Palabra del Día

27/02/2017
Hebreos 4: 11-12 = Esforcémonos, pues, por entrar en ese reposo para que nadie caiga al seguir aquel ejemplo de desobediencia. Ciertamente, la palabra de Dios es viva y poderosa, y más cortante que cualquier espada de dos filos. Penetra hasta lo más profundo del alma y del espíritu, hasta la médula de los huesos, y juzga los pensamientos y las intenciones del corazón.
Dice que la palabra de Dios ES viva. No dice que ESTÁ viva, porque en ese caso, moriría alguna vez, ya que todo lo que hoy está vivo, mañana está destinado a morir. Al decir que ES viva, le da carácter eterno. Y añade que, además de viva, es poderosa. Esta palabra, en los originales, es la palabra ENERGEIA, de donde luego deriva nuestra más conocida ENERGÍA, y que ha llevado a la Nueva Era a asegurar erróneamente que Dios es una energía positiva. El significado no es Energía como fuerza, sino Enérgica, por lo que nos encontramos con que la palabra, según estas escrituras, está muy lejos de ser ese decorado romanticón con que a veces la presentamos en las iglesias, sino una expresión contundente de lo que es: la verdad de todas las verdades. ¡Pero es que Dios es amor, hermano! Sí, pero amor ÁGAPE, que traducido ampliamente, no nos da amor de novios o de matrimonio, sino CARÁCTER, algo que es, precisamente, de lo que no abunda demasiado en el área masculina de lo que llamamos la iglesia.
27 February, 2017 Néstor Martínez