Los Hijos de la Mano Derecha

Es notorio que hoy, todo el mundo está dominado por pecado y por gigantes. ¿Qué pasó en los tiempos de Noé? ¿Por qué fue que Dios se enojó? Porque las hijas de Dios se estaban casando con los hijos de los hombres.

Hoy en día, los hijos de Dios, también se están casando con frutos de hombres. Casados con denominaciones, casados con doctrinas, casados con iglesias frutos de hombres, casados con moveres de Dios que no son relativos al tiempo presente ni a lo que Dios está haciendo, produciendo gigantes.

¿Que son los gigantes en este caso? Grandes ministerios que operan, funcionan y se muestran bajo patrones promocionales al estilo de un Hollywood cristiano. Gigantes. Con una mercadería tremenda. Ministerios gigantes en la tierra, que no podemos derribar para cruzar el velo.

Hay gigantes en la tierra, producto de los hijos de Dios casados con los frutos de los hombres. Ya ha sido dicho: No va a haber ningún producto de varón perfecto sin una iglesia genuinamente casada con Dios. Pero aquí estaban casados con los hijos de los hombres. Los frutos. Las iglesias hijas de hombres. No pueden ir a las bodas del Cordero porque ya están casados.

¿Y quién te dijo a ti que te casaras?, dice Dios. – Si yo te estaba ataviando para que te casaras conmigo. Entonces tú puedes decir: “¡Yo no soy!” Tú puedes jurar: “¡Aquí no es!” El arca. Mira el caso de Noé. Trae otro mensaje por sobre el mensaje clásico y conocido. O conjuntamente con él.

(Génesis 6: 13)= Dijo, pues, Dios a Noé: he decidido el fin de todo ser, porque la tierra está llena de violencia a causa de ellos; y he aquí que yo los destruiré con la tierra.

 (14) Hazte un arca de madera de gofer; harás aposentos en el arca, y la calafatearás con brea por dentro y por fuera.

 Aquí hay algo que hace que este verso, su relato mismo, vaya más allá de lo literal, que en mayor medida, es lo que se nos ha enseñado, es lo que hemos aprendido y, naturalmente, también lo que hemos enseñado.

 Esa palabra que aparentemente forma parte innecesaria de un trabajo de carpintería, tal como calafatear con brea el arca para sellarla, gira radicalmente cuando descubrimos su significado. CALAFATEAR significa EXPIACIÓN. Note, entonces, que el arca fue sellada con EXPÌACIÓN.

CALAFATEAR significa “La sangre de la expiación”. Es decir: búsquese madera de Gofer esto es, madera de un árbol y selle, construya algo sellado con la sangre de la expiación. Estamos construyendo el varón perfecto, ¿Entiendes?

Tiene tres niveles. Los mismos tres niveles del tabernáculo. Tiene una sola puerta. Cristo es la puerta. Envió dos aves, una era de rapiña. Llegó hasta el final de la Biblia. Toda ataviada, igual que la esposa. Nunca encontró tierra. Sale de las aguas, muchedumbre, es Babilonia.

Pero también envió una paloma y esta se detuvo un poco antes. Se detuvo en el Jordán y trajo la hoja del Monte de los Olivos, Cristo Jesús. Toda la Biblia le quiere revelar a Cristo como el arca de su salvación. Pero no es uno estacionado en la puerta.

Y ahora nos fuimos un poco más allá y la sulamita dijo: no solamente quiero estar contigo, sino que en el capítulo 2 comienza a beber el vino. Y termina borracha en sus brazos. Ese es el mover de Pentecostés, para ella dijo: quiero ir más allá; yo quiero a aquel que me dio de tomar. Y termina produciendo un hijo, al final. No se quedó en el capítulo 2. ¿Cuántos están viendo que toda la Biblia nos exige cruzar?

¿Recuerdas el arco iris del pacto? Esa palabra, ARCO IRIS, tiene que ver con la palabra ESMERALDA. Es un vidrio de tres prismas. Es decir que lo que refleja, es un color verde. La sulamita dijo: mi cama es de color verde. Hay pacto en mi cama. Mi lecho no es de adúltera.

 Ella comenzó: “Soy morena”. No me veo en la naturaleza de Isaac; me veo en Ismael. Pero terminó produciendo un hijo con el maestro. Rut hizo lo mismo, y moabita. Nosotros, la iglesia gentil, tenemos que salir.

(Apocalipsis 4: 4)= Y alrededor del trono había veinticuatro tronos; y vi sentados en los tronos a veinticuatro ancianos, vestidos de ropas blancas, con coronas de oro en sus cabezas.

 Aquí vemos reflejados los veinticuatro turnos sacerdotales. Qué lindo sería entrar a un tiempo físico que tenga esos muebles bonitos, pero cuánto más lindo es entender que esto habla de lo que Dios está haciendo entre nosotros.

 Mirando bien en la Biblia vamos a encontrar que la Biblia tiene un espejo, para que cuando tú veas el reflejo de la gloria de Dios, en lugar de verlo a Él, te veas tú mismo. Porque el espejo a quien refleja, es a ti.

Vemos que en el primer verso del capítulo 4 del Libro del Apocalipsis comienza diciendo: Después de esto. Esta expresión no significa “después de un arrebatamiento”, sino que es después que tú hubieses corregido todos los errores que Él vio en la iglesia.

 Después que echáramos fuera a la Jezabel y la falsa doctrina. Después que Balaam ya no fuese un problema. Después que la doctrina nicolaita tampoco fuera ya un problema. Después que nosotros corrigiésemos el volver a nuestro primer amor.

 Que nosotros corrigiésemos el pensar que éramos ricos cuando en realidad estábamos desnudos. Cuando la iglesia corrige aquello y oculta al verdadero Cristo, entonces, después de eso tú puedes ver un mensaje claro que se desata desde el trono. Allí es donde traspasamos el velo.

(Apocalipsis 4: 1)= Después de esto miré, y he aquí una puerta abierta en el cielo;Esto tiene que ver con agujeros en el cielo. Tiene que ver con tener disponibles todos los recursos del Padre. En la cultura hebrea, cuando el niño venía a los doce años ante los tutores del padre; ellos eran evaluados a ver si eran aptos para manejar los negocios de su padre.

 Era entonces que se consideraban hombres. Es por eso que Jesús tiene también que llegar al Jordán y Dios tiene que declarar: “Este ahora es mi hijo, uno que me ha complacido”. Es entonces que a Él se le abren los cielos y todos los negocios del Padre están ahora a su disposición. El ministró con cielos abiertos, Él no tenía que pedir; lo podía desatar.

 Él era el administrador de los negocios del Padre. La iglesia no va a tener cielos abiertos hasta que llegue nuestra hora de madurez. Pero después que corrijamos los errores de las siete condiciones de la iglesia, habrá cielos abiertos. Pero sólo cuando llegamos a ese nivel de madurez. Progresivamente, por entendimiento y no tratando de hacer.

¿Por qué? Porque para revelar a Cristo no se añade nada, sino que se van quitando cosas. Para poseer la tierra, no se le cargan cosas a la tierra, sino que se despojan los gigantes. ¿Qué gigantes?

 Los conceptos arraigados ante nuestras orejas, pero sin nada que ver con el propósito de Dios) y la primera voz que oí, como de trompeta, Las trompetas son voces hablando conmigo, dijo: sube acá, y yo te mostraré las cosas que sucederán después de estas.

 

Sube. Y hablamos de que toda la Biblia dice que tú subes. “Sube acá y razona conmigo, ya que mis caminos, –   dice el Señor -, son más altos que los tuyos. De que proposición geográfica nos está hablando, que es más alta que la tierra.

 ¿Por qué ahora sí? Recuerde el principio de hermenéutica. El patrón de interpretación se mantiene constante a través de toda tu lectura. Sube acá. Esto significa un destino más alto que el tuyo. ¿Cómo sigue?

(2) Y al instante yo estaba en el Espíritu;Claro; acaba de cruzar el mundo de la apariencia y llegan a lo central de adentro para afuera y he aquí un trono establecido en el cielo. ¿Qué es este trono? El mero centro del hombre. Ahora estamos trabajando desde el mero centro del hombre.

 En lugar de las emociones externas dictarnos qué es lo que se está viendo, ahora todo lo que vas a asimilar proviene de la voz de Dios y no de la voz de una congregación. Por eso es que se comienzan a abrir los sellos. ¿Qué sellos? Los sellos que encubrieron al que está en medio del candelero y en el trono uno sentado.

 (3) Y el aspecto del que estaba sentado era semejante a piedra de jaspe y de cornalina; y había alrededor del trono un arco iris,Aquí vemos que lo primero que hay, es pacto. Las cosas que a ellos le sucedieron, le sucedieron como ejemplos para nosotros y no son patrones inamovibles semejantes en aspecto a la esmeralda.

 (4) Y alrededor del trono había veinticuatro tronos; y vi sentados en los tronos a veinticuatro ancianos, vestidos de ropas blancas, con coronas de oro en sus cabezas.

 (5) Y del trono salían relámpagos y truenos y voces; y delante del trono ardían siete lámparas de fuego, las cuales son los siete espíritus de Dios.

 (6) Y delante del trono había como un mar de vidrio semejante al cristal; y junto al trono, y alrededor del trono, cuatro seres vivientes llenos de ojos delante y detrás.

 Allí estás tú entendiendo lo que está presente, pero también entendiendo por qué la gente no ha cruzado. Dios está mirando a una altura a la que la gente no sólo no ha llegado, sino que muchos de ellos ni siquiera saben que existe.

(7) El primer ser viviente era semejante a un león; el segundo era semejante a un becerro; el tercero tenía rostro como de hombre; y el cuarto era semejante a un águila volando.

 ¿Qué significan estos cuatro animales? El león es rey de la jungla; el buey es la bestia de carga. También es el rey de los animales; el hombre es el rey de la creación y el águila es la reina de todas las aves.

Es decir que todo tiene que ver con reinado, tiene que ver con dominio. Esta es la revelación de Cristo, son los cuatro evangelios. También eran las cuatro banderas que estaban dentro del templo y el tabernáculo, cuando estaban acampados en el desierto.

Si subiéramos en ese tiempo a un helicóptero, hubiésemos visto que las tribus, alrededor del tabernáculo, acampaban ubicándose, formando una cruz. Y adentro de esa cruz, estaban esas cuatro banderas: el león, el buey, el hombre y el águila. Nada de esto es nuevo, es del Antiguo Testamento. Juan sabe lo que está escribiendo.

Si tú quieres, puedes hacer un estudio completo de Ezequiel y allí te vas a encontrar con que tiene un patrón exacto de Apocalipsis. Vemos que Ezequiel comienza con los mismos seres que comienza Apocalipsis, y vemos que las descripciones de estos seres vivientes de Ezequiel, dicen que tienen pies derechos que hablan de la rectitud de nuestro camino en la tierra.

Y los dos tienen pies de bronce, que significa que caminamos sobre el principio del sacrificio consumado de Jesús. Él dice que tiene manos de hombre debajo de las alas, que tiene que ver con que son ministros sirvientes.

En las alas los une una inquietud, eso quiere decir que somos un pueblo unido. Esos son los atributos de los querubines que te representan a ti. ¿Por qué? Porque están cantando que han sido redimidos, que han sido hechos reyes y sacerdotes y que reinarán sobre la tierra. Sólo el pueblo redimido puede cantar eso. Los ángeles no son redimidos.

¿Interesante, verdad? Por eso hay un querubín en el Edén. ¿Por qué? Porque el Edén es la morada de Dios. Y en la morada de Dios sólo puede haber hombres. Porque Dios sólo mora en hombres. Pero hombres con los atributos de Dios.

El Apocalipsis es un libro precioso, que por años ha sido cerrado a nosotros. Dice que adonde se movía el Espíritu, se movían los seres. Apocalipsis 14 nos dice que hay un pueblo que, adonde se movía el Cordero, ellos le seguían. Dice que se movían como relámpagos.

La palabra nos dice en Mateo 24, que la venida del Señor también es como relámpago. Esto no necesariamente significa “viene ya”, sino que en el proceso de nuestro entendimiento llegamos a un instante en que, de repente, se manifiesta o se encarna.

Vemos que Ezequiel lo ve como una rueda. Y Apocalipsis lo menciona como el libro escrito internamente como Cristo en ti se está revelando. Es una rueda dentro de una rueda. El mismo nudo, el mismo libro.

Como uno en medio del candelero. Termina con Dios haciendo tabernáculo con el hombre. Apocalipsis y Ezequiel; el mismo libro. ¿Pero por qué decimos que somos un libro interno?

(Apocalipsis 5: 1)= Y vi en la mano derecha del que estaba sentado en el trono un libro escrito por dentro y por fuera, sellado con siete sellos.

 Es importante que te recuerde una vez más, que esto era cultura hebrea. Y que haciendo un estudio hemos encontrado que había un rollo sobre el titulo de propiedad, un embargo, y no se podía hacer nada, no se podía revender esto, se sellaba por detrás con siete sellos. Era la posesión adquirida. Se sellaba. Ninguna cosa se podía hacer hasta que no viniera un pariente redimidor. En el tiempo del Jubileo, y así podía desatar los sellos.

Ya lo hemos visto a esto en Jeremías. Él dijo: Ponte estas cartas que están selladas en vasos de barro, para que perduren mucho tiempo. Y sabemos que dentro de vasos de barro hay algo sellado que tiene que desatarse. Ese es el libro que está en la mano del Cordero. Hay cuatro razones, entre otras, que son suficientes para demostrarte a ti que el libro en la mano del Cordero, eres tú mismo

Primero, recuerda que este es un mensaje espiritual para un pueblo espiritual. Segundo, recuerda que el sello está por detrás, así que Juan tuvo que volverse para ver todo lo que escribió. Todo lo que él escribió estaba a su espalda, no hacia el futuro.

 Estaba en Patmos, el lugar de su muerte. Vino a estar en el espíritu. Se convirtió en el reposo del Señor. Y desde una posición de reposo, el Señor pudo desde el trono, mostrar un mensaje en plenitud.

¿Qué es lo que había detrás de Juan? Crucifixión, muerte, entierro, vivificación, ascensión y Cristo sentado en lugares celestiales y nosotros con Él. ¿Cuáles son las cuatro razones por las cuales se demuestra que el libro en la mano del Cordero eres tú? Porque estamos creciendo en Él.

 (Juan 1: 1)= En el principio era el verbo, y el verbo era con Dios, y el verbo era Dios.

 (2) Este era en el principio con Dios.

 (3) Todas las cosas por él fueron hechas, y sin el nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.

 (4) En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.

 (Verso 14)= Y aquel verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros, (Y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.

 Nota que Dios fue encarnado en Jesús. Muy bien: nosotros, ahora, estamos encarnando a Jesús, ¿No es así? Por lo tanto, el principio, el patrón, es el mismo. El verbo sigue encarnándose, ahora, en nosotros. Somos una extensión del ministerio de Jesús.

Si la encarnación de Jesús fuera suficiente para mostrar todo, entonces no hubiera sido necesario que Él se fuera para que viniera el Paracleto. Él dijo que mayores cosas podíamos hacer por esta medida de Él. Es importante que tú entiendas que cuando Él se fue, lo que prometió que vendría, era Él mismo. Dijo: Yo vendré a vosotros; no los voy a dejar huérfanos.

 (Hebreos 10: 5)= Por lo cual, entrando en el mundo dice: sacrificio y ofrenda no quisiste; más me preparaste cuerpo. (Me preparaste CUERPO).

 (6) Holocausto y expiaciones por el pecado no te agradaron.

 (7) Entonces dije: he aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad, como en el rollo del libro está escrito de mí.

 Vemos que ese rollo que está escrito, lo enseñamos y, en Colosenses 1, nos dice que está escrito en nuestros corazones, que es el misterio escondido que ahora se ha declarado ante los gentiles, que Cristo Jesús es la esperanza de gloria. Vemos también en Corintios donde dice que somos las epístolas abiertas. Vemos que estamos creciendo en Él. Estamos creciendo hacia Él.

(Efesios 4: 12)= A fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, (13) hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; (14) para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, (15) sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo.

 Esto quiere decir que somos el libro porque estamos creciendo en Cristo. La segunda razón es porque somos epístolas abiertas.

(2 Corintios 3: 2)= Nuestras cartas sois vosotros, escritas en nuestros corazones, conocidas y leídas por todos los hombres; (3) siendo manifiesto que sois carta de Cristo expedida por nosotros, escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazón.

 Nota que lo que es Cristo formado, está en tu corazón. Por eso Santiago nos dice que recibamos la palabra implantada que salva nuestras almas.

(Hebreos 8: 10)= Por lo cual, este es el pacto que haré con la casa de Israel Claro; Israel, aquí, incluye todo lo que es el verdadero Israel de Dios. Recuerda que ya Pablo nos dijo que el verdadero israelita no es uno de naturaleza, sino uno que es simiente de Abraham por fe y no por linaje Después de aquellos días ¿Después de qué días? Después de la crucifixión. Pondré mis leyes en la mente de ellos, y sobre su corazón las escribiré.

 Las leyes de Dios, revelaban su naturaleza. Entonces, lo que está escribiendo en nuestro corazón, es su naturaleza. Y anda sellada en el Espíritu. Hay algo que al presente lo detiene, que es el tiempo de madurez, donde es evidente la madurez del que es, como la inmadurez del que no lo es. ¿Estás viendo como la Biblia se va abriendo?

Recuerda que el candelero es donde Él está en medio. Y que el candelero habla de luz y de entendimiento y tiene sesenta y seis ornamentos que hablan de los sesenta y seis libros de la Biblia. Tiene siete ramas y que Él dice en Juan que Yo soy la vid, y ustedes son los pámpanos… Es decir que la luz del pámpano, es la esencia de la rama. Somos uno con Él.

(Apocalipsis 19: 11)= Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco,Que es el primer sello y el que lo montaba se llamaba fiel y verdadero, Entonces, ¿De donde sacan que es el anticristo? y con justicia juzga y pelea.

 (12) Sus ojos eran como llama de fuego,Así lo dijo a las iglesias y había en su cabeza muchas diademas; Nota que Él venía en el caballo, que era uno en medio del pueblo, ahora necesita muchas diademas porque ya no es uno sino un cuerpo, muchos. Ya no es uno. Ahora es Cristo y su pueblo, hechos uno. y tenía un nombre escrito que ninguno conocía, sino él mismo.

 (13) Estaba vestido de una ropa teñida en sangre, y su nombre es: el verbo de Dios.

 Entiende que en el capítulo seis de este libro, a Él lo encontramos solo, pero en este capitulo, lo encontramos transformado en un cuerpo, encarnado en muchos. Estas son las razones por las cuales somos el libro. El libro, por ejemplo, en la mano derecha.

Es clave para saber que somos nosotros y no el libro de Apocalipsis el libro sellado, es que Apocalipsis 22:10 dice que no selles tú este libro. Entonces el libro de Apocalipsis de ninguna manera puede ser el libro sellado. Y ciertamente la Biblia no ha estado sellada, aunque no la hayamos entendido del todo.

En el ensamble tipológico, José el de Génesis, es tipología de Cristo. El tenía diez medios hermanos. Ellos representan la ley. Pero tenía un hermano pleno, de padre y madre, completo. Ese se llamaba Benjamín. “El hijo de la mano derecha”.

Esa es la iglesia. Es por eso que no se podía hacer nada ni libertar a nadie, hasta que la iglesia y Él se volvieran a unir. Somos la iglesia de Benjamín. Es la más fuerte, por encima de Judá, la iglesia de Benjamín, es la que elimina los gigantes de la tierra.

Esto es historia, no futuro. Y tú eres esto, lo estamos descubriendo. Según el hombre piensa, así podría ser él. Así que somos los hijos de la mano derecha, estamos en la mano derecha del Cordero. Cristo dijo: nadie los saca de allí. Sólo los que son para perdición; es decir: los que tienen la naturaleza adámica.

Apocalipsis no está sellado, pero sí hay un libro parte escrito por dentro y estado sellado, en el sentido de que aquello que está escrito por dentro, todavía no es visible. El libro de Apocalipsis intenta correr los sellos para que se vea lo que está escrito por dentro, que es Cristo Jesús formado en nosotros.

Nota que cuando él mira, en los capítulos 5 y 6 de Apocalipsis, ve llanto y nadie encuentra a nadie digno de abrir el libro. Y él observa que alrededor del trono hay un león y hay un cordero. Ahora bien: ¿Quién abre los sellos, el león o el cordero?

 Es el entendimiento de la muerte de Jesús la que desata los sellos, no la gritería del reino de Judá. Tú puedes hablar de la autoridad del creyente todo lo que se te de la gana y eso no desata nada. Nuestra autoridad, es estar escondidos en Él.

Es allí donde tú eres totalmente dependiente de Él. En tu debilidad es en donde Él es verdaderamente fuerte. Eso dijo Pablo: cuando soy débil es que soy fuerte. Y no hablaba de flaqueza, sino de total dependencia de Dios.

Recuerda que cuando se entiende todo esto, dice Apocalipsis 1:3, tú eres bendecido. De manera que lo que el libro representa tiene que ser algo diferente a lo que hemos escuchado porque la verdad es que, hasta ahora, es muy poca la gente que ha sido bendecida por este libro. Es la revelación progresiva de su muerte, hasta que hay un claro entendimiento y sólo Él es visto en medio de la ciudad.

(Apocalipsis 21: 22)= Y no vi en ella templo; porque el Señor Dios Todopoderoso es el templo de ella, y el Cordero.

 Es decir que cuando se observa la ciudad, al final, lo que se ve es todo Dios Poderoso. Es la ciudad entera. Corintios le dice así: Hasta que él sea todo en todos. Ese es el final, no la mitad de la gente yéndose al infierno. Mira lo que le dijo: Si fuera la mitad, al menos sería un bonito evangelio.

Pero nosotros por allí tenemos a la mayoría en el infierno. Es más: decimos: ¡Pocos son los que se salvan! Ridículo. Entonces, cuando tú le llevas este mensaje al mundo, te dicen: Bueno; pues sí son pocos ya yo sé que no soy uno de ellos. ¿Para qué vas a trabajar conmigo?

No; Él anda en ti, reconciliando al mundo consigo mismo, y no tomando en cuenta sus errores. ¿Por qué? Porque ya fueron juzgados, fueron hallados culpables y ya los mataron por eso. Y ya, potencialmente, son salvos. Si se enteran que alguien ya pagó por ellos…

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enero 1, 2015 Néstor Martínez