La Verdadera Comunicación

IMG_20190202_093550720_HDR

     En Argentina, y particularmente en mi ciudad de residencia, Rosario, en la Provincia de Santa Fe, conducir un automóvil, no es ese algo tan simple y natural que puede ser en cualquier otra parte del planeta, con excepción de aquellas que, conozco, son peores que esta. Nuestras reglas de tránsito son excelentes, precisas y contemplan todos o casi todos los pormenores que implican desandar nuestras calles urbanas y rutas. Sin embargo, esa tan particular obsesión de mis paisanos por transgredir cuanta ley nueva aparezca, sumadas a las antiguas, convierte ese tan natural episodio cotidiano de nuestras vidas, en un pequeño o monumental caos, dependiendo la hora del día que sea.

     No respetar las velocidades máximas (Incluso las mínimas), cambiar de carriles alegremente en las grandes avenidas, detenerse en semáforos sobre las sendas peatonales, no tener ni la menor consideración por el peatón, que como también es nacido aquí va a cruzar las arterias por donde se le ocurra, esquivar motos y bicicletas que zigzaguean por cualquier lugar atravesando semáforos en cualquier color que estos le brinden y, una de las cuestiones más alarmantes que por lo general, es la que más accidentes ocasiona: el uso indiscriminado de los teléfonos celulares mientras se conduce. De hecho, gracias a Dios, la mayor parte de esos accidentes no va más allá de abollones de chapas, roturas de elementos mecánicos y gran trabajo para los talleres de chapería y pintura, pero el riesgo es altamente importante, ¿Y por qué? Por la imperiosa necesidad de comunicación o intercomunicación que la gente, (Y aquí sí, no sólo mis paisanos), experimenta.

     No escapo a las generales de la ley y tengo mi teléfono. Sin embargo, mis contactos saben que solamente es utilizable para casos que así lo justifique. No recibo ni envío cadenas, promociones ni nada de lo que abundantemente pulula en los aires. De hecho, tengo una aplicación que, cuando recibo algo de contenido político o ideológico, (Contiene palabras claves), no sólo me lo elimina automáticamente, sino que además bloquea al emisor. No he llegado a esta etapa de mi vida secular y ministerial para ser tan inocente e ingenuo como para que me operen políticamente mediante mensajes amistosos. Mis amigos lo saben, mis hermanos en Cristo también. Ninguno lo transgrede y glorifico al Señor por ellos. Mi teléfono me resulta útil para la comunicación rápida y como plasmador de imágenes, (La foto que acompaña este post fue tomada en la costa de nuestro Río Paraná, muy crecido y encrespado por el habitual viento costero con la imagen de las islas en frente)

     Sin embargo, hace muy pocos días presencié un episodio mínimo, casi intrascendente, del cual no hubo ninguna consecuencia porque Dios no lo quiso. Una joven mujer salía en su automóvil de la cochera o garaje del edificio donde seguramente habita, no hablando por su teléfono, sino utilizando el WS, es decir: utilizando sus dos manos para enviar mensajes y con su vista posada en la pantalla. Y el vehículo en marcha, saliendo. En ese mismo momento, caminando por la acera, dos personas. Un joven de no más de veinticinco años y una mujer mayor, ¿Haciendo qué? Ambos mirando la pantalla de su teléfono. ¡Ninguno de los tres vio al otro! El vehículo salió milagrosamente sin colisionar a ninguno y los transeúntes pasaron casi sin enterarse de nada. ¿Me van a pedir que no sea intolerante y estime que eso, hoy, debe ser considerado normal? ¡Es que es el tiempo de la comunicación!, me han dicho.

     ¿Comunicación? Tecnología de la comunicación, querrán decir. Porque hasta donde yo lo veo, las personas están más incomunicadas que nunca. Nadie sabe qué cosa piensa el otro y, lo más triste, tampoco le interesa demasiado. Cada uno está profundamente metido en lo suyo y lo que le sucede o no sucede al prójimo, lo tiene sin cuidado, no le preocupa, no le fastidia y no le interesa. No voy a salirte ahora conque un teléfono es un instrumento diabólico. Ya vivimos ese tiempo, -te lo decía anteriormente- con la radio, la televisión e internet, y sólo demostró ignorancia de nuestra parte. Pero sí voy a advertirte que, utilizar el avance tecnológico para enriquecer nuestra calidad de hijos de Dios, está más que bueno, pero hacerlo como parte de una idolatría dependiente y casi autómata, no sólo es negativo, peligroso e inconveniente, sino que me atrevo a sugerirte, al menos, que hasta puede ser parte de un maquiavélico plan espiritual adverso.

Leer Más

Hora de Compartirlo Todo

depositphotos_8059590-stock-photo-two-children-sharing-orange-juice

     ¡Un momento! ¿Usted me está diciendo que llega la hora en que deberé compartir todo lo que tengo con mis hermanos? No. No te estoy diciendo eso porque, a la luz de los hechos reales, si lo haces, en poco tiempo pasarías a no tener nada y algunos oportunistas, demasiado. Así somos como humanos. ¿Aún cristianos? No, aún asistentes a iglesias, que en casos coinciden con un cristiano y en otros casos, no. Un verdadero cristiano cuando se convierte, pasa a ser sal y luz. Sal porque le da un condimento especial a la vida propia y la de los que lo rodean, y luz porque les alumbra el entendimiento con una visión diferente de lo que la gran mayoría ve de un modo distinto. ¿Y si no sucede ninguna de las dos cosas? No es un cristiano verdadero, sino apenas alguien que asiste a un templo los días domingos. Por favor, vuelve a leer esto:

     (Mateo 5: 13) = Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.

     (14) Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.

     Además, queda más que claro que de ninguna manera esa luz que debemos ser, pueda ser escondida en algún momento, sea por el motivo que fuera. Una luz no se puede esconder, para eso es luz, para estar visible y servir de guía de camino para muchos. Un cristiano que se precie de serlo, no puede de ninguna manera esconder su vida de los ojos del mundo secular e incrédulo, ¿Sabes por qué? Porque si es como debe ser, su testimonio diario lo descubre. ¿Y si no fuera descubierto por su testimonio? Otra vez: hombre que asiste a un templo.

     (Juan 15: 14) = Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. 

     (15) Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer. 

     En principio, un creyente humilde e íntegro, convierte a sus discípulos en sus amigos, aún contrariando esa antigua regla del liderazgo convencional que consigna que, cuando te haces amigo de tu discípulo, pierdes autoridad por causa de algo que llaman: espíritu de familiaridad. No dudo que en algún caso podrá existir alguna clase de desubicación y algún inconveniente por ello, pero en la generalidad, un discípulo que además es tu amigo, jamás ni siquiera pensará en hacer algo que te perjudique. Eso es una parte. La otra, es que no puedes ni debes convertir a los que sean tus discípulos, en tus ovejas. ¿Sabes por qué? Porque las ovejas son del dueño, no del que las pastorea. Y aquí, el dueño es el Señor. Y no interesan los pergaminos que pueda tener el que las cuida.

     Y es notable, pero Jesús consideraba a sus discípulos como sus amigos, y salvo el caso muy excepcional y ciento por ciento espiritual de Judas Iscariote, el resto jamás lo traicionó. ¿Pedro? Se asustó tremendamente, como le ocurriría a cualquier hombre, y lo negó, pensando que de ese modo se salvaría de ser detenido, pero jamás Jesús consideró eso como una traición. ¿Me estás diciendo que no es justificable porque Pedro no era cualquier hombre, sino un apóstol del Señor? Sí, pero a eso llegó después. Ahí, en esa parte de la historia, todavía era un hombre poco menos que rústico pescador en esencia, nada más.

     (Lucas 22: 14) = Cuando era la hora, se sentó a la mesa, y con él los apóstoles. 

     (15) Y les dijo: ¡Cuánto he deseado comer con vosotros esta pascua antes que padezca! 

     (16) Porque os digo que no la comeré más, hasta que se cumpla en el reino de Dios.

     Hasta donde conozco, que quizás no sea mucho, pero sí suficiente, el líder principal de una congregación, jamás se sienta a comer con los miembros de su congregación en su totalidad. Sí suele poseer lo que en los ambientes se denomina como “la mesa chica”, donde se reúne con los hermanos más caracterizados (Generalmente profesionales, empresarios o colaboradores importantes de la iglesia), pero no con el común denominador total de los asistentes a sus templos. ¿Es correcto, eso? En algunos seminarios sostienen que sí, y forman a los líderes con el pensamiento profesional de que, si se les otorga demasiada confianza a los liderados, estos harán debilitar la autoridad del líder. No dudo que eso pueda tener algún viso de verdad, pero entonces déjame decirte que Jesús no debe haber estado enterado de esas conclusiones de la psicología cristiana convencional. Él compartía todo con todos los que podía, casi sin distinciones. Y ese “casi” no tiene que ver con sus predilecciones, sino con los momentos específicos.

     Es indudable que existe un concepto de la autoridad dentro del ambiente eclesiástico que no tiene absolutamente nada que ver con el ministerio de Jesús, sino más bien con las grandes fallas de la conducta humana. Sin embargo, a quien verdaderamente desee servir al Señor en clara y franca imitación de Jesucristo, tal como Pablo lo enseña y propone, deberá ajustarse a lo que Él hizo en sus tres años ministeriales y no a lo que le puedan enseñar profesores de seminarios que, en casos, ni siquiera son lo suficientemente creyentes como para confiar en el Señor para sus decisiones finales.

Leer Más

No Molestar; Gente Descansando…

DSC6593

     Más allá de las imposiciones legalistas que se han llevado a cabo después, hay algo que yo jamás dejé de tener en cuenta respecto al trabajo de Dios en la Creación: se tomó descanso. ¿Es que Dios necesitaba descansar? Seguramente que no; pero a Él le interesó vivamente que, si ese detalle inicial iba a quedar registrado para la posteridad, y fundamentalmente para que una de sus máximas creaciones, el hombre, lo conociera, Él tenía que dejar un principio básico mediante el cual los seres humanos pudieran no sólo reponer energías gastadas, sino también renovarse mental y espiritualmente. Eso es el equivalente a descansar. 

     Obviamente, como cualquier persona que trabaja, y a partir que muchos ya no somos jovencitos veinteañeros, el descanso también forma parte de nuestro día de trabajo. Así es que allí comienza la segunda parte de este elemento introducido en un marco de actividad en nuestro beneficio: ¿Cómo ejecuto ese descanso? Es decir: ¿Qué hago para realmente descansar y renovar mi mente y mi espíritu? Allí es donde aparece una enorme variedad a la que hombres y mujeres activos de todo el planeta adhieren con mayor o menor entusiasmo. En mi caso, salgo a caminar.

     Me agrada mucho caminar y, cuando el clima me lo permite, (Ahora aquí es verano, y nuestros veranos son veranos-veranos, con temperaturas que a veces tocan los 40 grados centígrados), suelo desandar dos o tres kilómetros a buen ritmo. Si tengo el tiempo, plazas, parques o lugares abiertos, de ser posible cercanos a nuestro Río Paraná, lo cual añade más oxígeno y frescura al ejercicio. De no tenerlo, calles aledañas dedicándome a otra de mis pasiones: observar a la gente, sus rostros, sus actitudes. Conocer a nuestro prójimo, un día, nos ayudará muchísimo a ayudarlo, si lo necesita. Ecuación simple.

     Y es en el proceso de esas caminatas que, de tarde en tarde, suelo pasar frente a una casa que generalmente tiene una ventana del tipo postigo, (Está en la puerta), que por motivos climáticos en este tiempo siempre está abierta. De ese modo, desde afuera se ve el interior. ¿Y qué llamó mi atención en cada paso por allí? Que siempre veo a un hombre, adulto mayor, sentado, en la penumbra, con sus ojos fijos en un televisor. Todos los días, a cualquier hora que pase, está este buen hombre allí, sentado y abstraído con lo que el aparato tenga para mostrarle. No es un señor discapacitado, lo aclaro, porque en alguna ocasión lo he visto en la calle paseando su perro y con normalidad, sólo es un adicto más a la televisión.

     Y eso nos trae a una etapa que fue muy puntual en la iglesia argentina. La de la demonización tecnológica. Primero, la radio. Para muchos hermanos, la radio era un invento satánico que desviaba la atención y se la robaba a la oración y a la lectura. Después, con mayor volumen, fue la televisión, con el mismo argumento, con el añadido de la tendencia erótica que incitaba al pecado. Y, finalmente, Internet en todas sus facetas, telefonía celular incluida. Así como hubo congregaciones enteras que tenían estrictamente prohibido por sus pastores utilizar estos servicios, en los diferentes tiempos que se conocieron, así también había otras, de denominaciones más modernizadas, que los utilizaban a full y casi con exageración. Hoy, lo sabemos, los cristianos usan aquellas tres expresiones mediáticas.

     Mi duda de entonces que se convierte en pregunta hoy, es: ¿Cuál es el límite? ¿Qué tanto debes dejarte atrapar por la televisión o con toda la oferta que posees en tu teléfono móvil? Dominio Propio, creo que sería la respuesta ideal, ¿Verdad? Sin embargo, estoy en certeza que esto va mucho más allá de una simple distracción, formas de supuesto descanso o entretenimiento. Esto tiene que ver con vidas huecas, vacías, sin contenido ni propósito, que es como decir: sin objetivos ni proyectos. Porque son esas vidas las que necesitan desesperadamente ver, todos los días, como viven los demás las suyas. Algo así, como: Si mi vida no tiene ningún ingrediente interesante, veamos qué tiene la vida de los otros que me pueda interesar.

     Allí nacen los programas de contenido farandulesco, (Así llamamos aquí a los que se ocupan de los vaivenes del ambiente “artístico” (El encomillado se debe a que en la mayoría de los casos, de artístico esa gente no tiene nada), los de carácter deportivo, y obviamente, como no podía ser de otro modo, los que se relacionan con la política.

     En lo artístico y deportivo no tengo nada para decir, sólo que cada uno es dueño de atormentarse con lo que supone que lo entretiene, algo así como si ves a alguien drogándose en una esquina, cruzas la calle y lo dejas que se drogue cuanto y como quiera, (Y perdón por la comparación). En lo político las cosas se modifican un tanto porque, a partir de este consumo, luego los países tendrán, como dice el viejo refrán popular: “los gobiernos que se merecen”.

     Si te atrapan los noticieros, primeramente te sugiero que chequees debidamente las noticias que supuestamente “te informan”, no sea cosa que alguien haya resuelto por algún motivo que no tiene nada que ver con tus intereses, mentirte; a veces, hasta descaradamente. (Padre de mentira, ¿Recuerdas?) Si ves programas de contenido político, (Entrevistas, debates, etc.), también presta mucha atención al sedimento final que te deja. Muy probablemente estés siendo víctima de una operación de prensa destinada a que creas, pienses y decidas lo que a cierta y determinada gente le interesa que tú creas, pienses y decidas, que no siempre es lo que te conviene a ti.

     Y si, finalmente, tu adicción es a la simple e inofensiva ficción, recuerda que hay una vida que Dios te dio a ti, y que merece ser vivida a pleno, y que no es seguramente gastando tu tiempo en la vida de los otros como lo cumplirás. Y, como broche de oro a todo esto, si algo te agrada pero sabes ponerle límites, estás a salvo. Pero si tienes una sutil dependencia, ya sea a un aparato de televisión o a un teléfono móvil, lisa y sencillamente estás cayendo en un grueso pecado de idolatría. Así como suena, aunque parezca exagerado. Por lo menos, prométeme pensarlo. Sé de lo que te estoy hablando.

Leer Más

Principios Básicos del Cristiano Promedio

29261204_1646129155479420_5130552272903733248_o

     (Filipenses 3: 17) =  Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros. 

     He escrito, en algunos de mis trabajos, algo que a primera vista y de modo superficial, parece un desafío más producto de un ánimo competitivo que algo inspirado por el Señor. He dicho que a todos aquellos que dudan que mi trabajo sea diferente al que generalmente observan por parte de las iglesias convencionales, y que sin dudas debe estar apuntado a cosechar adeptos para, dentro de un tiempo, abrir un nuevo grupo, denominación o lo que sea, solamente les puedo dar una respuesta que, en cierto modo, actúa como desmentida a esa opinión, aunque con grado de alto compromiso. Les he dicho que vengan a mi ciudad, a la zona donde vivo con mi familia, y me miren vivir. Luego, si creen que lo que digo no está relacionado con lo que vivo, que entonces sí salgan y digan de mí lo que quieran. Soy consciente que como ministro del Señor, no soy poseedor de un mensaje, sino que debo ser EL mensaje viviente, o no ser nada. Y después. Si todavía me sigues considerando tu maestro en lo individual, tendrás que hacer lo que Pablo dice aquí: imitarme. Esa es tu decisión. Esa es mi responsabilidad. Cada uno dará cuentas por cada uno.

     (Hebreos 6: 12) = A fin de que no os hagáis perezosos, sino imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas.

     En otras palabras más sencillas, menos teológicas y más consustanciadas con una simple amistad cibernética: ser imitadores, significa de alguna manera, ser ejemplos vivientes. ¿Trato yo de ser imitador de Cristo? No lo hago para cosechar lauros o para ser admirado. Lo hago como un ejemplo claro a seguir por parte de los que sienten el llamado de imitarme a mí. Porque cuando lo hagan, no lo harán para congraciarse conmigo ni para cosechar lauros que yo pueda haber dejado libres; lo harán para ser ejemplos vivientes de otros que, con seguridad, los mirarán a ustedes, sentirán deseos de imitarlos y, así sucesivamente, como en una línea ascendente, a cada paso un rumbo claro hacia la estatura del varón perfecto, esto es: maduro. Si este desafío no te saca de la pereza espiritual en la que estás viviendo desde hace largo tiempo, no sé de qué estamos hablando. No importa dónde estás, no importa lo que recibes o no recibes; lo que importa es que un verdadero creyente, jamás dejará de procurar salir de cualquier pereza espiritual en la que lo hayan introducido.

     (Proverbios 6: 9) =  Perezoso, ¿hasta cuándo has de dormir? ¿Cuándo te levantarás de tu sueño? 

    (10) Un poco de sueño, un poco de dormitar, y cruzar por un poco las manos para reposo; (11) Así vendrá tu necesidad como caminante, y tu pobreza como hombre armado.

     Se ha censurado mucho y con razón, los excesos de activismo conque las iglesias procuran tapar u ocultar sus carencias espirituales. Es más que notorio que en muchos lugares, donde no existe ni el menor vestigio de algo que provenga del Espíritu Santo, se pretende suplirlo con una agenda súper poblada de actividades que, por un lado, mantienen ocupada a la membresía, y por el otro proyectan una imagen hacia el afuera que les habla de dinámica, de acción y ritmo creativo. Sin embargo, a poco de internalizarse dentro de esos grupos, se puede observar su frialdad y su carencia de verdaderos principios espirituales, opacados y hasta borrados por una religiosidad activa. Esto de ninguna manera propicia otro de los errores en los que la iglesia ha caído por años, que es el de la apatía, un dejarse estar que se justifica con la prudencia y el respeto, pero que mayoritariamente tiene más que ver con la pereza y la molicie que con lo expuesto. Un cristiano es eminentemente espiritual, pero precisamente por esa razón, no es ni puede ser perezoso.

     (Mateo 4: 18) =  Andando Jesús junto al mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano, que echaban la red en el mar; porque eran pescadores.

     (19) Y les dijo: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres.

     Está más que claro: un verdadero cristiano se tiene que convertir en pescador de almas, no en ahuyentador. ¿Por qué digo esto? Porque me ha tocado ver, a mí, nadie me lo ha contado, que en imponentes campañas evangelísticas con predicadores de alta alcurnia, han venido corriendo al frente miles de personas desesperadas por distintos motivos, prestas y dispuestas a entregarse a ese Jesucristo que tan bien le han presentado. Y que en aras de ello no sólo dan ese paso crucial, sino que luego buscan insertarse en alguna de las tantas congregaciones existentes. Sin embargo, muchos de ellos, cuando llegan a esos lugares, son discipulados o “aleccionados” por hermanos con mucha ley y poco amor, y terminan espantados de tal modo que salen huyendo para no retornar jamás, ni a esa congregación ni a ninguna otra. Esos, por mejor intencionados que sean, no son cristianos. Espantar, atemorizar y alejar, no es el mandato recibido del cielo.

Leer Más

Tiempo de Respetar el Diseño

Familia-816x542

     En mi país, Argentina, este 2019 es un año electoral. En el transcurso del mismo, habrán de ser elegidos desde el nuevo Presidente de la Nación, pasando por diferentes Gobernadores de Provincias hasta Intendentes Municipales, que es como aquí denominamos a lo que en otros lugares son Alcaldes, y también legisladores en las tres áreas: nacionales, provinciales y municipales. Esto significa que, a partir de ahora, vamos a empezar a escuchar a personajes de todos los colores y calañas, salir a la palestra a dar opiniones muy sesudas sobre lo vivido y desarrollos muy concienzudos y sabios para lo que viene. A su servicio estarán la televisión, los medios gráficos y, esencialmente, las redes sociales.

     También se sigue con una antigua costumbre casi tradicional, al menos aquí, que es la de pegar afiches de grandes proporciones en distintos murales, con alguna clase de slogan partidario, y el rostro casi en gigantografía del candidato o la candidata al cargo que se postule cada uno. A mí siempre me intrigó, (Aún antes de ser creyente), ver que por una simple cuestión de asesorías de imagen, esas fotos siempre mostraban a personas ampliamente sonrientes, mostrando dos hileras de blancos dientes como en un detalle subliminal de pureza. Mi pregunta de entonces, siempre teniendo en cuenta el estado concreto de las cosas, (Y todavía la conservo) era: ¿De qué se puede reír esta gente? ¿De lo que hicieron aquellos a los que piensan reemplazar, o de lo que piensan hacer ellos si son electos?

     Me ha tocado, por razones profesionales seculares, realizarles entrevistas a muchos políticos en campaña, pero ninguno de ellos supo explicarme con fundamentos límpidos el motivo de esa supuesta confianza que parecerían mostrar en sus imágenes de campaña, respecto a asuntos que luego, indefectiblemente, los vieron superados y derrotados. ¿Será que lo obvio no tiene explicación? Lo vivido en los últimos cincuenta años en mi patria, a lo que debería sumarle una no muy blanda actualidad, son la mejor prueba que todo nunca fue más allá de un trabajo de marketing, de mayor o menor relieve y éxito, de la victoria de ciertos personajes y la derrota de otros ni mejores ni peores, y la conclusión siempre más o menos similar: sectores beneficiados, sectores perjudicados. Sólo fueron cambiando los sectores, nunca el panorama final.

     En honor a la verdad, esto nunca me asustó, porque si bien veía y sigo viendo a gente que no se toma el trabajo de pensar por sí misma, sino que prefiere que otros que estima con mayor preparación piensen por ellos, han determinado el acceso a los distintos poderes, de hombres o mujeres que solamente supieron venderse publicitariamente bien, pero muy lejos de ser la solución para los problemas más acuciantes o graves de la población mayoritaria en su conjunto.

     Hoy, sin embargo, tengo una enorme preocupación por el rol que la inteligencia política le ha otorgado a las redes sociales, el uso semi-profesional que se está haciendo de ellas, y la tremenda ingenuidad de una enorme mayoría de personas que, con enorme candidez, todavía están convencidos que lo que leen en esas redes, son las opiniones de personas que, aunque no coincidan con la suya, deben respetar por una simple cuestión de libertades. Ni por asomo creerían que esas supuestas opiniones forman parte de una estrategia monumental que lleva, en primera instancia, destruir o descalificar rivales y, al mismo tiempo, elevar el prestigio de lo que subliminalmente defiende. Lo que ya no conseguían los spots televisivos o la cartelería callejera, hoy lo está haciendo posible la mezcla contratada de FB, Instagram, Twitter y etc.

     La pregunta que me hago hoy, entonces, y partiendo desde mi país por las razones que antes expuse, pero que es absolutamente válido para todos los que de una u otra manera están representados por los hombres y mujeres creyentes que visitan esta Web, es: ¿Qué rol jugamos los cristianos genuinos en todo este andamiaje publicitario? A la hora de ser convocados a ser electores del futuro gobierno, ¿En qué basarnos? Y me preocupé muy bien de enfatizar en esa palabra, genuinos, porque con respecto a los otros, a los que llamamos religiosos, pero que en verdad habría que dejar expuestos como personeros de las babilonias falsificadoras, ya sé qué rol cumplen o, lo más triste, los inducen a hacer cumplir.

     Algo que quiero dejar bien en claro como advertencia concreta para los cristianos argentinos, pero que tranquilamente pueden tomar y hace suya los de cualquier otra nación que deba pasar por lo mismo, es que el hijo de Dios genuino, es un hombre o una mujer con total y absoluta libertad de conciencia para tomar las decisiones que estime mejores para la totalidad, para la mayoría. De ninguna manera es un ente que entregue su mente a otro, o a otros, para que ellos los influyan casi con violencia a tomar decisiones que, más que a ellos, luego beneficiarán a otros muy lejanos y, en casos, ni siquiera creyentes.

     Dios jamás obligará con ningún método a que el hombre o la mujer que él creó, hagan algo que no quieren hacer. Ni siquiera lo que es bueno o mejor. Si el hombre decide irse al infierno, Dios no se opondrá a su decisión. La lamentará y se entristecerá por ello, pero le permitirá hacer su voluntad. Porque así lo creó, con una voluntad respetable y respetada. Torcer esa voluntad por el método que sea, es manipulación. Y toda clase de manipulación, sigue siendo hechicería. Así es que mi hermano, mi hermana, es tiempo de clavar rodillas en tierra y orar con fuerza guerrera por el futuro de tu país, el que sea. Y para que ningún recurso satánico le quite la posibilidad al pueblo santo de vivir en un estado de justicia y equidad, que no son de ninguna manera meros slogans ideológicos o políticos, sino estandartes visibles, por la palabra escrita, del diseño de Dios para esta tierra.

Leer Más

¿Cristiano? ¿Qué es Eso?

83f97618437b9179f4ef20f10546339f

     (Lucas 6: 46) =  ¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo?  

    No sé a ti, pero a mí son muchas las veces que alguien me ha preguntado qué cosa, exactamente, es ser un cristiano. Y siempre he respondido, entre otras consideraciones, que ser cristiano es, esencialmente, un estilo de vida, es un cambio dentro del corazón de la persona que inevitablemente se refleja afuera. Porque un cristiano no es solamente alguien que cree en Cristo, sino alguien que está dispuesto a seguirlo y a obedecer su palabra; porque tiene una relación personal con él. El que se llame a si mismo cristiano y lleva una vida que contradice su palabra no es un verdadero cristiano por una sencilla y muy visible razón: no conoce a Cristo.

     (Juan 10: 27) =  Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, (28) y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. 

     Un verdadero cristiano no es alguien que prácticamente ha abandonado su casa, su familia, su esposa y sus hijos, para directamente irse a vivir a una iglesia donde realiza decenas de actividades. Un cristiano, esencialmente, es alguien que a diario lo refleja en su comportamiento. Y, principalmente, donde no hay pastores ni hermanitos observándolo, sino gente del mundo secular.

     (Efesios 4: 17) = Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente, (18) teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón; (19) los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza. (Andar en la vanidad de tu mente, te advierto, es andar incluso dentro de la iglesia, buscando gloria personal, éxito propio, admiración humana y reconocimiento material. Eso es andar como gentiles en tierra de circuncisos. Eso es andar como mundanos en tierra de convertidos.)

     (20) Mas vosotros no habéis aprendido así a Cristo, (21) si en verdad le habéis oído, y habéis sido por él enseñados, conforme a la verdad que está en Jesús.

     (22) En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, (23) y renovaos en el espíritu de vuestra mente, (24) y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad. (¿Has pensado alguna vez con detenimiento, qué cosa significa vestirse del nuevo hombre? Significa mucho y variado, pero esencialmente voy a quedarme con el acto automático de alguien que va a volver a vestirse con ropas nuevas: sacarse las viejas que estarán destinadas al lavadero o, incluso, a los residuos)

     (25) Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros. (¿Es que Pablo presupondría que alguien dentro de la iglesia podría caer en la trampa y el engaño sutil de avanzar en base a mentiras? Tengo la certeza que más que suponerlo, lo tenía más que claro, igual que hoy)

     (26) Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, (27) ni deis lugar al diablo. (Esto significa que puedes darte permiso para enojarte con algo o con alguien, si el tema lo justifica, pero eso no tiene que durar más allá del final del día, sin agredir ni injuriar, perdonándose mutuamente y volviendo a la normalidad antes que llegue la noche. Única forma de no dar lugar al diablo y padecer problemas mayores).

     (28) El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad. (¿Parece una ingenuidad paulina conforme a la cualidad, cantidad y calidad del delito que se padece en estos tiempos, verdad? Sin embargo, en Dios todo es posible, y él lo sabía muy bien.)

     (29) Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes. (Todavía hay muchos que siguen pensando que el tema de las palabras groseras es simplemente una cuestión de acartonamientos o excesos de puntillosidad extrema. ¡Es bíblico! ¡Y tiene entidad de mandamiento divino!)

     (30) Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención. (Contristar es un verbo que no aparece en todos los diccionarios de la lengua española. Sin embargo, tiene dos acepciones claras y específicas: Afligir o Entristecer. Eso padece el Espíritu Santo que mora en ti, cuando tú eliges caminar por senderos de oscuridad y abandonas, aunque sea por un momento, la senda de la luz)

     (31) Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. (Mira lo que se te demanda para ser un cristiano genuino. Nada de amarguras, cualquiera sea el motivo; nada de enojos, aunque tengas toda la razón; nada de ira, aunque alguien haya hecho méritos para despertarla y nada de gritería, maledicencia y malicia. Pregunto: ¿Era necesario que Pablo les recordara algo tan obvio? Evidentemente que sí, que lo era. Perdón: ¿No es necesario que alguien te lo recuerde, hoy, al menos cada tanto?)

     (32) Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.

     Todo lo que dice Pablo aquí es importante, pero yo me quedo con lo expresado en el verso 20: Ustedes no han aprendido así a Cristo. Porque en el final, está la clave que no siempre vemos y que muy poco practicamos: perdonar a los demás, del mismo modo en que nosotros esperamos que Dios nos perdone por todas nuestras fallas, errores, pecado y cuanta cosa torcida hayamos hecho. Por allí está la entrada a la senda que te lleva a ser un cristiano auténtico. Mientras tanto, estás transitando senderos de similitudes, imitaciones y buenos deseos. Y que conste que ni por asomo pronunciaré la palabra Simulación. No está en el diccionario divino.

Leer Más

La Necesidad del Altar Moderno

images

     Venimos recibiendo de parte de Dios, que estos son tiempos donde se derramará su Gloria sobre su Iglesia como nunca antes. Tiempos de Jubileo. Tiempos del tercer Día. Tiempos de Victoria y Alegría. Tiempos de Restauración. Pero, ¿Qué debemos hacer o cómo debemos prepararnos nosotros para disfrutar de estos tiempos que han de venir? Porque convengamos en que lo que se está viendo en estos días, dista mucho de ser victoria y mucho menos alegría. Es más; casi se podría decir que es todo lo contrario.

     (Esdras 3: 1) = Cuando llegó el mes séptimo, y estando los hijos de Israel ya establecidos en las ciudades, se juntó el pueblo como un solo hombre en Jerusalén. 

     (2) Entonces se levantaron Jesúa hijo de Josadac y sus hermanos los sacerdotes, y Zorobabel hijo de Salatiel y sus hermanos, y edificaron el altar del Dios de Israel, para ofrecer sobre él holocaustos, como está escrito en la ley de Moisés varón de Dios. 

     (3) Y colocaron el altar sobre su base, porque tenían miedo de los pueblos de las tierras, y ofrecieron sobre él holocaustos a Jehová, holocaustos por la mañana y por la tarde.

     (4) Celebraron asimismo la fiesta solemne de los tabernáculos, como está escrito, y holocaustos cada día por orden conforme al rito, cada cosa en su día; (5) además de esto, el holocausto continuo, las nuevas lunas, y todas las fiestas solemnes de Jehová, y todo sacrificio espontáneo, toda ofrenda voluntaria a Jehová. 

     (6) Desde el primer día del mes séptimo comenzaron a ofrecer holocaustos a Jehová; pero los cimientos del templo de Jehová no se habían echado todavía. 

     Siempre que algo grande se preparó de parte de Dios el pueblo tuvo que restaurar lo que había olvidado. Restaurar el lugar donde Dios quería manifestarse, donde se reunía el cielo y la tierra. Veamos el ejemplo de lo que sucedió durante el regreso del pueblo de Dios a la Ciudad Santa, a la tierra prometida. Se reunió el pueblo en Jerusalén con un mismo propósito. Y aquí encontramos la primera clave: No distraerse en ninguna otra cosa, no hacer cada uno lo suyo, no cuidar cada uno su propia huerta. Sin abandonar lo que tú estás haciendo, tener todos un mismo propósito principal. Luego se verá cuál es ese propósito principal.

     Dios estableció a dos personajes principales para dirigir la restauración, ellos iban adelante, tenían la visión, el llamado y sabían que hacer. Jesúa: “Cuya salvación es Dios”, sumo sacerdote, sacerdote principal. Zorobabel: “Engendrado en Babilonia”, en Caldeo Sesbassah, que significa “Príncipe de Judío”, este era jefe entre los judíos que regresaron a Israel. Algo que debemos tener en cuenta es que comenzaron ellos y sus íntimos la reconstrucción del altar para luego agregarse todo el pueblo. Toda restauración comenzara por algunos pocos más íntimos para luego ir distribuyéndose entre todo el pueblo. 

     Notemos que para poder restaurar cualquier otra cosa primero comenzaron por el altar, luego siguieron por el Templo y las Murallas. Sin altar no habrá templo. Primero el sacrificio, la entrega, el reconocer la dependencia de Dios y su gloria; primero el holocausto. Primero el altar donde nos ofrecemos. Primero él, luego nosotros, el templo. Todo lo que realizaron fue según lo ya establecido por Dios en la Ley de Moisés, primero el Altar del Holocausto, luego la unción sacerdotal y después el Altar de Incienso. Veamos:

     El Altar de Bronce del Holocausto: Construido según las medidas dadas en el desierto, 2,30m. X 2,30m. X 1,30m., de madera de acacia, todo cubierto de Bronce, con una rejilla también de bronce para que las cenizas del holocausto totalmente consumido caigan al piso sin ningún obstáculo. Para que nada quedara sobre el altar, esto servía para que la víctima que se ofrecía fuera totalmente consumida. Esa debe ser nuestra posición, hoy: ofrecidos delante de Dios para ser totalmente consumidos, nuestro lugar es el piso.

     La Unción Sacerdotal: Impartición de dones y la Gracia del Espíritu Santo para servir a Dios. En hebreo Mashach, que se traduce como Ungir, de donde se deriva Mashiach, o Persona Ungida, la única persona ungida plenamente, Cristo. Pero hoy sólo podemos servir a Dios en medio de un mundo totalmente hostil bajo la Unción plena del Espíritu Santo. Debemos ser personas ungidas.

     El Altar del Incienso: de 0,45m. X 0,45m.X 0,90m., cubierto totalmente de oro. Nos habla de nuestras oraciones de la intercesión que sube delante de su trono con olor grato, que obtiene respuesta de parte de Dios. A pesar de los enemigos, a pesar de los problemas, a pesar de los ataques, a pesar de las tentaciones, a pesar de nuestras debilidades, a pesar de las ocupaciones, de los horarios, a pesar de que todo apunta a distraernos del Altar, nuestro principal objetivo, nuestro compromiso, nuestro primer lugar debe ser el Altar, el encuentro con Él, el lugar donde le damos a Él la gloria, donde nos humillamos y nos santificamos.

     El texto Sagrado relata que todos los días, por la mañana y por la tarde ofrecían los sacrificios en el Altar. No los domingos y los días de reunión. Todos los días y continuamente. También celebraron la fiesta de las enramadas (Tabernáculos), durante siete días salieron de sus casas para vivir en casillas o enramadas hechas de hojas de palma y ramas de sauce del arroyo recordando las maravillosas manifestaciones de la providencia divina para libertarlos y preservarlos en el desierto, también para levantarles el ánimo y mantener un espíritu de gratitud y obediencia al recordar la grandeza de los favores que habían recibido de Sus Manos.

     Hoy no confeccionamos tiendas de palmas pero él se muestra para que recordemos su provisión, su cuidado, su gracia y su misericordia, envía oro para que hagamos memoria de nuestra libertad. De nuestra eterna dependencia y gratitud. El pueblo traía su ofrenda al altar, la ofrecía a Dios, una gran ofrenda de un pueblo tan pobre, un pueblo que confiaba en El, en su cuidado y en su provisión. 

     Esto era el principio de la restauración, luego vendría lo grandioso del templo a la vista de todos, su grandeza desnudada a los ojos de los que los rodeaban, pero todo comienza con la restauración del altar. Veremos tiempos de grandes glorias de Dios, de un derramar soberano de su gracia como nunca antes. Pero es esencial la restauración del altar de la adoración. Con música o sin ella. Adoración es adoración, no cánticos, no himnos. Puede que los incluya, pero adoración es Dios y tú mano a mano y sin interferencias. Porque, no sé si sabes, que ahora tú eres el Altar. Dedícate a él y Él se ocupará de todo lo demás.

Leer Más

La Excelsa Calidad de lo que Eres

30748242273_acd218e7d9_o

     Alguna  vez publiqué un trabajo en el que hacía una especial diferencia entre la calidad de Siervo, Amigo e Hijo, con relación al Señor. Aquí quiero, hoy, sin perder la esencia de aquello, ahondar en el significado concreto de esta palabra que tanto se utiliza dentro de nuestros ambientes cristianos. ¿Qué cosa es un Siervo? No es una sola cosa, como se supone, sino varias, a saber: Siervo es la persona que está sirviendo a Dios, que arriesga su vida continuamente, que ha hipotecado su vida y la de su propia familia y tanto él como su esposa e hijos, están obligados a ser buen ejemplo, que debe poseer un gran sentido del sacrificio y gran nivel espiritual, más que el reto del pueblo. ¡Ay! De aquel siervo que es menos espiritual que el pueblo, no obstante la maravillosa libertad que otorga el evangelio, el ministerio esencialmente es una esclavitud sin concesión, cuyo peso lo siente todo el hogar.

     El siervo es aquel que está puesto para espiritualizar la iglesia, para manejar crisis ajenas, para alentar, para predicar, exhortar, consolar, aconsejar, visitar, solucionar, sufrir y soportar toda clase de padecimientos, ayunar, llorar, desvelarse y sacrificarse si es menester hasta el heroísmo. Y eso puede avalarse con jerarquías dadas por los hombres, o no; a Dios lo tiene sin cuidado esa burocracia administrativa.  El siervo, también, es aquel que debe vivir inspirado y quebrantado, es aquel que tiene que estar con los pies sobre la tierra, es decir realista, a la vez que volando en las alas del espíritu, hasta ubicarse en otra dimensión.

     Siervo es aquel que debe vivir en culto divino las 24 horas del día, todo los años de su existencia, dado al llanto como a la risa, mostrar siempre a pesar de las cambiantes circunstancias, el amor, el gozo, la esperanza. Siervo, además, es aquel del que todos esperan siempre mucho y al que difícilmente perdonan sus errores o frustraciones, al que generalmente lo confunden con Dios, exigiéndole perfección. Siervo es aquel que está obligado a andar con la frente alta aunque por dentro se sienta vacío o desanimado.

     Ser verdadero siervo de Dios, es ser un artista, poseedor de todas las virtudes creativas posibles, pues debe crear luz en la oscuridad, felicidad en los infiernos personales, santidad en la podredumbre, caminos firmes en el mar, sol en las noches, esperanza en las desilusiones, fe en la brutalidad, sanidad perfecta en la lacerante enfermedad. Siervo es aquel que se para en medio de la mortandad del tiempo, para gritarle a la muerte, llamarla, desafiarla y sacar de su imperio a los agónicos que ama.

     Siervo es aquel que se atreve a entrar donde nadie entra, excepto el diablo, que vive mirando al infierno de las vidas y sintiéndose Cristo mismo, que transporta sobre sus propios hombros, la inmensa carga del pecado ajeno. Ser siervo es ser la mano de Dios, es aquel que estalla cuando pasa un día sin haber oído la voz del cielo o producido para el mundo del mañana. Siervo es aquel que se sorprende cuando está pensando en sí mismo, ya que todos sus pensamientos han sido dado a los demás, es aquel que ha dicho: Señor úsame o llévame.

     Siervo es aquel que vive rodeado de multitudes y que luego encerrado en su cuarto pregunta: Señor ¿Por qué la soledad?  Siervo es el que vive en el santísimo, aunque esté en el santo, en el atrio o en el patio de los gentiles, que lleva cual el sacerdote antiguo en sus manos la sangre del cordero, temblando día y noche, agitado, sintiendo, segundo tras segundo, la carrera loca de su propia sangre, apremiado por la responsabilidad.
     Siervo es aquel que es tentado y no debe caer, que es tentado y no quiere caer, que ha decidido dejar de vivir, para vivir la vida de Cristo, en el más perfecto renunciamiento, incomprendido por amigos y enemigos, a veces comprendido, insatisfecho, que siempre quiere más y más de Dios, insaciable, al que llaman loco por la visión que tiene, pero que avanza contra todas las tempestades juntas, que no le teme a nada, excepto a Dios, empecinado en sacarle una flor a la arena, agua a una roca y vida a la muerte.

     Siervo es aquel que en su insomnio, teje planes, habla con el cielo, es visitado por los ángeles, y que se sienta a esperar desvelado la mañana que nunca llega, es aquel que piensa que los días son demasiado cortos y que la semana debería ser más larga. Siervo es aquel que se sabe y se siente un conquistador, se cree que todo lo que pisare la planta de su pie, ha de ser suyo, y que cree que el imperio de Dios, el terrible universo es de él. Siervo es aquel que tiene arrojo, que piensa menos y obra más, que descubrió que el pensamiento está en la Biblia y solo lo pone en funcionamiento, que se sabe herramienta y no cerebro. Siervo es aquel que valora las almas y que se siente deudor y responsable del destino de los cinco mil millones de seres humanos del planeta.

     Siervo es aquel que al final del día, no se acuesta, sino que se desploma de su lecho, es el ignorante o el sabio, el inocente y el astuto, el exaltado y el humillado, el rico y el pobre, el que está obligado a ser recto y justo a pesar de todo, el que se anima ante la injusticia y se dobla ante la verdad, el que se levanta primero y se acuesta último, que sabe ser esclavo ante el esclavo y libre ante el libre, que posee la versatilidad del camaleón, que puede agradar a todos o a nadie, el que blande certeramente la espada del espíritu, que dirige que guía, el hombre confiable que refleja por su piel la confiabilidad de Cristo, el que manda con seguridad porque sabe persuadir, que acepta sus errores, pero se preocupa por no tenerlos, que siente sobre si, tanto a Moisés, como Abraham, a Elías o a Eliseo, a David, a Salomón, a Pablo, a Pedro o a Juan, el que debe admirar por su enseñanzas y persona, obligado a saber y conocer, porque es maestro y siervo, que sabe ser siervo porque vive y no porque le dicen siervo. Siervo es aquel que depende de Dios, el emanuel con minúscula, que une, que divide, anima, apacigua, mata y resucita.

     Ser siervo, en suma, es aquel que abre puertas, fabrica otros siervos, da oportunidad, que prefiere a la hermandad a cualquier otra cosa, que es defensor de la doctrina apostólica, que es insobornable, que trabaja contra el reloj, que espera a Jesucristo para irse con Él, en fin: ser siervo es ser todo y es ser nada. De hecho, todo este resumen hermoso y casi perfecto, en algunos casos, coincide de pleno con gente que conoces y con las que en algunos casos trabajas. Pero que en otros, no tiene nada que ver con gente que está en eminencia y exige sujeciones u obediencias irrestrictas. Porque hay un detalle que nadie habrá tenido en cuenta, pero que también está en nuestras Biblias: el Siervo no hereda, el que hereda es el Hijo. ¿Tú, qué quieres ser?

Leer Más

En la Hora de La Santidad

la-busqueda-de-la-santidad

     En el contexto de la enseñanza de reglas de higiene este pasaje nos recalca la íntima relación entre la santidad y la presencia del Dios santo en medio de su pueblo. Dado que solo la presencia del Señor hace posible alcanzar la victoria y la falta de santidad lleva a que el Señor se aparte, la alternativa se resume en la frase: santidad o derrota. En Josué capítulo 7 se nos relata de qué manera y por cuales razones el pueblo de Israel cayó inesperadamente vencido luego de grandes triunfos frente a poderosos (y aparentemente invencibles) enemigos.

     El fracaso en la pequeña población de Hai acontece luego de la tremenda victoria ante la imponente Jericó. ¡Es que cuando hay falta de santidad ningún enemigo es pequeño! Fue Dios quien conquistó Jericó y fue Dios quien permitió la derrota en Hai. El Señor le explicó a Josué las razones del fracaso diciendo:

     (Josué 7: 11) = Israel ha pecado, y aun han quebrantado mi pacto que yo les mandé; y también han tomado del anatema, y hasta han hurtado, han mentido, y aun lo han guardado entre sus enseres. 

     (12) Por esto los hijos de Israel no podrán hacer frente a sus enemigos, sino que delante de sus enemigos volverán la espalda, por cuanto han venido a ser anatema; ni estaré más con vosotros, si no destruyereis el anatema de en medio de vosotros. 

     (13) Levántate, santifica al pueblo, y di: Santificaos para mañana; porque Jehová el Dios de Israel dice así: Anatema hay en medio de ti, Israel; no podrás hacer frente a tus enemigos, hasta que hayáis quitado el anatema de en medio de vosotros. 

     Detengámonos por un momento en algunas de las implicaciones del pecado por el cual Israel resulta responsable y el cual acarrea la derrota en Hai. Primero: Al hombre común el pecado que Acán cometió no le parece un gran pecado. No se trata de un homicidio, ni de una inmoralidad grosera. No es el tipo de delito para el cual los códigos penales reservan las penas más severas.

     Sin embargo el pecado de Acán constituye un desafío abierto a una orden de Dios. (El Señor había dicho: no tomen del anatema y Acán tomó para sí). Las consecuencias del pecado de Acán nos muestran lo grave que son la desobediencia y la rebelión ante los ojos de Dios. Cuando Samuel reprende de parte del Señor al Rey Saúl por causa de su rebeldía, deja bien en claro al significado espiritual de la desobediencia. Dice la Palabra de Dios:

     (1 Samuel 15: 22) = Y Samuel dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros. 

     (23) Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación. Por cuanto tú desechaste la palabra de Jehová, él también te ha desechado para que no seas rey. 

     En estos tiempos en los que el humanismo secular lleva a muchos a desconocer o minimizar las demandas de Dios debemos tener bien presente que los mandatos del Señor no son un juguete y que la obediencia y el prestar atención a las órdenes del Señor lejos de ser algo secundario constituyen el tema más importante de la vida.

     Segundo: La falta de santidad nubla la visión de Dios y de su propósito y lleva a una evaluación humana de las circunstancias. Josué había enviado espías a Hai. Cuando esos espías regresaron de su recorrido le dijeron a Josué:

     (Josué 7: 3) = Y volviendo a Josué, le dijeron: No suba todo el pueblo, sino suban como dos mil o tres mil hombres, y tomarán a Hai; no fatigues a todo el pueblo yendo allí, porque son pocos. 

     La falta de santidad condujo a la confianza en sus propias fuerzas y a la derrota.
     La santidad es la clave de la revelación y la victoria espiritual. La Palabra de Dios dice en Mateo 5:8: Bienaventurados los de limpio corazón porque ellos verán a Dios.

     Tercero: El pecado que nos presenta el relato bíblico de Josué capítulo 7 es cometido solo por Acán y su familia. Sin embargo y a pesar del principio de responsabilidad personal frente a Dios el pecado siempre tiene también consecuencias e implicaciones colectivas. El pecado no confesado de una persona o de una familia puede afectar a toda una congregación y ello en mayor medida cuando quienes encubren el pecado o desobedecen deliberadamente son líderes o personas en posiciones de autoridad dentro de la iglesia de Cristo. Es por ello que debemos ser especialmente cuidadosos al elegir un lugar donde congregarnos y pedir que el Espíritu Santo nos conduzca a rodearnos y a andar junto a hombres y mujeres temerosos de Dios.

     La santidad no solo es posible sino que es el tipo de vida que Dios espera como algo normal de un hijo o hija suyo. El Espíritu Santo hace posible que cada hijo y cada hija de Dios viva este tipo de vida. ¡Ser santos es andar en el Espíritu!  Todo lo bueno que hay en nosotros, toda virtud, todo buen fruto sólo puede tener origen en el Espíritu Santo de Dios. El Espíritu Santo es la fuente misma de la santidad en los corazones en que mora. ¡Él hace posible la santidad y la victoria!

Leer Más

Todo lo que el Hombre Sembrare…

31761196-la-mano-del-hombre-la-celebración-de-la-soja-con-el-campo-de-las-plantas-de-soja-en-el-fondo-el-concept

     Reflexionando respecto a nuestro rol como creyentes, en un momento dado me encontré preguntándome a mí mismo, algo que ahora extiendo a todos ustedes: ¿Cuantos quieren tener más paz, más compañerismo, que tengan con ellos más misericordia, o paciencia, y más buen trato de parte de los demás? ¿O más amor, y más dinero, o disfrutar de más tiempo para hacer lo que les gusta hacer? Mira este texto que encontré cuando oraba por esto.

     (Hageo 1: 4-7) = ¿Es para vosotros tiempo, para vosotros, de habitar en vuestras casas artesonadas, y esta casa está desierta? Pues así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad bien sobre vuestros caminos. Sembráis mucho, y recogéis poco; coméis, y no os saciáis; bebéis, y no quedáis satisfechos; os vestís, y no os calentáis; y el que trabaja a jornal recibe su jornal en saco roto. Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad sobre vuestros caminos. 

     A renglón seguido y como consecuencia directa de esto, contemplemos un texto muy conocido por todos; el que se encuentra en Mateo 6:33: Buscad primeramente el Reino de Dios y su justicia y todas las demás cosas os serán añadidas   ¿Hemos tomado realmente en cuenta y en serio esta Palabra o simplemente la escuchamos pero no la vivimos, al menos en su plenitud? Hay un concepto entre los educadores que reza lo siguiente: “Las cosas que más sabemos y aprendimos son la que menos ponemos en práctica”.

     Poniendo en claro o traduciendo a lo cotidiano esta palabra podemos decir Hagan de su fe su máxima ocupación.  Las dos palabras claves en este texto son buscad, que en griego es zeteö y primeramente, que es la palabra prötos. La traducción de los conceptos que emanan de las mismas también nos amplía el entendimiento de lo que el Señor nos quiere decir. BUSCAR: Procurar con suma diligencia; querer, anhelar, desear. Pero también tiene otro significado que amplía el concepto: Pidan con desesperación. PRIMERAMENTE: Principalmente; antes que cualquier otra cosa; en primer lugar; prioritariamente. En otras palabras busquen con desesperación, antes que cualquier otra cosa el Reino de Dios y su justicia. Aquí está la clave de conseguir todo lo que pretendemos para nosotros mismos.

Veamos otros dos textos que nos van a ayudar a comprender mejor: 2 Corintios 9:6: Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. Y el siguiente, que es Juan 4:36: Y el que siega recibe salario, y recoge fruto para vida eterna, para que el que siembra goce juntamente con el que siega.  Aquí encontramos una ley aplicable no solamente al dinero como muchos usan para recoger la ofrenda, sino a todos los órdenes de la vida; la llamaremos La Ley de la Acción y la Reacción Espiritual. A una acción de parte nuestra inmediatamente corresponde una reacción en el plano espiritual de parte de Dios, esta reacción equivale a una respuesta a nuestras necesidades, proveyendo al 30, al 60 y al 100 por uno.

     Las preguntas originales a la luz de estos principios nos confrontan con una necesidad de respuesta de nuestra parte. ¿Quieres más paz? Santiago 3:18: Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz. Da tú paz, entonces, a los que te rodean, en tu hogar, en tu trabajo en todos los ámbitos donde se desarrolla tu vida sé un ente de paz, un mensajero de paz y recibirás lo mismo.

     ¿Quieres más compañerismo?: Muchos creen que pueden ser entes separados del cuerpo y cuando pasan por distintas circunstancias se quejan de que los demás lo dejan solo. En el velatorio de un hermano de su iglesia, un pastor escuchó la queja de un familiar del fallecido, donde este le reprochaba que ningún otro miembro lo había acompañado en su trance de dolor. La respuesta de este pastor, fue “Cuando alguno de tus hermanos en Cristo pasaron por pruebas parecidas. ¿Tu estuviste cerca de ellos?”. Es necesario comprender que nos necesitamos unos a otros, tanto en los momentos duros como en los de gozo. Aplicando aquello de: Reír con los que ríen y llorar con los que lloran.

     ¿Quieres más paciencia?  Efesios 4: nos indica claramente: con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor.  ¿Cuánta paciencia se necesita para soportar a los demás, que piensan y actúan como nosotros no lo haríamos? La misma que los otros nos tienen a nosotros. Si en algún momento vas a reclamar paciencia de los demás aprende primero a tenerla con ellos.

     ¿Quieres más misericordia? Proverbios 16:6: Con misericordia y verdad se corrige el pecado, Y con el temor de Jehová los hombres se apartan del mal.  Lamentablemente esta es una de las carencias más grandes en medio de la Iglesia en estos días. Están de moda los dedos acusadores, no la corrección en amor. Esto no significa falta de firmeza y disciplina, significa cubrir con misericordia el pecado de otro para tratar de restaurarlo, corrigiendo en el amor de la verdad (la verdad es la Palabra de Dios, la verdad en Cristo). Pablo decía: el que cree estar firme mire que no caiga. Si alguna vez caes. ¿Cómo te gustaría que te ministraran tus hermanos?  ¿Con dureza, critica, murmuración o con misericordia?… Siembra lo que pretendes para ti.

    ¿Quieres más buen trato?  Inmediatamente me viene a la mente la pregunta ¿Cómo es nuestro trato con los que tenemos más cerca cotidianamente? con nuestros hijos, esposa, esposo, compañeros de trabajo, empleados. Con aquellos que nos conocen en la intimidad. Un esposo se quejaba de la desobediencia y rebeldía de sus hijos. Contemplé por años como los violentaba con sus palabras y mal trato. Sin duda estaba cosechando los espinos que sembró. Trata con dulzura y amor y recibirás lo mismo.

     ¿Quieres más amor? Hace unos años, estando en medio de una crisis, me aparte a buscar poder amar a aquellos que estaban partiendo el cuerpo de Cristo. Comencé a estudiar cada una de las indicaciones del Espíritu en 1 Corintios 13. Grande fue mi sorpresa que al llegar casi al final del capítulo, en el verso 12 dice: Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocidoSiempre creí que el problema eran los demás, me reflejaba en el espejo y creía que yo estaba bien y ellos mal. Le pedía al Señor que me mostrara como me conocía el, como era mi amor para con los demás. Entonces me dispuse a perfeccionar mi amor en el amor del Señor. Nuestro amor siempre es pobre, flaco e interesado. Necesitamos tener la perspectiva del amor de Dios para con los demás y recibiremos en recompensa la misma moneda.

     ¿Quieres más dinero? Seguro que sí. Proverbios 11:24: Hay quienes reparten, y les es añadido más; Y hay quienes retienen más de lo que es justo, pero vienen a pobreza. Lo contrario de justo es injusto, injusto es algo que no agrada a Dios porque Él es justicia. Algunos no progresan a causa de mentirle a Dios en sus negocios o, incluso, en sus diezmos y ofrendas. Si tu fe no te alcanza pídele a Dios más fe, pero no culpes a nadie sino a ti mismo si no eres fiel con Dios.

     ¿Quieres más tiempo? Efesios 5: 15-16: Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. El Apóstol Pablo nos insta en Colosenses 4:5  a redimir el tiempo.  Es interesante que aquellos que son fieles en todo, a veces no tienen el mismo principio con el tiempo. Aprende a diezmar de tu tiempo cada día y verás que a Dios le agrada mucho más eso que tu dinero. Esto último tal vez les agrade a los hombres. Invierte tu tiempo en el Reino, en la comunión con Dios y con tus hermanos, en la lectura, en el trabajo en la obra y veras como Dios te lo multiplicará a tal punto que te sorprenderás.

     Por ultimo compartamos Gálatas 6:9: No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos. Pon tu atención que no dice el bien, dice BIEN.  Hacer bien es hacer todo lo correcto y agradable ante los ojos de Dios. Si no desmayamos sin duda cosecharemos frutos abundantes y apacibles de lo que sembramos. Una pequeña semilla colocada en tierra, regada y cuidada contiene un su interior muchas semillas que se multiplicará cuando de sus frutos. Comienza por ti mismo, da lo que pretendes para tu vida y veras como Dios no es deudor de nadie.

Leer Más

Perforaciones y Tatuajes

tattoo

     Cuando me pidieron que tocara este tema, confieso que conocía lo mínimo indispensable como para saber y decidir que no era algo positivo para un creyente. No obstante, eso no es, ni podía ser suficiente para tanta gente honesta que, por alguna causa muy específica que sólo ellos conocen, apelan a estas artes y no sienten que les resulte espiritualmente negativo. Algunas investigaciones y bases de trabajos sólidos hechos por gente que conoce muy profundamente el tema, es todo lo que puedo aportarte. Mientras tanto tú, que no terminas de creer del todo en lo negativo de la práctica, seguramente ya te pusiste a la defensiva. Eso, si te ha interesado la idea de adornar alguna parte de tu cuerpo con tatuajes o perforaciones. Tranquilízate, sólo lee lo que sigue y piénsalo.

     Lo primero que se me ocurrió preguntarme, es ¿De dónde vienen los tatuajes o perforaciones epidérmicas? El ejemplar más antiguo de un tatuaje que conocemos está en cuerpo del “hombre de los hielos” que se encontró congelado en la frontera de Italia y Austria en 1993. Se calcula que tiene unos cuatro mil años. Los egipcios se tatuaban hace tres mil años. En tiempos más recientes, los tatuajes se reintrodujeron en Europa cuando el Capitán Cook y sus tripulantes regresaron de Tahití en 1771; de ahí viene la asociación de los tatuajes con los marineros.

     Más allá del uso de los pendientes en las orejas, la práctica de la perforación (y se oye a veces el término “bodypiercing” del inglés) se ha practicado en diferentes culturas, en algunas por razones de belleza (como en tribus que hacen una gran apertura en el lóbulo de las orejas o en el labio inferior para meter un “tapón”), y en otras como parte de las iniciaciones o en ritos religiosos. En la cultura azteca, la técnica de perforación también representaba la posición social y el rango de los guerreros. El aro o arete, era usado por el esclavo que, cuando era liberado pero por voluntad propia deseaba quedarse al servicio de su amo, lo clavaba en una puerta y de ese modo, declaraba su decisión. Luego fue utilizado por la mujer, en imitación a esto, como sujeción voluntaria a su esposo. Finalmente, y por razones más o menos obvias, fue adoptado por el movimiento homosexual masculino. Y luego, finalmente, se puso de moda global, tú sabes.

     Un uso antiguo de la perforación es para poner a los animales una argolla y así controlarlos. ¿Te gusta esa imagen? También se da en muchas culturas paganas el perforar el cuerpo como señal de hombría, como expresión de luto o (como entre los aztecas) como sacrificio a los dioses. Todavía vemos noticias de personas que se ponen como si fuera en trance y se perforan la cara y el pecho, como práctica religiosa que muestra que tienen a su lado “poderes sobrenaturales”. ¿Has cuestionado el origen de aquellos poderes? Yo aprendí hace mucho tiempo, ya, gracias a Dios, que el poder sobrenatural no tiene una sola procedencia, como supone la gran mayoría. Dios puede hacer cualquier cosa sobrenatural. si no está hecha, la crea. Pero Satanás puede imitar con bastante virtud casi cualquier cosa creada. Aprende.

     Más allá de algunas razones arriba mencionadas, hoy en día los jóvenes tienden más que nada a seguir “la moda” y ser aceptados por un grupo social. En algunos casos quieren imitar a los cantantes y deportistas populares. Es indispensable, entonces, cuando procuramos saber el motivo por el cual recaen estas prácticas, saber que muchos son los “ídolos” que han influido en la moda de perforarse. ¿Qué tal el ejemplo de sus vidas? Para los hombres en especial, el sufrimiento que implica tatuarse o perforarse da la imagen de ser “muy macho”, muy valiente. El psicólogo Jesús Castillo López de la Universidad de Monterrey explica que en la mayoría de las perforaciones que se realizan sin anestesia, el dolor genera una originalidad que es una forma de aceptación en un cierto grupo de la sociedad. El cristiano, entiendo, tiene otras formas de mostrar su valor u hombría.

     ¿Has pensado por qué será tan frecuente que estos adornos se apliquen en partes del cuerpo donde pueden esconderse? Algo hay de sentir que son “prohibidos” o no aceptables en cualquier situación. Para los jóvenes, puede ser emocionante que sus padres no les descubran, o que descubran su secreto y los reprendan. La rebeldía puede ser emocionante, pero fíjate lo que dice Dios en 1 Samuel 15:23: ¡Es pecado! El jefe del departamento de psicología de una muy importante universidad, asegura que en su mayoría quienes se perforan el cuerpo tienen problemas de identidad, como pudiera ser un cambio de la pubertad, o simplemente por querer llamar la atención de sus padres o maestros. Agrega que estos jóvenes buscan una satisfacción masoquista de autorrealización para poder aceptarse primero y después en su estrato, aunque la sociedad no los vea bien por traer un arete en una zona llamativa.

     En cuanto al efecto que puede tener para tu vida el tenerlos, puedo advertirte que pueden producir infecciones, especialmente cuando la persona que hace el trabajo no es profesional. Y son muchos los que no van a profesionales porque quieren el tatuaje pero no pagar lo que un profesional les cobra por ello. Por esta razón, en los Estados Unidos, por ejemplo, existen reglamentos de seguridad muy estrictos en cuanto a hacer tatuajes, y hay cuatro estados que lo prohíben por completo. En México se recomienda la certificación de la Asociación Nacional de Dermatología. En Argentina, no hay legislación al respecto y, cualquiera que se sienta con deseos de pintarle con pico la piel a otro y ganar algún dinero por ello, va y abre un local de “Tatoo”, y adelante. La principal desventaja de los tatuajes, es que son permanentes; por esa razón, y a esto no te lo cuenta nadie, la tercera parte de las personas que se hacen un tatuaje lo lamentan después. Por ejemplo, los que se tatúan el nombre de un novio o una novia, con la que luego rompen.

     Ahora bien; todo está muy correcto e interesante para tener en cuenta, pero como cristiano responsable y sobrio, debo preguntarme y preguntar: ¿Dice algo la Biblia al respecto? ¿Dice algo? Aunque tú no lo creas” Levítico 19:28 dice “algo”: Y no haréis rasguños en vuestro cuerpo por un muerto, ni imprimiréis en vosotros señal alguna. Yo Jehová. Aunque en nuestra cultura no se practican en señal de luto como en los tiempos bíblicos, es interesante que por lo general las mismas personas se dedican a practicar las perforaciones y los tatuajes.

     Piénsalo de otra manera: Si has leído y creído que tu cuerpo es templo del Espíritu Santo, ya habrás entendido que entonces tu cuerpo existe para glorificar a Dios. El Buen Libro habla de seguir el ejemplo de Jesús y de hombres que andan como él. Tal vez tú no tienes tatuajes ni aretes, pero, ¿No te atas las muñecas con una cinta roja para “la buena suerte”, cuando hasta el menos despabilado sabe que eso es un pacto con San La Muerte? ¿Con buena conciencia crees que Jesús haría tal cosa?

     A fin de cuentas, y de todos modos, si de verdad has entregado tu vida a Jesucristo, entonces la persona que te puede convencer de lo que debes hacer – o no hacer – no soy yo, es el Espíritu Santo. Asegúrate de que él te guíe y que no te conformes al molde del mundo. Por eso sigue siendo altamente vigente lo que Pablo escribiera en Romanos 12:2: No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta. 

Leer Más

Singularidades de Los Doce Espías

1102016036_univ_lsr_xl

     En el libro de los Números, en los capítulos 13 y 14, está la historia de los doce espías. Ellos fueron los encargados de entrar a la tierra de la promesa y, conforme a lo que observaran, tomar la crucial decisión de entrar de inmediato, o no. Es historia, pero tiene rebote en cada tiempo que nos toca vivir. Permanentemente en nuestra vida tenemos que tomar decisiones que pueden cambiar el curso de nuestra existencia. Al enfrentarnos a estos senderos que se bifurcan, muchas veces nuestra razón lógica, lo que nuestros ojos naturales pueden ver, o nuestra experiencia, es lo que determina lo que nuestra decisión, en lugar de buscar la voluntad de Dios, confiando que la mejor decisión ser de acuerdo a Él y no a nosotros.

     Cuando tenemos situaciones difíciles podemos tomar dos actitudes, la desesperación que ve en todas las situaciones un drama, poniendo en la vida un color de sombras que no nos permite ver la luz de Dios. Es así como luego tenemos que sufrir las consecuencias de nuestras malas decisiones que terminan atrasando nuestra vida espiritual, haciéndonos perder preciosos años de nuestra vida. En la historia de los doce espías veremos cada uno de estos elementos, y observaremos las dos perspectivas que se puede tener en el momento de tomar decisiones. El episodio de los exploradores es decisivo en el camino hacia la tierra prometida. De Egipto al Sinaí. Del Sinaí a la frontera sur de la tierra. Solo falta entrar y ocupar la tierra. Pero en realidad lo que ocurrió fue que el pueblo se negó a entrar y en castigo comienza un enorme y prolongado rodeo. La historia continua, pero el hombre que se resiste a la salvación difiere el término.

DIOS PONE A PRUEBA A SU PUEBLO. 13:1-24

     a) Dios da la orden de explorar. Muchas veces tenemos que explorar lo que vamos a enfrentar. Los doce espías, uno por cada tribu, tenían que recabar información sobre la calidad de la tierra y también su situación militar defensiva y ofensiva. La fecha es a mediados de julio. Son cuarenta días de exploración, que luego serán tomados por Dios en el castigo. Tenían que ser objetivos, sí, pero no debían olvidar que Dios estaba con ellos. Él dijo que era la tierra que él iba a entregar. Nosotros tenemos que confiar primeramente en Dios antes que en los datos objetivos. b) Tenían que ser valientes. Moisés les encomendó que explorasen, pero que fueran valientes. Este es un gran problema en nuestra vida espiritual. No somos valientes porque no confiamos en Dios. Nuestra fuerza es la fuerza de Dios.

LOS ESPÍAS DAN EL INFORME. 13:25-32

     a) El primer informe es objetivo. Es una tierra llena de leche y miel, expresión que se utilizaba comúnmente en aquellos tiempos. Una buena tierra para habitar en contraste con el desierto, las ciudades son fortificadas, como se ha descubierto arqueológicamente, para esa época había varias ciudades de Palestina que estaban fortificadas. Además nombra unas cuantas tribus que para esa época también habitaban el lugar según datos recientemente establecidos arqueológicamente. b) La fe, infunde valentía y es comunicativa: “podemos”. El segundo informe es alentador, se enfrentan dramáticamente las dos actitudes. c) La fe silencia las murmuraciones. Cuando el pueblo comenzó a protestar, Caleb hace callar las protestas y comunica el mensaje de Dios. d) La falta de fe genera cobardía. “no podemos”. e) La falta de fe ciega la visión. “la tierra come a sus moradores”. f) La falta de fe genera complejo de inferioridad. Para justificarse comienzan a desacreditar la tierra y terminan con un complejo de inferioridad: “parecíamos saltamontes”.

LA REBELIÓN. 14:1-10

     a). Dejarse influir por la cobardía trae dolor. Gritos, llantos, murmuraciones, los exploradores cobardes han contagiado al pueblo entero. Prefieren morir en la esclavitud, antes de pelear por la libertad. Dejarse estar. b). La rebelión nos hace regresar al pasado. Los rebeldes querían dejar al líder puesto por Dios, y tener otro que los lleve a donde ellos querían: Volver a ser esclavos. c) Toda rebelión está basada en una rebelión contra Dios. Retuercen y deforman el sentido de la salida de Egipto y la llegada a la tierra: ha sido para la muerte, no para salvación. Atribuyen la acción al Señor y blasfeman de él. Luego proponen desandar el camino, volver a la esclavitud. El pecado es gravísimo. Jeremías 42. Eludir la responsabilidad. Es notable como la esclavitud nos tienta para que volvamos a ella. ¡No volvamos más a Egipto! d) La rebelión no permite escuchar la verdad. Moisés y Aarón se postraron en tierra, Josué y Caleb se rasgaron la ropa en señal de dolor. Ellos dan otra vez un mensaje alentador, pero el pueblo no escucha. La fe cambia la visión pesimista que serían devorados a pasar a ser devoradores. La fe trae la fe, porque El señor está con nosotros. Sin embargo todos quisieron apedrearlos.

LA RESPUESTA DE DIOS. 14:11-45

     a) Dios reclama por la incredulidad. A nosotros también nos está reclamando por nuestra incredulidad. Al primer problema ya queremos tirar todo por la borda. Somos cobardes, ingratos, olvidadizos. Él ha hecho grandes milagros en nosotros. ¿Cuándo los vamos a reconocer? b) El poder de la intercesión. Moisés es el intercesor por excelencia. Él le pide que no destruya a su pueblo por su gran nombre. La fama internacional de Jehová, al entrar en la historia, Dios se compromete a seguir lo comenzado. Pero también por el modo de ser del Señor: paciente, misericordioso, que perdona la culpa. c) El castigo. Cuarenta años, uno por cada uno de los días que se exploró la tierra. Será un tiempo de espera para probar y educar al pueblo en la paciencia y esperanza. d) El duelo es señal de penitencia que no basta son la conversión plena y la enmienda. e) La desconfianza es pecado pero también lo es la presunción. La situación ha cambiado, y la obediencia no es ahora atacar sino aceptar el largo camino. La valentía humana que no confía en el Señor está condenada al fracaso. El Señor no está con ellos y por eso es el fracaso.

     Es por eso que en cada momento de nuestra vida, las elecciones deben estar de la mano de nuestro Dios. Es necesario trabajar para cambiar nuestra forma de ver las cosas. Ver en cada problema una oportunidad para tener un futuro diferente. Confiar en Dios. La historia del bordado que Dios está haciendo pero que nosotros no podemos ver hasta que nos ponemos de su perspectiva, es clara para entender que nuestra vida, sin seguir la voluntad de Dios, nos lleva al fracaso constante.

Leer Más

El Origen Sobrenatural de la Biblia

biblia-2

     Cuesta bastante en una conversación de tono racional, explicar de forma que cualquier oído intelectual entienda, el origen sobrenatural de la Biblia. ¿Cómo es que llegó a existir este libro asombrosamente único? Si damos una mirada a dos términos sobresalientes, quizás podremos comenzar a entenderlo. El primero de ellos, es Revelación. Dios se ha dado a conocer o se ha revelado al hombre de tal manera que es de la única forma en que podemos llegar a conocerlo. Dios se ha revelado en una forma general, mediante la naturaleza o la Creación misma. En la belleza y la maravilla de la Creación, estamos viendo de alguna manera, la firma y el sello real de Dios.

     (Salmo 19: 1) = Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y el firmamento anuncia la obra de sus manos.

     (Romanos 1: 20) = Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. 

     Sin embargo, un descubrimiento o revelación de quién es Dios, cómo es Él, etc., se encuentra en la Biblia. Dios se reveló en una diversidad de formas a sus autores elegidos para que pudieran registrar un testimonio permanente referido a Dios. Lo que escribieron sus autores no eran sus propias ideas, sino más bien las ideas de Dios. Dios utilizó varios métodos e instrumentos para revelar la Escritura a sus autores escogidos. Uno de ellos, fue la Voz Directa.

     (Éxodo 33: 1) = Jehová dijo a Moisés: Anda, sube de aquí, tú y el pueblo que sacaste de la tierra de Egipto, a la tierra de la cual juré a Abraham, Isaac y Jacob, diciendo: A tu descendencia la daré; (También lo hizo con el método de la Escritura Directa)

     (Éxodo 31: 18) = Y dio a Moisés, cuando acabó de hablar con él en el monte de Sinaí, dos tablas del testimonio, tablas de piedra escritas con el dedo de Dios.

     El siguiente método, fue el de los Sueños. Todo el capítulo 2 del Libro de Daniel, refleja esa realidad, que Dios utilizó verdaderamente los sueños de los hombres como un canal mediante los cuales reveló sus verdades proféticas.

     Luego tenemos el método de los Hombres. Las experiencias personales y las vidas espirituales de los individuos, fueron usadas por Dios para desarrollar sus principios. El Salmo 51, en todo su contexto, es sumamente rico en este método.

     Luego tenemos el Mundo Natural. Sin ir muy lejos, el universo creado por Él, es una declaración sumamente clara y concreta de Él mismo. (Salmo 19: 1) = Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y el firmamento anuncia la obra de sus manos.

     (Romanos 1: 19) = porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. 

     (20) Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. 

     (21) Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. 

     (22) Profesando ser sabios, se hicieron necios, (23) y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles. 

     La suma de Eventos Históricos que nos trae nuestra Biblia, es un método inexcusable que ha sido también utilizado en favor de la extensión del Reino. Dios utilizó los eventos de los hombres para revelar su voluntad. Los libros del Antiguo Testamento, son la mejor prueba y confirmación de lo que decimos, especialmente el de Génesis y Ester.

     El Espíritu Santo tiene guía sobre los hombres cuando hacían saber sus palabras. (2 Pedro 1: 21) = porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.

     Otro de los métodos de Dios, ha sido la Inspiración. El versículo clave, es 2 Timoteo 3:16: Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, La palabra “Inspiración” significa “Respirado por Dios”. Toda la Escritura es “respirada” por Dios. La Biblia dice que sobre los pergaminos originales cada oración, cada palabra, cada renglón fue colocado ahí en plena concordancia con la voluntad de Dios. El verdadero autor de la Biblia, es Dios. Dios utilizó autores humanos para escribir las palabras que él quiso en la Biblia. Él los observó cuando las escribían, para que no se incorporara ningún error.

     ¿Cómo sabemos cuándo los escritos son inspirados por Dios? La misma Biblia nos dice qué características deben tener los escritos para que sean considerados inspirados por Dios. Hay una nómina breve de cuatro textos que quiero reproducirte para confirmar esto.

     1.- Ser hablados de parte y en nombre del Señor. (Jeremías 30: 2) = Así habló Jehová Dios de Israel, diciendo: Escríbete en un libro todas las palabras que te he hablado. – (1 Pedro 1: 21) = y mediante el cual creéis en Dios, quien le resucitó de los muertos y le ha dado gloria, para que vuestra fe y esperanza sean en Dios. 

     2.- Exaltar y Glorificar a Dios. (Juan 5: 39) = Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí; – (Juan 17: 4-10) =  Yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que hiciese. Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese. He manifestado tu nombre a los hombres que del mundo me diste; tuyos eran, y me los diste, y han guardado tu palabra. Ahora han conocido que todas las cosas que me has dado, proceden de ti; porque las palabras que me diste, les he dado; y ellos las recibieron, y han conocido verdaderamente que salí de ti, y han creído que tú me enviaste. Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son, y todo lo mío es tuyo, y lo tuyo mío; y he sido glorificado en ellos. (Efesios 1: 13-14) = En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria.

     3.- Dirigir el amor de los hombres hacia Dios. (Colosenses 3: 16) = La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales. – (Apocalipsis 19: 10) = Yo me postré a sus pies para adorarle. Y él me dijo: Mira, no lo hagas; yo soy consiervo tuyo, y de tus hermanos que retienen el testimonio de Jesús. Adora a Dios; porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía.

     4.- Llevar a los hombres a arrepentirse de su rebelión contra Dios y someterse plenamente a Él. (Salmo 19: 17) = La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma; El testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo. – (2 Timoteo 3: 16) = Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, 

Leer Más

La Hora de la Espada

IMG_0572-1024x683

     Al examinar el texto en el que se habla de la armadura completa de Dios, la segunda mitad de Efesios 6:17 declara que también debemos tomar “la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios”. La espada es la parte de la armadura que se utiliza para protección, pero es también la única arma ofensiva que nos han dado. Primero consideremos como se utiliza defensivamente. La espada del Espíritu se utiliza como arma defensiva sobre todo para bloquear la espada del diablo, que por supuesto es su palabra. El diablo profetizó repetidas veces sobre ti en todos los terrenos que se te ocurran. En cuanto te colocas la espada del Espíritu en tu mano, la utilizarás para bloquear esas profecías negativas simplemente al decidir creer la Palabra de Dios por encima de cualquier otra cosa.

     La espada del Espíritu puede bloquear cualquier palabra que nos envíe el diablo. Lo único que tenemos que hacer es utilizarla. ¿Acaso no es eso lo que hizo Jesús cuando fue tentado por el diablo? Repetidas veces dijo “¡Escrito está!” Si el mismo Verbo utilizó la Palabra escrita, ¿Cuánto más lo deberíamos hacer nosotros? ¿Qué palabras negativas se han pronunciado sobre ti? Palabras como: “Nunca tendrás éxito. Tu matrimonio va a fracasar. Vas a morir de cáncer como tu padre o madre”, etc. Debes tomar inmediatamente la espada del Espíritu en contra de estas espadas del diablo y hacer que retrocedan. Sólo serán profecías verdaderas si no las resistes.

     Hablemos ahora acerca del modo de usar ofensivamente la espada del Espíritu. 2 Corintios 10: 4-5 dice: Las armas que usamos no son las del mundo, sino que son poder de Dios capaz de destruir fortalezas. Y así destruimos las acusaciones y toda altanería que pretenda impedir que se conozca a Dios. Todo pensamiento humano lo sometemos a Cristo, para que le obedezca. El diablo construye fortalezas de engaño que mantienen prisionera a la gente con sus palabras negativas. Utiliza el temor para atar a la gente del mismo modo que el Señor utiliza la fe para liberarnos. Las palabras son sin duda la fuerza más poderosa del mundo. La Palabra de Dios tiene tras de sí el poder de Dios. Por eso lo que se dijo bajo la unción del Espíritu ha cambiado la historia mucho más lo que hubieran podido hacer los ejércitos.

     León Tolstoi, quien tal vez fuera el mayor novelista de todos los tiempos, dijo una vez La profecía es como un fuego que se prende en madera seca. Arde y continúa ardiendo hasta que toda la madera, la paja y el rastrojo sean consumidos. Tolstoi utilizó como ejemplo de esto la destrucción de la esclavitud. Cuando los hombres y mujeres justos dijeron con unción que la esclavitud estaba mal, comenzó a arder un fuego por todo el mundo. Tras unas décadas una entidad que había existido en todo el planeta desde los albores de la historia cesó de existir en la tierra, excepto en algunos lugares aislados y remotos.

     Durante la Guerra Civil estadounidense, cuando Abraham Lincoln conoció a Harriet Beecher Stowe, autora de “La cabaña del tío Tom”, le dijo “¡Así que Ud. Es la señora que provocó esta gran guerra!” Las palabras, sean habladas o escritas bajo la unción de Dios, tienen un poder sin igual sobre la tierra. A nosotros se nos ha confiado este poder, y debemos aprender a utilizarlos hasta que toda fortaleza sea destruida. Por supuesto, el dominio final del diablo sobre la tierra se romperá por la espada que vendrá de la boca del Señor cuando regrese. No obstante, no hemos de esperar hasta entonces para utilizar aquello que Él nos ha confiado.

      ¿Qué fortalezas existen en tu familia? Pídele al Señor que te dé palabras ungidas para pronunciar sobre tu familia. Halla las Escrituras que aborden el problema y comienza a declararlas, orarlas y creerlas. Declara la Palabra sobre tu situación ¿Hay fortalezas de maldad en la oficina o donde quiera que sea que trabajas? ¿Hay calumnias, murmuraciones, amargura o hurtos? Como cristianos, debemos considerar que es un insulto personal del diablo cuando hace este tipo de cosas en nuestro lugar de dominio espiritual, y debemos ir a la ofensiva en contra de él. Comienza a declarar la Palabra de Dios sobre tus compañeros de trabajo.

     Cuando lo hagas, no tienes siquiera que decirles lo que estás haciendo. Si se están cometiendo hurtos, decide primero que esta maldad no te va a conquistar a ti, y haz el firme propósito de siempre caminar en el nivel más alto de honradez e integridad. Toma la determinación de que el caminar en la verdad y el honor que le corresponden a un hijo del Rey es más importante que ningún ascenso o ventaja que te pueda conceder un poco de engaño. Cuando veas que los demás estén siendo dominados por este espíritu de engaño o de robo, pídele al Señor que te dé palabras para declarar sobre ellos acerca de cómo ellos van a ser ejemplos de integridad, honor, y demás. Verás cómo cambian las cosas. A veces pasa un tiempo hasta que se derriben las fortalezas más fuertes, pero no obstante caerán.

     Estos son sólo un par de breves ejemplos de cómo debemos aprender a utilizar la espada del Espíritu. Debemos ser libres. Debemos liberar a todos nuestros hermanos y hermanas en Cristo, y después debemos destruir toda fortaleza que el diablo ha edificado para mantener prisionera a la humanidad. Que el Señor nos halle haciendo esto cuando regrese. ¡Es hora de comenzar a usar la espada que nos han dado!

Leer Más

Año Nuevo – Palabra Antigua

Schoolchildren hold balloons as they pose during celebrations to welcome the New Year at their school in Ahmedabad, India, December 31, 2018. REUTERS/Amit Dave

     Si eres un conocedor de nuestro trabajo y uno de los hermanos en Cristo que nos acompaña de modo permanente, tú ya sabes que no me gusta ni me interesa en absoluto escribir cosas relacionadas con las distintas festividades que las sociedades, supuesta, o no supuestamente cristianas, suelen celebrar. Por ese motivo no has visto nada referido a una Navidad, que doy por descontado, tú ya sabes que es una celebración altamente tradicional y hasta pagana, que no tiene nada que ver con el evangelio de Jesucristo, y que sólo se respeta entre nosotros, en honra y afecto por nuestros familiares no creyentes, además de ser todavía bastante útil al consumismo clásico.

     Debería ser, y por obvias razones lo es, del mismo modo, para con la celebración del Año Nuevo. Cuando tú te remontas a la dependencia a un Dios eterno, que no tiene días, ni horas, ni meses ni mucho menos años, porque el tiempo cronos en la dimensión de lo No Creado, que es donde nuestro Dios habita en soledad, no existe, tomas conciencia que suponer que el 1 de Enero de 2019 debería ser absolutamente diferente al 31 de Diciembre de 2018, es otra expresión tradicional que, por su uso y costumbre, se ha arraigado profundamente en el hombre y la mujer del mundo occidental (En algunos lugares de oriente hay otras tradiciones) de modo que lo estiman como altamente importante.

     Sin embargo, hoy voy a hacer una excepción porque, entiendo, el comienzo de un año calendario que para nosotros como sociedad se presenta como inquietante o incierto en cuanto a lo que nos traerá, conforme a lo que no sólo yo, sino muchos otros hombres y mujeres que sirven al Señor han observado, visionado y hasta profetizado, puede ser un núcleo de trescientos sesenta y cinco días aptos para que se manifiesten algunas de las cosas preanunciadas desde el principio en la Palabra de Dios. ¿Arrebatamiento? ¿Rapto? No, porque quien suponga que para cualquiera de estas dos cosas, (Una bíblica, la otra doctrinal-denominacional-personal), puede conocerse con antelación, es evidente que no ha leído la Biblia con atención.

     El hombre no ha sido autorizado a conocer la forma en que serán los días finales en cuanto a su conclusión, (Y hablo de los tiempos finales de la iglesia, no de un hombre, lo cual lleva ese tiempo a muchos años calendario), ni tampoco sus fechas terrestres, pero sí ha tenido y tiene acceso a ciertos textos bíblicos que dan algunas pistas o señales de cómo habrán de ser esos días. Y he aquí que todo lo que en la Palabra se adelante en cuanto a las formas y la forma en que serán esos últimos tiempos, coinciden en un todo y hasta con asombrosa precisión con muchas de las cosas que vemos a nuestro alrededor o a través de la televisión o Internet, a lo largo y ancho del planeta.

     De allí que todo esto es, simplemente, para utilizar este canal de comunicación que sé que tiene mucha llegada a nuestros lectores, para que cada uno de ustedes observe las realidades circundantes, no ya con esa desesperanza y frustración como lo ha sido hasta ahora, por no poder ver la quimera de un gobierno de santos liderando el mundo incrédulo, sino con la certeza de que, aunque todo lo natural, circunstancial y material, comience a declinar y dañarse de manera considerable, y que eso de una u otra manera pueda salpicar a parte del pueblo de Dios, (Tal como habrá sido en el Egipto de Moisés y Faraón), la iglesia en su conjunto, (Y me refiero a la genuina, a la que no adora hombres, ritos ni doctrinas), irá creciendo y atreviéndose a salir en ese éxodo moderno que habrá de llevarla, a la propia y mismísima Canaán espiritual, que hoy es Cristo mismo.

     No tomes esto como una palabra profética ni una anticipación de algo que ocurrirá. Por la paciencia y la misericordia de mi Padre celestial, apenas soy capaz de administrar uno de los cinco ministerios, el de la enseñanza, y tengo mandato para enseñar esto. Deberás estar preparado para el llamado Nuevo Orden Mundial, que está en gestación y armado político, económico y religioso. Deberás estar muy bien plantado en el Señor porque someterse a ese Orden, será cómo hacerlo con la Bestia de Apocalipsis, ¿Recuerdas? Y que solamente los que perseveren tendrán victoria. Pero no una victoria bélica o política, sino una victoria espiritual que vendrá de la mano poderosa de Jesucristo de Nazaret. ¿Eso es todo? ¿No hay más? Sí, claro que hay más, pero todavía al Padre no le place que sus hijos lo sepan, así que se ha guardado muy bien de no utilizar su Espíritu Santo para enviarnos esa revelación. ¿Para qué? Para que sigamos firmes, velando y guardando su precioso evangelio, el que se nos confió para transitar esta etapa.

     En ese tenor y bajo esa óptica, déjame ahora caer en un lugar común y desearte, con total y absoluta sinceridad y honestidad ministerial, que tengas un excelente comienzo y desarrollo de este Año Nuevo humano y terrenal. En el amor del Señor y de todos aquellos que Él haya puesto como tu casa. Ah, y del mío, también, que aunque sea a la distancia y sin conocernos personalmente, fluye en cada letra que escribo, en cada palabra que digo, en cada palabra revelada que encuentro. Y que no es ningún mérito personal, sino simplemente poder tener la gloriosa misericordia de dejarlo fluir a Él y que sea Él quien los bendiga a ustedes.

Néstor/2019

Leer Más

Navegando en Dos Barcas

barcas-en-lekeitio-237-xl

     (Lucas 5: 1-2) = Aconteció que estando Jesús junto al lago de Genesaret, el gentío se agolpaba sobre él para oír la palabra de Dios. Y vio dos barcas que estaban cerca de la orilla del lago; y los pescadores, habiendo descendido de ellas, lavaban sus redes. (Siempre hay dos barcas: Su camino y el nuestro. Estas dos barcas representan una de dos vidas: la que está sujeta al Señor, o aquella en la que nuestra propia vida está en control. Concluye el verso 3: Y entrando en una de aquellas barcas, la cual era de Simón, le rogó que la apartase de tierra un poco; y sentándose, enseñaba desde la barca a la multitud.

     La “tierra” es el lugar donde nosotros estamos en control. El apartarse de tierra un poco, representa cómo cedemos el derecho de hacer lo que queremos, y entramos en el reino del Espíritu (agua) donde el Señor está en control y nos muestra Sus caminos. El Señor sólo entra en uno de estos dos caminos de la vida para prepararnos para Sus propósitos. A medida que progresamos, el “agua” se hace cada vez más profunda, al hacerse el Señor con todo el control. Sólo entonces puede decirnos lo que leemos en Cantares 7:11: Ven, oh amado mío, salgamos al campo, moremos en las aldeas. 

     He aquí la importancia de las decisiones que tomamos. Estas decisiones son un factor que determina si hemos de ser victoriosos. Esta victoria no es el resultado de una recompensa por algo que yo haga. Más bien tiene que ver con los temas de mi corazón, los cuales determinan mis acciones. Por eso son tan importantes los compromisos y la consagración de corazón que realizo, que harán que Jesús entre en mi barca (o experiencias de mi vida).

     (Mateo 5: 3) = Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.

     El que yo sea pobre en espíritu, significa que he llegado al fin de mi vida propia. Me he colocado a mí mismo y a todo lo que se relaciona conmigo, bajo la cabeza del Señor. Ahora estoy sometido al gobierno de Dios, y mientras camine en sujeción y obediencia, soy vencedor. No puedo obedecer al Señor a menos que haya algo que escoger. Por eso había dos barcas. Esto guarda relación con los árboles del Jardín de Edén, el árbol de la vida y el árbol de la ciencia del bien y del mal. Sólo le puedo obedecer si es posible desobedecerle. Por lo tanto, el Señor pondrá circunstancias en mi camino que me obliguen a tomar una decisión.

     (Génesis 2: 16-17) = Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; más del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.  (El Señor colocó al hombre en un ambiente probatorio para poder ponerlo a prueba. Puso ahí dos árboles (Que son dos opciones) en medio de sus actividades cotidianas como modo de realizar las pruebas del árbol de la vida y el árbol de la ciencia del bien y del mal).

     Estos dos árboles son muy distintos en cuanto a intención y propósito. Adán había recibido permiso para comer libremente de uno, pero se le había prohibido comer del otro. El árbol de la vida tenía que ver con la vida espiritual y celestial en que podía vivir Adán en unión dependiente del Señor. Podía vivir en el ámbito espiritual sólo si tomaba del árbol de la vida (Que es Jesucristo) a diario. Esto establecía su total dependencia de Su Creador. El árbol de la ciencia tenía que ver con la vida natural y terrenal que el Señor había soplado dentro de Adán, la cual le daba la oportunidad de independizarse de Dios. Isaías capítulo 53 describe el árbol, revelando que Jesús es el árbol de la vida:

     (Isaías 53: 2) = Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca; no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, más sin atractivo para que le deseemos. 

     La humanidad caída ve a Jesús como si no tuviera nada atractivo para que lo desearan. La belleza de Jesucristo es, en efecto, interior, y se reconoce sólo a través de la regeneración y la facultad que da el Espíritu Santo. El árbol de la ciencia del bien y el mal es, sin embargo, muy diferente. Es muy agradable a la vista, deseable como alimento, y realmente sabe bien. En otras palabras, el camino de la carne es atractivo a cada aspecto de la composición de la persona caída, mientras que la espiritual es (supuestamente) indeseable. Parecería ser que la espiritualidad debía haber sido hecha atractiva y el pecado repelente. Por eso, puede que preguntemos, “Señor, ¿Por qué no hiciste atractiva a la espiritualidad, en lugar de a nuestra vida egoísta? Hay una respuesta. Porque el sentarnos con nuestro Señor en Su trono es un llamado supremo, que se obtiene a través de las decisiones que tomamos, y el Señor no ha hecho que eso sea fácil.

     (Mateo 22: 14) = Porque muchos son llamados, y pocos escogidos.

     Por designio divino, hay un “precio” a pagar (una cualidad probada y demostrada para la victoria). Por lo tanto, el Señor hizo una belleza interior. Sólo se puede ver a través de la percepción espiritual que se les da a aquellos que realmente le deseen a Él. El tabernáculo en el desierto tenía por fuera feas pieles de tejón. Pero por dentro tenía una hermosa cobertura azul real y Su presencia Shequina. Contenía una gloria maravillosa que no se puede describir, sólo experimentar. De acuerdo al plan divino, se requiere un esfuerzo decisivo para proseguir hasta contemplar la belleza del Señor. Pocos se esfuerzan en proseguir a pesar de los obstáculos para obtener este premio. Pablo dijo:

     (Filipenses 3: 14) = prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. (El premio no es el cielo, que se incluye en nuestra redención. Más bien, es el que nos sentemos con el Señor sobre Su trono)

     (Apocalipsis 3: 21) = Al que venciere, le daré que se siente conmigo en Mi trono, así como Yo he vencido, y Me he sentado con Mi Padre en Su trono. (Que cada uno de nosotros continúe esforzándose hacia el premio, sobreponiéndose a todo lo que intente estorbar, o apartarnos de sentarnos con nuestro Señor como Su Esposa, vencedores.)

     (Mateo 11: 12) =  Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan. (Ahora estamos tomando decisiones acerca de la barca en la que vamos a ser hallados en aquel día. Que elijamos bien, y estemos en aquella en la que entre el Señor para apartarse de la tierra.

Leer Más

Las Dos Creaciones

Reflexiones-cristianasLa-creacion-de-Dios

     “Andar en el Espíritu” es una frase con la cual nos referimos frecuentemente a una norma de comportamiento “ideal”, pero es una concepción incompleta de la vida espiritual, y observa la vida cristiana solamente desde este punto, es erróneo y finalmente una trampa legalista. Los cristianos tenemos la tendencia de observarnos a nosotros mismos con obsesión, pero muy rara vez. Miramos el contexto en el cual nos encontramos, y casi nunca descubrimos que el contexto en el que vivimos, determina lo que somos; por ejemplo; un pez es diferente a un hombre, no solamente por la estatura de su cuerpo, sino porque vive en un mundo totalmente diferente, y esto determina la constitución física del animal, él no tiene que esforzarse por ser un pez cuando se encuentra en su contexto de vida (debajo del agua), pero tendrá que esforzarse mucho para sobrevivir fuera de ella y con seguridad morirá en el intento; debemos decir con seguridad que el individuo y el contexto, son inseparables, un individuo fuera de su contexto simplemente morirá, así de fácil, no es solo observar al individuo, porque este sin su contexto, es solo una idea, hay que ver (y hacerlo bien), su contexto.

     Igualmente tenemos que reconocer que la vida espiritual está comprendida por un contexto muy amplio, la cual define nítidamente, no solo la vida espiritual, también la vida carnal o secular. Cuando el Señor creó al hombre, no fue que lo creó y lo sostuvo en el espacio pensando donde ponerlo y terminó construyendo un paraíso; sabemos que no fue así, primero creó el contexto para que viviera en él. Colosenses 1:15 muestra un hecho importante en cuanto a contextos de vida, señala que Dios hizo dos creaciones, de seres “vivientes”: la de los cielos que se llama así en forma de alegoría y se refiere a un contexto de vida espiritual que comprende muchas cosas, las cuales tiene una característica común: son invisibles.

     La otra creación es la de la tierra y comprende el universo físico cuyas cosas son visibles; es decir, tangibles a los sentidos humanos, ante este tema debemos reconocer que nuestro papel desempeñado en la tierra como seres naturales, es espontáneo y digamos sencillo; pero los cristianos nos hallamos en serios conflictos al enfrentar nuestra vida espiritual, porque no comprendemos que nuestra aspiración a ser ‘seres espirituales” está íntimamente ligada a los “lugares espirituales”, de nada puede servirnos el esforzarnos por ser espirituales si primero no vemos los lugares espirituales y las cosas que en ellos hay, pues debemos entender que toda persona nacida ‘de nuevo” ya es espiritual, tiene la naturaleza de Dios; lo que falta es solamente anhelar una visión a manera de revelación de estos lugares y así encontrar nuestra relación con ellos

     (Hebreos 11:13-16) = Conforme a su fe murieron todos estos, sin haber recibido el cumplimiento de las promesas. Más bien, las miraron de lejos y las saludaron y confesaron que eran extranjeros y peregrinos en la tierra. Los que así hablan, claramente dan a entender que buscan otra patria…pero ellos anhelaban una patria mejor, es decir, la celestial. Por eso Dios no se avergüenza de llamarse el Dios de ellos, porque les ha preparado una ciudad.

     Estos versos hacen notar que la conducta de estos hombres, provenía de una visión muy grande, la cual anhelaban y el Señor los honró, así pues señala la parábola de Jesús, que un hombre encuentra un tesoro y vende todo lo que tiene y compra todo el terreno y lo hace gozoso. Andar en el Espíritu es precisamente esto, así se puede agradar a Dios. Juan 3:6 dice Lo que es nacido de la carne, carne es, y lo que es nacido del Espíritu, Espíritu es… La participación de los contextos no es caprichosa ni arbitraria; sino que obedece a fundamentos eternos. Por ejemplo: el participar de una naturaleza, exige primordialmente el haber nacido en ella, tal como el Señor le hizo ver a Nicodemo, así mismo El(Cristo), para participar de la naturaleza del hombre, tenía que nacer del vientre de una mujer como todos los hombre y fue así como El se introdujo en el mundo como hombre; este principio que rige en la tierra, también rige en el cielo, “…si no naces del espíritu no puedes entrar” (…..), hay que nacer allá y ser engendrado por Dios. En los cristianos podemos identificar claramente un cuerpo y un espíritu y como podamos apreciar, cada uno de estos nos sirven para vivir en contextos diferentes, el cuerpo para la tierra y el Espíritu para el cielo, así de sencillo; ambos cumplen específicamente la misma función, solamente que en contextos diferentes, la carne mediante sus sentidos percibe todo lo físico, visible; el espíritu, percibe lo espiritual, invisible.

     Romanos 8:16 dice … el espíritu mismo da testimonio juntamente con nuestro espíritu de que somos Hijos de Dios….en el cual clamamos !Abba Padre!. Es imposible para la carne percibir esta clase de testimonio, Lo espiritual a lo espiritual (I Corintios 2:14). Si nosotros nos capacitáramos para entrar a las profundidades del mar, podríamos llegar a ese lugar y “ver, oír, tocar, saborear, etc.”, es decir, percibir el testimonio real y verán. Este conocimiento es diferente si tan solo leemos en un libro que hable acerca del tema. Frente a lo anterior, es erróneo pensar que uno sabe algo solamente por informarse, si uno no entra en el reino, más que oír a un hombre que uno es hijo de Dios, es escucharle. a Dios personalmente, porque semejante título, no puede darse como recado, sino directamente y el Señor lo hace, esa es su voluntad. En Juan 3:31, vemos que quién está en los cielos es sobre todos, y el que está en la tierra, es terrenal y cosas terrenales habla, el que viene del cielo es sobre todos y lo que vio y oyó esto testifica y nadie recibe su testimonio. Los hombres se maravillan de la doctrina de Jesús y Él dijo: hablamos de lo que sabemos y testificamos de lo que hemos visto. Pero no recibís nuestro testimonio (Juan 3:11). Definitivamente, el andar en el Espíritu, es vivir en lugares celestiales, es verdad que nuestro cuerpo está en la tierra, pero no podemos negar que nuestro Espíritu está en los cielos, pues “estamos asentados en lugares celestiales” (….).

     El problema en este asunto es que no se tiene una visión de este hecho, no es tan solo proclamado, lo importante es “ver” espiritualmente. Dios ya nos capacitó para ello; si recordamos a los hombres no creían solamente, más bien “Veían”, ellos no se preocupaban por su comportamiento, anhelaban entrar en aquello que veían, es decir, lo que Dios les revela y su comportamiento fue un tremendo andar en el Espíritu sin que ellos conocieran este término, fueron llamados padres de la Fe y de todos aquellos que por la misma fe anhelan entrar en la misma visión espiritual. Nosotros en cambio, con frecuencia nos preocupamos de hallarnos justificados en nuestro comportamiento, aunque al final de cuentas no tengamos idea de adónde vamos. 2 Corintios 4:16 dice: Por tanto, no desmayemos; más bien, aunque se va desgastando nuestro hombre exterior, el interior, sin embargo, se va renovando día a día…..no fijando nuestra vista en las cosas que se ven; porque las que se ven son temporales. mientras que las que no se ven son eternas.

     Pablo señala en su carta a los Romanos, que hemos sido llamados en esperanza, nuestra salvación entera está sujeta a esperanza, la esperanza no es la que se ve, si fuese así no tendríamos que esperar nada, pero al mismo tiempo diremos que la podemos ver, a través del espíritu; hay que anhelar ver esto, apropiarnos de esta visión; porque esa es la operación de la promesa de Dios, el ver la ciudad celestial el poder de la promesa en nuestra vida opera mientras vemos y anhelamos, pero cuando no vemos, tampoco anhelamos; es decir, la promesa no puede operar.

     La fe es la constancia de las cosas que se esperan y la comprobación de los hechos que se ven. Por ella recibieron buen testimonio los antiguos (Hebreos 11:1-2).

     Si nosotros queremos vivir en el espíritu, tenemos que buscar de Dios la visión de las cosas celestiales; y esto será algo tan precioso que nuestro anhelo por ellas nos permitirá alcanzar buen testimonio en todo delante de Dios, y entonces comprenderemos que somos extranjeros en este mundo.

Leer Más

Las Veleidades de la Comodidad

animales-durmiendo-cualquier-sitio-2

     En el mundo en que vivimos, el confort y la tranquilidad han llegado a ser  situaciones no solo buscadas y deseadas  sino un verdadero ídolo del hombre y de la mujer de estos tiempos llamados “postmodernos”. Muchas personas cuando conversan entre ellas, consciente o inconscientemente, exhiben sus estilos de vida, sus casas y posesiones a fin de mostrar al otro que “confortable” es su existencia, que bien transcurren sus días. Francis Schaeffer nos advirtió que dos empobrecidos valores se han adueñado  de la mayoría de la gente: La paz personal y la opulencia. “Paz personal -dice Schaeffer- significa que no lo inmiscuyan a uno, que no  lo molesten con los problemas de los demás, ya sea que estén al otro lado  del mundo o de la ciudad. Es vivir con la posibilidad mínima de ser personalmente incomodados. Esta paz personal significa el deseo de que mi patrón de vida transcurra sin molestias, sin importarme las consecuencias que esto pueda tener para las generaciones futuras”

     En esa carrera por el confort, por la tranquilidad y el bienestar personal millones de personas dejan transcurrir sus vidas sin ver la realidad, como anestesiados, drogados por Satanás quien les oscurece el entendimiento haciéndoles dedicar su vida a lo que es vanidad dándole prioridad  no a lo que permanece sino a lo que perece. Mientras el genuino compromiso con Dios nos acerca a la gente y nos pone carga en el corazón por la inmensa necesidad que solo espiritualmente puede ser percibida, la corriente de este mundo empuja al aislamiento y al individualismo. Ese individualismo tiene entre sus manifestaciones más evidentes la priorización del confort, la comodidad y la tranquilidad personal.

     Dice la Palabra en Hebreos 11 (24-26): Por la fe Moisés, cuando era ya grande, rehusó ser llamado hijo de la hija de Faraón, escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los placeres temporales del pecado, considerando como mayores riquezas el oprobio de Cristo que los tesoros de Egipto; porque tenía la mirada puesta en la recompensa. Versión: Biblia de las Américas.

     En el pasaje que acabamos de leer se nos presenta la dramática y radical elección de Moisés, quien debió renunciar a su identidad en términos humanos (hijo de la hija del Faraón) para identificarse con el pueblo de Dios, que vivía en la opresión, pobreza y sufrimiento. Moisés -miembro de la familia real, lleno de privilegios y con un “gran futuro” en términos humanos-, renuncia a la comodidad del palacio y elige por la fe en lugar de los “placeres temporales”, el oprobio de Cristo. Elige concretamente sufrir, ser perseguido y así renuncia a su comodidad y bienestar personal. No es el único. ¡Qué difícil debe haber resultado para Abraham al ser llamado salir de la ciudad de Ur dejando su hogar, posesiones, parientes y, renunciando así a cualquier ambición personal para habitar como extranjero en la tierra de la promesa viviendo en tiendas! ¡De la comodidad de la ciudad a lo precario de las tiendas de campaña! De la aparente seguridad de lo que podemos ver y tocar al desafío para la fe, que significa salir sin saber adónde uno se dirige.

     También para el Apóstol Pablo el llamado de Dios significó el despojarse de cualquier esperanza de comodidad o tranquilidad. La vida de Pablo a partir de su conversión, es una lucha incesante marcada por persecuciones, arrestos y azotes. Para cumplir la misión que el Padre le encomendó Cristo Jesús se despojó de su condición de Dios para hacerse siervo. Debemos notar que una de las primeras cosas que el Señor hace cuando nos quebranta, nos toca y nos visita, es cambiarnos los valores, los pilares en los cuales se asienta nuestra vida, sacándonos de nuestra comodidad. Al igual que las riquezas de los egipcios, el confort que el mundo ofrece hoy día, son perceptibles a simple vista.

     En cambio la mayor riqueza que significa el seguir a Cristo y la recompensa solo puede ser vistas por fe. La mirada de Moisés en la recompensa es la mirada de la fe. La fe permite ver lo que el mundo no puede ver. Moisés tiene claro que es mayor la riqueza del oprobio de Cristo que todo lo que el mundo pueda ofrecer y que él había disfrutado por años. ¡Por la fe tiene solo ojos para la recompensa prometida por el Dios que permanece siempre fiel! Este cambio de valores implica que no solo dejamos nuestro “sosiego”, nuestra tranquilidad egoísta y la búsqueda del confort sino que lo hacemos con gozo y con todo gusto. Como cristianos renunciar a la comodidad significa, por ejemplo:  

     Disponer de nuestro tiempo y recursos para ayudar a quienes están en necesidad espiritual y material. Que nuestra casa esté siempre abierta para atender esas necesidades. (Primero de nuestros hermanos y en general de todos aquellos que El Señor nos va acercando). Priorizar la protección espiritual y formación de nuestros hijos físicos y espirituales, sacrificándonos y enfrentando las situaciones, desdeñando toda comodidad.  Oír el llamado de Dios significa renunciar a la comodidad. Oramos para poder decir al final, con el Apóstol Pablo que lo que en el pasado nos pareció ganancia era en realidad pérdida y que lo que perdimos en términos humanos no nos genera ningún dolor antes bien lo tenemos por basura a fin de ganar a Cristo (Filipenses 3:8)

Leer Más

La Religión de La Imagen

tormenta_grande.jpg_501420591

     La gran pregunta de este tiempo, para la iglesia en general, es: ¿Qué estoy adorando? La respuesta parecería ser sencilla y casi obvia, pero muy bien sabemos que no siempre es la que se espera. Porque mientras hay una legión de creyentes adorando a Dios, hay otra que no es mínima, precisamente, adorando a hombres que aseguran representarlo. Lo cierto es que Dios es el único que puede tener toda la Adoración de parte de la criatura. Cualquier otra cosa, recibe un nombre tan odioso como conocido: idolatría.

     La idolatría consiste en ubicar en el lugar que le corresponde a Dios, a cualquier objeto (fetichismo), persona, institución, valor, hecho, recuerdo, situación  o ente animado o inanimado. Todos sabemos, por poco o por mucho, que hay diversos tipos de idolatría. Y que nada de lo que vemos como negativo, es precisamente nuevo, sino que desde la antigüedad los hombres prefirieron darle culto a la criatura en vez de dársela al creador. ¿Y esto por qué? Porque darle culto a la criatura carnal, no requiere de la fe.

     Dice la Palabra que Fe, es la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve. La idolatría, por su parte,  es la incertidumbre de lo que se espera (promesas al ídolo) y la  convicción en lo que se ve (confianza en la imagen del ídolo). ¡Claro que es mucho más racional la idolatría que la fe! Sin embargo un detalle: ¿Quién te dijo a ti que el evangelio, la fe y Dios mismo, es algo que tu mente carnal pueda razonar

     Por ese motivo es que la fe bíblica es la confianza absoluta en la soberanía de Dios y la ausencia  absoluta de imágenes que lo representen. Dios es Espíritu. A Dios nadie le vio jamás. ¿Dice eso tu Biblia, también, como lo dice la mía? Entonces dime: ¿Bajo que supuesta creatividad alguien puede atreverse a diseñar una imagen de un Dios que no tiene imagen?

     Así es que en el Pentateuco, entonces, se le ordena al pueblo a no tener imágenes, que los profetas se burlarán de las imágenes paganas y en el Nuevo Testamento Dios mismo desecha toda imagen y se hace hombre real para que el hombre no tuviese necesidad de ningún fetiche ni representación imaginaria. Puestos los ojos en solo Jesús el autor y consumador de la fe ya que no hay otro nombre dado a los hombres en quien podamos ser salvos y no hay otro mediador entre Él y la humanidad.

     Hoy en día hay muchas imágenes e ídolos en todas las religiones, poniéndose de espaldas a esta sencilla y profunda fe bíblica. Por qué? porque el hombre no confía en Dios y sus promesas tal y como están expuestas en la Biblia. Uno de los ídolos más pesados de cargar en la procesión de la vida es el individualismo que consiste en ubicar al Yo, a sí mismo en el lugar que le corresponde a Dios. Esta idolatría nos ha llevado a construir una sociedad basada en el individuo y no en dar gloria al creador. El colectivismo en los sistemas comunistas era otra pretensión de convertir a la masa de individuos asimilada en el concepto de colectividad, de proletariado, de Estado en un “dios”, al cual se le rendía todo el honor y la Gloria, tal como hoy en día se le brinda al así llamado mercado todos los individuos y brujos del neoliberalismo.

     Individualismo es la base para toda idolatría, está presente desde Adán, la historia primitiva, hasta la actual época del genoma humano. Entonces; ¿Cuál es el punto? El asunto más imperante es que todo ídolo exige sacrificio humano. Dime cuál es tu ídolo y te diré quién te pedirá la vida. La idolatría al trabajo trae tensión y enfermedades psicosomáticas. La idolatría santera exige sacrificios inútiles en el cuerpo e ignorancia nociva para el alma y el intelecto. La idolatría del individualismo trae la decepción frente a la enfermedad, la vejez y la muerte. El ídolo de sí mismo siempre cae, sucumbe frente a un virus, una bacteria, una pérdida, una crisis familiar etc.

     La fe Biblia nos presenta a Dios mismo en la persona de Jesucristo pagando el precio por el pecado de todos y ofreciendo un solo sacrificio una vez para siempre. La fe Bíblica nos presenta que el fin del hombre no está en el mismo ni en su historia sino en Dios, su plan y su historia de salvación a la humanidad. La fe bíblica nos habla del origen del mal, de la enfermedad y de la muerte como el resultado inadecuado de la libertad del hombre frente a las reglas del juego que previamente estableció el mismo Dios.

     La fe bíblica nos habla de una redención, de un sentido del sufrimiento y de una victoria sobre las dificultades. Redención del pecado, un sufrimiento del cual el Señor participa convirtiendo siempre nuestro lamento en gozo y de unas dificultades que se presentan como retos para obtener nuevas victorias. La fe bíblica nos presenta la obtención de metas personales o colectivas como medios y no fines. El único fin es Dios y el cumplimiento escatológico de todo su plan y todo lo que el hombre realice debe estar sujeto a sus lineamientos para que sea incluido en el sentido divino de la creación y su fin, o ethos como dicen los filósofos.

     La fe bíblica nos presenta a un Dios que nos acompaña y nos ayuda a salirnos del atolladero que hemos inventado los hombres. Por eso, bien vale resumirlo todo en breves pero contundentes conceptos: Idolatría es sinónimo de muerte. La Fe Bíblica es sinónimo de vida. Elige hoy mismo entre la Muerte y la Vida. Mientras tanto, yo digo como dijo Josué: Mi casa y yo serviremos (al Dios de la Biblia) a Jehová. 

Leer Más

La Pornografía en Internet

images

     El siguiente artículo que lleva la firma de John Walker y que él titula como lees arriba, con el añadido de “Libre de un camino peligroso”, captó mi atención porque no sólo es tremendamente actual y vigente para el hombre y la mujer de este tiempo, sino que incluso se ha enquistado en algunos ambientes eclesiásticos y no en niveles inferiores, precisamente. Lo reproduzco de manera textual:

     “Había algo que Dios quería que yo le confesara a Rick Warren, pero estaba haciendo lo mejor que podía para evitarlo. Rick y yo habíamos pasado juntos lo mejor de la tarde, y así que el día se terminaba, empecé a pensar que yo ya estaba “fuera de peligro”. Habíamos terminado de guardar una grabación y pensé que ya íbamos a salir del estudio cuando Rick dijo que quería grabar sobre un segundo tema: “Qué hacer cuando un líder del equipo tiene un fracaso moral”. Fue un momento particularmente irónico, porque lo que Dios quería que yo le contara a Rick tenía que ver con mi propio fracaso moral con respecto a la pornografía en Internet. Todo el día estuve recibiendo ese sentido de convicción, pero ahora la presión del Espíritu Santo era inaguantable. Mientras todavía estábamos armando el paquete, yo seguía discutiendo con Dios: “¿Realmente quieres que le cuente? Te prometo que jamás volveré a hacerlo si tú me libras de hacer esto”.

     Justo cuando yo estaba pensando esto, Rick tomó su celular y llamó a su esposa, Kay. Espontáneamente, él le dijo que quería invitarme a cenar y le preguntó si estaba bien que él volvería a casa un poco más tarde. En ese punto, yo tenía la total convicción. Sabía que tenía que contarle a Rick, y que Dios no me dejaría ir hasta que lo hiciera. Así que, luego de cenar, confesé mi pecado oculto. Le dije que no quería quedarme atrapado en la cueva de la pornografía; que sabía que eso podía destruir potencialmente mi vida, y mi ministerio. Yo quería estar fuera de este círculo pecaminoso, pero necesitaba ayuda. Rick, inmediatamente me aconsejó, y establecimos métodos de responsabilidad para ayudarme a permanecer limpio, métodos que luego fueron formalizados por mi supervisor inmediato. Te imaginas el alivio que tuve esa noche. Además, el hecho de saber que tendría que reportar mi progreso a Rick, llegó a ser un fuerte elemento disuasivo para no volver a tropezar con ese pecado sexual.

     Te confieso esto hoy, porque quiero que sepas que no estás solo. Hace algunas semanas realizamos una encuesta confidencial en nuestra página de Internet www.pastors.com y los resultados sugieren que una cantidad significativa de líderes podría estar luchando con la pornografía de Internet. Es un problema desenfrenado dentro de la iglesia, y en el liderazgo de la Iglesia. Si eres como yo, probablemente nunca comprarías material pornográfico, pero la facilidad y la ambigua privacidad de la pornografía en Internet, me absorbió tan rápida y profundamente como es imposible de imaginar.

     Si estás luchando en este terreno, finalmente tendrá que ser Cristo en ti el que cambie tu deseo desde adentro hacia fuera. Él hace esto con la fuerza de su amor, y logra que no quieras sucumbir ante la tentación. Creo que la obra de Cristo en tu vida incluye dos pasos muy prácticos que debes dar mientras Dios te libera de este pecado: Debes confesarlo a alguien. Por un momento pensé que podía manejarlo por mí mismo. Francamente, ¿Quién quiere admitir esta clase de pecado? Con mis años de creyente pensé que podía imaginar alguna forma de salir de esto. Pero seguía cayendo en un ciclo de desesperación, tal vez te suene familiar, ¿no? Incliné mi rostro delante de Dios, juré que nunca más volvería a hacerlo. Pero luego me convencía a mí mismo que una última vez no me lastimaría, y rápidamente caía nuevamente en el espinoso camino de la pornografía que apesta en la Web en todo el mundo.

     Yo no era lo suficientemente inteligente como para evitar toda la pornografía de la Internet, pero tenía el conocimiento suficiente como para saber que necesitaba ayuda para salir de la arena movediza. No te engañes: Dios no puede ser burlado. Un hombre cosecha lo que siembra, y lo que tú haces en la oscuridad un día lo gritarán desde las azoteas. El hecho de confesar despoja el poder del pecado. La Biblia enseña claramente que mientras tus pecados permanezcan en oscuridad, tendrán sobre ti un poder descontrolado. Puedo testificar que el hecho de traer a la luz tus problemas con pornografía, realmente harás disminuir ese dominio. Entiéndeme claramente, no estoy diciendo que ya no lucharé con la tentación, sino que ahora que mis tentaciones están al descubierto -las voces lejanas del pecado son más fáciles de ignorar- y desde que mi pecado ha sido expuesto, confesado y perdonado, ya no tengo que preocuparme por mantener una reputación en lugar de pedir ayuda.

     Hay una segunda razón para confesar: es el primer paso para ser sanado de esta conducta pecaminosa. Santiago 5:16 dice: Por tanto, confesaos vuestros pecados unos a otros, y orad unos por otros para que seáis sanados….

     Debes hacerte responsable ante alguien. Confesar no quiere decir que seremos libres de las tentaciones para siempre, y esa es la razón por la que tienes que establecer un compañero ante el que tengas la obligación de dar cuenta. Hay una variedad de formas que pueden ayudarte a hacerte responsable: uno a uno, un pequeño grupo de oración, tu líder, tu esposa, poniendo límites en tu computadora. Yo uso todos los métodos existentes, y te aconsejo que también hagas lo mismo, porque seguramente quieres encerrarte a ti mismo dentro de una buena conducta, aun antes de que Dios cambie tu forma de deseo de tal manera que no quieras más tener acceso a esta pornografía. En la forma uno a uno, he tratado con varios amigos y ha sido muy fácil para mí. Mi actual supervisor en esta responsabilidad es un amigo llamado Pablo, que es un hombre cristiano, muy amable, pero un duro ex lugarteniente de la Armada. Una vez al mes, invito a Pablo para que revise mi caché de Internet, y vea qué sitios he visitado.

     Mi esposa también es una aliada en esta batalla. Silvina bloquea mi computadora y no me da las claves para entrar. Esto significa que la mayoría de los sitios pornográficos están bloqueados porque mi esposa ha hecho que la computadora los reconozca como tales. También, sí, esto fue vergonzoso, le di una lista de las direcciones de Internet con los sitios pornográficos que yo acostumbraba visitar. Ella creó bloqueos específicos para estos sitios, de tal manera que ya no podía más acceder a ellos. Una vez más, esto eliminó en gran parte mi tentación. Ahora me sentía muy cómodo usando mi propia computadora, pero nervioso cuando usaba una computadora desprotegida. Estoy feliz por los bloqueos que puso mi esposa.

     Y ahora Dios ha cambiado mis deseos. No lo hizo de la noche a la mañana -pudo haberlo hecho: Dios es poderoso para hacerlo- pero Dios fue cambiando lentamente mi forma de desear, y pasé de un deseo ilícito a un deseo de agradarle. Por el camino, Él me mostró que mi uso de pornografía tenía menos que ver con el sexo y la lujuria, y más que ver con la ira y la actitud pecaminosa del libre albedrío. Si luchas con la pornografía de Internet, por favor consigue ayuda. Tu vida es por mucho demasiado importante como para permitir que este persistente pecado la destruya. Y recuerda: Nada hay encubierto que no haya de ser revelado, ni oculto que no haya de saberse (Lucas 12:2). Tarde o temprano la máscara caerá y tu verdadero rostro será conocido.

Por: John Walker”

     Ahora, si crees que eres libre de esa clase de tentaciones, puedes sentirte en un nivel de superioridad para con el pobre John, pero sólo si eres verdaderamente libre. No te olvides que así como la investigación policial puede encontrar absolutamente todo lo que se haya hecho en una computadora desde su adquisición, aunque aparentemente hayas borrado todo, Dios no tendrá ningún inconveniente en hacerlo, también, y mucho mejor. No avergüences al hermano Walker ni con el pensamiento, sólo procura aferrarte a la mano del Señor con firmeza. No te olvides que la Palabra dice que El que esté firme, mire que no caiga… Y además añade que sólo el que esté libre de pecado, arroje la primera piedra…

Leer Más