Los Hijos de la Mano Derecha

Es notorio que hoy, todo el mundo está dominado por pecado y por gigantes. ¿Qué pasó en los tiempos de Noé? ¿Por qué fue que Dios se enojó? Porque las hijas de Dios se estaban casando con los hijos de los hombres.

Hoy en día, los hijos de Dios, también se están casando con frutos de hombres. Casados con denominaciones, casados con doctrinas, casados con iglesias frutos de hombres, casados con moveres de Dios que no son relativos al tiempo presente ni a lo que Dios está haciendo, produciendo gigantes.

¿Que son los gigantes en este caso? Grandes ministerios que operan, funcionan y se muestran bajo patrones promocionales al estilo de un Hollywood cristiano. Gigantes. Con una mercadería tremenda. Ministerios gigantes en la tierra, que no podemos derribar para cruzar el velo.

Hay gigantes en la tierra, producto de los hijos de Dios casados con los frutos de los hombres. Ya ha sido dicho: No va a haber ningún producto de varón perfecto sin una iglesia genuinamente casada con Dios. Pero aquí estaban casados con los hijos de los hombres. Los frutos. Las iglesias hijas de hombres. No pueden ir a las bodas del Cordero porque ya están casados.

¿Y quién te dijo a ti que te casaras?, dice Dios. – Si yo te estaba ataviando para que te casaras conmigo. Entonces tú puedes decir: “¡Yo no soy!” Tú puedes jurar: “¡Aquí no es!” El arca. Mira el caso de Noé. Trae otro mensaje por sobre el mensaje clásico y conocido. O conjuntamente con él.

(Génesis 6: 13)= Dijo, pues, Dios a Noé: he decidido el fin de todo ser, porque la tierra está llena de violencia a causa de ellos; y he aquí que yo los destruiré con la tierra.

 (14) Hazte un arca de madera de gofer; harás aposentos en el arca, y la calafatearás con brea por dentro y por fuera.

 Aquí hay algo que hace que este verso, su relato mismo, vaya más allá de lo literal, que en mayor medida, es lo que se nos ha enseñado, es lo que hemos aprendido y, naturalmente, también lo que hemos enseñado.

 Esa palabra que aparentemente forma parte innecesaria de un trabajo de carpintería, tal como calafatear con brea el arca para sellarla, gira radicalmente cuando descubrimos su significado. CALAFATEAR significa EXPIACIÓN. Note, entonces, que el arca fue sellada con EXPÌACIÓN.

CALAFATEAR significa “La sangre de la expiación”. Es decir: búsquese madera de Gofer esto es, madera de un árbol y selle, construya algo sellado con la sangre de la expiación. Estamos construyendo el varón perfecto, ¿Entiendes?

Tiene tres niveles. Los mismos tres niveles del tabernáculo. Tiene una sola puerta. Cristo es la puerta. Envió dos aves, una era de rapiña. Llegó hasta el final de la Biblia. Toda ataviada, igual que la esposa. Nunca encontró tierra. Sale de las aguas, muchedumbre, es Babilonia.

Pero también envió una paloma y esta se detuvo un poco antes. Se detuvo en el Jordán y trajo la hoja del Monte de los Olivos, Cristo Jesús. Toda la Biblia le quiere revelar a Cristo como el arca de su salvación. Pero no es uno estacionado en la puerta.

Y ahora nos fuimos un poco más allá y la sulamita dijo: no solamente quiero estar contigo, sino que en el capítulo 2 comienza a beber el vino. Y termina borracha en sus brazos. Ese es el mover de Pentecostés, para ella dijo: quiero ir más allá; yo quiero a aquel que me dio de tomar. Y termina produciendo un hijo, al final. No se quedó en el capítulo 2. ¿Cuántos están viendo que toda la Biblia nos exige cruzar?

¿Recuerdas el arco iris del pacto? Esa palabra, ARCO IRIS, tiene que ver con la palabra ESMERALDA. Es un vidrio de tres prismas. Es decir que lo que refleja, es un color verde. La sulamita dijo: mi cama es de color verde. Hay pacto en mi cama. Mi lecho no es de adúltera.

 Ella comenzó: “Soy morena”. No me veo en la naturaleza de Isaac; me veo en Ismael. Pero terminó produciendo un hijo con el maestro. Rut hizo lo mismo, y moabita. Nosotros, la iglesia gentil, tenemos que salir.

(Apocalipsis 4: 4)= Y alrededor del trono había veinticuatro tronos; y vi sentados en los tronos a veinticuatro ancianos, vestidos de ropas blancas, con coronas de oro en sus cabezas.

 Aquí vemos reflejados los veinticuatro turnos sacerdotales. Qué lindo sería entrar a un tiempo físico que tenga esos muebles bonitos, pero cuánto más lindo es entender que esto habla de lo que Dios está haciendo entre nosotros.

 Mirando bien en la Biblia vamos a encontrar que la Biblia tiene un espejo, para que cuando tú veas el reflejo de la gloria de Dios, en lugar de verlo a Él, te veas tú mismo. Porque el espejo a quien refleja, es a ti.

Vemos que en el primer verso del capítulo 4 del Libro del Apocalipsis comienza diciendo: Después de esto. Esta expresión no significa “después de un arrebatamiento”, sino que es después que tú hubieses corregido todos los errores que Él vio en la iglesia.

 Después que echáramos fuera a la Jezabel y la falsa doctrina. Después que Balaam ya no fuese un problema. Después que la doctrina nicolaita tampoco fuera ya un problema. Después que nosotros corrigiésemos el volver a nuestro primer amor.

 Que nosotros corrigiésemos el pensar que éramos ricos cuando en realidad estábamos desnudos. Cuando la iglesia corrige aquello y oculta al verdadero Cristo, entonces, después de eso tú puedes ver un mensaje claro que se desata desde el trono. Allí es donde traspasamos el velo.

(Apocalipsis 4: 1)= Después de esto miré, y he aquí una puerta abierta en el cielo;Esto tiene que ver con agujeros en el cielo. Tiene que ver con tener disponibles todos los recursos del Padre. En la cultura hebrea, cuando el niño venía a los doce años ante los tutores del padre; ellos eran evaluados a ver si eran aptos para manejar los negocios de su padre.

 Era entonces que se consideraban hombres. Es por eso que Jesús tiene también que llegar al Jordán y Dios tiene que declarar: “Este ahora es mi hijo, uno que me ha complacido”. Es entonces que a Él se le abren los cielos y todos los negocios del Padre están ahora a su disposición. El ministró con cielos abiertos, Él no tenía que pedir; lo podía desatar.

 Él era el administrador de los negocios del Padre. La iglesia no va a tener cielos abiertos hasta que llegue nuestra hora de madurez. Pero después que corrijamos los errores de las siete condiciones de la iglesia, habrá cielos abiertos. Pero sólo cuando llegamos a ese nivel de madurez. Progresivamente, por entendimiento y no tratando de hacer.

¿Por qué? Porque para revelar a Cristo no se añade nada, sino que se van quitando cosas. Para poseer la tierra, no se le cargan cosas a la tierra, sino que se despojan los gigantes. ¿Qué gigantes?

 Los conceptos arraigados ante nuestras orejas, pero sin nada que ver con el propósito de Dios) y la primera voz que oí, como de trompeta, Las trompetas son voces hablando conmigo, dijo: sube acá, y yo te mostraré las cosas que sucederán después de estas.

 

Sube. Y hablamos de que toda la Biblia dice que tú subes. “Sube acá y razona conmigo, ya que mis caminos, –   dice el Señor -, son más altos que los tuyos. De que proposición geográfica nos está hablando, que es más alta que la tierra.

 ¿Por qué ahora sí? Recuerde el principio de hermenéutica. El patrón de interpretación se mantiene constante a través de toda tu lectura. Sube acá. Esto significa un destino más alto que el tuyo. ¿Cómo sigue?

(2) Y al instante yo estaba en el Espíritu;Claro; acaba de cruzar el mundo de la apariencia y llegan a lo central de adentro para afuera y he aquí un trono establecido en el cielo. ¿Qué es este trono? El mero centro del hombre. Ahora estamos trabajando desde el mero centro del hombre.

 En lugar de las emociones externas dictarnos qué es lo que se está viendo, ahora todo lo que vas a asimilar proviene de la voz de Dios y no de la voz de una congregación. Por eso es que se comienzan a abrir los sellos. ¿Qué sellos? Los sellos que encubrieron al que está en medio del candelero y en el trono uno sentado.

 (3) Y el aspecto del que estaba sentado era semejante a piedra de jaspe y de cornalina; y había alrededor del trono un arco iris,Aquí vemos que lo primero que hay, es pacto. Las cosas que a ellos le sucedieron, le sucedieron como ejemplos para nosotros y no son patrones inamovibles semejantes en aspecto a la esmeralda.

 (4) Y alrededor del trono había veinticuatro tronos; y vi sentados en los tronos a veinticuatro ancianos, vestidos de ropas blancas, con coronas de oro en sus cabezas.

 (5) Y del trono salían relámpagos y truenos y voces; y delante del trono ardían siete lámparas de fuego, las cuales son los siete espíritus de Dios.

 (6) Y delante del trono había como un mar de vidrio semejante al cristal; y junto al trono, y alrededor del trono, cuatro seres vivientes llenos de ojos delante y detrás.

 Allí estás tú entendiendo lo que está presente, pero también entendiendo por qué la gente no ha cruzado. Dios está mirando a una altura a la que la gente no sólo no ha llegado, sino que muchos de ellos ni siquiera saben que existe.

(7) El primer ser viviente era semejante a un león; el segundo era semejante a un becerro; el tercero tenía rostro como de hombre; y el cuarto era semejante a un águila volando.

 ¿Qué significan estos cuatro animales? El león es rey de la jungla; el buey es la bestia de carga. También es el rey de los animales; el hombre es el rey de la creación y el águila es la reina de todas las aves.

Es decir que todo tiene que ver con reinado, tiene que ver con dominio. Esta es la revelación de Cristo, son los cuatro evangelios. También eran las cuatro banderas que estaban dentro del templo y el tabernáculo, cuando estaban acampados en el desierto.

Si subiéramos en ese tiempo a un helicóptero, hubiésemos visto que las tribus, alrededor del tabernáculo, acampaban ubicándose, formando una cruz. Y adentro de esa cruz, estaban esas cuatro banderas: el león, el buey, el hombre y el águila. Nada de esto es nuevo, es del Antiguo Testamento. Juan sabe lo que está escribiendo.

Si tú quieres, puedes hacer un estudio completo de Ezequiel y allí te vas a encontrar con que tiene un patrón exacto de Apocalipsis. Vemos que Ezequiel comienza con los mismos seres que comienza Apocalipsis, y vemos que las descripciones de estos seres vivientes de Ezequiel, dicen que tienen pies derechos que hablan de la rectitud de nuestro camino en la tierra.

Y los dos tienen pies de bronce, que significa que caminamos sobre el principio del sacrificio consumado de Jesús. Él dice que tiene manos de hombre debajo de las alas, que tiene que ver con que son ministros sirvientes.

En las alas los une una inquietud, eso quiere decir que somos un pueblo unido. Esos son los atributos de los querubines que te representan a ti. ¿Por qué? Porque están cantando que han sido redimidos, que han sido hechos reyes y sacerdotes y que reinarán sobre la tierra. Sólo el pueblo redimido puede cantar eso. Los ángeles no son redimidos.

¿Interesante, verdad? Por eso hay un querubín en el Edén. ¿Por qué? Porque el Edén es la morada de Dios. Y en la morada de Dios sólo puede haber hombres. Porque Dios sólo mora en hombres. Pero hombres con los atributos de Dios.

El Apocalipsis es un libro precioso, que por años ha sido cerrado a nosotros. Dice que adonde se movía el Espíritu, se movían los seres. Apocalipsis 14 nos dice que hay un pueblo que, adonde se movía el Cordero, ellos le seguían. Dice que se movían como relámpagos.

La palabra nos dice en Mateo 24, que la venida del Señor también es como relámpago. Esto no necesariamente significa “viene ya”, sino que en el proceso de nuestro entendimiento llegamos a un instante en que, de repente, se manifiesta o se encarna.

Vemos que Ezequiel lo ve como una rueda. Y Apocalipsis lo menciona como el libro escrito internamente como Cristo en ti se está revelando. Es una rueda dentro de una rueda. El mismo nudo, el mismo libro.

Como uno en medio del candelero. Termina con Dios haciendo tabernáculo con el hombre. Apocalipsis y Ezequiel; el mismo libro. ¿Pero por qué decimos que somos un libro interno?

(Apocalipsis 5: 1)= Y vi en la mano derecha del que estaba sentado en el trono un libro escrito por dentro y por fuera, sellado con siete sellos.

 Es importante que te recuerde una vez más, que esto era cultura hebrea. Y que haciendo un estudio hemos encontrado que había un rollo sobre el titulo de propiedad, un embargo, y no se podía hacer nada, no se podía revender esto, se sellaba por detrás con siete sellos. Era la posesión adquirida. Se sellaba. Ninguna cosa se podía hacer hasta que no viniera un pariente redimidor. En el tiempo del Jubileo, y así podía desatar los sellos.

Ya lo hemos visto a esto en Jeremías. Él dijo: Ponte estas cartas que están selladas en vasos de barro, para que perduren mucho tiempo. Y sabemos que dentro de vasos de barro hay algo sellado que tiene que desatarse. Ese es el libro que está en la mano del Cordero. Hay cuatro razones, entre otras, que son suficientes para demostrarte a ti que el libro en la mano del Cordero, eres tú mismo

Primero, recuerda que este es un mensaje espiritual para un pueblo espiritual. Segundo, recuerda que el sello está por detrás, así que Juan tuvo que volverse para ver todo lo que escribió. Todo lo que él escribió estaba a su espalda, no hacia el futuro.

 Estaba en Patmos, el lugar de su muerte. Vino a estar en el espíritu. Se convirtió en el reposo del Señor. Y desde una posición de reposo, el Señor pudo desde el trono, mostrar un mensaje en plenitud.

¿Qué es lo que había detrás de Juan? Crucifixión, muerte, entierro, vivificación, ascensión y Cristo sentado en lugares celestiales y nosotros con Él. ¿Cuáles son las cuatro razones por las cuales se demuestra que el libro en la mano del Cordero eres tú? Porque estamos creciendo en Él.

 (Juan 1: 1)= En el principio era el verbo, y el verbo era con Dios, y el verbo era Dios.

 (2) Este era en el principio con Dios.

 (3) Todas las cosas por él fueron hechas, y sin el nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.

 (4) En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.

 (Verso 14)= Y aquel verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros, (Y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.

 Nota que Dios fue encarnado en Jesús. Muy bien: nosotros, ahora, estamos encarnando a Jesús, ¿No es así? Por lo tanto, el principio, el patrón, es el mismo. El verbo sigue encarnándose, ahora, en nosotros. Somos una extensión del ministerio de Jesús.

Si la encarnación de Jesús fuera suficiente para mostrar todo, entonces no hubiera sido necesario que Él se fuera para que viniera el Paracleto. Él dijo que mayores cosas podíamos hacer por esta medida de Él. Es importante que tú entiendas que cuando Él se fue, lo que prometió que vendría, era Él mismo. Dijo: Yo vendré a vosotros; no los voy a dejar huérfanos.

 (Hebreos 10: 5)= Por lo cual, entrando en el mundo dice: sacrificio y ofrenda no quisiste; más me preparaste cuerpo. (Me preparaste CUERPO).

 (6) Holocausto y expiaciones por el pecado no te agradaron.

 (7) Entonces dije: he aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad, como en el rollo del libro está escrito de mí.

 Vemos que ese rollo que está escrito, lo enseñamos y, en Colosenses 1, nos dice que está escrito en nuestros corazones, que es el misterio escondido que ahora se ha declarado ante los gentiles, que Cristo Jesús es la esperanza de gloria. Vemos también en Corintios donde dice que somos las epístolas abiertas. Vemos que estamos creciendo en Él. Estamos creciendo hacia Él.

(Efesios 4: 12)= A fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, (13) hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; (14) para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, (15) sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo.

 Esto quiere decir que somos el libro porque estamos creciendo en Cristo. La segunda razón es porque somos epístolas abiertas.

(2 Corintios 3: 2)= Nuestras cartas sois vosotros, escritas en nuestros corazones, conocidas y leídas por todos los hombres; (3) siendo manifiesto que sois carta de Cristo expedida por nosotros, escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazón.

 Nota que lo que es Cristo formado, está en tu corazón. Por eso Santiago nos dice que recibamos la palabra implantada que salva nuestras almas.

(Hebreos 8: 10)= Por lo cual, este es el pacto que haré con la casa de Israel Claro; Israel, aquí, incluye todo lo que es el verdadero Israel de Dios. Recuerda que ya Pablo nos dijo que el verdadero israelita no es uno de naturaleza, sino uno que es simiente de Abraham por fe y no por linaje Después de aquellos días ¿Después de qué días? Después de la crucifixión. Pondré mis leyes en la mente de ellos, y sobre su corazón las escribiré.

 Las leyes de Dios, revelaban su naturaleza. Entonces, lo que está escribiendo en nuestro corazón, es su naturaleza. Y anda sellada en el Espíritu. Hay algo que al presente lo detiene, que es el tiempo de madurez, donde es evidente la madurez del que es, como la inmadurez del que no lo es. ¿Estás viendo como la Biblia se va abriendo?

Recuerda que el candelero es donde Él está en medio. Y que el candelero habla de luz y de entendimiento y tiene sesenta y seis ornamentos que hablan de los sesenta y seis libros de la Biblia. Tiene siete ramas y que Él dice en Juan que Yo soy la vid, y ustedes son los pámpanos… Es decir que la luz del pámpano, es la esencia de la rama. Somos uno con Él.

(Apocalipsis 19: 11)= Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco,Que es el primer sello y el que lo montaba se llamaba fiel y verdadero, Entonces, ¿De donde sacan que es el anticristo? y con justicia juzga y pelea.

 (12) Sus ojos eran como llama de fuego,Así lo dijo a las iglesias y había en su cabeza muchas diademas; Nota que Él venía en el caballo, que era uno en medio del pueblo, ahora necesita muchas diademas porque ya no es uno sino un cuerpo, muchos. Ya no es uno. Ahora es Cristo y su pueblo, hechos uno. y tenía un nombre escrito que ninguno conocía, sino él mismo.

 (13) Estaba vestido de una ropa teñida en sangre, y su nombre es: el verbo de Dios.

 Entiende que en el capítulo seis de este libro, a Él lo encontramos solo, pero en este capitulo, lo encontramos transformado en un cuerpo, encarnado en muchos. Estas son las razones por las cuales somos el libro. El libro, por ejemplo, en la mano derecha.

Es clave para saber que somos nosotros y no el libro de Apocalipsis el libro sellado, es que Apocalipsis 22:10 dice que no selles tú este libro. Entonces el libro de Apocalipsis de ninguna manera puede ser el libro sellado. Y ciertamente la Biblia no ha estado sellada, aunque no la hayamos entendido del todo.

En el ensamble tipológico, José el de Génesis, es tipología de Cristo. El tenía diez medios hermanos. Ellos representan la ley. Pero tenía un hermano pleno, de padre y madre, completo. Ese se llamaba Benjamín. “El hijo de la mano derecha”.

Esa es la iglesia. Es por eso que no se podía hacer nada ni libertar a nadie, hasta que la iglesia y Él se volvieran a unir. Somos la iglesia de Benjamín. Es la más fuerte, por encima de Judá, la iglesia de Benjamín, es la que elimina los gigantes de la tierra.

Esto es historia, no futuro. Y tú eres esto, lo estamos descubriendo. Según el hombre piensa, así podría ser él. Así que somos los hijos de la mano derecha, estamos en la mano derecha del Cordero. Cristo dijo: nadie los saca de allí. Sólo los que son para perdición; es decir: los que tienen la naturaleza adámica.

Apocalipsis no está sellado, pero sí hay un libro parte escrito por dentro y estado sellado, en el sentido de que aquello que está escrito por dentro, todavía no es visible. El libro de Apocalipsis intenta correr los sellos para que se vea lo que está escrito por dentro, que es Cristo Jesús formado en nosotros.

Nota que cuando él mira, en los capítulos 5 y 6 de Apocalipsis, ve llanto y nadie encuentra a nadie digno de abrir el libro. Y él observa que alrededor del trono hay un león y hay un cordero. Ahora bien: ¿Quién abre los sellos, el león o el cordero?

 Es el entendimiento de la muerte de Jesús la que desata los sellos, no la gritería del reino de Judá. Tú puedes hablar de la autoridad del creyente todo lo que se te de la gana y eso no desata nada. Nuestra autoridad, es estar escondidos en Él.

Es allí donde tú eres totalmente dependiente de Él. En tu debilidad es en donde Él es verdaderamente fuerte. Eso dijo Pablo: cuando soy débil es que soy fuerte. Y no hablaba de flaqueza, sino de total dependencia de Dios.

Recuerda que cuando se entiende todo esto, dice Apocalipsis 1:3, tú eres bendecido. De manera que lo que el libro representa tiene que ser algo diferente a lo que hemos escuchado porque la verdad es que, hasta ahora, es muy poca la gente que ha sido bendecida por este libro. Es la revelación progresiva de su muerte, hasta que hay un claro entendimiento y sólo Él es visto en medio de la ciudad.

(Apocalipsis 21: 22)= Y no vi en ella templo; porque el Señor Dios Todopoderoso es el templo de ella, y el Cordero.

 Es decir que cuando se observa la ciudad, al final, lo que se ve es todo Dios Poderoso. Es la ciudad entera. Corintios le dice así: Hasta que él sea todo en todos. Ese es el final, no la mitad de la gente yéndose al infierno. Mira lo que le dijo: Si fuera la mitad, al menos sería un bonito evangelio.

Pero nosotros por allí tenemos a la mayoría en el infierno. Es más: decimos: ¡Pocos son los que se salvan! Ridículo. Entonces, cuando tú le llevas este mensaje al mundo, te dicen: Bueno; pues sí son pocos ya yo sé que no soy uno de ellos. ¿Para qué vas a trabajar conmigo?

No; Él anda en ti, reconciliando al mundo consigo mismo, y no tomando en cuenta sus errores. ¿Por qué? Porque ya fueron juzgados, fueron hallados culpables y ya los mataron por eso. Y ya, potencialmente, son salvos. Si se enteran que alguien ya pagó por ellos…

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¿Quieres Cenar Conmigo?

En el marco del mensaje a las siete iglesias, vemos que Él le dice a un hipotético hombre: “Te crees rico”. Ese es el hombre rico, de la parábola, que no entra. Que se creía rico, pero que estaba desnudo.

Ahora recuerda. ¿Quién estaba dormido? Adán. Se creía rico. ¿Cuál es la mentalidad del hombre rico? Gastar sin miedo. ¿Qué le podría pasar si es muy rico? Es difícil que un rico entre, ¿No es así? Y no hablo de un rico de dinero, hablo de un rico de aquí arriba, el que se cree que tiene tanto ya, hecho, que le cuesta reducirse como un niño para entrar a la próxima fase del reino.

 Se enriqueció en su nivel. Tengo una mega iglesia, tengo no sé cuántas células, estoy en el ápice del mover carismático. ¿Cómo quieres tú que yo cambie mi mensaje para entrar en la próxima fase del reino? ¡Mejor me muero y me llevo a todo el mundo conmigo!

 Se quedaron en el segundo aposento, sólo que no es para siempre. No hay nada malo con ese nivel de entendimiento, pero hay más. Ese ha sido permanentemente el problema de la iglesia: creer que llegó a cierto lugar cuando, en verdad, aún no se ha movido. Mira como se ve esto desde Cristo.

Cristo siempre se introduce como la solución al problema, pero déjame mostrarte que todo lo que le ofrece a la iglesia, hay que pasar el velo para obtenerlo. Si tú te quedas en el Lugar Santo, no vas a ser participante de lo que el vencedor decida. No estoy hablando que tú no seas salvo, sino que no eres participante de lo que se le ofrece al vencedor.

(Apocalipsis 2: 1)= Escribe al ángel de la iglesia en Efeso: el que tiene las siete estrellas en su diestra, el que anda en medio de los siete candeleros de oro, dice esto:Observa que se presenta como el que anda en medio de los candeleros.

(Verso 5)= Recuerda, por tanto, de donde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pu8es si no, vendré pronto a ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido.Nota que el problema es la luz. Dejaron su primer amor y entonces Él se presenta como la solución. Mira la próxima iglesia y lo vas a ver mejor.

¿Cuál era el problema de ellos? La doctrina de los nicolaítas. ¿Cuál es esa? Que tenemos una mega iglesia con diez mil miembros que viene los domingos y un grupo de asalariados. Necesita toda la función de la iglesia. Esa es la doctrina de los nicolaitas. Dios dice: “La detesto”.

 ¿Y ahora qué hacemos? Gracias a Dios que yo no escribí el libro. ¿Qué le va a dar al que venza? ¿Cómo va a vencer? Teniendo la luz del candelero. Le va a dar de comer del árbol de la vida. En todo el tabernáculo que es el modelo.

¿Que pieza tenía que ver con el árbol de la vida? La vara de Aarón. Que tiene vida sin estar conectada a nada. ¿Adonde está? En la tercera dimensión. Si tú no llegas allá, no la obtienes. Segunda iglesia.

(Verso 8)= Y escribe al ángel de la iglesia en Esmirna: el primero y el postrero, el que estuvo muerto y vivió, dice esto:¿Cuál es el problema que tienen? Mira el verso 11.

(Verso 11)= El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. El que venciere, no sufrirá daño de la segunda muerte. ¿Por qué? Porque Él se introdujo como el que estaba muerto, pero ya está vivo al final.

¿Qué le ofrece? Le ofrece, en el final del verso 10, la corona de la vida. El labio de la mesa del propiciatorio que estaba alrededor de los querubines, encima del arca, se llamaba “La corona de vida”. Y una vez más, para obtenerla, tú tienes que pasar a través del velo. Recuerda que el velo es la carnalidad adámica.

(Verso 12)= Y escribe al ángel de la iglesia en Pergamo: el que tiene la espada aguda de dos filos, dice esto:

Hebreos 4:12 nos dice qué es lo que hace eso de la espada aguda de dos filos. Revela y discierne lo que es Eva de Adán. Es lo único que le separa lo que parece ser Espíritu, pero que es alma. El llega hasta los tuétanos y le revela todas las cosas.

 Es uno de esos ministerios que a la gente no le gusta. Enseguida va a salir alguien a decirle: “-¡Usted me trajo problemas!-“Perdón. Lo siento mucho, pero yo sólo revelé el problema. Allí andaba el problema. Era pecado. Había que revelarlo y dar lugar al arrepentimiento.

 Tú has hecho caso omiso del problema. Eso es peor, se llama prevaricación. ¿Qué dice Él? El que tiene la espada aguda, esa es la solución. Se presenta con eso. ¿Qué es lo que tiene ahí? El tiene ahí a Balaam; esa es la mercadería de la iglesia.

(Verso 13)= Yo conozco tus obras, y donde moras, Oye: a mí no me engañas tú, eh? donde está el trono de Satanás Es decir: el epicentro, donde está la fuerza más concentrada de Satanás. pero retienes mi nombre, y no has negado mi fe, ni aún en los días en que Antipas mi testigo fiel fue muerto entre vosotros, donde mora Satanás.

Primero: el ataque más fuerte de Satanás es hacerte abortar a ti el nivel de fe que tienes. Peor que la homosexualidad. Ese es el trono de Satanás. Yo pensaba que en el trono de Satanás iba a haber prostitución, droga, suicidio, no.

 Las tres armas más fuertes provienen del epicentro. La primera: Lo has visto, ¡Pero no lo creas! Está bueno el mensaje, ¡Pero quédate allí! ¡No exageres! ¡Te puede costar algo! ¡…Vas a perder el crédito…! ¡Mejor vamos a traer a Fulano para que traiga gente! ¡Así nos consideran iglesia fuerte! – Babilonia va a caer…

Escribe el que tiene la espada de dos filos: Balaam. Lo tiene a Balaam que enseña a poner tropiezos, verdad? Tienen también la doctrina de los nicolaitas que yo aborrezco. Escucha: ¿Estamos haciendo lo que Dios quiere o lo que Dios aborrece?

(Verso 16)= Por tanto, arrepiéntete; pues si no, vendré a ti pronto, y pelearé contra ellos con la espada de mi boca.

La solución a una falsa palabra de mercadería, es una palabra cortante, como la que se está dando desde aquí. ¿Y qué le va a dar si vence? Maná escondido. ¿Y adonde está? En El frasco dentro del arca. Tú tienes que cruzar, si no cruzas no puedes. El mover carismático no te ofrece nada de lo que Cristo te ofrece.

(Verso 18)= Y escribe al ángel de la iglesia en Tiatira: el hijo de Dios, el que tiene ojos como llama de fuego, y pies semejantes al bronce bruñido, dice esto.

¿Cómo se presentó? Como el hombre que ve a través tuyo, a través de ti. Tiene ojos de llama de fuego. ¿Cuál es el problema con esa iglesia? Jezabel. ¿Cómo se presenta? Como discernimiento. Fíjate en este detalle: donde hay un verdadero apóstol, Jezabel no asoma ni siquiera su nariz. Jezabel no es una profetisa; Jezabel es un sistema que compromete a los ministros de la iglesia. ¿Por qué yo digo eso? Porque allí dice esto:

(Verso 20)= Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que toleras que esa mujer Jezabel, que se dice profetisa, enseñe y seduzca a mis siervos a fornicar y a comer cosas sacrificadas a los ídolos. Dice que enseña. Esto significa que también se manifiesta como una doctrina, porque enseña. Y esa enseñanza seduce a los siervos a fornicar, que es errar en el propósito. ¿Y qué va a pasar con ella?.

(Verso 23)= Y a sus hijos heriré de muerte, y todas las iglesias sabrán que yo soy el que escudriña la mente y el corazón; y os daré a cada uno según sus obras.Sabrán que yo soy el de los ojos como llama de fuego, el que escudriña la mente. Y al que vence, ¿Qué dice que le va a dar? Verso 28: la estrella de la mañana, que es la manifestación de Dios en el arca.

 ¿Por qué yo sé qué es? Porque Pedro dice que se obedece a la palabra de la cual tenemos las preciosas promesas, hasta que la luz aparezca como el lucero de la mañana en nuestros corazones. Es la manifestación de Cristo en el arca que eres tú..

(Apocalipsis 3: 1)= Escribe al ángel de la iglesia en Sardis: el que tiene los siete espíritus de Dios, y las siete estrellas, dice esto:Los siete espíritus de Dios hablan de la plenitud del Espíritu.

(Verso 3)= Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; y guárdalo, y arrepiéntete. Pues si no velas, vendré sobre ti como ladrón y no sabrás a qué hora vendré sobre ti.

(Verso 5)= El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré mi nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles.Las vestiduras blancas son las interiores de los sacerdotes cuando cruzan el velo. Se quitaban todas las cosas azules y entraba con los paños de lino blanco.

Todo lo que Dios te ofrece a ti, impone que tú tengas que cruzar el velo carnal de tu monte para llegar allá. Tienes que ser gobernado de adentro hacia fuera. El reino de Dios está EN vosotros. Esto destruye las falsas prioridades de las obras externas que no conmueven a Dios.

(Verso 7)= Escribe al ángel de la iglesia en Filadelfia: esto dice el santo, el verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre.Aquí se presenta como una llave. ¿Qué te dice el verso 8? Pongo delante de ti una puerta. ¿Por qué? Porque yo soy la llave.

(Verso 12)= Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios.(NOMBRE, aquí, es la palabra ONOMA, y significa CARÁCTER. El 666 les da el carácter o la mentalidad de Adán a algunos, y Dios, al que vence, le da SU carácter y SU mentalidad.

Haya este mismo sentir en vosotros, que hubo en Cristo. Que tenga la misma mentalidad. Y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo. Nuevo porque termino de hacerme uno con Él en la tercera dimensión.

(Verso 14)= Y escribe al ángel de la iglesia en Laodicea: he aquí el amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios, dice esto:Y luego le dice algo bien terrible.

(Verso 16)= Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.

Tibio, es el Lugar Santo, porque caliente es la llama del Fuego de Dios, y frío es el atrio, que no tiene tapas. Es decir que si tú te quedas en el mover carismático, te considera tibio. Tú eres lo suficientemente adulto como para querer ser independiente, pero no tienes la responsabilidad como para producir. Y ese es el problema que estamos experimentando hoy y ese es el llamado de Dios en este momento: de ir más allá de aquello que la emoción nos proporciona.

Nota que luego dice que tú te consideras rico, pero estás ciego y desnudo. Y que compres oro refinado en el fuego, es decir: que tú pases por todo lo que estamos hablando para que la vergüenza de tu desnudez sea cubierta.

(Verso 20)= He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con el y él conmigo.

 ¿Cómo se llama, mayoritariamente, la primera comida del día? Desayuno. ¿Y la segunda? Almuerzo. ¿Y la que se toma por la tarde? En Argentina es merienda, refrigerio. Por lo tanto, ¿Cuál es la cena? La última comida del día.

 Eso es hoy. Él te promete la última comida del día. Va a tener comunión contigo  en la última comida del día. No en la primera, esta no es puerta de salvación. No es desayuno lo que te está ofreciendo, es banquete. De eso hay una parábola en Lucas capítulo 14.

Recuerda que Él está tocando la puerta y este libro está escrito para aquellos que tienen clavada la oreja a la puerta. Él te dice: Yo Soy la puerta. Es decir que el principio de clavar la oreja a la puerta, es que tú vas a ir más allá de la demanda de la ley. Que tú quieres quedarte con tu amo más allá de lo que la ley exige. Traduciendo esto al hoy: tú quieres hacer más de lo que se te exige.

(Lucas 14: 16)= Entonces Jesús le dijo: un hombre hizo una gran cenaRecuerda que Él dijo que entrará y cenará; ahí está la cena.

(17) Y a la hora de la cena, Recuerda: El desayuno el Atrio, el almuerzo el Lugar Santo, la cena, entonces, sería: el final del día, no es así? envió a su siervo a decir a los convidados: venid que ya todo está preparado. Esto es: ya todo está consumado. Consumado es.

(18) Y todos a una comenzaron a excusarse. El primero dijo: he comprado una hacienda, y necesito ir a verla; te ruego que me excuses.Esto es una mentira porque nadie compra un terreno sin ir a verlo antes. ¡Lee bien! Son excusas…nada más.

(19) Otro dijo: he comprado cinco yuntas de bueyes, y voy a probarlos; ¿Qué, iba a hacer una competición de bueyes? te ruego que me excuses.

(20) Y otro dijo: acabo de casarme, y por tanto no puedo ir.¿Y qué estabas haciendo aquí?

Vamos a aplicarlo con la misma terminología del libro. No es el desayuno, no es el almuerzo; es la cena, la última comida del día. Invitó a muchos a que salieran del almuerzo, a que salieran de las arras del Espíritu y entraran a la plenitud.

 Uno dice que tiene bueyes. Bueyes, en la Biblia, son los animales de carga. Representan ministerios. Él tenía cinco, no? Sí, él andaba con los cinco ministerios, según dice, verdad? No puedo cruzar el velo porque tengo este ministerio que sólo funciona de este lado. Yo tengo un ministerio ya aprobado y reconocido mundialmente. Tengo cinco. Tengo la plenitud de los dones en mi iglesia.

Tener los cinco dones no significa tener los cinco títulos, sino que cada miembro de la iglesia opera en cinco unciones que muy rara vez se encuentran en un solo lugar. No tiene nada que ver con tener una posición o una jerarquía dentro de alguna organización eclesiástica.

Tiene una iglesia profética, es decir que sabe como invertir cuando llegue el mañana antes de Jesús. Eso es ser profético, no es profetizar. Es una iglesia militante, que no se escapa, no se raja ni se agrieta cuando hay presiones. No hace falta consejería pastoral, ¿Se entiende?

 Son fuertes. Tiene una iglesia apostólica, son pioneros. Pioneros en regiones, pioneros en mensajes. Tienen el gobierno de Dios, pueden gobernar. Tienen una mentalidad que les dice que ellos son la solución al problema. Tienen una iglesia evangelística, que cada miembro siempre está buscando a alguien para traer.

No hacen falta células, porque cada uno trae a alguien. Tienen una iglesia pastoral. No hay consejería porque todo el mundo se cuida. Si uno tiene pan y el otro no, se lo comparte. Tienen una iglesia que tiene el espíritu del maestro; escudriñar para sacar lo malo y permanecer en lo bueno. Eso es tener los cinco dones, no cinco ministerios.

Dios tenía una gracia en plenitud y dividió su gracia en cinco unciones para que sean transferidas al cuerpo, para que ese cuerpo expresara la misma plenitud que Él tuvo en sí mismo, no para profetizar. Los hombres, más tarde, convertimos eso en negocios privados.

¿Cuántos conocen la historia de Elías y Eliseo?  ¿Qué estaba haciendo Eliseo cuando Elías lo encontró? Estaba arando. ¿Y arando con qué? ¡Con los bueyes! Y Eliseo le dijo: ven, te daré otra dimensión. ¿Qué hizo Eliseo con los bueyes? Los sacrificó.

El problema de hoy es que la gente no quiere sacrificar el fruto del hombre. Tú no puedes avanzar hacia la próxima fase del reino si no entras como un niño. Otro dijo: acabo de comprar un terreno. ¿Que le dijo Él? No compres otro terreno. No busques más, aquí te quedas.

 Habla de compromiso permanente. El otro dijo: ¡No! ¡No puedo! ¡Si me acabo de casar, tengo una mujer! Entiende: si Él lo está invitando a tener comunión con Él y el otro tiene otra mujer, es un adúltero. La otra mujer, es Babilonia.

Tengo compromisos con mi doctrina. Tengo compromisos con ciertas relaciones. Termino de casarme, tengo pacto con otro. ¡No puedo irme contigo, Señor! ¡Ya sé que tú me quieres llevar a la tercera dimensión, pero es que tengo pacto aquí! ¡Acabo de comprometerme con mi nueva cobertura!

 Mira; tú lo puedes explicar como tú quieras, pero nosotros estamos hablando de cómo derrotar a Babilonia, de eliminar la confusión. No te olvides: muchos le dirán Señor, Señor y sin embargo Él no los conocerá. Aunque hayan profetizado en su nombre.

(Apocalipsis 3: 21)= Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi padre en su trono.

 (22) El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.

(Apocalipsis 4: 1)= Después de esto miré,¡Un momento! ¿Después de que? Después de todo lo que acabamos de compartir. No es después que nadie se vaya, es después que tú respondas correctamente a los tres primeros capítulos.

 Es después que Tiatira se desliza de Jezabel. Es después que quebranta todo el espíritu de nicolaita en su casa. Después que acepte los ojos de oro purificado y saque todo lo que es Babilonia de la casa de Dios. Después que tú corriges y pasas el velo, tú vas a ver el trono de Dios del cual se produce un mensaje.

 Vas a ver al verdadero pueblo de Dios, donde se van a desatar los sellos de un libro que estaba sellado, pero que al cruzar el velo, ya no lo estará. “Después de esto”. ¿Después de que? Después de todo lo que hemos hablado cada vez que hemos tocado este tema.

 Después que tú entiendas, definitivamente, estas cosas, después que sacrifiques, definitivamente, a Eva; después que te muevas, definitivamente, del razonamiento carnal, tú asciendes a otra esfera espiritual.

Después que tú dejes la adolescencia y entres en compromiso. Después que puedas tejer en las fibras del velo mental los atributos de los querubines de Dios. Después de esto, tú vas a ver un mensaje desatado de su medio. Las cosas que fueron,  ahora las que están.

Si no entiendes lo que fue, jamás podrás ver lo que está. Y mucho menos prepararte para lo que habrá de venir. Lo que fue, es la carta escrita en tu corazón. Lo que es, es la epístola abierta ante las naciones.

Pero todo es porque ya está consumado. Nosotros, lo que hacemos, es quitar todo lo que lo oculta. Estamos revelando a Cristo. Corriendo el velo. Aunque no lo vemos a Él, vemos el candelero. La iglesia.

Después de esto, he aquí una puerta abierta. ¿Cómo ministró Cristo? Con cielos abiertos. No era un agujero en el cielo. Él tenía a su disposición a cualquier hora todos los recursos en los lugares espirituales. Nosotros, hoy, tenemos que orar por eso, ya que como no tenemos la madurez espiritual para usarlos todos, andamos jugando con los juguetes, que son los dones.

Pablo les dijo a los Corintios después de enseñarles sobre los nueve dones: “Después que entiendas los nueve dones, déjame enseñarte un más excelente modo de terminar tu carrera.” Amor. Ágape. Carácter. ¿Por qué? Porque el final no es algo que tú haces, sino algo en ti que se convierte.

La forma de medir el crecimiento de un ministerio, no es numérico, sino por el estado de ser de la gente. Si la abuela no sabe qué es lo que está haciendo Dios, entonces la iglesia todavía está débil. – ¡Ah, no! ¡Si mi iglesia es bieeen fuerte! ¡Tengo diez mil miembros! – Déjame hacerte una pregunta: Dios está madurando al pueblo. Pero eso no va a pasar a menos que nosotros seamos responsables.

(Apocalipsis 4: 1)= Después de esto miré, y he aquí una puerta abierta en el cielo; y la primera voz que oí, como de trompeta, hablando conmigo, dijo: sube acá, y yo te mostraré las cosas que sucederán después de estas.

Que no te extrañe: en toda la Biblia Dios ha estado diciendo: ¡Sube acá! ¡Razona conmigo! ¡Yo estoy acá! ¡Mis caminos son más altos! Sube a la soberana vocación. Toda la vida ha estado diciendo “Sube acá”. Me pregunto, entonces, por qué el “sube acá”, ahora, va a ser geográfico… Te mostraré las cosas que van a suceder después de estas.

¿Después de qué? ¡Después que tú corrijas todos los errores que acabamos de ver! Por eso hay reforma. Hay gente predicando reforma sin ser reformadores. Tú no puedes reformar una iglesia si andas en el mismo nivel de la iglesia que quieres reformar.

(2) Y al instante yo estaba en el Espíritu;Claro que sí, terminaba de cruzar el velo. No era nada carnal. y he aquí un trono establecido en el cielo, Por supuesto, el arca y en el trono uno sentado. Lo estamos cantando, verdad? Él está entronizado en nosotros. ¿Lo cantamos o no lo cantamos? Lo que pasa es que allí lo hacemos artísticamente, pero no entendemos nada.

(3) Y el aspecto del que estaba sentado era semejante a piedra de jaspe,Y a partir de allí comienza a descubrirte la nueva Jerusalén coralina, y había alrededor del trono… ¡Púm! Lo primero que tú ves cuando cruzas el velo, es pacto.

En el segundo nivel, tú no ves ningún arco iris. No lo hay. El mover carismático no está comprometido con nada más que con ellos mismos. Nos cuesta salir de allí. Pero cuando tú cruzas el velo ese, todo tiene que ver con pacto. Un arco iris.

 Cuando veo arco iris, lo primero que pienso es en Noé. Como en los días de Noé… ¡Ah! ¿Y qué tiene que ver el pacto de Noé? Bueno; el pacto de Noé marca un nuevo orden. Marca el comienzo de un nuevo día. Por eso, en tipología, sólo se salvan ocho.

 Eso no significa que sólo van a salvarse ocho en el final. Es que ocho, es el número de nuevo comienzo. Y después que hay pacto, hay un nuevo comienzo en la iglesia. Todo lo que estemos enseñando en la reforma, es para un nuevo nivel de compromiso. Una alianza que va por encima de las amistades. Una relación por causa y por compromiso, no por gusto.

Todo lo que Dios encara, es a partir de pactos. Dios es un Dios de pacto. El mundo, está lleno de hijos nacidos sin pacto, fuera de pactos. Hijos bastardos. ¿Podemos, como iglesia, suponer siquiera que Dios hará de nosotros hijos bastardos?

¡Ah, hermano! ¿Usted está hablando de los divorciados? No. Estoy hablando de los hijos sin pacto, y eso incluye a mucha gente que pasó por una oficina administrativa, firmó actas, libros, le dieron una libreta, fue a una iglesia y recibió la bendición de un ministro.

¿Pero es que no es eso lo correcto? Sí que lo es, pero cuando hay un verdadero pacto delante de Dios. Cuando ambos contraen ese pacto con honestidad y verdad. De otro modo es pura pompa, ritos, ceremonias y legalismos. Sus hijos serán bastardos para Dios. ¿Estás entendiendo lo que quiero explicarte? Reitero: ¿Tú crees que Dios hará de nosotros hijos bastardos?

 En absoluto. Entonces, pacto. Es decir que, la transición al nuevo orden de las cosas, no es por un mero viaje geográfico. Videos, CD, Internet, DVD. Además esa transición está, primero, dentro de una persona. El arca de Dios, Cristo. Si tú no entras en el arca, no entras en el mover. Porque es el arca lo que te protege.

 ¿Qué es el arca? Es la mentalidad. ¿Por qué? Porque el arca tiene trescientos codos de largo, que es el poder sobrenatural de Dios, como los trescientos de Gedeón. Tiene cincuenta codos de ancho, que es la plenitud del Espíritu, Pentecostés. Y tiene treinta codos de estatura, que es la estatura del varón perfecto. Todos los reyes llegaron al trono a los treinta.

 El arca representa un pueblo que ha llegado a la plenitud del varón perfecto. Esa mentalidad es la que te guarda a ti del juicio. Los principios que te gobiernan son los que te producen o no en tiempos de escasez.

Eso por si estas de acuerdo con aquello de: …No los saques del mundo, sólo guárdalos del mal… …Y que como en los días de Noé, así también será la venida… ¿Adonde paró el arca de Noé? En el Monte Ararat. ¿Qué significaba Ararat? “La maldición ha sido revocada”. ¿Qué pasó en la cruz? La maldición fue revocada.

Toda la Biblia dice lo mismo. El mensaje, en realidad, es sencillo. Somos nosotros los que lo “endoctrinamos”. Tienes que meterte tú en eso que estás siendo juzgado. ¿Quién fue juzgado? El hijo de Dios. ¿Y adónde estamos nosotros? EN Cristo. En Él juntamente fuimos crucificados.

En Él juntamente morimos. En Él juntamente fuimos sepultados. En Él juntamente fuimos vivificados. En Él juntamente fuimos levantados y en Él juntamente ya estamos sentados en lugares celestiales. El mismo lugar donde estamos bendecidos con toda bendición espiritual.

 El mismo lugar en donde tenemos toda milicia y guerra espiritual contra principados y potestades. Es el mismo lugar en que Efesios 3:10 nos dice: …Que será revelada la multiforme sabiduría de Dios a principados y potestades en lugares celestiales…

Es el mismo cielo en el que Cristo estaba parado cuando estaba hablando con Nicodemo. Es el que subió y descendió, pero está en el cielo. Es una dimensión, es un estado de ser, es un carácter que tiene, al igual que un matrimonio bien engendrado, bien trabajado, bien comprometido, es una familia hermosa, asimismo debe ser nuestro compromiso con la causa de Dios para producir la misma cosa en el mundo del Espíritu.

 No va a haber el producto de un varón perfecto, sin una iglesia casada con Dios. Estoy hablando de casamiento. No estoy hablando de ritos, pompas o ceremonias, estoy habando de pacto.

Una iglesia casada no cuestiona tonterías, por ejemplo, la ofrenda. No hay esposo íntegro que ponga reparos en darle algo a su mujer. No hay mujer honesta que pretenda regatearle algo a su marido. Ninguno de los dos pregunta ni cuestiona, sólo da. Ah, me olvidaba: A ninguno de los dos se le ocurriría manipular emocionalmente al otro para que de más.

Sólo un detalle nimio, minúsculo, pero que debe decirse para que esto no quede apuntado hacia un solo lado. Si esa esposa se malgasta todo lo que se le da o lo derrocha en maquillajes externos para embellecerse por fuera aunque no se haya duchado, tienes derecho a no darle nada hasta que no modifique sus conductas. Esto también es así.

Si tú no te casas con alguien porque no puedes decirle “estoy contigo hasta que la muerte nos separe”, mucho menos Dios. Porque el matrimonio natural es sólo un reflejo de lo que Dios quiere hacer con nosotros. Hacernos uno con Él. Dios nos está llevando a través del velo. Así como Él venció, venceremos nosotros. ¿Y cómo llega a hacerlo? Es por medio de un entendimiento.

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Una Raza Divina

Dios es un Dios de patrones, de modelos, de bases inmutables. Observa; en Egipto Dios trajo juicio. Pero Él no sacó a Israel de allí para traer juicio sobre el mundo malo. Él, simplemente, los guardó en medio de ese juicio.

Él tampoco sacó a Noé para traer el juicio a los malos, sino que lo guardó dentro de algo que preparó desde antes del juicio, al igual que nosotros, hoy, estamos preparando una mentalidad que nos va a guardar en el día malo.

Cuando vino el juicio en Egipto, todo Egipto fue destruido, pero todo Israel fue salvo. Es más; hubieron egipcios que dijeron: “vámonos con los israelitas”, y también fueron salvos. Y además nos trajimos el oro y todo el fruto de su sistema. Los reinos de este mundo, serán reinos del Señor.

 Esa es la verdadera palabra. ¡Ese es el mensaje del reino!. Las Buenas Nuevas. “- ¡No! ¡Nos tenemos que ir! ¡El anticristo se va a quedar con todo! –“No puede ser. ¡No me da la gana dárselo! ¿No has leído: No los saques de la tierra, sólo guárdalos del mal? Ahora bien; sí dice, en cambio, que tú estás reservado para fuego.

(1 Pedro 3: 20)= Los que en otro tiempo desobedecieron, cuando una vez esperaba la paciencia de Dios en los días de Noé, mientras se preparaba el arca, ¿Qué es lo que lo detiene? La madurez del arca. ¿Qué es lo que detiene la manifestación del inicuo? El tiempo.

 ¿Por qué estaba siendo paciente Dios? Porque estaba esperando que se preparara el arca. ¿Qué es el arca? Las dimensiones del arca expresan la perfecta madurez del varón perfecto. en la cual pocas personas, es decir ocho, fueron salvadas por agua.

Ocho es un número que implica nuevos comienzos. Por eso Apocalipsis habla de nueva tierra y nuevos cielos. ¿Cómo fueron salvos? Por la misma agua que fue perdición para otros. No son inventos míos. Asimismo, el fuego que aflige a muchos en la iglesia, es el fuego que muchos andan esperando.

Hay gente que quiere venir, pero que no viene hasta que la cizaña se vaya. Porque, para estar en política, mejor se quedan donde están. Para andar en disensión, mejor se quedan donde están. Palabra sí, discurso no. Espiritualidad sí, humanismo no.

Para andar en confusión sin tener dirección divina, mejor se quedan donde están. Hay gente inteligente que quiere a Dios, pero cuando observa a la iglesia en busca de Dios, sólo ve la cizaña. Entonces, tiene que haber una apostasía para que se manifieste lo que es y lo que no es.

 Una vez se manifiesta lo que es, vienen todas las naciones. Por eso andan buscando a Dios en la Nueva Era. Lo buscan en la macumba, andan buscando a Dios en sectas y falsas religiones. Y siguen así en tanto y en cuanto no encuentren a alguien que lo manifiesta, no que lo declama.

Están buscando la próxima dimensión. Las películas de Hollywood agotaron ya todas las creaciones en el mundo físico, y ahora están entrando en el mundo espiritual y tratando de discernir que es lo que viene.

Se nos acabó la gasolina en el mundo natural. Todos los caminos conducen a Dios. Dios está de moda. Es el mejor tiempo para ser un cristiano, si no eres un religioso. Es el mejor tiempo para estar vivos como parte del propósito de Dios.

Dice que fueron salvados por lo mismo que destruyó a otros. Es ese fuego que dice Él que los cielos tienen reservado. Vamos a ir a Jeremías. En contra de lo que muchos creen, Apocalipsis habla del Antiguo Testamento, simplemente porque no tenían otra cosa.

(Jeremías 23: 29)= ¿No es mi palabra como fuego, dice Jehová, y como martillo que quebranta la piedra? Hemos enseñado que las nubes sin agua eran gente sin mensaje. Entonces entendemos que el agua que va a ahogar a dos o tres, es un mensaje profundo. El que no sabe nadar, se ahoga.

Queremos leer la Biblia, y especialmente el libro del Apocalipsis, sin ayuda de la CNN. Que ellos me ayuden después en todo caso, ahora tenemos que ver qué dice Dios. Una vez que Dios hable, después que cada cual diga lo que quiera.

(Hebreos 1: 7)= Ciertamente de los ángeles dice: el que hace a sus ángeles espíritus, y a sus ministros ¿Los hace que? llamas de fuego.

(2 Pedro 3: 8)= Más, oh amados, no ignoren esto; que para el Señor un día es como mil años, y mil años como un día.Esto es importante porque si aplicamos esto, entonces ya hemos entrado en el Tercer día del Señor.

(9) El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.

(10) Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche. Recuerda. Además de todo lo que dice al respecto la enseñanza clásica, agrégale que un ladrón siempre viene a llevarse lo que no le pertenece.

Todo lo que no es de Cristo, será conmovido. Estamos manifestando a Cristo por medio de la remoción de todo lo que no es de Él. Nosotros menguamos y Él crece. No necesitamos más de Cristo sino menos de nosotros.

La voz que anuncia su venida, Juan dijo: tengo que menguar. Él perdió la cabeza. Cuando lo comparamos con Cristo, entonces vemos que tú pierdes la cabeza para que la cabeza que se expresa, sea la de Él.

 …en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo ¿Ardiendo cómo? Con el fuego que le termino de explicar serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas. Los elementos. Esta palabra, ELEMENTOS, tiene una definición muy importante. Quiero que tú hagas a partir de esto, varias comparaciones.

(Colosenses 2: 20)= Pues si habéis muerto con Cristo en cuanto a los rudimentos del mundo, ¿Por qué, como si vivieseis en el mundo, os sometéis a preceptos. Esta palabra, RUDIMENTOS, aquí, es la misma palabra ELEMENTOS que van a arder, en el griego.

(Gálatas 4: 3)= Así también nosotros, cuando éramos niños, estábamos en esclavitud bajo los rudimentos del mundo. Esta palabra, RUDIMENTOS, es la misma que ELEMENTOS que se van a quemar en la tierra.

(Hebreos 5: 12)= Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se vuelva a enseñar cuales son los rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido.

La palabra RUDIMENTO, una vez más, es la misma. En el original, la palabra STOICHEION, que significa ELEMENTOS, cualquier cosa original o principal de la cual proviene el fruto. Por ejemplo, de nuestro vocabulario, la letra es el elemento; porque con las letras se componen las palabras.

 Entonces, el origen de todo lo que expresa o de todo lo que no es de Dios, va a ser quemado. Es decir: si el vocabulario no sirve, ELEMENTOS, entonces sería que fuego ardiente va a quemar las letras, para que no haya vocabulario.

Si el hombre es malo, no va a quemar al hombre. Va a quemar el origen que hace que el hombre sea malo: los elementos de la tierra arderán. STOICHEION. Los rudimentos, la raíz del problema.

 Van a ser quemados con los ministros de este fuego y con su palabra que es llama. ¡Ya están siendo quemados! Las fortalezas mentales, ya están cayendo. Algo muy grande en el mundo está aconteciendo ante nuestros ojos, pero como siempre hemos comparado un milagro con lo espectacular, nos lo estamos perdiendo.

¿Tú que crees? ¿Que cuatro locos trasnochados nos ponemos a hablar de Babilonia, la iglesia falsa y paralela, y por esa sola y única razón la gente comienza a abandonar los templos en masa para ir a reunirse a orar en una plaza o debajo de un árbol?

¿Crees, realmente, que todos nosotros somos solamente un pequeño grupúsculo de resentidos porque el pastor no nos dio permiso para tocar la guitarrita en la plataforma, y con cuatro mentiras estamos consiguiendo que la gente abandone la iglesia tradicional?

¿Nadie va a entender de una vez por todas que cuando la Biblia dice que el juicio de Dios (Que es la separación de lo verdadero de lo falso) comienza por su propia casa, no está hablando de un hecho futuro sino de algo que ya ha comenzado a acontecer?

 Yo te digo que este milagro, es el día que esperaban ver todos los profetas que murieron sin verlo. Algunos estaban esperando ver a uno salir de una silla de ruedas. Pero aquellos estaban esperando ver esto: Cristo Jesús formado en nosotros.

RUDIMENTOS son los principios primordiales o fundamentales de ciencia o disciplina. Ese es el significado. Por eso creemos que el sistema va a deshacerse. Observa a tu alrededor. ¿No se están deshaciendo todos los sistemas?

(2 Pedro 3: 11)= Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas, ¡Como no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir, (12) esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán deshechos, y los elementos, siendo quemados, se fundirán!

Esperando y apresurándoos. La palabra APRESURÁNDOOS, es la palabra SPEUDO, que significa acelerar. Entonces, ¿Cuál es nuestra conducta, entendiendo que esto va a acontecer? Acelerar la venida. ¿Qué venida? ¡La que quema todo lo que es Babilonia! A esa sí la podemos acelerar, porque la otra depende de que se madure el fruto. El no viene hasta que la iglesia no esté madura.

(Eclesiastés 1: 4)= Generación va, y generación viene; más la tierra siempre permanece. Ahora compara lo que tú ya sabes con relación a ese fuego quemando con el texto que sigue

(1 Corintios 3: 13)= La obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será preservada; y la obra de cada uno cual sea, el fuego la probará. Aquí no se está juzgando si la obra es de oro o de madera.

Todos sabemos que tanto las de oro como las de madera, son de Dios. Lo que sí se está juzgando, es cómo fue edificada esa obra. Por eso el verso 10, en el final, dice: Cada uno mire como sobreedifica. Fíjate que no dice “Con que”, dice “Como”.

Estamos hablando del fuego consumidor del Señor; el que trae a las rodillas a aquellos que andan mal y el que purifica y poda a las ramas que sí están produciendo fruto. Recuerda que al que produce, Dios lo poda. Hay veces que el trato de Dios no quiere decir que tú andes mal, sino que Él quiere purificarte, maximizarte, potencializarte y de ese modo ampliar su expresión a través tuyo.

 (2 Pedro 3: 11)= Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas, ¡Cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir, (12) esperando y apresurándoos parea la venida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán deshechos, y los elementos, siendo quemados, se fundirán.

(13) Pero nosotros esperamos, según las promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia.

La palabra NUEVA, es la palabra KAINOS, y es un modo de explicárselo compararlo a que yo tuviera un nuevo automóvil, cosa que no significa que antes no existiera otro vehículo, sino que ahora el que está es el mejor de una sucesión de eventos.

Es la mejor categoría, es el último modelo. Es el nuevo, porque todo lo que tenía el anterior ha sido mejorado en este. Entonces, habla más bien de una nueva condición y no de un nuevo planeta. KAINOS.

Esos son, simplemente, los significados de estas palabras. De haber escudriñado como se debía esto, antes, nos hubiéramos ahorrado muchísima enseñanza errónea o incompleta. Esta palabra, KAINOS, es la misma que hallamos en Apocalipsis 21.

Es decir que no es nueva ni creación de la nada. Diferente a cuando dice que tú eres nueva criatura. Porque esa NUEVA, no es KAINOS. Es decir que no se trata de un viejo hombre emparchado, sino un viejo hombre renovado. Es nueva de la nada. Es la misma palabra NUEVA que se usa cuando Dios creó los cielos y la tierra en Génesis 1. En el único lugar que se repite, es cuando habla de ti.

Es de veras nuevo. Nuevo, no el mejor de los automóviles, como los otros, sino una marca nueva, una nueva raza en la tierra. Es una raza divina. ¿Quieres que te diga algo que te tiene que hacer pensar muy seriamente?

 Lo único que existe en la tierra que no es de la tierra, es la iglesia. Somos nacidos de arriba. Todo lo demás, nace aquí abajo. Abajo, no en dirección de alturas físicas, sino en niveles de excelencia, de condición, de naturaleza.

 Cuando Adán cayó, él no se cayó del planeta. Tampoco se cayó de rodillas, cayó simplemente en naturaleza. Entonces, cuando tú fuiste levantado de entre los muertos, tampoco fuiste levantado físicamente a ninguna parte.

Sino que: “Sube acá y razona conmigo, – dice el Señor -, mis caminos son más altos que los tuyos.” Pero no están en un décimo piso; están en el mismo planeta. Sólo que es un estilo más alto. Es una expresión superior a la de un hombre que no entiende la expresión de la iglesia. Nacer de arriba, no es dirección; es origen.

(Isaías 65: 17)= Porque he aquí yo crearé nuevos cielos y nueva tierra; y de lo primero no habrá memoria ni más vendrá al pensamiento.

Nota que desde el Antiguo Testamento lo viene diciendo. Es una expresión. “Voy a enroscar los cielos como una tela”, dice. Pregunto: ¿Adónde está el borde, la orilla del cielo para comenzar a enroscarlo?

 En ninguna parte. Es una analogía. Dice que primero pasan los cielos y la tierra que su palabra. ¿Qué te está diciendo, que los cielos y la tierra van a pasar? No. Te está diciendo que su palabra es tan eterna, que se la va a comparar con lo más eterno que existe.

 Porque si los cielos y la tierra dejan de ser, entonces, al día después su palabra también podría dejar de ser. Pero sabemos que su palabra permanece para siempre y por eso la compara con algo que es para siempre.

 No la va a comparar con algo temporal. Es un lenguaje revertido, son imágenes proféticas. Entender esto nos posibilita, cuando vemos el Apocalipsis, recibir una bendición. Basta con cambiar la lente de nuestro ojo, no nuestra doctrina.

Sofonías 3: 8)= Por tanto, esperadme, dice Jehová, hasta el día que me levante para juzgaros; porque mi determinación es reunir las naciones, juntar los reinos, para derramar sobre ellos mi enojo, todo el ardor de mi ira; por el fuego de mi celo será consumida toda la tierra.

¡Pero te termino de leer mil versículos que dicen que la tierra no va para ninguna parte! ¿Cómo es el asunto? Simple. Es una expresión, es el fuego de su celo. Porque mira lo que dicen los versos 11 y 12.

(Verso 11)= En aquel día no serás avergonzada por ninguna de tus obras con que te rebelaste contra mí; porque entonces quitaré de en medio de ti a los que se alegran en tu soberbia, y nunca más te ensoberbecerás en mi santo monte.

(12) Y dejaré en medio de ti un pueblo humilde y pobre, el cual confiará en el nombre de Jehová.

Observa esto con atención: acaba de destruir toda la tierra, pero es más que obvio que ha dejado, al menos, a un remanente. Es decir que el fuego que destruye lo malo, purifica lo bueno. Cuando dice que dejará un pueblo humilde que confiará en Él, está hablando notoriamente de una iglesia adentro de otra iglesia.

Porque “humilde”, no hace falta aclarar lo que significa, pero “pobre” tiene que ver con el espíritu y no con el bolsillo. Veamos: Humildad, es aceptar lo que Dios dice que tú eres, pero pobreza es ponerse en una posición dependiente de Él. Por eso dice que el evangelio es para el pobre. Es decir: para el que depende de Dios, no para el desempleado, aunque lo incluya, por supuesto.

(13) El remanente de Israel no hará injusticia ni dirá mentira, ni en boca de ellos se hallará lengua engañosa; porque ellos serán apacentados, y dormirán, y no habrá quien los atemorice.

¡Aquí nos cambiaron el lenguaje otra vez! ¿Qué está diciendo aquí, en concreto? Que si no van a existir ni la injusticia, ni la mentira, ni el engaño ni el temor, es notorio que esta confusión babilónica que hoy conocemos, se va a caer.

Nota que le restaurará una lengua pura, sin adulteraciones. Nota que el fuego de Dios, cuando purifica, produce un remanente. El remanente no significa pequeño residuo, puede ser una multitud. Remanente por una categoría de gente y no un número de cantidad. No se trata de pocos, se trata de especiales.

Hay algo que permanentemente tenemos que tener en claro: el tabernáculo de Moisés, es el modelo. Y si acostamos la imagen de Jesús que vemos en Apocalipsis, para ver como cabe dentro del tabernáculo, vemos que sus pies de bronce bruñido, serían el altar.

Allí vemos el sacrificio, la cabeza arriba con todo el oro siendo el lugar Santísimo. Vamos a ver a Rut, que es una tipología de la iglesia. Todos los teólogos que se dejan guiar por el Espíritu Santo, coinciden en que Rut tipifica a la iglesia.

¿Y qué es lo primero que vemos en Rut? Que ella se encuentra con Él. ¿Adónde? En la era. ¿La era es qué? La iglesia. Se encuentra con Él en la era. ¿Y cuándo se encontró con Él? La palabra dice que a media noche. A medianoche es una estación, una sazón, es un tiempo. Es cuando comienza un nuevo día.

¿Y qué fue lo que descubrió a medianoche? Los pies, que habla de sacrificio. Es en este día en que Dios nos está revelando lo que pasó en la cruz. Cuando le revela los pies; cuando le corrió el velo de los pies, Él se levanta y la encuentra acostada al lado de un montón, dice.

 Ese montón de cebada tiene que ver con resurrección. Y estamos viendo toda una fotografía como la revelación de su muerte es la que nos levanta en el poder de su resurrección. Fue encontrada al lado del trigo y la cebada. Rut, ¿Qué hizo? Produjo un varón. La manifestación de los hijos de Dios. Vemos que toda la Biblia habla de lo mismo. El libro está lleno de todas estas imágenes proféticas.

 El altar del sacrificio es el atrio exterior, es el principio de la iglesia. El Lugar Santo es el tiempo de la iglesia, la era de la iglesia, la dimensión eclesiástica presente. Vemos que cuando transicionamos, en el libro del Apocalipsis, terminamos en un cubo: Diez por Diez.

 Diez por diez eran las medidas del Lugar Santísimo. Era la revelación progresiva de aquello que ya es EN nosotros: Cristo Jesús. La esperanza de que un día sea expresado. Y terminamos como un pueblo de tercera dimensión, un pueblo del tercer día, los hijos maduros de Dios.

Y los herederos, no los amigos ni los siervos. Empezamos como siervos, luego fuimos amigos, pero queremos convertirnos en hijos. Potencialmente, todos lo somos. Hay gente que disfruta diciendo que son siervos. Está bien, pero hay más…

La revelación del libro del Apocalipsis, entonces, es la revelación progresiva de su plenitud en nosotros. Por eso dice en el inicio: Esta es la revelación de Jesucristo. Escucha bien; observa bien; entiende bien: no dice: La revelación del anticristo, dice la de Jesucristo.

El problema es el siguiente: que si seguimos viendo el patrón del tabernáculo, la mayoría de la iglesia se ha quedado en la experiencia del Lugar Santo. Si el atrio es el nuevo nacimiento y el Lugar Santísimo es la madurez, entonces podríamos comparar (Y déjame hacer una analogía porque así lo hizo Cristo), a la iglesia presente con la adolescencia.

¿Y qué es la adolescencia? Mira, en principio, ya saben lo suficiente como para ser peligrosos. Digo: si tú tienes hijos adolescentes, sabes muy bien de lo te estoy hablando. Le gustan los dones del Padre, pero aún no tienen responsabilidad para administrarlos.

 A todo adolescente le gustan los regalos, pero quieren ser independientes. No quieren relación ni compromiso con nadie. No estoy describiendo a tu muchacho, estoy describiendo a la iglesia de hoy.

El mensaje a las siete iglesias, es: ¡Arrepiéntete! Si no te arrepientes te quito el candelero. Sin candelero, no hay luz. Sin luz, no podemos ver de ninguna manera, a quien está en medio. La mayoría de la iglesia nos dice que entre medio del capitulo 3 y el 4 de Apocalipsis, la iglesia se va.

 Yo no tengo problemas con eso, sólo el siguiente: ¿Que es la esperanza de todo creyente? El arrebatamiento. Es el punto cumbre, “lo más”, el ápice de todo el cristianismo. Entonces muy bien cabe la duda, la pregunta: ¿No te parece llamativo que Dios no hiciera escribir un versículo bien claro al respecto?

Porque, en este caso específico, cuando tú lees en medio de los capítulos 3 y 4 de Apocalipsis, no dice absolutamente nada con respecto a que la iglesia se fue. ¡Señor! ¿Por qué no habrás escrito aunque más no sea una analogía?

 Confórmate, acéptalo: no escribió nada al respecto. Hay que leer entre líneas, utilizar lo diarios, ver las noticias que llegan desde la auténtica y geográfica Israel. ¡Allí si! Ver la CNN y leer no sé cuantos libros de ciencia-ficción para poder decir: ¡Ahí está! ¿Ves? ¡Te lo dije!

A mi me parece que un evento tan importante como este no merecía de manera alguna que Dios se olvidara de él, verdad? ¿Por qué Dios se lo habría olvidado? ¿Por qué, Señor, lo dejaste así, para tanta división?

 ¿Será que Dios está jugando a las escondidas? ¿O será que nosotros no hemos entendido, todavía, lo que verdaderamente está ocurriendo? Yo no quiero ni contestar eso. Cualquier persona que tenga, como normalmente se dice, “dos dedos de frente”, sabe que lo que Dios está edificando en su casa y su templo.

Y si ese templo es la iglesia, ¿Por qué entonces todo ese rollo con otro templo? Si eso fuera verdad, nuestra propia doctrina nos dice que vamos a tener más gente salva a través de la sangre de machos cabríos que de la sangre del Cordero…

Porque no vamos a terminar con un grupo de judíos matando animales por allá, cuando la iglesia ya se fue con el poder del Espíritu Santo. Y que entonces ellos se van a encargar de lo que la iglesia no pudo hacer.

 ¿Entonces tú me estás diciendo que la sangre de Cristo salvó a menos que los sacrificios? No hay otro nombre. No hay otro Cordero. Bajo ningún otro nombre se puede ser salvo. Todos entran por la puerta. Y hasta el judío va a entrar, pero por la puerta.

No es con la sangre de machos cabríos. No hay un Dios nacional. No hay salvación por decreto preestablecido, de otro modo Juan 3:16 sería la gran mentira evangélica. La sangre sigue teniendo poder salvador. No es conveniente que tú la utilices o juegues con ella a otras cosas.

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Bajo el Agua y en el Fuego

A partir de muchas enseñanzas anteriores, sabemos que Eva es comparada en más de una ocasión, con nuestra mente. ¿Por qué ha sido esto? Porque la mente es la que se divorcia del Espíritu. La que corre con el conocimiento que ya trae. La que usa la lógica en contrapartida de la fe.

Por eso es que 2 Corintios 10 dice que la batalla que tenemos no es con armas carnales, sino que son poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos, derribando pensamientos, derribando toda altivez. Nuestra guerra espiritual es así. ¿Qué se levanta contra qué? Contra Cristo en nosotros, la esperanza de gloria.

La guerra, en verdad, es conforme a la palabra que allí se usa y que da una idea de un agarre fuerte en una lucha del tipo de la greco-romana. Un agarre fuerte. Pero ten en cuenta que es imposible poder producir un agarre fuerte sin estar cerca del adversario. Eso quiere decir que nuestra mayor lucha la tenemos bien cerca, no lejos. Es mucho más fácil gritarle a las potestades que cambiar su comportamiento.

Por eso dicen los que ministran permanentemente y en profundidad esto, que orar bien es difícil. Porque, – dicen -, si tú oras bien, cuesta. Te duele hasta el estómago cuando oras bien. Si empiezas a orar bien y entras en una buena dimensión, te va a doler todo el cuerpo.

Porque el Espíritu te usa y hay guerra. Yo no soy nada fuera de lo común, como quizás lo son muchos de los que leen esto, pero los que tienen esa carga y ministerio de orar intercediendo, deben saber muy bien de lo que estoy hablando.

Y preferimos ser eso porque aparenta ser más espiritual que obedecer la palabra. Es necesaria la oración para atar. Si la oración está llena de una palabra que es verdad, los demonios se atan, pero cuando tú terminas de orar ellos se sueltan, no se quedan atados allí. Es decir que el demonio se ata en lo que las mentes cambian. Cosa que cuando la mente tenga una oportunidad de cambiar, lo haga.

Podemos estar orando por una iglesia para que aquello que perjudica la entrada de la palabra implantada sea detenido en lo que tú la recibes. Cuando ellos terminan de orar se desata el que sea, pero cuando ellos vienen a buscar reinado en ti, tú ya has cambiado tu mente y no pueden, ¡Aleluya! Por eso es que la fe, sin obras, es muerta. Una guerra espiritual efectiva, requiere de ambos campos. Pablo usaba ese método en todas sus conferencias.

Eva, en la palabra, es una iglesia. Es Babilonia. Es una mentalidad que aunque esté en Cristo, aún ve a Adán vivo. De la naturaleza pecaminosa en sí mismo. Ella dice, en Apocalipsis: Yo no soy viuda. Acompáñame a la carta de los Romanos y vamos a ver lo que Pablo estaba hablando.

 Porque a veces vemos todo esto y creemos que Pablo estaba hablando una cosa que sí, yo no discuto, se puede aplicar para el matrimonio, pero él lo apunta mucho más arriba. Pero entiende de todos modos, que cuando tú eres uno con Dios como debe ser, tu matrimonio será excelente.

 Porque cuando el gobierno de Dios está en la vida del hombre, la sujeción de la mujer es automática. Cuando hay problemas con ella, es probablemente porque hay falta de algo en él. Cuando hay falta de liderazgo, Jezabel tiene el trono. No es que lo intente hacer, es automático. Es un principio.

Romanos 7:1. Fíjate como el apóstol comienza este tema. Dice que si acaso ignoráis. Date cuenta que todo el capítulo 6, el anterior, habla de que tú te tienes que reconocer muerto, porque Cristo murió y tú estabas en Cristo cuando Él muere.

 Está hablando del capitulo 6. Y así como Cristo enseñaba, Él va a terminar su enseñanza con una analogía. Esto no es una doctrina que Pablo está estableciendo, sino que es una analogía. Una analogía es la relación de semejanza entre cosas distintas.

Un matrimonio donde ella había sido divorciada se entregó a Jesús y comenzó a disfrutar de la certeza de la salvación. Un día, mientras el hombre estaba trabajando, una mujer pasó por la casa repartiendo tratados y encontró a la mujer sola, que la recibió con enorme gozo.

Esta mujer le preguntó si creía que ella era salva, a lo que la mujer le respondió contándole su tremenda experiencia, que todavía la hacía llorar de alegría. Sin conmoverse, esta mujer le dijo que si verdaderamente quería ser salva, tendría que volver con su primer marido, ya que estaba atada a él mientras viviera. Cuando esta “venerable” hermana se fue, la mujer enamorada del Señor como estaba, se quedó pensando con el corazón destrozado qué iba a hacer.

A lo sumo, no le quedaba otra que vivir sola para el resto de su vida, ya que con aquella bestia que la castigaba diariamente y que quería obligarla a ejercer la prostitución, jamás iba a volver lo dijera quien lo dijera.

Además no tenía ni la menor idea sobre dónde ni con quien estaría este sujeto ahora. Esto, para que tú veas como la gente, con doctrinas muy ligeras, no vacilan en arruinar casas y vidas en el nombre de un Dios de amor.

(Romanos 7: 1)= ¿Acaso ignoráis, hermanos, (Pues hablo con los que conocen la ley Él esta usando ahora, referencia a lo que ellos entienden, como hicieron todos los escritores del Nuevo Testamento, porque no había ningún escrito, sólo el Antiguo. Ellos conocían esa palabra que la ley se enseñorea del hombre entre tanto que este vive? Esto significa que: el que vive en la ley, tiene que cumplir con todos los puntos y el que erra en la ley es culpable de toda la ley. Esto es: la ley se enseñorea de ti mientras tú vives por la ley.

(2) Porque la mujer casada está sujeta por la ley al marido mientras este vive.Vuelve atrás. ¿Con quienes está hablando? Con aquellos que conocen la ley. ¿De qué ley habla él? De la ley del Antiguo Testamento. No está estableciendo una ley. Está haciendo referencia a la antigua ley.

No está estableciendo una doctrina, está tratando de traer una analogía a un pueblo que la va a entender porque entendía cómo la ley operaba. Entonces él está usando la ley del matrimonio para hablarle de cómo ya son libres de Adán para casarse con Cristo. Observa ahora.

(3) Porque la mujerY recuerda que la mujer, en la Biblia, es una iglesia casada está sujeta por la ley al marido mientras este vive;Por eso estamos tratando aquí, de destruir en tu mente la imagen de que Adán está vivo, porque sino serías un adúltero, adorador de imágenes, Babilonia en la casa de Dios. Confusión. Dos aguas. Dualismo mental. pero si el marido muere, ella queda libre de la ley del marido.

(4) Así que, si en vida del marido se uniere a otro varón, será llamada adúltera.Está hablando de la ley Pero si su marido muriese, es libre de esa ley de tal manera que si se uniere a otro marido, no será adúltera.Esa era la ley, ¿De acuerdo?

(5) Así también vosotros, hermanos míos, que habéis muerto a la ley¿Qué ley? La ley del pecado y la muerte. Adán mediante el cuerpo de Cristo, para que seáis de otro, del que resucitó de los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios.

Le está diciendo lo mismo a la iglesia: ¡Escúchame! Si ya naciste de nuevo, ¿Qué haces con el compromiso con el viejo hombre? Muchos, en la iglesia, no avanzan el propósito de Dios, porque andan con compromisos de ministerios fruto de hombre. Todo el capítulo 6 habla de ¡Reconócete muerto al pecado! Ahora vamos a comparar esto con lo que está ocurriendo en Apocalipsis.

(Apocalipsis 17: 1)= Vino entonces uno de los siete ángeles que tenían las siete copas, y habló conmigo diciéndome: ven acá, y te  mostraré la sentencia contra la gran ramera, la que está sentada sobre muchas aguas.Nota que esto es una influencia sobre muchas aguas. El verso 15 nos lo explica un poco más a fondo.

(Verso 15)= Me dijo también: las aguas que has visto donde la ramera se sienta, son pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas.Entonces, la ramera anda sentada sobre pueblos, muchedumbres, naciones, lenguas

De manera que Babilonia, entonces, no se limita a una denominación, no se limita a una iglesia católica o no católica, no se limita a una conducción, sea o no un papado, tampoco se limita a la iglesia. Babilonia fue dividida en tres partes. Política, economía y religión.

 Babilonia es una influencia mental que, en cada casa donde se adora a Dios, si puede, ella se sienta sobre las aguas. Es una iglesia y la iglesia son personas, no una organización como muchas personas creen. Dentro de cada congregación hay gente confundida. Confusión es Babel. Babel es Babilonia.

¿Cómo que hay gente confundida? Es que creen que el destino es una cosa cuando no lo es. Y según lo que tú creas del mañana, serán tus actuaciones en el hoy. Un predicador con mucho nombre solía decir respecto a este principio, que si tú tenías un fin de semana bien planeado con tu esposa y de improviso te llama tu suegra para avisarte que viene a pasar el fin de semana con ustedes, el futuro a partir de esa noticia te va a cambiar toda tu agenda. Lo que tú creas del mañana, determina el ministerio de hoy. Por eso es importante entender, no es cuestión de doctrina, es cuestión de terminar.

He compartido esto último como introducción, para ir ahora al libro del Apocalipsis, en el capítulo 18 y en el verso 7.

(Apocalipsis 18: 7)= Cuanto ella se ha glorificado y ha vivido en deleites, tanto dadle de tormento y llanto; porque dice en su corazón: yo estoy sentada como reina, y no soy viuda, y no veré llanto.

¿Te das cuenta ahora? ¡¡Es la misma Eva!! Eva comenzó haciendo las cosas como ella quiso. Y se tapó con hojas de parra. Ahora aquí, en Apocalipsis, está cubierta de piedras preciosas, de todos mantos hermosos, de oro y de plata y qué sé yo cuantas cosas más.

Es decir que, a través del tiempo, se ha ido tapando, tapando y tapando. Nota, cuando leas Apocalipsis 17, que la vestimenta de la ramera, se parece a la pechera del Sumo Sacerdote de la verdadera iglesia. Se tapó con las mismas piedras de la pechera del Efod. Esto significa que tú la ves a ella y te piensas que estás mirando a la iglesia.

(Apocalipsis 17: 4)= Y la mujer estaba vestida de púrpura (Esa es la iglesia) y escarlata, y adornada de oro, de piedras preciosas y de perlas, y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación; (5) y en su frente un nombre escrito, un misterio: Un misterio es una cosa que ya opera en lo oculto. Babilonia opera en lo oculto. Babilonia la grande, la madre de las rameras y de las abominaciones de la tierra.

(6) Vi a la mujer ebria de la sangre de los santos, y de la sangre de los mártires de Jesús; Esto nos da un poco más de conocimiento. Babilonia es aquella que mata las voces apostólicas. Porque son las que la descubren. ¿Y si no la descubren? Son voces falsas.

 Es por eso que más abajo, en la Biblia, cuando Babilonia cae, los mercaderes están llorando. ¿Por qué? Porque dependían de la iglesia del mercader. ¿Te imaginas adonde irían ciertos y determinados proveedores de artículos “sagrados” si cerraran esas iglesias que se los compran?

Y comienza a nombrar todos los que están llorando, y vemos que están la industria, la política, los que comercializan la unción. Todos lloraban, a excepción de los apóstoles y profetas que andaban contentísimos. Lo dice la palabra. ¿Por qué? Porque son ellos los que la detectan. Es por eso que ella misma nos enseña que no existe. ¿Cuántos estarán entendiendo esto?

Entonces vemos allí, claramente, que Eva se convierte en una cosa mucho más grande. Comienza con religión “mi manera”. Porque Caín dijo: Voy a adorar a Dios a mi manera.Fue errante. Y así continuó viajando hasta el día de hoy.

Por eso vemos que Pablo dice: “Oye…si estás casado con una, no te puedes casar con la otra…”Ella dice que no ha enviudado. Es decir que ella se quiere casar con Cristo toda ataviada como la iglesia, pero dice que no es viuda.

 ¡¡Entonces eres una adúltera!! Está ataviada como la iglesia, pero todavía se ve como una triste pecadora salvada por Gracia. Y que sólo cuando llegues al cielo serás tú cambiado. ¿Cuántos van a cambiar antes del cielo? La falsa religión es producida por esta mujer. Es confusión. Ella dice: Adán no ha muerto. ¿Cómo muere ella?

(Apocalipsis 16: 15)= He aquí, yo vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela, y guarda sus ropas, para que no ande desnudo, y vean su vergüenza.

 ¿Quién fue el que cayó desnudo? Adán, cuando él pecó. Se veía su vergüenza, estaba desnudo.

(Verso 17)= El séptimo ángel derramó su copa por el aire; y salió una gran voz del templo del cielo, del trono, diciendo: hecho está.

¿Qué se derramó? Un mensaje. ¿Cuál era el mensaje? “Está hecho”. Está apuntando a la cruz otra vez. Está consumado. Está hecho. Entonces, ¿Cómo lo hizo?

(Verso 21)= Y cayó del cieloRecuerda que el cielo es la dimensión de donde viene la iglesia, porque nacimos de esa dimensión. La iglesia, la Jerusalén, desciende del cielo sobre los hombres un enorme granizoLa palabra allí, es MULINOS y significa precisamente eso: MOLINOS.

 Es la piedra que se usa para engranar el alimento, el trigo. Es decir que esa voz que se derramó, lo que hizo fue engranar la palabra hasta que se hizo clara y la gente entendió que está consumado. Y se cayó Babilonia.

Cuando la gente entiende que nuestro destino ya es una realidad interna, se acaba la confusión. Babilonia es quemada por la espada de su boca. Su boca la tenemos nosotros como del peso de un talento; y los hombres blasfemaron contra Dios por la plaga del granizo; porque su paga fue sobremanera grande.

Lo mismo, siguiendo con el pensamiento de que hay algo en la tierra que tiene que ser removido para que sea revelado, podríamos ir a ver algunas tipologías en las parábolas. Vamos a las parábolas. Mateo 24. Esta es peligrosísima.

(Mateo 24: 36)= Pero del día y la hora nadie sabe,Estamos hablando de lo mismo, del día del Señor ni aún los ángeles del cielo, sino sólo mi Padre.

(37) Más como en los días de Noé  Esa es la única señal que tenemos, ¿Verdad? Es decir que, si tú quieres saber como son los días en que Él regresará, tú tienes que entender cómo eran los días en el tiempo de Noé.

 Si puedes ver las características del tiempo de Noé, entonces puedes saber, más o menos, la estación de su venida. Pero más allá de ver la estación, si entiendes lo que acontece en el tiempo de Noe, también entenderás lo que va a acontecer en el tiempo de su venida.

Descubrir el futuro, es entender el pasado y no una escatología en Apocalipsis. Apocalipsis está usando el lenguaje del Antiguo Testamento, para traer más revelación a algo que ya ocurrió. Es la revelación de Jesucristo en toda su victoria: está consumado. Así será la venida del Hijo del Hombre.

(38) Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca.Veamos: ¿Quién no entró en el arca? Los que estaban casándose y dándose en casamiento (39) Y no entendieron hasta que vino el diluvio¿Quiénes no entendieron? Los que estaban casándose y dándose en casamiento, ¿No es así? y se los llevó a todos¿A quienes se llevó, a los impíos o a los justos? ¿A los que estaban en el arca o a los que estaban casándose y dándose en casamiento? A los impíos. Así será también la venida del Hijo del Hombre.

(40) Entonces estarán dos¿Estarán cuándo? En el día de los tiempos de Noé. estarán dos en el campo ¿Cómo que el día de Noé? ¡El día de la venida del Señor! Porque el día de la venida del Señor es tipificado en los días del diluvio de Noé.

 En ese día…¿Qué día? El día que estamos investigando, que sólo podemos descubrir entendiendo lo que pasó. En ese día, – nos dice -, estarán dos en el campo…¿Y? uno será tomado, el otro será dejado.¿Quien es el tomado? Olvida lo que te enseñaron por años. Piensa: ¿Quién fue tomado en el día de Noé? Bueno; como en los días de Noé, así será también el día de la venida del Señor…

¿Por qué es tan difícil entender esto? Cuidado; eso no elimina el arrebatamiento, sólo que te cambia el mapa. Eso no elimina su venida y tampoco el arrebatamiento. El vendrá y seremos arrebatados. Lo creo firmemente. Pero quien se queda aquí, en esta casa, somos nosotros. Eso te lo dice toda la Biblia. Hay algunas escrituras que dicen que el pecador será removido de la tierra.

(Salmo 9: 17)= Los malos serán trasladados al Seol, todas las gentes que se olvidan de Dios.

(Salmo 11: 6)= Sobre los malos hará llover calamidades; fuego, azufre y viento arrasador será la porción del cáliz de ellos.

(Salmo 37: 9-10)= Porque los malignos serán destruidos, pero los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra. Pues de aquí a poco no existirá el malo; observarás el lugar, y no estará allí.

(Salmo 75: 10)= Quebrantaré todo el poderío de los pecadores, pero el poder del justo será exaltado.

(Salmo 119: 119)= Como escorias hiciste consumir a todos los impíos de la tierra, por tanto, yo he amado tus testimonios.

(Proverbios 10: 25)= Como pasa el torbellino, así el malo no permanece; más el justo permanece para siempre.

(Proverbios 10: 30)= El justo no será removido jamás; pero los impíos no habitarán la tierra.

Estas son solamente las que te lo dicen en blanco y negro, sin necesidad de interpretación. Es decir que, literalmente, te dicen que el impío será removido, que el malo fue terminado o que buscaremos su lugar y no lo hallaremos, o que el día que Dios te juzgue a ti lo vas a ver. Pero para verlo, vamos a tener que estar aquí. No debemos preocuparnos por el aumento de la gente impía. Dice Eclesiastés que ellos trabajan para trasladar su riqueza al justo.

(Proverbios 12: 7)= Dios trastornará a los impíos, y no serán más; pero la casa de los justos permanecerá firme.

(2 Pedro 3: 7)= Pero los cielos y la tierra que existen ahora, están reservados por la misma palabra, guardados para el fuego en el día del juicio y de la perdición de los hombres impíos.

Aquí, ahora, hay algunas escrituras que dicen que el justo permanece para siempre sobre la tierra.

(Salmo 37: 18)= Conoce Jehová los días de los perfectos, y la heredad de ellos será para siempre.

(Verso 20)= Porque Jehová ama la rectitud, y no desampara a sus santos. Para siempre serán guardados; más la descendencia de los impíos será destruida.

(Salmo 58: 10)= Se alegrará el justo cuando viere la venganza; sus pies lavará en la sangre del impío.Estas son escrituras claras que no necesitan interpretación. Ahora vamos a abrir otras diferentes.

¿Para qué abrir estas otras? Porque en Apocalipsis tú ves donde los querubines dicen: Nos has redimido y nos has hecho reyes y sacerdotes y reinaremos para siempre sobre la tierra. ¿Lo dice o no lo dice? Salmo 37. Todo este salmo es un peligro para la doctrina presente en tu iglesia. Muy rara vez se oye a alguien con la doctrina clásica de hoy, predicar sobre este salmo.

(Salmo 37: 11)= Pero los mansos heredaran la tierra, y se recrearán con abundancia de paz.

(Verso 20)= Más los impíos perecerán, y los enemigos de Jehová como la grasa de los carneros serán consumidos; se disiparán como el humo.

(Verso 22)= Porque los benditos de él heredarán la tierra; y los malditos de él serán destruidos.

(Verso 28)= Porque Jehová ama la rectitud, y no desampara a sus santos. Para siempre serán guardados.¡Atención! Dice “guardados”, no dice “removidos”. Más la descendencia de los impíos será destruida. (28) Los justos heredarán la tierra y vivirán.¿Vivirán solamente un pequeño ratito? No. para siempre en ella.

(Verso 34)= Espera en Jehová, y guarda su camino, y él te exaltará para heredar la tierra. Cuando sean destruidos los pecadores, los verás. (35) Vi yo al impío sumamente enaltecido, y que se extendía como laurel verde. (36) Pero él pasó, y he aquí ya no estaba; lo busqué, y no fue hallado. (37) Considera al íntegro, y mira al justo; porque hay un final dichoso para el hombre de paz. (38) Más los transgresores serán todos a una destruidos; la posteridad de los impíos, será extinguida.

Salmo 119. No estamos predicando ni enseñando, estamos leyendo la Biblia. Predicar es extraer una teoría o un pensamiento personal sobre la Biblia. Yo no sé qué hacer con estos versos. Espero que tú tampoco sepas qué hacer con ellos.

(Salmo 119: 90)= De generación en generación es tu fidelidad; tú afirmaste la tierra, y subsiste.

(Salmo 96: 10)= Decid entre las naciones; Jehová reina. También afirmó el mundo, no será conmovido.

(Salmo 104: 5)= El fundó la tierra sus cimientos; no será jamás removida.

Entonces, ¿Qué hemos hecho? Hemos agarrado este verso suelto en Pedro, donde todavía no nos ha caído el velo, y lo usamos en contra de cincuenta escrituras que claramente hablan por sí solas. Cuando la misma hermenéutica nos dice que no podemos establecer doctrina con un solo verso. Es por eso que los demonios se enojan con este asunto.

(Isaías 45: 18)= Porque así dijo Jehová que creó los cielos; él es Dios, el que formó la tierra, el que la hizo y la compuso; no la creó en vano, para que fuese habitada la creó yo soy Jehová, y no hay otro.

Mateo 24. Como en los días de Noé…Bueno; los días de Noé, Génesis 6. Esos son los días de Noé: Génesis 6.

(Génesis 6: 5)= Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio ¿De qué? de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal.Este es uno de los versos más tristes de la Biblia. Y en el verso 8 dice que Noé halló gracia ante los ojos de Jehová. Eso es lo que vamos a tener que hacer nosotros en los últimos días: hallar gracia.

Así en los días de Noé, como Dios trató con el malo, así también va a tratar al final. Hay un juicio, pero el juicio es para producir arrepentimiento, no para mandar a la gente al infierno. El juicio de Dios produce arrepentimiento.

El juicio de Dios viene por standard. El standard produce juicio. Cuando veamos la mera expresión de Cristo, todo lo que no es Cristo se arrepiente. El problema con la altivez, es que no lo hemos visto. Porque el que lo ve, cae como muerto. El problema que hay en la iglesia es que no hemos visto su presencia, sólo sus manos. Todo tiene que ver con Dios, pero son sólo las arras. ¡¡Hay más!!

(2 Pedro 3: 3)= Sabiendo primero esto, que en los postreros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscenciasAquí está el misterio de la iniquidad (4) y diciendo: ¿Dónde está la promesa de su advenimiento? Porque desde el día en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación (5) estos ignoran voluntariamente,Porque está escrito que será como en los días de Noé que en el tiempo antiguo fueron hechos por la palabra de Dios los cielos y también la tierra, que proviene del agua y del agua subsiste, (6) por lo cual el mundo de entonces pereció anegado en agua.

Ahora muy bien; ¿Adónde fue a parar? A ninguna parte. Todavía vivimos en el mismo mundo. Es decir: el planeta en donde tú estás parado, es el mismo donde estaba Noé. Sin embargo, ya pereció.

Cuando la palabra habla así y “arrepiéntete” no tiene sentido, tú tienes que entender las tipologías. Lo que pereció, fue la condición que saturaba la tierra, el sistema operativo, el Cosmos. Lo que se destruyó fue el primer orden de vida. Pero como el hombre todavía estaba en Adán, volvió a producir lo mismo. Nosotros ya no estamos en Adán, pero no hemos cambiado el orden.

¿Cuál fue el método del juicio de Dios? Agua, en aquel entonces. El agua que trajo juicio al mundo de los impíos, fue la misma agua que salvó a Noé. El método que Él utiliza para traer juicio no es para eliminarnos. Si así fuera, tanto eliminaría al justo como al malo.

(7) Pero los cielos y la tierra que existen ahora, están reservados por la misma palabra, guardados para el fuego en el día del juicioPrimero fueron juzgados por agua y ahora será por fuego. Otro utensilio de Dios para traer juicio.

 Pero recuerda que lo que es juicio para uno, es bendición para otro. Eso no lo puede quemar; purifica el oro pero quema la estopa y de la perdición¿De toda la tierra? No. De todos los versos que leímos de los hombres impíos.¿Qué impíos? La cizaña. ¿Por qué perdición? Porque es el hombre de perdición, el hombre de pecado, la mentalidad adámica.

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El Tiempo del Séptimo Ángel

Hay una verdad y ha sido dicha: la manifestación de Cristo depende de remover algunas cosas en la iglesia, no de pedirle más a Dios. La entrada a Canaán dependía de desposar la tierra, no de cargar con los asuntos de ella. Lo que mantuvo al pueblo muerto y viajando en el desierto, era el temor a sí mismos, porque ellos se veían como tristes pecadores por gracia. Como langostines.

 Caleb tenía otro espíritu; había nacido de nuevo, en tipología. Su naturaleza mental era diferente. Haya este sentir en vosotros, dijo Pablo. Él pensaba diferente. Decía: ¡Sí podemos! Si Él lo dijo, yo lo creo y ya está. ¡No! Le decían; ¡Pero es que hay gigantes!

Todo Israel andaba haciendo la misma rutina cuando Goliat. Había más gigantes en la tierra cuando Goliat. Goliat es al único que la Biblia menciona, pero había más. Pero ese cambió porque tenía las seis piezas, los seis dedos y los seis codos de estatura.

1 Juan 2:18 dice que muchos anticristos ya salieron de nosotros. 1 Juan 4:3 agrega que salió y vino de nosotros. Es el anticristo. Y le dice luego el por qué. 2 Tesalonicenses 2:11, dice: Por eso Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, (12) a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se compadecieron en la injusticia.

 ¡Uno les dice la verdad y no la quieren creer! Se mantienen en engaño. Fíjate que Pablo está hablando del día del Señor y está peleando con lo mismo. La iglesia andaba sacrificando cuando ya estaban en la Gracia. Está diciendo; Adán murió, ¿Qué haces?

Este es el problema que yo tengo: si tu teología termina en Jerusalén, con un pueblo que Dios ama, el judío, haciendo cosas sin la presencia de la iglesia porque ya nos fuimos; sin la presencia del Espíritu Santo, porque también se fue con la iglesia., algo no encaja.

 Una nación pequeña porque son sólo un puñado de gente, comparado con el cuerpo de Cristo que ya se fue; si nosotros terminamos en una teología que dice que ellos, sin el Espíritu Santo, sin la iglesia, y por medio de la sangre de machos cabríos, van a salvar más gente que nosotros, con el Espíritu y con la sangre del Cordero, entonces tú me estás diciendo a mí que la sangre de machos cabríos salva más gente que la sangre de Jesús!

La cuestión de fondo aparece en el libro del Apocalipsis, al que ya hemos entendido como LA revelación de Cristo y no LAS revelaciones de Él. Lo más importante de todo esto es que si Cristo necesitaba ser revelado, significa que andaba escondido en alguna parte, no por voluntad propia, sino que es un proceso.

También hemos visto que Cristo es la esperanza de gloria. Cristo en nosotros, la esperanza de gloria. Es el misterio escondido que Pablo tuvo la bendición de revelar a los gentiles, el cual es Cristo en nosotros la esperanza de gloria.

Quedó dicho que Cristo está siendo formado en ti y la idea de ser formado no es que Él necesita formación, – Él ya está -, Y cuando digo “Él”, no se lo digo a un cuerpo, a una silueta dentro tuyo, sino a la esencia, a la naturaleza, aquello que es cierto de la vid, es cierto de los pámpanos.

 Porque la vida de los pámpanos es la misma vida del tronco o del tallo de la planta. Es decir que: lo que hace que Cristo sea algo que existe, es lo mismo que hace que tú también existas. La sustancia que hace que Él sea lo que es, es la misma sustancia que te hace a ti lo que eres.

El problema es que la iglesia piensa que Cristo es algo inalcanzable para a ellos. Y yo le estoy enseñando que el destino de la iglesia es reflejar la plenitud de Él porque ya la traemos. Es cuestión de que hay un velo que la esconde. Entonces la revelación de Cristo es correr el velo por medio de quitar cosas que impidan su visibilidad.

(2 Tesalonicenses 2: 1)= Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestra reunión con él, os rogamos, hermanos, (2) que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar, ni os conturbéis, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera nuestra, en el sentido de que el día del señor está cerca. 

(3) Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición.

Ya hemos dicho que Romanos 5:12 nos dice que El pecado entró al mundo por un hombre. Todos sabemos  que ese hombre es Adán. Sería lógico, entonces, que si hay un hombre en la tierra que lleve el título del Hombre de Pecado, ese sea aquel que lo inició.

Ya eso le quita el problema a cualquier dictadorcillo de la tierra y se lo coloca a Adán. La Biblia se tiene que interpretar con la Biblia. El comentario apoya la Biblia si la confirma. Si no la confirma, tú la estás cambiando. La Biblia dice que el pecado entró por un hombre. Pero entró desde el principio de los tiempos, no entró ahora. Este es el resultado del pecado.

Claro que hay mucha manifestación adámica. Hay unos que tienen más plenitud de esa mentalidad que otros. Y se ponen un poco más viciosos en sus comportamientos. Al igual que hay algunos en la iglesia que exhiben más de Dios que otros.

Hay algunos tan apasionados por Dios, como hay algunos tan apasionados por aquello que es contrario a Dios. Y hay distintos niveles de expresión. Por eso Juan dice: Muchos anticristos han venido ya.

Pero el anticristo o los muchos anticristos, son diversas expresiones de la mentalidad adámica. De gente que juzga entre el bien y el mal sin considerar los principios de Dios, como aquello que gobierne sus decisiones.

El hombre de pecado, el hijo de perdición, es la naturaleza adámica. Nosotros ya no tenemos ese problema en el espíritu, pero sí sabemos que nuestra mente fue programada de afuera hacia adentro.

 Una vez que Adán cayó, el alma se sensualizó con el cuerpo. De manera que recibimos todas nuestras impresiones desde el exterior. El alma, entonces, a través de las emociones, nos dicta qué hacer con el cuerpo.

 Estábamos destituidos de la presencia de Dios. La Biblia llama a eso: Cuando estabais muertos a vuestros pecados. Pecado, allí, es la palabra AMARTIAS y significa que tú no estás dando en el blanco, no que tú seas un delincuente.

 Aunque esa puede ser una expresión de tu naturaleza. Tú puedes ser el mejor ciudadano del mundo y aún puedes estar muerto en pecado. Pecado no significa necesariamente hacer cosas malas. Pecado es una naturaleza.

 Tú no eres pecador cuando pecas, tú pecas porque ya eres pecador. Naciste pecador. ¡Pero un niño no puede tener culpa! No tiene nada que ver con la culpa; tiene que ver con naturaleza. Por eso el niño ya nace pecador.

Por eso tú no te debes sentir todo redargüido cuando hay errores de esa naturaleza en un pecador. Estás haciendo lo lógico; el árbol produce según su especie. Un árbol malo no puede, por ejemplo, producir buen fruto.

 Es más; nos debemos asombrar cuando una persona no salva, tiene buenos frutos. Claro; sus buenos frutos lo son según su juicio, lo cual es egocentrismo y siguen siendo paños sucios delante del Señor; por eso todos necesitamos al rey.

(2 Tesalonicenses 2: 4)= El cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios, haciéndose pasar por Dios.

La palabra TEMPLO, aquí, tal como alguna vez lo enseñamos, es la palabra NAOS, y significa “Una morada interna, una morada espiritual”. Está hablando del cuerpo del hombre, en oposición a lo que es la palabra HIERON, que significa “estructura física”.

Cuando Cristo dijo: destruye este templo, yo voy a levantarlo en tres días, Él habló de aquel siendo HIERON y de este siendo NAOS. Cuando Él entró en el HIERON, Él desparramó las mesas. Esa fue una estructura física.

En el Libro de los Hechos de los Apóstoles, que en realidad debería haber sido llamado “Hechos del Espíritu Santo”, dice que perseveraban día a día en el HIERON de Dios y comían y hacían comunión en las casas. Es una estructura física.

Pero luego vemos en Efesios 2:20-21, que estamos siendo edificados como templo, como morada y, en ambas palabras, dice NAOS. Esto es algo espiritual y tiene que ver con el hombre. 1 Corintios 3:16 también nos dice que si no sabemos que somos el NAOS de Dios, una vez más NAOS, es un templo interior, una morada que Dios quiere edificar para habitar.

 Tenemos sus arras. Pero Él quiere, no una visitación evangelística. No una visitación de un avivamiento. Él quiere hacer una morada eterna. Como máximo un avivamiento, sólo trae un viento de Dios; trae sus manos, no su presencia. Tenemos que cambiar nuestro vocabulario.

¡Estaba la presencia de Dios! Perdón. Cuando tengamos su presencia, el mundo entero lo va a saber. No la iglesia, el mundo. Si Dios estuviera aquí, en presencia, el mundo se enteraría. No solamente la iglesia que anda en avivamiento.

Y en Apocalipsis usa esa palabra, NAOS. Es decir que aquello que se llama “hombre de pecado”, tiende a quererse sentar en el NAOS de Dios. Es lo mismo que dijo Satanás: “Quiero subir sobre las nubes”.

Y ya sabemos que las nubes no se refieren a nubes literales. Tú puedes leer gramaticalmente, y decidir que habla de nubes literales. Pero cuando es una analogía, siempre se refiere al hombre.

Por eso Judas dice que hay nubes sin agua que son manchas en nuestros ágapes. Obreros fraudulentos. ¿Sabes lo que es un obrero fraudulento, verdad? Dos veces árboles otoñales arrancados. No tienen agua. El agua es la palabra de Dios.

Dice que él se quiere sentar. Sólo que al presente hay algo que lo detiene. Vamos a ver qué es lo que lo detiene. Entiende esto: tú puedes predicar el mismo verso que yo de mil y una maneras, y lo podemos ver de veinte mil formas. Pero yo sigo buscando, – y te recuerdo que no estoy estableciendo ninguna doctrina -, la revelación de Jesucristo.

Es decir que tú puedes volver a Apocalipsis, si quieres, y ver otras aplicaciones que van más allá de esto. Esto sólo es parte. Todos conocemos en parte. Yo estoy cumpliendo y ayudando con la parte que conozco.

Vamos a ver si lo que sigue tú lo entiendes como yo lo he entendido. Hay cosas que uno entiende en su espíritu, que a veces no encuentra palabras para expresar o trasladar al pueblo. A veces se siente como que no damos lo suficiente como para que se nos entienda.

(Apocalipsis 10: 7)= Sino que en los días de la voz del séptimo ángel, Nota, por favor, que las trompetas son doce, cuando él comience a tocar la trompeta, Tú ya sabes que la trompeta es el mensaje, el misterio de Dios se consumará. ¿Qué misterio? El que Pablo dijo, que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria como él anunció a sus siervos los profetas.

Cuando lleguen los días del séptimo ángel, es que el misterio se consuma. Entiende que Cristo lo dijo de esta manera cuando lo dijo en la parábola de Mateo. Él dijo: Un hombre tenía un campo y sembró una buena semilla, y entonces vinieron los hijos del malo y sembraron otro asunto en el campo.

Los apóstoles dijeron: ¿Sabes qué? Si tú no sembraste todo esto, entonces vamos a arrancarlo, si? No. No pueden, dijo Cristo. Son tan parecidos… Anota por allí donde lo tengas siempre cerca de tu vista: Lo malo es muy parecido, no diferente. Esto significa que el peor enemigo, casi se parece a ti. Es decir: también lleva debajo de su brazo una Biblia. Está en el mismo campo.

Él dijo: déjalos que crezcan juntos, y cuando llegue el tiempo de la siega… El tiempo de la siega es identificado con madurez. Porque tú no cosechas frutos hasta que no están maduros. Verdes no los quiere. Entonces el tiempo se está deteniendo…

 ¿Qué tiempo? El tiempo de la madurez. Porque hasta que tú no estés maduro, no se va a hacer evidente aquello que es adámico. Porque mientras tú no estés maduro, tanto el adámico como tú, parecen una misma iglesia, cuando en verdad hay dos iglesias en el mismo campo.

(Apocalipsis 10: 4)= Cuando los siete truenos hubieron emitido sus voces, yo iba a escribir; pero oí una voz del cielo que me decía: sella las cosas que los siete truenos han dicho, y no las escribas. 

(5) Y el ángel que vi en pie sobre el mar y sobre la tierra, levantó su mano al cielo, (6) y juró por el que vive por los siglos de los siglos, que creó el cielo y las cosas que están en él, y la tierra y las cosas que están en ella, y el mar y las cosas que están en él, que el tiempo no sería más. 

¿Qué tiempo? El tiempo en que venga el séptimo ángel, el tiempo del séptimo ángel es el tiempo del séptimo mes, el tiempo de la fiesta de los tabernáculos. Es cuando hay un mensaje claro. El séptimo ángel trae un mensaje claro.

 Tras el entendimiento que te termino de completar, en ti ya está la madurez que ya tienes. Y entonces se empieza a ver claramente quién es quien. Allí hay una apostasía que, dice Tesalonicenses, no es salirse del evangelio, sino andar tú y yo juntos en ciertos niveles de verdad, y cuando la verdad acumulada va creciendo y tú comienzas a sentir la presión del grupo y el compromiso con la política religiosa. 

Tú comienzas a sentir la presión de la pérdida de tu reputación, por causa de lo que muchos podrían considerar como herejía y tú apostatas una fe anterior. Es decir: se retracta adonde está cómodo y no le pone presión hacia ti.

 Eso era lo que pasaba en Apocalipsis cuando dijo: Pero yo tengo algunas cosas contigo; tú mantuviste tu fe, aún cuando mataron a Antipas. Antipas era un apóstol. Dice: tengo algunas cosas: tú vives en el epicentro, vives en el trono de Satanás, y mantuviste tu fe, aún cuando mataron a Antipas. Antipas era un apóstol. Es decir: el epicentro es satánico, las armas más poderosas que tienen, son las de eliminar las verdaderas voces.

Satanás no es omnipresente. La Biblia dice, en Apocalipsis, que había una iglesia que vivía en el trono de Satanás. Yo me imagino que el arma más poderosa utilizada por Satanás, tiene que estar concentrada en el epicentro. En su trono.

Allí es donde tiene que estar lo peor. Cuando tú lees en contexto, lo que menciona que hace Satanás como lo más alto, es falsa doctrina y eliminar los padres de la iglesia. Los intercambiamos por superintendentes y títulos. A lo sumo nos podemos llamar igual, pero no funciona igual.

Entonces el tiempo ya no lo va a detener, porque cuando llega el tiempo de madurez se hace evidente quién es quién. Entonces, dice la misma parábola en Mateo: Entonces, en el tiempo de la siega, Cristo enviará a sus ángeles.

No los de Dios, sino los de Él. Los ángeles de Cristo son mensajeros, son hombres. Y meterán la hoz, La hoz es una palabra de dos filos, dice Hebreos 4:12 y segarán primero la cizaña.

 Y luego explica que la cizaña son gente que sirve de tropiezo, gente que trae una palabra falsa, un alimento contaminado que sólo se descubre con la palabra auténtica, genuina. De allí que al final, dice: Entonces los hijos del Padre, los justos, reinarán en el reino de su Padre y serán vistos. Es decir que: no se puede ver la verdad hasta que no se saca la mentira. Y la mentira se saca por medio de una palabra de verdad.

Por eso dice: la espada de su boca. Lo dice Tesalonicenses, que el inicuo va a ser consumido con el soplo de su boca, pero resulta ser que a su boca, la tiene la iglesia. Porque Él oyó una voz y, cuando se volvió hacia tras para ver la voz que le hablaba, no vio a Cristo, vio al candelero.

Y el candelero, muy bien lo sabemos, es la iglesia. Esto implica que la voz de Cristo estaba saliendo a través de la iglesia. Es que hoy, la expresión ejecutiva, el cuerpo activo de Cristo, es la iglesia. Él es la cabeza y nosotros su expresión.

Después dice que ya está en acción el misterio de la iniquidad. No te olvides que iniquidad es algo que está en nosotros. Entonces, las tentaciones que existen por presiones de grupo, extraen de nosotros aquello que hay que extraer para que Él sea visto.

 Es algo que trabaja para Dios. Porque si no hay tentaciones ni presiones, eso que está inerte en nosotros y que quedó allí porque fue programado por Adán, no se puede manifestar y salir. Hay veces que a nosotros nos pueden gustar cosas que no estamos ni enterados que nos gustan. Y no sabemos que están allí hasta que no somos tentados con ellas. Dios no te tienta a ti. Es tu propia concupiscencia, lo que tú traes dentro es lo que te hace hacerlo.

Tenemos que salir de la mentalidad de esta parte del hemisferio americano. La iglesia es global y es mucho más grande que América o cualquier lugar donde se la quiera mostrar grande. América es sólo un punto dentro de la iglesia global.

 Claro que la iglesia de América, por causa del dinero, ha influenciado muchísimo a partir de los medios de comunicación. Pero la expresión que tú has podido entender por todos esos medios, no limita a la iglesia de Dios a esas expresiones.

 Es más: es una expresión muy pobre con relación a lo que la verdadera iglesia es hoy. El problema es que la gente que trae una mejor expresión, no es la que está en la televisión para que tú la veas. ¡Hay una iglesia dentro de la iglesia! Pero Babilonia va a caer. Mejor dicho: Babilonia está cayendo.

Dice que porque ya está en acción el misterio de la iniquidad, sólo hay quien al presente lo detiene, que es el tiempo de la madurez, hasta que Él, hasta que Él, no LA iglesia, se vayan. Hasta que Él hombre de pecado sea quitado de en medio. Así lo dice Tesalonicenses 2:7. Nota que es un pronombre personal de una manera masculina.

Allí también dice que Judas fue la expresión del hombre de pecado en aquel momento. ¿Por qué? Porque no entendió que la muerte de Cristo era la muerte de él. Y aunque Cristo había colgado de un madero, él fue también y se colgó.

Mucha de la gente, hoy, en las congregaciones, anda colgándose a sí misma olvidando y despreciando al que fue colgado por ellos. Anda tratando de alcanzar por obras, lo que Cristo ya alcanzó.

 ¡Ah! ¡Si yo pudiera ayunar un poco más! ¡Si yo pudiera no faltar ni un solo domingo al culto! ¡Si yo pudiera no condenarme por no haber orado esta mañana! Si la obra de Dios dependiera de ti, no haríamos nada. ¿Cuántos les dan gracias a Dios por que eso no depende de nosotros? Dios va a hacer esto con o sin ti.  Siempre va a haber una gente que va a ser obediente.

Una de las cosas que vamos a tener que cambiar en la iglesia, es nuestro vocabulario. Por ejemplo: nosotros, cuando vemos que hay gente que acepta a Cristo, que acepta el camino del Señor, decimos que se han salvado almas. Muy bien; vamos a ver ahora, como, a pesar de ti ser salvo, hay una serie de aspectos que son progresivos.

(Santiago 1: 21)= Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada,Esto te está diciendo cómo se debe recibir la palabra.

La palabra se recibe desde una postura espiritual que está lista para obedecerla. No se puede agregar algo a algo que ya está lleno. Si tú escuchas o lees esto para juzgar mi doctrina, tú no recibes nada.

 Pero si tú recibes la palabra con mansedumbre, quizás hasta puedas ver que algunas de las cosas que aprendiste no eran tan así. Y dice que de ese modo debemos recibir la palabra implantada. No una predicada.

Estamos hablando de impartición, de una palabra que viene con una autoridad y un gobierno que te llega directamente el espíritu. No lo entiendes tú ahora, pero terminas de escuchar o leer y sabes que Dios habló. la cual puede salvar vuestras almas.

Nota claramente que si tú eres salvo y todavía la palabra es la que salva tu alma, entonces no fue tu alma la que se salvó cuando tú naciste de nuevo. Tu espíritu fue vivificado por Dios. Fueron levantados en el hombre exterior y fueron sentados en lugares celestiales.

 Pero tu alma sabe que lo que Adán le enseñó. ¿Por qué no cambia? ¡Se convirtió! Hay gente que inmediatamente tiene todo el milagro de una liberación. ¡Hay gente que no! Debemos ser pacientes como es Dios con nosotros.

¿Tú sabías que la única que condena al mundo es la iglesia? Dios no lo condena. Él ya lo perdonó. Dice que Él no está considerando nada en cuanto a lo de ellos. El único juicio que resta para con el mundo, es aquel que señala: “¿Por qué no aceptaste aquello que hice por ti?”

 Porque por todo lo otro, ya fueron juzgados, fueron hallados culpables, porque Él atrajo a todo hombre a la cruz y allí fuimos clavados todos. ¡Es que a mi me enseñaron…! Hablo de la Biblia mi amigo, no de doctrinas. La palabra es buena para doctrina, pero la palabra no es doctrina. Tú puedes usar a la palabra para crear doctrina, pero la palabra es una persona, no un libro.

(1 Pedro 1: 9)= Obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas.

Nota, entonces, que el fin de tu fe es salvar tu alma, no el comienzo de tu fe. El fin de tu fe, es un alma salva. Estamos simplemente corrigiendo terminologías. Porque si no entendemos como fue escrita la Biblia, no vamos a poder entender lo que la Biblia dice.

 Estamos dejando que la Biblia se interprete a sí misma. Por eso leemos que la salvación es progresiva. Es de tres tiempos: Atrio, Lugar Santo y Lugar Santísimo. A Juan se le dijo: Escribe las cosas que fueron, las que son y las que han de ser después de estas.

 Los sellos, las trompetas y las capas. El 30, el 60 y el 100. Padre, Hijo y Espíritu Santo. Toda la Biblia está dividida en tres. Es la forma en que Apocalipsis también está dividido. Capítulos 1 al 5, el Atrio; 6 y 7, Tiempo de la Iglesia y, del 8 al 22, Tabernáculo.

La mayor parte del libro se desarrolla desde el trono de Dios, rodeado por unos seres llamados Querubines. La palabra Querubín, en la Biblia y en cualquier diccionario, significa: “Seres imaginarios que representan los atributos de Dios”.

 Por eso hay un Querubín en el Edén. ¿Por qué? Porque el Edén no es para gente caída, sino para gente con la plenitud de los atributos de Dios. Entonces, ese es el letrero que dice que el Edén o la morada de Dios son sólo encontrados en hombres con sus atributos.

 Es por eso que en los capítulos 4 y 5 de Apocalipsis, tú los ves cantando. Están diciendo: Santo, santo, santo, nos ha redimido y nos ha hecho reyes y sacerdotes y reinaremos en la tierra. La iglesia, sin embargo, le está cantando a los Querubines.

Por eso digo que todo el, libro de Apocalipsis desde el capítulo 7 en adelante, es un mensaje que se desata del trono de Dios el cual es el corazón del hombre, quien tiene los atributos de Dios como expresión de la revelación de Cristo en la tierra. Que termina en Apocalipsis 22, con Dios haciendo Tabernáculo con los hombres. El Cordero ilumina la ciudad de Dios. No hace falta un templo, porque la iglesia es el templo.

¿Cuántos entienden esto? ¡Si, entendemos…! Lo que pasa es que los gigantes empiezan a pelear… Al alma, la palabra la usa como femenino. En el salmo 34 se la compara con Eva y Adán. A menos que no haya intimidad entre ellos, no se produce un hijo.

 Entonces la intimidad de la manifestación del hijo maduro de Dios, en la tierra, depende de qué tan unida esté tu alma con tu espíritu. Porque mientras tu alma está separada y dictándole órdenes al cuerpo, porque así vivíamos antes de ser salvos; las impresiones las recibíamos con los cinco sentidos, entonces reaccionábamos en vez de accionar.

De acuerdo con nuestras emociones, así actuábamos. Pero cuando nuestra alma está sujeta a nuestro espíritu, entonces hay una concepción, y el Espíritu puede engendrar y el alma es el vientre que produce el hijo o la expresión que estamos buscando.

(2 Corintios 11: 3)= Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo. Aquí vemos a Eva comparada con la mente y los sentidos, que como todos sabemos, se albergan en el alma y el cuerpo.

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El Hijo de Perdición

Juan. El destierro. Una tremenda isla. Un futuro tenebroso e incierto desde lo natural y circunstancial. Una tremenda revelación, única e incomparable, precisamente allí. En el lugar de la máxima tiniebla emocional, física y espiritual: la Luz.

Juan. Solo. Confinado, marginado, expulsado, echado. Juan. Creyendo pero sin congregarse. ¿Será salvo?, se preguntan sus ex hermanitos. Dios responde de una manera muy singular: le otorga a él el privilegio de disfrutar una revelación que ni cerca anda de los templos.

(Apocalipsis 1: 9= Yo Juan, vuestro hermano y copartícipe vuestro en la tribulación, en el reino y en la paciencia de Jesucristo, estaba en la isla llamada Patmos, por causa de la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo.

Es interesante e importante consignar, aquí, que si nadie te margina ni se te opone, tú puedes estar predicando Biblia correctamente, pero puedes estar entregando la Palabra genuina de Dios sin el testimonio de Jesucristo. Sucede.

(10) Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta, (11) que decía: Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último. Escribe en un libro lo que ves, Entiende: Jesús en todo su ministerio, jamás le ordenó a ninguno de sus discípulos que escribieran en un libro lo que veían. Esto significa que lo que Juan iba a ver, era lo que el Señor le interesaba que nosotros conociéramos y envíalo a las siete iglesias que están en Asia: A Efeso, Esmirna, Pergamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea.

(12) Y me volví para ver la voz que hablaba conmigo; y vuelto, vi siete candeleros de oro (13) y en medio de los siete candeleros, a uno semejante al Hijo del Hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por el pecho con un cinto de oro.

 (14) Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve; sus ojos como llama de fuego; (15) y sus pies semejantes al bronce bruñido, refulgente como en un horno; y su voz como estruendo de muchas aguas.

 (16) Tenía en su diestra siete estrellas; de su boca salía una espada aguda de dos filos; y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza.

 Así es Jesucristo. Suficiente ya con la estampita católico-romana, las pinturas del Vaticano y los rostros hermosos de Hollywood. Basta ya del Cristo sanguinolento, sufriente, sangrante y deprimido que les encanta mostrar a los demonios. Este que acaba de serte descripto, es Jesucristo, tal como Dios ordena que lo veas.

(17) Cuando le vi, caí  Dice que cayó. ¿Cayó cómo qué? como muerto a sus pies. No te asustes si ves esto en algún templo. Es normal ante la Presencia, no es fantasía mística Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: no temas; Yo soy el primero y el último.

 Observa esto: Dice que cayó como muerto. ¿Sabes por qué? Porque una buena revelación de Cristo identifica su muerte con Él. Cuando tú ves al Verdadero, tú te ves muerto. Y cuando digo que te ves muerto, no me refiero al que tú eres ahora, sino a tu viejo YO. Ya no vivo yo; más sí vivo.

Él no dijo: “Vivo yo perdonado”. Él dijo: Saulo ya no vive más, ahora vive Pablo”. Pablo, es una nueva creación en Dios. Saulo murió. Él dijo: “Yo no le he hecho mal a nadie” ¿Por qué? Porque el hombre que estaba hablando, era una nueva creación. El que había hecho mal, era la naturaleza adámica que había muerto.

Pablo está tratando de explicar cosas que, al decir de aquellos doce discípulos que acompañaban a Jesús, eran difíciles de entender. Es que estaba aplicando el evangelio, no meramente predicándolo. Ellos proclamaron. Él explicó.

Y nosotros cometemos el mismo error: proclamamos. Entonces, cuando vino el mover profético nos gustó y no le tuvimos tanto terror. Un poco sí, porque nos habían enseñado que no existía, pero una vez que lo descubrimos, lo aceptamos. Y allí se nos infiltraron todos los que tenían dones de profecía junto con el paquete de los profetas.

Y nos metimos en un problema bárbaro al profetizar palabras personales y todo eso que seguramente has visto muchísimas veces. Y todo el mundo estaba deseando venir a conferencias donde encontraban un banquete profético o cajas de chocolate con su destino anunciado. Muchos se preguntaban cuál era la diferencia con leer su horóscopo diario.

 Dime la verdad y sólo en un nivel confesional, entre tú y yo: Cuando tú sabías de la visita de un profeta, ¿Ibas a escucharlo esperando oír alguna palabra profética para la iglesia, o para tu nación, o mayoritariamente esperando recibir alguna profecía para tu vida personal? NO disimules ni simules, Dios te ve…y también te ama, já.

No me escriba un mail respondiéndome, no es necesario. El asunto es que veníamos a eso. Pero de última, nos gustó el mover profético porque hablaba del mañana y sacaba a la iglesia del culto “funeral”. ¿Del culto funeral? Sí, del culto funeral.

 ¿Sabes cuál es? Ese que se pasa todo el tiempo, al igual que en los funerales de alguien, hablando de las cosas buenas que hacía un muerto cuando estaba vivo. Jesús. ¿Malo? ¡No! Pero incompleto.

El mover apostólico, fíjate, está del otro lado de esa vara. Donde no lo vuelve a arrojar para otra generación, sino que se responsabiliza por todo lo que ha sido decretado. Y eso, señores que leen este trabajo, se llama responsabilidad. ¿Y quieres que te diga algo? A la iglesia, esa responsabilidad, nunca le ha gustado demasiado.

Lo apostólico es: materializar lo profetizado. Un poco más difícil. Sin entendimiento, jamás lo podrás hacer. Lo apostólico, lo que dice, es: esto es aquello que profetizó Joel. Si se lo sigue estirando para mañana, nunca terminamos.

¡Pero es que los apóstoles que yo conozco…! Basta. La mayoría de los que tú conoces no son apóstoles, son ex pastores que han visto la oportunidad de trascender mucho más allá de lo que traían y, de paso, percibir ofrendas de otro calibre y nivel.

“¡Llegarán días donde la iglesia será gloriosa!” Pasan veinte años. ¿Llegaron esos días? ¡No! ¡Este es el día en que la iglesia será gloriosa! ¡Y hazlo a través de mí, Señor! Y si no lo haces, permíteme dejar una herencia que prometa llegar a destino.

 Edificando algo que es más grande que nuestra propia vida. Que nuestra muerte no cancele nuestro ministerio, porque al cabo, nuestro ministerio, no es “nuestro”. Eso no es popular ni te gana a ti espacios en la televisión. Pero sí que es necesario para terminar lo que debemos terminar.

No te creas todo lo que escuchas, muy especialmente en la televisión. En las librerías tampoco hay nada que lo apoye, todavía. Así que sal de allí también. Es tiempo de conocer por el Espíritu.

Cuando estamos en calidad de pioneros nos encontramos que lo único escrito que nos apoya, es la Biblia. No hay otra cosa escrita. Por allí te matan, pero no le hace. Hasta las sectas más horribles del mundo saben, hoy por hoy, que el justo vive por la fe.

Entonces, cuando tú te ves como parte de una cadena mucho más grande que tu propio ministerio, entiendes que, aunque tú no veas la plenitud de lo que predicas, sabes que el fin no puede llegar sin que tu vida quede encerrada en el proceso de un solo plan.

Tú estás creando algo. Hay algo más fuerte que seguirá hablando después de tu muerte. Tú tienes que verte entrando en el único plan de Dios y no creando un ministerio aparte de acuerdo con tus propias ideas.

Quiero decirte algo importante. Estos tres últimos párrafos que has leído, fueron pronunciados en una conferencia especial por un enorme siervo de Dios que ya hace algunos años partió a estar con el Señor. Y partió muy joven, demasiado podría decirte. Sin embargo, hoy tú eres testigo que alguien está hablando de lo que él habló. Y eso te está bendiciendo a ti. ¿Entiendes como funciona?

(Apocalipsis 1: 12)= Y me volví para ver la voz que hablaba conmigo; y vuelto, vi siete candeleros de oro.  Esto es: la Iglesia.

Ahora quiero recordarle que estamos descorriendo el velo, para ver lo que no se ve donde debe ser visto. Revelación. Apocalipsis. Ya sabemos -–también -, que estamos descubriendo eso en un pueblo, que somos nosotros.

El rey dijo a la Sulamita: eres un huerto cerrado; una fuente cerrada. La Sulamita le dijo al rey: quiero más que tus dones; quiero tu presencia. La Sulamita es la Iglesia. Progresivamente pasando el Lugar Santo y deseando el Lugar Santísimo. Quiero más que tus dádivas, oh Señor!

Todos los milagros que producen los dones, están encerrados en las arras. Las arras constituyen, más o menos, el diez por ciento de lo que falta. Es decir que la mayoría del poder de Dios se expresa fuera de la manifestación de los dones.

Sólo que no sabemos determinar qué es el poder de Dios, a menos que no sea viendo algo espectacular. Pero el poder de Dios es más fuerte cuando le cambia la mentalidad a una generación que cuando saca a alguno de una silla de ruedas. Y no hay nada espectacular en pelear con mentalidades. Son fortalezas. Ahora bien; si Jesús está escondido, entonces; ¿Qué es lo que lo está ocultando? ¿Qué es lo que lo detiene?

(2 Tesalonicenses 2: 1)= Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, ¿Cuál es el tema aquí? La venida del Señor. La Paroussia. La Palabra PAROUSSIA tiene que ver con alguien que aparece o se manifiesta, con la intención de quedarse y establecerse como rey.

No de regresar. Paroussia. Es una aparición con intención de permanencia. Quiero que tú entiendas el pasaje gramaticalmente, porque luego lo vas a necesitar. El tema que se va a desarrollar, según el apóstol Pablo lo dice aquí, es el día del Señor o la venida de Jesucristo.

 Es decir: lo mismo de lo que estamos hablando en Apocalipsis: la revelación, la venida, la aparición de Jesucristo. Eso es la revelación de, la manifestación de, la aparición de. Habla del día del Señor. Que no es un tiempo cronológico, sino el día en que el Señor hace lo que quiere hacer.

 Eso es una estación, es una sazón, es un tiempo. Estamos entrando en ese tiempo. Es el séptimo día. Si un día son como mil años y mil años como un día, fíjate que ya entramos allí. Alguno más adelante que otros, pero allá vamos.

Dice que en el tercer día te levantaré. Es el tercer día de Cristo. Estamos siendo levantados. Todo el mundo sabía que en el milenio iba a pasar algo importante. Y está aconteciendo, pero lo están buscando en el mundo literal y nuestra reunión con él,

Pregunto: ¿Estamos allí o aquí? Dice que Él viene y que yo me reúno con Él. Y no dice nada, allí, que nos vamos. Ahora: donde está Él, es cielo para mí. Donde esté Él, pasamos calles de oro. os rogamos, hermanos (2) que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar

  ¿Quiénes se mueven fácilmente? Nubes sin agua ni os conturbéis, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera nuestra, en el sentido de que el día del Señor está cerca. ¿Cuál es el tema? El día del Señor. Es muy importante que tú entiendas, gramaticalmente, que el sujeto, y luego el predicado, es: su venida, el día del Señor

(3) Nadie os engañe  en ninguna manera; porque no vendrá ¿No vendrá qué? El día del Señor. Ahora ya no se lo va a mencionar, pero utiliza otras palabras y viene implícito. Si tú no sabes bien de qué está hablando, vas a inventar una doctrina. El tema es: la venida del Señor sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado.

Fíjate algo; el mismo hombre que escribió Tesalonicenses, le escribe una carta a Timoteo diciéndole que en los últimos días habrá amadores de sí mismos que van a apostatar de la fe. Ahora entiende bien: aquí es donde la gramática es importante: ¿Cómo puede ser que tú, cayéndote, manifiestes a Cristo? ¡De ninguna manera!

 El tema, en Tesalonicenses, es algo que tiene que ser removido, para que Él sea visto. El que tú caigas en apostasía no trae la venida del Señor. ¡Al contrario, la amenaza! Aunque sí hay apóstatas, no es a eso a lo que se refiere en Tesalonicenses.

 Porque el tema, aquí, es: la venida del Señor. Que requiere que algo sea removido. Apocalipsis dice que anda escondido en un pueblo. ¡Es en nosotros que tiene que ser removido! Se llama: El Hombre de Pecado.

Dos hombres en la tierra. El primer Adán y Cristo. ¡Entonces, el de pecado, tiene que ser Adán! Romanos 5:12, dice que por un hombre entró el pecado. ¡Ni pensar que fuéramos a ponerle el título de “hombre de pecado” a un canalla en un país de esos que no es responsable ni por la mitad de la gente que afectó Adán. Todo el mundo que nació después de Adán, fue afectado por Adán. Todo el mundo fue pecador, por Adán. El hombre de pecado es el multimiembro hombre Adán.

(1 Corintios 15: 45)= Así también está escrito: fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; y el postrer Adán, espíritu vivificante.

 (46) Mas lo espiritual no es primero, sino lo animal; luego lo espiritual.

 (47) El primer hombre es de la tierra, terrenal; el segundo hombre, que es el Señor, es del cielo.

 El primer hombre, es Adán. El segundo, el último hombre, ¿Qué hombre es? Cristo, no es así? Entonces, toda la gente que vivió entre Adán y Cristo, ¿Qué son? ¡Están en Adán! Y toda la gente después de Cristo que no está en Adán, ¿Adónde está? Pues están en Cristo. Es una expresión a través de multitudes.

(48) Cual el terrenal, Según ha sido el terrenal así también los terrenales; Esto significa que tal como era Adán, así son todos los que estaban en Adán. Es decir: tú no te conviertes en pecador porque pecas.

 Tú pecas porque eres pecador. Eso, por supuesto, si estás en Adán. Eso, naturalmente, si no has nacido de nuevo y cual el celestial, Cristo, segundo Adán tales también los celestiales. Allí está hablando de ti.

 Esto significa que la naturaleza del de la tierra, la tienen lo que están en el de la tierra. Y la naturaleza divina, el hombre del cielo, también la tienen aquellos que han nacido de arriba, con la misma naturaleza del Dios que adoran.

 Nos cuesta entender eso, porque permanentemente decimos: “¡Ah, no! ¡Yo soy un triste pecador salvado por gracia! ¡Jamás puedo equipararme! ¡Él allí y yo acá!” Por eso es que nos tenemos que inventar doctrinas donde lo más importante es un traslado, porque lo tenemos a Él allá y a nosotros acá.

Cuando tú lo veas como Él es, entonces seremos iguales a Él, dice 1 Juan. Que en su venida seríamos iguales a Él, si lo pudiéramos ver tal cual es. Si lo vemos distorsionado, entonces ya no vamos a reflejarlo a Él.

Vamos a ser como el terrenal, aunque estemos en Cristo. Y la prueba está en que la iglesia ha producido más división dentro y fuera que ninguna otra entidad en la tierra, por lo que reflejamos. Es Cristo. Y yo soy parte de ese cuerpo que amamos, y damos la vida porque cambie.

Pero la verdad es que nuestra expresión ante las naciones ¡Es la de un pueblo desentendido que no sabe para donde va! Pero la Palabra nos promete que las naciones vendrán, pero cuando se les cuente lo que no se les ha contado.

 (48) Y así como ¡Un momento! Vamos a interpretar esto. Está diciendo, concretamente, que “del mismo modo”, o “de la misma manera” hemos traído la imagen del terrenal, ¿Qué has hecho tú para manifestar a Adán? Nada. Sólo respirar.

 ¡Tú naciste así! Y pecaste, porque era tu naturaleza pecar. No tenías ninguna necesidad de planificarlo. Había maldad continua en el corazón del hombre, dice la Palabra. Que nuestro propio corazón nos traiciona. Lo dice en el Antiguo Testamento.

Entonces, según trajimos la imagen de Adán, por el mismo método vamos a traer la otra traeremos también la imagen del celestial. ¿Qué hiciste, entonces, para traer aquello? ¿Qué vas a hacer, ahora, para traer la otra? Nada. El problema con la iglesia es que está tratando de hacer lo que sólo Cristo puede hacer.

Cuando nos vemos identificados en Él, absorbemos entendimiento de lo que ya es una realidad y, según nuestra Eva se va uniendo con nuestro Adán, podemos dar a luz. Porque sin intimidad, no hay concepción.

Pero sí que Dios dice: “Me la voy a presentar a mí mismo”. Pero sí que dice que no se conforme a este siglo, sino que se transforme por la renovación de su entendimiento. Dice que Temo que como Eva fue engañada, tu mente, como a Eva, también lo sea. Por favor, compara tu mente con Eva y te van a cerrar todos los números de este problema simple.

De la singularidad que hay en Dios, serán uno. Y ahora somos dos. Es decir que, antes de la caída, el alma y el espíritu estaban al unísono, y el cuerpo, entonces, reflejaba el deseo del Espíritu, porque el alma era obediente.

En la caída, el alma se sensualiza con el cuerpo, recibe sus impresiones por los cinco sentidos exteriores, oprimiendo así la voluntad del Espíritu: Opacándolo porque ha muerto y no tiene esa vida como para poder dar esa simiente al alma para que ella refleje su deseo.

 Entonces y desde entonces, el hombre actúa de acuerdo con sus reacciones para con lo que el mundo produce, en lugar de dominar la creación de adentro para afuera. Pero al nacer de nuevo, su espíritu ahora es una nueva creación si está vivificado.

 Y lo que nos falta por hacer, no es cambiar de naturaleza, sino volver a enamorar a Eva, hasta que se convierta en uno, para que los reflejos del cuerpo sean las impresiones del Espíritu y no de nuestros cinco sentidos. Es decir que: el reino de Dios está en vosotros. Dios gobernando desde nuestro interior hacia el exterior.

¿Te das cuenta, ahora, como palabra que tú habías descartado porque no entendías, ahora va tomando sentido? Dice también, en la Biblia, que no vendrá sin que el hombre de pecado, (coma), el hijo de perdición. El hijo de perdición, (coma), el hombre de pecado.

 Son dos adjetivos para un mismo verbo. Es decir que el hombre de pecado viene a ser el hijo de perdición. A ver, haz memoria: ¿Quién se llamó Hijo de Perdición en la Biblia? Judas. ¡Ah! Pero entonces, ¿Eso quiere decir que ya vino el anticristo? No, en absoluto.

 Fue un apodo que le pusieron porque manifestó lo que sólo Adán haría. Porque el Hombre de Pecado, es Adán. ¿Por qué le pusieron a Judas el Hijo de Perdición? Porque fue y se colgó de un árbol a sí mismo. Y así anda la iglesia, tratando de cargar la cruz cuando Cristo ya la cargó. ¿Se entiende?

Judas salió y se ahorcó a sí mismo. Cristo ya había colgado del madero. ¿Y a cuántos hombres atrajo? A todos. Ahí andaba Judas. No tenía por qué ir a colgarse. Lo que tenía que hacer era reconocer su pecado y, aunque lo había traicionado, hubiera sido salvo igual.

¿O no lo habíamos traicionado nosotros también? Porque dice: Hijo de perdición, el Hombre de Pecado. Es decir que operó de la misma manera en que Adán hubiera operado. Somos demasiado legalistas con los demás. No tanto con nosotros mismos.

Como Caín, ofreciendo fruto de la tierra, todavía la iglesia está tratando de traer del esfuerzo de su tierra, cuando Abel lo que hizo, fue dar el primogénito. Todo está en que el que estaba en ti, ya hizo lo que tenía que hacer. Lo que tenemos que hacer, ahora, es entenderlo. Por obras, no vamos a madurar ni un codo de estatura.

(2 Tesalonicenses 2: 4)= El cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios.

Primero: está hablando del Hombre de Pecado. Y dice que se sienta en el templo de Dios. Hay dos palabras para la palabra TEMPLO, anota: Una es la palabra HIERON y la otra es la palabra NAOS. Ahora observa con atención las escrituras que voy a mencionarte.

(1 Corintios 3: 16)= ¿No sabéis que sois templo (NAOS) de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?

 (Mateo 21: 12)= Y entró Jesús en el templo HIERON, estructura física de Dios, y echó fuera a todos los que vendían y compraban en el templo HIERON; edificio, construcción y volcó las mesas de los cambistas, y las sillas de los que vendían palomas; Esto es obvio. No hay manera que Él entre dentro de ti y te desparrame mesas. Se trata de un templo físico en este caso.

(Hechos 2: 46)= Y perseverando unánimes cada día en el templo, HIERON y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón. Templo, HIERON, físico. Entraban en un templo físico y luego iban y tenían su cena en las casas. Una cosa era su comunión y la cena que nosotros santificamos tanto, era simplemente una comilona en la casa de ellos

(Efesios 2: 21)= En quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo (NAOS) santo en el Señor; (22) en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada Esta palabra también es NAOS de Dios en el Espíritu.

(2 Tesalonicenses 2: 4)= El cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo NAOS de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios.

Lo único que se ha hecho con esto, es descubrirlo, pero allí estaba. El NAOS de Dios. No es un templo físico. Porque donde él se quería sentar era en las nubes, recuerdas? Tenemos a Satanás entrelazado con la mentalidad adámica.

 Recuerda que el diablo es el vaso que la influencia satánica usa, no personas, aunque eventualmente las incluya. Puede ser también una serpiente, como también puedes ser tú mismo si te pones a tiro de escopeta.

 Muchos diablos corren a auténticos y genuinos hombres de Dios de las iglesias. Pablo le llamaba “La bestia de Efeso”. Y la gente se creía que había que mapear la ciudad. ¡No! ¡Eran los cabezones de la iglesia los que lo sacaron de la ciudad!

Él destruyó a todos los dioses de Efeso; a Diana, pero nunca – dijo el propio pro-cónsul -, nunca agredió a la diosa con sus palabras, es decir: que nunca oró en contra de principados y potestades.

Sin embargo, hubo una revolución en la ciudad y una transformación entera, porque andaba razonando y persuadiendo con los verdaderos demonios que están dentro de nuestras organizaciones. La guerra es donde tú estás sentado. Sobre esto, en las librerías no hay demasiado material. Habrá que ver quién maneja la distribución.

Luego dice que se sienta en el templo de Dios, haciéndose pasar por Dios. Eso hizo Adán. ¿Qué le dijo, sin decirlo, a Dios? “Yo no voy a dejarme llevar por tu juicio…¡Yo mismo voy a juzgar el bien y el mal!” Quiso pasar por Dios.

Entonces Dios le dijo: “Mientras yo gobierne dentro de ti, tú gobiernas el planeta. Pero si yo no gobierno dentro de ti, el planeta te gobierna a ti.” Por eso hoy, entre otras cosas, las plantas dominan sobre el hombre. La marihuana, la cocaína, la heroína, gobiernan al hombre. ¿No es así?

¡Parece mentira! ¿Qué pasó? La aflicción del alma, son las trompetas. El libro de Apocalipsis te quiere revelar a ti que hay una mentalidad adámica que todavía milita con nosotros, porque nos cuesta reformar nuestra mente.

 La Palabra nos dice en Apocalipsis 13, que el número de la bestia, que viene a ser el hombre de pecado, es el 666, el cual es el número del hombre. La misma Biblia te dice que el número de la bestia es el número del hombre. La bestia es un hombre. Mira el verso que habla de ella.

(Apocalipsis 13: 18)= Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, Atención con esto: dice que es para el que entiende. La oreja clavada a la puerta, ¿Entiendes? Si tú sólo quieres saber lo suficiente como para justificar tu doctrina, no me has entendido nada.

Esto no cabe en la doctrina, porque no es doctrina, es aplicación personal de la Palabra. cuenta el número de la bestia, pues es número de hombre. Fíjate: primero te dice que cuentes y luego te dice que Él ya lo hizo. ¿Y te dice que es número de qué? De hombre. ¿Entonces por qué se te ocurre que la bestia puede ser alguna otra cosa que no sea hombre?

¿Qué había en la tierra prometida? Gigantes. Ya te dije que la tierra prometida, es tipología de Cristo. Para manifestar la plenitud de Cristo, hay que cargar con cosas, pedir cosas o pelear contra algo. ¡Había que pelear con los gigantes! ¿Qué fue lo que mantuvo al pueblo fuera de la voluntad de Cristo? El no querer derribar los gigantes. ¿Qué gigantes?

Tenemos tipologías. Todos los teólogos dicen que David es la iglesia, ¿No es así? David, entonces, es tipología de Cristo. Todas las escuelas de pensamiento cristiano están de acuerdo de que David es uno de los ejemplos más perfectos de Cristo en la Biblia.

David tuvo que pelear con Goliat, un gigante. ¿Cuánto medía el gigante? Seis codos de estatura. ¿Cuántas piezas de armas tenía? Seis. ¿Cuántos dedos? Seis. ¿Dónde le dio la piedra? ¡Qué casualidad! ¿No crees?

“Pero es que a mí en la escuelita dominical me dijeron que…” No señor, es Adán cayendo. En la cruz. Tenía que ser en el velo, con una piedra no cortada por mano, es el reino de Dios: Daniel. La Biblia entera, se defiende a sí misma, cuando la leemos de acuerdo a como está escrita.

 ¡Tumbó al gigante! Y tú lo has tumbado en Él, porque conjuntamente con Él has sido crucificado, muerto, enterrado, vivificado, levantado y estás, hoy, sentado en el trono con Dios. No es que va a estar. ¡Ya estás! Pero eso se apropia en nuestra vida literal afuera, según lo entendemos. Está consumado.

(2 Tesalonicenses 2: 5)= ¿No os acordáis que cuando yo estaba todavía con vosotros, os decía esto?

 (6) Y ahora vosotros sabéis lo que lo detiene, El tiempo lo detiene. ¿Y detiene qué? La venida del Señor. Ese siempre fue el tema, recuerdas? a fin de que a su debido tiempo se manifieste. ¿Se manifieste qué? El Hombre de Pecado.

(7) Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; Nuestra concupiscencia sólo que hay quien al presente lo detiene, hasta que “la” ¿Dice “La”? No. Dice EL. ¡No! ¡Pero si siempre se dijo que es la iglesia la que se va! Lo puedes ver por ti mismo. ¿Hasta qué? Hasta que él sea quitado de en medio. ¿Y quién es él? ¡El Hombre de Pecado!

(8) Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca ¿Y esto qué es? ¡Un mensaje! y lo va a destruir con el resplandor de su venida Mateo lo dice de esta manera: Una vez la cizaña sea removida, los hijos resplandecerán en el reino de su Padre. Esto significa que la manifestación de Cristo depende de remover algunas cosas de la iglesia, no de pedirle más a Dios.

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El Misterio en las Nubes

Para poder entender apropiadamente la Biblia y cada uno de sus libros es indispensable conocer, en cada caso, su patrón de lectura. Algo así ocurre con el libro de Apocalipsis. Cuando este libro se entienda tal como fue escrito, se revela inmediatamente la figura de aquel que estaba oculto en medio del candelero: Jesucristo. Ese es el fundamento del libro, no las profecías de Gog y Magog. Mira lo que dice al respecto y por adelantado el profeta Isaías:

(Isaías 52: 14)= Como se asombraron de ti muchos, de tal manera fue desfigurado de los hombres su parecer, y su hermosura más que la de los hijos de los hombres, (15) así asombrará él a muchas naciones; los reyes cerrarán ante él su boca, porque verán lo que nunca les fue contado, y entenderán lo que jamás habían oído.

 Nota claramente que hay parte del mensaje que nunca ha sido declarado. ¿Por qué lo sabemos? Por una deducción muy sencilla que salta a la vista: porque todavía las naciones no están ante los pies de Jesús.

Dice que cuando se les cuente lo que todavía no se les ha contado, entonces vendrán. La iglesia de este siglo, mantiene un relato que al mundo, hoy por hoy, no le interesa ni le dice nada. Y no es una cuestión de Satanás, es una cuestión de falta de manifestación visible.

Estamos visitando la cruz, nuevamente, para ver el lado oscuro de la cruz. Todos sabemos que un hombre murió en una cruz. El planeta entero ha difundido ese relato. Pero lo que no sabemos, (Incluido varios que deberíamos saberlo) es por qué lo que ese hombre hizo, nos afecta hoy a nosotros. ¡Es por fe! De acuerdo, pero ahora explícamelo.

¡Su sangre! Sí, eso es lo que siempre hemos oído, su sangre. Pero resulta que a ti no te tocó, fue derramada en el suelo, no en tu ropa. Entonces, ¿Cómo es que la muerte de un hombre viene a afectarte a ti, hoy, positivamente? ¿Nuestro problema, fue físico o espiritual? ¿Cuál era la naturaleza de nuestro problema, física o espiritual? Entonces. ¿Qué tipo de muerte es la que nos puede librar de eso?

¡Claro! ¡No queremos decirlo porque, en lo profundo, todavía no terminamos de creer en eso! Sin embargo, una muerte física no afecta tu vida espiritual. Ese es el lado oscuro de la cruz. No por malo, no por tétrico; sólo por no revelado.

Pero esto y no otra cosa va a ser lo que haga que las naciones vengan a Él. Porque van a entender. Allí será lo preanunciado: cuando todos los que puedan entender, serán uno. El énfasis, entonces, no se fundamenta solamente en que tú proclames la cruz.

El énfasis es que la expliques. ¿Has oído a alguien, últimamente, explicar los fundamentos profundos de la cruz? Aprendamos esto: si entendemos Génesis y Apocalipsis, el resto de la Biblia toma sentido como rollo uniforme y no como documentos dispersos.

(Apocalipsis 1: 4)= Juan, a las siete iglesias que están en Asia: gracia y paz a vosotros, del que es y que era y que ha de venir, y de los siete espíritus que están delante de su trono; (5) y de Jesucristo, el testigo fiel;

¿Por qué Jesucristo se presenta aquí como el testigo fiel? Simple. Piensa un momento. ¿Ya lo tienes? Exacto: porque el libro nos expone a falsos testigos, a falsos apóstoles. Nos habla de Babilonia. Y Babilonia está llena de falsos testigos, falsos apóstoles y falsos pastores.

El hecho de que Él se manifiesta, o se introduce, o se revela como el testigo fiel, quiere decir que hay testigos infieles. Debemos aprender a leer lo que la Biblia dice y lo que deja implícito sin decir. Luego dice: el primogénito de los muertos.

¿Por qué dice que Él es el primogénito de los muertos? Primero tú tendrás que recordar que Jesús se introduce como la solución al problema. Este es otro patrón muy importante que este libro presenta.

Cuando Jireh aparece, es porque ya ha hubo una provisión. Porque tú tenías una necesidad. El nombre que Él usa, es el de la solución a tu problema. Esto demuestra que cuando se dice que Dios cubre nuestras necesidades, no se está hablando de dinero o confort. Y lo vemos en las siete iglesias.

¿Te has preguntado por qué esas siete iglesias? Porque, aparentemente, no tenían demasiada importancia como para integrar el canon. ¡Y la de Jerusalén no está! Ni la de Antioquia, que era la más fuerte. O Corintios. Entonces la gran pregunta, es: ¿Por qué esas siete y no otras?

Nosotros creemos que es un avance cronológico de las etapas de la iglesia. Está bien, pero si es así, eligieron unas muy malas para identificarlas. Y si cronológicamente es el avance dispensacionalista de nuestros ministerios, terminamos bastante mal porque la última anda en ruinas. Aquí algo no funciona; no tiene sentido.

Dice que Él es el testigo fiel y que es el primogénito de los muertos. Porque el libro te dice que hay uno que es blasfemo, que dice que tuvo una herida, pero que es un mentiroso que dice que él también resucitó de los muertos. Cuando la Biblia dice que de una vez y por todas Él ya lo clavó en la cruz, habla también de Satanás. Pero nosotros enseñamos que él vuelve a vivir.

Entonces Cristo dice: el primogénito de los muertos, soy yo. Aquí, nadie más que yo ha resucitado de los muertos. “Bueno, hermano… Está bien, pero…¿Y Lázaro?” No. Lázaro no resucitó de la muerte que resucitó Jesucristo.

Eso también le da énfasis al tipo de muerte que tuvo. Él resucitó del tipo de muerte que tú tenías. Porque – dice -, vosotros estabais muertos en pecado. Pero resulta que tú nunca has muerto físicamente.

Esto significa, entonces, una sola cosa: tú estabas muerto espiritualmente. De esa muerte fue que Cristo resucitó. Fue el primero que resucitó, que fue una nueva creación que nació de nuevo. Aprende: cuando la Biblia habla de muerte, deberás olvidar ataúd, velatorio y sepultura. Eso es asunto de hombre. Dios jamás asistió a un sepelio ni hizo un discurso necrológico en “homenaje” a alguien…

Ahora; para nacer de nuevo, o ser recreado, o vivificado, el requisito indispensable es estar muerto. Esto es: para haber nacido entre muertos espirituales, tienes primero que morir espiritualmente. Porque si no, no se comprende ni justifica que te vivifiques. Si le vamos añadiendo luz, vamos entendiendo un poco más qué es lo que pasó en la cruz. ¿Se entiende?

Él es el primogénito del tipo de muerte que me afectó a mí, la caída. Era una muerte en la que físicamente dispuesto, vive. Estaba muerto para con Dios. Estaba muerto. Era una naturaleza adámica. Entonces, Él tuvo que convertirse en esa naturaleza, clavarla en la cruz y, en fe en Dios, esperar a que fuese vivificado y alumbrar una nueva creación.

Es el único que ha hecho eso como primogénito. Nosotros, en Él, también hemos resucitado. Tú no te has levantado separado de Él. Tú, por lo que Él hizo cuando él fue levantado, estás en Él. Es un solo levantamiento.

Es un solo nuevo nacer. Fue en la resurrección de Jesús. En la vivificación de Él, nosotros juntamente con Él, fuimos vivificados. Cuando tú hiciste la oración del pecador, lo reconociste y lo apropiaste en tu vida. Lo que activa eso es si lo creíste o sólo lo repetiste como una fórmula mágica…

Es un nuevo hombre, y nosotros tenemos nuestra vida en Él. Estamos EN Cristo Jesús. Él no está afuera de ninguna manera, y nosotros a su lado adorándolo, no. Estamos en Él y Él en nosotros. Somos uno.

Cuando decimos esto, la gente suele mirarnos con los ojos cruzados. ¿Sabes por qué? Porque estamos demasiado acostumbrados a vernos bien abajo. Porque allí abajo andábamos en la caída, es verdad. Pero tú ya no estás allí, ahora has nacido de arriba. No de nubes; de un estilo de vida o de una naturaleza superior.

Luego dice: El soberano de los reyes de la tierra.¿Por qué se introduce así? Porque la mujer blasfema dice que tiene a todos los reyes en sus manos. Entonces Cristo dice: Con permiso; el soberano de los reyes de la tierra, soy yo.

Se introduce en el libro así para que tú no vayas a atemorizarte después, con lo que dice la otra mujer, la adúltera. ¡Son mentiras! Pero nosotros, sin embargo, los imaginamos a ellos corriéndonos de toda la tierra porque nos han hecho creer que tienen todo el dominio.

Cuando Él se introduce, diciendo: Mira; antes de que aquella te diga la mentira, escucha ahora la verdad: Yo Soy el testigo fiel, Yo Soy el primogénito. Los reyes están en mis manos, no en las de ella. Me introduzco como tal.

Si tú haces un estudio de las siete iglesias, verás como todos los problemas que identifican a las siete iglesias, son resueltos por el título o el nombre que Él utiliza cuando se les presenta. Y también les ofrece, a las siete iglesias, algo al que vence.

Pero es imperativo que entiendas que aquello que se le ofrece al que vence, sólo se encuentra en el Lugar Santísimo. Es decir que si tú te quedas en el Lugar Santo, no lo recibes. Ni hablar si te quedas en el Atrio. Recuerda ahora que el Lugar Santo, es el tiempo carismático que estamos terminando de atravesar.

En el Atrio, afuera, hacía frío porque no había ni leche ni luz. Adentro, en el arca, estaba bien caliente por la presencia de Dios. Él dice que si no estás ni frío ni caliente, esto es: que estás en el medio, en suficiente compromiso como para resultar peligroso, pero mucha transigencia como para no revelarle correctamente: es decir; si estás tibio, Él te vomitará de su boca.

Esto significa que si tú te quedas en el mover pentecostal y no adelantas, no terminas y vences, no terminas. Recuerda: el tabernáculo, es el patrón. Frío afuera; caliente adentro. Tibio, no suficientemente comprometido como para llamarlo cristiano.

¡No me molestes! ¡Te traigo una propina el domingo, pero a mí no me desafíes! ¡Te pago para que tú estudies; yo no voy a estudiar! Tú tienes esta empresa llamada iglesia y yo pago una cuota mensual llamada “diezmo” para recibir atención personalizada. Aberrante. Pero demasiado cierto.

¿No es que la manifestación de Dios es corporal? No es de los ministros. Es un reino de sacerdotes. Esa es la doctrina de los nicolaítas, allí en Apocalipsis, esa que dice: Tengo en contra tuyo: que tienes esa división en la iglesia. Trabajan tres o cuatro asalariados y el resto viene el domingo a recibir.

Esa es la famosa doctrina de Laicos y Ministros. ¡Eso no existe, mi hermano! ¡La Palabra nos llama: Todos Ministros competentes del Nuevo Testamento! ¡Reyes y Sacerdotes, es el orden de Melquisedec; no el levítico! Apocalipsis habla de todo lo mismo que ya sabemos. No es algo nuevo. No es un libro separado del resto de la Biblia.

Reitero esto a riesgo de parecer senil o redundante, pero es que yo entiendo que al mostrarte a ti este libro tal cual como debe ser leído, se nos están removiendo gigantes en la cabeza. Por eso es que hay que mostrar lo mismo desde varias facetas. Es la única manera que vamos a terminar de entender que este libro forma parte del libro global.

(Apocalipsis 1: 6)= Y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre; a él sea la gloria e imperio por los siglos de los siglos. Amén.

 (7) He aquí viene con las nubes.

Aquí hay otra. Viene con las nubes. Recuerda el patrón de Hermenéutica. Si empezamos a ver que las cosas que no se entienden literales, como algo entendible, entonces es que hay que figurarlas, buscarles una analogía, entonces ya son espirituales. No te pongas, entonces, a literalizar cosas que en el ojo natural y desnudo, no caben.

Dice que viene con las nubes. Perfecto. La Palabra habla muchas veces de esas nubes que se llaman cúmulos. Habla de tinieblas, truenos. Con esto quiero decirte que sí, que la Biblia habla en muchas partes de nubes literales, de esos vapores a veces llenos de lluvia. Pero cuando la nube no le hace sentido en lo literal, ¿Qué es? Vamos a verlo.

(Hebreos 12: 1)= Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante.

 (Marcos 13: 26)= Entonces verán al hijo del hombre, que vendrá en las nubes con poder y gloria.

 (Daniel 7: 13)= Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como hijo de hombre, que vino hasta el anciano de días, y le hicieron acercarse delante de él.

Déjame decirte algo: yo creo en el regreso literal del Señor. La acusación de no creerlo, es una de las calumnias inventadas por Babilonia para desacreditar estas verdades. Porque de todo lo que nosotros vamos a experimentar, yo necesito un patrón.

Y si yo estoy esperando la redención de mi cuerpo literalmente, entonces necesito un ejemplo. Hay un ejemplo por allí de lo que yo voy a tener como resultado de mi redención. Entonces, literalmente, tiene que haber un regreso.

Pero ese regreso no viene sin que aparezca primero. Muy importante. Hay un balance. Por allí hay algún mensaje del reino adonde los sacaron a todos por la ventana y hay cosas que no se entienden. No tires al bebé junto con el agua sucia de su bañera. Cambia el agua y deja al niño tranquilo.

Fíjate lo que dice el pasaje de Hebreos 12:1. Habla de nubes de testigos. La palabra, allí es SNEPHOS, que habla, específicamente, de los espíritus vivos en Cristo. No tienen cuerpo, porque resurrección de cuerpo, sólo Jesús experimentó.

Nosotros estamos aguardando, y la creación aún gime. Y nosotros, dentro de este tabernáculo antiguo, también genuinos esperando la manifestación de los hijos, que es el libro interno que se está abriendo según vamos revelando los sellos.

Hasta la creación va a ser librada cuando la manifestación que los hijos de Dios traemos, (Cristo Jesús en nosotros), sea vista ante el mundo. Eso va a formar una redención de cuerpo. Ya sabrá Dios como va a ser.

Yo no lo sé y no puedo imaginarlo con esta mente finita que se nos ha dado. Cuando estemos más cerca, posiblemente, iremos recibiendo más sobre cómo va a ser. Por ahora basta decir que hasta la Creación gime esperando “ver algo”, que tiene que verse antes del regreso literal de Jesús.

Dice aquí que tenemos una nube de testigos. Y la palabra “nubes” no se refiere aquí a los cúmulos ni nada de eso, sino a la vida de los mártires en Jesús, esto es: la gente que ya ha muerto pero que está en Cristo. ¿Lo puedes ver aquí con claridad?

(Jeremías 4: 13)= He aquí que subirá como nube, y su carro Allí estamos hablando del carro del Señor; su vehículo como torbellino; más ligeros son sus caballos Es decir: el vehículo que hace que el Señor se levante como nube. Ten en mente esto.

(Salmo 104: 1)= Bendice, alma mía, a Jehová. Jehová Dios mío, mucho te has engrandecido; te has vestido de gloria y de magnificencia.

 (2) El que se cubre de luz como de vestidura, que extiende los cielos como una cortina, (3) que establece sus aposentos entre las aguas. Eso es importante porque las aguas, según Apocalipsis 17, dice que son linaje, multitudes, pueblos. el que pone las nubes por su carroza, Ahí está el vehículo. Ahora el vehículo en el que Dios se mueve, son nubes. Ahora bien; todo el mundo sabe que Dios se mueve en nosotros. El que anda sobre las alas del viento; (4) el que hace a los vientos, sus mensajeros.

Entonces, vemos que el Señor viene en un pueblo. Apocalipsis lo está revelando de en medio de un pueblo. Donde la palabra NUBES no tiene sentido como nubes del cielo, siempre tiene sentido como una analogía del vehículo en el cual Dios declara su mensaje.

 (Proverbios 25: 14)= Como nubes y vientos sin lluvia, así es el hombre que se jacta de falsa liberalidad.

¿Qué estamos haciendo? Preponderantemente entendiendo el lenguaje en el cual el libro del Apocalipsis fue escrito. Por eso, cuando Juan dice ¡Viene en las nubes! Todo el mundo sabía que las nubes eran los carros de Dios, que eran los ministros esos vientos de fuego.

El fuego tampoco es literal. Él dice: oye, yo vine a traer fuego y quisiera que ya estuviera encendido. Es un fuego que trae juicio a la tierra. Bueno; el agua también trajo juicio a la tierra, pero el planeta no se fue a ninguna parte.

Y el agua que removió lo malo, salvó lo bueno. Y el fuego que revela la estopa, también purifica el oro. Sí que estamos reservados para fuego, pero ya se están quemando algunos. Por eso no están. Se revela su fundamento. Y se les cae la casa.

La Palabra dice que hay dos constructores. Y los dos terminan la casa. Y todos parecen buenos creyentes. Hasta que llega el día de la lluvia. La lluvia, en la Palabra, siempre es un mensaje que hace que la tierra brote.

Mi Palabra, – dice el Señor -, que baja y no regresa vacía. Hay un mensaje que azota la casa y que les revela el fundamento a los que construyeron sobre la arena, que son fragmentos de la roca. Se quedaron en los inicios y no llegaron a la plenitud.

Lo que la Palabra sí nos promete, es que la lluvia viene. ¿Por qué es tan seguro? Porque no es de Satanás, es de Él. Quien azota su propia casa, es Dios. Satanás no puede. Él dice: Una vez más, yo conmoveré ara que sólo quede lo que es mío.Dice que viene como ladrón en la noche.

¿Qué es un ladrón? Alguien que se lleva lo que no le pertenece. Cristo viene a nosotros y saca lo que no le pertenece. Son analogías. La Palabra te habla a ti proféticamente. No significa que es futuro, puede ser profético y es hoy. Lo profético no está limitado al futuro.

(2 Pedro 2: 17)= Estos son fuente sin agua, Está hablando de obreros fraudulentos. Puedes leer el pasaje completo nubes empujadas por la tormenta; para los cuales la más densa oscuridad está reservada para siempre.Ahora mira Judas, más adelante, hablando de lo mismo.

(Judas 12)= Estos son manchas en vuestros ágapes, que comiendo impúdicamente con vosotros, se apacientan a sí mismos. Está hablando de la gente son nubes sin aguaNo tienen mensaje llevadas de acá para allá por los vientos.Vientos de doctrina fluctuantes como niños árboles otoñales, sin fruto,Porque están en la estación incorrecta. Es un mensaje no relativo dos veces muertos y desarraigados.

Le dijo: si comes del árbol, muriendo morirás. Entonces ¿Por qué cuando dice: vengo con las nubes, nos imaginamos un algodón blanco? Cuando en toda la Palabra, las nubes que Dios usa para llegar adonde va, son sus carros de fuego. Ministros hechos ministros de fuego.

Sus mensajeros. Algunos con agua y otros sin ninguna. Los que no tienen agua, son movidos. Porque lo que traían no era de ellos, se lo hacían. El que ministra de la primera gota que recibe, se le acaba y luego no tiene nada que decir.

El pide un ministro, porque tiene su naturaleza integrada en el mensaje, es fuente del mensaje. Si tú lo invitas a cenar, te predica en la cena, en el desayuno y, cuando se acuesta a dormir, te sigue hablando de lo mismo. No tiene otra cosa que decir. Dice que Hageo venía involucrado dentro del mensaje.

Hay otras escrituras muy precisas, que ayudan a desenredar todo esto. Eso no retira en absoluto la idea de que Él venga literalmente. Tengo algunas preguntas. Son preguntas que quizás pueden perjudicar a los más débiles en la fe, pero no sería sincero si no las formulara.

Una: Cuando Él regrese literalmente, ¿Cómo es que todo ojo lo va a ver? Porque se presupone que, si llega en Australia o en Japón, aquí en Argentina no podríamos verlo de ninguna manera, ¿No es así? ¿Dice esto, exactamente la Biblia, o hay que entenderlo de otro modo?

Tú puedes, entonces, ponerte híper espiritual y decirnos: “Bueno, pero quizás podemos verlo por Internet”. Ah, sí, podría ser. Pero resulta que yo quiero que la Biblia se interprete sin tecnología, entiéndeme por favor.

Con esto, lo que te quiero decir, es: Vamos a leer el libro del Apocalipsis, sin el abecedario, el alfabeto. ¿Y esto que tiene que ver con el Apocalipsis? Tiene que ver con que no son pocos los que han elegido leer Apocalipsis con la ayuda de la CNN o la ABC o la CBS.

Alfabeto. Deberemos entender el libro según el libro, sin la ayuda de las noticias. Se supone que se entiende por sí mismo. Yo creo que la única manera que todo ojo pueda ver a Cristo, es cuando aparezca en el pueblo.

No hay modo que se pueda meter a toda la iglesia en Jerusalén. ¡No cabe! ¡Si no cabe en toda la China, cómo va a caber en Jerusalén! Claro; entonces tenemos que justificar eso y decimos que son pocos los que se salvan.

Escucha: si son pocos los que se salvan, entonces Dios perdió. Él dice que el final es Él siendo todo en todos. Allí dice que toda rodilla se doblará, no que solamente algunas. Dice todas. Unas por fe, otras por juicio. ¡Pero se doblarán todas! Benditos ustedes que creyeron sin ver. Esos van a creer después que vean, ¡Pero van a creer igual!

Dios es bueno. Es un Dios de restauración. Anda reconciliando al mundo consigo mismo. No tomando en cuenta sus errores. Y va a ganar. Si me quieres meter en la cárcel por creer en un avivamiento así, méteme preso. Pero Dios se va a ganar a cuanta alma se arrepienta y lo reciba.

Hay una gran siega. Estamos allí. Son buenas noticias. Lo que pasa es que creemos más rápido en una enorme destrucción que en una restauración. Él dice que según un hombre mató a todo el mundo un hombre justifica, ¿A cuántos hombres? ¡A todos los hombres! No algunos. Que no terminemos de entenderlo, no anula el hecho.

(Salmo 68: 4)= Cantad a Dios, cantad salmos a su nombre; exaltad al que cabalga sobre los cielos.Otras traducciones dicen: “sobre las nubes”.

(Isaías 14: 14)=Aquí es Satanás el que está hablando, y dice: Sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al altísimo.

Pregunto: ¿Por qué le podría servir a Satanás andar sobre las nubes literales? ¡De nada! Él, lo que quería, era ser cabeza de los carros de Dios. Porque Anticristo, es ser en contra o en lugar de Cristo. ¡Es un hombre! Lo incluye. ¿O no dice Juan que hay muchos anticristos?

Y para tu información, lo que engaña más a la gente no es lo que viene en contra, sino lo que está en lugar de. Que brilla tal cual y como, pero no es. Ese era su plan. Sentarse en el templo de Dios. Ese es el hombre, no un templo de piedra en Jerusalén.

Dime la pura y más santa verdad: ¿Tú te has creído, realmente, que Satanás va a sentarse en el trono de Dios y nosotros, sabiendo que es él, por alguna inexplicable razón lo vamos a adorar igual? ¿No es más coherente que se ubique en ese lugar y nosotros pensemos que es Dios?

¡Sí hermano, esto es más lógico! ¿Sí, verdad? Pues entonces ten cuidado, mucho me temo que ya ha ingresado en algunos lugares y con algunas formas, haciéndonos creer que es Dios y produciendo una falsa adoración a su imagen y figura.

¿Por qué la Biblia dice que Dios no habita en templos hechos por mano de hombres? Eso no significa que tú no debas construirlos. Lo que te está diciendo, es que Él no los va a habitar, entiendes? No está mal llamar al templo “La casa de Dios”, si a ti se te ocurre denominarla así.

Pero lo que no puedes decir sin mentir, es que en ese templo “está viviendo Dios”. Dice que harán milagros hasta los obreros fraudulentos, pero nada que ver con Dios. Ahora, si tú eres parte de una generación perversa, – como dijo Jesús -, que solo busca señal, serás engañado por las señales.

Dice que la gente que anda siguiendo milagros es una generación perversa. ¡Jesús dijo eso, no yo! ¿Es Biblia o no es Biblia, señor? En el momento en que me salga de la Biblia, tú me lo haces saber y te aseguro que me callo para siempre.

(Salmo 18: 12)= Por el resplandor de su presencia, sus nubes pasaron; granizo y carbones ardientes.

 (Salmo 135: 7)= Hace subir las nubes de los extremos de la tierra; hace los relámpagos para la lluvia; saca de sus depósitos los vientos.

(Isaías 46: 10-13)= Que anuncio lo por venir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no era hecho; que digo: mi consejo permanecerá y haré todo lo que quiero: que llamo desde el oriente al ave y de tierra lejana al varón de mi consejo. Yo hablé, y lo haré venir; lo he pensado, y también lo haré. Oídme, duros de corazón que están lejos de la injusticia. Haré que se acerque mi justicia; no se alejará, y mi salvación no se detendrá, y pondré salvación en Sión, y mi gloria en Israel.

 (Daniel 7: 13)= Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre, que vino hasta el anciano de días, y le hicieron acercarse delante de él.

 (Joel 2: 2)= Día de tinieblas y de oscuridad, día de nube y de sombra; como sobre los montes se extiende el alba, así vendrá un pueblo grande y fuerte, semejante a él no hubo jamás, ni después de él lo habrá en años de muchas generaciones.

 (Nahum 1: 3)= Jehová es tardo par la ira y grande en poder, y no tendrá por inocente al culpable. Jehová marcha en la tempestad, y el torbellino, y las nubes son el polvo de sus pies.

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Redimiendo los Tiempos

Dice la Palabra que todas las cosas han sido puestas bajo los pies de Cristo, no es así? Luego dice que nosotros, la iglesia global, la amplia, la que no tiene ningún calificativo nominal, doctrinal o grupal, somos SU cuerpo, ¿Estamos de acuerdo?

Por lo tanto, lo que la Palabra nos está diciendo, es que TODAS las cosas han sido puestas bajo tus pies y los míos. A esto lo sabemos muy bien, pero resulta ser que todavía no las vemos en esas condiciones.

Pero sí lo vemos a Él. ¿Fácil? ¡Para nada! ¡Qué va a ser fácil! Si alguien, alguna vez, te predicó un evangelio donde las cosas eran fáciles, no te predicó en absoluto el evangelio de la cruz. Créeme que el genuino no tiene nada de “diet” ni de fácil.

(Hebreos 2: 5)= Porque no sujetó a los ángeles el mundo venidero, acerca del cual estamos hablando; (6) pero alguien testificó en cierto lugar, diciendo: ¿Qué es el hombre, para que te acuerdes de él, o el hijo del hombre, para que le visites?

(7) Le hiciste un poco menor que los ángeles, le coronaste de gloria y de honra, y le pusiste sobre las obras de tus manos.

(8) Todo lo sujetaste bajo sus pies. Porque en cuanto le sujetó todas las cosas, nada dejó que no sea sujeto a él; pero todavía no vemos que todas las cosas le sean sujetas.

(9) Pero vemos a aquel que fue hecho un poco menor que los ángeles, a Jesús, coronado de gloria y de honra, a causa del padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios gustase la muerte por todos.

(10) Porque convenía a aquel por cuya causa son todas las cosas, y por quien todas las cosas subsisten, que habiendo de llevar muchos hijos a la gloria, perfeccionase por aflicciones al autor de la salvación de ellos.

También hemos visto los sellos, el atrio, el sacrificio. Donde hubo una crucifixión, una muerte, un entierro. Después vimos las trompetas, donde está el lugar de la iglesia, donde está el candelero, la luz allí es artificial.

Cuando la gente está acostumbrada a un mover carismático, todo esto está bajo luz artificial. Cuando algunos empiezan a penetrar más allá del velo, a lo que parece ser oscuridad, muchos de los que están cómodos donde está la luz artificial, creen que nos hemos caído de la gracia.

En la ley, en los atrios, crucifixión que es nueva salvación, es atrio, es la cruz, están las multitudes. Allí todo el mundo era permitido. En el Lugar Santo, sólo la tribu. Pero más allá del velo, sólo uno.

Es decir que según vamos progresando en Dios, la compañía del primogénito que va adelante, se hace menos. Y sigue siendo nacimiento. Recuerda: el tabernáculo es nuestro patrón. La Fiesta de los Tabernáculos, nuestro punto de partida hacia la libertad.

Eso no quiere decir que los demás no son salvos. Por eso los atributos de Dios en Apocalipsis que rodean el trono; los querubines, que también ya lo he dicho, que son los atributos de Dios, los cuales sólo pueden ser reflejados a través del hombre.

Y que la Biblia dice que los querubines cantaron: “Nos has redimido para Dios y nos has hecho un pueblo de todo linaje y de toda lengua”. Fíjate que los únicos que pueden cantar eso son los hombres, pero la Biblia les llama querubines. Tienen ojos detrás. Es decir que: a pesar de que tan al frente vayas tú, todavía tienes entendimiento para el que viene por allí atrás. Entendemos todos los niveles, entendemos el plan de Dios.

Entiende esto: aún cuando nosotros podamos estar terminando, siempre hay gente empezando. Cuando la tribu llegó al Jordán, eran tres millones. Los que pasaron allá adelante, pasaron mucho tiempo antes que los que pasaron atrás.

Pero los que pasaron adelante se tuvieron que quedar en el medio del Jordán, hasta que todo el mundo cruzara. Si estamos identificados con esto, es porque hay algo en nuestro espíritu que nos apela, que nos llama. Lo profundo llama a lo profundo y Dios te ha marcado a ti para ese propósito, entonces sería pecado para ti no estar. Pero si estamos marcados es porque estamos marcados.

¿A qué tribu perteneces tú? Fíjate que Israel era una sola nación, pero tenía doce banderas. Lo que pasa es que hemos predicado la unidad del cuerpo de Cristo como algo que, en verdad, en la escritura no dice ser. El hombre de Dios, es: ¿Amarillo? ¿Blanco? ¿Negro? Es hombre y punto. No importa el color de tu piel y tu cultura; el Espíritu Santo sigue siendo uno solo.

La unidad de la cual habla Juan 17, es la del hombre y Dios, no la de tú y tu hermano. Claro; tú no puedes ser uno con tu hermano si antes no eres uno con Dios. Dicen que cuando Él y tú sean uno, entonces el mundo creerá que tú fuiste enviado por Él. Entonces tú podrás amar con el amor de Él.

Tú lo llevas adentro, pero para expresarlo tienes que derribar los conceptos adámicos creados en nuestro falso evangelio. Luego vienen las copas, la plenitud de la sangre, esto es: del entendimiento de la obra de Dios.

Las copas estaban llenas de sangre. La sangre habla, por eso la de Abel todavía declara. La sangre es la vida. Estamos hablando de la vida de Jesucristo. La vida trae juicio. Cuando tú reflejas la vida de Cristo, el que tiene la falsa imagen es juzgado.

Pero recuerda que el agua que eliminó a todos los perversos en el día de Noé, también salvó a Noé: La misma agua. Recuerda que las plagas que derribaron a Faraón, salvaron a Israel. Las mismas plagas.

Es decir que el juicio de Dios produce el destino. Pero el juicio de Él no está en el juicio de bien y mal. Él no come del árbol del conocimiento, la iglesia es quien está comiendo de allí. Nosotros queremos comer del árbol de vida.

Entonces preguntaremos una y otra vez: ¿Quién es ese? Y la misma escritura nos responderá: El que está en medio del candelero. Mientras más lo vemos a Él, más somos transformados en su imagen y semejanza.

Todo el libro del Apocalipsis está escrito así. Podemos verlo de otra manera. Por ejemplo, el libro de Ezequiel, que es un calco, una copia al carbónico, una fotocopia del libro de Apocalipsis. Comienza con la gloria de Dios y un trono y el libro del Apocalipsis también.

Ezequiel termina con una ciudad, o el marco de algo que parece ser una ciudad, y el nombre del Señor en la ciudad. Apocalipsis termina con Dios haciendo tabernáculo con los hombres en medio de la ciudad. Es una copia.

Toda la Biblia tiene que ser relativa. Había tres fiestas del Señor. La Pascua, el Pentecostés y el Tabernáculo. Apocalipsis del 1 al 5, es la Pascua. El Pentecostés, capítulos 6 y 7. Ten en cuenta, ahora, conmigo, que el resto del libro se desarrolla en la Fiesta de los Tabernáculos.

Es decir que, la mayoría del libro, se desarrolla detrás del velo. Y atención con esto: No dice que es futuro, dice que es un mensaje desatado desde el trono. Hay una gente que está declarando un mensaje que viene desde el trono, no desde la teología del segundo día.

Recuerda: estamos dividiendo la Pascua con el Pentecostés y Tabernáculo, con el Atrio, el Lugar Santo y el Lugar Santísimo. Todo el libro del Apocalipsis del capítulo 7 en adelante, se desata de un mensaje que sale del centro del trono. El trono de Dios es el centro del hombre.

Está rodeado de sus atributos. Dios es un Dios invisible, su cuerpo somos nosotros, la plenitud de Aquel que todo lo llena. Eso significa que, sin nosotros, Él no es visto. Quien me ha visto a mí, ha visto al Padre. Recuerda que no estamos interpretando el Apocalipsis, estamos sencillamente leyendo la Biblia.

La mayor parte del libro muestra y habla de un pueblo en madurez. La fiesta de los tabernáculos comienza en el capítulo 8; comienza con las trompetas. En el Antiguo Testamento, también las trompetas eran lo primero. Después de las trompetas, venía la aflicción del alma.

Esa es la reforma; algunos andan afligidos. Su alma no resiste la entrada de luz que estremece las tinieblas. Entonces si hay orgullo, no hay arrepentimiento. La raíz de esa división, es el orgullo. Es el mismo de Adán. “Yo voy a hacer las cosas según mi juicio del bien y del mal”…

El problema con las buenas obras es que, si ese es nuestro juicio sobre el bien y el mal, entonces es egocéntrico. YO juzgo si esto es bueno. Si sale bien, YO me llevo la gloria, porque fue MI decisión, a partir de MI juicio, no del de Dios. Si sale mal, no fui YO, fue Eva.

Es el mismo principio. La iglesia anda comiendo del árbol del conocimiento. Tenemos un verdadero dualismo mental. Creemos que hay dos dioses. Creemos que Satanás es enemigo de Dios.

No te confundas. Satanás es Creación de Dios y ningún muñeco puede ser enemigo de aquel que lo fabricó. Creemos en un montón de cosas que nos ponen en una posición un tanto inadecuada para cumplir nuestro destino.

Me parece imprudente hablar de otro tema cuando la Biblia termina diciendo que Dios vino a hacer tabernáculo con el hombre. La última página del libro dice que Dios descendió e hizo morada eterna en los hombres.

Toda la Biblia habla del mismo patrón. Cristo es revelado en todos los libros de la Biblia. Tú puedes predicar Génesis, ponerte a crear doctrinas y teorías de anti diluvio o de pre adámicas. Todos conceptos que pueden ser correctos o incorrectos, pero que no consuman en absoluto mi destino.

Sin embargo yo puedo ver en Génesis 1, en el primer verso, que Dios creó. La misma palabra que dice que somos nueva creación. Es decir que de la nada hizo algo nuevo. Es decir: no somos un triste pecador salvado o emparchado porque fuimos perdonados.

El mundo está perdonado; nosotros estamos salvos. El mundo ya está perdonado, porque: si yo fuese levantado, ¿Atraigo a cuantos hombres? A todos. Potencialmente tienen salvación, sólo tienen que reconocerla. Cuando ellos lo reconocen, Dios los salva. Ellos fueron salvos en la cruz. Sólo que lo tienen que reconocerlo cuando se dan cuenta. Ahora es el juicio.

(Juan 12: 31)= Ahora es el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera. ¿Cuándo dice que es echado fuera el príncipe de este mundo? Ahora. Entonces tú, ¿Con quién estás peleando? Estás peleando con tu incredulidad. Hace dos mil años.

En Génesis yo veo la creación de mi nuevo nacimiento. Hubo un tiempo en que yo estaba vacío y sin forma. La forma de Cristo no se reflejaba en mí. Andaba en tinieblas. Hasta que el Espíritu Santo vino sobre mí y trajo esa convicción y allí Dios dijo a mi vida: Hágase la luz. Allí tienes tú ese mensaje de salvación en el primer versículo de la Biblia. Toda la Biblia habla de Cristo, no de doctrinas.

Él es la roca en medio del desierto. Él es el arca que cruzó el Jordán. En el libro del Éxodo, hubo un tiempo en el que Israel tenía que salir. Y Dios le dijo: bueno, quiero que mates un cordero. ¿Quién es el Cordero? Cristo.

Pon esa sangre en tu puerta. Luego, Dios mismo pasa por el pueblo. Él mismo se denomina como “El ángel de la muerte”. ¿Y por qué se crees tú que no hubo muerte en las casas de los israelitas? ¿Acaso porque Dios los amaba como su pueblo personal? ¿Tal vez porque ellos eran sumamente obedientes?

No. Para nada. Fue porque el primogénito ya había muerto en la casa de cada uno de ellos. Dios había inmolado el Cordero desde la fundación del mundo. Entonces, cuando el ángel de la muerte ve la sangre, la sangre le dice: “Aquí ya hubo muerte; no mates más”.

Es el mismo principio de José de Arimatea, que va y mete a Jesús en su tumba, mete la piedra y se va. De modo que él ya no se preocupa con su propia muerte, porque su tumba ya está ocupada con la muerte de otro.

(Lucas 23: 50)= Había un varón llamado José, de Arimatea, ciudad de Judea, el cual era miembro del concilio, varón bueno y justo.

(51) Este, que también esperaba el reino de Dios, y no había consentido en el acuerdo ni en los hechos de ellos, (52) fue a Pilato, y le pidió el cuerpo de Jesús.

(53) Y quitándolo, lo envolvió en una sábana, y lo puso en un sepulcro abierto en una peña, en el cual aún no se había puesto a nadie.

(54) Era día de la preparación, y estaba para comenzar el día de reposo.

(55) Y las mujeres que habían venido con él desde Galilea, siguieron también, y vieron el sepulcro, y cómo fue puesto su cuerpo.

(56) Y vueltas, prepararon especias aromáticas y ungüentos; y descansaron el día de reposo, conforme al mandamiento.

Cuando tú te ves en la realidad que ya has pasado, tú comienzas a manifestar las realidades que Él tiene hoy. Pero mientras tú estás tratando de morir diariamente, entonces sueles clamar: “¡Ay Señor! ¡Si tuviera más de ti!”

Escucha: Entiende: ¡Si ya tienes a Cristo completo! ¿Qué más necesitas? Es necesario que yo me vaya, – dijo -, porque si no me voy no puedo volver. No lo dice exactamente así, es cierto, pero eso es medianamente lo que dice. Toda la Biblia lo dice.

El arca de Noé, es Cristo, es el Verbo, es la Palabra. Allí es donde nos metemos y tenemos salvación. Treinta codos de estatura, es la plenitud del varón perfecto. Cincuenta codos de anchura es la plenitud del Espíritu. Cincuenta es Pentecostés. ¡Oh, Gloria!

Tiene tres dimensiones, es la plenitud del tabernáculo. Trescientos codos de largo es el poder de Dios en un vaso de salvación. Son los salvadores que salen del monte de Sión que vemos en Abdías 21: Y subirán salvadores al monte de Sión para juzgar al monte de Esaú; y el reino será de Jehová. Toda la Biblia habla de Cristo.

El libro nos revela el espejo que nos transforma. El libro no fue creado para adoctrinar, sino para que la gente pudiera vivir una vida práctica, reflejando a su Padre. Cristo, el Padre, la deidad, quiere encarnarse. El verbo todavía se está encarnando. Toda la Biblia está escrita así.

(Apocalipsis 1: 2)= Que ha dado testimonio de la palabra de Dios, y del testimonio de Jesucristo, y de todas las cosas que ha visto.

Nota que Juan está escribiendo algo que tiene que ver con el testimonio de Jesús. El testimonio de Jesús, fue su crucifixión. Allí, una vez más, podemos confirmar que no está escribiendo cosas del futuro, sino del pasado.

Es decir: el área futura del libro del Apocalipsis, no es que no haya sucedido, sino que no ha sido apropiado, posesionado. Son verdades que ya son ciertas en el espíritu, pero que no hemos experimentado en el mundo natural. Porque vamos creciendo en ese entendimiento de lo que ya aconteció.

El primer entendimiento que tuvimos, es que fuimos perdonados. Por eso no funciona. ¿Por qué? Porque es como si tuviéramos a un delincuente, un asesino, a un violador que atacó, violó y asesinó a cincuenta personas.

Y tú, que eres un buen samaritano, vas y mueres en su lugar. Resulta incomprensible desde lo literal y lo natural, verdad? El problema es muy bueno para ti. Tú eres un buen profeta. Hay mucha doctrina que dice que Jesús fue un buen profeta. Pero hay un problema: todavía tenemos a un asesino y violador libre.

Va a seguir matando y violando. Porque si tú te ves perdonado sigues pecando, porque no alcanzas a ver o entender cómo es que has dejado de tener naturaleza pecaminosa. Una cosa, – recuerda -, es tener mil faltas y un día arrepentirse y pedir perdón a Dios para ser justificado y salvado.

Eso – si es genuino -, se va a producir en ese mismo instante, de un modo casi automático. Pero otra cosa muy diferente y no tan sencilla, es que tú entiendas ese perdón y dejes de una vez por todas de comportarte como un asesino y violador simplemente porque no te has perdonado a tí mismo.

Mientras tú no te veas muerto en Jesús y nacido de nuevo, algo no funciona. ¿Cómo es que a eso de nacer de nuevo, nadie lo literaliza? ¡A eso sí le encuentran símbolo y tipología! Incoherencia total. Han adaptado la concepción de una mente eterna a una humana y finita. ¿Nadie lo vio?

Y sin embargo, – mira tú qué cosa -, eso sí fue literal. Somos nacidos de nuevo. Lo que sucede es que lo decimos como papagayos. Nuevas criaturas somos en Cristo Jesús. Todas las cosas viejas pasaron, dejaron de ser y he aquí todas son hechas nuevas.

Adán ya murió. No existe Adán. En la Biblia, sólo hay dos hombres: el primer Adán y el segundo Adán. El primer hombre, el segundo hombre. No el último hombre. Es el primer Adán y el último Adán, porque no hay otra oportunidad.

Pero el primer Adán era el primer hombre. Y el último Adán era el segundo hombre. Es decir que: Dios tiene dos hombres en la tierra; o tú estás en Adán o tú estás en Cristo, no hay término medio, lugares neutros ni colores grises. Se recoge o se desparrama.

No puedes tú estar en Cristo y decir que tienes naturaleza adámica. Es un disparate total. No te lo dicen claramente, pero es, sin embargo, lo que nuestra doctrina generalmente enseña en líneas generales. ¿Sabes cuánta gente anda perdida, con un eslabón que le falta cerrar, a partir de esa enseñanza errónea?

Eso es, precisamente, lo que estamos reformando. Porque nos hemos dado cuenta que, luchando con un hombre muerto, nos vamos a cansar y no vamos a tener resultados. De ese modo, tampoco vamos a poder terminar nunca. Porque el fin no es un tiempo cronológico, sino la manifestación de alguien que anda en medio del candelero que tiene que ser revelado.

Dice que se predique el evangelio como testimonio, no como decreto. Como testimonio ante las naciones. ¿Cuál es el testimonio del evangelio y su iglesia, hoy ante las naciones? Reflexiona por favor. Que cuando vean nuestra unidad con Él, van a creer que fuimos enviados. Traje y corbata usan hasta los delincuentes.

Es decir: cuando verte a ti es igual que verlo a Él. ¿Comprendes ahora tu responsabilidad? ¿Entiendes ahora cuál es tu posición ante la vida y ante el mundo? ¿Interpretas debidamente quién eres en Cristo Jesús?

Entonces dicen: ¡Es que no puede ser! ¡Él es Dios! Estás equivocado. No. Tenemos naturaleza divina. Mira; lo que es verdad de la vid, es verdad de los pámpanos. Lo que le da vida al pámpano, es la vida de la vid. ¡Pertenecemos a la misma planta!

La sustancia que mantiene a la vid, es la sustancia que le da verdor a la rama. La luz de la rama del candelero proviene del aceite de la caña. Esto significa nada más y nada menos que: lo que fluye a través de Cristo, fluye a través tuyo, varón.

El que se une con Dios, ¿Cuántos espíritus dice que es con Él? UNO. No dos, uno. Es una realidad. ¿Dónde? En el mundo del espíritu. ¿Dónde? En tu ser interior. Tu cuerpo será redimido cuando tu alma lo entienda.

(9) Yo Juan, vuestro hermano, y copartícipe vuestro en la tribulación, en el reino y en la paciencia de Jesucristo, estaba en la isla llamada Patmos.

La palabra PATMOS significa “El lugar de mi muerte”. Eso es muy importante. Porque si tú no te ves identificado en Su muerte, tampoco ves Su revelación. ¿Quién abre los sellos en Apocalipsis, el león o el cordero?

Es el entendimiento de la muerte lo que le quita los sellos a lo que está oculto, no la gritería del león de Judá. Es entender su muerte. ¿Por qué? Porque quienes hemos muerto allí, somos nosotros. Porque Él se convirtió en nosotros para que nosotros seamos redimidos convirtiéndonos a Él.

¿Quién es culpable de pecado, Cristo o nosotros? Nosotros. ¿Él, tenía pecado alguno? No. La copa de pecado que se le echó a Él encima y que lo convirtió en hombre de pecado a Él, ¿De quién era? ¿De quién era ese pecado?

Y al recibir Él ese pecado, ¿En qué se convierte? En el hombre de pecado en lugar nuestro. El hombre de pecado, es Adán. Porque por un hombre entró el pecado. No hay forma de darle nombre de hombre de pecado a otro que no sea el que lo inició.

Tú se lo puedes dar a quien se te ocurra, pero fue Adán. Romanos 5:12 dice que el pecado entró al mundo por un hombre. No hay más que dos, ya te lo dije. Este hombre es el primer Adán. Porque el otro es Cristo.

Y si el hombre de pecado no es Cristo, ¡Entonces tiene que ser el otro! Recuerda que el que escribió el hombre de pecado, es el mismo que escribió el otro. Es el mismo. Su terminología, la forma en que Él habla, no se va a contradecir a sí mismo.

En el lugar de mi muerte. En el lugar donde yo he sido muerto. Dice en el verso 3 que estas cosas están cerca. Esto significa no solamente cerca en lo repentino de lo cual ya hemos hablado, sino de que se trata de una especie de bomba inyectora, una suerte de gatillo. Entonces tú tienes ese gatillo en tu mano.

Por eso decían: el reino de los cielos está cerca. El evangelio está cerca. Literalmente lo que está diciendo es: está a tu disposición; tú tienes las llaves. Si el reino no comienza, tú entras. El reino tiene principio; no tiene fin; tú entras cuando haces.

Está en tu mano, la decisión de entrar la tienes tú. Dios no obliga a nadie a entrar. Él siempre respeta tu voluntad. Eso era lo que decía Juan el Bautista. Y es lo mismo que está diciendo aquí: el tiempo está cerca, está en tu mano.

Por eso Pedro nos exhorta a redimir los tiempos. Si el tiempo de su venida fuera cronológico, ¿Cómo, entonces, podríamos nosotros redimir el tiempo? Pedro dice: Apresurando el tiempo. ¿Cómo lo vamos a apresurar, si de todas maneras hay un reloj?

No. Estamos equivocados. No hay un reloj. Al reloj lo creó la doctrina, pero todos saben que Dios no conoce la palabra “reloj”. No lo usa. Y el tiempo depende de los administradores de la gracia de Dios, los cuales somos nosotros.

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Como Viendo al Invisible

Ya hemos enseñado que, a partir de lo escrito por Juan en el Libro del Apocalipsis, (Revelaciones es correr el velo mental), ese libro no revela necesariamente acontecimientos, tal como a una gran mayoría le gusta enseñar, sino a Jesucristo.

Quedó claro, también, en enseñanzas anteriores, que Cristo está escondido en medio de su pueblo, esperando que sean rasgados los velos de la mente que impiden verlo y sea tomada de una vez y para siempre, toda su plenitud que habrá de determinar la manifestación de los hijos de Dios.

Y quedó dilucidado, asimismo, que el libro en la mano del Cordero no es en modo alguno el del Apocalipsis, tal como todas o casi todas las corrientes teológicas han interpretado y enseñado, sino nosotros mismos. Nosotros somos un libro.

(Efesios 1: 11)= En él asimismo tuvimos herencia, Atención con esto; dice TUVIMOS, en verbo de tiempo pasado. Es decir que la herencia no es algo que viene. ¿Cuántos saben que tú puedes tener un testamento escrito por alguien a tu favor, pero que todavía no puedes tomarlo porque su autor aún no ha muerto?

Legalmente es tuya esa herencia, a eso nadie lo puede discutir, aunque tú todavía no la estás disfrutando. Pero ya es tuya. Nuestra herencia ya la tenemos. “¡No!. ¡Es que estamos aguardando nuestra herencia!” Entonces tú no eres hijo, no entiendes la relación.

Eres un amigo, eres un siervo, pero no has entrado a esa tercera dimensión donde somos hijos que heredan. Los hijos entienden, los amigos sólo saben algunas cosas. habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad (12) a fin de que seamos para alabanza de su gloria, nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo.

(13) En él también vosotros Lo que equivale a decir: nosotros. habiendo oído la palabra de verdad, No cualquier mensaje filosófico, psicológico o humanista; la palabra de verdad. el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa,

Aquí vemos que todo aquello que ha sido escrito en nuestros corazones desde la cruz para aquí, está sellado. Esto es lo que te demuestra quienes son, en verdad, el libro sellado. que es Quiere decir que el Espíritu Santo viene a ser. las arras El depósito, el comienzo. Arras significa Un adelanto.

Esto significa que la medida del Espíritu Santo que las mueve es lo que contiene un adelanto de la herencia divina. de nuestra herencia La herencia ya es nuestra; nuestro Padre nos dio un adelanto para que entendiéramos que hay más de lo mismo si llegamos a la estatura del varón perfecto, porque tú no puedes cobrar tu herencia hasta que no cumples tu mayoría de edad legal.

Tienes que ser adulto. Lo que haya en ti del Espíritu, no es por edad cronológica, sino por entendimiento de lo que ya sucedió. hasta la redención de la posición adquirida. La palabra REDENCION, allí, significa el hecho de soltar algo.

Es como desatar los cordones de los zapatos. Abrir, desatar los sellos. Tenemos arras hasta el día en que nos quiten los sellos. Este idioma de Juan era muy conocido por la iglesia. Juan fue dado por loco. ¡No estaba loco! Escribió con la terminología de la única Biblia que tenía, porque aún no había Nuevo Testamento.

Está escribiendo con terminología del Antiguo Testamento. Todo el mundo entendía lo que era una bestia. Nadie se imaginó un monstruo. Todo el mundo sabía lo que era el adulterio, nadie se estaba imaginando matrimonios quebrantados.

Que Dios use el matrimonio literal para hablar de un adulterio, para hablar de una falta de compromiso con Dios o transitar con Dios, no limita la revelación a un matrimonio literal. Cristo, hablando del matrimonio en Efesios 5, dijo: “Escucha; te he dicho todo esto, pero en verdad yo estoy hablando de mi relación con la iglesia”. Aún así, lo usamos para seminarios de matrimonios. Hay cosas en las que la religión aún nos vence.

Pero allí mismo te dice que no se está hablando de un matrimonio, sino de la revelación de Cristo con la iglesia. ¿Lo dice o no lo dice? Igual, asimismo, Romanos 7 tampoco tiene nada que ver con tu matrimonio.

Y lo vamos a ver a través de Apocalipsis, porque Apocalipsis está escrito en el lenguaje que ellos entendían. Bestias, montes, reinos, trompetas. Ellos sabían lo que eran las trompetas. Los sellos. Ellos entendían lo que era un sello.

En aquel tiempo de la cultura hebraica, cuando había una propiedad que tú no podías mantener, era entregada a la corte. Entonces eso se podía redimir en el tiempo del jubileo. Eran cada cincuenta años.

Mientras tanto escribían un escrito en un rollo y lo sellaban siete veces por atrás. Él está hablando de un libro sellado siete veces por detrás. Y la iglesia entendía muy bien de qué se le estaba hablando.

Los que no lo entendimos, fuimos nosotros. Era la posesión adquirida. La propiedad era adquirida; Él era dueño pero no podría. Por eso había jubileo, para que la gente recuperara, redimiera lo perdido. Todo regresaba a su dueño natural y todas las deudas quedaban canceladas.

El libro se sellaba por atrás, sí? Entonces tenía que venir un pariente redimidor a quitarle los sellos. Ahora bien; lo que terminamos de ver en Efesios nos dice de nuestro exacto lugar en este asunto.

Que obviamente va mucho más allá de sentarse en un banco, en un día domingo, cantar diez coritos, oír un mensaje, cinco anuncios, dejar una ofrenda, darle la mano al pastor en la salida y hasta el domingo que viene a la misma hora. Estamos sellados. ¿Vamos a ver si hay algo de esto en otra parte?

(Jeremías 32: 10)= Quiero aclarar y recordar que el profeta Jeremías había comprado una heredad conforme a lo que termino de explicarte. y escribí la carta y la sellé, y la hice certificar con testigos, y pesé el dinero en balanza.

Vuelvo a repetir porque creo que vale la pena y es necesario hacerlo, que Juan no está usando en el Apocalipsis un lenguaje que nadie entendía. Ellos sabían muy bien lo que era una balanza.

Si la forma de interpretar el libro de Apocalipsis no hace correlación con el resto de la Biblia; es decir: si no podemos ver la misma interpretación en otros libros de la Biblia, lo estamos leyendo mal. Porque él usó el lenguaje que ya era entendible.

Las palabras encontradas en el libro significan allí lo mismo que significaban en el libro de Jeremías, en Daniel, en Génesis. No es otro significado separado o desconectado del resto del libro del Canon de escritura.

No puede ser, porque el último libro, lo que hace, es revelarnos toda la historia de la redención. Para entonces, se supone, estaremos bien establecidos y no fluctuantes en cualquier viento de doctrina.

(11) Tomé luego la carta de venta, sellada según el derecho y costumbre, y la copia abierta.

(12) Y di la carta de venta a Baruc hijo de Nerías, hijo de Maasías, delante de Hanameel el hijo de mi tío, y delante de los testigos que habían suscrito la carta de venta, delante de todos los judíos que estaban en el patio de la cárcel.

(13) Y di orden a Baruc delante de ellos, diciendo: (14) así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios se Israel: toma estas cartas, esta carta de venta sellada, y esta carta abierta, y ponlas ¿Dónde? ¿En una vasija de qué? ¿Y tenemos este tesoro en dónde? ¡Cristo Jesús esperanza de gloria! En una vasija de barro, para que se conserve muchos días.

Nota que proféticamente ya estaba escrito, no era nada nuevo. Si no entendemos los símbolos, si no entendemos su lenguaje, andamos sellando un libro cualquiera. El respeto por determinado texto, no implica necesariamente mistificar el texto.

(Salmo 88: 8)= Has alejado de mí mis conocidos; me has puesto por abominación a ellos; encerrado estoy, y no puedo salir.

Luchamos para que Cristo venga a ser nuestra porción y luego lo metemos en una cárcel, en una prisión que no lo deje salir. Hemos hecho lo mismo que el fariseo. Hemos metido la caja detrás de un velo.

Claro que la caja es otra, somos nosotros, el arca de Dios. Y el velo es otro, nuestros conceptos falsos que destacan la imagen de Adán y no la de Cristo. Aunque estamos en Cristo, aún reflejamos la carnalidad de la programación adámica que teníamos antes de que nuestra naturaleza adámica fuera redimida. Porque tú ya no tienes naturaleza adámica. Si la tuvieras, aún no serías salvo.

“¡Pero hermano! ¡Es que se me levantó el viejo hombre! – Lo siento. Si se te ha levantado el viejo hombre, tú no eres salvo. Entiende bien esto: tú puedes tener comportamientos circunstanciales que reflejen al viejo hombre, pero eso no es naturaleza, es comportamiento. Porque estamos redimiendo nuestras almas. Nuestro espíritu es una nueva creación en Cristo Jesús.

Ya hemos dicho que hay alguien que tiene que ser revelado en un pueblo y que está encubierto. Está encerrado en un pueblo. Cristo anda en medio del candelero. Se oyó su voz, pero no se le veía a Él. Juan oyó su voz, pero no vio a Cristo, vio el candelero.

La cruz es una provisión, no es un proceso; está consumado. No lo estamos consumando. Y aquello que ya está consumado tiene que convertirse en una realidad externa. Eso viene por medio de un entendimiento; considerad los lirios, que no añaden ni un codo de estatura trabajando. Sólo supliéndose de las nutrientes donde ya están plantados. Tú, plantado en la muerte de Cristo, suples tu desentendimiento y crecerás. No es por obra.

Allí se acaba el legalismo. Se acaba todo control. Por eso dice que tú serás bendecido. La gracia, en verdad, es gracia. Es la ley cumplida en Cristo. Y nosotros, en Cristo, justificados por medio de ellos.

Si prestamos atención al primer versículo de libro del Apocalipsis veremos que, a las cosas Él las declaró por medio de símbolos, de imágenes proféticas en códigos de escrituras. El segundo punto que vemos allí es que se las declaró al siervo Juan.

La palabra SIERVO es una palabra muy entendida también, que fue usada por primera vez en Éxodo 25. Ellos tenían una ley: en el año del jubileo, los siervos que no deseaban regresar a su dueño original, sino que querían ir más allá de lo que a ley les exigía y quedarse con su amo actual, mostraba a una gente que se comprometía más allá de lo necesario.

Entonces, cuando ellos decidían eso, les clavaban una oreja en una puerta con el objeto de colocarles un elemento, un aro, que lo identificaba como propiedad definitiva de; por voluntad propia. Lo mismo que, en otro orden y para otro amo, realizan las jóvenes y muchos de los jóvenes cuando agujerean sus orejas y se cuelgan un aro. Pasan a ser propiedad permanente y definitiva de un amo por voluntad propia.

Lo que sí significa esto es que, el libro, ha sido escrito para gente que va más allá del compromiso. Esto quiere decir que si tú sólo estás buscando escrituras para debatir doctrina, tú de esto no vas a entender nada.

Está escrito para siervos que tienen la oreja clavada a la puerta. Cristo dijo: Yo Soy la Puerta. Está escrito para gente que más allá de lo que la ley le exige, continúa. Por eso dice que está escrito a su siervo. Fíjate que en Juan 10, Jesús dijo: Yo Soy la Puerta y, en Apocalipsis 4, dijo: He aquí, yo pongo una puerta ante ti. Todo tiene que ver con lo mismo.

Luego dice que las cosas que van a acontecer en el libro deben ser escritas porque: “El tiempo está cerca”. La palabra, allí, significa: REPENTINAMENTE, o “En un tiempo corto”; tiempo cronológico.

Según va aumentando nuestra revelación de Jesucristo, de repente, se manifiesta. Por eso llevamos dos mil años y todavía estamos allí. Eso te hará entender por qué dice “corto” y todavía no ocurre. Tiene sentido.

Es como cuando ellos estaban reunidos en el aposento alto y de repente… ¿Cómo “de repente” si estuvimos diez días allí? Sí, estuvieron diez días, pero cuando vino, no vino progresivamente. Fue como el relámpago del este al oeste. Es decir que la obra está sucediendo bajo tierra. Se está formando algo. Pero cuando se manifiesta… relámpago.

Mucha gente dice: ¿Y qué? ¿Están creciendo? Yo los veo igual… – ¿Y cómo anda la iglesia de Fulano? Pues igual… Silencio. Hay una obra encubierta. Cristo Jesús está siendo formado en nosotros.

Habemos cien o doscientos “locos” por el planeta predicando y enseñando Reforma, ¡Es que no la vemos! ¡Todo sigue igual! ¡No están cambiando nada! No te preocupes. Dios no tiene apuro porque no usa reloj. Él lo dijo, el lo cumple. Relámpago.

¿Por qué es así? Porque mientras más lo entiendas tú como es Él, más tu alma es afectada por lo que entiende y luego es transferida al cuerpo. Esa es la redención del cuerpo; de nuestro cuerpo. Viene por el entendimiento de estas sagradas promesas, dice Pedro. Es decir: participantes de su divina naturaleza.

¡Por qué! Porque este libro es como tener la última pieza del rompecabezas. Y que es una pieza tan clave que, sin ella, no sabes de qué se trata. Y estamos comenzando a colocarla. Las cosas que deben acontecer pronto, rápidamente. Muy importante. Tan importante como saber y entender cómo fue escrito el libro.

(Apocalipsis 1: 19)= Escribe las cosasNúmero Uno que has visto, Número Dos y las que son, Número Tres y las que han de ser después de estas.

Esto, es más que evidente que fue escrito en tres dimensiones. El patrón bíblico para crecimiento de todo ser en Cristo, es el tabernáculo. ¿Cuántos saben que eso es cierto? ¿Por qué? Porque a Moisés se le mostró el modelo en el monte, y él dijo: ten cuidado de que todo lo que construyas, sea conforme al modelo, porque lo que yo estoy construyendo es un pueblo y va a ser construido semejante al modelo que has visto. Esto quiere decir algo muy claro. Si lo que nosotros hoy entendemos como crecimiento no encaja con el modelo, podrá ser muy efectivo y exitoso, pero no es correcto.

Está escrito, tú lo has visto, en tres etapas. Lo que había visto, lo que era y lo que iba a ser. Y eso es muy importante, porque el tabernáculo tenía tres aposentos. El atrio, el Lugar Santo que es la edad de la iglesia y el Lugar Santísimo, que es el que la gente desconoce. Para allá vamos…

Claro; hay un velo. Cristo dijo: es tu carne. Es cierto, hablando Él se refirió a la carne de Él, pero ahora te toca a ti. Porque Él fue como precursor, pero nosotros veníamos detrás. Porque Él es el primogénito, pero nosotros somos la iglesia de los primogénitos.

¿Tiene sentido o no? El velo es nuestra mente. En el Nuevo Testamento es la carnalidad que no es esa masa de tejido que te reviste por fuera, sino esencialmente, tu alma. Y créeme que es la que más víctimas se cobra en nuestro pueblo.

Escribe, ‘primero, las cosas que has visto. Segundo: las cosas que son y, tercero, las cosas que serán después de estas. Este es el patrón que es consistente y coherente con el libro entero. De manera que las cosas que has visto, eran las cosas que Juan había visto.

Recuerda que él tuvo que girar su rostro hacia atrás. ¿Qué había visto Juan? Había visto la crucifixión, muerte y entierro; la vivificación, resurrección y ascensión de Cristo. Había visto el misterio terrenal de Jesús.

Escribe las cosas que son. El evangelio. Primero, escríbeme las cosas que son en su pleno entendimiento. Es decir: explica la cruz. Porque fue predicada, pero nadie la explicó. Los primeros apóstoles que anduvieron con Jesús proclamaron el evangelio, hicieron señales y trajeron testimonio. Hicieron la obra de un evangelista.

Eran apóstoles en el sentido que fueron enviados. En ese mismo sentido todos hemos sido enviados, porque Cristo dijo: según me enviaron a mí, en esa misma capacidad, yo os envío a vosotros. Y de allí extraemos nuestra Gran Comisión. Todos somos enviados, pero no todos somos apóstoles.

En su capacidad de enviados, sí tenían un título de apóstoles; en su función ministerial: milagros, testimonios y proclamación: en evangelista. Pablo es el primero que dice: eso, significa esto. Y comienzan a establecer fundamentos apostólicos. Pablo es de una orden diferente.

Tenía que ser así. Tenía que ser alguien alejado de aquello que fue visto en lo literal. Porque lo tenía que entender desde lo espiritual. Pablo tuvo una experiencia personal con Jesús. Dice que en la carretera a Damasco cayó al suelo por una revelación.

Él tuvo una revelación de Jesucristo. Juan tuvo una revelación de Jesucristo. Es una revelación de Jesucristo la que puede arrojarte a ti al suelo, no “una fuerza” cualquiera. Entonces los dos están hablando de la misma persona. ¿Y por qué sus espíritus son tan diferentes? Uno es un poco más místico que el otro. Uno es práctico, el otro es místico. Te voy a dar otro ejemplo.

Hageo y Zacarías le escribieron, en el mismo tiempo, al mismo pueblo que venía del cautiverio de Babilonia para el mismo propósito. Le escribieron a la misma gente. Le estaban diciendo, ambos, que hicieron determinada cosa, el mismo mandato, en el mismo tiempo.

Pero uno habla de caballos y el otro dijo: sube al monte, busca madera y construye la casa. Esto significa que si lo leemos correctamente, los dos tienen que significar lo mismo. Aunque uno hablara de caballos. No le hace. Es gente. Gente que pasó de ovejas a caballos de honor.

Por allí empezamos. Joel habla de un ejército que se hace uno con los caballos. Poderoso, grandísimo, que no hay ninguno como él, ni antes ni después. Y tenían la apariencia de: caballos. ¿Entonces por qué cuando llegamos a Apocalipsis, pensamos que hay un caballo galopante, verde y literal? ¿Cuándo has visto galopar a un caballo verde?

Escribe las cosas que has visto. El evangelio. Esos son los hechos, lo que aconteció. Después dice “Escribe las cosas que son”, el resultado de los hechos. El resultado de los hechos es una consecuencia de lo que aconteció.

Las realidades que son nuestras por causa de lo que Él hizo. Sus seis pasos y nuestras seis identificaciones con él. Fuimos crucificados con Él. Fuimos muertos con Él. Fuimos enterrados con Él. Fuimos vivificados y levantados con Él y estamos sentados en lugares celestiales con Él.

Si yo fuese levantado de la tierra atraeré… ¿A cuántos hombres a mí? A todos. Todos estábamos en la cruz. ¿Quién murió en la cruz? Adán. Por eso Él dice: yo soy el primero y el último. No hay más que dos. El primer Adán y el último Adán.

Él se hizo pecado. Al hacerse pecado, se convirtió en nuestro Adán. Clava nuestra naturaleza en la cruz y se levanta como una nueva creación. Cuando tú te das cuenta de lo que Él hizo, tú eres trasladado de las tinieblas allí, a esa nueva creación. Un nuevo hombre. Muchos miembros y un hombre. Cristo Jesús. Un multimiembro cuerpo de su expresión.

Al igual que estábamos en Adán, trayendo la imagen y la plenitud de Adán; sin haber sido legal. Porque tú no tuviste que hacer nada para ser pecador. Sólo nacer. Tampoco tienes que hacer nada para ser justificado, sólo re-nacer. De la misma manera que el pecado entró al mundo por un hombre, por un hombre todos los hombres fueron justificados.

Es decir que tú no tienes que hacer nada para estar justificado delante de Dios. Hacemos porque estamos, no para estar. Allí se acaba con cualquier tipo de legalismo. Esto es peligrosísimo para el que no lo quiere. Entonces: escribe las cosas que son. ¿Qué son? Las realidades que hoy son nuestras por causa de los hechos que fueron. ¿A quién estamos revelando? A Cristo.

Luego escribe las cosas que son después de estas. Eso es el producto, una vez que tú entiendes el resultado. Es decir que, las cosas que ustedes hagan, serán más grandes que las mías. Toda la Biblia habla de esto.

El Atrio, el Lugar Santo y el Lugar Santísimo, la plenitud de su presencia. Lo que fue, lo que es, – la edad de la iglesia -, y lo que está por ser; nuestra transición y reforma presentes. Todo el libro se transmite así.

Luego vemos en la estructura del libro y siempre en el capítulo Uno, los sellos; las cosas que fueron. Los sellos constituyen un mensaje progresivo de lo que ya aconteció: los cuatro caballos. Los caballos siendo un vehículo, y el que monta el caballo, trayendo un mensaje. Pero esa será otra historia. Es un gran ejército con apariencia de caballo.

Los sellos son abiertos, lo que ya fue. Luego vienen las trompetas; es un sonido claro de lo que ya aconteció. Estamos experimentando. Las trompetas están sonando. Muchos oyeron las trompetas. Y lo que sigue después de las fiestas de las trompetas, el tabernáculo, la aflicción del alma. Hay mucha gente afligida en la iglesia por el mensaje de reforma que se está predicando hoy.

Entonces oyen claramente la trompeta y la confusión de Babilonia explota y la torre de Babel grita. Claro, Apocalipsis le cuenta que está cayendo. ¿De dónde? De nosotros. Los falsos conceptos mentales que traíamos y que nos tenían confundidos.

Babel significa Confusión, Dualismo mental. Pablo escribe: Temo que como la serpiente engañó a Eva, tú también sea engañado de la singularidad. La palabra, aquí, es SIMPLEZA, ATHLOS, singularidad mental.

Mientras el pueblo de Dios ande tratando de terminar por medio de su juicio entre el bien y el mal, está comiendo del árbol del conocimiento. Produce muerte, tanto el mal como el bien. Las buenas obras del hombre, aún son trapos sucios ante Dios.

Cuando podamos mirar a esos países en perpetua guerra, y a sus campos de refugiados, y el hambre que allí sufre la gente, y ver a Dios en medio de eso y decir: es bueno, será diferente. Todavía estamos viviendo de dos formas.

Estamos juzgando cada situación de nuestra vida, según nuestro juicio con respecto al mal o al bien. Podremos decir que no es justo, pero el asunto es ver la paz de Dios en medio de eso. Cuando vemos a Cristo, podemos prevalecer.

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Descubriendo a Jesús

Sabes tú cuál ha sido, en la Biblia, uno de los elementos que más divisiones ha causado en la iglesia? Pues el Libro del Apocalipsis. Este libro ha causado más división que ningún otro libro en la Biblia. Tremendas diferencias doctrinarias han sido expuestas y esgrimidas, aparte de lo escrito por Juan. Ese ha sido el conducente hacia la división.

Pero a mí no me interesa tomar este libro tan singular para lo mismo que les ha interesado a tantos otros: ya sea para crear o para establecer doctrina, a eso te lo puedo asegurar. Además, si tú has leído la Biblia como generalmente estamos acostumbrados a hacerlo por rutina y tradición literaria, seguramente habrás comenzado por el principio, es decir: el Génesis.

Hay una enorme mayoría de cristianos que se decepciona notablemente con la lectura bíblica. La comienzan ordenada, a partir de su primer libro y, al llegar a los Números, los nombres raros y las genealogías terminan con las mejores intenciones.

Y si se trata de gente perseverante que no vacilará en rechazar toda animosidad perniciosa y continúe con su lectura, la participación activa de la religión allí en medio, la irá dotando de pequeños aditamentos no escritos con que están llenas las congregaciones de este tiempo.

Eso me asegura a mí que, cuando tú llegues al Apocalipsis, es notorio que ya tendrás medio elaborada una doctrina. Y si no la tienes, lo lamento mucho; la confusión se ha hecho un festín a tu costa. Se trata, simplemente, de honrar lo que el mismo libro dice: ¿El libro lo dice? ¿Y qué dice? Mira:

(Apocalipsis 1: 1)= La revelación de Jesucristo, que Dios le dio, para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto; y la declaró enviándola por medio de su ángel a su siervo Juan.

¿De qué habla primero? De la revelación de Jesucristo. Presta atención a esto, por favor. No son muchas revelaciones de las que se va a hablar. Eso es lo que se ha entendido erróneamente. Es una sola. No son varias visiones, tampoco. Es LA revelación.

Y aquí es muy importante que tú entiendas que esta palabra, revelación, aquí, no está hablando de una especie de trance, de miradas ensoñadoras u ojos cerrados en raros éxtasis. Tampoco se refiere al método con que Juan recibió lo que vio.

Nosotros, generalmente, cuando usamos la palabra revelación, la emparentamos con la habilidad de ver más allá de lo que consideramos como la superficie de la Biblia, a partir de alguna gracia especial que pueda traer algún hombre.

O quizás las formas externas y prácticas conseguidas en un trance, una visión, un sueño, o algún tipo de experiencia mística con Dios. Muy bien; debo decirte que aquí, la palabra revelación, no significa nada de eso.

Quiero que lo entiendas bien. La palabra revelación es de donde extraemos el título del Libro del Apocalipsis. Porque ese significado, el de esa palabra, es precisamente “Correr el velo”. ¿Y qué cosa significa “correr el velo”?

Pues, literalmente, hacer visible algo que estaba oculto. Esta es la Revelación. No LAS revelaciones. Es LA revelación. ¿Revelación de qué? Pues LA revelación DE Jesucristo. Es importante y clave que tú puedas entender este principio.

Y te pido humildemente disculpas por ser algo reiterativo con algunos conceptos. No creas que te tomo por un o una infradotada para hablarte así. Muy por el contrario, tengo claro que todas estas cosas no tienen que ver con tu formación intelectual sino con tu visión o ceguera espiritual. Y a este libro del Apocalipsis no lo podremos entender a ciegas, jamás.

Es el único libro de la Biblia que, – fíjate con atención -, en el primer verso nos está diciendo de qué se trata el libro. Concretamente: es la revelación de un hombre. Esto quiere decir que el libro, lo que va a hacer, es revelarte a ti la plenitud de un hombre.

Es decir que hasta que tú no leas el libro y encuentres al hombre en su plenitud, no lo estás leyendo bien. ¿Te parece que lo que digo tiene algún sentido o te suena como una ocurrencia trasnochada? Si no estás en claro, ponte a orar y el Espíritu Santo te lo mostrará mejor que yo.

Vamos a dejar que la Biblia nos hable. LA revelación de Jesucristo. Estoy diciendo que el libro nos va a revelar la persona de Jesucristo. Mucho cuidado y atención con esto. Porque si leemos estas páginas y vemos cosas que no sean la revelación de la persona de Jesucristo, tengo que decirte que, lamentablemente, tu sistema de interpretación, anda equivocado.

Esto sin mencionar las escuelas de pensamiento y sin mencionar doctrinas, ya que ha sido dicho y así se mantiene, que no podemos leer y tomar el libro del Apocalipsis para establecer doctrina. Eso es lo que le ha causado tremendo dañó a la iglesia.

Pero lo que sí dicen las páginas de este libro, es que aquel que lo entienda, va a ser bendecido. Entonces queremos ser bendecidos. Y, ciertamente, sería una enorme bendición tener una buena revelación de Jesucristo, ¿No crees? No olvides que Él es la verdad y, sabemos muy bien, que sólo conociéndola, seremos definitiva y verdaderamente libres.

Entonces, si lo leemos correctamente, podremos entender y ser bendecidos, tal como nos lo dice en el verso 3. Es muy válido, por todo esto, examinar la estructura del libro de Apocalipsis. Como está escrito, a quién fue escrito, por qué fue escrito.

Sus tipologías y sus símbolos. Su método de interpretación. También la lente del ojo, porque es un libro al que hemos visto ya con un concepto predeterminado y que es uno de los libros del canon de Escritura que se ha separado del resto de la Biblia, tal como si fuese una Biblia aparte.

Prueba preguntarle a alguien que disfrute con la Palabra sobre cualquier cosa que tenga que ver con ella y te dará una clase académica, teórico y práctica. Pregúntale seguidamente algo sobre el Apocalipsis y verá el resultado de la enseñanza clásica:

“¡Ah, no! –Seguramente te dirá -. Ese es un libro para leer cuando estemos mucho más crecidos que ahora! Sin embargo, conforme a lo que el texto inicial dice, ¿Vamos a perdernos la bendición de leerlo por ese temor?

Tenemos toda la Biblia, la estudiamos todo el tiempo, la enseñamos todo el tiempo, pero cuando llegamos a Apocalipsis, ese para nosotros es, – decimos – un libro sellado. Es más; decimos que el libro que habla al mismo libro, es Apocalipsis, que está sellado. Pero hay un problema que no es pequeño, precisamente.

En el capítulo 22 y verso 10, el Señor le dice en revelación a Juan: No selles las palabras de la profecía de este libro, porque el tiempo está cerca. Esto quiere decir, entonces, que el libro que vemos en la mano del Cordero, de ninguna manera puede ser el libro de Apocalipsis, tal como muchos han creído y enseñado hasta hoy. El mismo libro te está diciendo a ti que no fue sellado.

La idea esencial, aquí, entonces, es que tú veas en esto a Jesucristo. ¿Por qué? Porque la Biblia nos dice claramente que si observamos las escrituras, la gloria de Cristo estará reflejada allí, porque dice, en referencia a Cristo que Las escrituras son aquellas que testifican de mí.

Y luego agrega: Ustedes buscaban la salvación en el libro, pero el libro no les salva. Eso fue lo que les dijo a los fariseos: Ustedes buscan salvación en el libro, pero las escrituras testifican de mí y ustedes no me buscan a mí para recibir lo que andan buscando.

Ahora bien; cuando vemos el libro, lo vemos buscando a Cristo; pero cuando vemos la revelación; es cuando miramos las páginas del libro como a la gloria de Jesucristo. Si la gloria es la expresión, la gloria es la imagen.

La gloria es la exacta representación de otro ante otras cosas como peso y todas esas cosas que significan la palabra DOXA en el griego. Gloria, la expresión del Padre. Así dice Juan 1; que Él es la expresión del Padre y que sólo Él revela al padre. Si me has visto a mí, ya le has visto a Él.

Entonces, si vemos a Cristo, ya vemos la plenitud. Al ver la plenitud, nos dice Corintios, si observamos esa plenitud como si fuera un espejo, veremos al Padre. Eso es muy importante que lo entiendas. No son cuestiones anexas, son gravitantes.

Él te pide que mires esa gloria; que mires ese ejemplo del Padre; que mires la gloria de Cristo; pero que la mires como si fuera un espejo. ¿Qué significa esto? Que un espejo nos refleja, preponderantemente, nuestra propia imagen.

Lo que se nos está diciendo, entonces, es que cuando nosotros podamos vernos a nosotros mismos en la misma condición en que lo vemos a Él, Él es transformado en la misma imagen. Entonces, al ser transformados en su misma imagen, estamos terminando las obras de la iglesia, porque el destino de la iglesia es la manifestación de la estatura del varón perfecto.

Esto significa, mal que les pese a muchos, que el estudio del libro del Apocalipsis es para llegar al fin y no para hablar de Escatología. Si quisiéramos hablar de escatología tendríamos que ir a Corintios y a Génesis. Porque Dios comienza por el final, no por el principio.

Lo dice Isaías 46: 9-10: Acordaos de las cosas pasadas desde los tiempos antiguos; porque yo soy Dios, y no hay otro Dios, y nada hay semejante a mí, que anuncio lo por venir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no era hecho; que digo; mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero.

¿Qué es lo que dice al final de este primer verso que hemos visto? Que las cosas que deben suceder pronto, Él las declarará enviándola por medio de su ángel a su siervo Juan. Hay dos palabras, allí, para subrayar: “Siervo” y “Declaró”.

La traducción del griego, aquí, implica que la declaró por señales, por símbolos. No fue con palabras, sino con imágenes proféticas. Es muy importante que tú tengas en cuenta y entiendas esto. Eso para que no digas que el asunto de los símbolos son fantasías místicas con poca base.

Algunos teólogos inteligentes y muy capacitados pensadores, tienen un problema con esta forma de aplicar la Palabra, porque dicen que si vemos las Escrituras como un punto espiritual, queriendo espiritualizarlo todo, entonces le quitamos algo a lo profético del libro. Eso lo dicen algunos que saben.

El problema que tenemos aquí es que la Palabra dice que el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía. Entonces, no entiendo como el revelar a Cristo le quita lo profético al libro. Cuando el testimonio de Jesús, es el mero espíritu de la profecía.

También sabemos las reglas de Hermenéutica. Los que han estudiado esto un poco, tienen una de las reglas que dice: que hay que mantenerse constantes al principio, al modelo, al patrón de interpretación.

Es decir: donde quiera que la Palabra no tenga sentido en el plano literal e inmediato, se toma esa regla y se la coloca en vigencia. No se puede hacer una de un modo y otra de otro modo. Por ejemplo: Una silla azul en un templo. Y todas las palabras en el griego significan “estructura física” o algo por el estilo.

Pues entonces no te pongas tú a espiritualizar la silla. Ahora, si te hablan de una silla azul en el cielo, ya eso no es tan lógico y por lo tanto deberá ser vista desde otro ángulo. Dios es Espíritu. Yo, imagen y semejanza suya.

Por lo tanto, también soy un espíritu y no está mal que ande y camine en ese espíritu. Pero también tengo – a imagen y semejanza de mi Dios – inteligencia. Y no será descabellado utilizarla llegado el caso. Equilibrio mi amado hermano; ¡¡¡Equilibrio!!!

¡Lo importante es el conocimiento! Equilibrio. ¡No! ¡Lo importante es la unción! Equilibrio. Si te inclinas a un lado, intelectualismo humanista puro, vacío y sin bendición alguna. Si te inclinas al otro lado, riesgos notorios de delirios místicos sin semejanza a revelación.

Entonces, cuando tú comienzas a encontrar esas áreas donde a plena vista, en el marco del entendimiento, en el contexto de la escritura, la escritura no tiene sentido literal, no podemos introducir doctrina para justificar nuestra falta de entendimiento.

Mejor lo dejamos en suspenso hasta que el Señor lo revele, porque carne y sangre no revela eso. Y además, ninguna escuela tampoco te lo va a revelar. Las cosas siempre son como son, no como a nosotros nos agradaría mucho que fueran.

¿Cuántos saben que cuando leemos Apocalipsis y vemos al Cordero, nadie se pone a buscar un animal de cuatro patas? Cuando abrimos el mismo libro y vemos al león, nadie está buscando al rey de la selva. ¿Es o no es así?

Cuando volvemos a abrirlo y vemos al candelero, no podremos evitar leer con cuidado el verso 20, que mire lo que dice: El misterio de las siete estrellas que has visto en mi diestra, y de los siete candeleros de oro; las siete estrellas son los ángeles de las siete iglesias y los siete candeleros que has visto, son las siete iglesias. Está claro; el candelero es la iglesia. Entonces, ¿Por qué será que cuando vemos un caballo, nos creemos que es un caballo galopante y real?

Estamos violando nuestras propias leyes de interpretación. No hace mucho tiempo me escribió un hombre de un país que no voy a mencionar, muy preocupado. Él dice que tenía certeza que mis enseñanzas eran auténtica voz de Dios, pero en su congregación las toman por fantasiosas y ocurrentes.

Ellos sostienen, por ejemplo, que las siete cartas a las siete iglesias de este libro de Apocalipsis, tenían que ver con aquellas iglesias históricas y, de ninguna manera, con las actuales. Y que las profecías dadas por Jesús en los evangelios como Mateo y otros, sólo tienen que ver con la época de los discípulos y nada que ver con algo actual.

No entiendo como gente que dice ser creyente en un Dios Todopoderoso, majestuoso y Omnipotente, pueda haberse tragado esa vieja mentira del diablo que dice que Dios nos dejó un libro de historia. Pregúntate con hidalguía y una mano en tu corazón: ¿Para qué Dios haría tal cosa? Lo dicho: estamos violando nuestras propias leyes de interpretación.

(2) Que ha dado testimonio de la palabra de Dios, y del testimonio de Jesucristo, y de todas las cosas que ha visto.

(3) Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas. Hay que entender bien esto. Guardar significa apropiar, poner por obra, no memorizar o dejarlo por allí para otra ocasión porque el tiempo está cerca. Y después Juan comienza con el desarrollo que todos en mayor o menor medida, conocemos.

Aquí hay algo muy claro ya: esta es la revelación de Cristo. Y esa misma palabra, REVELACION, es la palabra APOKALUPTUS, y significa, ya lo he dicho: “Correr el velo”. Sin embargo, es importantísimo ver y entender algo que es clave: en el Nuevo Testamento no existe velo alguno.

Fue rasgado cuando Jesús murió en la cruz, ¿Recuerdas? El único velo que sí existe en el Nuevo Testamento es el velo que fabrica nuestra mente, en nuestra alma. Son nuestros conceptos, nuestras doctrinas establecidas como fortalezas mentales. Son los gigantes que hay en la tierra.

Ahora bien; si hay que correr el velo, entonces este libro habla de traer un entendimiento de quien verdaderamente es Jesucristo. Pero, si hay que revelarlo; si hay que descubrirlo; si hay que correr el velo o hacer visible, esto significa que Cristo está escondido en alguna parte.

O no está visible donde debe estarlo. De lo que se trata, entonces, es de encontrar a la persona de Jesucristo escondida en este libro, de ninguna manera jugar a la futurología y, mucho menos, establecer doctrina a partir de él.

Hay que descubrir, hay que revelar, hay que correr el velo. Eso, no nos da la implicación de añadir algo. Muchos piensan que para terminar la obra, hay que pedirle más a Dios. ¡Ah Señor, – dicen -, si yo tuviera más de ti!

Pero el libro nos dice que para la revelación de la plenitud de Cristo, no hay que añadir sino quitar. Porque hay que quitar algo que lo está ocultando. Esta es una óptica que en absoluto resulta novedosa, aunque muchos que oyen o leen puedan categorizarlo así en primera instancia.

Esta es LA óptica a partir de la cual este libro fue escrito, bajo mandato, por el propio Señor, que solamente aquí y a Juan le dijo que escribiera lo que veía. Y bien; lo que Juan vio es lo que estamos relatando, no desastres ecológicos, nucleares o naturales. Mientras tanto, sus hermanos, quizás lo estaban criticando porque no se congregaba más…

Además, cometemos un error al pedirle a Dios que nos dé más de Él que linda con lo irreverente. Imagínate que un día, en medio de tu oración pidiéndole a Dios que te dé más de Él, Dios te mira y te responde: ¿¿Más?? ¿Qué más tengo que darte, insensato? ¿No te he dado mi unigénito? ¿No es suficiente con ello?

Porque dice que si tú quieres ver la plenitud de Cristo, tú tienes que correr un velo, no añadir algo. Eso es muy importante porque, en el libro de los Hechos 13:32 encontramos esta escritura: Y nosotros también os anunciamos el evangelio de aquella promesa hecha a nuestros padres, (33) la cual, Dios ha cumplido a los hijos de ellos, a nosotros, resucitando a Jesús; como está escrito también en el libro segundo: mi hijo eres tú, yo te he engendrado hoy.

¿Y qué quiere decir esto? Está claro: la tierra de Canaán, aquello que fue prometido a los padres, ha sido promesa cumplida en sus hijos, en la resurrección de Cristo. Comparando aquí la resurrección y la ascensión del Señor con la tierra de Canaán. Es decir que: Canaán es tipología de la plenitud de Cristo. La escritura está diciendo eso en Hechos 13:32.

Por eso Hebreos nos dice que aún nos resta un descanso. Cambia la palabra Canaán por Descanso. Y eso también es muy importante, porque el descanso es lo que está buscando el Señor. Literalmente significa: vine a convertirme en su reposo. Es decir: Él halló en mí un lugar para habitar, no para visitar.

Lo que Juan quiso decir con ese “Vine a estar”, es que Dios se había entronizado en él. Y desde esa posición, dice, “Oí su voz”. Él la conocía. Juan se recostaba en su pecho. Él conocía su voz. Pero cuando se vuelve a ver la voz, primero nota que tiene que volverse hacia atrás para escucharlo. Es decir que lo que va a oír es pasado, no futuro.

Tiene que mirar atrás para encontrar la voz. Cuando identifica la voz de Aquel que él conocía, ya no vio a uno, vio a muchos. Porque la voz hablaba de en medio del candelero el cual representa la plenitud, las siete iglesias.

Es decir que ahora, la voz de Cristo salía de en medio de un pueblo. Porque nota que no dice EN EL medio, lo cual lo pondría en una posición determinada en lo geográfico; dice EN medio, lo que significa estar entre todo ello.

Entonces, si hay que correrle el velo a algo para que la plenitud de Cristo sea vista, podríamos deducir que Jesús anda escondido dentro de su pueblo. No es visible aún. Porque Él estaba EN medio de la iglesia.

Me pregunto, a estas alturas de este pequeño punto inicial, estarán viendo al libro del Apocalipsis con otros ojos. Aquí es donde salta más que a la vista que, los sellos, sólo son etapas de la revelación de Jesucristo en nuestras vidas. ¿Por qué? Porque este libro habla de la revelación de Cristo.

Así que, su revelación no viene añadiendo cosas; o pidiendo cosas. Para entrar a la tierra de Canaán para poseerla, no era necesario llevar cosas. Lo que había que hacer era sacar cosas de la tierra.

Para poseer la tierra de Canaán lo que hubo que hacer, fue sacar cosas. Para nosotros hallar la plenitud de Cristo, entonces, lo que hay que hacer es sacar cosas de nosotros. ¿Qué te estoy diciendo? Que Él está dentro de nosotros. Es Cristo en nosotros la esperanza de gloria.

Hay una cosa en este tiempo que es más que notoria. Es muy fácil, muy sencillo en esta época destruir lo que hemos recibido porque es erróneo, equivocado. Pero ya no es tan sencilla la factibilidad de colocar algo en su lugar. Esto, de alguna manera, viene a completar una parte de ese rompecabezas que todavía tenemos sin armar.

(Colosenses 1: 24)= Ahora,Te recuerdo que quien está hablando aquí, es Pablo me gozo en lo que padezco por vosotros, y cumplo en mi carne ¿Adónde dice que cumple? En su carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia; (25) de la cual fui hecho ministro, según la administración de Dios que me fue dada para con vosotros, para que anuncie cumplidamente la palabra de Dios.

Me gustaría detenerme un momento, aquí, a reflexionar y a posibilitar que tú, que gustas de predicar el evangelio, también reflexiones: notes y tomes nota, que a la Palabra de Dios hay que anunciarla cumplidamente, no como si se tratara de un tema más de los tantos en los que la gente anda preocupada.

¿Sabes que? Ejerzo permanentemente el fruto del dominio propio en mi vida, esencialmente ante ofensas, burlas o lo que pueda venir del mundo incrédulo. Pero confieso que aún no me sale del todo bien cuando escucho predicar académicamente, técnicamente, como si se hablara de algo científico. Eso todavía activa mi carnalidad y me hace poner verde…y no de savia nutritiva, precisamente…

Cumplidamente. Como es. Como dice la Biblia que es, no como dicen nuestros antepasados fundadores de las denominación; no como aconsejan los teólogos en sus cientos de comentarios; no como proponen los hermanos psicólogos, demasiado admiradores de Freud y poco llenos del Espíritu Santo. Cumplidamente.

(26) El misterio que había estado oculto, Entiende desde los siglos y las edades, pero que ahora ha sido manifestado a sus santos, (27) a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles Allí estamos nosotros que es Cristo en vosotros, la esperanza Esto significa: de la exacta representación del Padre de gloria.

Es decir que: la esperanza o el misterio escondido, el plan de Dios, es que la iglesia refleje la plenitud del Padre. Hemos leído esto mil veces y, de pronto, recién ahora tú lo estás viendo con claridad. Dice que era un misterio escondido. ¿Y por qué debería estar escondido? Porque no podemos darle perlas a los cerdos. Es bíblico…

(Apocalipsis 10: 7)= Sino que en los días de la voz del séptimo ángel,Esto es: las trompetas, son hombres con mensajes claros en la Biblia cuando él comience a tocar la trompeta, el misterio de Dios, ¿El misterio de Dios, qué? se consumará.

Yo quiero que tú notes que aquello que era misterio, un día habrá de finalizar como tal. Es decir que si vamos a terminar, ¿Cuál es el fin? ¡La manifestación de Dios en nosotros! Dice allí que el misterio se va a cumplir. ¿Es que manifestación es aparición? No literalmente. Manifestación, una vez más, es: Cristo en nosotros, la esperanza de gloria.

¿Cuál era el misterio? Anunciar entre los gentiles a Cristo Jesús en medio del candelero. En medio de vosotros, las siete iglesias, que no son siete, sino la plenitud de la iglesia. Corintios dice que Él quiere ser todo, en todo. Y hasta que no sea todo…

En muchos lugares, Él todavía es “algo” en algunos, pero antes de terminar va a ser todo en todo. ¿Y adónde ocurrirá esta revelación? Dentro del candelero. Esto es como decir, adentro de la iglesia. Pero de la genuina. La Biblia no fue escrita para el mundo, aunque el mundo la lea y se salve.

(Apocalipsis 22: 10)= Y me dijo: no selles las palabras de la profecía de este libro, porque el tiempo está cerca. Esto te está diciendo algo: que el libro que está cerrado en la mano del Cordero, no puede ser el libro del Apocalipsis, tal como se ha enseñado en tantas escuelas de interpretación. ¿Por qué? Porque está abierto. No tiene sello. Porque al escritor del libro se le dijo que no lo sellara.

Hemos cometido errores tratando de interpretarlo antes de tiempo. Porque a Daniel sí se le dijo que lo sellara. Y se le dijo que, cuando fuera el tiempo, el libro iba a hablar por sí solo. El problema es que nosotros quisimos quitarle los sellos al libro. Y hemos creado una tremenda división en la iglesia.

(2 Corintios 3: 2)= Nuestras cartas sois vosotros, escritas en nuestros corazones, conocidas y leídas por todos los hombres; (3) siendo manifiesto que sois cartas de Cristo expedida por nosotros, escritas no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazón.

Nota que sí somos un libro y que lo que está escrito en medio del libro es la expresión de la plenitud de Cristo. Por eso estamos sellados con el Espíritu; el libro tiene sellos. Creo que se ve con nítida claridad, ahora, que el libro en las manos del Cordero no es un libro literal, sino un pueblo que está revelando un mensaje.

Es la manifestación que traen los hijos de Dios. La manifestación de los hijos de Dios no es la manifestación de un pueblo; es la manifestación que un pueblo trae. Es la manifestación de los hijos. No es la aparición de los hijos. Es la manifestación que los hijos traen. Tenemos el mismo mandato que Jesús; Él vino a revelar al Padre y nosotros a revelarlo a Él.

¿Cuántos se dan cuenta que por eso hubo reforma y ahora tenemos que cambiar nuestra inercia ministerial para entender que, lo que se está construyendo, es un pueblo y no un ministerio? ¿Qué quieres, que tu templo esté lleno, o que el Reino de Dos retorne a sus manos originales?

¿Por qué? Porque el destino es un estado de ser y no algo que tú hiciste. El fin es un estado del ser, muy por arriba de lo que podamos hacer con estas manos. Que, de paso, puede producir mucho bien. Dice que somos epístolas abiertas.

(Gálatas 4: 19)= Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros.

Nota que ahora sí le estamos poniendo el amén a ciertas escrituras que antes repetíamos como loros. Ahora entendemos, también, que eso es un poco más trabajoso que simplemente recitar la escritura.

Se está formando algo en nosotros. Es decir: ya está allí, en el hombre interior, pero hay que apropiarlo. Para que nuestra alma, sujeta a nuestro espíritu, puede usar nuestro cuerpo para reflejar lo que ya es una realidad en nuestro espíritu.

Nuestro espíritu está sentado en lugares celestiales, pero nuestro físico está parado aquí, en esta tierra. Tenemos un hombre interior que ya ha experimentado el nacer de arriba. El cuerpo espera una redención que depende de la reforma del alma. Por eso no es suficiente una campaña para nacer de nuevo. Hay que trabajar en esta salvación con temor y temblor, dice la Palabra.

(Hebreos 8: 10)= Por lo cual, este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice el Señor:¿Después de qué día? Después del día de la cruz. pondré mis leyes en la mente de ellos, y sobre su corazón las escribiré; Si es después de la cruz, entiende que no puede estar hablando del Israel literal y seré a ellos por Dios, y ellos me serán a mí por pueblo; ¿Adónde van a estar escritas las leyes?

Los principios del reino van a estar escritos en el interior. Esto es importante porque dice que el libro en la mano del Cordero, está escrito en el interior. Somos las epístolas que estamos selladas con el Espíritu Santo.

¡No puede ser! ¡Es demasiado simbólico! ¡La Biblia no es fantasía! ¿Nunca has oído a gente opinar así? Sin embargo, este libro fue escrito por símbolos y tipologías. La Palabra literal, es SUMEINO en el griego, y significa: “Señales, tipos, imágenes proféticas, dar una señal o expresar por medio de símbolos.”

De esta manera es que Juan recibió lo que escribió. No te atrevas tú a modificarlo o transformarlo en algo más… racional, a tu juicio, ahora. De modo que, si no se entienden o te son revelados esos símbolos, esas señales, esas tipologías, esas imágenes, jamás podremos descubrir al Señor que el libro quiere revelar y, mucho menos, darnos cuenta que ese libro, somos nosotros mismos.

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Guardar todas estas Cosas

En los últimos tiempos de nuestra iglesia contemporánea, el tener o no tener unción, ha sido motivo de polémicas, debates y hasta de extensos viajes de personas de un sitio a otro del mundo con el fin de ir a buscarla.

Nadie explica que la unción es un don que Dios otorga a aquellos que, como único y mayor mérito, tienen el de haber sido obedientes, humildes y despojados de su yo. Por la salvación nada se paga, es por Gracia; pero por la unción hay un precio a pagar y es personal.

Jesús tiene su propia unción, pero hay un símbolo claro y pleno relatado como una historia que a una gran mayoría se le pasa desapercibida. Es en esa historia donde encontramos, en este capítulo, el pie para nuevos mandamientos.

(Mateo 26: 6)= Y estando Jesús en Betania, en casa de Simón el leproso, (7) vino a él una mujer, con un vaso de alabastro de perfume de gran precio, y lo derramó sobre la cabeza de él, estando sentado a la mesa.

Según Juan en su evangelio, esa mujer es “María de Betania”, tal cual se denominaba a la mayor parte de las personas. Sin apellidos, sólo por sus nombres y su procedencia, tal cual se lo hizo con el propio Jesús de Nazaret.

(8) Al ver esto, los discípulos se enojaron, diciendo: ¿Para qué este desperdicio?

Escucha. ¿No tan enseñado en cualquiera de los seminarios donde podemos estudiar Biblia los cristianos, que los discípulos eran personas especiales, que Jesús no hubiese reclutado a cualquiera para acompañarlo, que ellos eran poco menos que santos?

A mí también me han dicho eso y, obviamente, me lo he creído. Entonces, leyendo esto, ¿Cómo hago para entender con qué cabeza espiritual estaban pensando estos hombres que suponían un desperdicio algo hecho con Jesús?

(9) Porque esto podría haberse vendido a gran precio, y haberse dado a los pobres.

Listo. Ahora ya entiendo todo. Los discípulos de Jesús, (Al menos de los que aquí se dan referencias expresivas), estaban en la misma tónica que muchas de nuestras iglesias hoy: en la obra social, en lo que podría reportarle réditos políticos o sociales. Pero en lo espiritual, Cero.

(10) Y entendiéndolo Jesús, les dijo: ¿Por qué molestáis a esta mujer?, pues ha hecho conmigo una buena obra.

Cuidado que esto no es enteramente espiritual. Tiene que ver también con lo anímico, con lo afectivo. Jesús les está mostrando que el costo material no es algo a considerar demasiado cuando se trata de llevar a cabo un acto de devoción por un ser querido al borde de la muerte.

(11) Porque siempre tendréis pobres con vosotros, pero a mí no siempre me tendréis.

Los que supongan que erradicarán la pobreza de la tierra a partir de hechos humanos bien intencionados, no saben de lo que están hablando. Deuteronomio 15:22 dice que …no faltarán menesterosos en medio de la tierra, una expresión que coincide totalmente con la que Jesús da aquí.

¡Iglesia del siglo veintiuno, aprende! No es tu trabajo principal dar de comer a los hambrientos. Está muy bien que lo hagas como consecuencia de tu estatura espiritual, pero no es lo prioritario. ¿Importa que alguien se vaya de cabeza al infierno bien alimentado?

Pobres siempre tendremos. En Argentina, que es mi país, como en cualquiera de los representados por los lectores de este trabajo. Pero a Jesús no siempre lo tendremos. ¿Cómo que no? Observa: ¿Tu me das la total y absoluta garantía de que en todas las congregaciones que conoces, la cabeza máxima allí es Jesús?

(12) Porque al derramar este perfume sobre mí cuerpo, lo ha hecho a fin de prepararme para la sepultura.

Esto es un claro símbolo. Jesús fue ungido por el Espíritu Santo para desarrollar su ministerio, ¿No es así? Ahora está siendo ungido con un costoso aceite perfumado para su futuro entierro. ¿Nadie pudo ver que se trataba de un acto profético por parte de esta mujer?

Nadie pudo verlo. Y estaban allí todos los conspicuos discípulos de Jesús, verdaderos apóstoles de la fe. La historia da vueltas en círculos. Hoy, todavía se de prioridad a lo estrictamente social y material despreciando, en muchos casos, lo profético que, generalmente, proviene de personas que no ostentan títulos ni jerarquías eclesiásticas.

(13) De cierto os digo que donde quiera que se predique este evangelio, en todo el mundo, también se contará lo que está hecho, para memoria de ella.

Aquí es donde nace una nueva directiva, específica y precisa. Aquí es donde se gesta, notoriamente, el que resulta ser el Mandamiento Nº 85: Todo sacrificio realizado por amor a Mí tiene perpetua influencia. Y no hablo de sacrificios humanos, esto es más que claro.

(Mateo 26: 26)= Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo.

(27) Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos; (28) porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados.

Jesús usó la ocasión de la cena para inaugurar el nuevo pacto. El simbolismo de la cena bajo el antiguo pacto, estaba a punto de ser plenamente satisfecho por medio de la crucifixión de Cristo. En ese momento histórico, Jesús transformó el significado de los elementos de la cena en los símbolos de su nuevo pacto.

El pan representará ahora su cuerpo, el cual sería dado, y la copa, su sangre, la cual sería derramada para perdón de los pecados. Los santos requisitos de Dios y del antiguo pacto estaban a punto de ser satisfechos para siempre. Una nueva y viviente manera de entrar en la presencia y la provisión de Dios estaba siendo preparada a través de Cristo, el Cordero de Dios.

(29) Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre.

(30) Y cuando hubieron cantado el himno, salieron al monte de los Olivos.

Observe con especial cuidado que Jesús no dice de ninguna manera como muchos han enseñado, que en ese día volverá a beber el vino de nuevo (Lo que significa “nuevamente”) con los reunidos con Él. Lo que está escrito es que lo beberá nuevo, y no “de nuevo”.

Judas no estaba presente cuando Jesús instituyó la Cena. El pan y el vino son solamente símbolos, que deben recordar a los seguidores de Cristo los tiempos de su sacrificio redentor. De ninguna manera implica un ritual que consiga, por sí mismo, algún tipo de estatura espiritual superior.

No obstante, esta Cena no solamente recuerda a los que participen de ella la muerte redentora de Jesús, tal cual se enseña en todo lugar cristiano, sino también su retorno, lo cual no es enseñado en todo lugar que se auto denomina como cristiano.

Porque salta a la vista que pasa a ser una especie de memorial levantado anticipando su retorno, colocando como símbolo en cada paso a las festividades de la boda del esposo. Con respecto al himno mencionado en el verso 30, considere que se acostumbraba concluir la comida de Pascua cantando el Hallel, una parte de los salmos.

Pero era un himno hebreo, alegre y contagioso, no uno de los gregorianos que parecerían formar parte de nuestra liturgia por orden divina. Allí es donde se dejó de lado el evangelio de gozo y alegría y se ingresó en el dominado por la angustia y la tristeza, donde en lugar de dar gracias por la obra de Cristo en la cruz, se llora por una muerte que en realidad no fue.

Por lo tanto, tenemos aquí el Mandamiento Nº 86: Beberé un vino nuevo con ustedes en el Reino de mi Padre.

(Mateo 26: 36)= Entonces llegó Jesús con ellos a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: Sentaos aquí, entre tanto que voy allí y oro.

Este nombre, Getsemaní, significa “molino de aceite”, por lo cual no es para nada aventurado presuponer que probablemente había por esa región algún huerto de olivos donde se hallaba una instalación para extraer el aceite de esta planta.

(37) Y tomando a Pedro, y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a entristecerse y a angustiarse en gran manera.

(38) Entonces Jesús les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí, y velad conmigo.

Aquí hay algo que debería resultarles aleccionador a tanto legalista que condena de inmediato a los cristianos anímicos: Jesús no solamente tenía un alma como la nuestra, sino que incluso lo perturbaba en algún momento como también nos ha sucedido a nosotros.

(39) Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú.

(40) Vino luego a sus discípulos, y los halló durmiendo, y dijo a Pedro: ¿Así que no habéis podido velar conmigo una hora?

(41) Velad y orad, par que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.

CARNE, en este pasaje, es la palabra griega SARX. En su sentido literal, SARX se refiere a la sustancia del cuerpo, ya sea de animales o de individuos. En su uso idiomático, la palabra indica la raza humana o los individuos como personas.

 En un sentido ético y espiritual, designa la naturaleza inferior de una persona, el asiento y vehículo de los deseos pecaminosos. Aquí se desliza, entonces, el Mandamiento Nº 87: La única forma de no entrar en tentación, es orando y velando.

(Mateo 28: 1)= Pasado el día de reposo, al amanecer del primer día de la semana, vinieron María Magdalena y la otra María a ver el sepulcro.

(2) Y hubo un gran terremoto; porque un ángel del Señor, descendiendo del cielo y llegando, removió la piedra y se sentó sobre ella.

Hay que aclarar algo sumamente importante en este tema. La piedra de la cual se habla aquí, fue sacada de su lugar, no para que Jesús pudiera salir, ya que Él no necesitaba esa ayuda, sino para que los testigos contemplaran la evidencia de una tumba vacía.

(3) Su aspecto era como un relámpago, y su vestido blanco como la nieve.

(4) Y de miedo de él los guardas temblaron y se quedaron como muertos.

(5) Mas el ángel, respondiendo, dijo a las mujeres: No temáis vosotras; porque yo sé que buscáis a Jesús, el que fue crucificado.

(6) No está aquí, pues ha resucitado, como dijo. Venid, ved el lugar donde fue puesto el Señor.

(7) E id pronto y decid a sus discípulos que ha resucitado de  los muertos, y he aquí va delante de vosotros a Galilea; allí le veréis. He aquí, os lo he dicho.

(8) Entonces ellas, saliendo del sepulcro con temor y gran gozo, fueron corriendo a dar las nuevas a los discípulos. Y mientras iban a dar las nuevas a los discípulos, (9) he aquí, Jesús les salió al encuentro, diciendo: ¡Salve! Y ellas, acercándose, abrazaron sus pies y le adoraron.

(10) Entonces Jesús les dijo: No temáis; id, dad las nuevas a mis hermanos, para que vayan a Galilea, y allí me verán.

Esto es mandamiento inapelable en todos los tiempos en que el evangelio tenga lugar. Cada uno de nosotros recibe lo mismo para nuestro tiempo común. Es como si hoy mismo, ahora mismo, Jesús nos brindara su Mandamiento Nº 88: Vayan y hablen a todos mis hermanos sobre mi resurrección.

(Mateo 28: 16-20)= Pero los once discípulos se fueron a Galilea, al monte donde Jesús les había ordenado.

(17) Y cuando le vieron, le adoraron, pero algunos dudaban.

Preste debida atención a un detalle. Pese a que, tal como se nos está señalando aquí, algunos dudaban, es sumamente importante notar que la Gran Comisión de la Iglesia nace en un claro contexto de adoración a Dios y no en otra circunstancia ritual.

(18) Y Jesús se acercó y les hablo, diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.

(19) Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; (20) enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

En este último pasaje, nos quedan muy en claro los dos mandatos finales. El primero, es el Mandamiento Nº 89: Hagan discípulos en todas las naciones. Y el final, como consecuencia de todos los anteriores, es el Mandamiento Nº 90: Guarden todas estas cosas que os he mandado.

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MANDAMIENTOS DE JESUS

  1. 1. Cumplir con Toda Justicia.-
  2. 2. Venid en Pos de Mí.-
  3. 3. Gozaos y Alegraos porque vuestro Galardón está en los Cielos.-
  4. 4. Alumbre Vuestra Luz delante de los Hombres.-
  5. 5. Vuestra Justicia será Mayor que la de los Religiosos Profesionales.
  6. 6. Aplicar Dominio Propio sobre nuestros Enojos.-
  7. 7. Actuar como Cuerpo y no como Corporación. Eliminar lo Contaminado.-
  8. 8. Salvo por Causa de Fornicación, el Divorcio puede acarrear Adulterio.-
  9. 9. No Juren de ninguna Manera ni mediante ninguna Fórmula.-
  10. 10. No Reaccionar mal ante la Ofensa, ni conducirse con ánimos de Venganza.-
  11. 11. Amar a los que no “sentimos” de Amar.-
  12. 12. Cuando Ores, que sea para el Padre y no para la Gente.-
  13. 13. Oren sobre esta Base; les dejo el Bosquejo.-
  14. 14. El Ayuno no es para Lucirse.-
  15. 15. No hacer Tesoros Visibles, sino Invisibles.-
  16. 16. Nuestra tarea, con lo Material, es Ocuparnos, no Preocuparnos.-
  17. 17. Antes de Levantarte en Juicio para con Otro, examínate a ti Mismo.-
  18. 18. No Llevarle la Palabra de Dios a quien no quiere Oírla.-
  19. 19. Haz con los Hombres todo aquello que deseas que los Hombres hagan Contigo.-
  20. 20. No creerle a toda Palabra “Ministerial”.-
  21. 21. Mostrar Fruto bueno para glorificar al Árbol del cual Provenimos.
  22. 22. Más que Repetir el Nombre de Jesús, Creer en su Poder.-
  23. 23. Si nuestro Fundamento no es Cristo, lo nuestro no es Cristianismo.
  24. 24. Dejar que los Muertos Entierren a sus Muertos.-
  25. 25. Misericordia Quiero, y no Sacrificios.-
  26. 26. No se puede echar Vino Nuevo en Odres viejos.-
  27. 27. Rogar al Señor de la Mies, que envíe Obreros a su Mies.-
  28. 28. Tener muy en claro que somos Gente con una Misión.-
  29. 29. No Rehuyan a las Persecuciones.
  30. 30. No temer a los Hombres que sólo pueden matar el Cuerpo.
  31. 31. Confesar a Jesucristo para que Él nos Confiese a Nosotros.
  32. 32. No colocar absolutamente a nada ni a nadie por delante de Jesús.
  33. 33. El que a los míos recibe, a Mí me recibe.
  34. 34. Bienaventurado es el que no halle tropiezo en mí.
  35. 35. Quienes mayores milagros reciban, y me rechacen, mayor condenación tendrán.
  36. 36. Llevad mi Yugo sobre Vosotros.
  37. 37. Jesucristo es Señor del Día de Reposo.
  38. 38. El que no está conmigo, está en contra de mí.
  39. 39. El único pecado sin perdón, es la blasfemia al Espíritu Santo.
  40. 40. Por tus palabras serás justificado o condenado.
  41. 41. Es mi hermano todo aquel que hace la voluntad de Dios.
  42. 42. Al que tiene, se le dará más. Al que no tiene, se le quitará lo que tiene.
  43. 43. Bienaventurados son sus ojos porque ven.
  44. 44. Dejad crecer el trigo y la cizaña juntos hasta el día de la siega.
  45. 45. Dadle vosotros de comer.
  46. 46. Lo que sale de la boca y del corazón, contamina al hombre.
  47. 47. Guárdense de las doctrinas falsas de los Religiosos.
  48. 48. Ustedes tienen toda la autoridad para atar y desatar en la tierra.
  49. 49. Todo el que menosprecie sus deseos por mí, hallará la vida.
  50. 50. Levántense y no Tengan Miedo.
  51. 51. La Lucha contra la Incredulidad se gana con oración y Ayuno.
  52. 52. Humillarnos como Niños.
  53. 53. Salid a buscar a toda Oveja Descarriada porque esa es la voluntad de mi Padre.
  54. 54. Todo lo que aten o desaten en la tierra, será atado o desatado en el cielo.
  55. 55. Donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo.
  56. 56. Perdonar a toda Ofensa sin Condicionamiento Alguno.
  57. 57. No propender a un divorcio, salvo por causa de adulterio.
  58. 58. El que sea capaz de recibir el don de continencia, que lo reciba.
  59. 59. Sólo los que son como Niños heredarán el Reino de los Cielos.
  60. 60. Anteponer los intereses y riquezas del Reino a las nuestras.
  61. 61. Los primeros según el mundo, serán últimos en el Reino.
  62. 62. Muchos son llamados, mas pocos escogidos.
  63. 63. Ustedes no están para ser servidos, sino para servir.
  64. 64. No hagan de mi casa una cueva de ladrones.
  65. 65. De la boca de los que son como niños se ha perfeccionado la alabanza.
  66. 66. Todo lo que pidan creyendo, les será concedido.
  67. 67. No tienen que dar ninguna explicación con respecto a la autoridad con la que hacen mis cosas.
  68. 68. Los más sucios, los más marginales, van delante de ustedes, religiosos, al Reino de Dios.
  69. 69. Los incrédulos serán quebrantados en mi Persona.
  70. 70. Dadle a los Hombres lo que es de los Hombres; pero a Dios lo que es de Dios.
  71. 71. Dios no es Dios de muertos, sino de vivos.
  72. 72. Amar a Dios con todo nuestro Corazón, Alma y Mente.
  73. 73. No permitan que nadie los llame Maestros, Padres o Pastores.
  74. 74. Más que cumplir con Leyes, deben tener Fe y Misericordia.
  75. 75. Vendrá Juicio sobre esta Generación que silencia a mis Mensajeros.
  76. 76. No me volverán a ver hasta que venga en Gloria.
  77. 77. El que persevere hasta el Fin, será Salvo.
  78. 78. En mi Muerte, se Glorificará la de Ustedes.
  79. 79. El cielo y la Tierra pasarán, pero mi Palabra no pasará.
  80. 80. Estén preparados, nadie sabe cuando Vengo.
  81. 81. A los que no lo hagan así, pondré su parte con los Hipócritas.
  82. 82. A los que no están esperando, no los conoceré.
  83. 83. Al que tiene, le será dado; y al que no tiene, lo que tiene, le será quitado.
  84. 84. Todo lo que hagan a mis hermanos más humildes, a mí me lo hacen.
  85. 85. Todo sacrificio realizado por amor a Mí, tiene perpetua Influencia.
  86. 86. Beberé un Vino Nuevo con Ustedes en el Reino de mi Padre.
  87. 87. La única forma de no entrar en Tentación, es Orando y Velando.
  88. 88. Vayan y Hablen a todos mis hermanos sobre mi Resurrección.
  89. 89. Hagan Discípulos en Todas las Naciones.
  90. 90. Guarden todas estas Cosas que os he Mandado.

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A Través de las Parábolas

Las parábolas tienen, en el ministerio de Jesús, una intensa participación. Era como si Él necesitara hablarles así para que solamente pudieran aprovechar sus enseñanzas aquellos que tenían oídos espirituales aptos para oír. En la siguiente, hay mucho para extraer, aprender y consolidar en el nivel de mandamiento.

Si haces un simple ejercicio de memoria, quizás encuentres no menos de diez mensajes, sermones o predicaciones que han tenido como base esta parábola. Y en cada una de ellas, la interpretación el sedimento y el mensaje han sido distintos.

¿Es malo esto? No. En absoluto. Todo lo contrario. No se trata de enseñar que la Biblia puede ser interpretar de cien modos diferentes, se trata de que todos los cristianos sepan que, tal como es el título de la versión popular de la Biblia: Dios Habla Hoy. Y lo que dice, tiene que ver con el Hoy, por lo tanto, es totalmente diferente a lo de ayer, aunque la Palabra en sí no haya cambiado.

(Mateo 25: 1)= Entonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que tomando sus lámparas, salieron a recibir al esposo.

(2) Cinco de ellas eran prudentes y cinco insensatas.

(3) Las insensatas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite; (4) mas las prudentes tomaron aceite en sus vasijas, juntamente con sus lámparas.

Observe que la sabiduría de estas cinco vírgenes consistió en haber guardado una reserva de aceite en sus vasijas, además del que ya habían echado en las lámparas. Así se prepararon para alguna inesperada demora del futuro esposo.

Veamos: ¿Con qué se compara al aceite en toda la Biblia? Con la unción. ¿Qué significa, entonces, esto, hasta aquí? Que con la unción que has recibido hoy y has cargado en tu lámpara para que alumbre, no alcanzará. Deberás tener una reserva porque puede haber alguna demora y no puedes quedarte a oscuras, que es lo que en muchos sitios estamos viendo hoy.

(5) Y tardándose el esposo, cabecearon todas y se durmieron.

La comparación o el simbolismo entre Cristo y el esposo ya no nos asombra porque lo hemos estudiado de muchas maneras. La tardanza, en todo caso, tiene que ver con lo mismo que una gran parte de la iglesia siente hoy con respecto a su Segunda Venida.

(6) Y a la medianoche se oyó un clamor: ¡Aquí viene el esposo; salid a recibirle!

(7) Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron, y arreglaron sus lámparas.

¿Qué quiere decir con que arreglaron sus lámparas? La palabra en los originales, es el vocablo griego KOSMEO, y podemos compararla con nuestra más conocida y cotidiana: Cosmético. ¿Cuál será, entonces, el significado de Cosmético?

Implica indudablemente: Embellecer, arreglar, decorar, hermosear, adornar, poner en orden. Aquí hay la visión de un avivamiento antes de la Segunda Venida de Cristo. Y esto es importante, porque no son pocos los que suponen que esa Venida se producirá en el marco de una iglesia en la cual no estará pasando nada.

(8) Y las insensatas dijeron a las prudentes: Dadnos de vuestro aceite; porque nuestras lámparas se apagan.

(9) Mas las prudentes respondieron diciendo: Para que no nos falte a nosotros y a vosotras, id más bien a los que venden, y comprad para vosotras mismas.

La falta de benevolencia de las cinco vírgenes sabias es un ingrediente notable de esta parábola y no hay que buscarle ningún significado alegórico. ¿Qué hubiera hecho usted en lugar de ellas? ¿Se habría despojado de su propia aceite para dárselas a las imprudentes? ¿Eso sería un acto de generosidad “cristiana”? ¿Se da cuenta las exageraciones y errores que hemos cometido?

La otra cosa que se nos muestra aquí, tiene que ver con la unción. ¿No conoce usted gente que todos los meses concurre a alguna iglesia ungida, buscando que el pastor o alguno de sus ayudantes de ese sitio, ore por ellos imponiéndole sus manos, procurando de ese modo recibir unción?

Yo puedo, como maestro del Señor, estar en un lugar y transferir la gracia magisterial que me ha sido dada, porque eso no me pertenece y Dios se lo da a quien quiere. Lo que no puedo hacer es transferir la unción que haya en mí, porque por ella yo he pagado un precio, y usted tendrá que pagar el suyo si la desea. Que quede claro: no existen hombres “dadores” de unción.

(10) Pero mientras ellas iban a comprar (Hoy, todavía hay quienes creen que la unción puede “comprarse” en algún sitio), vino el esposo; y las que estaban  preparadas entraron con él a las bodas; y se cerró la puerta.

(11) Después vinieron también las otras vírgenes, diciendo: ¡Señor, señor, ábrenos!

(12) Mas él respondiendo, dijo: De cierto os digo, que no os conozco.

(13) Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir.

El mensaje es claro: ¡Demasiado tarde! La cuestión central de la parábola, está aquí. En vista del retraso de la Segunda Venida, debemos estar preparados porque, – dice -, no sabemos ni el día ni la hora. Quedó dicho: podría ser en la hora veinticinco del octavo día de una semana.

A lo largo de la historia, algunos creyentes han tratado equivocadamente de determinar cuando el Señor volverá, y la ignorancia de estos intentos necios a menudo les ha llevado a señalar, con una actitud presuntuosa, el tiempo de la venida de Jesús.

Aquí Jesús declara explícitamente que nadie, sino el Padre, sabe del tiempo de su venida. Algunos han interpretado la expresión “el día ni la hora” como que podemos descubrir ese mes o el año, pero eso es incorrecto. No podemos de ninguna manera aseverar como irresponsablemente se lo ha hecho, que eso ocurrirá en un año o fecha en particular.

De esto se trata, entonces, a la hora de evaluar circunstancias y de establecer mandamientos concretos y definidos. Quizás algunos e parecen a otros, pero este tiene una importancia singular. Es el  Mandamiento Nº 82: A los que no están esperando, no los conoceré.

(Mateo 25: 14)= Porque el reino de los cielos es como un hombre que yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes.

(15) A uno le dio cinco talentos (Moneda de considerable valor en ese tiempo), y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos.

(16) Y el que había recibido cinco talentos fue y negoció con ellos, y ganó otros cinco talentos.

(17) Asimismo el que había recibido dos, ganó también otros dos.

(18) Pero el que había recibido uno fue y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor.

(19) Después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, y arregló cuentas con ellos.

(20) Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros cinco talentos sobre ellos.

(21) Y su señor le dijo: bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.

(22) Llegando también el que había recibido dos talentos, dijo: Señor, dos talentos me entregaste: aquí tienes, he ganado otros dos talentos sobre ellos.

(23) Su señor le dijo: bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.

(24) Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste; (25) por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo.

(26) Respondiendo su señor, le dijo: siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí.

(27) Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses.

(28) Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene diez talentos.

(29) Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aún lo que tiene le será quitado.

(30) Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.

La recompensa que se traduce en mayores responsabilidades (Simbolizados por los dos primeros siervos), contrasta con el castigo impuesto al siervo pasivo y negligente. Mientras se acerca el día de rendir cuentas, se requiere un fiel desempeño de nuestras responsabilidades.

Esto no debe llevarnos a la conclusión de que se pierde toda justificación, sino como un ejemplo de la pérdida del derecho a la recompensa por un servicio dedicado al reino, de la pérdida del gozo, con lloro y crujir de dientes, como un reflejo de la oportunidad perdida.

Este es un texto que, en primera instancia, no es comprendido fielmente por mucha gente. Gente fiel y sincera, pero sin la menor idea de lo que es negociar con los valores del Reino de Dios. No hay problemas en ser conservador o progresista; hay problemas con ser negativo.

Cuando dice que al que tiene le será dado y tendrá más, esta última expresión, en los originales, es la palabra PERISEO. Su traducción implica: Tener en abundancia, en exceso, mucho más, superior. El término muestra la generosidad de la Gracia de Dios.

Eso asegura que el fiel uso de nuestros talentos y dones nos está preparando para nuestro propio progreso. De allí que en la consideración de todos estos pormenores, nos arroja la conclusión de lo que es el Mandamiento Nº 83: Al que tiene le será dado y al que no tiene, lo que tiene le será quitado.

(Mateo 25: 31)= Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos sus santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria.

Sabemos cuales son los santos de Dios (Querubines, serafines, hombres altos, alados), pero no tenemos muy claro cuales son los ángeles de Jesucristo, mucho más si son llamados “santos”, calificativo que Dios le da a la santidad humana. ¿Son los mismos o son sus mensajeros fieles?

(32) Y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos.

Está hablando de una instancia de juicio. Porque, en contra de lo que muchos creen, juicio no es aniquilar a alguien, sino la expresión concreta y práctica de separar, apartar lo verdadero de lo falso. Cuando hay un juicio civil o penal, lo que se trata de establecer es quien dice la verdad y quien miente; separar lo verdadero de lo falso.

Hay dos textos en el libro de Ezequiel que tienen que ver con esta expresión. El primero está en el capítulo 34 y verso 17, donde leemos: …Mas en cuanto a vosotras, ovejas mías, así ha dicho el Señor: He aquí yo juzgo entre oveja y oveja, entre carneros y machos cabríos…

El otro texto se encuentra en el mismo libro y capítulo, tres versos más adelante, en el 20, donde se lee: …Por tanto, así les dice Jehová el Señor: He aquí yo, yo juzgaré entre la oveja engordada y la oveja flaca…

(33) Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda.

(34) Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde al fundación del mundo.

¿Qué es eso del reino preparado desde la fundación del mundo? Hay otros textos que encaran el mismo tema desde otras perspectivas. 1 Corintios 6:9 dice: ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones.

Otro sector de 1 Corintios, en el capítulo 15 y verso 50 señala: Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción hereda la incorrupción. Gálatas 5:21: …envidias, homicidios, borracheras, orgías y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.

Y dos textos finales en el libro del Apocalipsis. El primero, en 13:8 que dice: Y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo. Y el 17:8 que agrega: La bestia que has visto, era, y no es; y está para subir del abismo e ir a perdición; y los moradores de la tierra, aquellos cuyos nombres no están escritos desde la fundación del mundo en el libro de la vida, se asombrarán viendo la bestia que era y no es, y será.

(35) Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; (36) estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí.

Este texto nos plantea otras dudas que, en casos, ha hecho errar el blanco a algunos. ¿Cuándo tuvo hambre Jesús y nosotros le ayudamos? Es obvio: no está hablando de Él mismo, sino de muchos que tienen carne y sangre como Él.

Un texto en el libro del profeta Isaías 58:7 dice al respecto: ¿No es que partas tu pan con el hambriento, y a los pobres errantes albergues en casa; que cuando veas al desnudo, lo cubras, y no te escondas de tu hermano?

Otro pasaje, pero en este caso en el libro de Ezequiel 18:7 añade: …ni oprimiere a ninguno; que al deudor devolviere su prenda, que no cometiere robo, y que diere de su pan al hambriento y cubriere al desnudo con vestido…

Santiago 1:27 agrega algo en el Nuevo Testamento: La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo.

Hebreos 13:2 concluye señalando: No os olvidéis de la hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles.

(37) Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿Cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber?

(38) ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo y te cubrimos?

(39) ¿O cuando te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti?

(40) Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí me lo hicisteis.

(41) Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.

(42) Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; (43) fui forastero y no me recogísteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis.

(44) Entonces también ellos le responderán diciendo: Señor, ¿Cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos?

(45) Entonces le responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí me lo hicisteis.

(46) E irán estos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.

El retorno del Señor trae consigo un juicio que dividirá a la gente. El juicio se basará en los principios morales que definen el carácter, y el carácter se revela por sus frutos, o por la falta de ellos. La evidencia externa demuestra la rectitud y justicia internas. Las buenas obras no producen un buen carácter, sino al contrario. Un buen carácter produce buenas obras.

Por lo tanto, este es el Mandamiento Nº 84: Todo lo que le hagan a mis hermanos más humildes, a mí me lo hacen.

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Cuando Nadie lo Espere

Se dice a menudo que una de las características más notorias del cristiano carnal, es la de tener tanta curiosidad que vive consultando profetas y hasta adivinos para conocer su futuro. El tema de la Gran Tribulación ha sido, eminentemente para esta gente, motivo de estudio permanente.

Ha tenido innumerables interpretaciones, conforme a las diversas doctrinas denominacionales que, curiosamente, dicen haberla recibido de un solo y mismo Espíritu Santo. No obstante, lo último indicado sería agregarle una interpretación más, diferente a las demás. Lo adecuado es dejar que como siempre, la Biblia nos hable y se revela a sí misma.

(Mateo 24: 15)= Por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel (El que lee entienda), (16) entonces los que estén en Judea, huyan a los montes.

La abominación desoladora profetizada en Daniel 9:27, 11:31 y 12:11, fue relacionada por el autor del apócrifo libro de 1 Macabeos con la profanación del templo en el año 168 antes de Cristo por el gobernante sirio Antíoco Epifanes.

Sin embargo, Jesús consideraba que la profecía se refería a otra profanación: el arribo del ejército romano, que sitió a Jerusalén y destruyó el templo en el año 70 d.C. Ese acontecimiento presagia las condiciones asociadas al retorno de Cristo, de manera que la profecía espera su consumación última de forma no especificada en las Escrituras.

(17) El que esté en la azotea, no descienda para tomar algo de su casa; (18) y el que esté en el campo, no vuelva atrás para tomar su capa.

(19) Mas ¡Ay de las que estén encintas, y de las que críen en aquellos días!

(20) orad, pues, que vuestra huida no sea en invierno ni en día de reposo; (21) porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá.

Jesús da el sano consejo de salir de la ciudad antes que sea demasiado tarde. Los cristianos escucharon la advertencia y escaparon al pequeño pueblo de pela, cerca del mar de Galilea.

(22) Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados.

El historiador judío Josefo, quien presenció la destrucción de Jerusalén, ofrece una vívida descripción de aquellos acontecimientos. De acuerdo con su relato, más de un millón de judíos perecieron en un día.

(23) Entonces, si alguno os dijere: Mirad, aquí está el Cristo, o mirad, allí está, no lo creáis.

(24) Porque se levantarán falsos cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aún a los escogidos.

(25) Ya os lo he dicho antes.

(26) Así que, si os dijeren: Mirad, está en el desierto, no salgáis; o mirad, está en los aposentos, no lo creáis.

(27) Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente así será también la venida del Hijo del Hombre.

Los verdaderos seguidores de Cristo no serán confundidos por falsas señales, sino que esperarán el regreso del Señor desde el cielo. Las falsas señales siempre están comandadas por Satanás para sacar del camino a los creyentes si estos dudan.

(28) Porque dondequiera que estuviere el cuerpo muerto, allí se juntarán las águilas.

Jesús habla aquí de aves de presa (Aguilas), que revolotean sobre un cuerpo muerto para describir la destrucción que rodeará la caída de Jerusalén y los acontecimientos asociados al juicio final. Puede también que la frase se apoye en un antiguo proverbio. Mandamiento Nº 78: En mi muerte se glorificará la de ustedes.

(Mateo 24: 29)= E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas.

Esta es una visión enteramente apocalíptica que ha determinado incontables variedades de interpretaciones. Comenzando por la estrictamente literal, que preanuncia hecatombes nucleares hasta las más simbolizadas, todas tienen origen en tres escrituras que voy a detallar.

(Isaías 13: 10)= Por lo cual, (Viene hablando del oráculo contra Babilonia), las estrellas de los cielos y sus luceros no darán su luz; y el sol se oscurecerá al nacer, y la luna no dará su resplandor. (El juicio contra Babilonia no es sino una parte del juicio de Dios contra el mal. Tales juicios proféticos hallan su consumación en numerosos episodios de la historia, especialmente en las anticipaciones del gobierno de Dios a través de la iglesia. Todo ello terminará con la consumación del Reino de Cristo al final de los tiempos.)

(Ezequiel 32: 7)= Y cuando te hayas extinguido, (Viene hablándose del lamento sobre Faraón y Egipto), cubriré los cielos, y haré entenebrecer sus estrellas; el sol cubriré con nublado, y la luna no hará resplandecer su luz.

(Joel 2: 10)= Delante de él temblará la tierra, se estremecerán los cielos; el sol y la luna se oscurecerán, y las estrellas retraerán su resplandor.

(Apocalipsis 8: 12)= El cuarto ángel tocó la trompeta, y fue herida la tercera parte del sol, y la tercera parte de la luna, y la tercera parte de las estrellas, para que se oscureciese la tercera parte de ellos, y no hubiese luz en la tercera parte del día, y asimismo de la noche.

(30) Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria.

(31) Y enviará a sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro.

(32) De la higuera aprended la parábola: cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca.

(33) Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas.

(34) De cierto os digo que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca.

(35) El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.

De la misma manera que la aparición de las hojas en los árboles anuncia la llegada del verano, las señales descriptas por Jesús serían un aviso de su venida. Ciertamente, aquella generación presenciaría la destrucción de Jerusalén, o de lo que hoy llamamos “la iglesia” visible…

Aquí nos encontramos con el Mandamiento Nº 79: El Cielo y la Tierra pasarán, pero mi Palabra no pasará.

(Mateo 24: 36)= Pero del día y la hora nadie sabe, ni aún los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre.

En lo lineal, algo salta a la vista con claridad: si el Jesús encarnado no conocía el momento de su Segunda Venida, es inútil totalmente que los demás especulen, o que se vistan de blanco y se vayan a la cima de una montaña a esperarlo, o que vayan corriendo las fechas del fin a medida que pasan y no sucede nada.

A propósito: ¿A nadie se le ocurrió pensar en alguna variante para la interpretación de este texto? Pregunto: ¿En base a qué días y horas nos manejamos los humanos? En base a los días dictados por un calendario que data del 1500 y que fuera creado por un Papa católico romano. Y en base a un huso horario dictaminado también desde un tiempo posterior determinado.

Entonces, ¿Es descabellado suponer que, cuando dice que “del día y la hora nadie sabe”, pueda tener que ver con un día que aún no se conoce pero que Dios sí sabe, (Un día octavo en la semana, por ejemplo) y una hora que no se  mide con nuestros relojes, como ser una hora veinticinco o veintiséis?

Suena descabellado, ¿Verdad? Pero atención mi querido hermano y  hermana: todo en el evangelio, desde el ángulo intelectual, parecería sonar bastante descabellado, por lo que no sería inapropiado, al menos, tenerlo allí, no ya como doctrina instituía e inapelable (A los hombres les agrada catalogar así) sino como interrogante a ser develado en aquel día final.

(37) Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre.

Esto significa que la única pista que tenemos para tratar de saber como y cuando será la venida del Hijo del Hombre, es que las condiciones ambientales estarán dadas de manera similar a las que se tenían en los días de Noé.

Pero, a diferencia de lo que es la enseñanza clásica y tradicional, mucho me temo que este texto no tiene absolutamente nada que ver con la instancia del arrebatamiento de la iglesia, del que se habla en 1 Tesalonicenses 4. Está hablando de otro evento, tal como lo veremos ahora.

(38) Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca…

Nos dice que hasta el día en que Noé entró en el arca, previo al diluvio, estaban comiendo, bebiendo y casándose, pero ¿Quiénes? La familia de Noé no era, ya que ellos trabajaban en la construcción del arca. ¿Entonces? Los demás, los de afuera. No los justos, representados por Noé y su familia, sino los impíos, ¿No es así?

(39) …y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, (¡Un momento! Dice que no entendieron hasta que el diluvio se los llevó a todos. ¿Quiénes no entendieron? ¿Noé y los suyos o los impíos incrédulos de afuera? Noé y su familia entendieron y se salvaron, pero aquellos impíos no. Entonces habla de que el diluvio se llevó a los impíos, verdad? Mire lo que dice luego: así será también la venida del Hijo del Hombre.

Si la pista para la venida del Hijo del Hombre será como en los días de Noe, y en esa venida, por lo que vemos, ocurre algo parecido a cuando el diluvio se llevó a los impíos, lo que debemos entender es que no se trata del arrebatamiento de la iglesia, como nos enseñaron, sino de un evento anterior donde, al igual que en los días de Noé, la venida del Hijo del Hombre arrasará con todos los impíos.

(4) Entonces estarán dos en el campo; el uno será tomado, y el otro será dejado.

¿Cuál será tomado y cuál será dejado? De acuerdo con la enseñanza tradicional que toma este suceso como parte del arrebatamiento de la iglesia, siempre se nos dijo que el que era tomado era el bueno y el que se quedaba era el malo. Pero lo que hemos terminado de ver nos cambia total y radicalmente la visión. Lo mismo reza para el verso siguiente.

(41) Dos mujeres estarán moliendo en un molino; la una será tomada, y la otra será dejada.

(42) Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor.

(43) Pero sabed esto, que si el padre de familia supiese a qué hora el ladrón habría de venir, velaría y no dejaría minar su casa.

(44) Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis.

En tiempos de indiferencia y descuido aparecerá súbitamente el Señor, esto es más o menos lo que se nos dice aquí. Siempre pensamos que se trataba del arrebatamiento de la iglesia, pero hay un texto muy chiquito que nos muestra que esta otra interpretación que hemos compartido, tiene alguna base fundamental.

Hay un pasaje en la Primera Carta de Pablo a los Tesalonicenses que habla de un acontecimiento muy caro a la iglesia: el arrebatamiento, ese evento donde muy pocos sabrán qué es lo que ocurre y los muchos se espantarán y asombrarán. Sin embargo, dentro de ese texto, me permitiré enfatizar con negritas algo que tiene que ver con lo visto.

(1 Tesalonicenses 4: 13-18)= Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza.

Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él.

Por lo cual, decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron.

Porque el señor mismo, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo, y los muertos en Cristo resucitarán primero.

Luego nosotros, los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.

Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras.

Por favor; dejemos algo en claro y sin dudas. Es arrebatamiento. No es ningún rapto. No Son sinónimos. Un arrebatamiento es un evento que se produce con una iglesia gloriosa, más que vencedora, sin mancha y sin arruga, mientras que un rapto es una huida apresurada y temerosa de un mundo bajo el dominio satánico.

Eso en primer término; en segundo lugar, lo que acaba usted de leer, es la base fundamental de la doctrina cristiana. Este es el arrebatamiento donde los creyentes genuinos (No necesariamente gente con alguna clase de credenciales otorgada por ciertas organizaciones evangélicas), irán con su Señor tal cual Él lo promete aquí.

Pero ese “los que hayamos quedado”, más allá de todas las divagaciones hermenéuticas que usted y yo podamos conocer, deja al menos la posibilidad de que lo anterior tenga coherencia. Porque muy bien podría ser: los que hayan quedado luego de la siega de la cizaña que tendrá lugar aquí, cuando venga el Hijo del Hombre y lo haga, y cuya única pista es que habrá de ser “como en los días de Noé…”

Por lo tanto, este es el Mandamiento Nº 80: Estén preparados. Nadie sabe cuando vengo.

(Mateo 24: 45)= ¿Quien es, pues, el siervo fiel y prudente, al cual puso su señor sobre su casa para que les de el alimento a tiempo?

Fíjese un detalle enorme disimulado en un pequeño texto. Jesús está llamando, aquí, apenas siervo fiel y prudente, a lo mismo que nosotros llamamos “Gran Siervo”, o “Prestigioso Predicador” y etc. en referencia a los que por uno u otro motivo están visiblemente por sobre el resto en la casa del Señor global que es la iglesia y no un templo congregacional.

Pero le agrega algo que también pasa casi desapercibido pero que, a favor de experiencias personales que no deben ser las únicas, seguramente, es un común denominador de hoy y muestra un alto grado de desobediencia y desamor: la falta de alimento espiritual genuino.

(46) Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su señor venga, le halle haciendo así.

En cada oportunidad que leo este versículo, no puedo menos que invertirlo en su significado global. ¿Qué va a suceder con todos aquellos autodenominados “siervos” a los que el Señor, cuando venga, no los encuentre dando a sus ovejas alimento verdadero?

(47) De cierto os digo que sobre todos sus bienes le pondrá.

(48) Pero si aquel siervo malo dijere en su corazón: Mi señor tarda en venir; (49) y comenzara a golpear a sus consiervos, y aún a comer y a beber con los borrachos, (50) vendrá el señor de aquel siervo en día que este no espera, y a la hora que no sabe, (51) y lo castigará duramente, y pondrá su parte con los hipócritas; allí será el lloro y el crujir de dientes.

Ya tengo la respuesta que pedía más arriba. Ya sé que mientras esperamos el regreso del Señor, nosotros sus seguidores, debemos servirle de manera leal y responsable. ¿Y si no lo caemos? Ese es el Mandamiento Nº 81: A los que no lo hagan así, pondré su parte con los hipócritas.

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Perseverando hasta el fin

Es más que indudable. La religiosidad, es uno de los espíritus malignos que, operando adentro de las iglesias, ha causado más estragos dentro del pueblo de Dios inmaduro. A favor de liderazgos más influenciados que sus liderados por estos demonios, muchas de nuestras congregaciones han caído en aberraciones teológicas a favor de pretensiones doctrinarias.

No es nuevo ni mucho menos. La historia bíblica está llena de relatos que tienen que ver con el legalismo, la religiosidad y, por ende, con la irracionalidad cristiana. Experimentados en el tema han llegado a asegurar que, detrás de un gran legalista, siempre se suele esconder un gran corrupto. No podemos aseverar que así sea, pero no es descabellado tenerlo en cuenta.

(Mateo 23: 13)= Mas ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres; pues ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que están entrando.

Esto nos está señalando que no sólo rechazaban ellos, en lo personal, la verdad manifiesta, sino que además levantaban tremendas barreras con su legalismo ante aquellos que estaban buscando. Igual que hoy, ¿Se da cuenta? Pero fíjese algo muy singular: “ni entráis vosotros…”, les dice. ¡¡Eran líderes y no entraban al reino!! ¿No sucederá hoy algo parecido?

(14) ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque devoráis las casas de las viudas, y como pretexto hacéis largas oraciones; por esto recibiréis mayor condenación.

Lo que se está diciendo aquí es que ellos, mientras profesaban rectitud, eran injustos en su conducta. Esto se llama Hipocresía, y por años y años, ha formado parte activa y cotidiana de la fisonomía externa de la iglesia.

¿Dios quiere eso? Sabemos perfectamente que no. ¿Dios aprueba ese comportamiento? Sabemos totalmente que de ninguna manera. ¿Podemos engañar a Dios? Sabemos que eso es imposible. Entonces, ¿Por qué procedemos de esa manera?

En el fondo de cualquiera de estas circunstancias, sencillamente por incredulidad. Porque en lo íntimo del corazón de los hipócritas simuladores, hay un convencimiento insano que les asegura que no hay ningún Dios observándolos.

¡Pero hermano! ¡Esto es una cosa antigua! ¿Ah, sí? ¡Por supuesto! ¿Quién devoraría, hoy, la casa de una viuda? ÑA casa, no lo sé, pero a la viuda, conozco muchos líderes que lo han hecho. Ah, y para colmo de males, luego, en los cultos, se gastan todo el tiempo en larguísimas oraciones llenas de palabras altisonantes y religiosas. Carnalidad pura. Dios aborrece eso.

(15) ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque recorréis mar y tierra para hacer un prosélito, y una vez hecho, le hacéis dos veces más hijo del infierno que vosotros.

Esto es lo mismo que decir que los fariseos en cuestión, eran celosos misioneros, pero del mal. ¿Hay parangones de esto en la actualidad? Creo que de este mismo modo, quizás no. Pero sólo una duda en forma de pregunta: ¿Alguien me puede decir qué ha ocurrido con los miles y miles que hicieron decisiones de fe por Cristo en las enormes campañas evangelísticas armadas por los grandes ministerios?

(16) ¡Ay de vosotros, guías ciegos! Que decís: si alguno jura por el templo, no es nada; pero si alguno jura por el oro del templo, es deudor.

(17) ¡Insensatos y ciegos! Porque ¿Cuál es mayor, el oro, o el templo que santifica al oro?

(18) También decís: Si alguno jura por el altar, no es nada; pero si alguno jura por la ofrenda que está sobre él, es deudor.

(19) ¡Necios y ciegos! Porque ¿Cuál es mayor, la ofrenda, o el altar que santifica la ofrenda?

(20) Pues el que jura por el altar, jura por él, y por todo lo que está sobre él; (21) y el que jura por el templo, jura por él, y por el que lo habita; (22) y el que jura por el cielo, jura por el trono de Dios, y por aquel que está sentado en él.

Hay algo que está quedando sumamente claro a través de este episodio. Los fariseos, verdaderas autoridades de la iglesia de ese tiempo, eran mentirosos habituales, violando su propio código moral a través de un elaborado y absurdo sistema de juramentos obligatorios y no obligatorios.

(23) ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello.

Eran totalmente inconsistentes, habiendo perdido por completo el sentido de las proporciones en cuestiones espirituales. Escrupulosamente celosos de las cosas exteriores más triviales, tales como todo lo relacionado con el diezmo de pequeñas semillas y plantas, olvidaban los más importantes principios morales.

Cuando dice que “esto era necesario hacer”, el término adquiere significación al afirmar Jesús que lo moralmente correcto es que sus discípulos practiquen el diezmo, no como una obligación legal, sino como un acto de disciplina consciente.

Los que se amparan en que si el diezmo es cosa de la ley hoy no existe obligación alguna para darlo, sostienen que si bien esto está escrito en el marco de un evangelio que dice formar parte del Nuevo Testamento, si se tiene en cuenta que aún no se ha derramado la sangre en la cruz que es lo que da origen al Nuevo Pacto, este tiempo, indudablemente pertenece todavía al Antiguo y, por ende, forma parte de la ley y no tiene nada que ver con la gracia.

Reitero una vez más lo que en innumerables ocasiones he dicho y enseñado: si usted cree que el diezmo es algo que pertenece a la ley y que la ley dejó de ser cuando aparece y llega la era de la gracia, pues entonces, usted no tiene que diezmar por la obligación y la ley, pero sí puede hacerlo por la promesa de prosperidad y abundancia, ya que las promesas no caducan. Mandamiento Nº 74: Más que cumplir con leyes, deben tener fe y misericordia.

(Mateo 23: 24)= ¡Guías ciegos, que coláis el mosquito, y tragáis el camello!

Jesús utiliza una hipérbole para ilustrar la ceguera espiritual que permitía a los fariseos fijarse en cuestiones triviales, mientras pasaban por alto cosas de enorme importancia. Los coladores se usaban para remover materias extrañas y evitar las impurezas que podrían contaminar a quienes las consumieran inadvertidamente.

(25) ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque limpias lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro estáis lleno de robo y de injusticia.

(26) ¡Fariseo ciego! Limpia primero lo de dentro del vaso y del plato, para que también lo de fuera sea limpio.

 La clase farisaica prestaba puntillosa y altamente celosa atención a cosas relacionadas con la purificación ceremonial, mientras que en todos sus actos parecían ignorar totalmente el mandato divino de santidad interior.

(27) ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, mas por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia.

(28) Así también vosotros por fuera, a la verdad, os mostráis justos a los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad.

El aborrecible juego de las apariencias exteriores era un patrimonio exclusivo de las clases religiosas de aquel tiempo. Externamente, ellos aparecían como gente recta, pero en su interior resultaba muy evidente que estaban moralmente corrompidos.

Lo que se menciona aquí como sepulcros blanqueados, tiene que ver con un lenguaje extremadamente fuerte. Todavía en la Palestina de hoy se blanquean las tumbas. Sirve para identificarlas y no tropezar con ellas accidentalmente, e incurrir así en una profanación ritual.

(29) ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque edificáis los sepulcros de los profetas, y adornáis los monumentos de los justos, (30) y decís: si hubiésemos vivido en los días de nuestros padres, no hubiéramos sido sus cómplices en la sangre de los profetas.

(31) Así que dais testimonio contra vosotros mismos, de que sois hijos de aquellos que mataron a los profetas.

(32) ¡Vosotros también llenad la medida de vuestros padres!

(33) ¡Serpientes, generación de víboras! ¿Cómo escaparéis a la condenación del infierno?

Ellos se engañaban a sí mismos; reclamaban falsamente superar en rectitud a sus antecesores. Aunque levantaban monumentos a los profetas que sus padres habían asesinado, ellos mismos estaban conspirando para matar al Hijo de Dios. Por eso sufrirían igual condena.

Yo quisiera imaginarme, por un momento, que existe en alguna congregación evangélica del planeta, al menos un hombre con mentalidad, procedimientos y rutinas fariseos. ¿Cómo sería nuestro comportamiento? ¿Nos atreveríamos a confrontarlo como Jesús lo hizo con ellos?

Casi estoy oyendo a las hermanitas mayores y más celosas plantarse delante suyo y sentenciar: “¡Cuidado, hermano! ¡No se atreva a hablarle así al sierrrrrvo de Dios!” Porque en nuestras organizaciones, ostentar una posición o un cargo otorgado por otros hombres, es el equivalente a haber sido colocados por el propio Dios allí.

(34) Por tanto, he aquí yo os envío profetas y sabios y escribas; y de ellos, a unos mataréis y crucificaréis, y a otros azotaréis en vuestras sinagogas, y perseguiréis de ciudad en ciudad; (35) para que venga sobre vosotros toda la sangre justa que se ha derramado sobre la tierra, desde la sangre de Abel el justo hasta la sangre de Zacarías hijo de Berequías, a quien matasteis entre el templo y el altar.

(36) De cierto os digo que todo esto vendrá sobre esta generación.

Observe que Jesús pronuncia una severa advertencia sobre el juicio que estaba pendiente sobre la nación. La profecía de Jesús se cumplió con la destrucción de Jerusalén en el 70 d.C. Toda la sangre de los justos derramada desde la primera víctima, Abel, hasta la última, Zacarías, será reclamada a Israel.

Hoy ya no existe retazo histórico lineal de esta historia, pero la Palabra de Dios, que es viva y eficaz, continua vigente por la tipología espiritual. Y esta nos muestra que cualquier profeta que sea muerto espiritualmente y acallado por la iglesia, merecerá por parte de Dios un juicio similar y una conclusión similar. Por lo tanto así queda nuestro Mandamiento Nº 75: Vendrá juicio sobre esta generación que silencia a mis mensajeros.

(Mateo 23: 37)= ¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuantas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta a sus polluelos debajo de las alas, y no quisiste!

(38) He aquí vuestra casa os es dejada desierta.

(39) Porque os digo que desde ahora no me veréis, hasta que digáis: Bendito el que viene en el nombre del Señor.

Ellos han rechazado al Rey, así que el Señor los abandona a su propia suerte. Todo lo que les quedará será un sistema religioso vacío, sin sus templos y sacrificios. Hay una semejanza con este tiempo. Hoy también están rechazando lo que el Rey envía a decir a través de sus mensajeros. ¿Les volverá a quedar otra vez un sistema religioso hueco y vacío, cargado de costumbres, tradiciones y modismos a los que ellos llamarán “el culto”?

Por último, Jesús ofrece una nota de esperanza al referirse a su glorioso retorno, cuando será reconocido como Rey. Aquí es donde, a partir de esta Palabra, hallamos el que es el Mandamiento Nº 76: No me volverán a ver hasta que no venga en gloria.

(Mateo 24: 3)= Y estando él sentado en el monte de los Olvidos, los discípulos se le acercaron aparte, diciendo: dinos, ¿Cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo?

Jesús ha estado hablando de la destrucción del templo. Sus discípulos, con un espíritu muy similar al de cierto liderazgo imperante hoy, pretenden una charla en privado para ellos, sin darse cuenta que el evangelio jamás tuvo ni tendrá un mensaje para los líderes y otro para el pueblo. El evangelio es uno y su mensaje también, para todo el que tiene oídos para oír.

(4) Respondiendo Jesús, les dijo: mirad que nadie os engañe.

(5) Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán.

(6) Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin.

Paréntesis. ¿No ha estado usted nunca en algún templo donde, luego de un desgarrador mensaje en contra de las guerras, las muertes y el terrorismo y todo lo horrible que el hombre inventa en contra de otros hombres, se ora para Dios concluya hoy mismo con todas esas aberraciones?

¿Se siente bien esa oración, verdad? Sin embargo aquí estamos viendo que: orar para que Dios no permita guerras y abominaciones tremendas, será muy bueno en nuestras pretensiones del alma, los sentimientos y la carne, pero no es bíblico, ya que Dios ha dicho que es necesario que esto acontezca antes del fin.

(7) Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares.

(8) Y todo esto será principio de dolores.

Cuando dice “principio de dolores”, el término alude a los dolores de parto que se esperaba, precedieran al fin, marcando la transición entre esta era y la era por venir. Los severos dolores de parto, seguidos por el nacimiento y la consumación, son también una señal del fin y el gozo en tiempos del “alumbramiento”.

(9) Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre.

(10) Muchos tropezarán entonces, y se entregarán unos a otros, y unos a otros se aborrecerán.

Quiero que usted entienda algo muy preciso y específico: Jesús está hablando de una serie de acontecimientos que sucederán inevitablemente en contra de los cristianos en algún momento aquí, en la tierra. Y está adelantando que, dentro del llamado “pueblo de Dios”, va a haber traiciones y actos incomprensibles. Conociendo la iglesia, ¿Usted duda que esto pueda ser así?

(11) Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos; (12) y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará.

Vamos a esclarecer algo que no siempre hemos llegado a captar en toda su dimensión. ¿En qué área de la sociedad podrían llegar a levantarse falsos profetas y engañar a quienes los escuchan? Acertó; en la iglesia. No hay otro sitio en el que puedan engañar a alguien.

Siguiendo en el mismo contexto, por nada hay que indique que debamos cambiarlo: ¿En qué área de la sociedad se multiplicará la maldad y el amor de la gente se enfriará? También en la iglesia; sería incoherente por lo rebuscado pretender hablar de otro sitio. Cuídese.

(13) Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo.

En el capítulo 10 y verso 22 de este mismo evangelio de Mateo, esto mismo ha sido dicho, cuando en el marco de los preanuncios de las futuras persecuciones sobre los creyentes, Jesús les dice: ..Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre; mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo.

Como para que no queden dudas respecto a que va a existir una confrontación y que los vencedores podrán disfrutar de una recompensa clara, en el libro del Apocalipsis, capítulo 2 y verso 7, el Señor dice a Juan en Patmos:

…El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, le daré a comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios.

La palabra PERSEVERE, aquí, es la palabra HUPOMENO. Significa “mantenerse uno en pie en el conflicto, sobreponerse a la adversidad, no desplomarse bajo la tensión, estar uno firme, perseverar bajo presión, esperar calmada y valientemente. No es una pasiva resignación a la suerte, ni mera paciencia, sino la resistencia activa y enérgica a la derrota, lo que permite una calmada y valiente perseverancia.

(14) Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin.

¿Ha pensado usted de que manera podría llegar a predicarse este evangelio del reino en todo el mundo para que efectivamente pueda llegar el fin preanunciado? Misioneros. ¿Alcanzan? ¿Se han levantado los suficientes? No. ¿Entonces? Internet. ¿Puede ser así? Puede ser. Aleluya.

Al advertir a los discípulos contra las falsas señales, Jesús traza un cuadro de las condiciones prevalecientes hasta el fin de la era y les señala cual será su tarea permanente. Habrá engaños de índole religiosa, levantamientos sociales y políticos, calamidades naturales, deslealtades y persecución; cosas que anunciarán el fin de los tiempos.

Los seguidores del Señor deben perseverar en la extensión del evangelio. Porque en cualquier batalla, la perseverancia tiene que ver con la certeza de pelear por una causa justa. Aquí encontramos, entonces, el Mandamiento Nº 77: El que persevere hasta el fin, será salvo.

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Maestro, Hay Solamente Uno

Ha sido dicho en varias oportunidades, que allá donde se encuentra el corazón del hombre, allí cimentará él sus mayores razones de vida. El dinero y las posesiones materiales son, indudablemente, una parte gravitante de ese sentir.

De allí que el hombre se resista, por todos los medios que encuentre, a ser pagador, a esgrimir generosidad. Lo pone de manifiesto en una clara oposición, tanto al tributo impositivo secular al gobierno de turno, que para cumplimentar con lo que Dios desea que cumpla para su propia bendición y prosperidad.

(Mateo 22: 15)= Entonces se fueron los fariseos y consultaron como sorprenderle en alguna palabra.

Esto tiene que ver con el tremendo fastidio que le producía a la clase religiosa la creciente popularidad de Jesús. Debido a ello, las autoridades religiosas tenían que tenderle una trampa y desacreditarlo entre la gente a fin de, – entre otras cosas – justificar su futura muerte.

(16) Y le enviaron los discípulos de ellos con los herodianos, diciendo: maestro, sabemos que eres amante de la verdad, y que enseñas con verdad el camino de Dios, y que no te cuidas de nadie, porque no miras la apariencia de los hombres.

Los herodianos eran un partido político judío que favorecía la continuación de la dinastía de Herodes. Aunque ellos y los fariseos eran enemigos naturales, las dos facciones se unieron en oposición común a Jesús.

(17) Dinos, pues, que te parece, ¿Es lícito dar tributo a César, o no?

Piense lo siguiente: si Jesús contestaba que sí, perdía el favor del pueblo, ya que éste odiaba la dominación de Roma. Pero si contestaba que no, entonces sus enemigos lo acusarían de traidor ante las autoridades romanas.

(18) Pero Jesús, conociendo la malicia de ellos, (Esto se llama discernimiento, señores, no adivinación), les dijo: ¿Por qué me tentáis, hipócritas?

(19 Mostradme la moneda del tributo. Y ellos le presentaron un denario.

(20) Entonces les dijo: ¿De quien es esta imagen, y la inscripción?

 Hay un leve y casi minúsculo detalle que deberá ser tenido en cuenta si es que se desea comprender algunas de las cosa sucedidas en este episodio. La sola y mera posesión de una moneda romana evidenciaba su sometimiento al dominio de Roma.

(21) Le dijeron: de César. Y les dijo: Dad, pues, a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios.

Cuando Jesús dice DAD, aquí, está pronunciando el vocablo griego APODIDOMI, que traducido, es: cumplir uno su deber, hacia el otro, dar lo que es debido, devolver, recompensar, restaurar.

Un estado de este mundo provee el bienestar de sus ciudadanos, quienes se ven así obligados a apoyar al gobierno. Los ciudadanos del Reino de Dios también le deben obediencia al Reino. Teóricamente no debería haber conflicto alguno entre los dos reinos, pero allí donde no existe la armonía, la lealtad a Dios tiene precedencia.

(22) Oyendo esto, se maravillaron, y dejándole se fueron.

Habría que detenerse un momento en un somero pero oportuno análisis de la palabra “maravillaron”. Porque los hombres no suelen maravillarse así como así, y mucho menos los hombres de aquellos tiempos y sitios, acostumbrados a hazañas épicas y valentías sobredimensionadas. Aquí se trataba de una actitud desacostumbrada lo que los impactó.

Si usted es verdaderamente un genuino hijo de Dios, el mundo secular que vive en sus contornos, debería maravillarse alguna vez con su testimonio cotidiano de vida. De todos modos, sobresale en este texto el Mandamiento Nº 70: Dadle a los hombres lo que es de los hombres, pero a Dios lo que es de Dios.

(Mateo 22: 23)= Aquel día vinieron a él los saduceos, que dicen que no hay resurrección, y le preguntaron, (24) diciendo: Maestro, Moisés dijo: Si alguno muriere sin hijos, su hermano se casará con su mujer, y levantará descendencia a su hermano.

Este caso hipotético presentado por los saduceos, no es ni ocurrente ni inventado para la ocasión. Muy por el contrario, ellos lo rescatan de lo que podemos leer en el libro de Deuteronomio 25:5-10, pero suena ridículo a la luz de su propio rechazo a la resurrección. El texto mencionado, dice:

…Cuando hermanos habitaren juntos, y muriere alguno de ellos, y no tuviere hijo, la mujer del muerto no se casará fuera con hombre extraño; su cuñado se llegará a ella, y la tomará por su mujer, y hará con ella parentesco.

Y el primogénito que ella diere a luz sucederá en el nombre de su hermano muerto, para que el nombre de éste no sea borrado de Israel.

Y si el hombre no quisiere tomar a su cuñada, irá entonces su cuñada a la puerta, a los ancianos, y dirá: mi cuñado no quiere suscitar nombre en Israel a su hermano; no quiere emparentar conmigo.

Entonces los ancianos de aquella ciudad lo harán venir, y hablarán con él; y si él se levantare y dijere: no quiero tomarla, se acercará entonces su cuñada a él delante de los ancianos, y le quitará el calzado del pie, y le escupirá en el rostro, y hablará y dirá: así será hecho al varón que no quiere edificar la casa de su hermano.

Y se le dará este nombre en Israel: la casa del descalzado… Sabido esto, los saduceos prosiguieron con su ejemplo…

(25) Hubo, pues, entre nosotros siete hermanos; el primero se casó, y murió; y no teniendo descendencia, dejó su mujer a su hermano.

(26) De la misma manera también el segundo, y el tercero, hasta el séptimo.

(27) Y después de todos murió también la mujer.

(28) En la resurrección, pues, ¿De cual de los siete será ella mujer, ya que todos la tuvieron?

Además de ridícula y como se suele decir normalmente: “traída de los cabellos” esta ejemplificación demasiado antojadiza, la de los saduceos fue una anécdota relatada sin el menor conocimiento, cuestión que Jesús pondrá sobre la mesa inmediatamente al responder.

(29) Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios.

(30) Porque en la resurrección ni se casarán ni se darán en casamiento, sino serán como los ángeles de Dios en el cielo.

¿Cómo se supone que son los ángeles de Dios en el cielo? ¿Acaso pequeños niños desnudos provistos de alas volando por encima de las personas con sus cabellos rubios rizados al viento? Esa es la pintura que ha hecho el mundo secular de ellos. Lo cierto en consecuencia con este relato es que lo que se nos dice aquí, es que los ángeles son asexuados.

(31) Pero respecto a la resurrección de los muertos, ¿No habéis leído lo que os fue dicho por Dios, cuando dijo: (32) Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob? Dios no es dios de muertos, sino de vivos.

(33) Oyendo esto la gente, se admiraba de su doctrina.

Aquí hay algo muy concreto. Es enteramente erróneo pensar en el cielo utilizando los conceptos terrenales. La vida en el cielo no será una extensión de la presente existencia humana. El poder de Dios proveerá nuevas y mejores relaciones que las de orden material existentes en este mundo.

Por su parte, los saduceos aceptaban como sagrados sólo los cinco primeros libros del Antiguo Testamento, y rechazaban la resurrección porque no encontraban nada en ellos que apoyara esa doctrina.

Jesús, entonces, llamó la atención sobre el hecho de que cuando Dios pronunció las palabras de Éxodo 3:6, Abraham, Isaac y Jacob estaban físicamente muertos hacía muchos años. Por lo que evidentemente había vida después de la muerte.

No obstante, lo que nos debe quedar en limpio, es que además de plasmar las tres generaciones pertinentes para la salvación global, Jesús nos deja aquí el que consideraríamos como el Mandamiento Nº 71: Dios no es Dios de muertos, sino de vivos. Con lo que el “culto a los muertos” que propone cierto autodenominado “cristianismo”, es decididamente no bíblico.

(Mateo 22: 34)= Entonces los fariseos, oyendo que había hecho callar a los saduceos, se juntaron a una.

(35) Y uno de ellos, intérprete de la ley, preguntó por tentarle, diciendo: (36) Maestro, ¿Cual es el gran mandamiento de la ley?

Quiero hacer un pequeño paréntesis casi sonando a irreverencia, dado a que estamos hablando de trampas de los fariseos para hacer caer a Jesús en algún error que le significara el descrédito entre su gente.

¿Qué supone usted que sucede con cada hermano o hermano que ha recibido genuina Palabra del Señor y, sin aguardar autorizaciones denominacionales, convencionales o pastorales, hace exactamente lo que Dios le ha ordenado, que es trasladarla al pueblo?

 Pues si usted ha sido uno de ellos, lo sabe tan bien como yo: exactamente lo mismo que ellos: buscar el modo de hacerlo equivocar con el fin de desacreditarlo. ¿Se da cuenta que el diablo no es creativo y que, mientras le rinda beneficios una forma de actuar, él no la va a alterar por más años que pasen?

(37) Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.

(38) Este es el primer y más grande mandamiento.

Breve interrupción para una acotación que consideramos vital: si este de amar a Dios con todo nuestro corazón, con toda nuestra alma y con toda nuestra mente, es el mayor mandamiento, obviamente, no hacerlo, lo convierte en el mayor pecado.

(39 Y el segundo es semejante: Amaras a tu prójimo como a ti mismo.

(40) De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.

Está tan resumido y sintetizado que no se necesitan demasiadas aclaraciones. El que podríamos considerar como Mandamiento Nº 72: Amar a Dios con todo nuestro corazón, alma y mente.

(Mateo 23: 1)= Entonces habló Jesús a la gente y a sus discípulos, diciendo: (2) en la cátedra de Moisés se sientan los escribas y los fariseos.

Algo importante: los fariseos eran los más reconocidos maestros de la ley de Moisés, aunque fallaban a la hora de observar sus propios preceptos. Muchas de sus enseñanzas eran profundas, pero Jesús examinó aquellos aspectos en los cuales su hipocresía anulaba la validez de sus doctrinas.

(3) Así que, todo lo que os digan que guardéis, guardadlo y hacedlo; mas no hagáis conforme a sus obras, porque dicen, y no hacen.

A mí, particularmente, y como método de persuasión, exhortación y doctrina íntima, y no por alguna otra causa más de tipo personal, me gustaría mucho colocar una copia, en tamaño gigante, de este versículo, en las plataformas de los templos, a espaldas de cada púlpito, a la vista detrás de cada predicador, de cada líder, de cada pastor.

(4) Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas.

Jesús se refiere, como es dable imaginar, a las innumerables disposiciones y regulaciones que reducían la religión a un sistema pesado y confuso de observancias rituales que mantenían a la gente en una servidumbre permanente.

Hoy ya no existen estas disposiciones y regulaciones de la ley antigua, es verdad, pero sí otras que tienen que ver con reglamentos, ordenanzas y disposiciones denominacionales. Que aunque parezca una paradoja, también le ocasionan a la gente cargas pesadas de llevar. Cargas que, hoy también, los líderes, si pueden, evaden elegantemente.

(5) Antes, hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres. Pues ensanchan sus filacterias, y extienden los flecos de sus mantos; (6) y aman los primeros asientos en las cenas, y las primeras sillas en las sinagogas, (7) y las salutaciones en las plazas, y que los hombres los llamen: Rabí, Rabí.

Los fariseos, dice la historia, exhibían su espiritualidad en público para recibir la alabanza de la gente. Hay fariseos del siglo veintiuno, que también hacen gala de alta espiritualidad delante de miles de personas, con el fin de recibir de ellas alabanzas, adulaciones, felicitaciones y alguna ofrenda de otra naturaleza.

Las filacterias eran pequeñas bolsas de cuero que contenían ciertos textos de la Escritura, que los judíos llevaban en sus brazos o sobre sus frentes. Los flecos, mientras tanto, eran los adornos con que los judíos decoraban los bordes de sus mantos.

(8) Pero vosotros no queráis que os llamen Rabí; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo, y todos vosotros sois hermanos.

Este texto lo tengo como cabecera personal con el fin de solicitarle a todos mis amados hermanos, – citándolo textualmente -, que no me llamen “maestro”, cuando lo que estoy haciendo es administrar con la mayor fidelidad que pueda, un ministerio que es del Señor.

Pero además, lo hago también porque es más que evidente y claro que el de Maestro, no es un título que le quepa a hombre alguno, sino una función de origen divino. ¿Quieres saber algo? Con el pastor, sucede exactamente lo mismo. Por eso no trato a nadie con el título de Pastor. Es una función que, si se ejerce, gloria a Dios por el pastoreado, pero que si no se ejerce, Dios bendiga al hermanito…

(9) Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos.

En el momento en que esto fue dicho por Jesús, en su faz contemporánea, se debió a ciertos costumbrismos de la época. Pero en el plano profético, es indudable que hoy es más que vigente si es que deseamos compartirlo con cristianos del catolicismo romano.

(10) Ni seas llamados maestros; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo.

¿Jesús sería un obsesivo que gustaba de repetir y repetir las cosas a modo de lavado de cerebro, tanto como para hacerle saber a sus seguidores cuales eran sus directivas o cuales las cosas que le agradaban y cuales no? En absoluto. Jesús era bien coherente. Por eso es que llama poderosamente la atención que sea precisamente esto, algo que Él se tome el trabajo de repetir.

(11) El que es mayor de vosotros, sea vuestro siervo.

No es el único lugar en el que Jesús dice esto. Por lo que vemos en estos tiempos, hubiera sido necesario que lo hubieran escrito en cien Biblias más. Así, a lo mejor, los creyentes con jerarquías eclesiásticas lo entendían y, lo que es más valioso: lo ponían por obra.

(12) Porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.

Jesús esta advirtiendo sobre la orgullosa búsqueda de alabanza pública, como sucede cuando se aspira a posiciones prominentes, y a títulos que confieren cierta superioridad. A veces los títulos se usan como emblemas de respetabilidad, o para indicar determinados deberes o cargos de responsabilidad.

Pero es la actitud que inspira la búsqueda de tales reconocimientos la que Jesús condena. Como creyentes, todos somos iguales y debemos reverenciar solamente a Cristo. Aquí es donde encontramos, entonces, el Mandamiento Nº 73: No permitan que nadie los llame Maestros, Padres o pastores.

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Cuando lo Vil y lo Necio Llega Antes

En el consenso global de la escritura, hay dos frutos que tienen que ver de manera directa con el pueblo de Dios. Uno es la uva, o la viña, que tiene relación directa con lo que es todo el pueblo en general. La otra es la higuera, o los higos, que tienen implicación de remanente.

Hay una parábola en el evangelio de Mateo, que tiene que ver precisamente con la higuera, y que además de significar una expresión concreta y contundente de la autoridad de Jesús sobre toda la creación, implica además una tipología de lo que espera el Señor de su remanente santo.

(Mateo 21: 18)= Por la mañana, volviendo a la ciudad, tuvo hambre.

(19) Y viendo una higuera cerca del camino, vino a ella, y no halló nada en ella, sino hojas solamente; y le dijo: nunca jamás nazca de ti fruto. Y luego se secó la higuera.

Vamos a explicar algo que si bien tiene que ver directamente con la botánica, está íntimamente ligado al contenido espiritual de este pasaje. No se olvide que la Biblia siempre será un compendio de relatos literales que encierran principios espirituales.

En una higuera, primero se forma el fruto y luego aparecen las hojas. Así es que uno espera siempre encontrar suficientes frutas en un árbol lleno de hojas. La higuera designa aquí al Israel de los tiempos de Jesús, cuyo sistema religioso y herencia prometían dar frutos satisfactorios.

Así que el anatema se refería no sólo a la higuera, sino a la nación de Israel, una parábola escenificada que mostraba el juicio que caería sobre la falsa decisión de Israel. La nación había hecho profesión de rectitud y mantenido todas las formas externas de la santidad, pero mientras se decía creer en Dios, rechazaban abiertamente al Hijo de Dios.

La diferencia que siempre va a existir entre una higuera y una viña, tiene que ver con el fruto y no con las hojas. Porque una uva, (fruto de la viña), contiene tres o a lo sumo cuatro semillas para prolongar su especie, mientras que un higo, si usted lo examina, verá que es todo semilla.

(20) Viendo esto los discípulos, decían maravillados: ¿Cómo es que se secó enseguida la higuera?

(21) Respondiendo Jesús, les dijo: De cierto os digo, que si tuviereis fe, y no dudareis, no sólo haréis esto de la higuera, sino que si a este monte le dijereis: quítate y échate en el mar, será hecho.

(22) Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.

La lección positiva y al mismo tiempo profundo principio espiritual encerrado en este relato, muestra la validez del increíble poder de la oración, cuando es pronunciada no solamente con fe y convicción (elementos necesarios e indispensables), sino de acuerdo con la voluntad el propósito de Dios.

Parece una verdad de Perogrullo, pero no lo es tanto. Cualquiera que lee y no está avisado del tema, nos dirá: ¡Que gracia! ¡Cualquiera sabe que la oración hecha con fe y creyendo es más potente y efectiva que cualquier otra arma forjada por el hombre.

Sí, es verdad, pero convengamos que a la hora de orar, todos podemos arrodillarnos, cerrar nuestros ojos, levantar nuestras manos y hacer una extensísima, articulada y rimbombante oración capaz de asombrar al mundo. Pero creer en lo que estamos orando, ya no pasa por las formas externas, sino por algo que nos llega desde adentro hacia fuera.

Aquí nos encontramos con el Mandamiento Nº 66: Todo lo que pidan creyendo, les será concedido. 

(Mateo 21: 23)= Cuando vino al templo, los principales sacerdotes y los ancianos del pueblo se acercaron a él mientras enseñaba, y le dijeron: ¿Con qué autoridad haces estas cosas?¿Y quien te dio esta autoridad?

Fíjese que preguntándole a Jesús sobre la fuente de la autoridad con la que actuaba, las autoridades religiosas esperaban sorprenderle en alguna blasfemia. Sin embargo, al formular la pregunta, ya están dejando en evidencia la existencia de una autoridad singular en Él.

Es la misma clase de autoridad que emana de quienes son legítimos y genuinos siervos de Jesucristo en este tiempo. Los hombres inventaron las organizaciones eclesiásticas y los cargos, funciones y títulos que ellas otorgan como autoridad visible. Pero la autoridad real, siempre será la que no tiene raíz humana, sino divina. Exactamente la misma que exhibió Jesús.

(24) Respondiendo Jesús, les dijo: Yo también os haré una pregunta, y si me la contestáis, también yo os diré con qué autoridad hago estas cosas.

(25) El bautismo de Juan, ¿De donde era? ¿Del cielo o de los hombres? Ellos entonces discutían entre sí, diciendo: Si decimos, del cielo, nos dirá: ¿Por qué, pues, no le creísteis?

Cuando habla del BAUTISMO de Juan, en este texto, la palabra original que utiliza, es BAPTISMA, que viene del verbo BAPTIZO, que significa, remojar, sumergir. BAPTISMA hace énfasis en el resultado del acto más que en el acto mismo.

En el bautismo cristiano, lo importante es la identificación de la persona bautizada con Cristo, en muerte, sepultura y resurrección. La palabra describe la experiencia de un convertido, desde su aceptación inicial de Cristo hasta su iniciación en la comunidad cristiana.

Es una decisión íntima y personal de cada hombre o mujer llegados a los pies de Cristo, en un marco de obediencia a un mandato, desear pasar por las aguas del bautismo tal cual lo decidió Jesús en su momento. Lo que no se entiende, es que haya organizaciones que se arroguen un derecho antibíblico de decidir si alguien “está en condiciones” o no para ser bautizado.

(26) Y si decimos de los hombres, tememos al pueblo, porque todos tienen a Juan por profeta.

(27) Y respondiendo a Jesús, dijeron: No sabemos. Y él también les dijo: Tampoco yo os digo con qué autoridad hago estas cosas.

¿No es verdad que esta última respuesta de Jesús, suena muy parecida a alguna expresada por un cristiano carnal cuando, dejándose llevar por el rencor ante lo que pueda haber sido un ataque o una ofensa, responde casi cobrándose ojo por ojo y diente por diente?

Sin embargo Jesús, al contestar una pregunta de ellos, lo que hace es confrontar a sus oponentes colocándolos en una disyuntiva total. Porque la clase religiosa, más allá de sus propias e íntimas verdades “espirituales”, lo que cuida al máximo, es su imagen exterior. Es como el pastor que, con tal de no perder la estima y la sujeción de sus miembros, es capaz hasta de incorporar ocultismo a sus cultos.

Aquí queda en evidencia el Mandamiento Nº 67: No tienen que dar ninguna explicación con respecto a la autoridad con la que hacen mis cosas.

(Mateo 21: 28)= Pero ¿Qué os parece? Un hombre tenía dos hijos, y acercándose al primero, le dijo: Hijo, ve hoy a trabajar en mi viña.

(29) Respondiendo él, dijo: No quiero, pero después, arrepentido, fue.

(30) Y acercándose al otro, le dijo de la sima manera: y respondiendo él, dijo: Sí señor, voy. Y no fue.

(31) ¿Cuál de los dos hizo la voluntad de su padre? Dijeron ellos: El primero. Jesús les dijo: De cierto os digo, que los publicanos y las rameras van delante de vosotros al Reino de Dios.

(32) Porque vino a vosotros Juan en camino de justicia, y no le creísteis; pero los publicanos y las rameras le creyeron; y vosotros, viendo esto, no os arrepentisteis después para creerle.

Aquí la significación d esta parábola relatada por Jesús, es tan clara que no admite demasiadas explicaciones. Tiene que ver con que los pecadores arrepentidos de las faltas más viles entrarán al cielo, pero no así los religiosos hipócritas.

Esto es muy importante, porque para una enorme mayoría de cristianos, siempre será mucho más salvo alguien que todos los domingos va a una iglesia, que aquellos que por algún motivo pasan un tiempo sin concurrir.

La verdad salta a la vista en esta parábola. Los pecadores más viles y groseros que se arrepienten, inmediatamente son justificados y restaurados, pero los religiosos que concurren a los templos cada domingo pero aún no están arrepentidos así sea de sus pequeños pecados, todavía tienen que poner las cosas en orden con el Señor.

De allí que todas estas conclusiones y consideraciones nacidas a la luz de esta Palabra, nos prodiga el Mandamiento Nº 68: Los más sucios, los más marginales, van delante de ustedes, religiosos, al Reino de Dios.

(Mateo 21: 33)= Oíd otra parábola: hubo un hombre, padre de familia, el cual plantó una viña, la cercó de vallado, cavó en ella un lagar, edificó una torre, y la arrendó a unos labradores, y se fue lejos.

Esta parábola, entre todas las demás cosas que nos va a mostrar, nos deja también en evidencia el conocimiento que Jesús tiene de lo que hasta allí era la única Palabra de Dios escrita, ya que su inicio tiene que ver con una canción relacionada con la viña y subrayará el mismo mensaje. ¡Tu sentencia es bien merecida! Como la de la higuera, la de la viña es una metáfora que habla del pueblo de Dios.

LA canción de la viña la podemos hallar en el libro de Isaías 5: 1-7 y dice textualmente: …Ahora cantaré por mi amado el cantar de mi amado a su viña. Tenía mi amado una viña en una ladera fértil…

..:La había cercado y despedregado y plantado de vides escogidas; había edificado en medio de ella una torre, y hecho también en ella un lagar; y esperaba que diese uvas y dio uvas silvestres…

…Ahora, pues, vecinos de Jerusalén y varones de Judá, juzgad ahora entre mí y mi viña…

…¿Qué más se podía hacer a mi viña, que yo no haya hecho en ella? ¿Cómo, esperando yo que diese uvas me ha dado uvas silvestres?

Os mostraré, pues, ahora lo que haré yo a mi viña; le quitaré su vallado, y será consumida, aportillaré su cerca y será hollada.

Haré que quede desierta; no será podada su cavada, y crecerán el cardo y los espinos; y aún a las nubes mandaré que no derramen lluvia sobre ella.

Ciertamente la viña de Jehová de los ejércitos es la casa de Israel, y los hombres de Judá planta deliciosa suya. Esperaba juicio, y he aquí vileza; justicia, y he aquí clamor…

(34) Y cuando se acercó el tiempo de los frutos, envió sus siervos a los labradores, para que recibiesen sus frutos.

(35) Mas los labradores, tomando a sus siervos, a uno golpearon, a otro mataron y a otro apedrearon.

(36) Envió de nuevo a otros siervos, más que los primeros, e hicieron con ellos de la misma manera.

(37) Finalmente les envió a su hijo, diciendo: tendrán respeto a mi hijo.

(38) Mas los labradores, cuando vieron al hijo, dijeron entre sí: este es el hechicero; venid, matémosle, y apoderémoslo de su heredad.

(39) Y tomándole, le echaron fuera de la viña, y le mataron.

(40) Cuando venga, pues, el señor de la viña, ¿Qué hará a aquellos labradores?

(41) Le dijeron: A los malos destruirá sin misericordia, y arrendará su viña a otros labradores, que le paguen el fruto a su tiempo.

(42) Jesús les dijo: ¿Nunca leísteis en las Escrituras: La piedra que desecharon los edificadores, ha venido a ser cabeza del ángulo. El Señor ha hecho esto, y es cosa maravillosa a nuestros ojos?

El rechazo de Jesús se hizo manifiesto en mayor medida en la clase religiosa de su tiempo, y no tanto en los incrédulos. Del mismo modo hoy, los seguidores genuinos del evangelio de Jesús, son rechazados por las organizaciones religiosas en mayor medida que por el mundo secular.

(43) Por tanto os digo, que el reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado a la gente que produzca los frutos de él.

Hay algo más que resulta más que indispensable aclarar: al rechazar a Jesús, ellos rechazaron el Reino de Dios, que será dado a la gente, término que se refiere a un nuevo pueblo (judíos y gentiles) que produzca los frutos que Dios espera.

El Reino de Dios, en este tiempo, ha dejado de ser un patrimonio de aquellos que asisten a las llamadas “iglesias cristianas”, y ha pasado a ser un elemento casi vital de muchas personas que, sin estructuras eclesiásticas que las representen, adoran a Dios donde pueden y rinden sus frutos al quinientos por uno.

(44) Y el que cayere sobre esta piedra será quebrantado; y quien sobre ella cayere, le desmenuzará.

Lo que está diciendo aquí es que todo aquel que cayere en incredulidad, será quebrantado sobre esta piedra, y todo el que trate de arrastrarla, será hecho pedazos. Es más que obvio que cuando dice “piedra”, está hablando de Cristo.

(45) Y oyendo sus parábolas los principales sacerdotes y los fariseos, entendieron que hablaba de ellos.

(46) Pero al buscar como echarle mano, temían al pueblo, porque éste le tenía por profeta.

La parábola, indudablemente, tiene que ver con la decisión de Dios de buscar quien le represente, sin tener en cuenta a aquellos que se levantan a sí mismos como dignatarios, pero que en sus corazones encierran nada más que incredulidad.

Porque debemos tener en cuenta un detalle muy singular: que el mundo incrédulo desprecie a Jesús y todo lo que Él encierra, casi es algo lógico. El mundo secular está en las manos del dios de este siglo que, naturalmente, les ha cegado el entendimiento.

Pero lo que ya no resulta tan lógico es que también en el ambiente supuestamente “cristiano” haya incredulidad. Porque lo primero, sería parte de una ignorancia natural de las cosas de Dios por estar viviendo fuera de Él, pero adentro…

Por esa razón es que Dios experimenta ese desagrado. Él sabe muy bien que al incrédulo total, al mundano, impío y pecador, siempre podrá hallarlo, un día, quebrantado y a sus pies, dispuesto a recibir perdón y salvación.

Pero también es consciente que al religioso que anda en incredulidad es muy complicado traerlo nuevamente a la fe, ya que habiéndola conocido, ha descreído de su valor y ha resuelto regresar a sus anteriores formas de vida.

En este caso, no hay otra forma de solucionar lo que tiene que ver con la extensión del Reino, que la de reemplazar a todos aquellos que hayan resuelto despreciar al Señor de sus vidas y suplantarlos por gente nueva que esté dispuesta a pagar todos los precios por servirle.

Por eso es que tenemos, en este texto, el Mandamiento Nº 69: Los incrédulos serán quebrantados en mi persona.

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El que no Sirve, no sirve

Una de las mayores riquezas que tiene la Palabra de Dios, la podemos encontrar en las parábolas utilizadas por Jesús durante su ministerio. Porque al margen de la poesía y el armado de cada una de ellas, contienen principios espirituales que sólo podrán ser vistos a través de la revelación del Espíritu Santo de Dios.

Hay una, concretamente, denominada como “La Parábola de los Obreros de la Viña” que, además de encerrar profundas enseñanzas en muchos ítems diferentes, también contiene mandamientos nuevos que Jesús dejó para todos nosotros.

(Mateo 20: 1)= Porque el reino de los cielos es semejante a un hombre, padre de familia, que salió por la mañana a contratar obreros para su viña.

(2) Y habiendo convenido con los obreros en un denario al día, los envió a su viña.

Esta parábola tiene su origen en la actitud que manifiestan los discípulos ante el servicio y las recompensas. Aunque se recibirán las recompensas, Jesús rechaza el deseo de servir por obtener recompensa en lugar de por amor.

La negociación casi gremial que el padre de familia tuvo con los obreros que pensaba contratar, no se escapó a lo que era regla casi inamovible en la época. Ese denario convenido, era el promedio básico que se pagaba por todo un día de trabajo.

(3) Saliendo cerca de la hora tercera del día, vio a otros que estaban en la plaza desocupados; (4) y les dijo: id también vosotros a mi viña, y os daré lo que sea justo. Y ellos fueron.

Cabe aclarar para una mejor comprensión del relato desde el punto de vista lineal e histórico, que la llamada “hora tercera” eran las 9.00 de la mañana. Y tiene origen este episodio porque, por el contrario, cualquier clase de labores agrícolas se iniciaba a las 6.00 de la mañana o AM.

(5) Salió otra vez cerca de las horas sexta y novena, e hizo lo mismo. (Aquí se trata de la hora de la “siesta”, esto es: posterior al almuerzo: entre las 12.00 AM y las 3.00 PM).

 (6) Y saliendo cerca de la hora undécima (Las 5.00 PM) halló a otros que estaban desocupados; y les dijo: ¿Por qué estáis aquí todo el día desocupados?

(7) Le dijeron: Porque nadie nos ha contratado. Él les dijo: id también vosotros a la viña, u recibiréis lo que sea justo.

(8) Cuando llegó la noche, el señor de la viña dijo a su mayordomo: llama a los obreros y págales el jornal, comenzando desde los postreros hasta los primeros.

Fíjese que el problema, en la parábola, surge por la orden de pagarle primero a los últimos. Esto, indudablemente, despertó las expectativas de los que habían llegado antes a la viña. El orden de arribo, es una tradición y costumbre nunca escrita, pero fielmente respetada en casi todos los sitios. De allí que esto desestructuraba, esencialmente las costumbres del tiempo y lugar.

En el libro de Deuteronomio, 24:15, vemos que pagar los jornales al atardecer no era un patrimonio de este señor de la viña, ya que allí dice: …En su día darás su jornal, y no se pondrá el sol sin dárselo; pues es pobre, y con él sustenta su vida; para que no clame contra ti a Jehová, y sea en ti pecado. (Clarísimo: pagar fuera de tiempo era pecado. ¿Habría que tomar nota sindical de esto, verdad?)

(9) Y al venir los que habían ido cerca de la hora undécima, recibieron cada uno un denario.

(10) Al venir también los primeros, pensaron que habrían de recibir más; pero también ellos recibieron cada uno un denario.

(11) Y al recibirlo, murmuraban contra el padre de familia, (12) diciendo: estos postreros han trabajado una sola hora, y los has hecho iguales a nosotros, que hemos soportado la carga y el calor del día.

Fíjese con mucho cuidado en este episodio. Si lo examina desde el ángulo de nuestra óptica social secular, no cabe ninguna duda que parece muy justo el razonamiento de los que habían trabajado todas las horas, en el sentido de suponer que merecían más que los que habían trabajado una sola hora. Sin embargo, el mundo es el mundo, y el Reino de Dios es el Reino…

(13) Él, respondiendo, dijo a uno de ellos: amigo, no te hago agravio; ¿No conviniste conmigo en un denario?

(14) toma lo que es tuyo, y vete; pero quiero dar a este postrero, como a ti.

(15) ¿No me es lícito hacer lo que yo quiero con lo mío? ¿O tienes tú envidia, porque yo soy bueno?

(16) Así los primeros serán postreros, y los postreros, primeros; porque muchos son llamados, mas pocos escogidos.

Esta parábola, indudablemente, no tiene demasiado espacio para incluirle comentarios de hombre. Habla por sí misma y se revela por sí misma. El señor de la viña, que es nuestro Dios, tiene para darnos a cada uno de nosotros, un pago por nuestro trabajo en su viña.

Ese pago, ¿Tendrá que ser mayor para aquellos que se entregaron a Cristo cuando eran pequeños, que los que se convirtieron segundos antes de morir? Un gremialista diría que sí, que eso sería “muy justo”. Pero resulta ser que la justicia de Dios es muy diferente a la del hombre.

Y que además de esa clase de justicia distinta, hay un elemento que no siempre es tenido en cuenta por la gente creyente: Dios es Soberano. Y Soberanía, entre otras cosas y más allá de la fraseología teológica y religiosa, es algo así como: hago lo que quiero, como quiero y con quien quiero. ¡¡Es que no lo entiendo!! No lo entiendas; sólo créelo y confía.

Hay algo más: tiene que ver con el servicio. ¿No has oído decir que más que Dios te use, lo que realmente interesa es que Dios te apruebe? ¡Hermano! ¿No es lo mismo? No, no es lo mismo. Judas Iscariote, Saúl, Balaam, fueron usados, pero: ¿Fueron aprobados? Dios te llama, tú respondes y luego, conforme a tus respuestas, Él te escoge o no.

Está clara la enseñanza y la lección de la parábola. Está claro también la presencia del que viene a constituirse en el Mandamiento Nº 62: Muchos son llamados, mas pocos escogidos.

(Mateo 20: 20)= Entonces se le acercó la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, postrándose ante él y pidiéndole algo.

(21) Él le dijo: ¿Qué quieres? Ella le dijo: ordena que en tu reino se sienten estos dos hijos míos, el uno a tu derecha, y el otro a tu izquierda.

Esta es una constante en la iglesia de hoy. Mientras algunos, como Jesús, siguen un camino de entrega en beneficio del prójimo, otros, representados aquí por la madre de estos muchachos, sólo piensan en sus status.

Este requerimiento contrastaba el autosacrificio que Jesús acaba de describir con las ambiciones de sus seguidores. La derecha y la izquierda, a la cual alude esta madre, son posiciones protocolares de honor en el reino consumado.

(22) Entonces Jesús respondiendo, dijo: No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber del vaso que yo he de beber, y ser bautizados con el bautismo con que yo soy bautizado? Y ellos le dijeron: podemos.

El vaso se usaba como símbolo de una gran alegría o de una gran pena. Aquí hay una clara referencia a la muerte de Jesús y, más específicamente, al juicio de Dios sobre el pecado. El bautismo, aquí, significa ser sumergido en el sufrimiento decidido por Dios.

(23) Él les dijo: a la verdad, de mi vaso beberéis, u con el bautismo con que yo soy bautizado, seréis bautizados, pero el sentaros a mi derecha y a mi izquierda, no es mío darlo, sino a aquellos para quienes está preparado por mi Padre.

Fíjese usted que Santiago y Juan, (Pues de ellos se está hablando aquí), ciertamente sufrieron. Santiago fue el primero de los apóstoles en sufrir el martirio, y en sus últimos años, Juan también sufrió persecución y exilio. De acuerdo con la tradición cristiana, también fue martirizado.

(24) Cuando los diez oyeron esto, se enojaron contra los dos hermanos.

(25) Entonces Jesús, llamándolos, dijo: sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellas potestad.

(26) mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros, será vuestro servidor, (27) y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo; (28) como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.

La palabra RESCATE en este pasaje, es la palabra griega LUTRON. Viene del verbo LUO, que significa “desatar”. La palabra significa una liberación de la esclavitud o de la cautividad por medio del pago de un determinado precio.

El pecado exige una expiación, un precio que hay que pagar por causa de la pena de muerte que pesa sobre nosotros. Jesús nos regaló un rescate universal (Para muchos), de naturaleza vicaria. LUTRON define el precio que se pagó par cancelar nuestra deuda.

Creo, y más que creer así, sencillamente, debería decir que estoy totalmente convencido, que tengo certeza absoluta, que este texto que termina usted de leer y de analizar a la luz de la historia y de lo que el mismo Espíritu pueda ahora estar enseñándole, es el menos tenido en cuenta por la estructura eclesiástica que conocemos.

Porque Jesús dice que los amos del planeta (Y usted puede recordar en este momento los nombres y apellidos que conoce perfectamente por estar permanentemente en las cubiertas de todos los diarios y en las principales cadenas de la televisión internacional) se hacen señores de ellas.

Y eso es exactamente así. Porque si tomamos, por ejemplo, una nación con funcionamiento democrático, descubriremos que, en lugar de elegir a personas que de alguna manera trabajarán para ellos, el pueblo elige a gente que luego pasará a dominarlos totalmente.

Ni hablar de los países donde los sistemas de gobierno tienen que ver con otras particularidades y donde la población no tiene ni siquiera el derecho a optar o a elegir más o menos libremente por elecciones. Allí sencillamente es despotismo total y tiranía absoluta. Aquí también usted podrá inscribir nombres y apellidos que no es necesario que yo le suministre.

No hay manera evidente de salir de estos señoríos. La gente del común ya sabe con claridad a que atenerse con relación a sus gobernantes. Pero Jesús dice con total claridad algo que evidentemente nadie ha respetado: dice que entre nosotros, no será así.

¿Cómo será entre nosotros, entonces? En la Palabra misma está la respuesta que también ha sido ignorada. Dice que el que quiera hacerse grande entre nosotros, ese será nuestro servidor; que el primero, será nuestro siervo.

Esta palabra es muy utilizada dentro de los ambientes evangélicos. Si yo le digo a usted: ¡Cuidado que allí viene el siervo!, estoy seguro que la 0rimera reacción no será de ternura y simpatía, sino de precaución y hasta temor. ¿Por qué?

Porque siervo, hoy, en nuestra estructura eclesiástica babilónica, es casi sinónimo de líder indiscutido, de hombre infalible al cual no se le puede discutir ninguna de sus directivas, de un ser que está a la diestra de Dios y que es al único que el Señor estaría usando para que nos sojuzgue a todos nosotros. En eso se ha convertido este “siervo” del que Jesús habla aquí, indudablemente, con diferentes connotaciones.

Como consecuencia de todo este andamiaje mal estipulado y mal utilizado en beneficio personal de hombres con jerarquías humanas, salta a la vista el Mandamiento Nº 63: Ustedes no están para ser servidos, sino para servir.

(Mateo 21: 12)= Y entró Jesús en el templo de Dios, y echó fuera a todos los que vendían y compraban en el templo, y volcó las mesas de los cambistas, y las sillas de los que vendían palomas.

Cabe consignar que conforme al grado, tamaño o magnitud del pecado que se deseaba expiar, el sacerdote ordenaba una ofrenda determinada que podía ser: un buey, un cordero o una paloma.

Uno de los factores relacionados con las ofrendas, consistía en que todo el mundo observara al protagonista marchando hacia el altar con su ofrenda, y pudiera tomar conocimiento del grado de pecado que éste había cometido. La labor de cambistas o vendedores en el templo se había creado, precisamente, como forma de evitar esa humillación.

Además, los cambistas y otros mercaderes cometían fraude en sus transacciones. Jesús cumplió la profecía de Malaquías 3:1-3 por medio de otra parábola escenificada, para demostrar su autoridad mesiánica con respecto al fraude y comercialización del sistema ritual de sacrificios. Esta parece la segunda limpieza del templo realizada por Jesús.

Las organizaciones eclesiásticas actuales, salvadas muy pocas y honrosas excepciones, contienen en su interior con muy pocas diferencias, casi los mismos fraudes. Ahora ya no en forma de cambios de monedas u ofrendas de animales, pero sí en lo que tiene que ver con casetes, CD, libros y otras menudencias mal llamadas “cristianas”, pero que todo sabemos que no siempre son inspiradas desde allí, sino desde la necesidad económica de algunos artistas o autores fracasados.

(13) Y les dijo: escrito está: mi casa, casa de oración será llamada; mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones.

Esto que Jesús dice aquí, tiene correlato en el libro de Isaías. Allí, en 56:7 se lee: …yo los llevaré a mi santo monte, y los recrearé en mi casa de oración; sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar; porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos.

También en el libro de Jeremías hay una clara referencia a este asunto, cuando en 7:11, dice: …¿Es cueva de ladrones delante de vuestros ojos esta casa sobre la cual es invocado mi nombre? He aquí que también yo lo veo, dice Jehová.

(14) Y vinieron a él en el templo ciegos y cojos, y los sanó.

(15) Pero los principales sacerdotes y los escribas, viendo las maravillas que hacía, y a los muchachos aclamando en el templo y diciendo: ¡Hosanna al hijo de David! se indignaron, y le dijeron: ¿Oyes lo que estos dicen? Y Jesús les dijo: sí; ¿Nunca leísteis: de la boca de los niños y de los que maman perfeccionaste la alabanza?

(17) Y dejándolos, salió fuera de la ciudad a Betania, y posó allí.

Era tanta la religiosidad de los principales, sacerdotes y escribas que, pese a admitir que Jesús hacía ciertas maravillas que no tenían nada que ver con lo natural y que podían adjudicarse a un grado de divinidad manifestada, no aprobaban sin embargo que le rindieran alabanza por ello.

En otros órdenes, hoy está ocurriendo algo muy similar. Cuando dentro del ambiente evangélico tradicional, cargado de enormes discursos llamados “mensajes” y carentes de poder de Dios manifestado, aparece alguien que sí lo esgrime como mayor relieve, todos los líderes están dispuestos a reconocerlo, pero de ninguna manera a admitir que lo suyo es fraudulento y plagado de manipulaciones emocionales.

De allí que en este texto, aparecen dos sentencias pronunciadas por Jesús que dividiremos en dos fracciones con el fin de que cada una significa enseñanza, crecimiento y bendición a su pueblo: Mandamiento Nº 64: No hagan de mi casa una cueva de ladrones. Y el siguiente, Mandamiento Nº 65: De la boca de los que son como niños se ha perfeccionado la alabanza.

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No Temas si aquí estás Último

Uno de los grandes temas dentro de la estructura eclesiástica tradicional por todos los tiempos, ha sido y es aún el relacionado con el divorcio. En algunos lugares, los divorciados son casi ignorados con total y absoluta indiferencia. En otros más legalistas, son tratados, destratados y hasta maltratados como si además del de la blasfemia al Espíritu Santo, este también fuera un pecado sin perdón.

Hay un extenso y muy profundo trabajo en nuestra página, bajo el título de ¿Hasta que la Muerte nos Separe? Donde hemos intentado traer claridad al respecto. Por tanto, aquí solamente nos limitaremos a hallar algunos conceptos vertidos por Jesús con claridad concreta y, al mismo tiempo, encontrar si lo hubiera, algún nuevo mandamiento a ser cumplido y respetado por su pueblo.

(Mateo 19: 1)= Aconteció que cuando Jesús terminó estas palabras, (Venía hablando del perdón), se alejó de Galilea, y fue a las regiones de Judea al otro lado del Jordán.

(2) Y le siguieron grandes multitudes, y los sanó allí.

Un leve detalle. ¿Dice que sanó a “algunos”? No lo parece, ¿Verdad? Más bien, lo que dice, es que los sanó a todos. ¿Y cuantos serían esos “todos”? No lo dice con precisión, pero no pocos, seguramente, ya que de otro modo jamás Él hubiera escrito “multitudes”.

(3) Entonces vinieron a él los fariseos, tentándole y diciéndole: ¿Es lícito al hombre repudiar a su mujer por cualquier causa?

Hay que aclarar que los rabinos estaban divididos en cuanto a la interpretación del divorcio. Los conservadores de la escuela de Shammai sostenían que el adulterio era el único motivo de divorcio; mientras los liberales de la escuela de Hillel eran partidarios del divorcio por cualquier causa, aún por disgusto personal.

El libro de Deuteronomio, en su capítulo 24 y en el primer verso, alude a este asunto de la siguiente manera: …Cuando alguno tomare mujer y se casare con ella, si no le agradare por haber hallado en ella alguna cosa indecente, le escribirá carta de divorcio, y se la entregará en su mano, y la despedirá en su casa.

(4) Él, respondiendo, les dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo?

(5) Y dijo: Por eso el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne?

(6) Así que ya no son más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.

Esto habla con claridad de lo que es el designio, la voluntad y el propósito de Dios: que el matrimonio sea un estado permanente y sin disolución. Pero claro; estamos hablando de un matrimonio al que Dios juntó. Es probable que cuando no es Dios el que junta a dos personas, a corto o mediano plazo pueda surgir el factor que los lleve a la disolución.

Si no se juntaron conforme a la voluntad de Dios, no se ve el motivo por el cual deberían continuar simplemente porque esa es la voluntad de Dios. No sirve para los cristianos genuinos, pero sí para que nosotros podamos actuar con mayor misericordia y comprensión para con aquellos que llegan a Cristo en ese estado. 

(7) Le dijeron: ¿Por qué, pues, mandó Moisés dar carta de divorcio y repudiarla?

(8) Él les dijo: por la dureza de vuestro corazón Moisés os permitió repudiar a vuestras mujeres; mas al principio no fue así.

La ley de Moisés, entonces, conforme a lo que aquí se está señalando, puede considerarse como una concesión a la flaqueza humana, y no fue dada para hacer más fácil el divorcio. Más bien constituía una restricción a las costumbres del divorcio fácil, dándole a la mujer alguna protección.

(9) Pero yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada, adultera.

En este pasaje Jesús aborda con franqueza un asunto fundamental la causa del divorcio es la dureza del corazón. Detrás de cada matrimonio sólo hay un corazón endurecido contra Dios, y después endurecido contra el compañero cónyuge.

Desde el principio mismo, la intención de Dios en lo que concierne al matrimonio fue que el matrimonio sea para toda la vida. Teniendo en cuenta esto, los creyentes debieran tener cuidado al escoger compañero o la compañera para la vida.

A pesar de ello, ningún matrimonio está completamente libre de las diferencias y dificultades que pudieran conducir al divorcio, si el esposo y la esposa fueran defraudados en sus inclinaciones naturales.

El diablo exagerará las fallas y las insuficiencias del cónyuge, sembrará sospecha y celos, provocará la autocompasión, insistirá en que usted merece algo mejor, y le hará la engañosa promesa de que las cosas serían mejores con alguna otra persona.

Pero es menester que escuche las palabras de Jesús y recuerde: Dios puede cambiar los corazones y quitar toda su dureza si tan sólo nosotros se lo permitimos. No obstante, también debemos tener muy en cuenta la salvedad que Jesús hace para el divorcio: la fornicación.

Porque el texto dice que cualquiera que repudia (Se divorcia) a su mujer y se casa con otra, adultera. Y en otros textos dice que ella también adulterará cuando vaya y se case con otro. Pero lo remata señalando que todo eso será así, salvo por causa de fornicación, que dentro del matrimonio es indudablemente el adulterio.

(10) Le dijeron sus discípulos: Si así es la condición del hombre con su mujer, no conviene casarse.

La conclusión de los discípulos parece sumamente extrema, pero si lo vemos desde el ángulo y la óptica de las dudas con respecto a la calidad del matrimonio que va a contraerse, es muy atinada y convendría tenerla muy en cuenta antes de tomar decisiones fundamentales.

Así nos encontraremos, entonces, con el Mandamiento Nº 57: No propender a un divorcio, salvo por causa de adulterio.

(Mateo 19: 11)= Entonces él les dijo: No todos son capaces de recibir esto, sino aquellos a quienes es dado.

Jesús responde de esta manera a la expresión anterior de sus discípulos en el sentido de que era mejor no casarse. Respecto a ello Pablo dice en 1 Corintios 7:7-9: …Quisiera más bien que todos los hombres fuesen como yo; pero cada uno tiene su propio don de Dios, uno a la verdad de un modo, y otro de otro. Digo, pues, a los solteros y a las viudas, que bueno les fuera quedarse como yo; pero si no tienen don de continencia, cásense, pues mejor es casarse que estarse quemando.

(12) Pues hay eunucos que nacieron así del vientre de su madre, y hay eunucos que son hechos eunucos por los hombres, y hay eunucos que a sí mismos se hicieron eunucos por causa del reino de los cielos. El que sea capaz de recibir esto, que lo reciba.

Fíjese usted que Jesús, mientras reconocía que el matrimonio era la norma, recomendaba el celibato en el caso de nacer impotente, o estar castrado, o de quien voluntariamente quisiera evitar el matrimonio para dedicarse exclusivamente al servicio del Señor.

Parecería ser de textos como este que el catolicismo romano implantó como ley absoluta el celibato de sus sacerdotes, cosa que ha sido un error porque no parte de la premisa de ningún don, sino de una disposición humana que, como tal, ha producido enormes problemas sociales y pecaminosos en si mismos.

De aquí vamos a extraer un nuevo mandato que viene a poner un necesario orden en la cuestión sacerdotal, tanto para lo establecido como para lo que habrá de establecerse. Nadie puede obligar a nadie a hacer nada para lo cual no haya sido levantado previamente. Por lo tanto, es el Mandamiento Nº 58: El que sea capaz de recibir el don de continencia, que lo reciba.

(Mateo 19: 13)= entonces le fueron presentados unos niños, para que pusiese las manos sobre ellos, y orase; y los discípulos les reprendieron.

(14) Pero Jesús dijo: Dejad que los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de los cielos.

(15) Y habiendo puesto sobre ellos las manos, se fue de allí.

Es bien cerito que existe todo un símbolo precioso en este pasaje y que como tal habrá de interpretarse, tomarse e implantarse. Pero no menos cierto resulta que hoy, pleno siglo veintiuno, hay todavía muchos ministros verdaderas “estrellas” evangélicas a las cuales un niño no alcanzaría ni siquiera a tocar porque sus guardaespaldas entrenados se lo impedirían bajo la premisa de “no se debe molestar al siervo”…

Sin embargo, hay otros textos donde se consigna que la comparación con los niños dista mucho de ser relacionada con sus defectos. Pablo, en 1 Corintios 14:20, dice: Hermanos, no seáis niños en el modo de pensar, sino sed niños en la malicia, pero maduros en el modo de pensar. Pedro, mientras, en su primera carta 2:2, expresa: desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación.

Por tanto, es el resultado concreto del Mandamiento Nº 59: Sólo los que son como niños heredarán el reino de los cielos.

(Mateo 19: 16)= Entonces vino uno y le dijo: Maestro bueno, ¿Qué bien haré para tener la vida eterna?

En primer término, deberá observar usted que este hombre creía que a la vida eterna se accedía a partir de obras o algo que podía ganarse por esfuerzo propio. En parte tiene que ver con la ley, a partir de lo que leemos en el libro de Levítico.

En Levítico 18:5 dice textualmente: Por tanto, guardaréis mis estatutos y mis ordenanzas, los cuales haciendo el hombre, vivirá en ellos. Yo Jehová.

(17) Él le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino uno: Dios. Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos.

Jesús dirige la atención a Dios, el modelo de bondad más alto. Debido a la naturaleza pecadora del hombre, es imposible que alguien pueda guardar los mandamientos de manera perfecta, y en razón de ello la salvación es por gracia. Esto es lo que Jesús está tratando que el hombre comprenda.

(18) Le dijo: ¿Cuáles? Y Jesús dijo: No matarás. No adulterarás. No hurtarás. No dirás falso testimonio. (19) Honra a tu padre y a tu madre; y, Amarás a tu prójimo como a ti mismo.

(20) El joven le dijo: Todo esto lo he guardado desde mi juventud. ¿Qué más me falta?

(21) Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme.

(22) Oyendo el joven esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones.

Lo que Jesús hace aquí es lanzarle al joven un tremendo reto destinado a demostrar que este hombre no había observado, a pesar de su alegato, el espíritu encerrado dentro de los mandamientos. De hecho, su actitud egoísta al hacer un ídolo de las riquezas, revela que había quebrantado el primero de ellos.

Se han malinterpretado tanto estas palabras que, en muchos sitios supuestamente llamados “cristianos”, se ha implementado como ordenanza interna y regla de honor para formar parte de ellos, el vender todas las posesiones y entregarle a la organización lo obtenido por ello. Esto no es cumplimiento de una palabra divina; esto es manipulación oportunista y delictiva.

El contenido real y genuino de las palabras de Jesús construyen el que podríamos denominar como Mandamiento Nº 60: Anteponer los intereses y riquezas del Reino a las nuestras.

(Mateo 19: 23)= Entonces Jesús dijo a sus discípulos: De cierto os digo, que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos.

Esta es una sentencia muy amplia, de ninguna manera compulsiva o generalizada de manera concreta ni mal intencionada. Es una sentencia que grafica una postura ante la vida material y la espiritual. Pero cuidado: de ninguna manera es una marginación automática de todo lo que ostente poderío económico. Porque la iglesia es próspera, sólo que a la manera de Dios.

Tiene que ver con la esencia de esa riqueza y no con la riqueza en sí misma. Lo explaya bien Pablo cuando le escribe a Timoteo, en su primera carta, 6:9-10, cuando le dice: Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.

(24) Otra vez os digo, que es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios.

Es claro que Jesús exagera, pero no por gusto sino como parte de su modismo parabólico. Así es como explica como es imposible que alguien pueda entrar al cielo si confía más en las riquezas que en Dios. Su uso paralelo del Reino de los Cielos y del Reino de Dios, muestra que estas dos expresiones son sinónimas.

(25) Sus discípulos, oyendo esto, se asombraron en gran manera, diciendo: ¿Quién, pues, podrá ser salvo?

Supuestamente, poseer riquezas era una evidencia del favor de Dios. Jesús demuestra la falacia de este punto de vista afirmando que, por el contrario, podían ser un obstáculo para ello. Además, la respuesta de los discípulos deja también en evidencia que en algunas cosas, ellos no habían entendido absolutamente nada.

(26) Y mirándolos Jesús, les dijo: para los hombres esto es imposible; mas para Dios todo es posible.

¿Nunca se ha preguntado usted qué es lo que significa eso de que para Dios todo es posible? Comencemos por decir que esta palabra, POSIBLE, aquí, es la palabra DUNATOS. Podemos compararla con nuestras más conocidas “dinastía”, “dinamita”, “dínamo” y “dinámico”. ES algo fuerte, potente, poderoso.

En su forma neutra, la palabra significa su traducción presente. “posible”. La idea inherente es la de tener la habilidad para actuar y el poder para cumplir. Cristo asegura que a pesar de nuestros inútiles esfuerzos para hacer que las cosas sucedan, Él puede demostrar el poder dinámico que traslada a la gente del reino de Satanás al reino de Dios.

(27) Entonces respondiendo pedro, le dijo: He aquí, nosotros lo hemos dejado todo, y te hemos seguido; ¿Qué pues tendremos?

¡¡¡Pedro!!! ¿Verdad que parece un estudiante seminarista pensando en su futuro pastoral al frente de alguna tremenda iglesia que le permita trabajar de pastor para toda su vida sin que su familia pase necesidades o presiones económicas?

Lo que sí es real, es que Pedro está perdiendo de vista, aquí, las enseñanzas de Jesús o al menos los principios básicos que ellas encierran. Entonces reclama con orgullo mal disimulado lo que pueda pertenecerle como “pago” por haber dejado todo para seguir a Jesús. Me pregunto cuantos cristianos están haciendo lo mismo en este tiempo. A todos ellos, la respuesta que el Señor le da a Pedro.

(28) Y Jesús les dijo: De cierto os digo que en la regeneración, cuando el Hijo del Hombre se siente en el trono de su gloria, vosotros que me habéis seguido también os sentaréis sobre doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel.

Estas advertencias contra las riquezas dan paso a la promesa de recompensa para todos aquellos  que las hayan abandonado a causa de Cristo. Las bendiciones que se recibirán en la regeneración (Que es la era por venir), sobrepasarán en mucho las pérdidas materiales en esta era. Las doce tribus: es decir, nacida del Israel antiguo, es ahora el nuevo Israel. Jesús asegura a los discípulos que serán objeto de una exaltación especial en la era por venir.

(29) Y cualquiera que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por mi nombre, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna.

Es indudable que esta promesa hecha a los discípulos, se generaliza extendiéndose a todos los seguidores de Cristo en todos los tiempos. Pero cuidado: esto no implica que a cualquiera que se le ocurra o le parezca conveniente abandonar todo y dedicarse a la religión tenga en su vida cumplimiento de ella. Es bien claro Jesús: por mi nombre, dice. Y eso, en muchos casos, no tendrá absolutamente nada que ver con disposiciones congregacionales o denominacionales.

(30) Pero muchos primeros serán postreros, y postreros primeros.

Porque las recompensas, hay que saberlo, serán dispensadas según las normas del cielo, no sobre las que rigen tradicionalmente en la tierra. Esta afirmación sirve de introducción a una conocida parábola, como es la de los obreros de la viña.

Aquí hallamos, entonces, el Mandamiento Nº 61: Los primeros según el mundo, serán últimos en el Reino.  

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La Congregación de Dos o Tres

Uno de los factores por los cuales mucha gente se ha arrimado a diferentes templos cristianos, ha sido la posibilidad de la contención, de la atención personalizada, del simple hecho que alguien se ocupe de nosotros y de nuestros problemas.

Esto, que parecería ser una consecuencia de nuestro estado de fe y de dependencia al poder de Dios, ha pasado a ser, con el tiempo, una prioridad dentro de nuestro pueblo. De allí que es habitual observar como, una verdadera multitud asiste cada domingo a diferentes cultos, no para encontrarse con la presencia del Dios viviente, sino para ver qué consigue de sus manos.

A esa actitud, en muchas ocasiones se la ha denominado como “ir por los panes y los peces”, que no está mal en sí misma porque Dios es proveedor, sanador y libertador, pero que sí se transforma en algo negativo cuando se transforma en única prioridad.

(Mateo 18: 10)= Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos.

¿Qué es lo que está diciendo Jesús? Simple: que no deberemos menospreciar a los creyentes que son como niños, porque ellos están recibiendo honor en los cielos. Pero cuidado: no entendamos torcidamente. Habla de niños en lo que tiene que ver con transparencia y genuinidad, no con inmadurez o berrinches.

Además, dice que sus ángeles son como ángeles guardianes del más alto rango, ya que ven constantemente el rostro del Padre. ¿El rostro del Padre? ¿Pero no era que a Dios, nadie le vio jamás? Allí se hablaba de hombres, no de ángeles.

No es novedad ver a ángeles defendiendo a creyentes. Sólo que lo hace con alguna condición especial por parte de estos. Mire el Salmo 34:7: …El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, y los defiende.

Pedro mismo experimentó esta clase de “ayuda” cuando estuvo en la prisión. Hechos 12:11 refleja ese episodio y lo que a Pedro le representa, cuando expresa: …Entonces Pedro, volviendo en sí, dijo: Ahora entiendo verdaderamente que el Señor ha enviado su ángel, y me ha librado de la mano de Herodes, y de todo lo que el pueblo de los judíos esperaba.

El escritor de la carta a los Hebreos, en 1:14 los define con claridad cuando señala: …¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación?

Espíritus ministradores. Resulta sorprendente que en el Nuevo Testamento haya más referencias directas a ángeles que en el Antiguo Testamento. Un estudio cuidadoso revelará que la actividad de los ángeles en el Nuevo Testamento usualmente gira alrededor del ministerio de Jesús y del establecimiento de su Iglesia sobre la tierra.

Ellos “ministran” (en el griego DIAKONÍA), lo cual alude a la labor de servicio, de asistencia, que prestan los ángeles, quienes son espíritus ministradores, o asistentes celestiales, y están continuamente activos en la edificación del cuerpo de Cristo, o sea, en el desempeño del ministerio de Jesús y la edificación de su iglesia.

Con lo cual, y para cerrar este pequeño apéndice, podemos llegar a una conclusión que quizás no sea demasiado importante, pero que aclara bastante la expresión anterior. Los ángeles no son seres humanos de carne y hueso, sino espíritus. Y por eso pueden ver el rostro (Obviamente espiritual) del Padre. ¿Está claro?

(11) Porque el Hijo del Hombre ha venido para salvar lo que se había perdido.

A este versículo, en muchas ocasiones lo hemos utilizado para enseñar o predicar con respecto a “los perdidos”, los que no van al cielo, los que se están yendo al infierno. Sin embargo, bien vale aclarar que aquí lo que dice, es que Él vino a salvar LO que se había perdido, y no a “LOS”.

Entonces la pregunta que inmediatamente surge, es: ¿Qué cosa es la que se había perdido si no se trata, como pensábamos, de las personas incrédulas? Sencillo y evidente: el Reino. Un Reino que perteneciendo a Dios, está por ahora en manos del enemigo. Un Reino que como iglesia deberemos recuperar y entregar al Padre en el día final.

(12) ¿Qué os parece? Si un hombre tiene cien ovejas, y se descarría una de ellas, ¿No deja las noventa y nueve, y va por los montes a buscar la que se le había descarriado?

(13) Y si acontece que la encuentra, de cierto os digo que se regocija más por aquella, que por las noventa y nueve que no se descarriaron.

(14) Así no es la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos, que se pierda uno de estos pequeños.

Estamos hablando en términos ovinos. Y en esos mismos términos, tendremos que decir que el cuidado y la preocupación de un pastor no sólo ilustra el amor de Dios, sino que sirve de ejemplo para el mutuo cuidado y edificación que debemos practicar unos con otros.

Por este motivo es que no sabemos muy bien de qué Biblia se puede haber extraído el principio que se ha transformado en obligación eclesiástica, que señala que cuando alguien decide retirarse de una congregación debe pedir una entrevista y comunicárselo al pastor de la misma.

Si el creyente congregado es una oveja y decide irse de ese redil, ya sea porque tiene razón en sus protestas o porque está totalmente equivocado y va a perderse, la obligación no está por parte de esta persona, sino del pastor, que es quien tiene que salir a ver el motivo por el cual se ha quedado con una oveja menos. Así le hayan quedado no noventa y nueve, ¡Noventa y nueve mil!

¿Ha visto usted, en algún lugar de la tierra, a un pastor que salga preocupado a buscar una oveja perdida? No estoy hablando de alguien con mucho dinero cuyo diezmos y ofrendas cimentaban una buena parte de la estructura congregacional, hablo de una oveja del montón, carente y vulgar.

Es probable que alguien pueda decirme que sí, que en su iglesia eso ha sucedido. Es lo más lógico y gloria a Dios por ello. Pero, pregunto, ¿En cuantas se ha vivido esa experiencia a la inversa? Sencillo: están obrando llevados por su carnalidad, en contra de lo que Dios quiere, que tal como se dice aquí, es que ninguno de estos “pequeños” se pierda.

Esta es la base conceptual y lineal de lo que vamos a definir como el Mandamiento Nº 53: Salid a buscar a toda oveja descarriada porque esa es la voluntad de mi Padre.

(Mateo 18: 15)= Por tanto, (Le recuerdo que viene hablando de la oveja descarriada, perdida y del pastor que debe salir a buscarla), si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano.

¿Cómo debe entenderse esto? Debe entenderse como que, si alguien te produce algún daño u ofensa, antes de enojarse mucho y actuar carnalmente, deberá usted enfrentarlo y confrontarlo. No para que se humille y le pida perdón, sino para que se vuelva de su pecado, se salve de la condenación y, de paso, no lo involucre a usted como partícipe.

Al respecto, en el Libro de Levítico, (Y es de allí donde Jesús toma palabra, indudablemente; Él jamás habló por ideas u opiniones personales), en el capítulo 19 y verso 17, leemos: …No aborrecerás a tu hermano en tu corazón; razonarás con tu prójimo, para que no participes de su pecado.

¡Es que lo he enfrentado y se ha enojado aún más conmigo! ¡No quiere oírme! El verso textual es muy claro y concreto. Dice que “si te oyere” habrás ganado a tu hermano. Si no te oyere, es indudable que las cosas serán diferentes. ¿Diferentes? Sí. Prefiero utilizar ese término en lugar de decir: opuestas.

Lucas 17:3  amplía este concepto: Mirad por vosotros mismos. Si tu hermano pecare contra ti, repréndele; y si se arrepintiere, perdónale. A esto último, yo lo reiteraría a cada momento. Porque por cada congregación donde un miembro le pide perdón a otro y es perdonado, hay por lo menos cien donde no sólo no se le perdona sino que, incluso, se le margina, ignora y olvida.

Gálatas 6:1 le aporta otra idea al mismo asunto: Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado.

Esto ha sido tenido en cuenta en muy pocas ocasiones, tanto por la gente del común que asiste a diversas iglesias, como a sus propios líderes. Se reprende, disciplina o sanciona a gente que ha cometido faltas, de una manera tal como si quienes lo hacen, jamás pudieran caer en lo mismo. ¿Alguien podrá asegurarme que esto es así o, por el contrario, adherirá a la idea de que cualquiera de nosotros está expuesto a un error?

Finalmente, en este asunto, la carta de Santiago nos aporta un elemento más para tener en cuenta. Allí, en los versos 19 y 20 del capítulo 5 de esta epístola, leemos: Hermanos, si alguno entre vosotros se ha extraviado de la verdad, y alguno le hace volver, sepa que el que haga volver al pecador del error de su camino, salvará de muerte un alma, y cubrirá multitud de pecados.

Santiago se vuelve aquí de una discusión sobre las afecciones físicas para considerar la enfermedad espiritual, instando a la restauración de los que se han extraviado. La expresión “entre vosotros”sugiere que quien ha errado es un miembro de la iglesia.

Además, la frase “hace volver” no se limita a su original sentido de volverse del pecado a dios, sino a la subsecuente experiencia del regreso a Dios después que un cristiano ha caído en pecado.

Una persona puede extraviarse de la verdad del evangelio tanto en su conducta como en la fe, o en ambas. Ya sea en lo doctrinal o en lo moral, descarriarse equivale a un serio abandono del modo de vida cristiano, no meramente a una diferencia menor de opinión en lo teológico o a una inconsistencia ética trivial. La verdad y el error son mutuamente excluyentes, y una persona camina en la verdad de Dios o en el error de su camino.

Como el individuo descarriado es un cristiano, la muerte es aquí probablemente la muerte física que recibe a causa de sus pecados. “Cubrirá” traduce aquí un hebraísmo que significa “perdonar” o “pasar por alto”. El alma y los pecados cubiertos son los del que ha sido restaurado. Se procura perdón, trayendo al que se ha apartado al arrepentimiento y a la confesión de pecados.

(16) Mas si no te oyere, toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra.

Esto no es un invento ni una ocurrencia de Jesús. En la ley ya se cumplimentaba de esta manera. Y Él, respetuoso de esa ley, mientras estaba viviendo y elaborando la Gracia, repite lo escrito en Deuteronomio 19:15: …No se tomará en cuenta a un solo testigo contra ninguno en cualquier delito ni en cualquier pecado, en relación con cualquiera ofensa cometida. Sólo por el testimonio de dos o tres testigos se mantendrá la acusación.

No deja de ser bueno y conveniente recordar estas cosas, porque es tanto nuestro afecto por la Gracia y la voluntad de no vivir ya más conforme a la ley, que corremos el riesgo de pensar o suponer que Jesús ya lo hizo antes. Sin embargo Él dijo muy claramente que no había venido a abrogar la ley sino a cumplirla. Y es más que evidente en muchos aspectos, que lo hizo sobradamente.

Así fue confirmado posteriormente por una carta que no tiene autor concreto conocido, como es la de los hebreos. Allí el autor señala, en el capítulo 10 y versículo 28 donde leemos: …El que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o tres testigos muere irremisiblemente.

(17) Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia; y si no oyere a la iglesia, tenle por gentil y publicano.

(18) De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo.

Cuando la iglesia del Señor actúa en lo concerniente a la disciplina, si lo hace conforme a su Señor y Cabeza principal que es Cristo, el cielo aprueba sus decisiones. Esto no significa que cualquier ocurrencia humana de un líder deba ser tomada como infalible e irrebatible y factor de atadura o desatadura espiritual.

(19) Otra vez, os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquier cosa que pidieren, les será hecho por mi padre que está en los cielos.

La promesa que hace Jesús puede aplicarse a la oración en general, pero tiene que ver más específicamente con la guía divina que debe buscarse y recibirse en cuestiones de disciplina. En esos casos, la oración nos protege contra el espíritu de venganza.

El término “De acuerdo” que se utiliza en este verso, es en los originales una sola palabra leída como SUMPHONEO. Proviene de SUM, que significa “Junto” y PHONEO, que se traduce como “Sonar”. SUMPHONEO es sonar simultáneamente, estar en acuerdo, estar en armonía. La palabra SINFONÍA viene de SUMPHONEO. Metafóricamente, significa orar al unísono.

Y una acotación final que quizás pueda evitar algunos malos entendidos o errores: Cuando se dice que lo que pidan dos o más de dos, de acuerdo, no se trata de cualquier cosa, se tata específicamente de un asunto relacionado con la disciplina. Nadie dice que no tenga validez para lo demás, pero no podemos crear una doctrina respecto a  ello.

(20) Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.

La promesa sobre la presencia de Jesús también tiene mayores implicaciones prácticas, pero se aplica primordialmente a decisiones sobre temas de disciplina eclesiástica. Lo digo porque es normal que se tome a este “dos o más de dos” como sinónimo de congregación, que lo es, pero no doctrinalmente. Así como que “congregación” no es sinónimo de templo, como la estructura evangélica tradicional ha enseñado erróneamente.

Este texto nos deja dos definiciones de tanta claridad que indefectiblemente debemos transformarlas en mandamientos cristianos, esto es: provenientes de Jesús durante su ministerio terrenal. El Mandamiento Nº 54: Todo lo que aten o desaten en la tierra, será atado o desatado en el cielo. Y en otro sector, nos encontramos con el Mandamiento Nº 55: Donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo.

(Mateo 18: 21)= Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿Cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete?

Si entendemos que los discípulos habían terminado de oír precisiones con relación a la disciplina eclesiástica, puntual y numérica, podremos entender lo que Pedro pregunta aquí y de la manera en que lo hace.

Además a Pedro no se le ocurrió como por arte de magia elaborar una frase célebre para que los cristianos de hoy hagan bromas al respecto. Él había leído la ley y conocía un texto que nosotros tenemos en el libro del Génesis 4:24: …Si siete veces será vengado Caín, Lamec en verdad setenta veces siete lo será.

(22) Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aún hasta setenta veces siete. (¿Jesús le estará diciendo a Pedro que debería perdonar una ofensa hasta cuatrocientos noventa veces? En absoluto. Siete es el número de lo completo, el bien llamado número de Dios, y lo que debe entenderse aquí como siete y sus múltiplos, es “todas las veces que fuese necesario”.)

(23) Por lo cual, (Por todo lo que venimos viendo sobre la disciplina y el perdón), el reino de los cielos es semejante a un rey que quiso hacer cuentas con sus siervos.

(24) Y comenzando a hacer cuentas, le fue presentado uno que le debía mil talentos.

(25) A éste, como no pudo pagar, ordenó su señor venderle, y a su mujer e hijos, y todo lo que tenía, para que se le pagase la deuda.

(26) Entonces aquel siervo, postrado, le suplicaba, diciendo: Señor, ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo.

(27) El Señor de aquel siervo, movido a misericordia, le soltó y le perdonó la deuda.

(28) Pero saliendo aquel siervo, halló a uno de sus consiervos, que le debía cien denarios; y asiendo de él, le ahogaba, diciendo: págame lo que me debes.

Convengamos algo para que sirva de mejor entendimiento a las raíces de esta parábola. Diez mil talentos representaban la mayor suma imaginable en aquella época y sitio. En contraposición con esto, cien denarios era una cantidad decididamente insignificante.

(29) Entonces su consiervo, postrándose a sus pies, le rogaba diciendo: ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo.

(30) Mas él no quiso, sino fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase la deuda.

(31) Viendo sus consiervos lo que pasaba, se entristecieron mucho, y fueron y refirieron a su señor todo lo que había pasado.

(32) Entonces, llamándole su señor, le dijo: Siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste.

(33) ¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti?

(34) Entonces su señor, enojado, le entregó a los verdugos, hasta que pagase todo lo que le debía.

(35) Así también mi Padre celestial hará con vosotros si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas.

Esta parábola ilustra el principio del perdón, un elemento vital en el proceso de la disciplina eclesiástica, que es de lo que se viene hablando. Esto ya fue explicado a los discípulos en un modelo de oración que les fuera dado. Dios ha perdonado gratuitamente nuestras deudas, así que nosotros también debemos perdonar de la misma manera.

Que no se confunda este suceso (Tal como ha sucedido en muchos lugares no demasiado despiertos espiritualmente) con legalismo ni tácticas intimidatorios. Lo que se afirma, por el contrario, es lo serio del perdón responsable, al tiempo que muestra como, la falta de misericordia, cierra los canales de comunicación y santificación entre Dios y su pueblo. ¿Entiende ahora algunas de las tantas cosas feas que ocurren dentro de la iglesia?

Las palabras preliminares de Jesús hacen especialmente crucial esta parábola del Reino acerca del siervo que no perdonó. Se ofrece una juiciosa advertencia contra la tendencia humana de olvidar el don de la gracia de Dios de perdonar y contra la inclinación del alma de cultivar una actitud reacia al perdón.

1)= Jesús demostró como la actitud de no perdonar puede limitar lo que Dios haría en otros. Nótese que el consiervo encarcelado está todavía en prisión al final de esta historia, lo cual revela como una actitud intransigente puede “atar” a una persona a circunstancias indeseables y perpetuar un problema.

2)= Jesús enseña como el espíritu de no perdonar (Los torturadores, literalmente “cobradores de impuestos”) exige un precio a nuestros cuerpos, mentes y emociones. Finalmente, toda persona del “reino” es aconsejada a mantener un corazón perdonador hacia todas las otras personas.

Los privilegios del Reino y el poder no deben ser mal manejados. El no perdonar es potencialmente peligroso para cualquiera de nosotros. Y sucede con algunos de los llamados “pecados gruesos”. Piense: A Jesús, a la cruz, ¿Lo acompañaron las prostitutas, los adúlteros, los homosexuales o los drogadependientes o quienes lo empujaron a ella fueron los religiosos? LA iglesia de hoy, ¿A cuales de todos estos recibe mejor o sencillamente margina?

Con mucha frecuencia se cita el texto de Mateo 18:18 para aseverar la autoridad del creyente en la oración. Pero el poder de “atar y desatar” se revela de inmediato como algo de mucho riesgo, si la intransigencia a la hora de perdonar se mantiene entre la gente del Reino. ¿Quiere que le diga algo básico? Esa es – entre muchas otras, claro -, la causa por la cual muchos líderes han perdido su autoridad en el ámbito espiritual.

Y este es, el que vamos a definir como el Mandamiento Nº 56: Perdonar a toda ofensa sin condicionamiento alguno.

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La Hora de la Humillación

Si observamos el comportamiento global de lo que conocemos como “la iglesia”, hoy, veremos que en algo muy sustancial se está desobedeciendo claramente la Palabra. Porque desde el inicio mismo se nos dice que nuestro trabajo es seguir a Cristo, pero nosotros nos conducimos en la conducción de la iglesia como si Cristo debiera seguirnos a nosotros.

Esto ocurre porque a los hombres, su egocentrismo les ha jugado una mala pasada y por sus almas de ninguna manera han aceptado sujetarse a un espíritu humano que, en el caso de los creyentes auténticos, debería estar lleno del Espíritu Santo de Dios. Hay un mandamiento que surge del siguiente texto que tiene parentesco real con lo expuesto.

(Mateo 16: 24)= Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.

(25) Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará.

(26) Porque, ¿Qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?

(27) Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras.

Jesús se toma todo su tiempo para explicar aquí, debidamente, lo que en definitiva es la paradoja del discipulado. Perder la vida, es encontrarla; morir es vivir. Negarse a sí mismo, no es asumir algún ascetismo externo y falso, sino poner los intereses del reino primero y por encima de todo en la vida.

Tomar la cruz no significa soportar alguna carga irritante, sino renunciar a las ambiciones egoístas. Tal sacrificio trae consigo la vida eterna y la más plena experiencia de la vida del reino ahora.

Perder la vida no es suicidio mi amado hermano. Perder la vida es despojarse de toda ambición de logros personales en lo secular y consagrarla al servicio al reino. No estoy hablando de ser ujier de un templo, – con el mayor de mis respetos por los abnegados ujieres -, estoy hablando de servir para el reino de Dios en la tierra.

No es eso lo que mayoritariamente encontramos en nuestros ambientes evangélicos. Es más: muchos son los hermanitos que, poseyendo algún mediano talento en algo, y no habiendo tenido oportunidades de hacerlo valer en el plano secular, en muchas oportunidades aprovechan la influencia de la iglesia para realizarse personalmente a través de ella. Eso no es perder la vida.

Es el equivalente lineal del negarse a sí mismo. Porque el ascetismo, si es eso la negación corporal más evidente desde lo externo, termina siendo – como una gran cantidad de ceremonias rituales -, una mentira hipócrita y falsa, algo para mostrar pero que no tiene ni raíces ni bases internas.

Anteponer los intereses del reino de Dios a todos nuestros propios intereses, no es un asunto sencillo y es lógico que así sea. Hemos sido formados por la escuela secular basamentada en recursos de la psicología para pretender, siempre, estar primeros en todo. Y en el reino de Dios los parámetros son otros y opuestos, por lo que desprenderse de lo anterior e integrarse a esto, no es una tarea que resulte sencilla y fácil de cumplimentar.

En cuanto a tomar la cruz, se han hecho interpretaciones de las más variadas especies al respecto. Algunas, créame, lindando con el pintorequismo excéntrico. Si no fuera porque en muchos casos en ello nos va la vida, hasta podría decirle que es gracioso.

La esposa que aguanta la bestia peluda de un marido borracho, mujeriego, jugador, pendenciero y golpeador, es aconsejada “sabiamente” por la hermanita que le asegura que esa es “su cruz” y que, como tal, debe seguir siendo esclava de hombre hasta la última gota de sangre.

 No interesa demasiado si la Biblia dice otra cosa: eso es lo que se les enseñó e inculcó desde pequeñas y así seguramente tendrá que seguir. Bajo el disfraz de la “sujeción” se han cometido verdaderas crueldades dentro de las iglesias.

Todo este conglomerado de expresiones constituyen un verdadero manual de vida. Que sería factor de testimonio de alto vuelo si no fuera porque los hombres han pretendido “ayudar” “mejorándolo” con estatutos privados. Dice el Mandamiento Nº 49: Todo el que menosprecie sus deseos por mí, hallará la vida.

(Mateo 17: 1)= Seis días después, (De lo que hemos relatado anteriormente), Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan su hermano, y los llevó aparte a un monte alto; (2) y se transfiguró delante de ellos, y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz.

Es más que notorio, tanto por este como por otos textos similares, que Pedro, Jacobo y Juan constituían el círculo íntimo de los allegados a Jesús. Esto nos enseña que no podemos enfadarnos si el actual liderazgo también tiene su propio círculo íntimo.

Claro que con alguna diferencia más que ostensible: la Biblia misma demuestra en un sinfín de episodios y relatos, que esa calidad de cercanos a Jesús no les proporcionó a estos tres ninguna clase de privilegios “especiales”, cosa que sí suceden con los modernos círculos cercanos al poder.

En cuanto al verbo “transfiguró” que se utiliza aquí, puede ser interpretado sin errores como una transformación espiritual, es evidente que en este caso específico, también se observó una transformación visible, que reafirmó la gloria de Jesús el Mesías.

(3) Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él.

En primer lugar, cabe corroborar que la aparición de Moisés y Elías significa que la Ley y los profetas sostenían a Jesús en su misión redentora. Pero en segundo término, nos encontramos con un asunto muy singular que muy bien puede proporcionarnos algún sofocón doctrinario a la hora de responder alguna pregunta formulada con capciosidad.

¿Cómo es la cosa, señor cristiano? ¿No dicen ustedes que no podemos intentar hacer contacto con los muertos porque Dios se opone a ello, y como explicación bíblica nos dicen que los muertos no pueden tener contacto con los vivos, y aquí aceptan que de la nada se le hayan aparecido Moisés y Elías, dos bien muertos, a Jesús?

Si algún esotérico de los que nunca faltan, advertido por el diablo de sus limitaciones, llega a preguntarle esto, ¿Qué va a responderle? Lo que debe responder es lo que en realidad deberíamos enseñar: que el hombre es quien no puede ni invocar ni intentar tomar contacto con los muertos. Dios es soberano y Él puede hacer lo que quiera, cuando quiera y de la manera que quiera.

(4) Entonces Pedro dijo a Jesús: Señor, bueno es para nosotros que estemos aquí; si quieres, hagamos aquí tres enramadas: una para ti, otra para Moisés, y otra para Elías.

¡Como se debe haber sentido Pedro para proponerle a Jesús esto! Esto que Lucas, en su evangelio, rotula como incoherente, ya que dice que pedro dijo esto “no sabiendo lo que decía”. Pero nos sirve para hacer una evaluación que nos deja una clara lección.

Lo que pedro estaba experimentando, indudablemente, era superior a cualquier cosa que se pueda experimentar carnal o anímicamente en el mundo terrenal. No se olvide que Pedro era casado, y aún así estimaba que el contacto con estos personajes producía en él algo que era decididamente superior a cualquier cosa que el mundo le entregara.

(5) Mientras él aún hablaba, una nube de luz los cubrió; y he aquí una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd.

La reafirmación por el Padre celestial de la misión redentora de Jesús, mandaba a los discípulos a aceptar las instrucciones de Jesús relacionadas con su sufrimiento. Además, note que no les está diciendo que lo miren a Él, sino que lo oigan. Predicador del siglo veintiuno: ¿Qué es lo más importante para ti, que te vean o que te oigan? No me respondas a mí, respóndele a Él.

Esta expresión que Dios el Padre vierte aquí sobre su Hijo Jesús, no es aislada ni única. Se reitera en otras ocasiones y la Biblia las rescata debidamente. Por ejemplo, en 1 Pedro 1:17: Pero cuando él recibió de dios Padre honra y gloria, le fue enviada desde la magnífica gloria una voz que decía: Este es mi Hijo amado, en el cual tengo complacencia.

También en el Antiguo testamento encontramos esta referencia, ya que en el libro del profeta Isaías, en el capítulo 42 y verso 1, leemos: He aquí mi siervo, yo le sostendré, mi escogido, en quien mi alma tiene contentamiento; he puesto sobre él mi Espíritu; él traerá justicia a las naciones.

Dice “he aquí mi siervo”, y esto significa que Israel fue previamente proclamado siervo de Dios. El siervo parecer ser aquí alguien diferente. El uso que hace el Nuevo Testamento de este versículo, lo convierte en un texto claramente profético, que se cumple en Cristo. Como tal, Él es el primero de los cuatro “cánticos del siervo” que evoca a Cristo.

Esto se confirma en el libro de los Hechos de los Apóstoles, cuando en el capitulo 3 y versos 22 y 23, leemos lo siguiente: Porque Moisés dijo a los padres: El Señor vuestro Dios os levantará profeta de entre vuestros hermanos, como a mí; a él oiréis en todas las cosas que os hable; y toda alma que no oiga a aquel profeta, será desarraigada del pueblo.

(6) Al oír esto los discípulos se postraron sobre sus rostros, y tuvieron gran temor.

(7) Entonces Jesús se acercó y los tocó, y dijo: Levantaos, y no temáis.

(8) Y alzando ellos los ojos, a nadie vieron sino a Jesús solo.

(9) Cuando descendieron el monte, Jesús les mandó, diciendo: No digáis a nadie la visión, hasta que el Hijo del Hombre resucite de los muertos.

El encargo de guardar el secreto sería suspendido después de la resurrección, cuando los demás podrían comprender mejor a Jesús y su misión. Pero note algo muy singular: no es el primer asunto del que Jesús quiere guardar secreto. ¿Por qué lo haría? Simple. Para evitar ensalzamientos personales, una cuestión en la que hoy tenemos altas asignaturas pendientes.

(10) Entonces sus discípulos le preguntaron, diciendo: ¿Por qué, pues, dicen los escribas que es necesario que Elías venga primero?

La cuestión fue planteada, indudablemente, debido a la aparición de Elías en la montaña. No obstante, en Malaquías 4:5 se esboza esto cuando dice: He aquí yo os envío al profeta Elías, antes que venga el día de Jehová, grande y terrible. Jesús conoce muy bien este texto, de allí que responde lo siguiente:

(11) Respondiendo Jesús, les dijo: A la verdad, Elías viene primero, y restaurará todas las cosas.

Esto se compadece con la continuación de Malaquías 4, cuando en el verso 6 se añade: Él, (Por Elías), hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con maldición. Esta profecía se cumplió con el ministerio de Juan el Bautista.

(12) Mas yo os digo que Elías ya vino, y no le conocieron, sino que hicieron con él todo lo que quisieron; así también el Hijo del Hombre padecerá de ellos.

(13) Entonces los discípulos comprendieron que les había hablado de Juan el Bautista.

Este es uno de los relatos proféticos más hermosos que hay en la Escritura. Sin embargo, rescataremos del principio los elementos básicos para ordenar el Mandamiento Nº 50: Levántense y no tengan miedo.

(Mateo 17: 14)= Cuando llegaron al gentío, vino a él un hombre que se arrodilló delante de él, diciendo: Señor, ten misericordia de mi hijo, que es lunático, y padece muchísimo, porque muchas veces cae en el fuego, y muchas en el agua.

Si bien aquí el padre de este muchacho lo define como “lunático”, se puede observar que las características de las reacciones que este muchacho está padeciendo, se asemejan en mucho a lo que hoy se conoce como “epilepsia”. Nadie puede aseverar que efectivamente sea esto, pero convendría en casos de esta patología, agregarle el costado espiritual dentro de la atención medica correspondiente.

(16) Y lo he traído a tus discípulos, pero no le han podido sanar.

(17) Respondiendo Jesús, dijo: ¡Oh generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuando he de estar con vosotros? ¿Hasta cuando os he de soportar? Traédmelo acá.

(18) Y reprendió Jesús al demonio, el cual salió del muchacho, y éste quedó sano desde aquella hora.

(19) Viniendo entonces los discípulos a Jesús, aparte, dijeron: ¿Por qué nosotros no pudimos echarlo fuera?

(20) Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible.

(21) Pero este género no sale sino con oración y ayuno.

Muchos han creído entender, y así lo han enseñado, que cuando Jesús habla de “este género”, se refiere a un determinado género de demonios. En absoluto. Si observa bien el contexto, podrá ver con claridad que el género al que Jesús alude, es el de la incredulidad, que es lo que no sale sin oración y ayuno.

La fe, que nos parece pequeña o débil, puede alcanzar lo humanamente imposible. Cuando habla de “este monte, eso representa un obstáculo, una dificultad o un problema humanamente insoluble; nada de lo cual es imposible manejar por Dios a través de gente consagrada que conoce exactamente cuales son sus potestades y cual es su poder, voluntad, propósitos y provisión.

De allí que nos queda, para incorporarlo a la galería especial que venimos recopilando y estudiando, el Mandamiento Nº 51: La lucha contra la incredulidad se gana con oración y ayuno.  

(Mateo 18: 1)= En aquel tiempo los discípulos vinieron a Jesús, diciendo: ¿Quién es el mayor en el reino de los cielos?

(2) Y llamando Jesús a un niño, lo puso en medio de ellos, (3) y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.

(4) Así que, cualquiera que se humille como este niño, ese es el mayor en el reino de los cielos.

(5) Y cualquiera que reciba en mi nombre a un niño como éste, a mí me recibe.

El camino hacia el reino de los cielos, que no se encuentra a millones de kilómetros hacia alguna parte geográfica, sino en el marco de este ambiente en el cual vivimos, es el de la simple confianza y entrega de un niño, mientras que en su humildad, está la llave de ingreso a la grandeza.

El término SE HUMILLE que se utiliza en el verso 4, es la palabra griega unificada TAPEINOO, que se traduce literalmente como “rebajar”. En el capítulo 5 de Lucas, el mismo término se aplica a un monte.

Metafóricamente, mientras tanto, esta palabra significa envilecer, humillar, rebajarse. Describe a una persona que está desprovista de toda arrogancia y de autoexaltación; en suma: alguien que somete su voluntad a la voluntad de Dios.

Porque ser como niño, habla del carácter, no de otra cosa. Jesús confronta la tendencia de la humanidad de asociar la autoridad con un ejercicio de dominio sobre otros. Al leer esto, no habrás podido evitar asociarlo con algunas cosas que habrás visto adentro de tu congregación, ¿Verdad? Eso sucede, inevitablemente, porque tus líderes aún no han logrado ser como niños, y por lo tanto, aunque sigan ejerciendo liderazgo, todavía no caminan en dirección del Reino de Dios.

El dominio o la autoridad en la vida del Reino, que Dios quiere establecer en nosotros, separa una vida victoriosa y fructífera, para echar fuera los poderes infernales, no para controlar a otros o servir a nuestros propios intereses. ¿Te sigue pareciendo algo conocido, no es así?

El llamado de Dios a ser humildes como niños y a servir “de corazón”, establece el espíritu y sienta la pauta para que el creyente ejercite su autoridad como un agente del poder del Reino de Dios y no como representante de alguna clase de organización humana. Lo primero es divino; lo segundo es carnal y no sirve, no llega y no agrada a Dios.

Esto, indefectiblemente, nos lleva a otras de las llaves preciosas del evangelio, a otra de las verdades inexorables que deberán regir nuestras vidas, a lo que en suma es, el Mandamiento Nº 52: Humillarnos como Niños.

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