2 – La Naturaleza de la Bestia

¿Cuál es la naturaleza de la bestia a la cual Adán y Eva se sometieron? ¿Qué es lo que Adán y Eva fueron mandados a someter y gobernar, pero se convirtieron en esclavos de eso mismo? Un buen lugar para comenzar a estudiar este asunto es mirar a la criatura que fue el instrumento de la caída de Eva. Génesis 3: 1 = Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? 

Génesis 3: 14 = Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida. La serpiente se identifica como una bestia, que supera a todas las demás bestias de dos maneras distintas que se mencionan en estos versículos. La serpiente era astuta, más que cualquier otra bestia, y la serpiente fue maldecida más que cualquier otra bestia.

Debemos tener en cuenta que en este relato tenemos la primera aparición y aspecto de Satanás, y él aparece como una serpiente. Que la serpiente y Satán son uno se revela en otros pasajes. Apocalipsis 12: 9 = Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él. 

La primera aparición de Satanás en la forma de una bestia revela mucho sobre su carácter. Satanás está totalmente entregado a la naturaleza de la bestia. Fue creado como un querubín protector, acabado de hermosura y sabiduría (Ezequiel 28, Isaías 14). Él era perfecto en su creación hasta el día en que se encontró iniquidad en él. Se hizo corrupto debido a su gran belleza, y comenzó a adorar a las criaturas antes que al Creador.

Cuando Satanás comenzó a adorar a la criatura se entregó a la naturaleza de la bestia. Su sabiduría, la cual fue declarada como «perfecta» antes de su transgresión, se distorsionó, y así vemos a la serpiente descrita como «astuta». La palabra astuta o astucia habla de una sabiduría caída que ha sido entregada a la búsqueda del deseo egoísta, y a no buscar la voluntad de Dios. No hay mayor característica de la naturaleza de la bestia que su egoísmo. Vive para ella misma. Existe para satisfacer los apetitos naturales que se encuentran dentro de su propio ser.

 Es codiciosa, lujuriosa, celosa y no sabe nada de morir a sí misma con el fin de vivir para la voluntad y el placer de los otros.  Mientras Satanás estaba todavía en el cielo él determinó que ya no iba a vivir para la voluntad y placer de Dios, pensó en querer ser igual a Dios y ser capaz de determinar su propio camino, ser autodirigido y buscar su propio cumplimiento. Una actitud de egoísmo siempre conduce a una serie de otros pecados como la codicia, los celos, la ambición egoísta, el orgullo, la lucha y la violencia. Mucho se revela acerca de la naturaleza bestia en la maldición que Dios le habló a la serpiente.

Génesis 3: 14 = Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida. Hay un gran simbolismo. Las palabras, «En tu pecho andarás» significa que la naturaleza de la bestia va a vivir para el cumplimiento de los apetitos naturales. ¿Qué es lo que la naturaleza de la bestia desea, y cuáles son sus apetitos? La comida, el sexo, la fama, la riqueza, la facilidad, el placer, bienes materiales, poder y una serie de otras cosas.

Ninguna de estas cosas es inherentemente mala, pero se convierten en malas cuando son lo único a lo cual la creación persigue con hambre y sed. La voluntad de Dios es que la humanidad buscara primero el Reino de Dios y su justicia al tiempo que permite a Dios elegir cómo y cuándo abastecer las necesidades de la humanidad. Jesús habló de esta manera: Mateo 6: 31-33 = No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

Lo que se expresa en estas palabras es el contentamiento de los que viven para hacer la voluntad del Padre. Hacer la voluntad de Dios es la principal prioridad de su vida, y no se preocupan por las cosas de este mundo. Ellos no necesitan casas, tierras, coches y muchos bienes materiales. Ellos no están preocupados por el cuidado de su cuerpo físico, porque entienden que el que hizo el cuerpo del hombre ya conoce sus necesidades y Él sin duda proporcionará conforme a su gran sabiduría, amor y poder.

 Ellos entienden que si se entregan a la búsqueda del Reino de Dios el Señor se hará cargo de sus necesidades. Los que están sujetos a la serpiente no conocen el contentamiento de hacer la voluntad del Padre. De la serpiente leemos que fue maldecida a comer polvo todos los días de su vida. La carne del hombre fue formada del polvo de la tierra. Estas palabras de juicio sobre la serpiente simbólicamente hablan de un apetito por aquello de lo cual se partió para formar la carne, y todos los pecados de la carne.

Gálatas 5: 19-21 = Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.

La serpiente fue maldecida a ser gobernada por su vientre y comer de las cosas de la carne. Cuando un cristiano se entrega a las cosas mencionadas en la lista anterior, lo cierto es que están permitiendo que la naturaleza bestia se manifieste en ellos. Muchos hombres, incluso los que nombran el nombre de Cristo, se rigen por esta naturaleza. Filipenses 3: 18-19 = Porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aun ahora lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo; el fin de los cuales será perdición, cuyo dios es el vientre, y cuya gloria es su vergüenza; que solo piensan en lo terrenal.

Pablo seguramente tenía la serpiente en mente cuando escribió estas palabras, porque habla del vientre y una mente puesta en las cosas terrenales. El vientre es una característica destacada de la naturaleza de las bestias, y fue singularmente marcada cuando Dios maldijo a la serpiente. El énfasis en el vientre de la bestia revela que toda su vida se basa en la satisfacción de sus apetitos terrenales. El vientre también se enfatiza cuando se habla de los hombres que se han dado a sí mismos a ser gobernados por la naturaleza bestia.

 La naturaleza bestia se puede resumir en una sola palabra, «egoísta». La naturaleza divina, en marcado contraste, se puede resumir en la palabra «desinteresada», o con la palabra «amor», porque se nos dice que el amor «no busca lo suyo «(I Corintios 13: 5). La perfecta sabiduría de Dios no es egoísta y busca el bienestar de otro. Así vemos en la Escritura que entre la divinidad hay una gran generosidad. El Padre glorifica al Hijo, el Hijo vive para hacer la voluntad del Padre, y el Espíritu toma las cosas del Padre y con ellos glorifica al Hijo (Juan 16).

La perfecta sabiduría de Dios es tal que el Señor envió a Su amado Hijo a morir por la humanidad, y Yeshua pondría libremente su vida por sus amigos. Esta sabiduría es totalmente desinteresada. Esta sabiduría es mansa, apacible y humilde. Santiago 3: 17 = Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía.

La sabiduría de la naturaleza corrupta de la bestia no es así. Nace en el egoísmo y no se preocupa por el bienestar de los demás. Santiago 3: 15-16 = porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica. Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa. Quiero compartir algo aquí que es difícil de transmitir. La razón por la que es difícil es que los santos han sido tan carnales durante tanto tiempo que solo pueden con gran dificultad empezar a percibir las enormes profundidades en las que la iglesia se ha hundido.

Sé que la mayoría de los que están accediendo a esto va a pensar que no se está manifestando la naturaleza de la bestia en ellos de ninguna manera, y que son verdaderamente desinteresados y en gran medida están manifestando el Espíritu de Cristo, pero hay que recordar que la serpiente era la más astuta por sobre todas las bestias y que el arma principal de Satanás es el engaño. Satanás puede convencerte de que tú eres la imagen de la piedad, cuando en realidad eres mucho menos que eso.

Te pido que permitas realmente al Espíritu buscar en lo más profundo de su ser a medida que lee lo que sigue. Sin duda sonará radical y parecerá fuera de lugar en un mundo regido por el maligno. Parecerá como algo herético a la ramera que quiere permanecer firmemente asentada en la bestia. Incluso puede causar que un poco de miedo empiece a surgir dentro de su ser a medida que empieza a «considerar el costo» y considerar las consecuencias de lo que está siendo compartido hoy, pero si tú no vas a retroceder, y si vas a permitir que el Espíritu te transforme de modo que ya no te conformes a un mundo materialmente y obsesionada mente caído, entonces la imagen divina será expresada en y a través de tu ser.

 Entonces comenzarás a manifestar aquello para lo que Dios creó al hombre. Tú vas a aparecer como la misma imagen y semejanza de Dios. ¿Estas Listo?  Leemos que donde hay celos, ambición egoísta, esclavitud al vientre y a los apetitos de la carne, estas son sin duda las características de la naturaleza bestia. La naturaleza animal se caracteriza por su consumo y que nunca está satisfecha.  Este consumo es evidente en todas partes en nuestra sociedad, pero realmente no lo vemos.

Nos hemos vuelto tan perdidos en este consumo visible que ya no es visible para nosotros. Los Santos somos llamados a ser conformados a la imagen de Cristo, y Cristo es llamado «la luz del mundo.» Él es totalmente desinteresado y generoso. Él puso su vida por los mismos que lo odiaban. Se nos dice que «siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros», incluso cuando éramos sus enemigos. Leemos en el primer capítulo del Génesis que en el cuarto día las luces fueron creadas en el firmamento de los cielos, y vimos cómo los santos corresponden con estas luces.

 La luz es desinteresada. La Luz no consume, sino que irradia hacia el exterior. Va adelante y aporta calidez, vida y energía a todo sobre lo que brilla. Todos los santos son llamados a ser esos desinteresados, dando luz, que irradie la vida y el amor de Cristo en un mundo oscurecido. Se me ha ocurrido que, así como Dios nos ha dado una representación de los santos en el cielo, así también nos ha dado una representación de aquellos que están marcados por la naturaleza bestia.

 Mucho se ha hablado en los últimos años acerca de los agujeros negros. Los agujeros negros se dice que son las áreas de materia súper densa que son causadas por una estrella que colapsa sobre sí misma. Estas áreas de materia súper densa comienzan a tirar todas las cosas hacia sí mismas. Son estos atractores poderosos que ni siquiera permiten que la luz escape de ellas. Ellas sólo absorben más y más materia. Los científicos no pueden ver realmente los agujeros negros, ya que no emiten luz.

Más bien han determinado que existen observando el efecto que se produce en la materia alrededor de ellos. Pueden observar la materia siendo tirada con fuerza a un lugar determinado y la luz siendo extinguida, mediante la observación de esta actividad son conscientes de la existencia y la presencia de agujeros negros. Estos agujeros negros tipifican a esos hombres y mujeres que se han dado a sí mismos a la naturaleza bestia.

La humanidad fue creada como las estrellas para manifestar la luz y la vida del Creador, pero muchos se han derrumbado hacia atrás sobre sí mismos, habiendo vuelto hacia adentro y comenzando a buscar cosas por uno mismo. Muchos, aun entre los santos, no han podido ser contenedores para expresar la luz de Cristo y vivir para hacer la voluntad del Padre. Más bien, quieren las cosas para ellos mismos. Ellos se sienten atraídos por la materia de este mundo, y ansían ser llenos de codicia, lujuria y ambición egoísta.

Como éstos comienzan a trabajar para ganar las cosas que sus almas desean y así dejan de irradiar la luz de Dios y se vuelven como grandes vacíos que atraen las cosas materiales a sí mismos. Ellos razonan que es justo y adecuado que deben tener una parte justa de los bienes del mundo y empiezan a ejercer una tremenda energía para ganar esas cosas a su alrededor. Comienzan atraer asuntos a sí mismos. La Biblia llama a esta actividad «servir al dinero» y a los santos se les advirtió que ningún hombre puede servir a Dios y a las riquezas. Ahora aquí está la parte difícil de lo que yo quiero transmitir.

 Casi todos los santos están tratando de servir a Dios y a las riquezas, aunque ellos no lo reconocen. La mayoría de los santos están marcados por la influencia de la naturaleza de la bestia en sus vidas, y un gran número están cabalgando sobre la bestia, y no quieren admitir que lo están haciendo.  Aunque todos los santos han sido llamados a dar a luz la luz de Cristo, un número alarmante de ellos se han vuelto hacia adentro y se han convertido en consumidores voraces de la materia.

Están en peligro de ser arrojados de vuelta a la tierra como higos inmaduros, y ser entregados por entero a la búsqueda de sus apetitos egoístas. Una de las razones por las que los santos no reconocen la influencia de la naturaleza bestia sobre su vida, es por el gran egoísmo y la codicia que está presente dentro de ellos, y porque que se comparan entre sí y no con Dios, que es la verdadera medida para la cual el hombre fue creado.  

Por lo tanto, me gustaría establecer a Cristo como la norma o estándar y revelar cuál es su actitud sobre el consumo y la práctica de los apetitos naturales. Al mirar a Cristo veremos claramente lo que es de la naturaleza animal y lo divino. Inmediatamente después de que Cristo fue bautizado por Juan en el río Jordán, el Espíritu lo llevó al desierto, donde ayunó durante cuarenta días. Otra forma de decir esto es que Cristo no consumió nada durante cuarenta días.

Después de estos cuarenta días se nos dice que Cristo tenía hambre, pero él todavía no comía. Satanás entonces vino a tentar a Jesús y la primera tentación fue relacionada con el consumo. Satanás dijo a Cristo, «Si tienes hambre, convierte estas piedras en pan. Lo que Satanás sugirió parece muy razonable a la razón del hombre. Si usted tiene un apetito que clama estar satisfecho, entonces parece normal satisfacerla.

 Después de todo, Dios creó el cuerpo del hombre que se nutre de los alimentos, e incluso Cristo dijo «la comida es para el cuerpo», pero vemos aquí una notable manifestación de la naturaleza divina. Cristo respondió a Satanás diciendo: «Está escrito: ‘El hombre no vive sólo de pan, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Lo que Cristo declaró era que hacer la voluntad del Padre es más importante que la satisfacción de los deseos naturales del cuerpo.

El Espíritu aún no había liberado a Cristo de su ayuno, y Dios aún no había manifestado cómo iba a satisfacer las necesidades de su Hijo por la comida. Jesús estaba tan sometido al Padre que Él no consideraría hacer nada por su propia iniciativa para satisfacer su necesidad de alimentos. Él no estaba preocupado de que su Padre le dejaría morir de hambre. Él sabía que, si Él buscaba la voluntad del Padre por encima de todo, él se haría cargo de las necesidades de la vida. 

 Cristo se negó a ser conducido por sus apetitos. Se negó a entregarse a la insistencia o al impulso de la bestia para consumir, incluso cuando tuvo hambre. Sometió y gobernó sobre la bestia. Él azotó su cuerpo y lo mantuvo bajo sujeción. Se nos dice que después de que Satanás dejó a Jesús que los ángeles de Dios llegaron y ministraron las necesidades de Cristo. Dios ya sabía cómo y cuándo Él proveería el sustento de su Hijo, y el Hijo tenía tal paz y confianza en el amor del Padre, por lo cual estaba dispuesto a esperar, sabiendo que la voluntad del Padre es siempre el mejor y más alto bien para nosotros.

Veamos ahora otro acontecimiento en la vida de Jesús. Durante todo el período de su ministerio Jesús no era dueño de una casa. Nunca tuvo un centro de ministerio, y él se limitó a dormir a donde el Espíritu lo llevó a dormir. A veces dormía en los campos abiertos. A veces dormía en la popa de un barco en una almohada. A veces dormía en una cama en la casa de alguien, como en la casa de Lázaro, Marta y María. Cuando un hombre se acercó a Jesús y dijo que deseaba ser su discípulo, Él respondió de esta manera:

Mateo 8: 20 = Jesús le dijo: Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar su cabeza. Creo que es importante que Jesús contrastó su camino divino de la vida a la de dos bestias, los zorros y las aves. Bestias que exigen algún tipo de hogar. Quieren un nido para vivir, o una buena guarida en la tierra. También lo hacen muchos hombres y mujeres que exigen tales cosas. Ellos pueden decir a Dios: «Voy a ser tu discípulo, siempre que pueda tener mi casa bonita y mobiliario.

Mientras que puedo tener mi buena cama para dormir en la noche te seguiré. «Pero mira las palabras de Cristo a quien sería su discípulo. Él dijo que no podía prometer tal cosa, para quien vive para hacer la voluntad de Dios y se contenta con lo que Dios decide proveer para ellos. En efecto Jesús estaba diciendo a este hombre que tuviera en cuenta el costo. Si este hombre quería tener un hogar, como las bestias demandan una casa, entonces no podía ser verdaderamente discípulo de Cristo, porque Cristo reveló que Su vida se centra en agradar al Padre, no en auto agradarse.

¿Estoy empezando a sonar herético? ¿Estás comenzando a sentir que el miedo se levanta dentro de ti, respecto a lo que Dios realmente podría requerir de ustedes si tuvieran que entregar todo a Él? Tú puedes pensar, «Dios en realidad no necesita que yo esté dispuesto a renunciar a todo, y no veo a nadie a mi alrededor hacerlo», pero de nuevo Dejemos que Cristo sea la medida de todas las cosas. Escucha sus palabras:

Lucas 14. 33 = Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo. Estas palabras de Cristo vienen inmediatamente después de hablar sobre tener en cuenta el costo del discipulado. Con la imagen de la naturaleza divina llega un gran costo para la carne y el hombre natural. Es por esto que Cristo dijo que todos los que quieran seguirlo debe tomar su cruz. La cruz es un instrumento de muerte, y la bestia debe ser asesinada, aunque la bestia piense que sólo es lo normal y necesario que hace para tener su propio nido privado, o cueva. Podemos preguntar: «¿Cómo hicieron los apóstoles y la iglesia primitiva para comprender este asunto? ¿Ellos también renunciaron a todo lo que poseían?  «Me alegro de que hayas preguntado. Echemos un vistazo a las Escrituras para ver:

Hechos 4: 32-35 = Y la multitud de los que habían creído era de un corazón y un alma; y ninguno decía ser suyo propio nada de lo que poseía, sino que tenían todas las cosas en común.  Y con gran poder los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús, y abundante gracia era sobre todos ellos. Así que no había entre ellos ningún necesitado; porque todos los que poseían heredades o casas, las vendían, y traían el precio de lo vendido, y lo ponían a los pies de los apóstoles; y se repartía a cada uno según su necesidad. 

Durante los primeros años después de la ascensión de Cristo, y después de Pentecostés, una notable obra de la gracia fue vista entre los santos. Fueron extraordinariamente liberados de la naturaleza bestia. Ellos manifiestan la vida divina a un grado increíble, y debido a esto se presentaron como grandes luces en su mundo. De su reputación leemos: Hechos 5: 13 = De los demás, ninguno se atrevía a juntarse con ellos; mas el pueblo los alababa grandemente.

Quiero instar a considerar detenidamente la Escritura de arriba para que revele tal vez la evidencia más profunda de la capacidad de Dios para transformar la vida de los hombres que cualquier otro testimonio o milagro del Nuevo Testamento. Un gran número de hombres y mujeres que anteriormente habían sido esclavizados a la naturaleza de la bestia, y que habían vivido como consumidores, se transformaron en dadores.

Antes de la salvación era su naturaleza reunir los bienes materiales a sí mismos, y después de la salvación era su naturaleza ser libre de toda propiedad y todos afirman que cualquier cosa propia era de todos. Nota el alcance de las palabras utilizadas » y ninguno decía ser suyo lo que poseía.»  ¡Aleluya, la naturaleza animal que se arrastra sobre su vientre y se come el polvo de la tierra fue asesinado! No conozco mayor evidencia de la transformación completa de los santos por el poder del Espíritu que estas palabras.

¡Eran todos ellos gloriosamente uno mismo!  Nadie dijo que todo lo que poseían era de su propiedad. Ellos realmente comenzaron a estimar las necesidades de los demás como más importantes que sus propias necesidades. Ellos comenzaron a manifestar el amor por los hermanos, y por eso todos los hombres reconocieron que eran los discípulos de Cristo. Ellos amaban a Dios y a los hijos de Dios antes que a los bienes materiales.

Se puede decir que estos primeros santos estaban tan cautivados con un amor de Cristo y el deseo de hacer la voluntad del Padre que las cosas materiales simplemente se volvieron poco importante para ellos. Lo que antiguamente habían aferrado con gran tenacidad, y custodiado con gran celo, ya no era precioso para ellos. Cuando el amor de Cristo y de los hermanos entró con tal poder, el amor de otras cosas murió. Cuando el inmenso deseo de hacer la voluntad del Padre los agarró, el deseo de hacer la voluntad del hombre fue repudiado.

La iglesia de hoy no manifiesta esta misma actitud desinteresada, estar contentos con lo que el Padre les daría a ellos, en el momento y en la forma en que Él elige. En cambio, la iglesia anda montada en la bestia como una gran ramera, y tiene muchos antojos de las cosas de este mundo. Ella anhela ser vestida con ropas finas y ser adornada con muchas joyas.

Los santos se dan a una búsqueda de casas, tierras, coches, muebles, ropa y alimentos ricos y el placer y el entretenimiento, y dicen: «Dios quiere que tenga estas cosas y gaste mis días recogiendo lo que mi corazón desea, y trabajar por las cosas que perecerán «, por la astucia de la bestia han sido engañados. Considera las palabras del apóstol Pablo:

Filipenses 4: 11-13 = No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

1 Timoteo 6: 8 = Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto.

Hebreos 13: 5 = Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré; 

La marca de la naturaleza divina es la alegría, y no la codicia. Pablo dijo: «con Tener sustento y abrigo, con eso estaremos contentos.» Dijo que estaba contento en cualquier circunstancia en que estaba. La conclusión es que los que llevan la naturaleza divina están satisfechos con lo que la provisión del Padre elige darles a ellos. Ellos no viven para satisfacerse a ellos mismos.

Ellos viven para hacer la voluntad del Padre. Ellos no se dan a la búsqueda de las cosas del mundo. No tienen deudas que pudieran poseer hoy si tuvieran lo que se les antoja, sin tener el dinero para ello. Ellos se caracterizan por su generosidad y su entrega desinteresada. Ellos no dicen que todo lo que poseen es de su propiedad, porque han rendido todas sus posesiones a Dios.

Debo añadir algunos comentarios aquí en aras de la claridad, porque yo sé que algunos podrían malinterpretar mis palabras. No estoy diciendo que para llevar la naturaleza divina todos los santos deben abrazar la pobreza y deshacerse de sus casas y tierras. Lo que estoy diciendo es que deben estar dispuestos a hacerlo si es la voluntad de Dios para ellos.

Pablo dijo que él sabía cómo estar contento con la pobreza (medios humildes), pero también sabía cómo estar contento con la prosperidad. El meollo de la cuestión es precisamente lo que se ha declarado en repetidas ocasiones, los santos deben estar contentos con lo que Dios Padre elige y pone a su disposición para ellos, y a estar en reposo con su calendario y su provisión. No pueden exigir su propio camino.

En este tiempo de enseñanza me estoy centrando sobre todo en las demandas de la naturaleza de la bestia para tener hogares y tierras, etc., porque a esto es lo que la mayoría de los santos se han entregado a perseguir. Eso es el Reino. No hay muchos que vayan en la dirección opuesta, exigiendo vivir de una manera pobre, tratando a sus cuerpos estrictamente y negándose a sí mismos a todo placer, pero esto también es un error.

Colosenses 2: 20-23 = Pues si habéis muerto con Cristo en cuanto a los rudimentos del mundo, por qué, como si vivieseis en el mundo, os sometéis a preceptos tales como: No manejes, ni gustes, ni aun toques (en conformidad a mandamientos y doctrinas de hombres), cosas que todas se destruyen con el uso? Tales cosas tienen a la verdad cierta reputación de sabiduría en culto voluntario, en humildad y en duro trato del cuerpo; pero no tienen valor alguno contra los apetitos de la carne.

Hay una pequeña minoría de los santos que han errado en el sentido contrario de la mayoría. Esta minoría estaba en auto humillación y en el trato severo del cuerpo. Pablo dice que estas cosas tienen una «apariencia de sabiduría», ya que parece que no están sirviéndose a sí mismo sino a Dios. Sin embargo, Pablo revela dónde está el error en estos santos también. Afirma que estas cosas no son verdaderamente sabias por su apariencia de sabiduría y se basa en la religión auto hecha y la auto humillación.»

Estos son a quienes Pablo condena por igual que a los que se entregan a la búsqueda del placer, erran en el blanco porque quieren ser auto dirigidos. No se contentan con esperar en Dios y recibir todo lo que Él tiene para ellos, pero sólo recibirán la pobreza y la auto humillación. Pablo dijo que estaba contento con la pobreza, pero también con la prosperidad, con el hambre y con la llenura, con el sufrimiento de la necesidad y contento cuando había abundancia. Los que son conformes a la imagen de lo divino se contentan con lo que Dios elige para ellos.

Sin duda, la mayoría de los santos erran el blanco en el lado de la codicia, y no en la auto humillación, pero ambas son igualmente pecaminosas por originarse en uno mismo. Los que llegan a la madurez de Cristo han crucificado la carne y sus deseos y viven para hacer la voluntad de Dios. Ellos están contentos con lo que Él ofrece y no extenderán su mano para satisfacer sus apetitos naturales aparte de la voluntad de Dios. Tampoco van a negarse a recibir lo que Dios proveería para ellos con el fin de anonadarlos.

El discipulado es rendirse a la voluntad de otro, y en esta rendición de la voluntad es donde radica el costo del discipulado. Hay un alto costo para el discipulado, y por esta razón Jesús insta a todos los que quieran seguirlo para que tengan en cuenta el costo. Él no promete a ningún hombre o mujer casas y tierras, sino que insta a todos a contentarse con lo que el Padre elige para ellos.

Esto es pues, un punto de fricción real. ¿Puedes estar contentos con lo que el Padre elige para ti, o tienes ciertos requerimientos, deseos o demandas que no son negociables? Quieres decir a Dios: «¿Voy a darte una parte de mi vida, pero yo reservare otra parte de ella?» Recuerda, Cristo dijo que ningún hombre puede servir a Dios y a las riquezas. Sí, estas cosas son radicales, y la iglesia primitiva era muy radical, y brillaron como una luz brillante para una temporada. La bestia sufrió una herida mortal, pero la herida ha cicatrizado y la Bestia ha regresado y ha ofrecido a la iglesia un paseo en su misma espalda.

Apocalipsis 13: 3-4 = Vi una de sus cabezas como herida de muerte, pero su herida mortal fue sanada; y se maravilló toda la tierra en pos de la bestia, y adoraron al dragón que había dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia, diciendo: ¿Quién como la bestia, y quién podrá luchar contra ella?

Cuando Cristo fue crucificado y resucitó Satanás recibió un golpe mortal. La iglesia primitiva sometió y gobernó sobre la naturaleza de la bestia. Ellos se establecieron completamente libres de una esclavitud a sus apetitos naturales. Ellos se transformaron de los consumidores a los radiadores de luz y vida. Sabían la gloriosa libertad de poseer nada más que a Cristo. Sin embargo, los santos no pudieron seguir subyugando y gobernando sobre la naturaleza de la bestia.

Comenzaron a adorar al dragón, Satanás, la serpiente, una vez más. Por su astucia los convenció de que podían ser discípulos de Cristo al tiempo que permitían al bestia vivir. Él los convenció de que la bestia incluso los llevaría a su objetivo y que podrían vivir en armonía con la naturaleza de la bestia. Hay muchas interpretaciones carnales de lo que habla este pasaje de Apocalipsis 13. Muchos maestros de profecía miran a la bestia como algunos gobernantes políticos que se levantarán y harán guerra contra el cristianismo, pero permítanme declarar que la bestia ha estado presente durante toda la duración del cristianismo y que ha hecho la guerra con muchos santos, y pocos la han superado.

Muchos son los santos que han sido derrotados a través de gran engaño y astucia, ya que no han logrado someter y gobernar sobre la naturaleza de la bestia. Han creído que podían vivir para sí mismos y para Dios, que podían ofrecer a Dios una parte de sus vidas, mantenimiento ellos otra parte importante para ellos, para que pudieran encontrar placer y satisfacción en los ofrecimientos del mundo. ¿Estás dispuesto a permitir que el Espíritu brille una luz sobre su vida, sobre sus hábitos de gasto y su acumulación de los bienes de este mundo?

 ¿Estás dispuesto a renunciar a todas tus posesiones como Cristo requirió con el joven rico? ¿Estarías contento con la comida y la cubierta, ni siquiera exigiendo lo que los animales tienen, como lo es su propio nido, su propia guarida? Cristo amonesta a todos a contar el costo antes de declarar que le seguirán donde quiera que Él los lleve. Si deseas llevar la imagen de lo divino, entonces la naturaleza de la bestia se debe descartar a una y subyugarla.

 El hombre se aferra tenazmente a las cosas de este mundo, a las posesiones de su propiedad, porque ellos no conocen el amor de Cristo y de los hermanos el cual debería hacer de las cosas del mundo como algo sin valor en comparación al Amor de Dios. Si no estás completamente cautivado por Cristo, quedarás cautivado por cosas menores. Por otro lado, si tu amor de Cristo es puro y sin adulterar, entonces las cosas de este mundo serán como nada para ti. Tú no codiciarás, o pasaras tu vida, tu tiempo y energía en la búsqueda de la acumulación de cosas materiales. Cristo vino a poner en libertad a los hombres, y aquellos a quienes el Hijo los libera son verdaderamente libres.

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¿Quién Entra al Paraíso?

La Crucifixión. ¿Cuántas veces, en tu historia eclesiástica, te han hablado, o enseñado, o predicado respecto a la crucifixión? Si creciste en una iglesia cristiana de buen nivel, supongo que no menos de veinte o treinta. ¿Y qué es lo que sabes de la crucifixión? Pues lo que está escrito, ir más allá de eso, es correr riesgos innecesarios de confundirse o entender algunas cosas a la inversa de lo que fueron. Los evangelios relatan ese tremendo episodio, clave para la salvación de toda la humanidad que lo acepte. Pero difieren en algunos detalles que hoy, tomando como nace el de Lucas, quiero rescatar. No ya para crear doctrina o nueva mirada, sino para completar lo que hasta aquí hayamos recibido de manera incompleta.

Quiero dejar de lado todo lo previo, que no es poca cosa, pero que ingresa en otro estadio de lo que hoy te quiero compartir. Lo más impresionante, es el grado de manipulación emocional e intelectual que alguien llevó a cabo con la gente de esa época, que determinó que a la hora de elegir quien se salvaba y quien moría en la cruz, optó por un político, o subversivo o algo parecido, y condenó a Jesús. La misma gente a la cual Él había brindado todo su amor, ayuda y, en casos liberación y sanidad. Quiero comenzar desde el momento en que Jesús emprende el camino literal hacia esa cruz preparada para Él. En Lucas 23: 26, dice: Y llevándole, tomaron a cierto Simón de Cirene, que venía del campo, y le pusieron encima la cruz para que la llevase tras Jesús.

Si era de uso que el propio condenado cargara su cruz hasta el lugar final, ¿Que motivó que con Él se la pasaran a este Simón de Cirene? Los teólogos, dicen que fue por causa de la debilidad que Jesús evidenciaba y le impedía cargarla. Solamente hay que examinar lo que verdaderamente fue el castigo y la flagelación previa que Jesús recibió, para entender que de ninguna manera él estaba en condiciones siquiera de caminar, aunque debió hacerlo. El acto de Simón de Cirene obligado a llevarle la cruz, es casi un símbolo de lo que Él mismo había dicho, en relación a que quien quisiera seguirlo, sólo debía tomar su cruz y hacerlo.  (27) Y le seguía gran multitud del pueblo, y de mujeres que lloraban y hacían lamentación por él. Aquí está la respuesta al por qué eligieron a Barrabás. No fue decisión del pueblo en sí, sino de los laderos de Barrabás que manipularon toda la ceremonia y lograron su objetivo.

(28) Pero Jesús, vuelto hacia ellas, les dijo: Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí, sino llorad por vosotras mismas y por vuestros hijos. (29) Porque he aquí vendrán días en que dirán: Bienaventuradas las estériles, y los vientres que no concibieron, y los pechos que no criaron. Esto trasciende aquel momento y, con esa tan particular manera que tiene lo espiritual de erigirse como natural, aterriza en un hoy en el que esta respuesta, cabe perfectamente para lo que estimamos como nuestra iglesia cristiana global. Primera pregunta: ¿Cuántas personas que se congregan en iglesias cristianas del mundo, tienen un testimonio de vida cotidiana que hace pensar a quienes los conocen que ser cristiano es un objetivo precioso y preciado? No conozco demasiados, quizás tú sí. Segunda pregunta: ¿Cuántos hijos de esas personas, nacidos como cristianos, siguen luego congregando y viven una vida conforme al diseño divino? Tampoco conozco demasiados, quizás tú sí. Gloria a Dios si son tus hijos.

Y que quede especial constancia que no digo esto a modo de crítica desaprensiva para quienes militan en iglesias, lo digo como advertencia constructiva para padres y madres que, de modo casi automático, suponen que porque llevaron al niño desde pequeño a la iglesia y lo motivaron a cantar, orar en voz alta y aplaudir con ellos, éste cuando llegue a la adolescencia y luego a su calidad de adulto, seguirá haciéndolo como parte de su vida. Es muy cierto que todo lo que recibió le quedará en un punto de su ser y, a corto, mediano o largo plazo, si cuenta con oración intercesora y de cobertura, muy probablemente lo convierta en un creyente genuino. Pero, en el mientras tanto, he visto y se siguen viendo miles de jóvenes hijos de padres cristianos caminando el mundo como uno más de todos los inconversos que lo hacen. Si un ser humano no es tocado por el Espíritu Santo con clara convicción de pecado, ese ser humano encuentra más agradable caminar en pecado, de eso no tengas dudas.

(30) Entonces comenzarán a decir a los montes: Caed sobre nosotros; y a los collados: Cubridnos. (31)  Porque si en el árbol verde hacen estas cosas, ¿en el seco, ¿Qué no se hará?

La idea es Si este es el destino del inocente (Jesús se refiere a sí mismo), ¿Qué pasará con los culpables?” Jesús habló esto en un sentido más inmediato, conociendo el destino que vendría sobre Jerusalén. Alguien dijo que con su ojo profético él ve más allá de los años y ve a Jerusalén acosada y capturada. Él habla como si oyera los terribles gritos que anunciaban la entrada de los romanos a la ciudad, y los asesinatos de jóvenes y ancianos, y mujeres y niños. Jesús habló esto en un sentido más grande, conociendo el destino de todos aquellos que lo rechazan. No necesitas llorar ni una décima parte porque Cristo murió sino porque tus pecados hicieron necesario que tuviera que morir. No necesitas llorar por la crucifixión, sino llorar por tu transgresión, porque tus pecados fueron los que clavaron al Redentor en ese maldito árbol. El llorar por el salvador que muere es lamentar el remedio; pero es más sabio lamentar la enfermedad.

(32)  Llevaban también con él a otros dos, que eran malhechores, para ser muertos.

Aquí nos encontramos con una leyenda sin base muy parecida a la que dio origen nada menos que a la celebración, conmemoración o festividad de los Reyes Magos. No hay escritura alguna que confirme que eran reyes. Sí dice que eran magos, por lo que algunos suponen que podrían ser profetas, pero tampoco de esto hay confirmación suficiente. La figura infantil de esos tres hombres, (Uno de raza negra) cabalgando en camellos, es una ilustración muy bonita y hasta llena de ternura que ha servido y sigue sirviendo para darle emoción a un día donde los niños, (Con padres que tienen un trabajo que se los permite), reciban regalos en sus zapatos, cosa también sin explicación. Aquí, en esta instancia, siempre hemos dicho, aprendido y enseñado que eran dos ladrones, en medio de los cuales fue crucificado Jesús.

Pero resulta ser que la palabra que está inserta en el original griego, es la palabra kakoúrgos, que en su traducción más simple da origen a la palabra que aquí hemos leído: malhechores. Hay que añadir que, en esa época, y tal vez también ahora, ser un malhechor generalmente estaba relacionado con ser un criminal, un asesino. Quizás un ladrón también, pero que muy probablemente hubiera matado a alguien para robarle, igual a como todavía sigue sucediendo en muchos lugares del mundo, del cual mi país, Argentina, y mi ciudad de residencia, Rosario, lamentablemente es uno de ellos. La derivación de este vocablo, también incluye depravado, lo que incluiría en ese rubro a violadores, por ejemplo. Mateo y Lucas dicen Malhechores, Marcos dice Ladrones y Juan sólo menciona “a otros dos”, sin especificar nada más. Lo que sí podemos asegurar, es que estos dos hombres, merecían en ese tiempo la condena a crucifixión porque sus delitos no habían sido menores ni dignos de perdón o sobreseimiento. Esto resaltaba mucho más la calidad de inocencia de Jesús en medio de ese nivel de personas.

(33) Y cuando llegaron al lugar llamado de la Calavera, le crucificaron allí, y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda.

Había, efectivamente, un lugar específico a las afueras de las murallas de la ciudad de Jerusalén pero aún cerca de ella, donde las personas eran crucificadas. En este lugar llamado de la Calavera fue donde Jesús murió por nuestros pecados, y nuestra salvación se cumplió. Calavera significa sencillamente “el lugar de la calavera”, y era el lugar donde los criminales eran crucificados. Como no todos los cadáveres eran recogidos ni tampoco muy limpiado el lugar, podría ser factible encontrar algún cráneo antiguo de un crucificado. Lo que sí vale la pena rescatar para concluir con tradiciones insostenibles desde lo bíblico, es que no se menciona nada acerca de las catorce estaciones de la cruz, como tampoco esas caídas de Jesús, el encuentro con su madre o con Verónica. Tales tradiciones posteriores, aunque sin duda sentimentales en su atractivo, parecen no tener una base histórica. Sin embargo, fueron adoptadas por mucho pueblo cristiano al que hoy es casi imposible lograr que entiendan que eso en realidad no sucedió.

(34) Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Y repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes. 

Cuando hablamos de amor, de paz interior, de misericordia divina y todas esas cosas, pretendemos darle cátedra al mundo con sus odios, resentimientos, rencores y furias feroces. Pero creo que no podemos alcanzar ni por asomo la medida de entendimiento con lo que, sintiendo lo que seguramente sentía por todo lo que estaba viviendo, pudo reaccionar de esta manera. Una forma de expresarse que, cuando la leemos en nuestras Biblias, suena casi como adecuada al vocabulario de quien lo dice, pero que si practicamos un mínimo de empatía y conseguimos ponernos en su lugar, podremos ver que se nos presenta como directamente imposible. Dudo que el cristiano más amoroso del planeta pudiera decir algo similar cuando se veía a punto de ser clavado contra una cruz de palo de la cual quedaría colgado hasta morir por asfixia o, en el mejor de los casos, un shock cardíaco. Desde afuera parece muy fácil ser un Jesús muriendo por los pecadores, pero desde su lugar, créeme que las cosas cambian y mucho.

(35) Y el pueblo estaba mirando; y aun los gobernantes se burlaban de él, diciendo: A otros salvó; sálvese a sí mismo, si este es el Cristo, el escogido de Dios. (36)  Los soldados también le escarnecían, acercándose y presentándole vinagre, (37) y diciendo: Si tú eres el Rey de los judíos, sálvate a ti mismo. (38) Había también sobre él un título escrito con letras griegas, latinas y hebreas: ESTE ES EL REY DE LOS JUDÍOS.

¿Nunca viviste algo así? Gente poseedora de maravillosos dones de enorme bendición para miles, de pronto no pueden solucionar un problema personal o familiar y se sienten frustrados y hasta decepcionados. En parte tienen la responsabilidad de no entender que al poder que han ministrado, lo han recibido de Dios. Que ellos en sí mismos no tienen nada, y que, si a Dios le place no dárselo en un momento determinado, no se los da y punto. Pero esos somos nosotros, los hombres egocéntricos que hemos llegado a suponer que, en algunos puntos, Dios depende de nosotros. ¡Ilusos! Dios no depende de ningún hombrecito de pies pegados al piso. De todos modos, y salvando las distancias de las comparaciones, eso puede servirte para comprender cómo se tiene que haber sentido Jesús con todas estas burlas. Y mucho más, sabiendo que si se ponía de acuerdo con su Padre, los aniquilaba a todos en un abrir y cerrar de ojos. Pero no, no hizo eso porque, en su fuero íntimo, sabía que tenía que vivirlo, que era parte del todo.

(39)  Y uno de los malhechores que estaban colgados le injuriaba, diciendo: Si tú eres el Cristo, sálvate a ti mismo y a nosotros. (40)  Respondiendo el otro, le reprendió, diciendo: ¿Ni aun temes tú a Dios, estando en la misma condenación? (41) Nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos; más este ningún mal hizo. (42) Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino.

¿Tienes alguna duda que el malhechor que sale en defensa de Jesús, fue tocado por el Espíritu Santo justamente allí y en ese momento? En primer lugar, reacciona defendiendo a un hombre que en lo material, no está en condiciones de darle absolutamente nada, ya que está colgando de otra cruz y comenzando a morirse igual que él. En segundo término, utilizando ese poco tiempo que sabe que le resta en esta tierra, para lo que lisa y llanamente es una confesión de pecado. Y; finalmente, procurando un perdón por parte del que ya ha caído en cuenta que es nada menos que el Hijo de Dios y, como tal, pidiéndole misericordia, absolución, perdón y redención con vida eterna en ese Reino que, hasta hace no menos de cinco minutos, tal vez ni siquiera creyera que existía. Me podrán decir que el temor rozando con el terror a la muerte, pudo haberlo llevado a decir todo eso, de acuerdo. Pero lo último que murmura lo suficientemente fuerte como para ser oído por Jesús, creo que no tiene nada que ver con un temor terrenal.

(43) Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.

Primero lo textual. Algo está más que claro. Jesús le aseguró a ese malhechor arrepentido que estaría con Él en el paraíso. El momento en que eso sucedería, es lo que ha tenido teorías de uno y otro tenor. La mayoría de las traducciones, dicen como esta de Reina Valera tradicional: hoy estarás conmigo en el paraíso. La biblia que utilizan los Testigos de Jehová, (Traducción del Nuevo Mundo – TNM), dice lo mismo, pero escrito de un modo que da para interpretación distinta. Dice: Y él le dijo: “Verdaderamente te digo hoy: Estarás conmigo en el Paraíso”. Suena fonéticamente casi igual, pero si lo examinas con precisión, no te está diciendo lo mismo. Nuestra versión mayoritaria, nos muestra que ese delincuente arrepentido estaría en el paraíso con Jesús ese mismo día, al instante siguiente de exhalar su último suspiro aquí en la tierra, en esas cruces. La otra versión deja entrever que le está diciendo en ese momento que estará con Él en el paraíso, pero no lo dice de modo tal que se entienda que será de inmediato.

No me gustan demasiado esta clase de controversias porque, si lo exageramos, nos hacen desconfiar de todas las traducciones y, en el final, lo único que logramos es no leer la palabra de Dios como debemos y perder nuestro tiempo en discusiones estériles. De última, ¿Qué diferencia existiría para ti que me escuchas, pensar que el día que mueras te vas directo a ese paraíso o lo harás luego de despertar de un sueño extenso en el momento de ir al juicio? Para sacar algo en claro de los originales, hay que conocer el idioma a la perfección, ya que los interlineales no son claros como para abrir juicio. Dice Hoy y dice Paraíso, pero no está la palabra Que, que sería la que divide una interpretación de la otra. No tengo conocimiento si en la escritura griega antigua se utilizaba este pronombre relativo o conjunción, y ese es otro detalle a tener en cuenta. Pero, para lo que nos interesa de sobremanera, Jesús le aseguró a ese delincuente, (Nadie sabe si ladrón, asesino o qué cosa), que, por causa de su arrepentimiento, había sido perdonado y su vida eterna sería en ese maravilloso lugar que llamamos cielo.

Fuera de esto, nada hay para discutir. ¿O sí? Porque en mi época de maestro, había algunos ilustres hermanos, de esos que parecen haber nacido dentro del templo, a partir de los años que llevan allí, que no miraban con buenos ojos la enseñanza que dábamos a partir de esto del malhechor perdonado, salvo y compañía de Jesús en el paraíso. No tenían argumentos bíblicos, porque la palabra es muy clara cuando nos dice, a través de Pablo, en su carta a los Romanos 10:12-17: Porque no hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los que le invocan; porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.  ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!  Mas no todos obedecieron al evangelio; pues Isaías dice: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio? Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.

Sin embargo, una cosa es la iglesia genuina del Señor, nutriéndose con su palabra revelada y presta a la misericordia y el amor al prójimo, y otra muy distinta las babilonias disfrazadas de cristianas con sus legiones, (Casi digo de demonios, acto fallido), legiones de solemnes legalistas prestos para fusilar al amanecer a todo aquel que no encaje en lo que ellos interpretan que un cristiano debe ser. Y hay que asumir que estos últimos, nunca eligen predicar sobre estos dos malhechores crucificados junto a Jesús, porque hacerlo los obliga a reconocer que alguien puede ser salvo e ir al paraíso con Cristo sin congregarse en un templo por mil años, sin ser bautizado por inmersión, sin haber dado sus diezmos y ofrendas y sin haber tomado nunca la Santa Cena, ni saludado a ningún pastor al terminar un culto. Con solo aceptar a Cristo como Hijo de Dios y Salvador personal por esa cruz, se es salvo. No pueden aceptar esto sin sentirse horribles.

¡No entiendo! Dicen. ¿Cómo puedo entender que Dios lleve al cielo junto a Él a alguien que recién se convierte, en igualdad de condiciones que yo, que tengo más de cincuenta años de cristiano, que formo parte del diaconado de la iglesia, de la junta de convenciones de la denominación, que una vez al mes soy designado para servir la Santa Cena, que en casos soy elegido para levantar las ofrendas, con todo lo que eso significa con relación a la confianza que el pastorado tiene en mí? Que vengo con toda mi familia puntualmente a cada reunión y que formo parte del comité de disciplina. ¿Y un chico que viene de un barrio carenciado, que hasta ayer anduvo robando, asaltando y hasta matando a gente por dinero, porque decide aceptar al Señor va a ser considerado en igualdad de condiciones conmigo? No lo entiendo. Amo a Dios, soy fiel y siervo suyo, pero a esto aunque me lo expliquen con lujo de detalles, no lo entiendo. Te comprendo, hermano, pero déjame enseñarte algo que tal vez no has visto o, si lo viste alguna vez, te lo olvidaste.

Se trata de una parábola que en nuestras biblias tradicionales, está publicada bajo el subtítulo de “Los Obreros de la Viña”. ¿La recuerdas? ¿Estás seguro que la recuerdas, hermano religioso amado? Mira lo que dice:

Mateo 20: 1-15 = Porque el reino de los cielos es semejante a un hombre, padre de familia, que salió por la mañana a contratar obreros para su viña. Y habiendo convenido con los obreros en un denario al día, los envió a su viña. Saliendo cerca de la hora tercera del día, vio a otros que estaban en la plaza desocupados; y les dijo: Id también vosotros a mi viña, y os daré lo que sea justo. Y ellos fueron. Salió otra vez cerca de las horas sexta y novena, e hizo lo mismo. Y saliendo cerca de la hora undécima, halló a otros que estaban desocupados; y les dijo: ¿Por qué estáis aquí todo el día desocupados? Le dijeron: Porque nadie nos ha contratado. Él les dijo: Id también vosotros a la viña, y recibiréis lo que sea justo.

Cuando llegó la noche, el señor de la viña dijo a su mayordomo: Llama a los obreros y págales el jornal, comenzando desde los postreros hasta los primeros.  Y al venir los que habían ido cerca de la hora undécima, recibieron cada uno un denario. Al venir también los primeros, pensaron que habían de recibir más; pero también ellos recibieron cada uno un denario. Y al recibirlo, murmuraban contra el padre de familia, diciendo: Estos postreros han trabajado una sola hora, y los has hecho iguales a nosotros, que hemos soportado la carga y el calor del día. Él, respondiendo, dijo a uno de ellos: Amigo, no te hago agravio; ¿no conviniste conmigo en un denario? Toma lo que es tuyo, y vete; pero quiero dar a este postrero, como a ti. ¿No me es lícito hacer lo que quiero con lo mío? ¿O tienes tú envidia, porque yo soy bueno?

Para que termines de entenderlo, voy a citarte los últimos cinco versículos de este texto de Mateo 20 que termino de compartirte, pero en una versión más llana, más con idioma popular, la versión Nueva Traducción Viviente. Dice del 11 al 15: Cuando recibieron la paga, protestaron contra el propietario: “Aquellos trabajaron solo una hora, sin embargo, se les ha pagado lo mismo que a nosotros, que trabajamos todo el día bajo el intenso calor”. »Él le respondió a uno de ellos: “Amigo, ¡no he sido injusto! ¿Acaso tú no acordaste conmigo que trabajarías todo el día por el salario acostumbrado? Toma tu dinero y vete. Quise pagarle a este último trabajador lo mismo que a ti. ¿Acaso es contra la ley que yo haga lo que quiero con mi dinero? ¿Te pones celoso porque soy bondadoso con otros?”.

Eso es lo que el pueblo religioso experimenta cuando una decisión de Dios lo descoloca en sus estatutos estructurales: Celos. Y también Envidia. Todo motivado por un enorme Ego inflado a través de años en los que mucha gente los ha adulado y hecho pensar que están un mínimo escalón por debajo de Dios o, en ciertos casos, en el mismo. Un concepto que roza lo ridículo, sino fuera porque le ha costado muchísimo a muchísima gente honesta y fiel, que el único mal del que son acusados, es de haber llegado a Cristo un día después que ellos. Perdón, pero no sabía que esta gente era la dueña de Dios, del Evangelio, de Jesucristo y de la iglesia. Dios se apiade de ellos y los bendiga con su infinita misericordia. La van a necesitar si es que quieren, un día, celebrar junto a Cristo y el malhechor su entrada al paraíso.

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Garantía Para Tener Buenos Recuerdos

Si existe un versículo bíblico que es clave para toda la humanidad, ese es Génesis 1:26, mira: Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. La pregunta, es: ¿Qué cosa es tener imagen y semejanza de Dios? Dios es Espíritu, por tanto no está hablando de figuras ni parecidos. ¿Sabes de qué habla? De características, que es como decir. CARÁCTER.

En lo que nosotros denominamos como Nuevo Testamento, hay otro versículo que de alguna manera representa al Evangelio completo. Está en 1 Juan 4:16 y dice: Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él. Tres veces está escrita la palabra AMOR. En griego, es Ágape, en hebreo, Ajaba. ¿Sabes su significado más amplio y global? CARÁCTER. ¿Crees que sea una garantía? Vamos a verlo.

¿Cuántas veces escuchaste hablar de que tal o cual persona tiene gran carácter, si es firme y serio? O que tiene buen o mal carácter, o si se ríe o se enoja con facilidad. En suma, cuando has escuchado todo esto, seguramente te habrás preguntado, de la misma manera en que lo hice yo, qué cosa es en realidad el carácter, por qué es como es, y de donde viene la palabra que lo identifica. No creo tener todas las respuestas para todo, porque no hay hijo de Dios en la tierra que las tenga, pero estoy en certeza que algo te puedo aportar, hoy.

Por ejemplo, hay algunos ejemplos relacionados con el carácter, que te resultará muy interesante conocer. El primero que tengo, es: ¿Por qué llamamos a las letras del alfabeto, caracteres? Simple. Es porque la “A”, siempre es “A” y la “B” siempre es “B”. A las dos de la madrugada, cuando duermes como un bebé, la letra “C” sigue siendo “C”. En cualquier parte del planeta de idioma con letras que te encuentres, ninguna de las letras del alfabeto cambia; por eso las llamamos caracteres.

Y no es eso, solamente. Si prestamos atención vamos a ver que también a los números los llamamos del mismo modo, caracteres. La respuesta al motivo o causa, es la misma: porque el uno siempre es uno y el dos siempre es dos, sea de noche o de día, en verano o en invierno, no cambian. Eso es carácter. Y voy más allá, todavía. ¿Por qué llamamos a las estatuas caracteres? Porque las estatuas, de quien quiera que sean que estén representando, nunca cambian, pase lo que pase a su alrededor.

Y fíjate que también a los principios los podemos llamar caracteres, porque son leyes y nunca cambian. Por eso en comunicación, algo que conozco un poco más que una mayoría porque trabajé en eso en el plano secular, no sólo es adecuado y conveniente, sino que yo diría hasta obligatorio si es que quieres llegar al fondo de tus receptores, comunicar principios. ¿Sabes por qué? Porque puedes estar en desacuerdo con opiniones o con ideas personales, pero nunca con un principio.

Puedes amar a ese principio u odiarlo, sin estaciones intermedias. Pero lo que no puedes es estar en desacuerdo con él. Te doy un ejemplo no demasiado abstracto, más bien rústico: el principio de la ley de gravedad. Tú puedes ser el ungido más ungido del planeta, puedes orar y sanar enfermos, orar en lenguas y profetizar toda una noche. Pero si un día saltas del último piso de un edificio de gran altura, te matas. No puedes desconocer, ignorar ni desafiar un principio.

Eso, en grandes rasgos, es carácter. Por eso una persona con carácter, jamás va a vivir conforme a las modas o las costumbres populares. Una persona con carácter, vive según sus principios. Por esa causa es muy difícil que los políticos tengan carácter. Porque la política se basa en la popularidad, lo que significa que, literalmente, sacrificarán sus principios para proteger su popularidad. Esto, obviamente, anula su carácter, por lo que rotundamente no se puede confiar en ellos.

Tú y yo sabemos que hay predicadores que son como políticos. Venderían tranquilamente sus principios por una ofrenda jugosa. El carácter, entonces, simplemente, es aquello que no cambia. Y en este punto tengo una pregunta: ¿Cada cuanto cambias lo que eres? Lo digo de otro modo: ¿Eres la misma persona todo el tiempo? ¿Eres consistente? ¿Eres predecible? Si aspiras a ser líder, mi deber es advertirte que un líder debe tener carácter.

¿Por qué? Porque si aspiras a conducir algo, para que las personas permitan que tú las conduzcas, tienen que confiar en ti. Por eso alguien dijo que el carácter atrae la lealtad. En primer lugar, el carácter es un compromiso con valores sin compromiso. ¿Y qué son los valores? Tal como su nombre lo dice, son cosas que valoras. Un ejemplo: si valoras tu compromiso matrimonial, tu pacto ante el Señor, nunca cometerás adulterio.

Así que, cuando una persona comete adulterio, no está valorando ni su matrimonio ni su pacto. Se pierde el respeto del cónyuge, de los hijos y del resto de la familia cercana. Y si se congrega en alguna iglesia, obviamente que allí también se lo deja de respetar. Sólo el carácter te protegerá. El carácter, que también es el respeto a una serie de estándares que obedeces sin titubear. La pregunta, entonces, es: ¿Cuáles son los estándares que has establecido para tu vida?

Tus estándares, producen tu carácter. Nunca violarás tus estándares. A eso debes repetírtelo a ti mismo todos los días. ¿Cuáles son esos estándares? No decir mentiras, no robar. Esto último incluye no robar tiempo en tu trabajo o dar un parte de enfermo y quedarte a holgazanear cuando realmente no estabas enfermo. Y ni hablar de hacerlo para irte a trabajar al templo. Esto no quita lo otro, te lo advierto. ¿Crees que Dios te aplaudirá porque has mentido para hacer un trabajo que el pastor te pidió?

Esto es una falta de carácter, y además, estás en el filo de la cornisa de convertirte en un ladrón. No hay excusas en la vida que te obliguen a romper tus estándares. He escuchado a empresarios decir que la honestidad es su mejor política. Si escuchas a alguien decir eso, huye, vete. ¿Por qué? Porque si ser honesto es una política de esa persona, eso me dice a mí que tiene otras políticas que pondrá en práctica ni bien se presente la oportunidad comercial de hacerlo.

Eso también me muestra que esa persona no tiene carácter, porque si lo tuviera me hubiera dicho que la honestidad es su UNICA política, no la mejor entre otras. El carácter también es una disciplina auto impuesta, por causa de convicciones morales. Esto significa que una persona con carácter, no necesita policías. Se vigila a sí misma. Una persona con carácter se encierra en la prisión de sus propias convicciones y arroja la llave lejos de su celda.

Las dos preguntas básicas, son: ¿Tienes carácter? ¿Estás en venta? Tu futuro depende de tu carácter, no de tu carisma. La mayoría de los líderes, ya sean políticos o supuestamente o sinceramente espirituales o simples padres de familia, intentan vivir de su carisma, de sus talentos o sus dones. Tu don nunca te protegerá. De hecho, tu don te destruirá. Porque lo único que puede proteger tu don y tu talento, es tu carácter. El hablar de este tema, es tal vez lo más importante que hagas en estos tiempos.

Porque hacerlo, te lleva a aprender todo lo que protege tu futuro. De hecho, no conozco ningún seminario cristiano que tenga alguna materia relacionada con el carácter. El carácter es un esfuerzo constante por integrar tus palabras, tus hechos y tus acciones, en uno solo. Cuando no hace esto, el predicador corre el riesgo de caerse. Y se cae muy a menudo cada uno de ellos. Es clave esta palabra, integrar, porque significa nada menos que hacerse uno.

No eres esquizofrénico. Una persona sin carácter dice una cosa, hará otra y prometerá algo distinto cada vez. De modo que, si te encuentras con alguien así, nunca sabes con quien estás hablando. O sea que, en suma, el carácter es el resultado de un sacrificio por principios. Esto quiere decir que, llegado el caso, estás dispuesto a sacrificar una amistad para proteger tus principios. Estás dispuesto a perder a tu mejor amigo, con tal de mantener tus principios.

Ahora pregunto. ¿Te consideras alguien con carácter? ¿Estás seguro o segura de no estar en este momento con alguien con quien no deberías estar? ¿Estás haciendo algo, ahora, en secreto, que no deberías estar haciendo? ¿Estás dispuesto o dispuesta a sacrificar eso para proteger tus principios? El carácter, en suma, es simplemente integridad.  Y fíjate que integridad e integrar, son la misma palabra. Integridad significa que eres uno contigo mismo.

Cuando estudias los orígenes en hebreo de la palabra santidad, encuentras algunas cosas interesantes. Por ejemplo, la palabra santo es sinónimo de uno. El concepto hebreo de santidad, es integridad, ser uno. Eso significa que eres uno. La confesión principal en la Biblia acerca de Dios, es: El Señor nuestro Dios, el Señor uno es. Es muy probable que haya gente buena y fiel que todavía no entienda por qué esto es importante.

Cualquier rabino te lo dirá. Lo más importante que ellos entienden es lo dicho: El Señor nuestro Dios, el Señor uno es. Eso significa que Él es santo. Y ser santo es ser uno. Esto es muy interesante. Santidad significa que estás integrado. Que no eres más de una persona. Eres el mismo cuando te levantas por la mañana que cuando vuelves de tu trabajo. O que eres el mismo que habita con su familia que el que por la noche toma el púlpito de su iglesia para predicar.

Eres uno, no tienes múltiples personalidades. Cuando la Biblia dice Sed santos, está diciendo: Sé uno. Deja de ser hipócrita. Eso es carácter. La base de la confianza, es integridad. Cuando eres uno, con un solo rostro para todos, la gente eventualmente confiará en ti. Eso significa que tu palabra siempre es buena y siempre es la misma, sea la condición o la persona que sea. Dices lo que dices, haces lo que dices y actúas según lo que dices y haces. Uno. Sin doble faz. Sin doble mensaje.

Eso es santidad. Vestir un vestido largo o una ropa extravagante de película extravagante, y una gran cadena en el bolsillo, no es santidad. Llevar una túnica larga con un turbante en la cabeza, no me impresiona, tampoco. Lo que quiero saber es si debajo de esa túnica hay una sola persona. Sólo una. Puedes traerme tu automóvil y mostrarme todas tus credenciales y títulos; reverendo, honorable obispo eterno, sagrado hombre de Dios, no me importa lo que digas.

Aun así no confío en ti, porque no sé con cual de tus personalidades estoy hablando. Por eso la Biblia dice: conoce a los que trabajan entre vosotros. No dejes que cualquiera te predique, sólo porque está en la tele y es conocido. No te dejes atraer por el carisma. Busca el carácter. Tu vida es el peso de tus palabras. Si lo que estás enseñando no es una realidad en tu vida, no tiene sentido enseñarlo. No sirve. Ese es el mayor problema de los hombres de iglesia: piensan que impresionan con su lenguaje.

Cuando dicen frases profundas que dejan a mucha gente boquiabierta. Frases que luego, cuando examinas sus vidas, ves que no tienen lugar en ella. Escucha: si no tienes vida, no tienes nada. Es -valga el ejemplo no del todo elegante-, como el asunto del vendedor. Nunca confíes en un producto que quien te lo vende, no lo usa. El día que los hombres de Dios entiendan que no tienen vida privada, las cosas serán distintas. Nadie puede decirte que lo que hace en privado es asunto suyo. ¡No! Si tú oyes a ese hombre, ese asunto es tuyo también.

Porque eso es lo que determina lo que cada uno pueda decir en público. Eso se llama carácter. De hecho, hasta podemos decir que una persona con carácter, no necesita hablar. Simplemente se presenta. Existen ejemplos de personas muy conocidas que fueron atacadas durante años, incluso estuvieron en prisión por mucho tiempo y, así y todo, jamás cambiaron sus convicciones. MI nueva pregunta, ahora, es_ ¿Qué tan estable eres? ¿Qué sucedería contigo si fueras presionado para que cambies?

Por eso los jóvenes están tan confundidos. ¿Sabes lo que dice la Biblia sobre la crianza? Dice: Padres, no exasperen a sus hijos. Para los que todavía no saben qué significa esa palabra tan grande, se los explico. Exasperar, significa frustrar por causa de la inestabilidad. El padre le dice al hijo que no fume, y se lo dice con un cigarro enorme en la boca. No sé si entiendes que estás creando un monstruo en tu casa.

Le dices a tu hija adolescente que no quede embarazada y ella sabe que tú la tuviste a ella fuera del matrimonio. Esto nos lleva a un enorme principio: guía con tu vida, tus palabras no significan nada. El carácter protege tus palabras. Génesis 1:26 es un verso que es capaz de resumirte en muy pocas palabras la razón por la cual fuiste creado. Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. 

Recuerda que la palabra hombre, aquí, es plural, así que está hablando de toda la especie. Hagamos una especie llamada hombre, de nuestro propio Espíritu y a nuestra imagen. Y será, obviamente, como nosotros. El nosotros, se refiere a la pluralidad de la unidad de Dios. Ahora mira la siguiente frase. Y que tenga dominio. Tienes que prestar atención a algo muy importante: imagen, antes que dominio. Y fíjate que la palabra imagen, no tiene nada que ver con la estética, sino con característica. O carácter, si lo quieres más contundente.

Aprende esto y grábatelo en tu mente. Todo ser humano fue creado para liderar. Ningún ser humano fue creado para ser esclavo de otro ser humano. Eso es Dios, no izquierda ni derecha. Esto último fue invento, (Mejor no te digo de quienes) simplemente para colocar un elemento capaz de dividir ásperamente a la gente y, de ese modo, poder establecer comando. Divide y reinarás no es invento mío. Lo estamos viendo a diario, donde quiera que vivas y bajo el color que sea.

Dominio. Eso es lo que Dios te dio. Dominio para hacer. Y el liderazgo, nunca fue dado sobre personas, sino realmente en un área de dones o talentos. Todos ustedes que me están escuchando hoy, nacieron para liderar, pero no para liderar personas. Naciste para liderar en un área de talento, y tu talento atrae personas. Esa atracción te convierte en líder. ¿Estás entendiendo? Yo sé que te han enseñado que liderazgo es sólo para cierto grupo de personas, pero esa es una mentira que proviene del infierno.

Dios nos dijo a todos que tuviéramos dominio. Todos somos gobernantes, pero no sobre personas. Fuiste creado para tener liderazgo en un área de dones. Tu don es lo que te hace valioso para el mundo. La Biblia dice que tu don te abrirá camino en el mundo y te llevará ante grandes reyes. No tu educación, tu don. Por eso es que la mayoría de las personas con doctorado, suelen ser fracasos. Porque puedes tener un doctorado y no conocer tu don.

La mayoría de las personas educadas, trabajan para personas que abandonaron la escuela. Hay otros hombres, en cambio, que no pudieron terminar la escuela, pero encontraron su don y hoy reflejan la gloria de Dios en lo que hacen. Probablemente, por eso sigues en la ruina, porque lo único que eres, es empleado, nunca has sido desplegado. Tu don se manifiesta cuando es desplegado a ti mismo. Eres poderoso, pero no lo sabes, porque tu cultura te entrena para conseguir un trabajo, no para encontrar tu don.

Así que la mayoría de nosotros ha sido mal educada. Por eso es que, también, la vida de una gran mayoría en el mundo, es miserable. De pronto llegaste a los cincuenta años de edad y todavía no sabes para qué naciste, porque tu cultura te enseñó a obtener una educación para conseguir un empleo. Y cuando terminan contigo, te despiden, te jubilan y te tiran a la calle. Tu don es lo que quieres encontrar. Si encuentras tu don, tu vida es transformada. Si encuentras tu don, te vuelves muy peligroso.

Te vuelves persona no empleable, porque tu don te convierte en persona de liderazgo. Ningún árbol que da fruto te lo lleva a tu casa. Sólo y simplemente da el fruto. ¿Qué pasa, entonces? Que tú eres atraído hasta el árbol, tu don es tu fruto que Dios puso dentro de ti para servir al mundo. Por eso Jesús dijo que, si querías ser grande, te convirtieras en servidor de los demás, de todos. ¿Qué quiero decir con eso de “sirve tu don y ellos te encuentran?” Por eso los verdaderos líderes nunca buscan seguidores, sólo llegan.

Líder, si tienes un don del Espíritu Santo, es probable que mucha gente llegue a dónde estás. Pero eso no significa que les agrades, no te envanezcas, sólo vienen por tu fruto, no por ti. Dios te hizo para ser alguien con un don. Eso significa que naciste para dominar en un área de talento. Pero ahora observa algo: el carácter es la esencia misma de Dios. Por eso es que puedes confiar ciegamente en Él, Él nunca cambia. Es el mismo ayer, hoy y siempre. Dios Uno es.

La gran pregunta que surge aquí, es: ¿Y nosotros quienes somos? ¿Somos la misma persona todo el tiempo? ¿Eres el mismo en horas del día, delante de la gente, que, por la noche o madrugada, a solas? Allí radica la condición más evidente de carácter. Dios es carácter y se gloria en que nunca cambia. No hay sombra de variación alguna en Él. Acuérdate que dijo que el cielo y la tierra pasarían antes que Él rompa su palabra en algo.

¡Eso es carácter! ¡El sería capaz de sacrificar todo el universo entero para mantener su palabra! Ahora fíjate cómo obra Dios. El primer regalo que Dios le dio al hombre, no fue poder. El primer regalo que Dios le dio al hombre, no fue dominio. Muchos hermanos se emocionan con el dominio. ¡Aleluya! ¡Tengo dominio! ¡Cállate! Eso no fue lo primero que Dios te dio. Lee tu Biblia. Lo primero que Dios te dio, fue imagen, lo cual significa que el carácter es más importante que el poder.

Todavía hay personas que andan de iglesia en iglesia buscando quien les ore para recibir al poder del Espíritu Santo en sus vidas. Es mi deber advertirles que, si no tienen la imagen, las características o el carácter de Dios mismo en sus vidas, cuando reciban ese poder no podrán resistirlo y se les arruinará la existencia. Dios sabía desde un principio, esto, por eso decidió darnos, desde la misma creación, su imagen, su carácter. Porque, es evidente, que esto es su prioridad.

O sea que lo que estoy queriendo demostrar es que el carácter es necesario antes que el dominio. Es requisito indispensable. Es la base de Dios para cualquier forma de gobierno. Gobernante que no tenga estabilidad emocional, no es confiable ni creíble y, con estos elementos negativos, es imposible que pueda gobernar por mucho tiempo. Entiende que Dios puede confiarte el poder sobre algo que le pertenece, sólo si tú dejas en evidencia que su carácter mora en ti.

Te digo más: hay tres cosas que pondrán a prueba tu carácter. Tres cosas, sólo tres cosas que manifestarán tu carácter y verán si lo tienes o no. El poder es una de ellas. Cuando le das poder a una persona, su carácter sale a la luz. “Dale poder a un hombre y lo conocerás”. No inventé yo este dicho, es muy antiguo. Pero está absolutamente vigente, sólo mir a tu alrededor y algo vs a encontrar, ya sea en tu país, en tu trabajo, en tu colegio o, incluso en tu iglesia.

El segundo punto es el dinero. Cuando le das a un ser humano mucho dinero, su verdadero yo, aparece. Y lo tercero es el acceso al sexo. Si le das a un ser humano acceso al sexo, su carácter aparece. O, en algunos casos, su falta de él. Si realmente quieres saber cómo es un hombre o como es una mujer, dale poder, dinero y acceso al sexo. Allí podrás ver quien es realmente y no quien parecía ser antes de poseer todas estas cosas.

Por eso es que todo ser humano que ha fallado horriblemente en esta tierra, fíjate, o lo ha hecho por poder, por dinero o simplemente por algo relacionado con su sexualidad. Así es que lo que debemos examinar en nuestras propias vidas, es la factibilidad cierta de llegar al final de todo esto. La Biblia dice que la carrera no es para el más veloz. Así puedes hacerte famoso al instante. Pero en el Reino de Dios la carrera no es para quien llega primero, sino para el que persevera hasta el fin.

Hasta el fin. Piensa. Dentro de diez años, ¿Seguirás siendo el mismo o la misma que eres hoy? Esa es la pregunta. ¿Seguirás en pie cuando todas las tentaciones hayan pasado? Y no es casual ni mal intencionado lo que digo, porque la única manera de probar tu carácter, es con la tentación. Pero, cuidado; la palabra tentación no es negativa. Lo negativo, en todo caso, será tu reacción ante su aparición. Porque eso es lo que tiene que ver con tu carácter.

Tentar o probar, significa poner a prueba la posibilidad de debilidad. Déjame decirte que, por bien que te comportes, nunca en tu vida tendrás un momento libre de tentaciones. Sean las que sean y en las áreas que sean. Así que no te queda otra que superarlas. Las tentaciones siempre estarán en tu vida para monitorear tu carácter. Hay una sentencia al respecto que es absolutamente certera: tu carácter es tan fuerte como la tentación por la que caíste.

¿Sabes qué fue lo que hizo que Eva tomara el fruto? No fue difícil. Satanás le dijo: mira, ¿Quieres ser como Dios? Esa fue la tentación. ¿Y qué es Dios? Poder. Por supuesto que él le mintió, porque ella ya era como Dios. Lo que sucedió es que ella no lo sabía, todavía. Pero hoy, tú, si lo sabes. Así que no tienes argumentos ni excusas para pecar. De todos modos, no te olvides de esto: Satanás siempre te tentará con algo que ya eres.

Entonces, tu mayor riesgo y peligro, es ser ignorante de ti mismo. Nadie puede tentarte para ser lo que ya eres. En algún momento, Eva se volvió ignorante de quien era, por eso Satanás pudo tentarla en su debilidad. El verso clave de todo esto, sigue siendo el que dice: Hagamos al hombre a nuestra imagen, a nuestra semejanza. O sea que tú ya eres como Dios, sólo que, si desconfías de la veracidad de eso, quedarás a merced de cualquier engaño, por grosero o tosco que parezca.

Lo cierto es que Dios te dio el carácter antes que el poder. Dios te creó y te dio el mandato de dominar la tierra en representación del Reino de los Cielos, pero con el carácter de Dios, no con el tuyo de tu alma. No es algo difícil, eso, eres un rey, igual que tu Padre, pero tu territorio es la tierra. Por lo tanto, la imagen es lo primero que Dios te dio. Y te lo dio porque sabía que, sin carácter, el poder te destruiría. La gente dice que el poder corrompe. Y que el poder absoluto corrompe absolutamente.

Yo solía creer eso, pero no es verdad. La verdad es que el poder no corrompe, sino que simplemente revela la corrupción. El corrupto ya lo era antes de acceder al poder, aunque no lo sabía. El acceso al poder lo que hace, es informártelo y, conforme sea tu carácter, eso te afectará o no. El poder, es carácter puro. Así que la caída del hombre distorsionó la imagen de Dios. ¿Y qué cosa es la imagen? ¡Carácter! Por eso el hombre se convirtió en un carácter defectuoso y, el resultado, fue que su auto estima cayó.

El hombre ya no sabía cuánto valía. Y desde entonces, el hombre ha estado contratando a consultores de imagen. ¿Por qué harías algo así? Porque sietes que no tienes ninguna imagen, la perdiste. Si sabes quién eres y decides ser quién eres, no necesitas a nadie para crear a otra persona. Porque un consultor de imagen es una persona a la que le pagas, para crear una persona que no existe. Los políticos, por ejemplo, contratan a consultores de imagen. ¿Por qué? ¡Porque no tienen imagen!

Así que entonces les pagan a personas para que cuenten mentiras. Los artistas, los deportistas, contratan asesores de imagen porque no tienen imagen. Entonces te venden una imagen que no existe y, lo peor del caso, es que tú la compras. Apreciaría mucho si tuviera que decir que la estructura eclesiástica está al margen de todas estas cosas, pero lamentablemente no puedo mentir. Sí existe. Muchos líderes evangélicos tienen asesoría de sus imágenes.

Son una mentira. Lo siento por los genuinos que se ven arrastrados por la crítica que engloba y generaliza. La mayoría de ellos pide perdón, pero sólo porque los atraparon. En esos casos el perdón no es arrepentimiento, es argumento de defensa e inmunidad. A esto lo tienes que tener muy en cuenta. Puedes ir años al mejor seminario bíblico y, si apruebas, te darán un hermoso diploma. Pero jamás te darán carácter. Así que quedas habilitado legalmente para predicar, pero no tienes principios.

Y yo lo estoy compartiendo desde el plano espiritual, eclesiástico si cabe, pero el tema de la falta de carácter es un tema que incluye todos los niveles visibles. Empresario, artístico, político, deportivo, gubernamental. Convengamos algo. Por reglas generales, en nuestra sociedad, la gente no es demasiado estable y, por consecuencia, en la mayor parte de los casos no se le puede confiar nada. Entre otras cosas, porque jamás aprendieron carácter.

El rasgo principal del hombre caído, es la imprevisibilidad. No hay modo de predecir a un pecador. No sabes qué va a hacer dentro de cinco minutos. Eres tan seguro como lo sea tu carácter. Te hago una de las últimas preguntas: ¿Cuál es la fuente de los valores? Recuerda que los valores producen carácter. Así que tienes que tener tus valores correctos. El componente más poderoso en el liderazgo, es la filosofía. Porque tu filosofía es tu sistema de creencia.

Y tú sistema de creencia, es el resultado de las cosas que valoras. Lo que valoras, lo crees. Tu sistema de creencia produce tus valores. Y tus valores producen tu moral. La moralidad es realmente un producto de tus valores. Si valoras tu pacto matrimonial, moralmente le serás fiel a tu esposa. Y cuando tu moral está en su lugar, tu moral informa tu ética. O sea que sería antiético acostarte con otra mujer, porque tu moral dicta que no puedes violar tus valores, tu pacto.

Así proteges tu carácter. Si tu ética está en su lugar, tu ética produce tu carácter. Y tú carácter se convierte, en tu estilo de vida. Recuerda que te dije que nunca lideras desde tu posición, lideras desde tu vida. Y grábate algo en tu mente para siempre. No existe la vida privada. Si eres un hijo de Dios, debes vivir en voz alta. Una persona de carácter, no teme que descubran su vida privada. Si tienes miedo que alguien descubra tu vida privada, entonces no tienes carácter.

Una visión sin valores, es un destino sin disciplina. No importa cuán grande sea tu visión. Puede ser destruida si no tienes valores. Tu destino depende de tu disciplina personal. El carácter, siempre protegerá tu visión. Sansón tenía una visión impresionante. Dios confió en este hombre. Estaba destinado a salvar al pueblo de Israel. Pero su vida privada, destruyó su visión pública. Cada vez que decidas hacer algo esperando que nadie lo descubra, estás en peligro.

Así que no hagas nada, a partir de hoy, que no quieras que nadie descubra y tendrás carácter, algo que jamás se ha enseñado en ningún seminario. Nunca te dijeron eso, tampoco en el colegio secundario. Y ahora tienes una doble vida. Y doble vida es sinónimo de doble mensaje, ¿Lo entiendes? ¿Nunca te preguntaste por qué, especialmente los hombres, aman a los súper héroes? Porque tienen dos personalidades, ¿Puedes creerlo? Todo Superman tiene a un Clark Kent atrapado dentro.

Todo Batman tiene a un Bruce Wayne en alguna parte. Todo Sansón debería tener un José dentro. Me estoy preguntando desde hace un buen rato quién realmente eres tú, que me estás escuchando a lo mejor de pura casualidad hoy mismo. La visión es protegida e interpretada por los valores. Visión y valores, son el matrimonio del propósito y los principios. Tu propósito en la vida, es tu asignación. Tus principios protegen esa asignación. Así que no violes tus principios.

Dios te demanda, en toda la Biblia, que vivas bien. ¿Sabes para qué, entre otras muchas razones? Para que puedas disfrutar de tus recuerdos. Si no te casas virgen, como es el mandato que muy pocos respetan hoy, nadie va a achicharrarte con fuego del cielo, pero vendrán a tu mente en los peores o mejores momentos, recuerdos que, de haberte casado virgen, no tendrías. No sé si alcanzo a ser claro y se entiende lo que intento mostrar sin necesidad de ser grosero.

Dios estaba tratando de salvarte de todos tus feos recuerdos, cuando te dijo que debías vivir bien. ¿Sabes lo que vale para una vida el tener solamente recuerdos felices? Yo me pregunto, en el cierre de este trabajo de hoy, cuantos de ustedes que me están escuchando, me pueden asegurar que solamente tienen buenos recuerdos, o recuerdos felices y no de los otros. De tu respuesta, surgirá la conclusión de este examen. Tienes o no tienes suficiente carácter. Porque el carácter te da siempre buenos recuerdos.

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1 – Siempre a Nuestra Imagen…

La Biblia comienza con el relato de la obra de Dios de volver a crear un mundo que se ha convertido en objeto de juicio, un mundo cubierto de oscuridad, sin orden y vacío. Una caída ya se ha producido, una tercera parte de los ángeles siguió a Satanás en la rebelión y se han echado del cielo a la tierra. Los que una vez estuvieron en la presencia de Aquel que es la Luz han sido sellados en la oscuridad. Ya que ellos han rechazado la Luz, han cosechado las consecuencias de su elección.

A pesar de que Egipto sufrió una vez la sentencia de la oscuridad, una oscuridad tan profunda que se podía sentir, y nadie se atrevía a moverse durante los tres días que duró, si lo hicieron los ángeles que abandonaron su primer estado a un momento en que la oscuridad es ahora su parte. Llegó el día, sin embargo, cuando Dios comenzó a trabajar para volver a crear la tierra destrozada que había caído bajo la maldición de la oscuridad. En el lapso de seis días Dios remodeló por completo la Tierra desde un vacío caótico y sin forma en algo que Él declaró era «bueno.»

Lo que ocurrió en cada día representa una gran verdad espiritual que se relaciona con el mismo proceso que el hombre debe pasar con el fin de convertirse en un hombre espiritual completamente de moda a la imagen de Dios. En el sexto día se nos dice que Dios creó al hombre. Génesis 1: 26-27 = Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. 

Hay una falsa comprensión de muchos respecto a que Adán dio a luz la imagen de Dios, y que antes de la caída en el Jardín era perfecto. Muchos asumen que Cristo vino a restaurar al hombre a la condición que Adán conoció antes de su caída. La verdad, sin embargo, es que Adán no era un hombre perfecto. Él tenía el potencial para llevar la imagen de Dios y ser formado totalmente de acuerdo con la semejanza de Dios, pero Adan nunca alcanzó a esto. El apóstol Pablo nos da una mayor comprensión de este hecho.

1 Corintios 15: 45-49 = Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante.  Mas lo espiritual no es primero, sino lo animal; luego lo espiritual. El primer hombre es de la tierra, terrenal; el segundo hombre, que es el Señor, es del cielo. Cual el terrenal, tales también los terrenales; y cual el celestial, tales también los celestiales. Y así como hemos traído la imagen del terrenal, traeremos también la imagen del celestial.

 Adan era más que un alma viviente, Dios nos dice que Él es Espíritu, y los que le adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad. El primer hombre que llevo la imagen perfecta de Dios no fue Adán, sino que es Cristo Jesús. Él declaró esta verdad con las palabras: Juan 14: 9 = Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿Cómo, pues, dices tú: muéstranos el Padre?

 El primer Adán no podía decir: «El que me ha visto, ha visto al Padre.» Los patriarcas no podían decir: «El que me ha visto, ha visto al Padre.» Ninguno ha sido capaz de hacer esta declaración, solo Jesús. Jesús fue el primer hombre que cumplió las palabras proféticas de Génesis capítulo 1, «Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza». Fue el primer hombre que verdaderamente declaró que verlo a el era ver al Padre.

En Génesis entonces vemos el comienzo del plan de Dios, la semilla que se planta en el suelo, pero falta mucho más tiempo antes de que veamos la semilla saliendo para producir lo que Dios declaró que era su intención. Jesús se refiere a sí mismo como «el Hijo del Hombre.» Más que cualquier otro título, esto es lo que Él declara de sí mismo. Aunque era hombre, Él fue el primero de un nuevo orden de hombre, porque él fue el primero en tener el Espíritu Santo que mora en él. Para sus discípulos Él declaró:

Juan 14: 16-17 = Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros. Muchos hombres habían conocido que la morada del Espíritu estaba CON ellos, e incluso los discípulos habían sido capaces de curar a los enfermos y echar fuera demonios por el poder del Espíritu que moraba CON ellos. Pero una relación mucho más completa sería experimentada en Pentecostés, cuando el Espíritu estaría EN ellos.

 En este pasaje en el evangelio de Juan vemos que iba a haber un cambio en la forma en que el hombre y el Espíritu habitarían juntos. Habiendo establecido entonces que Jesús el Mesías fue el primer hombre en cumplir las palabras de Génesis capítulo uno respecto del hombre, siendo el primero en llevar verdaderamente la imagen y semejanza de Dios, podemos entender que Dios planeó desde el principio los tiempos y las etapas que el hombre debería pasar para llegar al lugar donde entrar en el deseo de Dios para el hombre.

 Los seis días de la creación revelan mucho del plan de Dios para llevarnos hasta el último día cuando el hombre (Verdadero Hombre – el segundo Adán) sería revelado. Cuando el libro del Génesis se abre nos encontramos con que la Tierra ya ha caído en la ruina. Se ha experimentado un juicio que se ha traducido en el caos, falta de forma y oscuridad. Así que rápidamente viene la transición que muchos se la pierden. Génesis 1: 1-2 = En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.

Las palabras descriptas dicen que Dios creó los cielos y la tierra, cuando leemos que la tierra se volvió desordenada y vacía. Esta descripción de la tierra corresponde al primer Adán, porque ya hemos leído las palabras de Pablo donde declaró «El primer Adán era de la tierra, terrenal,« lo que demuestra que el primer Adán está estrechamente relacionado con la tierra. También leemos en Génesis capítulo uno donde Dios formó al hombre del polvo de la tierra. Así que la tierra y sus etapas son una imagen del hombre y sus etapas de como Dios le lleva al lugar en el que lo llevara plenamente a la imagen de Dios.

 A pesar de que las palabras de Génesis 1: 1-2 progresan rápidamente de la tierra que se está creando, a la tierra que se volvió desordenada, vacía y cubierta en la oscuridad, también lo hacen las palabras acerca de la creación del hombre, porque casi inmediatamente después leemos de la caída del hombre y de la sentencia que se devenga a él. A pesar de que la tierra se volvió desordenada y vacía, por lo que el hombre no pudo alcanzar la forma de Dios y su vida se hizo una tierra vacía. A pesar de que la tierra fue sellada en la oscuridad, también la oscuridad descendió sobre el hombre.

Efesios 5: 8 = Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz. –  Mateo 4: 16 = El pueblo asentado en tinieblas vio gran luz; Y a los asentados en región de sombra de muerte, Luz les resplandeció. El evangelio de Mateo repite las palabras del profeta Isaías. Estas palabras no estaban declarando que la tierra de Israel era oscura a diferencia de cualquiera de las otras naciones. En lo natural tenia tanta la luz como cualquier otra de la tierra, y más que la mayoría, ya que se encuentra cerca del ecuador terrestre.

 A lo que Isaías y Mateo se referían era a la condición oscurecida del hombre, que es la porción de todos los que han nacido de Adán. La oscuridad es una oscuridad de muerte como revela Mateo. Dios habló a Adán y le dijo que el día que comiera del árbol prohibido seguramente moriría. Es una oscuridad espiritual que ha sido la suerte de todos los hombres, pero el hombre fue creado para ser un templo lleno de la luz del Espíritu de Dios, pero hasta el Mesías tal hombre no había sido visto.

Entonces, ¿Qué debe suceder para que Dios forme en la tierra al hombre de nuevo en la moda de Dios y formar al hombre del cual Él pueda declarar que es bueno? El primer evento es eliminar la oscuridad, lo que vemos que ocurre a la tierra en Génesis capítulo uno. Génesis 1: 3-5 = Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz.  Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas. Y llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche. Y fue la tarde y la mañana un día.

 Si el hombre quiere tomar la forma en la que Dios pueda declarar: ¡ES BUENO! , entonces él también debe seguir el mismo patrón. Él debe recibir la luz, y la maldición de la oscuridad debe ser eliminada. Un paralelo se ve aquí entre el Antiguo y el Nuevo Testamento, porque en el Antiguo Testamento habla de la luz que entra en la tierra, mientras que el Nuevo Testamento habla de luz que entra en el hombre.

Juan 1: 4-5 = En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella. – Juan 8: 12 = Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.  –  Juan 9: 5 = Entre tanto que estoy en el mundo, luz soy del mundo.  – Juan 12. 36 = Entre tanto que tenéis la luz, creed en la luz, para que seáis hijos de luz. Estas cosas habló Jesús, y se fue y se ocultó de ellos.

 Observa ahora una gran tragedia de la cristiandad moderna. Muchos son los que se han convertido en testigos de la luz. Estaban caminando en la oscuridad y vieron la luz de Cristo. Muchos están contentos de permanecer en este lugar y se limitan a dar testimonio de la luz que han presenciado en la persona del Hijo de Dios. Sin embargo, ser testigos de la luz no es todo el propósito de Dios. Dios no se detuvo tras el primer día de la creación y luego descanso en el segundo día. Él declara que la luz era buena, y es bueno reconocer que la luz de Dios se manifiesta en la vida de Jesús.

Sin embargo, si los santos quieren progresar al sexto día, cuando el hombre se forma a la imagen de Dios, no pueden acampar en el primer día. No pueden contentarse con ver solamente la luz del día y luego esperar hasta que Dios nos lleve al cielo. Deben tener a Cristo formado en ellos. Esta es tal vez la mayor manifestación de la apostasía de la hora en que vivimos. Los santos predican un evangelio que los convierte en los profesores de la luz al tiempo que no caminan a un lugar de transformación.

 Tienen luz, pero siguen siendo desordenados y vacíos, carentes de una conformidad a la imagen de Cristo. La Luz brilla sobre ellos, pero se limita a exponer la ruina en sus vidas, y los santos llaman a esta ruina buena. Dios no llamó el estado de la tierra buena en el primer día de la creación. Simplemente llama buena a la luz. Si tú no permites que Dios te lleve más allá del lugar de ver la luz a un lugar donde tú también lleves la imagen del celestial, entonces tú no has estado a la altura de la voluntad de Dios y no has podido alcanzar el plan de Dios que es que nosotros debemos llevar Su imagen y su semejanza.

 Del día dos de la re-creación de la tierra, leemos: Génesis 1: 6-8 = Luego dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas. E hizo Dios la expansión, y separó las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión. Y fue así. Y llamó Dios a la expansión Cielos. Y fue la tarde y la mañana el día segundo.  En el segundo día se observa el agua que cubre todo. Todavía no hay ninguna mención de tierra seca. Aguas en las Escrituras son un símbolo de la muerte, y, después de dar testimonio de la luz de Cristo, el hombre debe ser bautizado, que es estar inmerso totalmente en el agua.

Hechos 8: 36-37 = Yendo por el camino, llegaron a cierta agua, y dijo el eunuco: Aquí hay agua; ¿qué impide que yo sea bautizado? Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios. –  Hechos 22: 16 = Ahora, pues, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate, y lava tus pecados, invocando su nombre.

 En el segundo día, no sólo vemos el agua siendo prevaleciente, sino también vemos que la separación es una obra clave del día. De la misma manera el hombre, después de confesar la fe en Cristo, que es la luz del mundo, debe ser bautizado en agua, y al hacerlo, él está demostrando simbólicamente que sus pecados han sido separados de él, siendo lavado en agua. Bautismo habla de unirse con Cristo en su muerte por lo que nuestros pecados son expiados, y nosotros también podemos estar unidos con Él en Su vida de resurrección. Esta vida de resurrección es el tema del día tres de la creación.

Génesis 1: 9-13 = Dijo también Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase lo seco. Y fue así. Y llamó Dios a lo seco Tierra, y a la reunión de las aguas llamó Mares. Y vio Dios que era bueno. Después dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así. Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su género. Y vio Dios que era bueno. Y fue la tarde y la mañana el día tercero.

 Así como Cristo fue resucitado de entre los muertos al tercer día, por lo que vemos la tierra seca que surge de las aguas de la muerte al tercer día. Esto también simboliza que el hombre no debe permanecer en el pecado y la muerte después de confesar a Cristo, sino que es resucitado como una nueva creación. Romanos 6: 4-7 = Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.  Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección; sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado.

 ¡Qué gran engaño está siendo difundido por el enemigo hoy para mantener a los hombres y mujeres en la esclavitud del pecado! Millones de creyentes profesantes se les dice que no son más que pecadores salvados por la gracia, y que nada ha cambiado fundamentalmente en sus vidas. No tienen idea de su unión con Cristo, de su victoria sobre el pecado y la muerte. Siguen en el pecado creyendo que esto es normal y esperado, mientras piden la sangre de Cristo para cubrirlos y hacerlos limpios. No han podido entender las palabras del apóstol Juan: `

1 Juan 5: 18 = Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca. Multitudes de santos no intentan mantener sus cuerpos en sujeción. Han recibido la mentira de que no tienen ningún poder sobre el pecado. Algunos de los que eran homosexuales siguen en su homosexualidad. Algunos de los que eran mentirosos siguen mintiendo. Algunos de los que fueron fornicarios siguen fornicando. Algunos de los que eran ladrones siguen robando. El apóstol Pablo escribió:

1 Corintios 6: 9-11 = ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.

 En el segundo día de la creación, vemos en el tipo del bautismo en agua el lavado de los pecados. Vemos que la separación ocurre cuando los santos van a dejar fuera su pecado y se presentan como esclavos a la justicia y la obediencia a Dios. En el tercer día vemos a los santos que salen de las aguas de la muerte y entran en la vida de resurrección con Cristo, una vida que existe para hacer la voluntad del Padre. También vemos que la vegetación brota, y esto habla del fruto que se va a producir en la vida de los que han llegado hasta aquí. Esto nos lleva al cuarto día.

Génesis 1: 14-19 = Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para días y años, y sean por lumbreras en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra. Y fue así. E hizo Dios las dos grandes lumbreras; la lumbrera mayor para que señorease en el día, y la lumbrera menor para que señorease en la noche; hizo también las estrellas. Y las puso Dios en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra, y para señorear en el día y en la noche, y para separar la luz de las tinieblas. Y vio Dios que era bueno. Y fue la tarde y la mañana el día cuarto.

 Después de haber visto la luz, habiendo sido limpiados del pecado, siendo partícipes de la vida de resurrección de Cristo, los santos ahora brillan como luces en la tierra. A pesar de que se les dio las estrellas en los cielos para señales, así también los hijos de Dios se dan por señales y maravillas como las Escrituras testifican: Isaías 8: 18 = He aquí, yo y los hijos que me dio Jehová somos por señales y presagios en Israel, de parte de Jehová de los ejércitos, que mora en el monte de Sion.  – Daniel 12: 3 = Los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad.

 A pesar de que la gloria de la Luna y el Sol y las estrellas varían de unos a otros en su gloria, así será la gloria que descanse sobre los santos, variara en el día en que reciban sus cuerpos resucitados. 1 Corintios 15: 41-42 = Una es la gloria del sol, otra la gloria de la luna, y otra la gloria de las estrellas, pues una estrella es diferente de otra en gloria. Así también es la resurrección de los muertos. Se siembra en corrupción, resucitará en incorrupción.

Este cuarto día luego habla de los santos, ya que revelan la vida de Cristo dentro de ellos. Como una ciudad asentada sobre un monte que va a emitir luz. Como vírgenes con aceite en sus linternas tienen que alumbrar. Así como las estrellas se utilizan para navegar, los santos han de ser señales por el cual el mundo puede conocer el camino de la justicia, y el camino de la verdad. Habrá mucho dolor en el día del juicio, cuando muchos santos vengan delante de Dios y no tengan aceite en sus lámparas. La hora ya es tarde, que los santos puedan permitir que la luz de Cristo fluya para ser vista en sus vidas.

La hora de ganar la recompensa está por terminar, y muchos han dado más preocupación a lo material.  Al igual que el siervo malo de la parábola de Cristo, han tomado lo que han recibido y lo enterraron en la tierra de su carne para dársela de nuevo a Cristo cuando Él deba llamar para ello. No han ganado ningún interés en lo que se les ha confiado. No han traído aumento para el Reino de Dios. No tienen un fruto que permanece, y grande será su vergüenza cuando están en la presencia de Dios en ese día. Las lumbreras en la expansión de los cielos habla de los santos de Dios, que se establecen como luces en medio de la oscuridad.

Los santos han de brillar en la oscuridad. Sin embargo, es una gran acusación para la iglesia de hoy, que pocos pueden decir de los cristianos, que están brillando. Los cristianos se han dejado conformar a un mundo oscuro, y así vemos que las siguientes palabras de Apocalipsis están hablando de aquellos que han sido llamados por Dios, pero que no han logrado alcanzar a la imagen de Cristo. Apocalipsis 6: 13 = y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra, como la higuera deja caer sus higos cuando es sacudida por un fuerte viento. 

 Las estrellas del cielo son los santos de Dios, y trágicamente, hay muchos que son como higos inmaduros. Ellos no han llegado a la madurez, que Pablo describe como «la plenitud de la estatura de Cristo» (Efesios 4). Puesto que éstos no lograron alcanzar la imagen del celestial, serán lanzados de vuelta a la tierra, porque ellos obstinadamente conservan la imagen del terrenal. Por el quinto día de la creación leemos:

Génesis 1: 20-23 =  Dijo Dios: Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos. Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie. Y vio Dios que era bueno. Y Dios los bendijo, diciendo: Fructificad y multiplicaos, y llenad las aguas en los mares, y multiplíquense las aves en la tierra. Y fue la tarde y la mañana el día quinto.

 La actividad del quinto día se continúa en el sexto día cuando Dios crea las bestias del campo. En el quinto día lo que se crea es a la vez lo que está debajo del hombre en el mar, y por encima del hombre en el aire. De estas criaturas se habla de nuevo en el sexto día, y esto hace que sea adecuado para mirar estos días juntos.

Génesis 1: 24-28 = Luego dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue así. E hizo Dios animales de la tierra según su género, y ganado según su género, y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie. Y vio Dios que era bueno. Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.  Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra. 

 Dos veces en este sexto día leemos las palabras que el hombre fue creado para gobernar o ejercer dominio, sobre los peces, las aves, el ganado y todo reptil que se arrastra sobre la tierra. Dios le habló directamente al hombre y la mujer y le dijo: «Llenad la tierra y sometedla; y dominen sobre los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra. «La amonestación de Dios al hombre es por lo tanto someter y gobernar sobre estas cosas.

 Esto nos da una idea de lo que representan estas criaturas. Todas estas criaturas de la quinta y sexta días son animales y tipifican la naturaleza animal que debe ser conquistada y gobernada. Todas estas criaturas fueron declaradas buenas por Dios, y ellas debían ser sujetas a la orden divina de Dios. La orden gubernamental de gobernar y la sujeción se da  en la Escritura, y es el siguiente: Dios es la cabeza de Cristo, Cristo es la cabeza del hombre, el hombre es la cabeza de la mujer, y el hombre y la mujer dominan sobre las criaturas (I Corintios 11, Génesis 1).

Esto nos lleva a la parte más crítica de lo que se revela en esta apertura del libro de Génesis. Para que el hombre pueda alcanzar la imagen y semejanza de Dios, el hombre debe aceptar y cumplir la orden gubernamental de Dios. El hombre debe tomar su lugar en la creación y gobernar como él fue creado para hacerlo. Fallar en esto es fracasar en alcanzar la imagen y semejanza de Dios. ¿Por qué es así? La creación entera lleva la imagen de Dios, siempre y cuando se mantenga a la orden gubernamental de Dios.

Dios es el creador de todas las cosas. Él es la fuente de toda vida y la fuente de todo pensamiento.  Sólo él debe ser el iniciador de toda la actividad entre la creación, y todas las cosas deben inclinarse ante su iniciativa. Así vemos a Cristo, el verdadero hombre a imagen de Dios, declarando repetidamente: «Nunca hago nada por mi propia iniciativa. Yo sólo hago la voluntad del Padre”. Cristo tomó a Dios el Padre como su cabeza. Él se rindió perfectamente a la voluntad del Padre y sólo hizo las cosas que el Padre le mandó que hiciera.

Él era tan perfecto en esto que Él incluso declaró que las palabras que habló todas se originaron en el Padre, y Él sólo hablaba las cosas que el Padre le mando hablar. Debido a que Cristo se sometió de manera total al gobierno del Padre, Él se convirtió en la expresión perfecta del Padre. Ver a Jesús fue a ver a Dios. Cuando la creación también se somete perfectamente al gobierno de Dios, entonces la creación será una expresión perfecta de Dios.

Sin embargo, podemos ver a Dios en la creación, pero la imagen es estropeada, distorsionada, deformada debido a la caída. El hombre debía tomar su lugar en la creación y rendirse a su cabeza, que es Cristo. El hombre debía recibir su dirección de Cristo, y a su turno iba a someter y gobernar a las bestias de la tierra, el cielo y el mar. La mujer fue dada al hombre para ser una compañera en este gobierno. Conocemos la historia de la caída en el Jardín del Edén, y cómo el hombre y la mujer fallaron en aceptar y mantener el gobierno de Dios.

Dios mando al hombre y a la mujer para que gobernaran sobre las bestias, pero Eva permitió que la bestia gobernara sobre ella. Se nos dice que la serpiente era la más sutil (astuta y sabia) de todas las bestias del campo.  La serpiente engañó a Eva y ella se sometió a la bestia. Dios ordenó a Eva que sometiera a las bestias y dominara sobre ellas, por lo que se sujetarían a ella como ella a su vez estaba sujeta a Dios. Eva no lo hizo, y en lugar de someterse a Dios y expresar su imagen, se presentó a la bestia y comenzó a expresar la naturaleza bestia.

Eva a su vez instó a su marido a comer del fruto que Dios les había prohibido comer. En este punto Eva estaba manifestando la naturaleza bestia, pues se había sometido a la bestia en lugar de Dios. Pablo nos dice que nos convertimos en esclavos de aquel a quien obedecemos. Romanos 6: 16 = ¿No sabéis que si os sometéis a alguien como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, sea del pecado para muerte, o sea de la obediencia para justicia?

 Por lo tanto, cuando Eva obedeció a la bestia, se convirtió en una esclava de la naturaleza bestial. Adam igualmente tuvo que elegir si iba a someter y gobernar sobre esta naturaleza de la bestia, escogiendo la obediencia a Dios y honrando el gobierno divino, o también inclinarse ante la bestia y estar bajo su gobierno. Adán escogió inclinarse ante la naturaleza de la bestia, y mientras lo hacía el potencial para expresar la imagen de Dios dentro de él lo había perdido, y esto se muestra en ser excluidos del sendero del Árbol de la Vida.

 El Alma de Adán se oscureció y se ensombreció por la imagen de la bestia. Adán, que fue creado para llevar la imagen de Dios, se convirtió en desordenado y vacío, carente de la imagen de Dios en su interior. También quedó bajo la maldición de la oscuridad. ¿Acaso Dios había hecho un error de cálculo en su creación? ¿Fue su plan de «crear al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza» frustrado?  ¡No!  Dios sabía que el primer Adán fallaría, así como la primera tierra había sido sometida a juicio.

 Él ya había planeado que la humanidad no debía ser perfeccionada de cualquier forma, sino que fuera a través de su Hijo unigénito a quien lo enviaría al mundo para dominar y gobernar sobre la naturaleza bestia. Este Cristo lo hizo perfectamente. Él siempre mantuvo el gobierno de Dios, estuvo siempre en perfecta obediencia al Padre, no cediendo a las sugestiones de Satanás, las tentaciones de la carne, o a las tentaciones del mundo.

El hombre Cristo fue visto como una expresión perfecta de Dios, y todos los santos son llamados a dar esta imagen de la Celestial. ¿Por qué no se encuentra en el evangelio de hoy? Hay una ausencia de este mensaje de gobernar sobre la naturaleza de la bestia. La humanidad no puede alcanzar la voluntad de Dios para llevar Su imagen y semejanza, si primero no gobierna sobre todas las bestias de la tierra y el cielo y el mar, es decir, el hombre debe someter y gobernar sobre los anti-tipos espirituales que se representan en los tipos de la naturaleza.

En otros trabajos vamos a examinar lo que la naturaleza de la bestia es, de una manera más plena. Tristemente, muchos santos no han discernido la necesidad de gobernar sobre esta naturaleza inferior. Han tratado de hacer las paces con la bestia, de vivir en armonía con ella, cuando debe ser sometida y gobernada. Hay una iglesia entera retratada como una ramera y como Babilonia en la Escritura, que no ha podido dominar sobre la bestia, y será esta bestia que al final va a ser su propia destrucción. El apóstol Juan habla de esto en el libro de Apocalipsis.

Apocalipsis 17: 3-5 = Y me llevó en el Espíritu al desierto; y vi a una mujer sentada sobre una bestia escarlata llena de nombres de blasfemia, que tenía siete cabezas y diez cuernos.  Y la mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, y adornada de oro, de piedras preciosas y de perlas, y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación;  y en su frente un nombre escrito, un misterio: BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA.

 Apocalipsis 17:  16-17 =  Y los diez cuernos que viste en la bestia, estos aborrecerán a la ramera, y la dejarán desolada y desnuda; y devorarán sus carnes, y la quemarán con fuego; porque Dios ha puesto en sus corazones el ejecutar lo que él quiso: ponerse de acuerdo, y dar su reino a la bestia, hasta que se cumplan las palabras de Dios.  El sistema de la iglesia ramera hoy cabalga sobre la bestia, y no la ha sometido. Más bien se ha hecho una alianza impía con la naturaleza inferior y falla en ejercer dominio sobre ella. A causa de este fracaso, Dios hará que la bestia convierta a la ramera en desolada y desnuda, y comerá su carne y la quemarán con fuego.

Apocalipsis 15: 2 = Vi también como un mar de vidrio mezclado con fuego; y a los que habían alcanzado la victoria sobre la bestia y su imagen, y su marca y el número de su nombre, en pie sobre el mar de vidrio, con las arpas de Dios. El primer capítulo del primer libro de la Biblia revela el designio, el diseño de Dios para el hombre de gobernar sobre las bestias, y el último libro de la Biblia revela que habrá una compañía de vencedores que lo hacen. El plan de Dios no ha sido frustrado. Todo va de acuerdo al plan de las edades de Yahveh.

 A pesar de que Adán y Eva tomaron sobre sí la imagen de la bestia por someterse a la serpiente, habrá aquellos que son victoriosos sobre la bestia y su imagen. Estos llevan la imagen del celestial. Estos tendrán el sello de Dios en sus frentes, mientras otra multitud recibe la marca de la bestia. Es una gran locura que la iglesia ha entendido mal  lo que se está hablando de la bestia, su imagen, y su número. Multitudes se centran en evitar alguna marca física de la bestia que será estampada en la mano o en la frente, sin darse cuenta de que la marca ya está ahí.

La humanidad lleva la imagen de la bestia en su mente y en sus acciones. El número de la bestia es el número del hombre de carne, y todos los que llevan la imagen del primer Adán, y que no han sido confirmados a la imagen del último Adán, llevan esta marca. Es un gran engaño que la iglesia deba centrarse en las conspiraciones de los hombres y las marcas físicas en la mano y en la frente, descuidando de predicar la verdad que una marca espiritual más importante ya se ha dado, y que sólo por unirse con Cristo en su muerte con el fin de unirse con Él en el poder de su resurrección, el hombre puede elevarse por encima de la naturaleza bestia y llevar la imagen del celestial.

Muchos maestros de la profecía dicen a los santos que deben negarse a recibir alguna marca física que se les puedan dar un día, al tiempo que no amonestan a los santos para reinar sobre la naturaleza de bestia que los ataca a diario. Ellos deberían enseñar lo antiguo sin dejar de lado su significado espiritual y real.  Al cerrar este capítulo, permítanme recapitular lo que se ha compartido. El primer capítulo del Génesis detalla la creación de la tierra, su juicio y su re-creación, es un tipo y prefiguración del hombre.

También el hombre cayó y fue juzgado. Se convirtió en algo sin forma y cubierto de oscuridad, y él también necesita el movimiento del Espíritu de Dios sobre él para remodelar la imagen de Dios,  con el fin de que Dios pueda declararlo hombre bueno. Los seis días de la creación son un cuadro del proceso que el hombre debe pasar en esta restauración, y el objetivo es el séptimo día, el descanso sabático de Dios, donde todo está en armonía con el Padre.

La gran mayoría en la iglesia no ha logrado progresar a través de los seis días hasta llegar al séptimo. Muchos han conseguido no más futuro que el primer día, y en este fallo no han estado a la altura de la gracia de Dios. No es suficiente ver la luz del día uno que habla de Cristo. Cristo no es más que la puerta y hay un camino recto y estrecho a seguir, y es todo el camino hasta el día siete. Muchos santos han experimentado el bautismo del segundo día, pero no han podido discernir el significado de esta limpieza del pecado y la separación de la maldad y la muerte.

Ellos han sido lavados, pero luego muchos regresan a la ciénaga del pecado. Los que llegan al tercer día experimentaremos la vida de resurrección de Cristo, y es a través de esta unión con Cristo que el hijo de Dios es capaz de caminar como un vencedor en este mundo y producir fruto en sus vidas que va a cumplir con la gloria del Padre. Esto nos lleva al cuarto día en que los santos han de ser como luces que figuran en el firmamento de los cielos. Muchas de estas estrellas se han lanzado de nuevo a la tierra como higos inmaduros, pero hay un remanente que brillará con la gloria de Cristo.

En el quinto y sexto día las bestias se crean para que la humanidad gobierne sobre ellas. Si un hombre ejerce dominio sobre la naturaleza de la bestia, alcanzará el descanso sabático de Dios. Habrá descanso en la tierra, que es el cuerpo del hombre, y la voluntad de Dios se cumplirá por completo. El hombre habrá alcanzado la imagen y semejanza de Dios. Hay gran gracia disponible en esta hora para que el hombre pueda alcanzar la voluntad de Dios. Gran parte de la iglesia no es consciente de la voluntad de Dios en este asunto, y no se acogen a esta gracia.

Muchos moran con animales que no son ni sujetos a ellos, ni las gobiernan. Hay una gran multitud que se han unido a sí mismos a una iglesia ramera, que cabalga sobre la bestia, y la llamada del Espíritu de Dios en esta hora es «salid de ella, pueblo mío.» Los que están en esta iglesia no tienen adherencia a la orden gubernamental de Dios. Los hombres eligen obedecer la voz de sus esposas en lugar de Dios, y los hombres y mujeres juntos han optado por escuchar la voz de la bestia, en lugar de prestar atención a la Palabra de Dios. Que los que tienen oídos para oír, oiga lo que el Espíritu está hablando.

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07 – El Único Mensaje

Lo primero, una sugerencia: si usted lleva mil años creyendo una cosa de una determinada manera, (No interesa de donde y por qué), y la Palabra de Dios, su lectura, sin hipótesis bien intencionadas pero humanas al fin, sin conjeturas psico-sociológicas bien intencionadas pero humanistas al fin, te comprueba en un minuto, ante tus propios ojos, todo lo contrario, cambia. Dios no es confuso ni tiene dobles o triples mensajes.

No hay decididamente sectores con un tipo de revelación y sectores con otro tipo de revelación. Lo que hay es una Palabra escrita y eso, nada más que eso, es lo que podemos denominar sin riesgos de equivocarnos, como una sana doctrina…

1 Samuel 15: 23 = Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación. (No olvides algo muy importante: Dios destruye tanto al ídolo como al idólatra.)

La iglesia ha sido dominada por un pensamiento dispensacionalista. Esto ocurrió más o menos ciento sesenta y cinco años atrás. La dispensación o la mentalidad dispensacionalista no existía antes, hay pruebas claras. Sólo se hablaba del Reino de Dios. Cuando la iglesia por falta de capacidad, de mérito, de poder, no pudo llenar el vacío que había en la sociedad, optó por la visión de una iglesia cansada y de un Señor que vendría a rescatarla porque era impotente para vencer en esa sociedad.

Los hermanos comenzaron a propagar ese mensaje que rápidamente contaminó toda la iglesia. Scofio lo puso en la Biblia, en sus anotaciones, y hoy se conoce como lo que tú estudias en un instituto teológico. No conocemos otra cosa por una sencilla razón: nadie tiene más de ciento sesenta y cinco años. Pero en el principio no era así.

También dice la Palabra que en los últimos días vendrán doctrinas de demonios. Tenemos que tener cuidado y vale la pena decir que todas sus reservas y precauciones están plena y totalmente justificadas. La obstinación, es decir: la terquedad, nunca lo es. Ahora una pregunta válida: cuando habla de “los últimos días”, ¿Se refiere a los últimos días de tu vida o de los de la iglesia?

Porque si son los últimos días de tu vida, las doctrinas de demonios estarían comenzando ahora, pero si son los últimos días de la iglesia, – teniendo en cuenta que la iglesia tiene más de dos mil años -, las doctrinas de demonios pudieron haber comenzado hace doscientos años atrás. ¿Te parece incoherente? Por eso se llama Res-tauración. Volver más allá de lo que tenemos hoy. Porque se juzga por los frutos.

Todos somos parte del mismo movimiento. Todos estudiamos lo mismo. Y aunque por una cuestión de muy humana ubicuidad, conveniencia, intereses o lo que sea lo disimulemos y simulemos atacarlo, no a todos nos convence demasiado lo que la Biblia no dice, gracias a Dios. Eso es crítico porque la controversia del mensaje del Reino no es otra cosa que la batalla por la preservación de la pureza de la fe cristiana.

 La dispensación presenta a Jesús como un Mesías judío que vino a la tierra para establecer un reino judaístico y nacional. (Natural). ¿Qué crees tú? Mucha gente cree lo que cree porque se lo dijeron, pero en realidad no sabe lo que está creyendo ni por qué debe creer lo que le dijeron que crea. El mensaje de la dispensación dice que Cristo es un Mesías judío y que vino a establecer un reino natural, literal, judaístico y nacional.

Si esto fuera cierto, tendríamos que decir que el intento de Cristo de hacer eso fue un fracaso, porque no lo hizo. Tendríamos que asumir que vino la primera vez y no pudo hacer lo que vino a hacer y que es por eso, quizás, que prometió venir una segunda vez… El mensaje del Reino, en cambio, no cree que Él sea un Mesías judaístico, sino uno que vino a redimir a la humanidad y que sí lo hizo.

Y que vino a establecer la salvación de Jehová para todo aquel que cree, no es algo especial para el judío. Eso es lo que se está discutiendo. ¿Quién es, un monarca judío que vino a establecer un reino judaístico, o un rey que trajo la salvación de Dios a todos los hombres? Cristo no vino a establecer ningún reino davídico ni a sentarse en ningún trono literal. Ni hoy, ni mañana, ni después.

 El judío adopta esta mentalidad durante su cautiverio babilónico. Comenzó a desear tanto una visitación divina que restauraría la gloria del reino que tuvo David. Y este deseo le dio forma a la interpretación de las Escrituras y las promesas del Antiguo Testamento que Dios había decretado a través de la boca de sus profetas.

Y comenzaron a creer que Cristo vendría a sobregirar un reino romano literal y establecer un reino judaístico; y sabemos a través de los evangelios que Cristo dijo: te equivocaste. No vine a eso. Pero su deseo de ser libre, habiendo estado oprimidos por tantos años, le cambió el significado a lo que Dios había decretado como promesa futura.

Muchos intérpretes de la Biblia de este tiempo, la mayoría de ellos muertos y nunca llenos del Espíritu Santo, compraron la misma idea judaística y la iglesia quedó convertida en un pedazo de jamón entre dos panes. Eso es una interpretación judaística. La promesa de Dios a través de todo el Antiguo Testamento se remonta a Génesis 3:15: la venida de un Mesías a redimir todo el universo.

Esa es la promesa en la boca de todos los profetas, pero la promesa es una: la simiente de una mujer, viene a destrozar la cabeza de un reino satánico, no romano, no islámico, ni Gog, ni Magog. Es un Reino espiritual que vino a derrotar un reino satánico para liberar, no a un judío, sino a todo aquel que cree que Cristo muere y resucita de entre los muertos.

Ya se dijo que Abraham era gentil, de Ur de Caldea, que no era judío y vemos que a partir de Abraham va a venir el linaje de la promesa. ¿Como creer lo que estamos creyendo si distorsiona la Biblia? Dios se expresa a través de todo el Antiguo Testamento, a una humanidad caída de la Gracia. Tiene el entendimiento entenebrecido.

Entonces vemos la fotografía en el Antiguo Testamento de un Dios espiritual, con deidad, tratando de comunicarse con un mundo físico; es difícil esa comunicación. Dios dice: Yo tengo un trono, y el hombre dibuja una silla, y pone la silla en una casa, y le llama a la casa “el templo de Jerusalén”, y mete a Dios en una silla. Si el cielo es el trono y la tierra el estrado, ¡Qué silla le vamos a dibujar!

Hoy día Dios tiene que hablar en términos humanos para que los humanos lo entiendan; pero eso no lo reduce a ser un humano. Eso es tipología. Nos habla de una manera física, en parábolas, para que entendamos lo suficiente como para volver al principio que se perdió, como para que entendamos algo de lo que quiere, pero Él no es hombre, usted no puede tomar literalmente lo que dice porque Él no es de aquí abajo.

Habla en analogías y metáforas, similitudes y parábolas; usando ejemplos físicos para interpretar una verdad espiritual que tiene que ser oculta de Satanás y le habla con misterio. Pero dice que a ellos no les es dado a conocer el misterio, pero se supone que ustedes tienen que entender, pero no se sabe qué pasa; ¿Será esto producto de la obstinación?

1 Corintios 15 nos dice que …primero es lo natural y después lo espiritual. Es un principio bíblico: primero lo natural después lo espiritual. No quiere decir que lo natural sea ANTES que lo espiritual, sino que para Dios cumplir o consumar toda promesa espiritual conlleva tener que introducirla en la tierra de una manera física primero.

Vemos una hermosa tipología cuando Abraham tiene que sacrificar a su hijo sólo para darle acceso a Dios para sacrificar al suyo más adelante. No son historias de escuelitas dominicales; ¡Es un plan majestuoso! Cuando la iglesia entienda esto será activada de una manera que no habrá demonio que la detenga.

El propósito era redimir al mundo, pero el Mesías debía ser introducido en el tiempo porque venía de la eternidad. Tenía que ser introducido en el mundo físico porque era espiritual. Por eso Dios levanta a Israel. Un pueblo sin tierra. Que provienen de Abraham, de Ur de Caldea; tipología que la iglesia sería mixta y no judaística.

Entonces Israel se convierte en el vehículo para traer al Mesías y el Mesías se convierte en la Verdad revelada que venía oculta desde Génesis. Ahora si compramos la idea de que Cristo es un monarca judío, entonces la iglesia pierde su importancia, pierde su función y pierde toda su autoridad. El mensaje del Reino no es una opción, es una batalla por la pureza de nuestro mensaje. No es un movimiento, no es algo nuevo; es la eternidad de Dios en su palabra; el es Rey y siempre ha tenido un Reino.

La Palabra dice, cuando comienza a predicar Jesús: El Espíritu de Dios está sobre mí para libertar a los cautivos, sanar a los enfermos, echar fuera demonios y anunciar el año del jubileo. Todo el mundo dijo: “Conoce las Escrituras”. Él dijo: ¡Un momento! …Hoy se cumple esa escritura¡Mátenlo! ¡Va en contra de lo que yo creo! ¡Apague esa radio! Amor, es dar la verdad, aunque cause muerte…

Marcos 1: 14 = Después que Juan fue encarcelado Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios, diciendo: el tiempo se ha cumplido. (No dijo SE VA A CUMPLIR, se cumplió, citando a Daniel. Por eso Mateo 28 termina diciendo que …Toda autoridad me es dada en el cielo y en la tierra. ¿Cómo se supone que lo va a mandar a usted a cambiarle la mentalidad a las naciones sin tener derecho a hacerlo? Dios es justo. Si Satanás tuviera derecho a reinar ahora y nosotros recién en el milenio, por más soldados militantes de Jesucristo que fuéramos, no podríamos ganarle…

Juan 12: 27-31 = Ahora está turbada mi alma; ¿Y qué diré? Padre; ¿Sálvame de esta hora? Mas para esto he llegado a esta hora. Padre, glorifica tu nombre. Entonces vino una voz del cielo: lo he glorificado, y lo glorificaré otra vez. Y la multitud que estaba allí, y había oído la voz, decía que había sido un trueno. Otros decían: Un ángel le ha hablado. Respondió Jesús y dijo: No ha venido esta voz por causa mía, sino por causa de vosotros. AHORA es el juicio de este mundo; AHORA el príncipe de este mundo será echado fuera.

Es imposible creer en salvación y eliminar la autoridad del Reino y suspenderla para un milenio futuro. El evangelio son las buenas noticias de que ya no somos esclavos del príncipe de este mundo y de que hemos sido injertados y trasladados al Reino de su Amado Hijo. Trasladados; (tiempo pasado). De eso habla Colosenses 1:13.

Hay dos teorías: si se mantiene el punto de vista dispensacionalista y judaístico que dice que Cristo vino a establecer un reino davídico, librar al judío y reconstruir a Jerusalén y reinar literalmente en un templo, tendríamos que asumir lo siguiente: 1) Que vino para librar al judío, pero no pudo hacerlo.

Tendríamos que creer lo siguiente: que como no pudo hacerlo, no le quedó otra alternativa que prometer que volvería en el futuro para hacerlo después. Sólo un problema: si no pudo vencer en la primera, ¿Qué nos garantiza que lo va a hacer en la segunda? La cruz no fue un plan alternativo de Dios. Cristo no fue a la cruz porque el judío rechazó su reinado. ¡El vino para ir a la cruz! A Jesús no lo mataron los romanos, ni los judíos, ni los fariseos. Él se entregó. Creer que va a hacer algo con el judío mañana, es admitir que no lo pudo hacer ayer.

Isaías 53 profetiza en detalle la cruz; de antemano; Mateo 26:54 dice que pudo llamar a legiones de ángeles, pero no los llamó, porque a eso vino. En Hechos 2:23 dice la palabra por Pedro que entregado por el determinado Consejo y anticipado conocimiento de Dios, vino Cristo. Vino entregado por predeterminado conocimiento, no fue un plan de segunda alternativa. En Hechos 17:3 Pablo está declarando por medio de la exposición de las Escrituras, que era necesario que el Cristo viniese y padeciese; y resucitase de los muertos; ¡Era necesario! No era una segunda opción.

En Hechos 26 Pablo nuevamente declara que lo que aconteció estaba respaldado por las Escrituras de Moisés y los profetas, que Cristo moriría y resucitaría para anunciar luz al pueblo y a los gentiles. Cristo dijo en los evangelios: ¡Vine a buscar unas ovejas que tampoco son de este redil, antes de ser rechazado!

Si somos dispensacionalista tendríamos que asumir que Dios fue manipulado y tuvo que ceder a la obstinación judaística. Tendríamos que asumir que la iglesia no es parte del propósito de Dios y que nació por casualidad. También tendríamos que admitir que Satanás tiene derecho a destruir la tierra porque la autoridad del Reino no funciona ahora, está suspendido hasta el milenio. Entonces toda su guerra espiritual, todo su ministerio de intercesión, toda su oración, toda su petición, todo su clamor por toda su ciudad, es inútil y puro ruido.

Hay una segunda teoría que dice que su mensaje anuncia un cambio de gobierno espiritual y que sí que lo logró cuando vino. Ahora sí que suena más como un rey, ¿Verdad? Que reina ahora a través de su iglesia; que el diablo sí que está derrotado y que la tierra no le pertenece. ¿Qué quiere creer usted? Está en su plena libertad de creer lo que quiera, pero lo que lo va a hacer libre, es solamente la Verdad.

Si creemos esto que se acaba de mencionar, que tenemos esa autoridad, tendríamos que eliminar la expectativa de la esperanza futura del re-establecimiento de un reino judaístico y dejar de estar mirando las noticias para saber qué hora es.

En 2 Samuel encontramos una profecía por boca del profeta Samuel que habla de la edificación de una casa y establecimiento de Israel. Israel es un adjetivo, es el título que se le da a toda persona que se humilla delante de Dios y prevalece con Él. Verdaderamente el Israel de Dios se compone, según Pablo, desde Romanos 9 hasta Romanos 11, no de aquel que desciende literalmente de Abraham, ni de aquel que es judío externamente sino del que es judío internamente, no con la circuncisión de la carne, sino redargüidos por el Espíritu, nacido de arriba, nacido por promesa, igual que Isaac, tanto judío o griego, ese es el Israel de Dios y a quien le pertenecen las promesas. Pablo, judío, lo interpreta así; nosotros sólo nos copiamos de él.

2 Samuel 7: 8-11 = Ahora, pues, dirás así a mi siervo David: así ha dicho Jehová de los ejércitos: yo le tomé del redil, de detrás de las ovejas, para que fueses príncipe sobre mi pueblo, sobre Israel; y he estado contigo en todo cuanto has andado, y delante de ti he destruido a todos tus enemigos, y te he dado nombre grande, como el nombre de los grandes que hay en la tierra. Además, yo fijaré lugar a mi pueblo Israel y lo plantaré, para que habite en su lugar y nunca más será removido, ni los inicuos le aflijan, como al principio (El principio es el Génesis), desde el día en que puse jueces sobre mi pueblo Israel; y a ti daré descanso de todos tus enemigos. Asimismo Jehová te hace saber que Él te hará casa.

El verso 10 dice: yo voy a fijar un lugar para mi pueblo Israel y lo plantaré para que no sea jamás removido. Suena mucho como Hebreos 12, que dice que todo será bamboleado para que lo inconmovible permanezca, y como Daniel que dice que la roca cae y luego crece según otras rocas; otras piedras vivas se van allegando a la piedra del ángulo y ya no es una piedrita, sino que se convierte en un monte que se llama Sión, que no es la Jerusalén de abajo, sino la Jerusalén de arriba; es la iglesia de Dios, la Sión de Dios, de la cual proviene la ley y a la cual todas las naciones de la tierra subirán al monte de Jehová y el resplandor de tu luz, tu sabiduría, tu inteligencia, no una bombilla en la cabeza. Si es que tienes luz para las naciones en ese día. Si permaneces firme.

Vamos a ver de qué lugar habla él, como es que nos va a plantar fijamente, como es que Israel será fijado en su lugar y no removido. Vamos a compararlo y a confrontarlo con la misma Palabra en el Nuevo Testamento. Marcos 14; aquí vemos a Cristo en el aposento alto. Estamos hablando de afirmar a Israel en un lugar para que no sea destruido. Recuerda aquella palabra de “como en los días de Noé”; Noé fue afirmado, no fue destruido, fue guardado.

Marcos 14: 22-25 = Y mientras comían, Jesús tomó pan y bendijo, y lo partió y les dio, diciendo: tomad, esto es mi cuerpo. Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio; y bebieron de ella todos. Y les dijo: esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada. De cierto os digo que no beberé más del fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo en el Reino de Dios.

Les está dando la cena a los apóstoles y les está diciendo: aprovecha que no vas a volver a tomar esto hasta que lo bebas conmigo en el Reino de Dios. Esto es importante porque ellos observaban la cena. No lo pueden beber hasta que no llegue el Reino de Dios, pero en todo el Nuevo Testamento lo hacen.

Versos 26 al 31 = Cuando hubieron cantado el himno, salieron al monte de los Olivos. Entonces Jesús les dijo: Todos os escandalizaréis de mí esta noche; porque escrito está: heriré al pastor, y las ovejas serán dispersadas. Pero después que haya resucitado, iré delante de vosotros a Galilea; entonces Pedro le dijo: aunque todos se escandalicen, yo no. Y le dijo Jesús: de cierto te digo que tú, hoy, en esta noche, antes que el gallo haya cantado dos veces, me negarás tres veces. Mas él con mayor insistencia decía: si me fuere necesario morir contigo, no te negaré. También todos decían lo mismo. Nosotros sólo le echamos la culpa a Pedro. Él lo siguió; los demás huyeron…

Juan 13: 36 = Le dijo Simón Pedro: Señor, ¿Adonde vas? Jesús le respondió: a donde yo voy, no me puedes seguir ahora; mas me seguirás después. No habla del cielo, habla de la cruz; Pedro va a morir crucificado. Le profetiza la manera que va a morir. ¿Dónde iba Cristo? ¡A la cruz! Le dijo Pedro: Señor, ¿Por qué no te puedo seguir ahora? Pedro estaba confundido. Aún no había sido derramado el Espíritu y no tenía revelación. 

 Mi vida pondré por ti– Pedro era sincero. – …Jesús le respondió: ¿Tu vida pondrás por mí? De cierto, de cierto te digo: no cantará el gallo, sin que me hayas negado tres veces Jesús se dio cuenta que Pedro no sabía lo que estaba diciendo, pero sabía que cuando recibiera al Revelador, éste lo guiaría a toda verdad. Entonces lo dejó tranquilo. Nosotros deberíamos hacer lo mismo muchas veces hoy.

Luego viene un capítulo nuevo, pero no termina la conversación. Algunos subtítulos dicen que Jesús va camino al Padre, no dice que subió al Padre, dice que va camino al Padre, pero el camino es la cruz. ¿Donde iba Cristo? ¿Para donde le dijo a Pedro que iba? …Creéis en Dios, creed también en mi. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. ¿Adonde iba? ¡A la cruz! ¡¡Voy a preparar un lugar para que quepa todo el mundo!!

…Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, (La resurrección), y os tomaré a mí mismo (en espíritu) para que donde yo estoy, vosotros también estéis. En la dimensión que yo opero, en el entendimiento que yo opero, con un cuerpo glorificado, en la plenitud del Espíritu, tú y yo uno, en un solo cuerpo. …Y sabéis a donde voy, y sabéis el camino. Le dijo Tomás: Señor, no sabemos a donde vas; ¿Cómo, pues, podemos saber el camino?

Jesús le dijo: Yo soy el caminoPregunto: ¿Tú tienes a Cristo? Entonces tú ya has encontrado el camino. Y si encontró el camino, entró al Reino. Porque cuando tú naces de arriba, entras en el Reino. No cuando tú mueres, cuando tú naces. …De cierto te digo que si no nacieres de nuevo,  le dice Jesús a Nicodemo -, no puede ver ni entrar en el reino de Dios. Nadie viene al Padre si no es conmigo, no a través de mí.

Lucas 22: 29 = Yo, pues, os asigno un reino, – Noten que el Reino es algo que se puede asignar, que se puede dar, no un lugar… – …como mi Padre me lo asignó a mí, para que comáis y bebáis a mi mesa en mi reino, y os sentéis en tronos juzgando a las doce tribus de Israel.

Verso 16 =  Porque os digo que no la comeré más, hasta que se cumpla en el reino de Dios– Sigue instruyendo la cena y habla de que los discípulos no van a poder volver a tomar la copa ni el pan, hasta que estén en el Reino de Dios.

1 Corintios 11: 26 = Así, pues – Hablando de la cena – …todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del señor anunciáis hasta que él venga. – Un momento: aquí dice: “No te doy permiso que comas el pan y bebas de la copa hasta que estemos en el Reino.” Pablo dice: “Sigan haciendo esto hasta que él venga, es decir que: el Reino comienza mucho antes de su Venida.

El Reino es donde hay dos o más de dos reunidos en su nombre. ¿Sabes lo que es cenar? Comunión. ¿Ha tocado Él tu puerta? ¿Ha entrado Él en tu corazón? Al órgano que bombea tu sangre o el centro de tu vida. Esto, ¿Es literal o es espiritual? En la cena con los discípulos, Él les dice que se va, ellos no saben dónde, pero se dan cuenta que sí, que ese hombre se va; entonces comienzan a discutir cual va a ser el más grande cuando Él ya no esté. ¡El mismo espíritu de la iglesia de hoy!

Lucas 22: 24 = Hubo también entre ellos (en el mismo lugar) una disputa sobre quien de ellos sería el mayor. Pero él les dijo: los reyes de las naciones, (Y aquí comienza a destruir la mentalidad judaística), se enseñorean de ellas y los que sobre ellas tienen autoridad son llamados bienhechores; mas no así vosotros, 

No será un reino literal, no será un reino nacionalista, no será un reino judaístico, ni hoy, ni ayer, ni mañana, ni después. Es un Reino espiritual) …sino sea el mayor entre vosotros como el más joven, y el que dirige, como el que sirve. Porque, ¿Cuál es el mayor, el que se sienta a la mesa, o el que sirve? ¿No es el que se sienta a la mesa? Mas yo estoy con vosotros como el que sirve. Pero vosotros sois los que habéis permanecido conmigo en mis pruebas. Yo, pues, os asigno un reino…

Cristo introduce la autoridad del reino espiritual. Cristo está haciendo una transición; la tipología está dejando de ser; la sombra está empezando a desaparecer; el antiguo contrato está por ser deshecho; él va camino a la cruz. Eran setenta sacerdotes. Él los envió instituyendo nuevos sacerdotes. Eran doce tribus, ahora instituye doce apóstoles.

Eran ciento veinte los que eran requeridos para inaugurar un nuevo templo. Había ciento veinte en el aposento. ¿No te das cuenta? Está instituyendo un nuevo Reino, una nueva iglesia, un nuevo pacto, está introduciendo el misterio escondido y lo está trayendo con su propia vida. Todo es consumado.

Mateo 19: 28 = Y Jesús les dijo: de cierto os digo que en la regeneración, cuando el Hijo del Hombre se siente en el trono de su gloria, vosotros que me habéis seguido también os sentaréis sobre doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel. – ¿Cuándo se sentó Jesús en el trono? En la ascensión. No se va a sentar mañana.

Y en el momento en que se sentó, el Espíritu fue derramado, y llegó la autoridad que instituyó a los apóstoles, reyes sobre tribus de toda lengua, de todo linaje, de toda nación: son el fundamento de la iglesia. Una nueva administración del Reino. Vamos a confirmar lo del día de la regeneración sin perder tiempo buscando la pila de escrituras que hablan de que Cristo YA está sentado a la diestra del Padre.

Tito 3: 5 = Nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo.

¿Ha llegado ese día a su vida? Así que ya están sentados en los doce tronos… ¿Son literales? ¿No dice la Palabra que no sabéis vosotros que juzgaréis a todo el mundo? ¿Cómo discuten entre sí si van a ser jueces de la tierra? Y como hijos de Abraham, van a heredar el mundo.

2 Samuel 7: 10 = Además, yo fijaré lugar a mi pueblo Israel y lo plantaré, para que habite en su lugar y nunca más sea removido, – Es decir: el lugar, hemos visto ahora, es la iglesia de Dios la cual no será removida; será transfigurada, será guardada, será glorificada, será elevada, nos encontraremos con Él, pero por favor, quítele el motor a la nube; la nube viene bajando, no va subiendo. Es aquí donde uno dice: ¿Qué hago? ¿Estudio este asunto o me hago el loco como que nunca lo he visto?

Verso 11 = Desde el día en que puse jueces sobre mi pueblo Israel; y a ti te daré descanso de todos tus enemigos. Asimismo Jehová te hace saber que él te hará casa. (12) Y cuando tus días sean cumplidos, (David) y duermas con tus padres, yo levantaré después de ti a uno de tu linaje, el cual procederá de tus entrañas, y afirmará su reino.

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¡Hora de Sacarnos la Máscara!

Hay algo que Dios está haciendo maravillosamente en el corazón de muchísima gente, para levantar el nivel de la iglesia, con la finalidad de que las puertas del Hades no puedan prevalecer contra ella. Porque se está levantando un cuerpo sólido, una estirpe de verdaderos hijos de Dios, conocedores del Padre. A esa gente es a la que deseamos entrenar con todas estas cosas, para que salgan de esa condición apática y vulnerable en la que hoy se encuentran y pasen a ser, como dice la palabra, verdaderamente más que vencedores en Cristo Jesús.

Gálatas 4: 1-2 = Pero también digo: Entre tanto que el heredero es niño, en nada difiere del esclavo, aunque es señor de todo; sino que está bajo tutores y curadores hasta el tiempo señalado por el padre. Fíjense que hay un tiempo señalado por el Padre. No por el hombre, no por una institución eclesiástica, no por un título que te dieron en el seminario, sino por el Padre, Él es quien señalará ese tiempo. (3) Así también nosotros, cuando éramos niños, estábamos en esclavitud bajo los rudimentos del mundo. Los rudimentos del mundo son los principios, los valores con los que ese mundo se rige. Ese es el sistema. El sistema religioso, el sistema de este mundo.

Versos 4 y 5 = Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos. Esto que terminas de escuchar, es una terrible traducción, porque ninguno de nosotros somos adoptados. Somos hijos que nacimos del Padre, salimos del Padre desde antes de la fundación del mundo y somos hijos verdaderos del ADN del Padre. Y no es una interpretación o una ocurrencia mía, mira como sigue: (6) Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre!

El Espíritu del Hijo, es muy importante entender eso. Es el Espíritu del Hijo el que nos va a ir transformando en el hijo. Y para llamarlo Padre eterno, creador de todos los espíritus, no simplemente papito, aunque suene tierno. Eso significa Abba Padre. (7) Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo. Fíjate que allí hay un “si”. Si el Padre verdaderamente lo determinó. Entonces ahora nos va a hablar de dos pactos.

Versos 22 al 25 = Porque está escrito que Abraham tuvo dos hijos; uno de la esclava, el otro de la libre. Pero el de la esclava nació según la carne; más el de la libre, por la promesa. Lo cual es una alegoría, pues estas mujeres son los dos pactos; el uno proviene del monte Sinaí, el cual da hijos para esclavitud; este es Agar. Porque Agar es el monte Sinaí en Arabia, y corresponde a la Jerusalén actual, pues esta, junto con sus hijos, está en esclavitud.

O sea que lo terrenal, lo que proviene de la Jerusalén terrenal, proviene de esclavitud. 26 al 30 = Mas la Jerusalén de arriba, la cual es madre de todos nosotros, es libre. Porque está escrito: Regocíjate, oh estéril, tú que no das a luz; Prorrumpe en júbilo y clama, tú que no tienes dolores de parto; Porque más son los hijos de la desolada, que de la que tiene marido. Así que, hermanos, nosotros, como Isaac, somos hijos de la promesa. Pero como entonces el que había nacido según la carne perseguía al que había nacido según el Espíritu, así también ahora. Mas ¿qué dice la Escritura? Echa fuera a la esclava y a su hijo, Echa fuera a la esclava ay a su hijo. porque no heredará el hijo de la esclava con el hijo de la libre. 

No heredará el hijo de la esclava con el hijo de la libre. Aquí vemos como la orfandad está enfocada en este esclavo. En esta niñez que no puede salir adelante. En estos hombres que se hacen padres y toman el lugar del padre equivocadamente y no con inocencia, sino con toda certeza de lo que están haciendo. Y aquí vemos como, si empiezo a analizar el estado de la iglesia en nuestros días, en su mayoría viven en el Antiguo Testamento. No entran en la resurrección. Siguen viviendo como si Jesús nunca hubiese venido. Lo siguen esperando para que Él venga a solucionar todas las cosas.

Y siguen viviendo en el tiempo del Antiguo Testamento. Ya sabemos porque así lo hemos enseñado, que Mateo, Marcos, Lucas y Juan no son el Nuevo Testamento. Muestran el cumplimiento de lo que el Antiguo Testamento había profetizado acerca de Jesús. Pero no comienza el Nuevo Pacto cuando nace Jesús, sino cuando Él toma la copa y parte el pan, antes de la crucifixión. Allí es donde declara comenzado el Nuevo Pacto, está escrito. Por eso, tanto Mateo, como Marcos, Lucas y Juan, son parte del Antiguo Testamento y una forma de vida relacionada con la Jerusalén terrenal.

Jesús viene a establecer la Jerusalén celestial, la Jerusalén del Espíritu. La que no está atada a la ley, por eso es libre. Y los hijos, que son nacidos por el Espíritu del Hijo, que fue engendrado en ellos, son hijos de libertad. No son hijos de esclavitud. Y dice que la nueva Jerusalén es madre de todos nosotros y da hijos para libertad. Entonces hablábamos de una madurez de pasar de niños a hijos. Y esta madurez no tiene nada que ver con el sistema de comportamiento. Vemos, en el sistema religioso, porque siguen viviendo conforme al Antiguo Testamento, que la madurez tiene que ver con cumplir ciertos estatutos, normas de conducta o buen testimonio.

Aquí vemos un problema de enmascaramiento y de situaciones que son completamente falsas, y que todo el mundo las sabe, porque no creo que haya alguien que no se conozca todas las máscaras de hipocresía que existen. Pero se siguen usando porque la iglesia sigue viviendo en el Antiguo Testamento y no ha entrado en la resurrección que es el ámbito que da hijos verdaderos de Dios. Entonces, la madurez de la que estamos hablando, no significa madurar conforme a un estatuto bíblico o conforme a las normas de un sistema religioso, o tener un buen comportamiento y un buen testimonio, sino en quitarse esas máscaras que ocultan lo verdadero que hay detrás. El buen testimonio aparecerá sólo como fruto del Espíritu que habita en esa persona.

El que ha alcanzado madurez, es el que ha sido ejercitado en los sentidos del Espíritu. Lo que estoy tratando de decirte es que no interesa cuán experto seas en una religión, eso no significa que seas maduro. Esta es una confusión que se produce muy a menudo en cualquier sistema religioso. En el que sea, hay que ir cumpliendo determinados requisitos que te posibilitan llegar a los sitiales más altos en el esquema de esa religión. Todas las religiones funcionan así y muy especialmente la religión evangélica. Pero, ánimo, porque el Reino funciona de otra manera.

El Reino funciona con la libertad que da el Espíritu, con el testimonio que el Padre da de cada hijo. El Reino directamente tiene relación con el ser libre para ver a cara descubierta como por un espejo la gloria de Jesucristo. Es decir que soy libre, pero no en el sentido mundano de la palabra libertad, sino que accedo al Reino. Tengo buen testimonio no porque tengo máscara de mi experiencia religiosa, sino que tengo buen testimonio porque he sido testigo del cielo también. He sido testigo de lo que está ocurriendo en la realidad espiritual, de lo que el corazón del Padre desea para este tiempo. Para esta generación.

Es otra realidad completamente distinta y que Pablo también la hace ver, porque él muestra este contraste entre la Jerusalén física de Palestina, de toda esa región contrastada con la Jerusalén de arriba, que es la del cielo. Es la Jerusalén del cielo la que da hijos libres. Hijos libres son gente que entiende el cielo y que camina conforme a los principios del cielo. Por eso me parece muy oportuno dejar muy en claro que toda esa pericia religiosa que tiene tanta gente, no significa de ninguna manera madurez. No implica madurez de hijo gobernante. Sólo te hace experto en una religión.

Por eso me llama la atención que Pablo, cuando recibe esa pregunta sobre qué es lo bueno o que es lo malo, qué se puede hacer o qué no se puede hacer, él no responde con una lista de cosas, tal como el judaísmo tenía por costumbre hacer. La respuesta de Pablo emana de una persona madura, que solamente podría responder así. Le dice: todo me es licito, pero no todo me conviene. Todo me es lícito, más nada me dominará. Esa regla, por decirlo de ese modo, depende mucho de mi libertad de haber sido libre de los rudimentos del mundo, ya que se me deja la posibilidad de que por medio del Espíritu Santo yo pueda discernir qué hago o qué no hago, y no por una lista que otros escriben prohibiendo o habilitando.

1 Corintios 2: 6 = Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez; y sabiduría, no de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, que perecen. Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio. O sea: el Espíritu tiene un lenguaje diferente al de la tierra. Es como dijo Jesús: ¿Por qué no entienden mi lenguaje? El lenguaje del Espíritu es diferente al lenguaje de la tierra. la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria, O sea que el hijo tiene una madurez y una sabiduría que lo va llenando de la gloria de Dios. El Hijo carga la gloria de Dios.

La gloria que tú me diste, es la que yo les he dado. Pero no pueden heredarla mientras son niños pequeños. Hay una sabiduría que no es de este siglo, que no se puede acomodar a lo mental, por eso persigue. Como Agar perseguía a Sara, los que son de la carne, los que son del sistema, los que son del Antiguo Testamento, la iglesia modernista del Antiguo Testamento, persigue. ¿Por qué dices esas cosas? Porque es una sabiduría que nos es dada a los que hemos alcanzado madurez. Que no es de este siglo. No es de los fundamentos de este mundo. Las cosas del Espíritu no se pueden entender con la mente natural, porque esta nunca fue diseñada para lograr eso.

De hecho, la religión tampoco la puede entender, por eso eres absolutamente perseguido si eres un genuino hijo de Dios. Y no es el mundo incrédulo, secular, pagano y pecador el que te persigue, es la sinagoga moderna de los modernos fariseos. A Jesús no lo mataron por los milagros que hacía, lo mataron por ser Hijo de Dios. Hay una diferencia monumental entre ser hijo de Dios, genuino, a ser representante de Dios en la tierra. ¡Somos el cuerpo del Hijo en la tierra! No una simple asamblea representativa. No es un asunto teatral de máscaras y personajes. Es allí donde adoctrinar y amaestrar casi se unifican y consolidan imitaciones paupérrimas de falsos hijos.

El mayor problema que afrontan, es que son fácilmente detectables si se quiere descubrirlos. ¿Un ejemplo? Gente que, en su casa, en su trabajo y en la calle con sus amigos no cristianos habla de una manera, con un timbre determinado de voz, y cuando se mete en el templo de la congregación, esa voz le cambia rotundamente y suena absolutamente diferente a todo lo otro. Esa es una religiosidad actoral de primer nivel, pero de muy mediocre sustento. No quiero ni imaginarme a Dios mirándolo comportarse así. Tan falso suena todo eso que, en muchos casos, cuando me ha tocado hablar con algunos de estos impostores, tengo la sensación de estar en un escenario y en medio de una obra religiosa.

Lo que quiero decir es muy claro, visible y visto por una mayoría de ustedes, seguramente. Pero suena tan fuerte que los mismos que han visto lo que yo he visto, pueden volverse en mi contra y endilgarme alguno de esos calificativos con los que solemos obsequiar a quienes nos fastidian bastante. Lo que digo es que, como las reuniones en las iglesias evangélicas, y salvando muy pocas excepciones se asemejan mucho a representaciones teatrales, ya que muestran un escenario llamado plataforma y varios actores de reparto que rodean al actor principal que es el pastor o predicador. Con todo eso en mente, la gente asistente se mentaliza de tal manera que luego, cuando observa a supuestos cristianos que simulan serlo, lo admiten porque ya tienen asumida una cultura actoral como parte del todo.

Ese es un trabajo lento, tal vez, pero firme y concreto en todas sus líneas. Es el mismo trabajo que debió hacer Pablo que les hace saber a los Filipenses en el tercer capítulo de su carta, versos 13 y 14 cuando les dice: Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. Todos estamos en ese camino y nadie puede, todavía, arrogarse el hecho de haberlo consumado. Seguimos reglas no escritas para arribar a un sitial que está prometido y que es factible de alcanzarse.

Creo que estamos en un punto clave en esta generación, que gracias a Dios tiene, tenemos el privilegio de poder estar hablando de estas cosas, temas que hace diez o quince años atrás, era imposible ni siquiera mencionarlos sin que te cayera una seria acusación oficial y formal de blasfemo o de hereje. Estos temas de conversación eran apenas un murmullo a escondidas. Nadie hablaba de la libertad bien ganada con estatura de hijos. Por eso en estos tiempos, cuando tenemos esa oportunidad tan maravillosa de expresarlo y fundamentarlo en voz alta, lo único que necesitamos es aferrarnos de Él y vivir esta realidad y comenzar a manifestarla con hechos, más que con palabras. La iglesia ya ha hablado demasiado. Es tiempo de mostrar todo aquello de lo que estuvo hablando.

No podemos menos que recordar cómo Pablo persiguió el poder de la resurrección y esa es la verdadera iglesia, esa contra la cual las puertas del infierno no pueden prevalecer. Porque es muy diferente vivir en el Antiguo Testamento que vivir por la resurrección. Por eso quiero decir algo que es muy importante para los hijos. Cuando le preguntan a Jesús acerca de la resurrección. Recordemos que está Jesús hablando en el Antiguo Testamento. Todavía no se ha establecido el Nuevo Pacto. Está hablándole a gente del Antiguo Testamento. Y cuando le preguntan sobre esa mujer que tuvo muchos maridos y con cual de ellos estará en la resurrección.

Y allí es donde Jesús les responde: Los hijos de este siglo se casan y se dan en casamiento; más los que fueren tenidos por dignos de alcanzar aquel siglo y la resurrección de entre los muertos, ni se casan, ni se dan en casamiento. Estaba hablando del siglo de la resurrección. Estaba hablando de la dimensión que Él iba a traer a la tierra. Del Reino que Él iba a traer a la tierra. Los que fuesen dignos de alcanzar, les dice. Y así los empuja a esa búsqueda permanente de ser dignos de lo que hay más allá de nuestra visión natural. Esto me dice a mí y te dice a ti que en el Reino de Dios, estas cosas no son importantes.

Lo son aquí, mientras habitamos esta caja descartable llamada cuerpo, que es la que nos diferencia. En el mundo espiritual no hay matrimonio porque no hay géneros. Todos somos hombre, pero no por lo masculino o femenino, sino por creación. Imposible entenderlo con nuestra mente carnal. El Reino de Dios y la resurrección son una misma cosa, no es que uno tenga más importancia que lo otro. Por eso se exige dignidad. Eres digno cuando buscas. Eres digno por como perseguiste. Eres digno por como amaste. Es igual que como sucede aquí. Si uno de los hijos es el que ama, atiende y cuida a sus padres más que los otros, ¿Cuál supones que será luego el preferido o consentido de ellos? ¡Ese! El que busca el Reino y detesta un sistema religioso que lo reemplace.

Esto es lo que la iglesia no ha podido alcanzar porque sigue esperando en el futuro que Jesús venga a hacer lo que ya hizo, o a cumplir con las fiestas, como si Jesús no hubiera cumplido con las fiestas. Todo lo que fue profetizado en el Antiguo Testamento, fue cumplido, hecho está. Eso dice en el final de Juan 17, He cumplido la obra que me diste que hiciera. He terminado la obra que me diste que hiciera. Por eso es que, vivir con un falso concepto religioso respecto a que Jesús no terminó la obra, es una verdadera herejía. Jesús terminó su obra y se lo debe glorificar por eso como el Rey de reyes y Señor de señores.

Es tan fuerte esto que a veces las personas no logran conectar que, si Cristo no hubiese concretado toda su obra, de paso no hubiera resucitado. ¡El Padre no lo hubiera resucitado si Él no hubiera completado toda su obra! Por eso es que, negar que Cristo cumplió toda su obra, es negar que Él resucitó. Eso es gravísimo si es que pretendes ser hijo de Dios o simplemente cristiano. Nosotros somos los hijos, hoy, como la oportunidad que aparece porque Cristo completó toda la obra. Al completar Cristo todas las cosas que había que cumplir, es que ahora podemos entrar a conocer al Padre y que el Padre se nos revele, se nos muestre y nosotros poder ser hijos.

Hay que interpretar correctamente lo que Jesús les dice a los fariseos. De acuerdo a como nosotros utilizamos hoy esa palabra, suena a insulto decirles hipócritas, ¿Verdad? Y eso, mal que nos pese, cuando nos lo enseñaron, nos hizo declinar un poquito esa imagen de ese Jesús buenísimo e incapaz de decir algo malo que nos habían presentado. Lo que Él les dice es que ellos están simulando y representando un papel actoral muy prolijo y bueno al frente de las sinagogas, haciéndoles creer a toda esa gente que iba a verlos y consultarlos, que eran creyentes sólidos y maduros, cuando la realidad muestra que sólo se colocaban una máscara, (Eso era la hipocresía), como los actores lo hacían en una obra cualquiera.

Déjame decirte algo desde el inicio, y quiero que lo escuches con atención. Dios está haciendo algo muy serio, muy profundo, en el corazón de mucha gente. No es ruido. No es moda. No es un nuevo movimiento. Es un llamado a crecer, a madurar, a dejar de vivir como niños. Porque la iglesia, en general, no está derrotada… Está inmadura. Y un heredero inmaduro vive como esclavo, aunque sea dueño de todo. Pablo lo dice claramente en Gálatas: mientras el heredero es niño, en nada difiere del esclavo.

Y quiero que pienses esto con honestidad: ¿Cuánta gente que se dice cristiana vive todavía con miedo, con culpa, con dependencia, con necesidad de aprobación? Eso no es herencia. Eso es esclavitud. Ahora, atención con esto, porque es clave: hay un tiempo señalado por el Padre. No por el pastor.
No por la iglesia. No por el seminario. No por un título, ni por años de asistir a reuniones. El Padre es el único que determina cuándo un hijo deja de ser niño.

Y aquí viene el problema: la religión se adelantó al Padre. Y empezó a poner títulos donde no había madurez. Autoridad donde no había identidad. Responsabilidad donde todavía había orfandad. Pablo dice que cuando éramos niños estábamos bajo los rudimentos del mundo. Y no se refiere solamente al mundo secular. Se refiere al sistema. Incluido el sistema religioso. Porque el sistema religioso también esclaviza.
Solo que lo hace con una Biblia en la mano. Te dice qué hacer. Qué no hacer. Cómo vestir. Cómo hablar.
Cómo sonar espiritual. Pero no te enseña a ser hijo.

Y ahora escucha esto con cuidado: dice la Escritura que recibimos el Espíritu del Hijo, no cualquier espíritu. El Espíritu del Hijo es el que clama: Abba, Padre. Eso no es una frase bonita. Eso es una identidad. No somos empleados del Reino. No somos representantes de Dios. No somos actores que interpretan un papel espiritual. Somos hijos. Y un hijo no actúa… un hijo es. Por eso Pablo habla de dos pactos. Dos Jerusalén. Dos tipos de hijos. Uno nace según la carne. El otro nace por la promesa.

Uno vive bajo esclavitud. El otro vive en libertad. Y aquí no hay punto medio. El problema es que la iglesia intentó mezclar los dos. Libertad con control. Gracia con ley. Espíritu con sistema. Y eso no funciona. Déjame decirlo sin rodeos: la mayoría de la iglesia vive todavía como si Jesús no hubiera terminado la obra. Siguen esperando que Él venga a hacer lo que ya hizo. Siguen viviendo como si la cruz no hubiese sido suficiente. Como si la resurrección no fuera real. Y eso es gravísimo.

Porque si Jesús no terminó la obra, entonces no resucitó. Y si no resucitó, nuestra fe es vana. Pero Él terminó la obra. Por eso el Padre lo resucitó. Y porque Él terminó la obra, ahora pueden existir hijos. Ahora hablemos de madurez, porque aquí hay mucha confusión. Madurez no es portarse bien.
Madurez no es cumplir normas. Madurez no es tener buen testimonio externo. Eso puede ser solo una máscara. Y seamos honestos… ¿Cuántas máscaras hemos visto en la iglesia?

Gente que habla de una manera en su casa… de otra en el trabajo… y cuando entra al templo, le cambia la voz, el tono, el vocabulario. Eso no es unción. Eso es actuación. Y lo peor es que ya lo normalizamos. Nos acostumbramos al teatro religioso. Plataforma. Escenario. Actor principal. Actores secundarios. Público. Y después nos preguntamos por qué no hay transformación real. Jesús no llamó hipócritas a los fariseos para insultarlos. Los llamó así porque actuaban.

Hipócrita era el actor en el teatro griego. El que se ponía una máscara. Y Jesús les dijo:
“ustedes hacen un papel perfecto, pero por dentro están vacíos.” Eso sigue pasando hoy. La madurez verdadera no viene del comportamiento. Viene de haber sido ejercitado en los sentidos del Espíritu. Por eso Pablo dice: “todo me es lícito, pero no todo me conviene.” Eso no lo puede decir un niño.
Eso lo dice alguien libre. La religión necesita listas. El hijo necesita discernimiento.

Y claro… esto incomoda. Esto persigue. Pero no te persigue el mundo. Te persigue la religión. A Jesús no lo mataron los pecadores. Lo mataron los religiosos. No por los milagros. Sino por decir: “Yo soy Hijo.” Y cuando tú empiezas a vivir como hijo, no como actor, no como esclavo, no como niño… vas a incomodar. Pero escúchame bien para cerrar: Este es un tiempo único. Hace años no se podía hablar de estas cosas. Hoy sí.

Y no es para discutirlas. Es para vivirlas. La iglesia ya habló demasiado. Ahora tiene que mostrar. Menos discurso. Menos actuación. Menos sistema. Más verdad. Más libertad. Más hijos. Porque la iglesia de la resurrección, la iglesia de hijos maduros, es la única contra la cual las puertas del Hades no pueden prevalecer.

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06 – ¿Cuándo es el Reino?

El Reino es ahora y es después, porque el Reino de Dios es eterno. Ahora es espiritual y en un futuro, tendrá manifestación literal y natural. Este podría ser el estudio más breve, más corto de todos los que encuentras aquí, pero como se trata de un tema de alto vuelo en la mente de Dios, es menester que no nos limitemos a decir algo y esperar que todo el pueblo de Dios lo vea y lo crea. Vamos a mostrarlo desde la Escritura para que a nadie le quepan dudas se oponga quien se oponga.

2 Samuel 7: 13 = Él edificará casa a mi nombre, y yo afirmaré para siempre el trono de su reino.

 Escucha: no habla del trono de David. Tampoco habla del reino de Salomón porque dice “uno de tu linaje” (Este es Cristo). El dispensacionalismo quiere sentar a Cristo en el trono de David, pero como no lo encuentran, entonces quieren fabricar otro.

En El capítulo 2 del libro de los Hechos vemos como, en el aposento, se inaugura la primera iglesia con ciento veinte sacerdotes (El nuevo templo). “Hacen falta ciento veinte sacerdotes para inaugurar un templo”, decía la ley. Por eso, aunque quinientos son los invitados, sólo aparecen ciento veinte.

Cristo dice que no vino a destruir la ley sino a cumplirla. Siempre hemos pensado que esto quería decir que Él vino para que la profecía fuese cierta y no se le llamara mentiroso al profeta. ¡No! Cumplir algo es hacer lo que se dijo. Ejecutar lo dicho. Y nosotros somos ejecutores de lo escrito. Bueno; al menos eso es lo que Dios dice que tenemos que ser…

Aquí en el tiempo de Pentecostés, en el Nuevo Testamento, llega el poder del Espíritu Santo y visita a la iglesia que está siendo instituida, aquella que va a sustituir los principios del Antiguo Testamento; eran doce tribus con doce líderes. Ahora son doce apóstoles sobre todo linaje; eran ciento veinte sacerdotes, ahora son ciento veinte; era un poder de la palabra, ahora es el poder del Espíritu; y Cristo hace una transferencia y pocos se dan cuenta.

Por eso tiene que tumbar a Saulo y convertirlo en Pablo. Él no tiene un evangelio distinto: Él interpreta los evangelios. Ellos lo estaban viendo desde el punto de vista literal sin el Espíritu y Pablo lo trae al cumplimiento espiritual por el Espíritu. Ellos hablaban de una iglesia y Pablo decía “somos la iglesia”. Ellos hablaban de recibir una promesa y Pablo dice “Tenemos la promesa”. Esto es aquello que decían los profetas, Joel, esto no va a ser; esto es. Ni una sola escritura en todo el Nuevo Testamento le promete al judío nada futuro.

Esta es la primera prédica cristiana, y si es la primera prédica cristiana, debe ser el fundamento de nuestro evangelio. Mire el currículum de Pedro y su predicación; ¡Fue todo Dios, eso! No solamente que Dios lo usa a él para que nadie toque su gloria, sino que encima se salvan tres mil personas. Los conoceréis por el fruto. Pregúntate cuantos se salvan por tu predicación. En este evento, quien está interpretando escrituras, es Dios. Y comienza soberanamente a explicar el evangelio basado en 2 Samuel 7:10-12.

Hechos 2: 29 = Varones, hermanos, se os puede decir libremente del patriarca David, que murió y fue sepultado y su sepulcro está con nosotros hasta el día de hoy. – Le está hablando a todo el pueblo y le está diciendo: Miren; David se murió, y la comprobación está detrás de la piedra…- …Pero siendo profeta, (Se refiere a David), y sabiendo que con juramento Dios le había jurado, (A David) que de su descendencia, en cuanto a la carne, 

(Es decir: al linaje directo, externo), levantaría al Cristo (Allí eliminó a Salomón) para que se sentase en su trono, (El de Cristo, no el de David), viéndolo antes, (David, proféticamente. No hablaba de Jerusalén mañana en un templo, hablaba…) …de la resurrección de Cristo. Que su alma, (Ahora lo comprueba), no fue dejada en el hades, (En el infierno), ni su carne vio corrupción(Está hablando de Cristo). A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos.

 (Escucha: tú eres evangelio. Tú eres testigo del evangelio del Reino. La esencia de lo que tú tienes que testificar es que Cristo reina ahora. Lo quete salva a ti es creer que resucitó. Puedes creer en la muerte, pero no es suficiente. Tienes que creer que resucitó y ascendió al trono porque sólo allí deposita la sangre. Si no crees en esa parte, estás vacío de esencia.) Así que, exaltado por la diestra de Dios (Cristo, no David) …y habiendo recibido del padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís. Porque David no subió a los cielos; pero él mismo dice: Dijo el Señor a mi Señor: siéntate a mi diestra,

 (¿Se sentó o no se sentó?) hasta, (Y esto es importante, porque Cristo está sentado y Levítico dice que un sacerdote que está sentado es un sacerdote que ha terminado su labor. Los sacerdotes cuando ministraban en el templo, no tenían permitido sentarse hasta que la ministración no terminaba, y Cristo, siendo un sacerdote según el orden de Melquisedec, terminó su labor; por eso estaba sentado.)

(Y mientras tú esperas que Él haga algo, Él espera que lo hagas tú, porque Él ya terminó. Cristo no se podía sentar hasta que la parte que a Él le correspondía no estuviera terminada, porque vino como sacerdote; no son sangre de becerros, sino con la suya propia; no con un santuario terrenal sino con uno que no es hecho por esta Creación. No con múltiples sacrificios sino por uno, redimiendo no sólo al judío sino a toda la humanidad y por todos los siglos. (Para siempre) Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de sus pies

(¿Cuánto tiempo estarán? Hasta que los enemigos se acaben. ¿Cuánto tiempo será eso? Yo no sé. ¿Será en estos días? Puede ser. ¿Será mañana mismo? Quién sabe. Lo cierto es que el día que la iglesia se levante y no tenga ya enemigos porque todos los ha podido vencer en Cristo, el tiempo se acerca.) …Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, (Ahora le está hablando al judío), que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo. (No hay una esperanza futura, sino que el trono establecido para siempre, es aquel del Señor a la diestra del Padre.)

Dice el verso 31 que: …viéndolo antes, habló. – No de un trono de Jerusalén, mañana, sino sobre la resurrección de Cristo. Dice que 2 Samuel se refiere, literalmente, a la resurrección de Cristo. Somos testigos de la resurrección y de un nuevo reino. Nuestro llamado es a testificar que hay un nuevo rey en administración.

¿A qué vino Cristo? ¿A morir como un corderito? ¡No! Ese era su camuflaje de batalla. Él vino a instituir un cambio de gobierno, y lo hizo. Vino a instituir juicio al sistema presente, y lo juzgó. Vino a redimir a la humanidad, y lo hizo. Vino a recobrar el título de la propiedad que se había perdido, y lo compró. Se lo dijo a Zacarías: …Vine a buscar lo que se perdió… – Atención: es LO QUE se perdió, no AL QUE se perdió. Vino a manifestar su reino, y se está manifestando.

¿Cuál sería la definición de nuestro evangelio? Mi evangelio son las buenas nuevas de Dios y su ungido. Dios ha redimido al hombre y ha constituido un nuevo rey para administrar su reino y éste lo está administrando desde la diestra del cielo. Esto produce para mí una autoridad legal que se traslada a todo creyente de la potestad del derecho de Satanás sobre sus vidas y lo traslada a la potestad de un nuevo rey, parea que reine en su vida, hasta que el reino sea entregado al Padre.

1 Corintios 15: 14 = Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe. – La iglesia ha estado vana de esencia. Solemos ser un grupo sin propósito en la tierra; tenemos una fachada que el mundo nos ve como un servicio religioso o social, como si fuéramos un grupo de gente que no puede vencer en los secular y que se vino a refugiar ante una promesa futura porque no le queda otra, y por eso sólo atraemos al pobre, al borracho, a la prostituta y al drogadicto.

Porque en verdad no tenemos nada que ofrecerle al médico, ni al abogado, ni al que tiene más desarrollado su intelecto porque, en fin, somos un grupo de pecadores sencillos y humildes, – mientras más pobres mejor -, que venimos a la iglesia para refugiarnos de un enemigo tan grande, que tiene tanto poder, que Dios va a tener que olvidarse de todo lo que ha dicho y venir a rescatarme en un abrir y cerrar de ojos y sacarme urgente de aquí. Eso es, en esencia, lo que predicamos. Por sus frutos los conoceréis. ¿A quién puedes atraer tú?

Verso 15 = Y somos hallados falsos testigos de Dios; porque hemos testificado de Dios que Él resucitó a Cristo, el cual no resucitó, si en verdad los muertos no resucitan. Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó; y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados. – Y bien lo muestra la iglesia, como un sube y baja; se descarría y vuelve. Sube y baja y no vence el pecado. ¿Cómo va a vencer si no tiene adentro algo legal que lo ayude?

Se dice que si tú fueras alguien que sólo espera en Cristo, serías la persona más infeliz de la tierra. Pero la Palabra confirma: Verso 20 = Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicia de los que durmieron es hecha. Porque por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos. Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo serán vivificados.

Cuando se entienden estas verdades, no nos sobra el tiempo para hablar de politiqueríte sobra el tiempo para debatir doctrinas ni para consejería personal; no hay tiempo para caer en pecado. El que tiene una visión es consumido por ella y no le alcanzan las veinticuatro horas del día para implementarla. La iglesia no necesita una bendición. LA iglesia, lo que necesita, es una visión.

Verso 23 = Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; (¿Resucitó o no resucitó?) …luego los que son de Cristo… – Los cobardes no entran. ¿Sabía que los cobardes están por encima de las prostitutas, y de los que roban y todo eso? Yo siempre pensaba que cobarde era el mundo, hasta que el Señor me dijo: El mundo no es cobarde, el mundo es ignorante. Cobarde es el que sabe y no hace… – …los que son de Cristo, en su venida

Cuando Él venga, nosotros resucitamos con Él. – …luego el fin… – ¿Cómo? ¿Es que vamos a saber ahora cuando es el fin? ¿No era que había que ir a Apocalipsis? – …Cuando entregue el reino al Padre… – Cristo resucita primero, luego resucita la iglesia, entonces viene el fin y se le entregará el reino al Padre. ¿Y qué reino se supone que le va a entregar si, como muchos creen, aún no ha llegado a manifestarlo? ¿Cuándo es esto?

…Cuando haya suprimido todo dominio, toda autoridad y potencia, en Rosario, en Argentina…porque preciso es que el Cristo, reine, ahora, hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies. – Es lindo decir “Cristo reina”, pero… ¡Demuéstramelo! La guerra espiritual es un juego de amagues. No vas a poder vencer hasta que no lo creas. Sin conocimiento no hay unción. En ignorancia no hay unción. Dios no unge ignorancia. Un predicador ungido no es alguien emocional que grita. Un predicador ungido es alguien que tiene algo que decir y lo entiende.

En la visión del Reino eterno: Daniel 7: 9 = Estuve mirando hasta que fueron puestos tronos, y se sentó un anciano de días, cuyo vestido era blanco como la nieve, y el pelo de su cabeza como lana limpia; su trono llama de fuego, y las ruedas del mismo, fuego ardiente– Aquí Daniel está viendo una visión del trono celestial del Padre, ¿De acuerdo? ¿Donde está el trono celestial del Padre, en la tierra o en el cielo? En el cielo.

Continúa mirando la visión y Dios le enseña otra fase: Verso 13 = Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre, que vino hasta el anciano de días, y le hicieron acercarse delante de él. – ¿Subía o bajaba? Subía. Vino hasta el anciano de días… ¿Donde estaba el anciano de días? Llegó ante el anciano de días y s ele hizo parar frente a Él. Entonces, allí, – 

…le fue dado dominio, gloria y reino, (Cuando subió) …para(Propósito) …que todos los pueblos(Incluyendo el tuyo. El mío es Argentina, es Rosario), …naciones y lenguas le sirvieran; – Y este dominio que se le dio… – …es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido– Pregunto: el Reino, ¿Cuándo es? ¿Es ahora? ¿Es después? Los dos, y para siempre.

Hebreos 1: 2-3 = En estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, (YA lo constituyó heredero), …y por quien asimismo hizo el universo; el cual, siendo resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la majestad en las alturas.

Hebreos 2: 5 = Porque no sujetó a los ángeles el mundo venidero, acerca del cual estamos hablando;  Es decir: hubo un mundo antes que el mundo venidero, cuando el mundo estaba sujeto a ángeles. Había jurisdicción regional por ángeles, porque el hombre perdió el dominio y Dios, entonces, tuvo que constituir a ángeles como mayordomos espirituales. Al primer ángel lo puso en el huerto con una espada flameante.

Pero dice que este otro mundo del cual está hablando no depende de los ángeles. Es más: la misma Palabra lo confirma, porque dice que ahora pasaron a ser ministradores para los herederos de salvación. Ahora tú los envías con la Palabra de Dios. Verso 6 = Pero alguien testificó en cierto lugar, diciendo: ¿Qué es el hombre para que te acuerdes de él…? – Adán, en su estado caído. Tan bajo que no merece ser recordado…- ¿…o el hijo del hombre, para que le visites? – Cristo Jesús, Jesús visitado por Cristo. María tuvo a Jesús, Dios dio a Cristo. Un niño es nacido, un hijo es dado. – 

…Le hiciste un poco menor que los ángeles, BRAKUS es la palabra, y significa “por poco espacio de tiempo”. Tres días, no treinta y tres años. Él hizo todo lo que los ángeles hacen y más; lo único que Jesús hizo que los ángeles no hacen, es morir, ser enterrado resucitar. – …Le coronaste de gloria y de honra, – Fue a la diestra del Padre, se presentó y se le entregó gloria, honra y dominio. – …Lo pusiste sobre las obras de tus manos; – Tengo autoridad en el cielo y en la tierra. – Todo lo sujetaste bajo sus pies. Porque en cuanto le sujetó todas las cosas, nada dejó que no sea sujeto a Él; – Pero todavía no vemos que todas las cosas le sean sujetas, ¿no?

Verso 9 = Pero vemos a aquel que fue hecho un poco menor que los ángeles, a Jesús coronado de gloria y de honra, a causa del padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios gustase la muerte por todos. Verso 10 = Porque convenía a aquel pro cuya causa son todas las cosas, y por quien todas las cosas subsisten, que habiendo de llevar muchos hijos a la gloria, perfeccionase por aflicciones al autor de la salvación de ellos.

Verso 14 = Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte, al que tenía el imperio de la muerte, esto es: al diablo.

Le está diciendo la razón por la cual no vemos todo sujeto: porque le tememos a la muerte. Dice: Él gustó la muerte por ti. En el Antiguo Testamento había lo que se llamaba un copero, que tomaba cualquier cosa que venía hacia el rey, para que el rey viviera en confianza. Si algo venía en contra del rey, paraba en el copero. Nosotros somos un reino de reyes y sacerdotes, y Cristo se convirtió en su copero. Para que no le temas a la muerte, porque mientras tú le temes a la muerte, la muerte te traga vivo. La mafia y la delincuencia son violentos porque no le temen a la muerte, y los únicos que tienen garantía de vida eterna están en la iglesia del Señor, y sin embargo… ¡¡Viven paralizados de miedo!!

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Evangelio Express – Entrega Nº 1 – JUAN

Evangelio de Juan – Introducción

 Hola a todos. Hoy nos adentramos en uno de los libros más fascinantes del Nuevo Testamento: el Evangelio de Juan. No es simplemente otra biografía de Jesús —aunque lo es—, sino un texto con hondura teológica, espiritualidad para vivir, y mensajes que resuenan hoy. Quiero que juntos lo veamos como un viaje: desde el “en‑el‑principio” hasta la “vida en abundancia”, y nos permitamos descubrir lo que tiene que decirnos, con una sonrisa en el rostro porque la espiritualidad también puede y debe tener espontaneidad, alegría y ganas de compartirlo con todo el mundo.

El Evangelio de Juan arranca con un verso poderoso: “En el principio era la Palabra, y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios.”  Esto ya nos saca del terreno del “yo escuché decir que…”, al nivel: “desde siempre, desde el origen, Dios se relaciona”—y esa Palabra, ese Logos, ese Verbo—se hace carne, se hace humano, camina entre nosotros. Juan nos coloca ante que Jesús no es solamente un buen maestro, un tipo admirable, sino que el “Verbo” que estaba con Dios es Dios mismo, y se hace humano.

¿Qué significa para nosotros hoy? Que la espiritualidad no es algo remoto, foráneo, sino que Dios entra en lo humano, en lo cotidiano, en nuestro desayuno, en el atasco de tránsito, en la charla con un amigo, en ese momento de “¿para qué sirve todo esto?” Que la Palabra se hace carne en nuestra vida. Y de paso, un toque de humor: si Dios se hace humano, supongo que también conoce los domingos sin ganas, el café frío, y las medias desapareadas.

Uno de los rasgos más distintivos de este evangelio son las declaraciones de Jesús en primera persona: “Yo soy…” — soy el pan de vida, soy la luz del mundo, soy la resurrección y la vida, soy el camino, la verdad y la vida. Cuando Jesús dice “Yo soy el pan de vida”, no está hablando solo del pan material sino del sustento que sacia el corazón; cuando dice “Yo soy la luz del mundo”, no es una bombilla nueva sino la presencia que disipa las tinieblas de la soledad, del miedo, del sentido vacío.

Y allí radica lo práctico: si le permitimos actuar como ese pan, esa luz, ese camino, nuestra vida se transforma. No en un “ticket fácil” al bienestar permanente, pero sí en una conexión con una realidad que trasciende lo inmediato. Y algo para soltar con ligereza: si Jesús es camino y verdad y vida… podríamos incluso imaginarlo sacándonos de GPS cuando “quedas a 300 metros a la izquierda y luego ‘siga recto hasta el fin del mundo’”. Porque el camino con él es más que dirección: es relación.

En el Evangelio de Juan Jesús dice: “Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.” ¿Abundancia? Eso puede asustar: “¿Significa que voy a tener más dinero, más éxito, más likes en Instagram?” No necesariamente. La abundancia que Jesús ofrece es abundancia de sentido, de arraigo, de descubrir que no estamos solos, que somos amados. Es como encontrar que tu vida vale, que puedes estar conectado con el origen mismo, que puedes vivir con esperanza.

Pero también con realismo: el evangelio no promete solo días de sol, sino que en el mundo tendremos tribulación, pero “ánimo, yo he vencido al mundo” Así que la invitación es doble: aceptar la abundancia de vida que Jesús ofrece, y al mismo tiempo aceptar que la vida con significación también pasa por pruebas, por momentos de oscuridad, de espera. Y el humor sano entra: es como cuando alguien te regala una flor muy bella… pero en el camino se te clava un pedazo de espina. Sí, la flor es bella, pero trae espinas, y parte del crecimiento espiritual es aprender a valorar la flor y manejar la espina.

El evangelio de Juan tiene un propósito claro: que creamos que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y que al creer tengamos vida en su nombre. Creer no es simplemente asentir con la cabeza; es poner la confianza, dejar que la vida se oriente alrededor de Él. Es como decidir cambiar de camino, dejar una vieja mochila de pesares, rencores, auto presiones, y tomar una nueva mochila —más ligera— donde lo esencial no es yo‑yo‑yo, sino Él‑conmigo.

Y luego está el “entrar”: pasar de las tinieblas a la luz, de la muerte al vivir. Juan habla de vida eterna, y de que esa vida no es un “después” distante solamente, sino que empieza aquí y ahora. Una reflexión práctica: ¿qué mochila estás cargando hoy? ¿Qué creencia, qué lastre necesitas soltar para abrazar la vida que Jesús propone? Un poco de humor para acompañar: imagina que llevas una mochila llena de piedras etiquetadas con “culpa”, “vergüenza”, “miedo”, y Jesús te dice: “Déjala ahí, toma la mía, que pesa menos y tiene un buen cierre”. Sí, él nos da esa opción.

Un tema que recorre este evangelio es la íntima unión entre Jesús y el Padre, y la promesa del Espíritu Santo. Jesús no actúa solo: dice “yo hago lo que veo hacer al Padre” imaginarlo es como ver un discípulo que observa al maestro y actúa con la misma intención, con comunión íntima. Y el Espíritu viene para quedarse, como compañero de camino. Esto tiene una implicación espiritual profunda: no estamos solos, no somos proyectos individuales sin apoyo. Hay comunión con Dios, hay presencia, hay aliento. Y sí: hasta ahí llega el humor de vida cotidiana: el Espíritu quizá no te hace campeona/o de Instagram, pero sí te recuerda que tienes un “amigo invisible” —y presente— que te acompaña cuando nadie más parece estar prestando atención.

En los capítulos finales (sobre todo en el llamado “discurso de despedida” de Jesús a sus discípulos) aparece una de las frases más hermosas: “un mandamiento nuevo os doy: que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros.” Eso remueve todo planteamiento utilitario de la fe (“si rezo me pasan cosas buenas”) y lo lleva al terreno del servicio, de la entrega, del otro. Amar no es sólo recibir, sino dar. Y amar como Él amó implica vulnerabilidad, generosidad, perdón.
Lo práctico: hoy, en tu contexto, ¿a quién puedes amar de una forma nueva? ¿quién necesita ver que Dios ama a través de ti? Y de nuevo el humor: podrías decir “voy a amar como Él amó”… pero sin convertirte en superhéroe de las 24 horas y luego colapsar. Amar también implica descansar, pedir ayuda, reírte de ti mismo cuando fallas.

El evangelio no termina en una tragedia, sino en una victoria: Jesús muere, resucita, y aparece a sus discípulos, los envía al mundo. Juan organiza su relato en cuatro partes: prólogo, signos/milagros, pasión‑resurrección, epílogo. Esto nos habla de que la espiritualidad cristiana no es escapismo, ni se queda en lo abstracto, sino que toca lo real —muerte, sufrimiento, pérdida—, pero lo atraviesa con esperanza de resurrección, de nuevo comienzo, de vida que no se extingue. Y si lo traducimos al presente: quizá estás viviendo un “jueves santo” en tu vida —una espera, una incertidumbre—, pero Juan nos asegura que la historia de Dios no se queda en el sábado del silencio, sino en la mañana del domingo de la victoria. Así que sigue trabajando, sigue amando, sigue esperando. Y una sonrisa: igual que después de un día largo de trabajo vuelves a casa y decís “por fin”, en sentido espiritual también hay ese “por fin” que se abre en resurrección.

Para cerrar: el Evangelio de Juan nos invita a entrar en una experiencia de fe que es relacional (“con Él”, “en Él”), profunda (“en el principio”, “la Palabra”), práctica (vida diaria, amor al otro) y gozosa (sí, podemos reír con humildad, sabiendo que Dios también tiene buen humor y nos acompaña).
Te animo a acompañarme leyéndolo despacio, a dejar que cada “Yo soy…” calce en tu vida, que cada “creer” se vuelva puente, que cada “amar” sea un paso hacia el otro. Y recuerda: no estamos solos, hay Vida, hay Luz, hay Camino. Y si sentís que necesitas una pausa, que la mochila pesa mucho, tómala, y deja que la Palabra se convierta en carne en tu vida hoy. Gracias por escuchar. Que la Paz y el Amor que Jesús propone te acompañen.

Capítulo 1

El Evangelio de Juan no es solo un relato de lo que hizo Jesús, sino una invitación a conocer quién es realmente. Desde las primeras palabras Juan nos lleva más allá de los milagros y parábolas: nos lleva al corazón mismo de Dios. Aquí, Jesús no es solo un maestro o un hacedor de maravillas, es la Luz que ilumina nuestra oscuridad, el Pan que sacia el alma, el Buen Pastor que conoce tu nombre y te busca cuando te pierdes.

Juan escribió ‘para que creas’ —no en una idea, sino en una Persona— y que al creer, tengas vida verdadera. No una existencia religiosa, sino una relación viva. En un mundo que ofrece muchas versiones de la verdad, Juan te presenta a Jesús como la Verdad encarnada, y te dice con ternura y autoridad: ‘Míralo bien… este es Dios con nosotros.

El Evangelio de Juan es como ese amigo profundo del grupo: no te cuenta qué pasó, sino por qué importa. Mientras los otros evangelistas te dicen que Jesús caminó sobre el agua, Juan te guiña el ojo y dice: ‘Eso fue para que entiendas quién es Él’. Es como si dijera: ¡Dios está entre nosotros y te ama más de lo que amas el WiFi gratis!’ En resumen: Juan no solo quiere que sepas que Jesús vino, sino que confíes en Él como quien confía en el café de la mañana… solo que con resultados eternos.

En el principio… En el principio no había internet, ni redes sociales, ni siquiera café. Solo había el Verbo. ¿Qué te parece?  Y no estamos hablando de gramática, obviamente… Hablamos de una Palabra viva, que además sobresale como poderosa, divina. De una Palabra que estaba con Dios, y que era Dios.  Sí, sí… ¡Así arranca el evangelio de Juan! Con poesía cósmica y un misterio que haría sonrojar a cualquier filósofo griego. Pero todo tiene su explicación, claro.

Porque la Palabra —el Verbo— es la fuerza creativa del universo. Todo lo que existe, desde el ADN hasta las galaxias, fue hecho por Él. Y lo más asombroso: esa Palabra se hizo carne
¡Eso dice! Y, Además. ¡Se vino a vivir entre nosotros!  Así fue, ni lo dudes. Dios no se quedó allá arriba con sus nubes y sus querubines. Se puso sandalias, comió pan con aceite, caminó bajo el sol, y hasta se empapó en sudor en medio de ese clima áspero y achicharrante. Suena raro decir esto, ¿Verdad? ¡Es que somos tan religiosos y solemnes! ¿Tú crees que Jesús era así?

El caso puntual es que mira lo que nos muestra este primer capítulo de Juan. ¡Nada menos que a Dios, con piel humana! (Imagínate a Jesús con polvo en los pies y una sonrisa en los labios, compartiendo historias con pescadores.) Y en medio de esa historia, aparece un personaje peculiar:
Juan el Bautista. Una especie de influencer del desierto… sin Instagram, pero con miles de seguidores. Juan no tenía filtros, ni lo pretendía.

Vestía más que raro, y comía más raro todavía (¡langostas con miel!), y gritaba con fuerza: “¡Enderecen el camino del Señor!” La gente pensaba que era el Mesías, otros que era Elías, o algún profeta regresado de la ultratumba. Pero él lo tenía claro: “No soy la luz, solo vengo a señalarla.” Y vaya que lo hizo. Un día vio a Jesús venir y dijo: “¡He ahí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!” ¿Te puedes imaginar la escena? ¿Da tu mente para tanto?

Jesús se acerca, sin hacer aspavientos ni mucho menos pavoneándose como haría cualquiera de nosotros, hoy. Juan lo señala, y el cielo responde. Algo como una paloma —el Espíritu Santo— desciende.
No era un show de luces… era el cielo bajando a la tierra. Y allí comienza el seguimiento. Dos discípulos de Juan escuchan y siguen a Jesús. Le preguntan: “¿Dónde vives?” Y Jesús, sin rodeos, les responde: “Vengan y vean.” Se quedaron todo el día. Porque cuando estás frente a la luz… no quieres volver a las tinieblas.

Luego viene Andrés, que corre a buscar a su hermano Simón. Le dice: “¡Hemos encontrado al Mesías!” Y Jesús, cuando ve a Simón, le cambia el nombre: “Ahora te llamarás Pedro.”
(Que significa roca, aunque todavía era más bien una piedra movediza… pero eso viene después). Y por si fuera poco, Jesús encuentra a Felipe, y Felipe encuentra a Natanael. Este último, escéptico, dice: “¿De Nazaret? ¿Puede salir algo bueno de ahí?”

(Traducción moderna: “¿Ese del barrio humilde?”) Y Felipe solo le responde: “Ven y ve.”
Y cuando Jesús lo ve, le dice: “Te vi debajo de la higuera.” Natanael se queda de piedra.
¡Boom! Lo invisible se hizo visible. Y Jesús le dice: “¿Crees por eso? Vas a ver cosas mucho más grandes.
El cielo se abrirá. Los ángeles subirán y bajarán sobre el Hijo del Hombre.”

Este primer capítulo del evangelio de Juan es como abrir una puerta a lo eterno Es poesía, es historia, es teología…pero también es una invitación personal. Porque en medio de toda esta majestuosidad,
hay una verdad sencilla y revolucionaria: La luz vino al mundo. Y no cualquier luz. La luz verdadera.
Una luz que no se apaga, aunque la oscuridad lo intenta. Una luz que da vida, sentido, identidad. Y tú, ¿qué harás con esa luz?

¿La ignorarás como muchos hicieron? ¿O la seguirás como aquellos primeros discípulos,
que lo dejaron todo por una simple frase: “Ven y ve”? Porque sí… todo comenzó con el Verbo. Y ese Verbo sigue hablándonos hoy. A veces con voz de trueno, otras con susurros. Pero siempre con amor, gracia… y verdad. Un abrazo. Hasta el segundo capítulo.

Capítulo 2

¡Hola! Bienvenido a este espacio donde compartimos la Palabra con el corazón abierto, una sonrisa en el rostro… ¡Y, si se puede, con un buen café, té o mate argentino en mano! Hoy nos adentramos en el capítulo 2 del evangelio de Juan. Un capítulo con fiesta, con vino, con milagro… y también con mesa volteada. Así que… ¡vamos por partes! Ya lo sabes, no voy a leer el texto de este capítulo, eso debes hacer tú. Yo hablaré de él y tú lo comprobarás con tu Biblia o tu memoria.

Jesús fue invitado a una boda en Caná de Galilea. Y fue con su madre… y con sus discípulos. ¡Una boda con familia, amigos, y mucho entusiasmo! Pero en medio de la celebración, algo muy humano ocurre: ¡Se les acaba el vino!  En una fiesta judía de aquella época, eso era casi como decir “se nos fue la luz en plena fiesta” … o peor. Un desastre social. Aquí hace años había un cantante de la provincia de Córdoba que tenía una pegadiza canción cuya letra decía en un momento a modo de pregunta: ¿Quién se ha tomado todo el vino?

Imagínate los novios… “¡Ay no, tía Miriam, no le digas a nadie! ¿Cómo que ya no hay vino?”
Y la madre de Jesús, María, que claramente era una mujer de acción, no se queda con los brazos cruzados. Se acerca a Jesús y le dice: – “No tienen vino.” Jesús, muy tranquilo, responde algo que a muchos nos ha hecho levantar la ceja: – “¿Qué tienes conmigo, mujer? Aún no ha llegado mi hora.” Pero María… simplemente mira a los sirvientes y les dice una frase que todavía resuena hoy: “Hagan todo lo que él les diga.”

Y ahí ocurre el milagro. Jesús convierte agua —¡sí, agua común y corriente, ni siquiera envasada ni de filtro! — en vino. Pero no un vinito cualquiera… ¡El mejor! Sin ser bebedor de vino, por razones de trabajo, en una época tuve que estudiar las distintas calidades de los vinos. De hecho, no se trata de aplastar uva y listo, hay mucho más detrás de un buen vino. Todo un trabajo artesanal que, en este caso, simplemente pasó por una palabra de poder.

El maestro de ceremonias prueba el vino nuevo y dice: “Todos sirven primero el buen vino, y cuando ya están medio alegres… el barato. ¡Pero tú has guardado el mejor para el final!” Jesús no solo hizo un milagro. Hizo un gesto de ternura, de generosidad, de alegría compartida. Transformó lo cotidiano en algo extraordinario. Lo simple, en sagrado. ¿Y sabes qué más? Todavía lo hace. A veces lo vemos. A veces no. Pero Él sigue transformando nuestras aguas en vino… sí estamos dispuestos a “hacer lo que Él nos diga”.

Aunque no lo creas o no lo entiendas, todavía hay gente en los ambientes eclesiásticos que se sienten fastidiadas con este relato. Lo ven como una incitación al pecado de borrachera. No entendieron que beber vino es una cosa que hasta Jesús hizo, mientras que no controlar las adicciones es otra cosa muy distinta y no tiene nada que ver con un elemento específico. En algunos tratamientos de cardiología he oído a especialistas recomendar al paciente beber una pequeña copa de vino tinto de buena calidad por día. Precauciones, si; extremismos, no.

Después de la boda, el capítulo cambia totalmente de tono. Jesús va al templo, y lo encuentra… bueno, más parecido a un mercado que a una casa de oración. Había vendedores de ovejas, cambistas, monedas, bullicio. Era como entrar al mercado un domingo a mediodía, pero dentro de la iglesia. Jesús no dijo: “Bueno, vamos a calmarnos.” No, Él hizo un látigo de cuerdas —porque si algo nos enseña este Jesús es que la paciencia también tiene límites—, y limpió el templo. Volteó mesas, sacó a los vendedores, y dijo: “¡No conviertan la casa de mi Padre en un mercado!”

Este no es un Jesús enojado por capricho. Es un Jesús apasionado por lo sagrado. Un Jesús que ama tanto, que no se queda callado ante lo que está mal. ¿Y si hoy Jesús mirara nuestro “templo interior”? ¿Qué mesas tendría que voltear? ¿Qué rincón está lleno de ruido, de negocios mentales, de negociaciones con nuestra fe? Juan capítulo 2 es un recordatorio de que Jesús está presente tanto en la alegría de una boda como en la limpieza de un templo.

Está cuando el vino se acaba… y cuando el alma necesita orden. Y en ambos casos, Él actúa con amor. Con firmeza, sí. Pero con amor. Quizá hoy tú estás en Caná. Y se te acabó algo importante: la paciencia, la fe, la fuerza, el ánimo… O quizá estás en el templo, con el alma revuelta, necesitando que alguien venga y saque lo que ya no debe estar ahí. En cualquiera de los dos casos, Jesús está contigo. Solo recuerda lo que dijo María: “Hagan todo lo que Él les diga.” Porque donde Jesús está, el milagro empieza.

En una congregación que conocí, un día vinieron dos misioneros de origen sajón a visitar y predicar. Fueron invitados a almorzar y se espantaron porque vieron a creyentes bebiendo vino con el almuerzo. Esa noche predicaron atacando ferozmente al vino, declarando que era una bebida sólo apta “para ambientes degradados” y que un cristiano no podía en modo alguno caer en eso. La gente se sintió impactada, pero cuando descubrieron que ellos no bebían vino, pero si wisky, del mejor y en no escasas cantidades, comprendieron que todo se trataba de una opinión cultural, no bíblica.

En esa misma congregación, indignada por ese mensaje anti vitivinícola, no se inmutaban ni un milímetro por toda la mercancía que se practicaba en su hall de ingresos donde, junto con libros y videos, se vendían de toda clase de objetos casi esotéricos. Aguas, paños y hasta calcomanías supuestamente ungidas por causa de la oración del pastor. Así somos, veces. Pero podemos cambiar, estamos a tiempo. Gracias por compartir estos minutos. Que tu día tenga sabor a vino nuevo, a templo limpio, y a presencia viva de Jesús. Nos escuchamos pronto. ¡Un abrazo grande!

Capítulo 3

Este capítulo podría representarse teatralmente con una escena única: de noche t en una terraza de Jerusalén (Luz tenue. Sonidos nocturnos: grillos, viento suave. NICODEMO entra mirando hacia los lados, con una capa grande. Camina de puntillas de pie, temeroso de que alguien lo vea.) En Jerusalén, cuando el sol se va a dormir, algunos corazones se despiertan con preguntas. Éste es Nicodemo. Fariseo. Maestro de la ley. Amante del silencio… y, esta noche, de las preguntas peligrosas.

(NICODEMO se detiene, suspira. Toca suavemente la puerta. JESÚS la abre. Le sonríe con calma.)Hola Nicodemo… Buenas noches. – Shhh… ¡Jesús! No tan alto, por favor. ¿Podemos hablar…? En privado. – Jesús mira a su alrededor y no ve a nadie. Entonces le dice: Tranquilo. Solo estamos tú, yo… y ese discípulo que se quedó dormido contando ovejas. (Se escucha un ronquido suave de fondo.) Nicodemo, aunque vestido como una autoridad, trae el alma desvestida. Una mezcla de respeto… y nervios.

Rabí…le dice. Sabemos que has venido de parte de Dios. ¡Nadie puede hacer las cosas que tú haces si Dios no está con él! Jesús asiente con su cabeza y una sonrisa tranquila y afectuosa y responde:  Gracias, Nicodemo. Pero déjame decirte algo que no viene en tus libros… Te digo, con toda certeza: si alguien no nace de nuevo, no puede ver el Reino de Dios. Obvio, a Nicodemo se le desparrama de un solo golpe toda su teología de años.

¿Perdón? ¿Nacer otra vez? ¿Y cómo se supone que un hombre, ya viejo, como yo (se palpa la espalda) va a volver al vientre de su madre? No creo que mamá esté de acuerdo…Jesús sonríe casi con ternura y expresa: No hablo de un parto con partera, Nicodemo. Hablo de un nuevo nacimiento del agua y del Espíritu. Lo que nace de carne, es carne. Pero lo que nace del Espíritu… ¡Es otra historia! Nicodemo parpadea. Sus neuronas fariseas hacen cortocircuito.

¿Pero cómo…? Casi aulla. ¿Cómo puede hacerse esto? Esta vez Jesús lo mira con algo de seriedad y añade: ¿Y tú eres maestro de Israel… y no sabes esto? Mira, te estoy hablando de cosas terrenales y ya te cuesta… ¿Cómo vas a entender si te hablo de cosas celestiales? Silencio. El tipo de silencio que hacen los relojes cuando se detienen. Jesús baja la voz, como quien cuenta un secreto eterno. Nadie ha subido al cielo, excepto el que bajó del cielo… el Hijo del Hombre.

Y así como Moisés levantó la serpiente en el desierto… así también el Hijo del Hombre debe ser levantado. Para que todo el que crea en Él, no se pierda, sino que tenga vida eterna. Nicodemo, con su mandíbula desencajada se queda murmurando: Vida eterna… Jesús escucha ese murmullo y responde:  Porque de tal manera amó Dios al mundo… Que dio a su Hijo único, para que todo aquel que cree en Él no se pierda, sino que tenga vida eterna. Dios no vino a condenar al mundo… vino a salvarlo.

Las palabras flotan como el viento. No se ven, pero se sienten. Jesús sigue hablando aunque este hombre, shockeado como está, no termina de entenderle lo que dice:  El que cree, no es condenado. El que no cree… ya se ha condenado solo. Porque la Luz vino al mundo… Pero muchos prefieren las tinieblas, porque la luz muestra lo que uno quiere esconder bajo la alfombra. Nicodemo inclina su rostro y pregunta con un hilo de voz: Y… ¿qué pasa si uno ya ha vivido mucho tiempo en la oscuridad?

Jesús vuelve a sonreír, pero esta vez de manera comprensiva cuando le responde: Entonces camina hacia la luz, Nicodemo. La verdad no es para humillarte. Es para sanarte. Se hace una larga pausa. Nicodemo lo mira como si hubiera visto por primera vez el amanecer. Apenas alcanza a decir, casi en un balbuceo incomprensible: Gracias, Maestro. Esto… esto cambia todo. Y esa noche, mientras todos dormían, una semilla fue plantada en el corazón de un fariseo. Tardaría en brotar, pero ya nada volvería a ser igual.

JESÚS entra nuevamente de regreso a la casa. NICODEMO se queda en la terraza, mirando al cielo. Y dice casi en un susurro: ¿Nacer de nuevo…? Puede que sea más difícil que leer Levítico…
pero creo que, por primera vez, quiero volver a empezar. La luz ambiente baja lentamente. No muy lejos, se oye un último ronquido profundo del Discípulo Dormido. El relato completo del evangelio y lo expresado en otros textos y por los historiadores, dan cuenta del final feliz de esta historia.

¿Y de la nuestra, qué? Cuando yo le pedí al Señor que si era verdad que existía me ayudara a encontrarlo, Él lo hizo. Entonces, según me dijeron aquellos jóvenes que fueron mi primer grupo de creyentes, me hizo saber que eso tenía un nombre: yo me había convertido. Hubo cambios notorios en mí, luego de eso, pero no lo suficientemente fuertes como para que el planeta entero se diera cuenta. Algunas pequeñas cosas se modificaron en mi ser y comencé a desandar este camino.

Me quedaban muchas cosas antiguas arraigadas a mi estructura, todavía. Eran un combate diario y complicado. Hasta que meses después, en una reunión, se invitó a pedirle al Señor que nos llenara con el Espíritu Santo y…sucedió. Calor, lenguas, llanto, postrarse por largo tiempo, pero, lo más importante de todo, cuando volví a ponerme de pie, todo en mi interior se había revolucionado y cambiado, en algunas cosas, en un giro de ciento ochenta grados. Nacer de nuevo no sólo es bíblico, es posible. ¿Lo tienes? ¿Si? ¡Gloria a Dios! ¿No lo tienes? Pídeselo ya mismo. Y luego espera el tiempo que sea; sucederá si lo crees.

Capítulo 4

Hay historias que comienzan con una sed…No una sed cualquiera. No esa que se quita con un vaso de agua fría y una rodaja de limón. Hablo de la sed del alma. Esa que no se ve, pero se siente. La que te lleva a caminar al mediodía, bajo el sol del desierto, sola… con un cántaro vacío. Así empieza esta historia. Con una mujer. Una samaritana. Y un judío… que resultó ser mucho más que un judío con sed. Parece un romanticismo casi irreverente, pero sería interesante que alguien pudiera imaginarse en ese lugar, momento, clima, etc.

Jesús estaba viajando de Judea a Galilea. Y dice el texto que le era necesario pasar por Samaria.
¡Ojo! No dice que le tocó pasar. Dice que le era necesario. Algo necesario es algo que hay que hacer sí o sí por razones importantes que así lo demandan. Necesario. ¿Será que esa necesidad no era geográfica, sino espiritual? Me atrevo a arriesgar que sí. Tratándose de Jesús, es muy poco probable que tuviera necesidades de otro orden.

Entonces Jesús llega a Sicar. Una ciudad que tendría como única atracción turística un pozo. Pero no cualquier pozo: el pozo de Jacob. Un sitio con historia, con raíces, con herencia. Y ahí lo vemos: Jesús, cansado, se sienta junto al pozo. Sí, Jesús se cansa. Como tú, como yo, como todos. ¡Qué manía esa de tanto cristiano novelesco de imaginar a Jesús como una especie de mezcla antigua de Superman y más moderna de Robocop! Era un hombre. Dios encarnado en Él, es verdad, pero hombre a la hora de disfrutar o sufrir.

Y en esa hora, la sexta —alrededor del mediodía— cuando nadie con sentido común sale a buscar agua… aparece ella. La mujer samaritana. Una mujer que, probablemente, salía a esa hora para evitar las miradas. Los cuchicheos. Porque sí, su historia no era para la portada de una revista cristiana, precisamente.
Cinco maridos. Y el que tenía ahora… ni siquiera era esposo. Pero ella no lo sabía, aún. Jesús, con sed y sin balde, le dice: “Dame de beber”.

Y la mujer, con cara de: “¿Me estás hablando a mí?”, le responde: “¿Cómo tú, siendo judío, me hablas a mí, mujer samaritana?” ¡Qué escándalo! Es como si hoy un pastor evangélico entrara a un bar de motoeros y pidiera una cerveza para hablar de Dios. Pero Jesús no está interesado en protocolos. Ni en prejuicios. Él está sediento, sí… pero sediento de encuentros humanos. De conversaciones que atraviesan la superficie.

Jesús le dice: “Si supieras quién soy, tú me pedirías agua. Agua viva.” Y ahí se frena todo. La mujer no entiende. Porque, claro, no tiene balde, y el pozo es profundo. ¡Y ella viene con su historia! Su experiencia. “¿Acaso eres tú más grande que Jacob?”, le lanza, como quien defiende la tradición familiar. Pero Jesús no discute. Jesús propone. “El que bebe de esta agua, volverá a tener sed. Pero el que beba del agua que yo le doy, no tendrá sed jamás.” Una fuente eterna. Un manantial interno. Una promesa que no cabe en el cántaro.

Ella dice: “Dame esa agua.” Pero entonces, Jesús le cambia el tema: Ve, llama a tu marido.”  ¡Ay, Jesús! Qué manera de romper el hielo.Ella contesta: “No tengo.” Y Jesús, con amor, pero sin rodeos: “Bien has dicho… cinco tuviste, y el que tienes ahora no es tu marido. Imagina el silencio. El asombro. La vulnerabilidad. Ella no lo conocía… pero Él la conocía a ella. Podemos leerlo, creerlo, enseñarlo y predicarlo. Lo que no siempre podemos, es imaginarlo. Somos demasiado religiosos, todavía.

Y algo cambia en esa mujer. Donde había vergüenza, empieza a haber luz. Donde había juicio, aparece gracia. Ella le habla del Mesías que vendrá. Y Jesús, por primera vez en este Evangelio, lo dice claro: “Yo soy.” Sí. El que te habla. El que te conoce. El que no te juzga. El que sacia la sed. En eso vuelven los discípulos. Ven la escena. Mujer + Jesús + pozo = confusión. Pero no dicen nada. Quizás por respeto… o por puro desconcierto.

Mientras tanto, ella deja el cántaro. ¡Eso es importante! Lo deja. Como quien ya no necesita lo que la hacía volver una y otra vez al mismo pozo. Corre a la ciudad y dice: “¡Vengan! ¡Conocí a alguien que me dijo todo lo que he hecho! Y no lo dice con vergüenza. Lo dice con asombro. “¿No será este el Cristo?” No sé por qué, al leer esto, no puedo evitar recordar al centurión que tenía a su criado enfermo y al que luego, Jesús destacó por su fe. ¡Un romano! ¿Y aquí? ¡Una samaritana!

Es indudable. Al religioso le cuesta mucho más ejercitar fe que al simple creyente sin rituales incorporados. Ni católico, ni evangélico, ni nada. No hay estructura dueña del evangelio. Hijo de Dios y miembro de Su Reino. La pregunta, ahora, es:  Y tú… ¿Cuántas veces volviste al mismo pozo? A buscar en amores, en trabajos, en likes, en logros… algo que sacie. Algo que quite la sed… del alma. Jesús sigue sentado junto al pozo. Sigue pidiendo agua… pero ofreciendo eternidad. Sigue hablando con los que otros no mirarían. Sigue viendo la historia completa… y amando igual.

Ese día, muchos samaritanos creyeron. Primero, por el testimonio de una mujer que nadie escuchaba. Después, por encontrarse ellos mismos con Jesús. Y le dijeron: Ahora creemos no solo por lo que ella dijo, sino porque lo hemos oído. Y sabemos que este es el Salvador del mundo.” Que esa sea también nuestra historia. No la del que solo escucha hablar de Jesús… Sino la del que se encuentra con Él, en el pozo más cotidiano, y encuentra en Él… el agua viva.

Capítulo 5

Hola, Qué bueno tenerte por aquí. Hoy te invito a hacer una pausa en medio del ajetreo de nuestras vidas… para escuchar una historia. Pero no es cualquier historia. Es una que tiene milagros, confrontaciones, preguntas incómodas… y sí, también algo de misterio. ¿Estás listo? Vamos a sumergirnos en Juan capítulo 5. Imagina esto: hay una piscina en Jerusalén, junto a una puerta llamada “la de las ovejas”. No suena muy glamorosa, ¿Verdad?

Pero esta piscina —llamada Betesda— es un lugar cargado de esperanza… y de mucha espera. Porque se decía que, de vez en cuando, un ángel descendía y agitaba las aguas, y el primero en meterse quedaba sano. No sé donde vives, pero si el lugar donde resides tiene una plaza pública, ¿Qué crees que sucedería si allí hubiera una pileta con agua y se corriera la voz de que está sucediendo algo similar a esto? Allí donde tú estás, no sé. Aquí donde yo vivo, andarían centenares a los codazos para ganarle el lugar al vecino.

Ahora imagina a un hombre. No sabemos su nombre. No sabemos su historia completa. Solo sabemos una cosa: llevaba 38 años enfermo. ¡Treinta y ocho! La mayoría de nosotros no se aguantaría ni una cuarta parte de ese tiempo ni esperando una pizza… ¡imagina esperar casi cuatro décadas para una oportunidad de sanidad! Él está ahí. Acostado. Mirando el agua. Esperando algo que nunca llega. Siempre me pregunté qué pasaría por la mente de ese hombre cada vez que esperaba y se frustraba.

Y entonces aparece Jesús. No con trompetas. No con efectos especiales. Solo… caminando. Lo ve. Y le hace una pregunta que, seamos honestos, suena un poco ridícula al principio si es que no vienes siguiendo su hilo ministerial, porque casi con infantil ingenuidad le pregunta:“¿Quieres ser sano?” ¡Jesús! El hombre lleva treinta y ocho años enfermo. ¿Qué clase de pregunta es esa que le haces? Pero… claro, quizás no es tan absurda como parece. Porque a veces nos acostumbramos tanto a nuestras limitaciones, a nuestros dolores, a nuestras excusas, que ya no sabemos si de verdad queremos cambiar.

Y fíjate que el hombre no responde “sí” o “no”. En lugar de eso… ¡Se lanza con una excusa! “Señor, no tengo quien me meta en el estanque cuando se agita el agua…” Traducción a la medianía social de siglo veintiunol: “No tengo ayuda. Nadie me empuja. Siempre me ganan. Así soy yo.” Y Jesús, que no le pidió currículum ni referencias ni diagnóstico médico… le dice tres cosas que lo cambian todo: 1 – Levántate.  2 – Toma tu camilla. 3 – Y anda.

El hombre se levanta. ¡Después de 38 años! Camina. Lleva su camilla bajo el brazo como quien dice: “Sí, estuve tirado, pero ya no más”. De acuerdo. Como buen ex periodista, escritor y amante de las letras, tal vez yo sea demasiado volador en mi imaginación, pero no puedo evitar ver a ese hombre con la camilla sobre sus hombros salir saltando, gritando, cantando y riéndose a carcajadas, enloquecido con su sanidad. Es lo que cualquiera de nosotros, por serios y circunspectos que seamos, hubiera hecho.

Y justo cuando piensas que todos deberían estar celebrando… ¡Zas! Aparecen los religiosos. Los policías del sábado. Los inspectores de la fe. “¡Eh! ¡No puedes cargar tu camilla en sábado! Eso es trabajo prohibido.” Imagínate: ¡el hombre acaba de ser sanado! Pero en vez de alegría, le dan un regaño. Es como si alguien saliera del hospital después de años de estar en coma y sala de cuidados intensivos y le dijeran: —“Disculpe, señor, no puede salir por esa puerta con la bata puesta.”

Y aquí es donde Jesús va más allá del milagro físico. Más allá del escándalo sabatino. Se encuentra de nuevo con el hombre, y le dice algo… incómodo: “Mira, has sido sanado. No peques más, para que no te venga algo peor.” Jesús no solo quiere curar piernas… quiere sanar el alma.
No basta con andar… hay que andar bien. Y ahora, volvemos al principio. La pregunta sigue flotando en el aire… como una piedra que aún no ha tocado fondo: “¿Quieres ser sano?”

No “¿quieres portarte bien?” No “¿quieres ir más a la iglesia?” No “¿quieres impresionar a Dios?” Sino… ¿quieres ser sano? De verdad. Por dentro. ¿Quieres levantarte de esa excusa que te tiene atado hace años? ¿De ese “así soy yo”, “ya no hay esperanza”, “nadie me ayuda”? Jesús sigue caminando hoy entre multitudes de personas esperando algo. Y su voz no cambia. No exige.
No regaña. Solo pregunta… con ternura y poder:“¿Quieres ser sano?”

Y si tu respuesta es sí… Entonces prepárate. Porque Él te dirá:Levántate. Toma tu camilla… y anda.” Suena lindo porque suena bíblico, pero en realidad hoy Jesús te está preguntando si quieres ser sano…de eso que sólo Él y tu saben. ¿Le dirás que sí o le darás excusas? Como sea, Él te sanará pero al mismo tiempo te recomendará que tomes la responsabilidad de todos tus errores acostados en esa camilla vacía y comiences a andar en el Espíritu, única forma posible de vida abundante hoy, aquí y ahora. Gracias por escuchar este tiempo de reflexión. Gracias por seguir acompañándome en este Tiempo de Victoria. Si esta historia te habló, compártela. Porque quizás… alguien más necesita oír esa misma pregunta. Hasta la próxima. Que camines… libre.

Capítulo 6

¿Alguna vez te pasó que invitaste a cenar a un par de personas… y de pronto te llegaron cinco mil? Bueno, a Jesús le pasó. Y Él no tenía ni empanadas, ni un delivery a quien recurrir, ni un plan de contingencia. Pero espera… porque esta historia no va solo de pan y peces. Va del hambre. Del hambre de verdad. De esa que no se llena con carbohidratos, ni con chismes de barrio, ni con “me gusta” en redes sociales. Acompáñame, que esto se pone bueno.

Jesús cruza el mar de Galilea, se sienta tranquilo en el monte con sus discípulos, quizás esperando un momento de paz. Pero al parecer, la fama de Jesús se había disparado. Lo seguían multitudes como si fuera… el Messi de los milagros. Y no era para menos: sanaba enfermos, hablaba con autoridad, y encima, ¡Gratis! Imagínate llevado al hoy.  Felipe, uno de sus discípulos, está a su lado. Jesús levanta la mirada, ve a la multitud y le lanza una bomba a Felipe:

—¿De dónde compraremos pan para toda esta gente? Le tira.  Como quien dice: “Felipe, ¿Tenés idea de cómo vamos a alimentar a medio estadio de fútbol sin presupuesto?” Felipe hace números, mentalmente abre Excel y le responde: —Ni 200 denarios alcanzarían para que coman un bocado cada uno… (Te aclaro que 200 denarios eran como 8 meses de sueldo… No era un picnic barato.) Entonces aparece Andrés, y dice algo que en cualquier reunión de logística suena a humor dudoso:

—Acá hay un muchachito con cinco panes de cebada y dos pececitos… pero… ¿Para qué alcanza eso? ¿Te lo imaginas? Cinco pancitos de cebada —los más baratos del supermercado— y dos pececillos, probablemente secos. Es como decir: “tengo dos tostadas y una sardina”. Pero Jesús… Jesús tiene otra lógica. La lógica de caminar por esta vida con años luz de ventaja sobre todo el resto. Mitad por ser quien era, pero la otra mitad por no depender de las circunstancias naturales.

Entonces Jesús dice: “Hagan recostar a la gente”. Y comienza el milagro. Toma los panes, da gracias y los reparte. Toma los peces, los reparte. Y todos —TODOS— comieron cuanto quisieron. No solo eso. Sobró. ¿Te diste cuenta? No solo fue suficiente. Fue más que suficiente. Tanto, que recogieron ¡Doce cestas repletas de sobras! ¿Y sabes qué? Acá hay un mensaje poderoso: Cuando Dios bendice, no lo hace en modo “racionamiento”. Lo hace en modo “abundancia”.

No porque tú seas especial, sino porque Él es generoso. Y lo más loco de todo: usó lo poco que tenía un chico anónimo. Un nene con su vianda. ¿Te imaginas si ese chico hubiera dicho “¡Es mío!”?
Ni lo conoceríamos. Pero compartió, y fue parte de uno de los milagros más famosos de la historia. El famoso milagro de la multiplicación de los peces y los panes. Yo recuerdo que lo leía así en mi Biblia y no me sonaba ni raro ni fantasioso. ¡Esa manera automática de leer la Biblia que nos enseñaban!

Al día siguiente… ¡la gente volvió! ¿A qué? ¿A escuchar la palabra de Dios? ¡Nah! ¡Volvieron por el pan! Querían la repetición del buffet celestial. Jesús los mira y les dice: —Ustedes me buscan no porque entendieron lo que hice… sino porque comieron y se llenaron. Ups. Ahí se corta la música del buffet. Y les lanza una frase que nos deja pensando: —Trabajen, no por la comida que se echa a perder… sino por la que permanece para vida eterna. Le faltó añadirle: “Esto te pega como a las cinco de la madrugada”

Y claro, todos le piden ese pan mágico. Y ahí viene la bomba teológica: —Yo soy el pan de vida. El que viene a mí nunca tendrá hambre, y el que cree en mí nunca tendrá sed. ¿Cuántas veces leíste o te leyeron esto? ¿Te diste cuenta que en nuestra ignorante inconsciencia eso nos sonaba natural y claro, cuando en realidad era absolutamente sobrenatural y milagroso? Jesús está diciendo:
“¿Tienen hambre? Yo soy la comida.” No una receta. No un método. No un manual. Él es el pan. Él es el alimento.

Pero ojo, esto no es literal. Y sin embargo, muchos lo tomaron así. Cuando Jesús empieza a hablar de comer su carne y beber su sangre, muchos lo miran como si hubiera dicho la mayor barbaridad del siglo. Y se ofenden. Y murmuran. Y se van. —“Esta palabra es muy dura”, dicen. Y ahí… muchos discípulos, sí, discípulos, lo dejan. Ya no andan más con Él. Lo siguen… hasta que les incomoda. Hasta que les exige algo más profundo que solo pan y pescado.

Y entonces, Jesús se da vuelta y le pregunta a los Doce: —¿También ustedes se quieren ir? Silencio hospital. Apenas el sonido de los insectos volando. Y Simón Pedro, como tantas veces, dice algo que parte el alma: —Señor, ¿a quién iremos? Solo tú tienes palabras de vida eterna. Esta historia es un espejo.
Nos encanta el Jesús que sana, que da, que multiplica. Pero nos cuesta el Jesús que desafía, que nos pide fe, que nos ofrece su vida como pan… y nos pide la nuestra a cambio.

Y sin embargo, como dijo Pedro… ¿a quién más iríamos? Solo Él tiene palabras que llenan el alma.
Solo Él sacia el hambre profunda. Solo Él es el verdadero pan de vida. Así que… La próxima vez que te sientas vacío, hambriento de sentido, de propósito… No busques solo milagros. Busca al Pan. Y si solo tenés cinco panes y dos peces… compartilos. Porque con Jesús, eso alcanza. Y sobra Guarda este mensaje y compártelo con quien el Espíritu te muestre.  No será pan ni pescado, pero capaz alguien lo escuche y… se llene.  ¿A quien iremos? “Solo tú tienes palabras de vida eterna…”

Capítulo 7

¿Alguna vez te sentiste incomprendido por tu propia familia? ¿Que tus intenciones eran buenas, pero nadie lo veía? Bienvenido al club… el club donde el fundador es nada más y nada menos que Jesús. Sí. Jesús. El mismo que multiplicó panes, sanó ciegos y caminó sobre el agua… también fue malinterpretado, incluso por sus propios hermanos. Hoy, te invito a caminar conmigo por el capítulo 7 del Evangelio de Juan. Una historia con fiesta, tensión, secretos… y una declaración que puede cambiarte la vida.

Estaba por comenzar una de las fiestas más alegres del calendario judío: la Fiesta de los Tabernáculos. Una especie de «campamento espiritual», una semana para recordar que Dios guio a su pueblo en el desierto. Y ahí está Jesús, tranquilo en Galilea, mientras en Judea las cosas están… digamos, tensas. Los líderes ya no lo quieren en el grupo de WhatsApp, por así decirlo. ¡Quieren matarlo! Y sus hermanos —sí, sus propios hermanos— le dicen:

«¡Dale, mostrate! Si hacés cosas increíbles, andá a Judea, hacete viral. ¡No te escondas!» Y Juan nos deja caer una bomba: «Ni siquiera sus hermanos creían en él.» ¡Auch! Eso duele. Ser Jesús, el Hijo de Dios, y que tu propia sangre no lo vea. Jesús les responde con calma, pero firme: “Mi tiempo aún no ha llegado. El mundo no los aborrece a ustedes… pero a mí sí.” Jesús no andaba con relojes de marca ni aplicaciones de calendario. Su tiempo era celestial. Y sabía que moverse antes del momento exacto… podía destruir el plan.

Así que les dice: «Vayan ustedes a la fiesta. Yo no voy todavía.» Y mientras todos piensan que se quedó en casa… ¡zas! Jesús sube a la fiesta… pero de incógnito. Como cuando uno entra a una reunión familiar y espera que no lo vean hasta que se sirve el postre. La ciudad bulle. Todos murmuran: «¿Dónde está ese tal Jesús?» «Es bueno.» —dicen unos. «¡No! Engaña a la gente.» —rebaten otros. Nadie se atreve a hablar abiertamente. Hay miedo, como si Jesús fuera una palabra prohibida.

Pero a la mitad de la fiesta… ¡Jesús aparece en el templo! Y comienza a enseñar. Con autoridad. Sin haber ido a Harvard ni al seminario de Jerusalén. La gente se queda de cara: “¿Cómo sabe tanto sin haber estudiado?” Y Jesús suelta una bomba teológica: “Mi enseñanza no es mía, sino del que me envió. El que quiera hacer la voluntad de Dios, sabrá si lo que digo viene de Él.” No se trata solo de escuchar… se trata de querer obedecer.

Jesús continúa. Con voz firme, pero con corazón sincero: “Ustedes tienen la ley de Moisés, ¡pero no la cumplen! ¿Entonces por qué quieren matarme?” La gente reacciona exageradamente: «¡Tenés un demonio!» Pero Jesús no se detiene. Les recuerda que si aceptan hacer una circuncisión en sábado… ¿por qué critican que Él sanó a un hombre en sábado? Y entonces suelta una frase que parece escrita para redes sociales, pero tiene siglos de sabiduría: “No juzguen por apariencias… juzguen con justo juicio.”

¡Boom! ¡Eso va directo al corazón! Porque todos, en algún momento, nos dejamos llevar por lo que parece en vez de buscar lo que es. Llega el último día de la fiesta. El más importante. Un sacerdote solía verter agua en el altar para recordar la provisión de Dios. Y ahí, entre la multitud… Jesús se levanta y alza la voz:Si alguien tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, de su interior correrán ríos de agua viva.”

No era solo poesía. Hablaba del Espíritu Santo. Jesús no ofrecía religión. Ofrecía vida. Vida que sacia, vida que fluye, vida que transforma desde adentro. La multitud se divide. Algunos dicen: “¡Este es el Cristo!” Otros se resisten: “Pero… ¿de Galilea? ¿Puede venir algo bueno de ahí?” Los fariseos envían guardias para arrestarlo. Pero los guardias regresan… ¡con las manos vacías! —»¿Por qué no lo trajeron?» —gritan los jefes.

Y los soldados, con los ojos grandes, simplemente responden: “Jamás hombre alguno ha hablado como este hombre.” Silencio. Ni palos, ni espadas. Solo una frase que encierra asombro, duda… y quizás… fe. ¿Y tú? ¿También tenés sed? ¿Sed de verdad, de sentido, de algo más que rutina? Mira que Jesús sigue diciendo lo mismo hoy: “Si tienes sed, ven a mí y bebe.” Podés encontrar división, ruido, confusión, dudas… incluso dentro de tu propia casa. Pero también podés encontrar a alguien que no solo habló diferente… sino que vivió y murió para saciar tu sed. Y lo mejor… es que esa historia aún no ha terminado.

En resumen: Jesús sube discretamente a la fiesta de los Tabernáculos, desafiando las expectativas de sus hermanos incrédulos. En medio de la celebración, enseña en el templo, asombrando a todos con su sabiduría sin formación académica. Los líderes judíos se escandalizan y buscan arrestarlo, pero su hora aún no ha llegado. Jesús denuncia la hipocresía: critican su sanidad en sábado, pero violan la ley por tradición. Divide a la multitud: algunos lo creen profeta, otros el Mesías, y otros dudan por su origen.

Nicodemo lo defiende tímidamente, recordando que la ley exige juicio justo. La autoridad de Jesús no se impone con fuerza, sino que atrae por verdad y coherencia. Él invita a todos a venir y beber del agua viva: el Espíritu, aún no dado plenamente. La tensión crece: su mensaje es claro, pero el corazón de muchos permanece cerrado. Moraleja: La verdad desafía estructuras, pero quien busca con sinceridad, encuentra vida en Cristo.

Capítulo 8

Imagina una mañana tranquila en Jerusalén… Jesús acaba de regresar del monte de los Olivos. Y mientras la ciudad despierta, él vuelve al templo… Y se sienta… a enseñar. ¿Puedes ver la escena?
El sol empieza a subir, la gente lo rodea… Hay paz. Pero esa calma, como pasa muchas veces en la vida… Está a punto de romperse. Entran los escribas y fariseos, arrastrando a una mujer. No vienen buscando justicia… sino una trampa.

—¡Maestro! Esta mujer fue sorprendida en el acto mismo del adulterio. ¡En el acto! La ley de Moisés dice que debe morir apedreada. ¿Y tú? ¿Qué dices? ¿Te das cuenta? No les importa ella… les importa dejar a Jesús sin salida. Si dice: “No la maten”, lo acusan de violar la ley. Si dice: “Mátenla”, lo acusan de falta de misericordia. Silencio. Jesús… se agacha. Y comienza a escribir en la tierra. ¿Qué escribía? ¿Un versículo? ¿Un dibujo? ¿Sus nombres? Nadie lo sabe… y tal vez eso no es lo importante.

Porque lo que dijo después… ¡Eso sí que lo sacudió todo!  “El que de ustedes esté sin pecado…
que tire la primera piedra”.
Primero uno suelta la piedra. Luego otro… y otro. Hasta que solo quedan dos personas en esa escena: Jesús… y la mujer. Jesús le dice: —¿Dónde están los que te acusaban? —Ninguno, Señor —responde ella. —Ni yo te condeno. Vete… y no peques más. Así de simple. Así de escueto. Así de contundente. Así de certero.

¡Qué momento! No justifica el pecado. Pero tampoco destruye a la persona. Jesús no niega la verdad… La redime. Y justo después de esa escena… Jesús dice algo que lo cambia todo: —Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida. ¡Y claro! Los fariseos no lo soportan. —¿Tú testificas de ti mismo? Eso no vale. Pero Jesús no se deja enredar:
—Yo sé de dónde vengo y a dónde voy. Y no estoy solo. Mi Padre da testimonio de mí.

Pero ellos no lo entienden. No quieren entenderlo. Porque entenderlo… significaría rendirse. Dejar de controlar. Aceptar que no son los dueños de la verdad. Jesús les dice algo fuerte… Tan fuerte… que algunos se tapan los oídos con piedras en la mano. Jesús (voz firme, tranquila): —Si ustedes no creen que yo soy… morirán en sus pecados. Y aquí hay una joya escondida… Una joya que si lees tu Biblia como quien lee el periódico del lunes, jamás la encontrarás. Pero que si escudriñas, como se nos manda…

Esa frase “Yo soy” … No es casual. No es solo una manera de hablar. Es el nombre con el que Dios se presentó a Moisés en la zarza ardiente. “Yo soy el que soy”. Jesús no está diciendo que es un buen maestro. Está diciendo que Él es Dios. Que estaba antes de Abraham. Que es la Verdad que libera, la Luz que alumbra, el Hijo que no juzga para condenar, sino para salvar. Y aún así… no lo entienden.
No lo aceptan. Se enojan.

Al final del capítulo, lo acusan de estar poseído. ¡De tener demonio! Y cuando dice: —Antes que Abraham fuese… Yo Soy. …toman piedras para matarlo. Pero no pueden. Porque su hora… aún no ha llegado. Amiga, amigo… Jesús no vino solo a enseñarnos a ser buenos. Vino a mostrarnos quién es Dios. Y a transformarnos desde adentro. No importa cuán oscura haya sido tu historia. No importa cuántas piedras te hayan lanzado… o cuántas veces tú mismo las hayas levantado.

Jesús se agacha contigo en el polvo. Te mira a los ojos. Y con una voz más fuerte que la culpa, más dulce que el juicio, más verdadera que nuestras excusas… …te dice: “Ni yo te condeno.
Vete… y no peques más.”
Jesús sigue siendo la luz del mundo. Y si hoy lo sigues… no andarás más en tinieblas. Tendrás la luz… de la vida.

Juan 8 es un capítulo central para comprender el conflicto entre la luz divina y las tinieblas del corazón humano. Comienza con la historia de la mujer adúltera (vv. 1–11), una escena que revela la misericordia divina frente al juicio humano. Jesús no niega la ley, pero revela que el verdadero juicio exige pureza interior, no solo conocimiento legal. “El que esté sin pecado…” desarma toda hipocresía y nos obliga a mirar hacia adentro antes de señalar.

El perdón que Jesús ofrece no es permisivo: “Vete y no peques más” revela que la gracia siempre llama a la transformación. Luego, Jesús se declara: “Yo soy la luz del mundo” (v. 12), una afirmación cargada de peso teológico. No es solo guía, sino la Luz originaria, la que separa el caos de la creación y da sentido al mundo. Quien le sigue, no camina en tinieblas, lo que implica un seguimiento activo, radical y constante. Los fariseos rechazan esta luz porque están ciegos espiritualmente, aferrados a sus sistemas religiosos.

Jesús confronta esa ceguera con verdad y revela que ellos juzgan según la carne, sin discernimiento espiritual. Afirma que su juicio es justo porque no está solo: el Padre lo acompaña (v. 16). Reitera su origen divino: “Yo soy de arriba… vosotros sois de abajo” (v. 23). Esta distinción no es geográfica, sino ontológica: Jesús es del cielo, ellos, del sistema caído. Dice claramente: “Si no creéis que Yo Soy, moriréis en vuestros pecados” (v. 24).

Este “Yo Soy” es una autorrevelación divina, evocando el nombre sagrado de Dios en Éxodo 3:14. La incomprensión de sus oyentes muestra su incapacidad espiritual de recibir la verdad. Jesús insiste en que habla lo que ha oído del Padre (v. 26), testificando sin alterar el mensaje. Cuando sea “levantado” (crucificado), entenderán que Él es (v. 28): la cruz revelará su identidad. Muchos creen en Él, pero Jesús enseña que la fe auténtica implica permanecer en su palabra (v. 31).

Sólo entonces conocerán la verdad que libera del pecado y la esclavitud interior (v. 32). Los judíos reclaman su linaje de Abraham, pero Jesús señala que la verdadera filiación se vive. Si fueran hijos de Abraham, harían sus obras: fe, obediencia, hospitalidad al enviado de Dios. Pero buscan matarlo: su filiación espiritual es del diablo, padre de mentira y homicidio (v. 44). Jesús no suaviza su mensaje: confronta con la verdad que hiere pero también puede sanar. Afirma: “El que es de Dios, oye las palabras de Dios” (v. 47). El rechazo revela la desconexión espiritual.

El clímax llega cuando dice: “Antes que Abraham fuese, Yo Soy” (v. 58). Aquí Jesús se identifica sin ambigüedad como el Eterno, el Dios encarnado. La respuesta es violenta: quieren apedrearlo, pues entienden que ha reclamado divinidad. Jesús se oculta y sale del templo, imagen de una presencia rechazada que se retira en silencio. Juan 8 nos enfrenta con una decisión: vivir en la luz del Hijo o permanecer en la ceguera del ego.

Capítulo 9

Imagina una calle cualquiera de Jerusalén. Polvorienta. Con el sol apenas asomando por los techos de barro. Un hombre está sentado en el suelo. No ve. Nunca ha visto. No conoce el color del cielo, ni la sonrisa de su madre, ni el rostro de los que lo miran al pasar. Uno de los discípulos de Jesús, que pasan por su lado siente curiosidad y cree tener una gran pregunta para hacerle al Maestro:  Rabí… ¿quién pecó para que este hombre naciera ciego? ¿Él? ¿O sus padres?

Ah… ¡los discípulos! Siempre listos para buscar culpables. Como si cada problema tuviera que tener un responsable directo. Un archivo. Un expediente. Me recuerda demasiado a una pequeña congregación evangélica que conocí en mis primeros años de creyente. Y no con añoranzas de simpatía, precisamente. La respuesta de Jesús con voz serena, firme y con un autoridad llena de amor:  Ni él pecó, ni sus padres. Esto sucedió… para que las obras de Dios se manifiesten en él.

Y así…fíjate… Jesús cambia la pregunta. No es «¿quién tiene la culpa?«, sino «¿qué puede hacer Dios con esto?» Y le añade a modo de reflexión muy seria y profunda:  Mientras sea de día, hay que trabajar. La noche se acerca, y yo… soy la luz del mundo. Y aquí viene uno de los momentos más extraños que hay en nuestras Biblias. Porque Jesús escupe en la tierra. Hace barro. Y se lo unta en los ojos al ciego. Sí… con saliva. Si no fuera tan sagrado, sería hasta cómico. Tan gracioso como ver a ciertas damas religiosas y estiradas disimulando una mueca de desagrado al verlo, pero guardándose la opinión por ser Él quien ellas saben que es. Porque a veces lo divino llega en formas insólitas.

Jesús mira con profundo afecto al hombre y le dice:  Ve al estanque de Siloé. Lávate. Y el hombre fue… Se lavó. Y volvió viendo. Así, simple. Sin rayos de luz desde el cielo. Sin voces celestiales. Sin estridencias ni juegos de luces de colores. Sin música adecuada y rítmica de alabanza. Solo barro, agua… y fe. No me gusta emitir juicio gratuitamente, pero ¿Te das cuenta la abismal diferencia entre un milagro visible, real y divino y una de las tantas campañas de milagros que todos hemos conocido?

Hay un pequeño silencio, seguido de murmullos de fondo: vecinos sorprendidos, y uno de ellos que dice: —¿No es este el que mendigaba? Otro responde: —¡Parece él! Y el ex ciego, que ahora ve interviene con voz emocionada: —¡Soy yo! ¡Sí, yo! Y así comenzó… la investigación vecinal. Nivel Comando Superior de Investigaciones de Jerusalén. Un tercer testigo le pregunta: —¿Y cómo te fueron abiertos los ojos? Y el ex ciego responde: —Un hombre llamado Jesús hizo barro, me lo puso en los ojos, me dijo que me lavara… lo hice, ¡y ahora veo!

Sale otro y pregunta: —¿Dónde está ese tal Jesús? —No lo sé…responde el hombre que ha sido sanado.Y como era sábado… y como siempre hay gente que se molesta más por lo que rompe sus normas que por lo que libera a los demás, llevaron al ex-ciego con los fariseos. Una de las máximas jerarquías muy indignada vocifera: —¡Este hombre no es de Dios! ¡Trabajó en sábado! Otro, con rostro de incredulidad, añade: —Pero… ¿cómo puede un pecador hacer esto?

¡Drama! ¡División! ¡Teología en conflicto! Y en medio, un hombre feliz porque ahora ve. Un fariseo pregunta: —¿Y tú qué dices de ese que te abrió los ojos?  —Pues… que es un profeta, murmura pensativo el ciego.¡Escándalo! ¡Herejía! ¿Un profeta que hace barro en sábado? Entonces los fariseos toman al ex ciego y llaman a sus padres. Sí, como si el hombre tuviera 5 años… Cuando llegan un fariseo dice:  —¿Es este su hijo? ¿El que nació ciego?

El padre del hombre, muy nervioso responde: —Sí… es nuestro hijo… Allí interviene la madre, que todavía está conmovida y añade: —Y nació ciego, sí. Pero… cómo ve ahora, no sabemos. El padre toma la responsabilidad y con cierta rigidez expresa: —Tiene edad. Pregúntenle a él. No querían líos. Confesar que Jesús era el Mesías podía costarles la expulsión. Silencio por miedo. Tanta verdad en eso también… Así que volvieron al hombre.

Uno de los fariseos, bastante exasperado brama: —Da gloria a Dios. Sabemos que ese hombre es un pecador. Entonces el ex ciego, con vos firme plantea:  —Si es pecador, no sé. Pero una cosa sé: yo era ciego… y ahora veo. Y esa frase quedó flotando. Como un estandarte. Como un testimonio que ni los doctores de la ley podían refutar. Por eso el ciego sanado, con cierta picardía los mira y dice: —¿Por qué me preguntan otra vez? ¿Quieren hacerse sus discípulos?

El fariseo se lo toma a mal y ruge: —¡Nosotros somos discípulos de Moisés!  —Pues… eso es lo maravilloso. Que ustedes no sepan de dónde viene, y a mí me abrió los ojos, concluye el hombre con calma y serenidad. Y lo expulsaron. Por ver. Por hablar. Por no tener miedo. Entonces justo nuevamente Jesús lo encontró. Sí, como siempre. Buscando al rechazado. Al que se queda solo por decir la verdad. Lo miró y le preguntó:  —¿Crees en el Hijo de Dios?

Y el ciego sanado le responde: —¿Quién es, Señor, ¿para que crea en él? —Tú lo has visto. Es el que habla contigo. —¡Creo, Señor! Y adoró. No por obligación. No por orden de culto. Sino porque había visto. No solo con los ojos, sino con el corazón. Jesús vuelve a hablar casi con el corazón en su mano:  —He venido para que los que no ven, vean… y para que los que creen ver… entiendan que están ciegos. Y tú, que me estás escuchando… ¿Estás viendo realmente? ¿O vives con los ojos abiertos… pero el corazón cerrado? A veces, hace falta un poco de barro… para comenzar a ver con claridad.

Capítulo 10

¿Alguna vez has sentido que alguien te habla… y sin verlo, sabes que es alguien de confianza? Esa voz que no necesita presentación, porque tu alma ya la reconoce. Bueno… Jesús habló de eso. De una voz. De una puerta. Y de ovejas. Sí, ¡ovejas! Ahora, no te ofendas. Que Jesús no nos llama ovejas para decir que somos lentos o despistados. Nos llama así porque… bueno, las ovejas son animales dependientes, vulnerables, y muy sensibles a la voz de su pastor.

En Juan capítulo 10, Jesús no empieza con un sermón complicado ni con una parábola enrevesada.
Empieza diciendo algo bien directo: “El que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ese es ladrón y salteador. Pero el que entra por la puerta, ese es el pastor de las ovejas. ¿Ves la imagen? Una puerta, un redil, y un montón de ovejas tranquilas. Pero de repente aparece alguien escalando por el costado del corral. ¡Sospechoso, por decir lo menos!

Jesús no está hablando de granjas, claro está. Está hablando de nuestras vidas. De quién dejamos entrar en nuestro corazón, y a quién seguimos con confianza. Porque tú sabes, no todo el que parece guía… lo es. No todo el que grita fuerte, está diciendo la verdad. Pero el verdadero pastor, ese entra por la puerta. Ese llama a cada oveja por su nombre. Y la oveja… bueno, la oveja reconoce esa voz. Jesús dice algo hermosísimo: “Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos.

Qué imagen tan llena de paz, ¿no? Entrar. Salir. Pastar. Respirar. Estar a salvo. Y Jesús, con un tono todavía más profundo, deja claro quién es Él: “Yo soy el buen pastor. El buen pastor su vida da por las ovejas.” Y aquí es donde la cosa se pone seria. Porque hay pastores que cuidan… y otros que sólo están ahí por el sueldo. Jesús los llama “asalariados”, y dice que cuando ven venir al lobo, ¡salen corriendo!

Pero Él no. Él se queda. Él protege. Y si es necesario, da la vida por ti. Y de hecho… eso hizo. Jesús dice algo que a veces pasamos por alto: “También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquellas también debo traer, y oirán mi voz.” ¿Sabes qué significa eso? Que hay lugar para todos.
Que nadie queda afuera por venir de otro lugar, por tener otra historia, otro idioma, otra piel. Jesús vino por todos los que reconocen su voz, aunque aún no la hayan escuchado.

Pero no todos entendieron. Algunos se rieron, otros lo llamaron loco. Imagínate: ¡decían que tenía demonio! Y sin embargo… otros sí creyeron. Porque sabían que nadie puede hablar así y al mismo tiempo abrir los ojos de los ciegos. Sus palabras traían vida. “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen; y yo les doy vida eterna, y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.” Qué promesa, ¿no?

¿Sabes qué es lo más poderoso de eso? Que Él te conoce. No solo por tu nombre, sino por lo que hay en lo más profundo de ti. Y te sigue amando igual. Y te llama. Hoy. Ahora. Aquí. Así que… si en este mundo de tantas voces, de tantas promesas falsas y tanto ruido… Tú oyes una voz que no te acusa, sino que te llama por tu nombre, una voz que te cuida, te guía, y te invita a vivir en abundancia… Esa voz es la del Buen Pastor.

Y puedes seguirla con confianza. Porque Él no viene a robar ni a engañar… Viene a dar vida. Y vida en abundancia. Unidad del capítulo: Juan 10 gira en torno a la imagen del buen pastor, presentando a Jesús como guía, protector y dador de vida para sus ovejas, en contraposición a los falsos líderes religiosos. Contexto simbólico: La metáfora del pastor remite al Antiguo Testamento (Salmo 23, Ezequiel 34), donde Dios cuida a su pueblo; aquí, Jesús se identifica con ese rol divino.

Puerta y pastor: Jesús se llama tanto “la puerta” como “el pastor”, señalando que Él es el único acceso legítimo a la salvación y a la verdadera comunidad del Reino. Voz y relación: Las ovejas reconocen su voz, lo que subraya la intimidad y discernimiento espiritual de quienes le siguen auténticamente. Contraste ético: Los ladrones y asalariados representan a líderes sin amor verdadero por las personas, interesados solo en el poder o el beneficio personal.

Entrega voluntaria: Jesús anticipa su muerte, destacando que entrega su vida por las ovejas voluntariamente, no por obligación ni derrota. Inclusividad del rebaño: Alude a otras ovejas fuera del redil, señalando la apertura del mensaje más allá de Israel, hacia los gentiles. Unidad escatológica: “Un solo rebaño y un solo pastor” apunta a una comunidad universal unida por la fe en Cristo.

Reacciones divididas: Las palabras de Jesús provocan división, mostrando que su identidad como el Hijo de Dios no deja lugar a la indiferencia. Clímax cristológico: El capítulo culmina con una afirmación directa de divinidad (“Yo y el Padre somos uno”), fundamento esencial para la fe cristiana. La palabra Pastor, aquí, tiene un relieve que no siempre encontramos en la vida cotidiana. ¿Se puede decir, aunque suene demasiado fuerte, que se ha bastardeado la figura del pastor?

Si. Lamentablemente, sí. Y por esa razón se cometen injusticias muy grandes, también. Sobre todo, cuando se generaliza. Hoy tú hablas en voz alta del pastor evangélico y prepárate para recibir como respuesta, de todo. Absolutamente de todo. Bellezas tales como manipuladores, ladrones de diezmos y otras por el estilo consiguen, lamentablemente, herir a aquellos hombres de Dios con un tremendo corazón de pastor que están haciendo un trabajo de enorme bendición. Oremos por estos y para que los otros se arrepientan. Gracias por acompañarnos. Que sigas oyendo la voz del Buen Pastor… en medio del ruido

Capítulo 11

Había una familia muy querida en Betania… Tres hermanos: Marta, María y Lázaro. Gente de confianza, de esas personas que cuando llegas a su casa te hacen sentir como en la tuya. ¿Y sabés qué? Jesús los amaba. Así, sin vueltas. Un día, Lázaro se enfermó. Y no era una gripe pasajera… Era serio. Así que sus hermanas, preocupadas, enviaron un mensaje urgente a Jesús: «Señor, el que amas está enfermo.» Podían haber dicho “Lázaro está enfermo”, pero no… Le recordaron a Jesús algo esencial: que lo amaba. Porque cuando uno ama, uno se mueve.

Pero, sorprendentemente… Jesús no salió corriendo. “Esta enfermedad no es para muerte… sino para que la gloria de Dios se manifieste.” Y se quedó dos días más en el mismo lugar. ¡Dos días! ¡Ni una mochila armó! Imaginate a los discípulos pensando: “¿No que lo quería tanto? ¿Y no se supone que cuando uno ama, actúa rápido?” Pero Jesús… juega en otra liga. Él no llega tarde. Llega a tiempo. A Su tiempo. Cuando finalmente Jesús dijo: “Vamos a ver a Lázaro”, los discípulos se alarmaron. Porque en Judea no eran bienvenidos. Tomás, con un sarcasmo heroico, dijo:

“Bueno, vamos también nosotros, ¡así morimos con Él!” ¿Viste? Tomás tenía sus días… ¡pero se la jugaba! A veces la fe es eso: ir con miedo, pero seguir caminando.  Cuando llegaron a Betania, Lázaro ya llevaba cuatro días muerto. Sí, cuatro. Ya estaba… como decimos en criollo, “pasado”. Marta salió a recibir a Jesús con una mezcla de dolor y fe:“Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto. Pero aun ahora, sé que Dios te escucha.”

Y ahí, Jesús le lanza una de esas frases que te sacuden el alma: “Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá…” ¿Y sabés qué? Marta no necesitó entender todo. Solo necesitó creer. Después vino María, y al ver a Jesús… se quebró. Se tiró a sus pies llorando, con el mismo reclamo amoroso: “Señor… si hubieras estado aquí…” Y ahí pasó algo que siempre nos deja sin palabras. Jesús lloró.

El que tiene poder sobre la muerte… lloró. No era teatro. No era por mostrar. Era un llanto real. Jesús no solo resucita a los muertos… también acompaña en el duelo. Lloró porque lo amaba. Lloró porque la muerte duele. Lloró porque es humano. Y entonces… pidió ir al sepulcro. “Quitad la piedra.” Marta, la realista del grupo, le advierte: “Señor… ya huele mal. Son cuatro días.” Claro… a veces creemos más en el mal olor que en el poder de Dios.

Pero Jesús no se detuvo. “¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?” Entonces, oró al Padre… y gritó: “¡Lázaro, ven fuera!” Y sí. ¡El que había muerto… salió caminando! En realidad, tiene que haber salido dando pequeños saltos, porque estaba vendado, envuelto en sudario… como una momia resucitada. ¡Qué escena, por favor! Y Jesús, tranquilo, dice:“Desátenlo… y déjenlo ir.” Jesús no solo da vida… también libera.

Porque de nada sirve estar vivo… si seguimos atados. ¿Y vos? ¿Qué piedra necesitás mover? ¿Qué parte de tu vida huele mal… y creés que ya no tiene solución? Jesús no solo lloró por Lázaro… también lloró por vos. Y sigue diciendo lo mismo: “Si creés… verás la gloria de Dios.” Así que… Aunque tu fe esté cansada, aunque todo parezca muerto… Todavía puede haber un “¡Lázaro, sal fuera!” en tu historia. Solo… creé.

El capítulo 11 de Juan no es solo una historia de milagro, es una revelación profunda del carácter de Cristo y de su poder sobre la muerte. Jesús no llegó tarde, aunque parecía. Él vino a tiempo para demostrar que Él es la resurrección y la vida. Su demora no fue negligencia, fue estrategia divina para manifestar gloria. Lázaro estaba muerto cuatro días, un estado sin retorno humano. Pero Jesús no opera según nuestras limitaciones.

La tumba cerrada no fue obstáculo. El hedor de la muerte no lo detuvo. La incredulidad de algunos no lo frenó. Jesús lloró. El Hijo de Dios sintió el dolor humano. Él no ignora tu sufrimiento. Pero no solo siente: Él actúa. Ordena quitar la piedra, habla a un cadáver, y el muerto responde. Eso es lo que hace Su voz: revive, restaura, resucita. No hay situación tan muerta que Su palabra no pueda revertir. No hay corazón tan endurecido que Su amor no pueda ablandar.

No hay promesa divina vencida: solo espera su hora perfecta. Jesús no solo promete vida futura; ofrece vida ahora. El milagro de Lázaro apunta a uno mayor: la victoria de Cristo sobre Su propia tumba. Este capítulo nos llama a creer incluso cuando no entendemos. A obedecer incluso cuando dudamos. A quitar las piedras que impiden ver Su gloria. ¿Hay algo muerto en tu vida? Jesús no vino a decorarte la tumba, vino a sacarte de ella. Su voz aún llama por nombre. Su poder aún revive lo imposible. Y su amor sigue llorando con nosotros… para luego llamarnos a levantarnos. No es solo historia: es invitación a experimentar hoy la resurrección.

Capítulo 12

Hola. Bienvenido a este momento especial. Respira profundo, baja el ritmo un instante, y abre tu corazón. Hoy nos vamos a sumergir en una escena íntima, intensa… y muy, muy fragante. Sí, fragante. Ya verás por qué. Juan capítulo 12 nos lleva a una cena en Betania. Una mesa sencilla… pero con personajes nada comunes. Lázaro, el resucitado, está allí. Marta, como siempre, sirviendo —quizás con ese delantal invisible de los que aman con acciones—. Y María… ay, María… no podía faltar su acto valiente, extravagante y profundamente amoroso.

 «Entonces María tomó una libra de perfume de nardo puro, de mucho precio, y ungió los pies de Jesús, y los enjugó con sus cabellos; y la casa se llenó del olor del perfume.» Imagina eso un momento. No solo fue un gesto bonito: fue escandaloso. El perfume costaba el salario de casi un año entero. Y no lo echó con gotero… no, no. Lo vertió todo. ¡María rompió la lógica del “un poquito está bien” y se fue directo al “todo por amor”!

Y mientras el aroma se esparcía —¡porque el amor no se queda quieto ni callado! — alguien frunció el ceño… Judas Iscariote, el tesorero del grupo —digamos que no tenía cinco estrellas en honestidad financiera— cuestiona la movida de María. “¿Y los pobres?”, dijo. Pero el texto aclara que su preocupación no era muy… caritativa, digamos. Jesús, sin alterarse, responde algo profundo y profético: “Déjala. Para el día de mi sepultura ha guardado esto.”

¡Wow! Mientras unos pensaban en dinero, Jesús hablaba de muerte y eternidad. Mientras otros contaban denarios, María contaba los días… y amaba como si fuera el último. Al día siguiente, Jesús entra a Jerusalén. Palmas al aire, gritos de Hosanna, multitudes agitadas. ¡La entrada triunfal! Pero Jesús no llega en un caballo blanco… sino en un pollino. Un burrito. Muy a su estilo: humilde, pero cargado de gloria. “No temas, hija de Sion; he aquí tu Rey viene, montado sobre un pollino de asna.”

¿Quién hubiera pensado que el Mesías haría su gran entrada montado en lo que básicamente sería poco más que una bicicleta de la época? Jesús no necesita pompa para ser Rey. Su poder no está en la apariencia, sino en la verdad. Y entonces… empieza a sonar el reloj del cielo.  Ha llegado la hora para que el Hijo del Hombre sea glorificado.” Pero… la gloria de Jesús no será un trono de oro. Será una cruz de madera.

Si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto.” Ahí está el corazón de este capítulo. Jesús sabe que su muerte es inminente. Está turbado… pero no huye. Y aquí hay algo impresionante: Él escucha una voz del cielo. Una voz real, audible. Algunos creyeron que era un trueno, otros, un ángel. Pero Jesús dice algo hermoso: “Esta voz no ha venido por causa mía, sino por causa de vosotros.”

Dios hablaba… no para impresionar, sino para confirmar. Para que tú y yo sepamos: esto no es teatro, es redención. Ahora… ¿qué hacemos nosotros con todo esto? Jesús dijo: Andad entre tanto que tenéis luz, para que no os sorprendan las tinieblas.” La luz todavía brilla, amigo, amiga. Su nombre es Jesús. Y si aún lo puedes ver, si aún lo puedes sentir… es tiempo de caminar hacia Él. “Yo, la luz, he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mí no permanezca en tinieblas.”

Hoy, quizás Dios no te pida que derrames un frasco de nardo, ni que cortes ramas de palma. Pero sí te invita a ofrecer lo más valioso que tienes: tu corazón. No siempre entenderemos todo, como los discípulos. No siempre veremos claro. Pero si lo seguimos… si lo escuchamos… si lo amamos como María, aún sin palabras… la casa de nuestra vida se llenará del perfume de su presencia. Y créeme: cuando eso pasa, todos lo notan.

Señor Jesús, al contemplar Tu entrada triunfal en Jerusalén, recordamos que la verdadera gloria se revela en la entrega. Tú no viniste con poder humano, sino en humildad, montado en un asno, para traer paz a nuestros corazones. Nos enseñaste que el grano de trigo debe morir para dar fruto; así también nuestra vida debe rendirse para florecer en Ti. Gracias por mostrarnos que la obediencia al Padre, aunque cueste, produce fruto eterno.

Hoy, como María, queremos derramar lo mejor a Tus pies, sin reservas, en adoración sincera.
Danos valor para seguirte, incluso cuando el mundo no comprenda Tu cruz. Haz que no busquemos la aprobación humana, sino agradarte solo a Ti. Aviva nuestra fe para creer aun cuando no entendamos todo. Que nuestras vidas reflejen Tu luz en medio de la oscuridad. Y que nuestro mayor anhelo sea verte glorificado, hoy y siempre. Amén. Que la luz de Jesús ilumine tu caminar hoy. Que tu vida entera sea ese perfume derramado. Y que cuando el mundo te vea, no te vea a ti… sino al Rey que viene montado en humildad, que muere en amor… y que resucita en poder. Hasta la próxima.

Capítulo 13

¿Alguna vez has amado tanto a alguien… que estarías dispuesto a lavarle los pies? No me refiero a un gesto simbólico. Hablo de arrodillarte… de mirar esas plantas polvorientas y callosas, de tomar una toalla, agua… y hacerlo. Juan capítulo 13 nos lleva justo ahí. A una cena, una habitación silenciosa… y un acto que debería habernos volado la cabeza desde el principio. Era justo antes de la Pascua. Jesús sabía que su hora había llegado. No para recibir un premio… sino para irse. A morir. Y no de viejo.

Y en ese momento, con todo el peso del mundo por venir, ¿qué hace? Prepara… una cena. Sí, como esas abuelas que, aunque estén cansadas, cocinan para todos con amor. Y mientras los discípulos —esos doce hombres tan… humanos— discutían probablemente quién era el más importante (De hecho, a esto lo hacían seguido), Jesús se levanta de la mesa. Se quita el manto. Se ciñe una toalla. ¿Estás imaginando toda esta escena?

El Maestro, el Hijo de Dios, arrodillado como un sirviente. Como el último de todos. Empieza a lavarles los pies… uno por uno. ¡Qué incómodo! A Pedro casi se le atraganta la última comida: —“¡¿Tú… lavarme los pies a mí?! ¡Ni loco!” Jesús, con esa paciencia divina que seguro ya lo tenía agotado, le responde: —“Si no te lavo, no tienes parte conmigo.” Entonces Pedro cambia de canal: —“¡Ah bueno! Entonces lávame todo: pies, manos, cabeza… ¡poneme en ciclo de lavado intensivo, Señor!”

Jesús debe haber soltado una pequeña risa. Porque conocía a Pedro. Conocía sus impulsos, su corazón tembloroso… su amor desordenado. Ya sé que te cuesta horrores imaginarte a Jesús así, pero tienes que entender de una vez por todas que ese personaje solemne, de manos juntas y rostro sufrido como pidiendo disculpas por todo, fue armado por los demonios, que adoran que veamos a Jesús así y por su cómplice más cercana: la religión. Aunque se auto denomine como cristiana.

Luego, Jesús se sienta. Y les dice algo que todavía nos sacude: “Ustedes me llaman Maestro y Señor… y lo soy. Pues si yo, el Señor, les he lavado los pies… ustedes también deben lavarse los pies los unos a los otros.” Boom. Golpe directo al ego. ¿Quieres ser grande en el Reino de Dios? No se trata de títulos, ni micrófonos, ni aplausos. Se trata de toallas. De agua. De rodillas. Jesús nos está enseñando algo que solo el amor puede enseñar: que la autoridad verdadera no domina, sirve.

Que el amor auténtico… baja. Mira a los ojos. Lava pies sucios. Y, por si fuera poco, lo hizo sabiendo que uno de esos pies… lo iba a traicionar. Sí. Judas estaba ahí. Con sus pies listos para correr a entregarlo. Y aun así… Jesús los lavó también. Amigo, si eso no es amor, ¿qué lo es? ¿A quién tienes que perdonar tú hoy? ¿A quién tienes que lavarle los pies, aunque no se lo merezca? Eso sí, no te digo que vayas a tu trabajo con una palangana y una toalla —te van a mirar raro.

Pero sí puedes servir. Escuchar. Ceder. Amar con humildad. Eso también es lavar los pies. Y como si este capítulo no tuviera ya suficiente profundidad, Jesús termina con una frase que deberíamos grabar en la nevera, en el celular… en el alma: “Un mandamiento nuevo les doy: que se amen los unos a los otros. Como yo los he amado, así también ustedes deben amarse.” Wow.

En el silencio del aposento alto, Jesús se ciñe la toalla y lava pies sucios con manos santas. El Rey se inclina. El Maestro sirve. ¿Y tú? Juan 13 no es solo una historia de humildad, es una llamada urgente a vivir con amor radical. Si el Señor se rebajó al nivel del siervo, ¿cómo podemos tú y yo aspirar a otra cosa? La cruz empieza en la toalla. El servicio precede al sacrificio. Pedro resistió el lavamiento, pero Jesús insistió: “Si no te lavo, no tienes parte conmigo.”

¿Estás dejando que Cristo te lave? ¿Te estás dejando amar? Y aún más: ¿estás dispuesto a amar como Él? “Un mandamiento nuevo os doy: que os améis unos a otros…” No es una sugerencia, es la marca del verdadero discípulo. El amor no es sentimiento, es acción. No es palabra, es entrega. Jesús lavó incluso los pies del traidor. ¿Puedes tú amar a los que te hieren? Juan 13 es el umbral de la gloria, pero también de la traición. Solo el amor persevera cuando todo lo demás falla. Que tu vida huela al agua y al jabón de Cristo. Que seas siervo. Que seas suyo.

No dice: “Ámense cuando estén de acuerdo”, o “cuando sea fácil”. Dice: como yo los he amado. Y si acabas de escuchar el principio de esta historia… ya sabes cómo nos amó. Arrodillado. Con una toalla. Y con el corazón dispuesto a dar la vida. Así que hoy, mientras vas en el auto, o cocinas, o caminas por ahí con tus pensamientos, recuerda esto: No estás solo. Alguien te amó hasta el extremo. Y te invita a amar igual. No con discursos bonitos, sino con gestos pequeños. Con paciencia. Con servicio. Con los pies en la tierra… y el corazón en el cielo. Que en tu día haya toallas más que tronos. Y que cada paso que des… sea hacia un amor más verdadero.

Capítulo 14

¿Alguna vez has sentido que estás perdido… como si te hubieran soltado en una autopista de la vida sin GPS, sin señal, y con el tanque de combustible medio vacío? Tranquilo… no eres el único, ni la única. Hasta Tomás, uno de los discípulos de Jesús, se sinceró y le dijo: “Señor, no sabemos a dónde vas… ¿cómo podemos saber el camino?” ¡Eso es tan humano! Tan… nuestro. Porque todos, en algún momento, nos preguntamos lo mismo: “¿Para dónde voy?”, “¿Qué sentido tiene todo esto?”, “¿Hay un lugar preparado para mí?”

Y Jesús, con esa calma que solo tiene quien conoce el mapa completo, le respondió: “Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie viene al Padre sino por mí.” Wow. No dijo “yo tengo el mapa”, o “les paso la ubicación por WhatsApp”… Dijo: Yo soy el camino. Y ahí, mis amigos, es donde empieza lo profundo. Porque Jesús no nos da una fórmula mágica, ni un atajo milagroso. Él mismo es el camino.
Y no es como Waze que te avisa del tráfico o Google Maps que a veces te mete por unos callejones sospechosos…

No. Este camino no se actualiza porque no necesita mejorar. Ya es perfecto. Pero claro, como buenos humanos, nos cuesta confiar. Felipe —otro discípulo— se le acerca con un reclamo suave:
“Muéstranos al Padre, y ya con eso estamos bien.” Y Jesús le responde, como quien mira con cariño y un poquito de “¿de verdad?”: “Felipe… tanto tiempo contigo y ¿todavía no me has conocido? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre.” ¡Zas! Nivel de profundidad: celestial.

Vivimos en un mundo de filtros, realidades alternas en redes sociales, promesas rápidas, cursos de felicidad en 7 pasos, y gurús que te dicen “sigue tu corazón”… Pero Jesús te dice: No se turbe tu corazón. Cree en mí.” No sigas tu corazón como si fuera una brújula perfecta —porque a veces tu corazón se confunde con el estómago cuando tienes hambre—. Sigue a Jesús, que es la brújula, el mapa y el destino.

Y aquí viene lo increíble: No solo nos muestra el camino… nos prepara una morada. O sea, un hogar, no una pensión de paso. Algo eterno. Jesús no nos quiere como turistas espirituales. Nos quiere como hijos en casa. Y para que no digas: “¿Y si me pierdo en el camino?”, Jesús hace algo aún más loco…
Promete enviarte un Guía personal, un Consolador. Sí. Algo así como la mejor versión de Google Assistant, pero eterno, santo y con sabiduría infinita. El Espíritu Santo.

Él no necesita batería, ni señal. Él habita en ti, te recuerda lo que Jesús dijo, y te acompaña cuando la vida aprieta. Es como si Jesús dijera: “No los dejo solos. No los abandono como huérfanos. Vengo a ustedes. Mi Espíritu estará con ustedes… y en ustedes.” Y eso, amigo, no es religión. Es relación. Es amor en su forma más pura. Jesús termina este capítulo con una frase que merece enmarcarse en la sala, en la nevera y en el alma:

“La paz os dejo, mi paz os doy. No como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.” La paz de Jesús no es el silencio incómodo de un grupo de WhatsApp sin mensajes, ni la  tranquilidad momentánea de un domingo sin tareas. Es una paz que no depende del clima, del dinero, ni del humor del jefe. Es una paz que sostiene, consuela, abraza, guía.

Como conclusión de todo esto, les digo, Hermanos, que Cristo habla en Juan 14 no con voz de reprensión, sino con voz de consuelo eterno. “No se turbe vuestro corazón”, dice, sabiendo que vendría la cruz, la traición y el abandono. ¡Qué gracia la suya, consolarnos cuando Él mismo va a sufrir por nosotros! esús revela que el cielo no es una idea, es una casa —la casa del Padre— y Él mismo ha ido a prepararla para nosotros. No hay duda, no hay azar: hay un destino preparado.

Declara con autoridad: “Yo soy el camino, la verdad y la vida”. No un camino entre muchos, sino el único. En un mundo de confusión espiritual, Cristo pone un punto final: nadie va al Padre si no es por Él. Cuando Felipe le pide ver al Padre, Jesús responde con una revelación gloriosa: “El que me ha visto a mí, ha visto al Padre”. Aquí no hay espacio para religiones comparadas: en Jesús habita corporalmente toda la plenitud de Dios.

Nos promete un Consolador, el Espíritu Santo. No quedamos huérfanos. El mismo Dios habita ahora en nosotros. Esta no es una emoción, es una presencia eterna. esús no pide solo fe intelectual. “El que me ama, mi palabra guardará”. El amor se prueba en obediencia. Y nos deja su paz. No como el mundo la da, temporal y condicionada. Su paz es firme en la tormenta, segura en la muerte, viva en la resurrección. Hermanos, este capítulo no es una poesía. Es una declaración de guerra contra la duda, la mentira y el temor. ¿Vivís como si Jesús fuera el único camino? ¿Guardás su palabra? ¿Tenés su paz? Juan 14 no nos da opciones. Nos da a Cristo. Y Cristo basta.

Así que si hoy te sientes perdido… recuerda: Jesús es el camino, no uno de tantos. Jesús es la verdad, no una opinión más. Jesús es la vida, no una rutina aburrida. Y en este viaje, no vas solo.
Hay un lugar preparado para ti. Un Consolador camina contigo. Y una promesa te espera: “Donde yo estoy, ustedes también estarán.” No se turbe tu corazón… Cree en Él.

Capítulo 15

¿Alguna vez te ha pasado que estás en medio de algo importante —una reunión, una videollamada con tu suegra, o buscando la receta perfecta para el flan sin huevo— y de repente, se te va el WiFi? El mundo se detiene. Y ya sabes que no exagero. Si te pasó alguna vez, sabes que esa es una verdad.  Hay una sensación de abandono, de desconexión… es casi apocalíptico. “¡Volvé, WiFi! ¡Te lo prometo, esta vez sí voy a cerrar las 27 pestañas que tengo abiertas!” …

Ahora, imagínate que esa conexión vital, en vez de ser con tu rauter, es con Jesús. Eso es lo que Él nos está diciendo en Juan 15:“Yo soy la vid verdadera… ustedes son los pámpanos. El que permanece en mí, y yo en él, este lleva mucho fruto; porque separados de mí, nada pueden hacer.” Nada. Nada. Es fuerte, ¿no? Jesús se presenta como la vid verdadera. No una vid cualquiera, no una planta decorativa para Instagram. No. Es la verdadera, la original, la fuente de vida.

Y nosotros… somos pámpanos. O sea, ramitas. No es glamoroso. No somos la vid entera, no somos el fruto brillante y jugoso todavía. Somos las ramitas que, si no están conectadas a la raíz, se secan. Pierden sentido. Piénsalo así: una ramita desconectada no se va de mochilera, no pone una cafetería artesanal, no tiene «proyectos personales». Una ramita sin vid, se seca. Punto. Y no es que Jesús lo diga con enojo, sino con amor.

Nos dice: «Permanezcan en mí, como yo permanezco en ustedes». Es un llamado a una relación constante, íntima, como esas amistades que no necesitan hablar todo el tiempo, pero cuando hablan… ¡uff, qué conexión! Ahora, viene una parte incómoda: “Al que da fruto, lo limpia para que dé más fruto.” A ver… ¿Cómo? ¿Me estás diciendo que si estoy haciendo las cosas bien… igual me van a podar? ¡Sí! Porque en el Reino de Dios, el premio por dar fruto no es un aplauso o un trofeo… ¡es una tijera!

Pero no una tijera cruel. Es una poda con propósito. Dios, como buen labrador, quita lo que estorba, lo que distrae, lo que pesa. A veces son relaciones, a veces planes, a veces el ego que se infla más rápido que una torta en horno alto. Y aunque duele, es por amor. Porque Dios ve en nosotros una potencial cosecha abundante. Y ojo, el fruto no es para mostrárselo al vecino: “Mirá qué uvas tengo yo, vos tenés pasas…” No. El fruto es para dar vida a otros. El fruto espiritual —amor, gozo, paz, paciencia, etc.— no es decoración, es alimento. Si tu fe no está nutriendo a nadie, tal vez no estás tan conectado como crees.

Después, Jesús nos deja el núcleo de todo esto: “Este es mi mandamiento: Que se amen unos a otros, como yo los he amado.” ¿Te diste cuenta de que no dijo “Ámense como puedan” o “Ámense cuando se lo merezcan”? No. Dijo: “como yo los he amado.” Ese amor que da la vida. Un amor que se sacrifica, que perdona antes de que le pidan perdón. Que abraza incluso cuando el otro viene con espinas. Ese amor es la savia de la vid. Si estás conectado a Jesús, ese amor tiene que fluir por tu vida. No es una opción. Es un resultado natural. Como cuando el sol sale y el hielo se derrite: no puede evitarlo.

No somos empleados, somos amigos.  Y aquí viene algo bellísimo: Jesús dice que ya no nos llama siervos… sino amigos. ¡Amigos de Dios! No empleados que cumplen órdenes. No obreros con jornada limitada. Amigos. Porque a los amigos se les confía el corazón, los secretos, las heridas. A los amigos se les invita a la mesa, no solo a trabajar en el campo. Eso cambia todo. El mundo no va a aplaudir esto.  Ahora, Jesús es honesto: “El mundo los va a aborrecer. No se sorprendan. A mí también me pasó.”

¿Y por qué? Porque el amor verdadero incomoda. Porque ser luz en medio de la oscuridad produce tensión. Pero si estás siendo rechazado por parecerte a Jesús, ¡ánimo! Vas por buen camino. Y cuando te sientas solo, desconectado, medio marchito, Jesús nos deja una promesa: el Consolador, el Espíritu de verdad. Él no es un enchufe espiritual de emergencia. Es la fuente constante que nos recuerda quiénes somos, quién es Jesús y para qué estamos aquí.

Jesús es la vid verdadera; sin Él no hay vida ni fruto. Permanecer en Cristo es esencial para dar fruto espiritual.  El amor a Dios se demuestra obedeciendo sus mandamientos. El mayor amor es dar la vida por los amigos, como hizo Jesús. Ya no somos siervos, sino amigos de Cristo si hacemos su voluntad. Dios nos eligió para ir y dar fruto que permanezca. El amor entre los creyentes es un mandato, no una sugerencia. El mundo odiará a los seguidores de Cristo, como lo odió a Él.

La persecución del creyente es señal de su unión con Jesús. El Espíritu Santo dará testimonio de Cristo, y nosotros también debemos hacerlo. Jesús nos eligió. No fue una casualidad. No es que Él armó un equipo y justo vos pasabas por ahí. No. Él te eligió, y te puso para que vayas y lleves fruto. No fruto de temporada, no fruto que se pasa. Fruto que permanece. Y todo esto, ¿para qué? Para que nuestro gozo sea completo. ¡Para vivir llenos! No secos. No medio vivos. No sobrevivientes. Llenos.

 Así que hoy te pregunto: ¿Estás conectado a la Vid? ¿Te estás dejando podar o te estás aferrando a ramas muertas? ¿Tu vida está dando fruto o solo hojas? ¿Estás amando como Jesús… o como te sale? Y si te sentís seco, agotado, confundido, no es el fin. Volvé a conectarte. No necesitás WiFi. Necesitás a Jesús. Porque cuando permanecés en Él… Tu vida florece. Tu fruto bendice. Y tu corazón descansa. Amén.

Capítulo 16

Hay una frase en Juan 16 que me suena misteriosa… casi como cuando tu mamá te dice: «Espérate un poquito… ya va a estar lista está la comida». Y tú no sabes si ese «poquito» significa cinco minutos, media hora… o si mejor te haces un sándwich. Jesús les dice a sus discípulos: «Todavía un poco, y no me veréis; y de nuevo un poco, y me veréis.» Y los pobres… estaban confundidos. No los culpo.
Imagínate que tu mejor amigo te dice: «Me voy, pero no del todo. Me verás, pero luego no. Pero después otra vez sí. Y por cierto, van a querer matarte, pero ánimo.» Yo también quedaría con cara de: ¿»Eh»?

Pero en esa aparente confusión, hay una promesa oculta, como un regalo envuelto con muchas capas. Y Jesús, como buen Maestro, no se desespera con nuestras dudas. Él ve más allá. Dice:
«Estas cosas os he hablado, para que no tengáis tropiezo.» O sea, «Les aviso desde ya, para que cuando las cosas se pongan feas, no piensen que fracasaron. No es el fin. Es parte del camino.» Y aquí viene algo poderoso. Jesús sabe que sus discípulos se van a sentir tristes, confundidos, perseguidos, solos. Pero aun así, les dice: «Os conviene que me vaya.»

¿Perdón? ¿Nos conviene que te vayas, Jesús? Es como si el piloto de un avión de línea te dijera:
«Me bajo, pero tranquilo, les dejo al mejor copiloto del universo.» Y no sólo eso. ¡El copiloto viene con instrucciones directamente del cielo! Ese Copiloto es el Espíritu Santo, el Consolador, el Espíritu de Verdad. Y viene con tres funciones muy claras, según Jesús: Convencer al mundo de pecado. Convencer de justicia. Convencer de juicio.

Pero no con un dedo acusador, sino con una mano que sana, restaura y guía. Y aquí me detengo.
Porque Jesús dice algo muy humano: «Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar.» ¿No te parece hermoso eso? Jesús no nos lanza verdades como piedras.
Nos las da a medida que crecemos, como un padre que no le explica álgebra a un niño que apenas está aprendiendo a sumar. Nos ama con un ritmo sabio. Nos lleva de la mano.

Ahora… la parte del dolor. Sí, Jesús lo dice claro: «Vosotros lloraréis, y el mundo se alegrará.» Esto me recuerda cuando uno está en pruebas, y todo el mundo a tu alrededor parece estar de vacaciones en Cancún. Tú estás con lágrimas, y ellos con piña colada. Pero… La tristeza no es el final del viaje. Jesús pone una imagen que todos podemos entender: una mujer dando a luz. Dolor intenso… pero alegría incontenible cuando nace el bebé.

Así será nuestra vida en Cristo. Pasamos por noches oscuras, pero el amanecer llega.
Y cuando llega, nadie nos puede quitar ese gozo. Jesús termina este capítulo con una frase que vale oro.
Escúchala como si te la dijera ahora mismo, con mirada firme y tierna: «En el mundo tendréis aflicción… pero confiad, yo he vencido al mundo.» Sí. Él venció al mundo. No significa que nunca te va a doler. Significa que el dolor no tendrá la última palabra.

Significa que no estás solo, aunque te sientas así. Significa que hay una victoria que ya fue ganada, y que tú, aunque con tropiezos, aunque con lágrimas, puedes caminar hacia ella. Porque el que va contigo, ya pasó por allí… y regresó para buscarte. Así que si hoy estás en ese “todavía un poco”,
si estás en la parte donde no entiendes, si el mundo parece haberse reído mientras tú lloras, recuerda lo que Jesús dijo:

«Os volveré a ver, y se gozará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestro gozo.» Y si aún no has pedido, como dijo Él, pide en su nombre. Pide paz, pide fe, pide fuerza, pide luz. Y recibirás. Porque Jesús no solo venció al mundo… También venció tu tristeza. Y como un buen maestro, te dice hoy lo mismo que dijo entonces: «Estas cosas te las digo, para que tengas paz.» Y como diría mi abuela…
«Agárrate de Cristo… que con Él, aunque haya tropiezos, no te caes para quedarte.»

Jesús nos advierte que seguirle traerá oposición, no sorpresa. No debemos temer al rechazo del mundo; Él ya lo previó. El consuelo viene de saber que no estamos solos. El Espíritu Santo será nuestro Guía, Consolador y Maestro.  Aunque Jesús partió, su partida nos trajo algo mejor: el Espíritu. El Espíritu convence al mundo de pecado, justicia y juicio.  No estamos encargados de convencer, sino de testificar.   Dios sigue obrando en corazones más allá de lo que vemos.

Aunque no entendamos todo ahora, pronto lo sabremos. Nuestro dolor se convertirá en gozo, como el parto en vida. La tristeza presente tiene fecha de vencimiento. El gozo que Dios da, nadie nos lo puede quitar. Jesús intercede por nosotros directamente al Padre. Ya no hay barrera: tenemos acceso al corazón del Padre. Podemos orar con confianza, en el nombre de Jesús. Jesús conoce nuestras dudas, pero sigue amándonos.

Él venció al mundo… y por eso podemos tener paz. La victoria no es nuestra habilidad, sino su fidelidad.  En medio de la prueba, su presencia es nuestra fuerza.  Hoy podemos caminar con fe: ¡Cristo ha vencido! Examina con tu Biblia todo esto y, si no encuentras errores y te agrada la forma simple y directa conque lo tratamos, entonces muéstraselo a tu hijo, a tu hija o, si ya eres un adulto mayor, quizás a algún nieto o nieta que seguramente recibirá bendición con ello.

Capítulo 17

Hola, hola… ¿cómo estás? Mirá, te traigo algo especial. Algo… diferente. Hoy no vas a escuchar a un pastor orando por vos, ni a tu abuela, ni siquiera a tu grupo de oración. Hoy… escuchás a Jesús mismo, sí, Jesús, hablando con el Padre, ¡y mencionándote a vos! ¡Así arranca Juan capítulo 17! Una conversación íntima, preciosa, antes de que Jesús vaya a la cruz. Una oración que nos abre el corazón del Hijo de Dios. Y vos estás en ella.

Jesús arranca así: «Padre, la hora ha llegado…» No dice “me quiero bajar”, ni “esto se me fue de las manos”. Jesús sabe lo que viene, y lo enfrenta con propósito. Dice: «Glorifica a tu Hijo, para que también el Hijo te glorifique a ti.» Jesús está a punto de entregar su vida, pero no lo ve como tragedia… lo ve como gloria. Porque obedecer al Padre también es glorificarlo. Y mirá esta joya: «Glorifícame con la gloria que tuve contigo antes de que el mundo existiera.» ¡Pará, qué fuerte eso! Jesús no empezó en Belén. ¡Estaba desde antes de la fundación del mundo!

Jesús no es un plan de emergencia. Es parte del plan eterno. Y ahora Jesús define algo clave: «Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.» Vida eterna no es un ticket para el cielo. Vida eterna es conocer a Dios, tener una relación viva, diaria, real con Él. No es como seguir a alguien en Instagram. Es como cuando tu mejor amigo te conoce tanto que te termina las frases.

Conocer a Dios no es saber de memoria versículos… es hablar con Él, caminar con Él, vivir con Él. Jesús ahora empieza a hablar de sus discípulos… ¡con un amor de Padre orgulloso! «Les di tu Palabra… creyeron que salí de vos…» «Los guardé mientras estuve con ellos… ninguno se perdió.» Y después viene algo tremendo: «No te pido que los saques del mundo, sino que los guardes del mal.» Jesús no pide que te escondas. No dice: “Padre, ponelos en una burbuja cristiana donde no les pase nada.” No. Dice: “que estén en el mundo… pero protegidos del mal.”

Como decimos por aquí: Como mate dulce en un termo salado… algo no cuadra. Así estamos nosotros. No encajamos del todo, y está bien. ¡No sos del mundo! Pero estás en él… con propósito. Y acá viene lo que más me emociona: Jesús no ora solo por los 12 discípulos. Dice:
«No ruego solo por estos, sino por los que creerán en mí por su palabra.» ¡Ese sos vos! ¡Esa soy yo! ¡Estamos en esta oración!

Y lo que Jesús pide… es unidad. «Que todos sean uno… para que el mundo crea que tú me enviaste.» La unidad entre creyentes es la mejor campaña evangelística del cielo. ¿Querés que el mundo crea? No discutas tanto con otros cristianos en redes… Ámalos. Trabajen juntos. Sé uno. Y que conste en las actas del cielo y en las terrenales. No estoy hablando de una reunión interdenominacional mensual. De eso hace mucho tiempo que tenemos y la unidad no apareció jamás.

Y el final… es como un suspiro del corazón de Jesús. «Padre, quiero que los que me diste estén conmigo donde yo estoy… para que vean mi gloria.» Jesús quiere que estés con Él. No porque necesitás ver fuegos artificiales celestiales… sino porque quiere compartir con vos el amor eterno del Padre. Él quiere que veas lo que el Padre le dio. Porque… ¿sabés qué? ¡Vos también sos parte de ese regalo! Y termina así: «Les he dado a conocer tu nombre… para que el amor con que me amaste esté en ellos, y yo en ellos.»

Amor. Unión. Presencia. Eso es lo que Jesús quiere para vos. Esta oración de Jesús no es solo un texto hermoso para leer con voz angelical. Es una ventana al corazón de Dios. Y también es una invitación. Si Jesús oró por vos… ¿vas a ignorarlo? Hoy podés hacer algo simple, pero eterno: Podés decir:
«Señor Jesús, quiero conocerte. Quiero esa vida eterna que no empieza cuando muero… sino ahora. Ayudame a vivir en tu verdad, a no tener miedo al mundo, y a estar unido a vos y a mis hermanos. Gracias por orar por mí. Amén.»

En síntesis, Juan capítulo 17 es la oración más profunda y reveladora de Jesús antes de la cruz. Allí no solo intercede por sus discípulos, sino también por nosotros, los que creeríamos por su palabra. En su clamor se revela el deseo ardiente del Hijo: que seamos uno, así como Él es uno con el Padre. Pide que su gozo, su verdad y su gloria nos llenen. No ruega para que seamos sacados del mundo, sino guardados del mal mientras cumplimos la misión.

Nos llama a una santidad que impacte al mundo con la luz del Reino. Esta oración es un grito de amor eterno, de unidad inquebrantable y de destino celestial. Nos recuerda que fuimos escogidos, amados y enviados. Es un llamado urgente a vivir en comunión con Dios y entre nosotros. Jesús ora… y todavía esa oración nos cubre hoy con poder. Y ahora, salí a vivir tu día… con esta verdad grabada en tu corazón: Jesús oró por vos… y aún sigue intercediendo por vos. Él te ama. Te guarda. Y te quiere cerca. Si no terminas de creer que esto es así, es sólo porque te han enseñado religión cristiana evangélica y no Biblia profunda. Este es tu oportunidad de integrarte. Te bendigo.

Capítulo 18

Hoy te invito a sumergirte conmigo en una noche única. No fue cualquier noche. Fue la noche en la que el Rey… fue arrestado. Jesús acababa de terminar una de sus conversaciones más profundas con sus discípulos. Palabras cargadas de amor, advertencia y esperanza. Y luego… salió. Cruzó el torrente de Cedrón con sus amigos. Iban hacia un huerto. Tranquilo, oscuro, familiar. Un lugar que conocían bien. Lo habían visitado muchas veces. Era su punto de encuentro.

¿Y sabes quién más lo conocía? Judas. Sí… Judas. Ese discípulo que caminó con Jesús, comió con Él, vio milagros con sus propios ojos… y aun así, lo entregó. Con un beso. Irónico, ¿no? Traicionar con un acto de afecto. Pero antes del beso, llega con un escuadrón: soldados, antorchas, linternas, espadas. Vamos, como si Jesús fuera un criminal peligroso que se iba a escapar por una ventana o iba a desaparecer en una nube de humo.

Pero Jesús… no se esconde. No corre. Al contrario, se adelanta. Y pregunta: “¿A quién buscan?” “¡A Jesús, el nazareno!” Y Él responde algo que suena sencillo, pero fue poderoso: “Yo soy.” Y en ese momento… ¡boom! Retroceden y caen al suelo. Como fichas de dominó. Es como si por un instante se les desvelara un poco de la gloria de Aquel que estaban arrestando. Jesús, el Hijo de Dios, con autoridad aún en su entrega.

Y mientras el ambiente está tenso… aparece Pedro, nuestro querido Pedro, siempre impulsivo, medio valiente, medio imprudente. Saca una espada (¿De dónde la tenía escondida?) y zas, le corta la oreja a Malco, el siervo del sumo sacerdote. Uno pensaría que Jesús le diría: “¡Bien, Pedro, defiéndeme!” Pero no. Jesús le dice: “Guarda tu espada. ¿La copa que el Padre me ha dado, no la voy a beber?” ¡Qué contraste! Pedro reacciona con violencia, Jesús responde con obediencia.

De ahí lo arrestan. Lo atan. ¡Al que liberaba a los atados, ahora lo atan! Lo llevan ante Anás, suegro de Caifás, el sumo sacerdote. Y entre idas y venidas, tenemos a Pedro… otra vez. Pedro, el mismo que había dicho: “Aunque todos te abandonen, yo jamás.” Ahora está en un patio, intentando pasar desapercibido. Pero una portera lo reconoce: “¿No eres tú uno de sus discípulos?” “No, no lo soy.” — responde Pedro. Primera negación.

Luego, mientras se calienta junto al fuego —sí, había frío, no solo en el ambiente, sino también en el corazón de Pedro— le vuelven a preguntar. Y otra vez: “No lo soy.” Y por tercera vez, alguien dice: “Tú estabas con Él, ¡te vi en el huerto!” Y Pedro… niega de nuevo. Y justo en ese momento… canta el gallo. Como Jesús lo había dicho. Imagina la mezcla de emociones. Culpa. Dolor. Sorpresa. Pedro, el fuerte, el impulsivo… cayó. Pero esa no fue su condena. Fue el inicio de su restauración. (Pero eso es otra historia.)

Volvemos a Jesús. Ahora está ante Pilato, el gobernador romano. Pilato no sabe muy bien qué hacer con este prisionero tan particular. No grita, no suplica, no se defiende. Y en la conversación más intrigante de la historia, Pilato le pregunta: “¿Eres tú el Rey de los judíos?” Jesús no responde con propaganda política. No dice: “Sí, y voy a recuperar el trono de David.” No. Dice: “Mi reino no es de este mundo.” ¿Qué clase de Rey dice eso? Un Rey celestial. Un Rey que no vino a conquistar con espadas, sino con amor.

Y cuando Pilato le pregunta: “¿Qué has hecho?” Jesús responde con su misión: “Para esto he venido: para dar testimonio a la verdad. Todo el que es de la verdad… escucha mi voz.” ¿Y qué hace Pilato con eso? Le lanza una pregunta digna de un filósofo griego en plena crisis existencial:
“¿Qué es la verdad?” Y… se va. Así nomás. Jesús le ofrece verdad… y Pilato se da la vuelta. Finalmente, Pilato, intentando lavarse las manos del problema, les dice: “Tengo una costumbre: en Pascua, libero a un prisionero. ¿Quieren que suelte a Jesús, su Rey?”

Y ahí viene el grito colectivo, fuerte, desgarrador… “¡No a Él! ¡Suelta a Barrabás!” ¿Barrabás? ¿En serio? Un ladrón. Un criminal. Un culpable. Y así termina este capítulo. Con Jesús, el inocente, camino a la cruz. Y Barrabás, el culpable… libre. Pero si lo piensas bien, tú y yo… somos Barrabás. Somos los que fuimos liberados… porque Jesús tomó nuestro lugar. Así que la próxima vez que pienses en el arresto de Jesús, recuerda: no fue una derrota. Fue parte del plan. Él eligió ser entregado, eligió la cruz… por amor a ti.

El capítulo 18 de Juan nos presenta el inicio de la pasión de Cristo con una intensidad dramática: Jesús no es víctima pasiva, sino quien se entrega voluntariamente. Al decir «Yo soy», derriba a los soldados, mostrando su autoridad incluso en el arresto. Pedro, impulsivo, corta la oreja de Malco, pero Jesús lo reprende, revelando que el Reino de Dios no avanza por violencia. Su entrega voluntaria ante Pilato expone el contraste entre el poder político y la verdad eterna.

Pilato, confundido, pregunta: «¿Qué es la verdad?», sin darse cuenta de que la Verdad está frente a él. Jesús no negocia ni se defiende: su silencio y coherencia nos invitan a confiar en Dios, incluso ante la injusticia. Este capítulo nos desafía a no huir del sufrimiento cuando es parte del propósito. También nos muestra cómo el miedo puede llevar a la traición, como en el caso de Pedro. En lo práctico, nos llama a responder al mal con mansedumbre, y a mantenernos fieles a la verdad, aunque cueste. Te abrazo. Nos estamos escuchando. Gracias.

Capítulo 19

Hola, hola. Bienvenidos a este espacio donde nos metemos en los textos bíblicos como quien se mete a una buena conversación con un café en la mano… o un mate, según de dónde me estés escuchando. Hoy nos toca Juan capítulo 19, uno de los capítulos más intensos, dolorosos, y —sí, aunque suene raro— llenos de esperanza de toda la Biblia. Y no, no es una exageración. En este capítulo vemos a Jesús, el Rey de reyes, coronado… pero no con oro, sino con espinas. ¿Cómo puede algo tan trágico ser tan glorioso? Bueno, vamos a charlar sobre eso.

Todo empieza con un espectáculo grotesco. Pilato manda azotar a Jesús, y los soldados —con una creatividad bastante siniestra— deciden hacerle una “parodia de rey”. Le ponen una corona… ¡de espinas! Lo visten de púrpura, como si fuera un emperador romano, y lo saludan: «¡Salve, Rey de los judíos!»… ¡y pum! Le dan bofetadas. Sí, suena fuerte. Pero hay algo muy irónico acá: sin saberlo, esos soldados estaban diciendo la verdad. Jesús es Rey.

Lo que pasa es que su reinado no se parece en nada a lo que este mundo entiende por poder. No conquista con espadas, sino con amor. No domina a la fuerza, sino que se entrega. Qué locura, ¿no? Un Rey que muere por sus súbditos. Pilato está como muchos de nosotros: sabe lo que está bien… pero tiene miedo. Quiere soltar a Jesús, pero no quiere problemas con el pueblo, ni con César. Está más preocupado por las encuestas que por la verdad. ¿Te suena? Los políticos no descienden de un huevo de política…

En un momento le pregunta a Jesús: «¿De dónde eres tú?». Jesús no responde. Y eso lo pone más nervioso. Entonces Pilato le dice: “¿No sabes que yo tengo autoridad para crucificarte o soltarte?”… Y Jesús le contesta con una de esas frases que deberían estar en una taza de café: «Ninguna autoridad tendrías contra mí, si no te fuese dada de arriba.» ¡Boom! Jesús, ensangrentado, débil físicamente… pero totalmente en control. Pilato se cree poderoso, pero Jesús le recuerda que el verdadero poder viene de Dios.

Pilato presenta a Jesús y dice: «¡He aquí el hombre!«. Y la multitud responde: «¡Crucifícale!«.
Y ojo acá: esta es una escena que se repite en cada época. Siempre hay una elección entre Jesús y los sistemas del mundo. Entre la cruz… y la comodidad. Entre el Reino de Dios… y el imperio de turno. Y ellos gritan: «No tenemos más rey que César». ¡Qué frase tremenda! O sea, el pueblo de Dios prefirió al emperador romano antes que al Mesías. ¿Cuántas veces hacemos lo mismo? Elegimos lo fácil, lo conocido, lo cómodo… y rechazamos al que vino a salvarnos.

Y entonces, lo crucifican. Jesús lleva su cruz hasta el Gólgota, el lugar de la Calavera. Ahí, entre dos criminales, lo clavan en la cruz. Y Pilato, en una especie de “venganza simbólica” contra los líderes judíos, manda a escribir: «Jesús Nazareno, Rey de los judíos.» Lo escribe en hebreo, en griego y en latín. ¿Sabés lo que significa eso? Que todos, absolutamente todos, podían leerlo. El mensaje es claro:
Jesús no es Rey solo de los judíos. Es el Rey del mundo. Tu Rey. Mi Rey.

Mientras agoniza, Jesús sigue amando. Ve a su mamá, María, al pie de la cruz. Y al discípulo amado, probablemente Juan. Y les dice: Mujer, he ahí tu hijo… Hijo, he ahí tu madre.Hasta en su sufrimiento, Jesús cuida a los suyos. Y cuando ya todo está cumplido, dice: «Tengo sed«. Le dan vinagre, y después, lanza esas palabras que resuenan por toda la eternidad: “Consumado es.” En griego, esa frase es tetelestai, que significa: Pagado por completo. Como cuando alguien cancela una deuda y te dan un recibo que dice “saldo cero”.¡Eso hizo Jesús en la cruz! Pagó nuestra deuda. Toda. Sin dejar centavos colgando.

Cuando los soldados ven que Jesús ya está muerto, no le quiebran las piernas como a los otros. En cambio, uno de ellos le atraviesa el costado con una lanza, y sale sangre… y agua. ¿Qué significa eso? Bueno, algunos dicen que fue una señal médica de que ya había muerto. Otros, que es símbolo de lo que Jesús nos da: la sangre que limpia y el agua que da vida. Dos elementos que en la Biblia representan salvación y Espíritu Santo. ¡Jesús no dejó nada a medias!

Finalmente, vienen dos hombres que hasta ahora habían estado en las sombras: José de Arimatea y Nicodemo. ¡Sí! El mismo Nicodemo que fue a ver a Jesús de noche en Juan 3. Ellos toman el cuerpo de Jesús, lo envuelven con lienzos y especias, y lo colocan en un sepulcro nuevo, en un huerto. Pausa. Silencio. Parece el final… pero no lo es. ¿Qué hacemos con todo esto? ¿Qué significa Juan 19 para vos, hoy?

Primero, que el amor de Dios no es una teoría. Fue demostrado en la cruz. Segundo, que la corona de espinas fue el camino al trono eterno. Y tercero, que aunque el mundo diga «¡crucifícale!», vos y yo podemos decir: «He aquí mi Rey. El que me amó, y se entregó por mí.»  Así que… la próxima vez que sientas que estás cargando una cruz, que todo parece perdido, recordá esto: Jesús ya venció. La cruz no fue el final, fue el inicio de algo nuevo.

Y como decimos por acá… ¡Guarda el hilo! Porque el domingo viene la resurrección!  Gracias por acompañarme hasta acá. Si este mensaje te habló al corazón, compartilo con alguien. Porque esta historia… ¡vale la pena contarla! Nos vemos en el próximo episodio.

Capítulo 20

Hola, hola… Bienvenidos a este viaje de fe, esperanza, lágrimas, sorpresas, y… ¡una tumba vacía! Hoy nos metemos de lleno en Juan capítulo 20, un capítulo que arranca con lágrimas… pero termina con vidas transformadas. Así que, si alguna vez pensaste que Dios estaba callado, lejos o que tu historia terminó, como viven y piensan tantos cristianos en el mundo, aunque resulte increíble… ¡Atención! Porque esto es para vos.

Dice que era el primer día de la semana… y todavía estaba oscuro. María Magdalena va al sepulcro. A oscuras. Con el corazón roto. Porque cuando el alma está triste, ni la luz del sol alcanza. Pero ¡sorpresa! La piedra está removida. Y Jesús… no está. Y ahí arranca el drama: María corre a decirles a Pedro y al otro discípulo (Que Juan, con mucha humildad, se refiere como “el discípulo al que Jesús amaba”… y también como “el que corre más rápido que Pedro”

Y sí, corren al sepulcro. Me los imagino casi tropezando, con el corazón en la boca. Juan llega primero, pero no entra. Pedro entra como buen Pedro: impulsivo, decidido, a todo o nada. Y ¿qué encuentran? Lienzos… y un sudario cuidadosamente enrollado. ¡Jesús no salió corriendo! Esto no fue un robo. Esto fue ordenado, tranquilo… ¡resucitado! Juan dice que vio… y creyó. Pero aclara: «todavía no habían entendido las Escrituras». ¡Qué consuelo! A veces creemos que necesitamos tener todo claro para tener fe. Pero la fe, muchas veces, se enciende en medio de la confusión.

Volvemos a María…María está llorando afuera del sepulcro. Triste. Desconsolada. Y no reconoce a Jesús. Lo confunde con el jardinero. –“Señor, si vos lo sacaste, decime dónde lo pusiste…” Pero entonces Jesús le dice una sola palabra: “¡María!” ¡Y BOOM! Ella lo reconoce. A veces no necesitamos un sermón. Solo necesitamos oír nuestro nombre dicho por Aquel que nos conoce. Jesús la envía a dar las noticias. ¡La primera evangelista de la resurrección fue una mujer, con pasado complicado, pero con un corazón fiel! Porque fue la primera en anunciar ¡Cristo vive! Mirá vos… cuando Dios resucita, también resucita tu propósito.

Caía la noche, y los discípulos están encerrados. Con miedo. Y Jesús… aparece entre ellos. No tocó la puerta. No pidió permiso. ¡Se metió en medio y dijo: «Paz a ustedes!»! Jesús no se asusta de nuestras puertas cerradas. No necesita llave. Se mete en nuestras cuevas de miedo y ansiedad y dice: “Paz”. Les muestra las manos y el costado. Las heridas. Porque la resurrección no niega el dolor… pero sí lo redime. Y luego… sopla sobre ellos.«Reciban el Espíritu Santo.»

¡Soplo de vida nueva! Como en Génesis. Porque con la resurrección empieza una nueva creación. ¡Otra vez! Un nuevo comienzo. Pero falta uno… Tomás. El famoso “Tomás el incrédulo”. O, como yo lo llamo, Tomás el sincero. Porque todos dudamos… solo que él lo dijo en voz alta. –“Si no veo, no creo”, dice. Y ocho días después… ¡Jesús se le aparece! Y no lo reta. No lo condena. Le dice: «Tomás, vení. Tocá. Mirá.» ¿Verdad que, dicho así, sacado de la formalidad religiosa, suena muchomás lo real que fue?

Jesús no tiene problemas con tus preguntas. Tiene problemas con tu indiferencia. Si dudás, que sea una duda que busca. Y Jesús responde a esa búsqueda. Tomás cae de rodillas y dice: “¡Señor mío y Dios mío!” ¡Y eso es fe! Y termina el capítulo con una joya: Juan dice que no escribió todo lo que Jesús hizo… pero que lo que está escrito, es para que creas que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y que creyendo, tengas vida en su nombre.

¿Y esto qué tiene que ver con vos, hoy, un martes cualquiera o un jueves estresado? Muchísimo. Porque la resurrección no es solo un evento histórico, es una experiencia personal. Cuando sentís que todo terminó… Jesús sigue escribiendo tu historia. Cuando tenés miedo, Él se aparece con Su paz. Cuando estás encerrado, Él entra. Cuando dudás, Él te invita a tocar sus heridas. Y cuando estás llorando, dice tu nombre.

Juan 20 nos introduce en el corazón palpitante de la fe cristiana: la resurrección de Jesús. María Magdalena llega al sepulcro antes del amanecer, símbolo de un alma que busca a Dios incluso en la oscuridad. La piedra removida no es solo un hecho físico, sino una señal de que nada puede encerrar al Autor de la vida. María corre, porque el amor hace que uno se mueva rápido, aún sin entender del todo. Pedro y el discípulo amado corren también: la fe y el amor compiten, pero ambos llegan.

El sudario doblado es un detalle aparentemente menor, pero revela orden, intención y propósito divino. El discípulo amado ve y cree: a veces, no necesitas tocar para creer, solo mirar con ojos limpios. María, en su llanto, ve ángeles, y luego al mismo Jesús: las lágrimas sinceras abren la vista espiritual. Pero no lo reconoce de inmediato. A menudo, lo divino se nos aparece disfrazado de cotidiano. Solo cuando Jesús la llama por su nombre, ella lo reconoce. Dios es personal: nos llama por quien realmente somos.

«No me toques», le dice Jesús, porque el encuentro con el Resucitado no es posesión, sino envío. Jesús se aparece luego a los discípulos con un saludo de paz. La paz es siempre la primera palabra de la resurrección. Les muestra sus manos y su costado: la gloria no borra las heridas, las transforma. Sopla sobre ellos: como en la creación, el Espíritu es aliento de nueva vida. Les da una misión: perdonar. El fruto de la resurrección es una comunidad que libera, no que condena.

Tomás representa a todos los que dudan, y Jesús no lo reprende, sino que lo invita. Jesús honra la duda honesta, porque ella puede llevar a una fe más profunda. “Señor mío y Dios mío” es la confesión más alta del evangelio… ¡y nace del que dudaba! Dichosos los que no vieron y creyeron: ahí estamos tú y yo, en esa bienaventuranza del Resucitado. Juan termina diciendo que todo esto se escribió para que creamos y tengamos vida. No solo información: vida abundante.

La resurrección no es solo algo que pasó… es algo que pasa. Hoy. Cada vez que alguien vuelve a tener esperanza. Cada vez que alguien es perdonado. Cada vez que una lágrima encuentra consuelo. Cada vez que un corazón muerto vuelve a latir. Él vive. Y porque Él vive… nosotros también. Así que no te olvides: la tumba está vacía… ¡pero tu corazón no tiene por qué estarlo! Gracias por acompañarme en este viaje. Que vivas esta semana con la certeza de que Jesús resucitó… y que eso lo cambia todo. ¡Hasta la próxima!

Capítulo 21

Imaginate esto: es de madrugada, y estás en un bote con tus amigos, cansado, con frío, y sin haber pescado ni una sardina en toda la noche. Simón Pedro se levantó esa noche y dijo: “Voy a pescar, y los otros seis discípulos dijeron algo como “bueno, vamos también”. No suena muy espiritual, ¿no? No es una oración, no es una prédica, no es una campaña evangelística. ¡Es pesca! Y encima, sin éxito. Pero… ¿quién dijo que Jesús solo se aparece en los momentos súper espirituales? Jesús se aparece justo ahí, en el momento más normal, en una barca vacía y con el ánimo por el suelo.

Eso me encanta. Porque a veces pensamos que para encontrar a Dios tenemos que estar en modo “monje en el desierto”. Pero no: a veces te está esperando en la orilla, mientras vos estás frustrado con tus redes vacías. Ahora, atención a esto: Jesús les dice, como si nada, “Hijitos, ¿tienen algo de comer?”. Yo me imagino a los discípulos mirándose entre ellos como diciendo: “¡¿Quién es este?! Encima que no pescamos nada, ¿nos viene a preguntar por comida?”.

Pero lo genial es lo que viene después. Jesús les da un pequeño tip de pesca: “Echen la red a la derecha”. Suena tan poco espiritual… tan simple. Pero cuando lo hacen, ¡boom! La red explota de peces. ¡153 para ser exactos!  A veces, la solución de Dios es tan simple que la pasamos de largo. No es magia. Es obediencia simple. Y ahí es donde Juan, el más perspicaz, dice: “¡Es el Señor!” Y Pedro, tan Pedro como siempre, no espera el protocolo: se tira al agua.

No camina sobre ella esta vez. Nada, se moja, se apura. ¡Porque cuando reconocés que Jesús está ahí, no importa lo empapado que termines! Al llegar, se encuentran con algo impresionante: Jesús ya tenía pescado en la parrilla. ¡Él no necesitaba su pesca! Solo quería hacerlos parte de lo que Él ya tenía preparado. A veces nos matamos remando toda la noche, y Jesús ya tiene la solución lista en la orilla. Solo está esperando que dejemos de hacerlo a nuestra manera, y escuchemos su voz.

Después de desayunar —sí, Jesús hace desayunos— viene ese momento icónico con Pedro. La famosa triple pregunta: “¿Me amas?” Tres veces. Una para cada vez que Pedro lo había negado antes. Y ojo: Jesús no lo avergüenza. No lo humilla. Lo restaura. Cada vez que Pedro responde que sí, Jesús le da una misión: “Apacienta mis ovejas. En otras palabras: “Si me amás, cuidá a los míos. No me lo digas solo con palabras, mostralo con acciones”.

Jesús no busca amor emocional solamente, sino un amor que se traduce en responsabilidad y entrega. Después, Jesús le tira una bomba: Cuando eras joven, hacías lo que querías. Pero llegará un día en que otros te llevarán donde no quieras”. O sea: “Pedro, si me seguís, no siempre va a ser fácil. Pero valdrá la pena”. Y como si fuera poco, Pedro ve a Juan detrás y le dice algo tipo: “¿Y este qué? ¿Qué onda con él?”

¡Clásico! Siempre nos interesa saber qué va a pasar con el otro. Y Jesús responde algo que todos deberíamos grabarnos: “¿Qué a ti? Tú, sígueme.” Traducido al criollo: “Pedro, metete en tus asuntos. Seguíme vos. Lo que pase con él, lo manejo yo.” Qué tremendo. Qué necesario. En un mundo donde nos comparamos todo el tiempo, Jesús te dice: Tu llamado es único. No te distraigas mirando a los costados.”

El capítulo cierra con una frase que me deja sin palabras: Y hay muchas otras cosas que hizo Jesús… que si se escribieran una por una, ni en todo el mundo cabrían los libros”. ¿Sabés lo que significa eso? Que hay tanto más de Jesús que no conocemos. Que sigue obrando, hablando, sorprendiendo. Que no terminó con lo que está escrito. ¡Que todavía escribe historias hoy! Entonces, ¿qué podemos llevarnos de este capítulo?

Jesús se aparece en lo cotidiano. No solo en lo sagrado. También en la frustración de una noche sin pesca. A veces la solución es tan simple como escuchar y obedecer. Solo un cambio de lado en la red cambió todo. Dios no te necesita, pero te quiere incluir. Ya tenía pescado, pero igual pidió los de ellos. Amar a Jesús se demuestra en cómo cuidamos a otros. Decir “te amo” no basta si no alimentamos a sus ovejas. Dejá de mirar la historia del otro. Jesús te dice: “Vos seguime”.

La pregunta, aquí, es: ¿Qué me ha dejado este evangelio que hoy concluimos en su estudio práctico, sencillo y casi callejero? Me revela a Jesús como el Hijo de Dios, eterno y divino, fundamento de mi fe. Me muestra que creer en Él es tener vida eterna, no solo futura, sino presente. Me enseña que Dios se hizo carne, cercano y comprensivo de mi humanidad. Me invita a confiar en Jesús como la Luz que disipa mis tinieblas. Me recuerda que soy amado profundamente, como lo dice Juan 3:16.

Me desafía a vivir en comunión con Dios, como el Padre y el Hijo lo están. Me consuela saber que Jesús es el Buen Pastor que me guía y protege. Me impulsa a servir con humildad, como lo hizo Jesús al lavar los pies. Me fortalece al prometerme el Espíritu Santo como guía y consuelo  Me llama a dar testimonio de la verdad con amor, como testigo de Cristo.

Tal vez hoy estás en tu barca, remando, y no ves a Jesús. Pero Él ya está en la orilla. Tal vez ya preparó un desayuno, y solo está esperando que tires la red al lado correcto. No necesitás grandes discursos. Solo necesitás reconocerlo… y saltar del bote. Jesús sigue apareciendo donde menos lo esperás. Te llama por tu nombre. Te restaura, te da propósito. Y te dice, como a Pedro: “Sígueme.” La pregunta es… ¿vas a saltar del bote?

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05 – Las Señales del Fin

Mateo 13: 40 = De manera que como se arranca la cizaña, y se quema en el fuego(Es decir: de la misma manera que tú entiendes como se arranca la cizaña, entonces vas a entender lo siguiente porque lo siguiente va a ser igual que como se arranca la cizaña; no va a ser diferente, va a ser igual) …y se quema en el fuego, así será el fin de este siglo, (Este sistema. No de un milenio futuro) Enviará(Y lo explica) …el Hijo del Hombre, (Jesucristo…a sus ángeles(Estos, es decir: SUS ángeles, sus mensajeros) 

…recogerán de su reino, (Que ya vimos, que su Reino es toda la tierra, porque la compró; compró el campo y el campo era el mundo; la palabra KOSMOS, que incluye hasta las estrellas) …recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo; (Eso quiere decir que, si tú deseas hacer un viaje espacial bien rápido, lo que tienes que hacer es ser de tropiezo en los próximos años, para que de ese modo tú veas como Dios te arrebata a ti solito. Entiende: muchos van a morir temprano por ser piedra de tropiezo)

…Y los que hacen iniquidad, (en la iglesia y afuera) Y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes. Entonces, (¡Recién entonces!) …los justos resplandecerán como el sol en el Reino de su padre. El que tiene oídos para oír, oiga. Además, el Reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo,

 (El cual Cristo halla y, gozoso por ello, ese es el gozo que le permite ir tranquilamente a la cruz), pierde reputación, rechaza la posibilidad de mostrarse similar a Dios, se convierte en semejanza a hombre, vende todo lo que tiene; omnipresencia, trono celestial, dignidad de ser igual que Dios; vende todo lo que tiene y compra no a un creyente ni a una oveja perdida: ¡¡¡Compra el KOSMOS!!!

Lucas 17: 26 = Como fue en los días de Noé… (Pausa; todo lo que te voy a decir va a ocurrir igual que como ocurrió en los días de Noé; lo que estoy por explicarte va a funcionar, lleva el mismo patrón, se va a efectuar como se efectuó en la tipología, en la sombra, en el patrón del Antiguo Testamento; los mismos principios observados en el tiempo de Noé, se van a observar en los siguientes.

No interesa qué es lo que hayamos aprendido; estamos leyendo la Biblia) …Como fue en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del Hombre. Comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento. Hasta el día en que entró Noé en el arca, y vino el diluvio y los destruyó a todos. (¿A quiénes destruyó el diluvio? ¿A los justos o a los inicuos? A los inicuos. Ese es el sujeto, está establecido; ese es el patrón.

Tal como fue en ese día, así será en el próximo día. Hasta ahora habrá una destrucción de inicuos. (Verso 28) Asimismo (Otra palabra metafórica; vuelve y reitera. ¡Escucha! ¡Te estoy diciendo que asimismo!) …como sucedió en los días de Lot; comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban; (¿Quiénes hacían todas estas cosas? ¿Los justos o los inicuos?) …mas el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, y los destruyó a todos.

 (¿A quiénes destruyó? ¿A los justos o a los inicuos?) …así será el día en que el Hijo del Hombre se manifieste. (Por eso algunos tienen más fe que tú; porque ellos creen en victoria y tú crees en derrota. Y hasta que no cambies tu forma de pensar, no vas a vencer en nada. Si no vences esto individual, jamás vas a tener autoridad en la calle. Satanás sabe muy bien lo que tú crees.

Verso 31 = en aquel día, (El de la Venida del Hijo), …el que esté en la azotea, y sus bienes en casa, no descienda a tomarlos; y el que en el campo, asimismo no vuelva atrás. Acordaos de la mujer de Lot. (Le vuelve a llevar la mente atrás porque va a ser igual. Se destruyeron los malos) …Acordaos de la mujer de Lot. Todo el que procure salvar su vida, la va a perder. 

(Pero todo el que ya esté muerto en Cristo no tiene nada que perder; lo gana todo. ¿Habrá tribulación? ¿Nos iremos antes o después? No importa: ¡¡¡MUERE!!! Y si tú mueres, la tribulación no te afecta. Si estás vivo, no hace falta tribulación para que tengas quejas. Solamente necesitas un consejo equivocado de un hermano y listo; tú ya estás hecho una porquería…)

Verso 34 = Os digo que en aquella noche, (Y cambia porque al decir día o noche, está hablando de un tiempo profético, no de si va a ser en A.M. o en P.M. Solamente Jesús sabe predicar así). …Os digo que en aquella noche, (O aquel día, si a ti te gusta decir “aquel día”, di “aquel día”, no le hace). Estarán dos en una cama; el uno será tomado y el otro será dejado.

 ¿Quiénes son los tomados? Los inicuos. Es igual que en los días de Lot. ¿Quieren fueron tomados? Los inicuos. Igual que en los días de Noé. ¿Quiénes fueron tomados? Los inicuos. Tomados, destruidos, da lo mismo. Sea con una metralleta, sea con fuego, con azufre, qué sé yo como va a ser. Lo único que sé y creo, es que yo voy a ganar. No interesa demasiado como va a ser; lo que interesa es que va a ser.

Verso 35-37 = Dos mujeres estarán moliendo juntas; la una será tomada, y la otra dejada. Dos estarán en el campo; el uno será tomado, y el otro dejado. Y respondiendo le dijeron: ¿Dónde Señor? Él les dijo: Donde estuviere el cuerpo, allí se juntarán también las águilas.

Muchos han pensado diferentes cosas con respecto a esto. Todos quisiéramos saber de qué cuerpo habla allí y de qué águilas. Si es una traducción pobre de la palabra, ya que acorde al original, la palabra sería Buitres.

Apocalipsis 19: 17-18 = Y vi a un ángel que estaba en pie en el sol, y clamó a gran voz, diciendo a todas las aves que vuelan en medio del cielo: venid y congregaos a la gran cena de Dios, para que comáis carnes de reyes y de capitanes, y carnes de fuertes, carnes de caballos y de sus jinetes, y carnes de todos, libres y esclavos, pequeños y grandes.

Es decir: todos los que fueron exaltados en la tierra y que no eran de Dios, serían tragados por buitres. Esa es una analogía; no significa que va a haber una invasión de buitres en la tierra ni de langostas en el patio de tu casa. ¡¡Se nos hace más fácil creer cosas fantásticas que la verdad simple y sencilla!!

Mateo 24: 36-40 = Pero del día y la hora nadie sabe, ni aún los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre. Mas como… (Analogía. Vuelve otra vez al mismo principio. Igualito que en los…) días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre. Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dándose en casamiento, (¿Quiénes, Noé o los inicuos?) …hasta el día en que Noé entró en el arca, y no entendieron, (¿Quiénes no entendieron, Noé o los inicuos? Es el sujeto que viene siendo acarreado en texto a través de la Escritura…hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, 

(¿A quienes, a los justos o a los inicuos?) …así será también la venida del Hijo del Hombre(Intercambia la palabra “llevó” por “destruyó”; a Cristo no le importa, Él es la Palabra. Él dice lo que se le da la gana. Destruyó, llevó, arrebató, use la palabra que quiera) …Entonces… (¿Cuándo es entonces? En aquel día. Pero aquel día, va a ser igual que en el día de Noé) …Entonces… (En aquel día) …estarán dos en el campo; el uno será tomado, y el otro será dejado. (¿Quién será tomado? No puedes extraer un texto y hacer una doctrina, ¿Te das cuenta?)

Creo en la glorificación de la iglesia, creo en el advenimiento de Jesús, seremos arrebatados juntamente con Él en los aires, nos convertiremos en uno con Él, seremos glorificados y regresaremos a reinar; pero primero, antes, prepárate…

Verso 45 = ¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, al cual puso su señor sobre su casa para que les de alimento a tiempo? (Pero para el que no es fiel: Verso 51): …lo castigará duramente, y pondrá su parte con los hipócritas; allí será el lloro y el crujir de dientes. (Y lo dice una y otra vez en la Biblia: lo que pasa es que no nos gustan esas escrituras. Está hablando con la iglesia. La palabra dice que): …toda planta que no plantó mi Padre será desarraigada, (Y aquellos que no lo creen, déjenlos; son guías ciegos, y los guías ciegos conjuntamente con los que los siguen se van al pozo. ¡¡Lo dice en toda la Biblia!!)

Mateo 13: 47 = Asimismo, el reino de los cielos es semejante a una red, que echada en el mar, recoge toda clase de peces; y una vez llena, (Es decir: la plenitud del cuerpo de Cristo) …la sacan a la orilla; y sentados, recogen lo bueno en cestas, y lo malo lo echan…fuera. (Cuando tú entiendes esto, tú puedes ver a toda tu ciudad así y decir: ¡No vas a prevalecer! Pero cuando tú estás pensando que el anticristo te va a tragar, y que vas a tener que ponerte un número y que vas a tener que buscar una pequeña tarjeta, sí señor; comienzas a guardar latas y provisiones en el sótano porque si no temes que vayas a morirte de hambre.

Pregunto ahora: ¿Cómo vas a prevalecer con esa mentalidad? ¿A quién le vas a ganar? Y lo que es peor: ¿A quién vas a convencer de que en Cristo hay victoria? ¿Quién va a anhelar merced a tu propio testimonio de vida, nacer de nuevo? Verso 49 = Así será el fin del siglo: saldrán los ángeles y apartarán a los malos de entre los justos, y allí será el lloro y el crujir de dientes.

 (Y ahora no salgas a decir que “lo dijo un hermano en Internet”; ¡¡¡Lo dice la Palabra!!! Lo más raro parece ser que los únicos que no lo entendemos, somos nosotros. En el verso 51 Jesús les pregunta a los fariseos): …¿habéis entendido todas estas cosas? Ellos respondieron: Sí, Señor. (Muy bien; eso me dice que todo Israel lo sabe. ¡Todo Israel lo sabe! ¡¡¡Pero la iglesia no!!!) El error es establecer una doctrina en una sola palabra.

Génesis 41: 32 = El suceder el sueño a Faraón dos veces, significa que la cosa es firme de parte de Dios, y que Dios se apresura a hacerla.

Deuteronomio 17: 6 = Por dicho de dos o tres testigos morirá el que hubiere de morir; no morirá por el dicho de un solo testigo.

 Job 33:14 = Sin embargo, en una o en dos maneras habla Dios.

 2 Corintios 13: 1 = Esta es la tercera vez que voy a vosotros. Por boca de dos o tres testigos se decidirá todo asunto.

Es peligrosísimo tomar una sola escritura que habla del rapto y tratar de edificar todo un evangelio alrededor de ella. Cuando una escritura es oscura, nunca trate que ella prevalezca a la luz de varias que son plenamente claras. Mejor diga: no la entiendo, y escudriñe todo.

Por ejemplo: el lavamiento de los pies no se instituyó como doctrina básica porque se mencionaba una sola vez. Sin embargo, sólo Tesalonicenses nos habla, en el capítulo 4, del arrebatamiento. No es que no vaya a haber un levantamiento de la iglesia, sí que lo habrá. ¡¡Lo que no hay, es una fuga!!

Dios no es perdedor. ¿Qué es eso de “fuga”? ¿Es que el Reino de Dios, entonces, no habrá podido prevalecer con el reino de Satanás? ¿No está vencido Satanás? El que no lo ha vencido, en una de esas, eres tú. Pero no puedes porque su fuerza viene de lo que conoce, y lo que conoce puede no estar equivocado, de acuerdo, pero sí, quizás, un poco turbio…

No es cuestión de ofenderse, nadie nació sabiendo. Es cuestión de, cuando vemos que la Palabra dice lo que dice, porque lo que dice no es lo que alguien nos dijo alguna vez, es adoptarlo, porque nos dimos cuenta que es la verdad, y que solamente la verdad nos hace libres. Satanás, – repito -, sabe muy bien lo que crees tú, y cómo lo crees.

1 – Isaías 13: 9 = He aquí el día de Jehová viene, terrible, y de indignación y ardor de ira, para convertir la tierra en soledad, y raerá de ella a sus pecadores.

2 – Salmo 145: 20 = Jehová guardará a todos los que le aman, más destruirá a todos los impíos.

3 – Salmo 101: 8 = De mañana destruiré a todos los impíos de la tierra, para exterminar de la ciudad de Jehová a todos los que hagan iniquidad.

4 – Salmo 119: 119 = Como escorias hiciste consumir a todos los impíos de la tierra; por tanto, yo he amado tus testimonios.

5 – Salmo 23: 4-5 = Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento. Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores, (no en el cielo), unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.

6 – Salmo 104: 35 = Sean consumidos de la tierra los pecadores, y los impíos dejen de ser. Bendice alma mía a Jehová. Aleluya.

7 – Salmo 91: 7-8 = Caerán a tu lado mil, y diez mil a tu diestra; más a ti no llegará. Ciertamente con tus ojos mirarás y verás la recompensa de los impíos.

8 – Isaías 1: 28 = Pero los rebeldes y pecadores a una serán quebrantados, y los que dejan a Jehová serán consumidos.

9 – Salmo 125: 1 = Los que confían en Jehová son como el monte de Sion, (Sion es la Iglesia, según Hebreos 12:22) …que no se mueve, sino que permanece.

10 – 2 Corintios 9: 9 = Como está escrito: repartió, dio a los pobres, su justicia permanece para siempre. (Dice que la justicia de Dios permanece para siempre. Vamos a averiguar quien es la justicia).

11 – 2 Corintios 5: 21 = Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él. (Se llama Biblia).

12 – Proverbios 2: 21 = Porque los rectos habitarán la tierra, y los perfectos permanecerán en ella.

13 – Proverbios 10: 30 = El justo no será removido jamás; pero los impíos no habitarán la tierra.

14 – Salmo 37: 29 = Los justos heredarán la tierra, y vivirán para siempre sobre ella.

15 – Salmo 37: 34 = Espera en Jehová, y guarda su camino, y Él te exaltará para heredar la tierra; cuando sean destruidos los pecadores, lo verás.

16 – Salmo 37: 9 = Porque los malignos serán destruidos, pero los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra.

17 – Mateo 5: 5 = Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.

18 – Proverbios 2: 21-22 = Porque los rectos habitarán la tierra, y los perfectos permanecerán en ella, mas los impíos serán cortados de la tierra, y los prevaricadores serán de ella desarraigados.

19 – Salmo 37: 35-36 = Vi yo al impío sumamente enaltecido, y que se extendía como laurel verde. Pero él pasó, y he aquí ya no estaba; lo busqué, y no fue hallado.

20 – Salmo 37: 10 = Pues de aquí a poco no existirá el malo; observarás su lugar, y no estará allí.

21 – 2 Pedro 2: 5 = Y si no perdonó al mundo antiguo, sino que guardó a Noé, pregonero de justicia, con otras siete personas, trayendo el diluvio sobre el mundo de los impíos.

22 – 2 Pedro 3: 7 = Pero los cielos y la tierra que existen ahora, están reservados por la misma palabra, guardados para el fuego en el día del juicio y de la perdición de los hombres impíos.

23 – Hebreos 12: 26-28 = Aún una vez, y conmoveré no solamente la tierra, sino también el cielo. Y esta frase: aún una vez, indica la remoción de las cosas movibles, como cosas hechas, para que queden las inconmovibles. Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios, agradándole con temor y reverencia.

Daniel pide al cielo una roca cortada no por manos; que vio en los reinos del mundo y los destruyó y los hizo como tamos del viento, y esa roca comenzó a crecer, ser y se convirtió en el monte que llenó toda la tierra y que no será destruida jamás: La Iglesia. Cristo es el Mesías y su venida está directamente relacionada con Génesis 3:15 y no con una mentalidad judaística. El enemigo de Dios no era Roma; era Satanás. Cristo con su venida, literalmente marcó el comienzo de un nuevo gobierno, una nueva administración, anunció un nuevo calendario, el año del jubileo, todos regresan a sus dueños originales, yo fui esclavo, pero en el año del jubileo volví al Reino de mi Padre. El Reino de Dios está aquí y ahora: ¡¡¡Y funciona!!!

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¿Lo Dijo Dios o lo Dijo Pablo?

Hace un tiempo atrás, publiqué en la ventana “La Palabra del Día” que tiene nuestra legendaria Web, un texto bíblico acompañado de un comentario personal, tal como lo vengo haciendo desde hace más de veinte años. Siempre hay distintas reacciones sobre cada uno de estos trabajos. Están los que coinciden con lo que decimos allí y están los que no coinciden, aunque por respeto no expresan demasiado su desacuerdo. Pero en el caso puntual que voy a examinar hoy, esa reacción fue diferente. Porque no se refería a coincidencias o disensos, sino directamente a una forma errónea de interpretar un texto bíblico.

Me lo hicieron saber y, conforme a como es mi rutina respecto a esas cosas, de inmediato partí de la única base de la que debo partir: la de la posibilidad, en efecto, de un error mío al respecto, de una mirada equivocada o, lo peor, de alguna forma de infiltración carnal portadora de confusión. Fiel a un estilo de corrección global, pero también de humildad y mucho respeto por lo que digan otros hermanos en Cristo, decidí hacer lo que siempre deberíamos hacer cuando existe alguna duda bíblica o simplemente de conducta: volver atrás, estudiar el texto con pasión, pero sin obcecación ni vanidad humana.

Voy a reproducirte ahora el texto bíblico en cuestión y mi comentario de ese momento textual. 1 Corintios 11: 2-3 = Os alabo, hermanos, porque en todo os acordáis de mí, y retenéis las instrucciones tal como os las entregué. Pero quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios la cabeza de Cristo. Ese fue el dúo de versículos publicado y, lo que sigue, mi comentario:

Aquí tienes, para despejar toda duda que pueda sobrevenir de doctrinas erróneas y/o malintencionadas. ¿Has oído hablar en el terreno matrimonial, de la obligatoria sujeción de la mujer al varón? Y no es obligatoria porque a Dios se le ocurra, sino porque eso pertenece al diseño en toda su dimensión y, sus resultados, tienen siempre que ver con lo que Dios mismo pueda estar haciendo al respecto. ¿Quieres tener un matrimonio, no digo perfecto, pero sí encuadrado en todas sus áreas, dentro del diseño que el Señor ha determinado para esa unión conyugal?

 Entonces, a todas luces, ese matrimonio tendrá que tener el orden descendente del cual Pablo habla aquí. La cabeza espiritual y general de toda la casa, será Dios mismo. Él comandará a su Hijo, que es quien vendrá a reinar a tu casa, si es que el hombre que habita en ella, está dispuesto a someterse. Cuando eso sucede, el hombre pasa a ser cabeza espiritual del hogar y, para el resto de su familia, no es ningún esfuerzo ni sacrificio someterse. Cuando eso no ocurre, olvídalo; el creyente no es esclavo de nada ni de nadie que no sea de Dios mismo.

No voy a mencionar las diferencias de interpretación de unos ni otros, sólo voy a incursionar en la Escritura para develar la incógnita central de todo este texto, respecto a si esto que dice en ese verso es realmente palabra de Dios o, apenas, una idea personal de un hombre llamado Pablo. La única manera de arribar a un resultado capaz de develar o revelara misterios escondidos o corroborar opiniones, es realizando a partir de este momento un análisis profundo, bíblicamente riguroso y pastoralmente consciente de 1 Corintios 11:3, cuidando tanto la teología como su aplicación práctica, sin caer en reduccionismos ni abusos interpretativos. Cuando llegue al final, espero haberlo conseguido.

Repito el texto central del tema: Pero quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios la cabeza de Cristo. En primer lugar, hay que consignar que este versículo es absolutamente programático. Porque aquí Pablo establece un marco teológico antes de tratar asuntos prácticos, tales como serían, en este caso, el orden y el testimonio de la adoración. Porque, y atención con esto, no es una frase aislada, sino un principio estructural. Un concepto clave que parte de una palabra clave: Cabeza.

En el original, la palabra griega que la identifica, es kephalē. Y, atención con esto, no está significando primariamente algo así como “superioridad ontológica”, sino simplemente Fuente, Origen, Autoridad relacional, Responsabilidad representativa. O sea que Pablo no está describiendo un cierto valor, una determinada dignidad o una sobrada capacidad, sino simplemente un orden relacional funcional. Y aquí creo que cabe el añadido de algo comprobado por años de lecturas y estudios: en la Biblia, la palabra Orden, no implica de ninguna manera Inferioridad.

Hay indudablemente una cadena que Pablo presenta como si se tratara de una clave hermenéutica. Presta mucha atención a su estructura lineal. Comienza en Dios, y se traslada a Cristo. Prosigue en Cristo y se traslada al Varón. Continua en el Varón y se traslada a la Mujer. El punto decisivo de este tema está centralizado en el primero y el último eslabón. Dios es la cabeza de Cristo. Esta, que parece simplemente una frase de contenido casi religioso es, sin embargo, el eslabón básico y central de todo. Si no se lo entiende correctamente, todo el resto del texto se distorsiona.

Ahora bien: ¿Qué significa que Dios sea la Cabeza de Cristo? Significa puntualmente subordinación, pero sin inferioridad. Entender esto es vital. Porque Cristo es plenamente Dios, ¿No es verdad? Lo dice Juan 1:1, cuando comienza su evangelio: En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Lo corrobora el propio Pablo, cuando hablando de Él en Colosenses 2:9 dice: Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, ¿Está claro? Y, sin embargo, aun siendo esto que vemos y confirmamos, Él se somete voluntariamente al Padre en lo que podríamos llamar la economía de la redención.

Hay otro texto, también de la autoría de Pablo, que encara el mismo tema aunque con mayor despliegue. Filipenses 2: 5-8 = Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Esto se conoce como subordinación funcional, no ontológica. Si Cristo no es inferior al Padre, pero se le somete, entonces la sumisión bíblica nunca implica inferioridad de valor. Este principio gobierna toda la interpretación del texto.

Muy bien. Ahora viene la segunda parte. La que nos dice que Cristo es la cabeza del varón. La primera pregunta que tenemos que hacernos alrededor de esto, es: ¿Qué implica Cristo como cabeza? En primer lugar, autoridad espiritual. En segundo término, fuente de vida. Seguidamente, modelo de carácter y, finalmente, responsabilidad moral. Con esto te queda más que claro que de ninguna manera existe un varón autónomo, ni mucho menos una autoridad última o final. En Efesios 5:23 Pablo les aclara a los Efesios: porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador.

Está claro. Por tanto, es indiscutible que en todos los órdenes establecidos, el varón responde de sus actos ante Cristo. O sea que su liderazgo está no sólo limitado, sino también juzgado y modelado por Cristo. La contrapartida que ha sido y sigue siendo muy abundante es digna de tenerse en cuenta. Si cualquier liderazgo masculino se extralimita en dominio al punto de causar opresión, utilizando toda clase y formas de manipulación o, inclusive, se sirva de todo eso en beneficio de sí mismo, ese varón de manera automática ya dejó de estar bajo la cabeza de Cristo.

Todo esto es, de alguna manera, la antesala necesaria para examinar la tercera fase de este texto, en la que dice que el varón es cabeza de la mujer. ¿Cuál es su sentido bíblico correcto? En primer lugar, aquí Pablo de ninguna manera está hablando de superioridad intelectual, o de mayor valor espiritual, o de que el varón tenga mayor cercanía con Dios o que haga todo un proceso basado en los derechos humanos. El propio Pablo es muy contundente cuando les dice a los Gálatas en 3:28: Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.

¿Y entonces? ¿Qué es lo que sí implica el texto en sí mismo? Global y abarcativamente, representación y responsabilidad. Lisa y llanamente, el varón es llamado a dar cuenta de todos sus actos delante de Dios, a dar protección en todo lo que esté a su alcance, a servir en todo lo que le sea posible y a liderar, de ser necesario, en sacrificio total aquello para lo que haya sido levantado. De hecho, casi está demás aclarar que todo esto, de ninguna manera es un equivalente a dominar algo o alguien. Varón, ¿Quieres ver el modelo básico de todo eso? Mira el texto siguiente y saca tus propias conclusiones.

Efesios 5: 25 = Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella. Creo que está tan claro que es imposible pretender añadirle algo más. Cristo lidera muriendo, de ninguna manera imponiéndose. Además, es evidente que el rol de la mujer en este texto de ninguna manera es de silenciamiento, sino más bien de dignidad. Pablo no reduce a la mujer, sino que la incluye en el orden, le reconoce su participación activa en la adoración. Lo dice con claridad en 1 Corintios 11:5: Pero toda mujer que ora o profetiza con la cabeza descubierta, afrenta su cabeza; porque lo mismo es que si se hubiese rapado.

Y si esto no fuera suficiente, también le atribuye a la mujer gloria y propósito. De hecho, en 1 Corintios 11:11-12, vemos como lo equilibra cuando expresa: Pero en el Señor, ni el varón es sin la mujer, ni la mujer sin el varón; porque, así como la mujer procede del varón, también el varón nace de la mujer; pero todo procede de Dios. De todo esto se desprende una clara evidencia de algo que no siempre ha sido visto así y, por consiguiente, mal interpretado en detrimento femenino. Pablo deja en claro que el orden bíblico de ninguna manera es jerárquico o en valor, sino definitivamente relacional.

Hay una dimensión espiritual profunda en juego, aquí. Porque este texto, en suma, revela algo todavía mayor. Dios trabaja a través del orden, no del caos. Y cuando digo orden, no estoy hablando de estructuras rígidas ni mucho menos acartonamiento religioso. Orden divino es eso, orden. Y esta forma de orden no anula la libertad, tampoco borra la identidad ni mucho menos oprime a alguien cuando refleja el carácter de Dios. De hecho, el problema nunca fue ni será el orden bíblico. El problema siempre radicó y seguirá firme en todo corazón caído que lo ejecuta mal. Dios es un Dios de orden, y aunque no te lo parezca en primera instancia, todo esto forma parte de ese orden Suyo.

Ahora bien: ¿Cómo aplicamos ese orden en lo familiar y cotidiano? Porque una aplicación práctica consciente es muy importante. En primer lugar, voy a dejar bien esclarecido que este texto y todas sus implicancias, de ninguna manera justificó, justifica ni justificará nunca expresiones de machismo. Tampoco respalda el abuso espiritual y mucho menos silencia o esconde dones. Y creo que ni siquiera vale la pena añadirle que tampoco anula el discernimiento femenino, que, si me dejo llevar por experiencias ministeriales personales, no por doctrina, es muy superior y más abundante que el masculino.

Atención con esto. Cualquier uso de este texto para controlar o para violentar, es total y absolutamente antibíblico, ¿Estoy claro? Nunca te olvides que, independientemente de toda la poesía discursiva con la que puedas rodearlo, en la vida real, liderazgo es equivalente y sinónimo puntual de servicio, o de opulencia o abuso. Autoridad, en tanto, tiene que ver siempre con responsabilidad, no con despotismo o prepotencia. Y ni hablar de la potencia de las voces. Todavía hay mucha gente convencida que autoridad es gritar fuerte. ¿Sabes qué? Ningún demonio se ira de donde está por los gritos que tú le obsequies. Se irá si tienes autoridad divina delegada y, esencialmente, tus ropas blancas. Sumisión, por otra parte, es siempre confianza voluntaria, de ninguna manera coerción.

Hay algo que nos tiene que quedar más que claro a todos por igual, pensemos como pensemos y hayamos visto este verso como lo hayamos visto. Donde está Cristo genuinamente como cabeza, en primer lugar, hay amor, no puede de ninguna manera no haberlo. En segundo término, y no es algo secundario, hay verdad, porque de existir una mínima cuota de falta de ella o directamente de mentira, Cristo se retirará de allí sí o sí. Como prosecución necesaria de todas estas variantes, aparecerá la Justicia, así con la jota mayúscula, que es como se escribe la que emana de lo divino.

La terrenal es otra historia de la que seguramente alguna vez hablaremos, pero con pruebas o hechos concretos, como se debe hablar de estos ítems. Y, finalmente, como consecuencia natural y resultado de todo esto, gozaremos de auténtica libertad interior. Que nada tiene que ver con declamaciones ideológicas o políticas. Libertad no es pensar o creer lo correcto, sino hacerlo como quieres hacerlo. Si estás acerado o equivocado, luego se verá y siempre habrá posibilidades de cambiar lo que se deba, pero en principio, eres libre cuando -salvo el Espíritu Santo-, nadie te dice lo que debes pensar o creer.

En síntesis, y comenzando a darle un cierre a todo este reflexionar seriamente en algo que no siempre se ha tomado con seriedad, podemos concluir en que 1 Corintios 11:3, nos enseña preponderantemente que Dios es un Dios de orden, como ya te dije. Pero lo que me faltó añadirte es que el orden, justamente refleja relaciones, no valor. Que Cristo mismo es quien modela la sumisión. Que el liderazgo bíblico de ninguna manera puede parecerse a un hermoso trono de oro, sino más bien a una cruz de madera rústica. Deja más que en claro que la dignidad de la mujer es total y absolutamente incuestionable y que la autoridad verdadera, siempre sirve.

O sea que te deja bien en evidencia que, cuando este texto se utiliza en el Espíritu, el resultado es la cadencia de la armonía que produce, mientras que, si se lo usa groseramente en la carne, lo que determina es total y nítida opresión. Y yendo bastante más atrás en nuestra propia historia en el evangelio, a la luz de Génesis en sus capítulos 1, 2 y 3, vemos que Pablo no inventa individualmente este orden, sino que se limita a recuperarlo a partir de la Creación misma. A todas luces, quien quiera leerlo con sabiduría divina aplicada, podrá ver que Génesis es el fundamento silencioso que habita detrás de este texto. Y te lo voy a demostrar en la práctica, para que todo no quede en un discurso más de los tantos que andan por allí.

Vamos a verlo en primera instancia, desde lo dicho en Génesis 1:26-27: Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Hay algunas perlas que saltan a nuestra vista en este texto. Dice que Ambos son imagen de Dios. Añade que la autoridad sobre la Creación, es compartida.

Continúa con que no hay jerarquía ni subordinación aquí, y concluye mostrando que la diferencia sexual es intencional, no accidental. Esto, innegablemente establece un principio ciento por cuento irrenunciable. Varón y mujer son, indefectiblemente, son iguales en dignidad, en valor, en capacidad espiritual y, esencialmente, en acceso a Dios. De hecho, que queda más que claro que, cualquier interpretación de la legendaria 1 Corintios 11:3 que contradiga Génesis 1, ya está equivocada, aunque pretendan contármela como mejor les parezca.

En segundo lugar, quiero que me acompañes a revisarlo en el segundo capítulo de Génesis, concretamente en el verso 18, que dice: Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él. Importante; la palabra Ayuda que se lee aquí, es la palabra ‘ezer, que es la misma utilizada para Dios como ayudador de Israel conforme a lo leemos en el salmo 33:20: Nuestra alma espera a Jehová; Nuestra ayuda y nuestro escudo es él. O sea que de ninguna manera implica inferioridad como muchos han creído entender, sino todo lo contrario, auxilio fuerte y ciento por ciento necesario.

La otra palabra allí inscripta, es Idónea, que en los originales se lee como kenegdo, y literalmente se traduce como “frente a él” o “correspondiente a él”. Indica cien por ciento igualdad, complemento y mutua correspondencia, en modo alguno dependencia silenciosa y sumisa. Eso es carne. Así que el orden de la Creación comienza con Adán, él es creado primero. Luego, Eva es creada de Adán, no como subordinada, sino como relación. En 1 Corintios 11: 8-9 Pablo justamente alude a esto cuando les dice: Porque el varón no procede de la mujer, sino la mujer del varón, y tampoco el varón fue creado por causa de la mujer, sino la mujer por causa del varón. En conclusión, en Génesis 2 se introduce el orden relacional, de ninguna manera el dominio.

Y, finalmente, tal como te lo anticipé, aterrizamos ahora en Génesis 3, concretamente en lo que es la distorsión del orden, no su creación. Dice Génesis 3:16: A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti. Vamos a poner algo en claro para que no se discuta más: esto de ninguna manera es un mandato, esto es sencillamente una consecuencia del pecado.

Porque luego van a surgir distorsiones que han destruido esta palabra y la han convertido en permisos para delinquir. ¿El varón tiende a dominar? Si, el varón tiende a dominar. ¿Y la mujer? La mujer tiende a luchar por control o protección. Entonces, como no podría ser de otro modo, la relación se vuelve tensa y dolorosa. Y esto es clave, porque el dominio masculino no es creación, es caída. Por tanto, y atención con esto, cualquier lectura de 1 Corintios 11:3 que legitime dominio, primero contradice Génesis, luego contradice al mismísimo Cristo y, finalmente, casi de rebote, también contradice a Pablo.

Que, dicho sea de paso, era un profundo lector del Génesis y, a partir de la influencia de ese libro en su vida, él recala en el segundo capítulo para afirmar el orden, en el tercero para rechazar el dominio masculino como base de esto y, en el primero, para restaurar lo que sería la dignidad mutua de la pareja humana. Reorienta todo en Cristo y reafirma, como lo dice en 1 Corintios 11:11-12. Que, En el Señor, ni el varón es sin la mujer, ni la mujer sin el varón. O sea que queda más que claro que Cristo no borra la creación la redime.

Entonces, ¿Cómo aplicarlo hoy, sin distorsiones? Creo que aquí está el punto más delicado y necesario. Las distorsiones más comunes que deben evitarse son, en mayor medida, el llamado “machismo bíblico”. Es el que usa “cabeza” como licencia para controlar, es el que ignora el modelo de Cristo crucificado y el que produce miedo, silencio y abuso. Esto, mi querido amigo o amiga, hermana o hermano, no es autoridad espiritual, esto es carne religiosa.

La segunda distorsión grave y peligrosa, es la de la negación total del orden. Esta es la que rechaza cualquier diferencia funcional, la que reduce el texto sencillamente a lo que denomina como “cultura antigua” y que, por consecuencia, elimina responsabilidad espiritual masculina. Esto, a todas luces, desconecta el texto de Génesis y de Cristo. Y otra distorsión frecuente es la de darle una aplicación rígida y uniforme. Esta distorsión es la que aplica esquemas sin discernimiento, ignora contextos, dones y llamados y produce culpa innecesaria. Porque Pablo, entendamos, está hablando de principios, no de moldes mecánicos.

¿Cómo se debe vivir hoy en ese orden bíblico redimido, entonces? En primer lugar, en el matrimonio, que es donde peor se lo ha interpretado. Presta mucha atención, hermano: el varón lidera sirviendo, no mandando. La mujer participa activamente, no pasivamente. Las decisiones se disciernen juntos, no por separado. Y el liderazgo se nota más en la responsabilidad que en la voz final. Ten en cuenta lo más importante de todo: Cristo nunca lidera sin escuchar.

En segundo lugar, en la iglesia. Aquí hay que consignar que los dones no están de ninguna manera anulados por causa del género, ni lo sueñes. La autoridad espiritual se reconoce por su fruto y su carácter. Porque el orden debe edificar y no apagar el Espíritu. Pablo se los dice a los tesalonicenses, No apaguéis el Espíritu. Así, sin vueltas. Y luego, en la vida personal. Todo creyente vive bajo una cabeza, Cristo. Nadie ejerce autoridad sin antes vivir en sumisión a Dios. Que esto se vea muy pocas veces o directamente no se vea, no es un problema de Dios, ni de Pablo ni de los predicadores, es un problema nuestro en lo global.

Porque la verdadera autoridad nace de la obediencia, aunque existan indudablemente diversos criterios de discernimiento práctico que son muy importantes. De ellos surgen algunas preguntas sanas para aplicar a este texto que hemos restado examinando. ¿Refleja el carácter de Cristo? ¿Produce amor, verdad y libertad? ¿Edifica a ambos? ¿Asume responsabilidad o sólo poder? ¿Está sanando lo que Génesis 3 rompió? Si no cumple nada de esto, entonces no estamos hablando de ninguna manera de aplicación bíblica, aunque citen doscientos versículos.

Para que quede claro en el final. Génesis 1, refleja igualdad esencial. Génesis 2, orden relacional. Génesis 3, distorsión por el pecado. 1 Corintios 11, entonces, redención del orden en Cristo. O sea que el evangelio no elimina el orden, elimina el pecado que lo corrompe. Porque cuando el orden es vivido en el Espíritu, el varón no oprime, la mujer no es silenciosa, Cristo es glorificado y la comunidad es edificada.

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Una Aventura Llamada Espíritu Santo

Para poder compartirte esto con el grado de autoridad espiritual que se necesita para que quien lo recibe tenga la convicción absoluta que es verdad revelada o divina, necesito que sepas algo de mi historia personal como hijo de Dios. Acepté al Señor esa noche llena de estrellas, tal como ya te lo he contado, y comencé a reunirme con un pequeño grupo de jóvenes, del que formaba parte el que me habló de esto y me acompañó a tomar mi decisión.

Si bien me sentía bien con ellos, ya que en ningún momento me discriminaron por mi calidad de novato, como si solía suceder en las congregaciones evangélicas convencionales, yo igualmente notaba algunas diferencias que me colocaban en un plano de inferioridad. El conocimiento bíblico, sus estilos de vida, un algo que de algunos se irradiaba sin ser visible y, naturalmente, el don de lenguas que no todos, pero si algunos de ellos poseían.

Lejos de sentir envidia, como sí suele suceder en grupos más grandes, yo quería tener todo eso para poder manifestarlo y ser parte de lo que sabía que tenía que ser parte, aunque nadie me lo hubiera explicado todavía. Luchaba contra todas las tentaciones que un joven de treinta años puede tener y fumaba. No mucho, pero fumaba. El periodismo, el café y el cigarrillo constituían un combo que se podía observar en todas las redacciones o estudios de radio de mi tierra. Era casi un ícono de la profesión.

Pero, una noche los jóvenes me invitaron a ir al templo donde ellos eran miembros. Querían que yo sintiera lo que ellos sentían allí y no tuve inconvenientes en aceptar. El pastor, un hombre mayor, pero dueño de una bondad y una unción como pocas veces pude ver en otros consiervos suyos, esa noche predicó sobre los dones del Espíritu Santo, aclarando que, para poseerlos, era necesario primeramente ser llenos del Espíritu, plenos. Y que, si no lo sentíamos así, que debíamos pedirlo y Dios nos lo concedería.

Podrás imaginarte que, en mi primera experiencia eclesiástica evangélica, yo estaba con mis sentimientos entremezclados. Temor, desconfianza, culpa por lo que, según algunos de mi familia opinaban, era un “cambio de religión” y todo lo que alguien que haya pisado por primera vez a una iglesia evangélica puede saber por propia experiencia. Sin embargo, ni bien el pastor comenzó a hablar del Espíritu Santo, todo mi ser se sintonizó con él y cada palabra tenía la sensación que era exclusiva para mí.

Sobre el final del mensaje, el pastor pidió que todos los que quisieran ser llenos del Espíritu Santo no tenían que hacer nada más que pedírselo al Señor, creyéndolo, y el Señor se lo enviaría. Yo obedecí sin dudar esa demanda. No recuerdo en absoluto si llegué a hacer algo parecido a una oración que todavía no sabía cómo hacer, salvo lo que le escuchaba a mis amigos y nuevos hermanos. Lo que sí sé, es que debo haberlo pedido con fe genuina, porque al instante y por primera vez desde mi conversión, caí de rodillas sin poder ni querer evitarlo.

Mi experiencia personal, que la comparto como experiencia personal, no como teología doctrinal, fue de pronto sentir un enorme calor en todo el cuerpo, ver que mis piernas se volvían débiles, aunque no para arrojarme al piso, sino para doblar mis rodillas. Y que cuando quedé en esa posición, empecé a hablarle a Dios a una velocidad que no era mi estilo, generalmente pausado y tranquilo cuando lo hacía profesionalmente. Lo que yo creía que era un cúmulo de palabras atropelladas sin sentido, en realidad eran lenguas. Eso me informaron luego mis amigos.

Yo sentía que lo que decía tenía un sentido y me daba la certeza total y absoluta que el Señor me escuchaba y me entendía lo que le hablaba, aunque casi en el final de ese momento tan singular y raro, me di cuenta que estaba hablando en un idioma que no era el mío y que no podía entender en absoluto desde lo auditivo natural. Yo había recibido la llenura, bautismo o como se le quiera llamar por parte del Espíritu Santo y, lo que estaba viviendo, era una consecuencia probatoria de eso.

De algo tengo certeza total: en ningún momento pensé en vivir eso y, mucho menos, en imitar esas lenguas. Jamás fue mi estilo la imitación y no iba a comenzar justo en una iglesia, puedes imaginarte. Así que, con este elemento mío y personal en tu conocimiento, creo que puedo comenzar a compartirte algunos principios que, si tienes la bendición de poder aceptarlos y creerlos, podrían conseguir que suceda en ti, al menos, algo similar a lo que sucedió conmigo.

Porque la pregunta que normalmente formula alguien que recién ha llegado a la fe, o en todo caso, alguien a quien no le han enseñado ninguna de estas cosas, es: ¿Y qué ocurre después de esa experiencia, como quieras que la llames? En mi caso personal, me cambió la vida en ciento ochenta grados. Un ochenta o noventa por ciento de mis flaquezas vulnerables desaparecieron, y entre el diez o veinte por ciento que me quedó, el cigarrillo fue el único. Varios meses debí pelear para sacarlo para siempre de mi vida.

De todos modos, la sanidad que recibes del cielo cuando el Espíritu de Dios hace morada en tu vida, es notoria en cuanto a que el amor de Dios comienza a fluir de ti y hasta llega a tocar a las personas cercanas. Esto se puede manifestar de diferentes maneras. Una de ellas, ya te lo adelanté, es el hablar en lenguas, pero no es la única, aunque algunas doctrinas muy singulares hayan llegado a establecerlo así. Conocí congregaciones donde se marginaba a los que no tenían don de lenguas.

¿Fundamento? Que no tenían al Espíritu Santo morando en su espíritu Ah, ¿Sí? ¿Y quién inventó esa barbaridad? No lo sé, pero sí me imagino por quien o quienes estaban influidos. Sacaron a más gente de las iglesias que todos los demás demonios juntos. Dios tenga misericordia de ellos. De todos modos, quiero aclararte que sí, que las lenguas son parte de esa instancia sobrenatural y que es no sólo valioso sino muy importante recibir ese don.

En primer lugar, porque son esenciales para tu edificación personal y para comunicarte con el Señor de una manera casi familiar. Las lenguas también son útiles y necesarias para interceder y, especialmente, para orar por todo aquello que todavía no entiendes. De hecho, son importantes y muy por encima de todo ese bullicio que en más de un caso suele ser hasta simulado en distintos lugares. Si no lo tienes, mi sugerencia es la misma que aquel pastor dijo aquella noche: ansíalo, pídelo y créelo. Dios hará el resto.

A los que tienen dudas, reservas o sencillamente no quieren dar ese paso, nadie puede plantarles en sus mentes el temor a perder la salvación, nada que ver con eso. De todos modos, está escrito que, en el día final de la resurrección, todos comenzaremos a hablar en lenguas, sencillamente porque ese es el idioma de ese país llamado cielo, al cual pertenecemos y con el Rey que sabemos que tiene.

Pero, atención con esto que voy a decirte: las lenguas son para ahora, no para el cielo. Porque es ahora que debemos alabar al Señor y edificarnos en Él, tal como lo dice Pablo en 1 Corintios 14, hay varias maneras en que el Espíritu Santo se manifiesta. Algunas tienen que ver directamente con lo que vamos a compartir hoy. Y la razón es simple. Es mucha la gente, que se dice cristiana, obviamente, que desconoce todo o casi todo respecto a estos dones ni cuando los están experimentando.

A veces, el Señor ya te ha dado un don y tú te quedas tieso preguntándote que pasa, sin saber que lo que has recibido es un don de Dios destinado a bendecir el cuerpo de Cristo en la tierra. De hecho, al actuar así, estás perdiendo una hermosa oportunidad de servir al Reino. No a la iglesia, no al pastor, al Reino, porque de allí es que viene todo, no de las estructuras de tu denominación o de tu congregación. No está nunca demás saber esto, te evitará muchos y horribles errores.

Dios no se enoja si no lo usas, pero, que no lo hagas, discúlpame, sigue siendo ignorancia. Por eso Él espera que escuches y aprendas, para que seas activo y valioso en este cuerpo de Cristo y, al mismo tiempo, estés disponible para bendecir a otros. Y quisiera comenzar esto colocando casi en una primera línea lo que a ojos vista parece ser una batalla permanente: el Espíritu Santo versus las emociones. Ya hemos hablado de las emociones, pero nunca está de más reiterar conceptos y conocimiento.

En principio, debo reconocer que hay mucha gente que en cualquier lugar de reunión que se encuentre, de pronto se emociona muy fuerte y llama a eso el Espíritu Santo. Es un riesgo muy fácil de vivir y ser víctima de error. Porque el Espíritu Santo, no es de ninguna manera una emoción. Él no es en absoluto emocional, aunque, en honor a la verdad, hay muchas posibilidades que sí influya en tus emociones. Así es que, cuando estés emocionado, no le eches la culpa al Espíritu Santo.

Mejor échales la culpa a tus propias emociones. Lo que sí es el Espíritu Santo, es poder. Y cuando el poder es liberado, algo debe ser influenciado. Nuestras emociones son, por lógica, lo primero que es afectado cuando el poder del Espíritu Santo actúa en nosotros. Cuando hay gozo, libertad, nuestras emociones reaccionan. Pero muchas personas, al no saber cómo liberar este poder, terminan comportándose de manera desordenada.

Corren, gritan, desparraman bancos y cuanto elemento se les cruce en su camino, sin pensar en lo que hacen o sienten. Otros incluso llegan a golpear a la gente en sus cabezas. Todas estas cosas, obvio, no edifican a nadie. De ninguna manera alguien me bendice o beneficia si me golpea en la cabeza diciéndome que es el Espíritu Santo. Tampoco beneficias a ningún grupo si te pones a gritar cuando alguien está diciendo algo valioso de parte de Dios.

No es provechoso si organizas tu pequeño espectáculo personal en medio de una reunión convocada para otra cosa. Lo único que logras es distraer y sacar del estado realmente espiritual a los que intentan adorar en espíritu y en verdad. Sin embargo, aunque no lo creas, son muchos los que atribuyen todos estos desórdenes al Espíritu Santo. La Biblia dice que el Espíritu Santo es un Espíritu de orden y decoro. Encontrarás eso en las escrituras si sabes buscarlo.

Él es de primera categoría y hace todas las cosas con decencia, con clase. Y no hace nada para crear confusión. Él no es el autor del desorden. Todo lo que hace, es ordenado, sobrio y decente. De ese mismo modo intentamos hacer los que entendimos que gozo y unción no son sinónimos de zafarranchos. Si realmente te dejas guiar por la palabra de Dios, nunca podrás caer en esa clase de cosas. Las emociones no deben reemplazar al Espíritu Santo.

Sin embargo, cierto es que el Espíritu Santo influye en nuestras emociones, pero al mismo tiempo nos brinda suficiente dominio propio para controlarlas. La escritura dice que el espíritu del profeta está sujeto al profeta, ¿Verdad? Esto significa que el Espíritu Santo puede actuar en ti, pero tú mantienes el control, siempre. Puedes cerrar la boca hasta el momento de hablar. Puedes quedarte sentado, aunque sientas ganas de correr.

La Biblia también dice que, si quieres profetizar y alguien ya está hablando, debes callar hasta que haya terminado. El que crea que el Espíritu Santo viene y lo posee, lo está viendo a la inversa. Eres tú el que lo posee a Él si es que lo quieres. Digo esto porque hay muchos que dicen que cometieron esas tonterías porque no pudieron evitarlo. Sin embargo, en el mejor de los casos, están equivocados. En el peor, mienten para cubrir sus locuras. Claro, hay una tercera opción: que sea un espíritu, si, pero no el Santo.

La obediencia vale más que los sacrificios. Dios prefiere tu obediencia a tu adoración. Algunos prefieren hacer muchas cosas para Dios, pero no le obedecen. Son aquellos que están tan activos para Dios que no se hacen un tiempo para conocerlo. El Espíritu Santo está en nosotros, y debemos obedecerle a Él, no a nuestras emociones. Jesús dijo que él es el Consolador. Y un Consolador no rompe sillas o bancos, no interrumpe a nadie ni crea confusión. Un Consolador, calma.

También mencionamos que cuando el Espíritu Santo actúa, debe ser liberado. Haciendo una mala comparación, es como la dinamita. Hechos 1:8 = pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra. Aquí cuando dice “poder”, usa la palabra dunamis, que significa un poder explosivo. Una capacidad sobrenatural similar a la dinamita.

Y cuando la dinamita explota, algo se mueve. La iglesia es una fuerza dinámica en la tierra. La historia nos muestra que la iglesia siempre ha sido una iglesia de acción. En la Biblia, lo que los discípulos predicaban, lo practicaban, y esto es exactamente lo que Jesús había querido para su iglesia, siendo él el mayor ejemplo. Una de las primeras expresiones del Espíritu Santo, son las lenguas. No es la única, pero suele ser la primera, porque la lengua es el órgano más disponible para Dios.

De hecho, tu lengua también suele ser tu mayor problema en la vida. Por eso, es lo primero que Dios quiere tocar. Santiago dice que la lengua puede destruir todo tu cuerpo y también a quienes te rodean. Muchos de nosotros ya lo hemos experimentado. Por eso, cuando eres lleno del Espíritu Santo, lo primero que suele darte son palabras que tú puedes pronunciar con tu boca. Hablar en lenguas no es algo que el Espíritu Santo hace por ti, sino que tú lo haces luego que Él depositó palabras en tu espíritu.

En las escrituras, cada vez que la gente hablaba en lenguas, dice que ellos hablaban según el Espíritu les daba que hablasen. El día de Pentecostés, el Espíritu les daba la inspiración, pero ellos ponían las palabras en sus bocas. Muchos se sientan y esperan que su lengua se mueva sola. Pero nada sucede en la lengua, todo sucede en el espíritu, en el interior. Y esto también requiere confianza. Si crees que Dios no miente, entonces cuando le pides algo, Él te lo concede.

Pide ser lleno del Espíritu Santo, cree que lo serás y, cuando aparezcan palabras incomprensibles en tu mente, suéltalas y verás como se convierten en un torbellino que circula más rápido que tu mente. Si Dios te llegara a fallar, tú lo sabrías al instante. Pero no tienes que preocuparte, Dios nunca te fallará. Algunos no lo hacen porque no confían en la palabra de Dios. Entonces se ponen a esperar, pasivamente, y por esa razón es que todavía no hablan en lenguas.

Tienes que actuar por fe, exactamente igual que para la salvación. Por experiencia propia y compartida de otras personas, cuando comienzas a hablar en lenguas, apenas son una o dos palabras, dichas casi con temor. Pero a medida que te relajas y dejas fluir lo que viene de tu interior, esas pocas palabras se convierten en un río tumultuoso que fluye con un caudal inimaginable. Lo que frena todo esto, a veces, es que algunos tienen temor de que, en lugar de recibir al Espíritu Santo, reciban a un demonio.

Jesús habló de esto. Dijo: Ustedes saben dar buenas cosas a sus hijos. Cuando les piden pan, no les dan una piedra. Cuando les piden pescado, no les dan una serpiente. Luego añadió. ¿Cuánto más el Padre dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan? La palabra serpiente, en este pasaje, es la misma palabra usada en otros lugares, cuando Jesús habla de los demonios. En Lucas, dice: Les he dado potestad de hollar serpientes y escorpiones y sobre toda la potencia del enemigo.

En la cultura griega, la serpiente es una imagen de los demonios. Jesús, a menudo llamaba al diablo una serpiente, un escorpión o un espíritu maligno. Así que cuando Jesús dice que el Padre no da serpientes a quienes le piden pescado, te está queriendo decir: ¿Crees que Dios te daría un demonio si le pides el Espíritu Santo? Nunca. Dios no tiene demonios para dar. Si pides el Espíritu Santo, lo crees y lo amas, Él te dará el Espíritu Santo. Es el único que tiene, y es santo.

Lo único que deberías tener en cuenta a la hora de formular ese pedido, es el estar conforme a la voluntad de Dios. Si estás pecando y lo sabes, pero no quieres abandonarlo, entonces no pidas al Espíritu Santo, porque Dios no te lo enviará hasta que en tu ser interior no haya una morada digna de ser habitada por Él. En ese caso y si no te has arrepentido, podrías estar pidiéndolo para usufructuar con su poder o simplemente para lucirte.

Allí sí eres candidato a albergar un demonio, porque no notarás la diferencia. Esto ocurre mucho dentro de las iglesias cristianas, porque, así como hay hombres y mujeres de Dios que quieren servir con fidelidad, también hay cizaña que quiere abusar en lo que puedan de los hijos del Padre. Pero Dios, no. Dios da buenos dones. Todo don perfecto viene de arriba, y no me refiero a alturas geográficas, sino dimensionales.

Veamos ahora lo que Pablo tiene para decir en 1 Corintios 12: 1 = No quiero, hermanos, que ignoréis acerca de los dones espirituales. Observa bien y aprende a leer tu Biblia con inteligencia divina. Pablo los trata de hermanos, eso quiere decir que estaba dirigiéndose a cristianos. Pero luego les dice que ignoran acerca de los dones, lo cuales los haría ignorantes. No son culpables porque nadie se los había enseñado, pero eso me dice a mí y a ti, que tranquilamente se puede ser cristiano y también ser ignorante.

Ahora ponte en el lugar de Pablo. Les está diciendo hermanos, pero también que son ignorantes. ¿Cómo crees que reaccionarían, hoy, esos hermanos que tan bien conoces y que, lo sabes, son ignorantes en muchas cosas de fondo, todavía? Sobre esas reacciones podemos dialogar un rato largo, tengo cierta experiencia en el tema. Seguramente alguien se dirigiría a ti y te diría: ¡Oye! ¡Tengo cincuenta años de venir a la iglesia! ¡No puedes enseñarme nada! ¡Y lo dicen en serio!

Pablo no tenía miedo de decir la verdad. Él decía: son mis hermanos, pero son ignorantes. Hoy salen lustrados vejestorios a decirte que eres demasiado joven para enseñarles sobre Jesús a ellos, que hace años están en la iglesia. De todos modos, hay una realidad: sólo puedes llevar a otros al mismo lugar al que tú has ido. Si no estás allí, no puedes traer a nadie por simple verborragia. Si retienes esta verdad harás buen camino, porque te darás cuenta que siempre tienes que avanzar.

Son muchos, muchísimos los cristianos que no pueden avanzar mucho más de donde están parados sus líderes, por la sencilla razón que sus líderes no van hacia ninguna parte. Hay mucho liderazgo evangélico que no se ha tomado el tiempo ni el esfuerzo de sondear las profundidades de Dios. ¿Qué podrían darles a otros si no tienen nada para ellos? Como resultado, los creyentes dan vueltas semana tras semana.

Pablo les decía: no quiero que seáis ignorantes. Y no me miren torcido, está claro que sé un poco más que ustedes. No era un mérito de Pablo, eso; era el resultado de un esfuerzo y una entrega total. Sin embargo, no son pocos los que prefieren seguir a un líder que no ha aprendido nada, simplemente porque lo aman. Se quedan con él durante cincuenta años, y nunca saben nada más que lo que él sabe. Y, a veces, lo que sabe es muy limitado. O directamente erróneo. Ha sucedido, todos lo sabemos. Y sigue pasando.

Y luego se extrañan de no crecer, de no madurar, de no prosperar en nada de lo que hacen. Sin embargo, no se trata de competencia, sólo es una cuestión de supervivencia. La Biblia dice: Ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor. Dios nunca te preguntará durante cuánto tiempo has estado en tal o cual iglesia. Te preguntará cuanto te pareces a Jesús o cuanto de Su palabra habita en ti. Eso es lo que cuenta. Competir para ver quien tiene la iglesia más bonita no te lleva nada más que a la vanidad hueca.

No se trata de glorificar hombres; es la palabra de Dios y a Jesucristo a quien hay que exaltar. Pablo dice de nuevo: No quiero que seáis ignorantes, hermanos, acerca de los dones espirituales. Estos creyentes ignoraban estas cosas, algo que lamentablemente todavía sigue vigente en muchas de las asambleas de la iglesia evangélica, según sus doctrinas caseras. Tengo una buena noticia: Dios está remediando eso.

Él añade, verso 2: sabéis que cuando erais gentiles se os extraviaba y se os llevaba tras los ídolos mudos, según erais conducidos. (3) Por tanto, os hago saber que nadie que hable por el Espíritu de Dios, llama a Jesús anatema. Y nadie puede llamar a Jesús Señor, sino por el Espíritu Santo. Este versículo quiere decir simplemente esto: nadie puede declarar sinceramente que Jesús es Señor, si el Espíritu Santo no habita en él.

Lo que quiero decir es que muchas personas religiosas pueden levantarse y decir cosas hermosas, pero esas palabras no siempre vienen del Espíritu Santo. No son más que palabras vacías. Discursos sin valor. Las instituciones religiosas están llenas de hipócritas. Un hipócrita es alguien que dice: Jesús es mi Señor, pero su vida es un desastre. La Biblia dice que nadie puede proclamar esto, a menos que el Espíritu Santo lo declare en él.

Porque es el Espíritu Santo quien hace Señor a Jesús en nuestras vidas. Y dice el verso 4: Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. La palabra diversidad significa simplemente diferente. El Espíritu Santo nos llena, luego libera todo esto en dones, y estos dones son variados. O sea que es muy cierto que tenemos una gran variedad de dones, pero no menos cierto es que por esa razón tenemos una unidad de propósito.

Glorificar a Dios y edificar el cuerpo. Ese es el propósito, más allá de las formas, circunstancias o hasta doctrinas diversas. De hecho, no importa cómo se manifieste el Espíritu Santo. Él sólo tiene un pensamiento: glorificar a Jesús. No es para que te jactes, diciendo: hablo en lenguas, soy mejor que tú. Lo he oído y visto a esto, nadie me lo contó. Escucha, aprende, recuerda y entiende: el propósito de un don, sea cual sea, siempre es el mismo: glorificar a Jesús.

Miremos el verso 6: Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo. Que se te grabe bien esto, es el mismo Dios. Esto significa que todos los dones del Espíritu, son obra de Dios. Y que Él actúa en cada uno. Pero siempre hay alguno que dice; “hermano; ¿Por qué yo no profetizo o actúo como los demás? ¿Por qué yo no recibo del Señor como ellos?” Sin embargo, como quiera que seas, el Señor actúa en ti, por eso está escrito el primer verso de este capítulo.

Ignorancia. Puede ser que no sepas, aún, que él está obrando. Estamos aquí para ayudarte a tomar conciencia del Espíritu, para que seas sensible y reconozcas cuando Dios actúa en ti. A veces, hay que caminar simplemente con una fe bruta, por evidenciarla de alguna manera. Porque esa forma de fe, es una buena fe. En el verso 5 sobresale la palabra Operación. Asimismo, también tenemos la palabra Administración, que significa distribuir. El Espíritu Santo distribuye los dones, y son variados.

Pero en el verso siguiente, Operación quiere decir que, cuando Él distribuye estos dones, se pueden manifestar de manera diferente en cada persona. Si hay un grupo de diez personas, Dios pueda dar diez dones diferentes a cada uno de ellos, pero se van a manifestar de manera distinta en cada uno. Dios puede darle el don de profecía a tres personas. Pero una puede cantarla, otra puede darla en lenguas y la tercera en el idioma del lugar donde se encuentren. Y una cuarta, quizás sólo con su vida diaria.

Es la misma profecía, pero administrada de manera diferente. Así que no busques nunca hacer las cosas como otra persona. Actúa según la manera en que el Señor te ha formado. Y deja que Él se exprese naturalmente a través de ti. Algunos toman fuerza y adoptan una voz profética. ¡Así dice el Señor! Cuando saben que no es su verdadera voz, es inútil jugar un papel. A veces, el Señor te da solamente un versículo. Todo lo demás, corre por cuenta de tu trabajo, dedicación y esfuerzo.

No hay necesidad de hacerse el espiritual. El Espíritu Santo es tan natural, que se vuelve sobrenatural. Él actúa de modo diferente a través de cada uno, así que no busques imitar a nadie. Sé simplemente tú mismo en el Espíritu. Verso 7: Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho. Yo lo sintetizaría así: para provecho común. Esto significa que es para beneficio de toda la iglesia. No hablo de congregación local, hablo de iglesia.

Algo es real: todo lo que Dios hace, es para provecho de todo su pueblo, de todo el que de manera genuina es de Él y no de un templo o una denominación que a veces vive o sobrevive sin Él. Sus manifestaciones y sus dones están destinados a bendecir a todos. Pablo continúa, luego, enumerando los nueve dones. Pero quedémonos un instante en esta idea de provecho. Todo don manifestado por el Espíritu Santo, no es para ti mismo, sino para la edificación de los demás.

¿Alguna vez has oído a alguien decir: “Soy el profeta Fulano de Tal”? Eso es orgullo. La Biblia dice que el don que has recibido no es para ti, sino para los demás. Si he recibido el don de la enseñanza, como parecería ser, de algo estoy más que seguro: no es para mí. Porque no voy a sentarme a enseñarme a mí mismo. Lo mismo con el don de sanidad. Si lo tienes, no es para ti. Porque no necesitas sanarte a ti mismo. Ese don es para alguien más que está enfermo.

Todo lo que el Espíritu manifiesta, es para beneficio de los demás. Algunos suponen que, porque un día dan una buena profecía, se están volviendo más espirituales. No. Si piensas así, necesitas ayuda. Estas en peligro, porque lo que recibiste, no era para ti, sino para los demás. Y es aquí donde aparece otro problema que hemos visto mucho. Las personas que, un día, reciben una manifestación del Espíritu Santo, tienen tendencia a creerse superiores a los demás a partir de eso.

Hermana, hermano, si el Señor en su enorme misericordia decide usarte, dale gracias y alábalo. Punto. Jesús dijo: no permitan que nadie los llame maestro o rabí. Él sabía lo que decía. Gracias a Dios los pocos que comenzaron a comunicarse conmigo llamándome maestro o pastor, al sugerirles que si me decían Néstor eso sonaría a música en mis oídos, entendieron y así lo hicieron. La adulación, en cualquiera de sus manifestaciones, seducción incluida, es peligrosísima. Pero si sabes quién eres y dónde estás, vences.

No podemos andar por los templos o las calles haciéndonos pasar por lo que no somos, porque en todo caso, si algo tenemos, es porque Él nos eligió a nosotros y no nosotros a Él. El hombre carnal ama los títulos, credenciales y posiciones. Todo eso es hojarasca en las dimensiones del Reino. Ya hay un Rey. Punto. Hijos, sólo si aceptan ser súbditos de ese Rey. Justos, santos. Todos somos santos. ¿De dónde viene todo esto?

Lee tu Biblia, en todas partes de las escrituras encuentras a los santos. Envío esta carta a los santos de Éfeso, los santos de Galacia, los santos de Roma. Ojo: aquellos, no las estatuas que estás viendo en Roma hoy.  ¿Por qué todos esos eran santos? Porque el significado es el mismo. La palabra santo significa simplemente santificado, ser uno. Todos somos santificados por la sangre de Jesús. No te dejes llevar por aquellos que exaltan a las personas. Lo que tienes, es para los demás, así que debes darlo de gracia.

Esto nos lleva a otro principio importante. Si un don es dado para la edificación de todos, entonces cada uno aquí tiene algo qué aportar. Cada uno tiene algo para darme y yo, al mismo tiempo, algo para darle a él o ella. Al decir eso me vino a la mente la palabra talentos. A veces, los dones del Espíritu Santo operan en ti cuando todavía no has llegado. El Señor sabe que vas en camino y se adelanta para que cuando llegues ya tengas algo de experiencia. Lo sé por historia propia de vida.

Hay gente, allí, del otro lado, que seguramente piensa que mis oraciones son importantes y llegan al trono de la gracia. Y tal vez sea así, pero no de manera distinta a lo que pueden ser tus oraciones. Quizás sólo te falte la fe para que así sea. Dios te ama tanto como me ama a mí, no somos diferentes. Y sus dones pueden actuar en ti como actúan en mí. Lo que debemos saber es cómo desarrollarlos. Como ponerlos en acción para tú y yo trabajar juntos, aunque no lleguemos a conocernos nunca personalmente ni formemos ninguna estructura con nombres rimbombantes.

Versos 8-10 = Porque a este es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu. A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas. Ahora ya sabes. No te vanaglories. Todos estos dones operan en cada uno según el mismo Espíritu los distribuye según Su voluntad.

Las escrituras dicen: no te vanaglories. Si le impones las manos a alguien y es sanado, no te jactes. Tú no has sanado a nadie por ti mismo. La Biblia dice que es el mismo espíritu el que opera. Él es el que hizo el trabajo. No soy de esos que anda por la vida buscando sanar gente, pero tengo algunas experiencias que, les aseguro, nunca busqué, simplemente sucedieron. Una mañana salía de la emisora de radio donde tenía el programa y me encontré con un hermano de la que entonces era nuestra congregación.

Raúl era compañero mío en la escuela bíblica para adultos que compartíamos los domingos por la mañana. Lo saludé y me dijo que iba al médico porque no soportaba más el tremendo dolor de espalda que tenía. Yo también tenía prisa, así que sin siquiera pensarlo le puse mi mano en su espalda, allí, delante de no menos de doscientas personas caminando, y le ordené al dolor que lo dejara. Nos dimos un abrazo y cada uno siguió su camino. Por la noche iba a llamarlo por teléfono para ver cómo estaba y se me olvidó.

Recién lo vi el domingo siguiente. Le pregunté qué le había dicho el médico y me respondió que finalmente había decidido no asistir a consultarlo. Me dijo que el dolor se le pasó en el acto después de orar, así que cambio sus planes y se fue a hacer otras diligencias. Ni él pensó que yo era especial por haberlo sanado ni yo lo pensé como mérito mío. Los dos, ya en ese tiempo teníamos más que claro como funcionaban esas cosas. Si era del Espíritu sanar, se sanaba y punto.

La otra anécdota, fue con la misma zona del cuerpo, pero en José, el padre de un alumno de nuestra clase que venía por primera vez a la iglesia, (Era creyente pero no se estaba congregando) porque su hijo le había hablado bien de nuestras clases. Al final de la misma fui a saludarlo y, en la pequeña conversación, me dijo que estaba muy atacado de lumbalgia, que había venido haciendo un esfuerzo. Tuve la misma reacción que con Raúl y el mismo resultado. Se transformaron en sólidos alumnos de allí en más.

¿Hubo otras sanidades? No. Esas dos, nada más. Orar oré por muchas personas, pero el Espíritu Santo envió su fuego sanador sólo por esas dos. Pese a eso, sé que tengo el don, pero también sé que ese don tendrá resultados de victoria cuando al Rey de reyes le parezca oportuno sanar. Si por cualquier causa que yo no tengo por qué conocer, mi Padre determina no sanar a alguien, mi única respuesta a eso, lo entienda o no lo entienda, será amén y gloria a Dios.

Hay tres categorías de dones. Tres dones dicen algo, son los dones de palabra, de expresión. Tres dones hacen algo, son los dones de acción, dones de poder. Tres dones revelan algo, son los dones de revelación. Así Dios cubre todos los aspectos de las necesidades humanas. La primera fase se encuentra en el verso 10. Dones de expresión. Profecía, Diversos géneros de lenguas, Interpretación de lenguas. Estos hablan, estos se expresan.

Dones de acción. La fe, el don de fe, el hacer milagros, los dones de sanidades. Esto también significa que Dios distribuye distintos tipos de sanidad. Esto último, hay que decirlo, no solamente incluye dolencias físicas. Una sanidad puede ser necesaria en cualquier área de un ser humano. Física, de su alma o de su espíritu. Y no me refiero a profesionales de estas áreas, estoy hablando de Dios, que siempre es quien sana.

Algo es notorio y claro. Los dones de sanidades están en plural, porque Dios tiene varios tipos de sanidad para dar. También hay que entender que la sanidad actúa de dos maneras. El Señor deposita sobre mí un don de sanidad y yo pongo mis manos sobre un enfermo, pero este don no se queda en mí. Pasa a la persona enferma, porque es ella la que lo necesita, no yo. Por eso se habla de don de sanidad. No es el que ora quien se queda con el don.

De hecho, hay una gran diferencia entre los dones y los frutos. Luego tenemos los dones de revelación. En el verso 8 encontramos: palabra de sabiduría, palabra de ciencia, palabra de conocimiento y discernimiento de espíritus. Estos son dones de revelación. Podría decirse que estos dones están numerados por orden de importancia. Primero, los dones de revelación. Palabra de sabiduría y palabra de ciencia. Tienen que entenderse en este orden.

¿Por qué? Porque es más importante conocer los caminos de Dios que, simplemente, ver sus obras. La Biblia dice que Dios dio a conocer sus caminos a Moisés y sus obras a los hijos de Israel. Moisés conocía los caminos de Dios, pero el pueblo sólo veía sus obras. Abraham también conocía los caminos de Dios, mientras que el pueblo veía únicamente sus obras. Ahora, las sanidades que vemos, son las obras de Dios. Sólo duran un tiempo. Alguien puede ser sanado hoy y volver a lesionarse mañana.

Las obras de Dios son temporales en ese sentido. Lázaro, por ejemplo. Fue resucitado, pero más adelante murió de nuevo. La diferencia es que murió dos veces. Fue un milagro extraordinario, pero temporal. Por eso Jesús decía que no lo siguieran por lo que pudieran recibir, sino por lo que Él era. Los dones de revelación, son dones de relación. Consisten en caminar en armonía con Dios hasta el punto en que Él puede susurrarte sus pensamientos.

Por eso estos dones están enumerados primero. Dios te revela lo que quiere y luego te da los dones de poder para cumplir su plan. Estos dones de revelación te muestran lo que Dios piensa, lo que siente y lo que quiere hacer. Son dones de un nivel elevado, pero esto no hace que la persona que los manifiesta sea importante. Es el don en sí mismo lo importante. Luego vienen los dones de poder, estos son los dones que actúan.

La fe, los milagros y las sanidades. Se enumeran en segundo lugar porque, una vez que Dios te revela algo, también te da el poder para cumplirlo. Finalmente, en último lugar, vienen los dones de expresión. Las lenguas, su interpretación y las profecías. Hay denominaciones enteras que han puesto a las lenguas en primer lugar, hasta el punto de cometer la barbaridad de asegurarte que, si no hablas en lenguas, no eres salvo. He visto a gente espiritualmente destruida por esa teoría que ni siquiera me atrevo a llamar doctrina.

Es un privilegio el poder ayudar a otros, pero no aplastarlos como si fueran cucarachas. Cada uno de nosotros debería querer edificar a los demás. Estos dones, en tanto, están allí para el bien de todos, y no para que algunos se vuelvan famosos o engreídos. Algunas personas no buscan la gloria, pero Dios las hace conocidas porque las usa. Otros, en cambio, quieren hacerse famosos por sí mismos. Y uno de los ejemplos más prácticos que tenemos, es el de Simón.

Él vio a Pedro y a los demás apóstoles imponer las manos a la gente y les dijo: denme ese poder y les pagaré millones. Él quería ser famoso. Pedro, por su parte, no hizo nada para ser conocido. Simplemente decía: este hombre fue sanado por Jesús, no por mí. Cuando la gente quería adorar a los discípulos, estos respondían: levántense, somos hombres como ustedes. Es Jesús, a quienes ustedes crucificaron quien sanó a este hombre. ¿Y por qué les cuesta tanto a tantos creerme cuando digo lo mismo?

Esa era la actitud que tenían. No se sentían diferentes que los demás. Así que, nunca se dejen impresionar por lo que Dios puede hacer a través de cualquiera de los ministros que conoces que más te agradan. Escúchame, léeme, aprende y enseña lo aprendido y vivido. Luego mira mis trabajos y di: Él no es mejor que yo. Néstor no es mejor que yo. Su voz y sus producciones pueden inundar las redes, pero Él es un hombre como yo, con las mismas luchas y victorias y derrotas que yo.

Hay algo que quiero aclarar. Los dones del Espíritu Santo, son diferentes a los frutos del Espíritu Santo. Pregunto: ¿Quién de ustedes ha tenido alguna vez en su casa un árbol de Navidad? Casi todo el mundo, lo sé. ¿Recuerdan las decoraciones que se le cuelgan a ese árbol? Quedan suspendidas como si fueran frutas. Originalmente, esto representaba simbólicamente, frutas. Es un ritual pagano que ha perdurado y se ha mezclado con la tradición cristiana.

No hay nada de malo en tener un árbol de esos en casa. Sobre todo, por la alegría de los niños. Lo importante es no adorarlo. Las decoraciones representan frutos, pero no crecen en el árbol. Sólo se cuelgan allí. Esos son dones. Y debajo del árbol, ¿Qué se pone? Regalos. Mientras que un verdadero árbol frutal produce su fruto naturalmente. No necesitas colgar una banana de un bananero ni una manzana de un manzano. El árbol produce sus propios frutos.

He allí la diferencia. Los dones del Espíritu son maravillosos, pero los frutos del Espíritu son más importantes. Porque los dones son dados, mientras que los frutos tienen que ser cultivados. Muchos cristianos se parecen a árboles de Navidad. No tienen frutos, pero quieren que Dios les cuelgue cosas. ¡Señor! ¡Dame más amor! ¡Señor! ¡Dame paciencia! ¡Señor! ¡Dame dominio propio! Y Dios les responde que no, que no puede darles lo que ya tienen.

Puedes pedirle un don a Dios, no hay problema, pero no puedes pedir un fruto. ¿Alguna vez has visto a un naranjo esforzarse para producir una naranja? No. El fruto sale naturalmente. Si eres salvo, el fruto del Espíritu está en ti. Gálatas 5:22-23 = Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Noten que el fruto está escrito en singular, no en plural.

Esto significa que todas estas cualidades forman un solo fruto. Si tienes a Jesús y al Espíritu Santo, ya tienes todo esto en ti. Todo esto, a veces cuesta un poco caro, pero créeme que vale la pena de ida y de vuelta. La verdadera presencia del Espíritu Santo en una vida es la potencia de tus frutos. Tu vida debe ser controlada por lo que es beneficioso. No debemos gimotear nunca cuando nos enfrentamos a desafíos. Nos ponemos de pie, miramos a los ojos al diablo y decimos: Hagas lo que hagas, soy más que vencedor.

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¡Esto Es Autoridad!

No me gusta del todo la palabra éxito, porque está sumamente bastardeada por la cultura secular que hay allí afuera de nuestros límites espirituales. Sin embargo, no encuentro a otra que defina con más claridad, según nuestras costumbres, de lo que podría significar un trabajo ministerial de impacto: éxito. Eso. ¿Y sabes qué? Cualquier forma de éxito dentro de lo que es nuestro camino o ambiente de fe, tiene una clave. Y a eso es a lo que voy, a referirme en este trabajo que comienza ahora. La clave del éxito dentro del Reino.

Jesús habló acerca de las llaves del Reino. Y una de las claves principales para vivir en el Reino, es someterse a la autoridad. La llave más importante del Reino, es entender a someterse a la autoridad. La palabra autoridad trae un temor en los oídos de la mayoría de la gente. Pero tú no puedes vivir en un Reino, a menos que entiendas el principio de la autoridad. Y lo más importante que a la iglesia le falta hoy en día, es la sumisión a la autoridad. Por eso es que la iglesia es tan débil y hay tanto pecado en ella.

Eso es porque la mayor parte de su gente no entiende autoridad. Para vivir en un Reino, tu tienes primero que entender como es que los reinos funcionan. Veamos: ¿Cuál es el mensaje de la Biblia? Después de muchísimo tiempo de leerlo y estudiarlo, podríamos llegar a la conclusión de que este maravilloso libro se trata de siete cosas. 1.- El Rey. Se trata acerca de un Rey. Esto quizás te suene sencillo, pero la realidad es que es muy importante para nosotros, porque vivimos en una democracia. Y nosotros cometemos el error de imponer nuestro pensamiento democrático sobre la Biblia.

Así que aun la palabra Rey, es muy peligrosa. Porque vivimos en una democracia, y la democracia está opuesta al Reino. Es por eso que, para una gran mayoría de nosotros, ni siquiera tiene demasiado sentido serio la palabra rey. El problema que tenemos es que la Biblia se trata del problema de un Rey. Un rey no es un presidente. No es un gobernante. No es un alcalde. No es un congresista. Los reyes son únicos y la Biblia es acerca de un Rey. Y muy pocos de nosotros sabemos lo que es un rey.

Por ejemplo: un rey no necesita que nadie le dé su voto para entrar en poder. Un rey nace como rey. Así es que, cuando Jesús nació en la carne, ustedes se acuerdan que los ángeles dijeron que en esa hora había nacido un rey, un salvador. Y recuerdo que Pilatos le preguntó a Jesús: ¿Eres tú un rey? Y Jesús le contestó: Para esta razón yo nací. Así que no eres tú el que hace a Jesús un Rey, Jesús nació como y para ser Rey. Y un rey, donde quiera que sea, está en el lado opuesto a un presidente.

En la democracia, un presidente funciona a partir de una consulta. Por eso es que tiene el Senado y el Congreso. Además de su gabinete. Y hay muchos poderes dentro de una democracia. Pero en un reino, el rey es la autoridad total. Él no tiene ni necesita ninguna consulta. Él no le pide consejo a nadie. Por eso es que la Biblia dice: ¿Quién puede aconsejar al Señor? Dios no necesita tu opinión, ni tus sugerencias, ni tus consejos. Cuando un rey habla, su palabra se convierte en ley.

Un presidente, por sí mismo, no puede hacer leyes. Cuando un presidente habla, nadie tiene la obligación de obedecer. Ningún presidente está habilitado para hacer un decreto. Así que tú no puedes tratar a Jesús como un presidente. ¡El es un Rey! Cuando Él habla, lo que Él dice, viene a ser ley. Por eso es que los reyes no hablan mucho. Estoy tratando que entiendas lo que es el Reino. Así que cuando un rey habla, eso es una ley. Para hacer una ley en tu país, tienes que ir por la Corte Suprema, el Congreso o el Senado.

Pero en un reino, el rey habla y eso es ley. Por eso es que Jesús dijo: escuchaste que fue dicho, pero yo les digo ahora. ¿Y por qué esto es tan importante? Si el rey dice que la fornicación es un pecado, ninguno de nosotros puede debatir eso. Me parece que a esta altura puede haber alguno que no le agrada demasiado que yo enseñe sobre el Reino, ¿Verdad? Si un rey dice que el adulterio es pecado, nadie discute eso. Ninguno de nosotros puede votar en contra o a favor de eso. ¡Es ley!

Si un rey dice que el homosexualismo es abominación, ninguna sociedad que diga estar bajo la influencia de ese Rey puede discutir eso. Por eso es que en muchos sitios se odia a los reyes y, por contrapartida, se ama a los presidentes. Sobre todo, porque con un presidente puedes estar en desacuerdo, mientras que con un rey no puedes, eres sancionado. En la democracia, tú cooperas, pero en el reino tú no cooperas, tú obedeces. Por eso es que nos gusta tanto la religión. En la religión, cooperamos.

En un lugar del mundo, setenta obispos reunidos como parte de una enorme estructura religiosa, votó como obispo principal a un hombre homosexual. Se supone que le habrán dicho a Dios que los disculpara, pero que habían decidido votar en contra de sus propias leyes. Eso es religión. ¡En la religión, tú puedes sacar a Dios afuera de tus decisiones! Hay una realidad que es al mismo tiempo una inocultable verdad: el cristiano promedio, no está viviendo en el Reino. ¿Por qué? Porque debaten. Ellos discuten. Ellos votan por la palabra de Dios.

¿Tú sabes por qué la gente odia a Jesús? Porque Él demanda obediencia completa. Porque Él es un Rey. La Biblia se trata de un Rey. La Biblia se trata acerca de un Reino. Un Reino no es una religión. Es un país, o una patria. Si un día el Espíritu Santo te trae luz a tu entendimiento y logras entender los principios básicos que hacen a un Reino algo incomparable, recién entonces la Biblia tomará un sentido claro y nítido ante tus ojos. La Biblia no es democracia, la Biblia es un Reino.

Por eso es que hay muchos de nosotros tratando de enseñar cómo son los reinos. Repito algo fundamental: un Reino no es una religión. Y algo que es clave y que no muchos saben: la iglesia no es el Reino. Jesús mencionó la palabra eklesía una sola vez. Pero mencionó al Reino todos los días. ¿Tú sabes, realmente, lo que es la iglesia? Te lo puedo explicar. La palabra eklesía, fue inventada por los griegos, no por Jesús. Fue inventada por Aristóteles, Platón, Sócrates, los filósofos.

Estos tres filósofos son muy importantes, porque ellos inventaron la idea de la democracia. La democracia es una idea griega. No viene de la Biblia. Y el Imperio Romano adoptó la filosofía griega. Y los romanos gobernaban el mundo entero. Con filosofía griega. La filosofía griega dice que controles la gente utilizando, para ello, a un ciudadano principal. Esta es la idea griega. Lo llaman demócrata. Tú pones a un jefe principal para que te gobierne.

Es, repito, una idea griega. Así es que, tal como lo podemos ver con poco esfuerzo, toda América está controlada por ideas griegas. Por eso es que hay un espíritu del anticristo en la democracia. Los dos nunca pueden ponerse de acuerdo. Griegos, Jesús. Los griegos desarrollaron la idea de un rey escogiendo un senado. Ese senado era un grupo de gente que el rey ponía en posición. Y él les daba sus ideas, y ellos tomaban esas ideas del rey y las convertían en una legislación

. Ese grupo de gente, eran llamados la eklesía por los griegos. Los romanos, luego, adoptaron eso. Así que César era el rey y dispuso y puso a un grupo de gente diferente. Y los llamó El Senado. Si tú estudias la historia de Roma, vas a ver que el grupo de gente más poderosa que había, era la del grupo del senado. Porque ellos eran puestos allí por el Emperador Romano. El rey. Jesús llega y entra y nace dentro del Imperio Romano, así que hay dos reyes en un mismo lugar.

Y Él se mantenía diciéndole a la gente: ¡Yo también tengo un Reino! Y los que lo escuchaban le preguntaban de qué estaba hablando. ¡No tenemos otro rey que no sea el César! Pero Él les decía que también era un Rey. Y que tenía un Reino igualmente al de César. Cada rey, necesita un senado. Y el trabajo del senado es recibir la mentalidad del rey y traducirla en forma de leyes.  Así que Jesús estaba predicando: ¡El Reino de Dios está aquí! Y ellos decían ¿Dónde está?

Y le hicieron una pregunta. Y Él les dijo a los discípulos: ¿Quién dicen los hombres que Yo Soy? Ellos le dijeron que algunos decían que Él era Elías. Eso es un profeta. Otros decían que era Juan el Bautista. Ese es otro profeta. Todos estaban mal. Porque un profeta no puede tener un reino, y además porque viene para hablar de parte del rey que lo envía, en este caso de parte de Dios. Y Jesús ES Dios. Así es que nunca te atrevas a poner a la par a Mahoma con Jesús. Mahoma es un profeta, Jesús es Dios.

Así que fue a los discípulos y les preguntó: ¿Quién dicen ustedes que yo soy? Y Pedro, recibió un WhatsApp de Jesús. Y el gobierno del cielo le envió otro. Y Pedro dijo: ¡Tengo la contestación! ¡Yo sé quién eres tú! ¡Tú eres el Cristo, el Hijo del dios viviente! Cristo. Anótalo. La palabra Cristo, significa Rey ungido. Mesías. Mashaia. Rey Ungido. ¿Quién dicen los hombres que yo soy? ¡Tú eres el Cristo! ¡Tú eres el Rey Ungido! ¡Tú eres el Rey!

Y Él dijo: En esa declaración, que yo soy un Rey, voy a edificar mi eklesia. Le llamamos nosotros, Iglesia. Por eso es que Él dijo: Ustedes no me escogieron a mí, ¡Yo los escogí a ustedes! El trabajo de la eklesia, es recibir la mente del Rey. Y hacerla una legislación en el territorio completo. Así que la iglesia, es una agencia del Reino. La iglesia, es la administración del Reino. La iglesia es un cuerpo político, que representa al gobierno del cielo aquí, en la tierra.

Por eso es que la Biblia te llama embajador. Un embajador no es una persona religiosa. Es uno que representa un país y un Rey. Así que tú que me estás escuchando hoy, te enteras ahora que tienes un puesto político. Por eso es que el diablo ha sido exitoso, porque ha podido reducirte a un grupo de gente religiosa. Y entonces te convenció que hay una separación entre la iglesia y el Estado cuando, de hecho, tú eres el Estado. Jesús le dijo a Pilatos que era un Rey. Y yo tengo mi eklesia.

Y Jesús añadió que las puertas del Hades no prevalecerían contra su eklesia. Ni siquiera la muerte puede pararla. Por eso es que yo, desde este humilde rincón minúsculo, me atrevo a hablarles a los gobiernos. Y puedo hacerlo con naturalidad porque Yo Soy Gobierno. Y para gobernar como Reino que somos, debemos permanecer dentro de los sistemas mundanos. Si eres cualquier tipo de profesional, esa es la voluntad de Dios para tu vida.

No para que vivas de manera opulente con lo que le robas a los más débiles, sino para dar testimonio de lo que puede ser un profesional enviado del cielo. Mucha gente dice que ha decidido dejar su trabajo secular para servir mejor al Señor. Jesús nunca escogió un discípulo habiéndolo sacado de una organización religiosa. Todos eran hombres de negocios. Yo mismo pude haber tomado la posibilidad de ser un empresario de medios de comunicación y ganar buen dinero con ello, pero a mi Padre le plació que utilizara los talentos o dones recibidos para hacer esto que hoy hago.

Y Él corrió con todos los gastos para que yo no pase necesidades, aunque tampoco viva de vacaciones permanentes en el Caribe, ¿Estás entendiendo? Así que el Reino, es un país o una patria. El Reino es un gobierno. La Biblia tiene que ver con una familia real. Porque este libro se trata de un Rey que tiene hijos. Tú eres una o uno de esos hijos, y quizás alguien que está cerca de ti, ahora, también lo sea. Entonces, este documento llamado Biblia, se trata de ti.

El Reino de Dios, es el más único de toda la historia. ¿Por qué? Porque en cualquier reino, los que están por fuera del núcleo real, son llamados “súbditos”. Sub, quiere4 decir por abajo. En un reino, entonces, los ciudadanos se llaman súbditos. ¿Por qué? Porque no son familia del rey. No están relacionados con el rey. Pero en el Reino de Dios, todo ciudadano es un hijo de Dios y por lo tanto, es parte de la familia real y divina. Los hijos no mendigan, los hijos tienen derechos.

La Biblia se trata, incluso, se colonización. La Biblia se trata de un Rey que expande su influencia y poder a un territorio distante. La Biblia se trata de un Reino invisible que extiende su reinado a un mundo visible. Si tú no estás entendiendo todo esto, no puedes entender la Biblia. Se trata del cielo colonizando la tierra. Cuando un reino coloniza un territorio, todo en este se convierte a lo que es ese reino. Su cultura, su comida, sus costumbres, su idioma.

La Biblia se trata del cielo colonizando la tierra. ¿Por qué? Porque Dios quería que la tierra fuera justamente como es Él. Los discípulos le hicieron a Jesús una pregunta: ¿Cómo debemos orar? Y Jesús les dijo que oraran de esta manera: Nuestra Fuente, que no está en la tierra. Nuestro gobierno, que no está en la tierra. Nuestro Padre, que no está en la tierra, que está en el país que es nuestro verdadero hogar. Santo es tu nombre, dijo. Que venga tu patria. Que tu voluntad sea hecha.

¿Dónde? Así en la tierra como se hace en el cielo. Interesante, porque la religión vive orando para irse al cielo, pero el Reino ora para que el cielo venga a la tierra. Eso es colonización. La gente religiosa, quiere irse de la tierra. La gente del Reino, quiere edificar en la tierra. A la gente religiosa le gusta el rapto. A la gente del Reino, le gusta la invasión. Jesús dijo: Padre, no los quites de este mundo. La gente religiosa ora pidiéndole a Jesús que venga rápido y se los lleve pronto. Pero Jesús ora al Padre pidiéndole que no se los lleve.

Deja de orar para irte en un rapto. La Biblia dice que te ocupes en tu salvación con temor y temblor. Ojo: no dice DE tu salvación, dice EN. ¿Soy claro? ¡Muévete! ¿Hasta cuándo? ¡Hasta que yo venga, dice Jesús! Mi pregunta diaria, es: ¿Cómo tiene que verse Argentina? Como se ve el cielo. ¿Y como se logra eso? Con el testimonio diario de cada uno de nosotros, los que caímos desde el cielo aquí, en esta tierra que luego aprendimos a amar como nuestra.

¿Tienes claro o no lo que Dios quiere de la tierra? ¡Exactamente! Lo mismo que sucede en el cielo. Así que lo mejor que puedes hacer de ahora en más, es estudiar el cielo. Te adelanto que en el cielo no hay enfermedad, no hay miseria, no hay divorcio, no hay depresión, no hay temor. ¡Que así sea en la tierra! Esa es la oración de Reino. ¿Crees que eso puede ser posible? Sí, ya te veo o me imagino tu rostro de duda. Sin embargo piensa en esto: si lo que te he dicho no fuera posible, entonces Jesús dijo una mentira.

Porque Él dijo: venga tu Reino, hágase tu voluntad, aquí en la tierra, así como se hace en el cielo. A ver; lo que no está en el cielo, no debería estar en tu casa. Busca en tu Biblia a Génesis capítulo 1. Este capítulo se trata de ti. Dios te creó a ti. Génesis capítulo 1, verso 26, se trata de ti. Dice: Entonces dijo Dios; hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza, y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.

Dios dijo. Hagamos al hombre. Y la palabra hombre, aquí, está en plural. No se trata de una persona, sino de una especie. En nuestra imagen. La palabra imagen, aquí, significa naturaleza, carácter, característica. O sea que lo que Dios dijo, fue: Hagamos una especie que tenga nuestra naturaleza. Que tenga nuestras características. Justo igual que Dios. La palabra semejanza, mientras tanto, significa “que funciona igual”. Así que esta especie, dijo Dios, debe tener nuestro carácter nuestra naturaleza, que funcione como nosotros.

Así que tú tienes la naturaleza de Dios. Naturaleza significa que tú eres, naturalmente, como Dios. ¿Qué significa eso? Que cuando tú no actúas como Dios, tú no eres natural. Por ejemplo: Dios es amor y tú saliste de Dios. Así que tú eres amor. Así que cuando odias, te destruyes a ti mismo. Porque eso no es natural. Por eso es que la amargura te destruye, no la otra persona. Porque no es natural que un hijo de Dios odie, eso te hace enfermo. Tú tienes lo que Dios tiene. Lo que está en Dios, está en ti.

Por eso eres un ser espiritual. Tu saliste de Dios. Y Dios no TIENE santidad, ¡Él ES santidad! Dios no tiene justicia, Dios ES Justicia. Dios no tiene amor, Dios ES amor. Tu tienes todas esas cualidades. Por eso la Biblia nunca te dice que hagas santidad. La Biblia dice: ¡¡Sé santo!! Como tu fuente, en el cielo, es santa. La Biblia nunca dice que tú no eres santo, o que no eres justo. Lo que la Biblia dice es que, si bien eres santo u justo, no estás actuando ni como santo ni como justo.

Porque no ser santo, significa que no tienes ningún tipo de santidad. La explicación sencilla que puedo encontrar es que no estás activo como santo, pero igualmente lo eres. Así es que, cuando tú estás viviendo en santidad, eso no impresiona a Dios. Porque, en todo caso, tú estás en tu estado natural. Que tengan dominio, dijo. Porque Dios te creó para tener dominio. ¿Qué significa dominio? Es la palabra hebrea radah. Dominio. Significa Reino. Significa gobierno. Significa poder soberano.

La palabra dominio significa poder gobernar. Significa tener autoridad sobre algo. Tú fuiste creado para dominar. Los peces del mar, los pájaros del aire, animales del campo, las plantas de la tierra, las cosas que se arrastran sobre la tierra. Pero fíjate en esa lista; que no hay ningún humano. Tú no fuiste creado para dominar a ningún otro humano. Por eso es que Dios odia la opresión. Cuando tú oprimes a un hermano, estás oprimiendo a Dios.

Deja que tengan dominio. La palabra dominio significa Reino. Y quiero compartirte uno de los secretos del Reino. Mateo 13:11: Él respondiendo, les dijo: Porque a vosotros os es dado saber los misterios del reino de los cielos; más a ellos no les es dado. Aquí lo que puedes comprobar, es que Jesús está diciendo que el Reino tiene misterios o secretos. Creo que necesitamos predicarle los secretos del Reino a la iglesia. El problema radica en que la mayoría de los líderes no conocen el Reino.

¿Y por qué razón es que estos líderes no conocen el Reino? Mateo capítulo 23. Voy a leerte uno de los versos más peligrosos de la Biblia. Especialmente para líderes religiosos. Mateo 23:13: Mas ¡ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres; pues ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que están entrando. Jesús dijo que el mayor obstáculo para el Reino de Dios, son los líderes religiosos.

¿Tu escuela bíblica, no enseña eso? Los seminarios no lo enseñan. La doctrina tradicional de tu iglesia tampoco lo enseña. La mayoría de los líderes y ministros que he conocido no lo enseñan. Y Él dice ¡Ay de vosotros! ¡Ay! Ay, es la peor palabra en el hebreo. Es una palabra de maldición. Jesús maldijo. Pero Él nunca maldijo a un pecador. Jesús nunca les dijo ¡Ay! A los pecadores. Está bien, Néstor. Lo que usted dice es correcto, tiene suficiente respaldo bíblico y de ninguna manera se podría considerar como herejía.

Pero tendrá que comprender que nuestra iglesia no puede enseñar eso, sobre el Reino. Tenemos una serie de ministerios muy valiosos e importantes y ya estamos muy bien organizados para que todo eso funcione, no podemos añadirle nada más. ¡Ay de vosotros! ¡No entran al Reino ni permiten que los que quieren entrar lo hagan! ¿No se dan cuenta que están destruyendo a mucha gente fiel y sincera? ¡Ay de ustedes, maestros! ¡Porque cierran el Reino y no dejan que la gente lo conozca y lo sepa!

¿Nunca se te ocurrió estudiar la palabra “Ay!”? Hazlo. Descubrirás que significa “maldito hasta el infierno”. ¿Ahora entiendes lo que Jesús les dijo a esos fariseos? ¡Váyanse al infierno! Eso les dijo. ¿Por qué? Porque no predican el Reino, no enseñan del Reino y aguantan a la gente que se queda fuera del Reino. Jesús dijo: Busca primeramente el Reino. Búscalo. Estúdialo. Persíguelo. Apréndelo. Has hecho de una doctrina algo más importante que su propio mensaje.

Lucas 9:11 Y cuando la gente lo supo, le siguió; y él les recibió, y les hablaba del reino de Dios, y sanaba a los que necesitaban ser curados. Lucas 12:32: No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino. Mateo 13:33: Otra parábola les dijo: El reino de los cielos es semejante a la levadura que tomó una mujer, y escondió en tres medidas de harina, hasta que todo fue leudado. ¿Qué es la levadura? Influencia. Impacto. Cambia sociedades.

Cambia tu trabajo. Impacta tu familia. Impacta la comunidad. Impacta el gobierno. La levadura no puede afectar nada, a menos que esté dentro. Tú no puedes cambiar aquello que evitas. Si evitas al mundo, nunca lo vas a cambiar. El Reino es como la levadura, tienes que meterte para impactarlo. Mira todo el mundo, mira el sistema. Levadura. La levadura nunca tiene temor a la masa. ¿Por qué? No importa cuán grande es la masa, la levadura se ríe. Tú eres mía, voy a leudarte.

La levadura es muy pequeña. Insignificante. Pero la masa está en problemas. Porque la levadura impacta toda la masa. La levadura es interesante, trabaja muy silenciosamente. La levadura es muy tranquila. Nunca hace ruido. Jesús dijo que el Reino era como la levadura. Nunca saben que está allí, hasta que es muy tarde. Mateo 12:28: Pero si yo por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios.

Esto Jesús se los dice a los fariseos luego de haber liberado a un endemoniado y haber oído que lo acusaban de hacerlo mediante el poder satánico. Insólito. ¿Por qué Satanás se echaría fura a sí mismo? Eso fue una declaración del Reino. Los reinos no entregan territorio. Porque el territorio es su gloria. Él dijo: ¡Mira! Este territorio, es mi territorio. Este niño es mío. Yo creé al hombre. Este es mi templo santo. Satanás está ilegal, aquí, no yo. Entonces tengo que echarlo fuera de mi territorio.

Lee bien el verso 28. Pero si yo por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios. ¿Qué quiere decir esto? Que cuando tú ves un milagro, eso es una evidencia que la cultura del cielo está presente. Los milagros son la evidencia de que el Reino de los Cielos anda por aquí cerca. Los milagros son la evidencia de que la cultura del cielo ha llegado a la tierra. La cultura es natural. Entonces, el ser sanado, se supone que sea natural.

Es la cultura de Dios. En la cultura de Dios no hay enfermedad. Así es que, cuando su cultura llega, los demonios se tienen que ir. Las enfermedades se tienen que ir. La depresión se tiene que ir. El temor se tiene que ir. La pobreza se tiene que ir. ¿Por qué? Porque el Reino de los Cielos ha llegado. Se supone que tengas todas tus necesidades cubiertas. ¿Por qué? ¡Porque es tu cultura!  Vamos a Mateo capítulo 10, un verso muy peligroso, sobre todo para los líderes y ministros.

Verso 7. Instrucciones de Jesús. Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado. Yendo. Eso dice. Apóstoles, Profetas, Evangelistas, Pastores, Maestros, Misioneros, Hombres de negocios, Profesionales. ¡Yendo! ¡Predica este mensaje! ¡No tu mensaje! ¡No tu doctrina! Ni movimientos de fe, ni de prosperidad, ni de sanidad, ni de señales y milagros. Y tampoco nacer de nuevo. Jesús nunca predicó nacer de nuevo. Él mencionó el nacer de nuevo, una sola vez.

Y nunca a una multitud. Se lo dijo a un anciano por ahí como por las dos de la madrugada. ¿Por qué? Porque ese no era su mensaje. Él dijo con toda claridad que todos nosotros, yendo, no esperando, yendo, prediquemos un solo evangelio, el que dice que el Reino de los Cielos se ha acercado. Ese. Le escuché contar algo a un ministro al que respeto muchísimo, que alguien lo saludó en una ocasión y le dijo: ¡Hola! ¿Tu eres el ministro que está predicando sobre el Reino?

Decía este ministro que primero se sorprendió con la pregunta, que luego se fastidió un poco y que, finalmente, le tomó un ataque de risa mientras le respondía al que le había hecho esa pregunta: ¡Sí! ¡Claro! Pero…perdón…¿Y tú que estás predicando sino predicas que el Reino de los Cielos se ha acercado? Lo entiendo. Me hubiera sucedido lo mismo. Tengo un grado de misericordia que no nace de un mérito mío personal, sino del Padre, que me permite recordar que, hasta no hace mucho tiempo atrás, yo pensaba igual que el que le hizo la pregunta a este buen hombre.

Por la gracia de Dios, hoy sé que no existe ningún otro evangelio que debamos predicar, que no sea el del Reino, porque ese es nuestro mandato por siempre y para siempre. Quiero ser claro, honesto, sincero y puntual, aunque suene duro. Si no estás predicando el evangelio del Reino, estás desobedeciendo un mandamiento de Jesús, que fue el que leímos hace un momento. Y si tu ministerio se está viniendo abajo, no crece, no impacta y hasta da la sensación de que se cae en cualquier momento para no volverse a levantar, examínate.

No vaya a ser que, por una de esas grandes casualidades, sea por causa de esa desobediencia tuya en cuanto a no predicar lo que Jesús nos ordena predicar. Vamos empezando a cerrar esto. Mateo 16:19 Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos. Entiende bien. No dice que te dará LA llave, UNA llave. Dice que te dará LAS llaves del Reino de los cielos.

Eso me muestra a mí y te muestra a ti, que no hay una sola llave para el Reino de los Cielos. Hay muchas llaves del Reino de los Cielos. El dilema es saber qué cosa son estas llaves. La respuesta es tan simple que te acuesta. Llaves son leyes, principios, conceptos. Todos los países funcionan con leyes. Él dijo: mi patria, tiene leyes. Si se rompen las leyes, hay penalidades. Si respetan y cumplen las leyes, hay beneficios. A ti te daré las llaves de tu patria, el cielo.

Así que, lo que cierras en la tierra, será cerrado en el cielo. Te daré leyes, que cuando las desatas en la tierra, el cielo las va a soltar. Te voy a dar una influencia directa en la tierra, desde el cielo. Tú no tienes que ir al cielo a recibir las cosas. Te daré leyes, llaves, principios en la tierra, que traerán el cielo a la tierra. En tu casa, en tu barrio, en tus negocios. Te daré los secretos, las leyes, de como traer el cielo a la tierra. Él no estaba hablando acerca de demonios.

Digo porque solemos usar este verso para atar o desatar demonios. Lee el capítulo completo, por favor. Nada del contexto te está hablando de demonios. No soy ultra conservador, creo en los demonios y en la guerra espiritual. Pero no me voy de mambo y meto demonios hasta debajo del plato de sopa que voy a beber.  De lo que Él está hablando, es acerca de acceso al cielo, este país, en la tierra. Y te daré las llaves, las leyes. Y te daré una ley antes de cerrar todo esto. Aprende: todos los reinos tienen tres símbolos.

1.- La Corona. La corona representa poder. 2.- El Bastón. El bastón representa algo que el rey esgrime de manera permanente y que da evidencia de su poder. 3.- El Cetro. El cetro representa autoridad. Y esto es importante, porque Jesús dijo que era un Rey. Así que Él tiene una corona, eso representa su poder. El tiene este ornamento, ese bastón, y es su influencia. Y todo rey tiene un cetro, que evidencia su autoridad. Por eso es que la parte más importante del rey, es el cetro.

La mayoría de nosotros, vamos detrás del poder, la corona. Oramos, clamamos y nos desesperamos pidiendo al Señor que nos de poder. Amamos el poder. Entonces vamos y buscamos influencia. Queremos ser famosos, conocidos. Queremos ser grandes. Pero no buscamos autoridad. Oramos por poder y por influencia, pero no oramos por autoridad. ¿Sabes por qué? Porque la autoridad controla el poder. Por esa razón es que la gente muy poderosa siempre es muy peligrosa.

La gente con influencia, también es peligrosa. Porque no tienen autoridad, sólo tienen poder. Por eso, aunque me miren torcido, yo siempre digo que a mí no me impresiona la gente poderosa, con alta influencia o famosa. Porque todos, aunque no lo sepan, están sometidos a la que es mi única autoridad. Eso iguala todas las cosas. Queremos a los poderosos, a los influyentes, incluso hasta adoramos a los famosos, pero rechazamos a la autoridad de Dios. ¿Tú crees que es así por casualidad?

Génesis 49:10 dice que el cetro no se apartará de Judá. Es curioso, pero Dios nunca menciona la corona ni la influencia. Él dijo que el cetro no se debe ir. Cuando Ester fue a ver al rey, a ella no le preocupaba la corona, ese es el poder. No le preocupaba la influencia. A ella lo que le preocupaba, era el cetro, la autoridad. Y la Biblia dice que si alguien entra a la presencia de un rey, si no extiende su cetro hacia ti, serás muerto. No es el poder de Dios el que te destruye. Tampoco es la gloria de Dios la que lo hace.

Ester sabía que si ella no recibía su cetro, estaba muerta. Vamos a leerlo, Ester 4:11, por favor: Todos los siervos del rey, y el pueblo de las provincias del rey, saben que cualquier hombre o mujer que entra en el patio interior para ver al rey, sin ser llamado, una sola ley hay respecto a él: ha de morir; salvo aquel a quien el rey extendiere el cetro de oro, el cual vivirá; y yo no he sido llamada para ver al rey estos treinta días.

Ahí está el problema. A los cristianos les gusta demasiado el poder de Dios, les gusta la unción. ¡OH, Dios! ¡Dame poder! ¡Necesito de tu poder! El pedido incorrecto. ¿Oh, Señor! ¡Dame un cetro! ¿Cuál es la diferencia? El poder es habilidad, energías, fuerzas, fortaleza. Eso es poder. Autoridad es diferente. Autoridad es el derecho y el permiso para usar el poder.  Por eso es que mucha gente tiene poder, si, pero no tiene autoridad. El lugar más importante en el que puedes estar, es bajo autoridad.

El lugar más seguro en el que tú puedes estar, es bajo autoridad. Obviamente, me refiero a autoridad delegada del cielo, no de la junta de viejos cabezones de la denominación. Eso tiene otro nombre y otros resultados. Amamos el poder, pero odiamos la sumisión. Es tanto lo que se nos ha defraudado que hoy no podemos llegar a confiar en ningún ser humano, por ungido que nos parezca. Pero lo único que te da cobertura para ejercer el poder divino, es estar bajo autoridad sujeta a autoridad. Porque de no ser así, es esclavitud a hombre.

Sin embargo, algo hay que aclarar. Dios diseñó todo lo que vemos, para que esté sometido a algo. Los peces, por ejemplo, fueron diseñados para someterse el agua. Las plantas fueron diseñadas para someterse al suelo. Así que la autoridad del pez, es el agua. El pez tiene mucho poder. El pez puede nadar todo lo que quiera. El árbol puede crecer todo lo alto que quiera. El mar tiene poder. Pero si sacas al pez fuera del agua, vas a ver que no tiene ningún poder.

Saca la planta del suelo y no tendrá poder. Porque la realidad nos muestra que nunca podemos crecer más que la autoridad. Los peces nunca pueden decir que están cansados del agua. Un árbol nunca puede decir que la tierra lo está aprisionando y no le permite crecer, o que está cansado de ese suelo y quiere salirse de él. Conclusión: tú no puedes salirte del diseño de Dios porque non vas a sobrevivir por fuera. En lo humano, nunca confundas el poder con la autoridad.

No todo poder tiene autoridad, y eso me consta personalmente. He conocido a mucha gente con mucho poder, pero sin un mínimo de autoridad. Huye de allí. Eso no es Dios. No permitas que te atraiga el poder, sino la autoridad. Puede haber alguien en la calle haciendo cosas sobrenaturales, milagros. ¿Vas a seguirlo por eso, solamente? Nunca persigas el poder a expensas de la autoridad. Pero, cuidado: autoridad no es estar dominando u oprimiendo a otra gente. O abusando de ella mediante sutiles manipulaciones de contenido satánico.

La verdadera autoridad, desata a la gente en el momento correcto. Quiero cerrar esto dándote pistas de lo que es una genuina autoridad. Pero déjame primeramente decirte qué cosa es lo que una verdadera autoridad no hace. La verdadera autoridad, no busca el beneficio de tu propio éxito. La verdadera autoridad no te usa a ti para promoverse él mismo. La verdadera autoridad lo único que espera de ti, es tu éxito. Y esto es muy importante, porque la iglesia está llena de parásitos que se h hacen llamar autoridad.

He conocido gente que dice ser autoridad, y andan por la vida recolectando iglesias. Sométete a mí, yo te daré cobertura. Tú sólo deberás enviarme 500 dólares cada mes. Eso es un parásito. Escucha: una verdadera autoridad, debe tener la habilidad de reprenderte, de corregirte, instruirte, y aun sentarte, que no hagas absolutamente nada mientras no seas confiable. Sólo que aquí está el problema. Si tú me envías todos esos dólares cada mes, ¿Cómo haría yo para reprenderte?

Si tú estás pagando la mitad de mis gastos, ¿Cómo te voy a corregir? La verdadera autoridad, no demanda nada de ti, excepto tu éxito. Si tú quieres bendecir tu autoridad, esa es tu decisión. Pero de ninguna manera eso debe ser un requisito. El apóstol Pablo lo dijo: tienen muchos maestros, pero pocos padres. No es tarea de los hijos cuidar a los padres, sino la de los padres cuidar a los hijos. Eso significa que sería tu cobertura la que debería estar enviándote los 500 dólares al mes a ti, no tú a ella. Por eso es que no pueden ser reprendidos. Porque ellos apoyan aquello. La autoridad verdadera no espera nada de ti, excepto tu éxito.

Por esa razón es que tremendos líderes en la iglesia, han caído. Y no pueden ser restaurados. ¿Por qué? ¡Porque no se someten a una autoridad! La verdadera autoridad, desea que tú logres más que lo que ellos han logrado. Eso te deja en evidencia clara que la verdadera autoridad, jamás tendrá celos de tu éxito. La verdadera autoridad, está dispuesta a disminuir para que tú puedas aumentar. Si en tu vida de fe hay una persona a la cual tú hoy te estás sometiendo, por favor, estúdiala. Y observa si ellos o él está llenando este criterio. El poder necesita autoridad para poder ser desatado. La sumisión a la autoridad, le da poder legítimo.

Quiero cerrar con una escritura del evangelio de Mateo, capítulo 8. Especialmente para líderes, ministros y pastores, por favor, lean esto. Es la historia de un pagano. De un ciudadano romano. El verso 5: Entrando Jesús en Capernaum, vino a él un centurión, rogándole, (6) y diciendo: Señor, mi criado está postrado en casa, paralítico, gravemente atormentado. (7) Y Jesús le dijo: Yo iré y le sanaré. (8) Respondió el centurión y dijo: Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; solamente di la palabra, y mi criado sanará. (9) Porque también yo soy hombre bajo autoridad, y tengo bajo mis órdenes soldados; y digo a este: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace.

 Yo también soy hombre bajo autoridad. ¿Qué quiere decir? Yo he estado observándote durante estos últimos tres meses. Y h e descubierto algo, que tú eres como yo, un hombre bajo autoridad.¿Qué le quiso decir? Le quiso decir; yo conozco tu secreto, y tu secreto no es tu poder, sino que estás bajo autoridad, y eso te proporciona ese poder. Cuando tú tienes autoridad, no tienes que moverte. Yo tengo soldados bajo mi autoridad, pero tú tienes palabra bajo tu autoridad.

MI arma son mis soldados, pero tus armas son las palabras. Yo le digo a ese soldado ve allá, y ese soldado va donde lo mando. ¿Por qué? Porque cuando mis soldados escuchan mi voz, no me están escuchando a mí, están escuchando a César. ¡Eso es autoridad! Nada que ver con doctorados o master en teología, aunque se ser necesario los incluya. Los soldados no me obedecen a mí, sino a la autoridad bajo la cual yo estoy. Ese es tu secreto, Jesús, dijo el centurión. Tu autoridad es más importante que tu poder.

Solamente di la palabra y mi criado será sano. Y Jesús dijo, verso 10: Al oírlo Jesús, se maravilló, y dijo a los que le seguían: De cierto os digo, que ni aun en Israel he hallado tanta fe. ¿A ti te gustaría sorprender y hasta maravillar a Jesús? Si, ¿Verdad? ¿Y qué fue lo que sorprendió a Jesús? ¡El se lo dijo con absoluta sinceridad, de esa misma que tanta falta hace en nuestros ambientes! La verdad es que no he encontrado en todo Israel tamaña calidad de fe como la que tú tienes.

Eso le dijo. Jesús creó la fe con autoridad. Él estaba sorprendido. Este hombre entendió autoridad, dijo. Reino. Dominio. Autoridad.  Vamos con el broche de oro. Mateo 10:1 = Entonces llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia. A ver; los demonios no los estaban escuchando a ellos, estaban escuchándolo a Él.

Porque fíjate que en ningún momento dice que les dará poder para echarlos fuera, sino autoridad para hacerlo. En una época yo era supervisor en un sector de una empresa siderúrgica. Y tenía un familiar directo al cual había ayudado a ingresar en esa empresa, que era un obrero raso, como todos los que comenzaban a trabajar. Y había días que yo tenía que supervisar su trabajo y él respetarme como su supervisor. Luego, cuando regresábamos a casa, nos tratábamos como los parientes que éramos, pero en la empresa no.

Y no porque yo fuera quien era, sino porque representaba a los directores. Mi pariente no me obedecía a mí por mí, sino a quienes eran sus patronas y le ordenaban trabajos por mi intermedio. ¿Se entiende? Mateo 3:13 = Entonces Jesús vino de Galilea a Juan al Jordán, para ser bautizado por él. ¡Era su primo! Pero se sometió a su autoridad. A ver. Jesús vivía en un lugar pequeño, en la casa de sus padres. Y durante treinta años de su vida, hizo o no hizo lo que las autoridades del lugar disponían que se podría hacer o no hacer.

O sea que lo que estoy queriendo mostrarte es que Dios, durante todo ese tiempo, se sometió nada menos que a un montón de gente a la cual había creado. Y recién a los doce años se atrevió a decirle a su madre: Mujer, en los negocios de mi Padre debo estar. En otras palabras: ¡Mamá, yo sé a lo que fui llamado a hacer! ¡Yo fui ungido! ¡Yo soy un hombre de Dios! ¡Yo conozco mi propósito! Conozco mi vida, mi asignación, soy un hombre de destino.

Pero el próximo verso de ese texto dice que se volvió a su casa y se sometió a sus padres. Cuando su reloj biológico le mostró que había cumplido sus treinta años, dijo que el momento de iniciar su ministerio había llegado. ¿Y por qué esperó hasta tener treinta años? Porque ningún hombre podía ser nombrado Rabí, si no tenía treinta años de edad cumplidos. Para ser más claro: nadie podía hablar en público de lo que fuera, si no era un rabino.

Y nadie podía ser un rabino si no tenía treinta años de edad cumplidos. Esto te está diciendo que Jesús comenzó su ministerio cuando supo que estaba cualificado y con suficiente autoridad divina como para hacerlo. Hoy, todavía, aparecen hombres o mujeres que se lanzan a hablar del evangelio sin estar cualificados y, por consiguiente, sin autoridad divina que los respalde para hacerlo. A los resultados de eso, todos los hemos podido ver.

¿Qué hubiera hecho cualquier hombre como nosotros con la directiva por parte de Dios de comenzar un ministerio? Imprimir tarjetas, folletos, letreros, comprar espacios en la televisión, en las emisoras radiales, comenzar un período de alto marketing mediante las redes sociales y todo eso que tantas veces hemos visto en tantos hombres y mujeres a punto de comenzar algo. Jesús no hizo nada de eso. Él, lo primero que decidió hacer, fue ir a ver a su primo Juan.

¿Por qué? Porque Juan, independientemente de ser su pariente, en ese momento era la autoridad más contundente de Dios en la tierra. Imagínate la reacción de Juan. Él sabía quien era Jesús y a qué había venido a la tierra. Su madre se lo había contado. ¡Se quería matar al verlo de rodillas ante él esperando ser bautizado por algo que el mismo Juan sabía que no necesitaba! Jesús nunca necesitó ser bautizado para perdón de pecados simplemente porque no los tenía. ¿Qué le respondió Jesús?

Deja, es necesario que cumplamos con toda justicia. La palabra justicia significa “la posición correcta”. Juan, dijo. Tú tienes el poder, pero yo tengo la autoridad. El problema más grave de la iglesia, hoy, es que tiene un montón de gente poderosa, pero que evita la autoridad. NI bien Jesús se arrodilló, los cielos se abrieron. Si tú, hoy, no puedes arrodillarte ante nadie como autoridad, es probable que los cielos se mantengan cerrados. Y no estoy hablando de las nimiedades a veces infantiles que vemos en las congregaciones.

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04 – Señor; ¡Sácame de Aquí!

Muchas personas siguen convencidas hoy día que el Reino de Dios es una especie de nube sintética donde habrán de ir a sentarse los salvos para disfrutar, vaya uno a saber de qué manera, de la vida eterna. Lo que todavía no han llegado a entender es que el Reino es mucho más que eso, y que se encuentra en una dimensión totalmente diferente a todo lo que conocemos. Buscar el Reino para reposar, es buscar en vano. Dios quiere que vivas un nivel superior. Hasta que tú no vivas en el nivel que Dios quiere que vivas, no vas a tener reposo.

Lucas 11: 1-4 = Aconteció que estaba Jesús orando en un lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos. Y les dijo: Cuando oréis, decid: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. Y perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a quienes nos deben. Y no nos metas en tentación, más líbranos del mal.

Lo primero que voy a decirte, es: mi hermano, cualquiera sea la función, el cargo, la posición o la jerarquía que ocupas en la organización eclesiástica, no te permitas ser manipulador de almas. Ni se te ocurra cobrar algo por perdonar a alguien. Dios no te cobró nada a ti. Cuando los apóstoles le preguntaron al Señor como orar, Él les dijo que lo hicieran de la manera escrita en el pasaje leído que, si tú quieres que te lo transcriba a idioma sencillo, fue algo así como: Pídele al Padre que aquello que opera en el cielo, opere en la tierra. Pídele al padre que según funciona el Reino en el cielo, queremos verlo funcionar en la tierra…

A través de la historia podemos comprobar que se han levantado grandes controversias en el pueblo de Dios. Cada vez que Dios revela una verdad a su iglesia, a su nación, se levantan extremos. Hay una parte que rechaza todo lo que recibe. Hay otra parte que lo recibe, pero exagera y aborta todo lo anterior, dando por cierto y único lo nuevo. El péndulo comienza a moverse entre los obstinados que dicen: “No puede ser Dios; yo tengo más de veinte años en esto y siempre se hizo así”. Y los otros que responden diciendo: “Tú eres un anticuado, nada de lo que has aprendido sirve, y esto ahora se hace así.” Los dos están mal.

Aquí es donde aparece lo que podemos llamar el remanente. Es el pueblo que, recibiendo una verdad, la madura y luego la ejecuta, y se queda a la espera de recibir la próxima. Cuando esto ocurre, no se destruye lo anterior, sino que se acrecienta su conocimiento y continúa creciendo de gloria en gloria.  Muchos se preguntan cuál es realmente la verdad. Obviamente, la verdad no puede ser de ninguna manera todo lo que hemos aprendido. De ser así, Dios jamás nos hubiera dejado dicho que escudriñáramos las Escrituras.

¿Para qué necesitaríamos escudriñarlas si lo que aprendimos ya era todo y no necesitábamos más? Toda la verdad de Dios está presente, pero la iluminación o la revelación, es progresiva. No podríamos en modo alguno tomarlo todo de una vez. Si tu temor es caer en falsas doctrinas, o ser víctimas de un falso profeta, habrá que convenir que como temor es lícito y atendible, pero hay algo más que debes saber: No puede haber algo falso que no haya sido sacado de algo cierto.

No puede haber una copia si no hay un original. No se puede pervertir lo que no existe. Por lo tanto, cuando hablamos de falso profeta, no es nada diferente que hablar de falso pastor, de falso evangelista o de falso maestro. Lo que es falso es la persona, no el don. Un falso profeta es una persona que usa el don con malas motivaciones, con intereses particulares o personales, o por ambiciones de poder terrenal y humanista.

De ninguna manera puedes correr el riesgo de abortar la verdad por miedo a los extremos. Siempre tienes una Biblia para escudriñar y no dejarte convencer por lindas palabras, así hayan emanado de la boca de la figura, la figurita o el figurón que se te ocurra con nombre y apellidos ilustres. La Palabra de Dios no se contradice. El Reino funciona prolija y aceitadamente. Las congregaciones, no siempre. Hay una diferencia: el Reino es jurisdicción de Dios. La iglesia también debe serlo, pero no siempre lo es.

La palabra Reino es la palabra BASILEIA, y significa: “Fundamento de poder o una influencia.” Es un territorio o una jurisdicción, es el dominio del rey. Son los súbditos que se someten al rey los que constituyen su Reino. Es un ámbito o una dimensión. También puede ser una especie, (Por ejemplo el Reino Animal). Cuando hablamos de Reino, hablamos de jurisdicción o del área donde tú tienes dominio. Si tú me invitas a predicar a tu iglesia, pastor, cuando yo esté en el púlpito, tendré la autoridad. Pero el dominio seguirás teniéndolo tú donde quiera que te encuentres.

Todos nosotros tenemos autoridad hasta donde nos es delegada cuando entramos en Reino ajeno. Esto es importante, porque nosotros siempre hemos aprendido que el Reino es una nube, con un cielo y una casa no sabemos dónde, pero eso es un problema porque Reino es donde Dios tiene autoridad. Y es notorio que Dios tiene autoridad en el cielo, en la tierra, en el infierno y en todas partes. Así que el Reino incluye un lugar, pero no se restringe de ninguna manera a un lugar. El Reino es donde Dios tiene influencia. ¿Tiene influencia Dios en ti y en tu vida? Entonces tú eres parte del Reino de Dios.

Salmo 145: 13 = Tu reino es reino de todos los siglos, y tu señorío en todas las generaciones.

Muchos comparten la opinión (Se supone que, como producto de estudios, claro está), de que el Reino está suspendido hasta el milenio. Aquí parecería haber una escritura que no sólo rebate esa posición, sino que la deja sin efecto, ya que dice que es en todas las generaciones.

Salmo 146: 10 = Reinará Jehová para siempre; Tu Dios, oh Sión, de generación en generación.

Convendría, en este punto de las cosas, recordar algo que en el plano simbólico tiene mucho valor. Es una auténtica tipología que cobra vida cuando se la necesita. Sion es, al mismo tiempo, tipología de la Iglesia.

Hebreos 2: 7 = Le hiciste un poco menor que los ángeles, lo coronaste de gloria y de honra, y le pusiste sobre las obras de tus manos.

Aquí se habla de Jesús. La obra de las manos de Dios. (La Creación toda, la autoridad toda, el Reino todo), fue cedido a él. ¿Cuándo ocurriría esto? Según algunas posiciones, debería ser cuando regrese, pero la Escritura aquí es bastante clara en el tiempo que usa: cuando subió, ya pasó.

Mateo 28: 17 = Y cuando le vieron, le adoraron; pero algunos dudaban. Y Jesús se acercó y les habló, diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.

Vamos a ver: ¿Cuándo debería ser hipotéticamente eso, mañana quizás? No. Se le entregó, dice. Ya se le entregó. Y no sólo en el cielo como muchos pueden verlo con facilidad, sino también en la tierra, Es decir: AQUÍ Y AHORA.

Colosenses 1: 13 = El cual nos ha librado de la potestad (De la autoridad, del dominio, del derecho) de las tinieblas, y trasladado (Está en el verbo en tiempo pasado, ya llegó), al reino de su amado Hijo.

Aquí Jesús le está diciendo al judío del relato que el Reino de Dios será quitado de ellos y será dado a otra gente. Muy bien. No sigas esperando lo que ya aconteció. Ya lo tengo. Ya lo tienes. Ya les fue quitado.

Lucas 12: 31-32 = Más buscad el reino de Dios, y todas estas cosas os serán añadidas. No temas, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino.

Es imposible darte algo que no viene hasta mañana, ¿No te parece? Quiero decir que cuando te mueras, no puedes buscar nada. Es ahora cuando tienes que buscar. Buscad primeramente el Reino, de su influencia, de su autoridad, de su poder, de su propósito, de su objetivo. Piensen como un rey o un embajador, primero: yo corro con la cuenta dice el Señor. Los embajadores no se preocupan por los gastos o esfuerzo de sus misiones de trabajo: su gobierno, su reino, es el que paga todo.

Mateo 11: 12 = Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan.

Muchos tenemos la imagen de un Reino de los cielos en las nubes. ¡Paf! En las nubes no hay modo que haya violencia. Porque es el Reino DE los cielos, no el Reino EN los cielos, ¿Entiendes? Ya fue dicho: Si tú te vienes de inmigrante a Argentina, estás EN Argentina, pero eres DE donde hayas nacido.

Mateo 3: 1-2 = En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea, y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.

Al Reino de Dios se ingresa cuando se nace de nuevo. Es decir que tú entras cuando naces, no cuando te mueres. Ahora hay que manifestarlo. El Reino no es una nube; es una autoridad delegada. Pero entiende por favor: es cuando naces de nuevo, no cuando comienzas a ir a un templo.

Mateo 4: 17 = Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.

Cristo está poco más de tres años en la tierra, y en el Libro de los hechos, cuando comienza a despedirse de la gente, antes de irse, da un tremendo seminario de cuarenta días sobre el Reino de Dios. Pablo, en la ciudad de Roma, vieja ya y en el final de su ministerio, en el último capítulo de hechos y en el versículo 23, dice: Vinieron a él muchos de la posada, a los cuales les declaraba y les testificaba el reino de Dios desde la mañana hasta la tarde.

En el mismo capítulo, versos 30 y 31, leemos: En una casa alquilada recibía a todos los que a él venían y les predicaba el reino de Dios. Ese, que era un mensaje altamente popular en el marco de la iglesia primitiva fue, por otra parte, el único mensaje que Cristo predicó. Tiene que ser restaurado. Y muchos se han equivocado, y no han entendido la restauración. Porque el producto de nuevas alabanzas, no es solamente la innovación de nuevos instrumentos. El producto de nuevas alabanzas es producto de una nueva mentalidad, y es imposible entender restauración, sin primero entender el verdadero mensaje de la Palabra de Dios.

Y la razón por la cual todos estamos como que no sabemos para donde ir, es porque restauramos todo menos el mensaje. Es más: si hoy observas con atención, los mensajes mayoritarios son relatos con una moraleja a modo de reflexión. ¿Sabes cómo se le llama a eso? Fábula. Empezamos al revés. El mensaje cambia tu manera de pensar y ese cambio es el que efectivamente produce un cambio total en la ministración. Lo que necesitamos saber es cual es el mensaje del evangelio y, se crea o no, el setenta por ciento de la iglesia lo desconoce.

Cuando la iglesia predica tanta destrucción en los tiempos finales y tenemos tantos maestros proféticos en la televisión o la radio, hablando de si Gog, que si Magog, y que ya mismo explota el planeta, esas no son buenas nuevas. Esas no son buenas noticias. Eso no es un buen mensaje. Jamás se lo predicaría yo a mi hijo. Eso no es servir al Señor. El temor no puede ser el ancla para traer a la gente al Reino de Dios. Y Buenas Noticias (Evangelio), no es precisamente predicar que tu ciudad va a estallar.

Todo evangelio que carece de buenas noticias, no es evangelio de Dios. Toda palabra que no tiene esperanza, no proviene de la boca de Dios. ¿Tú tienes idea qué ocurre en el ámbito espiritual cuando te conviertes por miedo? Entras al Reino del brazo del que tiene el imperio del miedo. ¿Recuerdas quién era? Ahhh.

Marcos 1: 14-15 = Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de dios, diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.

La esencia del mensaje del Reino es que no tenemos que esperar nada; lo que tenía que pasar ya pasó. Creed en este evangelio. ¿Cuál es la noticia del Reino? Que había un rey llamado Satanás que ya no lo será porque fue destituido. Yo voy a ser instituido rey y comienza un nuevo Reino: el Reino de Dios. Que comienza a crecer cada vez que alguien nace de arriba. Es la piedra cortada sin manos (Cristo) que después se convierte en un monte que llenará toda la tierra: la Iglesia.

De manera que el Reino tiene mucho que ver con un tiempo ya cumplido. Sigue aumentando progresivamente y no cancela manifestaciones literales futuras. Pero Dios es el mismo ayer, hoy, mañana y siempre. Dios es Rey. Ayer-Hoy-Mañana-siempre. Y Dios reina. Ayer-Hoy-Mañana-siempre. Dios tiene súbditos. Ayer-Hoy-Mañana-Siempre. No tiene principio, no tiene fin; es de generación en generación. No lo puedes suspender con tu doctrina.

Cristo predicaba, y los sencillos y simples lo entendían. Los que se enojaban eran los fariseos. Nosotros predicamos esto hoy y habrá fariseos que en este momento se están enojando. Pero también habrá simples de corazón que estarán entendiendo. Dios los bendiga. Él usaba parábolas; traía un ejemplo físico y literal para expresar un principio espiritual. No me refiero a que Cristo ya comenzó un reino literal, donde él se sienta en un trono literal y terrenal y está reinando ahora en la tierra. En una ocasión, cuando vieron la multiplicación de los panes y los peces, quisieron venir a buscarlo para convertirlo en rey.

La iglesia ha asumido una mentalidad judaística, siempre otorgando a Israel literal y nacional una victoria final más soberana que la nuestra. Si Cristo hubiese venido para ser rey de los judíos, lo hubiera sido: ¿Quién lo habría podido impedir? Pero el caso es que cuando los judíos quisieron buscarlo para convertirlo en rey, Él se escondió. En Juan 18, cuando quisieron apresarle, Él dijo: Mi reino no es de este mundo. En el original no lo dice exactamente como lo leemos aquí. Tiene un agregado que resulta muy importante. Dice: Mi reino no es de este mundo, AHORAEl verbo es presente, continúa.

Muchos se preguntan: ¿Debe la iglesia estar involucrada en política? No. La iglesia está por sobre la política. Tú y yo tenemos derecho a entrar al trono de Dios y atar y desatar lo que queramos o no queramos aquí en la tierra. Ahora bien: ¿Qué son las parábolas? Son metáforas, ejemplos. Hablan de cosas literales para que tú entiendas principios espirituales. Y si no, fíjate. Según la Palabra somos: Ovejas, Siervos, Hombres, Luz, Trigo, Cuerpo, Casa, Morada, Semilla, Soldado, Árbol, Novia. Esto último, aunque seas hombre, claro está.

También dice que somos: Ejército, Pan, Nueva Creación, Reyes. Nación Santa, SacerdotesY fíjate que tú te plantas frente a un espejo y descubres que, desde lo literal y natural, tú no eres exactamente ninguna de estas cosas. La iglesia ha optado por ser NOVIA y ha abortado el resto de las características y adjetivos. En todo podemos ver el trasfondo espiritual, salvo cuando llegamos a Israel; allí todo sigue siendo literal. Dios no es un Dios nacionalista. Abraham era gentil, su hijo Isaac también, Jacob también.

Decidió humillarse delante de Dios y, como se humilló, se le dio un adjetivo: Tú eres un Israel. Eres un príncipe con Dios. Seguía siendo gentil. Israel ahora tiene doce tribus. Todos gentiles. Son israelitas por Jacob. No tienen nada que ver con una nación. Dios quiere todo linaje, toda lengua por igual. Dios no es judío; Dios es Espíritu. Como ejemplo, la parábola del Sembrador. No hace falta que se la detalle aquí, porque tú la conoces muy bien. Dice que Alguna cae junto al camino. Esto significa que cae junto al evangelio, no adentro. El evangelio está allí, pero esta semilla solamente toma de él lo religioso y ritual.

Otra dice que cae pero que no tiene mucha raíz. Esto habla de la inconstancia. Otras, dice que se ahogan por las cuestiones del mundo. La avaricia, por ejemplo. Y una cuarta parte de este terreno da fruto y, de esta cuarta parte, sólo una tercera parte produce ciento por ciento. En la minoría siempre está el Remanente; el terreno fértil y bueno.

Parábola del Trigo y la Cizaña: Mateo 13: 24-30 = Les refirió otra parábola, diciendo: el reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue. Y cuando salió la hierba y dio fruto, entonces también apareció la cizaña. Vinieron entonces los siervos del padre de familia y le dijeron: Señor, ¿No sembraste buena semilla en tu campo?

¿De dónde, pues, tiene cizaña? Él les dijo: un enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la arranquemos? Él les dijo: No, no sea que al arrancar la cizaña, arranquéis también con ella el trigo. Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged al trigo en mi granero.

No busques la congregación perfecta; no la hay. Si encuentra alguna, cuando tú llegas, tú la dañas. Pero por favor: Congregación, no iglesia. Porque la iglesia del Señor, SI es perfecta. Además, el pasaje es claro: “Recoged primero la cizaña”. Esto es: La cizaña se va primero. ¿Arrebatamiento? ¡¡Amén!! ¡Pero cambia tu mapa!

La Parábola de la Semilla de Mostaza: El Reino es semejante a un grano de mostaza; comienza insignificante y termina, por multiplicación de tamaño, arrasando con todo, no yéndose en fuga. No importa donde la siembres; está destinada a quedarse con todo. Esta es la enseñanza de la parábola.

Parábola de la Levadura: De las tres medidas: es una ósmosis del Reino de Dios. Empieza por aquí y lo leuda todo. El verdadero Reino de Dios donde lo plantas, prepárate; porque es un Reino que trasciende. Es más poderoso que todos los reinos de la tierra, cuando tú lo crees. Es imposible plantar el Reino y que no se quede con todo. Tenemos más fe en destrucción que en restauración. Se nos hace más sencillo pensar en catástrofes que en restauración social. ¿A qué Dios estás sirviendo? Los discípulos ven que se les complica toda la teología y le piden, una vez que se han ido todos los que vinieron por los peces y los panes, que les explique A ELLOS la parábola.

Mateo 13: 36-41 = Entonces, despedida la gente, entró Jesús en la casa; y acercándose a él sus discípulos, le dijeron: Explícanos la parábola de la cizaña del campo. Respondiendo él, les dijo: El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre. El campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del malo. El enemigo que la sembró es el diablo; la siega es el fin del siglo. (Aquí se utiliza el término KAIROS, es decir: tiempo, era).Y los segadores son los ángeles. De manera que como se arranca la cizaña, y se quema en el fuego, así será en el fin de este siglo.

Es indudable: el juicio comienza en la casa de Jehová. ¿Cómo vamos a juzgar al mundo si operamos en el mismo espíritu que el mundo? Él va a recoger de entre su Reino a todo lo que parece, pero que no es. A la forma de religión que niega el poder de la misma. La Palabra de Dios sale de varios modos distintos, no necesariamente del que te gusta a ti. Amo al pecador como cualquier evangelista, pero no le predico al mundo, le predico a la iglesia. Hay muchos en la iglesia que parecen iglesia pero que no son iglesia. Alguien los tiene que alcanzar.

Mateo 13: 42-43 = Y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes. Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre. El que tiene oídos para oír, oiga.

Es simple: antes no pueden resplandecer porque cada vez que se mira la iglesia se ve un doble mensaje, un doble ánimo. Se ven algunos buenos, pero otros pésimos. Eso no atrae a nadie, pero cuando Dios la limpie, las naciones van a venir, porque van a ver la gloria de Dios en la iglesia.

Mateo 13: 44 = Además, el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo.

Dijimos que el que siembra la semilla es Cristo. Dijimos que la semilla son los hijos del Reino. Dijimos que la cizaña son los hijos del malo. Que el enemigo es el diablo y que la siega es el fin del siglo. Si retrocedemos, vemos que el verso 24 dice que “El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en SU campo”Y más adelante, el verso 31 añade que El reino es semejante a un grano de mostaza que un hombre tomó y sembró en SU campo.

Sin embargo, en el verso 41 declara que Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su REINO, a todos los que sirven de tropiezo e iniquidad”. Cambió la palabra CAMPO por REINO. Estaba sembrando en su campo, pero después vino a recoger de su reino. Te dije que Reino no es solamente los súbditos, (La iglesia), sino la jurisdicción donde funciona el poder de Dios. Hay miembros en el Reino de Dios que no son redimidos, (Los ángeles). Son parte, son compañeros suyos, son administradores para los herederos de salvación.

Dice que un hombre, (CRISTO), encontró un tesoro; que lo vio pero que lo escondió. Por eso Cristo habla en parábolas. Cristo camina, y comienza a recibir el verdadero propósito. Un tesoro, los hijos de Dios reinando sobre la Creación. Pero no puede divulgarlo, porque dice la Palabra que si Satanás o cualquiera de sus príncipes hubiera sabido que Cristo había venido para hacer lo que hizo, jamás lo hubieran crucificado. Tuvo que callar. Encontró un tesoro, una verdad, una revelación, pero no pudo tirarles perlas a los cerdos.

Por eso y para eso son las parábolas, para que los que son de Dios las entiendan y vivan sus principios sólidos, y los que no son de Dios se confundan y no sepan de qué se está hablando. Los fariseos siempre se enojan, pero los sencillos siempre aprenden. Está gozoso porque encontró claridad en un principio de Dios: que sus hijos reinen. Pero se acuerda que Satanás tenía derecho legal sobre la tierra; que el mayordomo del planeta era Adán, pero que en desobediencia le había entregado ese título de propiedad a Satanás.

Entonces Cristo no podía hacer nada en cuanto a su revelación porque no le pertenecía la tierra para hacerlo. ¿Cómo? ¿Es el Hijo de Dios y no pudo hacer nada? Entiende: por derecho legal, no por falta de poder. Dios jamás transgrede sus propias leyes. ¡¡Es Dios!! Entonces, gozoso por lo que encuentra, lo entierra de nuevo y dice Hebreos 12 que “Por el gozo que había delante de él, fue hasta la cruz.” Y en Filipenses dice que dejó toda reputación, y no escatimó ser igual a Dios y se redujo en semejanza de hombre y fue hasta la cruz y compró el campo, compró la tierra.

Por eso la tierra tiembla a media tarde, por eso el sol se avergüenza cuando su sangre toca este planeta, redime el título de propiedad para entregárselo a los verdaderos hijos de dios. El Reino de Dios… es… ¡¡AHORA!! ¡Tu ciudad te pertenece! ¿Te puedes imaginar, ahora, la bofetada que recibe Dios cuando tú le pides: “¡Señor! ¡Sácame de aquí!” ?? ¿Cómo crees que podrá reaccionar Dios ante tu clamor? ¿Qué crees que podrá decirte en esa instancia?

“Miserable, ignorante, tú no sabes lo que yo he hecho por ti; tú no sabes que yo he creado todo esto par ti; todo lo hice para ti; lo perdiste y lo volví a redimir, di mi vida, ahora estoy confinado a un cuerpo.” “Yo estaba en todas partes, ahora soy un cuerpo y dependo de ese cuerpo en la tierra para hacer lo que quiero hacer ¿¿Y todavía me pides que te saque de allí??” Es una bofetada en la cara de Dios decirle “Sácame de este infierno” No es un infierno. La tierra es buena y te pertenece. Es una mentalidad distinta. Cuando entiendes eso, entiendes todo.

No somos peregrinos, somos embajadores. “Pero hermano…es que nosotros tenemos un destino en un tiempo lejano…” Muy bien; cuando llegue ese tiempo lejano me encargaré de ese tiempo lejano; hoy tu trabajo y el mío es el de administrar el sector que nos corresponde en el Reino de Dios. Es el ahora y el después del Reino. Sin un ahora, no hay un después. Y no se trata de escatología, es una mentalidad. Puede ser que afecte un tanto la escatología, pero no es un mensaje escatológico. El movimiento profético no tiene nada que ver con la escatología.

ESCA habla de los tiempos finales y LOGOS habla de la Palabra, y cuando los judíos hablaban de escatología, hablaban de promesas futuras. En el Nuevo Testamento no hay ninguna promesa futura, porque el ESCATOS ya había llegado.Y el ESCATOS de Dios es Cristo. La última palabra. Hablar de escatología, hoy, es hablar de la cruz. ¿Qué tenía valor entonces, el tesoro o el campo? ¡¡El campo!! Él compró el campo. Lo hizo todo para redimir el campo para poder tener derecho legal.

Por eso dijo: “Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra”. ¿Cómo podría tener derecho a atar principados, dominios y potestades, si no tuviera legítimos derechos?  ¿Cómo vamos a militar en guerra espiritual y después salir corriendo en una gran fuga? ¿Cómo vamos a hablar de restauración y enseñar a través de la Palabra que la tierra va a ser destruida? ¿Cómo vamos a decir que reinamos en Cristo y que toda rodilla se dobla, pero se lo vamos a entregar al Anticristo? ¿No decimos que toda rodilla se dobla? ¿El Anticristo tiene rodillas? Si no las tiene, se las vamos a colocar. ¡¡Todo demonio se va a doblar ante el poder de la iglesia de Dios!!

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03 – Requisitos del Reino

2 Pedro 1: 2 = Gracia y paz os sean multiplicadas, en el conocimiento de Dios y de nuestro Señor Jesús. (3) Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, (4) por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia;

Verso 10 = por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás. (11) Porque de esta manera os será otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

El requisito del día presente es: mayor gracia. Dice el verso 2 que la gracia y la paz nos sean multiplicadas en el conocimiento del Hijo de Dios. Dice la Palabra de Dios que donde abunda el pecado, es necesario que la gracia abunde aún más. Donde abunda el pecado, la inmoralidad, la perversión y la iniquidad, quiero hacerles saber, que necesitamos más gracia de Dios. Para poder ser participantes de su naturaleza divina y poder escapar de la corrupción que nos rodea.

Entonces vemos que este no es el tiempo de escapar, de correr o de huir de los demonios. Es el tiempo de demostrar el poder en la gracia de Dios. Es tiempo de confrontación. Este no es el tiempo para un ministerio de mantenimiento; es tiempo de declaración, de consumirse de hambre por la verdadera Palabra de Dios. Sólo un hombre puede libertar a otro hombre. No podemos hacerlo tomando como elemento, por ejemplo, el maná antiguo. Porque esas son técnicas que dieron resultado, digamos que un excelente resultado, en la antigüedad. Hoy es otro tiempo.

Tampoco podemos hacerlo adoptando el sistema mundano. Tenemos que estar establecidos en la verdad presente. El hombre no vive sólo de pan. En original dice que vivimos de cada palabra que está procediendo de la boca de Dios. Hemos sido instruidos para orar: danos el pan de hoy. En la siguiente escritura, hay tres requisitos indispensables.

Daniel 2: 20-22 = Y Daniel habló y dijo: sea bendito el nombre de Dios de siglos en siglos, porque suyos son el poder y la sabiduría. Él muda los tiempos y las edades; quita reyes, y pone reyes; da la sabiduría a los sabios, y la ciencia a los entendidos. Él revela lo profundo y lo escondido; conoce lo que está en tinieblas, y con él mora la luz.

Entiende bien: dice el verso veintiuno que Él muda los tiempos y las edades. Si Él es quien muda los tiempos y las edades, es necesario que entendamos bien lo expresado: de todo ello derivan la sabiduría, el conocimiento y el entendimiento.

Daniel 7: 9 / / 13-14 = Estuve mirando hasta que fueron puestos tronos, y se sentó un Anciano de días, cuyo vestido era blanco como la nieve, y el pelo de su cabeza como lana limpia; su trono llama de fuego, y las ruedas del mismo, fuego ardiente.

(13) Miraba yo la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre, que vino hasta el Anciano de días, y le hicieron acercarse delante de él. (14) Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido.

Esto es lo que acontece, vamos a observarlo, más o menos dos mil años atrás. Esto es lo que la teología nos enseña que va a acontecer en el futuro. Pero quiero que veas bien el verso 18, porque cuando Jesús asciende, nosotros fuimos vivificados con Él y se nos hizo sentar en lugares celestiales con Él. Dice la Palabra que Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo son uno. Significa que usted no los puede separar. Y si somos uno con Jesús, no podemos ser separados del lugar donde Él se encuentra. Entonces Cristo no puede venir por la iglesia, sino que viene CON la iglesia.

Verso 18 = Después recibirán el reino los santos del Altísimo, y poseerán el reino hasta el siglo, eternamente y para siempre.

Estamos recibiendo una autoridad presente, un reino. Vimos en 2 Pedro capítulo 2 que, si nosotros tenemos entonces firme nuestra elección, y segura nuestra profesión, se nos abre una puerta de abundante entrada al reino presente de Dios. El reino de Dios tiene que ser establecido en vosotros, antes de desear que el rey regrese por su reino. Entonces: ¿Dónde es que está el reino de Dios ahora? Mirad: el reino de Dios está entre vosotros. Mira lo que el cuerpo de Cristo está por hacer. Mira el verso 21.

Versos 21-22 = Y veía yo que este cuerno hacía guerra contra los santos, y los vencía, hasta que vino el anciano de días, y se dio el juicio a los santos del Altísimo; y llegó el tiempo, y los santos recibieron el reino.

Ahora mira el verso 25, está hablando del Anticristo; está hablando de la bestia. Vamos a enseñarles qué va a acontecerle a la bestia. Hay muchos que están tratando de enseñar temor y miedo a la iglesia. Vamos a ver el fin de la bestia.

Versos 25-27 = Y hablará palabras contra el Altísimo, y a los santos del Altísimo quebrantará, y pensará en cambiar los tiempos y la ley; y serán entregados en su mano hasta tiempo, y tiempos, y medio tiempo. Pero se sentara el juez, y le quitarán su dominio para que sea destruido y arruinado hasta el fin, y que el reino, y el dominio y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo, sea dado al pueblo de los santos del Altísimo, cuyo reino es reino eterno, y todos los dominios le servirán y obedecerán.

Ahora mismo, en el tiempo presente, a través del sistema comunicativo, la iglesia se está cansando, tal y como dice el verso 25, es Satanás a través del espíritu del anticristo, está agotando la fe del creyente, está agotando con falsas doctrinas, incrustando temor en la iglesia. No es tiempo de evacuar la tierra, es tiempo de progreso en la tierra. Estamos recibiendo, por medio de esta violencia, el Reino; y poseyéndolo con gozo. No hay cosa mayor que probar y experimentar verdadera victoria. Vimos en Santiago 1:12 que bendecido es aquel hombre que vence toda tentación, porque cuando es tentado y probado, cuando ha traspasado ese lugar, tiene una corona de justicia

Entonces, actualmente, estamos recibiendo y poseyendo un reino espiritual. Entonces vemos que hay confrontación, persecución, nos conviene a todos buscar primeramente del Reino de Dios y su justicia y dejar TODO lo demás en orden siguiente. También tenemos que saber los tiempos en los que vivimos, las edades, las estaciones. ¿Por qué estás orando? Santificado sea tu nombre. Exaltado sea tu nombre. Adoración. Tu reino y tu dominio venga, desde el cielo hasta la tierra.

En otras palabras: “Dios, háblanos, díctanos tus planes y propósitos.” Esa es la prioridad de toda oración. No es nuestra necesidad, tenemos que entender los tiempos y las estaciones de Dios. “Venga tu Reino”, significa activar y extraer el poder espiritual residente en el ámbito divino y sufrir violencia extendiendo la fe para alcanzarlo y ponerlo por obra en la tierra.

La segunda llave, es la siguiente: Dice: “Hágase su voluntad”. No es una opción, es un mandamiento; tu voluntad sea hecha. El significado literal, es: Sea Generada. ES como decir que sea generado o forzado a través de una generación. Dios dio a Israel una oportunidad, pero la generación de Moisés murió en el desierto. Y vino otra generación luego, la de Josué. Cruzaron el Jordán, entraron en la tierra prometida. Confrontaron contra Jericó sin temerle a los gigantes, porque el arca de Dios andaba con ellos.

El problema más grave que tenemos en la iglesia, dentro de la inmensa y muy variada gamas de problemas eclesiásticos, es que los movimientos previos se convierten en enemigos del movimiento presente. ¿Cómo podemos fluir en un Reino con propósito y con estrategias en tiempos y estaciones, que no está de acuerdo con recibir o con poseer? Si todavía estás como una garrapata incrustada en el último movimiento, buscando bendiciones en lugar de ser tú mismo, bendición.

Las dimensiones para implantar el reino, son tres: 1) Salir de Egipto. 2) Atravesar el Desierto. 3) Entrar en la Tierra Prometida. En la tierra prometida, mi hermano, se acabó la luna de miel. Tenemos que trabajar para obtener el fruto de la tierra. Si el poder de Dios ha venido sobre ti, ya tienes al reino de Dios sobre ti y, por lo consiguiente, todo lo necesario para ejecutar su voluntad. En la Tierra Prometida fluyen leche y miel, dice la Palabra. Pero tú sabes muy bien que si no arriesgas que te ataquen las abejas yendo a sus panales o que te dé una patada la vaca ordeñándola, no consigues ni miel ni leche.

Reino, ven acá. Reino, ven a mí; tienes que aceptarlo; tienes que recibirlo; tienes que entrar en él, y esforzarte y forzarlo como un embajador. El Reino de Dios sufre violencia. Pero aquel que sufre violencia y permanece, tiene victoria.

Lucas 11: 14-15 = Estaba Jesús echando fuera un demonio, que era mudo; y aconteció que salido el demonio, el mudo habló; y la gente se maravilló. Pero algunos de ellos decían: Por Belcebú, príncipe de los demonios, echa fuera los demonios.

Esto es confrontación, violencia. Dice más adelante, en el verso 23, la clásica frase de que quien con Él no recoge, en realidad está desparramando. Esto no ha sido tomado muy en serio, pero lo cierto es que si no estás con Cristo estás contra Cristo. Anticristo. Una mentalidad. Si preguntamos por qué o para qué murió Cristo, quedaríamos asombrados de la cantidad de respuestas que tendríamos. El Espíritu Santo no es un tema de controversia. Pero si vamos al principio veremos que Dios creó al hombre a su imagen y semejanza.

Vemos, entonces, como crea un vaso extrayendo de su origen desde el mismísimo polvo de la tierra, ¿Verdad? Y en el próximo segundo sopla o respira aliento de Dios dentro del vaso, ¿Me sigues? Bien; eso es lo que, dice, convierte al hombre en alma viviente. Adán. Adán, además de perder la autoridad, el derecho y el dominio sobre la tierra, ¿Qué es lo que más perdió? Perdió el Espíritu Santo. ¿Qué es lo que vino a traer Cristo consigo? ¿No lo sabes? Pregunto: ¿Cuál era la necesidad más grande que existía?

Redención. ¿Era realmente redención esa necesidad? ¿Era darte esa especie de credencial del seguro para que tú no te vayas al infierno y te puedas sentar en una nube por allí? Ni lo sueñes. Él murió para que tú fueses conectado nuevamente con Dios a través del Espíritu. Lee con atención la carta de Pablo a los Gálatas. Examina con cuidado lo que dice en el capítulo 13 y los versos 13 y 14. Allí dice que la razón por la cual Cristo murió y se convirtió en maldición por nosotros, es para que podamos recibir la promesa del Espíritu. Él ES Espíritu. Él ES Dios Todopoderoso.

La Biblia dice que este Espíritu Santo, es tan maravilloso, que tomó la segunda persona de la divinidad; el ilimitado; el Todopoderoso Dios; el Príncipe de Paz; el eterno Dios; el Creador y lo redujo a una simiente. Y lo colocó en el vientre de una mujer: María. Dice que fue engendrado por el Espíritu de Dios. El Espíritu de Dios es Dios. ¿Quién es este Espíritu? Para eso murió. Hombre sin este Espíritu: Óyeme: El hombre fue creado para tener dominio y autoridad. Que haya muerto espiritualmente no significa que haya perdido la pasión por tener autoridad y dominio. El problema es que ahora tenemos al hombre sin el control del Espíritu en su vida; el resultado es un hombre salvaje, atravesando todo lo que puede con tal de tener dominio.

No tiene restricciones sin este Espíritu. No puedes tener Palabra, ni autoridad, ni comunicación con la Deidad sin tener comunión con el Espíritu Santo. Jesús dijo permanentemente: Yo no puedo hacer nada por mí mismo si no lo hace mi Padre que mora en mí… Engendrado por el Espíritu.

Lucas 11: 17-22 = Más él, conociendo los pensamientos de ellos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo, es asolado; y una casa dividida contra sí misma, cae. Y si también Satanás está dividido contra sí mismo, ¿Cómo permanecerá su reino? Ya que decís que por Belcebú echo yo fuera los demonios. Pues si yo echo fuera los demonios por Belcebú, vuestros hijos, ¿Por quién los echan?

Por tanto, ellos serán vuestros jueces. Más si por el dedo de Dios echo yo fuera los demonios, ciertamente el reino de Dios ha llegado a vosotros. Cuando el hombre fuerte armado guarda su palacio, en paz está lo que posee. Pero cuando viene otra más fuerte que él y le vence, le quita todas sus armas en que confiaba, y reparte el botín.

Lo que hemos oído testificar, son testimonios sobre nosotros mismos. Como el diablo ha destrozado todas nuestras pertenencias. Si acaso Satanás pusiera un vicio fuerte en tu vida, entonces tú testificarías que Dios te liberó. Sin embargo, no fuiste liberado para eso, sino para que tengas victoria sobre ese vicio. Y cuando tú tienes una victoria grande sobre una adicción grande, por ejemplo, puedes salir del templo, ir por la calle y orar por todos quienes tienen adicciones y creer que desaparecerán. Porque si ya en Cristo has vencido una vez, no tienes por qué no volver a vencer. Ahora tienes autoridad.

Yo creo en los dones espirituales operando en la iglesia. Pero el Espíritu Santo no fue dado para ser manifestado en medio de los santos, fue dado para ir en contra del paralelo satánico, y ser demostrado en contra de los poderes en las calles de tu ciudad. Sabemos lo que Dios puede hacer, pero ellos no. Entonces: ¿Por qué nos entretenemos testificándonos entre nosotros? Vemos violencia en el verso 15. Él es acusado que era del diablo. A lo mejor tú has escuchado alguna vez alguna acusación parecida en tu contra. Dios no toma ligeramente esas acusaciones, las ve con gozo; sabe que Egipto será tomado por tus manos.

Aquí vemos a los religiosos hablando de Belcebú. Ellos dicen: “Si ustedes no hacen las cosas como las hacemos nosotros, entonces no pueden ser de Dios.” Pero vemos que, a través de manifestaciones inusuales, Dios obra milagros. ¿Milagros? Sí; para tomar el corazón de la ciudad, para tomar el principado que opera sobre la ciudad y rebajarlo bajo los pies de la iglesia. Es muy raro que el Espíritu Santo opere de la misma manera dos veces.

Hay personas tratando de hacer las obras de Dios por repetición. Están tratando de desarrollar su fe manipulando al Espíritu Santo conforme a un molde ya establecido. Dios no es un Dios metodista, (Con perdón de los hermanos denominados de ese modo), Dios no tiene fórmulas. La palabra, es: Estrategia. Hay cristianos, y tú los habrás visto decenas, cientos o miles de veces, atando al diablo allí y acá. Y lo atan, es cierto, pero no lo despojan. Y no basta con que se lo ate, debemos despojarlo de lo que está usurpando. Eso es lo que necesitamos.

Hebreos 12: 25-29 = Mirad que no desechéis al que habla. Porque si no escaparon aquellos que desecharon al que los amonestaba en la tierra, mucho menos nosotros, si desecháremos al que amonesta desde los cielos. La voz del cual conmovió entonces la tierra, pero ahora ha prometido, diciendo: Aún una vez, y conmoveré no solamente la tierra, sino también el cielo.

Y esta frase: aún una vez, indica la remoción de las cosas movibles, como cosas hechas, para que queden las inconmovibles. Así Que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia; porque nuestro Dios es fuego consumidor.

Dice que el Dios Altísimo está deseando tener un reino de sacerdotes. No solamente conmoverá lo natural, sino también lo divino. La pregunta que nos queda, es: ¿Qué significa “conmover”? Explicaciones nos pueden dar muchas, pero me quedo con una específica. CONMOCIÓN.

De aquel eterno propósito escondido en Dios desde el principio. Con la intención de aclarar a todos cual sea la dispensación del misterio escondido desde los siglos en Dios, que creó todas las cosas. Para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en lugares celestiales.

La Palabra dice que todo el que invocare el nombre del Señor será salvo, pero también dice que no todo el que dice “Señor, Señor”, tendrá acceso a la autoridad del Reino. Otra pregunta que nos queda: ¿Cuándo se entiende que será esto? La Palabra lo confirma en más de una oportunidad: AHORA.

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Eternamente: Agua

Eternamente: Agua

INTRODUCCIÓN

Hace ya un tiempo, escuchando un trabajo de un hombre de Dios al que respeto profundamente, experimenté a mí entender lo mismo que a él lo llevó a dar algunas conclusiones sin demasiadas bases, pero dejándose llevar por revelaciones íntimas, respecto a algo que hoy deseo comenzar a estudiar en la conciencia que tal vez no lo haga con toda la profundidad y el alcance necesario, pero sí al menos aportando algunos elementos que otros siervos, seguramente, se encargarán de amplificar y completar para la gloria de Dios. Ya te diré en el final de esto, hasta dónde pude llegar y qué es lo que te dejo como base.

Es ahora finales del mes de Agosto del año 2015. No sé cuándo llegaré a algo concreto y apto para ser publicado y leído, o grabado y escuchado respecto a esto, pero sí sé que, cuando eso ocurra, tú sabrás perfectamente el tiempo que me llevó arribar a los objetivos que ahora tienes delante de ti. Te prometo que en el epílogo también escribiré la fecha del día. El caso es que, en parte por un sentir íntimo personal, en parte por coincidencia familiar en oración, en parte por contacto también espiritual con intercesores y en parte por algunos trabajos de otros siervos, el Señor nos ha empezado a hablar a muchos de nosotros, respecto al agua.

Casi todos nosotros, y no hablo solamente de los que tenemos alguna clase de expresión ministerial, sino de todo el conjunto de creyentes con algunos años de trayectoria, hemos estado convencidos hasta ayer mismo, que sabíamos todo o  casi todo lo relacionado con la carne, la sangre y el agua y su vinculación con el evangelio. Bien; déjame decirte que no; que ni tú ni yo lo hemos sabido todo. Es más; no sé si lo que sabíamos, apenas es una milésima parte de lo que en realidad es. Y es más, aún; no podría hoy la certeza de que lo que sabemos, verdaderamente sea lo que debemos saber.

Cuando me preguntan para qué Dios estaría revelando hoy, cosas que muy bien pudo haberlas revelado antes, suelo responder que, a mi humilde entender, lo hace porque desea que ingresemos en un nivel de conocimiento del Reino que anteriormente no teníamos, y con eso llevarlo a Él a un grado de autoridad sobre el planeta que hasta hoy no hemos podido entregarle. Dios les ha estado diciendo en sueños, visiones o voces audibles a muchos hombres y mujeres que lo sirven y lo proclaman, que en este tiempo estamos ingresando en una etapa de evaluación y hasta guerra de aguas. Y lo cierto es que si Dios dependiera de nuestras mentes y voluntades para hacer las cosas, entonces Dios estaría en problemas.

Porque nuestra mente no está ejercitada para poder ver todo lo que espiritualmente Él quiere mostrar. Nuestra mente tenía eso antes de la caída, por eso Adán era un ser tan extraordinario. Pero el pecado, su pecado, (Porque supongo que ya entendiste que no podemos cargarle toda la responsabilidad a Eva), fue el que cortó esa conexión y nuestra mente quedó definitivamente limitada. Quedaron los despojos, y una delgada línea es la que todavía une a nuestra mente con el mundo espiritual. Una delgada línea que no todos encuentran y decididamente muy pocos utilizan. Pero la revelación de Dios circula por esa delgada línea y llega a la mente de los pocos que tienen esa conexión. Y cuando digo pocos, no estoy hablando de meritocracia, estoy hablando de comodidad y pereza. Por eso hay tanto palabrerío humano y tan poca revelación.

Estar en el Espíritu, entonces, es procurar ir restableciendo algunas de esas conexiones que se deterioraron con el pecado primario. Y, esencialmente, dejar de lado nuestras culturas regionales y/o nacionales. No existe tal cosa como un argentino con revelación de Dios. Existe un hijo de Dios con revelación, independientemente en qué país esté viviendo transitoriamente. ¿Por qué? Porque lo que el Espíritu Santo tiene para hacer, ya no es ni para judíos ni para griegos, ni para bárbaros ni para escitas, ni para hombres ni para mujeres. El Espíritu Santo se mueve y hace cosas en beneficio, ilustración, instrucción y revelación de ciudadanos del Reino.

Porque lo que Dios entrega, no es para un país, es para su Reino. Y todo bajo un concepto divino: la sangre vino para justificación, y el agua para redención. Estas dos son palabras que se mencionan en la Biblia. Pablo habla de las dos, con frecuencia. Quizás tú no tienes una definición de diccionario bíblico, pero creo que todos tenemos una cierta idea de lo que es la justificación y lo que es la redención. Justificar es declarar justo a alguien. El concepto que está perdido, es el de redención. Redención, básicamente, es comprar algo para devolverle su utilidad.

Pero, cuidado con esto: es comprar algo que ya te pertenecía. Imagínate que alguien viene a venderte hoy el teléfono móvil que te robaron ayer. En principio, no vas a entender, pero luego al ver que realmente es tu teléfono celular, tu móvil, preguntas cuánto quiere por él. Y finalmente se lo compras. Obviamente que estás comprando algo que te pertenece por derecho, pero que te fue robado. ¿Y para qué lo compras? Para poder usarlo como teléfono; no lo compras para darle otro fin. Entonces el Señor nos dice: la justificación, vino para salvación. La redención, en cambio, vino para traer destino, propósito. Por eso no es aconsejable que alguien se conforme con ser salvo y se quede a vivir allí.

Yo no sé si puedes entenderme. No sé, incluso, si puedes agarrar todo el caudal de palabras que te estoy compartiendo. Lo que sí sé, en cambio, es que esta era la manera en que la iglesia tenía el culto en sus primeros doscientos años. No tenían Biblia para leer. ¿Una iglesia sin Biblia? ¡Sí! ¿Nadie te lo había dicho? Ellos simplemente se reunían y empezaban a hablar de lo que Dios les había revelado. Y cada persona, en su corazón, recibía y meditaba lo que los apóstoles les estaban diciendo. Lo que los maestros estaban enseñando. No te olvides que, los escritos como tal, aparecen mucho después, y ni siquiera están completos. Nos sirven, son buenos y hasta sagrados, si quieres; pero lo que digo, fue así.

¿Sabes por qué Israel no termino la tarea? Porque se quedaron sólo con la sangre. La sangre, es el sello del primer pacto. El agua es el sello del segundo pacto. La sangre, -primer pacto- trató con la salvación. El agua, -segundo pacto-, trató con la redención. ¿Fantasía? Tómalo como quieras, pero esa es la razón por la cual el Nuevo Testamento tenía que empezar con el bautismo. Y vino Juan, y dijo: arrepentíos, y bautícense. ¿Dónde se enseñó el bautismo en el Antiguo Testamento? En ningún lado. Pero… ¿Y entonces por qué Juan se puso a hacer eso? ¡Ah, no lo sé! ¡Cuando lo veas en la eternidad, pregúntaselo a él!

Entonces sale uno que te dice: ¡Es que hay una tipología del bautismo cuando Israel cruza…! Escúchame bien: yo no estoy hablando de tipologías, estoy preguntando dónde se enseñó sobre el bautismo en el Antiguo Testamento. No hay sitio alguno. Todo el Antiguo Pacto gira en torno a la sangre, a los sacrificios. El agua, en todo caso, aparece en una ceremonia, muy marginalmente; cuando se trata la lepra. Pero ni siquiera aparece como un elemento principal. Sólo como un elemento en un acto profético en el que se sanaba a una persona de la lepra. Allí se debería sacrificar a una paloma sobre un cántaro quebrado o sobre las corrientes de aguas.

Pero, ni todo el pueblo de Israel era leproso, ni tampoco ésta constituía alguna de las prácticas más corrientes. No figuraba dentro de los cinco sacrificios habituales en Israel. ¿Por qué? Porque Israel no pudo manejar el concepto del agua. Y al no manejar la revelación del agua, ellos nunca encontraron su destino. Lo que Dios les dio, y lo que le dio a Abraham, no era para Israel solamente, sino para todas las naciones de la tierra. Ellos iban a bendecir a todas las naciones de la tierra. Alguien le preguntó a Dios en oración por qué Israel no pudo ver la importancia del agua, y dice que Dios le respondió que, cada vez que Él envió agua, ellos la volvieron amarga.

¿Qué es lo que le quita el destino a la gente? El juicio, la murmuración, la amargura. Mara. Aguas amargas. ¿Y qué es lo que le quitó el propósito a Israel? ¿Recuerdas  Pedro? Él decía: ¿Cómo voy a entrar yo a la casa de un romano? Allí todavía privaba el espíritu nacional por sobre el Espíritu Santo que ya tenía. Fíjate: de las miles de denominaciones y credos relacionados directa o indirectamente con el cristianismo, hay algo en lo que todas están de acuerdo, incluidos los que nos salimos bastante de las doctrinas denominacionales: que la salvación se obtiene a partir de la sangre de Cristo. Sin embargo, hay una enorme mayoría de ellas que están peleadas entre sí porque no entienden el agua. No entienden el mover del Espíritu.

En este trabajo, no es mi intención aclararlo todo, porque lo que el Señor me ha dado no alcanza para eso. Pero yo debo respetar su decisión y no irme más allá de lo que tengo y sé que sé, con especulaciones propias, sino entregarles lo que Él desea que yo les entregue hoy, ahora, en este lugar, tiempo y presente. Indagaremos el agua, que globalmente ya sabemos lo que significa, pero le iremos añadiendo en cada caso específico, puntual y probado, características distintas que completarán, en el final, el todo que seguramente mejorará tu entendimiento, ayudará a tu consolidación y te establecerá en la autoridad que otorga la suma y el equilibrio del conocimiento y la obediencia. Lo que le falte a esto, seguramente lo añadirás tú, o tú, o tú. Porque para eso tienes el mismo Espíritu Santo que yo, las mismas armas que yo, la misma Biblia que yo y el mismo deseo: servir al Reino de Dios y extenderlo hasta el último confín de la tierra. ¿Para qué? Para que entonces llegue el fin, que para todos nosotros, no es precisamente un fin, sino un maravilloso y glorioso principio.

(1) ¿Qué es el Agua?

El agua  (Una palabra que nos llega desde el latín aqua), dicen los libros de ciencia específica, es una sustancia cuya molécula está formada por dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno (El clásico, tradicional, conocido y legendario H20). (Obviamente, aclaro para los menos informados, se lee “Hache Dos O”, no Veinte). Es esencial para la supervivencia de todas las formas conocidas de vida. El término agua generalmente se refiere a la sustancia en su estado líquido, aunque la misma puede hallarse en su forma sólida llamada hielo, y en su forma gaseosa denominada vapor.

El agua cubre el setenta y uno por ciento de la superficie de la corteza terrestre. Se localiza principalmente en los océanos, donde se concentra el noventa y seis y medio por ciento del agua total, los glaciares y casquetes polares poseen el 1,74 ciento, los depósitos subterráneos (también llamados acuíferos), los permafrost y los glaciares continentales son el 1,72 por ciento y el restante 0,04 por ciento se reparte en orden decreciente entre lagos, humedad del suelo, atmósfera, embalses, ríos y seres vivos.

El agua es un elemento común constituyente y que pertenece al sistema solar, hecho confirmado en descubrimientos recientes. Puede encontrarse, principalmente, en forma de hielo; de hecho, es el material base de los cometas y el vapor que compone sus colas. Desde el punto de vista de la física, en tanto, el agua circula constantemente en un ciclo de evaporación o transpiración (evapotranspiración), precipitación y desplazamiento hacia el mar. Los vientos transportan tanto vapor de agua como el que se vierte en los mares mediante su curso sobre la tierra, en una cantidad aproximada de 45.000 kilómetros cúbicos al año. En tierra firme, la evaporación y transpiración contribuyen con 74.000 kilómetros cúbicos anuales a causar precipitaciones de 119.000 kilómetros cúbicos cada año.

Se estima que aproximadamente el setenta por ciento del agua dulce se destina a la agricultura. El agua en la industria absorbe una media del veinte por ciento del consumo mundial, empleándose en tareas de refrigeracióntransporte y como disolvente de una gran variedad de sustancias químicas. El consumo doméstico absorbe el diez por ciento restantes. El agua es esencial para la mayoría de las formas de vida conocidas por el hombre, incluida la humana. El acceso al agua potable se ha incrementado durante las últimas décadas en la superficie terrestre.  Sin embargo, estudios de la FAO estiman que uno de cada cinco países en vías de desarrollo tendrá problemas de escasez de agua antes de 2030; en esos países es vital un menor gasto de agua en la agricultura modernizando los sistemas de riego.

El agua puede disolver muchas sustancias, dándoles diferentes sabores y olores. Como consecuencia de su papel imprescindible para la vida, el ser humano —como mamífero y entre otros muchos animales— ha desarrollado sentidos capaces de evaluar la potabilidad del agua, que evitan el consumo de agua salada o putrefacta. Los humanos también suelen preferir el consumo de agua fría a la que está tibia, puesto que el agua fría es menos propensa a contener microbios. El sabor perceptible en el agua de deshielo y el agua mineral se deriva de los minerales disueltos en ella; de hecho el agua pura es insípida. Para regular el consumo humano, se calcula la pureza del agua en función de la presencia de toxinas, agentes contaminantes y microorganismos. El agua recibe diversos nombres, según su forma y características:

Partículas de agua en la atmósfera: Partículas en suspensión, tales como nubes, niebla y bruma. Partículas en ascenso, o impulsadas por el viento: ventisca o nieve revuelta.

Según su circunstancia: Agua Subterránea, Agua de Deshielo, Agua Meteórica, Agua Inherente, (Que es la que forma parte de una roca), Agua Fósil, Agua Dulce, Agua Superficial, Agua Mineral, (Que es la que es rica en minerales), Agua Salobre, (Es el agua ligeramente salada), Agua Muerta, que es un extraño fenómeno que ocurre cuando una masa de agua dulce o ligeramente salada circula sobre una masa de agua más salada, mezclándose ligeramente. Son peligrosas para la navegación, Agua de Mar y Salmuera, que es un agua de elevado contenido en sales, especialmente cloruro de sodio.

Según sus usos: Agua Entubada, Agua Embotellada, Agua Potable, que es la apropiada para el consumo humano, y que contiene un valor equilibrado de minerales que no son dañinos para la salud, Agua Purificada, que es la corregida en laboratorio o enriquecida con algún agente. Son aguas que han sido tratadas para usos específicos en la ciencia o la ingeniería. Lo habitual, son tres tipos: Agua Destilada, Agua de Doble Destilación y Agua Des ionizada.

Atendiendo a otras propiedades: Agua Blanda, que es un agua pobre en minerales, Agua Dura, es la de origen subterráneo, contiene un elevado valor mineral, Agua de Cristalización, que es la que se encuentra dentro de las redes cristalinas, Hidratos, que es agua impregnada en otras sustancias químicas, Agua Pesada, es un agua elaborada con átomos pesados de hidrógeno-deuterio. En estado natural, forma parte del agua normal en una concentración muy reducida. Se ha utilizado para la construcción de dispositivos nucleares, como reactores. Agua de Tritio, Agua Negra, Aguas Grises y Agua Disfórica.

Según la microbiología: Agua Potable, Agua Residual y Agua de Lluvia o Agua de Superficie.

(2) ¿Quién Creó el Agua?

Aunque más adelante supongo (Y digo “supongo” porque nunca sé para dónde me llevará mi Señor), que te voy a llevar a un examen prolijo y puntilloso de las Escrituras, porque eso es lo que verdaderamente nos interesa ver y revelar, voy a reproducir ahora parte del primer capítulo del Libro de Génesis, ya que allí está la pauta inicial que da origen y sustento a este trabajo. De hecho, la Biblia comienza con agua en su segundo versículo y concluye con agua a cuatro versículos de su final.

(Génesis 1: 1) = En el principio creó Dios los cielos y la tierra. (Presta debida atención, dice que en el principio, que ya sabemos que este principio no es inicio sino modelo, patrón, Dios creó los cielos y la tierra.)

(2) Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.

Independientemente de la teoría bastante coherente que dice que entre Génesis 1:1 y 1:2 transcurrió un largo tiempo, vemos algo que nos sobresale de todo lo demás: no dice en ningún sitio que Dios haya creado el agua, es como que el agua “ya estaba” cuando comenzó a crear todo lo que luego Génesis detallará. ¿Y entonces quién creó el agua? Se supone que Dios mismo, es el Creador de todas las cosas, ¿No es cierto? Eso, inevitablemente, nos lleva a la pregunta siguiente: ¿Cuándo ocurrió eso?

No lo sabemos, porque la Escritura es el compendio que Dios dejó a los que habitan este planeta que nosotros llamamos La Tierra, que forma parte dinámica de un también dinámico sistema solar poblado por otros planetas cuyos nombres, según nuestro vocabulario terrestre casi todos conocemos y estudiamos en mayor o menor medida, depende la calidad de enseñanza primaria, secundaria o universitaria que hayamos recibido, comienza precisamente con la creación de este globo habitado por la raza humana.

Pero es más que obvio que La Tierra, y aún todos los restantes planetas componentes de nuestro sistema solar, fue creada en el marco de un universo que ya existía, y que también habrá sido creado por el mismo Dios, nuestro Dios, vaya uno a saber cuándo y en qué condiciones. Eso lo ignoramos porque Dios se dedicó a darnos información sobre La Tierra, pero no sobre el resto. “¡Es que no entiendo eso, hermano!”, me dicen algunos. ¡Já! ¡Y me lo dicen como si a lo otro, sí lo entendieran!

(Verso 6) = Luego dijo Dios: haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas.

(7) E hizo Dios la expansión, y separó las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión. Y fue así.

Está más que evidente que en ese momento todo era agua. Algunos comentaristas muy aplicados sugieren que el planeta, además de ser total y absolutamente de agua, también estaba rodeado de cierta clase de vapor, que como todos sabemos, también es agua, aunque en una de sus expresiones anexas; la otra es hielo.

La expansión de la que aquí se habla, fue un espacio creado entre la superficie y las nubes, que serían ese vapor del cual hacíamos mención, y fue utilizada para separar las dos aguas, creando asimismo una acumulación masiva de vapor en las alturas. Esto se llamó mabbul en hebreo. Estas aguas que estaban sobre la expansión, entonces, creaban una especie de paraguas protector, un efecto de invernadero sobre la tierra de ese tan particular período.

El caso es que, para mi gusto, (Por no decir para mi revelación, que suena demasiado presuntuoso o religioso), así como el agua existe, debería decir que el agua no es eterna, simplemente porque el agua fue creada por Dios, que luego la convirtió, que luego la deshizo y que luego la volvió a crear. Parece correcto, pero seguimos teniendo nuestra vieja duda: ¿Cuándo y cómo? ¿Simplemente sopló o estornudó e hizo agua? No, tiene que haber sido mucho más coherente con lo que hoy mismo Dios está haciendo a tu alrededor.

Mira; en términos del Antiguo Testamento, puedo decirte que Jehová Dios creó el oxígeno, de eso creo que nadie podría dudar. Mucho más si, pese a sus títulos honorables y pomposos, ninguno de nosotros estuvo allí para afirmarlo o negarlo.  Asimismo, también creó el hidrógeno, porque no existe razón alguna para suponer que esa creación anterior a nuestra creación, haya sido compartida con alguien. Y tanto al oxígeno como al hidrógeno, Dios los creó de la única manera en que esos elementos podían desarrollarse debidamente: como átomos.

Luego, como tampoco hay registro de un tercero participando de esto, Dios tomó dos átomos de hidrógeno, uno de oxígeno y simplemente los unió. De esa unión, apareció una microscópica molécula de agua, que por sí misma, comenzó a existir. Seguidamente, y siguiendo con un patrón propio que luego tendría mayor relevancia en la creación del planeta Tierra, Dios procedió a multiplicar esa molécula de agua, que muy pronto se transformó en caudales que fueron ordenados como mares y hasta morando en los propios seres vivos.

Para ese momento, obviamente, el planeta Tierra no existía. No había tal cosa como un planeta llamado Tierra. Ni tampoco había cielo, ni tierra, ni seres vivientes, ni seres humanos, ni abismo, ni probablemente tampoco agua. Porque ya te dije que Génesis 1:1 te habla de un principio, (Así dice la versión Biblia Textual), no de un primer día. El primer día, en todo caso, comienza después. Esto, necesariamente, nos revela los tiempos que no eran tiempos. Esa es una teoría, sustentable y coherente, digna de ser creída. Sin embargo, no es la única. Otra, es la que surgirá a partir de algunos textos y es, me atrevo a decir, la que más posibilidades tiene de ser la genuina, si es que tenemos en cuenta el contexto: el Agua sí sería eterna. ¿Motivos? Muy fantásticos y no probados. ¿Argumentos? Cierto sentido cronológico. Pero olvídalo, es sólo elucubración mental, esto es no es revelación.

(Verso 9) = Dijo también Dios: júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase lo seco. Y fue así.

(10) Y llamó Dios a lo seco Tierra, y a la reunión de las aguas llamó Mares. Y vio Dios que era bueno.

Esto que acabas de leer, de alguna manera fue lo que estableció los límites globales. De hecho, está sólidamente comprobado por la prueba de carbono 14, que la Tierra tiene millones de años, tal como lo dice la Biblia, cuando señala que en el principio creó Dios los cielos y la tierra. El Cosmos, el Universo, las Galaxias, las Estrellas, no fueron hechas el primer día, sino en el principio, en el modelo, en el diseño básico y central de Dios.

Eso fue así hasta que Satanás, que todavía se llamaba Lucero, en algún momento fue lanzado sobre ella y la dejó desordenada y sin vida, en un tremendo y gigantesco barrial. (Barrial es, en Argentina, la imagen de un camino de tierra luego de gran lluvia, esto es: un pantano, fango, o lodazal). Asimismo, Dios creó el Sol, que es la estrella rutilante de nuestro sistema solar, y lo hizo girar en su órbita en la Galaxia. ¿Nadie se preguntó de dónde sacó Dios ese fuego permanente llamado Sol? De la nada, del mismo lugar, método, patrón o sistema del que sacó el agua. ¿Es que entonces, el fuego también podría ser eterno? Ah, no lo sé; dímelo tú. Si te resulta difícil creer esto, lo lamento; nadie podría enseñarte un evangelio fácil de creer, porque entonces no podría tener la validez que posee.

(Verso 20) = Dijo Dios: produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos.

(21) Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie. Y vio Dios que era bueno.

(22) Y Dios los bendijo, diciendo: fructificad y multiplicaos, y llenad las aguas en los mares, y multiplíquense las aves en la tierra.

Hay amplia coincidencia en afirmar que, cuando menciona los grandes monstruos marinos, no está hablando de criaturas horripilantes, sino simple y sencillamente de ballenas y delfines, por mencionar los de alta superficie. En las profundidades todavía inexploradas de los mares, se sabe perfectamente que habitan seres de gran tamaño no conocidos por el hombre, a menos que el hombre decida descender a esas profundidades. Pero el hombre, por el momento, ha optado por incursionar en el espacio exterior en lugar de hacerlo en el fondo de los mares. Y como estamos hablando del hombre secular, es factible suponer que exista “algo” que le impide meterse a esas profundidades. ¡Oh! ¿Qué habrá en ellas que no desea ser hallado? Y cuando recalca la expresión de “según su especie”, está estableciendo leyes de genética que harían imposible cualquier evolución de un género a otro. Una paloma jamás podrá producir un buitre o un águila.

Y como forma de complemento necesario para esa primaria creación, deberíamos mencionar al oxígeno y al hidrógeno, que a su vez también fueron creados de…la nada. Reitero una vez más y hasta el cansancio: complicado para entenderlo con nuestras mentes no eternas, ¿Verdad? Porque antes de la creación de todas las cosas, esas cosas ya estaban sin principio ni fin, lo que conocemos (¿Conocemos?) como eternamente. La cultura griega infiltrada en el cristianismo emergente hizo estragos en nuestras mentes inundándolas de una lógica y un razonamiento intelectual que son, créeme, acérrimos enemigos de una fe simple, genuina y auténtica.

(3) Fragmentos del Misterio

En la Biblia, las aguas hablan de las naciones. Y oí el sonido de las muchas aguas. Y vi gente de todo pueblo, tribu, lengua y nación. Podemos ver, hoy, todavía, a un Israel seco, funcionando con los ritos de la sangre, pero sedientos de un agua que, en su momento, no quisieron beber. ¿Te has puesto a pensar alguna vez que, la misma agua con la que te duchas, o la que pones en un vaso para beber, es la misma agua del Génesis? Porque hasta donde yo sé, nunca se fabricó agua. El agua que existe, es el agua que viene desde el tiempo de Noé.

Y cumple un ciclo: líquido, gaseoso, sólido. Y es impresionante la vinculación que tiene con lo que dijo el profeta: así es mi palabra que sale, así la lluvia. Así que esa misma agua por sobre la que quizás Jesús caminó, hoy todavía la tenemos nosotros. Y el agua del Espíritu está hablando contigo, en un plano de agua con agua, porque tú eres más del setenta por ciento de tu organismo, agua. Por eso tus aguas hablan con las aguas del Espíritu. Hay un intercambio de aguas. Dime que ya lo habías visto a esto… Pero, eeeetoces, ¿El agua es el Espíritu? El Espíritu es Cristo, y Cristo es Dios. ¡Gloria a Dios si así fue!

Podemos ver algunos con aguas amargas, porque han padecido juicios, los han juzgado, los han herido. Otros están con aguas frescas, que saltan como de manantiales y a raudales para otras personas.  Los demonios sólo pueden operar sobre el agua. Por eso, cuando sale uno, anda vagando por lugares secos. Hasta que viendo otra vez su casa, con agua, que ha sido limpiada, (O salvada), pero que no encontró su destino, vuelve y entra; y trae siete más. Yo les invitó a hacer algo que yo quiero hacer. Yo los invito a leer otra vez los evangelios, teniendo especial cuidado con el agua.

Primer milagro de Jesús, las bodas de Caná. Agua. Mensaje de Juan. Agua. Los cerdos donde van a meterse los demonios de legión: al agua. Jesús no vuela, camina sobre el agua. ¿De verdad piensas que hubiera sido imposible para Jesús volar, si Él lo hubiera deseado? Pero no; eligió caminar sobre el agua. El agua trata de matarlo, allí. Ahora recuerda el estanque de Betesda. El paralítico de treinta y ocho años, con los cinco pórticos, que hoy sabemos, son los cinco ministerios, pero que no eran suficientes para cambiar la vida de esta gente. ¿Por qué? Porque a todo, Israel lo resolvió con la sangre. Y aunque había agua y el agua estaba ahí, cada vez que un ángel bajaba y movía las aguas, el primero que se metía se sanaba.

El agua siempre estuvo allí, pero a ellos nunca les interesó que se movieran más las aguas. O que vengan más ángeles, o que pase algo. Noten; el paralítico está siendo sanado; Jesús le dice: levántate y anda; y ellos, como no aparece la palabra sangre, no le creyeron. Y no pudieron entender la sanidad por agua. ¿Por qué Jesús tiene que escupir? ¿Por qué hace el barro para sanar al ciego? Hay una cantidad de elementos que traen un diseño que no hemos visto. Debemos leer nuevamente la palabra, porque nos damos cuenta que hemos obviado algo.

Y yo, como ministro del Señor, como simple hijo de Dios, quizás sigo funcionando sólo con la sangre. Y me olvido que la religión es solamente sangre. Pero el Reino, no; el Reino es sangre y agua. Yo, por ejemplo, no creo que podamos sanar a nadie, si no entendemos cómo opera el agua. Creo que está llegando el tiempo donde por fin vamos a poder entender, y no simplemente aceptar por reverencia, la razón y el por qué el Señor dijo: Yo Soy el Agua Viva. Él no dice Yo Soy Sangre. Nunca. Él dice: ¡Beban de mi sangre! Pero no dice Yo Soy Sangre. Y sí dice Yo Soy el Agua Viva.

Y hay una gran diferencia entre yo tengo sangre, o tomen de mi sangre, a yo soy el agua. Su propia naturaleza está reflejada en esto. ¿Te diste cuenta que así también empieza el primer libro de la Biblia? Agua. ¿Y te diste cuenta que también termina en Apocalipsis con el agua? Y si tú miras Génesis, verás que Dios opera sobre el agua usando su palabra. Es más; Dios opera en Génesis sobre el agua. En Génesis, si tú lo observas con atención, encontrarás que hay dos tipos de agua. El agua que tú conoces, que está en los océanos, en los ríos, en los lagos y el agua que está en las bóvedas superiores.

Por eso es que se produce, un día determinado, una expansión donde se separan las aguas de las aguas. Es decir que hay aguas sobre nosotros, y hay aguas debajo de nosotros. Y hay aguas en nosotros. Y cuando las aguas se conectan, las que están encima de nosotros, con las que están dentro de nosotros, nuestra vida es cambiada por completo. Cuando esas aguas se mezclan con las aguas que están debajo de nosotros, se produce un avivamiento. Por eso es tan importante el papel que Dios siempre le da a las aguas. ¿Recuerdas cuál fue la señal que Israel tuvo que vencer para entrar a Canaán? Las aguas del río Jordán. ¿Y aprobaron? ¡No! ¿Por qué? Porque murmuraron. Y el agua les impidió entrar.

¿Cuál es la señal del profeta? Pregúntale a Elías: gobierna sobre el agua. Separan las aguas. Cuarenta años después, Israel va. Y otra vez está en el borde del Río Jordán. Y esta vez mantiene la boca cerrada. Y entonces las aguas sí le dan el acceso. Es notable, pero si se pudieran ver (No dije oír, dije ver) las palabras, veríamos que muchas de las palabras que aquí se están soltando, entran en ciertas personas y anidan en ellas. Son palabras que no volverán, al menos vacías. Y en otras personas esas mismas palabras rebotan, porque todavía tienen cerrado su entendimiento.

Si tú quieres recibir algo que no has recibido hasta este día, tendrás que oír algo que no has oído hasta este día. Y luego, también tendrás que empezar a hacer algo que no hayas hecho hasta este día. Porque el agua nunca está quieta. El agua siempre está en movimiento, genera vida. El agua es la vida misma. Desde hoy será mejor que no mires lo que el hombre tiene, sino lo que Dios tiene para darte y quiere darte. Todas esas cosas tienen un sello que se disuelve solamente con agua. Y todavía está sin diluirse porque hasta hoy solamente hemos esgrimido la sangre.

El agua nunca está quieta, el agua genera vida. El agua transporta la vida misma. Y es tremendo, porque muchos de nosotros, habiendo sido ministros por la gracia y para la gloria de Dios por años, y hasta habiendo llevado algunos con unción de evangelistas, a mucha gente a la salvación, hoy nos damos cuenta que recién estamos empezando. Es probable que haya llegado el tiempo en que Dios te tenga que poner una lanza para hacer lo que el soldado hizo. ¿Cómo? ¡No lo entiendo! Mira; él vino a ser herido por nosotros. Y siempre hemos pensado que es nuestro pecado el que lo hiere, y es muy cierto, pero creo que eso no es todo.

Porque la sanidad física, por ejemplo, viene por el agua, no por la sangre. Uno puede ser salvo por la sangre y estar enfermo de todo. Dios jamás utiliza una lanza para su ejército, utiliza una espada. ¿Y entonces qué significa esto? ¡Porque yo jamás levantaría una lanza contra el Amado! ¡Nunca! Es muy correcto y honorable que pienses así, pero no te extrañe que –Dios te diga que, si no lo haces, jamás podrás tomar de esa agua. Y si no lo puedes entender no te lo censuro, yo tampoco lo termino de entender del todo. Pero es así, porque Dios sigue siendo Dios. Le crees o no le crees, pero no le hace. Dios no abandona Su trono porque tú te gradúes de incrédulo.

(4) Retornar al Agua

Porque resulta ser que a mí me enseñaron, con sólo dos días de convertido, que cuando no entiendo a Dios lo que tengo que hacer es creer y confiar en él, nada más. Para eso, sólo debemos tener fe. Y no te olvides que lo que más hiere a Dios no es nuestro pecado, es nuestra incredulidad. Por alguna razón, hay un notable movimiento de aguas en el mundo natural. Ciudades están siendo inundadas. Se han desbordado ríos. Hay aguas que han salido del Seol. David habló de esas aguas. Hay aguas que Dios quiere derramar sobre su pueblo, y en medio de eso, están las aguas naturales de la tierra.

Es tiempo de que afinemos nuestros oídos al agua, que dejemos la mente natural con la que hemos nacido, y que en muchos casos la iglesia misma ha reforzado. Y podamos empezar a entender lo que Dios está hablando. Romanos 1 dice que las cosas invisibles de Dios se pueden ver por medio de las cosas hechas. Y, definitivamente, si bien esto es algo que los profetas entienden, no es sólo para ellos. Está habiendo un cambio en la propia naturaleza del agua. Jesús habló un día acerca de las lluvias postreras. Él habló acerca de las lluvias tempranas, y las que están calculadas para iniciar el proceso de la siembra y la cosecha.

Pero también habló del agua, de esa lluvia que viene en el final de todo. Si tú no entiendes los tiempos del agua, nunca vas a poder sembrar. Porque siembres lo que siembres, si el agua no cae, tú no cosechas nada. Mucha gente no ha podido cosechar, porque no entendió los tiempos del agua. Que el Señor use a esta generación para que pueda gobernar sobre el agua, de tal manera que el desierto que formó el diablo cuando él cayó, como dice en Isaías, se convierta en un lugar de aguas. Hay un pasaje en el Antiguo Testamento, que lamentablemente sólo terminó siendo un pasaje profético, que dice: sendas Dios hará, donde piensas que no hay.

Él obra de formas y maneras que no podemos entender. Luego dice: Él me guiará por caminos y en la soledad me guiará, y agua en el desierto encontraré. En ese pasaje dice que nosotros convertimos, aún ese desierto, en lugares de aguas y manantiales. Damos gracias al Señor por la sangre que él nos ha revelado el día que nos salvamos, el día que se hizo visible su gracia. Pero este es un tiempo de aguas, un tiempo donde Dios quiere revelarnos cómo operan esas aguas. Cuando tú comes la Santa Cena, no sólo tomas un trozo de pan y una copa de vino. Debes ser consciente que, dentro de ese vino, también hay agua.

Aquella noche, Jesús tomó un recipiente, agua y una toalla, y uno piensa que tiene que ver con limpieza. La mente natural dice que lo que él quería enseñarles, era la humildad. ¿Tú crees que Jesús tenía necesidad de enseñarles la humildad? Yo creo que Jesús les estuvo enseñando humildad por espacio de tres años. ¿Tú crees que va a esperar justo la última noche que está con ellos para enseñarles humildad? Él les enseñó humildad desde el día en que él nació. El lugar donde nació, la familia que Dios le dio. El rey nació con un padre que era carpintero. ¿Qué humildad quieres?

¡Es que no, los estaba queriendo lavar de los pecados que faltaban! Ah, sí, ¿Eh? ¿Sabes qué dice mucho antes? ¡Todos vosotros estáis limpios por las palabras que os he hablado! ¡Él ya los había limpiado! ¿Por qué, entonces, les lava los pies? Porque los conecta con el agua de revelación. Porque si no, ellos iban a celebrar la Pascua, como la había celebrado Israel por dos mil años, sin entender. ¡No era el cordero, no era la sangre! Esa comida es la preparación para la más grande migración que tuvo que pasar Israel. La única forma en que se abre el agua, al día siguiente, era la Pascua. No puedes cruzar el agua, sin tener la sangre. Por eso es que Egipto no pudo cruzar el agua. No tenía la sangre.

Pero la sangre viene para equiparte, para que puedas salir. Eso se llama destino. ¿Ahora entiendes por qué tomaron las hierbas amargas en la cena? Era la manera en que estaban sanando las aguas. ¿Ya entendiste lo que es la amargura, no es cierto? Esa noche, Jesús, lava los pies de los discípulos. Y al hacerlo, los conecta con la fuente de la relación. Que el Señor nos libre de nuestra mente natural, y dejemos de entender lo que por herencia hemos entendido, pero nunca por revelación. Y es por esa razón por la cual tanto los endemoniados como el resto de los hombres opositores al Reino son sucios: odian el agua. ¿No lo habías visto a esto?

Cada domingo se reúnen en un montón de lugares gente sedienta, que sale tan sedienta como entró. La reforma de la cual Dios está hablando, es devolver la gente al agua. El agua adopta la forma del recipiente. La sangre se coagula, está diseñada para funcionar y cumplir un propósito. Pero el agua se adapta a cualquier cultura, a cualquier forma de pensamiento. Ya no necesitamos de un ángel que baje y mueva las aguas. La fuente fue abierta para todas las naciones de la tierra. La reforma empieza donde el agua brotó. Si todavía no has sido nacido de lo alto, que el Señor te ponga a luz ahora mismo. Pero si ya has nacido de arriba, no te quedes como Nicodemo. Es necesario nacer del agua y del Espíritu.

(5) El Jesús que Rompe Doctrinas

Los que como yo han congregado alguna vez en iglesias de las llamadas conservadoras, habrán escuchado hablar, (O incluso habrán formulado el famoso “pacto”) referido al no uso del alcohol, pero más específicamente, aquí en Argentina, del vino. En la que fuera mi congregación última, en una ocasión desde la plataforma se invitó a realizar un pacto delante de Dios comprometiéndose cada uno a no beber vino, por considerarlo pecaminoso. De hecho, el alcoholismo es pecaminoso, de eso nadie tiene dudas y no se necesita pactar con nadie para defenestrarlo. Lo que resulta curioso es que ese pacto, traído desde los Estados Unidos de América por antiguos y muy respetados misioneros en Argentina, no menciona al Whisky ni a la Cerveza. Es evidente que estos vaqueros devenidos a misioneros, conservaban la esencia de los antiguos “saloón” del oeste americano, y consideraban pecaminoso al vino, una bebida de los pueblos latinos y tercermundistas, pero no al producto de la malta o al de la cebada. Creo que, en homenaje a ellos, se escribió en el evangelio de Juan, el relato de las Bodas de Caná.

(Juan 2: 1) = Al tercer día se hicieron unas bodas en Caná de Galilea; y estaba allí la madre de Jesús.

(2) Y fueron también invitados a las bodas Jesús y sus discípulos.

En primer lugar, vamos a ubicarnos en tiempo y espacio. Todos los que por poco o por mucho hemos estudiado algo de teología, sabemos que el evangelio de Juan, a diferencia de los otros tres, no es cronológico. Esto es: Juan relata sucesos aquí y allá sin seguir una rutina de tiempo. Muy bien puede contar un episodio ocurrido un día y luego, dos capítulos más adelante, relatar otro que ocurrió un mes antes del que contó primero. Sin embargo, en los primeros versos de su evangelio, hay una rutina que nos permite determinar algo que luego explicaremos.

Fíjate que en los versos que van del 1 al 28 del primer capítulo, relata cosas que suceden en un mismo día. Luego, en el verso 29 dice que lo que va a relatar ahora, ocurrió el siguiente día, esto es: el primero, luego de su presentación en sociedad. Y eso llega hasta el verso 34. En el 35, vuelve a expresar el siguiente día, lo cual lo convierte en el segundo luego de su presentación. Y así va hasta el 42. En el 43, tiene un encuentro con Felipe, a quien incorporará a su grupo, y éste le comenta a Natanael que han encontrado al que profetizara Moisés. Y eso, según dice el verso 43, ocurrió el siguiente día, que en este caso es el tercero. Ahora bien; ¿Cómo empieza el capítulo 2 que estamos revisando? Dice que al tercer día se hicieron unas bodas. Esto quiere decir que estas bodas tienen ocasión de ser en el mismo día de su reclutamiento de Felipe y la mención de este a Natanael.

¿Por qué hago énfasis en esto? Simple. Porque lo que va a suceder en estas bodas, no tenía hasta allí antecedentes que permitieran que alguien se imaginara algo así. Son unas bodas que se realizan en la ciudad de Caná de Galilea, que en ese tiempo estaba ubicada a más de doce kilómetros al noreste de Nazaret. Y de acuerdo con lo que leemos en este mismo evangelio de Juan, pero en el capítulo 21 y verso 2 (Natanael, el de Caná de Galilea), estimamos que este hombre era nativo de esta ciudad. Y a esas bodas, muy probablemente, aunque no es confirmado en ningún escrito serio, de algún familiar bastante cercano de la familia de Jesús, concretamente de su madre, fue invitada no solamente ella, sino también Jesús, que, permitido por los familiares de los novios, extendió su invitación a sus discípulos. Esto significa algo: no estuvieron allí por casualidad, pero tampoco porque Jesús ya fuera una personalidad importante en ese ambiente.

(3) Y faltando el vino, la madre de Jesús le dijo: no tienen vino.

(4) Jesús le dijo: ¿Qué tienes conmigo, mujer? Aún no ha venido mi hora.

En primer lugar, a los que pretenden ver un tratamiento despectivo de Jesús para con su madre, ya que, en lugar de llamarla madre o mamá, la llama mujer, tengo que aclararles que esta palabra de ninguna manera significaba una falta de respeto o de afecto para con ella. Se usaba, fíjate, para dirigirse a gente de rango. Algunos han pensado (Y hasta enseñado), que María deseaba que Jesús aprovechara esta ocasión para presentarse públicamente como el Mesías. Sin embargo, no es necesario suponer que ella quiso simplemente que Jesús la ayudara a conseguir vino por medios normales, teniendo en cuenta que se trataba la boda de un pariente, después de todo. Jesús, por su parte, le da una respuesta que suena descolgada para con el pedido. Lo que sucede es que Él le responde en un plano espiritual. Le dice que todavía no es su hora de revelarse, ya que relaciona al vino con la revelación. De todos modos, como se verá luego, y simplemente por amor profético, decide obedecer a su madre y cumplir con su pedido.

(5) Su madre dijo a los que servían: haced todo lo que os dijere.

Esto tampoco fue una simple ocurrencia de María. Ese algo interior que le había hablado antes de la divina gestación y que todavía se comunicaba con ella, tal como el Espíritu lo hace con cualquier creyente fiel, hoy, (Estoy tratando de desmitificar su imagen), es un símbolo vigente y perenne. Obedecer a Jesús constituye la primera evidencia de que lo amamos y somos sus discípulos. Nuestra decisión de obedecer es la clave para comprender las realidades espirituales de las Escrituras y permitir que el Espíritu Santo nos enseñe. ¿Sugerencia al margen de este episodio concreto? Practica siempre la obediencia instantánea a cualquier cosa que Cristo te mande.

(6) Y estaban allí seis tinajas de piedra para agua, conforme al rito de la purificación de los judíos, en cada una de las cuales cabían dos o tres cántaros.

Dice que cada tinaja contenía dos o tres cántaros, lo que daría un total de entre quinientos cuarenta a ochocientos diez litros. La purificación de los judíos, mientras tanto, tenía que ver con una tradición judía que requería varios tipos de lavados ceremoniales. Los judíos estrictos lavaban sus manos antes de una comida, entre cada plato y después de la comida. Esta “purificación” no solamente abarcaba lavarse las manos, también incluía lavar las tazas y vasijas. Como los caminos no estaban pavimentados y la gente usaba sandalias, se necesitaba agua para lavar los pies. En una gran fiesta de matrimonio judía se requería una gran cantidad de agua para todos esos menesteres.

(7) Jesús les dijo: llenad estas tinajas de agua. Y las llenaron hasta arriba. (Esto nos muestra algo: que las tinajas estaban vacías o, en todo caso, con cierta cantidad de agua que no alcanzaba a completarlas)

(8) Entonces les dijo: sacad ahora, y llevadlo al maestresala. Y se lo llevaron.

En principio, y a todo de síntesis informativa, te cuento que el Maestresala era un criado de la casa, (Se utilizaba mucho en las casas reales), que se ocupaba de la distribución de la comida y de probarla para prevenir envenenamientos. Jesús cumplió con esa formalidad porque no quería trastocar el orden del banquete de bodas, y Él sabía que, sin pasar por el maestresala, lo que ahora había en las tinajas, jamás podría ser llevado a las mesas.

(9) Cuando el maestresala probó el agua hecha vino, sin saber él de dónde era, aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó al esposo (10) y le dijo: todo hombre sirve primero el buen vino, y cuando ya han bebido mucho, entonces el inferior; más tú has reservado el buen vino hasta ahora.

Observa que, en ningún momento, con anterioridad en este relato, se deja vislumbrar lo que Jesús haría. La conversión del agua en vino, tan fácil de entender, relatar, predicar y enseñar por cualquiera de nosotros, hoy, fue un misterio en el plano natural que ninguna clase de magistrales científicos anti-biblia se han atrevido o podido desestimar o disminuir, tal como sí lo han hecho con otros milagros. ¡Y eso que hasta inventaron una glándula no sé dónde que segrega un aceite de no sé qué, y que es la que determina que tengamos o no tengamos fe!

El caso es que sí lo hizo. ¡Setecientos litros, (Promedio), de exquisito vino les fabricó sin moverse del sitio en donde estaba! ¡Me pregunto qué hubieran hecho los participantes del pacto de no beber vino ante una situación así! Hubieran cumplido con el pacto, no faltaba más. ¡Pero es que al vino lo había fabricado el propio Jesús! No importa, el pacto es más importante. Religiosidades y estupideces tradicionales juntas, no hacen un buen combo. Y esto de ninguna manera es un salvoconducto para el alcoholismo con vino. ¡Ni se te ocurra! Los borrachos no entran al Reino, está escrito. Pero Jesús, (Y Pablo, por allí, en un consejo a Timoteo), nos muestran que, cuando hay dominio propio, absolutamente todo nos es lícito.

Ahora bien; ¿Tú vas a creer que Juan inserta en su evangelio este relato, que, si lo colocamos junto al de la resurrección de Lázaro, francamente, tiene muchísimo menos espectacularidad y valor, sólo para mostrar un milagro más de Jesús? ¿De verdad habías creído eso? Juan inserta este episodio, inspirado por el Espíritu Santo, porque el deseo y la intencionalidad es la demostrar en primer lugar que, entre el agua y el vino, sólo existe una diferencia: Jesucristo. ¿Y eso qué nos enseña? Que, entre la Vida, (Que muchos gustan de relacionar con el agua, y no está mal, pero que biológicamente radica en la sangre), y el Vino, (que a todas luces es la revelación), sólo hay un puente: Jesucristo. El agua, en este caso, es el puente entre la vida y la revelación.

(11) Este principio de señales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria; y sus discípulos creyeron en él.

(12) Después de esto descendieron a Capernaum, él, su madre, sus hermanos y sus discípulos; y estuvieron allí no muchos días.

Empiezo por el final para matar una vaca sagrada del catolicismo romano, la permanente y eterna virginidad de María. Dice que descendieron a Capernaum Él, (Jesús) su madre, (María), sus hermanos (¿Quiénes o cuáles eran sus hermanos? La teología católica romana dice que se refiere a los hermanos en la fe. Claro, pero resulta ser que los únicos hermanos en la fe que habían concurrido a esas bodas, eran sus discípulos. ¡Y a sus discípulos los menciona a continuación, independientemente de sus hermanos! Conclusión: María y José tuvieron hijos naturales, humanos, engendrados por relación sexual, como todos los demás humanos, luego de haber dado a luz a Jesús, que sí fue concebido de manera sobrenatural y divina. Sucede que reconocer y aceptar esto, es desmoronar una doctrina que presenta a María como virgen mediadora, y llevarla a la única categoría con que la Biblia la muestra: madre natural de Jesús. Y punto.

El milagro de la conversión del agua en vino, más allá de lo dicho anteriormente, que es la explicación espiritual y revelada del suceso, tiene también una explicación más teológica, dada en el verso 11, cuando expresa que al hacer eso, Jesús manifestó su gloria. La palabra utilizada para “gloria”, aquí, es doxa, a la que para entenderla, deberíamos compararla con nuestras más conocidas “doxología”, “paradoja”, “heterodoxia” y “ortodoxia”. Originalmente, es una opinión o un concepto al cual uno está asido. Así, la palabra denota reputación, fama, y la estima que se le da a una persona. La palabra evolucionó hasta llegar a significar honor o gloria que se dispensa a pueblos, naciones e individuos. Doxa, en el Nuevo Testamento, designa el esplendor, el brillo y la majestad centrados en Jesús. Aquí doxa es la perfección majestuosa y absoluta que reside en Cristo y se evidencia en los milagros que realizó. Y, fíjate que dice aquí que fue por eso, y no por alto discernimiento u otra razón espiritual, que sus discípulos creyeron en Él.

Ahora bien; sí debes quitar algún sello, quítalo. El agua no sirve para estar guardada. Cuando el agua se estanca no genera vida, genera muerte. ¿Por qué fue tan extraordinario el vino que Jesús les dio en las bodas de Caná? ¿Por qué el maestresala quedó asombrado? Porque ese vino no vino de una cepa; no tenía origen vegetal. En el vino que le dieron en Caná, no intervino la vid. Jesús convirtió el agua en vino, sin que se presione ninguna uva, sin que se macere nada. ¿Por qué? Porque las vides habían sido corrompidas. El agua, entonces, es lo que Dios necesita para que se manifieste el vino. Y no es un vino que aparece del modo natural. Ese vino apareció cuando Jesús habló. ¡Ese es el vino del nuevo pacto!  No proviene de la vid del Antiguo Pacto, proviene del cielo. ¿Arriesgamos? Se necesita a Cristo para acceder a revelación.

(6) Somos Rocas que Cantan

Cada vez que nosotros enfocamos nuestra mente en un problema, quizás nos perdemos lo que realmente Dios quiere hacer, que no es para nada sólo resolvernos el problema, sino entregarnos algo que nos sirva de allí hacia adelante. Goliat tenía una razón, no era un problema para Israel, porque Goliat no era un problema para Dios. Pero era necesario que Goliat esté presente para que, a través de él, Dios le entregue una llave a Israel. Esa llave, Dios, se la da a David.

Esa victoria que él tiene sobre ese gigante, va a salvarle la vida más de veinte años después, cuando él está escapando de Saúl. Y la única espada que él encuentra disponible, es la espada que un día se levantó contra él. Y esa espada se constituye en el arma que él va a usar para defender su vida. Uno de los problemas que tenemos como seres temporales, aunque somos eternos, es que asociamos los problemas a un momento determinado. Cuando sabemos que en Dios el tiempo no tiene nada que ver, y lo que él pretende de verdad darnos, trasciende el tiempo, y aún trasciende quizás nuestras propias generaciones.

Esto, que supongo debes haber escuchado o leído muchas veces, tiene una explicación tan sencilla que estremece, al acceder a ella, poder entender la eternidad de un modo que antes nos resultaba imposible. ¿Cómo medimos el tiempo? Conforme a lo que haga nuestro planeta. Cuando gira sobre sí mismo en su totalidad, eso para nosotros es un día. Cuando además de eso gira en su totalidad una vuelta completa alrededor del sol, eso para nosotros es un año. ¡Muy bien! ¿Y si abordamos una tremenda y todavía inexistente nave espacial y nos vamos, no solo fuera de la Tierra, sino también fuera de toda esta galaxia en la que estamos? ¿Cómo mediremos el tiempo allí? No podremos, por en ese lugar nuestro tiempo ya no existe. No sabremos cuando ese planeta giró sobre sí mismo o alrededor de un sol que ha desaparecido de nuestra vista. ¿Verdad que suena fantasioso? No le hace, es la verdad. Eso es lo más parecido a una dimensión eterna.

Déjame decirte que sé perfectamente que en cada ocasión que tomas tu equipo de sonidos, cualquiera este sea, o tu monitor de lectura, cualquiera sea su tamaño y tecnología, y te conectas con nosotros, es porque estás buscando algo que todavía no has podido encontrar en otro lugar. Eso es algo que quienes de uno u otro modo aportamos a este ministerio, tenemos muy en claro; nadie va a buscar algo que ya encontró. Sabemos que no estás allí para escuchar o leer una simple prédica dominical, porque para eso te hubieras quedado donde estabas y cómo estabas.

De allí que no se van a extrañar si les digo que tanto en lo personal como en lo global con muchos otros hombres y mujeres de Dios que conozco, Dios nos ha empezado a hablar en estos últimos tiempos respecto al agua. La mayoría de nosotros, hombres y mujeres adultos, fieles y estudiosos de la palabra, hemos creído hasta aquí que ya lo conocíamos todo respecto a la sangre, el agua y la obra de Cristo significaban. Y debo confesarte que, a partir de esa inquietud, me he ido dando cuenta que había una serie bastante numerosa de cosas que yo ignoraba completamente al respecto. Por otro lado, también me di cuenta que no podía, -como quizás he hecho otras veces-, ir a una librería y buscar un libro que me enseñara algo sobre eso. No existe tal cosa.

Entiendo que el nivel de revelación que Dios está soltando para poder establecer su Reino en las naciones de la tierra, tiene, valga la redundancia, un nivel de autoridad que jamás antes ha tenido. Supongo que puede parecer algo arrogante esto que estoy diciendo, pero espero que a medida que tomes contacto con lo que traemos, puedas entender a qué me estoy refiriendo. Conviene aclarar antes de proseguir, que el hombre está diseñado para habitar lugares celestiales como es, por ejemplo, el trono de Dios. Estar ante el trono de Dios es, para el hombre, estar en un lugar para el cual está preparado. En contra de lo que dice la ciencia incrédula, el hombre no ha sido diseñado para habitar donde hoy está habitando.

Porque no interesa qué calidad de mansión estés habitando en este mundo, nada de eso puede compararse con encontrarse delante del trono de Dios. Y es precisamente desde ese lugar desde donde Dios, hoy, nos está diciendo a todos quienes quieran oírlo, que estamos entrando en un tiempo de guerra de aguas. Y en ese marco hay que consignar que, si Dios dependiera de nuestras mentes para hacer las cosas, seguramente que Dios tendría un problema. ¿Por qué? Porque nuestra mente no está ejercitada para poder ver todo lo que espiritualmente él quiere mostrar. Yo digo guerra de aguas y una mayoría imagina ríos secándose y mares diluyéndose. Y detrás de esto, potencias internacionales invadiendo lugares donde todavía el agua fluye límpida y pura. Algo que muy bien podría ser así en lo natural, pero que no es precisamente la guerra de la cual estamos hablando, porque esa es espiritual, no física.

Alguien lo graficó muy bien como una instalación eléctrica, en la que antes de la caída había cien cables que unían la energía de Dios con la mente del hombre. Luego el pecado entró devastador y quemó noventa y nueve de esos pequeños cables. Sólo uno quedó activo y por ese pequeñísimo cable puede hoy circular la revelación de Dios a la mente del hombre. Adán tenía esos cien cables pequeños, unidos, él era una calidad de hombre que nosotros jamás conocimos. Estar en el espíritu, entonces, es poder unir más cables, de tal manera que aquellos que se habían roto, se puedan ir sellando nuevamente. Un profeta, entonces, es una persona que, de esos cien cables, puede tener unos diez o veinte ya unidos.

Todos deseamos andar en el Espíritu, pero para poder hacerlo, es necesario que dejemos a un costado nuestra bandera. Porque cada vez que encaramos algo para Dios, indefectiblemente lo hacemos con una bandera de nación terrenal en el alma. Yo tengo la de Argentina y tú la que te corresponda conforme a donde hayas nacido. Porque lo queramos o no, lo propiciemos o no, nuestra identidad nacional está metida y arraigada en cada uno de nosotros. Pero resulta ser que al trono de Dios no puedes acceder con una nacionalidad manifiesta por encima de los intereses reales del Reino. No hay tal cosa como un argentino viviendo en el Reino. Es un miembro del Reino de Dios habitando temporalmente en un suelo llamado Argentina.

El Espíritu Santo trabaja y opera en favor de gente que ya no es ni judía ni griega, ni bárbaro ni escita, ni hombre ni mujer. Entonces, a la hora de trabajar para el Reino, debemos necesariamente despojarnos de nuestra nacionalidad. Porque lo que Dios entrega no es para un país, es para su Reino. Para Dios, su iglesia es una suma de rocas que cantan. Cierto es que su palabra dice que somos rocas vivas, pero ¿Cómo puede cantar una roca? Simple: sólo si está perforada y el viento pasa por ella. Te estoy queriendo decir que el Espíritu, al pasar por en medio de nuestra constitución, emite un sonido.

Y no es lo único que puede hacer. El Espíritu Santo opera de tres maneras diferentes. Opera como viento para el espíritu del hombre; opera como fuego para el alma del hombre y opera como agua para el cuerpo del hombre. Somos la roca, la morada que Dios esculpió para que su Espíritu calce perfectamente en ella. La Biblia dice que somos lámparas, y también que tenemos lámparas. Y es bueno saber que la lámpara del hombre, es su alma. Mientras tanto, el Espíritu es la lámpara de Dios. Y créeme que hay una buena diferencia entre tu lámpara y la lámpara de Dios.

La palabra dice en Ezequiel que del trono de Dios sale un río de agua viva. Ese río se divide en tres brazos. Originalmente se dividía en cuatro. Uno de esos brazos bañaba el huerto del Edén. Llegaba a un extremo del huerto y se abría en cuatro brazos, que eran los cuatro ríos que rodeaban al huerto del Edén. Pero cuando el huerto del Edén fue separado del plano en el que estaba, ese río también se cerró. Y quedaron sólo tres brazos de río. Ellos conforman una catarata que cae a un lugar intermedio entre el trono de Dios y nosotros, y allí se queda. Cada tanto una pequeña gota se salpica y cae a la tierra, y a eso le llamamos alegremente: avivamiento.

La gran duda que tenemos es respecto al lugar en donde esas aguas de bendición quedan encerradas por voluminosos diques. ¿Qué son esos diques? Son enormes estructuras que retienen al Espíritu de Dios hecho agua e impiden que llegue a la tierra. Otra duda: ¿Quién construyó esos diques que operan en nuestra contra? Cada uno de esos simbólicos diques fue construido con material emanado del pecado del hombre, en alianza con potestades caídas. Porque el hombre, en su pecado, es el mismo que cierra los cielos sobre él. En el fondo y como quiera que puedas argumentarlo, si tú no eres mas bendecido por el Señor, es porque en algún punto no se lo estás permitiendo.

Yo creo que cada uno de nosotros tiene alguna vaga idea de lo que implica nuestro pecado, pero también estoy convencido que no tenemos ni por asomo una idea aproximada, ni cuantitativa, de lo que verdaderamente ese pecado representa para el estancamiento espiritual, anímico y físico del hombre. Cuando alguien pisa el mundo espiritual y ve lo que Dios quiere dar y lo compara con lo que llega, es tremendamente frustrante. No resulta difícil, entonces, imaginar que cuando Jesús estaba ejerciendo su ministerio terrenal, un pequeño río se derramaba sobre su cabeza, se deslizaba por sus ropas y caía al suelo, formando un charco a su alrededor. Por eso es que él decía: el que tenga sed acérquese a mí, y beba. Jesús era el agua. ¿Era?

La gente, en términos espirituales, se acercaba a él con una piel color desierto, color tierra. Y a medida que el agua de ese charco iba subiendo desde sus pies hacia arriba, al llegar a la cintura, era como si se produjera una explosión y comenzaba a brotar agua de esa persona que antes estaba seca. Si hubiéramos podido ver desde lo espiritual el episodio de la alimentación con los peces y los panes, hubiésemos podido ver a cinco mil personas metidas con sus pies en el agua, recibiendo. Sólo así se puede entender cómo por espacio de tres días él no dejara de hablar y la gente se olvidaba de comer, de dormir, de todo, simplemente porque empezaba a haber un intercambio de aguas, y en ese proceso todos eran lavados, sanados, limpiados y renovados. ¿Verdad que verlo así, dista bastante de la historieta dramatizada por el ministerio teatral de la iglesia?

Y se volvían como árboles cuya savia comenzaba a desparramarse y los frutos comenzaban a aparecer en sus ramas, en sus brazos, y ellos empezaban a comer de esos frutos, que de alguna manera tienen que ver con la revelación. Ellos comían de lo que estaban entendiendo, como consecuencia de que estaban siendo renovados por haber sido remojados en esa agua espiritual. Sé perfectamente que, a esta altura, es más que poco lo que puedes entender y mucho lo que empiezas a dudar. Sobre todo, respecto a mi estado mental. Aunque me conoces, tienes temor que me esté volviendo loco o mu anciano con esto que más se parece a poesía futurista que al evangelio que te enseñaron.

Bien; déjame decirte que no, que no estoy más loco que lo que estaba cuando conociste este ministerio. Sí estoy más adulto, pero eso hasta hoy no ha modificado mi lucidez externa e interna. Y que esta parte de esa “locura” tiene una sola intención: tocar tu vida y llevarte a la dimensión para la cual fuiste creado. Si a esa intención le sigues llamando locura, Dios nos bendiga por esta locura que glorifica su nombre. Vas a ver que más adelante retomo las formas habituales apenas salpicadas con lo que al Señor se le ocurra y antoje añadir. Es lo hermoso de andar en el espíritu; nunca sabes que sucederá…dentro de treinta segundos…

(7) La Gracia del Agua Viva

Finalmente, En la prosecución de esta línea, deberemos hablar del agua viva. Muchas veces hablamos del Espíritu Santo en nuestro trabajo. Porque el Espíritu Santo es muy actual en la Iglesia de nuestros días. Jesús lo comparó al agua viva, de puro manantial, que sacia la sed y, al correr después por los campos, va engrosando su caudal y llena de fertilidad la tierra. Esa agua viva del Espíritu es lo que en idioma cristiano llamamos la Gracia de Dios. ¡Y qué regalo tan grande de Dios es el agua viva del Espíritu! Sin ella, nos abrasaría la sed y moriría nuestra alma por deshidratación…

Poco después de descubierta nuestra América, se encontraron dos barcos en el estuario del Amazonas, tan ancho que no se veían sus orillas. Se cruzaron los dos barcos. El uno entraba en el Brasil, el otro salía. Los que iban llegando estaban ya en el desespero. Se imaginaban estar todavía en el mar, y se les había acabado el agua potable. La embarcación no aguantaba más, y gritaban a los del barco que iba saliendo: – ¡Agua! ¡Agua para beber! ¿No tienen agua que nos puedan dar?… Los otros se dieron cuenta de la situación, sonrieron, y les respondieron con buen humor y felices: – Echen sus recipientes en este mar en que navegan, que el agua es dulce…

Aquellos hombres sedientos pensaron que se les reían. No se daban cuenta que el mar lo habían dejado atrás, y que iban navegando por un río de agua buena e inagotable. – ¡Beban, beban, que no van a agotar el río!… Y, a estas horas, la desembocadura del Amazonas todavía sigue lanzando avenidas inmensas de un agua dulce que nunca se acaba… Este hecho nos lleva ahora a mirar el agua tal como se miraba en los tiempos de la Biblia, ya que el agua sale a cada paso en las páginas sagradas. Y vemos que las cosas no han cambiado. Muchos hombres quieren beber, beber…, porque se mueren de sed, y no se dan cuenta de que la Gracia de Dios los rodea, les inunda, y no beben por desconocer el regalo que Dios les hace.

Conocida la Gracia de Dios, beberían a placer, y dejaría de tener sentido la queja de Dios por el profeta Jeremías: – Me han abandonado a mí, fuente de agua viva, y se cavan cisternas agrietadas, que no pueden contener el agua (Jeremías 2,13) No es otra cosa el ansia de placer que devora a tantos. Todos buscamos la felicidad, y la felicidad es para muchos algo desconocido, porque la buscan donde no está. Padecen un defecto de óptica, de perspectiva. Quizá ni son mala gente; son, sencillamente, unos equivocados.

Los salmos de la Biblia dan en el clavo cuando nos hacen levantar a Dios la mirada, y nos dicen dónde está la fuente del agua que apaga la sed. Un salmista cantaba: – Como busca la cierva las corrientes de agua, así mi alma te desea a ti, Dios mío. ¡Tengo sed de Dios, del Dios vivo! (Salmo 41) Otro salmista decía también: – ¡Oh Dios, Tú eres mi Dios, por ti madrugo. Mi alma está sedienta de ti, como tierra reseca, aridísima, sin agua. (Salmo 62) En definitiva, con la comparación del agua viva, la Biblia nos dice que la Gracia de Dios es la única bebida plenamente saciativa.

Dijo Eva Lavallière: El agua que ofrece tanto capricho moderno, capricho de placer prohibido, no es agua potable. No nos quita la sed, y encima nos mete en el organismo del espíritu los gérmenes de una corrupción que va mucho más allá del sepulcro… Una gran artista, después que en el teatro había levantado aplausos estruendosos, se ve acosada por altos personajes de la sociedad que la quieren agasajar. Y, al recibir sus felicitaciones, ella los rechaza con violencia: – ¡Fuera todos, que me aburren!… Deja la pobre su vida de pecado, se vuelve a Dios, la visitan sus compañeras, y solamente saben cruzarse las miradas más tiernas y profundas. La nueva convertida, contempla con cariño a las amigas, que dejan asomar unas lágrimas a sus ojos, mientras les dice: – No vuelvo más. ¡Si supierais lo feliz que soy!…

(8) La Definición Más Concreta

En el siguiente texto, creo con certeza que el agua cumple un rol definitivamente claro. No digo que sea lo absoluto, definitivo e inalterable. Ya sabemos cómo son las cosas de Dios: dinámicas, cambiantes y activas. Siempre apegadas puntillosamente a Su Palabra, es cierto, pero jamás similares en uno y otro caso. Pero digo que cumple un rol importante porque le toca simbolizar o representar a algo o alguien a quien cualquier creyente fiel y entendido dará como importante.

(Juan 7: 37) = En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: si alguno tiene sed, venga a mí y beba.

(38) El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva.

(39) Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado.

Vamos a ver: cada día, durante la Fiesta de los Tabernáculos, (De esta fiesta es de la que se habla aquí), tenía lugar una alegre celebración en la que los sacerdotes traían agua, (Simbólica, de la que había brotado de la roca, según lo escrito en Éxodo 17), al templo, en una vasija de oro, desde el estanque de Siloé. Durante la procesión, (Que no portaba ninguna estatua, sino sencillamente esa vasija), la gente recitaba Isaías 12:3, que era la Escritura a la cual se alude en el verso 38, y que dice textualmente: Sacaréis aguas con alegría del manantial de la salvación... El agua era derramada sobre el altar como una ofrenda a Dios, mientras la gente gritaba y cantaba. Jesús fue el cumplimiento de todo lo que aquella ceremonia tipificaba.

Lo cierto es que todos aquellos a los que Jesús haya saciado la sed, se convertirán en canales para la revitalización espiritual de otros. La figura de ríos (de agua viva), contrasta con la de una fuente, en la que se alude en el capítulo 4 y verso 14, e ilustra la diferencia entre el nuevo nacimiento y la experiencia de la plenitud de una vida llena del Espíritu. Porque un río se nutre de afluentes, que son ríos o arroyuelos menores, mientras que una fuente produce de sí misma, del interior de la tierra. Juan interpreta las palabras de Jesús como una referencia al derramamiento del Espíritu Santo que todavía estaba por ocurrir. El Espíritu Santo existe desde toda la eternidad, pero aún no se había hecho presente en el sentido que indicaban aquellas palabras. Pronto la plenitud del Espíritu sería una bendición que todo el pueblo de Dios podría experimentar. De hecho y claramente, el agua, aquí, es el elemento que representa al Espíritu Santo.

De hecho, como el Espíritu Santo no es una persona al margen de la deidad, en suma lo que estamos viendo es que el agua es el elemento que, en estos casos puntuales, representa a Dios mismo. Padre, Hijo y Espíritu. Esta agua es la que nos ofrece Jesucristo, y la que significaba cuando gritaba en el Templo: – El que tenga sed que venga a mí, y que beba. De lo más profundo de aquel que crea en mí brotarán ríos de agua viva (Juan 7,38 y 4,14) Si esos creyentes alababan a Dios por esa criatura, la hermana agua, y la celebraban en su canto porque era preciosa, casta y humilde, ¿Qué habremos de decir de la otra agua, la de la Gracia, que no es más que el Espíritu Santo, derramado en nuestros corazones?

Pablo aplica a Cristo una tradición judía, según la cual, aquella roca golpeada por Moisés seguía después a los israelitas por el desierto proveyéndoles siempre de agua. El Apóstol ve aquí una figura de Cristo. Golpeado Jesús por su calvario, y una vez resucitado, suelta a torrentes el Espíritu Santo, el cual, recibido, hará que las entrañas del creyente se conviertan en avenidas torrenciales de agua viva y en surtidor que salta hasta la vida eterna. Si vivimos con gozo la Gracia de Dios, y animamos a los demás a vivirla con la misma ilusión, habremos contribuido, ¡Y de qué manera!, a apagar la sed de muchos espíritus hoy insatisfechos. ¿Estás entendiendo, a estas alturas, lo mismo que he entendido yo?

(9) Razones del Agua Viva

El capítulo 4 del evangelio de Juan es uno de los más hermosos y también famosos de los textos bíblicos. Porque es estupenda tanto la escenificación como el proceso del diálogo, así como los muchos detalles que ambientan perfectamente el relato. De hecho, lo que más nos interesa es su significado. Y ese significado nos dice que Jesús es el Agua Viva. Así es como este cuarto evangelio lleva casi al límite el género “Evangelio”, en el que los sucesos se narran por su significado.

A primera lectura parecen simples historias, narradas en base a sucesos que indudablemente ocurrieron, pero que definitivamente son tratados en el nivel de principios espirituales sólidos y evidentes. Reitero; el suceso es perfectamente verosímil, muy bien ambientado, incluso, en todos sus detalles. Fíjate que el paso de Jesús por Samaria hacia Jerusalén que se relata aquí, no está atestiguado en ningún otro evangelio, pero no es imposible. Algunos llegan a arriesgar que el pozo del que se habla es el llamado “Pozo de Jacob”, aunque la localización de Sicar ha suscitado no pocas discusiones y desacuerdos en los teólogos más estudiosos. Lo que sí podemos ver en el texto es el reflejo de la posición religiosa que tenían los samaritanos con relación a los judíos.

De alguna manera, Juan construye en este relato una especie de teología del Agua Viva, en nivel de concepto claro lindando con principio de esencia. Claro está que parecería una invitación para hablar del bautismo, pero sin embargo el texto tiene una connotación mucho más amplia y abarcativa. Se toma el agua, de hecho, en el sentido más bíblico, como aparece en el Libro del Éxodo. No se trata de sumergirse, lavarse, sino de beber”. En este sentido, Algunos eligen entender que el texto ilumina al bautismo, porque es allí donde alguna manera empezamos a beber el agua de Jesús. Lo acepto, no tengo autoridad ni revelación para no hacerlo, pero “algo” dentro de mí, me dice que esto va mucho más allá de eso externo que conocemos.

(Juan 4: 5) = Vino, pues, a una ciudad de Samaria llamada Sicar, junto a la heredad que Jacob dio a su hijo José.

(6) Y estaba allí el pozo de Jacob. Entonces Jesús, cansado del camino, se sentó así junto al pozo. Era como la hora sexta.

Haz un pequeño paréntesis y observa con atención el detalle que no es menor. Dice que Jesús está cansado y se sienta junto al pozo. Dice que fue como en la hora sexta. Lo que no sabemos es si se tomó conforme a la cuenta judía, (Equivaldría las 12 del mediodía) o romana, (06.00 de la mañana o de la tarde). Podríamos conjeturar que también debe haber estado sediento. Y esto nos muestra a un hombre de carne y hueso, como tú y yo, seas varón o mujer, es genérico. No es un súper-humanoide llegado del espacio sideral inconmovible a todos los avatares que sacuden a los humanos. Es un hombre terrenal que padece lo terrenal y que, a todo eso se sobrepone y puede producir lo que luego produjo en los ámbitos espirituales. Sólo porque el Padre estaba con Él, de otro modo hubiera sido imposible.

(7) Vino una mujer de Samaria a sacar agua; y Jesús le dijo: dame de beber.

(8) Pues sus discípulos se habían ido a la ciudad a comprar de comer.

Aquí es donde el relato literal comienza a tornarse simbólico, espiritual, metafórico. Porque, piensa con objetiva visión: ¿Realmente necesitaba Jesús pedirle agua a una mujer? ¿Los discípulos lo habían dejado solo para ir a comprar comida a la ciudad? ¿De eso se trataba o estamos hablando de otra cosa no revelada? Porque, veamos: Jesús tenía suficiente poder como para sacar agua de donde no se la observara y también de hacer aparecer comida sin necesidad de ir a comprarla, ¿Verdad? Entonces, sí; había algo más en todo esto que comenzará a desarrollarse luego.

(9) La mujer samaritana le dijo: ¿Cómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana? Porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí.

Podemos recrear en nuestra imaginación la escena. Jesús está hablando con una mujer, lo cual ya es toda una noticia, conforme a sus formas y a las costumbres de la época. Y por sobre todo eso, una mujer samaritana, que para los judíos es herética, extranjera y por suma de cosas, de mala fama. Todos se extrañan de ese episodio, hasta el propio Juan, que en su escrito se ve en la necesidad de aclarar que los judíos y samaritanos no tenían relación alguna.

Porque esa no es una aclaración de los editores de la Biblia o de algún comentarista, es del propio Juan. De hecho, esta actitud, independientemente de lo que espiritualmente se revelará, implica una condición singular de médico en Él. Indefectiblemente ha venido para curar, para salvar y para redimir, y para eso tendrá que estar en contacto con los enfermos, cualquiera sea su condición. No te olvides que Dios no hace acepción de persona; es lo que llamamos la iglesia la que muy a menudo la sigue haciendo.

Esto nos muestra, por si nos hiciera falta, una preciosa imagen de Dios. Es evidente que a Jesús le interesa muy poco el templo, el culto externo, e incluso “los hermanos” en la fe. Le interesa por encima de todo que esa mujer, cualquiera sea su condición, pueda reacomodar su vida. Él vino a salvar al mundo, no a la casta religiosa. ¿En dónde te ubicarás tú respecto a esto? Nuestro clásico bíblico dice que, porque Dios amó “tanto”, (Que significa mucho) al mundo, fue que entregó a su Hijo unigénito. A la iglesia no necesita decirle que la ama, es suya, es su prolongación, es su imagen en la tierra. ¿Y si ella no lo es y busca beneficiarse a sí misma? Entonces no es iglesia, es sinagoga de Satanás. ¿Duele leer esto? Lo lamento, a veces una verdad trae consigo más lágrimas que sonrisas.

(10) Respondió Jesús y le dijo: si conocieras el don de Dios, y quien es el que te dice: dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva.

Quiero detenerme un instante en este versículo, porque es probable que lo hayas leído decenas de veces y nunca alcanzaste a ver lo que esconde su expresión. ¿Sabes cuál es el don de Dios que ella debía conocer? El Espíritu Santo. ¿Y entiendes por qué razón? Porque con el Espíritu Santo morando en su ser interior, ella habría discernido de inmediato quién era Jesús y hubiera hecho lo que haría luego de recibir ese shock espiritual. Lo que es el agua para la vida normal, eso es Jesús para la vida humana. Jesús es el Agua, Jesús es La Palabra, Jesús es el que da el Espíritu. Jesús no es un pozo donde se va a beber de vez en cuando, es una fuente de espíritu; el que bebe de Jesús es fuente. Él mismo siente brotar dentro de sí el Agua que emana hasta la Vida Eterna, y no tiene más sed de otras aguas, porque Jesús quita la sed de todas las otras cosas. ¿Entiendes ahora por qué escuchamos, presenciamos y sufrimos tanto discurso chato, barato y sin unción?

(11) La mujer le dijo: Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo, ¿De dónde, pues, tienes el agua viva?

(12) ¿Acaso eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del cual bebieron él, sus hijos y sus ganados?

¡Claro! Nosotros leemos este pasaje con una mentalidad propia de aquel que, con el periódico del lunes en sus manos, pretende hablar con sabiduría y criterio de los resultados deportivos del domingo. ¡Con toda la historia a la vista, cualquiera es sabio! Pero reflexiona: la respuesta de la samaritana, ¿No es un calco de la que te daría cualquier mediano intelectual ante la menor mención tuya de las cosas de Dios? ¿No es similar, incluso (Y voy más profundo), que ocurre cuando tú hablas del Señor con un líder, y él te responde hablando de la iglesia como institución humana, social y hasta política? ¿Alguien se atreverá a decir en voz alta, alguna vez, que, así como el mundo incrédulo y el creyente no pueden comunicarse porque hablan idiomas diferentes, eso mismo pasa entre el creyente genuino y el religioso de día domingo?

(13) Respondió Jesús y le dijo: cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; (14) más el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.

No son pocos los teólogos que se han enredado y bastante con este pasaje. Lo cierto es que lo dicho y luego escrito es una enorme ilustración tremendamente gráfica e ilustrativa respecto a la regeneración que conduce a la Vida Eterna. Y, de paso, como añadido de menor cuantía, pero en sintonía con el punto central de lo que se viene hablando, queda en evidencia que cuando decimos agua viva, nos estamos refiriendo a un agua que no está quieta o estancada, esto es: a una fuente, de donde emana agua nueva a cada momento y la recirculación es permanente. Exactamente a eso se refirió Jesús instantes antes, cuando en lo que para nosotros es el verso 10, le dijo a esta mujer que si conociera el don de Dios discerniría que Él podría darle un agua que le sirviera de vehículo a la Vida Eterna.

(15) La mujer le dijo: Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla.

¿Sería demasiado descabellado, fantasioso o fabulesco suponer que, en este preciso momento, la samaritana, absolutamente ajena en lo espiritual a su interlocutor, experimentó una centelleante iluminación en su mente y pudo saber, aunque ni ella se explicaría cómo, que ese hombre no le estaba hablando de agua literal? Probablemente, pero: ¿Qué parte sobrenatural del evangelio no suena descabellado, fantasioso y casi fabulesco? Si lo evalúas desde la óptica del pensamiento griego, todas. Si lo mides desde tu software espiritual, ninguna. Tú eliges.

(16) Jesús le dijo: ve, llama a tu marido, y ven acá.

(17) Respondió la mujer y dijo: no tengo marido. Jesús le dijo: bien has dicho: no tengo marido; (18) porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad.

(19) Le dijo la mujer: Señor, me parece que tú eres profeta.

Doy por descontado que todos ustedes han podido percibir con rapidez que Jesús no lanza ninguna de sus palabras al azar o porque sí. Que todas y cada una de sus expresiones tienen un contenido, un significado, un símbolo y una intencionalidad clara. Acompañarla a la samaritana a que su espíritu reciba mayor luz y pueda conocerlo. En la respuesta de ella, queda en evidencia que ese propósito estaba comenzando a cumplirse. Y por eso ella no se queda muda o impactada, sino que continúa hablando.

(20) Nuestros padres adoraron en este monte, y vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar. (Está intentando meter a Jesús en un debate doctrinal, en el que Él no entra. Todavía ella cedía a las influencias “raras” que pululaban en su mente)

(21) Jesús le dijo: mujer, créeme, que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre.

(22) Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos.

(23) Más la hora viene, y ahora es, (Dice que es Ahora. Y Ahora, en la Biblia, siempre quiere decir exactamente eso: Ahora.) cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.

(24) Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.

El monte al cual se están refiriendo en lo literal, es el Gerizim, donde los samaritanos construyeron un templo como un sitio de adoración rival, al no ser bienvenidos en el templo de Jerusalén. Jesús le muestra que lo que verdaderamente interesa no es donde se rinde culto, sino la disposición de la mente y el corazón para hacerlo. La verdadera adoración no es una mera fórmula, un ceremonial o, como es de uso y costumbre hace muchos años, un repertorio de buena música lenta. La verdadera adoración es una realidad espiritual que está en armonía con la naturaleza de Dios, que eminentemente es Espíritu. Por eso es que la adoración, además de en espíritu, también tiene que ser en Verdad, esto es: transparente, sincera y de acuerdo con el mandato básico. En suma, adorar en Espíritu (Que es Dios) y en Verdad, (Que es Cristo), conforman un todo llamado Evangelio. Cualquier otra cosa parecida o al tono, se llama Religión, y su meta no es la misma.

(25) Le dijo la mujer: sé que ha de venir el mesías, llamado el Cristo; cuando él venga nos declarará todas las cosas.

(26) Jesús le dijo: Yo soy, el que habla contigo.

Ella sabía que Jesús iba a venir. Ella también conocía cómo iban a ser las cosas cuando ese ser esperado llamado Mesías, llegara a la tierra. Lo que ella no sabía, era que ese Mesías ya había llegado y estaba sentado allí, en ese perdido pozo de agua nada menos que hablando con ella, una samaritana. Hoy sucede lo mismo, todavía. No son samaritanos los que lo viven, sino aparentes cristianos, gente que se llama así a sí misma porque a lo mejor asiste a una iglesia cristiana desde hace años. Tiene muchísimo conocimiento sobre Jesucristo. Se conocen de memoria los evangelios y todas las cartas que hablan de Él y de su ministerio. Pero no tienen ni la menor idea que, de pronto, ese Cristo en el que dicen creer, esté frente a ellos, hablándoles. Por eso en muchos casos eligen hacer sus propias voluntades y se convierten en desobedientes. El agua, en este pasaje, es el elemento llave de la revelación.

(10) ¡Se Quedaron con la Sangre!

Cuando Jesús habla con la samaritana. El alma de ella le entregaba a Jesús una vasija y le decía que bebiera. Y Jesús miró esa vasija, ese recipiente, ¡Y estaba vacío! Por eso es que Jesús mira y le dice: ¡Tú no tienes nada para darme! O sea: hay un nivel de diálogo en el plano natural, pero hay otro nivel de diálogo que no se está escribiendo en la palabra, que es a nivel espiritual. El espíritu de la samaritana, que en algún momento se puede ver en el diálogo con Jesús.

Y por qué Jesús, en algún momento, cuando ella cree y dice: ¿Eres tú el Mesías? Es allí cuando el recipiente, la vasija de ella, se llena de agua. En ese instante. Entonces Jesús tomó de ella, de tal manera que, cuando vinieron los discípulos, él estaba saciado. Es toda una dinámica que se produce en los espacios de silencio del evangelio, que no llegan a describir los sucesos, pero que están pasando y que luego explican por qué Jesús ya no quería comer, o por qué la mujer dejó el cántaro. Ella fue saciada, y de la misma forma, fue por sus pies por donde empezó a subir el agua, hasta que esa agua empezó a brotar de ella.

Y eso es sólo una pintura, un simple relato de una mínima escena, de las tantas que Jesús vivió en la tierra. Pero que deja en claro un concepto que quizás con mayor profundización en toda la escritura, podamos descubrir y hacer nuestro: la sangre vino para justificación, y el agua vino para redención. Estas dos son palabras que se mencionan en la Biblia, de hecho, Pablo habla con frecuencia de ambas, pero quizás tú no tienes en este momento una definición del estilo de diccionario bíblico, pero yo creo que todos tenemos cierta idea de lo que es la justificación y lo que es la redención.

Justificar, tal como el verbo lo dice, es declarar justo a alguien. Creo que, a eso, en mayor o menor medida, lo manejamos todos, si partimos de la base que en la Biblia, un justo es un obediente a Dios. El concepto que está perdido, en cambio, es el de la redención. Redención, básicamente, es comprar algo para devolverle su utilidad. Por favor, no te disperses ni te distraigas, considera el concepto con disciplina y meticulosidad. Es comprar algo, pero es comprar algo que ya te pertenecía. Imagínate que alguien, -reitero algo que ya te ejemplifiqué-, para estar a tono con estas épocas, te robó el teléfono móvil, el celular. Y entonces de inmediato viene una persona y te dice: se lo vendo. Y tú puedes ver que es tu teléfono, el que te terminan de robar, pero igualmente lo compras.

Estás comprando algo que te pertenece por derecho, pero que te fue robado. Ahora bien; ¿Para qué lo compras? Si es un teléfono celular, ¿Para qué lo compras? Para poder usarlo como celular: llamados, mensajes, WhatsApp, internet, etc. No lo compras para otro fin. Entonces, el Señor nos dice: la justificación vino para salvación, mientras que la redención vino para traer destino, propósito. Aférrate a estas palabras, van a cambiar total y absolutamente tu cabeza y tu vida futura. Esta es la forma en que la iglesia, en los primeros doscientos años se conducía.

Ellos no tenían culto, no tenían Biblia para leer, ellos se reunían y empezaban a hablar de lo que Dios les había revelado. Y cada persona, en su corazón, recibía y meditaba todo aquello que los apóstoles estaban diciendo, lo que los maestros estaban enseñando. No se olviden que los escritos aparecen mucho tiempo después, y ni siquiera están completos. ¿Tienes alguna vaga o remota idea de por qué Israel no terminó la tarea? ¡Qué preguntita! ¿No es cierto? Israel no terminó su tarea porque se quedaron sólo con la sangre. La sangre es el sello del primer pacto. El agua, es el sello del segundo pacto.

La sangre, primer pacto, trató con la salvación. El agua, segundo pacto, trató con la redención. Y cuando entiendes esto, muchas cosas que andaban dispersas, es como que corren a tomar su lugar. Por ejemplo: esta es la razón por la que el Nuevo Testamento comienza con el bautismo. Y vino Juan, y dijo: arrepentíos y bautícense. Veamos: ¿Dónde se enseñó el bautismo en el Antiguo Testamento? En ninguna parte. ¡Pero no, es que hay una tipología del bautismo cuando el pueblo de Israel cruza el Mar Rojo! No estoy hablando de tipologías, estoy hablando del bautismo propiamente dicho. ¿Dónde se enseña? No existe tal cosa.

Todo el Antiguo Pacto gira en torno a la sangre. Los sacrificios. El agua aparece en una ceremonia, muy marginalmente, cuando se trata la lepra. Pero ni siquiera aparece como un elemento principal, lo reitero: aparece de manera muy marginal. Para hacer un acto profético en el que se sanaba a una persona de la lepra, se debería sacrificar una paloma sobre un cántaro quebrado sobre las corrientes de aguas. Pero, ni todo el pueblo de Israel era leproso, ni tampoco era una práctica que perteneciera a los cinco sacrificios que tenía Israel.

Porque Israel nunca pudo manejar el concepto del agua. Y al no manejar el concepto del agua, o la revelación del agua, ellos nunca encontraron su destino. Lo que Dios les dio y lo que les dio Abraham, no era para Israel únicamente, sino para todas las naciones de la tierra. Ellos iban a bendecir a todas las naciones de la tierra. ¿Y qué se supone que fue lo que pasó con el agua? ¿Por qué razón Israel no lo vio? Porque cada vez que Dios manifestó el agua, Israel la volvió amarga. Recuerdan eso, ¿Verdad?

Esa agua, cae en la tierra, en ese momento, en respuesta a una necesidad. Que Dios termina sancionando, cuando Moisés golpea la roca. ¿Y por qué golpea la roca? Por la amargura de la gente. Era tal la presión de la gente, que, aunque él era el hombre más manso que había, lo llegan a afectar muchísimo. Y esto es altamente verificable sin esfuerzo alguno, está en la palabra. Las aguas amargas de Mara. Mara significa amargura o murmuración. ¿Qué es lo que le quita el destino a la gente? El juicio, la murmuración. ¿Qué es lo que le quitó el propósito a Israel?

¿Recuerdas a Pedro? Él dijo: ¿Cómo yo voy a entrar a la casa de un romano, de un gentil? ¿Cómo voy a entrar? Y estoy hablando de que él, inclusive, ya tenía al Espíritu Santo de una forma totalmente distinta a la del Antiguo Pacto. Y a pesar de eso, su identidad nacional, que es la que le impide entrar ante el trono a cualquier persona, sigue siendo la causa por la que las aguas se cierran. Escucha: de las casi cuarenta mil denominaciones que existen en el mundo, puedo asegurarte que las cuarenta mil vamos a estar de acuerdo que la salvación es por la sangre de Cristo. Pero les puedo asegurar que treinta y cinco mil están peleadas entre ellas, porque no entienden el agua.

Que es como decir que no entienden el mover del Espíritu.  Y eso hace que ellas no cumplan el propósito para el cual Dios ha dejado su iglesia. Jesús está muriendo en la cruz, y su sangre ya se derramó. No en la cruz, en ese instante; ¡Se derramó la noche anterior! Cuando Él les dio de beber. ¿Recuerdas? Tomen y beban, les dijo. Esto es mi sangre. Jesús murió. Y el soldado se acerca, pensando que Él todavía no está muerto, para romperle las piernas y se asfixie más rápidamente. Pero vio que Él ya había muerto. Y tomó su lanza y perforó el costado de Jesús, y de allí brotó sangre y agua.

Y podrá parecer una incongruencia, pero parecería ser como que tuvo que venir otra nación a abrir la fuente de aguas que Israel había cerrado. Porque allí fue Roma, y con Roma, Grecia, y de ese modo todos los gentiles. Fueron los gentiles los que pudieron abrir la fuente de agua viva de Jesús. Y brotó agua. Y eso trajo destino. Trajo destino a toda la gente. Y es por eso que el evangelio de la salvación, lo único que puede provocar en la gente es una experiencia personal. O puede producir una experiencia en otros, pero que giren en torno al tema pecados y salvación. Pero es cuando viene el agua del Espíritu que uno entiende por qué es salvo, y qué es lo que Dios espera de ti luego de haber sido salvo. Espera que aceptes, creas y vivas El Evangelio del Reino. ¿Es que no es la mismo? No, no es lo mismo, y tu biblia te lo puede probar rápidamente si te ocupas en buscarlo.

(11) Nada Más que Poder de Dios

(Salmo 114: 8) = El cual cambió la peña en estanque de aguas, y en fuentes de aguas la roca.

¿Para Dios no hay nada imposible? Hoy, muchos solemnes y dignísimos cristianos, creen que sí, que eso no es tan literal y genuino como se enseña, y que sólo hay que pedirle a Dios cosas lógicas y factibles de ser hechas. Nada fantástico ni mucho menos sobrenatural. No interesa que aquí diga que Dios cambió una peña en estanque de aguas y una tremenda roca en fuentes de aguas. Eso era antes…dicen. ¿Y explícame por qué razón ahora ya no? Tengo una sola respuesta y no te va a gustar: porque ahora no creemos que lo pueda hacer. Y sin fe, Dios no se mueve.

Dios puede convertir materia sólida de roca en materia líquida como el agua. Entiéndase de una vez por todas: la Física no maneja a Dios, maneja a los hombres. Dios puede cambiar cualquier ley física sin esfuerzo. No hay ley física que Dios no pueda quebrantar. ¿Podría Dios convertir el agua en fuego, por ejemplo? ¡Claro que podría! ¿Y convertir agua en acero? ¡De hecho! Pero entonces, dicen los escépticos; con ese criterio de credulidad irracional, vas a decirme que ¿Dios podría hacer que el fuego moje o el agua queme? Te doy una respuesta de creyente maduro y libre de toda vergüenza social: “¿Te cabe alguna duda?”

(Salmo 105: 29) = Volvió sus aguas en sangre, y mató sus peces.

Perdón: ¿Estamos hablando de aguas convertidas en sangre? ¿No has escuchado elucubraciones con alta carga racional e intelectual, adjudicar ese fenómeno de las plagas egipcias de mil y una maneras, evitando la única que aquí el salmo y el texto base nos muestra, que es el poder de Dios inimaginable para el hombre? Mira; quiero que te tomes el trabajo de observar la composición de eso que se llama sangre. Al plasma y a los elementos figurados. Es realmente una ingeniería asombrosa su diseño, sólo Dios pudo haberlo creado así. Así es que tenemos suficiente registro bíblico como para entender y creer, obviamente, que Dios transformó efectivamente agua en sangre. ¿Y sabes qué? Llegado el caso y si se necesitara, podría hacerlo a la inversa, también.

(Salmo 105: 40) = Pidieron, e hizo venir codornices; y los sació de pan del cielo.

Perdón, ¿Pan del cielo, está diciendo? Efectivamente, pan del cielo. ¿No eran unas plumitas que…? Eso es lo que algunos teólogos han creído encontrar para justificar la imposibilidad natural de que efectivamente eso pudiera haber sido pan, como el pan que conocemos. El que allí se comía, obviamente. Porque si nos ponemos a analizar los pasos técnicos y químicos que se deben realizar para lograr cocinar lo que entonces se consideraba como pan, sería imposible que algo así hubiera caído del cielo. Imposible. ¿Es que hay algo imposible para Dios? En la iglesia decimos que no, casi a los gritos, pero fuera de los templos entramos a pensar que, en fin, yo pienso, yo creo, a mí me parece, puede ser que. Basta. Dios puede hacer eso y mucho más que todavía ignoramos, aún.

(Juan 2: 7) = Jesús les dijo: llenad estas tinajas de agua. Y las llenaron hasta arriba.

(8) Entonces les dijo: sacad ahora, y llevadlo al maestresala. Y se lo llevaron.

(9) Cuando el maestresala probó el agua hecha vino, sin saber él de dónde era, aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó al esposo, (10) y le dijo: todo hombre sirve primero el buen vino, y cuando ya han bebido mucho, entonces el inferior; más tú has reservado el buen vino hasta ahora.

Y vuelvo sobre este tema porque cabe: ¿Me está diciendo que un montón de agua se convirtió en excelente vino? Sí, te está diciendo eso. ¿Por qué? ¿Te parece irracional? Ni lo dudes. ¿O la fe auténtica, genuina y verdadera, tiene racionalidad? ¿Se puede analizar un poder sobrenatural sin base científica? ¿O el significado intelectual de que la fe es certeza de lo que se espera y convicción de lo que no se ve? Ahora pregunto: ¿Qué es más fácil, crear de la nada el agua o transformar esa agua en un muy buen vino? ¿Qué supones que es más fácil? ¿O, en todo caso, menos imposible para el hombre? Ni lo analices; ambas son imposibles para el hombre, pero de un segundo al otro, el agua fue convertida en vino. Fíjate con atención, hoy, a eso que llamamos vino y verás. Dios es creador del todo. Perdón; ¿Dijo DEL todo o DE todo? Dije DEL todo, ¿Está claro?

(Salmo 107: 33) = Él convierte los ríos en desierto, y los manantiales de las aguas en sequedades.

Claro, nosotros leemos esto como quien lee el periódico del día o una revista de chismes de la farándula, y no entendemos demasiado su contenido. Pero si lo leemos como debemos leer las escrituras vamos a ver, primeramente, que lo que nos dice es que Dios convierte agua, o sea: ríos, en arena. Y luego, como si eso no fuera suficiente para que tú te imagines al menos en las cercanías de la calidad y cualidad del poder de Dios, te dice que también hace lo opuesto, esto es: convertir arena en agua. Y allí es cuando tú te preguntas: ¿Es que hay algo que no pueda hacer Dios, por raro, pintoresco o imposible que parezca? Ya conoces la respuesta: Nada. No hay nada que Dios no pueda hacer si se lo propone. Si lo miras con mala intención, podría aparecer como una definición presuntuosa, ¿Verdad? No te preocupes; la autoridad, siempre suena presuntuosa. Pero no lo es; sólo es autoridad. Sólo que la detectas con discernimiento, nada más.

(Proverbios 8: 22) = Jehová me poseía en el principio, ya de antiguo, antes de sus obras.

(23) Eternamente tuve el principado, desde el principio, antes de la tierra.

(24) Antes de los abismos fui engendrada; antes que fuesen las fuentes de las muchas aguas.

Te das cuenta que estamos transitando historia, prácticamente en los orígenes del agua, ¿Verdad? Aquí queda más que en claro que, antes de que Dios la hiciese, ya en su infinita sabiduría, la había diseñado. Hay otra versión bíblica que a la última parte de este texto lo publica así: Me formó en la antigüedad más lejana, antes que el mundo fue creado. Nací antes que existieran los océanos y las fuentes de abundantes aguas.

(2 Pedro 3: 5) = Estos ignoran voluntariamente, que en el tiempo antiguo fueron hechos por la palabra de Dios los cielos, y también la tierra, que proviene del agua y por el agua subsiste, (6) por lo cual el mundo de entonces pereció anegado en agua; (7) pero los cielos y la tierra que existen ahora, están reservados por la misma palabra, guardados para el fuego del día del juicio y de la perdición de los hombres impíos.

La primera pregunta que se me ocurre formular y formularme, es: ¿Qué quiere decir Pedro, aquí? De acuerdo, no soy ningún erudito en teología, de esos que cuando expresan algo, miles y miles gritan “¡Amén!” no porque sea real lo que dicen, sino porque están impresionados por su prestigio. Pero, así y todo, puedo darte un panorama de lo que el Espíritu muestra hoy a sus hijos escudriñadores. Lo que Pedro está diciendo, es que cuando todo fue creado, ese todo obedecía a un diseño previo, Y que en ese diseño estaba que el agua fuese creada primero, y a partir de ella, la tierra. Y desde ellas, la expansión llamada posteriormente Cielos. Y algo más. Mucho más científicamente aceptable, si quieres: que el agua es la sustentadora de los organismos.

Porque, así como Adán fue creado del polvo de la tierra, mientras que Eva fue creada de un simple, o no tan simple hueso, eso no demuestra química ni científicamente nada más que lo que ya sabemos con certeza de fe: que Dios hace como quiere, cuando quiere y del modo que quiere. Eso se llama Soberanía, no pelearte con tus vecinos geográficos por un trozo de tierra. Ahora; hombre del polvo y mujer del hueso; ¿Qué relación divina tendrá tan magnífica maravilla? Simple: que del polvo o del hueso; que de la tierra o del agua, Dios puede crear lo que a él le plazca realizar. No necesita ayuda humana, natural, científica ni mucho menos religiosa para hacerlo. Eso se llama Omnipotencia, no engañar pícaramente a un montón de personas para que te vote y acceder a la presidencia de tu país.

Ahora bien; tú has leído la Biblia del mismo modo apasionado que la he leído yo, seguramente. Y has visto que en ningún lugar de la Escritura se nos diga que Dios haya utilizado agua para nuestra creación como cuerpo humano. Sin embargo, muchos se sorprenden genuinamente cuando la ciencia (Con acierto), les informa que el setenta por ciento de nuestro cuerpo, se constituye, precisamente, ¡De agua! Pero entiende que esto no debería producirte sorpresa ni asombro, porque vives diciendo y enseñando que el hombre fue formado del polvo de la tierra, ¿Verdad? ¿Y cómo haría Dios, si no le añadía agua, para lograr que ese polvillo no se le volatilizara y ese hombre creado se le volara con el viento? Y, por favor, no seas incrédulo y no me vengas ahora conque ¡Quién sabe si había viento!

Entonces, la pregunta que cabe porque resulta coherente y además llena de lógica, es: Esa agua, ¿Salió del polvo de la tierra? Hay mucha gente, hermanos sólidos, sin el menor atisbo de comerciantes de la fe o promotores del ilusionismo espectacular, que han visto con sus propios ojos milagros creativos, tales como tejido humano regenerándose, aparecer de la nada, simplemente multiplicarse. ¿Y eso, qué es? ¿Qué nombre darle para no quedar como retrógrados o vetustos defensores del…”opio de los pueblos”? Nada; es poder de Dios, no hay nada más que eso.

(Salmo 95: 3) = Porque Jehová es Dios grande, y Rey grande sobre todos los dioses.

(4) Porque en su mano están las profundidades de la tierra, y las alturas de los montes son suyas.

(5) Suyo también el mar, pues él lo hizo; y sus manos formaron la tierra seca.

Ahora es David, de donde parte el linaje de Jesucristo, el que nos revela que alguien creó las aguas. Él lo está confirmando: Dios creó las aguas, los ríos y los mares. Y cuando digo que creó, estoy queriendo decir que no eran, no existían, y Él, de la nada, les dio oportunidad de existir. David. ¿No habrá exagerado? ¿No habrá sido una falsa revelación? Testigos.

(Jonás 1: 9) = Y él les respondió: soy hebreo, y temo a Jehová, Dios de los cielos, que hizo el mar y la tierra.

Curiosa la inconsistencia de lo que declara Jonás, que a la sazón se encontraba huyendo. ¿Y de quien asegura que huye? Del Dios de los cielos. ¿Tendría alguna oportunidad, un simple hombre, de huir de la presencia de alguien que, según sus propias palabras, creó los mares y la tierra? No, obviamente que no. Pero, ¿Y entonces por qué sigue huyendo? ¡Ay, Jonás! No te preocupes, muchos de nosotros, hemos sido o seguimos siendo peores que Jonás. Tanto que hasta las ballenas nos evitan, si pueden.

(Salmo 146: 5) = Bienaventurado aquel cuyo ayudador es el Dios de Jacob, cuya esperanza está en Jehová su Dios, (6) el cual hizo los cielos y la tierra, el mar, y todo lo que en ellos hay.

El salmista, aquí, sugiere ser veraz en guardar las promesas y, así, la fidelidad de Dios en mantener su rol como sustentador del universo. Alcanza esta pieza de tono poético para dar una idea, un panorama cercano a la realidad concreta de la magnificencia del Dios creador de todo lo que conocemos. Pero hay más testigos. Es necesario eliminar toda duda respecto al verdadero, legítimo y genuino poder de Dios. Esto no es religión, esto es Dios manifestado en sus hijos. Y hay más.

(Nehemías 9: 6) = Tú solo eres Jehová; tú hiciste los cielos, y los cielos de los cielos, con todo su ejército, la tierra y lo que está en ella, los mares y todo lo que hay en ellos; tú vivificas todas estas cosas, y los ejércitos de los cielos te adoran.

Nehemías le otorga a Dios la calidad de Creador total, con la certeza de que absolutamente nada de lo que vemos, tocamos, olemos, oímos y gustamos en este planeta, es obra de la casualidad, sino de las manos del Dios Creador, único y omnipotente. Me asombra esta frase que no he leído en otros textos: los cielos de los cielos. ¿Te imaginas algo superior a los cielos? Los cielos de los cielos. ¿Y por encima de ellos? Sólo Dios.

(Apocalipsis 10: 6) = Y juró por el que vive por los siglos de los siglos, que creó el cielo y las cosas que están en él, y la tierra y las cosas que están en ella, y el mar y las cosas que están en él, que el tiempo no sería más.

Es decir que, en Apocalipsis, al igual que en todo el resto de la Biblia, también se dice que Dios creó las aguas, el mar, los ríos. Y que éstos serán destruidos, que los dejará en olvido ¡Para que íntegramente, desaparezcan! Y en la tierra y cielo nuevo, la materia que se llama agua vuelva a ser creada, ¡Y hasta quizás mejorada! Un detalle: cuando dice que Dios creó el cielo, ¿Vas a imaginarte ese telón azul de día soleado, gris de día nublado, o negro de noche cerrada? Mira; tú sigue llamándole cielo a eso, si quieres, pero ya te estoy diciendo que el cielo bíblico, el cielo de Dios, es absolutamente otra cosa.

(Apocalipsis 20: 11) = Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos.

Aquí vemos que la tierra y el cielo son destruidos hasta la más ínfima porción de materia, y en la tierra están las aguas y el mar, y tanto unas como otras cosas, ¡No seguirán existiendo! Sin embargo, en la tierra y el cielo nuevos, ¡Habrá otra vez agua! Pero una nueva agua, una nueva creación de agua. ¿Cómo develar este misterio? Con revelación, no hay otro modo. ¡Pero es que no la tenemos! Todavía no es el tiempo, por eso no está. Cuando el tiempo Kairós de Dios se cumpla, las vendas caerán, los ojos de los simples serán abiertos y todos verán con claridad la verdad.

(Apocalipsis 21: 1) = Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más.

Leamos de manera espiritualmente atinada. Un cielo nuevo es, conforme a lo que conocemos, una dimensión nueva. Viviendo en una, trasladándonos a otra. Una tierra nueva, es una carne purificada ¿Y el mar? Esa es la incógnita que nos queda. El mar, que es como decir: el agua. O las aguas. ¿Qué significaría eso de no existir más? Que no existirá más, como existe ahora. ¿Un mar de agua quizás convertido en otro elemento? Puede ser, ¿Por qué no? ¿Hay para Dios algo imposible si es que necesita hacerlo? No. Al hombre le parece incomprensible e imposible, pero no a Dios.

(Apocalipsis 22: 1) = Después me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero.

Hay una acotación de algunos comentaristas, perdida allí en medio de otras mucho más aferradas a dogmas y pragmatismos doctrinarios preestablecidos, que nos dice que este río limpio que resplandece, son las bendiciones de Dios. Si así fuera, encontraríamos coherencia en que un río está formado de agua dulce, en tanto que la lluvia también lo está. La lluvia es sinónimo de bendición, así que no es descabellado interpretar de ese modo al río. Pero… ¿Y el mar? Seguimos con la incógnita. Yo creo fiel y firmemente que todo lo que hoy se ve, tiene principio y fin. Que cuando veo la tierra, indefectiblemente también estoy viendo el agua.

(Hebreos 11: 3) = Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve, fue hecho de lo que no se veía.

En síntesis, no podemos dudar un instante de que Dios creara el agua, porque el agua estaba con Dios, porque el agua está en Dios, y es el elemento más singular de la tierra. El que permite la vida, el que lee el ADN. Si no, ¿Quién lee el ADN para convertir una semilla en un árbol, o un embrión en un ser humano? El agua, concretamente cada molécula de agua, está conectada a una computadora central, que es Dios. Cada molécula de agua es como un wi-fi, está en permanente contacto con la nube, y justo es lo que permite la vida. Siempre es el agua la que realiza el trabajo de lectura y ejecución del plan de ADN.

Todo eso nos lleva a pensar que el agua es eterna. Porque antes de la creación del cielo, la luz y la tierra, con sus mares y sus ríos, el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. Y no dudamos que fue creada por Dios, pero siempre ha estado con Dios. Porque por encima de los cielos sigue habiendo agua, y en abundancia. Otra cosa son los mares, los ríos y las fuentes. Pero el agua es eterna, nada puede destruirla y, como está en Dios, no puede ser destruida. El agua es substancial a Dios.  ¿O parte de su sustancia?

(12) De lo Antiguo a lo Nuevo

La voz agua aparece quinientas ochenta y dos veces en el Antiguo Testamento y cerca de ochenta veces en el Nuevo. Pero no se agota allí el vocabulario referente al agua. Tenemos en la Biblia toda una constelación de términos en torno a este tema. La palabra mar, por ejemplo, es de las más frecuentes (Trescientos noventa y cinco veces) en hebreo y noventa y dos veces en griego. Hay una terminología que se refiere a los fenómenos meteorológicos: lluvia (de otoño, de invierno, de primavera), rocío, escarcha, nieve, granizo, huracán; una terminología geográfica: océano, abismo, mar, fuente, (agua viva), río, torrente, (inundación, crecida); otra que se refiere al aprovisionamiento: pozo, canal, cisterna, aljibe; y también los términos que indican su uso: abrevar, beber, saciar la sed, sumergir (bautizar), lavar, purificar, derramar.

Una forma gráfica de representarnos la importancia del agua en la Biblia es pensar que en el Antiguo Testamento este tema se encuentra en mil quinientos versículos y en cuatrocientos treinta del Nuevo Testamento. La abundancia de aguas con que se describen la protología (el principio) y la escatología (el fin de los tiempos) que enmarcan la historia de Israel, nos muestra simbólicamente con gran claridad la manera como el pueblo se relacionaba con el agua, mirada unas veces como fuente de vida o de purificación, y otras como elemento destructor y temible. La actitud de Israel frente al agua fue ambigua: la amaba y la deseaba, pero la temía. Especialmente frente al mar, al que nunca pudo dominar, siempre tuvo un talante de reserva.

La primera y la última página de la Biblia ponen el agua como elemento dominante. La protología y la escatología concuerdan al dar al agua un puesto importante. Es como si quisieran decirnos que toda la historia de la tierra, desde su comienzo hasta el final está regida por la criatura agua. Al hablarnos de la creación el autor sagrado nos dice que el Espíritu de Dios aleteaba (Eso es lo que verdaderamente dice el original, y que nosotros traducimos como “se movía”) sobre las aguas para fecundarlas y darles el poder de que de ellas surgiera la vida. Las primeras obras de la creación tienen por centro el agua. Dios divide las aguas superiores de las inferiores por medio de una bóveda sólida: el firmamento. Y separa las aguas del lodo primitivo. Las aguas se reúnen y forman el océano primordial y entonces emerge la tierra firme que son los continentes.

No trata ciertamente de una descripción científica árida y fría del proceso de la creación. Es una narración poética y mítica (el mito es también poesía). Y lo simbólico es más profundo y nos permite comprender mejor la realidad que un escueto enunciado racional y conceptual. En la segunda narración de la creación el agua tiene también un papel protagónico. Al principio se nos dice que la tierra era árida y estéril, porque Dios no había llovido sobre la tierra, ni había hombre que sacase agua del manantial para regar la tierra. El polvo de la tierra con la cual fue amasado el hombre fue rociado con agua para que el creador pudiera darle forma humana. Y para que nada le faltase al paraíso, allí había un río que se dividía en cuatro brazos y que rodeaba toda la región y la regaba con sus ondas.

En el Apocalipsis el ángel vuelve a retomar las imágenes del paraíso para hablarnos de la vida en el más allá y le muestra al vidente un río de agua viva, luciente como el cristal, que sale del trono de Dios y del cordero. En la mitad de la calle de la ciudad, a cada lado del río, crece un árbol de vida… Quien tenga sed, que se acerque; el que quiera, coja gratuitamente agua viva  (Toda la felicidad y la alegría que se puede experimentar en el paraíso está expresada bajo el simbolismo del agua que se toma. En otro texto referente al mismo tema dice el salmista: Les das a beber el torrente de tus delicias. Agua al comienzo, agua al final, agua en los momentos culminantes de la historia. Es como si el hombre bíblico, que vive en un ambiente escaso en aguas, no pudiese prescindir del agua como personaje de una historia donde ella es necesaria para que la vida pueda mantenerse y sin la cual la existencia se convierte en un problema decisivo para su futuro.

La narración bíblica no hace sino retomar el simbolismo del agua expresado en las mitologías antiguas. Según la tradición védica el agua es la fuente de todas las cosas y de toda existencia. Es el principio de lo indiferenciado y de lo virtual, fundamento de toda manifestación cósmica, receptáculo de todo germen; las aguas simbolizan la sustancia primordial de donde nacen todas las formas y a la cual retornan por regresión o cataclismo. Las aguas están al principio y al final de todo ciclo histórico o cósmico. En la cosmogonía, en el mito, en el ritual, en la iconografía, las aguas cumplen la misma función, sin que importe la estructura del complejo cultural en que se encuentren: preceden toda forma de vida y sostienen la creación.

En la Biblia, al contrario, el mar es reducido al rango de simple criatura. En la narración de la creación, el Señor divide en dos las aguas del abismo. Pero la imagen ha sido completamente desmitificada, pues no hay lucha entre Dios Todopoderoso y el caos acuático de los orígenes. Al organizar el mundo, el Señor ha impuesto a las aguas, de una vez por todas, un límite que ellas no pueden franquear sin su orden. Pusísteles un límite que no traspasarán, no volverán a cubrir la tierra. En el diluvio tenemos nosotros el reverso de la creación. El Génesis dice: vio Dios que todo era bueno; en la introducción al diluvio se afirma: vio Dios que el hombre había corrompido su camino sobre la tierra. El tema del diluvio con su protagonista el agua es un arquetipo universal. Todos los pueblos y culturas han tenido la experiencia de la fuerza destructora y regeneradora del agua.

El «mundo envejecido», poblado por una humanidad en decadencia, es sumergido en las aguas para, poco tiempo después, resurgir como «mundo nuevo» del caos acuático. Narraciones de diluvio encontramos en casi todos los pueblos. Hasta ahora se han encontrado cerca de trescientas, lo que muestra que pertenece al patrimonio del hombre, amenazado por la fuerza avasalladora del agua desbordada, pero también salvado del cataclismo destructor. El diluvio actúa como un factor purificador. Todo se disuelve en el agua, la historia queda abolida; nada de lo que existía antes permanece después de una inmersión en el agua. La inmersión equivale en el plano humano a la muerte, en el plano cósmico a la catástrofe (el diluvio) que disuelve periódicamente el mundo en el océano primordial.

Desintegrando toda forma, aboliendo toda historia, las aguas poseen esta virtud de purificación, de regeneración, de renacimiento, porque el que se sumerge en ellas «muere» y, saliendo de las aguas es semejante a un niño sin pecado y sin historia… capaz de iniciar una nueva vida. La inmersión en el agua simboliza la regresión a las formas primeras, regeneración total, nuevo nacimiento. La emersión repite el gesto cosmogónico de la manifestación de las formas. Las aguas purifican y dan nueva vida; las aguas regeneran y limpian, porque anulan la historia y restauran la integridad primordial.

(13) En el Principio: Agua

(Génesis 1: 1) = En el principio creó Dios los cielos y la tierra.

(2) Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.

(3) Y dijo Dios: sea la luz; y fue la luz.

(4) Y Vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas:

(5) Y llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche. Y fue la tarde y la mañana un día.

(6) Luego dijo Dios: haya expansión en medio de las aguas y separe las aguas de las aguas.

(7) E hizo Dios la expansión, y separó las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión. Y fue así.

(8) Y llamó Dios a la expansión Cielos. Y fue la tarde y la mañana el día segundo.

(9) Dijo también Dios: júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase lo seco. Y fue así.

(10) Y llamó Dios a lo seco Tierra, ya la reunión de las aguas llamó mares. Y vio Dios que era bueno.

¿Dios es Luz? Sí, Dios es Luz. Por eso, cuando crea la primera luz, que no es la artificial, no dice que la crea, ni que la forma, ni que la hace; simplemente dice sea. Porque sea, es una de las conjugaciones del verbo Ser, cuya primera persona, es Dios mismo. ¿Por qué? Porque Dios es Yo Soy, ¿Lo olvidaste? Es notorio que existía en las cumbres geográficas y espirituales una enorme fuente de agua. Una fuente que más adelante, en otro hecho gravitante, van a ser mencionadas. Y Dios toma a esa fuente y la divide, la separa. Y en medio de la que queda por encima y la que se instala por debajo, existe algo que se llama expansión y que luego, nosotros, llamaremos Cielo. Aunque nos referimos a la atmósfera azul y no al Cielo habitación de Dios.

Luego, con el caudal de aguas que quedaron debajo de la flamante expansión, produjo Dios otra división notable. Por un lado, dejó un enorme caudal al que llamó mar, (Estamos hablando de agua salada), y creó un terreno seco y árido, al que llamó por el nombre que luego los científicos antiguos le darían al planeta: Tierra. ¿Podemos decir que Dios es Agua, de la misma forma en que decimos que es Luz, que es Amor, o que es Santo? No, no podemos. Eso es lo que permite que el agua encierre un misterio que solamente con revelación del Espíritu Santo podremos conocer. Mientras esa revelación llega, sabemos y entendemos que el agua es una base de toda la vida, tanto humana como divina. Está escrito.

(Génesis 1: 20) = Dijo Dios: produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos.

(21) Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie. Y vio Dios que era bueno.

(22) Y Dios los bendijo, diciendo: fructificad y multiplicaos, y llenad las aguas en los mares, y multiplíquense las aves en la tierra.

Quiero que prestes atención a este detalle para que luego, en otros textos, podamos ampliar algo más sobre nuestro entendimiento. Esta parte de la creación está dedicada, exclusivamente, a cierta clase de animales que fueron creados (O producidos, según palabras de Dios mismo) por las aguas y no por la tierra. Y no me produce ninguna sorpresa que esos animales sean los que hoy denominamos acuáticos, tales como peces en todas sus razas y variedades, pero sí me sorprende y hasta me impacta, que las aves hayan sido creadas por las aguas y no por los aires (Lugar de sus vuelos diarios) o la tierra, (Lugar donde anidan y viven). ¿Razones? Misteriosas, aún. Más adelante veremos.

(Génesis 6: 17) = Y he aquí yo traigo un diluvio de aguas sobre la tierra, para destruir toda carne en que haya espíritu de vida debajo del cielo; todo lo que hay en la tierra morirá.

Esta decisión que toma Dios, según la historia literal que leemos, es causada por el comportamiento corrupto y promiscuo de los hombres creados. Sin embargo, llama poderosamente la atención que este juicio sea ejecutado utilizando agua, y que morirá todo lo que haya en la tierra, pero no así lo que haya en las aguas.  De hecho, los únicos animales que no murieron en el diluvio, fueron los peces, casualmente, producidos por las aguas. De todos modos, Noé ingresó al arca variedades de aves, también producidas por las aguas, pero hasta aquí no se aclara si en el diluvio murieron aves o no. Si la tierra representara la carnalidad humana y las aguas el espíritu sujeto a autoridad divina, el proceso tendría tanta coherencia que casi no habría que seguir indagando. Sin embargo, ¿Cuántos saben que siempre hay más en la Palabra?

(Génesis 7: 6) = Era Noé de seiscientos años cuando el diluvio de las aguas vino sobre la tierra.

(7) Y por causa de las aguas del diluvio entró Noé al arca, y con él sus hijos, su mujer, y las mujeres de sus hijos.

 (Verso 10) = Y sucedió que al séptimo día (Número de lo completo, día de reposo), las aguas del diluvio vinieron sobre la tierra.

(11) El año seiscientos de la vida de Noé, en el mes segundo, a los diecisiete días del mes, aquel día fueron rotas todas las fuentes del grande abismo, y las cataratas de los cielos fueron abiertas, (12) y hubo lluvia sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches.

Siempre hemos tenido en claro que lo que produjo el diluvio fueron unas enormes lluvias, casi sobrenaturales que luego no han vuelto a repetirse. Y eso porque aquí, en el verso 12, dice que esas aguas cayeron en forma de lluvia. Pero, atención con esto: no dice que esas aguas en forma de lluvia emanaran de las nubes, tal como hoy lo hacen las lluvias que mojan la tierra en todo su contexto. Dice que esas aguas salieron de las que llama: fuentes del abismo, que no son otra cosa que esa fuente que quedó por sobre la expansión llamada cielo, cuando Dios hizo la división inicial. No me digas que no lo habías visto.

(Génesis 7: 17) = Y fue el diluvio cuarenta días sobre la tierra; y las aguas crecieron, y alzaron el arca, y se elevó sobre la tierra.

(18) Y subieron las aguas y crecieron en gran manera sobre la tierra; y flotaba el arca sobre la superficie de las aguas.

(19) Y las aguas subieron mucho sobre la tierra; y todos los montes altos que había debajo de todos los cielos, fueron cubiertos.

(20) Quince codos más alto subieron las aguas, después que fueron cubiertos los montes.

(21) Y murió toda carne que se mueve sobre la tierra, así de aves como de ganado y de bestias, y de todo reptil que se arrastra sobre la tierra, y todo hombre.

(22) Todo lo que tenía aliento de espíritu de vida en sus narices, todo lo que había en la tierra, murió.

(23) Así fue destruido todo ser que vivía sobre la faz de la tierra, desde el hombre hasta la bestia, los reptiles, y las aves del cielo; y fueron raídos de la tierra, y quedó solamente Noé, y los que con él estaban en el arca.

(24) Y prevalecieron las aguas sobre la tierra ciento cincuenta días.

 Develada la incógnita anterior. Las aves, -se nos dice- también fueron extinguidas en el diluvio. Porque no podían estar cuarenta días en el aire, debían tocar tierra para alimentarse y para reposar en sus nidos. Todo lo que respiraba aliento en sus narices desapareció. Entonces la pregunta zoológica que surge, es: ¿Los peces no son contados como animales que respiran aliento de espíritu en sus narices? Me dirás que los peces no tienen narices y cierto es; tan cierto como que las aves tampoco las tienen. Misterio revelado en parte, pero sigue oscuro en muchos sectores más, hasta que el Espíritu Santo decida lo contrario.

Sin embargo, si lo entendemos desde la óptica del juicio sobre el polvo de la tierra, esto es, la carne, allí veremos que lo que fue eliminado fue todo lo que estaba en la tierra. Las aves, que no provenían de la tierra sino de las aguas, corrieron la misma suerte porque tomaron como lugar de hábitat permanente, la tierra. El juicio de Dios caerá un día sobre el mundo secular, impío, pagano y pecador. Dentro del caudal humano de ese mundo, en su ejido social, también están viviendo los cristianos. La pregunta obligada, entonces, es: ¿Dónde haremos habitación? Porque si la hacemos en la tierra de los mundanos, correremos su misma suerte. Es un patrón y un diseño que Dios sigue y respeta. No se me ocurre otra cosa que: ¡Wow!

(Génesis 8: 1) = Y se acordó Dios de Noé, y de todos los animales, y de todas las bestias que estaban con él en el arca; e hizo pasar Dios un viento sobre la tierra, y disminuyeron las aguas. (Toma nota: Dios mueve, si lo desea, los vientos. También los frena, si se lo pides creyendo. Importante, ¿Verdad?)

(2) Y se cerraron las fuentes del abismo y las cataratas de los cielos; y la lluvia de los cielos fue detenida. (Atención con este detalle: dice que se cerraron las fuentes y las cataratas de los cielos. No dice que se agotaron. Eso significa una sola cosa: todavía están allí, cargadas y prestas a abrirse si Dios por alguna causa así lo dispone).

(3) Y las aguas decrecían gradualmente de sobre la tierra; y se retiraron las aguas al cabo de ciento cincuenta días. (¡Cinco de nuestros actuales meses! ¿Quién dijo que Dios no se toma su tiempo para hacer las cosas?)

(4) Y reposó el arca en el mes séptimo, a los diecisiete días del mes, sobre los montes de Ararat. (Esto indica que el arca descansó sobre un pico no identificado de la cadena montañosa en la región de Ararat, al este de la actual Turquía, al sur de Rusia y al nor-occidente de Irán).

(5) Y las aguas fueron decreciendo hasta el mes décimo; en el décimo, el primero del mes, se descubrieron las cimas de los montes.

(6) Sucedió que al cabo de cuarenta días abrió Noé la ventana del arca que había hecho, (7) y envió un cuervo, el cual salió, y estuvo yendo y volviendo hasta que las aguas se secaron sobre la tierra.

Muchas veces me he preguntado cuál podría haber sido la razón por la cual Noé envió a un cuervo en primera instancia a comprobar si todavía había agua en la tierra. Encontré que en la Biblia hay varios relatos referentes a los cuervos: en el primero, tal como lo hemos visto, Noé suelta un cuervo para ver el retroceso de las aguas después del diluvio. En el segundo, cuervos son enviados por Dios para sustentar al profeta Elías de manera sobrenatural. En el primer libro de Reyes, se narra que los cuervos le llevaban, por orden de Dios, alimento (pan y carne) a Elías dos veces al día, cuando éste tuvo que esconderse junto el arroyo Querit. Además, hay varios versículos que utilizan la imagen del cuervo como ejemplo de impureza o maldad. Otro ejemplo es cuando Jehová, el proveedor de todas las criaturas, hizo referencia a sí mismo cuando dijo a Job ¿Quién le preparará al cuervo su alimento cuando sus polluelos claman a Dios por ayuda, cuando siguen errantes porque no hay nada de comer?

(8) Envió también de sí una paloma, para ver si las aguas se habían retirado de sobre la faz de la tierra.

¿Por qué Noé cambió de ave? La paloma, eventualmente, es un ave relacionada con la paz, con la serenidad y con el amor. Sin embargo, en la Biblia indefectiblemente la vamos a identificar con el Espíritu Santo de Dios. ¿Entonces? Entonces, conjeturo sin valor de revelación aunque muy bien podría serlo, que el cuervo primario iba y venía decretando la consolidación y ejecución del juicio, mientras que la posterior paloma determinó el fin de ese juicio y la reconciliación final de Dios con el hombre.

(9) Y no halló la paloma donde sentar la planta de su pie, y volvió al arca, porque las aguas estaban sobre la faz de toda la tierra. Entonces él extendió su mano, y tomándola, la hizo entrar consigo al arca.

(10) Esperó aún otros siete días, y volvió a enviar la paloma fuera del arca.

(11) Y la paloma volvió a él a la hora de la tarde; y he aquí que traía una hoja de olivo en el pico; y entendió Noé que las aguas se habían retirado de sobre la tierra.

(12) Y esperó aún otros siete días, y envió la paloma, la cual no volvió ya más a él.

(13) Y sucedió que en el año seiscientos de Noé, en el mes primero, el día primero del mes, las aguas se secaron sobre la tierra; y quitó Noé la cubierta del arca, y miró, y he aquí que la faz de la tierra estaba seca.

(Génesis 9: 11) = Estableceré mi pacto con vosotros, y no exterminaré ya más toda carne con aguas de diluvio, ni habrá más diluvio para destruir la tierra.

(12) Y dijo Dios: esta es la señal del pacto que yo establezco entre mí y vosotros y todo ser viviente que está con vosotros, por siglos perpetuos.

(13) Mi arco he puesto en las nubes, el cual será por señal del pacto entre mí y la tierra.

(14) Y sucederá que cuando haga venir nubes sobre la tierra, se dejará ver entonces mi arco en las nubes.

(15) Y me acordaré del pacto mío, que hay entre mí y vosotros y todo ser viviente de toda carne; y no habrá más diluvio de aguas para destruir toda carne.

Creo que hacer aquí una larga historia sería solamente un modo de estirar el relato con la simple finalidad de aumentar volumen de lectura. Sin embargo, esa está tremendamente lejos de ser mi intención. Lo que deseo es ir mostrando la participación activa del agua, tanto en la creación inicial como en los actos más prominentes del Antiguo Testamento, representado aquí por su libro base: el Génesis. Y en este sentido, lo único que me resta añadir aquí, es que el agua que Dios crea antes del principio de todos los principios, es utilizada en este caso, como un elemento de Juicio, aunque más que de juicio, se me ocurre que se podría decir cómo ejecución sumaria de sentencia, fruto de ese juicio. El agua, en lo físico, es la encargada de separar lo verdadero (Noé y su casa, más los animales seleccionados), de lo falso, (El mundo impío que pereció) Eso es, en líneas generales, el verdadero significado de la palabra Juicio.

(Génesis 21: 14) = Entonces Abraham se levantó muy de mañana, y tomó pan, y un odre de agua, y lo dio a Agar, poniéndolo sobre su hombro, y le entregó al muchacho, y la despidió. Y ella salió y anduvo errante por el desierto de Beerseba.

(15) Y le faltó agua del odre, y echó al muchacho debajo de un arbusto, (16) y se fue y se sentó enfrente, a distancia de un tiro de arco; porque decía: no veré cuando el muchacho muera. Y cuando ella se sentó enfrente, el muchacho alzó su voz y lloró.

(17) Y oyó Dios la voz del muchacho; y el ángel de Dios llamó a Agar desde el cielo, y le dijo: ¿Qué tienes, Agar? No temas; porque Dios ha oído la voz del muchacho en donde está.

(18) Levántate, alza al muchacho, y sostenlo con tu mano, porque yo haré de él una gran nación.

(19) Entonces Dios le abrió los ojos, y vio una fuente de agua; y fue y llenó el odre de agua, y dio de beber al muchacho.

Quiero dejarlo bien claro: El agua, en esta ocasión, es el factor básico y central de que hoy contemos con la raza árabe. Dios la levantó como gran nación a partir de ese muchacho llamado Ismael a quien él mismo salva al proveerle agua cuando estaba a punto de morir de sed. El agua, aquí, es factor fundacional del pueblo árabe. Y quisiera ser muy cuidadoso con lo que añado. Sólo esmerarme en separar elementos que generalmente hemos aunado en un solo denominador, y no es así. Una cosa es el pueblo árabe, otra cosa es el islam como religión y otra muy distinta, los extremismos religiosos de cualquier color. Y a todo eso, si quieres, le sumas diversos intereses de distinto calibre disfrazados de religión. ¿Está claro? 

En la Biblia se menciona muy a menudo la frase «aguas vivas». ¿Qué son las aguas vivas? El agua que recibe la tierra procede única y exclusivamente de las precipitaciones pluviales (lluvia o nieve). Si la lluvia cae en una montaña o macizo montañoso, éste queda ensopado por dentro, como una esponja grande de base plana puesta encima de una mesa, a la que le rociamos gran cantidad de agua. Si esa esponja grande cuadrada de digamos treinta centímetros por treinta centímetros, ensopada como está, embebida en agua la ponemos en otra mesa seca, veremos cómo al poco rato ha rezumado hacia los bordes externos inferiores parte del agua que contenía.

Si esa esponja de base plana tuviera un hueco cilíndrico, vertical, de una o dos pulgadas de diámetro en su centro, veríamos cómo además de rezumar hacia los bordes externos inferiores parte del agua que contiene esa esponja, la rezumaría también hacia el borde interno inferior, o sea, hacia el borde inferior del hueco o pozuelo. Lo que digo aquí para una montaña a macizo montañoso es válido para una llanura. Si comencé por la montaña es para poderla comparar a una esponja sobre una mesa. Esa es la mecánica del pozo común: un hueco lo suficientemente hondo como para llegar a, y penetrar en, la capa de la tierra que permanece perennemente empapada en el agua de lluvia que cae en su superficie y es absorbida por el terreno.

Esa agua prosigue hacia abajo hasta que un estrato o capa impermeable o semi impermeable la detenga o la frene en su descenso. De ahí en adelante corre hacia los lados, y al llegar al hueco de un pozo de brocal, se rezume por sus paredes, cayendo al fondo del pozo, y formando un reservorio de agua filtrada. En muchas ocasiones, gente que ha viajado por regiones montañosas, al pasar la carretera a través de una montaña cortada a pico, ha visto en sus escarpadas paredes cómo brota el agua, cómo se rezume de la piedra. Si ustedes observan también verán tal cosa.

Los que gustan de explorar cavernas, habrán podido ver también allí, el rezumarse del agua en la piedra, la cual corría por la pared y llenaba el suelo. En una de esas cuevas vírgenes, jamás exploradas por nadie, descubrieron para sorpresa del dueño de la finca (hacienda), un bolsón o cámara subterránea de unos cinco metros de ancho, por dieciocho de largo y un metro de alto, llena de la más limpia y fresca agua que jamás se hubiera visto. Era lógico; estaba filtrada a través de cientos de metros de roca viva y guardada del calor del sol por miles de toneladas de roca y tierra que la montaña tenía sobre ella. De aquella cámara subterránea salía el túnel de un pequeñísimo riachuelo cuyo curso siguieron por uno o dos kilómetros, ya que se debía caminar encorvado y metido en el agua, unas veces hasta los tobillos y otras hasta la cintura, hasta que el túnel se hizo tan bajo que había que arrastrarse.

Pues bien, ese bolsón de agua (cámara) que era la cueva, y ese túnel, es probable que constituyeran, respectivamente, el depósito y el conducto del agua de algún manantial. Es decir, cuando ese túnel saliera a la ladera de la montaña, constituiría un manantial, o sea, una fuente de aguas vivas. Si en vez de salir a la ladera o base de la montaña siguiera su curso bajo tierra, penetrando en tierras llanas u onduladas constituiría un río subterráneo. Si en medio de la llanura y encima de ese conducto o río subterráneo que traía el agua del bolsón de la cueva que había en la montaña, alguien hubiera comenzado a abrir un pozo, cuando ese pozo llegara a ese conducto o túnel de agua corriente, filtrada al máximo, fría y pura, esa persona hubiera encontrado lo que en la Biblia se llama «un pozo de aguas vivas».

Un pozo común es el que expliqué al principio, producto de la filtración del agua en los estratos profundos del suelo. En un pozo de aguas vivas, las aguas tienen esencialmente el mismo origen y filtrado, sólo que proviene de algún bolsón lo suficientemente grande como para mantener el agua corriendo continuamente. Por lo que en estos textos vemos que el agua, en su estado más puro, es un manantial que produce vida. Si ese bolsón se halla en una montaña, y si su agua corre en forma subterránea a través de un valle, al abrir un pozo en ese valle encima del túnel por donde corre el agua, este será un pozo de aguas vivas. Ahora bien, lo que nos interesa, que es la frase «aguas vivas», es lo que ya expliqué, un manantial que brota en la ladera de una montaña, o un pozo que por casualidad se abre encima de un riachuelo subterráneo.

(14) Desde la Otra Vereda…

Un estudio aparentemente científico, aunque con muy visibles ramificaciones esotéricas y hasta ocultistas, y que incorporo a este trabajo con la única finalidad de observar cómo, desde otra supuesta óptica, corrobora lo declarado y decretado en la Creación por Dios Padre, tal como lo conocemos, nos muestra que el agua es el único líquido que, al congelarse, pierde peso. Si la dejamos fluir libremente en un plano inclinado, por liso que sea, seguirá un curso serpenteante, con un enigmático diseño en espiral. Algunos científicos han aventurado, incluso, la hipótesis de que acaso pueda registrar en su estructura, toda la memoria de la vida sobre la Tierra. Hablamos del agua de cada día, cuyos secretos intrigan a los investigadores. Ya lo dijo Jacques Cousteau: El agua de mar de mis células reacciona recordándome que soy mar”.

Apenas un tres por ciento del agua presente en nuestro planeta es potable y, de esta, el noventa por ciento se encuentra en forma sólida en los casquetes polares, u oculta en las entrañas de la tierra. A pesar de tratarse de algo tan cotidiano como vital, este elemento es uno de los más desconocidos y uno de los grandes enigmas de la ciencia. Los investigadores reconocen que la denominación H20, es, en realidad, una “licencia científica”. Toda la vida, en efecto, no es sino agua organizada y el ser humano, desposeído del agua, se reduce a unos pocos kilogramos de sales minerales. Como todos los seres, estamos hechos de agua, ésta nos conecta con nuestro pasado, con todos los procesos de creación y con el secreto mismo de la vida en el Universo. En palabras del biólogo Claude Bernard: Cuando el hombre salió del mar, se llevó el océano consigo.”

Algunos científicos modernos sostienen que los ritmos y los ritos de la naturaleza, que siguen eternamente el ciclo del agua, lejos de constituir un proceso mecánico, forman parte de un súper organismo viviente, que los antiguos griegos llamaron Gea, entre otros nombres de divinidades. Hoy hablan de Gaia, en lo que llaman el claustro acuático de la denominada Madre Tierra. Dice este artículo, que nosotros, como todos los mamíferos, nos desarrollamos, en el período de gestación, sumergidos en un microcosmos acuático, salado y cálido. Y durante el resto de nuestra vida sentiremos una atracción irresistible por el agua, que nos vincula con nuestro origen por partida doble, individualmente y como especie. En todo caso, tanta familiaridad con este elemento ha hecho que la mayoría de las personas no hayan reparado en su extraña singularidad y en los misterios que nos plantea.

Ochocientas veces más densa que el aire, el agua es la única sustancia que, al congelarse, pierde peso. Si fuera lo contrario, las aguas marinas se solidificarían y derivarían hacia el fondo, destruyendo la vida. Por el contrario, al permanecer en la superficie, protege la vida del océano, lo que ha permitido una favorable evolución de los organismos vivos.  A su vez, este hecho repercute directamente sobre la climatología del planeta y genera una verdadera respiración de la Tierra. El agua, como disolvente universal, posee energía suficiente como para disgregar las rocas más duras y, durante millones de años ha configurado la orografía de los continentes… Semejante a un gigantesco sistema circulatorio, los ríos, lagos y océanos, sirven como canales constantes de energía, suavizando los contornos y pulverizando lo sólido. En su búsqueda del océano, los ríos transportan materias nutrientes en forma de sedimentos, que se depositan en las orillas, siempre en forma serpenteante; si lo hicieran en línea recta, destruirían a su paso los territorios de su tránsito.

Las experiencias a nivel de laboratorio han demostrado que, si se la deja fluir libremente en un plano inclinado, busca siempre modelos dinámicos en espiral, oscilando y girando de forma totalmente imprevisible. Algunos científicos han llegado a pensar que actúa según patrones propios e incluso inteligentes. Por otra parte, la estructura molecular del agua puede modificarse actuando sobre su temperatura, presión o radiaciones electromagnéticas. Se sabe ahora que no existe una sola forma de agua, sino infinitas variaciones o, tal vez, adaptaciones. Pero mucho antes de que la ciencia moderna hubiera descubierto estas peculiaridades, ya las culturas chamánicas afirmaron que el agua era un ser vivo y que era preciso comportarse con ella con el mayor respeto.

Estamos aún muy lejos de comprender la naturaleza misteriosa del agua. El investigador Viktor Schauberger (1885-1958), fascinado también por las formas que adoptaba en su eterno fluir a través de los bosques austríacos, llegó a creer que era un gran error bombear el agua mediante pistones y bombas metálicos, ya que estos de alguna forma, “rompían” el agua. Diseñó para evitarlo una bomba de movimiento cilíndrico hiperbólico, cuya finalidad era permitir que mantuviera sus ritmos y estructura naturales, reproduciendo patrones de fluidez en espiral e imitando su movimiento natural.

Rudolf Steiner (1861-1925), célebre creador de la Antroposofía, concedía también una importancia extrema al agua, aplicando sus esquemas fluídicos y energéticos a la agricultura, la medicina, e incluso al lenguaje y a la expresión corporal. Leonardo da Vinci sintió durante toda su vida una fascinación casi obsesiva por el líquido elemento. El eterno movimiento del agua es una constante en su obra, particularmente en sus últimas creaciones. También los manuscritos de Windsor muestran una infinidad de apuntes, bocetos y experimentos suyos relacionados con el agua. El escultor inglés John Wilkes, inspirándose en similares observaciones, comenzó en los años setenta a crear fuentes en forma de ocho, que indujeran un movimiento rítmico del agua. Sus esculturas acuáticas, además de ser bellísimas obras de arte, tienen como objetivo reproducir y vivificar la misma danza vital que sigue en la naturaleza, devolviéndole, además, su condición de “agua viva”.

Investigadores como Theodor Schwenk, Peter Redgroveo, Viktor Schauberger, han reconocido en los modelos de fluidez del agua una dirección en relación con la naturaleza y con nosotros mismos. Schwenk, en su obra, El Caos Sensible, una verdadera obra maestra en el campo de la investigación, escribió: Un arroyo que serpentea murmurando alegremente sobre las piedras de su cauce, engendra una multitud de pequeños remolinos y superficies internas que son verdaderos órganos sensoriales abiertos al cielo, que perciben el río del devenir cósmico. Al ser absorbida después por todas las criaturas terrestres, las plantas, los animales y el hombre, les transmite todas las impresiones recibidas y las difunde por todas partes”. Las conclusiones de algunos científicos apoyan cada día más la hipótesis y postulados de los filósofos y de los místicos de antaño. Claudine Luu, de la Universidad de Montpellier, llegó tras sus investigaciones, a la siguiente conclusión: “El agua es el principal constituyente de los sistemas vivos, y no olvida las sustancias que disuelve. Puede así recibir, transmitir e incluso memorizar, o amplificar, efectos de condiciones físicas siempre variables, cuyo origen se encuentra en nuestro entorno próximo o lejano.

Los experimentos del doctor Jacques Benveniste, audaz defensor de la controvertida hipótesis conocida como “memoria del agua, le condujeron a la certeza de que el agua puede almacenar información electromagnética y biológica, pudiendo ser imprimida con lo que él llamó “zonas de coherencia”, que le permiten funcionar como sistemas de comunicación, en la naturaleza y en las células de los seres vivos.  En un artículo publicado por el ISERN francés, asegura que, “…estos resultados indican, sin equívoco, que la naturaleza física del mensaje molecular, actualmente desconocida, es electromagnética. Este mensaje es transmitido y memorizado por el agua polarizada, fenómeno que favorece la transmisión molecular”.

En una de sus múltiples experiencias, Benveniste logró proyectar sobre una superficie de agua la imagen luminosa y electromagnética del curare, un potente veneno neurotóxico. Más tarde la daba de beber a ratas de laboratorio y estas, al poco tiempo, morían con los síntomas propios de esa sustancia: Asfixia y paro cardíaco. Esa hipótesis de “la memoria del agua” vendría a explicarnos, entre otros enigmas, la extraña eficacia de la medicina homeopática, cuyos procesos curativos siguen constituyendo un gran interrogante, incluso para los especialistas en esta forma de terapia holística y energética. La explicación de las virtudes terapéuticas de los remedios homeopáticos debería buscarse, precisamente, en el agua y su poder holográfico de registrar, almacenar, dinamizar y multiplicar algún tipo de energía sutil, desconocida por la ciencia actual, que ejerce un poderoso efecto sobre los seres vivos, sobre todo en las altas diluciones homeopáticas en las que ya no existen residuos moleculares visibles de la sustancia madre, y que pueden resultar peligrosos si son administrados sin cierta prudencia.

Recientemente, el Dr. Robert Fisher, del Royal London Homeopatic Hospital de Londres, argumentó que “muy probablemente sea la microestructura del agua la que retenga la información referente a las sustancias con las que ha entrado en contacto, e incluso multiplique el efecto terapéutico de estas”. El propio Benveniste manifiesta al respecto: Los homeópatas utilizan empíricamente estas propiedades del agua… La señal molecular, una vez establecido su origen electromagnético, podrá ser numerable, graduable, modificable, transmisible a distancia y reproducible hasta el infinito. Estos resultados podrían revolucionar la biología y la medicina, y permitir comprender la influencia de los campos electromagnéticos sobre la materia viva”. Las propiedades curativas de ciertas aguas han sido alabadas en todas las épocas. Griegos, romanos y árabes, al igual que ocurría en las grandes civilizaciones asiáticas, exaltaban las virtudes terapéuticas de aguas procedentes de fuentes, manantiales o playas.

Cada cultura poseía sus propias “aguas santas”, cargadas de simbolismo, relacionadas frecuentemente con apariciones de santos, vírgenes o espíritus de la naturaleza. En algunos casos, los análisis de estas aguas demuestran su escaso valor en cuanto a contenidos en elementos químicos solubles. Pero milenios de experiencia demuestran su legendaria eficacia. Según Rupert Sheldrake, uno de los mayores heterodoxos de la ciencia actual, este elemento recogería información de toda la tierra y todos los seres vivos a través de los cuales ha fluido. En tal sentido, es posible que el agua conserve el registro ancestral de todos los hechos, toda la historia, todos los sentimientos y pensamientos de la humanidad y de la vida, de sus orígenes, y también que sea ella y no el mítico éter la sustancia de que está hecha la memoria de Gaia (Los registros akáshicos de Rudolf Steiner y los teósofos). Beber un simple vaso de agua alcanzaría así una dimensión sacralizada, que nos vincularía con todo el devenir de la vida, en nuestro planeta y, a través de éste, con todo el Universo.”

Ahora acoto yo: Es más que obvio que a todo este arsenal de incredulidades, no podemos negarles la posibilidad de ciertos éxitos temporarios y parciales, pero en muy corto lapso van cayendo en la nada de las aseveraciones excéntricas plagadas de errores, por el simple hecho de no aceptar someterse a verdades que se van muy por fuera de las diferentes ciencias, (Incluidas las ocultas) y elegir la rebeldía de suponer que podrán descubrir un mundo sin Dios, cuando a cada paso de sus investigaciones, como ocurre con esta del agua, los propios hechos científicos, aparentemente sin influencias algunas, van dando la razón a la mismísima Palabra de Dios escrita en la Biblia.

(15) Un Líder Entregado Por las Aguas

(Éxodo 2: 10) = Y cuando el niño creció, ella lo trajo a la hija de Faraón, la cual lo prohijó, y le puso por nombre Moisés, diciendo: porque de las aguas lo saqué.

Hay que consignar que la adopción no se practicaba de ninguna manera entre los hebreos, siendo una práctica sumamente común, por el contrario, entre los egipcios. Por esa razón nadie censuró la decisión nada menos que de la hija de Faraón al adoptar un niño. El nombre Moisés, en tanto, deriva de una raíz hebrea, que significa: “sacado de las aguas”. Tradicionalmente, el origen del nombre Moisés es relacionado con la noción del agua, tanto en las fuentes egipcias como en las hebreas. En la antigua lengua egipcia, el sufijo mses tenía el valor de «engendrado por” (entregado o librado por); al mismo solía anteponerse la fuente de origen o creación. Moisés significaría inicialmente «entregado por las aguas», debiéndose ello a que el infante hebreo fue hallado en ellas, por lo que las aguas del río Nilo fueron interpretadas como su origen.

Es curioso, pero cuando te lanzas a algo inspirado o direccionado por el Espíritu Santo, lo haces del mismo modo en que Abraham salió de Ur de Caldea en dirección a la Tierra Prometida. Él no sabía dónde quedaba esa tierra, pero empezó a caminar en una dirección entendiendo que Dios le iba a comunicar cuando llegara. En esto que estoy estudiando y escribiendo aquí, sucede casi lo mismo. Yo sé que debo ir hacia allá, pero no sé qué es lo que voy a encontrar allá, ni cuándo voy a encontrarlo. Por el momento, y mientras avanzamos, déjame decirte que el hecho de que Moisés, nada menos que Moisés, el elegido para sacar al pueblo de Dios de su esclavitud, y tipología reconocida de Cristo, tenga su origen en las aguas, no es un detalle menor. No porque ellas lo hayan creado, naturalmente, pero sí porque ellas fueron las que lo protegieron. ¡Las mismas aguas que eliminaron a los impíos en el juicio del diluvio! ¡Las mismas aguas que salvaron a Noé permitiendo flotar sin naufragar al arca!

(Éxodo 4: 9) = Y si aún no creyeren a estas dos señales, ni oyeren tu voz, tomarás de las aguas del río y las derramarás en tierra; y se cambiarán aquellas aguas que tomarás del río y se harán sangre en la tierra.

Esta es una de las señales que Dios le otorga a Moisés para que luego él pueda desplegarlas ante Faraón y lograr, con esa presión de plagas, que el Faraón permita al pueblo hebreo salir de Egipto. Observa con atención la cualidad de esta señal. El agua derramada en tierra, se convierte en sangre. Es como si la vida derramada en la carne, produce acceso a la redención.

(Éxodo 7: 17) = Así ha dicho Jehová: en esto conocerás que yo soy Jehová: he aquí, yo golpearé con la vara que tengo en mi mano el agua que está en el río, y se convertirá en sangre.

(18) Y los peces que hay en el río morirán, y hederá el río, y los egipcios tendrán asco de beber el agua del río.

(19) Y Jehová dijo a Moisés: di a Aarón: toma tu vara, y extiende tu mano sobre las aguas de Egipto, sobre sus ríos, sobre sus arroyos y sobre sus estanques, y sobre todos sus depósitos de aguas, para que se conviertan en sangre, y haya sangre por toda la región de Egipto, así en los vasos de madera como en los de piedra.

(20) Y Moisés y Aarón hicieron como Jehová lo mandó; y alzando la vara golpeó las aguas que había en el río, en presencia de Faraón y de sus siervos; y todas las aguas que había en el río se convirtieron en sangre.

(21) Asimismo los peces que había en el río murieron; y el río se corrompió, tanto que los egipcios no podían beber de él. Y hubo sangre por toda la tierra de Egipto.

(22) Y los hechiceros de Egipto hicieron lo mismo con sus encantamientos; y el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó; como Jehová lo había dicho.

(23) Y Faraón se volvió y fue a su casa, y no dio atención tampoco a esto.

(24) Y en todo Egipto hicieron pozos alrededor del río para beber, porque no podían beber de las aguas del río.

El mensaje de Dios era claro para Faraón: deja ir a mi pueblo, decía Dios a Faraón por medio de Moisés. ¿Y la reacción de Faraón? El no como respuesta. Sencillamente, él no dejaría ir a Israel de Egipto.  ¿Cuál era el problema de Faraón? Su corazón era insensible. Duro. Terco. A Faraón no le impresionó que Moisés y Aarón se presentaran ante él, y le mostraran lo que podía esperar del Poder de Dios. La vara de Moisés se convirtió en una serpiente, una que engulló a las otras serpientes que los sacerdotes y amigos egipcios convirtieron de sus varas. Pese a todo eso, no pensó Faraón en la petición de Jehová, en boca de Moisés y Aarón.

«¿Quién es Jehová para que YO (Faraón) obedezca su voz y envíe a Israel?», decía el Faraón, siendo él mismo una deidad egipcia, venerada por todos. Jehová ordenó a Moisés acudir a donde Faraón, cuando este se hallara en el Nilo. El Nilo era más que un río. Era un lugar sagrado, un lugar donde habitaban dioses y diosas de Egipto. Era además la fuente de agua para beber de los egipcios, y clave para el desarrollo de la agricultura y la ganadería egipcias. Constituía además un baluarte para la defensa de la nación.

Allí, en el corazón mismo de Egipto, mandó Jehová a Moisés, con su vara. ¿Era la varita mágica? No. Era el símbolo del poder eficaz de Dios para ejecutar señales y obras que el Dedo de Dios iba a operar por la voluntad divina. ¿Por qué convertir el Nilo en Sangre? ¿Era la intención de Dios matar de sed a los egipcios, y a los israelitas? El propósito era hacerle saber a Faraón quién es Jehová. ¿No había dicho Faraón que quién era Jehová? No había problema. Ya Jehová le mostraría lo que significaba conocer a Jehová… su lado oscuro. Era lo que quería Faraón. En su libre albedrío. No Jehová. ¿Es buena idea enfrentarse a Dios? No. Y lo hizo utilizando sangre, porque ese es el elemento de expiación, redención y purificación. Si Faraón lo hubiera aceptado, Egipto habría sido redimido en ese acto. Pregunto: ¿Tú crees en la existencia, hoy, de una vara como la que portaba Moisés? No como tal, de hecho, pero sí en la versión moderna: tu mano. Sobre los enfermos impondrás tus manos, y sanarán…

(Éxodo 14: 21) = Y extendió Moisés su mano sobre el mar, e hizo Jehová que el mar se retirase por recio viento oriental toda aquella noche; y volvió el mar en seco, y las aguas quedaron divididas.

(22) Entonces los hijos de Israel entraron por en medio del mar, en seco, teniendo las aguas como muro a su derecha y a su izquierda.

(23) Y siguiéndolos los egipcios, entraron tras ellos hasta la mitad del mar, toda la caballería de Faraón, sus carros y su gente de a caballo.

(24) Aconteció a la vigilia de la mañana, que Jehová miró el campamento de los egipcios desde la columna de fuego y nube, y trastornó el campamento de los egipcios, (25) y quitó las ruedas de sus carros, y los trastornó gravemente. Entonces los egipcios dijeron: huyamos de delante de Israel, porque Jehová pelea por ellos contra los egipcios.

(26) Y Jehová dijo a Moisés: extiende tu mano sobre el mar, para que las aguas vuelvan sobre los egipcios, sobre sus carros, y sobre su caballería.

(27) Entonces Moisés extendió su mano sobre el mar, y cuando amanecía, el mar se volvió en toda su fuerza, y los egipcios al huir se encontraban con el mar; y Jehová derribó a los egipcios en medio del mar.

(29) Y los hijos de Israel fueron por en medio del mar, en seco, teniendo las aguas por muro a su derecha y a su izquierda.

El primer problema que tenían los egipcios, era que creían que el Dios de los hebreos era un Dios que sólo se manifestaba en el desierto. En modo alguno se les cruzó por la cabeza que pudiera hacerlo en otra parte y, mucho menos, teniendo al mar como aliado y arma mortal. Son muchos los egipcios modernos que suponen que el Dios de los cristianos solamente se mueve en el desierto de las pruebas y las angustias, pero los hechos de poder manifestado que se han visto y se verán de aquí en más, han demostrado que hoy también Dios es Dios en todas partes donde se le busque. Y si tiene que utilizar el agua para eliminar como lo hizo en el diluvio, lo hará. Y si usa esa misma agua para salvar a Noé, lo hace sin problemas, porque es soberano. Y si utiliza una vez más el agua para eliminar la persecución de los egipcios, vuelve a hacerlo sin que se le mueva un músculo. Y si utiliza esa misma agua como muro de contención y salvación para su pueblo, también lo hace. Es la suma de Majestad, Omnipotencia, Soberanía y Justicia.

(Éxodo 15: 22) = E hizo Moisés que partiese Israel del Mar Rojo, y salieron al desierto de Shur; y anduvieron tres días por el desierto sin hallar agua.

(23) Y llegaron a Mara, y no pudieron beber las aguas de Mara, porque eran amargas; por eso le pusieron el nombre de Mara.

(24) Entonces el pueblo murmuró contra Moisés, y dijo: ¿Qué hemos de beber?

(25) Y Moisés clamó a Jehová, y Jehová le mostró un árbol; y lo echó en las aguas, y las aguas se endulzaron. Allí les dio estatutos y ordenanzas, y allí los probó; (26) y dijo: si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y diereis oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque yo soy Jehová tu sanador.

(27) Y llegaron a Elim, donde había doce fuentes de aguas, y setenta palmeras; y acamparon allí junto a las aguas.

Si quiero dejarte un mensaje de aliento sintético y rápido, puedo decirte que ante la amargura que significa esa agua amarga, el árbol de la vida abundante reclinado sobre ella, la convertirá en dulce y apetecible. Esto es un símbolo real y tangible de la conversión. Un símbolo que muchos de nosotros han visto en innumerables personas que nos ha tocado ministrar. Un símbolo que muchos de nosotros, (Yo mismo), ha visto manifestarse en su propia vida. Las causas científicas que pueden determinar que un agua se vuelva amarga, son incontables y todas probables. En la zona donde ocurre este episodio, generalmente los pozos contenían agua dulce o agua salada, pero no amarga. Es evidente que algo la había contaminado haciéndola imbebible. La savia del árbol echado sobre ellas produjo, supuestamente, el cambio de sabor. Ahora dime cuál de estas dos definiciones te resulta menos…fantástica o más…lógica y creíble. ¿Verdad que la espiritual que puse en primer término? La siguiente contiene tantas casualidades o hipótesis cargadas de conjeturas sin comprobaciones que, sin dudas, termina siendo mucho más fantasiosa que la otra. Aunque, ¡Oh paradoja de la incredulidad! Los hombres “serios” siempre eligen la segunda. Allá ellos. Los cristianos entraremos al Reino en el que creemos, con una sonrisa abierta.

(Éxodo 17: 1) = Toda la congregación de los hijos de Israel partió del desierto de Sin por sus jornadas, conforme al mandamiento de Jehová, y acamparon en Redifim; y no había agua para que el pueblo bebiese.

(2) Y altercó el pueblo con Moisés, y dijeron: danos agua para que bebamos. Y Moisés les dijo: ¿Por qué altercáis conmigo? ¿Por qué tentáis a Jehová?

(3) Así que el pueblo tuvo allí sed, y murmuró contra Moisés, y dijo: ¿Por qué nos hiciste subir de Egipto para matarnos de sed a nosotros, a nuestros hijos y a nuestros ganados?

(4) Entonces clamó Moisés a Jehová, diciendo: ¿Qué haré con este pueblo? De aquí a un poco me apedrearán.

(5) Y Jehová dijo a Moisés: pasa delante del pueblo, y toma contigo de los ancianos de Israel; y toma también en tu mano tu vara con que golpeaste el río, y ve.

(6) He aquí que yo estaré delante de ti allí sobre la peña en Horeb; y golpearás la peña, y saldrán de ella aguas, y beberá el pueblo. Y Moisés lo hizo así en presencia de los ancianos de Israel.

Los lugares que se mencionan a lo largo de este viaje, hoy son prácticamente desconocidos. Tienen que haber mutado y seguramente hoy sobreviven con otros nombres, pero no hay ni hubo registro de ello, por lo tanto han quedado en la simple historia bíblica aquí relatada. Una historia que, si quieres se asemeja mucho al estilo de gobierno de la iglesia estructural y tradicional que conocemos. ¿Tienes sed? Ni se te ocurriría salir a buscar el agua que la calme, será mucho más fácil y seguramente también más cómodo, pedirla al pastor de tu iglesia. ¿No está obligado él a proveerte? Y si este moderno Moisés se comportara como en un principio lo hizo aquel, seguramente alguien comenzará a apilar las simbólicas piedras que, en alguna reunión de ministerio, alguien comenzará a arrojarle al líder por no haber conseguido lo que el pueblo le pedía.

La dependencia al hombre es un mal endémico que, como puedes observar, comenzó en aquel tiempo, en aquella escena y nada menos que con aquel personaje, Moisés. No era eso lo que Dios había determinado, pero ellos no perdieron su tiempo buscando la voz de Dios, eligieron presionar a quien los lideraba, con la idea de que él tenía la obligación de asistirlos. No estoy defendiendo en modo alguno un ministerio que, como el pastoral actual, no se corresponde en absoluto con lo que la Palabra dice respecto a los ministerios. Pero debo ser honesto y entender que, cuando no tienes agua para calmar tu sed, debes procurarla por tus medios, (Oración, ayuno, lectura) y no derivarlo a otro hombre que, a la luz de la historia del ministerio de Jesús, no tiene ninguna obligación de asistirte. ¿Verdad que suena absolutamente inverso a lo que te han enseñado por años? No le hace, sigue siendo verdad. Y te lo digo desde la óptica de alguien que no aspira a ser absolutamente nada en el rutilante firmamento evangélico cristiano. Sólo un obrero más.

(Éxodo 20: 4) = No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.

Yo había leído lo del cielo, lo de la tierra e, incluso, lo de debajo de la tierra. Y así decíamos que lo primero eran ángeles, lo segundo hombres y lo tercero demonios. Y nos cerraba bastante bien la interpretación. Sin embargo, aquí dice en las aguas debajo de la tierra, y se me ocurre que eso no puede estar hablándonos de demonios. La historia nos cuenta que Israel estaba rodeado de gente que adoraba imágenes a las cuales también se las llamaba dioses. Como ninguna cosa humana podía representar adecuadamente a Dios, el Señor prohibió que se le crearan imágenes, tanto de tipo material como conceptual. En este aspecto, los israelitas se convirtieron en un caso único entre los pueblos vecinos. Todo muy claro y bien explicado por cientos de comentaristas de alto, mediano y escaso prestigio. Anotaciones al pie de los textos adornan, enriquecen y añaden estudio a ciertas biblias de lujo encuadernadas a oro. Sin embargo, la revelación divina brilla por su ausencia y, la duda planteada en el primer párrafo respecto a las aguas debajo de la tierra, sigue oscura. Y lo estará hasta que Dios quiera y entienda que ha llegado el momento de abrirla.

(Éxodo 23: 25) =Más a Jehová vuestro Dios serviréis, y él bendecirá tu pan y tus aguas; y yo quitaré toda enfermedad de en medio de ti.

No me preguntes por qué, pero aquí tengo la certeza que, cuando se habla de aguas, se habla de palabra, de presencia, de vida abundante. Por eso dice que cuando se sirve a Dios, Él bendice nuestro pan, que es como decir nuestro alimento terrenal, humano, que incluye trabajo, negocios, etc. Y cuando se dice aguas, se está hablando del alimento espiritual, que es como hablar de la lluvia temprana y tardía.

(Éxodo 29: 4) = Y llevarás a Aarón y a sus hijos a la puerta del tabernáculo de reunión, y los lavarás con agua.

Aquí se está hablando de una limpieza ritual, que muy probablemente con el pasar de los tiempos y las épocas, iba a desembocar en lo que hoy es el bautismo. Era la manera de capacitar al sacerdote, (Aarón lo era), con una dosis de vida abundante, de palabra ungida y de las condiciones mínimas para que éste pudiera ministrar correcta y debidamente todo lo que Dios le ordenaba que ministrara.

(Éxodo 30: 17) = Habló más Jehová a Moisés, diciendo: (18) Harás también una fuente de bronce, con su base de bronce, para lavar; y la colocarás entre el tabernáculo de reunión y el altar, y pondrás en ella agua.

(19) Y de ella se lavarán Aarón y sus hijos las manos y los pies.

(20) Cuando entren en el tabernáculo de reunión, se lavarán con agua, para que no mueran; y cuando se acerquen al altar para ministrar, para quemar la ofrenda encendida para Jehová, (21) se lavarán las manos y los pies, para que no mueran. Y lo tendrán por estatuto perpetuo él y su descendencia por sus generaciones.

Esta fuente que era utilizada por los sacerdotes para lavar sus manos y sus pies, constituía una especie de anticipación de la obra que Cristo llevaría a cabo al limpiar nuestros pecados. Esto tiene coherencia con el pensamiento de quienes han dicho que el agua es para redención.

(Éxodo 32: 20) = Y tomó el becerro que habían hecho, y lo quemó en el fuego, y lo molió hasta reducirlo a polvo, que esparció sobre las aguas, y lo dio a beber a los hijos de Israel.

Ustedes seguramente recuerdan la historia. Moisés se va al monte a buscar contacto directo con Dios y, al retornar ya ungido y con rastros de la gloria de Dios en su rostro, se encuentra con un verdadero festival idólatra, donde un becerro de oro ocupaba el primer lugar de adoración, simplemente por causa –se excusaron- de su demora en descender. Él toma ese becerro, lo arroja al fuego y, el tomar el polvo de oro debía servir para que el pueblo comprendiera que la imagen del becerro había sido totalmente destruida y sólo les quedaba el único Dios existente. Lo curioso es que Moisés esparce sobre las aguas ese polvo de oro y luego se lo hace beber a los mismos que antes habían adorado al becerro. El agua aquí como vehículo de destrucción de ídolos.

(16) La Autoridad de los Ángeles

  Más allá de lo que tú te imaginas, todas las culturas antiguas buscaron edificar sus ciudades alrededor de lugares en los que hubiera agua. Porque para ellos, el agua representaba vida, representaba productividad, representaba salud. Cómo puedes ver, la inteligencia e ingenio del hombre no es algo nuevo. También las culturas griegas y romanas consideraban que el dios Neptuno era el señor de los mares, que había una potestad que guardaba las aguas. El agua ha sido muy importante aún en estudios científicos. Ya fue dicho: tres cuartas partes de cada uno de nosotros es agua. Algunos estudios determinados como serios, han expresado que el agua presenta distintas reacciones, una vez congelada y al microscopio, después de ser sometida a diferentes tipos de música, a palabras de bendición y ánimo y a palabras de maldición y descrédito.

Ahora bien; si me dicen que eso ocurre con el agua propiamente dicha, la gran pregunta que a mí se me presenta, entonces, es: si es real que nosotros somos el setenta por ciento aguas, ¿No nos afecta todo eso en nuestra composición molecular? Para la ciencia es un hecho que los primeros seres vivos, organismos unicelulares, se originaron en el océano. La vinculación de las aguas al origen de la vida en nuestro planeta, encierra conceptos desde muy antiguo. La Biblia lo dice abiertamente, pero claro está: ¿Quién osaría en un marco científico otorgarle a la Biblia autoridad suma? Un poco, tanto como para cumplir y ser corteses con los sectores religiosos, sí, pero más…Hay una significación espiritual y simbólica, psicológica, mucho más profunda, que una coincidencia entre la fe y la ciencia. Pues también para la tradición bíblica, el Espíritu de Dios, el soplo divino, dador de vida, fecundó desde los orígenes las aguas primordiales. Fecundó el Espíritu Santo las aguas del principio. Lo dice.

(Génesis 1: 1) = En el principio creó Dios los cielos y la tierra.

(2) Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.

Hay una versión que dice, reitero, que el Espíritu aleteaba sobre las aguas. Y esa expresión, hay plena coincidencia en esto, implica al Espíritu como una enorme gallina que mueve sus alas preparándose para empollar a sus huevecitos que posteriormente darán a luz polluelos. Esto nos estaría dejando en evidencia que el Espíritu Santo, a través del agua incubó vida en el agua. El origen de la vida en el agua está en Génesis capítulo 1: 20-22, donde se nos habla que desde el agua surgió parte de la vida que hoy conocemos en el planeta.

 (Génesis 1: 20) = Dijo Dios: produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos.

(21) Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie. Y vio Dios que era bueno.

(22) Y Dios los bendijo, diciendo: fructificad y multiplicaos, y llenad las aguas en los mares, y multiplíquense las aves de la tierra.

Esto quiere decir que una tercera parte de la vida en la tierra se originó en el agua. Nosotros venimos de la tierra, está escrito, pero la mayoría de los seres vivos que están poblando los cielos, la tierra y el mar, tuvieron sus orígenes en las aguas. Los científicos tardaron cientos de años en darse cuenta que los primeros seres unicelulares, que luego se convirtieron en seres más complejos, fueron producidos en las aguas. Por eso, el simbolismo del agua encierra un misterio que fue captado hace miles de años por los filósofos. Estamos hablando, obviamente, de alquimistas y místicos. Así, para el poeta Homero, el océano es el origen, el génesis de todas las cosas. Otros fueron más contundentes al asegurar que el principio de todas las cosas es el agua. Pero no el agua como mera sustancia inorgánica como la concebimos hoy.

Para los primeros filósofos, los elementos de la naturaleza eran manifestaciones de la physis, una palabra griega que significa fuerza divina. Así le llamaban los filósofos, los alquimistas, los místicos al agua. Le decían physis, hablando de fuerza divina. Esto podemos compararlo con aquello de que El Espíritu Santo se movía sobre la faz de las aguas. ¿Por qué el agua? Porque el agua es imperecedera, es eterna, está en el origen y el desarrollo de todos los elementos del universo. Además, es un elemento muy noble. Se puede poner el agua en un vaso y adquiere la forma del vaso. Puedes ponerla en un plato y adquiere la forma de un plato.

La colocas a una determinada cantidad de grados centígrados y se convierte en vapor gaseoso, pero luego se modifica y vuelve en forma de lluvia o llovizna. La colocas por debajo de cierta cantidad de grados centígrados y se convierte en hielo sólido, que con el sólo concurso del calor se disuelve y vuelve a su estado líquido.  De esta particularidad que seguramente todos conocemos, hay un misterio que sin embargo ni siquiera ha sido develado por los mejores científicos, y es el que nos muestra que cuando el agua se solidifica y se convierte en una masa de hielo, aumenta su tamaño. Las moléculas se congelan y se expanden. En el libro de Apocalipsis vemos que hay un ente que custodia los mares, los ríos y las aguas. Hay un ente que da cobertura de parte de Dios a estos seres, por eso es que los griegos y los romanos creían que había un dios llamado Neptuno, que era el dios de los mares. Pero vamos a ver qué dice la Biblia.

(17) Cumpliendo con Las Señales

Quiero recalar ahora en el capítulo 16 del libro de Apocalipsis. Yo creo que podríamos decir que Apocalipsis 16, por varias razones, es un “gran” capítulo. En principio, describe una gran maldad: una gran ciudad, la gran Babilonia. Además, describe a grandes herramientas de juicio: gran calor, un gran río seco, un gran terremoto, gran granizo y grandes plagas. Asimismo, también describe a un gran Dios: Su gran voz (fuerte es la misma palabra Griega para grande; versos 1 y 17), y Su gran día de victoria.

(Apocalipsis 16: 1) =  Oí una gran voz que decía desde el templo a los siete ángeles: Id y derramad sobre la tierra las siete copas de la ira de Dios. 

(2) Fue el primero, y derramó su copa sobre la tierra, y vino una úlcera maligna y pestilente sobre los hombres que tenían la marca de la bestia, y que adoraban su imagen. 

Una úlcera maligna y pestilente sobre los hombres que tenían la marca de la bestia: Aquellos que adoran a la bestia y reciben su marca ahora están “marcados” por Dios con una pestilente úlcera. Una úlcera es una llaga o lesión que aparece en la piel o en el tejido de las mucosas a causa de una pérdida de sustancia y que no tiende a la cicatrización. ¿Cómo entiendo eso desde lo espiritual? Una terrible herida que desestructura todo un cuerpo y que no sana porque su cicatrización no es viable. ¿Qué clase de herida, de esas características, podría llegar a desestructurar nada menos que el Cuerpo de Cristo? El pecado. ¡Y bueno, hermano! ¡El mundo estuvo lleno de pecado desde siempre! ¿Cuál es la novedad? La novedad, es que aquí no se habla del pecado del mundo, sino del que se infiltró en la iglesia.

(3) El segundo ángel derramó su copa sobre el mar, y éste se convirtió en sangre como de muerto; y murió todo ser vivo que había en el mar. 

Dice que el mar…se convirtió en sangre: Apocalipsis 8:8-9 describió una contaminación parcial de la tierra. Aquí la contaminación es hecha completa (Murió todo ser vivo que había en el mar). Luego alude a una sangre como de muerto: La sangre no necesariamente se convierte en sangre, pero como sangre de muerto, se igualará a la apariencia y al carácter enfermizo de la sangre de un cuerpo muerto. En lo espiritual, la muerte es carencia de flujo de sangre preciosa. Redentora, liberadora y sanadora que llega desde la cruz. Sin sangre no hay expiación. Sin expiación no hay redención. Sin redención sólo hay muerte. Y además, llamó mucho mi atención que la definición que da respecto a esa conversión del agua del mar en sangre, haya sido como de sangre de muerto. ¿Alguno habrá reflexionado respecto a qué diferencia hay entre una sangre normal, de un ser vivo, a una sangre de un ser muerto? No lo sé, pero la respuesta es simple. La del ser vivo, es un fluido líquido, vital, dinámico y activo. La de un ser muerto, es coagulada, esto es; hecha casi una pasta, inmóvil y sin dinámica vital alguna. Y lo dice respecto al mar, que como ya sabemos, representa muchedumbres.

(4) El tercer ángel derramó su copa sobre los ríos, y sobre las fuentes de las aguas, y se convirtieron en sangre.

Dice que derramó esa copa sobre los ríos y sobre las fuentes de las aguas, y que ambos se convirtieron en sangre: Esta completa contaminación es un contraste con la contaminación parcial (un tercio) de las fuentes de aguas mostradas en Apocalipsis 8:10-11. Es notorio que, cuando estos juicios lleguen, el tiempo debe ser muy corto para el retorno de Jesús. Con desastres ecológicos tales como éste, la raza humana no puede sobrevivir por mucho tiempo y el final está cercano. Siempre tomándolo como un final físico, que es una de las corrientes escatológicas conocidas. Yo, particularmente, creo en la otra corriente: la espiritual y simbólica. De todos modos, decía Clarke: Ellos tenían sed de sangre y masacraron a los santos de Dios; ¡y ahora tienen sangre para beber!!”

(5) Y oí al ángel de las aguas, que decía: Justo eres tú, oh Señor, el que eres y que eras, el Santo, porque has juzgado estas cosas. 

Está el ángel de las aguas, que clama desde esa sustancia líquida, acuosa; él clama y sabe quién es Jesús. El que es, el que era y el que ha de venir. El santo, porque ha juzgado todas estas cosas. Hay otra versión bíblica que, en este mismo texto, dice: Y oí que el ángel que tenía autoridad sobre las aguas, decía: Hay un ángel que tiene autoridad sobre las aguas. Y no estamos hablando de aguas simples y tranquilas acumuladas en alguna laguna de ensueño llena de peces de colores, no; esto es otra cosa.

(6) Por cuanto derramaron la sangre de los santos y de los profetas, también tú les has dado a beber sangre; pues lo merecen. 

(7) También oí a otro, que desde el altar decía: Ciertamente, Señor Dios Todopoderoso, tus juicios son verdaderos y justos. 

Justo eres tú. . . Por cuanto derramaron la sangre de los santos y de los profetas, también tú les has dado a beber sangre: Parece apropiado que aquellos que disfrutaban el derramar la sangre de los santos ahora deban de ser forzados a beber “sangre”. Ellos han rehusado el Agua Viva, y ahora se les dará el agua de la muerte. Aún en medio del juicio, está bien que el ángel declare, Justo eres tú, oh Señor. No solamente el juicio de Dios es justo, también es puro y apropiado. No hay justicia al “estilo vigilante” con Dios. También oí a otro, que desde el altar decía: Piensan algunos comentaristas que esta voz es quizás la de un ángel que hablaba desde el altar, o el altar mismo personificado, representando el testimonio corporal de los mártires y las oraciones de los santos. Este “altar parlante” puede ser el altar de Dios la cruz, donde Su más grande sacrificio fue hecho, y donde aquí testifica de Su justo juicio, tanto como en el pasado como el que esta pronto por venir. Este es el altar donde Dios en Su amor, ofreció una manera de escape de estos juicios.

(8) El cuarto ángel derramó su copa sobre el sol, al cual fue dado quemar a los hombres con fuego. 

(9) Y los hombres se quemaron con el gran calor, y blasfemaron el nombre de Dios, que tiene poder sobre estas plagas, y no se arrepintieron para darle gloria. 

El sol, al cual fue dado quemar a los hombres con fuego: Lo que normalmente se toma por sentado como una bendición – el calor de un sol brillante – ahora es una maldición. Además, dice que no se arrepintieron para darle gloria: El fracaso del hombre de responder con arrepentimiento muestra que el conocimiento o la experiencia del juicio no cambiará la condición pecaminosa del hombre. Aquellos que no son ganados por gracia nunca serán ganados. Un pensamiento de Walvoord expresa: “El deseo que piensan algunos que los hombres se puedan arrepentir si ellos solamente conocieran el poder y el justo juicio de Dios es quebrantado por la mención frecuente en este capítulo de la dureza del corazón del hombre a la vista de las más rigurosas y evidentes disciplinas divinas.”

(10) El quinto ángel derramó su copa sobre el trono de la bestia; y su reino se cubrió de tinieblas, y mordían de dolor sus lenguas, (11) y blasfemaron contra el Dios del cielo por sus dolores y por sus úlceras, y no se arrepintieron de sus obras. 

Su reino se cubrió de tinieblas: Algunos ven esto como unas tinieblas simbólicas. Caird llama las últimas tres plagas la “triada del desastre político” – anarquía interna, invasión, y colapso irreparable. Pero no necesariamente es el ver esta oscuridad como una tiniebla política simbólica. La novena plaga sobre Egipto fue una oscuridad literal, con matices espirituales. Se podía sentir, como esta descripta en Éxodo 10:21-22.

Y mordían de dolor sus lenguas: Las tinieblas de la quinta copa es una vista previa del mismo infierno, el cual es descrito por Jesús como las tinieblas de afuera (Mateo 25:30). Aquellos bajo el juicio de esta quinta copa están, como si fueran, en las orillas del lago de fuego. A finales del siglo 1600 Matthew Poole escribió un comentario en la Biblia. Es interesante el leer lo que él puso sobre este pasaje: “¿Cuándo será esto? Sólo Dios sabe. Yo pienso, y la experiencia lo ha probado, que ellos fueron muy apresurados en sus especulaciones, que se profetizó que sería en el año 1656, o 1660, o 1666. Por mi propia parte, Yo no creo que será antes de 1866, o entre eso y el año de 1900.”

Y no se arrepintieron de sus obras: En la condición pecaminosa del hombre, él incrementa su pecado cuando, bajo el juicio de Dios, es el tiempo en el cual él debe de abandonar su pecado. Encontré dos apreciaciones sobre estos temas de Charles Spurgeon. La primera dice así: El juicio puede producir un arrepentimiento carnal – un arrepentimiento que es de la carne, siendo a la manera de la naturaleza pecaminosa del hombre. En este arrepentimiento, la depravación del corazón permanece en esencia igual, aunque toma otra forma para mostrarse. Aunque el hombre cambia, no cambia para ser salvo: él se convierte en otro hombre, pero no en un hombre nuevo. El mismo pecado gobierna sobre él, pero es llamado por otro nombre, y utiliza otra vestimenta. La piedra esta esculpida en otra forma, más agradable a la vista, pero no es convertida en carne. El hierro es echado en otra imagen, pero no es transformado en oro. Este arrepentimiento carnal es causado por el temor. ¿No se arrepiente cada ladrón de su robo cuando es condenado y enviado a la cárcel? ¿No se arrepiente cada asesino de su crimen cuando está debajo del árbol fatal?”

La segunda, por su parte, señala lo siguiente: Esta es una verdadera penitencia, cuando el hombre le da gloria a la justicia de Dios, aun cuando ésta le condene. Oh mi querido lector, ¿Así te arrepientes? ¿Es en verdad el pecado pecaminoso para ti? ¿Ves su desierto del infierno? Si no, necesitas arrepentirte de tu arrepentimiento.”

(12) El sexto ángel derramó su copa sobre el gran río Éufrates; y el agua de éste se secó, para que estuviese preparado el camino a los reyes del oriente.

(13) Y vi salir de la boca del dragón, y de la boca de la bestia, y de la boca del falso profeta, tres espíritus inmundos a manera de ranas; (14) pues son espíritus de demonios, que hacen señales, y van a los reyes de la tierra en todo el mundo, para reunirlos a la batalla de aquel gran día del Dios Todopoderoso. 

(15) He aquí, yo vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela, y guarda sus ropas, para que no ande desnudo, y vean su vergüenza. 

(16) Y los reunió en el lugar que en hebreo se llama Armagedón.

El gran río Éufrates: Los romanos consideraban al río Éufrates una barrera segura en contra de una invasión de los imperios del este. En aquel día tenía una longitud de mil ochocientas millas, y en cualquier lado entre trescientas a mil doscientas yardas de ancho. El agua de éste se secó, para que estuviese preparado el camino a los reyes del oriente: Si el Éufrates se secara y se hiciera un camino, entonces ejércitos masivos del este (naciones tales como China, India y Japón se podrían mover al oeste con facilidad. ¿Por qué vienen estos ejércitos?  ¿Es para eliminar a Israel? ¿Es para rebelarse en contra de un líder mundial europeo (el Anticristo)? Estas son las clásicas dudas que tienen ciertas escatologías con las que nos hemos criado dentro del evangelio. Sin embargo, en estos tiempos, muchas cosas aprendidas de un modo tradicional, no parecen ser lo correcto. Finalmente, ellos vienen para hacer batalla en contra de Dios y de Su Mesías, según se lee en Salmos 2.

Y vi salir de la boca del dragón. . . espíritus inmundos a manera de ranas: Los espíritus son con forma a manera de ranas. El antiguo pueblo Judío tenía a las ranas como inmundas y repulsivas, pero los egipcios las reverenciaban como a dioses rana. “Cristo expulsó espíritus inmundos, pero Sus enemigos los sacan de ellos mismos.” Dijo Swete. Por su parte, Love escribió: Las ranas son una devastadora caricatura del fracaso de la maldad. Lo que los hombres temen más debido a que aparenta ser poderoso y por siempre atrincherado, se convierte solamente al fin en una ridícula criatura enfermiza que sale en las noches.”  Estos demonios son como los espíritus mentirosos que condujeron a Acab hacia la batalla conforme lo vemos en 1 Reyes 22:19-23.

Pues son espíritus de demonios, que hacen señales: De nuevo, señales y maravillas son utilizadas por los demonios como herramientas de engaños. El falso profeta aquí es la segunda bestia de Apocalipsis 13. Para reunirlos a la batalla: Esta batalla no es de una nación en contra de otra nación, sino de las naciones en contra de Dios (Salmo 2:2). Esta es una de tres importantes batallas mencionadas en la profecía. La batalla de Gog, Magog y sus aliados que vienen contra Israel (Ezequiel 38 y 39). La batalla de Armagedón, cuando el Anticristo dirija el sistema mundial en contra del retorno de Jesús (Apocalipsis 17:12-16, 17:14, 19:19). La batalla final, cuando Satanás y sus aliados, hacen guerra en contra de Dios (Apocalipsis 20:7-10). De hecho, son simbolismos que, en la mayor parte de los casos, tienen que ver con la iglesia genuina y su batalla contra el sistema único mundial que posee, obviamente, una sola forma de religión que nada tiene que ver con el dios en el cual creemos y adoramos.

Aquel gran día del Dios Todopoderoso: El ganador de esta batalla es aparente. Es el gran día de Dios, no el gran día del hombre, no el gran día del Anticristo, no el gran día del dragón. He aquí, yo vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela, y guarda sus ropas, para que no ande desnudo, y vean su vergüenza: En medio de la descripción de la batalla que viene, hay una advertencia para estar preparados a la luz de la victoria asegurada de Jesús. Ropas son ilustraciones de justicia espiritual y práctica. Se nos da la justicia de Jesús como una ropa (Gálatas 3:27), pero también somos llamados a “vestirnos” de la naturaleza de Jesús en término de una santidad práctica (Efesios 4:20-24). Sobre todo, no debemos estar desnudos – esto es, sin estar cubiertos, o intentando el proveer nuestra propia cubierta como Adán y Eva (Génesis 3:7), las cuales son como trapos sucios a la vista de Dios (Isaías 64:6).

Y los reunió en el lugar que en hebreo se llama Armagedón: Esta gran batalla ocurre en un lugar llamado Armagedón (Har-Meguido). Dice Seiss que: Aquellos que creen que el Libro de Apocalipsis es toda una historia ya cumplida, tienen un tiempo difícil con esta batalla. “Algunos dicen que es el gran valle del Mississippi. Hace algunos años, algunos dijeron que era Sebastopol, o Crimea. Otros piensan que es Francia. Mientras que mucho lo toman como un lugar ideal, para una asamblea ideal, sin tener existencia en el hecho. Para esas nociones tan salvajes, y al mismo tiempo destructivas, son conducidos los hombres de la letra de lo que está escrito.” De acuerdo, pero esos a los que alude este comentarista, sostienen algunas teorías que están comprobadas como ciertas y no coinciden con las que aquí se exponen. Yo prefiero creer que todavía el Señor no permitió a su Espíritu Santo enviar toda la revelación, sino apenas una parte de ella, la que hoy necesitamos.

Por eso otro hombre de Dios estudioso, Clarke, sostiene: “Pero ¿Qué es la batalla de Armagedón? ¡Qué ridículas han sido las conjeturas de los hombres en relación con este punto! ¡Dentro de los últimos veinte años esta batalla ha sido peleada en varios lugares, de acuerdo con nuestros ciegos videntes y los profetas auto inspirados! ¡Un tiempo está en Austerlitz, otra en Moscú, y otra en Leipzig, y ahora en Waterloo! Y así han salido, y saldrán, confundiendo y siendo confundidos.”

(17) El séptimo ángel derramó su copa por el aire; y salió una gran voz del templo del cielo, del trono, diciendo: Hecho está. 

(18) Entonces hubo relámpagos y voces y truenos, y un gran temblor de tierra, un terremoto tan grande, cual no lo hubo jamás desde que los hombres han estado sobre la tierra. 

(19) Y la gran ciudad fue dividida en tres partes, y las ciudades de las naciones cayeron; y la gran Babilonia vino en memoria delante de Dios, para darle el cáliz del vino del ardor de su ira.

(20) Y toda isla huyó, y los montes no fueron hallados.

(21) Y cayó del cielo sobre los hombres un enorme granizo como del peso de un talento; y los hombres blasfemaron contra Dios por la plaga del granizo; porque su plaga fue sobremanera grande.

Hecho está: Este anuncio, el cual viene del mismo trono, nos habla de que no habrá más demora. En Su misericordia, Dios estiró esta escena lo más que Él pudo. A los sellos le siguieron las trompetas; a las trompetas le siguieron las copas; pero no habrá más juicios sobre la tierra después de esto – hecho está. Derramó su copa por el aire: El hecho que la copa es derramada por el aire puede mostrar juicio en contra el príncipe de la potestad del aire (Efesios 2:2) y sus aliados. Un gran temblor de tierra, un terremoto tan grande, cual no lo hubo jamás desde que los hombres han estado sobre la tierra: En estos juicios finales, Dios hace temblar la tierra con un tremendo terremoto. Lo mismo es prometido en Hebreos 12:26: pero ahora ha prometido, diciendo: Aún una vez, y conmoveré no solamente la tierra, sino también el cielo. Pero, lo que no puede ser sacudido permanecerá.

La gran Babilonia vino en memoria delante de Dios, para darle el cáliz del vino del ardor de su ira: La caída de Babilonia (la gran ciudad) es descrita más explícitamente en Apocalipsis 17 y 18. Aquí, es suficiente el decir que Dios le da el cáliz del vino del ardor (la antigua palabra Griega thymos, describiendo un arranque pasional de ira) de su ira (la antigua palabra Griega orge, describiendo a una ira establecida). La combinación de thymos y orge hace la connotación de la clase más fuerte de derramamiento de juicio divino.  Cayó del cielo sobre los hombres un enorme granizo como del peso de un talento: Granizo gigante cae, pesando hasta 100 libras. El hombre responde profiriendo depravación sin arrepentimiento (los hombres blasfemaron contra Dios por la plaga del granizo). Granizo es una herramienta frecuente de juicio en contra de los enemigos de Dios, como se ve en contra de Egipto (Éxodo 9:24), los de Canaán (Josué 10:11), al Israel apóstata (Isaías 28:2), y a Gog y Magog (Ezequiel 38:22). En cada una de estas instancias, el granizo llovió desde el cielo como una herramienta de juicio, no como un castigo de corrección de los propios hijos de Dios.

Concluye señalando Charles Spurgeon:A pesar de todo el sufrimiento, muchos aún no se arrepentirán. “Yo he conocido a personas que dicen, Bueno, si yo fuera afectado yo quizás me convertiría. Si estuviera enfermo quizás sea salvo. Oh, no pienses así. La enfermedad y la tristeza por si mismas no son ayudas para la salvación. El dolor y la pobreza no son evangelistas; la enfermedad y la desesperación no son apóstoles. Mira a los perdidos en el infierno. El sufrimiento no ha surtido efecto en ellos. Aquel que es sucio aquí es sucio allá. Aquel que fue injusto en esta vida es un justo en la vida por venir. No hay nada en el dolor y el sufrimiento que, por su propia natural forma de funcionar, harán que guíen a la purificación.” El agua, en este capítulo, actúa decididamente como Señal Divina.

(18) En Los Umbrales del Infierno

(Apocalipsis 20: 12) = Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras.

(13) Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras.

(14) Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda.

El agua cubre los pasadizos del abismo. Y hay otra parte que es cubierta por tierra, donde la entrada a ese mundo, es a través de los volcanes. Y el otro es a través del agua. Hasta el día de hoy nadie sabe con certeza qué profundidad tiene el océano, porque nadie ha llegado a su fondo. Cuando Cristo dice: y las puertas del Hades no prevalecerán contra la iglesia, está hablando de que no solamente hay un acceso al inframundo, o al centro de la tierra, o al abismo, sino que hay varias puertas. Por eso Él dice: y las puertas del Hades, del inframundo, no prevalecerán contra la iglesia.

Hay gente que no solamente está haciendo guerra espiritual en los aires. Podrá parecerte increíble, pero hay gente que está haciendo guerra espiritual en los mares, por las potestades que también están encerradas en los mares. Entre ellas está Leviatán. Es un ser de varias cabezas, que tiene una piel tan gruesa que ninguna arma humana puede atravesar. Y él habita en los mares, y se le llama el rey de la soberbia, de acuerdo con el libro de Job. El rey de los soberbios. Y él está encerrado en el abismo. Cuando leemos Génesis 1:2, dice que las tinieblas estaban sobre la faz del abismo. Abismo habla de pozo profundo. ¿Y por qué Dios quería hacer un pozo profundo en una creación que era perfecta?

Simplemente porque había habido una revolución espiritual y Dios tuvo que crear una prisión y la puso en el centro de la tierra, para encerrar esas potestades. Jesucristo nos enseña también cuando él dice que el infierno o el Hades, fue hecho para Satanás y sus ángeles. Algo encierra el mar, mucho más que un misterio. La gente respetaba los mares, porque había seres que hacían que los hombres fueran seducidos por su belleza. Y es en Mateo 16:18 donde encontramos que dice que las puertas del Hades no prevalecerán sobre la iglesia. En otras versiones dice que es el infierno el que no prevalecerá.

Te recuerdo que infierno significa inframundo, o los que viven debajo de la tierra. Infierno es inframundo. Hay un lugar dentro del Hades que es un lugar de oscuridad, un lugar de llamas, un lugar de tormentos. Pero hay otro lugar donde hay un paraíso en el centro de la tierra. Entonces, el Señor ocupó ese lugar como prisión de potestades caídas, que ahora están allí encerradas. Por eso es que algunos dicen que, cuando la gente se bautiza, el espíritu malo queda encerrado en las aguas. No puedo confirmar ni desestimar esto, pero sí puedo asegurarte algo: el agua va mucho más allá de lo que hasta hoy conocemos. Es mi oración que antes de concluir este trabajo, mi Padre me enseñe algo más que te permita cerrar tu círculo con mayor precisión. ¡Gloria a Dios! Si así fuera, pero también ¡Gloria a Dios! Si así no fuera, porque eso querría decir que todavía no es el tiempo para ello.

(Levítico 1: 8) = Luego los sacerdotes hijos de Aarón acomodarán las piezas, la cabeza y la grosura de los intestinos, sobre la leña que está sobre el fuego que habrá encima del altar; (9) y lavará con agua los intestinos y las piernas, y el sacerdote hará arder todo sobre el altar; holocausto es, ofrenda encendida de olor grato para Jehová.

(Verso 12) = Lo dividirá en sus piezas, con su cabeza y la grosura de los intestinos; y el sacerdote las acomodará sobre la leña que está sobre el fuego que habrá encima del altar; (13) y lavará las entrañas y las piernas con agua; y el sacerdote lo ofrecerá todo, y lo hará arder sobre el altar; holocausto es, ofrenda encendida de olor grato para Jehová.

Estos textos reflejan con bastante claridad, el uso del agua como elemento de purificación. Y digo de purificación y no de simple higiene, como podría suponerse, porque si fuera en este sentido, no haría falta hacerlo, ya que luego todo eso va a quemarse. Pero si se lo lava con agua antes de incinerarlo, el mensaje simbólico es que el agua purificó esa ofrenda. En el capítulo 11, nos encontramos con una curiosa directiva que, a todas luces, no ha sido cumplimentada en su gran mayoría por aquel pueblo de Dios. Porque todos hablan de los cerdos, los cuales son determinados como animales impuros que no deben comerse, (Y, de hecho, muchos cristianos hoy lo cumplen a esto como si fueran antiguos judíos), pero muy pocos o nadie habla que también son rotulados como impuros y tienen prohibición de comerse, el camello, el conejo y lo que en algunos lugares llega a ser, inclusive, pieza muy valiosa de caza: la liebre. Así concluye el verso 8 con relación a todos estos mencionados y da lugar para la otra clase de animales, los que habitan las aguas.

(Levítico 11: 8) = De la carne de ellos no comeréis, ni tocaréis su cuerpo muerto; los tendréis por inmundos.

¿Te das cuenta la enorme cantidad de gente que, habiendo elegido vivir como ultra-legalistas, no cumplen de ninguna manera con este mandato, salvo con el pobre puerquillo? De hecho, no me opongo a que lo hagan, pero entiendo que, si lo van a hacer, lo tienen que hacer correctamente. Porque la Palabra misma, esa que dicen respetar a morir, les está mostrando que, si cumplen con todos los requisitos de la ley, pero dejan sin cumplir con UNO solo, eso es suficiente para que sean considerados culpables. Diferente al que no sigue la Ley sino la Gracia. Cuando se equivoca, (No porque peca deliberadamente, sino por error o ignorancia), de inmediato adquiere acceso al mejor abogado del universo, Jesucristo el Justo.

(19) Visitando el Tabernáculo

(Juan 7: 37) = En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: si alguno tiene sed, venga a mí y beba.

(38) El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva.

(39) Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido glorificado.

Es indudable que el agua es un misterio, porque Jesús dice que el Padre cuando hizo la tierra, hizo un huerto. Y el huerto tenía cuatro ríos que traían bendición, que irrigaban, que regaban todo el huerto. Pero como eso se echó a perder, el Padre lo que ahora quiere hacer es meter adentro de cada uno de nosotros, el huerto. Y entonces, como llevamos un huerto adentro, debemos desarrollar esos cuatro ríos, que ahora pasan a ser ríos de agua viva. Pero si no lo entendemos, nos quedamos con lo literal, y lo literal nos dice que de ninguna manera podríamos tener dentro nuestro no ya cuatro, ni siquiera un río. Y allí es donde nos encontramos con el gran misterio del agua. Porque, dos moléculas de hidrógeno por una de oxígeno, H2O, eso es el agua. Pero es el agua aquí, para nosotros y entre nosotros. Pero nota que sin el agua no podemos vivir.

Fíjate que un niño, si se deshidrata, puede llegar hasta morirse. Lo mismo ocurre con adultos mayores, hay pruebas concretas de ello. ¡Qué poderosa es, entonces, esa combinación química que Dios ha inventado y que nosotros llamamos agua! Tan sencilla que se ve el agua en cualquiera de sus expresiones, y tan misteriosa que es su esencia e importancia. Y entonces Dios toma ese elemento que llamamos agua, H2O y lo utiliza de modo singular. ¿Qué secreto hay en el agua? Pero él lo toma y nos enseña que como opera ese elemento de la tierra que nosotros llamamos agua, así también opera su Espíritu. Para que nosotros podamos entender cómo se mueve el Espíritu en nuestro ser interior, primero tenemos que entender que son como ríos.

Y ríos de agua viva. No son charcos, son ríos, que corren, que dan vida, que tienen un surco y que van a hacer crecer, desarrollar, y que van a dar expansión. Fíjate que nosotros, al ver la Escritura, vemos que Dios le dice al pueblo de Israel que haga un tabernáculo. Y en el tabernáculo, cuando iban a entrar los sacerdotes, había un lavacro, donde obviamente ponían agua. Pregunto: ¿Qué secreto habría para que el que iba a entrar se tuviera que lavar las manos, los pies y recién después entraba? Vamos a ver: ¿Cómo era el piso del tabernáculo que Dios había puesto en el desierto? De tierra, de polvo, era la arena del desierto. Entonces, ¿Para qué servía lavarse? Se lavaban bien los pies en el lavacro y después entraban descalzos y, obviamente, se volvían a ensuciar.

¡No era algo higiénico! ¿Para qué se lavaban las manos? Cierto es que nosotros acostumbramos a lavarnos las manos antes de comer. Pero tan cierto es como que en alguna ocasión y por los motivos que fueran, no nos hemos lavado las manos y hemos comido igual. ¡Y no nos pasó nada! Y si alguien se ha enfermado, de vez en cuando, es mínima la posibilidad de que haya sido por coincidencia con ese no lavarse las manos. Si las personas se enfermaran simplemente por no lavarse las manos, habría más gente enferma que sana. El tema es que el sacerdote se lavaba las manos, ¿Para qué? ¿Para agarrar un pan que había allí adentro? Si se lo hubiera comido con las manos sucias, ¿Crees que hubiera tenido problemas? Pero insisto: ¿Qué representaba el agua?

Porque el sacerdote entraba y se lavaba las manos, y eso representaba el agua de aquí abajo. Pero cuando entraba, dice que allí había incienso y que bajaba la nube de Dios. Ese era otro tipo de agua. Sería H2O, pero ya no estaba líquida, estaba en forma de vapor, en estado gaseoso. Eso quiere decir que el sacerdote vivía entre las aguas. Mira el pueblo de Dios. ¿Por qué el pueblo de Dios, cuando sale de Egipto, tiene que atravesar el Mar Rojo? ¡Si había otros caminos para irse! ¿Y por qué para antes de entrar a Canaán, atraviesa el Jordán? El pueblo de Dios, se mueve en medio de las aguas. Dice la Escritura en 1 Corintios 3:9: Porque nosotros (Los apóstoles, los enviados) somos colaboradores de Dios, y vosotros (La iglesia, nosotros) sois labranza (Que es huerto) de Dios, edificio de Dios.

(20) ¡También en la Mecánica Cuántica!

Un pequeño párrafo para analizar cuando la mecánica cuántica desentraña los misterios del agua. Un modelo informático basado en la ecuación de Schrödinger descubre la interacción de sus moléculas. Comenzando por lo principal: ¿Qué cosa es la mecánica cuántica?  La mecánica cuántica es una disciplina de la física encargada de brindar una descripción fundamental de la naturaleza a escalas espaciales pequeñas. Surge tímidamente en los inicios del siglo veinte dentro de las tradiciones más profundas de la física para dar una solución a problemas para los que las teorías conocidas hasta el momento habían agotado su capacidad de explicar, como la llamada catástrofe ultravioleta en la radiación de cuerpo negro predicha por la física estadística clásica y la inestabilidad de los átomos en el modelo atómico de Rutherford.

La primera propuesta de un principio propiamente cuántico se debe a Max Planck en 1900, para resolver el problema de la radiación de cuerpo negro, que será duramente cuestionado, hasta que Albert Einstein lo convierte en el principio que exitosamente pueda explicar el efecto fotoeléctrico. Las primeras formulaciones matemáticas completas de la mecánica cuántica no se alcanzan hasta mediados de la década de 1920, sin que hasta el día de hoy se tenga una interpretación coherente de la teoría, en particular del problema de la medición. La mecánica cuántica propiamente dicha no incorpora a la relatividad en su formulación matemática. La parte de la mecánica cuántica que incorpora elementos relativistas de manera formal para abordar diversos problemas se conoce como mecánica cuántica relativista o ya, en forma más correcta y acabada, teoría cuántica de campos (que incluye a su vez a la electrodinámica cuánticacromodinámica cuántica y teoría electrodébil dentro del modelo estándar) y más generalmente, la teoría cuántica de campos en espacio-tiempo curvo.

La única interacción elemental que no se ha podido cuantizar hasta el momento ha sido la interacción gravitatoria. Este problema constituye entonces uno de los mayores desafíos de la física del siglo XXI. La mecánica cuántica proporciona el fundamento de la fenomenología del átomo, de su núcleo y de las partículas elementales (lo cual requiere necesariamente el enfoque relativista). También su impacto en teoría de la informacióncriptografía y química ha sido decisivo entre esta misma. Dicho lo cual, veamos lo concerniente a nuestro tema: El Agua.

La ecuación de Schrödinger, uno de los fundamentos de la teoría de la mecánica cuántica, ha desvelado el funcionamiento de las moléculas del agua gracias al uso de un conjunto de ordenadores superpotentes. Formada por dos átomos de hidrógeno y por uno de oxígeno, se cree que el secreto de las propiedades de este líquido tan común como misterioso radica en la capacidad de sus moléculas para formar determinados enlaces entre los átomos de hidrógeno. El desarrollo de este nuevo modelo informático podría tener múltiples aplicaciones, y quizá resuelva determinadas cuestiones como la razón por la que el agua, en estado sólido (hielo), no se hunde dentro de sí misma.

Esencial para todas las formas de vida, y objetivo eterno de estudio, el agua es una sustancia con algunos misterios que aún no han podido ser revelados, al menos desde la física clásica. El acercamiento a este extraño elemento constitutivo, sin embargo, desde la perspectiva de la física cuántica (Desde la ecuación de Schrödinger para ser más exactos), y gracias al uso de un conjunto de ordenadores superpotentes, ha revelado la estructura subyacente del conjunto de moléculas aparentemente sencillas del agua, que están formadas “tan sólo” por dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno. El logro lo ha alcanzado un equipo de científicos de la universidad norteamericana de Delaware y de la Radboud University de Holanda, que han desarrollado un nuevo método para desvelar las propiedades ocultas del agua, y sin necesidad de concienzudos experimentos de laboratorio: simplemente, informática.

Y es que, en teoría, toda la química y la física de la materia a escala macroscópica podría ser descrita íntegramente por una enorme ecuación de Schrödinger aplicable a más de 10 elevado a 23 átomos de una unidad de materia. Utilizar esta ecuación y aplicarla de manera eficaz es actualmente posible gracias al uso de ordenadores con una capacidad de cálculo superpotente, que permitirían comprender algunas de las enigmáticas propiedades del agua. Este tipo de herramienta informática de análisis ya se ha aplicado en otros campos, como la meteorología y la mecánica celeste. Los resultados de la investigación han sido publicados por la revista Science y han sido explicados en un comunicado de la universidad de Delaware. La investigación ha estado liderada por el profesor de física y astronomía de dicha universidad, Krzysztof Szalewicz, que ha colaborado con Robert Bukowski, de la Cornell University, y Gerrit Groenenboom y Ad van der Avoird, del Institute for Molecules and Materials de la Radboud University.

Todo el mundo sabe que una molécula de agua es H2O, pero, aunque su composición parezca simple, el agua líquida en realidad es mucho más compleja que eso. Por ejemplo, señala Szalewicz, contrariamente a otros líquidos, el agua aumenta de volumen cuando se congela, lo que explica que el hielo flote en el agua. Por otro lado, el agua puede absorber grandes cantidades de calor antes de empezar a calentarse y lo libera lentamente mientras se enfría. Las características únicas del agua parecen relacionarse con su estructura molecular y con la capacidad de sus moléculas para formar enlaces de hidrógeno con otras moléculas de agua. El hidrógeno de la molécula del agua tiene una carga ligeramente positiva, mientras que la carga del otro extremo de la molécula es ligeramente negativa. Tradicionalmente se pensó que en el agua en estado líquido cada molécula se coordinaba con una media de otras cuatro moléculas gracias a estos enlaces de hidrógeno. Sin embargo, posteriormente se descubrió que esta coordinación tiene lugar sólo con dos moléculas.

Todas estas ambigüedades del agua han sido estudiadas desde la mecánica cuántica por Szalewicz y sus colegas, aplicando leyes de la física a un nivel microscópico.  El resultado: los investigadores han conseguido generar un nuevo marco teórico para describir la estructura y el comportamiento de la molécula del agua átomo a átomo, gracias a los ordenadores de última generación, multiprocesadores, capaces de aportar soluciones bastante ajustadas de las ecuaciones de la mecánica cuántica para la descripción de las fuerzas que ejercen unas moléculas del agua sobre otras. Esto debería permitir desvelar el porqué de las extrañas propiedades de este líquido.  Con un conjunto de ordenadores Linux funcionando en paralelo, y que realizaron cálculos a gran escala, el estudio tardó varios meses en completarse. El nuevo modelo puede predecir con bastante exactitud, tanto las propiedades de un par de moléculas de agua, como las del agua en estado líquido.

Las aplicaciones de este novedoso modelo, señalan los investigadores, van desde la posibilidad de comprender mejor el agua en diversos estados y en condiciones extremas, hasta el estudio de otros líquidos y sistemas moleculares, el ADN en biología o el llamado plegamiento de proteínas (proceso por el que una proteína alcanza su estructura tridimensional), entre otras. La razón por la que no nos detenemos habitualmente a reflexionar sobre la enorme complejidad de las interacciones moleculares del agua, es porque resulta muy habitual para nosotros, desde antes de nacer los seres humanos estamos en contacto y estrechamente vinculados con el agua, dependemos absolutamente del agua para la vida y es un bien preciado y muy cotidiano para nosotros. Por este motivo, me complace felicitarles por la reseña de esta noticia científica que nos invita a reflexionar sobre los enigmas que entraña un elemento tan común y familiar para todos nosotros.

N del A. Recordar que a esto lo dice la ciencia. Altísimamente escéptica y abundantemente agnóstica o directamente esotérica.

(21) En Sintonía Con Sus Milagros

¿Y el huerto de Dios, qué tenía? ¡Los ríos de agua viva! Tenía cuatro ríos, y cuando uno mira sus nombres, eso significa: Expansión, Fruto, Visión y Bendiciones. Era un lugar para estar absolutamente satisfechos, sin carencias ni necesidades básicas no cubiertas. Fíjate, cómo sería ese huerto, que Dios bajaba allí, hablaba y se paseaba con ellos. ¿Entiendes que a Dios le gustaba mucho bajarse hasta allí a charlar, a conversar casi de igual a igual con Adán y con Eva? Y como el plan de Dios es que estén los ríos, luego dijo Jesús: como al huerto lo echaron a perder Adán y Eva, ahora yo vengo como depositario y quiero hacer de ustedes un huerto. Ahora nos faltarían los cuatro ríos, nada más.

Y eso es lo que nos hace pensar. ¿Qué misterio hay en el agua? ¿Por qué la ponen para entrar para un lado y para el otro? Escucha, repito: para salir de la dimensión de Egipto, atravesaron el Mar Rojo. Y claro; yo no sé si cuando salieron del Mar Rojo se separaron las aguas a ambos lados como se muestra en algunas películas o sólo se detuvieron las aguas de un solo lado. Es inocuo. No se sabe a ciencia cierta cómo realmente fue, pero lo más importante del asunto, es que fue. El agua se abrió de alguna manera y permitió pasar al pueblo por allí. Y eso se supone que fue un milagro de Dios, ¿No es así? Un milagro tremendo, no un milagrito de campañita evangélica para la televisión, que luego nadie termina de comprobar.

Hace algunos años salieron algunos pseudo científicos a decir a grito pelado que los cristianos habían sido engañados, que no era cierto que el Mar Rojo se hubiera abierto, sino que por razones de clima regional había bajado su caudal y se había convertido temporalmente en un simple charco, y por allí había pasado el pueblo de Israel. Ah, sí, ¿Eh? ¿Y cómo explicaron que, en ese mismo charco, después, se ahogaron miles de egipcios? No lo explicaron, sólo sonrieron. Y la mayoría, con esa terrible fragilidad mediocre que poseen, se lo creyeron. Es notorio que dentro del enorme secreto que todavía representa para nosotros el agua, en este caso puntual y específico, allí el agua sirvió de protección. ¿Se murieron ahogados los egipcios o no? ¡Sí! ¿Y por qué no les mandó fuego, Dios? ¿Por qué les mandó agua? Para nosotros, tener el agua adentro es una bendición, pero para el enemigo es muerte. Yo pregunto: si Dios quería mostrar su fuerza y su poder, ¿Por qué no hizo un puente? ¿O por qué no hizo que ellos de pronto pudieran volar? ¡Si de todos modos iba a hacer un milagro!

¿Por qué, -reitero- no los llevó por otro camino? ¿Por qué tiene que haber agua cada vez que Dios va a hacer algo? En parte, porque el Señor dijo que ese río de agua viva, era el Espíritu. Y tú y yo tenemos ese Espíritu, lo que equivale a decir que tenemos por dentro ríos de agua viva. Entonces aquí es donde descubrimos que sí tenemos los ríos. Pero, pregunto: ¿Sabemos utilizarlos? Yo creo que no. Haciendo una mala comparación, creo que nos sucede igual que a alguien que ha comprado un auto nuevo y llega a destino empapado en transpiración porque no sabe cómo bajar los vidrios de las ventanillas y mucho menos encender el aire acondicionado. ¡No se puede decir que el auto sea malo o insuficiente! Somos nosotros.

Quiero ir contigo a Ezequiel 47 para ver el misterio número uno respecto al agua. A Ezequiel se lo llevaron y le abrieron los ojos. Y no es el único. ¿Y Lázaro el mendigo que recibió el pedido del hombre rico para ir y mojar su dedo en agua? ¡En ese lugar la gente ya no tiene su cuerpo! Cierto, pero… ¿Allí también el agua? ¡El rico estaba en el Hades! ¿Agua también en el Hades? Yo, particularmente, y con todavía mucho en franca ignorancia, creo que hay agua en las tres dimensiones, o si lo prefieres: tres dimensiones diferentes de aguas. ¿Tienes sed, a veces? Ese es tu cuerpo que necesita agua. ¡Mi alma tiene sed de ti!, dice el salmista.  O sea que el alma también tiene sed, ¿No es cierto? ¿Y qué agua le daremos a un alma? Y los ríos de agua viva, ¿No son el Espíritu? Hay agua también en el espíritu, pero… ¿Qué clase de agua? No lo sé, pero lo que sí sé es que ¡Esa es el agua que el alma necesita! ¿Me permites? ¡¡¡Wow!!!

(Ezequiel 47: 1) = Me hizo volver luego a la entrada de la casa; y he aquí aguas que salían de debajo del umbral de la casa hacia el oriente; porque la fachada de la casa estaba al oriente, y las aguas descendían de debajo, hacia el lado derecho de la casa, al sur del altar.

Es notorio que Ezequiel tenía ojos espirituales, porque lo que a él le enseñaron, literalmente, fue un templo. Pero él pudo ver con sus ojos espirituales, que debajo de ese templo salían ríos de agua, que brotaba agua de debajo del umbral. Entonces el hombre que lo acompañaba, y tú conoces mejor que yo la historia, le dice que se venga con él, y lo toma de la mano y se lo lleva a caminar, para ver. Y empieza a tomar distancia: mil codos. ¿Sabes cuánto es en metros, mil codos? Cuatrocientos cincuenta metros. Cuatro calles y media de tu población. Y cuando llegaron, le preguntó a dónde le llegaba el agua. Y Ezequiel le respondió que sólo a los pies.

(Verso 4) = Midió otros mil, y me hizo pasar por las aguas hasta las rodillas, Midió luego otros mil, y me hizo pasar por las aguas hasta los lomos. (Esto es: hasta la cintura).

(5) Midió otros mil, y era ya un río que yo no podía pasar, porque las aguas habían crecido de manera que el río no se podía pasar sino a nado.

Cuando entra, ve que adentro del templo hay agua. Tú no puedes mirar eso, porque con estos ojos naturales que tenemos, eso no se ve. Porque el agua de H2O de aquí no está en ese lugar. Pero en la visión del Espíritu, todo lugar que Dios ha establecido como propio, tiene agua. Porque nosotros iremos a esos lugares a saciar nuestra alma. Y dice que esa agua es el Espíritu de Dios. Fíjate lo que hemos leído en Ezequiel; ¿Cuántas veces fue subiendo el nivel? Cuatro. Primero le llegó a los pies, a los tobillos; y luego a las rodillas; luego a la cintura, y por último lo cubrió todo. Pero examina esto. ¿Dónde le llega el agua primeramente? A los pies. ¿Y qué significa eso? Limpieza. Nadie puede aspirar a ser lleno del Espíritu de Dios si todavía no está limpio en su andar diario. Y luego les llega a las rodillas. ¿Y qué son las rodillas? Rendición.

Cuando caes de rodillas es cuando le dices al Señor que todo sea como él diga. Pero si te metes más, entonces ya te llega a los lomos, y ese era el lugar de la reproducción, así que es allí donde empiezas a preocuparte por tu generación posterior, la descendencia que te sigue. Y al final, tú quedas sumergido y bautizado en ese Espíritu. Entonces, vemos que el agua es un termómetro. ¿Para qué tenían las aguas allí? Para ver el termómetro que marca y determina tu devoción por el Espíritu. Si sólo te limpias los pies, sirves para cada domingo. Si te metes más, empiezas a preguntarle a Dios qué quiere de ti.  Si te metes más, aún, empiezas a gemir por toda tu generación y, si te metes del todo, entonces ya ni nadas, ni flotas, sólo te dejas llevar por esa corriente sin siquiera saber cuándo y dónde termina tu navegación. Por eso, el primer misterio del agua que es el Espíritu, es que es tu termómetro.

(22) Pasos Para Entrar al Reino

Uno de los episodios más curiosos que se muestran en torno al ministerio de Jesús, es el de su encuentro con Nicodemo, un fariseo que, en apariencia, no estaba en contra de lo que enseñaba y creía en Jesús, aunque su pertenencia con el alto Sanedrín determinó que sólo se atreviera a venir a consultar a Jesús en horas de la medianoche, cuando sus pares seguramente dormían y nadie podría acusarlo. Examínese las preguntas de este hombre y la cualidad y calidad de las respuestas de Jesús, porque en ellas, -creo firmemente- se encuentran principios espirituales de alto vuelo que no siempre hemos observado.

(Juan 3: 1) = Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un principal entre los judíos.

Veamos. Este hombre era un principal, lo que significa que no era un miembro raso de los fariseos. Y su nombre, (en estos tiempos el significado de los nombres tenía mucho que ver con la personalidad de sus propietarios), significa nada menos que Conquistador del Pueblo. Era. –Reitero-, un miembro muy respetado e influyente del Sanedrín. Como fariseo, Nicodemo estaba muy bien entrenado en la legislación y en la teología judía; por eso es que Jesús, en un momento dado, lo califica de “maestro de Israel”.

(2) Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él.

(3) Respondió Jesús y le dijo: de cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.

(4) Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre y nacer?

Esto es lo que sucede, (Todavía, puedes comprobarlo), cuando alguien habla en términos exclusivamente espirituales y el otro le responde en términos estrictamente naturales. No hay ni puede haber comunicación, es como si hablaran dos idiomas distintos. Jesús le dice que el que no naciere de nuevo no puede ver el Reino. Ojo; no dice entrar, dice ver. Y la palabra griega utilizada allí para nacer de nuevo, puede también entenderse como de arriba. Esto, claro está, cambia radicalmente las cosas. Sin embargo, Nicodemo lo entendió literalmente, según la primera acepción, mientras que Jesús tenía los dos significados en su mente. Por eso es que hay tanta gente que, pese a ir a una iglesia durante años, ser un cristiano fiel que cumple con todas las ordenanzas de su grupo y no pecar en lo grosero, no pueden salir de una religiosidad ritual y tradicional. No están viendo el Reino simplemente porque no han nacido de arriba.

(5) Respondió Jesús: de cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.

La gran mayoría de maestros bíblicos no han establecido demasiadas diferencias entre este verso y el tercero, pero sin embargo la tiene. Ya mostramos que Jesús dice que, para ver el Reino de Dios, tendrás que nacer de nuevo, esto es: de arriba. Pero aquí avanza más, todavía; y aclara que, para nacer de arriba, tendrás que haber pasado por los dos nacimientos posibles: el del agua, a quienes los hebreos vinculaban al nacimiento natural, y el del Espíritu, que es ese bautismo que Jesús promete a todo aquel que se atreve a introducirse en el evangelio, y que reuniendo esos dos requisitos, aquí sí, podrás entrar al Reino. El agua, aquí, es símbolo claro de la Vida.

 (6) Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.

Ahora piensa en esto: ¿Verdad que está muy bueno, y sobre todo si vives en ciudades llenas de smog y hollín, salir un día a pleno campo y respirar hondo e inhalar oxígeno fresco y puro? ¡Claro que está muy bueno! Pero no entiendes que estás sometido a esta dimensión, cuando antes vivías en otra. Porque ahora tú vives en la dimensión de respirar, de llenar tus pulmones con oxígeno y de disfrutar, de paso, de los hermosos aromas de las flores, el césped y todo lo que huele hermoso. Pero antes de este estilo de vida, tú vivías en otra dimensión. ¿Nunca pensaste que viviste durante nueve meses al mejor estilo pececillo, metido en agua y respirando de una manera totalmente diferente a la actual? Soy de los que dicen que nadie puede decir que le tiene miedo al agua porque no sabe nadar. En todo caso, voy a entender que me diga que se ha olvidado de nadar, pero no que no sabe. ¡Nadó durante nueve meses! Eso, claro está, si a nadar tú lo entiendes, no como ese braceo clásico que vemos, sino al simple hecho de poder sobrevivir en el agua.

Vas a decir que es pura imaginación y lo acepto, pero imagínalo igual. Dios toma un pequeño espíritu y le dice: “Mira, allá abajo está la familia Martínez. ¿Los ves? Son buena gente. ¡Vete ya mismo a nacer allá! Y allá viene el Espíritu trayendo esa nueva vida a los integrantes de la familia Martínez. Pero no se los da en las manos, directamente. Dios usa un puente para trasladar a esa vida desde lo espiritual a lo natural. Y el puente es el vientre de una mujer, que será la madre de ese niño. Y ese espíritu flota, se sumerge y nada durante nueve meses en el líquido miótico, que es agua.  

¿Recuerdas? Para entrar a Canaán, el río Jordán, para salir de la dimensión de Egipto, hay que atravesar el Mar Rojo. Y para entrar a la dimensión del Espíritu, ¡Otra vez el agua! El agua es un verdadero puente para acceder a otra dimensión. Ya Dios a través de su palabra nos dice que ignoramos muchos de sus misterios, y que uno de esos misterios es la forma en que entramos a la vida. Es notorio que cuando se gesta una vida, esta comienza en embrión, en huesos, carne y agua. Y allí es donde Dios manda un espíritu que será el que en definitiva otorgue vida. De otro modo, no habrá vida. Y sólo la habrá si se utiliza el agua, como vehículo. ¿Por qué el Señor sentó a los doce y les lavó los pies? ¿No podía con un simple movimiento de su mano haberlos limpiado y descontaminado a todos si de eso se hubiera tratado? ¿Por qué utilizó el agua?

Lo que vemos nos indica que el agua es un puente, es un misterio que nos permite entrar en otra dimensión. Jesús le da una clase a Nicodemo donde le explica muchas cosas, pero termina diciéndole que si no nace del agua y del Espíritu no puede entrar al Reino de Dios. Claro, entrar al Reino de Dios no significa salvación. Entrar en el Reino de Dios significa entrar en la atmósfera y en el Reino donde Dios manda. En esa atmósfera uno puede extender su mano en fe y agarrar las cosas que no se ven y hacer que se materialicen aquí. ¡Eso es vivir la vida de Reino! Es mucha la gente que habla de Reino, pero déjame decirte que no hay ni puede haber experiencia espiritual alguna si antes no pasas por el agua. El que no nace del agua y del espíritu, no puede entrar al Reino. A esta vida de Reino.

Una vida totalmente opuesta a la natural que conocemos. Una vida como la de Abraham, que no podía engendrar hijos y los pidió en fe. Y los tuvo cuando ya no tenían edad ni él ni Sara para tenerlos. Un enorme misterio el del Espíritu. Por eso Jesús dijo que nos daría ríos de agua viva para conocerlo. Y ese es el segundo misterio del agua: Sirve de puente.

(Jueces 7: 4) = Y Jehová dijo a Gedeón: aún es mucho el pueblo; llévalo a las aguas, y allí te los probaré; y del que yo te diga: vaya este contigo, irá contigo; más de cualquiera que yo te diga: este no vaya contigo, el tal no irá.

El pueblo estaba pasando un tiempo de suma pobreza. Seguramente tú conoces la historia. Muchos predicadores han tocado este tema desde diferentes ángulos. Este era pueblo de Dios y sembraba, pero no podía cosechar. Estaba empobrecido en gran manera. Dios les prometió que los iba a prosperar y a darles victoria, pero primero le mandó a que dijera que los que quisieran volverse se volvieran. Y se fueron muchos. Los que quedaron dijeron a Dios que ya mismo los mandara a la batalla, pero Dios les dijo que no, que primero debían pasar por las aguas.

¿Y sabes lo que les dijo en las aguas? Que aquel que bebiera de esas aguas, pero que lo hiciera como lo hace un perro, lamiendo, lo iba a poner de un lado, mientras que los que llegaran, se postraran, metieran su mano hecha cuenco y sacaran agua para beber, los pondría en otro lado. Y dice que la gran mayoría llegó, se tiró de cabeza al suelo y lamió las aguas. Miles de ellos. Sólo unos pocos, trescientos dice que eran, fueron los que llegaron, se agacharon, metieron su mano en el agua, recogieron en ella agua y la bebieron.

Dios le dijo a Gedeón que con esos debía quedarse. ¡Pero eran sólo trescientos! Hay algo que el Espíritu hace y nos prueba. Y Dios estimó que los que usaron sus manos para beber eran gente que querían trabajar en equipo, por lo cual a esos mandó a Gedeón que reclutara. Interdependencia.

(23) Siempre Falta Saber Algo

Parece claro que el agua no sólo origina, sino que además protege la vida. En esta protección debemos incluir las condiciones necesarias para su desarrollo y la capacidad de purificar, curar o sanar, que es también una forma de protección. La influencia del agua en la vida de nuestro planeta es profunda y determinante. La Tierra es singular entre los planetas de nuestro Sistema Solar, principalmente debido a sus enormes océanos de agua. Si han aparecido formas de vida en otras partes del Universo, es improbable que se parezcan a las de la Tierra, a menos que su origen sea también un lugar en el que haya grandes cantidades de agua líquida.

De allí que este sea el momento de hablar de sus propiedades físicas. El agua posee varias propiedades físicas poco habituales que la hacen muy adecuada para ser el medio en el que se desarrolle la vida. Estas propiedades están directamente relacionadas con su estructura molecular. La molécula de agua (H2O) está formada por dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno. Tiene una geometría casi tetraédrica (Esto es: un cuerpo sólido terminado por cuatro planos o caras), debido a la forma de los orbitales externos del oxígeno, que forman un tetraedro.

No obstante, dos de estos cuatro orbitales contienen un electrón procedente del oxígeno y otro del hidrógeno, que se comparten, mientras que los otros dos contienen dos electrones, sin compartir, aportados por el oxígeno. El átomo de oxígeno se encuentra en el centro de dicho tetraedro y, al ser más electronegativo que el de hidrógeno, atrae hacia su núcleo el par de electrones compartidos con éste, de manera que dos de los brazos del tetraedro son más cortos. Eso hace, además, que la molécula de agua sea polar, de forma que el ángulo formado por el átomo de oxígeno y los dos átomos de hidrógeno es de 104,5º, en lugar de los 109,5º que le corresponderían si fuese un tetraedro perfecto.

La molécula de agua es, pues, un dipolo cuya carga negativa se encuentra sobre el átomo de oxígeno, mientras que la positiva está sobre los átomos de hidrógeno. Esto posibilita que uno de los pares de electrones sin compartir de una molécula de oxígeno atraiga a un átomo de hidrógeno (con densidad de carga positiva) de otra molécula distinta, formando un enlace que se denomina “enlace de hidrógeno” o “puente de hidrógeno”. Este enlace es más débil que el enlace covalente que se establece entre el oxígeno y el hidrógeno dentro de la misma molécula de agua y se rompe (o se forma) con facilidad.

No obstante, su relativa debilidad, entre las moléculas de agua se forma un gran número de estos enlaces, lo que estabiliza las macromoléculas, es decir, que estos enlaces ordenan el agua en agrupaciones de moléculas que se están rompiendo y formando constantemente cuando el agua es líquida, mientras que quedan fijos cuando es sólida, formando verdaderas redes cristalinas. La capacidad de formarse y de romperse de los enlaces de hidrógeno dota a las moléculas de agua de la flexibilidad requerida para que se produzca el flujo rápido de información que tiene lugar en los seres vivos. Los puentes de hidrógeno son, además, la causa de algunas de las propiedades físicas extraordinarias que presenta el agua.

Asimismo, y yendo ya a cuestiones que vamos a entender mucho mejor que lo exclusivamente técnico, podemos mencionar que algunos científicos han lanzado la hipótesis de que el agua puede registrar en su estructura toda la memoria de la vida sobre la Tierra en forma de radiaciones electromagnéticas. Esta hipótesis de la memoria del agua tiene sus defensores y sus detractores, pero a menos que se pueda falsificar una cantidad de datos inmensa, hay hechos que prueban su existencia. Un ejemplo de esto lo constituyen la homeopatía y las ‘Flores de Bach’.

Ambas técnicas funcionan con unos niveles de dilución extremos. Y sin embargo sus efectos han sido experimentados por una gran cantidad de personas. Y no sólo eso, sino que también se ha experimentado con animales, donde se elimina el posible efecto debido a la sugestión. Espiritualmente, todos los creyentes lo sabemos, esto tiene procedencia satánica y sabemos perfectamente donde conduce, pero en lo literal, parecería tener propiedades altamente curativas. Como no es posible un efecto físico-químico debido a la ausencia total de sustancia, tendremos que pensar en un efecto energético o electromagnético.

(24) La Llave a Una Dimensión Nueva

¿Recuerdas en este momento, cuál es el primer llamado del Reino de Dios para cada uno de nosotros? Es un llamado al arrepentimiento. El arrepentimiento, es el punto de partida, el inicio, la puesta en marcha, la activación, el mover primario de todo lo que luego será nuestro andar en los caminos del Señor. El arrepentimiento es la puerta de ingreso, es la base. Comparado con la Creación, el Arrepentimiento es el Agua a partir de la cual se funda y construye todo lo demás.

(Mateo 3: 11) = Yo a la verdad (Dice Juan el Bautista), os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.

El bautismo de Juan es una tipología clarísima de la experiencia de salvación y de ser bautizado en el Espíritu. De la misma manera que el bautismo de Juan coloca al individuo en medio del agua, así el bautismo de Jesús coloca al creyente en el Espíritu, identificándolo como alguien unido por completo al Señor. El fuego purifica, pero también destruye. De ahí que la salvación en Jesucristo purificaría a los verdaderos judíos que lo aceptaran como Mesías, y destruiría a aquellos que lo rechazaran. El Agua, el Espíritu que es Viento, y el Fuego, operan en conjunto en el Reino de los Cielos. Está a lo largo de toda la Biblia. El texto de Lucas 3:16 es similar al de Mateo, no así el de Marcos.

(Marcos 1: 8) = Yo a la verdad os he bautizado con agua; pero él os bautizará con Espíritu Santo.

Observa que tanto Mateo como Lucas hablan del bautismo en agua en tiempo presente, contemporáneo a cuando ellos estaban escribiendo, mientras que Marcos lo hace en tiempo pasado, como algo que ya ha sucedido. Sin embargo, en lo que sí coinciden es en lo que aquí se denomina como bautismo EN y CON el Espíritu Santo, evento que se presagia como futuro. Juan también menciona el bautismo en agua como asunto presente, pero a diferencia de Mateo y Lucas, no menciona al bautismo en o con Espíritu Santo.

Esto nos muestra que hoy todavía en muchos sectores del cristianismo, principalmente el evangélico, todavía se dirimen cuestiones doctrinales respecto al bautismo en agua, sus formas y, esencialmente, a la validez o no del llamado bautismo en el Espíritu Santo. Esto tendría una rápida solución y consenso (Cosa que el enemigo no desea), si se entendiera que cuando hablamos de bautismo, estamos diciendo sumergir”, y no necesariamente tiene que ver con chapuzones acuáticos o temblores convulsivos, sino en un meterse dentro de lo que el agua significa para el evangelio y lo que el Espíritu Santo determina en la vida de cada creyente.

(Marcos 1: 10) = Y luego, cuando subía del agua, vio abrirse los cielos, y el Espíritu como paloma que descendía sobre él.

Primero hablemos del símbolo literal, teológico, si quieres denominarlo así. El Espíritu Santo habilitó a Jesús para su ministerio en esta acción. La paloma, no sólo sugiere gentileza y pureza, sino que también se usaba como una ofrenda sacrificial, (Paloma, Cordero o Buey, ¿Recuerdas?) Luego, si quieres tomarte un tiempo, medita y procura, si puedes, imaginarte cómo luce un cielo abierto. O mejor, aún: Qué cosa es un cielo abierto. Porque ya te diste cuenta que no tiene nada que ver con nubes, atmósfera y telones celestes, ¿Verdad? Mira este otro pasaje.

(Mateo 3: 16) = Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma.

Aquí vamos a ir más profundo, a buscar la revelación espiritual de esta escena. Dice que Jesús fue bautizado, lo cual equivale a decir que fue sumergido. ¿Sólo en las profundidades de esa agua? ¿Sólo eso? Porque a renglón seguido dice que subió del agua, lo que nos está dejando en evidencia que Él había descendido, antes, para entrar en ellas. ¿Está hablando simplemente respecto a un río que se encontraba en un plano bajo e inferior a las montañas vecinas? ¿Sólo eso? Finalmente, añade que, por esa acción, los cielos fueron abiertos.

Reitero una vez más: ¿Quién podrá imaginar con cierta precisión lo que significa que los cielos se abran? ¿Cómo se abren los cielos? No tengo otra respuesta que no tenga que ver con un cambio de dimensión. El paso de lo visible a lo invisible o viceversa. Y es en ese contexto en que aparece el Espíritu Santo, que por el contrario de Jesús, desciende desde esa dimensión abierta, y para poder ser visto por Él y los testigos del episodio, toma la forma de una paloma. Porque quien haya entendido que el Espíritu Santo es una paloma, se perdió algo del relato. Está más que claro en todos los textos que relatan esta escena, que el Espíritu desciende como paloma, que no significa que sea una paloma.

¿Y el agua? ¿Qué rol tiene el agua en este asunto? Es la puerta, la llave de ingreso a esa dimensión para nosotros invisible y desconocida. ¡Pero es que la puerta es Cristo! Cierto, la puerta y la llave de ingreso al Reino es Cristo. Sólo que, conforme a este relato, es el agua la que lo habilita a ser quien luego será. ¿Entonces el agua es más importante que Cristo? No, el agua es más importante que Jesús, el hombre humano donde Dios luego encarnará. ¿Lo estás viendo? No puedo mostrártelo con precisión porque es un tema tan delicado e importante, que tengo que permitir que el Espíritu Santo sea quien te lo revele, así como lo está haciendo conmigo.

Por eso, pretender que el bautismo es un acto ceremonial o ritual que significa morir a la vieja vida y resucitar a una nueva como todo contenido, es ser insuficiente. No estoy diciendo que nos hayamos equivocado, estoy diciendo que nos quedamos con la introducción de la partitura y omitimos el resto de la melodía. Limitar el bautismo en agua como un acto de obediencia ritual y simbólica que te abre paso al derecho de formar parte de un grupo de élite llamado “cristianos”, es semejante a suponer que decir alabanza es hablar de ritmo musical pegadizo, palmas batiendo y hermanitas contoneándose a su compás.

(25) Personas y Personajes

Jacques Benveniste, doctor en Medicina, en su condición de director de investigaciones del INSERM, afirmó que el agua puede almacenar información electromagnética y biológica. El mensaje molecular, que es de naturaleza electromagnética, es transmitido y memorizado por el agua polarizada. En uno de sus experimentos, el Dr. Benveniste logró proyectar sobre la superficie del agua la imagen luminosa, electromagnética (su frecuencia de vibración) del curare (veneno neurotóxico). Esta agua se la dio a beber, en su laboratorio, a unas ratas que, al poco tiempo, murieron con los síntomas propios del envenenamiento por dicho compuesto. Además, en el año 1995, Benveniste consiguió grabar la señal molecular en un ordenador, y en 1996 dicha señal grabada pudo ser transmitida desde París a Chicago. Cuando esta señal transmitida se difundió en el agua, se provocaron las mismas reacciones biológicas que cuando la molécula emisora estaba físicamente presente.

El científico japonés Masaru Emoto, ha realizado miles de fotografías de cristales de hielo provenientes de aguas sometidas a diferentes circunstancias ambientales, y ha comprobado que: – Cuando el agua proviene de zonas limpias, como por ejemplo de los glaciares alpinos, la cristalización se produce en formas armónicas y de gran belleza. Lo mismo sucede cuando el agua se somete al sonido de música clásica. Este efecto positivo se da también ante el sonido de palabras como gratitud, amor, etc. Sin embargo, cuando los sonidos proceden de música como el ‘heavy metal’, el agua cristaliza en estructuras amorfas y caóticas. Lo mismo ocurre cuando el agua que se solidifica procede de ambientes contaminados, como, por ejemplo, del fondo del río Ganges. Este mismo comportamiento se observa cuando el agua se somete al sonido de palabras como odio, egoísmo, etc.

En el Centro de Estudios de Copos de Nieve de California, se reconoció que ningún copo de nieve es igual a otro porque, al caer desde las nubes, ninguno recorre el mismo camino. Ciertamente, igual que el agua puede guardar memoria de lo bueno, la podría guardar también de lo malo, lo cual indicaría que estamos recibiendo constantemente una influencia negativa debido al nivel de contaminación física, psíquica y mental que la humanidad produce. En razón de ello, no son pocos los que sostienen con nivel de certeza máxima, que el agua también cuenta con altas propiedades terapéuticas. Algunos procedimientos curativos se basan en la similitud de la composición del plasma sanguíneo y el agua de mar, como los elaborados por René Quinton, que llegó a demostrar que algunas enfermedades podían curarse mediante baños en agua de mar, ingiriéndola en pequeñas dosis o sustituyendo plasma sanguíneo por ella, debidamente tratado.

Pero, ¿cuánta agua de mar queda sin contaminar? Esta analogía entre la composición de los seres vivos y el agua marina parece dar la razón a aquellos filósofos que piensan que todos formamos parte de un inmenso organismo vivo llamado Universo. El agua en buenas condiciones es la mejor medicina preventiva. Según la Organización Mundial de la Salud, cada día mueren más de 300.000 personas en todo el mundo a causa de enfermedades hídricas. Además, en los países pobres del tercer mundo, el 80% de las enfermedades se deben a la carencia de agua o a la contaminación de ésta.

La capacidad que tiene el agua para acumular información en forma de energía, le permite almacenar diversos tipos de ésta: cósmica, sonora, luminosa, eléctrica, magnética, cinética… De esta forma, se obtienen diversas aguas terapéuticas, como el ‘agua activada’, magnetizada, mesmerizada, irradiada cósmicamente, energizada, solarizada, sonorizada. Estas aguas presentan notables efectos terapéuticos para numerosas enfermedades, por lo que se utilizan en muchos hospitales, lo que es una muestra de su eficacia. Varios investigadores han adquirido un gran prestigio en este terreno, como Peter Gross, Felicísimo Ramos, Jacques Benveniste, Johan Granders y Feydoon Batmanghelidj, entre otros.

También quiero hacer mención de los simbolismos relacionados con el agua. Aunque muchos de ellos tienen raíces esotéricas, no quiero omitirlos para que cada uno de ustedes sepa y conozca, evitando con eso que, llegado el caso y a favor de alguna necesidad, pueda ser engañado. En Egipto, concretamente en Heliópolis, se creía que todos los dioses habían sido generados por el caos Nun, una especie de océano primordial. Se le representaba como un ser con medio cuerpo sumergido en las aguas primordiales, sosteniendo con sus brazos la barca que portaba a todos los dioses. Naturalmente, los dioses daban nacimiento a los demás seres de la Naturaleza. También el Nilo fue divinizado como origen y portador de la vida de Egipto a nivel terrestre y celeste.

El simbolismo complejo del agua pasa también por Grecia y Roma. Para los griegos, Poseidón, que en Roma fue llamado Neptuno, era el dios del mar, las islas y las costas. Gobernaba su imperio con calma imperturbable. Desde el fondo de los mares, donde estaba su morada, sentía todo lo que ocurría en la superficie de las ondas y restablecía el orden si su región era perturbada por las tempestades. A veces recurría a la metamorfosis, pero bajo sus diferentes aspectos, casi siempre conservaba su carácter de fuerza e impetuosidad. También las aguas son fuertes y pueden destruir los materiales más duros, y también ellas metamorfosean constantemente el paisaje, de forma que nada que esté sometido a su influencia puede permanecer igual.

Anfitrite era la esposa de Poseidón. Generalmente, se la representaba paseándose sobre las aguas en un carro, con forma de carcaza, arrastrado por delfines o caballos marinos. Además, portaba un cetro de oro como emblema de su autoridad sobre las olas del mar. Para los romanos, la “Fons” es la personificación de la divinidad de las fuentes y de las “aguas vivas”, donde habitan las ninfas. Desde muy antiguo, en Roma tuvo mucha importancia el culto a las fuentes. Las “aguas vivas” se consideraban purificadoras y se utilizaban en ritos y ceremonias. Los romanos las tenían en las pilas, justo antes de la entrada a los templos. Los ritos del bautismo cristiano tienen un doble sentido: de muerte y de resurrección, de purificación y de sanación. Sin embargo, habrá que saber que este rito se encontraba ya en las ceremonias de los antiguos caldeos, en Egipto (se piensa que el sarcófago hacía las veces de pila bautismal) y también en Eleusis, donde se llevaba a cabo en los estanques del Templo. Es el rito purificador que con bastante similitud realizó Juan el Bautista en el río Jordán y que aún continúa en la liturgia cristiana, en casos, hasta otorgándole poder salvífico.

El cristianismo consagra las fuentes y manantiales a santos y vírgenes. De ahí las advocaciones a la Virgen de la Fuensanta, o a la Virgen de Aguas-Santas, por ejemplo. Estas vírgenes siempre están relacionadas con curaciones, protección contra sequías, inundaciones y otros peligros, como la muerte en la batalla, pero siempre protegiendo la vida, al igual que hace el agua. Sin embargo, cuando se lleva a cabo el análisis de las aguas, no se encuentra nada significativo en su composición. Esto parece reforzar la idea de un componente energético que registra y transmite la información. El agua, como fuente de vida, se ha relacionado también con la maternidad, y por lo tanto con lo femenino. De esta forma, casi todas las diosas de los distintos panteones están relacionadas con esas dos características que se funden entre sí. Los antiguos griegos llamaron Gea a la Madre Tierra, y en ella vivimos gracias a su matriz acuática. También nosotros nos desarrollamos y nacemos inmersos en agua en el vientre materno, salado y cálido, en nuestro pequeño mar individual, porque Gea es tan generosa que nos da la inmensidad del océano a cada uno. ¿Cómo respondemos a ello?

(26) Elemento Ejecutor de Juicio

Cuando un creyente nuevo se instala en cualquier congregación evangélica, su mayor interés es conocer más de ese Jesucristo en el cual ha creído, al que le ha aceptado ser salvador personal suyo y redentor de todos sus pecados y al que ha autorizado a ser Señor de su vida. Es posible que su deseo sea satisfecho con amplitud, como también puede suceder que lo introduzcan demasiado rápido en la vida institucional y cotidiana de la iglesia como ente social en la comunidad, y sus necesidades espirituales comiencen a canalizarse por vías meramente humanas plagadas de actividades diversas.

Sin embargo, si esas modalidades tan en uso en los grupos cristianos tradicionales, al menos cuentan con la compañía y agregado de ministerios ungidos que procuran darle contenido profundo a sus ministrados, seguramente ese creyente se encontrará en cualquier momento con los famosos ministros de liberación. Sabemos que ese ministerio, como tal, no existe. Pero no ignoramos que el mandato y autoridad para que cualquier creyente eche fuera demonios de la vida de alguien que lo necesita, es quimérico, y que sólo un grupo minoritario se atreve y así es como definitivamente funciona el tema. De hecho, los que se atreven es porque estiman que están bien delante del Señor y que el diablo no tiene de dónde agarrarse para perturbarlos. Estoy hablando de cristianos congregados, no lo olvides. En el marco de eso, hay tres relatos en los evangelios que tienen que ver con esa área ministerial de Jesús.

(Mateo 8: 28) = Cuando llegó a la otra orilla, a la tierra de los gadarenos, vinieron a su encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros, feroces en gran manera, tanto que nadie podía pasar por aquel camino.

(29) Y clamaron diciendo: ¿Qué tienes con nosotros, Jesús, Hijo de Dios? ¿Has venido acá para atormentarnos antes de tiempo?

Tomemos a este relato tal cual se expresa. ¿Estuvo reprendiendo demonios territoriales, potestades regionales o principados globales, Jesús? No, estuvo reprendiendo a una tormenta, lo que nos hace sospechar que existían demonios operando ya en su contra antes que llegara a esa otra orilla. ¿Por qué? Porque los demonios sabían que esos dos endemoniados iban a ir a buscarlo por ayuda. Porque fíjate que no es Jesús el que anda cazando demonios, sino hombres que los poseían que, en un lapso de lucidez, fueron a su encuentro buscando ayuda.

Sin embargo, los demonios que vivían en ellos, tomaron la voz cantante y clamaron, de alguna manera, “protestando” en contra de la decisión de Jesús de ir a ese lugar. Le preguntaron por qué había ido a buscarlos antes de tiempo. ¿Antes de tiempo? ¿Y antes de qué tiempo? Del tiempo del juicio, indudablemente. Los demonios sabían perfectamente, (Y todavía lo saben); que en el día del juicio serán juzgados, condenados y desterrados al lago de fuego por siempre.

Y también sabían que lo único que podían hacer, era procurar dilatar esos tiempos finales. Y que Jesús llegara allí, para ellos era equivalente a tener que retirarse de todos los cuerpos que estuvieran poseyendo y utilizando a su favor. No se atreven a decirles amenazantes, como han hecho con tantos ministros aparentemente fuertes, “¡Tú no me puedes sacar de aquí, no tienes autoridad!” Ellos sabían que, si algo le sobraba a Jesús, ese algo era precisamente autoridad. Entonces, viéndose perdidos, cambiaron su estrategia.

(30) Estaba paciendo lejos de ellos un hato de muchos cerdos.

(31) Y los demonios le rogaron diciendo: si nos echas fuera, permítenos ir a aquel hato de cerdos.

¿Qué sería “lejos” de ellos? ¿Cien metros? ¿Doscientos? ¿Quinientos? No se sabe; sólo que no estaban allí al lado, sino lejos. Y que no eran dos o tres desprevenidos puerquillos, sino un hato, y hasta donde yo he podido comprobar, un hato siempre es un conjunto y más bien abundante, eso dicen los buenos diccionarios de español. Los demonios no pusieron en duda que Jesús podía echarlos fuera de esos endemoniados, lo que intentaron negociar al mejor estilo narco oportunista o pseudo-arrepentido, fue el lugar a donde ellos les convenía que Jesús los hiciera ir. ¿Y qué mejor que un hato de cerdos inofensivos e inocentes?

Ya verían ellos después la manera de retornar y seguir su ataque a los hombres y mujeres de esa sociedad. Pero, como sabían que de ninguna manera podían irse donde se les ocurriera, pusieron en marcha su estrategia fina de negociación: pidieron permiso, comportándose como caballeros que no eran. La única duda que seguramente tú tienes, luego de haber leído decenas de libros sobre guerra espiritual, es algo en lo que no siempre los autores de esos libros se han podido poner de acuerdo: ¿Pueden los demonios poseer cuerpos de animales? El resto del texto es la respuesta no-denominacional ni de credo específico.

(32) Él les dijo: id. Y ellos salieron, y se fueron a aquel hato de cerdos; y he aquí todo el hato de cerdos se precipitó en el mar por un despeñadero, y perecieron en las aguas.

(33) Y los que apacentaban huyeron, y viniendo a la ciudad, contaron todas las cosas, y lo que había pasado con los endemoniados.

(34) Y toda la ciudad salió al encuentro de Jesús; y cuando le vieron, le rogaron que se fuera de sus contornos.

Antes de examinar este pasaje donde el agua parecería formar parte de un elemento de juicio y aniquilamiento de personeros del infierno, quiero mencionar dos pasajes de otros evangelios donde se relata el mismo episodio.

(Marcos 5: 2) = Y cuando salió él de la barca, en seguida vino a su encuentro, de los sepulcros, un hombre con un espíritu inmundo, (3) que tenía su morada en los sepulcros, y nadie podía atarle, ni aún con cadenas.

(Lucas 8: 26) = Y arribaron a la tierra de los gadarenos, que está en la ribera opuesta a Galilea. (27) Al llegar él a tierra, vino a su encuentro un hombre de la ciudad, endemoniado desde hacía mucho tiempo; y no vestía ropa, ni moraba en casa, sino en los sepulcros.

Hay un detalle que no es menor, aunque no gravitante, que salta a la vista entre los textos de Marcos y Lucas, con relación al de Mateo. Mientras en Mateo habla de dos endemoniados, en los de Marcos y Lucas solamente se habla de uno. No ha existido coincidencia en los teólogos y comentaristas respecto a esta diferencia, apenas se atreven a conjeturar que probablemente uno de ellos era un hombre muy importante de la ciudad, y a él hacen referencia los dos últimos evangelios, en tanto que el restante era alguien común y vulgar de la calle.

No lo descarto. No sería lo mismo hoy referirse a dos endemoniados por igual, si uno de ellos fuera, por ejemplo, un famoso artista, deportista o líder político, mientras que el otro un simple obrero de una fábrica, ¿Se entiende? Pero siguen siendo conjeturas, y yo aprendí en todos estos años que, cuando la Biblia no muestra algo literal con claridad transparente, es porque en algún momento la verdad saltará por revelación divina. Lo cierto es que, fueran dos o uno solo, la Legión de demonios que lo o los poseían, (Así se auto-denominan los propios demonios ante Jesús), solicitaron y obtuvieron permiso para irse a morar en esos cerdos, los cuales, enloquecidos por su presencia, prácticamente se suicidaron, (Al igual que no pocos seres humanos en similares condiciones) arrojándose al mar desde un acantilado.  El agua fue el elemento que acabó con ese tormento. Recuérdalo. Que la gente de Gádara le pidiera a Jesús que abandonara la región, ya lo sabes, estuvo motivado en que, para ellos, la cría y comercialización de cerdos, era su mayor fuente de ingreso, y ese suicidio colectivo les hacía presuponer una bancarrota comercial y económica.

(27) El Paso del Mar Rojo

En las tradiciones del origen de Israel está el paso del mar Rojo (en hebreo: mar de las cañas) en un puesto principal. El paso de los fugitivos hebreos a través del mar se consideró como un acto salvífico de Dios, y demuestra la fuerza singular de Dios sobre el orden de la naturaleza, para proteger a su pueblo de la amenaza de los egipcios que lo perseguían. En esta narración aparecen algunos elementos mitológicos de las aguas primordiales: por una parte, las aguas se constituyen en escudo protector para los israelitas y por otra, son elemento destructor y exterminador para los egipcios.

(Éxodo 14: 21) = Y extendió Moisés su mano sobre el mar, e hizo Jehová que el mar se retirase por recio viento oriental toda aquella noche; y volvió el mar en seco, y las aguas quedaron divididas.

Quiero que prestes especial atención a lo que terminamos de leer. Las aguas se retiraron por causa de un recio, (Esto quiere decir muy fuerte) viento. Viento es pneuma, y pneuma es espíritu, siempre. ¿Eso querrá significar que, cuando actúa el Espíritu con reciedumbre, lo primero que se produce es división? ¡Oh! Quién lo hubiera dicho, ¿Verdad?

(22) Entonces los hijos de Israel entraron por en medio del mar, en seco, teniendo las aguas como muro a su derecha y a su izquierda.

Otro paréntesis. Creo haberte dicho anteriormente que existen tesis muy consideradas, escritas por gente con no poco prestigio en el plano teológico-científico, que aseguraba que la realidad era que había coincidido este episodio con una época de sequía y, en realidad, el mar no se había abierto, sino secado. Ah, sí, ¿Eh? Y con esto de muro a derecha y a izquierda, ¿Qué hago?

(23) Y siguiéndolos los egipcios, entraron tras ellos hasta la mitad del mar, toda la caballería de Faraón, sus carros y su gente de a caballo.

(Verso 26) = Y Jehová dijo a Moisés: extiende tu mano sobre el mar, para que las aguas vuelvan sobre los egipcios, sobre sus carros y sobre su caballería.

Que te quede claro para que nunca te confundas respecto a cuál es el poder de Dios y qué rol juegas tú con relación a Él. Dios tiene todo el poder del universo, y está a tu disposición en cada ocasión en que lo necesites. Sólo un detalle: deberás ser tú quien tome la decisión por fe y confianza, a extender tu mano para que lo que sea que tenga que suceder, suceda. Dios demostró que podía abrir el mar para que su pueblo pasara y se salvara, pero si Moisés no extendía su mano creyendo que así iba a ocurrir, simplemente esto no hubiera pasado jamás.

(27) Entonces Moisés extendió su mano sobre el mar, y cuando amanecía, el mar se volvió en toda su fuerza, y los egipcios al huir se encontraban con el mar; y Jehová derribó a los egipcios en medio del mar.

(28) Y volvieron las aguas, y cubrieron los carros y la caballería, y todo el ejército de Faraón que había entrado tras ellos en el mar; no quedó de ellos ni uno.

Una vez más, la insólita teoría del tiempo de sequía que, curiosamente, fue adherida por muchos supuestos creyentes, queda destruida por los hechos relatados. ¿Así que hubo una sequía repentina que permitió pasar al pueblo de Israel por un mar seco, y luego casi de improviso, se cayó una tonelada de agua y el mar volvió a ser el mar? No entiendo el motivo por el cual, muchos hombres serios e inteligentes, eligen creer una tontería como esta, que se cae sola por su propia endeblez, simplemente para no creer en algo que es mucho más consistente. Mejor dicho, si lo entiendo: El dios de este siglo cegó el entendimiento…etc.etc.

(29) Y los hijos de Israel fueron por en medio del mar, en seco, teniendo las aguas por muro a su derecha y a su izquierda.

Alguien dijo alguna vez con mucho acierto, que la respuesta apropiada al poder de Dios, es el temor, (Obviamente: temor reverente, no miedo a secas), la confianza y la obediencia. Así como los israelitas tuvieron que aprender casi sobre la marcha esa lección, no son pocos los hermanos que están justamente aprendiéndola en este tiempo. Y queda muy claro que, si no eres reverente (“El Flaco”, “El Barba”, etc.), si no tienes absoluta confianza y no te tomas en serio la obediencia dispuesta, muy difícilmente podrás ser testigo y protagonista del poder de Dios en tu vida.

 (Éxodo 15: 1) = Entonces cantó Moisés y los hijos de Israel este cántico a Jehová, y dijeron: cantaré yo a Jehová, porque se ha magnificado grandemente; ha echado en el mar al caballo y al jinete.

(2) Jehová es mi fortaleza y mi cántico, y ha sido mi salvación. Este es mi Dios, y lo alabaré; Dios es mi padre, y lo enalteceré.

(3) Jehová es varón de guerra; Jehová es su nombre.

(4) Echó en el mar los carros de Faraón y su ejército; y sus capitanes escogidos fueron hundidos en el mar Rojo.

(5) Los abismos los cubrieron; descendieron a las profundidades como piedra.

(6) Tu diestra, oh Jehová, ha sido magnificada en poder; tu diestra, oh Jehová, ha quebrantado al enemigo.

¿Quién no recuerda, todavía, ese corito tan pegadizo que llegó a cantarse en la mayoría de las congregaciones cristianas evangélicas de Latinoamérica? “Los Carros del Faraón” se cantaba a toda potencia y hasta se enseñaba a complementarlo con cierta mímica al tono. La iglesia celebraba y glorificaba a Dios por ello. Muy pocos prestaban atención al punto de que Moisés, en lugar de cualquier otra actitud, hubiera decidido cantar para alabar a Dios por la victoria obtenida sobre Faraón y Egipto.

De hecho, el autor sacerdotal tomando elementos mitológicos para expresar un hecho histórico, le ha dado una significación más profunda. El mar es aquí un elemento del ambiente geográfico de Israel, no una figura mitológica, pero la forma en que se presenta tiene rasgos mitológicos. No aparece el mar como una potencia enemiga de Dios, sino como un arma usada por Dios contra los adversarios de Israel.

Asimismo, menciona un jinete, dando por sentado que se trataría del conductor del carro egipcio de guerra, luego habla de un varón de guerra, que notoriamente era el guerrero, y constituía todo un reconocimiento a que Dios mismo había combatido en esa batalla. Finalmente, cita que los egipcios descendieron como piedra, aludiendo con toda probabilidad a que estaban pesadamente armados y eso los llevó al fondo del mar con mayor velocidad.

(28) Un Eficiente Disolvente

Supongo que, a ti, al igual que a mí y creo que al 99 por ciento de los cristianos de cualquier signo, se les debe haber predicado por lo menos una vez en sus vidas, la validez elogiable que tiene y debe tener la solidaridad. Ser solidarios ingresa, a mi modo de ver, dentro del fruto del Espíritu que conocemos como el don de la hospitalidad, que no todos tenemos.  Hay cristianos, que son muy buena gente, que les encanta alojar a personas en sus casas y, de ese modo, son siempre primeros en ofrecerlas y viven tres cuartas partes del año con visitantes alojados. Hay otros cristianos, tan buena gente como los otros, pero que no les agrada tener a extraños conviviendo y prefieren mantenerse en soledad con sus familias. ¿Sabes qué? Dios ama a los dos por igual, ya que seguramente estos últimos deben tener otros dones y manifestar otros frutos. Hay escritura al respecto y, oh sorpresa, el agua participa de ella.

(Mateo 10: 40) = El que a vosotros recibe, a mí me recibe; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió.

(41) El que recibe aun profeta por cuanto es profeta, recompensa de profeta recibirá; y el que recibe a un justo por cuanto es justo, recompensa de justo recibirá.

(42) Y cualquiera que dé a uno de estos pequeñitos un vaso de agua fría solamente, por cuanto es discípulo, de cierto os digo que no perderá su recompensa.

Así funciona el protocolo del Reino. Cuando tú aceptas y recibes a Jesucristo, conjuntamente recibes a Dios el Padre. Cuando alguien te recibe a ti y a tu mensaje, recibe a Jesucristo al unísono. Ni me sugieras que te diga lo que podría suceder en la actitud opuesta. Luego dice que el que reciba a un profeta recibirá recompensa de profeta.

¿Pero, cómo? ¿No era que los hijos de Dios teníamos que hacer todas las cosas sólo por amor y servicio al prójimo, y sin pretender o esperar nada como premio? ¡Ah, no lo sé! ¡Eso tiene que ver con el evangelio que te presentaron! Aquí lo que dice es otra cosa, ¿Y sabes qué? Es muy coherente con lo que leemos cuando se nos dice que Jesús fue a la cruz y accedió a la recompensa que le esperaba luego. Sólo un detalle: si haces las cosas por lo que recibirás, harás muy poco y no recibirás nada. Si lo haces por amor y servicio sin pensar en el después, seguramente ese después llegará cargado de recompensas de todos los colores.

Y en cuanto a la actitud de darles a esos mensajeros de Dios, aquí llamados “pequeñitos” por Jesús, un vaso de agua fría, creo que va mucho más allá de un mero acto de gentileza o cortesía. Reproduzco a continuación un párrafo de una nota medianamente científica respecto al agua fría.

Existe la idea errónea de que beber agua fría con cierta frecuencia, especialmente después de comer, propicia la aparición de enfermedades graves como el cáncer. Esta idea se debe a la mera especulación de que al tomar agua fría tras la comida, ésta solidifica las grasas ingeridas, retrasando la digestión. Mucha gente cree que este proceso da origen a una serie de reacciones en el estómago o el intestino, que desembocan en la aparición de células cancerígenas. Sin embargo, hay médicos especialistas que recomiendan el consumo de agua fría, sobre todo después de hacer ejercicio, porque regulariza la temperatura corporal; así como otros médicos que afirman que el consumo de agua fría obliga al cuerpo a gastar energía para calentarse y, como consecuencia, se produce una pérdida de esa misma agua.”

Tres médicos. Tres respetables señores con valiosos títulos debajo de sus brazos, dueños en alguna medida de la salud, la vida y hasta la muerte de cada uno de los hombres y mujeres que caigan en sus manos en clínicas u hospitales, opinando según su leal saber y entender de lo que ya ha sido opinado nada menos que por el Gran Médico. Escucha mi hermano o hermana: si Jesús te dice que cualquiera (¿Leíste bien? Cualquiera) que le brinde a uno de sus mensajeros un vaso de agua fría será recompensado, no deberá ser porque esa agua vaya a traerle un cáncer al mensajero, ¿No crees? ¿O será una reafirmación de lo ya dicho, respecto a que como nadie saciará su sed con agua caliente, el agua que beba deberá entonces ser fría, porque lo tibio produce vómito? Sin embargo, leyendo a Marcos podremos ver que lo central aquí no es la temperatura, sino el contenido. De hecho, agua fría por ambiente, no por refrigeración artificial.

(Marcos 9: 38) = Juan le respondió diciendo: Maestro, hemos visto a uno que en tu nombre echaba fuera demonios, pero él no nos sigue; y se lo prohibimos, porque no nos seguía. (Esto es como si hoy alguien le dijera al pastor que anda uno liberando gente pero que como no es miembro de la iglesia se lo prohibieron)

(39) Pero Jesús dijo: no se lo prohibáis; porque ninguno hay que haga milagro en mi nombre, que luego pueda decir mal de mí.

(40) Porque el que no es contra nosotros, por nosotros es.

Quiero ser claro, para no sonar a un ecuménico que de ninguna manera quiero ser: Cualquier hombre o mujer que sea instrumento de un milagro ejecutado en el nombre de Jesucristo de Nazaret podrá, llegado el momento, desconocer o hablar mal del Hijo de Dios. Y esto abarca e incluye a personas que se reúnen o congregan en diversos sitios que de ninguna manera tienen que ver, doctrinariamente, con los nuestros. No es, -reitero-, una postura ecuménica, ni mucho menos alegremente permisiva; es simplemente cumplir con esa palabra que dice que: El que tiene al Hijo, tiene la Vida.

(41) Y cualquiera que os diere un vaso de agua en mi nombre, porque sois de Cristo, de cierto os digo que no perderá su recompensa.

Claro está que ni Dios ni nosotros somos discriminadores de personas, pero lo que consigna en el inicio del verso, está lo suficientemente claro como para no confundirnos. Dice que cualquiera que nos dé un vaso de agua, (No aclara ni necesita hacerlo que se trate de agua fría), en el nombre de Jesucristo, no perderá su recompensa. Pregunto: ¿Alguien podrá tomar eso como un respaldo al tan promocionado ecumenismo? En absoluto.

¿Recibirás ese vaso de agua en el nombre de alguna virgen, de Mahoma o Buda? Se me ocurre que no, ¿Verdad? Entonces queda claro: es en el nombre de Jesús, independientemente de la doctrina denominacional o de credo, que esa persona haya aprendido, crea y por el momento practique. Esto tiene que ver con el agua como elemento disolvente de divisiones. Pero divisiones entre personas de una misma fe, no de una misma religión. Son cosas muy distintas.

(29) Los Tiempos de una Ramera

(Isaías 51: 9) = Despiértate, despiértate, vístete de poder, oh brazo de Jehová; despiértate como en el tiempo antiguo, en los siglos pasados. ¿No eres tú el que cortó a Rahab, y el que hirió al dragón?

(10) ¿No eres tú el que secó el mar, las aguas del gran abismo; el que transformó en camino las profundidades del mar para que pasaran los redimidos?

Curiosamente, en los comentarios adjuntos que las biblias de estudio traen consigo, se menciona que Rahab es un sinónimo de dragón. Otra versión bíblica directamente dice que hirió al monstruo y al dragón, dando por cierto ese comentario, confirmándolo. Yo no suelo quedarme con lo primero que leo de mis hermanos comentaristas, porque algunos de ellos, a veces, se dejan llevar por lo aprendido en los institutos o seminarios teológicos, que, si bien es irreprochable desde el plano histórico y geográfico, no siempre lo suele ser desde la óptica espiritual, donde suelo confiar mucho más en mi amigo el Espíritu Santo.

Yo encuentro en mi diccionario bíblico tres referencias, tres acepciones para Rahab. La primera de ellas, me traduce la palabra como “insolencia”, como “violencia”, añadiendo que es un nombre poético aplicado a Egipto. La segunda acepción tiene que ver con la traducción del hebreo, que significa “ancha”. Y la tercera, que es quizás la más conocida, se refiere a una mujer ramera cuya casa se hallaba en la misma muralla de Jericó. Ella dio hospitalidad a los espías enviados por Josué, salvándoles la vida al esconderlos, y facilitándoles la huida por una ventana que tenía abierta sobre la muralla.

Más adelante, se consigna que cuando cayó finalmente Jericó, a Rahab y su familia se les perdonó la vida, y fueron incorporados al pueblo de Dios, (¡Sí! ¡Una mujer con pasado inmediato de ramera, fue incorporada al pueblo de Dios!) Dice que vino luego a ser esposa de Salmón y madre de Booz, figurando de este modo como antepasada de David y, por consecuencia, del propio Jesús. ¿Jesús tiene en su genealogía de antepasados a una mujer que había sido ramera? Sí, ¿Por qué? ¿Ofende eso, quizás, tu exquisito sentido de la moral? De todos modos, y en sintonía con este texto que acabamos de compartir, voy a quedarme con la primera acepción de las mencionadas. Creo que lo que Dios corta, independientemente de que luego también lo haga con el dragón, (Que es la serpiente antigua que creció), con la insolencia y la violencia. Es de ese Dios del que estamos hablando, no de uno permisivo, pleno en amiguismo contemplativo o negociador con las mafias para beneficio propio.

La liberación del yugo faraónico está escrita aquí con términos que sugieren que la fuerza redentora es la misma fuerza creadora. El que dividió el mar en dos partes en los orígenes del universo, es el mismo que lo ha dividido en los orígenes de Israel, para que los redimidos puedan pasar de Egipto a Canaán. Israel no permaneció indiferente con relación a este acontecimiento. Lo recordó, lo meditó, lo revivió en su liturgia. Muchos textos son testigos de esto. El salmo 77, que dice entre los versos 16 y 20: Te vieron las aguas, oh Dios; las aguas te vieron, y temieron; los abismos también se estremecieron. Las nubes echaron inundaciones de aguas; tronaron los cielos, y discurrieron tus rayos. La voz de tu trueno estaba en el torbellino; tus relámpagos alumbraron el mundo; se estremeció y tembló la tierra. En el mar fue tu camino, y sus sendas en las muchas aguas; y tus pisadas no fueron conocidas. Condujiste a tu pueblo como ovejas por mano de Moisés y de Aarón. También el 78, el salmo 106 y el salmo 136, tienen algunos elementos que aluden al prodigio del mar Rojo.

(30) Un Camino al Poder

Hay un episodio de corte decididamente sobrenatural, que sólo ha sido inscripto en el evangelio de Mateo, con una intencionalidad que va mucho más allá del impacto espectacular del milagro en sí, sino de un contenido de mayor profundidad desde lo espiritual que deberá ser develado y revelado por el Espíritu Santo, porque de ninguna manera se puede explicar echando mano a conjeturas o hipótesis pretendidamente científicas. Es el de lo que normalmente conocemos como la vez que Jesús caminó sobre las aguas. La escena total es la que sigue.

(Mateo 14: 22) = En seguida (En seguida de haber concluido el episodio de la alimentación de los cinco mil) Jesús hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a la otra ribera, entre tanto que él despedía a la multitud.

(23) Despedida la multitud, (Te está quedando claro que lo que va a hacer no es para show popular ni promoción de su imagen masiva, sino estrictamente para enseñarles algo a sus discípulos, ¿Verdad?) subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo. (Una de las escasas y contadas veces que Jesús ora en voz alta y públicamente, es frente a la tumba de Lázaro. Generalmente, lo hacía así, aparte y en soledad. Cristianos, imitadores de Cristo.)

(24) Y ya la barca estaba en medio de la mar, azotada por las olas; porque el viento era contrario.

(25) Más a la cuarta vigilia de la noche, (Esto es entre las tres y las seis de la madrugada), Jesús vino a ellos andando sobre el mar.

Quiero que por un momento te vistas de autor de ficción e imagines esa escena lo mejor que tu imaginación y fantasía te lo permita. ¿Verdad que no es fácil? Una barca en medio del mar (Porque no dice en la orilla, donde muchos se sentirían seguros o a salvo, dice en medio del mar, que es como decir mar adentro), azotada por las olas. ¿Has visto como sacuden las olas a las modernas embarcaciones actuales? Ahora procura imaginarte esa misma potencia, pero contra una barca de las que se estilaban en esa época.

Y, en medio de esa casi dantesca escena, en medio de la oscuridad más cerrada dada la hora, un hombre casi en estilo fantasmagórico, caminando tranquilamente por la superficie del embravecido mar. Porque muy pocas veces que escuché hablar sobre este episodio se ha tomado en cuenta que, si dice que la barca era azotada, (Lo cual significa sacudida, bamboleada, desestabilizada al punto de correr el riesgo de volcarse y hundirse), ese hombre no venía caminando encima de aguas tranquilas, como lo he visto muchas veces dibujado. ¿Alguien con una mente natural, física y material, puede imaginar una escena así? Es más: ¿Puede creerla si se deja llevar por la lógica humana?

Y la pregunta que luego surgirá en cualquier mente creyente, pero gustosa de estudiar, profundizar y escudriñar los símbolos y significados de estos sucesos literales, es: ¿Para qué Jesús decide hacer eso? Si se tratara de algunos de los mediáticos telepredicadores modernos, te diría rápidamente que para producir un impacto que dejara boquiabierto a sus televidentes, pero no parece ser este el caso. Primero, porque Jesús no era mediático ni le gustaba para nada la exhibición pública. Lo que Él tenía interés de hacer, procuraba hacerlo con poca gente y con delicadeza y cuidado. Y, además, porque dadas las condiciones del tiempo y la hora en que se produce el hecho, se supone que fuera de la gente que estaba en esa barca, nadie más pudo verlo. ¿Entonces?

(26) Y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, diciendo: ¡Un fantasma! Y dieron voces de miedo. (¡Claro! Nosotros leemos “voces de miedo” y pensamos en un ¡Ah! u ¡Oh! de parte de esa gente, pero la verdad indiscutible es que tiene que haberse producido un griterío más que estruendoso, que es lo que generalmente ocurre cuando hay gente muy asustada.)

(27) Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis!

De acuerdo. Me pongo en el lugar de esos muchachos rústicos y de todavía escasa información y formación espiritual. Era Jesús, tranquilidad, no era un fantasma, pero… ¿Cómo viene este buen amigo Jesús caminando por encima de las aguas, sin hundirse y a las cuatro o cinco de la madrugada? ¿Qué quiere enseñarnos?

(28) Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas.

Observa con atención. Nosotros, con lo que normalmente decimos “El diario del lunes” en las manos, hablamos, pensamos, enseñamos, predicamos y exhortamos con absoluta certeza y seguridad respecto al relato bíblico de Jesús caminando sobre las aguas”. Ahora, en ese exacto y preciso momento, ¿Alguien lo vio con la misma certeza y seguridad que nosotros? No. Y la mejor prueba de ello es que Pedro, que era de un carácter impulsivo e intrépido, (Valiente, luego quedaría demostrado que en ciertos momentos, no tanto), y se anotaba en todas, primero quiso asegurarse si ese que decía ser Jesús era verdaderamente Jesús. ¡Me anoto para caminar yo también sobre el agua! ¡Si tú puedes, yo puedo! Pero… Seguro que eres tú, ¿No? Si eres tú, Señor, da la orden para que yo pueda.

(29) Y él dijo: ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús.

Quiero rendir un desagravio a la por momentos vapuleada figura de Pedro, al que más que todos sus logros, siempre se le reprocha su negación. Cierto es que el poder sobrenatural que en lo literal y físico le podría permitir a un hombre de carne y hueso caminar sobre las aguas del mar era de Jesús y nada más que de Jesús, pero ¿Nadie hará un mínimo reconocimiento, no puedo saber si a la fe o a la sencilla intrepidez y valentía, y si quiere añádele inconsciencia, de un Pedro que sin pensarlo se lanzó al agua y comenzó a caminar como si lo hubiera hecho toda su vida? Míralo de este modo, porque con la historia en la mano todo parece ser muy fácil: eres tú en lugar de Pedro el que está en esa barca, y alguien que sabes que es un hombre de Dios, te anima a que te arrojes al agua y lo imites caminando sobre ella, ¿Qué hubieras hecho? No me respondas, sólo piénsalo.

(30) Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciéndole: ¡Señor, sálvame!

(31) Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?

Así somos. En el momento en que por alguna de las vías más o menos tradicionales recibimos un impacto o shock de fe, salimos con todo el ímpetu a llevarlos al mundo entero por delante. Somos capaces de pelear contra una legión de demonios sin más arma que una cuchara de té. Sin embargo, al primer viento fuerte, a la primera tempestad seria, solemos hacer lo que en Argentina se le dice “arrugar”, que es lo que, en mayor o menor medida, hizo Pedro. Asustarse y clamar por ayuda. La respuesta que cualquiera de nosotros recibiríamos del Señor en una situación así, sería exacta y puntualmente la misma que recibió Pedro. ¿Y qué pensaríamos para justificarnos? Lo clásico: ¡Eh! ¡Pero Él era Jesús! ¡Era el Hijo de Dios encarnado! Ah, sí, ¿Eh? Y tú y yo, ¿Qué se supone que somos, sino hijos de Dios encarnado en nosotros, en el hoy, en el ahora? ¿Lo entiendes? ¿Eres consciente del poder que mora en nosotros y no utilizamos por temor a hundirnos en medio del viento fuerte?

(32) Y cuando ellos subieron en la barca, se calmó el viento.

(33) Entonces los que estaban en la barca vinieron y le adoraron, diciendo: verdaderamente eres Hijo de Dios.

¡Hermosa escena! ¿Verdad? Tan hermosa como implícita. Porque vieron, creyeron. Él había dicho, (Y sigue diciendo) que son bienaventurados los que creen sin ver, pero convengamos en que, por una serie de razones muy convincentes, todavía estos son los menos. Algo queda claro: cuando tú vences el temor a la borrasca, obedeces su llamado y llegas a subirte a su barca, cualquier viento de tormenta que te abrumaba, se calmará. Pero deberás hacer tu parte para habilitar a que Él haga la suya. ¿El agua, aquí? Un camino por el cual Jesús se desplaza. ¿Símbolo? Búscalo, yo veo dos: Dios mismo, como respaldo permanente al ministerio de Jesús y el Verbo, esto es Su Palabra. ¿Por qué digo esto? Porque Él lo dijo: Yo Soy el Camino, ¿Recuerdas?

(31) Peregrinos En El Desierto

La peregrinación de Israel por el desierto presenta algunos episodios significativos donde el agua jugó un papel principal. En su travesía, Israel llegó al oasis de Mara. Respecto a esa historia, dice Éxodo 15: 22-25: E hizo Moisés que partiese Israel del Mar Rojo, y salieron al desierto de Shur; y anduvieron tres días por el desierto sin hallar agua. Y llegaron a Mara, y no pudieron beber las aguas de Mara, porque eran amargas; por eso le pusieron el nombre de Mara. Entonces el pueblo murmuró contra Moisés, y dijo: ¿Qué hemos de beber? Y Moisés clamó a Jehová, y Jehová le mostró un árbol; y lo echó en las aguas, y las aguas se endulzaron. Allí les dio estatutos y ordenanzas, allí los probó;

Creo que resulta a todas luces innecesario consignar que no se trata propiamente de una lucha, sino de una prueba en la fe de Israel. La presencia del agua es signo de que el Señor está con ellos. No fue éste el único caso en que el agua aparece en el primer plano de los acontecimientos. En Meribá tenemos el episodio de la rebeldía del pueblo que desconfiaba de la acción del Señor para proporcionarles agua.

Aquí dice que las aguas estaban amargas, y no cuesta demasiado entender, después de lo técnico que hemos podido indagar, que algún motivo muy singular y específico había determinado que esas aguas se transformaran, y se volvieran amargas, cuando en su esencia no lo eran. Ello determinó llamarlas “Mara”, que como todos sabemos, significa “amargura”. Interesante dato a los que han pensado llamar a alguna hija con ese nombre. No digo que no se lo otorguen, digo que deberán cortar en oración su símbolo y significado. Los nombres atan, lo sabemos.

(Números 20: 10) = Y reunieron Moisés y Aarón a la congregación delante de la peña, y les dijo: ¡Oíd ahora, rebeldes! ¿Os hemos de hacer salir aguas de esta peña?

(11) Entonces alzó Moisés su mano y golpeó la peña con su vara dos veces; y salieron muchas aguas, y bebió la congregación, y sus bestias.

(12) Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón: por cuanto no creísteis en mí, para santificarme delante de los hijos de Israel, por tanto, no meteréis esta congregación en la tierra que les he dado.

(13) Estas son las aguas de la rencilla, por las cuales contendieron los hijos de Israel con Jehová, y él se santificó en ellos.

Es también aquí el bastón de Moisés el que realiza el prodigio, como antes había cambiado las aguas del Nilo en sangre y había dividido las aguas del mar Rojo. Aunque lo cierto es que Moisés falló a la hora de abrir nuevas avenidas por las que Dios quería que transitara su pueblo. Su actuación estuvo constreñida por sus experiencias anteriores. El método funcionó, pero Dios estaba disgustado a causa de la desobediencia de Moisés. La medida del éxito a los ojos del Señor no es el resultado del esfuerzo, sino de la obediencia de sus siervos.

(32) Elementos de Destrucción

Siempre me llamó la atención que en los evangelios se hayan escrito, por parte de los diferentes autores conocidos, más de una anécdota o episodios de liberación de demonios por parte de Jesús. Y ninguno de los que figuran en sus textos, se pueden considerar iguales. El pasaje que vamos a examinar ahora, relata una de esas liberaciones, pero no se asemeja en nada, por ejemplo, al de los gadarenos que vivían en los sepulcros.

(Mateo 17: 14) = Cuando llegaron al gentío, vino a él un hombre que se arrodilló delante de él, diciendo: (15) Señor, ten misericordia de mi hijo, que es lunático, y padece muchísimo; porque muchas veces cae en el fuego y muchas en el agua.

(16) Y lo he traído a tus discípulos, pero no le han podido sanar.

Un lunático es alguien que, según nuestros diccionarios, padece locura, esto es: un enfermo. Sin embargo, aclaran los diccionarios bíblicos que se trata de un demente, pero que tiene momentos de lucidez, Y se les llamaba lunáticos (Selene en griego), porque se creía en estos tiempos que la luz y las distintas fases de la luna influenciaban sobre esa patología. Los lunáticos se distinguían de los endemoniados convencionales por cuanto su trastorno tenía causas diferentes, en tanto que la posesión demoníaca también podía provocar demencia.

Este pasaje describe una sintomatología que se asemeja muchísimo a lo que conocemos como epilepsia, esto es: crisis periódicas muy agudas, pérdida de la consciencia y convulsiones. Lo que capta nuestra atención, es descubrir el motivo por el cual Mateo consigna que el padre del lunático, (Este caso de liberación es a pedido de un familiar y no por propia búsqueda de ayuda de la víctima), aclaró en apariencia innecesariamente, que algunas veces el demonio lo arrojaba en el fuego y otras en el agua, evidentemente con la intención de destruirlo.

Y en el final, el padre le explica a Jesús que le trae el muchacho a él porque ya lo intentó con los discípulos, pero ellos no pudieron liberarlo. En realidad, el padre habla de sanar, porque todavía en esos tiempos, por simple desconocimiento e ignorancia espiritual, la tarea de demonios se tomaba como una enfermedad. De allí que de todos los que según la Biblia Jesús sanó, en realidad, a muchos de ellos lo que hizo fue liberarlos.

(17) Respondiendo Jesús, dijo: ¡Oh generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros? ¿Hasta cuándo os he de soportar? Traédmelo acá.

Debemos prestar suma atención a este pasaje, porque aquí hay elementos que, si no los entendemos bien aquí, vamos a equivocarnos más adelante. ¿A quién le dice Jesús que es una generación incrédula y perversa, que significa torcida, equivocada? ¿Se lo dice al padre del muchacho lunático? ¡No, si ese hombre acudía a él demostrando creerle! ¿Y entonces? Se lo está diciendo a sus propios discípulos, a esos de los que se pregunta hasta cuándo deberá estar con ellos y hasta cuándo deberá soportarlos. Y luego le ordena al hombre que le traiga a su hijo. Esto significa que el hombre respetaba mucho a Jesús, al punto de ir en primer lugar a averiguar si Jesús ministraría a su hijo o no, y recién cuando lo acepta, dispone traerlo a su presencia.

(18) Y reprendió Jesús al demonio, el cual salió del muchacho, y éste quedó sano desde aquella hora.

(19) Viniendo entonces los discípulos de Jesús, aparte, dijeron: ¿Por qué nosotros no pudimos echarlo fuera?

(20) Jesús les dijo: (Presta atención a esta respuesta) Por vuestra poca fe; (¿Poca fe de quiénes? De los discípulos) porque de cierto os digo, que si tuviereis  fe como un grano de mostaza, (¿A quiénes les dice esto, al padre del lunático o a sus discípulos? A sus discípulos) diréis a este monte: pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible. (Recapitulemos una vez más: es a sus discípulos, a los que considera demasiado incrédulos, todavía, a los que les dice todas estas cosas. Y, obviamente, le añade lo último que siempre estuvo más entendido y mal interpretado)

(21) Pero este género no sale sino con oración y ayuno.

Se ha entendido y se ha enseñado con valor casi doctrinal, que cuando dice este género, se está refiriendo al género o el tipo de demonio que el muchacho tenía. Y, por consecuencia de haber interpretado esto, se enseñaba que, para esta clase de endemoniados, era necesario primeramente darle con todo al ayuno y la oración, como armas eficaces para la liberación. ¿Y sabes qué? No es así. El género del cual habla Jesús aquí, es la clase de incredulidad que ellos, sus discípulos, todavía mantenían. Y que solamente con la fuerza de la oración y el quemar la carne del ayuno, ellos podrían vencer esa incredulidad, acceder a la fe que les llegaría gratuita desde el cielo y, allí sí, vencer a cualquier clase de potestad que morara en alguien. Mira el mismo relato según Marcos, en el capítulo 9 de su evangelio.

(Marcos 9: 14) = Cuando llegó a donde estaban los discípulos, vio una gran multitud alrededor de ellos, y escribas que disputaban con ellos.

Marcos pinta de otro modo esta escena. Mientras Mateo la toma ya iniciada y con el endemoniado a los pies de Jesús, Marcos prefiere aclarar que Jesús llega a un lugar en el que, evidentemente, ya estaban ministrando, o tratando de ministrar, los que eran sus discípulos. Y que a diferencia suya que jamás se trenzaba en ninguna clase de debate teológico con nadie, los discípulos aparentemente estaban en franca discusión con los escribas, que eran representantes de la clase religiosa profesional de la época, que es notorio que estaba sacando alguna ventaja a su favor y a favor de los fariseos, a partir de la incapacidad que los discípulos estaban mostrando al no poder liberar a ese endemoniado.

(15) Y en seguida toda la gente, viéndole, se asombró, y corriendo a él, le saludaron. (Como podrás ver, lo que aquí llamamos “cholulismo cristiano”, tiene antecedentes históricos. Cuando digo “cholulismo”, en idioma argento, estoy refiriéndome a esa gente que cuando ve a famosos, cualesquiera sean ellos, se desarman para conseguir una foto o un autógrafo)

(16) Él les preguntó: ¿Qué disputáis con ellos? (a Jesús ni le agradaba ni le interesaba el debate, y mucho menos con los representantes de la religión estructural y tradicional organizada, aunque todavía fueran las máximas autoridades reconocidas. Por eso quiere saber de qué se trataba el diferendo)

(17) Y respondiendo uno de la multitud, dijo: Maestro, traje a ti mi hijo, que tiene un espíritu mudo, (Espíritu mudo. Recuérdalo, por si alguna vez se te presenta la ocasión de ayudar a alguien con epilepsia), (18) el cual, donde quiera que le toma, le sacude; y echa espumarajos, y cruje los dientes, y se va secando; y dije a tus discípulos que lo echasen fuera, y no pudieron.

El que suponga, y aun así haya cometido el error de enseñarlo, que este hombre cuyo hijo padecía este problema, era alguien rústico, torpe o tirando a bruto, que no tenía ni la menor idea de lo que sucedía y que venía a Jesús por los peces y los panes como la gran mayoría, se equivoca. Este hombre demuestra poseer, conforme a sus dichos, un conocimiento sobre guerra espiritual y demonología prácticamente ausente en esa época. No hubiera sido su intención, por respeto y ubicación, llegar a molestar a Jesús por ese asunto. Pensó, (Con lógico criterio), que sus discípulos debían tener, aunque menor, el mismo nivel de autoridad que Jesús, pero es evidente que no era así.

(19) Y respondiendo él, les dijo: (Dice que les dijo, lo que me hace a mí sospechar que no se dirigía al padre del muchacho, sino a sus propios discípulos) ¡Oh generación incrédula! ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros? ¿Hasta cuándo os he de soportar? Traédmelo. (Las mismas palabras que recoge Mateo)

(20) Y se lo trajeron; y cuando el espíritu vio a Jesús, (Aprende: los demonios pueden ver a quienes se les acercan con ánimo liberador) sacudió con violencia al muchacho, quien cayendo en tierra se revolcaba, echando espumarajos. (El demonio hizo esto para asustar a la gente circundante. No a Jesús, porque sabía perfectamente que a Él no lo iban a asustar con sus triquiñuelas)

(21) Jesús preguntó al padre: ¿Cuánto tiempo hace que le sucede esto? Y él dijo: desde niño.

(22) Y muchas veces le echa en el fuego y en el agua, para matarle; pero si puedes hacer algo, ten misericordia de nosotros, y ayúdanos. (La misma respuesta expresada en Mateo. O lo arrojaba al fuego o lo arrojaba al agua. ¿Para qué, dice que lo hacía ese demonio? Para destruirlo.)

(23) Jesús le dijo: si puedes creer, al que cree todo le es posible. (Pequeño paréntesis obligatorio: dice que, si podemos creer, todo, entiende bien: absolutamente todo nos es posible. ¿Sabes lo que significa ese “todo”? Precisamente eso: todo.)

(24) E inmediatamente el padre del muchacho clamó y dijo: creo; ayuda mi incredulidad.

(25) Y cuando Jesús vio que la multitud se agolpaba, reprendió al espíritu inmundo, diciéndole: espíritu mudo y sordo, yo te mando, sal de él, y no entres más en él.

(26) Entonces el espíritu, clamando y sacudiéndole con violencia, salió; y él quedó como muerto, de modo que muchos decían: está muerto.

(27) Pero Jesús, tomándole de la mano, le enderezó y le levantó.

(28) Cuando él entró en la casa, sus discípulos le preguntaron aparte: ¿Por qué nosotros no pudimos echarle fuera?

(29) Y les dijo: Este género con nada puede salir, sino con oración y ayuno.

No coincido en absoluto con lo que el comentarista de una muy famosa Biblia de estudio realiza al pie de este último versículo, cuando expresa que algunos demonios son más fuertes que otros, y debemos estar adecuadamente preparados para comprometernos en una batalla espiritual. Lo que sí creo, es que los demonios se harán más o menos fuertes en la medida del grado de autoridad que muestre aquel o aquella que llegue para echarlos fuera. Hasta el demonio más insignificante puede negarse a salir si quien lo reprende no tiene su vida en orden y no puede mostrarle a Satanás que tiene sus vestiduras blancas. Y, por el contrario, hasta la potestad más siniestra y potente se tendrá que ir de donde se encuentra, si quien la echa y la reprende tiene una vida de obediencia y conforme al propósito y la voluntad de Dios. Eso es lo importante, no hacer cursos de guerra espiritual. Esto último será de ayuda informativa, obviamente, pero lo primero será fundamental y de vida o muerte.

En este pasaje, Jesús pone en relieve que la condición para una oración con respuesta divina, es Creer. El padre del muchacho endemoniado respondió con lágrimas en los ojos: Creo, y luego agregó: Ayuda mi incredulidad. Claro; siendo que la fe es un don, nosotros podríamos orar pidiéndola tal como lo hizo este padre. Claro está que, cuando oras pidiendo fe, puedes tener la absoluta garantía que Dios oirá tu oración y la responderá favorablemente. Lo que no puedes prever, es en qué “envase” vendrá esa fe que estás pidiendo. Además, este pasaje nos muestra otra cosa: que en un ambiente donde creer sea difícil, nosotros deberíamos buscar otro diferente. Aun la capacidad de Jesús para hacer milagros se vio reducida allí donde la incredulidad, (Incluso la de sus propios discípulos), prevalecía. La participación del agua en este episodio se reduce a la de formar parte de un elemento de destrucción. El agua no es eso, salvo cuando Dios mismo la utilizó en esa dirección de juicio, mediante el diluvio. El agua hoy es bendición y es vida, salvo cuando permitimos que sea el infierno el que la maneje.

(33) El Paso del Jordán

Un estudio científico del Instituto Oceanográfico Woods Hole de Massachusetts (Whoi) sobre el origen del agua en la Tierra, descubrió que el agua que constituye los océanos llegó a nuestro planeta durante su formación. El agua de los océanos que actualmente cubren más del 70% de la superficie de nuestro planeta, fue apareciendo en la Tierra al mismo tiempo que la roca. La Tierra se formó como un planeta ‘húmedo’ con agua en la superficie, según revela Horst Marschall, uno de los científicos del Whoi, en un comunicado. Teorías anteriores indicaban que los planetas se formaron originalmente en seco debido a la gran cantidad de energía y al alto impacto del propio proceso de formación, y que el agua llegó más tarde, procedente de fuentes como cometas o asteroides ‘húmedos’, aquellos compuestos en gran parte de hielo y gases.

“Algunas personas han argumentado que las moléculas de agua que estaban presentes en los planetas mientras se estaban formando se evaporaron o se desvanecieron en el espacio, y que el agua presente actualmente en la superficie de la Tierra llegó mucho más tarde, cientos de millones de años más tarde”, destaca Marschall. Sin embargo, los científicos del Whoi investigaron muestras de meteoritos proporcionadas por la Nasa provenientes del 4-Vesta, un asteroide cuya superficie está congelada y que se formó en la misma región del sistema solar que la Tierra. El 4-Vesta, formado aproximadamente 14 millones de años después del origen del sistema solar, proporcionó a los investigadores del Whoi datos que permitieron determinar cuál fue el origen del agua del interior del sistema solar en un momento de la fase principal de construcción de la Tierra.

A diferencia de lo que ocurre en Mesopotamia con los ríos Éufrates y Tigris, y con el Nilo en Egipto que son importantes para la vida, la agricultura y el comercio, el río Jordán no se puede comparar con ellos. El Jordán no fertiliza a Palestina, ni es navegable, ni tiene canales que irriguen la tierra; en los tiempos que precedieron a la conquista ni siquiera se le consideró como una divinidad, como ocurría con otros ríos. Sin embargo, en la Biblia se le recuerda por los sucesos que en él se dieron y que marcaron etapas decisivas en la historia del pueblo. El comienzo de la vida en el desierto está señalado por el paso del mar Rojo, su fin y el inicio de la entrada en la tierra prometida, por el paso del río Jordán. Todo el período de la peregrinación está enmarcado por un episodio donde el Señor aparece como dueño de las aguas.

La reflexión teológica ha presentado la entrada en la tierra prometida como una antítesis de la salida de Egipto: los dos sucesos se producen en la misma época del año, en primavera. A la pascua en Egipto siguió el paso del mar Rojo, al paso del Jordán sigue ahora la celebración de la Pascua. Esta presentación teológica responde a un acontecimiento histórico. Algunas tribus que venían de Egipto atravesaron el río Jordán cerca de Jericó.

(Josué 3: 14) = Y aconteció cuando partió el pueblo de sus tiendas para pasar el Jordán, con los sacerdotes delante del pueblo llevando el arca del pacto, (15) cuando los que llevaban el arca entraron en el Jordán, y los pies de los sacerdotes que llevaban el arca fueron mojados a la orilla del agua (Porque el Jordán suele desbordarse por todas sus orillas todo el tiempo de la siega), (16) las aguas que venían de arriba se detuvieron como en un montón bien lejos de la ciudad de Adam, que está al lado de Saretán, y las que descendían al mar de Arabá, al mar Salado, se acabaron, y fueron divididas; y el pueblo pasó en dirección de Jericó.

(17) Más los sacerdotes que llevaban el arca del pacto de Jehová, estuvieron en seco, firmes en medio del Jordán, hasta que todo el pueblo hubo acabado de pasar el Jordán; y todo Israel pasó en seco.

El paso del río Jordán está presentado en una forma muy estilizada. A partir del texto citado es difícil reconstruir los acontecimientos. ¿Es un pasaje que nos narra el hecho o la conmemoración litúrgica del acontecimiento? Quizás se trató de algo más sencillo que una partición milagrosa de las aguas. Varias veces ocurren en el curso de la historia derrumbes en el Jordán que provocaron el represamiento de las aguas y permitieron que el río fuera vadeado a pie. Sea lo que sea, este suceso fue significativo para Israel. Muchos pasajes de la Biblia lo ponen en paralelo con lo acontecido en el mar Rojo. Israel vio en él una intervención especial de Dios en su historia.

La tradición posterior ha unido los dos acontecimientos: el paso del mar Rojo y el paso del Jordán. Así lo vemos en el salmo 115,3.5 donde el mar, al verlos huyó y el Jordán se echó atrás. Una vez más la revelación ha desmitificado un motivo pagano. Como el mar, también el Jordán se ha atemorizado. Al río también se trasladaron elementos míticos de la lucha del caos. Aun cuando en realidad no hay lucha; la sola mirada de Dios pone las aguas en fuga y hace temblar la tierra. El suceso legitima también el papel de Josué como sucesor de Moisés. Como Moisés en el mar Rojo, ahora Josué ha dividido las aguas del Jordán. Los sucesos asociados con alguna localidad tienden a repetirse en la tradición conectados con grandes personalidades y eventos asociados con la misma localidad. Es el caso de Elías y el Jordán. Cuando Elías iba a ser arrebatado al cielo, el Señor lo envió hasta el Jordán. Iba con su discípulo Eliseo.

(2 Reyes 2: 8) = Tomando entonces Elías su manto, lo dobló, y golpeó las aguas, las cuales se apartaron a uno y a otro lado, y pasaron ambos por lo seco.

(9) Cuando habían pasado, Elías dijo a Eliseo: pide lo que quieras que haga por ti, antes que yo sea quitado de ti. Y dijo Eliseo: te ruego que una doble porción de tu espíritu sea sobre mí.

En este caso el paso del Jordán por Elías y Eliseo hace eco al paso de los israelitas con Josué, y de alguna manera recuerda también el milagro del mar Rojo. Quizás alguna celebración litúrgica en este lugar recordaba con una procesión el suceso cuando Josué continúo la obra de Moisés. Elías ha sido presentado como un segundo Moisés; el gesto de dividir el Jordán lo muestra como poseedor de los mismos poderes de aquél. Eliseo sucesor de Elías en su lucha contra la religión cananea aparece relacionado con el río Jordán. El general sirio Naamán recibe la curación de su lepra al bañarse siete veces en este río.

Mientras tanto las aguas del Jordán siguen discurriendo tranquilas, reflejando en sus ondas las orillas de una tierra cargada de historia, y como testigo de luchas y derrotas, de victorias y fracasos. Hasta él llegarán las lamentaciones de los vencidos y los cantos de alegría de los que retornan del destierro. El eco de las enseñanzas de los sabios se apagará en sus meandros. Se alegrará de verse citado en compañía de ríos de más alcurnia que según el autor sagrado bañaban las regiones del paraíso, por el autor del libro de Eclesiastés cuando habla de la ley y afirma de ella que: rebosa sabiduría como el Pisón y como el Tigris en primavera, va llena de inteligencia como el Éufrates y como el Jordán durante la cosecha, ofrece enseñanza como el Nilo y como el Guijón durante la vendimia.

(34) Libre de Toda Culpabilidad

Llegamos ahora al episodio en el que Jesús es llevado ante el gobernador romano Poncio Pilato, con la finalidad que este juzgara si había cometido un delito tan grave como para que mereciera la máxima pena que tenían en la época: la crucifixión. Es notorio que este hombre no sentía ninguna antipatía por Jesús. Muy por el contrario, a todos los que hemos leído con atención los hechos acaecidos, nos queda una semi certeza que, de haber sido por unilateral decisión de Pilato, Jesús no hubiera sido crucificado. Pero la palabra profética debía cumplirse y una serie de sucesos que ahora veremos, determinaron su cumplimiento.

(Mateo 27: 15) = Ahora bien, en el día de la fiesta acostumbraba el gobernador soltar al pueblo un preso, el que quisiesen.

(26) Y tenían entonces un preso famoso llamado Barrabás.

(17) Reunidos, pues, ellos, les dijo Pilato: ¿A quién queréis que os suelte, a Barrabás, o a Jesús, llamado el Cristo?

(18) Porque sabía que por envidia le habían entregado. (Por un momento imagina esta escena: el pastor que vino de visita a tu país, en una de sus conferencias liberó de un demonio a tu hijo drogadicto, que fue sano, y en la otra conferencia, te sanó a ti de una enfermedad crónica. Y ahora, en tu país, por envidia de los religiosos oficiales, es acusado de un delito y te piden a ti que decidas qué hacer con él. ¿Qué harías?)

(19) Y estando él sentado en el tribunal, su mujer le mandó decir: no tengas nada que ver con ese justo, porque hoy he padecido mucho en sueños por causa de él. (Además de lo dicho, salta esto de lo cual se ha hablado, enseñado y predicado muy poco en la iglesia: la esposa de Poncio Pilato, tuvo un sueño, (Para mi gusto impreso por el Señor), donde le fue dada la directiva respecto a que su marido no debía confrontar con Jesús, porque era un justo. Esto nos enseña algo: un incrédulo, llegado el caso, puede ser portador de un mensaje de Dios, siempre y cuando decida ser obediente y brindarlo.)

(20) Pero los principales sacerdotes y los ancianos persuadieron a la multitud que pidiese a Barrabás, y que Jesús fuese muerto.

Hicieron lo que en vocabulario moderno y con relación a los vaivenes políticos, se llama “lobby”. Usando su supremacía religiosa, los sacerdotes y los ancianos convencieron a esa gente de algo que desde aquí y con todos los hechos ministeriales de Jesús vividos, nos parece una barbaridad de marca mayor. ¿Cómo se supone que gente que decía creer en Dios va a creerse que es mejor dejar en libertad a un caudillo político, algo así como un guerrillero revolucionario como Barrabás, en lugar de aquel que los había sanado, liberado y ministrado con paz y con una clase de amor desconocido? Sin embargo, los versos que vienen, te demostrarán que, cuando hay presiones grupales y una especie de comunicación intencionada, las mentes plenas de mediocridad suelen sucumbir con facilidad y adaptarse a lo que los grandes poderes necesitan que ellas piensen.

(21) Y respondiendo el gobernador, les dijo: ¿A cuál de los dos queréis que os suelte? Y ellos dijeron: a Barrabás.

Esto deja más que en evidencia que, cuando nos llenamos la boca hablando de democracia, nos estamos refiriendo, es muy cierto, al único sistema de gobierno que, de alguna manera, en algo, aunque más no sea mínimo, respeta al hombre común. Cada dos o cuatro años se lo invita a emitir su sufragio y elegir democráticamente sus autoridades. Y eso, si lo comparamos con una monarquía absolutista, despótica y autoritaria, está más que bueno, pero si prestamos atención a las formas y metodologías conque esas autoridades logran o consiguen que los ciudadanos los voten, el panorama y la óptica de esa misma democracia, cambian. Para muestra, -solía decir mi abuela- basta un botón. En este caso, dos.

El primero, allá lejos en el tiempo, cuando enviaron a los espías a ver lo que había en la tierra prometida. ¿Recuerdas que diez de ellos dijeron que era una locura entrar en esa tierra, que estaba llena de gigantes que los iban a hacer papilla en menos que cantaba un gallo? Menos mal que no lo llevaron a votación democrática, porque si así hubiera sido, ganaban los incrédulos. Los que en lugar de confiar en Dios y ver lo invisible, se guiaban por las circunstancias aparentemente adversas. En este caso que se relata aquí, Pilatos convocó a elecciones al estilo de una asamblea. Y como de costumbre, no ganó la justicia y la razón, ganaron aquellos que habían sabido sembrar los relatos convincentes que llevaron a toda esa gente, beneficiada largamente por Jesús y su ministerio, a elegir enviarlo a Él a morir en una cruz para poder dejar en libertad a un político disfrazado de revolucionario. Y cabe aquí añadir un dato que no siempre se conoce: los griegos, lo que hicieron, fue otorgarle el nombre a la Democracia, pero su instauración y probanza, fue obra de Babilonia. ¿Necesitas más?

(22) Pilato les dijo: ¿Qué, pues, haré de Jesús, llamado el Cristo? (Decretada como estaba la libertad de Barrabás y la prisión de Jesús, en un último intento no sabemos si de sensibilidad o de temor a su esposa, Pilatos les deja la opción del futuro de Jesús a ellos, su propio pueblo. ¿Y ellos que deciden?) Todos le dijeron: ¡Sea crucificado! (Perdón; no fue una elección reñida, no fue 51 a 49 por ciento. ¡Fue por unanimidad! Dice que todos dijeron que Jesús debía ser crucificado. ¿Entiendes lo que lees? ¡Todos!)

(23) Y el gobernador les dijo: Pues, ¿Qué mal ha hecho? (Insistente, Pilatos; quiso darles una oportunidad más para que reflexionaran y entendieran que estaban cometiendo una mayúscula injusticia, casi un asesinato) Pero ellos gritaban aún más, diciendo: ¡Sea crucificado!

Aquí supongo que ya te has dado cuenta que el tema no venía por el lado de la política, ni de las leyes judías, ni romanas. El tema era de neto corte espiritual. Y Satanás estaba decidiendo matar a Jesús porque le fastidiaba grandemente su ministerio. Claro que él no sabía lo que verdaderamente tenía como misión hacer Jesús. Porque de haberlo sabido, jamás lo hubiera hecho crucificar.

(24) Viendo Pilato que nada adelantaba, sino que se hacía más alboroto, tomó agua y se lavó las manos delante del pueblo, diciendo: inocente soy yo de la sangre de este justo; allá vosotros.

Luego veremos la incidencia simbólica o no tan simbólica del agua en esta escena. Lo que quiero ahora es explicarte el contenido religioso e histórico que tiene esta actitud de Pilato, que con el correr de los tiempos, se convertiría en el símbolo más ajustado a las reacciones que implican no meterse, no involucrarse, no aceptar responsabilidades en los hechos. Pilato ejecuta en ese acto simple y sin mayores pinturas, algo que podemos leer en el libro de Deuteronomio.

(Deuteronomio 21: 6) = Y todos los ancianos de la ciudad más cercana al lugar donde fuere hallado el muerto lavarán sus manos sobre la becerra cuya cerviz fue quebrada en el valle; (7) y protestarán y dirán: nuestras manos no han derramado esta sangre, ni nuestros ojos lo han visto.

(8) Perdona a tu pueblo Israel, al cual redimiste, oh Jehová, y no culpes de sangre inocente a tu pueblo Israel. Y la sangre les será perdonada.

Está claro; con esta actitud de tomar agua y lavar sus manos, Poncio Pilatos está traspasando sus futuras decisiones respecto a Jesús, al pueblo de Israel. Lo está convirtiendo en responsable, y por qué no culpable, de cualquier cosa que vaya a pasarle a esa figura tan especial que era Jesús. Y los hechos siguientes, así lo confirman.

(25) Respondiendo todo el pueblo, dijo: su sangre sea sobre nosotros, y sobre nuestros hijos.

(26) Entonces les soltó a Barrabás; y habiendo azotado a Jesús, le entregó para ser crucificado.

Es evidente que, más allá de lo que su propia esposa le había solicitado, Pilato conocía bastante bien las leyes internas del pueblo de Israel. Y al tomar esta actitud de lavarse las manos, daba a entender que él no se haría responsable de esa muerte. Lo había sido por muchas otras, pero algo le estaba diciendo que no debería serlo en esta. ¿Y cómo reacciona esa gente? Pues nada menos que infligiéndose una auto maldición. Una maldición que no sólo los iba a alcanzar en su momento con toda potencia, sino que además y tal como ellos lo dijeron (Las palabras atan, recuérdalo), también llegaría a dañar a sus hijos, a los hijos de sus hijos y, por qué no, todavía los sigue dañando. El agua, en este caso, actúa como un elemento de purificación de culpa.

(35) Ideas de Purificación

Algunas comunidades establecidas en el desierto practicaban ritos de purificación con el agua del Jordán. Entre los personajes más célebres se cuenta Juan el Bautista, un profeta de voz bronca y austera presencia, que anunciaba un bautismo para la purificación de los pecados y que atraía muchedumbres que venían a purificarse en las lustrales aguas del Jordán. Es entonces cuando entra en escena Jesús. En el evangelio de Marcos, el más antiguo y primitivo y por tanto el más cercano a los acontecimientos, el bautismo de Jesús es el comienzo del evangelio. En él se han dado cita las fuerzas primordiales del comienzo: el agua sobre la que se cierne el espíritu vivificante, y la voz o la palabra de Dios que llama a los seres a la existencia. Aquí también encontramos esos elementos: el agua del Jordán, símbolo de las aguas bautismales; el Espíritu que desciende desde el cielo y la voz del Padre que llama a Cristo su hijo.

Un hecho que merece destacarse es que el bautismo se realiza en el Jordán. Y como lo hemos visto este río está ligado a sucesos muy importantes de la historia del pueblo judío: para entrar en la tierra prometida los israelitas tuvieron que atravesarlo y esa travesía se hizo de un modo maravilloso; Naamán el general sirio fue curado al lavarse siete veces en sus aguas. Ahora Jesús desciende a sus ondas para recibir el bautismo. Agua al comienzo de la creación. Agua al entrar el pueblo de Dios en la tierra prometida. Agua al comenzar Jesús su vida pública. Agua al comenzar nuestra vida en la tierra. Agua al comenzar nuestra vida de cristianos. Agua, Espíritu y palabra en todas las etapas de la historia de la salvación.

Un detalle, al parecer insignificante, da un contenido especial a esta escena tal como la narra Marcos. Literalmente traducido Marcos dice que Jesús fue bautizado hacia el Jordán, mientras que los otros evangelistas dicen en el Jordán. Más que la dirección local del hecho, este cambio de preposición ha de referirse a la orientación interna; el bautismo de Jesús tiene lugar en la corriente cargada con los pecados de los bautizados antes que él. Significa que el primer encuentro de Jesús con el misterio del mal y de la culpa tuvo lugar en las aguas del Jordán.

El Jordán representa una figura clave en la cual se entrelazan los hilos que unen el bautismo de Cristo y el de los cristianos. En él se refleja tanto el problema del fundamento histórico del bautismo cristiano como el de su interpretación. Acabamos de ver que el Jordán es un río con un gran pasado histórico, que Marcos revive al pronunciar su nombre. Así se convierte en una magnitud que aglutina diversos sucesos, en vehículo portador de muchas reflexiones, para descubrir finalmente las dimensiones del bautismo cristiano al ser puesto en relación con él.

Un texto entre muchos, tomado de Gregorio de Nisa nos explica todo esto: Largo tiempo has andado revolcándote en el barro. Corre a mí, Jordán, pero no a la voz de Juan, sino a la llamada de Cristo. La corriente de la gracia prorrumpe por doquier. No tiene sus fuentes en Palestina ni se derrama sólo en el mar que le limita. Fluye por todo del orbe de la tierra y entra incluso en el paraíso, en concurrencia con aquellos cuatro ríos que de allí brotan en sentido opuesto y llevando al paraíso riquezas mucho mayores que las que de allí salen. Pues aquellas aguas no hacen sino fertilizar los campos…; en cambio, este río trae hombres renacidos del Espíritu… ya que Cristo es su fuente inagotable, fuente que inunda todo el mundo.

De esta identificación entre el Jordán y Jesús se llega a otra identificación entre el Jordán y el bautismo. Por eso en algunas iglesias del cristianismo primitivo se tuvo la costumbre, mantenida por algunas iglesias actuales, de administrar el bautismo con agua fluyente. Pero en otras iglesias, como en la católica se equipara el Jordán con el agua de la pila bautismal. El agua se emplea en el bautismo por su función purificadora, sólo que esa función se ejerce a un nivel más profundo que el meramente físico. A este simbolismo Pablo añade otro: la inmersión y emersión del neófito que indican la muerte y sepultura con Cristo y la resurrección espiritual.

Quizás Pablo ve en el agua bautismal una representación del mar, habitáculo de poderes maléficos y símbolo de muerte, que ha sido vencido por Cristo como en otro tiempo el mar Rojo por el Señor. Hemos llegado al final del proceso en que el agua, de símbolo de vida natural, de elemento necesario para la subsistencia llega a ser, a través de los acontecimientos del mar Rojo y del río Jordán, símbolo de una vida más alta, la que Cristo nos da con su muerte y su resurrección.

(36) La Señal del Mensajero

El siguiente relato, está en dos de los cuatro evangelios, y detalla la presencia de un hombre portando un cántaro de agua. Si nos remitiéramos a la lectura literal de la Biblia, es probable que no le encontraríamos ninguna anormalidad a ese detalle, pero en cuanto procuramos escudriñar, entendemos que hay un mensaje que está encerrado en este episodio sucedido, tal como vemos, en ocasión de disponerse Jesús a celebrar la Pascua con sus discípulos.

(Marcos 14: 12) = El primer día de la fiesta de los panes sin levadura, cuando sacrificaban el cordero de la pascua, sus discípulos le dijeron: ¿Dónde quieres que vayamos a preparar para que comas la pascua?

(13) Y envió a dos de sus discípulos, y les dijo: id a la ciudad, y os saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidle, (14) y donde entrare, decid al señor de la casa; el Maestro dice: ¿Dónde está el aposento donde he de comer la pascua con mis discípulos?

(15) Y él os mostrará un gran aposento alto ya predispuesto; preparad para nosotros allí.

Esto es un símbolo del día final, sin dudas. En primer lugar, arranca a partir del sacrificio del cordero, esto es: de Jesús mismo, proféticamente hablando. Luego, se refiere a comer la pascua como en una similitud de la que comeremos en el día postrero con el Señor mismo en las alturas. Fíjate que la señal para seguir a un hombre que les dirá dónde se encuentra ese aposento alto, (¿Nunca pensaste por qué es alto el aposento, y no en una planta baja, como la gran mayoría de viviendas de la época? Alto, no te olvides, significa en la Biblia: Superior. Esa señal es que ese hombre, lleva un cántaro de agua. ¿Y qué tiene de particular esto? La no acepción de personas por parte de Dios; y la carencia de machismo o patriarcado, también, por parte del Señor. Porque llevar un cántaro de agua, siempre era tarea de una mujer, jamás de un hombre. Así es que, en este episodio, el agua es el elemento que determina la señal del mensajero, del enviado de Dios al cual habrá que seguir porque nos lleva al aposento alto, que en suma es la Vida Eterna en Cristo Jesús.

(Lucas 22: 7) = Llegó el día de los panes sin levadura, en el cual era necesario sacrificar el cordero de la pascua. (Aquí te dice que era necesario sacrificar al Cordero).

(8) Y Jesús envió a Pedro y a Juan, diciendo: id, preparadnos la pascua para que comamos. (Pedro y Juan, enviados. Apostellos. Apóstoles)

(9) Ellos le dijeron: ¿Dónde quieres que la preparemos?

(10) Él les dijo: he aquí, al entrar en la ciudad os saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidle hasta la casa donde entrare, (11) y decid al padre de familia de esa casa: el maestro te dice: ¿Dónde está el aposento donde he de comer la pascua con mis discípulos?

(12) Entonces él os mostrará un gran aposento alto ya dispuesto; preparad allí.

Es casi el mismo relato que el de Marcos. Sin embargo, además de la calidad de mensajero de ese hombre del cántaro de agua, nos encontramos con que el aposento alto, donde cada uno de nosotros un día se sentará a comer la pascua final, ya está dispuesto. ¿Eso significa que ya falta poco tiempo? En la cronología del hombre, quizás no; pero en el Kairós de Dios, es ya, en cualquier instante. Porque presta atención que quien tiene que preparar ese aposento para ti y para mí, es nada menos que el padre de familia. Y si tú y yo somos hermanos, es porque pertenecemos a una misma familia. Una familia que tiene un mismo y solo Padre. Prepárate.

(37) El Encuentro Junto al Pozo

No solamente el Jordán desempeñó un papel importante en la vida del pueblo de Israel. Otras manifestaciones del agua las encontramos en los lugares desérticos cuando la Biblia nos habla de los pozos. La vida en el desierto no puede desarrollarse sino alrededor de los pozos y con relación a ellos, por tanto, adquieren una importancia primordial en la historia de Israel. Prueba de ello es la narración que leemos en el libro de los Números:

(Números 21: 16) = De allí vinieron a Beer; este es el pozo del cual Jehová dijo a Moisés: reúne al pueblo, y les daré agua.

(17) Entonces, cantó Israel este cántico: sube, oh pozo; a él cantad; (18) pozo, el cual cavaron los señores. Lo cavaron los príncipes del pueblo, y el legislador, con sus báculos.

Se trata de una canción popular, compuesta y cantada con ocasión de la apertura de un nuevo pozo, acontecimiento importante en aquella cultura. Pozo, en hebreo, es palabra femenina y va ligada al tema de la fecundidad de la tierra. Muchos sucesos están íntimamente ligados a un pozo. Muchas veces éste recibe el nombre a partir del acontecimiento que allí se realiza:

(Génesis 26: 17) = E Isaac se fue de allí, y acampó en el valle de Gerar, y habitó allí.

(18) Y volvió a abrir Isaac los pozos de agua que habían abierto en los días de Abraham su padre, y que los filisteos habían cegado después de la muerte de Abraham; y los llamó por los nombres que su padre los había llamado. (Por un pozo riñeron los pastores de Isaac con los pastores de Guerar y le pusieron el nombre de Desafío (Ezec), porque le había desafiado).

(Verso 21) = Y abrieron otro pozo, y también riñeron sobre él; y llamó su nombre Sitna.

(22) Y se apartó de allí, y abrió otro pozo, y no riñeron sobre él; y llamó su nombre Rehobot, y dijo: porque ahora Jehová nos ha prosperado, y fructificaremos la tierra.

Berseba es el pozo del juramento, porque allí juraron la paz Isaac y Abimelec (A eso lo leemos en Génesis 26,30-33). Con los pozos está íntimamente asociada la mujer. Porque la vida de la comunidad giraba alrededor del pozo. Las amistades se iniciaban cuando las gentes acudían a él para calmar su sed. Las noticias de otras tribus allí llegaban y de allí se difundían a otras partes. Los negocios se tramitaban mientras la gente refrescaba su garganta. Pero eran especialmente las mujeres, especialmente las jóvenes las encargadas de ir al pozo para sacar el agua. Y al pozo llegaban caminando con gracia con el cántaro en la cabeza y llevando el ritmo con sus pies de gacela. A nadie se le negaba un poco de agua. Muchos encuentros tuvieron lugar junto al pozo de ondas transparentes.

Agar la esclava egipcia que Sara había dado a su esposo resultó encinta. Los celos de su ama la hicieron huir de la casa de Abraham. El ángel del Señor la encontró junto a la fuente del desierto, la fuente camino del Sur, dice Génesis 16,7. En un momento de desesperación ella recibe un anuncio. Tendrá una numerosa descendencia. Lo que iba a ser muerte se convirtió en vida, la desesperación se hace promesa. Lo que iba a ser un nacimiento escondido se transforma en origen de un gran pueblo. Los árabes son descendientes de Abraham. Ella la que pensaba que se iba a extinguir sin dejar huella se convierte en fuente de una raza fuerte y vigorosa. Y por haber recibido ese mensaje al pie del pozo, dice Génesis 16: 13-14: Entonces llamó el nombre de Jehová que con ella hablaba: tú eres Dios que ve; porque dijo: ¿No he visto también aquí al que me ve? Por lo cual llamó al pozo: Pozo del Viviente-que-me-ve. He aquí está entre Cades y Bered. 

Agar puede mirar al futuro con tranquilidad. La fuente que se reflejó en sus ojos negros, con su nombre le está recordando que Dios se le manifestó allí y la que estaba a punto de morir encontró una razón para vivir. Las aguas frescas de la fuente la reanimaron a ella y al niño que en su seno llevaba. Y siguen los encuentros junto a los pozos. Ahora la situación no es tan dramática como la de Agar que veía en peligro su vida. Se trata sí de permitir que la vida continúe. Para que la promesa hecha a Abraham pueda seguir su curso es necesario encontrarle una esposa a Isaac, hijo de la promesa. Para eso parte Eliécer, el siervo más viejo de Abraham, hacia una región lejana. Al llegar a la ciudad de Aram Naharaim (Entrerríos).

(Génesis 24: 11) = E hizo arrodillar los camellos fuera de la ciudad, junto a un pozo de agua, a la hora de la tarde, la hora en que salen las doncellas por agua.

(12) Y dijo: oh Jehová, Dios de mi señor Abraham, dame, te ruego, el tener hoy buen encuentro, y haz misericordia con mi señor Abraham.

(13) He aquí yo estoy junto a la fuente de agua, y las hijas de los varones de esta ciudad salen por agua.

(14) Sea, pues, que la doncella a quien yo dijere: baja tu cántaro, te ruego, para que yo beba, y ella respondiere: bebe, y también daré de beber a tus camellos; que sea ésta la que tú has destinado para tu siervo Isaac; y en esto conoceré que habrás hecho misericordia con mi señor.

(15) Y aconteció que antes que él acabase de hablar, he aquí Rebeca, que había nacido a Betuel, hijo de Milca mujer de Nacor hermano de Abraham, la cual salía con su cántaro sobre su hombro.

(16) Y la doncella era de aspecto muy hermoso, virgen, a la que varón no había conocido; la cual descendió a la fuente, y llenó su cántaro, y se volvía.

(17) Entonces el criado corrió hacia ella, y dijo: te ruego que me des a beber un poco de agua de tu cántaro.

Es allí junto al pozo dónde comienza a tejerse la canción del amor. El agua fue el vínculo que unió dos corazones que hasta ese entonces no se conocían. Llama la atención en este relato la sencillez idílica con que actúan los personajes. La calidez de Rebeca, su generosidad para compartir al agua con un desconocido, el espíritu de servicio para dar de beber a los camellos. Abraham puede morir tranquilo; junto a un pozo de aguas generosas, su siervo encontró una joven de ojos color miel, que día a día iba la fuente, quizás con la secreta ilusión de encontrar allí el amor. Y al dar agua a un desconocido y abrevar los camellos de un cansado viajero su ilusión se vio cumplida. A lo mejor mientras miraba hacia la profundidad del pozo contempló un rostro que antes nunca había visto. Y lo reconoció cuando al término de su viaje Isaac salió a su encuentro y la abrazó. Años más tarde y tal vez en el mismo lugar, la escena se repite, esta vez con el hijo de Rebeca; (Y volverá a darse con Moisés). También un pozo entra en escena: Jacob va a casa de su tío Labán y sucede esto:

(Génesis 29: 2) = Y miró, y vio un pozo en el campo; y he aquí tres rebaños de ovejas que yacían cerca de él, porque de aquel pozo abrevaban los ganados; y había una gran piedra sobre la boca del pozo.

(3) Y juntaban allí todos los rebaños; y revolvían la piedra de la boca del pozo, y abrevaban las ovejas, y volvían la piedra sobre la boca del pozo a su lugar.

(Verso 9) = Mientras él aún hablaba con ellos, Raquel vino con el rebaño de su padre, porque ella era la pastora.

(10) Y sucedió que cuando Jacob vio a Raquel, hija de Labán hermano de su madre, se acercó Jacob y removió la piedra de la boca del pozo, y abrevó el rebaño de Labán hermano de su madre.

Era el amor que ya nacía el que movió a Jacob a quitar la piedra que tapaba la boca del pozo, antes del tiempo indicado, y lo que le dio fuerzas para realizar el esfuerzo descomunal de mover la piedra que sólo entre varios pastores podía ser quitada. Desde ese gesto de Jacob, Raquel sintió que sus fibras más íntimas se estremecían; allí junto al pozo al mismo tiempo que se sacaba el agua se renovaba el misterio del amor. Una vez más la mujer y el pozo como fuente de vida están en relación, esperando que alguien venga a buscarlas, sediento de amor. El amor sigue uniendo las generaciones y haciendo que la promesa como un manantial siga fluyendo y creciendo hasta llegar a ser un río. Sin embargo, los pozos no eran siempre los lugares para un romance como lo hemos visto hasta ahora. La vida cotidiana es siempre más complicada que nuestras reconstrucciones ideales. A veces el agua no basta para todos y surgían dificultades junto a los pozos. Las peleas por el agua eran frecuentes y los más débiles llevaban la peor parte. Así acontecía con las hijas de Reuel, sacerdote de Madián, que guardaban los rebaños del padre. Quizás no tenían hermanos que las defendieran. Esa fue la situación que encontró Moisés cuando en su huida del Faraón se refugió en el desierto de Madián.

(Éxodo 2: 16) = Y estando sentado junto al pozo, siete hijas que tenía el sacerdote Madián vinieron a sacar agua para llenar las pilas y dar de beber a las ovejas de su padre.

(17) Más los pastores vinieron y las echaron de allí; entonces Moisés se levantó y las defendió, y dio de beber a sus ovejas.

(18) Y volviendo ellas a Reuel su padre, él les dijo: ¿Por qué habéis venido hoy tan pronto?

(19) Ellas respondieron: un varón egipcio nos defendió de mano de los pastores, y también nos sacó el agua, y dio de beber a las ovejas.

(20) Y dijo a sus hijas. ¿Dónde está? ¿Por qué habéis dejado a ese hombre? Llamadle para que coma.

(21) Y Moisés convino en morar con aquel varón; y él le dio su hija Séfora por mujer a Moisés.

El texto es escueto, los comentarios consecuentemente son fríos. Nuestra imaginación debe suplir lo que no se dice, pero que quizá se insinúe. Moisés apareció como un salvador, siempre de parte del más débil. Desde el momento en que Moisés interviene para defenderlas, los ojos de Séfora no se apartaban de él. Mientras Moisés abrevaba el rebaño, ella dejaba que su mente tejiera los más dulces sueños y el ruido del agua al caer en la alberca le sonaba a música celeste. Quizás recordaba lejanas leyendas que le hablaban de amores junto al pozo, de romances que nacían cuando el agua fluía, de palabras que traspasaban las edades, de frases otras veces pronunciadas, pero siempre con una melodía cadenciosa que la extasiaba. También en el Nuevo Testamento volvemos a encontrar un pozo, un hombre y una mujer que tejen su diálogo junto a él. Es Jesús que sentado junto al brocal revive toda la historia de Israel y ofrece a la samaritana el agua viva que calma la sed para siempre. En el diálogo entre Jesús y la samaritana el simbolismo del agua alcanza su mayor expresión: no sólo es agua natural, sino un agua que salta hasta la vida.

La persona de Jesús se ofrece a esa mujer que representa al Israel de todos los tiempos, que inútilmente día tras día intenta saciar su sed con el agua del pozo, sin lograrlo. Comienza una nueva historia, un nuevo amor empieza como otrora junto al pozo. Cuando la mujer reconoce a Jesús como el que trae el don de Dios, deja el cántaro allí y sin llenarlo va a buscar a sus vecinos para comunicarles la buena nueva. Su vida ha recibido un sentido más profundo y no tiene necesidad del agua que ha venido a buscar: Alguien la ha llenado para siempre. Quizás las aguas que ahora bebemos fueron las mismas que estaban en el cielo cuando el Señor las separó de las de abajo mediante el firmamento; quizás fueron las que cayeron en las horas interminables del diluvio; o las que han refractado el sol después del diluvio anunciando una era de paz para la tierra. O las que brotaron del pozo para alimentar el amor de las matriarcas. O las que se dividieron cuando Moisés tendió su mano sobre ellas para que pasase el pueblo escogido y se librara de la esclavitud del Faraón.

O las que formaron una muralla en el Jordán para que el pueblo atravesase el lecho a pie enjuto. O las que resbalaron sobre Jesús cuando éste fue bautizado en el Jordán O quizás fueron las que Jesús convirtió en vino en las bodas de Canaán. O la que le ofreció la samaritana junto al brocal del pozo y que Jesús transformó en agua de vida que salta hasta la eternidad. O son las que han brillado en los mares en noches de tormenta cuando la luna se esconde para no ver la tragedia. ¿De cuántos pecados habrán purificado a los que en el curso de los siglos se han sumergido en ellas, o han dejado que ella diáfana y cristalina corra sobre sus cuerpos? ¡Cuánta sed han apaciguado, cuántos incendios han extinguido; por cuántos cauces de ríos y montañas han cruzado! Pero podemos preguntarnos, ¿Por cuánto tiempo estará asegurada la existencia de esa gota de agua? ¿Terminará contaminada, corrompida, adulterada de modo que no sirva ya para la vida, sino que sea pregonera de muerte? Nosotros estamos corriendo la misma suerte del agua. Para que podamos subsistir es menester que ella también viva. Por Siempre: Agua.

(38) Estampas de Arrepentimiento y Quebranto

El que veremos a continuación, es un relato en donde se percibe la forma en que Jesús perdona a una mujer pecadora. Es altamente interesante, más allá de la participación del agua que es lo que nos convoca, observar cómo Jesús encara el tema del pecado con ciertos principios muy diferentes a los que hoy esgrimimos los creyentes para confrontarnos con el pecado contemporáneo.

(Lucas 7: 36) = Uno de los fariseos rogó a Jesús que comiese con él. Y habiendo entrado en casa del fariseo, se sentó a la mesa.

Es evidente que un sentimiento conocido con el nombre de prejuicio, no existía en la mente ni en el corazón de Jesús. Yo no me atrevo a arriesgar cuantos, de nosotros, en igualdad de condiciones, hubiésemos procedido del mismo modo que Él. ¿Cenaríamos con un drogadicto que se aviene a recibirnos, conociendo cómo pensamos? ¿Almorzaríamos con una prostituta en un lugar público, sólo porque ella desea tener una conversación con nosotros? Yo tengo mis respuestas, pero sería muy interesante que tú veas o reveas las tuyas.

(37) Entonces una mujer de la ciudad, que era pecadora, al saber que Jesús estaba a la mesa en casa del fariseo, trajo un frasco de alabastro con perfume; (38) y estando detrás de él a sus pies, llorando, comenzó a regar con lágrimas sus pies, y los enjugaba con sus cabellos; y besaba sus pies, y los ungía con el perfume.

Veamos; no está todo lo claro que necesitaríamos para determinar algo con exactitud, pero la descripción de esta mujer nos sugiere que era una prostituta. Ahora bien; imagina esta escena si es que puedes hacer volar tu imaginación en semejante retroceso histórico. Una prostituta entrando a la casa de un fariseo, ¿Te imaginas los vecinos? El alabastro era un espato calcáreo de gran precio. Era en realidad hidrosulfato de calcio y podía presentar un color blanco cremoso, o incluso llegar a la transparencia. Los antiguos lo utilizaban para hacer vasijas para ungüentos costosos, y otros usos. Dice la información que en el museo de la universidad de Filadelfia se conserva una lámpara de alabastro procedente de Ur, datando de los tiempos de Abraham. En el palacio de Susa, del rey Artajerjes, formaba parte del enlosado. Con esto queda en claro que lo que esta mujer prostituta traía a la casa era de alto costo en dinero.

Todo lo que ella realiza a continuación, es un rito profético que tiene que ver con lo que habría de vivir Jesús. Ungirlo era el equivalente a prepararlo para el sepulcro, Eran todas rutinas que solían practicarse con los difuntos, aunque en este caso ella lo estaba haciendo con alguien que estaba con vida. Todo ante la vista severa y hasta discriminadora del fariseo dueño de casa. Porque para cualquier mente carnal, (Y esencialmente masculina y machista), lo que se veía era a una mujer de vida oscura tocando a un hombre que decía ser puro.

(39) Cuando vio esto el fariseo que le había convidado, dijo para sí: este, si fuera profeta, conocería quién y qué clase de mujer es la que le toca, que es pecadora.

¿Te das cuenta la calidad humana de ese hombre? Invitó a Jesús, seguramente para sondearlo y ver, como se dice ahora, qué onda traía. Pero, contrariamente a las normas de convivencia y hospitalidad tradicionales, estaba maquinando y murmurando contra lo que, estimaba, era un error de Jesús. Simón razonaba que un profeta genuino hubiera podido discernir quién era la mujer. ¿Cómo podría explicarle Jesús que, aunque sí sabía perfectamente qué clase de mujer era la que lo estaba tocando, eso no le impedía recibir ese homenaje con afecto y misericordia?

(40) Entonces respondiendo Jesús, le dijo: Simón, una cosa tengo que decirte. Y él le dijo: di, Maestro.

(41) Un acreedor tenía dos deudores; el uno le debía quinientos denarios, y el otro cincuenta; (42) y no teniendo ellos con qué pagar, perdonó a ambos. Di, pues, ¿Cuál de ellos le amará más?

(42) Respondiendo Simón, dijo: pienso que aquel a quien perdonó más. Y él le dijo: rectamente has juzgado.

(44) Y vuelto a la mujer, dijo a Simón: ¿Ves esta mujer? Entré a tu casa y no me diste agua para mis pies; más ésta ha regado mis pies con lágrimas, y los ha enjugado con sus cabellos.

Esto deja en evidencia que la hospitalidad de Simón era más bien tímida, (O hipócrita), y contrastaba con la prodigalidad de esa mujer que, consciente de su estado, no vaciló en jugarlo todo para servir a Jesús con lo mejor que tuviera a su alcance. Era norma obsequiar con agua al visitante con la finalidad que éste lavara sus pies, que como producto del calzado que se usaba, siempre llegaban sucios de polvo de la calle. El dueño de casa no lo hizo, pero sí esta mujer, que, por no ser la dueña de casa, no pudo traer el agua, pero se preocupó en reemplazarla con otra clase de agua brotada desde su interior: las lágrimas. El agua, aquí es un elemento de limpieza espiritual y emocional.

(45) No me diste beso; más ésta, desde que entré, no ha cesado de besar mis pies.

(46) No ungiste mi cabeza con aceite; más esta ha ungido con perfume mis pies.

(47) Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho; más aquel a quien se le perdona poco, poco ama.

Este es un añadido que nos sirve, y mucho, para no evaluar conforme a nuestras formas de ver las cosas a quienes llegan al evangelio en deplorables condiciones. ¿Se convierte un drogadicto? ¿Se convierte una prostituta? ¿Se convierte un ladrón, un homicida, un delincuente sexual? No importa lo que nuestros ojos naturales y nuestra mente carnal determine o evalúe, lo que importa es la clase de misericordia que Dios nos ordena manifestar hacia este tipo de personas. El perdón para ellos está preparado de antemano, y funciona ni bien se lo solicite. Y créeme que, ciertamente, ellos amarán a Dios, luego, mucho más que aquellos a quienes les ha sido perdonado pecados de mucho menos relieve.

(39) La Más Común de la Tierra

Agua, la sustancia más común de la tierra. Nos acompaña en cada momento de nuestras vidas. Pero, ¿Conocemos los secretos de este asombroso elemento? ¿De dónde proviene? ¿Quién fue el que confirió el agua a nuestro planeta?  Y ¿Por qué? El nuestro es un tipo de planeta único en el universo. ¿Quizás sólo la misma agua conozca la respuesta a estos interrogantes? Existe la misma cantidad de agua en la Tierra, hoy en día, como la había cuando todo empezó. Cuando nació el mundo y adquirió la forma y sensaciones para nosotros tan conocida. Lo que hicimos fue lo que siempre hacemos aquí: llevar a cabo un cuidadoso estudio en un campo estrecho. Entonces dijimos: “concentrémonos en el agua, pero observándolo desde muchos ángulos. Ahora han dicho que parecería haber agua en Marte. Sin embargo, del dicho al hecho hay mucho trecho por recorrer, esperaremos.

En las escrituras sagradas el agua es mucho más que una simple sustancia física. Se trata de un cierto concepto. Y este concepto está conectado de forma especial con la idea de la vida. No hay nada en el mundo que sea más suave y maleable que el agua. Sin embargo, erosiona a lo más duro y fuerte, y nadie puede superarlo. Aunque cualquiera pueda conquistarlo. Lo maleable conquista a lo fuerte. Y lo blando supera a lo duro. Lo gota que horada la roca, ¿Recuerdas? Todos lo saben, pero ninguno se atreve a vivir por ello. El filósofo chino Lao Tsú, escribió acerca del agua hace dos mil quinientos años. Así que, lo que queremos decir es que el agua, como tal, ha sido profundamente estudiada. Es de sobra conocido que el agua tiene propiedades inusuales. Propiedades físicas y químicas, al compararla con otros líquidos. Ningún científico ha sido capaz de explicar, por ejemplo, el por qué la densidad del agua aumenta por debajo del punto de congelación, y disminuye cuando está por encima del punto de congelación.

Cualquier sustancia se contrae por el frío, pero el agua hace todo lo contrario; se expande. La gente aprendió a explotar esta propiedad única en el distante pasado. Los habitantes del lejano norte hacían piedra de cantera, mediante el vertido de agua en las grietas del acantilado, antes de las llegadas de las heladas. En el sur, la gente golpeaba cuñas de madera en las grietas de las rocas. Posteriormente radioestesiándolas (Empapándolas) con agua. Al hincharse, las cuñas rompían las rocas. Mucho más tarde, los científicos establecieron que el agua en poros y capilares, es capaz de crear enormes niveles de presión. En una semilla, por ejemplo, alcanza las cuatrocientas atmósferas en el momento de la germinación. Es por eso que, como tantas veces hemos observado, un brote de planta puede romper el asfalto con toda facilidad. Es una molécula tan pequeña, que es muy específico que estas propiedades son del agua. Y no encontrarás otra molécula con estas anomalías similares. Incluso, si faltase cualquiera de estas anomalías, la misma vida sobre el planeta dejaría de existir.

Cada una de las propiedades del agua, es única. Y no suelen encajar en las generalmente aceptadas leyes de la física. La ciencia aún no ha sido capaz de contestar a la pregunta de por qué el agua es la única sustancia sobre el planeta que puede existir en tres estados: Líquido, Sólido y Gaseoso. ¿Por qué tiene el agua la tensión de superficie más elevada de todos los líquidos? ¿Por qué es el disolvente más potente de la Tierra? ¿Y cómo, desafiando la gravedad de la Tierra, es el agua capaz de subir por los troncos de gigantescos árboles, en contra de decenas de atmósferas de presión? Hemos avanzado un gran paso. Realmente, hemos entendido que apenas sabemos nada acerca del agua, por lo tanto es un gran paso. Porque esta toma de conciencia es seguida por el deseo de averiguar algo. Al sudeste de Asia, en el año 1956, en un laboratorio militar secreto para la elaboración y producción de armas de destrucción masiva, se estuvo trabajando en el tema muchos años, para una nueva y potente generación de armas bacteriológicas.

Los científicos argumentaban sobre el tipo de propiedades que debería tener esta arma. En una de sus prolongadas reuniones secretas, de repente la sesión se interrumpió y todos los asistentes fueron llevados al hospital con síntomas severos de envenenamiento. Una investigación de lo sucedido, rápidamente llegó a un callejón sin salida. Los científicos habían consumido sólo agua de las jarras de sus mesas. Se testeó el agua sin hallarse aditivos nocivos. Su composición química era la del H20, y así lo indicaba el informe: envenenamiento causado por agua corriente. Veinte años más tarde se presentó una hipótesis fantástica; una hipótesis que podía explicar el comportamiento impredecible del agua, y que es que el agua tiene memoria. Experimentos llevados a cabo por todo el mundo, muestran que el agua recibe y hace una impresión de cualquier influencia externa, recordando todo lo que le sucede en el espacio que lo rodea. Cualquier sustancia que entre en contacto con el agua, deja un rastro en ella.

¿Habrían adivinado esto nuestros antepasados, cuando usaban recipientes de plata, para convertir el agua corriente en agua sanadora? Es, hoy por hoy, el mejor antibiótico elaborado, que dicen como ejemplo que es tan bueno en Afganistán como en Irak. El ejército americano utiliza esta agua, un átomo por cien millones, para matar todos los gérmenes en una herida. Así que, hasta un presidente de cualquier país de los más importantes, utiliza esta agua para mantener sus manos libres de microbios infecciosos, Entonces decimos: ¿Cómo va a ser eso? Mientras registra la información, el agua va adquiriendo nuevas propiedades. Sin embargo, su composición química permanece intacta. La teoría sigue siendo que la composición química del agua es importante. La sensación que da es que eso son tonterías. La estructura del agua, es mucho más importante que la composición química. La estructura del agua significa su organización molecular. Podemos ver cómo las moléculas del agua se reagrupan en racimos, que se denominan “Clúster racimos”.

A los científicos se les ocurrió la idea de que estos racimos trabajan de alguna manera como memoria celular, en la que el agua registra toda su historia de su relación con el mundo. Como si fuera una cinta magnética. La gente no piensa que al encender una luz, el agua cambia. El encender el campo eléctrico, puede cambiar el agua. Esa es la dirección de la investigación. El agua, por supuesto, sigue siendo agua, pero su estructura, al igual que un sistema nervioso, reacciona a cualquier irritante. Los instrumentos modernos han hecho posible el registrar el hecho de que dentro de cada memoria celular del agua hay cuatrocientos cuarenta mil paneles de información, cada uno de los cuales es directamente responsable de su propia interacción con el entorno.

Si se considera al racimo con un conjunto de moléculas específicas, entonces sólo podrá sobrevivir durante un espacio corto de tiempo. Pero, si lo consideras como una estructura mediante las cuales podrán partir las moléculas, y otras moléculas pudiendo entrar, el racimo podrá durar efectivamente durante largo tiempo. La estabilidad de las estructuras de los racimos, confirman la hipótesis de que el agua es capaz de registrar y almacenar información. Puede que sea la computadora más maleable; es como la memoria de una computadora. Es la memoria de información, hay que saber cómo está organizada. Es como el abecedario. Si yo te doy el abecedario no sabes ni una palabra, ni una letra, ni una frase. Así que, la estructura molecular es el alfabeto del agua. Y debes construir una frase con el agua, pudiendo cambiar la frase.

En  el invierno de 1881 la motonave “Laura” navegaba de Liverpool a San Francisco. Al tercer día de viaje, se desató un incendio a bordo. Entre los que abandonaron el barco, estaba el capitán Neil Kerry. El suministro de agua potable, pronto se agotó. Y la tripulación pronto experimentó los tormentos de la sed creciente por horas. Posteriormente, cuando alcanzaron tierra, sanos y salvos, tras tres semanas terribles a la deriva el capitán, de disposición equilibrada frente a las vicisitudes, describió lo que les había salvado, “Soñábamos con agua fresca”, comentó. “Comenzamos a imaginarnos que el agua que rodeaba al bote tornaba del azul océano, al tono verde claro del agua potable”. “Me armé de valor y recogí un poco. Cuando lo probé, el agua era potable.”

Por ejemplo, toma un pasaje  famoso y muy conocido, cuando Jesucristo transformó el agua en vino. No le añadió azúcar, ni lactosa, simplemente le impartió una propiedad absolutamente especial al agua. Se han realizado muchos experimentos en los que tienen efecto de factores totalmente diversos sobre el agua. Campos magnéticos, campos eléctricos, objetos variados, incluyendo la presencia humana y emociones humanas, haciéndose evidente que las emociones humanas son el elemento más fuerte de influencia. En el laboratorio del profesor Kobb, él ha conducido numerosos experimentos sobre el efecto que tienen las emociones humanas en el agua. Se les pidió a un grupo de personas que proyectaran emociones muy positivas sobre un recipiente de agua ante ellos. Emociones como el amor, la ternura y el cariño. Luego se cambió el recipiente por otro, y se les pidió a las personas que proyectasen emociones de un tipo diferente: temor, agresión, odio.

Tras esto se tomaron medidas de las muestras. El agua exhibía cambios que iban claramente de una dirección a otra. Así que las emociones positivas incrementan los niveles de energía del agua y la estabiliza. Mientras que las emociones agresivas reducen la energía haciendo cambios radicales en el agua. Ha dicho un científico que espera mostrarle a la gente a través de sus investigaciones que el agua tiene memoria propia. El laboratorio del doctor Emoto tiene investigaciones sobre muestras de agua que han sido sometidas a variadas formas de influencias externas. Las impresiones hechas sobre el agua son registradas mediante la rápida congelación en cámaras criogénicas. Este es el aspecto del agua calentada por un microondas, este es el efecto de un teléfono móvil. Alguien le dijo “gracias” a esta agua. “Discúlpeme”. “Me asqueas”.

Con la tecnología moderna es posible estructurar el agua de forma artificial. Cuando se cultivaron semillas bajo condiciones de laboratorio utilizando este código de agua, las germinaciones de soja tenían seis veces más radiaciones fotones, que cuando se usaba agua común. Al utilizar el agua estructurada los vegetales maduran más rápidamente, e incrementa varias veces el número de micro-elementos útiles y proteínas vegetales. Si observamos los brotes, aquellos tratados eran largos, uniformes y fuertes, mientras que los que fueron sin tratar eran cortos, desiguales y débiles. Si observamos las plantas hoy, aquellos de las semillas seleccionadas han madurado todos. Pero los de las semillas no seleccionadas no lo han hecho. Debemos decir que la utilización del agua estructurada, realmente afecta el crecimiento de las frutas y hortalizas.

Con el propósito de la irrigación, se necesita un veinte por ciento menos de agua que cuando se usa agua común. No se le añadió fertilizante ni al agua ni a la tierra. La composición química permaneció siendo la misma H20. Lo único que había cambiado, era su estructura. En el presente, los científicos pueden contestar a la pregunta del cómo sucede esto, pero la ciencia sigue sin tener respuesta a la pregunta del ¿Por qué? Dependiendo de su edad, un ser humano está compuesto de un setenta hasta un noventa por ciento de agua. Un adulto bebe aproximadamente dos litros y medio de agua por día para poder sostener sus funciones normales de vida. Otro litro y medio es absorbido por la piel durante el baño o ducha. El agua realiza un viaje largo y difícil antes de llegar a nuestros hogares. Solía ser de conocimiento común, que un asentamiento sólo podía ocurrir  en donde había una fuente natural de agua.

Hoy día es indiferente que haya agua en un lugar, no tiene importancia, porque transportamos el agua durante miles de millas, utilizando altas presiones. En la naturaleza los ríos y los arroyos siempre fluyen a lo largo de un curso suave y fluido, pero cualquier sistema de abastecimiento de agua tiene múltiples giros angulares rectos. La estructura natural del agua se descompone más y más con cada giro de estos. El agua proveniente de un sistema de abastecimiento, fluye en nuestros hogares por tuberías. Tiene varias formas, cristales en varias formas. Pero todos ellos deformes, es decir pueden tener ese aspecto. Pueden tener este aspecto o tener los cristales organizados de cualquier otra forma. Pero no podrás ver simetría ni belleza alguna. El agua que fluye en un sistema de calefacción por paneles de piso, está desvitalizada y podrida y le succiona la energía a la gente, a las plantas y a los animales que viven en esa casa. En realidad, les roba la energía.

Es bien conocido que el suministro de agua de las grandes ciudades, es un sistema de circuito cerrado. Tras someterse al fuerte proceso de purificación química atravesando potentes filtros, el agua de estos sistemas nos es devuelta a nuestros hogares. Aun recordando los productos químicos y la violencia a la cual fue sometida. Más fuerte aún es la información de polución que acumula el agua. Mientras fluye a lo largo de millas de tuberías por miles de casas y apartamentos. Nosotros polucionamos el agua espiritualmente, y esto sucede a gran escala. ¿Por qué? El agua adopta todo el odio, toda la malicia, el estrés. El agua está casi muerta a la hora de entrar en nuestros cuerpos. Nuestra Tierra es un gigantesco recipiente de agua en la cual surgieron todo tipo de vidas. Y todos los seres vivos son, básicamente, recipientes de agua. Con la tecnología moderna podemos llegar lejos en el espacio ultraterrestre.

Y mientras intentamos descubrir vida en otros planetas, lo primero que buscamos es el agua. No habría vida alguna en la Tierra, sin agua. Y uno de los grandes interrogantes, es: bien si hay o no hay vida en otros planetas, sino si estos estarían basados en el agua. Existe una fuerte creencia científica y atea de que los primeros organismos vivos, estaban en el agua. Y fue mucho, mucho más tarde que los organismos se desarrollaron para poder vivir fuera del agua. Para nada pienso que esto es una coincidencia. No es en absoluto un accidente que las líneas introductoras de la Biblia mencionen el agua en donde habla de la creación del mundo, de la vida y del hombre. En primer lugar, está relacionado con el agua. Al igual que las esculturas aún por crear están presentes en una pieza de arcilla, también estaban presentes todas las imágenes de futuros seres vivos, en el agua.

El agua principalmente trajo a la vida un concepto ya preexistente. Pero para que cualquier proceso pueda comenzar se requiere un impulso. Los sabios de la antigüedad creían que el impulso generador de la vida, era una chispa divina primordial. Esta chispa impresa en el agua es la secuencia del desarrollo futuro. El curso entero de la evolución encuentra evidencias de esto. Cada especie de seres vivos desde la bacteria más simple, al mamífero, se esforzó por alcanzar su propia perfección. Es probable que la ciencia jamás averigüe el proceso exacto por el cual Adán fue creado. ¿Qué fue, con qué? Y ¿En qué proporciones? Pero en el Corán, por ejemplo, dice que el agua tomó parte en esto con la voluntad de Dios. Pienso que los científicos deberían prestar atención a cómo el agua interactúa con sus moléculas. A nivel molecular, crea la estructura del ADN. No tendríamos la hélice del ADN si no fuera por el agua.

Crea la estructura de las proteínas, por lo que nuestros cuerpos no funcionarían sin el agua. Cada semilla, cada embrión, comienza su vida exclusivamente en agua. El líquido amniótico juega un papel importante en el desarrollo y la preservación del embrión. Es el agua que rodea, como una computadora universal, la que desvela cualquier programa biológico. Por lo tanto, el agua es la única cosa que lo puede cambiar. Esto, para hacer una necesaria pausa en conceptos decididamente humanos que nos ayuden a entender con mayor claridad, que la definición básica y elemental, será ciento por ciento divina.

(40) No Puede Vivir Fuera de Orden

La escena de la gran tormenta y Jesús calmando todo, ha trascendido las aulas de enseñanza cristianas y ha ingresado directamente en los claustros más sofisticados. Intelectualmente cuesta mucho entender qué es lo que sucedió en ese lugar, pero convengamos que espiritualmente, (Y ahora te diré por qué); también tiene algunas aristas que no están del todo claras o, en todo caso, definitivamente reveladas por el Espíritu Santo.

(Lucas 8: 22) = Aconteció un día, que entró en una barca con sus discípulos, y les dijo: pasemos al otro lado del lago. Y partieron.

(23) Pero mientras navegaban, él se durmió. Y se desencadenó una tempestad de viento en el lago; y se anegaban y peligraban.

(24) Y vinieron a él y le despertaron, diciendo: ¡Maestro, Maestro, que perecemos! Despertando él, reprendió al viento y a las olas; y cesaron, y se hizo bonanza.

(25) Y les dijo: ¿Dónde está vuestra fe? Y atemorizados, se maravillaban, y se decían unos a otros: ¿Quién es este, que aún a los vientos y a las aguas manda, y le obedecen?

Lo primero que piensas cuando lees este relato, es cómo hacía Jesús para poder dormir tranquilamente en una barca que no era precisamente un enorme transatlántico de los modernos, a los cuales las olas casi ni mueven. Era un poco más que una cáscara de nuez agitada por el tremendo oleaje marino. Y allí, en un lugar más o menos cómodo de la embarcación, un hombre dormía tranquilo sin prestar atención al infierno de agua, espuma y sacudones que se desarrollaban a su alrededor. ¿No es eso dominio propio? Sí, pero además también es confianza.

Algunos teólogos no llegan a ponerse de acuerdo en lo concerniente a la tormenta. ¿Venía de parte de Dios que conduce todo lo que es clima y naturaleza? ¿O venía de parte del diablo que pretendía destruirlos? La respuesta es más que simple. Aquí leemos que dice que reprendió al viento y a las olas. Y hasta donde yo sé, reprender no significa ordenar, dar una directiva, que es lo que se haría con algo propio. Reprender es reñir, amonestar, y eso, como casi todos sabemos, se hace exclusivamente con los enviados del infierno. Cabe entender, entonces que, si bien tanto el agua del mar como los vientos son propiedad de Dios, el infierno puede desatarlos en extremos peligrosos que debemos reprender. ¿Y sabes qué? Todavía funciona, me consta.

¿Qué cómo me consta? Viajando en mi automóvil, una terrible tarde de tormenta de vientos huracanados que por momentos hacían bambolear el vehículo, recordé este texto y procedí a hacer exactamente lo mismo que hizo Jesús. Funcionó. Lo que en principio no funcionó del todo fue mi calidad de fe, que durante un rato anduvo buscando causas naturales o climáticas que hubieran determinado el cese instantáneo de ese viento. Cuando no pude encontrar ninguna, mi fe aumentó y definitivamente lo creí. Tal como te lo cuento. Ahora bien, en el mismo relato, conforme a la versión de Mateo, hay algunas leves diferencias que te menciono. Los discípulos, le dicen ¡Sálvanos! Y luego él les responde ¿Por qué teméis? Y cuando reprendió la tormenta, aquí dice que lo hizo con los vientos y el mar. En la versión según Marcos, se añade que antes de cruzar al otro lado, Él despidió a la multitud, y que decidió pasar al otro lado en esa barca que, según consta aquí, era acompañada de otras barcas. Aclara que Jesús estaba durmiendo en la popa de la embarcación, que como todos sabemos, es la parte de atrás, el extremo posterior. Y luego nos muestra cómo fue ese acto de reprender al viento y al mar. Simplemente le dijo al mar: Calla, enmudece. Y allí mismo cesó todo.

Y después llega la pregunta final que los discípulos se formulan entre ellos y a sí mismos: ¿Quién es este que aún el viento y el mar le obedecen? Escucha; ¡Eran los tremendos discípulos de Jesús! ¡Eran los continuadores del ministerio! ¡Eran los hombres de máxima confianza del líder! ¡Eran los santos adorados por religiones cultoras de ídolos! ¿Y no sabían del todo quién era verdaderamente Él, y se asombraban igual que los ignorantes de las cosas que hacía con el poder de ese Dios en el cual ellos decían creer? No te preocupes, hoy sucede lo mismo. El agua, aquí, es un vehículo de potencia que se sujeta al señorío de Cristo.

(41) El Agua en el Universo

Tanto como para descontracturar por un instante el ambiente místico en el que estamos, quiero ahora hablar del agua en términos cósmicos, es decir, a partir de los conocimientos que se poseen, (Algunos con escasa confirmación), sobre el espacio exterior. Contrario a la creencia popular, el agua es un elemento bastante común en nuestro sistema solar, es más, en el universo; principalmente en forma de hielo y, un poco menos, de vapor. Constituye una gran parte del material que compone los cometas y se han encontrado importantes yacimientos de hielo en la luna.  Algunos satélites como Europa y Encélado poseen posiblemente agua líquida bajo su gruesa capa de hielo. Esto permite a estas lunas tener una especie de tectónica de placas donde el agua líquida cumple el rol del magma en la tierra, mientras que el hielo sería el equivalente a la corteza terrestre.

La mayoría del agua que existe en el universo puede haber surgido como derivado de la formación de estrellas que posteriormente expulsaron el vapor de agua al explotar. El nacimiento de las estrellas suele causar un fuerte flujo de gases y polvo cósmico. Cuando este material, choca con el gas de las zonas exteriores, las ondas de choque producidas comprimen y calientan el gas. Se piensa que el agua es producida en este gas cálido y denso. (¡Cuidado! Dije que “se piensa”). Se ha detectado agua en nubes interestelares dentro de nuestra galaxia, la Vía Láctea. Estas nubes interestelares pueden condensarse eventualmente en forma de una nebulosa solar. Además, se piensa (Otra vez) que el agua puede ser abundante en otras galaxias, dado que sus componentes (hidrógeno y oxígeno) están entre los más comunes del universo. En julio de 2011, una revista americana de la especialidad, publicó el hallazgo, en una nube de vapor de agua que rodea lo que hasta el momento se configura como la mayor reserva de agua en el Universo, unos 140 billones de veces más que en la tierra.

Asimismo, se ha detectado vapor de agua en: Mercurio – Un 3,4 % de su atmósfera contiene agua, y grandes cantidades en la exosfera. Venus – 0,002 % en la atmósfera. Tierra – cantidades reducidas en la atmósfera (sujeto a variaciones climáticas). Marte – 0,03 % en la atmósfera. Júpiter – 0,0004 % en la atmósfera. Saturno – solo en forma de indlandsis (Eso es: hielo interno). Encélado (luna de Saturno) – 91 % de su atmósfera. El agua en su estado líquido está presente en: Tierra – 71 % de su superficie. Luna – en 2008 se encontraron pequeñas cantidades de agua en el interior de perlas volcánicas traídas a la Tierra por la expedición del Apolo 15, de 1971. Encélado (luna de Saturno) y en Europa (luna de Júpiter) existen indicios de que el agua podría existir en estado líquido.

Se ha detectado hielo en: Tierra, sobre todo en los casquetes polares. Marte, en los casquetes polares, aunque están compuestos principalmente de hielo seco. Europa, se cree que tiene una capa de hielo de 10 km de grosor con océanos de hasta 150 km de profundidad. Encélado. Titán, se cree que tiene una capa de hielo de 50 km de grosor con océanos de hasta 250 km de profundidad que podrían ser de agua.  En cometas y objetos de procedencia meteórica, llegados por ejemplo desde el Cinturón de Kuiper o la Nube de Oort. Podría aparecer en estado de hielo en la LunaCeres y Tetis. Es probable que el agua forme parte de la estructura interna de planetas como Urano y Neptuno.

(42) También es Naturaleza

El siguiente es un texto muy breve que tiene que ver, esencialmente, con ese discernimiento que tanto se nos reclama y que tanto nos falta a la mayoría de los cristianos. Un discernimiento netamente espiritual que nos permitirá ver lo que Dios está haciendo, muy por encima de las circunstancias meramente naturales, físicas o materiales.

(Lucas 12: 54) = Decía también a la multitud: cuando veis la nube que sale del poniente, luego decís: agua viene, y así sucede.

(55) Y cuando sopla el viento del sur, decís: hará calor, y lo hace.

(56) ¡Hipócritas! Sabéis distinguir el aspecto del cielo y de la tierra; ¿Y cómo no distinguís este tiempo?

El problema es con los fariseos, con la religión organizada de su tiempo, con las estructuras que, de alguna manera, suponiendo tener todo controlado, lo que lograban era bloquear la espiritualidad fresca y espontánea de los hombres. Y aquí les dice que ellos sabían cómo interpretar las señales del tiempo climático, pero que eran ignorantes en cuanto a las señales de los tiempos, esto es, el cumplimiento del Reino en la persona de Jesús. Sólo piensa; ¿Tú crees que esos fariseos, aunque religiosos e ignorantes, evidenciaban ser defensores del mismo Dios Padre, si hubieran entendido quién era Jesús y a qué había venido, hubieran hecho lo posible, como lo hicieron, para mandarlo a la cruz? Es evidente y habrá que decirlo con todas las letras: los fariseos, mitad por su ignorancia y mitad por ambiciones posicionales dentro de la religión, fueron usados por Satanás y sus demonios. Igual que es usada hoy en muchos casos, la religión organizada de los hombres. El agua, aquí, es sólo un elemento climático natural.

(43) El Agua y la Zona Habitable

La existencia de agua en estado líquido —en menor medida en sus formas de hielo o vapor— sobre la Tierra es vital para la existencia de la vida tal como la conocemos. La Tierra está situada en un área del sistema solar que reúne condiciones muy específicas, pero si estuviésemos un poco más cerca del Sol —un 5 %, o sea 8 millones de kilómetros— ya bastaría para dificultar enormemente la existencia de los tres estados de agua conocidos. ¿Será casualidad cósmica? La masa de la Tierra genera una fuerza de gravedad que impide que los gases de la atmósfera se dispersen. El vapor de agua y el dióxido de carbono se combinan, causando lo que ha dado en llamarse el efecto invernadero. Aunque se suele atribuir a este término connotaciones negativas, el efecto invernadero es el que mantiene la estabilidad de las temperaturas, actuando como una capa protectora de la vida en el planeta. Si la Tierra fuese más pequeña, la menor gravedad ejercida sobre la atmósfera haría que ésta fuese más delgada, lo que redundaría en temperaturas extremas, evitando la acumulación de agua excepto en los casquetes polares (tal como ocurre en Marte, aunque últimamente se ha informado que, aparentemente, también existirían lagos subterráneos allí).

Algunos teóricos han sugerido que la misma vida, actuando como un macroorganismo, mantiene las condiciones que permiten su existencia. La temperatura superficial de la tierra ha estado en relativamente constante variación a través de las eras geológicas, a pesar de los cambiantes niveles de radiación solar. Este hecho ha motivado que algunos investigadores crean que el planeta está termo-regulado mediante la combinación de gases de efecto invernadero y el albedo atmosférico y superficial. Esta hipótesis, conocida como la teoría de Gaia, no es sin embargo la posición más adoptada entre la comunidad científica. El estado del agua también depende de la gravedad de un planeta. Si un planeta es lo bastante grande, el agua que exista sobre él permanecería en estado sólido incluso a altas temperaturas, dada la elevada presión causada por la gravedad. El agua es fundamental para todas las formas de vida conocidas. El hombre posee del 65 % al 75 % de su peso en agua y el porcentaje es menor a medida que la persona crece en y algunos animales supera el 99 %. Los recursos naturales se han vuelto escasos con la creciente población mundial y su disposición en varias regiones habitadas es la preocupación de muchas organizaciones gubernamentales.

Según la ONU, actualmente ochenta países del mundo sufren debido a la falta de agua. En la China, donde se concentra 1/5 de la población mundial y menos de 1/10 del agua del planeta Tierra, se han secado el 35 % de los pozos. Durante la formación de la Tierra, la energía liberada por el choque de los planetesimales, y su posterior contracción por efecto del incremento de la fuerza gravitatoria, provocó el calentamiento y fusión de los materiales del joven planeta. Este proceso de acreción y diferenciación hizo que los diferentes elementos químicos se reestructurasen en función de su densidad. El resultado fue la desgasificación del magma y la liberación de una enorme cantidad de elementos volátiles a las zonas más externas del planeta, que originaron la proto atmósfera terrestre. Los elementos más ligeros, como el hidrógeno molecular, escaparon de regreso al espacio exterior. Sin embargo, otros gases más pesados fueron retenidos por la atracción gravitatoria.

Hay teorías que sugieren que el agua por ser sustancia universal está en la Tierra desde que el planeta se estaba formando, durante el disco protoplanetario pudieron existir grandes cantidades de agua en ese espacio que fue arrastrada por los cometas que originaron la Tierra. Esa teoría tomó fuerza después de que científicos estadounidenses hallaran un gigantesco océano incrustado en rocas a 600 kilómetros de profundidad, hasta tres veces el volumen de los mares superficiales, pero debido a la presión y la temperatura no es precisamente un acuífero tal como conocemos si no un mineral. Obviamente, esto es una teoría ciento por ciento humanista, pero… ¿No te parece que se pueden encontrar puntos de contacto con la Creación que nosotros conocemos y tal como la creemos? Porque dice que Dios formó las cosas, aunque no te dice de qué manera, mediante qué métodos o formas lo hizo, ¿Verdad?

(44) ¿Símbolos o Hechos Concretos?

Quiero ser claro con relación al siguiente pasaje. Todos conocemos la parábola del rico y Lázaro, el mendigo. La leímos, la estudiamos, la examinamos y hasta la enseñamos. Lo que muy pocas veces hemos dicho es que se trata de uno de los pocos, pero existentes, relatos en base a símbolos y no de algo literal y verdadero en su hecho concreto. ¿Por qué digo esto? Ya lo verás desde el texto mismo.

(Lucas 16: 19) = Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete con esplendidez. (Te aclaro que el hombre rico es, a veces, llamado Dives, que es una palabra latina que tiene esa equivalencia.)

(20) Había también un mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a la puerta de aquel, lleno de llagas, (21) y ansiaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aún los perros venían y le lamían las llagas.

Si Lázaro estaba echado (Se entiende que en el suelo), en la puerta de la casa del rico, a esas migajas alguien tenía que traérselas, ya que, aunque cayeran de la mesa de ese hombre rico, no podían ser aprovechadas por alguien que se encontraba fuera de la casa. Es un símbolo, el primero.

(22) Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado.

Hay un comentario en una de las más prestigiosas biblias de estudio que quiero reproducir textual: “La Biblia revela la presencia de ángeles en el futuro de todos los creyentes, en la muerte o en la segunda Venida de Cristo. Si morimos, nuestra transición entre esta vida y la venidera no será una experiencia solitaria y espantosa. Más bien, los ángeles nos acompañarán hacia el gozo eterno, tal como llevaron el espíritu de Lázaro al lugar de descanso señalado para él por Dios. Para nosotros, será la presencia de Jesús. Sin embargo, si Cristo regresa antes de que muramos, en la Segunda Venida, los ángeles nos congregarán con Cristo, desde el extremo de la tierra hasta el extremo del cielo”. Tenlo en cuenta.

Una acotación más: lo que aquí leemos como “el seno de Abraham” “era, para los judíos, un sinónimo de un lugar de honor en el Paraíso, esto es, al mendigo le fue ofrecida una bienvenida especial en el cielo y estaba sentado al lado de Abraham. También puede que el término haya sido usado para describir el lugar reservado a los justos hasta la resurrección de Jesús”. Esto es lo que dice otro comentarista al pie de este último versículo.

(23) Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno.

(24) Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama.

La Palabra enseña que Dios es Dios de vivos y no de muertos. Los comentaristas coinciden con esto, pero al ver este relato, entienden que Dios, llegado el caso, podría llegar a hacer alguna excepción. Nadie podría asumir ni desmentir esto. Cierto es que Dios dijo lo que dijo, pero tan cierto es como que Dios es soberano y puede hacer lo que se le ocurra y como se le ocurra y en el momento en que se le antoje. Sin embargo, aquí tendré que quedarme con lo primero, ya que al poner a Abraham y no a Dios mismo como factor de decisión respecto a qué hacer con dos personas muertas, me inclino más a pensar que esto fue escrito con mentalidad judía y con razones que tienen que ver con una moraleja a tener en cuenta como consejo sano y sabio.

Pero estimo que no se trataría de un hecho real, sino de un símbolo inscripto en la Biblia como emblema de lo que puede pasar con cualquiera que maneja todos los poderes en esta tierra, pero ninguno en la Vida Eterna. Nótese que mientras Lázaro estaba en un lugar incierto conforme a nuestra doctrina, el hombre rico se encontraba en el Hades, lugar a dónde van los muertos sin Dios, y ya sometido a tormento eterno. El tema es: ¿Pueden comunicarse entre sí como parecería surgir de este relato? La misma Palabra tendrá su respuesta.

(25) pero Abraham le dijo: hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora este es consolado aquí, y tú atormentado.

Quiero aclarar algo aquí antes que alguien se confunda y entienda lo que no debe entender. La riqueza en el mundo, de ninguna manera condena al ser humano automáticamente y lo envía al infierno, que es lo que parecería interpretarse con superficialidad en este relato. De hecho, tampoco la pobreza en esta vida es una garantía de gozo eterno en la próxima, como también podría interpretarse de este episodio. El destino final siempre depende de nuestra relación con Dios, que a menudo se refleja en la actitud que asumimos ante las posesiones materiales. El hombre rico de la anécdota lo era quizás por méritos propios como empresario o como trabajador, pero la ausencia de Dios en su vida fue la que imposibilitó su recepción en el seno de Abraham, no sus riquezas. Por oposición, no fue la extrema pobreza de Lázaro la que lo llevó al paraíso, sino su dependencia de Dios y la confianza en que Él dispondría de su vida actual y eterna conforme a su voluntad. Y ahora mira lo que dice:

(26) Además de todo esto, (Lo que termina de explicar en el verso anterior), una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá.

En primer lugar, una sima, tal como lo leemos aquí, hasta donde yo conozco es una cavidad o grieta muy grande y muy profunda en la tierra. Esto nos deja la certeza, (Si es que algo invisible y movible conforme a la fe puede contener certeza), que no hay ni puede haber comunicación directa entre aquellos que han ido a la presencia de Dios, con los que han quedado aprisionados en el lago de fuego. Nadie que ha sido enviado al infierno podría ir bajo ningún concepto al cielo y viceversa. Es justicia ya consumada e inamovible por siempre, por toda la Eternidad. Se ha enseñado que sucede más o menos lo mismo entre los seres vivos y los seres muertos, donde quiera que estos últimos estén confinados. Sin embargo, este relato es el que pone la duda y no son pocos los que adjudican a Dios la potestad de decidir cuándo sí y cuando no, en esto. Yo no estaría tan seguro de esto último, y me inclino a pensar, conociendo las formas en que Jesús gustaba de comunicarse, que usó este relato a modo de parábola con fondo de moraleja.

(27) Entonces le dijo: te ruego, pues, padre, que le envíes a la casa de mi padre, (28) porque tengo cinco hermanos, para que les testifique, a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento.

Entiende esto: Jesús les está relatando un episodio, simbólico o no, parábola o verdad literal, donde este hombre rico que se encuentra en ese lugar de tormento, no le pide misericordia o excepciones a Dios ni a su Hijo, mucho menos a un desconocido hasta entonces Espíritu Santo, sino al Padre Abraham. Es un relato de contenido ciento por ciento judaico, donde no tiene nada que ver lo que luego serán los principios básicos elementales del cristianismo.  Sin embargo, en este relato, el tema no se termina allí, porque quiérase o no, Abraham le responde al hombre rico. Reitero: Abraham, desde su seno, donde se encuentra acompañando al mendigo Lázaro, se comunica de alguna manera con el hombre rico, atormentado en el infierno.

(29) Y Abraham le dijo: a Moisés y a los profetas tienen; óiganlos.

A mi modestísimo entender, aquí está el epicentro de todo este episodio metafórico. La idea central de Jesús es la de proponer a toda esa gente, y también a la actual, a prestar oídos firmes y fieles a toda predicación, enseñanza o palabra profética, como único reaseguro de no equivocarse y aterrizar en el lugar en donde no se quiere aterrizar. El hombre rico, ya muerto y en el infierno según esta narrativa, sin embargo, parece estar muy actualizado con las actitudes de aquellos creyentes, o lo que hoy sería la iglesia, porque responde tal como cualquier hombre contemporáneo podría hacerlo hoy mismo.

(30) Él entonces dijo: no, padre Abraham; pero si alguno fuere a ellos de entre los muertos, se arrepentirán.

(31) Más Abraham le dijo: si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantaré de los muertos.

Los fariseos estaban demandando constantemente señales que probaran el carácter mesiánico de Jesús. No solamente rechazaban la evidencia escritural sobre el Mesías, lo cual era bastante, sino que tampoco aceptaron la evidencia de la Resurrección, el más grande de los milagros. Además, y ya en todo el global de este relato, como los fariseos eran avaros, veían en las riquezas una señal de las bendiciones de Dios, (Al igual que la siguen viendo muchos que dicen ser ministros del Señor, hoy), mientras que, en la pobreza, veían una señal de castigo divino. Jesús enseña que las riquezas materiales son algo que Dios nos confía a fin de que sean usadas responsablemente para bien. La actitud ante las riquezas es una clara indicación de una vida egoísta, o una vida bajo la total soberanía de Cristo. La participación del agua, aquí, es también simbólica. Mojar la punta de un dedo en ella para refrescar una lengua atormentada, tiene que ver con la potencia de la Palabra.

(45) Conceptos Básicos Elementales

Es importante que adquiramos la manera de hablar con bases bíblicas. No estoy diciendo que debamos hablar en idioma Reina Valera, porque eso nos convierte instantáneamente en ridículos hombrecillos religiosos que, por su tan particular estilo, nadie desea parecerse a ellos. Así es que, presentar a Cristo en esas condiciones y decirle a alguien que necesita a Jesucristo, es exponerse a una respuesta tal como: “¿Para qué? ¿Para ser como tú? ¡No, gracias!”. El hecho es que nosotros funcionamos siempre por conceptos, y queremos abarcar con ellos la realidad precisa y clara. Pero estamos hablando de Dios, y toda la Biblia, y los evangelios, nos hablan de Él con imágenes. ¡Y qué estupendas imágenes! La mayor parte de nuestro organismo, -quedó dicho- es agua. Sin agua no podemos vivir. El mayor tormento conocido, es la sed. Encontrar agua en el desierto, es un milagro increíble. Eso es Dios para nuestra vida, eso es el evangelio. Sería magnífico que pudiéramos decir sin extrañeza: “¡Vamos a beber en el evangelio de Marcos!”

Todos estos símbolos expresan muy bien la condición de la vida humana, necesitada de alimento, luz, agua…para caminar. Es una vez más la confirmación de la imagen de Dios que Jesús nos da. Nosotros solemos preferir otros términos: Eterno, Creador, Señor, Juez… Pero Jesús usa mucho más estos términos inmediatos: agua, luz, vida, pan, pastor, puerta, médico, padre. Todos ellos subrayan una misma línea: Jesús presenta a Dios como aliado, en la línea más antigua de la Revelación. El hombre tiene que andar un camino. Dios es su ayuda mejor en ese camino. La Palabra de Jesús es la mejor luz, el agua, el pan del camino. Dios es el pastor y es el médico. Estamos acostumbrados a dirigirnos a Dios diciendo: “Dios mío”. Llegamos a decirle “Padre mío”. Sería magnífico que no nos produjera ninguna disonancia, de pronto, un día, decirle: “Agua mía”.

Cuando la samaritana entiende que Jesús le está ofreciendo algo más que agua del pozo, pasa inmediatamente a incursionar en planteamientos religiosos habituales que, dicho sea, muy de paso, a Jesús no le interesaban en absoluto, como hoy no deberían interesarle a ninguno de los que aseguran ser sus seguidores, esto es, “cristianos”. Hablan del Mesías, el templo de Jerusalén o en el Gerizim. Pero todo eso no es el agua de Jesús. El agua de Jesús es que los verdaderos adoradores den culto en espíritu y en verdad. Y esto no se limita a decir que hacer en un templo un culto verdadero, con entrega del espíritu a Dios, sino que hay que dar un verdadero culto, que rebasa, traspasa y sobrepasa un templo hecho por mano de hombre y convierte nada menos que toda tu vida en un culto permanente.

Esta “novedad de Jesús”, que curiosamente recoge y difunde hasta el propio catolicismo romano, estaba ya sembrada en el Antiguo Testamento, porque el mismo Jesús cita la frase del profeta Oseas cuando dice Misericordia quiero, y no sacrificios. Por eso es en Jesús donde esto aparece con toda su fuerza y sentido más radical. Dios no está en el templo, como una especie de Señor que reside en un palacio. Dios está en todas partes y sobre todo en cada uno de sus hijos por adopción. Allí es donde hay que servir al Señor. Los templos y lugares sagrados, han sido para las religiones lugares para encerrar a sus dioses, para que no estén fuera de ellos. Esto no tiene absolutamente nada que ver con la gente del Reino.

Por eso, para los conceptos religiosos tradicionales hay diferencia entre lo sagrado y lo profano. Con Jesús, esto desaparece, porque no hay nada profano. Es más, si la vida no es sagrada, el templo es profano, porque es inútil. Y como última consideración, vamos a unir los dos conceptos mencionados. El mundo necesita agua, está sediento. Está sediento de agua física, de pan físico, de vivienda física, y está sediento de Agua Viva, de conocer a Dios, de saber dónde habita y cuál es su verdadera casa. En la tierra ya conoce decenas, miles de casas que dicen ser propiedad de Dios, pero Dios no las conoce. Lo único genuino, es Su Palabra. Hoy por hoy, esa es su casa.

Demasiadas veces los hombres, cualquiera sea su nacionalidad, su signo ideológico y su doctrina, hemos pensado que llevar a los pueblos Su Palabra, era predicarles la religión. Esto es sólo una caricatura y, al mismo tiempo, un empequeñecimiento de la Palabra. Porque La Palabra no son nuestras palabras; la Palabra es Jesús, un modo diferente de vivir, una manera de situarse delante de los demás, una nueva relación con Dios. Todo esto se explica con palabras, pero sólo se transmite con obras.

Por esta razón, el agua vuelve a aparecer en la última “parábola”, la del Juicio Final. En ella se diferencia lo válido de lo inválido, no por la predicación, ni mucho menos por la pertenencia jurídica a la iglesia, sino por la mejor de todas las frases que puede entender cualquiera: Porque tuve sed y me disteis de beber. Ciertamente, Jesús lo cambia todo: nuestra relación con Dios el Padre, el Agua Viva, nuestra relación con los demás, con los que hemos de compartir nuestra Agua, el concepto mismo de nuestra fe, por encima de cualquier forma religiosa humana, que es lo que verdaderamente hace fecunda la vida de los humanos.

(46) El que Desciende del Cielo

Creo que en el siguiente texto es donde encontramos, por primera vez, la palabra que luego va a determinar el ministerio sacrificial de Jesús: Cordero. Cordero de Dios. Sin embargo, con el correr de los tiempos y las razones proféticas que irán desencadenándose, quedará más que claro que lo que comenzó con un Cordero inmolado en ese sacrificio, concluirá su historia como otro animal de características muy diferentes: un león. El León de Judá.

(Juan 1: 29) = El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: he aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. (Reitero: el lenguaje sacrificial de la declaración de Juan está tomado del Antiguo Testamento y señala la dimensión universal de la misión de Cristo. Esta convicción no se apoderó gradualmente de Jesús, sino que permeó desde el principio todo su ministerio terrenal.)

(30) Este es aquel de quien yo dije: después de mí viene un varón, el cual es antes de mí; porque era primero que yo.

Juan tenía en claro, obviamente por revelación del Espíritu, que no era él el principal en este trabajo misionero, sino aquel a quien él estaba antecediendo. Y si luego concluyó como concluyó, fue porque en lugar de hacer lo que dijo que iba a hacer, (Es necesario que yo mengüe para que Él crezca), siguió con su grupo bautizando como si no hubiera sucedido nada, cuando su ministerio profético había concluido.

(31) Y yo no le conocía, más para que fuese manifestado a Israel, por esto vine yo bautizando con agua.

Sé que voy a meterme como normalmente se dice: “En camisa de once varas” con lo que diré. Pero diré lo que entiendo que aquí dice: Juan no conocía a Jesús, aunque sabía por revelación divina, que uno mayor que él venía siguiéndole sus pasos. Y que su trabajo era, mediante ese ritual del agua ordenado como tal por Dios mismo, el paso previo a la manifestación de Jesús el Cristo. El agua, en este caso, es el Espíritu mismo, y antecede a Jesús en un ritual físico, para que luego Jesús verdaderamente bautice con lo que será fondo y poder para todos los hombres. La duda doctrinal, es: ¿Deroga el bautismo en el Espíritu y fuego, que decreta Jesús, el de agua instaurado por Juan? Que se arreglen los teólogos para encontrar versículos bíblicos e historias que respalden una u otra postura. Yo en lo personal, le doy valor sumo al de Jesús. Al de Juan ni lo desestimo ni lo confirmo, sólo lo ubico, en todo caso, en segundo lugar, detrás del que promete y ejecuta Jesús.

(32) También dio Juan testimonio, diciendo: vi al Espíritu que descendía del cielo como paloma, y permaneció sobre él.

(33) Y yo no le conocía; pero el que me envió a bautizar con agua, aquel me dijo: sobre quien veas descender el Espíritu y que permanece sobre él, ése es el que bautiza con el Espíritu Santo.

Aquí está la corroboración de lo que te dije antes. Dios envió a Juan a acompañar a las personas a un arrepentimiento genuino, que posibilitara su perdón y redención, mediante el acto de sumergirse en las aguas. Y dijo sumergirse no por una cuestión doctrinal evangélica, sino porque la palabra bautismo, (O baptismo) quiere decir puntualmente eso: sumergirse. Durante el ministerio profético de Juan el Bautista, en agua, para perdón de pecados. Durante el ministerio de Jesús, en Espíritu Santo y Fuego, para poder y victoria. ¿Estará claro o se necesitará que el Espíritu Santo descienda como paloma sobre cada uno de ustedes y se los diga personal e individualmente? Dios es misericordioso y paciente, así que si tienes dudas, pídeselo y Él te lo concederá.

(34) Y yo le vi, y he dado testimonio de que éste es el Hijo de Dios.

¿Cómo puede tener un hombre casi sin letras, en un tiempo sumamente confuso, la certeza más que diáfana de que ese muchacho desconocido que acaba de meterse en el agua, es el Hijo de Dios que viene a redimir a los pecadores? Hay una sola manera: por revelación del Espíritu Santo. Que los que gustan de la teología “sin fantasías”, me digan lo que quieran, pero de otro modo, llegamos a un hoy, donde todo lo que se mueve y respira dentro de un templo es llamado hermano, corriendo así el grave riesgo de llamar hermano a un demonio y que este se sienta tan a gusto que no se vaya nunca de allí. Y no atreverse a hacerlo con alguien que quizás jamás pisó un templo, pero que lleva la palabra, la presencia, el poder y el bautismo del Espíritu Santo en su vida y da testimonio fiel de ella a cada paso. ¡Pero hermano! ¿Eso puede ser posible? No “puede” ser posible; ¡Es posible! Hoy lo estamos viendo a lo largo y ancho del planeta. Y Dios no se ha caído del trono, por eso.

(47) ¿Está o no Está con Nosotros?

Esta duda, que seguramente en algún momento de tu vida pasó lenta o vertiginosamente por tu cerebro con relación a la presencia (¡E incluso hasta con la existencia!) de Dios, también fue la enorme duda que por momentos con mucha potencia cabalgó en la mente del pueblo de Israel. “¿Dónde está tu Dios?”, era la pregunta que sus enemigos les formulaban a estos hombres cuando todo hacía parecer que se había olvidado de ellos. En un mundo lleno de tanta miseria y tanta maldad, créeme que todavía es mucha la gente (Cristiana y no cristiana) que se sigue preguntando ¿Dónde está Dios? Hace falta una fe muy fuerte para seguir hablando del Dios Padre de todos, para seguir afirmando que existe, que se entera, que nos quiere. Y si es verdaderamente así, ¿Por qué sigue permitiendo tanto mal para tantos de sus hijos?

Jesús no nos ha explicado este por qué y sus buenas razones habrá tenido para no hacerlo. Lo que sí nos ha dicho Jesús, es lo que el Padre quiere hacer y qué necesita de nosotros para hacerlo. Jesús no ha hablado del Creador ni nos ha explicado por qué el Padre da permiso para que caiga cada uno de nuestros cabellos, y también lo otorga para tanto de lo que nosotros consideramos malo. Jesús sí nos ha dicho que, en este desierto, tanto el Agua, como la Luz, el Pan, son la Palabra de Dios. Esta es nuestra fe. Y créeme que no es fácil comunicarla. Pero es la misión que se nos ha encomendado. Ofrecer agua en el desierto, nada menos. Te diría que ser agua en el desierto, en realidad. Esto nos llevaría otra vez a aquello de: …vosotros sois la sal…

De todo esto, Jesús es la prueba. Nuestra fe en la divinidad de Jesús va a ser puesta a prueba al ver su costado humano. Porque verlo sufrir y morir en esa cruz es un aparente contrasentido que no todos los creyentes han podido aceptar tranquilamente. ¿Cómo podría pasarle algo así al que es Hijo unigénito y predilecto del mismísimo Dios Todopoderoso? Si eres el Hijo de Dios, bájate de la cruz, le dijeron. Y, obviamente, nos sucede lo mismo al ver la simbólica o no tan simbólica cruz de tantos crucificados de la tierra. Es el desafío más fuerte para nuestra fe. Sí después de la cruz seguimos creyendo en Dios, es porque sabemos que, precisamente por eso no bajó de la cruz. Porque nuestra fe, -y lo digo por si a alguno se le ha olvidado-, es en Jesús crucificado, es decir: creemos en el amor de Dios, a pesar del mal del mundo, a pesar del desierto, porque hemos visto a Jesús dar toda la vida, hasta la misma muerte, por nosotros, los hijos pecadores, simplemente porque nosotros necesitamos creer en el amor, a pesar de que vemos el mal, el odio.

Y fíjate que no se trata de darle mayor validez a la crucifixión que a la resurrección. Ya sabemos que es por esta última en que podemos confiar plenamente en nuestro Señor porque Él no es un ícono más de una religión más. Todos los fundadores de las grandes religiones más conocidas, vivieron, ministraron, dejaron algún libro y luego murieron. Y la gente que sigue esas religiones sigue los dictados de esos libros porque es lo único que los relaciona y conecta con su religión. Pero el cristianismo no es una religión, y mucho menos una religión más, de las tantas existentes, por una simple razón: su fundador, Jesucristo, ciertamente un día murió, pero tres días más tarde resucitó y hoy, a diferencia de todos los demás íconos, ¡Está vivo! Y el Libro que nos dejó, es sólo para recordarnos eso.

De todos modos, si en algún punto puedo determinar que la crucifixión tiene su costo pleno y su valor estimado, es en dos textos muy claros al respecto, que al menos la coloca en un plano de validez e importancia que de ninguna manera podríamos soslayar. El primero, es el legendario, clásico, tradicional y súper conocido Juan 3:16: Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna. Está clara, evidente y presente la resurrección, pero este tremendo texto le otorga prioridad al instante en que Dios “da” a su Hijo. Y el otro es el que vemos en Romanos 8:32: El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿Cómo no nos dará también con él todas las cosas?

Preguntaban los israelitas en el desierto: “¿Está o no el Señor en medio de nosotros?” Es la pregunta básica que, si eres alguna forma de líder de alguna forma de congregación, seguramente habrás oído en más de una ocasión de labios hasta de hermanos que considerabas muy maduros y crecidos. ¿Me puedo fiar de Dios? ¿Será verdad todo esto? Claro, leemos el relato de la samaritana, y brota de nuestro interior una fuente de fe en Jesús. Está claro que de Jesús sí que me puedo fiar. Porque no hay Maestro como este, no hay Palabra como esta, no hay Evangelio como este, no hay Reino como este. Si Dios es esto, esto es el Agua para mi vida y de esto sí que me puedo fiar. Y un día podremos decir: Yo sé en quién he creído.

Alguna vez escuché decir a alguien que la duda, forma parte de la fe. Sin embargo, aunque estoy dispuesto a asumir cualquier clase de dudas y su existencia aún en gente que parecería ser campeona mundial de la fe, no creo que eso sea correcto. Porque la duda proviene de una carencia de confianza. Es como el episodio ficticio de la carretilla. Un cristiano le dijo a otro: ¿Tú crees que por fe yo puedo pasar por un cable entre dos montañas, solamente empujando una carretilla, y sin ser equilibrista? El otro le respondió que sí, que creía que por fe podía hacer eso. Eso es Fe. Entonces el primero le volvió a preguntar: Si te formulo la invitación formal, ¿Me permitirías que te lleve a ti, a bordo de esa carretilla? No sé cuál fue la respuesta en este caso, pero eso sería Confianza. Mira lo siguiente y quizás puedas encontrar algo de ambas.

(Salmo 42: 1) = Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma mía.

El ciervo es un animal de los considerados grandes. Es más; algunos hasta pueden resultar imponentes con su gran cornamenta y sus altas patas. Sin embargo, dentro de las escasas posibilidades de oír su bramido, existe esta que estamos observando aquí: por sed. Por eso el salmista lo compara con lo que su alma siente por la necesidad de Dios. El bramido de un ciervo desesperado de sed, se asemeja al de un alma desesperada por la presencia de Dios. Este salmo es un Masquil de los hijos de Coré que, para muchos, está unificado con el siguiente, ya que presentan en muchos casos los mismos textos. Vale la pena añadir que Masquil es un término que significa “instrucción”, y estos salmos dan instrucciones para el Remanente Fiel que será el único que podrá entenderlas, algo que la clase religiosa no puede lograr.

(2) MI alma tiene sed de Dios, del Dios vivo; ¿Cuándo vendré y me presentaré delante de Dios?

(3) Fueron mis lágrimas mi pan de día y de noche, mientras me dicen todos los días: ¿Dónde está tu Dios?

Es evidente que el autor no es alguien del montón común y corriente. Es alguien que, al menos en lo conceptual y profundo, sabe perfectamente quién es Dios. Se refiere a Él como “El Dios vivo”, esto significa que no se trata de un cultor de una religión más, casi siempre basada en gente muerta. Y se desespera por presentarse delante de Él, lo que es una equivalencia clara a la acción de adorarlo. Y seguidamente expresa su dolor, su frustración, su angustia por causa de su tribulación, que fue la que le produjo sus lágrimas, acompañada con la burla de sus conocidos, que le propinan la clásica pregunta que todavía hoy los ateos, escépticos y agnósticos siguen expresando: ¿Dónde está tu Dios? Muchos de ustedes, hoy, desparramados en el desierto de la vida, acosados por tanta oscuridad ambiente, por tanta sed espiritual, pueden estar oyendo esta misma expresión y, lo más triste, no tienen cómo responderla.

(4) Me acuerdo de estas cosas, y derramo mi alma dentro de mí; de cómo yo fui con la multitud y la conduje hasta la casa de Dios, entre voces de alegría y de alabanza del pueblo en fiesta.

No sé si tú has aprendido a ver más allá de lo que ven tus ojos naturales. Si lo has hecho, ya te habrás percatado que este hombre que escribe este salmo, no era un simple creyente del Dios del Antiguo Testamento. En aquellos tiempos, (Y en estos tampoco), ningún creyente raso era capaz de conducir multitudes en dirección a Dios. Es evidente que el que está escribiendo aquí es, por lo menos, un sacerdote del templo. Y presta atención a lo que señala luego porque seguramente encontrarás mucha similitud con estos tiempos. Dice que él conducía al pueblo hacia la presencia de Dios en medio de voces de alegría y alabanza de un pueblo de fiesta. Pero ahora clama por la presencia de Dios y su alma muere desesperada de sed por Su Presencia. Entonces la pregunta que cabe para este relato, pero también para sus imitaciones contemporáneas, es: ¿Bajo qué clase de unción podía llevar pueblo a la presencia de Dios, alguien que no lo conocía?

(5) ¿Por qué te abates, oh alma mía, y te turbas dentro de mí? Espera en Dios, porque aún he de alabarle, salvación mía y Dios mío.

Encontré un viejo comentario junto a este texto que creo interesante reproducir. Dice: “El espíritu de la fe habla ahora al alma abatida, haciendo que su mirada se desvíe de las circunstancias y se dirija hacia el rostro de Dios.” ¿Alguien puede decir algo en oposición a este pensamiento? Fue escrito por un comentarista hace muchos, muchísimos años. Tantos años como los que llevamos leyéndolo y olvidándolo al instante siguiente, quizás acompañados o respaldados por interpretaciones humanistas de la Palabra que nos llegan desde los sitiales más encumbrados del Evangelio.

(6) Dios mío, mi alma está abatida en mí; me acordaré, por tanto, de ti desde la tierra del Jordán, y de los hermonitas, desde el monte de Mizar.

(7) Un abismo llama a otro a la voz de tus cascadas; todas tus ondas y tus olas han pasado sobre mí.

(8) Pero de día mandará Jehová su misericordia, y de noche su cántico estará conmigo, y mi oración al Dios de mi vida.

(9) Diré a Dios: roca mía, ¿Por qué te has olvidado de mí? ¿Por qué andaré yo enlutado por la opresión del enemigo?

(10) Como quien hiere mis huesos, mis enemigos me afrentan, diciéndome cada día: ¿Dónde está tu Dios?

(11) ¿Por qué te abates, oh alma mía. Y ¿Por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios, porque aún he de alabarle, salvación mía y Dios mío.

Dicen los que saben mucho más que nosotros respecto a conflictos de peso, que el postrer curso de acción ante cualquier clase de conflicto, es esperar a que termine. No importa cuán desolador pueda ser su resultado. Porque los sentimientos y las emociones de la angustia batallan siempre contra los hechos de la fe, y se fortalecen con las embarazosas preguntas de los enemigos.

(Salmo 43: 1) = Júzgame, oh Dios, y defiende mi causa; líbrame de gente impía, y del hombre engañoso e inicuo.

(2) Pues que tú eres el Dios de mi fortaleza, ¿Por qué me has desechado? ¿Por qué andaré enlutado por la opresión del enemigo?

Es como si el salmista dijera que está acosado por sus enemigos, por su propia envidia, por su lujuria, por su avaricia, por su soberbia, por el pecado que, en suma, está en las raíces de su árbol. Sin embargo, resalta y consigna que sabe qué camino tiene que tomar para dirigirse hacia la Montaña Santa, de donde brota el arroyo en el que podrá beber mientras atraviesa su desierto.

(3) Envía tu luz y tu verdad; éstas me guiarán; me conducirán a tu santo monte, y a tus moradas.

(4) Entraré al altar de Dios, al Dios de mi alegría y de mi gozo; y te alabaré con arpa, oh Dios, Dios mío.

(5) ¿Por qué te abates, oh alma mía, ¿Y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, salvación mía y Dios mío.

Cantando por el camino de ese desierto, que es el camino que lleva a la Casa del Señor, se puede reflexionar muy seriamente sobre lo visto y oído. Puedes decir: “Alma mía, que sufres añoranza de la Fuente, de la Casa, camina, alma mía por el desierto, y bebe de le Fuente de Jesús, y canta porque no faltará Agua en el desierto.”

(48) Agitando Aguas Personales

El siguiente es el relato del estanque de Betesda. Tú sabes que el nombre Betesda significa “Lugar de la misericordia”, o Casa de la gracia”. Los más afamados teólogos no aciertan a coincidir en el motivo por el cual este episodio forma parte del evangelio de Juan. ¿Es simplemente con la intención de describir un milagro más de Jesús o encierra otra enseñanza? Creo que lo mejor será examinarlo y ver si el Espíritu Santo nos concede mayor luz para avanzar más lejos de lo que hasta hoy se ha enseñado al respecto.

(Juan 5: 1) = Después de estas cosas (Perdón: ¿Qué cosas? Y, desde el encuentro con la samaritana, pasando por su carácter de Salvador del mundo y su bienvenida a Galilea, Jesús sana al hijo de un oficial del rey y, finalmente, llega a este punto) había una fiesta de los judíos, y subió Jesús a Jerusalén. Juan no identifica esta fiesta particular y es imposible determinar cuál fue. Si se trataba de la Pascua, esta referencia introduce una importante indicación cronológica, que ayuda a establecer un calendario más claro de los tres y medio años de ministerio de Jesús. Ya sé que no es de gravitante valor, pero cabe como acotación si es que se desea saber sobre qué bases estamos plantados.

(2) Y hay en Jerusalén, cerca de la puerta de las ovejas, un estanque, llamado en hebreo Betesda, el cual tiene cinco pórticos.

¿Te gusta volar alto? ¿Sientes temor o dudas de estar exagerando tus capacidades espirituales? Entonces quédate con un estanque de agua, que tiene cinco puertas de entrada. ¿Motivo de la anécdota? Misterio. O bien, reflexiona que, si el agua en este caso representara Vida, como luego veremos, el ingreso a esa Vida que es Cristo mismo, tendría cinco pórticos, que muy tranquilamente podría ser los cinco ministerios, ¿No crees? Tómalo o déjalo, no es doctrina, sólo una idea personal. ¿Por revelación? Tengo derecho a decir que sí. El mismo derecho que tienes tú a decir que no. Sólo el tiempo…

(3) En éstos yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos, que esperaban el movimiento del agua.

(4) Porque un ángel descendía de tiempo en tiempo al estanque, y agitaba el agua; y el que primero descendía al estanque después del movimiento del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviese.

La última frase del verso 3 y todo el verso 4 se omiten en algunos manuscritos griegos antiguos de Juan. Su contenido puede reflejar una creencia popular asociada con el estanque donde se agitaban las aguas a causa -asegura- de la acción sobrenatural de un ángel. Los teólogos literalistas, cultores del pan, pan, y vino, vino, que es como decir lo que veo lo creo y lo que no veo no lo creo, sostienen la teoría de un manantial intermitente que era el que determinaba ese movimiento. A mí, a la distancia en el tiempo y en la geografía, si esto sucediera hoy, lo estaría mirando con mucho cuidado, pero esta es una época de demasiadas supersticiones disfrazadas de barniz cristiano. No obstante, sólo me queda una duda: si esa supuesta sanidad de las personas que entraban a esas aguas cuando se agitaban no provenía de Dios, ¿Para qué pudo haber sido insertado por Juan este episodio? Veremos.

(5) Y había allí un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo.

(6) Cuando Jesús lo vio acostado, y supo que llevaba ya mucho tiempo así, (No se especifica si se lo preguntó al enfermo o simplemente, como ya se vio en otros casos, “lo supo”) le dijo: ¿Quieres ser sano?

(7) Señor, le respondió el enfermo, no tengo quien me meta en el estanque cuando se agita el agua, Y entre tanto que yo voy, otro desciende antes que yo.

Es como si hoy le hubiera dicho: Señor, no tengo cómo pagar la asistencia médica privada, sólo dependo del hospital público y gratuito, y cuando yo voy, otros han llegado antes que yo y nunca llego a ser atendido ni sanado. Este hombre, claramente, entendió que Jesús se refería al asunto de las aguas, no tenía ni idea respecto a quién era el que le hablaba.

(8) Jesús le dijo: levántate, toma tu lecho, y anda.

Recurso espiritual con sonido natural. Levántate; nadie puede pretender salir de una crisis de cualquier naturaleza si permanece acostado, o sentado, o en cualquier otra forma de reposo, necesita adoptar una actitud de acción. Toma tu Lecho; no dejes tus problemas tirados en la calle, hazte cargo, asúmelos y llévatelos contigo. No pretendas que vengan otros a hacer lo que te corresponde hacer a ti. Anda; muévete, no esperes sentado la misericordia de Dios. Es buena la misericordia y está ahí para que nosotros seamos bendecidos por ella, pero es deber nuestro vivir en base al poder de Dios y no de su misericordia. A esta última déjala para cuando verdaderamente la necesites porque no has podido hacer nada más al respecto. Sin embargo, algo me queda como duda y la hago pública: ¿Observaste que en algún momento Jesús le dijera o le ordenara: ¡Se sano! ¿A este hombre? No. ¿Sabes por qué? Porque en esas tres órdenes que le dio, estaba implícita su sanidad, pero siempre y cuando él la obedeciera. Lo que sigue, lo prueba.

(9) Y al instante aquel hombre fue sanado, y tomó su lecho, y anduvo. Y era día de reposo aquel día.

Respeto mucho a los hermanos que andan por esas calles de Dios enseñando que la sanidad divina no es o no tiene que ser inmediata, sino que es progresiva y se produce en corto o mediano plazo. Oye: no mienten, dicen la verdad, pero la expresan como si fuera un absoluto, es como si estuvieran diciendo que Dios sana así y punto. Y lo cierto es que Dios sana, aunque lo hace como le da la gana, el día que le da la gana, utilizando a quien le da la gana y tomándose el tiempo que le da la gana. Y con este hombre, es evidente que a Dios le dio la gana de sanarlo… al instante. Lo que sigue hasta cerrar el relato, son los pormenores de la discusión por haber hecho una sanidad en día de reposo. Y lo cito porque encierra algunas cosas que será bueno saber.

(10) Entonces los judíos dijeron a aquel que había sido sanado: es día de reposo; no te es lícito llevar tu lecho.

¿Te das cuenta el nivel de legalismo que tenían los fariseos, al punto de increpar a este hombre por llevar su lecho en día de reposo, cuando acababa de ser sanado sobrenaturalmente de una dolencia de treinta y ocho años? ¿Qué hubieran hecho si un muerto hubiera resucitado para cumplir con su ley? ¿Acaso volverlo a matar? Por estas estupideces mayúsculas, todavía la iglesia, o al menos algún sector de ella, es visto con criterio de ridículo. Y el mundo será pecador, incrédulo e impío, pero en algunas cosas, créeme, no es tonto.

(11) Él les respondió: el que me sanó, él mismo me dijo: toma tu lecho y anda.

Es como si les hubiera dicho: ¡Eh! ¡Es el Hijo de Dios el que me sanó! ¡El Hijo del mismo Dios al cual ustedes dicen venerar con esas leyes! ¿Y ahora me van a pedir que le desobedezca? Perdónenme mis amados sacerdotes y escribas; cuentan con todo mi respeto y cumplido, pero en esta, ¡Ni loco desobedezco al que me sanó! – ¡Pero es que tú tienes que sujetarte a tus líderes! – ¿Y qué creen que estoy haciendo? ¡Me estoy sujetando a la única autoridad que sé, que sé, que sé, que está sujeta a la autoridad del Padre!

(12) Entonces le preguntaron: ¿Quién es el que te dijo: toma tu lecho y anda?

(13) Y el que había sido sanado no sabía quién fuese, (Esto es, no lo podía ubicar con la mirada), porque Jesús se había apartado de la gente que estaba en aquel lugar.

Cuando Juan dice aquí que Jesús se había apartado, está utilizando la palabra ekneuo, que literalmente significa “doblar la cabeza hacia un lado”, esquivar, evitar, desviar, retirar, apartar. Usado sólo aquí en el Nuevo Testamento, ekneuo describe a Jesús dejando el sitio después de sanar al paralítico. Aun cuando algunos creen que Jesús se escabulló para escapar del peligro, otros creen que estaba eludiendo el aplauso de la audiencia o el enfrentamiento con los líderes religiosos por haber sanado a un hombre en el día de reposo.

(14) Después, le halló Jesús en el templo, y le dijo: mira, has sido sanado; no peques más, para que no te venga alguna cosa peor.

(15) El hombre se fue, y dio aviso a los judíos, que Jesús era el que le había sanado.

Lo que Jesús le dice al hombre sanado en el verso 14, puede interpretarse como que las enfermedades o los problemas graves le vienen a alguien por causa de su o sus pecados. Sin embargo, cuando Jesús nos redime de nuestros pecados, estos ya no cuentan y son borrados del libro de la vida. Y es más; se nos dice que si por alguna razón llegáramos a pecar, abogado tenemos, a Jesucristo el justo. ¿Entonces cómo lo entendemos? Lo entendemos como lo que es: una cosa es equivocarse por cualquier causa atendible y pecar, y otra muy distinta tomar la decisión de vivir en pecado. Lo primero es un error propio de un ser humano, así sea creyente; lo segundo, propio de alguien que no ha conocido la Verdad. El agua, aquí, es Cristo mismo, que deja en evidencia ser superior a la del estanque.

(49) No Existen Aguas Muertas

En el año 1932, (Ayer nomás), ciertas noticias sensacionales viajaron por todo el mundo. Los físicos americanos Harold Urey y Albert Osborne, habían descubierto que, en añadidura al agua común, también existía algo llamado: el “Agua pesada”, en la naturaleza. Deuterio 20. La división del deuterio fue la base para la creación de la más destructiva de las bombas: la bomba de hidrógeno.

Ya todos saben muy bien lo que puede causar la emanación de radiación, pero resulta ser que existen otros efectos aún más asombrosos. Por ejemplo, podemos asegurar que es mucho más horroroso el cambio que se produce en la estructura del agua, cubriendo zonas inmensas más grandes que las zonas de pruebas de las armas nucleares. Dio igual en donde se realizasen las pruebas, la atmósfera, en tierra, o bajo tierra. Cambios colosales sucedían en el agua y cambiaban la memoria del agua. Y la gente se bebía esa agua, los animales se la bebían. Y de repente, terribles cambios tuvieron lugar.

Cuando ocurre la explosión, se forman ondas que mueren rápidamente en el suelo. Pero el agua puede continuar fluctuando durante otros treinta días más. Oscilando como un péndulo, las ondas crean un nuevo reordenamiento patológico en el agua. Es notorio el abrupto incremento en la cantidad de suicidios tras tales pruebas, por un factor rotulado numéricamente de 2, 21/2, 3. Los expertos médicos no tenían absolutamente ninguna explicación para ello, pero ciertos científicos lo pudieron entender. Ellos mostraron que el cerebro está compuesto de agua, en un porcentaje cercano al ochenta y cinco por ciento. Estos cambios tienen lugar en el cerebro y surge un conflicto entre la estructura del agua. El bio-plasma del cerebro es distorsionado, resultando en que la persona es privada de un extremadamente importante incentivo, como la fuerza motriz para vivir.

En las leyendas antiguas, al héroe siempre se le enviaba a buscar agua muerta a un lugar sin retorno. Según la tradición, el único mar de la Tierra en que no existe vida alguna, vino a existir donde las ciudades destruidas de Sodoma y Gomorra habían sido localizadas, el Mar Muerto. Realmente no existe algo tal como Agua Muerta. El agua da la vida, pudiendo ser usada de forma correcta o menos correcta. Pero siempre es positiva.

La forma en que una persona maneja el agua, si se acerca al agua con buenos pensamientos o la bendice y le da las gracias, la calidad del agua mejorará. Y el agua tendrá un efecto positivo sobre la persona y su cuerpo. Según el relato histórico, en 1472 el Abad Carl Gustenses fue arrestado bajo denuncia falsa, e interrogado en conexión de haber causado la enfermedad de cierta dama prominente. Mientras estaba siendo retenido en las mazmorras, el Abad fue supuestamente alimentado con una corteza de pan duro al día, junto con un cuenco de agua sucia y apestosa.

Tras cuarenta días, el guardián notó que el Abad Carl no sólo no había entrado en declive, sino que incluso parecía haber ganado en salud y fuerza y eso, precisamente, sólo sirvió para convencer a los inquisidores, que el Abad tenía conexiones con las fuerzas oscuras. Posteriormente, Carl Gustenses confesó bajo tortura brutal que le había elevado una oración al agua podrida que le había sido dada, agradeciéndole al Señor por haberle otorgado estas adversidades. Después de eso el agua modificó su estructura molecular y sabía suave y se había vuelto fresca y clara. ¿Te das cuenta como concluye un artículo de autoría escéptica, agnóstica, atea y cientifista?

(50) Pies Sucios, Humildad Limpia

La ceremonia del lavado de pies, que rememora el episodio del cual vamos a hablar ahora, se lleva a cabo en muchas iglesias todavía en nuestros tiempos. Como recuerdo, homenaje y memorial. Claro que no tiene absolutamente nada que ver con lo de aquel tiempo, donde esto más que una ceremonia era una necesidad, por causa del deterioro que los pies de los caminantes sufrían por el estado de los caminos por los que transitaban. Nada que ver con hombres seleccionados con extrema puntillosidad para ser protagonistas invitados de estas ceremonias y, mucho menos, de pies absolutamente higienizados con anterioridad a ella.

(Juan 13: 1) = Antes de la fiesta de la pascua, Sabiendo Jesús que su hora había llegado para que pasase de este mundo al Padre, como había amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin.

No se han podido poner de acuerdo los comentaristas y teólogos acerca de esta fiesta. No obstante, ya sea que esta cena fuera la denominada Última Cena, o la comida de Pascua descripta en los otros evangelios, el caso es que este asunto resulta totalmente intrascendente, ya que el énfasis esencial deberemos ponerlo en la lección que Jesús está a punto de ofrecerles a sus discípulos, que en ese momento eran los que allí se encontraban, pero que hoy somos todos nosotros que leemos el texto.

(2) Y cuando cenaban, como el diablo ya había puesto en el corazón de Judas Iscariote, hijo de Simón, que le entregase, (3) sabiendo Jesús que el Padre le había dado todas las cosas en las manos, y que había salido de Dios, y a Dios iba, (4) se levantó de la cena, y se quitó su manto, y tomando una toalla, se la ciñó.

(5) Luego puso agua en un lebrillo, y comenzó a lavar los pies de los discípulos, y a enjugarlos con la toalla con que estaba ceñido.

Observa lo que dice en el principio, que el diablo ya había puesto en el corazón de Judas el entregarlo. Es como decir que se lo había puesto en el alma, en su mente, su voluntad, su intelecto, no en su espíritu. Diablo, -te recuerdo- es todo espíritu que opera en beneficio del infierno. No es sinónimo de Satanás, aunque así se utilice a menudo. Por eso es que cuando se habla de sus discípulos, en otros textos, se dice que eran doce, y uno era diablo. No dice que era El diablo, sino que era diablo, esto es: un espíritu utilizado por Satanás. Dicho con mayor claridad aunque todavía no les guste demasiado a los teólogos conservadores: un endemoniado.

El acto de ponerse a lavarles los pies a sus discípulos, tiene la connotación de humildad y quizás también humillación en lo que a conceptos de clase se refería en la época. No te olvides que usualmente era un siervo el que realizaba la tarea de lavar los pies a los huéspedes de una casa. Él era quien llenaba con agua un lebrillo, (Que era una vasija de barro vidriado, plata u otro metal, más ancha por el borde que por el fondo, que servía para lavar ropa, para baños de pies y otros usos). Pero, como no había ningún criado presente, es evidente que nadie quiso tomar ese lugar y prestarse a asumir ese humillante papel. Jesús, entonces, aprovechó la ocasión para impartir una lección de humildad y servicio desinteresado, diametral y kilométricamente en las antípodas de lo que hoy vemos simplemente como figuración o símbolo rutinario ritual, pero alejado de las mismas connotaciones espirituales.

(6) Entonces vino a Simón Pedro; y Pedro le dijo: Señor, ¿Tú me lavas los pies?

(7) Respondió Jesús y le dijo: lo que yo hago, tú no lo comprendes ahora; más lo entenderás después.

(8) Pedro le dijo: no me lavarás los pies jamás. Jesús le respondió: si no te lavare, no tendrás parte conmigo.

(9) Le dijo Simón Pedro: Señor, no sólo mis pies, sino también las manos y la cabeza.

(10) Jesús le dijo: el que está lavado, no necesita sino lavarse los pies, pues está todo limpio; y vosotros limpios estáis, aunque no todos.

Está más que claro que los discípulos de Cristo ya disfrutaban de una relación muy especial con Él. De ahí que lo que se necesitaba no era otro baño ni algo gigantesco, sino simplemente limpiarse del polvo recogido en el camino, algo sumamente lógico dado el estado de esas carreteras llenas de polvo y del tipo de calzado estilo sandalias abiertas que ellos usaban. De hecho, cuando al final de este último verso dice, aunque no todos, se está refiriendo a Judas, tal como será aclarado por Juan en el verso siguiente.

(11) Porque sabía quién le iba a entregar, por eso dijo: no estáis limpios todos.

(12) Así que, después que les hubo lavado los pies, tomó su manto, volvió a la mesa, y les dijo: ¿Sabéis lo que os he hecho?

Imagínate que tú eres miembro de una congregación cualquiera y el pastor de pronto un día tiene una actitud parecida o al tono con la que realizó Jesús. Y que después de hacerlo, el pastor pregunta a sus pastoreados si saben lo que él acaba de hacer. ¿Qué harías tú y la mayoría de nosotros? Arriesgar tal o cual cosa, responder algo, demostrarle al líder que no somos ni ignorantes ni tontos. ¿Sabes qué? Los discípulos no respondieron absolutamente nada a esa pregunta que les formuló Jesús. Muy por el contrario, se quedaron en sabio silencio esperando la explicación que, -sabían, porque lo conocían-, iba a llegar. Y la explicación llegó.

(13) Vosotros me llamáis Maestro, y Señor; y decís bien, porque lo soy.

(14) Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros.

Escucha; a partir de este versículo, en infinidad de iglesias cristianas del mundo, durante un determinado tiempo, se llevan a cabo ceremonias de distinto calibre de solemnidad, reproduciendo ese lavado de pies. Los líderes, en un acto promocionado con bombos y platillos, se visten de humildes y lavan los pies de tres o cuatro hermanos previamente elegidos y seleccionados. Muy elegidos y muy seleccionados. ¿Y sabes qué? Jesús no dijo que se debiera hacer eso como recordación o en memoria; Él estaba explicando la razón por la cual lo hizo y el sentido de que nosotros imitáramos su actitud, no el hecho en sí. De última, con los pies sucios la gente igual se va al cielo si cree en Jesucristo.

(15) Porque ejemplo os he dado, (¿Entendiste bien? ¡Dice que dio un ejemplo, no un mandamiento ritual!) para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.

(16) De cierto, de cierto os digo: el siervo no es mayor que su señor, ni el enviado es mayor que el que le envió.

(17) Si sabéis estas cosas, bienaventurados seréis si las hiciereis.

Por favor, presta atención a estas dos perlas tremendas que se encuentran en el verso 16, memorízalas y ponlas por obra en la iglesia que te congregas, y mucho más si eres líder en alguna de ellas. El siervo no es mayor que su señor. ¿Quién es el Señor? Jesucristo. ¿Quién es el siervo? El líder, ministro, pastor, anciano o como se llame. ¿Y en qué cabeza podría albergarse el pensamiento de que ese líder, ministro, pastor, anciano o como se llame pueda pretender ser mayor que Jesucristo? Racionalmente, en ninguna. ¿Pero sabes qué? Hay mucho hombre que todavía hoy, lo está creyendo así. ¿Inconscientemente? Podría ser, pero onda Chavo del 8, también: “Sin querer, queriendo…”

Y lo peor de todo, muchos de los que dependen de esos hombres, también lo creen. Y en épocas donde sobreabundan apóstoles ordenados por juntas venerables de ancianos denominacionales, estos supuestos “enviados”, (Eso es apostello, apóstol), también creen estar por encima del que los envió, que es Dios mismo. Entonces, por ejemplo, organizan eventos de milagros, sanidades y liberaciones, donde Dios, que no puede de ninguna manera desobedecer a estos modernos apóstoles, tendrá sí o sí que sanar y liberar a todos los que ellos dispongan. Perdón… ¿Alguien puede verdaderamente pensar que eso funciona así? El agua, en este pasaje, es el elemento de limpieza que oficia de llave para la humildad.

(51) Una Amiga Llamada Luna

Todos los que de una u otra manera hemos vivido en las costas o, al menos, pasado cerca alguna vez, o a disfrutar de un baño veraniego en cualquier mar del planeta, sabemos poco o mucho, pero sabemos, que el mar se sostiene en sus movimientos de crecida o bajante por medio de las llamadas Mareas. Claro está que lo que muchos de nosotros no sabemos, es la razón, las causas o motivos por los cuales se forman esas mareas. Hay explicaciones mitad técnicas, mitad mitológicas que habrá que describir y luego examinar.

Las mareas son oscilaciones periódicas, en grandes extensiones, del nivel del mar, originadas por la atracción que ejerce la Luna sobre las aguas. La Luna, a medida que efectúa la revolución alrededor de nuestro planeta, levanta con su fuerza de atracción las masas de agua dirigidas hacia ella, mientras que las que se hallan en las antípodas suben casi lo mismo debido a la fuerza centrífuga de la rotación terrestre. En este fenómeno influye también la atracción solar. Cuando las dos fuerzas se unen, dan origen a mareas vivas, y cuando las líneas que unen sus centros con los de la Tierra forman un ángulo recto, ocurre lo contrario, pues las fuerzas se compensan anulándose, con lo que producen las mareas muertas. Este movimiento es visible y algunas veces espectacular. El movimiento ascendente del nivel del mar se llama flujo, y el descendente, reflujo. El nivel más alto se denomina pleamar, y el más bajo, bajamar. En la actualidad las mareas se controlan y miden con aparatos llamados mareógrafos. Las corrientes de mareas coinciden con el flujo y reflujo, los que causan efectos erosivos en las desembocaduras fluviales.

El caso, entonces, es: ¿Por qué se forman las mareas en el mar? Conforme la Luna gira en torno a la Tierra su fuerza gravitacional ejerce atracción sobre el continente y océanos. Al mismo tiempo la gravedad de la Tierra controla a la Luna y evita que se salga de su órbita. La atracción de la Luna mueve montañas y levanta una pequeña pero perceptible marea en la corteza terrestre. Además, atrae los mares y océanos, elevando varios metros el nivel del agua en algunos lugares. Este efecto es similar al de una aspiradora que pasa sobre un tapete y crea un abultamiento.

La fuerza que ejerce la Luna causa un crecimiento de la marea que eleva el nivel de los océanos. Conforme gira la Tierra y nuevas zonas quedan bajo la influencia lunar, la pleamar se mueve con lentitud, creando olas altas en una región y bajas en otra. La bajamar se presenta en una cuarta parte de la circunferencia terrestre por delante del paso de la Luna y a la misma distancia por detrás, siempre y cuando haya océanos. La órbita de la Luna en torno a la Tierra es afectada por gran variedad de factores y al igual que las mareas depende del contorno del océano. Por ejemplo, el mar Mediterráneo, prácticamente rodeado por tierra, casi no presenta mareas, y el Golfo de México sólo una pleamar al día.

Resulta extraño que un crecimiento de la marea se presente a unos trece mil kilómetros de distancia al otro extremo de la Tierra. La influencia gravitacional de la Luna allí es casi un siete por ciento menor que en el lado más próximo, pero la fuerza centrífuga de la Tierra empuja los océanos hacia afuera. Esto provoca la pleamar y la bajamar en esa parte del mundo. De no suceder así, habría sólo una gran pleamar y una bajamar en cada rotación terrestre. Pero, como tú puedes constatar si te encuentras cerca del mar, el tiempo entre mareas es de unas seis horas, y hay dos de cada una al día.

Aun sin la influencia de la Luna, nuestros océanos y mares tendrían mareas, aunque menos vivas. La atracción gravitacional del Sol influye también sobre la Tierra. Esta fuerza, mucho más fuerte en su origen que la que ejerce la Luna, influye menos debido a la distancia que nos separa del Sol. Las mareas causadas por el Sol pueden reforzar o debilitar las que son creadas por la acción de la Luna. Cuando el Sol y la Luna están alineados —durante la luna llena o luna nueva— sus fuerzas gravitacionales actúan en conjunto creando una atracción mucho más fuerte que causa mareas más altas. Las llamamos mareas de primavera, aunque no se limitan a esa estación y es depende en qué zona del planeta se produzcan. Cuando el Sol y la Luna guardan un ángulo recto respecto a la Tierra, en los cuartos menguante y creciente, la atracción del Sol influye en lo que se conoce como mareas muertas.

En conclusión y suma, entonces, la atracción gravitatoria de la Luna es la causa principal de las mareas. Al moverse alrededor de la Tierra, la Luna arrastra tras sí como una gigantesca ola de agua. Cuando esta “ola” alcanza una costa determinada, es “marea alta” en ese lugar; la “marea baja” se produce al alejarse la “ola”. Realmente, la Luna origina dos elevaciones simultáneas de la superficie del mar, una en el lugar más próximo a ella, y la otra en el más alejado. Esta segunda se puede explicar por la “falta” relativa de atracción gravitatoria: el núcleo terrestre resulta más fuertemente atraído por la Luna que la masa de agua que queda más lejana que, por este motivo, experimenta un “flujo” en la dirección contraria.

La marea “fluye” y “refluye” dos veces al día. El intervalo de tiempo efectivo entre dos mareas sucesivas, altas o bajas, es de doce horas, veinticinco minutos. Esto puede parecer extraño considerando que la Luna emplea cerca de veintiocho días para girar alrededor de la Tierra; pero hay otro factor, que es el giro de la Tierra misma. El tiempo necesario para que un punto de la Tierra dé una vuelta completa, volviendo a su posición original bajo la Luna, es de veinticuatro horas “más” 1/28 de veinticuatro horas, o sea, aproximadamente, veinticuatro horas y cincuenta minutos.

Por ello, en este tiempo se producen dos mareas altas y dos bajas (pleamar y bajamar). Estando tan lejos de la Tierra, el Sol no desempeña un papel tan importante en las mareas como la Luna. Pero la influencia de su atracción gravitatoria es todavía perceptible. Cuando la Luna y el Sol ejercen su atracción en la misma dirección, las mareas resultan más altas que dé ordinario (“mareas vivas” o “mareas de primavera”); en cambio, cuando se compensan, por estar situados perpendicularmente, flujo y reflujo resultan menos importantes (“mareas muertas”).

Ahora bien; independientemente de esto, que es sumamente conocido por todos los que de uno u otro modo ligan su vida a los mares, decimos que la Luna es nuestra amiga cercana porque, además de esto que hemos mencionado, y siempre a partir de datos científicos, pero también de mitos con calibre de leyendas tradicionales y muy antiguas, ella también asegura tener influencia en el parto humano, en el alumbramiento de nuevos seres, en la parición de la especie humana.

Habrá que decir que la influencia de la Luna en el parto es una creencia muy ampliamente extendida. Una matrona, (Así se le sigue llamando todavía a lo que hoy denominamos como Obstetra), habla sobre cómo influyen las fases de la luna a la hora de dar a luz. Dice que la luna y sus fases influyen en los partos. Observando los cambios en las fases de la luna y analizando su influencia en cerca de siete mil quinientos partos, se concluye que la luna influye en el parto. En la fase de Luna Menguante, se encuentran más bolsas rotas con líquido amniótico teñido. En la fase de Luna Menguante Nueva, se producen más partos espontáneos y en la fase Lunar Creciente Llena, se observan más inducciones con dilataciones lentas, expulsivos distócicos, más alumbramientos manuales, amenazas de partos prematuros y más apelaciones al recurso de la cesárea.

Dice un artículo publicado por una conocida y prestigiosa obstetra: ¿Quién no se ha parado en alguna ocasión a observar la luna y ha dejado volar su imaginación, motivado por su encanto? Algunas culturas adoraban a la luna como si de un Dios se tratara. Y es que la luna influye directamente sobre la tierra, los océanos y todos sus pobladores.  

Ahora bien: El agua es el componente principal del cuerpo humano, constituyendo el 65 por ciento de su peso. Por supuesto, hay partos en todas las fases lunares, pero es cierto que se produce una alteración en un tanto por ciento de esos partos según la fase lunar que haya en ese período en cuestión. Yo, personalmente, -expresa la obstetra-, baso mis conclusiones en la experiencia, tras pasar ocho años de noches en Urgencias de Maternal y muchos otros en el paritorio, donde se producen más de siete mil partos anuales.

Resulta indudable, más allá de lo científico o lo mitológico, -reitero- que pueda convivir en esta mención de ambas participaciones lunares, que el protagonismo del agua, tanto externa como interna, tanto dulce como salada, tiene enorme preponderancia en estos comentarios. Si la Luna verdaderamente tiene injerencia en los movimientos acuáticos de los mares, sea por la causa que sea, entender que también puede extender ese protagonismo en algo tan sublime como es un parto, por causa del agua que nos inunda por dentro como seres humanos, no es algo tan descabellado como para descartarlo. Confirmaría la presencia del agua como elemento vital para la vida.

(52) El Costado Menos Esperado

La escena en la que ese soldado, se supone que, en conjunto con sus compañeros, buscando rematar a los crucificados y viendo que Jesús ya había muerto, clavó igualmente su lanza en su costado, nunca me terminó de cerrar como relato literal. ¿Por qué hacer eso si el condenado ya estaba muerto? ¿Era por enojo, rabia o venganza? Sigue sin cerrarme. Algo motivó a este hombre a realizar ese innecesario gesto. ¿Me acompañas a ver si encontramos esa causa?

(Juan 19: 31) = Entonces los judíos, por cuanto era la preparación de la pascua, (¡Y pensar que no son pocos los cristianos que suponen que la celebración de la Pascua tiene que ver con la crucifixión! ¡Ya estaba decretada esa celebración! ¡La crucifixión de Jesús coincidió con la Pascua! ¿Casualmente? ¡Ah, no lo sé! Sólo sé que coincidió, no la motivó.) a fin de que los cuerpos no quedasen en la cruz en el día de reposo (Pues aquel día de reposo era de gran solemnidad), rogaron a Pilato que se les quebrasen las piernas, y fuesen quitados de allí. (Aclaración: la muerte de crucifixión era por asfixia de compresión. Cuando el condenado ya no soportaba más mantenerse erguido mediante la fuerza de sus piernas, se dejaba colgar y ahí era cuando se asfixiaba. Si eso no ocurría, se hacía lo que estos judíos solicitaban: quebrarles las piernas a los crucificados y, de ese modo, la muerte sobrevenía en minutos.)

(32) Vinieron, pues, los soldados, y quebraron las piernas al primero, y asimismo al otro que había sido crucificado con él. (Está hablando de los que denominamos como “dos ladrones”, o “el ladrón arrepentido y el ladrón no arrepentido”)

(33) Más cuando llegaron a Jesús, como le vieron ya muerto, no le quebraron las piernas.

(34) Pero uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua.

Mira: si me propongo reproducir las opiniones y tesis eminentemente científicas que rodean a este raro suceso, creo que podríamos estar horas leyendo textos y textos, y con total franqueza, ninguno de ellos con una probanza digna de no ser rebatida. La que ha sido considerada como más seria y digna de respeto en los planos profesionales, es la esbozada por un médico llamado James Thompson, quien cree que Jesús no murió por agotamiento, ni por los golpes, ni por las tres horas de crucifixión, sino que murió por las terribles experiencias físicas y emocionales que literalmente le produjeron el rompimiento del corazón. La sangre del corazón se mezcló con el líquido del pericardio que rodea el corazón. La lanza del soldado rompió el pericardio y brotó la mezcla de sangre y agua.

Sabido es que la ciencia siempre va a intentar y hasta pretender encontrarle una explicación científica o por lo menos lógica a los hechos que en la escritura se presentan como raros o directamente sobrenaturales. Huracanes y trombas marinas para el diluvio, terremotos para justificar la caída de Jericó y ahora esto: un simple y vulgar infarto, para dejar de lado cualquier posibilidad de mensaje revelado a través de ese sangrado con agua entremezclada, tan difícil de entender desde lo natural. Allá cada uno con lo que decide creer y practicar. No me gusta el ateísmo y lo deploro, pero decido respetarlo porque, al menos, es la parte fría de la que habló Jesús, en comparación con la caliente, que seríamos los creyentes. Lo detestable, en todo caso, sería lo tibio, que está mucho más emparentado con personas que pululan dentro de los templos que con soldados romanos allá lejos y hace tiempo. Para mí, sin valor doctrinal y mucho menos pruebas específicas, el agua, aquí, es símbolo de la vida. ¿Pero no era que la vida estaba en la sangre? Cierto, pero: ¿De dónde fabrica el cuerpo humano la sangre que lo sostiene con vida? Del agua, que el cuerpo humano posee en un setenta por ciento.

(53) Desde la Ciencia y la Incredulidad

Diría que, de la ciencia y la incredulidad, surge este análisis que voy a reproducir, (En partes casi con expresiones satánicas) porque de su contexto global y su techo firme en cuanto a definiciones concretas, salta a la vista que la única verdad, está en La Biblia. Pertenece a un autor no identificado, ya que el texto se encontraba sin firma. Y dice lo siguiente:

“Tenemos dos recipientes de petróleo crudo emulsionado, que es un producto en la producción de petróleo; una combinación estable de aceite y agua que permanecen consolidados en este estado durante años. La muestra de prueba es irradiada, el elemento tratará uno de los recipientes del tratamiento durante siete días, haciendo que las moléculas de agua disminuyan su contacto con las moléculas de aceite. Después de unos días comparamos la muestra tratada y el control: el agua se ha separado del aceite. En las fronteras entre las fases del aceite y agua existen unas formaciones en forma de cráter. Esto significa que el proceso de separación está continuando

Los campos que usamos para influir sobre el agua son comparables en su intensidad con el campo electromagnético del corazón humano. En el séptimo día del tratamiento el experimento concluye. El agua se ha separado completamente del aceite. Los expertos estiman que los hombres del petróleo han acumulado cerca de mil millones de toneladas de aceite emulsionado. No puede ser utilizado con fines industriales. En última instancia se deshacen del emulsionado vertiéndolo directamente sobre la tierra. Y luego se forman horribles lagos de sedimento fangoso en los campos de petróleo.

En el lenguaje de las tribus indígenas del Perón en Venezuela, Roraima se traduce como la madre de todas las aguas. Un grupo de bío-físicos rusos, emprendieron viaje hacia este destino en enero de 2005, para recolectar una muestra de agua única, la cual, según los científicos, no ha estado en contacto directo con los seres humanos. Tal tipo de agua existe en un solo lugar sobre la tierra, en Venezuela. Según una hipótesis, un continente llamado Gonduana existió en el hemisferio sur durante la era paleozoica. Procesos tectónicos potentes sucediendo en la corteza terrestre hace tres millones y medio de años, causaron la división en varias partes. Se formaron mesetas elevadas que los indígenas denominaron “Teplis”, que significa Pilares. Roraima es la más grande de ellas. Es realmente un lugar remoto, muy difícil llegar a él. Tres días de viaje por la Sábana y luego las junglas, luego escalas un muro de ochocientos metros. Hace falta cierta cantidad de entusiasmo, por lo tanto.

El agua que tenemos ahí, la consideramos de estar en un estado virgen único. Siempre hay una nube enorme sobre Roraima. Según se va a cercando la tarde, va apareciendo una ligera neblina. Cuando sale la Luna tras las montañas, la neblina comienza a emitir una luz incandescente uniforme. Y en esa luz es visible cómo las finas gotas de humedad están suspendidas en el aire quieto. El más ligero suspiro de una brisa y este polvo acuoso se forma en gotas. Este es el origen de la lluvia que fluye hacia abajo, a través de innumerables cascadas. Hoy es el día 30 de enero de 2005, número de la muestra de agua 16. Luego debemos empaquetar todo en papel de aluminio, de esta forma el agua mantendrá su energía varios días, junto con el aire de esos lugares. Después, al llegar a San Petersburgo, estarán sujetos a análisis, a varios miles de kilómetros de distancia. Sólo entonces seremos capaces de sacar algunas conclusiones.

El laboratorio del profesor Korotkov ha desarrollado una herramienta que puede medir la energía del agua. Se trabaja con el efecto Kirlian. Todo lo que está en un fuerte campo electromagnético, comienza a emitir luz. Cuanta más energía posee un objeto, más brilla. El agua de Venezuela se comparó con el agua potable normal. Podemos decir que esta agua no es el doble, no es el triple, pero es cuarenta mil veces más activa. Así que se trata, realmente, de dos sustancias fundamentalmente diferentes. Y el agua de este tipo, esta agua inmediatamente activa todo el cuerpo y activa el sistema. Por lo tanto, siempre los indios, a pesar de las deficiencias en las que viven, su vida es larga y son felices. Por lo general no quieren venir a la civilización.

A finales del otoño de 1632, un pobre campesino llamado Ganz, en la aldea de Enangen, en Hessen; huérfano, que no conocía a sus padres o el lugar en donde había nacido, fue al sur de Italia para buscar un sitio mejor, pasando en su camino por la ciudad de Waldshut Am Rhein, en la diócesis de Constanza. De repente sintió Ganz una sensación familiar en ese lugar, como si se tratara de pasos de campesinos que venían del bosque. Entró en él y miró a su alrededor Ganz, no muy lejos encontró una fuente saliendo de la tierra misma. El hombre se acercó, se inclinó y bebió el agua. Muchos años más tarde les contó a sus nietos la historia, ya que esa agua le devolvió la memoria. Se acordó de todos esos lugares, y de su padre y su madre, y de la casa donde nació.

La ciencia moderna afirma que la estructura del agua de cada cuerpo, es idéntica a la estructura del agua de donde nació. Así que nuestra conexión interna con nuestro lugar de nacimiento, se mantiene durante toda la vida. Esto significa que el concepto de patria no sólo tiene un significado poético, sino que también tiene un contenido físico muy específico. En ningún lugar del mundo el agua es igual, rompiéndose hacia la superficie a través de los distintos minerales. El agua asimila las vibraciones del terreno. Y la información específica acerca de sus características biológicas y energéticas. Analizamos una muestra de agua municipal purificada, que es vendida en botellas grandes, y su productor les coloca una etiqueta que se lee: “Es la mejor agua del mundo” –Pero está vacía y muerta-. Cierto es que es pura y buena, y se le han añadido algunos minerales, pero es agua muerta en la que no hay energía alguna, y sin vida. Con toda seguridad la gente no nota la diferencia entre agua natural pura y el agua artificialmente purificada. Pero cualquier animal elegirá siempre agua de manantial, porque esta agua está cargada de energías naturales

No hace tanto tiempo, se descubrió incluso otra propiedad única del agua natural. Resulta ser que tal agua natural, es inflamable. La quema del agua natural, el agua arde de por sí. Y el motivo por el que arde, es precisamente porque está estructurada de manera especial esta agua natural. El arder, en términos rigurosamente científicos, es el proceso de oxidación en el cual se desprende calor y luz. En el caso del agua, arde a la temperatura del entorno. Y la luz emitida puede ser registrada mediante el uso de instrumentos súper sensibles. Al arder tiene oxígeno continuamente activado y alguna materia orgánica está continuamente ardiendo, por lo que el arder del agua es algo que sucede en un período de tiempo extendido. Porque si fuese un suceso de rápida ocurrencia, ya se habría quemado todo el agua del mundo.

El 30 de junio de 1940, se lanza una nota en la embajada soviética en Alemania. Su autor pedía que fuera contactado de manera inmediata. “Si esto no sucede, mi labor con Heindrich se echará a perder”. Escribía el agente Willy Lehmann de nombre codificado Breitenbach. Se apresuró a informar sobre instalaciones secretas en donde se trabajaba para conseguir gasolina sintética del carbón marrón, usando agua. Volviendo a 1913, Káiser Wilhelm le había ordenado a Hans Fisher, un prominente químico, a que se asegurase de que Alemania tuviese suministro de combustible líquido. Al no disponer de su propio petróleo podía debilitar a Alemania en cuanto a la inminente guerra. Llegados a 1941, los científicos alemanes habían logrado obtener combustible mediante la hidrogenación del carbón. Sin embargo, este combustible era diez o doce veces más costoso que el combustible natural refinado del petróleo. Y era de una calidad tan pobre que dañó grandemente los vehículos militares en los que se usaba.

Tras la guerra, estos esfuerzos para la producción de combustible usando agua se abandonaron por fútiles. Durante los últimos quince años, el investigador Zhang Guoha ha estado trabajando para crear este tipo de combustible. Ahora, demostraremos para todos, el proceso de preparación de combustible emulsionado mostrando sus dos aspectos. Uno de los aspectos, es el incremento de energía y el otro es la reducción en los gases de escape. Este es combustible extraído de un automóvil, agua estructurada. Si tomas las proporciones, es 79 por ciento diésel, 20 por ciento agua y 1 por ciento de agente emulsionante. Lo que le añadimos aquí es el agua. Zhang nos demuestra que realmente es agua lo que se le añade. Ahora añadiremos el 1 por ciento de agente emulsionante. Una solución emulsionante parecida a la leche se forma inmediatamente. Vertimos el combustible emulsionado en el coche, utilizándolo para la propulsión. Medido a largo plazo, hubo un incremento del 5 por ciento en la potencia, con un ahorro de combustible del 20 por ciento. Nuestro gobierno ve esto como muy importante.

Yo creo que incluso no todos los químicos recuerdan este aspecto. Si tomas la gasolina y la secas completamente, siempre contiene alguna cantidad de agua. Y si le aplicas un trato especial para retirar toda el agua de la gasolina, la gasolina no arderá. Esto ya se sabía en el siglo 19. Para que cualquier cosa pueda arder, necesita tener cierta cantidad de agua. Existe una leyenda entre los Sufís Persas: “Érase una vez, el hombre sabio dijo que ellos vendrían cuando toda el agua del mundo, salvo lo que había sido especialmente recolectado, hubiera desaparecido. Y entonces, un agua diferente le sería reemplazada, pero cualquiera que bebiere del agua nueva, perdería la cabeza. Sólo un hombre tomó en serio la profecía y comenzó a almacenar agua. Llegó el día predicho y fueron vaciándose todos los recipientes de agua. El hombre que había escuchado al sabio siguió bebiendo de su provisión.

Entonces los recipientes de agua y los pozos volvieron a llenarse de nuevo. La gente sació su sed con esta agua, y cada uno de ellos se volvió loco. Pero el hombre que había escuchado al sabio, continuó bebiendo agua sólo de su provisión. Y mantuvo la cordura. Y él era la única persona cuerda que quedaba entre los locos. Y, por lo tanto, lo llamaron loco. Luego vertió sus reservas de agua, el agua antigua, en el suelo. Y bebió del agua nueva y perdió la cabeza. Y los locos decidieron que se había vuelto cuerdo” La mayor parte de nuestros cerebros, es agua, por lo que el agua y el fácil movimiento de las moléculas de agua y tal, dejarán parte de esa impresión. Por lo que sí; hasta cierto punto el agua está implicada en el patrón de información del cerebro. Al observar los órganos, por ejemplo, el corazón, o los pulmones, o los músculos, o el cerebro, entonces lo único que se puede ver en un simple experimento, es el agua en estos órganos.

Tu cabeza está llena de agua, no hay nada más que agua, casi. Imaginemos que aquí tenemos un ser humano y aquí tenemos agua. Esta agua contiene muchos y diferentes tipos de información. Si introducimos esta agua en el cuerpo humano, entonces ese cuerpo humano asimilará esa información que puede, que haga cambiar las características del cuerpo humano. Veamos cómo este tipo de agua afecta a la sangre humana. El doctor extrae sangre del dedo de un paciente. Usando un microscopio especial podemos llegar a ver la condición de su cuerpo a partir de esta gota. Estos son glóbulos rojos y han perdido su carga eléctrica, por lo que están todos pegados y en una formación llamada rouleau.

Aquí hay un enorme simplás, los simplás están asociados a las enfermedades del corazón, y a la artritis, a las enfermedades pulmonares y muchas otras afecciones futuras posibles. La doctora le pide a la paciente que beba una pequeña cantidad de agua estructurada. Tras doce minutos, la doctora nuevamente le extrae sangre a la paciente y la analiza. Se puede observar que los glóbulos se han tornado boyantes. Se deslizan y tienen su carga eléctrica por lo que repelen a los demás. Y eso les permite portar oxígeno, y significa que estamos cambiando el PH de la sangre a un entorno aeróbico. En vez de un entorno anaeróbico y creo que eso es algo asombroso, que con sólo beber agua suceda eso.

La medicina oriental tradicional se ha basado durante siglos en las vibraciones y resonancia del contenido del agua en el cuerpo. El pulso indica si el tono de resonancia es correcto. Se cree que el pulso puede ser fuerte, débil, frío o caliente. En base a esto, un médico experimentando realiza un tipo de escaneo energético del cuerpo. Diagnostica y receta un tratamiento. No sanamos con agua, porque una persona, el cuerpo humano, es agua. La persona simplemente lee los mantras u oraciones, con el objetivo de corregir el mal agua que tiene en su interior. Sobre cómo funciona este objeto oculto, no es sabido. En todas las religiones del mundo, el cristianismo, el islamismo y el judaísmo, es una práctica el orar antes de tomar alimentos, o de consagrar los alimentos durante las principales fiestas religiosas. ¿Cuántas veces nos paramos a pensar, con qué fin? ¿Y cómo surgió tal certeza en religiones tan distintas, de que esto es lo correcto de hacer? ¿Por qué algo que la ciencia está recién ahora empezando a entender, les parecía obvio a nuestros antepasados?

Resulta ser que la frecuencia en las vibraciones, en las oraciones de cualquier religión pronunciadas en cualquier idioma, es a ocho hercios, que corresponden a la frecuencia de la oscilación del campo magnético de la Tierra. Por lo tanto, una oración pronunciada con amor, crea una estructura armoniosa en el agua, el cual es un ingrediente presente en absolutamente todos los alimentos. Ahora tenemos cierta idea de cómo sucede esto: a través de la estructuración de los “Clusters”, racimos de las moléculas, por lo que podemos extraer un consejo puramente práctico, el de sentarse a la mesa en un estado de humor muy bueno. Y bajo ninguna circunstancia sentarse a comer con gente de mente cruel o agresiva, porque esto tendrá un efecto directamente destructivo sobre nuestra salud.

En 1995 el doctor Masaru Emoto fue el primero en registrar impresiones musicales en el agua. En el laboratorio del doctor Emoto se le presentó al agua en diferentes tipos de música, tras el cual se congeló el agua y posteriormente se observó bajo microscopio. Se podía ver claramente los cristales que el agua había formado. Este es el aspecto de la música de Bach, Mozart, Beethoven, Rock Duro. A veces son sólo ciertas erupciones, las emociones las que causan resultados negativos. No recuerdo caso alguno en donde un escupir negativo de emociones como este, sucediese en un concierto de música clásica.

Experimentos muestran que la agresión causa un cambio brusco en la memoria del agua. Tal causa puede provocar un estado agresivo en personas que hasta ahora habían estado tranquilas. Por extraño que pueda parecer, la maldad interactúa más fácilmente y de forma más simple. Aparentemente esto tiene que ver con las sensibilidades en los seres humanos, que siempre sienten las cosas más negativas de forma agudizada. El doctor Emoto, llevó a cabo otro experimento innovador. Colocó arroz en tres recipientes de cristal cubriéndolos con agua, y cada día durante un mes le dijo: “Gracias” a uno de los recipientes y “Eres un idiota” al segundo recipiente, ignorando completamente al tercero.

Transcurrido un mes, el arroz que había sido “agradecido” comenzó a fermentar desprendiendo un aroma agradable. El arroz del segundo recipiente se volvió negro, y el arroz que había sido ignorado comenzó a pudrirse. El doctor Emoto siente que este experimento aporta una lección importante, en especial con relación a cómo tratamos a los niños. Deberíamos cuidarlos, darles atención y conversar con ellos. La indiferencia hace el mayor daño. Puede que siempre no sea fácil de hacer, y casi siempre se necesita práctica. Pero la experiencia práctica muestra que el odio, la rabia, incluso el enojo, no sólo ejerce influencia destructiva sobre la gente, sino también dan retroalimentación intelectualmente, a nivel del subconsciente.

Una persona que envía pensamientos negativos, está contaminando su propia agua, del cual su cuerpo está compuesto en un 75 a 90 por ciento, dándole una carga negativa. Muchos laboratorios alrededor del mundo, han llevado a cabo un experimento repetidamente, que produce resultados similares. Agua de una sola jarra fue dividida en dos porciones. Una parte fue sometida a influencias externas cambiándole las propiedades y estructura de esa agua. El agua de la segunda jarra, adquirió la misma estructura y las mismas propiedades tras cierto período de tiempo. Incluso, si las dos porciones de agua estaban a una distancia alejada significativa de la otra.

El agua tiene una memoria fotográfica muy importante, podemos decirlo, y también puede ser impresa con energías muy sutiles, incluso a 10.000 kilómetros de distancia. ¿Quiere decir eso que la comunicación a distancia puede ocurrir entre seres humanos, cuya estructura está esencialmente compuesta de agua? En febrero de 2005 el profesor Wecheslay Vokinov y un grupo de colegas llevaron a cabo un experimento para confirmar o refutar la hipótesis de la posibilidad de la comunicación a distancia entre las personas. Dos personas están a 10.000 kilómetros de distancia. Una está en Moscú y la otra en Sudamérica, cerca de la ciudad de Santa Elena. Aquí tenemos el cerebro virtual de los sujetos participantes.

Durante los quince minutos anteriores al comienzo del experimento, no hay correlaciones visibles registrando cualquier cambio en la frecuencia respiratoria, pulso o postura, por mínima que sea. Electrocardiogramas y electrocardiografías son tomadas. De repente los instrumentos registran cambios visibles. Las dos personas separadas por esta enorme distancia, de alguna manera se han sintonizado a la misma onda. Los instrumentos muestran sincronización de ciertas zonas de sus cerebros de patrones respiratorios y pulsos.

¿Cómo se puede explicar esto? Seguimos sin respuesta a ese interrogante. Hasta la fecha, este es un misterio científico. Existe una hipótesis de que los líquidos del cuerpo juegan un papel en esto. Lo más probable es, y tenemos bastantes datos para confirmarlo, que los líquidos del cuerpo también llevan a cabo una especie de función de transmisión de información. Por lo tanto, nuestros actos diarios, son muy importantes. Y nuestras acciones están relacionadas con la naturaleza, a través del Cosmos completo. Lo que uno hace no sólo le afecta a uno mismo, sino que además afecta a la gente, al universo entero.

Estudiamos el agua durante eclipses solares y durante el paso del cometa Schumacher Levy en esos períodos de tiempo, y resultó que cultivos de tejido en agua, cuando un eclipse solar está a la vista, una semana antes del eclipse, todo está todavía muy por delante, ya empiezan a desaparecer. El sistema del universo existe como un organismo único, perfecto. Todas sus partes, incluyéndonos a nosotros y nuestra Tierra, están inseparablemente unidas entre sí por enormes flujos de información. Y sobre nuestro planeta, el agua juega un papel clave, en cómo se intercambia la información. De hecho, es el medio por el cual se rige toda la naturaleza.

Las crónicas chinas relatan acerca del ermitaño daoista Shang Shung, de quien se conoce haberse reunido en repetidas ocasiones con Genghis Khan en largas conversaciones. Una vez, cuando el país estaba siendo devastado por una epidemia desconocida, el gobernador de Beijing, le pidió al ermitaño que protegiera a la gente. Él rezó y la enfermedad se retiró. En contestación a las numerosas expresiones de gratitud, el ermitaño dijo: “La oración no es una cosa”. Lo único que se requiere, es “Fe”.

Exactamente, mucha gente cree que el pensamiento o la intención de la palabra que usamos. Que la intención puede ser impresa en el agua, eso es una posibilidad. Como la oración, si vas a Lourdes, es la oración la que queda impresa en el agua. Las escrituras sagradas contienen estas maravillosas palabras. No habrá nada imposible para aquel que cree, si tiene la fe del tamaño de un grano de mostaza, le dirá a esta montaña “Muévete hacia ese otro sitio”, y se moverá. Aquí la montaña es sólo una metáfora, por supuesto, pero nos ayuda a comprender el poder de la fe.

Todos los libros sagrados de la humanidad contienen historias acerca de personas que eran capaces de crear milagros debido a su profundo conocimiento espiritual. La leyenda nos cuenta que el mar se partió ante Moisés, debido a su fe inquebrantable de que el Señor no abandonaría a su pueblo. Tenemos evidencias totalmente indisputables de que la oración influye sobre gente enferma para que mejoren, y ha causado recuperaciones absolutamente fantásticas, tales como el repentino detenimiento de la gangrena, en una persona que ya la tenía. Al verter agua sobre animales enfermos o sobre una planta moribunda, se reaniman. Esos son los hechos y ningún físico-químico es capaz de comprenderlo, simplemente no pueden hacerlo.

18 de enero, víspera de la festividad de la epifanía. Se llenan dos jarras de agua corriente común. Por la mañana temprano, una de ellas es depositada dentro de la iglesia, cerca de la vasija, donde se realizará el sacramento de santificación. Cada año, el 19 de enero, los fieles e incluso los no creyentes, se apresuran para recolectar agua bautismal. Se cree que posee propiedades extraordinarias. Al objeto de confirmar o refutar esto, se llevaron las dos jarras al laboratorio inmediatamente, después del servicio, para estudiarla. Una vez aquí el agua fue congelada en una cámara criogénica y fotografiada bajo el microscopio.

Los cristales del agua de grifo, tenían el aspecto de un punto caótico desactivado. Mientras que el agua que había estado dentro de la iglesia tenía la forma simétrica rectilínea de una estrella de seis puntas. Es de sobra conocido que el agua bendita tiene una estructura poderosa y estable. Esta agua puede pasar sus propiedades. Tomas diez gramos y luego lo diluyes en sesenta litros de agua corriente, y la cantidad total tendrá las propiedades del agua bendita. Quizás los científicos, alguna vez, nos digan lo que es la oración. Quizás los científicos, alguna vez, nos digan qué sucede con la naturaleza humana, bajo la influencia de la gracia divina.

Bajo mi punto de vista, lo que hizo Jesús representó una influencia informativa sobre el agua. El actuó con su espiritualidad, él actuó a través de poderes espirituales elevados. Y ahora es bastante razonable imaginar el cambiar del agua, de tal manera en que se convertiría en bastante firme. Podía ser radiación, pero podrías ser sólo energía sutil. Y nosotros tenemos interés de cómo se puede detectar la energía sutil por la materia. En nuestra época todos aseguran que el clima del planeta, se determina por los ciclones y los anti-ciclones. Aceptamos los pronósticos diarios del tiempo del meteorólogo, como inevitables. De hecho, estamos esperando que el agua haga su aparición evaporando y convirtiéndose en nubes caprichosas, nubes de tormentas elevadas, creando la arquitectura del cielo. Las incontables tonalidades de amaneceres y atardeceres, los arco iris lanzados por el cielo, todos ellos son resultado de la luz refractante, mediante la humedad de la atmósfera.

Las nubes portan estas humedades por grandes distancias, derramándose como lluvia. Lluvia, granizo, nieve y neblina, vientos y tormentas, vendavales y huracanes. Todos estos complejos procesos dependen del movimiento del agua. Intentamos adivinar su comportamiento y en qué parte del mundo otorgará sus favores, y dónde desatará su ira. Lo más que podemos hacer es observar estos procesos desde el espacio. Pero sólo observarlos. Pero, ¡Qué pensamiento seductor es el de subyugar el clima! ¡Qué cebo más dulce para la vanidad humana! Muchos pueblos han preservado la práctica de influir sobre el tiempo y los fenómenos atmosféricos. Estos rituales son cuidadosamente transmitidos sin cambio, de generación en generación. Si mis tributos han sido lo suficientemente convincentes. Si he elegido bien el momento correcto y lugar, y he recitado los mantras correctamente y desde un corazón puro, entonces el Señor del agua nos dará agua.

No ponemos mucha confianza en actos que pueden hacer sonreír hoy en día. Podría ser que con sólo un humano. Y no con gigantescas tecnologías del laboratorio, sino que una sola persona, podría influir un proceso natural, solamente por la fuerza de sus deseos. Y estábamos en el interior de un museo en Ontario, y nosotros no habíamos llevado paraguas, pero algunas personas sí. Y el cielo estaba todo encapotado, y empezó a llegar lluvia, faltaba una media hora para la boda, y comenzó a llover. Se abrieron todos los paraguas y yo con otros estudiantes, dijimos: “Vale, mediremos para mejorar tiempo”. No tardó ni un minuto y hubo una apertura en las nubes, y el sol empezó a brillar justamente en esa zona, sólo en esa zona.

Llegados al verano de 1991, no había llovido en Israel en dos años. El agua, en el único lago de agua dulce del país, el lago Kinneret, había caído quince centímetros por debajo del nivel del mar. Entonces, diez mil israelíes se concentraron en el Muro de las Lamentaciones, para rezar por la lluvia. Al tercer día, la lluvia descendió torrencialmente sobre el país. Mucha gente explicó este hecho como una simple coincidencia, pero la creencia en las coincidencias no es algo científico ni religioso. Desde un punto de vista científico, si hay un determinante científico. Pero desde un punto de vista religioso, hay cosas que se hacen que tienen influencia sobre el resultado. La coincidencia es la forma que tiene la gente de eludir, el tener cualquier tipo de responsabilidad.

Al igual que el grito de un pájaro en la montaña puede causar una avalancha poderosa, o el movimiento de las alas de una mariposa pueden cambiar el clima de un continente entero, de igual forma, la gente puede lanzar procesos globales solamente por el poder de su pensamiento. Y eso no es exageración alguna, que un solo científico familiarizado con los sistemas teóricos lo dude. Es por completo, cuestión de esperar el momento en el que el sistema esté en desestabilización completa. En la fase de desestabilización, el solo movimiento del pensamiento es suficiente para que el sistema comience a cambiar. No siempre lo veo, cuando mi propio error o pecado vuelve a mí con otra guisa. Aunque en esencia sigue siendo una única unidad, lo que quiera que sea que yo haya hecho mal, me es devuelto. No como castigo, sino como resultado.

Con toda la abundancia del agua en el planeta, menos de un 1 por ciento del mismo, está disponible como agua potable. Este suministro ha permanecido prácticamente intacto en el curso de la historia humana, mientras que la población ha seguido su crecimiento constante. El mundo no ha visto a tantas personas, como las que hay sobre el planeta hoy día. Siete mil millones de personas. Habría habido agua potable suficiente para todos, si no fuese por el severo ataque de la civilización humana. Mira, imagina, si simplemente no hubiera ningún agua que desapareciese en las profundidades subterráneas. ¿Quién te dará agua que brote libremente de la tierra, con facilidad para ser recolectada? Hoy más de mil millones de personas en la Tierra carecen de acceso al agua potable. Más de cinco millones de personas, la mitad de ellos niños, mueren cada año por esta causa. Esto es diez veces más de los que perecen por las guerras cada año.

Si este problema sigue sin resolverse, el agua podría convertirse en fuente de conflicto internacional en el siglo veintiuno. Ya está consiguiendo status de recurso básico, empezando a figurar en el diálogo político entre países y gentes. Hablamos mucho acerca de una próxima crisis de petróleo, porque se nos acabará el petróleo, pero pienso que es mucho más importante que nos preocupásemos por el agua, de que no nos encontremos con una crisis de agua. Según los datos de la ONU, cerca de diez millones de toneladas de petróleo son vertidos anualmente en los océanos del mundo. A lo largo dela costa del Atlántico de los EEUU, están enterrados noventa mil millones de residuos radiactivos, con cien kilo-curios de actividad radiactiva. Mientras, su homólogo europeo tiene quinientos kilo-curios. Países con acceso al mar vierten residuos industriales, de construcción y radiactivos al mar. Mientras es vertido y desciende por una columna de agua, algunas de las substancias contaminantes se disuelven, cambiando no solamente la calidad del agua, sino también su memoria.

El océano sigue siendo capaz de borrar estas memorias debido a su salinidad. Pero no obstante el efecto del engaño permanece, también necesita ser discutido y estudiado. Porque a grandes niveles de engaño, en ocasiones una memoria comienza a tener una influencia, incluso más fuerte que su luz, por así decirlo. Niveles de espejismo, con altas concentraciones, debemos prestar atención a esto. Este es un período muy difícil de nuestra existencia planetaria. Ya hemos arado todos los terrenos posibles, perdiendo un 33 por ciento de nuestro manto verde y la mitad del plancton de los océanos. El problema puede que parezca lejano, pero hay agua en todas partes. El año pasado, la temperatura de las frías aguas profundas, bajo la corriente del Golfo cayeron en un grado, en los últimos nueve años, el derretimiento de los icebergs de Groenlandia se ha triplicado. En los últimos treinta años la fuerza destructora de los huracanes se ha doblado.

El número de desastres naturales, va en aumento. En la década comprendida entre 1973 a 1982, mil quinientos desastres han ocurrido a nivel mundial. Entre 1983 a 1992 hubo tres mil quinientos, entre 1993 a 2002, hubo seis mil. 226.00 personas fallecieron o desaparecieron durante el tsunami de diciembre de 2004, al sudeste de Asia, mientras que medio millón se quedó sin hogar. Las inundaciones de octubre de 2005 en Europa, dejaron a doscientas mil personas sin hogar. Más de mil trescientas personas fallecieron durante el huracán Katrina en agosto de 2005. Un millón de personas quedaron sin hogar. Casi cuatro millones de personas han muerto en desastres naturales en los últimos treinta años, mientras cuatro millones y medio fueron afectadas. Si hoy le preguntas al hombre de a pie, si el hombre y la actividad humana son culpables del incremento de huracanes en el planeta, y su incrementada fuerza destructiva, pienso que uno de cada dos, diría que sí, que esto es una consecuencia de la actividad humana. Pienso que lo que está ocurriendo en nuestro mundo ahora, todos los tsunamis y climas frikis en todas partes, y el terrorismo, y el temor que nos sujeta.

Todas las cosas que están sucediendo son el resultado de la enfermiza salud individual. Y también afecta en el sentido contrario, y también pienso que es el resultado de la contaminación del agua. El fenómeno de la memoria estructural capacita al agua para tomar una impresión de todo lo que sucede a su alrededor y de conectar juntos a todos los sistemas vivos. Y cada uno de nosotros es un eslabón en la cadena interminable, de la transmisión de información. Pero en añadidura cada uno de nosotros es también una fuente de información. Cada una de nuestras acciones, emoción, pensamiento y palabra pronunciada, se separa de nosotros y se convierte en parte del entorno informativo. La suciedad de la información está contaminando el agua, acumulándose capa por capa en su memoria. Si ese proceso continuase interminablemente, el agua podría en esencia, perder su mente. Pero está dotada con una capacidad de auto-limpieza. Esto ocurre en el momento de fase de transición, cuando se evaporiza, para luego condensarse y caer como lluvia. O cuando se congela y se derrite.

Al sacudir la mugre de información el agua preserva su estructura básica, es decir, el programa para la vida. Por ejemplo: Einstein dijo una vez: “Me gustaría saber lo que estaba pensando”, refiriéndose a Dios. “Todo lo demás, son sólo detalles”. “Pero a mí me gustaría saber cómo creó este mundo” Todo comienza en el agua, en cierto sentido podemos decir que todo origina en el agua. Y en el agua todo llega a su fin. Para toda la gente, una persona debe estar limpia antes de ponerse ante Dios. En todas las religiones del mundo, el agua es una especie de intermediario, que une al hombre con el Creador. Los judíos realizan su ablución con la limpieza del agua en los mitzvahs. Para los musulmanes la ablución es un pre-requisito para la oración. Si trazamos las referencias hacia el agua en las escrituras sagradas, siempre están asociadas a la idea de la purificación.

Esto se hace más gráfico, por supuesto, en la narración del bautismo de los israelitas. En el Río Jordán, en los tiempos del profeta Juan, Juan el Bautista, Juan bautizaba con el bautismo del arrepentimiento. Y la imagen y el simbolismo del arrepentimiento de la gente, era la de sumergirse en el río. En la iglesia cristiana está el sacramento del bautismo. En primer lugar, ¿Por qué es un sacramento? Porque permanece oculto para nosotros en última instancia. ¿Qué sucede con una persona en el momento del bautismo? Es conocido que la energía divina, que en el lenguaje de la iglesia llamamos “Gracia”, desciende sobre la persona. Ha habido muchas guerras por razones de religiosidad en la historia humana. Peo en nuestro experimento, el agua reaccionó a palabras individuales de contenido religioso, formando preciosos cristales. Esto significa que la concepción de nuestra naturaleza, coincide con todas las religiones. La oración cristiana. La oración budista. La oración musulmana.

El doctor Emoto opina que los crímenes serios son cometidos, mayormente, en lugares en donde la gente maldice con más frecuencia. “Idiota.” “Te odio.” Recipientes de laboratorio con agua fueron inscriptos con jeroglíficos, con los nombres de personas bien conocidas. Amor. Esperanza. Alma. Madre Teresa. Hitler. Los numerosos experimentos del doctor Emoto, enfocados a encontrar la palabra que limpia el agua, más poderosamente, han mostrado que no se trata de una sola palabra, sino de una combinación de dos: Amor y Gratitud. El universo fue creado por el absoluto, por la fuente que produjo todo lo que existe. Todas sus manifestaciones materiales. Cada uno de nosotros tenemos un elemento del agua del océano primordial. Cada palabra nuestra es como una gota de agua, un medio del pensamiento, una fuente de información. Y estamos todos aquí para devolverlo al Absoluto, con amor y gratitud.”

Si has podido entender que esto que reproduje contiene elementos sectoriales relacionados con doctrinas que no compartimos o posturas científicas opuestas a nuestra fe, también podrás aceptar que lo hice con la intención de que, al finalizar su lectura, puedas confirmar una vez más lo que íntimamente ya sabes: que tú fe no es vana y que, si sabes en qué y en quién has creído, la batalla será ganada con seguridad.

(54) Escenas de Bautismos

Alguien seguramente logrará, en algún momento, arribar a una conclusión seria, revelada y fresca respecto a lo que nosotros hoy conocemos como el bautismo. En algunas denominaciones, incluso, es requisito indispensable y obligatorio para ser considerado como miembro de sus iglesias. En una gran mayoría de ellas, sin distinción denominacional, se somete a quienes quieren bautizarse, a interminables y sofocantes cursillos, donde se le pone a prueba, -aseguran- “para ver si sabe qué significa el bautismo”. Ah, sí, ¿Eh? ¿Y quién dijo que los que toman esos exámenes y dan esos cursillos, sí saben su significado? En todo caso, lo que saben es lo que su propia doctrina denominacional ha determinado que signifique.

(Hechos 1: 4) = Y estando juntos (Lucas está hablando de Jesús y sus discípulos), les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del padre, la cual, les dijo, oísteis de mí.

Veamos: Jesús les dice a sus discípulos que no se vayan de Jerusalén hasta no recibir la promesa del Padre, cosa que Él mismo les había adelantado. ¿De qué promesa está hablando Jesús? De la que podemos leer en dos textos muy claros. El primero, Lucas 24:49: He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto. Examinemos: ¿Quién podría investirlos de poder desde lo alto? Obviamente, Dios, pero ¿Por intermedio de quién? Del Espíritu Santo. ¿Esa era la promesa del Padre? Evidentemente, pero veamos lo que dice Juan 14:16: Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre. Aquí completa y confirma lo anterior: Quien recibe el ruego es el Padre, que todos sabemos es Dios mismo. Y dice que el Padre les enviará “otro” Consolador. ¿Quién es? Si el que lo otorga es Dios Padre y quien lo está anunciado es el Hijo, obviamente, no puede ser otro que el Espíritu Santo, esa es la promesa. Y así lo confirma el autor de Hechos en el verso siguiente.

(5) Porque Juan ciertamente bautizó con agua, más vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días.

No sé qué te hayan enseñado a ti en tu lugar de congregación o, al menos, en el lugar físico en el que diste tus primeros pasos como creyente. A mí me acompañó el Señor desde mi anónimo inicio como hijo del Altísimo. Me hizo nacer al evangelio en medio de un grupo de muchachos jóvenes, que se congregaban en una iglesia de corte pentecostal, a la que yo no acudí nunca como miembro, aunque luego fuera bautizado en aguas en ella por un hombre maravilloso en toda su esencia espiritual y humana que por entonces era su pastor. Y allí aprendí que lo del bautismo con el Espíritu Santo era un hecho real y efectivo. Luego me tocó congregarme con hermanos más conservadores y ortodoxos, que no adherían a esta doctrina, a la cual en lugar de bautismo llamaban llenura o plenitud. No le hace. Entiendo que bautismo es la primera vez, pero que las subsiguientes, si las hubiera, ya no son un bautismo sino una plenitud mayor a la anterior. El Agua, aquí, era un distintivo ministerial del profeta Juan el Bautista que venía anunciando la llegada del Cordero de Dios, Jesús.

(Hechos 8: 26) = Un ángel del Señor habló a Felipe, diciendo: levántate y ve hacia el sur, por el camino que desciende de Jerusalén a Gaza, el cual es desierto.

Sí, ya lo sé; este es uno de los versículos que te siguen asombrando y, confiésalo, hasta en ciertos casos, llevándote a pensar que quizás…estuvieran exagerando un poco respecto a los ángeles. ¡Si tú jamás has visto a ninguno! ¡Y mucho menos has oído a uno de ellos hablándote! ¿Cómo puede ser que antes sí y ahora no? Parecería simple la respuesta si sigues leyendo. Felipe no sólo oyó al ángel, sino que hizo lo que el ángel le ordenó. ¿Y eso qué quiere decir? Quiere decir que Felipe los conocía, sabía de su existencia y estaba dispuesto a darles el sitio especial que poseen: ministradores de parte de Dios para nuestras vidas. Eso, claro está, si lo crees; si no lo crees, no sólo no los verás nunca, sino que ni siquiera se tomarán el trabajo de venir a verte.

(27) Entonces él se levantó y fue. Y sucedió que un etíope, eunuco, funcionario de Candace reina de los etíopes, el cual estaba sobre todos sus tesoros, y había venido a Jerusalén para adorar, (28) volvía sentado en su carro, y leyendo al profeta Isaías.

Vamos por partes; el etíope estaba muy lejos de ser un simple y humilde morenito encargado de los quehaceres menores. Muy por el contrario, era un funcionario de muy alto rango del séquito oficial de la reina de Etiopía, que muy probablemente también era morena. Al mismo tiempo, es más que evidente que era un hombre temeroso de Dios, y gentil que adoraba sin pudores ni tapujos al Dios de los judíos. Y dice que iba leyendo al profeta Isaías. ¿Sabes qué? En el mundo antiguo, siempre se leía en voz alta. Durante su estancia en Jerusalén, este hombre probablemente escuchó hablar de la resurrección de Cristo y de los extraordinarios acontecimientos de Pentecostés, y ahora estaba leyendo el rollo de Isaías, precisamente el fragmento que hablaba de la muerte en sacrificio del Mesías.

(29) Y el Espíritu dijo a Felipe: acércate y júntate a ese carro.

Quiero preguntarte algo antes de continuar. Sé que no podré oír tu respuesta, pero no interesa, creo que ya la conozco. ¿Cuántas veces te predicaron algo respecto a Felipe? Lo voy a decir así: ¿Cuántas veces en tu vida eclesiástica, has escuchado alguna predicación o enseñanza seria fuera de lo convencional y conocido, respecto a Felipe? Yo ninguna. Es decir; alguna vez escuché a alguien hablar de él, pero no respecto a lo que yo voy a comentarte, sino a que fue transportado por Dios de manera sobrenatural. Lo hizo aparecer sobrenaturalmente junto a ese etíope y luego se lo llevó de la misma manera.

Pero yo rescato de esta figura otra cosa: Ya leíste anteriormente que él se levantó de donde estaba cómodamente instalado para ir a un sitio que ni siquiera sabía hacia dónde quedaba, sólo porque un ángel se lo ordenó. Y ahora vemos que es el propio y mismísimo Espíritu Santo el que le ordena que se acerque al carro del moreno etíope. ¿Quién era este discípulo que recibía directivas directas de ángeles y Dios mismo mediante Su Espíritu? Uno más, quizás. Pero muy por encima de lo que luego la historia recogerá. Los hombres les hemos otorgado más prestigio y fama a otros discípulos de Jesús que a Felipe, pero a mí se me ocurre, en este momento, desagraviar su figura y elevarla al grado que le corresponde.

(30) Acudiendo Felipe, le oyó que leía al profeta Isaías, (Recuerda que te dije que en esos tiempos se acostumbraba a leer en voz alta), y dijo: Pero ¿Entiendes lo que lees?

Veamos: Suena como con cierta soberbia este buen Felipe usando esa expresión, ¿No es así? Sí, pero eso se me contrapone con todo lo demás que voy conociendo de él. Su acatamiento a la orden del ángel, y ahora a la del Espíritu Santo. ¿Cómo podría ser soberbio alguien así? Y ahí es donde recuerdo algo que le escuché a un enorme hombre de Dios hace muchos años. Él dijo: Lo más parecido a la soberbia humana, es la autoridad divina” Conclusión: Felipe tenía discernimiento, y él “sabía” que este buen etíope, creyente sincero, pero muy nuevo todavía, leía porque ansiaba aprender y tenía verdaderamente hambre y sed de Dios, pero también sabía que su entendimiento todavía no estaba abierto. Y lo que leeré ahora me muestra que Felipe no se equivocó nada.

(31) Él dijo: ¿Y cómo podré, si alguno no me enseñare? Y rogó a Felipe que subiese y se sentara con él.

Yo recuerdo perfectamente los tiempos en que la Biblia era un completo misterio para mí. No sólo no entendía casi nada de lo que leía, sino que tampoco llegaba a entenderles a los que procuraban explicármela. Sin embargo, aun estando recién convertido y muy shockeado por cambios realmente importantes en mi vida, nunca llegué al grado de humildad que muestra aquí este etíope, rogándole a alguien que, conforme a su grado de funcionario de alto rango de un reino, indudablemente era de menor nivel en la escala social, que le enseñara algo que confesaba con toda sinceridad todavía no entendía.

(32) El pasaje de la Escritura que leía era este: como oveja a la muerte fue llevado; y como cordero mudo delante del que lo trasquila, así no abrió su boca.

(33) En su humillación no se le hizo justicia; más su generación, ¿Quién la contará? Porque fue quitada de la tierra su vida.

(34) Respondiendo el eunuco, dijo a Felipe: te ruego que me digas: De quién dice el profeta esto: ¿De sí mismo? ¿O de algún otro?

He sido maestro bíblico y, como a todo maestro de lo que sea que se esté enseñando, mi mayor gratificación era cuando un alumno no sólo me daba muestras de haber entendido lo que le había enseñado, sino que además se atrevía a formular una consulta del nivel y la característica profunda que este etíope recién despertado espiritualmente, le estaba formulando a Felipe. Porque para nosotros, hoy, claro está, es muy sencillo darnos cuenta que Isaías se estaba refiriendo proféticamente a Jesús, pero para este hombre, en ese tiempo y con todo el entorno que seguramente lo rodeaba, ¿Tú crees que era lo mismo? ¿No te parece que necesitaba un enorme discernimiento espiritual, y un toque del Espíritu Santo en su entendimiento, para poder arribar a una conclusión en forma de pregunta de ese tenor?

(35) Entonces Felipe, abriendo su boca, y comenzando desde esta escritura, le anunció el evangelio de Jesús.

Lo que sí he oído en más de una ocasión, es hablar de este Felipe como del prototipo ideal del evangelista. Y coincido. Tanto que nosotros nos ponemos a girar en derredor de nosotros mismos y nuestras propias elucubraciones e imaginaciones que, en muchos casos, no alcanzamos a presentarle a alguien el evangelio de Jesucristo, sólo por andar metidos en nuestros propios barullos teológicos. Felipe tiene que haber sido suficientemente claro y ungido como para que al etíope no le quedara ninguna duda que lo que se le estaba diciendo, era la estricta verdad. Lo que viene a continuación, deja en evidencia que eso fue exactamente así.

(36) Y yendo por el camino, llegaron a cierta agua, y dijo el eunuco: aquí hay agua; ¿Qué impide que yo sea bautizado?

Nadie ha podido explicar con detalle, (Porque no ha sido escrito por nadie), qué fue lo que Felipe le dijo al etíope, cómo le presentó al evangelio de Jesucristo. Lo cierto es que tiene que haberle mencionado lo del bautismo de Juan y lo del bautismo del Espíritu Santo, ya que de otro modo jamás este hombre hubiera tomado por sí mismo una decisión tan firme y rápida de cumplir con ese ritual acuático. Finalmente, en el final del verso, el moreno hace una pregunta que hoy por hoy, todavía, en muchos lugares cristianos, siguen formulando miles de cristianos nuevos. ¿Qué impide que yo sea bautizado? Nota que la respuesta que dará Felipe dista bastante a la que se le da en la mayoría de nuestras iglesias.

(37) Felipe dijo: si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: creo que Jesucristo es el Hijo de Dios.

Una respuesta simple y definitivamente cierta. Es la misma que hoy por hoy deberían escuchar todos aquellos que por alguna u otra razón han decidido solicitar a las autoridades de la iglesia que posibiliten su bautismo. ¿Cursillos? ¿Para qué? Supuestamente, para saber qué es lo que están haciendo en el momento de entrar al bautisterio, ¿Verdad? ¿Eso es lo que se argumenta? ¿Y este etíope, no lo sabía? Yo creo que sí, y que la respuesta de Felipe solamente le otorgó la libertad de llevarlo a cabo. De allí que mi pregunta, aquí, se hace más que conveniente, indispensable: tú, que me estás escuchando o leyendo: ¿Has creído que Jesucristo es el Hijo de Dios? ¿O te has creído algunas de los miles de fábulas que Satanás metió en las mentes de los científicos, sin otra finalidad que la de anular la verdadera?

(38) Y mandó parar el carro; y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco, y le bautizó.

No me explico por qué se lo ha nominado a Felipe como el gran evangelista, si está en evidencia, conforme a este versículo, que era pastor. Porque si no hubiera sido pastor no hubiera estado habilitado para bautizar a alguien, ¿No es así? Al menos, eso es lo que se enseña todavía en la mayor parte de nuestras iglesias. No importa si la Palabra habilita a bendecir un bautismo o una boda a cualquier creyente con la simple autoridad de ser genuino y puro delante del Señor. La iglesia tradicional mediante sus estructuras también tradicionales, inventó que el único habilitado por Dios para bautizar, es el pastor. Lo lamento por Felipe, habrá que quitarle el honroso título de gran evangelista que le habían otorgado, ¿No es cierto? Por favor; detesto el pecado y la blasfemia, pero casi en un mismo nivel puedo detestar los inventos humanos hechos pasar como divinos.

(39) Cuando subieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe, y el eunuco no le vio más, y siguió gozoso su camino.

¿Quién dice que arrebató a Felipe y lo sacó misteriosa y sobrenaturalmente de ese carro y de ese río? El Espíritu del Señor. Se entiende que se trata del mismo Espíritu Santo que conocemos, ¿Verdad? Exactamente. Entonces, ¿Será demasiado fantasioso suponer que quien llevará a cabo el arrebatamiento final de la iglesia, será el mismo Espíritu Santo que aquí arrebató a Felipe? Parecería que no, ¿Verdad? Entonces ten cuidado; ni se te ocurra congregarte en alguna de las iglesias que todavía no creen en la labor y el poder del Espíritu Santo, y siguen predicando y enseñando que eso sucedió en la antigüedad, pero que ahora ya no ocurre. Puede sucederte que el día que el Espíritu venga a llevarnos a la presencia de Cristo, por tu iglesia no pase porque está en conocimiento que allí no creen en su existencia y, por consecuencia, no lo están esperando.

(40) Pero Felipe se encontró en Azoto; y pasando, anunciaba el evangelio en todas las ciudades, hasta que llegó a Cesarea.

Felipe fue transportado de una manera sobrenatural desde el lugar en donde se encontraba anteriormente, a ese camino donde se encontró con el etíope. Lo ministró, se sentó junto a él en el carro, bajó con él al río, se sumergió en las aguas donde lo bautizó, (No cabe ninguna duda, de paso, que ese bautismo fue por inmersión ya que, de otro modo, ¿Para qué descenderían hasta el interior del río? Y si crees que esto es demasiado ofensivo para alguien, o aventurado de mí parte, al menos dame la concesión de que por aspersión no fue, ¿Sí? Y luego de toda esta historia que todos conocemos, el Señor hizo funcionar otra vez su “máquina del tiempo” y lo regresó nuevamente, en este caso a Cesarea, donde una escritura lo vuelve a encontrar, pero, nada menos, ¡Que veinte años después! El agua, en este episodio, es el elemento que sella la decisión de fe de un recién convertido.

(55) Recurriendo al Agua Viva

(Juan 7: 37) = En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba.

Las palabras «todo el que quiera, puede venir», se interpretan generalmente como queriendo decir que la salvación es un asunto dejado a la voluntad y decisión del pecador. Se reconoce que no todos son salvos, pues no todos quieren ir a Cristo, pero eso no sería debido a cualquier incapacidad de la voluntad o ceguera espiritual del entendimiento, sino simplemente a un mal uso del poder de la voluntad, de la que el hombre es dueño y señor. Aunque pueda admitirse que está inclinado por naturaleza a rechazar la salvación en Cristo, sin embargo, mantiene el poder para volverse y aceptarle: puede querer lo que le plazca, y desear todo lo que estime oportuno. Su voluntad es libre: soberana y arbitrariamente libre; por eso puede aceptar o rechazar a Cristo. Y esa facultad la conservará hasta la muerte. Lo que acepta hoy, puede dejarlo mañana. De ahí que sea salvo sólo si acepta a Cristo en el mismo instante de morir, o si mantiene hasta el final la decisión por Cristo que un día hizo. Si la aceptación ha durado toda una vida, pero al final se abandona, entonces estaría perdido.

Este planteamiento supone que es esencial para la libertad de la voluntad su condición de indiferencia o arbitrariedad, es decir, que puede escoger una cosa o su contrario sin ningún condicionante. Sin embargo, en esta postura no se explica por qué, si la voluntad es así, no siguen siempre en el peligro de elegir lo opuesto, y caer en la condenación, aquellos que gozan ya de la presencia de Cristo en el cielo. Mal encaja este tipo de libertad con la permanencia en la salvación para siempre.

En cualquier caso, es evidente que no podemos admitir ese planteamiento, pues es absurdo y opuesto a la experiencia, y contrario a todo lo que enseña la Escritura sobre el estado del hombre natural y sobre la gracia soberana de Dios para salvación. Una tal voluntad del hombre que sea indiferente y arbitraria, que pueda elegir una cosa o su opuesto, sencillamente no existe. La voluntad siempre está motivada para sus elecciones, nunca es neutral. Así ocurre en el mundo material; ¿Por qué quieres comer o beber? porque tienes hambre o sed. Cuando quedas satisfecho entonces ya no quieres. Lo mismo ocurre en el plano espiritual. El querer ir a Cristo tiene unos motivos específicos. A él se va porque se está anhelante del Dios vivo; porque se está cansado del pecado y se busca reposo, el reposo del perdón, de la justicia eterna y de la comunión con Dios; se va a Cristo porque se sabe que él es el único camino; porque se está sediento del agua viva, y la Fuente está abierta sólo en él. Y todo esto de ninguna manera es del pecador mismo, sino el fruto de la gracia.

Cristo es la fuente del agua de vida. En el paraíso de Dios el río del agua de vida fluye del trono de Dios y del Cordero, lo que significa que procede de Dios a través de Cristo. En el último día, el gran día de la fiesta de los tabernáculos, cuando la jarra de oro se llenaba con agua del estanque de Siloé, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. A la samaritana en el pozo, le dijo: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber, tú le pedirías, y él te daría agua viva. Y luego: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; más el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna. La apertura de esta fuente de agua viva en Cristo ya fue tipificada y predicha siglos antes en la antigua dispensación. La sed de los hijos de Israel fue maravillosamente apagada con agua de la roca, y el apóstol Pablo refiriéndose a ese milagro de la gracia, escribe que «todos bebieron de la misma bebida espiritual, porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo» (l Corintios 10: 4).

Cristo los seguía en el peregrinar en el desierto, y se reveló a sí mismo al suplirles con agua de la roca. Es con la mirada puesta en su venida que clama Isaías: A todos los sedientos: Venid a las aguas; y los que no tienen dinero, venid, comprad y comed. Venid, comprad sin dinero y sin precio vino y leche (Isaías 55: 1). Y también pudo proclamar la bendita promesa: Porque yo derramaré aguas sobre el sequedal, y ríos sobre la tierra árida (Isaías 44: 3). Y el Señor promete por medio de su profeta Zacarías: En aquel tiempo habrá un manantial abierto para la casa de David y para los habitantes de Jerusalén, para la purificación del pecado y la inmundicia». Y acontecerá en ese día de salvación «que saldrán de Jerusalén aguas vivas (Zacarías 13: 1; 14: 8). Ese manantial está abierto en Cristo, y de él fluyen los ríos de agua viva.

El agua tiene en la Biblia un significado simbólico muy rico. Algunas veces hace referencia a la aflicción profunda que anega nuestra alma y las olas que nos abaten. Como un signo de realidades espirituales indica tres cosas principalmente: separación, limpieza y vivificación espiritual, y renovación. El agua del bautismo es un signo y sello de la separación espiritual del mundo en la comunión con Cristo, así como de la limpieza del pecado para la justicia eterna. Por eso las aguas del diluvio fueron un tipo del bautismo en Cristo, pues por el agua (no por el arca) fue limpiada la iglesia y separada del mundo impío que pereció bajo las aguas del juicio. En el mismo sentido tipificaron el bautismo las aguas del Mar Rojo, porque por ellas el pueblo de Israel quedó separado para Dios frente a Faraón y su ejército, y la casa de servidumbre en Egipto. Y por el bautismo el viejo hombre de pecado es tragado y surge el nuevo en Cristo, separado del pecado y del mundo impío, resucitado con Cristo a una nueva vida de comunión con Dios.

Es evidente, sin embargo, que el significado es algo diferente cuando se refiere a Cristo como la fuente de agua viva. En este caso indica vivificación, renovación, y satisfacción completa. Puede decirse, en primer lugar, que el agua viva (o de vida) representa principalmente, y en su sentido más profundo, al Espíritu Santo como el Espíritu de Cristo, por quien todas las bendiciones espirituales de salvación son concedidas a la Iglesia como un todo, y a cada creyente en particular. Ese Espíritu es el río de agua de vida que fluye constantemente de Dios a través de Cristo en la Iglesia. Esto queda señalado en Isaías 44:3, porque después de decir derramaré aguas sobre el sequedal, explica el símbolo añadiendo: Y derramaré mi Espíritu sobre tu generación. Así lo afirma igualmente Juan 7:37­-39, pues la promesa del agua viva la explica el apóstol diciendo: Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él. Y la imagen del río de agua de vida en Apocalipsis 22 muestra la misma idea, pues el río se presenta como saliendo del trono de Dios y del Cordero. Con la exaltación del Salvador y el derramamiento del Espíritu Santo poco después, en el día de Pentecostés, fue cumplida la promesa: el río de agua de vida comienza a fluir y se abrió la fuente de agua viva.

El río de agua viva representa al Espíritu Santo precisamente como el autor de nuestra salvación, que lleva a cabo en nosotros todas las bendiciones espirituales en los lugares celestiales en Cristo; bendiciones que él obtuvo para nosotros por medio de su perfecta obediencia, y su Espíritu las toma de él para concederlas a su pueblo. A este Espíritu se le llama Espíritu de vida; Espíritu de adopción, por el cual clamamos Abba, Padre; Espíritu de verdad, que nos guía a toda verdad; Espíritu vivificante; de santidad y santificación; de sabiduría, conocimiento y revelación; en fin, el Espíritu de Cristo.

Según esto, él es quien nos regenera y nos hace nacer de nuevo: partícipes de la resurrección de Cristo. Nos da comprensión y discernimiento de las cosas espirituales, ojos para ver, oídos para oír, corazones renovados para entender los misterios del reino de los cielos. Por él somos llamados de las tinieblas a la luz, del pecado a la justicia, de la corrupción a la santidad, de la muerte a la vida. Todas las bendiciones espirituales de conocimiento y sabiduría, de vida y gloria, de justicia y santidad, y todas las riquezas de la gracia, fluyen constantemente de Cristo en el Espíritu a toda la Iglesia y a cada creyente. Por esa gracia abundante somos renovados continuamente para vida eterna. Y este raudal de bendición espiritual queda simbolizado por el agua viva, o el río de agua de vida.

La multitud de bendiciones espirituales de salvación tienen su base y fundamento en una: la justicia perfecta. La justicia y la salvación están ligadas y conectadas de forma tan inseparable, que a veces la propia Escritura las intercambia. Tal como la esencia real de nuestra miseria es el pecado, así la justicia lo es de la salvación. Sin ella no hay vida, ni favor de Dios, ni comunión con él. Tenemos, por consiguiente, que ser hechos justos, y eso tanto en el sentido jurídico­-legal como en el ético­-espiritual. Necesitamos ser justificados. Nuestros pecados han de ser borrados y perdonados, y se nos tiene que imputar la justicia de Cristo, de manera que, aunque vivamos en medio del pecado y la muerte, nos podamos gloriar en nuestra justificación, con la certeza de ser justos ante los ojos de Dios. Mas también tenemos que ser santificados, vivificados a una nueva vida delante de Dios en santidad, libres de las tinieblas, la corrupción y toda mancha. Todo esto lo abarca la justicia, por eso en ella consiste nuestra salvación. Por lo cual puede decirse realmente que el agua de vida que fluye del trono de Dios y del Cordero, es un manantial constante de justicia, perdón, luz, santidad, amor a Dios, y vida eterna. ¡Benditos los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados!

Hay que ir, pues, a Cristo para beber el agua de la vida, esto es, recibir de él y apropiarnos todas las bendiciones espirituales de la gracia para obtener justicia y vida. Cristo dice: Ven a mí y bebe. Entendamos bien esto. Es el Cristo de la Biblia, el Hijo de Dios encarnado, el que habitó con nosotros, que nos ha revelado al Padre y habla palabras de vida eterna, el que fue ordenado para morir en la cruz por nuestras transgresiones y fue resucitado al tercer día para nuestra justificación, el que fue exaltado en los cielos y recibió la promesa del Espíritu Santo, el que, finalmente, derramó su Espíritu en la Iglesia el día de Pentecostés: ese Cristo, y no otro, es la fuente abierta del agua de vida; él es nuestra justicia y nuestra redención completa, y se nos da a sí mismo y todas sus bendiciones de salvación por medio de su Espíritu. Y todo esto se realiza de una manera tal, que nos apropiamos y recibimos todas esas bendiciones espirituales de salvación por un acto consciente y voluntario de nuestra parte, con el que correspondemos al acto de Cristo de darse a nosotros. Este acto nuestro se expresa por las palabras «venir» y «beber». El agua de la vida, si se me permite usar la comparación, no es introducida en nuestra garganta por un tubo, sin que hagamos nada o en contra de nuestra voluntad. Aunque eso fuera posible, de ese modo nunca podríamos gustar su pureza y dulzura renovadoras. Y Dios quiere precisamente que la gustemos. Quiere que gustemos la gracia para cuya gloria hemos sido salvados, y que conscientemente experimentemos sus maravillas. ¡Hay que venir y beber!

¿Qué significa venir y beber de la Fuente de agua viva? Significa que estamos sedientos: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba; a todos los sedientos: ¡Venid a las aguas! Esta sed forma parte del querer venir. A menos que el pecador tenga sed del agua de vida, es decir, de justicia, nunca vendrá a Cristo, ni querrá beber en absoluto. Y esta sed implica, en primer lugar, que su alma tiene una profunda consciencia de su estado de pecado, de su condición perdida, de su carencia de toda justicia y de estar lleno de todo pecado y corrupción que le hace culpable delante de Dios. Implica que deplora su pecado en verdadero arrepentimiento y anhela el perdón, y la liberación de su poder y dominio, y busca ser revestido con las ropas de justicia. Significa, igualmente, que reconoce que Cristo, como la plenitud de la justicia, es la única Fuente de agua de vida de la que tiene que beber. Significa que el pecador suspira por Cristo y todas sus bendiciones de salvación. Pero es necesario más: tiene que oír y atender la palabra de Cristo: «Ven a mí y bebe». No se trata solamente de reconocer su miseria y la grandeza de Cristo, sino que debe volverse a él, recibirle, creer en él y por fe obtener perdón y justicia, sabiduría y conocimiento, luz y vida eterna. Entonces, y sólo entonces, beberá y su alma quedará saciada.

¿Quién vendrá? ¿Cuál es la relación entre Cristo como la Fuente de agua viva y el pecador? ¿Se trata simplemente de que Cristo es la Fuente que brota y brota, y envía a sus predicadores para que llamen la atención de la gente respecto a ese manantial, limitándose a esperar que alguien decida venir y beber? ¡No! Si fuera así, nadie vendría; todos despreciarían esa fuente. Porque todos los hombres son por naturaleza hijos de ira, muertos en delitos y pecados, siguiendo la corriente de este mundo, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos. Tienen sed, pero no de justicia. Su sed es para las cosas del mundo, de los deseos de la carne, de los deseos de los ojos y de la vanagloria de la vida. El hombre natural siempre se gloría de su propia justicia y desprecia con el pie la de Dios. Si el venir depende de su voluntad, jamás vendrá. Ni el más formidable ejército de atrayentes y hábiles predicadores podrá nunca persuadir a un solo pecador para que venga y beba. Nadie tiene de sí mismo este querer.

Más Cristo está en primer lugar. Y nuestro querer ir y tomar del agua de vida gratuitamente es sólo la reacción de su acto de gracia por el que se da a sí mismo a nosotros. Él se nos da, y nosotros le recibimos. Nos da ojos espirituales para ver nuestra propia miseria y desdicha espiritual, y vemos las riquezas de su plenitud; entonces le miramos como nunca antes lo habíamos hecho. Él nos lleva, y nosotros vamos. Nos da sed, y bebemos. Cambia nuestro corazón, nuestra mente, y nuestra voluntad por su Espíritu y su Palabra, y le encontramos más precioso que todas las riquezas del mundo, y todo lo consideramos estiércol ante la excelencia de su conocimiento. ¡Que nadie se gloríe en sí mismo! Si no tienes sed del Cristo vivo, se debe a que eres ciego, muerto, desnudo y miserable; enemigo de Dios, aborreciendo toda justicia, aunque presumas de bondad; amas más las tinieblas que la luz, y te glorías en tu propia vergüenza. No te llenes de soberbia delante de Dios, como si tuvieras el poder de decidir venir a él cuando te plazca. Cristo es el Señor. ¡Nadie va a él, si el Padre no lo trae! Por otra parte, si tienes sed y vienes a Cristo para beber, no te ensalces, pues no has venido de ti mismo. Fue su gracia la que te dio la sed. Fue él quien dijo: ¡Ven! y tú fuiste. Fue él quien se dio a sí mismo a ti, y tú bebiste, y continúas bebiendo para vida eterna. ¡El que se gloría, gloríese en el Señor!

(56) Ejercitando la Purificación

El siguiente pasaje de Efesios 5, lo he incorporado porque contiene una mención al agua que merece ser destacada. Sin embargo, viene acompañado por la conocida paráfrasis que Pablo realiza con el matrimonio, en directa comparación con Cristo y su iglesia. Texto que ha sido utilizado por los ultras legalistas, sumados a otros “istas” por el estilo, (Entre ellos, machistas), para elaborar conceptos de dominación patriarcal que todavía le está trayendo dolores de cabeza a la sociedad del siglo veintiuno. Y como estas expresiones de Pablo, pese a toda la madurez imperante, todavía pueden ser interpretadas con tendenciosidad, quiero comenzarlo, no desde el verso 22, que sería lo correcto, sino, desde el anterior, que si bien cierra otra cuestión importante como es la de la sabiduría, determina con contundencia la base principal de todo lo que se hablará después.

(Efesios 5: 21) = Someteos unos a otros en el temor de Dios.

En principio, la etimología misma de esta palabra, Someteos, nos muestra que habla de tomar el lugar divinamente dispuesto en una relación dada. Nunca se exigirá sometimiento de unos seres humanos a otros; ello sólo puede tener lugar sobre la base de la confianza y de la voluntad. Esto es: al creer en la Palabra de Dios y estar dispuestos a aprender a crecer espiritualmente a través de nuestras relaciones con los demás. Someterse los unos a los otros, por lo tanto, implica inclinar nuestra voluntad para con los aspectos en los que el otro tiene mayor conocimiento, aprender, y luego aguardar que los demás hagan lo mismo con nosotros. Pero siempre seguirá siendo una sumisión de los unos a los otros, nunca jamás “de los todos a algunos”. En función de eso y teniendo muy en cuenta esto, Pablo escribe lo que sigue, en referencia al modelo Cristo-Iglesia como el de esposo-esposa.

(22) Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor; (23) porque el marido es la cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo y él es su Salvador.

En un matrimonio cristiano en su contexto general, conformado por un hombre y una mujer amantes de Dios y consagrados a su servicio y al cumplimiento de su voluntad y su propósito, este orden divino es un verdadero reaseguro de imbatibilidad. Si el hombre es cabeza de un hogar porque al mismo tiempo está sometido a Cristo, que es cabeza del cuerpo, su esposa, su ayuda idónea, será imbatible para el diablo y quien quiera que pretenda perturbarlos. Si ese matrimonio es disfuncional espiritualmente hablando, ya las cosas tienden a ser diferentes. Un hombre incrédulo jamás podría ser cabeza espiritual de su casa por una sencilla razón: Cristo no tendría por donde derramar sus bendiciones, ya que le estaría faltando el canal conductor que es ese hombre que Dios diseñó para que lo fuera. Si el hombre es cabeza de su mujer y de su casa, como Cristo lo es de su iglesia, ese hombre deberá sostener espiritualmente a toda su casa, partiendo de su propia relación con el Señor. Si no la tiene, no es ni puede ser cabeza de nada. Que quede claro. De otro modo, como iglesia de estandarte de amor, estamos propiciando lo contrario, hasta la llamada “violencia de género”. ¿O crees que dentro de la iglesia no existe?

(24) Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo.

¿Se emborracha Cristo y anda de parranda con otras mujeres? No. ¿Le huye al trabajo y castiga a sus hijos por nada? No. Muy por el contrario, trata a su iglesia como a vaso más frágil. Le enseña a pelear sus batallas, pero las grandes guerras las gana Él. Eso es el modelo del marido que puede aspirar a la sujeción de su esposa y su familia. Cuando un hombre tiene estas características, para cualquier mujer cristiana, estarle sujeta no es un esfuerzo, es un privilegio. Pero en otra condición, el diseño de Dios está tergiversado, y como toda cosa torcida, jamás podrá llegar a buen puerto.

(25) Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, (26) para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha.

Conclusión luego de estos tres versos. Si el 21 dice que debemos someternos unos a otros, si el 22 añade que las casadas deben estar sujetas a sus maridos y si el 25 concluye en que los maridos deben amar a sus mujeres, ¿Vamos a seguir creyendo y enseñando que son versos separados y que cada uno significa exactamente lo que dice? Porque en ese caso, los maridos no deberían someterse a sus mujeres, aunque contraríen el verso 21. Y tampoco sus mujeres estarían obligadas a amar a sus maridos. ¿No será, tal vez, que la sujeción es mutua, al igual que debe serlo el amor conyugal? Porque si todo es como Cristo y su iglesia, mucho me temo que a los unos y a los otros, todavía nos falta muchísimo.

Todo lo que viene luego, nos muestra con absoluta claridad que Pablo hace una comparación, una especie de parábola donde los personajes centrales son los miembros del matrimonio, aunque en franca comparación y modelo de lo que es la relación Cristo-iglesia. Y aquí es donde aparece el agua. Como elemento que purifica la iglesia mediante la Palabra. ¿Podemos decir, entonces, que el agua es la Palabra de Dios? No sé si podemos decirlo así, de manera total y global. Lo que sí podemos consignar es que es de alguna manera, la purificación de la iglesia, y no estamos hablando desde lo físico ni lo literal.

(57) El Agua en La Antártida

La Antártida, conocida como el “Continente Blanco”, se ubica al sur del paralelo 60 en la zona polar austral; sus límites están definidos por la denominada “Convergencia Antártica”, determinada por los extremos australes de los océanos: Pacífico, Atlántico e Índico. Su área es de 14 millones de kilómetros cuadrados (273 veces la superficie de Costa Rica), pero la población no llega a 4.000 personas. Este territorio no pertenece a ningún Estado, en sustitución existe el “Tratado Antártico”, firmado, en 1959, por 45 países, con el propósito de dedicarlo a la paz y a la investigación científica. Sus características topográficas y climáticas son inhóspitas, con fríos intensos que llegan a ochenta y nueve grados bajo cero, como ejemplo, en la “Estación Vostok” a cargo de Rusia.

En la Antártida se almacena el 70% del agua dulce del planeta a pesar de que no existen ríos ni lagos en su territorio. Paradójicamente, el promedio de precipitación anual es similar al de la zona más seca del Sahara, el cual oscila entre 101 a 152 mm. Este continente blanco, junto con el Polo Norte, son esenciales para mantener el equilibrio del clima a nivel mundial. Lógicamente, la intensidad del frío y la acumulación del 90% del hielo del planeta, limita el desarrollo de la vida vegetal y esta a su vez de la vida animal. Sin embargo, en su zona costera existen 350 especies de líquenes y algas; musgos, bacterias y dos plantas que florecen, cuyos nombres científicos son Deschampsia antártica y Colobanthus crassifolius. La mayoría de los animales son artrópodos (ácaros, insectos).

En esta zona habitan seis clases de focas y cinco tipos de pingüinos, doce especies de ballenas y, aproximadamente, 200 variedades de peces. Aunque la extensa masa de agua está congelada, el Continente Blanco es una zona viviente, pero, sobre todo, es fundamental para mantener el clima y el ciclo hidrológico en el mundo. Lamentablemente, sobre este continente de agua, existen dos amenazas; la primera, es el efecto del cambio climático, ya que el aumento de la temperatura global ha incrementado el deshielo y el desprendimiento de bloques de hielo como la plataforma de Wikins, con más de catorce kilómetros cuadrados y ciento cincuenta metros de profundidad o grosor.

La segunda amenaza son los grandes yacimientos de petróleo, uranio, cobre, carbón y oro que existen en esta región, los cuales más temprano que tarde despertarán la avaricia humana, provocando sin lugar a dudas la alteración del equilibrio de la flora y fauna de dicha zona y en consecuencia la del mundo entero. Ante estas amenazas, es necesario y recomendable cambiar el estilo consumista de la humanidad para disminuir la producción de gases de efecto invernadero y cambiar nuestra zona de confort, en beneficio de la sobrevivencia en este hermoso planeta Tierra. Puede decirse con toda certeza, entonces, que a partir de las tareas que hoy por hoy se llevan a cabo en la zona, el agua aquí es un elemento de estabilidad climática.

(58) Por Causa de Tus Malestares

Dentro de las sugerencias y consejos que el experimentado Pablo le brinda a su discípulo Timoteo, en cuanto a cómo desarrollar su flamante ministerio, hay uno que, en apariencia, tiene relación directa con algo personal, pero que, en la genuina realidad de la revelación más profunda, tiene que ver con otra cosa. Está insertado en medio de muchas recomendaciones que, de paso, podemos examinar una vez más en beneficio nuestro y de todo lo que hagamos para el Señor.

(1 Timoteo 5: 17) = Los ancianos que gobiernan bien, sean tenidos por dignos de doble honor, mayormente los que trabajan en predicar y enseñar.

Hay una clara división y distinción entre lo que aquí se denomina como anciano, a lo que luego se rotula como predicador o maestro. Y esa división también se manifiesta entre predicar y enseñar. Son muchos, hoy, los que todavía suponen que es lo mismo. Lo explico a la inversa: enseñar, tú lo sabes y yo más que nadie, es adquirir conocimientos por todos los medios a disposición, sin otra finalidad que la de luego traspasarlos a quienes los ignoran. Esa es la tarea de un maestro. Podrá fluir como pastor, podrá fluir como evangelista, podrá fluir como profeta y hasta como apóstol, si se lo necesita, pero es indefectiblemente maestro. Y al serlo, su mayor razón de vida será saber para contar, aprender para enseñar. No necesariamente tiene que crear enseñanza, puede repetir la oída o leída a otros, aunque pasándola en limpio para que todos lo entiendan. Un maestro secular no está enseñando algo que le pertenece, está enseñando algo que primeramente él o ella tuvo que aprender. El maestro bíblico, se toma de la teología y la enseña. El maestro del Señor, espera que el Espíritu Santo llegue y lo guíe a toda verdad.

Predicar, en tanto, (Y a esto lo hemos enseñado ya en otros trabajos), es un término que viene de una conjunción de dos vocablos: Pre, que siempre es antelación, anticipación, algo que se menciona antes que ocurra, y dicar, que es una expresión que termina refiriéndose a los ángeles caídos, esto es, lo que nosotros hoy en el argot eclesiástico llamamos familiarmente demonios. Por lo tanto, resultaría sumamente incoherente decir que vamos a predicar, pero sin hablar de guerra espiritual, Satanás o demonología. Predicar es directa y sencillamente Guerra, y será muy bueno que aquel que decida hacerlo, sepa perfectamente a qué deberá atenerse. Ningún soldado que participe de una guerra, por mejor instrucción que tenga y mejores armas que porte, puede asegurarse que no recibirá ningún disparo ni saldrá de esa guerra sin ninguna herida. Y por sobre todas estas dos acepciones laborales del evangelio, está la que aquí se puntualiza como esencial: honestidad.

(18) Pues la Escritura dice: no pondrás bozal al buey que trilla: y digno es el obrero de su salario.

Poner bozal al buey que trilla, en la agricultura antigua a la cual se refiere, tenía que ver con no permitirle a ese animal poder comer un bocado del cereal que estaba ayudando a trillar con su esfuerzo. Tiene que ver, naturalmente, con el alimentarse de un trabajo que se realiza. Algo así como que el panadero coma un bocado del pan que está elaborando, o que el prestigioso chef internacional pruebe una porción del plato excepcional que está preparando para un cliente. Al decir luego que el obrero es digno de su salario, se está avalando que aquellos que trabajan a tiempo completo para el evangelio, deberán percibir un salario por ello. De hecho, esto hoy se practica y mucho. Tanto que, con el correr de los tiempos, muchos supuestos cristianos se han incorporado a tareas rentadas de su congregación, de su ministerio o de su denominación, sin estar del todo consustanciado con lo espiritual de cada labor, sólo por acceder a un necesario salario. Lo que les falta entender a los obreros que buscan ser dignos de su salario, es que a ese salario lo abonará el verdadero jefe que tiene todo esto, el Señor: A veces, usará organizaciones, a veces personas sueltas y, en algunos casos, hasta incrédulos.

(19) Contra un anciano no admitas acusación sino con dos o tres testigos.

No voy a negarlo ni a minimizarlo; hay pastores y líderes prominentes que han caído en los peores pecados imaginables. Fornicación, si eran solteros o adulterio, si eran casados. Y uso de pornografía o pedofilia, en ambos casos. Eso es cierto, real, se ha comprobado y probado decenas de veces y ha ocasionado verdaderas hecatombes en distintos lugares. Hemos visto, incluso, derrumbarse tremendos ministerios internacionales, con llegada a todo el planeta mediante la televisión o Internet, por causa de pecados de esa clase de parte de sus principales referentes. Es obvio que, en cada ocasión que algo así ha ocurrido, la fe de muchos se deteriora y, en casos, hasta hay gente muy nueva que se hace a un costado por causa de su enorme decepción. Sin embargo, de lo que Pablo habla a aquí advirtiendo a Timoteo, es del otro costado de este mismo asunto. De cuando por motivos diversos, tales como celos, envidias o despechos, cualquiera de estos pecados mencionados es inventado mediante calumnias e injurias sin otra finalidad que derrumbar a alguien que estaba haciendo bien las cosas. Detrás de esto está el enemigo, de acuerdo, pero el enemigo es un espíritu que siempre necesita cuerpos físicos para manifestarse.

(20) A los que persisten en pecar, repréndelos delante de todos, para que los demás también teman.

¡Un momento! En todo grupo de cristianos que he conocido y que conozco, todavía, hay una elogiable tendencia al reconocimiento de problemas domésticos. Al menos, eso en los grupos que se conducen con convicciones firmes y madurez manifiesta, no hablo de grupos eminentemente religiosos o ritualistas. Y como tal, se han detectado y puesto en el tapete de las disciplinas y todos los mecanismos existentes en los círculos cristianos, para el tratamiento del pecado interno de algunos de sus miembros. Sólo un detalle que, a la luz de lo que estamos leyendo, no es menor. Siempre, al menos que yo recuerde, no sé cómo te habrá ido a ti donde tú habitas o congregas, esas disciplinas, esas reconvenciones o suaves o menos suaves reprimendas a los infractores de las leyes de Dios, han sido en un marco privado, no digo clandestino, pero sí fuera de la mirada curiosa o morbosa de sus hermanos. Para protegerlos, se asegura. Para cuidarlos y restaurarlos al menor costo emocional posible, se añade. ¿Malo? No lo puedo decir, no soy quien; pero sí opuesto a lo que la Palabra nos muestra en este pequeño verso. Porque aquí, fuera de toda mala intención o ánimo destructivo, si yo no he leído mal, dice: repréndelos delante de todos. ¡Delante de todos! Punto. Ahora, cada uno haga lo que crea mejor, no soy quien para opinar nada. Pero lo que está escrito, hasta hoy, es esto.

(21) Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, y de sus ángeles escogidos, que guardes estas cosas sin prejuicios, no haciendo nada con parcialidad.

Tengo una sola duda en este versículo, y es si donde leemos por la traducción: ángeles escogidos, en realidad y partiendo de la palabra utilizada en el original, no está hablando de mensajeros, y no de serafines o querubines. No modificaría demasiado la esencia del contexto, pero ya no estaría refiriéndose solamente a Dios Padre y a su Hijo, como testigos de lo que declarará luego, sino también de los mensajeros que Dios envía a guiar a los hombres por los caminos correctos. Y le añade que todas estas cosas que han sido tratadas, sean guardadas, (Lo que equivale a decir sostenidas, protegidas, respaldadas), sin prejuicios, que es ese sentimiento que en más de una ocasión nos ha hecho equivocar muy feo con respecto a las personas, y agrega un concepto que muy bien podría servir de estandarte para todas nuestras congregaciones de hoy: sin parcialidad. Esto es: sin favorecer a unos, perjudicando a otros, sólo por vinculación comercial, negocios, arreglos políticos o amiguismos.

(22) No impongas con ligereza las manos a ninguno, ni participes en pecados ajenos. Consérvate puro.

La mayoría de los cristianos que han accedido a información básica de guerra espiritual saben muy bien que no pueden ni deben ir a poner la cabeza bajo las manos de cualquier desconocido que llega asegurando ser un enviado de Dios. Estos hermanos saben muy bien que la transferencia de espíritus (No estoy hablando del Santo, obvio), es una realidad y que, por haber pasado por esa experiencia, muchos padecieron verdaderos infiernos terrenales hasta que pudieron caer en cuenta respecto a cuál había sido la vía de ingreso de demonios en sus vidas. Sin embargo, muchísimos menos que esa mayoría son los que saben que cuando la acción se da a la inversa, también puede ocurrir lo mismo. Decenas de casos de líderes que vivían vidas normales y tranquilas, de pronto se vieron conmovidos por reacciones personales impropias e imprevistas que no parecían tener explicación coherente, a menos que hubieran recibido alguna transferencia espiritual maligna al imponer sus manos sobre gente que estaba muy tomada, al tiempo que ellos no se encontraban en su mejor situación ante el Señor. De eso es que Pablo le habla aquí a Timoteo. Y un pequeño añadido a lo que hoy llamamos con elegancia “permisividad”, pero que en realidad y tal como el apóstol lo señala, es complicidad.

(23) Ya no bebas agua, sino usa de un poco de vino por causa de tu estómago y de tus frecuentes enfermedades.

Y aquí llegamos a este versículo que, a la vista de todo lo demás que ha sido dicho, parecería ser de una completa incoherencia. ¿Cómo podría ser que, en el marco de una serie de consejos de suma profundidad sobre el comportamiento espiritual como líder, Pablo cambie en un violento giro su discurso para introducirse en un consejo más bien de medicina alternativa para con las dolencias de Timoteo? Los teólogos que gustan de tomar estos textos de modo literal, han hecho centenares de especulaciones al respecto, aunque sin llegar a emitir un concepto que, por lo menos, no caiga en un suspenso de carencia de coherencia. Yo no tengo ninguna prueba palpable o bíblica para respaldar lo que voy a decirte, sólo es algo que en mi interior se dibujó de inmediato a leerlo. De la misma manera en que en otros casos, me ha llegado alguna revelación, aunque no tengo elementos para asegurar que esta lo sea. Yo creo que lo que Pablo le dice a Timoteo, su discípulo devenido a líder, es que abandone el agua de vida, elemento muy valioso, pero sólo al inicio de la vida de fe de las personas, y que pase al vino de la revelación, que es el único que posibilitará una vida abundante aquí y ahora. El agua, entonces, aquí es nuevamente el elemento que representa la vida.

(59) Agua Salada y Agua Dulce

Ya fue dicho en varias acotaciones: el agua cubre el setenta y uno por ciento de la superficie de la corteza terrestre. El 96,5% del agua total se concentra en los mares y océanos. La mayoría del líquido del planeta Tierra es salado, con una concentración de 35 gramos por litro de cloruro de sodio y otros compuestos; el restante 3,5% es agua dulce, del cual un 1,74% se concentra en los glaciares y casquetes polares, un 1,72% se ubica en los acuíferos y glaciares continentales y un 0,04% en lagos, humedales, atmósfera, embalses, ríos y seres vivos, en orden decreciente.

El equilibrio entre el agua salada y el agua dulce es la esencia de la vida en nuestro planeta, ya que esta relación, y el volumen, se han mantenido constantes por medio del ciclo hidrológico en sus etapas evaporación, transpiración (bosques), condensación o precipitación y el desplazamiento hacia los mares y océanos. En concordancia con la citada relación, la evaporación del agua de mar proporciona, en gran parte, la humedad contenida en la atmósfera. Solo una pequeña parte proviene del agua de lagos, ríos, humedales y de la evapotranspiración de las plantas. En este sentido, el mayor productor de agua dulce es el agua salada. Muchos nos hemos preguntado, ¿Por qué si el ser humano necesita más agua dulce para su vida diaria, la mayoría del líquido existente es agua salada? La respuesta no es sencilla. Se basa precisamente en el ciclo hidrológico e integralidad del clima, en las diferentes latitudes de la Tierra.

Un ejemplo sorprendente del papel que desempeñan los casquetes polares en las corrientes marinas, y éstas a su vez en el clima, se presenta en la Antártida. Durante el invierno, su superficie crece en promedio 22%, porque el agua marina se congela, lo que ocurre al alcanzar el agua salada una temperatura de -1,8°C. El congelamiento forma cristales de hielo (agua dulce), provocando corrientes de sal o salmueras, las que por su peso se precipitan al fondo del mar, formando corrientes marinas desde los polos hacia diferentes zonas del planeta e influyendo en el clima y el equilibrio integral de la vida en el globo terráqueo.

Otro ejemplo es la variación de los niveles o concentraciones de salinidad en las diferentes zonas del mundo. El agua alrededor de los polos es menos salada que en el Mar Báltico, y ésta a su vez es menos salada que en el Mediterráneo. Es importante resaltar, para confirmar que la relación entre el agua salada y el agua dulce no es casualidad, que la primera, al contener 3,5% de sal, es más resistente a la contaminación por gérmenes, lo cual contribuye a mantener la salud mundial.

Lo dicho, aunado a la inmensa fuente de alimentación que representan los mares y océanos, ratifica que el equilibrio establecido por el Señor entre el agua dulce y el agua salada, hace que el volumen total sea el mismo desde el génesis de este hermoso planeta azul. Por esta razón, los seres humanos debemos preocuparnos por estudiar a profundidad las relaciones existentes, con el propósito de comprenderlas y ejecutar las acciones necesarias para la protección de la vida en la Tierra. Cómo puedes ver, ya, a esta altura del relato, el agua es mucho más de lo que inicialmente creías. No te preocupes ni te culpes, a mí me pasó primero. Por eso, cuando el Espíritu Santo me guio a estudiarlo, fui obediente. ¡Si yo ya sabía que iba a tener que hacerlo!

(60) El Asunto de la Remisión

No debe haber ni un solo cristiano en el planeta que no sepa a qué vino Jesús el Cristo, a la tierra. Todos te darán sesudas explicaciones respecto al pacto de sangre, al lavamiento de la impureza y a la remisión de pecados. Y estarán correctas sus explicaciones. Sin embargo, son muy pocos todavía los que pueden explicar y con bastante carencia argumental, respecto a cuál es la tarea de un mediador y el porqué de su necesidad. Hay un texto en la carta a los Hebreos, que si bien no está todavía todo lo iluminado que me gustaría, al menos trae dos o tres conceptos que bien vale la pena examinar. Con presencia de agua, obviamente.

(Hebreos 9: 11) = Pero estando ya presente Cristo, sumo sacerdote de los bienes venideros, por el más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es decir, no de esta creación, (12) y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención.

Si como creyente tienes un auténtico y más que genuino motivo de celebración, ese motivo es el que has ganado el acceso a Dios gracias a la sangre derramada por Jesucristo. No estarías celebrando nada si Jesús no hubiera ido a esa cruz a morir colgado como el más vil de los delincuentes. De hecho, Jesús introdujo el sistema ideal hacia el cual apuntaban todos los viejos rituales. Su ministerio tuvo lugar, no en un santuario terrenal, sino en la esfera de las realidades celestiales. Esa es la diferencia primaria entre una convicción íntima y una religión externa.

(13) Porque si la sangre de los toros y los machos cabríos, y las cenizas de la becerra rociadas a los inmundos, santifican para la purificación de la carne, (14) ¿Cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?

Está claro que Jesús ofreció en sacrificio su propia sangre. Si el sacrificio de animales, hasta allí, procuraba limpieza ceremonial, es para preguntarnos cuánto más podría lavar las almas el sacrificio espiritual de Cristo. Máxime cuando Él no era merecedor en absoluto de ir a esa cruz que nos correspondía a todos nosotros.

(15) Así que, por eso es mediador de un nuevo pacto, para que interviniendo muerte para la remisión de las transgresiones que había bajo el primer pacto, los llamados reciban la promesa de la herencia eterna.

(16) Porque donde hay testamento, es necesario que intervenga muerte del testador.

(17) Porque el testamento con la muerte se confirma; pues no es válido entre tanto que el testador vive.

(18) De donde ni aún el primer pacto fue instituido sin sangre.

El paréntesis aquí tiene que ver con algo que ya hemos enseñado en alguna otra oportunidad, pero que bien vale la pena reiterarlo una vez más. Está más que claro que tanto el primer pacto como el segundo tienen a la sangre como elemento vital y singular. De allí que, si el segundo pacto se produce cuando se derrama la sangre de Jesús en la cruz, que es lo que enseñamos y aprendemos, considerar a los cuatro evangelios (Mateo, Marcos, Lucas y Juan) como parte del Nuevo Testamento (que es como decir Nuevo Pacto), sería incorrecto, ya que ese pacto recién comienza en el final de cada uno de esos textos, en el relato de la crucifixión. La vida ministerial de Jesús no se desarrolla en el Nuevo Testamento, sino en el Antiguo. En todo caso, su vida ministerial lo está creando.

(19) Porque habiendo anunciado Moisés todos los mandamientos de la ley a todo el pueblo, tomó la sangre de los becerros y de los machos cabríos, con agua, lana escarlata e hisopo, y roció el mismo libro y también a todo el pueblo, (20) diciendo: esta es la sangre del pacto que Dios os ha mandado.

Y aquí aparece el agua, entremezclada en un curioso elemento conjunto para certificar el pacto. Si tenemos en cuenta que se utiliza lana escarlata, que tiene que ver con el pecado sin purificar, ya que la lana blanca era precisamente lo opuesto, eso se complementa con el hisopo. El hisopo era una planta aromática de Egipto y Palestina, de la familia de las labiadas, que también comprende las mentas. Era un arbusto de unos 30 a 45 cm. de altura, con hojas pequeñas y vellosas, que se aferraba a los muros y a las rocas.

Se usaba frecuentemente un manojo de hisopo para llevar a cabo la aspersión de la sangre expiatoria durante la Pascua, para la purificación del leproso, o para la de una casa pronunciada leprosa. Asimismo, se tomaba el hisopo para hacer y aplicar el agua de la purificación de las cenizas de la vaca alazana. El salmista clama: Purifícame con hisopo, y seré limpio (Salmo 51:7), pensando en realidad en la aspersión de la sangre de la expiación hecha con el hisopo, y que es lo único que puede cubrir el pecado. Cuando Jesús fue clavado en la cruz, uno acercó a sus labios una esponja empapada en vinagre, fijada a un hisopo. Por otra parte, en Mateo 27:48 y Marcos 15:36 se habla de una caña. Con respecto a esto, no puede tratarse de una contradicción, como algunos adversarios de la Biblia han supuesto gratuitamente. El hisopo podría haber estado fijado a una caña, o quizá la palabra caña pudiera referirse a una rama larga de hisopo. De lo que estamos hablando aquí, entonces, es de la remisión del pecado, y el agua, en este caso, es uno de los elementos que participan en esa remisión. Como que es el paso previo a la sangre. De allí que en el capítulo siguiente de Hebreos, encontramos la confirmación.

(61) Una Solidez a Veces Peligrosa

Cuando el agua se solidifica, se convierte en hielo. Ese hielo, climáticamente, es denominado Granizo. El granizo es un tipo de precipitación sólida que se compone de bolas o grumos irregulares de hielo, cada uno de los cuales se refiere como una piedra de granizo. A diferencia del granizo blando (Que está formado por escarcha y granizo, que son más pequeñas y translúcidas), el granizo está formado, principalmente de hielo de agua y su tamaño puede variar entre los 5 y 50 milímetros (0,19 y 1,968 pulgadas) de diámetro, e incluso superar esa medida. El código de reporte METAR del granizo de 5 mm o mayor es GR, mientras que las pequeñas piedras de granizo y granizo blando se codifican GS. El granizo es posible en la mayoría de las tormentas, ya que se produce dentro de los cumulonimbos, dentro de las 2 millas náuticas (3,7 km) de la tormenta madre.

La formación del granizo se origina con la presencia de una partícula sólida. Esta es arrastrada por fuertes vientos ascendentes dentro de la nube, a la que se le van adosando partículas de agua. Al ascender, se produce el enfriamiento de estas partículas, congelándose. Al llegar a la zona superior de la nube, el granizo cae hacia la tierra por su propio peso. En su caída, muchas de las capas de hielo que se formaron durante su ascenso, pueden descongelarse, volviendo a su estado líquido original. Sin embargo, no se desprenden y aun estando dentro del cumulonimbo, puede ser capturada nuevamente por otra corriente de aire ascendente y ser trasladada hacia las regiones altas de la nube. Esto provoca el agregado de una nueva capa de partículas de agua y su congelamiento. Este ciclo puede ocurrir varias veces, hasta que el granizo tome una dimensión y peso, que las corrientes ascendentes de aire dentro de la nube, no tienen la fuerza suficiente para transportarlo, precipitándose así a tierra.

De esta manera, las piedras de granizo van adquiriendo tamaño y formando sus capas (como una cebolla) de hielo blanco y transparente. El hielo blanco responde a la presencia de gran cantidad de aire dentro del agua, esto marca el ascenso del granizo dentro de la nube. El agua se congela sin darle tiempo al aire a salir, por lo que el hielo formado queda blanco. Por el contrario, el hielo transparente indica el descenso del granizo. Su capa de hielo se disuelve y el aire es desplazado. Es por ello que mayoritariamente la capa externa del granizo es transparente, aunque a veces esa capa de hielo, durante su caída a tierra, se disuelve, quedando la capa de hielo blanco en primer lugar.

Esta teoría sobre su formación, ha sido desestimada cuando se demostró que no necesariamente cada una de esas capas representaba el ascenso y descenso dentro de la nube, sino más bien al paso de la piedra por diferentes regiones de la nube, donde las concentraciones de agua varían. Cuando el granizo atraviesa una región con gran concentración de gotas de agua súper enfriada, se forma la capa de hielo transparente, mientras que al atravesar una región de vapor de agua, se forma el hielo blanco. Gracias a los intensos vientos que a veces llegan a los 180 km/h, la piedra de granizo puede mantenerse por largo tiempo dentro de la nube y llegar a alcanzar grandes dimensiones, hasta alcanzar un tamaño que no le permita mantenerse en ella y por propia acción de la gravedad se precipita a tierra. En general el granizo es de forma redondeada, aunque en algunas ocasiones puede presentar una forma irregular. Esto depende de la forma en que el granizo se ha estado moviendo dentro de la nube.

Según estudios realizados por algunos investigadores, la formación del granizo, se ve favorecida cuanto más cercana a la base de la nube se encuentra la isoterma de 0°C.​ Las tormentas de granizo se distribuyen a lo largo y ancho del planeta tierra, centrando su presencia en las zonas sub-tropicales, donde las condiciones climáticas son más tumultuosas, y están entre las causantes de grandes desastres meteorológicos. Las tormentas de granizo, están entre las tormentas más temidas por los seres humanos. Tienen la fuerza suficiente como para arrasar grandes extensiones de vegetación, dañar construcciones, destruir vehículos y provocar graves lesiones a los seres vivos, incluso puede provocarles la muerte.

El granizo es más común en las zonas continentales interiores de las latitudes medias. Como la formación del granizo es mucho más probable cuando el nivel de congelación está por debajo de la altitud de 3 400 m (11 000 pies), el movimiento de aire seco, promueve la presencia de fuertes tormentas eléctricas sobre los continentes, y esto aumenta la frecuencia de granizo, mediante la promoción del enfriamiento por evaporación. Esto reduce el nivel de congelación de nubes de tormenta, dando al granizo un mayor volumen. En consecuencia, el granizo, en realidad, es menos común en los trópicos, a pesar de una frecuencia mucho más alta de las tormentas, que en las latitudes medias, porque la atmósfera en los trópicos tiende a ser más caliente en una profundidad mucho mayor.

El granizo en los trópicos ocurre principalmente en elevaciones más altas. Pero el crecimiento de granizo se vuelve sumamente pequeño, cuando la temperatura ambiente descienda por debajo de −30 °C (−22 °F). Las gotas de agua sobre-enfriada se vuelven raras a estas temperaturas. Alrededor de las tormentas, el granizo es más probable, dentro de la nube en altitudes superiores a los 6 100 m (20 000 pies). Entre 3 000 m (10 000 pies) y 6 100 m (20 000 pies). El 60 por ciento del granizo todavía está dentro de la tormenta, y el 40 por ciento se encuentra ahora en el aire, en el fondo de yunque. Por debajo de los 3 000 m (10 000 pies), el granizo se distribuye por igual en los alrededores de una tormenta a una distancia de 3,7 km (2 millas náuticas).

Una de las regiones más comunes de granizo de gran tamaño está en la región montañosa norte de India, donde se registró uno de los desastres más grandes con altas tasas de mortalidad relacionadas con granizo según el registro en 1888. China también experimenta importantes tormentas de granizo. Europa Central y el sur de Australia también sufren una gran cantidad de tormentas de granizo. Las regiones favoritas para granizadas son el sur y el oeste de Alemania, el norte y el este de Francia y el sur y el este de Benelux. En el sur de EuropaCroacia y Serbia experimentan frecuentes situaciones de granizo, en especial durante la estación de verano. En América del Norte, el granizo es más común en la zona de los estados de ColoradoNebraska y Wyoming.

En Sudamérica, la región central de Argentina, durante la temporada estival, es intensamente afectada por el granizo, mientras en la ciudad de Bogotá es frecuente su ocurrencia dada su latitud y elevación. El sur de Chile posee una temporada de granizo persistente desde mediados de abril hasta octubre. En otras ciudades sudamericanas, como QuitoCuencaSucreOruro o Potosí, este fenómeno se registra con regularidad, especialmente entre diciembre y marzo. En general, las áreas en torno a regiones montañosas, son proclives a padecer tormentas de granizo debido al movimiento forzado y permanente del aire por las alturas.

Estrechas zonas donde se acumula el granizo en el suelo en asociación con actividad tormentosa se conocen como vetas de granizo o franjas de granizo, que pueden ser detectables por satélite después de que las tormentas pasan. Las tormentas de granizo suelen durar desde unos pocos minutos hasta 15 minutos de duración. La acumulación de las tormentas de granizo puede cubrir el terreno con más de 5 cm de granizo, pudiendo causar derribos de árboles. Las inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra en áreas de terreno empinado pueden ser una preocupación con la acumulación de granizo.

En ocasiones un tanto raras, una tormenta eléctrica puede llegar a ser estacionario o casi tiempo prolíficamente producir granizo y significativas profundidades de acumulación se produzcan; esto tiende a ocurrir en las zonas montañosas, como el 29 de julio de 2010 el caso de un pie de la acumulación de granizo en el condado de Boulder, Colorado. Se han reportado hasta una profundidad de un metro. Un paisaje cubierto de granizo acumulado en general se asemeja a una cubierta de nieve acumulada y cualquier acumulación significativa de granizo tiene los mismos efectos restrictivos como la acumulación de nieve, aunque en un área más pequeña, en el transporte y la infraestructura. El granizo acumulado también puede causar inundaciones por los bloqueos de desagüe, y el granizo puede ser llevado en el agua de la inundación, convirtiéndose en un granizado como la nieve que se deposita en las elevaciones más bajas.

Debido a los efectos devastadores que puede ocasionar una granizada, detectar la presencia de una tormenta de granizo, es una de las prioridades más altas. En este sentido, el Radar Meteorológico, cumple una importante función. También se utilizan los satélites climatológicos (principalmente NOAA). Sin embargo, la experiencia de quien analiza las lecturas, es fundamental en la detección de este tipo de precipitación. Durante la Edad Media, los europeos utilizaban las campanas de la iglesia y el fuego de los cañones para tratar de evitar el granizo. Las últimas versiones de esta acción, comienzan a ser más intensas, luego de la Segunda Guerra Mundial, cuando Rusia redujo este tipo de precipitación, entre un 50 y 80 %.

Básicamente la acción se centra en lanzar un cohete al centro de la tormenta, donde estalla y dispersa gran cantidad de Yoduro de plata. En algunas ocasiones se puede realizar la siembra de las nubes con este elemento, utilizando aviones. Los resultados, no son absolutos ya que dependen de muchos factores, pero tienen una cierta efectividad; además su costo es elevado y su uso muy controvertido. Diversos programas de supresión de granizo, se han llevado a cabo en 15 países entre 1965 y 2005, sin embargo, ningún método de prevención del granizo ha demostrado una alta efectividad.

(62) Purificados Por Dentro y por Fuera

(Hebreos 10: 19) = Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, (20) por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne, (21) y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios, (22) acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura.

(23) Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió.

(24) Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; (25) no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuando veis que aquel día se acerca.

Veamos: la confianza plena de entrar a la presencia de Dios, se basa en un solo elemento principal y fundamental: la sangre de Jesucristo. Y en su ministerio llevado a cabo y cumplimentado como Sumo Sacerdote. Y fíjate que no es casual de ninguna manera que en el momento preciso que Jesús entregaba su espíritu al Padre en la cruz, el velo del templo se rasgaba de arriba abajo. ¿Cómo no se iba a rasgar lo que, conforme a lo que aquí vemos, era el símbolo exacto de la carne de quien estaba colgado en ese madero? Y presta debida atención que luego nos dice que, aprovechando la presencia de ese Sumo Sacerdote inigualable, podemos acercarnos a Dios sin ningún problema. Sólo nos pone cuatro condiciones básicas:

1- Un corazón sincero y libre de toda simulación, demagogia o hipocresía. 2- Certidumbre de Fe. Esto significa que si decimos que creemos, pues creemos y se acabó, Venga lo que venga, se vea en las circunstancias lo que se vea, nosotros creemos y a otra cosa. Pero… ¿Y si no lo entendemos? Si no lo entendemos, pues allí es donde creemos. Porque creer entendiendo es fácil, pero sin entender no lo es. 3- Purificados nuestros corazones de mala conciencia. Esto quiere decir que, por más que a nuestro alrededor se muevan las mugres y las suciedades más grandes, los dineros más jugosos o las recompensas más placenteras, ni tú ni yo doblaremos nuestras rodillas ante ese Baal. Incorruptibles, eso es no tener mala conciencia. 4- Lavados con agua pura.

            El agua pura, porque de eso se trata nuestro trabajo, merece un tratamiento especial. La adoración que nace de un corazón sincero, esto es, en completa franqueza de propósito, debe estar basada en la seguridad del poder justificador de la sangre de Cristo, como leemos en Romanos 5:1, y el poder santificador de la Palabra de Dios. Eso es en suma, el lavamiento que experimentamos y que concluye con nuestra purificación de toda contaminación antigua, presente y futura. Aquí el agua actúa como elemento de purificación, lavando no sólo las contaminaciones mundanas sino también las más pecaminosas.

(63) ¿Verdaderamente El Agua es Salud?

El agua es salud: A eso lo cree y lo sostiene una gran parte humana del planeta. Entonces, y como ampliación recurrente de todo el análisis que venimos desarrollando alrededor de esto, será muy valioso conocer su importancia, sus tipos y sus beneficios. Por ejemplo, y como para iniciar esto con una cuestión no sólo cotidiana, sino también abundante, `se puede asegurar que la mala hidratación conlleva una disminución de la concentración, del rendimiento físico, de la memoria a corto plazo y un aumento del cansancio.

La deshidratación aumenta también el esfuerzo cardiovascular. Las aguas minerales son puras en origen de elementos químicos y de microbios. La hidratación diaria es fundamental para el correcto funcionamiento de nuestro organismo. Para un adulto sano una deshidratación del 2,8% del peso corporal por exposición al calor o tras un ejercicio fuerte, conlleva una disminución de la concentración, del rendimiento físico, de la memoria a corto plazo, un aumento del cansancio, cefaleas, así como reducción del tiempo de respuesta.

Así lo explica el Instituto de Investigación Agua y Salud, que recuerda que debido a que la deshidratación aumenta también el esfuerzo cardiovascular, cuando se superan cifras de deshidratación del 10% del peso corporal total, es imprescindible recibir asistencia médica adecuada para permitir la recuperación. En ese sentido, las aguas minerales naturales, puras y ricas en minerales y oligoelementos, son muy recomendables para una correcta hidratación. Todas son puras en origen tanto de elementos químicos como de microbios.

Pero su composición mineral varía en función del tipo de roca por donde se filtra y del tiempo, profundidad y temperatura durante su recorrido por el subsuelo. Las hay de mineralización débil o fuerte, ricas en calcio, bicarbonatadas alcalinas, fluoradas… Existen infinidad de variedades distintas a lo largo y ancho de nuestro mundo. Todas ellas se envasan a pie de manantial con procesos que evitan su contaminación. Además, su composición se mantiene inalterable y se puede consultar en las etiquetas de los envases, eligiendo aquella que se ajusta más a nuestras necesidades.

¿Y el agua del grifo? Salvo ciudades en donde se potabiliza agua dulce de río, (Es el caso de mi ciudad de residencia: Rosario, en la Provincia de Santa Fe, República Argentina), en las demás procede del agua de lluvia que llega a los embalses y desaladuras. Es potable ya que debe cumplir escrupulosamente las normas de seguridad y, por tanto, no es perjudicial para la salud. «El agua del grifo es maravillosa para cocinar, para ducharnos, para regar… pero desde el punto de vista nutricional hay diferencias notables con las minerales envasadas que no tienen tratamiento químico, ni bactericida, ni microbiológico», apunta el doctor Francisco Maraver, presidente del Comité Científico del Instituto de Investigación Agua y Salud.

El doctor Maraver, también profesor titular de la cátedra de Hidrología Médica de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, explica que el tipo de agua «depende más de la zona geológica, que de la zona geográfica» ya que para su composición es fundamental es «substrato hidrológico donde subyace». «Cuando tienen baja mineralización –apunta– podemos encontrarlas en el norte y en el sur pero hay regiones donde hay un agua muy específica relacionada con el sustrato.

Por ejemplo, hay lugares en que hay aguas envasadas minerales naturales, bicarbonatadas sódicas que están muy acreditadas y que se venden muchísimo. El Instituto de Investigación Agua y Salud recomienda utilizar el agua mineral natural envasada en los niños, que deben beber 0,6 litros diarios en el primer año de vida y de 1,8-2,6 litros en la adolescencia. El agua mineral natural es la bebida no nutritiva que debe acompañar al niño tanto en las comidas como fuera de ellas como una estrategia de hábito de vida saludable que previene el sobrepeso y la obesidad, señala uno de los estudios realizados en este organismo.

La composición química estable y conocida permite al pediatra indicar determinadas marcas en función de la concentración de sodio, calcio y flúor, fundamentalmente. El agua mineral natural no necesita ser hervida para preparar los alimentos infantiles en el primer año de vida, ya que es pura en origen. El agua mineral natural juega un papel fundamental en el embarazo, favoreciendo su adecuado desarrollo, o durante la lactancia, preservando la cantidad y calidad de la leche materna. El consumo apropiado de agua durante la menopausia, además de reducir los efectos del envejecimiento en piel y huesos, mantiene el peso corporal.

Beber agua mineral, por ejemplo, aguas ricas en selenio, ayuda a incrementar los niveles de antioxidantes, disminuyendo los efectos dañinos sobre la piel. Este hábito es más importante en la menopausia ya que la bajada de hormonas origina sequedad cutánea. Nutrientes como el flúor, el calcio, el fósforo y el magnesio actúan sobre los huesos y ayudan en la prevención de la osteoporosis. El agua mineral controla la hipertensión arterial en el consumo de aguas minerales bajas en sodio. Las aguas ricas en calcio, magnesio y sulfatos son recomendables para la prevención cardiovascular al actuar sobre el metabolismo de las lipoproteínas, reduciendo el riesgo de coagulación sanguínea y enfermedad cardíaca mortal. Las aguas bicarbonatadas son las más adecuadas en casos de diabetes, por producir una menor respuesta glucémica. Es de importancia en esta etapa contar con un aporte nutricional y, sobre todo, con un nivel constante de hidratación. En la tercera edad se produce una disminución de la percepción de la sed y sin embargo necesitan un aporte extraordinario de agua. En este sentido, conviene insistir en la necesidad de que beban, aunque no tengan sed y que realicen la ingesta de agua de forma gradual a lo largo del día.

(64) Las Claves Para Comunicarnos

Creo que si hoy alguien tratara de añadirle algo al capítulo 3 de la carta de Santiago, con relación a todo lo que allí dice el autor respecto al uso y abuso de la lengua por parte del hombre común, encontraría muy pocos argumentos para hacerlo. Sin embargo, desde la óptica con que hemos encarado este trabajo tan específico sobre un tema tan puntual, siempre habrá algo más que pueda decirse casi con valor de concepto.

(Santiago 3: 7) = Porque toda naturaleza de bestias, y de aves, y de serpientes, y de seres del mar, se doma y ha sido domada por la naturaleza humana; (8) pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal.

Es suficiente esto para coincidir en que la verdadera fuente del mal que no puede ser refrenado, y que en este caso específico está representado por la lengua, es el infierno. Porque de un lado, la lengua arroja veneno mortal, mientras que del otro lado, está manipulada por espíritus malignos. Por lo tanto y por esa causa y no otra, es que ningún hombre puede domar a la lengua. Y estamos hablando del mismo hombre que sí es capaz y con éxito de domar cualquier clase de animal que le pongan por delante, por fiero que sea. Cómo será de real esto que, si existe una raza que es bastante complicada de domar, esa raza es la de los felinos.

Si bien los más feroces, caso tigres, panteras o jaguares suelen ser amaestrados para espectáculos circenses, eso sucede mucho menos con los simples gatos que conocemos, que pese a ser domésticos y hasta mimosos, jamás pierden su independencia y autonomía. Tanto que alguien ha supuesto que el gato, en suma, es un animal de corte satánico. No me atrevo a ir tan lejos sin pruebas concretas para mostrar, es cierto, pero créeme que tampoco puedo desechar esto como inservible, porque en realidad no sé si no es así. Me ha tocado en alguna ocasión mirar a los ojos a un endemoniado, y créeme que no se diferencian demasiado a los ojos de un gato enojado. ¿Casualidad? Tal vez, pero en el evangelio, yo al menos decidí no creer en las casualidades.

(9) Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios.

En principio, para poder entender la parte de este versículo que tal vez nunca nadie te haya enseñado o predicado, tendrás que entender que, mientras bendecir, (“Bien-decir” o “Decir bien” de alguien) y maldecir (“Mal-decir” o “Decir mal” de alguien) son términos que los cristianos utilizamos a menudo, también tendrás que coincidir conmigo que no siempre los entendemos correctamente. Porque si así fuera, en ningún círculo humano llamado a sí mismo como cristiano, habría personas hablando mal de otras personas, por una sencilla y simple razón: si yo hablo mal de otro hombre con mi misma fe, estoy demostrando que no he terminado de creer que ese hermano es imagen y semejanza de Dios. Así que, al hablar o decir mal de él, es como si lo estuviera haciendo del Dios que lo creó.

(10) De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así.

(11) ¿Acaso alguna fuente echa por una misma abertura agua dulce y agua amarga?

(12) Hermanos míos, ¿Puede acaso la higuera producir aceitunas, o la vid higos? Así también ninguna fuente puede dar agua salada y dulce.

Habría que analizarlo desde esta óptica: si somos quienes decimos ser, es obvio que creemos en un Dios que nos creó con todo el andamiaje biológico y estructural anatómico que poseemos. Cierto es que a Dios le interesa mucho más la forma de conducirse de ese espíritu que Él sopló en nuestra nariz o el comportamiento sujeto a él, o no, de nuestra alma. Pero no por ello olvidará que también tenemos un cuerpo que Él mismo nos proporcionó. ¿Y sabes qué? Entre todas las cosas que nos brindó formando parte de esa maravilla que es nuestro cuerpo, está ese pequeño órgano que nos sirve nada menos que para comunicarnos: la lengua. ¿Por qué quien pretenda suponer que la lengua fue creada para degustar los alimentos, creo que aprobó una parte de esta materia, pero le falta la otra mitad.

Sin la lengua, no seríamos capaces de pronunciar palabra alguna. Y si bien podríamos llegar a comunicarnos por medio de señas (Como tantos que lo hacen) o simplemente escribiendo, (Como los hay otros), no fue esa la idea de Dios; por eso nos puso la lengua allí donde está. Y como sucede con todos los órganos que fueron puestos en nuestros cuerpos, es deseo de Dios que sean utilizados conforme a su diseño y no conforme a nuestros apetitos no siempre confiables. Quiero consignar algo muy breve que aquí se ha escrito y que para muchos tal vez pueda pasar casi desapercibido. Se han incorporado al modelo que se desea entregar, las tres aguas más conocidas. La dulce, que es nuestra agua potabilizada, la amarga, que es la misma agua pero corrompida, podrida, y la salada, que es el agua del mar, que simboliza las muchedumbres. El agua, entonces, aquí, es el elemento que representa a la inter-comunicación de la humanidad.

(65) ¿Hay Agua en el Universo?

Aún no hay respuesta para este interrogante, pero el telescopio espacial Herschel, de la ESA, siguió su rastro hasta criaderos de estrellas. El agua de la Tierra tiene al menos 4.600 millones de año. El agua es una de las moléculas más abundantes del Universo. Se encuentra en planetas, en lunas, en estrellas y en los llamados criaderos estelares, también en la Vía Láctea o aún más allá de ella.

Está formada por un átomo de oxígeno unido a dos de hidrógeno, y tiene unas propiedades increíbles que le hacen ser la base de la vida que conocemos. Parece ser que el agua llegó a la Tierra a través del impacto de cometas y asteroides, (Esto no se contrapone con la Creación divina que conocemos, ya que allí se nos cuenta el qué, pero no el cómo) o quizás cuando los volcanes la liberaron desde el interior, y que tendría una edad cercana a los cuatro mil seiscientos millones de años.

Pero, ¿De dónde venían las moléculas? ¿Cómo se formaron? Se sabe que el hidrógeno nació tras la conformación estelar que conocemos, y que algunas teorías supuestamente científicas, aunque sustentadas en hechos demasiado casuales, denominan como “El Big Bang”, y que el oxígeno proviene de estrellas muertas, pero eso no explica cómo ni cuándo apareció el agua. ¿Cuándo se unieron esos átomos? ¿Qué antigüedad tienen las moléculas que forman parte de nuestro cuerpo o que caen con la lluvia?

Hace muchos años los astrónomos detectaron el agua en los criaderos de estrellas, regiones donde el gas interestelar se concentra y permite el nacimiento de estos impresionantes cuerpos. Pero tal como está recordando la ESA, (Agencia Espacial Europea), con datos recogidos por el Observatorio Espacial Herschel, ya extinguido, permitieron rastrear en parte el origen del agua. Lograron seguir el viaje de las moléculas desde cometas y asteroides hasta los planetas del sistema solar y, por primera vez, presencia de agua en un núcleo pre-estelar, una fría acumulación de materia que más tarde se puede convertir en una estrella y en un sistema planetario.

A lo largo de su misión, este observatorio logró encontrar agua en todas las etapas de la vida de las estrellas. Este núcleo donde se encontró el agua se llama Lynds 1544, y se encuentra en la nube molecular de Taurus, una vasta región de gas y polvo situada a cuatrocientos treinta años luz de la Tierra que está incubando la semilla de estrellas y planetas. Allí, Herschel detectó agua suficiente como para llenar todos los océanos de la Tierra dos mil veces.

Con el tiempo, este núcleo irá acumulando materia de la nube molecular de gas y `polvo que la ha generado y se separará de ella. Se convertirá en una proto-estrella y colapsará sobre sí mismo a causa de la gravedad. A su alrededor se acumulará una nube giratoria de polvo y gas, llamada disco protoplanetario, y que luego será la materia prima para la posible “fabricación” de planetas. Finalmente, la proto-estrella activará en su interior reacciones de fusión nuclear que contrarrestarán el colapso gravitacional. Entonces habrá nacido una estrella. Herschel pudo detectar, por primera vez, vapor de agua fría (A unos ciento setenta y tres grados de temperatura) en la región intermedia de uno de estos discos proto-planetarios. En ese mismo anillo, el vapor más caliente se agolpa en las cercanías de las estrellas y también se acumula más lejos, en la periferia, en una gran reserva de hielo en forma de pequeñas partículas.

¿Cómo llega de los discos hasta los planetas? La respuesta no está clara, pero aquí en la Tierra, se pueden encontrar algunas pistas. A pesar que el agua cubre el setenta por ciento de la superficie, esta molécula sólo forma una pequeña parte de la masa total del planeta. Por eso, entre otras cosas, se cree que en el nacimiento del sistema solar, hace alrededor de cuatro mil seiscientos millones de años, las zonas más cercanas al Sol estaban pobladas por planetas secos, sólidos y muy calientes, y que más tarde el bombardeo de objetos helados desde la periferia trajo el agua hasta el centro.

Herschel y otros observatorios han analizado el agua presente en cometas para tratar de clarificar esta cuestión. No pudo responder, porque el agua captada en estos cuerpos no siempre es del mismo tipo que la presente en la Tierra. ¿Por qué ocurre esto? El agua de nuestro planeta se caracteriza por tener una proporción determinada de hidrógeno y deuterio, un átomo de hidrógeno con un neutrón extra. Si el agua del planeta viniera de cometas, el agua de estos debería tener la misma proporción de deuterio e hidrógeno. Pero la realidad es que no siempre ocurre así.

El misterio del agua sigue sin haber sido develado. Una de las dificultades para estudiarlo es que si se quiere observar el agua en cometas o estrellas lejanas esto no se puede hacer desde la Tierra. La atmósfera terrestre está cargada de humedad y hace imposible ver el agua más allá. El Observatorio Espacial Herschel, lanzado en 2009, fue uno de los instrumentos que pudieron mirar por encima del paraguas de la atmósfera. Sus instrumentos le permitieron barrer el cielo en el rango de las longitudes de onda del infrarrojo en búsqueda de la huella típica del agua. Aunque sería más exacto decir “las huellas”: cuando la luz atraviesa el agua genera múltiples señales en función de la temperatura que tenga esta. Herschel podía captar cuarenta huellas distintas.

La composición química del agua explica que sea una molécula muy abundante y ubicua en el Universo. Hoy puede seguirse su rastro en planetas, estrellas y las inmensidades del espacio interestelar. Pero aún queda mucho por explorar para entender cómo se forma el agua y qué mecanismos la dispersan por el cosmos. Saberlo no sólo es fundamental para comprender la evolución de los planetas y las estrellas, sino también para saber más sobre los orígenes de la vida. ¿La vida es un fenómeno frecuente? ¿En qué condiciones puede surgir? Las respuestas aún están lejos de ser encontradas. Nosotros los creyentes, los que hemos procurado profundizar más allá de los clásicos versículos tradicionales, sabemos que esa respuesta está en el mismo lugar en donde están todas las respuestas, en el Padre celestial. Sólo que el hombre deberá decidirse a acudir a Él para hallarlas. Mientras tanto, andará así, navegando en la oscuridad de la ignorancia.

(66) Ha Llegado la Salvación

Cuando Pedro, en su primera carta, traza un parangón entre el sufrimiento de Cristo y el nuestro, examina y pone de relieve una serie de factores que, de alguna manera, hasta parecen contraponerse unos con los otros. Sin embargo, no sólo no es así, sino que en el contexto global, la unidad es más que pulida y sirve para determinar la certeza de lo que se expone. Y es en ese marco, donde Pedro examina puntualmente cada paso de esa vivencia, tan conocida como “pasión”, y la desglosa, incluso, llevándonos a épocas remotas.

(1 Pedro 3: 18) = Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu; (19) en el cual también fue y predicó a los espíritus encarcelados, (20) los que en otro tiempo desobedecieron, cuando una vez esperaba la paciencia de Dios en los días de Noé, mientras se preparaba el arca, en la cual pocas personas, es decir, ocho, fueron salvadas por agua.

Desde lo literal y conceptual, este pasaje es sin duda muy difícil de comprender. Sin embargo, tiene que haber sido sumamente clarificador para sus primeros lectores. Este pasaje, -te recuerdo-, ha sido objeto de diversas interpretaciones. Es probable que se refiera a la proclamación de Cristo, mediante el acontecimiento de su resurrección, de los frutos de su triunfo a los espíritus encarcelados, (Que serían los espíritus malignos también llamados demonios). Aparentemente, estos espíritus también estaban sujetos a la corrupción del mundo en los días de Noé.

Esta proclamación pudo ser parte de la subsecuente soberanía de Cristo sobre ángeles, autoridades y poderes. No se dice nada sobre alguna reacción de los oyentes; pero en todo caso, este pasaje no debería tomarse como indicativo de una segunda oportunidad de salvación para aquellos que rechazan la verdad en esta vida. Lo que sí ha llamado poderosamente mi atención, es el final del verso 20, cuando se nos dice que en los días de Noé, mientras se preparaba el arca donde ocho personas serían salvadas por agua. Entonces, nosotros que hemos visto, oído y leído tantas historias de diluvios, pensamos de inmediato: ¿Pero no era que el agua fue el vehículo que ejecutó el juicio lapidario sobre esa generación impía y corrupta? Puede que sí, pero lo que aquí se destaca en grado sumo, es que en este caso, el agua fue el elemento de salvación.

(67) Los Misterios del Agua

Hay dos pensamientos célebres de pensadores también célebres, que quiero rescatar en función del tema que estamos examinando. El primero, le pertenece a Leonardo Da Vinci, y expresa que: El agua es el vehículo de la Naturaleza, mientras que el segundo, es de la autoría de Tales de Mileto, y sostiene que: El agua es el elemento y el principio de las cosas. Coincidirás conmigo en que es impresionante como, en muchas ocasiones, pensamientos absolutamente humanistas y seculares, dan en un clavo preciso en el que no siempre dan los cristianos que, supuestamente, deberían conocerlo a full.

El subtítulo mencionado podría conducir a una idea errónea  relacionada con el Esoterismo y la Alquimia. Nada más lejos de la realidad, ni de las intenciones expuestas en este trabajo, como veremos en lo que sigue, aunque sí es preciso significar que las propiedades físicas y químicas del agua son extraordinariamente complejas y existen todavía muchas incógnitas para interpretar su comportamiento. El agua es como una madre o una hermana con la que tratamos todos los días, pero de la que paradójicamente desconocemos bastante.

A las bien o mal denominadas “propiedades anómalas del agua se atribuye el origen y la existencia de toda vida animal y vegetal. Así por ejemplo, teniendo en cuenta que el hombre posee 2/3 de agua en su cuerpo, se comprende que el alto calor latente de vaporización del agua sea el responsable de impedir su deshidratación ya que el cambio de estado de agua líquida a vapor de agua, resulta muy costoso desde un punto de vista energético. Son más de 60 (En realidad 67) estas anomalías del agua y por lo tanto, por limitaciones de espacio, no podremos detenernos en todas, pero sí que hemos seleccionado aquellas que a nuestro juicio, pueden ser de mayor  impacto y de  más fácil  comprensión.

Quizás no estaría de más recordar que los usos que hacemos del agua en nuestra vida cotidiana son múltiples y en muchos casos imprescindibles: bebemos agua o líquidos que la contienen, nos bañamos con agua, limpiamos la ropa, o los utensilios de cocina con ella, regamos las plantas, cocinamos,  practicamos deportes, transportamos mercancías etc…y sabemos también del efecto devastador de su carencia como vemos permanentemente en el cuerno de África.

Esto nos deja en evidencia clara que el agua es un bien no sólo imprescindible, sino también insustituible. Para empezar daremos algunos datos y citaremos algunas de las  anomalías” del agua más destacables: El agua cubre el 70% de la superficie terrestre entre océanos, lagos, ríos y glaciares. – El 97% del agua del planeta es agua salada. El 3% es agua dulce y de ésta, 2/3 está en forma de hielo. – El agua es el constituyente principal del protoplasma tanto animal como vegetal. – El agua es esencial para la producción de almidón por las plantas.

Cuando el agua fluye en un plano inclinado, sigue un camino serpenteante. –  El agua es la única sustancia entre las más de 15 millones de sustancias químicas conocidas que es más densa en estado líquido que en estado sólido. Esto hace que el agua sea el único líquido que se expande al congelarse. – El agua tiene una temperatura de ebullición inusualmente alta. – El agua posee una temperatura de congelación inusualmente alta. – El agua tiene un calor específico muy alto. – El agua posee un calor latente de vaporización inusualmente alto. – El agua es el líquido que tiene la mayor tensión superficial.

A partir de allí, entonces, la pregunta es bien sencilla, pero la respuesta compleja: ¿Qué sabemos del agua? La molécula de agua es una molécula muy sencilla, que como todos sabemos está compuesta por dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno. A la fecha de hoy, conocemos  casi todo de ella, la distribución de carga eléctrica, el ángulo que forman los dos enlaces O—H (104,5º), la longitud de los enlaces O—H (0,96 A)  etc…

El problema se complica cuando el agua se convierte en una estructura organizada y millones de moléculas se juntan  para formar  el agua líquida,  vapor o  sólida, dependiendo de las condiciones de  presión y de  temperatura, ya que como sabemos el estado de agregación o estado de una sustancia está condicionado por ambas variables de estado. Aparecen entonces, interacciones entre esas moléculas, siendo la más importante el enlace o puente de hidrógeno que une a unas moléculas de agua con las restantes. Este enlace que no es único entre especies moleculares (NH3…) “parece ser” que es el que justifica muchas de las propiedades únicas del agua.

La asimétrica distribución de la carga eléctrica o más concretamente la perturbación o distorsión que ejerce el átomo de oxígeno sobre las nubes electrónica de los átomos que lo rodean, en este caso de hidrógeno, aparece como la responsable principal de la existencia de los puentes de hidrógeno y de todas las consecuencias que acarrea dicho puente. Un puente de hidrógeno no es más que el que se establece entre el oxígeno parcialmente negativo de una molécula de agua  y el hidrógeno parcialmente positivo de la molécula vecina.

Con afán de explicar determinadas propiedades del agua los científicos han propuesto la existencia de diversas asociaciones de moléculas (llamadas clusters). Los estudios teóricos hablan de conjuntos, conglomerados o polímeros, formados por entre 3 hasta 6 moléculas de agua y existen más 20 modelos teóricos para intentar explicar la estructura y el comportamiento del agua, sin embargo hay que decir que jamás ninguno de estos grupos de moléculas ha sido aislado o identificado en agua líquida y por lo tanto ninguno de los modelos propuestos ha podido ser corroborado, seguramente debido a la  efímera existencia de estructuras estables en el agua líquida: 10 picosegundos(10-12 sec.).

Algunos químico-físicos llegan incluso a afirmar  que el agua no posee una sola estructura, sino más bien, una estructura cambiante que se adapta a las circunstancias. Las últimas investigaciones (2009) de la Universidad de Stanford, sugieren la convivencia de dos estructuras distintas en el agua líquida: una muy desordenada y otra muy estructurada (formando tetraedros donde cada molécula de agua está unida a otras cuatro).  Por lo tanto, cualquier conclusión que se extraiga apoyándose en estos modelos o propuestas tiene una validez  relativamente limitada,  por indemostrable a fecha de hoy.  Adentrémonos pues en algunas de las supuestas propiedades anómalas del agua, centrándonos en las más relevantes y sorprendentes:

El agua alcanza su máxima densidad a 4ºC. Detengamos nuestra atención en este fenómeno experimental y en sus consecuencias: Hecho único es que al aumentar la temperatura entre 0ºC y 4ºC, la densidad del agua aumente, ya que en todos los líquidos, la densidad disminuye al aumentar la temperatura de manera más o menos lineal. Quiere esto significar que el hielo es sorprendentemente menos denso que el agua en este mínimo intervalo de temperatura. La consecuencia inmediata es que el hielo flota sobre el agua y que en una masa de agua, el agua líquida  a 4ºC se sitúa en el fondo,  cubierta por una capa de hielo a 0ºC que actúa a modo de aislante, y la protege de las “inclemencias exteriores” permitiendo que la vida siga su curso. Esos 4 grados representan el margen de seguridad para preservar la vida. La explicación a este fenómeno extraordinario propuesta por los científicos, es que  si comparamos las estructuras del agua en estado líquido y sólido, ocurre que el empaquetamiento molecular en el hielo es menos compacto que en el agua líquida. Esta explicación resulta una evidencia en opinión del conferenciante, porque no puede ser de otra manera.

Ante este hecho, se me ocurren algunas preguntas  cercanas al campo de la Filosofía como: ¿Ocurre este fenómeno único, para que la vida pueda existir o más bien, como  parece más plausible, la vida existe porque se da este hecho físico? ¿Adaptó el agua su densidad a la vida o fue al contrario? ¿No parece como si un diseñador experto en vida, hubiera modificado la variación de la densidad del agua con la temperatura, situando el máximo en exactamente en 3,924ºC, para permitir que la vida no se viera interrumpida por las fluctuaciones del clima?

El agua hierve a 100ºC a presión atmosférica y se congela a 0ºC, pero según su peso molecular y por pertenecer al grupo de los hidruros del VI periodo, debería hervir a -80ºC. Esta propiedad relacionada con la existencia de los puentes de hidrógeno,  permite que el agua se mantenga en forma líquida en un intervalo de temperatura muy amplio: 0º a 100ºC, compatible con la vida. Si el agua hirviera a la temperatura que le corresponde, no habrían mares, ni lagos, ni fluidos en nuestro cuerpo, en definitiva, no habría vida.

El agua líquida tiene un calor específico muy alto. Esta propiedad permite que se necesite mucho calor para calentar el agua y que para enfriarla haya que retirar mucho calor…Por lo tanto el agua actúa como un  termostato y así los océanos y los grandes lagos son un almacén de energía y son responsables de que las fluctuaciones de temperatura en las zonas costeras sean muy pequeñas tanto en invierno como en verano. Pues en efecto, pueden absorber gran cantidad de calor en verano y en invierno desprender calor, variando muy poco la temperatura del agua, estas grandes masas de agua actúan por lo tanto como moderadores del clima. Ese elevado calor específico es además  la mejor defensa de nuestro cuerpo contra los cambios bruscos de temperatura.

El agua es el líquido con la mayor tensión superficial: La tensión superficial del agua aparece cuando se  pone en contacto su superficie con la del aire, por ejemplo en el mar. Las moléculas superficiales sufren una atracción asimétrica: por un lado una muy fuerte atracción por las moléculas de agua del interior y por otro una casi nula interacción con las moléculas de aire. Este desequilibro hace que el agua se tense en la superficie y que se oponga a cualquier modificación de ésta. ¿Cuáles son las consecuencias de esta alta tensión superficial? Son diversas:

La alta tensión superficial mantiene las moléculas formando gotas cuando llueve o cuando lloramos. El agua de los océanos se desparramaría sobre la costa con cualquier sacudida de viento. Los impermeables y los paraguas servirían de poco con un agua poco tensa. El alto valor de la tensión superficial impide que la sangre y  los fluidos biológicos escapen por lo poros. La tensión superficial del agua es la responsable de que la savia  sea capaz de ascender por los capilares de las plantas para alimentar  a las hojas extremas de árboles de más de 80 metros de altura. El agua posee la propiedad única de poder rebajar su tensión superficial hasta valores muy bajos cuando se añaden pequeñísimas cantidades de tensioactivos. Las consecuencias están relacionadas con los procesos detergentes y con procesos de intercambio celulares, entre otros.

Es de esperar que lo hasta aquí expuesto, deje en algunos de los lectores una sensación a mitad de camino entre la sorpresa y la curiosidad, y que en otros más doctos, haga emerger la duda más que razonable. Pero sobre todo, espera que entre todos los receptores quede un pequeño interrogante que les haga apreciar la incalculable  importancia del agua, nuestro bien natural más preciado, pues como alguien ha resumido en esta pequeña reflexión:

El agua, esa agua que fluye por los meandros de los ríos o por los canales de Venecia o de Ámsterdam, que impresiona con su majestuosidad, su fuerza y su belleza en las cataratas de Iguazú o de Niágara o en los fiordos noruegos, que se pasea por los  jardines de la Alhambra o de Marrakech, que se convierte en sagrada en el Ganges o el Jordán, que se oculta bajo tierra, que constituye lagos y océanos, que cae en forma de gotas de lluvia, que viaja por nuestro cuerpo transportando las sustancias necesarias para la vida, que según algunos autores conserva la memoria de la historia de la vida, que es capaz de adoptar una u otra estructura según el medio, que es la  parte y el todo en  animales y plantas, esa agua sigue ocultando muchos de sus secretos, porque develarlos sería como develar el origen y el fundamento de la vida.

(68) No es un Error, es una Falsedad

Hay un texto en mi Biblia que suelo examinar muy a menudo, que precisa, específica y puntualmente, analiza y repasa el ministerio que me cobija, el del maestro. Está en la segunda carta de Pedro y, concretamente, se refiere a lo que él determina como al engaño de los falsos maestros. Que todavía son vigentes, no tengo dudas, pero no en soledad. Porque también aportan lo suyo a esos diferentes engaños, los ministerios apostólicos, proféticos, evangelísticos y pastorales, no por su contenido en sí, sino por causa de hombres que lo administran. Nunca te olvides que puede ser falso el profeta, aunque no necesariamente su profecía. Puede ser falso el maestro, aunque no necesariamente su enseñanza.

(2 Pedro 2: 4) = Porque si Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que arrojándolos al infierno los entregó a prisiones de oscuridad, para ser reservados al juicio; (5) y si no perdonó al mundo antiguo, sino que guardó a Noé, pregonero de justicia, con otras siete personas, trayendo el diluvio sobre el mundo de los impíos; (6) y si condenó por destrucción a las ciudades de Sodoma y Gomorra, reduciéndolas a ceniza y poniéndolas de ejemplo a los que habían de vivir impíamente, (7) y libró al justo Lot, abrumado por la nefanda conducta de los malvados (8) (porque este justo que moraba entre ellos, afligía cada día su alma justa, viendo y oyendo los hechos inicuos de ellos), (9) sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio; (10) y mayormente a aquellos que, siguiendo la carne, andan en concupiscencia e inmundicia, y desprecian el señorío. Atrevidos y contumaces, no temen decir mal de las potestades superiores, (11) mientras que los ángeles, que son mayores en fuerza y en potencia, no pronuncian juicio de maldición contra ellas delante del Señor.

Cuando enseñamos que nuestro Dios es un Dios perdonador, solemos tener que dar explicaciones a los alumnos más aplicados que, cuando encuentran escrituras como estas, llegan a consultarnos si verdaderamente, podemos seguir diciendo que nuestro Dios es un Dios perdonador. Porque aquí leemos con meridiana claridad que Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, tampoco perdonó al mundo antiguo y los aniquiló con un diluvio, salvando sólo a Noé y su familia, y tampoco lo hizo con los habitantes de Sodoma y Gomorra, librando solamente a Lot.

¿Y entonces qué? Que el perdón sí es posible, pero no como lo hemos visto reclamarse o declamarse política, ideológica o socialmente, casi por decreto, sino con un paso previo que resulta absolutamente imprescindible: el arrepentimiento. Si no hay arrepentimiento, no hay perdón. Así de simple, así de contundente. No seamos más buenos que Dios y no enseñamos lo que no es, porque si un día alguien se pierde por causa de esa enseñanza, su sangre caerá sobre las cabezas de esos falsos maestros, llenos de buenas intenciones, tal vez, pero sólo montados en un voluntarismo que podrá ser confundido con una expresión profética, pero que no lo es. Porque el voluntarismo siempre es humano, mientras que lo profético siempre es divino.

(Verso 12) = Pero estos, hablando mal de cosas que no entienden, como animales irracionales, nacidos para presa y destrucción, perecerán en su propia perdición, (13) recibiendo el galardón de su injusticia, ya que tienen por delicia el gozar de deleites cada día. Estos son inmundicias y manchas, quienes aún mientras comen con vosotros, se recrean en sus errores.

A mí me gustaría mucho que por un momento hicieras un examen sintético pero preciso de toda la gente que, en los últimos años, has escuchado hablar mal (O quizás también bien), de cosas que no entienden. Y lo peor de todo, es que lo hacen como sí las entendieran, y largamente. En mi país se dice con bastante humor y no poca razón, que si hay más o menos unos veinte y tantos millones de argentinos varones, el ochenta por ciento de ellos, son directores técnicos de fútbol con veleidades de conocimientos como para cuestionar al entrenador de su equipo favorito o, incluso, el de la selección nacional. Y, dentro de ese porcentaje, yo mismo te añado al noventa y ocho por ciento de los llamados periodistas deportivos. ¿Y sabes qué? No saben lo que creen saber y, en muchísimos casos, directamente no saben nada. Bien; aunque te cueste creerlo o admitirlo, dentro de lo que llamamos la iglesia, ocurre lo mismo. Sólo que puedes reemplazar a “varones” por teólogos y a periodistas deportivos por líderes.

Y no es mezquino Pedro en su definición de estos llamados falsos maestros, que muy bien pueden enrolarse en cualquiera de los otros cuatro ministerios restantes. Fíjate que los describe como animales irracionales. Si se ha descubierto que los animales son capaces de experimentar sentimientos y emociones, y que además ostentan una voluntad que en casos se denomina como instinto, se puede coincidir en que muchos animales parecen poseer un alma, asunto que los igualaría en esa área con los hombres. Y a eso lo podríamos corroborar partiendo de su propia catalogación. Decir animal, es referirse a alguien con preponderancia anímica. Y decir anímico, en términos cristianos domésticos, es igual a decir almático. ¿Entonces? Si Pedro sostiene que son como animales (Seres con un alma), pero irracionales, (Faltos de razón), entonces habrá que convenir en que lo que les falta, es poder espiritual. Tienen un espíritu, pero no es humano y, por lo tanto, no puede ser llenado por el Espíritu Santo de Dios, como sí puede lograrlo el hombre, si es que lo anhela y lo pide.

Y respecto a lo que leemos en el final del texto, yo mismo he sido testigo involuntario de casos así. En una etapa de mi país, donde se vivía una tremenda crisis financiera, económica, política, social y hasta moral, algunos de los hombres que en ese momento se encontraban ejerciendo el poder en el gobierno, se conducían con un rostro de “yo no fui” que realmente nos preocupaba, porque por un momento lograban con ese aspecto estético hacernos pensar que si no seríamos nosotros los que estábamos equivocados, pidiendo lo que no debíamos y pensando lo que no correspondía. Es decir: comían junto a nosotros y, por momento, en sus raros lenguajes peripatéticos cargados de sofismas estudiados, lo que hacían era, precisamente, recrearse en sus errores. Sólo que el costo concreto y puntual de sus errores, nos tocaba pagarlos a nosotros.

(14) Tienen los ojos llenos de adulterio, no se sacian de pecar, seducen a las almas inconstantes, tienen el corazón habituado a la codicia, y son hijos de maldición.

(15) Han dejado el camino recto, y se han extraviado siguiendo el camino de Balaam hijo de Beor, el cual amó el premio de la maldad, (16) y fue reprendido por su iniquidad; pues una muda bestia de carga, hablando con voz de hombre, refrenó la locura del profeta.

Lo primero que quiero que entiendas es que cuando aquí se habla de camino, de lo que se está hablando no es de un estilo de vida o de una forma de vida, aunque naturalmente la incluya. Se está hablando de cristianismo puro, genuino y sin contaminaciones mundanas. ¿Por qué digo esto? Porque en los primeros años, así se denominaba al cristianismo como doctrina y esencia, El Camino. Y por esa misma razón, y en el marco de una serie de adjetivos que parecerían inconcebibles para adjudicar a un cristiano, (Sin embargo no lo es, porque a ellos va dirigido el mensaje), es que lo compara nada menos que con Balaam. Todos conocen sobradamente su historia, pero baste recordar que para que este buen hombre modificara su decisión errónea, Dios hizo hablar nada menos que a una asna. ¡Una burra habló de parte de Dios! Ahora piensa y dime: si Dios consiguió eso, que nada menos que una bruta burra hablara en su nombre para hacer recapacitar nada menos que a un profeta, ¿Qué tiene de brillante que tú o yo tengamos excelentes y ungidos mensajes? Apenas llegaremos, si lo hacemos, ante los ojos de Dios, al mismo nivel que aquella burra de Balaam.

(17) Estos son fuentes sin agua, y nubes empujadas por la tormenta; para los cuales la más densa oscuridad está reservada para siempre.

Quiero que entiendas que cuando se dice Falsos maestros, no alude únicamente a los cultores de ese ministerio específico, sino a los cinco clásicos y tradicionales. Porque no sólo un maestro traerá una falsa enseñanza a su aula, sino que también la pueden traer un pastor, un profeta, un evangelista y hasta un apóstol. De hecho, en la antigüedad los hubo. Después nos dice que esos falsos maestros, son fuentes sin agua. Escucha; una fuente, lo era por una sola, sencilla y simple razón: porque de ella manaba agua. Si de ese orificio cualquiera fuera su forma, no manaba agua, no era una fuente, era un hueco vacío y sin sentido ni propósito. Además, una fuente no contiene agua recibida por lluvias u otras formas externas; una fuente hace emanar de su interior agua que se ha producido en su interior.

Y cuando alude a que son nubes, no se está refiriendo a las nubes portadoras de bendiciones que vienen sopladas por vientos cálidos y serenos, sino verdaderas borrascas empujadas por áridas tormentas que de ninguna manera pueden ser símbolos de Dios, y mucho menos de Su Palabra. Y concluye asegurando que para ellos está reservada para siempre, (Eso te habla de eternidad) la densa oscuridad, que es como decir tinieblas, ceguera, infierno. Y no habrá sido por tener errores comprensibles en una enseñanza, sino por enseñar mentiras que favorecen y convienen a sus oscuros intereses. Eso es falsedad. Lo primero, sólo imperfección. El agua, en este caso, es representación de la Palabra de Dios.

(69) El Agua, ¿Sustancia Esotérica?

Quiero referirme ahora al simbolismo y las propiedades del agua, pues sus significaciones son enormes. En sí, como composición de líquido es una sustancia excepcional y es abundante en la tierra y escasa en el Universo, está asociada a la vida, la vida surge del agua, aún en todas las mitologías y algunas filosofías, el agua es el principio y fuente de vida, en esto creo que estamos casi todos de acuerdo.

Esencialmente, es una mezcla de dos gases como hidrógeno y oxígeno, pero no es una mezcla cualquiera ni son gases cualquiera, el hidrógeno en sí es el elemento más abundante del Universo, es el combustible que, por reacciones más o menos violentas, hace arder a las estrellas como nuestro propio sol, por ejemplo.

La otra sustancia es básicamente lo que respiramos, lo que nos llena y nos da energía, así como el hidrógeno alimenta a las estrellas, el oxígeno hace lo mismo con nuestro organismo; tanto el oxígeno como el hidrógeno son gases y simbolizan las fuerzas sutiles que intervienen en la creación, son el producto del movimiento de la inteligencia universal. (¿No te despierta una sonrisa este invento utilizado para omitir al verdadero Creador?) Así la combinación del comburente hidrógeno con el respirable oxígeno genera el agua (H20), es extraño que el agua que da vida, provenga de la unión del combustible del sol con el gas que respiramos.

Y sobre todo en la tierra, que es un planeta viviente por la abundancia de agua, porque de otro modo no existiría la vida. Muy pocos se dan cuenta de la extraña relación entre la fórmula del agua y la proporción de agua en la tierra y en nosotros, miren: H20 es reacción de un tercio, la Tierra es tres cuartas partes de agua y el cuerpo humano tiene tres cuartas partes de líquido repartido entre la sangre y fluidos. Todos los fluidos importantes son líquidos, a saber: la sangre, el semen, la orina, la saliva y las hormonas.

Respecto al átomo, sabemos que la reacción en cadena es evitada en los reactores por el enfriamiento de un tipo de agua muy especial de la cual ya hemos hablado: el Agua Pesada. Simbólicamente  hablando, hay algún tipo especial de agua que sería capaz de restaurar las células, reparar los tejidos y la actividad del sistema nervioso, lograr la homeostasis y la armonización del metabolismo interno, en síntesis, un líquido capaz de actuar a nivel de las moléculas y regenerar el cuerpo. En el esoterismo este es el agua de la vida que los alquimistas buscaban como el elixir de la vida y la fuente de Juvencia, aquella que permitía a quien bebiera de ella, mantener juventud eterna. Este líquido brota de un lugar de difícil acceso en una naturaleza virgen y cerca de un árbol y sólo puede lograrse cuando uno se acerca a la piedra que se logra al atravesar el fuego. Este es el procedimiento físico, simbólico y técnico por el cual, -sostienen con máxima credulidad-, se obtiene la piedra filosofal desde el fuego secreto y a través de ambos, el elixir de la vida.

Muchos han ido en busca de esa fuente en lugares remotos, como Ponce de León en La Florida, en los Estados Unidos, mientras que muchos más han tratado de obtenerlo más por medios químicos que alquímicos. O sea que, en términos esotéricos, así como el agua pesada evita la reacción en cadena del núcleo atómico, este líquido especial evitaría esta reacción de las sustancias emocionales. Lo pretenden explicar señalando que pocos han reparado en que así como la materia tiene energías atómicas que estallan por reacciones violentas, nuestro cuerpo anímico tiene las explosivas emociones que realizan el mismo proceso, así que la fusión fría sería en este caso sublimar los deseos y las emociones a través de un agua pesada o proceso por el cual los deseos y emociones no estallen y así enfriarlos, transformarlos en estados creativos y energías edificantes, de infernales a angélicas, pretenden hacernos creer. Un discurso sencillo y casi infantil, pero llamativamente asumido como verdadero por muchísima gente.

El mismo poder inmenso, por desgracia, destructor que tiene el átomo, entonces lo tiene la mente, que es un verdadero reactor atómico que, por procesos de fusión caliente debe cambiar a procesos de fusión fría, esto es, los sentimientos y los pensamientos. Así esa energía emocional destructiva pasa a ser una fuerza del pensamiento. La mente, -aseguran- es el único poder capaz de tener reacciones y cambiarlas y transmutar y modificar los estados emocionales y anímicos, y esto es más importante que la bomba atómica y sus efectos. Así la mente es capaz de cambiar lo que está en la conciencia, o sea en el alma, de transmutar la naturaleza negativa en positiva, de modificar y transmutar los estados de ánimo. Esta es la verdadera química, -se ufanan-, y este es el verdadero reactor que nos interesa y que hace nuestra vida.

Esta mente, como todo reactor, cumple procesos y leyes que la misma física atómica describe, y este líquido es vital, la misma alquimia hace de su búsqueda uno de los procesos centrales, así como el fuego solar es el padre, el agua es la madre lunar y el resultado es el andrógino, el hijo mercúrico y con él se puede acceder a las fuerzas trinitarias básicas de la sustancia primordial, esta trinidad son las fuerzas de las Gunas, o Satva, Rajas y Tamas, que son las modalidades básicas de la sustancia, la materia fija, lo sutil y etéreo, digamos energía y entre ellos la fuerza mediadora y plástica, símbolo de lo crístico.

Por supuesto que la alquimia describe un proceso engorroso y difícil para elevar el fuego, hallar la piedra y producir el elixir, pero este proceso es la búsqueda inicial llena de pruebas y el descenso al subconsciente hablando en términos de psicoanálisis y el vitriol o descenso a lo inferior para hallar la piedra, según sus siglas. La ingle así recibe muchos nombres como fragua de los dioses y noveno misterio, las aguas sexuales son los fluidos mercuriales que deben elevarse y manejarse con inteligencia, para que el pensamiento tenga fuerza para realizar sus obras y mejorar nuestra vida y que no seamos esclavos de nuestras emociones, impulsos y tendencias.

El proceso en sí como lucha sexual y lucha emocional es tremendo y difícil, ya que se lucha contra la oposición de opuestos, que son la fuente de todo conflicto y en consecuencia de todo dolor, pues la lucha entre ambos da la energía atómica para realizar el pensamiento. La verdadera iniciación es la reunión de los opuestos, esta es la boda alquímica que simbolizan los rosacruces, la unión espiritual o el cielo y la naturaleza o la tierra a través del alma o la luz astral.

Pero esta sustancia misteriosa ha sido lograda por químicos de Rusia y Estados Unidos, recibiendo el sobrenombre de “Polywater”, descubierta por Deryagin y Fedakin de la Academia de Moscú en 1962 y luego lograda por científicos americanos, hierve a seiscientos grados  y se congela a cuarenta grados. Parece haberse detectado también al comienzo de la nutrición del feto y sería el agua de la vida en que se baña Venus en la mitología y el “Rocío de Mayo” de los alquimistas, según la cosmogonía hindú, Braman, emanó de sí las aguas  de su pensamiento. La Biblia habla del Espíritu de Dios que se mueve en las aguas y la Creación en sí es la separación de las aguas superiores de las inferiores. Los esoteristas creen que las aguas superiores son el pensamiento y las aguas inferiores obviamente los fluidos astrales de la interacción materia, componiendo los elementos en formas.

Este líquido parece haberse logrado también por algunos biólogos a través de suspensiones y múltiples procesos de filtrado lograron un agua que en sí se obtiene al gastar las moléculas del agua. Tras las muchas purificaciones la sustancia aparece agotada o mejor dicho en realidad concentrada y esta agua es capaz de reanimar las moléculas y devolver el equilibrio enzimático y metabólico, actúa en el organismo así como actúa las pirámides sobre las moléculas de los cristales, precipitando cierto flujo de electrones y campos de neutrinos y fotones cuánticos sobre las moléculas los que le devuelven la capacidad de adaptación, la piel y los tejidos recuperan su humedad y elasticidad y el organismo entero se beneficiará de esto.

Este tema está siendo investigado en laboratorios privados en las potencias y se sabe que se han obtenido resultados increíbles, como grabar imágenes o formas sobre el agua, y lograr memorias líquidas, biológicas. Hay un trabajo de un profesor de la que entonces era la Unión Soviética que abunda precisamente sobre el tema. El caso es que en todas las mitologías este líquido es el símbolo del huevo del mundo. En la leyenda budista tibetana y en la India, este huevo con líquido es el Hirangayarbha, el huevo del Universo resplandeciente que Kala o el tiempo deposita en las aguas del espacio y de él nace Brahma, por eso se llama Brahmanda.

Alejandro Magno invadió la India buscando este huevo y esta fuente de la juventud. Jesús comenzó a vivir como el Cristo cuando Juan le vertió el agua del Jordán sobre la cabeza (¿?), Moisés se salvó de las aguas y separó el mar rojo; el bautismo tiene este significado del agua de la vida que sale desde la fuente del ser. La inmortalidad como símbolo está en el huevo y la serpiente, uno viene del otro y juntos son el número 10, magnífico símbolo de Dios y de su Hijo sentado a su derecha, y de la unión del Uno masculino con el Cero femenino. La serpiente en sí puede vivir mucho tiempo y renacer de su piel y revivir de estados de hibernación, y el huevo mismo sugiere la renovación (I reencarnación) a través de consumir lo inferior. Este proceso es el karma o la crucifixión y revela el aspecto superior o espiritual trascendente oculto y atrapado por el celo o vasija de la carne, el cuerpo o la existencia material.

Lo importante es advertir que si bien lograron resultados sorprendentes, parecen aún no haber alcanzado sintéticamente el elixir. De los iniciados alquimistas, que Fulcanelli sugirió en sus trabajos a principio de siglo y por los que fue perseguido, pues querían usar la energía ígnea atómica y la energía biológica líquida, que hoy llamamos fuerza radiónica u orgón, que Reich también supo padecer la persecución al tratar secretos físicos que a los verdaderos grupos de poder les molestan pues esas técnicas quieren que se usen para el mal y podrían sacarnos del estancamiento destructivo en que estamos, sobre todo mentalmente. Y por eso se dedican a perseguir a estos alquimistas o nuevos físicos, y cuando no pueden usarlo como nuevas armas, destruyen sus obras, las prohíben o ridiculizan, por esto nos acostumbramos a ver el agua como simple agua sin darnos cuenta del poder tremendo que tiene y de los secretos que encierra y son la clave de la creación.

Respecto al proceso alquímico que describo, trato de insinuarlo y de protegerlo como es debido, -dice el autor de este antiguo trabajo-, y así como uno lo recibe, transmitirlo con el mismo digno misterio que hace que sea un magisterio y no una técnica, y describo procesos que yo he ejercitado y experimentado, como siempre trato de basarme en mis experiencias y describir cosas reales antes de hablar de mistificaciones o cosas de otros que no conozco, la sinceridad prima para lograr resultados y ser distinto de la mediocridad de los “sin compromiso”, si repito cosas que no atravesé y en las que no creo, no lograremos nada.

 (70) El Eje Central de La Creación

Conforme pasan los tiempos y los avances en todos los estamentos en los que el hombre ha puesto su mano, son notorios y notables, ciertas cosas de Dios pueden ir quedando a un lado como vetustas. Los ejemplos agrícolas, por caso, son una de ellas. Cada vez es menor la cantidad de lectores de la Biblia que conoce algo del campo. Algunos de ellos, incluso, jamás han visto el campo personalmente. Sólo por fotos, videos o películas. Entonces para ellos resulta muy complicado saber de primicias, sazones, cosechas y plagas. Sin embargo, y pese a todo este tiempo transcurrido, hay algo de Dios que no se ha movido un milímetro para ninguno de sus lados, y esas son las promesas. Las promesas de Dios fueron, cuando se escribieron; son, en este y en todos los tiempos presentes, y serán, en cualquiera de los futuros que quieras imaginarte.

(2 Pedro 3: 1) = Amados, esta es la segunda carta que os escribo, y en ambas despierto con exhortación vuestro limpio entendimiento.

Perdón; cierto es que Pedro tal vez no haya sido el mejor modelo intelectual para escribir una carta, ¿Verdad? Sin embargo, tenemos pruebas más que contundentes que, conforme al léxico que utiliza y a los temas que encara, las cartas de Pedro, unción mediante, fueron todo Dios. Pedro hombre jamás hubiera podido escribir todo esto de su propia sabiduría. Por eso llama la atención que en el inicio de este capítulo, él diga que la carta la dirige al limpio entendimiento de sus lectores. ¿Eso querría significa que existían lectores cuyos entendimientos no estaban limpios? Él utiliza el término eilikrines, aquí, y literalmente, eso se traduce como: probado por la luz del sol.  La idea aquí es la de juzgar las cosas colocándolas bajo la luz solar, a fin de descubrir cualquier falla. La palabra se aplicaba a metales con aleaciones y líquidos no adulterados con substancias extrañas. En el Nuevo Testamento se la usa en un sentido ético y moral; libre de falsedad, puro y sin motivos escondidos. Tú me dirás ahora si conoces gente con la cual podamos sostener esas mismas dudas.

(2) Para que tengáis memoria de las palabras que antes han sido dichas por los santos profetas, y del mandamiento del Señor y Salvador dado por vuestros apóstoles; (3) sabiendo primero esto, que en los postreros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias, (4) y diciendo: ¿Dónde está la promesa de su advenimiento? Porque desde el día en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación.

No puedo saber cómo son estas cosas en tu lugar de residencia. El mundo es muy amplio y las diferencias culturales y tradicionales, a veces, actúan como catalizadores de frases y sentencias. Yo he oído a gente supuestamente cristiana que comienza a impacientarse. Y cuando indago un poco más profundo, descubro que pertenecen a sectores que fueron enseñados con el clásico y legendario “Cristo viene ya”, conque muchas denominaciones supuestamente progresistas desviaron los conceptos concretos del evangelio. Es como si hubieran sembrado la idea de que Cristo tiene que venir ya mismo a raptarnos, que es como decir a secuestrarnos de este planeta, porque evidentemente ya no podemos más contra el diablo. ¿Y sabes qué? ¡No es así en absoluto! ¡Claro que Cristo va a venir! Pero lo hará para encontrarse con una iglesia victoriosa sin mancha ni arruga, no con una cosa que no se sabe cómo mirarla porque cada vez se parece más al mundo que quiere rescatar.

(5) Estos ignoran voluntariamente, que en el tiempo antiguo fueron hechos por la palabra de Dios los cielos, y también la tierra, que proviene del agua y por el agua subsiste, (6) por lo cual el mundo de entonces pereció anegado en agua; (7) pero los cielos y la tierra que existen ahora, están reservados por la misma palabra, guardados para el fuego en el día del juicio y de la perdición de los hombres impíos.

Curiosamente, en ninguna de las Biblias de estudio que he consultado, hay acotación alguna de comentaristas de prestigio, respecto a lo que nos dice el verso 5, con relación a que la tierra proviene del agua y por el agua subsiste. Tengo la certeza, sin tener todavía la revelación clara que me permita asegurártelo así, que en este pasaje está la clave del verdadero significado y razón de ser del agua, que no es un elemento menor dentro de la creación ni del evangelio entero. Aquí, para confirmar que la tierra proviene del agua, nos remitiría al pasaje que encontramos en Génesis capítulo 1 y versos 6 al 8.

Luego dijo Dios: haya expansión en medio de las aguas y separe las aguas de las aguas. E hizo Dios la expansión, y separó las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión. Y fue así. Y llamó Dios a la expansión Cielos. Y fue la tarde y la mañana el día segundo.

Por todo lo expuesto, y seguramente por lo que una gran parte de ustedes que hoy consultan o acceden a este trabajo estudiarán por encima de lo que yo haga, puedo arriesgar a decir sin dudarlo demasiado, algo que salta a la luz con este pasaje, en el que vemos que la tierra, es un elemento que proviene del agua. Y si a eso le sumamos que también el agua, dice Génesis, es gestor de la vida de las aves, y que además fue el factor utilizado para la destrucción de lo creado, el agua entonces, puede ser tranquilamente considerado como EL elemento básico de la Creación.

(71) El Agua en La Poesía

Ya hemos dicho sobradas veces que somos conscientes de la importancia que tiene el agua como un elemento dador de vida, fundamental para la existencia de todos los organismos vivos en este planeta y por eso, solamente por esa razón, es que en este trabajo no quiero dejar afuera eso que tantos seres humanos valoran que es la poesía. Los seres humanos hemos encontrado pasión en cientos de cosas pequeñas y al final del día son esas cosas las que le han dado sentido a nuestra permanencia en este lugar. Al agua le hemos rendido homenaje desde tiempos inmemoriales, rituales indígenas, cánticos celtas, alabanzas en todos los idiomas, y por eso quiero compartir con ustedes cinco poemas que han sido historia en la celebración del agua en todas sus formas.

Agua’ – Gabriela Mistral (fragmento)

Quiero volver a tierras niñas;  llévenme a un blando país de aguas. /
En grandes pastos envejezca y haga al río fábula y fábula. /
Tenga una fuente por mi madre y en la siesta salga a buscarla, y en jarras baje de una peña
un agua dulce, aguda y áspera. /

Me venza y pare los alientos el agua acérrima y helada. / ¡Rompa mi vaso y al beberla
me vuelva niñas las entrañas! /

Agua ¿A dónde vas?’ – Federico García Lorca

Agua, ¿dónde vas? Riendo voy por el río a las orillas del mar. /
Mar, ¿adónde vas? Río arriba voy buscando fuente donde descansar. /

Chopo, y tú ¿qué harás? No quiero decirte nada. Yo…, ¡temblar! /

¿Qué deseo, qué no deseo, por el río y por la mar? /

(Cuatro pájaros sin rumbo en el alto chopo están.)

‘Llueve en Silencio, que esta Lluvia es Muda’ – Fernando Pessoa

Llueve en silencio, que esta lluvia es muda y no hace ruido sino con sosiego./

El cielo duerme. Cuando el alma es viuda de algo que ignora, el sentimiento es ciego. /

Llueve. De mí (de este que soy) reniego… /

Tan dulce es esta lluvia de escuchar (no parece de nubes) que parece que no es lluvia, mas sólo un susurrar
que a sí mismo se olvida cuando crece. /

Llueve. Nada apetece…

No pasa el viento, cielo no hay que sienta. Llueve lejana e indistintamente, como una cosa cierta que nos mienta, como un deseo grande que nos miente. /
Llueve. Nada en mí siente…

Nocturno Mar – Xavier Villaurrutia

Mar sin viento ni cielo, sin olas, desolado, nocturno mar sin espuma en los labios, nocturno mar sin cólera, conforme con lamer las paredes que lo mantienen preso y esclavo que no rompe sus riberas y ciego que no busca la luz que le robaron y amante que no quiere sino su desamor. /

Monumento al Mar – Vicente Huidobro

Este es el mar que se despierta como el llanto de un niño. /
El mar abriendo los ojos y buscando el sol con sus pequeñas manos temblorosas./
El mar empujando las olas, sus olas que barajan los destinos. /

(72) La Encarnación de la Palabra

Lo que sigue es un texto que ha sido centro de diferentes miradas. Todavía la Biblia sigue siendo una sola y, casi una obviedad, la Palabra de Dios, también. Sin embargo, esas miradas singulares que algunos hombres se empeñan en efectuar sobre distintos pasajes, nos trajeron a lo largo de toda la historia, nos siguen trayendo en la actualidad, y nos seguirán trayendo en un futuro inmediato, siempre y cuando la luz de la revelación divina no ilumine a todos los que desean y necesitan ser iluminados, diferentes entendimientos, algunos de los cuales prendieron como verdades indiscutibles sin serlo.

(1 Juan 5: 1) = Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios; y todo aquel que ama al que engendró, ama también al que ha sido engendrado.

Está claro. Si quieres ser reconocido y llamado como hijo de Dios, tendrás que creer sí o sí que Jesús es el Cristo, nacido de Dios y no de un hombre carpintero y una virgencita simpática. Y, además, todos aquellos que gustan referirse solamente a Dios y postergan a todo lo demás, sepan que si de verdad aman a Dios Padre, tendrán que amar consecuentemente al Hijo. Porque en otro lugar, casualmente lo estaba leyendo hoy, dice que tendrán potestad de ser llamados hijos de Dios, son aquellos que creyeron en Su Nombre.

(2) En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios, cuando amamos a Dios, y guardamos sus mandamientos.

(3) Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos, y sus mandamientos no son gravosos.

(4) Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe.

(5) ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?

En el sentido lato de lo dicho, Juan muestra que la fe, el amor y la obediencia se relacionan entre sí. La fe nos conduce a una relación de amor con Dios; ese amor nos lleva a amar a otros cristianos y a la obediencia de sus mandamientos. Estos no son gravosos, dice, porque los beneficios prácticos de obedecer las leyes de Dios contribuyen por entero al bienestar humano y a la satisfacción de aquellos que aprenden a aplicarlas en la vida. Nuestra fe nos trae victoria sobre el mundo, y nos provee de un arma espiritual, con la que podemos combatir tanto las tentaciones como las persecuciones de una sociedad sin Dios.

(6) Este es Jesucristo, que vino mediante agua y sangre; no mediante agua solamente, sino mediante agua y sangre. Y el Espíritu es el que da testimonio; porque el Espíritu es la verdad.

Primero te voy a compartir algunas de las interpretaciones que una gran cantidad de comentaristas y teólogos han dado a este texto. Dicen que al decir que Jesucristo “vino” mediante agua y sangre, se cree que quiere decir que se manifestó así. Y encuentran dos ocasiones en la vida de Jesucristo en las cuales el agua tiene que ver con su manifestación como Hijo de Dios. La primera ocasión fue su bautismo. Sabemos que en esta ocasión Dios dijo: “Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia”. En la misma ocasión el Espíritu descendió sobre Jesucristo como paloma. Esto también sirvió como testimonio que Jesucristo es el Hijo de Dios.

La segunda ocasión en la cual el agua manifestó algo con respecto a la divinidad Jesucristo, fue en su muerte. Cuando uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, al instante dice que salió sangre y agua. El apóstol Juan vio esto y lo presentó como “testimonio” para que nosotros creyéramos. En este caso entró el tercero que da testimonio: la sangre. Estos datos parecen ser evidencia que Jesucristo realmente murió. Lo milagroso en este caso es la rapidez con que había muerto. Quebraron las piernas de los malhechores que fueron crucificados con Cristo, pero en el caso de Cristo, el mismo había entregado el espíritu ya. Así que tenemos dos posibles ocasiones que sirven como interpretación. El Espíritu dio testimonio que Jesucristo es Hijo de Dios en varias ocasiones incluyendo su bautismo y su resurrección. El agua se relaciona con su bautismo y su muerte extraordinaria. La sangre puede encontrarse solamente en su muerte. De todas maneras y en cada uno de estos eventos, estos tres elementos concuerdan con su testimonio o evidencia que Jesucristo el hombre conocido como Jesús es verdaderamente el Hijo de Dios.

Sin embargo, y aún en contra de lo que mayoritariamente hemos aprendido, esta no es la única forma de ver ese texto. Si nos remontamos al Libro del profeta Isaías, encontraremos otra pista, otra línea por donde transitar este mensaje divino. Así leemos, en Isaías 55, versos 10 y11, lo siguiente: Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come, así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.

Fíjate que ya en el Antiguo Testamento se hacía referencia a la Palabra de Dios, comparándola con la lluvia, es decir, con el agua. En ausencia de lluvias todos sabemos que se produce un desierto en el cual no hay vida. En la abundancia y oportunidad de estas, las lluvias, se produce abundante vida y fructificación. Hoy muchos cantan y cantan a Dios, y le dicen como pedido que les dé su lluvia, pero cuando esta lluvia llega, no la entienden y no la quieren recibir. Y que conste que me estoy refiriendo a la ignorancia que todavía existe respecto al significado de la lluvia.

Algunos todavía se imaginan una bendición casi mística que caerá de los cielos si ellos siguen cantando y pidiendo, pero cuando reciben esa lluvia en forma de Palabra de Dios, lo único que quieren hacer es acallar esa voz desagradable que les hace ver precisamente lo que ellos no desean ver.  Si a esto le añade que también en el Antiguo Testamento (Y luego añadido al Nuevo), a Jesús se lo denomina como el Verbo (Palabra) encarnado, creo que nos quedará más que claro, entonces, que el agua que aquí se menciona, es La Palabra de Dios encarnada en un hombre. Por esta razón y de alguna manera corroborando esta última afirmación, los dos versos siguientes dan una apreciación concreta a lo expuesto.

(7) Porque tres son los que dan testimonio en el Cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.

(8) Y tres son los que dan testimonio en la tierra; el Espíritu, el Agua y la Sangre.

Así es que, si sabemos que todo el ordenamiento divino y celestial está a cargo del Padre, que es Dios, y que el portador de Su Palabra para la tierra es el Verbo, que es su Hijo el Cristo, y que el portador de esa Palabra en forma de revelaciones y guías a toda verdad, es el Espíritu Santo, nos encontraremos conque en la tierra, el Espíritu es el que llega para consolarnos y guiarnos a toda verdad, y que lo hará a partir del Agua, que es la Palabra encarnada en un hombre y con la Sangre como reaseguro de redención porque ella fue derramada en la cruz para perdón de pecados y liberación final de todo el que lo acepte, lo crea y lo encarne. Así es hasta hoy, como yo lo creo.

(73) El Uso del Agua en los Rituales

Aquellos de ustedes que provienen del mundo secular, y que un día renunciaron a él para arrojarse a los pies de Jesucristo, pero que llevaron una vida plagada de pecados de todos los colores, seguramente le habrán sumado a ellos, en alguna ocasión, los relacionados con el ocultismo. Es muy difícil que el hombre sin Dios, pero que busca permanentemente algo que lo reemplace en lo trascendente, no acuda a brujos o hechiceros en búsqueda de soluciones a sus problemas personales.

Gracias a Dios, no ha sido mi caso, pero los que alguna vez pasaron por los “consultorios” de brujos o hechiceros saben muy bien que, entre otros menesteres utilizados como elementos de aporte o ayuda a los distintos “trabajos” efectuados, se encuentra el agua. Rituales de todos los colores se llevan a cabo en este submundo utilizando el agua, y es mi intención mencionarlos como forma precisa y puntual que te sirva para conocerlos y evadirlos, o por lo menos, si a ti no te alcanzan, procurar salvar a los que están a un tris de caer en sus garras.

Esotéricos de uno u otro estilo y metodología, suele utilizar el agua cuando buscan abrir sus caminos a nuevas experiencias o inicios de nuevas etapas. Por lo tanto, aquellos que trabajan con supuestos ángeles en sus rituales, saben perfectamente que en sus ambientes, se sostiene no se sabe muy bien con qué bases, que el Arcángel Gabriel es el guardián del agua. Aún si lo fuera, deberían recordar que los ángeles, y mucho menos de la categoría de un Arcángel, no reciben órdenes de los hombres, sólo de Dios Padre.

Sin embargo, en su ignorancia barnizada con palabrerío místico y deformaciones teológicas, ellos invocan a este Arcángel con la intención que él les brinde el poder y la protección que necesitan. De hecho, los cristianos creemos en los ángeles y mucho más en los Arcángeles, pero sabemos perfectamente porque así se nos ha dejado escrito, que ellos solamente se moverán por orden celestial superior, lo que nos lleva inexorablemente a que, si en un momento dado suponemos que es necesaria su participación en nuestro favor, lo máximo que podremos hacer es solicitarle a nuestro Padre Celestial que los ponga en marcha. En contraposición, no serán ángeles de Dios los que se muevan, sino demonios que se hacen pasar por tales. Examinemos los distintos rituales con agua del ocultismo.

Ritual con Vaso con Agua y Sal:  Dentro de los rituales con agua, aseguran tarotistas, encantadores y otros brujos que este es el más sencillo. Dicen que su efecto es totalmente purificador, y que su misión es liberarnos de “malas energías y cargas negativas”. Puede que nos resulte racionalmente un tanto descabelladas esas pretenciosas afirmaciones, aunque conviene aclarar que no es eso lo más grave. Lo más grave es observar cuánta gente lo cree con sinceridad e ingenuidad, por partes iguales.

Se lleva a cabo, -dicen las recetas del caso- con un vaso de cristal, cierta cantidad de agua y una proporción estimada de sal. Sólo se debe colocar el vaso de agua con sal debajo de la cama donde dormirá la persona que tiene que recibir el beneficio, justo en el centro de la cama, esto es: en el medio del cuerpo. A este ritual se lo debería realizar durante siete días completos, si bien se tendrá que cambiar el agua diariamente.

El agua que se va a eliminar, se la debe ofrecer a la tierra, jardines o huertas si se los posee, o macetas con flores o plantas, si se habita en ciudades. Aseguran los hechiceros que la tierra absorberá todas las malas energías que habían salido de ese cuerpo y se habían depositado en el agua del vaso durante la noche. La pregunta que algunos cristianos desinformados suelen hacer aquí, es: ¿Pero eso les funciona? ¡Claro que les funciona! Los demonios también manejan cierto grado de poder sobrenatural, ¿Lo ignorabas? La factura por sus “servicios” llegará tarde o temprano, y deberá cancelarse.

Hechizo Para el Amor con Agua Bendita: ¡Qué tema el del agua bendita! ¿Verdad? En otro espacio de este mismo trabajo me voy a ocupar específicamente de ella, de manera puntual. Mientras tanto, habrá que decir que este ritual con agua bendita destinado a asuntos sentimentales del corazón, es aparentemente muy sencillo de realizar. Aseguran los cultores de esta parte del ocultismo vernáculo que el agua bendecida otorga muchos beneficios para todo lo que implica atraer el amor a las vidas de las personas. No importa que esa persona no te ame, tú ejecutas este ritual y ella vendrá a ti sí o sí, aunque no lo desee. Cualquier semejanza con manipulación y hechicería es pura coincidencia…

El manipulador de sentimientos de la ocasión utiliza para este tan singular “trabajo” una copa, agua bendita, (Nadie dice sacada de donde, se supone que bendecida por algún sacerdote católico o directamente robada de una de esas fuentes que se encuentran en el ingreso de los templos del catolicismo romano), una hoja de papel rosa y un lápiz de color rojo.

Ellos toman ese papel y, con el lápiz o bolígrafo con tinta roja, deben escribir el nombre de la persona que al contratante de los servicios del hechicero le agrada, y añadirle el suyo. Doblan el papel y, en la parte de afuera, escriben los sentimientos que se desea avivar con esa persona, luego se llena la copa de agua bendita y dentro se coloca la hoja para que con el correr del tiempo, se deshaga. También aquí este ritual se debe realizar durante siete días corridos, comenzando, -aclaran-, con el primer día de luna llena.

Aseguran que en corto plazo esa persona allí mencionada, se acercará inevitablemente a quien contrató el servicio del brujo. Y si estás pensando cómo puede ser que exista gente que crea en este tipo de cosas, tengo que recordarte que el infierno tiene su propio departamento de publicidad y promoción y que, a favor de ciertas maniobras demoníacas, siguen trabajando con bastante intensidad. La gente quiere cosas mágicas para arreglar sus asuntos. Tanto que en muchas de nuestras iglesias, se ha llegado a predicar una especie de evangelio mágico, que es mucho peor que el ocultismo secular.

Vela Blanca y Vaso de Agua: Hay un ritual que los personeros del ocultismo aseguran que funciona muy bien cuando una persona se encuentra en momentos difíciles por causa de no poder atraer la abundancia a sus vidas. Dicen que si pones tu fe y tu intención en este sencillo ritual, el dinero que necesitas vendrá de forma rápida a tu lado. Omiten decir que la fe no es algo que el hombre se disponga o no se disponga a ejercer. La tiene si Dios se la otorga, porque es un don de Dios. Pero, como se trata de obtener dinero, las necesidades a veces tienen mucho más que la mitológica “cara de hereje” que se decía a modo de refrán popular.

Para esto se necesitan Un vaso, una vela de color blanco y sal. A este ritual se lo debe realizar también durante siete días, (¿No es demasiado casual que siempre sea el número siete, que es el número de lo completo, el número de Dios?) Se debe comenzar un día domingo, (Nadie explica la razón de ello), y buscando un lugar tranquilo para ejecutarlo, donde el ritualista no sea molestado.

Luego se deberá encender la vela blanca con una cerilla de madera y mientras se lo hace, agradecer al universo y al espíritu del fuego (Como esas deidades obviamente no existen, el agradecimiento será para un demonio, así de simple), el ritual que se va a realizar. Una vez encendida la vela, se llena el vaso de agua hasta la mitad y se coloca al lado de la vela y se añaden tres cucharaditas de sal.

Se lo deja reposar todo durante dos horas, y cuando pase este tiempo se debe beber el agua del vaso de agua y lavarse la mano que se utiliza más; esto es: si se es diestro, la derecha, mientras se repite el siguiente ritual verbal: El dinero es bueno, el dinero llegará a mí de forma pacífica y tranquila, tomaré con mi mano el dinero que necesito.

Luego se cierran los ojos unos instantes y se visualiza como se realizan los pagos que se tienen pendientes (No como se recibe el dinero), y se deja luego que la vela se consuma por sí sola. No tengo por qué censurar a nadie que desee ingresar en este sub mundo espiritual, pero pregunto: ¿No es más sano y limpio entregar tú vida a Cristo y declarar esto mismo en un acto profético por fe en Dios? ¿Para qué arriesgar el destino eterno de tu alma? Porque, reitero; estas son facturas que se abonarán sí o sí.

Ritual con agua de lluvia para el dinero: Dicen los poetas, (Y ahora parece que también los ocultistas), que el agua de lluvia está llena de magia, porque es pura y limpia y su contenido energético hace que nos sintamos mejor y que todo se llene de bendiciones. Encarecen agradecer al universo (¿Prefieren hablarle a una nada gigantesca sin forma, que a un Dios vivo y lleno de poder? Ceguera.) por la lluvia y conseguir los ingredientes que se necesitan para llevar adelante ese ritual con agua para atraer dinero.

Deben disponer de agua de lluvia, recogida en algún recipiente acorde, un envase de vidrio o plástico con tapa, un cuenco de barro o vidrio y nueve monedas doradas. (Mis compatriotas ocultistas tendrán que viajar al exterior para conseguirlas, en Argentina no hay monedas doradas). Recomiendan colocar las monedas en el cuenco, luego cubrirlas con el agua de lluvia y ubicarlas cerca de la puerta de la casa o negocio. Si se logra recoger más agua de lluvia, se deberá ir renovándola cada corto lapso.

Si deja de llover, tendrán que sacar las monedas antes que se seque y colocarlas en la entrada en forma de altar para que continúen, -aseguran- atrayendo la buena suerte. Y concluye el promocional recomendando confiar en que este ritual aumentará las ganancias personales y que el dinero nunca faltará a quien lo realice. Todo, -reitero- confiando en la buena suerte. Ahora sólo nos restaría preguntarles a estos buenos amigos, qué cosa creen ellos que es la buena suerte. Seguramente darán unas cuantas vueltas dialécticas para concluir reconociendo que no es algo abstracto sino personajes misteriosos que se ocupan de ayudarte. Pasado en limpio en idioma cristiano: Demonios.

Ritual con Agua de Mar: Dicen los que andan cotidianamente en estos menesteres que el agua del mar para los rituales es excelente, sobre todo si se habla de realizar una buena limpieza energética del hogar, y que lo ideal es mezclarla con hierbas para amplificar su potencia. ¿Alguna razón racional para competir contra la –para ellos- ingenua fe en Dios? Ninguna, sólo creer que es así. Simple. Tan simple que suena incoherente para gente que todos los días se comen cristianos a la parrilla basados en su racionalidad y análisis “serios”.

Para añadirle al agua de mar, se necesitarán hierbas tales como ruda y romero, si es que se desea eliminar energías negativas. Lavanda y romero si se desea mejorar las relaciones de pareja, amistades, familia y deshacer conflictos. (Faltó la garantía de que tu equipo favorito de fútbol gane todos sus juegos) Ruda y olivo, si se está en una mala racha de buena suerte o si se quiere mejorar en el tema económico. ¿Sabes qué? Mucha gente se lo cree, lo hace y queda presa de las estrategias del infierno, sólo porque no ha sabido administrarse y se ha arruinado su economía.

A los que viven cerca del mar, les será sencillo poder hacerse de una botella de agua marina, aunque en caso contrario puede arreglarse con agua común acondicionada con sal marina. Deben hervir en medio litro de agua marina las plantas durante unos minutos, luego proceder a colar la infusión y guardarla en una botella. Para realizar la limpieza se deberá mojar la mano con el agua y agitarla, soltando pequeñas gotas alrededor de todas las estancias de la casa. Mientras se lo hace, se deberá recitar el ritual favorito de la persona, una afirmación poderosa o visualizar en positivo lo que se desea. ¡No! ¿Quién dijo que Satanás es imitador?

Hechizo con Agua y Azúcar para el Amor: Este ritual con agua para el amor está especialmente dirigido a personas que tienen conflictos en su relación de pareja, incluso para que regrese si se ha marchado. (Clarísimo: si esto no es manipulación de voluntades, no sé de qué estamos hablando. Y si es manipulación de cualquier índole, técnica y espiritualmente, es hechicería) El agua con azúcar se supone que ayuda a limpiar y proteger la relación de las personas con las cosas malas, aseguran que limpia los problemas y los conflictos. Asimismo, la rapidez de su funcionamiento depende de lo mal que esté la relación, por lo que podría ser que la persona deba repetirlo varias veces. ¿Pasado en limpio? Por allí funciona, y por allí no: una pintura.

Consiste en un vaso de agua, tres cucharadas de azúcar, dos fotografías, una de la persona que realiza el trabajo y la otra de la persona a quien va dirigido, un cuarzo de color blanco y un hilo de color rojo. La persona toma el vaso de agua y le añade las tres cucharadas de azúcar, todo eso, -demandan-, mientras se visualiza el amor que hay en esa relación. (Me pregunto: si hay amor en una relación, ¿Para qué hacer un ritual ocultista?) Luego añaden las dos fotografías, juntas y amarradas con el hilo rojo, repitiendo en forma de letanía: “Olvida lo malo, recuerda lo bueno; volverás porque a mí no me has podido olvidar”. Influencia satánica ciento por ciento, ¿Tienes dudas?

Luego se debe colocar el cuarzo blanco en el agua, dejar que se hunda y tomar el rollo con las dos fotografías e introducirlas en el vaso de agua, se lo deja reposar durante cinco minutos, (Quien suponga que se está horneando un postre se equivoca), mientras se visualiza nuevamente de qué forma se desea esa relación. Finalmente, la persona retira las fotografías y las guarda en un lugar secreto de su habitación, el cuarzo rosado debe ser llevado encima durante siete días (¡Otra vez siete!) se mojan las manos con el agua, se dejan secar al aire y luego se desecha lo que sobra.

Sé que al leer esto, muchos no terminan de comprender para qué lo incluí, mientras que otros sencillamente se lanzan a reír divertidos, pensando con qué mentalidad de hormiga esa gente puede realizar estas cosas suponiendo que darán resultado. ¿Sabes qué? Ignorancia supina. Porque lo que en algunos casos produce un resultado acorde a lo que se está pidiendo, no es el agua ni el ritual en sí, sino el poder disuasivo conque los demonios pueden incluir en la mente de las personas sin Cristo. Tranquilidad, hermana mujer: ningún hombre te obligará por estos métodos a hacer lo que él desee, aún contra tu voluntad, si has elegido ir por la vida aferrada a la mano de Jesucristo.

Rituales con Agua de Coco: El coco es un alimento que ha sido utilizado desde antiguo en los rituales, ofrecen prosperidad, limpieza de la energía negativa, aporta soluciones a problemas y da protección. Aseguran estos “especialistas” que los rituales con agua de coco son efectivos, porque sostienen, (No se sabe con qué bases), que es una fruta con propiedades mágicas. Por eso, en algunas culturas, esta fruta recibe el nombre de Fruto de la Diosa Sri en la India, el “Alimento del Alma” es como se conoce en muchos lugares

¿Cómo hacer una limpieza de un hogar con el agua de coco? Porque ya se sabe que las casas guardan energía negativa que  afectan a sus moradores y sus familias. Hay algo de cierto en esto, aunque la solución dista bastante de ser la que propone la hechicería moderna. Expresan que con este ritual con agua de coco no solo la persona protegerá su familia y su hogar, sino que le ayudará también a eliminar la energía negativa o las malas intenciones de aquellos que entren en su casa.

Se necesita para la mezcla aguardiente de caña, miel, vinagre, un coco y una vela. A quien esto le parezca incoherente y hasta ridículo, puede seguir pensándolo, aunque deberá tener muy en cuenta que el punto básico no es el material mencionado, sino lo que se esconde detrás de los actos que se realicen con ellos. Se hace luego un agujero en el coco para extraer el agua, luego se añade al interior del coco vacío el aguardiente de caña, la miel y el vinagre, y se tapa con la ayuda de la cera de la vela.

La persona va pasando por cada una de las estancias o habitaciones de la casa y, mientras hace rodar el coco por el suelo, repite el ritual verbal que dice: ¡Que ruede todo lo malo y que salga de mi casa, rueda, rueda y lejos se irá”. De hecho, a los que conocen algo al menos de guerra espiritual, supongo que les habrá quedado más que claro que con estas palabras ningún demonio dejará su sitio allí. Finalmente, se toma el agua de coco mezclada con agua en un pulverizador y se vuelve a pasar por todas las habitaciones de la casa, purificando y protegiendo el ambiente.

(74) Un Grado Perfecto de Autoridad

Tal como lo señala el título que le di a un trabajo al respecto, el Libro del Apocalipsis, es quizás el libro que nunca entendimos. Y no porque no lo hayamos deseado entender, no, todo lo contrario. Sencillamente, a alguien se le ocurrió, vaya uno a saber inspirado en qué sabiduría dudosa, que ese era un libro para un futuro muy lejano, y que ponernos a estudiarlo hoy, significaba una lisa y llana pérdida de tiempo. Porque era un libro de revelaciones futuras. Su inicio mismo lo aseguraba en sus cuatro primeras palabras del capítulo 1 y verso 1: La revelación de Jesucristo.

Y, seguidamente, una serie de eventos prácticamente incomprensibles, como escritos en código de guerra y sólo apto para altamente entendidos. De Espíritu Santo y guiarnos a toda verdad, ni noticias. Claro, ¿A nadie se le ocurrió que dice Revelación y no revelaciones de Jesucristo? ¿Nadie pensó que este libro no trae revelaciones sobre eventos futuros, sino la revelación manifestada de una persona, Jesucristo, mediante sucesos contados con pintura abstracta, pero encerrando secretos literales y actuales? Yo te puedo asegurar que cuando lo vuelves a leer bajo ese prisma, una enorme serie de pautas y frases que parecían sueltas, pasan a tomar sentido.

(Apocalipsis 1: 9) = Yo Juan, vuestro hermano, y copartícipe vuestro en la tribulación, en el reino y en la paciencia de Jesucristo, estaba en la isla llamada Patmos, por causa de la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo.

Juan comparte con los que serán sus lectores, la experiencia de la tribulación, o persecución por causa de la fe, con tranquila paciencia, con el ánimo dispuesto bajo el injusto sufrimiento. No obstante, pasar por las pruebas a que está sometida la vida cristiana es la gloria del Reino. Juan está en el exilio de Patmos, una pequeña isla de dieciséis kilómetros de longitud por nueve kilómetros de ancho, localizada a noventa y seis kilómetros al sudoeste de Éfeso, en el mar Egeo. Volcánica y casi despoblada, los romanos la usaban como colonia penal, forzando a los prisioneros a trabajar en las canteras de granito. El destierro de Juan se debió a su fiel testimonio del evangelio.   

(10) Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta, (11) que decía: yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último. Escribe en un libro lo que ves, y envíalo a las siete iglesias que están en Asia; a Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea.

Lo primero que debemos tener en cuenta al leer este libro, es que no fue un libro escrito por un autor que no tenía otra cosa mejor que hacer y decidió escribir, ni tampoco por un afamado escritor que lo hizo mientras fumaba en su pipa, bebía una copa de alcohol y se extasiaba con la vista de un hermoso mar azul. Este libro fue escrito por un prisionero en alta tribulación, por expreso mandato de Dios. Y dice que lo hizo, estando en el Espíritu. Esto elimina cualquier asunto intelectual o material. Juan no escribió esto en su carne, sino en el Espíritu de Dios. Y lo hizo para que se enviara a las siete iglesias, que como ya sabemos, no son un número cualquiera de un lugar geográfico determinado, sino un símbolo del número de lo completo, del que significa todos los que sean necesarios, lo cual indica que este libro fue escrito para la iglesia global, amplia, cuyas características principales están comprendidas en esas siete iglesias mencionadas.

(12) Y me volví para ver la voz que hablaba conmigo; y vuelto, vi siete candeleros de oro, (13) y en medio de los siete candeleros, a uno semejante al Hijo del Hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por el pecho con un cinto de oro.

Fíjate que Juan dice primeramente que escucha una voz como de trompeta. Esto quiere decir que lo que oye no es una trompeta literal. No es un sonido de trompeta física. Porque dice que el sonido, es como de trompeta. Y esto, lo que nos muestra, es que el sonido de esa voz tiene que ver con una señal, una advertencia, un aviso de ataque, que era para lo que se utilizaba la trompeta. Y esa voz, esa señal, esa advertencia, llega en forma de mensaje. Y ese mensaje va dirigido a esas simbólicas siete iglesias, que si tú las estudias, vas a encontrar que cada una de ellas contiene elementos que seguramente hallarás en tu congregación o en la de tu vecino. Es la iglesia global. Para ella es la advertencia. ¿Y quién la trae? Cristo, es notorio. Y lo más impactante del caso, es que aquí lo empieza a describir físicamente, tal como Juan lo está viendo detrás de él, porque dice que tiene que volverse hacia atrás para verlo. Presta atención, porque es la única descripción física que encontrarás en tu Biblia de Cristo. Esa figura de ojos celestes y cabellos rubios es visión profética de “San Hollywood”; no había hombres de ese aspecto en esos sitios del planeta.

(14) Su cabeza y sus cabellos eran blancos como la blanca lana, como nieve; sus ojos como llama de fuego; (15) y sus pies semejantes al bronce bruñido, refulgente como en un horno; y su voz como estruendo de muchas aguas.

Según coinciden muchos estudiosos, las ropas del señor simbolizan el sacerdocio real. Sus cabellos blancos y sus ojos llameantes, simbolizan la eternidad, la sabiduría  y la omnisciencia; (Conocimiento de todas las cosas reales y posibles) y las muchas aguas con que nos encontramos aquí como onomatopeya muy curiosa de su voz, como Autoridad de Mando. Creo que esto está firmemente relacionado con las muchedumbres, que en muchos textos son representadas con masas grandes de agua. De hecho, una ovación en un estadio deportivo, es lo más parecido al sonido del mar cuando el viento agita las olas.

(75) Cinco Cosas que no Sabías Sobre el Agua Bendita

El agua bendita es probablemente uno de los sacramentales más conocidos en la Iglesia Católica Romana. Ojo: No confundan sacramental con sacramento. Un sacramental es un signo sagrado según el modelo de los sacramentos mediante el cual se significan efectos obtenidos por la intercesión de la Iglesia. Es usada en muchas ocasiones por los sacerdotes. ¿Alguna vez te has preguntado desde cuándo la usa la Iglesia? ¿Por qué siempre se la encuentra en la entrada de todos los templos? Estas y otras preguntas son respondidas en esta parte de este trabajo. Anota esas cinco cosas que no sabías.

Su origen: Se puede decir que el origen del agua bendita se remonta hasta tiempos de Jesucristo, ya que el fundamento que encontraron para crearla, fue que Él mismo bendijo las aguas. Más adelante, el papa San Alejandro I, quien ejerció el pontificado desde el año 121 d.C. hasta el 132 d.C. determinó que se pusiera sal en la bendición del agua mientras se rezaban las oraciones que acostumbra la Iglesia. Los judíos solían echar ceniza sobre el agua, por eso San Clemente decía que lo que bajo la antigua ley era la ceniza, bajo la gracia es la sal.

¿Por qué hay una pila de agua bendita a la entrada de los templos?: Se colocan allí para que los feligreses se signen con agua bendita al entrar al templo (La tradicional “señal de la cruz”) y de ese modo sean benditos por el Señor a partir de esa señal de la cruz. De esta manera le entregan todos sus sentidos en su casa. Por eso al entrar se les enseña que deben rogar para que el Espíritu Santo ilumine sus corazones, infundiendo en ellos aquel temor, edificación, silencio y reverencia que se merece tan santo lugar.

¿Cómo se introdujo el uso de la pila de agua bendita en la Iglesia?: Se hizo para remplazar una antigua ceremonia judía en la que antes de entrar en oración se lavaban pidiendo a Dios quedar puros y limpios. Para borrar esa figura, los sacerdotes católicos primero bendecían el agua según un rito que aún se conserva.

¿Qué simboliza el agua bendita?: El agua bendita simboliza el sudor de Nuestro Señor Jesucristo en el huerto y la preciosísima sangre que salió de su costado.

¿Qué efectos tiene el agua bendita?: Tradicionalmente se sabe que el agua bendita tiene los siguientes efectos: Ahuyenta toda potestad demoníaca sobre las personas y lugares sobre las que se rocía. Borra los pecados veniales. Ahuyenta toda sobra, fantasía y astucia diabólica. Quita las distracciones en la oración. Nos dispone, con la Gracia del Espíritu Santo, a una mayor devoción. Se nos infunde la virtud de la divina bendición para recibir los sacramentos, para administrarlos, y para celebrar los divinos oficios de Dios. Naturalmente, todo esto está fundamentado en la doctrina católica romana, aunque no se encuentran escrituras o formas teológicas que sustenten lo expresado.

La práctica de bendecir el agua forma parte, junto con las bendiciones en general, de lo que técnicamente hablando se da en llamar sacramentales, que el Catecismo de la Iglesia Católica define así:  “Signos sagrados con los que, imitando de alguna manera a los sacramentos, se expresan efectos, sobre todo espirituales, obtenidos por la intercesión de la Iglesia. Por ellos, los hombres se disponen a recibir el efecto principal de los sacramentos y se santifican las diversas circunstancias de la vida” (núm. 1667).

En el Catecismo, y dentro precisamente del artículo que se dedica a las sacramentales, existe una única mención del agua bendita, que es la que hace su número 1668, a saber: “Comprenden siempre una oración, con frecuencia acompañada de un signo determinado, como la imposición de la mano, la señal de la cruz, la aspersión con agua bendita (que recuerda el Bautismo)”.

Pero para llegar a la concepción eminentemente espiritual que le conocemos hoy, la práctica del agua bendita ha pasado por varias vicisitudes, por lo menos dos concretamente: su utilización como instrumento de las abluciones corporales, y su uso como instrumento de sanación. Por lo que se refiere al primero de los aspectos, su uso para la limpieza y purificación del cuerpo antes de entrar en contacto con las cosas sagradas, es una práctica que nada debería tener de extraña en el cristianismo, en cuanto estrechamente vinculada con su herencia judía. Esto dice el libro del Éxodo:

Situó la pila entre la Tienda del Encuentro y el altar, y echó en ella agua para las abluciones; Moisés, Aarón y sus hijos se lavaron en ella las manos y los pies. Siempre que entraban en la Tienda del Encuentro y siempre que se acercaban al altar, se lavaban, como Yahvé había mandado a Moisés (Éxodo 40: 30-32).

Una obligación que es extensiva, por lo menos, a todo el servicio del templo, el que conforman todos los miembros de una de las doce tribus, la de los levitas: Pon a los levitas aparte del resto de los israelitas y purifícalos. Para esta purificación harás con ellos de la siguiente manera: los rociarás con agua lustral; se rasurarán ellos todo el cuerpo, lavarán sus vestidos y así quedarán purificados (Levítico 8: 6-7).

Del judaísmo la práctica pasa directamente al islam, donde se recoge varias veces en el Corán, que incluso distingue entre diferentes tipo de ablución: “Cuando os dispongáis a rezar, lavaos la cara, las manos y los brazos hasta los codos, y pasaos las manos mojadas ligeramente por la cabeza, y lavaos los pies hasta los tobillos” (C. 5, 6).

Lo cierto, sin embargo, volviendo al cristianismo, es que ni los documentos canónicos ni otros documentos tempranos del cristianismo como notablemente la Didaché, -breve texto del siglo II que se centra justamente en las prácticas litúrgicas de los primeros cristianos-, se detienen en este uso “ablucional” del agua entre los cristianos. Bien significativo resulta al respecto, el tratamiento que el evangelista Marcos da al tema como algo ajeno y extraño a los primeros cristianos, y posiblemente hasta uno de los campos (como también lo fue el sabbat) en los que Jesús más duramente se empleará contra sus contemporáneos fariseos.

“Los fariseos y todos los judíos no comen sin haberse lavado las manos hasta el codo, aferrados a la tradición de los antiguos, y al volver de la plaza, si no se bañan, no comen; y hay otras muchas cosas que observan por tradición, como la purificación de copas, jarros y bandejas” (Marcos 7: 3-4).

Lo cierto es que entre los cristianos el uso “ablucional” del agua parece restringirse al ministro del sacramento eucarístico, esto es, el sacerdote, lo cual retrotrae su aparición a la del orden sacerdotal tal cual lo conocemos hoy día. Todo un tema, pues lo cierto es que entre los primeros cristianos, el oficio de la eucaristía no lo desarrolla un sacerdote, sino cualquier cristiano en su casa. Por lo que hace al segundo uso del agua bendecida, su utilización en la curación de enfermedades, el Pontifical o Scrapion de Tumis, un obispo del siglo IV, recoge ya una bendición del aceite y agua durante la misa destinada a tal efecto:

 “Invocamos sobre esta agua y este aceite el Nombre de Aquél que sufrió, que fue crucificado, que resucitó de entre los muertos y que está sentado a la derecha del Padre. Concede a estas criaturas el poder de sanar; que todas las fiebres, todos los malos espíritus y todas las dolencias huyan de quien tome esta bebida o sea ungido con ella, y que sea un remedio en el Nombre de Jesucristo, tu único Hijo.”

Texto que tiene de interesante que en él aparecen vinculados por un lado la bendición del aceite, estrechamente relacionado con lo que luego constituirá el sacramento de la unción de enfermos, y por otro la bendición del agua, que terminará vinculada al sacramental del agua bendita. San Gregorio de Tours (538-594) en De gloria confessorurii, habla del ermitaño Eusitio que curaba las fiebres cuartanas con agua que él mismo bendecía, cosa parecida a lo que según sostenía, hacían San Martín o San Julián. En cuanto a la tercera de las finalidades de las que hablamos arriba, la estrictamente espiritual y sacramental que le vemos revestir hoy, lo cierto es que no parece surgir sino hacia finales del siglo IV o principios del siglo V.

Las importantes Constituciones Apostólicas, una colección de ocho libros compuestos de tratados independientes sobre disciplina, culto y doctrina cristianos, redactadas hacia el año 400 y destinadas a servir como manual de orientación para el clero y hasta para los laicos, atribuye el uso del agua bendita al apóstol San Mateo. En su Historia de la Iglesia escrita en el primer cuarto del siglo V, Teodoreto (393-h.460) afirma que Marcelo, Obispo de Apamea, santificó el agua por la señal de la cruz (op. cit. 5, 21). Una carta de Sinesio (370-414) alude específicamente al agua lustral colocada en el vestíbulo del temploBalsamon nos cuenta que en la Iglesia griega se bendecía agua al comienzo de cada mes lunar, en una costumbre que nos pone una vez más en contacto con esa recurso evangelizador tan propio del cristianismo como es el sincretismo, por el que se cristianizaban fiestas, lugares y prácticas paganas precristianas. El Papa San León IV (847-855) ordena que cada sacerdote bendiga agua cada domingo. Hincmar de Reims en su Capitula synodalia da las siguientes instrucciones:

“Cada domingo, antes de la celebración de la Misa, el sacerdote bendecirá agua en su iglesia […]. Cuando la gente entre a la iglesia será rociada con esta agua, y los que deseen se pueden llevar alguna en vasijas limpias para que rocíen sus casas, campos, viñedos y ganado”.

Santa Teresa (1515-1582), por su parte, utiliza el agua bendita con una finalidad muy personal: Sé por propia experiencia que no hay nada que eche a volar al diablo como el agua bendita”. No voy a confrontar doctrina ni mucho menos, porque no era ese el espíritu de incorporar esto al texto, pero sí se podría decir que no hay dudas que esta mujer tenía autoridad delante del enemigo, lo cual hizo que éste retrocediera, cosa que ella le adjudica al agua bendita, mientras que nosotros preferimos situarlo en algo mucho más fuerte que eso.

Por lo que se refiere a la generalización de la práctica y su anexión al templo cristiano, y aunque determinados receptáculos presentes en cementerios (Chiusi, cementerio de Calixto) y catacumbas (San Saturnino) pudieron servir como pilas de agua bendita, la práctica no se consolida en occidente hasta el siglo XI. Por cierto que vino muy unido al fenómeno de pilas reservadas para grupos determinados, sobre todo clérigos, o como es comprensible, leprosos, cosa patente en Saint Savin en los Pirineos, o Milhac de Coutron en la Dordoña.Y es que, de hecho, uno de los debates a los que el agua bendita viene irremisiblemente unida es el de la expansión y contagio de enfermedades, y todos recordamos aún como durante la alarma que produjo la aparición de la gripe A durante el año 2009, muchas iglesias retiraron el agua de sus jofainas.

Ha sido también frecuente que el agua bendita no se tomara directamente de la pila, sino por medio de un aspersorio o rociador, sujeto a ella con una cadenita al modo en que se hace con los bolígrafos en las ventanillas de los bancos. A tal propósito se utilizaban ramas de laurel, hisopo, palmera o boj, o mangos terminados en mechones, incluso el rabo de un zorro.

El arzobispo de Milán San Carlos Borromeo (1538-1584) da las siguientes instrucciones: “La pila de agua bendita será de mármol o de piedra sólida, ni porosa ni con grietas. Se apoyará sobre una columna espléndidamente labrada y no deberá colocarse fuera de la iglesia sino dentro y, en la medida de lo posible, a la derecha de los que entren. Habrá una en la puerta por donde entran los hombres y otra en la puerta de las mujeres. No estarán pegadas a la pared sino separadas de ella tanto como sea conveniente. Una columna o base las sostendrá y no debe representar algo profano. Un aspersorio estará unido por una cadena a la vasija, la cual será de latón, marfil o algún otro material artísticamente trabajado”.

 (76) La Riqueza de una Savia Divina

No existe un cristiano sobre la tierra que no pueda respondernos una pregunta respecto a la función del pastor. Sin embargo, lo que exprese, será lo que conoce como pastoreado en el marco de su pertenencia a alguna congregación cristiana. Y no será una respuesta correcta, porque entre el antiguo pastor que vemos en la Biblia como uno de los ministerios de la iglesia, y esta función que hoy podemos observar, existe una enorme diferencia. Tanta que, en casos, hasta se ha llegado a asegurar que el pastor moderno, contemporáneo, está sencillamente fuera del propósito bíblico. En el siguiente pasaje, y desde la mirada de Juan en Patmos, conforme a las visiones que Dios le diera, tenemos otra óptica del mismo tema.

(Apocalipsis 7: 9) = De la tribu de Benjamín, doce mil sellados. Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos; (10) y clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en  el trono, y al Cordero.

¿Qué cosa podría ser una gran multitud vestida de ropas blancas, sino la gran concentración de los gentiles arribados al trono divino, vistiendo las prendas que magnifican su pureza y su transparencia, únicas puertas de ingreso a la familia de Dios? Pablo de alguna manera lo da a entender en su carta a los Romanos, cuando en 11:25 dice: Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles; La concordancia Strong nos aclara que cuando leemos endurecimiento, aquí, estamos leyendo la palabra griega porosis, que tiene que ver con callosidad. Y nos añade que la palabra es en realidad un término médico que describe el proceso por el cual las extremidades de huesos fracturados se fijan mediante una osificación o callosidad petrificada. Algunas veces se refiere a una sustancia dura en el ojo, que lo ciega. Si se la utiliza metafóricamente, como deberemos hacer, porosis sugiere insensibilidad o ausencia de percepción espiritual, ceguera espiritual, o religiosidad vacía.

Lo valioso de este verso es que en su final, se nos dice que esa multitud, obviamente de gentiles, estaban clamando. Y en contra de lo que generalmente sentimos nosotros de expresar, en el marco de nuestros prominentes egocentrismos, pensando que somos altamente meritorios para ser salvos, que la salvación no es algo que decida o le pertenezca al hombre. Que el hombre, en todo caso, es beneficiado con ella pura y exclusivamente por gracia, que es como decir mediante un claro favor de Dios que no tiene ninguna otra razón que la de su profundo amor por cada uno de nosotros, creyentes o no. ¿Cómo que creyentes o no? ¿Usted me está diciendo que Dios ama de la misma manera al que cree en Él y va a una iglesia, que al que no cree en Él y no va a ninguna parte o, peor, anda metido con Satanás y sus demonios? Sí, porque Juan 3:16 dice que Dios amó al mundo, (No a la iglesia) y que por esa razón entregó a su Hijo. Y tú y yo estamos hoy, aquí, leyendo esto, porque fuimos amados por Él cuando andábamos perdidos en el mundo. Y suya es la decisión de nuestra salvación, no nuestra. Lo dice el Salmo 3:8: La salvación es de Jehová; sobre tu pueblo sea tu bendición.

(11) Y todos los ángeles estaban en pie alrededor del trono, y de los ancianos y de los cuatro seres vivientes; y se postraron sobre sus rostros delante del trono, y adoraron a Dios, (12) diciendo: Amén. La bendición y la gloria y la sabiduría y la acción de gracias y la honra y el poder y la fortaleza, sean a nuestro Dios por los siglos de los siglos. Amén.

Presta atención por un momento al conjunto de lo que se dice aquí. Primero, dice que todos los ángeles estaban en pie alrededor del trono de Dios. ¿Entiendes lo que significa la palabra todos en la Biblia? Pues exactamente eso: todos. ¡Ah, muy bien! ¿Y cuántos vendrían a ser, más o menos, todos esos ángeles? En ningún lugar hay una cifra que nos otorgue una pista, pero sí se nos menciona que son millones de millones, lo cual tranquilamente podríamos elevar a la categoría matemática de billones, trillones, o cuatrillones, si es que no me quedo corto. Y luego le otorgan a nuestro Señor, siete adjetivos calificativos. Y siete es el número de Dios, el número de lo completo, y no se traduce como una cifra determinada, sino como todos los que sean necesarios. Y en esa calificación entran: Bendición, Gloria, Sabiduría, Acción de Gracias, Honra, Poder y Fortaleza. Y ahora, por último, tú mejor noticia del día: Tú eres Imagen y Semejanza de ese Dios.

(13) Entonces uno de los ancianos habló, diciéndome: Estos que están vestidos de ropas blancas, ¿Quiénes son, y de dónde  han venido?

(14) Yo le dije: Señor, tú lo sabes. Y él me dijo: Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus  ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero.

(15) Por esto están delante del trono de Dios, y le sirven día y noche en su templo; y el que está sentado sobre el trono extenderá su tabernáculo sobre ellos.

Para que entiendas debidamente que esto es simbólico, metafórico y no literal como todavía pretenden enseñarlo en muchos espacios, presta atención a este nimio pero al mismo tiempo importante detalle. ¿Tú piensas que esos ancianos, (Cualquiera sea la interpretación respecto a ellos que tú hayas aceptado como válida) es gente inepta, ignorante y desinformada? No, ¿Verdad? Si están allí, es porque son gente especial que conoce cada milímetro del espacio que ocupan. ¿Y cómo se entiende que pregunten quiénes son y de dónde han venido esas personas vestidas con ropas blancas? ¡Ellos deberían saberlo! Tranquilo, claro que lo saben. Es una expresión que denota ironía, para que tú reflexiones y no te creas que tienes ganado algo por raza, credo o religión adquirida. Nota que sus ropas blancas no son el producto de su excelente comportamiento, sino de la acción de la sangre redentora de Jesús. Conclusión: Dios nos ve perfectos, blancos, puros e inmaculados, porque nos ve a través de la sangre de Jesús. De otro modo, nos vería tal cual como somos, y mejor no me lo hagas decir ahora…

(16)Ya no tendrán hambre ni sed, y el sol  no caerá más sobre ellos, ni calor alguno; (17) porque el Cordero  que está en medio del trono los pastoreará, y los guiará a fuentes de aguas de vida; y Dios enjugará toda lágrima de los ojos de ellos.

Salvo por cuestiones de ayuno con respaldo divino, no conozco a nadie que no tenga hambre sin causa. Podría añadir que en algunos casos de enfermedad, tampoco se experimenta esta necesidad. Sin embargo, lo más abundante al respecto, es el concepto de que, quien no tiene hambre, es porque se ha saciado. Ahora llévalo a lo espiritual: ¿Quiénes tienen hambre? Los que conocen algo del Señor, pero no sienten de verdad Su presencia cercana; también los que reciben en forma de palabra, discurso humanista o entretenimiento metafórico en base a fábulas, es decir, hojarasca. El hambre espiritual sólo se saciará con la presencia del Señor y con Palabra genuina. Con la sed sucede casi lo mismo, aunque allí podríamos añadirle la necesidad de ser ungido por el Espíritu Santo. El Gran Pastor estará protegiéndolos, alimentándolos y guiándolos. ¿Iglesia? ¿Nombre? Cualquiera, sólo allí donde se encuentre Cristo entronizado. Y, finalmente, dice que todo servirá para que sean guiados a fuentes de aguas de vida. El agua, aquí es La Savia que alimenta el árbol de la Vida.

(77) Cuando el Agua También es Deporte

Quiero referirme en esta parte del trabajo a los deportes en que el denominador común es el agua y que el deportista realiza una actividad física en ella Estos se pueden practicar en piscinas, lagos, ríos o incluso en el mar. Asimismo, los deportes acuáticos, ya que de eso se trata, pueden desarrollarse en el agua, tales como la Natación, el Waterpolo, Natación Sincronizada, Saltos Ornamentales, etc. También pueden llevarse a cabo Sobre el Agua, ya que también pueden ser clasificados como deportes acuáticos el Remo, Piragüismo, Esquí acuático, Vela, Surf, etc. Y lo podremos completar con los deportes desarrollados Debajo del Agua, tales como el buceo, la fotografía submarina, etc. La nómina completa conocida, sin desmedro a que alguno no sea mencionado, es:

Apnea, Bodyboard, Bodysurfing, Bote, Canoa, Buceo, Descenso de ríos, Esnórquel, Esquí acuático, Flowboarding, Hockey Subacuático, Hydrospeed, Jet ski, Kayak, Kayak-polo, WindsurfKitesurf, Navegación de recreo o deportiva, Natación con Aletas, Natación en aguas abiertas, Natación en piscina, Natación sincronizada, Parasailing, Pesca deportiva, PiragüismoRaftingRemoSalto natación, Salvamento y socorrismo, Skimboard, Submarinismo, Surf, Skurfing, Trampolín, Triatlon, Vela, Waterbasket, Waterpolo. Veamos algunos de ellos:

Surf: El surf consiste en mantenerse en equilibrio, deslizándose sobre una tabla, arrastrada por una ola, el mayor tiempo posible y sin caerse al agua dirigiéndola a través una o varias quillas situadas en la parte trasera de la tabla. Además de buenos reflejos y equilibrio, exige un dominio de la natación y un gran conocimiento del mar; así los surfistas pueden elegir las mejores olas.

Natación: Existen dos tipos de competiciones: las pruebas individuales y los relevos (equipos de cuatro corredores). Las carreras consisten en hacer largos de piscina; se recorren distancias de entre 50 y 1.500 metros. Los cuatro estilos de natación que se utilizan en competiciones: crol, espalda, mariposa o libre. La prueba de estilos, combina los cuatro. En los Juegos Olímpicos y los campeonatos internacionales, hay varias fases: eliminatorias, cuartos de final y semifinales. A la prueba final solo llegan los ocho mejores atletas.

Remo: Remo, deporte náutico donde el atleta compite en embarcaciones impulsadas mediante la fuerza muscular de uno o varios remeros, usando uno o dos remos como palancas simples de primer grado, sentados de espaldas en la dirección del movimiento. En una embarcación de remo todos los elementos portantes deben estar fijos al cuerpo de la embarcación, solamente el carro donde va sentado el remero puede moverse. Según si el carro es móvil o no dará lugar a una clasificación.

Saltos: Los atletas saltan y realizan acrobacias en el aire antes de entrar en el agua. El objetivo es efectuar figuras perfectas y entrar en el agua salpicando lo menos posible. Los jueces valoran la calidad técnica y la ejecución. Existen 91 tipos de saltos de plataforma y 70 de trampolín. Estos saltos se dividen en seis grupos. En cada grupo, los saltos se distinguen por la posición del cuerpo durante el vuelo (estirado, carpado, encogido o libre), por las acrobacias realizadas y por la entrada en el agua (de cabeza, o en agujero, y vertical, o de pie).

Saltos de Gran Altura (High Diving): Saltos de gran altura (High Diving) es una variante del salto de trampolín que se hace desde acantilados. Esta joven modalidad la practican los saltadores más osados, capaces de lanzarse al agua desde plataformas o escenarios naturales de una altura que varía entre los 23 y los 28 metros para los hombres y de 18 y 23 para las mujeres.

Windsurf: El windsurf, consiste en deslizarse sobre el agua sobra una tabla que lleva una vela. Las tablas de windsurf son ligeras, rápidas y fáciles de manejar. Para practicar correctamente este deporte, hoy que aprender a dominar las olas y el viento de ambos depende que sus esfuerzos tengan alguna recompensa. Los saltos más impresionantes serán posibles merced a la vela con la que se cuente y a la propia habilidad para sacar el máximo rendimiento.

Kitesurfing (Flysurf): En este deporte, se combina el surf con el parapente. La tabla permite al deportista presentar mayor resistencia al aire y deslizarse sobre el agua mediante una tabla diseñada para tal efecto, además de efectuar rotaciones y giros a velocidades asombrosas.

Waterpolo: El juego se practica en una piscina, en la cual se enfrentan dos equipos. Los equipos cuentan en el agua con seis jugadores y un portero, se diferencian por el color del gorro . El encuentro consta de cuatro tiempos de ocho minutos reales cada uno, con descansos de dos minutos. Cada equipo puede solicitar tres tiempos muertos en cada partido. El tercer tiempo muerto sólo se podrá solicitar durante las prórrogas. La duración de los tiempos muertos será de un minuto. Al término de cada tiempo, los equipos cambian de área.

Piragüismo: El piragüismo es un deporte náutico en el que se pueden alcanzar grandes velocidades, consiste en navegar con canoas o kayaks, propulsados a remo por uno, dos o cuatro tripulantes. En esta disciplina se disputan carreras de velocidad y de fondo. Los materiales fundamentales son; la embarcación (canoa o kayak); un remo; un casco ligero normalmente de fibra de vidrio o plástico en embarcaciones de recreo, y fibras de kevlar o carbono en embarcaciones de competición; un chaleco salvavidas; una cuerda de rescate, escarpines, calcetines y guantes de neopreno y, por supuesto, el traje isotérmico o de neopreno.

Rafting: Esta modalidad deportiva combina aventura, emoción, disfrute de la naturaleza y trabajo en equipo. Se practica en los lechos de los ríos, aunque también existen circuitos cerrados para poder iniciarse en ella sin peligro. A medida que se vaya adquiriendo experiencia en el rafting, nos podrá adentrar en aguas más bravas, donde la tensión, la emoción y la sensación de riesgo serán continuas. Un buen descenso en balsa suele ser una experiencia inolvidable, donde todos los sentidos están alerta y donde la ayuda y colaboración de nuestros compañeros de aventura son fundamentales para que todo acabe bien.

Hidrospeed: El hidrospeed es una disciplina individual donde se está en permanente contacto con el agua, llegando a sentir que se forma parte del río. Consiste en descender el río con un hidrotrineo. Las piernas quedan sumergidas en el agua y están en permanente movimiento, mientras que los brazos se sujetan en unos compartimentos para maniobrar. El hidrospeed es un deporte en auge que no para de crecer, que proporciona grandes emociones.

Apnea o Buceo Libre: La apnea o buceo libre fue la primera forma de buceo, es la suspensión voluntaria de la respiración debajo del agua (es decir, sumergirse en las profundidades por sus propios medios). La capacidad de buceo en apnea se basa la adaptación fisiológica llamado ”reflejo de inmersión ” En el buceo en apnea estas constantemente nadando, reteniendo la respiración y buceando bajo el agua con sólo el aire de tus pulmones.

Esquí Acuático: El esquí acuático es un deporte en el que los esquiadores  agarrados a una cuerda, descalzos o montados  sobre uno o dos esquís, se deslizan sobre el agua, tirados por lanchas motoras que se desplazan a unos 56 km/h. El esquí acuático, exige buenos reflejos y equilibrio; el hecho de deslizarse a altas velocidades por la  superficie del agua sobre unas estrechas tablas de madera, y practicar juegos y acrobacias, permite imaginar a cualquiera la emoción y la belleza  que encierra.

Bodyboarding: El bodyboarding es un deporte de aguas superficiales cercano del surf que se practica sobre una tabla más corta y flexible. La tabla de bodyboard normalmente es de espuma sintética. De alrededor de 1 metro de largo y 60 centímetros de ancho, la parte de la cubierta exterior es suave (espuma de polietileno) y la parte inferior de la placa en contacto con el agua es de plástico con el fin de reducir al mínimo fricción.

Subwing: Subwing es una mezcla de esquí acuático y buceo en apnea, el Subwing va unido a un barco por una cuerda. Las maniobras se efectúan situando las alas en diferentes ángulos. El equipo necesario es un barco, unión de la cuerda, una máscara de buceo, y si lo deseas, un snorkel y aletas, esto es opcional, no necesariamente para un emocionante paseo.

(78) La Muerte Llega con Amargura

Estamos estudiando el agua y encontramos que en toda la Biblia los mares tienen capital importancia y consecuente valor. El juicio del segundo ángel del Apocalipsis es una muestra clara de ello, ya que toda su sentencia se ejecuta específicamente en el mar.

Apocalipsis 8: 8) =  El segundo ángel tocó la trompeta, y como una gran montaña ardiendo en fuego fue precipitada en el mar; y la tercera parte del mar se convirtió en sangre. 

El segundo ángel, al que también podríamos tomar como un mensajero, tocó la trompeta, nos dice. Y ya sabemos que no estamos hablando de instrumentos musicales, sino de una palabra profética, una palabra de advertencia o de orden de guerra. Y esa montaña, (Te recuerdo que siempre que los grandes hombres buscaron a Dios para tratar cara a cara con Él, debieron subir a un monte alto, esto es: una montaña. Y esa presencia de la cual emana el fuego del juicio de manera poderosa, dice que es precipitada al mar, que en muchos casos representa multitudes, muchedumbres. Y concluye en que la tercera parte de ese mar, se convirtió en sangre. Mira; si Jesús pudo convertir agua en vino, que es símbolo de la sangre; si en las plagas de Egipto las aguas se tiñeron de sangre, y si del costado de Jesús colgado en la cruz, luego de muerto, al recibir el lanzazo del soldado, salieron al unísono agua y sangre, es porque ambos elementos tienen mucho que ver entre sí o, directamente, están ligados.

(9) Y murió la tercera parte de los seres vivientes que estaban en el mar, y la tercera parte de las naves fue destruida. 

El fuego y la sangre precipitados sobre el mar, ocasionaron una verdadera hecatombe ecológica que no se puede imaginar siquiera en este tiempo. Y dice que por causa de ese juicio contundente, pereció la tercera parte de los seres vivientes que estaban en el mar, esto es, los que no habían sufrido daño alguno cuando el diluvio del tiempo de Noé. Pero, además, también fueron aniquiladas las naves humanas que estaban navegando en ese momento.

(10) El tercer ángel tocó la trompeta, y cayó del cielo una gran estrella, ardiendo como una antorcha, y cayó sobre la tercera parte de los ríos, y sobre las fuentes de las aguas. 

(11) Y el nombre de la estrella es Ajenjo. Y la tercera parte de las aguas se convirtió en ajenjo; y muchos hombres murieron a causa de esas aguas, porque se hicieron amargas. 

Esta vez el juicio fue sobre otros caudales de aguas terrenales, los ríos. Ya había sucedido algo así con el mar, pero aquí le tocó el turno, se consigna, a la tercera parte de los ríos, y además las fuentes de las aguas. Y aclara que en este caso, las aguas se tornaron amargas, lo cual es síntoma claro de corrupción, de putrefacción. Y los hombres murieron por causa de esas aguas amargas, lo cual es una tipología de hoy cuando muchos son los hombres que espiritualmente mueren por causa de la corrupción de la Palabra de Dios, la cual se torna amarga y, en lugar de llevar a vida abundante, lleva a muerte. El agua es, aquí, vehículo de ejecución de sentencia.

(79) Su Relación con La Salud

Continuamente se nos recomienda beber agua para limpiar nuestro organismo y, al mismo tiempo, mantener una buena salud. Sin embargo la duda y la pregunta, es: ¿Sabemos cómo hacerlo? Porque la cantidad es importante, pero también la manera de hacerlo y los momentos más adecuados del día. La cantidad diaria recomendada, globalmente por la ciencia médica que gusta de apelar al agua como recurso, va de un litro y medio a dos. Con el atenuante que, si a alguien le cuesta beber esos seis u ocho vasos diarios, puede elegir las llamadas aguas aromatizadas o añadirle limón.

El agua forma parte de los fluidos de nuestro cuerpo, creo que ya quedó dicho sobradamente en qué porcentaje. Y lo es a partir de la orina, el sudor, las heces, los jugos digestivos, la saliva, la lágrimas y hasta el semen en el hombre. Sin embargo, al margen de esto que casi naturalmente forma parte de una estructura humana, el agua es infinitamente necesaria para que las células de nuestro organismo funcionen con normalidad. De allí que se recomiende beber agua, más allá de la que ya se incorpora en forma de alimentos que la contienen, especialmente de las frutas y las verduras.

Ahora bien, la pregunta que suele venir a continuación de estas recomendaciones profesionales, suele ser: ¿Qué tipo de agua debo consumir? La respuesta es bastante simple: si el agua de grifo o canilla es de buena calidad, esa será siempre la opción más saludable, económica y ecológica. Pero debemos asegurarnos que la calidad de agua en su origen y tras el paso por las no siempre higienizadas tuberías, llegue en buen estado. El agua embotellada es otra alternativa, siempre y cuando también sea de calidad. Finalmente, tenemos los filtros y las jarras osmóticas como otra alternativa. Un elemento a tener muy en cuenta es que el agua no debería tener ningún olor ni sabor especial, esto es: inodora e insabora.

En general se recomienda beber entre un litro y medio y dos litros diarios, es decir, entre seis y ocho vasos. Con estas sugerencias que se añaden, podrás observar que no resultará tan difícil. Pero también hay que tener en cuenta cada situación. No es lo mismo en invierno que en verano, si se hace ejercicios físicos o se lleva una vida más sedentaria y cuestiones por el estilo. Se puede empezar a aumentar la cantidad de manera gradual, por ejemplo, bebiendo medio vaso más cada dos o tres días, hasta así llegar a los ocho requeridos. Mientras lo vayas haciendo, podrás ir comprobando  excelentes cambios en tu salud. Posiblemente tendrás más energía, mejorará tu estado de piel, sudarás más, etc. Es decir: ayudarás a que tu cuerpo elimine mejor las toxinas y, por lo tanto, esté más limpio y vital.

Sin embargo, y aún en contraposición con algunos manuales privados, el mejor momento del día para beber agua parecería ser en ayunas. Dicen los que saben bastante de esto que se pueden beber hasta cuatro vasos de agua un buen rato antes de desayunar, siempre y cuando se lo haga lentamente y sin que signifique un sacrificio. Asimismo, se puede ir aumentando la cantidad cada día un poco y al final se podrá sentir que es el propio cuerpo el que la pide. Este sencillo remedio ayuda mucho a activar todos los órganos internos. Además, se recomienda tener en cuenta la temperatura del agua.

Curiosamente y a contraposición con las costumbres de la mayor parte de las personas, se consigna que si se tiene tendencia al estreñimiento, se debe beber el agua caliente. En cambio si la tendencia es a lo puesto, esto a es, a las colitis o diarreas, entonces se deberá beber el agua fresca, aunque nunca fría de refrigerador. Y aquí lo más curioso del tema: se asegura que como norma general, lo aconsejable es beber el agua tibia.

Con relación a la participación del agua con la alimentación, los especialistas aconsejan que, si se quiere evitar comer en demasiada cantidad o demasiado rápido, es aconsejable beber un vaso de agua unos quince minutos antes de la comida, ya que ello reduce notoriamente la ansiedad. Sin embargo, lo más perjudicial de todo es lo que precisamente realiza una enorme mayoría de personas: beber agua con la comida. Dicen que si se lo hace, se mezclará el agua con los alimentos y los jugos gástricos y eso empeorará el proceso de digestión.

Claro está que, si la comida resulta ser demasiado sabrosa, (Que es como generalmente se cocina en el setenta y cinco por ciento de los hogares), posiblemente se tendrá necesidad real de beber un poco de líquido, pero si las personas se acostumbran a beberla antes, y se incluyen alimentos frescos en la comida (Tales como ensaladas, gazpacho, etc.), también se tendrá menor necesidad de beber mientras se come. Por el mismo motivo tampoco será recomendable beber justo después de comer, con la excepción de que se pueda tomar una infusión de plantas medicinales.

Durante la noche, en cambio, puede ser altamente beneficioso beber un vaso de agua justo antes de irse a la cama, siempre y cuando eso no sea luego obligación sí o sí de levantarse a media noche para ir al baño y de ese modo comprometer el descanso. Asimismo, se sugiere apelar a las deliciosas y hasta originales aguas aromatizadas con flores, frutas y plantas frescas, así como también preparar infusiones de plantas medicinales, elaborar una limonada casera con agua, jugo de limón, menta fresca y estevia y, esencialmente, llevar siempre una botella de agua, y cuando se está en la casa acostumbrarse a tenerla siempre en la habitación donde se está.

Está más que claro que la mayoría de las personas suelen beber agua solamente cuando tienen sed, lo cual significa que ya están sufriendo deshidratación. De allí que, -se reitera-, beber dos litros de agua al día es con toda probabilidad uno de los remedios más sencillos, baratos y efectivos que se puede encontrar para tener una buena salud. Y determina algunos beneficios muy puntuales que paso a detallarte:

Una Piel Deshidratada y Sin Arrugas: Con el paso de los años, lógicamente que nuestra piel va perdiendo su contenido en agua, lo cual la predispone a padecer cada vez más arrugas. Por este motivo es que las personas que tienen piel seca, todavía se exponen más a sufrir arrugas prematuras. Beber dos litros de agua diariamente ayuda notablemente a mantener una piel hidratada, firme, luminosa y sin marcas de expresión durante más tiempo, e incluso hasta prevenir algunos problemas cutáneos como exceso de grasa, puntos negros, el mismísimo y porfiado acné y los eczemas. De hecho, todo esto se deberá complementar con cuidados externos adecuados a cada persona. No es magia, es simplemente agua.

Más Energía y Vitalidad: Las personas que se sienten más cansadas de lo habitual deberían probar a beber más para recuperar la vitalidad perdida. Los riñones están relacionados con nuestros niveles de energía, por lo que debemos preocuparnos por equilibrar su función de la manera más natural, que es: beber agua. En muchas ocasiones optamos por suplementos energéticos cuando tenemos la solución a nuestro alcance y, además, sin riesgo de sufrir efectos secundarios como nerviosismo o insomnio fruto de los estimulantes.

Reducción de Dolores Articulares: Para tener unas articulaciones saludables debemos mantenerlas hidratadas dentro. Por lo tanto, si se sufren dolores de tobillos, rodillas, cadera o codos, por ejemplo, no deberíamos dejar de probar este asombroso remedio, también válido para prevenir trastornos articulares. De este modo estaremos actuando sobre la causa del problema, a diferencia de muchos tratamientos que solamente buscan paliar los síntomas de manera puntual.

Menos Apetito a Todas Horas: ¿Cuántas veces nos ha pasado que hemos terminado de comer, estamos todavía saciados y, sin embargo, tenemos la tentación de añadirle algo al estómago? La manera más sencilla de comprobar si el hambre es real o solamente se trata de sed, es bebiendo un vaso de agua cada vez que vayamos a comer algo entre horas. Si el hambre desaparece de improviso, se trataba solamente de un problema de deshidratación.

Prevenir Infecciones Urinarias: Si se sufre de infecciones en la orina de manera habitual o incluso ya son crónicas, se debe seguir el buen hábito de beber dos litros de agua al día para mantener el sistema urinario limpio y libre de toxinas. Además, beber ayudará y mucho a reducir cualquier síntoma de inflamación y alcalinizar la orina, dos medidas preventivas muy eficaces.

Combatir el Estreñimiento: Aunque el estreñimiento puede deberse a múltiples motivos y siempre se deberá tener en cuenta la alimentación, también es fundamental beber agua suficiente cada día para poder facilitar la digestión de la fibra de los alimentos. De este modo se facilitará la evacuación, sobre todo si las heces son de tamaños muy pequeño y extremadamente secas. Además, beber agua fuera de las comidas favorece el funcionamiento del sistema digestivo, lo cual también contribuye a una buena salud intestinal de manera indirecta.

Perder Peso con más Facilidad: a partir de estos resultados asombrosos podemos deducir que beber agua a lo largo del día nos ayudará a bajar de peso con más facilidad o a mantener un peso equilibrado. No tendremos tentación de comer a todas horas, nos sentiremos con energía sin necesidad de tener que comer alimentos calóricos y nuestro organismo asimilará mejor los nutrientes de lo que comamos. Además, beber agua activa el metabolismo basal de manera natural, lo cual aumenta nuestro gasto de calorías sin ningún esfuerzo o ejercicio.

(80) Como Elementos de Cambio

Es indudable que el agua es el elemento bíblico que más sujeto está a convertirse en otro. La maleabilidad del agua le permite, además de presentarse a los ojos físicos en tres formas diferentes, líquido, sólido y gaseoso, también puede sufrir una mutación en su estructura molecular y tornarse otro elemento. ¿Lo más frecuente en la Biblia? Sangre. Aunque también torna a ser vino y hiel o ajenjo amargo.

(Apocalipsis 11: 1) = Entonces me fue dada una caña semejante a una vara de medir, y se me dijo: Levántate, y mide el templo de Dios, y el altar, y a los que adoran en él. 

(2) Pero el patio que está fuera del templo déjalo aparte, y no lo midas, porque ha sido entregado a los gentiles; y ellos hollarán la ciudad santa cuarenta y dos meses. 

Esto, de alguna manera, es una síntesis del evangelio, conforme a los que militan dentro de él y a los que se encuentran afuera, ignorándolo, ya sea por desconocimiento o por negativa voluntaria. Nadie mide un templo con una caña semejante a una vara, lo que en todo caso sí se puede medir, es la calidad y la cualidad de los que se reúnen dentro de ese templo. Por eso habla del templo, como un cuerpo, del altar, que es el sacrificio que ese ser pueda haber hecho y de los adoradores. Sin embargo, se deberá dejar fuera el patio, ¿Sabes por qué? Porque en el patio, conforme al diseño del tabernáculo, que también es Cristo y también el hombre, es donde se reunía toda la gente. Al patio no se le negaba el ingreso a nadie, mientras que al Lugar santo sólo podían entrar los levitas y al Lugar Santísimo, sólo el Sumo Sacerdote y una vez al año.

(3) Y daré a mis dos testigos que profeticen por mil doscientos sesenta días, vestidos de cilicio. 

(4) Estos testigos son los dos olivos, y los dos candeleros que están en pie delante del Dios de la tierra.

(5) Si alguno quiere dañarlos, sale fuego de la boca de ellos, y devora a sus enemigos; y si alguno quiere hacerles daño, debe morir él de la misma manera. 

(6) Estos tienen poder para cerrar el cielo, a fin de que no llueva en los días de su profecía; y tienen poder sobre las aguas para convertirlas en sangre, y para herir la tierra con toda plaga, cuantas veces quieran. 

En principio, dice que habrá dos testigos que más adelante serán definidos, que profetizarán por espacio de mil doscientos sesenta días, lo que es conforme a nuestra contabilidad actual de los tiempos, tres años y medio. Luego te explica que esos dos testigos son dos olivos, lo cual nos habla de aceite, lo cual nos lleva a la unción. Estamos refiriéndonos, entonces, a dos ungidos del Señor, no a dos sacerdotes coronados por seres humanos. Y esos ungidos tienen que ver con dos iglesias, (Esos son los dos candeleros), que todavía no está revelada su procedencia. Pero nos asegura que tienen ambas un enorme poder, porque quien quiera dañarlas serán aniquilados de manera ejecutiva y precisa. Son dos iglesias que pueden frenar bendiciones, convertir agua en sangre y herir la tierra con cualquier clase de plaga. El agua, aquí, es elemento de mutación, de conversión.

(81) Falsedades e Imitaciones

¿Quieres saber dónde está trabajando más el enemigo en este tiempo? En los organismos feministas que han emprendido una dura batalla contra un machismo que, en casos, hasta ha llegado a la violencia extrema, lo que implica homicidios. ¿Y por qué el enemigo estaría haciendo eso? Porque necesita una rebelión femenina, quizás sustentada por razones muy valederas y legítimas, destinadas supuestamente a la obtención de una verdadera y merecida igualdad de derechos, que en la vía de los hechos hasta podría tornarse en un cambio de mando. Lo cierto es que el diseño de Dios está muy claro y Satanás lo conoce. Le otorga al hombre un dominio sobre lo creado, es cierto, pero con una mujer como ayuda idónea, que es como decir: alguien absolutamente necesario y sin el cual, ese dominio puede presentar grandes falencias. ¿Quiere Dios que el hombre tenga todo el control? No. ¿Quiere Dios, entonces, que lo tenga la mujer? Tampoco. Lo que Dios quiere, es que uno se someta al otro y ambos a Cristo, en amor. ¿Y qué hace el enemigo? Procura usar a la mujer como elemento de rebelión. Por eso la persigue desde el principio.

 (Apocalipsis 12: 13) = Y cuando vio el dragón que había sido arrojado a la tierra, persiguió a la mujer que había dado a luz al hijo varón. 

El motivo central del odio de Satanás hacia la mujer, está fundamentado en su capacidad procreadora. Satanás tiene un alto grado de poder, es cierto, pero es incapaz de crear algo. La mujer, siendo infinitamente menor como ser posee, en su seno, nada menos que la capacidad de engendrar vida que dará a luz nueva vida. Te invito a estudiar desde todas las perspectivas la concepción, la gestación y el alumbramiento. Consulta con todos los autores que te merezcan respeto. Si uno de ellos logra darte una definición no espiritual satisfactoria, preséntamelo.

(14) Y se le dieron a la mujer las dos alas de la gran águila, para que volase de delante de la serpiente al desierto, a su lugar, donde es sustentada por un tiempo, y tiempos, y la mitad de un tiempo.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           (15) Y la serpiente arrojó de su boca, tras la mujer, agua como un río, para que fuese arrastrada por el río. 

Las dos alas de la gran águila nos habla del poder de Dios personificado aquí en la mujer. ¿Causa? Que pueda defenderse con posibilidades del ataque satánico a la que permanentemente está expuesta. Ese es uno de los motivos por los cuales un gran discernimiento o un gran espíritu guerrero en lo espiritual, mayoritariamente estará representado en una mujer, mucho más que en hombres, aunque estos presenten títulos o credenciales de que son grandes. El agua que la serpiente, que aquí personifica al infierno, arroja de su boca, de ninguna manera es la misma agua que hemos considerado Espíritu de Dios o Palabra de Dios. Porque dice que es como un río, y esto nos habla de poblaciones que no han recibido aguas de vida y navegan en las oscuridades de aguas de muerte. El ataque de esas poblaciones influenciadas por demonios, son estrictamente contra la mujer buscando su destrucción. Destruida la mujer, destruida la familia. Destruida la familia, destruida la iglesia.

(16) Pero la tierra ayudó a la mujer, pues la tierra abrió su boca y tragó el río que el dragón había echado de su boca. 

(17) Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo.

Ahora vamos a verlo conforme a los significados bíblicos. ¿Quién es, mayoritariamente, la mujer en la Biblia? La iglesia. ¿Quién es el gran Águila que la ayuda dándole dos grandes alas para que se remonte a las máximas alturas? Dios. ¿Quién es la serpiente que arroja agua podrida de su boca en contra de la iglesia, lo que simbolizaría palabra falsa o doctrina de demonios? Satanás mismo. ¿Y quién dice que ayudó a la iglesia haciendo a un lado esa palabra falsa y mentirosa, y reemplazándola por una legítima y genuina? La tierra, que es el hombre regenerado en Cristo. El cuerpo de Cristo en la tierra, porque cuerpo siempre es polvo de la tierra. ¿Y qué hizo el dragón, que es Satanás que ha crecido y mutado de serpiente a dragón? Entabló guerra contra los descendientes de la mujer, esos varones a los que ella dio a luz. En síntesis, a todos los que aceptaron a Jesucristo por el trabajo genuino de la iglesia genuina. Contra ellos va Satanás y sus demonios. Pero no contra todos los llamados cristianos, sino sólo con aquellos que tienen vivo el testimonio de Jesucristo. Que es el haber muerto a la carne y vivificado al espíritu. El agua, aquí, es una imitación diabólica de una sustancia divina.

(82) Las Fuentes de Las Muchedumbres

Hay una institución religiosa que se rotula a sí misma como cristiana, que sin embargo a la hora de referirse a Jesucristo, sólo lo hace como un profeta más de los más importantes. Y ese grupo, (Algunos lo definen como secta, pero no es mi interés agredir innecesariamente a nadie), también sostiene que en el final de toda esta historia divina, sólo serán salvos ciento cuarenta y cuatro mil. De hecho, lo extraen del pasaje que vamos a compartir seguidamente, pero no resiste ni el menor análisis su creencia. Porque, veamos, en mi país, nada más que en mi país, Argentina, esa institución religiosa nuclea más o menos a más de medio millón de personas. Ni siquiera me ocuparé del resto de las naciones donde esta gente tiene templos y personería religiosa autorizada. ¿Cuántos sumarán en toda? ¿Cinco millones? ¿Diez millones? ¿Cien? No lo sé, pero lo que sí sé es que, si tal como ellos creen y enseñan, sólo serán salvos ciento cuarenta y cuatro mil, ¿Qué habrá de pasar con los restantes?

(Apocalipsis 14: 1) =  Después miré, y he aquí el Cordero estaba en pie sobre el monte de Sion, y con él ciento cuarenta y cuatro mil, que tenían el nombre de él y el de su Padre escrito en la frente.

(2) Y oí una voz del cielo como estruendo de muchas aguas, y como sonido de un gran trueno; y la voz que oí era como de arpistas que tocaban sus arpas. 

(3) Y cantaban un cántico nuevo delante del trono, y delante de los cuatro seres vivientes, y de los ancianos; y nadie podía aprender el cántico sino aquellos ciento cuarenta y cuatro mil que fueron redimidos de entre los de la tierra. 

(4) Estos son los que no se contaminaron con mujeres, pues son vírgenes. Estos son los que siguen al Cordero por dondequiera que va. Estos fueron redimidos de entre los hombres como primicias para Dios y para el Cordero; (5) y en sus bocas no fue hallada mentira, pues son sin mancha delante del trono de Dios.

El Cordero es Jesús y está en pie sobre el monte de Sion, que es el pueblo de Dios. ¿Israel? En el Antiguo Testamento, sí; hoy es la iglesia. Israel, hoy, es tipología de la iglesia. De la iglesia genuina y única de Dios, no de una con apellido subsiguiente. Y luego dice que esos ciento cuarenta y cuatro mil son hombres vírgenes no contaminados con mujeres. ¿Sabes qué? Esos hombres vírgenes, son enviados especiales con un mensaje preciso y específico que no es el que la gran mayoría predica. Y no contaminarse con mujeres, aquí, implica no estar mezclados con otras creencias que en apariencia asemejan la nuestra, pero que en sus frutos demuestran que no lo son. Los ciento cuarenta y cuatro mil, (Que puede ser un número preciso o no), son aquellos que no doblaron sus rodillas ante los baales del consumismo y la politiquería religiosa y andan con un mensaje fresco, genuino y de Reino.

(6) Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo, (7) diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas. 

El progreso de la Reforma parece estar aquí expuesto. Los cuatro proclamas son claras en su significado; que todos los cristianos pueden ser animados, en el momento del juicio, a ser fieles a su Señor. El evangelio es el gran medio por el cual los hombres son llevados a temer a Dios, y darle gloria. La predicación del evangelio eterno sacude los cimientos del anticristo en el mundo. Si algunos persisten en estar sujetos a la bestia, y en la promoción de su causa, deben esperar ser para siempre miserables en el alma y el cuerpo. El ser creyente es aventurarse o sufrir cualquier cosa en la obediencia a los mandamientos de Dios, y profesar la fe de Jesús. Que Dios conceda su paciencia en nosotros. Observa la descripción de aquellos que son y serán benditos: como mueren en el Señor; morir por la causa de Cristo, en un estado de la unión con Cristo; tal como se encuentran en Cristo cuando llega la muerte.

Ellos descansan de todo pecado, la tentación, la tristeza y la persecución; porque allí los impíos dejan de perturbar, por eso los cansados ​​están en reposo. Sus obras con ellos siguen: no te vayas antes de que tu título, o la adquisición, pero seguirlas como pruebas de su haber vivido y muerto en el Señor: la memoria de ellos será agradable, y la recompensa por encima de todos sus servicios y sufrimientos. Esta es asegurada por el testimonio del Espíritu, dando testimonio con su espíritu, y la palabra escrita. El agua aquí representa muchedumbres unificadas.

(83) Evaluando el Ciclo del Agua

El agua es uno de los elementos principales de nuestro planeta. De ella depende la vida tal y como la conocemos. Podemos encontrarla, de manera natural, en tres estados: sólido, en la nieve y el hielo, líquido y gaseoso, en el vapor de agua. El origen del agua en la Tierra es cuestión de debate. No se dan en nuestro planeta procesos de formación de agua. Existen dos teorías: la teoría volcánica y la teoría extraterrestre. La teoría volcánica plantea que el agua se formó en el origen en la Tierra, por reacciones a altas temperaturas entre átomos de hidrógeno y oxígeno, y que luego saldría al exterior gracias a las emisiones volcánicas. La teoría extraterrestre afirma que el agua se forma en los comentas y llegó a la Tierra tras un intenso bombardeo. En cualquier caso, desde el inicio de la Tierra como planeta la cantidad de agua presente es siempre la misma, aunque se encuentra de distintos lugares: océanos, ríos, lagos nubes, atmósfera, seres vivos, etc. A la circulación y conservación de agua entre estos lugares se llama ciclo del agua, o ciclo hidrológico. En mi evaluación, ambas teorías padecen el mismo interrogante: ¿Quién originó, entonces, lo que luego originó el agua?

El agua se encuentra de forma líquida, en su mayor parte, en los océanos. Esta es un agua salada en la que viven gran cantidad de seres vivos. El agua dulce se encuentra en los depósitos terrestres. La mayor cantidad de agua dulce se encuentra en forma de hielo en los grandes glaciares regionales de la Antártida, Groenlandia, la banquisa ártica, el hielo patagónico sur y los grandes glaciares del Himalaya. Los mayores depósitos de agua dulce líquida son los lagos, como la región de los Grandes Lagos de América del Norte y de África, el lago Baikal en Rusia y los ríos, como el Amazonas y el Orinoco. La atmósfera también tiene una importante cantidad de agua, la mayor parte en forma de vapor de agua, y un porcentaje variable en forma líquida: en las nubes. El vapor de agua se encuentra disuelto en el aire. La cantidad de vapor de agua que un metro cúbico de aire puede contener depende de la temperatura, cuanto más caliente esté más agua puede estar disuelta en esa masa de aire. Es la humedad absoluta.

Podemos empezar a explicar el ciclo del agua por la evaporación, o mejor dicho por la evapotranspiración. La evaporación es el mecanismo por el cual el agua líquida se convierte en vapor de agua y pasa a formar parte de la atmósfera. La evaporación se hace, en realidad, a cualquier temperatura, pero es más intensa en los climas cálidos. Si a la evaporación directa le unimos la transpiración de los seres vivos (animales y plantas) que también convierte el agua líquida en vapor de agua tenemos la evapotranspiración. Aquí hay que incluir el fenómeno de la sublimación, que es el paso de sólido a gaseoso sin pasar por líquido y que se da en los grandes hielos de la Tierra.

La mayor cantidad de agua evaporada la proporcionan los océanos, junto con los grandes bosques ecuatoriales. El agua contenida en el aire forma la humedad. A medida que se enfría la masa de aire la humedad relativa aumenta. Cuando la humedad relativa alcanza el 100% el vapor de agua se condensa en pequeñas gotitas, y forman nubes. Estas gotas crecen hasta que su peso es mayor que la corriente de aire que las mantiene en suspensión, y entonces precipitan en forma de lluvia, de nieve o de granizo, dependiendo de la temperatura de la masa de aire y del proceso de formación. También se ha de incluir aquí la condensación directa sobre la superficie de las plantas o de las rocas, que forma el rocío, y la escarcha, cuando este se congela.

Una parte del agua de lluvia cae sobre el océano y vuelve a evaporarse, otra cae en tierra y es aprovechada por los seres vivos para vivir. Se acumula en los suelos, por infiltración, y forma su reserva hídrica. El suelo permite, dependiendo de su porosidad, que el agua circule por su interior, al tiempo que arrastra coloides desde los horizontes altos a los bajos. Estos coloides serán fundamentales para el uso del agua por las plantas. El agua se infiltra hasta que llega a una capa impermeable, la capa freática, donde, si no tiene salida, se acumula formando los acuíferos subterráneos.

Cuando el suelo y los seres vivos están saturados el agua corre por las laderas (escorrentía) en forma de manto o concentrada en arroyos y ríos, que terminan en el mar o en algún lago. Una vez en los océanos, la tierra y los seres vivos el agua vuelve, de nuevo, a la evapotranspiración renovando el ciclo. En su recorrido por la superficie de la Tierra el agua va arrancando diversas sales que incorpora a su estructura. Además, puede mezclarse con diversas sustancias que terminan por contaminarla, pero cuando se evapora lo hace en forma de H₂O puro, porque se libera de todos sus contaminantes, volviéndose, de nuevo, potable y dulce. No obstante, otras sustancias que también se evaporan (como el ácido sulfúrico) pueden mezclarse en la nueves con el agua para formar la lluvia ácida.

En su paso de líquido a gaseoso el agua absorbe energía, puesto que para que el agua esté en forma de vapor necesita más calor. Gracias a esta absorción de energía los lugares en los que hay una intensa evaporación la temperatura media del aire disminuyen unos grados. Por el contrario, cuando el agua pasa del estado gaseoso al líquido necesita menos energía, que es liberada en la atmósfera en forma de calor (calor latente). Así, en las nubes, cuando se condensan las gotas de agua la temperatura de aire se eleva unos grados. Este mecanismo permite la transferencia de energía entre las regiones tropicales y polares, dando a la atmósfera un gradiente térmico menos acusado del que le correspondería teóricamente.

Existen lugares en la Tierra donde la evapotranspiración es mucho mayor que la precipitación. Son las grandes regiones áridas del planeta: desiertos y grandes glaciares regionales. En cambio, en otros puntos la precipitación es mucho mayor que la evapotranspiración: regiones ecuatoriales y climas templados con influencia oceánica, principalmente. La diferencia entre la evapotranspiración, la precipitación y la temperatura se llama balance hídrico, y es fundamental para conocer el tipo de vegetación característica de cada región.

(84) La Síntesis de Nuestra Fe

(Apocalipsis 17: 1) = Vino entonces uno de los siete ángeles que tenían las siete copas, y habló conmigo diciéndome: Ven acá, y te mostraré la sentencia contra la gran ramera, la que está sentada sobre muchas aguas; (2) con la cual han fornicado los reyes de la tierra, y los moradores de la tierra se han embriagado con el vino de su fornicación.

Es notorio que va a detallarse la sentencia realizando una descripción de los acontecimientos. Y estos ocurren en todo lugar, ya que cuando dice siete ángeles, el siete es el número de lo completo y habla de todos los que deben estar presentes. Lo mismo reza para las copas Y, en cuanto a la gran ramera, es más que obvio que está refiriéndose a Babilonia, que allí todavía se enseña como una gran ciudad de la antigüedad, pero que tú y yo ya sabemos que hoy es la iglesia falsa, la imitadora, la paralela, la que parece ciudad de Dios cuando en realidad es sinagoga de Satanás. Por su parte, las muchas aguas, en este verso, tiene que ver con gente, con muchedumbres, con todos aquellos que habrán sido engañados y sojuzgados por Babilonia. ¿Por cristianos religiosos; quizás? Finalmente, sabemos que el vino es el símbolo de la revelación, mientras que la fornicación es el sinónimo de la idolatría, de la prostitución, de la infidelidad. No es descabellado traducir el vino de su fornicación como revelación falsa y satánica.

(3) Y me llevó en el Espíritu al desierto; y vi a una mujer sentada sobre una bestia escarlata llena de nombres de blasfemia, que tenía siete cabezas y diez cuernos.

Juan fue llevado al desierto, que en la simbología, siempre es el lugar de la prueba. Y allí pudo contemplar la escena desde una perspectiva apropiada, así como para su protección. La mujer que él ve es la ramera, que luego será identificada como la antigua ciudad de Roma, concepto que algunos utilizaron para determinar qué Roma y su iglesia era la Babilonia de la cual se habla aquí. Y probablemente lo sea, pero no es la única, ya que Babilonia es una mentalidad, no un lugar geográfico ni un credo específico. La bestia escarlata es aquella que salió del mar, que es como decir que salió de entre nosotros, la muchedumbre masificada.

Sus cabezas y cuernos simbolizan el poder del imperio que sostiene a la bestia. En aquel momento, Roma; hoy puedes darle la identidad que el Espíritu Santo te muestre y revele. El principio es el mismo, sólo cambia lo étnico. Y cuando dice que está sentada sobre, lo que deja entrever es que toda una civilización anti-cristiana, está subordinada ampliamente a un poder político también anti-cristiano. Y no es necesario que yo te lo muestre, está más que a la vista. Y, finalmente, sus nombres de blasfemia, tiene que ver con títulos divinos de los que se ha apropiado un emperador o, en su defecto, la religión oficial de un estado.

G(4) Y la mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, y adornada de oro de piedras preciosas y de perlas, y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación; (5) y en su frente un nombre escrito, un misterio: BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA. 

No necesitas demasiada imaginación para vincular el púrpura y el escarlata a imágenes femeninas, (Aunque no necesariamente de mujeres de carne y hueso), que habrás visto en tu vida. Y esa llamativa vestimenta de la mujer en cuestión, da una idea de su riqueza y de su gloria terrenal, que de ninguna manera podemos llegar a confundir con la gloria divina a la que sí estamos llamados a tener acceso. Y en cuanto a las abominaciones, indudablemente son actos de adoración a ídolos, y de profanación de lo divino o sagrado. Sólo examina tus alrededores y haz memoria rápida de lo que has vivido y conocido. Este mínimo ejercicio te permitirá entender la razón por la cual, en una época en donde la escritura marcaba senderos y ritmos claros en cuanto a su interpretación, el texto clave del versículo está escrito con todas letras mayúsculas, que no son ya un simple énfasis que el autor del texto, (Que es Dios mismo), pretende darle a su expresión, sino un sobre-énfasis absolutamente necesario para evitar el éxito de la mejor arma satánica de este tiempo: la confusión y el engaño.

Y fíjate que ese nombre, dice que estaba en su frente, algo que a nosotros a distancia en el tiempo y los hechos, nos suena un tanto figurado o quizás poético. No lo es. Las prostitutas romanas debían llevar por ley una cinta con sus nombres sobre la frente a modo de vincha. Y cuando se añade que Babilonia es la madre de todas las idolatrías, esto durante mucho tiempo apuntó directamente sobre el Catolicismo Romano, por causa de sus imágenes de santos y vírgenes, pero el tiempo dejó en evidencia que la idolatría iba mucho más allá de eso, que en todo caso era lo más grosero, sino que además se introducía en terrenos que iban mucho más allá de esa iglesia romana y, en muchos casos, incluso rozaba y fuertemente a algunas de las iglesias que criticaban a aquella por este tema.

(6) Vi a la mujer ebria de la sangre de los santos, y de la sangre de los mártires de Jesús; y cuando la vi, quedé asombrado con gran asombro. 

(7) Y el ángel me dijo: ¿Por qué te asombras? Yo te diré el misterio de la mujer, y de la bestia que la trae, la cual tiene las siete cabezas y los diez cuernos. 

(8) La bestia que has visto, era, y no es; y está para subir del abismo e ir a perdición; y los moradores de la tierra, aquellos cuyos nombres no están escritos desde la fundación del mundo en el libro de la vida, se asombrarán viendo la bestia que era y no es, y será. 

(9) Esto, para la mente que tenga sabiduría: Las siete cabezas son siete montes, sobre los cuales se sienta la mujer, (10) y son siete reyes. Cinco de ellos han caído; uno es, y el otro aún no ha venido; y cuando venga, es necesario que dure breve tiempo. 

Se interpretó durante mucho tiempo, y convengamos que con bastante acierto desde lo literal, que cuando aquí se habla de las siete cabezas de la bestia, y se la remite a siete montes, lo único que desde lo geográfico y literal coincidía con esa expresión, era la ciudad de Roma, que como todos sabemos, es la única que está asentada sobre siete colinas. Sin embargo, y aunque obviamente la incluya por todo lo que conocemos sobre ella y sus alrededores, no es Roma como ciudad unitaria lo que aquí se muestra, sino que significa un símbolo representativo de cualquier nación que se erija de allí en más como un imperio. Haz mentalmente ahora tu recorrido por los imperios actuales que conoces como tales, en todos los terrenos en los que un imperio se hace fuerte, y empezarás a tener tus propias respuestas en cuanto a su participación del lado satánico. Y sus emperadores modernos, que hoy pueden ser presidentes, primeros ministros, cancilleres, monarcas, califas, jeques o como se denominen en sus culturas, son los que aquí se concluye llamándolos como siete reyes. Que por ser el número de lo completo, no son siete, sino todos los que sean necesarios.

(11) La bestia que era, y no es, es también el octavo; y es de entre los siete, y va a la perdición. 

(12) Y los diez cuernos que has visto, son diez reyes, que aún no han recibido reino; pero por una hora recibirán autoridad como reyes juntamente con la bestia. 

(13) Estos tienen un mismo propósito, y entregarán su poder y su autoridad a la bestia. 

(14) Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con él son llamados y elegidos y fieles. 

(15) Me dijo también: Las aguas que has visto donde la ramera se sienta, son pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas. 

(16) Y los diez cuernos que viste en la bestia, éstos aborrecerán a la ramera, y la dejarán desolada y desnuda; y devorarán sus carnes, y la quemarán con fuego; (17) porque Dios ha puesto en sus corazones el ejecutar lo que él quiso: ponerse de acuerdo, y dar su reino a la bestia, hasta que se cumplan las palabras de Dios. 

(18) Y la mujer que has visto es la gran ciudad que reina sobre los reyes de la tierra.

Veamos: si se conformara lo que hoy estamos empezando a conocer como un Nuevo Orden Mundial, que está pensado para que opere en todo el planeta con: 1) Un solo gobierno político. 2) Una sola ideología autorizada. 3) Un solo modelo económico al que todos deberían ajustarse. 4) Una sola religión autorizada, a la que todos deberían adherir o, al menos, no contaminar con otras de las antiguas, esto, ¿No podría ser considerado como esta Bestia apocalíptica de la que estamos hablando? No es doctrina, entiéndeme. Tampoco es interpretación bíblica.

Es sólo visión del estilo de revelación. Si quieres, la tomas y la estudias. Si quieres, la dejas y te olvidas. Sólo lee, antes de dejarla a un lado, lo que dice el verso 13. Estos, dice, (Y se sobreentiende que esos “estos” son los distintos gobernantes del mundo), tienen un mismo propósito. ¿Y luego dice que entregarán a esa Bestia, qué cosa? Su poder. Es decir que se trata de gente que hoy tiene poder y que mañana, en aras de la conformación de ese nuevo poder único y totalitario, lo entregarán. Claro que serán recompensados grandemente, pero dejarán de ejercer su poder para pasar a compartirlo con los nuevos gobernantes unitarios.

Sin embargo, la historia no es una imagen pálida y negativa o frustrante del futuro del evangelio de Jesucristo y de nuestra fe, donde todo se desmoronará y el poder del dios de este siglo (Que es sistema), resultará triunfante e imbatible. Porque si lees el verso 14, que le sucede al que vimos, podrás ver que termina siendo la mejor síntesis de todo el evangelio que yo he hallado en toda la Biblia. Quiero repetirlo tal cual lo hemos leído, porque las distintas versiones, en este verso, no presentan modificación alguna, lo que lo convierte sin duda en esa síntesis casi perfecta de lo que somos o debemos ser.

Dice que los personeros del Nuevo Orden Mundial, en todas sus áreas, y pese a ser obedecidos por temor por la mayoría de los seres humanos habitantes del planeta en sus diferentes áreas: Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con él son llamados y elegidos y fieles. Sólo me resta preguntarte: ¿Tú eres uno de esos llamados, elegidos y fieles? ¿Sí? Entonces no tienes de qué preocuparte. Ya eres más que vencedor en Cristo Jesús, que es el Cordero. No importa lo que hagan, digan o ejecuten. Aquí dice que ganamos, y yo lo creo más a mi Padre Celestial que a todo el andamiaje publicitario del mundo. El agua, en este pasaje, representa a gente, a seres humanos. Es decir, a personas que son imagen y semejanza de Dios.

(85) Consecuencias del Agua de la Vida

(Apocalipsis 21: 5) = Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas. 

(6) Y me dijo: Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida. 

El que está sentado en el trono, supongo que nadie dudará, es Dios, ¿Verdad? Y dice algo que es clásico en el mundo espiritual y que, curiosa y llamativamente, nosotros utilizamos muy poco como palabra con poder: hecho está. Decir eso por parte de Dios, es decretar algo consumado y listo para ser disfrutado. Decir esto por parte nuestra, es establecer el mismo decreto que, por Su poder y no el nuestro, será consumado de la misma manera, sea lo que sea. Las cosas que yo hago vosotros haréis, y aún mayores, porque yo voy al Padre, dijo Jesús. Y luego le da una directiva que quizás no se repite con ningún otro libro, al menos tan directamente, y que sí lo hace a Juan en la isla de Patmos: escribe todo esto porque es palabra fiel y verdadera.

En cuanto al Alfa y la Omega es una manera en que se denomina el nombre de Dios en el alfabeto griego, donde Alfa es la primera letra y Omega es la última letra. Entonces, el que Dios se llame por esas dos letras recalca que antes de Dios no había ninguno y que tampoco no habrá ninguno después de Él. Y, finalmente, consigna que aquel que tuviera sed, (Y no está hablando de sed física, obviamente, sino de sed de Dios mismo, Él habrá de suministrarle gratuitamente, (Anota y puntualiza esto, por favor: gratuitamente) de la fuente del agua de la vida. ¿Cabe alguna duda que esa agua prometida es Su propia Palabra revelada?

(Apocalipsis 22: 1) =  Después me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero. 

Pregunta: ¿Es similar la cantidad de agua que hay en el mar, que la que puede poseer un río, por grande que sea? No. El agua de río, además de ser de otras características químicas, siempre será de menor cantidad que la del mar. ¿No te llama la atención que te dice que el agua de vida, que tú ya lo sabes, es la palabra genuina y pura, está simbolizada por un río limpio y no por ese mar que representaba muchedumbres, en otros textos? No debería llamarte la atención en modo alguno, ya que una cosa es la suma total de cristianos repartidos por todo el planeta, con sus diferentes estados espirituales, y otra cosa muy distinta el remanente santo, que entiendo es del que se está hablando aquí. Porque eso no salía del mundo, y ni siquiera de la iglesia, dice que salía de Dios mismo y del Cordero, su Hijo. ¿Y cómo sería que salía? Llevado por la persona que falta mencionar en este verso, el Espíritu Santo, que por algo es el que nos guía a toda verdad, mediante revelaciones espirituales, en casos, sobrenaturales.

(2) En medio de la calle de la ciudad, y a uno y otro lado del río, estaba el árbol de la vida, que produce doce frutos, dando cada mes su fruto; y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones. 

(3) Y no habrá más maldición; y el trono de Dios y del Cordero estará en ella, y sus siervos le servirán, (4) y verán su rostro, y su nombre estará en sus frentes. 

(5) No habrá allí más noche; y no tienen necesidad de luz de lámpara, ni de luz del sol, porque Dios el Señor los iluminará; y reinarán por los siglos de los siglos.

Pretender entender lo que aquí se nos expresa, utilizando una mente finita y carnal como la que hoy por hoy tenemos, no es una tarea titánica, sino sencillamente imposible. ¿A qué mente humana se le podría ocurrir, con ciertos visos de coherencia, que estaría en condiciones de examinar, analizar y hasta evaluar a Dios, poseedor de una mente eterna? En razón de todo ello, lo que se dice en estos versos, nos suena como cosas fantásticas (O fantasiosas) y aquellos que decidan creerlo, seguramente padecerán hasta la burla, que es el espíritu maligno preferido de los religiosos humanistas y materialistas.

(6) Y me dijo: Estas palabras son fieles y verdaderas. Y el Señor, el Dios de los espíritus de los profetas, ha enviado su ángel, para mostrar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto. 

(7) ¡He aquí, vengo pronto! Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro. 

(8) Yo Juan soy el que oyó y vio estas cosas. Y después que las hube oído y visto, me postré para adorar a los pies del ángel que me mostraba estas cosas. 

(9) Pero él me dijo: Mira, no lo hagas; porque yo soy consiervo tuyo, de tus hermanos los profetas, y de los que guardan las palabras de este libro. Adora a Dios. 

(10) Y me dijo: No selles las palabras de la profecía de este libro, porque el tiempo está cerca. 

(11) El que es injusto, sea injusto todavía; y el que es inmundo, sea inmundo todavía; y el que es justo, practique la justicia todavía; y el que es santo, santifíquese todavía.

¿No te parece muy llamativo que tanto en el tercer versículo del primer capítulo, como en el verso 7 de este que estamos viendo, se reitere la calificación de bienaventurado para el que lee y el que guarda las profecías de este libro, siendo que hoy, todavía, en muchos espacios denominados cristianos, sus líderes sigan pensando, enseñando y hasta ordenando que es mejor que no se lea este libro, porque es demasiado profundo, lleno de símbolos, y no está apto para cualquiera? No sé a ti, a mí me suena a maniobra satánica de engaño por ignorancia que se ha infiltrado en la enseñanza de nuestras iglesias. Apocalipsis es el libro que más debemos leer, ya que es el único que nos asegura que somos bienaventurados por hacerlo.

La otra cuestión que no pocos problemas le ha traído al pueblo cristiano, está sintetizada en esta expresión que Cristo expresa en el verso 7: ¡Vengo pronto! La pregunta lógica y obvia, es: ¿Cuándo es pronto? ¿Qué significa ese “pronto”? La respuesta carnal, humana y literal, es la que por años dio lugar a enseñanzas que castraban jóvenes y no les permitían ni estudiar, ni capacitarse laboralmente y, en casos, ni siquiera planificar sus matrimonios y sus familias, porque total ¡Cristo venía ya! ¿Sabes? Ese vengo pronto, es conforme al tiempo de Dios, y no al tiempo del hombre. Porque en el tiempo del hombre, vengo pronto significaría que puede ser esta noche misma, mañana o la semana que viene. Mientras que, si se trata del tiempo de Dios, de ese kairos que tan poco conocemos, puede ser este año o dentro de cien años. ¿O no sigue siendo para Dios, un día como mil años y mil años como un día?

No voy a decir que hoy existe gente en alguna iglesia que se arrodille o se postre delante de sus líderes para adorarlos, porque estaría mintiendo descaradamente. Solamente un enfermo sería capaz de producir un hecho así, o de permitirlo. Sin embargo, para rendir adoración a algo o a alguien, no necesariamente debes postrarte; conque consideres que lo que hace o dice esa persona es más importante que lo que Dios mismo pueda haber dicho, o lo que Jesús dejó como enseñanza posible, es suficiente para que esa persona ocupe un lugar por delante de Dios mismo, lo cual en español básico, sigue siendo idolatría. Fíjate que un ángel, con todo lo que significa una entidad de ese nivel, rechaza esa adoración y la encamina hacia Dios, en una actitud que debería servir de manual práctico para todos los que somos o suponemos ser ministros del evangelio.

(12) He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra.

¡Un momento! ¡A mí me enseñaron que yo debía servir al Señor sin esperar nada a cambio! Que debía ser fiel y entregado sin esperar que todo eso fuera recompensado. ¿Ah, sí, eh? ¡Entonces resulta que yo iba a resultar siendo más bueno que Dios! Porque aquí mi Señor dice que cuando venga, que será muy pronto conforme al kairos de Dios, no al nuestro, recompensará a cada uno según sea su obra. Y quiero entender, si no he aprendido mal otros principios, que esa obra no tendrá nada que ver con las actividades clásicas en las que suele meterse una iglesia, sino en la obra espiritual llevada a cabo como aporte a la extensión del Reino en la tierra. Pero, -reitero con el texto a la vista-, no será porque soy bueno y servicial sin aguardar nada, sino que habrá una recompensa que gustosamente pasaré a recibir. Porque una recompensa está para eso, para que el recompensado la reciba y la disfrute. Cualquier otra interpretación corre el riesgo de ser religiosidad vacía y además hipócrita.

Y cuando dice que el galardón está con Él, allí utiliza un vocablo griego que se pronuncia misthos, y que tiene que ver con pago, salario, recompensa por servicio. La palabra describe especialmente las recompensas divinas dadas a los creyentes por la cualidad moral de sus acciones. La recompensa puede ser una y la misma en todos los casos, pero su valor para el obrero individual variará de acuerdo con el trabajo que haya realizado.

(13) Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el último.

(14) Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas en la ciudad. 

Recuerdo a un ministro que luego lamentablemente no terminó demasiado bien su ministerio, que era muy ducho en guerra espiritual y con alto conocimiento de todo lo relacionado con Satanás y sus demonios. Él se extralimitaba, (Aunque a todos nosotros nos parecía brillante y muy valiente) al desafiar a Satanás con estas palabras: “Mírame Satanás! ¡Yo tengo las vestiduras blancas y tú no! ¡No me puedes tocar! Definitivamente cierto en su concepto, de hecho es de eso que se habla aquí cuando se trata de bienaventurados a los que lavan sus ropas, obviamente para emblanquecerlas. Yo aprendí la lección. Estamos aquí para combatir al diablo y sus demonios, pero a la usanza de los antiguos caballeros, no subestimando jamás al enemigo. Este ministro concluyó cayendo en un feo pecado con el que, lastimosamente, terminó manchando esas vestiduras.

(15) Más los perros estarán fuera, y los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los idólatras, y todo aquel que ama y hace mentira. 

Una vez más es necesario recordarle esto a tanta y tanta gente que, pese a estar bien intencionada y moverse en positivo en favor del evangelio, suelen pasarse de la raya y tomar algunas de estas advertencias como simples comentarios tendientes a mejorar el comportamiento de las personas. De ninguna manera es así. Las cosas que Dios pone como advertencias, lo son de cabo a rabo, y tienen que ver con consecuencias que luego, en los momentos críticos, ya no será posible modificar; pero sí antes. Los perros, que todo indica que se refiere a gente vil. Los hechiceros, que te recuerdo una vez más no se refiere solamente a los que operan con el ocultismo, sino también a los manipuladores de emociones y voluntades, incluso dentro de nuestros templos. Los Fornicarios, a los que no es necesario añadirle nada, sólo que no tiene que ver solamente con relaciones sexuales sin matrimonio, sino también coqueteos con culturas o religiones exóticas por mera curiosidad.

Los Homicidas, que naturalmente son aquellos culpables de crímenes físicos, como así también los que por diversos mecanismos son responsables de muertes espirituales de personas. Los Idólatras, que ya sabemos no se limitan a los que adoran estatuas de yeso, madera o metal, sino también a los que colocan como prioridad en sus vidas a cualquier cosa por delante de Dios. Y Los Mentirosos en cualquier medida y estilo. Y digo esto porque nosotros podemos definir como mentiroso, a aquel que dice algo que no es verdad para beneficiarse, pero no siempre entendemos que alguien que calla una verdad cuando la conoce, o la expresa a medias, también está incurriendo en el mismo calificativo. La conclusión para todas estas características, es muy simple: estarán fuera. ¿Es necesario que te aclare respecto a fuera de qué? Ya lo sabes; fuera del Reino, fuera del Cielo, fuera de la Vida.

(16) Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana. 

¡Vaya! ¡Tantos años de cristiano y recién hoy me vengo a enterar que Jesús tiene un ángel propio! Yo sabía de querubines, serafines y todo eso, pero de esto no sabía nada. Obvio, no lo sabías porque, cuando en tu Biblia lees “ángel”, tu cultura ambiental y entorno religioso lleva a tu mente directamente a esa figura rubia, de camisola blanca, con alas inmensas y altura insospechada. Para todos nosotros, conforme a las enseñanzas recibidas, eso es un ángel. Y está muy bien si nos remitimos al Antiguo Testamento, pero ya entramos a equivocarnos un poco si pretendemos hacer lo mismo con el Nuevo. Porque “ángel”, te recuerdo, significa Mensajero. Y es de eso de lo que se habla aquí, no de rubiecillos voladores. No te equivoques. Tú eres iglesia. Y h asta yo mismo, en alguna de mis enseñanzas, puedo ser uno de esos mensajeros. Porque no dice que será uno solo, sino que será mensajero suyo.

(17) Y el Espíritu (Que es Dios mismo)  y la Esposa (Que es la Iglesia, esto es: tú y yo) dicen: Ven. Y el que oye, (Son aquellos que están esperando que nosotros abramos nuestra boca)  diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente. (Simple: el agua de la vida es Cristo, porque Cristo es el Verbo, la Palabra).

(18) Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro. (Creo que está más que claro, ¿Verdad? El testigo de este libro, es Dios mismo. Y el que le añade o le quita, (Fundamentalmente para hacerlo coincidir con sus creencias personales o por conveniencias grupales) padecerá plagas.

(19) Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro. (Y esto está mucho más claro y contundente, todavía. Si haces eso, te quedas afuera, así de sencillo, y de trágico. Porque tú no eres un incrédulo, pagano e impío, tú eres un supuesto cristiano que dio prioridad a su credo religioso, su denominación o su provecho personal, que es mucho más triste, todavía).

(20) El que da testimonio de estas cosas dice: Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús. 

(21) La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos vosotros. Amén.

CONCLUSIONES

¿Qué debería decirte, luego de todo esto; acaso que el agua es Dios mismo? ¿O debería optar por algo más sencillo y menos comprometedor, tal como consignar que el agua en realidad es la Palabra? ¿O elegir a Cristo como propietario de este elemento? ¿O al propio Espíritu Santo? Mira; si no he entendido mal el mensaje genuino del evangelio genuino, creo estar en condiciones de asegurarte que el agua, en verdad, es todo esto que he mencionado, junto y en unidad. Porque Dios Padre, Cristo, el Espíritu Santo y la Palabra, que en términos bíblicos es el Verbo, son una misma cosa.

Así es que, con esto en mente, vamos a revisar los apuntes tomados durante el estudio que terminas de conocer. En base a esos apuntes, encontré sesenta y dos definiciones del agua a partir de diferentes textos. Que conforme a las historias que la Biblia relata, tienen diferentes significados, tanto en lo literal como en lo espiritual, pero que a partir de esto que hemos declarado, se entiende que las cosas van a tomar un cariz totalmente distinto, un cariz que ni yo todavía sé cuál será, ya que es mi intención que lo recorramos juntos y vayamos encontrando, también juntos, sus verdaderos significados y revelaciones. Yo te compartiré las mías y tú, al unísono, que es cómo trabaja el Espíritu Santo, seguramente hallarás las tuyas.

Lo primero que encuentro, es que todo me lleva a suponer que El Agua no es Eterna, sino que fue Creada. Eso es lo que en el momento de examinar el texto correspondiente, yo anoté. Ahora no estoy tan seguro, porque entiendo que decir que el agua no es eterna, sino que fue creada, contiene la misma hipótesis no comprobable. Porque si el agua es Dios mismo en diferentes facetas, sí tengo que aceptar que el agua es eterna, simplemente porque Dios lo es. De hecho que si el agua hubiera sido creada en algún momento de la historia, (Cosa que la Biblia no dice en ninguna parte, ya que cuando comienza el relato de la Creación, el agua ya estaba), entonces sería una obra de Dios, pero no Dios mismo. Te doy mi certeza personal, que de ninguna manera es verdad absoluta y mucho menos establecimiento de doctrina. Para mí, el Agua es Eterna. Y como todo lo que es eterno, es innecesario e inútil cuestionarse cuando comenzó a existir. Porque nos encontraremos con una palabra también de esencia eterna que no podremos comprender: Desde Siempre.

Luego me tocó apuntar que Las Aguas hablan de Las Naciones. Y en muchos textos eso es estrictamente cierto. Claro está que si cuando decimos naciones nos estamos refiriendo a pueblos, a personas, a hombres y mujeres de distintos colores de piel o etnias, pero todos enrolados en la raza humana, estamos hablando de ese hombre creado, -dice la Palabra-, a imagen y semejanza de Dios mismo. Y si cada hombre, (No importa su aspecto físico porque eso es solamente carne), es imagen y semejanza de Dios, que es como decir que un retazo de Dios mora en él, no es inconducente entender que cuando hablamos de naciones, hablamos de Dios mismo. En suma, hablamos de agua. O mejor dicho, de muchas aguas.

Seguidamente me encuentro con una anotación que me muestra al Agua como Vehículo de Sanidad. Ya has visto en la porción dedicada a eso, en este trabajo, la enorme cantidad de puntos en los que el agua puede resultar como medicamento. Y si no lo es más, seguramente que se trata de movimientos políticos y mediáticos de los grandes grupos concentrados de poder, esencialmente los que tienen que ver con la farmacología y los laboratorios que se encargan muy bien de desestimar todo lo que sea natural sin otra finalidad e intención que la de poder vender a muy buen precio sus productos químicos. Pero el agua es indudablemente un vehículo de sanidad física. Y lo es mucho más si la tomamos como presencia viva del Dios vivo, ya que una sanidad divina no es un cuento de hadas ni algo que sucedió allá lejos y hace tiempo. Una sanidad física por métodos divinos es posible hoy, ahora y contigo, si es que padeces alguna enfermedad.

Cuando digo, en cuarto lugar, que el Agua es la Vida Misma, no estoy hablando en abstracto ni expresando una simple expresión de deseos voluntarista. El agua es la vida porque el agua es Dios y Dios es vida. Jesús dijo que Él, que también es Dios, era el Camino, la Verdad y la Vida. Y si tienes dudas literales o físicas, revisa un embarazo, ya sea humano o, si lo quieres extender aún más, de cualquier ser de la categoría de los mamíferos. Y verás que en esa bolsa donde se está gestando el nuevo ser y compartiendo espacio con la placenta, el resto es algo llamado líquido amniótico que es un fluido líquido que rodea y amortigua al embrión y luego al feto en desarrollo en el interior del saco amniótico. Permite al feto moverse dentro de la pared del útero sin que las paredes de éste se ajusten demasiado a su cuerpo, además de proporcionarle sustentación hidráulica y que si bien tiene algunas propiedades extra, partamos de la base que en suma,  es agua. Y si dice la Biblia que el agua fue la que produjo no solamente los peces que todavía viven en ella, sino también las aves, no es descabellado adjudicarle al agua la categoría de Vida. Porque así como Dios Es, el Agua también Es.

Esto último que me tocó escribir aquí, corrobora y confirma lo que es el quinto apunte, de los sesenta y dos registrados, y es que el Agua Genera Vida. Claro está que esto es directamente relacionado con nosotros, la raza humana, y si tú quieres, a continuación, y sólo a continuación, también para el llamado reino animal. Porque cuando hablábamos del agua como vida, decíamos que el agua siempre es, o está siendo. Pero aquí no hablamos de ser, sino de generar, de elaborar, de crear, de formar, de construir. Pero generar vida, al margen de lo que ya mencionado de la gestación humana, también tiene que ver con ríos, lagos y lagunas, o pequeños arroyos, que ubicados en estratégicas zonas del planeta, generan vida al hidratar a todo lo que respira en las inmediaciones, y propender de ese modo a que esa clase de vida siga su curso. En suma, si el agua ES Dios, Dios genera Vida. Vida primaria, vida abundante, Vida Eterna.

El siguiente es el que me dice que el Agua se Adapta a Cualquier Cultura. De hecho, decir esto casi parece una tontera, pero créeme que no lo es. Que un asiático beba un vaso de agua es exactamente lo mismo que lo beba un africano, un occidental de piel blanca o un descendiente de piel roja. El agua va a cumplir el mismo rol en uno que en los otros. Les saciará su sed, los hidratará y les será de provecho. Tal vez los unos tengan mejores condiciones higiénicas que los otros, como corresponde a las enormes diferencias materiales y económicas que existen entre las naciones y las razas. Pero estas distancias materiales no tienen absolutamente nada que ver con la cultura, que es la adquisición de costumbres y tradiciones, principalmente. Será en un vaso de cristal, o en un jarro de lata oxidada, o en una botella de  material plástico, o de un recipiente grande como un balde o un cántaro, o sencillamente arrodillándose y bebiendo del lago directamente, pero el agua será bienvenida en un caso o el otro de la misma manera a ese organismo. De la misma manera, y a pesar de sus culturas, todos los seres humanos de cualquier raza, color o etnia, pueden acceder a Dios con la misma naturalidad con la que acceden al agua. Y sin importar el envase que utilizan.

También se puede considerar muy seriamente que el Agua es Fuente de Revelación. ¿Acaso vamos a instaurar una nueva doctrina que recomiende poseer un recipiente de agua y leer en su contenido lo que nos depara el futuro? No, porque eso sería adivinación y brujería. Lo que sí podemos estimar con toda la sobriedad que las cosas de Dios ameritan, es que cuando el agua llega a nuestras vidas, algo va a suceder con ellas. Si tú entras a un río y lo cruzas nadando, ¿Sales de la misma manera que antes de entrar? No, porque además de mojado, sales con una energía nueva, la de haber vencido un obstáculo importante. Vayamos a algo mucho más simple y cotidiano: ¿Te sientes igual antes que después de darte una ducha? No, ¿Verdad? Del mismo modo, si el agua ES Dios, no podrás de ninguna manera ser la misma persona antes que después de Él. Porque todo lo que ignorabas, Dios te lo empieza a revelar y ya no podrás ser el mismo ni aunque te lo propongas, igual que con el agua.

Y así nos encontramos con otra expresión: El Agua no Sirve para Estar Guardada. Y desde lo literal, esto es absolutamente cierto. Quien guarda agua en cualquier clase de recipiente que sea, (Salvo envases especiales y en congelamiento), se expone a que esa agua se deteriore, se contamine o adquiera bacterias o cualquier otro elemento que la harían inmediatamente no potable. El agua, como lo fuera aquel maná que alimentó en el desierto al pueblo que salió de Egipto con Moisés, es para consumo inmediato. De allí el antiguo refrán popular que dice: Agua que no has de beber, déjala correr. Y en su expresión espiritual ocurre exactamente lo mismo. Dios habla hoy. Quien reciba su voz y su Palabra, será bendecido y de bendición haciéndosela saber al pueblo. Pero mañana ya no deberá repetirla porque habrá pasado a un segundo plano. ¿Por qué? Porque Dios habla hoy. Y ese hoy, siempre es eso: Hoy. La Biblia dice que debemos guardar la Palabra de Dios, pero no habla de archivarla, habla de cumplimentarla.

Estamos hablando de Vida y estamos hablando del agua y de Dios como Vida. Por eso deberemos prestar suma atención a esta definición: Cuando el Agua se Estanca, genera Muerte. ¿Sabes lo que es un agua estancada, verdad? Es una laguna formada la mayoría de las veces por la caída de mucha agua de lluvia. Primero se forma un pequeño charco, luego ese charco se agranda y se agranda hasta formar una pequeña laguna. Si alguien llegara en ese preciso momento y se echara de bruces a beber de esa agua, no tendría problemas. Pero si llegara dentro de tres o cuatro días, me temo que las consecuencias serían otras. Un solo cadáver de un solo animal dentro de esa agua estancada le otorgaría fluidos venenosos que matarían a quien la bebiera. Cuando el Verbo, que también es agua y Palabra, entra en una persona y no se mueve hacia ninguna parte, esa palabra ya no podrá generar vida. Y como no existe nada intermedio en el mundo espiritual, todo lo que no genera vida, irremediablemente genera muerte.

He visto que El Agua es un Puente entre la Vida y la Revelación. Cuando acepté a Jesucristo tenía treinta y un años de edad. Había pasado esa porción de mi vida de las formas y maneras con las que las pasa una gran mayoría de hombres, no sólo en mi país sino también en el resto de Latinoamérica. No era mucho peor que muchos de ellos, seguramente, pero tampoco mejor que ninguno. A lo sumo, similar. Desde el momento en que Cristo entró en mi corazón, que es como decir mi alma y que es como decir mi vida, muchas cosas comenzaron a cambiar y modificarse. Algunas, sin mayores inconvenientes; otras, pagando ciertos costos de dolor y angustia carnal y emocional. Fue un largo, duro pero intenso camino entre mi acceso a la vida en todos sus pormenores. Segura en primera instancia, abundante en su consecución y eterna, como seguramente será en el final. Sin embargo, lo que no había visto con claridad, es que mientras duró ese aprendizaje, yo estaba pasando por un puente. Un puente que me llevó desde la vida a la revelación de Jesucristo, que es lo que definitivamente impactó mi vida para siempre.

Tú ya sabes perfectamente que en la Biblia, el agua casi siempre se identifica con la Vida, mientras que el vino, mayoritariamente, y a excepción de textos muy específicos y puntuales de literalidad, se identifica con la revelación. Por eso digo que El Agua es lo que Dios Necesita para que se Manifieste el Vino. En muchas ocasiones habrás oído decir a maestros, pastores o predicadores que el diablo, (Citando a Satanás), conoce la palabra mejor que los cristianos. Tanto nos lo han dicho que, lamentablemente, llegamos a creerlo. ¿Y sabes qué? ¡De ninguna manera es así! El diablo lo que sí conoce a la perfección, es la letra escrita en nuestras Biblias. Puede recitarte de memoria uno por uno todos los versículos allí escritos. Pero a la Palabra de Dios jamás la tocó. ¿Sabes por qué? Porque el diablo no tiene morando en su interior al Espíritu de Dios, por lo que es imposible que pueda tener la guía del Espíritu Santo, y sin ello no tiene ni la menor revelación. Por lo tanto, él se sabe la letra, pero no el significado de la letra. Esa es la enseñanza que Jesús les deja a sus discípulos en las bodas de Caná. No surge el vino de la revelación de la nada; sólo aparece cuando hay agua de Vida para crearlo.

El Agua es Apta para Sanar, Limpiar y Renovar. Hemos visto que el agua es capaz de producir sanidad física en alguna dolencia específica. Si a eso le sumamos que es lo que normalmente utilizamos para, con la ayuda de jabones u otros químicos similares, llevar a cabo nuestra higiene corporal y también la limpieza de prendas y todo lo que contenga suciedad, coincidiremos en que, efectivamente el agua también es apta para la limpieza. Y, cuando deseamos que algo abandone su condición sucia y gastada, una limpieza en base a agua y con la ayuda de elementos correspondientes, producirá también una renovación del objeto. ¿Alguien duda que Cristo sana? ¿Alguien puede poner en discusión que Cristo limpia de pecado la vida del hombre? ¿Alguien tiene alguna teoría contrapuesta a la renovación de vida que produce un encuentro con Cristo? Esa es la conjunción que, en este punto preciso, tienen Cristo y el agua.

No soy un necio ni vivo guardado en una gaveta fuera del alcance del mundo secular. Sé perfectamente que, si hacemos una encuesta internacional en base a preguntar cuál es la bebida de mayor consumo en el planeta, con muy pocas variaciones, que seguramente existirán conforme a las diferencias culturales de un lugar y otro, esa bebida será la cerveza. Donde quiera que haya un evento, ya sea musical, artístico o deportivo, se podrán ver a grandes muchachos y jovencitas tambaleándose con enormes vasos de cerveza espumante. Sin embargo, no es el líquido que se bebe en mayor cantidad la cerveza ni ninguna de sus competidoras en base a alcohol. El líquido más bebido porque es el único que realmente calma la sed que se produce por principios de deshidratación en el cuerpo humano, es el agua, no hay otro. El Agua es la Única Bebida que Calma la Sed. Y no es casual el símbolo y paralelo que estamos estudiando. Si alguien tiene auténtica sed (Súmale también el hambre) de Dios, Su Palabra, verdadera agua pura y fresca, será la única que sacie esa sed.

Después anoté que El Agua Representa al Espíritu Santo. ¿Por qué escribí eso? Respuesta altamente profunda, aunque simple en su definición: si Dios es Espíritu, (Porque eso es absolutamente todo lo que la Biblia dice respecto a Él), y en la Creación se nos cuenta que el Espíritu de Dios se movía sobre las aguas, no veo el motivo para seguir imaginándonos que lo hacía en “modo-avión”, es decir, en los aires. ¿Por qué no moverse con las olas o el cadencioso ritmo que solemos verle a las aguas de un mar o de un río como si se tratara de un majestuoso buque o un hermoso velero? Simple. Porque sin viento no hay olas ni movimientos acuáticos, ¿Verdad? Ahí está el Espíritu, que sencillamente es la traducción de la palabra griega pneuma, que como todos sabemos sobradamente, significa viento. Él hacía mover esas aguas que ya estaban allí, sin que nada ni nadie nos haya dicho desde cuándo. ¿Sería que desde siempre?

Después quise escribir que El agua es Jesús, es la Palabra. Yo no sé cómo será en tu vida personal, pero lo que es en la mía y en la de muchísimos hermanos fieles que conozco, lo único que les calma su sed de Dios y de ir más allá en la vida del evangelio, es la Palabra. Y no estoy refiriéndome, como podrás suponerte, a un simple, rutinario y hasta monótono leer la Biblia a diario. Eso es bueno y recomendable, pero acudir a la Palabra de Dios no es necesariamente hacer un devocional diario y ni siquiera estudiarse de memoria capítulos y versículos. Satanás también ha leído toda la Biblia y no tengas dudas que se sabe de memoria cada uno de sus libros y relatos. Sin embargo, nadie puede decir que Satanás conoce o se alimenta de la Palabra de Dios, ¿Sabes por qué? Ya te lo dije antes: porque Satanás no posee al Espíritu Santo morando en su interior, como tú y yo, y por ese motivo jamás tendría ni podría tener la revelación que tú y yo podemos tener en este mismo instante.

Salvo un charco producido por la lluvia, que antes de secarse puede convertirse en un caudal de agua sucia y contaminada, el resto de las formaciones acuáticas, siempre tienen una vertiente y un desagüe. Esto es: por algún lado llega el agua, ya sea de manantiales subterráneos, de laderas que vienen del deshielo de una montaña o de un túnel que comunique ríos o mares por debajo de la tierra. Y por otro lado se va, sea por conductos hechos por la mano del hombre o por desagotes naturales producto de las inclinaciones del suelo. Lo cierto es que El Agua es Viva, no está Estancada, se Mueve. Y si el agua es la palabra, esto se confirma con aquello de que la Palabra de Dios nunca regresa vacía, sino que realiza la obra para la cual ha sido soltada. ¿Podría darse el caso en pleno siglo veintiuno, de encontrarnos con una palabra que proviene de Dios pero que no se ha movido? No “podría”, ¡Puede! Cientos de púlpitos y lugares de difusión están repletos con palabra antigua, que fue nutritiva y refrescante en su momento, pero que hoy es agua estancada y, como tal, pronta a contaminarse. ¿O cabe alguna duda?

También le otorgué puntuación a que El Agua es la Llave de la Revelación. Así como existen centenares de lugares en la tierra donde es imposible llegar si no es a través del agua, así también sucede en nuestra vida espiritual. Cuando tú estás navegando, si bien disfrutas de ello, estás condicionado a llegar a destino en el momento adecuado, ya que de otro modo la navegación que otrora fuera hermosa, pasaría a convertirse en una prisión de lujo. Sin embargo, es imposible llegar a puerto o a una isla paradisíaca, si antes no cruzas el agua que la separa de ti. Cuando tú accedes a la Palabra de Dios, accedes al agua, al mar, a una navegación que disfrutas y vives intensamente. Y está muy bueno que así sea y resulta de enorme bendición para cada uno que tiene la posibilidad de acceder a ella. Pero para llegar al destino final y objetivo esencial de todo que es la revelación, jamás lo harás si no cruzas primero ese mar, ese río o esa laguna cuya navegación es de disfrutar, pero también encierra riesgos y peligros que sólo conocerás cuando te llegue el momento de cruzarlos, no antes.

El agua Vino Para Redención, fue mi decimoctava anotación. Y cuando me dispuse a ampliar brevemente este concepto, recordé algo que le oí a un enorme hombre del Señor que alguna vez conocí. Él solía decir que los cristianos nos pasábamos toda una vida hablando de la redención, y de estar redimidos, pero si nos reunían a todos y nos preguntaban uno por uno cuál era el significado de la palabra Redención, más de la mitad hubiéramos dicho cualquier cosa parecida y bien intencionada, pero para nada certera. Redimir es comprarle a alguien algo que anteriormente te robó y ahora te vende por un precio. Eso hizo Jesús en la cruz: le compró al diablo a toda la humanidad que él se había robado en el jardín del Edén. Y la pagó con su sangre. ¿Y el agua qué tiene que ver? Que el agua es la Palabra, es Cristo, es Dios, y no hay forma alguna de recuperar lo robado si no es a través de alguna de esas vertientes. O es por el poder de Dios Padre, o es por la sangre derramada por el Hijo o por la guía a toda verdad del Espíritu Santo mediante Su Palabra. No hay otro modo. ¿Quieres un símbolo terrenal y palpable? El bautismo.

¿Por qué El Agua es el Sello del Segundo Pacto? Es notable como todo el pueblo judío dependió durante toda su historia de fe, de la sangre. Su sacerdocio y la expiación que se llevaba a cabo en los templos formaban parte activa de la consolidación de ese pacto hecho por Dios con Abraham. Sin embargo, y tal como lo dice la Escritura, ese pacto llegó a su fin y fue necesario que llegara uno nuevo. Un nuevo pacto que, en apariencia, también se habría de consolidar con sangre, aunque en este caso no de machos cabríos, bueyes, corderos o palomas del reino animal, sino por la sangre de un Cordero humano que Dios mismo entregó para ese menester: su propio Hijo. Y al ir a la cruz a cumplir con el mandato divino de redimir a toda una humanidad creada, derramó su sangre en beneficio de ella y específicamente para eso, para su redención. Sin embargo, a esa redención el faltaba un paso siguiente que Dios siempre dará en beneficio del restaurado: su justificación. La lanza del soldado clavada en el costado de Jesús, fue el paso que determinó que su misión había sido cumplida: y de la herida salió la sangre de la redención, pero también salió conjuntamente el agua de la justificación. 

El Agua es la Sustentadora de los Organismos. Revisa meticulosamente la Creación. ¿Qué ves? Hombres, animales, aves, insectos, peces. Dentro de estos cinco elementos de expresión de la vida, está todo. Descarta los peces que nacen, crecen, se desarrollan y reproducen y mueren sin abandonar jamás su hábitat natural, el agua. Son organismos vivientes que no pueden vivir sin el agua. Pero ahora vete a todo lo demás que se mueve y respira sobre la tierra o por sus aires. ¿Podrá algunas de estas expresiones vivientes, vivir una vida normal y fructífera sin necesidad del agua? No, porque hasta los más minúsculos insectos necesitan nutrirse de ella para hidratar sus vidas. Como quiera que sea la forma viviente, necesita del agua. Y no sólo para subsistencia de hidratación, sino incluso como cuna inicial para la gestación en el caso de los mamíferos o merced a la acuosidad convertida en calcio amarillo en el caso de las diferentes formas y clases de huevos. Ahora bien: vayamos al hombre, ¿Puede el hombre vivir sin Dios? Aparentemente, puede. Tú y yo sabemos perfectamente que no, que aunque parezca que sí puede, en el final de su existencia nos mostrará que no.

Lo que diré podrá parecerte una verdad de Perogrullo, pero es la más pura y cristalina realidad: El Agua no Puede ser Destruida. ¿Te das cuenta que es de las muy pocas cosas que existen en el planeta que no puede ser destruida? Me dirás que pones fuego y el agua se diluye. Y te diré que sí, que es cierto, pero que no se destruye, sólo muta en estado gaseoso para retornar, en cualquier momento, en forma de lluvia, humedad, rocío o lo que sea. Pero regresa. Me podrás decir que si tienes un lago que te fastidia y los medios necesarios para congelarlo por vía artificial o por clima, lo harás y podrás cruzarlo caminando. Es cierto. Pero no lo destruiste, sólo lo mutaste en su estado sólido. Luego será el sol u otra fuente de calor la que lo derrita y retorne a su estado original líquido. Lo mismo sucede con Dios, con Cristo, con el Espíritu Santo. Puedes sacarlo del panorama, puedes correrlo a un costado en tus prioridades o directamente taparlo con algo. Pero no lo podrás destruir jamás. De una u otra forma, volverá y será quien es: el Dios de todo Poder.

Creo que no voy a decir ninguna originalidad que no sepas, pero quizás será bueno que te la recuerde: El Agua Está al principio y al Final. En una vida humana, es verdad que está en el principio, aunque no alcanzamos a verla en el final. En la historia de la humanidad, que es de lo que ciertamente estoy hablando, sí que está en el principio y en el final. ¿Cuál es el primer libro de tu Biblia? Génesis. En su primer capítulo y en el segundo versículo, dice que el Espíritu se movía sobre la faz ¿De qué cosa? De las aguas. Principio. En el Libro del Apocalipsis, último de tu Biblia, en su último capítulo y faltando solamente cuatro versos para concluirlo, dice que el quien quiera puede venir y tomar ¿Qué cosa de la vida? El agua. Final. ¿Por qué en tu principio de fe y de camino en el evangelio recibes el agua de la Palabra santificando todo y cimentando con acero la ruta que vas a seguir? Por el mismo motivo que, en la última recta de tu carrera por la vida terrenal, el agua de vida que sigue siendo la palabra, te aguarda con quizás el último mensaje que te ha dado: “Ven, pasa buen siervo y fiel”. ¿Dirás amén?

Lo hemos podido observar con  una historia que por todos conocida y hasta filmada en los principales estudios cinematográficos en películas y series de televisión. La historia de Noé, el arca, su familia, los animales y el diluvio arrasando con toda la vida humana y animal del planeta, es la más clara evidencia de que El Agua es Ejecución Sumaria de Sentencia. Me podrás decir que la misma agua que se llevó a todos los impíos es la que salvó a Noé y su familia, y tendrás absoluta razón. Sin embargo, cuando abrimos el juego de la comparación tipológica con el mundo espiritual, la resultante es exactamente la misma. Aquellos que no andan conforme a los diseños de Dios e, incluso, en contraposición clara con ellos, son condenados y ejecutados por la misma agua de la palabra. Sin embargo, al igual que Noé y los suyos, será la misma agua de la misma palabra la que salve a los justos.

Esta anotación, que lleva el número veinticuatro en la nómina, es sumamente singular. Porque da cuenta de un suceso que, pese a estar inscripto en nuestras Biblias como el resto de los sucesos que bien conocemos, enseñamos y predicamos, a este no parecería tenérselo demasiado en cuenta y, mucho menos, ser factor de enseñanza. ¿Recuerdas a Agar, la sierva de Abraham, que cuando concibe y pare un hijo del patriarca, luego es expulsada por Sara que e encuentra esperando a Isaac? ¿Recuerdas el episodio que vive Agar? Está a punto de morirse de sed por falta de agua, precisamente, y ahí aparece un ángel que le muestra un manantial que hasta allí le había resultado invisible a sus ojos o, quizás, directamente no existía. Esa agua salvó a Agar y a su hijo Ismael. Y como de Ismael se iba a conformar la gran nación árabe que todavía habita esas zonas en estos días, no es impropio asegurar en el final de este comentario que, efectivamente, El Agua es Factor de la Fundación Árabe.

Dicen dos cosas los diccionarios respecto al nacimiento u origen de las aguas: precisamente, nacimiento de las aguas y, la otra, origen y fundamento de una cosa. ¿Palabra que lo resume? Manantial. Creo firmemente que El Agua es un Manantial que Produce Vida. Tú necesitas agua, buscas agua, encuentras agua y consumes agua. Ya está; no se te ocurre ninguna preocupación más. De dónde salió esa agua, quien la inventó, porque está allí donde la hallaste y quien la trajo, no te interesa. Tú sabes que está y para ti es suficiente. Un manantial produce aquello para lo cual fue creado. ¿Alguien creó el manantial? En la vida literal y física, tal vez; en la vida espiritual, de ningún modo. Dios es el manantial que produce vida. Tú lo conoces, y tu vida toma otro sentido. Tú lo aceptas como tu señor, y tu vida produce, en casos, hasta una violenta metamorfosis positiva. Tú confías en Él para todo lo que hagas, tú no fracasas jamás y resultas siempre más que vencedor. Porque tu poder no radica en tus fuerzas, sino en las que ese manantial de vida te provee.

Hace algunos párrafos atrás veíamos que el agua era un elemento claro de sentencia y ejecución de sentencia. Y para confirmarlo acudíamos al diluvio, el arca de Noé y toda esa historia que tan bien conoces. Ahora es el momento de recalar en otra anotación similar pero inversa: El Agua es un Elemento de Protección. ¿En qué lo fundamento? En lo mismo que lo anterior, en el diluvio. Fue el agua la que derramada en cataratas sin freno desde los cielos llenó la tierra y terminó con toda la vida humana y animal que en ella había, como ejecución de sentencia por un desborde de corrupción en todos los planos. Pero fue la misma agua, al permitir que el arca flotase y navegara, la que protegió primero y luego salvó a Noé. ¿Suficiente para rotularla así? No, me queda un niño recién nacido, que por sola causa de ser hebreo en tierra egipcia y a partir del malhumor del Faraón, estaba condenado a morir como todos los recién nacidos hebreos. Su madre lo puso en un canasto y lo dejó flotando en el río. La corriente lo llevó a los jardines del Palacio y, precisamente la hija del Faraón, lo retiró, salvó y crio como si fuera su propio hijo. El agua, en este caso, también actuó como protectora de Moisés.

Es coherente suponer que cuando se derramaron las cataratas de los cielos en aquel diluvio del que sólo sobrevivió Noé y su familia, El Agua fue Vehículo de Destrucción de Ídolos. Porque el pueblo impío, ese al cual Dios tuvo que decidir no darle ninguna otra oportunidad de sobrevivir, dada la corrupción ingobernable en la que habían caído, era un pueblo total y absolutamente idólatra. Y el agua, además de concluir con todo vestigio de vida sobre la superficie del planeta, también se llevó todos esos ídolos en los cuales ellos confiaban y que aquí quedó demostrado que sólo eran figuras de metal o material inanimados e inútiles. El agua de la Palabra y el poder de Dios, también termina de la misma manera con cada uno de los ídolos que el hombre quiera fabricarse para su adoración personal. El dinero, la fama, el poder y todo lo que acompaña a estos potentes ídolos terrenales, caen cuando la palabra se hace realidad y todo se derrumba sin que ningún poder creado por el hombre sea capaz de detenerlo.

¿Cuántos relatos literales y verdaderos conoces, respecto a cristianos que en algún momento de sus vidas sintieron que morían por falta de agua y de pronto descubrieron agua en un sitio en el que aparentemente no habían prestado atención, no habían visto o, lo que es mucho más probable, de pronto apareció allí sin que nada visible lo trajera? Yo conozco más de uno. Tienen categoría de testimonio importante y de milagro probado. El Agua es Una Señal Divina. Y no sólo lo es desde lo físico y lo material, como lo fuera en estos casos mencionados, sino que también lo es en lo espiritual. Conozco un hombre que, cansado de la vida que estaba viviendo y sin poder ver ninguna salida o solución a todos los males que lo aquejaban, pensó muy seriamente en el libreto que satanás había puesto en su mente, autodestruirse. Como ejercicio final, levantó los ojos al cielo y le pidió a Dios que si era cierto que existía, lo ayudara a encontrarlo. Así fue como en esa vida apareció la señal divina del agua en forma de Palabra, cuando oyó: Venid a mí los que estáis cansados y cargados, y yo os haré descansar. Y lo creyó. Y venció. Y encontró a ese Dios que buscaba.

Y si: El Agua Está en las Tres Dimensiones. Si Dios habita en el Tercer Cielo, ese tercer cielo no es un lugar geográfico inexistente conforme a los estudios realizados por la astronáutica inter-espacial. El Tercer Cielo no puede ni debe ser otra cosa que una dimensión distinta a la que habitamos, esto es: la tercera. La segunda dimensión, es la de las cosas no creadas que dé un momento al otro son por causa de la actividad del hombre o de la naturaleza. Un río no es invento del hombre, sino una conformación de aguas producto de una serie de factores que lo crean. Y la primera dimensión es la que todos nosotros vemos porque vivimos en ella. Aquí el agua es ese elemento líquido que utilizamos para el setenta y cinco por ciento de nuestras actividades. El Agua está en el planeta, el agua está en el hombre, el agua está en el mundo espiritual. En el planeta es H20, lo sabemos; en el hombre es todos sus fluidos, incluidos la sangre que se forma a partir del agua. Y en el mundo espiritual el agua es Dios mismo. ¿Deberemos adorar el agua, entonces? ¡Ni se te ocurra! Es sólo un símbolo visible de algo invisible. Pero la adoración es del invisible que rige el universo, sólo de Él.

El Agua es Nuestro Termómetro. A esta anotación no la pensé ni un segundo, salió por sí misma, como algo natural y con fluidez de cosa juzgada. Estás en la ducha en un día de invierno, el agua sale cálida y el baño es un placer epidérmico, además de una necesidad higiénica. De pronto, por alguna causa que ignoras, se corta el fluido de agua caliente y sólo sale la fría. El salto que das es digno de un atleta en las Olimpíadas. Tu cuerpo reacciona casi con violencia a ese impacto térmico. Otra: estás con un estado febril por causa de una enfermedad equis. Ingieres los antitérmicos recetados por el médico pero la temperatura no desciende todo lo que sería de esperar. ¿Qué le añades a esos medicamentos para ayudar a bajar la fiebre? Hielo. En cualquiera de sus formas, hielo. Eso hará descender algo más las líneas de temperatura que faltaban. ¿Hielo? Sí, o Agua sólida, si lo deseas. ¿Eso es todo? No. Cuando estás emocionalmente cálido por los avatares carnales de la vida, una palabra rhema puede darte un impacto como el de la ducha. Cuando tu temperatura carnal está demasiado elevada y buscas como descenderla, no habrá medicamento psicológico que alcance, deberás apelar al agua de vida de la Palabra. Y ella lo hará.

Encontré otras definiciones que, si bien están inscriptas de diferente modo, en algunos casos tienen significados similares o, a lo sumo, ampliatorios de otros ya comentados. Tal el caso de El Agua es Símbolo Claro de la Vida. Claro está que vale la pena aclarar, por si alguno no terminó de entenderlo anteriormente cuando se habló de lo mismo, que el Agua, además de significar vida misma en su esencia natural (Por deshidratación un ser humano se muere), también lo es desde el símbolo: Divinidad. Dios, Cristo, Espíritu, Palabra. También cabe para aquello de que El Agua es un Puente a Otra Dimensión. Mencionamos cuales eran esas tres dimensiones, pero aquí se añade una figura novedosa y cierta: para ir de una dimensión a la otra, necesitamos un puente. Y ese puente es Cristo, no hay otro. Y, finalmente, nos encontramos con El Agua Como Elemento de Juicio y Aniquilamiento. Aniquilamiento ya lo hemos visto, el diluvio en lo natural y la palabra viva en lo espiritual. Como juicio, lo estamos aprendiendo.

Créeme, no deberemos esforzarnos demasiado para ver al Agua Como Arma de Dios. ¿Cómo arma? Sí, como arma. ¿Qué cosa es un arma? Olvida el delito y recala en las guerras, ya que para eso fueron construidas las armas, no para delinquir. Eso se produjo luego a partir de la caída en corrupción del hombre. Pero háblame de la guerra. ¿Las armas son para matar? No, aunque luego en la vía de los hechos lo hagan. Las armas fueron construidas con dos elementos claves: para defensa y para ataque. Con las armas en sus manos el soldado va a resistir un ataque del enemigo y va a atacarlo cuando tenga oportunidad y condiciones favorables. El agua, en este caso la palabra de Dios, es exactamente lo mismo. Va a servir para defenderte cuando el enemigo te ataque como lo atacó a Jesús en el desierto, y va a ser útil para irte al ataque cuando la situación así lo amerite. En ambos casos, esa agua de vida que es la palabra, producirá el efecto deseado, te convertirá en alguien más que vencedor en Cristo Jesús, nada menos.

Ahora veamos: si la Palabra de Dios, como hemos podido observar a lo largo de todos estos años y en los diversos planos en los que nos movemos, ha sido interpretada de tantas manera diferentes y ello ha llevado inexorablemente a una serie de divisiones de credos, pensamientos, religiones, denominaciones y hasta grupos ciudadanos, ¿A quién se le podría ocurrir, como se me ocurrió a mí, anotar que El Agua es Disolvente de Divisiones? ¿Cómo voy a decir algo que, a todas luces, es más que evidente que se da en todo lo contrario? Precisamente por eso. Porque así como un arroyo divide dos provincias de mi país, (Yo habito de un lado de ese arroyo), es precisamente ese caudal de agua el que las puede unir, ya sea con puentes o simplemente cruzándolo. Y con la Palabra de Dios ocurre lo mismo. Si dejamos que se la interprete con el intelecto, que es la mente, que es el alma, habrá divisiones. Pero si lo hacemos dándole lugar al agua del Espíritu Santo, teniendo en cuenta que es el único que nos puede guiar a toda verdad, lo que salga será una verdad única y ninguna división será posible ni probable.

Si bien ya quedo dicho en el relato de la escena, es notorio que El agua es un Camino por el que Jesús se Desplaza. ¿Qué otra intencionalidad podría tener insertar en el mayor Libro que el cristianismo tiene a su disposición, que es la Biblia, un relato de un milagro espectacular, sí, pero sin ningún resultado positivo a la vista, como fue el de salir caminando por sobre el agua, que Jesús realizó no delante de la muchedumbre, sino exclusivamente para sus discípulos? Jesús les dijo: Muchachos, el agua es la Palabra de Dios. Si ustedes son capaces como yo de caminar sobre ella sin hundirse en herejías ni humanismos científicos o psicológicos, todo andará conforme al diseño divino. Pedro recogió el guante del desafío, porque Pedro sería bruto o un tanto ignorante, pero intentaba ser fiel y además no era cobarde, tal como muchos gustan de presentarlo. Y ahí salió a imitar a Jesús sobre el mar. Pero se empezó a hundir y clamó por ayuda. ¿Por qué le pasó esto? Porque se puso a pensar con su mente carnal que lo que estaba haciendo no tenía la menor lógica física. Lección: cuando pretendes analizar con tu mente carnal a la Palabra de Dios, te hundes.

¿Puede considerarse desde alguna mirada especial al Agua Como Elemento de Destrucción? Sí que se puede. En primer lugar y desde la literalidad de los hechos palpables y concretos, toma las inundaciones, las tremendas hecatombes y tragedias desatadas en distintos países sometidos a lluvias fuera de todo cálculo pereciendo en sumas graves debajo de aguas embravecidas de ríos desbordados. Y luego toma a las potestades sutiles y mal intencionadas que, a favor de rutinas religiosas pretenden adueñarse de la iglesia en cualquiera de sus comandos terrenos. ¿Qué es lo que las destruye y devuelve a su sitio original? La Palabra de Dios, que es el agua viva de los santos. Con similar criterio, y dentro de lo que suelen ser las rutinas eclesiásticas tradicionales, hay sectores que estiman que al Agua Como Purificación de Culpa, ya sea mediante el bautismo o el simple y literal lavado de manos de Poncio Pilato.

Es curioso, porque si en lo literal y hasta social, tú comparas cualquier clase de líquido bebible de los que se pueden conseguir en el mercado, (Tanto si contiene alcohol como si no lo contiene), con un simple vaso de agua, éste último siempre saldrá perdedor en esa comparación. No debe existir nada más vulgar, corriente y sin ninguna clase de status social que un sencillo y humilde vaso de agua. Aun cuando en expresiones de índole deportiva y, de alguna manera, a modo de publicidad implícita, se pueda ver cientos, miles de botellas de agua bebiéndose en cámara por deportistas de cualquier disciplina, muy por encima de otras bebidas, algunas de ellas con suficiente marketing como para opacarla. Eso la convierte al agua en un punto de inflexión que se confirma y corrobora en lo espiritual: El Agua: Símbolo de una Vida más Alta. ¿Por qué? Porque cualquier otra bebida, (Y mucho más las que contienen medianos o altos porcentajes de alcohol), necesitan de la participación y la mano del hombre, mientras que el agua, tal como lo es la misma palabra de Dios, no necesita ni la ayuda ni el mejoramiento humano: vive y vence por sí misma.

Cuando Jesús ingresa al río a encontrarse con Juan el Bautista, dispuesto a cumplir con un ritual que en realidad Él no necesitaba cumplir porque era sin pecado, quedó confirmado que El Agua Determina la Señal de un Mensajero. Juan, en primer lugar, le pregunta cómo puede ser que él deba bautizarlo, siendo que entiende que debería ser Jesús quien lo bautice a él con Espíritu Santo y fuego, que es lo que Juan sabía debía llegar a continuación de ese paso por las aguas. En el rango espiritual inherente a todos nosotros, el cuerpo de Cristo en la tierra, la historia se repite. No porque cada cristiano que pasa por un bautisterio salga de allí convertido en un genuino mensajero de Dios. No. Es porque el agua, como símbolo más que claro de la Palabra de Dios, convertirá a quien la reciba de modo limpio y puro, y sea capaz de compartirla o enseñarla de un modo fresco y despojado de todo interés de glorificación personal, será considerado desde ese mismo instante un ángel de Jesucristo, esto es: uno de sus mensajeros.

Si te digo que anoté un punto que dice: El Agua Como Limpieza Espiritual y Emocional, tú seguramente vas a pensar que se trata de alguna clase de ceremonia. Una especie de moderna ablución mediante la cual, desprenderse de todas esas fastidiosas molestias que en algunos casis representan las emociones, tan veleidosas como son. Sin embargo, no; no estoy hablando de ceremonia alguna, sino de una reacción automática, ingobernable y casi química que el propio cuerpo humano realiza en ocasiones donde las emoción es o los impactos espirituales son muy fuertes, utilizando parte de ese setenta por ciento de agua que circula por nuestros interiores: las lágrimas. Es obvio que las lágrimas, según estudios serios, están compuestas en un 98% por agua y el 2% restante por glucosa, sodio, potasio y proteínas (albúmina, globulina y lisozima). Pero más que todo esto, son importantes porque, efectivamente, al brotar y producir lo que conocemos como llanto, producen prolija limpieza tanto en asuntos emocionales como espirituales. ¿Quién no se ha sentido mejor luego de derramar lágrimas por cualquier causa que lo amerite?

Los puntos anotados que van desde el 42 hasta el 47 inclusive, detallan aspectos que voy a mencionar todos juntos, ya que los seis, de alguna manera, tienen vinculación entre sí o, en casos, significa lo mismo, aunque visto desde diferente ángulo. Tenemos al Agua Como Vehículo que se Sujeta al Señorío de Cristo, en franca relación con el viaje espiritual que te permite realizar la Palabra. Tenemos al Agua Como Elemento Climático Natural, algo que no necesita el menor comentario. El Agua es la Potencia de la Palabra, algo que creo que ha quedado más que claro en muchos sectores de este trabajo. El Agua es Dios Mismo, lo cual podría erizar el cabello de alguien con temor santo a la herejía o la blasfemia, pero cuidado, no estoy diciendo que el agua deba ser adorada, de ninguna manera. El agua es Dios mismo, pero quien recibirá la adoración es Dios. El Agua es El Espíritu Santo. Obviamente, si es Dios, por consecuencia trinitaria es el Espíritu. El Agua es Cristo Mismo. Similar comentario al anterior.

¿Qué crees que hará un mendigo sucio y harapiento, medio muerto de hambre, si un día alguien lo lleva a un lugar cálido, con comida y ropa limpia? A menos que verdaderamente esté muriéndose de hambre, lo primero que hará será darse un baño y sacarse toda la mugre que lleva adherida encima por años. Luego se pondrá esa ropa limpia y, finalmente, se sentará y disfrutará de toda esa comida. Eso se llama humildad genuina. Por eso es que el Agua es Como Llave Para Limpieza de Humildad. Y en lo espiritual es casi similar. Tú eres alguien muy importante que desandas caminos con la certeza personal y egocéntrica de estar aportándole a mucha gente tu tremenda unción y entendimiento, y un día se presenta alguien que es poco menos que ese mendigo sucio y te trae una palabra ungida, pero ungida de verdad, y a ti se te caen las medias. ¿Qué harás? ¿La tomarás aunque venga en un envase tan…decadente o, por el contrario, esperarás a alguien con mayor relieve? Piénsalo. O necesitas o no necesitas del agua de la limpieza.

Quiero referirme ahora a la anotación Nº 49 que tengo en mi archivo sobre este tema: El Agua Como Distintivo Ministerial de Juan el Bautista. Y quiero hacerlo con relación a ciertas formas de doctrina que han entendido, y por lo tanto enseñado con valor pleno doctrinal, que el bautismo en agua determina salvación, mientras que el no bautismo puede significar perdición. La idea salvífica del bautismo en agua proviene de haber entendido que es un paso que las congregaciones necesitan sí o sí para considerar como convertido, y por consecuencia admitir como miembro a alguien. De hecho, hay denominaciones que así lo practican desde hace años. Si así fuera, porque no soy quien para desestimar lo que otros hermanos han creído entender, pregunto: ¿Por qué se relata con tanta precisión las formas y el sentido espiritual del bautismo de Juan y no se hace lo mismo con los que luego, aparentemente, realizaron algunos de los discípulos de Jesús, aunque no Jesús mismo porque así se lo aclara? Mi entendimiento me lleva a interpretar que eso ocurrió así porque el trabajo que vino a realizar proféticamente Juan el Bautista, necesitaba es apoyatura, mientras que los otros trabajos ministeriales, no. De allí surgirá la anotación siguiente: El Agua Sella una Decisión de Fe.

Tengo cinco anotaciones que voy a aglutinar porque de un modo u otro ya han sido dichas o explicadas. El Agua Como Elemento de Estabilidad Climática. Esto es aparentemente literal, físico y material. Sin embargo tiene su correlato espiritual. La Palabra de Dios es la única posibilidad de mantener estabilidad emocional, espiritual y eclesiástica. El Agua Como Remisión de Pecado, apto para aquel tipo de bautismo que ejercía Juan. Hoy el pecado sólo es redimido por Cristo. El Agua Como Elemento de Purificación. También tiene que ver con la antigüedad, cuando los lavados de manos y diversas abluciones, aparentemente purificaban a los judíos de todas sus impurezas. El Agua Representa la Intercomunicación Humana. Esto se confirma cuando se establece que las ondas del agua son transmisoras de voces y sonidos en mucha mejor medida que un cable u otro elemento moderno. La Palabra de Dios también es de intercomunicación humana. Y el Agua Como Elemento de Salvación. Esto se creía en la antigüedad y todavía se sigue creyendo y practicando en muchos lugares del mundo.. Sabido es que la única vía de salvación es la cruz y nuestra aceptación de ella.

Y aquí es donde llegamos a mi anotación número cincuenta y seis, que a mi juicio, es la cumbre de todas las cumbres y la razón de ser, tal vez, de todo este trabajo en su integridad: El Agua es el Elemento Básico de la Creación. En principio, porque en lo literal, físico, material y palpable, lo que todos podemos ver sin necesidad de acudir a lo místico, ya estaba, estuvo, está y, no hay absolutamente nada que presuponga que pueda de alguna manera dejar de estar. Ya fue dicho: el agua es indestructible. La palabra de Dios, Dios mismo, Jesucristo viviente o el Espíritu Santo, también estaban. También estuvieron y muy activos en los tiempos de la Creación y de la consolidación de lo creado. Están en este tiempo aunque un enorme caudal de nuestra población terrenal no alcance ni a verlo, ni a sentirlo, ni a discernirlo y, mucho menos, a creerlo. Pero lo cierto es que así como hoy está más viva que nunca, así seguirá por siempre. ¿Por siempre? ¿Y cómo hago para entender que algo esté por siempre? No tienes que entenderlo, sólo debes aceptarlo, creerlo y, finalmente, ponerlo por obra. Porque a la Palabra de Dios activa, viva y ungida, no hay nadie, pero absolutamente nadie que la destruya. ¿Satanás? Sólo un medio de comparaciones, pero sin el menor poder contra esa Palabra. El día que el propietario de la Palabra considere que debe hacerlo, abrir y cerrar los ojos será suficiente para ver su final.

Finalmente, los últimos anotados: El Agua es la palabra Encarnada en un Hombre. ¿Jesús? Sí, Jesús, pero no es el único. Ah, ¿Usted me está hablando de Pablo, Juan, Pedro y los demás? Sí, pero también te estoy hablando de ti. ¿O tú no eres un hombre (O mujer) que forma parte del Cuerpo de Cristo en la tierra? Si lo eres, la Palabra, (Esto es el Agua de vida) está encarnada en ti. El Agua es la Savia que Alimenta el Árbol de la Vida. ¿Recuerdas lo que dijimos respecto a la potencia del agua, que le permite en forma de savia, ir en contra de la fuerza de gravedad, y de ese modo viajar desde la raíz del árbol hasta su copa? De la misma forma, la palabra que nace en una raíz, (Abuelos) viajará hasta la copa del árbol genealógico,(Nietos, biznietos, tataranietos; etc.) El Agua como Vehículo de Ejecución de Sentencia. Lo fue en ocasión del diluvio. Lo sigue siendo en muchas latitudes donde, por diversos motivos que no podemos entender porque pertenecen a la soberana jurisdicción de Dios, sigue produciendo lo mismo en forma de tsunamis o similares.

El Agua es Elemento de Mutación, de Conversión. ¿De verdad creo en eso que anoté así? Si vamos a tomar el agua como elemento físico, debería decirte que no, que el agua por sí misma no puede modificar a nada ni a nadie. Pero si al agua se le añade la presencia divina, el agua es capaz de eso y de mucho más. El día de mi bautismo, de adulto, salí del agua y me quebré; no podía parar de llorar. ¿Fue el agua? Supongo que no, que fueron muchas cosas que tocaron mi estabilidad emocional y sentimental. Pero el agua estuvo allí…Antes de meterme en ella, yo estaba incólume y nada parecía conmoverme. Lo creas o no. También puse que El Agua Puede ser una Imitación Diabólica de una Sustancia Divina. Y de esto, creo que hay suficientes pruebas como para que nadie lo ponga en duda. ¿O no se bautizan ciertos sectores satanistas, también? ¿Y qué se suponen que reciben en esas aguas? Finalmente, El Agua Representa Muchedumbres Unificadas. Está así en toda la Biblia, es el sinónimo más claro y evidente que tiene la Escritura para con el Agua: gentes. ¿Sabes por qué? Porque todos llevamos al Verbo dentro de nosotros desde el útero materno. Que lo aceptemos o no, que lo hagamos Señor de nuestras vidas o no, es otra historia.

Esto es todo. No parecería haber llegado demasiado lejos con este examen, pero entiendo que adelantamos bastante con relación a lo que conocíamos anteriormente. Dejo todas estas reflexiones y sus palabras bíblicas conjuntas, como una base operativa para todos aquellos que sientan en su interior la llama de fuego que sólo el Espíritu Santo puede encender, y que los impulse a continuar más adelante, partiendo ahora de esta base, que siempre es mejor que comenzar desde cero. Son los primeros días del mes de Agosto de 2018 y han pasado nada menos que tres años desde que comencé a estudiar el agua. No sé todavía cuándo llegará a tus manos y a tu consideración todo esto, porque hay que corregirlo, grabar los audios y ensamblarlo para publicarlo escrito. Como quiera que sea, es mi oración que todo este trabajo sirva como base de lanzamiento para todos los estudios de terceros que, finalmente, nos lleven a una conclusión más específica que yo, seguramente, no alcancé a elaborar.

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02 – Ejecutando la Sentencia

Es bueno reiterar un concepto ya desarrollado: Jesús fue tentado en tres áreas: 1) Tornar las piedras en pan es la revelación de la tierra. 2) Fue llevado al pináculo del templo; ese es el ámbito religioso y espiritual. Tiene que ser confrontado, destronado. 3) También fue tentado en las áreas de los reinos del mundo. ¿Cuáles fueron los reinos del mundo? Dinero, Sexo, Prostitución, Fama, Poder político, Drogas, Violencia. Jesús tuvo que ministrar dentro de cada reino y liberar a los cautivos. En cada caso específico, Él venció a la tentación legalmente. Dios no puede hacer trampas para vencer.

Entonces aparece en la escena el nombre del Anticristo. ¿Qué es un Anticristo? Uno que toma el lugar de otro. ¿Y dónde vive? Quedó dicho en otro estudio sobre las fortalezas: en medio de tus orejas. ¿Cuál es el templo de Dios al que Satanás quiere entrar para robar gloria y exaltación? Tú. Tú eres ese templo. Cualquier otro no fue pedido por Dios.

Filipenses 3: 10 = A fin de conocerle, y el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a él en su muerte.

Lo primero que deberás confrontar inevitablemente para tomar ciudades, es a la muerte. Es indispensable que no tengas miedo a la muerte. La llave para poder vencer es la Sangre, porque eso significa que has muerto, eso significa que, en ese lugar, ahora, vive Cristo. Reinas. No cuando te vayas al cielo sino cuando mates al YO y te sientes en los lugares celestiales. Un hombre que está muerto no siente nada; no le teme a la muerte porque ya está muerto. Tenemos que morir a todo lo que Cristo murió para poder experimentar la resurrección de Cristo.

Filipenses 3: 11-17 = Si en alguna manera llegase la resurrección de entre los muertos. No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.

Así que, todos los que somos perfectos, esto mismo sintamos; y si otra cosa sentís, esto también os lo revelará Dios. Pero en aquello a que hemos llegado, sigamos una misma regla, sintamos una misma cosa. Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros.

Prosigo hacia delante. Sigo poniendo presión. Nunca vas a obtener lo que Cristo logró para nosotros quedándote sentado en un templo. Lo vas a conseguir poniendo presión. Vas a tener que entrar en el territorio del enemigo…

2 Timoteo 2: 1-3 = Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús. Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros. Tú, pues, sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo.

Dice que tenemos que ser fuertes y esforzados en la gracia. No en la fe, porque la nueva vida que nosotros tenemos es por la fe del Hijo de Dios que nos ama. Su fe no necesita desarrollo. Su fe es perfecta. La fe trata con cosas. La fe cambia las cosas. Pero si vas a tratar con el corazón del hombre, lo que necesitas es Gracia. Lo que necesitas es un cambio de corazón y el único modo es muriendo al YO y sometiéndote a Dios. Convirtiéndonos en nada para nosotros mismos, porque lo único que Él quiere usar de nosotros es precisamente lo más maleable que tenemos: la nada. Es entonces en nuestra profunda debilidad en donde Él se hace fuerte. Esa es la Gracia de Dios.

2 Timoteo 2: 4 y 6 = Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado. El labrador, para participar de los frutos, debe trabajar primero.

Esa es la llave; la forma legal para operar. No con la fe del vecino, no con la oración del hermano, sino con la revelación propia que tú tienes. Tienes que meterte en tu propia revelación. Cuarenta días entró Él hasta que la Palabra se convirtió en Rhema y Él se redujo a nada.

Ya no había nada en Él. Entonces encaró a Satanás fuerte en el Espíritu de Dios y en el poder de Dios. Para apropiarte de algo tienes que caminarle por encima. Jamás vas a obtener algo si no te le acercas. La estrategia de Satanás es sacarte de tu territorio y meterte en la carne; su lo hace, tú pierdes autoridad. Ejemplo: en Deuteronomio 2 hay un principio: para poseer algo, primero hay que despojar algo. Esto significa que tienes que encarar algún tipo de confrontación. Si lo haces, dice el Señor, tu nombre va a ser reconocido en el infierno. ¿Qué te interesa más: ser reconocido por los hombres o ser reconocido en el infierno? La pregunta, es: ¿Conocen tu voz en el infierno?

Hechos 19: 8-13 / 15 = Y entrando Pablo en la sinagoga, habló con denuedo por espacio de tres meses, discutiendo y persuadiendo acerca del reino de Dios. Pero endurecidos algunos y no creyendo, maldiciendo el Camino delante de la multitud, se apartó Pablo de ellos y separó a los discípulos, discutiendo cada día en la escuela de uno llamado Tiranno.

Así continuó por espacio de dos años, de manera que todos los que habitaban en Asia, judíos y griegos, oyeron la palabra del Señor Jesús. Y hacía Dios milagros extraordinarios por mano de Pablo, de tal manera que aún se llevaban a los enfermos los paños o delantales de su cuerpo, y las enfermedades se iban de ellos, y los espíritus malos salían. Pero algunos de los judíos, exorcistas ambulantes, intentaron invocar el nombre del Señor Jesús sobre los que tenían espíritus malos, diciendo: os conjuro por Jesús, el que predica Pablo. //

// Pero respondiendo el espíritu malo, dijo: A Jesús conozco, y sé quién es Pablo; pero vosotros, ¿Quiénes sois?

Vemos como el verdadero Reino de Dios siempre sufre confrontación y violencia. Vemos que él habló con denuedo, coraje, por tres meses y que inmediatamente se levanta la persecución, la confrontación, para tratar de detener a Pablo y parar ese mensaje. Satanás confesó, según se manifiesta claramente en el versículo 15, algo así como: “Tengo experiencia porque he tenido varias confrontaciones con ellos”. Esto quiere decir que tú no puedes obtener territorios si antes no vences a los principados que operan en esos territorios.

Nuestro territorio, hoy, es la ciudad en la que habitamos. La mía se llama Rosario y está en la República Argentina. La tuya quien sabe cómo se llama y donde se encuentra. Tú lo sabes. Esa tiene que ser tu pasión y tu propósito. Ahora vamos a ir a Génesis 22 a enseñarte el propósito. Esto es una tipología de algo que ya está aconteciendo hoy.

Aquí vamos a ver el mismo principio: vemos como Dios le exige o pide a Abraham, cuando Dios dice: “Abraham”, él dice “Heme aquí”. Cuando habló con Moisés, Moisés dijo: “Heme aquí”. Vemos como Dios le pide a Abraham que le entregue su único hijo, el cual amaba. Su posesión preferida, su herencia, era la herencia de Abraham. Él le dijo: “Dámela a mí; sacrifícala”. Vemos que Abraham inmediatamente le dijo: “El muchacho y yo iremos allá y adoraremos a Dios”, y comenzó a subir a la montaña.

Lo que él no sabía es que, del otro lado, el cordero que iba a reemplazar a Isaac ya estaba preparado. Ese cordero, quiero que entiendas esto muy bien, no apareció allí en forma milagrosa o como por arte de magia. Ese cordero fue puesto allí por Jehová desde el mismo momento en que Abraham empezó a obedecer.

Génesis 22: 17-18 = De cierto te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar; y tu descendencia poseerá las puertas de sus enemigos. En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste mi voz.

Vemos que una promesa tiene que ser consumada. Es poseer las puertas del enemigo. Cuando Pedro le contesta a Jesús con total claridad y seguridad que Él es el Cristo de Dios, estaba junto a Jesús que estaba orando, y es durante esa oración en que el Espíritu de Dios le revela a Pedro quien es Jesús. Esto quiere decir que no es como muchos gustan de enseñar, una suerte de mezcla entre algo sobrenatural, divino y hasta esotérico. Es el producto de la obediencia y de seguir las rutinas que Dios estableció. Las puertas del Hades, – dice -, no prevalecerán contra la Iglesia, y todo lo que atáremos en la tierra, en su nombre, será atado en el cielo.

¿Pero tú me dices, querido hermano, que la Biblia expresa que “las puertas del Hades no prevalecerán contra la Iglesia” ?, Pero yo veo un enorme descalabro hecho por el infierno en nuestras congregaciones. Es que dice La Iglesia. No dice “tu congregación”. ¿Y no es la misma cosa? Hay casos en que sí, hay casos en que no…

La forma correcta de orar, mientras tanto y será bueno que lo expliquemos, no es necesariamente por peticiones, no es por tus necesidades, no es por lo que tú quieres. LA forma de orar correcta, es: Venga tu Reino y hágase tu voluntad en mí y a través de mí. El Reino de Dios es el reinado de Dios, su autoridad, trayendo al hombre una voluntad de obediencia al orden de Dios. Es la soberanía absoluta de Dios en todo poder y en todo territorio. No hay nada antes que Dios, nada al lado de Dios, no toma órdenes de nadie, no fue creado por nadie.

Él es vida. Él es existencia. No hay nada en Él que tenga que salir de Él y nada fuera de Él que tenga que estar dentro de Él. Él no se acuerda de nada porque no se olvida de nada. Él no tiene que aprender nada porque no hay nada que no sepa ya. Él es el Dios del eterno Hoy. Él puede mirar a la historia humana desde el principio al fin, o comenzar por el centro, porque todas las cosas son conocidas ante Él. Ha establecido su trono en los cielos y establece su autoridad.

Él es nada más (Y nada menos) que Dios. Él es el Rey del Kosmos, es Rey para siempre, sobre todas las edades y está involucrado en la encarnación humana. Ese Dios está interesado en ti. Todo ese Dios es para ti y para mí. ¿Lo crees? ¿Lo aceptas? ¿Lo ansías? Dios no te da vida eterna, no te da sanidad, no te da milagros. Él ES vida eterna, ES sanidad y ES milagros permanentes. Él ES Dios. Tú no recibes; tú te conviertes EN. Para este propósito son los hijos de Dios manifestados; para destrozar las obras de Satanás.

Cuando Jesús vino al Jordán para ser bautizado, Juan trató de prevenirlo, pero Jesús le dijo: “Deja que toda justicia sea consumada”. Se estaba sometiendo prácticamente a la autoridad terrenal, para que de ese modo Dios pudiera darle autoridad divina. De esta manera abrió la puerta de los cielos y entonces escuchó por primera vez a Dios que habló y declaró: “Este es mi hijo en quien tengo complacencia”. Estar bien con Dios significa estar viviendo bien delante de Dios, haciendo su voluntad y su propósito. La prioridad número uno con Dios, es: Su propósito. Dios es un Dios de propósitos.

Lo primero que nosotros debemos asumir y buscar es su reino, su justicia. Orad así: “Venga tu reino, hágase tu voluntad en mí y a través de mí en la tierra.” El reino de Dios está aquí, en vosotros; su reino, su dominio, su influencia, su territorio, es el lugar sobre el cual ese dominio es ejecutado. Era el propósito original de Dios para Adán, para que él tuviese dominio, autoridad, poder para juzgar y conquistar; multiplicarse y llenar la tierra, con la gloria de Dios. Sabemos que Satanás había sido lanzado a la tierra. La tierra se convierte en una prisión para él, y Adán era el carcelero.

Entonces Adán tenía la llave de la solución para todos los problemas siendo el carcelero. Sabemos que había caos en el planeta, lo vemos en el principio. Entonces vemos que Adán fue puesto para corregir el caos para que esta tierra pudiera ser restaurada. Vemos que el huerto donde fue puesto Adán, fue plantado en medio de fuerzas satánicas y de rebelión a su alrededor. No era entonces un jardín de rosas. Adán estaba puesto para gobernar y legislar conforme a las disposiciones celestiales.

Era finalidad judicial la que él tenía que ejecutar. La sentencia de Satanás. Dios es el juez. Adán no pudo. Hoy se repite el cuadro: Dios dicta sentencia, la iglesia debe ejecutarla. Podemos confirmar esto leyendo completo el Salmo 145, desde el verso uno hasta el veintiuno. Si hay un territorio que hay que poseer, es porque hay un enemigo al cual hay que despojar. Ese es el kosmos, hoy. Es una ejecución de desalojo, como cuando se saca un inquilino en mora o transgresión de una vivienda; se lo saca porque es considerado legalmente como un intruso

Cuando viene el enemigo Dios levanta un estandarte que lo hace correr. No es una cuestión de ver quien aguanta más, es cuestión de ver quien ejecuta más. La revelación progresiva del reino trae inmediata confrontación y persecución, porque es autoridad territorial. No hay pasividad, no hay timidez, tampoco cobardía, no hay lugar para la comodidad en el Reino de Dios. No hay zonas de confort. Cuando Dios nos habla es para darnos acceso, para entrar y poner presión. Para que tú puedas ir al frente y multipliques el Reino de Dios.

Ser un creyente. ¿Cuántos se conforman con ser, simplemente, – dicen -, un creyente? Bien; no es tan simple ni tan poca cosa. Ser un creyente es pensar que vamos a tener el cielo como corona. Ahora bien: ser un discípulo e ir alrededor de todas las naciones, eso es otra cosa.

Salmo 2: 8 = Pídeme, y te daré por herencia las naciones. Y como posesión tuya los confines de la tierra.

Quiero que prestes debida atención a este principio espiritual que considero esencial: las naciones son nuestra herencia. Esta tierra es nuestro trabajo para regresarla y restaurarla para que Cristo pueda ser desatado en los cielos.

Hechos 3: 19-21 = Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos (Está en plural), de refrigerio, y él envíe a Jesucristo, que os fue antes anunciado; a quien de cierto es necesario que el cielo reciba (Y esta palabra, RECIBA, en el original, es DETENER, ABRAZAR), hasta (Es decir: No viene antes), …los tiempos (Otra vez en plural), de la restauración de todas las cosas, de que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde tiempo (Aquí está en singular, anótalo), antiguo, (Refiriéndose a Génesis).

Está detenido en los cielos y se quedará allí hasta que nosotros ejecutemos lo que debemos hacer. Muchos, todavía, y a favor de aquellas viejas teologías escapistas, suponen que Cristo puede venir YA mismo. Ni se fijaron que, si así sucediera, más de la mitad de la Palabra habría sido falsa. Vemos que somos la simiente de Abraham. No somos judíos, no somos caldeos, tampoco gentiles; pero somos una nueva creación de una simiente incorruptible, que es la iglesia del Dios viviente.

En Efesios 1:3  dice que hemos sido bendecidos con toda bendición espiritual y tenemos ya esta promesa con nosotros. De manera que no tenemos que andar persiguiendo bendiciones; somos bendecidos para ser bendición a las naciones. Y tenemos entonces un enemigo espiritual con el cual luchamos, contendemos, no contra carne y sangre, aunque él opera a través de carne y sangre. El Reino de Dios sufre violencia. Aquel que sufre violencia, califica. Cualifica para tener posteridad. Porque el Reino de Dios es para obtenerlo por la fuerza. No se consigue nada pasivamente, ¡Tienes que correr al diablo de tu mente, fuera de tu tierra, fuera de tu hogar, fuera de tu trabajo y fuera de tu ciudad!

Para poder obtener victoria, recuerda que Cristo dice: Yo vivo a través de cada palabra que procede (Es decir: que está procediendo ahora) de la boca de Dios.” No debes hablar ni vivir del mensaje de ayer. No puedes vivir del alimento de ayer. Entiende: no puedes vivir con la gloria de ayer o con el movimiento de ayer. Lo que Dios hizo ayer, está hecho. Dios es un Dios de hoy, de ahora. Hoy es el día de salvación. ¿Cuándo vas a ejecutar la sentencia a Satanás? ¿Mañana? ¿Dentro de algunos días? ¿Cuándo? ¡¡¡AHORA!!! Hoy es el día.

Tenemos que creer. Es una seguridad creer. Cuando tú crees, tú puedes poseer, puedes confrontar con Satanás, vértelas con él cara a cara y vencerlo. Cuando Cristo escucha a Dios decir: “Tú eres mi único hijo” toma su propia decisión. Inmediatamente a ello, se ve confrontado con Satanás que llega para decirle: ¿Tú eres el hijo de Dios? Pero Cristo no responde, no trata de probar que sí lo es. Él no tiene nada qué probarle al diablo; lo que tiene que hacer es echarlo fuera.

Entonces vemos que si tú no tienes compromiso, lo que Satanás va a tratar de hacer contigo es lo que hizo con Jesús: ofrecerte un atajo espiritual. Satanás le dijo: “No vayas a la cruz, no mueras; yo te doy las naciones, te doy la gloria, no tienes que preocuparte; ¿Para qué vas a morir? Yo te lo doy sin que te mueras.” Según Santiago 1:12, la forma de obtener promesa es, primero, venciendo la tentación y luego recibiendo la bendición. Textualmente dice: Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que dios ha prometido a los que le aman.

Jesús fue tentado; a solas. En el desierto. En privado. Tú vas a ser tentado en tu intimidad, en privado porque eres Su cuerpo en la tierra. Cuando una generación no toma posesión, la promesa permanecerá hasta la próxima. Ahora si tu pensamiento es verte con las botas espaciales y en medio de un rapto, no tienes nada que impartirle a la próxima generación. Entonces nuestros hijos serán peores que nosotros, por si Cristo tardase en llegar. Cristo viene por una generación más que vencedora; la generación que se encargue de consumar Génesis 22…

Si puedes vencer en lo privado, serás recompensado abiertamente; pero si Satanás te acorrala en lo privado, allí mismo será donde te desafíe en público. Te va a tratar de humillar públicamente; te va a perseguir públicamente; te va a poner presión, tormento.

Hechos 16: 16-18 = Aconteció que mientras íbamos a la oración, nos salió al encuentro una muchacha que tenía espíritu de adivinación, la cual daba gran ganancia a sus amos, adivinando. Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, daba voces, diciendo: Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os anuncian el camino de salvación. Y esto lo hacía por muchos días; más desagradando a Pablo, este se volvió y dijo al espíritu: te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora.

Vemos que cuando Pablo va camino a la oración, inmediatamente es confrontado. Por una imitación de lo divino, por un paralelo satánico. Media verdad es igual a media mentira. Sonaba como Dios, pero era solamente seducción espiritual. La Palabra dice que en los últimos días, Satanás habrá de moverse con doctrinas seductoras, para lograr que el pueblo de Dios opere en contra de la voluntad de Dios. El mayor don deseado y necesitado para los últimos días, es el discernimiento.

Vemos que esta mujer con espíritu de adivinación está elogiando, – Como muchas veces se ha hecho y se sigue haciendo hoy en cualquiera de las congregaciones que tú conozcas -. A los hombres de Dios. Está tratando de conseguir la atención de los hombres por medio de verdades a medias. Vemos que Pablo está agitado en su espíritu, enojado espiritualmente, e inmediatamente procede a ejecutar sentencia y echa al demonio fuera. Entonces es que comienza la guerra.

Hechos 16: 19-23 = Pero viendo sus amos que había salido la esperanza de su ganancia, prendieron a Pablo y a Silas, y los trajeron al foro de las autoridades; y presentándolos a los magistrados, dijeron: Estos hombres, siendo judíos, alborotan nuestra ciudad, y enseñan costumbres que no nos es lícito recibir ni hacer, pues somos romanos.

Y se agolpó el pueblo contra ellos; y los magistrados, rasgándose las ropas, ordenaron azotarles con varas. Después de haberles azotado mucho, los echaron en la cárcel, mandando al carcelero que los guardase con seguridad.

Aunque los espacios no nos permitan compartir esta escritura en su contexto total, podremos ver de todos modos qué es lo que Dios está haciendo a través de esto.

Hechos 16: 33-34 = Y él (Habla del carcelero), tomándolos en aquella misma hora de la noche, les lavó las heridas; y enseguida se bautizó él con todos los suyos. Y llevándolos a su casa, les puso la mesa; y se regocijó con toda su casa de haber creído a Dios.

Se constituyó una nueva iglesia. ¿Sobre estas bases? ¿No parecería constituir la mejor manera, no es así? Ten en cuenta que Santiago 1: 2 dice que debes regocijarte cuando caigas en diversas pruebas y tentaciones, no despotricar ni apelar a la clásica “quejabanza”. Vemos que en medio de esto, a medianoche, Pablo y Silas comienzan a adorar y glorificar a Dios. Y de repente la tierra comienza a temblar. Esta actitud rompió con todo yugo y atadura, y edificó una nueva iglesia. Entiende.  

Hechos 13: 2-7 = Ministrando estos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron. Ellos, entonces, enviados por el Espíritu Santo, descendieron a Seleucia, y de allí navegaron a Chipre.

Y llegados a Salamina, anunciaban la palabra de Dios en las sinagogas de los judíos. Tenían también a Juan de ayudante. Y habiendo atravesado toda la isla hasta Pafos, hallaron a cierto mago, falso profeta, judío, llamado Barjesús que estaba con el procónsul , Sergio Paulo, varón prudente. Este, llamando a Bernabé y a Saulo, deseaba oír la palabra de Dios.

Lo mismo que le acontece a Jesús puede acontecerte a ti. Él es el patrón y el ejemplo. Cuando Jesús escucha por primera vez la Palabra de Dios y la pone por obra, la encarna, la activa, es llevado por el Espíritu a ser tentado y confrontado. ¿Con qué intención? Para que pueda vencer. Ellos estaban orando y ayunando, y la Palabra de Dios habló y los activó, y fueron llevados afuera. Entonces, la revelación profética sólo es manifestada para activarte a ti y para impulsarte al sitio al que debes ir, que naturalmente, está afuera y no entre las cuatro paredes de un templo.

2 Crónicas 20: 20 = Y cuando se levantaron por la mañana, salieron al desierto de Tecoa. Y mientras ellos salían, Josafat, estando en pie, dijo: Oídme, Judá y moradores de Jerusalén. Creed en Jehová vuestro Dios, y estaréis seguros; creed a sus profetas, y seréis prosperados.

Esa palabra PROSPERADOS, aquí, significa “impulsados hacia fuera”. Dice que Pablo y Silas predicaron en Salamina y que desde allí se fueron a una isla. ¿Y con qué se encontraron allí? Con un exorcista, nada menos. Y para colmo, llamado Barjesús. En otras palabras: “hijo de Jesús”. Una falsa deidad. En el mismo comité está el procónsul, la alta autoridad de la ciudad. Vemos la cultura de la ciudad, vemos el corazón y el palpitar de la ciudad. Esto, aquí, se llama Hechicería. El espíritu controlador de la ciudad. Nunca vas a acomodar el sistema religioso; tienes que desafiarlo, no unirte a él. Tienes que ir en contra y tener una fe violenta, intrépida, corajuda.

Hechos 13: 8-11 = Pero le resistía Elimas, el mago, (Pues así se traduce su nombre), procurando apartar de la fe al procónsul. Entonces Saulo, que también es Pablo, lleno del Espíritu Santo, fijando en él los ojos, dijo: ¡Oh lleno de todo engaño y de toda maldad, hijo del diablo, enemigo de toda justicia! ¿No cesarás de trastornar los caminos rectos del Señor? Ahora, pues, he aquí la mano del Señor está contra ti, y serás ciego, y no verás el sol por algún tiempo. E inmediatamente cayeron sobre él oscuridad y tinieblas; y andando alrededor, buscaba quien le condujese de la mano.

Cuando hablamos del profeta, no estamos hablando del hombre, estamos hablando del espíritu del profeta, del Espíritu Santo, de la Palabra de Dios activada. Él es el profeta. Él es la Palabra de Dios. Él es el soplo de Dios. Su voz no puede ser manifestada o ejecutada excepto a través de tu aliento. Pablo ya no era Pablo. Estaba lleno del Espíritu de Dios y el Espíritu de Dios era el profeta, era quien declaraba, era un vaso cargando la plenitud de Dios igual que tú cuando tú abres tu boca. Viene del Espíritu, es Dios contra Satanás. Un vocero de Dios.

Estar lleno del Espíritu significa que eres inspirado. Estar lleno no significa estar inmóvil, es como las velas de un velero. Es un viento tempestuoso, el viento y el soplo de Dios en tu vida. No es una paloma sentada en tu hombro. La Palabra le llama, a eso, “Ríos de agua viva corriendo de tu interior”. Y si la Palabra lo llama así, ¿Quiénes somos nosotros para decir otra cosa? Cuando la Palabra sale, arrasa con todo, no hay nada que la detenga; destroza por sí misma toda oposición. Eso es estar lleno.

Ellos estaban viendo cómo se pervertía la obra de Dios, como se esmeraban por mantener a toda una sociedad en la oscuridad. Estaban siendo pervertidos por un don falso, por un paralelo satánico. Pero Dios, a través de Pablo, muestra la verdad y el don mayor. Todo el mundo le teme al falso profeta, al falso maestro, a la adivinación, a la hechicería, pero tenemos algo que es mayor y tenemos que desafiarlos para que ellos puedan ver que hay una demostración, que no es vano palabrerío. Dios tiene al verdadero profeta de Dios.

Hechos 13: 12 = Entonces el procónsul, viendo lo que había sucedido, creyó maravillado de la doctrina del Señor.

Dice que creyó a la doctrina del Señor. Pero fíjate que Pablo nunca predicó ni un versículo ni un capítulo. No existía más que el Antiguo Pacto y estaba en rollos. ¿Cuál fue, entonces, la doctrina que Pablo predicó? ¿Cuál fue la enseñanza aquel día? El puntapié que le dio al diablo fue la enseñanza. Estaban maravillados de la doctrina de Dios. No con palabras; el Reino de Dios no es con palabras; es con demostración del poder del Espíritu Santo. Todos tenemos la capacidad de tenerlo. Lo que hoy prolifera demasiado abundantemente, son palabras.

Dicen: “¡Satanás! ¡Te vamos a destruir, te vamos a resistir, te vamos a atar!” Y todo es hablar, hablar y hablar, pero no hay acción ni demostración. ¿Sabes lo que andan haciendo los demonios por las calles? Andan buscando quien los desafíe. Cuando el procónsul vio los dones del Dios verdadero, creyó. Voy a decirte algo que te hará pensar. ¿Alguna vez viste un rey? ¿Sí? ¿Por la televisión, alguno de Europa o Asia? ¿Has prestado atención a la extraordinaria pompa, protocolo, gala excelsa y multicoloridad? ¿Crees que se lo merecen? Por ser reyes, ¿Verdad? Bien. Tú, aquí, eres Rey. Hijo dilecto del Rey de reyes y Señor de Señores. Allá “arriba”, príncipe, pero aquí, Rey.  ¿Necesitas algo más?

Nadie se atreve a tocar a un embajador. Si alguien toca a un embajador, hay guerra. Cuando se toca a un embajador, se toca al gobierno, país o reino al cual él representa. Satanás no puede tocar a un verdadero embajador del Reino si antes no se enfrenta con Cristo.

Lucas 9: 1-2 = Habiendo reunido a sus doce discípulos, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios, y para sanar enfermedades. Y los envió a predicar el reino de Dios, y a sanar a los enfermos.

¿Qué mensaje les mandó a predicar? El Reino de Dios. No predicó denominación, doctrina o teología filosófica abstracta. Predicó: El Reino de Dios está aquí. Según lo hacía Él, así los envió a ellos. En este lugar Él les da autoridad a sus discípulos sobre demonios y enfermedades.

Lucas 9: 37-40 = Al día siguiente, cuando descendieron del monte, una gran multitud les salió al encuentro. Y he aquí, un hombre de la multitud clamó diciendo: Maestro, te ruego que veas a mi hijo, pues es el único que tengo; y sucede que un espíritu le toma, y de repente da voces, y le sacude con violencia, y le hace echar espuma, y estropeándole, a duras penas se aparta de él. Y rogué a tus discípulos que le echasen fuera, y no pudieron.

Vamos por partes concretas y específicas: ¿Tenían o no tenían autoridad para hacerlo? La tenían. ¿Y entonces qué fue lo que pasó? Pasó, sencillamente, que no pudieron vencer a un pequeño demonio fastidioso. ¿Sabes por qué?

Verso 41 = Respondiendo Jesús, dijo: ¡Oh generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuando he de estar con vosotros, y os he de soportar? Trae acá a tu hijo.

Aquí vemos al diablo en aquella ciudad, bajo la influencia de una generación maldita y un espíritu perverso. Un espíritu de incredulidad. Jesús comienza a revelar el problema. Vemos la raíz de la incredulidad. No puedes estar ni operar bajo la influencia de una generación perversa. No puedes estar viviendo conforme a la legislación de un sistema cultural perverso. Escucha: no somos latinos, no somos sajones, no somos ni italianos, ni españoles, ni alemanes, ni chilenos, ni peruanos, ni mexicanos, ni bolivianos ni argentinos. Somos ciudadanos del Reino de Dios. No de abajo, sino de arriba.

Por encima de la generación perversa, por encima de la cultura. Tú no puedes expulsar pecado con pecado. Es una simiente pervertida la de abajo. No eres de abajo. Tienes que saber quién eres. Quien está en ti y a través tuyo. Cuál es el reino que representas y a quien vas a declarar. No eres peregrino, eres pionero. La batalla no es nuestra, es de Dios. Pero la victoria es para nosotros.

Versos 54 al 56 = Viendo esto sus discípulos Jacobo y Juan, dijeron: Señor, ¿Quieres que mandemos que descienda fuego del cielo, como hizo Elías, y los consuma? Entonces volviéndose él, los reprendió, diciendo: vosotros no sabéis de qué espíritu sois; porque el Hijo del Hombre no ha venido para perder las almas de los hombres, sino para salvarlas. Y se fueron a otra aldea.

¿Recuerdas cuando Satanás le ofreció a Jesús todos los reinos del mundo? Los reinos del mundo que atan al pueblo en la tierra. Y no de ellos, el mayor, es la religión. Dinero, prostitución, drogas. Pero entonces él, con mucho éxito, ministró, de cada reino, a una persona: los liberó a todos. Y los trajo al reino de Dios. Entonces vemos que una generación perversa, que es como decir torcida, fuera de objetivo, es la que busca trastornar la dirección y el propósito, sacarte a ti del camino de dios y revocar el propósito por el cual fuiste creado.

No tienes que irte de la iglesia, puedes estar allí, el pecado es no hacer el propósito. La religi8ón pervierte. Tiene una forma, pero no tiene el poder. Hay formas de religión, incluso, que niegan el poder. No que no lo creen, sino que no lo permiten. Te niega el derecho a ejecutar. Y para eso vinimos. Los discípulos le pedían autorización a Jesús para hacer lo que – ellos lo habían leído en los rollos -, había hecho Elías. Es decir: Creían que Jesús iba a efectivizar sus ideas, ya que lo que estaban proponiendo era ciento por ciento bíblico.

Que falta de revelación tenían los discípulos. Así es la religión; te quita hasta las medias sino te portas bien con ella y sus organizaciones. Por eso es que no pueden expulsar demonios. A un espíritu perverso no lo puede echar fuera otro espíritu perverso. ¿Está claro? Por esa misma razón, y ya sin necesidad de hacer otra historia que no sea la de cualquier congregación evangélica del planeta, es que la palabra profética jamás es bien recibida. Ha sido dicho que: A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron.

Leer Más

El Trigo y la Cizaña

El libro que voy a compartirte fue publicado en 2003, cuando este ministerio comenzaba a salir al mundo con su mensaje de enseñanza por fuera de todas las estructuras religiosas. Deberás leerlo teniendo en cuenta el legendario consejo de Pablo, examinando todo y rescatando lo bueno. Porque, así como te encontrarás con muchas cosas que evidentemente están pasadas de tiempo y de moda en la iglesia, así también hallarás conceptos muy puntuales que parecerían haber sido escritos hoy mismo.

Aprovéchalo e incorpora lo que sea buena enseñanza a tu caudal de conocimiento contemporáneo. A veces, para conducir bien un vehículo, además de no sacar la mirada de lo que viene, cada tanto conviene y es necesario darle un vistazo al espejo retrovisor para ver qué vamos dejando atrás.

El Trigo y la Cizaña

Por:  Harold Camping

Family Stations, Inc.

 

Introducción

Una de las características más maravillosas de la Biblia es su perfecta consistencia. Es decir, la Biblia entera es perfectamente verdadera y confiable. Por tanto, cuando una verdad cualquiera ha sido correctamente aprendido de la Biblia, esa verdad nunca será negada o comprometida por otras citas Bíblicas. Esta consistencia perfecta de la Biblia es de esperarse porque la Biblia es la Palabra de Dios. En estos últimos años, por la misericordia de Dios, hemos llegado a darnos cuenta de la verdad de que, simultáneamente con el comienzo de la Gran Tribulación, la Era de la Iglesia ha llegado a su final.

La consecuencia del final de la Era de la Iglesia es que Dios ya no usa más a las congregaciones locales para evangelizar al mundo. En realidad, el Espíritu Santo ya no salvará más a nadie en la congregación local. Además, puesto que Dios ha abandonado a las congregaciones locales, Satanás como el hombre de pecado, pareciendo como un ángel de luz, gobierna en todas y cada una de las congregaciones locales. Consecuentemente, a los creyentes verdaderos, si no han sido ya echados, se les ordena salir.

Mucha información sobre este asunto tan triste y traumático ha sido ya publicada en el libro “El Final de la Era de la Iglesia y Después”. Este libro “El Trigo y la Cizaña”, incluye información adicional que ha sido encontrada en la Biblia. Esta información adicional corrobora y enfatiza perfectamente las mismas verdades ya establecidas en el libro “El Final de la Era de la Iglesia y Después”. Si bien es cierto que este es un estudio sumamente doloroso, se deriva totalmente de la Biblia. Es nuestra esperanza que el mismo ayudará al lector a escudriñar la Biblia aun más diligente y cuidadosamente como nunca antes lo ha hecho.

Capítulo 1

El Trigo y la Cizaña

En el mismísimo centro del mensaje del Evangelio está la parábola del trigo y la cizaña. Encontramos esta parábola registrada en Mateo 13:24-30, donde Dios dice:

Les refirió otra parábola, diciendo: El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue. Y cuando salió la hierba y dio fruto, entonces apareció también la cizaña. Vinieron entonces los siervos del padre de familia y le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, tiene cizaña? El les dijo: Un enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la arranquemos? El les dijo: No, no sea que al arrancar la cizaña, arranquéis también con ella el trigo.  Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero.

La Biblia nos da el significado espiritual de esta parábola en Mateo 13:37-43, donde leemos:

Respondiendo él, les dijo: El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre. El campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del malo. El enemigo que la sembró es el diablo; la siega es el fin del siglo; y los segadores son los ángeles.De manera que como se arranca la cizaña, y se quema en el fuego, así será en el fin de este siglo. Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los que hacen iniquidad, y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes. Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre. El que tiene oídos para oír, oiga.

Nos daremos cuenta de que la parábola en estos versículos, enseña que en el fin del mundo habrá una separación de los individuos salvos, quienes son llamados “el trigo”, y de los individuos que pensaban que eran salvos, pero que en realidad nunca llegaron a ser salvos. Ellos son llamados “la cizaña”. Inmediatamente, podemos saber lo siguiente:

1 – El campo es el mundo. Puesto que las congregaciones locales han sido colocadas alrededor del todo el mundo, podemos entender que el trigo y la cizaña se encuentran en estas iglesias. La buena semilla son los hijos del Reino, es decir, ellos han sido salvos. A través de toda la era del Nuevo Testamento hasta el comienzo de la Gran Tribulación, a las iglesias locales se les había dado la comisión y el mandato de evangelizar al mundo.  Además, aquellos que llegaron a ser creyentes debían hacerse miembros de una iglesia local si era posible.

2 – Cerca del final de la era de la Iglesia, las congregaciones locales podían hallarse a través de todo el mundo, y eso está en armonía con el lenguaje de esta parábola, la cual declara que el campo donde la semilla fue sembrada es el mundo.3. La cizaña son las malas hierbas que parecen virtualmente idénticas al trigo. Ella representa a aquellos que están todavía en el reino de Satanás, es decir, que no son salvos. Sin embargo, éstos, durante la era de la iglesia, se hallaban en las mismas iglesias donde los verdaderos creyentes se encontraban.

Ellos estaban totalmente mezclados con los creyentes verdaderos y se parecían mucho a ellos, tanto que era imposible separarlos con exactitud de los creyentes verdaderos. Mateo 13, versículos 29 y 30, enseña que la cizaña debía permanecer con el trigo. En otras palabras, si se hace un intento de separar la cizaña del trigo podría suceder que el trigo también sea eliminado. Para comprender esto en forma más completa, comenzaremos nuestro estudio de esta tan informativa parábola examinando cuidadosamente el carácter de las iglesias locales como han existido a través de toda la era del Nuevo Testamento.

Los Miembros de la Iglesia

El primer interrogante que debe hacerse es: ¿Quiénes son los miembros de las congregaciones locales? Esta pregunta debe hacerse porque en esta parábola, el trigo y la cizaña simbolizan a los miembros de la iglesia. La respuesta Bíblica debe ser, optimistamente, que los miembros son aquellos que han llegado a ser verdaderamente salvos.  Con esta verdad en mente, muchas iglesias fácilmente proclaman que su congregación es una membresía salva.

Se refieren a su membresía como “miembros en total comunión”. En otras palabras, ellas creen que todos y cada uno de sus miembros son verdaderos hijos de Dios.  Ellas creen que la prueba de esto es que todos y cada uno de los miembros han sido bautizados en agua, han hecho una confesión personal de fe, están de acuerdo en que las doctrinas de su iglesia son Bíblicas, asisten a los servicios de adoración en forma aceptablemente regular, y viven una vida decente y moral.

Por cierto, si un miembro se vuelve divisivo o comienza a vivir inmoralmente, es excomulgado. De esta manera, los líderes espirituales de la congregación creen que la membresía está siendo mantenida salva. Habiendo dicho todo esto debe hacerse la gran pregunta: ¿Quién hace la decisión que permite a algún individuo que profesa a Cristo que se convierta en miembro de la congregación? La respuesta es: el pastor y los ancianos y diáconos hacen esa decisión.

Ellos examinan cuidadosamente la conducta de la persona y su profesión de fe en Cristo, y hacen la decisión de que la persona ha sido salva, y por lo tanto, tendrá que ser un miembro en completa comunión. Hasta donde ellos pueden discernir, esta persona es ciertamente semilla que crecerá como trigo. Pero en ello descansa un problema enorme. ¿Pueden estos pastores o ancianos o diáconos mirar dentro del alma de esta persona y saber con absoluta certeza que este individuo ha recibido una nueva alma resucitada?

La respuesta es obvia. Por supuesto que no pueden. Solamente Dios puede hacer eso. ¿Entonces cómo pueden ellos saber que esta persona ha sido verdaderamente salva? ¿No es cierto que mucha gente puede dar una apariencia de salvación aun cuando no es verdaderamente salva? Dios trata con este problema en Hebreos 6:4-6. Este pasaje enseña lo siguiente:

Porque es imposible que los que una vez fueron iluminados y gustaron del don celestial, y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, y asimismo gustaron de la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero, y recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y exponiéndole a vituperio.

A medida que examinamos estos versículos, podríamos pensar que ellos están hablando acerca de una congregación de miembros salvos. Frases tales como, “gustaron del don celestial, y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, y asimismo gustaron de la buena palabra de Dios”, seguramente deben referirse a aquellos que han sido salvos.

Sin embargo, en esta cita Dios habla de una congregación que ha sido traída muy de cerca al reino de Dios, pero consiste principalmente de miembros no salvos. Sabemos que entendemos estos versículos correctamente porque el mismo pasaje habla de recaer, y eso es imposible si una persona ha sido realmente salva. A una persona verdaderamente salva se le ha sido dada vida eterna, y nada puede separarlo del amor de Dios. Además, en el mismo contexto de Hebreos 6, Dios dice en el versículo 9:

Pero en cuanto a vosotros, oh amados, estamos persuadidos de cosas mejores, y que pertenecen a la salvación, aunque hablamos así.

En otras palabras, en este pasaje Dios no está hablando de aquellos que han sido salvos. Más bien, El está hablando de aquellos que podrían fácilmente ser identificados con quienes han sido salvos, pero en realidad, no fueron salvos. De esta forma, se nos hace entender cuán imposible es saber con certeza cuáles miembros de iglesia son salvos y cuáles todavía no son salvos.

Por Sus Frutos Los Conoceréis

Ciertamente la Biblia declara en Mateo 7:20: Así que, por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso este versículo no nos dice que podemos conocer a los creyentes verdaderos por medio de observar cuidadosamente los frutos espirituales que ellos han producido? El principio es verdadero, pero ¿qué ser humano está calificado para conocer verdaderamente el fruto producido por la vida de otra persona?  Un pastor, un anciano, o cualquier miembro de una congregación, puede parecer una persona piadosa por fuera, dedicada a servir al Señor.

Pero desconocido a los demás, él puede tener un deseo intenso por riqueza, o puede tener deseos sexuales malos, o puede tener un orgullo grande que no es fácilmente discernible.  A los ojos del público puede parecer muy piadoso, pero en su vida privada él puede mostrar que difícilmente podría ser un creyente verdadero. O quizá está viviendo tan piadosamente como le es posible debido a que, dentro de su corazón, él está confiando en sus propias buenas obras como base para salvación.

Sin lugar a dudas, la declaración “por sus frutos los conoceréis” puede ayudar a cualquier individuo a analizar su relación personal con Dios. El conoce sus propios pensamientos, motivos y deseos. El puede saber si el fruto de su vida alcanza las normas de Dios establecidas en la Biblia. Es también cierto que Dios conoce todas las cosas acerca de esta persona, y conoce precisamente si el fruto de la vida de esta persona indica que es creyente verdadero.  Pero en el mejor de los casos su prójimo solamente puede suponer que ese individuo es verdaderamente salvo.

A fin de cuentas, el fruto que debería ser visto en la vida del creyente verdadero es la obediencia a Dios. Por lo tanto, la orden de nuestro día de dejar la congregación local es una prueba mediante la cual una persona puede saber si es, en realidad, un verdadero creyente.  Por otra parte, más adelante en este estudio, nos serán recordadas las palabras de Dios en II Corintios 11 donde Dios habla de Satanás, que viene como ángel de luz, y sus ministros. En ese contexto, Dios habla de los ministros de Satanás como “ministros de justicia”.

Esto nos ayuda a ver la extrema dificultad en conocer si alguien es verdaderamente salvo. De esta manera, somos llevados de regreso a la enseñanza de la parábola del trigo y la cizaña de que la separación debe ocurrir en el fin del mundo. Sin duda, debemos darnos cuenta que es imposible para cualquier pastor, anciano, o diácono en forma positiva averiguar si algún individuo en la congregación es verdaderamente salvo. No es de extrañar, entonces, que al hablar Dios de la congregación local en Sardis, El declara en Apocalipsis 3, versículos 1 y 4:

Escribe al ángel de la iglesia en Sardis: El que tiene los siete espíritus de Dios, y las siete estrellas, dice esto: Yo conozco tus obras, que tienes nombre de que vives, y estás muerto. Pero tienes unas pocas personas en Sardis que no han manchado sus vestiduras; y andarán conmigo en vestiduras blancas, porque son dignas

Obviamente, podemos ver en seguida que en la iglesia de Sardis unos pocos miembros eran trigo, pero la mayoría eran cizaña. Dios vio los corazones de los miembros de la iglesia en Sardis, y El puede declarar con exactitud que solamente unos cuantos eran creyentes verdaderos.

Los Miembros, que son el Trigo y la Cizaña, No Pueden Ser Separados

Ya podemos comenzar a ver la realidad inicial de la parábola del trigo y la cizaña. Las iglesias se van a encontrar a través del mundo entero. La membresía de esas iglesias parece ser salvas, es decir, parecen ser trigo. Pero en toda iglesia, tal como en la iglesia de Sardis, existen aquellos que se identifican con el lenguaje de Hebreos 6:4-6. Exteriormente, la membresía total es considerada como trigo. Pero en realidad, una parte de la congregación es cizaña como fue la situación en la iglesia de Sardis. No hay una buena manera de separar el trigo de la cizaña.

A través de toda la era de la iglesia, el trigo y la cizaña han crecido juntos. Por fuera, la conclusión es que todos los miembros de cualquier iglesia razonablemente fiel a la Biblia, deben ser salvos. Todos ellos tienen la apariencia de ser trigo. Pero ninguno puede saber con toda seguridad si ellos son salvos. Nadie puede saber con plena seguridad de que ellos no son cizaña. La parábola continúa. En el fin del mundo, el trigo es separado de la cizaña, y la cizaña es atada junta, en preparación para ser lanzada al fuego. ¿Cómo se lleva a cabo esto? Dios contesta esto en los versículos 39 al 41 de Mateo 13:

El enemigo que la sembró es el diablo; la siega es el fin del siglo; y los segadores son los ángeles. De manera que como se arranca la cizaña, y se quema en el fuego, así será en el fin de este siglo. Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los que hacen iniquidad,

Otra vez, deben hacerse preguntas. ¿Cuál tiempo de la historia se identifica con la frase “el fin del mundo”? ¿Quiénes son los ángeles? En realidad, ¿cómo se recogerá la cizaña? ¿Cómo se realizará esta separación? ¿Acaso Cristo no hace su aparición en forma repentina en el último día? ¿Acaso en ese día final no todos los cuerpos de los creyentes serán resucitados como cuerpos espirituales gloriosos e inmediatamente serán arrebatados para estar con Cristo en el aire? (Vea I Tesalonicenses 4:17).

Simultáneamente, ¿Acaso no todos los creyentes que estén viviendo en ese momento serán transformados instantáneamente en cuerpos espirituales gloriosos y también, instantáneamente, serán arrebatados para estar con Cristo en el aire? (Vea I Tesalonicenses 4:17 y I Corintios 15:51-52).  ¿Acaso en ese último día, los no salvos que murieron previamente no serán resucitados para comparecer en el juicio? (Juan 5:28-29). ¿Qué no en ese último día los no salvos que estén viviendo en ese tiempo también comparecerán delante del Juicio? (Vea Juan 12:48).

Todas las preguntas antes mencionadas son todas ciertas. Por tanto, ¿Cómo puede el lenguaje de Mateo 13:40-43 concerniente a la separación del trigo y la cizaña en el fin del mundo ir de acuerdo con estas verdades? Para entender esto tenemos que examinar varias palabras claves adicionales en esta parábola. La primera palabra es “mies”. Dios usa esta palabra en conexión con Su plan de traer el Evangelio al mundo a fin de que el fruto de la mies – aquellos que llegan a ser salvos – pueda ser introducido al reino de Dios. Leemos en Mateo 9:36-38:

Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos. Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies.

Fácilmente podemos darnos cuenta en base a estos versículos que la mies tiene que ver con gente siendo salva. ¿Pero quiénes son los obreros que Dios usa para traer esta mies (cosecha) de gente salva? En Mateo 13:39, Dios habla de segadores en el fin del siglo como ángeles que llevan el Evangelio al mundo a fin de que la gente pueda ser salva. ¿Enseña la Biblia que Dios usa ángeles? Obviamente, debemos examinar la palabra “ángeles”.

Ángeles o Mensajeros

En el Antiguo Testamento, la palabra Hebrea malak, la cual es frecuentemente traducida “ángeles”, a veces también se traduce “mensajero”. Esto también es cierto en el Nuevo Testamento. La palabra griega del Nuevo Testamento aggelos se traduce frecuentemente «ángel”.  Pero a veces estas palabras también son traducidas correctamente como mensajero”. A medida que examinamos versículos que contienen la palabra malak o aggelos, encontramos que el mensajero que se tiene en mente puede ser Dios mismo, o pueden ser humanos que tienen un mensaje que entregar. El contexto dentro del cual se halla el versículo debe determinar la traducción apropiada. Por ejemplo, leemos en Malaquías 3:1:

He aquí, yo envío mi mensajero (malak), el cual preparará el camino delante de mí; y vendrá súbitamente a su templo el Señor a quien vosotros buscáis, y el ángel (malak) del pacto, a quien deseáis vosotros. He aquí viene, ha dicho Jehová de los ejércitos.

La palabra mensajero se usa dos veces en este versículo. El primer mensajero” debe ser Juan el Bautista quien fue enviado por Dios a anunciar a Jesús como “el Cordero de Dios”. El segundo “mensajero” es claramente Cristo quien es el Señor, el mensajero del pacto.  En realidad, en el Antiguo Testamento la palabra malak se traduce más de 100 veces como “ángel” y casi 100 veces como “mensajero”.

Normalmente, cuando se traduce “mensajero”, está hablando de hombres que traen cierta clase de mensaje a otros. Sin embargo, como hemos visto en Malaquías, el mensajero puede ser Dios mismo. En el Nuevo Testamento, la palabra aggelos se traduce como “ángel” cerca de 180 veces y como “mensajero” siete veces. Por ejemplo, en Mateo 11:10-11, la Biblia habla de Juan el Bautista como un mensajero de Dios. Allí leemos:

Porque éste es de quien está escrito: He aquí, yo envío mi mensajero (aggelos) delante de tu faz, El cual preparará tu camino delante de ti. De cierto os digo: Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista; pero el más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él.

Podemos ver claramente, por lo tanto, que el Hebreo malak en el Antiguo Testamento y el Griego aggelos en el Nuevo Testamento deben ser cuidadosamente examinados en el contexto en el cual se encuentran para determinar si están hablando de Dios mismo, o de humanos. Eso nos lleva de regreso a Mateo 13:39, donde Dios habla de una mies o cosecha donde los segadores son ángeles. ¿Podemos estar seguros de que la palabra aggelos en este versículo, la cual fue traducida como “ángel” por los traductores de la Biblia, está hablando de ángeles y no de los salvos, quienes, como mensajeros de Dios, llevan el mensaje del Evangelio al mundo? En respuesta a esta pregunta, examinaremos la declaración de Dios en Juan 4:35-38:

¿No decís vosotros: Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega. Y el que siega recibe salario, y recoge fruto para vida eterna, para que el que siembra goce juntamente con el que siega. Porque en esto es verdadero el dicho: Uno es el que siembra, y otro es el que siega. Yo os he enviado a segar lo que vosotros no labrasteis; otros labraron, y vosotros habéis entrado en sus labores.

Estos versículos muestran claramente que los segadores recogiendo la cosecha son aquellos que han llegado a ser salvos. Obviamente son aquellos que, como mensajeros de Dios, se les ha ordenado llevar el Evangelio al mundo.  Ellos proclaman fielmente la Palabra de Dios de manera tal que Dios pueda aplicar la Palabra a los corazones de los elegidos para salvación. De esta manera, aquellos que han llegado a ser salvos son la cosecha de creyentes que entran en el reino de Dios.

Por tanto, volviendo a Mateo 13:37-43, la palabra Griega aggelos, que se encuentra en los versículos 39 y 41, sería más exactamente traducida mensajero”. Los ángeles no recogen la cosecha. Es recogida por los creyentes que llevan el Evangelio al mundo a fin de que la cosecha -aquellos que han llegado a ser salvos – pueda ser segada e introducida al Reino de Dios.  De esta manera, en la primera parte de la parábola del trigo y la cizaña, los creyentes son llamados la semilla que produce trigo. Pero al continuar la parábola, los creyentes verdaderos son llamados mensajeros que están para recoger la cosecha del trigo.

El Fin del Mundo

Pero qué acerca de la frase «el fin del siglo», que se encuentra en Mateo 13, versículos 39 y 40:

El enemigo que la sembró es el diablo; la siega es el fin del siglo; y los segadores son los ángeles. De manera que como se arranca la cizaña, y se quema en el fuego, así será en el fin de este siglo.

¿Cómo debemos entender esta frase? Para responder a esta pregunta tenemos que examinar cómo usa Dios esta frase “el fin del siglo” en cualquier otro lugar de la Biblia. En Hebreos 9:26, leemos:

De otra manera le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo; pero ahora, en la consumación de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado.

Por una parte, en este contexto la frase “consumación de los siglos” señala hacia el año 33 D.C. cuando Cristo fue a la cruz a pagar los pecados de los elegidos. Así, la frase consumación de los siglos” puede incluir la totalidad de la era del Nuevo Testamento.  Este período final que dura aproximadamente 2,000 años es el fin del mundo el cual habrá durado unos 13,000 años. La frase se usa de manera semejante a cuando Dios usa la frase los postreros días” en Hechos 2:17.

Puede mostrarse que en el contexto de Hechos 2, el término los postreros días incluye la era completa del Nuevo Testamento. Sin embargo, volviendo a Hebreos 9:26, en este contexto, la frase “la consumación de los siglos” puede enfocarse sobre el juicio que Jesús experimentó a favor de quienes El vino a salvar. Ese juicio está relacionado al juicio del último día cuando todos los no salvos serán juzgados. Así, Hebreos 9:26 no es decisivo en informarnos cómo entender la frase “el fin del mundo”. No obstante, en Mateo 24:3 encontramos la misma frase. En este contexto, la expresión es de más ayuda en mostrarnos cómo entender la frase “el fin del mundo”. Leemos:

Y estando él sentado en el monte de los Olivos, los discípulos se le acercaron aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo?

Este versículo sirve como introducción a la información expuesta en Mateo 24 que enseña el tiempo y el carácter de la Gran Tribulación. Este capítulo también enseña que la Gran Tribulación es seguida inmediatamente por el regreso de Cristo en el fin del mundo. De esta manera, podemos tener la seguridad que el término “fin del mundo” puede identificarse claramente con el tiempo de la Gran Tribulación.

Significativamente, es durante el tiempo de la última parte de la Gran Tribulación cuando la cosecha final de creyentes será recogida. Como aprendimos en el libro “El Final de la Era de la Iglesia y Después”, en el tiempo de la lluvia tardía”, una “gran multitud la cual nadie podía contar” llegarán a ser creyentes (Apocalipsis 7:9-14). A medida que individuos creyentes llevan el verdadero Evangelio a todo el mundo, esta cosecha final de almas es introducida al reino de Dios.

 Es también el tiempo cuando aquellos que son salvos se les manda salir de la iglesia local. Esto es así porque en la institución de la iglesia, la cual consiste de todas las congregaciones locales, el Espíritu Santo ya no está aplicando la Palabra de Dios a los corazones de ninguno. De esta manera, podemos tener la seguridad de que la frase “el fin del mundo” claramente puede identificarse con los eventos que ocurren durante la Gran Tribulación, un período que termina con el regreso de Cristo en el último día de la existencia de esta tierra. Hemos aprendido que la parábola del trigo y la cizaña se enfoca en el tiempo de la Gran Tribulación. Tenemos ahora que comenzar a entender la declaración de Dios de cómo vino a existir la cizaña dentro de la congregación local. En el siguiente capítulo, nos daremos cuenta de la identidad del enemigo que sembró la cizaña.

Capítulo 2

El Enemigo que la Sembró es el Diablo

 

En Mateo 13:39, Jesús hace una declaración muy importante. El allí declara: “El enemigo que la sembró es el diablo”. Hasta aquí, hemos aprendido en nuestro estudio que el trigo (los miembros de iglesia que son cristianos verdaderos) y la cizaña (los miembros de iglesia que no han sido salvos), coexistieron a través de toda la era de la iglesia en las congregaciones locales. En esta declaración de Mateo 13:39, Dios revela que Satanás está definitivamente involucrado en las congregaciones locales.

Esto lleva nuestra atención a esta pieza de información tan solemne e importante. Por lo tanto, es muy esencial que examinemos las declaraciones de la Biblia en cuanto a cómo Satanás ha estado involucrado en las iglesias a través de la era de la iglesia. A fin de entender esto, tenemos que volver atrás y mirar las declaraciones Bíblicas concernientes a este asunto totalmente importante. A veces tenemos la idea de que a raíz de la victoria de Cristo en la cruz, y a raíz de lo que leemos en Apocalipsis 20, ya Satanás, en gran manera, ha sido sacado de la guerra espiritual, la guerra que continúa entre Cristo y Satanás.

Por eso, podemos adoptar rápidamente la idea de que, a través de toda la era de la iglesia, las congregaciones locales existieron en una manera muy segura, y que ellas no tuvieron que preocuparse mucho acerca de la participación satánica. Sin embargo, cuando examinamos cuidadosamente las declaraciones Bíblicas concernientes a las actividades y las prerrogativas y oportunidades de Satanás a través de toda la era Nuevo Testamentaria, encontramos que es una historia muy diferente.

Satanás es Atado

Primero, deseamos averiguar lo que Apocalipsis 20:2-3 está enseñando acerca del aprisionamiento de Satanás. Allí leemos:

Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años; y lo arrojó al abismo, y lo encerró, y puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen cumplidos mil años; y después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo.

Hemos leído esta cita muchísimas veces, pero probablemente no habíamos entendido lo que significa. ¿Qué significa que Satanás fue atado y más tarde suelto? Basado en lo que leemos en Hebreos 2:14, sabemos que cuando Cristo fue a la cruz, Satanás fue destruido en cierto sentido. Allí leemos:

Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él (Cristo) también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo.

Y de Apocalipsis 13, sabemos que a Satanás se le propinó un golpe de muerte. Leemos en Apocalipsis 13:3, donde Dios habla acerca de Satanás:

Vi una de sus cabezas como herida de muerte, pero su herida mortal fue sanada; y se maravilló toda la tierra en pos de la bestia.

Y a causa de la victoria de Cristo en la cruz, podemos estar seguros de que Satanás fue arrojado del cielo. Leemos en Apocalipsis 12:9:

Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él.

Y anticipando la victoria de Cristo en la cruz, El dice en Lucas 10:18

Y les dijo: Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo         

Cuando examinamos estos versículos, concluimos muy correctamente de que, en el evento de la cruz, a Satanás se le dio un golpe mortal. Es decir, el hecho de que Cristo soportó la ira de Dios por nuestros pecados también garantizó que, en el fin del mundo, Satanás será arrojado dentro al infierno eterno. Hemos entendido esto muy correctamente. Por eso es que leemos en Apocalipsis 20:10:

Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos

Ya no Engañará Mas a las Naciones

Sin embargo, leemos también algo muy interesante en Apocalipsis 20, lo cual debería ser analizado por partes dentro de nuestro pensamiento. Leemos en Apocalipsis 20:3:

Y lo arrojó al abismo, y lo encerró, y puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen cumplidos mil años; y después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo.

Aprendimos ya, en el libro “El Final de la Era de la Iglesia y Después”, que el final de los mil años es el comienzo de la Gran Tribulación. Por lo tanto, la expresión “para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen cumplidos mil años”, parece implicar que ahora que estamos en el tiempo de la Gran Tribulación, el diablo de nuevo es capaz de engañar a las naciones. Esto es así porque los mil años, durante los cuales estuvo atado, finalizaron con el comienzo de la Gran Tribulación.

Comencemos a revelar la verdad de la expresión: “para que no engañase más a las naciones”. Previo al tiempo de la cruz, sabemos que Cristo fue el predicador perfecto, y sin embargo, prácticamente nadie llegó a ser salvo. Cristo predicó por tres años y medio, y al final de ese tiempo, tan sólo unos cuantos parecían ser salvos o llegaron a ser salvos realmente durante Su ministerio.

Hay plena evidencia de que, con la excepción de unos pocos, prácticamente nadie llegó a ser salvo. Hemos aprendido que mientras Cristo predicaba, y El fue el predicador perfecto, Satanás estaba allí para arrebatar esa Palabra a fin de que esta no echara raíz en el corazón de quienes la oyeron. Debemos recordar que se requieren dos cosas para que la Palabra de Dios traiga salvación a alguien. En primer lugar, la Palabra que es predicada o declarada debe ser la Palabra de Dios.

Sabemos eso en base a Romanos 10, versículo 17, donde Dios dice: Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios En segundo lugar, la Palabra predicada debe ser aplicada por el Espíritu Santo a los corazones y vidas de quienes Dios está planeando salvar. Aprendimos de la parábola del sembrador, en Lucas 8, que Satanás puede impedir que la Palabra predicada produzca frutos espirituales.

Jesús explica esto en Lucas 8:12: Y los de junto al camino son los que oyen, y luego viene el diablo y quita de su corazón la palabra, para que no crean y se salven. Así que, vemos muy claramente que, antes del tiempo de la cruz, esta es la manera como Satanás era totalmente exitoso en impedir la salvación. Cada vez que la Palabra de Dios era declarada, Satanás estaba allí para arrancarla, para que no echara raíz en los corazones de quienes la oyeron.

El pudo, por lo tanto, engañar a las naciones, porque en el mundo entero, dondequiera que el Evangelio era predicado, esa habría sido la situación. Estamos asombrados, y sin embargo es una verdad que Dios nos dio, que cuando Jesús estaba predicando, eso es exactamente lo que estaba sucediendo. Estaba sucediendo en el templo, en las sinagogas, y junto a la playa. Esa es la razón por qué vemos muy pocos resultados, aunque Jesús fue el predicador perfecto.

Satanás Atado y el Espíritu Santo Gobernando

Ese aspecto particular de la actividad de Satanás fue detenido en el tiempo cuando Cristo fue a la cruz. A medida que la iglesia Nuevo Testamentaria estaba desarrollándose, Satanás fue atado en el sentido de que él no podría frustrar la Palabra de Dios arrancándola de los corazones de quienes Cristo tenía la intención de salvar.  Cuando Cristo venció a Satanás al ir a la cruz, esa posibilidad llegó a su fin.

En este sentido, a través de toda la era de la iglesia, Satanás estuvo atado. Más que eso, el Espíritu Santo había sido derramado. Así, comenzando en Pentecostés en el 33 A.C. y a través de toda la era de la iglesia Nuevo Testamentaria, Dios Espíritu Santo había estado en medio de toda congregación que reconocía a la Biblia como la Palabra de Dios. En estas iglesias, Dios aplicó Su Palabra a los corazones y vidas de los elegidos.

Vemos literalmente esta verdad, en forma muy dramática, cuando miramos Pentecostés en el año 33 D.C. Pedro predicó un sermón y cerca de 3,000 personas fueron salvas. Obviamente Pedro, ni con mucho, era el predicador perfecto que fue Cristo; sin embargo, la realidad es que cerca de 3,000 llegaron a ser verdaderamente salvos ese día de Pentecostés.  Esta es una evidencia dramática de la declaración de que Satanás fue atado para que no engañase más a las naciones y también el Espíritu Santo estaba activamente salvando almas.

Estas son realidades que sabemos que son verdaderas y dignas de confianza. ¿Cómo entonces debemos entender la parábola del trigo y la cizaña, que enseña que, a través de toda la era de la Iglesia, Satanás ha estado ocupado sembrando cizaña o malas hierbas? ¿Tiene la Biblia más que decir acerca de esto? En efecto, la Biblia tiene mucho que decir acerca de esto. Esta verdad está diseminada a través de todo el Nuevo Testamento.

Satanás está en Guerra contra Cristo

En primer lugar, en Apocalipsis 12:17 donde Satanás es llamado una serpiente, leemos acerca del cuerpo de creyentes que es referido como una mujer que está en el desierto. Podemos estar seguros de que la mujer en el desierto representa a los creyentes a través de todo el tiempo del Nuevo Testamento. En esta cita, leemos una verdad muy importante. Apocalipsis 12:17, dice: Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo.

Partiendo de esta declaración nos damos cuenta de que la guerra continúa a través de toda la era del Nuevo Testamento. Esta es una verdad solemne. Satanás fue atado en el sentido de que él no puede frustrar el plan de Dios de salvar a cada uno de los elegidos cuando éstos se acercan para ser influenciados por el oír del Evangelio.  Simultáneamente, Dios Espíritu Santo está ocupado aplicando la Palabra de Dios a los corazones de aquellos individuos que El planea salvar.

Pero Satanás está todavía en guerra. Esto trae a la mente las palabras de Efesios 6. La mayoría de nosotros está bastante familiarizada con esta cita tan seria, pero en realidad no hemos entendido su tremenda importancia. Leemos en los versículos 11 y 12 de Efesios 6: Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

De nuevo aquí está la declaración de que hay guerra sucediendo. En este contexto particular, Dios indica la protección que podemos tener a fin de que Satanás no nos venza. El dice en Efesios 6, versículos 13-17: Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios.

El habla de nosotros teniendo “ceñidos vuestros lomos con la verdad”, y la verdad es Cristo mismo. El habla de nosotros, “vestidos con la coraza de justicia”, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz”, y tomando el escudo de la fe” y “la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios”.  La esencia de todas estas declaraciones es Jesucristo mismo. El es la armadura protectora que escuda a los verdaderos cristianos del asalto de Satanás quien continúa haciendo guerra en la congregación local.

Satanás está allí tratando de poner lazo a aquellos que están presentes en la congregación local. Satanás continúa llevando a cabo una venganza total y terrible contra el Señor Jesucristo. Puesto que Cristo está en el cielo, Satanás no lo puede asaltar personalmente. Pero en las congregaciones locales, el cuerpo de Cristo vive, o vivía. Por consiguiente, es allí donde Satanás puede asaltar a Cristo.

Hay muchos otros pasajes que nos advierten de que esta guerra está sucediendo. Leemos por ejemplo en Santiago 4:7: Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros Leemos en Efesios 4:27: Ni deis lugar al diablo. Esto indica que el diablo está muy activo dentro de las iglesias. Leemos en II Corintios 11:3-4: Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo. Porque si viene alguno predicando a otro Jesús que el que os hemos predicado, o si recibís otro espíritu que el que habéis recibido, u otro evangelio que el que habéis aceptado, bien lo toleráis.

En estos versículos, Dios está advirtiendo que, si alguno viene con una falsa doctrina o con un falso evangelio, tratando de seducir a aquellos que están dentro de la congregación a que crean estas doctrinas erróneas, ese es el medio por el cual Satanás vendrá a ponerles lazo. I Timoteo 3 habla de las calificaciones de un anciano en la congregación local, y Dios dice en el versículo 6: No un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo. Eso es un asunto muy pero muy serio.

Significa que este nuevo anciano pudiera ser alguien que no es salvo, y si no es salvo, significa que él todavía está identificado con Satanás. Además, Dios enseña en I Juan 3:8: El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. En este contexto, Dios está enseñando que aquellos que cometen pecado incluyen a todos los no salvos. Ellos todavía son del diablo. Esto está enfatizado, por ejemplo, en I Timoteo 5:15, donde Dios otra vez advierte a los creyentes Nuevo Testamentarios:

Porque ya algunas se han apartado en pos de Satanás.

Una vez más, a medida que continuamos estudiando esto, descubrimos que quienes siguen a Satanás o quienes están identificados con Satanás son todos los no salvos. En Hechos 26:16-18, Dios enfatizó que Satanás tiene autoridad sobre los no salvos. En este contexto, al enviar Dios a Pablo a llevar el Evangelio al mundo, lo instruye: Pero levántate, y ponte sobre tus pies; porque para esto he aparecido a ti, para ponerte por ministro y testigo de las cosas que has visto, y de aquellas en que me apareceré a ti, librándote de tu pueblo, y de los gentiles, a quienes ahora te envío, para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad (autoridad) de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados

En este pasaje tan importante, la frase “la potestad de Satanás”, indica la autoridad de Satanás. Aprendemos de este versículo que quienes no son salvos, quienes están todavía identificados con el dominio de Satanás, están bajo la autoridad de Satanás. Encontraremos que esta es una información muy importante al continuar con nuestro estudio. En II Corintios 11, Dios nos dice además cómo obra Satanás.

¿Acaso no sería bonito que Satanás se presentara a sí mismo como diablo, con traje rojo y cola de tenedor, para que supiéramos rápidamente que es Satanás? Pero Dios indica que Satanás es el padre de mentiras, y por lo tanto, nos atrevemos a decir que él es el maestro engañador. El es engañador en gran manera, y opera de manera muy fingida. Leemos en II Corintios 11:14: Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz

Esto también es una declaración extremadamente importante pues nos muestra cómo opera Satanás. El no se acerca con la apariencia de una persona maligna, como lo hace, por ejemplo, en el mundo ajeno a la iglesia de la cultura de las drogas, en las zonas de prostitución (zonas rojas) de una ciudad, y en los corazones malignos de los paganos que no saben nada del Evangelio. ¡Oh, sí, Satanás trabaja dentro de la congregación local! El se acerca como ángel de luz, es decir, como un mensajero del Evangelio. Cristo es la luz del mundo, y Cristo es el mensajero de luz.

Pero Satanás es el maestro falsificador, y se acerca como ángel de luz a fin de que los creyentes no puedan discernir que él es Satanás. El se parece muchísimo a Cristo.  Luego este pasaje describe cómo opera él en las congregaciones locales. Recuerde, por favor, que esto es lo que ha estado sucediendo a través de toda la era de la iglesia porque es parte de la guerra, o es la manera como Satanás pelea contra Cristo al procurar vencerlo.  Satanás no puede frustrar al Evangelio en la salvación de los elegidos de Dios, pero puede tratar de neutralizar completamente a las congregaciones locales, las cuales son la representación externa del reino de Cristo. Satanás puede neutralizarlas viniendo a ellas como ángel de luz.

Cómo Pelea Satanás

La pregunta es: ¿Cómo hace él esto? El es un ser espiritual. Pero Dios nos muestra cómo lo hace. La Biblia declara en el versículo 13 de II Corintios 11:  Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. En este versículo, Cristo está hablando de predicadores y ancianos y diáconos que parecen muy santos, muy decentes, muy morales, muchísimo como si ellos realmente amaran al Señor Jesucristo.

Dentro de sus propias mentes, ellos están totalmente convencidos de que están sirviendo fielmente al Señor Jesús. Pero son falsos. Además, Dios dice en II Corintios 11, versículo 15: Así que, no es extraño si también sus ministros (los ministros de Satanás) se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras. ¿No es extraordinario? Aquellos ministros, que sirven a Satanás dentro de las congregaciones locales, parecen ser ministros de justicia.

¡Qué espantoso! Ya podemos entender por qué leemos en Efesios capítulo 6 que debemos ponernos toda la armadura de Dios para que podamos resistir las artimañas del diablo.  Debemos tener la protección del Evangelio y la protección de Cristo. En cualquier momento que nos apartamos de la autoridad de la Biblia y comenzamos a confiar en los hombres, nos estamos poniendo en la posición de ser atrapados por Satanás.

Hablando acerca de quienes han sido atrapados, leemos en II Timoteo 2:26: Y escapen del lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él. Este versículo está enseñando que hay quienes han sido atrapados de acuerdo a la voluntad de Satanás. El quiere que la gente esté bajo su autoridad. Pero este versículo también implica la esperanza de que existe la posibilidad de ser hechos libres de la realidad de que hemos sido atrapados.

La única manera como podemos llegar a ser libres es siendo salvos verdaderamente. Esta clase de actividad se anticipa en I Timoteo 4:1, también, donde leemos: Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios. Dios está advirtiéndonos en las Escrituras, y normalmente nosotros no hacemos caso suficiente de estas advertencias, que Satanás está muy activo en las congregaciones locales, tratando de frustrar el plan de Dios.

El no puede evitar que los elegidos de Dios sean salvos, Dios no le permitirá frustrar ese plan. Pero en cuanto a la congregación local, como institución divina utilizada por Dios como encargada del Evangelio y para declarar fielmente el Evangelio al mundo, Satanás ha estado guerreando dentro de ella.  Satanás ha estado intentando constantemente de neutralizar las iglesias locales, llenándolas con sus propios ministros de justicia.

¡Qué terrible es esto! Dado el hecho de que estos ministros de justicia, y todos aquellos en la congregación que han sido atrapados por Satanás, parecen prácticamente idénticos a los verdaderos creyentes, podemos ver cómo es imposible separar el trigo de la cizaña. Por consiguiente, entendemos que Satanás puede ser muy exitoso. En realidad, esa es la razón por qué leemos que la iglesia en Sardis, la cual solamente tenía unas pocas décadas de edad, ya era una iglesia muerta.

Apocalipsis 3:1 dice: Escribe al ángel de la iglesia en Sardis: El que tiene los siete espíritus de Dios, y las siete estrellas, dice esto: Yo conozco tus obras, que tienes nombre de que vives, y estás muerto. Este pasaje enfatiza que ya Satanás causó que la mayoría de la gente de esa congregación quede bajo su autoridad. Recuerde que ya antes aprendimos que quienes no son salvos están bajo la autoridad de Satanás.

Concerniente a esta iglesia en Sardis, leemos en Apocalipsis 3, versículo 4: Pero tienes unas pocas personas en Sardis que no han manchado sus vestiduras; y andarán conmigo en vestiduras blancas, porque son dignas. Esto indica que pocos creyentes estaban todavía allí. Ya podemos empezar a ver cómo Satanás siembra la semilla de la cizaña. El hace esto introduciendo líderes que parecen como mensajeros de justicia y predicadores de justicia, y luego él atrapa a los de la congregación seduciéndolos a confiar en las doctrinas de hombres en lugar de la Biblia sola.

Son llevados bajo la autoridad de Satanás en lugar de la autoridad de Cristo. No nos asombra mucho entonces cuando leemos en Apocalipsis 2:9 que la iglesia en Esmirna, la cual tenía solamente unas pocas décadas dentro de la era de la iglesia, ya tenía dentro de ella aquellos que estaban en la sinagoga (asamblea) de Satanás. Leemos allí: Yo conozco tus obras, y tu tribulación, y tu pobreza (pero tú eres rico), y la blasfemia de los que se dicen ser judíos, y no lo son, sino sinagoga de Satanás.

De manera semejante, la iglesia en Pérgamo tenía dentro de ella aquellos que sostenían las doctrinas de Balaam (un profeta malvado del Antiguo Testamento) y las enseñanzas de los Nicolaítas, las cuales Dios odiaba. Por lo tanto, Dios declaró en Apocalipsis 2:13: Yo conozco tus obras, y dónde moras, donde está el trono de Satanás; pero retienes mi nombre, y no has negado mi fe, ni aun en los días en que Antipas mi testigo fiel fue muerto entre vosotros, donde mora Satanás.

Esta congregación habitaba donde estaba el asiento de Satanás. Es decir, hasta cierto grado, Satanás ya estaba gobernando en esa joven iglesia. Examinaremos este concepto más cuidadosamente al seguir en este estudio. En Apocalipsis 2:24, Dios dice: Pero a vosotros y a los demás que están en Tiatira, a cuantos no tienen esa doctrina, y no han conocido lo que ellos llaman las profundidades de Satanás, yo os digo: No os impondré otra carga.

Este versículo implica que algunos en esa congregación también ya se habían identificado con Satanás. A medida que estudiamos estas referencias que se nos dan en Apocalipsis 2, estamos aprendiendo que tan sólo unas pocas décadas después de que la era de la iglesia había comenzado, ya Satanás estaba sembrando cizaña en las congregaciones locales.

La Transición Hacia el Gobierno Único de Satanás

Por lo tanto, podemos ver por qué la Biblia dice en II Tesalonicenses 2 que el hombre de pecado, quien puede mostrarse que es Satanás, tomó su asiento en el templo al comienzo de la Gran Tribulación. Esto está enseñando que él gobierna en las congregaciones locales.  No se trata de que al final de la era de la iglesia habría un gran cambio. Es cierto que, en un sentido, hubo un gran cambio. Al comienzo de la Gran Tribulación, Cristo abandonó las congregaciones locales.

Leemos acerca de este cambio en varios lugares en la Biblia. Una cita es II Tesalonicenses 2:7, donde Dios dice:  Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio. En este versículo, el que detiene a Satanás es el Espíritu Santo. Hemos aprendido que a través de toda la era de la iglesia, fue el plan de Dios que el Espíritu Santo estuviera activo en las iglesias para detener a Satanás a fin de que éste no pudiera impedir que el Evangelio salvara a los elegidos que oyeron las Palabras de la Biblia.

Satanás no puede frustrar esa actividad. Pero, al comienzo de la Gran Tribulación, el Espíritu Santo fue quitado de en medio, así que no hay nadie que detenga a Satanás. Además, Dios manda a los creyentes verdaderos, si es que no han sido ya expulsados de las iglesias, a salir de las iglesias (Mateo 24:15-16; Lucas 21:20-21, Apocalipsis 18:4). Por tanto, Satanás tiene las manos totalmente libres para hacer su voluntad dentro de las congregaciones.

Tenemos que recordar que mucho antes del final de la era de la iglesia, quizá una gran mayoría de la gente en una congregación no eran salvas. Ya estaban bajo el lazo de Satanás porque éste ha estado sembrando su cizaña durante toda la era de la iglesia, así que ya estaban bajo su autoridad.  Pero en el comienzo de la Gran Tribulación, los creyentes verdaderos fueron echados y han sido mandados a salir. Además, Dios Espíritu Santo ya no está en medio porque El ha abandonado a la iglesia local. Así que eso deja a la congregación total bajo la autoridad de Satanás.

Satanás se Convierte en el Rey de las Iglesias Locales

Ahora podemos entender lo que significa que el hombre de pecado tomará su asiento en el templo. Satanás tiene el control completo de la congregación local. Algunas congregaciones le dieron el control total hace muchísimos años. Ellos han llegado a ser falsos evangelios. Han desarrollado una autoridad que no es la de la Biblia solamente y en su totalidad. Sin embargo, aun en aquellas congregaciones de tiempos pasados, mientras la Biblia todavía era utilizada dentro de la congregación, había la posibilidad de que alguno fuera salvo.

Esto fue cierto, aunque quizá la membresía total ya estaba bajo la autoridad de Satanás. Pero una vez que el Espíritu Santo fue quitado de las congregaciones, eso significó que todas las congregaciones a través del mundo entero están ahora bajo la autoridad de Satanás. Satanás está en autoridad, aunque el pastor pueda creer que está predicando mensajes fieles de la Biblia. Por supuesto, tenemos que hacer la siguiente pregunta lógica.

¿Acaso no es cierto que, si un creyente ama verdaderamente al Señor, si realmente es un hijo de Dios, entonces él va a tener un intenso deseo de hacer la voluntad de Dios?  ¿Pero qué si un pastor, un anciano, un diácono, o un miembro distinguido de la congregación piensa y cree que es un hijo de Dios, y sin embargo, no obedecerá al mandato de Dios de salir de la congregación? Si él no tiembla delante de la Palabra de Dios, ¿Puede ser realmente un hijo de Dios? Nos ocuparemos de estas preguntas tan serias más adelante en este estudio.

Ya podemos comenzar a entender que, a través de toda la era de la iglesia, Satanás ha estado muy activo en las congregaciones locales como adversario de Dios. Sin duda pensaríamos y aun nos atreveríamos a asumir que, como resultado de la acción de Dios al separar el trigo de la cizaña en la congregación a través de este período del final de los tiempos, cuando llegue el tiempo del Día del Juicio en el día final, solamente la cizaña será dejada en la congregación. Al continuar nuestro estudio de esta parábola tan significativa, tendremos que ocuparnos de otras frases importantes que son parte de esta parábola.

Capítulo 3

Mientras los Hombres Dormían

Hay otra declaración hecha en la parábola del trigo y la cizaña que tendremos que examinar muy cuidadosamente. Leemos en Mateo 13:25: Pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue. ¿Qué significa “mientras dormían los hombres”? Obviamente, en este contexto, Dios está hablando acerca del desarrollo de la iglesia Nuevo Testamentaria, durante la cual Satanás de alguna manera fue capaz de sembrar la cizaña entre el trigo. Entonces, ¿cómo podemos entender la frase, “mientras dormían los hombres”?

Es cierto que en muchos lugares en la Biblia, la idea de “dormir” está asociada con la muerte. Sin embargo, en esta referencia no se tiene en mente la muerte. Más bien, Dios tiene en mente un tiempo cuando El no ha abierto ojos espirituales. Leemos, por ejemplo, en Isaías 29:10-12: Porque Jehová derramó sobre vosotros espíritu de sueño, y cerró los ojos de vuestros profetas, y puso velo sobre las cabezas de vuestros videntes. Y os será toda visión como palabras de libro sellado, el cual si dieren al que sabe leer, y le dijeren: Lee ahora esto; él dirá: No puedo, porque está sellado. Y si se diere el libro al que no sabe leer, diciéndole: Lee ahora esto; él dirá: No sé leer.

En este pasaje, Dios está enseñando que, si Dios no abre nuestros “ojos” a la revelación que ha sido colocada en la Biblia, entonces es como si el “libro” está “sellado” o es como si todavía estamos durmiendo. Obtenemos la misma idea cuando miramos en Daniel 8:18-19. Dice así: Mientras él hablaba conmigo, caí dormido en tierra sobre mi rostro; y él me tocó, y me hizo estar en pie. Y dijo: He aquí yo te enseñaré lo que ha de venir al fin de la ira; porque eso es para el tiempo del fin.

Aquí otra vez, antes que el conocimiento le sea dado a Daniel, Dios usa la figura del mismo, estando en un sueño profundo. Recuerda usted que en Daniel 12:9, Dios le dijo a Daniel, y a nosotros también, lo siguiente: El respondió: Anda, Daniel, pues estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del fin. En otras palabras, la idea del libro estando “sellado” significa que la verdad está escrita en la Biblia, pero hay un tiempo para que Dios revele a los lectores lo que El ha escrito. Dios tiene un horario para revelar los diversos aspectos de la verdad de la Biblia.

Dios incluso usa la idea de dormir en conexión con El mismo, a medida que revela Su programa divino. Leemos en el Salmo 78:65-66: Entonces despertó el Señor como quien duerme, como un valiente que grita excitado del vino, e hirió a sus enemigos por detrás; les dio perpetua afrenta. Por consiguiente, la idea de despertar de un sueño se usa frecuentemente en la Biblia con el fin de indicar que es tiempo para que el programa de Dios avance.

Dios ha escrito cuidadosamente acerca de su programa entero en la Biblia, pero nosotros no tenemos la habilidad de saber lo que se enseña, hasta que llega el tiempo para Dios de despertarnos del sueño.  Entonces nuestros ojos espirituales son abiertos, y podemos reconocer lo que es el plan de Dios. A propósito, esta es la misma figura que se usa en Mateo 25 donde la Biblia habla de las diez vírgenes. Mientras ellas estaban durmiendo, vino el grito de que el novio estaba llegando y ellas despertaron. Y continúa indicando lo que sucedió.

Allí una vez más, se indica que a través de toda la era de la iglesia, y las iglesias locales están representadas por las diez vírgenes, habían muchas cosas en la Biblia que no eran conocidas.  Luego llega el tiempo cuando es el plan bondadoso de Dios abrir nuestros ojos espirituales, a fin de que podamos reconocer más completamente lo que es Su plan. La mayoría de las veces esto está en conexión con Su regreso al final del tiempo.

De esta manera, vemos una verdad tremenda aquí, a saber, que a través de toda la era de la iglesia, Dios no reveló a las congregaciones locales la guerra enorme que estaba sucediendo entre Satanás y las congregaciones locales, o entre Satanás y Cristo, quien estaba representado en las congregaciones locales.  A través de toda la era de la iglesia, Satanás fue considerado un enemigo vencido.

En tanto que tratábamos de ser tan fieles como fuera posible a la Palabra de Dios, nosotros creíamos que la congregación local no iba a ser seriamente turbada por Satanás. Los miembros declarados se consideraban como los verdaderos representantes del reino de Dios. Si ellos habían sido bautizados en agua, y hecho confesión de fe, y prometido obedecer las confesiones de la iglesia, y llevaban vidas moralmente decentes, creíamos que necesariamente habían llegado a ser salvos.

Somos Despertados

Sin embargo, ahora que nos encontramos precisamente cerca del fin, estamos despertando de nuestro sueño; es decir, Dios está abriendo nuestros ojos espirituales para enseñarnos algunas de las cosas que habían sido previamente selladas.  Estamos encontrando una verdad gigantesca, la cual es, que, a través de toda la era de la iglesia, Satanás estaba librando una guerra intensa dentro de las congregaciones.

Tan intenso es su ataque que ya, al principio de todo, como aprendimos de Apocalipsis 2 y 3, Satanás estaba sembrando su cizaña en las iglesias. Y a causa de que él aparece como ángel de luz y sus ministros como ministros de justicia, fue capaz de ocupar la iglesia cada vez más a través de toda la era de la iglesia. Las iglesias no reconocieron claramente esto y estaban inadvertidas de los graves ataques de Satanás sobre las congregaciones locales.

Yo no sé de ningún teólogo del pasado que haya visto claramente esto. Ellos habían visto a Satanás como un enemigo.  Desde luego, Martín Lutero vio a Satanás como un fiero enemigo que trajo persecución a los verdaderos cristianos. Sin embargo, ni él ni ninguno de los teólogos o maestros Bíblicos del pasado lo vieron de la manera como lo estamos viendo hoy. En realidad, si los teólogos hubieran visto la verdad del ataque de Satanás sobre la iglesia durante la era de la iglesia, esto podría fácilmente haber resultado en caos.

Los líderes de iglesia, conscientes de que Satanás podría estarse infiltrando en su congregación local introduciendo líderes que fueran ministros de justicia (II Corintios 11:14-15), habrían estado sospechando de todos y cada uno de los pastores, de todos y cada uno de los ancianos, etcétera. Habría sido una “cacería de brujas” constante y progresiva. De esta manera, los siervos verdaderos de Dios (el trigo) habrían sido echados fuera de las iglesias junto con algunos que eran cizaña.

Dios subraya esto por el lenguaje de Mateo 13:29: El les dijo: No, no sea que al arrancar la cizaña, arranquéis también con ella el trigo. Así que, el trigo y la cizaña tenían que permanecer hasta el final de la era de la iglesia. Estamos en el presente aprendiendo de esto, a medida que Dios abre nuestros ojos espirituales a estas verdades. Debemos recordar que cualquiera que no es elegido de Dios no es una persona salva y nunca llegará a ser salvo.

Pero eso no significa que dicha persona no pueda ser muy decente y moral.  Por ejemplo, las personas en otras religiones y la gente que creen en un evangelio falso, el cual obviamente es un evangelio falso porque su autoridad es otra diferente a la Biblia sola, pueden ser gentes decentes.  La mayoría de los miembros de las iglesias falsas son personas decentes, morales y rectas que dan toda la apariencia de pertenecer al Reino de Dios. ¿Es posible que esas personas tan distinguidas estén todavía dentro del reino de Satanás?

La respuesta tiene que ser, ¡Sí! Hay solamente dos reinos espirituales en el mundo. Uno es el Reino de Dios, y sus ciudadanos son solamente aquellos que son verdaderamente salvos. Todos y cada uno de los demás individuos en el mundo son ciudadanos del reino de Satanás. Es cierto que, si un individuo dentro del reino de Satanás es uno de los elegidos de Dios, con el tiempo, Dios salvará a esa persona, y será sacada del reino de Satanás y llegará a ser un ciudadano del reino de Dios.

Satanás Siembra la Cizaña y se Marcha

Hemos estado aprendiendo que, a través de todo el tiempo de la era de la iglesia, Satanás estaba ocupado sembrando la cizaña en las congregaciones locales. Sin embargo, inmediatamente tenemos más preguntas: ¿Podemos saber más claramente, aunque él es libre de hacer esto, cómo es capaz de hacerlo? ¿Por qué dice en Mateo 13:25 que él hace esto y luego se marcha? Debemos tratar de contestar estas preguntas.

Comenzaremos analizando la naturaleza y los deseos del género humano. Nosotros los humanos fuimos creados a la imagen de Dios. Esto significa que tenemos una comprensión básica de que hay un Dios a quien tenemos que responder.  En realidad, la ley de Dios, la Biblia, nos enseña que las leyes de Dios, en cierto grado, están escritas en los corazones de los hombres. Es decir, intuitivamente, todos los hombres saben que es malo matar, robar, y cometer adulterio.

Ellos también saben intuitivamente que un día cada persona tendrá que responder a Dios en cuanto a la conducta de la vida que vivió sobre esta tierra. La consecuencia de este conocimiento intuitivo acerca de Dios es el deseo del hombre de estar envuelto en cierta clase de religión que reconoce a un ser superior y le permite adorar a este ser superior. Por tanto, a través de toda la historia de la humanidad, los hombres se han identificado con cierta clase de actividad de adoración.

En algunos casos, era una religión centrada en un ídolo de madera o piedra, como vemos en la religión Budista, o cualquier otra religión, tal como el Islam o el Taoismo, en la cual ellos pensaban que habían encontrado su solución; o podía haber sido una religión que se identificaba con la Biblia, tal como el Mormonismo o los Testigos de Jehová. Además, muchísimas personas se identificaban con la religión Cristiana, la cual conocíamos como las congregaciones locales que creen que la Biblia sola y en su totalidad es la Palabra de Dios.

La pregunta es, ¿Qué mueve a un individuo a llegar a ser parte de una religión particular? ¿Por qué escogió ser Budista, o Mormón, o Adventista del Séptimo Día o Bautista?  Solamente el individuo puede contestar esa pregunta. Su educación, sus lazos familiares, su ambiente social, su propio entendimiento percibido del valor de esa religión particular, todo puede entrar dentro de su elección.

Verdaderamente, en lo que respecta a la religión Cristiana, muchos se unieron a una congregación local porque fueron realmente salvos por el Señor Jesucristo. Por lo tanto, sabían que tenían que llegar a ser miembros de una congregación local que fuera tan fiel a la Biblia como fuese posible. Idealmente, estas eran las únicas personas que deberían haber llegado a ser miembros. Sin embargo, hay muchos individuos no salvos que, por una variedad de razones (incluyendo algunas de las antes mencionadas), tienen deseos de llegar a ser parte de la religión Cristiana, tal como muchos de sus contemporáneos muestran deseos de llegar a formar parte de la religión Mormona, la Ciencia Cristiana, o la religión Budista.

En verdad, como parte integral de la religión Cristiana, el individuo llega a estar familiarizado con la Biblia y oye el Evangelio. Sin embargo, a menos que sea uno de los elegidos de Dios, él nunca llegará a ser salvo. No obstante, cuando él sigue las normas de la iglesia a la que se une, tal como ser bautizado en agua y hacer la confesión de fe, se le asegura que él es un miembro genuinamente salvo de esa iglesia local.

Las normas del bautismo y de la confesión de fe, etcétera, están ciertamente de conformidad con la verdad Bíblica. Además, debemos considerar que a cada persona le han sido dadas ciertas habilidades por Dios. Vemos esto en el mundo secular. Una persona puede haber nacido con gran talento musical y otra con gran talento para llegar a ser un ingeniero. Por consiguiente, cada individuo tratará frecuentemente de utilizar estos talentos para proveerse de la mayor ventaja a sí mismo.

Del mismo modo, incluidos entre aquellos que se unen a una determinada religión, habrán aquellos que tienen un talento natural básico o deseo de ser líder en esa religión. El, por lo tanto, aspira a ser teólogo, o pastor, o sacerdote, o evangelista.  Esta situación prevalece en toda religión del mundo. La misma situación ha prevalecido en las congregaciones locales que creen que la Biblia es la única Palabra de Dios.

Los hombres y mujeres han entrado en estas iglesias y luego aspirado a tener posiciones importantes de liderazgo. Sin embargo, muchas veces estos individuos no eran salvos, y comenzaron a introducir herejías dentro de la congregación. Esto ya estaba ocurriendo dentro de las siete iglesias nombradas en los primeros dos capítulos del libro de Apocalipsis. Los Nicolaítas, quienes deben haber seguido a un hombre no salvo llamado Nicolás, estaban ya en posiciones de liderazgo.

Estaba Jezabel, una mujer no salva, en la iglesia de Tiatira. Estos individuos fueron desenmascarados por Dios quien conoce los corazones de los hombres. Ordinariamente, los individuos que aspiran a estas posiciones de liderazgo en las congregaciones locales no vienen con ninguna malicia en sus mentes. Al contrario, ellos están considerando a esa congregación local simplemente como un lugar donde pueden ejercitar sus talentos profesionales particulares.

Por ejemplo, en el mundo secular, un hombre con talentos de ingeniería procura ser el mejor ingeniero posible. El ha llegado a ser parte de la profesión de ingeniería. Otro individuo entra a la profesión de leyes y llega a ser un excelente abogado. Otro entra a la profesión médica y llega a ser un distinguido doctor. Igualmente, hay quienes desean entrar a la profesión de predicar o a la profesión de teología. Pero estos pastores y teólogos quizá no entienden que predicar y enseñar la Biblia no es una profesión en el sentido como se usa la palabra “profesión” en el mundo secular.

El predicador debe ser un servidor muy humilde de Cristo, ministrando humildemente para las necesidades de la congregación. Debe ser un ejemplo sobresaliente de piedad y humildad para el rebaño, a medida que ministra la Palabra y ora por la congregación.  Debemos recordar que Dios formó la institución de las iglesias locales como la representación externa del reino de Dios. Pero las iglesias locales pueden ser igualmente tan atractivas para la gente no salva, como lo son las religiones que obviamente no tienen relación con el reino de Dios.

Por lo tanto, podemos esperar plenamente que así como entra gente que no es salva a las falsas religiones, entre ellos habrán quienes ven una oportunidad en la iglesia para ejercer su talento de predicar o de liderazgo; así que esto sucederá igualmente en las iglesias locales las cuales nos preocupan. Verdaderamente, si un hombre entra a una congregación local y se empeña en cambiar crudamente las normas de la iglesia, y comienza a introducir doctrinas contrarias a las que la congregación sostiene, él puede ser excomulgado de plano.

Pero la dificultad descansa en el hecho de que esos que desean hacer uso máximo de sus talentos de liderazgo, y quienes enseñarán fielmente las doctrinas de la iglesia, también pueden entrar en la congregación, y sin embargo, no son salvos. Y porque no son salvos, ellos todavía están bajo la autoridad de Satanás. Por consiguiente, como emisarios de Satanás, entran en la congregación y aparecen como “ministros de justicia” de acuerdo a II Corintios 11:14-15.

Recuerde que Satanás es el padre de mentiras. El hace su mejor trabajo dándole a un hombre no salvo el deseo de entrar en la congregación local. Este hombre en su propia mente estará totalmente convencido de que está sirviendo a Cristo. Hemos aprendido que el trigo y la cizaña son prácticamente indistinguibles. Por lo tanto, los miembros de la iglesia no pueden saber que este hombre no es salvo.

Además, él es un individuo decente y moral, con muchísimos talentos profesionales, que parecen hacerlo una gran ventaja para el trabajo de la iglesia.  El puede ser encantador, inteligente, un erudito superior en Biblia, y un orador excelente. Pero sin él o la congregación darse cuenta, él es un emisario de Satanás porque todavía es un hombre no salvo. Aunque la iglesia esté gobernada por Dios, este individuo todavía está bajo la autoridad de Satanás porque no es salvo. Vemos ya esto en la iglesia de Pérgamo, en Apocalipsis 2:15, donde leemos que los Nicolaítas estaban muy activos.

Sabemos que Satanás no puede apoderarse de la congregación porque Dios está reinando allí. Pero, él puede tener alguna autoridad. Por consiguiente, en relación con la iglesia de Pérgamo, Dios menciona a Satanás tomando su asiento. Es decir, Satanás, en cierto grado, está gobernando allí. Obviamente, está gobernando porque hay individuos no salvos viviendo bajo su autoridad que son sus emisarios. Eso a su vez, le da a Satanás algún poder de gobierno.

Satanás se Marcha

Mateo 13:25 nos dice que después de que su cizaña (hierba mala) es introducida dentro de la congregación, Satanás se retira. Es decir, se marcha. Se marcha porque Dios está gobernando a esa congregación. Pero Satanás ha logrado mucho en esta guerra contra Cristo. El ha tenido éxito en introducir sus “ministros de justicia” dentro de esa congregación.  Debemos recordar que este “ministro de justicia”, el cual vino a ser miembro de esta congregación, no está del todo consciente de lo que es la salvación verdadera.

Nunca la ha experimentado. Ni tampoco teme, ni tiembla, delante de Dios. El no reconoce claramente que la Biblia es la autoridad divina que estructura y determina lo que debe ser enseñado en esta iglesia. El, por tanto, está listo a adoptar doctrinas y prácticas que en alguna manera son contrarias a la Palabra de Dios. Estas doctrinas o prácticas quizá ya hayan ganado alguna posición en otras iglesias de esta denominación.

Además, a causa de su posición como pastor, diácono, o anciano, él ha sido elegido para tener la supervisión espiritual de esta congregación. En su supervisión espiritual, quizá no sea sensitivo a los requisitos Bíblicos para otros líderes espirituales, tales como los ancianos y diáconos. Sin embargo, a causa de su posición en la iglesia y sus aparentes capacidades de liderazgo, él puede influenciar muchísimo en la selección de aquellos que eventualmente llegan a ser compañeros diáconos y ancianos.

Así que, a medida que pasa el tiempo, un número creciente de cizañas son traídas a posiciones de liderazgo dentro de esta congregación. Al mismo tiempo, la membresía de esa iglesia también reflejará la condición espiritual del liderazgo. Más y más miembros serán admitidos que en realidad no tienen ningún conocimiento experimental de la salvación. Sin embargo, en tanto que se ciñen a las normas básicas para la membresía, cada miembro es tenido como un miembro genuinamente salvo. Recuerde que las normas básicas que se aplican a quienes son considerados haber sido salvos, normalmente incluyen lo siguiente:

1.Un estilo de vida moral decente. 2. Bautismo en agua. 3. Confesión de fe. 4. La promesa de obedecer y sostener las doctrinas de la iglesia. 5. Asistencia razonable a los servicios de adoración. Sabemos que ninguna de estas cosas, en sí mismas, prueban que una persona haya sido salva, aunque sean prácticas Bíblicas, derivadas de la Biblia y permitidas por la Biblia. Pero si la mayor parte de los líderes no son salvos, será aun más difícil para ellos traer miembros que sean verdaderamente salvos. Ellos, en sí mismos, nunca han experimentado la salvación.

Por lo tanto, las reglas básicas antes mencionadas llegan a ser los únicos criterios para la membresía. Virtudes tales como la humildad verdadera y un interés profundo por la verdad de la Biblia no son consideradas en la aceptación de los miembros de la iglesia. Ahora podemos comenzar a entender la condición terrible que prevalece en muchas iglesias locales. Los pastores pueden sobresalir en su posición de liderazgo porque esta es su profesión, muy parecido a como un abogado sobresaldrá como abogado porque él es parte de una profesión legal.

Por lo tanto, el líder de iglesia, en su esfuerzo de mostrar a sus colegas y a su denominación sus habilidades profesionales, puede ser un pastor destacado. Pero esto no significa, ni por un momento, que esto sea prueba de que él ha llegado a ser salvo.  En demasiados casos, conocidos solamente por Dios, estos individuos no son de ninguna manera pastores humildes que temen a Dios y que tiemblan delante de El.

Por una parte, los pastores verdaderos, que aman al Señor y son salvos definitivamente y temen a Dios y tiemblan delante de El, están profunda y constantemente preocupados de que cada doctrina que enseñan sea tan fiel a la Biblia como sea posible. Y, por otra parte, quienes no son salvos, pero cuya profesión es predicar, están preocupados acerca de su aceptación y aprobación de parte de sus compañeros pastores y de su denominación.

Así que ellos siguen las confesiones de su iglesia.  No deberíamos de estar sorprendidos de la terrible acusación que Dios hace concerniente a los pastores, quienes deberían ser guardas de la grey. Esta acusación se enfoca sobre las congregaciones locales en este tiempo de la historia. Leemos acerca de esto en Ezequiel 34. ¡Qué lenguaje más terrible encontramos aquí! Dios nos dice, en Ezequiel 34:2-6:

Hijo de hombre, profetiza contra los pastores de Israel; profetiza, y di a los pastores: Así ha dicho Jehová el Señor: ¡Ay de los pastores de Israel, que se apacientan a sí mismos! ¿No apacientan los pastores a los rebaños? Coméis la grosura, y os vestís de la lana; la engordada degolláis, mas no apacentáis a las ovejas. No fortalecisteis las débiles, ni curasteis la enferma; no vendasteis la perniquebrada, no volvisteis al redil la descarriada, ni buscasteis la perdida, sino que os habéis enseñoreado de ellas con dureza y con violencia. Y andan errantes por falta de pastor, y son presa de todas las fieras del campo, y se han dispersado. Anduvieron perdidas mis ovejas por todos los montes, y en todo collado alto; y en toda la faz de la tierra fueron esparcidas mis ovejas, y no hubo quien las buscase, ni quien preguntase por ellas. ¡Qué terrible lenguaje está registrado en estos versículos!

Ahora podemos ver cada vez más el plan de Satanás, cómo él, el adversario de Cristo, se opone a Cristo. Si Satanás puede llenar una congregación local con personas que parecen ser salvas pero que no lo son, entonces esa iglesia será un medio muy ineficaz para edificar el reino de Dios.  Si Satanás puede colocar a personas que no son salvas (aunque ellas puedan creer que lo son), en posiciones de liderazgo espiritual de la iglesia, él puede neutralizar más efectivamente a esa iglesia como vehículo de Dios para alcanzar al mundo para Cristo.

El Misterio de la Iniquidad Ya Está Obrando

Ahora podemos entender II Tesalonicenses 2:7, que dice: Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio. El asalto de Satanás sobre las iglesias locales, cuando él plantaba la cizaña en ellas a través de toda la era de la iglesia, no fue comprendido por los creyentes verdaderos, ni por nadie más. Era un misterio.

En efecto, cualquier verdad de la Biblia permanece como un misterio hasta que Dios la revela.  Hemos aprendido repetidamente que Dios tiene un horario definido para revelar la verdad. Cada verdad de la Biblia es revelada al pueblo de Dios según el horario de Dios. El misterio era el hecho de que no obstante Satanás estaba atado por un tiempo, representado por mil años (la duración total de la era de la iglesia), él podía y haría guerra sobre las iglesias, sembrando la cizaña en medio del trigo.

Este fenómeno no fue entendido de ninguna manera por las iglesias. Esta actividad maligna e inicua estaba sucediendo justo bajo las narices de los líderes de iglesia, pero ellos apenas estaban conscientes de ello.  II Tesalonicenses 2, versículo 7, declara que esto estaba sucediendo desde el mismo comienzo de la era de la iglesia. Era un misterio, y por lo tanto, no fue reconocido por los padres de la iglesia primitiva, ni por nadie en ningún momento durante la era de la iglesia.

La Cizaña en la Congregación

Aquellos en la congregación que están bajo la autoridad de Satanás no son, de ninguna manera, sensibles a los mandatos de Dios. Ellos pueden estar tratando de seguir sinceramente los dictados de su denominación porque eso es lo que prometieron hacer cuando llegaron a ser miembros.  Pero no tienen el impulso interno para revisar cuidadosamente lo que se les enseña al escudriñar la Biblia.

Y cuando ellos oyen que en Family Radio se enseñan doctrinas, como, por ejemplo, que el Día de Reposo del día séptimo fue una ley ceremonial, y que el bautismo en agua y la Cena del Señor fueron leyes ceremoniales, ellos no tienen deseo alguno de investigar estas cosas en la Biblia. Esto se debe a que, en su condición de personas no salvas, no tiemblan delante de la Palabra de Dios.

Igualmente, cuando ellos oyen que hay quienes están enseñando que la era de la iglesia ha llegado a su fin y que los creyentes verdaderos deben abandonar su congregación local, su reacción puede oscilar desde la total indiferencia hasta la furia.  En todo caso, no causará ninguna inquietud en sus almas porque ellos están todavía bajo la autoridad de Satanás. Sus almas están muertas espiritualmente de manera que no hay parte alguna en su personalidad que desee obedecer a uno y a todos los mandamientos de Dios.

Sin embargo, los creyentes verdaderos en la congregación están cada vez más preocupados por los cambios que ven en su propia iglesia y en muchas otras denominaciones. Se preguntan cómo pudieron pasar estos cambios.  Así que comienzan a escudriñar la Biblia buscando respuestas. En muchos casos, se sienten forzados dentro de sus almas a dejar su congregación, o pueden ser echados porque están haciendo muchas preguntas molestas.  Esto está sucediendo a través de todo el mundo Cristiano. Desafortunadamente, la cizaña parece exceder vastamente al trigo; así que, ordinariamente, aquellos que están preocupados espiritualmente parecen ser un porcentaje muy pequeño del total.

La Iglesia del Presente se Asemeja a Israel

Deberíamos estar sorprendidos y consternados al recibir esta desdichada información catastrófica. No obstante, a medida que estamos aprendiendo acerca de esto, debemos darnos cuenta que la situación en las iglesias locales de nuestros días es muy semejante a la que existía en Israel en los días de Jesús.  Recuerde que por casi 1500 años, la nación de Israel había sido señalada por Dios para que fuera guarda de la Palabra de Dios.

Ningún otro pueblo en el mundo estaba tan íntimamente asociado con Dios como lo estaba Israel. En efecto, Dios usó a hombres santos de Israel para escribir la Biblia según el Espíritu Santo los movía. Y el Señor Jesús, nuestro Mesías, vino de la nación de Israel. Sin embargo, cuando Dios aproximó el tiempo en el cual pasaría la guarda de la Biblia de la institución de la nación de Israel a la era de la iglesia, Jesús tuvo que decir cosas muy desagradables acerca de la nación de Israel. Por ejemplo, en Mateo 23:27-29 y 33, Jesús tuvo que decir esto de los gobernantes religiosos:

¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, mas por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia. Así también vosotros por fuera, a la verdad, os mostráis justos a los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque edificáis los sepulcros de los profetas, y adornáis los monumentos de los justos, ¡Serpientes, generación de víboras! ¿Cómo escaparéis de la condenación del infierno?

En Juan 8:43-45, Jesús tuvo que decir estas palabras terribles a los Judíos: ¿Por qué no entendéis mi lenguaje? Porque no podéis escuchar mi palabra. Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira. Y a mí, porque digo la verdad, no me creéis.

Debemos recordar que los Fariseos eran los maestros Bíblicos en el templo y en la sinagoga. Los escribas eran los teólogos. Estos hombres eran los líderes espirituales de las congregaciones de Israel. Ellos, junto con un gran número de la congregación (la nación de Israel), parecían ser ciudadanos del reino de Dios muy santos, devotos, decentes, morales y justos.  Judas, el que traicionó a Jesús, se parecía mucho a los otros apóstoles, pero Jesús lo llamó diablo (Juan 6:70).

No tenemos ninguna información de que los once apóstoles que eran verdaderamente salvos pensaran que Judas no lo era. Desafortunadamente, esa es la situación que prevalece en el tiempo presente en las iglesias locales. Gente maravillosa, decente, moral, recta, dirige la congregación tales como los pastores, ancianos y diáconos. Y las congregaciones mismas consisten de gente igualmente decente y moralmente recta.

La pregunta es, y es una pregunta extraordinariamente seria: ¿Son estos individuos el trigo o la cizaña? Como estamos aprendiendo en este estudio, no podemos saber. Sin embargo, al continuar en este estudio nos daremos cuenta que hay un mecanismo divino por el cual Dios, al presente, está separando el trigo de la cizaña. Ahora podemos entender más fácilmente la afirmación de II Tesalonicenses 2:3 de que el tiempo vendría cuando el hombre de pecado (Satanás)se sentaría (gobernaría) en el templo (las congregaciones locales).

Por muchos años, Satanás ha estado llenando las iglesias con sus siervos que son llamados “ministros de justicia” (II Corintios 11:15); por consiguiente, cuando los creyentes verdaderos sean echados, y en efecto, mandados a salir, la congregación consistirá solamente de aquellos que son siervos de Satanás.  Entonces, por causa de que el Espíritu Santo ya no está presente para frenar a Satanás, éste en efecto estará gobernando en esa congregación como un ángel de luz. La iglesia local habrá llegado a ser como la iglesia de Sardis, excepto que allí ni siquiera habrá unos pocos creyentes verdaderos dejados en la iglesia. La iglesia habrá muerto.

Capítulo 4

El Trigo y la Cizaña son Separados

En este capítulo examinaremos otra pregunta muy importante. ¿Cómo se va a efectuar la separación del trigo y la cizaña? Dios no hizo provisión. El no proveyó ningún mecanismo para llevar a cabo esto en algún momento a través de toda la era de la iglesia. De algún modo, tiene que llevarse a cabo durante el tiempo de la Gran Tribulación. ¿Pero cómo será realizado? Para contestar esta pregunta, debemos considerar la naturaleza del Evangelio que es enviado por todo el mundo.

En II Corintios 2:14-16, Dios declara: Mas a Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento. Porque para Dios somos grato olor de Cristo en los que se salvan, y en los que se pierden; a éstos ciertamente olor de muerte para muerte, y a aquéllos olor de vida para vida. Y para estas cosas, ¿quién es suficiente?

Estos versículos nos enseñan que mientras proclamamos el Evangelio habrán aquellos que vendrán a la vida espiritual; pero hay otros que avanzarán más bajo la ira de Dios. En Hebreos 4:12 Dios se refiere a su Palabra como una espada de dos filos. Allí obtenemos la figura de que ella corta de una manera para traer salvación, pero también corta para condenar a las personas al infierno para siempre jamás.

A través de toda la era de la iglesia, el enfoque del Evangelio era en la salvación y en edificar la representación externa del templo de Dios, la cual consiste de todas las congregaciones locales. Somos enseñados por la Biblia que en ese templo habrían creyentes verdaderos, simbolizados por el lenguaje “oro, plata, y piedras preciosas” de I Corintios 3:11.  Ellos son equivalentes al trigo de que se habla en la parábola del trigo y la cizaña.

Dios reconoció que en ese mismo templo había también “madera, heno, y hojarasca” (I Corintios 3:11). Estos son equivalentes a la cizaña, referida en la parábola que estamos estudiando. En el lenguaje de I Corintios 3, Dios también nos dice que la identidad de quienes son simbolizados por la madera, heno, y hojarasca no sería revelada hasta el Día del Juicio. Tal como aprendimos en el libro “El Final de la Era de la Iglesia y Después”, el Día del Juicio comienza con el principio de la Gran Tribulación.

Hemos aprendido que el tiempo del final de la era de la iglesia coincide con el principio de la Gran Tribulación. No obstante, después del final de la iglesia todavía debe suceder la cosecha final. A través de toda la era de la iglesia hubo quienes realmente llegaron a ser salvos, y se convirtieron en ciudadanos de la iglesia eterna e invisible que nunca tendrá un final. En realidad, aunque la era de la iglesia (es decir, la era de la iglesia externa visible) ha llegado a su fin, Dios todavía está agregando a la iglesia eterna invisible, a medida que una gran multitud que ninguno puede contar está llegando a ser salva durante el tiempo presente de la Gran Tribulación.

Como aprendimos en el libro “El Final de la Era de la Iglesia y Después”, los segadores que son enviados en esta cosecha final, la cual acontece durante la segunda parte de la Gran Tribulación, no serán enviados por las congregaciones locales.  Ellos serán individuos salvos fuera de las iglesias que estarán cosechando una gran multitud que ninguno puede contar (Apocalipsis 7:9). El Evangelio que ellos llevan será esencialmente idéntico al Evangelio llevado por las iglesias durante la era de la iglesia.

En cuanto a fidelidad, el Evangelio que ellos llevan debería ser mucho más fiel a la Biblia que aquel ofrecido a través de toda la era de la iglesia. Sin embargo, habrá un cambio importante en el contexto del Evangelio que está siendo ofrecido.  Durante la era de la iglesia, un enfoque del Evangelio estaba identificado con el establecimiento de las congregaciones locales. Durante la era de la iglesia, los creyentes deberían, si era posible, ser miembros de una congregación local.

Pero en esta última cosecha, el Evangelio que se presenta estará enfocado en la enseñanza de que la era de la iglesia ha llegado a su final y que el juicio de Dios está sobre las congregaciones locales. Dios ya no está salvando a las personas en las iglesias.  Si los creyentes verdaderos no han sido expulsados ya, ellos tienen que salir. La iglesia espiritualmente se ha convertido en Babilonia. Sin importar cuán fielmente pueda predicar un pastor, el Espíritu Santo ya no está trabajando en las iglesias para aplicar la Palabra de Dios a los corazones de los oyentes para que puedan ser salvos. Es esta situación y este mandato de Dios lo que constituyen los medios por los cuales se lleva a cabo la separación del trigo y la cizaña.

Los Segadores Recogen la Cizaña

En Mateo 13:30, leemos otra frase con la que debemos tratar mientras estudiamos cuidadosamente la parábola del trigo y la cizaña. Leemos allí: Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero. Tenemos que examinar la frase: y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña”.

Ya hemos aprendido en nuestro estudio que los segadores son los creyentes verdaderos llevando el Evangelio. ¿Cómo es que Dios puede decir que ellos tienen que recoger primero la cizaña y atarla en manojos? ¿Que no es eso tarea de Dios? En respuesta a esa pregunta debemos recordar que, mientras Dios envía el Evangelio, es verdad que el Espíritu Santo de Dios hace toda la obra.  El hace la obra de llevar a la gente a la salvación.

Además, el Evangelio hace la obra de traer más juicio sobre quienes no llegan a ser salvos. No obstante, como leemos en la Biblia, de vez en cuando Dios usa un lenguaje que muestra que a los creyentes verdaderos, que están dedicados a obedecer a Dios llevando el Evangelio, casi se les atribuye como que si ellos mismos están haciendo la salvación. Debemos recordar que Dios no está diciendo que nosotros hacemos la salvación.

Pero, debido a que hemos sido asignados con la tarea de llevar el Evangelio, estamos haciéndolo así obedientemente. Es ese Evangelio el que hace la obra espiritual.  Sin embargo, Dios identifica a los creyentes verdaderos muy estrechamente con aquello que la obra del Evangelio está haciendo. Por ejemplo, Dios se refiere a estos segadores en Juan 4:36, donde leemos: Y el que siega recibe salario, y recoge fruto para vida eterna, para que el que siembra goce juntamente con el que siega.

Ya hemos entendido que los segadores son los creyentes verdaderos cuando llevan el Evangelio. Los segadores están ocupados recogiendo la cosecha mientras comparten fielmente el Evangelio y la gente está siendo salva. Al hacerlo así, Dios está diciendo que ellos están recogiendo fruto para vida eterna. La cosecha de creyentes es el fruto que se recoge. Leemos, por ejemplo, en Mateo 12:30: El que no es conmigo, contra mí es y el que conmigo no recoge, desparrama.

Este versículo está diciendo que, mientras Dios está ocupado haciendo Su obra de cosechar personas, sea para salvación o para juicio, El expresa que aquellos que están llevando el Evangelio están recogiendo con El mientras proclaman el Evangelio.  Por lo tanto, en forma semejante, a medida que publicamos que la era de la iglesia ha terminado, estamos recogiendo y poniendo junta la cizaña. Esta enseñanza de que la era de la iglesia ha terminado es parte integral del Evangelio por medio de la cual Dios obra para llevar a cabo esta recolección.

A medida que declaramos fielmente esto al mundo, las iglesias que son las congregaciones locales, también oyen esto. Ellos, también, deben entender el tiempo en el cual estamos viviendo, y al hacerlo así, Cristo con nosotros está recolectando la cizaña para ser quemada.  Este es el significado de Mateo 13, versículo 30, que dice que los segadores tienen que recoger la cizaña y atarla en manojos en preparación para quemarla.

En el libro de Jeremías, Dios está enfocando el final de la era de la iglesia y el juicio de Dios sobre las iglesias.  La destrucción de Jerusalén por los Babilonios es usada como ejemplo sumamente importante de ese juicio. (Vea el libro “El Final de la Era de la Iglesia y Después”). Dentro de ese marco, Dios declara, por ejemplo, en Jeremías 5:15-17 y 20:

He aquí yo traigo sobre vosotros gente de lejos, oh casa de Israel, dice Jehová; gente robusta, gente antigua, gente cuya lengua ignorarás, y no entenderás lo que hablare. Su aljaba como sepulcro abierto, todos valientes. Y comerá tu mies y tu pan, comerá a tus hijos y a tus hijas; comerá tus ovejas y tus vacas, comerá tus viñas y tus higueras, y a espada convertirá en nada tus ciudades fortificadas en que confías. Anunciad esto en la casa de Jacob, y haced que esto se oiga en Judá.

Jeremías 4:16-17 manda además: Decid a las naciones: He aquí, haced oír sobre Jerusalén: Guardas vienen de tierra lejana, y lanzarán su voz contra las ciudades de Judá. Como guardas de campo estuvieron en derredor de ella, porque se rebeló contra mí, dice Jehová Se hace eco de esta misma orden en Apocalipsis 14:6-7:  Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo, diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas.

Al ir nosotros declarando fielmente al mundo estas verdades del juicio de Dios sobre las iglesias locales, las iglesias también oyen esto. Ellas, también, deben entender el tiempo en el que estamos viviendo.  Pero a medida que ellas oyen estas verdades, este es el medio por el cual Cristo con nosotros está recogiendo la cizaña para ser quemada. Esto es el significado del versículo en Mateo 13 que dice que los segadores han de recoger la cizaña para atarla a fin de prepararla para ser quemada.

Como aprendimos antes en este estudio, a través de toda la era de la iglesia, una parte integral de la declaración del Evangelio fue la orden de llegar a ser un miembro de una congregación local. Era allí donde el individuo podía llegar a ser bautizado en agua.  Era allí donde podían celebrar la Cena del Señor. Era allí donde ellos estaban bajo la vigilancia espiritual de los líderes de la congregación. Solamente en el caso de pecado serio alguien era excomulgado de la congregación.

Quienes llegaban a ser miembros debían considerarse como personas que habían llegado a ser salvos verdaderamente, que habían nacido de nuevo realmente. Sin embargo, también aprendimos que nadie en absoluto podía saber cuáles miembros eran ya salvos. Esto es así porque ninguno puede mirar el corazón o el alma de un individuo. Solamente Dios puede hacer eso. Sin embargo, es en el tiempo de la lluvia tardía, al recogerse la cosecha final, cuando Dios ha provisto el mecanismo por medio del cual el trigo y la cizaña pueden ser separados.

El hace esto, en primer lugar, dando la información de que, una vez que la Gran Tribulación ha comenzado dentro de las congregaciones locales, el Espíritu Santo ya no está aplicando más la Palabra de Dios a los corazones de quienes están bajo el oír de la predicación de la iglesia. Como leemos en II Tesalonicenses 2:7: Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio.

El Espíritu Santo estaba en medio de la congregación, a través de toda la era de la iglesia, para detener a Satanás de frustrar el propósito de Dios de salvar. El Espíritu Santo aplica la Palabra a las vidas de quienes Dios ha escogido para que sean salvos.  Además, durante la Gran Tribulación, el hombre de pecado, el cual puede mostrarse que es Satanás, ha tomado su asiento (es decir, él gobierna) en el templo (o sea, la congregación local).

Estas declaraciones solemnes deben ser publicadas a través del mundo entero, y a las iglesias, como se nos manda en Jeremías 5 y Apocalipsis 14.  Durante el tiempo de la Gran Tribulación, las iglesias locales han llegado a ser la Babilonia espiritual porque Satanás, quien es el rey de la Babilonia espiritual, ha hecho de las congregaciones locales su palacio, el asiento de su gobierno.  Debido a que él se presenta como ángel de luz (II Corintios 11:14), y como el padre de mentiras (Juan 8:44), los miembros de las iglesias locales creen que están adorando a Cristo, cuando en realidad están adorando a Satanás.

La Orden de Dios de Salir de la Iglesia Local.

Por lo tanto, una parte integral e importante del Evangelio que ha de ser predicada durante el tiempo de la cosecha final, es la orden de que si ellos aun no han sido expulsados de la iglesia, tienen que salir de las iglesias locales, a las cuales Dios llama ahora “Babilonia”. Leemos esto en los pasajes siguientes:

Mateo 24:15: Por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel (el que lee, entienda).

Lucas 21: 20-21: Pero cuando viereis a Jerusalén rodeada de ejércitos, sabed entonces que su destrucción ha llegado. Entonces los que estén en Judea, huyan a los montes; y los que en medio de ella, váyanse; y los que estén en los campos, no entren en ella.

Apocalipsis 18:4 Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas.

Jeremías 12:7: He dejado mi casa, desamparé mi heredad, he entregado lo que amaba mi alma en mano de sus enemigos.

Jeremías 51:6: Huid de en medio de Babilonia, y librad cada uno su vida, para que no perezcáis a causa de su maldad; porque el tiempo es de venganza de Jehová; le dará su pago.

Es esta orden de salir de las iglesias locales la que debe ser publicada a través de todo el mundo. Este es el mecanismo por el cual Dios está separando el trigo de la cizaña. Es verdad que muchos creyentes verdaderos son expulsados de las iglesias. Quizá cuando fueron miembros de las iglesias ellos insistieron demasiado fuertemente en que debería de haber mayor fidelidad a la Palabra de Dios.

Ellos son simbolizados por los dos testigos de Apocalipsis 11 que han sido muertos por las iglesias. Pero los creyentes verdaderos que permanecen dentro de las iglesias deben salir. Deben salir porque el juicio de Dios ha caído sobre todas y cada una de las iglesias, dondequiera que estén localizadas a través del todo el mundo. Además, deben salir porque todavía tienen la tarea de presentar el Evangelio verdadero al mundo entero en tanto que la cosecha final se recoge.

Ellos, así como la gran multitud que es salva durante el tiempo de la lluvia tardía, la cual está ocurriendo durante la última parte de la Gran Tribulación, deben publicar en todo el mundo que la era de la iglesia ha terminado y Dios está recogiendo la cosecha final mientras que el Evangelio verdadero es proclamado por individuos salvos.  Y el Evangelio verdadero incluye la declaración importante, la orden, de que los creyentes verdaderos tienen que salir de las iglesias.

Es por este medio que el trigo está siendo separado de la cizaña. A aquellos que son creyentes verdaderos dentro de las iglesias locales se les ha dado una nueva alma resucitada al momento cuando ellos fueron salvos.  En su nueva alma resucitada, nunca desearán pecar jamás. Ellos han llegado a amar la Biblia como la voz de Dios, y viven sus vidas en temor y temblor delante de Dios (Filipenses 2:13).

Por consiguiente, cuando ven la decadencia espiritual dentro de sus iglesias y también comienzan a oír que la Biblia trata este problema, ellos tienen un gran deseo de conocer la voluntad de Dios concerniente a estos asuntos. Aunque quizá tengan gran respeto por su iglesia y su pastor, ellos tienen un respeto mucho mayor por la Biblia, la cual ellos saben que es la autoridad máxima y final. Así que, en su intranquilidad por estos asuntos, leerán y estudiarán la Biblia muy cuidadosamente y orarán que Dios les de sabiduría.

En la Biblia, ellos descubrirán que se les ha mandado a salir de su iglesia local. Desde luego, existirán aquellos que abandonan la congregación, que no son creyentes verdaderos. Ellos quizá usarán la enseñanza del final de la era de la iglesia como un pretexto para su desobediencia dentro de las iglesias durante el tiempo cuando las iglesias locales eran todavía el lugar santo donde el Espíritu de Dios estaba salvando a la gente.  Sin embargo, por salir de las iglesias, ellos se han colocado a sí mismos en un ambiente donde Dios está salvando a la gente mientras el Evangelio verdadero es llevado a todo el mundo por individuos. Por lo tanto, todavía hay la posibilidad de que ellos lleguen a ser salvos.

Primero Atad la Cizaña

Al continuar nuestro estudio de la parábola del trigo y la cizaña, quedan algunas preguntas concernientes a la interpretación correcta de Mateo 13:30, donde leemos: Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero. ¿Cómo debemos entender la secuencia de que la cizaña tiene que ser primero recogida y atada para ser lanzada al fuego y luego el trigo tiene que ser recogido en el granero? Por otra parte, ¿qué significa este versículo cuando enseña que la cizaña será atada en manojos?

El Juicio Viene Primero a la Iglesia Local

La secuencia de eventos puede ser entendida fácilmente si recordamos el principio de que, al comienzo de la Gran Tribulación, Dios trae juicio sobre las congregaciones locales, donde el trigo y la cizaña han coexistido a través de toda la era de la iglesia.  El trigo, es decir, los creyentes verdaderos que son expulsados y/o mandados a salir de las iglesias, continuarán existiendo en el mundo hasta el día final. Ellos son la iglesia eterna e invisible que nunca puede ser destruida.

En realidad, una cosecha grande adicional de trigo se estará llevando a cabo porque es durante la última parte de la tribulación que la cosecha final de creyentes se realiza. Es durante este tiempo que la adición final de la iglesia eterna e invisible de Dios se lleva a cabo.  La recolección de todo este trigo en el granero debe identificarse con el último día cuando la cosecha habrá sido completada. Cuando Cristo regrese en el último día, el trigo será recogido en el granero.

Es decir, todos los creyentes verdaderos serán arrebatados para estar con Cristo en el aire y les será dado sus cuerpos eternos resucitados. Sin embargo, durante la Gran Tribulación, hay actividad llevándose a cabo dentro de las iglesias locales donde la cizaña se encuentra. Hemos aprendido que la cizaña son los miembros de iglesia que no han llegado a ser salvos. Por consiguiente, sus ojos espirituales no han sido abiertos a la realidad del final de la era de las congregaciones locales.

Ellos no quieren obedecer la orden de Dios de salir de estas iglesias. De esta manera, ellos resistirán y argumentarán que el tiempo no ha llegado para obedecer esta orden; ellos argüirán de que este mandato no es razonable, etcétera. Es en este tiempo cuando Dios comenzará a atarlos a fin de prepararlos para la prueba que enfrentarán en el último día, cuando Cristo regrese como el Juez de toda la tierra.

Dios les Envía un Poder Engañoso

La Biblia enseña que hay a lo menos dos maneras en las cuales Dios los atará. La primera manera es que a ellos les será dado un poder engañoso. La segunda manera es que a ellos les será dado oídos que no pueden oír la verdad.  El poder engañoso es mencionado en II Tesalonicenses 2:11. El contexto de este capítulo es el tiempo cuando el hombre de pecado (Satanás) se ha sentado (es decir, él gobierna) en el templo (o sea, en las congregaciones locales). II Tesalonicenses 2:9 habla de Satanás viniendo con señales y prodigios mentirosos, y luego leemos en el versículo 10:

Y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. II Tesalonicenses 2, versículos 11 y 12 advierten a continuación: Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia Ellos son fácilmente engañados y creen la mentira porque son ciudadanos del reino de Satanás. Por ejemplo, a causa de que son engañados, ellos fácilmente caen presos en las trampas de Satanás, tales como las señales y prodigios, y lenguas, etcétera.

Dios les Cierra los oídos y los Ciega

La segunda advertencia que se da está en el lenguaje de Jeremías 5:21: Oíd ahora esto, pueblo necio y sin corazón, que tiene ojos y no ve, que tiene oídos y no oye: Esta idea está más explicada en Hechos 28:26-27: Ve a este pueblo, y diles: De oído oiréis, y no entenderéis; Y viendo veréis, y no percibiréis; Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, Y con los oídos oyeron pesadamente, Y sus ojos han cerrado, Para que no vean con los ojos, Y oigan con los oídos, Y entiendan de corazón, Y se conviertan, Y yo los sane.

En este contexto, puede mostrarse que Pablo es un cuadro o representación de los cristianos que han sido expulsados de las iglesias al final de la era de la iglesia. Puede mostrarse, en este contexto, que los líderes de los Judíos representan a aquellos que permanecen en las congregaciones locales al final de la era de la iglesia.  Ellos han oído que Dios ha cambiado de la era cuando El usó a las iglesias locales como guardas de la Biblia hacia el tiempo de la lluvia tardía, cuando Dios está usando individuos para evangelizar al mundo.

Estos líderes Judíos querían escuchar las palabras de Pablo, pero mostraron prejuicio contra él. Hechos 28, versículo 22, nos reporta: Pero querríamos oír de ti lo que piensas; porque de esta secta nos es notorio que en todas partes se habla contra ella. Sin embargo, Pablo, quien era uno de los más distinguidos teólogos de esa época, les enseñó diligentemente lo que había aprendido. Hechos 28, versículo 23, explica:

Y habiéndole señalado un día, vinieron a él muchos a la posada, a los cuales les declaraba y les testificaba el reino de Dios desde la mañana hasta la tarde, persuadiéndoles acerca de Jesús, tanto por la ley de Moisés como por los profetas. Pablo compartió con estos líderes Judíos las verdades que había estado predicando y debido a que esta era Palabra de Dios la que Pablo estaba enseñando, uno habría esperado que los líderes Judíos estuvieran muy interesados y preocupados por las cosas que estaban aprendiendo. Pero eso no sucedió.

La conclusión de su reunión con Pablo está resumida en Hechos 28:29, donde leemos: Y cuando hubo dicho esto, los judíos se fueron, teniendo gran discusión entre sí. De esta manera, la Biblia enseña que ellos aplicaron sus propios pensamientos para determinar la razonabilidad de las verdades que Pablo les había traído. Ellos de ninguna manera estaban listos para aceptar la Palabra de Dios y obedecerla. La consecuencia de su falta de preparación o de su mala voluntad para aceptar estas verdades y ser obediente a ellos es dada en las palabras de Hechos 28:25-28:

Y como no estuviesen de acuerdo entre sí, al retirarse, les dijo Pablo esta palabra: Bien habló el Espíritu Santo por medio del profeta Isaías a nuestros padres, diciendo: Ve a este pueblo, y diles: De oído oiréis, y no entenderéis; Y viendo veréis, y no percibiréis; Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, Y con los oídos oyeron pesadamente, Y sus ojos han cerrado, Para que no vean con los ojos, Y oigan con los oídos, Y entiendan de corazón, Y se conviertan, Y yo los sane. Sabed, pues, que a los gentiles es enviada esta salvación de Dios; y ellos oirán.

Estos versículos enseñan que ellos tenían oídos que no pueden oír y ojos que no pueden ver. Realmente, estos versículos en Hechos 28 nos presentan una verdad terrible. En el marco histórico, estos versículos son dirigidos a los líderes de los Judíos que vivían en Roma, y estos Judíos enfrentaron el hecho de que Dios dejó de usar a las sinagogas y el templo o a la nación de Israel como guardas de la Biblia y pasó a usar a las congregaciones locales que existirían a través de toda la era de la iglesia.

Como hemos visto, en la aplicación espiritual, los líderes judíos representan a los miembros de las iglesias locales durante la Gran Tribulación. Por consiguiente, vemos una semejanza muy definida y una condición espiritual igual en la congregación local al final de la era de la iglesia y en la nación de Israel al final del tiempo cuando Dios usó a la nación de Israel como guarda del Evangelio.  Así que necesitamos examinar un poquito más cuidadosamente la condición espiritual de la nación de Israel desde el tiempo cuando Dios hizo la transición hacia la era de la iglesia y a lo largo de ese transcurso hasta el día presente.

En Mateo 13, Jesús explica por qué El hablaba en parábolas cuando predicaba al pueblo de Israel. Mateo 13:15, declara: Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, Y con los oídos oyen pesadamente, Y han cerrado sus ojos; Para que no vean con los ojos, Y oigan con los oídos, Y con el corazón entiendan, Y se conviertan, Y yo los sane. Fíjese por favor que este versículo es esencialmente el mismo que en Hechos 28:25-28.

No podemos perder la enseñanza idéntica en ambos pasajes, aunque en el primer ejemplo, Mateo 13:15, estaba hablando directamente a la nación de Israel; mientras que Hechos 28:25-28 está anticipando la condición que existirá en las congregaciones locales al tiempo del final de la era de la iglesia. Por tanto, tendremos que determinar que más tiene Dios que decir de la nación de Israel, particularmente en lo que se refiere a Israel en la época cuando Dios terminó de usarla como guarda del Evangelio.

Romanos 11 es una parte de la Biblia especialmente útil en conexión con la pregunta que estamos examinando. El capítulo entero habla de la condición espiritual que existía en la nación de Israel pocas décadas después de que Dios hizo la transición hacia la era de la iglesia.  El capítulo se abre con la pregunta: ¿Ha desechado Dios a su pueblo? El contexto muestra que se está enfocando a la nación de Israel.

La respuesta viene muy claramente en Romanos 11, versículo 5, donde Dios dice: Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia. Este versículo habla de un remanente; y luego leemos la declaración solemne en Romanos 11, versículo 7 y 8, donde Dios dice: ¿Qué pues? Lo que buscaba Israel, no lo ha alcanzado; pero los escogidos sí lo han alcanzado, y los demás fueron endurecidos; como está escrito: Dios les dio espíritu de estupor, ojos con que no vean y oídos con que no oigan, hasta el día de hoy.

Estos versículos enseñan que, aparte de un remanente de personas que fueron salvas, el resto estaban ciegos. Inmediatamente, dos verdades muy importantes deberían ser observadas. En primer lugar, el lenguaje que declara que el resto estaba ciego concuerda con el lenguaje que examinamos un poquito antes en Mateo 13:14-15 donde Dios advirtió en esta profecía que: De oído oiréis, y no entenderéis; Y viendo veréis, y no percibiréis.

La segunda verdad importante que debemos reconocer inmediatamente es que solamente un remanente permanecería fiel. Un remanente es una pequeña parte del todo. Dios usa la ilustración en Romanos 11:4 de los 7,000 que permanecieron fieles durante el tiempo de Elías.  En ese tiempo, la nación pudo haber tenido quizás de uno a dos millones de personas. Siete mil es menos del uno por ciento de un millón. Debemos entender que un remanente es una parte muy pequeña del todo.

Al continuar examinando la nación de Israel, leemos la profecía en Romanos 11:25, que esta ceguera continuaría hasta el fin del mundo. Ese versículo declara: Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles. Dos verdades deben ser observadas en este versículo.

La primera es que la frase la plenitud de los gentiles (las naciones)”, apunta hacia el fin del mundo. Enseña que la ceguera parcial permanecerá sobre la nación de Israel en tanto que un tan solo individuo quede en el mundo que todavía tenga que ser salvo.  Cuando el último de los elegidos de Dios sea salvo, sabemos que la cosecha estará completa. Será el fin del mundo. De esta manera sabemos que esta ceguera de la gente de la nación de Israel continuará hasta el fin del mundo.

La segunda verdad que deberíamos notar es que este versículo declara que una parte de la nación de Israel estará en ceguera. Eso significa también que una parte de la nación de Israel serán creyentes verdaderos. Al tiempo cuando Romanos fue escrito, a estos creyentes se les mencionaba como el remanente. Dios da el ejemplo de los 7,000, que era menos que el uno por ciento de la población de la nación de Israel en los días de Elías.

¿De qué tamaño es el remanente en el tiempo cuando las últimas naciones están siendo salvas? La Biblia no contesta eso de manera clara. Sin embargo, debido a que vivimos muy cercanos al tiempo del fin, podemos fácilmente entender que todavía hay un remanente muy pequeño de toda la nación de Israel.  Hoy, el porcentaje de gente de descendencia Judía que han llegado a ser verdaderos creyentes en Cristo es muy pequeño.

Sin embargo, estos creyentes verdaderos no son miembros de las sinagogas judías. Ellos están fuera de las sinagogas. Esto nos lleva a una conclusión muy terrible y muy triste. Recuerde que Dios usa prácticamente un lenguaje idéntico, al profetizar concerniente a la ceguera que vino sobre la nación de Israel y a la ceguera que vendrá sobre aquellos que permanecen en las iglesias locales durante el tiempo de la Gran Tribulación.

Esta ceguera se relaciona directamente con la parábola del trigo y la cizaña. La cizaña será atada en manojos cuando Dios los prepare para el Juicio Final. Dios los ata usando la ceguera como lo ha hecho a la nación de Israel.  Una contribución más a esa atadura es el hecho de que Dios les da un poder engañoso de modo que ellos se vuelven muy susceptibles a las mentiras de quienes ponen su confianza en sus iglesias y no en la Biblia.

La naturaleza semejante entre la transición de la nación de Israel hacia el tiempo de la era de la iglesia y la transición de la era de la iglesia hacia el tiempo de la lluvia tardía, cuando Dios asignó la tarea de cuidar el Evangelio a individuos y no a instituciones de la iglesia, nos hace sospechar fuertemente de que la ceguera de aquellos que están dentro de las iglesias será tan grande como la ceguera de quienes estaban en las sinagogas durante los días de los apóstoles y que continúan en las sinagogas hasta el día de hoy.

Si eso es verdad, significa que cuando llegue el fin, prácticamente todas las congregaciones locales habrán cambiado muy poco la manera de como son hoy. Prácticamente ninguna congregación se dispersará totalmente. La membresía no creerá la verdad de que Dios ya no está presente en su congregación.  Además, sospechamos que solamente un pequeño porcentaje de aquellos que están en las congregaciones actuales verán finalmente la verdad y saldrán de sus iglesias como Dios lo ha ordenado.

¿No sería maravilloso si los pronósticos de este párrafo resultaran totalmente equivocados y un considerable buen porcentaje de personas salieran?  ¡Qué maravilloso sería eso! Sin embargo, temo que la condición espiritual de las congregaciones locales de hoy es, en el mejor de los casos, semejante a la que existió en la iglesia de Sardis (Apocalipsis 3). Era una iglesia muerta, aunque todavía tenía algunos creyentes verdaderos en ella.

Dios Ya No Salvará

Cuando examinamos con más detenimiento los versículos de Mateo 13:5 y Hechos 28:25-28, con más detenimiento, leemos algo que nos debería asustar y causar temor. Leemos en Mateo 13:15: Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, Y con los oídos oyen pesadamente, Y han cerrado sus ojos; Para que no vean con los ojos, Y oigan con los oídos, Y con el corazón entiendan, Y se conviertan, Y yo los sane.

Estos versículos son de Isaías 6:9-10, el cual da explicación adicional. Allí leemos: Y dijo: Anda, y di a este pueblo: Oíd bien, y no entendáis; ved por cierto, mas no comprendáis. Engruesa el corazón de este pueblo, y agrava sus oídos, y ciega sus ojos, para que no vea con sus ojos, ni oiga con sus oídos, ni su corazón entienda, ni se convierta, y haya para él sanidad. Estos versículos están enseñando que es Dios quien está cerrando el corazón, los oídos, y los ojos de los oyentes del Evangelio, para que no sean salvos.

¿Cómo puede ser esto? El propósito del Evangelio es salvar a la gente. Pero estos versículos declaran que habrá un tiempo cuando Dios deliberadamente cerrará los oídos y ojos de quienes oyen el Evangelio para que no puedan llegar a ser salvos. Ahora podemos entender estos versículos. Hay dos áreas del mundo en el cual esta advertencia amenazadora ha llegado a ser una realidad. La primera área comprende las sinagogas de la nación judía.

Durante el tiempo que Jesús y los apóstoles predicaron en ellas, muy pocas personas fueron salvas, y la situación continúa hasta hoy. Los líderes de las sinagogas no quieren a Cristo como su Salvador. La segunda área donde estos versículos se aplican con más fuerza es en las iglesias locales al final de la era de la iglesia. Dios les envía un espíritu de error. Es decir, Dios deliberadamente está impidiendo a cualquiera que sea salvo.

Ya no hay gracia alguna, ni misericordia, dentro de estas iglesias. ¡Qué horror! ¡Qué terrible! Esto hace caso omiso de todo lo que es el Evangelio. Nosotros enviamos el Evangelio al mundo para que la gente pueda ser salva pero ahora, a causa de que el justo juicio de Dios ha caído sobre las congregaciones locales, la salvación no es posible dentro de ellas. La situación es seria porque sucede en todo el mundo, y cuando Jesús venga y juzgue a los no salvos del mundo, entonces tampoco habrá misericordia.

¡Ninguna misericordia en absoluto! Hemos aprendido que no puede haber salvación allí dentro de las iglesias locales porque el Espíritu Santo ya no está en medio de la congregación para aplicar la Palabra de Dios a los corazones de los elegidos. Esto nos recuerda los versículos en Ezequiel 22:30-31: Y busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que yo no la destruyese; y no lo hallé. Por tanto, derramé sobre ellos mi ira; con el ardor de mi ira los consumí; hice volver el camino de ellos sobre su propia cabeza, dice Jehová el Señor.  

El contexto muestra que “la tierra” que Dios tiene en mente se trata de las congregaciones locales. El único hombre que puede impedir a Dios de destruir esa tierra es Jesucristo. Pero el versículo muy amenazadoramente declara: “Y no lo hallé”.  Por lo tanto, el versículo 31 continúa hablando del juicio de Dios cayendo sobre sus cabezas. Ahora podemos ver cómo Dios ata la cizaña para prepararla para ser quemada. La advertencia es clara.

En estos días, Dios manda a los creyentes verdaderos (o sea, el trigo) a huir de las iglesias locales. Aquellos que no son creyentes verdaderos (es decir, la cizaña) argüirán contra esto.  Con el tiempo, si no son elegidos de Dios, Dios se interpondrá en sus vidas haciéndoles imposible que entiendan el peligro terrible en que están cuando insistan en permanecer dentro de las iglesias. Oyendo no oirán. Sus ojos espirituales serán cerrados.

El hecho es que Dios los alucinará para hacerlos creer en las mentiras de aquellos que insisten que todo anda bien en la iglesia local. Con la ventaja de poder ver hacia atrás en la historia de las iglesias y denominaciones, sabemos de una situación en una gran cantidad de iglesias que facilitan grandemente el juicio terrible de cegar los ojos y de engañar las mentes de los teólogos y maestros Bíblicos. Examinaremos esta situación y veremos cómo se relaciona a la enseñanza Bíblica de que hemos llegado al final de la era de la iglesia y ahora somos mandados a salir de la iglesia local.

La Hermenéutica Bíblica

Todo seminario y toda denominación utiliza un método de enseñanza llamado hermenéutica Bíblica. La hermenéutica Bíblica es la ciencia de la interpretación Bíblica, es decir, las normas que han sido establecidas para guiar al lector de la Biblia a fin de que entienda apropiadamente lo que Dios está diciéndole mientras lee la Biblia.  Al contemplar en el pasado a los primeros teólogos de la era de la iglesia, surge algo de gran importancia.

Uno de los más antiguos teólogos de la era de la iglesia fue un hombre llamado Orígenes, que nació en el año 185 D.C.  El fue un maestro Bíblico en la ciudad de su nacimiento, Alejandría, y luego más tarde, estableció una escuela Bíblica en Cesarea. En la edición 1959 de la Enciclopedia Británica, un historiador de la iglesia escribe que Orígenes era “el más distinguido y más influyente de todos los teólogos de la iglesia antigua, con la posible excepción de Agustín”.

 Este historiador llama en especial la atención a la enseñanza de la interpretación Bíblica o hermenéutica de Orígenes, y dice que Orígenes “distingue un sentido triple de la Escritura: uno gramático-histórico, uno moral, y uno neumático (espiritual), siendo el último el sentido más apropiado y más alto”. El registro histórico muestra que Orígenes enseñó algunas doctrinas que no eran tan Bíblicas como deberían de haber sido. Pero en el tema de la interpretación Bíblica, parece que él estaba totalmente correcto. Estos mismísimos principios de interpretación han sido enseñados por Family Radio durante las pasadas últimas décadas (vea “Primeros Principios del Estudio Bíblico”), aunque Family Radio estaba totalmente inconsciente de las enseñanzas de Orígenes.

Debe Ejercerse Gran Cuidado

El principio hermenéutico que fue enseñado por Orígenes y actualmente es usado por Family Radio, requiere gran cuidado para evitar conclusiones que no son Bíblicas. El primer nivel, la enseñanza gramática-histórica, normalmente es evidente en sí mismo.  El segundo nivel, la enseñanza moral, quizá no sea tan fácilmente visto, pero el descubrimiento de este nivel de entendimiento no produce fácilmente conclusiones contrarias a la enseñanza Bíblica.

Es el tercer nivel, el espiritual, el que puede producir graves resultados no Bíblicos. A medida que estudiamos la Biblia, encontramos que deben seguirse varias normas cuidadosamente, para evitar hacer una confusión de la intención más importante de las Escrituras.  Cuando escudriñamos la Biblia, aprendemos a mantener en mente a lo menos tres principios muy importantes, al tratar de descubrir el significado espiritual de las metáforas, alegorías, símiles, y parábolas.

Estos tres principios son los siguientes: 1. El tercer nivel, el significado espiritual, debe relacionarse con el Evangelio. No podemos examinar el relato Bíblico histórico y tratar de identificarlo con naciones políticas o algún fenómeno secular pasado o presente. El significado espiritual debe identificarse con algún aspecto del programa del Evangelio de Dios que se discute en la Biblia. 2. Cuando la Biblia da un relato de una situación histórica, el significado espiritual de las palabras y frases empleadas en ese relato Bíblico debe derivarse de la Biblia.

  1. Las conclusiones espirituales derivadas de un relato histórico en la Biblia deben estar de acuerdo con todo lo demás que enseña la Biblia concerniente al programa de salvación de Dios. Si llegamos a una conclusión que es contraria a la enseñanza de la Biblia concerniente al programa del Evangelio de Dios, entonces inmediatamente sabemos que no hemos entendido correctamente el significado espiritual del pasaje.

Hemos aprendido que la Biblia entera y en todas sus partes, está enseñando algo acerca de Cristo y su maravilloso plan de salvación. Así, la Biblia entera y todas sus partes constituyen un libro espiritual. Por eso es que leemos en I Corintios 2:13: Lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual.

Como hemos indicado, la búsqueda del significado espiritual o evangélico de cualquier versículo puede ser muy difícil. Esto requiere una gran comprensión de algunas enseñanzas de la Biblia. Requiere escudriñar a través de la Biblia por muchas, muchas horas.  Requiere oración constante de que el Espíritu Santo nos ayude y abra nuestros ojos a la verdad. Requiere una entrega total al principio de que todas y cada una de las palabras en los lenguajes originales de la Biblia fueron las mismísimas palabras que Dios hizo parte de Su mensaje Bíblico. Así que, todas y cada unas de las palabras y frases en la Biblia deben ser consideradas importantes.

Dios nos Muestra cómo Escribió la Biblia

La base para el método antes mencionado de interpretación Bíblica se encuentra en la Biblia misma. Sabemos, a partir de pasajes tales como Jeremías 36:2 y II Samuel 23:1-2, que todas las palabras de la Biblia vienen de la boca de Dios. Jeremías 36:2 declara:  Toma un rollo de libro, y escribe en él todas las palabras que te he hablado contra Israel y contra Judá, y contra todas las naciones, desde el día que comencé a hablarte, desde los días de Josías hasta hoy.

II Samuel 23:1-2 declara: Estas son las palabras postreras de David. Dijo David hijo de Isaí, Dijo aquel varón que fue levantado en alto, El ungido del Dios de Jacob, El dulce cantor de Israel: El Espíritu de Jehová ha hablado por mí, Y su palabra ha estado en mi lengua. Aprendemos, de versículos tales como Mateo 13:34-35, que Jesús constantemente utilizó parábolas cuando enseñaba. Leemos allí: Todo esto habló Jesús por parábolas a la gente, y sin parábolas no les hablaba; para que se cumpliese lo dicho por el profeta, cuando dijo: Abriré en parábolas mi boca; Declararé cosas escondidas desde la fundación del mundo.

Dicho sencillamente, una parábola, que también puede ser llamada una metáfora o una alegoría, es una historia terrenal con significado espiritual. Debemos recordar que la Biblia enseña que Jesús es la Palabra de Dios (Juan 1). Puesto que la Biblia es la Palabra de Dios y Cristo es la Palabra de Dios, podemos tener la seguridad de que todo lo escrito en la Biblia es la Palabra de Cristo.

Por lo tanto, cuando la Biblia dice, sin parábola no les hablaba”, podemos tener la seguridad de que la Biblia entera nos es presentada con un gran número de hechos históricos absolutamente confiables, pero hasta que encontremos el significado Evangélico escondido dentro de esos hechos históricos, no habremos comenzado a recibir las ricas bendiciones espirituales que están inherentes en cada parte de la Biblia. Es por estas razones que podemos saber que en los días de Orígenes, al menos en la enseñanza del método apropiado de interpretación Bíblica, ellos habían llegado a la verdad.

La Hermenéutica Bíblica es Abusada

Sin embargo, el registro histórico de la iglesia muestra que, desde un principio, comenzaron a ocurrir serios abusos en este método de interpretación Bíblica. Por la época de Agustín, el cual vino a la escena casi 200 años después de Orígenes y quien fuera obispo prominente de la Iglesia Católica Romana, la interpretación espiritual de frases Bíblicas estaba siendo tergiversada para hacerla corresponder a los deseos de la iglesia. Aparentemente durante el milenio siguiente, hasta los días de la Reforma, la comprensión de la interpretación Bíblica apropiada continuó degenerándose. Esta degeneración coincidió con los abusos masivos que llegaron a ser parte integral de la iglesia y que prepararon el escenario para la Reforma.

La Imprenta

Cerca del año 1455, comenzando con la Biblia de Gutenberg, se hizo posible la impresión de Biblias. Anteriormente a esa época, todas las Biblias eran manuscritas. Por lo tanto, eran extremadamente poco comunes y muy caras. Además, la mayoría de las personas eran analfabetas. Normalmente, solamente una iglesia o un seminario poseían una Biblia.  Sin embargo, la invención de la imprenta cambió todo eso.

Pronto fue posible para una cantidad creciente de personas poseer y leer Biblias por sí mismas. Ya no podrían ser engañadas por los líderes de iglesia que hasta ese tiempo tenían el control sobre lo que era enseñado, de modo que enseñaban lo que ellos querían enseñar acerca de Dios y Su plan de salvación.  De esta manera, el comienzo de la imprenta fue probablemente el evento más importante que provocó la Reforma.

Números crecientes de personas pudieron leer la Biblia y de esta manera se dieron cuenta de los abusos espirituales de las iglesias. Grandes abusos en la doctrina y práctica se hicieron evidentes para mucha gente.  Al mismo tiempo, Dios levantó a hombres como Calvino, Lutero, Zwinglio, Knox, y otros que se atrevieron a criticar a la iglesia establecida. Debido a que números crecientes de personas pudieron poseer y leer una Biblia, las enseñanzas de estos Reformadores fueron entendidas y aplaudidas por muchas más personas.

Debemos recordar el principio Bíblico que Dios da en Romanos 10:17: Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios. Una cantidad creciente de Biblias disponibles en varios idiomas de Europa ocasionó un avivamiento espiritual grande a través de toda esa parte del mundo. Mucha gente ahora tenía acceso a las Biblias que fueron traducidas e impresas en sus lenguajes nativos. De esta manera, la invención de la imprenta fue probablemente el medio individual más grande que Dios usó para ocasionar la Reforma.

 Al mismo tiempo, hombres como Calvino y Lutero, etcétera, comenzaron a oponerse enérgicamente a los abusos masivos que caracterizaban a la iglesia de esa época. Como resultado de la imprenta, sus quejas pudieron ser distribuidas y leídas ampliamente.  Además, ellos comenzaron a publicar doctrinas más correctas concernientes a la verdad Bíblica. Así que, fue durante este tiempo cuando muchas de las Confesiones de las iglesias Protestantes fueron escritas.

 Por ejemplo, en este tiempo la Confesión de Bélgica, los Cánones de Dort, el Catecismo Heidelberg, la Confesión de Augsberg, la Confesión de Westminster, y la Confesión Bautista fueron escritas. Estas Confesiones ayudaron grandemente a las iglesias y denominaciones locales en su regreso a la interpretación más Bíblica de la verdad de la Palabra de Dios. Quizás el documento individual más importante y significativo producido en este tiempo fueron los Cánones de Dort (1618-1619). El uso de un acróstico con la palabra “TULIP” ayudó a enseñar los puntos que son expuestos en esta Confesión.

Tales puntos se resumen como siguen: T Depravación Total. Todos los hombres están muertos espiritualmente en delitos y pecados y no pueden hacer nada para contribuir con su salvación. U Elección incondicional. Antes de la fundación del mundo, Dios soberanamente escogió a aquellos que El planeó salvar, sin tener en cuenta ningún supuesto mérito especial de parte de aquellos que El escogió salvar. L Expiación limitada.

El pago que hizo Cristo por los pecados aplicado solamente a los elegidos. I Gracia Irresistible. El don de la salvación es dado a cada uno de los elegidos por Dios. Así como ellos de sí mismos nunca desearían esta salvación, igualmente tampoco ellos pueden rechazar esta salvación. Dios está totalmente a cargo de su salvación. P Perseverancia de los santos. Aquellos que llegan a ser salvos nunca pueden perder su salvación.

A ellos les ha sido dada una nueva vida que es eterna, y no hay pecado pasado, presente, o futuro, que no haya sido pagado por el Señor Jesucristo. Estos cinco puntos son una declaración excelente que exponen la enseñanza Bíblica concerniente a la salvación. Sin embargo, ya en las Confesiones que fueron escritas en este período de la historia, comenzaron a aparecer contradicciones.

Por ejemplo, las dos leyes ceremoniales del Nuevo Testamento, el bautismo en agua y la cena del Señor, fueron llamados sacramentos, y se hicieron declaraciones de que la celebración de estas leyes ceremoniales concedía méritos espirituales.  No se entendió que ellas eran leyes ceremoniales. Fue enseñado que el bautismo en agua sellaba al participante dentro del pacto. Fue enseñado que la fe, la cual Dios daba al creyente en perspectiva, era el instrumento a través del cual Dios obraba para llevar a esa persona a la salvación.

Estas contradicciones han persistido hasta el día presente, tanto que cada iglesia ahora tiende a predicar un evangelio que no está basado en la verdad Bíblica de que solamente Dios puede salvar a una persona y ningún humano puede hacer la más mínima contribución para su salvación. Pero ahora volvamos a Orígenes y su enseñanza de interpretación Bíblica. Recuerde que vimos que él era extremadamente Bíblico cuando enseñaba que todo en la Biblia tenía un significado espiritual.  Recuerde también que, desde el principio, su enseñanza fué seriamente corrompida por la iglesia tanto que, por la época de la Reforma, la enseñanza de la iglesia sobre interpretación Bíblica necesitó una corrección cuidadosa.

Las Semillas de Muerte Son Sembradas

Asombrosamente, al emprenderse la tarea de corregir los abusos de la iglesia, las conclusiones adoptadas por los Reformadores se convirtieron en semillas de muerte para la iglesia. En lugar de darse cuenta de la rectitud de la posición de Orígenes sobre la interpretación Bíblica y afinar cuidadosamente las normas Bíblicas para protegerla, ellos desecharon todo lo que él enseñó y desarrollaron una hermenéutica de la Biblia que era totalmente contraria a ésta.

Los teólogos de la iglesia no entendieron que la Biblia tiene un mensaje central que impregna cada página de la Biblia. El mensaje central de la Biblia es el plan de salvacion del Evangelio de Dios. Puesto que Cristo es central para este plan, nosotros, por lo tanto, tenemos que ver a Cristo en cada página de la Biblia. Es decir, todo relato histórico en la Biblia es un hecho verdadero y confiable de la historia y debe entenderse como Palabra de Dios en la cual algún aspecto del Evangelio está escondido.

En vez de eso, comenzando con Calvino y Lutero y continuando a través de los años siguientes a la Reforma, ellos resultaron con el principio de “interpretación literal”. En el libro Las Cosas por Venir, el autor Dr. Dwight Pentecost ofrece una cita de una definición comunmente sostenida de la “interpretación literal”. Es como sigue: Una norma para guiarnos en lo que se refiere a cuándo interpretar literalmente y cuándo figurativamente ha sido cuidadosamente declarada por Cooper.

El dice: Cuando el sentido simple de la Escritura hace sentido común, no busquemos otro sentido; por lo tanto, tomemos cada palabra en su sentido primario, ordinario, usual, literal a menos que los hechos del contexto inmediato, estudiados a la luz de los pasajes relacionados y axiomáticos y verdades fundamentales, indiquen claramente otra cosa. Esto bien podría convertirse en el axioma del intérprete.

Pentecost sigue diciendo: Los fundamentos de la Reforma fueron colocados en el retorno al método literal de interpretación. En el período mismo de la Reforma dos grandes nombres sobresalen como exponentes de las verdades de la Escritura: Lutero y Calvino. Ambos están marcados por sus fuertes insistencias en el método literal de interpretación. Citando a otro historiador eclesiástico, Pentecost declara: En cuanto a la contribución de Calvino, Schaff escribe: Calvino es el fundador de la exégesis gramático-histórica.

El afirmó y realizó el principio sano de la hermenéutica de que los autores Bíblicos, como todos los escritores sensatos, deseaban transmitir a sus lectores un pensamiento definido en palabras que ellos pudieran entender.  Un pasaje puede tener un sentido literal o uno figurativo; pero no puede tener dos sentidos a la vez. La palabra de Dios es inagotable y aplicable a todos los tiempos, pero hay una diferencia entre explicación y aplicación, y la aplicación debe de ser consistente con la explicación.

Según el método literal de interpretación, que es llamado también “método gramático-histórico” de interpretación, la verdad única que podemos aprender del hecho de que Jesús resucitó a Lázaro de entre los muertos, lo cual leemos en Juan 11, es que Dios registró el hecho histórico de que un hombre muerto fue resucitado, mostrando así que Cristo tenía poder para levantar a una persona de la muerte física a la vida física.  En ese caso, no nos atrevemos a ver en este milagro la enseñanza de que así como Dios hizo toda la obra de dar vida física a Lázaro, El hace toda la obra para salvar espiritualmente a gente muerta. De esta manera, el método literal de interpretación de este pasaje lo vacía esencialmente de su intención y contenido Evangélico.

¿Es Clara la Biblia?

Como una función del método literal gramático-histórico de interpretación, el principio de perspicuidad de la Biblia es también mantenido. Pentecost cita a otro historiador de la iglesia como sigue: Lutero también mantuvo la perspicuidad de la Escritura… él a veces se aproximó al comentario moderno de que “la Biblia debe interpretarse como cualquier otro libro”. La palabra “perspicuidad” significa “claramente expresada, o lúcida”.

Desafortunadamente, el concepto de la perspicuidad de la Escritura, el cual es muy comúnmente enseñado en nuestro día, es totalmente contrario a la Biblia. Por ejemplo, leemos que al carcelero de Filipos se le dijo en Hechos 16:31: Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa. Esta orden parece tan fácil de entender. Pero cuando examinamos cuidadosamente esta orden, nos damos cuenta de que puede ser entendida solamente cuando la examinamos a la luz de una hueste de otros versículos de la Escritura, que enseñan que estamos muertos espiritualmente y que no podemos de nosotros mismos creer en Jesús.

La verdad es que la única manera como podemos creer en El es si Dios ya nos ha salvado. Así que, esta declaración Bíblica aparentemente lúcida no está de ninguna manera claramente expresada. Quizá la enseñanza de la perspicuidad de la Biblia es fomentada por la idea de que para llegar a ser salvos, debemos entender por qué necesitamos la salvación y cómo podemos llegar a ser salvos.

Así que, Dios debe haber escrito la Biblia a fin de que el lector pueda entender fácilmente estos conceptos.  Sin embargo, es muy significativo que, cuando Dios describió el sendero a la salvación en Romanos 10:17, El no dijo: “… la fe es por el entender, y el entender, por la palabra de Dios”. De haber dicho Dios eso, entonces un niño muy pequeño, o un individuo con facultades mentales de un niño de dos años de edad nunca podría llegar a ser salvo. Más bien, el énfasis está en el oír la Palabra de Dios, y dice en Romanos 10:17: Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.

Una persona que no es salva puede estar sorda físicamente o dañada mentalmente cuando está bajo el oír de la Biblia, pero si ella es uno de los elegidos de Dios, en el tiempo apropiado, Dios le dará oídos espirituales al aplicarle la Palabra de Dios a su vida y darle un alma eterna resucitada. Esto es verdad para el bebé como también para la persona altamente madura e inteligente. Antes que fuera salva, la persona podría haber tenido alguna comprensión o ninguna comprensión de la Biblia. Sin embargo, después de la salvación, mientras el Espíritu Santo abre más la mente del individuo salvo, si este es mentalmente capaz, entenderá cada vez más la Biblia.

No por Doctrinas de la Iglesia

Cuando examinamos más cuidadosamente la verdad de que la Biblia no es de ninguna manera fácil de ser entendida, podemos comenzar a comprender por qué Dios pudo usar la institución de las iglesias locales de manera tan exitosa para lograr Su meta de salvar a los elegidos que están esparcidos a través del mundo entero.  Dado el hecho de que tantas denominaciones tienen tantas doctrinas que no son fieles a la Biblia, ¿cómo es que cuando enviaron misioneros al mundo, tanta gente dio evidencia de que probablemente habían sido salvos?

Recuerde el principio de que “la fe viene por el oír”. La Biblia no dice, “la fe viene por el entender”. Muchas iglesias y misioneros han enseñado algunas doctrinas equivocadas. Pero ellos sí deseaban que los individuos en las congregaciones y en los campos misioneros poseyeran y leyeran una Biblia en su lenguaje nativo.  Esto significa que una organización como “Los Gedeones”, cuya meta es colocar Biblias dondequiera que sea posible, ha sido una colaboradora excelente del programa del Evangelio de Dios.

Esto significa que los traductores de la Biblia Wycliffe, que quieren proveer la Biblia en todos los lenguajes del mundo, han sido usados grandemente por el Señor en la evangelización del mundo. Esto significa que las varias sociedades Biblicas que Dios ha levantado han experimentado gran bendición. Y este es el enfoque del ministerio de Family Radio. Debemos usar todos nuestros esfuerzos para animar a la gente en todo el mundo a que lean la Biblia.

Cuando Dios ha salvado a una persona, le ha dado a esta oídos espirituales para oír y le ha aplicado la Palabra de Dios a su vida, a fin de que ella esté segura eternamente. Esto es así aunque la persona pueda haber llegado a ser miembro de una iglesia que tiene algunas enseñanzas no Bíblicas.  Sin embargo, a causa de que a la persona le fue dada una nueva alma resucitada al momento de la salvación, ella estará cada vez más incómoda en la iglesia cuando se da cuenta por la Biblia que existen errores en sus enseñanzas.

Y hoy, estamos descubriendo serios errores en la enseñanza de las iglesias que resultan de su método de interpretación excesivamente contrario a la Biblia. También, como hemos visto, la enseñanza ampliamente sostenida de que la Biblia es perspícua (fácil de entender), está causando gran consternación a los verdaderos creyentes. Estos se dan cuenta cada vez más que se requiere una búsqueda diligente para descubrir las verdades de  la Biblia. La verdad aparente que surge de inmediato en un versículo, puede que no sea verdad de ninguna manera cuando es vista a la luz del resto de la Biblia.

¿Quién es el Autor?

La consecuencia de la hermenéutica defectuosa, que es característica de la mayoría de las iglesias locales, puede ser vista de otra manera. Un teólogo muy distinguido y altamente estimado, llamado Louis Berkhof, es citado por Dwight Pentecost en su libro Las Cosas por Venir. Por muchos años, el Dr. Berkhof fue el Presidente y Profesor de Apología del muy conservador y reformado Seminario Teológico Calvino. La cita es como sigue: 1. La Suposición Básica para la Interpretación Histórica.

  1. La Palabra de Dios se originó de una manera histórica, y por lo tanto, puede ser entendida solamente a la luz de la historia. b. Una palabra nunca es entendida totalmente hasta que es percibida como una palabra viva, es decir, como se originó en el alma del autor. c. Es imposible entender a un autor e interpretar sus palabras correctamente a menos que se vea en contraste con el fondo histórico apropiado. d. El lugar, el tiempo, las circunstancias, y la opinión predominante del mundo y de la vida en general, naturalmente darán color a los escritos que son producidos bajo aquellas condiciones de tiempo, lugar, y circunstancias.
  2. Las Exigencias sobre el Expositor: En vista de estas presuposiciones, la interpretación histórica hace las siguientes exigencias sobre el expositor:
  3. Debe procurar conocer al autor cuya obra él explicaría: su linaje, su carácter y temperamento, sus características intelectuales, morales y religiosas, así como las circunstancias externas de su vida… b. Será su obligación reconstruir, tanto como sea posible, a partir de los datos históricos al alcance, y con la ayuda de hipótesis históricas, el ambiente en el cual los escritos particulares bajo consideración se originaron; en otras palabras, el mundo del autor.

Tendrá que informarse respetando las características físicas de la tierra donde los libros fueron escritos, y teniendo en cuenta el carácter e historia, las costumbres, la moralidad y religión de las personas entre las cualesy para las cuales fueron compuestos. c. Encontrará que será de suprema importancia el considerar las diversas influencias que determinaron más directamente el carácter de los escritos bajo consideración, tales como: los lectores originales, el propósito que el autor tuvo en mente, la edad del autor, su estado de ánimo, y las circunstancias especiales bajo las cuales compuso este libro.

  1. Además, tendrá que trasladarse a sí mismo mentalmente al primer siglo D.C. y a las condiciones Orientales. Debe colocarse a sí mismo en el punto de vista del autor, y procurar entrar en la mismísima alma del autor, hasta que él, por decirlo así, viva su vida y piense sus pensamientos. Esto significa que él tendrá que guardarse cuidadosamente contra el error muy común de trasladar al autor al día presente y hacerlo hablar el lenguaje del siglo veinte…

Parecería que el Dr. Berkhof no entendió que el único autor de la Biblia es el Señor Jesucristo. Parecería que él no pudo haber entendido que la Biblia es el libro de la ley de Dios para toda la raza humana.  Parecería que él no pudo haber entendido que cada una de las palabras en los lenguajes originales de la Biblia fue elaborada cuidadosamente por Dios. Parecería que él no pudo haber entendido que debemos temer y temblar cuando estudiamos la Biblia y darnos cuenta que Dios tuvo un propósito grandioso para todas y cada una de las Palabras de la Biblia.

Parecería que él no pudo haber entendido que así como Jesús habló en parábolas en el Nuevo Testamento, El también habló en parábolas en el Antiguo Testamento. ¡Tan solo pensemos! Esta clase de cosas que fueron enseñadas por el Dr. Berkhof son las cosas que están siendo enseñadas en los seminarios en nuestros días. ¡Con razón los pastores son incapaces de entender correctamente muchas partes de la Biblia!  Debemos estudiar diligentemente una y todas las cosas en la Biblia hasta que lleguemos a la verdad espiritual. Por ejemplo, si leemos el libro de Rut como una declaración histórica verdadera, sin ver el mensaje Evangélico escondido en cada versículo, vaciamos gravemente ese libro de la Biblia de su intención y contenido.

La Triste Consecuencia

Ahora que hemos descrito brevemente estos ejemplos del pensamiento Post-Reformado de interpretación Bíblica, regresemos a la terrible consecuencia de lo que hicieron los Reformadores. Temo que, en su celoso intento de remediar la mala hermenéutica que existía aparentemente en la iglesia antes del tiempo de la Reforma, ellos “desecharon el agua de la bañera con todo y bebé”, para usar lenguaje figurado.  Es decir, en lugar de entender el método sano de interpretación que existía en la iglesia primitiva durante los tiempos de Orígenes, ellos introdujeron una hermenéutica totalmente contraria a la Biblia, la cual llamaron hermenéutica histórica-gramática literal.

Al hacerlo así, realmente cerraron con llave la puerta hacia la interpretación correcta de muchos versículos de la Escritura y luego arrojaron la llave.  El problema es aumentado en gran manera cuando nos damos cuenta que la clase de interpretación Bíblica enseñada por el Dr. Pentecost y la clase de actitud hacia la Biblia expresada por el Dr. Berkhof es típica de la que una gran cantidad de pastores han aprendido en sus seminarios.

Jesús Habló en Parábolas

Ahora ya podemos entender más completamente las implicaciones del lenguaje de Mateo 13 que trata el tema de las parábolas. Jesús declara en Mateo 13 que El hablaba en parábolas a fin de que, como consecuencia, muchos no pudieran entender, pero las parábolas ayudarían a los creyentes en su comprensión de la verdad. En Mateo 13:10, los discípulos preguntaron a Jesús: “¿Por qué les hablas por parábolas?” En Mateo 13:34-35, Dios nos dice:

Todo esto habló Jesús por parábolas a la gente, y sin parábolas no les hablaba; para que se cumpliese lo dicho por el profeta, cuando dijo: Abriré en parábolas mi boca; Declararé cosas escondidas desde la fundación del mundo. De esta manera, Jesús estaba enseñando constantemente por medio de parábolas. El Nuevo Testamento da varios ejemplos de esto. Jesús contestó la pregunta a los discípulos acerca del hecho de que El hablaba en parábolas, en Mateo, capítulo 13, versículos 11 a 14, donde leemos:

El respondiendo, les dijo: Porque a vosotros os es dado saber los misterios del reino de los cielos; mas a ellos no les es dado. Porque a cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado. Por eso les hablo por parábolas: porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden. De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dijo: De oído oiréis, y no entenderéis; Y viendo veréis, y no percibiréis.

En base al estudio de estos versículos entendemos que el uso de parábolas fue un método que Dios usó en la Biblia para traer la verdad espiritual a los creyentes verdaderos. Sin embargo, al mismo tiempo, las parábolas hacen ciegos a aquellos que no son creyentes verdaderos. Como aprendimos antes, la Biblia entera es la Palabra de Cristo. A veces, Dios da ejemplos de Su método de enseñanza en el cual el empleo de parábolas es muy importante.

Por ejemplo, Jesús declara en Mateo 13:44: Además, el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo En Gálatas 4:22-31, Dios habla de Agar, quien dio a luz a Ismael de Abraham, como una figura del Monte Sinaí, el cual a su vez representa a la Jerusalén que continúa en la esclavitud espiritual.

En el caso del libro de Proverbios, Dios dio el nombre de “proverbios” a este libro. La palabra hebrea para “proverbios” es traducida frecuentemente también como “parábolas”. Así, tenemos que buscar el significado espiritual o Evangélico en cada versículo del libro de Proverbios porque cada versículo está escrito como una parábola o metáfora. Leemos en el Salmo 78:1-2: Escucha, pueblo mío, mi ley; Inclinad vuestro oído a las palabras de mi boca. Abriré mi boca en proverbios; Hablaré cosas escondidas desde tiempos antiguos.

Debemos entender también que todas y cada una de las leyes ceremoniales que gobernaban los sacrificios de sangre, los holocaustos, el día de Reposo, etcétera, eran como parábolas o alegorías. En cada caso, el acto físico señalaba hacia algún aspecto del programa del Evangelio de Dios.  Estos y otros muchos ejemplos son dados en la Biblia para ilustrar la manera cómo Dios escribió la Biblia. En cada ejemplo Bíblico de una parábola o símil, Dios da el significado celestial o espiritual, y este significado es siempre algún aspecto del programa del Evangelio de Dios. De esta manera, podemos estar seguros de que el método de interpretación Bíblica enseñado por Orígenes y también por Family Radio es completamente Bíblico.

Estas Señales Seguirán a los que Creen

Una excelente ilustración que indica la total validez Bíblica del requisito de encontrar el significado espiritual o Evangélico de cada declaración Bíblica se ve en Marcos 16:17-18, donde leemos: Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.

Los teólogos que buscan una interpretación de estos versículos por medio del método de interpretación literal gramático-histórico han llegado a la conclusión de que estos versículos fueron cumplidos cuando los apóstoles fueron capacitados por Dios para sanar a los enfermos y echar fuera demonios. En II Corintios 12:12, leemos: Con todo, las señales de apóstol han sido hechas entre vosotros en toda paciencia, por señales, prodigios y milagros.

Más aun, cuando Pablo estaba naufragado en la isla de Melita, mientras recogía ramas para el fuego, una víbora se le prendió en su mano. El la sacudió en el fuego y no fue dañado. Ahora esto es considerado como un cumplimiento de Marcos 16:18, de que tomarían en sus manos serpientes. El problema con la conclusión de estos teólogos es que esto no concuerda con la profecía de Marcos 16:17, que declara: “…estas señales seguirán a los que creen”.

La Biblia no dice que estas señales seguirán a los apóstoles Más bien, dice que estas señales seguirán a los que creen, es decir, estas señales estarán en evidencia dondequiera que haya creyentes. Sin embargo, a menos que entendamos el principio expuesto en este estudio, el cual se deriva de Marcos capítulo 4 y Mateo capítulo 13, que Cristo habló en parábolas, y sin parábolas no les hablaba, no tendremos manera de entender estos versículos.

La verdad es que muchos dudan de que una buena parte de Marcos capítulo 16 pertenece al Canon Sagrado. Es fácil simpatizar con ellos si esperamos que los versículos 17 y 18 sean entendidos como verdad literal. Pero no hay ninguna posibilidad de hacer que tengan sentido estos versículos, si han de ser entendidos literalmente como aparecen.  Cuando descubrimos el significado espiritual escondido dentro de estas cinco señales que siguen a los creyentes, no tan solo encontramos armonía con el resto de la Biblia, sino también podemos saber que solamente Dios pudo haber escrito estos versículos.

En efecto, podemos estar seguros de que, sin ninguna duda, estos versículos son parte integral del Canon Sagrado. La primera señal que seguirá a los que creen es que en el nombre de Cristo echarán fuera demonios”.  Esta es una figura que apunta hacia aquellos que serán salvos cuando el Evangelio es anunciado por los creyentes. Todos los que no son salvos están en el dominio de Satanás.

Cuando los elegidos llegan a ser salvos, es como si los demonios han sido echados de ellos, es decir, ya no están más bajo el poder de Satanás. Ellos han sido trasladados al reino de Cristo.  El milagro de que la gente es salva del poder de Satanás se lleva a cabo dondequiera que el Evangelio es proclamado por los creyentes. En efecto, esta señal siempre sigue a los que creen. La segunda señal que sigue a los creyentes es que ellos hablarán nuevas lenguas.

El significado espiritual de esta figura se encuentra en el hecho de que cada nación tiene su propia lengua. El lenguaje hablado por la persona que no es salva (sin importar su lenguaje nacional), es el que pertenece al dominio de Satanás.  El lenguaje de los creyentes es el del reino de Dios. Aun si las mismas palabras en Inglés, o Alemán, o Francés, son usadas en ambos reinos, el lenguaje hablado por el creyente es diferente al de aquél que no es creyente.

Las palabras pueden ser las mismas, pero sus significados y aplicaciones para el que habla serán muy diferentes. Viene a la mente la profecía del Antiguo Testamento del Salmo 40:3, donde leemos: Puso luego en mi boca cántico nuevo... Y en el Salmo 98:1, leemos: Cantad a Jehová cántico nuevo… Realmente, dondequiera que haya creyentes, los encontramos hablando con nuevas lenguas.

La tercera señal que seguirá a los que creen es que ellos tomarán en las manos serpientes”. En la Biblia, la serpiente simboliza a Satanás (Apocalipsis 12:9). Antes de que seamos salvos, estamos bajo el poder de Satanás, y él nos gobierna, pero cuando llegamos a ser salvos, nosotros gobernamos sobre él. Para usar la figura de Marcos 16, versículo 18, somos como el entrenador de serpientes que la toma en su mano.

Dondequiera que hayan creyentes allí habrá quien gobierne sobre Satanás, al saquear su casa de aquellos que están siendo salvos.  La cuarta señal que sigue a los que creen es: “si bebieren cosa mortífera, no les hará daño”. Cuando llegamos a ser salvos, bebemos el agua pura del Evangelio. Escuchar un falso evangelio es beber veneno. Por ejemplo, en Deuteronomio 32:32-33, Dios critica al antiguo Israel por su adoración de ídolos, declarando:

Porque de la vid de Sodoma es la vid de ellos, Y de los campos de Gomorra; Las uvas de ellos son uvas ponzoñosas, Racimos muy amargos tienen. Veneno de serpientes es su vino, Y ponzoña cruel de áspides. Sin embargo, los creyentes no pueden perder su salvación. Así que, si bebieran veneno por escuchar un falso evangelio, ellos no perderán su salvación Este principio es cierto dondequiera que hayan creyentes.

La quinta señal que sigue a los que creen es: “sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán”. Espiritualmente, cuando los creyentes comparten el Evangelio con otros, ellos están ministrando a aquellos que están enfermos espiritualmente. El Evangelio, cuando es aplicado por el Espíritu Santo a través del testimonio de los creyentes, trae sanidad espiritual. Dios dice en I Pedro 2:24b – 2:25a:... por cuya herida fuisteis sanados, Porque vosotros erais como ovejas descarriadas…

De esta manera, vemos que estas cinco señales siguen literalmente a todos los que creen, pero debemos entenderlas en su dimensión espiritual. Cuando aplicamos el principio Bíblico de que Cristo habló en parábolas, podemos llegar a esta bella comprensión de estos versículos, y podemos tener cierta justificación de que este principio debe ser considerado muy seriamente, dondequiera que la Biblia nos de información histórica que en sí no se relacione con el mensaje del Evangelio.

Así, estos dos versículos de Marcos 16 son prueba dramática de que debemos tener la comprensión correcta de la interpretación Bíblica, si es que vamos a encontrar la verdad Evangélica a través de toda la Biblia. Sin el método correcto, muchas partes de la Biblia permanecerán selladas y el mensaje del Evangelio dentro de ellas no puede ser entendido nunca.

El Tiempo ha Llegado para que Dios Revele Muchas de estas Verdades Escondidas

Estamos ahora en el tiempo del cual Daniel hablaba en Daniel 12:9, donde Dios declaró: El respondió: Anda, Daniel, pues estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del fin Estos versículos nos aseguran de que muchas verdades, hasta ahora escondidas en la Biblia, están siendo ahora reveladas. Pero por razón de que el método de Dios de enseñanza es por medio de parábolas, Dios continúa escondiendo estas verdades adicionales de quienes no entienden el método de enseñanza de Dios, que constantemente utiliza parábolas.

Por otra parte, aquellos que entienden el uso que Dios hace de las parábolas, están siendo ayudados grandemente en la comprensión de nuevas verdades, a medida que Dios quita el sello de las verdades que ahora El desea que entendamos. Esto nos trae a la realidad del día presente. Con el entendimiento de que debemos procurar descubrir la enseñanza espiritual de todas y cada una de las partes de la Biblia, hemos sido capacitados por la misericordia de Dios de comprender muchas verdades Bíblicas concernientes al final de la era de la iglesia, el juicio presente de Dios sobre las iglesias locales, la lluvia tardía que se identifica con la cosecha final, y la orden de Dios de abandonar la congregación local.

Debido a que nuestro entendimiento de estas verdades espirituales es exacto, encontramos gran armonía y cohesividad en versículo tras versículo a través de toda la Biblia. Sin embargo, para aquellos que han sido enseñados a confiar solamente en el sistema de interpretación literal gramático-histórico, la puerta de la verdad ha sido cerrada con llave.  Ellos no pueden entender nada de lo que la Biblia enseña acerca del final de la era de la iglesia.

Es desafortunado que prácticamente todo pastor y todo maestro Bíblico que ha sido entrenado en un seminario, ha sido cuidadosamente enseñado a despreciar la hermenéutica de Orígenes y a confiar solamente en el método literal gramático-histórico de interpretación. Esa es la razón por qué ellos se quejan consistentemente de que quienes enseñan que la era de la iglesia ha concluido están espiritualizando.

Ellos están correctos en su alegato, porque esa es la manera como Dios escribió la Biblia. Pero tristemente, ellos permanecen completamente ignorantes de las enseñanzas de Dios concernientes a esos temas extremadamente importantes. De esta manera podemos ver cómo Dios, utilizando a individuos creyentes verdaderos que fielmente llevan todo el consejo de Dios, primeramente atarán la cizaña, y luego al regreso de Cristo, que será al tiempo cuando se complete la última cosecha, el trigo será puesto en el granero.

Esta es la Prueba Final

Esta orden de Dios de que los creyentes verdaderos tienen que salir de las iglesias es la prueba final. Los creyentes verdaderos tienen un deseo intenso de ser obedientes a Dios y hacer Su voluntad, y por lo tanto, eventualmente, ellos saldrán de las iglesias. Ellos son el trigo que será juntado en el granero. Es decir, ellos están completamente a salvo porque son ciudadanos eternos de reino de Dios.

La evidencia de su salvación es su intenso deseo de ser obedientes a todos los mandatos de Dios. Por otro lado, la cizaña son aquellos que están bajo el juicio de Dios, los cuales serán revelados en la realidad desnuda en el último día cuando Cristo venga como Juez. La cizaña, es decir, los no salvos, estarán cada vez más convencidos de que están a salvo al permanecer en las iglesias locales.  Ellos no han recibido una nueva alma resucitada, por lo tanto, no temen, ni tiemblan, delante de la Palabra de Dios.

En vez de esto, continúan confiando descuidadamente en que ellos y su iglesia han hecho todo lo que era necesario para asegurar su salvación. En realidad, están siendo atados, y en el día final cuando el juicio llegue, ellos serán incluidos con aquellos de quienes leemos en Mateo 7:21-23, donde Cristo dice: No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.

La Cosecha Final de Trigo

En Apocalipsis 14:14-16, Dios describe la cosecha final cuando el trigo es separado de la cizaña:  Miré, y he aquí una nube blanca; y sobre la nube uno sentado semejante al Hijo del Hombre, que tenía en la cabeza una corona de oro, y en la mano una hoz aguda. Y del templo salió otro ángel, clamando a gran voz al que estaba sentado sobre la nube: Mete tu hoz, y siega; porque la hora de segar ha llegado, pues la mies de la tierra está madura. Y el que estaba sentado sobre la nube metió su hoz en la tierra, y la tierra fue segada.

Hemos aprendido que la palabra “cosecha” se identifica con aquellos que han llegado a ser salvos. En el momento cuando reciben sus almas nuevas resucitadas, ellos han sido cosechados. El Hijo del hombre (Cristo) está a cargo de esta cosecha en tanto que Su cuerpo, que son los creyentes verdaderos, llevan el Evangelio a todo el mundo.  Esta cosecha continuará hasta el último día. Cada individuo que ha sido cosechado (salvo) será agregado a la iglesia invisible y eterna que es el reino de Dios.

Como hemos aprendido, es durante este tiempo de cosecha cuando el trigo se separa de la cizaña. Al final de esta cosecha, el trigo es traído al granero (es decir, su salvación está completa), y ellos reciben sus nuevos cuerpos espirituales resucitados. Pero simultáneamente, el día final del Juicio ocurre. En Apocalipsis 14:18-20, advierte: Y salió del altar otro ángel, que tenía poder sobre el fuego, y llamó a gran voz al que tenía la hoz aguda, diciendo: Mete tu hoz aguda, y vendimia los racimos de la tierra, porque sus uvas están maduras. Y el ángel arrojó su hoz en la tierra, y vendimió la viña de la tierra, y echó las uvas en el gran lagar de la ira de Dios. Y fue pisado el lagar fuera de la ciudad, y del lagar salió sangre hasta los frenos de los caballos, por mil seiscientos estadios.

Este es el día cuando la cizaña será quemada. Este es el día de juicio cuando no solo la cizaña sino también todas las naciones beberán la copa de la ira de Dios, como leemos en Jeremías 25:15-16: Porque así me dijo Jehová Dios de Israel: Toma de mi mano la copa del vino de este furor, y da a beber de él a todas las naciones a las cuales yo te envío. Y beberán, y temblarán y enloquecerán, a causa de la espada que yo envío entre ellas.

¡Qué terrible que la cizaña que ha sido dejada en las iglesias locales caerá en esta terrible experiencia! Al ir estudiando la parábola del trigo y la cizaña, hemos llegado a entender mucho más claramente la situación espiritual en las iglesias locales al final de la era de la iglesia. Hemos sabido ya, durante años, que muchas denominaciones que quizá habían comenzado siendo razonablemente fieles a la Biblia, ya han caído desde hace mucho bajo la autoridad de Satanás.

Cualquier iglesia que tiene una autoridad que no sea la Biblia sola y en su totalidad debe ser considerada una iglesia falsa. Esto incluye cualquier iglesia que cree en lenguas, visiones, señales, prodigios, o que Dios puede hablar por medio de los padres de su iglesia. La razón de esto es que Dios advierte en Apocalipsis 22:18-19: Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro. Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro.

Estos versículos enseñan claramente que aquellos que tienen una autoridad más amplia o más reducida que la Biblia, están bajo el juicio de Dios (sujetos a estas plagas). Debido a que no son salvos, están bajo la autoridad de Satanás. De esta manera, Satanás gobierna esas iglesias aunque, como nos dimos cuenta anteriormente en este estudio, durante la era de la iglesia una persona podía llegar a ser salva todavía en una iglesia de esa clase.

Por supuesto, esa persona no habría permanecido en esa iglesia falsa. Con el tiempo, esa persona habría tratado de encontrar una iglesia más fiel. ¿Pero qué de todas las iglesias del día de hoy que afirman que la Biblia infalible es la Palabra única de Dios? Ellas no querrán tener nada que ver con señales y prodigios, visiones, lenguas, etcétera. Seguramente ellas deben estar llenas fundamentalmente de creyentes verdaderos. Nos gustaría creer eso.

Y como hemos aprendido, a través de toda la era de la iglesia, eso era lo que se creía. Pero ahora la prueba está puesta. La orden del Señor está siendo anunciada. Los creyentes verdaderos deben salir de las iglesias. Deben salir de Babilonia. Los creyentes verdaderos en estas iglesias tiemblan delante de la Palabra de Dios. A ellos les fue dada una nueva alma resucitada en el momento cuando fueron salvos, así que tienen un deseo intenso y continuo de ser obedientes a la Palabra de Dios.

Por consiguiente, estarán cada vez más incómodos a medida que aprenden cada vez más de la Biblia en cuanto a la Gran Tribulación y al final de la era de la iglesia. Finalmente, ellos saldrán de sus congregaciones locales porque quieren ser totalmente obedientes a los mandatos de Dios. Desafortunadamente, aunque muchas de las iglesias más conservadoras ya han oído bastante acerca del final de la era de la iglesia, muy pocos están dejando esas iglesias.

¿Es posible que estas iglesias Bíblicas, ortodoxas y conservadoras estén en realidad altamente pobladas de miembros que no son salvos – – miembros no salvos que han pasado por el bautismo en agua, que han hecho su confesión de fe, y que colaboran con la iglesia, y que aparentemente viven vidas piadosas, morales y decentes? ¿Es posible que ellos confíen en su iglesia y sus doctrinas y confesiones como su autoridad final y no en la Biblia?

Es realmente espantoso pensar que esta pueda ser la condición espiritual verdadera de todas las iglesias hoy. Como aprendimos anteriormente, Satanás estaba comenzando ya a tener éxito cerca del comienzo de las siete iglesias que se exhiben en Apocalipsis 2 y 3.  ¿Por qué no habría de ser él cada vez más exitoso a medida que pasa el tiempo? De esta manera, ya por nuestros días, seminarios y denominaciones completas pueden haber caído bajo el liderazgo de hombres que no son salvos, que tienen apariencia de piedad pero que no han experimentado la salvación.

¡Qué posibilidades tan feas, terribles, y horrorosas! Si esa es la condición espiritual verdadera de las iglesias que pensábamos que eran sumamente fieles a la Biblia, entonces fácilmente podemos entender el lenguaje terrible que Dios usa cuando acusa a las iglesias locales del día de hoy en Isaías, Jeremías, Ezequiel, y muchos otros lugares en la Biblia. Unos cuantos ejemplos de la naturaleza absolutamente seria de este asunto son dados en los pasajes siguientes de la Biblia:

. Deberíamos estar horrorizados al darnos cuenta cómo Satanás ha estado guerreando contra el cuerpo de Cristo a través de todo el tiempo de la era de la iglesia. Nos debería aterrorizar hasta lo más profundo de nuestro ser tan siquiera considerar la posibilidad de que una gran cantidad de teólogos de confianza, maestros Bíblicos, pastores, ancianos y diáconos pudieran haber estado bajo la autoridad de Satanás.  

No obstante, como hemos visto, esa fue precisamente la situación en el templo y en las sinagogas en el tiempo de los apóstoles. Aquellos sacerdotes y Fariseos eran personas igualmente morales, decentes, y aparentemente piadosas como un gran número de líderes de las iglesias de nuestros días.  Además, otra posibilidad espantosa que debería ocurrirse a todo miembro de una iglesia local es esta: “Si la cizaña y el trigo son prácticamente indistinguibles, ¿Cómo puedo estar seguro de que yo no estoy incluido en la cizaña?

 Yo sé que es cierto que los miembros no salvos de la iglesia están igualmente bajo la ira de Dios que la mayoría de la gente impía del mundo”. Esta pregunta debe hacerse porque la enseñanza de la Biblia claramente indica que esta es la condición de las congregaciones locales a través de toda la era de la iglesia. Estas son preguntas enormemente serias. En realidad, surge otra pregunta: “¿Cómo puedo saber con toda seguridad que mi pastor, mi maestro Bíblico favorito es verdaderamente salvo?”

Si él no es salvo, entonces todavía está bajo la autoridad de Satanás; así que en realidad él es uno de los ministros de justicia de Satanás, descritos en II Corintios 11. Esta realmente es una situación espantosa. Parece que nadie en el mundo eclesiástico podía haber tenido alguna idea de la seriedad de este problema. Ellos no pudieron haber sabido, porque Dios mismo enseña que a través de toda la era de la iglesia, el trigo y la cizaña eran prácticamente indistinguibles.

Versículos tales como II Corintios 11:15, el cual habla de los ministros de Satanás como ministros de justicia, y Hebreos 6:4-6, donde Dios habla de gente que no es salva como habiendo sido participantes del Espíritu Santo y habiendo sido iluminados, nos explican por qué el trigo y la cizaña no pudieron ser reconocidos por lo que realmente son. Por cierto, esto nos dice que el bautismo en agua, la confesión de fe, la membresía de iglesia, etcétera, no son en absoluto ninguna garantía de salvación verdadera.

Sabemos que el pertenecer a una iglesia que parece ser totalmente fiel a la Biblia no es garantía y la asistencia fiel a los servicios de adoración y otras actividades no es garantía. Promesas solemnes por el pastor o anciano de que yo he llegado a ser salvo no es garantía, y es posible que ellos mismos sean cizaña. Estas son afirmaciones espantosas realmente. Pero, tienen que ser confrontadas. El día del Juicio se aproxima, y si yo todavía permanezco sin ser salvo, sé que terminaré bajo la condenación eterna.

Si mi iglesia ha sido razonablemente fiel a la Biblia, entonces seguramente, ella ha enfatizado la verdad Biblica de que la ira de Dios se precipita sobre los no salvos. Ahora podemos entender versículos tales como el que declara que debemos procurar hacer firme nuestra vocación y elección (II Pedro 1:10). Podemos entender por qué Dios dice en II Corintios 13:5: Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis reprobados ¿Entonces cómo puedo saber que realmente he llegado a ser salvo? Si sospecho que no soy salvo, ¿qué puedo hacer? Estas son preguntas extremadamente serias, que toda persona debería hacerse a sí misma.

Capítulo 5

Seguridad de Salvación

¿Cómo puedo saber con seguridad que he llegado a ser salvo? Esta tiene que ser la pregunta más importante que toda persona debe hacer. Para responder a esta pregunta, primero debemos descubrir lo que sucede precisamente en la vida de una persona en el momento cuando nace de nuevo. Hay tres acciones sumamente importantes de Dios mismo que son absolutamente necesarias antes de que alguien pueda experimentar la salvación. Estas tres acciones tuvieron que haber sido hechas para todas y cada una de las personas que llegan a ser salvas. No hay excepciones.

Escogidos de Dios

La primera acción hecha por Dios a favor del individuo que El planea salvar es que antes de la creación del mundo, él tuvo que ser escogido de Dios. Dios escogió a todas y cada una de las personas a quienes eventualmente salvaría. Leemos en Efesios 1:3-5: Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad.

Cuando Dios se disponía a crear este mundo y sus billones de habitantes humanos, El miró a través de los corredores del tiempo y vio una masa miserable de humanidad que estaba en completa rebelión contra El. Aunque Dios creó a la humanidad como seres perfectos, creados a la imagen y semejanza de Dios, Dios sabía que la humanidad se rebelaría contra El. Leemos en Romanos 3:10-12: Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; No hay quien entienda, No hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.

Sin embargo, a pesar de este desastre total, la rebelión de la humanidad contra Dios, Dios hizo una decisión de redimir a algunos de estos humanos rebeldes a fin de que ellos no tuvieran que pagar las consecuencias de su rebelión. Desde luego que las consecuencias son horrendamente terribles, porque la rebelión de la raza humana es horrendamente terrible.

Así que, Dios, desde antes de la fundación del mundo, escogió a quienes El quería tener para Sí mismo. Esta elección no tuvo nada que ver, en ninguna manera, con alguna acción o deseo de la humanidad. Dios declara en Romanos 9:15: …Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y me compadeceré del que yo me compadezca Aquellos a quienes Dios escogió para ser redimidos, es decir, para ser salvos, fueron entregados al Señor Jesucristo.

Leemos en Juan 6:37: Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera. Sin embargo, algo tuvo que ser hecho por Jesús acerca de los pecados, para tener a estos escogidos como Su posesión eterna. La ley perfecta de Dios decretó que, debido a que la humanidad fue creada a la imagen de Dios, la ley de Dios demandaba que el castigo por los pecados de todos y cada uno de los individuos tiene que pagarse.

Por lo tanto, aunque ellos fueron elegidos por Dios y dados a Cristo para que llegasen a ser Su posesión eterna, Cristo no los podría tener a menos que el castigo de sus pecados fuera pagado. Puesto que la ley de Dios decretó que la paga del pecado es la condenación eterna, efectivamente, aquellos que fueron escogidos y entregados a Cristo nunca podrían llegar a ser posesión de Cristo. Esto es verdad porque los escogidos estarían en el infierno para siempre jamás, pagando sus pecados. Eso nos lleva a la segunda acción dramática que Dios tomó a favor de aquellos que han llegado a ser salvos:

El Portador de los Pecados

Cuando Dios vio el universo que El creó en el principio del tiempo, no había ninguno a quien Dios pudiese utilizar para llevar sobre sí la ira de Dios, a favor de aquellos que son elegidos o escogidos por Dios y dados a Cristo como posesión eterna.  Hay versículos en Isaías y Ezequiel que nos enseñan esto. Sin embargo, la ley perfecta de Dios decretó que el castigo de condenación eterna debe ser pagado antes de que a cualquier individuo pueda permitírsele entrar al cielo santo de Dios.

Todo aspecto de la ley perfecta de Dios tuvo que ser satisfecho perfectamente. Por consiguiente, en un acto de misericordia y amor sin paralelo, Cristo mismo vino a ser el portador de los pecados a favor de aquellos individuos que le han sido dados a El. Leemos en Isaías 53:6:  Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.

Esta es la razón por qué Jesús tuvo que tomar una naturaleza humana. El estaba pagando el pecado del hombre. Por lo tanto, Cristo tuvo que convertirse en el Hijo del hombre, es decir, tuvo que convertirse en un ser humano a efecto de estar legalmente calificado para ser un sustituto o socio para los seres humanos que El vino a salvar.  Esta es la razón por qué El tuvo que ir a la cruz. Cuando El pendía de la cruz, esa acción declaró y demostró al mundo que El fue hecho maldición.

El tuvo que ser el Sustituto que vino para llevar sobre Sí la maldición de Dios, en favor de aquellos individuos malditos a quienes El vino a salvar. Leemos en Gálatas 3:13: Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero). Esta es la razón por la que fue desamparado por Dios. El estar para siempre desamparado por Dios es una descripción del horror del infierno.

Vemos esto en el grito de Jesús cuando estaba sobre la cruz clamando, y leemos en Marcos 15, versículo 34: Y a la hora novena Jesús clamó a gran voz, diciendo: Eloi, Eloi, ¿lama sabactani? que traducido es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? Solamente porque Jesús era Dios y nunca cesó de ser Dios infinito, las horas de la experiencia de la cruz fueron el tiempo suficiente para pagar todos y cada uno de los pecados, de todos y de cada uno de los escogidos dados a Cristo.

Ni un tan solo pecado de estas personas elegidas podría ser dejado sin pagar. Así que ahora hay muchos individuos en este mundo quienes, desde antes de la creación, fueron escogidos para salvación y quienes han sido dados a Cristo como posesión eterna. Sus pecados han sido total y eternamente cubiertos, porque Jesús se convirtió en su Salvador, pagando los pecados de ellos. Pero un acto más grande de parte de Dios es necesario.

Estos individuos, que fueron escogidos para salvación, son humanos pecaminosos. Ellos no saben nada acerca de los planes de Dios para ellos. Al igual que el resto de la raza humana que nunca llegará a ser salva, ellos son esencialmente un cuerpo y un alma. Su cuerpo es esa parte de su personalidad que es enterrada al momento que mueren. Su alma es su esencia espiritual, la cual es una parte de su personalidad tan real como su cuerpo.

Sabemos que su alma es completamente substantiva, real, porque en el caso de una persona salva, al momento de su muerte física, su alma deja su cuerpo y es llevada al cielo donde vive y reina con Cristo. Luego, en el fin del mundo, al volver Cristo, resucitará su cuerpo. Sin embargo, el individuo escogido ahora vive en este mundo como cualquier individuo que no es escogido para salvación.

Leemos de él en Efesios 2:1-3: Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.

Antes que fuera salvo, en su cuerpo, él deseaba el pecado. Antes que fuera salvo, él estaba tan muerto espiritualmente como cualquier individuo que ha de terminar eternamente en el infierno, pagando sus pecados. Eso nos lleva al tercer acto gigantesco que Dios hace a favor de quienes Cristo vino a salvar.

El Milagro del Nuevo Nacimiento

El tercer acto realizado por Dios a favor de quienes fueron dados a Cristo como posesión eterna, es que Dios lleva a cabo el milagro de dar a esa persona elegida una nueva alma resucitada. En respuesta a una pregunta de Nicodemo, leemos en Juan 3:5: Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Antes de eso, dice en Juan 3, versículo 3: Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.

Ser nacido de agua y del Espíritu significa ser nacido del Evangelio (agua) por la acción de Dios Espíritu Santo. Dios habla de esta acción en Romanos 10:17, donde leemos: Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios. En el orden divino, Dios estableció el ambiente en el cual salva a las personas. Ese ambiente es la Biblia, la cual es la Palabra de Dios única. Esta es la razón por qué nadie en el mundo tiene la posibilidad de llegar a ser salvo a menos que oiga las palabras de Dios.

Y la única Palabra de Dios es la Biblia. Esa es la razón por qué a través de toda la era de la iglesia, Dios mandó a las congregaciones locales a llevar el Evangelio a todo el mundo. Esa es la razón por qué en nuestros días, nosotros, como individuos, tenemos que continuar sirviendo celosamente como embajadores de Cristo, llevando el Evangelio al mundo. Dios hace la obra completa de salvación, y por lo tanto, puede salvar a un individuo elegido en cualquier momento durante la vida de esa persona.

El único requisito es que el individuo esté bajo el oír de la Biblia.  Al momento de la salvación, Dios da a ese individuo oídos espirituales y una nueva alma eterna. De esta manera, un bebé puede ser salvo tan fácilmente como un adulto maduro. Una persona con la mente de dos años de edad puede ser salvo tan fácilmente como un profesor de la Universidad. Para esa persona elegida, Cristo ya ha pagado todos sus pecados. Lo que queda es que en cierto tiempo apropiado, conocido solamente por Dios, esta persona debe experimentar realmente el maravilloso hecho de la salvación.

Una Transformación Poderosa

Ahora debe hacerse la pregunta: ¿Cómo afecta el momento de la salvación a esta persona? ¿Qué significa en su vida el hecho de que ha nacido de nuevo? Recuerde que antes de que fuera salvo, en su personalidad completa, él era exactamente como la gente no elegida que nunca llegará a ser salva. Tanto en cuerpo como en alma, él deseaba el pecado y estaba en rebelión contra Dios. Pero ahora, se le ha dado una nueva alma resucitada.

En esa parte de su personalidad, él es una nueva criatura en Cristo. Cuando nació físicamente, él era un bebé con una personalidad que consiste de un cuerpo y de un alma. Al momento de la salvación, él es nacido de nuevo. Se le da una nueva alma. Es un milagro que nuestras mentes humanas no pueden comprender. No hay evidencia física de esta transformación. Sin embargo, el resultado de esta transformación milagrosa del alma de una persona puede verse.

El hecho de que una nueva alma está en el cuerpo no transformado de una persona, tendrá un serio impacto y cambiará el comportamiento de esa persona. Esto está probado por la declaración de Dios en I Juan 3:9, donde leemos: Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. En este versículo, Dios está enseñando que en el momento de la salvación, un cambio enorme ocurre en la personalidad del individuo.

En su nueva alma resucitada, él no puede pecar. Puesto que el pecado es transgresión de la ley de Dios, esto significa que en su alma él no puede iniciar el pecado.  En la parte de su personalidad que constituye su alma, él ama a Dios y a las leyes de Dios. El tiene un deseo enorme de ser obediente a todos los mandamientos de la Biblia. Pero en su nueva alma, él todavía tiene que vivir en su viejo cuerpo el cual no fue transformado en el momento de su salvación.

Por lo tanto, él ha llegado a ser una sola personalidad con dos deseos mutuamente excluyentes. Por un lado, él siempre desea ser obediente a las leyes de Dios, y por el otro, él todavía desea el pecado. Esta situación molesta está descrita por Dios cuando el apóstol Pablo, bajo la inspiración del Espíritu Santo, declara en Romanos 7:21-24: Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí. Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros. ¡Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte?

Estar libre de nuestro cuerpo pecaminoso es el deseo contínuo de todo creyente verdadero. Sin embargo, la lucha que sucede en la personalidad salva no es estática. Habrá progreso hecho cada vez más hacia la victoria del alma nueva resucitada. Esto será cierto porque otro suceso maravilloso ocurrió al momento de la salvación, y es que el Espíritu Santo de Dios habita ahora en la vida de esa persona.

Leemos en Romanos 8:9 que si no tenemos el Espíritu de Dios, no somos de El. Nosotros no entendemos de ninguna manera cómo el Dios Todopoderoso puede habitar en la vida de una persona salva. Debemos admitir que es un misterio por completo para nosotros. Pero debido a que nosotros confiamos absolutamente en la Biblia, sabemos que esta verdad misteriosa debe ser cierta. La presencia residente de Dios mismo, en la vida y personalidad del creyente salvo, estimula más a esta persona a obedecer a Dios y a desear solamente aquello que complace a Dios. Además, esta persona ha sido sacada del dominio de Satanás y se ha convertido en un ciudadano eterno del reino de Cristo. Dios nos dice acerca de esto en Colosenses 1:13: El cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo.

En Filipenses leemos que nuestra República, es decir, nuestra ciudadanía, está en los cielos (Filipenses 3:20). De esta manera, en el momento de la salvación, muchos factores están obrando en la vida de aquél que ha sido salvo, y estos factores causan un cambio muy decidido e importante en la conducta y deseos del individuo salvo.  El entenderá y se identificará con las declaraciones Bíblicas tales como aquellas que encontramos en el Salmo 119 y que se encuentran diseminadas por dondequiera en la Biblia.

A continuación, unos cuantos ejemplos del bello lenguaje del Salmo 119 que demuestra el amor y respeto hacia la Biblia de parte del creyente verdadero: Versículo 10: Con todo mi corazón te he buscado; No me dejes desviarme de tus mandamientos.  Versículo 11: En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti. Versículo 16: Me regocijaré en tus estatutos; No me olvidaré de tus palabras. Versículo 24: Pues tus testimonios son mis delicias Y mis consejeros. Versículo 47: Y me regocijaré en tus mandamientos, Los cuales he amado. Versículo 77: Vengan a mí tus misericordias, para que viva, Porque tu ley es mi delicia. Versículo 97: ¡Oh, cuánto amo yo tu ley! Todo el día es ella mi meditación.

 

Esta clase de declaraciones pueden hallarse a través de toda la Biblia. Y cualquiera que ha sido salvo realmente experimentará cada vez más y más estos deseos y motivaciones en su vida. De esta manera, él reconoce y se identifica con la verdad expresada en I Juan 2:3-5: Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos. El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él; pero el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él.

El creyente verdadero sabe que los mandamientos de Dios incluyen la Biblia completa. El también conoce ese sentimiento terrible que experimenta cuando permite que los deseos pecaminosos de su cuerpo lo lleven a pecar.  El se identifica con aquél verdadero hombre de Dios, David, quien cayó en pecado lamentable, y luego, bajo la inspiración del Espíritu Santo, dejó registrado su remordimiento sincero, del cual leemos en el Salmo 51, por ejemplo.

Temor y Temblor

Un aspecto del carácter de la persona salva es su reconocimiento de la santidad y justicia de Dios y de la verdad de que Dios es el juez justo de toda la tierra. En Filipenses 2:12, Dios declara a través del apóstol Pablo: Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor. La salvación en la cual el creyente debe “ocuparse” en su vida, es la salvación que Dios le ha dado.

Mientras crece en la gracia (II Pedro 3:18), es decir, mientras deja de seguir los deseos pecaminosos de su cuerpo no salvo, y cada vez más vive para la gloria de Dios, él lo hace así con temor y temblor.  Esta es una declaración sorprendente porque sería de esperar que, como resultado de nuestra salvación, todo temor de Dios fuera quitado. El continuar temblando y temiendo delante de Dios parecería ser totalmente extraño a la maravillosa seguridad que nos ha sido dada.

Sin embargo, sabemos que Cristo ha pagado todos nuestros pecados y sabemos que nunca seremos amenazados por la posibilidad del infierno. Debemos recordar que el individuo salvo está habitado por el Espíritu Santo. Así que, él ha comenzado a amar y a respetar cada vez más todo lo que la Biblia enseña. El, por lo tanto, aprende y cada vez más llega a estar consciente de la grandeza de Dios.

Dios es el Dios Todopoderoso que habló y trajo a la existencia este tremendo universo. El es el Juez Todopoderoso que está completamente al tanto del pecado más pequeño en todos y cada uno de los seres humanos. El es tan justo que aún el pecado más pequeño es suficiente para causar que una persona sea condenada eternamente. Y el creyente verdadero está consciente de que todavía tiene pecados, aunque ahora él sea dramáticamente más obediente a las leyes de Dios de lo que era antes de ser salvo. El creyente verdadero está completamente consciente de que, a no ser por la misericordia y la gracia de Dios, él también merece la condenación eterna.

Una pobre ilustración de esto puede darse. Suponga que, por su propia acción tonta e innecesaria, una persona se pusiera a sí misma en una situación extremadamente peligrosa. Por ejemplo, podríamos pensar en un niño jugando con fósforos. El impacto de esta acción es que provoca que la casa donde él vive se incendie totalmente. De milagro, a gran costo de su rescatista, el niño es salvado.

Y durante muchos días siguientes, el niño tiene pesadillas al venirle a la mente su escape apenas por un pelo.  Además, por el resto de su vida, él tendrá una fobia, es decir, un miedo enorme al fuego. Esta condición puede existir, aunque ningún fuego vuelva a amenazarlo otra vez. Esto, por supuesto, es una pobre ilustración de la vida de alguien que ha llegado a ser salvo, pero puede ayudarnos a ver lo que Dios quiere decir cuando usa la frase “temor y temblor” Por una parte, el creyente tiene un intenso amor y confianza en la Biblia, y sabe cada vez más que está eternamente seguro en Cristo, y sabe que nunca puede ser amenazado por el infierno.

El sabe que todos sus pecados han sido cubiertos por Cristo. Por otra parte, cuanto más llega a familiarizarse con las enseñanzas de la Biblia, más reconoce la terrible ira de Dios que justamente merece en pago de sus pecados. El está consciente de que solamente la misericordia y la gracia de Dios fue lo que causó su salvación. Por lo tanto, tiembla en temor y asombro delante de Dios. El reconoce que su salvación fue totalmente inmerecida.

Podemos entender el temor y el temblor aun más claramente cuando miramos I de Juan 4:18. Allí Dios declara: En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor. Este versículo parece enseñar que, debido a que Dios ama al creyente verdadero, y el creyente verdadero ama a Dios, el creyente no debería temer a Dios ya más.

Pero esa conclusión es contraria a los cientos de versículos Bíblicos que enseñan que el creyente verdadero debe temer a Dios.  La palabra “temor” como se usa en este versículo, y muchos otros versículos que hablan del creyente temiendo a Dios, es una palabra que expresa miedo. Esto está enfatizado en este versículo donde Dios declara que el temor lleva en sí castigo”. ¿Cómo podemos resolver esta contradicción aparente?

La clave para la solución es la palabra “perfecto o perfeccionado” que se usa dos veces en este versículo. Recuerde que aprendimos que amar a Dios es guardar Sus mandamientos. En Juan 14, versículos 21 y 23 leemos: El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él. Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.

Claramente, amar a Dios es obedecer sus mandamientos. Si pudiésemos guardar perfectamente Sus mandamientos, nosotros estaríamos ejerciendo el perfecto amor. De esta manera, si pudiésemos guardar perfectamente Sus mandamientos, no tendríamos razón para temer o temblar delante de Dios. Desafortunadamente, en tanto que vivamos sobre esta tierra, en nuestros cuerpos pecaminosos presentes, cometeremos pecados.

Indiferentemente de cuánto crezcamos en gracia, en nuestros cuerpos físicos nunca llegaremos al perfecto amor. Eso ocurrirá solamente cuando Cristo vuelva y nosotros recibamos nuestro cuerpo eterno resucitado. Sin embargo, cuando pecamos siendo cristianos verdaderos esto debería llenarnos de temor y de terror. Piénselo. El pecado es tan terrible que lleva consigo el castigo de condenación eterna. Es cierto, soy salvo y ese pecado ha sido pagado por Jesús mi Salvador.

Sin embargo, es pecado que yo he cometido, y fuera de la misericordia de Dios, yo merezco la condenación eterna porque he cometido ese pecado. ¡Qué terrible que yo hiciera tal cosa! Y oro, “Oh, Dios, por favor obra en mí el querer y el hacer por tu buena voluntad, que yo no repita ese pecado. Oh, Dios, tiemblo en tu presencia al darme cuenta que, si no fuera por tu misericordia, yo debería ser echado en el infierno por ese pecado”.

Las palabras que el amado de Dios, David, escribió, bajo la inspiración del Espíritu Santo, cuando cometió pecado, ilustran este principio. Todo el Salmo 51 debería leerse, pero citaremos sólo los primeros cuatro versículos: Al músico principal. Salmo de David, cuando después que se llegó a Betsabé, vino a él Natán el profeta. Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia; Conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones. Lávame más y más de mi maldad,Y límpiame de mi pecado. Porque yo reconozco mis rebeliones, Y mi pecado está siempre delante de mí. Contra ti, contra ti solo he pecado, Y he hecho lo malo delante de tus ojos; Para que seas reconocido justo en tu palabra, Y tenido por puro en tu juicio.

¡Gracias a Dios que, en nuestro temor, tenemos el conocimiento seguro de que, si hemos llegado a ser salvos, aunque merecemos la ira de Dios, nunca la experimentaremos! De esta manera, tenemos que entender que un estilo de vida totalmente diferente y una actitud completamente diferente hacia Dios y hacia la Biblia, deben ser hallados en la vida de la persona salva a la que reside en la vida de la persona que no es salva.

Tal como aprendimos antes, tanto la persona salva como la no salva, pueden aparentar ser salvas por fuera. El trigo y la cizaña son prácticamente indistinguibles. A través de toda la era de la iglesia, casi todos en todas las congregaciones, confiaban en que las enseñanzas de su denominación estaban en armonía con la Biblia. Cuando fueron ofrecidas enseñanzas heréticas en la iglesia, los que eran el trigo, así como los que eran cizaña, que confiaban en las enseñanzas históricas de su iglesia, procuraron excomulgar a los maestros heréticos.

Si no tenían éxito en excomulgar a los maestros heréticos, aquellos que anhelaban las enseñanzas históricas que los padres de la iglesia habían declarado como fieles a la Biblia, abandonaban su iglesia local y formaban una nueva congregación. Esto sucedió dramáticamente durante la Reforma cuando varias denominaciones Reformadas fueron fundadas por quienes salieron de la iglesia Católica Romana.

Sin embargo, muchas enseñanzas de la Biblia no fueron entendidas claramente por las iglesias locales, así que diferentes conclusiones fueron adoptadas por las diferentes denominaciones concernientes a los mismos temas Bíblicos. Por ejemplo, cada denominación decidió lo que creía ser la enseñanza Bíblica respecto a la naturaleza y práctica del bautismo en agua, y las enseñanzas Bíblicas acerca de llegar a ser salvo. Y no obstante, cada denominación estaba segura que su propia interpretación de estas doctrinas era la verdad Bíblica.

Tanto los que eran trigo como los que eran cizaña en cada denominación pensaron, y fueron llevados a creer por sus propios teólogos, que la interpretación de su iglesia de estas doctrinas era completamente fiel a la Biblia. Consecuentemente, el trigo, es decir, los que temían y temblaban frente a la Palabra de Dios, fueron apaciguados y asegurados eficazmente por los líderes de sus iglesias de que todo estaba bien espiritualmente. Además, el trigo reconocía el hecho de que sus maestros y gobernadores espirituales fueron puestos en estas posiciones de liderazgo por Dios mismo. Por consiguiente, en sus iglesias, ellos creían que estaban obedeciendo todos los mandamientos de Dios.

Una Comprensión Grandemente Aumentada

Sin embargo, en nuestros días, Dios está efectuando grandes cambios espirituales. El mundo está muy cercano al Día del Juicio. Por lo tanto, la profecía de Daniel 12, versículo 9, está siendo cumplida, y allí Dios declara: El respondió: Anda, Daniel, pues estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del fin. Esto significa que en el tiempo del fin, muchas verdades que siempre estuvieron residiendo en la Biblia, por fin comenzarían a ser entendidas por los creyentes verdaderos. Sin embargo, a través de toda la era de la iglesia, estas verdades no fueron entendidas de ninguna manera.  Pero ahora que estamos cercanos al fin, Dios está quitando Su sello de muchas verdades que habían estado escondidas en la Biblia. Por primera vez, estamos aprendiendo verdades importantes tales como las siguientes:

  1. La Biblia da un calendario exacto de la historia, y cuando el calendario Bíblico se pone al lado de nuestro calendario moderno, muestra que la creación ocurrió en el año 11,013 A.C. Así mismo, el diluvio de los días de Noé ocurrió en el año 4990 A.C. (Vea el libro “¿Adán Cuándo?”, disponible en Family Radio). 2. El cuarto mandamiento concerniente al día de Reposo era una ley ceremonial. (Vea “¿Domingo el Día de Reposo?”, disponible en Family Radio).
  2. Los mandatos concernientes al bautismo en agua y el servicio de comunión fueron también leyes ceremoniales. (Vea “El Bautismo, Lavamiento de nuestros Pecados”, disponible en Family Radio). 4. El tiempo ha llegado cuando Dios ha terminado con el uso de la divina institución de las iglesias locales para evangelizar al mundo. 5. Dios ha asignado a individuos que están totalmente fuera de las congregaciones locales la tarea de recoger la cosecha final de creyentes.
  3. A través de toda la era de la iglesia, Satanás estuvo en guerra contra las iglesias locales, sembrándolas con cizaña, que son los individuos que siguieron bajo su autoridad. 7. Los verdaderamente salvos deben abandonar sus congregaciones locales. Fuera de las congregaciones locales, ellos deben continuar evangelizando a fin de que la iglesia invisible eterna continúe creciendo.
  4. Ahora estamos en ese tiempo de la Gran Tribulación mencionada en Mateo 24:21. Durante este tiempo, Dios ya no está obrando o gobernando en las congregaciones. Por lo tanto, la misericordia y la gracia de Dios ya no están mas en ellas. 9. Una gran multitud, la cual nadie puede contar, está siendo salva durante el período de la Gran Tribulación. Ellos están siendo salvos en todo el mundo fuera de las iglesias locales.
  5. El Juicio Final comienza con el juicio sobre las congregaciones locales mientras Dios ata a los no salvos dentro de estas iglesias a fin de prepararlos para enfrentar el trono de Dios en el último día. 11. Durante el presente tiempo de Gran Tribulación, Dios está separando el trigo de la cizaña. 12. Cuando una persona llega a ser salva, recibe un alma nueva resucitada en la cual ella no puede iniciar el pecado.
  6. La salvación requiere la sola acción de Dios. Ninguna persona puede hacer nada para iniciar su salvación o garantizar su salvación. La parábola histórica de la resurrección de Lázaro, citada en Juan 11, ilustra claramente el método de Dios de levantar a una persona espiritualmente muerta a la vida espiritual. 14. El anticristo es Satanás mismo. Esta es una lista parcial de muchas verdades Bíblicas que no fueron enseñadas o fueron raramente enseñadas en las iglesias locales.

Esto no significa que antes de nuestra época no existieran teólogos piadosos y espirituales que diligentemente escudriñaran la Biblia en busca de la verdad. Al contrario, a través de toda la historia, han habido hombres que laboraron diligentemente en las Escrituras a fin de entender la verdad Bíblica tan correctamente como fuera posible.  Pero debemos recordar que Dios tiene un horario para revelar la verdad. Esos teólogos piadosos y devotos vivieron en un tiempo cuando estas verdades no estaban siendo reveladas.

Por consiguiente, a pesar de sus deseos más diligentes de ser tan exactos como fuera posible concerniente a la verdad Bíblica, las verdades anteriormente mencionadas no fueron reveladas por el Espíritu Santo. Ahora estamos cerca del tiempo del fin, y este es el tiempo cuando los sellos de Daniel 12:9 están siendo quitados por Dios. Por lo tanto, mucha verdad nueva está disponible.

Pero esto coloca a los teólogos de la iglesia local presente y a los miembros de iglesia en una situación muy difícil.  En la historia de su denominación, ninguna de estas verdades han sido expresadas o entendidas. Además, los seminarios que entrenaron a los pastores nunca han entendido estas verdades, y por consiguiente, nunca las han enseñado.  Eso es lo que crea el mecanismo por medio del cual Dios separa el trigo de la cizaña.

Los verdaderos creyentes (es decir, el trigo), que aman sinceramente al Señor y desean ansiosamente ser obedientes a los mandatos de Dios, se enteran de estas verdades. Dios ya los ha preparado para interesarse en estas verdades porque simultáneamente, en sus propias denominaciones así como en otras denominaciones, ellos ven la indiferencia creciente hacia la autoridad de la Palabra de Dios.

Por ejemplo, ellos están sobresaltados por la destrucción de la institución matrimonial de nuestros días. Ellos oyen y aun llegan a darse cuenta personalmente de un pastor o de un anciano que se divorcia de su esposa y luego se casa con alguien más. Además, ellos notan el número de personas en su iglesia que son divorciados. Toman nota de que las advertencias concernientes al Día del Juicio y sus consecuencias son raramente, o nunca, proclamadas.

Notan que en muchas iglesias, y posiblemente en la de ellos, hay un cambio en la música, y que se pasa mucho más tiempo trayendo entretenimiento dentro de la iglesia, y notan y están preocupados por el uso de traducciones inferiores de la Biblia, como la Nueva Versión Internacional (NVI). Ellos están alarmados de que evangelios caracterizados por señales y prodigios se han diseminado por todo el mundo eclesiástico.

Realmente, los que son verdaderamente salvos tienen toda la razón para creer que algo espantoso está sucediendo en el mundo eclesiástico. Ellos comienzan a escudriñar la Biblia en busca de respuestas.  Debido a que son realmente salvos y que Dios está obrando en ellos el querer y el hacer por Su buena voluntad, Dios los mueve. Ellos comienzan a entender algunas de las verdades mencionadas anteriormente que hasta aquí habían estado selladas.

A medida que aprenden estas nuevas verdades, y comprueban cada una para determinar su fidelidad a la Biblia, ellos se dan cuenta de que, realmente, el tiempo ha llegado cuando el juicio de Dios está sobre la casa de Dios. Además, al continuar ellos meditando estas cosas a la luz de la Biblia, se dan cuenta que deben abandonar su congregación local. A medida que los creyentes estudian sus Biblias y reciben ayuda en sus estudios Bíblicos de una fuente tal como Family Radio, ellos llegan a familiarizarse con el plan maestro de Dios.

En efecto, descubren que esta apostasía de las iglesias locales fue predicha en la Biblia.  Dios no tan solo profetizó que esto sucedería sino también Dios profetizó el tiempo cuando esto sucedería. Y así, ellos llegan a familiarizarse cada vez más con las enseñanzas de la Biblia concernientes a estos asuntos.  Comienzan a reconocer claramente el hecho de que tienen que abandonar su congregación local.

O, aun más que eso, si han estado expresando sus preocupaciones dentro de la congregación de la cual eran miembros, podrían ya haber sido expulsados. En cualquier caso, sea que hayan sido echados o salido voluntariamente, ellos saben que esto es lo que Dios ha ordenado. Y cuando están fuera, experimentarán una gran libertad espiritual. Ahora están completamente libres para servir fielmente al Señor como lo manda la Biblia. Ya no puede haber ninguna presión sobre ellos para obedecer las doctrinas de la iglesia las cuales creen no ser totalmente fieles a la Biblia. ¡Qué libertad gloriosa es estar bajo la perfecta autoridad, y solamente la autoridad, de la Biblia!

Capítulo 6

Otra Vez Renovados

Hay dos pasajes en el libro de Hebreos que muchos teólogos consideran ser los más difíciles en toda la Biblia. Vez tras vez, ellos han luchado con estos versículos e intentado descubrir exactamente lo que Dios está enseñando aquí.  Los dos pasajes son Hebreos 6:4-9 y Hebreos 10:26-31. Si bien es cierto que estos versículos han sido extremadamente difíciles de entender, ahora ya sabemos por qué.

Descubriremos que estos versículos se aplican solamente al tiempo del final de la era de la iglesia, el mismísimo tiempo en el que estamos viviendo.Cuando entendamos realmente, nos daremos cuenta que estos pasajes enseñan verdades que son totalmente armoniosas con nuestra comprensión presente del final de la era de la iglesia, así como con lo que hemos aprendido de la parábola del trigo y la cizaña. Por lo tanto, ahora examinaremos estos dos pasajes.

El primer pasaje es Hebreos 6:4-9. Allí Dios declara: Porque es imposible que los que una vez fueron iluminados y gustaron del don celestial, y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, y asimismo gustaron de la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero, y recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y exponiéndole a vituperio. Porque la tierra que bebe la lluvia que muchas veces cae sobre ella, y produce hierba provechosa a aquellos por los cuales es labrada, recibe bendición de Dios; pero la que produce espinos y abrojos es reprobada, está próxima a ser maldecida, y su fin es el ser quemada. Pero en cuanto a vosotros, oh amados, estamos persuadidos de cosas mejores, y que pertenecen a la salvación, aunque hablamos así.

La clave para entender estos versículos es la frase del versículo 6, “renovados otra vez para arrepentimiento”. Esta frase nos garantiza que estos versículos no pueden estar hablando de individuos. La razón para esto es que la palabra “renovar” significa haber llegado a ser salvo (Tito 3:5, Romanos 12:2).  Un individuo no puede ser renovado (es decir, salvado), otra vez (o, por segunda vez) para arrepentimiento. Cuando él ha llegado a ser salvo, se le ha dado vida eterna.

Por consiguiente, él no puede caerse de esa posición.  Habiendo llegado a ser salvo, nunca, nunca puede apartarse. La idea de que alguien pueda abandonar la fe después de ser salvo no concuerda con todo lo que la Biblia enseña acerca de la naturaleza de la salvación. Por otro lado, este pasaje no puede estar hablando de aquellos que no han llegado a ser salvos, porque ellos nunca han sido renovados la primera vez. Así que, el pasaje parece imposible de resolverse.

Sin embargo, cuando reconozcamos que este pasaje está hablando de una iglesia local o de una congregación y no de un individuo, comenzaremos a entender. Viene a la mente un pasaje en Apocalipsis 2 que habla directamente de este asunto.  Allí leemos de la iglesia de Éfeso, que era una iglesia a la cual Dios amaba muchísimo y la cual amaba muchísimo a Dios. Dios dijo de esta iglesia de Éfeso, en Apocalipsis 2: 2 y 3:

Yo conozco tus obras, y tu arduo trabajo y paciencia; y que no puedes soportar a los malos, y has probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos; y has sufrido, y has tenido paciencia, y has trabajado arduamente por amor de mi nombre, y no has desmayado. Estas son palabras magníficas de recomendación concerniente a la iglesia en Éfeso.

Sin embargo, la Biblia continúa diciendo algo en cuando a apartarse y ser renovados para arrepentimiento. Leemos en Apocalipsis 2, versículos 4 y 5: Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor. Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré pronto a ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido. Esto nos muestra claramente que esta iglesia se había apartado de su primer amor.

Ese primer amor indica su obediencia inicial a los mandatos de Dios. Luego Dios le ordenó a esa iglesia que se arrepintiera y volviera a ese primer amor, es decir, esa iglesia tenía que ser más obediente a los mandamientos de Dios. La congregación fue advertida de que, a menos que se arrepintieran e hicieran otra vez sus primeras obras, Dios quitaría su candelero. Es decir, ellos se convertirían en una iglesia muerta si no comenzaban a obedecer las leyes de Dios más fielmente. Podemos ver cómo esto se refiere al lenguaje de Hebreos 6, donde Dios nos advierte acerca de una iglesia que ha sido fiel y que luego se ha apartado.

Dios dice que esta apostasía no puede ser seguida por una renovación para arrepentimiento, sino que esa idea parece contradecir la amonestación de Apocalipsis 2 a la iglesia de Éfeso. A ellos se les dijo que se arrepintieran y entonces Dios estaría con ellos otra vez. Sabemos que la Biblia no puede contradecirse a sí misma. Entonces, ¿cómo podemos entender esta contradicción aparente? Descubriremos que en estos versículos de Hebreos 6, Dios está hablando de tan sólo un tiempo en la historia , es decir, solamente hay un tiempo cuando estos versículos pueden aplicarse. Ese tiempo es el final de la era de la iglesia, el tiempo en el cual estamos viviendo ahora. Investiguemos este asunto más cuidadosamente mientras continuamos mirando el libro de Hebreos.

Obediencia es lo que Dios Espera.

El contexto de estos versículos de Hebreos 6 realmente comienza en Hebreos 5:9. En los versículos previos, Dios da información importante acerca de Cristo nuestro Salvador. Sin embargo, en Hebreos 5:9, Dios comienza a hablar de aquellos que le obedecen. Ese versículo dice: Y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen. Este versículo enseña que aquellos que verdaderamente han sido salvos obedecerán a Cristo.

Ellos, por supuesto, han recibido una nueva alma resucitada en la cual solamente quieren hacer la voluntad de Dios. Sin embargo, al continuar en Hebreos 5, encontramos que Dios comienza a desarrollar el concepto de que hay quienes no están obedeciendo a Dios. Esta clase de pensamiento es puesto de manifiesto particularmente en Hebreos 5:11, donde leemos: Acerca de esto tenemos mucho que decir, y difícil de explicar, por cuanto os habéis hecho tardos para oír.

Este lenguaje señala a aquellos que tienen dificultad en oír. Inmediatamente, pensamos en dos citas que se relacionan a la dificultad de oír. Obviamente, esto está hablando de oír el Evangelio. La primera cita es Amós 8:11. Allí leemos: He aquí vienen días, dice Jehová el Señor, en los cuales enviaré hambre a la tierra, no hambre de pan, ni sed de agua, sino de oír la palabra de Jehová. También pensamos en Jeremías 5:21, donde leemos: Oíd ahora esto, pueblo necio y sin corazón, que tiene ojos y no ve, que tiene oídos y no oye:

Junto con Jeremías 5:21, recordamos las palabras de Dios a los judíos que discutían acerca de las verdades que Pablo les estaba entregando. Leemos en Hechos 28, versículos 26 y 27: Ve a este pueblo, y diles: De oído oiréis, y no entenderéis; Y viendo veréis, y no percibiréis; Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, Y con los oídos oyeron pesadamente, Y sus ojos han cerrado, Para que no vean con los ojos, Y oigan con los oídos, Y entiendan de corazón, Y se conviertan, Y yo los sane.

Note el uso de la frase oyeron pesadamente” en este pasaje. Estas tres citas en su totalidad hablan de la condición que existe en las congregaciones locales al final de la era de la iglesia. En este momento, ya no hay ninguna esperanza de que Dios lleve a alguna iglesia a una posición de reconciliación con Dios. Por lo tanto, podemos estar bien seguros de que estos versículos de Hebreos 5 y 6 están identificados con el final de la era de la iglesia.

Para probar esto y para obtener la verdad de estos versículos, deberíamos examinar cada uno en detalle. Hebreos 5:9 coloca el escenario para lo que sigue. La frase “todos los que le obedecen” implica que hay quienes no le obedecen, y esas personas e iglesias desobedientes están bajo la ira de Dios. Hemos aprendido en nuestro estudio del trigo y la cizaña que finalmente viene un tiempo cuando la cizaña será atada en preparación para ser quemada (Día del Juicio).

Una manera mayor como la cizaña es atada es que las iglesias ya no tienen la habilidad de entender la verdad Bíblica. Dios desarrolla este pensamiento en los versículos a continuación de Hebreos 5:11. Leemos en Hebreos 5:12-14: Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido. Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño; pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.

Estos versículos enfatizan la verdad de que, si somos creyentes verdaderos, nuestra comprensión de la Biblia debería aumentar consistentemente. Una de las tareas principales dada a la iglesia fue el ministerio de la Palabra (Hechos 6:4). Para ministrar adecuadamente la Palabra, es decir, para enseñar la Palabra de Dios en una manera que glorifique a Dios, los líderes de la iglesia deberían estar aumentando constantemente su comprensión de la Biblia. Sin embargo, en este versículo, Dios está hablando de una condición en la cual no hay aumento en la comprensión de la Biblia.

Los primeros principios de la verdad sobre la cual estaba fundada la iglesia permanecen estáticos. No hay conciencia de que la Biblia está llena de pepitas de oro de la verdad, esperando ser descubiertas en el tiempo propio de Dios. De esta manera, las confesiones, las declaraciones de fe, la teología sistemática a la cual se suscribe la iglesia, realmente se convierten en los límites de la verdad teológica que la iglesia local sostiene. No hay intentos para afinar más estas primeras doctrinas a fin de asegurarse de que las tales sean tan Bíblicas como sea posible.

Los Recién Nacidos Deben Crecer

En estos versículos de Hebreos 5, Dios asemeja esta situación a aquellos que nunca pasan del estado infantil. En I Pedro 2:2, Dios se refiere a los nuevos creyentes como a niños recién nacidos que desean la leche de la Palabra. Pero nadie debería quedarse niño. Y si sucede, significa que hay algo terriblemente malo con ese niño. Sin embargo, en Hebreos 5:12, Dios indica que el conocimiento de la iglesia de estas primeras doctrinas importantes es tan poco sólido, tan incompleto, que los maestros en la iglesia son incapaces de continuar adecuadamente creciendo como maestros de estas cosas.

Al contrario, son como bebés que todavía necesitan maestros que les enseñen estas doctrinas. Dios espera que los creyentes verdaderos crezcan en la gracia (II Pedro 3:18). Igualmente, la congregación local, bajo el cuidado espiritual del pastor y los ancianos, debería crecer en su conocimiento de las enseñanzas de la Biblia. A medida que ellos crecen en conocimiento, tendrían que volverse cada vez más sensibles a lo que es doctrina correcta y lo que es doctrina equivocada.

De esta manera, su habilidad de afinar bien las doctrinas de la iglesia debería aumentar. Deberían de ser capaces de discernir el bien y el mal, como indica Hebreos 5:14. Ellos deberían ser cada vez más sensibles en rechazar las doctrinas y prácticas que han sido introducidas, o que pueden ser introducidas dentro de la congregación, que son contrarias a las enseñanzas de la Biblia. En otras palabras, a medida que la iglesia local madura, esta debería ser más y más fiel a la Biblia aunque esto pueda significar el rechazo o la modificación de algunas de las enseñanzas que los padres de la iglesia o la denominación sostenían.

Primeros Principios

Dios continúa mostrando este principio en los versículos siguientes. En Hebreos 6:1-2, leemos: Por tanto, dejando ya los rudimentos de la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección; no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas, de la fe en Dios, de la doctrina de bautismos, de la imposición de manos, de la resurrección de los muertos y del juicio eterno.

En estos dos versículos, Dios expone los primeros principios fundamentales de la verdad Bíblica. Estas seis doctrinas deberían haber sido entendidas a través de toda la era de la iglesia. En realidad, ellas son la matríz en la cual las confesiones de la iglesia y la teología sistemática denominacional existen. Estas seis doctrinas son realmente la fundación del Evangelio. Sin embargo, en estos versículos, Dios instruye a la iglesia de seguir hacia la perfección.

Es decir, siempre debería de haber existido un deseo ardiente de entender más de la Biblia. En cualquier momento durante la era de la iglesia, un estudiante de la Biblia sabía que existían muchos versículos en la Biblia que él no podía entender.  Ahora, muy humildemente, él reconoce que Dios tiene su propio horario para revelar la verdad de la Biblia. De vez en cuando, mientras compara Escritura con Escritura, siempre orando que el Espíritu Santo le guíe a la verdad, él entiende algunos de los versículos un poquito más claramente.

Por cierto, leemos acerca de esto en Isaías 28:9-10:¿A quién se enseñará ciencia, o a quién se hará entender doctrina? ¿A los destetados? ¿a los arrancados de los pechos? Porque mandamiento tras mandamiento, mandato sobre mandato, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito allí, otro poquito allá. Estos versículos en Isaías 28 enfatizan la misma verdad que leemos en Hebreos 5 y 6. Cuando comenzamos a entender la Palabra de Dios, somos como pequeños bebés que comenzamos con leche.

Luego, somos destetados de la leche y avanzamos hacia el alimento más sólido. Pero el proceso es poco a poco, mandamiento (ley) por mandamiento (ley), un poquito allí, otro poquito allá. En Isaías 28:9-10, Dios usa el crecimiento de un bebé como ejemplo del crecimiento en el conocimiento de la verdad espiritual.  El bebé no camina o corre instantáneamente. No tiene un vocabulario completo instantáneamente. No entiende inmediatamente los modales apropiados, ni puede comer la misma clase de alimentos que sus padres comen. Más bien, poco a poco, él progresa de bebé indefenso a adulto fuerte e independiente. El llega allí poco a poco durante un lapso de muchos años.

Creciendo Hacia la Perfección

Esto es lo que Dios esperaba de las congregaciones locales a través de toda la era de la iglesia. Ellas comienzan con una comprensión razonable de las seis verdades fundamentales declaradas en Hebreos 6:1-2. Luego poco a poco, mandamiento tras mandamiento, un poquito allí y otro poquito allá, tendrían que crecer en su conocimiento de la Biblia. Puede ser un crecimiento lento pero tiene que haber crecimiento. Esto es tan semejante a como un bebé debe crecer.

Esto significa que los eruditos Bíblicos no deberían contentarse con simplemente entender las declaraciones de los teólogos eminentes del pasado, tales como Agustín o Calvino o Lutero, etcétera. En su crecimiento espiritual, tendrían que llegar a ser cada vez más exactos y Bíblicos en referencia a cualquier doctrina de la Biblia. En su discernimiento creciente del bien y del mal, ellos deberían estar quitando declaraciones de las doctrinas de su iglesia que no son totalmente fieles a la Biblia.

De esta manera, al pasar el tiempo, tendría que haber más armonía entre los teólogos de las varias denominaciones en cuanto a las enseñanzas importantes tales como el bautismo y la salvación.¿Por qué no tiene que ser así? Todas las denominaciones consideran a la Biblia como la Palabra infalible e inequívoca de Dios. Prácticamente todas las denominaciones esperan que sus pastores sepan Griego y Hebreo, lenguajes originales principales en los que la Biblia fue escrita.

Por su conocimiento de estos lenguajes, los individuos entrenados en los seminarios deberían tener la capacidad de revisar el trabajo de los traductores a fin de descubrir errores en la traducción.Ya que, presumiblemente, todos los pastores de las varias denominaciones son individuos salvos, habitados por el Espíritu Santo, uno pensaría que a través de los años, las diferencias denominacionales deberían haber desaparecido poco a poco. La Biblia enseña que hay un Señor, una fe, y un bautismo (Efesios 4:4-6).

Esta debería ser la meta de la iglesia al esforzarse en obedecer la orden de Hebreos 6:1-2 de ir hacia la perfección. Realmente, Dios está diciendo que nunca debemos de cesar en nuestro esfuerzo de aprender más de la Biblia. Así, las diferencias denominacionales en entender el bautismo, la naturaleza de la salvación, y el Día del Juicio deberían de desaparecer gradualmente. Las diferencias en la interpretación de varios versículos que se relacionan con estas doctrinas deberían de haber desaparecido hace mucho. Sabemos que la Biblia puede enseñar solamente una verdad.

La realidad es que esto no está sucediendo. Las diversas denominaciones se sujetan a sus enseñanzas denominacionales tan rigurosamente como lo hicieron en cualquier momento de su historia. Si el acuerdo comienza a surgir entre dos denominaciones, ordinariamente será en favor de una posición doctrinal que es menos fiel a la Biblia.  Esto se ve hoy, por ejemplo, en muchas iglesias Reformadas, cuando cada vez más las encontramos sirviendo a un evangelio de libre albedrío.

También, como vemos en las iglesias Bautistas leales que previamente insistían en la versión King James de la Biblia en Inglés (o la Reina-Valera en Español), ahora han sucumbido a una versión inferior, la Nueva Versión Internacional. De esta manera, la advertencia de Hebreos 6:1-2 es muy oportuna. Sin embargo, en nuestros días, esta es una advertencia dramática y oportuna pues al continuar en Hebreos 6, nos daremos cuenta que la advertencia de estos versículos está señalando particularmente a nuestros días.

Si Dios lo Permite

Desarrollaremos más esta verdad mientras continuamos y examinamos los siguientes versículos. En Hebreos 6:3, leemos: Y esto haremos, si Dios en verdad lo permite Debemos darnos cuenta de que cualquier verdad que recibamos de la Biblia, es finalmente la obra del Espíritu Santo de Dios trabajando en nuestras vidas. Todas las doctrinas sostenidas por cualquier iglesia o denominación fiel a la Biblia fueron dadas a los creyentes verdaderos dentro de esa denominación.

Desafortunadamente, esa denominación también puede sostener doctrinas que no son leales a la Palabra de Dios. Estas últimas doctrinas son el resultado de hombres, tratando de llegar a la verdad sin el beneficio de la dirección del Espíritu Santo.  Es posible que ellos sean creyentes verdaderos, o quizá no sean salvos. En ambos casos, ellos están tratando de hacer lo mejor para enseñar las verdades de la Biblia.

Hebreos 6, versículo 3, indica que un aumento en la verdad solamente puede suceder si Dios lo permite; es decir, Dios tiene un horario para revelar la verdad.¿Recuerda lo que leímos en Daniel 12:9? Daniel capítulo 12 trata del fin del mundo y de los eventos que llevarán hacia el mismo, y en ese contexto, Dios le dijo a Daniel, en el versículo 9:...Anda, Daniel, pues estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del fin.

Es el plan de Dios que ciertas verdades no serán entendidas sino hasta el tiempo cuando el mundo esté muy cercano al fin. Dios no violará sus propias declaraciones. Por eso, El no permitirá la comprensión de estos versículos hasta que ese tiempo haya llegado. Por lo tanto, existió una tensión a través de toda la era de la iglesia y continúa aun después de la era de la iglesia. Por un lado, los creyentes verdaderos tienen que estudiar la Biblia constantemente.

Ellos tienen que procurar entender todo lo que sea posible de la Biblia. Al hacerlo así, deben suplicarle constantemente al Señor que les de una comprensión correcta. Por otro lado, hay muchas enseñanzas de la Biblia que Dios no les revelará, sin importar cuán seria o fielmente busquen la verdad u oren pidiendo la verdad. Dios permitirá el entendimiento sólo de conformidad a Su propio horario.

Desde luego, hay gran bendición para aquellos que ávidamente buscan un mayor entendimiento de los pasajes difíciles de la Biblia. Mientras buscan más verdad, también revisan constantemente las doctrinas que ellos y su denominación sostienen como verdad.  De esta manera, corregirán cualquier doctrina o idea que puedan tener. Obviamente, como ya hemos indicado, si este plan de Dios ha sido llevado a cabo rigurosa y vigorosamente por todas las denominaciones, entonces con el tiempo, las diferencias en la interpretación de los principios fundamentales establecidos en Hebreos 6:1-2 serían minimizados en gran manera.

Hebreos 6, versículo 3, el cual enfatiza que nosotros (los creyentes verdaderos) haremos esto si Dios lo permite, es particularmente importante al final de la era de la iglesia, tiempo preciso al cual estos versículos son dirigidos especialmente. Como aprendimos de Daniel 12:9, mucha verdad será revelada justo antes del regreso de Cristo en el fin del mundo. Ya que hay mucha evidencia Bíblica de que hemos llegado a ese tiempo de la historia, podríamos esperar que los teólogos y maestros Bíblicos en todo el mundo estuvieran descubriendo más verdad de la Biblia.

Esto ha sucedido, por ejemplo, en el capítulo 5 de este estudio, donde un número de verdades están listadas, las cuales no habían sido conocidas antes de nuestra generación. Sin embargo, tristemente, debemos reconocer que este no es el caso en conexión con las congregaciones locales. Sabemos esto porque muy pocas temen y tiemblan delante de la Palabra de Dios.

Es difícil encontrar un seminario o una iglesia donde se estén regocijando por más verdades aprendidas de la Biblia. Realmente, muchos teólogos y maestros Bíblicos niegan rotundamente la posibilidad de la revelación progresiva. Debemos entender que cuando hablamos de revelación progresiva, no estamos hablando de revelación en adición a lo que está escrito en la Biblia. Revelación progresiva significa simplemente que de vez en cuando, Dios abre nuestros ojos a una mayor comprensión de lo que está escrito en Su Palabra.

Algunos teólogos se refieren a esto como iluminación adicional. Desafortunadamente, la comprensión de las verdades fundamentales de la Biblia es quitada cada vez más de aquellos que niegan que hay una comprensión mayor de la revelación de Dios, la Biblia. Como lo indica la parábola de los talentos (Mateo 25), aun lo que ellos tenían les es quitado. Además, cuando otra gente llega a más verdad, esos mismos teólogos no tienen la capacidad de criticar honorable y fielmente a estas nuevas verdades.

Esto es así porque ellos mismos no están escudriñando la Biblia. Y, como lo indicamos antes, ellos pueden negar rotundamente la posibilidad de aprender estas nuevas verdades. Es decir, ellos niegan la posibilidad de la revelación progresiva. Desafortunadamente, estos versículos de Hebreos capítulo 5 y 6 tienen cosas poco amables que decir acerca de esta situación. Un bebé debe crecer. Si no crece, él está en un gran problema. Igualmente, tiene que haber progreso espiritual al permitir Dios una comprensión más allá de las verdades fundamentales. Si no hay crecimiento, aquellos que están involucrados se encuentran en grave problema con Dios. Este grave problema es declarado en los versículos que siguen al versículo 3.

La Salvación Ya No es Posible.

Continuemos examinando los versículos siguientes, Hebreos 6:4-6, donde leemos: Porque es imposible que los que una vez fueron iluminados y gustaron del don celestial, y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, y asimismo gustaron de la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero, y recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y exponiéndole a vituperio.

Estos versículos enfatizan que, debido a que las doctrinas fundamentales de Hebreos 6:1-2 han sido enseñadas en una iglesia, ha habido una gran bendición en esa congregación. Debemos recordar que a través de toda la era de la iglesia, el Espíritu Santo estaba activamente salvando a la gente en esas iglesias. Las verdades fundamentales mencionadas en los versículos 1 y 2 fueron enseñadas allí, así que había iluminación disponible para la congregación. Algunos individuos no fueron salvos cuando gustaron del don celestial y la buena Palabra de Dios. Sin embargo, especialmente cerca del fin de la era de la iglesia, hay un alejamiento.

Satanás ha podido sembrar estas iglesias con cizaña. Mucha de la cizaña son pastores y ancianos y diáconos. Esta es la razón por qué la iglesia no puede entender más allá de las doctrinas fundamentales. Esta cizaña no tiembla frente a la Biblia. Más bien, esta cizaña son “ministros de justicia” que creen que están sirviendo a Cristo, y sin embargo, sutilmente y cada vez más alejan de la verdad a su congregación. Luego, cuando el Espíritu Santo de Dios abandona a esa congregación – y Dios abandonó a todas las congregaciones al principio del tiempo de la Gran Tribulación – el alejamiento es completo. Es una iglesia muerta gobernada por Satanás.

Es Imposible Arrepentirse

Esto coloca el escenario para las siguientes declaraciones amenazadoras de Hebreos 6:6: Colocando los versículos 4 y 6 juntos, aprendimos que: Es imposible que los que una vez fueron iluminados (las congregaciones) ... y recayeron, sean otra vez renovados(as) para arrepentimiento. Esta declaración hace eco de todo lo que hemos aprendido acerca del final de la era de la iglesia, en cuyo tiempo el juicio de Dios está sobre todas y cada una de las congregaciones locales.

Este juicio está sobre ellas porque Dios ha terminado de usar a la institución de la iglesia para proclamar el Evangelio y también porque esta ha muerto espiritualmente, tanto que es imposible renovarla para arrepentimiento. Como congregación, ellas no pueden ser renovadas para arrepentimiento porque el Espíritu Santo de Dios ha abandonado a todas las iglesias locales: Dios ya no está presente en ninguna de estas congregaciones.

La misericordia de Dios ya no se puede hallar en ninguna iglesia local. Esta es la razón por qué las congregaciones no pueden arrepentirse. Dios ha terminado con ellas y El las ha abandonado. Nunca jamás serán un instrumento en la mano de Dios para proclamar el Evangelio. Como aprendimos de la parábola del trigo y la cizaña, la única acción restante de Dios es atar la cizaña para quemarla.

El versículo 6 continúa con la declaración: Crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y exponiéndole a vituperio. Para entender esta frase, tenemos que mirar en retrospectiva hacia la época cuando Jesús fue crucificado. ¿Quiénes eran estos individuos que querían crucificar a Jesús? La crucifixión era lo más vil, lo más atroz, el acto más despreciable que podía cometerse contra una persona judía.

No tan sólo significaba que el individuo sufriría una muerte lenta y tormentosa, sino también significaba que sería exhibido públicamente como alguien maldito de Dios. Leemos en Gálatas 3:13: Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero). Desde luego, estos líderes Judíos estaban totalmente conscientes de esta ley de Dios, la cual primeramente fue declarada en Deuteronomio 21:23.

Por lo tanto, su deseo intenso no era solamente matar a Jesús sino también avergonzarlo públicamente tanto como fuera posible. ¿Pero cómo se relaciona este relato al final de la era de la iglesia? Hebreos 6:6 declara: Y recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y exponiéndole a vituperio. Ahora podemos entender lo que Dios está enseñando aquí.

Aquellos que pertenecen a las iglesias que se han alejado, al tiempo cuando es imposible para ellas ser renovadas para arrepentimiento, son como los líderes Judíos que crucificaron a Cristo.  Dios está dándonos una señal que marca la condición espiritual de aquellos que insisten en permanecer en las congregaciones locales después de que estas han caído. Recuerde, aprendimos que comenzando con el tiempo de la Gran Tribulación, todas las congregaciones locales han sido abandonadas por Dios y están bajo el gobierno de Satanás.

Dios está advirtiendo que los líderes de iglesia que insisten en desobedecer la orden de Dios de abandonar su iglesia, y que nunca han avanzado más allá de las doctrinas fundamentales debido a que ellos no entienden el principio de la revelación progresiva, y que no se presentan delante de Dios en temor y temblor como debe hacerlo un creyente verdadero, son semejantes al sumo sacerdote y a los Fariseos que deseaban la crucifixión de Cristo.

Cristo ha muerto para ellos y ellos no tienen Salvador. Y como los Fariseos que querían a Jesús crucificado, realmente están amontonando deshonra sobre Jesús mientras desprecian Su mandamiento de huir de las iglesias. Ahora podemos tener algún conocimiento de por qué Dios tiene tanto qué decir acerca de la condición espiritual de los Judíos y sus líderes en la época de Jesús. Dios nos está dando realmente una mirada a fondo en los corazones de los miembros y líderes de las iglesias locales, al final de la era de la iglesia, quienes no obedecerán la orden de Dios de abandonar las iglesias.

Dios está enseñándonos que ellos son exactamente como los Fariseos de los tiempos de Jesús. Así que, vez tras vez, volvemos a estas cosas terribles de Mateo 13, Mateo 23, y Juan 8, donde Dios tiene tantas cosas desagradables que decir acerca de los líderes Judíos. Estas son declaraciones horribles, y Dios las ha colocado cuidadosamente en la Biblia para nuestra instrucción. Estas palabras terribles de Hebreos 6:6 nos han ayudado grandemente para comprender por qué el juicio de Dios está sobre las iglesias y congregaciones.

La situación es mucho más seria que la que se ve por fuera. Es increíblemente seria. Si no tuviéramos la Biblia, sospecharíamos que la condición espiritual de la congregación local está muerta, pero no podríamos estar seguros. Sin embargo, la Biblia nos da los hechos. La situación es muy mala, pero no queremos creerlo. Quisiéramos no haber leído estos versículos terribles. Pero el infierno es terrible, y está rodeando a este mundo.

Maravillosamente, todavía hoy es el día de salvación. Maravillosamente, fuera de las iglesias locales, una gran multitud está siendo salva. Maravillosamente, Cristo todavía está edificando Su iglesia. Es la iglesia eterna que existirá a través de toda la eternidad. Como confirmación adicional de nuestra comprensión de estos versículos, Dios continúa en Hebreos 6, versículos 7 y 8:  Porque la tierra que bebe la lluvia que muchas veces cae sobre ella, y produce hierba provechosa a aquellos por los cuales es labrada, recibe bendición de Dios; pero la que produce espinos y abrojos es reprobada, está próxima a ser maldecida, y su fin es el ser quemada.

Este lenguaje se asemeja a Isaías 5, donde Dios habla de la era de la iglesia como una viña. Puede demostrarse que esa viña está apuntando hacia las congregaciones locales a través de toda la era de la iglesia. El lenguaje que trata del final de esa viña habla de cardos y espinos, tal como Hebreos 6:8 habla de cardos y espinos. Isaías 5, versículos 6 y 7, declara: Haré que quede desierta; no será podada ni cavada, y crecerán el cardo y los espinos; y aun a las nubes mandaré que no derramen lluvia sobre ella. Ciertamente la viña de Jehová de los ejércitos es la casa de Israel, y los hombres de Judá planta deliciosa suya. Esperaba juicio, y he aquí vileza; justicia, y he aquí clamor.

¡Qué terrible! Qué terrible que este es el final de las iglesias locales. El lenguaje de Hebreos 5:9 a Hebreos 6:8 es muy presagioso y negativo. Sin embargo, en los versículos que siguen, Dios vuelve a pensamientos más agradables. El continúa en Hebreos 6:9-10: Pero en cuanto a vosotros, oh amados, estamos persuadidos de cosas mejores, y que pertenecen a la salvación, aunque hablamos así. Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo servido a los santos y sirviéndoles aún.

 Los versículos anteriores se enfocan particularmente sobre el final de la era de la iglesia, pero esta cita es una exhortación normal acerca de la naturaleza de la salvación y la conducta de los creyentes verdaderos. De esta manera, aprendemos que estos versículos de Hebreos 5 y Hebreos 6 son una interjección dentro de la gran doctrina de la salvación expuesta en el libro de Hebreos. En Hebreos 10:25, hay otra interjección que enseña verdades similares a las que hemos aprendido en este estudio. Por lo tanto, examinaremos estos versículos también.

Capítulo 7

El Pecado Voluntario

En Hebreos 10 hay versículos que son tan similares y tan misteriosos como los versículos que hemos estado examinando en Hebreos 6. Hebreos 10:26 advierte lo siguiente: Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados. Este versículo habla de pecados voluntarios siendo cometidos, para los cuales no puede haber perdón. Pero todo pecado es voluntario. Cuando David cometió fornicación con Betsabé, fue pecado voluntario.

Ciertamente él no perdió su salvación. ¿Cómo puede ser entonces que ese pecado voluntario coloque a una persona en una posición tal que “ya no queda más sacrificio por los pecados”, es decir, debido a ese pecado voluntario, no hay ninguna posibilidad de perdón? Los escribas de Marcos 3 voluntariamente acusaron a Jesús de estar bajo la autoridad de Satanás y no del Espíritu Santo. En ese contexto tan estrecho, ellos blasfemaron contra el Espíritu Santo y por ese pecado, Jesús dijo que no hay perdón. Ese es el único pecado del cual hemos estado conscientes de que llevaba tal advertencia.

Que tomen debida nota de esto ciertos “hermanos” muy rápidos en evaluar y juzgar la acción de otros que, por estar haciendo algo que no entienden, lo rotulan como satánico. Si lo es, gloria a Dios, pero si no lo es, ¿Adonde irán a parar? Sin embargo, Hebreos 10:26 se refiere al pecado voluntario que coloca al pecador en una posición de ninguna posibilidad de perdón. ¿Está este también refiriéndose a la blasfemia contra el Espíritu Santo? El contexto no parece indicar ese pecado. ¿Pero qué pecado puede estarse enfocando?

La solución a estos versículos de Hebreos 10 es similar a la solución de los versículos difíciles que hemos estado examinando en Hebreos 6. Descubriremos que estos versículos no se aplican a la estación de la era de la iglesia. Se aplican solamente a individuos en las congregaciones locales al final de la era de la iglesia. Cuando entendemos esta aplicación, el pasaje entero cae dentro del enfoque preciso.

El Congregarnos

Comenzaremos el estudio de estos versículos examinando cuidadosamente Hebreos 10:24-25. Allí leemos: Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca. Inmediatamente, tenemos que tomar nota del hecho de que Dios nos está dando una pista del tiempo. El versículo 25 declara: “cuanto veis que aquel día se acerca”. Hace bastante aprendimos que las frases Bíblicas tales como “el día” y “aquel día” generalmente apuntan hacia el Día del Juicio. Sabemos que el Día del Juicio está en consideración en este versículo porque cuando leemos un poco más adelante, descubrimos que Dios declara en Hebreos 10, versículos 30 y 31:

… Mía es la venganza, yo daré el pago, dice el Señor. Y otra vez: El Señor juzgará a su pueblo. ¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo! Ya que el Día del Juicio sigue casi inmediatamente después del final de la era de la iglesia, podemos estar seguros de que este pasaje está hablando del final de la era de la iglesia. Al examinar con más detenimiento estos versículos, esta verdad será cada vez más evidente. Volviendo a Hebreos 10, versículos 24 y 25, leemos un comentario muy curioso. El versículo 25 declara: …no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre….

Este en realidad es un lenguaje curioso. Uno pensaría que sería más lógico decir: “no dejando la reunión de la congregación” o “no dejando la reunión de la iglesia”. ¿Por qué Dios usa el extraño lenguaje “de congregarnos” ? Como ya hemos notado, Dios está enfocando el tiempo cuando el Día del Juicio está muy cercano. Entendemos esto por medio de la frase tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca”. Otra curiosidad es el uso de la palabra Griega “episinagogan” la cual es traducida “reunión”. Esta palabra Griega se usa tan sólo en otra ocasión en la Biblia. Esa cita es II Tesalonicenses 2:1, donde leemos:

Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestra reunión con él, os rogamos hermanos. La frase reunión en este versículo se traduce de la misma palabra Griega “episinagogan”. Cuando examinamos el contexto de II Tesalonicenses 2:1, sabemos quién se está congregando o reuniendo. Este pasaje está hablando de aquellos individuos que se están reuniendo para encontrarse con el Señor en su venida. Las únicas personas que están listas para encontrarse con Cristo en su venida son los creyentes verdaderos. Las iglesias no estarán listas para encontrarse con Cristo. Congregaciones completas no están listas para encontrarse con Cristo. Aun si Cristo viniera antes de que la era de la iglesia concluyera, tan sólo un remanente de la congregación habría estado listo para encontrarle.

El punto que Dios quiere significar aquí es, que la palabra Griega “episinagogan, enfatiza la reunión de individuos. No está considerando de ninguna manera a un cuerpo de personas que son todas miembros de una congregación local. Esto concuerda con el uso de la misma palabra Griega, “episinagogan, que encontramos en Hebreos 10:25, donde Dios enfatiza que se tiene en mente a individuos como se indica por el uso de “nos” en congregarnos. De esta manera, un cuerpo de personas, como una congregación local, no puede estarse considerando en Hebreos 10:25, de la misma manera que no podría estarse considerando una congregación local en II Tesalonicenses 2:1.

Podríamos recordar que Jesús señala hacia la individualidad de quienes son arrebatados. En Lucas 17:34-37, Dios recalca vez tras vez que, “el uno será tomado, y el otro dejado”. Así, vemos que el enfoque de Hebreos 10:25 no sobre una congregación. Es sobre individuos. En el libro “El Final de la Era de la Iglesia y Después”, aprendimos de la Biblia que la estación de la cosecha final vino después de que la era de la iglesia estaba terminada. Es la estación cuando la tarea de recoger la cosecha ha sido asignada a individuos y no a congregaciones locales. El congregarnos juntos como individuos significa que no hay membresía y no hay líderes espirituales ejerciendo gobierno espiritual sobre nosotros. No se requieren acciones externas, por ejemplo, el bautismo en agua, confesiones de fe, participación en servicios de comunión, membresía en la iglesia, promesas de sostener las doctrinas de una congregación local. Es simplemente la reunión de individuos para exhortarse los unos a los otros (la palabra “exhortar” sería mejor traducida “consolar”).

El número de personas congregándose puede ser tan mínimo como un tan solo individuo que está en compañerismo con Dios. Leemos en I de Juan 1:3: Lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo. Pudiera ser que cierto número de personas de la misma opinión se congregarán. Como hemos aprendido, una palabra clave es “nos”. El enfoque está sobre los individuos, no sobre un cuerpo de personas, como había estado en sumo grado a través de toda la era de la iglesia. Pero cómo se relaciona esto con el versículo siguiente, Hebreos 10:26, el cual declara:

Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados. ¿Cuál podría ser el significado de pecado voluntario? Como aprendimos anteriormente, todo pecado es voluntario. Sin duda sabemos que Jesús vino a salvar a pecadores voluntarios. Ciertamente El no vino para salvar a gente “buena”. Sino que estos versículos están hablando de alguien que ha cometido pecado voluntario para el cual no hay perdón.  ¿Cómo puede ser esto? Ya mencionamos que las blasfemia contra el Espíritu Santo es pecado imperdonable. Pero hasta donde sabemos, ese pecado fue cometido solamente por los escribas que querían que Jesús fuera muerto, y de ninguna manera está en consideración en estos versículos de Hebreos 10. Tiene que haber otra respuesta.

El Pecado Voluntario de Rehusar Salir de la Iglesia Local

Efectivamente, la hay. Debemos recordar el triste hecho de que al final de la era de la iglesia, en todo el mundo, el Espíritu Santo abandonó las congregaciones. Dios ha abandonado las iglesias y Satanás ahora gobierna en ellas. Sin embargo, al mismo tiempo, Dios ordena a los verdaderos creyentes que huyan de las iglesias, si es que no han sido echados. Tienen que salir de las iglesias, las cuales se han convertido en una Babilonia espiritual, porque ellas son gobernadas por Satanás quien está simbolizado por el rey de Babilonia.

Entonces se puede hacer esta pregunta: Si un individuo desobedece voluntariamente la orden de abandonar la congregación local, y continúa siendo parte de esa congregación, ¿Puede él hallar o esperar algún perdón de Dios? La respuesta triste y terrible tiene que ser, absolutamente no.La razón por qué no puede haber perdón es que Dios ya no está presente en esa congregación para perdonar. La misericordia de Dios ya no puede hallarse en esa congregación. Ahora Dios está mostrando misericordia solamente a individuos fuera de la congregación local.

Hebreos 10:26 indica que estos individuos han recibido el conocimiento de la verdad. Es decir, ellos poseen una Biblia y saben que es la Palabra de Dios. Ellos han aprendido muchas enseñanzas de la Biblia. Ellos tienen conocimiento, pero ese conocimiento no ha producido obediencia. Conocen muchas verdades Bíblicas pero nuncan han llegado a ser salvos. Desafortunadamente para ellos, Dios ya ha terminado con esa congregación y El ya no está presente dentro de ella para salvar.

Esto concuerda con la frase ya no queda más sacrificio por los pecados” en el versículo 26. De esta manera, si un individuo desobedece voluntariamente el mandato de abandonar la congregación local, él ya no está en un ambiente donde la salvación y el perdón son posibles. Obviamente, la alternativa de la salvación es el juicio de Dios. Esto está claramente enfatizado por los siguientes versículos de Hebreos 10, versículos 27 y 28, donde Dios dice: Sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios. El que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos muere irremisiblemente.

Estos versículos deberían asustar a los miembros hasta lo más profundo de su ser. Estos versículos no están hablando de los malos que están allí afuera en el mundo. Están hablando de hombres y mujeres y niños, pastores y ancianos, y diáconos y profesores de seminario respetables, decentes, morales y aparentemente piadosos, que voluntariamente desobedecen el mandato de Dios de dejar la iglesia local.

El Mecanismo de Dios para Separar el Trigo de la Cizaña

Como ya aprendimos anteriormente, este mandato es el mecanismo mediante el cual Dios, en el momento actual, está separando el trigo de la cizaña. En estos versículos, Dios enfatiza que no existe posición intermedia. Si desobedecemos voluntariamente el mandato de salir de la iglesia, somos dejados sin misericordia. Somos dejados con la certeza de la condenación eterna.

¡Sin misericordia! ¡Qué terrible! Dios es un Dios misericordioso. Estar en un lugar donde no existe ninguna posibilidad de la misericordia de Dios tiene que ser increiblemente terrible. Aun en las situaciones más malignas en el mundo, existe la posibilidad de la misericordia de Dios. Pero dentro de cualquier congregación local, sin importar cuán santos y puros los miembros piensan que son, ya no existe ninguna posibilidad de misericordia. ¡Qué espantoso!
Las excusas que pueden darse para justificar la permanencia en la iglesia no nos ayudarán de ninguna manera. Uno puede argumentar, diciendo: “¿Cómo sé que ha llegado el tiempo para irme?” o, “¿Cómo puedo estar seguro que todas las iglesias locales han sido incluidas en el juicio de Dios?” o, “¿Qué acaso no tenemos todavía un pastor muy piadoso y calificado que predica fielmente la Palabra?”, etcétera. Pero nada de eso ayudará a la situación. Dios ya no será misericordioso con aquellos que voluntariamente desobedecen la orden de salir.
Hebreos 10, versículo 29, enfatiza más la enorme seriedad de desobedecer voluntariamente el mandato de Dios. Allí leemos:

  ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia?

 

Tres explicaciones espantosas de la enormidad de este pecado son declaradas en lo siguiente (de Hebreos 10:29).

  1 el que pisoteare al Hijo de Dios”.
  2 “y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado”.
  3 “e hiciere afrenta al Espíritu de gracia”.

 

Hemos aprendido que el pecado voluntario es el pecado de desobedecer el mandato de Dios de salir de la iglesia. ¿Cómo puede hacer Dios estas acusaciones terribles por causa de un pecado voluntario? El puede hacerlo así porque la desobediencia a este mandato es como la punta de un témpano. Esta desobediencia revela el triste hecho de que este individuo no ha llegado a ser salvo. El ha sido santificado o puesto aparte en el mismo sentido como el cónyuge que no es salvo es santificado por el cónyuge salvo (I Corintios 7:14). El ha sido miembro de la institución divina llamada iglesia, de modo que ha sido puesto aparte del mundo en el sentido de que él pudo oir el Evangelio y estar en la compañía de los de la iglesia, que incluían a los creyentes verdaderos. El ha disfrutado muchas de las bendiciones de Dios a causa de su asociación con la iglesia. Sin embargo, su desobediencia voluntaria de este mandato demuestra su rebelión contra Dios. El está despreciando el Evangelio verdadero y realmente pretendiendo ser más sabio que Dios.
La frase, pisoteare al Hijo de Dios”, es una expresión de victoria. Por su desobediencia al mandato de Dios de dejar la congregación, realmente, ellos están insistiendo que han vencido. Por su evangelio “manufacturado por ellos mismos”, han logrado una salvación de una manera que les es agradable. Creen que su congregación local ha triunfado y está totalmente segura hasta el último día. Realmente, están diciendo: “¿Quién necesita realmente la Biblia cuando tenemos estas doctrinas y prácticas tan excelentes que enseña nuestra iglesia?”.
Además, ¿recuerda las palabras de Mateo 5:13? Dios dice allí:

  Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.

Así que pisotear al Hijo de Dios significa considerar a Cristo como que no sirve para nada o despreciable. ¡Qué terrible acusación!
La frase la sangre del pacto” se refiere al Señor Jesucristo, quien es la misma esencia del pacto (la ley) de Dios. Pero estos miembros de iglesia están declarando, realmente, que Cristo y su pacto de gracia son inmundos. Ellos tienen su propia clase de evangelio, e insisten que Dios está equivocado al decirle a la gente que dejen sus iglesias. Insisten en que esto es un acto pecaminoso, y por lo tanto, si Dios lo ordena, El es inmundo; El es culpable de pecado.
Finalmente, por la frase e hiciere afrenta al Espíritu de gracia, Dios declara que ellos desean lastimar, reprochar, traer vergüenza al Espíritu Santo de Dios, quien por Su gracia ha traído la salvación. Todas las declaraciones del versículo 29 enfatizan la rebelión arrogante de quienes no tiemblan delante de la Palabra de Dios.

Realmente, el mandato de salir de la congregación local pone a prueba a todos y a cada uno de los individuos en esa congregación.

Realmente, el mandato de salir de la congregación local pone a prueba a todos y a cada uno de los individuos en esa congregación. En esta prueba, Dios está revelando a todos aquellos que nunca se rindieron a Dios. Ellos nunca han tenido un corazón quebrantado y contrito. Son miembros declarados de esa iglesia porque confían en el pastor o en las declaraciones de fe de la iglesia. Sin embargo, en realidad, desprecian el Evangelio, y están en total rebelión contra el Evangelio verdadero. Y ahora están en un ambiente donde no hay ninguna posibilidad de salvación. Ellos son la cizaña siendo atada en preparación para ser quemada.
¡Cuán severas son estas declaraciones! Pero esto es lo que Dios nos enseña. Estas son advertencias de Dios, por consiguiente, tenemos que escucharlas muy cuidadosamente.

Dios Juzgará a Su Pueblo

La frase registrada en Hebreos 10:30, “El Señor juzgará a su pueblo”, puede ser entendida ahora. Generalmente, podríamos leer esto y preguntar: “¿Cómo es posible que Dios juzgará a su pueblo? ¿Que no son su pueblo aquellos que han llegado a ser salvos? Y ya que ellos han llegado a ser salvos, ¿No significa eso que nunca vendrán a Juicio?”.
Es totalmente cierto que “su pueblo” puede referirse a aquellos que han llegado a ser salvos. Pero el término “su pueblo” también puede referirse a aquellos que son miembros de una institución divina que representa exteriormente al reino de Dios aunque ellos mismos todavía no son salvos. La nación del Antiguo Testamento, Israel, fue el pueblo de Dios. Sin embargo, en cualquier momento de su historia, la mayoría de los individuos en esa nación quedaron sin salvación.
De la misma manera, todo miembro declarado de una congregación a través de toda la era de la iglesia era considerado como incluido entre el pueblo de Dios. Pero como hemos aprendido en este estudio, con toda probabilidad, la mayoría de ellos quedaron sin salvación. Por lo tanto, la advertencia solemne nos es dada de que el Señor juzgará a su pueblo.
Esto hace eco de las expresiones de versículos tales como Isaías 5:25, donde Dios dice:

  Por esta causa se encendió el furor de Jehová contra su pueblo, y extendió contra él su mano, y le hirió; y se estremecieron los montes, y sus cadáveres fueron arrojados en medio de las calles. Con todo esto no ha cesado su furor, sino que todavía su mano está extendida.

 

Esto hace eco del lenguaje de I Pedro 4:17:

  Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?

 

Para asegurarnos de que entendemos correctamente la naturaleza terrible de este juicio de Dios, Hebreos capítulo 10 continúa en el versículo 31:

 

  ¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!

 

Este versículo lleva en sí todas las advertencias del enorme número de versículos Bíblicos que hablan de la ira de Dios. Si alguno desea saber del peligro en que se encuentra por su insistencia de permanecer en la congregación local, tendrá que leer cuidadosamente todos y cada uno de los versículos en la Biblia que hablan de la ira de Dios. Al hacerlo así, tendrá que recordar que en la rectitud perfecta de Dios, en Su perfecta justicia, en su perfecta fidelidad a la ley de Dios, en Su integridad perfecta, todas las profecías de la ira de Dios serán cumplidas.

 “Sea Dios veraz, y todo hombre mentiroso” (Romanos 3:4).

Conclusión

 

Este estudio ha estado tratando verdades muy desagradables y terribles. Ahora podemos comenzar a entender por qué Dios se refiere a este tiempo como tiempo de Gran Tribulación, cual nunca antes había sido experimentado en el mundo. En un tiempo cuando vemos iglesias llenas de Cristianos aparentemente felices y seguros en todo el mundo, se nos enseña que los hechos son totalmente diferentes. Hemos descubierto que ellas están llenas de cizaña. Hemos aprendido que a través de la era de la iglesia, la cizaña (o sea, los miembros no salvos de la iglesia) ha sido prácticamente indistinguible del trigo (es decir, los miembros salvos de la iglesia). Sin embargo, ahora que Dios ha establecido el mecanismo para separar el trigo de la cizaña, podemos comenzar a ver los resultados.

Por qué esta Acusación Terrible

Antes que finalicemos este estudio, todavía quedan algunas preguntas que deberían ser tratadas. Una pregunta importante surge cuando examinamos más detenidamente Hebreos 10:28 y 29, donde Dios declara:

  El que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos muere irremisiblemente. ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia?

 

Sabemos que todo pecado es rebelión contra Dios, y la ley perfecta de Dios demanda la condenación eterna como pago por uno o todos los pecados. Pero, ¿por qué el pecado voluntario de rehusar obedecer el mandamiento de Dios de abandonar la congregación local tendría que causar que Dios pronunciara el terrible lenguaje de Hebreos 10:29? Anteriormente en este estudio, notamos que la ira de Dios está sobre estos individuos que rehusan salir de las iglesias porque en realidad, nunca han llegado a ser salvos. Sin embargo, ¿no es cierto que la ira de Dios es la consecuencia de cualquier pecado?
¿Por qué el pecado de rehusarse a dejar la congregación local provoca que Dios use el lenguaje sorprendente que dice: “¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios…?”
¡Sin duda, si uno y todos los pecados son terribles, entonces por esta declaración, Dios está diciendo que el pecado de no abandonar la congregación al final de la era de la iglesia es formidablemente terrible!
Podemos encontrar una respuesta a esta pregunta al ir examinando, una vez más, la acusación de Dios registrada en Hebreos 6 y Hebreos 10. En Hebreos 6, Dios habla de la congregación que está crucificando de nuevo al Hijo de Dios, exponiéndolo otra vez a la vergüenza. En Hebreos 10, la acusación de Dios está contra los individuos para quienes ya no queda más sacrificio por el pecado. Dios dice que ellos pisotean al Hijo del hombre, es decir, realmente ellos están declarando que Jesús es despreciable. Estas son acusaciones enormemente serias.
El horror de todo esto es que la congregación y los individuos en la congregación están bien familiarizados con la Biblia. Tal como aprendimos en Hebreos 6, ellos conocían los primeros principios de la verdad Bíblica. Como se indica en Hebreos 10, estos individuos están en una congregación en la cual el Espíritu Santo estuvo salvando gente. Ellos también tenían la Biblia completamente disponible para ellos.
En otras palabras, estas iglesias locales y los individuos miembros dentro de ellas estaban más cercanos al reino de Dios que quienes estaban fuera de la iglesia. Ellos se hallaban en “el lugar santo”, para usar el lenguaje de Mateo 24:15. Dios estaba en medio de ellos. A ellos se les enseñó muchas verdades de la Biblia. De todas las gentes del mundo, ellos eran los más informados acerca del Dios de la Biblia y de su programa de salvación.
El pecado de desobedecer la orden de Dios de salir de la iglesia revela una verdad terrible. Antes del final de la era de la iglesia, parecía que los individuos de Hebreos 10 y las congregaciones de Hebreos 6 eran fieles seguidores de Cristo. Pero ahora esto muestra que su confianza no era en Cristo. Era en la iglesia o en las profesiones de fe de la iglesia o en su bautismo en agua, etcétera. Ellos son revelados siendo como las siete mujeres de Isaías 4:1 quienes deseaban el nombre de Cristo pero querían su propio pan y vestido. Es decir, ellos afirmaban insistentemente que eran hijos de Cristo pero querían un evangelio cortado a su medida. De esta manera, en realidad, Cristo no era necesario para su salvación. Ellos creían que su salvación estaba provista adecuadamente si solamente seguían las normas declaradas por su iglesia o denominación.
Viene a nuestra memoria la enseñanza de Lucas 12:47-48, que dice:

  Aquel siervo que conociendo la voluntad de su señor, no se preparó, ni hizo conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes. Mas el que sin conocerla hizo cosas dignas de azotes, será azotado poco; porque a todo aquel a quien se haya dado mucho, mucho se le demandará; y al que mucho se le haya confiado, más se le pedirá

 

Desafortunadamente, por medio de este estudio de la parábola del trigo y la cizaña, junto con las advertencias de Hebreos 6 y 10, ahora entendemos la seriedad dolorosa de la advertencia de Lucas 12:47-48. Dios está instruyéndonos de que los más grandes pecadores bajo la ira eterna de Dios no son las prostitutas, los asesinos, los ladrones del mundo. Más bien, son esos que están dentro de las congregaciones que están convencidos que no necesitan obedecer el mandato de salir de la iglesia, mostrando así que nunca llegaron a ser salvos. ¡Qué terrible! ¡Qué espantoso!

No Debemos Juzgar a los Individuos

Un pensamiento más debería ser expresado. Es verdad que ahora estamos en el tiempo de la separación del trigo y la cizaña. Sin embargo, aquellos de nosotros que entendemos esto y nos damos cuenta de la realidad de esto, debemos asegurarnos de no comenzar a hacer juicios en relación a individuos que permanecen o que abandonan las iglesias.
Todos conocemos individuos que han oído la enseñanza de que tenemos que salir de la congregación, pero hasta aquí, ellos han estado rehusando hacerlo así. Debemos recordar que ningún humano puede ver el corazón de esa persona. Por dentro, él puede estar luchando con ese asunto y luego después de mucha oración y estudio de ese mandato, finalmente dejará la congregación.
Además, si alguien inmediatamente deja la iglesia, eso no prueba en sí mismo que sea verdaderamente salvo. Aun más, quizá hayan individuos en la iglesia que son elegidos de Dios pero en este momento, todavía no son salvos. Sabemos que ellos no llegarán a ser salvos en tanto que permanezcan dentro de la iglesia. Por lo tanto, de alguna manera, Dios debe sacarlos porque es solamente fuera de la iglesia que la salvación es posible.
Es verdad que ellos no recibirán ninguna guía espiritual de su iglesia. Esto es así porque Dios ha abandonado su iglesia. Sin embargo, cuando ellos oyen la verdad viniendo de fuentes fuera de su iglesia, Dios tendrá misericordia de ellos, si son elegidos de Dios. Ellos vendrán a la verdad y se darán cuenta que deben dejar su iglesia.
Aprendemos esto cuando examinamos la situación en las sinagogas en los tiempos de Pablo. Recuerde, cuando Jesús regresó al cielo, Dios trasladó la responsabilidad del Evangelio de la institución de la nación de Israel quienes adoraban en el templo y en las sinagogas. Desde ese tiempo, ninguno ha sido salvo por la predicación de los líderes de la sinagoga. Esta situación continúa hasta el día presente.
Sin embargo, fuera de las sinagogas, hubo iglesias a las cuales les fue dada la tarea de proclamar el Evangelio. Pablo, quien había sido un Fariseo, fue enviado a decir a aquellos en las sinagogas acerca del plan de salvación de Dios. Dios ya había asignado a las iglesias locales la tarea de diseminar el Evangelio. Mientras que la mayoría de las sinagogas persiguieron a Pablo por sus esfuerzos, algunos de los sacerdotes creyeron, así como algunos en las sinagogas de Tesalónica y Berea (Hechos 17:1-4, 10-12).
De la misma manera, en nuestros días, Dios ha trasladado el cuidado del Evangelio de las iglesias locales a individuos fuera de las iglesias. Sin embargo, mientras aquellos que están fuera comparten estas verdades con miembros de iglesia, o mientras miembros de iglesia escuchan programas de radio tales como los ofrecidos por Family Radio, Dios puede obrar a través de estos esfuerzos para rescatar a quienes todavía están en las iglesias pero que deberían salir.
Desde luego, debemos admitir que la situación en las iglesias locales luce terrible. Muy pocos parecen estar preocupados por el mandato de dejar la iglesia. En realidad, la mayoría de la gente dentro de las iglesias parecen no tener ningún interés en siquiera comenzar a estudiar el asunto de dejar la iglesia. Y cada día que pasa es un paso gigantesco que nos acerca más al Día del Juicio final.
Sin embargo, a medida que las personas que se hallan dentro de las iglesias escuchan el Evangelio proclamado por quienes están fuera de las iglesias, esperamos que algunas de ellas que se encuentran dentro, serán salvas y saldrán de las iglesias locales.

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Capítulo 1

Definiendo la Reforma

La tierra se halla en medio de una serie de cambios significativos, desde que la iglesia nació en Jerusalén, después que el Espíritu Santo se derramó en los apóstoles en el Día del Pentecostés. Hoy al amanecer un nuevo milenio, hay un mover de Dios en la tierra, no está localizado en una cultura, grupo étnico o racial especifico, no está limitado a un segmento económico particular del mundo, o contenido dentro de las ataduras de una organización preconcebida. Dios está rompiendo los límites tradicionales y paradigmas establecidos de la iglesia global. (Un paradigma puede ser definido como un conjunto de mentalidades establecidas, que condicionan nuestras respuestas y patrones de conducta en las situaciones normales de la vida). Dios está rompiendo y transformando esos paradigmas, está haciendo algo nunca visto, diferente y nuevo.

Lo oíste, y lo viste todo; ¿Y no lo anunciaréis vosotros? Ahora, pues, te he hecho oír cosas nuevas y ocultas que tú no sabías.

Ahora han sido creadas, no en días pasados, ni antes de este día las habías oído, para que no digas: Yo, ya lo sabía.

Isaías 48:6-7

Lo que Dios está haciendo en la tierra no puede ser reducido a un “avivamiento”. Es una total “Reforma de la Iglesia” en toda la tierra. La palabra esta en el Nuevo Testamento en Hebreos 9:6, en el contexto de un cambio estructural del orden del Antiguo Pacto a la orden del Nuevo Pacto. Más adelante hablaremos detalladamente sobre este cambio, estableciendo los principios para los movimientos espirituales de la reforma del Señor.

La palabra “reforma” en griego es diorthosis, significa hacer ajustes estructurales, enderezar lo torcido, desechar lo desaliñado o accidentado, poner en orden o forma correcta. El significado implica un ajuste esquelético, o una corrección de los mecanismos internos que dan figura o forma a la imagen exterior. También es así en su aplicación a las cosas espirituales que conciernen a la Iglesia de Jesús; señala una profunda reparación de las mentalidades internas, entendimiento, conductas, posiciones, actitudes y percepciones, que proveen energía interna a lo externo, es decir la forma visible de la Iglesia en el mundo. Dios esta re-diseñando en una forma profunda y total la manifestación externa de la Iglesia en la tierra; realizando cambios en el interior de todo el funcionamiento del Cuerpo de Cristo. Estamos en medio de una Reforma de la Iglesia más profunda y de mayor alcance que aquella que se dio a través de la vida de Martín Lutero a mediados del siglo dieciséis

Sorprendiendo a las Naciones

La manifestación del cambio profundo de la Iglesia en la tierra, en su forma más profunda, afectará la manera en que el mundo ve o entiende a Cristo y el significado que actualmente tiene para ellos.

¡Voz de tus atalayas! Alzarán la voz, juntamente darán voces de júbilo; porque ojo a ojo verán que Jehová vuelve a traer a Sión.

Cantad alabanzas, alegraos juntamente, soledades de Jerusalén; porque Jehová ha consolado a su pueblo, a Jerusalén ha redimido.

Jehová desnudó su santo brazo ante los ojos de todas las naciones, y todos los confines de la tierra verán la salvación del Dios nuestro.

Apartaos, apartaos, salid de ahí, no toquéis cosa inmunda; salid de en medio de ella; purificaos los que lleváis los utensilios de Jehová.

Porque no saldréis apresurados, ni iréis huyendo; porque Jehová irá delante de vosotros, y os congregará el Dios de Israel.

He aquí que mi siervo será prosperado, será engrandecido y exaltado, y será puesto muy en alto.

Como se asombraron de ti muchos, de tal manera fue desfigurado de los hombres su parecer, y su hermosura más que la de los hijos de los hombres, así asombrará él a muchas naciones; los reyes cerrarán ante él la boca, porque verán lo que nunca les fue contado, y entenderán lo que jamás habían oído.

Isaías 52:8-15

¡El día de visitación del Señor es día de gozo en la Iglesia! La intención de Dios es revelarse asimismo de una manera fresca a las naciones de la tierra, Él “descubrirá su brazo santo en presencia de las naciones”. Esta palabra profética habla en dos niveles de la fuerza del Señor siendo percibida por las naciones de la tierra; en un nivel es la profecía de Jesús y su sufrimiento en la cruz, pero ese evento no cumple con todos los detalles de esa palabra profética, ya que el cuerpo físico de Jesús no fue brutalizado y desfigurado “más allá de lo humano”, o “más que cualquier otro hombre”. Crucifixión era el castigo regular aplicado por los Romanos a criminales y sediciosos del día, otros dos individuos fueron crucificados con Él. Jesús fue castigado con 39 latigazos, pero Pablo recibió cinco veces lo que Jesús recibió (II Corintios 11:24-25). Esta palabra profética se refiere a las posiciones incorrectas de la iglesia que han dado al mundo una presentación inadecuada de Cristo y una exposición imprecisa de Su manifestación, lo que ha provocado que el mundo tenga una visión distorsionada de Cristo.

Este movimiento de reforma “rociará muchas naciones”, la palabra “rociar” es la palabra hebrea “nazah”: asombrar o brincar por la sorpresa, habla de una realidad impactante, de una presentación que llega provocando a brincar atónitamente a las naciones de la tierra. Al mencionar a los reyes se está refiriendo a sistemas políticos y de gobierno en la tierra, “cerrarán sus bocas (en presencia) de Él”. La palabra “cerrar” puede significar “saltar o brincar” y describe una acción convulsiva repentina. “Boca” “peh” (Hebreo) usada de otra forma en Proverbios 8:3, refiriéndose a las puertas de la ciudad. Esta nueva revelación de Cristo, en forma más precisa, provocará que los sistemas de la tierra se convulsionen con sorpresa en todas las puertas de las fortalezas del sistema mundial. La Reforma trae impacto poderoso sobre las naciones de la tierra. Nueva revelación vendrá a las naciones en un nivel nunca antes recibido, empezarán a oír lo que antes no se les había sido dicho, empezando a percibir con entendimiento fresco lo que antes no les había sido revelado sobre misericordia, autoridad y soberanía de Cristo en la tierra.

Rompiendo los Sellos

El profeta Habacuc enfrentó condiciones similares a las que confrontamos hoy en la tierra:

Hasta cuándo, oh Jehová, clamaré, y no oirás; ¿y daré voces a ti a causa de la violencia, y no salvarás?

¿Por qué me haces ver iniquidad, y haces que vea molestia? Destrucción y violencia están delante de mí, y pleito y contienda se levantan.

Por lo cual la ley es debilitada, y el juicio no sale según la verdad; por cuanto el impío asedia al justo, por eso sale torcida la justicia.

Habacuc 1:2-4

Clamaba por un mover nuevo de Dios en un mundo donde prevalecía la violencia, injusticia y contienda, Habacuc deseaba una explosión espiritual para destruir la maldad que existía en su tiempo. Todo el libro del profeta Habacuc, contiene suministros proféticos y espirituales aplicables a nuestros días. La promesa jurada de Dios (Números 14:21) es repetida en Habacuc 2:14. El conocimiento de la gloria de Dios llenará la tierra: esta es promesa profética de Dios para los tiempos finales.

Dios repentinamente responde al clamor del profeta:

Mirad entre las naciones, y ved, y asombraos; porque haré una obra en vuestros días, que aun cuando se os contare, no la creeréis.

Habacuc 1:5

El requerimiento para empezar es poseer una visión global, debemos ser capaces de “ver entre las naciones…”. La Reforma requiere un nivel de visión expandido y elevado, demanda que salgamos de limitaciones de percepción, rompiendo nuestros límites de visión. Sin visión renovada no seremos capaces de percibir lo que Dios está haciendo en la tierra hoy. No es accesado por una manifestación personal o individual, sino por percepción profética. Una Iglesia que es prisionera de limitaciones culturales y étnicas, definida por códigos denominaciónales u organizacionales, no tendrá la habilidad de caminar en el vasto movimiento de Dios, en el día de Reforma. Es Dios el que nos aturdirá, el ser aturdido es ser tocado con sorpresa y preguntas, cuando percibes que algo está sucediendo fuera de los límites de tú entendimiento. La Reforma no está controlada por el hombre, es iniciada y supervisada por Dios mismo, opera fuera de nuestro control. Aunque Dios nos dijera en detalle lo que hará, aun así estaremos completamente patitiesos cuando lo haga. Tal es la magnitud del mover de Dios en el día de Reforma que Habacuc vio nuestros tiempos. El profeta pide a Dios un entendimiento profundo del evento del tiempo final:

Sobre mi guarda estaré, y sobre la fortaleza afirmaré el pie, y velaré para ver lo que se me dirá, y qué he de responder tocante a mi queja.

Habacuc 2:1

La respuesta de Dios lo hace claro, los eventos hermosamente planeados para la tierra ocurrirán en tiempo divinamente designado, en el periodo llamado “el fin”. Estos eventos que Habacuc escasamente pudo entender serán fácilmente accesados en esos días, y dispararán una gran actividad entre la gente de Dios, para quienes “lean” y entiendan la visión. No habrá confusión, porque la visión será “clara”, se entenderá fácilmente, comunicando su misterio en esos días: “hablará y no mentirá”.

Y Jehová me respondió, y dijo: Escribe la visión, y declárala en tablas, para que corra el que leyere en ella.

Aunque la visión tardará aún por un tiempo, más se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará.

Habacuc 2:2-3

Esto es clave: las cosas que los profetas antiguos no podían entender, serán fácilmente accesadas para quienes “lean” la visión del tiempo final. Aquello que estaba oculto en misterio dejará de ser misterio. La actividad de los santos profetas del fin estará basada en el entendimiento preciso de aquello que estuvo vedado del entendimiento de los profetas antiguos, pero que habrá de hacerse claro a la hora designada en el último día. La actividad precisa del Reino en este día de entendimiento apostólico profético, está basada en el acceso a revelación fresca, liberada por Dios en el presente inmediato. Los que están atados por mentalidades tradicionales, los que han rechazado la verdad presente de las posiciones proféticas no serán capaces de “correr”. En otras palabras, Dios está rompiendo los sellos de la Palabra en el día de Reforma. Daniel capítulo 12 da al profeta conocimiento de los eventos del tiempo final de la tierra, aunque las palabras le son dichas no puede entender lo que está oyendo, ya que el significado de las palabras esta cancelado a su entendimiento profético (Daniel 12:8). Es ordenado a “callar las palabras y sellar el libro hasta el tiempo del fin” (Daniel 12:4). Es importante notar que no es Dios el que sella el libro, Daniel es ordenado a callar las palabras y sellar el libro, es impartición y frecuencia profética lo que sella el libro, tomará impartición y frecuencia profética para accesarlo, cuando venga el tiempo que se incremente la actividad del Reino y el conocimiento sea aumentado, lo cual es una clara descripción de nuestro tiempo. Hay condiciones indicadas que definirán el tiempo en que los sellos serán rotos y los santos tendrán acceso profético a la tecnología de los eventos del fin:

Muchos serán limpios, y emblanquecidos y purificados; los impíos procederán impíamente, y ninguno de los impíos entenderá, pero los entendidos comprenderán.

Daniel 12:10

Día de purificación y refinamiento de las posiciones del Reino en la tierra, esta purificación será ofrenda fresca al Señor (Malaquías 3:2). Muchos ministerios en la tierra serán purificados, renovados y capacitados para prevalecer en este tiempo de Reforma, aumentará la confusión entre lo que es de Dios y lo que no es “los impíos harán impíamente”. La profecía define las condiciones en la tierra, las cuales serán marcadas por el nivel y poder de entendimiento que poseamos. El impío será totalmente ignorante, pero el “entendido” (o aquellos que viven en el poder del entendimiento profético sin sello) tendrán acceso a aquello que ni Daniel pudo entender en sus días.

Centro Apostólico de la Reforma

Al centro del presente movimiento de Reforma de Dios en la tierra; esta la liberación de revelación, entendimiento y función de la operación apostólica en la Iglesia y en el sentido más amplio el Reino de Dios. Fuertemente les recomiendo que lean mi libro Descubriendo la Tecnología Apostólica, para un entendimiento más profundo de las dimensiones del ministerio apostólico actual. El movimiento apostólico de Dios trae no solo la liberación de apóstoles al Cuerpo de Cristo, esta impartición apostólica es el recurso que da el momento y poder de rompimiento para la siguiente fase de los moveres de Reforma de Dios en la tierra.

Dios mismo le ha dado prioridad a lo apostólico en la Iglesia:

Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas.

I Corintios 12:28

La palabra Primero proviene del vocablo griego “protón”: primero en tiempo, lugar, influencia, rango y orden. La palabra “primero” no indica que los apóstoles son mejores que cualquier otro ministerio y deben gobernar. Los cinco dones representan diferentes dimensiones de la unción de Cristo, todas vienen de Dios. No hay dimensión de Cristo que sea superior o inferior a otra. Eso es teológica y prácticamente imposible. Cristo es perfección y contiene no menos o más partes defectuosas comparado con cualquiera. La palabra “primero” indica una cualidad peculiar del don apostólico, tiene la capacidad de rompimiento que no es manifestado poderosamente en otros dones. Cuando Dios se está moviendo hacia un nuevo territorio en fresco mover de Reforma, para reestructurar la Iglesia y el mundo radicalmente, Él libera la “primer” unción de lo apostólico, o el potencial de rompimiento de la unción apostólica. Martín Lutero fue un apóstol que rompió los muros de la Iglesia Católica Romana medieval, provocando que maná fresco viniera a la Iglesia en su día de Reforma.

Rango de función necesariamente no significa que “primero” es cualitativamente mejor. Dios es Trinidad – tres Personas un solo Dios, el Espíritu Santo es tanto Dios como Jesús o Dios el Padre, aun así cada Cristiano entiende que hay una cabeza funcional en la Trinidad. El Padre es la cabeza funcional, aun así es igual en poder y divinidad a Cristo y el Espíritu Santo (I Corintios 11:3). Los apóstoles proveen liderazgo funcional a la Iglesia, poseen la unción para edificar y la unción gubernamental diseñada para dar a la Iglesia penetración, rompimiento, claridad en el plan que Dios tiene y un orden donde su poder pueda moverse sin el estorbo del desorden político-religioso. Hoy liberación apostólica es punta de flecha en el mover de Reforma de Dios.

El Poder de las Transiciones Apostólicas

El ministerio apostólico es inseparable de los otros ministerios gubernamentales dados en Efesios 4:11. Todos son necesarios para cumplir con el trabajo de Dios, fueron diseñados para trabajar como un paquete congruente. Lo apostólico está comprometido con una Iglesia que funciona y opera exitosamente. El gran libro de la Iglesia primitiva es llamado El Libro de los Hechos de los Apóstoles, en el vemos a una Iglesia funcionando, cada ministerio gobernante y todos los santos son operantes y poderosos.

Este mover de Dios de Reforma guiado por apóstoles, adquiere su poder y autoridad cuando opera con sentido claro del valor de lo pasado. Afirma lo que hizo Dios en el pasado, pero está comprometido en traer a toda la Iglesia a una migración hacia el futuro preciso de Dios. Para la liberación efectiva de la Reforma es vital darse cuenta del tiempo de transición.

En II Samuel 1:17-27 David guía a Israel hacia un tiempo poderoso de transición, Saúl y sus hijos están muertos, el antiguo orden de gobierno terminó, un tiempo nuevo esta por empezar. Este nuevo orden Davídico reactivará todas las promesas de alianza de Dios, para traer poderosamente el orden de Salomón que construirá el templo, el cual traerá una demostración de la gloria de Dios a la tierra en el glorioso templo, David enseña a Israel El Canto del Arco donde honra los triunfos de Saúl y Jonatán, dirige a su gente del triste pasado de un orden caído, hacia la fresca dirección del Señor.

Después de esto aconteció que David consultó a Jehová, diciendo: ¿Subiré a alguna de las ciudades de Judá? Y Jehová le respondió: Sube. David volvió a decir: ¿adónde subiré? Y él le dijo: A Hebrón.

2 Samuel 2:1

La Reforma va más allá de tristeza por el pasado, se dirige hacia un inquirir fresco de Dios, para una dirección relevante de poderoso avance. El Canto del Arco es tecnología de transición espiritual, debe ser enseñado a la gente de transición, por los líderes de un nuevo orden de Reforma.

El libro de Nehemías termina con un poderoso mover hacia la Reforma, cuando la gente se une a cantar un nuevo acuerdo con Dios, que envuelve no sólo un cambio en la actitud del corazón, sino que incluía un nuevo sistema de impuestos para respaldar las actividades de la casa de Dios, patrones nuevos de habitación, revisados en Jerusalén y las ciudades de alrededor, obligaciones revisadas de los sacerdotes y Levitas, nuevas regulaciones de comercio para negocios y mercancías de Jerusalén (Nehemías 9:39; 10:28-29). Este documento de Reforma es activado cuando la gente tiene un claro entendimiento de su viaje, a través de un examen de su historia. La oración poderosa de los Levitas lleva a la gente en un viaje a través de su relación histórica con Dios. No sólo llegan a un claro entendimiento profético de su viaje, sino que empiezan a discernir la verdadera intención del corazón de Dios, al atraer a la gente a Él mismo (Nehemías 9:5-38).

Con este patrón, cada Reforma debe traer a la gente a un entendimiento profundo, sin entendimiento la gente no cambiará su posición. Ellos verán el cambio como dolor y no lo percibirán como necesidad profética de abrazar el cambio, para traer el cumplimiento de los profundos propósitos de Dios. Cuando el corazón de la gente es cambiado bajo la impartición dinámica apostólica del tiempo de Reforma, esas personas empiezan a ver cambios en su ambiente espiritual, estos cambios cumplen el deseo de su corazón. Vendrán al lugar de aceptación y voluntariamente dejarán de pelear contra Dios y rechazar aquello que es fresco y nuevo:

Por haberse puesto al frente los caudillos en Israel, por haberse ofrecido voluntariamente el pueblo, load a Jehová.

Jueces 5:2

Jehová enviará desde Sión la vara de tu poder; Domina en medio de tus enemigos.

Tu pueblo se te ofrecerá voluntariamente en el día de tu poder, en la hermosura de la santidad. Desde el seno de la aurora Tienes tú el rocío de tu juventud.

Salmo 110:2-3

Una verdadera y dinámica reforma no puede ser impuesta en la mente de la gente, los santos deben ser guiados hacia una nueva experiencia, deben abrazarla como necesidad vital para el progreso de su viaje espiritual hacia el cumplimiento de la voluntad de Dios. En la Reforma de Nehemías, aquellos que tenían conocimiento avanzaron hasta el sitio de nueva alianza (Nehemías 10:28). No fueron forzados, sino voluntariamente “hecho por nosotros” (Nehemías 10:32), ordenanza exacta para ellos en el fresco mandato de actividad del Reino.

Capítulo 2

Fundamentos para la Reforma Presente

Debemos recordar que cuando Dios se mueve en la tierra no da nombre a su mover es el hombre quien aplica nombres a los movimientos espirituales de Dios, para proveer claridad y definición; sin embargo los nombres algunas veces sólo obstruyen las mentes, para percibir solo áreas pequeñas de la manifestación, mientras que Dios puede estarse moviendo en una amplia banda, haciendo varias cosas en el globo y todas al mismo tiempo. Debemos ser cuidadosos de que nuestras definiciones sean flexibles, y no ataduras o dogmas, además debemos proveer claras y precisas descripciones de lo que Dios está haciendo, sin crear muros o fortalezas en las mentes del hombre que hagan difícil la migración futura a nuevos niveles de entendimiento, en el continuar de la actividad profética de Dios en la tierra.

Algunos nombres han sido usados para describir lo que Dios está haciendo ahora en la tierra, tales como:

Movimiento Post-Denominaciónal de Dios

La Segunda Reforma

El Mover Apostólico/Profético de Dios

El Movimiento de Oración Global

La Reforma Apostólica

Todos los nombres señalan una o varias dimensiones del movimiento total de Dios en la tierra, siendo hoy identificadas como definiciones correctas de los aspectos de Su mover.

Brevemente listemos algunas de los rasgos distintivos y observables de este mover presente en todo el globo y en cada sector de la Iglesia, lo que nos ayudará a la comprensión general de la Presente Reforma de la Iglesia.

  • Habrá una total renovación, un cambio radical en la mentalidad de la Iglesia, cuando Dios remueva todo aspecto limitante de nuestra fe.

Dios, por Su Espíritu, a través de la impartición apostólica, está moviendo a la Iglesia global a habitar en un paradigma totalmente nuevo para el siglo XXI; la fuerza de la milicia apostólica es la destrucción de mentalidades fósiles y religiosas, detrás de las que espíritus Fariseos han tomado residencia fuerte en la iglesia, obstaculizando el efectivo avance del Reino.

Porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia de Cristo, Y estando prontos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia sea perfecta.

2 Corintios 10:4-6

Más ¡ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres; pues ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que están entrando.

Mateo 23:13

Solamente a través de renovación de viejas mentalidades, podremos accesar la naturaleza progresiva de la voluntad de Dios para nuestro tiempo:

No os conforméis a este siglo, sino transformados por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

Romanos 12:2

  • Reconozcamos que somos generación de destino, viniendo rápidamente al entendimiento que estamos en la mejor posición para traer el fin de las edades a nuestro tiempo.

Esta es la primera vez en la historia de la Iglesia desde los tempranos días, en el libro de los Hechos, que ha sido liberado en medio de nosotros un entendimiento general, y la aceptación de los ministerios apostólico y profético, como una función valida del Espíritu y posible de enseñar en el Cuerpo de Cristo.

Por siglos hemos “matado profetas y apedreado aquellos que fueron enviados (apóstoles)” Mateo 23:37. Ahora estos ministerios han sido recibidos otra vez, la plenitud de cinco partes de la dimensión de Cristo está operando en el Cuerpo de Cristo, estamos preparados para el empuje masivo, hacia el cumplimiento de los propósitos de Cristo en la tierra. El “tiempo dado” del favor del Señor sobre la Iglesia ha llegado, el asalto final sobre el último enemigo la “muerte”, ha empezado. Hay una generación profética que será libre de muerte:

Porque tus siervos aman sus piedras, Y del polvo de ella tienen compasión.

Por cuanto Jehová habrá edificado a Sión Y en su gloria será visto; se escribirá esto para la generación venidera; Y el pueblo que está por nacer alabará a JAH, porque miró desde lo alto de su santuario; Jehová miró desde los cielos a la tierra, para oír el gemido de los presos, para soltar a los sentenciados a muerte; para que publique en Sión el nombre de Jehová, y su alabanza en Jerusalén.

Salmo 102:14, 16, 18,19-21

  • Un movimiento radical que deja de lado la muerta tradición religiosa, y una liberación de las limitantes de la iglesia local a la realidad del Reino, invadiendo todo aspecto de la vida.

Una mentalidad Davídica madura sé está levantando sobre la Iglesia global. Toda restricción en cualquier ámbito: social, cultural, político, económico, étnico, organizacional, denominaciónal, (etc.), que divide al Cuerpo de Cristo y estorba el avance del Reino, está siendo roto por la presencia del fuego profético apostólico en la Iglesia. El clamor de la Iglesia del siglo XXI es por la expresión global de la gloria del Cristo resucitado; ¡y nada lo detendrá!

Contigo desbarataré ejércitos, y con mi Dios asaltaré muros.

2 Samuel 22:30

El énfasis de la iglesia emergente es la realidad del Reino; los creyentes del siglo XXI no serán separados por murallas denominaciónales o ambiciones de ministerio, en esta Reforma Dios está plantando en el corazón de Sus hijos el deseo de ser verdaderamente uno con el otro, para expresar milicia global en contra de los dominios de las tinieblas.

Correo se encontrará con correo, mensajero se encontrará con mensajero, para anunciar al rey de Babilonia que su ciudad es tomada por todas partes.

Los vados fueron tomados, y los baluartes quemados a fuego, y se consternaron los hombres de guerra.

Jeremías 51:31-32

  • Una positiva mudanza de las masas de creyentes ordinarios, hacia la realidad de ministerio, ensanchando así la base de asalto, sobre las posiciones satánicas en cada área de la vida.

Dios está impartiendo un espíritu apostólico en las vidas de todos los creyentes del milenio. Los cinco ministerios gubernamentales nunca han querido exaltarse a ellos mismos, su propósito es impartir y equipar a los santos para el ministerio efectivo; en Lucas capítulo 10, Jesús equipa y envía setenta creyentes, en un ataque espiritual estratégico sobre toda la región, él los envía “de dos en dos…a cada ciudad y lugar a donde estaba por ir” (Lucas 10:1).

Los setenta son enviados bajo el mismo mandato con el que ya habían sido mandado los apóstoles antes que ellos (comparar Lucas 10 y Mateo 10), pero estos setenta creyentes no eran apóstoles. Los setenta representan la llenura del espíritu apostólico, para un efectivo rompimiento del Cuerpo de Cristo. Estos setenta irrumpen hacia posiciones demoníacas en todo el territorio, llevando acabo sometimiento satánico y regresando a Jesús con noticias de triunfo, Jesús se regocija de su regreso y la adquisición de los misterios que habían sido escondidos a los sabios de tiempos antiguos, pero ahora mostrados a “bebés” a través del poder de un espíritu apostólico (Lucas 10:27-24).

Todos los líderes patriarcales buscaron llevar a los santos, a una inmersión y habilitación de poder más alto. En Números capítulo 11, Moisés libera una dimensión de su espíritu sobre setenta ancianos de los Judíos, y a pesar de que dos de ellos permanecen en el campamento, el Espíritu cae sobre ellos, en respuesta a la protesta del joven Josué, Moisés revela el corazón de cualquier líder verdadero del movimiento de Reforma en medio de la gente de Dios:

Y Moisés le respondió: ¿Tienes tú celos por mí? Ojala todo el pueblo de Jehová fuese profeta, y que Jehová pusiera su espíritu sobre ellos.

Números 11:29

  • Completa reestructuración de la forma en que el Reino es financiado, y una emergente fe de que grande ingresos financieros serán puestos en el Reino; para empujar el fin de las cosas.

Esta Reforma está atrayendo a cuerpos proféticos de creyentes del milenio, designados por el Espíritu para que por medio de su mentalidad de Reino causen que grandes pronunciamientos proféticos sean cumplidos en nuestros días. Isaías profetizó una generación de luz y brillantez resplandeciente; una generación que desarrolla poder espiritual en medio de la marea de tinieblas de sus días. A Su luz las naciones traen riquezas para el avance del Reino.

Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti.

Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; más sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria.

Y andarán las naciones a tu luz, y los reyes al resplandor de tu nacimiento.

Alza tus ojos alrededor y mira, todos éstos se han juntado, vinieron a ti; tus hijos vendrán de lejos, y tus hijas serán llevadas en brazos.

Entonces verás, y resplandecerás; se maravillará y ensanchará tu corazón, porque se haya vuelto a ti la multitud del mar, y las riquezas de las naciones hayan venido a ti

Isaías 60:1-5

  • Un empuje feroz hacia la oración gubernamental en todas las naciones de la tierra, una ola de oración y expectación que barre territorios demoníacos en toda la tierra.

Le recomiendo fuertemente que lea mi publicación Oración Gubernamental: Expresión de Milicia de lo Apostólico, que trata extensamente todo lo concerniente a lo que llamo oración gubernamental.

El corazón de la oración gubernamental es la emisión de decretos apostólicos y proféticos, declarándolos en acuerdo con la voluntad de Dios, empujando profundamente los propósitos de Dios, hacia los territorios dominados por posiciones demoníacas antiguas. Oración gubernamental representa el cambio del carácter espiritual de la Iglesia a uno más glorioso, y a una milicia más espiritual en contra de los dominios de las tinieblas:

Por amor de Sión no callaré, y por amor de Jerusalén no descansaré, hasta que salga como resplandor su justicia, y su salvación se encienda como una antorcha.

Entonces verán las gentes tu justicia, y todos los reyes tu gloria; y te será puesto un nombre nuevo, que la boca de Jehová nombrará.

Y serás corona de gloria en la mano de Jehová, y diadema de reino en la mano del Dios tuyo.

Isaías 62:1-3

La Iglesia global en verdad está siendo “llamada por un nombre nuevo”, así también su carácter y patrones espirituales están siendo movidos de religión muerta a patrones urgentes de precisión bíblica. A través de la escritura la boca del señor se refirió consistentemente a las declaraciones de los profetas (2 Crónicas 36:12; Jeremías 9:12; 23:16). La declaración profética es la que esta re-modelando el carácter de la Iglesia, acercándola a patrones más gloriosos, causando avance en las naciones.

En Esdras (un libro que trata acerca de la edificación de la casa de Dios) la tecnología apostólica para la edificación de la Iglesia de Jesucristo, se representa en los problemas centrales concernientes a la lucha de decreto contra decreto. Ambas partes; los hijos de Dios y la oposición satánica emiten poderosos decretos, que afectan el progreso del trabajo de construcción. La pregunta central que debe ser contestada es “Quien te ordenó construir…” (Esdras 5:9). En el día de Reforma o en el día de edificación apostólica efectiva, la emisión de decretos en oración es de primordial importancia:

Viene el día en que se edificarán tus muros; aquel día se extenderán los límites.

Miqueas 7:11

  • Hay una purificación de ministerio y de ministros, cuando un nuevo liderazgo es levantado y puesto en su lugar por el Señor, un acomodamiento global de liderazgo está en proceso en la Iglesia.

La Reforma no está limitada a un país o cultura. Dios está cambiando los patrones anteriores del Cuerpo de Cristo. Él está llamando líderes y voceros de cada esquina de la tierra, de cada sociedad y cultura con una fuerte y poderosa declaración del “ahora”, de los propósitos del Señor. Cuando las mentalidades oligárquicas de control espiritual sean destruidas Dios requiere nuevas actitudes de humildad, en muchas partes de la tierra y en muchos sectores de la Iglesia, En otros lugares Dios requiere que mentalidades mendicantes y niveles depresivos personales sean rotos, a medida que el Espíritu demanda que los líderes vengan a unciones gloriosas en los lugares altos. ¡La Palabra de Dios cubrirá la tierra!

Más, tan ciertamente vivo yo, y mi gloria llena toda la tierra.

Números 14:21

Porque la tierra será llena del conocimiento de la gloria de Jehová, como las aguas cubren el mar.

Habacuc 2:14

En los océanos el agua no se apila en un lugar, hay diferentes profundidades sin embargo las aguas cubren el mar niveladamente, también así será la gloria del Señor en esta Reforma, Dios está provocando que la “ecualización apostólica” ocurra en la tierra; la palabra de revelación no se apilará en una ciudad o en una sociedad, será esparcida en toda cultura, en todo país; líderes apostólicos se levantarán en cada lugar con poderosas señales y declaraciones. Tal ministerio será purificado por el fuego refinador del Señor, cuando Él repentinamente venga a Su templo (Iglesia), en el día de Reforma y los hijos de Leví sean purificados como el oro o la plata (Malaquías 3:1-5).

  • Una liberación y aceptación global de profetas y apóstoles completando y redefiniendo la función y el poder del paquete completo de los cinco ministerios gubernamentales.

Por primera vez desde la iglesia que existía en libro de los Hechos, estamos operando en la tierra con el paquete completo de los cinco ministerios, revelados por Pablo en Efesios 4:11. Estos ministerios, como componentes separados que han sido unidos, representan el espectro completo de la unción de Cristo, bajando e impartiendo a la ansiosa y expectante Iglesia de Hoy. Sin la operación de los cinco ministerios gubernamentales no podrá ser vista en la tierra la llenura del poder de Cristo, fluyendo en la Iglesia.

Y él mismo constituyó a unos apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo.

Efesios 4:11

La función e interrelación efectiva de estos cinco ministerios, crearán una fuerte dinámica en el Cuerpo de Cristo; que nos lanzará a completar los propósitos de Dios, Los ministerios, relacionándose, fluyen en sentido de los propósitos de Dios, se afilarán y refinarán a ellos mismos hasta niveles de poder y precisión sin precedente. Mucha de la interrelación espiritual será una tecnología escondida, fuera de una manifestación vista y de un entendimiento natural, sin embargo será vista en el incremento dramático del momento de la Iglesia global; en su progreso hacia a alianzas de unión en el Cuerpo, y al destruir divisiones religiosas, cuando el cuerpo se mueve hacia la “unidad de la fe”.

La Iglesia demostrará su habilidad de traer con fuerza incesante los propósitos finales del Señor, una poderosa milicia de los tiempos finales domina y neutraliza totalmente la habilidad que tienen las fuerzas satánicas para resistir al avance. Así como la Reforma madura en la tierra, y la Iglesia se mueve fuertemente hacia el siglo XXI, las competencias entre los dones de ministerio decrecerán hasta ser un factor no considerado; el ministerio apostólico será liberado a tomar su lugar en el timón del avance, y los apóstoles del futuro funcionarán en una hermosa demostración de poder y revelación sobrenatural en la tierra, ellos guiarán a la Iglesia en el ataque final sobre el último enemigo -la muerte-.

Luego el fin, cuando entregue el reino al Dios y Padre, cuando haya suprimido todo dominio, toda autoridad y potencia.

Porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies. Y el postrer enemigo que será destruido es la muerte.

1 Corintios 15:24-26

  • Hay una deliberada, estratégica y alta milicia en contra de todos los tronos ilegítimos en el mundo, cuando la Iglesia presiona en la cosecha global de almas para el Reino, Dios cierra las edades.

El último mandamiento de Jesús fue un mandato apostólico de discipular y enseñar a las naciones:

Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.

Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;

Enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

Mateo 28:18-20

La Iglesia no está limitada al templo tiene la responsabilidad primordial de custodiar las futuras mentalidades y el destino de toda la tierra. Jesús nunca ha retirado Su presencia en el trabajo “aún en el fin de las edades”, la visión interna de Reforma es una visión de las multitudes perdidas gimiendo por redención; la fuerza de la Reforma consiste en enviar trabajadores armados con mentalidades apostólicas, hacia la cosecha de la tierra.

Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor.

Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, más los obreros pocos.

Rogar, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies.

Entonces llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia.

Los nombres de los doce apóstoles son estos…

Mateo 9:36-38; 10:1-2

Reforma es un proceso de madurez y desarrollo: Dios libera Sus propósitos divinos de acuerdo a Sus tiempos y sazones determinados antes de la fundación de la tierra, Sus ministros en la Iglesia oyen el mandato del cielo y empiezan a declarar la posición del Espíritu en la tierra, aquellos cuyos corazones están hambrientos por Dios, y cuyos oídos están sintonizados a las frecuencias del cielo oyen la voz del Señor a través de sus profetas y apóstoles empezando el proceso de transformación para cumplir con los propósitos del Señor en sus vidas; es entonces cuando empieza el viaje al siguiente nivel.

  • Énfasis en los problemas internos de la fe.

A fin de conocerle a él, al poder de su resurrección, y a la participación de sus padecimientos, alcanzar semejanza a él en su muerte, y de alguna manera llegar a la resurrección de entre los muertos.

No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, para ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús.

Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.

Así que, todos los que somos perfectos, esto mismo sintamos; y si otra cosa sentís, esto también os lo revelará Dios.

Filipenses 3:10-15

El renovar la lucha interna de perfección, es parte genuina del movimiento de Reforma de Dios: El clamor de la Reforma es ser más como Él, mientras que expresamos vigorosamente la experiencia del peregrinar interno como una parte integral del proceso de salvación.

El progreso de los hijos de Israel en el desierto geográfico después de haber sido liberados por el poderoso mover de Reforma de Moisés, e igualado por el viaje poderoso de ignorancia a entendimiento, fue un viaje de responsabilidad y madurez; progresaron de un estado de debilidad, a uno de fuerza, y estuvieron preparados para la batalla; de una turba desordenada y oprimida con mentalidad de servidumbre, a una sociedad ordenada que podía invadir y someter territorios fuertemente fortificados.

Héroes con fe como la de Caleb, fueron una vez objetos de esclavitud en Egipto, Aarón que se vistió con la valiosa túnica del sumo sacerdote, y levanto poderosos sacrificios a Dios, a pesar de que alguna vez estuvo batiendo lodo con paja para hacer ladrillos en Gosén, este dinámico y honorable cambio es también un factor de la Reforma.

A lo largo de la Biblia vemos que hay drama y ceremonia al acercarse a Dios, hay siempre una grandeza; encender lámparas, levantar sacrificios, cantos de la congregación en el paso de solemnes asambleas, Además el aire es llenado con los sonidos de los cuernos y trompetas, con olor a incienso levantándose hasta la nariz de Dios.

La ceremonia física y la grandeza de la Biblia nos muestran la realidad del corazón de Dios; las cosas mencionadas en las ceremonias nos dan panoramas proféticos, señalando el deseo que Dios tiene de ver esa ceremonia y grandeza expresada espiritualmente en el corazón del hombre. El escritor de Hebreos habla de la majestuosa grandeza al descender Dios sobre el Sinaí, mostrando una mejor dimensión de majestuosidad, en nuestro acercamiento presente a las cosas verdaderas del Espíritu:

Porque no os habéis acercado al monte que se podía palpar, y que ardía en fuego, a la oscuridad, a las tinieblas y a la tempestad, al sonido de la trompeta, y a la voz que hablaba, la cual los que la oyeron rogaron que no se les hablase más.

Si no que os habéis acercado al monte de Sión, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles, a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios el Juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos, a Jesús el Mediador del nuevo pacto, y a la sangre rociada que habla mejor que la de Abel.

Hebreos 12:18-19, 22-24

La Reforma viene a levantarnos a dimensiones espirituales, que fueron hechas terrenales, y regresarnos a las dimensiones donde los profetas de antaño se postraban de cara delante de Dios.

  • La Globalización de la Iglesia

La Reforma empuja a la Iglesia fuera de su mentalidad de “parroquia”, hacia un contexto global. Para la finalización de los propósitos de Dios, se requiere absolutamente una Iglesia que efectivamente tenga la capacidad de impactar la tierra a un nivel planetario; la mentalidad de expansión es un ingrediente necesario para la Reforma.

La intención más grande de Dios es un mover del Reino que asalta posiciones demoníacas globalmente; la piedra en la visión de Daniel aplasta todas las mentalidades falsas, posiciones demoníacas de dominio, consumiéndolos:

Y en los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre.

Daniel 2:44

Reforma es el “tiempo dado” del favor del Señor a la Iglesia, es el tiempo de edificar a Sión, para que todas las naciones teman al Señor:

Te levantarás y tendrás misericordia de Sión, Porque es tiempo de tener misericordia de ella, porque el plazo ha llegado.

Porque tus siervos aman sus piedras, y del polvo de ella tienen compasión.

Entonces las naciones temerán el nombre de Jehová, y todos los reyes de la tierra tu gloria.

Por cuanto Jehová habrá edificado a Sión y en su gloria será visto.

Salmo 102:13-16

El dolor interno del movimiento de Reforma, produce una propulsión hacia arriba en Dios, levantando a la Iglesia a un lugar de fama siendo aclamada en las naciones de la tierra:

Reuniré a los fastidiados por causa del largo tiempo; tuyos fueron, para quienes el oprobio de ella era una carga.

…y os pondré por alabanza y por renombre en toda la tierra.

Sofonías 3:18,19

Mi oración es que miremos hacia las profundidades del actual proceso de Reforma en la tierra, pido que sus corazones sean profundamente agitados, e impulsados hacia los límites del estilo de vida de Reino, que deben los creyentes del siguiente milenio.

Capítulo 3

Espíritu y Mentalidad de la Reforma:

Los Patrones en Juan el Bautista

Reforma: El Concepto

La Reforma ocurre cuando: la gente hace una decisión consciente de cambiar los resultados predecibles de su futuro. Bajo condiciones normales, el presente es un producto directo de la combinación de circunstancias y eventos que han sido experimentados en el pasado, formando una plataforma para la creación de la realidad futura. Cuando la gente viene a la realización profética, concentrándose en su futuro, ese futuro ya no es preciso y capaz de cumplir con las nuevas demandas de los propósitos de Dios, entonces un nuevo futuro tiene que ser diseñado para romper con los patrones tradicionales del presente. Esto requiere una poderosa transición a nuevas mentalidades, nuevas expectaciones y niveles de fe, así como nueva revelación de la Palabra de Dios; afín de lograr una operación más poderosa de los propósitos de Dios en la tierra. Esta poderosa transición es una Reforma. La Reforma requiere que se seleccione conscientemente el destino que ya asignado; esto no ocurre automáticamente la Reforma no sobrecoge al desapercibido o falto de perceptibilidad; requiere obediencia, coraje y entendimiento. Un movimiento de Reforma es ordenado por Dios en el cielo y recibido por gente profética en la tierra; debe construir actividades de sacrificio, gozo y persistente proclamación.

Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Esfuércense vuestras manos, los que oís en estos días estas palabras de la boca de los profetas, desde el día que se echó el cimiento a la casa de Jehová de los ejércitos, para edificar el templo.

Zacarías 8:9

La Reforma viene a la tierra por el camino de persecución, resistencia y obstáculos extremosos, de las posiciones farisaicas establecidas dentro del Cuerpo de Cristo, tales posiciones son establecidas por el enemigo, para bloquear el avance del Reino en los corazones y las mentes del hombre. Ellos no te dejarán entrar ni ellos entrarán (Mateo 23:13)

Juan el Bautista:

Un Principio para la Reforma

Juan el Bautista representa el punto de mayor actualización y alcance de Reforma que ha ocurrido en la tierra, partiendo del orden estructurado de la Ley hacia al orden efectivo espiritual de la Gracia Divina, Jesús esta por aparecer en la tierra y el cambiará todo para siempre, la vida ya nunca más será la misma cambios permanentes están por suceder, Dios está por traer a su fin un complejo sistema Mosaico; Toda la tecnología espiritual del cielo sería cambiada después de Juan: instantáneamente serán invalidados Sacerdocios, sacrificios, purificación, estructuras regulaciones, tradiciones y paquetes completos de entendimiento histórico, que Dios había impartido a la gente por casi dos mil años, Dios nunca más aparecerá en un templo hecho por manos; estará buscando invertir en templos de corazón, en de la vida interior del hombre. Gran demanda de arrepentimiento y cambio de mentalidades terrenales es dada por el cielo, de un modo en el que ningún profeta habló en la tierra, las frecuencias proféticas de Juan el Bautista nunca habían sido oídas en este planeta, los corazones y mentes batallaron para comprender esta nueva personalidad, los nuevos mensajes y las nuevas demandas de Dios, pues era tiempo de Reforma.

Juan es una transición efectiva, es el fin de lo antiguo y el principio de lo nuevo; anuncia el amanecer de un nuevo día para la raza humana; viene a cambiar las mentalidades del pasado, a romper los patrones de pensamientos caducos, e introducir el camino para las cosas nuevas. Dentro de las características importantes de Juan encontramos que es destructor y edificador, se viste como Elías pero habla de Cristo, destruye reinos religiosos terrenales, pero establece un Reino espiritual permanente en la tierra, no da lugar a maniobras engañosas porque demanda que cada sector de la sociedad responda a su mensaje, con sentido de urgencia porque es precursor y proclamador de los eventos que ya han nacido en la tierra y que ya están en movimiento; mientras Juan hablaba Jesús ya estaba allí maduro, pero aún no activado por el bautismo en el Jordán, Juan estaba corriendo contra el reloj irresistible de Dios los eventos lo estremecerían; ¡el poder de Dios se estaba moviendo a la tierra!

El Patrón de Juan para la Mentalidad de Reforma

Miremos la vida y experiencia de Juan, para encontrar los patrones que Dios puso en la gran Reforma de transición del Antiguo pacto al Nuevo pacto, al hacerlo descubriremos verdades que pueden ser aplicadas a nuestro tiempo de Reforma, habilitándonos así para hacer transiciones precisas a las nuevas cosas de la Iglesia del siglo 21.

  • Liberación total de una nueva dimensión de ministerio, rompiendo con las viejas tradiciones.

Aconteció que al octavo día vinieron para circuncidar al niño; y le llamaban con el nombre de su padre, Zacarías; Pero respondiendo su madre, dijo: No; se llamará Juan.

Le dijeron: ¿Por qué? No hay nadie en tu parentela que se llame con ese nombre.

Entonces preguntaron por señas a su padre, cómo le quería llamar.

Y pidiendo una tablilla, escribió, diciendo: Juan es su nombre. Y todos se maravillaron.

Al momento fue abierta su boca y suelta su lengua, y habló bendiciendo a Dios.

Y se llenaron de temor todos sus vecinos; y en todas las montañas de Judea se divulgaron todas estas cosas.

Y todos los que las oían las guardaban en su corazón, diciendo: ¿Quién, pues, será este niño? Y la mano del Señor estaba con él.

Y Zacarías su padre fue lleno del Espíritu Santo, y profetizó, diciendo:

Lucas 1:59-67

Juan introduce una orden profética que rompe con las tradiciones de poner a los hijos los nombres de familiares pasados; la familia a allí reunida quería llamarle como el padre mudo, pero esto no debería ser, no había nadie en su familia que sea llamara Juan, por lo que todos parientes presentes se maravillaron, les parecía extraño poner al niño un nombre nuevo, nombre dado por el mensajero del cielo (Lucas 1:13). Así son los patrones en cada movimiento de Reforma de Dios: Su apariencia es nombrada por el cielo, su identidad parece no ser del orden tradicional de la Iglesia, sus nombres, vocabulario, terminología y patrones espirituales les parecen extraños a todos los que los oyen, pero esa nueva identidad es dada por Dios. Así como en la experiencia de Zacarías en el nombramiento de su hijo Juan; en cada movimiento de Reforma de Dios también hay padres mudos, e inefectivos en su proclamación profética acerca de las nuevas cosas que vienen a la tierra, sin embargo si aceptan y reciben la nueva identidad del cielo y declaran su nuevo nombre en la tierra, recibirán poder profético de declaración y una activación fresca hacia nuevos niveles de ministerio.

La intención de Dios en el día de Reforma no es destruir y sentar en la banca a padres que pilotearon los moveres pasados de Dios, su deseo es “re-activarlos no retirarlos”, parte de esta preciosa tecnología de la “unidad de la fe” (Efesios 4:13) es que recobremos de las generaciones espirituales, la tecnología espiritual de asociación, David invirtió de su propia substancia y de la su gente para el éxito futuro de Salomón, su hijo (1 Crónicas 28:9-21; 1 Crónicas 29:1-9). El rey David estando en vida subió al trono a su hijo Salomón, convirtiéndose este acto en una de las más grandes declaraciones de realeza y liderazgo espiritual en toda la Biblia:

Además el rey ha dicho así: Bendito sea Jehová Dios de Israel, que ha dado hoy quien se siente en mi trono, viéndolo mis ojos.

1 Reyes 1:48

  • La Reforma señala el camino hacia un orden más excelente

En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea, y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.

Pues éste es aquel de quien habló el profeta Isaías, cuando dijo: Voz del que clama en el desierto: Preparar el camino del Señor, Enderezar sus sendas.

Mateo 3:1-3

Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene tras de mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar; es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.

Mateo 3:11

El mensaje de Juan, es el mensaje del Reino, él apóstol Rinaldo Texidor de la red “Voz en el Desierto” (el nombre latinoamericano de la Red de Rompimiento Global), lo dice de esta forma: “El mensaje del Reino es el evangelio del siglo XXI”, Juan enfatiza que es a través del arrepentimiento cómo podremos accesar a las cosas nuevas que vienen; la palabra usada es metanoeo derivado de las palabras meta: después y noeo: pensar. Identifica un ejercicio mental que envuelve un cambio definitivo de pensamiento, que termina en un cambio de actividad y de conducta; no es el resultado de una experiencia emocional, esotérica o mística; envuelve facultades de entendimiento, voluntad y acción definitiva, es un acercamiento estructurado hacia un cambio duradero y permanente traído por la revelación de las nuevas demandas de Dios, es una interacción madura entre la voluntad de los cielos y la tierra.

Esta es la tecnología de Juan: El Señor viene; Su camino debe ser ¡preparado! es necesario llevar a cabo una acción deliberada y definitiva para tomar con precisión las nuevas cosas que lleguen; Juan anuncia que una aparición “poderosa” esta a la puerta, trayendo una manifestación más grande de luz y poder, pero el camino hacia ese nivel se logra por medio de una deliberada preparación para la renovación completa y una reconfiguración de las mentalidades espirituales. Debemos rechazar los caminos falsos, dimensiones suaves e imprecisas de avivamiento en la tierra, una experiencia emocional auto indulgente, no es el camino a una posición más dominante y fuerte de la Iglesia, la Reforma presente es la declaración y preparación de un tiempo más grande de Dios que ya esta en la tierra esperando ser activado por los cambios vitales de nuestros corazones y por nuestra aceptación de la declaración apostólica presente; el futuro mover de Dios en la Iglesia será la más grande manifestación de Su poder y presencia que haya tenido la tierra. Y se caracterizara por la separación y por la purificación total del Cuerpo de Cristo, así como por la reunión final de todas las almas nombradas por Cristo fuera de las naciones de la tierra, y el lanzamiento de todas las posiciones satánicas rebeldes en el cielo y en la tierra, al juicio final. ¡El clamor de la Reforma es AHORA! Prepárate

Su aventador está en su mano, y limpiará su era; y recogerá su trigo en el granero, y quemará la paja en fuego que nunca se apagará.

Mateo 3:12

  • La Reforma no se sujeta a la moda actual.

Mientras ellos se iban, comenzó Jesús a decir de Juan a la gente: ¿Qué salisteis a ver al desierto? ¿Una caña sacudida por el viento? O ¿Qué salisteis a ver? ¿A un hombre cubierto de vestiduras delicadas? He aquí, los que llevan vestiduras delicadas, en las casas de los reyes están.

Mateo 11:7,8

La Reforma no es una “caña sacudida por el viento” de la opinión popular, o modas populares espirituales, el centro de cada Reforma genuina del mover de Dios, es la impartición de una mente apostólica/profética, de recursos y gracia de Dios para posiciones futuras del Espíritu en la tierra, así, por definición, la Reforma esta trayendo a la tierra aquello que todavía no es accesado por la mentalidad corporal ordinaria de la Iglesia, ¡es transformadora por naturaleza e introduce el futuro al ahora!

Hageo fue levantado por Dios para romper mentalidades que prevalecían en su tiempo y que fueron causa de que el trabajo de edificación de la casa de Dios se detuviera; la opinión popular de los tiempos era construir casas personales, pero no consideraban que era tiempo de construir la casa de Dios; las poderosas declaraciones de Hageo, liberaron nuevos tiempos de la cercanía del Señor, revirtiendo las tendencias y activando el proceso para que comenzara otra vez:

Así ha hablado Jehová de los ejércitos, diciendo: Este pueblo dice: No ha llegado aún el tiempo, el tiempo de que la casa de Jehová sea reedificada.

Entonces vino palabra de Jehová por medio del profeta Hageo, diciendo: ¿Es para vosotros tiempo, para vosotros, de habitar en vuestras casas artesonadas, y esta casa está desierta?

Pues así ha dicho Jehová de los ejércitos: Mediten bien sobre vuestros caminos.

Hageo 1:2-5

Y oyó Zorobabel hijo de Salatiel, y Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote, y todo el resto del pueblo, la voz de Jehová su Dios, y las palabras del profeta Hageo, como le había enviado Jehová su Dios; y temió el pueblo delante de Jehová.

Entonces Hageo, enviado de Jehová, habló por mandato de Jehová al pueblo, diciendo: Yo estoy con vosotros, dice Jehová.

Y despertó Jehová el espíritu de Zorobabel hijo de Salatiel, gobernador de Judá, y el espíritu de Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote, y el espíritu de todo el resto del pueblo; y vinieron y trabajaron en la casa de Jehová de los ejércitos, su Dios.

Hageo 1:12-14

Una verdadera Reforma no viste delicadamente; no opera en confort, unciones de usuarios amigables. La palabra suave es “malakos” utilizada para representar a un muchacho vendiendo su cuerpo por sensualidad, o prácticas homosexuales, es aquello que se supone ser varón, pero es en realidad un varón pervertido, lo cual indica prostitución de posiciones espirituales para elevación religiosa (palacio del rey) o popularidad. La verdadera Reforma no es en apariencia gubernamental, pervertida por aprobación democrática, o postulados populares en lo interior, esto no es Juan y no debe encontrarse como parte estructural de una Reforma genuina.

  • La Reforma trae un nivel o rango más alto, viene a ser el indicador más bajo de un nuevo estándar.

Pero ¿qué salisteis a ver? ¿A un profeta? Sí, os digo, y más que profeta.

Porque éste es de quien está escrito: He aquí, yo envío mi mensajero delante de tu faz, El cual preparará tu camino delante de ti.

De cierto os digo: Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista; pero el más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él.

Mateo 11:9-11

Juan es “más que” profeta. Es interesante notar que Juan no ejecutó grandes milagros como Elías o Elíseo, no escribió libros de la Escritura como Jeremías o Isaías, tampoco esta escrito que experimento grandes visiones de las cosas de Dios como Ezequiel, aún así es más que un profeta. “Más que” es “perissoteron (griego)”: súper-aumentado, abundantemente excedente, mucho más que notable, excedente en rango de, superior a, Juan excede en rango a los profetas que fueron antes de su tiempo.

En este contexto, los profetas representan los moveres normales de Dios antes de este tiempo, en Israel la aparición de profetas era parte de la tecnología espiritual, normalmente aceptada como medio de Dios para hablar a su gente, cuando un profeta aparecía en la ciudad, cada persona, aún los niños, sabían que Dios estaba por hablar, Juan excedió a los profetas, lo que Juan trajo a Israel no era común conforme a los patrones en los que hablaba Dios regularmente. Una Reforma rompe con los patrones establecidos de los moveres de Dios en la tierra, esto es una frecuencia más alta y tiene un impacto espiritual devastador. La actual Reforma tiene un mayor rango que los moveres de Dios, que hemos experimentado hasta este tiempo, ha habido maravillosos moveres del Espíritu en la Iglesia moderna: Los moveres Pentecostales y Carismáticos de Dios liberaron grandes bendiciones hacia el Cuerpo de Cristo, los Movimientos de Fe y otros moveres del Espíritu liberaron madurez magnificando las posiciones doctrinales y la fuerza operacional, pero la Reforma que sé esta edificando en la tierra, es la actividad más profunda y fundamental del Espíritu desde el Día del Pentecostés.

El Entendimiento del principio “perissoteron”, ayuda a entender lo que Dios esta haciendo en el día de Reforma, entendemos que los estándares y expectaciones pasadas nos han servido en moveres del tiempo pasado, por lo que deben ponerse al lado, y tomar posiciones más radicales, si aplicamos los anteriores estándares a la presente Reforma, si buscamos la forma de operar de Elíseo en Juan el Bautista, nos perderemos de la aparición de Dios en nuestro tiempo.

Hay algunos que están tratando de accesar al poder de la Reforma, con principios de las mentalidades de moveres pasados de Dios; no podemos aplicar la mentalidad “bendíceme” del pasado, y la actitud de “mis necesidades” de tiempos anteriores a esta Reforma, Dios sé esta moviendo por Su Espíritu en la tierra pero su presencia no puede ser encontrada en la interminable búsqueda de manifestaciones, milagros entretenedores, o ministerios espectaculares, y “sentimientos” auto validados del Espíritu en medio de los servicios de la iglesia, un estándar más severo debe ser aplicado en el día de Reforma.

En la montaña de reactivación de ministerio Elías ve y oye las poderosas manifestaciones del viento, el terremoto y el fuego cuando el Señor pasa, pero es el lugar de confrontación de declaraciones (la voz calmada y pequeña), la claridad de auto análisis y la excitación traen una nueva comisión al cansado profeta (1 Reyes 19:11-15).

Juan fue en su tiempo el indicador más bajo del estándar futuro del Reino en la tierra, aún el más pequeño en el Reino será más grande que Juan, quien en su aparición recibió el nivel pasado de los profetas. Entonces la Reforma marca elevación general del estándar de la Iglesia, el estándar mínimo de la Iglesia del siglo XXI, los niveles operacionales de los creyentes del siguiente milenio son empujados hacia arriba a nuevas posiciones en el día de Reforma. Experimentamos la salida de los niveles del orden antiguo a los cuales nunca regresaremos.

  • La Reforma crea un nuevo nivel de intensidad espiritual en el Reino .

Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan.

Porque todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan.

Y si queréis recibirlo, él es aquel Elías que había de venir.

El que tiene oídos para oír, oiga.

Mateo 11:12-15

Juan cambió el momentum del avance del Reino en la tierra, su actividad trajo “hombres violentos” que produjeron “avance violento” del Reino. Cuando el momentum del Reino cambia en el tiempo de Reforma, las características espirituales del hombre deben cambiar, para estar en línea con las características del avance del Reino; el Reino es “violento”, pero los hombres son “violentos”, pues un tiempo “Apostólico/Profético” no puede ser guiado por hombres de otra característica, una Reforma requiere gente de Reforma, el principio es que para que las cosas de Dios avancen en cada tiempo de progreso divino se cumpla con la demanda de que emerja gente con la mentalidad prescrita y para poner al día esta mentalidad, es necesaria una revelación de lo nuevo y profético que Dios esta haciendo en la tierra; Dios nunca hace algo nuevo sin poner al día la mentalidad de Su gente a través una impartición profética, para poder cooperar y caminar en línea con Sus iniciativas:

Porque no hará nada Jehová el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas.

Amos 3:7

Al verdadero significado del poder de esta Reforma sólo se puede entrar a través de discernimiento. En su días Juan representó la llenura de la unción futura de Elías, misma que volverá a la tierra en el tiempo del inminente regreso del Señor, pero, debes estar “dispuesto a aceptarla”.

Dispuesto es la palabra “thelo”: estar resuelto o determinado a tomar deleite o placer en una, cosa, combina no sólo la posición de determinación del corazón si no también el compromiso de las emociones en el deleite puro de estar envuelto en los precisos propósitos de Dios para el tiempo, la palabra “aceptar” es “dechomai”: abrazar, apropiarse, tomar sobre uno mismo. Estas dos palabras definen claramente las posiciones personales en el día de Reforma; tener una actitud interna es de vital importancia para que las imparticiones liberadas de los cielos encuentren camino hacia nuestros corazones, y nos traigan claridad y discernimiento en las nuevos cosas que Dios esta haciendo. ¡El que tenga oídos para oír oiga!

  • Refinamiento del Reino es característica de Reforma.

Y ya también el hacha está puesta a la raíz de los árboles; por tanto, todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado en el fuego.

Mateo 3:10

EL mensaje de Juan fue el de la separación y refinamiento del Reino, para así producir mayor efectividad del trabajo del Señor entre Su gente, la Productividad es una demanda en la orden de Juan, fruto debe ser producido para el avance del Reino; Jesús claramente enseñó que hay elementos ilegales y rebeldes dentro del Reino, que son ofensivos a Dios, los cuales serán removidos para producir y liberar la gloria verdadera de Dios a través de Su gente:

Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los que hacen iniquidad, y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes.

Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre. El que tiene oídos para oír, oiga.

Mateo 13:41-43

El resplandor de los justos es la clave para los propósitos del tiempo final de Dios, en Isaías capítulo 60 la activación del principio es que habrá una Iglesia en la tierra capaz de llevar la gloria de Dios a las naciones, de tal manera que las naciones la vean y sean capaces de responder, “La gloria de Dios será vista sobre ustedes” (Isaías 60:2), Es por visibilidad a través de pureza y refinamiento, que las naciones y reyes empezarán a acercarse a Dios, trayendo regalos y recursos que “ascenderán con aceptación en mi altar” (verso 7).

El Ambiente de Reforma

Más ¿a qué compararé esta generación? Es semejante a los muchachos que se sientan en las plazas, y dan voces a sus compañeros, diciendo: Os tocamos flauta, y no bailasteis; os endechamos, y no lamentasteis.

Porque vino Juan, que ni comía ni bebía, y dicen: Demonio tiene. Vino el Hijo del Hombre, que come y bebe, y dicen: He aquí un hombre comilón, y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores. Pero la sabiduría es justificada por sus hijos.

Mateo 11:16-19

El ambiente donde la Reforma avanza es el lleno de hostilidad, manipulación y control; el grupo llamado “compañeros” representa a la gente de Reforma en y entre la Iglesia, este es el grupo que pilotea las nuevas dimensiones de Dios hacia la tierra o el mercado, el lugar de comercio de lo espiritual y la mercancía de la unción, los “muchachos” son criaturas de percepción inmadura, demandas superficiales, espíritus petulantes y corazones malvados, son gente religiosa controlada por espíritus Farisaicos que fuertemente se oponen al avance de los límites de la experiencia del Reino.

En este caso se presentan varios problemas: Hay demanda de que la gente de Reforma no este atada a la conformidad de los tiempos y limitada a los rangos de respuestas predeterminadas y predecibles, los muchachos de hecho dicen “Yo toco, tu baila”, hay una generación (que se caracterizada por muchachos) que podrían controlar los patrones completos de respuestas espirituales en la tierra, es una generación “vigilante”, que demanda ser iniciadores de toda actividad espiritual y no tolerarán ninguna desviación de sus patrones establecidos, sin embargo el espíritu profético de Reforma romperá las actividades implantadas de los tiempos porque es capaz de pararse en contra de la conformidad, pudiendo ser el arquitecto de un nuevo paquete de reglas para el avance espiritual, la Reforma no se intimida por una actividad inmadura de mercado, es creativa y pionera corta con la cultura de su tiempo, no reconoce la flauta o el lamento, lo que declara ser por su actividad una alternativa profética y fuerza apostólica que no está danzando en el día que la danza es declarada en el mercado, y no gemirá en el día de lamento general.

El verdadero espíritu de tal generación es mostrado en la parábola de Jesús, siendo un elemento opositor dentro de la Iglesia; Juan es declarado un demonio, el Hijo del Hombre es declarado un glotón, bebedor, amigo de los colectores de impuestos y pecadores, esta clase de mentalidad es la que intenta distorsionar los propósitos de Dios en la tierra, definiendo equivocadamente cada posible mover de Dios, siendo desde el principio el mismo espíritu el que ha condenado como culto, cada genuino mover de Dios en la tierra, es imposible llenar o satisfacer las demandas de tal generación; Juan no come o bebe y es condenado, el Hijo del Hombre viene comiendo y bebiendo y es también condenado, al final esto es sólo el producto de la actividad de Reforma, que los justifica como venidos directamente de la mano de Dios. Sabiduría será justificada por sus hijos.

Es Juan la línea Divisoria

Y todo el pueblo y los publicanos, cuando lo oyeron, justificaron a Dios, bautizándose con el bautismo de Juan.

Mas los fariseos y los intérpretes de la ley desecharon los designios de Dios respecto de sí mismos, no siendo bautizados por Juan.

Mateo 7:29-30

El ser bautizado con el bautismo de Juan es ser sumergido en el espíritu de la Reforma, determina tu habilidad para oír y recibir lo que esta por venir. Cuando Jesús vino con poder total y esplendor de Dios, hablando palabras que desafiaron como nunca antes el corazón del hombre hubo quienes eran incapaces de recibirle y al rehusar, rechazaron los propósitos futuros de Dios para sus vidas, al no aceptar la profunda transformación interior que Juan trajo a la tierra les faltó capacidad de recibir lo más grande que ya estaba allí, pero aquellos que fueron bautizados en Juan y su hombre interior fue expandido, desafiado y quebrantado de sus mentalidades tradicionales y legalistas, expandieron sus percepciones proféticas, pudiendo recibir con gozo lo que había sido preparado, por lo que entonces justificaron a Dios y comprendieron totalmente Su actividad y los propósitos que Él tenía para su tiempo. Patrones similares a los expuestos existen en el movimiento de Reforma que Dios esta haciendo en nuestra generación pues debemos ser bautizados en Juan; debemos recibir con profundo arrepentimiento la renovación de mentalidad e impartición apostólica/profética de este mover de Dios, debemos prepararnos con mentalidades globales y una fe ilimitada para movernos rápidamente con Dios en el advenimiento de estos gloriosos días del siglo XXI, debemos estar preparados ahora, para entrar y ser totalmente cambiados.

Capítulo 4

La Tecnología de la Reforma

Tecnología: Definición

El termino “tecnología” se refiere a un sistema interno de principios y leyes espirituales, que producen una manifestación espiritual externa, predecible y estable, principio que es aplicable también a lo natural; sí usted apunta el control remoto a su televisión y presiona el botón, la televisión siempre se enciende, nunca usa el control remoto de la televisión para prender el horno de micro ondas ya que la actividad es predecible y estable por la tecnología interna del sistema, el alambrado y circuito interno de la televisión es único y peculiar al sistema, por lo tanto se comporta de una manera confiable, una Reforma también tiene características peculiares que la Iglesia moderna tiene que empezar a entender; no es mover de “manifestación” de Dios en el cual algo inesperado pasa y la gente es bendecida por movimientos inmediatos del Espíritu una Reforma tiene que ser recibida como revelación del cielo y progresivamente ser edificada en la tierra por santos llenos de fe y deseosos de hacerlo, pues para que una Reforma llegue a la madurez y liberación total de todas las intenciones y designios de Dios, la gente debe entender claramente su funcionamiento interno, mentalidad prescrita, actividades deseadas y las actitudes que causan que el mover de Dios avance irresistiblemente hacia delante, para poder crear un avance estable y predecible del Espíritu en la tierra, debe entenderse la tecnología de un movimiento de Reforma; es un tiempo diferente en la Iglesia; no más moveres de Dios que chisporrotean con inefectividad, siendo atrapados y fosilizados en religión organizada, constituciones, códigos religioso y leyes. Lo apostólico, la mentalidad de enviado que esta tomando a la Iglesia, demanda que la gente que nazca en esto tenga la mentalidad y capacidad de terminar los propósitos de Dios:

Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad de él que me envió, y que acabe su obra.

Juan 4:34

Los tiempos y sazones de la tierra tienen que ser llevados a un estado de plenitud para que Jesús cumpla todos sus deseos, es nuestra responsabilidad como cooperadores con Dios (1 Corintios 3:9), asegurar que el potencial total de cada mover de Dios alcance rápidamente a la tierra.

De reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra.

Efesios 1:10

Reforma y Discernimiento Profético

Hemos visto que la palabra “reforma” implica un arreglo correcto o orden de las cosas, una restauración o enmendación, se refiere también a un tiempo cuando lo imperfecto o inadecuado será reemplazado por un mejor orden de las cosas. En Hechos 24:2 se amplifican algunas de las condiciones que rodean a una reforma efectiva:

Y cuando éste fue llamado, Tértulo comenzó a acusarle, diciendo: Como debido a ti gozamos de gran paz, y muchas cosas son bien gobernadas en el pueblo por tu prudencia.

Hechos 24:2

Pablo fue traído ante Félix gobernador de Judea, donde el orador Tértulo da evidencia en contra suya, y aunque este caso la aplicación es para una situación secular el ejemplo sirve para añadir a nuestro entendimiento las condiciones de Reforma; Tértulo habla de reforma (prosperidad: R Stgo.) Que ha sido traída a la nación a través de “previsión”, la palabra previsión se refiere a la habilidad de ver hacia adelante y entender las condiciones del futuro para así poder actuar acertada y efectivamente en el presente. Podemos ajustar nuestra actividad en el presente, porque nuestra acción presente esta unida a la realidad futura; es así como la Reforma es activada por gente profética, que vive para el futuro en el presente, lo que es parte central de la mentalidad de la Iglesia Reformadora de hoy, nos hemos movido hacia la mentalidad de terminar del espíritu apostólico (Juan 4:34), ahora estamos viendo en nuestro espíritu el fin o el término de todas las cosas, construimos un presente poderoso lleno del desarrollo de los propósitos de Dios, que proveen una plataforma para invadir el futuro efectivamente.

Tecnología Activa: Principios Aislantes de Reforma

Porque reprendiéndolos dice: He aquí vienen días, dice el Señor, en que estableceré con la casa de Israel y la casa de Judá un nuevo pacto; No como el pacto que hice con sus padres el día que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto; Porque ellos no permanecieron en mi pacto, y yo me desentendí de ellos, dice el Señor.

Por lo cual, este es el pacto que haré con la casa de Israel Después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en la mente de ellos, Y sobre su corazón las escribiré; Y seré a ellos por Dios, Y ellos me serán a mí por pueblo; Y ninguno enseñará a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce al Señor; Porque todos me conocerán, desde el menor hasta el mayor de ellos.

Porque seré propicio a sus injusticias, y nunca más me acordaré de sus pecados y de sus iniquidades.

Al decir: Nuevo pacto, ha dado por viejo al primero; y lo que se da por viejo y se envejece, está próximo a desaparecer.

Hebreos 8:8-13

Estamos buscando los principios de la tecnología de Reforma, en lo que fue el cambio más grande en la historia de la raza humana en este planeta – la mudanza de ley a gracia -, en esa ocasión Dios estaba re-escribiendo su libro de reglas, proveyendo una constitución totalmente nueva, que guiará Su relación con el hombre, algunas cosas han sido invalidadas pero nuevas cosas han sido edificadas en los cielos y en los corazones de los hombres. Al mirar las operaciones de este cambio encontraremos principios activos que son validos todavía en la forma de operar de Dios. El termino “tecnología activa” señala: ciertos principios operacionales que fueron usados en el pasado como patrones de reforma, tuvieron una efectividad que fue más grande que las situaciones en las cuales aparecieron, esos principios que identificaremos y discutiremos, todavía están operando hoy, y han estado desatendidos por generaciones, pero ahora brotarán a vida, al ser entendidos y activados para en nuestra Reforma del siglo XXI.

  • Primer Principio de Reforma: La Reforma “no sucede conforme” a lo que paso antes (verso 9).

La base para construir un mover u operación de Dios, no tiene que ir en relación o conforme a lo que paso antes, Dios encontró falto al sistema presente. La palabra “encontrar falto” implica que el sistema presente que esta siendo invalidado esta todavía en operación, pero ahora debe ser probado con un nivel más alto de orden de discernimiento, no lo encontramos falto por tener un espíritu critico, pero si lo encontramos falto del deseo y entendimiento de un nivel nuevo y más alto de percepción, para aplicarlo al sistema presente, lo cual es importante notar porque nos dirige al corazón del mover de la reforma de Dios.

Martín Lutero no fue un destructor externo que vino a atacar el monolito Católico si no que fue un fiel monje que obtuvo en su interior un más alto nivel de discernimiento y empezó a “encontrar falto” bíblicamente al sistema. Si “encontrar falto” no procede de ese nivel no traerá vida; la gente de Reforma dentro de un sistema esta llena de las demandas que vienen directamente de Dios, es Él quien invalida lo que Él edificó: El antiguo Testamento era de Dios, pero también el Nuevo lo es, el cambio es de aquello que era Dios, a aquello que ahora es de Dios, toda la tecnología de la Reforma toma lugar dentro de los parámetros de la actividad y los negocios de Dios, criticismo carnal o deseos carnales no deben ser permitidos, nuestro “hallar falto” debe ser del Espíritu y no de la carne.

Entonces, lo nuevo que es edificado “no es conforme” a lo que fue antes. “No es de acuerdo o no es conforme”, puede ser traducido como: “no se deriva de”, “no viene de”, es importante que entendamos cómo esto se aplica a nuestro contexto; no debemos destruir las ganancias bíblicas y doctrinales de generaciones pasadas, y desmantelar las posiciones pasadas de fe, Dios siempre ha estado en proceso de restaurar la Iglesia sin embargo una Reforma requiere la creación de una plataforma de nuevas mentalidades y visión global que no se deriven de mentalidades y operaciones pasadas de la Iglesia.

Les dijo también una parábola: Nadie corta un pedazo de un vestido nuevo y lo pone en un vestido viejo; pues si lo hace, no solamente rompe el nuevo, sino que el remiendo sacado de el no armoniza con el viejo.

Y nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino nuevo romperá los odres y se derramará, y los odres se perderán.

Mas el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar; y lo uno y lo otro se conservan.

Y ninguno que beba del añejo, quiere luego el nuevo; porque dice: El añejo es mejor.

Lucas 5:36-39

No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas.

He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad.

Las fieras del campo me honrarán, los chacales y los pollos del avestruz; porque daré aguas en el desierto, ríos en la soledad, para que beba mi pueblo, mi escogido.

Isaías 43:18-20

Las perspectivas espirituales que se están edificando en la tierra pueden parecer extrañas, radicales y nuevas a la tradición de la Iglesia, porque realmente lo son; el Tabernáculo de David les pareció extraño a aquellos del orden Mosaico, incluso Mical, la hija de Saúl que era esposa de David no pudo tolerar la conducta real (2 Samuel 6:16) porque estaba desapercibida de que el estándar de la realeza había cambiado a causa de la introducción de la orden del Tabernáculo.

  • Segundo Principio de Reforma: La ley se escribe en mente y corazón (verso 10).

La dirección de una Reforma siempre es hacia adentro, hacia una posición más fuerte de Dios dentro del corazón del hombre es decir aunque los días de Reforma causen poderosas manifestaciones del poder de Dios la manifestación es inútil, sin una reestructuración interna, la Reforma es una gran demostración de la proximidad del Reino. Juan el Bautista vino con un mensaje simple y directo – el Reino de Dios esta cerca -, lo que se requiere lo llamó “arrepentimiento” – el trato de Dios con el corazón -. Un verdadero impacto de Reino no es primariamente externo, sino interno.

Y Preguntado por los fariseos, cuándo había de venir el reino de Dios, les respondió y dijo: El reino de Dios no vendrá con advertencia, ni dirán: Helo aquí, o helo allí; porque he aquí el reino de Dios está entre vosotros.

Lucas 17:20,21

El enfoque interno del movimiento de Reforma es visto en la Reforma conducida por el rey Ezequías (2 Crónicas 29:29), actúa contra la declinación moral en Judá (2 Crónicas 28:19), e identifica como prioridad la purificación interna, sacando la contaminación del lugar santo. La dirección de esta purificación es de adentro hacia fuera:

Y entrando los sacerdotes dentro de la casa de Jehová para limpiarla, sacaron toda la inmundicia que hallaron en el templo de Jehová, al atrio de la casa de Jehová; y de allí los levitas la llevaron fuera al torrente de Cedrón.

Comenzaron a santificarse el día primero del mes primero, y a los ocho del mismo mes vinieron al pórtico de Jehová; y santificaron la casa de Jehová en ocho días, y en el día dieciséis del mes primero terminaron.

2 Crónicas 29:16,17

Asimismo hemos preparado y santificado todos los utensilios que en su infidelidad había desechado el rey Acaz, cuando reinaba; y he aquí están delante del altar de Jehová.

2 Crónicas 29:19

“Santificado” significa apartado, convertir en sagrado, representando el poderoso trabajo interno que toma lugar en el corazón, hay una dimensión más grande de santidad interior, “preparado” significa el estabilizar un buen orden, arreglar propiamente, propiciar un levantamiento perpendicular, y establecerlo, lo que habla de corregir lo relajado y débil de la mente, ocasionando que fundamento este en patrones bíblicos, para que el resultado sea obediencia absoluta. La ley o la constitución actual de Dios para el presente mover debe estar escrita en el corazón y la mente, la aceptación y obediencia de las presentes posiciones no son el resultado de los reglamentos, sino del fuerte deseo interior de obtener el orden de Dios, diciéndolo de manera simple, Dios quiere en esta Reforma reconectarse poderosamente con los corazones de Su gente.

  • Tercer Principio de Reforma: Re-establecimiento de intimidad Divina (verso 10).

El resultado de reconexión de la “ley” con el corazón del hombre, será el re-establecimiento de intimidad entre el hombre y Dios, que fue la primera realidad destruida por la desobediencia en los tiempos de Adán, él no pudo llevar una relación con Dios, y se escondió del rostro de Dios, el temor remplazó a la confianza, el enfoque en el “yo” destruyó el enfoque en Dios; el cubrir su desnudez absorbió su tiempo escondiéndose de Dios en los arbustos, la pregunta de Dios que todavía esta en el ambiente es “¿Quién te dijo que estabas desnudo?” (Génesis 3:11).

Adán no vino a estar desnudo como resultado de su desobediencia, él estuvo siempre desnudo pero nunca se dio cuenta porque su enfoque en Dios era más poderoso que el enfoque en el mismo; la Intimidad destruía frecuencias terrenales e introducía un ambiente más refinado de percepción en el que Dios llenaba Su atención, aunque él estuviera viviendo en la tierra.

La Reforma nos lleva otra vez hacia Dios, en el proceso nuestras percepciones carnales son destruidas y somos introducidos al ambiente de los propósitos de Dios, la Iglesia edificó en lo carnal ambiciones terrenales que son desmanteladas a favor de la Iglesia edificada sobre el progreso de los propósitos de Dios, estamos pasando de religión a intimidad; Él será nuestro Dios y nosotros seremos su gente, intimidad de Reforma es algo poderoso que nos lleva más allá de las limitaciones y obstáculos que nos mantienen separados de Él ( ventanas y celosía), hacia un mundo que sobrepase el desanimo y la esterilidad a un tiempo fructífero naciente y al canto de la paloma (Espíritu Santo).

¡La voz de mi amado! He aquí él viene Saltando sobre los montes, Brincando sobre los collados.

Mi amado es semejante al corzo, o al cervatillo. Helo aquí, está tras nuestra pared, Mirando por las ventanas, Atisbando por las celosías.

Mi amado habló, y me dijo: Levántate, oh amiga mía, hermosa mía, y ven.

Porque he aquí ha pasado el invierno, Se ha mudado, la lluvia se fue; Se han mostrado las flores en la tierra, El tiempo de la canción ha venido, Y en nuestro país se ha oído la voz de la tórtola.

La higuera ha echado sus higos, Y las vides en cierne dieron olor; Levántate, oh amiga mía, hermosa mía, y ven.

Cantares 2:8-13

  • Cuarto Principio de Reforma: Ecualización de la revelación (Verso 11).

Parte del proceso de Reforma consiste en terminar con el desbalance de revelación y entendimiento través de lo cual haya una oportunidad equitativa para toda la gente; no debe haber nación, cultura o gente que tenga una ventaja para accesar a los misterios del Reino, el acceso estipulado por Jesús nunca levantó a un grupo otro sobre otro, dentro de la iglesia, el acceso fue dado a toda la Iglesia y no a los que están fuera del Reino.

Él respondiendo, les dijo: Porque a vosotros es dado saber los misterios del reino de los cielos; mas a ellos no es dado.

Mateo 13:11

Durante los días de la Reforma Protestante Lutero demando que la Biblia se imprimiera para que todos los hombres tuvieran acceso a la palabra escrita de Dios, pero esta demanda creó horror en los corazones de aquella gente religiosa quien restringía su acceso y hacía uso de la ignorancia de las masas para ejercitar señorío y dominio espiritual sobre ellos, en nuestros días hemos visto el desarrollo de lo que sólo puede ser llamado “imperialismo Cristiano” y “relaciones controladas”, llevado a cabo por sectores iluminados de la Iglesia sobre sectores ignorantes de la Iglesia, así también como en los días de Lutero en los nuestro tiempo la Reforma viene a romper los desbalances: “Todos me conocerán del más pequeño al más grande de ellos”. En el llamado “ Tercer Mundo” hoy en día existe un énfasis profético del espíritu sobre el tiempo final, sin embargo hay naciones del tercer mundo que tienen un contra golpe al evangelio racista, errando así en la designación del énfasis del Espíritu, y declarando que Jesús usará ahora sólo a gente negra; este no es el evangelio del Reino, y no es sólo miope, si no también discriminatorio dado a la variedad de gente que existe sobre nuestro planeta, lo único claro de todo esto es que hay una oleada vigorosa del énfasis de la Reforma del tiempo final, en las naciones del Tercer Mundo, y que sé están conectando con oleadas del mover de Dios provenientes de otras áreas de la tierra:

Acontecerá en aquel tiempo que la raíz de Isaí, la cual estará puesta por pendón a los pueblos, será buscada por las gentes; y su habitación será gloriosa.

Asimismo acontecerá en aquel tiempo, que Jehová alzará otra vez su mano para recobrar el remanente de su pueblo que aún quede en Asiría, Egipto, Patros, Etiopía, Elam, Sinar y Hamat, y en las costas del mar.

Y levantará pendón a las naciones, y juntará los desterrados de Israel, y reunirá los esparcidos de Judá de los cuatro confines de la tierra.

Isaías 11:10-12

Las naciones a las que se refiere este pasaje son el estandarte de Dios para que las naciones observen el enfoque del Espíritu en las áreas de la tierra conocidas como “Tercer Mundo”, tenemos que entender, que debemos trabajar por la madurez de la Iglesia en todas las áreas de la tierra para que en cada sociedad emerja una expresión de Cristo completamente formada y revelada lo que forma parte también de la Reforma.

  • Quinto Principio de Reforma: Poder de declaración profética (Verso 13). En eso Él Dice, “Un nuevo pacto”, Él ha hecho obsoleto el primero.

El anuncio del nuevo inicia la destrucción del viejo, el “declarar” es el “hacer“, para la formación de la Reforma en la tierra debe ser esencial la declaración profética de lo que vendrá, ya que grandes dinámicas espirituales son liberadas cuando la gente profética empieza a hacer declaraciones urgentes sobre los moveres actuales de Dios en la tierra, y sobre las posiciones presentes del Espíritu.

Cuando Dios estaba a punto de sacar a su gente de Babilonia, habiendo terminado los setenta años de esclavitud y servicio, el propósito de Dios era llevarlos a un nuevo día de edificación, Él dio instrucciones por medio de la boca del profeta Jeremías, con lo que se libero la tecnología para pasar al nuevo día:

Anunciad en las naciones, y haced saber; levantad también bandera, publicad, y no encubráis; decid: Tomada es Babilonia, Bel es confundido, deshecho es Merodac; destruidas son sus esculturas, quebrados son sus ídolos.

Porque subió contra ella una nación del norte, la cual pondrá su tierra en asolamiento, y no habrá ni hombre ni animal que en ella moren; huyeron, y se fueron.

En aquellos días y en aquel tiempo, dice Jehová, vendrán los hijos de Israel, ellos y los hijos de Judá juntamente; e irán andando y llorando, y buscarán a Jehová su Dios.

Jeremías 50:2-4

Deben de empezar a hablar proféticamente, declarar que Bel y Merodac han sido avergonzadas y destruidas, porque fueron ordenados a no esconder aquello que Dios haría. Es interesante notar que cuando fue ordenado hablar no había señales tangibles de que el sistema Babilónico estuviera bajo el juicio de Dios, sus declaraciones proféticas habrían de crear las dinámicas espirituales que se manifestarían eventualmente como una crisis política en Babilonia; el poderoso principio para la Reforma es la declaración del nacimiento de una nueva situación dentro del sistema, nacimiento que destruye los fundamentos de aquello que es viejo, y libera hoy en toda la tierra los propósitos de Dios, en muchas sociedades y naciones la gente profética está llenando sus deseos de Reforma con doctrina apostólica, expresando su orden de Reforma en redes apostólicas, sus declaraciones y actividades son proféticas; el nuevo orden de la Iglesia del siglo XXI se esta expresado en la tierra, a través de una poderosa Reforma, a causa de que lo “dijimos”.

  • Sexto Principio de Reforma: Condiciones de desuso (Verso 13)

En el gran cambio al Nuevo Pacto, el primer pacto fue hecho obsoleto. La palabra “obsoleta” en su lenguaje original significa “desgastado por tiempo y uso”, y se refiere a la liberación celestial que ya no es relevante para el tiempo presente que vive la tierra; todo sistema complejo de sacrificios rituales fue declarado ser “copia y sombra”, todo eso fue producido en la tierra por la instrucción divina dada Moisés, cosas que fueron una vez instrucción divina en los días de esa Reforma, son ahora hechas inútiles e irrelevantes para los tiempos actuales: La gente rechaza constantemente el moverse hacia las cosas nuevas del Espíritu porque se encuentra encerrada en paradigmas antiguos e imágenes de los pasados rompimientos están aún en su memoria, sienten que si sueltan aquello que una vez les dio vida y migran a nuevas posiciones están siendo infieles a lo que Dios hizo una vez en sus vidas, por lo que su deseo por lo antiguo permanece vivo:

Mas el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar; y lo uno y lo otro se conservan.

Y ninguno que beba del añejo, quiere luego el nuevo; porque dice: El añejo es mejor.

Lucas 5:38,39

La llave para poder migrar a la Reforma es entender que Dios mismo declara obsoletas muchas de las posiciones pasadas debido a que libera nuevas, más precisas y efectivas posiciones en la tierra, debemos estar abiertos a relaciones de pacto más productivas e inspiradas en propósito; cuando nos movemos a nuevos lugares de poder ; nuevas estructuras organizacionales se están desarrollando en la Iglesia, nuevo vocabulario se esta sintonizando en las frecuencias de la generación del siglo XXI, nuevos patrones de conducta de liderazgo se están desarrollando, se están formando también frescas iniciativas para la administración de la Iglesia moderna en la tierra . Las cosas que han sido declaradas por el cielo como obsoletas “desaparecerán”, a causa de la declaración profética de las nuevas cosas, porque es infructuoso edificar sobre aquello que esta caduco y condenado a ser consumido; todas las estructuras, mentalidades y posiciones espirituales que no llevan la frescura de Dios para los tiempos, “envejecerán” progresivamente y al final se fragmentarán y “desaparecerán”.

Más Principios de Reforma

Enfoquemos una dimensión mayormente intrigante de la tecnología de Reforma, y extraigamos principios vivos del diseño y operación del Tabernáculo de Moisés:

Y así dispuestas estas cosas, en la primera parte del tabernáculo entran los sacerdotes continuamente para cumplir los oficios del culto; Pero en la segunda parte, sólo el sumo sacerdote una vez al año, no sin sangre, la cual ofrece por sí mismo y por los pecados de ignorancia del pueblo; Dando el Espíritu Santo a entender con esto que aún no se había manifestado el camino al Lugar Santísimo, entre tanto que la primera parte del tabernáculo estuviese en pie.

Lo cual es símbolo para el tiempo presente, según el cual se presentan ofrendas y sacrificios que no pueden hacer perfecto, en cuanto a la conciencia, al que practica ese culto, ya que consiste sólo de comidas y bebidas, de diversas abluciones, y ordenanzas acerca de la carne, impuestas hasta el tiempo de reformar las cosas.

Pero estando ya presente Cristo, sumo sacerdote de los bienes venideros, por el más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es decir, no de esta creación.

Hebreos 9:6-11

  • Séptimo Principio de Reforma: La limitación del sistema (Verso 9)

…no puede hacer a aquel que ofreció el servicio perfecto en cuanto a la conciencia”

Este problema era que a pesar de que la actividad del Tabernáculo de Moisés estaba afinada en efectividad y eficiencia máxima y aunque toda regulación fuera seguida con exactitud, sólo podía limpiar la carne y sin penetrar jamás en la limpieza de la conciencia de una manera efectiva, sin embargo la demanda al adorador era la tener una conciencia limpia, cuando el sistema, aún “no puede” hacerlo a pesar de ser empujado a los extremos de eficiencia, no obstante aquellos que participaron en ellas cumplieron las demandas espirituales, entonces la única alternativa es moverse a la Reforma e implementar un sistema más efectivo.

La dirección de la efectividad de una Reforma siempre es hacia una posición más interna; los movimientos del Espíritu entre la gente de Dios son siempre para capturar un lugar mayor en los corazones del hombre, los moveres de Dios siempre se clavan interiormente en el centro del ser humano: la gloria quiere posar en un templo  interior, mientras que la “purificación de la carne” representa limitación a una posición exterior, la “purificación de la conciencia” representa un poder nuevo que se lanza al interior del corazón del hombre, la gente del tiempo de Reforma es gente de demandas elevadas del corazón sobre el gemir de la carne; dan mayor valor al trabajo interno del Espíritu sobre las manifestaciones externas, frustración espiritual y deseos espirituales no cumplidos, constituyen el centro pulsante de una Reforma, las demandas deben exceder a habilidades del sistema presente, el hambre debe crecer intensamente más que el suplir espiritual, el fluir de los recursos de los cielos hacia la tierra debe exceder la capacidad del sistema de la Iglesia presente para recibir, lo cual es una activa dinámica de Reforma.

  • Octavo Principio de Reforma: Dinámicas de reemplazo (Verso 8)

“…el camino…no había sido manifestado mientras el primero…estaba todavía”.

La entrada del Sumo Sacerdote hacia la segunda parte del Tabernáculo de Moisés una vez al año con sangre representaba un principio de acceso limitado, que fue edificado en el sistema levantado por decreto Mosaico, dicha limitación señala una importante pieza de la tecnología de Reforma; fue el Espíritu Santo que hablo aquí, fue una indicación directa del cielo. Mientras el primer Tabernáculo estuviera operando, o “aún de pie”, el camino al verdadero Tabernáculo, al lugar Santísimo no podía ser manifestado.

“Manifestado” es: ser hecho actual, visible, ser reconocido o ser entendido; esta palabra implica no sólo de operación sino también revelación. Mientras los principios o mentalidades del insuficiente sistema presente, retenga control y autoridad sobre las mentes de los adoradores, ni las operaciones ni el entendimiento de revelación de lo nuevo serán liberados: El Espíritu Santo indicó que lo nuevo no podía ser liberado, hasta que lo antiguo fuera desafiado y empezara a fragmentarse; este cambio esencial es parte del proceso de Reforma, y ambos procesos están sucediendo al mismo tiempo, un orden esta cayendo, mientras otro sé esta levantando para remplazarlo, la opinión de los tiempos que usted oye depende de la perspectiva a la que usted tiene acceso, la Reforma trae conflicto dentro del sistema, lo que realmente es la dinámica del cambio de orden:

Hubo larga guerra entre la casa de Saúl y la casa de David; pero David se iba fortaleciendo, y la casa de Saúl se iba debilitando.

2 Samuel 3:1

Cada forma de gobierno trasmite una mentalidad, cada Reforma trae con ella nuevas mentalidades, nuevos patrones de operación, música, oración, estilo de vida, identidad personal y habilidad ejecutiva del Espíritu en la tierra, los patrones antiguos deben fragmentarse y pasar, las nuevas mentalidades del nuevo orden deben empezar a emerger en la tierra.

  • Noveno Principio de Reforma: Problemas concernientes a libertad (Verso 10).

“…ordenanzas impuestas hasta…”.

En el día de Reforma, los viejos sistemas son una imposición, aquello que anteriormente traía vida, viene a ser heraldo de esclavitud. La palabra “imponer” significa: presionar sobre, descansar sobre, poner sobre de.

Cuando José trajo a su padre Jacob y sus hermanos a la tierra de Egipto, fue para heredar una gran bendición y preservar sus vidas:

Así habitó Israel en la tierra de Egipto, en la tierra de Gosén; y tomaron posesión de ella, y se aumentaron, y se multiplicaron en gran manera.

Génesis 47:27

En el tiempo de Moisés la tierra de Gosén no era un lugar de vida sino una tierra de imposición: servidumbre reemplazaba el favor; amargura reemplazaba esperanza:

Entonces pusieron sobre ellos comisarios de tributos que los molestasen con sus cargas; y edificaron para Faraón las ciudades de almacenaje, Pitón y Ramesés.

Y amargaron su vida con dura servidumbre, en hacer barro y ladrillo, y en toda labor del campo y en todo su servicio, al cual los obligaban con rigor. Pues de justicia se vistió como de una coraza, con yelmo de salvación en su cabeza; tomó ropas de venganza por vestidura, y se cubrió de celo como de manto, como para vindicación, como para retribuir con ira a sus enemigos, y dar el pago a sus adversarios; el pago dará a los de la costa.

Isaías 59:17,18

La gloria del Señor no puede ser divorciada de su venganza; Su majestad en el día de Reforma no puede ser separada de juicio.

¿Quién es éste que viene de Edom, de Bosra, con vestidos rojos? ¿Esté hermoso en su vestido, que marcha en la grandeza de su poder? Yo, el que hablo en justicia, grande para salvar. ¿Por qué es rojo tu vestido, y tus ropas como del que ha pisado en lagar? He pisado yo solo el lagar, y de los pueblos nadie había conmigo; los pisé con mi ira, y los hollé con mi furor; y su sangre salpicó mis vestidos, y manché todas mis ropas.

Porque el día de la venganza está en mi corazón, y el año de mis redimidos ha llegado.

Isaías 63:1-4                                             

  • La posteridad bendecida, es generación de reparadores y reedificadores.

Reedificarán las ruinas antiguas, y levantarán los asolamientos primeros, y restaurarán las ciudades arruinadas, los escombros de muchas generaciones.

Isaías 61:4

La combinación de palabras implica actividad de reconstrucción, hacerlo de nuevo y establecerlo: describe pues una actividad restauradora, su intención es cambiar la cara del sistema presente, asume que el estado presente de las cosas ha caído en ruinas y destrucción, y que la falla es endémica y profunda; producto de muchas generaciones, así, Reforma no es una actividad superficial o trivial, desplaza la realidad de la vida humana que sé ha venido deteriorando por mucho tiempo. La palabra “asolamientos” significa algo tan horrible que espanta y paraliza, el impacto de la posteridad bendecida es revertir esta profunda y espantosa falla en la Iglesia, al llevar a las “ciudades” a su pasado poder.

  • La posteridad bendecida, es gente de testimonio poderoso.

Y vosotros seréis llamados sacerdotes de Jehová, ministros de nuestro Dios seréis llamados; comeréis las riquezas de las naciones, y con su gloria seréis sublimes.

Y la descendencia de ellos será conocida entre las naciones, y sus renuevos en medio de los pueblos; todos los que los vieren, reconocerán que son linaje bendito de Jehová.

Isaías 61:6,9

Estas escrituras se aplican proféticamente a nuestro tiempo de Reforma: Habrá una generación de gente producida en la Iglesia, que será de renombre en las naciones de la tierra, siendo el producto de la mentalidad y posición de Reforma, serán el renuevo, y los descendientes de quienes que están viniendo poderosamente a la tierra serán sacerdotes con poder y relevancia espiritual, serán siervos poseedores de habilidad para hacer el trabajo del Reino y servir a los propósitos de Dios.

  • La posteridad bendecida es una generación con propósitos precisos.

Porque yo Jehová soy amante del derecho, aborrecedor del latrocinio para holocausto; por tanto, afirmaré en verdad su obra, y haré con ellos pacto perpetuo.

Isaías 61:8

La actividad de la gente de la Reforma procederá en lo recto, fiel, confiable y estable, describe a gente que se ha removido de trabajos que no llevan sello de aprobación del Señor; el trabajo de la Iglesia en el día de Reforma llevará la firma de la verdad. En la Septuaginta (Traducción griega de la Biblia), la palabra “verdad” habla de los que están el centro de toda manifestación exterior describe la substancia verificable de todo lo que es externo, el centro de lo que sé esta manifestando en la tierra.

Una Iglesia de Reforma regresa a la demostración de fe que no estudia la manifestación exterior, que niega adherencia a los valores centrales, lo cual es un principio Anticristo, Pablo habla del “inicuo” que enseña una dimensión del ministerio que no eleva la “verdad”.

Inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos, y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos.

2 Tesalonicenses 2:9,10

El Amor por la verdad debe ser recibido en los corazones de gente estable, para poder ser salvos de los ataques de engaño en el día final, toda posición para que sea correcta debe estar establecida en la “verdad” de la “doctrina de Cristo” (2 Juan 2:9), y no en el ámbito de manifestaciones de los dones y proliferación de señales dado que tal posición expone a la Iglesia a ser engañada por manifestación sin progreso, hacia los propósitos profundos del Señor. La gente de Reforma recobra tales posiciones de fuerza.

Dinámicas para la productividad de la Reforma

Porque como la tierra produce su renuevo, y como el huerto hace brotar su semilla, así Jehová el Señor hará brotar justicia y alabanza delante de todas las naciones.

Isaías 61:11

Justicia y alabanza nacerá delante de todas las naciones, lo cual es proféticamente prometido a nosotros, pero con una condición implícita: La activación de estos valores espirituales en las naciones están ligados a un jardín aquello que es primero sembrado será cosechado, sí El Señor tiene que provocar el nacer de ciertas manifestaciones de Su poder y verdad en las naciones primero debe haber gente de Reforma con la capacidad de actuar de acuerdo a las promesas proféticas. Lo cual lleva implícito varias cosas: La gente de Reforma actúa con responsabilidad, son custodios de las promesas proféticas, su actividad en la tierra tiene un impacto directo al emerger las promesas proféticas hacia la realidad visible, la gente de Reforma esta fundada en el espíritu apostólico profético, porque han visto en el espíritu los propósitos eventuales de Dios, y actúan con certidumbre al diseñar y edificar. Sólo lo sembrado eventualmente nacerá a manifestación abierta, delante de las naciones. Lo que fue sembrado es semilla de lo que vendrá, al nacer hay multiplicación y ampliación de la semilla original, Será de esa misma manera que Dios provocará gran aceleración y ampliación de semillas de la actividad apostólica y profética en la Iglesia de Reforma; y como Isaías lo indicó será mostrado delante de las naciones. Éxodo 1:11,14 Dios levanta a Moisés para traer liberación a la gente, el clamor en medio de la Reforma guiada por Moisés es el clamor persistente de Dios, clamor que la tierra jamás había visto; demanda de que la servidumbre sea quebrada, que la gente sea liberada:

Entonces Jehová dijo a Moisés: Entra a la presencia de Faraón y dile: Jehová ha dicho así: Deja ir a mi pueblo, para que me sirva.

Éxodo 8:1

Servidumbre continúa “hasta” la Reforma. Dentro de cada genuina Reforma debe haber un compromiso a liberar, la gente debe ser guiada hacia un encuentro profundo y relevante con Dios: deben servirle.

Elías el profeta trajo una gran Reforma a Israel, destruyendo la imposición de adoración a Baal en las vidas de la gente, el clamor de Elías en medio de los preciosos acontecimientos en el monte Carmelo, era por lo que sucedió en la tierra por mandato de Dios y que provoco que los santos entendieran que Dios es demostrada y verdaderamente un gran Dios, el deseo de Elías era que los corazones se volvieran a Su Dios.

Cuando llegó la hora de ofrecerse el holocausto, se acercó el profeta Elías y dijo: Jehová Dios de Abraham, de Isaac y de Israel, sea hoy manifiesto que tú eres Dios en Israel, y que yo soy tu siervo, y que por mandato tuyo he hecho todas estas cosas.

Respóndeme, Jehová, respóndeme, para que conozca este pueblo que tú, oh Jehová, eres el Dios, y que tú vuelves a ti el corazón de ellos.

1 Reyes 18:36,37

La Reforma levanta el estándar sobre la gente comprometida hacia un nuevo nivel de liberación espiritual y un acercamiento intimo con Dios.

  • Décimo Principio de Reforma: Hay un tiempo de Reforma (Verso 10)

La Reforma tiene un tiempo marcado en la mente de Dios, la palabra “tiempo” es la palabra “kairos”, kairos es un tiempo fijo y definitivo; cuando las cosas son traídas a crisis esta es una época decisiva esperada, un tiempo constituido con ciertos eventos predeterminados, tiene que ver también con la palabra “constituidos” porque el período kairos tiene integrado cierta secuencia de eventos que tienen que ser traídos y cumplidos en la tierra para que el kairos sea completo, es imposible separar un kairos de los eventos que lo caracterizan; el tiempo demanda que sigan ciertas acciones. Kairos enfatiza no la conveniencia del tiempo pero si la necesidad absoluta de la tarea a la mano por si el tiempo provee una oportunidad conveniente o no, este tipo de mentalidad produce actividad en el día de Reforma, es una mentalidad que esta unida sin cicatriz produciendo los deseos de Dios en la tierra, negándole a la carne la demanda de confort, conveniencia o facilidad, por lo que la Reforma existe en un ambiente espiritual, altamente cargado de un sentido de urgencia que rompe toda complacencia del tiempo; los Reformadores perciben la crisis que otros no detectan, declarando el clamor profético para que la gente venga al siguiente nivel en Dios, la Reforma es una actividad espiritual robusta que no tolerará ningún obstáculo o resistencia religiosa, esta llena de actividad sacrificial e impregnada con un sentido de destino. En el día de Reforma, santos ordinarios son elevados a la percepción de los propósitos de Dios, volviéndose claro para ellos el significado –de los propósitos- en el plan global.

El poder y revelación de Dios están atados en el kairos. Moisés en el calor de los deseos y expectación, actuó fuera de los parámetros del kairos de liberación y mató a un egipcio; su deseo fue acertado pero el tiempo fue el equivocado, no estaba posicionado dentro del kairos de Dios no fluyó el poder necesario para sacudir un imperio, derrotado y temeroso huyó hacia el desierto por cuarenta años.

Cuando el tiempo de Dios llegó, Moisés fue interceptado por Dios, equipado y preparado con un mensaje, investido con los recursos del cielo para destruir el terco orgullo del Faraón. Dentro del kairos de la Reforma el maravilloso poder de Dios es liberado y desplegado para traer a cumplimiento sus planes.

Llaves de la Reforma

  • Primera Llave: Debemos entrar a novedad.

Y dijo Moisés: En esto conoceréis que Jehová me ha enviado para que hiciese todas estas cosas, y que no las hice de mi propia voluntad.

Si como mueren todos los hombres murieren éstos, o si ellos al ser visitados siguen la suerte de todos los hombres, Jehová no me envió.

Mas si Jehová hiciere algo nuevo, y la tierra abriere su boca y los tragare con todas sus cosas, y descendieren vivos al Seol, entonces conoceréis que estos hombres irritaron a Jehová.

Números 16:28-30

El viento de novedad es señal que el Señor lo envió, novedad envuelve el rompimiento con lo tradicional, lo esperado y lo usual; es el producir resultados no esperados por la comunidad, Dios siempre se mueve en medio de lo nuevo, somos requeridos por la escritura a cantar al Señor canto “nuevo” (Salmo 144:9; 96:1; 98:1). ¡Dios es elevado en medio de la expresión fresca y emerge del ahora! La “nueva” canción señala una dimensión de creatividad y respuesta actual a Dios, que no esta conectada a los patrones estrechos de respuestas tradicionales. El patrón continuo de Dios es ir más allá de lo que ya fue manifestado, al anclar su gente en una experiencia nueva:

He aquí se cumplieron las cosas primeras, y yo anuncio cosas nuevas; antes que salgan a luz, yo os las haré notorias.

Cantad a Jehová un nuevo cántico, su alabanza desde el fin de la tierra; los que descendéis al mar, y cuanto hay en él, las costas y los moradores de ellas.

Isaías 42:9,10

Dios empieza a declarar cosas nuevas, porque las pasadas ya no son actuales, la gente de Dios debe en ese tiempo comenzar a “cantar” canto que es “nuevo”, deben levantar una declaración con la misma frecuencia que el nuevo hablar de Dios.

  • Segunda Llave: Manifestar mentalidad de tiempo final.

La mentalidad apostólica de la gente de Reforma del tiempo final rompe el ciclo de producción esperado en la tierra, Satanás esta trabajando por la cosecha de mentalidades, cultiva las mentes del hombre con error, orgullo, flojera, complacencia e incredulidad perversa, espera cosechar actitudes predecibles, posiciones y mentalidades que hagan imposible el avance del Reino de Dios; una Reforma es el más grande florecimiento de las precisas mentalidades divinas (1 Corintios 2:16), en medio de una tierra satánicamente controlada.

El clamor de Isaías para la gente de Reforma es identificar la creación de mentalidades opuestas, mentalidades de oscurecimiento en la tierra:

Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti.

Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria.

Y andarán las naciones a tu luz, y los reyes al resplandor de tu nacimiento.

Isaías 60:1-3

Para la gente de la tierra tiempo de ocaso-oscuridad esta por cubrir la tierra con manto de ignorancia que devora mentalidades, pero para la gente de Reforma es el amanecer pues viven una experiencia totalmente opuesta dentro del mismo contexto físico, en medio de las tinieblas de Satanás la gloria de Dios es vista al amanecer de Su resplandor en Su gente, trayendo a las naciones revelación fresca de Su Poder, tal es la fuerza de una Reforma.

  • Tercera Llave: Recibir poder de revelación para un nuevo estilo de vida.

Cinco Estrategias de Rompimiento

Pasad, pasad por las puertas; barred el camino al pueblo; allanad, allanad la calzada, quitad las piedras, alzad pendón a los pueblos.

Isaías 62:10

  • Primer Estrategia: Entrad a través de las puertas.

En nuestro entendimiento tradicional, las puertas siempre hacen referencia a fortalezas satánicas pero en esta ocasión se refieren a las puertas del Señor: Dios es el inventor de las posiciones de fortaleza, de los lugares fuertes y de poder, en los que podemos establecernos.

Abridme las puertas de la justicia; Entraré por ellas, alabaré a JAH.

Esta es puerta de Jehová; Por ella entrarán los justos.

Te alabaré porque me has oído, y me fuiste por salvación.

La piedra que desecharon los edificadores ha venido a ser cabeza del ángulo. De parte de Jehová es esto, Y es cosa maravillosa a nuestros ojos.

Este es el día que hizo Jehová; Nos gozaremos y alegraremos en él.

Oh Jehová, sálvanos ahora, te ruego; Te ruego, oh Jehová, que nos hagas prosperar ahora. Bendito el que viene en el nombre de Jehová; Desde la casa de Jehová os bendecimos.

Salmo 118:19-26

Este es el último Salmo en la serie llamada “Hallel”, que se canto cuando la gente estaba en procesión hacia las puertas del templo, con toda seguridad la multitud que iba en la procesión, tenía determinado un tiempo para gritar el salmo; lo gritaban cuando se acercaban a las puertas, y entonces las puertas les fueran abiertas, el abrir las puertas para admitir a los adoradores, era sinónimo de entrar a la presencia de Dios. El día del Señor venía a ser el día de acceso a Su presencia, era el día en que las puertas eran abiertas para una nueva admisión. Podemos imaginarnos este hermoso espectáculo: La gente avanzando con cantos de alabanza de los salmos de David, una procesión santa, con clímax de grito para que las puertas fueran abiertas y tener acceso a la presencia de Dios, cuando las grandes puertas lentamente eran abiertas, la gente empezaba a proclamar con toda su fuerza: “Bendito él que viene en el nombre del Señor”, siendo esta su declaración en el punto de entrada, la cual es una significativa declaración que lleva tonos proféticos para la presente generación de Reforma.

En Mateo 23, Jesús habló contra los fariseos declarándolos hipócritas y tontos, el espíritu fariseo se establece en posiciones de orgullo y obras externas, esta lleno de duplicidad y muerte espiritual, resiste el hablar de Dios en la Iglesia exterminando la dimensión profética entre la gente de Dios (Verso 29-31), pero su trabajo letal es apagar el Reino, se rehúsa a entrar y niega la entrada a los que desean entrar, es un problema de acceso; las puertas de Dios están cerradas.

Más ¡ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres; pues ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que están entrando.

Mateo 23:13

En medio de esa declaración en contra de los Fariseos, Jesús levanta su voz en lamento por Jerusalén, la aplicación profética de Sus palabras traen significado a la Iglesia:

¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus polluelos debajo de las alas, y no quisiste! He aquí vuestra casa os es dejada desierta. Porque os digo que desde ahora no me veréis, hasta que digáis: Bendito el que viene en el nombre del Señor. Mateo 23:37-39

La Iglesia esta espiritualmente desolada, porque mató en su medio la dimensión profética de Cristo y ha rechazado a la gente apostólica enviada con el mensaje del Señor, lo que ha destruido la disposición de la Iglesia para ser reunida. La iglesia no estará preparada para reunirse con el Señor, hasta que no regrese a la posición ocupada en el Salmo 118; como si entrara por las puertas con gran grito de proclamación, para que le permitan ver al Señor, la Iglesia dirá otra vez: “Bendito el que viene en el nombre del Señor”, lo que es más que una simple mirada al regreso de Jesucristo a la iglesia del mundo; la palabra “ver” en el verso 39 de Mateo 23, es “oída” y significa conocimiento de la venida por medio de percepción profunda, “entrar por las puertas” es una posición tomada por la gente de Dios recibiendo y aceptando la impartición apostólica y profética, liberando una declaración audaz como resultado de la impartición, v llegando a entender totalmente al Señor a través de percepción profunda, debemos entrar por las puertas con la proclamación de las posiciones del Reino en esta Reforma. La Iglesia debe ser “nación recta” en los días de proclamación, para que las puertas sean abiertas:

En aquel día cantarán este cántico en tierra de Judá: Fuerte ciudad tenemos; salvación puso Dios por muros y antemuro.

Abrid las puertas, y entrará la gente justa, guardadora de verdades.

Isaías 26:1-2

El día en que esto se canta: Es el día de Reforma, es el día que la gente de Dios desechará toda debilidad y emergerá como “una ciudad fuerte”, es el día en que el señor montará una ofensiva en contra del velo de muerte, movilizándose a destruir la muerte para siempre en contra del velo de muerte lanzado por el enemigo sobre todas las naciones.

Y destruirá en este monte la cubierta con que están cubiertos todos los pueblos, y el velo que envuelve a todas las naciones.

Destruirá a la muerte para siempre; y enjugará Jehová el Señor toda lágrima de todos los rostros; y quitará la afrenta de su pueblo de toda la tierra; porque Jehová lo ha dicho

Isaías 25:7-8

La llave para activar este principio y lanzarnos a través de las puertas a los propósitos más grandes de Dios en las naciones es que la nación justa debe proteger, mantener, vigilar, guardar y proteger la verdad, el nuevo énfasis de posiciones bíblicas verdaderas debe guardar a la gente de Reforma de toda intrusión del enemigo.

  • Segunda Estrategia: Prepara el camino para la gente.

Notemos que la dimensión de Elías no prepara el camino para el Señor Isaías 40:3-5. El preparar el camino para la gente, es una estrategia de rompimiento para nuestro tiempo, el mandato en Isaías 61:9 nos conecta con el fluir de la verdadera Reforma en Isaías 57:14.

Y dirá: Allanad, allanad; barred el camino, quitad los tropiezos del camino de mi pueblo

Isaías 57:14

La forma de remover los tropiezos del camino de la gente es elevando el nivel o el estándar lo cual es una actividad propia en el día de Reforma, “Uno dirá” hay declaración profética que diseña y establece nuevos niveles de actividad espiritual en medio de gente progresiva, el anuncio profético es tecnología vital para la preparación del camino para la gente. Una dimensión de la palabra “preparar” es: “voltear a nueva dirección”. Examinemos la tecnología interna de una declaración profética, que voltea gente hacia cosas nuevas en el día de Reforma:

Clama a voz en cuello, no te detengas; alza tu voz como trompeta, y anuncia a mi pueblo su rebelión, y a la casa de Jacob su pecado.

Isaías 58:1

La voz profética debe ser levantada como trompeta, siendo esto clave para establecer cambio en el tiempo de Reforma, la trompeta es una metáfora consistente en la dimensión profética pero contiene diversas aplicaciones según cada significado, veamos algunos “principios trompeta”.

1º Principio Trompeta: Acceso y Activación.

Y señalarás término al pueblo en derredor, diciendo: Guardaos, no subáis al monte, ni toquéis sus límites; cualquiera que tocare el monte, de seguro morirá.

No lo tocará mano, porque será apedreado o asaeteado; sea animal o sea hombre, no vivirá. Cuando suene largamente la bocina, subirán al monte.

El sonido de la bocina iba aumentando en extremo; Moisés hablaba, y Dios le respondía con voz retumbante.

Éxodo 19:12, 13, 19

Dios vino con toda su gloria, sobre el Sinaí aquel día, se prohibió con pena de muerte que la gente tocara la base de la montaña, así de severa fue la dimensión del Espíritu sobre el Sinaí y sólo cuando la trompeta sonaba podían empezar a acercarse a la presencia de Dios. El tema es acceso: El sonido de la trompeta señalaba que la gente tenía acceso, a más allá de los límites en que Dios se manifestaba regularmente. La trompeta es también una metáfora de la activación de dialogo entre la tierra y el cielo, que la trompeta sonara más fuerte: es un símbolo, que aplicado al plano espiritual, se refiriere a que la declaración profética en la tierra es intensificada clara y profundamente, Moisés empezaba a hablar dentro de la Iglesia y Dios le contestaba con voz discernible; el sonido profético que esta oyéndose cuando nos acercamos al tercer milenio esta sonando larga y fuertemente iniciando nuevos niveles de comunicación con los propósitos de Dios en el cielo, la voz de Dios ya no más esta muda, Sus propósitos están iluminando la tierra, la gente de Reforma tienen acceso al “lenguaje divino” que es entendible fácilmente.

2º. Principio Trompeta: Libertad y Restauración.

Entonces harás tocar fuertemente la trompeta en el mes séptimo a los diez días del mes; el día de la expiación haréis tocar la trompeta por toda vuestra tierra. Y santificaréis el año cincuenta, y pregonaréis libertad en la tierra a todos sus moradores; ese año os será de jubileo, y volveréis cada uno a vuestra posesión, y cada cual volverá a su familia

Levítico 25:9-10.

La trompeta Jubileo, el año aceptable del Señor (Isaías 61:2), se oyó “en toda la tierra”, no había lugar exento del anuncio, tiempo de liberación de imposiciones había llegado a la gente; la trompeta esta asociada con libertad, todos los desposeídos y alejados regresaban a la totalidad de su herencia, la trompeta producía el regreso del orden divino en medio de Israel, sacando a la sociedad fuera del caos y crisis, guiándolos hacia los propósitos del plan divino, las posesiones familiares eran regresadas, los errores borrados, deudores eran liberados de sus obligaciones opresiones e injusticias trayendo gobierno correctivo de Dios. Hay una poderosa aplicación profética; la trompeta de anuncio de Reforma en la tierra empieza a borrar las opresiones de los espíritus Fariseos, y de mentalidades religiosas, el poder original es regresado a los santos y son devueltas también las intenciones bíblicas de los propósitos de Dios para la Iglesia en la tierra.

3º Principio Trompeta: Responsabilidad y Precisión.

Hijo de hombre, habla a los hijos de tu pueblo, y diles: Cuando trajere yo espada sobre la tierra, y el pueblo de la tierra tomare un hombre de su territorio y lo pusiere por atalaya, y él viere venir la espada sobre la tierra, y tocare trompeta y avisare al pueblo, cualquiera que oyere el sonido de la trompeta y no se apercibiere, y viniendo la espada lo hiriere, su sangre será sobre su cabeza. El sonido de la trompeta oyó, y no se apercibió; su sangre será sobre él; mas el que se apercibiere librará su vida.

Ezequiel 33:2-5

Aquí el vigilante representa a los designados por el Señor para discernir y ser voceros de las condiciones que vienen sobre la Iglesia, el vigilante tiene la habilidad de ver la crisis que se aproxima puede ver “la espada”, la llave para vida o muerte en medio de la crisis es el sonido de la trompeta y la calidad de la respuesta: Si la trompeta era ignorada y había destrucción, los desobedientes llevaban la responsabilidad por sus acciones, y el hombre que tomaba el aviso, salvaba su vida. La trompeta, o anuncio profético, tiene la habilidad de producir actividad exacta en el tiempo de crisis.

Los que están levantando declaraciones proféticas en el tiempo de cambio del día de Reforma deben estar conscientes de la calidad y exactitud de su anuncio porque que salvará o destruirá vidas, deben “ver” y “soplar”, deben oír palabra de la boca de Dios y advertir a la gente. (Ezequiel 33:7).

  • Tercer Estrategia: Construye camino.

Andar en el camino es avanzar con precisión en los propósitos de Dios, salirte del camino y andar en vereda, es errar a la voluntad de Dios y entrar en lugar de destrucción:

Porque mi pueblo me ha olvidado, incensando a lo que es vanidad, y ha tropezado en sus caminos, en las sendas antiguas, para que camine por sendas y no por camino transitado, para poner su tierra en desolación, objeto de burla perpetua; todo aquel que pasare por ella se asombrará, y meneará la cabeza.

Como viento solano los esparciré delante del enemigo; les mostraré las espaldas y no el rostro, en el día de su perdición.

Jeremías 18:15-17

Si los caminos de una persona no están establecidos en el progreso espiritual, entonces las personas tropiezan y su tierra se convierte en desolación, la “tierra” representa la totalidad de posesión en el ámbito del Espíritu e implica lo necesario para el establecimiento del orden divino en las vidas, siendo también la tierra la representación de todo lo que se son, cuando los caminos son abandonados la gente pierde su fuerza de milicia; son “regados delante del enemigo”, y divorciados del favor de Dios son expuestos a Su espalda y no a Su rostro de favor y bendición en el día de crisis terrenal, así las personas no tienen poder para prevalecer en medio del tumulto de la tierra. Cuando la práctica del camino ha sido abandonada, le corresponde a cierto tipo de ministerio con mentalidad e impartición de Reforma, retornar a la Iglesia al estilo de vida del camino.

En los días de Samgar hijo de Anat, En los días de Jael, quedaron abandonados los caminos, Y los que andaban por las sendas se apartaban por senderos torcidos.

Las aldeas quedaron abandonadas en Israel, habían decaído, hasta que yo Débora me levanté, me levanté como madre en Israel.

Jueces 5:6-7

Débora representa un ministerio de Reforma apostólica, que emerge en Israel para traer orden, desarrollo y fuerza a una ciudad dividida; los caminos estaban desiertos y los viajeros caminaban una práctica deficiente y disminuida, el resultado final es que el orden corporativo, o vida de pueblo en Israel, fue severamente comprometido. Vida de pueblo representa la experiencia de unidad, estructura espiritual y progreso dentro del plan ordenado por Dios. Las condiciones mencionadas prevalecieron hasta que Débora se levantó en Israel. La palabra “levantar” lleva en su significado una dimensión de intención hostil significa emerger en contra de resistencia que demanda ser validada o probada; el espíritu de Reforma aparece en tiempo de debilidad acarreando dimensión de fuerza, es decir se levanta para establecer impartición, otras implicaciones del significado “levantar” llevan la idea de avanzar las cosas que están predeterminadas y preplaneadas, cuya fuerza procede de su inevitabilidad. Es importante notar que aún en los días de Samgar los caminos permanecieron desiertos. Samgar era un poderoso guerrero en Israel:

Después de él fue Samgar hijo de Anat, el cual mató a seiscientos hombres de los filisteos con una quijada de buey; y también salvó a Israel.

Jueces 3:31

Es vital que lo comprendamos lo siguiente: Samgar representa ministerios con poderosas unciones en la Iglesia las cuales demuestran el poder de Dios sin embargo le falta la capacidad para Reformar y efectuar transformación en las mentalidades que operan en la Iglesia, es decir no podemos proceder al termino de los propósitos de Dios edificando una Iglesia que se paraliza por señales y manifestaciones, es importante y vital para el desarrollo de los santos y la demostración del poder de Dios que liberemos el poder de impartición de Débora, el cual puede “voltear los corazones de la gente” y reactivar sus pasos al camino una vez más.  Establecer caminos representa tiempo de reforma y restauración:

Los temas de elevación y prominencia son claramente vistos, Dios quiere que en el día de Reforma Sus montes estén establecidos como caminos elevados en la tierra, lo que habla de un nuevo nivel de desarrollo en las iglesias de toda la tierra: Ellas serán montes en el Espíritu accesando caminos para que la gente venga a Dios; los caminos representan la creación de cultura del Reino en la tierra donde las cosas que han sido irreconciliables se unen en propósito e intención, el camino es el poder de Dios para romper las divisiones controladas satánicamente, y liberar el poder de alianzas divinas:

En aquel tiempo habrá una calzada de Egipto a Asiría, y asirios entrarán en Egipto, y egipcios en Asiría; y los egipcios servirán con los asirios a Jehová.

En aquel tiempo Israel será tercero con Egipto y con Asiría para bendición en medio de la tierra; porque Jehová de los ejércitos los bendecirá diciendo: Bendito el pueblo mío Egipto, y el asirio obra de mis manos, e Israel mi heredad.

 Isaías 19:23-25

La orden de Dios a la tierra en el día de Reforma es “construye el camino”

  • Cuarta Estrategia: Saca las piedras

Remover las piedras representa la cultura y preparación de Dios en medio de la iglesia para maximizar la producción de Su propósito entre Su gente.

Ahora cantaré por mi amado el cantar de mi amado a su viña. Tenía mi amado una viña en una ladera fértil.

La había cercado y despedregado y plantado de vides escogidas; había edificado en medio de ella una torre, y hecho también en ella un lagar; y esperaba que diese uvas, y dio uvas silvestres.

Isaías 5:1-2

Sacar piedras es parte de todo proceso; las piedras son removidas para plantar viña “escogida”, la viña representa aspectos más refinados de los propósitos y voluntad de Dios, en este tiempo Dios quiere fluir a través de Su Iglesia, ríos de Su voluntad que nunca manifestó a otras generaciones.

En el corazón del proceso hay una expectativa de Dios, Él Esta buscando “uvas buenas”, es decir majestuosas manifestaciones de exactitud y demostraciones de Su gloria las cuales han sido reservadas para esta la última generación.

Aquí el tema principal es mucho más que un simple cambio de conducta del ministerio, una Reforma de Dios envuelve mucho más que el ajuste del servicio de alabanza de la iglesia local o el enmendar un programa anual, Reforma demanda una transformación profunda de mentalidades que produzcan un discernimiento interno de las demandas presentes de Dios para nuestra actividad en la tierra.

No os conforméis a este siglo, sino transformados por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

Romanos 12:2

Es a través de la renovación espiritual y la transformación mental que recibimos la habilidad para ver claramente los aspectos progresivos de la voluntad de Dios: Debemos permitir ser educados por las operaciones del Espíritu en el día de Reforma, demos acceso a Dios a los lugares profundos de nuestros corazones, si queremos hablar con lengua de entendidos:

Jehová el Señor me dio lengua de sabios, para saber hablar palabras al cansado; despertará mañana tras mañana, despertará mi oído para que oiga como los sabios.

Jehová el Señor me abrió el oído, y yo no fui rebelde, ni me volví atrás.

Isaías 50:4-5

  • Quinta Estrategia: Levanta el estándar

Dios quiere usar toda la Iglesia de Reforma como estandarte profético ante naciones, mostrándoles su verdadera naturaleza, amor y soberanía en la tierra:

Acontecerá en aquel tiempo que la raíz de Isaí, la cual estará puesta por pendón a los pueblos, será buscada por las gentes; y su habitación será gloriosa.

Asimismo acontecerá en aquel tiempo, que Jehová alzará otra vez su mano para recobrar el remanente de su pueblo que aún quede en Asiría, Egipto, Patros, Etiopía, Elam, Sinar y Hamat, y en las costas del mar.

Y levantará pendón a las naciones…

Isaías 11:10-12

La raíz de José es la representación profética de Cristo y de la Iglesia del tiempo final, manifestando poderoso espíritu y mentalidad de gobierno Davídico en la tierra; las naciones no serán atraídas con religión, serán atraídas por una representación exacta de Cristo en y a través de Su Iglesia militante y obediente y aunque la Iglesia funja como estandarte, las naciones lo buscarán a Él.

Cuando el estandarte o el estándar se levante habrá iniciativa del Señor para reunir el remanente de todas las naciones de las “cuatro esquinas de la tierra” (Verso 12). El fin de la Reforma es testimonio poderoso que hace posible que los elegidos de Dios, se reúnan dejando fuera las ataduras demoníacas que hay en la tierra.

Cuando una poderosa Iglesia de Reforma sea levantada en la tierra, se producirá un impacto en los ámbitos demoníacos; la falsa autoridad de Lucifer será arrancada y sus fuerzas empezarán a retirarse de las líneas frontales en las vidas humanas:

Y de miedo pasará su fortaleza, y sus príncipes, con pavor, dejarán sus banderas, dice Jehová, cuyo fuego está en Sión, y su horno en Jerusalén.

Isaías 31:9

La clave es que haya ardiente fuego de nuevo compromiso en Sión, y horno de obediencia y Reforma ardan dentro de la Iglesia.

Capítulo 5

Activando la Reforma

Principios de Josías

El catorceavo rey de Judá, el perverso rey Manases abuelo de Josías fue quien estableció un nuevo estándar para la corrupción religiosa y demoníaca en la tierra (2 Crónicas 33:1-9), ala vez que destruyó todo el avance espiritual de Ezequías quién había traído poderosa reforma a Judá. Durante el gobierno del rey Manases hubo avivamiento de maldad y espiritismo: Construyó altares a dioses falsos en todo el país y practicó personalmente adivinación, hechicería y brujería, pasó a sus hijos a través del fuego en el Valle del hijo de Hinon, levantó ídolo en la casa de Dios y contaminó las conciencias de la gente de Judá y Jerusalén.

La Reforma de Ezequías, rey anterior a Manases tenía como característica la purificación interna de la casa de Dios que representaba purificación de la conciencia y de la vida interior de la gente, pero todo eso fue destruido por un contragolpe de maldad cuando Manases dirigió la revolución espiritual que contaminó a la adoración y a toda la sociedad. Manases fue eventualmente juzgado por Dios, y a pesar de que se humillo heredo un legajo de maldad inigualado por ningún otro rey.

Cuando Amón hijo de Manases tenía 20 años de edad, tomo el trono, y continuo lo que se convirtió en tradición familiar (2 Crónicas 33:21-25); Revivir los ídolos traídos por su padre, y rehusar a humillarse delante del Señor, pero pasado dos años sus sirvientes lo asesinaron en el palacio, y es así como en esta situación Josías es elevado al trono de Judá, para poder apreciar la inmensidad del logro de Josías debemos entender cual fue contexto en el que llegó al trono: Primeramente hereda un legajo de maldad de cincuenta y siete años, no cuenta con patrones inmediatos de excelencia santa y calidad de gobierno con los cuales ser guiado, es hecho rey a los ocho años de edad cuando Amón es asesinado, la vida espiritual y moral de Judá estaba en el punto más bajo, además Josías se encuentra en medio de una sociedad que espera que la tradición familiar continúe a través de él, cada factor concebible operaba en contra de cualquier logro del reinado de Josías, sin embargo el espíritu de Reforma empieza silenciosa pero poderosamente a trabajar en su vida, Josías se encuentra parado en un punto donde se interceptan la maldad humana y la intención profética de Dios. Antes del nacimiento de Josías, un profeta dijo:

Aquél clamó contra el altar por palabra de Jehová y dijo: Altar, altar, así ha dicho Jehová: He aquí que a la casa de David nacerá un hijo llamado Josías, el cual sacrificará sobre ti a los sacerdotes de los lugares altos que queman sobre ti incienso, y sobre ti quemarán huesos de hombres.

1 Reyes 13:2

La Reforma puede irrumpir y cambiar los sistemas actuales es capaz de volver a definir las tradiciones que se han infiltrado en la Iglesia debido a que su poder viene de la energía profética, de la voluntad, y del deseo divino de Dios y no de la energía terrenal pecadora y egoísta de los caminos del hombre.

Trescientos años antes del nacimiento del rey Josías, un profeta no nombrado habló la palabra que liberaría esa Reforma en la tierra, la palabra vino de exactitud, pasión y fuerza divina, cientos de años después un muchacho nacido en medio de maldad pero configurado de acuerdo al decreto profético se encontraba en el punto de destino y cambio.

La historia de Josías demuestra la fuerza imparable, el momentum de una Reforma enviada por Dios; una reforma no puede ser interrumpida ni resistida por tradición humana, historia, corrupción religiosa, ni ningún otro obstáculo porque es nacida con exactitud en la tierra.

Veamos de cerca la Reforma de Josías e identifiquemos algunas características y actividades vitales, que en sus días trajeron cambio a la gente de Dios.

  • Se aventura fuera de su tiempo y activa el destino patriarcal.

De ocho años era Josías cuando comenzó a reinar, y treinta y un años reinó en Jerusalén. Este hizo lo recto ante los ojos de Jehová, y anduvo en los caminos de David su padre, sin apartarse a la derecha ni a la izquierda.

2 Crónicas 34:1-2

La palabra “recto” significa en su lenguaje original “ser derecho, nivelado o vertical”, y en su raíz sugiere cosas traídas a orden, mediante la cita bíblica indica que habría un levantamiento de poderosos estándares personales en la vida de Josías, estándares que formarían la base para el ímpetu de la Reforma que vendría. Gente interiormente doblada o chueca no puede producir aquello que manifiesta la perfección del orden de Dios, gente que ha pasado por un proceso trae una Reforma en la tierra.

La vara de medir con la que Josías juzgó su vida y sus patrones personales fue “la vista de Dios”: Aprendió a nos ser desviado por falsas voces y reclamos falsos de la tierra, no volteó a izquierda o derecha, desarrollo la solidez y persistencia como poderosos atributos de su carácter, él estaba enfocado en la meta que había puesto para su reino: Serviría a Dios despreciando las expectativas de que él también arrastrara la corrupta historia familiar, no habría excusas, desviaciones, ni flojera de decisión, la posición perpendicular con la que sería medida su rectitud era Dios.

La falta de estándares de excelencia, el no encontrar caminos hacia las intenciones divinas en su familia inmediata y el no contar con padres espirituales que lo precedieran, lo hicieron volver su pensamiento a los días gloriosos del reino, cuando David gobernaba en Judá con el poder profético de Dios; convirtió en suyos los caminos espirituales de David, importo a su espíritu las actitudes y gracias, que hicieron a David el modelo para todos los reyes de Judá. Josías corta las fallas de su generación y hace a David su padre, su mentor espiritual, su ejemplo e inspiración.

Así también son los principios de Reforma del siglo XXI y la mentalidad de los creyentes de este tiempo: Las fallas de padres espirituales nunca deben ser la excusa de nuestra inhabilidad, para cumplir con los deseos de Dios para nuestra generación, las promesas y las características patriarcales están todavía vivas en el ámbito.

En aquel día yo levantaré el tabernáculo caído de David, y cerraré sus portillos y levantaré sus ruinas, y lo edificaré como en el tiempo pasado; Para que aquellos sobre los cuales es invocado mi nombre posean el resto de Edom, y a todas las naciones, dice Jehová que hace esto.

Amós 9:11,12

Estudiaremos principios de Reforma residentes en el Tabernáculo de David en un capítulo posterior, sin embargo cabe mencionar que los sistemas espirituales que sostuvieron el estilo de vida radical, representados en la tienda levantada por David serán reconstruidos en los tiempos finales de la tierra. La tienda de David ofrece la tecnología de levantar posiciones espirituales avanzadas tal es el caso de la quinta columna dentro de los sistemas religiosos tradicionales prevalecientes de la tierra que provoca que todas las naciones nombradas por el Señor vengan a la posesión de su herencia espiritual. Todo enemigo espiritual que ha escapado a los asaltos de la Iglesia en los pasados moveres de Dios, será dado a las manos de la gente Reformadora que vive bajo los principios del Tabernáculo reconstruido.

Capítulo 6

Estrategias para Rompimientos de Reforma

Leer Isaías 61 y 62

Estos capítulos que tratan extensamente el proceso de Reforma, guiándonos a estrategias para que la Reforma pueda romper completamente lo que necesite romper, Isaías describe los recursos espirituales del Mesías o el “ungido”. La palabra “Mesías” es “Cristos” o Cristo en el Nuevo Testamento, las dimensiones mencionadas del Espíritu son los recursos de Cristo que nuestros días están produciendo cierto tipo de gente llamada árboles de justicia, plantíos del Señor”.

Características de la Gente de Reforma

En Isaías 61:9 a los que Dios levanta en medio de la Reforma son llamados: “posteridad que el Señor bendijo”. Examinemos algunas características de tal gente:

  • La posteridad bendecida es gente de Reforma que viene en el tiempo aceptable y en el día de venganza:

A proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los enlutados.

Isaías 61:2

Estas dos dinámicas ocurren juntas en el día de Reforma, es un tiempo aceptable y el tiempo de venganza del Señor, ambas dinámicas son vitales para la edificación de una mentalidad adecuada de Reforma en este tiempo, la palabra “aceptable” proviene de palabra hebrea “ratson”: llenura del favor divino sobre Su gente identifica un tiempo en el cual Dios empieza a bajar toda su gracia y promesas de pacto sobre gente que ha entrado a un tiempo de poderosa y acertada y disposición y receptividad, describe también un tiempo en que la desolación espiritual es atacada por gente que tiene en sus bocas palabra de liberación global, liberando declaraciones proféticas a las naciones de la tierra.

Así dijo Jehová: En tiempo aceptable te oí, y en el día de salvación te ayudé; y te guardaré, y te daré por pacto al pueblo, para que restaures la tierra, para que heredes asoladas heredades; Para que digas a los presos: Salid; y a los que están en tinieblas: Mostraos. En los caminos serán apacentados, y en todas las alturas tendrán sus pastos.

Isaías 49:8,9

A la gente que recibe el “favor” del Señor le es requerido habilidad espiritual, disposición, y también estar preparado. El “favor” del Señor será dado a gente sabia:

La benevolencia del rey es para con el servidor entendido; Mas su enojo contra el que lo avergüenza.

Proverbios 14:35 

Es también día de venganza porque el favor del Señor esta sobre Su gente, también es tiempo de la ira del Señor en contra de todas las cosas que se oponen al Reino y resisten los propósitos más grandes del corazón de Dios: Espíritu y nos son ministradas a través de la Palabra de Dios, principios que activaron la Reforma de Josías están tan potentes y vivos para energizar las cosas de Dios hoy como lo estuvieron cuando Josías las liberó. Hoy la Reforma correcta debe estar edificada sobre patrones bíblicos y no sobre preferencias y caprichos humanos, debemos ser verticales y andar en los caminos de padres espirituales antiguos, buscamos entrar, tocar y activar una vez más la tecnología original espiritual de Dios, porque es Su plan original es que entremos en fuerte hambre y deseo por Dios.

A los ocho años de su reinado, siendo aún muchacho, comenzó a buscar al Dios de David su padre; y a los doce años comenzó a limpiar a Judá y a Jerusalén de los lugares altos, imágenes de Asera, esculturas, e imágenes fundidas.

2 Crónicas 34:3

Por cuatro años Josías no hizo más que buscar a Dios en la forma que David lo buscó cuando todavía era joven, el principio espiritual para aplicar movimiento de Reforma hoy es que un deseo y hambre por Dios sea de alta prioridad en los días de Reforma; la actividad primaria de una verdadera Reforma es una reconexión corporativa con Dios a través del avivamiento del espíritu de hambre entre la gente. David fue buscador prodigioso del rostro de Dios:

Dios, Dios mío eres tú; De madrugada te buscaré; Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, En tierra seca y árida donde no hay aguas, para ver tu poder y tu gloria, Así como te he mirado en el santuario.

Salmo 63:1-2

Josías siguió estos patrones espirituales con la expectación de ver el poder y la gloria del Señor emanando del santuario. La palabra de la cita bíblica anterior incluye sombras de significado como estudio activo, buscar con un grado de aplicación y cuidado, ocuparse en una persecución.

Buscar a Dios no es solo actividad emocional, es una actividad poderosa en la cual todas las facultades son agitadas y enfocadas en nuevo acercamiento a Dios. Este tipo de actividad prolongada trae al joven rey a un lugar de certeza y solución, que culmina con la iniciación de purga a Judá y Jerusalén.

  • Inicia una milicia en contra del espíritu religioso de la tierra.

Y derribaron delante de él los altares de los baales, e hizo pedazos las imágenes del sol, que estaban puestas encima; despedazó también las imágenes de Asera, las esculturas y estatuas fundidas, y las desmenuzó, y esparció el polvo sobre los sepulcros de los que les habían ofrecido sacrificios.

Quemó además los huesos de los sacerdotes sobre sus altares, y limpió a Judá y a Jerusalén.

Lo mismo hizo en las ciudades de Manasés, Efraín, Simeón y hasta Neftalí, y en los lugares asolados de alrededor.

2 Crónicas 34:4-6

Josías lanzó fuerte y sostenida milicia en contra de todos los falsos emplazamientos religiosos a través de la tierra, lo que es también un proceso esencial en cada mover de Reforma genuina de Dios, una de las posiciones de engaño establecidas del enemigo en las mentes de la gente de Dios es la de rehusarse a entender que operamos en medio de invasiones demoníacas que están determinadas hacia las mentalidades de la Iglesia; espíritus religiosos invaden las estructuras espirituales de la Iglesia: Dirige tus pasos a los asolamientos eternos, a todo el mal que el enemigo ha hecho en el santuario.

Tus enemigos vociferan en medio de tus asambleas; Han puesto sus divisas por señales.

Se parecen a los que levantan hacha en medio de tupido bosque.

Y ahora con hachas y martillos han quebrado todas sus entalladuras.

Han puesto a fuego tu santuario, han profanado el tabernáculo de tu nombre, echándolo a tierra.

Dijeron en su corazón: Destruyámoslos de una vez; Han quemado todas las sinagogas de Dios en la tierra.

No vemos ya nuestras señales; No hay más profeta, ni entre nosotros hay quien sepa hasta cuándo.

Salmo 74:3-9

Los enemigos intentan revueltas espirituales en medio de la casa de Dios, levantan sus estandartes como señales, para establecer control espiritual y manipulación de toda actividad en la casa, ningún lugar de reunión esta exento de su trabajo destructivo y contaminante, si estos enemigos son capaces de penetrar, este vicioso ataque es para el salmista un llamado a la aparición de los profetas, quienes pueden levantar verdaderos estandartes en medio de la crisis de la Iglesia, lo que es una dimensión del mover de Reforma de Dios. El ataque brutal de Josías a la corrupción religiosa no es una simple posición religiosa en contra de otra si no que él opera en el poder de exactitud profética:

Aquél clamó contra el altar por palabra de Jehová y dijo: Altar, altar, así ha dicho Jehová: He aquí que a la casa de David nacerá un hijo llamado Josías, el cual sacrificará sobre ti a los sacerdotes de los lugares altos, que queman sobre ti incienso, y sobre ti quemarán huesos de hombres.

1 Reyes 13:2

La destrucción de falsedad a través de Josías en la tierra, declarada previamente por la boca de Dios, es actividad profética prescrita para su tiempo, su violencia tiene la autoridad de la verdad, ataca posiciones idolatras con hachas. “Hachas” es “chereb”, que también puede ser traducido como “espada”, una clara aplicación profética de la Palabra del Señor es cuando la espada de Dios trae juicio sobre Sus enemigos:

Porque en los cielos se embriagará mi espada; he aquí que descenderá sobre Edom en juicio, y sobre el pueblo de mi anatema.

Isaías 34:5

  • Repara la casa del Señor.

A los dieciocho años de su reinado, después de haber limpiado la tierra y la casa, envió a Safán hijo de Azalía, a Maasías gobernador de la ciudad, y a Joa hijo de Joacaz, canciller, para que reparasen la casa de Jehová su Dios.

Y lo entregaron en mano de los que hacían la obra, que eran mayordomos en la casa de Jehová, los cuales lo daban a los que hacían la obra y trabajaban en la casa de Jehová, para reparar y restaurar el templo.

2 Crónicas 34:8,10

Es evidente que para Josías el trabajo de reparación debería ser supervisado por gente leal y de confianza; los hombres aquí identificados no eran sólo altos oficiales en el liderazgo de la tierra sino que también eran fuerte respaldo del rey al compartir su visión por Reforma.

Hay dos palabras que nos dan discernimiento sobre la tecnología del proceso que esta tomando lugar en la conducción de la Reforma en la anterior cita bíblica, en el primer verso la palabra “chazaq”: hacer impenetrable, fortalecer, haciéndolo firme, ser firme, fuerte, prevaleciente, hacer audaz y valiente, en el segundo verso la palabra “reparar” “badaq”: cerrar las brechas, enmendar las aberturas; la combinación de ambas palabras describe efectivamente la dinámica del proceso de edificación que toma lugar en la Reforma, describen el espectro de impacto del movimiento de Reforma es decir que todas las aberturas o deficiencias en los procedimientos operativos de la Iglesia son efectivamente corregidos, todas las heridas o daños que estén sobre la Iglesia y que diluyan la representación de Cristo en la tierra deben ser selladas, pues la Iglesia debe ser coherente, unificada, poderosa, sencilla, debe mostrar de la majestad y gloria de Dios a la humanidad que esta muriendo. Las brechas deben ser cerradas.

Debido invasión de mentalidades religiosas y carnales, el carácter de la Iglesia se ha convertido en debilidad, compromiso y temor, por lo que tiene que ser vuelto a definir de acuerdo con los estándares bíblicos, además debe de ser retornado a la fuerza apostólica; la resolución, fuerza, audacia y coraje, que caracterizaron a la Iglesia en su nacimiento en el Día de Pentecostés, debe regresar a los corazones de los santos.

  • Libera imparticiones que equipan a todo el Cuerpo.

Y lo entregaron en mano de los que hacían la obra, que eran mayordomos en la casa de Jehová, los cuales lo daban a los que hacían la obra y trabajaban en la casa de Jehová, para reparar y restaurar el templo.

Daban asimismo a los carpinteros y canteros para que comprasen piedra de cantería, y madera para los armazones y para la entabladura de los edificios que habían destruido los reyes de Judá.

2 Crónicas 34:10-11

Todas las categorías de trabajadores mencionadas en la escritura anterior, vienen a representar las diferentes dimensiones de la actividad espiritual dentro de la Iglesia. El dinero distribuido por Josías voz pionera de Reforma, representa los recursos celestiales y las doctrinas desarrolladas, los patrones de estilo de vida, la claridad profética y la revelación apostólica. Los tiempos de Dios liberados con precisión causaron que el proceso de Reforma fuera inexorablemente hacia delante; hay un fluir gravitatorio a la iniciación de la actividad de Reforma, y el rey es el activador central de todo lo que tomará lugar en Judá.

Los capataces son los pastores y ancianos que supervisan las casas locales de Dios en toda la tierra, los trabajadores son santos activados que hacen el trabajo del Reino, los carpinteros y edificadores son el recurso apostólico y profético que fue llamado de las naciones para la completa realización y expresión de los líderes de la Reforma, cuyas voces están llenando la tierra. Para que la Reforma tenga éxito todas las asambleas locales y sectores de la iglesia deben ser activados con claridad y conocimiento; la expresión de madurez de Reforma no es la voz solitaria del profeta que grita en un monte distante sino la actividad corporativa de toda la Iglesia moviéndose al siguiente nivel del Reino; Moisés no llevó a la gente a un futuro ignorado y desconocido si no que constantemente les daba la Ley, continuamente los traía al conocimiento de las demandas del Señor, continuamente ajustaba los patrones de conducta para que confiadamente pudieran accesar a los nuevos caminos del Señor, repetidamente les definió el significado de entrar a la Tierra Prometida, los previno a heredar entendimiento substancial para sus hijos, para que las generaciones futuras no migraran hacia atrás otra vez a la servidumbre e ignorancia.

El “piso” de la casa tenía que ser restaurado, el piso representa los fundamentos espirituales de la Iglesia, Los “reyes de Judá” destruyeron el piso del edificio, a través de liderazgo incorrecto al corromper los patrones del Espíritu. Entramos al siglo XXI con mentalidades de tan sólo una dimensión, fe poco profunda y estilos de vida sin desarrollar, estamos atados por fortalezas de escapatoria al evitar a toda costa mentalidades de mártires, somos amigables a lo que se da fácil, nos paralizamos ante “estrellas” de la metodología de entretenimiento carismático de la Iglesia, perdimos los valores proféticos antiguos y las instancias patriarcales de los primeros padres, arriesgando con todo esto la dimensión dominante del avance agresivo del Reino.

Para despertar el hambre y deseo espiritual debemos comprar piedra de la cantera, madera para pisos y vigas largas, debemos empezar la construcción declarando las posiciones presentes del Espíritu y edificando nuevas formas espirituales en las iglesias locales, formas que puedan ser comunicadas efectivamente a otra generación aun en medio de las severas crisis de la tierra; ya no tendrán cabida ni estructuras doctrinales ni mentalidad de “escapemos todos al cielo”.

  • Redefine la adoración y la une a su propósito.

…Y de los levitas, todos los entendidos en instrumentos de música.

También velaban sobre los cargadores, y eran mayordomos de los que se ocupaban en cualquier clase de obra; y de los levitas había escribas, gobernadores y porteros.

2 Crónicas 34:12-13

De ser un simple preámbulo, Josías levantó la alabanza a ser una clara dimensión gubernamental en su Reforma, ya que unió la habilidad con instrumentos musicales y con el levantamiento de cargas en el proceso de edificación, regulación y supervisión del trabajo, lo que es un claro indicador profético de la extrema importancia de la música, canto y adoración para el cumplimiento del proceso de Reforma en la Iglesia de hoy. En cada Reforma, la música y el canto tuvieron gran importancia: El movimiento radical en el que David establece en Sión el Tabernáculo contrario a la Ley de Moisés fue ejecutado en medio de un sistema bien desarrollado de adoración y alabanza profética las veinticuatro horas del día (1 Crónicas 25), en los días de Nehemías la terminación del muro y la inauguración de una nueva sociedad delante del Señor fueron celebradas con los cantos de dos enormes coros que circularon la ciudad sobre los muros y cantaron tan fuerte que el gozo de Jerusalén fue oído a lo lejos (Nehemías 12:27-43), durante la Reforma de Esdras el establecimiento de los fundamentos del templo fue acompañado por cantos de los hijos de Asaf y por el sonido de trompetas, en el viaje de los israelitas hacia su destino eventual encontramos un evento increíble:

De allí vinieron a Beer: este es el pozo del cual Jehová dijo a Moisés: Reúne al pueblo, y les daré agua.

Entonces cantó Israel este cántico: Sube, oh pozo; a él cantad; Pozo, el cual cavaron los señores. Lo cavaron los príncipes del pueblo, Y el legislador, con sus báculos. Del desierto vinieron a Matana.

Números 21:16-18

La gente estaba desanimada en el viaje, su entusiasmo por progreso había empezado a decaer en el desierto, hablaron contra el Señor y fueron atacados por serpientes, debido a que vino pronto juicio de Dios contra ellos, al Llegar a un lugar llamado Beer Dios les ordena que se reúnan para darles a beber agua, esta es una parada para la impartición de nueva vida, restauración, reforma de actitudes y remodelamiento para el resto del viaje; el decreto sale de Moisés el dador de la ley y los nobles y los príncipes de la gente, usan sus callados y cetros de autoridad para cavar el pozo en el seco desierto, el desconcertante desierto es transformado en un lugar de fuerza, lo que es un panorama profético muy efectivo, traído por decreto divino y orden del Reino, dentro del Cuerpo de Cristo al lugar y tiempo de Reforma. Esta actividad gubernamental que trae vida, ocurre en medio de canto y adoración corporativa; cuando la gente entona los cantos ordena fluir de vida hacia su situación.

  • Reafirma la prioridad de la Palabra de Dios.

Y al sacar el dinero que había sido traído a la casa de Jehová, el sacerdote Hilcías halló el libro de la ley de Jehová dada por medio de Moisés.

Y dando cuenta Hilcías, dijo al escriba Safán: Yo he hallado el libro de la ley en la casa de Jehová. Y dio Hilcías el libro a Safán.

Y Safán lo llevó al rey, y le contó el asunto, diciendo: Tus siervos han cumplido todo lo que les fue encomendado.

Han reunido el dinero que se halló en la casa de Jehová, y lo han entregado en mano de los encargados, y en mano de los que hacen la obra.

Además de esto, declaró el escriba Safán al rey, diciendo: El sacerdote Hilcías me dio un libro. Y leyó Safán delante del rey.

Luego que el rey oyó las palabras de la ley, rasgó sus vestidos.

2 Crónicas 34:14-19

El corazón de la Reforma de Josías es la calidad con la que respondió a la reaparición del Libro de la Ley; el corazón de Josías produjo acción en la dirección correcta, el encontrar la Ley levanta su actividad a un nuevo nivel de exactitud, pasión y aceptabilidad en los ojos de Dios, el Libro de la Ley lo lleva a una posición profética más avanzada; envía emisarios a Hulda y les imparte palabra profética demandante de inquirir al Señor, su nivel de discernimiento espiritual, se levanta al punto de estar agudamente percatado o sensibilizado de que la absoluta obediencia a los mandatos del Señor en la sociedad de los justos no había sido cumplida; aquello que fue irreconocible y desmarcado, es ahora el tema de mayor importancia en la mente y corazón del rey.

El centro de cada exacto mover de Reforma de Dios consiste en regresar a los corazones humanos la nunca desafiada autoridad de la Palabra de Dios, así como sucedió en la Reforma de Josías, también en la Reforma de la Iglesia de hoy, la Palabra de Dios debe levantarnos a nuevos niveles de sensibilidad y responsabilidad para poder atender los estándares divinos que están llegando sobre la Iglesia.

En Nehemías capítulo 8, el Libro de la Ley es llevado delante de las personas para ser leído en público en la plaza, frente a la Puerta de Agua, lo que probablemente es el punto más precioso y solemne de esa Reforma de reconstrucción.

Abrió, pues, Esdras el libro a ojos de todo el pueblo, porque estaba más alto que todo el pueblo; y cuando lo abrió, todo el pueblo estuvo atento.

Bendijo entonces Esdras a Jehová, Dios grande. Y todo el pueblo respondió: ¡Amén! ¡Amén! Alzando sus manos; y se humillaron y adoraron a Jehová inclinados a tierra.

Nehemías 8:5-6

El automático acto corporativo de levantarse, por respeto, temor y reverencia a la Palabra cuando los rollos fueron abiertos, expresa algo que no se puede decir con palabras; el cambio profundo que estaba efectuándose en los corazones de la gente, el corazón de las personas se rompió al oír las palabras del Libro, lo que las transporto a una nueva dimensión de responsabilidad y posición delante del Señor:

Y Nehemías el gobernador, y el sacerdote Esdras, escriba, y los levitas que hacían entender al pueblo, dijeron a todo el pueblo: Día santo es a Jehová nuestro Dios; no os entristezcáis, ni lloréis; porque todo el pueblo lloraba oyendo las palabras de la ley.

Nehemías 8:9

Un Nuevo entendimiento invade a la asamblea levantando su sacrificio espiritual a niveles sin precedentes, niveles no vistos por varias (NUNCA)generaciones sobre Israel; Reforma provoca altos niveles de excelencia en la actividad espiritual liberada en la Iglesia, por ejemplo cuando los santos se mueven a territorios nuevos en calidad de ofrendas espirituales a Dios, se vuelven a diseñar los parámetros espirituales de la Iglesia, y una generación empieza a operar en dimensiones que nunca antes sus antepasados tocaron en Dios; a este nuevo nivel la Palabra de Dios es el fuego que inflama los corazones humanos, y los reafirma como autoridad literal, también al hablar de Dios en medio de Su Iglesia.

  • Guía a la gente a nuevo lugar de alianza delante de Dios.

Entonces el rey envió y reunió a todos los ancianos de Judá y de Jerusalén.

Y subió el rey a la casa de Jehová, y con él todos los varones de Judá, y los moradores de Jerusalén, los sacerdotes, los levitas y todo el pueblo, desde el mayor hasta el más pequeño; y leyó a oídos de ellos todas las palabras del libro del pacto que había sido hallado en la casa de Jehová.

Y estando el rey en pie en su sitio, hizo delante de Jehová pacto de caminar en pos de Jehová y de guardar sus mandamientos, sus testimonios y sus estatutos, con todo su corazón y con toda su alma, poniendo por obra las palabras del pacto que estaban escritas en aquel libro.

E hizo que se obligaran a ello todos los que estaban en Jerusalén y en Benjamín; y los moradores de Jerusalén hicieron conforme al pacto de Dios, del Dios de sus padres.

2 Crónicas 34:29-32

La Madurez de la Reforma llega cuando las posiciones de alianza fluyen hacia abajo del liderazgo hacia la gente, uniendo corazones en una posición común, Josías representa un liderazgo totalmente comprometido a la Reforma, es un liderazgo que esta más allá de cuestionamientos, dudas y luchas internas, ha emergido hacia claridad, seguridad y certeza incuestionables en lo que se refiere a las posiciones requeridas en el Señor; se compromete con “todo su corazón y alma”, a obedecer y hacer todo propósito y mandato que el Señor demande en su días. Cuando el liderazgo ocupa tales posiciones en el Cuerpo de Cristo hay liberación de fuerza descendente del gobierno del Reino para llevar a los corazones dispuestos de la Iglesia hacia posiciones de alianza sin precedente debido a que han sido obedientes a los propósitos divinos del Señor. El rey Josías hace que la gente se pare por el Señor; hay erradicación de complacencia y mentes dobles, todo hombre es requerido a “tomar su lugar”, y todas las posiciones son claras: velo (follaje- vellosidad-) e imprecisión son tragadas por la agudeza y claridad de posiciones precisas de la realidad de alianza.

El panorama de estabilidad, madurez, responsabilidad, compromiso y honor emerge en una Iglesia de Reforma, Reforma nos lleva a posiciones más excelentes del Espíritu; el nivel de acuerdo de intención entre el rey y su gente, proveen una tierra en la que el Espíritu de Dios puede impartir niveles más altos de propósito y ejecución sobre el cuerpo corporativo, la Palabra de Dios declara que tales posiciones son majestuosas e importantes:

Tres cosas hay de hermoso andar, Y la cuarta pasea muy bien: El león, fuerte entre todos los animales, que no vuelve atrás por nada; El ceñido de lomos; asimismo el macho cabrío; Y el rey, a quien nadie resiste.

Proverbios 30:29-31

La imagen del rey rodeado por sus tropas señala una dimensión de acuerdo y concordia de propósito entre el liderazgo y sus seguidores, la Reforma trae unidad de propósito, coherencia y fuerza para mantener altos niveles de actividad espiritual a la Iglesia que esta anhelante y dispuesta.

  • Eleva actividad espiritual a niveles sin precedente.

Así fue preparado todo el servicio de Jehová en aquel día, para celebrar la pascua y para sacrificar los holocaustos sobre el altar de Jehová, conforme al mandamiento del rey Josías.

Y los hijos de Israel que estaban allí celebraron la pascua en aquel tiempo, y la fiesta solemne de los panes sin levadura por siete días.

Nunca fue celebrada una pascua como esta en Israel desde los días de Samuel el profeta; ni ningún rey de Israel celebró pascua tal como la que celebró el rey Josías, con los sacerdotes y levitas, y todo Judá e Israel, los que se hallaron allí, juntamente con los moradores de Jerusalén.

2 Crónicas 35:16-18

La fiesta de Pascua fue instituida por Moisés en la víspera de la salida de los Israelitas de Egipto, y debido a que el espíritu de la gente es renovado a fresco avance del Reino, la pascua se convirtió en un ingrediente vital para todo movimiento de Reforma en el Antiguo Testamento.

Identifiquemos algunos principios espirituales eternos que se encuentran en la primera Pascua, y que representan vivas realidades para la Reforma de hoy.

  • Primer Principio de Pascua: Declaración de un tiempo nuevo.

Este mes os será principio de los meses; para vosotros será éste el primero en los meses del año.

Éxodo 12:2

La Pascua cambió la percepción que la gente tenía del tiempo y el esquema de los tiempos en sus vidas, en el día de su salida de Egipto todo su año cambio, el mes de su salida vino a ser el punto de comienzo para la historia de su futuro; a través de las generaciones la Pascua sería asociada con el comienzo de su nuevo estilo de vida, nuevo destino, nuevas posiciones y estatus con Dios, dicho principio de Pascua es lugar sagrado en la actividad de Reforma, una Reforma exacta define de nuevo la percepción que la iglesia tiene de los tiempos y sazones sobre la tierra, Reforma provee las bases y catalizador para la entrada poderosa de la Iglesia a nuevos niveles de propósito que siempre harán cambios en la formas existes en la tierra.

  • Segundo Principio Pascua: Establecimiento de la mentalidad de migración.

Y lo comeréis así: ceñidos vuestros lomos, vuestro calzado en vuestros pies, y vuestro bordón en vuestra mano; y lo comeréis apresuradamente; es la Pascua de Jehová.

Éxodo 12:11

En la noche de la primera gran Pascua todo Israel fue requerido a vestirse para viaje inmediato, fue ordenado a comer aprisa, corriendo en contra de la llegada de los portentosos eventos, esta fue la mentalidad de la Pascua: Serían liberados para viajar en la larga migración a través del desierto; era tiempo de liberación y desafío, la amarga servidumbre bajo Faraón estaba por terminar, la larga marcha para que se cumpliese el destino patriarcal estaba por comenzar. La actividad de una Reforma precisa es inseparable del hecho de empujar a las viejas posiciones de limitación hacia frescas posiciones capaces de logros proféticos.

Urgencia destruyó la complacencia del tiempo, gente viendo hacia un destino y lista para el viaje. Mientras que nuestra expectación no salga de la posición presente, no estaremos listos para partir de un nivel espiritual a otro. La estructura de la fiesta indica que mucho antes de que la salida se llevara a cabo en Egipto ya estaban psicológicamente fuera de las limitaciones de servidumbre.

El estar listo para viajar a nuevas fronteras del avance del Reino, la experiencia de la Iglesia y el estilo de vida cristiano, deben ser capturados en las nuevas mentalidades de urgencia y migración, debe haber una excitada observación por las cosas nuevas que Dios esta liberando y será sólo cuando esto suceda que estaremos exactamente en posición (postura) para entrar en las profundidades del proceso de Reforma.

  • Tercer Principio Pascua: La realidad del juicio del Señor.

Pues yo pasaré aquella noche por la tierra de Egipto, y heriré a todo primogénito en la tierra de Egipto, así de los hombres como de las bestias; y ejecutaré mis juicios en todos los dioses de Egipto. Yo Jehová.

Éxodo 12:12

Es importante ver que para los hijos de Israel la transición de servidumbre a liberación y de limitación a destino estuvo acompañada por los severos juicios que se hicieron contra todas las cosas que habían conspirado para mantenerlos en esclavitud, el poder, la fuerza y severidad del Señor fueron mostradas para afectar su transición y libertad, el día de Reforma es también día de juicio y tiempo severo del Señor, para la gente de Reforma no fue un tiempo descuidado, si no que cuidadosos pasos tuvieron que ser tomados para evitar los juicios pasantes del Señor en la tierra de Egipto.

  • Cuarto Principio Pascua: Señala la habitación de Dios.

No podrás sacrificar la pascua en cualquiera de las ciudades que Jehová tu Dios te da; sino en el lugar que Jehová tu Dios escogiere para que habite allí su nombre, sacrificarás la pascua por la tarde a la puesta del sol, a la hora que saliste de Egipto.

Deuteronomio 16:5-6

Como la Pascua se desarrolló después entre la gente de Dios, no podían sacrificar arbitrariamente en cualquier ciudad de la tierra, solamente podía ocurrir en el lugar escogido por el Señor, donde Él estableciera Su nombre, este principio es claro y debe ser aplicado en la presente Reforma; el lugar de la Pascua es el lugar donde actualmente sé desarrolla la verdad de Dios en la tierra o como Pedro la llama “la verdad presente” (2 Pedro 1:12), hoy el lugar que Dios escoge para que “habite Su nombre” es el lugar de la Presente Reforma de la Iglesia, cuando determinamos movernos hacia delante a la llenura de la Reforma activamos todos los complejos principios y las tecnologías de la Pascua.

  • Patrones Antiguos y Sacrificios Extravagantes.

En medio de su Reforma josías llevó la Pascua a alturas de significado sin precedentes, desde los días de Samuel no se celebraba una Pascua así, Josías recobró patrones antiguos de excelencia mostrados por los patriarcas que avanzaron los negocios del Reino en sus días, se reconectó a la relativa modernidad de su tiempo a través del espíritu de Reformas anteriores.

El dato curioso es que no hay evidencia en la Biblia de que Samuel celebrara la Pascua, aunque ciertamente Dios reconoció el poder y fuerza de la celebración de la Pascua con la precisión espiritual que Samuel guió a Israel fuera del caos y error de los días de Elí el sacerdote corrupto, Samuel inspiró el liderazgo profético que origino el puente para transferir a Israel del tiempo de los jueces hacia el tiempo de los reyes; un líder se había levantado para expresar nuevamente el majestuoso poder de liderazgo en tiempos de transición.

Josías sobrepasó a todos los reyes que le antecedieron: Levantó a Israel a un nivel de sacrificio extravagante estableciendo nuevos estándares en las ofrendas a Dios. La Reforma establece nuevos estándares para todas las generaciones, una Reforma vuelve a definir la calidad espiritual de las ofrendas a nuevos niveles definiendo nueva norma de interacción con Dios. Reteniendo los principios de Josías debemos empujar a esta generación hacia nuevas fronteras de fe, manifestación de los propósitos del Señor, exactitud profética, fuerza apostólica y compromiso personal, debemos sobrepasar a los “reyes” que estuvieron antes que nosotros y producir generaciones de propósito más excelente que el del mundo y el del dominio de las tinieblas que se hayan encontrado antes, debemos tocar las realidades antiguas en nuestro tiempo moderno y traer gloria al trono de Dios.

Capítulo 7

El Poder de una Reforma:

Rompiendo la Crisis, Bendiciendo las Naciones

Las condiciones descritas en el libro de Amós son proféticamente similares a las condiciones presentes de la tierra, es tiempo de prosperidad económica pero también de bajeza moral y social, Dios llama a Amós para que sea su vocero en las naciones de Judá e Israel dos años antes que el terremoto sucediera (Amós 1:1); desastre se acerca sobre las naciones pero el corazón de la gente está endurecidos para con Dios: Es tiempo de Reforma cuando Dios llama una voz profética, y cuando afín de identificar las deficiencias prevalecientes en la tierra empieza a hacer un inventario de las almas y carácter de las naciones.

La Naturaleza de la Crisis

El inventario es ejecutado con una explosión de poder y de una posición de poder supremo:

Dijo: Jehová rugirá desde Sión, y dará su voz desde Jerusalén, y los campos de los pastores se enlutarán, y se secará la cumbre del Carmelo.

Amós 1:2

Las naciones son analizadas por Dios y todas son encontradas con serios defectos.

  • Damasco será juzgada porque ha ejercido opresión, fuerza descontrolada y dominio sobre sus vecinos: (porque ha oprimido y dominado con fuerza descontrolada a sus vecinos)

…porque trillaron a Galaad con trillos de hierro.

Prenderé fuego en la casa de Hazael, y consumirá los palacios de Ben-adad.

Amós 1:3-4

  • Gaza será destruida porque compró y vendió comunidades a los Edomitas:

Así ha dicho Jehová: Por tres pecados de Gaza, y por el cuarto, no revocaré su castigo; porque llevó cautivo a todo un pueblo para entregarlo a Edom.

Amós 1:6

  • Tiro será consumido porque rompió alianza de hermandad y negocios con sus parientes:

Así ha dicho Jehová: Por tres pecados de Tiro, y por el cuarto, no revocaré su castigo; porque entregaron todo un pueblo cautivo a Edom, y no se acordaron del pacto de hermanos.

Amós 1:9

  • Edom atacó a su hermano en guerra tribal “para limpieza étnica” e incurrió en el juicio de Dios

Así ha dicho Jehová: Por tres pecados de Edom, y por el cuarto, no revocaré su castigo; porque persiguió a espada a su hermano, y violó todo afecto natural; y en su furor le ha robado siempre, y perpetuamente ha guardado el rencor.

Amós 1:11

  • Los Amonitas entraron en una batalla política para expansión territorial aplastando en el proceso a inocentes vidas humanas :

Así ha dicho Jehová: Por tres pecados de los hijos de Amón, y por el cuarto, no revocaré su castigo; porque para ensanchar sus tierras abrieron a las mujeres de Galaad que estaban encinta.

Amós 1:13

  • Moab negó una muerte honorable al rey de Edom, y le falto al respeto a toda la nación al quemar los huesos de su rey:

Así ha dicho Jehová: Por tres pecados de Moab, y por el cuarto, no revocaré su castigo; porque quemó los huesos del rey de Edom hasta calcinarlos.

Amós 2:1

El penetrante inventario continuo hasta incluir a Judá e Israel que cayeron en el mismo plano de condenación divina que las naciones paganas por lo tanto fueron condenadas junto con ellas. La lista de iniquidades es grande y diversa:

  • Despreciaron la ley del Señor.
  • Sus mentiras los desviaron.
  • Vendieron al recto por plata.
  • Palpitaron por el polvo de la tierra.
  • Pervirtieron el camino del humilde.
  • Se postraron en todo altar.
  • Bebieron el vino maldito en casa de su dios falso. (pasado)

(Amós 2:4-8)

La tragedia es que Dios no puede hallar diferencia entre las naciones y Su gente; Incursiones a los deseos y culturas de las naciones de alrededor han arrasado con los estándares de Judá e Israel y como resultado han perdido la posición privilegiada de favor con Dios, cayendo bajo Su juicio.

La Iglesia Comprometida:

“Reclinándose en el Banquete” Las condiciones que vemos en Judá e Israel señalan proféticamente la destrucción de naturaleza espiritual en una Iglesia comprometida, dichas condiciones prevalecen en la víspera de la liberación de Reforma de Dios en la que hay una perdida severa de poder espiritual y despojo de la dignidad de ministerio:

Pues he aquí, yo os apretaré en vuestro lugar, como se aprieta el carro lleno de gavillas; y el ligero no podrá huir, y al fuerte no le ayudará su fuerza, ni el valiente librará su vida.

El que maneja el arco no resistirá, ni escapará el ligero de pies, ni el que cabalga en caballo salvará su vida.

El esforzado de entre los valientes huirá desnudo aquel día, dice Jehová.

Amos 2:13-16

No es que la Iglesia haya dejado su actividad espiritual, se lleva a cabo gran actividad cumpliendo con lo exterior de una adoración correcta, pero esta actividad es despreciada por el Señor ya que le falta el centro interior de verdad y justicia:

Aborrecí, abominé vuestras solemnidades, y no me complaceré en vuestras asambleas.

Y si me ofreciereis vuestros holocaustos y vuestras ofrendas, no los recibiré, ni miraré a las ofrendas de paz de vuestros animales engordados.

Quita de mí la multitud de tus cantares, pues no escucharé las salmodias de tus instrumentos.

Pero corra el juicio como las aguas, y la justicia como impetuoso arroyo.

Amós 5:21-24

Complacencia ha debilitado la fuerza de la Iglesia en las naciones: La gente en Sión esta relajada confiando en dimensiones de la carne y no del Espíritu consideran Pospuesta la cercanía del juicio del Señor, entran a una adoración que es auto indulgente y satisfactoria a la carne y al alma, pervierten la adoración en entretenimiento y no han guardado luto por la gente “José” de la Iglesia que está en “aflicción”; se reclinan en los banquetes y han perdido su sentido de Reforma urgente:

¡Ay de los reposados en Sión, y de los confiados en el monte de Samaria, los notables y principales entre las naciones, a los cuales acude la casa de Israel!

Oh vosotros que dilatáis el día malo, y acercáis la silla de iniquidad.

Duermen en camas de marfil, y reposan sobre sus lechos; y comen los corderos del rebaño, y los novillos de en medio del engordadero; gorjean al son de la flauta, e inventan instrumentos musicales, como David; Beben vino en tazones, y se ungen con los ungüentos más preciosos; y no se afligen por el quebrantamiento de José.

Por tanto, ahora irán a la cabeza de los que van a cautividad, y se acercará el duelo de los que se entregan a los placeres.

Amós 6:1,3-7

¡Prepárate para Venir al Encuentro de Tu Dios, oh Israel! Sin importar las condiciones que prevalecían en la Iglesia la gente no regreso al Señor. Amós 4:6-11 detalla varias condiciones negativas que dejan a la gente paralizada.

Falta de revelación de la Palabra:

Os hice estar a diente limpio en todas vuestras ciudades, y hubo falta de pan en todos vuestros pueblos; mas no os volvisteis a mí, dice Jehová.

Amós 4:6

La deficiente ministración de la Palabra de Dios, la escasez de revelación y el rompimiento de los sellos de la Palabra, no provocaron hambre espiritual en la gente si no que permanecieron insensibles (sin conmover, inmóvil, pasivo, sedentario) en medio de la hambruna.

Incidencia de avivamientos esporádicos:

También os detuve la lluvia tres meses antes de la siega; e hice llover sobre una ciudad, y sobre otra ciudad no hice llover; sobre una parte llovió, y la parte sobre la cual no llovió, se secó.

Y venían dos o tres ciudades a una ciudad para beber agua, y no se saciaban; con todo, no os volvisteis a mí, dice Jehová.

Amós 4:7

En el tiempo cuando la lluvia era necesaria para acelerar los propósitos de Dios hacia su última finalidad había sólo lluvias esporádicas. La Lluvia representa avivamientos enviados por el cielo cayendo en algunas partes de la tierra y en otras no; algunas áreas tienen abundancia y otras están muriendo por falta de lluvia de Dios, y a pesar de que la gente persigue los avivamientos a lo largo y ancho de la tierra no tiene suficiente agua para lograr sus cosechas, empero no hay un clamor global por un aguacero y tormenta de Reforma del Señor.

La realidad de ministerios colapsando:

Os herí con viento solano y con oruga; la langosta devoró vuestros muchos huertos y vuestras viñas, y vuestros higuerales y vuestros olivares; pero nunca os volvisteis a mí, dice Jehová.

Amós 4:9

Los jardines del Señor son los ministerios que cultivan los propósitos del Reino en la tierra, el fruto ha sido devorado por elementos satánicos y la productividad destruida, a pesar del colapso y esterilidad de los ministerios no hay clamor de la Iglesia por madurez y productividad del Reino en la tierra:

La exploración del estilo de vida corrompido:

Envié contra vosotros mortandad tal como en Egipto; maté a espada a vuestros jóvenes, con cautiverio de vuestros caballos, e hice subir el hedor de vuestros campamentos hasta vuestras narices; mas no os volvisteis a mí, dice Jehová.

Amós 4:10

Jóvenes asesinados a espada: gran potencial para ministerio efectivo es borrado de la Iglesia cuando los hombres de Dios regresan a vestirse de togas y mitras, la corrupción de las formas eclesiásticas es hediondez en medio del campamento; practicaron el beso de anillos, el blandir de lo llamado “llaves del reino”, callado de “pastores” y espadas de bronce, asociaron autoridad espiritual con togas y aplicación de títulos eclesiásticos de autoridad, las cuales son las plagas en el día de compromiso, y no hay clamor al Señor por Reforma.

El clamor de Dios es: “búscame y vive” (Amós 5:5-6), Reforma retorna el enfoque hacia Dios al rescatar a la gente de las insignificantes formas de adoración corrompida, Dios emerge en Israel a través del establecimiento de estándares en el campamento de Su gente, Se para “sobre el muro con plomada, con plomada en su mano” (Amos 7:7); en la casa de Israel se aplicarán estándares perpendiculares, Dios determina llevarlos de nuevo a orden divino. En los últimos días Dios revela el plan maestro para la restauración de la casa, el mandato que viene del cielo es: “Prepárate para venir al encuentro de tu Dios, Oh Israel” (Amós 4:12) La Re-Construcción del Tabernáculo de David.

En aquel día yo levantaré el tabernáculo caído de David, y cerraré sus portillos y levantaré sus ruinas, y lo edificaré como en el tiempo pasado; Para que aquellos sobre los cuales es invocado mi nombre posean el resto de Edom, y a todas las naciones, dice Jehová que hace esto.

Amós 9:11-12

La reconstrucción del Tabernáculo de David es plan estratégico de Dios para dar poder final a la Iglesia en el tiempo de los últimos días, debido ello revestiremos desbalances, vigorizaremos a la Iglesia y extenderemos sus fronteras a las naciones de la tierra.

Hay varias cosas concernientes al restablecimiento del Tabernáculo de David que tienen que ser notadas: la palabra “Levántate” es del hebreo “quwm” que significa levantarse con fuerza, entrar vigoroso a escena y llegar a ser poderoso, admitido, aprobado, y firme para persistir, además la palabra “levántate” lleva implícito algo que fue una vez funcional y que será hecho funcional otra vez. El concepto de Tabernáculo incluye innegablemente cierta funcionalidad restituyéndose en la Iglesia, libera una clara capacidad de terminar el trabajo saqueando la insensibilización que ha oprimido con términos medios e incorrecta actividad religiosa a la gente de Dios en las naciones.

El énfasis que Amós tenía en el trabajo de reparación del Tabernáculo nos indica que lo que una vez fue útil y fuerte fue devastado por fuerzas poderosas, la reparación tomará lugar en un ambiente de resistencia espiritual sin embargo las brechas serán cerradas, la iglesia habrá de contener las cosas que fueron arrancadas curando mentalidades destrozadas (imperfectas) e integrando actitudes rotas (despreciables). En los últimos días de Reforma la construcción del tabernáculo espiritual dentro de la Iglesia es una iniciativa abarcadora del Espíritu que consiste en unir las cosas pertinentes al plan y propósito de Dios que por muchos años de invasión y abuso satánico han estado separadas e impotentes. El mandato es reparar estándares pertenecientes “a los días antiguos”, la reconstrucción del Tabernáculo liberará entendimiento substancial y profundo sobre los tiempos de antaño para romper las modernas y frívolas mentalidades de nuestros días; estamos recobrando y yendo más allá de las posiciones del Espíritu de antaño y lo que resultara finalmente de este empuje edificador es que las naciones serán recuperadas.

Cuando David construyo el primer Tabernáculo concentro su atención en la construcción de un lugar donde la gente pudiera adorar a Dios, él operaba con revelación radical cuando construía dentro del sistema Mosaico, la dimensión de revelación excedía la revelación limitada de la Ley, por lo que David no desobedeció la ley; él remplazó la Ley, a pesar de ello David no alcanzó los lugares máximos de entendimiento que Amós desarrollaría en su palabra profética. Estamos percibiendo (entendiendo) esta tecnología más allá de lo que David pudo conceptualizar; en la construcción del primer tabernáculo edificado bajo la iniciación y dirección del Espíritu, había verdades ocultas que aún en los días de David permanecieron adormecidas (inactivas) hasta el tiempo de la presente Reforma; en nuestros días de poder Davídico estamos explotando más allá de los pasados patrones espirituales llegando a dimensiones más grandiosas de revelación y aplicación de la tecnología espiritual, pues la manifestación y operación efectiva del Reino combina aquello que es antiguo y valioso por su antigüedad con aquello que es nuevo (reciente) y valioso por la frescura de su manifestación:

Él les dijo: Por eso todo escriba docto en el reino de los cielos, es semejante a un padre de familia, que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas.

Mateo 13:52

Es en el emerger de valores y estándares antiguos contenidos dentro de nuestro moderno empuje apostólico profético donde se desarrolla la revelación del Tabernáculo que hace de la presente Reforma un avance letal del Espíritu, el Tabernáculo con su Arca de Alianza viene a ser el símbolo concreto de empuje hacia la Reforma tal como lo fue en los días de David, representa la vasta tecnología del Espíritu para cambiar a la sociedad entera, representa también la habilidad de elevar la mentalidad humana a posiciones más avanzadas; en los días de David se detectaron hombres ordinarios operando en principios espirituales que excedían la actividad y nivel espiritual de los sacerdotes Aaronitas, también en nuestro días hombres serán levantados a niveles nunca vistos de potencia espiritual y relevancia a la voluntad de Dios, cuando llevemos a todas las comunidades de la Iglesia a una experiencia de Tabernáculo . Identifiquemos algunos principios que fueron activados en los días de David cuando guió a Israel a alturas de Reforma en su tiempo, estos principios proveen una cama de piedra al cimiento para la reproducción de la actividad de Reforma en el tiempo de David.

Cuatro Principios para el Tabernáculo

  • Primer Principio Tabernáculo: El Arca fue traída después que nuevo nivel de presencia real fue establecida en todo Israel.

Entonces todo Israel se juntó a David en Hebrón, diciendo: He aquí nosotros somos tu hueso y tu carne. También antes de ahora, mientras Saúl reinaba, tú eras quien sacaba a la guerra a Israel, y lo volvía a traer. También Jehová tu Dios te ha dicho: Tú apacentarás a mi pueblo Israel, y tú serás príncipe sobre Israel mi pueblo.

Y vinieron todos los ancianos de Israel al rey en Hebrón, y David hizo con ellos pacto delante de Jehová; y ungieron a David por rey sobre Israel, conforme a la palabra de Jehová por medio de Samuel

1 Crónicas 11:1-3

Todos estos hombres de guerra, dispuestos para guerrear, vinieron con corazón perfecto a Hebrón, para poner a David por rey sobre todo Israel; asimismo todos los demás de Israel estaban de un mismo ánimo para poner a David por rey.

1 Crónicas 12:38

Movilización de hombres de alta calidad:

Nunca antes ni desde entonces se ha visto en la comunidad de Israel tal movilización de hombres de alta calidad, estos son hombres que han pasado a través del proceso formativo con David en la cueva de Adulam emergiendo de la situación de Siclag, son hombres de gran discernimiento y grandes habilidades de milicia; mucho antes de que David manifestara su victoria en el favor prevaleciente del Señor en su reino estos hombres habían discernido la actividad del Señor sobre su vida, vinieron a él mucho antes de la manifestación por lo que fueron pioneros de la percepción del cambio de orden de los tiempos, podían ver en el Espíritu donde descansaría la futura densidad de la unción de Señor, ellos salieron del viejo orden de reino que estaba pasando, estos hombres eran de la tribu de Benjamín, los hermanos de Saúl.

Estos son los que vinieron a David en Siclag, estando él aún encerrado por causa de Saúl hijo de Cis, y eran de los valientes que le ayudaron en la guerra.

Estaban armados de arcos, y usaban de ambas manos para tirar piedras con honda y saetas con arco. Los hermanos de Saúl de Benjamín:

1 Crónicas 12:1-2

En cada Reforma poderosos hombres emergen teniendo su génesis en el orden que esta pasando pero con una visión plantada en las cosas futuras de Dios en la tierra; son hombres de transición que están dispuestos a abandonar lo viejo cuando lo nuevo no esta totalmente formado y no ha emergido su poder total, son pioneros de la transición.

La realidad del orden divino y el reconocimiento de la medida espiritual.

Los guerreros que vinieron a David poseían habilidades espirituales y unciones preciosas, eran precisos en sus decisiones cumpliendo las declaraciones proféticas sobre la vida del rey(1 Crónicas 11:10), eran individuos que habían hecho proezas más grandes que las que había hecho David; el más pequeño de ellos mandaba a cien y el mayor de ellos a mil (1 Crónicas 12:14), podían guerrear en condiciones adversas a la guerra, cruzaron el Jordán en tiempos de inundación suprimiendo y derrotando enemigos (1 Crónicas 12:15), no obstante estos hombres respetaban rangos caminando dentro de medidas de habilidad y llamado sin irrumpir en rebelión y desorden.

El ambiente de Reforma es fuerza magnifica de unciones individuales contenida dentro del orden de Dios que es una condición que debe prevalecer para reclamar el control del avance del Reino en la tierra, y con exactitud dirigir a la Iglesia en una sencilla operación a conseguir el fin de todas las cosas, en el siglo XXI no podemos permitir el rompimiento de rango por ministerios voluntariosos conducidos por filosofías de su propio avance y prosperidad, que se encuentran luchando fuera del orden divino de Dios para elevarse a ellos mismos. Cuando Dios santifica la puntería y objetivos de sus siervos a través del mover de Su Espíritu en los días de Reforma, debe haber vasta operación del corazón a través de todos los territorios de la Iglesia global.

Control no viene de una simple autoridad “papal”, comité o concilio pues no somos una organización religiosa, somos la Iglesia de Jesucristo, control viene de las operaciones coherentes del Espíritu a través de la vasta Iglesia en la tierra; cuando los hombres entran en orden divino reconociendo los ordenes de rango del Reino y las limitaciones establecidas de su propia habilidad, fuerza y medida.

El reconocimiento del verdadero liderazgo espiritual de la Iglesia: El ungimiento de David en Hebrón fue precedido por la unificación de las casas separadas de Israel y Judá, mover que culmina al traer el Arca de Alianza y establecimiento del Tabernáculo de David el cual se derivo de la fuerza de unidad comunitaria bajo el liderazgo de David; dicha unción impulsa a David a las alturas de los propósitos de Dios los cuales sólo pueden ser activados por la voz de una comunidad coherente, a pesar de que el cuerno de aceite fue derramado sobre David y recibió la unción profética administrada por Samuel (1 Samuel 16:12-13). En esta unción en Hebrón hay dos dimensiones importantes; la primera que los ancianos de Israel reconocieron a David como cumplimiento del plan profético de Dios, sin embargo Saúl fue escogido por gente influenciada de una mentalidad natural terrenal pues la demanda de y la designación de un rey no se alineaba con el plan profético de Dios si no que logró en medio de desagrado profético, lo que es una señal de rechazo a los planes y propósitos del Señor:

Entonces todos los ancianos de Israel se juntaron, y vinieron a Ramá para ver a Samuel.

Y le dijeron: He aquí tú has envejecido, y tus hijos no andan en tus caminos; por tanto, constitúyenos ahora un rey que nos juzgue, como tienen todas las naciones.

Pero no agradó a Samuel esta palabra que dijeron: Danos un rey que nos juzgue. Y Samuel oró a Jehová.

Y dijo Jehová a Samuel: Oye la voz del pueblo en todo lo que te digan; porque no te han desechado a ti, sino a mí me han desechado, para que no reine sobre ellos.

1 Samuel 8:4-7

En la elección de David los ancianos practicaron el cargo dado a Samuel por Dios para ser declarado sobre el joven David en el día de su primer unción (1 Samuel 16:1-3), este ejemplo nos indica que la gente es custodia del récord profético hablado en tiempos pasados por grandes profetas, han dejado el deseo egoísta de ser como otras naciones teniendo un rey de su propio escoger, y están siendo gobernados otra vez por el mandato de Dios.

La segunda dimensión en la unción de Hebrón es que la gente identifica la localización del liderazgo espiritual y autoridad dentro del campamento de Dios:

También antes de ahora, mientras Saúl reinaba, tú eras quien sacaba a la guerra a Israel, y lo volvía a traer. También Jehová tu Dios te ha dicho: Tú apacentarás a mi pueblo Israel, y tú serás príncipe sobre Israel mi pueblo.

1 Crónicas 11:2

La gente finalmente es capaz de discernir claramente entre posiciones y operaciones religiosas y validar autoridad y efectividad espiritual; reconocen que aunque Saúl ejercitaba su poder y administración real de la gente de Dios no era la persona que movía a la gente hacia los propósitos exactos de Dios, dicha percepción es el comienzo de una Reforma valida. Reforma no es una campaña publicitaria religiosa o una nueva moda espiritual con una vida enconchada al interés de la gente, si no que Reforma ingenia nuevos niveles de revelación y expresión espiritual, siendo guiada por hombres que pueden llevar a Israel hacia fuera y traerlos hacia dentro, hombres diseñadores de las jornadas de las tribus operando bajo la autoridad directa de Dios.

En el siguiente tiempo de la Iglesia la gente de Dios debe llegar a un nivel alto de discernimiento, que los ayudará a identificar líderes apostólicos en toda la tierra, en cada territorio y sector de la Iglesia global, porque son ellos quienes llevan la palabra efectiva para esta Reforma. Debemos abandonar el orgullo cultural, las preferencia raciales, los patrones tradicionales, y las ataduras organizacionales porque han limitado agudamente las verdaderas formas de la Iglesia; cuando los ancianos de Israel abandonen sus limitaciones ¡los Davides de la tierra deben ser recibidos por la Iglesia y el avanzar a posiciones de Tabernáculo debe empezar inmediatamente!

  • Segundo Principio Tabernáculo: El Tabernáculo requirió establecimiento de nuevos fortalezas.

Entonces se fue David con todo Israel a Jerusalén, la cual es Jebús; y los jebuseos habitaban en aquella tierra.

Y los moradores de Jebús dijeron a David: No entrarás acá. Más David tomó la fortaleza de Sión, que es la ciudad de David.

1 Crónicas 11:4-5

Encontrando nuevo epicentro:

El proceso para establecimiento del Tabernáculo volvió a encontrar un nuevo epicentro, un epicentro es un fuerte de mentalidades, posiciones y entendimientos donde operamos habilitándonos para traer las cosas de Dios que son relevantes en determinado tiempo, el epicentro es pues un lugar donde poderosos hechos pueden ocurrir; para David el movimiento fue de Siclag a Sión. Siclag representa el fuerte personal de David:

Estos son los que vinieron a David en Siclag, estando él aún encerrado por causa de Saúl hijo de Cis, y eran de los valientes que le ayudaron en la guerra.

1 Crónicas 12:1

También de los de Gad huyeron y fueron a David, al lugar fuerte en el desierto, hombres de guerra muy valientes para pelear, diestros con escudo y pavés; sus rostros eran como rostros de leones, y eran ligeros como las gacelas sobre las montañas.

1 Crónicas 12:8

El principio de la fuerza de David y lugar de movilización de su ejército ocurría mientras él era fugitivo en los días de Saúl, antes que la Reforma ocurriera en la tierra de Israel, cuando David fue elevado al trono de todo Israel se mueve a un nuevo fuerte, Sión es el fuerte de Dios, es el lugar de la fuerza de Dios y el lugar de demostración del poder de Dios:

Porque Jehová ha elegido a Sión; La quiso por habitación para sí.

Salmo 132:13

El proceso de Reforma es movimiento de la Iglesia fuera de nuestros fuertes personales a los fuertes de Dios; debemos movernos a los lugares donde nuestra fuerza personal es garantizada y nuestra actividad de ministerio es poderosa dentro de nuestras esferas, movernos hacia una dimensión donde la fuerza es totalmente de Dios, la posición de Sión es el lugar donde Dios habita, es lugar de poderosas manifestaciones de poder real, un lugar que es por siempre asociado con la gloria de Dios.

Sacando a los Jebusitas:

Sión el fuerte de Dios establecido en los dientes de oposición del cojo y ciego:

Entonces marchó el rey con sus hombres a Jerusalén contra los jebuseos que moraban en aquella tierra; los cuales hablaron a David, diciendo: Tú no entrarás acá, pues aun los ciegos y los cojos te echarán (queriendo decir: David no puede entrar acá).

Pero David tomó la fortaleza de Sión, la cual es la ciudad de David.

Y dijo David aquel día: Todo el que hiera a los jebuseos, suba por el canal y hiera a los cojos y ciegos aborrecidos del alma de David. Por esto se dijo: Ciego ni cojo no entrará en la casa.

2 Samuel 5:6-8

El alma del Reformador debe odiar el principio Jebusita en la Iglesia; los Jebusitas representan aquello que corrompe el lugar que será el fuerte de Dios, es importante que notemos que la ciudad de Jerusalén que representa el lugar de la futura expresión de la gloria de Dios fue una vez llamada Jebús es decir lugar ocupado por los Jebusitas quienes resistieron la entrada del recién coronado David, más tarde Jebús vino a ser el lugar donde el Tabernáculo fue establecido; sí el Tabernáculo de David debe ser reconstruido y establecido en nuestros días como Amós lo profetizó debemos destruir el principio Jebusita de nuestros tiempos, cuyo centro principal de la mentalidad es que el cojo y el ciego sean los repelentes del avance del espíritu Davídico hacia un lugar de Reforma: El “cojo” son todas las cosas que previenen que caminemos poderosamente en los propósitos de Dios, el “ciego” representa todos los factores que destruyen nuestro discernimiento, revelación y percepción de las intenciones y los deseos que Dios tiene para nuestros días; la combinación del cojo y el ciego producen una Iglesia encerrada en el puño de hierro de la religión y las actividades programadas que nunca pueden accesar a las posiciones de Sión que son precisión en los propósitos de Dios y la explosión de Su voluntad en el planeta. Reforma extermina los Jebusitas del monte de Dios.

Fue a través de la actividad y trabajo soberano del Espíritu Santo en los corazones de los hombres en el día de Reforma, por lo que estos crueles enemigos fueron destruidos, la batalla de David por Sión no fue un asalto militar frontal sino un avance de guerrilla al fuerte Jebusita por medios no convencionales:

Pero David tomó la fortaleza de Sión, la cual es la ciudad de David.

Y dijo David aquel día: Todo el que hiera a los jebuseos, suba por el canal y hiera a los cojos y ciegos aborrecidos del alma de David. Por esto se dijo: Ciego ni cojo no entrará en la casa.

2 Samuel 5:7-8

Sus poderosos hombres subieron a la torre por el canal de agua, lo cual indica la actividad del Espíritu Santo y el resultado fue que establecimiento de una casa donde el cojo y el ciego nunca fueron aceptados, lo que vino a ser un proverbio en la era Davídica porque a partir de ese tiempo la gente dijo: “Ni ciego ni cojo no entraran en la casa”, así también es la casa de Reforma que Amós promete será reconstruida cuando Dios lleve a la Iglesia del tiempo final a un lugar de poder en la tierra, lugar donde todos los factores que repelen el avance de los propósitos del poder de Dios son totalmente borrados hasta ser una posesión comúnmente entendida de la gente de Dios; el ciego y el cojo nunca deben entrar en la casa de Dios. Sión representa la adquisición de mentalidades de la comunidad de fieles que están soldados al avance de la voluntad de Dios en nuestro tiempo.

Viviendo en el fuerte:

Y David moró en la fortaleza, y le puso por nombre la Ciudad de David; y edificó alrededor desde Milo hacia adentro.

Y David iba adelantando y engrandeciéndose, y Jehová Dios de los ejércitos estaba con él.

2 Samuel 5:9-10

La Iglesia debe empezar a vivir en el fuerte de Dios y exhibir el “estilo de vida del fuerte” a las naciones de la tierra; con los Jebusitas exterminados David renombró el lugar y lo llamo “La Ciudad de David”, el estilo de vida asociado con el fuerte de Sión por siempre vino a ser asociado con el nombre de David, la manifestación de Dios y el estilo de vida de David vinieron a ser uno o a ser lo mismo: la Ciudad de David vino a ser el Monte del Señor, pues David no sólo ocupa el fuerte si no que empieza a fortalecer su posición edificando fortificaciones afín de asegurar la ocupación de muchas generaciones, edificó todo alrededor y luego hacia adentro hasta que Sión estuvo fortificada por dentro y por fuera, lo cual es la imagen de la mentalidad de la Iglesia en el día de Reforma, por lo que debemos edificar externamente en una fresca y nueva demostración del poder y fuerza de Dios, con un estilo de vida exacto y revelador del siglo XXI que será de impacto a las naciones, pero también debemos edificar interiormente y crear fuertes divinos, mentalidades irrompibles y características espirituales que provocaran que el poder del Reino sea expresado en claridad y pureza en los días que vienen, pues nuestra futura grandeza depende de la adquisición de estos valores. David siempre fue un poderoso guerrero, profeta y líder de hombres, inspiró confianza y lealtad encendiendo los corazones de todo el que se le acerco, pero fue hasta que ascendió a la posición del fuerte Sión, sacó a los Jebusitas y edificó el fuerte, que grandeza le fue añadida por Dios:

Y David iba adelantando y engrandeciéndose, y Jehová Dios de los ejércitos estaba con él.

2 Samuel 5:10

La grandeza de la Iglesia en el futuro es la grandeza de Dios en la tierra; a través del proceso de Reforma nuestra fama y nombre siempre será uno con la fama y el nombre de Dios en las naciones. Jesucristo efectivamente esta sentado en el trono de David: no podemos separarnos del gobierno y poder de nuestro Señor.

  • Tercer Principio Tabernáculo: El Tabernáculo envuelve el deseo de bendecir las naciones.

Entonces David tomó consejo con los capitanes de millares y de centenas, y con todos los jefes.

Y dijo David a toda la asamblea de Israel: Si os parece bien y si es la voluntad de Jehová nuestro Dios, enviaremos a todas partes por nuestros hermanos que han quedado en todas las tierras de Israel, y por los sacerdotes y levitas que están con ellos en sus ciudades y ejidos, para que se reúnan con nosotros; Y traigamos el arca de nuestro Dios a nosotros, porque desde el tiempo de Saúl no hemos hecho caso de ella.

Y dijo toda la asamblea que se hiciese así, porque la cosa parecía bien a todo el pueblo.

1 Crónicas 13.1-4

Removiendo preocupaciones egoístas:

El deseo de David de regresar el Arca a Israel fue primeramente por la preocupación del bienestar de su nación, su primer movimiento de Reforma se baso en el principio democrático de lo que fuera correcto ante los ojos de toda la gente, la motivación corporativa a Reforma fue edificada sobre el menor común denominador disponible; la aprobación general de la gente basándose en preocupaciones propias, pero dicho empuje inicial hacia la posición de Reforma fue destruido por la mano de Dios; en medio de la marcha hacia Jerusalén Dios mata a Uza cuando trata de sostener el Arca que caía (2 Samuel 6:5-7). El Arca de la Alianza representa el centro de la actividad del Tabernáculo de David y fue puesta en la casa de Obed Edom el geteo por un periodo de tres meses.

Bendiciendo a los Edomitas:

Aplicándolo a nuestra presente situación Obed Edom es una característica particular en la decodificación del significado del Tabernáculo; su nombre era “el hijo de Edom”, nombre que aparece primeramente en el contexto en el que Esaú desprecio el derecho de herencia patriarcal y las alianzas del Señor para la simiente de Abraham (Génesis 25:30), a través de la escritura y en los archivos de la historia de Israel los Edomitas fueron enemigos de la gente de Dios manteniendo un odio perpetuo a través de generaciones; rehusaron paso a los Israelitas por su territorio en los días de migración fuera de la esclavitud de Faraón (Números 28:14-25), bajo la dirección de Hadad fueron grandes adversarios del rey Salomón, al casarse Hadad con la hermana de la reina egipcia Tafnes los Edomitas hicieron alianzas con Faraón (1 Reyes 11:14-25), los Edomitas participaron y estuvieron de acuerdo con la destrucción de Jerusalén cuando esta era destruida amargamente por el reino de Babilonia y el rey Nabucodonosor (Salmo 137:7) .

Los archivos históricos de los días de los Macabeos en el período intertestamental, muestran que los Edomitas fueron subyugados e incorporados a la nación Judía como la provincia de Idumea sin embargo continuo su odio y amarga hostilidad. Cuando Jerusalén fue atacada por Tito en el 70 d.C., 20,000 Idumeos fueron liberados contra la ciudad aterrorizándola con violencia, robo y pillaje durante el tiempo (de batalla o devastación), durante la campaña militar de Amasías en contra de los Edomitas de Seir, se nos dice que eran una nación idolatra (2 Crónicas 25:14), en suma esta es pues la herencia que Obed Edom representa: Es un geteo o identificado con la capital Filistea Gat, -la habitación de Goliath el más grande adversario de Israel en los tempranos días de David donde emerge a significando espiritual- Obed Edom representa un principio que es eternamente hostil, establecido en odio en contra de las cosas y la gente de Dios pero aún así el Arca es puesta en su casa por lo que las implicaciones espirituales y revelacionales son sobresalientes e inescapables; es una clara indicación del corazón de Dios al enviar su presencia y bendiciones a las naciones cuyas operaciones y posiciones son contrarias al gobierno y presencia del Señor. David cambia su corazón en actitud y orientación cuando ve que la presencia del Arca en la casa de Obed Edom trae bendición del Señor a toda la casa:

Y estuvo el arca de Jehová en casa de Obed-edom geteo tres meses; y bendijo Jehová a Obed-edom y a toda su casa.

Fue dado aviso al rey David, diciendo: Jehová ha bendecido la casa de Obed-edom y todo lo que tiene, a causa del arca de Dios. Entonces David fue, y llevó con alegría el arca de Dios de casa de Obed-edom a la ciudad de David.

2 Samuel 6:11-12

Debemos reconocer que el Arca de Dios o la presencia del Señor trae bendiciones a las naciones, y redime a los Edomitas, la cual es una promesa profética de Amós para ser cumplida en el día que el Tabernáculo de David sea espiritualmente reconstruido entre la gente de Dios; todas las naciones y todo el remanente Edom son ordenados a ser traídos a la familia de la fe serán reclamados por una desenfrenada Iglesia Davídica. Peleamos hacia la perfección operacional en el día de Reforma no para efectuar un escape de esta tierra si no para proveer un camino redentor para las naciones, la mentalidad de la Iglesia ha estado ocupada por deseo personal de escape, hemos enseñado el “Rapto” hasta que ha producido una mentalidad de escape lo que ha venido a ser un estorbo para las mentalidades de avance del Reino y para el desarrollo de poderosa compasión por las multitudes prisioneras en los puños de las fuerzas destructivas satánicas. (Mateo 9:35-38); ahora en el tiempo de Reforma, mientras continuamos viendo hacia arriba por el inminente regreso del Señor alcanzamos con nuevas fuerzas a los prisioneros desafortunados de la tierra a través de la edificación de poderosas posiciones de Reforma dentro de la Iglesia global, las cuales impactaran a las naciones para bendición del Señor.

  • Cuarto Principio Tabernáculo: El Tabernáculo demanda una mentalidad prescrita.

Así trajeron el arca de Dios, y la pusieron en medio de la tienda que David había levantado para ella; y ofrecieron holocaustos y sacrificios de paz delante de Dios.

Entonces, en aquel día, David comenzó a aclamar a Jehová por mano de Asaf y de sus hermanos: Alabad a Jehová, invocad su nombre, dad a conocer en los pueblos sus obras.

Cantad a él, cantadle salmos; Hablad de todas sus maravillas.

1 Crónicas 16:1,7-9

El Tabernáculo fue llamado literalmente la Tienda de David. Sobre la gente dentro del Tabernáculo una revolución se estaba dando; la Ley de Moisés estaba en funciones sobre la gente de Israel, no se había indicado a través de los profetas que Dios había cambiado el tiempo de la Ley, sin embargo el Tabernáculo fue capaz de elevar a toda la sociedad por medio del poder de su revelación hacia un nivel más alto de operación y experiencia en las cosas del Espíritu; el Tabernáculo de David invalida las restricciones del Tabernáculo de Moisés sobre la mentalidad de la gente.

La adoración establecida por David en el Tabernáculo fue realmente el ingrediente activador de la operación pues creó una cultura y ambiente en el cual la gente experimentó libertad a las limitaciones de la Ley; en otras palabras había una mentalidad dentro de toda la funcionalidad del Tabernáculo de David, existía una poderosa dimensión profética del Tabernáculo que procedía en gran proclamación de Su gloria, Sus maravillas y Sus hechos entre las naciones de la tierra (1 Crónicas 16:8-10, 23-24). El Salmo que David puso en las manos de Asaf estableció en las operaciones del Tabernáculo patrones exactos para la actividad futura pero también impartió la mentalidad, la instancia de revelación y el espíritu de David cuando la gente vino delante de la presencia de Dios en atmósfera de alabanza y adoración Davídica, los patrones de la adoración enfatizaron recordar las promesas de alianza de Dios y la promesa que el Señor vendría a juzgar la tierra (1 Crónicas 16:33).

Los factores mencionados apuntan a las cosas esenciales que formaron parte de la reconstrucción del Tabernáculo de David en nuestro día de Reforma; cuando Dios se mueva a alcanzar todas esas naciones llamadas por su nombre habrá una mentalidad prescrita; así como David deliberadamente designo e impartió el poderoso espíritu de proclamación profética, afirmación de alianza y acuerdo con los propósitos del Señor también en nuestro tiempo de Reforma son efectivos activados y en la tierra, debemos entrar en la mentalidad dada para el tiempo, pues las naciones no serán impactadas por las viejas y cansadas mentalidades, actitudes y espíritu de la Iglesia, David al establecer el Tabernáculo construyó una mentalidad y practica anti Mosaica poniendo los sistemas en su lugar para asegurarse que fuera consistentemente producida la mentalidad que buscaba; la mentalidad de Reforma corta con todo los sistemas de pensamiento prevalecientes en cada tiempo introduciendo a los santos a una dimensión del Espíritu que permite mayor avance hacia los ámbitos de Dios, que el avance que podrían permitir los patrones prevalecientes; tal es el caso de la gente de David estuvo frente al Arca a pesar de que era una posición permitida sólo al Sumo Sacerdote en el sistema Mosaico.

Como Amós profetizó el Tabernáculo será reconstruido por Dios en nuestros días; la Iglesia global vendrá a mentalidades radicales y liberaciones de los propósitos de Dios más avanzados que las expectaciones de nuestra generación, nuevo liderazgo emerge para dirigir a los creyentes del siglo XXI hacia las profundidades de los propósitos del Señor, habrá un nuevo nivel de alianzas hechas en la Iglesia. Reforma reactiva el viaje espiritual de la Iglesia en forma fuerte y definitiva, procederemos a las posiciones de Sión sacando los “ciegos” y los “cojos” que resisten y estorban la liberación precisa de la voluntad y la mente del Señor en la tierra, cuando posiciones y mentalidades Davídicas sean generalmente aceptadas como posesiones de la Iglesia alcanzaremos a las naciones en una nueva y poderosa forma; a través del impacto de la manifestación de la gloria del Señor y llevando bendiciones del Señor a aquellos que son llamados por Su Nombre.

Capítulo 8

Una Generación Para la Reforma

Transmitiéndolo a través de las Generaciones

El propósito de Dios no esta limitado solamente a una generación él es el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob; Sus propósitos abarcan a la generación que viene y a la cual le es imposible llegar a la madurez hasta que no trasplante la semilla generacional que también le fue impartida o transferida transgeneracionalmente. La palabra generación se refiere a un periodo de la historia humana que se caracteriza por una determinada cualidad una cierta condición o una clase de hombre; cuando hablamos de Reforma espiritual en la Iglesia y en la tierra, vamos mucho más allá de los simples términos cronológicos hablamos de las generaciones en un sentido más profundo: Una Reforma crea una nueva generación espiritual en la Iglesia porque cambia la fuerza operacional, los parámetros de revelación y la identidad general de toda la gente, crea una nueva calidad, condición o “clase” de hombre en la tierra, pues esta preparando activamente a una generación para que pase a un nuevo nivel la antorcha de avance del Reino.

Parte de la descripción de la grandeza del Señor es que Su alabanza o el conocimiento de Su grandeza es comunicado de generación en generación:

Grande es Jehová, y digno de suprema alabanza; Y su grandeza es inescrutable.

Generación a generación celebrará tus obras, y anunciará tus poderosos hechos.

Salmo 145:3-4

Dios hace cosas en medio de Su gente, en dimensiones proféticas revela Sus intenciones a la generación de los padres, para que estas cosas no sean ocultas si no reveladas a la siguiente generación, lo cual es el proceso dinámico para la edificación espiritual generacional en la tierra; las cosas que fueron escondidas antiguamente deben ser reveladas provocando que la revelación progresiva de la majestad de Dios sea consistente y fuerte:

Abriré mi boca en proverbios; Hablaré cosas escondidas desde tiempos antiguos, las cuales hemos oído y entendido; Que nuestros padres nos las contaron.

No las encubriremos a sus hijos, contando a la generación venidera las alabanzas de Jehová, Y su potencia, y las maravillas que hizo.

Él estableció testimonio en Jacob, y puso ley en Israel, la cual mandó a nuestros padres que la notificasen a sus hijos; Para que lo sepa la generación venidera, y los hijos que nacerán; Y los que se levantarán lo cuenten a sus hijos, a fin de que pongan en Dios su confianza, Y no se olviden de las obras de Dios; Que guarden sus mandamientos.

Salmo 78:2-7

El resultado final es que la transferencia dinámica consiste en que una generación trasmita a la otra el testimonio de Dios causando que la generación recipiente “se levante y declare” las cosas que ha oído: Cada generación debe ser más fuerte y declarativa que la precedente, cuando la generación pone su esperanza en Dios el testimonio debe ser más fuerte; más cosas ocultas deben ser llevadas a la luz. Las principales características divinas que definen a la generación de transición son: comunicar fuerza y poder de Dios, estas palabras definen en términos generales las cualidades que son transferidas cuando una generación espiritual llega a “cabellos blancos”, es decir ha acabado con sus depósitos de vida y Dios esta por transicionar a otro nivel en el Espíritu:

Aun en la vejez y las canas, oh Dios, no me desampares, hasta que anuncie tu poder a la posteridad, y tu potencia a todos los que han de venir.

Salmo 71:18

“Fuerza”: del hebreo zerowa se refiere a la cruda habilidad de poder innato, usado también en la Biblia para referirse al poder de las fuerzas militares, su enfoque esta en la transmisión de la revelación del poder absoluto y poder “militar” de Dios provocando que la siguiente generación cause un impacto continuo, cuando esto sucede la generación transicional de Reforma camina sobre la revelación del maravilloso poder de Dios. “Poder” del hebreo gebuwrah es la capacidad dirigida por percepción un poder que es sazonado con consejo, puede ser traducido como hechos poderosos logrados a través de la explosión de sabiduría y exactitud en el espíritu, dichos atributos son pasados a la generación de Reforma.

El Salmo 48 nos habla de las posiciones de Sión en la Iglesia de la tierra, todo el Salmo empuja hacia la realidad de que estas poderosas revelaciones de Sión deben ser transmitidas a la generación que sigue, no es una revelación declarada borrosamente sino una clara y precisa definición de las formas y componentes que Dios quiere establecer en la tierra:

Andad alrededor de Sión, y rodeadla; Contad sus torres. Considerad atentamente su antemuro, mirad sus palacios; Para que lo contéis a la generación venidera.

Salmo 48:12-13

Lo declarado como posesión de la generación de transición es aquello que hemos recibido por estar caminando, rodeando, contando, mirando y considerando, lo cual es producto de la cuidadosa adquisición de revelación, que también será impartida a la generación siguiente.

Las cosas que hemos examinado definen una vez más las características que prevalecen en la generación de Reforma, es una generación que recibe completa revelación de la fuerza y poder de Dios, (la cual le es transmitida cuidadosamente), es una generación de estructura, claridad, experiencia y habilidad profética para superar a sus padres espirituales provocando así que la gloria de Dios se manifieste en la tierra en forma sin precedentes. Consideremos algunos de los principios y características activos que se aplican a la generación en medio de la presente transición hacia posiciones de Reforma.

Identificando una Generación de Reforma

La Palabra de Dios esta llena de incidentes en los que sociedades enteras se están moviendo de una dimensión de vida a otra: Josué guió a los sobrevivientes del Éxodo a cruzar el Río Jordán hacia un nuevo estado de vida; nómadas se convirtieron en habitantes de ciudades, ocupando tierras por la fuerza de las armas de la gente idolatra, que anteriormente poseía esas tierras, el orden corrupto de Elí dio lugar al sacerdocio profético del juez Samuel renovando la autoridad de Dios en la nación de Israel, el largo y doloroso cambio de Saúl a la era Davídica trajo a la nación una fresca dimensión profética preparando el escenario para el glorioso reino de Salomón y la construcción del Templo, reyes como Josías trajeron Reforma a la tierra al borrar los errores de sus padres edificando nuevas plataformas de fe y servicio en los corazones de la gente, la generación que vivió en el tiempo de Moisés fue generación de Reforma que paso de la de esclavitud que tenía bajo Faraón a la libertad de una larga marcha a través del desierto hacia nueva vida con Dios, más que cualquier otro capítulo Éxodo 12 captura el momento de transición y nos lleva a la tecnología de esa preciosa noche en la cual todas las oraciones de los días de servidumbre fueron cristalizadas en el momento de liberación y cambio.

Veamos algunas características pertenecientes a la generación que vive en el día de Reforma:

  • Primera Condición: Avanzando en la crisis.

Y aconteció que a la medianoche Jehová hirió a todo primogénito en la tierra de Egipto, desde el primogénito de Faraón que se sentaba sobre su trono hasta el primogénito del cautivo que estaba en la cárcel, y todo primogénito de los animales.

Y se levantó aquella noche Faraón, él y todos sus siervos, y todos los egipcios; y hubo un gran clamor en Egipto, porque no había casa donde no hubiese un muerto.

Éxodo 12:29-30

En un sistema que se encuentra en confusión, donde el hombre ha perdido su camino se produce la Reforma, la cual dice que es imposible permanecer en el sistema, sin embargo debemos ser capaces de interpretar la crisis en que vivimos; confusión no es una razón para desesperarnos o deprimirnos, sino señal que Dios ha iniciado su proceso de cambio.

Cuando Dios envió a Moisés para hablar con faraón, prometió endurecer el corazón del rey de Egipto, para que sus maravillas fueran demostradas al terco rey: Tú dirás todas las cosas que yo te mande, y Aarón tu hermano hablará a Faraón, para que deje ir de su tierra a los hijos de Israel.

Y yo endureceré el corazón de Faraón, y multiplicaré en la tierra de Egipto mis señales y mis maravillas.

Y Faraón no os oirá; mas yo pondré mi mano sobre Egipto, y sacaré a mis ejércitos, mi pueblo, los hijos de Israel, de la tierra de Egipto, con grandes juicios.

Y sabrán los egipcios que yo soy Jehová, cuando extienda mi mano sobre Egipto, y saque a los hijos de Israel de en medio de ellos.

Éxodo 7:2-5

No habrá transición sin enunciación de tiempo de crisis, detrás de la crisis se estaba desarrollando el propósito de Dios; a través la confusión nacional fueron quebradas las oscuras mentalidades de la gente de Faraón pues se les estaba mostrando el maravilloso poder de Dios, Reforma no sólo es liberación y avance de la gente de Dios sino también explosión del poder divino y la admisión evidente de Dios entre de las naciones, hoy este mismo principio da poder a la Iglesia. La medianoche representa el día de crisis y tiempo de cambio, es momento de acción del Señor; la hora en que todas las promesas proféticas son actualizadas y los años de oración destilan una actividad exacta en el cielo y en la tierra, la generación del futuro es aquella en la que a pesar de los tiempos de crisis empieza a manifestarse un avance exacto; el horror de la medianoche en Egipto significo el nacimiento de esta nueva gente, fue la señal celestial de que el tiempo de avance había llegado.

  • Segunda Condición: Sacrificio para integridad corporativa.

Hablad a toda la congregación de Israel, diciendo: En el diez de este mes tómese cada uno un cordero según las familias de los padres, un cordero por familia.

El animal será sin defecto, macho de un año; lo tomaréis de las ovejas o de las cabras.

Y lo guardaréis hasta el día catorce de este mes, y lo inmolará toda la congregación del pueblo de Israel entre las dos tardes.

Éxodo 12:3,5-6

Sentido de sacrificio debe levantarse en las últimas horas de la antigua dispensación, cuando la generación de Reforma se prepare para la verdadera transición; a los Israelitas se les enfatizo que el cordero debía ser matado en el crepúsculo cuando la luz del día desaparecía del cielo, cuando Josué estaba preparando la segunda generación para la invasión de Canana él los guió hacia las planicies de Jericó a través de la Pascua en el crepúsculo (Josué 5:10), habían sido circuncidados y separados del reproche de Egipto y estaban por confrontar grandes campañas militares, el maná pronto dejaría de caer del cielo y tendrían que comer de la tierra conquistada, para ellos como para sus padres antes que ellos el sacrificio crepuscular marcaba el paso a una nueva dimensión de vida.

La actividad de toda la comunidad unió en un sentido de misión común: “Toda la asamblea debe matarlo” el significado es la multitud de sacrificios en hogares de Egipto en esa negra hora siendo registrado por Dios como un gran sacrificio corporativo. En este tiempo de Reforma debe haber un sentido de sacrificio levantándose en los corazones del cuerpo de Cristo, debemos estar dispuestos a ser desconcertados por el Espíritu y pagar el precio por el día de migración a nuevas posiciones, lo que no se logra con una mentalidad fracturada, pero si con un espíritu de unidad e integración cuando la experiencia y desafío nos une en nueva forma.

  • Tercera Condición: Énfasis en pureza personal.

Y guardaréis la fiesta de los panes sin levadura, porque en este mismo día saqué vuestras huestes de la tierra de Egipto; por tanto, guardaréis este mandamiento en vuestras generaciones por costumbre perpetua.

En el mes primero comeréis los panes sin levadura, desde el día catorce del mes por la tarde hasta el veintiuno del mes por la tarde.

Por siete días no se hallará levadura en vuestras casas; porque cualquiera que comiere leudado, así extranjero como natural del país, será cortado de la congregación de Israel.

Éxodo 12:17-19

La orden de Dios a través de Moisés fue: ¡Remueve la levadura de tus casas! Si alguno era encontrado comiendo levadura debería ser cortado de la congregación. Levadura invalida el viaje. La escritura nos provee con su propia interpretación de lo que esto representa espiritualmente; la levadura se refiere a las características de corrupción interna a la cual Dios no tolerara ni se acercara pero no sólo alude a la corrupción de mentalidades religiosas y prácticas Farisaicas (Mateo 16:6) sino también a las operaciones de la antigua naturaleza del estado pasado, operaciones a las que se les debe impedir la entrada para evitar la contaminación de la nueva experiencia:

No es buena vuestra jactancia. ¿No sabéis que un poco de levadura leuda toda la masa?

Limpiados, pues, de la vieja levadura, para que sea nueva masa, sin levadura como sois; porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros.

Así que celebremos la fiesta, no con la vieja levadura, ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin levadura, de sinceridad y de verdad.

1 Corintios 5:6-8

El principio de la levadura significa que la corrupción se esparce inevitablemente por lo tanto la nueva experiencia será tomada sobre patrones antiguos, sí hace un análisis(o juicio) de la separación de esos patrones entonces no tomará ese lugar, la levadura vieja debe ser purgada y no se le debe permitir entrar a la fiesta. Pablo analiza la actitud y transparencia interna que debe existir al presentarse delante de Dios; pan sin levadura representa un corazón lleno de sinceridad y verdad.

  • Cuarta Condición: Un estilo de vida inmune a la crisis.

Y toma un manojo de hisopo, y mojadlo en la sangre que estará en un lebrillo, y untar el dintel y los dos postes con la sangre que estará en el lebrillo; y ninguno de vosotros salga de las puertas de su casa hasta la mañana.

Porque Jehová pasará hiriendo a los egipcios; y cuando vea la sangre en el dintel y en los dos postes, pasará Jehová aquella puerta, y no dejará entrar al heridor en vuestras casas para herir.

Éxodo 12:22-23

El tiempo de transición es tiempo de activa presencia del destructor; dos patrones de realidad estaban ocurriendo en Egipto aquella noche Él Señor estaba pasando para afligir a los egipcios pero al mismo tiempo Él estaba “pasando sobre” la generación de transición que saldría, la actividad destructiva tenía una restricción divina en las casas de los Israelitas pues Él Señor no “permitiría” la entrada al destructor, este ejemplo es una tremenda metáfora espiritual que captura los complejos patrones de vida en el día de Reforma: La Iglesia sale de la esclavitud propulsada por el poder dinámico del Señor cuando el poder restringente de Dios separa a su gente de la crisis que prevalece; la Reforma es un tiempo de seguridad en medio de la tormenta.

La clave para la supervivencia de la gente de Dios es que no salgan de la puerta de sus casas hasta el amanecer: Tenían que habitar bajo las condiciones de seguridad establecidas; la sangre en el dintel era la señal de estaban protegidos siendo identificada la gente que estaba entrando al pasadizo de Reforma y cambio.

Es la marca de la Reforma que llevamos hoy, nos asegura que prevaleceremos en medio de la crisis de la tierra, Jesús habló de la necesidad de entrar a una posición mental y de conducta que fuera opuesta a las actitudes prevalecientes en la tierra los últimos tiempos:

Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mira que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin.

Mateo 24:6

La crisis vendrá, debemos asegurarnos de no ser participes de los traumas frenéticos de la tierra; tal como los hijos de Israel salieron de la crisis de Egipto triunfantes y libres bajo la marca de la sangre así la gente de Reforma entra en posiciones Bíblicas el día de crisis en la tierra

  • Quinta Condición: vigilancia en el tiempo de cambio.

Es noche de guardar para Jehová, por haberlos sacado en ella de la tierra de Egipto. Esta noche deben guardarla para Jehová todos los hijos de Israel en sus generaciones.

Éxodo 12:42

La expresión “deben guardarla” es la palabra hebrea “shimmur”: Una vigilia, estar despierto durante de la noche. En el tiempo de Reforma se requiere vigilancia espiritual, todos aquellos factores que provoquen que perdamos la vigilancia deben ser removidos de nosotros, todos los aspectos culturales de esclavitud, yugos de filosofía, tradiciones muertas, posiciones y mentalidades religiosas limitantes, tienen que ser arrancadas dejándonos sensitivos y alertas hacia las ordenes que vienen del cielo para la movilización final de la Iglesia.

En Ese Mismo Día…

Dentro de sus condiciones específicas la Pascua captura aquello que identifica a una generación que ha llegado a un lugar de disposición para hacer cambios en dirección a las nuevas posiciones en que se desarrollan los propósitos del Señor, la Pascua demandó compromiso personal intenso; ningún extranjero podía comer de ella al menos que fuera primero circuncidado y viniera a ser como un nativo de esas tierras, a ningún hijo incircuncidado le era permitido participar en la remembranza de esa gran noche de completo rompimiento (separación) en Egipto (Éxodo 12:43-51), nadie podía pararse lejos y entrar al proceso de la Pascua, para salir de Egipto tenías que comprar la experiencia y participar en el viaje.

Por cuatrocientos treinta años el clamor de la gente subió a Dios hasta que se completo el tiempo determinado proféticamente; cuando el cielo tocó la tierra arribó un momento claro y brillante, en el día de la liberación de Egipto un nuevo orden vida se estableció poderosamente:

Y pasados los cuatrocientos treinta años, en el mismo día todas las huestes de Jehová salieron de la tierra de Egipto.

Éxodo 12:41

Estas son las condiciones de nuestra presente Reforma:

El clamor del clarión de Reforma ha sido dado en el cielo y escuchado en la tierra por el oído profético de la Iglesia: Proclamación de nuevo avance ha sido dada en cada morada de la Iglesia global, él Espíritu esta excitando hacia la acción a los batallones de gente de Reforma, este es un tiempo de destino sin igual, es un día de grandes hazañas, de migración majestuosa al siguiente nivel en Dios y de rompimientos del Reino. ¡Es un día de Reforma!

¡VEN SEÑOR JESÚS!

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¡Cuidado Donde Pones Tus Pies!

Hay una historia muy singular en el tercer capítulo del libro de Éxodo. Relata cuando se produce el llamamiento de Moisés a servir al Dios Todopoderoso. Y es en ese relato, que hay una expresión del Padre que ha sido factor de distintas interpretaciones, a las que humildemente, quisiera hoy añadir la nuestra. No con la intención de modificar o crear doctrina, sino para aportar un detalle más que le permita a cada receptor de estos trabajos, incrementar su conocimiento, poner en oración sud dudas y, finalmente y como debería ser siempre, recibir revelación del Espíritu Santo que le permita confirmar, desechar o incorporar lo enseñado.

Éxodo 3: 1-5 = Apacentando Moisés las ovejas de Jetro su suegro, sacerdote de Madián, llevó las ovejas a través del desierto, y llegó hasta Horeb, monte de Dios. Y se le apareció el Ángel de Jehová en una llama de fuego en medio de una zarza; y él miró, y vio que la zarza ardía en fuego, y la zarza no se consumía.  Entonces Moisés dijo: Iré yo ahora y veré esta grande visión, por qué causa la zarza no se quema. Viendo Jehová que él iba a ver, lo llamó Dios de en medio de la zarza, y dijo: ¡Moisés, Moisés! Y él respondió: Heme aquí. Y dijo: No te acerques; quita tu calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es.

El contexto seguramente lo conoces, pero en el texto, surge un interrogante posiblemente inocuo, pero que sin embargo puedo tener certeza que contiene mucho más que lo que vemos. ¿Qué significa que Moisés deba quitarse el calzado de sus pies? En principio, la interpretación tradicional nos habla de que quitarse las sandalias mostraba una humildad apropiada, debido a que los más pobres y necesitados no tienen calzado, y los siervos por lo general iban descalzos. También reconocía la presencia inmediata de Dios. En muchas culturas uno se quita el calzado cuando entra en la casa de alguien, y Moisés ahora estaba en la “casa” de Dios, un lugar de Su presencia inmediata.

Dice un afamado comentarista, que “Ya que la suela debe gustar del polvo, la gravilla y la arena sobre el pie cuando se viaja, lo cual era incómodo, de ahí la costumbre de lavarse frecuentemente los pies en los países donde se usaban estas sandalias. Quitarse los zapatos era, por tanto, un emblema de dejar a un lado las contaminaciones contraídas al andar por el camino del pecado”. Bonita metáfora, pero no sé si te deja un sabor similar al que me deja a mí, insuficiente. Veamos lo que la sociedad secular de nuestros tiempos observa en este acto que todavía sigue casi reglamentariamente vigente en muchas culturas.

La práctica de caminar descalzo en la tierra tiene sus raíces en antiguas tradiciones de diferentes culturas alrededor del mundo. ¿Qué efectos produce en nuestro cuerpo? Pisar la tierra descalzos, es una práctica que ha existido durante siglos y que ha ganado popularidad en la actualidad debido a sus potenciales beneficios para la salud. Civilizaciones como la china, la india y la nativa americana consideraban que estar en contacto directo con la tierra era esencial para mantener el equilibrio y la salud. En la medicina tradicional china, por ejemplo, se cree que caminar descalzo estimula puntos de acupuntura en los pies que están conectados con diferentes órganos del cuerpo.

En la India, la práctica de caminar descalzo sobre tierra, hierba o arena se considera una forma de conexión con la energía de la tierra. Estudios científicos recientes han demostrado que pisar la tierra descalzos puede tener diversos beneficios para la salud. Uno de los beneficios más destacados es la capacidad de la tierra para transferir electrones a nuestro cuerpo, lo que puede ayudar a reducir la inflamación y mejorar la salud cardiovascular. Además, esta práctica puede ayudar a mejorar el sueño, reducir el estrés y aumentar la energía. Según un estudio, caminar descalzo en la tierra puede ayudar a reducir la presión arterial y mejorar la calidad del sueño.

Otro estudio realizado por la Universidad de California encontró que el contacto con la tierra puede mejorar la salud cardiovascular al reducir la viscosidad de la sangre y mejorar la circulación. Cuando estamos en contacto directo con la tierra, nuestro cuerpo se carga de electrones negativos, que son antioxidantes naturales. Estos electrones pueden neutralizar los radicales libres en nuestro cuerpo, que son moléculas inestables que pueden causar daño celular y contribuir al envejecimiento y diversas enfermedades. Además, algunos estudios sugieren que esta práctica puede tener efectos beneficiosos en la función inmunológica, la inflamación y el metabolismo.

Se cree que esto puede ayudar a equilibrar el sistema nervioso, reduciendo el estrés y mejorando el estado de ánimo. Hoy en día, este tipo de conexión se ha convertido en una práctica popular en todo el mundo, especialmente entre aquellos que buscan mejorar su bienestar general. Muchas personas encuentran que esta simple actividad puede tener un impacto positivo en su salud física y emocional. Algunas personas eligen caminar descalzas en la playa, mientras que otras prefieren caminar sobre la hierba o tierra en parques o jardines. Sea cual sea la forma en que elijan, es importante hacerlo de manera segura y consciente, evitando superficies peligrosas o contaminadas.

Para muchas personas, este hábito es más que una actividad saludable; es una forma de conectarse con la naturaleza y sentirse más en sintonía con el mundo que los rodea. Esta conexión puede tener efectos beneficiosos en nuestra salud mental y emocional, ayudándonos a sentirnos más equilibrados y en paz. Aunque esto ha sido parte de la cultura humana durante milenios, la ciencia moderna está empezando a comprender sus beneficios. Estudios preliminares sugieren que esta práctica puede tener efectos positivos en la salud, aunque se necesita más investigación para comprender completamente cómo y por qué funciona.

En un mundo cada vez más conectado y tecnológico, puede ser fácil perder contacto con la tierra y sus beneficios para nuestra salud. Pisar la tierra descalzos es una forma sencilla y efectiva de reconectar con la naturaleza y aprovechar los beneficios que puede ofrecernos. Muy bien. Esa es la opinión de cierto sector de la ciencia y, preponderantemente, de las tradiciones y costumbres culturales. En lo personal, y esto es absolutamente una sensación mía que no pretende ser compartida por nadie, me produce cierta sensación de estar recibiendo algo incompleto o, en el peor de los casos, tergiversado.

Entonces comencé a escudriñarlo a partir de la propia palabra de Dios. No tengo ningún problema en quitarme el calzado y disfrutar de lo que se me pueda ilustrar que es apto para eso, pero siempre y cuando no esté cometiendo un acto erróneo que me lleve a contaminarme con algo que desconozco y que, en un tiempo futuro, pueda traerme innecesarias dificultades que mi Padre celestial jamás habría permitido que viviera. Y lo primero que encuentro, es un relato muy especial en el quinto capítulo del libro de Josué. Es el que describe su encuentro con un ser angelical con una espada desenvainada.

Mira como lo dice los versos 13 al 15: Estando Josué cerca de Jericó, alzó sus ojos y vio un varón que estaba delante de él, el cual tenía una espada desenvainada en su mano. Y Josué, yendo hacia él, le dijo: ¿Eres de los nuestros, o de nuestros enemigos? Él respondió: No; más como Príncipe del ejército de Jehová he venido ahora. Entonces Josué, postrándose sobre su rostro en tierra, le adoró; y le dijo: ¿Qué dice mi Señor a su siervo? Y el Príncipe del ejército de Jehová respondió a Josué: Quita el calzado de tus pies, porque el lugar donde estás es santo. Y Josué así lo hizo.

¿Qué dice la teología tradicional sobre esto? Que es un calco de lo anterior, de lo de Moisés. Que es sacarse el calzado como símbolo de humildad, de respeto de reverencia por estar en un lugar santificado por la presencia de Dios. El hecho de Moisés también puede leerse en el séptimo capítulo del Libro de los Hechos. Y es tomado bajo la misma óptica. ¿Acaso está equivocado? No. ¿Está mal interpretarlo así? No. Está correcto desde lo conceptual. Sólo me queda un simple detalle anexo que podría ser un pequeño elemento para ver el mismo acto desde diferente óptica.

¿Qué leemos en Génesis durante la creación? Que el hombre fue formado del polvo de la tierra. Antes que le sea soplado por Dios en su nariz aliento de vida, el hombre es una criatura de barro. Porcentaje de tierra, más alto porcentaje de agua. Químicamente, eso está probado y comprobado. Los movimientos orientalistas, cierta ciencia y también algunos grupos esotéricos, sostienen la teoría de que, pisando la tierra con los pies descalzos, se recibe una energía que sana enfermedades, elimina dolores y otorga mayor vitalidad. ¿Es toda una mentira satánica explotada desde lo comercial, eso, o tiene algo de verdad?

Como todo lo que emana del infierno, un porcentaje de cada cosa. Es una verdad que luego se verá tergiversada y convertida en un rito de connotaciones no cristianas. Lo utilizan las artes marciales, el yoga y otras disciplinas similares. ¿Pero da resultado? En muchos casos probados y comprobados, sí. ¿Entonces es una exageración plena en fanatismo adjudicarle esa creación a Satanás? Si. Porque Satanás jamás fue, es ni será nunca un creador. Apenas un regular imitador que utiliza la creación de Dios para tergiversarla y usarla para sus fines.

¿Y entonces? Entonces aterrizamos en una hipótesis que, si la ponemos en oración, tal vez nos entregue una nueva mirada para un texto ya mencionado. Dios tiene planeado erigir a Moisés como comandante en jefe de una fuerza celestial que liberará a su pueblo de la esclavitud y la opresión de Egipto. En el símbolo, el Señor está levantando a un hombre que será su vocero con la finalidad de sacar gente del mundo secular para llevarla al evangelio del Reino. ¿Y qué hace para que ese hombre tome fuerza, confianza y fe? Le hace quitar el calzado y pisar tierra santa.

¿Es aventurado consignar que esto fue uno de los puntos clave que otorgaron a Moisés todos esos elementos de su ser que lo convertiría en una figura legendaria y todo un libertador de cautivos? Estar descalzos en tierra, produce una conexión con ella y se produce una transferencia de sus riquezas a nuestro cuerpo. ¿Entonces vamos a aventurarnos y entrar en un ámbito complejo y peligroso, al insinuar que los pies desnudos contienen un poder singular y especial recibido por el contacto con la tierra? Personalmente no me atrevería a sostener eso. He visto a mucha gente incursionar en graves errores en su afán de añadir algo más l conocimiento tradicional del evangelio.

Sin embargo, en el tercer capítulo del libro de Josué, se relata la historia de cuando el arca del pacto fue cruzada por el río Jordán.  Dios le dijo a Josué que ordenara este paso radical de fe. Josué no actuó por presunción insensata, sino como un hombre guiado por el Señor, y que recordaba una obra similar cuando el cruce del Mar Rojo. El éxito de Josué dependía y se afianzaba de la promesa de Dios para él. Josué llevaba la palabra de Dios en sus labios, en su mente y guiaba sus acciones conforme a ella. Se puede establecer una conexión muy apropiada entre la división del Mar Rojo y el cruce del Jordán, ya que así lo ha hecho el Espíritu Santo en el pasado y lo seguirá haciendo hoy y siempre. Presta atención al texto.

Josué 3: 11-17 = He aquí, el arca del pacto del Señor de toda la tierra pasará delante de vosotros en medio del Jordán. Tomad, pues, ahora doce hombres de las tribus de Israel, uno de cada tribu. Y cuando las plantas de los pies de los sacerdotes que llevan el arca de Jehová, Señor de toda la tierra, se asienten en las aguas del Jordán, las aguas del Jordán se dividirán; porque las aguas que vienen de arriba se detendrán en un montón.

Y aconteció cuando partió el pueblo de sus tiendas para pasar el Jordán, con los sacerdotes delante del pueblo llevando el arca del pacto, cuando los que llevaban el arca entraron en el Jordán, y los pies de los sacerdotes que llevaban el arca fueron mojados a la orilla del agua (porque el Jordán suele desbordarse por todas sus orillas todo el tiempo de la siega), las aguas que venían de arriba se detuvieron como en un montón bien lejos de la ciudad de Adam, que está al lado de Saretán, y las que descendían al mar del Arabá, al Mar Salado, se acabaron, y fueron divididas; y el pueblo pasó en dirección de Jericó. Mas los sacerdotes que llevaban el arca del pacto de Jehová, estuvieron en seco, firmes en medio del Jordán, hasta que todo el pueblo hubo acabado de pasar el Jordán; y todo Israel pasó en seco.

¿Me parece tontamente a mí, o en la planta de los pies de esos sacerdotes había un poder especial que produjo lo que se relata? Había tierra santa, que, al mezclarla con agua de vida, produjeron hechos que a ningún ser humano terrenal les hubiera sido posible conseguir. Fue un poder divino actuando a través de hombres imperfectos, pero dispuestos a obedecer y ser utilizados en favor del Reino. La pregunta que nos surge desde muy adentro de nuestras formaciones intelectuales propias de estos tiempos, es: ¿Es posible eso?

Cuando un ser humano dice la palabra “posible”, se está refiriendo a lo que, conforme a las rutinas griegas intelectuales heredadas, es algo así como “lógico”. Si tú por un momento decides creer en el Dios de ese Reino y aceptar lo que Él es, tendrás que admitir que todo eso, de lógico no tiene absolutamente nada. ¿O es lógico tener certeza de lo invisible que esperas y convicción de lo que no estás viendo? Eso es la fe, Por eso no cabe en ningún libro humano construido con tinta y papel…humanos. ¿Tenemos que darles la razón a los orientalismos y hasta aquellos movimientos esotéricos de neto corte satánico que proclaman vivir una vida descalzos para acceder a múltiples beneficios?

Sí, pero sacándole a todo eso, su contenido diabólico y su intencionalidad de cautiverio. Quienes han incursionado en estas cosas, han comprobado que existen beneficios corporales por caminar descalzos, pero no han tenido la suficiente lucidez como para indagar un poco más profundo y ver hasta qué punto pueden liberarse de sus calzados en cualquier lugar que se les antoje. Una cosa es estar pisando tierra santa y otra muy distinta, tierra contaminada por demonios. La planta de tus pies será receptora indiscutida de lo que sea que emane del lugar donde pisas, pero la decisión de hacerlo o no hacerlo, siempre será tuya.

Una vez más, el discernimiento no es simplemente necesario en estos casos, sino estrictamente obligatorio. De eso depende tu vida actual y, en casos, hasta futura. Y no quiero ser apocalíptico y añadirle también eterna. Con todo esto en mente, mira estos tres versos del capítulo sexto de la carta de Pablo a los Efesios. Es cuando comienza a delinear lo que denomina como armadura espiritual, esto es: una copia de la armadura literal de guerra del ejército romano, pero llevado a un símbolo perfecto de lo que debe utilizar por fe y en el plano invisible, el guerrero de Dios cuando enfrenta al enemigo de la tiniebla.

Dicen esos tres versos que van del 13 al 15: Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. ¿Qué crees que significa esto de Calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz? El apresto del evangelio se representa como los zapatos protectores (o sandalias) que usaban los soldados romanos.

Nadie podía luchar de manera efectiva o cumplir con sus deberes de manera efectiva sin este equipo. Apresto es una palabra que significa “una base preparada”. El evangelio proporciona la base para todo lo que hacemos. Por poderoso que sea el resto de tu cuerpo, si estás herido en los pies eres una presa fácil para el enemigo. Sobre el calzado, el historiador Josefo los describió como ‘zapatos con gruesos tachones de clavos afilados’ … para asegurar un buen agarre. Los éxitos militares tanto de Alejandro Magno como de Julio César se debieron en gran medida a que sus ejércitos estaban bien calzados y, por lo tanto, pudieron emprender largas marchas a una velocidad increíble sobre terreno accidentado.

Pregunto: ¿Es muy osado pensar que lo que se está explicando aquí es que, cuando vas a la guerra contra tu enemigo invisible pero cierto, debes mantener tus pies calzados para no pisar tierra contaminada que pueda conectar en ti influencias que te deterioren o mermen tu capacidad y fuerza de lucha? Reitero una vez más; no estoy introduciendo doctrina o enseñanza nueva. En todo caso, lo que estoy tratando de hacer es de añadirle a esa enseñanza recibida, un punto clave para no correr el riesgo de sufrir consecuencias por deficientes interpretaciones o, en el peor de los casos, caer en una de las tantas trampas satánicas disfrazadas de medicamentos sanos o manejo de las mentes de modo contrario a lo que fue el diseño de la creación.

Nadie te podrá decir que no te descalces más si el quitarte el calzado te hace bien o te ayuda a mejorar tus condiciones físicas. Lo que sí es nuestro deber advertirte, es que es algo que no puedes hacer en cualquier sitio. Porque, así como existen tierras santas, también las hay endemoniadas. Y seguramente no querrás caer víctima de eso simplemente por haber sino irresponsable. Y no sólo contigo, sino con tu propia familia.

Que hay algo más que una versión poética y naturalista del tema, no tengo dudas. De otro modo, Pablo no hubiera dio lo que dice a los Efesios. Es evidente que él tenía en mente lo que Isaías escribió en el capítulo 52 y verso 7 de su libro, cuando dijo: Cuán hermosos son sobre los montes los pies del que trae alegres nuevas, del que anuncia la paz, del que trae nuevas del bien, del que publica salvación, del que dice a Sion: ¡Tu Dios reina! 

Piénsalo así. Si en la armadura que Pablo presenta existe un elemento que cubre los pies del soldado, es porque ese elemento es necesario. Una cosa es caminar descalzos por un campo de suave hierba verde, o sobre un delicado colchón de pétalos de hermosas flores. Eso sería transmitir a nuestros pies un sentimiento de paz, de comodidad, de gozo y hasta de aromas que mejoran nuestra calidad de vida. Pero caminar descalzos por un terreno árido, lleno de espinas y elementos cortantes, es arriesgarse a terminar con nuestros pies llenos de llagas, lastimaduras y hasta úlceras de dudosa sanidad a futuro.

De eso se trata. Somos el ejército de Jehová en esta tierra, el cuerpo de Cristo activo, dinámico y guerrero, pero también gente inteligente que sabrá disfrutar de los momentos de paz y sosiego, pero protegerse correcta y debidamente en los tiempos de sangrientas batallas. Es muy difícil que en una guerra no haya soldados muertos y heridos de distinta consideración. Eso es parte de la guerra. Lo que no puede ni debe haber, es soldados inconscientes, irresponsables o descuidados con sus propios elementos de combate.

Algunos textos parecerían corroborar nuestra mirada, si es que podemos sacarlos de la interpretación tradicional. Este de Génesis 24:32, cuando el criado de Abraham llega a una casa a posar en búsqueda de una mujer que le ha parecido adecuada para ser esposa del hijo de su amo, relata esto: Entonces el hombre vino a casa, y Labán desató los camellos; y les dio paja y forraje, y agua para lavar los pies de él, y los pies de los hombres que con él venían. Un acto de hospitalidad. Un acto de humildad. Un acto de higiene corporal, ya que el caminar con esas sandalias determinaba que esos pies se llenaran de polvo, de suciedad del camino.

De acuerdo, totalmente válido todo. Pero… ¿Y hacerlo para eliminar de esos forasteros cualquier tipo de contaminación espiritual? A eso nadie lo dice, pero convengamos en que puede ser tenido más que en cuenta, ¿Verdad? De todos modos, quiero cerrar esto con la mención de un texto que se encuentra en el Primer Libro de Samuel y tiene que ver con el llamado “Cántico de Ana”. Los primeros nueve versos del segundo capítulo dicen lo siguiente:

Ana oró y dijo: Mi corazón se regocija en Jehová, Mi poder se exalta en Jehová; Mi boca se ensanchó sobre mis enemigos, Por cuanto me alegré en tu salvación. No hay santo como Jehová; Porque no hay ninguno fuera de ti, Y no hay refugio como el Dios nuestro. No multipliquéis palabras de grandeza y altanería; Cesen las palabras arrogantes de vuestra boca; Porque el Dios de todo saber es Jehová, Y a él toca el pesar las acciones. Los arcos de los fuertes fueron quebrados, Y los débiles se ciñeron de poder.

 Los saciados se alquilaron por pan, Y los hambrientos dejaron de tener hambre; Hasta la estéril ha dado a luz siete, Y la que tenía muchos hijos languidece. Jehová mata, y él da vida; Él hace descender al Seol, y hace subir. Jehová empobrece, y él enriquece; Abate, y enaltece. Él levanta del polvo al pobre, Y del muladar exalta al menesteroso, Para hacerle sentarse con príncipes y heredar un sitio de honor. Porque de Jehová son las columnas de la tierra, Y él afirmó sobre ellas el mundo. Él guarda los pies de sus santos, Mas los impíos perecen en tinieblas; Porque nadie será fuerte por su propia fuerza.

Él guarda (Cuida, protege) los pies de sus santos, (De sus elegidos, levantados, separados para servirlo). ¿Qué quiere decir? Desde la teología tradicional, no se sabe. Ningún comentario de los más utilizados, hace mención sobre esta frase. Directamente vienen hablando de las anteriores y a esta se la pasa de largo y se sigue con las siguientes. ¿Sabes cuando suceden estas cosas? Cuando los hombres rotulados a sí mismos como eruditos, no tienen una respuesta lógica, racional y apta de ser creída y puesta en práctica.

La teología menciona los milagros como una alteración al orden natural de las cosas, pero llamativamente, la gran mayoría de los teólogos, no creen en esas alteraciones. Y una de ellas, sería el aceptar que, efectivamente, la tierra comunica, impone, imparte, transmite y conecta a los pies descalzos del ser humano, lo que esa tierra posee en mayor cantidad: santidad o paganismo. Fe o incredulidad. Divinidad o satanismo. Por eso y no por otra cosa, ¡Mucho cuidado donde pones tus pies descalzos.

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¿Para Que Tengo un Cuerpo?

La actividad más mal entendida en la iglesia, es la oración. Queremos comprender el propósito, el poder de la oración. Y concentrarnos en el principio de la súplica. Para comprender la oración, es necesario comprender el Reino. Si tomas el concepto de la oración fuera del contexto del Reino, el resultado será una actividad religiosa. La oración no es una actividad religiosa. Y te lo puedo probar.

Comencemos con algunas afirmaciones que quiero que recuerdes. La oración es el concepto del Reino más mal entendido. La mayoría de las personas que oran, no saben cómo orar. Supongo que tú eras parte de ese grupo. No te avergüences, yo también lo era. En segundo lugar, la oración es la actividad del Reino más importante en la tierra. Por rara paradoja, es la peor comprendida.

Porque la oración es la responsabilidad número uno de un embajador. Te lo voy a explicar. Alguien dio alguna vez una declaración notable. Lo hizo con un grado de comprensión por la oración que muy pocos habían notado. Cuando entiendes eso, tu vida entera va a cambiar. Esto es lo que fue dicho: “Parece que, sin Dios, el hombre no puede. Y sin el hombre, Dios no hará”.

¿Qué se habrá querido decir con eso? Es una declaración fundamental. Parece que, sin Dios, el hombre no puede, y sin el hombre, Dios no hace. Lo que quiere decir, es lo siguiente. Parece que, en la tierra, el hombre no puede hacer nada sin Dios. Pero también hay otra realidad, y es que Dios no hará nada en la tierra sin el hombre. El principio es que tiene que haber una sociedad entre el cielo y la tierra. Si no la hay o se demora, el infierno te gana la carrera. Al menos por un tiempo.

Eso es para que las cosas sucedan en la tierra. En consecuencia, lo que sucede en la tierra depende de ti. Esto es literalmente verdad. Para entender la oración, hay una definición muy simple. Alguien escribió alguna vez una frase muy simple que le llevó gran parte de su vida acuñar. “La oración es la licencia terrenal para una intervención celestial.” ¿Qué significa esto?

La oración no es una opción para el creyente. La oración es una necesidad. Quiero repetir que la oración no es una actividad religiosa, es una actividad legal. Sin embargo, no puedes comprender esto, sino entiendes el concepto de Reino. Esto podría llegar a llamarse “El poder del ser humano”. La criatura más poderosa en la tierra, eres tú, el ser humano. ¿Cómo es eso?

En primer lugar, Dios dio la autoridad legal sobre la tierra, solamente a los seres humanos. La autoridad legal, ¿Pertenece a los seres humanos? ¿Qué es un ser humano? Lo que voy a explicarte, tal vez signifique un enorme descubrimiento para tu vida, si lo ignorabas. En principio, debo recordarte que no tienes un espíritu, sino que eres un espíritu. Puedes decírtelo a ti mismo, ahora: ¡Soy un espíritu!

Esto es fundamental. No es que lo tengas, eres un espíritu que vive en un cuerpo de tierra. Dios formó tu cuerpo del polvo. Por lo tanto, está compuesto en alto porcentaje por tierra y agua, para solidificarla. Por eso, cuando dejas tu cuerpo, se devuelve al polvo. Que tu tierra sea oscura o clara; amarilla, roja o marrón no hace ninguna diferencia, no es más que tierra. Nunca midas tu valor por tu tierra.

Un ser humano es un ser espiritual en un cuerpo de tierra. Se puede explicar como es que funciona esto. La palabra tierra, es la palabra humus, Es una sustancia orgánica oscura y rica en nutrientes que se forma en el suelo a partir de la descomposición de restos vegetales y animales (como hojas, ramas, raíces, insectos, etc.). Es el resultado final de la descomposición biológica realizada por microorganismos.

Entonces, el humus es tierra, el hombre es diferente. El hombre es un ser espiritual. La palabra hebrea para hombre es la palabra Ish. En Génesis 1:26, cuando Dios dice Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza, la palabra utilizada allí es Ish. Hagamos ish. Ese es el ser espiritual. Por lo tanto, tú eres un espíritu. El hombre es un espíritu. Su cuerpo es de humus, de tierra.

Luego, Dios tomó al hombre y lo puso en la tierra. En el humus. De esa manera te convertiste en un hombre de humus– Humus man, en inglés. No se escriben dos palabras, son dos palabras unidas. El hombre humus, o humus man. La sílaba del medio fue omitida. Y así humus man, se convirtió en human en inglés. Humano en español. ¿Qué es un ser humano?

El ser humano es un misterio. Es un ser espiritual en un cuerpo de tierra. Cuando usas el término humano, no es un término simple. Es una combinación entre un espíritu y un cuerpo de tierra. Todo esto es decisivo para la oración. Así, cuando Dios creó la raza humana, puso al ser espiritual en un cuerpo de tierra. Después, ordenó al ser humano que dominara sobre la tierra. Que ellos dominen sobre la tierra. (Gen.1:26)

¿Quiénes son ellos? Los seres humanos. ¿qué es un ser humano? Un espíritu en un cuerpo de tierra. Esto es fundamental. El único ser que tiene derechos legales dados por Dios para operar y dominar sobre la tierra, es un espíritu que está en un cuerpo de tierra. La palabra de dios no cambia. Aquí está el misterio. Todo espíritu sin cuerpo de tierra, es ilegal en la tierra. Esa es la razón por la cual no entiendes bien la Biblia.

Si no captas este concepto, la Biblia no tendrá sentido para ti, incluyendo la encarnación de Jesucristo. Encarnación viene de la palabra carnal, que significa tierra. Encarnación indica que un espíritu y una tierra se convirtieron en un ser humano. Todo espíritu que no tiene cuerpo de tierra, es ilegal en la tierra. Ahora sabes por qué los demonios están en situación irregular sobre la tierra.

El arma más poderosa que posees, no es tu espíritu. El arma más poderosa que posees en la tierra, es tu cuerpo. Es por esta razón por la que cuando pierdes tu cuerpo, tú también te vuelves indocumentado y tienes que irte. A eso lo llamamos la muerte. Los espíritus nunca mueren. Tú nunca morirás. Es tu cuerpo el que muere. Cuando lo pierdes, tienes que partir.  Ya no estás en el cuerpo y te vas.

En consecuencia, el arma más poderosa que tienes en la tierra, es el cuerpo. Porque es lo que te mantiene en situación legal en la tierra. Por eso es que los demonios intentan entrar en tu cuerpo. Ellos tratan de volverse legales. De ese modo, la posesión demoníaca es simplemente un espíritu demoníaco que intenta usar tu cuerpo para volverse legal y poder operar en la tierra.

Por eso puedes expulsarlos, porque no tienen ninguna autoridad legal. Como tú tienes un cuerpo, tú puedes echar fuera los demonios por causa de tu autoridad. Dios mismo eligió hacerse clandestino en la tierra. Trato de explicarte esto para que sepas como es que funciona. Dios ordenó que ellos dominen sobre la tierra. ¿Quiénes son esos ellos? ¿Qué dijo Dios?

Dijo que ellos dominen, no que nosotros dominemos. Él no se incluyó a sí mismo. Dios no tenía un cuerpo de tierra. Él te lo dio a ti. Luego creó una ley. La ley decía: que ellos dominen sobre la tierra. Cuando Dios habla, cada palabra se convierte en una ley. El mismo Dios jamás violará su propia ley. Si lo hiciera, ya no podrías confiar en Él. Dios necesita a los seres humanos en la tierra a fin de no violar su propia ley.

Por lo tanto, nada en la tierra puede suceder sin la cooperación de un ser humano. Así de poderoso son los hijos de Dios en la tierra. El mismo Dios no puede interferir en este planeta sin la licencia. El permiso que Él te dio. Sé que esto parece increíble. Esa es la razón por la cual tus oraciones no son contestadas. Has orado durante mucho tiempo y sin embargo sigues estando en la pobreza, enfermo y sin poder pagar tus cuentas. Has confesado versículos que no se han cumplido porque estás esperando que Dios lo haga.

Respira profundamente y entiende que tienes esa importancia. Hay una serie de principios que tienen relación con la oración. Quizás sean más o tú mismo con ayuda del Espíritu Santo encuentres más, pero yo voy a compartirte siete. Toma nota de esto porque tiene calidad e importancia suma. Reitero. Dios no hará nada en la tierra sin pedir la licencia al hombre y esa licencia se llama oración. Seis principios.

Número Uno: la autoridad legal para dominar en la tierra, fue dada a los seres humanos. Ese es un principio. Número Dos: Dios no se incluyó a sí mismo en la estructura de la autoridad legal en la tierra. Él declaró: que ellos dominen. Se retiró de la ecuación y por esa razón hay una palabra central que es Soberanía. Ustedes, seres humanos, son soberanos en la tierra, no Dios.

No porque Dios sea débil. No se trata de que Dios sea o no Soberano. Se trata de que Dios siempre respeta su propia palabra. Número Tres: El hombre se convirtió en el administrador legal del mundo terrenal. Ustedes que me están escuchando, son los regentes legales en la tierra. ¿Qué es el hombre? Un ser humano, un espíritu en un cuerpo de tierra.

Número Cuatro: Sólo los espíritus en un cuerpo físico están en situación legal en la tierra. Número Cinco: Todo espíritu sin cuerpo de tierra, es ilegal en la tierra. Esto incluye al mismo Dios. Sé que es difícil de concebir, Dios siempre respeta su palabra. Número Seis: Toda influencia sobrenatural en la tierra sólo es legal a través de un hombre de humus. Un ser humano.

Déjame ahora hacerte una pregunta de algo que probablemente nunca has pensado. Cuando Eva estaba a punto de tomar el fruto, ¿Por qué Dios no la detuvo? ¿Alguna vez has pensado en esto? Dios podría habernos ahorrado un montón de problemas, si sólo hubiera impedido que esa mujer delgada tomara ese furto absurdo. Podría haber salvado a toda la raza humana. Examina esto con esta lógica.

Él escuchó su conversación con el diablo, lo estaba viendo todo. Él siempre ve todo. La pregunta que planteo, es: ¿Por qué no intervino? Esa es una pregunta crucial. Me dirás que un Dios Todopoderoso, Omnipotente como Él, ¿No podía impedir que una mujer frágil tomara ese fruto? Pues bien, ahora conoces la razón. Si Dios hubiera intervenido y hubiera interferido en esa operación, habría violado su palabra.

Entonces nos habría sido imposible confiar en Él después de eso. Ahora expliquemos a Satanás, por un momento. En primer término, es un ser espiritual, por lo que es un extranjero en situación irregular en nuestro territorio. ¿Qué hace? Quiere hacer negocios en la tierra. Pero para lograrlo necesita un cuerpo. Entonces se acerca a la serpiente y negocia con ella. La serpiente, cien por ciento tierra.

“Préstame tu cuerpo por unos minutos”, le dice. “Para que yo esté temporalmente en situación legal en la tierra y pueda tratar con eta mujer”. La Biblia declara que el Señor maldijo a la serpiente, porque permitió que el diablo entrara en su cuerpo. La serpiente, antes de esto, caminaba erguida sobre sus patas. Pero Dios la maldijo y le anunció que se arrastraría en el polvo el resto de su vida.

Lo que quiero decir es que Satanás necesitaba un cuerpo de tierra. El hace negocios con esa mujer a través de ese cuerpo de tierra. Y toda la raza humana está a punto de caer. Dios, en cambio, no puede involucrarse. No porque sea débil o no sea poderoso, omnipotente, omnisciente, omnipresente, Jehová de los ejércitos, sino porque es estrictamente fiel a su palabra.

Podría decirse que la caída del hombre fue a causa de su fidelidad. Creo que eso es demasiado profundo. El diablo lo sabía perfectamente. Recuerda que Satanás vivió con Dios y lo conoce muy bien. Lucifer sabe muy bien que Dios siempre respetará su palabra. Por eso Satanás se alegró cuando Dios ordenó que ellos dominen, ya que sabía que Él no intervendría.

¿Qué sucedió? La raza humana entera se derrumbó. Declaramos nuestra independencia del Reino de los Cielos y nos convertimos en una colonia sin reino. Perdimos a nuestro Padre, a nuestro gobierno. La Biblia revela que, incluso el Espíritu Santo tuvo que irse. ¿Recuerdas ese versículo? Mi Espíritu no contenderá para siempre con el hombre. Génesis, capítulo 6, versículo 3.

¿Por qué? Por la razón de que el Espíritu Santo es un espíritu. Él también necesitaba un cuerpo. Tuvo que marcharse. Si estudias el Antiguo Testamento, en ningún momento está escrito que el Espíritu Santo viviera dentro de un ser humano. ¿Por qué? ¡Porque era ilegal! Cuando los profetas profetizaban, por ejemplo, nunca poseían al Espíritu Santo. La Biblia explica que él venía sobre ellos, los hacía profetizar y luego se iba.

¿Por qué? Porque no podía habitar en ellos, dado que el cuerpo estaba contaminado. No podía quedarse en la tierra. Aquí estamos, en el capítulo 3 de Génesis. Todo se había derrumbado. Dios ya no podía entrar. Sólo que Satanás se olvidó que Dios aun podía hablar. En Génesis capítulo 3, versículo 15, Dios comienza a hablarle a Satanás. No a Adán.

Le dice al diablo, y te lo parafraseo, “Satanás; lo que hiciste es muy astuto, sabes que yo no puedo entrar. Tienes razón, no puedo venir en calidad de espíritu porque violaría mi propia ley. Sin embargo, te hago una promesa, diablo: te prometo que voy a usar a la misma mujer que tú usaste para arruinarlo todo, para que me de un cuerpo. Voy a entrar en él legalmente y voy a aplastarte la cabeza.”

Esa fue la promesa. Ahora ya sabes por qué Dios tuvo que convertirse en hombre. Todo el Antiguo Testamento no es más que la repetición de la promesa de Dios. Vengo, estoy llegando. De eso se trata. Cuando llegamos al profeta Isaías, encontramos algunos detalles. Él revela. Veo más que una simple venida. La joven quedará embarazada, dará a luz un hijo, y le pondrá, -escucha bien- el nombre Emanuel.

Em, que significa En, dentro. Man, que significa hombre, humano. El, de Elohim. Dios dentro del cuerpo de un hombre. Dios con nosotros, se traduce habitualmente. En Isaías capítulo 9 y versículo 6, está escrito: Porque un niño nos es nacido. No dice el hijo, porque el hijo nunca nace. Un niño nos es nacido. No confundan al niño con el hijo. María no fue la madre del Hijo, fue la madre del niño.

El niño es el cuerpo, porque un niño nos es nacido. El Hijo no nacerá. Porque Dios declara: Yo voy a dar ese Hijo, lo pondré dentro del niño. El niño será el cuerpo de tierra. El Hijo es Elohim, Jehová. El niño hará legal al Hijo. Cuatro mil años más tarde, está escrito, cuando se cumplió el tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de una mujer. Gálatas 4:4. El ángel le anunció a María: quedarás embarazada y darás a luz un hijo.

Y le pondrás por nombre. Las palabras del ángel son muy precisas: llamarás al niño, Jesús. Lucas, capítulo 1, verso 31. Jeshúa, que significa Salvador. Pero le darás un nombre a ese niño, no al hijo, porque ya tiene uno. Él es Cristo. Jesús legalizó a Cristo. Jesús era cien por ciento hombre. Cristo es cien por ciento Dios. Satanás ya no sabía qué hacer. Dios había entrado en la raza humana legalmente.

Ahora podía operar sin violar su propia ley. Ese es el significado de la encarnación. Y esa es también la razón por la cual Dios no pudo intervenir cuando Eva estaba a punto de tomar el fruto. Él estaba protegiendo su integridad. Esa es también la razón por la cual Dios te necesita a ti para hacer cualquier cosa en la tierra. Por la sencilla razón de que tienes un cuerpo. Lee una y otra vez tu Biblia, pero con esta comprensión.

Eso creo que hará que cambie delante de tus ojos. Comprenderás que para todo lo que Dios hizo, siempre necesitaba de un ser humano apto y dispuesto para cooperar con Él. El ser humano tenía la autoridad legal, ¿Sabes por qué? En el caso de Sodoma y Gomorra, Dios no podía simplemente juzgarlos. Él es Dios. Él es Soberano. Todopoderoso. Pero estaba en la ilegalidad.

Entonces fue a ver a un hombre llamado Abraham, y le dijo: “Abraham, mira; tengo un problema con Sodoma y Gomorra, quiero juzgarlos. Sólo que no puedo hacerlo, de lo contrario sería ilegal. Necesito que tú me des el permiso para juzgarlos.” Cuando Abraham entendió esto, respondió: Espera un momento, Señor. ¿Me estás diciendo que necesitas de mí para juzgar esta ciudad? Empecemos con una negociación.

Abraham hizo una demanda. Si tengo influencia, dijo, hagamos un trato. Si encontramos cincuenta hombres justos, no los tocaré. ¿Y cuarenta? Tú mandas. ¿Treinta? Dios replica: sigue negociando. ¿Veinte? Dios le recuerda: tú decides, yo tengo el poder, tú la autoridad. Abraham pregunta: Si encontrara un solo hombre justo en esta ciudad, ¿No la destruirías? Dios certifica: te lo garantizo, no puedo tocarla a menos que tú me des el permiso.

Abraham responde: Vuelvo enseguida. Y va a Sodoma, allí encuentra a su sobrino e implora: Lot, ¡Salgamos de aquí! Estoy a punto de darle permiso a Dios para destruir todo esto. Todos ustedes que me escuchan pueden decir sin mentir ni exagerar: tengo toda la autoridad, porque es el ser humano el que le da permiso a Dios para interferir en los asuntos de la tierra. Cuando Lot salió el ángel preguntó si podía hacerlo ya mismo.

Abraham afirmó: Adelante, hermano, ya estoy fuera. Dios replicó y dijo: Muchas gracias. Y quemó la ciudad. Si pasas las páginas de tu Biblia, encontrarás a otro hombre. Dios dice: He oído los gritos de los israelitas a quienes los egipcios hacen sufrir. Quiero bajar a liberarlos. Sin embargo, no puedo hacerlo, ya que soy un Espíritu. Necesito a un ser humano que me de permiso.

Dios va hacia Moisés y le anuncia: Quiero hacer algo. Sin embargo, no puedo ir sin tu permiso. Quiero liberar a los israelitas. ¿Quieres aliarte conmigo? Moisés comenzó a argumentar ya que, igual a ti, él venía de lo más sencillo de la calle. Comienza a decirle a Dios que no es nadie para ser elevado a tamaño nivel. Dios le responde: ¡Cállate, muchacho! Tengo que usar a alguien. Puedo usar a cualquiera, sólo necesito a un ser humano para hacerlo.

Creo que ninguno de nosotros ha tomado concreta conciencia de nuestro poder. ¿Por qué Dios no fue solo a liberarlos? Porque eso era ilegal. ¿Te has preguntado por qué dios te tolera? Tienes el poder y la autoridad, esa es la razón por la cual todavía Dios trabaja contigo. A pesar de todas tus tonterías. Entonces le ruega a Moisés que se alíe con Él rápidamente.

Moisés, finalmente, responde en Éxodo, capítulo 4: De acuerdo, Señor. Hagámoslo. Dios respondió: Muchas gracias, vamos. Si sigues la historia atentamente, Dios no hizo nada sin que Moisés lo anunciara. ¿Has leído como se abrió el mar? Están allí, en el desierto. El ejército de Faraón llega detrás de ellos. Tienen el Mar Rojo, los juncos delante de ellos. Un millón de personas está a punto de morir.

Moisés arenga al pueblo pidiéndoles que no tengan miedo y les promete que antes del atardecer, todos esos egipcios que están viendo que vienen a matarlos, morirán. Después de eso, Moisés corrió detrás del arbusto y le preguntó a Dios: ¿Oíste lo que les dije? ¡Está en la Biblia! Dios le afirmó: He oído exactamente todo lo que les dijiste. Ahora ve y haz todo lo que les anunciaste.

En otras palabras, es como decirte que tú eres el ser humano y Él es Dios. Si tú les dices que los mate, Dios los matará. Entonces Moisés se para sobre una roca con un pedazo de madera como vara. Dios no puede abrir el agua sin el permiso de un ser humano. Le da la orden a Moisés. ¡Levanta tu vara!  Moisés responde y Dios continúa y le dice que le diga a las aguas que se abran.

Dios agradece y sopla hacia el Mar para abrirlo. La gente cruzó el Mar en tierra seca. Lee tu Biblia con mucha atención. Allí nos relata que, cuando estaban todos del otro lado, el agua todavía estaba abierta y Faraón los perseguía para matarlos. Moisés exclamó: ¿Por qué no se cierran las aguas? Dios le replicó: No puedo cerrarlas sin tu permiso. ¡Está en la Biblia! Se dice que Moisés se dio la vuelta, levantó su vara y ordenó: Ciérrate.

Dios le agradeció otra vez y ¡Paf!, todos aniquilados. Él te necesita, siempre. Aquí están las leyes de la oración. La primera es que la autoridad legal en la tierra, está en manos del hombre humus. Sí, la tienes, Él te la dio. La segunda, es que Dios nunca violará la ley de su palabra. La tercera es que nada sucederá ni puede suceder en la tierra, sin la cooperación del hombre, de bueno y de malo. Por eso Dios necesita que ores.

Cuando dejas de orar, los cielos se detienen. Jesús suplicó diciendo que siempre hay que orar, porque si te detienes, los cielos se detienen. Aquí tengo un versículo que muy pocos han entendido. Si dos de ustedes se ponen de acuerdo en la tierra para pedir cualquier cosa, les será concedida por mi Padre que está en los cielos. Mateo 18:19.

Si ustedes dejan de orar a Dios, Dios dejará de actuar en la tierra. Por eso deben orar sin cesar. ¿Qué es la oración? Darle a Dios permiso para interferir en los asuntos de la tierra. Cuarta ley: Dios no puede interferir en la tierra sin la cooperación de un ser humano. Quinta ley: El hombre tiene el poder de licencia sobre la tierra. Tú tienes la autoridad, Dios tiene el poder.

Tendrás una tarea para cuando dejes de escucharme. Es la de leer Juan capítulo 5. Léanlo todas las veces que puedan. En este capítulo, Jesús explica todo este escenario. ¿Recuerdan que los fariseos y los escribas se acercaron a Jesús, porque acababa de hacer tantos milagros? Sanó a los enfermos, resucitó a los muertos, expulsó a los demonios, purificó a los leprosos y resucitó a una niña. No hizo más que milagros durante todo el día.

Trabajó muy duro, Él, y ellos estaban realmente conmocionados. Y le preguntaron: ¿Con qué autoridad haces estas cosas? Marcos 11:28. ¿Qué palabra usaron? Autoridad. No poder; autoridad. Jesús responde: El Hijo no hace más que lo que ve hacer al Padre. Juan 5:19. ¿Quién es Jesús? Un ser humano con Dios dentro. Por lo tanto, es legal. Él revela: yo no hago más que lo que veo hacer a mi Padre.

Él actúa, yo actúo. Él piensa algo, yo lo manifiesto. Aún no han visto nada. El tiempo se acerca, cuando verán al Hijo del Hombre en toda su gloria. El Hijo del hombre, es una declaración capital. Jesús usó dos términos para describirse: Hijo de Dios e Hijo del hombre. Son dos términos diferentes. Hijo de Dios, significa que es el lado divino de su persona. Hijo del hombre, su lado terrenal.

El lado terrenal, hace que el lado divino sea legal. Ahora le preguntan sobre la autoridad. La autoridad es del lado humano. Les dijo: La razón por la que puedo hacer milagros, no es el hecho de que soy el Hijo de Dios. ¿Por qué? Porque el Hijo de Dios, es clandestino. Él anunció. Hago estos milagros porque soy el Hijo del hombre. Tengo un cuerpo, tengo la autoridad para hacerlo. Tengo la licencia para hacerlo.

Es hora de que alabes a nuestro Dios por la autoridad que tiene tu cuerpo. Jesús legalizó a Cristo. Caminó sobre la tierra durante treinta y tres años y seis meses. Era legal. Dios era legal ya que tenía un cuerpo. Sin embargo, sabía que debía abandonar ese cuerpo. Cristo sabía que debía liberar a Jesús. Jesús llevó a Cristo a la cruz. Jesús fue quien murió, no el Cristo.

Antes de morir, Jesús habló con Cristo y le imploró que no lo abandonara. Prometiste que, si daba mi vida, volverías a buscarme, le dijo. Podemos oír a Cristo decirle a Jesús: Volveré a buscarte en tres días. Porque, aunque vaya a morir, mi trabajo aun no está terminado. Todavía necesito que me mantengas en la legalidad, ya que debo volver para crear la iglesia.

La Biblia certifica que fue Jesús quien murió, no Cristo. Cristo abandonó el cuerpo de Jesús. Bajó al infierno, al Gehena, al Seol, a las profundidades del infierno. Camina hacia el diablo, lo agarra por el cinturón, le arranca las tres llaves colgadas de ese cinturón: la muerte, el infierno y el sepulcro. Le dice al diablo que volverá más tarde para ajustar cuentas con él. Sólo vine por las llaves, concluye. Lo que te hace peligroso es tu cuerpo.

¿Algunos se han preguntado alguna vez, por qué Dios no quiere que pierdan su cuerpo? Él necesita tu cuerpo. ¿Por qué Dios concedió la curación? No para ustedes, sino para Él mismo. ¿Por qué Dios lo resucitaría de entre los muertos y curaría sus huesos y músculos? ¿Por qué Dios quitaría el cáncer de sus intestinos y sanaría su hígado? No es para ustedes, y esto explica por qué muchos enfermos no son sanados.

Quieren ser sanados para ellos mismos. Cuando tengan problemas, levanten sus manos y pídanle a Dios que los sane, pero por Él, para Él, porque Él necesita sus cuerpos. Por esa razón oran por sanidad. No se trata de ustedes, se trata de Dios. Él los necesita. Por eso, Él ordenó orar siempre. Si dejan de orar, cierran los cielos. Él dijo: todo lo que aten o desaten en la tierra, será atado o desatado en el cielo.

Si has escuchado con atención esto, hoy, ya sabes que has recuperado tu poder, eres esencial para Dios. Eres su arma secreta. Su hacha de guerra. Su autoridad en la tierra. Eres el arma secreta de Dios. Oren sin cesar. Hagan todo tipo de oraciones y súplicas. Él necesita que oren. Libérense en el nombre de Jesús.

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