Portadores de la Verdad

No es poca cosa. No es poca cosa, tanto el título como su significado real. ¿Cuántos han visto, desandando el mundo, a gente que lleven consigo una verdad inapelable? Sólo tienen que haberlo visto los salvos, por discernimiento y testimonio, ante la presencia de otros redimidos como ellos. Y nada más. Nadie puede arrogarse el patrimonio de ser portador de una verdad ineludible. Los creyentes sí lo somos. Los por qué, las causas y basamentos, es lo que usted hallará seguidamente.

(Hageo 1: 1)= en el año segundo del rey Darío, en el mes sexto, en el primer día del mes, vino palabra de Jehová por medio del profeta Hageo a Zorobabel, hijo de Salatiel, gobernador de Judá, y a Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote, diciendo: así ha hablado Jehová de los ejércitos, diciendo: este pueblo dice… (Es un peligro cuando Dios se refiere al pueblo y dice: ESTE PUEBLO, y no dice MI PUEBLO. Cuando Dios se desentiende en su conversación con el pueblo, es que algo anda mal, muy mal.) …no ha llegado aún el tiempo de que la casa de Jehová sea reedificada.

(Verso 3)= Entonces vino palabra de Jehová por medio del profeta Hageo, diciendo: ¿Es para vosotros tiempo, para vosotros, de habitar vuestras casas artesonadas, y esta casa está desierta?

(Verso 5)= Pues así ha dicho Jehová de los ejércitos: meditad bien sobre vuestros caminos.

(6) Sembráis mucho, y recogéis poco; coméis, y no os saciáis; bebéis, y no quedáis satisfechos, os vestís, y no os calentáis; y el que trabaja a jornal recibe su jornal en saco roto.

Esa es la condición de la iglesia. Al pan, pan y al vino, vino. Este es un dicho que puntualiza que cada cosa debe ser llamada y tratada por su nombre y no por fantasías dialécticas que sólo esconden hipocresías, debilidades e impotencias. Esa es la condición de la iglesia, hoy.

(7) Así ha dicho Jehová de los ejércitos; meditad sobre vuestros caminos.

(8) Subid al monte, y traed madera, y reedificad la casa; y pondré en ella mi voluntad, y seré glorificado, ha dicho Jehová.

(9) Buscáis mucho, y halláis poco; y encerráis en casa, y yo lo disiparé de un soplo. ¿Por qué? Dice Jehová de los ejércitos. Por cuanto mi casa está desierta, y cada uno de vosotros corre a su propia casa.

(10) Por eso se detuvo de los cielos sobre vosotros la lluvia, y la tierra detuvo sus frutos.

Aquí vemos que Hageo trae una palabra al pueblo que está reedificando la casa, igual que nosotros estamos tratando de hacer en este tiempo. Entendiendo, – claro está -, que la “casa” se refiere a gente.

Él trae una palabra no muy grande. La trae como interrogante. Él dice: Meditad bien sobre vuestros caminos. Esta es la palabra. Usted se planta hoy frente a la iglesia tradicional y le dice: Escudriña bien los frutos de tu ministerio.

Estamos viviendo un tiempo de: UNO: Labor no esencial, donde el gran trabajo de la iglesia no produce resultados. DOS: Donde están viviendo a una dieta que no satisface. Comen de la palabra, pero no son saciados. No hay nutrición. Lo que usted necesita para alimentarse, no lo encuentra en los nutrientes de la palabra que está recibiendo. Una hamburguesa de verduras, imitación carne, parece muy buena; pero no tiene proteínas. TRES: La realidad no está de acuerdo con la expectativa. Buscan, pero no hallan. CUATRO: Los ciclos están cerrados para ellos. No llueve. Sin lluvia no hay madurez. Sin madurez no hay frutos. Sin frutos no hay cosecha. Pida lluvia en tiempo de lluvia. Era gente de actividad irrelevante, de mensajes que no podían producir un mover que llevará a la iglesia a un próximo nivel con Dios. Esta es la condición que Hageo explica que existe aquí.

(Verso 13)= Entonces Hageo, enviado de Jehová, habló por mandato de Jehová al pueblo, diciendo: yo estoy con vosotros, dice Jehová.

En el original dice: En el mensaje de Jehová. Aquí vemos que lo que produce el cambio, en ese sendero cuesta abajo, es que el que está profetizando, viene poseído por lo que dice. No es algo que Hageo predica, es algo que Hageo es. Usted tiene que estar agarrado del mensaje que está predicando. El deseo por esto, tiene que ser más grande que su deseo personal. El original dice: Vino Hageo en el mensaje de Jehová. Es decir que la Palabra lo poseyó. Visto desde este ángulo, ahora piense en esta expresión tan conocida: El Señor está contigo.

En el verso 1, le dije que Dios se refiere al pueblo como ESTE PUEBLO. La palabra PUEBLO, allí, se convierte en una palabra que significa CONGREGACION, o vidas que tienen la misma unción, o que comparten un propósito común: una conciencia corporal: pueblo.

Pero Dios dice ESTE PUEBLO y no MI PUEBLO. Es decir que se está desentendiendo de este pueblo. Esa es la condición de la iglesia; Dios anda desentendido de ella en gran cantidad de lugares. Con mensajes permanentemente destinados a fortalecer la prosperidad privada y satisfacer las necesidades personales, se entretiene bastante a la gente, pero nadie habla ni encara el trabajo de reedificar la casa.

Hageo, entonces, trae una palabra que está en contra de la convicción corporal. Mientras todo el mundo está hablando de maximizar el potencial del creyente. Hageo dijo: es tiempo de hacer otra cosa.

PRIMERO: La palabra de reforma nunca está de acuerdo con la convicción corporal. Es la voz de uno gritando en el desierto. De manera que el pueblo, generalmente, dice que es imposible que él esté bien; tiene que estar equivocado.

En el tiempo de Isaías, todo el mundo decía: ¡Dos semanas! ¡Dos semanas! ¡Dos semanas! Isaías dijo: No; setenta años vas a estar preso. Todo el mundo dijo: ¡Tú estás loco! Dos meses después, Zacarías vino y dijo: setenta años son. Pero en el tiempo en que Isaías lo dijo, todo el mundo pensaba que en dos semanas se salía del asunto. ¿Cuántos años estuvieron cautivos? Setenta. Un hombre lo dijo; el resto de los profetas, sintió otra cosa. La palabra de reforma nunca está acompañada ni apoyada por la opinión del cuerpo.

SEGUNDO: De manera que la palabra de reforma va mucho más allá que la palabra de popularidad. Es diferente. Él arregló quince años en veintiún días con esa palabra. Pero no fue con la convicción corporal, fue con una palabra diferente a la convicción corporal. Y arregló un problema de quince años, en veintitrés días. Con una palabra que no estaba de acuerdo con las masas. Arregló el problema, pero no fue con la opinión de las masas. La opinión de la mayoría llevaba quince años sin poder progresar y él, en veintitrés días, lo arregló. Pero no con la convicción del cuerpo, sino con otra palabra.

La profecía que da, es una palabra de interrogante. Considera tus caminos – Observa tus resultados – Considera tu posición – Mírate en el hombre interior, tus pensamientos. Pero, esencialmente, Observa qué le has sacado a los años ministeriales que traes.

¿Usted dice que no es tiempo (Kairos) de edificar la casa de Dios? Observe su posición correctamente; estúdiese, evalúese, escudríñese. Escudriñe el contexto de su escatología. Ponga una evaluación en su doctrina. ¿Qué está enseñando? ¿Qué resultado le ha traído? ¿Qué patrón lleva? Este fue el patrón de la profecía, considérelo.

Todavía, hoy, la iglesia está muy contenta organizando entretenimientos. Y si no sigue haciendo tours a Jerusalén no es porque haya madurado, sino porque las condiciones internacionales no siempre lo posibilita. ¿Recuerda cuando se organizaban viajes de congregaciones casi enteras allá? ¿Quién no querría ir? Pero es que el pueblo no va a pasear. Informaciones muy precisas aseguraban que intereses musulmanes habían construido regios hoteles frente al monte de los Olivos. Porque en pleno Tercer Milenio, los cristianos quieren estar frente al monte de los Olivos para ver a Cristo regresar. Hacen reserva de habitaciones no sé con cuanto tiempo de antelación. Y los musulmanes llevándose el dinero de los hijos de Dios por causa de esas falsas doctrinas. Y lo peor del caso, – recuerdo -, que había muchos, pero muchos pastores que financiaban esos viajes, ya que por una determinada cantidad de viajeros que consiguieran, el de ellos iba gratis. Que hoy no se estén realizando por motivos obvios, no significa que ese espíritu haya desaparecido.

Recuerdo que me han relatado que un charlatán y cuentero, allá en Jerusalén, les aseguraba a quienes se engancharan en el tour, que él sabía el lugar específico en el que Juan el Bautista había llevado a cabo el bautismo de Jesús. Y allá iban los crédulos, (No creyentes; crédulos, que no es lo mismo), pagando lo que fuera a emocionarse con un sitio sagrado, sin imaginarse que decenas de tours en el resto de la ciudad, le aseguraban lo mismo a otros turistas en otros tantos lugares diferentes del Jordán. Y encima, un supuesto siervo de Dios, allá, decía que tenía todo listo para construir un cerco y efectuar re-bautismos, (¡Insólito!) en ese lugar sagrado. Por ello cobraría una especie de entrada santa, que en nuestro idioma suele llamarse pomposa e hipócritamente, “ofrenda de amor”. Toda una Disneylandia cristiana. Una verdadera ofensa tomada como tremenda profecía por no pocos que de la Biblia sólo han alcanzado a leer los proverbios de cada día, aprovechando que tiene treinta y uno.

Entonces, de regreso a sus iglesias, los viajeros contaban sus testimonios y, sin querer o queriendo, dejaban entrever que aquellos que no fueran alguna vez al sagrado lugar, no estarían completos como cristianos. Una especie de Meca cristiana. Y de pie en el púlpito y robando tiempo a la alabanza, la adoración y la autentica palabra de crecimiento que tanto ansiaban los congregados, solían decir, por ejemplo, cosas tales como: ¡Ahh, hermanos! ¡Ustedes no se imaginan lo que se siente allí! ¡Es una tremenda experiencia que nadie puede perderse! ¡La presencia del Dios vivo estaba en ese lugar, yo se los puedo asegurar! Y había unos cuantos que hasta vendían sus automóviles con tal de irse allá a “sentir lo mismo”. Y cuando comprobaban que no se sentía nada, se echaban las culpas a sí mismos por estar espiritualmente bajoneados. Ignorancia y estupidez total dentro del pueblo de Dios.

(Hageo 1: 8)= Subid al monte, y traed madera, y reedificad la casa; y pondré en ella mi voluntad, y seré glorificado, ha dicho Jehová.

Dios dijo que la gloria de la última casa, será mayor que la gloria de la primera casa. La gloria del templo de Salomón estuvo tremenda. Aquello realmente fue un espectáculo. La inversión, llevada a valores actuales, se dice que habría superado los cien millones de dólares. Pero Dios no dijo que el templo posterior sería mejor que ese; dijo que la gloria del templo posterior sería mayor que la primera. Del templo no dijo nada. La gloria es algo intangible, que no tiene nada que ver con lo material del templo, sino con la precisión de la casa. Lo que estamos edificando hoy, va a traer más gloria, pero es por la precisión interna del creyente y no por la pompa exterior, externa, de una institución humanan llamada iglesia.

Estamos construyendo una casa, pero los materiales no son los mismos. La gloria será mayor. El gobierno interno de la casa va a ser más grande que la estructura externa. Las cosas que producen la gloria posterior, no son las mismas cosas que produjeron la gloria anterior. Antes, fue con mucho evangelismo y cultos en las calles; hoy se está construyendo virtud en el creyente, escalas de valores cambiantes, prioridades, entendimientos, estrategias, perpendicularidades, transparencias, niveles de relación no corrompidos por política religiosa. Eso va a traer una gloria superior. Nada que ver con el templo. La gloria va a ser mayor porque la gente va a ser madura.

Dice que usted suba al monte a conseguir materiales para esta casa. Los recursos para esta casa, se encuentran en lugares elevados, no comunes. Cuando Salomón construyó el templo, buscaron la madera de los alrededores. Ahora, Dios dice: el material que usted va a buscar para construir esta casa, no lo va a buscar en el mismo lugar que sacó para la otra. Va a tener que subir más arriba; a esto lo tiene que salir a buscar. Esta madera no le llega a usted flotando por el río; a esta madera la tiene que ir a buscar. Porque no es madera, son virtudes de carácter; son posiciones internas. Todo esto se lleva a cabo, ¿Cuándo?

(Hageo 2: 1)= En el mes séptimo, a los veintiún días del mes, (Esto es: en el mes de la siega; mentalidad para el séptimo mes) vino palabra de Jehová por medio del profeta Hageo, diciendo: habla ahora a Zorobabel hijo de Salatiel, gobernador de Judá, y a Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote, y al resto del pueblo, diciendo: ¿Quién ha quedado entre vosotros que haya visto esta casa en su gloria primera, y como la veis ahora? ¿No es ella como nada delante de vuestros ojos?

Note que a la vista plena, a la vista natural, a la vista humana, lo que se está construyendo es nada, al lado de la gloria anterior. Pero la gloria será aún mayor. Cuando mira la casa, no parecen grandes edificios, pero cuando mira la gloria, ya no se puede apartar ni parar. Es decir: lo que se está construyendo es algo diferente; no es lo mismo que antes. Recuerde que hay un principio muy fuerte en la Biblia. Dios nunca regresa a una gloria anterior. Si sale de un lugar, nunca regresa al mismo. Jamás volverá a meterse en un templo. Por misericordia santificó a uno y así le fue. Ya estuvo allí. Ya salió de allí. Él se mete solamente si usted lo trae.

(4) Pues ahora, Zorobabel, esfuérzate, dice Jehová; esfuérzate también, Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote, y cobrad ánimo, pueblo todo de la tierra, dice Jehová, y trabajad; porque yo estoy con vosotros, dice Jehová de los ejércitos.

(5) Según el pacto que hice con vosotros cuando salisteis de Egipto, así mi espíritu estará en medio de vosotros, no temáis.

(6) Porque así dice Jehová de los ejércitos: de aquí a poco yo haré temblar los cielos y la tierra, el mar y la tierra seca; (7) y haré temblar a todas las naciones, y vendrá el Deseado de todas las naciones; y llenaré de gloria esta casa, ha dicho Jehová de los ejércitos.

Puede usted notar que aquí la iglesia, será atracción de todas las naciones. Hoy no lo es. El próximo principio.

(8) Mía es la plata, y mío es el oro, dice Jehová de los ejércitos.

(9) La gloria postrera de esta casa será mayor que la primera, ha dicho Jehová de los ejércitos; y daré paz en este lugar, dice Jehová de los ejércitos.

Te da una promesa. Es decir que dentro de mundos tambaleantes, de cielos y tierra conmovidos, va a haber paz en medio de esta casa. Es decir que lo que se está construyendo, que va a ser mayor que antes, se construye en medio de hostilidad y terremotos espirituales. Dios no va a parar la guerra para construir; va a construir en medio de la guerra.

Después usted tiene la expectativa que promueve la reforma. A eso lo puede ver casi con total perfección en el libro de Malaquías. El de Malaquías es un libro de reformas. Y él le está hablando a Israel, la iglesia. No está contento con ella. El tema central, en Malaquías, es que la iglesia se presenta a Dios inadecuadamente. También es el tiempo de Dios hoy. Dios está diciendo: ustedes me están mostrando a mí equivocadamente a las naciones; ese que ustedes muestran, no soy yo. Y así anda enojado. Y termina diciendo: la nación toda me ha robado.

No solamente los diezmos. Me ha robado de mi reputación, de mi inteligencia, de mi sabiduría. Me robaste la impartición. Me robaste la oportunidad de expresarme a las naciones porque me recluiste a templos y monasterios sabiendo que allí la gente no quiere ir porque no confía. Me vestiste mal, no me permitiste ir a las escuelas. Hiciste mil cosas que me cerraron las puertas, me cerraste la abertura que debe ser la iglesia para yo entrar en la tierra. Sí señor, Dios anda enojado con la iglesia en Malaquías. Lo mismo que en Hageo, cuando habla de “este pueblo” y se desentiende.

Ahora: condicional o incondicionalmente, él hace algunas cosas al respecto. Envía ministerios proféticos y apostólicos para resolver el problema. Sabemos que esto se aplica a nosotros, igual que en aquel tiempo. Fundamentalmente, esto es lo que está diciendo: yo voy a ir a arreglar el desaguisado ese que ustedes han hecho, pero si tú vas a ser parte de lo que yo voy a hacer, vas a tener que corregir algunas cosas. Ese es el resumen del libro. Es decir: Dios lo va a hacer, con o sin nosotros. Pero si vamos a participar, vamos a tener que arreglar algunas cosas. Les dice un montón de cosas, a través de Malaquías, que en algún momento vamos a compartir más en detalle, pero lo cierto y real es que, después de hablar se calla la boca por espacio de cuatrocientos años y no le dice nada a la iglesia porque anda enojado.

Sin embargo, una de las cosas valiosas que le dice, la quiero dejar en el cierre a modo de estandarte hacia el futuro. En una reforma, tenemos una visión expandida del Señor. Es decir que: vemos a Dios más ampliamente, no reducido por metodologías o rituales religiosos.

(Malaquías 1: 5)= Y vuestros ojos lo verán, y diréis: sea Jehová engrandecido más allá de los límites de Israel.

Esto significa que vamos a entender a Dios más allá de los límites con que su ciudad, su población o su aldea lo hayan podido entender hasta hoy. Vamos a ver a Dios involucrado más allá de lo que es el contexto de la iglesia. Por medio de una reforma, su mente aprende a ver a Dios en medio de la economía, la política, las naciones. Puede ser como las bombas que de pronto caen sobre una determinada nación. Distraen la atención, la desvían y permite hacer algo en otro lado a puertas cerradas. Son cortinas de humo. Que alguien paga, y paga caro, naturalmente. Son las reglas de ese juego. Nadie las ama, pero todos las cumplen.

Usted va a entender a Dios más ampliamente. Va a tener una visión global del propósito de Dios. Va a ver la relatividad del reino con todos los factores de la vida humana. Va a ver a Dios dentro de la humanidad. Va a ver a Dios trabajando a través de prostitutas Rahab. Va a ver a Dios trabajando a través de samaritanos. Va a ver a Dios trabajando a través de Nicodemos. Va a ver a Dios trabajando fuera del alcance de los sacerdotes. Va a aprender a conocer a Dios más allá de la iglesia. Dios es más grande que la iglesia y es capaz de operar fuera de ella o, directamente, sin ella.

La cristiandad es una casta, una filosofía, una serie de ideales, una religión o una cultura. Cristiandad equivale a la vida vivida sobre el planeta; nada que ver con un templo. En la reforma, la forma en que usted ve a Dios, va a responder a un entendimiento más amplio. De paso, también va a tener un mejor panorama sobre quien es usted. Porque según nos vemos en Él, nos transformamos en lo que Él es; de gloria en gloria.

En el tiempo de Moisés, la gente se vio como pequeñas langostas ante los cananeos. Pero Caleb dijo: “No señor. Yo vi los mismos gigantes que tú, pero yo no me veo como langosta.” Su ciudad, mi amigo, amiga, hermano, hermana, es la misma de siempre, pero vista desde un ángulo totalmente diferente. Es decir que va a haber una relación mayor entre la iglesia y la grandeza de Dios en medio de las naciones, y las va a encontrar aunque la iglesia se cruce, se interponga, se atraviese y estorbe en su camino.

(Verso 11)= Porque desde donde el sol nace hasta donde se pone, es grande mi nombre entre las naciones; y en todo lugar se ofrece a mi nombre incienso y ofrenda limpia, porque grande es mi nombre entre las naciones, dice Jehová de los ejércitos.

Esto deja paso a otra conclusión muy importante como principio espiritual: Dentro de una reforma, hay una restauración del pleno entendimiento de la Palabra.

(Malaquías 2: 6)= La ley (Esto es: la Palabra) de verdad estuvo en su boca, e iniquidad no fue hallada en sus labios; en paz y en justicia anduvo conmigo, y a muchos hizo apartar de la iniquidad.

(7) Porque los labios del sacerdote han de guardar la sabiduría, y de su boca el pueblo buscará la ley; (Dijimos que esto es la Palabra) porque mensajero es de Jehová de los ejércitos.

(8) Más vosotros os habéis apartado del camino; habéis hecho tropezar a muchos en la ley; (La Palabra) habéis corrompido el pacto de Leví, dice Jehová de los ejércitos.

(9) Por tanto, yo también os he hecho viles y bajos ante todo el pueblo, así como vosotros no habéis guardado mis caminos, y en la ley (En la Palabra) hacen acepción de personas.

Note que el error, aquí, es que a través de la Palabra, los sacerdotes ganaron al pueblo fuera de la voluntad de Dios. Entonces dice: Durante la reforma, la ley de verdad estará en nuestra boca, y no habrá iniquidad en ella. ¡Huau! Portadores de la Verdad de Dios, nada menos.

Por eso Cristo decía: tú has oído que se dijo, pero yo ahora te digo. Bueno, básicamente, estamos diciendo lo mismo. El mensaje de reforma que estamos predicando… Los que lo estamos predicando, dice: tú has oído y aprendido que se dijo; bueno, yo ahora te digo… Por eso es que la gente le dice a usted: ¿Y tú quién te crees que eres? A Cristo le dijeron lo mismo. Tú has oído que te han dicho, pero ahora yo te digo. Usted ha leído mil veces este versículo. Bien. Ahora vuélvalo a leer conmigo. Después, la gente dice: ¡¡Huau!! ¿Eso estaba allí? ¿Y como nunca lo vi antes?

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El Gran Misterio

Hace algo más de una década, un nutrido grupo de creyentes buscábamos más de Dios donde lo había y donde no lo había. En el marco de nuestra proverbial inmadurez, caminamos por la unción del Espíritu Santo y también por la pauta emocional clásica en las iglesias evangélicas no ortodoxas. ¿Es una crítica para con las emociones? En absoluto. Las iglesias conservadoras, sumamente preocupadas por no incentivar los emocionalismos baratos en sus templos, terminaron por frenar, cauterizar, anestesiar las emociones, cosa tan emocional como la otra. Muy bien; en ese marco ambiente, un siervo hasta allí sumamente fiel y leal, me dio una Palabra profética para que encarriláramos nuestro futuro ministerial o sencillamente normal. Una palabra en forma de texto bíblico que comparto textual.

(1 Corintios 4: 1)= Así, pues, téngannos los hombres por servidores de Cristo, y administradores de los misterios de Dios.

(2) Ahora bien, se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel.

Esta palabra presenta a los ministros, como administradores en la casa de Dios. Es una posición equivalente entre el dueño y el inquilino de una propiedad y, además, encargados de la tarea de servirla. Un administrador, entienda, está plenamente a cargo de la casa, y es responsable ante el propietario, el que es el único organizado para tomar la decisión final. Se espera, y aquí lo consigna, que el administrador sea fiel en ofrecer a la familia de la casa exactamente lo que se le ha encomendado. De la misma manera, los ministros deben exponer fielmente todo el consejo de Dios. Eso está bastante claro. LO que no lo está tanto, es el motivo por el cual se dice que somos administradores de los MISTERIOS de Dios. Eso nos lleva a la pregunta obligada: ¿Qué es un misterio? ¿Cómo se entiende?

La palabra MISTERIO es, en hebreo, la palabra SOD RAZ y, en griego, la palabra MYSTERION. El sentido etimológico expresa “Algo escondido, secreto” y, oh sorpresa, no tiene un significado religioso. La palabra latina MUSTHRION, mientras tanto, es un término prestado de las antiguas religiones misteriosas mediterráneas y se usa para denominar lo que es imposible concebir intelectualmente. Con todos estos elementos, ¿Qué podría significar administrar los misterios de Dios? ¿Cómo pueden administrarse misterios?

Uno de los misterios más profundos y desconocidos, son los que tienen que ver con los sueños. En el libro de Daniel hay una historia al respecto, donde Nabucodonosor tiene un sueño y busca – entre otros -, a Daniel para que se lo interprete.

(Daniel 2: 26)= Respondió el rey y dijo a Daniel, al cual llamaban Beltsasar: ¿Podrás tú hacerme conocer el sueño que vi y su interpretación?

(27) Daniel respondió delante del rey, diciendo: el misterio que el rey demanda, ni sabios, ni astrólogos, ni magos ni adivinos lo pueden revelar al rey.

(28) Pero hay un Dios en los cielos, el cual revela los misterios, y él ha hecho saber al rey Nabucodonosor lo que ha de acontecer en los postreros días. He aquí tu sueño, y las visiones que has tenido en tu cama.

Tome nota, por favor, de este detalle. Un rey tiene un sueño una noche cualquiera. Su misticismo pagano y la costumbre de apelar a los magos de la corte, determinan que ese rey no pueda volver a descansar hasta que alguien le interprete, le revele el origen y el significado de su sueño. Daniel es quien lo va a hacer porque Dios se lo va a conceder para cimentar su reino en la falsedad de Babilonia. Al sueño, (Llamado aquí Misterio) se lo Revela Dios por medio de su siervo Daniel. ¿Qué es un Misterio, aquí? Un sueño. ¿Y qué se hace con él? Se lo revela. Otra estampa. Nuevo Testamento. Jesús hablando a sus discípulos y explicándoles el por qué de su hablar en parábolas.

(Mateo 13: 11)= Él respondiendo, les dijo: Porque a vosotros os es dado saber los misterios del reino de los cielos; más a ellos no les es dado.

Este mismo texto también se encuentra en marcos 4:11: A vosotros os es dado saber e misterio del reino de Dios, más a los que están fuera, por parábolas todas las cosas. En el que está en Lucas 8:10 se dice lo que resta de estos dos: Y él dijo: A vosotros os es dado conocer los misterios del reino de Dios; pero a los otros por parábolas para que, (Y aquí parafrasea a Isaías) viendo no vean, y oyendo no entiendan. Aquí el Misterio no es un sueño, es una parábola. Una parábola era un relato que caminaba en paralelo conjuntamente con la verdad real que se quería comunicar, pero sin mostrarla. “Algo” interno era lo que a unos les permitía verla y a otros no. En este caso los creyentes o los incrédulos. ¿Cómo se llama este hecho que permite al creyente “ver” cosas que un incrédulo no ve por más inteligente y capacitado que sea? Revelación. Hay otro punto de referencia en Romanos, cuando al final de su epístola, Pablo de alguna manera hace una evaluación de todo lo dicho:

(Romanos 16: 25)= Y al que puede confirmaros según mi evangelio y la predicación de Jesucristo, según la revelación del misterio que se ha mantenido oculto desde tiempos eternos, (26) pero que ha sido manifestado ahora, y que por las Escrituras de los profetas, según el mandamiento del Dios eterno, se ha dado a conocer a todas las gentes para que obedezcan a la fe, (27) al único y sabio Dios, sea gloria mediante Jesucristo para siempre.

¿Ya ha descubierto cuál es el Misterio aquí? Exactamente. Ya no es un sueño ni una parábola. El Misterio en este caso tiene que ver con las escrituras de los profetas que se ha mantenido, dice, “oculto” desde tiempos eternos. Sin embargo, los profetas fueron personas que vivieron en determinados tiempos de la historia, no provienen de la eternidad. Lo que sí procede de la eternidad es aquello que los profetas escribieron por inspiración divina. Por lo tanto, el Misterio en este caso, es la mismísima Palabra de Dios insertada, en este caso, por aquellos profetas. ¿Y qué es lo que dice que ha sucedido con ese Misterio antiguo? Pues que ha sido Manifestado ahora. Dice que Dios se da a conocer así para que la gente obedezca a la fe. Misterio y Manifestación. En Corintios, Pablo les está hablando a los congregados en esa iglesia, de la sabiduría. Él hace, a todas luces, una comparación entre la que proviene del intelecto, de la mente humana y la divina, la que proviene de Dios.

(1 Corintios 2: 6)= Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez; y sabiduría, no de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, que perecen.

(7) Más hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria, (8) la que ninguno de los príncipes de este siglo conoció; porque si la hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor de gloria.

(9) Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman.

(10) Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aún lo profundo de Dios.

Aquí el Misterio es la Sabiduría divina escondida. ¿Escondida de qué? Dice que de los príncipes de este siglo, que es como decir los diseñadores, los arquitectos de este sistema secular y mundano que convive con la iglesia. Es decir que el Misterio aquí tiene como intención mantener una sabiduría muy singular fuera de la órbita de los personeros de Satanás. Baste leer los versos 11 y 12 para entender que eso es así porque el espíritu del hombre no puede “ver” lo que emana del Espíritu Santo de Dios, salvo que éste se lo revele por alguna concesión especial. Si9no esa revelación, tal cual lo especifica en el verso 10, es para “nosotros”. ¿Y quiénes somos “nosotros”? Mire; si dice allí que “nosotros” recibimos esa revelación de sabiduría y de ese modo develamos el Misterio escondido de las huestes satánicas por la acción del Espíritu Santo, “nosotros” somos, indudablemente, el pueblo de Dios. Sabiduría. Más adelante, en esta misma carta y evaluando la calidad y practicidad de los dones, Pablo enfoca el mismo punto referencial desde otro ángulo.

(1 Corintios 13: 1)= Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe.

(2) Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy.

(Verso 9)= Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos;

(Verso 12)= Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido.

¿Cómo es ver algo como por espejo? Si nos retrotraemos a aquellos antiguos que Pablo habría visto y que le sirvieron de modelo para escribir esto, tenían una particularidad que no tienen los modernos: distorsionaban la imagen que se proyectaba allí. El Misterio del cual se habla en este pasaje, es el de la palabra profética, de la profecía propiamente dicha. ¿Por qué les cuesta tanto entender, interpretar o incluso admitir a tantos y tantos creyentes el ministerio profético? Porque pretenden interpretarlo a partir de sus conocimientos y rudimentos naturales. Pero resulta ser que el ministerio profético, no es natural, es sobrenatural y, como tal, sólo podrá ser interpretado y entendido (E incluso creído) a partir de la obra reveladora del Espíritu Santo en nuestras vidas. Sin revelación jamás puede haber entendimiento sobre estos ministerios que van más allá del clásico pastor o evangelista que tanto conocemos por su cotidianeidad. Profecía. En Efesios, Pablo viene hablándole a esa gente de los fundamentos que Cristo ha colocado como bases y columnas de su iglesia. Y vuelve a utilizar el término pero esta vez con absoluta claridad.

(Efesios 3: 1)= Por esta causa (Por todo su trabajo previo que les viene relatando) yo Pablo, prisionero de Cristo Jesús por vosotros los gentiles; (2) si es que habéis oído de la administración de la gracia de Dios que me fue dada para con vosotros; (3) que por revelación me fue declarado el misterio, como antes lo he escrito brevemente.

Una vez más, vemos que un Misterio es revelado, pero lo que nos quedamos sin saber por el momento, es de qué Misterio se trata. Pablo dice que le fue revelado y que él apenas si lo mencionó. ¿Adonde? A los Gálatas, por ejemplo, cuando en 1:11-12, les dice: Más os hago saber, hermanos, que el evangelio anunciado por mí, no es según hombre; pues yo ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo. Ahora bien: ¿En qué momento Jesucristo le revela algo a Pablo? En su encuentro personal camino a Damasco, sin dudas. En el relato que Pablo hace de esa instancia de su vida, encontramos cuál es esa revelación: en Hechos 22:17 dice: Y me aconteció, vuelto a Jerusalén, que orando en el templo me sobrevino un éxtasis. (18) Y le vi que me decía: Date prisa, y sal prontamente de Jerusalén; porque no recibirán tu testimonio acerca de mí. El Misterio, en este caso, es el propio evangelio y la revelación viene conjuntamente con la manifestación de Jesucristo en la vida de Pablo. ¿Sólo de Pablo? Pablo lo aceptó. ¿Lo ha aceptado usted? Porque a quien no lo acepta, Él no se le manifiesta ni se le revela. ¿No es bueno que Él sea quien le dice a Pablo lo que tiene que hacer y lo que no tiene que hacer? Ese es el punto. Evangelio. Sin embargo, Pablo va a repetir este concepto con relación al evangelio. Lo hace en esta misma carta.

(Efesios 6: 17)= Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios; (18) orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos; (19) y por mí, a fin de que al abrir mi boca me sea dada palabra para dar a conocer con denuedo el misterio del evangelio, (20) por el cual soy embajador en cadenas, que con denuedo hable de él, como debo hablar.

Otra vez el Misterio tiene que ver con la revelación y la manifestación del evangelio de Jesucristo. Pero en este caso, Pablo le agrega una palabra que por años hemos traducido, interpretado y enseñado no mal, pero sí incompleta: Denuedo. Denuedo es, sabemos, esfuerzo, ímpetu, vigor, perseverancia, pero también es algo más: La traducción amplia y generosa nos muestra que Denuedo, significa concretamente, Sin Adulteraciones. ¿Entiende de lo que estamos hablando? Y si Pablo lo califica, es porque indudablemente, ya en su tiempo, había gente predicando un evangelio adulterado, entremezclado con paganismo, humanismo, cientifismo o sencillamente ocultismo. El Misterio a revelar, en este caso, es el que el Espíritu Santo de Dios otorga para predicarlo tal cual es y no tal cual a los hombres sabios LES PARECE que es.

(Colosenses 2: 1)= Porque quiero que sepáis cuán gran lucha sostengo por vosotros, y por los que están en Laodicea, y por todos los que nunca han visto mi rostro; (2) para que sean consolados sus corazones, unidos en amor, hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento, a fin de conocer el misterio de Dios el Padre y de Cristo, (3) en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento.

¿Cuál es la lucha que asegura enfrentar Pablo? Indudablemente espiritual. ¿Y en aras de qué? De alcanzar las riquezas del pleno entendimiento. ¿Qué es el pleno entendimiento? Es, exactamente, el misterio a revelar aquí: los tesoros de la sabiduría y el conocimiento. Claro es que, si estamos hablando de entendimiento, sabiduría y conocimiento, esto no parecería tener relación con la revelación de un misterio. ¿Para qué necesitar de una revelación del Espíritu Santo para lo que, en definitiva, puede estudiarse a partir de la labor de tantos seminarios e institutos de enseñanza de las escrituras? Porque no tiene absolutamente nada que ver con estudios sistemáticos e intelectuales. CONOCER, en la Biblia y a partir de lo que se relata en todo su contexto, siempre tiene que ver con INTIMIDAD. En esos términos “conoció” José a María luego que esta dio a luz a Jesús y también de este modo, “conoció” Adán a Eva y Eva concibió de él. Conocimiento. Misterio. Revelación. Algo más adelante, en esta misma carta, Pablo se refiere a las gracias del cristiano.

(Colosenses 4: 2)= Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias; (3) orando también al mismo tiempo por nosotros, para que el Señor nos abra puerta para la palabra, a fin de dar a conocer el misterio de Cristo, por el cual también estoy preso, (4) para que lo manifieste como debo hablar.

Se podría elegir cualquier cosa como Misterio en este caso, verdad? Sin embargo, preste atención porque es mucho más puntual que lo que se ve. Pablo está señalando aquí tres ingredientes que deben caracterizar la relación y las responsabilidades de los colosenses con el mundo no cristiano: La Oración Perseverante, Un estilo de vida Discreto y de Servicio Inteligente y un lenguaje edificante y lleno de Gracia. Por todo lo visto y expuesto, el Misterio a ser revelado en este caso es el que tiene que ver con el estilo de vida cristiano. En la primera carta a Timoteo, Pablo encara un tema que luego abundará en otras epístolas: la piedad, que es la espiritualidad.

(1 Timoteo 3: 16)= E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne, justificado en Espíritu, visto de los ángeles, predicado a los gentiles, creído en el mundo, recibido arriba en gloria.

Pongamos algo en claro: Pablo aquí está delineándole a Timoteo el contenido básico de “la verdad”. El Misterio, o secreto revelado, es grande en su importancia, no en su oscuridad; y es indiscutible, o sea que, está más allá de toda duda. Su propósito y resultado es dar fruto de piedad. La estructura de estas palabras de Pablo, sugiere que estaba citando un antiguo himno o confesión de fe. El andar en el Espíritu es lo que podemos denominar como piedad. Quienes no lo hacen y recurren a su expresión carnal, son los denominados como “impíos”, que es como decir “no-píos”. Por lo tanto, y por provenir necesariamente del Espíritu Santo, la revelación de este Misterio tiene que ver con los fundamentos de la espiritualidad. En Apocalipsis 10, Juan relata su visión del ángel fuerte con el librito en su mano, y en el marco de ese simbolismo, encontramos otro aspecto del Misterio.

(Apocalipsis 10: 4)= Cuando los siete truenos hubieron emitido sus voces, yo iba a escribir; pero oí una voz del cielo que me decía: sella las cosas que los siete truenos han dicho, y no las escribas.

(5) Y el ángel que vi en pie sobre el mar y sobre la tierra, levantó su mano al cielo, (6) y juré por el que vive por los siglos de los siglos, que creó el cielo y las cosas que están en él, y la tierra y las cosas que están en ella, y el mar y las cosas que están en él, que el tiempo no sería más, (7) sino que en los días de la voz del séptimo ángel, cuando él comience a tocar la trompeta, el misterio de Dios se consumará, como él mismo lo anunció a sus siervos, los profetas.

Dentro del idioma en el cual está escrito este libro, que dicho sea de paso tiene que ser interpretado a partir de la guía del Espíritu Santo y no de la CNN u otros reportes periodísticos, se concluye con uno de los Misterios más concretos y claros de toda la Biblia. Porque habla del Misterio de Dios en su consumación. Y si no hemos prestado debida atención a todo lo visto y leído, nos podemos quedar pensando cuál es ese misterio y cuál es esa consumación. Se ha sobredimensionado tanto la redención y la salvación, que todos sabemos son por gracia, que hemos llegado a creer (Y algunos así lo han enseñado) que el propósito de Dios es ese: nuestra salvación. Error. Nuestra salvación es el DESEO de Dios, pero no su propósito. Este, sin ninguna duda, y hay mucha escritura que lo confirma, es la recuperación de su reino, cosa que – dice la Biblia -, le entregará el Hijo, cosa que hará indudablemente a través de su cuerpo activo en la tierra que es la Iglesia, es decir: usted y yo. Este Misterio a ser revelado, entonces, es el del reinado de Dios. Y, finalmente, algunos capítulos más adelante, el último de los que hemos escogido para este estudio. Básico, contundente, concluyente.

(Apocalipsis 17: 4)= Y la mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, (Estos colores están en la iglesia, implican realeza) de piedras preciosas y de perlas (Símbolos del sacerdocio) y tenía en la mano un cáliz de oro (Reinado) lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación; (¿Pero cómo? ¿No está hablando de la iglesia?) (5) y en su frente un nombre escrito, un misterio: BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA.

Está Sumamente claro. Lo hemos estudiado muchas veces. Babilonia es la iglesia paralela, aquella que tiene todos los ingredientes externos que tiene la iglesia genuina, pero que no lo es. Es la madre de las rameras porque una ramera no se toma compromisos, no se involucra, vive su vida simulando y, lo que hace, lo hace sólo para mantenerse a sí misma, por dinero u otras conveniencias. ¿Cómo se la descubre? ¿Cuál es el indicador esencial? Los hay, pero no son sencillos de detectar. Hay cientos de miles de personas, hoy, congregándose en babilonias sin saberlo. Hay siervos ministrando fielmente allí también en desconocimiento. ¿Por qué? Por falta de discernimiento y, principalmente, de REVELACION. Porque esta palabra va inexorablemente unida a cualquier clase de MISTERIO que hallemos en la Palabra. En este caso específico, el misterio es precisamente ese: la revelación de la iglesia falsa que confunde a los hijos de Dios desprevenidos.

Entonces, en la búsqueda de respuestas que tengan que ver con los misterios que debemos administrar con lealtad y fidelidad, nos encontramos con otra palabra que en muchas congregaciones ha sido directamente omitida, y en algunas otras, sobredimensionada y mistificada: REVELACIÓN. No me dan los espacios para explicar lo que verdaderamente es una Revelación, ero dejaré que hable la Biblia que es mucho más concreta, sabia y completa que cualquier idea nuestra.

(1 Corintios 14: 6)= Ahora, pues, hermanos, si yo voy a vosotros hablando en lenguas, ¿Qué os aprovechará, si no os hablare con revelación, o con ciencia, o con profecía, o con doctrina? (Entienda: para Pablo, hablar de las cosas del reino es, esencialmente, hablar con Revelación, muy por encima de otros aspectos quizás mucho más difundidos, apreciados y hasta promocionados)

(2 Corintios 12: 7)= Y para que las grandezas de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera. (Primero: Pablo nos asegura que tener revelaciones es algo que emana de la grandeza de Dios. Justifica, incluso, ese aguijón en su carne a partir de lo que luego, conforme a la respuesta que Dios le da a sus pedidos de que le sacara ese sufrimiento, proviene de una gracia, de un favor del Señor para con sus hijos.)

(Gálatas 1: 11-12)= Más os hago saber, hermanos, que el evangelio anunciado por mí, no es según hombre; pues yo ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo. (Esto es clave para terminar con toda discusión ortodoxa o progresista. Que se hagan todos los seminarios que se quiera, pero el evangelio real y genuino, sigue siendo por revelación.)

Tres testigos. ¿Suficiente para aclarar los puntos que están encerrados en este Gran Misterio? Es tan simple que, seguir discutiendo doctrinas respecto a estas cosas, es perder soberanamente nuestro tiempo. Un tiempo que el diablo aprovecha llevándose gente al infierno. El Gran Misterio no es Dios, no es la Trinidad, no es Jesucristo. El Gran Misterio encerrado en la Biblia es el contenido, los depósitos, los principios espirituales insertados en cada uno de esos relatos literales. De allí entonces que, aquella primera palabra de 1 Corintios 4 que señala que debemos ser buenos administradores de los misterios de Dios, lo que nos enseña es que debemos tener toda la sobriedad y la sabiduría para canalizar debidamente cada una de las revelaciones de Jesucristo. Pretender seguir haciéndolo a partir de un estudio sistemático, intelectual, psicológico, filosófico y estrictamente literal de las escrituras, es errarle a nuestro objetivo. Y errar a un objetivo es como errarle a un blanco con una flecha. Y esa significación está encerrada en una palabra griega que aparece varias veces en la Biblia, la palabra ARMATIAS. ¿Y sabe usted cuál es su traducción sintética y concreta? PECADO.

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Conceptos Para el Cambio

Hemos venido hablando, en otros trabajos, de palabras muy caras al sentir de cualquier congregación de todas las que constituyen la iglesia del Señor. Visitación, Avivamiento, Reforma, han ido pasando por el tamiz de las evaluaciones, de las consideraciones y hasta de las discusiones. Lo que ocurre, es que el avivamiento crea nacionalismo, en tanto que una reforma, crea una generación entendida. Un avivamiento es como pintar su vivienda, mientras que reforma es renovar el fundamento de la casa. El avivamiento despierta al dormido en una iglesia mundana y secularista; una reforma desmantela la mentalidad secularista, materialista y egocéntrica.

Aquí vamos a considerar a Josías y ver como nos va a hablar Dios a través de los patrones de estos tiempos. Josías y todos los reyes del Antiguo Testamento representan una voz apostólica. Es una voz de reforma. Al igual que los tiempos de Juan el Bautista, hay un reformador poniendo el rostro. Josías también. Usted lo vio allí, desenterrando huesos de gente religiosa.

Cuando Josías llega al trono, hay cincuenta y siete años de idolatría. Exequias fue el último reformador formidable. Manasa reinó después de él, cincuenta y cinco años, Amán reinó dos años, después. Cuando Josías llega al trono, con ocho años de edad, venía con cincuenta y siete años de idolatría en la iglesia. Es decir: en toda su vida, él sólo ha visto religión.

La última reforma antes de la cautividad de Babilonia fue la de Josías. Josías fue un tremendo reformador, pero aún así el pueblo fue cautivo de Babilonia. Cuando leemos la Biblia con esta mentalidad es cuando vemos la esencia de lo importante.

Si la verdad de Dios ha sido tapada por dogmas de hombres, lo que necesitamos es una reforma, no un avivamiento. Si la espada del Espíritu ha estado en las manos de los hombres en lugar del propio Espíritu, necesitamos una reforma, porque el hombre no va a soltar esa espada sin una guerra primero.

La guerra, sin embargo, no es con espada ni con ejército. Es con una palabra que se levanta y que juzga lo que existe. Nuestra guerra contra posiciones religiosas no es personal ni de ataques personales, sino levantando una verdad que hace que las otras desaparezcan por falta de sustento.

Vamos a dividir esto en dos. Nº 1: El Carácter del Hombre. ¿Quién es el hombre que Dios va a usar en la reforma? ¿Qué tipo de hombres y mujeres está buscando Dios en la reforma? Está buscando gente con un deseo divino que precede si existencia. Josías tiene ocho años de edad, pero está operando en un celo que es mayor de edad que él. Está operando en una palabra que lleva más tiempo que el vivo.

(1 Reyes 13: 1)= He aquí que un varón de Dios por palabra de Jehová vino de Judá a Bet-el; y estando Jeroboam junto al altar para quemar incienso, aquel clamó contra el altar por palabra de Jehová y dijo: altar, altar, así ha dicho Jehová: he aquí que a la casa de David nacerá un hijo llamado Josías, el cual sacrificará sobre ti a los sacerdotes de los lugares altos que queman sobre ti incienso, y sobre ti quemarán huesos de hombres.

Vemos que Josías está operando en una palabra que tiene trescientos años de edad. Su vida viene saturada de un deseo de Dios que viene de antaño. No es un mensaje aprendido en una escuela bíblica, no es un mensaje que descubrió el sábado por la noche para predicar el domingo. El mensaje que viene saturando la palabra de Josías, es una palabra de Dios de trescientos años de edad.

Al igual que Juan el Bautista, tiene el poder externo del Espíritu Santo porque no ha sido derramado aún. Consigue doblar las rodillas de todo un pueblo sin el redargüir externo del Espíritu Santo, porque venía bautizado en una palabra de cuatrocientos años de existencia a través de la voz del profeta Malaquías, que anunció que antes de que viniera el que tenía que venir, vendría otro que le prepararía el camino.

Aquella misma voz, en Malaquías, profetizó que antes del día terrible de Jehová; es decir: el día de su venida, también habrá una compañía de hombres tras el espíritu de Juan, tras el espíritu de Elías, una gente profética y apostólica que viene bautizada en una palabra de dos mil años de antigüedad.

La autoridad de este mensaje que yo le entrego hoy, no proviene de un seminario bíblico, no proviene de un ayuno anoche, no proviene de levantarme a las cinco de la mañana a orar, proviene porque Dios tiene un deseo de dos mil años de antigüedad que produce una autoridad en mi persona que redarguye todo corazón presente, diciendo: hay que preparar un corazón para la venida del Señor.

Josías operaba en esa misma dinámica. Operaba siendo niño y todo el mundo obedecía, porque lo que estaba fluyendo a través de él, tenía trescientos años de antigüedad. Hoy en día, los hombres que Dios está levantando, no son hombres graduados en seminarios, aunque sí conviene que se gradúen. Lo que le da a usted la autoridad no es el diploma, sino el estar correcto con Dios y decretar lo que Dios está diciendo en el mundo del Espíritu.

Si Dios llega a encontrar a una sola persona que fluye al mismo con Él, usted tiene que esperar a que Él termine para matarlo. Edad y aceptación no son relativos al mensaje. El mensaje es lo que es porque es un mensaje de ayer, no es nuevo. No es un nuevo mover. Es una reforma. Decretos divinos abrazados por la pasión de un hombre.

Nº 2: Una Vida sin Distorsión. Estamos hablando de qué tipo de hombres está usando Dios.

(2 Crónicas 34: 2)= Este hizo lo recto ante los ojos de Jehová,

Esta palabra, RECTO, aquí, significa: “transparente, sin perversión”. Esto significa que observa relaciones concretas: es su amigo o no lo es. Transparente. En su matrimonio, en sus finanzas. Integridad. Sin ambicionar la fama. Los grandes hombres de Dios, en la Biblia, ninguno fue famoso. ¿Por qué suponemos que andan más cerca de Dios, hoy, los que más fama tienen? Es que somos bien idólatras Y Dios quiere romper esa idolatría en la iglesia latinoamericana.

Hay gente que escribe libros no para mercantilizar, sino para informar o ilustrar la verdad presente. Esos libros no están en las librerías. Las librerías, son el producto de un sistema tan perverso como el secular en el ambiente literario y contienen material de gente religiosa que sí entienda lo que dicen estos libros jamás les van a permitir venderse.

Cuando hablo de transparencia, hablo de gente que puede presentar un corazón limpio y recto delante de Dios. Hay gente que levanta la mano y cierra los ojos en adoración y sin embargo no está postrada de corazón. Usted no tiene que preparar y luego predicar un mensaje; usted tiene que ser el mensaje. Tiene que mostrar otra cultura, otra autoridad, otro dominio. Que la gente diga: ¡Pero este no es de aquí!, para que usted peda decir: es verdad, yo estoy aquí como embajador, pero no soy de aquí.

Si usted es una cosa y el mensaje otra, pueden comprarlo, modificarlo o cambiarle a usted ese mensaje. Pero si usted es el mensaje, nadie lo va a poder destruir. Es por eso que para destruir este tipo de mensaje, la única posibilidad es desacreditar al que lo trae. No consiguen nada, pero confunden a mucha gente y retrasan un poco el efecto. En suma: Gente que no se corrompe.

N º 3: Una Vida sin Distracción. Fíjese que el mismo verso 2, dice que: anduvo en los caminos de David su padre, sin apartarse a la derecha ni a la izquierda. Una vida sin distracciones; que es motivada por enfoque y visión, no por entretenimiento. NO tiene tiempo para conocer gente si la gente no está interesada en la verdad. No hace política. No mira ni a la derecha ni a la izquierda. Yo no tengo tiempo de leer materiales que no hacen a la visión de Dios para este momento. Los números uno en venta, hoy, son las novelas cristianas, que son psicología y manipulación satánica en la iglesia. Es que si no le llamamos lo que es, usted no le va a tomar respeto y temor, pero esto es lo que es. Los libros de estudio, en Latinoamérica, se venden a un dos por ciento; las Biblias a un treinta por ciento y la música, a un doscientos por ciento. Eso para que vea usted adonde está la mente del latino, hoy.

Los vendedores de las librerías saben muy bien qué es lo que se está vendiendo y qué es lo que realmente sirve. Sólo que en las góndolas tienen que colocar lo que se vende, no lo que sirve. Por eso hay un ochenta por ciento de espacio ocupado por la música y un veinte por ciento por libritos religiosos. La gente no lee demasiados libros, la gente consume música.

El cincuenta por ciento de la música grabada, llamada cristiana, pertenece a grupos seculares que se han metido en el mercado discográfico cristiano porque saben que la gente los va a comprar, porque nunca rebuscan para ver cuál es la verdad. ¡Esa es la iglesia que dice que está en avivamiento!

El gran secreto está en tener visión, tener enfoque; relacionarse con gente con un mismo enfoque, no con gente que nos conviene porque es influyente. Hay gente que ha sido moldeada por Dios – y lo sigue siendo, cada día -, que es muy distinta a la gente que trata de meter a Dios en su agenda. Gente sin distracción. Gente que entiende que su matrimonio, su familia, sus hijos, sus finanzas, son todos recursos que Dios le ha dado para cumplir con lo que Dios quiere en este tiempo.

Hombres sin distracción. Como Juan. Juan predicó “arrepiéntete”, en el desierto; “arrepiéntete” en el Jordán. Un día le cambiaron la audiencia. Fue al palacio del rey. Pero no cambió su mensaje: allí también predicó “arrepiéntete”. Le costó la cabeza.

N º 4: Hombres que respetan y extraen los Valores del Pasado. Esta es un poco la síntesis y el símbolo de los hombres que Dios está usando. Josías andaba desenterrando huesos de gente religiosa. Tremendo pastorcito el muchacho. Pero mire dentro de la violencia que incluye la mentalidad reformista, mire lo práctico y la atención al detalle que fluye a través de este ministro.

(2 Reyes 23: 15)= Igualmente el altar que estaba en Bet-El, y el lugar alto que había hecho Jeroboam hijo de Nabat, el que hizo pecar a Israel; aquel altar y el lugar alto destruyó, y lo quemó, y lo hizo polvo, y puso fuego a la imagen de Asera.

(16) Y se volvió Josías, y viendo los sepulcros que estaban allí en el monte, envió y sacó los huesos de los sepulcros, y los quemó sobre el altar para contaminarlo, conforme a la palabra de Jehová que había profetizado el varón de Dios, el cual había anunciado esto.

Note que él viene ministrando de acuerdo con los patrones extraídos del pasado, de historia profética. El que lo está viendo hacer lo que hace, podrá decir: se volvió loco este muchacho, mire lo que hace! Pero el que estudia un poco conoce muy bien el fundamento, la base y las causas, por las cuales él hace lo que hace. Hoy sucede lo mismo. “¡Este hombre está loco! ¡Mire lo que anda predicando!” Pero sólo indagando un poco en el pasado, usted se dará cuenta que no es así.

(17) Después dijo: ¿Qué monumento es este que veo? Y los de la ciudad le respondieron: este es el sepulcro del varón de Dios que vino de Judá, y profetizó estas cosas que tú has hecho sobre el altar de Bet-El.

Es decir que con esto podemos ver que este no estaba solamente desenterrando huesos; estaba leyendo los nombres de los dueños de los huesos que desenterraba. Por eso se detuvo y dijo: un momento; acá hay algo diferente.

(18) Y él dijo: dejadlo, ninguno mueva sus huesos; y así fueron preservados sus huesos, y los huesos del profeta que había venido de Samaria.

En medio de todo lo que se está destruyendo, no destruye lo que no pierde valor con el tiempo. Eso le da a usted seguridad que no va a perder la palabra de Dios; sólo lo que agregó el hombre. Viene rompiendo todo lo que es tradición, pero no fundamentos bíblicos. Viene destruyendo todo lo que fue errado, pero no la palabra sagrada del pasado.

No estamos destruyendo santidad ni el poder del Espíritu Santo; no estamos destruyendo la fe ni la prosperidad; sí estamos destruyendo todo lo que es extremo de cada uno de esos niveles. Y todo lo que es religión, legalismo, control, ignorancia y falta de propósito en el pueblo de Dios.

Estamos redefiniendo lo que es el ser humano. Estamos exaltando la calidad del ser humano en la iglesia. Estamos preparando una generación práctica, por dentro y por fuera; que tenga más para disponer al Espíritu Santo para que el Espíritu Santo use. Gente estudiosa, que entiende gramática, para que no erre feo leyendo la Biblia.

Hay gente que no entiende lo que la Biblia dice simplemente porque no sabe leer. Si usted se traga todos los puntos y las comas se le van a perder un montón enorme de cosas. Para algunas mentalidades antiguas, esto sería humanismo, porque sostenían que el Espíritu Santo nos usaba aunque fuéramos analfabetos. Globalmente es cierto, pero puntualmente no tanto.

Está bien, entonces, eso no se discute, es así. Pero el problema es que hoy vivimos en un mundo lleno de informática, lleno de escuela; ¿Cómo piensa usted ganárselos para Cristo? ¡¡El poder del Espíritu Santo, hermano!! Sí, pero el poder se manifiesta a través de sabiduría, de estrategia. No tiene que ser levitando a la gente y trayéndola por las narices.

Respetar los caminos. En 2 Crónicas dice que Josías anduvo en los caminos de su padre David. La palabra CAMINOS, allí, es la palabra DEREK. Es la manera, el curso o la ruta. Es decir que caminó en los principios operativos del pasado. Él averiguó sobre qué principios operaba David y sobre los mismos principios operó él. No es que caminó los mismos senderos. Todo lo que es bueno en el pasado, se preserva. Y todo lo que no es bíblico, se destruye.

Esto no es algo que destruye todo el pasado. Esto es algo que destruye todo lo que el pasado nos dio y que no era Dios. El problema es que la gente se ha apoyado más en lo que no es Dios que en lo que sí es Dios. Y entonces se siente como si alguien les estuviera moviendo el piso. Y no le gusta. Y se enoja también. Pero no escudriña para ver si eso es así. Se lo dijo el abuelito que fundó la iglesia y se acabó.

N º 5: La Manera de la Reforma. Hasta aquí hablamos del hombre que Dios va a usar en la reforma. Ahora vamos a ver cómo Dios la hace.

(2 Crónicas 34: 3)= A los ocho años de su reinado, siendo aún muchacho, comenzó a buscar al Dios de David su padre; y a los doce años comenzó a limpiar a Judá y a Jerusalén de los lugares altos, imágenes de Asera, esculturas, e imágenes fundidas.

(4) Y derribaron delante de él los altares de los baales, e hizo pedazos las imágenes del sol, que estaban puestas encima; despedazó también las imágenes de Asera, las esculturas y estatuas fundidas, y las desmenuzó, y esparció el polvo sobre los sepulcros de los que les habían ofrecido sacrificios.

(5) Quemó además los huesos de los sacerdotes sobre sus altares, y limpió a Judá y a Jerusalén.

(6) Lo mismo hizo en las ciudades de Manasés, Efraín, Simeón y hasta Neftalí, y en los lugares asolados alrededor.

(2 Reyes 23: 7)= Además derribó los lugares de prostitución idolátrica que estaban en la casa de Jehová, en los cuales tejían las mujeres tiendas para Asera.

(8) E hizo venir todos los sacerdotes de las ciudades de Judá, y profanó los lugares altos donde los sacerdotes quemaban incienso, desde Geba hasta Beerseba; y derribó los altares de las puertas que estaban a la entrada de la puerta de Josué, gobernador de la ciudad, que estaba a la mano izquierda, a la puerta de la ciudad.

(9) Pero los sacerdotes de los lugares altos no subían al altar de Jehová en Jerusalén, sino que comían panes sin levadura entre sus hermanos.

(10) Asimismo profanó a Tofet, que está en el valle del hijo de Hinom, para que ninguno pasase su hijo o su hija por fuego a Moloc.

(11) Quitó también los caballos que los reyes de Judá habían dedicado al sol a la entrada del templo de Jehová, junto a la cámara de Natan-Melec eunuco, el cual tenía a su cargo los ejidos; y quemó al fuego los carros del sol.

Y así sigue haciendo una serie de cosas hasta que en el verso 30 vemos detalles sobre la muerte de Josías. En todos estos textos, vemos tres cosas:

1)= La manera de la reforma. Es una guerra en contra de toda posición religiosa. Una guerra contra toda forma de expresión pagana infiltrada en la iglesia, (Caso Tofet y hacer pasar los hijos por fuego como culto a Moloc) Josías destruyó los principados y potestades, por medio de decretos proféticos.

2)= Quitó a todos los sacerdotes que tenían que ver con religión. Es decir: eliminó a todo vaso viable a religión. “Pero hermano… Yo soy pacífico…” Es que usted no los tiene que tocar, Dios los remueve Él solo. Se le está cayendo la caja a la religión. Hay un cambio de guardia. Todos los vasos que siguen trayendo religión, en el sentido en el que estamos hablando, van a ser removidos.

 3)= Las casas que propalaron la religión. Ahí vemos, en esta escritura, que vino contra las casas, contra los sacerdotes y contra el espíritu. Para eso debemos instalar escuelas que enseñen y capaciten en todo conforme a los patrones del reino. De otro modo, hoy mandamos a nuestros jóvenes a seminarios bíblicos y mañana hay que reformarlos de nuevo.

Para tener una idea clara de cómo comportarse, conociendo lo que conoce y viendo lo que a veces ve, usted lo tiene a David y Saúl. David estaba ungido rey y vivía en cuevas; Saúl, mientras tanto, vivía cómodamente y con opulencia en el palacio y no estaba reconocido en el cielo. Calma. Usted ya sabe como terminó esta historia.

(Levítico 14: 33)= Cuando hayáis entrado en la tierra de Canaán, la cual yo os doy en posesión, si pusiere yo plaga de lepra en alguna casa de la tierra de vuestra posesión, vendrá aquel de quien fuere la casa y dará aviso al sacerdote, diciendo: algo como plaga ha aparecido en mi casa.

Fíjese; aquí hay un principio: acá encontramos al encargado de una casa viniendo al sacerdote y diciéndole: mira, tengo un problema en mi casa que yo no sé como corregir. Uno de los problemas que tenemos es que algunos de los porteros de la ciudad creen que pueden resolver ellos solos todos los problemas que tienen. La razón por la cual Dios tiene cinco ministerios en la iglesia, es porque existen problemas que su unción nunca va a corregir. No es que uno sea mejor que el otro; es que son diferentes. Hay problemas que si no es con cierta unción no se resuelven. Hay problemas que sólo un apóstol puede resolver. Hay problemas que sólo un profeta puede resolver. Hay problemas que el pastor, por mejor pastor que sea, no puede resolver.

Yo le puedo predicar la cruz del calvario en hebreo, en griego, en inglés o en español y no lo salva nadie. La competencia interna dentro de las congregaciones y hasta en las denominaciones se va a terminar el día que caiga la venda que ciega a muchos ojos y vean que el reino se compone de gente que se complementa porque es diferente, y no de gente que se destroza compitiendo entre sí. Tengo una mala noticia. En esta competencia, todos pierden.

Hay mucha casa dividida, de gente que está pero que no está de acuerdo. Esas son piedras dañinas que dañan a toda la construcción, la edificación. Hay congregaciones que de aquí a cinco años ya no existirán. Dios está trayendo una reforma y esa reforma arremete contra toda posición religiosa. Estamos volviendo a patrones bíblicos. Los apóstoles corregían doctrinas, corregían la casa, no de una forma legalista, pero sí firme. Lo que no es Dios no se permite.

Esto es en grandes rasgos la reforma y como ocurre. Es una guerra contra toda posición religiosa. Es lo que dice en Jeremías 1:10: Arrancar, derribar, destruir. Luego viene Plantar y Edificar. Si no se tiene la habilidad y la visión para edificar, no se tiene ningún derecho a destruir. Edificar una iglesia no es levantar cuatro paredes y tener un culto, es fundamental en el Espíritu. Los tres mil que se añadieron no cambiaron la cultura de lo ciento veinte que estaban. Una iglesia a la que no la tumben las opiniones de la gente ni las presiones financieras.

Una de las cosas que se deben hacer en medio de una reforma, es edificar a la gente de adentro hacia fuera. Mucha gente edifica de afuera hacia adentro, dándole prioridad a lo que se ve y Dios nos ha mandado a edificar lo que no se ve. A esta carrera no la gana el que llega primero; la gana el último en quedar en pie. Usted no tiene un ministerio, el ministerio es su vida.

Una de las cosas que estamos trayendo a la iglesia es un espíritu patriarcal, que elimina el espíritu matriarcal que hemos tenido por años. No me refiero a ministerios de mujeres o ministerios de hombres. Me refiero a que si tuviéramos que darle un género a la iglesia, la tendríamos que describir como femenina, porque su postura ante la sociedad ha sido femenina, no masculina. Donde las oraciones son gobernadas por mujeres, donde la intercesión está a cargo de dos o tres viejecitas, donde la iglesia se comporta con un amor que todo lo permite. Donde se carece de espíritu paternal que trae dirección y gobierno. Y esto nos llega a nosotros por trascendencia cultural. Pero la estatura hacia la cual vamos todos sin acepción ni discriminación de personas, es a la del varón perfecto.

Hay iglesias que son uniformes; usted ve a uno y los vio a todos. Todo el mundo habla igual, todo el mundo ora igual, todo el mundo se viste igual, todo el mundo tiene culto de damas el mismo día, todo el mundo tiene culto de caballeros el mismo día, el mismo seminario de dedicación infantil. Todas las iglesias son iguales. Bueno; eso no es unidad, eso es uniformidad.

Hay congregaciones, porque no puedo hablar de iglesia que es otra cosa, que operan desde una plataforma denominacional y no espiritual. Algunas congregaciones autodenominadas independientes, operan desde una plataforma denominacional y algunas que pertenecen a denominaciones, no operan en plataformas denominacionales. No hablo de organización, hablo de plataforma espiritual.

Estas historias que hemos visto dicen que ellos hicieron la obra con fidelidad. Eso habla de verdad y voluntad propia, certeza, mentalidad correcta. Gente con constancia, que se puede depender de ella. Todo esto es parte de la edificación de la casa, es parte de la reforma.

No sólo se trata de destruir, sino de construir corrigiendo errores internos, fortaleciendo a la gente por dentro. Si su mamá o su papá no saben leer, mejor traigamos a ese hermano que se ofreció para enseñarle. De otro modo estaremos haciendo una actitud del alma muy encomiable, pero usted morirá analfabeto.

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La Última Palabra

Parece demasiado pretencioso el título, no le parece? Sin embargo, si usted sigue atentamente y con aplicación el desarrollo de este trabajo, va a darse cuenta que no lo es tanto; que hay en verdad una palabra que tiene ese carácter, y no por una cuestión cronológica, mayoritariamente, sino por la connotación global y abarcativa que tiene. Comencemos viendo el elemento bíblico que nos da el pie para su desarrollo y esclarecimiento.

(Hechos 7: 2-3)= Y él (Viene hablando de Esteban) dijo: varones hermanos y padres, oíd: el Dios de la gloria apareció a nuestro padre Abraham, estando en Mesopotamia, antes que morase en Harán, y le dijo: sal de tu tierra y de tu parentela, y ven a la tierra que yo te mostraré.

Todos conocemos la tremenda promesa de Dios para con Abraham. Todos sabemos que después, a consecuencia de esta promesa que él creyó, disfrutó de una paternidad en edad avanzada que, de acuerdo con los dictados de la lógica humana, resulta increíble. Todos sabemos, asimismo, que fruto de todo eso y llegado el momento de la gran prueba, – sacrificar a su hijo Isaac -, Abraham, partido en dos por el dolor, es verdad, y – por qué no -, por la duda, obedece sin replicar nada. Entonces decimos “padre de la fe”. No.

Abraham es el padre de la fe porque sale en búsqueda de la confirmación de la promesa totalmente a ciegas, sin garantía alguna. Lo que Dios le dice – tomado al hoy -, es: “Abraham: olvídate de tu familia, de tus riquezas y, principalmente, de tu Ego.” Obedecer esa orden, – tomando por base de lo que lo mismo le cuesta tanto a la iglesia -, es lo que fortifica y origina la después determinada como “histórica” fe de Abraham. Y debió hacerlo solo. Cuando subió al monte Moriat, solamente estaba Isaac con él; todo su séquito se quedó abajo, al pie del monte.

(Verso 6)= Y le dijo Dios así: que su descendencia sería extranjera en tierra ajena, y que los reducirían a servidumbre y los maltratarían, por cuatrocientos años.

Literal e histórico, la pintura del pueblo judío. Tipológicamente, el estado de la iglesia hoy y ahora: somos extranjeros, (Embajadores del reino de Dios en el país adónde a usted le haya tocado nacer), en tierra ajena. (Satanás usurpa, pero gobierna en gran parte del planeta y su país no es la excepción). Quien no acepta y sigue a Cristo de victoria en victoria y de gloria en gloria, está en servidumbre al sistema satánico imperante en el mundo secular, y allí es donde le guste o no; lo merezca o no, recibirá maltrato; físico, económico, social, moral o como sea.

¿Qué debe hacer la iglesia, entonces? ¿Vestirse de subversiva o guerrillera y salir a combatir con las armas del mundo contra los órdenes establecidos? ¿Ese, acaso, será el rol que Dios imaginó para su pueblo?

(Verso 7)= Más yo juzgaré, dijo Dios, a la nación de la cual serán siervos; y después de esto saldrán y me servirán en este lugar.

Punto. Listo. Se acabó. Dios pone las cosas en su justo lugar. ÉL JUZGARÁ. Usted no tiene que salir a pelear físicamente con nadie, y mucho menos con armas convencionales de las conocidas por el sistema del mundo. No se olvide que no es con ejército (Carnal, por supuesto), ni con espada, (También carnal); es con el Santo Espíritu. (Es decir: con oración, ayuno, batalla espiritual e intercesión). El juicio de Dios sobre las naciones no es a causa de su pecado, ya que todas lo tienen, sino a causa de su incredulidad, la resistencia y hasta la persecución de su palabra.

Quien tenga dudas todavía de hasta dónde la Palabra de Dios molesta, fastidia y hasta ofende, preste atención a la manera en que la propia iglesia reacciona ante la Biblia clara y sin derivados especiales doctrinales denominacionales, se llamen como se llamen. Ni hablar de los sectores que, en búsqueda de dudosos prosélitos religiosos, han llegado hasta pervertir la Palabra de Dios para poder captar adeptos. Esto, claro está, partiendo de la base que en esa nación la iglesia está haciendo lo que es conforme a su voluntad, Él quiere que haga. De otro modo y mal que nos pese, su juicio habrá de alcanzar también a la iglesia. O, mejor dicho: Habrá de comenzar, inexorablemente, por su iglesia.

¿Qué debe hacer, entonces, la iglesia al respecto, además de orar, ayunar, batallar e interceder? Veamos:

(Verso22)= Y fue enseñado Moisés en toda la sabiduría de los egipcios; y era poderoso en sus palabras y sus obras.

Esto nos muestra tres cosas: 1) Moisés había sido elegido y levantado por Dios para traer liberación al pueblo. Al igual que la iglesia (Que es cuerpo de Cristo) hoy, él iba a traer libertad sobre la opresión, la cautividad y la dependencia de Egipto, tipología del mundo.

2) Moisés fue enseñado en toda la sabiduría de Egipto, el mundo pagano, a los fines de capacitarlo con el entendimiento de las bases del sistema secular dentro del cual se movían Faraón y toda su gente.

3) A causa de esta preparación, y sumándole la unción que Dios le dio, Moisés (Que es la iglesia), pudo acceder a un grado de poder en sus palabras y sus obras diferente a todo lo conocido en aquel tiempo y en este. La clave, entonces, es Capacitarlo a usted. ¡Moisés no era un ignorante! La iglesia no debe ser ignorante. ¡Dios no unge ignorancia!

El verso 23 completa el panorama cuando señala que después, cuando le vino al corazón, (De hecho, no le vino por “casualidad”), visitó y se ocupó de sus hermanos en esclavitud; los apacentó, los consoló, se puso a su lado, se bajó del lujo, el oropel y la orgiástica corte egipcia, se ensució de barro con ellos, se transformó en su conductor y, finalmente y luego de sus propias pruebas, fue base y artífice de su liberación. Pero no le fue fácil. Satanás jamás abandona su presa en una primera escaramuza. Cuando él reclama autoridad para hacer lo que tenía que hacer, sus propios hermanos son usados por el diablo para acusarlo.

(Verso 28)= ¿Quieres tú matarme, (Le dice el hebreo que maltrataba a su hermano a Moisés, cuando éste lo reconvino), como mataste ayer al egipcio?

Así actúa Satanás siempre: ayer, (Moisés) y hoy, (La iglesia, cada creyente); parte desde una verdad, (Moisés había matado, efectivamente, a un egipcio), y le introduce una mentira (Seguir matando), todo destinado a asustar, a hacer sentir culpa y a acobardar.

Escrito está que Moisés cayó en esta trampa, porque Se asustó y huyó a tierra de Madián. Esto, naturalmente, no modificó el plan de Dios. Solamente lo retrasó. Es exactamente lo que está ocurriendo en este tiempo. La iglesia es depositaria de un propósito de Dios que habrá de cumplirse, sólo que el miedo actual de esa iglesia está retrasando la manifestación de Dios sobre el mundo pagano e incrédulo. Dios lo sigue sosteniendo a Moisés pese a todo, y cuando se le aparece en la llama de la zarza en el Sinaí, le dice:

(Verso 33)= Y le dijo el Señor: quita el calzado de tus pies, porque el lugar en que estás, es tierra santa.

En primer término deberemos observar que la palabra SANTA, aquí, es la palabra HAGIOS, y significa algo sagrado, puro, (Vaya pensando en su congregación, olvídese de Moisés), sin mancha, consagrado, separado, reverenciado, digno de veneración, semejanza de Dios, naturaleza íntima de Dios, separado para Dios, reservado para Dios.

Es decir que como quiera que se encuentre la iglesia hoy, aunque todavía esté asustada, frustrada, decepcionada y acusada con infinidad de culpas, Dios dice que es santa, y si Dios dice que es santa, ¡¡ES SANTA!!! ¿Amén?

El Señor, al igual que lo hizo con Moisés, nos está diciendo que ve la tremenda aflicción de su pueblo metido en el mundo asfixiado por su sistema, que oye su desgarrado gemir, (Recesión, desocupación, degradación, miseria y corrupción), y que quiere descender para librarlos; y agrega que a nosotros nos enviará para liberarlos definitivamente de esa opresión.

No importa lo que el propio pueblo pueda opinar de aquellos a los que Dios levanta: ¿Quién te ha puesto por gobernante y juez? Él le dio (NOS dio), potestad para hacer prodigios y señales suficientes para mostrar a Faraón (Que es el líder del sistema mundano), que Él es el único y verdadero Dios y para confirmar uno de sus ministerios de avanzada, todavía muy discutido hoy por los supuestos sabios y teólogos que jamás salieron de la esfera y la influencia de Egipto.

(Verso 37)= Este Moisés es el que dijo a los hijos de Israel: profeta os levantará el Señor vuestro Dios de entre vuestros hermanos, como a mí, a él oiréis.

Hoy, el Señor sigue levantando profetas. No para que tomen el comando de la iglesia porque no ha sido dispuesto así. La Biblia, respecto a los cinco ministerios básicos, es escueta aunque muy clara: fueron conformados para complemento, de ninguna manera para competir entre sí y mucho menos para prevalecer unos sobre otros. En este caso, no nos olvidemos: el hombre levantado como conductor indiscutido, seguía siendo Moisés. Todo lo demás, debería aportar lo suyo para esclarecer la visión del propósito de Dios. El problema es que la iglesia, hoy, cree fervientemente en Dios y allí radica su seguridad de fe y convicciones, pero no siempre le puede o se atreve a creerle a sus profetas. ¿Será por eso que la iglesia no prospera? 2 Crónicas 20:20, dice: Creed a Dios y estaréis seguros; creed a sus profetas y seréis prosperados.

Después el Señor dirige un mensaje claro al pueblo de Israel. Tan claro que hoy es tipología exacta del mensaje contemporáneo de la iglesia. Dice que es la iglesia la que tiene Palabras de vida, (Verso 38), que esas palabras No fueron oídas sino desechadas y que ellos, (El pueblo, eh?) prefirieron volver sus corazones, (Es decir: el alma, los sentimientos, los sentidos, el intelecto, la voluntad, las emociones) a Egipto, (Que es el mundo, verso 39), que se fabricaron Otros dioses, (Verso 40). ¡Qué son el humanismo, la ciencia, la tecnología, y hasta la medicina secular sino otros dioses a los que la iglesia ha preferido, a veces, por sobre las promesas del Señor?

El verso 42 dice que por eso, Dios se apartó. No dice que dejó de amarlos o de tenerles misericordia, dice que se apartó. Debió hacerlo; Dios no tiene ni tendrá ninguna comunión con el pecado tenga este la forma que tenga. La gente, entonces, sin el amparo divino, sin la unción del Santo, se dedicó a lo único que podían dedicarse, a lo mismo que podría dedicarse cualquier buen hombre, hoy, si su incredulidad no le permitiera ver al Dios viviente, creer a Cristo, sus promesas y aceptar la guía y el poder del Espíritu: predicar una religión hueca, vacía, sin poder sobrenatural, tomando – entre otras cosas -, como basamento, el templo.

Sobre esto el verso 48 es claro: dice que Dios No habita en templos hechos de mano, que el cielo es su trono y la tierra el estrado de sus pies, para terminar con una dura expresión que podemos sacar perfectamente del ámbito histórico de la escuelita dominical y llevarlo a un hoy donde, – con los cambios lógicos de otro tiempo y circunstancia -, las condiciones de los creyentes parecería seguir siendo la misma.

(Verso 51)= ¡Duros de cerviz, e incircuncisos de corazón y de oídos! Vosotros resistís siempre al Espíritu Santo; como vuestros padres, así también vosotros.

Todos sabemos que el término DUROS DE CERVIZ, implica soberbia, falta de humildad, rebeldía a inclinar nuestra cabeza, (Es decir: nuestras mentes intelectuales, nuestras voluntades, nuestras opiniones particulares), a la voluntad de Dios; y no estoy hablando – obviamente -, de ese gesto físico, a veces solamente ritual, tradicional o religioso que hacemos muy a menudo en nuestros templos. Al Señor, – téngalo por seguro -, le interesa mucho más el estado de su cerviz espiritual que sus cervicales físicas. Yo no digo que esté mal esa actitud; lo que intento decirle es que prevalece mucho más lo que no se ve que lo que se ve; nuestro hacer no conmueve a Dios, nuestro SER, sí. Principio espiritual.

Incircuncisión de corazón es un símbolo, naturalmente. Usted sabe muy bien lo que es la circuncisión desde el plano físico. En este caso, significa lisa y llanamente, INCREDULIDAD. Tanto de corazón como de oídos. Algo así como: “Ni creo ni estoy dispuesto a oír para creer”, ¿Estamos?

Ahora bien; la resistencia al Espíritu Santo, no es un fenómeno que se da en algunas congregaciones tradicionales desbarajustadas en sus bases históricas y en sus cerradas y hasta sectarias doctrinas por ministerios que han hecho del Espíritu Santo un énfasis permanente, (Caso internacional Benny Hinn y caso local, y ahora también internacional, Claudio Freidzon). No tiene nada que ver con los movimientos de renovación que se cumplimentaron en los años noventa ni con las primeras gotas de la catarata de avivamiento que Él ha dicho, va a derramar sobre su pueblo.

Tiene que ver con la permanente batalla del Espíritu contra la carne y, como vemos, no es un patrimonio de la iglesia siglo 21. Resistir al Espíritu Santo no es luchar para que no entre, porque Él jamás poseyó, posee ni poseerá a nadie. Él entra a su vida cuando usted lo recibe como se recibe a alguien muy amado: con los brazos, el alma y el espíritu humano abiertos de par en par. Quien no lo quiere hacer, sea por los excelentes motivos que pueda suponerse que sea, lo resiste. Aprenda esto por favor: Usted, que más de una vez y de diversos modos se ha sentido lleno del Espíritu Santo, jamás intente explicárselo a quien lo resiste. Nunca lo va a entender. ¿Sabe por qué? Porque sería lo mismo que intentar explicarle a un ciego de nacimiento, como es el color azul…

(Verso 52)= ¿A cuál de los profetas no persiguieron vuestros padres? (Nuestros antepasados también resistieron la palabra profética y llena de revelación de Dios a través de los hombres y mujeres ungidos) … Y mataron a los que anunciaron de antemano la venida del Justo, de quien vosotros ahora habéis sido entregadores y matadores; (Es verdad; hoy ya no se matan físicamente a los profetas. ¿Será que en este tiempo el diablo está más bueno? ¡No! Simplemente él ha hecho, astutamente, lo que la iglesia sigue dudando en hacer en lo suyo: adaptar su actividad a este tiempo. Ahora ya no los mata físicamente, mata espiritualmente; es decir: aborta, a favor de oposiciones, ignorancias, tradiciones u ortodoxias sus ministerios, si pueden. De todos modos, el aborto ES homicidio. Como usted ve, la rutina satánica sigue intacta. Al pueblo, necesitado de palabras suaves y alentadoras, de esas que muchos se cargan y recargan diariamente para alimentar y sustentar terapias de diván, no le cae demasiado simpático el ministerio profético con su contundencia y su autoridad sobrenatural. Es que a todos nos gusta que nos repitan permanentemente nuestros derechos y beneficios, pero a mucho menos nos cae bien que nos prediquen nuestras obligaciones y responsabilidades. Predicador, Pastor, usted elige a quien vino a agradar.

(Verso 55)= Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, puesto los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios.

Aquí preste atención, porque si su disposición, en este día, es saber más de Dios, su entendimiento será abierto y podrá acceder al ámbito espiritual, que es donde están atesoradas las grandes verdades: hay cuatro tipos básicos de interpretaciones de la Palabra de Dios: la Milenarista, la Historicista, la Posmilenarista y la Espiritual. ¡Oh, Dios! ¿Quién tendrá razón? ¡Vaya uno a saberlo! A mí, en realidad, no me preocupa demasiado. Lo que sí sé, es que Dios es Espíritu. De lo otro, jamás leí nada en la Escritura. ¿Será que me faltan leer algunos libros, cartas o evangelios? Será…

Cuando usted leyó este versículo en su clase bíblica, (Porque seguro que lo ha leído) o cuando se lo leyeron en el marco de algún relato histórico, desde algún púlpito, su imaginación le mostró (Como en su momento me lo mostró a mí), la imagen de un hombre con su rostro lleno de paz, Esteban, mirando hacia arriba, que en una especie de visión veía a Jesús sentado a la diestra (Al lado, a la derecha, según las normas protocolares básicas en las relaciones públicas, ceremonial y banquetes) de Dios. Bien: ¿Habrá sido eso lo que verdaderamente vio Esteban?

Ahora prueba desde la parábola, desde el símbolo, desde la tipología. Dice que Esteban tenía los ojos puestos en el cielo, es decir: en el trono de Dios. No le prestaba la más mínima atención al dolor, al sufrimiento ni a la tortura a la que lo sometían los hombres. Allí fue donde pudo ver la gloria de Dios.

¿Qué Vio? ¿Una visión? ¿Una luz? ¿Un resplandor? Vio la Verdad Revelada. Comprendió que todo lo natural y físico que lo torturaba en lo natural y lo físico, no tenía ni la menor importancia. La revelación le mostró, enseguida, a Jesús a la diestra de Dios, es decir: el poder sobrenatural del reino. ¿Y cómo consiguió eso? ¿Sólo porque era un mártir este buen hombre? ¿Cuántos saben que Dios no unge, necesariamente, personas con almas buenas? Si así fuera, mucho ateo andaría por allí ungido, porque su alma no es mala. Dios tampoco unge ignorancia y un ateo, espiritualmente, es ignorante. Esteban accedió a ese ámbito sobrenatural porque estaba lleno del Espíritu Santo. ¿Y qué produjo eso en él?

(Verso 59)= Y apedreaban a Esteban, (Quiero aclararle una vez más que quienes apedreaban a Esteban, eran los religiosos, no los ateos, eh?) …mientras él invocaba y decía: Señor Jesús, recibe mi espíritu. (Note que no fueron esos hombres los que determinaron la muerte de Esteban, es él mismo el que decide entregar su espíritu a Jesús. Su decisión está centrada en la misma presencia que centralizó el final físico temporario de su Señor. Usted no puede temer lo que pueda hacerle el hombre; Dios siempre tiene, en todo, Las Última Palabra.

(Verso 60)= Y puesto de rodillas (Esto es: humillándose, entregando todo su ser) …clamó a gran voz: (Atención. Dice que a gran voz, no en un sordo y quejumbroso lamento) Señor…no les tomes en cuenta este pecado. (Esteban no pensó en él. Pensó y le dio prioridad a la ignorancia de quienes lo estaban matando. Sintió dolor porque esa injusticia, – él lo sabía -, les acarreaba juicio de muerte a sus asesinos. Pero le fue revelado que no eran ellos sino lo que influía en ellos lo que los llevaba a actuar así. Entonces intercedió para, por la misericordia y la gracia del perdón, cambiar maldición y pecado por bendición y redención.

(Lucas 23: 24)= Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque son saben lo que hacen…

¿Usted me va a decir que tanto Esteban como Jesús quisieron, en un último aliento, inscribir sus nombres en la historia, como en un acto de heroísmo, mostrando bondad para perdonar a quienes los mataban y así ser recordados por su abnegación y valentía? ¡¡¡Noooo!!! La Escritura muestra, en ambos casos, que la presencia superabundante del Espíritu Santo en cada uno los proyectó por encima de todo dolor físico, de todo escarnio y sin el menor atisbo de temor, a declarar la gracia del perdón, para cambiar maldición (La cruz, el apedreamiento), por la bendición de la redención y la salvación. Esta, y a nuestro favor, nada menos, fue y será: La Última Palabra.

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Descubriendo Falsos Profetas

Un pastor contaba esta anécdota: dice que un día estaba sentado en un bar esperando que su hijo terminara una práctica de fútbol. Mientras hacía tiempo, tomaba una gaseosa como derecho para estar en el local y leía su Biblia. De pronto se le acercó un joven que, sin mediar otras palabras, le preguntó si estaba estudiando para ser cristiano. El pastor le contestó que ya era cristiano y, a su vez, quiso saber si el muchacho, alguna vez, había hecho una decisión por Cristo.

El joven le respondió que llevaba muy poco tiempo de convertido, pero que se encontraba muy confundido porque en la congregación adonde concurría, dos hermanos le habían dado una profecía, cada uno por su lado, marcándole lo que debía hacer con su vida de creyente. El problema – dijo -, radicaba en que las dos profecías no eran iguales. Más bien, eran bastante opuestas. Entonces le formuló la pregunta: ¿A cuál cree usted que debo creerle? El pastor no dudó ni un instante. Le respondió con total convicción y seguridad: “¡A ninguna de las dos!”.

El muchacho se quedó pasmado. El pastor le preguntó, entonces, si sabía del sacerdocio de todos los creyentes y, en segundo término, si creía verdaderamente en eso. El joven dijo que no estaba seguro; que era demasiado el tiempo que había llevado creyendo sinceramente lo que había aprendido desde muy pequeño, que había “intermediarios” entre Dios y los hombres. Entonces el pastor le explicó que todo hijo de Dios tiene acceso a Él y, allí fue, donde le dijo: “Si Dios quisiera que tú hicieras algo, no crees que te lo diría a ti mismo?”

Entender el don de la profecía y distinguirlo del papel de un profeta, quizás sea la batalla más grande para la iglesia en estos tiempos iniciales del siglo veintiuno. Es más; no deseamos limitar al Señor a no hablarle a la iglesia y a sus miembros en estos días críticos. Pero si no hacemos preguntas difíciles y no analizamos otros puntos de vista, quizás haremos eso mismo, o aún más, le haremos caso a un falso profeta. Ahora bien: ¿Cómo podemos diferenciar, llegado el caso, entre lo fraudulento y lo genuino?

Tenemos en un extremo a los cristianos que creen que ya no se manifiesta la presencia milagrosa de Dios, que Él únicamente habla a su iglesia por medio de su Palabra, según la interprete la elite de teólogos o pastores destinados por la denominación o el credo a esos efectos. A pesar de que esto último se lo negarían, apenas usted se muestre en desacuerdo con ellos, saltará a todas luces que su fe está fundada en una lealtad absoluta y porque necesitan sentirse en lo correcto en lugar de experimentar su seguridad en Cristo y la necesidad de ser amorosos.

En el otro extremo de este espectro están aquellos cristianos que insisten en que Dios se manifieste en cada culto público de adoración y a su solicitud. Su meta es entrar en el Lugar Santísimo y tener, en cada reunión, profecías, palabras de conocimiento, sanidades, lenguas y cualquier otra manifestación insinuada por la Biblia o mencionadas en ella.

¿Adónde estará el equilibrio entre la ortodoxia muerta y el celo sin conocimiento? Si bien no se puede trazar una línea absoluta entre estos asuntos, creo que podemos estar de acuerdo en algunos conceptos amplios a partir de las advertencias de las escrituras. Empecemos con una mirada a la historia bíblica.

Dios creó a la humanidad para gobernar sobre las aves del cielo, los animales del campo y los peces del mar. Su dominio se extendía por toda la tierra, su atmósfera y sus océanos. Cuando Adán pecó, perdió su relación con Dios y su mando sobre la creación. Satanás llegó a ser la autoridad rebelde y es ahora el príncipe del poder del aire y el gobernador de este mundo. El plan de redención de Dios es vencer al dios de este mundo y restaurar a una humanidad caída, estableciendo su reino para que se haga la voluntad de Dios aquí en la tierra como en el cielo.

LA Biblia revela el plan de Dios. Incluye los relatos históricos del avance de su plan en el transcurso del desarrollo, el establecimiento y el mandato de la iglesia, y la seguridad de que se cumplirá su plan escatológico para el futuro. Efesios 2:19-22 nos resume dónde estamos actualmente y cómo Dios se ha comunicado con nosotros.

(Efesios 2: 19)= Así que, ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios, (20) edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, (21) en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor; (22) en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.

Dios nos ha librado del dominio de las tinieblas y nos ha trasladado al reino de su Hijo, tal cual se nos declara en Colosenses 1: 13. Ya no somos más pecadores sino santos que pecamos, que puede sonar parecido, pero que no es lo mismo. Estamos confiadamente en la casa de Dios, sentados con Cristo en lugares celestiales. Basados en el fundamento dado a los apóstoles y profetas. Él nos está edificando en un templo santo. La iglesia establecida para morada de dios en el Espíritu.

Dios nos ha comunicado este plan redentor con claridad en la Biblia por medio de los profetas y de los apóstoles. Además, la verdadera revelación de Dios fue Jesús mismo, la piedra angular de la iglesia.

Así que los profetas del Antiguo Testamento eran mensajeros de Dios. Jamás hablaron presuntuosamente. Dios le dijo a Moisés: “Les levantaré un profeta como tú, de entre sus hermanos. Yo pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo mande”, dice en Deuteronomio 18:18, y a Jeremías, en 1:9, le agrega: “He aquí, yo pongo mis palabras en tu boca”, en tanto que en Ezequiel 2:7 es más contundente y preciso cuando le dice: “Tú, pues, les hablarás mis palabras, ya sea que me escuchen o dejen de escuchar, porque son una casa rebelde”.

Cuando los profetas del Antiguo Testamento hablaban, era: Así dice el Señor. Hablaban con autoridad porque era el mensaje de Dios, no del hombre. La prueba de un verdadero profeta era que nunca se equivocaba. El pueblo tenía que discernir si era verdadero o falso, pero a él no le quedaba la responsabilidad de decidir qué parte de la profecía era la correcta y cuál la equivocada. Si alguna parte era errónea, el hombre era un falso profeta. Desdichadamente, escucharon a muchos falsos profetas y apedrearon a muchos profetas verdaderos porque no querían escuchar el mensaje de los verdaderos. El Antiguo Testamento da un relato tras otro de reyes rebeldes, de adoración a Baal y de falsos profetas.

La historia del Antiguo Testamento se cierra con un silencio de cuatrocientos años durante los cuales el mundo estaba sin voz profética. Entonces la Palabra se hizo carne y moró entre nosotros, tal como lo señala Juan 1:14. Dios estaba a punto de hablar de nuevo, pero es interesante notar que el mismo Jesús habló por iniciativa propia. Juan 12:49 señala que Jesús nombró a doce discípulos quienes se identificaron como apóstoles después del pentecostés. Ellos llevaron el mensaje de Dios en los primeros días de la Iglesia.

La mayoría de los estudiosos de la Biblia creen que ya no hay profetas y apóstoles que hablen con absoluta autoridad de “Así dice el Señor”. Sin embargo, no se puede excluir la posibilidad de que Dios hubiera enviado de nuevo a quien realizara la función de profeta o de apóstol.

Algunos han sugerido que hay dos profetas en Apocalipsis 11:3, pero el pasaje dice que son “Testigos que profetizan”. ¿Cuál es la diferencia? Se identifican como testigos, pero lo que hacen es profetizar. De manera similar, algunos me llamarían a mí un maestro radial que exhorta. El tema es que un maestro de enseñanza radial, es un hombre, pero la exhortación es un don. Lo primero, en todo caso, describe mi actividad, lo segundo, el don o los dones que pueda haber recibido por gracia y misericordia de Dios.

Respecto a los profetas modernos, ¿Debemos aceptar lo que digan como autorizado para la iglesia así como lo aceptamos para las Escrituras? Desde el momento en que la iglesia anunció que ya se había cerrado el canon de las escrituras, se han levantado muchos falsos maestros y falsos profetas; uno no puede decir con total autoridad que Dios no puede añadir a su palabra, aunque a nosotros se nos advierte muy claramente que no lo hagamos. Las Escrituras enseñan que ya se ha puesto (Tiempo pasado del verbo) el fundamento de los apóstoles y los profetas. El plan de Dios ya ha sido declarado, hemos sido comisionados y el futuro ha sido asegurado.

 Hasta ahí perfecto, pero el único problema, es: ¿Cuántos entendieron el plan de Dios y cuántos lo mezclaron y lo confundieron con sus propios planes personales? ¿Cuántos han obedecido esa comisión, (Le recuerdo que una CO-MISION, es una misión de dos o, al menos, de más de uno) y cuántos han preferido dedicarse a otras actividades eclesiásticas que los hacen quedar mejor con la sociedad donde habitan? Y, finalmente, ¿Cuántos han entendido la seguridad de ese futuro y cuántos andan por allí escondiéndose y esperando que Cristo venga a rescatarlos en un gran rapto y así dejar este mundo donde el diablo nos tiene a puñetazo limpio? Apóstoles y profetas antiguos cumplieron lo suyo, es cierto, y el canon se cerró, también es cierto, pero palabra profética y palabra apostólica todavía es ultra necesaria porque de lo contrario la iglesia jamás se despabilará y hará lo que Dios le ordenó que hiciera. Lo que necesita para ser más que vencedora, sin mancha y sin arruga y para irse con su Señor, allí sí, en victoria, no en una huida vergonzosa.

Sin embargo, Dios todavía obra hoy como lo hacía en el pasado, es decir: por medio de su pueblo. Profetas como Isaías y apóstoles como Pablo, eran indudablemente personas como nosotros. Se ha mitificado demasiado todo eso y no nos ha hecho bien, precisamente. Vemos tan pero tan lejos a todos esos personajes bíblicos que, teniendo los mismos mandatos que ellos y las mismas armas potenciales, hemos preferido creer que no y aquí estamos, con el trabajo aún sin terminar por autosubestimación carnal nuestra.

La Iglesia todavía cuenta con personas dotadas y el don de la profecía espera, como otros dones dentro de la iglesia, ser manifestado por tantos y tantos que lo portan y lo ignoran o eligen ignorarlo. Pero tenga en cuenta lo siguiente: el don de la profecía del Nuevo Testamento no es similar al oficio de profeta del Antiguo Testamento. Si usted tiene el don de la administración, por ejemplo, Dios le da poder para estructurar debidamente y conforme a SU voluntad a la iglesia y a organizar sus esfuerzos, pero probablemente no se le conocerá únicamente como administrador.

Si tiene el don de la exhortación, ¿Lo identificará la gente como el hermano que exhorta? ¿Habrán de llamarlo, acaso, “El Exhortador”? ¿O lo llaman para hacerle delicadas menciones  que tienen que ver con su mamacita y con toda su familia? Es increíble como, el hombre que se dice EN Cristo, se desvive por tener reconocimiento y aceptación entre sus pares, cuando su modelo, Cristo, ministró salvación, sanidad, liberación, enseñanza y vida eterno y no fue aplaudido ni siquiera por sus propios discípulos, quienes cuando “las papas quemaban”, sencillamente se borraron todos, aunque el que quedó registrado únicamente fue el pobre Pedro que, dicho sea de paso, fue el único que, al menos, se acercó a ver qué estaba sucediendo.

Quizás usted tenga el don de lenguas, ¡Pero nadie va a referirse a usted, por ese motivo, como “La Lengua”! Tampoco el don de profecía, entonces, y por fuerza de la inercia, lo hará a uno profeta. Entienda. Somos simplemente hijos de Dios, dotados de manera sobrenatural para edificarnos los unos a los otros hacia la vida recta, no para brindar espectáculos por los cuales percibiremos un ingreso producto de un boleto o ticket de entrada llamado dudosamente “Ofrenda”.

Dios construye sobre el fundamento que ya establecieron los profetas y los apóstoles al darnos evangelistas, pastores y maestros. Los evangelistas, pastores y maestros son personas ordenadas por EL para preparar a los santos para que puedan traer sus comunidades a Cristo y edificarse unos a otros. A pesar que Satanás ya está derrotado, el reino de las tinieblas sigue presente en la edad de la iglesia. Junto con los verdaderos evangelistas, pastores y maestros, además de otros dotados por Dios para el ministerio, se puede esperar que Satanás también tenga sus falsos profetas, maestros y mesías. Así es, y las escrituras nos lo han advertido bastante. Por tanto, examinemos como identificar a los falsos profetas y maestros, primero, a partir del Antiguo Testamento y luego del Nuevo Testamento.

Ya se ha mencionado la manera normal de identificar a un profeta del Antiguo Testamento. Deuteronomio 18: 20-22, nos explica que si un supuesto profeta hablaba presuntuosamente, (Es decir: sus propios pensamientos, no los de Dios) debía morir. Si lo que decía no se cumplía, era un falso profeta. Esa prueba sólo da resultados cuando las palabras del profeta pronostican algún suceso futuro. Como vamos a ver ahora, esa no era la función principal de un verdadero profeta. Deuteronomio 13 identifica a unos falsos profetas de naturaleza aún más insidiosa para discernir.

(Deuteronomio 13: 1)= Cuando se levantare en medio de ti profeta, o soñador de sueños, y te anunciare señal o prodigios, (2) y si se cumpliere la señal o prodigio que él te anunció, diciendo: vamos en pos de dioses ajenos que no conociste y sirvámosles; (3) no darás oídos a las palabras del tal profeta, ni al tal soñador de sueños; porque Jehová vuestro Dios os está probando, para saber si amáis a Jehová vuestro Dios con todo vuestro corazón, y con toda vuestra alma.

En este caso se cumplen las señales y los prodigios, pero su objetivo es conducir al pueblo lejos de Dios para servir a otros dioses. Esos soñadores de sueños, como dirá luego en el verso 5, son rebeldes de corazón. Usan señales y prodigios para seducir a la gente a apartarse del camino verdadero y el público ingenuo los sigue ciegamente porque aceptan cualquier cosa sobrenatural como si fuera de Dios. El objetivo es hacer que la gente dependa de las intervenciones milagrosas en lugar de la Palabra de Dios, como medio de conocer la voluntad del Señor. En los tiempos del Antiguo Testamento Dios consideraba tan grave su maldad como para demandar sus vidas a manos de sus propios familiares.

Cuenta otro pastor que él tenía, en cierto lugar, una iglesia que operaba bastante aceptablemente cuando de un día para el otro, un ministerio vecino causó bastante controversia. Todo el mundo oía hablar de las grandes señales y prodigios que se cumplían a manos de un joven profeta. Varias personas de esta iglesia fueron a esos otros cultos. Parecía que Dios estaba bendiciendo esa obra mucho más que a la de este pastor. Sin embargo, al final, el “profeta” trasladó su ministerio a otra parte y, al poco tiempo, se supo que estaba gravemente enfermo hasta que falleció de SIDA como resultado inequívoco de su vida decadente. Condujo a muchísimas personas por caminos equivocados. Entonces la pregunta que nos surge, es: ¿Cómo identificaríamos, hoy, a un falso profeta como ese? Parte de la clave la encontramos en el capítulo 23 del libro de Jeremías.

(Jeremías 23: 21)= NO envié yo aquellos profetas, pero ellos corrían; yo no les hablé, más ellos profetizaban.

(22) Pero si ellos hubieran estado en mi secreto, habrían hecho oír mis palabras a mi pueblo, y lo habrían hecho volver de su mal camino, y de la maldad de sus obras.

(23) ¿Soy yo Dios de cerca solamente, dice Jehová, y no Dios desde muy lejos?

(24) ¿Se ocultará alguno, dice Jehová, en escondrijos que yo no lo vea? ¿No lleno yo, dice Jehová, el cielo y la tierra?

(25) Yo he oído lo que aquellos profetas dijeron, profetizando mentira en mi nombre, diciendo: soñé, soñé.

(26) ¿Hasta cuándo estará esto en el corazón de los profetas que profetizan mentira, y que profetizan el engaño de su corazón?

(27) ¿No piensan cómo hacen que mi pueblo se olvide de mi nombre con sus sueños que cada uno cuenta a su compañero, al modo que sus padres se olvidaron de mi nombre por Baal?

<(28) El profeta que tuviere un sueño, cuente el sueño; y aquel a quien fuere mi palabra, cuente mi palabra verdadera. ¿Qué tiene que ver la paja con el trigo? Dice Jehová.

(29) ¿No es mi palabra como fuego, dice Jehová, y como martillo que quebranta la piedra?

(30) Por tanto, he aquí que yo estoy contra los profetas, dice Jehová, que hurtan mis palabras cada uno de su más cercano.

(31) Dice Jehová: he aquí que yo estoy en contra de los profetas que endulzan sus lenguas y dicen: Él ha dicho.

(32) He aquí, dice Jehová, yo estoy en contra de los que profetizan sueños mentirosos, y los cuentan, y hacen errar a mi pueblo con sus mentiras y con sus lisonjas, y yo no los envié ni les mandé; y ningún provecho hicieron a este pueblo, dice Jehová.

Fíjese que hay dos errores. Estaban haciendo obras malas y siguiendo un camino equivocado. Los profetas estaban sólo para anunciar las palabras de Dios, cuyo objetivo principal era llamar a la gente a abandonar el pecado. Pedían al pueblo que regresaran a las normas morales de la ley. Debían declarar el camino del Señor, exhortando a la gente a alejarse de sus caminos malvados, a aceptar el plan de Dios para sus vidas. Los falsos profetas de los que habla Jeremías solamente tienen sueños, y creyendo que eran de Dios, profetizan en el nombre del Señor. Si usted tiene un sueño que piensa que es de Dios, entienda el valor relativo de los sueños.

Cualquiera que se haya criado en el campo, como yo, puede entender el valor relativo de la paja a la que Dios alude en contraposición con el trigo. Si se trata de alimentar el ganado con paja, no se la comerán porque no tiene ningún valor nutritivo. Sirve muy bien – por ejemplo -, para hacer una cama, pero sólo el grano tiene valor nutritivo. Dios dice que el sueño es como la paja, pero que su Palabra es como el trigo, y que únicamente creceremos cuando devoremos la Palabra de Dios. Cuando sustituimos el trigo de la verdad bíblica por la paja de los sueños, morimos con rapidez de hambre espiritual.

En el Nuevo Testamento el don de profecía tiene el mismo propósito de volver el corazón del pueblo hacia Dios, como lo hicieron los profetas del Antiguo Testamento.

(1 Corintios 14: 24)= Pero si todos profetizan, y entra algún incrédul0o o indocto, por todos es convencido, por todos es juzgado; (25) lo oculto de su corazón se hace manifiesto; y así postrándose sobre el rostro, adorará a Dios, declarando que verdaderamente Dios está entre vosotros.

La Palabra de Dios es como fuego: purifica a la iglesia. 1 Pedro 4:17 dice: Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios. Entonces, ¿Por dónde comienza el juicio? Por dentro. A Él le preocupa mucho más la pureza de la iglesia que su crecimient0o. Como sólo una iglesia pura puede crecer y producir fruto, Satanás usará señales y prodigios para desviarla del camino recto. Engañará a la gente para que se obsesione con sanidades físicas y fenómenos externos en vez de la purificación del corazón. La Palabra de Dios es como un martillo que rompe la tierra dura y suaviza el corazón. Si a la gente que está viviendo en inmoralidad en nuestras iglesias les llegara una palabra de profecía del Señor, tenga usted por seguro que no sería una de consuelo sino de exhortación a la purificación. Son numerosas las advertencias del Nuevo Testamento en contra de los falsos profetas.

(1 Juan 4: 1)= Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo.

¡Por favor, pueblo de Dios! ¡Entiende de una vez por todas que los falsos no van a aparecer en una cantina, en un prostíbulo o en un fumadero de opio, que YA son altares del diablo! ¡Aprende a discernir porque los falsos…  ( Y aquí agréguele lo que usted elija, profetas, apóstoles, pastores, maestros, evangelistas) se van a instalar, cualquier día, en el púlpito de su congregación como invitados especiales o, en el peor de los casos, como el conductor del rebaño! Conforme se prepara el Señor a volver a esta tierra, se están identificando las advertencias. En el Sermón del Monte de los Olivos, Jesús dice:

(Mateo 24: 11)= Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos.

(Verso 24)= Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aún a los escogidos.

Una cosa es saber que van a aparecer, pero otra es detectar cuáles son. Para determinar si un profeta es digno de creerse, lo primero que habrá que buscar en su torno, es una vida recta. Jesús dijo en Mateo 7:20: Por sus frutos los conoceréis. Los tres versículos que siguen identifican a los fraudulentos. Es posible que digan: ¡Señor! ¡Señor! Es posible que profeticen, que echen fuera demonios e, incluso, que hagan milagros en nombre del Señor. Sin embargo, no entrarán en el reino de los cielos, porque no están haciendo la voluntad del Padre.

Obviamente, Satanás logra hacer sus propios milagros y conseguir que sus demonios colaboren en el momento indicado saliendo de los afligidos. Así parecería que el maestro falso habría echado los demonios. A Jesús no le interesan ni el “show” ni la diversión, y declara: El que hace la voluntad del Padre entrará en el reino de los cielos.

No es lo que hagamos por Dios en lo exterior lo que nos da entrada al cielo. Se trata de lo que Dios ha hecho por nosotros internamente. La voluntad de Dios para nuestras vidas, es nuestra santificación. Dios ha cambiado nuestra naturaleza; a nosotros nos corresponde cambiar nuestra conducta. Los falsos maestros esconden su pecado, pero tarde o temprano, sus obras los delatarán.

(1 Corintios 11: 13)= Porque estos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo.

(14) Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz.

(15) Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin serán conforme a sus obras.

Aquí vemos algo: que la inmoralidad de su estilo de vida se descubrirá y que ellos hacen su obra dentro de la iglesia. No nos dediquemos a sectas satánicas que ya están en evidencia, usemos discernimiento para no ser víctimas de los que están dentro de nuestras organizaciones. Los verdaderos ministros cristianos tienen un corazón de siervos. No buscan enseñorearse sobre los demás, sino que sirven de ejemplo.

Al protegernos de los falsos profetas, no nos metamos en una cacería de brujas. Muchos cazadores de herejías son santurrones hipócritas y tan malos como los herejes que dicen perseguir. Si en su camino se encuentra con alguno que sea víctima de una mala enseñanza, muéstrele la luz, pero no la salida. La mejor manera para eliminar la oscuridad es encender la luz. Sea un proclamador, no un denunciador. Comprométase con la verdad. Tenga comunión con los hermanos en un lugar donde la verdad se proclame de manera equilibrada.

Causa preocupación el creciente mal uso de los dones de profecía y de palabras de conocimiento. ¿Qué trata de decir Pablo en Corintios? Que hay variedad de dones espirituales y manifestaciones del Espíritu. En medio de esta diversidad hay unidad, porque hay un solo Espíritu y un solo Señor. Dios da los dones según su voluntad. Los dones y las manifestaciones vienen y se van y vuelven a aparecer con el fin de cumplir con la voluntad de Dios. Los que permanecen son la fe, la esperanza y el amor. Esos son los que siempre perduran, por medio de los cuales evaluamos nuestro ministerio y nuestras vidas.

La Biblia dice que hay un solo mediador entre Dios y los hombres, y ese es Jesús. Pero, por ejemplo, cuando Dios envió un profeta como Natán a alguien como David, fue con el objetivo de traer convicción para establecer la justicia. Ahora, en la edad de la iglesia, redargüir es un ministerio primordial del Espíritu Santo.

La aplicación correcta del don de profecía sería revelar la maldad para que las personas estén en armonía con Cristo. Una vez que vivan en justicia y rectitud ante el Señor, el Espíritu Santo los dirigirá. Dice Romanos 8:14 que: Todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, estos son hijos de Dios.

Muchísimas congregaciones animan a sus miembros, incluyendo a los inmaduros, a entrar en la plenitud del Espíritu con sus manifestaciones. Pregunto: ¿Por qué no en la plenitud de la verdad? Porque es a la plenitud de la verdad a la que nos ha prometido guiarnos el Espíritu Santo. Estoy profundamente preocupado por los recién convertidos a quienes se empuja a buscar todas las manifestaciones del Espíritu. Muchos no han tenido ni el tiempo ni la oportunidad para entender el fundamento puesto por los apóstoles y los profetas. La iglesia de Corinto tenía problemas parecidos. Pablo los exhortó a volver a los fundamentos de la fe, de la esperanza y del amor, y a dirigir con cuidado el uso de lenguas y profecías en el culto público, porque Dios todo lo hace decentemente y con orden. Una iglesia o una persona que busca sinceramente más de Dios, jamás recibirá palabra profética desde afuera o desde otra iglesia.

Si acepta las afirmaciones proféticas como válidas para hoy en día, yo le animaría a probarlas de la siguiente manera: Primero: la persona que da la voz profética, ¿Vive un estilo de vida balanceado y recto? Segundo: ¿Está la persona comprometida con la edificación del reino de Dios o del suyo propio? ¿Está levantando a Cristo o se está levantando a sí mismo? Tercero: ¿La voz profética establece confianza en la Palabra de Dios y es consecuente con una presentación equilibrada de la misma? ¿Conduce a la gente hacia una mayor dependencia de la revelación de Dios, o de la inspiración del hombre? ¿Es esa voz profética un sustituto del estudio serio y personal de la Palabra de Dios? Cuarto: ¿Produce el uso de ese don espiritual, la unidad de la iglesia y la edificación de unos a otros? Tenga cuidado con esta prueba, porque esos que mantienen una forma de santidad pero niegan su poder, tampoco están equilibrados. Contristarán al Espíritu por medio de la censura y es poco lo que se logrará en la iglesia. Pueden causar también la desunión.

Por último, ¿Estas manifestaciones espirituales echan a un lado a la mente? Dios opera por medio de nuestra mente. Satanás la echa a un lado. Si la persona se mete en un trance, tipo médium, tenga por seguro que esto es ocultismo. Dios nos renueva la mente y nos recuerda todo lo que nos ha enseñado. Debemos pensar para tener un juicio sano.

Hoy en día, la mayoría recibimos información de gran cantidad de fuentes. Con Satanás usando todavía a los falsos profetas en su batalla por nuestras mentes.

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Entrar en la Presencia

Usted, seguramente ha leído y conocido la historia de Ester. Ella es escogida como reina entre miles de hermosas niñas vírgenes, para estar en la presencia del rey. Esto, a causa de la caída de Vasti, una reina que prefirió desobedecer al rey para dedicarse a sus propios proyectos personales y particulares.>

Hay un claro símbolo, una ajustada tipología contemporánea en este libro, si lo observamos bajo la luz reveladora del Espíritu Santo. Tenemos a Asuero, un rey que desea mostrar su gloria. (En este caso específico, representa a Dios), rodeado de eunucos, (Representan los nuevos ministerios levantados. Eunucos porque de ese modo no pueden mancillar ni profanar a la novia) y Vasti, (Que representa a la iglesia desobediente que elige seguir con las actividades que a ella se le ocurren y no acorde con el propósito del rey): Ester, entonces, es la nueva iglesia que el rey levanta para ocupar el lugar de Vasti, aunque ésta sigue viva y produciendo actividades paralelas. De lo que quiero hablar, seguidamente, es de la Gracia que Dios otorga a Ester, factor sin el cual es imposible que ella pueda ministrar y representar adecuadamente.

(Ester 2: 9)= Y la doncella agradó a sus ojos, y halló gracia delante de él. (Habría que aclarar  aquí, suponiendo que haya alguien que pueda ignorarlo, que la palabra GRACIA es, en su esencia fundamental, un equivalente a la palabra FAVOR)

(Verso 13)= Entonces la doncella venía así al rey. Todo lo que ella pedía se le daba, para venir ataviada con ello desde la casa de las mujeres hasta la casa del rey. (Puede usted tomar nota de esto: se le otorgaba TODO lo que pedía)

(Verso 15)= Y ganaba Ester el favor de todos los que la veían…

Fíjese que Ester, cuando consigue entrar, cambia su vocabulario y oración. Todo lo que hace, lo hace dependiendo el favor del rey, y cuando toma sus peticiones en sus oraciones, ya no pide: “Señor… Si fuese tu voluntad… Si despertare tu misericordia… Si por casualidad te place…” ¡¡No!! Dice: “Si he hallado gracia delante de tuyo, dame! Si he hallado favor, dame!” Cambia la posición espiritual de la persona. Mantiene una relación con Dios en otro nivel, donde se demandan cosas de Dios que, en otro nivel, sería legítimo y hasta irreverente demandar. Favor. Gracia. Mire estos textos:

(Ester 2: 9)= Y halló gracia delante de él…

(Verso 15)= Ganaba Ester el favor…

(Verso 17)= Halló ella gracia y benevolencia…

(Ester 5: 2)= Ella obtuvo gracia ante sus ojos…

(Verso 8)=  Si he hallado gracia…

(Ester 7: 3)= Oh rey, si he hallado gracia…

(Ester 8: 5)= Si place al rey, y si he hallado gracia…

Note que desde el momento en que ella entra en la presencia del rey, opera en gracia, opera a favor.

Algunos viven en lugares divinos con Dios donde, demandar ciertas cosas, no es pecado, mientras que otros, si demandaran lo mismo, entrarían en ilegitimidad. Cuando usted lega a tener la mentalidad de hijo adoptivo de Dios, trabaja realmente como miembro de la familia.

La palabra FAVOR, es la palabra RATSON, e implica: deleite, placer, satisfacción, aprobación, aceptación de una persona hacia usted que automáticamente atrae la benevolencia de otra hacia usted

RATSON, en otra forma, es CARIS, del griego antiguo, de donde provienen nuestras más conocidas CARISMAS o GRACIA. Por eso la Gracia es dada por Dios. No hay nada que usted pueda hacer para ganarse el favor de Dios. No funciona.

Sin embargo, esto también merece verse con cuidado. Porque si a esa gracia usted la maneja bien, atrae el favor de Dios. Pero si no llega a manejarlo bien, no atrae el favor de Dios.

(Tito 2: 11)= Porque la gracia de Dios se ha manifestado, – Con el siguiente propósito -, para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos con excelencia. (A lo cual le podríamos agregar: dentro de un sistema religioso o babilónico)

Cuando recibimos la gracia de Dios, si la gracia se recibe adecuadamente, nos enseña a desechar lo malo y a vivir bien en la tierra. Y cuando usted hace eso, el favor de Dios está sobre usted.

Lo malo, no tiene nada que ver ni con la marihuana ni con la cocaína, aunque las incluya porque no desconocemos sus tremendas consecuencias. Lo malo, en todo caso, sí puede haber sido oír una verdad o LA verdad y no hacerla. La Biblia es la constitución del reino, no un folleto de conversión. La iglesia tomó a la Biblia para predicarla al mundo. Pero resulta ser que el mundo no necesita predicación. El mundo, lo que necesita, es la manifestación de los hijos de Dios. ARREPIÉNTETE. Esa es la única palabra que hay en la Biblia para el mundo. Ah…Y para la iglesia también ya que estamos, sí?

La gracia está diseñada para que usted viva bien en el mundo, no para que se separe del mundo. Por eso Cristo dijo: No los saques del mundo; sólo guárdalos del mal. Entonces, ahora, vamos a ver como opera este favor.

(Salmo 30: 7)= Porque tú, Jehová, con tu favor me afirmaste como monte fuerte. Escondiste tu rostro, fui turbado.

Vemos que estar fuertemente afirmado, es producto del favor de Dios. Fuerza y estabilidad; productos del favor de Dios. Lo único que usted puede hacer para recibir el favor de Dios, – recuérdelo -, es manejar y manejarse correctamente con la Gracia.

(Salmo 5: 12)= Porque tú, oh Jehová, bendecirás al justo; como con escudo lo rodearás de tu favor.

Aquí está viendo usted con sus propios ojos, que defensa y protección en su vida, es producto del favor de Dios; el favor de Dios lo rodea como un escudo, lo protege y lo defiende.

(Salmo 44: 3)= Porque no se apoderaron de la tierra por su espada, ni su brazo los libró; sino tu diestra, y tu brazo, y la luz de tu rostro, porque te complaciste en ellos.

Aquí vemos que penetración y acceso a la herencia de las naciones no se producen porque usted sea bonito, inteligente o misionero, sino porque el rostro de Dios le favorece. Si estamos en tantas partes del mundo estableciendo iglesias, es porque Dios nos ha favorecido antes para entrar. ¿Queremos la tierra? ¡No! ¡Queremos el universo!

Una de las preguntas más corrientes que la gente hace, es: ¿Habrá vida en algún otro lugar del universo? La Biblia dice que estamos hechos en semejanza a Dios. Dos es el ser más supremo que existe, ¿No es así? Bueno; si es como dice la Biblia, de existir vida en algún otro planeta, galaxia o lugar, debería ser inferior a nosotros. Porque nosotros estamos hechos a imagen y semejanza de lo más grande que existe, entiende?

Sin embargo, el hombre es tan pequeño en su imaginación que a todo lo extraterrestre se lo imagina más sabio, más grande y más inteligente que él. No se olvide nunca que el científico trabaja, trabaja y trabaja para llegar a la primera página de la Biblia. La ciencia confirma la Palabra, no la destruye. Así que no se vaya a pelear con los científicos, son muy inteligentes, estudian más que usted. Pero cuando terminan todos sus estudios, confirman la Palabra.

(Salmo 89: 17)= Porque tú eres la gloria de su potencia, y por tu buena voluntad acrecentarás nuestro poder.

Aquí vemos autoridad aumentada, grados de penetración aumentados por causa de la benevolencia del rey.

(Proverbios 16: 15)= En la alegría del rostro del rey está la vida, y su benevolencia es como nube de lluvia tardía.

El favor del rey le trae los mismos frutos que le trae la lluvia tardía. La lluvia tardía le trae madurez, le trae productividad, le trae fruto genuino. Queremos la gran siega y la podemos tener porque tenemos el favor del rey con nosotros.

(Salmo 102: 13)= Te levantarás y tendrás misericordia de Sión, porque es tiempo de tener misericordia de ella, porque el plazo ha llegado.

Note que el favor de Dios sobre la iglesia, llega en un tiempo indicado.

(Verso 14)= Porque tus siervos aman tus piedras, y del polvo de ella tienen compasión.

Hay gente que viene a la iglesia y no es iglesia. Que acepta la reforma, pero que no es un reformador. Que entiende el cambio, pero no lo protagoniza ni lo causa. Que no se opone, pero no lo inicia. Allí está la diferencia entre los que vienen a la iglesia y los que SON iglesia. Dice que llega ese tiempo pero que es para los siervos que aman hasta las piedras y el polvo de la iglesia. Gente que toda su vida está involucrada en lo que tiene que ver con la iglesia. Que no tiene que ver con actividades ni con trabajo de tiempo completo. Tiene que ver con una vida asociada con todo lo que Dios está haciendo.

Ahora vamos a ver algunos pasos para llegar desde donde quiera que usted esté, a la presencia del rey.

(Proverbios 3: 1)= Hijo mío, no te olvides de mi ley, y tu corazón guarde mis mandamientos; porque largura de días y años de vida y paz te aumentarán.

(3) Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; átalas a tu cuello, escríbelas en la tabla de tu corazón; y hallarás  gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres.

PASO Nº 1

Ate la misericordia y la verdad en su cuello para lograr tener favor con Dios. “¡Pero hermano! Usted no sabe lo que esa persona me hizo!” … Misericordia. “¡Pero es que se lo merece!” … Misericordia. “¡Pero es que llevo veinte años enseñándole y no aprende, es un bruto!” Misericordia.

(Proverbios 11: 27)= El que procura el bien buscará favor; más al que busca el mal, éste le vendrá.

Note la diferencia que hay entre la forma en que llega el mal y la forma en que llega el bien. El mal, cuando usted lo busca, le llega. Al bien, si lo quiere, se lo tiene que procurar. Si lo busca, no lo encuentra. Tiene que darse por entero para encontrarlo. Tiene que pagar un precio. El que procura el bien gana el favor de Dios. Si usted le quiere hacer bien a la iglesia, primero se va a tener que pelear con la iglesia, pero si lo procura, lo va a encontrar. Ahora, si busca el mal, con abrir la boca, ya lo encuentra. No tendrá que trabajar demasiado para que el mal llegue. Se le pega alguien malo y se acabó; ya lo tiene con usted. Pero para el bien tiene que indagar, buscar, sacárselo del espíritu a la gente.

La palabra PROCURAR, de la que aquí habla el proverbio, significa “Un intenso deseo que lo impulsa diligentemente”. BUSCAR, mientras tanto, sencillamente es Buscar.

(Lucas 2: 39)= Después de haber cumplido con todo lo prescrito en la ley del Señor, volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret.

PASO Nº 2

El trabajo de los padres. Dice que José y María hicieron todo lo prescrito por la ley. ¿Y qué era lo que estaba prescrito? Cuatro cosas: 1) La purificación. 2) La ofrenda. 3) La circuncisión. 4) Presentar al niño.

¿Y cómo hay que leer esto, hoy? ¿Cuáles tendrán que ser los pasos de los padres para que el hijo tenga el favor de Dios? 1) Purificación. Una vida santificada, no contaminada con usos y costumbres mundanas, apartada, consagrada. 2) Ofrenda. Un simple detalle: la ofrenda comienza en el lugar donde termina el diezmo. 3) Circuncisión. Esto es pacto antiguo. El pacto moderno es Fe, porque sin Fe, es imposible agradar a Dios. Incircuncisión es incredulidad. 4) Presentación. Oración, ayuno y lo que sea a su favor; eso es presentar al hijo, consagrarlo, no hacer una ceremonia social.

PASO Nº 3

(Lucas 2: 40)= Y el niño crecía y se fortalecía, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios era sobre él.

Dice que el niño crecía, y esa palabra, CRECÍA, significa “Crecimiento constante”. Si usted quiere el favor de Dios, cada vez que nos vemos, cada uno tiene que estar más grande, más crecido, más entendido. Si cada vez que nos vemos oramos el uno por el otro por lo mismo que venimos orando desde hace cinco años, no hay crecimiento y seguimos tan enanos como antes. Hay gente que es espiritualmente enana. Enanos espirituales. Empezaron a crecer y se quedaron a medias.

En Levítico dice que ni el enano, ni el tuerto, ni el que tenga testículos magullados, puede ser sacerdote. En el Antiguo Testamento, eran marcas físicas, pero en el Nuevo Testamento, son marcas espirituales. ¡No queremos enanos espirituales! ¡Tampoco queremos gente sin capacidad de reproducción! Testículos magullados. Ni tuertos espirituales, que es todo aquel que tiene una visión distorsionada.

El invento de los tratados salió para reemplazar la falta de dones en el pueblo de Dios. Porque los dones nos fueron dados para usarlos en la calle, que es donde el agua hierve y donde las papas queman. Usarlos en la iglesia es mucho más fácil y mucho menos comprometido. Porque si le fallan, nadie se da cuenta o nadie le dice nada. En la calle si llegas a fallar con lo prometido, te matan.

(Verso 41)= Iban sus padres todos los años a Jerusalén en la fiesta de la pascua; y cuando tuvo doce años, subieron a Jerusalén conforme a la costumbre de la fiesta.

(Verso 43)= Al regresar ellos, acabada la fiesta, se quedó el niño Jesús en Jerusalén, sin que lo supiesen José y su madre. (Veamos: ¿Quién nos contó que Jesús era un niñito modelo de obediencia  responsabilidad? ¡Era humano! ¿Tal como lo es el suyo o el mío!)

(44) Y pensando que estaba entre la compañía, anduvieron camino de un día; y le buscaban entre los parientes y los conocidos; pero como no lo hallaron, volvieron a Jerusalén buscándole.

(Verso 46)= Y aconteció que tres días después le hallaron en el templo, sentado en medio de los doctores de la ley, oyéndoles y preguntándoles. (Escuche: ¿No le enseñaron a usted que Jesús, de pequeño, ya les discutía sobre la Palabra a los fariseos? ¡Nos vendieron un verso! Está bien, lo hicieron para hacerlo quedar bien a Jesús. Se entiende como un servicio obsecuente pero bien intencionado. De acuerdo, los perdonamos. ¡Pero aquí no dice que Jesús discutía con esta gente! ¡Aquí dice que preguntaba!)

(47) Y todos los que le oían, se maravillaban de su inteligencia y de sus respuestas. (Simple: ¡Los maravillaba porque no preguntaba tonterías huecas!)

(48) Cuando le vieron, se sorprendieron; y le dijo su madre: Hijo, ¿Por qué nos has hecho así? He aquí tu padre y yo te hemos buscado con angustia.

(49) Entonces él les dijo: ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que en los negocios de mi padre me es necesario estar?

PASO Nº 4

El celo por la casa de Dios. Dice que tenía que estar en los negocios de la casa de su padre. Si usted tiene el favor de Dios, sea celoso de los negocios de Dios buscando entendimiento. Él se quedó solo en la iglesia, no para buscar apoyo, sino entendimiento, conocimiento; para poder luego hacer preguntas.

Prioridad por el trabajo del padre. Tengo que estar en los negocios de mi padre. La prioridad de Jesús era estar en los negocios de su padre. Desde niño. Aunque malcriado, espiritualmente correcto. Pero físicamente incorrecto. Pero le daba prioridad a los negocios de su padre. Cristo, ya maduro, en Juan 4, dice: Mi comida es hacer y terminar la voluntad de mi padre, para eso vine.

(Verso 50)= Más ellos no entendieron las palabras que les habló.

(51) Y descendió con ellos, y volvió a Nazaret, y estaba sujeto a ellos. Y su madre guardaba todas estas cosas en su corazón.

PASO Nº 5

Sumisión EN su vida. A pesar de saber lo que estaba haciendo, cuando fue corregido, fue sumiso y se sujetó a sus padres naturales. Sumisos. Dios nunca puede bendecir rebelión. Sumisión es una palabra que significa “Bajo la autoridad de otro hombre”, no de dios. A Dios tiene que someterse el otro.

(52) Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres.

PASO Nº 6

Al final le dice que Jesús crecía en sabiduría y estatura. Esa palabra, CRECÍA, es diferente a la primera del verso 40. Es la palabra PROKOTO. Tiene que ver con convertirse en algo grande, es decir: un movimiento de inercia hacia la grandeza. La otra era un crecimiento que no se queda estancado, esta es algo que lo impulsa, una especie de envión, corriente o potencia que lo lleva a usted a la grandeza dependiente, no a la autosuficiencia.

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Calma, hay Justicia

Nunca me predicaron el salmo 37. Sólo oí públicamente de él cuando Marcos Witt usó parte de su texto en aquel legendario “Ven y Deléitate” de los comienzos de la renovación en la alabanza y la adoración que desde el minúsculo Durango mexicano, se proyecto a todo el planeta. Dicen los que saben que este salmo es un acróstico, ya que cada par de líneas, el comienzo tiene una de las letras del alfabeto hebreo. Está escrito para los seres humanos, no para Dios y se ocupa preponderantemente de comparar el estilo de vida de los malvados o impíos con el de los justos. Mucho de su texto se conforma con expresiones y sentires que no difieren en nada con lo que usted puede oír en cualquier congregación cristiana en este mismo día.

(Salmo 37: 1)= No te impacientes a causa de los malignos, ni tengas envidia de los que hacen iniquidad.

(2) Porque como hierba serán pronto cortados, y como la hierba verde se secarán.

(3) Confía en Jehová, y haz el bien; y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad.

¿Nunca has sentido que, ante alguna injusticia o un comportamiento decididamente lleno de maldad o de corrupción, ese “indio” indómito que llevas en tu interior se subleva y quiere llevarse por delante a todo el mundo? De eso se trata el verso primero: de no perder la paciencia por causa de los malignos. Sin embargo, lo que más llama poderosamente nuestra atención, es la segunda parte. Porque allí dice que no envidiemos a los que hacen malas cosas. ¡Hermano! ¿Cómo voy a envidiar a los que hacen porquerías? Sí, ya lo sé, visto así en frío, parece una cosa espantosa e improbable para genuinos hijos de Dios. Sin embargo allí está escrito y vigente. Y no es una cuestión de incrédulos mundanos, está demasiado insertado dentro de nuestras congregaciones este sentir. Y si alguna vez fue escrito porque alguna vez ocurrió, sería bueno que se siga leyendo y poniendo por obra porque por allí, todavía sucede, verdad?

El salmo 73:3 señala al respecto que Asaf declara haber envidiado a los arrogantes a partir de su prosperidad, mientras que el Proverbio 23:17 puntualiza que: No tenga tu corazón envidia de los pecadores, antes persevera en el temor de Jehová todo el tiempo. Es comprensible, luego, que se diga que como la hierba serán cortados los malignos, pero no se entiende que se sequen como hierba “verde”, siendo que cuando la hierba está verde no está seca. A menos, claro está, que se la seque con FUEGO. Entonces sí que puede, como continuación, quemarse. Y, finalmente, en el verso 3 “habitarás la tierra”, una expresión que conjuntamente con la de “heredarás la tierra”, se menciona en ocho oportunidades sin otra intención que la de hacerle saber al pueblo (Judío en este caso, iglesia global y conjunta, hoy) que tenemos el futuro de eternidad asegurado.

(4) Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón.

(5) Encomienda a Jehová tu camino, y confía en él; y él hará.

(6) Exhibirá tu justicia como la luz, y tu derecho como el mediodía.

Si partimos de la base que la palabra CORAZON, en este texto, es la palabra LEB y significa “corazón, intelecto, conciencia, mente, lo más íntimo de la persona, sus sentimientos, sus pensamientos más profundos, el Yo. Como sucede en la mayoría de los idiomas occidentales, el concepto hebreo de “corazón” se refiere tanto al órgano físico como a los anhelos de la persona. Quizás el uso más noble de LEB se encuentre en Deuteronomio 6:5, donde se manda a Israel a amar a Jehová con todo el corazón. Jesús hizo énfasis en este postulado. De allí que se haya interpretado siempre, y creo que de manera acertada, que el corazón hebreo, en realidad, es el alma nuestra. Eso explica algo muy importante: en este salmo, lo que se le está diciendo a usted, es que además de lo que su espíritu reclame por el Espíritu, también tendrá derecho a que le sean respondidas las peticiones de su alma.

Encomendar a Dios nuestro camino y confiar que Él hará. Parece sencillo, pero sin embargo es el motivo incumplimentado por el cual muchos creyentes no han recibido toda la bendición que les estaba prometida. Sobre esto hay un detalle muy importante que deberemos tener siempre en cuenta: Tendremos que dedicarle conscientemente todos nuestros planes al Señor. De ninguna manera podremos presumir que su ayuda llegará sin que lo invitemos a hacerlo. ¿Por qué habría de hacerlo? ¿Alguien puede suponer que un creyente genuino, un hijo de Dios que espera confiadamente en su Señor, puede tener algo para envidiar o algo para temer? Piense.

(7) Guarda silencio ante Jehová, y espera en él. No te alteres con motivo del que prospera en su camino, por el hombre que hace maldades.

(8) Deja la ira, y desecha el enojo; No te excites en manera alguna a hacer lo malo.

(9) Porque los malignos serán destruidos, pero los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra.

Dice que no se altere. Dice que no se preocupe cuando vea – porque seguramente lo verá -, que impíos y delincuentes la pasan regio y usted que está sirviendo fielmente le sucede de todo. Recuerde que si bien no vinimos aquí a “buscar sufrir cada día más para acercarnos a Dios”, una especie de doctrina satánica en la que han llegado a creer muchos sinceros creyentes, tampoco vinimos a pasarlo bien sin más preocupaciones que comer, beber, dormir y disfrutar de los placeres. Hay un equilibrio en el reino de Dios, úselo.

Otra: deje la ira. La Biblia entiende y así lo dice, que usted puede “airarse” pero no pecar, pero no dice en ninguna parte que sea necesario que usted monte en ira. Muy por el contrario aquí se habla de desecharlo. Y desechar es dejar a un costado, abandonar, olvidar. Y además, combatir las falsas excitaciones. ¡Ni pensar en buscarlas! ¿Por qué? Muy simple. Porque puede usted con cualquiera de estas cosas, quedar del lado de los malignos aún sin serlo, por error. Y allí dice que serán destruidos, por lo que vengan como vengan las cosas, usted deberá esperar en Dios. Eso, si es que quiere heredar la tierra, claro está.

(10) Pues de aquí a poco no existirá el malo; observarás su lugar, y no estará allí.

(11) Pero los mansos heredarán la tierra, y se recrearán con abundancia de paz.

¿Cuántas veces ha mirado usted a un sitio de valor, de importancia, de alto nivel y prestigio, y ha visto allí a alguien que usted sabe muy bien que está en caminos torcidos; y esto, aún dentro de nuestro sistema eclesiástico? ¿Cuántas veces, al ver eso, sintió enojo y se quejó a Dios diciendo algo así como: “¡Señor! ¿Por qué están al frente de tus cosas o de tu pueblo gente que no te sirve y muchos de nosotros no podemos hacer nada? Bien; aquí tiene usted su respuesta. Un día, cualquiera, de improviso, usted mirará nuevamente aquellos lugares y ya no los verá.

Ya ha sido dicho que los que están destinados a heredar la tierra son los que esperan en Dios. Entonces la pregunta que generalmente se hace, es: ¿Cómo se debe esperar en Dios? ¿Peleando? ¿Combatiendo contra las injusticias? En lo espiritual y con armas espirituales sí, sin dudas, pero en lo material definitivamente no. ¿Lo imagina usted a Jesús revoleando una espada y cortando cabezas de enemigos? Entonces siga esta Palabra con tranquilidad, fe y confianza: mantenga mansedumbre. Es otra de las llaves que abre el cofre de los tesoros de la herencia.

(12) Maquina el impío contra el justo, y cruje contra él sus dientes; (13) el Señor se reirá de él; porque ve que viene su día.

Primero: vemos que quien maquina (Esto quiere decir: intriga, conspira, elucubra maldades) es el impío contra el justo. No veremos en ningún relato de la escritura, acción alguna en donde quien maquina acciones negativas aunque más no sea por venganza, sean los justos. El justo no maquina, el justo confía. ¿Y en qué confía? Simple. En la segunda parte del texto, en la promesa vigente e inconmovible. Allí dice que el Señor va a reírse de aquel impío. Y si hay un día en que Dios va a reírse de la impiedad (Y recuerde que impío es “No pío”, es decir; alguien no espiritual, no necesariamente un delincuente), no podemos imaginarnos el motivo por el cual, en estos momentos, debamos envidiarlos o enojarnos por sus quiméricos éxitos.

(14) Los impíos desenvainan espada y entesan su arco, para derribar al pobre y al menesteroso, para matar a los de recto proceder.

(15) Su espada entrará en su mismo corazón, y su arco será quebrado.

Aquí, linealmente, dice que Dios mantiene en la memoria las iniquidades económicas de las naciones y la opresión del pobre, pero e día del ajuste de cuentas llegará. Sin embargo, hay otro mensaje dentro del mensaje. No hay que ser demasiado fantasioso par entender que cuando dice que los impíos (No píos, no espirituales, por ende: carnales) desenvainarán espada contra el pobre. ¿Esto tendrá que ver con el abuso de los poderosos? Tiene que ver, pero también tiene que ver con lo espiritual ciento por ciento. ¿Cómo? Haciendo que usted se entere que, una de las cosas que el enemigo va a hacer, será utilizar la lengua de sus ángeles de luz instalados en sitios de poder y llegada, para que le lleven al pueblo un mensaje falso, distorsionado, capaz de decepcionar y frustrar a los creyentes y, si puede, sacarlos del camino real y genuino. ¿Y cómo lo van a hacer? ¿Quién podrá creerles? No sé, pero seguramente usted ni pensó que todo esto puede llegar dentro del envase de una supuesta palabra de Dios, ¿Verdad? Porque la espada es la palabra, de un lado o de otro. Y agrega que buscará derrumbar a los de recto proceder. ¿Adónde están estos? Acertó; en la iglesia. Pero concluye en que esa misma palabra utilizada por los impíos, lo que hará, será quebrarlos por dentro al introducirse en sus mismos corazones.

(16) Mejor es lo poco del justo, que las riquezas de muchos pecadores.

(17) Porque los brazos de los impíos serán quebrados; más el que sostiene a los justos es Jehová.

Hay un proverbio, el 15:16-17 concretamente, que dice que: Mejor es lo poco con el temor de Jehová, que el gran tesoro donde hay turbación. Mejor es la comida de legumbres donde hay amor, que de buey engordado donde hay odio. Esto implica, (Y no es necesario demasiado ingenio para entenderlo) que las riquezas o los lauros de una persona no lo harán, seguramente, de mejor calidad humana o de mejor valía en cualquier aspecto. No creo ni puedo plantearme que haya gente que no entiende este principio. No digo que lo comparta porque la vanidad y la vanagloria pueden hacer estragos en aquellos que las cultivan, pero sí digo que es imposible no verlo, no entenderlo. Entonces: ¿Por qué, todavía, en muchas de nuestras congregaciones se sigue discriminando a la gente a partir de sus posesiones? No hace mucho, una mujer de nuestro país, gente que está en buena posición económica, me decía recordando la época de los bautismos de ella y su marido: “Cuando él se bautizó, se tiró la casa por la ventana. Hasta una orquesta especial trajeron. El conjunto se bautizó primero, con la participación de los ayudantes, pero mi esposo se bautizó al final en manos del mismísimo pastor. Dos meses después, cuando me tocó a mí, se hizo de cuenta como que no hubiera ocurrido nada. Fueron dos celebraciones totalmente diferentes. Todavía me duele. No lo excesivo para con mi esposo. No lo austero para conmigo; lo que me duele verdaderamente, es la disparidad de criterios conforme al poder de bolsillo de cada uno.

(18) Conoce Jehová los días de los perfectos, y la heredad de ellos será para siempre.

(19) No serán avergonzados en el mal tiempo, y en los días de hambre serán saciados.

(20) Más los impíos perecerán, y los enemigos e Jehová como la grasa de los carneros serán consumidos; se disiparán como el humo.

La Palabra inspirada utiliza preponderantemente los salmos para que los hijos de Dios tengamos muy en claro que Él conoce cada uno de nuestros actos. Aquí dice que Dios conoce nuestros días. ¿Qué significa eso? Muchos han creído entender que se trata del tiempo que habremos de vivir. No parece ser así. A Dios, y en esto sí hay estricta coherencia, no le preocupa demasiado nuestra muerte física. Para Él, entiéndalo, apenas es un cambio de ámbito; es como traspasar por una puerta de una habitación a otra. Cuando habla de nuestros días, habla de nuestros hechos cotidianos, de nuestras acciones, de cada una de esas cosas que muy podríamos ocultar a las autoridades humanas de nuestra congregación, pero que jamás lograremos ocultar del ojo de Dios. El salmo 1, respecto a lo mismo, utiliza otra terminología. Allí dice que conoce nuestro “camino”, que es como decir: nuestro andar diario.

Porque así como hay una vigilancia amorosa, también hay un cuidado. El verso 19 lo dice con claridad. Y en Job 5:20, aclara que eso se trata de salvarnos de la muerte por hambre proveyéndonos lo que a nosotros nos parece imposible y que también del poder de la espada de agresión te protegerá. Y como si esto fuera poco, el salmo 33 añade que librará nuestras almas de la muerte. ¿No es maravilloso sólo imaginarlo? Y lo que nos asegura en el verso 20 cierra cualquier duda en cuanto a ese clamor de justicia que a veces nos quita la paz. Dios dice que los impíos: 1) Perecerán. 2) Se consumirán. 3) Se disiparán. ¿Valdrá la pena, entonces, seguir envidiando esa “buena suerte” ajena?

(21) El impío toma prestado, y no paga; más el justo tiene misericordia, y da.

(22) Porque los benditos de él heredarán la tierra; y los malditos de él serán destruidos.

Esto no está destinado a establecer ninguna doctrina del préstamo ni mucho menos. Simplemente a Palabra sienta un parámetro entre lo que vulgarmente es el hombre del mundo secular e incrédulo (Dentro del cual también habrá que contabilizar a mucha gente que “va a una iglesia”), irresponsable, poco serio, mal intencionado y falto de integridad, y o equipara en la comparación con el creyente genuino, que con sus actitudes deja en evidencia que está mucho más allá y por encima de los intereses mezquinos que plantea el materialismo. Sin embargo, deja en evidencia un aspecto del estilo de vida cristiano que no siempre es observado y que produce un testimonio absolutamente adverso, no sólo a lo que dice la Biblia debemos ser, sino incluso a lo que el mundo espera de los que dicen ser los hijos de Dios. Un creyente no puede pedir prestado y luego evadir su responsabilidad. Su vida tendrá que ofrecer si es que no tiene otra cosa con qué pagar, pero no puede olvidar que no se trata de su testimonio personal o familiar, sino que el nombre del Dios en el cual cree está en juego en esa actitud.

Cabe aclarar con relación al verso 22, que los “benditos” de Dios son aquellos que dicen el bien, que su boca se abre para bendición. Bendecir es “bien decir”, decir buenas cosas, no hablar groserías, no hacer que salga agua amarga de una misma vertiente que emana agua dulce y de ninguna manera ofender con la palabra al prójimo, más allá de si éste se lo merece o no. Destruir a los “malditos” es la inversa. Los que viven no sólo pensando maldades sino declarándolas. Ya sean maldades mundanas como las otras, esas que usted y yo conocemos tan bien y que tantas veces hemos visto bajo el barniz de la hipocresía religiosa de cualquier nivel o jerarquía.

(23) Por Jehová son ordenados los pasos del hombre, y él aprueba su camino.

(24) Cuando el hombre cayere, no quedará postrado, porque Jehová sostiene su mano.

Dice que Dios ordena nuestros pasos. ¿Significa eso que Dios emite una orden por donde tenemos que andar y nosotros acatamos? No es tan así. Aquí no habla de orden de mando, sino de ordenar, acomodar, estabilizar. Cuando el camino está limpio de riesgos, podemos caminar con confianza. Si lo hacemos, veremos sus frutos, sus resultados. Y además lograremos la aprobación del Padre amoroso que nos ama. Pero ahora supóngase que se equivoca, que comete un error, fiero, tremendo. El golpe será sumamente violento, tanto que nos puede llegar a paralizar y, como dice la Palabra, a postrarnos. ¿Qué haremos? Por nosotros, seguramente nada. Ni fuerzas nos quedarán para salir de esa situación. Levantaremos una mano esperando que alguien nos tome fuertemente y nos ayude a ponernos nuevamente de pie. Muy bien; Él está allí, no estamos solos.

(25) Joven fui, y he envejecido, y no he visto justo desamparado, ni su descendencia que mendigue pan.

(26) En todo tiempo tiene misericordia, y presta; y su descendencia es para bendición.

Ahora repase su vida. ¿Qué edad tiene usted? ¿20, 30, 40, 50, 60, o más? No le hace. Apenas son números de una cronología incomprensible. ¿Sabe por qué digo incomprensible? Porque a los veinte, los treinta y hasta pasados los cuarenta, no sólo no se entiende ni se admite nada que tenga que ver con envejecimiento, sino que incluso es materia de burla, de bromas, de risas. Joven: entiende esto por favor: un rico puede reírse de un pobre porque, a menos que se produzca una hecatombe económica en su vida, jamás será pobre. Pero un joven jamás debería reírse de un viejo, porque a menos que se muera antes, algún día será viejo y alguien se reirá de él. Es horrible probar de nuestra propia medicina, pero Dios es justo.

Ese joven que ahora llega a sus años maduros, comparte una experiencia de vida que más de uno de quienes leen esto deben haber experimentado: nunca vio a un hijo de Dios en el desamparo total. Sé que en muchos lugares hay hermanos que transitan, no sólo la pobreza, sino que en muchos casos, directamente es la miseria. Es imposible hablar de esto desde afuera de cada caso. Es imposible generalizar y, mucho menos, establecer doctrina, alguna especie de “teología de la miseria”, como podremos haber visto en algún tiempo y lugar. Sin embargo, mire cuál es la promesa y la declaración profética: no he visto a justo desamparado. ¿Lo cree? ¿De verdad que lo cree? ¡Pues disfrútelo entonces! ¡¡Funciona!!

(27) Apártate del mal, y haz el bien, y vivirás para siempre.

(28) Porque Jehová ama la rectitud, y no desampara a sus santos. Para siempre serán guardados; más la descendencia de los impíos será destruida.

(29) Los justos heredarán la tierra, y vivirán para siempre sobre ella.

Simple, verdad? Tanto que muchos lo desprecian precisamente por esa simpleza que les suena a fantasía infantil. Prefieren meterse en problemas con otras ciencias “alternativas” más complicadas que les motiva mayor atención. Dice que si usted se aparta del mal y hace el bien, vivirá para siempre. ¿Inmortalidad? En la eternidad, sí; no aquí en el cuerpo físico de esta tierra. Dice que Dios ama la rectitud. ¿Qué es la rectitud? ¿Acaso el rostro adusto y grave de una jerarquía o una autoridad humana? No. Eso es solemnidad. Rectitud es andar derecho, sin falsedades ni hipocresías. Pregunto: ¿Está la iglesia que usted conoce en condiciones de enseñarle esto al mundo secular?

(30) La boca del justo habla sabiduría, y su lengua habla justicia.

(31) La ley de su Dios está en su corazón; por tanto, sus pies no resbalarán.

Es indudable, no puede ser de otra manera. Allí donde no hay justicia, no hay presencia de Dios. Por lo tanto, cualquiera de sus hijos, no puede hacer otra cosa que hablar sabiduría y justicia. No es por una cuestión de imagen. No se trata de mostrar eso como baluarte. Se trata, simplemente, de hacer lo mismo que vino a hacer Jesús. Él no vino ni a predicar, ni a enseñar, ni a sanar ni a liberar como prioridad. Eso fue un accesorio a lo que Él realmente vino: a vivir una vida para que nosotros la viésemos y la imitáramos. Y el modo de no errar, de no equivocarnos, allí está escrito: tener en nuestro corazón el fundamento y los principios de la Palabra.

(32) Acecha el impío al justo, (Cuidado, alguien lo está vigilando. No se crea impune ni omnipotente, ellos están allí y Dios también) y procura matarlo (No necesariamente en lo físico, es más probable que lo intenten en lo espiritual.)

(33) Jehová no lo dejará en sus manos, ni lo condenará cuando le juzgaren.

(34) Espera en Jehová, (Esperar es el verbo que da origen a nuestra palabra Esperanza. La esperanza es la antesala, la plataforma de lanzamiento de la Fe) y guarda su camino, y él te exaltará para heredar la tierra; cuando sean destruidos los pecadores, lo verás.

(35) Vi yo al impío sumamente enaltecido, y que se extendía como laurel verde.

(36) Pero él pasó y he aquí él ya no estaba; lo busqué y no fue hallado.

(37) Considera al íntegro, y mira al justo; porque hay un final dichoso para el hombre de paz. (Por favor; tome nota de esto que ha leído. Ha dicho que el hombre de paz, tiene asegurado un final dichoso. ¿Un final de qué? No se aclara, imagine el que mejor le parezca. Usted mantenga la paz en su vida y lo verá cumplido.)

(38) Mas los transgresores serán todos a una destruidos; la posteridad de los impíos será extinguida.

(39) Pero la salvación de los justos es de Jehová, y él es su fortaleza en el tiempo de la angustia. (Dice ÉL, no “hombres que lo representan”, o profesionales en ciencias alternativas)

(40) Jehová los ayudará y los librará; los libertará de los impíos, y los salvará. Por cuanto en él esperaron.

Si la Justicia Social es el mayor énfasis en las luchas ideológicas en todo el planeta, tiene que ser entre otras cosas, porque el hombre es un ser hambriento de justicia. Nada hay que pueda decepcionar, frustrar y desesperar más a una persona que la injusticia en su rostro más descarnado. Esto es un puente de reconciliación entre la vida natural secular en la que nos guste o no estamos involucrados y las normas, los patrones del reino de Dios y su justicia. Es evidente que no podemos aguardarla por parte de los hombres que viven sin Dios, pero tampoco podemos confiar – y esto ha sido más que evidente -, en la que puedan instrumentar aquellos que sí dicen conocerle.

Esta palabra que terminamos de compartir, pese a su simplicidad, pese a que no se trata de esos escudriñares profundos, contiene un elemento que tiene que ver directamente con nuestra vida de todos los días. Dios nos enseña y nos muestra, aquí, que Dios está muy por encima de todo lo que el hombre pueda hacerle al hombre. O mejor dicho: que todo lo que el hombre sin Dios (religioso o no) pueda hacerle al hombre que tiene a Cristo en el corazón. Y que pese a todas esas tribulaciones, Él estará permanentemente velando por cada uno de nosotros que estamos en obediencia. Dije que cuando estamos en obediencia. Y estando en esas condiciones nada, pero absolutamente nada de lo que se haga en nuestra contra, tendrá éxito porque Dios lo abortará.

A cualquiera de nosotros, siervos al servicio del reino, nos cabe o nos puede caber la duda o la sospecha que tantas veces hemos visto hechas realidad dentro de nuestras congregaciones. ¿Trabajamos para el reino de Dios por amor y vocación, o trabajamos para nuestros prestigios personales a partir de intereses sociales, políticos y esencialmente económicos? En la calidad y la cualidad de la respuesta, estará la definición. A mí no me interesa, como responsable de este ministerio, qué es lo que usted supone de esta tarea. Sé que sólo el tiempo podrá decir si los frutos del árbol son buenos o malos. Si acierta con una sospecha, mi futuro será el infierno. Si no acierta, usted está en problemas: se ha metido contra un ungido del Señor.

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Casa de Oración

Cuando me piden una opinión, como simple referente, sobre el estado de la iglesia en la actualidad, tiemblo. Primero, porque si hay algo que jamás debemos hacer en el reino de Dios, es opinar. Dios ya opinó, lo dejó escrito en la Biblia y todo lo que usted y yo tenemos que hacer es creerlo y ponerlo por obra. Segundo, porque la realidad nos muestra, aunque nos duela, muy especialmente en nuestro pequeño orgullo evangélico y denominacional, que el estado general de la iglesia es pobre y decadente.

En primer término, y a partir de una demasiada visible pérdida de la integridad, la iglesia como institución, como organización religiosa, también ha ido perdiendo cr4edibilidad. Con la bíblica excusa de que “no debemos criticar ni decir nada del siervo de Dios”, se han logrado mantener ministerios falsos que en realidad son delincuencias mercantilistas de la religión. Es urgente desenmascarar toda situación de este calibre antes que el juicio de Dios llegue. Es demasiado fácil llamar “tolerancia” a lo que en realidad es cobardía y posibilitar con ello que las congregaciones se llenen de pecado.

(Mateo 21: 12)= Y entró Jesús en el templo de Dios, y echó fuera a todos los que vendían y compraban en el templo, y volcó las mesas de los cambistas, y las sillas de los que vendían palomas, (13) y les dijo: escrito está: mi casa, casa de oración será llamada; mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones.

Que las congregaciones puedan llenarse de pecado, tal como decíamos anteriormente, sin embargo, no es todo. Conjuntamente con todo esto, se desmorona lenta pero inexorablemente aquel baluarte de la verdad, que es la iglesia, a favor de la superabundancia de mentira que hoy por hoy camina dentro de los templos. Mentiras utilizadas por algunos para escalar posiciones jerárquicas internas. Mentiras proclamadas como verdades con el fin de agregarle al evangelio una cuota de fantasía para así captar la mayor cantidad de adeptos posibles. No es casual ni por nada que ya el apóstol Pedro escribiera lo que escribió en su primera carta.

(1 Pedro 4: 17)= Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿Cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?

Una enseñanza clásica sumamente difundida consigna que el sufrimiento de los cristianos se explica en parte, como el comienzo del tiempo señalado por Dios para el juicio. Tal sufrimiento tiene un efecto purificador de la casa de Dios, que es la iglesia. El juicio divino culminará con el terrible derramamiento de la ira divina sobre aquellos que hayan decidido rechazar el evangelio.

(Isaías 56: 1)= Así dijo Jehová: guardad derecho, y haced justicia; porque cercana está mi salvación para venir, y mi justicia para manifestarse.

(2) Bienaventurado el hombre que hace esto, y el hijo de hombre que lo abraza; que guarda el día de reposo para no profanarlo, y que guarda su mano de hacer todo mal.

(3) Y el extranjero que sigue a Jehová no hable diciendo: me apartará totalmente Jehová de su pueblo. Ni diga el eunuco: he aquí yo soy árbol seco.

(4) Porque así dijo Jehová: a los eunucos que guarden mis días de reposo, y escojan lo que yo quiero, y abracen mi pacto, (5) yo les daré lugar en mi casa y dentro de mis muros, y nombre mejor que el de hijos e hijas; nombre perpetuo les daré, que nunca perecerá.

(6) Y a los hijos de los extranjeros que sigan a Jehová para servirle, y que amen el nombre de Jehová para ser sus siervos; a todos los que guarden el día de reposo para no profanarlo, y abracen mi pacto, (7) yo los llevaré a mi santo monte, y los recrearé en mi casa de oración; sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar; porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos.

Dios termina de decir que los recreará en su casa de oración y, como para que no queden dudas al respecto, a lo que Él quiere, concluye diciendo a la manera de un mandamiento, que su casa será llamada “Casa de oración”. Está hablando, naturalmente, de un lugar físico, de un sitio concreto, de un lugar especialmente dispuesto para congregar a su pueblo. Casa de Oración, si usted quiere, es aquello a lo que normalmente hoy conocemos y llamamos templo, pero que la voz popular desconocedora de los significados y traducciones, denomina “iglesia”. Entonces, muy oportuno será en un principio, preguntar y preguntarnos ¿Qué será, para Dios, nuestro padre celestial, una Casa de Oración?

(2 Crónicas 29: 31)= Y respondiendo Ezequías, dijo: Vosotros os habéis consagrado ahora a Jehová; acercaos, pues, y presentad sacrificios y alabanzas en la casa de Jehová. Y la multitud presentó sacrificios y alabanzas, y todos los generosos de corazón trajeron holocaustos.

Es más que visible que dos de los aspectos esenciales para los que una casa de oración, (Llamada aquí “casa de Jehová”) son en primer término, la Alabanza, es decir: un lugar donde podemos ir a alabar en conjunto a nuestro Dios. Y en segundo lugar, Consagración. Esto es: el sitio en el que los cristianos se consagran a su Señor. Entonces será bueno preguntarnos una vez más: ¿Estamos viendo eso? Si tomamos como excelente alabanza al profesionalismo y exquisitez de las bandas existentes en nuestras congregaciones, habría que decir indudablemente que sí, que hay efectivamente muy buena alabanza. Pero si dejamos de lado el armado musical, las inspiradas letras, el ritmo y el color que por allí se suman en un cuerpo de danzas y otras coreografías, nos encontraremos con otra realidad, que es la que nos muestra a un pueblo que es mucho más lo que se queja, que lo que alaba. Porque la alabanza es como el gozo, en todo tiempo y no sólo cuando todas las cosas marchan bien.

En cuanto a la consagración, que es un abandonar nuestros intereses por todas las cosas del mundo y de la vida para dedicarnos a servirle a Él por encima de todo, también tiene dos ópticas muy disímiles: la religiosa, conceptual y eclesiástica y la real, genuina e interna. En el primer caso, tenemos lo que se entiende como consagración: alguien que se lo pasa todo el tiempo en el templo, o en la casa particular del pastor, para toda clase de mandados, o que lleva adelante toda tarea, liviana o pesada, sin quejarse. Nadie se preocupa por saber si esa persona ora, ayuna, lee la Biblia o sencillamente busca tener intimidad con Dios. No interesa; basta que todos los días esté firme allí, en su puesto de trabajo, ese es un consagrado. Error. Es un empleado eficiente de la institución y ad-honorem. Consagración es otra cosa. Es simplemente: ya no vivo yo, Cristo vive en mí.

Una casa de oración es el lugar en donde se recibe instrucción divina. ¿Qué significa esto? Que en ese lugar no hablan hombres por sí mismos, sino Dios a través de cada uno de sus hijos, que el único mérito que pondrían en el asunto, es ser sensibles y obedientes a la voz del Espíritu. Yo no estoy en contra de todos aquellos siervos que, deseando realizar un aporte valedero para sus ambientes sociales, apelan a discursos morales irreprochables, concepciones filosóficas muy atendibles o razonamientos psicológicos valederos. Está muy bien y es altamente positivo y de gran información. Pero no es palabra de Dios. Y si no es palabra de Dios, no tiene ni puede tener instrucción divina alguna. Ahora gire su rostro y observe lo que ve. ¿Está su congregación bien instruida con relación al testimonio, la guerra espiritual y el andar en el Espíritu? Si lo está, hay palabra. Si le falta o la desconoce, hay discurso.

Es el sitio, también, donde mora la luz que alumbra a los perdidos, el lugar en donde las almas perdidas encuentran salvación. ¿Esto significa que para un no creyente ser salvo es indispensable que concurra a una iglesia? Yo sé que más o menos esto es lo que se ha enseñado de manera indirecta. Pero de hecho no es así. Y cuidado que no estoy hablando de no congregarse, porque eso sí que es mandato bíblico y se debe cumplimentar. Estoy hablando de templos, y ningún templo será el elemento de salvación de alguien, sino que quienes están dentro de esas paredes y bajo ese techo, son los que tienen que comunicar la realidad de lo que tienen en su interior. Si lo traen, es testimonio; si no lo tienen, sólo es fraseología religiosa.

Y finalmente, una casa de oración es, por sobre todo, el lugar en donde el pueblo de Dios se alimenta espiritualmente, para cumplir con la Gran Comisión. ¿Pero qué sucede, en cambio, cuando ese pueblo no se alimenta, cuando esa casa de oración es cambiada por un lugar en el que se hace política, se piensa más en las cosas materiales que las espirituales y donde, en suma, no se recibe bendición? Pueden ocurrir muchas cosas, pero una de las más frecuentes que ya fue anticipada, es que esa casa de oración se haya convertido en una cueva de ladrones. Aquí es donde, y deseando que el texto de Mateo jamás hubiera sido escrito, muchos religiosos ponen rostros solemnes y dicen: ¿La casa de Dios puede ser llamada cueva de ladrones? Ah, no se; pregúntele a Jesús; Él lo dijo en su momento, yo apenas lo repito si hay motivaciones para hacerlo.

Y además no hicimos más que repetir lo que ya había anticipado Jeremías. Hay una idea de “templo santo”, púlpito santo”, “banco santo”. La santidad está en el hombre, no en los objetos inanimados. UN templo es santo si alberga santos; de otro modo puede ser un garito. Un púlpito es santo si quien lo ocupa par predicar está en santidad, de otro modo la madera de ese púlpito es tan santa como la de la puerta de los sanitarios. Y un banco es santo si es ocupado por santos, de otro modo no difiere al de una terminal de trenes donde periódicamente duermen los vagabundos.

(Jeremías 7: 3)= Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel. Mejorad vuestros caminos y vuestras obras, y os haré morar en este lugar.

(4) No fiéis en palabras de mentira, diciendo: templo de Jehová, templo de Jehová, templo de Jehová es este.

(Verso 8)= He aquí, vosotros confiáis en palabras de mentira, que no aprovechan.

(Verso 11)= ¿Es cueva de ladrones delante de vuestros ojos esta casa sobre la cual es invocado mi nombre? He aquí que también yo lo veo, dice Jehová.

(Verso 18)= Los hijos recogen la leña, los padres encienden el fuego, y las mujeres amasan la masa, para hacer tortas a la reina del cielo y para hacer ofrendas a dioses ajenos, para provocarme a ira.

Entonces aquí y ahora deberemos formularnos una pregunta similar a la anterior: ¿Qué se supone que es una cueva de ladrones? Porque lo decimos con simpleza y sencillez, pero no siempre lo tenemos claro.

En primer término, y de allí su nombre, es el lugar en donde se refugian los malhechores después de haber consentido sus delitos. ¡Hermano! ¿Cómo se supone que una congregación va a cobijar a delincuentes? A sabiendas, es cierto, por allí no. Pero sin saberlo, no va a ser la primera vez que alguien que se finge un fiel cristiano, se refugia en las excelentes obras humanas o sociales desde el seno de una iglesia, y esto no es otra cosa que una pantalla que le posibilita operar delictivamente sin ser sospechado. – ¿Usted cree, hermano? No. No se trata de que yo lo crea, se trata que Jesús lo vivió y lo dejó escrito. Entienda que estamos hablando de delitos que no necesariamente tienen que ver con asaltantes de bancos. Librar cheques sin fondos, evadir impuestos o quedarse con ofrendas para uso particular, ante la ley, también son delitos.

Una cueva de ladrones, también es el lugar en el que se regocijan los perversos de sus obras malvadas. ¡Hermano! ¡Usted es incorregible! ¿Ahora me dice que hay perversos y malvados en la iglesia? No lo digo yo, está escrito. Pero de todos modos debo preguntarle: ¿Qué entiende usted por perverso? La palabra original que la traduce, es ESKORIOS, e implica a un hueso de la columna vertebral que está desviado, torcido. De allí viene nuestro término médico ESCORIOSIS. Habla, entonces, de gente torcida, equivocada de rumbo, que cree andar muy derecha y no es así. Y de eso hay mucho en las congregaciones. Gente que para acceder a un cargo importante en la iglesia o en la denominación, por ejemplo, no vacila en calumniar a quien aparezca como rival. Torcido, perverso. Y luego se regocijarán de su éxito, y es probable incluso que hasta den testimonio desde el púlpito sobre eso. ¿Es mentira esto?

Otra significación de una cueva de ladrones, es que se trata de un antro de vicio, de una sede del crimen, de injusticia y de maldad. Mire que cuatro cosas, dice la palabra, que puede haber dentro de una congregación. Suena casi como una irreverencia pensar siquiera en ello, no es así? Sin embargo, aquí está, bien claro, como para que a nadie le quepan dudas. Vicio. ¿Qué es un vicio? Un hábito perjudicial, rutinario del cual no podemos salir porque nos gobierna. Encuentre usted el sinónimo religioso que corresponda. Búsquelo por el lado de esas tantas y tantas cosas que hacemos cada semana cada domingo, cada día, sin saber por qué las hacemos y sin ver resultado alguno por hacerlas.

Crimen. ¡No! ¡No me venga con que dentro de una iglesia alguien puede matar a alguien y nadie se va a dar cuenta o no va a decir nada! ¡Eso es demasiado para creerlo! Claro; si usted piensa en el asesinato literal, físico, humano, naturalmente que esto sería una inconcebible barbaridad. Pero fíjese que a esto, de alguna manera, lo está diciendo Dios. Y para Dios hay una sola muerte que le interesa; un solo crimen: el espiritual. ¡Pero es que la iglesia está para alumbrar la vida espiritual, no para asesinarla! Es cierto, pero si por allí esa vida espiritual no coincide con lo que piensa determinado ministro o autoridad, se elimina y a otra cosa. ¡Pero esa es una ley del hampa, hermano! Y sí, pero no se olvide que el hampa, de última, es una exacerbación social de un sector, no interesa cual.

En una cueva de ladrones, asimismo, es donde cierta gente se reúne con intenciones perversas, (Recuerde: torcidas) y diabólicas. (Esto es: influenciadas) para salir y dar paso a sus planes. Ya no interesa demasiado si esos planes son coherentes con los que tiene Aquel que supuestamente los ha reunido; son los planes propios los que interesan de sobremanera. Es como si en cada acción, en cada gesto, en cada actitud, se estuviera efectuando una alabanza al diablo. ¡Ah, no, hermano! ¡No hay un lugar nuestro adonde eso sea posible! ¿Ah, no? ¿Y qué supone usted que ocurre cuando en lugar de alabar al Señor se alaba la labor de un hombre de carne y hueso como quiera que se llame y tenga el prestigio que tenga? Ocurre que hemos caído en un engaño. Entonces, lo que habrá que saber a continuación, es de qué se trata, qué es concretamente un engaño.

(Efesios 5: 5)= Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo o de Dios.

Está hablando de la fornicación, la inmundicia y la avaricia literales, sin dudas, pero también y en mayor medida de la espiritual. En 1 Corintios, Pablo va más allá en esto, ya que a lo dicho aquí, les agrega los adulterios, los afeminados y los que se echan con varones, sentando una posición con respecto a la homosexualidad que es demasiado clara y contundente como para que la iglesia, luego, pretenda iniciar nuevas posturas más “conciliadoras” y “abiertas”, según las formas de mirar las conductas sexuales que se tienen hoy día. Y en Colosenses, a los mismos términos generales, les agrega las pasiones desordenadas y los malos deseos. Es decir que aquí no hay errores, de momento que Pablo entiende perfectamente que las cosas tienen que ver con la pasión y con los deseos naturales, pero ni los acepta y, mucho menos, los aprueba. En todo caso, lo máximo que hace, es comprenderlos.

(6) Nadie os engañe con palabras vanas, porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia.

Es curioso que luego de hablar de fornicación, inmundicia, avaricia e idolatría, Pablo agregue palabras vanas como método de engaño. Es como si estuviera hablando hoy del hoy. ¿Qué palabras vanas podrían engañar a un creyente, sino las que provengan de uno de los púlpitos de sus propias congregaciones? Ya Jeremías advertía a los creyentes de su época que tuvieran cuidado con todo lo que le decían los profetas, ya que no todos ellos eran auténticos. En su carta a los Romanos, Pablo es bastante más explícito con relación a esto, cuando dice que la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen, con injusticia, la verdad.

(1 Corintios 6: 9)= ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis: ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, (10) ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.

La Palabra dice que el justo, por la fe vivirá. Aquí se nos dan algunos ejemplos de lo que es un injusto. Es importante prestar atención a algunos de estos puntos que, pese a lo que la Biblia consigna con tanta claridad, en muchas congregaciones se lo minimiza y hasta se lo justifica. Por ejemplo: la estafa. Hay estafas materiales y estafas espirituales dentro del pueblo. Engaño.

(Gálatas 5: 19)= Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, (20) idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, (21) envidias, homicidios, borracheras, orgías y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas, no heredarán el reino de Dios.

Las obras de la carne, en este clásico y legendario texto, están visiblemente categorizadas y bien delineadas en: 1) Pecados sexuales.- 2) Pecados relacionados con las religiones paganas.- 3) Pecados del temperamento o el carácter.- 4) Pecados de ebriedad. Generalmente la sola y simple mención de estas cosas, nos deja un saldo ácido, el de nuestra manifiesta debilidad. Pero es allí, antes de deprimirnos o desmoralizarnos en la culpa, que debemos recordar con precisión lo dicho por Pablo, con respecto a gloriarnos en nuestras debilidades, porque ellas son las que introducen en una dependencia al Señor altamente conveniente. ¿Por qué? Por un montón de razones, pero esencialmente porque la iglesia es santa. Y usted y yo somos precisa y exactamente eso: la iglesia del Dios viviente.

(1 Pedro 1: 15)= Sino como Aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir.

La santidad, que es el punto de partida para la vida del creyente y de ningún modo un lugar al que hay que llegar como corolario de un esfuerzo humano, ha sido maltratada desde el punto de vista de su significación. La santidad es separarse de nuestros gustos, de nuestros caprichos, de nuestros deseos, para consagrarse a Dios. No a una congregación, no a un pastor, no a una serie de actividades: a Dios, por Dios mismo. ¿Y cuál es la motivación que tenemos para eso? Pues lo que dice en este texto: la propia santidad de Dios. ¿Qué nos cabe aconsejar, entonces, como forma de escapar a todas las obras de la carne? Dedíquele su vida completamente a Dios, y sea santo tal cual Dios demanda.

(1 Juan 3: 8)= El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.

Primero convengamos en que la práctica continuada y voluntaria del pecado en la vida, contradice una conversión genuina. Se ha hecho de la conversión un producto demasiado frágil y previsible. ¿Levantó su mano en una campaña, pasó al frente, hizo con el evangelista la oración del pecador, lloró un buen rato y se anotó en una congregación? Está convertido. En la mayoría de las ocasiones, gracias a Dios, es así. Pero hay un porcentaje disimulado entre estos, que de ninguna manera han hecho una verdadera y genuina decisión de fe, sino una reacción emocional o de otro calibre similar ante un determinado evento.

Juan no enseña perfeccionismo; de otra manera sería contradictorio consigo mismo, tal como puede verse en el capítulo 1, versos 8 y 9. Aunque las interpretaciones de este texto varían, parece que el argumento de Juan tiene un respaldo gramatical. Al usar el tiempo presente en el griego, Juan no dice que los cristianos sean incapaces de cometer un acto pecaminoso ocasional, sino que no se caracterizan por una actitud de desprecio a la ley, la debilidad que conduce a una práctica pecaminosa habitual. El pecado es algo natural para los hijos del diablo, porque él peca desde el principio, pero ello no es natural a todo aquel que es nacido de Dios, quien no puede pecar porque el Espíritu siempre lo detendrá un segundo antes. Una indulgencia constante ante el pecado contradice el reclamo de tener un conocimiento personal de Cristo. No podemos olvidar ni desconocer que la justicia, se manifiesta esencialmente en la conducta.

(Hebreos 2: 14)= Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.

Este es el único recurso posible para impedir que la naturaleza humana le juegue una mala pasada a fieles y sinceros hijos de Dios y los lleve a transformar una verdadera casa de oración en una cueva de ladrones. A mí me gustaría que esta enseñanza tuviera solamente un aprovechamiento teórico. Que sirviera únicamente para que otros maestros la tomaran y a su vez se las enseñaran a sus alumnos como, también, parte de una teoría de comportamiento cristiano. Sin embargo, deberé decirle que la he incluido por una simple razón que tanto usted como yo, quizás hayamos comprobado varias veces: hay refugios nuestros destinados a ser Casas de oración que, efectivamente, han sido convertidos en Cuevas de Ladrones.

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Sea la Luz

El primer día de la Creación, Dios dijo: Sea la Luz. Y fue la luz… En el transcurso del cuarto día, Dios creó el sol, la luna y las estrellas, elementos encargados para proporcionar luz. Muy bien: ¿Creó dos tipos de luces, Dios? ¿Creó dos veces la misma cosa? ¿Se tomó dos días para lo mismo? La misma Escritura se encarga de revelarle a usted que la primera luz, no es la que vemos con nuestros ojos naturales, sino la esencia, la sustancia misma de Dios, la que determina lo que luego podemos leer: Dios es Luz. O nosotros somos la Luz del Mundo. De otra manera, jamás podríamos entender esto.

Hay otra pista más, si es que todavía le quedan dudas; fíjese que en Génesis 1, en el marco de la Creación, el relato va detallando: “Creó Dios”, “Hizo Dios”, “Produjo Dios”, “Formó Dios”. Solamente en ese texto inicial de la primera luz creada, utiliza un término que habla de su propia e íntima sustancia y esencia. Él dijo sea LA LUZ. Pronunció una palabra que es el derivado de un verbo muy importante en la Biblia. “Sea”, del verbo “Ser”. ¿Ya ha visto la pista? SEA-SER-SOY. “Yo Soy”. Sustancia, intimidad, esencia, palabra encarnada. Verbo. Ahora sí vamos al punto.

(Juan 1: 1)= En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. (Lo primero que aparece es la Palabra)

(2) Este era en el principio con Dios.

(3) Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. (Aquí le dice a usted que todo fue hecho por la palabra de poder.)

(4) En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. (Aquí le está hablando de esa primera luz creada, no del sol y la luna. Dice que la luz es la vida porque es la esencia, la sustancia y la revelación del propósito de Dios.)

(5) La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella.

Juan el apóstol tenía esa luz, la compartió y fue desterrado a la isla de Patmos. Todo porque testificó de la divinidad de Cristo a causa de la revelación recibida a causa de la luz. Quien predique revelación por luz, se expone a una especie de destierro del sistema organizado de la religión. Pero aún estando exiliado en Patmos, Juan tuvo más revelación y una visión de Cristo resucitado; y la luz que vio fue tan radiante e intensa que no la pudo soportar. No fue el único caso…

Óigame y entiéndame bien: la visión de Juan es un mensaje del Revelador de la Luz a los poseedores de esa Luz; un mensaje del que es la Revelación para los portadores de la Revelación. El mensaje es este: “Yo conozco tus obras”. “Sé lo fiel que eres al llevar la luz”. Aquellos que vencieren los problemas asociados con la Luz, recibirán grandes recompensas, pero los que descuiden mi palabra, perderán su Luz…

Hay cuatro interrogantes que el pueblo de Dios debe formularse en este tiempo 1)= ¿De cuánto valor es la comprensión espiritual? 2)= ¿Qué importancia tiene la verdad moral para una nación? 3)= ¿Cuán necesario es que la iglesia y las naciones conozcan a Dios en su realidad presente? 4)= ¿Cuán vital es tener una revelación fresca de su propósito?

Hace muchos años, por un trabajo periodístico, visité el interior de las hoy desactivadas minas de mineral de hierro de lo que fuera en Argentina, la empresa HIPASAM, (Hierro Patagónico Sociedad Anónima Minera), de la localidad de Sierra Grande, en el sur del país en la provincia de Río Negro. Estuve a más de trescientos metros de profundidad, en lo que ellos llamaban “El pique central”. El ingeniero que nos acompañaba como guía técnico, (Que casualmente tenía como apellido Mina), nos decía que, si se apagaban todas las luces, sabríamos por primera vez lo que verdaderamente significa la oscuridad total-total. Y que si además pasáramos tres días en esa oscuridad, perderíamos la visión y en una de esas, también la razón. Todos somos muy valientes, pero le puedo asegurar que de sólo pensarlo, llegué a estremecerme.

La total oscuridad, hace que los hombres anhelen la luz. Siempre ha sido así. Enoc sabía el valor de la luz y la siguió hasta que un día fue cambiado totalmente por ella; fue trasladado al cielo. Noé lo sabía y eso lo mantuvo firme durante el diluvio. Abraham lo sabía, y la luz lo llevó a buscar una ciudad cuyo Arquitecto y Constructor era Dios. José lo sabía y lo llevó de la casa de su padre a la prisión y después a ser el gobernador de Egipto. Moisés lo sabía cuando vio la zarza arder y la escuchó hablar de la salvación de millones de sus compatriotas. Jesús lo sabía, vino a un planeta en tinieblas para iluminarlo con el resplandor celestial de la gloria de Dios.

La revelación de Dios, es el fuego de la lámpara. Sin ella el pueblo se sume en la oscuridad, rodeado de peligros, en un sendero torcido, resbaloso e inexplorado; una compañía de insensatos vociferando y probándolo todo.

(Proverbios 14: 12)= Hay camino que al hombre le parece derecho; pero su fin es camino de muerte.

Hay una pregunta que yo le hago hoy, pero que usted debería hacerse a menudo: ¿Para qué nos congregamos como pueblo de Dios? ¿Será, acaso, para escapar de la hostilidad del mundo? No. No somos escapistas. La razón es, – o al menos debería serlo -, porque hemos visto una Luz, el amor y la naturaleza de Dios. Hemos visto una visión y hemos llegado al Señor, la Luz del mundo. Tenemos ansias de estar en una atmósfera donde la luz brilla y la gloria del Señor es revelada. En síntesis: nos congregamos a causa de la presencia de Dios. Si en algún lugar de congregación, la presencia de Dios no está, no existe ningún motivo para congregarse. Si se lo hace, es pura religión hueca y vacía.

(Isaías 60: 2)= Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones, mas sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria.

(3) Y andarán las naciones a tu luz, y los reyes al resplandor de tu nacimiento.

Dios nos llamó de las tinieblas a su Luz admirable, de manera que podamos ver, con discernimiento en este mundo. Lo vemos a Él, a su Creación y uno al otro en la luz de su propósito.

Dice Hebreos 1:1 que Dios habló durante mucho tiempo y de muchas maneras a los antiguos, pero que hoy nos habla en su Hijo y que nosotros podemos conocerlo por la creación.

(Romanos 1: 18)= Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad; porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó.

(Verso 20)= Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo,

(Verso 25)= Ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén.

Antes del comienzo, Dios ya estaba allí para crear todo lo que existe. La creación no sucedió por accidente; fue planeada y creada sistemáticamente por un ser soberano que llamamos Dios. Algo de eso podemos ver cuando ciertos científicos, con rostros muy circunspectos y poniendo cara de muy sabios, esgrimen increíbles hipótesis tales como la teoría del Bing-Bang, un universo creado circunstancial y casualmente por una antiquísima explosión que colocó, tipo sorteo de loterías, a todos los astros, estrellas y firmamentos en el sitio en el que se encuentran. Espectacular. Tan lógico como decir que una tremenda explosión en el interior de una vieja imprenta y el volar por los aires de todas las letras de plomo allí guardadas, dio origen a un diccionario. ¡Ahhhh! Cuanto más aprendemos de la Creación, más conocemos y creemos en nuestro Dios creador.

(Salmo 19: 1)= Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos.

Dada la certeza y la verdad de esto, resulta más que obvio que nuestro Dios es infinitamente sabio y poderoso. Es soberano e inescrutable. La expansión de su dominio no se puede descubrir ni con el telescopio más potente. Los más recientes construidos, sólo revelan más estrellas y nuevos horizontes. Si nos volvemos de lo masivo a lo minúsculo, quedan todavía una infinidad de secretos por descubrir en las moléculas y los átomos. Los universos dentro de nuestro mundo son tan insondables como los que están fuera.

Hemos descubierto que las galaxias que están formadas de billones de estrellas tienden a agruparse en super-galaxias, y que éstas pueden constar de unas pocas hasta varios millones de galaxias en grupo, con cien billones de estrellas por galaxia.

Las galaxias dentro de un grupo pudieran estar a sólo ciento cincuenta mil años luz de distancia. Un año luz es la distancia que viaja la luz en un año a una velocidad de trescientos mil kilómetros por segundo. Si los cálculos que se han hecho son correctos, la luz puede recorrer 18 millones de kilómetros por minuto. Para conocer el espacio, la distancia recorrida por la luz en un año, usted no tiene más que poner los números en su calculadora. Allí va a ver que le sale una voz o un letrero que le dice algo así como: “No sea ingenuo… ¿Cómo pretende que yo le solucione esta operación?

El espacio es tan inmenso que los astrónomos agrupan las galaxias dentro de esas distancias. Las super-galaxias pudieran tener ciento cincuenta millones de años luz de distancia entre sí. Algún día, quizás, vamos a descubrir que estábamos viviendo dentro de la molécula de algo gigantesco.

Pablo dice con respecto al testimonio de la creación de Dios, que cuando los hombres que se dicen sabios ignoran al Dios de la Creación, caen en la oscuridad y en la decadencia social. Se vuelven insensatos y centran todo en la humanidad. Cuando la humanidad es exaltada se cae víctima de prácticas depravadas, de iniquidad, promiscuidad y todo tipo de violencia.

¿Cómo pueden, personas tan educadas, cometer tantos homicidios, la mayoría dentro de la familia? ¿Cómo pueden ingerir tanta droga y alcohol y tener tantos desórdenes mentales?

Simple: Porque La Creación no funciona sin su Creador. La Creación no es un campo de recreo para ilusos, ni una mina de diamantes para el vanidoso, ni un pozo de petróleo para los rebeldes. La Creación es la revelación de Dios Todopoderoso y está irritada, gime por ser liberada de las manos torcidas de los que están ciegos a la gloria de Dios. Espera la manifestación de los hijos (Huios) de Dios para que la gobiernen en representación fiel de Dios, que la aprecien como la obra y la gloria de Dios.

La Creación no es el producto de la ciencia, ni de la filosofía, ni de la tecnología o de la religión nominal. Es del Señor, lo revela a Él y Él es quien va a redimirla. Lo crea usted o no lo crea. Lo espere usted o no lo espere. La incredulidad atea de los hombres que niegan a Dios, no anulan el plan, propósito y voluntad de Dios. Exponen a aquellos hombres a juicio, nada más.

Dios nos habló también por medio de la ley. Vivimos en un tiempo en que la iglesia y la nación se han acostumbrado a desechar cualquier edicto que les niegue su gratificación personal. La ley es una declaración que emana de Dios y lo describe. Los capítulos 19 y 20 del libro del Éxodo y el 4 y 5 de Deuteronomio hacen numerosas menciones sobre la importancia de la ley como reflejo de la naturaleza de Dios.

En verdad, la Biblia está llena de referencias como estas. Dios le dice a Israel que si obedece la ley recibirá su herencia; que aceptar su ley es una bendición única para ellos y un reflejo del favor especial de Dios; que la ley los preservará como nación y así lo ha hecho durante tres mil cuatrocientos años.

La ley también nos dice que Dios es celoso: detesta los ídolos, no tolera el uso en vano de su nombre y requiere que el hombre trabaje productivamente durante seis días y descanse uno. Ordena que los padres sean honrados, que la vida sea respetada, que el matrimonio sea defendido y que el hurto, la mentira y la codicia sean prohibidos.

La ley no sólo es una declaración que viene de Dios, sino que nos dice cómo es Él y lo que espera de los que portan su luz. Jesús no vino para bajar el dechado de la ley. Por cierto que lo subió aún más.

(Mateo 5: 17)= No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir.

(18) Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido.

(19) De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y loa enseñe, este será llamado grande en el reino de los cielos.

(20) Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.

Ninguna nación o iglesia pueden ignorar la ley y mantener su luz. El que camina entre los candeleros sabe si atesoramos la luz. Está atento a los que temen su nombre, lo adoran como Creador y guardan sus mandamientos. Él ha escrito sus nombres en Su libro.

Dios también nos ha hablado por medio de los profetas, hombres escogidos y sensibles a su voz, que vieron visiones y oyeron verdades de Dios que llevaron la luz a pueblos que de otra manera hubieran perecido en la oscuridad. Estos hombres fueron y son llamados para hablar lo que está en el corazón de Dios.

Elías, Jeremías, Eliseo y Daniel son esta clase de hombres. Isaías, por ejemplo, vio atrás desde antes del principio y adelante hasta el fin de este siglo, pero como los otros profetas, fue rechazado por Israel.

Jesús se refirió al rechazo y al odio de Israel por los profetas de Dios en la parábola de los viñadores malvados en Lucas 20:9-16. También en la parábola del hombre rico y Lázaro, Jesús vuelve a citarlo. Lázaro, el pobre, fue llevado al seno de Abraham y el rico cayó en el Hades. Desde allí vio a Lázaro y a Abraham y gritó para que enviaran a Lázaro a refrescar su lengua con la punta de su dedo mojado en agua.

Pero Abraham le dijo que no se podía, porque había un gran abismo que los separaba y nadie podía cruzarlo.

“Mándalo a mis cinco hermanos”, le rogó el rico, “para que no vengan a este lugar; ellos oirán a uno que ha vuelto de la muerte”.

Entonces Abraham respondió: “Ellos tienen a Moisés y los profetas. Si no los escuchan a ellos, tampoco se persuadirán si alguna se levantara de entre los muertos”.

La parábola se probó en la misma Jerusalén que mató a Jesús y lo rechazó aunque resucitó.

Dios le da gran importancia a sus profetas. Si los recibimos, lo recibimos a él. Las iglesias de nuestra generación quieren el brillo y no a los profetas. Así que son muy pulidos, pero nada proféticos. Oremos para que Dios levante los dones proféticos entre nosotros, para que podamos ser un mensaje de Dios para nuestra generación.

La expresividad de Dios está grabada en la infinitamente elaborada creación. Su profundidad se revela en la declaración de su ley que ha permanecido sin enmiendas por tres mil cuatrocientos años. El poder de sus pronunciamientos fueron promulgados por hombre santos de antaño, moviendo naciones, cambiando la historia y ejecutando hazañas milagrosas por la palabra que salía de sus bocas.

Pero la declaración suprema de Dios, su pronunciamiento más elocuente dentro del tiempo y en la eternidad de Jesucristo, el Verbo de Dios.

Cuando vemos afuera, vemos la Creación. Cuando vemos a Jesús, vemos al Creador. Cuando enfocamos el Éxodo y Deuteronomio, vemos la ley, pero cuando vemos a Jesús, vemos al dador de la ley. Conocer a Isaías, Jeremías, Ezequiel y Daniel, es conocer a los profetas, p4ero cuando conocemos a Jesús, tenemos la fuente y el cumplimiento de toda la profecía. El es el heredero de todas las cosas, el fulgor y representación exacta de Dios, el sustentador y redentor de todas las cosas.

Colosenses agrega que Él es el centro de nuestro universo social y que nuestro propósito es conocerlo y agradarlo. Él es la fuente de nuestra fuerza y quien nos ha otorgado el derecho de participar en su herencia. Él es nuestro libertador de las tinieblas y el perdonador de nuestro pecado; la imagen de Dios, el primogénito de una nueva raza, la cabeza de la iglesia y está preeminente en todas las cosas. Él es la plenitud del Dios manifestado; el reconciliador; el pacificador y en Él están ocultos todos los tesoros de Dios.

Si Dios nos hace responsables por la palabra de ángeles, de la ley y los profetas, ¿Cómo escaparemos si nos negamos a oír a Jesús? La creación es una pintura y Jesús es el artista. La ley es un libro y Jesús es su autor. Los profetas son siervos; Jesús es el Rey de reyes.

Jesucristo dice alas naciones que Él conoce sus obras y, si pueden, que oigan lo que el Espíritu está diciendo. Arrepiéntanse del humanismo secular y religioso. Arrepiéntanse del orgullo. Regresen a la ley de Dios o les quitaré su tenue luz.

A la iglesia le dice: Conozco tus obras. Si puedes oír, escucha lo que el Espíritu dice: arrepiéntanse. Apártense de las corrientes seculares. Humíllense. Reconozcan nuevamente a Dios como Creador. Acepten y guarden su ley. Escuchen a los profetas. Sírvanme sin que les de vergüenza. Profeticen a las naciones que el día de las tinieblas está cerca y una gran oscuridad las cubrirá. Declaren que nuestro Dios reina y su gloria caerá sobre su pueblo y que los reyes vendrán a su luz. Digan a los que vencieren e hicieren mi voluntad hasta el fin que yo les daré autoridad sobre las naciones.

Estas son las cosas que Dios está diciendo a su iglesia. ¿Qué le está diciendo a usted? Escúchelo en este mismo instante porque Él es la luz de su vida. En el día que se avecina el sol de justicia nacerá y en sus alas traerá salvación y la luz vendrá sobre los que aman la luz. Y las tinieblas caerán sobre los que la rechazan y caminarán en la oscuridad y se tropezarán en su necedad. Ellos mismos construirán su propia horca y serán sus propios verdugos.

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El Día de Benjamín

Hay un día en la Biblia. Un día que en apariencia, podría ser como cualquier otro. Un día en que muchas de las cosas preanunciadas comienzan a cumplirse. Un día en que los hijos de Dios, los miembros dilectos del reino de Dios sobre la tierra, comenzarán a efectivizar lo expuesto desde el principio. Ese día, que podría denominarse de muchas maneras, hoy y aquí será visto como El Día de Benjamín.

(Génesis 35: 16)= Después partieron de Bet-El; y había aún como media legua (Dos kilómetros y medio) de tierra para llegar a Efrata, cuando dio a luz Raquel, y hubo trabajo en su parto.

(17) Y aconteció, como había trabajo en su parto, que le dijo la partera: no temas, que también tendrás este hijo.

(18) Y aconteció que al salírsele el alma, (Pues murió) llamó su nombre Benoni, (Hijo de la tristeza) mas su padre lo llamó Benjamín, (Hijo de la mano derecha).

(19) Así murió Raquel, y fue sepultada en el camino a Efrata, la cual es Belén.

(20) Y levantó Jacob un pilar sobre su sepultura; esta es la señal de la sepultura de Raquel hasta hoy.

(21) Y salió Israel, y plantó su tienda más allá de Migdal-Edar.

Cuando Jacob está trabajando para Labán y tuvo ese pequeño problema característico de las costumbres del lugar, (Trabajar veintiún años para tener la mujer que quería) Raquel era estéril y Lea muy fértil. Y había competencia, por esto, entre ellas.

(Génesis 29: 31)= Y vio Jehová que Lea era menospreciada, y le dio hijos; pero Raquel era estéril. (32) Y concibió lea, y dio a luz un hijo, y llamó su nombre Rubén, porque dijo: ha mirado Jehová mi aflicción; ahora, por tanto, me amará mi marido.

Los nombres que estas mujeres le ponían a los niños, representaban lo que ellas querían. En este caso, la atención de su marido, porque su marido amaba más a Raquel. Es decir: los nombres tenían que ver con competencia.

(33) Concibió otra vez, y dio a luz un hijo, y dijo: por cuanto oyó Jehová que yo era menospreciada, me ha dado también este. Y llamó su nombre Simeón.

(34) Y concibió otra vez, y dio a luz un hijo, y dijo: ahora esta vez se unirá mi marido conmigo, (Fíjese que con cada hijo, con cada nombre, esta mujer suponía que Jacob, su marido, le iba a prestar mayor atención) porque le he dado a luz tres hijos; por tanto llamó su nombre Leví.

(35) Concibió otra vez, y dio a luz un hijo, y dijo: esta vez alabaré a Jehová; (Se cansó de tratar de llamarle la atención a Jacob con cada hijo y entonces se dijo: mejor voy a alabar a Dios) por esto llamó su nombre Judá; y dejó de dar a luz.

(Génesis 30: 1)= Viendo Raquel que no daba hijos a Jacob, tuvo envidia de su hermana, (Note que había competencia entre hermanas) y decía a Jacob: dame hijos, o si no, me muero.

(2) Jacob se enojó contra Raquel, y dijo: ¿Soy yo acaso Dios, que te impidió el fruto de tu vientre? Y la historia continúa como usted ya sabe. Estamos buscando las condiciones en las que nace la generación benjamín, es decir: la gente que Dios está levantando.

Veamos esto en primer lugar: Nace en el tiempo donde hay iglesias que usan su productividad para tener envidias y competencias. Tiempos donde el éxito y la productividad de una iglesia es causa de la envidia de la otra. Las mujeres, en la Biblia, son iglesias. Benjamín significa el nacimiento del fin de esa tribulación. Estas son las condiciones que rodean el arribo de la gente-Benjamín.

Vienen atacando ese espíritu de competencia. Vienen peleando contra sistemas que quieren matar el cuerpo. Saben ministrar sin extenderse por sobre la medida que Dios le ha dado. Los hijos de Lea no usaban capas de colores. Capas de colores significan: “El favor del Padre.”

Raquel significa “suavidad”. Es como si usted tuviera algo de seda, suave. La unción-Raquel es suave, es matriarcal. Es acariciante. Es ese amor que ama hasta el diablo. Ama a todo el mundo igual, todo lo perdona, todo lo puede.

Benjamín significa “El fin de una unción suave”. Mata a Raquel en su nacimiento. Cuando emerge Benjamín se acaba la unción delicada. Cancela todo lo delicado en una iglesia y la convierte en fuerte y militante.

En segundo lugar, el nacimiento de Benjamín está rodeado de la traición de sus hermanos. Si hacen memoria y van a Génesis 37, o por allí, van a ver que el problema no era con José, el problema era con el sueño de José.

Vamos a tirar de aquí para ver qué es lo que pasa con su sueño. Se levanta una generación con una visión más práctica, más factible, más alcanzable que la generación que existe y comienza la traición entre hermanos. No por su persona, sino porque usted tiene habilidad para hacer. Es aquel espíritu que busca neutralizar lo que Dios está haciendo y levantando.

(Génesis 37: 18)= Cuando ellos lo vieron de lejos, (A José) antes que llegara cerca de ellos, conspiraron contra él para matarle.

(19) Y dijeron el uno al otro: he aquí viene el soñador.

(20) Ahora pues, venid, y matémosle y echémosle en una cisterna, y diremos: alguna mala bestia lo devoró; y veremos qué será de sus sueños.

Está claro: el problema no es con usted; el problema es con lo que usted vino a hacer. Benjamín se levanta con la habilidad de una visión que la iglesia ya establecida carece de posibilidades para establecer. Comienza la traición.

Recuerde que José, cuando los hermanos van a Egipto en busca de comida, lo primero que pregunta es por benjamín. La iglesia-Benjamín, la gente-Benjamín, el orden-Benjamín, la generación-Benjamín, siempre se levanta en medio de la traición de los hermanos por causa de la visión.

En tercer lugar, nace en el tiempo de la frustración de los padres. En Génesis 42 vemos a los hermanos de José relatándole al padre las alternativas de su entrevista.

(Génesis 42: 33)= Entonces aquel varón (José) el señor de la tierra, nos dijo: en esto conoceré que sois honrados: dejad conmigo uno de vuestros hermanos, y tomad para el hambre de vuestras casas, y andad, y traedme a vuestro hermano el menor, para que yo sepa que no sois espías, sino hombres honrados; así os daré a vuestro hermano, y negociaréis en la tierra.

(35) Y aconteció que vaciando ellos sus sacos, he aquí que en el saco de cada uno estaba el atado de su dinero; y viendo ellos y su padre los atados de su dinero; tuvieron temor.

(36) Entonces su padre Jacob les dijo: me habéis privado de mis hijos; José no parece, ni Simeón tampoco, y a Benjamín le llevaréis; contra mí son toda estas cosas.

El nacimiento de Benjamín, su reconocimiento, está rodeado de la frustración de los padres. Dice el verso 36: me habéis privado de mis hijos. La palabra PRIVADO, es la palabra SKAKOL, que significa ABORTO, o falta de habilidad para producir. Está diciendo: “Estoy viejo; ya no puedo producir otro José”.

(Génesis 44: 18)= Entonces Judá se acercó a él, y dijo: Ay señor mío te ruego que permitas que hable tu siervo una palabra en oídos de mi señor, y no se encienda tu enojo contra tu siervo, pues tú eres como Faraón.

(19) Mi señor preguntó a sus siervos, diciendo: ¿Tenéis padre o hermano?

(20) Y nosotros respondimos a mi señor: tenemos un padre anciano, y un hermano joven, pequeño aún, (Note que es el tiempo en que está emergiendo Benjamín) que le nació en su vejez, (Es decir: Benjamín nace en la vejez del sistema presente. Significa que ese sistema está próximo a desaparecer. Lo tiene usted en Hebreos. Quiero que entienda que lo que usted ve por televisión, en revistas especializadas, en las grandes farándulas, no es la iglesia que está subiendo; es la iglesia que está bajando. La que está subiendo, aún no ha sido reconocida. Dentro de diez años, lo que está arriba, va a ser esa gente que no tiene nada que ver con lo que hoy está arriba) …y un hermano suyo murió, (Allí está hablando de José) y él solo quedó de los hijos de su madre; y su padre lo ama.

(21) Y tú dijiste a tus siervos: traédmelo, y pondré mis ojos sobre él.

(22) Y nosotros dijimos a mi señor: el joven no puede dejar a su padre, porque si lo dejare, su padre morirá.

Los padres existentes en la tierra, hoy, y que están en su vejez, si Benjamín deja de ser, ellos mueren. Lo que está manteniendo vivos a los viejos, es que Benjamín existe. Un cassette, un pequeño mensajillo, u a conferencia, algo que llegó por debajo de la mesa, es lo que los está manteniendo vivos, porque no están produciendo el mensaje que tienen.

Si Benjamín deja de ser, los viejos dejan de ser. Viejos no por edad, sino porque los tiempos de Dios requieren esos cambios. Los padres están en bancarrota y necesitan una generación-Benjamín que produzca mensajes capaces de saciar el hambre de sus hijos.

Aún en su pequeñez, el mensaje del orden de Benjamín es necesario. Su presencia, su revelación, su impartición, es lo que está manteniendo vivo el orden existente. Aún dentro de las denominaciones más cerradas, el mensaje de nuestra generación se está infiltrando. Es tremendo como la Palabra corre.

En cuarto término, la generación-Benjamín libera de la prisión a sus hermanos. Recuerde que José se quedó con Simeón. Hay iglesias-Simeón que requiere de la llegada de Benjamín para ser liberadas. Simeón tuvo que quedarse con José en la cárcel. Si no aparece Benjamín, queda preso allí. Así hay muchas iglesias a nuestro alrededor, presas por sistemas erráticos, que si Benjamín no emerge, se quedan presas.

(Génesis 43: 26)= Y vino José a casa, y ellos le trajeron el presente que tenían en su mano dentro de la casa, y se inclinaron ante él hasta la tierra.

(27) Entonces les preguntó José cómo estaban, y dijo: ¿Vuestro padre, el anciano que dijisteis, lo pasa bien? ¿vive todavía?

(28) Bien va a tu siervo, nuestro padre; aún vive. Y se inclinaron e hicieron reverencia.

(29) Y alzando José sus ojos vio a Benjamín su hermano, hijo de su madre, y dijo: ¿Es este vuestro hermano menor, de quien me hablasteis? Y dijo: Dios tenga misericordia de ti, hijo mío.

(30) Entonces José se apresuró, porque se conmovieron sus entrañas a causa de su hermano, y buscó donde llorar, y entró en su cámara, y lloró allí.

Note aquí que hay un sentido de lealtad profundo. Hay gente que es de una misma madera. Benjamín y José son del mismo vientre. Hay hermanos que no son del mismo vientre y, aunque son hermanos, no están en pacto común.

Dios está formando gente del mismo vientre. Hay una diferencia: todos somos hermanos, pero no todos trabajamos juntos. Todos somos hermanos, pero los pactos no son entre hermanos, son entre gente de alianza. Cuidado: no es amistad, es alianza. Loa amigos se juntan a comer un asado y a jugar un rato al fútbol o al golf. La alianza puede pasarse un año sin contacto e igual se quieren. Dependen de lo espiritual, no de lo social.

(31) Y lavó su rostro y salió, y se contuvo, y dijo: poned pan.

Recuerde: Benjamín nace para pelear en medio de la traición entre hermanos, contra la delicadeza de la iglesia, para terminar con el espíritu de competencia, para sustentar la bancarrota paternal que existe en la tierra.

En quinto orden, vemos que nace en un tiempo de hambre. No había comida; Benjamín nace en una casa de pan. En medio del hambre, Benjamín siempre tiene qué comer. Benjamín es una generación que alimenta a la iglesia, vive en una condición opositora a las condiciones prevalecientes de su tiempo. No hay pan en ninguna parte, pero yo tengo. Nadie tiene una palabra, pero yo sí. Vive en condiciones adversas de las que prevalecen en su tiempo.

Es un tiempo de hambre en la iglesia, donde lo mejor que está pasando es que alguna gente se emborrache y caiga al suelo y tenga una fiesta personal y salgan bendecidos, pero no hay una palabra que lo lleve al próximo nivel con Dios. En medio de esa sequedad y esa hambre, Benjamín nace en la casa de pan.

(Génesis 43: 1)= El hambre era grande en la tierra; y aconteció que cuando acabaron de comer el trigo que trajeron de Egipto, les dijo su padre: volved y comprad para nosotros un poco de alimento.

(3) Respondió Judá, diciendo: aquel varón nos protestó con ánimo resuelto, diciendo: no veréis mi rostro si no traen a vuestro hermano con vosotros.

(4) Si enviareis a nuestro hermano con nosotros, descenderemos y te compraremos alimento.

(5) Pero si no le enviares, no descenderemos; porque aquel varón nos dijo: no veréis mi rostro si no traéis a vuestro hermano con vosotros.

Note aquí que esto es imperativo: Israel no será alimentado si Benjamín no se une a José. Si no se forman alianzas de la misma aleación espiritual, la iglesia existente, se muere de hambre. Si verdaderos hermanos no se unen, el resto de la iglesia no se alimenta. La alianza no se teje, se descubre. Benjamín es el conducto para que haya comida en Israel.

El sexto elemento que vemos, es que rompe el espíritu matriarcal. Y cuando yo hablo de matriarcal, me refiero a que la iglesia ha sido femenina hasta hoy. Es delicada, emotiva, mujer-mujer. Hasta el día de Benjamín, todos los nombres de los hijos fueron elegidos por las madres. Pero cuando nació Benjamín, el padre dijo: se acabó el asunto aquí.

Ella le puso Benoni. ¡Ay! Hijo de la Tristeza… ¡Ay! …Porque estamos en aflicción… ¡Ay! Israel dijo basta: ¡Qué Benoni ni Benoni! ¡¡Hijo de mi Mano Derecha: Benjamín!! Fue la primera vez que el hombre nombró el orden de Dios. Lo que está aconteciendo en la iglesia, hoy, es que la voz del Padre está regresando al púlpito.

Dios siempre habla por el Espíritu Santo. Pero lo que el Espíritu Santo está trayendo ahora, en la tierra, es la voz del Padre. ¿Cuántos saben que cuando un niño quiere que lo protejan va donde está su mamá, primero? Por lo general, busca la unción más suave.

Hay un orden en la tierra que está terminando con ese espíritu delicado. No es una cuestión de machismo. LA iglesia va a terminar como un varón perfecto, no como una novia. Benjamín no solamente saca a sus hermanos de la cárcel.

En séptimo término, vemos que Benjamín camina en más de una dimensión a la vez. ¿Recuerda a Melquisedec? Es la combinación de dos oficios en un mismo hombre: rey y sacerdote.

(31) Y lavó su rostro y salió, y se contuvo, y dijo: poned pan.

(32) Y pusieron para él aparte, y separadamente para ellos; y aparte para los egipcios que con él comían; porque los egipcios no pueden comer pan con los hebreos, lo cual es abominación a los egipcios.

(33) Y se sentaron delante de él, el mayor conforma su primogenitura, y el menor conforme a su menor edad, y estaban aquellos hombres atónitos mirándose el uno al otro.

(34) Y José tomó viandas de delante de sí para ellos; más la porción de benjamín era cinco veces mayor que cualquiera de las de ellos. Y bebieron, y se alegraron con él. (El menor tenía una porción cinco veces mayor)

(Génesis 44: 1)= Mandó José al mayordomo de su casa, diciendo: llena de alimento los costales de estos varones, cuanto puedan llevar, y pon el dinero de cada uno en la boca de su costal.

(2) Y pondrás mi copa, la copa de plata, en la boca del costal del menor, con el dinero de su trigo. Y él hizo como dijo José.

(3) Venida la mañana, los hombres fueron despedidos con sus asnos.

(4) Habiendo ellos salido de la ciudad, de la que aún no se habían alejado, dijo José a su mayordomo: levántate y sigue a estos hombres; y cuando los alcances, diles: ¿Por qué habéis vuelto mal por bien? ¿Por qué habéis robado mi copa de plata?

(Génesis 45: 7)= Y Dios envió delante de vosotros, (Está hablando de José) para preservaros posteridad sobre la tierra, y para daros vida por medio de gran liberación.

(8) Así, pues, no me enviasteis acá vosotros, sino Dios, que me ha puesto por padre de Faraón y por señor de toda su casa, y por gobernador en toda la tierra de Egipto.

(21) Y lo hicieron así los hijos de Israel; y les dio José carros conforme a la orden de Faraón, y les suministró víveres para el camino.

(22) A cada uno de todos ellos dio mudas de vestidos, y a Benjamín dio trescientas piezas de plata, y cinco mudas de vestidos.

Note que Benjamín tiene una posición favorecida por el padre. Tiene que ver con una conexión divina entre dos hermanos. El orden de Benjamín no ignora los cinco ministerios. Su porción es quíntuple.

Estamos llegando en la iglesia a un orden, el de Melquisedec, que no está pendiente de posiciones, jerarquías o títulos. Es un orden que vive en la tierra, pero que tiene estado de eternidad. No se queda agarrado a un mover o a una revelación, sino que es relativo a cada mover; pero sólo leal al mover de Dios.

No nos podemos ofender con los ministerios apostólicos. Vienen con una voz recia, con una voz fuerte, con la voz del Padre. No traen una unción delicada. Operan con cinco ministerios. Ministerios proféticos y apostólicos están en la tierra hace ya más de diez años. No creo que sea un tiempo de restauración de ministerios, creo que es el tiempo del recon0ocimiento de los verdaderos ministerios. Los falsos salieron primero. Como todo en la Biblia: primero lo natural, después lo espiritual.

Porque la iglesia cree que ya ha sido ministrada por ministerios proféticos y muchas veces no tiene ni la menor idea de qué se trata. Ser profético es entender la hostilidad que hay en el futuro que viene hacia su vida y tener la habilidad de verla y prevenirla antes que llegue; eso es ser profético. Nada que ver con profecías individuales y personales.

Ser apostólico no tiene nada que ver con tener ocho o diez iglesias. Ser apostólico tiene que ver con tener un mensaje de reforma y la habilidad de decodificar la Biblia y traer a la iglesia la palabra de hoy. No hay tal cosa como un apóstol que no tenga un mensaje apostólico.

(Génesis 49: 1)= Y llamó Jacob a sus hijos, y dijo: juntaos, y os declararé lo que os ha de acontecer en los días venideros.

Note que Jacob esconde, dentro de la vida de sus hijos, principios que son para nosotros hoy. Hay, dentro de la vida de ellos, cosas que nosotros podemos extraer hoy para nuestras vidas. Jacob está profetizándole a sus hijos, pero lo que les está dando es… para días venideros…

(27) Benjamín es lobo arrebatador; a la mañana comerá la presa, y a la tarde repartirá los despojos.

Aquí hay tres cosas para mencionar. UNO: Benjamín no tiene misericordia cuando trata con el enemigo. No me refiero a su carácter. Todos tenemos un nivel de gentileza en nuestro carácter, pero tratando con el enemigo, Benjamín no tiene misericordia. Recuerde que el enemigo está en la iglesia. El mundo es el campo de la misión. El enemigo siempre es el paralelo falso en la iglesia. Benjamín no tiene misericordia contra falsos y erráticos órdenes que existen dentro de la iglesia. No es que tenga el carácter de un lobo, actúa como lobo cuando se enfrenta con el enemigo.

DOS: Dice que en la mañana comerá la presa. Esto quiere decir que no da lugar a la pereza, no pierde el tiempo, temprano hace lo que tiene que hacer. Aniquila al enemigo bien temprano, enseguida.

TRES: Pero fíjese que lo hace para distribuir, para repartirlo esa misma tarde. El verdadero apóstol, el verdadero orden, generación y día de Benjamín, ataca el orden falso sólo para distribuir la verdad, no para apropiársela. Ser apostólico es tener la habilidad de congregar para dar.

(Deuteronomio 33: 12)= A Benjamín dijo: el amado de Jehová habitará confiado cerca de él; lo cubrirá siempre, y entre sus hombros morará.

Aquí vemos una palabra profética de parte de Moisés a Benjamín. Dice que va a estar posicionado entre los hombros. Hombros, en la Biblia, siempre tiene que ver con gobierno, con la voluntad de Dios. Es decir que Benjamín siempre anda en el centro de la voluntad de Dios. No se olvide que es posible estar bíblicamente correcto y espiritualmente equivocados Toda la Biblia es buena, toda la Palabra es verdad, pero no toda la Palabra es para hoy.

Es tiempo de madurar. Cuando uno es niño y Dios llega, uno juega con Él. Pero cuando uno madura y Dios llega, uno dice: ¿Qué quieres tú que yo haga, Papá?

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¿Visitación o Avivamiento?

Muchos, en el ámbito eclesiástico, hablan de moveres de Dios y el nuevo mover y el avivamiento. Son palabras comunes que escuchamos en el ambiente cristiano. Varias palabras que usamos, que a mí me gustarían denominar como “palabras gravitacionales”. Es decir: palabras con fuerza de gravedad, que atraen hacia sí gente de todo caminar en Cristo.

Cuando Dios habló de santidad, de distintos grupos eclesiásticos salió gente que se reunió alrededor de esa nueva palabra: mover de santidad. Cuando vino el mover de la fe, salió gente de la Santidad, del Pentecostalismo, de los Prebisterianos, de los Bautistas y de los Católicos para reunirse en derredor de una nueva palabra llamada fe gravitacional. Lo mismo pasó con la palabra Prosperidad.

Cuando vino el mover profético, entonces todos los títulos cambiaron en la iglesia y aunque no eran profetas, todo el mundo era profeta. Los pastores se convirtieron en profetas, los evangelistas se convirtieron en profetas y “doña Rosa” también profetizaba.

Son palabras gravitacionales. Que Dios habla algo, deposita algo en el ámbito terrestre y aquel que tiene oídos sale de donde está y se reúne alrededor de esa nueva palabra.

Hay dos errores. Uno, que la gente al oír algo nuevo, se cierra en obstinación y no quiere saber nada nuevo y se queda donde está estacionado. Yo nací aquí, Dios mío, y aquí voy a morir porque mi papá y mi abuelo y mi mamá, todos fuimos así, ¡Y de aquí no me mueve nadie! Tiene razón; sólo el diablo lo va a llevar.

Está el otro extremo. Gente que aborta todo lo que había aprendido, desahucia todo lo que había aprendido previamente y se reúne alrededor de la nueva palabra y todo es lo nuevo y nada sirve más que eso. Son los extremos. Es lo que se puede llamar el péndulo del reloj. Cuando Dios trae una palabra, el péndulo se mece. El obstinado que no quiere nada porque el temor a lo desconocido aborta la verdad. Por temor a caminar en ámbitos desconocidos, prefieren quedarse en lo seguro.

Allí se opera por temor. Temor es la venida de Satanás, no de Dios. Así que se queda atrás. El temor es, para Satanás, lo mismo que la fe para Dios. Dios no nos ha dado espíritu de temor. Todo lo que opera en temor, no es de Dios. El legalismo opera en temor; es satánico. Es temor de que la gente se vaya. Entonces los controlo. Es temor de que si anda un predicador con palabra fuerte y yo los dejo ir a oírlo, esa palabra se vuelva en mi contra. Usted puede pensar lo que quiera, pero Biblia es Biblia.

El que opera en temor, opera en avenidas satánicas; es hechicería. ¿Quién los hipnotizó?, les decía Pablo a los Gálatas. “¿Qué habiendo empezado por el Espíritu van a terminar en la carne?” La palabra Fascinar, allí, es hipnotizar, hechizar. Pero entonces está el otro extremo, que son aquellos que oyen lo nuevo y los fundamentos que vienen trayendo de años, se pierden. Porque todo es aquello que Dios está diciendo; ambos son errores.

La verdad es que después de algunos años, el péndulo deja de hamacarse, de balancearse, y se produce un remanente. Un remanente que no arroja a la basura aquello que no pierde valor con el tiempo y sí arroja a la basura todo lo que los dogmas y las doctrinas de hombres han puesto en su vida y acepta lo nuevo.

Reforma es diferente a lo que es un avivamiento. Reforma es lo que si usted lee sobre historia de la iglesia, se va a dar cuenta que siempre hubo. Dios reforma a cada rato a la iglesia. Pero cuando hay una reforma, eso es algo que hace historia. No es algo que viene y pasa y sólo usted se entera. La reforma es algo que después de nosotros morir, alguien siempre va a leer.

En la reforma, siempre hay alguien que da la vida por establecer la verdad, sea física o espiritualmente. Siempre hay pioneros que Dios levanta, con una voz profética o apostólica, para establecer eso nuevo que Dios está haciendo. Pero hay un riesgo: usted no puede establecer una nueva verdad, aunque verdaderamente venga de Dios, sin exponerse a que lo rotulen como “herejía” lo que usted dice y, naturalmente, a usted como hereje.

Ahora: ser hereje, no necesariamente es estar en error. Ser herejes es poner un fundamento que no ha sido arrojado. Cristo fue herético, pero tenía razón. Martín Lutero fue hereje, pero tenía razón. Si entiende bien la palabra Herejía, entonces desearía ser uno para ser usado por Dios. Lo que pasa es que la religión le da a ciertas palabras connotaciones tan impactantes que nos asustamos. ¡¡Herejía!! ¡¡Ahhh!!! ¡No! ¡No! ¡Quizás sea algo nuevo y usted tenga razón!

A los pioneros que salieron hace muchos años a hablar del vivir por fe los mataron por eso. Pero hoy todos nosotros sabemos que tenemos que vivir por fe si queremos llegar a alguna parte. Pero alguien tuvo que morir para que la verdad entrara. Y no estaba en error, sólo que se animó a establecer diferencias.

Hoy está ocurriendo lo mismo. Están cayendo pedradas en contra de lo que Dios está haciendo. Mañana, esas mismas piedras van a ser el fundamento sobre el cual se van a parar. Pero mientras tanto, algunos, hoy, reciben algún piedrazo en sus cabezas.

Muchos jamás han salido de su templo, entonces dudan. Pero los que recorren prácticamente todo el planeta año tras año, saben muy bien que este es un mover global de Dios, no una locura de un pastorcito o un maestrito en un remoto lugar. Ha llegado la hora de conocer a los hombres por el Espíritu, no por credenciales. La objetividad de este mensaje es que usted entienda cómo y a través de quién Dios está haciendo lo que está haciendo. Para que usted entienda lo que está pasando.

(2 Crónicas 34: 1)= De ocho años era Josías cuando comenzó a reinar, y treinta y un años reinó en Jerusalén.

(2) Este hizo lo recto ante los ojos de Jehová, y anduvo en los caminos de David su padre, sin apartarse a la derecha ni a la izquierda.

<(3) A los ocho años de su reinado, siendo aún muchacho, comenzó a buscar al Dios de David su padre; y a los doce años comenzó a limpiar a Judá y a Jerusalén de los lugares altos, imágenes de Asera, esculturas, e imágenes fundidas.

(4) Y derribaron delante de él los altares de los baales, e hizo pedazos las imágenes del sol, que estaban puestas encima; despedazó también las imágenes de Asera, las esculturas y las estatuas fundidas, y las desmenuzó, y esparció el polvo sobre los sepulcros de los que les habían ofrecido sacrificios.

(5) Quemó además los huesos de los sacerdotes sobre sus altares, y limpió a Judá y a Jerusalén.

¿Se imaginan a un muchacho de veinte años, desenterrando y haciendo quemar los huesos de los predicadores que habían llenado la iglesia de dogmas y tradiciones humanas? Reforma. Hay mucho hueso que quemar por allí, todavía.

(6) Lo mismo hizo en las ciudades de Manasés, Efraín, Simeón y hasta Neftalí, y en los lugares asolados alrededor.

(7) Y cuando hubo derribado los altares y las imágenes de Asera, y quebrado y desmenuzado las esculturas, y destruido todos los ídolos por toda la tierra de Israel, volvió a Jerusalén.

(8) A los dieciocho años de su reinado, después de haber limpiado la tierra y la casa, envió a Safán hijo de Azalía, a Maasías gobernador de la ciudad, y a Joa hijo de Joacaz, canciller, para que reparasen la casa de Jehová su Dios.

<(9) Vinieron estos al sumo sacerdote Hilcías, y dieron el dinero que había sido traído a la casa de Jehová, que los levitas que guardaban la puerta habían recogido de mano de Manasés y de Efraín y de todo el remanente de Israel, de todo Judá y Benjamín, y de los habitantes de Jerusalén.

(10) Y lo entregaron en mano de los que hacían la obra, que eran mayordomos en la casa de Jehová, los cuales lo daban a los que hacían la obra y trabajaban en la casa de Jehová, para reparar y restaurar el templo.

(11) Daban asimismo a los carpinteros y canteros para que comprasen piedra de cantería, y madera para los armazones y para la entabladura de los edificios que habían destruido los reyes de Judá.

(12) Y estos hombres procedían con fidelidad en la obra; y eran sus mayordomos Jahat y Abdías, levitas de los hijos de Merari, y Zacarías y Mesulam de los hijos de Coat, para que activasen la obra; y de los levitas, todos los entendidos en instrumentos de música.

(13) También velaban sobre los cargadores, y eran mayordomos de los que se ocupaban en cualquier clase de obra; y de los levitas había escribas, gobernadores y porteros.

(14) Y al sacar el dinero que había sido traído a la casa de Jehová, el sacerdote Hilcías halló el libro de la ley de Jehová dada por medio de Moisés.

(15) Y dando cuenta Hilcías, dijo al escriba Safán: yo he hallado el libro de la ley en la casa de Jehová. Y dio Hilcías el libro a Safán.

(16) Y Safán lo llevó al rey, y le contó el asunto, diciendo: tus siervos han cumplido todo lo que les fue encomendado.

Antes de entrar en el proceso de reforma que nos describe 2 Crónicas 34, déjeme darle varias definiciones de palabras comunes en el día de hoy. Avivamiento: Hoy en día esto es lo que se entiende por avivamiento en la iglesia: un mover sin sustancia, que carece de Palabra de Dios y carece del poder transformador que era evidente en los avivamientos históricos de la iglesia. Algo más bien lleno de manifestaciones visibles en un marco de cierto desorden eclesiástico donde decimos que la gloria de Dios se movió por aquí y por eso nadie tuvo control. A eso se le llama Avivamiento. Manifestaciones externas, a veces extremistas y excesivas, que no son viables para el propósito de Dios. A eso le llamamos avivamiento.

Visitación:La hemos asociado con piel de gallina y manifestaciones desordenadas. Gente desparramada durante largo tiempo por el suelo. Dios me visitó, tuve mi visión. Y torcemos la cara para que se nos vea más espirituales. Las manifestaciones del Espíritu son reales y debemos operar en ellas. Aquí estamos hablando de los extremos. A la visitación siempre la asociamos con algo teórico y mistificado. “Dios me visitó” Dios lo visita hoy también a través de una palabra sencilla. Buscando lo espectacular, no se pierda lo divino.

La gran siega – Cosecha: A eso le llamamos un gran mover evangélico, donde todos los perdidos vienen a Dios. Este es el significado que la iglesia le ha dado a los términos. Yo le quiero hablar de la tecnología interna del mover de Dios. Cuando hablo de tecnología me refiero a las leyes o los principios del mundo del espíritu, que causan que el acercamiento de Dios sea productivo para su propósito. Todo propósito de Dios debe ser administrado por los hombres. El mover de Dios se administra. Es soberano en su llegada, pero la gracia es administrada por los hombres.

Dios se acerca a la tierra buscando a alguien que entienda para qué Él se acercó. Y el que entienda para que se acercó, ese es el que maneja su gracia adecuadamente. Los demás sólo reaccionan ante su venida. La reacción produce gozo, tiempo tendidos en el suelo, llantos, risas, temblores. Todo eso es una reacción ante la presencia de Dios; es de Dios y es Dios, pero no es la razón por la cual Dios vino.

Necesitamos poseer la habilidad de predecir y acercar el mover de Dios a la gente. Todo mover de Dios tiene que ser enseñable y transferible. Para eso hace falta sabiduría. Conocimiento es entender algo; sabiduría es aplicar lo entendido. Muchos tienen conocimiento, pero pocos tienen sabiduría.

La unción de sabiduría, en la Biblia, siempre viene a través de los carpinteros, o a través de los labradores, o a través de los apóstoles; de gente que como decía Pablo, son peritos arquitectos. Dice que la sabiduría labró las siete columnas y edificó la casa de Dios. La casa de Dios se edifica con sabiduría. Esto es: gente que sabe traer lo teórico al mundo práctico. El problema con la iglesia está en que siempre nos quedamos en lo teórico. Dios no es un académico, ni teórico; no usa corbata, ni habla español antiguo ni idioma Reina Valera. Dios es práctico.

Si hubiera que reducir a una sola oración todo esto que estamos diciendo, ese algo sería: este es el tiempo de hacer y terminar la obra de Dios. Este no es un mover especial. Es la guerra más grande de la historia de la iglesia: el establecimiento del reino de Dios. El tiempo presente en el cual estamos viviendo globalmente, no enfoca manifestaciones externas del Espíritu; aunque sea eso, mayoritariamente, lo que está ocurriendo en muchos lugares. No es lo que Dios está haciendo ahora. Falta que usted sepa discernir por el Espíritu, si yo le estoy diciendo o no la verdad.

Globalmente, si yo tuviera que decir qué está haciendo Dios, no incluiría manifestaciones externas. No es el epicentro de lo que Él está haciendo. Que ocasiones manifestaciones externas; que la gente reaccione con manifestaciones externas, sí, muchísimo, pero no es lo que Él está haciendo.

Cuando Martín Lutero trajo la reforma, él no fue sobrellevado por un espíritu soberano que lo volvió loco y clavó las tesis en la pared. No. Él llevaba años estudiando a ver los errores de la iglesia. Y convencido de sus hallazgos, viró el curso de la iglesia por medio de unas tesis que escribió. Y dijo: esto está mal y si continuamos en este rumbo no vamos a dar en el blanco. Hay que cambiar de carril, ahora: Reforma.

La reforma es un mover deliberado, estudiado. Es un ataque deliberado contra toda posición errada en Dios. Es soberano en el sentir de que el tiempo de la reforma lo trae Dios, pero el hombre que es usado para la reforma, lleva años estudiando el error de la iglesia que la sabiduría para corregirlo. Y cuando comienza a manifestarse no es cuando él comienza a escuchar que hay reforma.

Es, con las diferencias del caso, el mismo sentir que hubo en Lutero. Se siente que si seguimos así, jamás vamos a dar en el blanco. Entonces, lo que estamos haciendo, es empezar a cambiar de carril.

Claro; mucha gente se opone a eso porque prefiere un avivamiento, que es algo externo que le dice a la gente: “te traigo un refrigerio que te va a hacer olvidar, quizás, los problemas.” Por una semana, o dos, de acuerdo al tiempo que dure la campaña. Y después se vuelve a lo mismo. La reforma cambia el fundamento sobre el cual usted camina para que todo cambie en el mañana. Reforma no es avivamiento.

Ahora; si estudiamos claramente el significado de las mismas palabras que ya hemos interpretado, podemos encontrar entonces que el mover presente de Dios, aunque incluye todas estas manifestaciones externas, apunta a objetivos mucho más elevados que no pueden definirse ligeramente como: avivamiento, restauración, cosecha, siega o algo por el estilo.

Dios no le pone título a su mover; el título se lo pone el hombre. Yo, lo que quisiera, es que se le ponga un título adecuado, porque a veces, los títulos, desvían el propósito del mover.

Porque si el avivamiento, en su mente, es un desorden eclesiástico, y eso es lo que Dios está haciendo, usted, tratando de someterse a lo que Dios está haciendo, se va a entregar a algo que no es viable para el propósito de Dios. Simplemente por lo que entendemos que es un avivamiento.

Ahora, si entendemos bíblicamente lo que es un avivamiento; si entendemos a través del diccionario lo que es un avivamiento, entonces vamos a saber a qué nos estamos entregando. Una cosa es lo que Dios hace y otra la que el hombre cree que Dios está haciendo.

Vamos a ver estas palabras de acuerdo con la Biblia. Visitación: La visitación es un Kairos de Dios que trae un refrigerio que imparte ánimo, pero también carga un significado mucho más amplio. Hay un texto en Zacarías 2:3 que habla de eso. Ahí la palabra es PAQAD. Visitación significa: evaluar, escudriñar, dar instrucción. Es la llegada de una persona de rango superior, para dar corrección a una persona de rango inferior.

Es la intervención de Dios en los asuntos humanos, para corregir. Una visitación. Si fuéramos a dibujarlo en una fotografía alegórica, en el hebreo, tiene la figura de un médico visitando a un enfermo. Lo visita, le descubre cuál es su enfermedad o error, le diagnostica lo que necesita tener, le aconseja lo que necesita tomar si es que desea mejorar. Ahora, por favor, en el amor de Dios, la próxima vez que usted me diga que Dios lo visitó, no me mencione un trance ni un éxtasis. Porque si Dios lo visita usted se corrige y mejora. Si sigue exactamente igual luego de esa experiencia, no ha sido una visitación.

Este es, ampliamente, el significado del diccionario. Es que somos gente que ha sido criada por métodos teóricos y tan mistificados que todo lo que se dice, es Dios. ¡No! Sólo un porcentaje de lo que se dice es Dios; aprenda a discernir por el Espíritu. Visitación. Dios utiliza hombres o mujeres para visitarlo siempre que los encuentra aptos y obedientes. Él no tiene ninguna gana de venir a visitarlo a usted personalmente. Es más; no es usted, tampoco, tan importante como para obligarlo a venir a visitarlo en persona. Hay gente que dice: ¡No lo vas a creer! ¡El mismo Satanás estuvo en mi habitación! Es mentira, en tanto y en cuanto usted no está haciendo algo tan importante como para que Satanás lo venga a ver en persona.

Él anda metido en el sistema educativo, como para que en un futuro, la escuela sea un cementerio de creyentes. Allí anda metido. No en su casa reventándole las cubiertas de su auto, quemándole el motor de la heladera o arruinándole una instalación eléctrica. Hay gente que dice: “Tengo guerra espiritual; cada vez que quiero orar, el niño me llora y no me deja”. Lo que tiene usted es un malcriado, no guerra espiritual.

Estamos viviendo un tiempo que requiere, de nosotros, ciertas mentalidades inertes para poder prevalecer. Hay canciones, por ejemplo, que tienen las letras equivocadas para preparar una mentalidad equivocada. Pueden ser famosas en su momento, pero la palabra que traen no es la correcta. Y las canciones le pegan a usted más fuerte que el mensaje. A veces, yo milito con mentalidades que han sido desarrolladas por canciones, no por Biblia. Que hablan de calles de oro y lugares celestiales que no son bíblicos, pero que como vienen cantándose hace veinte o treinta años, no hay quien les tumbe el becerro.

¿Qué guerra tiene usted? Dios no le puede ministrar hasta que usted no sale adelante y en victoria, no importan las circunstancias de su batalla personal privada. La Palabra dice que en los últimos tiempos, el que busca salvar lo suyo, lo pierde.

PAQAD tiene que ver con un equipamiento. Viene a buscar las sustancias, las posturas espirituales, las mentalidades, el entendimiento, a ver si usted tiene la tecnología adecuada para el día. Esto es una visitación.

Avivamiento: Esto es infusión de nueva vida. Si el avivamiento lo arroja a usted al suelo, puede ser Dios si lo único que lo confirma es que al levantarse usted es diferente. El problema es que todos los domingos tenemos desparramada por el suelo a la misma gente y no cambian. ¿Cuándo nos vamos a dar cuenta que hay algo raro? ¿Siempre es la misma gente la que necesita oración?

Lo que está de más en la iglesia, es el “ismo”. Tenemos reglas y disposiciones que debemos respetar y está muy bien, pero LEGALISMO, es extremo. Tenemos emociones porque somos hijos de un Dios que tiene emociones, pero EMOCIONALISMO, es extremo. Hay materia y materiales en la iglesia; debe haberlos, pero MATERIALISMO, es extremo. Lo que pasa es que hay gente que no acepta ninguna regla, ninguna emoción, ni nada material por miedo al legalismo, al emocionalismo y al materialismo. Muy bien; esto, también es extremo. Entonces usted se muere rebelde, serio como una momia y encima pobre!

Avivamiento es un mover migrante que lo aleja de una posición descarriada a una que no lo es. Sólo se aviva lo que está muerto. ¿Cuántos quieren avivamiento, ahora? Tomamos como avivamiento estar en el suelo con cosquilleos en el cuerpo; a eso lo llaman bendición, como parte de una religión errática, egocéntrica y limitada al hemisferio occidental: no funciona en India, por ejemplo.

¿Cuántos irían a Egipto a predicar y a decirles que Dios los ama, cuando Egipto, en la Biblia, siempre es el mundo? ¿Cuántos nos atreveríamos a ir a Siria a decirle al sirio que Dios lo ama, cuando en la Biblia Siria representa a Satanás? Estamos hablando de portadores de un mensaje, no de expositores bíblicos.

Avivamiento es una agitación de creyentes apáticos; reforma es la alteración de su médula espiritual. Un corte consciente con todo lo que no es Dios. Avivamiento es un soplo soberano provocado por el arrepentimiento y un corazón contrito.

Reforma es la revisión del epicentro, del concepto que usted tiene de Dios Es cambiar en su mente lo que usted creía que Dios era. Es un esfuerzo consciente de romper con todo lo que es antibíblico y reintegrar la Escritura a su nivel de autoridad final de toda nuestra creencia y nuestra práctica.

Cambio. Nosotros llamamos cambio a tomar el viejo mueble y darle una mano de pintura. Queda muy bonito visto desde afuera, pero por dentro sigue lleno de polilla. Cambio es arrasar con la polilla y, si no puedo, arrancar ese pedazo de madera y colocar una nueva. Moisés, Elías, Juan el Bautista, llegaron hasta cierto punto.

El problema que tiene la iglesia es que siempre está creyendo que son los últimos. Entonces cuando se levanta alguien con algo físico, dice ¡No! ¡Yo llevo veinte años predicando que esto es lo último! Dios es un Dios multigeneracional. Como siempre pensamos que Cristo venía ya, pensamos que somos lo último. El tiempo en que uno se acostaba asustado pensando que la esposa se iba a ir antes que uno, ya pasó.

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Visión de Eternidad

El asunto de la reforma, del cambio de la iglesia, no es un discurso patrimonio de dos o tres predicadores chiflados que andan por allí vendiendo casetes para sobrevivir. La iglesia, – y a nadie se le escapa -, efectivamente, está cambiando. No hay un menú al cual acudir como si fuera un programa de una computadora. No hay una hoja de ruta. Ni siquiera acertamos muy bien a saber para dónde va, pero está cambiando. Y nuestro trabajo, nuestra responsabilidad como pueblo maduro, es alinearnos con la dirección del Espíritu, no servirle de piedra de tropiezo.

Es inevitable que este cambio global que está ocurriendo, también impacta su iglesia. Ya no es esta la época en que un grupo de personas que se congregaba en una pequeña congregación sólo tenían el mensaje, la visión y la doctrina que allí se les daba. La radio y la televisión les ha traído mucha palabra y, de examinarlo todo y rescatar lo bueno, el oyente con hambre y sed de Dios ha podido alimentarse, nutrirse y aprender a escudriñar y a discernir. Es decir que sea positivo o negativo ese cambio, nos va a tocar de una manera u otra.

A Dios no se accede por medio de una manifestación. A Dios se accede con una mentalidad relativa a su propósito y a su mover presente. Si tiene la mentalidad correcta para el tiempo, puede acceder a Dios. Si usted no la tiene, no. Por voluntarioso, sincero, noble o alma buena que usted sea.

El mover de Dios no es un servicio en la iglesia. No me estoy refiriendo a un culto, a un avivamiento, a una campaña. Siempre que hablemos del mover de Dios, no nos estaremos refiriendo a una noche de gozo en una iglesia. El mover, el fluir del Espíritu de Dios, se da en una dimensión global. La tendencia espiritual de Dios en la tierra. Y a eso sólo puede accederse por una mentalidad relativa.

Por algo Romanos 12:2 dice que, a menos que no transformemos nuestra mentalidad por medio de la renovación de nuestro entendimiento de la palabra, no podremos entender jamás la perfecta voluntad de Dios. A Dios no le interesa que usted sea el pastor de la iglesia. Si no renueva su entendimiento, Dios va a terminar comunicándose con el último miembro arribado a la congregación; con ese que por timidez y vergüenza llega tarde y se sienta allá, en el último banco para que nadie le pregunte nada y no tenga la obligación de hablar. Con ese se va a comunicar Dios, se da cuenta? Y para colmo de males, con usted que es el pastor, ni siquiera va a tratar.

Hay niveles de la voluntad de Dios que no son accesibles a nosotros, sin primero tener una reforma mental. Necesitamos levantar nuevas frecuencias, si es que se me permite compararlo con una radio. Si su mentalidad es AM y lo que Dios está enviando viene por FM, usted no va a acceder a eso, y si lo hace, le va a llegar distorsionado. Hay mucha gente que anda por allí con una revelación que no tiene nada que ver con lo que Dios está haciendo.

Estamos hablando de la voluntad de Dios en la tierra. No en mi país, la Argentina; no en mi provincia, Santa Fe; no en mi ciudad, Rosario. ¡¡Estoy hablando de toda la tierra!! Porque la única manera de saber si nuestros ministerios son relativos a Dios, es sabiendo lo que Él está haciendo en el planeta. La única manera de saber si usted está en lo correcto, es saber lo que Él está haciendo y que parte de ese rompecabezas forma usted.

En la tierra sólo hay una visión. Una visión no es construir un templo, o una escuela, ni nada de eso. Una visión de Dios es construir gente. Él está buscando cierta calidad de personas. Se llama varón perfecto, la imagen de Dios en la tierra. El hijo multimiembro de Cristo. Eso es lo que estamos formando en la tierra.

Eso se forma a través de mentalidades. Cuando su mentalidad cambia, toda su vida cambia. Es como cambiarle a usted la médula espiritual. Cambiando nuestra mentalidad es que podemos acceder más a su voluntad.

A veces tenemos mentalidades incorrectas. Por ejemplo: Dios es absoluto. ¿Cuántos saben que Dios es absoluto? ¿Cuántos saben que Dios está donde está por sí solo, sin ayuda de nadie?

Eso significa que Satanás no es enemigo de Dios. Dios no tiene ningún problema con Satanás. Dios no se está peleando con nadie. Dios no tiene contraparte. Eso también significa que Dios creó a Satanás Pero tenemos mentalidades equivocadas. Dios es absoluto. Está en una casa por sí solo, él no tiene problemas. Él no tiene enemigos. En Dios no hay muerte, en Dios no hay mal, Él es absoluto. Para Dios las tinieblas o la luz es igual, lo dice el salmo 103. También el 115. Él es absoluto, no tiene contraparte. Lo que a usted le preocupa, para Dios no tiene la misma importancia.

Dios es absoluto. Cuando lo único que existía era la nada, la nada se sometía a Dios. Dios no tiene los problemas que usted tiene, porque para Él no hay muerte, porque en la eternidad no hay tal cosa; no hay noche, no hay día, no hay luz, no hay tiniebla, no hay mal, no hay bien; sólo hay Dios.

Para Dios, el mal trabaja para bien. Dios creó el mal. ¿¿¿Queeeeé??? Sí, Dios creó el mal. Si no me cree, mire Isaías 45. Son conceptos que tenemos. Que llevamos años en la iglesia y acarreamos hasta hoy. Hasta aquí llegamos y así somos.

(Isaías 45: 5)= Yo soy Jehová, y ninguno más hay; no hay Dios fuera de mí. (Eso significa que no hay Dios de ningún siglo. Es Dios para el que cree que es Dios. Pero para el que piensa como Dios no tiene problemas con ningún Dios de ninguna parte porque sólo hay uno. Mire cómo habremos engrandecido el ministerio satánico que la serpiente antigua del Génesis termina siendo dragón en el Apocalipsis. ¿Cómo creció?) Yo te ceñiré, aunque tú no me conociste, para que se sepa desde el nacimiento del sol, y hasta donde se pone, que no hay más que yo; yo Jehová, y ninguno más que yo, que formo la luz y creo las tinieblas. (¡Aquí está! ¿Quién creó las tinieblas? Dios. ¡Y yo que creía que había sido Satanás! Basta. ¡Satanás no es creador! ¡Él es un ser creado! Fíjese bien que dice que Él, Dios, formó la luz porque Él es luz. Pero también dice que Él creó las tinieblas porque no hay tinieblas en Él) …que hago la paz y creo la adversidad. (Él hace la paz porque es paz, pero crea la adversidad porque no hay adversidad en Él. ¿Por qué la habrá creado? ¡Para que sea adversa! Decimos que estamos renovados y que estamos en restauración, pero acá arriba nada ha cambiado, seguimos siendo el mismo bollo religioso de siempre.)

Mire Isaías 54. Estas son algunas cositas que yo he encontrado, que desafían la mentalidad establecida en nosotros.

(Isaías 54: 16)= He aquí que yo hice al herrero que sopla las ascuas en el fuego, y que saca la herramienta para su obra; y yo he creado al destruidor para destruir.

¿Quién creó al destruidor? ¿Y para qué lo creó? Fíjese. Y parece que lo está haciendo bien, ¿No es así? Déjeme darle algunos principios de la reforma para entrar en lo que es la mentalidad del tiempo presente, que es la que nos corresponde tener a nosotros hoy.

(Hebreos 8: 7)= Porque si aquel primero hubiera sido sin defecto, ciertamente no se hubiera procurado lugar para el segundo.

(8) Porque reprendiéndolos, dice: he aquí vienen días, dice el Señor, en que estableceré con la casa de Israel, (Ese es usted) y la casa de Judá un nuevo pacto; no como el pacto que hice con sus padres (Esa es la Israel natural) el día que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos no permanecieron en mi pacto, (Ese es Israel el de la mezquita) y yo me desentendí de ellos, dice el Señor. (Y todavía anda desentendido con ellos)

(10) Por lo cual, este es el pacto que haré con la casa de Israel (Ese es usted) después de aquellos días, (Eso es hoy) dice el Señor, pondré mis leyes en la mente de ellos, (Fíjese: acá le dice que todo esto tiene que ver con una mentalidad) y sobre su corazón las escribiré; y seré a ellos por Dios, y ellos me serán a mí por pueblo; y ninguno enseñará a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: conoce al Señor, porque todos me conocerán, desde el menor hasta el mayor de ellos.

(12) Porque seré propicio a sus injusticias, y nunca más me acordaré de sus pecados y de sus iniquidades. (¿A quién le dice eso? No es a Israel, es a nosotros.)

(13) Al decir nuevo pacto, ha dado por viejo al primero; y lo que se da por viejo y se envejece, está próximo a desaparecer.

Note que lo que emerge, emerge por medio de la fragmentación de lo que existe. Hay gente que quiere salvar y mantener las dos caras, las dos cosas. Ese es un espíritu de Jonatan que no lo va a llevar a usted a ninguna parte. Lo nuevo viene por la fragmentación de lo viejo.

(Hebreos 9: 9)= Lo cual es símbolo para el tiempo presente, según el cual se presentan ofrendas y sacrificios que no pueden hacer perfecto, (Fíjese que el problema era que no podían perfeccionar. Dios quiere perfeccionar gente. Existe la posibilidad de ser perfeccionado. En el marco de la enorme cantidad de personas que están leyendo esto en cualquier punto del planeta, puede haber gente perfecta.) en cuanto a la conciencia, al que practica ese culto, ya que consiste sólo de comidas y bebidas, (Ritos, culto, santa cena, levantemos la ofrenda, pase a contar el testimonio, leemos todos juntos, ordenanzas externas que no perfeccionan la conciencia y que son…) impuestas hasta el tiempo de reformar las cosas.

Aquí hay varias cosas. La tecnología espiritual es algo que tenemos que aprender. Parte de lo que es edificar una iglesia, es aprender a trabajar con Dios en el Espíritu.

Edificar una iglesia no tiene nada que ver con predicar un domingo. Tiene que ver con aprender a trabajar con Dios para establecer su propósito en la tierra.

Hay algo que se llama responsabilidad generacional. Hay algo que tiene que acontecer en el planeta durante esta generación. Y nuestro trabajo es descubrirlo, para que no se quede sin hacer. Y eso va muy por encima del culto del domingo.

Esa tecnología son los principios internos, que causan que un mover funcione. Son los principios internos que causan, por ejemplo, que la luz se encienda. Son principios espirituales que no se ven, pero que son los que producen que Dios se mueva. El mover es predecible y administrado por los hombres. No tiene que ser soberano. Es, sí, soberano en el acto de escoger al hombre para que lo administre, pero en el mover de Dios sin participación humana. Todo mover de Dios tiene la cara de un hombre al frente.

La Biblia no es historia. La Biblia no es simplemente la Palabra. La Palabra no es inglés, no es francés, no es latín, ni es español: la Palabra es Espíritu y ES vida. No TIENE vida, porque todo lo que tiene vida está destinado a morir. ES vida, que no es lo mismo. Y tenemos que acceder a la letra para acceder al Espíritu.

Abraham, Jacob, Benjamín, son sólo ventanas – por utilizar términos de informática -, por las que podemos introducirnos a diferentes programas que serían el mundo de lo que ellos representan para hoy poder aplicarlos a nuestras vidas y extraer esos principios.

La fuerza de su iglesia, entonces, sería sobreponerse o poder prevalecer en medio de ambientes antagonistas por medio de aprender cómo trabajar en Dios en la tierra. A eso lo explicamos muy bien cuando hablamos del orden de Melquisedec.

Entienda que tras cada historia, en la Biblia, hay un misterio a través del cual Dios es encontrado. La Palabra dice que Abraham encontró fe. ¿Qué es? Una tecnología que cada vez que usted la usa, funciona. Descubrió una forma de operar en la tierra que trascienda las leyes terrenales. Descubrió algo que se llama fe. Dice que Abraham encontró fe.

Cuando David puso su tienda en el monte Sión, eso no significa una casa de tela. Simplemente no. Eso significa que elevó la mentalidad del pueblo a otro nivel. Rompió con la mentalidad de la ley y nos trajo al orden de Melquisedec, para operar en ese orden de allí en adelante.

La mentalidad se elevó a un nivel más alto. Así que el tabernáculo es una mentalidad. ¿Qué dijo Dios? Que en los últimos días va a volver a reconstruir esa misma mentalidad. El tabernáculo de David.

No es una canción de Marcos Witt aunque nada dice que se las deba excluir. El tabernáculo de David no tiene nada que ver con música en su esencia, y tiene todo que ver con gobierno y reinado. Incluye a la música, claro está, pero eso es una tangente. Lo que Dios le prometió a David fue un linaje de reyes. Esa es la tienda de David. Una mentalidad de gobierno que – él dice -, en los últimos días ÉL va a volver a levantar, para que el resto de la tierra venga al Señor. ¿Cuántos quieren ver la gran siega?

Lo que va a terminar la obra de Dios es una mentalidad y no algo soberano en un culto. Dios no va a terminar su plan con una iglesia espiritualmente borracha; lo va a terminar con una iglesia sobria. Terminar la obra de Dios requiere sobriedad. Eso no es obstáculo para que de vez en cuando y cuando a Dios se le ocurra, no podamos terminar una reunión todos borrachos en el Espíritu.

La palabra REFORMA, es la palabra DIOPHORSIS, y significa “colocar derecho”, “alinear”, “poner en orden”, o “hacer perpendicular”. Aquí van algunos énfasis de la reforma.

NUMERO UNO: Se trata de una renovación mental, no de una manifestación. Dice que… Este es el pacto que haré con ellos; pondré mis leyes en su mente. El énfasis, entonces, es extraer el principio que declara la razón por qué podemos terminar. Si no cambiamos de mentalidad, no avanzamos.

Aquí podemos hacer un buen estudio, traer mucho alimento y hasta revelación. Eso le va a gustar a usted, lo va a atrapar y lo va a alimentar. Pero no lo va a cambiar. Lo que sí lo va a cambiar es encontrar en estos estudios aquellos principios que están escondidos, sacarlos a la luz, examinarlos y después ver cómo introducirlos en su vida diaria. Eso sí le va a cambiar la mentalidad.

La idea es que usted cambie; que la calidad de su existencia cambie; que su automóvil cambie; que su casa cambie; que su forma de vestir cambie; que su relación con sus hijos cambie; y que la antigua visión y prioridades que usted tenía, cambien. Eso es reforma. Es decir: El énfasis de una reforma no es la revelación, sino una renovación mental.

NUMERO DOS: Hay también un énfasis muy profuso en una posición intensificada por la relación. Él dice: Yo seré su Dios, ellos serán mi pueblo. Esto es muy importante de tener en cuenta. El énfasis, sustentado por la Palabra, no por inteligentes opiniones humanas, aunque sean muy bien intencionadas, es RELACIÓN, relación íntima: comunión, no posiciones políticas eclesiásticas, que sonarán muy sobrias, muy buenas, pero no es más que “más de lo mismo”, es decir: política o, lo que es peor todavía, politiquería religiosa….

NUMERO TRES: (Hebreos 8: 11)= Y ninguno enseñará a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: conoce al Señor; porque todos me conocerán, desde el menor hasta el mayor de ellos.

El énfasis, aquí, ecualización de la oportunidad para la revelación. Es decir: una armonía, un equilibrio, un balance, eso es ecualizar. Todos podemos saber lo mismo. Hubo un tiempo donde algunos eran privilegiados y tenían revelación y el resto estábamos esperando venir el domingo para recibirla. Pero el énfasis de la reforma es abrir un acceso para que haya unción corporal en la iglesia, que usted también tenga una dimensión apostólica, y pueda tener acceso a la revelación. Porque si está en intimidad con Dios no tiene por qué no recibir revelación de Dios.

NUMERO CUATRO: Una nueva estación de los tratos con Dios. Es decir: Dios va a tratar con usted. Estamos acercándonos a lo que es el Lugar Santísimo, a lo que es la fiesta del Tabernáculo, a lo que es el orden de Melquisedec, a lo que es su presencia y las cosas que en el atrio, quizás podían ser ignoradas, en el Lugar Santísimo, pueden matarlo a usted. Y Dios le va a sacar las piedras pequeñas. Ese es el misterio de la iniquidad. El misterio de la iniquidad son cosas que usted no sabe que tiene en su vida, pero que están. Y saltan cuando Dios trata con usted. Y las saca para perfeccionarlo, porque su propósito es llevarlo a la perfección.

Entonces, cuando usted vea que emerge un problema en su vida, no lo llame problema. Trate con él, porque es Dios que está mostrándole cosas en su vida para que usted las entienda primero y las saque inmediatamente después. Ceda a la mano de Dios en este tiempo. Dios está tratando con usted. Las cosas están cambiando, no se confunda. Lo que Dios llama bendición, es el apedreamiento de Esteban. ¿Usted se atrevería a llamarlo del mismo modo?

Reforma tiene que ver con hacer la voluntad de Dios y terminar. Cristo dijo: “Yo tengo una sola comida: hacer la voluntad de mi Padre, y terminar.” Cuando Él dice “Tengo una sola comida”, está diciendo: “Esto es lo que me nutre, esto es lo que me suple, esto es mi nutrición, esto es lo que corre por mis venas, esta es la vitamina que yo tengo. Lo único que me hace funcionar a mí es hacer y terminar; yo no hago otra cosa fuera de esto.”

No creo en un ministerio que no ayude a hacer eso. No debo cantar ni siquiera una canción que no ayude a hacer eso. No puedo predicar ni un mensaje que no edifique eso. Todo lo que yo tengo que hacer tendrá que ver con hacer y terminar la obra; por eso es que a mucha gente no le agrada demasiado.

Cuando usted entiende lo que Dios está haciendo, usted puede discernir con ministerios en Dios. No que no esté con Dios porque está en Satanás, sino que no está en la presente ejecución de Dios. Es salvo, pero no está participando. Puede ser un grande y tener mil o diez mil miembros, no interesa. A Dios nunca lo impresionan los números. Ahora, cuatro principios básicos:

1)= EVALUACIÓN: Usted tiene que sentarse un momento y evaluar todo su ministerio, no solamente la parte exitosa; tiene que evaluar también sus prioridades; tiene que evaluarlo todo.

2)= INQUISICIÓN: Vuelva a estudiar todo lo estudiado. No como búsqueda de puntajes o de calificaciones o de eximición de la materia. Hablo de aprendizaje verdadero, mecánica y puesta en práctica. De otro modo, es vana palabrería. Hay muchos ministros que rechazan totalmente esto. Quieren ministrar hoy, con las técnicas que aprendieron en el seminario veinte años atrás.

3)= ARREPENTIMIENTO: Sin arrepentimiento genuino, no hay ni habrá reforma posible. Porque lo primero que usted deberá renovar es su propio interior.

4)= RENOVACION DEL PACTO: Volver a tener cuentas claras, precisas y concisas con Dios.

(Éxodo 6: 9)= De esta manera habló Moisés a los hijos de Israel; pero ellos no escuchaban a Moisés a causa de la congoja de espíritu, y de la dura servidumbre.

Muchas personas le temen a lo nuevo por las malas experiencias del pasado. Dios nos ha sacado de Egipto. Egipto sería, en este caso, la tierra previa; sea un orden denominacional, o del mundo, o de la religión, o del legalismo. Cuando Dios lo saca a usted al desierto, lo saca para introducirlo a otra parte, no para que usted se quede a vivir par siempre en ese desierto.

En el desierto hay, inmediatamente, un nuevo sentir de libertad. Se creó lo que se llaman iglesias “independientes”. Cuando yo hablo de iglesias independientes o iglesias denominacionales, no me refiero a lo que tiene que ver con una denominación. Hay iglesias independientes que operan con estructuras denominacionales e iglesias denominacionales con estructuras independientes. Estoy hablando de un espíritu y de una mentalidad.

Ahora bien: usted sale al desierto. En el desierto hay familias, hay alabanza, hay profecía, están los estandartes, están las trompetas, hay maná, hay gozo, hay prosperidad, hay milagros; se abren y se parten los mares, se cruzan, cae carne del cielo, brota agua de la roca, hay pestilencia en Egipto, lo protegen con termostato divino de las inclemencias del desierto, una nube lo protege de día del calor del sol, una columna de fuego del frío de la noche. Todo eso nos dice que Dios lo bendice en el desierto. Pero ese no es el propósito. El propósito es entrar en Canaán.

No existe la independencia en el reino de Dios. Nadie, en el reino de Dios, es independiente. Dios nos está introduciendo a otras formas de congregarnos entre iglesias, que se asemeja a la denominación, pero no lo es. Entonces, por temor al legalismo y a la opresión de un gobierno, no queremos saber nada de someternos.

Hay otros niveles en Dios, donde Dios está buscando personas de la misma aleación. Y las está uniendo para que cada campamento, igual que Israel, haga su parte. Esto es fresco.

Muchos libros, están diez años atrasados. Hay que discernir entre lo que viene realmente de Dios y lo que es simplemente parte del mercado literario cristiano. Ocurre lo mismo con la música. No digo cerrarse y no leer nada, digo DISCERNIR. ¿Cuántos saben que lo que estoy diciendo es cierto?

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Bases Para la Desventura

El Libro de Eclesiastés, por su esencia misma, significa la predicción, el adelanto, la antelación, la anticipación más notoria de la vida del creyente y, por ende, de la iglesia.

Eclesiastés es un nombre griego que, al igual que el hebreo COHELET, tienen el mismo significado: PREDICADOR. Y si la palabra “predicar” es un vocablo compuesto (PRE, que es anticipación, y DICAR, que habla de la sustancia de los ángeles caídos), allí tendremos la confirmación y la base del real contenido del libro en términos espirituales.

Este libro se utilizaba en la liturgia de la fiesta de los tabernáculos, y formaba parte de la literatura hebrea catalogada como de “sabiduría”. Y aunque la descripción del “predicador” parece indicar que fue Salomón el autor, el nombre de este rey no aparece en la obra.

Hoy se lo definiría como un tratado existencialista en el que se busca el significado de la existencia y un examen de la vida “debajo del sol”, desde todo punto de vista, con el objetivo nada pequeño de tratar de ver adonde se encuentra la felicidad.

En ciertos tramos parece escrito con alto grado de pesimismo y negatividad, pero sin embargo no resulta así en lo global, ya que salta a la vista la clave de todo cuando señala que en el temor a Dios y el guardar sus mandamientos, está el fundamento de la sabiduría. Y que hay tanta vanidad porque Dios hizo al hombre recto, pero ellos buscaron muchas perversiones.

Eclesiastés puede considerarse como una apología dirigida a los hombres cuya visión no llega más allá de lo que está “debajo del sol”. El autor les demuestra la vanidad de la filosofía que abrazan, y subraya la futilidad del materialismo y de una vida sin Dios.

Visto así es una dura crítica al secularismo, donde quiera que éste se encuentre, y combate la tendencia, todavía vigente, de relegar a la religión a la categoría de simple instrumento del secularismo.

En suma: si el hombre concibe al mundo como un fin en sí, la vida se vuelve vanidad; pero si lo considera como un medio por el cual Dios se nos revela y nos muestra su sabiduría y justicia, entonces la vida sí tiene significado. A partir del cuarto capítulo de este libro, en este estudio vamos a comprender algo más de nuestra existencia.

(Eclesiastés 4: 1)= Me volví y vi todas las violencias que se hacen debajo del sol; y he aquí las lágrimas de los oprimidos, sin tener quien los consuele; y la fuerza estaba en mano de los opresores.

Esto parecería haber sido escrito en cualquier país latinoamericano en el día de hoy. Otra traducción que mostramos como ampliación conceptual de lo dicho, dice así: Luego me fijé en tanta opresión que hay en esta vida. Vi llorar a los oprimidos y no había quien los consolara; el poder estaba del lado de sus opresores, y no había quien los consolara. Que hace juego, se emparienta y se complementa con lo escrito en el mismo libro en 3:16-17, donde se puede leer: He visto algo más en esta vida: maldad donde se dictan las sentencias y maldad donde se imparte la justicia. (Reitero: esto es la Biblia, no un periódico de hoy). Pensé entonces: al justo y al malvado los juzgará Dios, pues hay un tiempo para cada obra y un lugar para toda acción.. Creo que no es necesario que se le agregue ni el menor comentario, verdad? Siempre lo he dicho: la Biblia habla por sí misma y no necesita que ningún teólogo cabezón la interprete. El Espíritu Santo se la revela a quien se decida a ponerlo como guía a toda verdad en su vida. Opresión.

(2) Y alabé yo a los finados, los que ya murieron, más que a los vivientes, los que viven todavía.

(3) Y tuve por más feliz que unos y otros al que no ha sido aún, que no ha visto las malas obras que debajo del sol se hacen.

Mire qué definición más singular de esta vida se nos muestra aquí. El Predicador concluye que los muertos están mejor que los oprimidos que aún viven. “Más felices”, dice. Si todo lo que la vida puede ofrecer es opresión, lo mejor entonces, sería no haber nacido. Sin embargo, y luego se puede comprobar, esta apasionada expresión no constituye el veredicto final del Predicador sobre el valor de la existencia humana.

¿Sabe qué recuerdo ahora? A Job. Su propia opresión lo lleva a decir en 3:11-12, lo mismo, cuando se pregunta amargamente: ¿Por qué no perecí al momento de nacer? ¿Por qué no morí cuando salí del vientre? ¿Por qué hubo rodillas que me recibieran y pechos que me amamantaran? En otro sector y respecto a esto, se escribe: Aborrecí entonces la vida, pues todo cuanto se hace en ella me resultaba repugnante. Realmente, todo es absurdo; ¡Es correr tras el viento! Y lo remata en un tercer texto, señalando: Si un hombre tiene cien hijos y vive muchos años, no importa cuanto viva, si no se ha hablado de las cosas buenas ni llega a recibir sepultura, yo digo que un abortivo vale más que él. Lamento.

(4) He visto asimismo que todo trabajo y toda excelencia de obras despierta la envidia del hombre contra su prójimo, también esto es vanidad y aflicción de espíritu.

Es absurda la envidia. Tan incomprensible desde lo racional que la influencia satánica que enseña la guerra espiritual con respecto a ella, parece cada día más lógica, aún para los más ortodoxos de los cristianos. Porque este sentimiento que emana del corazón pero que se fundamenta en el egocentrismo. (¡Por qué les va bien a ellos y a mí no?) No se evidencia sólo en la sociedad secular, sino también entre nosotros. Y si no, pregúntele a pastores, predicadores cabeceras de grandes ministerios evangelistas, directores de alabanza y tantos más que un día, por el simple hecho de haber sido usados por Dios más que el resto, pasarán a estar en el centro de la mira telescópica de la envidia de los que supuestamente son: “sus hermanos”.

Una vez más, estos hermanos caen en la confusión de los “merecimientos”. ¡Yo me merezco estar mejor que él, pero él me lleva ventaja! ¿Por qué, Señor? Ya, antes, fue así. En Eclesiastés 2:21, el autor parece desesperarse y se pregunta: ¿Por qué habrá de dejarle el fruto de su labor a alguien que no ha contribuido a ella y no la merece? De allí que su conclusión sea que todas las obras que se hacen bajo el sol, aún las mejor intencionadas, sean sólo vanidad y aflicción de espíritu. Envidia.

(5) El necio cruza sus manos, y come su misma carne.

(6) Más vale un puño lleno con descanso, que ambos puños llenos con trabajo y aflicción de espíritu.

Lo que se nos está mostrando, aquí, es que el necio es víctima, finalmente de su propia ociosidad. Dice que trabajar con moderación y sin histerias como vemos a tantos diariamente, es lo que otorga dignidad a las personas, en tanto que absorberse y excederse en ello, no sólo para nada aprovecha sino que lleva a hacer peligrar, incluso, el estado de salud. Si no lo cree, consulte estadísticamente la motivación de: infartos, úlceras e hipertensiones. Esto tiene correlato (Como que tienen al mismo autor) con el proverbio 5:16-17, que puntualiza: Mejor es lo poco con el temor de Jehová, que el gran tesoro donde hay turbación. Mejor es la comida de legumbres donde hay amor, que de buey engordado donde hay odio. Necedad.

(7) Yo me volví otra vez, y vi vanidad debajo del sol.

(8) Está un hombre solo y sin sucesor, que no tiene hijo ni hermano; pero nunca cesa de trabajar, ni sus ojos se sacian de sus riquezas, ni se pregunta: ¿Para quién trabajo yo, y defraudo mi alma del bien? También esto es vanidad, y duro trabajo.

Esto, en un principio, indica algo: Cuando se trabaja solo y sin nadie a quien legar las riquezas, el ser humano sufre privaciones por gusto. ¡Son tantos los que viven así! Les sería mejor tomarse un poco de tiempo para disfrutar lo que tiene, Aunque lo que digo parezca liviano o frívolo, tenga en cuenta que siempre será más recomendable y sano esto que consumirse en vida (Y por allí hasta consumir su propia vida) tratando de tener más.

Con relación a esto, Salomón escribe en el Proverbio 27:20, que: El Seol y el Abadón nunca se sacian; así los ojos del hombre nunca están satisfechos. El apóstol Juan, mientras tanto, en su primera carta en 2:16, lo pinta de este modo: Porque todo lo que hay en el mundo, (Que en este caso es el sistema, recuerde) los deseos de la carne, (Que tiene que ver con el alma, los sentimientos y las emociones) los deseos de los ojos, (Que se relaciona con los cinco sentidos somáticos) y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Avaricia.

(9) Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo.

(10) Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero, ¡Ay del solo! Que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante.

¿Por qué hará hincapié en que mejor son dos que uno y que su paga laboral será mejor? Mire: esto tiene que ver con lo que nosotros denominamos “sociedades”. Una inversión conjunta tiene, generalmente, más probabilidades de éxito. Porque si uno de los socios triunfa, el otro puede compartir el fruto obtenido. Y si fracasa, tiene a alguien que le ayude. Aquí aparece, como modelo válido de sociedad, la sociedad conyugal: es decir: el matrimonio.

(11) También si dos durmieren juntos, se calentarán mutuamente; más ¿Cómo se calentará uno solo?

Aunque esto, según lo han estudiado algunos investigadores, se refiere a viajeros que tratan de mantenerse calientes en las frías noches de palestina, la imagen que evoca a una pareja de esposo y esposa es demasiado obvia como para ignorarla. Un matrimonio son dos, que según Dios ordena, deben enfrentar los problemas de la vida. Alguien ha asegurado desde los planos de la guerra espiritual, que a pesar de ciertas opiniones personales y privadas muy diferentes, el orden que Dios ha creado, funciona cuando se obedecen sus fundamentos. Ante cualquier batalla, la mujer es tan fuerte espiritualmente como el hombre para librarla. Pero cuando una mujer está verdaderamente bajo la cobertura de un siervo de Dios que es su esposo, allí resultará directa y sencillamente imbatible. No es lo mismo cuando hay diferencias pronunciadas entre ellos.

Una no poca proporción de parejas fracasan en sus matrimonios por causa de haber interpretado erróneamente sus roles. Partiendo de la base de sus anatomías físicas, es notorio que el hombre y la mujer fueron creados para complementarse mutuamente. De allí que encajan perfecta y naturalmente el uno en el otro. Y es así que, más allá de la expresión de su sexualidad, en el resto de su relación ese complemento no tiene por que variar en su concepción. El problema subsiste cuando, – y esto se ve mucho -, ellos eligen competir en lugar de complementarse. El verso 12 lo cierra concretamente a esto.

(12) Y si alguno prevaleciere contra uno, dos le resistirán; y cordón de tres dobleces no se rompe pronto.

Si decíamos que el verso 11 ofrecía la imagen de dos viajeros, aquí se habla de cómo se defenderían en caso de ser asaltados por ladrones, cada uno saldría en auxilio del otro. Y si fueran tres años, como aquí se ejemplifica, nadie los podría vencer. Si, por el contrario, se refiriera a un hombre y su mujer haciéndole frente juntos a la vida, entonces su fuerza aumentaría en caso de tener un hijo o heredero.

Sin embargo, esto también tiene correlato con la función dirigente en la iglesia, que es el marco que más nos interesa porque está llamada, precisamente, a ser modelo, punto de referencia. Su yo estoy al frente de un determinado grupo y lo conduzco, no voy a decir con mano dura, pero en todo caso sí con rigidez, sin dar concesiones ni admitir disidencias, es probable que durante un tiempo, ese grupo funcione con cierta prolijidad. Pero, el método de conducción, a corto o mediano plazo, va a determinar que indefectiblemente se confirmen dos sectores claros con un tercero fluctuante. Un sector estará integrado por la gente de mi confianza, en la cual yo confío y a la cual, naturalmente, habré de confiarle las tareas más importantes que lo hará ocupar, obviamente, los cargos, las posiciones, las jerarquías más importantes.

El otro sector se conformará automáticamente con aquellos a los que, por distintas causas, habré decidido no tener en cuenta. Estos, a su vez, también se dividirán formando desde aquí un tercer sector. Los que molestos, heridos y resentidos por lo que estimarán como marginación de mi parte, se ubicarán lisa y llanamente en calidad de opositores a mi gestión. Y los restantes, que darán creación al grupo de los indiferentes, que según cada caso y circunstancia podrán inclinarse hacia un lado u otro, conforme a las alternativas ocasionales. En este marco dividido y falto de vanidad, ¿Me quiere decir usted cómo prevalezco? Es lo que abundantemente todavía se ve en muchas partes lamentablemente.

Sin embargo, hay un punto que está íntimamente relacionado con la unidad o la falta de ella. A partir de las vanidades personales, la necesidad o la ambición de gozar de popularidad, suele llevar a todos los terrenos a algunos, a intentar superar a otros. Allí es donde se convierten en líderes. Porque la palabra inglesa LIDER, implica a alguien que, derrotando a otros competidores, logra llegar primero a la meta, que en este caso, puede ser una posición. Válido para todas las entidades que usted quiera en el mundos secular, pero no en la iglesia. Dios levanta a los que Él quiere conforme a la rectitud de sus corazones. Unidad.

(13) Mejor es el muchacho pobre y sabio, que el rey viejo y necio que no admite consejos; (14) porque de la cárcel salió para reinar, aunque en su reino nació pobre.

(15) Vi a todos los que viven debajo del sol caminando con el muchacho sucesor, que estará en lugar de aquel.

(16) No tenía fin la muchedumbre del pueblo que le seguía; sin embargo, los que vengan después tampoco estarán contentos de él. Y esto es también vanidad y aflicción de espíritu.

En otra versión, este texto dice así: Mas vale joven pobre pero sabio, que rey viejo pero necio, que ya no sabe recibir consejos. Aunque de la cárcel haya ascendido al trono, o haya nacido pobre en ese reino, en esta vida he visto que la gente apoya al joven que sucede al rey. Y aunque es incontable la gente que sigue a los reyes, muchos de los que vienen después tampoco quedan contentos con el sucesor. Y también esto es absurdo; ¡Es alcanzar el viento!

En principio se puntualiza el valor de la sabiduría desde un ángulo que, en aquel tiempo, podía sonar a absurdo: comparar a un don nadie, nada menos que con el rey. El verso 14, mientras tanto, presenta algunas aristas complejas. Todo dependerá de la interpretación que se le otorgue a la palabra aunque. El sentido parece ser que un joven como antes David, aunque nacido en una familia pobre, puede, si es sabio, salir del aislamiento y llegar al trono.

¿Y qué tiene que ver esto con nosotros, si hoy ya no existen plebeyos, ni reyes ni tronos, al menos en los países de mayor volumen? Tiene que ver con un reino, ese es el principio espiritual encerrado aquí. Y si hablamos de reinos espirituales, sólo hay dos: el de Dios y el de Satanás. ¿Entonces? Simple. Que una persona casi sin estudios y de muy vulgar condición puede levantarse al frente de un tremendo mover de Dios, es algo que la iglesia no siempre va a aceptar. Siempre será más reconocible que eso suceda con aquellos que han estudiado teología y ostenten otros títulos importantes. A nadie se le ocurriría poner de pastor a alguien que acaba de salir de una cárcel, no? Pero atención: en el otro reino, el de Satanás, también nos enfrentamos con lo mismo. ¿Cómo entender que está en el satanismo, en la brujería, o simplemente endemoniada, esa profesora tan sólida que viene a la iglesia con su familia?

Esto debe abrirnos la comprensión en el sentido de que la búsqueda de la ambición personal es sana y fútil. Vale la pena consignar que lo escrito en el verso 14 no es poético ni ficticio. Está centrado en la historia de José, de la cual encontramos relato en Génesis 41. En el verso 14, dice: Entonces Faraón envió y llamó a José. Y lo sacaron apresuradamente de la cárcel, y se afeitó, y mudó sus vestidos y vino a Faraón. Más adelante, del 41 al 43, está la conclusión del episodio: Dijo además Faraón a José: He aquí yo te he puesto sobre toda la tierra de Egipto. Entonces Faraón quitó su anillo de su mano, y lo puso en la mano de José, y lo hizo vestir de ropas de lino finísimo, y puso un collar de oro en su cuello; y lo hizo subir en su segundo carro, y pregonaron delante de el ¡Doblad la rodilla! Y lo puso sobre toda la tierra de Egipto. Acepción.-

Podríamos ir mucho más allá a buscar otras alternativas existenciales que preocupan al mundo, otras bases para sus desventuras, pero hemos preferido, por el momento, quedarnos con estas porque, si bien nos interesa el mundo, (No se olvide que Dios entregó a su único hijo por amor al mundo) no podemos negar que tanto o más nos interesa el pueblo de Dios. Y estos aspectos no están ajenos al marco institucional de la iglesia.

OPRESIÓN: Hay una duda que se constituye en pregunta en breve lapso cuando se tocan estos temas: ¿Qué clase de Opresión puede padecer un creyente? Existe una respuesta que, en primera instancia, podrá parecer simplista, pero que es la única posible y no puede obviarse: si está aferrado a la mano del Señor como un hijo fiel y leal, de hecho que no padecerá ninguna. No obstante, la realidad nos señala que sí la padece y, para mi gusto, en demasiada cantidad y frecuencia. La opresión, cualquier expresión de ella, tiene origen satánico. Es uno de los varios pasos consecutivos con que el enemigo trabaja para quedarse – si puede por completo -, con los cristianos. Y si bien tenemos armas espirituales para batallarla debidamente cuando se presente a atacarnos, lo ideal es no permitirle crecer ni llegar. El problema es cómo, verdad? Simplemente, haciendo lo que dice la Biblia: No dando lugar al diablo en nuestras vidas en nada. Ningún hijo de dios llegaría a tener problemas con el diablo si no dejara de alguna manera, que él afirme su autoridad a partir de alguna puerta de pecado abierta.

LAMENTO: ¿Nunca le han predicado, quizás en un marco o en un tono humorístico, la tremenda validez de la “quejabanza”? Lo lamento mucho si lo dejó pasar por creerlo algo inocuo; es verdad. Se trata, evidentemente, de una palabra inexistente, pero profusamente abundante. La gente sin convicciones espirituales de ninguna naturaleza, vive lamentándose de todo lo que le rodea. Una gran parte de los que dicen profesar alguna clase de religión, también. Entre paréntesis, esto prueba largamente que la religión, por sí misma, no produce nada a favor de las personas. Pero los creyentes genuinos, los auténticos creyentes, tienen en la alabanza al Señor su punto básico y neurálgico. La Biblia dice dos cosas: 1)= Que debemos dar gracias en todo. (Por favor, agudice su imaginación y reflexione, por un momento, en el significado literal y concreto de dar gracias EN TODO. 2)= Que tenemos que hacer sacrificios de alabanza. Entonces es momento de preguntarnos: ¿De dónde hemos sacado esa suerte de “teología del lamento” que a veces hasta hemos compartido? No olvide algo muy importante: Dios jamás se mueve por lástima; Dios se mueve por fe.

ENVIDIA: ¡Hay tanto en la Biblia sobre la envidia que terminamos por entender que no es una sensación nueva ni moderna, sino tan antigua como el hombre mismo! La envidia, naturalmente, tiene origen en Satanás. Tanto como que él mismo propicia su caída del círculo privilegiado estelar en el que se hallaba dentro de la jerarquía angélica, a partir de la envidia que experimentara con relación a Dios. ¿No dice que quiso ser como Él? No le bastó ser el primer arcángel, la envidia de la soberanía total pudo más y eso lo perdió. Ese es el fundamento de este espíritu maligno. Primero, el hacernos pensar que los demás tienen mucha suerte y que todo les sale bien sin merecerlo, y que nosotros tenemos mucha mala suerte y que de ninguna manera merecemos estar en esta posición, sino en una mejor más acorde con esos merecimientos y lo que suponemos son nuestros méritos. Además carcome los huesos, y esto es más que simbólico, en muchos casos es literal.

NECEDAD: Si existe un espíritu influyente que resulta directamente ofensivo, ese es el de la Necedad. ¿Sabe por qué? Porque no la tienen los tontos, los débiles, los incultos o los faltos de panorama. Muy por el contrario, los niveles de necedad van creciendo en la medida que crecen las facultades intelectuales de la gente. Si quisiera exagerar indebidamente, diría que la necedad es el patrimonio de los inteligentes demasiado pagados de sí mismos y de sus propias ideas de la vida. Muy pocas veces un ignorante se permite ser necio, porque ha pasado toda su vida con el convencimiento que necesita aprender siempre, todos los días. Esto, en los planos espirituales, ha resultado muy negativo para la iglesia, ya que suele ser una compañera de ruta de ministros y gente con jerarquías importantes.

AVARICIA: Si los cristianos fueran generosos, el mundo secular tendría un espejo donde mirarse en un aspecto muy singular. El mundo se ulcera y se infarta por lo material. Los creyentes viven las mismas alternativas externas, llenos de paz, serenidad y certeza. Así debe ser. Cualquier otra posición es una infiltración satánica. Usted se preguntará, entonces, si los cristianos tenemos que ser así, por qué hay tanta manipulación de conciencia con el fin de despertar la generosidad. Pues por el abuso. Íntimamente, la iglesia del Señor quiere dar. Es más; se regocija dando. Pero ha sido tantas veces estafada, defraudada y esquilmada por inescrupulosos, que los que terminan pagando las consecuencias son los siervos auténticos.

UNIDAD: Es sencillamente imposible pensar un evangelio de amor y poder espiritual si no es desde la base de una unidad monolítica entre quienes lo profesan. Bien; usted y yo sabemos que no solo no ha sido así, sino que hemos perdido ya demasiado terreno a través de los tiempos por causa de nuestras diferencias y hasta pujas intestinas. ¿Y sabe cuál es la peor enemiga de la unidad? La llamada “unidad interdenominacional”. Porque está diciendo que varias denominaciones se han unido, en la práctica, para llevar adelante alguna clase de actividad. Que es una cuestión que a primera vista, parecería ser atinada y positiva. Sólo un problema: el mero hecho de reconocer un “interdenominacionalismo”, es legitimar una prosecución individualista a partir de sus antiguas y proverbiales diferencias doctrinarias. Unidad en el Espíritu, esa es la única unidad posible. Cualquier otra cosa, reino dividido, casa dividida. Intentar prevalecer en esas condiciones, es no haber leído la Biblia con cuidado.

ACEPCIÓN: Dice la Palabra que para Dios, no hay acepción de personas. Y se supone que en todas las congregaciones que se autotitulan como cristianas, esto ni siquiera debería ser tema de discusión o debate, sino de simple obediencia. Pero a partir de varios aspectos, tales como: la preparación intelectual, la capacidad económica, la calidad del acercamiento al ministerio y hasta el color de la piel o la calidad de las prendas que se visten, la acepción es un hecho visible, concreto y deleznable en muchas de nuestras congregaciones. ¿Cuál será el argumento? Puede haber varios y jamás dejaría de atenderlos con todo respeto. Pero la realidad final sería indefectiblemente una: no se está haciendo la voluntad de Dios y no se camina conforme a su propósito. Dios es un Dios igualitario. Quienes decimos representarlo, generalmente no lo somos. ¿Problema de Dios? Problema de hombre.

Estas son, entre otras tantas que han quedado sin tratar, algunas de las bases para ingresar en la desventura espiritual. Está en nosotros, en cada uno de nosotros porque eso es “la iglesia”, no la congregación y mucho menos el templo, evitarlo, batallarlo. ¿Contra quien o quienes? Simple. Contra todo lo que se oponga y lo financie, ya sea por ignorancia, de un modo inconsciente o, en el peor de los casos, bien consciente y programado.

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Recuperando la Presencia

Hemos hablado bastante sobre la presencia de Dios y lo que significa. Hemos hablado de cómo, en aras de ritualismos rutinarios y religiosidades diversas, podría perderse. Aquí vamos a hablar de los modos, las formas, los tiempos y las sazones para recuperar esa presencia.

(1 Crónicas 13: 3)= Y traigamos el arca de nuestro Dios a nosotros, porque desde el tiempo de Saúl no hemos hecho caso de ella.

(4) Y dijo toda la asamblea que se hiciese así, porque la cosa parecía bien a todo el pueblo.

(5) Entonces David reunió a todo Israel, desde Sihor de Egipto hasta la entrada de Hamat, para que trajesen el arca de Dios de Quiriat Jearim.

(6) Y subió David con todo Israel a Baala de Quiriat Jearim, que está en Judá, para pasar de allí el arca de Jehová Dios, que mora entre los querubines, sobre la cual su nombre es invocado.

(7) Y llevaron el arca de Dios de la casa de Abinadab en un carro nuevo; y Uza y Ahio guiaban el carro.

(8) Y David y todo Israel se regocijaban delante de Dios con todas sus fuerzas, con cánticos, arpas, salterios, tamboriles, címbalos y trompetas.

(9) Pero cuando llegaron a la era de Quirón, Uza extendió su mano al arca para sostenerla, porque los bueyes tropezaban.

(10) Y el furor de Jehová se encendió contra Uza, y lo hirió, porque había extendido su mano al arca; y murió allí delante de Dios.

(11) Y David tuvo pesar, porque Jehová había quebrantado a Uza; por lo que llamó a aquel lugar, Perez-Uza, (El quebrantamiento de Uza) hasta hoy.

(12) Y David temió a Dios aquel día, y dijo: ¿Cómo he de traer a mi casa el arca de Dios? (¿Cómo voy a hacer eso si me matas la gente?)

(13) Y no trajo David el arca a su casa en la ciudad de David, sino que la llevó a casa de Obed-Edom geteo.

(14) Y el arca de Dios estuvo con la familia de Obed-Edom, y en su casa, tres meses; y bendijo Jehová la casa de Obed-Edom, y todo lo que tenía.

Quiero que usted vea con la mayor claridad de la que sea capaz, que David tenía los principios de reforma en su corazón: comandar, conducir, ponerse al frente de la gente, darle acceso y luego perfeccionarla. Lo hizo, buscó su gente, se regocijó, se puso las dos unciones y salió porque su corazón estaba perfecto. Las buenas intenciones no adelantan el reino de Dios.

El reino de Dios tiene principios y patrones que, si usted los viola, por mejor que sea su corazón, usted viola la ley.

(1 Crónicas 15: 1)= Hizo David también casas para sí en la ciudad de David, y arregló un lugar para el arca de Dios, y le levantó una tienda.

Ya está cambiando el asunto. Primero, él iba a buscar el arca, ¿Y adónde la iba a meter? La primera vez que intentó buscar el arca estaba muy contento, porque iba a buscar el arca. Pero no tenía adónde llevarla.

Así hay mucha gente, hoy: extremadamente contenta porque ha recibido un mensaje. Salen a compartirlo con aquel que se les cruce en su camino. Entonces le gritan: ¡Sal de Babilonia! Supongamos que el otro lo hace, ¿Adónde los va a enviar? ¿Adónde los va a llevar? Si primero no prepara una casa, usted no puede enviar a nadie a ninguna parte. Usted no puede hacer que el arca de Dios regrese a una nueva iglesia, si no prepara una nueva iglesia. “…Es que yo pensaba que iban a cambiar…” Lo siento. No le hace. No van a cambiar. ¿Está claro?

(2) Entonces dijo David: el arca de Dios no debe ser llevada sino por los levitas; porque a ellos ha elegido Jehová para que lleven el arca de Jehová y le sirvan perpetuamente.

(3) Y congregó David a todo Israel en Jerusalén, para que pasasen el arca de Jehová a su lugar, el cual le había él preparado.

(Verso 11)= Y llamó David a los sacerdotes Sadoc y Abiatar, y a los levitas Uriel, asarías, Joel, Semanas, Eliel y Aminadab, y les dijo: vosotros que sois los principales padres de las familias de los levitas, santificaos, vosotros y vuestros hermanos, y pasad el arca de Jehová Dios de Israel al lugar que le he preparado; pues por no haberlo hecho así vosotros la primera vez, Jehová vuestro Dios nos quebrantó, por canto no le buscamos según su ordenanza.

Para traer el arca, hay que regresar al protocolo divino. El carro que usó David, representa varias cosas: Nº 1: Movilidad sin responsabilidad. Es decir: traer a Dios sin ser responsable por ello. Eso fue lo que le hicieron los filisteos; pusieron el arca en un carro. Y David pretende hacer lo mismo. Le está hablando de un ministro tipo que no quiere hacerse responsable de su gloria.

No deseamos estar tan involucrados a lo que Dios está haciendo porque el precio a pagar es muy grande.

Nº 2: El carro representa avivar errores de antaño. El error es que los filisteos lo habían hecho; ¿Qué hace ahora haciéndolo usted? Cien años antes los filisteos pusieron el arca en el carro. Entonces estamos repitiendo errores del pasado. Igual que la iglesia hoy: tiene conceptos mesiánicos; errores del pasado. Conceptos de reconstruir el templo de Jerusalén: errores del pasado. Buscando las cenizas de la vaca sagrada: errores del pasado. Vendiendo agua del Jordán: errores del pasado. Usando mitras, mantos, capas y cruces de Drácula: errores del pasado. Demonios que Martín Lutero sacó a puntapiés en el 1600. Ya la historia nos dice que eso no funciona; ¿Qué hace reavivándolos? ¡La reforma no viene repitiendo errores del pasado!

Nº 3: El carro representa un ministerio con actividad, que hace las cosas fáciles para el pueblo. No tiene por qué llevarla al hombro, yo la pongo en un carro. Le estoy viendo el rostro e imaginando lo que piensa: “Este hombre saca todo esto par darle de garrotazos a Fulano de Tal o a Mengano de Cual”. No se cargue. Soy creyente íntegro. Trato de abrir mi boca sólo para bendecir. Levante los ojos del mundo natural.

(Números 4: 1)= Habló Jehová a Moisés y Aarón, diciendo: toma la cuenta de los hijos de Coat, de entre los hijos de Leví, por sus familias, según las casas de sus padres.

Había una tribu que tenía la responsabilidad de cargar el arca y había tres clanes. Coat era el primer clan.

(3) De edad de treinta años arriba hasta cincuenta años, todos los que entran en compañía para servir en el tabernáculo de reunión.

(4) El oficio de los hijos de Coat en el tabernáculo de reunión, en el lugar santísimo, será este: cuando haya de mudarse el campamento, vendrán Aarón y sus hijos y desarmarán el velo de la tienda, y cubrirán con el arca del testimonio.

(5) Cuando haya de mudarse el campamento, vendrán Aarón y sus hijos y desarmarán el velo de la tienda, y cubrirán con él el arca del testimonio; y pondrán sobre ella la cubierta de pieles de tejones, y extenderán encima un paño todo de azul, y le pondrán sus varas.

Esta gente se encargaba del velo. Este clan tenía que mover el velo. La cosa no era fácil. Dios dijo: cuando nos vayamos a mover, esta va a ser la manera: el clan de Coat, se encarga de las cortinas. Cada vez que tengamos que movernos no quiero saber nada: el clan de Coat se encarga de los muebles y el velo. Había que trabajar. Mire el verso 21:

(Verso 21)= Además habló Jehová a Moisés, diciendo: toma también el número de los hijos de Gerson según las casas de sus padres, por sus familias.

(Verso 23)= De edad de treinta años arriba hasta cincuenta años los contarás; todos los que entran en compañía para servir en el tabernáculo de reunión.

(24) Este será el oficio de las familias de Gersón, para ministrar y para llevar: llevarán las cortinas del tabernáculo, el tabernáculo de reunión, su cubierta, la cubierta de pelos de tejones que está encima de él, la cortina de la puerta del tabernáculo de reunión, las cortinas del atrio, la cortina de la puerta del atrio, que está cerca del tabernáculo y cerca del altar alrededor, sus cuerdas, y todos los instrumentos de su servicio y todo lo que será hecho para ellos; así servirán.

Todo lo que era las cortinas de arriba, las cortinas de los lados, el techado, la de atrás, estaban a cargo de esta gente. Los primeros tenían todos los muebles, el arca, el velo, el candelero, la mesa con los panes, todo a cargo de los coatitas. Pero los gersonitas estaban encargados de todas las capas exteriores del templo.

(29) Contarás los hijos de Merari por sus familias, según las casas de sus padres.

(30) Desde el de la edad de treinta años arriba hasta el de cincuenta años los contarás; todos los que entran en compañía para servir en el tabernáculo de reunión.

(31) Este será el deber de su cargo para todo su servicio en el tabernáculo de reunión; las tablas del tabernáculo, sus barras, sus columnas y sus bases, las columnas del atrio alrededor y sus basas, sus estacas y sus cuerdas, con todos sus instrumentos y todo su servicio; y consignarás por sus nombres todos los utensilios que ellos tienen que transportar.

Todos los tubos, todos los palos, todos los remaches, de eso te encargas tú y tu gente, Merari. Y había un orden específico para moverse. No era fácil. Había que trabajar. Vamos a tres claves de la tribu de levitas involucradas en el mover del tabernáculo.

(7: 1)= Aconteció que cuando Moisés hubo acabado de levantar el tabernáculo, y lo hubo ungido y santificado, con todos sus utensilios, y asimismo ungido y santificado el altar y todos sus utensilios, entonces los príncipes de Israel, los jefes de las casas de sus padres, los cuales eran los príncipes de las tribus, que estaban sobre los costados, ofrecieron; y trajeron sus ofrendas delante de Jehová, seis carros cubiertos y doce bueyes; por cada dos príncipes un carro, (Estaban buscando el carro; lo encontramos) y cada uno un buey, y los ofrecieron delante del tabernáculo.

(Verso 4)= Y Jehová habló a Moisés, diciendo: tómalos de ellos, y serán para servicio del tabernáculo de reunión; y los darás a los levitas, a cada uno conforme a su ministerio.

(Verso 6)= Entonces Moisés recibió los carros y los bueyes, y los dio a los levitas.

(7) Dos carros y cuatro bueyes dio a los hijos de Gersón, conforme a su ministerio, y a los hijos de Meran dio cuatro carros y ocho bueyes conforme a su ministerio bajo la mano de Itamar hijo del sacerdote Aarón.

(Verso 9)= Pero a los hijos de Coat no les dio, porque llevaban sobre sí en los hombros el servicio del santuario.

Este fue un tiempo en que la gente dijo: la carga está pesada. Y le rogaron a Moisés que fuese un poco más fácil. ¿Cuántos saben que las cortinas pesan? Entonces, se hicieron unos carros con la intención de alivianar el trabajo. Carros, entonces, significa: alivianar el trabajo.

¡Sí! ¡Cómo no! ¡Yo lo invito a predicar en mi iglesia, hermano! Pero lo único que le pido, es que no traiga algo demasiado profundo, demasiado elevado. Mi congregación está formada por gente muy sencilla, humilde, me entiende?

Vamos por partes: la palabra “humilde” no tiene nada que ver con inteligencia. Conozco muchísima gente que es muy sencilla y muy humilde, pero al mismo tiempo muy inteligente. Gente que no tiene ni la menor intención de expandir el panorama de otra gente. Gente cómoda, perezosa, que quiere las cosas fáciles. Cristiandad vivida dentro del ambiente de los carros de los bueyes. No queremos eso.

Ningún hombre tiene la autoridad de dirigir a Dios. Hubo una vez que Israel metió el arca en medio de la congregación e iba gente adelante, el arca al medio y gente atrás. Y Dios dijo: nadie tiene la autoridad de dirigirme a mí.

Eso es como cuando en cualquier denominación, cuando Dios se aparece, le dicen: haz lo que quieras, pero hazlo así y así porque aquí lo hacemos así. Son condiciones que no queremos si es que deseamos regresar el arca.

Nº 3: El asunto de la preparación del lugar. En Crónicas 13 vimos que Uza murió cuando extendió su mano para tocar el arca porque se había desbalanceado.

(1 Crónicas 15: 1)= Hizo David también casas para sí en la ciudad de David, y arregló un lugar para el arca de Dios, y le levantó una tienda.

(Verso 3)= Y congregó David a todo Israel en Jerusalén, para que pasasen el arca de Jehová a su lugar, el cual él había preparado.

Aquí nos encontramos con las palabras ARREGLÓ y PREPARADO. Esto es muy importante porque el punto número tres que estamos viendo es la preparación del lugar. Un lugar para el arca. La palabra es KUUN. Significa traer a alguien a su aposento con el entendimiento de que su existencia será permanente.

No me refiero a alguna de esas personas que, cuando las visita el pastor y les toca la puerta, comienzan a correr por la casa y a meter tierra debajo de la alfombra. Pero eso dura un momento. Cuando el pastor se va, a esa tierra hay que sacarla de allí porque de otro modo llegaría el momento en que la alfombra ya no alcanzaría para ocultarla. Muchos, en la iglesia, hacen lo mismo cuando Dios llega. Pero hay un problema. Dios llega para quedarse y, a la larga o a la corta, va a encontrar basura debajo de la alfombra.

La palabra KUUN significa poner las cosas en orden para su venida. Esto habla de la vida personal de la iglesia. Si usted quiere traer la presencia de Dios, tiene que preparar el lugar para que venga a quedarse. No tiene que haber “jezabeles” escondidas.

Si Dios viene a la casa, se involucran los ministros y la masa. Usted es la casa de Dios y si el arca de Dios viene a la casa a quedarse, no viene a mezclar su gloria con cosas que neutralizan su propósito. Una reforma, es un ataque letal, directo y hostil contra toda posición errática y política en la iglesia de Dios.

Lo primero que significa preparar la casa, o la tienda, o el lugar para que Dios venga a quedarse, es eliminar asociaciones incorrectas para el tiempo. Los jebuseos eran los reyes de la montaña. Imbatibles en ese terreno. Nadie podía con ellos. David dijo: fuera relaciones falsas; quiero ese lugar para fortaleza de Dios. Y la tomó, con jebuseos y todo. No es con ejército ni con espada… El arca, la presencia, no va a venir hasta que usted no prepare un lugar en donde Él se pueda quedar.

(2 Samuel 5: 6)= Entonces marchó el rey con sus hombres a Jerusalén contra los jebuseos que moraban en aquella tierra; los cuales habaron a David, diciendo: tú no entrarás acá, pues aún los ciegos y los cojos te echarán. (Queriendo decir David: no puedes entrar acá)

Mire esto: los jebuseos tenían tanta fama de buenos guerreros que, envanecidos, le dicen a David que ellos ni siquiera van a necesitar mandar soldados a combatirlo, que con los rengos y los ciegos se bastarían para echarlo de allí.

(7) pero David tomó la fortaleza de Sión, la cual es la ciudad de David.

(8) Y dijo David aquel día: todo el que hiera a los jebuseos, suba por el canal y hiera a los cojos y ciegos aborrecidos del alma de David. Por esto se dijo: ciego ni cojo entrará en la casa.

(9) Y David moró en la fortaleza, y le puso por nombre la ciudad de David; y edificó alrededor desde Milo hacia adentro.

Note cómo edifica David: de afuera hacia adentro. Fortificándose hacia adentro. No como mucha gente que tiene mucha más fuerza por fuera que sustancia por dentro. David era principio-témpano.

Había dos tipos de gente allí que debían ser echados. David dijo: échalos, porque yo los aborrezco. Los ciegos y los cojos. Los cojos son los indecisos. ¿Voy o no voy? Y los ciegos, gente sin visión. Elimínalos; aborrezco ese tipo de gente, dice David.

Nº 4: Introdujo patrones de alabanza y adoración. Recuerde que nunca antes de este tiempo, la gente había tenido la oportunidad de expresar su amor, sumisión y admiración de corazón a Dios. Lo único que había como sonido en el tabernáculo, eran dos trompetas de metal, color plata. Que se usaban para congregar y dirigir.

Esto era lo único que había para alabanza. Y fíjese que nos deja dos principios fundamentales: la alabanza debe servir para congregar y para dirigir. Pero David puso un Standard que permitía que todo el mundo pudiera expresar su corazón a Dios. Entonces, la reforma, lo que le da, es la habilidad de tener una alabanza donde usted es libre para expresar a Dios su corazón. No tiene nada que ver con ritualismos de canciones.

Las canciones son un vehículo, pero si no está expresando la admiración de su corazón, su sumisión y su amor a Dios, a través del cántico, no está adorando. No puede usted adorar a Dios estando consciente de usted mismo.

(1 Crónicas 15: 11)= Y llamó David a los sacerdotes Sadoc y Abiatar, y a los levitas Uriel, Asaías, Joel, Semaías, Eliel y Aminadab, y les dijo: vosotros que sois los principales pares de las familias de los levitas, santificaos, vosotros y vuestros hermanos, y pasad el arca de Jehová Dios de Israel al lugar que le he preparado; pues por no haberlo hecho así vosotros la primera vez, Jehová nuestro Dios nos quebrantó, por cuanto no le buscamos según su ordenanza.

(Verso 16)= Asimismo dijo David a los principales de los levitas, que designasen de sus hermanos a cantores con instrumentos de música, salterios y arpas y címbalos, que resonasen y alzasen la voz con alegría.

Cuando él establece la alabanza, requiere cierta calidad de alabanza. Él no puso un cantor para dejarlo hacer lo que quiera. Le dijo: “¡Okay! Eres el Director de Alabanza, pero aún no mandas aquí”. Se debe hacer lo que Dios quiere y, en la música, que la música se identifique con el mensaje. La palabra ALEGRÍA, implica GOZO; la palabra GOZO es la palabra RENOUNA, y significa “Canción que expresa la tendencia futura de Dios”. Es decir: Canción que expresa la dirección a seguir.

David exigía que los cánticos nos dijeran cuál es la próxima fase en la agenda de Dios. Usted no podía allí cantar cualquier cosa. Tenía que ser coincidente con el mover presente de Dios. Imagínese que hoy, por ejemplo, es posible cantar canciones con muy buena letra, con exquisita música y con excelente calidad por parte de quienes la ejecutan, pero estar totalmente equivocadas y al margen de lo que Dios está haciendo hoy. Lo que nos identifica en la ciudad, es el sonido de la tribu.

Hay canciones muy bonitas, pero que no tienen esa sustancia. No es la música ni la letra, es la sustancia, un fluir silencioso, algo que no se oye, pero se siente. Primero: todos tenemos que estar adorando, no oyendo cantar a un grupo. La adoración fluye, aún a capella. La banda es hermosa, pero en la adoración en espíritu y verdad, totalmente secundaria.

La primera canción, cuando la reforma, se la dio David. ¡Mire usted! Le voy a dar un ejemplo de lo que estoy diciendo. Y que el resto de las canciones sean como esta. Él les dio la primer canción. El rey participó de la alabanza.

(Verso 21)= Matatías, Elifelehu, Micnias, Obed-Edom, Jeiel y Azazías tenían arpas afinadas en la octava para dirigir.

Aquí, OCTAVA, es la palabra SEMINITH y significa: “La fuerza de un oráculo varonil”. No más canciones matriarcales, femeninas, emocionales y amorosas. Oráculo del varón perfecto. Los que cantaban en Israel, eran hombres.

Hay gente que emocionalmente se pone tan sensible ante cierta música, que se pierden la adoración por estar nadando en un mar de lágrimas. Eso no es adoración. Porque la que está siendo ministrada, aquí, es la persona, y adoración es ministrarlo a Él. Mire otra vez el verso 19:

(Verso 19)= Así Heman, Asaf y Etan, que eran cantores, sonaban címbalos de bronce. (Puso tres cantores. Mire lo que significaban sus nombres: ASAF: Uno que remueve el reproche.- HEMAN: Uno que es leal y fiel.- ETAN: Establecido en alabanza.-)

(Verso 22)= Y Quenanías, principal de los levitas en la música, fue puesto para dirigir el canto, porque era entendido en ello.

La palabra CANTO, aquí, es La Carga Profética. No es una canción. Y este individuo, Quenanías, era un personaje diestro y equipado para hacer lo que estaba haciendo. Es decir: usted tiene que tener la combinación de ser profesional, porque de esa manera sabe lo que está haciendo y, de ser sensible, puro y tocar en el Espíritu.

No es un profesional tocando con el espíritu o un espiritual que no tiene profesión. Tiene que ser alguien diestro que sepa llevar al pueblo adonde lo quiere llevar. No alguien que tiene buena voz. Necesita la voz, de acuerdo, pero más necesita saber cómo dirigir al pueblo al nivel de la Palabra.

Hay alguien, en su iglesia, que YA es Director de alabanza; encuéntrelo. Pero tiene que haber nacido para eso. Que para él, sea natural hacerlo Hay gente que sabe hacer esto. Y otra gente que lo hace porque se metió allí sin haber sido llamado. Tiene que tener la combinación de saberlo hacer, tener la voz, saber el pentagrama, saber lo que está haciendo y, a la misma vez, ser espiritual y rendido a Dios para que Dios use su talento, no que él interponga su talento estorbando la dirección de Dios.

Antes decíamos: “No importa como suena… ¡Es para Dios! ¡Lo que importa es el motivo, no la calidad!” No. Absolutamente no. Decidida y definitivamente, NO! Si usted no sabe cantar, mejor siéntese. Si usted no sabe ejecutar ese instrumento, mejor siéntese. “¡Pero pastor! ¡Yo quiero aprender a tocar!” – ¡Sí, hijo, cómo no! ¡Aprende todo lo que quieras, pero allá en el cuarto de atrás, donde no te oiga nadie! Aquí, a la plataforma, vas a subir cuando hayas aprendido y tengas excelencia!” Esto, sucede en todas partes.

Para allá vamos. David exigía la palabra CANTAR. En el verso 22, esa palabra es la palabra MASA. Significa “Carga profética”. Es igual a una carga que usted tiene por una palabra que Dios le da y que si no comparte, le parece que va a explotar.

(1 Crónicas 25: 1)= Asimismo David y los jefes del ejército apartaron para el ministerio a los hijos de Asaf, de Heman y de Jedutún, para que profetizasen con arpas, salterios y címbalos. (Note que los instrumentos son los que profetizan; eso es fluir de Dios)

(1 Crónicas 16: 7)= Entonces en aquel día, David comenzó a aclamar a Jehová por mano de Asaf y de sus hermanos: (Y comienza a cantar la primera canción él mismo)

El gobierno de la casa, está involucrado en la alabanza. Es más: la alabanza expresa la cultura de la casa. Estas son las condiciones que rodean el traer el arca. Que están a nuestro alcance; podemos hacer algo con la alabanza. Podemos hacer algo preparando la casa y eliminar las relaciones que no son viables para que Dios se quede.

No desear un liderazgo que quiera las cosas fáciles. Regresar a los patrones divinos. Tener el corazón de David: en libertad. Dar acceso a la perfección y seguir a los verdaderos apóstoles de Dios que involucren a las masas. Estos son los principios para traer el arca, que es ni más ni menos que regresar a la iglesia la presencia de Dios.

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Mayordomos del Reino

Uno de los refranes populares que mayor credibilidad parecería tener, es aquel que dice que “Cada hombre tiene su precio marcado en su frente”. Suena fuerte e imposible de relacionar con un cristiano fiel y verdadero. Sin embargo, si hemos de tener los pies bien plantados sobre las duras realidades que nos toca observar, sabemos muy bien que, en muchos casos, este adagio ha incluido a personas que se autodenominan como “cristianas”.

Es que, indefectiblemente, todo pero absolutamente todo, pasa por la fe y la confianza. Cuando ellas están ausentes o limitadas, las cosas invariablemente serán muy diferentes. Porque si hay certeza de lo que se espera y convicción de lo que no se ve, sumido a la confianza de saber que, suceda lo que suceda Dios siempre será fiel y estará allí, no hay modo de sucumbir ante la componenda, el cohecho, el soborno, el “arreglo” o como quiera que se llame en su país a la compra por parte de un hombre de la voluntad de otro.

Y aunque este parecería un tema muy de este tiempo, donde las corrupciones ambientes en el mundo secular e incrédulo (Con cierta participación, a veces, en círculos que se estiman no tan incrédulos) son tan proliferantes, hay un relato en la Biblia que pasa por este costado y sienta precedente histórico a una de las máximas debilidades del ser humano. Es un hecho que, en una primera y quizás somera lectura, podría llegar a determinar entendimientos desviados.

Es más: este estudio no nos llegó como revelación del cielo, sino a partir de propuestas de hermanos que, en una primera instancia, no llegaban a interpretarlo, especialmente con relación a algunas respuestas que Jesús produjo allí. Como nadie nace sabiéndolo todo y un maestro del Señor según Efesios 4:11 depende pura, única y exclusivamente de Él y no de su sabiduría humana, debimos orar y escudriñar con extrema delicadeza y precaución esperando, confiados, que el Espíritu Santo quisiera revelarnos el resto, a los fines de que esta escritura salga, definitivamente, de la oscuridad y pase a la luz del conocimiento. En el final, usted verá si eso ha sido así o todavía falta.

(Lucas 16: 1)= Dijo también a sus discípulos: había un hombre rico que tenía un mayordomo, y este fue acusado ante él como disipador de sus bienes.

Comencemos por ver qué es un mayordomo. Los vocablos griegos EPITROPOS y DIKONOMOS, conllevan una misma idea de administración y superintendencia, control de asuntos domésticos y servicios en bien del amo. Muy bien; en este caso, dice que se trataba del administrador de un hombre rico. Y que fue acusado de derrochar el dinero de su patrón. Al margen de la verdad que pudiera haber en esto y de cómo prosiga la historia, nadie se ha tomado aún el trabajo de analizar quien o quiénes lo acusaron y cuál fue la especial motivación para que lo hicieran. Tratándose de un hombre rico, bien puede haber sido alguien que tratara de congraciarse con el amo, a los fines de recibir alguna prebenda, o bien pudo tratarse de alguien que le estaba “moviendo el piso” al mayordomo, con la finalidad de quedarse con su función, la que sin dudas tiene que haber estado muy bien remunerada. Esto no ha quedado en la historia, todavía hoy es moneda corriente en cualquier sitio de trabajo. El caso es que el hombre rico, no lo dudó.

(2) Entonces le llamó (El patrón a su mayordomo) y le dijo: ¿Qué es eso que oigo acerca de ti? Da cuenta de tu mayordomía, porque ya no podrás más ser mayordomo.

A juzgar por su reacción, no parecería ser un hombre demasiado justo ese patrón. Independientemente de la dosis de verdad que pudiera haber en la acusación (Que luego se verá que sí la había) fíjese que en el mismo momento en que le pide que le rinda cuentas para conocer e indagar si verdaderamente hubo mal desempeño de sus funciones, ya le está comunicando que, como quiera que resulte la investigación y la rendición de cuentas, el mayordomo va a quedar cesante, ha perdido su trabajo y para a ser un desempleado. ¿Por qué? Es la pregunta que surge inmediatamente. Quizás porque ese amo sabía de antemano que la acusación tenía bases de verdad o, sencillamente, porque ya le había perdido la confianza. Entonces es bueno reflexionar y le ayudo: ¿Cuál hubiera sido SU reacción al oír algo así?

(3) Entonces el mayordomo dijo para sí; ¿Qué haré? Porque mi amo me quita la mayordomía. Cavar, no puedo; mendigar, me da vergüenza.

No sé si usted alguna vez pasó por el drama de perder un trabajo, pero si lo vivió, sabe muy bien lo que este hombre estaba experimentando. Y más allá, reitero, de si había sido infiel o no con su amo. Aunque la Biblia no lo diga claramente, no cabe dudas que este hombre, el mayordomo, o bien tenía ya algunos años como para pensar en salir a ganarse la vida trabajando físicamente, o bien el trabajo sedentario lo había debilitado. Seguidamente, vemos que más allá de cuál hubiera sido su condición social antes de ejercer esa mayordomía, ese trabajo lo había convertido en alguien delante de la sociedad de su tiempo y, a partir de ello, imagínese usted el grado de vergüenza que podía llegar a experimentar si tenía que salir a pedir limosna delante de, quizás, los mismos con los que habría compartido momentos desde su sólida posición de mayordomo. Esto no es un hecho aislado y antiguo que sirve para una moraleja. Este es un hecho que, en más de una oportunidad, hoy, ha tenido expresiones bien concretas en nuestra sociedad contemporánea, y muy especialmente en mi país, la Argentina.

Estoy de acuerdo, el “status” no es un invento de los “gauchos de las pampas”. Está tan globalizado como la gran parte de las cosas en el mundo. Y es una palabra que encierra factores íntimos tan profundos y gravitantes que, alguna vez, seguramente algún siervo del Dios Altísimo encontrará la Palabra de Dios que lo pueda tratar debidamente, desmenuzar bíblicamente y proporcionar la revelación exacta del Espíritu Santo que ponga las cosas en su lugar. No tanto en un mundo incrédulo que ni siquiera sabe quién es el Espíritu Santo, sino en el propio pueblo de Dios donde, lamentablemente, esta palabra no está ausente del todo. Inmediatamente a esta reflexión, sin embargo, este buen hombre de pasa al segundo paso natural: La Estrategia.

(4) Ya sé lo que haré para que cuando se me quite de la mayordomía, me reciban en su casa.

Nos queda aquí en clara evidencia, que lo que más le interesa a este hombre, no es ya mantener su trabajo a partir de su manutención, sino la posición en la que va a quedar luego delante de la sociedad. De esa misma sociedad a la que él, desde su posición de mayordomo, es notorio que no había considerado ni tratado demasiado bien y que, por este motivo, es que imagina la marginación y el descrédito como represalia. El término que él utiliza como SE ME QUITE, allí y con relación a su trabajo, está encerrado en la palabra MATHISTEMI, y tiene como significado y traducción literal: “Poner al lado” o “Poner a un lado”. La palabra indica un cambio de un lugar a otro, una remoción, una transferencia, una recolocación. En este caso, la acción resulta negativa, pero Colosenses 1:13 lo muestra desde el lado positivo, cuando dice: El cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado (METHISTEMI) al reino de su amado Hijo. Una vez elaborada la estrategia, entonces, el hombre va a comenzar a hacerla efectiva.

(5) Y llamando a cada uno de los deudores de su amo, dijo al primero: ¿Cuánto debes a mi amo?

De este verso, la única duda que surge, es la que conlleva la misma pregunta que el administrador le hace al deudor. ¿Cuánto debes? La duda, es: ¿No sabía él lo que el otro estaba debiendo? Si era un administrador global de los bienes de su patrón, (Y aparentemente, lo era) no podía desconocer de ninguna manera esa información. Entonces, ¿Por qué hace la pregunta? Es un estilo de seducción por estrategia dialéctica. A partir de lo que indudablemente iba a ser una respuesta honesta y cierta por parte del deudor, él iba a tener facilitado su camino para poner en marcha el plan que había pergeñado. Observe.

(6) Él dijo: (Se está refiriendo al deudor) cien barriles de aceite. (Aquí, literalmente, dice BATOS en lugar de Barriles, lo que estima la deuda en unos 3.700 litros) y le dijo: toma tu cuenta, siéntate pronto, y escribe cincuenta.

(7) Después dijo a otro: y tú, ¿Cuánto debes? Y él dijo: cien medidas de trigo. (Esto, literalmente, son cien “coros”, un equivalente a 37.000 litros) él le dijo: toma tu cuenta, y escribe ochenta.

(8) Y alabó el amo al mayordomo malo por haber hecho sagazmente; porque los hijos de este siglo son más sagaces en el trato con sus semejantes que los hijos de luz.

Convengamos que a primera vista, este versó último no alcanza a entenderse, ya que nos muestra a un patrón estafado, elogiando al hombre que precisamente, lo ha estado estafando. El texto de la Nueva Versión Internacional, sin embargo, con un par de palabras traducidas con mayor amplitud, ofrece otro panorama. Allí dice: Pues bien, el patrón elogió al administrador de riquezas mundanas por haber actuado con astucia. Es que los de este mundo, en su trato con los que son como ellos, son más astutos que los que han recibido la luz.

Es indudable que esta traducción muestra una faceta diferente del mismo tema. Es más: donde dice ADMINISTRADOR DE RIQUEZAS MUNDANAS, en otras versiones, dice “Administrador deshonesto”, y en otras más: “Administrador de Injusticia”. La duda en el sentido de por qué el amo alaba ese comportamiento malo, entonces, parte desde la base de que el amo, es de la misma estirpe deshonesta del mayordomo, pertenece a la misma calidad de hijos de este siglo, lo cual no habla de un período de cien años, sino de Cosmos, que se interpreta como Sistema; Sistema mundano. Y señala que en ese sistema, la astucia, que dicho sea de paso no es una virtud de los cristianos, sino un patrimonio de los hijos del diablo, no sólo es bien vista sino reconocida aún por los mismos que pudieran haber sido perjudicados por ella. En la Argentina, mi país, esto no es desconocido ni excéntrico. Por años el mundo ha estado alabando algo que se ha dado en llamar “viveza criolla”, que no es otra cosa que esa misma astucia.

En cuanto a nuestra calidad de hijos de la luz, no es ocurrente. Ante la pregunta de quién era el Hijo del Hombre por parte de sus discípulos, Jesús les responde: Ustedes van a tener la luz sólo un poco más de tiempo (Jesús les está anticipando su muerte) caminen mientras tienen la luz, antes de que los envuelvan las tinieblas. El que camina en tinieblas no sabe adonde va. Mientras tienen la luz, crean en ella, para que sean hijos de la luz. Simple. Somos hijos de luz porque creemos en Cristo, que es la luz del mundo. Esto, según Juan 12. Pablo lo corrobora, en Efesios 5, cuando dice: Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz.

Y en 1 Tesalonicenses 5 lo vuelve a decir pero con un alcance que, de pronto tiene que ver hasta con nuestra juventud y alguien de sus dudas: Porque todos vosotros sois hijos de luz e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas. Esta expresión “Hijos de luz”, además, refleja también indudablemente el trasfondo judío de Pablo. En el lenguaje hebreo se utiliza la frase “hijo de…” para identificar lo que es característico de ser persona: Bernabé, por ejemplo, significa “hijo de la consolación”. El título de “hombre esforzado” que tomó para sí mismo el rey Saúl en medio de la batalla, se describe literalmente en hebreo como “hijo del poder”. Los cristianos, entonces, disfrutamos del esplendor de la luz y evitamos potencialmente destructivas sorpresas de la noche.

(9) Y yo os digo (Ahora el que va a decir lo que piensa de todo esto, es Jesús) ganad amigos por medio de las riquezas injustas, para que cuando estas falten, os reciban en las moradas eternas.

Este es el verso que de alguna manera se encuentra en cierta oscuridad de revelación. La parábola del mayordomo deshonesto ilustra, en cierta forma, la mayordomía de la riqueza. Es más que obvio que Jesús de ninguna manera aprueba el fraude que este hombre ha realizado, pero sin embargo aprueba y hasta elogia su prudencia para usar las oportunidades del presente para incrementar su futuro patrimonio. Es que este hombre no vaciló en estafar a su propio patrón (El que dicho sea de paso no era mucho mejor que él) no ya para hacerse de más dinero, sino para ganarse la simpatía de los deudores, que luego tendrían que ser quienes le consiguieran algún trabajo o medio de vida acorde con sus posibilidades. Jesús, entonces, lo que deja en evidencia aquí, es que las riquezas injustas, no son un elemento que nos deba hacer perder el sueño, ya que para lo único que sirven, son para cimentar amistades que nos permitan acceder mediante Jesucristo, a las moradas eternas.

A propósito de este verso, hay otra versión que lo traduce de esta manera: Por eso les digo que se valgan de las riquezas mundanas para ganar amigos, a fin de que cuando estas se acaben haya quienes los reciban a ustedes en las viviendas eternas. Aquí salta mucho más a la vista que, de lo que se está hablando, es de la validez de las relaciones humanas, muy por encima de las comerciales o materiales. Jesús de ningún modo sugiere aquí que una persona deba comprar su entrada al cielo, sino que pone de relieve que la forma en que se ejercita la mayordomía constituye una prueba de nuestra relación con Dios.

Claro; hay muy poca formación al respecto como para entender que la Biblia pueda referirse, en su textualidad, a las formas que los hombres pueden implementar para interrelacionarse. Nos hemos creído que todo se trata de la mayor y más alta de las espiritualidades y se acabó. Cuidado: nadie dice que no deba andarse y vivir en el Espíritu, ya que eso es así y no se discute. Lo que sucede es que una gran mayoría de cristianos (Porque el mundo no la conoce ni la lee) no tiene en claro en absoluto que la Biblia es, además de la Palabra de Dios, un verdadero manual de vida.

Hay algunos otros textos que tienen que ver con este principio. Mateo 6:19 dice: No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones (Como nuestro mayordomo del relato) minan y hurtan. Y luego el verso 24, que más adelante será parafraseado en nuestro pasaje base. Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá a uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas. En el capítulo 19 y verso 21, hay otro relato emparentado. Allí Jesús le dice a un joven rico que le acaba de preguntar que bien tendrá que hacer para acceder a la vida eterna: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoros en el cielo; y ven y sígueme. Lucas 11:41, agrega: Pero dad limosna de lo que tenéis, y entonces todo os será limpio; haced bolsas que no se envejezcan, tesoro en los cielos que no se agote, donde ladrón no llega ni polilla destruye.

(10) El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto.

Este es un claro principio de honradez que, de alguna manera, pinta de cuerpo entero al mayordomo. Sin embargo los códigos mundanos valoran estas fallas y las convierten en valores positivos. De allí que el amo alabara su comportamiento, que es como decir: Me estafaste, ¡Pero qué inteligente eres! ¿Recuerda Mateo 25:20? Y su Señor le dijo: bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu Señor.

Sobre esta palabra, no han sido pocos los hombres y mujeres de Dios que predicándolo, han sugerido la reflexión para con aquellos que, distraídamente quizás, suelen traerse “pegados” de sus trabajos seculares, elementos que no les pertenecen, y que son propiedad de sus patrones. ¡Pero mire si Dios me va a hacer problemas por esa tontería que me traje! No. No le va a hacer problemas, pero usted no estará siendo fiel en lo poco y, por lo tanto, Él se lo va a pensar dos o tres veces antes de darle lo mucho. Y la otra es: ¿Le da generosamente usted a Dios o, por el contrario, le está robando? Porque si le estuviera robando, aunque sea una cosa minúscula, y yo tengo una empresa, es muy probable que no le de trabajo en ella, ya que si ha sido capaz de robarle al Dios Todopoderoso y Omnipotente que todo lo ve, ¿Cómo no me va a robar a mí, si tiene la oportunidad, que no tengo ninguno de los atributos de Dios?

(11) Pues si en las riquezas no fuisteis fieles, ¿Quién os confiará lo verdadero?

Esto tiene una implicancia mayor que la que puede verse muy a primera vista, someramente. “- ¡Ah, sí! ¡Mi pastor es buenísimo! ¡Tiene un amor! En lo que en cambio es un desastre, y él mismo lo dice y lo reconoce, es con el dinero. Entre lo que gana con su trabajo secular y lo que recibe como ofrenda de la iglesia, hace una muy buena entrada. Pero, así y todo, jamás llega mucho más allá del día 15 o 20 de cada mes sin quedarse sin fondos. Es muy mal administrador. –“Hay casos así, ¿No es verdad? Entonces la pregunta es: Si no sabe o no puede administrar cuatro pesos en este mundo, ¿Cómo hará para administrar las tremendas riquezas del reino en el ámbito espiritual?

(12) Y si en lo ajeno no fuisteis fieles, ¿Quién os dará lo que es vuestro?

Y aquí volvemos al principio. Se manejó con mucha astucia el mayordomo tratando de garantizar su futuro. Y es muy probable que, en ese ambiente y esos códigos, haya tenido éxito. Pero este principio que muestra Jesús, es vigente y sigue funcionando: aquel que no sabe, no puede, o no quiere administrar bien y con lealtad lo ajeno, no tiene entidad para acceder y utilizar bien lo propio. Del mismo modo; de la misma manera, esto es válido para la vida espiritual. Si usted no sabe administrar bienes personales, muy difícilmente podrá administrar ajenos. Eso es lo que mayoritariamente, ocurre en el seno de la iglesia del Señor.

(13) Ningún siervo puede servir a dos señores: porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.

Esto nos está dejando en evidencia varios conceptos que se encolumnan en un principio más que básico. Debemos emplear las riquezas materiales dentro del reino de Dios y de ninguna manera como lamentablemente hemos visto con asiduidad, para satisfacer nuestras ambiciones egoístas. No siempre alcanzamos a tomar dimensión que el mal uso de recursos financieros tiene, inevitablemente, consecuencias eternas.

Además, tal como se ha visto en la parábola de los talentos, Dios prueba normalmente la capacidad para recibir las verdaderas riquezas del cielo. (Esto es: lo que es nuestro) conforme al uso que hacemos de las posesiones materiales. No será extraño ni falto de coherencia que, alguien que es avaro con sus posesiones, presente luego cierta resistencia y reticencia para dar de gracia lo que de gracia ha recibido. Y, por el contrario, aquel que se muestra proclive a derrochar sus bienes, forme parte de aquellos a los que Jesús tuvo muy en cuenta cuando advirtió que no se debían arrojar perlas a los cerdos.

Se hace, asimismo, y al igual que lo que se expresa en Mateo 6:24, un llamado sumamente preciso y concreto a la lealtad. Una lealtad que tiene un único y proverbial protagonista: Dios, y un llamado muy firme de atención a cualquier tipo de ambiciones que puedan comprometer la calidad de nuestro servicio a Dios. La actitud que nosotros podamos tener para con el dinero, es una clara señal de la sumisión ante Dios o de la rebelión en su contra.

(14) Y oían también todas estas cosas los fariseos, que eran avaros, y se burlaban de él.

Primera duda: ¿Cómo es que los fariseos oían lo que decía o veían lo que hacía Jesús? ¿Es que estaban allí, en primera fila, disfrutando de sus predicaciones? En absoluto. Ellos lo seguían a escondidas, subrepticiamente. Jesús lo sabía, pero eso no significaba que se cuidara en el momento de hablar. Segunda duda: ¿Por qué se burlarían de él? Obviamente, para descalificarlo. Es muy habitual descalificar a alguien a través de la burla. ¿Pero sabe usted cuando el hombre apela a la burla? Pues cuando no tiene ni la menor idea de lo que se está hablando o haciendo. ¿Le suena familiar?

Y esta mención no es ocurrente ni recurrente. Tiene que ver notoriamente con lo que luego Pablo desglosará tan nítidamente en su segunda carta a Timoteo, en el capítulo 3 y los versos 1 al 5, cuando describe a los que aparecerán en los últimos tiempos, a los postreros días, a los que categoriza como peligrosos, utilizando una palabra cuyo significado es: ásperos, salvajes, difíciles, dolorosos, dañinos y duros de tratar. La palabra describe a una sociedad exactamente como la actual: desprovista de virtudes y abundante en vicios. Bueno; en ese contexto, Pablo da una descripción por características que, con muy poca observación, podremos ver rápidamente a nuestro alrededor.

Hombres amadores de sí mismos, es lo primero que dice: Esta es, sin ninguna duda, la gran apología del egocentrismo. Jesús dijo que teníamos que crucificar nuestra carne, que es el equivalente a decir crucificar nuestro yo. Las ciencias seculares sugieren exactamente lo contrario. Por lo tanto, predicar como por allí se ha predicado sobre “hacer lo que siento”, omitiendo que el creyente no hace lo que “siente” sino lo que debe, conforme a la voluntad de Dios, lo sienta o no, es la expresión más clara de humanismo, cientifismo, liberalismo que, sumados, arrojan un feo resultado: incredulidad.

Avaros: Esto es indudable y altamente visible: por cada acto de generosidad y desprendimiento anti-materialista, hay cientos, miles de egoísmos materialistas, una evidencia más de lo dicho anteriormente. El drama no está en la avaricia del mundo secular e incrédulo. El drama, en todo caso, está realmente cuando esa avaricia aparece dentro de lo que llamamos Iglesia.

Vanagloriosos: No interesan las vanaglorias mundanas. Hay verdaderas empresas publicitarias encargadas de mecanizarlas. Interesa la vanagloria interna. Esa que nos hace ver, por ejemplo, en el frente de un templo de adoradores de Jesucristo, gigantescas fotografías del pastor con toda su familia, como si fueran estrellas de un espectáculo y el frente del templo, la marquesina. Lo más triste del caso es que generalmente se omite a la verdadera “estrella” de ese lugar, aquel que más que estrella es sol, Sol de Justicia.

Soberbios: El hombre, por su soberbia, fue quien le implantó a la iglesia el valor de las jerarquías posicionales. La Biblia jamás sugirió eso. De aquí en más, lo que usted quiera, aunque con esto, parecería ser más que suficiente.

Blasfemos: ¿A quién se le ocurre que un cristiano sincero puede ser un blasfemo? Simple. Con que asegure que viene de Satanás algo que emana del Espíritu Santo, ya está la blasfemia. ¡Y es contra el Espíritu Santo! Y no quiera usted saber nos ha mandado nuestro amoroso Padre celestial y nosotros nos hemos permitido rechazarla porque esto no se hace en nuestra denominación, o no es costumbre en nuestra iglesia o, sencillamente nos quita control, dominio y protagonismo en los cultos.

Desobedientes a los padres. Es un código de vida “normal” para la juventud. Lo contrario, la obediencia, es mirada como debilidad o falta de personalidad. A esto lo sabe todo el mundo. Como también sabe que no siempre los padres que reclamamos esa obediencia, cumplimos con lo nuestro que es simplemente Respeto.

Con esto redondeamos los elementos que nos permiten concordar nuestra calidad de buenos, regulares o deficientes administradores de los misterios y los tesoros de Dios. El crecimiento y la madurez cristianas, también tienen que ver con esto.

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Levantando el Estandarte

Quiero compartir una palabra que seguramente va a no sólo bendecir su vida, sino encaminarla al exacto sitio en donde el Señor desea que usted esté: en su presencia permanente.

(1 Corintios 12: 18)= Mas ahora Dios ha colocado los miembros cada uno de ellos en el cuerpo, como él quiso. (¿Quién colocó a los miembros en el cuerpo como Él quiso? Dios. No lo discuta)

(Verso 24)= Porque los que en nosotros son más decorosos, no tienen necesidad; pero Dios ordenó el cuerpo, dando más abundante honor al que le faltaba. (¿Cuántos pueden ver que el que menos tenía honor, es el que Dios exalta? Sucede)

(Verso 28)= Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, (Era el que más duro tenía que trabajar porque era el que menos honor tenía. El que más duro trabaja es el que no tiene el puesto público. Es el que trabaja detrás de la cortina. Entonces llega el día en que Dios lo saca de detrás de la montaña y lo pone porque Él ha tomado posesión. El que menos honor tiene, es el que usted nunca ve. Y a ese puso primero Dios en la iglesia: apóstol.)

Entonces hay dos series de apóstoles. Están los primeros dos. Están los apóstoles de hoy, que se clasifican en apóstoles que traen mensaje o establecen una verdad. Por ejemplo: Martín Lutero, estableció que “Las obras son muertas”. Esa verdad inundó al mundo entero. Porque usted le puede llamar Monje, Pastor o Reverendo, pero no Apóstol: Oral Roberts. Trajo un mensaje de sanidad. Cuando nadie lo creía; ahora es sencillo creerlo. Pero cuando lo pudieron haber matado por abrir la boca, allí él lo hizo. Ahora todas las iglesias creen en sanidad, pero cuando nadie le abría la puerta no era sencillo. Ahora se cree mundialmente.

Establece fundamentos, trae verdades y también inicia obras. Hay apóstoles territoriales. Y a lo que me refiero es que gobiernan una geografía espiritual. Apóstoles nacionales. Son hombres stop, deténgase en las autopistas celestiales de la nación. La palabra dice que se paran en la puerta de la ciudad. Son las puertas en donde se llevan a cabo las estrategias contra el enemigo.

La política reconoce y entiende el poder. Si restauramos nuestro sistema gubernamental para lo positivo y lo reorganizamos conforme al principio bíblico, la autoridad comienza a fluir porque estamos sometidos. Y cuando esa autoridad fluya, la política nos va a respetar. Pero mientras nosotros no temamos a ello y sigamos con nuestras estructuras, somos impotentes en contra del sistema mundial.

El profeta siempre trae la revelación direccional y espiritual. Pero el apóstol trae la administración para establecerla en la tierra. Una revelación que no pueda practicarse en la tierra, no sirve. La teología es buenísima, pero mientras permanezca allí, en la cabeza no alcanza. Tiene que bajar al terreno práctico, para ver como se puede aplicar a su vida personal. Tiene que bajar al terreno práctico, para ver como se puede aplicar a su vida personal. No con cuentos de hadas, con sentido práctico.

La unción de un apóstol establece verdades. Tanto donde no existe ninguna como donde hay controversia. (Hechos 17:21 / 19:24-41 / 19: 1-7) El apóstol derriba errores, imparte dones. Los otros ministerios pueden compartir lo que tienen, pero el apóstol imparte lo que sea necesario. Un pastor no puede impartirle nada a un apóstol, espiritualmente hablando, pero el apóstol ya trae el don del pastor.

Vemos que hay individuos que no se encuentran a gusto en ninguna iglesia, y no es porque no les gusta la iglesia, es porque los pastores temen a su autoridad, y ellos tienen que huir a otro lugar, hasta encontrar una casa en donde, la autoridad que ellos tienen, le produce una matriz para ellos desarrollar su don, porque resulta ser que están llamados a ser profetas y apóstoles. Y traen mucha autoridad en sus hombros, y caminan con mucha certeza y seguridad y lo toman como arrogancia. No es que son arrogantes, es que saben de lo que están hablando.

El apóstol es llamado a ser cabeza. Este sí puede pastorear una iglesia sin que haya cosas negativas; porque él fluye en las cinco oficinas. Edifica y construye, trae un estandarte divino. Edifica y construye gente, iglesias, movimientos o institutos. Confirman las obras y las movilizan. Es un administrador. Si usted lo saca de una iglesia, puede ser presidente de una nación. Estoy hablando, claro está, de un hombre de excelencia.

Sabe delegar, no le teme a las autoridades y fluye en todas las funciones. Atrae líderes y los entrena. Nunca es intimidado, porque él puede fluir en esa oficina también. Ahí es donde el profeta se siente a gusto, sentándose debajo de esa autoridad porque tiene que alimentarle. Si usted no tiene con qué alimentar a un apóstol, jamás va a tener a uno en su iglesia. Estos ministerios, más que por su don, se conocen por su carácter. Su ministerio (Mateo 7:15-21) de capacidad (Santiago 3:17) Tiene que ver su matrimonio (Efesios 5:22) Sus maneras de ser (Efesios 4:29) Como maneja sus finanzas, (1 Timoteo 3:6) Como es su moral (1 Corintios 6:9-18) Cuales son sus motivos (Mateo 6:1 / 1 Corintios 16:15) Cual es su carácter Romanos 8:29)

El verdadero ministro se conoce por su persona, no por el don. El don es de dios y siempre funciona. Un falso profeta no es alguien que tiene una palabra errada; el que es falso es el hombre, no el don. El falso profeta es el que usa los dones de Dios con motivos impuros. Lo que no sirve es la persona, no el don.

Hay enemigos muy grandes para el ministerio del apóstol que, naturalmente, también son aplicables a los demás ministerios. 1) Ambición. Es un gran enemigo del apóstol. Produce egoísmo y oprime y no respeta. Lo reconocemos como el espíritu de Cora. (Números 16) o el espíritu de Lucifer (Isaías 14) o el espíritu de Nimrod, el de la torre de Babel, en Génesis 11. Es el espíritu que trae ambición y destruye el motivo puro y el progreso de lo que él está tratando de hacer.

2) Razonamiento o lógica. Esto siempre produce legalismo y espíritu de denominación. La raíz es el razonamiento o la lógica (Hechos 15:1) Es el enemigo de la revelación presente de Dios.

3) Competición. Ser competitivos. Ese es aquel que se fija en la visión del prójimo en lugar de compararse con el destino que Dios ha fijado para él. Cuando usted quiere evaluar para ver donde usted está, mire para dentro y busque donde DEBE estar. Y en esa resta, mídase. Entonces es cuando Dios lo aumenta. Porque jamás hay dos carreras iguales. Cada iglesia tiene que estar amoldada a la necesidad de la sociedad que la rodea. Lo que sirve para Buenos Aires, no sirve para Madrid. Lo que sirve para México, no sirve para Colombia. Son regiones diferentes, potestades diferentes. Quizás sean hasta personas muy diferentes.

4) Aislamiento y protección. Este demonio causa error y decepción, porque usted se aleja y entonces se convierte en una secta. Este es el que trae control y no quiere que usted se vaya a ninguna otra parte, porque sólo ellos traen la revelación. Algunos pastores no reconocen que la casa de Dios es mucho más que una sola casa, es toda una ciudad. Y que una sola casa no comprende a toda una ciudad. Y que por más linda que sea su casa, por más bueno que sea su templo, usted solo no es la ciudad. Y Dios no tiene una casa, tiene una ciudad. Hay pastores que no dejan que sus ovejas vayan a comer a otras casas, porque tienen temor que se les vayan a perder en el camino.

Hay un estilo o estrategia para que el gobierno de Dios pueda ejercitar milicia espiritual positiva contra principados. Nuestro testimonio destruye fortalezas y ofrece alternativas prácticas en la tierra. Ese es el resultado de lo que voy a decir a continuación. Nuestro testimonio destruye fortalezas y ofrece alternativas prácticas en la tierra. Ese es el testimonio que destruye potestades.

(Judas 3)= Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos.

Gran solicitud. Significa que es necesario. Es una fuerza irrefrenable. Es una necesidad moral y de espíritu con urgencia, que le escriba sobre lo siguiente. Dice que contienda usted ardientemente por la fe, no por su línea interna doctrinal. La unidad que queremos, es la unidad de la fe, no de sus creencias. El que se une con Dios un espíritu es con Dios y ya hay unidad. No hay que buscarla, lo que hay es posible.

(4) Porque algunos han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido destinados para esta condenación, hombres impíos, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios, y niegan a Dios el único soberano, y a nuestro Señor Jesucristo.

Note usted que dice que esto entró de manera encubierta. No es alguien que viene alegremente de una secta y trata de robarnos el rebaño. No estamos hablando de ningún Jim Jones (Aquel de la tragedia masiva en Guyana) No estamos hablando de los Testigos de Jehová ni de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, que son los Mormones. Estamos hablando de encubiertos. Que no significa que usted tenga que mirar, a partir de ahora, a todos los hermanos que conoce con recelo o desconfianza. Sin darnos cuenta, algunos de nosotros con nuestro propio testimonio, podemos traer falsa enseñanza. Porque somos epístolas abiertas.

El ministro encubierto, con su propio testimonio y en la mayoría de las ocasiones sin darse cuenta, puede traer falsa enseñanza. No la persona, sino lo que produce la persona. Esto es: la iglesia que usted gobierna, el testimonio que le da a la sociedad donde está inserta; su iglesia. Pregunto: ¿Cómo está pintado ese templo? ¿Cómo está arreglado? ¿Cómo se ve en medio de la sociedad secular que lo rodea? ¿Es el edificio más sólido, más bonito y sobrio de la zona o se parece todavía a la cantina que era y se destruyó por la acción de los borrachos que la frecuentaban? El testimonio, el ejemplo que damos a la sociedad, a veces encubiertamente produce falsa enseñanza.

Y produce, dice la Palabra, Libertinaje de la Gracia. Libertinaje es el espíritu de liberalismo que comenzó con Eva, cuando dijo: “Voy a ser liberal y voy a comer de la fruta aunque me hayan dicho que no coma”. Y yo, mi hermano, no quiero ser así. No me importa ni me tiene que interesar lo que está ocurriendo con el resto de la congregación. El libertinaje tira afuera la integridad del ministerio, porque no están capacitados para enseñar el nivel de la necesidad presente.

Dice también el verso 4, que niegan a Dios el único soberano. ¡Hermano! ¡Yo jamás negaría a Dios! ¿Ah, no, eh? ¿Y como se las compone con la recesión económica en la que anda su país? ¿Jamás ha dicho a su gente que esa reestructuración que pensaban realizar no puede hacerse por causa de la tremenda recesión económica que hay en su nación? ¡¡Dios es soberano Señor!! Sí, pero… La depresión… ¡Basta! ¡¡Dios sigue siendo soberano Señor!! Es que las circunstancias… ¡¡Dios es el rey de todos los reyes!! ¿Cómo? Con nuestro testimonio, sin decir una palabra.

Dios jamás es limitado por los eventos mundiales. Cuando el pueblo estaba oprimido, Dios levantó a Moisés, un hombre valiente. Cuando la iglesia estaba destruida, Ester se levantó. Cuando los filisteos oprimían al pueblo de Dios, David dijo: es causa par hacer algo al respecto. Cristo dijo: hermanos: las puertas del Hades no prevalecerán. Las puertas de la ciudad del infierno, todo el consejo, toda su sabiduría, toda su estrategia, todos sus principados, no tienen fuerza para prevalecer contra la iglesia de Dios. No digo congregación evangélica cualquiera. Digo iglesia del Dios viviente. ¿Pero no es lo mismo? A veces sí, pero no siempre. Usted lo sabe. Dios también.

Usted puede observar la situación a través de dos ojos en esta hora. O lo mira a través de los ojos de un egipcio y entonces ve las plagas, la pestilencia, las dudas, la recesión, los problemas o lo ve a través de los ojos de la simiente de Abraham. Entonces ve el Mar Rojo abierto, la tierra de Gozén, el arca de Noé y el maná del cielo. ¿Qué ojo trae usted? Si su ojo está en tinieblas, todo su cuerpo está en tinieblas. De acuerdo como usted lo ve, se llena su templo. Si su ojo es malo, anda en tinieblas. No digo en pecado, digo sin visión.

(5) Mas quiero recordaros, ya que una vez lo habéis sabido, que el Señor, habiendo salvado al pueblo sacándolo de Egipto, después destruyó a los que no creyeron.

Yo no sé qué es lo que esto le dice a usted, pero a mí me dice que no hay salvación eterna garantizada cualquiera sea su comportamiento. Después de haberlos salvado, destruyó a los que no creyeron. Este es un pueblo para creyentes, no para cristianos nominales o gente que por una u otra causa hizo una especie de decisión pública en un templo o en una campaña evangelística. La parábola del talento habla del reino de dios, no del mundo. ¿Y qué le dice al maldito siervo que enterró el talento? ¡Inútil! Eso le dice. ¡Fuera! Y que conste; no estoy mandando a ningún creyente al infierno, estoy diciendo que el pueblo que no tiene visión, perece. Es mejor estar muerto que andar en la vida sin visión. Hay crujir de dientes porque no hay visión. Allí comienzan a dar vueltas, usted se cansa, la carga empieza a ser muy pesada, muy dura, allí nadie le ayuda, se le va el pueblo, se le divide, hay quejas, siempre hay problemas. ¿Por qué? ¡Porque usted no sabe para donde va!

(6) Y a los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su propia morada, los ha guardado bajo oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio del gran día.

No guardar su dignidad representa: Dejaron vacante su autoridad. Dejaron vacante su función. Porque los ministros nunca dejan vacantes; sólo dejan de hacer. A veces, ni hacen ni dejan hacer. Pero mantienen el título. ¡Yo soy el pastor! La posición de andar sentado, significa que se ha terminado la misión. Y para su información, el único que anda sentado por estas horas, es Cristo. Su posición, mi querido hermano o hermana, es estar de pie.

(7) Como Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que aquellos, habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno.

Cada vez que leo este verso, recuerdo la posición tan singular de mucha sociedad secular pero también de una parte de lo que llamamos iglesia con relación a la homosexualidad. ¡No podemos ser legalistas! ¡No podemos discriminar a nadie! ¡Debemos tener misericordia y comprenderlos! ¡Son hijos de Dios con conductas sexuales alternativas o diferentes! Lo siento. Aquí, Dios le llama “vicio” y le agrega “contra naturaleza”. No me pida que yo lo cambie o lo altere. Quiero tener auténticamente el amor de Dios en mi vida; quiero ser tan misericordioso como mi Padre celestial lo ha sido conmigo. No me gusta en absoluto la discriminación porque nosotros mismos alguna vez la hemos padecido por parte de un sector del mundo incrédulo y sabemos lo que se siente. Pero no me pida que cambie algo que Dios dijo porque no estoy dispuesto a hacerlo aunque socialmente quede muy bien.

Allí donde dice habiendo fornicado, en griego, dice: habiéndose dado a. Y la implicación, es: que Sodoma y Gomorra, siendo la sociedad que los rodeaba, ellos cedieron a la situación y no hicieron nada al respecto. No es que eran fornicarios como ellos, sino que estaban a su lado e hicieron caso omiso. Cedieron a. “Esta mala situación”, “A esta juventud no hay quien la corrija”, “El mundo está muy malo”, “Nosotros somos iglesia, vamos a mantenernos santos hasta que el Señor nos venga a buscar”. Es decir que cedemos al espíritu que nos rodea y dejamos que ellos hagan como se les ocurre sin abrir la boca.

Ellos sufrieron castigo al igual que aquellos que estaban fornicando. Una sociedad que aunque no se involucre en lo malo, no hace nada al respecto, no clama a Dios, se dan por vencidos, dicen: “No puedo hacer nada, no tengo dinero, este jamás va a cambiar”, es igual a Sodoma y Gomorra. Se dieron por vencidos, cedieron su lugar a los eventos y sólo dicen: “Hemos sido atacados fuertemente, hermanos…”

Hay principados, potestades y autoridades, gobiernos y huestes espirituales. Ellos tienen una jerarquía en la atmósfera, pero su trono está en la mente de los seres humanos. Por más que usted ate demonios en el cielo, si usted no va y ofrece una alternativa, ellos vuelven a dominar. Un principado, es un demonio que gobierna un principio. No puede haber un gobierno sin que esté ejerciendo un principio. Hay principios en la tierra, que tienen su fundamento en jerarquías satánicas. Humanismo, Aborto, Liberalismo. Todos esos son principios que están tratando de decirle a la iglesia qué es lo que pueden o no pueden hacer, qué es lo que tiene o no tiene que hacer. Que son influenciados o dominados por estas potestades de las cuales estamos hablando. Atar al malo sin entrar a la casa, es nada.

(8) No obstante, de la misma manera también estos soñadores (¿De quiénes está hablando? De los que no hicieron nada al respecto. Son soñadores que mancillan) la carne, rechazan la autoridad y blasfeman de las potestades superiores.

(9) Pero cuando el arcángel Miguel contendía con el diablo, disputando con él por el cuerpo de Moisés, no se atrevió a proferir juicio de maldición contra él, sino que dijo: el Señor te reprenda.
Y nosotros, muy religiosamente, hemos usado eso para decir: ¡No tenemos autoridad para reprender al diablo! Debemos decir: El Señor te reprenda! ¡Eso no es lo que dice allí! Miguel está diciendo: Lucifer fue un compañero de empleo mío, aún en su estado caído, yo no tengo derecho para pisotearlo. ¡Sin embargo nosotros, pisoteamos a nuestros ministros.!

Reconciliaron la postura de Dios para con el mundo. Restauración es renovar algo que está caído. En Isaías 42:18 dice que no hay quien diga: restituid. ¿Sabe usted por qué los ministros latinos no quieren arrepentirse de sus pecados? ¿Por qué es que cuando cae un ministro, prefiere andar encubierto y no venir ante quien corresponda y decir: He fallado? Porque la iglesia no ha provisto un ambiente para su restauración. 1 Timoteo 5:17 dice: A los que persisten en pecar, reprendedlos delante de todos. Esta palabra, REPRENDE, significa: examina y pasa sentencia, no condenación. Gálatas 6:1-2 dice: Si alguno es sorprendido en falta, los espirituales, restauradlos.

Para proteger un ambiente de restauración para el hermano, tiene que haber: 1) Que el hermano tenga un arrepentimiento genuino, no que esté un poquito contristado porque lo descubrieron. 2) El ministro tiene que restaurar el área que ha arruinado. A quien pueda haberle hecho daño con sus actos, allí tendrá que ir y poner la cara. Tiene que ser basado por el anhelo de proteger al pueblo y no a su ministerio. Y esto, sólo puede ser discernido por hombres que son espirituales y tienen ese tipo de discernimiento como para saber por qué usted se está arrepintiendo.

Contristamiento de Dios; tiene que ser sumiso. Tiene que haber un tiempo, preparado por la iglesia, para que haya una restauración apropiada. Un tiempo de separación. Y luego de eso, un tiempo de recuperación en su intimidad con Dios. Pero el último paso es el que nunca hemos hecho.

Tiene que haber, también, total aceptación para volver al ministerio. Total. No teniendo en cuenta sus errores. Como si nunca hubiera sucedido. Cuando se restaura algo, generalmente queda mejor que como estaba antes. Todos sabemos eso.

(12) Estos son manchas en vuestros ágapes, que comiendo impúdicamente con vosotros, se apacientan a sí mismos; nubes sin agua, llevadas de acá para allá por los vientos.

Dice que son manchas que manchan nuestro mensaje de amor. Por eso es que nuestro mensaje de amor está manchado. Dice, también, que son nubes sin agua, no hay revelación personal. Sólo se esconden detrás de las otras nubes. Arboles sin fruto, dos veces muertos y desarraigados; En otras palabras, es un ministerio irrelevante, uno que contesta lo que nadie está preguntando. ¿Qué está contestando su iglesia hoy? ¿La necesidad de la sociedad o lo que a nadie le interesa saber? ¡Qué tipo de contestación provee su ministerio, el que es necesario o el que usted quiere proveer?

Ministerio irrelevante, que contesta lo que nadie pregunta, produce lo que nadie necesita, está fuera de base con el dilema presente, no satisface la necesidad del pueblo ni de la ciudad. –“¡Es que a mí me gusta como hacíamos las cosas allá en el año 1940!”- Perdóneme. En 1940 aquello funcionó muy bien, lo entiendo… ¡Pero estamos en 2003!! En aquel tiempo, masticar chicle o goma de mascar en la escuela, era casi causal de expulsión. Ahora más del 20 por ciento de los jóvenes llevan armas cargadas a la escuela. El mensaje clásico y antiguo de amor, ya no es suficiente. –“¡Pero hermano! ¿Por qué es tan difícil para nosotros?”- Dios puso a todas las generaciones en su tiempo. Si Dios lo puso a usted aquí y ahora, en este tiempo, es porque usted tiene lo necesario para solucionar la problemática de este tiempo. La solución, fíjese, está en el verso que sigue:

(Verso 17)= Pero vosotros, amados, tened memoria de las palabras que antes fueron dichas por los apóstoles de nuestro Señor Jesucristo; (18) los que os decían: en el postrer tiempo habrá burladores, que andarán según sus malvados deseos.

(19) Estos son los que causan divisiones; los sensuales, que no tienen al Espíritu.

Fue profetizado ya, los apóstoles lo dijeron: es normal lo que está sucediendo. El ataque es parte de su empleo, no se preocupe. ¡Ya está escrito! Fue dicho de antemano que habría de suceder. ¡No se asombre! ¡No se esconda! Está dicho, iba a suceder.

(20) Pero vosotros, amados, edificándoos sobre vuestra santísima fe, (Que usted mismo se edifique sobre vuestra santísima fe, es lo que dice. ¿Hay algo más santísimo que santísimo? Entonces está allí el paralelo con Cristo) orando en el Espíritu Santo (21) conservaos en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna.

(22) A algunos que dudan, convencedlos.

(23) A otros salvad, arrebatándolos del fuego; y de otros tened misericordia con temor, aborreciendo aún la ropa contaminada por su carne.

Todo allí en el libro de Judas, le está mostrando a usted los principios que hemos de llevar si hemos de tener un ministerio de excelencia. Si hemos de tener una postura adecuada, una milicia que con nuestro estandarte, enjuiciemos al estandarte del mundo. Cuando el mundo quiere traer un sistema financiero que aparentemente es bueno, la iglesia se levanta con su producto y el fruto del sistema financiero de Dios hace callar al sistema mundano.

Cuando la iglesia se levanta con su ministerio de excelencia sin tener que acudir a espíritus babilónicos, ni a darse a espíritus inmundos, y tiene una iglesia que es digna de uno entrar en ella, entonces enjuicia la corrupción mundana que utiliza para edificar a sus santos templos, que ellos tienen levantados por corrupción monetaria.

Cuando la iglesia comienza a caminar derecha y con su cabeza bien alta, con autoridad, sin mancha ni arruga, entonces el mundo queda enjuiciado porque sabe que hay un método de vida que es más excelente que el de ellos.

“-¡Hermano! ¡El diablo ya está atado!-“ ¡Sí! ¡Pero se mueve demasiado para mi gusto, todavía! “- Hermano… ¡Cristo te ama! ¡Cristo te quiere prosperar! –“ Pues no lo parece… Una iglesia que está preparada para contestar por la esperanza del evangelio. ¿Estará preparado, usted, para que venga una cámara de televisión y le pregunte cuál es la esperanza de su evangelio? ¡Gloria a Dios! ¡Aleluya1 ¡Cristo vive! – Conteste la pregunta, por favor.

Somos sal de la tierra y luz del mundo. Aquello que preserva el globo terráqueo, y aquello que ilumina el sistema mundial. Somos la contestación a la problemática. Somos la solución de nuestros jóvenes. Somos la autoridad y el reino de Dios establecido en la tierra.

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El Dios de las Desiciones

Cuando se sirve la Cena del Señor, podemos escuchar varias veces que todo eso se hace en memoria de Aquel que por nosotros partió su cuerpo y entregó su vida. También escuchamos que su sangre, era la copa de un Nuevo Pacto. Pero sucede que cuando leemos la Biblia, la vemos como un libro que, a pesar de tener vida, su expresión y terminología permanece en un término histórico, esto es: en el pasado.

La palabra Pacto, no es una palabra común en este tiempo. Sin embargo, usando la sinonimia, veremos que es el equivalente a Contrato o Testamento Legal, es decir: la voluntad de alguien, escrita y delegada como herencia a otro. Es algo que, una vez firmado, se ejecuta. Y no se trata, entonces, de que el Señor tenía la voluntad de dejarnos una herencia, se trata de que actualmente vive y está listo para ejecutarla en nuestras vidas.

Y allí está, sentado a la diestra del trono, reinando sobre todos los reyes, principados, potestades y poderes, esperando que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies, y allí estamos nosotros, sus embajadores, llegando a un entendimiento y conocimiento de un varón perfecto, edificándonos en amor y haciendo la obra del ministerio.

Estamos en un nuevo año, y al mismo tiempo también en un nuevo siglo. Es un tiempo que nos ha mostrado grandes cambios en lo natural. ¡Vamos que hay una distancia qué correr como iglesia de Dios! Pero yo tengo buenas noticias. LA distancia no es relativa al tiempo. La distancia que usted tiene que correr es relativa a su obediencia. La distancia que usted va a correr para llegar a cumplir la parte que a usted le corresponde, no depende de un reloj, depende de su propia obediencia.

En sus manos está aquello que determina el día de su cumplimiento delante de Dios. En la carta a los Hebreos, el escritor nos habla de un Nuevo Pacto. Nos habla de algo que Cristo nos ha dejado.

El trasfondo histórico de esa carta a los Hebreos, nos dice que el escritor, el cual no firma la carta, es contemporáneo en sus días, cuando estaba escribiendo esta carta. Todavía, todos los ritos y servicios, toda reunión es según un Antiguo Pacto basado en unas leyes, los cuales había dado Moisés, se estaban ejecutando en su ciudad.

Imagínese a un hombre viviendo en medio de un pueblo judío, donde todavía se están llevando a cabo los servicios y los ritos del Antiguo Testamento y donde todo el mundo depende y cree de este tipo de funcionamiento. Él nos escribe que ya eso no funciona y que hay un nuevo método de acercarnos a Dios.

Me imagino a este individuo, escondido en algún sótano, a la luz de alguna vela, escribiendo esta carta de alguna manera, donde sólo aquel que tiene sed y hambre por la verdad puede descubrir su revelación.

Usted no sabe lo que es un demonio hasta que se altera la religión. Recuerde que la carta se está escribiendo, más o menos, para el año 60 después de Cristo; diez años antes que Jerusalén sea atropellada por el rey Tito. Y él está escribiendo y Cristo ya había venido, había vivido, había muerto, había resucitado, y este hombre presencia ese evento histórico.

De manera que está escribiendo una carta para introducir algo nuevo en medio de un pueblo que no quiere nada nuevo. Acaban de rechazar al Hijo de Dios y él quiere escribir y predicar una nueva forma de acercarse a Dios. Muy parecido a los profetas, siempre es como que están en contra de la estructura.

Todo el libro de Hebreos es una sola carta. Y hemos descubierto algo que acontece aquí que tiene mucho que ver con algo que ya ha cambiado vidas y que, si usted presta atención, quizás pueda cambiar la suya hoy. Puede decir con total tranquilidad: Señor, cambia mi vida. Recuerde que usted es un resultado, hoy, de lo que sabía y pensaba ayer. Y todo lo que reciba hoy, puede cambiar su futuro.

(Hebreos 9: 1)= Ahora bien, aún el primer pacto tenía ordenanzas de culto y un santuario terrenal.

(2) Porque el tabernáculo estaba dispuesto así: en la 0primera parte, llamada el Lugar Santo, estaban el candelabro, la mesa y los panes de la proposición.

(3) Tras el segundo velo estaba la parte del tabernáculo llamada el Lugar Santísimo, (4) el cual tenía un incensario de oro y el arca del pacto cubierta de oro por todas partes, en la que estaba una urna de oro que contenía el maná, la vara de Aarón que reverdeció, y las tablas del pacto; (5) y sobre ella los querubines de gloria que cubrían el propiciatorio; de las cuales cosas no se puede ahora hablar en detalle.

Es importante que usted note como el autor está ocultando, si desea llamarlo así, algunas cosas.

(6) Y así dispuestas estas cosas, en la primera parte del tabernáculo entran los sacerdotes continuamente para cumplir los oficios del culto; (7) pero en la segunda parte, sólo el sumo sacerdote una vez al año, no sin sangre, la cual ofrece por sí mismo y por los pecados de ignorancia del pueblo.

Déjeme hacer una pausa. La ley no proveía ningún perdón para ningún pecado, fuera de los pecados de ignorancia. Todo el perdón existía para pecados cometidos en ignorancia. Esto es importante, porque hay personas que pecan en ignorancia porque son ignorantes, de manera que la misericordia los cubre. Pero hay personas que saben que sus actuaciones están mal delante de Dios; Personas que entienden que lo que hacen está mal, pero son ignorantes en como dejar de actuar así. Eso también es ignorancia. De manera que usted tiene perdón en este día.

Yo oro para que se levante una generación de líderes, no que señalen el mal fruto de un creyente, sino que nos ayuden a entender como producir buenos frutos. Hay quien no sabe que está pecando y hay quienes sí lo saben, pero no saben cómo dejar de hacerlo. No ha encontrado la forma, el método, el funcionamiento o el principio espiritual que lo saque de ese ciclo que lo mantiene oprimido. Se siente mal, pero lo vuelve a hacer. Se redarguye el corazón, pide perdón genuino, con lágrimas y todo, pero vuelve y cae. Muy bien; lo que estoy diciendo, es que Dios quiere levantar a una generación que sepa ministrar también este tipo de pecado.

(8) Dando el Espíritu Santo a entender con esto que aún no se había manifestado el camino al Lugar Santísimo, entre tanto que la primera parte del tabernáculo estuviese en pie.

Note usted que es imposible poner en funcionamiento las nuevas leyes de nuestro contrato, en tanto las leyes del antiguo contrato estén operando en usted. Mientras su vida está regida por el testamento, contrato, leyes, principios, ritos ejecutados en el pacto que fue quitado para introducir aquel que fue sellado con la copa que solemos tomar una vez por mes en los templos, es imposible disfrutar de los beneficios, bendición y toda la riqueza que Dios nos ha dejado como herencia. En este estudio quiero mostrarle como activar el Nuevo Pacto en su vida, para que cuando celebre la Santa Cena, juntamente con ella, no venga un lamento sino un clamor de victoria, porque ha entendido de cómo participar de la herencia que viene juntamente con el Nuevo Pacto.

(9) Lo cual es símbolo (Está diciendo que todo lo que sucedió en el AntiguoTestamento es un símbolo) para el tiempo presente (¿Y cuándo es el tiempo presente? Simple. HOY.) Según el cual se presentan ofrendas y sacrificios que no pueden hacer perfecto, en cuanto a la conciencia, al que practica ese culto (10) ya que consiste sólo de comidas y bebidas, de diversas abluciones y ordenanzas acerca de la carne, (El original dice “Ordenanzas externas”, por eso usa “carne”, porque la carne, siempre es la cáscara de afuera. Ordenanzas externas.) Impuestas hasta el tiempo de reformar las cosas. (Es decir: todo lo que tiene que ver con lo externo, llega hasta el tiempo de la reforma)

(11) Pero estando ya presente Cristo, sumo sacerdote de los bienes venideros, (Hay bienes en la herencia. Hay bienes en el Nuevo Pacto. Hay bienes en el contrato de hoy. El pan y la copa de la Santa Cena le dan a usted el privilegio de poseer bienes.) Por el más alto y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es decir, no de esta creación. (12) Y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre, entró una vez y para siempre en el lugar santísimo, habiendo obtenido eterna redención.

Note que Él está hablando del Antiguo Pacto y del Nuevo Pacto, y está tratando de predicar a un pueblo que aún observa un método de vida de acuerdo con el Antiguo Pacto, cuando ya el Nuevo Pacto ya está vigente. Recuerde: Él está predicando a este lado de la resurrección.

Menciona que hay un atrio en el Tabernáculo. El atrio era la corte exterior, era donde estaba el sacrificio del Cordero. Menciona que cualquiera podía presenciar los ritos que se llevaban a cabo en el atrio. Los gentiles estaban divididos por unas paredes, no podían entrar. Sin embargo, todo el mundo podía ver lo que se llevaba a cabo en el atrio. El atrio, en nuestra vida, es simplemente donde el sacrificio del Cordero es inmolado para que usted tenga entrada en el reino de Dios. Pero allí participa todo el mundo. Los gentiles pueden ver. Cualquier tribu podía participar en esa corte, no había acepción de personas. Todo el mundo podía entrar en el atrio, y los que no podían entrar, podían ver lo que sucedía. Ese es el comienzo de su camino.

Pero si usted quiere vida en abundancia; si usted quiere un poco más allá de la ley; si usted quiere participar de los bienes venideros, la vida en el atrio no es suficiente para consumar su soberana vocación. La segunda parte, era el Lugar Santo. Se va reduciendo el camino. Aquí, sólo la tribu de levitas podía entrar. Once tribus se tenían que quedar afuera. La Biblia dice que angosto es el camino, y no es el camino al cielo; es el camino a la abundancia. Todos podemos ir al cielo, pero no todos viven en abundancia. El cielo no es la pregunta. La pregunta, es: reinar en vida hoy.

Hay que ser levita para entrar en el Lugar Santo. Allí se encontraba la lámpara. Ciento cinco libras de oro en un candelabro, y allí ministraban todos los que eran de la tribu de Leví. Entonces, tras eso, había otro velo. Y allí ya no podía entrar cualquier levita. Los gentiles se quedaron bien atrás. Los de la salvación se quedaron en el atrio; los que tiene consagración ya quedaron en el Lugar Santo, pero al Lugar Santísimo entra sólo el Sumo Sacerdote, o el sacerdocio de Sadoc.

Ahora usted entra al Lugar Santísimo. Allí, está el arca de Dios y, dentro de esta arca, está el maná, que es recordatorio de la murmuración de los hijos de Dios. Cuando se cansaron de aquello que Dios proveía. Estaba también la vara de Aarón que reverdeció, que era sólo memorial de rebelión a la autoridad escogida por Dios. Estaban las tablas quebradas, que era sólo memorial de un pueblo que quebrantaba la ley.

Frente a la presencia de Dios, hay tres memorias: Murmuración, Falta de sumisión y Un pueblo que no obedece la ley. Pero, encima de toda esa falsedad; encima de toda esa desobediencia, se encontraba la mejor misericordia, la mesa del propiciatorio, el arca de Dios, cubierta por misericordia aún en el Antiguo Testamento. Dios es un Dios de gracia, de amor, de paz, de justicia, que quiere bendecir a su pueblo.

Todo esto es un símbolo, porque las ordenanzas y los ritos del Antiguo Pacto, (Y cuidado que no estamos dividiendo la Biblia en dos; no estamos hablando de Éxodo, Deuteronomio o levítico, sino de contratos por parte de Dios con el hombre. La Biblia es una, no sé si se la puede separar en su mente. El Nuevo Testamento es sólo el cumplimiento del Antiguo) Pero Dios jugaba un juego con el hombre, con ciertas reglas, toda una historia, hasta que Cristo vino. Y cuando vio que en ese juego el hombre no podía ganar, entonces cambió las reglas del juego, para que el hombre sí pudiera ganar.

Cuando Dios mira hacia abajo en el Antiguo Testamento, lo que piensa se puede resumir en una sola frase, en una sola pregunta: ¿Cuál es tu problema? Te liberto, te resucito, te bendigo, te doy milagros, te perdono, te doy misericordia, te enriquezco, gano las batallas por ti y sigues con la misma cara agria y sin prestarme atención; ¿Cuál es el problema contigo?

Dios creó al hombre, pero Él no es hombre. Entonces Dios dice: No sé lo que pasa con este juego. No entiendo. Se supone que tienen que ganar, pero no están ganando. ¡Ya sé lo que voy a hacer! Me voy a convertir en uno de ellos, voy a jugar yo, a ver si es verdad que no se puede! Él se transforma en hombre, juega el juego, y se da cuenta que sólo su perfección cumple su propia ley. Cumple la ley y cambia las reglas para que el hombre pueda ganar el juego.

No vivimos tratando de ser perfeccionados de la manera que se vivía antes de la copa del Nuevo Pacto. Hay nuevas reglas para usted. Dice aquí que el juego no podía perfeccionar la conciencia. Ahora; ¿Cuál es la conciencia? Los científicos tratan de ponerle título y todos tenemos nuestra propia opinión. La conciencia no es otra cosa que el proceso de pensamiento a través de los cuales usted puede juzgar o discernir entre el bien y el mal.

Repito: su conciencia es el mecanismo creado por Dios en usted que le ayuda a discernir y tomar decisiones ante lo que está bien y aquello que está mal. Él dijo: la ministración del Antiguo Testamento, era externa, pero la conciencia es interna. Usted no puede decirle a una joven, a modo de piropo o galantería: ¡Qué hermosa conciencia tienes! No puede ver la conciencia de nadie. La conciencia es interna.

Yo puedo decirle a usted qué hacer y qué no hacer, como vestir y como no vestir, como comportarse, qué fumar y qué no fumar. Y con todo mi esfuerzo para que usted se parezca a mí, no puedo perfeccionar su conciencia. Es externo. La ministración es externa. Puedo tratar de justificarme con Dios ayunando, portándome bien, no hablando lo malo, no bebiendo alcohol, no fumando cigarros y todo mi esfuerzo todavía no perfecciona mi propia conciencia.

Tenemos incrustado en nosotros, por la naturaleza adámica, el deseo de agradar a Dios. Y en medio de la gracia, tratamos de agradarle pero, mientras lo primero y los ritos antiguos operan en su vida, anula las reglas que fueron dadas para ganar el juego y perfeccionar su conciencia.

Hebreos dice: vengo para hacer la voluntad que está escrita de mí en el libro. Quite lo primero y establezca lo último. Dice que Él, el Sumo sacerdote, entró en el Lugar Santísimo no creado por manos, no con sangre de becerros, sino con su propia sangre. Vale la pena mencionar que el sacerdote tenía que matar un becerro para sus propios pecados y un cordero para la nación. De todos los animales, el becerro es el que más sangre tiene. La implicación es la siguiente: si usted puede sacar el poste de luz de sus ojos, puede ministrar al resto de las naciones.

Cristo entra en el Lugar Santísimo. ¿Recuerda usted a los apóstoles, cuando Cristo resucita? Ellos tenían encomendaciones de Dios pero todavía andaban un poco confundidos. Eso es muy parecido a lo que le pasa hoy a mucha gente. Y no estaban presentes cuando Cristo sale de la tumba. María, aparentemente, era un poco más creyente, ella sí se encontraba. Los discípulos no estaban.

Sale Cristo de la tumba. Está parado afuera y está camino al Lugar Santísimo. María reconoce a Jesús, se acerca adonde Él está y pretende darle un abrazo. Cristo le dice ¡No me toques! Porque aún no he subido al Padre. En el Antiguo Testamento, el Sumo Sacerdote entraba, se quitaba sus vestimentas de gloria, entraba al Lugar Santísimo, ministraba la sangre por el pecado del pueblo. Cuando Dios confirmaba con su gloria que aquel derramamiento de sangre sólo iba a perdonar pecados por un año, es decir: no los quitaba, sino que como que los olvidaba por un año, le daba una visa temporaria. No fue creada para quitar pecados, fue creada para mantenerlo a usted en memoria, que hay pecado que usted no puede perfeccionar.

Cuando volvía, se ponía de nuevo la vestimenta de gloria y salía por la cortina hacia el atrio. A este evento, en hebreo, se llama PAROUSSIA. Esto es importante porque el segundo advenimiento del Señor, en griego, también se llama PAROUSSIA. Nuestro Sumo Sacerdote entró al Lugar Santísimo cumpliendo la tipología de aquellos hombres en el Antiguo Testamento. Cuando el sacerdote salía, dos millones y medio de judíos tiraban un clamor de júbilo al cielo. Saltaban y brincaban cantando y glorificando a Dios porque tenían doce meses bajo la misericordia de Dios.

Pero usted y yo, hermano, tenemos una PAROUSSIA mayor, y tenemos un júbilo mayor y tiene derecho no a dos millones, sino a billones y billones y billones de creyentes que han de observar cuando se rasguen los cielos y la PAROUSSIA del Señor regrese en gloria expiando pecados por vida eterna.

Pero muchas personas quieren ministrar su propia vida, por medio del Antiguo Testamento, y me explico:

(Hebreos 10: 12)= Pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios (13) de ahí en adelante esperando hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies (14) porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados, (Y en el original dice: Para siempre los que están siendo santificados)

Entiéndame: usted jamás será más perfecto que el día en que nació de nuevo. Lo que está ocurriendo en su vida es que Dios lo santifica cada día más. Cuando Dios llega a su vida, es como si Él arrojara un manto de sangre sobre ella. Ahora, cuando Dios lo mira a usted, no ve su imperfección, no ve su falta de obediencia, no ve sus murmuraciones, sólo ve la perfección de Cristo. Pero debajo de esa perfección, está el Espíritu de Dios trabajando en su vida. El Espíritu está trabajando debajo de la sangre y quizás lo mire a su hermano y no lo vea muy perfecto, o quizás usted mismo no se sienta digno y cree que no vale la pena seguir porque las cosas se han puesto malas, pero Dios lo ve perfecto y el Espíritu está trabajando.

Muchos hermanos se salen de la vía, se descarrilan y se descarrían, y no pueden seguir adelante. Me parece que estoy viendo al Espíritu diciendo: ¡Dame una oportunidad! ¡Estoy trabajando contigo! ¡Yo puedo hacer la obra! ¡Yo soy fiel! ¡Yo empecé y yo terminaré, sigue adelante, te estoy santificando!

Vístase bien, péinese bien. Es como mirarse al espejo y verse feo, y para corregirlo, usted se pone un saco nuevo. El hombre inteligente, se baña primero.

La ministración externa, no puede purificar el proceso que lo ayuda a usted a decidir lo que está bien y lo que está mal para usted. Haga una pausa, búsquese un nuevo registro y vamos a ir al pasado, que no es otra cosa que el futuro. Vamos a ir a Génesis. Recuerde usted que en Génesis, Dios creó al hombre. Le dio dominio, le dijo multiplícate. Adán y Eva: llenad la tierra. Seres humanos: tengan dominio. Sean mayordomos. Sojuzguen la tierra, sean pioneros. Guardad el huerto, cuidad el lugar de mi presencia. Cuidad el lugar de mi encuentro, pero restaurad el resto. Sojuzgad, conquistad, y haced que el resto del planeta se parezca al huerto. Domina, sé mayordomo.

Los viste de su gloria. Pero Dios le dice: Adán, me viene algo a la memoria. Hay un árbol en el huerto. Es el árbol del conocimiento o de la ciencia del bien y del mal. Adán: te estoy dando dominio sobre todo, quiero que seas señor del planeta, de los animales, de las aves, del ámbito terrenal. Tienes poder, eres dueño, inquilino bajo mi autoridad. Tú señorea la tierra, haz con ella como he dicho. Sojúzgala, llénala de mi gloria. Pero no me toques el árbol. Tienes dominio sobre todo, menos sobre el árbol de la ciencia del bien y del mal.

Adán: te estoy dando dominio. Hombre, mujer, quiero que señoreen todo, menos la habilidad de decidir lo que está bien o lo que está mal. Ese es mi señorío. Yo quiero ser señor de tus decisiones. Quiero decidir por ti y a través de ti lo que está bien y lo que está mal. Tu señorea la tierra, yo señoreo tu vida. Así sea y no me toques mi señorío.

El árbol del discernimiento entre el bien y el mal. Yo quiero señorear y decidir por ti. Qué está bien y qué no está bien. Tu reinas en la tierra y yo reino en tu vida. El hombre, cuando cae en desobediencia, lo que hizo fue quitarle la única área que Dios había dejado para sí, para Él ser rey: la conciencia del hombre.

Desde entonces, los hombres, a lo bueno le llaman malo. A lo que es fortaleza, le llaman flojera. Esto funciona sea usted salvo o no. A lo que es gozo, dicen que es aburrido. No señor. Si el señorío de su conciencia aun está en sus propias manos, usted será un fracaso para Dios. Tiene que entregarle el dominio de las decisiones de su vida a Dios, ese es el Nuevo Pacto. Yo juego mejor el juego que tú.

Usted dirá: Bueno… Es que yo tomo mis propias decisiones… ¡Pues se equivocó! O las decide Dios o usted es influenciado por Satanás. Sólo Dios sabe decidir lo que es bien o lo que es mal para el hombre. El trono de Dios es la conciencia del hombre. Deje que Dios pilotee su vida. El quiere ser Sumo sacerdote de sus decisiones.

Si usted es señor de sus propias decisiones, a lo que es religión, le va a llamar como que es Dios. A su propia prosperidad, le va a llamar restauración. Al liberalismo y humanismo, le va a llamar jubileo. Usted está equivocado, no sabe discernir. A la independencia, le llama autoridad del creyente, a la política religiosa, le va a llamar apostolado. Entienda: usted encuentra que entre los números y la grandeza de la iglesia, a eso le llaman influencia. Sólo Dios sabe discernir lo que está bien y lo que no lo está. El Nuevo pacto funciona cuando Cristo es el rey del proceso de pensamiento que discierne lo que está bien o mal para cada cual en su reino.

Cuando Cristo no gobierna sus decisiones, lo que es un evento usted lo confunde con un congreso. Le llama éxito a lo que sólo es fama en el mundo. Confunde emociones con lo que verdaderamente es la gloria de Dios. Llama adoración a lo que es talento musical. Él es el sacerdote de sus decisiones. Sólo Dios sabe juzgar qué está bueno y qué está malo para usted.

Si usted deja que el Señor se haga cargo de sus decisiones, el Nuevo Pacto ya no será teología, seminario, instituto o simple lectura bíblica ordenada. Será una realidad vigente y dinámica. Porque el reino de Dios es pura dinámica. Pero eso cuando Él decide por usted. Cuando usted se empeña en hacerlo por sí mismo, a la dinámica la transforma en rutina estructurada.

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Apacienta Mis Ovejas

Hay seis cosas muy puntuales que habrá que consignar antes de comenzar efectivamente este estudio. 1)= El ministerio monárquico pastoral fue establecido por una generación que había estado maldita. 2)= A través de la descendencia de Caín vinieron a provenir veintitrés reyes, incluyendo a Nabucodonosor, instituyendo el reino así, girando alrededor de un solo hombre. 3)= Esa generación había sido maldita porque Noé había profetizado aquí de esa manera. 4)= Dios no tenía planes de elegir a ningún rey a través de la Biblia. Como tampoco Dios había escogido tribu para que le construyese templo, ni tampoco había escogido a ningún hombre para que fuese puesto como rey. 5)= Como consecuencia, estamos sujetos a autoridades que no están puestas allí bajo principios bíblicos, y por ello nuestro sistema sufre bajo un ataque satánico contra la iglesia. 6)= Fuera de sumisión no hay autoridad y al no estar sometidos a los principios bíblicos en nuestra estructura gubernamental carecemos de poder para batallar en contra de las necedades del sistema mundial que está atacando a la iglesia por medio de los periódicos y la televisión.

La iglesia no ha dado lugar a ministerios que no sean el pastor y el evangelista. Y debido a ello hemos obligado a todo el mundo que tiene un llamado, a convertirse en pastor. Todo aquel que sentía el clamor de Dios en su corazón, diciendo: necesito que hagas algo para mí, tenía que ser determinado como pastor, porque nuestra estructura sólo provee espacio para ello.

Hay pastores de jóvenes, de solteros, de matrimonios, de visitación, de consejería, de niños, de estudios y no sé cuantas cosas más. Al evangelista, mientras tanto, lo tiramos a la calle o le armamos una carpa alquilada por allá, bien lejos, y al maestro lo encerramos en un cuarto.

Nuestra estructura no dio cabida para ministerios de fundamento. Pero la unción de Dios está sobre la vida de estos hombres que fueron llamados a estos ministerios, de allí que terminaron siendo descarrilados o considerados rebeldes dentro de la estructura presente. A veces la gente anda saltando de iglesia en iglesia. Y no quiero con esto darle vía libre a todos estos “canguros” eclesiásticos, pero muchos de estos son personas con llamado, que no pueden someterse a otro porque estarían asesinando la unción que hay sobre sus vidas.

Aquí es donde saltan algunos elementos más: 1)= Dios alimenta o precede cada verdad o fundamento con una voz profética que lo declara y una unción apostólica que lo establece. 2)= Cuando la ministración apostólica establece, sobre ese fundamento, fluye la voz profética. 3)= Elías corrió delante de los carros del rey Acab, trayendo una tipología de cómo una unción profética precede la unción apostólica. 4)= Juan el Bautista preparó el camino para Jesús. Una vez más, viendo la misma tipología, como un ministerio profético precede a un ministerio apostólico. 5)= Ahora, que hay un movimiento profético que está declarando que viene una autoridad apostólica sobre la iglesia de Dios, luego de ser aplicada esta revelación sobre el cuerpo de Cristo, vamos a ver en el tiempo futuro que la iglesia corporal de Cristo, sazonada de la unción y de su carácter profético va a preparar a las naciones para nuestro apóstol y rey de nuestra máxima fe. Una voz profética, siempre declara: ¡Allí viene el rey!

(Efesios 2: 19= Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios, (20) edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, (Si su ministerio está edificado sobre cualquier otra cosa, su ministerio anda torcido.) Siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, (21) en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor, (22) en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.

El propósito de todo ministro, está descripto en este pasaje bíblico. El verso 22 dice que estamos siendo juntamente edificados, para. La palabra PARA, determina que este es el propósito por el cual estamos siendo edificados. Estamos siendo edificados para, ser morada del Espíritu Santo. Esto quiere decir que: mientras toda la tierra creyente se prepara para ir al cielo o para ser arrebatada en un rapto inminente, Dios está preparando su cuerpo, mi cuerpo que es SU cuerpo, para venir a habitar en él. Dios siempre ha querido revelarse en la tierra, por eso la entregó.

Dios fluye a través de muchos, pero sólo mora con algunos. Esto es una pena muy grande. Dios fluye por medio de la compasión y usa hasta una burra si le place. Pero sólo mora en algunos. Cristo dijo: no tengo donde descansar. Y aún anda edificando un templo donde poderlo hacer. Porque lo dejamos fluir, pero no hemos preparado nuestro templo de manera que él tenga contentamiento en quedarse. Pablo trabajaba para que Cristo fuese formado en nosotros. Él decía: son dolores de parto, hasta que Cristo esté formado dentro suyo. Él decía que era perito arquitecto de este trabajo.

(Efesios 4: 7)= Pero a cada uno de nosotros fue dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo. (Rescate: a cada uno, no a algunos, fue dada la gracia del don. ¿De quién? De Cristo. El don de Cristo.)

(8) Por lo cual dice: subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, y dio dones a los hombres. (¿De quién está hablando? De Cristo. ¿Y qué dice que hizo? Dice que dio dones a los hombres.)

(9) Y eso de que subió, ¿Qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra?

(10) El que descendió, (¿Quién fue el que descendió? Cristo.) Es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo.

(11) Y él mismo constituyó (¿Quién es él? Cristo. ¿Quién constituye? Cristo. Entonces ni el concilio, ni la presidencia, ni la junta, ni la convención, ni el consejo tiene derecho a constituir. Él constituyó) a unos, apóstoles; A otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, (12) a fin (Esto no significa Final, no significa afinidad ni simpatía. A fin; a los fines de, con el propósito de, por causa de. Esto es importante porque si le prestamos atención a la palabra original que se traduce como FIN, que es la palabra ELAH, vemos que es la misma palabra que está en los versos escatológicos. Por lo tanto, hay mucho de lo que usted ha interpretado y entendido como el fin, no es el final, es el propósito. A fin de) perfeccionar, (Que significa Madurar) a los santos (Ese es usted, soy yo, no ministros ni estatuas) para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, (13) hasta que todos (No dice “algunos”, dice TODOS. ¿Quiénes son todos? Cada uno de los que recibieron la medida. Los todos que están abajo, son los cada uno que están arriba. Hasta que todos) lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, (¡Y dale con Perfecto! Ya van tres veces. Es Maduro.) A la medida de la estatura de la plenitud (Que es el cumplimiento, la llenura del carácter) de Cristo.

En este texto, y con sólo este texto, es más que suficiente para respaldar que son necesarias cinco unciones para completar la medida del varón perfecto. Porque Él dio cinco para hacer la labor. Si cuatro fueran suficientes, Él hubiera dado cuatro. Pero dio cinco. Cinco funciones para llegar a un varón perfecto. A cada uno de nosotros se nos entrega una medida que usted tiene y desarrollarla a la medida del varón perfecto y la estatura de la plenitud de Cristo.

Toma su semilla, (Dios todo lo comienza con una semilla y en forma singular) y pone suficiente potencial en ella para que se desarrolle. Entonces, los labradores de esa semilla, son los que maduran la planta para que de el fruto que estamos buscando, que en este caso, es el varón perfecto en la estatura y plenitud de Cristo.

(Hechos 13: 22)= Quitado este, les levantó por rey a David, de quien dio también testimonio diciendo: he hallado a David hijo de Isaí, varón conforme a mi corazón, quien hará todo lo que yo quiero.

(23) De la descendencia de éste, y conforme a la ‘promesa, Dios levantó a Jesús por Salvador a Israel.

(Verso 36)= Porque a la verdad David, habiendo servido a su propia generación según la voluntad de Dios, durmió, y fue reunido con sus padres, y vio corrupción.

(37) Mas aquel a quien Dios levantó, no vio corrupción.

Está hablando de Cristo, comparado con un hombre que hace todo lo que Dios quiere; un hombre conforme al corazón de Dios. Es una escritura paralela con la plenitud de Cristo, es hacer todo lo que Dios quiere y andar conforme al corazón de Dios. De todos modos el hombre conforme al corazón de Dios vio corrupción para aquel a quien Dios mismo levantó, no tuvo que verla.

La función de los cinco ministerios es que el creyente sea madurado en Cristo y que éste tenga un carácter tras el corazón de Dios, a la medida y plenitud de Cristo. Un hombre que hará todo lo que Dios quiere, pero vuelvo a repetir: Dios comienza todo con la semilla. Entonces es necesario tener impartición de cinco ministerios para que ese fruto tenga buen sabor, sepa bien. Con eso solamente basta y sobra para entender por qué el cuerpo anda como anda.

Dios espera que la medida del varón perfecto sea desarrollada, para entonces Él poder entregarlo a Cristo. Es una paradoja. En algunos lados somos femeninos y en otros somos masculinos. La novia no va a ser entregada hasta que no sea gloriosa. El hombre no va a ser entregado hasta que no sea perfecto, maduro. Es una paradoja. La iglesia es tanto masculina como femenina. En Corintios somos un hombre, en Efesios somos una mujer. En el Espíritu no hay género. Por eso cuando una mujer es ungida, no sea cabezón y déjela ejercer.

Hemos sido educados a depender de un líder, pero Dios jamás estableció un solo líder. En el Nuevo Testamento nos ha dado cinco para apacentar a las ovejas. Sabemos que necesitamos estos ministerios.

(Juan 17: 10)= Y todo lo mío es tuyo, y lo tuyo mío; y he sido glorificado en ellos.

¿Cristo fue glorificado en quien? En sus discípulos. Eso quiere decir que el líder es glorificado por su congregación. Una simple mirada a su congregación y uno ya sabe qué clase de alimento tiene. Y Dios también. Y nos quejamos de las ovejas, pero son el fruto de su ministerio, pastor. En Hechos vemos que cuando los apóstoles deciden escoger a un grupo de hombres, para ellos separarse a la oración y la palabra. Hoy el pastor está tan ocupado que lo último que hace es orar y adorar a Dios.

El término PASTOR está dieciocho veces en el Nuevo Testamento. La palabra en griego es POIMEN. Significa: Instruir, Pastorear, Apacentar o Alimentar. Sólo es traducida una vez de esas dieciocho, como la palabra PASTOR. Es raro. Ese es un problema nuestro; el tratar de conseguir algo a través de una palabrita que aparece una sola vez y hacer una denominación con ella. Como la palabra RAPTO. La palabra sale en vez de arrebatamiento, porque Rapto no existe. ¿Cuántos ministerios desarrollados sobre una sola palabra hemos tenido? La palabra PASTOR aparece una sola vez en la Biblia y todas las iglesias del mundo tienen una cabeza visible que se llama PASTOR.

Una sola vez es traducida PASTOR, en Efesios 4:11. Lo que significa, ya lo dije. La implicación nunca aparece en singular y sí siempre en plural, como función de Pastorear y no como oficina de Pastor. Es más una función que un título, eso es evidente. Aparentemente, en el propósito con los maestros, en Efesios 4:11, ya que en el griego el artículo que precede a la palabra maestro, es decir “Y”, no existe. En griego, lo que dice, es Pastor-Maestro. Ya tenemos tres en vez de cinco. Hay una oficina, no se asuste, vamos a llegar allí. No vaya a cerrar su iglesia por esto.

(Hechos 20: 17)= enviando, pues, desde Mileto a Efeso, hizo llamar a los ancianos de la iglesia. (Subraye esto, por favor)

(18) Cuando vinieron a él, les dijo: vosotros sabéis como me he comportado entre vosotros todo el tiempo, desde el primer día que entré en Asia, (19) sirviendo al Señor con toda humildad, y con muchas lágrimas, y pruebas que me han venido por las asechanzas de los judíos; (20) y como nada que fuese útil he rehuido de anunciaros y enseñaros, públicamente y por las casas (21) testificando a judíos y a gentiles acerca del arrepentimiento para con Dios, y de la fe en nuestro Señor Jesucristo.

(22) Ahora, he aquí, ligado yo en espíritu, voy a Jerusalén, sin saber lo que allá me ha de acontecer; (23) salvo que el Espíritu Santo por todas las ciudades me da testimonio, diciendo que me esperan prisiones y tribulaciones.

(24) Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo.

(25) Y ahora, he aquí, yo sé que ninguno de todos vosotros, (¿Con quien está hablando? Con los ancianos) entre quienes he pasado predicando el reino de Dios, verá más mi rostro.

(26) Por tanto, yo os protesto en el día de hoy, que estoy limpio de la sangre de todos; (27) porque no he rehuido anunciaros todo el consejo de Dios. (Note que la sangre no está sobre sus hombros porque él anunció el consejo completo, no el que él suponía, solamente)

(28) Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, (¿En qué quedamos; ancianos u obispos? ¡Pero está hablando con los ancianos! Está hablando con los ancianos, pero les llama Obispos, y le dice:) Para apacentar la iglesia del Señor, (Ancianos, Obispo, apacentar. ANCIANO, es la palabra PREBUS, de donde sacamos la palabra PREBISTERIO. Denota la dignidad de una posición. Se traduce EMBAJADOR. Por eso Cristo dijo: Son Embajadores. OBISPOS, es EPISKOPAS. Es el que observa, uno que vela, y esto declara la función, no la posición. Entonces, está hablando con un grupo de hombres que tienen dignidad de una posición, con una función de obispado, en plural. Y la próxima palabra, APACENTAR, es la palabra PASTOREAR. En otras palabras: Ancianos, acuérdense del obispado pastoreando la iglesia.

La palabra APACENTAR es POIMANO, Pastorear, Guiar, Guardar, Proteger, Instruir nutrición o alimentar. La función de un pastor es alimentar. Pero si usted sólo alimenta la parte que a usted le gusta, no está dando el consejo completo. Y la razón por la cual no puede dar el consejo completo es porque usted no está llamado solo; está en un grupo de ancianos obispando. Cristo es el ejemplo de eso.

(1 Pedro 2: 25)= Porque vosotros erais como ovejas descarriadas, pero ahora habéis vuelto al Pastor y Obispo, de vuestras almas. (El mismo Cristo lleva el título y ustedes no.)

En otras palabras: el PASTOR, esa es una de las pocas veces que es traducida POIMEN, significa: la oficina, la habilidad de ser; el Padre espiritual. Ese es Cristo. El resto del tiempo aparece PASTOREAR, que simplemente es una función. Y es de muchos. Siempre vemos pluralidad de obispado o pastoreo en grupo.

(1 Pedro 5: 1)= Ruego a los ancianos que están entre vosotros, yo anciano también con ellos, (¡Ese es Pedro, un apóstol! Está de anciano. ¡Pastoreando! ¿Es Pedro, no? ¿Es o no un apóstol? ¿Puede un apóstol, entonces, pastorear? ¿Qué dice luego en el verso 2?) Apacentad la Grey (¡Pastoread el rebaño! ¿A quien? A los ancianos, juntamente como es Pedro. Que hagan la función del pastoreo)

(Hebreos 13: 17)= Obedeced, (¡A su pastor! ¿No? ¿A cuantos pastores? A todos los que cumplen esa función. Gramática simple. Pero la religión ciega el entendimiento de la mente. Y la doctrina lo termina de empeorar) a vuestros pastores (Esa palabra, en griego, significa aquellos que tienen el gobierno, o que presiden por ustedes, que es la descripción de la palabra que le leí, que es instruir, pastorear, alimentar o apacentar. POIMEN. Son los que guían y alimentan)

El término PASTORES, en la Biblia, incluye una variedad de características. Por ejemplo, en 2 Samuel 7:7, vemos cuando Samuel habla de que Dios había mandado a apacentar a su pueblo, refiriéndose a los jueces y a los reyes. Era un término político y militar. Sansón apacentaba, también Débora. No es un término religioso, es político y militar, igual que Eklesia, Asamblea, Iglesia. Es el gabinete judicial de representantes del reino de Dios. Y los seculares tienen, también una iglesia. Nabucodonosor tenía una iglesia. Asiria tenía una iglesia. Cesar tenía una iglesia. Es la cámara de representantes que convierte en ley lo que el rey dice. Esa es la función de la iglesia: convertir en ley lo que dice el Padre. La palabra EMBAJADORES, también implica lo mismo: un dignatario. ¿Político? ¡Ah, no! ¡Yo no me meto en la política! Por eso es que la política nos está tragando vivos. No sabemos ni votar.

(Hechos 15: 6)= Y se reunieron los apóstoles y los ancianos para conocer de este asunto. (Estamos hablando del concilio de la iglesia más grande de aquel tiempo. La iglesia de Jerusalén, cuando Pablo tenía una disputa por unas doctrinas muy raras que habían sido enseñadas en algún lugar y él traía consigo el individuo que estaba enseñando ese tipo de doctrina, para ver qué decidía el liderazgo de su iglesia. Y en el verso 6 dice) Se reunieron los apóstoles y los ancianos para conocer de este asunto.

(7) Y después de mucha discusión, Pedro se levantó y les dijo: (Vemos que Pedro también tiene una función en la iglesia de Jerusalén. Mire como está entrelazado el cuerpo de Cristo. Es un solo cuerpo.)

(Verso 14)= Simón ha contado como Dios visitó por primera vez a los gentiles. (Simón también tenía parte en el asunto. Estamos hablando de profetas y apóstoles en el liderazgo de una iglesia)

(Verso 13)= Y cuando ellos callaron Jacobo respondió diciendo: varones, hermanos, oídme. (Jacobo aparentemente presidía el concilio completo. Un apóstol. La iglesia de Jerusalén. ¿Y como es que yo sé eso? Porque en el verso 19, él es quien decide lo que se va a hacer, dice:) Por lo cual yo juzgo que no se inquiete a los gentiles que se convierten a Dios. (Él decretó y se acabó. Jacobo.)

(Verso 22)= Entonces pareció bien a los apóstoles y a los ancianos (Esto es: lo que dijo Jacobo.)

El pastoreo de la iglesia prominente de Jerusalén, tenía pluralidad de obispado. En Marcos 6:34, en cambio, vemos que el pastor es un maestro.

(Marcos 6: 34)= Y salió Jesús y vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas que no tenían pastor; y comenzó a enseñarles muchas cosas. (¿Quién pastoreó aquí? LA unción del maestro, no la del pastor.)

(1 Corintios 12: 28)= Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente (¿Pastores, quizás? No.,) apóstoles, luego (¡Ahora sí! ¡Pastores! No.) profetas, lo tercero (Bueno, ahora sí: Pastores. Tampoco.) maestros, luego (¿Pastores…?) los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas. (¿Quién fue el resentido, rebelde, insujeto y conflictivo que escribió esto y no tuvo en cuenta, seguro que a propósito, a los pastores? Pablo. ¿Y por qué Pablo no habría puesto pastores? Simple. Porque la palabra Pastor es una función que puede ser llevada a cabo por cualquiera de estos tres. Estamos hablando de cosas que a lo mejor van a llevar quinientos años hacerlas, pero eso no implica que no sean ciertas y bíblicas, y tendremos que hacer para que Cristo pueda venir.)

La revelación profética va a traer tanto entendimiento a la iglesia, que lo que no hemos hecho en doscientos años, lo vamos a hacer en poco más de una década. No se crean que vamos a estar otros quinientos años.

(Hechos 13: 1)= Había entonces en la iglesia que estaba en Antioquía, profetas y maestros; (¡Ah!¿No había pastores? ¡No, hermano! ¡Está hablando de gente que estaba de visita! ¿Ah, sí? Pero dicen que estaban en la iglesia. Y mire todos los apóstoles que hay que no estaban con Cristo) Bernabé, Simón el que se llamaba Niger, Lucio de Cirene, Manaén el que se había criado junto con Herodes el tetrarca, y Saulo.

(2) Ministrando estos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado.

(3) Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron.

Me parece que tiene que ser la cabeza de la iglesia la que hace esto. No puede venir un ministro invitado a ponerle la mano a un miembro de otra iglesia. En esta iglesia, los que estaban al frente, eran profetas y maestros.

Todos los gobiernos están llamados a POIMANO, pastorear. Y se someten unos a otros. ¿Quién manda, entonces? ¡Nadie! ¿Tiene que mandar alguien? Se someten unos a otros en el temor del Señor. No están debatiendo a ver quién sabe más, sino que lo que verdaderamente tiene sentido aquí, eso se hace en esta ocasión. Porque son personas entendidas que no están con orgullo de saber más que nadie, sino que donde esté la razón, en esa nos vamos y se acabó. ¿Por qué es que el cristiano no puede hacer eso? Cuando este es el fundamento del nuevo nacer: caminar en amor.

(1 Tesalonicenses 1: 1)= Pablo, Silvano y Timoteo, a la iglesia de los Tesalonicenses. (¿Quién está escribiendo? Pablo, Silvano y Timoteo. ¿Y a quien le escriben? A la iglesia, verdad? Por favor, téngalo en cuenta)

(1 Tesalonicenses 2: 6)= No buscamos gloria (¿Quiénes están hablando aquí? Pablo, Silvano y Timoteo. Plural. “Buscamos” gloria.) de los hombres; ni de vosotros, ni de otros, aunque podíamos seros carga como apóstoles de Cristo. (¿Quiénes son los apóstoles de Cristo? Pablo, Silvano y Timoteo. ¡No! ¡No puede ser! ¡Timoteo tiene que ser pastor! ¡Esta es la epístola pastoral! Perdón mi hermano; eso dice la doctrina, no la Biblia. Que él pastoreara, es otra cosa. Pero su función, era apóstol.)

El verdadero corazón del pastor siempre apacienta ovejas. A Timoteo también se le exhorta a que haga la obra de un evangelista. Pastoreando, haciendo una obra evangelística, bajo una unción apostólica. Cosas que no hemos escuchado en la iglesia latina.

Cristo le dice a Pedro: ¿Me amas? Apacienta. –Pedro; ¿Me ágape? – Sí Señor; sabes que te phileo. Pastorea. Pedro apacienta. Apacienta, pastorea, apacienta. El pastor es la oficina y el título, pero menciona “apacienta” dos veces, que es la función, al principio y al final, implicando que la función primordial es alimentar al cuerpo de Cristo. Y está hablando con pedro, que es un apóstol. Es que la función de nutrir es mucho más importante que la oficina. La unción que trae un verdadero pastor; la medida del corazón perfecto que él trae dentro de sí, por lo divino, es una que une, congrega y acerca la oveja al rebaño. Tiene una unción sobrenatural para congregar. El verdadero pastor une a las ovejas.

La unción que tiene sobre su vida, es antídoto para romper yugos para lo siguiente: la independencia, la inseguridad, la soledad y el espíritu de rechazo. La unción que hay en este corazón, libera al pueblo del espíritu de rechazo. Cuando el evangelista está predicando, el pastor anda por debajo. Porque el evangelista redarguye el corazón, pero el pastor es quien trae la oveja al rebaño. El verdadero pastor, huele a ovejas. ¿Cuántos quieren ser pastores, ahora? Pero como nuestro sistema sólo da oportunidad para el pastor, es hasta un problema financiero. Tiene dones, tiene un llamado, pues usted, entonces, será pastor.

Juan 10:12, dice que si no es ungido por Dios, entonces es un asalariado. La calificación es estar ungido, para así traer nutrición. El enfoque positivo de un pastor, es un corazón para el pueblo. Si un pastor-pastor es cabeza de una iglesia, lo positivo que tiene en su corazón es para el pueblo. La iglesia se siente muy mimada. Atiende las necesidades del pueblo, el pueblo se siente acunado, el pueblo se siente aceptado y seguro y se le puede poner un sello. El pastor se para en la puerta y, cuando usted sale, le da su mano. El problema es que son cien, ya no puede hacerlo.

El enfoque negativo del pastor como cabeza, -todos tienen sus pro y sus contra, por eso es pluralidad-, es que siempre se pasa apagando los fuegos. Porque usan el púlpito para corregir los problemas internos. Y no pueden predicar verdad presente porque tienen que corregir los problemas domésticos. Son manipulados por la situación. Y en la manipulación no hay unción.

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El Adorador del Siglo XXI

Es mi intención hablar en este trabajo, de la adoración. Pero cuidado, nos hemos acostumbrado bastante por imperio de las circunstancias en estos tiempos de transición tan singulares para la iglesia, a interpretar que adoración es sinónimo de música, y si usted quiere, de música lenta, mientras que la otra, la más…bulliciosa, corresponde indefectiblemente a la alabanza. No digo que en los hechos no sea así, de hecho lo es y lo vemos. Lo que intento señalar es que la adoración va mucho más allá de un piano tocado con suavidad y armonía no exenta de talento, o de un grupo de gente con sus ojos cerrados y sus cabezas inclinadas, o con un momento que ocupa una parte determinada del culto. La adoración según Dios, es algo que incluye lo dicho, pero que va más allá; mucho más allá. Quiero hablar, en suma, de los adoradores que Dios está levantando en medio de la vorágine social, política, económica y moral de este siglo XXI.

(Juan 4: 23)= Más la hora viene, y ahora es, (No un día de estos, dice AHORA) cuando los verdaderos adoradores, (Preste atención que, si está hablando de “verdaderos” adoradores, eso deja implícito que hay supuestos adoradores que no son verdaderos, lo que equivale a decir, obviamente, falsos) adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. (No se trata, entonces, de si hay adoradores bien y que si no, a Dios le da lo mismo. Se trata de que Dios, dice, BUSCA adoradores)

Dios es espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que le adoren.

Dice que es necesario que le adoren, no que sería conveniente o que sería muy bueno que lo hicieran. Y que lo hagan en espíritu humano y en verdad. Esta palabra, VERDAD, aquí, es la palabra ALETHEIA. Deriva del negativo “A” y de LANTHANO, que significa estar escondido, estar oculto. Se puede comparar con términos que conocemos mucho más y que provienen de ella: LATENTE – LETARGO – LETAL. Es lo contrario, lo opuesto, a todo lo que es ficticio, a lo fingido, a lo falso, y denota veracidad, realidad, sinceridad, (Que es lo opuesto a la hipocresía) exactitud, integridad, formalidad y propiedad.

Hay dos modos que la Biblia se refiere al mundo de lo espiritual: con la “E” mayúscula, cuando alude al Espíritu Santo de Dios y con la “e” minúscula, cuando tiene que ver con el aliento de vida insuflado a todo hombre. La diferencia radicará en con qué llena el hombre ese espíritu: con el diseño de Dios que trae el Espíritu Santo o con el diseño satánico que propone el materialismo, la intelectualidad y el secularismo de un mundo oprimido por el dios de este siglo. (No de estos cien últimos años que estamos desandando: Es Kosmos, habla de este sistema presente.)

Tengo quince escrituras que vamos a ver rápidamente para respaldar esto que digo y para empezar a dejar enseñanza futura. Quince textos que nos dan una clara visión de lo que significa el espíritu del hombre (El aliento de vida), cuando se sintoniza con el Espíritu de Dios. En las bienaventuranzas, tenemos el primero:

(Mateo 5: 3)= Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.

Usted ya sabe que el reino de los cielos no es esa nube donde le dijeron que un día usted va a ir a tocar la lira o el arpa, o alguno de esos otros instrumentos con que se suele ilustrar estas enseñanzas en las escuelitas bíblicas. El reino es una jurisdicción actual. ¿Por qué esta seguridad? Porque si Cristo es Rey (Y nadie duda que sí lo es) es porque Cristo está reinando, no que va a reinar. Y si Cristo reina hoy es porque – tal cual Él lo predicó y nosotros deberíamos imitarlo -, ese reino se ha acercado al hombre.

En lo referente a “pobres”, mientras tanto, esto no tiene nada que ver como muchos quisieron verlo, con la miseria económica o la escasez. Es terrible como en una interpretación muy somera de este pasaje, algunos implementaron la teología de la pobreza que tanto daño concreto le ha producido a miles de fieles y sinceros creyentes. Aquí alude a quienes reconocen la pobreza de su espíritu humano, que dejan de lado toda autosuficiencia y se apoyan pura y únicamente en la Gracia de Dios.

(Marcos 2: 8)= Y conociendo luego Jesús en su espíritu que cavilaban de esta manera dentro de sí mismos, les dijo: ¿Por qué caviláis así en vuestros corazones?

El espíritu del hombre, tiene conocimiento. Cuando está ungido como lo estaba Jesús, ese conocimiento puede ingresar, perfectamente y además porque es su lógica dimensión, en lo que nosotros consideramos como “sobrenatural”

(Marcos 8: 12)= Y gimiendo en su espíritu, dijo: ¿Por qué pide señal esta generación? De cierto os digo, que no se dará señal a esta generación.

Rescate esto: el espíritu humano es capaz de gemir. En este caso, ese gemido tiene que ver irrestrictamente con la incredulidad.

(Lucas 1: 80)= Y el niño, (Aquí se está refiriendo a Jesús) crecía y se fortalecía en espíritu; y estuvo en lugares desiertos, (Estuvo en pruebas) hasta el día de su manifestación a Israel.

El espíritu dado como aliento por el soplo de Dios, no queda allí; crece, se fortalece y además aporta lo suyo para soportar las pruebas.

(Juan 11: 33)= Jesús entonces, al verla llorando, (En este caso está hablando de María, la hermana de Lázaro) y a los judíos que la acompañaban también llorando, se estremeció en espíritu y se conmovió.

Creo que queda perfectamente en claro que el espíritu, mucho más allá de toda la solemnidad con que queramos munirlo, es capaz de 1) Estremecerse. 2) Conmoverse. Dos cosas que no siempre quienes decimos portarlo, conseguimos hacer afectados por represiones dogmáticas.

(Juan 13: 21)= Habiendo dicho Jesús esto, (Él les está hablando a sus discípulos sobre lo que viene en contra de él) se conmovió en espíritu, y declaró y dijo: de cierto, de cierto os digo, que uno de vosotros me va a entregar.

Aquí volvemos a comprobar que el espíritu se conmueve, aunque a muchos esto les suene demasiado….”carnal”, y que por si eso fuera poco, también profetiza.

(Hechos 19: 21)= Pasadas estas cosas, Pablo se propuso en espíritu ir a Jerusalén, después de recorrer Macedonia y Acaya, diciendo: después que haya estado allí, me será necesario volver también a Roma.

Un espíritu humano, normalmente, puede estar pasando por cientos de estados interiores. Pero un espíritu humano sujeto a la voluntad de Dios y alineado con ella, siempre tiene propuesta.

(Hechos 20: 22)= Ahora, he aquí ligado yo en espíritu, voy a Jerusalén, sin saber lo que allá me ha de acontecer.

Un aspecto visible aquí es que el espíritu humano puede ser ligado, y de acuerdo con qué se haya llenado o alimentado, esa ligadura podrá ser negativa o positiva. El otro aspecto, es que no siempre es rutina la visión profética. Jesús la tuvo con respecto a la traición de Judas, pero Pablo tuvo que ir a Jerusalén sin que se le hubiera mostrado qué habría de sucederle allí.

(Romanos 2: 28-29)= Pues no es el judío (En este caso, tipología del creyente) el que lo es exteriormente, ni es la circuncisión (Que es la ley, el legalismo si prefiere llamarlo así) la que se hace exteriormente en la carne; sino que es judío, el que lo es en su interior, y la circuncisión es la del corazón (Tipología de la fe) en espíritu, no en letra; la alabanza del cual no viene de los hombres, sino de Dios.

La letra es la información de la que se nutre el espíritu del hombre, pero no resulta cuando se la intenta transformar en guía infalible.

(Romanos 12: 11)= En lo que se requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor;

El espíritu debe ser ferviente, fervoroso. No se puede servir al Señor con un espíritu aséptico, frío, glacial, como si se estuviera recitando un párrafo antiquísimo de algún antiquísimo filósofo. No se olvide usted, porque en esto también es así, que el amor siempre va acompañado de la pasión.

(1 Corintios 7: 34)= Hay asimismo diferencia entre la casada y la doncella. La doncella tiene cuidado de las cosas del Señor, para ser santa así en cuerpo como en espíritu; pero la casada tiene cuidado de las cosas del mundo, de cómo agradar a su marido.

Mire lo que venimos a descubrir aquí. Algo que, seguramente, usted se habrá preguntado muchas veces. ¿Para qué nos daría Dios un espíritu humano? Pues, entre otras cosas, para que nosotros lo conduzcamos luego hacia la santidad.

(Filipenses 1: 27)= Solamente que os comportéis como es digno del evangelio de Cristo, para que sea que vaya a veros, o que esté ausente, oiga de vosotros que estáis firmes en un mismo espíritu, combatiendo unánimes por la fe del evangelio.

La acción del Espíritu con mayúsculas en el espíritu con minúscula, produce inevitablemente un mismo sentir. Esto se llama UNIDAD.

(Filipenses 3: 3)= Porque nosotros somos la circuncisión, los que en espíritu servimos a Dios y nos gloriamos en Cristo Jesús, no teniendo confianza en la carne.

La verdadera señal de una correcta relación con Dios no era (Ni es) la observancia de una ceremonia, un rito formal, sino la manifestación clara de tres características que hallamos en este pasaje: servicio para el reino, más allá de lo institucional; glorificar a Cristo por encima de todo anhelo carnal de reconocimiento o figuración personal y, por lo consiguiente, total desconfianza a los deseos de la carne. El por qué, lo vemos a continuación:

(1 Pedro 3: 18)= Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu según Dios.

Es indudable (Y no está mal) que la máxima atención se ha prestado a la Palabra que menciona la tarea del Espíritu Santo de Dios, pero se ha desestimado curiosamente todo lo concerniente al espíritu humano. Como si no entendiéramos que todo lo maravilloso que el Espíritu Santo puede hacer en nuestras vidas, lo hace si toma control y dominio (Con nuestro permiso) del aliento de vida. Ahora vamos a ver dos escrituras que aluden al Espíritu con mayúscula, porque aquí comienza la clave de la adoración del futuro.

(Gálatas 5: 16)= Digo pues, andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne.

Aquí es donde deberemos recordar lo dicho con relación a la letra fría. Este pasaje, bien claro con respecto a cómo debe funcionar un creyente, ha dado origen – por tomarlo desde la óptica literal -, a verdaderas barbaridades que determinaron en muchos casos, consecuencias mucho más graves que los riesgos previstos.

Primero: Andar en el Espíritu no es transformarse en un ser volátil, que camina sobre ilusorias nubes, que desprecia todo lo que le rodea o que vive en un mundo de visiones celestiales. Eso, si no se enmarca en lo que Dios pretende y ordena, se asemeja más a una especie de delirio místico más cercano al ocultismo esotérico que a la fe. Nunca se olvide usted que, cuando el diablo ya no lo puede frenar con incredulidad, cambia de posición y de estrategia y pasa a empujarlo con excesiva credulidad sin base. Andar en el Espíritu es andar según el fruto del Espíritu: amor y, por consecuencia, en su gozo, paz, benignidad, templanza y etc.etc.

Por el contrario, no satisfacer los deseos de la carne, no es rechazar el alimento, la higiene o el cuidado del cuerpo. El texto habla de deseos, no de necesidades; cuidado que no es lo mismo. Dios suple todas las necesidades de sus hijos, no sus deseos o – mucho peor -, sus caprichos. ¿Cuántos saben que Dios es un Padre justo y eficaz? La pregunta, entonces, es: ¿Cómo hago para andar en un Espíritu (El de Dios, el de Cristo), del cual puedo tener abundante información, pero que al mismo tiempo, en una de esas, como les ocurre a tantos, no conozco?

(Tito 3: 5)= Nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo.

En este texto me quiero detener un momento porque, ¡Si usted lo entendiera en el texto y el contexto, cuántas dudas y polémicas dejarían de tener su razón de ser!

Lo primero que Pablo señala a Tito es que nadie, pero nadie, por bien intencionado que pueda ser, accede a justificación y salvación por lo que hace, sino por lo que es. La acción social, la beneficencia y la caridad toman un valor incalculable, (Jesús lo hizo), a partir del ser y no por la actividad en sí misma. Muchos han caído en este sutil error y piensan – sinceramente -, que mientras más y mejores obras hagan, más contento estará Dios con ellos y más allanado el camino a la Vida Eterna. La Palabra dice: aquí y en innumerables pasajes más, que eso es sólo por misericordia y la Gracia (O sea: el favor) de Dios, no por méritos nuestros. De otro modo se convierte en algo que vemos a menudo en la sociedad; una actitud que sirve para tranquilizar conciencias atribuladas. Eso sí; debemos tener muy en cuenta esa misericordia divina para cuando nuestra falibilidad de hombres imperfectos la necesita, nunca para vivir refugiados en ella. El creyente no debe vivir en la misericordia de Dios, ¡¡Debe vivir en la gracia y el poder de Dios!!

Luego habla del lavamiento de la regeneración. Ese lavamiento se produce en la conversión y se lleva a cabo por la sangre expiatoria de Cristo derramada en la cruz. Es indispensable, pero no alcanza a cubrir el todo. Porque luego agrega por la renovación en el Espíritu, cuestión que habla de apertura espiritual a todo lo que el Señor quiera hacer hoy con cada uno de nosotros. Esa renovación no significa más ruido, más algarabía o cambios abruptos en los templos (Aunque esas sean consecuencias obvias), sino EN Espíritu. Usa, fíjese, la misma preposición de Juan 4:23 para los adoradores: EN. Que significa DENTRO DE, y que no tiene nada que ver con las otras dos utilizadas en otros textos: CON (Juntamente) y POR (Denota causa): Nadie puede considerarse renovado porque acepte pasar del canto gregoriano al ritmo de Marcos UIT, o de manos en los bolsillos a colgarse de los techos. La renovación se produce por dentro y luego, naturalmente, se va extendiendo hacia fuera. Recuerde siempre que así como el diablo trabaja de afuera hacia adentro en la gente, Dios siempre lo hace desde adentro hacia fuera.

Pero todo esto, todavía no nos desvela ni revela por qué esa obligación de operar en la dimensión del Espíritu y por qué desconfiar de la participación de la carne, siendo que hemos sido hechos una cosa y también la otra por el mismo Creador.

En primer término, digamos que la palabra RENOVACIÓN, en el pasaje de Tito, es la palabra ANAKAINOSIS, una combinación de ANA (Otra vez) y KAINOS, (Nuevo), es decir: algo así, en el conjunto, como OTRA VEZ DE NUEVO. Renovación es restauración, recomposición, (Que es volver a componer lo deteriorado), reestructuración, (Destruir antiguas estructuras pensantes para incorporar nuevas), transformación, (Cambios de formas), cambios de corazón, (Alma, espíritu, aliento), y vida. La respuesta, como siempre ocurre, está en el principio de todos los principios: el Génesis.

(Génesis 2: 7)= Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, (Esto es la carne. Tierra o polvo de la tierra es carne. Ya que hasta químicamente esto se comprueba; ambas cosas tienen las mismas propiedades) y sopló en su nariz aliento de vida, (Esto es el espíritu humano, con minúsculas, el aliento divino) y, recién entonces, fue el hombre un ser viviente.

Atractiva interpretación, no? Pero insuficiente. No suficiente. Para creerla y adoptarla, deberemos contar, por lo menos, con dos testigos más.

(Génesis 3: 19)= (Aquí Dios está pronunciando su sentencia para con el hombre que ha caído) Con el sudor de tu rostro comerás el pan (Cierto; quien no trabaja, no come) hasta que vuelvas a la tierra (O sea: a la sepultura del cadáver, del cuerpo) porque de ella fuiste tomado (La creación de la carne del polvo de la tierra) pues polvo eres, y al polvo volverás. (Está claro. La carne es formada del polvo y al polvo debe volver, no interesa si es tumba, nicho, bóveda o panteón. Pero como del espíritu aquí no dice nada, necesitaremos otro testigo que lo confirme.)

(Eclesiastés 12: 7)= (Aquí Salomón habla de la muerte, a la que simboliza como una cadena de plata que se corta) Y el polvo (La carne) vuelva a la tierra (A la sepultura) como era (Antes de la creación) y el espíritu (Con minúsculas, aliento de vida) vuelva a Dios que lo dio.

Ahora sí estamos completos. El polvo de la tierra es la carne del hombre, que cuando muere vuelve a su origen, y el espíritu naturalmente vuelve a Dios que es su origen. Ahora vamos a la clave de todo esto:

(Génesis 3: 14)= Y Jehová Dios dijo a la serpiente: (Cuidado: la serpiente no es Satanás, es un animal; así se denota en el mismo pasaje cuando dice “bestia” y “animal del campo”, pero es un animal influenciado por el espíritu del maligno. Diablo, recuerde, no es una persona, es todo aquello (Persona o animal) influenciado por un espíritu satánico) por cuanto esto hiciste (Ser utilizada para llevar a la pareja real a la caída) maldita serás entre todas las bestias (Dice bestias, no espíritus) y entre todos los animales del campo; (A esto no hace falta comprobarlo. Salvo los pervertidos que se las anudan al cuello como parte de algún ritual o danza de dudosa procedencia, nadie muestra simpatías por una serpiente) sobre tu pecho andarás, (¿Cómo se desplaza una serpiente? Sobre su pecho. Tal cual) y polvo comerás todos los días de tu vida. (Esta es la clave: algunos interpretan esto como que será humillada. Cuidado: la serpiente no es humillada y si así hubiera querido decirlo Dios, pues lo hubiera dicho así y se acabó. Otros suponen que dice esto porque las serpientes comen animales y estos animales tienen polvo adherido. Dios también hubiera sido más claro aquí si se hubiera tratado de esto. De hecho, dice que comerá polvo y nadie ha visto jamás a una serpiente comer tierra. El polvo era la carne, recuerda? Conclusión: Satanás influye en la carne, no en el espíritu. Solución: andar en el Espíritu; sólo así podremos ser auténticos adoradores. No hablo de músicos, hablo de adoradores. Con música o sin música. Los adoradores del Siglo XXI, no pueden estar supeditados a una banda de música.)

Para ser adoradores en espíritu y en verdad, deberemos tener en cuenta doce aspectos. Uno por tribu, uno por apóstol, uno por mes si usted quiere verlo así.

1)= Ser dependientes de la voluntad revelada de Dios.

2)= Tener conocimiento de esa voluntad y de su Palabra.

3)= Poder gemir cuando así lo sentimos en el espíritu.

4)= Tener fortaleza en Cristo.

5)= Poder estremecernos y conmovernos en compasión.

6)= Tener propuestas alineadas con las propuestas del reino de Dios.

7)= Establecer ligaduras para el bien general.

8)= No ser fríos y asépticos legalistas.

9)= Tener fervor. Poner pasión en las cosas del Señor.

10)= Ser santos.

11)= Estar en unidad; no causar divisiones.

12)= Servir dando gloria a Dios y desconfiando de nuestra sabiduría humana.

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La Unción-María

María. ¡Cuánta controversia ha existido (Y existe todavía) dentro del cristianismo nominal alrededor de este nombre, ¿No es cierto? Cuando los unos decidieron elevar su categoría al grado de deidad, los otros salieron a desmenuzar teología tendiente a refutarlos. Por ese entonces la Biblia, lejos de ser la tecnología literal destinada a servir de alimento sobre la base de principios espirituales, (Intención con la que Dios nos la dejó) pasó a ser un elemento de discusión acérrima; una especie de garrote santo con el que cada uno, tomándolo del lugar que más le convenía, procuró asestarle duros golpes a sus archi-rivales. Así se tomaba.

Finalmente, y después de mucho tiempo en donde los autodenominados “cristianos” se preocuparon y se ocuparon de estas cosas, mientras a su alrededor un montón de almas se iban de cabeza al infierno sin haber oído la Palabra de salvación, se ha llegado a un hoy donde, si bien todavía se mantienen enconadas diferencias, una iglesia real, madura, misericordiosa que trata de hacer la voluntad de Dios, ha dejado a un costado la fría teología casi secular y filosófica par contemplar, no sin cierta inquietud, que lo que se consiguió fue: por un lado, tratar de mantener una deidad sin base alguna, y por el otro, enfrentarse a un menoscabo exagerado que tampoco es absolutamente bíblico.

Sin entrar de ninguna manera en la discusión pequeña, alejada totalmente del propósito de Dios, y tan estúpida y contraproducente que nos deja la certeza de haber sido inspirada por el mismísimo Satanás en persona, con la intención, (Hasta ahora bastante bien lograda), de dividir para reinar, aunque sepa que sus días están contados, que su final ya está decretado desde la cruz y es derrota total y lo único que puede hacer (Y lo hace) es ganar tiempo, dilatar el día de la ejecución de la sentencia, quiero decir dos cosas:

Dos cosas que están allí, a la vista de todos, pero que por estar tan ocupados en sacarnos los ojos unos a otros, mientras el verdadero adversario sigue libre haciendo lo que le da la gana con el mundo (Y a veces con algún sector de llamada •”iglesia”) parecería que no hubiéramos prestado debida atención:

Primera: Hay una opinión, una predicación, una palabra profética de María en la Biblia.

Segunda: Por obvia consecuencia hay, – efectivamente -, una unción-María a la que en este estudio vamos a acceder. Porque nos toca muy de cerca, porque nos interesa y porque es deseo de Dios, (Cuidado: no dije Propósito de Dios, dije Deseo) que así sea. Y por favor: lea con mucha atención y lea bien. Creo estar escribiendo esto para la iglesia madura, para la iglesia serena, que escudriña, que tiene comunión. No sea que entienda usted cualquier cosa y salga por allí a decir que yo dije lo que en realidad no dije y que enseñé lo que en verdad no enseñé. Entienda bien, porque esto tiene un sentido y está fuera de cualquiera de esas discusiones a las que estamos tan acostumbrados.

Sin embargo, a esa unción-María no se puede acceder de buenas a primeras, con simples buenas intenciones, ni elevándola a ninguna categoría jerárquica que se encuentre más allá de lo que se le diera, sino cubriendo algunos pasos que tienen que ver con la raíz misma del evangelio primero, y con la esencia misma de todo lo espiritual que hoy por hoy ocurre en nuestra iglesia, más allá de todo divisionismo doctrinal o sectorial.

Ahora bien; quiero señalar que por la importancia que tiene (Como lo va a poder comprobar este día) a esta unción-María no podemos acceder de manera directa, sino pasando previamente por dos estaciones bíblicas muy precisas: encarnando en nuestras vidas, primero, lo dicho por Pablo en romanos 12:2, cuando nos demanda renovar nuestro entendimiento para poder saber cuál es la voluntad de dios agradable y perfecta para este tiempo y haciendo nuestra, después la unción Elizabet.

La unción-Elizabet, tiene directa relación con lo que hoy se ha dado en denominar como “renovación espiritual” y que tantas controversias ha traído al pueblo de Dios, mayoritariamente en congregaciones muy ortodoxas, altamente tradicionales y suscriptas a lo que muchos deciden rotular como “Cristianismo conservador”.

La unción-Elizabet, paso previo al acceso a la unción-María, contiene cinco principios encerrados en los primeros versículos del primer capítulo del evangelio de Lucas y se desarrollan en este orden: Respuesta, Preparación, Reforma, plenitud y Restauración. Una vez entendidos, creídos, encarnados y puestos por obra estos principios, (No antes), podremos acceder a la unción-Elizabet y, una vez allí, obtener la llave maestra que abre la puerta de acceso a la unción-María que, en realidad, es la que debemos mecanizar activamente.

(Lucas 1: 5)= Hubo en los días de herodes, rey de Judea, un sacerdote llamado Zacarías, de la clase de Abías; su mujer era de las hijas de Aarón, y se llamaba Elizabet.

Fíjese que a pesar de formar parte de una iglesia tradicional, era justa ante los ojos de Dios. Eran irreprensibles, intachables, fieles, sinceros, activos y todo indicaría que Dios podría utilizarla grandemente soslayando cualquier renovación para ello. Sin embargo…

(Verso 7)= Pero no tenían hijo, porque Elizabet era estéril, y ambos eran ya de edad muy avanzada…

Tradicional, quedó dicho. Cumplidora, fiel, activa, también. Pero estéril; sin fruto. Por su edad avanzada. Por vieja Por antigua. Por alejada del mover presente de Dios. Por ignorante de ese mover. Sin embargo, así estaban operando y ministrando. Hasta que un día…

(Verso 8)= Aconteció que ejerciendo Zacarías el sacerdocio delante de Dios según el orden de su clase, (9) conforme a la costumbre del sacerdocio, (La costumbre era que a cada sección, – Zacarías pertenecía a la de Abías -, le tocaba ministrar durante dos semanas por año) le tocó en suerte (No está hablando del término “suerte” tal como lo usamos nosotros, sino de aquellos pequeños huesos que, en este caso, se arrojaban para ver qué les tocaba hacer en la ministración) ofrecer el incienso, entrando en el santuario del Señor.

(Verso 10)= Y toda la multitud del pueblo estaba fuera orando a la hora del incienso. (Pensar que hay muchos que creen que la oración intercesora es una forma moderna inventada por los renovados renovadores y entonces todavía se resisten a adoptarla)

(Verso 11)= Y se le apareció un ángel del Señor puesto en pie a la derecha del altar del incienso. (Esto demuestra que toda iglesia, por tradicional que sea, si busca fervientemente más de Dios y abre su corazón con sinceridad, puede entrar en el ámbito de lo sobrenatural, que es el ámbito donde Dios opera.)

(Verso 12)= Y se turbó Zacarías al verle, y le sobrecogió temor. (Zacarías, pastor de una iglesia que representa al Dios Todopoderoso y sobrenatural, ¿asustado por una manifestación sobrenatural? Sí, claro, tradicional… Pero además algo incrédula, también, verdad?)

(Verso 13)= Pero el ángel le dijo: Zacarías, no temas; porque tu oración ha sido oída, y tu mujer Elizabet te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Juan.

Aquí tenemos revelado el primer principio. Ellos, conscientes de su impotencia, oraban por tener fruto. Equivocados y carnales, de todos modos tenían hambre de hacer la voluntad de Dios. El fruto debería llamarse Juan. Juan, significa El Señor ha mostrado su favor. El mejor sinónimo que encuentro de “favor”, es la palabra GRACIA. PRINCIPIO Nº 1: Tradicional o no tradicional, hay respuesta a la oración de fe. La llave maestra, aquí, es no estancarse, no conformarse, buscar más, querer más. Allí es donde Dios dice: Hay más.

(Verso 14)= Y tendrás gozo y alegría (Una iglesia sin fruto no tiene gozo ni tiene alegría. Una iglesia sin gozo y sin alegría, es reunión social en un templo religioso) y muchos se regocijarán de su nacimiento (Dice bien: MUCHOS. Pero cuidado; no está diciendo: TODOS…) porque será grande delante de Dios. (Está bien claro que este fruto no es un hombre, aunque en lo literal lo sea, es un ministerio profético destinado a ser grande) no beberá vino ni sidra, (Esto es: un ministerio sin vicios ni ataduras carnales) Y será lleno del Espíritu Santo, aún desde el vientre de su madre.

Aquí nos encontramos con el PRINCIPIO Nº 2: Ser llenos del Espíritu Santo. No estoy hablando de sello, guía o convicción, le estoy hablando de plenitud, de rebosar, de llenura-llenura. Porque aquí dice: LLENO, no sellado, guiado o algo similar. Y si bien habla del ministerio, del fruto que vendrá, anticipa que tendrá esa plenitud desde el vientre de su madre. Se lo recuerdo: de una madre vieja, de edad avanzada y tradicional. Esto le muestra a usted que una iglesia tradicional, si está verdaderamente dispuesta a ser llena del Espíritu Santo sin condicionamientos doctrinales o denominacionales convencionales, puede ser llena del Espíritu y engendrar un fruto poderoso.

(Verso 16)= Y hará que muchos de los hijos de Israel se conviertan al Señor Dios de ellos (Tome nota, porque después voy a volver aquí, a la palabra CONVIERTAN, o Convertir o Conversión)

(17) E irá delante de él con el Espíritu y el poder de Elías, para hacer volver los corazones de los padres a los hijos, y de los rebeldes a la prudencia de los justos, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto.

Si hay un versículo clave para conocer las rutas de acceso a la unción-Elizabet, ese versículo es este. Contiene dos principios de los que antes le adelanté y un hecho que concluye en el siguiente, pero que tiene una enorme importancia para el mensaje global que tenemos para el pueblo.

Comencemos por el final: el Señor le anuncia a través del ángel a Zacarías que ha dispuesto producir un gran avivamiento, con la intención (Y aquí se encuentran los dos principios encerrados en el hecho) de: PRINCIPIO Nº 3: Restaurar su Ministerio. Aggiornarlo, rejuvenecerlo, potenciarlo, sacarlo de la apática rutina ritual y tradicional de seguir haciendo todos los domingos lo mismo, con la misma letra, con la misma voz, en el mismo momento del culto y con los mismos nulos resultados. Y: PRINCIPIO Nº 4: Preparar al pueblo para la venida de Cristo. Que en este caso literal, es la primera, pero que en el tiempo presente, es la Segunda, obviamente.

Ahora veamos: ¿Cómo se supone que debería reaccionar Zacarías, el líder, el sacerdote, el pastor de la iglesia? ¡Ah, sí, claro! ¡Qué chiste! Leyendo la Biblia, en pantuflas y en la comodidad de su casa, es fácil. Sin colocarse en las circunstancias, la vida, las responsabilidades, el concepto, el prestigio, el status y la piel del otro, es muy sencillo. Si fuera así, realmente, si el tradicionalismo solamente fuese una costumbre y no un espíritu maligno y religioso operando dentro de la casa de Dios, verdaderamente sería muy fácil. La Biblia, de este modo, hubiera tenido solamente tos capítulos: Génesis 1 y Apocalipsis 22. Pero no fue así, y Zacarías no sería la excepción humana de los influidos por esta clase de potestades, fíjese:

(Verso 18)= Dijo Zacarías al ángel: ¿En qué conoceré esto? Porque soy viejo y mi mujer de edad avanzada.

¡Aguarda un momento, ángel! Como le hubiera dicho un argentino: ¡¡Pará un cachito, che, ángel! ¿Cómo puedo estar seguro que esto es un avivamiento y no un shock de emocionalismo, una histeria colectiva, una serie de manipulaciones sentimentales o alguna otra de esas triquiñuelas que a veces nos han enseñado para captar seguidores y tener bases humanas de sustento para la consolidación ministerial?

¿Cómo sabré, señor ángel, que esto viene de Dios como tú me dices, si durante toda nuestra historia jamás ocurrió nada de esto y somos ministros de una iglesia seria, respetable, que cuenta con la estima de la sociedad porque no nos parecemos a los dementes esos que andan asustando a la gente hablando del diablo y de los demonios? ¿Por qué voy a cambiar todo eso? ¿Cómo sé que debo hacerlo? Mire como se cierra esta parte de la historia:

(Verso 19)= Respondiendo el ángel, le dijo: Yo soy Gabriel, (Le cuento que Gabriel significa “poderoso hombre de Dios”) que estoy delante de Dios, y he sido enviado a hablarte, y a darte estas buenas nuevas. (¿Cuántos ya se han dado cuenta que Gabriel vino a predicarle el evangelio (Buenas Nuevas) a Zacarías? ¿Y qué se supone que hizo él?)

(20) Y ahora quedarás mudo y no podrás hablar, hasta el día en que esto se haga, por cuanto no creíste mis palabras, las cuales se cumplirán a su tiempo.

Este verso también es clave. Le muestra a usted que con incredulidad, jamás va a recibir algo de Dios. Le tengo que cambiar el mapa; Dios no necesita médicos, abogados o psicólogos para su reino. Dios no lo necesita a usted en el reino. Dios no necesita ni siquiera a su congregación en el reino. Ni siquiera lo necesita a su pastor. Los médicos, los abogados, los psicólogos, su congregación, su pastor y usted mismo necesitan a Dios, que no es lo mismo!

Pero también le muestra que cuando una iglesia tradicional no acepta por fe el avivamiento que envía Dios por Gracia y misericordia, esa iglesia queda muda, carente de mensaje y de palabra ungida. Quizás siga ministrando, inventando actividades y diversas ocupaciones para que las ovejas no se le vayan; armando programas, congresos, seminarios, campañas, festivales y todo lo que se les ocurra para entretener a su gente, pero palabra, mensaje del Espíritu, no tendrá más hasta que el tiempo de Dios se cumpla y, conforme a la rectitud o no del corazón, la pena sea levantada. En este caso, Elizabet y Zacarías eran justos, eran sinceros, eran rectos. Estaban equivocados, pero en su corazón había hambre de Dios, no compromisos humanos. Dios es justo. Dios tuvo en cuenta eso.

(Verso 21)= Y el pueblo estaba esperando a Zacarías, (El pueblo siempre espera cosas de la iglesia, que no son acciones sociales, precisamente, aunque las incluya porque son buenas, pero no prioritarias para el reino) y se extrañaba de que él se demorase en el santuario.

(22) Pero cuando salió, no les podía hablar; y comprendieron que había visto visión en el santuario. Él les hablaba por señas, y permaneció mudo.

Aquí quiero hacer una pequeña acotación sobre un pequeño detalle que, si bien no parece tener mucha importancia con relación a la historia literal en sí, la tiene, en cambio, con esta visión espiritual que estamos dando en este texto y tiene mucho que ver con su esencia.

Quedó claro que Zacarías, a raíz de su incredulidad, quedó mudo y, como se menciona más de una vez, sólo hablaba por señas. Pero hay un versículo, más adelante, cuando ya está nacido Juan y, precisamente, van a confirmarle su nombre. Ante la duda, ya que era de uso y costumbre poner a los hijos los nombres de los padres y allí Juan no se llamaba nadie, alguna gente quiso la confirmación de Zacarías al respecto, porque con lo que decía Elizabet no les bastaba.

En el versículo 62 habla de ese hecho, pero lo curioso es que, – dice el texto -, le preguntaron por señas cómo habría de llamarse el niño, a lo que él pidiendo una tablilla escribió que su nombre sería Juan, nomás.

Pero; un momento: ¿Por qué habría que hablarle por señas a un mudo? Sencillo y más que evidente: porque también estaba sordo. Tipología. Una iglesia que se resiste por incredulidad a recibir lo nuevo que viene de Dios, se queda muda de mensaje, pero también se vuelve sorda a la voz de Dios o del profeta.

(23) Y cumplidos los días de su ministerio, se fue a su casa.

(24) Después de aquellos días concibió su mujer Elizabet y se recluyó en casa por cinco meses, diciendo: así ha hecho conmigo el Señor en los días en que se dignó quitar mi afrenta entre los hombres.

Aquí es donde está el último principio que da acceso a la unción-Elizabet: PRINCIPIO Nº 5: Restauración Personal. Elizabet ora, recibe respuesta, la cree, la pone por obra, espera, es restaurada, recibe y cambia totalmente: eso le permite dar a luz un ministerio tremendo. La iglesia que se atreve a dar los mismos pasos, sacando de sí toda la estructura religiosa ineficiente y vacía en la que probablemente haya sido formada, y que acepta incondicionalmente lo que Dios quiere hacer hoy, recibirá un nuevo ministerio que transformará totalmente su existencia.

Ahora sí. El paso previo, necesario, ha sido cumplimentado y ya está en condiciones de acceder a lo que llamamos la unción-María. Esta, como vamos a ver, no tiene demasiados principios concordantes; sólo tiene uno. Pero es clave. Si este principio no se encarna en su vida, en la vida de la iglesia, no es posible llevar adelante el deseo de Dios que habrá de concluir en el cumplimiento de su propósito.

(Verso 26)= Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David, y el nombre de la virgen era María.

(Verso 28)= Y entrando el ángel en donde ella estaba, dijo: ¡Salve muy favorecida! El señor es contigo. (Fíjese por favor: a esta unción Dios no le dice que es muy amada o que le tiene enorme misericordia; le dice que Él ES con ella) bendita tú entre las mujeres, (Que es como decir, bíblicamente: entre las iglesias)

(29) Mas ella cuando le vio, se turbó por sus palabras, y pensaba qué salutación sería esta.

(30) entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios.

(31) Y ahora, (Ahora, es AHORA, eh?) concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre Jesús.

Jesús. Salvador. Emanuel. Dios con nosotros. Aquí está el principio que fundamenta lo que llamamos La Unción-María. La iglesia que camina los pasos previos de la Unción-Elizabet, se atreve a salir del marco ritual y tradicional, es la que la recibe. La Unción-María es una unción de Salvación.

Y se produce un cambio operativo muy notorio. En la iglesia tradicional, el requisito, es: venga, pague, haga y trate de acercarse a Dios. No siempre es posible, porque a pesar de la misericordia, el amor y las bendiciones, la presencia de Dios no siempre está allí. Y si no hay presencia, podrá haber maná, mares abiertos, agua brotando de la roca, pero Dios no va con usted y la salvación, así, es utopía.

En la Unción-Elizabet, aparece el ministerio profético, el que prepara al pueblo. El Juan que dice: “Vengan y arrepiéntanse, bautícense para perdón de pecados”. Pero todavía no era salvación. Para salvación había que acceder a la Unción-María, la que produce a Jesús. Jesús, – salvo con sus colaboradores -, nunca llamó. Él siempre salió a buscar a LO y a LOS que se habían perdido: reino y gente.

Predicó en barcas, colinas, mesetas, en las calles, en las casas de familia y hasta se metió en antros de publicanos y pecadores. Me pregunto qué opinaría la iglesia, de un pasto que hoy hubieran visto entrar a un cabaret de la zona roja. ¿Le creerían si les asegurara a los diáconos y miembros en general, que su intención era la de predicar el evangelio en ese sitio? Indudablemente, Jesús habría tenido algunos problemas para ser pastor de algunas de nuestras congregaciones religiosas de hoy. “¡Pero hermano! ¡No me compare! ¡Jesús no tenía pecado!” Sí, pero a eso, usted lo sabe hoy porque se lo contó la Biblia. Cuando los hechos están ocurriendo, todavía no había Nuevo Testamento…

Fue a todas partes donde merecía la pena ir a rescatar perdidos. Jesús no tuvo púlpitos, no pidió permiso para predicar en las sinagogas de ellos, (Más bien entró sin ser invitado y, cuando lo hizo, les complicó bastante el orden de culto, verdad?), siempre estuvo sujeto a la voluntad del Padre, pero para los dignatarios de la religión institucionalizada y organizada de su tiempo, Jesús fue un individuo de los que hoy llamaríamos…conflictivos, rebeldes. Y terminó en la cruz.

Son muchas las unciones que hoy día se disciernen en las congregaciones que conforman la iglesia del señor. Sanidades. Liberaciones. Lenguas. Caídas. Señales. Milagros. Sirven, – porque realmente vienen de Dios -, para glorificar su nombre. También se discierne la presencia de la Unción-Elizabet, porque congregaciones muy antiguas, ortodoxas y altamente tradicionales, se han aggiornado tanto que muchos de sus antiguos miembros han salido huyendo con tremendas dudas sobre si alguien se habría vuelto loco allí. Oraciones contestadas, ministerios exitosos, llenura del Espíritu, vidas cambiadas por la sanidad interior y, en muchos casos, un pueblo preparándose para la Segunda Venida del Señor. Pero… ¿Quién va? ¿Quién sale a las calles a gritar a los cuatro vientos: ¡Cristo vive! ¡El reino de Dios está aquí!? Allí es donde todavía falta la Unción-María: LA QUE PRODUCE Jesús, Salvador, Salvación.

Pero la Unción-María tiene un precio que hay que pagar: la cruz. El que quiera ser mi discípulo niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame, ¿Lo recuerda? “Pastor…mi hija es prostituta…y bueno, quizás esa sea mi cruz, no? ¡NO! “Oh…mi hijo es drogadicto…esa es mi cruz…debo llevarla…” ¡¡NO!! “Hermano…mi marido es alcohólico y cuando se emborracha me castiga duramente…esa es mi cruz… ¡¡¡Basta!!! ¿Qué seminario o instituto habrá enseñado esa barbaridad? La cruz fue el elemento (Maldito en esencia) usado por Él para sacrificar su propia carne (Jesús) y liberar su Espíritu (Cristo) De maldición a bendición. Su cruz, hoy, es el elemento. ESE elemento que usted conoce muy bien que todavía lo tiene a usted esclavo a la carne y que, de una vez por todas, tiene que crucificar para, de ese modo, liberar al espíritu para que haga las grandes cosas que dijo que iba a hacer. Mayores que las que hizo Jesús.

¿Estará dispuesta, verdaderamente, la iglesia, a pagar el precio para acceder a la unción de la salvación? Porque ese es el deseo de Dios. No el propósito, eh? El deseo. Porque el propósito es que Cristo, (Es decir: su cuerpo, que es la iglesia) le entregue de una vez por todas el reino que le pertenece y que hoy todavía está usurpado por el enemigo. Si lo hace, podrá repetir y parafrasear el único texto bíblico, (Fuera de frases breves y domésticas) que la Biblia registra de María.

(Lucas 1: 46)= entonces María, (Que representa la iglesia) dijo: engrandece mi alma al Señor (Esto significa: mi mente está con Él. Mi mentalidad presente, es tuya Señor)

(47) Y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador. (Una iglesia que no tiene claro que su Salvador es Dios, que toda su fuerza es Cristo y comienza a confiar en sus propias fuerzas, en sus balanceados proyectos, en sus técnicas evangelísticas, no es todavía una iglesia de salvación; apenas es un centro de actividades religiosas y sociales)

(48) Porque ha mirado la bajeza de su sierva; (Esto le habla de humildad sin ninguna clase de maquillajes externos. No acciones humildes para el aplauso y el reconocimiento: HUMILDAD) pues he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones. (Su iglesia no opera para usted; opera para sus hijos, para sus nietos, para sus biznietos)

(49) Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; santo es su nombre. (María podía probar la intervención sobrenatural en su vida. La Unción-María tiene que producir en la iglesia pruebas irrefutables de la mano, el poder y la presencia de Dios)

(50) Y su misericordia es de generación en generación a los que le temen.

(51) Hizo proezas con su brazo; esparció a los soberbios en el pensamiento de sus corazones.

(52) Quitó de los tronos a los poderosos, y exaltó a los humildes. (Cuidado: no habla de pobreza económica, habla de humildad espiritual)

(53) A los hambrientos colmó de bienes, y a los ricos envió vacíos.

(54) Socorrió a Israel su siervo, acordándose de la misericordia de la cual habló a nuestros padres, para con Abraham y su descendencia para siempre.

La Unción-Elizabet está a disposición de cualquiera, por tradicional, ritualista, religioso, ortodoxo o terco que sea, siempre y cuando desee cambiar, busque a Dios creyendo fervientemente que le hay. Pero es una unción preparatoria. Porque la Unción-María, es la que realmente conmoverá los cimientos del mundo, pero necesita para fluir, corazones vírgenes dispuestos a ejercerla hasta las últimas consecuencias sin pensar en conveniencias personales, sectoriales, denominacionales o tradicionales…

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