Palabra del Día

26/05/2016
Isaías 51: 6 = Levanten los ojos al cielo; miren la tierra aquí abajo: como humo se esfumarán los cielos, como ropa se gastará la tierra, y como moscas morirán sus habitantes. Pero mi salvación permanecerá para siempre, mi justicia nunca fallará.
Esto creo que te deja tranquilo respecto a la antigua y entremezclada discusión inter denominacional respecto a si la salvación se pierde o no se pierde. Se nos está diciendo que no importa lo que suceda en lo natural; que aunque todo se desmorone la salvación que Dios ha provisto para el hombre solamente por gracia y favor, seguirá indemne. Y que si el hombre no sabe o no puede sostenerse como debe en el marco de ella, Dios no va a fusilarlo por ello. Sólo se privará de bendecidlo con toda bendición, tal es su promesa, y permitirá que ese hombre pase por una vida pobre cuando pudo haber vivido una de opulencia espiritual y material. ¿Por qué? Porque todo pasa por el corazón del hombre. Si el hombre tiene su corazón conforme al corazón de Dios y por debilidad extrema peca, Dios sabrá como hacer estricta justicia con él, quizás de un modo que los mismos hombres no entenderían. Como todavía no pudieron entender lo de David post Betsabé.
26 May, 2016 Néstor Martínez
«Mayo 2016»
L M X J V S D
1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031