El Misterio en las Nubes

Para poder entender apropiadamente la Biblia y cada uno de sus libros es indispensable conocer, en cada caso, su patrón de lectura. Algo así ocurre con el libro de Apocalipsis. Cuando este libro se entienda tal como fue escrito, se revela inmediatamente la figura de aquel que estaba oculto en medio del candelero: Jesucristo. Ese es el fundamento del libro, no las profecías de Gog y Magog. Mira lo que dice al respecto y por adelantado el profeta Isaías:

(Isaías 52: 14)= Como se asombraron de ti muchos, de tal manera fue desfigurado de los hombres su parecer, y su hermosura más que la de los hijos de los hombres, (15) así asombrará él a muchas naciones; los reyes cerrarán ante él su boca, porque verán lo que nunca les fue contado, y entenderán lo que jamás habían oído.

 Nota claramente que hay parte del mensaje que nunca ha sido declarado. ¿Por qué lo sabemos? Por una deducción muy sencilla que salta a la vista: porque todavía las naciones no están ante los pies de Jesús.

Dice que cuando se les cuente lo que todavía no se les ha contado, entonces vendrán. La iglesia de este siglo, mantiene un relato que al mundo, hoy por hoy, no le interesa ni le dice nada. Y no es una cuestión de Satanás, es una cuestión de falta de manifestación visible.

Estamos visitando la cruz, nuevamente, para ver el lado oscuro de la cruz. Todos sabemos que un hombre murió en una cruz. El planeta entero ha difundido ese relato. Pero lo que no sabemos, (Incluido varios que deberíamos saberlo) es por qué lo que ese hombre hizo, nos afecta hoy a nosotros. ¡Es por fe! De acuerdo, pero ahora explícamelo.

¡Su sangre! Sí, eso es lo que siempre hemos oído, su sangre. Pero resulta que a ti no te tocó, fue derramada en el suelo, no en tu ropa. Entonces, ¿Cómo es que la muerte de un hombre viene a afectarte a ti, hoy, positivamente? ¿Nuestro problema, fue físico o espiritual? ¿Cuál era la naturaleza de nuestro problema, física o espiritual? Entonces. ¿Qué tipo de muerte es la que nos puede librar de eso?

¡Claro! ¡No queremos decirlo porque, en lo profundo, todavía no terminamos de creer en eso! Sin embargo, una muerte física no afecta tu vida espiritual. Ese es el lado oscuro de la cruz. No por malo, no por tétrico; sólo por no revelado.

Pero esto y no otra cosa va a ser lo que haga que las naciones vengan a Él. Porque van a entender. Allí será lo preanunciado: cuando todos los que puedan entender, serán uno. El énfasis, entonces, no se fundamenta solamente en que tú proclames la cruz.

El énfasis es que la expliques. ¿Has oído a alguien, últimamente, explicar los fundamentos profundos de la cruz? Aprendamos esto: si entendemos Génesis y Apocalipsis, el resto de la Biblia toma sentido como rollo uniforme y no como documentos dispersos.

(Apocalipsis 1: 4)= Juan, a las siete iglesias que están en Asia: gracia y paz a vosotros, del que es y que era y que ha de venir, y de los siete espíritus que están delante de su trono; (5) y de Jesucristo, el testigo fiel;

¿Por qué Jesucristo se presenta aquí como el testigo fiel? Simple. Piensa un momento. ¿Ya lo tienes? Exacto: porque el libro nos expone a falsos testigos, a falsos apóstoles. Nos habla de Babilonia. Y Babilonia está llena de falsos testigos, falsos apóstoles y falsos pastores.

El hecho de que Él se manifiesta, o se introduce, o se revela como el testigo fiel, quiere decir que hay testigos infieles. Debemos aprender a leer lo que la Biblia dice y lo que deja implícito sin decir. Luego dice: el primogénito de los muertos.

¿Por qué dice que Él es el primogénito de los muertos? Primero tú tendrás que recordar que Jesús se introduce como la solución al problema. Este es otro patrón muy importante que este libro presenta.

Cuando Jireh aparece, es porque ya ha hubo una provisión. Porque tú tenías una necesidad. El nombre que Él usa, es el de la solución a tu problema. Esto demuestra que cuando se dice que Dios cubre nuestras necesidades, no se está hablando de dinero o confort. Y lo vemos en las siete iglesias.

¿Te has preguntado por qué esas siete iglesias? Porque, aparentemente, no tenían demasiada importancia como para integrar el canon. ¡Y la de Jerusalén no está! Ni la de Antioquia, que era la más fuerte. O Corintios. Entonces la gran pregunta, es: ¿Por qué esas siete y no otras?

Nosotros creemos que es un avance cronológico de las etapas de la iglesia. Está bien, pero si es así, eligieron unas muy malas para identificarlas. Y si cronológicamente es el avance dispensacionalista de nuestros ministerios, terminamos bastante mal porque la última anda en ruinas. Aquí algo no funciona; no tiene sentido.

Dice que Él es el testigo fiel y que es el primogénito de los muertos. Porque el libro te dice que hay uno que es blasfemo, que dice que tuvo una herida, pero que es un mentiroso que dice que él también resucitó de los muertos. Cuando la Biblia dice que de una vez y por todas Él ya lo clavó en la cruz, habla también de Satanás. Pero nosotros enseñamos que él vuelve a vivir.

Entonces Cristo dice: el primogénito de los muertos, soy yo. Aquí, nadie más que yo ha resucitado de los muertos. “Bueno, hermano… Está bien, pero…¿Y Lázaro?” No. Lázaro no resucitó de la muerte que resucitó Jesucristo.

Eso también le da énfasis al tipo de muerte que tuvo. Él resucitó del tipo de muerte que tú tenías. Porque – dice -, vosotros estabais muertos en pecado. Pero resulta que tú nunca has muerto físicamente.

Esto significa, entonces, una sola cosa: tú estabas muerto espiritualmente. De esa muerte fue que Cristo resucitó. Fue el primero que resucitó, que fue una nueva creación que nació de nuevo. Aprende: cuando la Biblia habla de muerte, deberás olvidar ataúd, velatorio y sepultura. Eso es asunto de hombre. Dios jamás asistió a un sepelio ni hizo un discurso necrológico en “homenaje” a alguien…

Ahora; para nacer de nuevo, o ser recreado, o vivificado, el requisito indispensable es estar muerto. Esto es: para haber nacido entre muertos espirituales, tienes primero que morir espiritualmente. Porque si no, no se comprende ni justifica que te vivifiques. Si le vamos añadiendo luz, vamos entendiendo un poco más qué es lo que pasó en la cruz. ¿Se entiende?

Él es el primogénito del tipo de muerte que me afectó a mí, la caída. Era una muerte en la que físicamente dispuesto, vive. Estaba muerto para con Dios. Estaba muerto. Era una naturaleza adámica. Entonces, Él tuvo que convertirse en esa naturaleza, clavarla en la cruz y, en fe en Dios, esperar a que fuese vivificado y alumbrar una nueva creación.

Es el único que ha hecho eso como primogénito. Nosotros, en Él, también hemos resucitado. Tú no te has levantado separado de Él. Tú, por lo que Él hizo cuando él fue levantado, estás en Él. Es un solo levantamiento.

Es un solo nuevo nacer. Fue en la resurrección de Jesús. En la vivificación de Él, nosotros juntamente con Él, fuimos vivificados. Cuando tú hiciste la oración del pecador, lo reconociste y lo apropiaste en tu vida. Lo que activa eso es si lo creíste o sólo lo repetiste como una fórmula mágica…

Es un nuevo hombre, y nosotros tenemos nuestra vida en Él. Estamos EN Cristo Jesús. Él no está afuera de ninguna manera, y nosotros a su lado adorándolo, no. Estamos en Él y Él en nosotros. Somos uno.

Cuando decimos esto, la gente suele mirarnos con los ojos cruzados. ¿Sabes por qué? Porque estamos demasiado acostumbrados a vernos bien abajo. Porque allí abajo andábamos en la caída, es verdad. Pero tú ya no estás allí, ahora has nacido de arriba. No de nubes; de un estilo de vida o de una naturaleza superior.

Luego dice: El soberano de los reyes de la tierra.¿Por qué se introduce así? Porque la mujer blasfema dice que tiene a todos los reyes en sus manos. Entonces Cristo dice: Con permiso; el soberano de los reyes de la tierra, soy yo.

Se introduce en el libro así para que tú no vayas a atemorizarte después, con lo que dice la otra mujer, la adúltera. ¡Son mentiras! Pero nosotros, sin embargo, los imaginamos a ellos corriéndonos de toda la tierra porque nos han hecho creer que tienen todo el dominio.

Cuando Él se introduce, diciendo: Mira; antes de que aquella te diga la mentira, escucha ahora la verdad: Yo Soy el testigo fiel, Yo Soy el primogénito. Los reyes están en mis manos, no en las de ella. Me introduzco como tal.

Si tú haces un estudio de las siete iglesias, verás como todos los problemas que identifican a las siete iglesias, son resueltos por el título o el nombre que Él utiliza cuando se les presenta. Y también les ofrece, a las siete iglesias, algo al que vence.

Pero es imperativo que entiendas que aquello que se le ofrece al que vence, sólo se encuentra en el Lugar Santísimo. Es decir que si tú te quedas en el Lugar Santo, no lo recibes. Ni hablar si te quedas en el Atrio. Recuerda ahora que el Lugar Santo, es el tiempo carismático que estamos terminando de atravesar.

En el Atrio, afuera, hacía frío porque no había ni leche ni luz. Adentro, en el arca, estaba bien caliente por la presencia de Dios. Él dice que si no estás ni frío ni caliente, esto es: que estás en el medio, en suficiente compromiso como para resultar peligroso, pero mucha transigencia como para no revelarle correctamente: es decir; si estás tibio, Él te vomitará de su boca.

Esto significa que si tú te quedas en el mover pentecostal y no adelantas, no terminas y vences, no terminas. Recuerda: el tabernáculo, es el patrón. Frío afuera; caliente adentro. Tibio, no suficientemente comprometido como para llamarlo cristiano.

¡No me molestes! ¡Te traigo una propina el domingo, pero a mí no me desafíes! ¡Te pago para que tú estudies; yo no voy a estudiar! Tú tienes esta empresa llamada iglesia y yo pago una cuota mensual llamada “diezmo” para recibir atención personalizada. Aberrante. Pero demasiado cierto.

¿No es que la manifestación de Dios es corporal? No es de los ministros. Es un reino de sacerdotes. Esa es la doctrina de los nicolaítas, allí en Apocalipsis, esa que dice: Tengo en contra tuyo: que tienes esa división en la iglesia. Trabajan tres o cuatro asalariados y el resto viene el domingo a recibir.

Esa es la famosa doctrina de Laicos y Ministros. ¡Eso no existe, mi hermano! ¡La Palabra nos llama: Todos Ministros competentes del Nuevo Testamento! ¡Reyes y Sacerdotes, es el orden de Melquisedec; no el levítico! Apocalipsis habla de todo lo mismo que ya sabemos. No es algo nuevo. No es un libro separado del resto de la Biblia.

Reitero esto a riesgo de parecer senil o redundante, pero es que yo entiendo que al mostrarte a ti este libro tal cual como debe ser leído, se nos están removiendo gigantes en la cabeza. Por eso es que hay que mostrar lo mismo desde varias facetas. Es la única manera que vamos a terminar de entender que este libro forma parte del libro global.

(Apocalipsis 1: 6)= Y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre; a él sea la gloria e imperio por los siglos de los siglos. Amén.

 (7) He aquí viene con las nubes.

Aquí hay otra. Viene con las nubes. Recuerda el patrón de Hermenéutica. Si empezamos a ver que las cosas que no se entienden literales, como algo entendible, entonces es que hay que figurarlas, buscarles una analogía, entonces ya son espirituales. No te pongas, entonces, a literalizar cosas que en el ojo natural y desnudo, no caben.

Dice que viene con las nubes. Perfecto. La Palabra habla muchas veces de esas nubes que se llaman cúmulos. Habla de tinieblas, truenos. Con esto quiero decirte que sí, que la Biblia habla en muchas partes de nubes literales, de esos vapores a veces llenos de lluvia. Pero cuando la nube no le hace sentido en lo literal, ¿Qué es? Vamos a verlo.

(Hebreos 12: 1)= Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante.

 (Marcos 13: 26)= Entonces verán al hijo del hombre, que vendrá en las nubes con poder y gloria.

 (Daniel 7: 13)= Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como hijo de hombre, que vino hasta el anciano de días, y le hicieron acercarse delante de él.

Déjame decirte algo: yo creo en el regreso literal del Señor. La acusación de no creerlo, es una de las calumnias inventadas por Babilonia para desacreditar estas verdades. Porque de todo lo que nosotros vamos a experimentar, yo necesito un patrón.

Y si yo estoy esperando la redención de mi cuerpo literalmente, entonces necesito un ejemplo. Hay un ejemplo por allí de lo que yo voy a tener como resultado de mi redención. Entonces, literalmente, tiene que haber un regreso.

Pero ese regreso no viene sin que aparezca primero. Muy importante. Hay un balance. Por allí hay algún mensaje del reino adonde los sacaron a todos por la ventana y hay cosas que no se entienden. No tires al bebé junto con el agua sucia de su bañera. Cambia el agua y deja al niño tranquilo.

Fíjate lo que dice el pasaje de Hebreos 12:1. Habla de nubes de testigos. La palabra, allí es SNEPHOS, que habla, específicamente, de los espíritus vivos en Cristo. No tienen cuerpo, porque resurrección de cuerpo, sólo Jesús experimentó.

Nosotros estamos aguardando, y la creación aún gime. Y nosotros, dentro de este tabernáculo antiguo, también genuinos esperando la manifestación de los hijos, que es el libro interno que se está abriendo según vamos revelando los sellos.

Hasta la creación va a ser librada cuando la manifestación que los hijos de Dios traemos, (Cristo Jesús en nosotros), sea vista ante el mundo. Eso va a formar una redención de cuerpo. Ya sabrá Dios como va a ser.

Yo no lo sé y no puedo imaginarlo con esta mente finita que se nos ha dado. Cuando estemos más cerca, posiblemente, iremos recibiendo más sobre cómo va a ser. Por ahora basta decir que hasta la Creación gime esperando “ver algo”, que tiene que verse antes del regreso literal de Jesús.

Dice aquí que tenemos una nube de testigos. Y la palabra “nubes” no se refiere aquí a los cúmulos ni nada de eso, sino a la vida de los mártires en Jesús, esto es: la gente que ya ha muerto pero que está en Cristo. ¿Lo puedes ver aquí con claridad?

(Jeremías 4: 13)= He aquí que subirá como nube, y su carro Allí estamos hablando del carro del Señor; su vehículo como torbellino; más ligeros son sus caballos Es decir: el vehículo que hace que el Señor se levante como nube. Ten en mente esto.

(Salmo 104: 1)= Bendice, alma mía, a Jehová. Jehová Dios mío, mucho te has engrandecido; te has vestido de gloria y de magnificencia.

 (2) El que se cubre de luz como de vestidura, que extiende los cielos como una cortina, (3) que establece sus aposentos entre las aguas. Eso es importante porque las aguas, según Apocalipsis 17, dice que son linaje, multitudes, pueblos. el que pone las nubes por su carroza, Ahí está el vehículo. Ahora el vehículo en el que Dios se mueve, son nubes. Ahora bien; todo el mundo sabe que Dios se mueve en nosotros. El que anda sobre las alas del viento; (4) el que hace a los vientos, sus mensajeros.

Entonces, vemos que el Señor viene en un pueblo. Apocalipsis lo está revelando de en medio de un pueblo. Donde la palabra NUBES no tiene sentido como nubes del cielo, siempre tiene sentido como una analogía del vehículo en el cual Dios declara su mensaje.

 (Proverbios 25: 14)= Como nubes y vientos sin lluvia, así es el hombre que se jacta de falsa liberalidad.

¿Qué estamos haciendo? Preponderantemente entendiendo el lenguaje en el cual el libro del Apocalipsis fue escrito. Por eso, cuando Juan dice ¡Viene en las nubes! Todo el mundo sabía que las nubes eran los carros de Dios, que eran los ministros esos vientos de fuego.

El fuego tampoco es literal. Él dice: oye, yo vine a traer fuego y quisiera que ya estuviera encendido. Es un fuego que trae juicio a la tierra. Bueno; el agua también trajo juicio a la tierra, pero el planeta no se fue a ninguna parte.

Y el agua que removió lo malo, salvó lo bueno. Y el fuego que revela la estopa, también purifica el oro. Sí que estamos reservados para fuego, pero ya se están quemando algunos. Por eso no están. Se revela su fundamento. Y se les cae la casa.

La Palabra dice que hay dos constructores. Y los dos terminan la casa. Y todos parecen buenos creyentes. Hasta que llega el día de la lluvia. La lluvia, en la Palabra, siempre es un mensaje que hace que la tierra brote.

Mi Palabra, – dice el Señor -, que baja y no regresa vacía. Hay un mensaje que azota la casa y que les revela el fundamento a los que construyeron sobre la arena, que son fragmentos de la roca. Se quedaron en los inicios y no llegaron a la plenitud.

Lo que la Palabra sí nos promete, es que la lluvia viene. ¿Por qué es tan seguro? Porque no es de Satanás, es de Él. Quien azota su propia casa, es Dios. Satanás no puede. Él dice: Una vez más, yo conmoveré ara que sólo quede lo que es mío.Dice que viene como ladrón en la noche.

¿Qué es un ladrón? Alguien que se lleva lo que no le pertenece. Cristo viene a nosotros y saca lo que no le pertenece. Son analogías. La Palabra te habla a ti proféticamente. No significa que es futuro, puede ser profético y es hoy. Lo profético no está limitado al futuro.

(2 Pedro 2: 17)= Estos son fuente sin agua, Está hablando de obreros fraudulentos. Puedes leer el pasaje completo nubes empujadas por la tormenta; para los cuales la más densa oscuridad está reservada para siempre.Ahora mira Judas, más adelante, hablando de lo mismo.

(Judas 12)= Estos son manchas en vuestros ágapes, que comiendo impúdicamente con vosotros, se apacientan a sí mismos. Está hablando de la gente son nubes sin aguaNo tienen mensaje llevadas de acá para allá por los vientos.Vientos de doctrina fluctuantes como niños árboles otoñales, sin fruto,Porque están en la estación incorrecta. Es un mensaje no relativo dos veces muertos y desarraigados.

Le dijo: si comes del árbol, muriendo morirás. Entonces ¿Por qué cuando dice: vengo con las nubes, nos imaginamos un algodón blanco? Cuando en toda la Palabra, las nubes que Dios usa para llegar adonde va, son sus carros de fuego. Ministros hechos ministros de fuego.

Sus mensajeros. Algunos con agua y otros sin ninguna. Los que no tienen agua, son movidos. Porque lo que traían no era de ellos, se lo hacían. El que ministra de la primera gota que recibe, se le acaba y luego no tiene nada que decir.

El pide un ministro, porque tiene su naturaleza integrada en el mensaje, es fuente del mensaje. Si tú lo invitas a cenar, te predica en la cena, en el desayuno y, cuando se acuesta a dormir, te sigue hablando de lo mismo. No tiene otra cosa que decir. Dice que Hageo venía involucrado dentro del mensaje.

Hay otras escrituras muy precisas, que ayudan a desenredar todo esto. Eso no retira en absoluto la idea de que Él venga literalmente. Tengo algunas preguntas. Son preguntas que quizás pueden perjudicar a los más débiles en la fe, pero no sería sincero si no las formulara.

Una: Cuando Él regrese literalmente, ¿Cómo es que todo ojo lo va a ver? Porque se presupone que, si llega en Australia o en Japón, aquí en Argentina no podríamos verlo de ninguna manera, ¿No es así? ¿Dice esto, exactamente la Biblia, o hay que entenderlo de otro modo?

Tú puedes, entonces, ponerte híper espiritual y decirnos: “Bueno, pero quizás podemos verlo por Internet”. Ah, sí, podría ser. Pero resulta que yo quiero que la Biblia se interprete sin tecnología, entiéndeme por favor.

Con esto, lo que te quiero decir, es: Vamos a leer el libro del Apocalipsis, sin el abecedario, el alfabeto. ¿Y esto que tiene que ver con el Apocalipsis? Tiene que ver con que no son pocos los que han elegido leer Apocalipsis con la ayuda de la CNN o la ABC o la CBS.

Alfabeto. Deberemos entender el libro según el libro, sin la ayuda de las noticias. Se supone que se entiende por sí mismo. Yo creo que la única manera que todo ojo pueda ver a Cristo, es cuando aparezca en el pueblo.

No hay modo que se pueda meter a toda la iglesia en Jerusalén. ¡No cabe! ¡Si no cabe en toda la China, cómo va a caber en Jerusalén! Claro; entonces tenemos que justificar eso y decimos que son pocos los que se salvan.

Escucha: si son pocos los que se salvan, entonces Dios perdió. Él dice que el final es Él siendo todo en todos. Allí dice que toda rodilla se doblará, no que solamente algunas. Dice todas. Unas por fe, otras por juicio. ¡Pero se doblarán todas! Benditos ustedes que creyeron sin ver. Esos van a creer después que vean, ¡Pero van a creer igual!

Dios es bueno. Es un Dios de restauración. Anda reconciliando al mundo consigo mismo. No tomando en cuenta sus errores. Y va a ganar. Si me quieres meter en la cárcel por creer en un avivamiento así, méteme preso. Pero Dios se va a ganar a cuanta alma se arrepienta y lo reciba.

Hay una gran siega. Estamos allí. Son buenas noticias. Lo que pasa es que creemos más rápido en una enorme destrucción que en una restauración. Él dice que según un hombre mató a todo el mundo un hombre justifica, ¿A cuántos hombres? ¡A todos los hombres! No algunos. Que no terminemos de entenderlo, no anula el hecho.

(Salmo 68: 4)= Cantad a Dios, cantad salmos a su nombre; exaltad al que cabalga sobre los cielos.Otras traducciones dicen: “sobre las nubes”.

(Isaías 14: 14)=Aquí es Satanás el que está hablando, y dice: Sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al altísimo.

Pregunto: ¿Por qué le podría servir a Satanás andar sobre las nubes literales? ¡De nada! Él, lo que quería, era ser cabeza de los carros de Dios. Porque Anticristo, es ser en contra o en lugar de Cristo. ¡Es un hombre! Lo incluye. ¿O no dice Juan que hay muchos anticristos?

Y para tu información, lo que engaña más a la gente no es lo que viene en contra, sino lo que está en lugar de. Que brilla tal cual y como, pero no es. Ese era su plan. Sentarse en el templo de Dios. Ese es el hombre, no un templo de piedra en Jerusalén.

Dime la pura y más santa verdad: ¿Tú te has creído, realmente, que Satanás va a sentarse en el trono de Dios y nosotros, sabiendo que es él, por alguna inexplicable razón lo vamos a adorar igual? ¿No es más coherente que se ubique en ese lugar y nosotros pensemos que es Dios?

¡Sí hermano, esto es más lógico! ¿Sí, verdad? Pues entonces ten cuidado, mucho me temo que ya ha ingresado en algunos lugares y con algunas formas, haciéndonos creer que es Dios y produciendo una falsa adoración a su imagen y figura.

¿Por qué la Biblia dice que Dios no habita en templos hechos por mano de hombres? Eso no significa que tú no debas construirlos. Lo que te está diciendo, es que Él no los va a habitar, entiendes? No está mal llamar al templo “La casa de Dios”, si a ti se te ocurre denominarla así.

Pero lo que no puedes decir sin mentir, es que en ese templo “está viviendo Dios”. Dice que harán milagros hasta los obreros fraudulentos, pero nada que ver con Dios. Ahora, si tú eres parte de una generación perversa, – como dijo Jesús -, que solo busca señal, serás engañado por las señales.

Dice que la gente que anda siguiendo milagros es una generación perversa. ¡Jesús dijo eso, no yo! ¿Es Biblia o no es Biblia, señor? En el momento en que me salga de la Biblia, tú me lo haces saber y te aseguro que me callo para siempre.

(Salmo 18: 12)= Por el resplandor de su presencia, sus nubes pasaron; granizo y carbones ardientes.

 (Salmo 135: 7)= Hace subir las nubes de los extremos de la tierra; hace los relámpagos para la lluvia; saca de sus depósitos los vientos.

(Isaías 46: 10-13)= Que anuncio lo por venir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no era hecho; que digo: mi consejo permanecerá y haré todo lo que quiero: que llamo desde el oriente al ave y de tierra lejana al varón de mi consejo. Yo hablé, y lo haré venir; lo he pensado, y también lo haré. Oídme, duros de corazón que están lejos de la injusticia. Haré que se acerque mi justicia; no se alejará, y mi salvación no se detendrá, y pondré salvación en Sión, y mi gloria en Israel.

 (Daniel 7: 13)= Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre, que vino hasta el anciano de días, y le hicieron acercarse delante de él.

 (Joel 2: 2)= Día de tinieblas y de oscuridad, día de nube y de sombra; como sobre los montes se extiende el alba, así vendrá un pueblo grande y fuerte, semejante a él no hubo jamás, ni después de él lo habrá en años de muchas generaciones.

 (Nahum 1: 3)= Jehová es tardo par la ira y grande en poder, y no tendrá por inocente al culpable. Jehová marcha en la tempestad, y el torbellino, y las nubes son el polvo de sus pies.

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enero 1, 2015 Néstor Martínez