Liberación de un Cautiverio

Parte 1

Es mi deseo que en este trabajo podamos llegar a entender las raíces y los fundamentos. Las formas en la cual  operan fortalezas, tanto en nuestras ciudades, nuestras vidas, familias, amigos, todo. Es mi intención que, por medio de este trabajo podamos, efectivamente, eliminar toda falsa muralla que hayamos levantado, y que sirva de piedra de tropìezo al conocimiento de la Palabra de Dios.

(2 Corintios 10: 1) = Yo Pablo os ruego por la mansedumbre y ternura de Cristo, yo que estando presente ciertamente soy humilde entre vosotros, mas ausente soy osado para con vosotros; (O sea: cuando estaba ausente, operaba con un poco más de osadía o denuedo, más atrevido en ausencia que en presencia) (2) ruego, pues, que cuando esté presente, no tenga que usar de aquella osadía con que estoy dispuesto a proceder resueltamente contra algunos que nos tienen como si anduviésemos según la carne. 

Ahora quiero tomarme un momento. Antes de seguir con el pasaje, quiero que lo veamos en contexto, y sepamos por qué Pablo está escribiendo todo esto en esta segunda carta a la iglesia de Corinto. Dice allí que algunos lo consideraban como uno que andaba según la carne

(3) Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; (O sea: sí andamos en un cuerpo, pero no militamos según la influencia carnal, o conforme al espíritu del sistema del mundo. Pero que andamos dentro de un cuerpo de carne, andamos, no hay dudas. No dice que no milita, sino que su estilo de milicia, no es según los principios terrenales. Pero sí dice, que hay milicia.) (4) porque las armas de nuestra milicia no son carnales, (La palabra, aquí es sarkikos) sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, (5) derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo, (6) y estando prontos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia sea perfecta. 

La palabra nos dice en Efesios 6:12, que no militamos contra carne y sangre, sino contra principados y potestades, y gobernantes y huestes en lugares celestiales. Pero vamos a ver, primeramente, por qué Pablo escribe esta carta. En 1 Corintios y en el primer capítulo, en el versículo 11 y 12, se relata la historia de una división entre los hermanos de la iglesia de Corinto. No sé si recuerdan, que el tema de la discusión, era falta de lo que hoy podríamos denominar como cobertura.

Y el problema era quien iba a cubrir a quien. Algunos decían que eran de Pablo, otros decían que pertenecían a Apolos. Otros decían que pertenecían a Cefas. Y otros no querían pertenecer a nadie, y dijeron que pertenecían a Cristo. O sea que el problema era falta de liderazgo, o división a causa de la falta de liderazgo. En este capítulo que estamos leyendo, son precisamente aquellos individuos que no querían relacionarse con nadie, y que decían que su cobertura era Cristo, y que no necesitaban un hombre, los cuales están causando este problema.

(7) Miráis las cosas según la apariencia. Si alguno está persuadido en sí mismo que es de Cristo, esto también piense por sí mismo, que como él es de Cristo, así también nosotros somos de Cristo.

Noten ustedes que los que están dando el problema, y comunicando o divulgando que Pablo andaba en la carne, y que tenía menos atrevimiento en presencia que en ausencia, eran aquellos que se negaban a ese liderazgo emergente. Vamos a confirmarlo un poco más allá, mira el verso 12.

(Verso 12) =  Porque no nos atrevemos a contarnos ni a compararnos con algunos que se alaban a sí mismos; (Noten que falta de punto de referencia o cobertura, es alabarse a sí mismo) pero ellos, midiéndose a sí mismos por sí mismos, y comparándose consigo mismos, no son juiciosos. (Que es lo mismo que decir que no tienen sabiduría)

 

(13) Pero nosotros (Hablando de los apóstoles) no nos gloriaremos desmedidamente, (O sea: ellos sí se glorían en la medida que Dios le ha dado) sino conforme a la regla (O sea: a la autoridad o el dominio delegado) que Dios nos ha dado por medida,(O sea que ellos tenían una medida de autoridad delegada por Dios en ciertos perímetros, o sobre ciertas iglesias)  para llegar también hasta vosotros.(Muchos ministros tienen unción y autoridad geográfica, donde pueden fluir en ciertas dimensiones, en ciertas naciones, y en otras no, porque Dios no les ha dado autoridad en esas áreas.)

 

 (14)Porque no nos hemos extralimitado, (O sea: no se han ido más allá del límite) como si no llegásemos hasta vosotros, pues fuimos los primeros en llegar hasta vosotros con el evangelio de Cristo. (Es decir que tenían derecho a ejercer autoridad sobre ese lugar)

 

(15) No nos gloriamos desmedidamente en trabajos ajenos, (Esto es: el tema, en este pasaje bíblico, es comprobación de que sí tenían derecho de tener alguna clase de cobertura sobre ellos) sino que esperamos que conforme crezca vuestra fe seremos muy engrandecidos entre vosotros, conforme a nuestra regla; (16) y que anunciaremos el evangelio en los lugares más allá de vosotros, sin entrar en la obra de otro para gloriarnos en lo que ya estaba preparado.

Es decir que tenían mucho cuidado con no violar el perímetro de su dominio espiritual otorgado por Dios. Noten que un ministro tiene un dominio espiritual otorgado por Dios. Ya sea sobre una obra, ya sea en un mensaje, y no tenerla en otro mensaje. Hay predicadores de un mensaje. Hay predicadores enviados a una nación, doquiera que se encuentre. Hay también autoridades geográficas, donde funcionan ciertos ministros, en una unción mayor que la que pueden operar en otras partes.

Entonces, la carta fue escrita corrigiendo el tema de su misión y su gestión a cobertura espiritual. Entonces, el tema de la destrucción de fortalezas, está dirigido al razonamiento de estos individuos. Estoy leyendo el texto porque no quiero hacer injusticia a la palabra de Dios, extrayendo esta porción bíblica, como muchos hacen, del texto y llegar a un extremo, porque toda verdad en extremo, es herejía. El tema de la destrucción de las fortalezas está dirigido a este razonamiento, a este tipo de disposición mental, a esta filosofía.

A esta opinión, que tiende a exaltarse sobre los principios establecidos en la Biblia. Volvamos a leer el verso 4, por favor. Porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, Noten ustedes que estas son palabras de combate. Armas poderosas para destrucción. En el original dice de demoler, cautivar, apresar o desmenuzar.

Hay una preocupación muy grande en mi corazón, respecto al énfasis que debemos darles a ustedes sobre guerra o batalla espiritual. He visto demasiada falta de efectividad, aunque se perfectamente que este mover ha sido traído a la tierra por la voz de Dios a través de sus oráculos y sus trompetas. Pero, una vez más, el cuerpo de Cristo como un péndulo, se extiende a ambos extremos. Unos que se resisten a recibir la verdad establecida, y otros que abortan todo lo conocido para correr con la verdad que acaba de llegar, produciendo de esta manera dos extremos, que a pesar de ser incorrectos, no invalidan la verdad.

Canciones militantes, dirigiendo nuestros puños hacia el cielo, aunque después haya que ver que el avance satánico continúa en nuestras ciudades. Algo está pasando. Pablo decía: “No quiero que vayan a golpear el aire”. Quiere que sepan lo que están haciendo, cuando lo hacen. El porqué de las cosas. Vamos a hacer un estudio profundo, y a la vez sencillo, sobre el fundamento de esto que hay que destruir, para localizarlo, identificarlo y, si está a nuestro alcance, entonces eliminarlo.

En este inicio vamos a traer una ilustración física, primero. Porque si primero entendemos las cosas físicas, podremos aplicarlo espiritualmente. La palabra fortaleza, la palabra okuroma, significa fortificar, defender vigorosamente. Fortificar o defender vigorosamente. Fortaleza, entonces, es un lugar fuerte. En 1 Samuel, capítulo 22 y versículo 4, vemos lo que se conoce como la cueva de Adulam. Es el lugar en donde David fue refugiado, y se le llegan a él una congregación de adeudados, afligidos y todos destrozados. ¿Recuerdan aquel grupo?

La cueva de Adulam, significa “refugio o ancla para el alma”. Cueva o fortaleza, es algo que sitia, ya sea positiva o negativamente, algo. Otras definiciones son la palabra Edificación. Es una Casa o es una Morada Fuerte. No cualquier casa es una fortaleza. Tiene que ser una casa fuerte. Muy relacionado con un castillo con murallas. Si traemos esta explicación a la esfera del espíritu, estamos hablando de una morada espiritual, de un refugio o un ancla, para el alma o los pensamientos.

Ahora bien; ninguna casa se edifica con un solo bloque. Hace falta más de un bloque para edificar una casa. Y si la casa va a ser fuerte, tendremos que hacer un fundamento muy fuerte y poner muchos bloques para fortificarla. Toda casa tiene un fundamento. Todo edificio tiene un fundamento. De manera que podemos asumir que toda fortaleza, también tiene su fundamento.

Aquí, en esta porción bíblica, vemos como nos habla de que derribamos argumentos y todo pensamiento que se levanta contra el conocimiento de Cristo. Podríamos decir entonces, que para construir una fortaleza, en primer lugar, vamos a localizarla. Y no está en el cielo, está en la mente de una persona. En segundo lugar, para edificar una fortaleza en tu mente, primero tenemos que echar un fundamento. Fortaleza, no siempre es una aseveración negativa. Puede haber fortalezas positivas o negativas.

(Verso 4) = Porque las armas de nuestra milicia (Está hablando de nosotros) no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, (¿Y como se derriban?) (5) derribando argumentos (Y la palabra argumentos, son reflexiones que preceden a la próxima acción. Un razonamiento es una reflexión que antecede a una acción. Se dice que se derrumban o derriban fortalezas, derribando primero las imaginaciones y reflexiones que se convierten en acciones) y toda altivez (U orgullo, o altivez, o imaginación, o pensamiento) que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento (Repetí conmigo: Todo pensamiento. Todo.) a la obediencia a Cristo,

En esta misma carta a los Corintios, un poco más atrás, en el capítulo 2 y el versículo 11, (Algunas Biblias dicen 10 y 11, otras incluso no traen el 11, no sé el motivo) (1 Corintios 2: 11) =  para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinacionesNoten que, si ignoramos o desconocemos esas maquinaciones, o la manera o las maneras en que Satanás opera, entonces sí él consigue ventaja por sobre de nosotros. Podemos asumir que, si no somos ignorantes, él no tiene ninguna ventaja)

2 Corintios 11: 3) = Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo.

Aquí vemos que la serpiente, mejor conocida como Satanás, sí tiene astucia. No tiene dominio ni potestad. Nos hemos liberado de la potestad. Pero él no perdió su sabiduría; sólo la corrompió. Entonces, Pablo aquí dice: temo que con la astucia de Satanás, podamos ser engañados y que él nos tome ventaja. O sea: si no somos ignorantes respecto a la manera en que él opera, jamás tendría ventaja, de manera que jamás habría fortalezas a las cuales derribar.

Entonces, yo quisiera identificar las formas en que él opera. Vamos a traer ciertas definiciones. Fortalezas son patrones o ideas que gobiernan a un individuo. Esto es muy importante en nuestra vida personal. En segundo lugar, son patrones de pensamientos, que son regidos o controlados por poderes edificados en su mente. Son especulaciones, razonamientos, filosofías, creencias, ideas.

Cualquier orden de pensamiento que dicta tu estilo de vida, es una fortaleza. En Efesios 6 y versículo 12, donde expresan la jerarquía de Satanás, dice que no luchamos contra carne y sangre, sino contra principados y potestades. La palabra Principado, en griego, es la palabra Arche. Se escribe Arche, se pronuncia Arque. Y significa principio o comienzo. Esto es muy importante, porque el principado, no siempre es un demonio.

Por ejemplo: Colosenses 1:18, dice: Él, (Hablando de Cristo) es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, el que es el principio, (Esa palabra es principado), el primogénito de entre los muertos. Y usa, en griego, la palabra arque. En la carta a la iglesia de Laodicea, en Apocalipsis 3:14, dice: He aquí, (Hablando de sí mismo) el amén, el testigo fiel y verdadero, el principio, o el arque de la creación de Dios.

En Apocalipsis 1:8, cuando se introduce Cristo en el apocalipsis, dice que Él es el Alfa y la Omega, el principio (Arque) y el fin. El se llama el principio o el arque, porque él es el fundamento, o el origen eficiente de toda la creación. Y estoy hablando de principados, porque quiero ilustrar cuál es el fundamento de una fortaleza. Y Cristo es el fundamento de toda la creación.

Ahí estamos entendiendo, entonces, que no todo principado es negativo. Y el arcángel es un príncipe o un principado de Dios. Juan 1:3 dice: Todas las cosas por él fueron hechas. Y sin él, nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. Hebreos 1:10, dice: Tú, Señor, fundaste la tierra y los cielos son obra de tus manos. Vemos, indiscutiblemente, que el principio, o el fundamento, la piedra del ángulo de toda materia que existe, es Cristo Jesús, el Hijo del Dios viviente. Y vale la pena añadir que todo sigue existiendo, por el poder de Su Palabra.

Arque, significa el extremo, el dominio, o el primer dominio. El que inicia, o la raíz de toda actividad. Arque, es de donde derivamos la palabra Arquitecto. Porque el Arquitecto traza el primer diseño, que se convierte luego, en una fortaleza. El principado o el arque, diseña. Y esto es importante, porque el hombre piensa en diseños. Tú no ves palabras en tu mente, tú ves figuras y diseños. Y las expresas con palabras.

Tú dices sopa…y lo que ves es un plato humeante, no la palabra sopa. Y esto es muy importante, porque para construir una fortaleza en tu mente, tú comienzas con un diseño. Producido por un arquitecto, sea positivo o sea negativo. Y siempre que en la Biblia aparecen principados, hay un amiguito que anda con él, potestades. Nunca anda solo. Igual que un arquitecto necesita un ingeniero. Con el arquitecto solo, no alcanza.

La palabra potestades, es la palabra exousia en griego y significa el permiso, la autoridad o el derecho. Y esto hace sentido, porque sin el ingeniero, el arquitecto no tiene derecho para implementar su diseño. Tiene que ser aprobado. Es el poder que ejerce el diseño. Este poder, en funcionamiento, siempre niega la presencia de obstáculos. O sea: una vez sellado, se establece.

Es la capacidad. La potestad es la habilidad, el potencial o el derecho, para ejercer una acción. Es la combinación entre derecho y autoridad, que produce una fuerza que ejerce. Y esto es muy importante, también. Porque allá donde dice que Cristo nos libertó de las potestades, noten ustedes que no dice nada que nos haya libertado de los principados. ¡La Biblia no se equivoca! Nos libertó de las potestades de las tinieblas. Y nos trasladó (tiempo pasado) ¡Al Reino! Y algunos todavía están esperando llegar…

De su Hijo… ¿Nos libertó de qué? ¡Del permiso o el derecho! ¡Satanás no tiene derecho! Pero es un cabezón muy porfiado y usurpa tus derechos…si tú le abres la puerta, claro. Mira, le dieron un buen golpe en la cabeza, pero todavía no se muere. ¡Es bien porfiado! Y hay muchos así en la iglesia. Exousia, o potestades, denota el poder ejecutivo. Es aquel que ejerce el patrón de pensamiento. Mientras que el arque, es el fundamento o la autoridad que origina y permite que el poder ejecutivo fluya.

Es como el dueño o el empresario, y el gerente que ejecuta todo lo que diseña o desea el empresario. Trabajan juntos. Estos existen aquí donde están, porque te estoy mostrando las maquinaciones de Satanás. Estos, o sea, principados y potestades, existen en más de una dimensión o esfera. Y traen responsabilidades distintas. Y no siempre son satánicas. Ya vimos que Cristo era príncipe. Y te digo más: tú eres un príncipe. Hombre o mujer; príncipe. ¿O no eres hijo de un Rey?

Ejemplo: vimos que Cristo es un principado. Por eso Pablo oraba y decía, que los ojos del entendimiento del pueblo de Dios, fuesen alumbrados. Yo no sabía que el entendimiento tenía ojos. Mucho menos orar para que fueran abiertos. Fíjate que estamos bien pobres en oración. No sabemos ni por qué orar. Señor, bendíceme a mí, a mi esposa, mis hijos, mi perro y mi gato. Pablo no se preocupaba por nada de eso. Él oraba por los ojos del entendimiento. Todavía el pueblo no sabe que la cabeza tiene ojos.

Y él ya andaba orando por la visión de la cabeza. El entendimiento tiene que ser alumbrado, porque en tinieblas habitan demonios. ¡Pero bueno, hermano, es que…una vez que uno es salvo! No me interesa tu teología. En tinieblas, gobierna Satanás. Lucas 2:35 habla de que Cristo sería una espada para que los pensamientos de los corazones. ¡Un momento! ¿Desde cuándo los corazones piensan? Fuesen revelados. Piensa la importancia de la venida de Cristo y de las oraciones de Pablo, comparadas con nuestras preocupaciones.

Parte 2

Estamos hablando y estudiando sobre fortalezas. Y quiero darte un ejemplo. Hay principados naturales en la dimensión terrenal y natural. En Tito 3:1, habla de estar sujetos y obedecer a gobernantes y autoridades. Y en griego, dice Arques y Exousia. Los gobernantes diseñan, las autoridades ejercen. Romanos 13:1 dice: Someteos a las autoridades superiores. Vuelve y usa las dos palabras. En esos tres primeros versos de Romanos 13.

Pero hay algo aún más importante que no habíamos visto, que también es maquinación de Satanás cuando somos ignorantes a este principio. Ven conmigo a la carta a los Efesios, capítulo 3. Mira el verso 9, hablando del propósito de la iglesia. O de Pablo y su mensaje, donde él incluye el propósito, o uno de los propósitos de la iglesia. Y hablando de su ministerio, continúa y dice:

(Efesios 3: 9) =  y de aclarar a todos cuál sea la dispensación (O la administración, o la mayordomía, o la distribución) del misterio escondido desde los siglos en Dios, (Para hablar claramente, dentro de Dios) que creó todas las cosas; (10) para que la multiforme sabiduría de Dios (Multiforme es incontable. Nadie puede saber cómo hará algo Dios. Ahí se rompen todo legalismo y tradición) sea ahora (No mañana, ¡Ahora!) dada a conocer por medio de (¡Cristo! ¡Oh! Yo creía que mi Biblia estaba equivocada) la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales,  

Él es creador. El crea ayer, hoy, mañana y siempre. Y si pasado mañana se quiere levantar y volver a crear, se levanta y crea. Y lo que se crea, nunca antes se ha visto. Eso es ser creador. No hablo de imitaciones ni fotocopias satánicas. Ms preocupaba ese verso, porque, habiendo recibido instrucción militar en mi época joven, aprendí del ejército de mi país, que uno nunca le dice su estrategia al enemigo. Porque este verso dice que la iglesia le va a dar a conocer todo lo que sabe a principados y potestades.

¡A mí no me parece inteligente, hacer eso! A mí me causa mucha gracia cuando las policías del mundo salen por la televisión o las redes sociales anunciando y explicando lo que piensan hacer para apresar y detener a los malhechores, mientras estos están cómodamente instalados en algún hotel, en una habitación con televisión y viendo esas mismas noticias. No sé si estás viendo el principio. Hay principados que, o bien son neutrales, o bien están a tu disposición.

En Hebreos 1:14 se nos dice que todos los ángeles son espíritus ministradores para los herederos de salvación, o sea: toda la jerarquía de Dios, está a disposición de la iglesia. En ellos hay principados y potestades. 1 Pedro 3:22 dice que Cristo, está sentado a la diestra de Dios. (Siempre que leas esto de la diestra, recuerda que la diestra, es el poder de Dios) Entonces, ahora olvídate de la sillita, y mira a Cristo sentado en poder.

Cristo, sentado a la diestra de Dios, y a él le están sujetos ángeles, autoridades y potestades. Todo el ejército. En 1 Pedro 1, descubrí por qué ellos necesitan ser informados sobre la sabiduría de Dios. Muy sencillo: no saben qué es lo que Dios está por hacer. Entonces ahora se sientan al lado tuyo, allí donde me estás escuchando, y empiezan a tomar apuntes porque quieren saber de qué estoy hablando. Ángeles.

¿Puede ser? Sí, puede ser. Ellos necesitan eso para conocer cuál es la agenda. Ellos están en la categoría de siervos. Saben algunas cosas pequeñas, nada más. Nosotros, estamos en la categoría de hijos. Se supone que conocemos todo en lo que anda nuestro Padre. Somos mayores que los ángeles en eso. Por eso son los ángeles los que ministran a favor del hombre y no al revés.

Y dice 1 Pedro 1:12: Hablando de los profetas del Antiguo Testamento: A éstos se les reveló que no para sí mismos, sino para nosotros, administraban las cosas que ahora os son anunciadas por los que os han predicado el evangelio por el Espíritu Santo enviado del cielo; cosas en las cuales anhelan mirar los ángeles. ¿Estás tomando notas de este trabajo? Me imagino a los ángeles estirando el cuello y tratando de mirar tus notas. Tú hoy escuchas este, el mes que viene el otro, y ellos anhelando ver…)

Hebreos 1:14 dice que ellos son espíritus enviados a ministrarnos a nosotros. Mira 1 Corintios 2. Ahora vas a poder entender este texto que tantas veces habrás escuchado leer o leído tú mismo. Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria, ¡Lo hizo para nosotros! No se lo quiso revelar a nadie para que el enemigo no tomara ventaja. Esperó a que tú nacieras de nuevo, fueras lleno del Espíritu para entonces, por medio del Espíritu, revelártelo a ti, para que tú tomes ventaja.

(8)  la que ninguno de los príncipes de este siglo (La que ninguno de los… Arques…de este sistema) conoció; (¡Qué inteligente mi Dios!) porque si la hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor de gloria. (9) Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, (Esto, lo que te está diciendo, es que con los cinco sentidos, no lo vas a averiguar) Ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman.

(10) Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios. (La misma multiforme sabiduría)

Los ángeles están a nuestra disposición, listos para operar, pero el Salmo 103 y el verso 20 en adelante, dice que ellos, (Hablando de los ángeles) son poderosos en fortaleza. Ejecutan su palabra y obedecen la voz de su precepto. Dice: Bendecid a Jehová, vosotros sus ángeles, Poderosos en fortaleza, que ejecutáis su palabra, Obedeciendo a la voz de su precepto. Bendecid a Jehová, vosotros todos sus ejércitos, Ministros suyos, que hacéis su voluntad. Bendecid a Jehová, vosotras todas sus obras, En todos los lugares de su señorío. Bendice, alma mía, a Jehová.

Es por eso que nuestras canciones, nuestros mensajes y nuestras confesiones, tenían que cambiar. Porque los ángeles que están a nuestra disposición, sólo pueden operar cuando, a través de ti,  (O sea, a través de la iglesia), la multiforme sabiduría de Dios, es decretada a través de su palabra, y ellos obedecen el precepto que hay en la palabra de Dios, no en la tuya, ni en tu doctrina, ni en tus imaginaciones, ni tus ideas, ni tus circunstancias, ni tus problemas.

El ejército de Dios, no se mueve por emociones. Y tampoco le da lástima. Pero la palabra que ellos obedecen, la tenemos nosotros. ¡Porque ni los ángeles la conocen! Entonces, los ángeles se vienen a convertir en las potestades que ejercen el diseño de Dios en la tierra, cuando es trazado por los arquitectos, o los reyes y sacerdotes, la gloriosa iglesia, o los hijos de Dios. Escucha: tú estás para diseñar el propósito de Dios y ejercerlo con la jerarquía de Dios, aquí.

Para ello, tenemos que cambiar nuestra mente, porque la imaginación y los diseños, nuestras ideas y ninguna suele representar victoria en esta dimensión. ¿Cuántos están descubriendo ya algunas fortalezas? Que hay que destruir y que llevan muchos años. También hay principados y potestades negativos, o satánicos. Pero no hay que alarmarse, porque Efesios 1:18-22 dice que Cristo es cabeza que está por encima de todo principado. Negativo. alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza, la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero; y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.

Efesios 6:12 es un clásico, dice que militamos contra ellos, y si Dios nos manda a militar contra ellos, es porque tenemos el potencial para hacer algo al respecto. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Colosenses 2:14-15 dice que Cristo despojó a los principados y a las ‘potestades, y los exhibió públicamente, triunfando sobre de ellos en la cruz. anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz. Lo único que le queda, es el diseño. Y un montón de cabezones que le abren la puerta.

Colosenses 1:13 dice que él nos ha librado de la potestad, el derecho o el permiso, y nos trasladó (tiempo pasado) al Reino de su Hijo. Ahora bien; todos estos toman ventaja, cuando hay ignorancia. Trabajan de las siguientes maneras. Formulan patrones en individuos. El estilo de vida de un individuo, identifica las fortalezas que trae en su cabeza. Sean positivos, sean de fe, sean de sanidad, sean de prosperidad, sean de miseria o de la famosa “humildad”… Fortalezas. Tú las creas.

Operan sobre familias. El lazo familiar, tiene mucha fuerza almática. Deuteronomio 5:9-10 nos habla de que las bendiciones y maldiciones familiares, son hereditarias hasta la cuarta generación. Cuando hay un pecado habitual en una persona, puede ser pasado a la próxima generación. Proverbios 14:34 nos habla de que el pecado es afrenta a una nación. Estos también operan sobre iglesias, o geográficamente, por eso hay climas, conductos para bendición y hay climas espirituales donde no se sana ni un dolor de cabeza.

Hay iglesias que operan por intimidación. Desunión, es un principado con sus potestades. Porque la unidad, es un arma poderosa que la iglesia aun no conoce. Las tradiciones son dictadas por arquitectos espirituales. Ejercidas por hombres en ignorancia. Ellos también operan sobre ciudades. Una de las estrategias de Satanás, es transmitir el espíritu de la ciudad, a la iglesia. Cuando en verdad, es la iglesia la que debería transmitir el Espíritu de Dios a la ciudad.

Y tú vas y lo ves en todas partes. Iglesias que se conforman al espíritu de la ciudad donde residen. La palabra nos dice que las ciudades vecinas cedieron al mismo espíritu que Sodoma y Gomorra. La palabra cedieron, no significa que participaron, sino que cedieron, esto es: vieron la situación, pero no hicieron nada para modificarla. ¿Y qué hizo Dios? Las juzgó igual. De eso a ser cómplices, hay un solo paso.

Escucha; si no haces nada al respecto, tú terminas siendo cómplice de lo que sucede en tu ciudad. Porque eres tú el que representa a Dios en la ciudad. Es imposible desasociarnos con la condición del planeta, y pararnos frente a Dios y sobrevivir. Nuestra mejor excusa, a veces, es salir a decir que no podemos hacer nada porque somos una iglesia muy humilde. ¿A qué te refieres? Porque si me estás hablando de no tener dinero, eso es otra cosa. Resultaría muy difícil humillarse si ya estás en el suelo.

Para humillarte, primero tendrás que estar exaltado. Cristo se humilló porque estaba en gloria. El que está en el piso, no tiene de qué humillarse, ya está arrastrado. ¡Es que en esta ciudad somos todos así! ¿Ah, sí, eh? ¿Y tú, de qué ciudad eres; de la de aquí abajo o de la de arriba? ¿Tienes visa celestial, o no? ¿Eres ciudadano del cielo, o no? Es imposible ser ciudadano divino, y tratar de mantener tu identidad nacional. Ese es un grave problema, porque Dios no es un Dios nacionalista. Él sólo tiene una sola nación, de todo linaje y de toda lengua en toda la tierra.

Y si uno no pierde su identidad nacional para identificarse con el estilo de vida de la ciudad celestial, jamás tomarás herencia en esa ciudad. Ellos también gobiernan sobre naciones. Son los principados y las potestades los que se encargan de la tonalidad de la cultura. Del estilo de adoración de una cultura. Ellos la establecen. Por eso, ninguno de nosotros podría ir a una nación, y someterse a su espíritu cultural. Si Dios no estableció la cultura, ¿Qué haces sometiéndote a ella?

Si te pones a observar las diferentes culturas de los pueblos latinos, (Y yo soy parte de uno de ellos) verás que todos tienen sus orígenes en algo satánico. O de algún brujo, o de algún santo. ¿Cómo se supone que iría yo a respetar esa cultura? No se puede. Entonces, si Dios no estableció la cultura, Dios la puede cambiar. Puede parecer demasiado pesado, esto, pero sigue siendo cierto.

Si quieres saber si tu cultura ha sido establecida por Dios, hazte la siguiente pregunta. ¿Reina la justicia en tu nación? ¿Glorifica a Dios tu cultura? El estilo de vida en tu nación, ¿Glorifica a Dios? Las palabras y las acciones de los ciudadanos, ¿Glorifican a Dios? Si la contestación a estas preguntas, es No, hay que atacar ese sistema. Dios te extrajo de un lugar, para introducirte a otro. Dios no te extrajo para que fueses libre. No existe tal cosa como un libre…

Fuiste comprado por un precio. Decía un predicador puertorriqueño, que en su patria reinaba la religión y la división. Un pueblo muy religioso, pero muy dividido. En mi país, fíjate, hay orgullo. Tanto que alguien alguna vez dijo que el suicidio preferido de los argentinos es subirse a la punta de su Ego y arrojarse al suelo. Se matan seguro. En Brasil mucha idolatría y hechicería. En Venezuela hay violencia y religión. En México hay mucha apatía y un espíritu de pena, idolatría, y en mucha de su gente, un espíritu de conformismo.

Todo esto dicho por gente de cada una de estas nacionalidades, yo sólo me permití hablar por Argentina. Para mi gusto, todos espíritus moldeados por principados y potestades. Porque el hombre no fue creado así. Debemos respetar las culturas de los lugares en los que entramos, pero hasta. Llega un momento que hay que esgrimir la palabra y que la cultura se atenga a las consecuencias. Es lo justo.

Los principados se manifiestan a través de las actividades naturales del hombre. Estamos llegando a casa. Los principados y las potestades se manifiestan a través de gobiernos y las pólizas y sus legislaciones. También se manifiestan a través de una iglesia que es pasiva. Una iglesia pasiva tiende a moldearse al espíritu presente. Hace muy poco otro hombre de Dios me dijo que el estilo de vida, en el Reino, es presión. Porque para estar en el Reino de Dios, siempre vas rozando en contra de la corriente.

Una vez más hay que recordar algo que parece gracioso, pero que no lo es. Si no te encuentras todos los días cara a cara con Satanás mostrándote los dientes, es porque lo llevas de la manito. Yo no me explico cómo puede haber gente que va a una iglesia todos los cultos que no tiene ningún problema con batallas espirituales. Si estás haciendo lo que Dios quiere hoy que estemos haciendo, yo te aseguro por lo menos una batalla diaria.

Cuando una iglesia no está dispuesta a militar en el espíritu y hacer frente a los poderes de las tinieblas, se comienzan a edificar fortalezas. Por eso es que Dios está levantando una generación de guerreros ungidos para hacer batalla espiritual. Confrontando e introduciendo al Reino de Dios en toda la tierra. De hecho, habíamos dicho que las potestades o las fortalezas no son necesariamente negativas. Las hay positivas. Por ejemplo: tú puedes formular una fortaleza, en la verdad de sanidad.

Cuando tú te enfermas, no es el tiempo de comenzar a poner bloques para construir una fortaleza de sanidad. Hay personas que tienen una fortaleza ya edificada. De manera que la enfermedad ya no puede entrar, porque edificó una fortaleza con la palabra de Dios en esa área. Tu imagen, y tu visión, tu idea, tu doctrina, tu entendimiento, es que está caminando en salud divina, y no hay quien te robe ese pensamiento. ¡No señor! Por eso algunos se enferman y otros no. Hay algo que está por encima de la sanidad, y se llama Salud.

Si todas las mañanas te levantas y comienzas a edificar un bloque en tu vida, diciendo: camino en salud divina, porque por sus llagas soy sano. Gracias porque por la cruz tengo, en el pacto de Dios, todo privilegio, así comienzas a edificar. Y los ángeles moviéndose y poniendo bloques con la palabra que sale de tu boca. Hasta que tú estás ampliamente convencido, y no hay demonio que te robe eso. Edificaste una fortaleza a tu favor. Y con la prosperidad es lo mismo. Si tú crees que vas a ser grande, vas a ser grande. Si crees que vas a ser pequeñito, vas a ser pequeñito. No hay nada de malo en soñar…

Fíjate: ¿Qué pasa cuando sale un juguete nuevo al mercado? ¡Todos los niños dicen que quieren ese juguete! Sólo un problema: cada cabeza es un niño. ¿Tú me quieres decir a mí que todo el mundo tiene el mismo gusto? Es una fortaleza. ¿Conclusión? El noventa y nueve por ciento de los niños, juega con el juguete el primer día, y luego lo arroja con otros en desuso y no lo usa más. ¿Sabes qué fue eso? Una fortaleza a la cual tú cediste, no compraste algo que realmente necesitabas y le compraste ese juguete al nene y el nene ahora lo tiró.

Ahora: ¿Qué tiene de malo un juguete? ¡Nada! ¡Pero no todas las mentes están programadas para divertirse con un mismo juguete! Lleva a tu niño donde haya uno de esos juguetes y haz que juegue con él. Si se divierte y lo ama, se lo compras, si al ratito se aburre, le compras otra cosa, pero no algo que después no va a usar. Eso también es administración divina.

Ahora: cualquier casita no es una fortaleza. Dios es torre fuerte. Entonces, tenemos que edificar una morada fuerte. También edificamos las negativas. Otro significado de fortaleza, es: una fortaleza o una morada vigorosamente defendida. Profesionalmente defendida, pronta para justificar su defensa en cualquier momento.

Y nosotros protegemos ideas, protegemos convicciones, protegemos verdades, protegemos doctrinas, protegemos creencias, protegemos sentimientos, protegemos pensamientos. Toda morada produce cobertura. Toda cobertura produce sombra. Toda sombra produce oscuridad. Y la oscuridad, siempre trae los frutos de la carne. Es posible construir una fortaleza de pensamiento negativa, que termine convirtiéndose, en morada para filosofía de demonios. ¡Y no darnos cuenta!

Parte 3

(2 Corintios 10: 4) =  porque las armas de nuestra milicia no son carnales, (O sea: no funcionan de acuerdo con este siglo, con este sistema) sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, (Esto te está diciendo con toda claridad que tenemos lo necesario para destruirlas. Lo primero que tienes que entender, es que sí puedes.) (5) derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo, (Listo. Ahora haz un ejercicio práctico sencillo: pon tus manos en tus orejas y di: mi batalla, es en medio de mis orejas. Por eso, hay que llevar todo pensamiento cautivo. Todo. A esto, hay que predicarlo hasta que se derrumbe. Tú, a lo mejor, edificaste una fortaleza en veinte años, y conque yo te de información en algo más de una hora, no se te va a derrumbar.)

A esto hay que seguir dándole, dándole y dándole, hasta que la derribas. ¿Cuántos han visto demoler una casa? Cuando el enemigo vino a Cristo, Cristo dijo: no tiene nada en mí. En el original, lo que dice, es: no tiene lugar en mí. No había ninguna fortaleza construida en Cristo, para darle morada a principios satánicos. Todos los aposentos de Cristo, por decirlo así, estaban llenos de luz. No había tiniebla. No había lugar para que Satanás habitara. Él sólo habita en tiniebla. Porque las obras de la carne buscan la oscuridad para poderse manifestar. Es sólo ignorancia. Una generación que todo lo quería hacer por el Espíritu y no estudiaba. ¿Producto? Fortalezas.

No tenía lugar en Cristo. No tenía un lugar secreto, ni disponible, ni apropiado para que Satanás pudiese fluir con sus secuaces. En Cristo, todo su terreno mental estaba invadido por su luz. Así debe estar el nuestro, por eso dice que tengamos la mente de Cristo. La filosofía anticristiana, por no decir el espíritu de anticristo, porque me estoy refiriendo a lo mismo y ya lo dije, habita donde no hay luz. Me doy cuenta que estoy en un terreno peligroso, como si estuviera caminando por una cuerda floja.

Es posible, entonces, defender vigorosamente lo que nos perjudica o hiere, y creer que estamos plenamente convencidos que hacemos un buen servicio. Y ahí es donde yo quiero llegar, porque esa es la raíz del problema. Porque si tú sabes que está mal, no hay problemas. Pero cuando crees que está bien, esa fortaleza es fuertísima. Fíjate; la peor mentira que existe, es la más cercana a la verdad. Por eso, la peor secta del mundo, es la que usa la Biblia para justificarse.

Porque si ya tu crees que estás bien, ¿Para qué cambiar? La prostituta sabe que necesita cambio. Pero el religioso, no; él no cree que necesite ningún cambio. Sin embargo, los que mataron a Jesús fueron los religiosos, no las prostitutas. Déjame darte un ejemplo bien sencillo. Vamos a Gálatas 1. ¿Cuántos se acuerdan de Saúl? Todos  hablan de Saúl como si fuera un malhechor, porque fue malo. ¿Cuántos se acuerdan que fue malo? Pero… ¿Cuándo fue llamado Saúl? ¿Quién se acuerda? ¿Cuándo fue que llamó Dios a Saúl?

Gálatas 1:15, dice lo siguiente: Pero cuando agradó a Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y me llamó por su gracia. Escúchame. Pablo era religioso, trabajaba para la iglesia, y creía y estaba firmemente convencido, que hacía bien. Era celoso y disciplinado. Quisiera Dios que todo el mundo tuviera la disciplina que tenía ese hombre. Era fariseo de fariseos. A las cinco de la mañana, la ropa temblaba esperándolo a él. La cafetera sonaba sola. A las doce, se conocía la Torá de memoria. Nosotros no podemos memorizar tres escrituras, él se sabía el Pentateuco completo, incluyendo a Levítico y Números.

Dice, mira el verso 13, dice: Que ya habéis oído acerca de mi conducta en otros tiempos. El judaísmo que perseguía de sobremanera la iglesia de Dios y la atacaba, y en el judaísmo aventajaba a muchos y a mis contemporáneos en mi nación, siendo mucho más celoso de las tradiciones que de la palabra de Dios. Y así estamos nosotros. ¡Es que mi papá me lo enseñó así! ¡Es que mi abuelo fundó la iglesia! ¿Sabías tú que fue mi bisabuelo el que puso el primer banco? ¡¡No me interesa!!

Dios bendiga a tu abuelo que puso el primer banco, pero ¡Vamos adelante! Mira 1 Timoteo 1: 13 habiendo yo sido antes blasfemo, perseguidor e injuriador; mas fui recibido a misericordia porque lo hice por ignorancia, (Lo que equivale a decir que fue en tinieblas. Ahí se aprovechó Satanás) en incredulidad¡Un asesino! ¡Y creyendo que trabajaba para Dios! Así hay muchos en la iglesia. Asesinos de la voluntad de Dios. Asesinos de sus hermanos. Yo he visto a espíritus religiosos, dejar en la calle a ministros con sus hijos. Porque no concuerdan con postulados que, al fin y el cabo están en la palabra, y ellos se oponen. Esto no es famoso ni popular, sólo es necesario. Hechos 26. Otra ilustración más de cómo podemos defender algo creyendo que está bien, y está mal.

(Hechos 26: 9) =  Yo ciertamente había creído mi deber (Está empezando a nacer de nuevo. Y así hay muchas personas. Había creído que estaba ejerciendo su deber. O sea: en la iglesia hay diseñadores que no diseñan sobre la palabra de Dios. Porque si hubieran sido diseñadores de la palabra de Dios, Pablo no tendría que haber sido tumbado camino a Damasco. Porque él estaba obedeciendo y haciendo lo que le habían dicho que hiciera.)  hacer muchas cosas contra el nombre de Jesús de Nazaret; (10) lo cual también hice en Jerusalén. Yo encerré en cárceles a muchos de los santos, habiendo recibido poderes de los principales sacerdotes; (¡¡Tenía el poder de la iglesia!! y cuando los mataron, yo di mi voto(Cabe aclarar que aquí, cuando se pronuncia la palabra príncipe, en el original griego es una palabra que significa la posición más alta y encargada de la ministración diaria en la iglesia.)

(11) Y muchas veces, castigándolos en todas las sinagogas, los forcé a blasfemar; y enfurecido sobremanera contra ellos, los perseguí hasta en las ciudades extranjeras.

(12) Ocupado en esto, (¡Fíjate! Pablo no estaba ocioso, ¡Estaba ocupadísimo! Activismo o actividad religiosa, no garantiza cumplir con el propósito de Dios. Hay mucha gente ocupada, haciendo nada.) iba yo a Damasco con poderes y en comisión de los principales sacerdotes, 

Escucha: hay personas que formulan una fortaleza, imaginándose el dolor de una aguja en el consultorio del dentista. Uy, la aguja va a dolerme…(Un bloque) eso va a estar tremendo… (Dos bloques)…se me va a endurecer la mandíbula… (Tres bloques)…Me voy a babear, se me van a caer todos los líquidos y se me va a paralizar la boca…(Cuatro bloques) Mira, cuando llegas al consultorio tienes una fortaleza. Y pasan los años. Un día, tienes un problema en una muela. Te duele hasta el dedo gordo del pie, pero tú defiendes tu fortaleza, aunque se te parta el cerebro del dolor y no vas al dentista, hasta que te llevan en una emergencia…

Pregunto: a esa fortaleza, ¿Quién la construyó? ¡Tú mismo! Una decisión produjo un fundamento, en algún evento donde tú tomaste una decisión y la alimentaste con otros pensamientos, hasta que construiste una fortaleza. Por ejemplo, el espíritu de rechazo. Viene un amigo tuyo por una vereda y tú por la otra. Tú lo ves y piensas, ahora me saluda y hablamos. Tu amigo pasa de largo sin prestarte atención. Y tú te quedas pensando…No me habló… ¿Qué le pasará? Fundamento. No fue inspirado por Dios, pero tú has tenido la idea.

Bloque número dos: Ni siquiera me miró, ¿Qué le pasa a este? Número tres. Me parece que por algo dejé de caerle bien. Número cuatro. Y bueno, ¿Qué se creerá? Entraste a la iglesia, terminó la alabanza, empezó la predicación y tú pensando en el amigo que no te saludó. Empezaste tu propia construcción privada y no escuchas nada de nada. ¿Será que le habrán dicho algo malo de mi? ¿Se habrá enterado que me gusta su hermana? ¿Quién se lo habrá dicho? ¡Tiene que haber sido Fulano! Mira ya por donde andas…

¡Yo sabía que ese Fulano era un bocón! Maldito traidor, me las va a pagar. ¡Y ahora ya no andas enojado solamente con tu amigo, sino con otra persona más! Ahí es cuando de pronto aparece tu amigo, que la verdad es que no te había visto, y se acerca, te pasa un brazo por el hombro y, cuando intenta decirte algo, tú le respondes. ¡No me digas nada! Él no te había visto…eso fue todo…

¿Cuál es la raíz? Orgullo. Todo en la tierra, tiene tres raíces: El deseo de la carne, el de los ojos, y la vanagloria de la vida. Es el Ego. Un hombre muerto no puede ser molestado ni rechazado. ¡Está muerto! ¿Y qué tal la baja auto estima? Cuando tú no te sientes muy bien respecto a ti mismo… Eres salvo y todo el mundo te dice que tú eres la justicia de Dios y que vales no sé cuanto, y sales contentísimo con todo eso. Y ahí es donde aparece Satanás y te dice: “Nahhh, tú no eres salvo nada” Y tu mente comienza a darle cabida. La mente corre con lo que Satanás dice. Satanás te acusa de nuevo y te dice: “estás pecando, mira lo que pensaste”.

Y sigues dándole cabida. ¿Sabes lo que tienes que hacer? Ponte de acuerdo con Satanás y él se va a confundir enseguida, lo vas a ver. Porque él está esperando que tú discutas. Por eso te digo, ponte de acuerdo. ¿Me estás diciendo, Sata, que yo no sirvo para nada porque soy un pecador? ¡¡Tienes razón!! ¡¡Yo no sirvo para nada!! ¡¡Soy un pecador!! ¡Yo soy carne! ¡Pero aun cuando era enemigo de Dios y lo odiaba, Él me amó! ¡Y murió por mí! ¡Y Él es mi justicia! ¡Él es mi perfección! ¡Él es el todo! ¡Él es! Y ahí es donde dejarás sin argumentos a Satanás, porque él quería que tú creyeras lo que él te dijo, y cuando se lo dijiste ya está, se quedó sin  argumentos!

Tienes que llevar cautivo todo pensamiento. Porque cuando todo parecería estar perfecto, es cuando Satanás aprovecha lo que sea para atacar la carne del hombre. Y en un instante, de la euforia máxima se puede pasar a la depresión total. Dios no tiene pacto con carne. ¿Recuerdas cuando Dios creó a Adán? Y lo hizo en todo su esplendor y su gloria. Y lo coronó y lo puso como corona de toda Su Creación. Cuando Adán cayó, en Génesis 3, después le dijo algo que uno se imagina que sería deprimente para su autoestima. Le dijo: polvo eres. Parece que Dios andaba un poquito enojado. Eres tierra, y tierra vas a ser….

Primero le dijo que era embajador y todo eso hermoso que le dijo, pero después le dijo que era polvo y que polvo iba a volver a ser. Y entonces, cuando comienza a tratar con Satanás, le dijo: tú vas a andar sobre tu pecho. Literalmente en el hebreo dice: te voy a poner un cordón y no te voy a dejar hacer lo que tú quieras. Te voy a tener como una mascota. Pero vas a comer polvo… Ahí fue donde le dio autoridad en la dimensión de la carne. Dios no tiene pacto con carne. Satanás sólo va a tener dominio sobre la región carnal.

Entonces, si tú puedes entrar en la dimensión del Espíritu, él no te puede tocar. Por eso es que Cristo, en el monte, no recurre a lo que él representaba, sino que se mantiene en una dimensión superior. No deja que entre la carne, porque si llega a entrar en la carne, te tumba. Porque tenía derecho a comer polvo. Romanos 8: 1-8, dice que si tú caminas y piensas tras las cosas del Espíritu, te tragas las leyes de la carne. Eso lo puede atacar el Ego y el Yo, que es la raíz del orgullo.

Y mira esto; Satanás jamás juega legal. El día que tú ya no tengas fuerzas para construir fortalezas en contra de él, él entra. Aunque seas un viejito aparentemente inofensivo. ¿Cuántos han visto a poderosos ministros de Dios que luego, están en un asilo, y parece que están locos? Satanás no juega legal, el abusa hasta el último minuto. Es triste, pero si abusa de la abuelita de noventa años, que en verdad ya no le va a hacer daño a nadie porque ya nadie casi ni le hace caso, ¿Cuánto crees tú que él está esperando que tú bajes la guardia? No seamos ignorantes de las maquinaciones de Satanás.

Entonces, una fortaleza se construye con un pensamiento a la vez, justificándonos nosotros mismos. Es una casa de justicia propia, que provee una cobertura falsa. Es defender lo malo, y llamarlo bueno. Isaías 5:20, dice que eso va a suceder. Por último, dice que llevemos cautivo todo pensamiento. El término todo pensamiento, tiene una connotación de falta de tiempo en el verbo.

O sea, es eterno. Pasado, presente y futuro. Es tiempo de empezar a destruir fortalezas del pasado, las que están en el presente, y construir fortalezas positivas, para evitar fortalezas negativas. Recibe el testimonio de Dios, humíllate. Cuando uno se dobla de espíritu, Satanás no te puede tocar. Porque es el orgullo lo que viene antes de la caída.

Quiero, ahora, referirme a las raíces de las fortalezas. Y para partir desde la palabra, quiero leer tres versos que tienen que ver específicamente con el tema. Hay todo un contexto, pero no quiero abrumarte con una lectura extensa que, sin proponérmelo, te haga perder de vista el epicentro de lo que quiero decirte.

(2 Corintios 10: 3) =  Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; (4) porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, (5) derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo, (6) y estando prontos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia sea perfecta. 

Hay un punto que es clave. Las potestades, tal como las conocemos, ejercen, pero es el hombre el que las manifiesta. O sea que los principados y las potestades no tendrían como existir, o como funcionar o afectar este planeta, sin un cuerpo. En la tierra y en esta dimensión, sólo espíritus con cuerpo tienen dominio. Es por eso que Satanás y sus secuaces, siempre están buscando poseer un cuerpo. Sea como sea, quieren buscar expresión en esta dimensión.

Ya sabemos que las fortalezas no siempre son negativas, y que la palabra príncipe es la palabra arque, que es el primer diseño. También se le otorga a Cristo, cuando dice que Él es el principio y el fin, el autor y el consumador. Él es el príncipe de toda la Creación. Hay muchas escrituras que confirman eso. Y quiero darle énfasis a algo. Aquello que carece de esperanza, no es Dios. Esto es muy importante y muy profundo, a pesar que es sencillo.

Cualquier pensamiento, cualquier doctrina, cualquier enseñanza, cualquier filosofía, que niega la posibilidad de victoria, no es Dios. Por eso el concepto aquel de la Gran Fuga, no puede ser. Porque Dios no es cobarde. Se va en gloria, no en fuga. Es imposible vivir en fe y desesperanzado al mismo tiempo. Porque la esperanza es el fundamento de la fe. La misma palabra Buenas Nuevas, o Evangelio, significa que son buenas noticias, no malas. Imparte esperanza en todo tipo de situación. Así sea pésima o que aparente ser imposible. No hay tal cosa como una circunstancia terminal para Dios.

Quizás tú estás allí, hoy, escuchándome, y creyendo que tu situación es la más pésima de todas. Yo tengo que respetar tu opinión, y es probable que realmente, por lo que sea que estés viviendo, así te sientas, pero créeme que no hay nada difícil para Dios. Dios es el Dios de la imposibilidad.

Entonces, a hora vamos a ver los orígenes las raíces de estas fortalezas. Y pretendo que, además de muy revelador, aspiro a que también en algunos pasajes te resulte divertido. No hay nada como ponerle una cuota de humor santo a lo que parece drama satánico. Tú, hoy, seguramente me estás escuchando en espera de recibir una luz que te permita destruir, hoy mismo, la fortaleza que ya traías cuando te acomodaste allí para escucharme.

De arranque te digo que ninguno de nosotros es tan importante como para que la gente se ocupe de nosotros en sus ratos libres. ¡Tranquilo! ¡Nadie se pasa las hora pensando en ti! A lo mejor tus seres queridos, pero nada más. Para el resto, lo más probable es que no existamos… Pensar que todo el mundo está pensando en hacernos algún mal, es darle pasto al espíritu de rechazo. Y un espíritu de rechazo tiene un motivador permanente, que es el YO. Yo, Mi, Me. Nadie me quiere. Nadie me mira. Yo tengo que estar conjuntamente crucificado con Cristo. Y eso haría que yo esté muerto al Yo. Así es que, si yo estoy muerto, todo eso a mí ya no me puede doler. Toda circunstancia, trae injusticia.

(Gálatas 4: 21) = Decidme, los que queréis estar bajo la ley: ¿no habéis oído la ley

(22) Porque está escrito que Abraham tuvo dos hijos; uno de la esclava, el otro de la libre.

(23) Pero el de la esclava nació según la carne; mas el de la libre, por la promesa. 

(24) Lo cual es una alegoría, (A ver si entendemos bien. No estamos hablando de Sara y de Abraham. No estamos hablando de Agar, no nos interesa su hijo en este momento. Estamos usando la historia para revelar un principio. Es una alegoría, una metáfora, una similitud, es un ejemplo. Te estoy hablando en forma de parábolas. Quita los ojos del pasado y atiende. Estoy hablando contigo, ó lo que voy a explicarte lo que te quiero decir, por medio de esta alegoría.) pues estas mujeres son los dos pactos; el uno proviene del monte Sinaí, el cual da hijos para esclavitud; éste es Agar. (Esto es muy importante, porque lo que te dice es que de aquel lado, lo que hay es esclavitud) Ahora no la compara con Sara, aunque aquello es Jerusalén. La compara con Agar. Esto es deprimente para la mente de algunos.

(25) Porque Agar es el monte Sinaí en Arabia, y corresponde a la Jerusalén actual, (Fíjate que la Jerusalén actual, con todos los judíos, es comparada con Agar, y no con Sara. Con carne, y no con espíritu. Con esclavitud y no con libertad.  pues ésta, junto con sus hijos, está en esclavitud. 

(26) Mas la Jerusalén de arriba, la cual es madre de todos nosotros, es libre.

(Verso 28) =  Así que, hermanos, nosotros, como (Vuelve a comparar) Isaac, (O sea: de la misma manera que. ¿A qué se refiere? Isaac es hijo de promesa, nacido por el Espíritu) somos hijos de la promesa(Nosotros también somos hijos de la promesa, engendrados por el Espíritu. Una analogía.

(29) Pero como entonces el que había nacido según la carne perseguía al que había nacido según el Espíritu, así también ahora. 

Noten que la guerra sigue igual. Las cosas espirituales, una vez se ejercen, automáticamente producen una milicia, contra las cosas carnales. Fíjate que no había problemas con Ismael, hasta que nació Isaac. Era maravilloso, hasta que nació el propósito de Dios. No había problema en la iglesia, hasta que se reveló el propósito, y comenzó la guerra.

(30) Mas ¿qué dice la Escritura? Echa fuera a la esclava  (Con todos sus hijos. Yo no sé qué es lo que eso hace con tu doctrina, pero la verdad, no me interesa demasiado) y a su hijo, porque no heredará el hijo de la esclava con el hijo de la libre.

Aquí vemos dos mujeres, dos hijos, dos montes, dos ciudades. La primera raíz, es el sistema del mundo. Me refiero a todos los canales de influencia en nuestra mente. Televisión, patrones, imágenes, internet, celulares, ídolos, ambientes, la cantidad de amor que recibimos en nuestra vida, la falta de ese amor, la información, la educación, la música. Todas las fuentes de entrada se identifican con el sistema del mundo o el sistema carnal.

Parte 4

La experiencia y los hechos demuestran que puedes tranquilamente construir fortalezas positivas. Por ejemplo, tú empiezas a declarar ahora, que estás sano, que todos los estudios, controles y análisis te dieron perfecto, que tienes salud divina y, al poco tiempo, eso será una fortaleza y tendrás nomás salud divina. Lo que no puedes hacer es esperar enfermarte para empezar a declararlo, porque ahí no te funcionará. No puedes declarar prosperidad y esperar construir una fortaleza con ello, el día que te despidieron de tu trabajo. Ya es muy tarde. Se te va a poner la boca violeta confesando y no pasará nada. Del cielo no va a caer dinero.

Hay personas que quieren que Dios les abra una bendición del cielo, y cuando Dios va y busca su cuenta bancaria en el cielo, se encuentra con que no hay fondos. Hay personas que cuando lleguen y busquen su mansión, se quedarán asombrados viendo la chocita que tienen ahí arriba. Y Dios te va a mirar con mucha tristeza y te va a decir: “Mira…yo quería hacerte una de oro, pero con lo que tú enviaste para acá, fue imposible. ¡Era muy poquito! ¡No alcanzaba ni para madera!” La gente se cree que todo es gratis.

Agar es el sistema de la carne, natural y terrenal. Estamos viviendo en una hora en la que, si provees para la carne, la vas a tener que mantener. Dios no tuvo problemas en que Ismael naciera, pero Abraham tuvo que cuidar de él. Es tiempo de cortar todas las experiencias naturales, no depender de ritualismo y no desviarse del pacto de la promesa. Nada que hagas en esta hora, debe ser hecho fuera del pacto de la promesa de Dios. Porque para conseguir alivio sobre la tormenta que viene sobre la tierra, el soplo de Dios que va a conmover todos los reinos hechos por hombres, lo único que te va a hacer sobrevivir esa circunstancia, es el arca de Dios.

Así que no es tiempo de buscar fuera de los principios bíblicos para aliviar nuestras circunstancias. Es tiempo de duplicar nuestro conocimiento y entrar en él. Recuerden que a la tormenta que viene sobre la tierra, la trae Dios, no Satanás. Satanás no tiene poder para sacudir la iglesia, Dios lo hace. Ya él dijo en Mateo 16:19 en adelante, que las puertas del infierno no prevalecen contra la iglesia. Entonces es Dios el que se está moviendo, y el juicio comienza por su casa.

Luego habla de dos montes. Luego veremos esto. Luego habla de dos ciudades. Habla de la ciudad de abajo, Jerusalén actual, y la Jerusalén de arriba. La de abajo, fue muy interesante como fue habitada. Cuando los hijos de Dios fueron a Jerusalén, la primera tribu que entra es Benjamín, y decidió no despojar la tierra de todos los gigantes. Como hay algunos cristianos que están plenamente satisfechos con tener seguridades de fuego. O sea: se van para el infierno, pero están contentos. El resto de los gigantes te acosan toda la vida, y ellos no quieren despojar la tierra. Viven en depresión, viven en batalla, siempre están luchando y clamando que tienen victoria, pero sólo es de la boca para afuera. Entonces te preguntan: ¿Cómo está, hermana? ¡¡En victoria!! ¡¡Bendecida!! ¡¡¡Mentirosa!!!

La tribu de Benjamín cohabitó, entonces, con los jebuseos que habitaban en la tierra, por no librar toda la tierra de sus enemigos. Esto produce una mezcla de lo santo y lo profano. De lo bueno y de lo malo. De victoria y de derrota. De hierro y de barro. Cuando la iglesia cohabita con el sistema del mundo, tiene un fundamento falso. Esa es la historia de la Jerusalén de abajo. Produce personas de doble ánimo. A veces están por las nubes de la gloria, a veces por las cavernas tétricas y oscuras de la derrota. Quizás oro, quizás no oro. Tal vez doy, o mejor no doy nada. Doble ánimo, no tienen convicción personal. Todo lo que hacen, lo hacen sin convicción. Es como un vendedor que jamás usó el producto que vende.

Si tú vienes a mi casa a venderme algo que no usas, me voy a dar cuenta enseguida. Te hago dos o tres preguntas y ya está, perdiste. Bueno, así hay predicadores que predican lo que no entienden. Por eso no tienen autoridad en su lugar de predicación. No importa si a ti alguien te gusta o no te gusta como predica, como habla, como dice las cosas. Lo que te engancha definitivamente con un ministro, no es su calidad de predicador, es su autoridad divina. Esos señores te hablan de algo que no viven, que no entienden y que no funciona para ellos, pero te lo quieren meter a ti como verdad absoluta.

Entonces, habla de la Jerusalén de arriba. La de abajo produjo atadura, limitación, cautiverio. Estar influenciado por la Jerusalén de abajo o el sistema de abajo, es vivir bajo el dominio de otro. Es ser esclavo de la vida. Yo vivo la vida, no puedo ni debo ser esclavo de ella. En tu vida hay lucha, pero no luchas por vida; tienes vida en abundancia. Eso sí, tendrás primeramente que destruir dos o tres fortalezas, primero. La gente te ve, hoy, y se cree que naciste como estás hoy.

Todo el clamor del que está influenciado por la Jerusalén de abajo, gira alrededor de la libertad de ellos. Entonces oran a los gritos. ¡¡Señor, ten misericordia de MI!! ¡¡¡LibraME de este problema!!! ¡¡Señor, mira MIS hijos!! ¡¡Señor, no puedo pagar MI renta!! ¡¡Señor, ayùdaME!! Ese es un mundo egoísta. Bien lo dijo el Señor cuando dijo que el que busca salvar su vida, ese la va a perder. Pero que el acaba de perderla, es el que gana todo. Eso es bien sencillo y es la raíz del Reino, pero todavía creo que no la hemos entendido. Es como si estuviéramos atrapados en una red. Eclesiastés 11:12 lo dice. Una mala red. Como cuando un pez cae en una red y lucha por zafarse.

La Jerusalén de arriba, es muy interesante. El de abajo, es un hombre de doble ánimo. Ese, no consigue nada de Dios, dice Santiago. Estamos viviendo en una hora en donde no puedes esconder ninguna iniquidad, porque el fuego de la revelación va a revelar toda obra del hombre. Y va a quemar con la palabra todo lo que no es Dios. Y va a ser expuesta toda obstinación y rebeldía en esta hora. Motivaciones, ambiciones personales.

Hay demasiada gente discutiendo puntos de vista teológicos o escatológicos. ¿Qué motivación tienen para hacer eso? Que todo el mundo quiere saber qué tan lejos pueden caminar de la verdad, sin caerse. Qué tanto puedes tú inmiscuirte en las cosas de este mundo, sin perderte. ¡Eso es lo que quieren! Qué puedes no puedes hacer, para no perder el autobús que va a no se sabe dónde, pero es ese autobús que vuela. Como te puedes comportar, y aun no perder tu entrada. ¿Tienes tiempo? ¿No tienes tiempo? ¿Te quedas y atraviesas, o te vas antes? Es muy interesante ver que la palabra dice que los cobardes no entran.

Hay cosas que no necesitan interpretación. Co-bar-de. Y para salir corriendo, no hay que ser valiente. Quieren caminar en la cuerda floja, y vivir. Es tiempo de sumergirse en las aguas de Dios e irte al lugar al que Dios te lleve. Porque sólo en las aguas profundas es donde hay la gran pesca. La palabra dice ahí que estas dos grandes ciudades, producen dos hijos, dos frutos, dos tipos de sistemas. Uno de esclavitud, uno de libertad. Uno de herencia, uno que no hereda, o es rechazado por herencia.

Habla de la Jerusalén de arriba. Y noten que dice: Jerusalén – de –arriba. O sea: el término comparativo, habla de que es de un grado alto. Denota la fuente de su origen, no sus posiciones. Y esto es muy importante, porque estamos hablando de ser influenciado por un sistema distinto, de una nueva ciudad. Somos nacidos de arriba. Somos conciudadanos con una familia de Dios. Entonces, nuestro estilo de vida, y no estoy hablando de santidad, debe ser acorde con ello. Quítate ya de tu vida esa fortaleza de santidad. ¡Se supone que seas santo, de otro modo ni para empezar nada, tienes!

La palabra dice que fueron predestinados desde antes de la fundación del mundo para que fueran santos. Fíjate; Dios no se asombra con tu santidad. Cuando tú decides ser santo, Dios mira para abajo y dice: ¡Era tiempo! ¡Ahora sí podemos empezar! No es necesario hacer una doctrina de la santidad. Es el punto de partida, no la meta de arribo. Estamos hablando de ser influenciados por un sistema, una legislación, un conjunto de principios que proviene de otra ciudad que tiene otro rey, pero que funciona aquí. Si no funcionara aquí, ¿Para qué nos salvó y nos dejó aquí?

A mí me gusta enseñar con lógica, para quebrar la mente, así. O sea: ¿Cuál es la implicación? Que en verdad, en verdad, en verdad, Cristo no es bien bueno, sino que él es medio juguetón, y medio tramposo, y entonces él nos engañó. Dijo que venía ya mismo, y lleva más de dos mil años y no viene. Si yo te hago a ti una cosa así, tú te enojas y no me diriges más la palabra. Te ofendes. Me dices que soy un mentiroso.

La Jerusalén de arriba. La referencia de Isaías 2:2 nos dice que en los últimos días la casa de Jehová, será establecida como cabeza, arriba de las demás. Ahora, dice que esa ciudad es madre. La madre da a luz, somos nacidos de arriba. La madre es la que cuida. Moramos bajo la sombra del Altísimo. Estamos expuestos a ser protegidos o cuidados por la Jerusalén de arriba. La madre es la que nutre o alimenta, o sea: toda la fuente que entra a un ser, viene de la madre. Y la madre nuestra está arriba, no abajo. Sólo que estamos llenos de la porquería de abajo. Algunos, cuando yo digo que me acompañen a tal libro, yo terminé la lectura y ellos todavía no encontraron el libro. ¡Se delataron! ¡Jamás leyeron ese libro en su vida! No te alimentas, no vives…

La madre es la que protege. Pero la madre, también, prepara para el futuro. O sea: la madre, cuando el padre comunica la visión y la dirección, asume su responsabilidad como madre de impartir la misma visión en la próxima generación. Y esto es importante, porque del padre a la madre, que es como hablar de Cristo y la iglesia, o de Adán y Eva, que es la misma tipología. Y eso nos muestra que nosotros estamos aquí para traerle dirección al mundo. Sin embargo, hoy parecería ser que dentro del mundo, los más perdidos estaríamos siendo nosotros. Porque dice que somos sal de la tierra, y la sal penetra y la sal preserva. Y nosotros, hoy, no estamos preservando nada, al contrario, los tenemos condenados a estallar.

Y luz, iluminación, sabiduría del mundo, o del sistema. O sea: tener la contestación para la problemática. Si yo te preguntara a ti qué es lo que tienes para ofrecer al mundo, tú seguramente me responderías que tienes a Cristo para ofrecerle al mundo. Pero la Biblia no te dice que tengas que ofrecerle a Cristo a nadie, en ninguna parte. El mundo quiere soluciones prácticas. Y nosotros estamos aquí para dárselas. O sea: demostrando que dentro de este planeta, hay un sistema de principios, que funciona mejor que el de ellos. Sólo que curiosamente, nuestro sistema siempre anda detrás del de ellos.

¡Y funciona! ¡Muchos son los que han visto que funcionan! Sin embargo, corporalmente, vemos que no termina de funcionar en el cuerpo, por causa de las fortalezas. Cristo, en una ocasión,. Cuando fue enjuiciado, le dijo al rey: Mi Reino no es de este mundo. Y en la escritura original, dice: ahora. O sea: la influencia y mi poder, no provienen de este sistema, así que haz lo que vas a hacer. Pero ahora, va a ser de arriba, de abajo y de todas partes. Ahora; recuerda que estamos hablando del sistema de abajo, de la Jerusalén de abajo. La educación, los valores, las presiones que tienes en tu vida. El ambiente, todo. Toda la influencia que afecta tu estilo de vida. Ahora, déjame decirte una belleza. Tu voluntad, no puede ser quebrada por nadie. ¡Es que yo no quería, me obligaron! Mentira. Nadie puede obligar a tu voluntad a nada, si tú no decides ceder o aceptar. Nadie puede quebrar tu voluntad.

Ahora; sí desarrollamos seguridades o inseguridades, y somos sensibles a comentarios, ¿Por qué? ¡Porque nacemos dentro de este sistema! Somos demasiado sensibles a las cosas que nos ocurren dentro de este sistema, y por medio de ellas diseñamos, o vamos formulando ideas que construyen patrones de pensamiento para el estilo de nuestra vida. Y tenemos ciertos niveles de flexibilidad. Por ejemplo: una persona anciana, no va a aprender lo mismo que un joven. Es más; un niño, en dos años de escuela, aprende más que en el resto de su vida. Y a veces somos muy exigentes con ellos, creyendo que no han aprendido nada, cuando en esos dos últimos años, ellos aprendieron más que tú en los últimos diez.

Aprenden a hablar, vocabularios, cifras, cosas totalmente ajenas a su cerebro, que ellos jamás habían visto. Escucha: tú llevas mil años en la iglesia, leyendo el mismo libro, y todavía no lo sabes. Pero, tu mente asume una identidad, de acuerdo con la información que obtiene. Por ejemplo: personas que fueron abusadas cuando fueron niños. Sea mujer, o sea hombre. Molestados sexualmente. Y entonces, formulas una opinión, de hombres o de mujeres, dependiendo la situación, que produce una fortaleza en tu vida, que a lo mejor hoy distorsiona tu matrimonio. Aunque eres salvo, o salva.

O quizás un acto de violencia en tu vida, que te produjo un shock. Y eso te produce temor y entonces no sabes cómo actuar en medio de una emergencia. Porque el acto es muy violento para tu serenidad. Aunque eres salvo, o salva. 2 Corintios 5, dice que somos nueva criatura. Los sentimientos y las emociones, tienen que ser renovados. Fíjate que Dios te saca de Egipto, pero es para introducirte a una parte, no para dejarte en el limbo.

Otra de las raíces, es la de las experiencias de la vida. Muy similar al sistema del mundo, aunque las experiencias son un tanto distintas, de momento que son nuestras conclusiones, que le llamamos realidad.  O sea: basado en ciertas experiencias, determinamos lo que es real y lo que no es real. Por ejemplo, alguien puede decirte a que la llenura del Espíritu Santo es real en su vida, porque él lo experimentó. Pero, si nunca lo hubiera experimentado, no podría decirte que es real en su vida.

Tú puedes ir a decirle a una persona que vaya a la iglesia, y esa persona tiene una construcción, tiene una fortaleza hecha, porque la experiencia que él tuvo o tiene con la iglesia, es negativa, legalista, que te dice todo lo que no puedes hacer, sin darte ninguna alternativa. Lo cual para ellos es una realidad, para ti pueda ser una experiencia distinta. O a lo mejor no, porque eres uno de esos hipócritas que andan proclamando victoria, cuando en verdad no tienes ninguna. Ojo que el mundo discierne, eso.

Para extraer los principios de la Jerusalén de arriba y traerlos a este mundo, tenemos que estimar las palabras de la Biblia como puertas de entrada al Reino. Y no con el clásico: ¡¡Qué bonito tu mensaje, Dios te bendiga!! ¡¡No son mensajes!! ¡Son principios para tener victoria, hoy! Eso, claro está, si los aplicas. Esto que yo hago aquí puede ser llamado de la manera que quieras, menos mensajes bonitos. Yo soy consciente de que me la paso incomodando a mucha gente.

Todo es teoría y doctrina, hasta que tú lo experimentas. Sin embargo, hay un reino que en verdad es real y une al cielo y la tierra, ahora, aunque tú no puedas o no quieras creerlo. Por eso fue que Él dijo: venga su reino. Para derribar la realidad de este mundo, tenemos que cooperar y apropiar en nuestra vida, Romanos 3:4, que dice: que todo hombre sea un mentiroso, y que la palabra de Dios sea si y amén. Tienes que determinar que nadie va a terminar antes, aunque de pronto te creas un estudiante de esos de promedio mediocre.

Tendrás un secundario mediocre, una universidad mediocre, un matrimonio mediocre, un automóvil mediocre, y el día que te mueres, tu funeral también será mediocre. Y viviste una vida mediocre porque un día un cabezón te dijo que eras mediocre y tú le creíste. ¿Quién es él, o ella, para determinar tu potencial? Tu potencial lo determina Dios, porque Dios te creó. Y el potencial es fuente del origen, no de la educación.

Otro origen de fortalezas, son doctrinas erróneas. Mateo 24:4, dice: Tengan cuidado y miren que nadie los engañe. Todos tenemos doctrinas. La definición de la palabra doctrina, es: lo que tú crees acerca de Dios. Eso es una doctrina. Lo que tú crees acerca de Dios, es doctrina. Si tú no crees en Dios, esa es tu doctrina. Ahora, la gran pregunta, es: ¿Dónde recibiste tu doctrina? Y cuidado porque te estoy llevando al pasado, incluso antes de que fueras a la iglesia, porque cuando fuiste, tú ya llevabas tu idea acerca de Dios.

¿Quién te dibujó a Dios? ¿Tu abuelita? ¿Tu bisabuelo? ¿Ese vecino tuyo que cuando eras niño, te encontró haciendo una travesura y te contó una historia? ¿Quién te diseñó tu doctrina? La mayoría de lo que nosotros creemos acerca de Dios, nos llega por información, a través de otra persona. Y lo medimos de acuerdo con lo que hemos oído. Medimos a Dios, su potencial y su forma de ser, de acuerdo con lo que hemos oído. ¿Estoy en lo cierto, o no? Formulamos nuestra imagen de Dios, de acuerdo con lo que hemos oído, y no todo lo que se oye es cierto. Aunque se oiga en la iglesia…

Esto formula una fortaleza, bloque a bloque, pensamiento a pensamiento, en nuestra mente. Y a veces nos encontramos defendiendo vigorosamente, un error. Hay una historia que alguna vez ya conté, pero que puedo repetir porque la audiencia cambia y se mueve. Era un hombre que vivía en el monte, y su esposa acaba de dar a luz a un niño muy bonito, y vivían solos allá en el monte. Y este hombre, un día que fue a cazar, encontró un pequeño lobito recién nacido, salvaje, obviamente, pero recién nacido. Y se lo trajo a la casa. Pequeñito, bien bonito el lobezno. Y la mujer le dijo: “Mira, eso es un lobo…los lobos muerden y atacan. Y un día se me va a tragar a mi hijo, así que yo no quiero al lobo ese.

Esa fue la información que le llegó al hombre. Igualmente lo dejó. Y el lobito empezó a crecer y a ser muy fiel con el hombre. Donde el hombre iba, el lobo lo seguía, como si fuera un perro. Un día, llaman a la mujer porque tiene que salir a la finca de al lado, a atender a la señora que estaba dando a luz allí, y como el nene de ella estaba durmiendo, dijo: me da tiempo para ir y volver; el padre no estaba, andaba por el monte, y el lobo se quedó en la casa. Como a la hora y media llega el hombre con su rifle, su hacha y todos sus elementos y ve al lobo con la lengua afuera, cansado, y todo ensangrentado. Al hombre, cuando lo vio al lobo, le retumbaron las palabras que le dijera no hace tanto tiempo su mujer: “Un dìa esto se va a tragar a mi hijo…” ahí nomás el hombre revoleó su hacha y le partió la cabeza al lobo de un hachazo.

Y después, con mucha angustia en su corazón, se acerca al cuarto en donde él cree que lo que va a encontrar es un desastre de su hijo, para encontrar que entre medio de la puerta y la cuna del niño, el lobo había destrozado a un oso que se iba a tragar al niño. ¡Él creía que el niño estaba muerto! ¡Porque basó su doctrina en una escritura, en una sola información que le repetía que un día, su hijo sería tragado por este lobo.! Sin embargo, el lobo fue fiel, defendió a su hijo y murió. O sea que el hombre defendió una doctrina errada. Porque había construido una fortaleza por el pensamiento transmitido por su mujer. Es bueno el ejemplo.

Parte 5

Cuando se habla de doctrina o de revelación del Espíritu Santo, Pablo en 1 Corintios dice que sea establecido en la boca de dos o tres testigos. Y los testigos no son personas, son palabras en la Biblia, porque Cristo es como les dijo a los fariseos: ustedes escudriñan las escrituras, y no saben que ellas dan testimonio o testifican de mí. Por eso, la primera regla, es que tú no puedes basar ninguna doctrina, en una sola escritura, ni en una sola fuente de información. Si algo no nos une, no es Dios. Si no introduce el poder de Dios, no es Dios. Si no aumenta el amor por Dios, no es Dios. Y esto es muy importante, porque las iglesias cristianas están llenas de jóvenes que no quieren saber nada con Dios. Algo está mal. Si no produce acercamiento a Él, es falsa doctrina. La fortaleza te limita. No toda doctrina, produce que te pierdas. Hay falsas doctrinas con las cuales tu puedes vivir toda tu vida con ellas y no perderte. Pero siempre te limita de obtener ahora lo que necesitas. Porque toda verdad, en extremo, es herejía. Y doctrina, es el fundamento de toda división.

Por ejemplo: la deidad. ¿Qué hicieron los hijos de Dios? ¡Bueno! ¡Es que son tres dioses en uno! ¡No! ¡Es uno que se manifiesta en tres personas! ¡No! ¡Es un huevo, con la clara, la yema y la cáscara! ¡No! ¡Son tres personas en una! ¡No! ¡Es una persona con tres manifestaciones distintas! ¡No! Es un Dios que coexiste en tres personas! …. ¿Produjo? La búsqueda de la exclusividad espiritual, que trajo división, para defender sus opiniones personales. ¿Quieres que te diga la verdad? ¡Es estúpido! ¡No vale la pena que yo me separe de ti, por causa de no coincidir en el entendimiento de un Dios que nadie entiende! ¡Nadie lo entiende! ¡Él es muy alto y sus pensamientos son más altos que los nuestros! El que crea que está entendiendo a Dios, ha entrado en el día en que comienza a caer. ¡Dios es demasiado grande!

El bautismo. ¿En qué nombre bautizamos! ¡Es que debemos bautizar en el nombre de Jesús! ¡No! ¡Tenemos que bautizar en el nombre del Padre! ¡No! ¡Tenemos que bautizar en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo! ¡No! ¡Es que a mí me salpicaron un poquito unas gotitas de agua! ¡No! ¡A mí me sumergieron! Sin embargo, esa es otra discusión estúpida. Dice en el nombre del Padre, ¡Pero no dice el nombre! En el nombre del Hijo… ¡Pero no te dice cuál es el nombre! ¡Y en el nombre del Espíritu, pero nunca te dijo el nombre! ¿Cuál es el nombre? En el Nuevo Testamento, el nombre de Dios, es Señor. Se acabó la pelea. ¡No vale la pena dividirme por eso!

¿Qué tal la salvación? ¿Eres salvo y después te bautizan? ¡No! ¡Tú eres salvo cuando te bautizan! ¡No! ¡Si no te bautizan tú no eres salvo! ¡No! ¡Tienes que bautizarte para ser salvo! ¡Ah, no, entonces yo me voy para allá y vos te vas para acá! Abraham entró en pacto con Dios y no fue hasta diez años después que fue circuncidado. Yo no sé qué te dice eso.¡ Fíjate las tonterías que nos dividen y que nos hacen ver ridículos ante el mundo! Hay gente que me escucha ahora mismo y no para aprender acerca de Dios, sino para ver qué tanto yo coincido o no con su doctrina. Y en el momento en que yo crucé tu puente, ya tu cerraste tu corazón y sales corriendo para cualquier parte con tal de no oírme más.  La verdad es que tus motivaciones, todas están erradas, y no tienes propósito de Dios en tu vida. Y si no cambias, juicio vendrá a tu vida.

La santidad personal. ¡Hay que ser santo! ¡Hay que ser igualito que Dios! ¿Pero por dentro o por fuera? ¡No! ¡A la mitad! Por dentro y por fuera. ¡No! La forma de vestir y la forma de actuar. Es que no, tienes que verte bien lavada, como era hace algunos años atrás, como si te hubieran lavado la cara con cloro. Ellos decían y enseñaban: No te pintes, no te pongas, no, no y no. Ahí fue donde los católicos dijeron: vamos a ser santos, y entonces construyeron monasterios en la montaña para separarse del mundo, para ser santos. ¿Sabes qué produjo? Homosexualidad, fornicación y alcoholismo. Fue un deseo sincero de ser santos, pero tu sinceridad no produce la voluntad de Dios, sólo sus patrones y sus principios. La iglesia pentecostal más reconcentrada intentó hacer lo mismo con el movimiento de santidad y ahí fue: no te vistas, no te pongas, no te pongas cosméticos, no uses pantalones. Nada en la cara, tienes que parecer una vela. ¡Mientras más fea, mejor! ¿Qué produjo? Resentimiento y adulterio. Escucha. Si con esto yo pudiera enojarte lo suficiente como para que confrontes la verdad, yo me quedaría contento.

¿Y qué tal la milicia espiritual? Todo el mundo quiere militar en el espíritu, pero lo que están buscando, es liberación personal. Nadie tiene la voluntad de liberar la ciudad, sino la de liberarse ellos. A muchos no les interesa nada una vez que se sienten libres. La mayor prueba de prosperidad en los últimos años, va a ser cuando Dios nos prospere a todos, y ahí Él va a ver quiénes son los que siguen amándolo y siguiéndolo. Porque no nos engañemos, mayormente el que viene a Dios, es el necesitado. Todo el mundo buscando sus manos. Dios está buscando una generación que busque su rostro, no sus manos.

Moisés, después de haber visto todo el poder de Dios; el Mar Rojo abierto, los diez prodigios en Egipto, el maná que caía del cielo, el pájaro ese que se comió a todo el mundo, el agua que brota de la roca, se había tragado la tierra qué sé yo a cuantos, y todavía decía: ¡Yo quiero ver tu gloria! El poder de Dios no es la gloria. ¡Es que llegó la gloria de Dios y se sanó todo el mundo! Esa no es la gloria…ese es el poder. Una generación que sólo quiere los peces y los panes. Sinceros y con hambre, pero errando en el propósito de Dios. Dios no está hablando de que tú recibas los peces y los panes. Dios no está levantando evangelistas con dones de sanidad para que tú busques los peces y los panes, sino para que produzca en ti la inquietud de producir los peces y los panes.

Conéctate con tu llamado y sé libre, no seas cautivo. El Reino de Dios no se basa en buscar, sino en dar. Recuerda que los peces y los panes, se les dieron a los discípulos, y fueron los discípulos los que lo repartieron. Él puso los peces en manos de los discípulos. Eso es muy importante. Y ahora vamos a ver la otra. ¡Ah! ¡Esta es tremenda! ¡Me gusta, esta! Las Tradiciones de los Ancianos del siglo 19 y el siglo 20.

Son distintas que los ancianos en tiempos de Cristo. Código de vestimenta: no te pintes, no te pongas. ¡Tienes que usar corbata! ¡No! ¡No puedes venir al púlpito con mangas cortas! ¡No! Aquí somos sabatistas, nos reunimos solamente los sábados. De hecho, los sabatistas están hermenéuticamente correctos. Sábado, correcto, pero la palabra dice que se reúnan cualquier día de la semana. No está mal que se reúnan los sábados, lo que está mal es que quisieron justificarse con su revelación. Ahí la dañaron. Porque justificación, sólo Cristo. No se dividan por tradiciones de los ancianos, que se convierten en control y hechicería en la iglesia.

Fíjate que Pablo comienza su mensaje diciendo: ¡Gálatas insensatos! ¿Quién te hechizó? Quiero saber esto: después de haber comenzado en el espíritu, y de hacer prodigios, o sea: una iglesia salva, llena del espíritu y con milagros, hechizada. ¡No me digas nada! ¡Discute con Pablo si no te gusta! ¿Qué es hechicería? Fuerza extraordinaria que obliga y somete a la voluntad de una persona, a la voluntad tuya. ¿Qué es control y manipulación? Manipulación que obliga o limita la voluntad de uno a ajustarse a la voluntad de otro. ¡Es lo mismo!

Y lo que pasa con el legalismo, es lo siguiente, que Romanos 6:14 dice: El pecado se enseñorea sobre nosotros. O sea: el pecado tiene dominio sobre la persona, cuando no operamos en Gracia, y recurrimos a la ley. O sea que, lo que quiero decirte, es que todo legalista vive en pecado. Por eso es legalista. Es una fortaleza falsa. Santiago 2:10, dice: Cualquiera que guarde toda la ley, pero la ofendiere en un punto, es culpable. De toda. Eso significa que si tú jamás te pintaste en tu vida, pero un día te paraste frente a un espejo para ver, por curiosidad, como se le vería la mejilla con rubor; ¡Culpable! ¡No, Señor! Culpable. ¡Pero es que! Culpable. Y eso significa que tú, mujer, jamás te pusiste un pantalón, pero esa noche cayó una nevada tremenda, y tú te fuiste a acostar con mucho frío y te pusiste un pantalón piyama…¡Culpable! 4

Imagínate en una playa, divirtiéndote, con short de baño y todo eso, y de momento un niño se cae y se golpea, ¿Será que necesitas ir a ponerte una corbata, un cuello (El llamado clery-man)  o algún tipo de sombrero para orar por él? ¿O fluirá igual, Dios, con un traje de baño mojado y apretado al cuerpo? ¿Y qué tal cuando tú tienes un problema en tu casa y llamas al ministro a cierta hora muy especial de la noche? Tú llorando y el ministro aprovechando su tiempo libre para estar con su esposa. Entonces, el pastor, con una mano en su esposa y otra en el teléfono, ora por ti y lo increíble es que tú te sanas. Dios se mueve por fe, no por reglamentos de vestimentas.

(Romanos 7: 5) =  Porque mientras estábamos en la carne, las pasiones pecaminosas que eran por la ley obraban en nuestros miembros llevando fruto para muerte. 

(6) Pero ahora estamos libres de la ley, por haber muerto para aquella en que estábamos sujetos, de modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu y no bajo el régimen viejo de la letra.

Si andamos en la ley, el pecado se va a enseñorear porque tiene dominio sobre la ley. Si andamos por Gracia, el pecado no sabe qué hacer con la Gracia, no la entiende. Pero, el pecado y la ley se llevan, porque para eso fue la ley, para manifestar el pecado. ¡Ah, no, yo no tengo esas cosas! ¿Y qué tal la oración? No hay tradiciones en la oración. El famoso devocional. Busqué muchas veces la palabra, pero no aparece en la biblia. Fíjate ahora a ver quién te dio esa doctrina del devocional. Y ahora están vendiendo biblias devocionales. Y se levanta a las cinco de la mañana, totalmente dormido y quiere orar, quiere alabar, pero se duerme y no le sale ni una ni otra cosa. Al cabo de una hora, te das cuenta que no oraste y tampoco dormiste bien. Te vas de mal humor al trabajo porque no dormiste bien y condenado de espíritu porque tampoco oraste. Y en ninguna parte dice que tienes que orar por la mañana.

Vale mejor a mediodía, cinco minutos con los ojos abiertos, bien ungido, entrando en la dimensión del espíritu, que todo ese devociónal religioso de toda una vida. Son fortalezas que te obligan. Tienes que vivir de las reglas del espíritu, no de las del hombre. Orando por los alimentos. “Divino Padre, te doy gracias por la comunión del espíritu, por el hermano que nos visita, ¡Aleluya! ¡Queremos reconocer tu…! Hipócrita… Cuando te levantas desmayado de hambre a medianoche, ¿Tú oras así? ¿O te metes en el refrigerador y te comes todo lo que encuentras sin decir nada?

El propósito de orar por la comida, es reconocer que Dios la provee. Y tener convicción que él, proveyéndola, nada te hará daño. Y a eso lo puedes hacer en un segundo. Y es lo mismo que con la oración pública en la iglesia. “Queridísimo Padre, estamos delante de tu divina presencia, congregados en tu nombre,” y el hijo, que está ahí al lado hablando con la madre, le pregunta: mamá…¿Y ese quien es? Protocolos que son fortalezas. Si tú no hablas así en tu casa, ¿Qué haces hablando así, aquí? ¿Tú crees que Dios va a fluir con un hipócrita? El sistema de Dios demanda ser transparente con él. Por eso yo hablo como hablo, ¡Porque así es como soy!

Porque será bueno que sepas que tú jamás serás más poderoso que cuando seas tú mismo. ¿Y qué tal el tan famoso y antiguo orden del culto? ¿Quedará en píe algún lugar en donde se lo respete, todavía? ¿Alguien se preguntó alguna vez por qué se hace eso en las iglesias cristianas evangélicas? Simple. Porque están controlados por una fortaleza. ¿Qué viene de dónde? De la iglesia católica. Y como la mayoría de nosotros estábamos allá, nos lo trajimos para acá. Y le cambiamos el nombre y lo seguimos haciendo. Porque la fortaleza viene desde antes de ser salvo. Por una imagen creada que sabe Dios quien te la habrá dado. ¡Son fortalezas que nos limitan!

¿Quién dijo que el culto se abre con una escritura? La verdad es que nadie le presta ni la menor atención a esa primera escritura. Nunca la recuerdan, nunca libera a nadie. Nunca ha habido sanidades por medio de ella. Es más: no se acuerdan del mensaje, ¡Mira si se van a acordar de la primera escritura suelta! Y a veces te las hacen leer en grupos. Unos el primer versículo, los otros el segundo. Conclusión: nadie se acuerda lo que leyó. Escucha: ¡No pierdas tiempo! ¡Sólo la Palabra te libera! No tu fortaleza. Vigilias y ayunos. Llenas de galletitas, café y mucho ruido. Si de verdad esas vigilias tuvieran poder, habría una victoria tremenda.

Expectativas falsas en la iglesia. Costumbres que están establecidas por nosotros. Tradiciones grabadas en nuestra mente. Ideas y opiniones, que causan que nuestra conducta se fluya ante lo que nosotros creemos. A veces te aburren las cosas de Dios porque no tienes una revelación de Él. Dios, cuando nos vio sucios, pecadores, con trapos sucios, no dignos de nada. Actuó como ir a visitar al más perro del mundo, y quitarse la ropa y toda su gloria, y lavarle los pies. Esa es la actitud y la postura de Dios para con nosotros.

Y Dios, en el Jardín, puso un árbol llamado árbol de Ciencia, para que el hombre tuviera libre albedrío, porque Dios no quería marionetas ni quería robots. Él quería que el hombre lo amara por decisión voluntaria y propia, porque simplemente quería amarlo. No sería muy recomendable que obligaras a tu mujer a amarte o a decirte que te ama. Va más allá de decirlo, tienes que mostrarlo, a diario. La misma analogía aplica a Dios. ¿Te imaginas a Dios obligándonos a que lo adoremos? Nosotros deberíamos adorarlo simplemente porque cuando no valíamos nada y estábamos mugrientos como sólo el pecado puede ensuciarte, Él nos lavó y nos limpió.

Entonces, después que nos dan cuatro horas de latigazos pretenden que digamos: yo te amo, sería igual a que si tú agarras a tu mujer por el pelo y la obligaras a decirte que te ama. No sirve de nada esa adoración. El sacrificio de alabanza, no es que tú sufras para alabar porque tienes las manos cansadas o porque hace calor. El sacrificio es la alabanza en sí, no tu esfuerzo. La categoría de la adoración. ¡Si tú entendieras que la iglesia está predestinada a la victoria! Son caracteres que tienen que ser derribados en la iglesia. Son fortalezas, imaginaciones falsas que tienen que ser derribadas. Por eso no progresan los creyentes en la tierra en áreas financieras. El cuerpo se ha limitado en la tierra. Y los únicos predicadores que tienen algo bueno que decir, o se han ido atrás, o han caído en decepción y han tenido que manipular sus  finanzas para sobrevivir.

¿Qué tal la ministración? Vienen al frente y, antes de llegar ya se les está arrugando la cara, es como un proceso. Antes que nadie los toque ya empiezan a temblequear. Y cuando los tocan, empiezan a orar en lenguas con toda la voz que tienen. ¡Escucha! ¿Qué haces orando si viniste a buscar? Para recibir sólo tienes que abrir tu corazón y hacer silencio. ¡Pero es que no siento nada! ¿Y quien te dijo que tienes que sentir? Son fortalezas. Protocolo ministrador cristiano.

El abrazo cristiano. ¡No, hermano! ¿Cómo le va a dar un abrazo a una hermana? ¡Puede excitarla y eso es  pecado! Cuidado; no soy necio ni ingenuo, no digo que no pase o que no haya sucedido, pero voy a decirte lo que pienso y creo: ¡Para el puro, todo es puro! ¿Estamos? Ahora tómalo o déjalo. Pero para el puro, todo contiene pureza…

Reverencia. Silencio total. Bueno, según algunos, eso es reverencia. Otros no piensan igual, entienden que Dios es revoltoso, que le gustan los gritos de júbilo. ¿Quién tiene razón? Los dos…No hay un método ni un modelo… ¡Es Dios! Y la otra: ¿Quién dijo que había que cerrar los ojos para orar? ¡Y mucho menos bajar la cabeza! Te pasas toda tu vida orando por un milagro y ¿Vas a bajar la cabeza y cerrar los ojos y perdértelo justo cuando Dios lo haga? Fortalezas.

Una vez, en una iglesia, quise hacer una demostración práctica visible de la importancia real que tiene la Biblia como elemento físico y no tuve mejor idea que sacarme los zapatos, poner mi Biblia en el piso y pararme arriba de ella. ¡Casi se infartan cuatro venerables ancianos! Pero lo cierto es que yo ni estaba siendo irreverente ni pisoteando la palabra de Dios, ¡Solo estaba pisando un elemento de papel que la contiene! Cuero, tinta y madera de púlpito. Ninguna de estas cosas tiene vida ni es santa. Aunque le escriban como título: “Santa Biblia”. Todo eso se convierte en santidad, cuando fluye en vida en ti… Fortalezas. ¿De donde las traemos? ¡De la iglesia romana! Ellos besan un libro en el cual no creen…allá ellos, Dios los bendiga.

Otro: El temor y el fracaso. Son raíces muy profundas. El temor y el fracaso, producen inseguridades. Y los temores y las inseguridades, siempre vienen por opiniones de otras personas e influyen en las mentes hasta formar verdaderas fortalezas. Gente que te ama de verdad, no te dará esa clase de opiniones, apréndelo. El temor siempre detiene tu avance. La gente que te da esas opiniones negativas, es gente que no quiere que avances. Te quiere detenido y dependiente. Resístete, no seas afectado por opiniones de hombres. Porque al final del día, los hombres no cuentan. Las opiniones de los hombres, no afectan el propósito de Dios para tu vida. Serás lo que Dios dijo. Y los que te aman estarán a tu lado, los que no te aman todavía te estarán cuestionando…

Parte 6

En Isaías 53, los profetas decían: ¿Y quién ha creído nuestro anuncio? Pero seguía siendo fiel. Familias, personas religiosas, te acabamos de revelar muchas. Amistades, no puedes determinar quien eres o quien vas a ser. El temor, entonces, produce en ti un estilo de vida defensivo. Construyes una fortaleza para que no entren en ese lugar que fue…herido, o que fue tocado, una vez más que otra. ¿Qué hacemos? Si esa fortaleza se relaciona con una persona, perdónala. Y no le vas a cobrar ni un centavo por ese perdón. A ti no te cobraron nada por el tuyo…

No esperes que los demás vengan donde estás tú, no pueden, ¡Están atados! Por eso hicieron lo que hicieron. Entonces, desátalos. Fracasos. ¡Es que no puedo hacer eso, lo intenté una vez y fracasé! ¡Es que yo no sé hacer muy bien, eso! Lo intenté una vez y me salió todo mal. Es que yo me atreví a amar…y me engañaron…Fortalezas. De verdad… ¿No te vas a atrever a volver a amar? ¿Vas a cerrar tu vida al amor por una mala experiencia? Tenemos que destruir esas fortalezas. ¡Apresa ese pensamiento! ¡Cámbialo! Y comienza a construir algo positivo, que te separe de ese tipo de problema en tu vida.

Todas estas son raíces que producen fortalezas en nuestra vida, que limitan nuestro avance y nuestro crecimiento cristiano y secular. Nos afecta en nuestros trabajos, te afecta en tu matrimonio, te afecta en tu relación con tus hijos, te afecta hasta en las relaciones sexuales en tu matrimonio. Te afecta en el avance ministerial, nos afecta en el avance como nación de Dios. Sobre todo nos afecta como el ejemplo que damos de Dios en la tierra. Porque el ser testigo de Dios, no es repartir tratados, es representar a Dios en la tierra. Y déjame decirte que lo que el mundo cree de la iglesia, es la fotografía de la representación de lo que Dios le ha dado en la tierra.

Gracias a Dios por su promesa, que antes de que todo termine, será una iglesia gloriosa. Pero la iglesia eres tú, no el templo. Ni tampoco el sistema, sino tú. Incluye todo eso, es cierto, pero tú eres la iglesia. Tenemos que derribar esas fortalezas, créeme. Vivir nuestra vida de aquí. Orar, sí. No te dije que no oraras, te dije que oraras de verdad. No que te levantaras a las cinco, sino que te levantaras y estés despierto. No que no hicieras un devocional, sino que estudiaras la palabra. Debes vivir con convicción. Así no vas a ser religioso, no asustarás a los jóvenes y el mundo te aceptará. Y es más, hasta prosperarás en medio de todos.

Esto funciona, quédate tranquilo. Nosotros lo hemos dañado. Por eso la gente no quiere saber nada. El mundo no está cansado de la palabra de Dios, está cansado de la fraseología religiosa. Porque la verdadera palabra de Dios, trae solución, y uno la demuestra en su vida. Eso es lo que Dios quiere, que le demuestres al mundo que si estás enchufado con Él, funcionas mejor que estando enchufado con Satanás. Ese es el verdadero mensaje de prosperidad. Dentro de tu nivel social, no que vayas a tener un Rolls Royce en el desierto de Sahara.

Pero dentro de tu nivel social, el que vive para Satanás, no debe estar mejor que tú. Ni en lo espiritual, ni en lo del alma, ni emocional, ni en salud, física y económicamente y materialmente. Porque el Reino de Dios funciona, y ya está aquí, en nuestro corazón. Lo que falta es obediencia a la voz de Dios y destruir fortalezas que han sido formuladas por ideas, informaciones negativas, por los ancianos del siglo diecinueve y veinte.

 (2 Corintios 10: 3) =  Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; (4) porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, (5) derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo, (6) y estando prontos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia sea perfecta. 

Lo que Dios quiere traer a nuestras vidas, tiene que ser cautivado y puesto bajo nuestros pies. No baja solo, y Dios no lo hace. Tenemos que derribarlo. Tenemos que derribar argumentos e imaginaciones, razonamientos, reflexiones, que determinan una acción pronta a ser manifiesta. Dice que llevemos cautivo todo pensamiento. Y dijimos que esa frase, todo pensamiento, en griego, no tiene un tiempo. No está escrito ni en pasado, ni en presente, ni en futuro, sino que comprende la eternidad. O sea: tenemos que llevar cautivo todo pensamiento. Los que ya hemos edificado, los que nos entorpecen hoy, y aquellos que quieran introducirse mañana.

No podemos edificar fortalezas positivas sobre la base de fortalezas negativas, porque nadie puede edificar un fundamento por sobre otro fundamento, que no sea el que la palabra determine. Y lo llevamos a la obediencia de Cristo. Estando prontos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia sea perfecta. O sea que estamos hablando de obedecer. Tenemos que escuchar la palabra con la intención de ver qué hay en mí que tiene que cambiar. Y no es para que tú te vayas a orar y digas sí Señor. Cambian. El que cambia, eres tú. Él dice: vístete del hombre nuevo.

Humíllate, Dios no te humilla. Él te hace desear haberte humillado, pero no te humilla. Tú te tienes que humillar. Es un acto personal, individual. Dios no participa de eso. Recuerda esto y que no se te olvide. Cristo está sentado. Sacerdocio sentado, es sacerdocio que terminó.

Ahora quiero referirme a la guerra espiritual que existe para destruirlas a esas fortalezas. Esto es: cómo o con qué las destruimos. Hemos visto que sus orígenes, uno es el sistema del mundo, y que todo lo que viene a nuestras vidas mediante este sistema, es negativo. Hemos mencionado valores, presiones, apariencias físicas, el ambiente, la falta o la cantidad de amor. La influencia que entra en nuestras vidas y que es proyectada por esta dimensión, es uno de los orígenes.

Dijimos que las experiencias de la vida se convierten, también, en lo que conocemos como la realidad. Y a veces, nuestras experiencias es lo que dicta la realidad, cuando en verdad no es realidad. Porque la realidad sólo es aquello que tú experimentas. Por ejemplo: ya dijimos que si tú has experimentado la llenura del Espíritu Santo, con la evidencia de hablar en otras lenguas, para ti es realidad, quizás para tu vecino no, aunque sigue siendo realidad.

Hablamos de doctrinas erróneas. Ya vimos como con un solo pensamiento, podemos destruir aquello que está destinado a protegernos. Hay veces que construimos una fortaleza y de pronto aparece alguien que te dice lo opuesto y con argumentos bien sólidos, y nosotros defendemos nuestra fortaleza, aún en contra de nuestros propios intereses y necesidades, porque estamos plenamente convencidos que lo que hemos construido es verdad y que el que nos diga otra cosa es un hereje.

Hay fortalezas que son tan fuertes que vigorosamente rechazamos el bien y defendemos el mal. No importa que la evidencia de tu vida dice que algo anda mal. Entonces empiezan a decir que algo anda mal, que no prosperan, que siempre están enfermos, la iglesia no crece, no hay libertad, no se manifiesta el ministerio. Pero escuchan un mensaje más, dicen ¡Que bonito! Cincuenta y dos mensajes por años, si es un dominguero. Y si es un dominguero bueno, duplícalo. Y ahí está, firme con sus fortalezas de siempre y sin cambiar nada.

Si tú vas a la universidad, y vas al mismo salón de clases con el mismo profesor ciento cuatro veces, y no te gradúas, te expulsan, no tengas dudas. Vimos algunas doctrinas que nos separan, como la Deidad, la Santidad, el Bautismo, la Salvación, y vimos que era tonto separarnos por algo que la mayoría de nosotros ni siquiera entiende.

Vimos también las tradiciones de los ancianos del siglo diecinueve y veinte. Y vimos el legalismo, y dijimos que si quieres ser legalista, está bien, pero sólo recuerda que, si pecas en una sola área de la ley eres culpable de todas durante todos los años que viviste como legalista. La palabra dice que el hombre no se ponga traje de dos hilos. Pregunto: ¿Quién tiene dinero para comprar un traje puro? Yo alguna vez me he comprado alguno carísimo, y todavía tenían tres o cuatro hilos. Y fíjate que los mismos legalistas andan con una ropa que da vergüenza ajena…

La ley dice que no coma camarones. ¿A cuántos de ustedes les gustan los mariscos? La ley dice que no puedes comer eso. Hablamos del devocional, la oración, el orden del culto y otras cosas muy importantes, por eso ahora quiero, casi concluyendo con todo esto, ver cómo se destruyen. En primer lugar, con entendimiento. O sea: si una fortaleza produce sombra, y la sombra produce oscuridad y en ellas se concentran las obras de las tinieblas, entonces lo primero que necesitaríamos, sería la luz.

La verdad nos hace libres. Dice: Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. ¿La verdad te liberta? No, dilo de nuevo: Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. ¿Qué es lo que te liberta, entonces? ¡Tu conocimiento de la verdad! A la verdad siempre la tuviste cerca, toda tu vida. Conoceréis la verdad, y la parte que conozcas, esa te liberta. Si no la conoces, no eres libre. Y nosotros hemos limitado el conocer la verdad con el simple: yo conozco a Cristo. Si conocieras a Cristo, serías un adorador radical. Tú conoces acerca de Cristo, pero personalmente…

Tenemos que entender. Hay ciertas cosas que tenemos que descubrir, por ejemplo: Colosenses 1:13 dice: que Fuimos librados de la potestad del reino de Satanás. Dijimos que potestad era el permiso o el derecho, número uno; ¡Satanás no tiene derecho de regir patrones en tu vida! Lo puede hacer, pero no es legal. Para hacerlo, necesita tu permiso.

Ahora: haz un inventario de tu vida, y sé honrado contigo mismo, nadie te va a preguntar, y dime si tú no le has dado permiso a Satanás, o no. Ese permiso que le das, son fortalezas que hoy tienes que dejar. Efesios 1:4 dice que Estamos predestinados desde antes de la fundación del mundo para ser santos.  No somos una segunda opción. No somos ciudadanos de segunda clase. No estamos aquí porque Israel le dio la espalda a Cristo. La verdad es que Israel sólo existió para traer a Cristo y Cristo vino para buscarte a ti.

Tenemos que entender, porque si no entendemos, le damos cabida al enemigo. 2 Timoteo 1: 9 dice: Fuimos llamados desde antes de los tiempos, según su propósito. O sea: el tiempo comienza en la creación del planeta, pero nota que dice En el principio, y no Al principio. Al principio, denota tiempo. En el principio, denota lugar. Dios no es parte del principio; Él inició el principio. Y nosotros estábamos en Él, antes del principio. Él creó el planeta adecuado para que tú pudieras vivir, mira qué casualidad. Que todo lo que tú necesitas para vivir, está en el planeta. Así que, ¿Quién sería primero, el hombre o el planeta?

Efesios 1:11 dice que somos herederos predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad. Y esta es otra discusión en la iglesia: ¿Somos predestinados o no? La respuesta se cae de simple: ¡La iglesia es predestinada! Esto quiere decir que Dios sabe lo que la iglesia va a hacer al final. El problema tuyo es ser parte de ese final. O sea: la iglesia está predestinada, pero tú determinas tu destino. Dios te señala el destino, pero no lo determina para ti. Tú eliges, Él siempre pone dos caminos: vida o muerte. Un día alguien te profetiza que vas a dar la vuelta al mundo y tú te sientas a esperar que vengan a buscarte. Al año siguiente llega el mismo profeta y tú todavía sigues sentado esperando…

Dios te revela su propósito para tu vida, pero ahora tú tienes que alinearte con Él. Él te enseña lo que quiere para ti, para animarte a moverte. Y entonces tú determinas si llegas o no. ¡Es que si Dios habla, se cumple! Ah, no se…Dios le habló a Israel, pero Israel murió en el desierto. Dice que no añadieron fe a lo que escucharon, y murieron en el desierto. Dios le dijo a Nínive que iba a ser destruida, y no se destruyó. ¿Será Dios un falso profeta, entonces? No. La verdad es que el carácter de Dios es el que tenemos que entender. Cuando Dios profetiza así, es como cuando tú le dices a un niño, o a tu hijo: si no haces las tareas de la escuela, te voy a castigar toda la semana. ¿Qué está en tu corazón, que haga bien la tarea o el castigo? Lo que tú quieres producir es la buena nota, y anuncias el juicio, esperando que haya arrepentimiento y produzca la buena nota. En tu corazón nunca estuvo el deseo de castigarlo, yo creo que tú no tenías el deseo de castigarlo, y que sólo lo dijiste para cambiar su manera de pensar.

Dios no es un Dios malo, tenemos que entender que Dios es un Dios bueno. ¿Y por qué digo que el entendimiento es el número uno? Porque Satanás sólo reina en tinieblas. Y si hay entendimiento, hay luz. Satanás domina donde hay ignorancia. Escudriña la palabra. Pídele a Dios sabiduría. Capacítate mentalmente. Desarrolla a full tus neuronas. Medita. No es sencillo usar esa palabra en esto, porque ha sido muy bastardeada por las distintas corrientes esotéricas, pero la Biblia la menciona y yo también: medita.

No sé si puede explicar lo que es la revelación, pero al menos déjame decirte lo que no es. La revelación no es un rayo que viene por oración, ni por ayuno. Revelación, para usar un término bien entendible aunque tenga origen griego, es lógica espiritual. Si es que existe tal cosa. O sea, como en más de una ocasión me habrás escuchado decir: buscarle cinco patas al gato. Y buscas, buscas y buscas. Y en un momento dado, ¡Flash! Ahí está. Revelación no es un rayo espiritual. Revelación es un alumbramiento a tu mente. Y eso se produce, en búsqueda. ¡Es que el hermano tiene el don de revelación! ¿Ah, sí, eh? El hermano, lo que tiene, es que se quema las pestañas todas las noches, mientras tú estás viendo televisión… ¡No entiendo, Señor, no entiendo! ¿Por qué dijiste eso? ¡No entiendo! ¡Y no me muevo de acá hasta que no entienda!

En una época de mi vida, cuando mi hijo menor era pequeño, él se metía en la clase que yo tenía en la que fuera nuestra última iglesia, venía corriendo, interrumpía lo que fuera que yo estuviera haciendo o diciendo con más de cien hermanos, me abrazaba todo sonriente, me metía la mano en el bolsillo, me sacaba un billete justo para comprarse la gaseosa que quería y, cuando se iba, me gritaba desde la puerta, “¡Dios te bendiga, pá! ¿Sabes por qué él podía hacer eso? ¡Porque era mi hijo! ¿Tú crees que a él se le hubiera ocurrido entrar y venir a mis pies y decirme: “Bendito padre terrenal mío que estás dando la clase, ¿Podría tu misericordiade unción divina concederle a tu hijo un billete para comprarse…! Nahh, ni loco hubiera permitido que hiciera eso. Bueno, Dios lo permite todos los días, y en todas las iglesias que conozco… Dios es Padre, antes que juez.

Pero como nosotros, la mayoría proviene de familias en las que había hombres, pero no padres, no sabemos relacionarnos con el Padre. Hermano mayor de 50 años de edad, te pregunto: ¿Cuándo fue, que tú recuerdes, la última vez que te sentaste en la falda de tu padre? ¡No! ¡Dios nos libre! Sin embargo, déjame decirte que a Dios le gusta eso. Con confianza, Dios te habla. Las contestaciones más rápidas que se obtienen en el Reino de Dios, es cuando vienes sin máscara alguna. Pero nosotros tenemos patrones de que no, mejor un ayuno de cuarenta días, y después del ayuno de cuarenta días, Dios va a confirmar mi deseo. ¡Mentiras! Si Dios te dice que no, antes del ayuno, te dice que no, durante el ayuno y terminas arrugado como una pasa de uva por el esfuerzo del ayuno, ¡El te sigue diciendo que no! Porque las obras de la carne, no mueven a Dios. La victoria del ayuno es estar con fe para aceptar la voluntad de Dios, y cambiar la tuya. O sea: el ayuno no mueve a Dios, te mueve a ti. Son fortalezas.

En segundo lugar, arrepiéntete. O sea que para destruir una fortaleza, tenemos que arrepentirnos para escuchar el entendimiento que nos llega. Y aquí quiero aclarar algo. El arrepentimiento ha tenido bastante mala prensa dentro de la iglesia, porque parece reservado a gente horrible llena de pecado. Sin embargo, déjame decirte que el arrepentimiento no es una mala palabra. Y lo aclaro específica y puntualmente, porque cuando alguien desde un frente llama al arrepentimiento, todo el mundo está con sus ojos clavados a ver quien pasa ahí y piensa. ¿De qué pecadazo tendrá que arrepentirse el hermanito? Arrepentirse no es sinónimo de pasar llorando al altar. Llorar, dice la psicología, desata no sé qué hormonas que luego te hacen sentir mejor. Pero eso es en el plano de las emociones, nada que ver con el espíritu.

La palabra arrepentimiento, viene de la palabra metanoia, y significa un cambio de corazón hacia Dios. Un cambio de corazón hacia Dios. Es un cambio en la forma de operación mental, que es producido por la revelación de un conocimiento que nos llega, que señala un punto de vista más sabio, que aquel que llevábamos. O sea: estábamos acostumbrados a hacer esto de esta manera. Entonces viene alguien y te enseña una manera mejor para hacer lo mismo. Tú te convences que su método funciona mejor que el tuyo y lo cambias, y jamás vuelves a utilizar el método antiguo. Eso es arrepentirse, y lo puedes hacer ahora, allí donde te encuentras, y con una amplia sonrisa en tu rostro. Hay gente que pide tanta oración que se les ha caído el cabello de tanta mano que le han puesto en la cabeza. Y siguen igual.

Es una reflexión, seguida por una acción. Arre-penti-miento. Arre, es un prefijo. ¿Cuántos saben lo que es un prefijo? Mira; algunos de nosotros tenemos que volver a la escuela. Si tú piensas representar a Dios, como ella, la escuela, está de avanzada, vas a tener que incrementar tus capacidades, porque representar a Dios no es de ninguna manera hacer el ridículo o dar vergüenza ajena. Arre, es un prefijo y significa regresar o volver atrás. El prefijo siempre va delante de la palabra. Pentir, es la raíz del verbo y significa ápice, topo, o lugar alto. Es de donde sacamos nuestra palabra penthouse. La habitación más alta de un hotel se llama penthouse. Es una morada alta, un lugar alto. Entonces, arre-pentir, es volver a un lugar más alto en tu mente. Y noten que no es para adelante, es para atrás.

Parte 7

La gente se cree que el progreso es sabiduría. Cuando comenzamos con el ciento por ciento, y luego nos caímos. Adán ya tenía la sabiduría de Dios. Y al comer del árbol de ciencia, empezó desde primer grado. Conciencia. O sea que nosotros para volver al ápice, a ese lugar más alto, tendríamos que volver a las formas o al método con el cual fuimos creados. El progreso a veces nos aleja del origen, y en el origen a veces está la llave. Por eso es que cuando llega Cristo, al igual que Juan el Bautista, dicen: ¡Arrepentíos! Porque el Reino de los Cielos, (No EN los cielos), El Reino que proviene de los Cielos, se ha (Tiempo Pasado) acercado. Noten que el requisito para participar de lo que estaba por llegar, era arrepentirse, porque con la mentalidad presente, no ibas a poder fluir. Y tiene sentido, porque nosotros creíamos que los más rápidos llegaban primero, pero Dios dice que los últimos serán primeros. Será inteligente que no subestimes los principios del Reino. Son inversos a los que conoces y practicas. Lo que no siempre sabes, es que lo que está invertido es el mundo, no el Reino…

Nosotros pensábamos que el más inteligente y el más alto era el mayor y Él dice que no, que el menor será el mayor. Nosotros pensamos que mientras más recibimos, más trabajamos y más prosperamos, más vamos a tener, y Él dice que no, que el que da es el que recibe. ¡Estamos todos al revés! Y él dice: traigo mi Reino, traigo mi influencia, (Basileia), mi poder, mi jurisdicción, mi reinado ha llegado, Vengo para comenzar a reinar en esta esfera. Y yo quiero que tú fluyas conmigo, pero, para fluir conmigo, vas a tener que re-gresar al ápice con el cual fuiste creado. A caminar por fe y no por vista. Dando, no recibiendo. Humillándote, no exaltándote. Cambia tu manera de pensar, para que fluyas en mi Reino.

Entonces, eso es muy importante, porque llegó Cristo y dijo: mira, vengo a hacer un cambio de jerarquía. Por ahí hay uno que se llama Satanás, que es príncipe del aire. Pero, yo vine a derrotarlo y a liberarlos a ustedes. Cristo va a la cruz, toma a Satanás, hace un espectáculo con él, nos libera a nosotros de toda la potestad de las tinieblas, y nos traslada al Reino. Nos trasladó del reino de las tinieblas, al Reino de luz. Pero, un problema: nos dejó aquí. Nos trasladó, pero nos dejó. O sea: el mundo natural es una dimensión. El mundo espiritual, que existe detrás de todo lo natural, es otra dimensión. Son distintas dimensiones, porque el Reino, es también algo que se agrupa porque tiene algo en común. O es el reino animal, el reino vegetal. Nota que Reino no es un lugar. Te estoy desbaratando la palabrita. Después cuando la usamos en todo y la metemos en la iglesia, ahí es donde queremos verla como una nube donde vamos a ir a tocar la lira…

Por eso, tenemos el reino vegetal, por ejemplo. O sea que, todo lo que es de un mismo lugar se junta, se agrupa, y se le llama un reino. La dimensión del espíritu es un reino, la dimensión natural es un reino. Fíjate, en lo natural, todo está forrado por materia. Tú eres espíritu. Yo soy espíritu, y hoy estoy metido en unos cuantos kilos de carne. Ahora me ves. Si me quitara toda la carne, no me ves. Pero estoy aquí. Es otra dimensión. La banca está aquí en el espíritu. La ciencia te dice que la materia sólida, son moléculas que se mueven tan rápidas entre sí, que se compactan hasta que se convierten en sólido. Para que una molécula se mueva, tiene que haber vida, Por eso, hasta las plantas respondían a la palabra de Dios.

Por eso podemos cambiar lo que se ve, siguiendo lo que no se ve. Cambiar la materia, enchufados en el espíritu. No es una cosa etérea o fantasmagórica. Caminar en el espíritu, es caminar en plena obediencia a la palabra. O sea: cada vez que tomas una decisión, consideras entre el Reino de Dios, o el reino en el cual vives. Y cuando te decides por el Reino de Dios, decidiste por el Espíritu. Porque el Reino de Dios, es Justicia, Paz y Gozo, en el Espíritu. Que no funciona en lo natural. Cambia lo natural. Es más; todo lo que se ve, proviene de ahí. Entonces, Cristo, estamos aquí en la tierra, y hay dos influencias. En el reino espiritual, está el príncipe del aire, Satanás. Cristo viene y entra a esta dimensión, lo destrona, le quita su dominio, pero no lo saca de ahí. Sólo le quitó el dominio. Con su sangre nos redimió de su poder y compró el campo, el planeta. Por eso dijo: toda autoridad me es dada a mí en el cielo, y en la tierra también. ¿Cómo nos va a enviar a la tierra, a invadirla, sin tener autoridad sobre ella? Sería un patrón ilegal.

Yo sé que esto va un poco en contra de nuestro conocimiento, pero donde quiera que ese conocimiento se quiera exaltar, esa es una fortaleza que tienes que derribar. Entonces, estamos en la misma dimensión, y ahora es Cristo, que rige desde el Espíritu, y Satanás, que camina alrededor tuyo buscando a quien se puede devorar. Y da la vuelta y, si ve la luz apagada, ahí se mete. Si ve la luz apagada, él entra, pero si hay luz encendida…Sólo reina en tinieblas, y gobierna en ignorancia. Ahora, cuando éramos seres humanos sin tener conocimiento de que Satanás era real, como creíamos cuando estábamos en aquellas religiones. Jamás se nos hubiera pasado por la cabeza que Satanás pudiera usar tus manos y tu cabeza para hacer cosas a su favor. Él te tentaba con algo fuerte y no necesitabas cuarenta días de ayuno para saber su voluntad, ¡Esa misma noche caías!

Pero, claro, como éramos ignorantes, no sabíamos que esa vocecita no era la nuestra, sino una influencia satánica. ¡Ahora, estamos en el mismo lugar! De hecho, Satanás no tiene un trono en la tierra, pero se manifiesta. Cristo no tiene un trono en la tierra, pero no siempre se manifiesta. Entonces ayunamos tres días a ver cuál es la voluntad de Dios. Y mientras nosotros nos tomamos todo ese tiempo, Satanás sigue avanzando en la ciudad y nos va dejando cada vez menos espacios sanos. Él no tiene derecho a manifestarse en la tierra, y todo lo que vemos, está plagado de manifestaciones satánicas. Somos vasos influenciados negativa o positivamente, para que nuestros cuerpos manifiesten nuestra influencia. Y cuando tú sintonizas con la obediencia de la palabra, trastornas todos los principios terrenales. Porque la palabra es más poderosa que los principios de los reyes de la tierra.

Ellos dicen que hay recesión, pero tú dices que no crees en eso. Y todo en tu alrededor te habla de recesión, pero a ti no te da la gana de participar. Porque tu dinero no está en ese banco, está en otro. Entonces, cuando tu haces una transferencia, tiene que funcionar. Esta es una transformación. ¡Arrepiéntete! Es como el gusanito que camina y no a avanza mucho, siempre se tiene que cuidar. Tiene mucho peligro de que lo vayan a aplastar, que venga otro y lo pise. Entonces él piensa y dice: ¿Sabes qué? Me voy a esconder, me voy a camuflar, voy a pedirle permiso al mundo para caminar, porque casi siempre que salgo por ahí, me pisotean. Me voy a convertir en una larva. Y se esconde en una larva y se queda balanceándose de una hoja. Y no avanza nada, se queda ahí.  Y esto es muy interesante, porque Efesios 5 dice: Yo quiero una iglesia gloriosa, que no tenga mancha ni arruga. Y uno se pregunta: ¿Qué cosa es una mancha? ¿Y las arrugas?

(Efesios 5: 25) =  Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, (26) para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, (27) a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha. 

La palabra Gloriosa significa Honorable, Espléndida, Noble, Denota posición de dignidad. Gloriosa, que viene de la palabra Gloria, significa Exacta Representación del Rey. O sea: que podamos decir lo que dijo Cristo: Si nos has visto a nosotros, has visto al Padre. Es un espejo de la realidad. ¡Y que no tenga manchas! Y claro, Pedro y Judas nos hablan que manchas son algunos ministros con motivaciones impuras. Esa es una dimensión para el liderazgo.

Pero la palabra mancha, aquí en texto, significa sin Culpa. Sin falta. Sin fallas. Cabal. Y se pone peligroso, esto. Sincera. Sin desgracias. Plena. O sea: que no le falta nada. Íntegra. Me gustaría recorrer restaurantes y preguntar quiénes dejan más propina, si la iglesia o el mundo. Y después pretendemos predicarle el evangelio al mozo, al mesero. Me gustaría ir a la tiendas a ver quiénes son los que sacan mercadería a fiado, a pagar dentro de un tiempo o mes a mes en cuotas. Si vamos a los bancos, les preguntaremos a los gerentes a quienes prefieren ellos no darles préstamos. Sepárate del mundo, y camina como si tuvieras la mente en una nube, y nada te va a hacer daño.

¡Llena de verdad, plena! O sea que si necesito una banca, voy al banco y la compro, porque como el sistema de Dios funciona, y Dios no es más bruto que el sistema del mundo, Él tiene un sistema financiero que funciona. Que si todos obedeciéramos, nunca nos faltaría nada. Fíjate que en el mundo tienen el suyo, y ellos no te piden ni permiso, te los quitan. Y si no se los das, te meten preso. Por eso, a ellos nunca les falta nada. Y Dios tiene un mejor sistema, e incluso más barato. Ellos te sacan el 23 por ciento, nosotros por mayoría casi tradicional, apenas el 10. Dios dijo: yo no soy mago, pero si todo el mundo da el diez a donde debe darlo, nos sobra para bendecir a todas las naciones. Y siempre andamos pidiendo. Y algunos hasta manipulando, para ver si pueden pagar la renta de sus salones. ¿Será que el sistema de Dios no funciona? ¿O que hay un montón de desobedientes? Te estoy explicando lo que es una iglesia sin manchas.

Luego dice: sin arrugas. Y arrugas significa dobleces, ocasionados por un movimiento interno, o sea. ¿Cuántos han visto un acordeón? Arrugas. Cada movimiento interno es una arruga. ¡Pero hermano! ¿Y que tiene que ver la arruga con la iglesia? ¡Que Dios quiere una iglesia gloriosa, que da la cara, que no se cohíbe, que no da pena, que no se esconde, que no camina en timidez, espíritu de rechazo, sino que es gloriosa, plena, activa, que funciona y se expresa en la tierra! Lo lindo del caso es que Él dice: Yo me santifiqué a mí mismo, para presentármela a sí mismo, una iglesia gloriosa. O sea que aquí hay otra fortaleza que hay que destruir.

La palabra presentar, viene de la palabra presente, que es cuando tú das un regalo, y lo das con papel especial para envolverlo y con sus moños y detalles. Sólo cuando tienes mucha prisa es cuando le das un billete y le dices a la persona que se lo compre ella misma al regalo. Pero, normalmente, el regalo, el presente, ya está. Ahora, Él dice: Yo pagué el precio para presentármela a mí mismo, una iglesia ya gloriosa. O sea que, cuando Él la venga a buscar, es porque ya está como Él la ordenó. Es decir que Él pagó el precio para un auto de la máxima categoría, y no viene a buscar un utilitario. Pagó cash, efectivo, no quedó debiendo nada. ¡No se va a conformar con poca cosa! Él sabe que funciona, está en el plan del Padre, ya él pagó el precio de acuerdo al patrón, y él está esperando que la fabrica la edifique. Y no viene hasta que la vea. Fíjate. Arrepentimiento.

En tercer lugar, intercambia el pensamiento por otro. Cuando te llega el pensamiento negativo, tienes que reponerlo con uno positivo. Una fortaleza no se destruye ignorándola. La naturaleza aborrece vacíos. Somos espíritus y no sabemos tolerar vacíos. Cuando surge un vacío en nuestras vidas, tiene que ser lleno por algo. Tú sufres una pérdida y eso produce un vacío. Si no lo llenas con algo positivo, Satanás se encarga de llenarlo. No podemos tener vacíos. ¡Sed llenos del Espíritu! Y eso no es andar caminando como pisando cáscaras de huevo. Ser llenos del Espíritu es andar en las cosas que le interesan al Espíritu. Restauración, por ejemplo. Construye una fortaleza positiva, no esperes a estar enfermo para declarar sanidad.

No hagas como esas iglesias que te predican un evangelio de salvación fuerte y potente, pero después te das cuenta que te sacaron de Egipto, pero no te llenaron de nada. No hay bautismo, no hay llenura, no hay poder del Espíritu, no hay cobertura apostólica, no hay palabra madura, entonces el creyente está todo vacío. Listo para Satanás. Tienes que cambiar la foto, la imagen. ¿Es una ley? ¿Te enseñaron así? No, es una ley que yo construyo, una fortaleza para mí. Tienes que cambiar la foto, porque las fortalezas son pensamientos que son imágenes. Pensamientos son imágenes que producen fortalezas, y un hábito tarda veintiún días en formarse. Y no creas que por confesar que estás sano una vez, ya vas a estar sano. Tienes que masticarlo y meditarlo hasta que te lo creas tú mismo. Y luego introduces lo de Dios en lugar de lo que tú edificaste. Hábitos, son patrones de pensamiento, tallados en el cerebro por repetición.

(Mateo 12: 43) = Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, (¿De dónde sale? Del hombre. Y para salir, primero se supone que tenía que estar ahí, ¿No?) anda por lugares secos, buscando reposo, y no lo halla.

(44) Entonces dice: Volveré a mi casa (¿Qué casa? El hombre) de donde salí; y cuando llega, la halla desocupada, barrida y adornada.

Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, es liberación, salvación, llámalo como tú quieras. Pero tú eres libre. Entonces el espíritu sale, y dice que no encuentra donde descansar, o sea: no encuentra un cuerpo. Por eso aquellos espíritus en Gad prefirieron irse a los cerdos, a no tener donde estar. Porque espíritus sin cuerpo no pueden estar en esta dimensión. Entonces él dice: voy a volver a mi casa, al mismo hombre. Esto es un principio, no estoy hablando de que si un cristiano puede tenerlo en la carne, o en el oído, en la piel, en el espíritu, en el alma, ¡Hermano! ¡Si está en el patio de tu casa, échalo!

La cuestión es que no tenía demonios, estaba libre, estaba a salvo, y volvió a entrar. Salió y entró. La palabra Adornada, significa: decorada y en espera de visitas. No te puedes quedar vacío. Cuando destruyas una fortaleza, tienes que construir otra en su lugar. Esto es una guerra espiritual. Porque la que tienes construida, vive contigo toda tu vida. Les podríamos llamar mascotas satánicas. Como son mascotas, las queremos. Y aunque son satánicas, no las echamos. Porque son nuestra mascota. Prefieres morir, pero no lastimar a tu mascota. Lo que debes hacer es llenarte del Espíritu. La palabra dice que cuando te llenas del espíritu, Él se convierte en el sello. ¿Cuántos saben que un sello mantiene la pureza de un contenido?

Así el Espíritu nos mantiene la pureza, nos guarda de la separación del mundo. Te protege el contenido, o sea: te trae protección divina. Finalmente, un sello te marca el producto y te identifica quien eres. Tienes que ser lleno. Por el amor. ¿Y qué tiene que ver el amor con destruir fortalezas? En 1 Juan 4:18 dice que el perfecto amor echa fuera todo temor. Ahora; el temor es producto de falta de amor. Por ejemplo: una mujer, en esta sociedad, vive sola. Y hay mucho bandolerismo. Enciende el televisor, escucha las estadísticas, y comienza la fortaleza. ¡Dios mío! ¡Cuánto peligro hay! Y yo, una mujer sola. Dicen que ocho de cada diez mujeres, son atacadas. Yo puedo ser la próxima. Voy a comprar un cerrojo más grande. Voy a poner la cómoda contra la puerta. Ahora voy a poner un sillón apoyado en el mueble de la cómoda. Y ahora voy a poner una silla para que sostenga el sillón. ¿Cuantos saben que ya está un poquito atemorizada?

Voy a poner una alarma a la entrada del cuarto. Todavía tiene que derribar con dinamita la puerta, pero ahora va por el cuarto. ¡Señor! ¡Yo creo que hoy me toca a mí! Por último, esa noche, en vez de amar a Dios está: ¡Señor! ¡Líbrame de este castigo! ¿Qué castigo, si lo construiste tú? ¿Y cómo es que el amor tiene que ver con esto? Primero: no le pongas atención a las estadísticas. Escúchalas, pero no pienses en ellas. Segundo: recibe el amor que Dios tiene por ti. Isaías 26:3 dice: Tú guardas en perfecta paz a aquel en cuyo pensamiento en ti persevera, porque en ti está confiado.

¡Cambia esa fortaleza! Dile a esa estadística que todos los ángeles acampan a tu alrededor. Y son ángeles ministradores para los herederos de salvación y no habrá mal que aceche mi tienda. Están a diestra y a siniestra, y a mí no me toca nadie. Pero no funcionará un día sí y un día no; eso tiene que ser un estilo de vida. Para que amines en confianza. Una mujer segura, es muy posible que no sea atacada, porque las que son atacadas, son las que están inseguras. Tú ves pasar a tu lado un perro, y si tú no le tienes miedo, él no te hará nada. Pero, demuéstrale un milímetro de miedo, y te arrancara el pantalón.

Cuatro maneras de destrozar una fortaleza. 1) Luz y entendimiento. 2) Arrepiéntete. 3) Cambia la foto. 4) Recibe el amor de Dios. Muchas personas reciben a Cristo, pero no reciben el amor que Cristo tiene por ellos. Por eso tienen espíritu de rechazo, de temor, de fracaso.

(Romanos 16: 20) = Y el Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros pies. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros. 

Yo quiero, ahora, hacerte cuatro preguntas sobre este verso. 1) ¿Quién lo va a aplastar? Dios. 2) ¿Cuándo? En breve. 3) ¿Cómo? Con paz, el Dios de paz. Paz mental. Tienes que edificar una fortaleza y mantenerte tranquilo. Saber que si caminas conforme al propósito de Dios, nada puede tocarte. Ahora, como no estamos en el propósito de Dios, primero, arrepentirnos. Y ponernos. Arrepentimiento y humillación significa alinearnos con el propósito de Dios. 4) ¿Dónde? Bajo tus pies. O sea: te va a usar a ti para hacerlo. Él lo va a hacer, con paz y en breve, contigo. No soberanamente. Bajo tus pies. Tus pies lo van a aplastar. Tú vas a derribar las fortalezas. Fortalezas de temor, fortalezas de fracaso. Fortalezas que vienen de tiempo antiguo.

Finalmente. Tus antiguas fortalezas seguramente ya te habrán hecho vivir una y cien peripecias. Temores, sobresaltos, angustias, terrores nocturnos, ataques de pánico, etc. ¿Cambió en algo tu vida después de esas experiencias? Nada, ¿Verdad? Entonces aprende. Es nuestra sabiduría del cielo pero que tiene rebotes en todas las culturas milenarias. Una de ellas solía recitarlo así: Si tener problema y poder solucionar, ¿Para qué preocupar? Y si tener problema y no poder solucionar, ¿Para qué preocupar? La base central de una buena y larga vida, es la paz interior. Y a esa solamente la da Jesucristo, y no como el mundo la da, con artilugios artificiales, medicamentos, etc. La verdadera y única paz, es saber que eres un hijo de Dios y heredero de Su Reino.

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El Primero y El Más Grande

Adentro de las iglesias tradicionales del sistema, generalmente hay una visión bastante romántica de sus miembros, especialmente de los más jóvenes. Parecen buenos, serviciales, dedicados y hasta ungidos. Pero el día que los juntas con otros jóvenes más maduros y oyen una calidad de mensaje y palabra que no es lo que están acostumbrados a escuchar, ¡Resulta que ni siquiera parecen convertidos! Han existido casos en los que un líder casi pone las manos en el fuego para defender a uno de sus jóvenes. Pero como para Dios nada queda oculto, en un momento dado se descubrió que ese joven estaba atado a la pornografía, que había abusado de su hermano menor y que en sus ratos de ocio bebía alcohol sin frenos. ¿Y ese líder pretendía defender a ese personaje porque era eficiente para todo lo que él le mandaba a hacer? Puede ser, pero en ese caso creo que estaríamos hablando de dos evangelios diferentes.

A mí, modestamente, no me parece que eso sea un cristiano modelo o punto de referencia para los más nuevos. Seguramente, lo que él hizo en algún momento fue un acto de presunción de salvación, pero no de salvación legítima. Esa persona nunca entró porque nunca se arrepintió. Nunca sintió peso alguno por sus pecados. En el fondo, nunca nació de lo alto. Nunca nació del espíritu y del agua. Este, en suma, es el primer punto básico, la conversión. Y una conversión tiene que partir de un arrepentimiento genuino, metanoeo. Como sabemos que la gente no puede cambiar su mente en dos minutos, sino que va a hacer un proceso, lo que se le pide en la conversión, es una decisión. Una decisión de no volver a vivir en su antigua manera de vivir. Eso es conversión.

Lo que importa de aquí en adelante, es lo que Dios quiere para ti, no lo que a ti te parece que es correcto. Tú ya no eres dueño de nada, no te pertenece nada. Ni siquiera tus hijos, ni tu trabajo, ni tu dinero. Todo eso le pertenece al Señor, simplemente porque Él te lo dio. Y si Él te lo dio, Él te lo puede quitar si es necesario. Ahora te vuelvo a preguntar: ¿Quieres entrar por ese camino? Es una decisión de fe, sin dudas, porque le estás prometiendo al Señor cosas sobre las cuales no gobiernas. Sí, Señor, nunca voy a volver atrás. ¡No puedes gobernar ni un milímetro, eso! Pero, al menos, sabes en qué te estás metiendo, y tu intención es la de obedecer y ser fiel. Tu corazón te salva de ser eliminado.  Cuando la gente llega a una iglesia, llega con cargas totales, te diría que desalineada en sus estructuras básicas. Alguien lo ejemplificó como un vehículo con rodados de distinta medida.

(Mateo 22: 37) = Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.

(38) Este es el primero y grande mandamiento.

Fíjate en este texto, porque aquí tienes con claridad el alineamiento básico que Dios quiere. Alma, corazón y mente. Y Él le dice que debe amar a Dios con su corazón, con su alma y con su mente. ¿Entre nosotros? ¡Le dijo que tiene que amar a Dios con todo lo que él es! Ama a Dios con todo lo que tú eres. En otra parte dice: con todas tus fuerzas, añade. El alineamiento que Dios espera, no se trata necesariamente de desprenderte de tu música secular rockera, o de las imágenes de los simpáticos santitos que te regaló la fallecida abuelita. Lo que Dios pretende, es que tu alma se alinee con amor en la voluntad de Dios. Lo que me pidas, haré, donde tú me mandes, iré, lo que tú quieras, yo recibiré. ¡Es eso! ¿Y por qué? Porque te amo, Señor.

Y luego Jesús dice que ese el primero y grande mandamiento. Pero eso apareció en Israel con la ley, ¿Recuerdas eso? Era el gran mandamiento. El primero, era: oye Israel, el Señor uno es. Y el segundo era este: ama al Señor con todo tu corazón. Y es muy singular que Jesús nunca eliminó ese mandamiento. De hecho, él no eliminó la ley. Eliminó sólo una parte, que era una parte muy pequeña, la parte ritual. Esta parte sigue vigente hasta el día de hoy. ¡Y Jesús la valida ese día! Y dice. ¡Este es el primero y grande mandamiento! Entonces volvemos con todos esos casos de perversión, pecado y otras cosas que existen dentro de las congregaciones. ¿Amas a tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente? ¡No! ¡Entonces déjame decirte que estás desalineado!

¿Qué pasa cuando una persona alineada, peca? ¿Es que puede pecar una persona alineada? Sí. ¿Y qué pasa cuando él peca? Le pasa lo que le pasó a Pedro, llora amargamente. Se siente mal, se llena de vergüenza, de culpa. Se le rompe el interior, se le rompe su alma, ofendió a su Señor, se siente dolido. ¿Nunca te ha tocado confrontar o tratar de ayudar, desde la verdad genuina, a alguien que se sabe perfectamente que está en pecado grave? La respuesta es seca, como negando su responsabilidad. Cuando una persona que estuvo alineada en algún momento, peca, y no se arrepiente, esa persona se llena de orgullo. Se vuelve soberbia. ¿Y cómo ayudarla? La palabra dice que Dios resiste a los soberbios. Así que parecería ser como que Dios no la quiere, ¿Verdad? ¿Y tú la quieres? Y te aclaro que cuando dice que Dios resiste a los soberbios, esa palabra utilizada como resiste, es muy suave y elegante.

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La Verdadera Fuente del Poder

Es una encarnizada y fiera batalla entre la fe simple del que declara tener el don de lenguas y la recalcitrante respuesta racional del que asegura que hoy ese don ya no existe. La gran duda es si existen evidencias bíblicas que lo confirmen como tal, o si todo se trata de simple fantasía de cierta clase de cristianos demasiado crédulos en lugar de creyentes. Lo que alguna fracción de la iglesia ha dado en llamar glosolalia, que técnicamente es un lenguaje ininteligible, con palabras inventadas y una sintaxis alterada, propio de ciertos enfermos mentales. ¿De verdad hay hermanos en Cristo que creen o piensan eso?

(Hechos 2: 1) =  Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. 

(2) Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; (3) y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos.

(4) Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen. (Esto creo que es muy claro y sin ninguna clase de complicación idiomática que obstaculice su interpretación o su entendimiento. Dice que comenzaron a hablar en otras lenguas. Si eran lenguas idiomáticas o ese “bara bara “ que tanto critican los detractores, no se dice aquí, pero que eran lenguas no conocidas en ese lugar, sí) Pero hay otro episodio.

(Hechos 9: 17) =  Fue entonces Ananías y entró en la casa, y poniendo sobre él las manos, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo

Recuerdas esto, ¿Verdad? Cuidado: aquí no dice que Pablo al ser lleno del Espíritu Santo hablara en otras lenguas, pero si nos remitimos a lo que el mismo apóstol les escribe a los Corintios, en su primera carta y en el capítulo 14 y verso 18, leeremos que Pablo dice que da gracias a Dios porque habla en lenguas más que todos ellos. No resultará descabellado ni fantasioso, entonces, suponer que cuando recibió esa llenura del Espíritu por causa de la imposición de manos de Ananías, Pablo debió haber recibido también el don de lenguas, ya que de otro modo no habría hecho ninguna mención particular o personal en su carta a los Corintios.

(Hechos 10: 45) =  Y los fieles de la circuncisión que habían venido con Pedro se quedaron atónitos de que también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu Santo. 

(46) Porque los oían que hablaban en lenguas, y que magnificaban a Dios. 

Si bien los eruditos podrían rotular a este pasaje como meramente descriptivo y no explicativo, resulta muy singular ver cómo, esos fieles de la circuncisión que habían venido con Pedro, se quedaron atónitos, -dice- de comprobar cómo se derramaba el don del Espíritu Santo también sobre los gentiles. ¿Y de dónde sacaban ellos esa certeza? Simple: de oírlos hablar en lenguas y magnificar a Dios. La diferencia que hoy mismo podríamos encontrar entre un grupo que alaba a Dios con sus manos bajas o levantadas, pero con solemne seriedad y apostura, mientras que otro grupo no muy lejos de allí, por poco se sube arriba de los bancos en su alabanza.

(Hechos 19: 6) = Y habiéndoles impuesto Pablo las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo; y hablaban en lenguas, y profetizaban. 

Aquí tienes otra prueba de la existencia real y genuina del don de lenguas, pero además también tienes una evidencia de que esa no puede ser tomada como única señal, sino apenas como una de ellas. Porque yo he oído a muchos orar en lenguas como producto de haber sido llenos del Espíritu Santo, (Yo soy uno de ellos), pero no he oído a tantos profetizar por la misma causa. ¿Será que lo primero se puede imitar y lo segundo no? Llámame mal intencionado, si quieres, pero sé de lo que hablo. En una ocasión, predicando en una iglesia a la que me habían invitado, un hombre que oraba en lenguas casi a los gritos me interrumpía y perturbaba. Me bajé de la plataforma, fui donde estaba el individuo, le reprendí demonio de burla y se calló la boca de inmediato. Algunos creyeron que se me había ido la mano, pero yo supe que había hecho lo correcto. Lenguas falsas.

De hecho, si existe alguna clase de controversia respecto al orar en lenguas, eso se debe a que Satanás odia con todo su ser ver a los individuos y a la iglesia llena de ardor y fe mediante el avivamiento producido por el fuego del Espíritu Santo. No resulta tampoco de extrañar que él promueva doctrinas sugiriendo que este fenómeno “no es para nuestros días”. Ciertamente si el diablo lograra salirse con la suya, esta doctrina no sería para ningún día. Congregué muchos años en una iglesia conservadora. Su pastor era buena persona, pero sostenía que para aceptar el don de lenguas, él debía contar con alguien que las interpretara. Pero resulta ser que estaba terminantemente prohibido orar en lenguas en su templo. Mi pregunta, entonces, fue: ¿Y si no permitimos que la gente ore en lenguas, cómo sabemos si no hay nadie que las interprete? Su silencio fue su respuesta. Pero su mirada de enojo fue mi pasaporte a la calle.

Les escrituras, sin embargo, no están de acuerdo con lo que Satanás está tratando de promover con sus falsas enseñanzas. Cristianos desorientados admiten que las lenguas constituían una evidencia del Bautismo en el Espíritu Santo durante los días de los apóstoles. Pero luego dicen que “Esto terminó cuando el último de los apóstoles murió y no es para nuestros días”. No voy a censurar ninguna postura ni desarmar ninguna tesis, sólo voy a buscar mi Biblia y ver qué es lo que ella puede decirme al respecto.

(Joel 2: 28) = Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones. (Según los estudiosos del Antiguo Testamento, cuando aquí leemos “después de esto”, estamos leyendo el equivalente a “en los postreros tiempos”)

(Hechos 2: 17) =  Y en los postreros días, dice Dios, Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; Vuestros jóvenes verán visiones, Y vuestros ancianos soñarán sueños; (18) Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días derramaré de mi Espíritu, y profetizarán. (Si bien se está remitiendo al texto anterior, a esto lo leemos en el Nuevo Testamento de labios de Pedro)

(Hechos 2: 38) = Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. 

(39) Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare. 

A mí me da la sensación casi a nivel de certeza, que esto que dice Pedro aquí derrumba la teoría aquella de que todas estas cosas fueron para esa época y no para la que estamos viviendo. Porque pedro asegura que para nosotros (Eso debemos leer cuando la Biblia dice “vosotros”), para nuestros hijos, para todos los que están lejos, (Aquí y ahora, no en aquel entonces) y para cuantos el Señor llamare. Pregunto: ¿El Señor sigue llamando siervos al servicio activo? Sí. Entonces esta promesa, de recibir lo que aquí llaman el don del Espíritu Santo, también es para hoy y ahora. No sé si a ti te quedan algunas dudas. Te bendigo en el Señor Jesucristo si te quedan, pero a mí tengo que asegurarte que no, que no me quedan dudas.

Ahora pensemos: si en las iglesias los encontronazos denominacionales en pro y en contra del llamado Bautismo en el Espíritu Santo parecían en su momento obra del mismísimo Satanás, ¿Por qué razón él estaría tan interesado en desacreditarlo? Simple; porque él sabe mucho mejor que nosotros la frustración que tanto él como sus demonios experimentan cuando el poderoso Espíritu Santo desciende en un individuo o en un grupo. Cristianos ineficaces o iglesias desconocedoras de Cristo, repentinamente se tornan en bastiones poderosos del Señor. Creyentes débiles y atemorizados se convierten en leones rugientes para la causa de Cristo. Personas que no se atrevían a hablar a otras de su Salvador de pronto se transforman en adeptos y consagrados testigos. Cristianos negligentes y descarriados de súbito se tornan en responsables modelos de rectitud. ¿Cómo crees que no trataría de desacreditar todo lo que tenga que ver con el Espíritu y hasta sacarlo de las doctrinas, si se lo permiten?

El Espíritu Santo es el factor individual más importante en el mundo de hoy en lo que se refiere a la iglesia. Sin la manifestación del Espíritu, la iglesia es improductiva, pero cuando él se halla presente, vemos que la misma es dedicada y fecunda para la creación de los seguidores de Jesucristo. Yo doy gracias a Dios porque el Espíritu Santo se sigue derramando en nuestros días a través de todo el mundo. Personas de todas las denominaciones han pasado y están pasando por esta tremenda experiencia y esto no debe sorprendernos. Dios mismo, nuestro Padre Celestial, dijo que lo iba a hacer, Benditos los que lo creyeron.

De todos modos, a pesar del tiempo que llevamos los cristianos hablando de este tema, todavía hay muchos que lucen bastante confundidos respecto al asunto de hablar en lenguas. Porque piensan que hacerlo es un fin en sí mismo o una actividad que manifiesta la principal señal del bautismo en el Espíritu Santo. Claro está que, desafortunadamente, están mirando ciertas cosas en el lado opuesto del telescopio. El mero acto de hablar en lenguas no es en sí mismo un cambio vital o algo de extrema importancia. Lo que sí es importante es la sumisión del más indomable miembro de nuestro cuerpo, tal como lo denomina Santiago en el capítulo 3 y versos 1 al 8 de su carta, donde recomienda someter nuestra lengua al control de Dios.

Eso es muy similar a la salvación. El hecho de confesar públicamente nuestra aceptación del Señor, caminando hacia el altar, no significa nada en sí mismo. Pero lo que resulta crucialmente importante dentro de dicho contexto es el reconocimiento del Señorío de Cristo en nuestras vidas. Alguien pudiera decir, el público reconocimiento de nuestra aceptación al Señor, no es tan importante. Pero, ¿qué dice nuestro Señor Jesucristo acerca de ello?

(Mateo 10: 32) = A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos.

Podemos considerar muy seriamente que una voluntad de someter nuestra lengua, es igualmente casi paralelo al acto de caminar hacia el frente en el momento de la salvación. El nuevo cristiano en los primeros momentos de su entrega se ve avergonzado, atemorizado y hasta renuente a levantarse de su asiento y hacer nada menos que una exhibición pública de su entrega a un ser superior que no se ve. Él podría quedar sometido tranquilamente en su asiento y estar tan comprometido como si caminara al frente. Pero resulta ser que aquel acto de marchar adelante es lo que documentará aquel momento. Sirve como una prueba tangible, como una línea definida y divisoria entre la indecisión previa y el nuevo compromiso.

El rendir nuestras lenguas y voces al servicio del Espíritu de Dios, es según creo, el mismo principio. El hablar en lenguas sitúa al creyente aparte, no sólo de los salvos, sino también los cristianos en su conjunto masificado. El ceder nuestra voluntad a Dios con el fin de permitir este cambio radical, sirve como una señal. Una señal no tan sólo para nosotros sino también para Dios en el sentido de que finalmente estamos dispuestos a rendirle a él nuestra voluntad. Consideremos que esta es la importancia básica de hablar en lenguas. Hay aún mucho más en ese Bautismo en el Espíritu Santo que todo esto, es para pensarlo seriamente.

Cuando caminamos en la justicia, esto es equivalente a decir lo uno y decir lo otro con estricta ecuanimidad y sin influenciar ni influenciarnos a nosotros mismos con pensamientos ajenos. Por eso te cuento que algunos de los argumentos levantados contra el llamado bautismo en el Espíritu Santo, (Con la evidencia mencionada de hablar en lenguas), han sido desplegados a lo largo y ancho del pueblo de Dios, en muchos casos, a través de figuras no solamente conocidas, sino también con un prestigio bien  ganado y sobrio.

Tengo muy en claro que Dios no cambia sus métodos cada cierta cantidad de años y que los usos de aplicación en la época de los apóstoles resultan eficaces en nuestros días. Por eso de desear, con la única finalidad de ser justos con los críticos del llamado bautismo en el Espíritu Santo, explicar algunos de sus argumentos bíblicos y de otras clases, y también tratar de responder a esos argumentos en un esfuerzo de fortalecer a algunos buenos cristianos que han tenido miedo de llegar a la plenitud de sus experiencias con Dios, por haber sido convencidos por las apariencias superficiales de los argumentos utilizados. Estos argumentos tienen bases bíblicas tales como: (1 Corintios 12: 29) = ¿Son todos apóstoles? ¿Son todos profetas? ¿Todos maestros? ¿Hacen todos milagros? 

 (30) ¿Tienen todos dones de sanidad? ¿Hablan todos lenguas? ¿Interpretan todos? 

A mí entender, el pasaje es muy claro y no da lugar a confusiones. Sin embargo, déjame decirte que yo mismo he sido testigo de cómo este pasaje ha sido usado por los unos y por los otros para fundamentar sus posiciones extremas en favor o en contra del don de lenguas y, por extensión, del propio Bautismo en el Espíritu Santo. Aquellos que resisten el testimonio de millones de convencidos que hablan en lenguas en nuestros días, utilizan este versículo de la Biblia para convencerse a ellos mismos de que Dios está del lado de ellos cuando rechazan el verse metidos en ese asunto que denominan como Glosolalia. Ellos dicen que Pablo estaba señalando que mientras algunos podían recibir el don de lenguas, no era ciertamente mandatorio que ese don de lenguas estuviera presente para probar el Bautismo en el Espíritu Santo. ¿Y sabes qué? ¡Tienen total y absoluta razón! ¡Pero hermano! ¿Usted está en contra del don de lenguas? No, porque no podría estar en contra de un don que, gracias a Dios, poseo y utilizo muy a menudo. ¿Y entonces? Entonces es que, de lo que ellos no se dan cuenta es que Pablo está hablando a través de todo este capítulo acerca de los dones espirituales. Una cuidadosa lectura del mismo empezando en el verso 8, nos revelará que los dones del Espíritu, incluyen cosas como la palabra de sabiduría, la palabra de ciencia, el hacer milagros y así sucesivamente. Entre tales dones, se encuentra el de “diversos géneros de lenguas”. Esto es la habilidad de poder hablar en un número de lenguas desconocidas, sin haber nunca estudiado ni aprendido las mismas. Personalmente, conozco más de un testimonio genuino alrededor de este don.

En los versículos 28 al 30, él está explicando a la iglesia de Corinto que todos deben actuar en concierto, usando de los dones espirituales para edificación de la iglesia en la obra de Dios. Obviamente no todos tienen ese don de la diversidad de lenguas que se menciona en el verso 30. La mayoría posee una lengua desconocida que les fuera dada en el momento del Bautismo en el Espíritu Santo y que es para oración entre esa persona y Dios en dicho momento. Particularmente yo suelo usar ese don cuando debo orar por algo o por alguien a quien no conozco demasiado. Ante el riesgo de orar conforme a lo que mi alma experimenta, y así correr el riesgo de hacer una oración de corte emocional o carnal, elijo darle fluidez a esa lengua para que mi espíritu ore al Espíritu Santo de Dios conforme a la verdadera necesidad de la persona o hecho que demanda esa oración.

En el capítulo doce, el apóstol hace mención al hablar en diversos géneros de lenguas. La lectura del mismo nos muestra que Pablo está refiriéndose a un don de lenguas idéntico al recibido por los discípulos el día de Pentecostés, cuando ellos descendieron del aposento alto y comenzaron a predicar su avivamiento, (Dicho sea de paso, el más grandioso que haya existido), y los que escuchaban decían admirados: ¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido? Los otros tipos de lenguas mencionadas por Pablo, aparecen en dos textos también muy conocidos.

(1 Corintios 13: 1) = Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe. 

(1 Corintios 14: 2) = Porque el que habla en lenguas no habla a los hombres, sino a Dios; pues nadie le entiende, aunque por el Espíritu habla misterios. 

Por lo tanto, aquellos que todavía dudan del llamado Bautismo en el Espíritu Santo, más la evidencia de hablar en lenguas, y que argumentan en el sentido que Pablo en 1 Corintios 12:29-30, se está expresando que todos no tienen que hablar en lenguas, tienen razón y están equivocados, todo junto. Es muy cierto que todo el que recibe ese Bautismo en el Espíritu no recibe el don de lenguas y no tienen por qué ser marginados de ningún grupo por esa causa. Lo que sí van a recibir, si lo aceptan y lo creen, es una singular lengua de oración para comunicarse espiritualmente con el Señor. De lo primero, lo acepto como tesis, de lo segundo, doy fe personal. Pero pasemos al otro texto controversial.

(1 Corintios 13: 8) = El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará. 

(9) Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; (10) más cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará. 

Pablo dice que el amor nunca deja de ser, pero que las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas y la ciencia acabará, ¿No es cierto? Algunos buscando un tiempo apropiado para fijar este día en que las lenguas cesarán, claman que tal oportunidad habrá de ser cuando venga lo perfecto y que tal cosa sucedió cuando la Biblia fue unificada en un solo texto. Ningún cristiano diría que la Biblia no es perfecta. Seguramente que lo es, por cuanto constituye la Palabra inspirada por Dios y como tal es el texto para comunicar sus deseos al hombre. Pero, ¿Ha creado la presencia de la Biblia un mundo perfecto? Mira a tu alrededor. LA Biblia ha cambiado innumerables vidas y ha salvado almas individuales. Pero siglos después de estar a nuestra disposición, el mundo es un lugar peor debido a la dureza del corazón humano. De cierto no vivimos en un mundo al cual ha llegado “lo perfecto”. Así es que, entonces, mucho me temo que debemos mirar hacia otra fecha en lo que se refiere a este día “cuando venga lo perfecto” y se acaben todas esas cosas. Ahora pregunto: ¿Tenemos hoy alguna indicación de algo especial en toda la historia, a lo cual pueda referirse uno como “lo perfecto”?

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Prioridades y Consecuencias

 (Romanos 3: 20) = Ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado. (La ley viene para que conozcas tu pecado).

(Romanos 4: 15) = Pues la ley produce ira; pero donde no hay ley, tampoco hay transgresión.

Había transgresión, por eso Dios le puso una ley a Adán. Si no la hubiera tenido, jamás se habría dado cuenta que había caído. ¡Qué bueno! Sin oportunidad de ser malo, claro. ¡Qué fidelidad! Sin oportunidad de apostatar.

Dios le puso la oportunidad de apostatar, y apostató. Ahí está la razón por la cual nosotros tenemos que cambiar la ley. La ley, ahora, no es la de afuera, es la de adentro. Tú puedes tener una iglesia bien estructurada, de diez mil miembros, por parámetros que tú les exiges que hagan, y ellos por amor a ti, y tú por ser bueno con ellos, porque mientras más blando es alguien con la gente, más te ama esa gente y más fiel se te hace. Pero eso no garantiza el fin.

El ser bueno con la gente, no cambia a la gente. Cuando uno confronta a la gente, la gente se enoja. Entonces salen a criticarte diciendo que no tienes amor. Porque a la gente le gusta ir a un lugar donde todos dicen que el responsable de ese lugar es un amor. Se pelean por ser parte o miembros de ese lugar, les da un cierto aire de misticismo del bueno.

Pero resulta ser que en la palabra, eso no es bíblico. Que la cabeza, el referente o el eje central de un ministerio sea preponderantemente amor y nada más que amor, eso no es bíblico. Porque ese amor que en sí mismo es bueno, te podrás imaginar que nadie lo censura, no es el que nos va a cambiar, sino la confrontación de la palabra. Pero la ley tiene que ser la habilidad de entrar en este libro y mostrarte a ti quien Dios dice que eres y para dónde vas, y que tu vida se ajuste con ella.

Liderar incluye o implica que tiene que haber una jornada en tu ministerio. Y la jornada se determina por el calibre de existencia de la gente. Cuanto hemos caminado, depende de qué tan madura anda la gente. Y qué tan madura anda la gente, no depende de cuanta Biblia saben, sino de cómo están viviendo en la sociedad. No vinimos a este planeta a recitar capítulos y versículos como si fuéramos una audio-biblia, vinimos a lo mismo que vino Jesús en su tiempo: a vivir una vida que sirviera de ejemplo, espejo y manual para los demás.

Qué promedio de jóvenes se tienen en la Universidad y qué promedio de calificaciones o notas tienen. Y fíjate que esto es Biblia, no teología. Entonces, eso es lo que Dios quiere, que la ley cambie. La ley es otra. Tiene que haber un cambio de ley. O sea, todo se hace basado en otro tipo de ministerio. Es algo nuevo, hay palabra, lo que no hay todavía es pintura del diseño.

Otra cosa que la ley es, es una fuerza invisible o una plataforma de operación. Para todos los que conocen lo mínimo de la informática o las computadoras. La ley vendría a ser el disco duro, o disco rígido de un equipo. El ministerio que sea, sería el software.

Nosotros, lo que hemos hecho, es cambiar muchos software. Le pisas un callo a la gente y reacciona igual. En reforma debemos cambiar ese programa antiguo que ya no se usa, por el más moderno y avanzado. Y entonces el software trabajará mejor. Lo que se cambia es lo de abajo, la ley.

El principio operativo. Lo pongo en español argentinizado y claro: cambian las prioridades. Lo que era importante, ahora no lo es; y lo que no era importante, ahora sí lo es. La escala de valores, cambia. La visión, cambia. Los deseos personales, cambian. La ley cambia todo eso, si no la ley no se ha tocado. Me dicen que debo actualizarme porque mi viejo siglo veinte no se parece en nada a este siglo veintiuno. Es cierto, hago lo posible. No me sale tan mal, pero… ¿Te digo algo? El evangelio no tiene tiempo cronos. Era lo mismo en el primer siglo que en este. Los que cambian son los hombres que lo transportan. Faltan Jesús, sobran Judas Iscariote.

Porque la ley es el epicentro de la humanidad, es lo que se desarrolla, es el conjunto. Ejemplo clásico: la falta de puntualidad. Porque en un principio alguien pactó llegar a una cierta hora y llegó treinta minutos después, ahora eso está impuesto como rutina. Y si alguien que llega de afuera se queja, lo primero que le responden, es: ¡Aquí se acostumbra así!

Es la conclusión de todas las filosofías dichas desde Adán hasta hoy, que han formado ese carácter en esa región, y que normalmente se denomina cultura, que produce un comportamiento determinado y similar en la gente.    

Eso cambia. La cultura de la iglesia cambió. Porque antes, para hablar de qué está pasando en Dios, se hablaba de los logros ministeriales del altar el domingo a la mañana. Y eso te decía qué tan buena estaba la iglesia, o qué tan buena estaba la onda con Dios.

Ahora, en cambio, lo que está haciendo un presidente de un país lejano o lo que sucede en naciones casi desconocidas, es lo que Dios está haciendo en la tierra. Y no sólo la oración en la iglesia. Dios se está moviendo, globalmente. Y a veces te enteras por Facebook, Instagram o Twitter. Y a veces ni siquiera te enteras. No le hace, Dios sigue activo de todos modos. Con tu apoyo o sin él. Es Dios. Él no te necesita a ti, tú lo necesitas a Él, será bueno que lo aprendas de una vez por todas.

Y si nos perdemos aquí buscando a Dios, cuando se saca la cabeza afuera se está más que perdidos. Por eso es que no se puede estar independiente de algo que está conectado global. Y no hablo de redes humanas, aunque no las desapruebo del todo; hablo de revelaciones compartidas.

Si lo vemos en lo natural, ese es un reflejo de lo espiritual. No te dejes llevar por las noticias. Mientras que hay misioneros de iglesias tradicionales, tratando de libertar a gente que están ministrando entre  refugiados destruidos por el hambre y las enfermedades, otros comentan que sólo allí es donde ellos pueden alabar a Dios, porque si salen de esos lugares, jamás podrían llegar a tener iglesias. ¿Es que es de Dios tener dos clases o formas de iglesia? No, es todo hombre, todo carne. Eso, en el mejor de los casos y por no caer en demonologías que siempre suenan fantasiosas.

Dios se está moviendo de formas raras. Y de hecho, está haciendo cosas grandes, aún dentro de climas total y absolutamente desfavorables. Es una plataforma invisible que es lo que hace que todo funcione. Entonces, al que está del otro lado, le puede parecer que es uno el que anda fuera de orden.

Y claro que sí, que anda fuera de orden, pero del orden de él, no del de Dios. Porque él anda en el orden levítico, ¿Y cuál es el orden levítico? El que hace las cosas por ritos. El orden correcto es el de Melquisedec. ¿Y cuál es el de Melquisedec? Según el poder de una vida indestructible. Son dos órdenes.

Y el orden que termina la obra comenzada, es el de Melquisedec, así que no hay otra forma, para allá vamos todos. Aunque unos vengan más tarde que otros. Esto es Biblia. Todos vamos para allá. Unos van adelante, y luego regresan a buscar los otros. La idea es que salga el remanente, para que luego salga la iglesia entera. Pero todos van para allá.

Y esa es la transición. Eso es lo que estamos experimentando. Y se manifiesta en distintos lugares de distintas maneras. Dependiendo de dónde estamos cada cual. No es lo mismo vivir la transición en Argentina, que en Brasil, que en África que en Alemania, y mucho menos en estos tiempos tan sinculares, ¿Lo entiendes?

(Gálatas 3: 15) = Hermanos, hablo en términos humanos: un pacto, aunque sea de hombre, una vez ratificado, nadie lo invalida, ni le añade.

(16) Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a su simiente. No dice: y a las simientes, como si hablase de muchos, sino como de uno: y a tu simiente, la cual es Cristo.

(17) Esto, pues, digo: el pacto previamente ratificado por Dios para con Cristo, la ley que vino cuatrocientos treinta años después, no lo abroga, para invalidar la promesa.

Tienes que entender que hay dos palabras que dice que la ley es añadida. Hay veces que la palabra añadir, significa mezclar dos cosas y hacer una con ellas. O poner de lado a lado. La ley fue puesta al lado de la gracia. En la balanza de la vida, parecería ser que pesan lo mismo, pero a la hora de ejecutar la venta, la Gracia sigue teniendo muchísimo más valor. La Gracia existe por causa de Dios, la Ley por causa del hombre. No hay mucho más para añadir.

Y encima, o sea que no fue que canceló la gracia. Es decir que, en el tiempo que había ley, la gracia todavía era. Por eso David actuó de una manera no conforme al orden, porque volvió loco a todo el mundo, pero así y todo, todavía encontró a Dios.

No andaba operando en la misma orden. Andaba en otra orden. Moisés dio la ley, pero no vivió bajo la ley. Él mantuvo su tienda personal, con su vino, su pan y su piedra. Cuando él se metía a su tienda, Dios se movía. Aarón entró al tabernáculo; Moisés, no.

Moisés no vivió bajo la ley; él la dio. David sacó la cabeza bien fuera de la ley, y alcanzó una clase de misericordia que sólo hemos visto en el Nuevo Testamento. Que existía en ese tiempo, porque la ley no opaca la gracia, sino que fue añadida a ella.

Estaba ahí, pero es que la gente se fue por la letra y no vivió el Espíritu. La ley no invalida la promesa, entonces, la promesa es la plenitud de Cristo. Por eso tenemos que tener cuidado, porque la ley, que es lo que hace el culto, no nos opaque de obtener la promesa.

Porque el culto no es lo importante, lo importante es obtener la promesa. Y resulta ser que nosotros validamos todo conforme a la calidad del culto. Dichoso culto, no tiene nada que ver con la promesa. El culto es una escuela, y la escuela es un tutor, que es el equivalente de la ley, que sólo es para que entiendas quién es quién en ti, pero cuando lo entiendes, no la necesitas.

Mientras la iglesia se mantenga en la postura de estudiante, nunca termina. La Biblia se tiene que acabar. Mientras haya un mañana, nunca es hoy. Mientras estemos profetizando, siempre hay un mañana. Para terminar, entonces, hay que llegar a la parte de implementar. Y lo que hemos aprendido en la ley, que es el culto.

(Verso 17) = Esto, pues, digo: el pacto previamente ratificado por Dios para con Cristo, la ley que vino cuatrocientos treinta años después, no lo abroga, para invalidar la promesa.

(18) Porque si la herencia es por la ley, ya no es por la promesa; pero Dios la concedió a Abraham mediante la promesa.

Cuando Dios le habla a Abraham, en Génesis 12, le dice: te voy a hacer una gran nación. Y la palabra gran, es la palabra gadowl, y significa de edad y madura importante y poderosa, con magnificencia y distinguida y digna de respeto.

Escucha lo que Dios anda buscando. Que seamos una nación importante y poderosa, no mística y religiosa. Distinguida y digna de respeto. Lo místico es normal porque todo aquel que cree en algo o alguien que no se ve, que es invisible, es apto de ser llamado místico. Lo que no es normal es el híper misticismo. Ningún extremo es bueno, sólo exageración de una verdad. Lo que te hace libre es conocer la verdad, no sobredimensionarla.

En Génesis 15, cuando le repite la promesa, le dice que tiene el derecho a Canaán, y que aquellos que estén con ellos, serán bendecidos por ellos, y que aquellos que se levanten contra ellos, serán malditos.

Nota lo que Dios está produciendo. En Génesis 17, cuando pronuncia la promesa otra vez, le añade una pequeña cosa, y dice: vas a ser fructífero, todo lo que toques, se multiplicará. Por último, en Génesis 22, cuando vuelve y le habla a Abraham, le repite toda la misma promesa, y al final le dice que sus hijos van a poseer la puerta de sus enemigos.

O sea que Dios está en busca de un pueblo que tenga un estilo de vida como simiente, que al que lo juzgue, le caiga el juicio, que al que lo bendiga, que automáticamente reciba bendición. Un pueblo que se levante a poseer una promesa, y luego se la lleve a la humanidad.

A que seamos una gran nación, y que tengamos total posesión de la herencia. Una gente que produzca reyes y príncipes de sus lomos, y que posean las puertas de sus enemigos. Ese es el producto final. Y eso, señores, no viene por la ley; viene por promesa.

(Verso 18) = Porque si la herencia es por la ley, ya no es por la promesa; pero Dios se la concedió a Abraham mediante la promesa.

(19) Entonces, ¿Para qué sirve la ley? Fue añadida a causa de las transgresiones, hasta que viniese la simiente a quien fue hecha la promesa; y fue ordenada por medio de ángeles en mano de un mediador.

Hasta que llegara Cristo. O sea: hasta que nosotros entendamos a Cristo. En aquel tiempo, hasta que llegara Cristo físicamente. Ahora estamos en Cristo, pero creo que todavía no sabemos quién es. Estamos adorando a Jesús, el cordero que murió, no al león de Judá. En el trono, hay dos: hay un Cordero y hay un León. Uno es el sacrificio, el otro es el sacerdote. ¿Hasta cuándo el pueblo de Dios andará buscando sacrificar o sacrificarse, cuando Dios le dijo que sólo hicieran eso si les resultaba imposible amarlo?

(Verso 21) = ¿Luego la ley es contraria a las promesas de Dios? En ninguna manera; porque si la ley dada pudiera vivificar, la justicia fuera verdaderamente por la ley.

(22) Más la Escritura lo encerró todo bajo pecado, para que la promesa que es por la fe en Jesucristo fuese dada a los creyentes.

(23) Pero antes que viniese la fe, estábamos confinados bajo la ley, encerrados para aquella fe que iba a ser revelada. (O sea que la ley te encierra hasta que tú veas. Es un tutor. Hasta que entiendas. Y estamos en el Nuevo Testamento, pero como no entendemos. Se pone más claro ya mismo.)

(24) De manera que la ley ha sido nuestro ayo, (¿Qué es un ayo? Nuestro. Pero se les envió a ellos. Y está buscando que tengamos un padre. Que salgas de la escuelita y comiences a heredar de padres de otro orden. Esto es lo que hoy está pasando en el mundo del espíritu).

(25) Pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo, (¿Está claro, verdad? Cuando viene la fe, ya no estás bajo el ayo.) (26) pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús, (27) porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos.

(Gálatas 4: 1) = Pero también digo: entre tanto que el heredero es niño, en nada difiere del esclavo, aunque es señor de todo. (Lo que te está diciendo es que, mientras el heredero es niño, necesita el ayo).

Entonces la ley, hoy, viene a ser ese culto que nosotros creamos para cuidar del niño hasta que vea en dónde está parado. Nació de nuevo. Tú no estás aquí simplemente perdonado, estás aquí porque naciste de nuevo. ¿Y qué es nacer de nuevo? Es nacer de arriba. ¿Cómo que de arriba? Sí, de la posición de la cual habíamos caído. Estamos hablando de un orden superior, de una dimensión aérea pero en lo espiritual, de un ámbito en el que jamás mundano alguno ni siquiera le pasará cerca. No los envidies, no sabes lo que tienes y andas deseando porquerías mugrientas que el modernísimo sistema de marketing te vende como piedras preciosas.

Porque de arriba como término de elevación, no es. Es arriba como posición que nos corresponde. Todo el mundo está perdonado, porque si Dios fuere levantado de la tierra, ¿Atraería a cuántos hombres a mí? A todos. Y si uno murió por todos, entonces, ¿Cuántos murieron? Todos murieron.

O sea que todos fueron justificados en la cruz. Todo el mundo, todos. El que mató, el que está matando y el que va a matar. Están perdonados por Dios. El único juicio que resta, es no aceptarlo a Él. Es por lo único que la gente va a ser juzgada.

Todo el mundo ha sido perdonado de todos sus pecados. Ese es el evangelio, por si se te había olvidado. Que Dios anda reconciliando al mundo consigo mismo, no tomando en cuenta sus pecados. O sea que, la prostituta que todavía no se ha prostituido, ya está perdonada por haberse prostituido cuando se prostituya.

El problema es que nosotros nos creemos que estamos perdonados, también; entonces vivimos igual que ellos. Nosotros no estamos perdonados, nacimos de nuevo. Cuando nos dimos cuenta que estábamos perdonados, nacimos de nuevo. Y eso nos pone, nosotros aquí y ellos allá. ¿Por qué los seguimos copiando, imitando y creyendo que ellos hacen las cosas mejor que nosotros? ¿Cuándo vamos a entender quiénes somos y qué clase de herencia estamos recibiendo?

Ellos están muertos, nosotros estamos vivos. Efesios 2:5 dice que fuimos levantados, resucitados, y estamos sentados en los cielos. Por eso es que la Jerusalén desciende, no sube. Nos estamos formando aquí, pero somos de allá. Operamos diferente.

Pero eso es cuando lo entiendes. Cuando no, aunque estás aquí posicionalmente, estás viviendo en el otro lado físicamente. Entonces necesitas la ley. Y así nos pasamos la vida estudiando. Esto se puede poner tan interesante y tan inagotable, que podemos llegar a estudiar la Biblia por otros mil años más.

Y cada vez la revelación va a ser más interesante. Pero no terminaríamos. La promesa no viene por la ley, viene por fe. Hay que comenzar a vivir esto por fe. En tu trabajo, en tu escuela, en donde sea. El evangelio es el manual de vida, no es un manual de iglesia. Iglesia como organización estructural conducida por hombres bien intencionados pero hombres al fin, ya tuvimos bastante.

Nosotros fuimos los que la redujimos a la iglesia. Dios no es religioso. Dios es el Creador de la humanidad, no de la iglesia. Él es el creador de la humanidad, y en la Biblia está su palabra. Nada que ver con un templo. El hombre le escribió “Santa Biblia”, allí en la tapa, no Dios.

¡Pero qué irrespetuoso es este hermano! ¿Cómo va a hablar así de la palabra de Dios? Escucha por única y última vez lo que te digo: ¡Dios es una persona, no un libro! La Biblia tiene letra, la palabra es una persona. Si la tocas una sola vez, cambias para siempre.

Recuerda siempre esto: antes de que la Biblia existiera, la palabra ya era. Todo lo demás, es iglesismo. Sácale lo eclesiástico a la iglesia y vas a ver que lo que te queda, es muy distinto. Porque si algo ha estado obstaculizando el evangelio genuino, eso ha sido el iglesismo. No la iglesia, sino su deformación humanista.

(Versos 1 y 2) = Pero también digo: entre tanto que el heredero es niño, en nada difiere del esclavo, aunque es señor de todo; sino que está bajo tutores y curadores hasta el tiempo señalado por el padre.

Dice que siendo señores de todo, estamos bajo tutores. ¿Qué hacemos sentados bajo tutores siendo dueños de todo? Es que no sabemos quiénes somos, porque si llegas a saber quién eres, jamás aceptarás tener tutores.

Entonces, el epicentro de lo que está pasando hoy, no es lo que pasa en el culto. Al culto siempre lo tendremos porque siempre hay gente aprendiendo. Fíjate; antes se profetizaba, pero ahora ya estamos de este lado de la profecía. Somos la gente que tiene que manifestar lo que se profetizó. Porque si no, nunca se acaba. Se dijeron cosas, ahora alguien las cumple. Ese es el proyecto. Ese es el principio. Si lo que estás viendo no se le parece, es porque aun estamos lejos.

Es el tiempo en que nos levantemos como Pedro y digamos: esto es aquello que dijo la Escritura. ¿Y a ti quién te dijo que esto es aquello? ¡Nadie, yo lo digo ahora! ¿Pero y a ti quién te lo dijo? Nadie. ¡Pero aquel que lo dijo sí que estaba lleno del Espíritu! ¡Yo también!

Resumiendo: cambiando el sacerdocio, hay que cambiar la ley. La religión es ese proceso de tutoría donde se enseñan cosas que no perfeccionan a nadie, y que mantiene a la gente bajo un ayo, porque son niños. Pero está al lado de algo, no opaca lo otro.

La verdad es que la promesa sí es factible, pero es por medio de una tecnología que se llama fe. La fe no es aquello que se usa según se aprendió en el mover carismático, para conseguir tus deseos. Porque nosotros operamos, no por nuestra fe.

Gálatas 2: 20 dice que juntamente con Él estamos crucificados, y que ya no vives ni tú ni yo, sino que vive Cristo en nosotros, y que el que se une con Dios, según 1 Corintios 6:17, un espíritu es con Él. Así es que tú tienes un solo espíritu por dentro, el tuyo o el de Dios.

No digas nada. Pero el que se une con Dios, ¿Cuántos espíritus dice que es con Él? Uno. Haz la suma cuando tú quieras.  Y que la vida que vives ya no la vives por tu propia cuenta, sino que la vives por la fe del Hijo de Dios, no la tuya.

La fe que tenemos, no es la nuestra, es la de Él. Y Él pagó por ella un precio caro que es para llegar al final, no para que te compres un Mercedes o una Ferrari. Es una fe diferente, es una fe de Reino. Sí creemos en prosperidad, porque sin dinero no se funciona ni se termina, pero no es la prioridad, es la consecuencia.

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Conmigo en Todas las Batallas

Es determinante conocer ampliamente al Dios al que servimos. Porque es la ignorancia la que hace fuerte a Satanás, de allí que saber quién es el Dios en el que creemos y quienes somos nosotros mismos en Cristo Jesús es imperativo. Y no sólo saber quiénes somos, sino también con qué armas contamos y con qué autoridad contamos. Y tener muy en claro quién es el que está por delante de nosotros peleando esta batalla, porque ese es el factor que va a impedir que experimentemos el más mínimo temor de nada.

Con esa autoridad es que debemos plantarnos frente a Satanás y decirle en la cara: mi casa y yo servimos, (No que serviremos, servimos) al Dios vivo, por lo tanto vas a salir ya mismo de nuestras generaciones. ¿Amén? Es necesario que comencemos esto contigo comprometiéndote en esto. Recuerda que en el evangelio no hay observadores, sólo hay protagonistas. El bando, el ejército, la línea de combate a la cual vas a servir, la eliges tú, pero lo cierto es que al medio no se queda nadie. A menos que alguien tenga tanta indiferencia o miedo que prefiera mirar como caen sus amigos y familiares mientras él está a salvo. Tú no quieres eso, lo sé, así que…¡¡Pelea!!

Lo cierto es que cuando nacemos, indefectiblemente traemos las marcas, los sellos y los estigmas de nuestro ADN físico, biológico. Pero no es el único, porque también recibimos del mismo modo, un ADN espiritual que nos determina en una serie de factores que no siempre son buenos. Ese ADN espiritual es transferido de generación en generación, del mismo modo que se transfiere el otro, el físico. Y si ustedes hacen indagaciones profundas y bien estructuradas de sus propias familias, pueden de pronto encontrar que se repiten patrones muy singulares. Génesis 17:7 dice que hay un pacto perpetuo entre nuestra generación y la de nuestros descendientes. Eso se llama ADN.

Y uno de esos patrones de los que te hablaba, es el patrón de violaciones. Parece demasiado fuerte o brusco denominarlo así, pero créeme que así es. Violaron a la bisabuela, a la abuela, a la madre, a la nieta y ahora vendrán por la biznieta. Es un patrón que si no lo cortas, se repite una y otra vez. ¿Cómo no lo entendieron, todavía? ¿Hasta cuándo nadarán en la ignorancia?  Otro patrón muy visible es el de los accidentes automovilísticos. Hubo accidentes graves en la primera, en la segunda y llegará hasta la cuarta generación. Y así muchos más muy conocidos en sus consecuencias. Suicidio, homicidio, alcoholismo, lujuria, etc. Y así vas entendiendo, cuando escudriñas con tu madre o tu abuela, tu padre o tu abuelo, y allí te das cuenta que hay un patrón que se repite generación tras generación.

Es indudable que hay cosas que tú has odiado de tus padres. Por ejemplo, lo que ellos te decían cuando estaban enojados, hasta esas palabras de maldición que metían en tu vida. Una de las que tengo más presentes por consejería, es a mujeres que cuando se pusieron de novias con jóvenes que no eran del agrado de sus padres, alguno de estos llegó a decirle a modo de declaración profética que lo abandonara, que si se llegaba casar con ese hombre, nunca sería feliz y lo lamentaría. Esa es lisa y llanamente, una maldición que, lamentablemente, hemos visto cumplida en muchas vidas destrozadas por esa causa.

Y para tu sorpresa, hoy tú te encuentras repitiendo algunas de esas palabras, cuando estabas en pleno convencimiento que eso no te gustaba. ¿Cómo puede ser posible? Te arrepientes y les pides perdón a tus hijos por eso, pero luego vuelves a hacerlo, una y otra vez. Esos son patrones que han migrado de generación en generación. Si tú, mujer que me estás escuchando, has sido madre soltera, es muy probable que si no has roto con esos patrones generacionales, también tu hija sea madre soltera. Yo no digo que eso va a ser así, yo digop que debes hacer lo posible en el ámbito espiritual para que eso no sea así.

Y esto no es palabrerío inconsistente. Conozco un caso cercano de una familia no creyente donde la madre quedó embarazada siendo muy joven y debió casarse sin desearlo para cubrir ese problema. La hija repitió el mismo patrón a la misma edad en que ella lo había hecho y terminó casándose también obligada por el problema. Y para concluir hasta hoy, la nieta repitió el embarazo siendo soltera exactamente a la misma edad que su abuela y su madre, y terminó casada con quien no amaba demasiado y hoy, a favor de otras libertades y otras rutinas, se ha separado del padre de aquel hijo y de otro que se añadió durante el matrimonio. Ella tuvo dos varones, quizás eso haya roto con ese patrón generacional o no, no lo sabemos. Será otra historia.

Que quede claro que esto, para nosotros los creyentes, es muy fácil de romper. ¿Cómo se rompe? Con el Verbo, con la Palabra. Tú dices, declaras, decretas y ordenas, en el nombre de Jesús, que no quieres más esa herencia, sea lo que sea el tema a cortar. Esa es una oración profética, de Reino y guerrera. No te olvides que todos nosotros llevamos dentro nuestro, al Varón de guerra. Porque la Palabra dice que Jehová es Varón de guerra. Por lo tanto, todos tenemos esa unción de querer guerrear. Es decir que eso está en nuestro ADN. No nos gusta que alguien venga y nos esclavice. No somos esclavos, así que la única forma de esclavizarnos, es a través de la ignorancia.

¿Y como lo consiguen? Matándonos la auto estima, la moral, diciéndonos que no valemos nada. Y de todo eso, yo ya no tengo dudas, muchos de nuestros familiares han sido parte muy activa e importante: muchos de ellos, sin querer o queriendo, nos convencieron de que no valemos nada. Que somos la oveja negra, que ya vamos a ver como pagamos nuestras travesuras cuando tengamos nuestros hijos. Que así como nosotros los hicimos sufrir a ellos, nuestros hijos nos harán sufrir a nosotros. ¿Ninguno de ustedes oyó algo así de sus padres? Bueno, déjame decirte que en más de un caso, ellos te dijeron eso porque ellos mismos lo oyeron de sus propios padres, o sea, de tus abuelos.

El Proverbio 22 es muy claro cuando te dice que el que instruye al niño en su camino, se asegura que cuando llegue a viejo no se habrá apartado de él. Y esa es nuestra responsabilidad como padres, no andar vociferando barbaridades simplemente porque estamos nerviosos o enojados hasta por la estupidez de que haya perdido nuestro equipo favorito. Y sé que esto último puede sonarte exagerado, pero en mi país y con el fútbol, he podido ver eso que digo y muchas cosas peores. Lo cierto es que en este mismo momento miles de vidas se están debatiendo entre tener victoria o vivir derrota, ¿Sabes por qué? Porque no han salido del pasado, y todavía siguen allí.

¿Y en qué parte de su pasado siguen? En la niñez. Si pudiéramos sanar a mamá y a papá, ellos seguramente van a criar hijos diferentes. No los van a marcar con maldiciones, incluso les quitarán aquellas generacionales con las que pudieran haber nacido, lo mismo que sus herencias nefastas. Tendrán que corregirlos, está claro, nada es absoluta y totalmente permisivo como dicen algunos libros supuestamente científicos por causa de los cuales abunda la anarquía en todas las áreas. Tendrán que aprender lo que es la disciplina y que todos sus actos, como quiera que sean, tendrán alguna clase de consecuencia.

Enseñarles que son libres a la hora de tomar sus decisiones, pero que por cada decisión que tomen, cargarán con una responsabilidad como resultado de esa decisión. Conclusión: si hay alguna forma de dolor que todavía te oprime con relación a tu pasado o tu vida de niña o niño, lo mejor que podrás y deberás hacer es soltarlo y dejarlo ir. De otro modo, me temo que nunca servirás para gran cosa en el hoy, porque estás permanentemente en el ayer. Y algo tienes que tener presente siempre: lo que pasó en tu infancia, no fue por tu culpa. No eres culpable que tus padres se divorciaran, ni que se agredieran el uno al otro, ni tampoco que alguien te violara o que te humillaran. Sólo hiciste lo correcto, obedecer a tus padres. Y terminaste siendo víctima de algunos de sus errores.

Creo que a nuestros hijos podemos enseñarles muchísimas cosas, sobre todo en un tiempo como este presente, en que las cosas que nos rodean van mutando día tras día a una velocidad vertiginosa, pero de la que jamás debemos olvidarnos, es de enseñarles que un NO, también es una respuesta, y que al igual que las otras respuestas, a esta también la tendrán que tener en cuenta y, llegado el caso, respetarla. Es imperativo si tienes un hijo, que aprenda que ninguno de nosotros todos los días nos salimos con la nuestra. Tenemos que aceptar que hay días en que otros tendrán más razón que nosotros en las cosas que digan o hagan. Y eso no termina en tu adolescencia, te acompaña hasta que eres adulto.

Porque lo peor que le puede pasar a un adulto, es tener un niño atrapado dentro de él. Y si bien estoy hablando en sentido figurado, es obvio, que no te quepan dudas que a la hora de las expresiones, eso parece ser absolutamente literal. Lo peor que le puede pasar a un adulto, es tener a un niño o a una niña violada sin querer crecer. O una niña o un niño asustado, sin querer salir del miedo. Un niño o una niña esclava sin querer salir de la esclavitud. Quien no haya vivido algo así, no puede tener ni la más pálida idea de lo que eso significa para una vida que se está formando. En suma: estoy refiriéndome a un niño o una niña encarcelados por no querer o no atreverse a salir a la victoria. Porque te diré, por si no lo sabías, que lo peor de ti no es lo que te hicieron, sino lo que tú te estás haciendo a ti mismo.

Cuando vemos a delincuentes, homicidas, violadores o asesinos crueles, (Y lamentablemente vemos a muchos más de los que quisiéramos ver), estamos viendo casi al unísono a niños maltratados, violados, humillados, azotados, heridos y lastimados por dentro y por fuera. Y vemos también que aquí Satanás usó a personas justas que en su momento convirtieron a niños puros y sanos, en verdaderos monstruos. Obviamente que eso no es ni podría ser ningún atenuante para sus delitos. Hicieron lo que hicieron y tendrán que pagar hasta la última gota de sangre lo que hicieron. Pero saberlo debería servir para evitar que a futuro las cárceles sigan repletas de esta clase de monstruos siglo veintiuno.

Ustedes que hoy me están escuchando, no pueden sentirse culpables por lo que personas simple y sencillamente endemoniadas hicieron con sus vidas infantiles. Y no interesa el parentesco. Porque tendré que decirte con absoluta certeza que solamente un endemoniado maltrata a un niño indefenso con la excusa de corregirlo. Solamente un terrible endemoniado es capaz de violar a su propia hija. Y alguien poseído totalmente y enajenado irrecuperable, salvo liberación espiritual, si es capaz de violar a una criatura de tres o cuatro años de edad. ¿Nadie dirá nunca públicamente las cosas como son? ¿Tanta vergüenza tienen que el mundo secular les diga que están locos? No están locos, están viviendo en el Reino de Dios y conocen al reino de las tinieblas, eso es todo.

El problema en este momento, entonces, ya no es tu niñez. El problema en este instante, eres tú, que no quieres dejar ir ese pasado. Es como que te quedaste ligado fuerte y feo con ese pasado. Y eso te daña a ti misma, a ti mismo. Y te daña en una zona de tu ser que no tiene repuesto ni reparación de urgencia. Ninguno de nosotros puede evitar que una tercera persona nos haga daño, si así lo quiere, más allá de defendernos lo mejor que podamos, pero sí podemos evitar causarnos daño a nosotros mismos, que tú ya sabes, es el peor de todos los daños. Un daño auto infringido que puede destrozarnos por fuera y por dentro y hasta sepultar para siempre un llamado divino glorioso.

Aprende algo: lo peor para tu futuro no es la calidad de la gente que conozcas o que trates, no. De ninguna manera la mala o dudosa gente que llegue a tu vida puede ser lo peor para tu futuro aunque colabore. En todo caso, ese será un efecto secundario. Lo peor para tu futuro en todas las medidas y áreas que conforman tu ser, es que le creas a Satanás sus sutiles mentiras. Yo sufro horrores cuando veo a gente buena, fiel y sincera, que anda desesperada buscando a alguien que pueda solucionarle su problema. No es a hombres a quien debes buscar, ¡Es a Él! Porque si buscas hombres que dicen ser representantes del Reino en la tierra, muy probablemente te ocurrirá lo que alguien rotuló como encontrarte con tuertos, que es como se denomina en mi país a quien le falta visión de un solo ojo y que ve con uno solo. Porque el viejo refrán sigue diciendo que: “En el país de los ciegos, el tuerto es rey”. …

Satanás probablemente hizo todo lo que quiso contigo cuando eras niña o niño, porque era una etapa en donde eras esclava o esclavo, no podías ni sabías defenderte, él se aprovechó de tu vulnerabilidad. Todos sabemos que, en mayor o menor medida, no hay nada más vulnerable e indefenso ante la vida que un niño.  Pero hoy tienes toda la autoridad que el Reino de los Cielos pone en tus manos. Y esa autoridad que ha descendido a tus manos, es la autoridad más grande que existe en todo el universo. ¿Te das una idea de la magnitud que tiene ese tesoro que por momentos ni recuerdas que tienes a tu disposición? Ninguno de ustedes que me escucha son personas que estén a la deriva esperando a ver qué hará un diablo en sus vidas. A ustedes sencillamente los han engañado.

La religión los engañó, la religión estructural y organizada les quitó la autoridad, la religión legalista y farisea les quitó el poder, la religión hueca pero manipuladora les quitó las armas, la religión monótona negadora del poder divino les enseñó a ser ovejas asustadas y tontas. Pero Jesucristo está aquí, entre ustedes, para decirles que, como miembros del Reino de Dios son soldados de milicia, vestidos de honor y de honra. Que el tiempo de la ignominia y la esclavitud se terminó. El pasado está muerto y sepultado. Ahora estás en condiciones de unirte al diseño de Cristo, tú lo decides ya, ahora. La Palabra dice Ama a tu prójimo como a ti mismo. ¿Y cómo amarás a tu prójimo si tú mismo te estás odiando en esta hora? ¿Cómo puedes amar al prójimo si te miras a un espejo y piensas que eres horrible, repugnante y tú misma, tú mismo te estás rechazando? ¿Todavía no entiendes que ese pensamiento no llegó a tu mente por casualidad, sino por causalidad diabólica?

El gran secreto, (Que dicho de paso no debería serlo, porque todos nosotros deberíamos haber dejado la vida enseñándolo), es saber cómo amarte a ti misma, a ti mismo. Esa es la clave. Ese es el principio de todos los principios. ¿Sabes como hacerlo? En primer lugar, cerrando la puerta a los demonios, que es como decir, no dando lugar al diablo. Cerrando la puerta al odio, por más que haya decenas o centenares que estén haciendo grandes méritos para que los odies. Cerrando la puerta a la falta de perdón, aunque los que tienes que perdonar merezcan mínimo que les cortes el cuello. Cerrando la puerta al miedo, aunque el enemigo te proyecte películas de terror a toda hora en tu mente. Cerrando la puerta al rencor, aunque te pese y te desgarre de humillación la crueldad de la que puedas haber sido víctima. Cerrando la puerta a todos los que quieran salpicarte con suciedades o directamente maldecirte, que parecerían no ser demasiados, pero que sin embargo cuando te pones a mirar con atención, los encuentras formando fila para pegarte. ¡Cierra la puerta!

Eso es colocarte un casco que proteja tu mente, ese yelmo del que se habla en Efesios 6, cuando te muestra la armadura de Dios. Sobre todo los versos 16 y 17: Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios; Ustedes no pueden vivir bajo un sistema mundano amenazante, lleno de miedo. Ustedes no pueden salir a la calle temblando por temor a qué habrá de sucederles. Ustedes no pueden unirse a esas conversaciones mundanas que te dejan con la sensación que todo está perdido y que da lo mismo vivir que morirse ya mismo.

Ustedes tienen que levantar su mirada y decirle a Satanás que ya basta, que no permitirán que siga atormentándolos con dardos de fuego cargados con pensamientos negativos clavados en sus mentes. Es la hora de ponerte de pie por tu casa, por tus hijos y por tu territorio, en el nombre de Jesús. Ustedes no pueden evitar el dolor que le causaron en el ayer, porque no podemos retroceder el hoy. Pero sí pueden evitar que ese dolor se vuelva eterno. Pueden evitar que ese dolor ate sus vidas y la de sus generaciones venideras. Pueden evitar que ese dolor sea la melodía de fondo con la cual te vayas a dormir todas las noches. Pueden evitar unirse a Satanás para que acabe con sus vidas. Porque él quiere acabar con sus vidas, a través del suicidio, a través de la depresión, a través de distintas enfermedades de las llamadas crónicas y terminales, letales. No se lo permitas, recupera tu identidad. Es tiempo de saber quién eres en Cristo. Y ejecutarlo. Para eso fuiste llamado y habitas este planeta.

Tengo una buena y una mala noticia. La buena es que Dios ha preparado algo sin igual, maravilloso e imponente para ti, pero la mala es que quien se lo está boicoteando, eres tú misma, tú mismo. Aquí ya no es el diablo, tampoco es la iglesia, eres tú. Porque el día en que tú te plantas sobre tus pies en fe y en autoridad, aunque tengas una iglesia que te quiera manipular, un líder que te maldiga, o una cobertura que te maldiga, cuando tú te paras en la brecha y dices: “Rompo esta maldición, destruyo esta maldición, la revoco en el nombre de Jesús, porque las puertas del Hades no prevalecerán contra mí.

Y el brujo que me tiene metida o metido en las cuevas, caerá en su red, porque los ángeles sacan mi nombre de ese lugar. Porque así como Dios estuvo con Moisés, de la misma manera y con la misma maestría ganadora ciento por ciento, estará conmigo en todas las batallas. Porque los Moisés fueron los del desierto, pero los Josué somos los de la guerra” Listo. Fin. No quiero que nunca más te vuelvas a hacer o a sentir la víctima. No quiero que le vuelvas a echar la culpa a tus padres, tampoco a tus líderes. El culpable eres solamente tú, de creerte lo que ellos te dijeron. Satanás miente permanentemente. Pero su poder radica en cuantos le creen. Los que deciden no creerle, jamás volverán a ser atacados.

Porque aparentemente, y digo aparentemente porque esto que te voy a compartir es algo que escuché de gente que está conectada con estudiosos en el plano biológico mediante tecnología de última generación. Ellos descubrieron que cuando alguien piensa en una situación crítica que pueda haber vivido anteriormente, aunque eso haya sucedido hace cincuenta años, para el cerebro es como si estuviera sucediendo en ese momento. Imagina ahora a una mujer que tiene un fuerte pensamiento relacionado con una antigua violación que pueda haber sufrido. Ese pensamiento activa su cerebro de un modo que lo pone en guardia y a la defensiva contra lo que entiende que es un ataque terrible. Esa es la razón por la cual cuando una persona recuerda algo que le ha sido tremendo, su rostro se transforma y una mueca horrible le llena las facciones. Por eso la Biblia dice que nunca más te acordarás del pasado, porque he aquí que vengo a hacer todas las cosas nuevas, y volverás a Sion cantando y gozo perpetuo habrá sobre tu cabeza.

No quiero que vuelvas a pensar que estas sola o solo en esta guerra. Nadie, por imponente que sea, gana solo una guerra. Podrá tener algún éxito mediano en alguna batalla aislada, pero a una guerra la gana un ejército, que es un grupo homogéneo, en este caso de hombres y mujeres ungidos, hijos de Dios activos, que han resuelto salir de sus ostracismos y enfrentar al gran destructor con las armas que Dios nos ha dado para eso. ¿Vas a decidirte de una vez por todas a pelear o todavía seguirás esperando que se abran los templos para ir a pedirle al ministro que ore por ti?

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Tecnología del Entendimiento

Hay una famosa escritura en Gálatas 5, versículo 24. ¿La conoces? Dice: Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.  Ojo: no dice que la están crucificando, dice que la HAN crucificado. Entonces, cuando la persona tiene un arrebato de carnalidad, es eso. Nada que ver con el viejo hombre, porque lo que moraba dentro de ti, murió, y lo que pasó ahí en ese pasado, no es tu pasado. Libérate. Desconéctate de eso. ¿Cómo? Entendiendo que lo que había en ti, murió. Estamos hablando de muertos con. Colosenses 2: 20 =  Pues si habéis muerto con Cristo en cuanto a los rudimentos del mundo, (¿Cuándo fue que morimos? Con Cristo.) ¿por qué, como si vivieseis en el mundo, os sometéis a preceptos (21) tales como: No manejes, ni gustes, ni aun toques (22)(en conformidad a mandamientos y doctrinas de hombres), cosas que todas se destruyen con el uso?

Mira Josué. Una sombra, una tipología. (Josué 3: 1) =  Josué se levantó de mañana, y él y todos los hijos de Israel partieron de Sitim y vinieron hasta el Jordán, (¿Qué significa Jordán? Descenso, o muerte. y reposaron allí antes de pasarlo. (2) (¿Y después de cuantos días? ¿Cuántos días reposaron antes de la muerte? ¿Cuántos días estuvo Jesús en la muerte?) Y después de tres días, los oficiales recorrieron el campamento, (3) y mandaron al pueblo, diciendo: Cuando veáis el arca del pacto de Jehová vuestro Dios, y los levitas sacerdotes que la llevan, vosotros saldréis de vuestro lugar y marcharéis en pos de ella,  (Verso 15) =  cuando los que llevaban el arca entraron en el Jordán, (¿Dónde entraron?) y los pies de los sacerdotes que llevaban el arca fueron mojados a la orilla del agua (porque el Jordán suele desbordarse por todas sus orillas todo el tiempo de la siega), ¿Cuándo viene el entendimiento de la muerte? En el tiempo de la siega. ¿Qué tiempos estamos viviendo? ¿Qué estamos aprendiendo? La muerte del Señor. ¿Para qué? Para entrar. ¿Para entrar en dónde? En Canaán. ¿Qué es Canaán? La plenitud de servir. Reino. Observa lo que dice.

(16) las aguas que venían de arriba se detuvieron como en un montón bien lejos de la ciudad de Adam, En el momento en que entiendes la muerte de Jesús, todo eso que estaba peleando contigo, se esfuma y va y muere…en Adán. La tipología está en toda la Biblia..) que está al lado de Saretán, y las que descendían al mar del Arabá, al Mar Salado, se acabaron, y fueron divididas; y el pueblo pasó en dirección de Jericó. (Hay más tipologías, mira)  (Mateo 27: 57) =  Cuando llegó la noche, (¿Cuándo llegó la qué? La noche. Y después de la noche, ¿Viene? El amanecer.) vino un hombre rico de Arimatea, llamado José, (Un hombre rico. ¿Cuánto dinero tenía en el banco? José de Arimatea. Este nombre, Arimatea, significa: “ de arriba”. Nacido de arriba.  La Biblia se interpreta a sí misma, no necesita teólogos doctorados en vaya a saber qué rudimentos)  que también había sido discípulo de Jesús. (Dice que se llamaba José. Y en esta parábola, tú eres José.) (58) Este fue a Pilato y pidió el cuerpo de Jesús. Entonces Pilato mandó que se le diese el cuerpo.

(59) Y tomando José el cuerpo, lo envolvió en una sábana limpia, (60) y lo puso (¿En qué sepulcro?) en su sepulcro nuevo, (¿De quien era este sepulcro? De José) que había labrado en la peña; y después de hacer rodar una gran piedra a la entrada del sepulcro, se fue  Dice que José de Arimatea andaba labrando su sepulcro. ¿Te imaginas? No había martillo eléctrico. No había nada. Toda una vida buscando permanencia. Igual que nosotros. Buscando descansar. Preparando toda una vida para descansar. El evangelio nuestro, es: todo viene después que te mueras. Sufre un rato más, y después… ¡Oh! ¡Qué maravilla! Y se canta en los funerales y todo. El hombre está labrando en una piedra, un sepulcro. Y por ahí le cae la ficha y dice: ¡Ah, no! ¡No es así! ¿De quién es este sepulcro? De Jesús. ¿A quién metí ahí? A Jesús. Y puso la piedra y se fue.  Entonces él, ahora, no anda preocupado por la muerte, ¿Por qué? Porque su tumba está llena. ¡Eso fue lo que hizo Jesús por ti! Te dio Vida Eterna. Pon la piedra allí y lárgate. ¿Qué tiene que ver la tumba y la muerte? ¿Por qué tiene tanto que ver la muerte?

(Hebreos 2: 14) =  Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, (15) y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre.  Una vez que ya no le tienes temor a la muerte, porque entiendes que ya moriste, ya no hay atadura ni servidumbre que te detenga en la tierra. Y entonces ahí ya no tiene como agarrarte el diablo. Él no te puede matar. Él, lo que quiere, es que tú creas que te puede matar, pero la realidad dice que no puede hacerlo. Como Cristo ya murió por ti, entonces no puede, porque… ¡La tumba está llena! Puso la piedra, y se fue. O sea: tu lugar ya está ocupado. La paga de tu pecado, ¿Era? Muerte. Pero cuando fuiste a la corte, el juez te preguntó a qué ibas. Y entonces tú le dijiste que ibas a entregarte. ¿Por qué? ¿Qué hiciste? Quiso saber él. Ehhh, yo maté a Fulano, me prostituí con Fulana. No sé, una lista tremendamente extensa tenías. Busca ahí: José de Arimatea. ¡No! ¡Ya te sepultamos!

¿Qué dice ahí? ¡Que fuiste crucificado juntamente con Cristo! ¡Moriste con Cristo Jesús! Y fuiste plantado en semejanza a su bautismo, de entierro con él. ¡No! ¡Ya está pago! Y lo puso en su sepulcro nuevo, que lo había labrado en la peña. Y después le hace rodar una gran piedra. No una pequeña, ¡Le puso una grande! En la entrada del sepulcro, y se fue. ¡Eso sería espectacular! ¡Ir a tu propio entierro, y salir andando! Y después vas y te paras a un costado del camino donde pasará el cortejo. Y viene uno y te pregunta: ¿A quien estás esperando saludar? Y tú lo miras y le dices: ¡A mí! El cómo, es explicarle a la gente del mundo que eso es lo que Dios hizo por ellos. Así es como Dios te ama. ¿Y yo tengo que cambiar? ¡No! ¡Tú sólo tienes que permitirle a Dios que Él te cambie! Y así es como serás una nueva creación. Y tienes que creer que eso sucedió allá, para que funcione. No es por leyes ni entendimientos que uno deja de hacer lo que estaba haciendo.. (Romanos 6: 8) = Y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él; (Verso 7) =  Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado. (O sea que si no has muerto, no has sido justificado del pecado. Y eso es lo que hoy te lleva a decir: ¡Ah! ¡Pues entonces morimos! (Verso 10) = Porque en cuanto murió, al pecado murió una vez por todas; mas en cuanto vive, para Dios vive. (11) Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro.

Recuerda lo que dice en Juan 12: que si yo fuese levantado de la tierra, atraeré ¿A cuantos hombres a mi? –a todos. Y luego, 2 Corintios 5:14 dice que si uno murió por todos, luego, ¿Cuántos murieron? Todos. ¿Cuántos murieron en la cruz? Entonces, de ahora en adelante, cuando nos pregunten quien murió en la cruz, ¿Qué vamos a responder? Todos.!!! Ah, sí, siéntate. ¿No te enteraste? Yo fui a tus funerales, yo te vi allí. No, no me enteré, pero sigue, por favor… Ahí es donde fuimos Sepultados con.

 (Romanos 6: 4) =  Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva. (5) Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección;

(Colosenses 2: 12) =  sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos. (¿Cuándo fuimos nosotros enterrados? ¡Con él!)

(1 Pedro 3: 21) =  El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios) por la resurrección de Jesucristo,

(1 Corintios 3: 10) = Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima; pero cada uno mire cómo sobreedifica. (11) Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo.

Si lo que estoy sobreedificando, no sujeta el fuego de Dios, se cae como quieras. Podrías haber liderado un grupo de dos mil personas, cuando en realidad tenías cinco. (Romanos 6: 1) =¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? (2) En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿Cómo viviremos aún en él?

Observa con atención este pasaje. Si estás muerto al pecado, ¿Cómo se supone que vivirías en pecado? ¡Estás muerto! Si no estás muerto al pecado, entonces quédate como estás. Pero si estás muerto al pecado, entonces eres una nueva criatura. (3) ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? (Tres cosas que tienes que entender, rápido, número uno: Cristo es nuestro sustituto) (8) Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. (Atención con esto: POR nosotros, no EN LUGAR DE.)

(Verso 6) =  Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos. (¿Por quién dice que murió? Por los impíos. Por todos los impíos. ¿Por cuantos impíos? ¡Por todos! O sea que todos tienen el mismo potencial de ser salvos, que yo. Ya todos fueron perdonados. Ya se hizo el sacrificio. Los libró a todos. ¡Es impresionante! ¡Dios perdonó a todo el mundo de sus pecados! Los que nacieron y murieron, los que están vivos hoy, y los que están por nacer; ya todos han sido perdonados. Que se quede esto bien vivo en tu mente. No hay un pecado por hacer, que no haya sido ya perdonado. ¡Ese es el evangelio!  ¡Qué triste es lo que, a veces, los hombres predicamos! ¡Si no te arrepientes, te vas para el infierno! Una hecatombe en la tierra, la iglesia huyendo despavorida con Cristo porque Satanás está imparable, y encima Dios con una paleta cazamoscas cazando al vuelo a cada cristiano que osa pecar un poquito. ¡Qué tremendo Dios nos presentaron! Solo un milagro de amor de su parte ha conseguido que todavía muchos de nosotros estemos aquí y no en la parranda corrida del mundo incrédulo.

(Salmo 69: 9) =  Porque me consumió el celo de tu casa; Y los denuestos de los que te vituperaban cayeron sobre mí.

(Hebreos 2: 9) =  Pero vemos a aquel que fue hecho un poco menor que los ángeles, a Jesús, coronado de gloria y de honra, a causa del padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios gustase la muerte por todos.

(Isaías 53: 5) = Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.

(1 Pedro 3: 18) =  Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados,(¿Cuantas veces va a padecer? ¡Una! ¡Ya padeció!)  el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, ¡Ya nos llevó! Fue a preparar un lugar, ¿Dónde iba? ¡A la cruz! Para que donde yo estoy, ellos estén. ¡Ya nos llevó! No estábamos en Dios. Ahora estamos en Dios. En el GAN de Dios. Aunque no lo sepamos manifestar, ahí estamos.) siendo a la verdad muerto en la carne, (Muerto en carne, enteró a Jesús) pero vivificado en espíritu; (Se levantó otro, Murió Jesús, pero lo que viene al otro lado, es un cuerpo incorruptible, y la deidad de Dios, hecho una nueva creación. Muerte en carne, vivificado en espíritu) Es decir que: Se identificó con nosotros. Murió por nosotros, no en nuestro lugar. Y ahí están todas las escrituras que alguna vez les enseñé, en Mateo 27:46, donde él clama en la cruz y se ven las dos muertes. Primera muerte, verso 46 y segunda muerte verso 50. Y lo que ocurre entre medio, es Isaías 53:11 e Isaías 59:2.

(1 Corintios 12: 12) = Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo. (O sea que Cristo ya no es uno, sino muchos. Es uno en el sentido de que es una naturaleza, pero Cristo hoy es muchos miembros. Es decir que no existe tal cosa como Cristo singular. Al igual que un cuerpo no es singular, es uno, pero compuesto de muchos miembros. Te está comparando la membresía de un cuerpo, y la singularidad de su expresión con la membresía del cuerpo de Cristo y la singularidad de su expresión. No es una identidad separada de. Por eso es que muchos no esperan manifestarla en la tierra, porque lo ven en otra dimensión. Entonces, se cargan a si mismos, de acuerdo con un Adán perdonado.)

Tres cosas que tienes que saber: Número uno: Él es nuestro sustituto. Número dos: Se identificó con nosotros. Número tres: Somos uno con él. Su historia, su presente y su futuro, es mi pasado, mi presente y mi destino. 1 Corintios 6:17 dice que el que se une con Dios, un espíritu con Dios es. Efesios 5:30 dice que somos un misterio, porque somos carne de su carne. 1 Corintios 6:15 añade que somos un cuerpo con él. Juan 3:6, si somos nacidos del espíritu, somos espíritu. Mira conmigo Colosenses.

(Colosenses 1: 15) = El es la imagen del Dios invisible, (Dios es invisible. Sin hombre, Dios no tiene imagen. Eligió a Jesús en aquel tiempo. Jesús fue el primogénito) el primogénito de toda creación. (Nosotros somos los que lo seguimos. Y que Él haya sido primero, no significa que es el mejor; sólo primero. Tú tienes un hermano mayor, todos heredan partes iguales del padre. Hay algo que deberás entender sí o sí si es que quieres entender todo el resto: Jesús es tu hermano. El precursor, digno de adoración por la parte que a él le corresponde. Pero parte del cuerpo, igual que tú. Cuando todo termine, él se sentará a tu lado, a trabajar contigo, si es que lo quieres ver de una forma literal. Porque así lo dice Corintios 15, que le va a entregar todo al Padre, y que él se va a sujetar con sus hermanos.) Lo dice! Es que nos pintaron una cosa que lo vemos tan allá, que lo vemos inalcanzable. Y, asimismo, Satanás nos hizo una pintura tan lejana, que jamás la podemos obtener. Y como ese es el fin, nunca terminamos. Satanás sabe que su fin es derrota. Él no puede cambiar el destino. Lo que sí puede hacer, es demorarlo, posponerlo, dilatarlo. Entonces, mientras tú creas que no puedes alcanzar a hacer lo que debes hacer, él tiene tiempo para destruir a tus hijos, si es que no llega a destruirte a ti, de paso. Y esto no es doctrina, es revelación y futuro.

Hoy día en algunas escuelas colocan detectores de metales, para evitar que ciertos alumnos ingresen con armas. Escucha… ¡Algo tiene que pasar! ¿Será que Cristo no tiene corazón o que nosotros no hemos entendido el mensaje? A mí me parece que tenemos bastante trabajo para hacer. Mira lo que dice este verso: El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. (16) Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; (Demonios) todo fue creado por medio de él y para él. (Y trabajan para él. Y eso, querida hermana, incluye a Satanás. Eso, nada más, revienta nuestra doctrina)

(17) Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten; (18) y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia;

Toma como ejemplo a una mujer que acaba de dar a luz. En un parto normal, sale primero la cabeza, y al ratito sale el cuerpo… ¿No es así? ¡¡Pero es un solo niño!! Cristo primero, la cabeza. Al ratito, el cuerpo. El mismo niño. Creo que todavía está naciendo. ¡Cuán bellos son los pies de aquel que viene! Los pies son la iglesia. Todas las veces que la Biblia te habla de los pies de Cristo, te está hablando de la iglesia. Él es la cabeza, nosotros somos el cuerpo, una sola entidad. No es que nosotros nos reunimos como si fuéramos un club social, y decimos que somos un cuerpo de gente, que nos asociamos con Cristo, y por eso nos llamamos cristianos, y somos su iglesia. Somos un cuerpo que le pertenece. Somos el cuerpo de Cristo. Somos, literalmente, el vaso que sujeta y contiene el agua llamada Cristo. Sin vaso, no hay Cristo. Somos, literalmente, su cuerpo. Ya mismo te lo voy a enseñar, si es que no lo has visto ya.

(17)  él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten; (18) y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia; (19) por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud, (20) y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz.

(21) Y a vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado (22) en su cuerpo de carne, por medio de la muerte, para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de él; (23) si en verdad permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído, el cual se predica en toda la creación que está debajo del cielo; del cual yo Pablo fui hecho ministro.

(Colosenses 2: 6) = Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él; (7) arraigados y sobreedificados en él, (Considerad los lirios. ¿Qué hacen? Absorben nutrientes de alimento y poder)  y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias.

(8) Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo. (¡Y nos engañaron igual!)

(9) Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, (10) y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.

(Juan 20: 1) = El primer día de la semana, María Magdalena fue de mañana, siendo aún oscuro, al sepulcro; y vio quitada la piedra del sepulcro.

(2) Entonces corrió, y fue a Simón Pedro y al otro discípulo, aquel al que amaba Jesús, y les dijo: Se han llevado del sepulcro al Señor, y no sabemos dónde le han puesto.

(3) Y salieron Pedro y el otro discípulo, y fueron al sepulcro.

(4) Corrían los dos juntos; pero el otro discípulo corrió más aprisa que Pedro, y llegó primero al sepulcro.

(5) Y bajándose a mirar, vio los lienzos puestos allí, pero no entró.

(6) Luego llegó Simón Pedro tras él, y entró en el sepulcro, y vio los lienzos puestos allí, (7) y el sudario, que había estado sobre la cabeza de Jesús, no puesto con los lienzos, sino enrollado en un lugar aparte.

Llegan allí y encuentran los lienzos con los que habían arropado al muerto. Y el sudario dobladito con prolijidad. ¿Qué significa esto? Que Cristo terminó, con nosotros en el nivel apropiado. Él terminó, y nosotros todavía nos estamos apropiando de lo que ya está consumado. Él dobló sus lienzos, pero al cuerpo no lo puede doblar hasta que no entienda la muerte. Mientras andes peleando con Adán, no has entendido la muerte.

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Derecho de Propiedad

En estos días tan complicados que nos toca vivir, no somos pocos los que tenemos una pregunta que, por poco o por mucho, a todos nos gira en nuestro cerebro. Independientemente de todos los errores y las falsificaciones hechas y quizás todavía por hacer, la iglesia tal como la conocemos, a una gran mayoría de nosotros nos ha traído hasta este lugar en el espíritu. Esa es una verdad inamovible. Podrán existir casos distintos o que no coincidan totalmente con esto, lo entiendo y lo acepto, pero en una gran mayoría, estoy absolutamente en certeza que ha sido así. Entonces la pregunta que casi automáticamente nos surge, es: ¿Por qué es que ha perdido o está perdiendo autoridad?

Concretamente: ¿Por qué perdimos la brújula? ¿Por qué ya no somos una respuesta pura, transparente y recomendable para cualquiera sin dudarlo? ¿Por qué cuando alguien acepta a Cristo delante de nosotros, nos cuesta tanto tiempo pensar y decidir si lo enviamos o no a alguna iglesia de las que conocemos? ¿Dónde están aquellas tremendas campañas donde los paralíticos se levantaban y andaban y los ciegos veían y corrían saltando de gozo y fervor? Muy cierto es que han existido fraudes de todos los colores, formas y armados. Fui periodista, fui entrenado para no comprar lo primero que me venden como espectacular, soy consciente y no me fanatizo, pero lo cierto es que también hubo milagros comprobables y legítimos.

¿Por qué ya no sucede más nada de eso? ¿Dónde está aquella unción tremenda que parecía aplastarte contra el piso? Sé que a algunos esto les podrá sonar a fantasía o propaganda, pero los que vivieron aquellos años 90 en mi país, saben muy bien que no miento ni exagero nada. ¿Por qué en las plataformas había, hasta antes de la pandemia, más shows, más luces, pero menos unción? ¿Qué pasa con los ministros que dicen tener los cinco ministerios y les falta liberar a los cautivos y ver los ciegos que son libres?

Entonces viendo esto nos preguntamos por qué Satanás ha avanzado tanto con relación a lo que no ha avanzado la iglesia. A eso no lo estoy inventando porque se me ocurra ahora hablar en contra de lo estructural o por resentimientos íntimos que yo pueda albergar en algún lugar oscuro de mi corazón. A esto lo digo porque a mi entender, es una irrestricta verdad. Y entre otras cosas que se pueden evaluar, yo creo que eso es porque él estuvo en ese lugar maravilloso en el momento preciso en el que Dios mismo establecía su diseño.

Y entonces él, que por ese tiempo todavía se lo conocía por Luzbel, pudo conseguirlo y llevarse una copia hacia su reino de tinieblas. Y él comenzó a colocar ese diseño en el mundo de las tinieblas, y así comenzó a ganar. A favor de la ignorancia y, -a esto también habrá que decirlo-, la comodidad de muchos cristianos, comenzó a ganar y a escalar posiciones. Porque ese diseño es una estrategia de Dios. Ese diseño es una brújula para el caminante. Ese diseño realmente es un mapa para que no te pierdas. Ese diseño es todo lo que Dios tiene para la tierra, para el ser humano, para tu matrimonio, para tu vida.

Y al perder nosotros la brújula y no entender los diseños de Dios, hemos caído víctimas de los diseños del diablo y hemos caído prisioneros de ese diseño de destrucción, de ruina, que te quita la identidad, que te quita quien eres, que te muestra una identidad que no es la tuya, que te hace creer que no vales nada, que prácticamente eres una porquería rescatada casi como extremo favor de un Dios que está dispuesto y preparado para cobrarte ese favor con creces si le fallas, que a través de la religión que ha venido sobre los altares, se ha tergiversado de tal modo el evangelio, que el espíritu de religión, un espíritu falso que viene exclusivamente a quitarte tu identidad, hoy por hoy todavía es figura central, mucho más que los hijos genuinos.

Fíjate y presa atención a este detalle que no es menor. Dentro de la propia iglesia te han quitado tu identidad de rey, por ejemplo, porque te aseguran que tú no puedes liberar, que no puedes entrar en guerra espiritual porque no eres el ministro principal, el pastor de la iglesia, que es el único que estaría autorizado por Dios para eso. Y si ese pastor no te autoriza a que lo hagas tú no te puedes mover porque estarías en desobediencia y entonces el diablo seguramente  te va a matar.

Entonces han empezado a romper los diseños de Dios, los antiguos, los originales, los que te dicen que, cuando Jesús se levantó al tercer día y dijo: toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra y por tanto vayan a hacer discípulos a todas las naciones, lo que hizo con esa declaración profética y real, (Real de Reino), fue transferirte Su autoridad y respaldarte en lo que hicieras en nombre de Su reino. Y te convirtieron en un oidor de la palabra de manera permanente, en un ser sin vida ni decisión simplemente porque las autoridades jerárquicas de tu grupo entendieron que convenía más o vaya uno a saber qué cosa levantar a otros que darte esa misión a ti, que eras el que tenías el llamado.

Y ahí mismo fue donde te quitaron el diseño donde dice: el que cree, en mi nombre echará fuera demonios. Porque el Espíritu vendrá sobre ustedes, y ustedes harán mayores cosas que las que yo hago. Ese es el diseño de él. El que cree hará todas esas cosas, no el que tiene una jerarquía o una credencial que lo rotula como tal o cual cosa dentro de la organización. El que cree. Sólo el que cree. Y por si esto fuera `pcp, lo concluye diciendo: ustedes harán mayores cosas que las que yo hice.

Escúchame. Jesús está hablando. ¡Jesús! ¡Y dice que haremos mayores cosas que las que Él hizo! ¿Te das cuenta quienes somos en Cristo? ¿Te das cuenta la calidad y la cualidad del nivel que tenemos en el mundo del espíritu? Ese es el diseño. El diseño es que nosotros iremos más lejos que lo que Él fue, cuando era hombre en la tierra. Harán mayores milagros que los que yo hice como hombre ungido en la tierra. No como Dios, como hombre ungido en la tierra. Porque sus milagros no fueron como Dios, fueron como hombre ungido. Mesías. Cristo. Jesús. Ustedes harán mayores cosas, en mi nombre. Ese es el diseño de Dios.

El diseño de Dios es el que te dice: levántate, porque ha llegado tu luz y ha venido el resplandor de su gloria. Y el conocimiento de Él llegará a ti, como las aguas cubren el mar. Porque aunque la tierra esté en oscuridad, tú andarás en luz. Y aunque en el mundo haya hambre, tú serás saciado. Y aunque en la tierra haya dolor, tú serás la esperanza de ella. Nunca jamás circunstancia natural alguna ha entorpecido o modificado un principio del plan de Dios. Eso tiene que ser grabado a fuego en las mentes y los corazones de todos los que aseguran a amar a Dios.

Despues dice:  Mi paz os dejo, mi paz os doy. No como el mundo la da, sino como yo se las doy. No se turbe vuestro corazón, ni tengas miedo. Ese es el diseño. No se trata de medicamentos peligrosos y gestores de fortunas de millonarios inescrupulosos, sino de una acto simple de amor donde alguien te entrega su paz a cambio de nada material, solo tu amor, tu fidelidad, tu honra, tu alabanza. Es necesario levantar guerreros santos en este tiempo, pero mucho más necesario es que, antes de levantarlos, se compruebe que tienen identidad. La identidad clara es clave.

¿Por qué? Porque cuando Satanás vino a Jesús, le dijo: si eres hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan. Y él tenía hambre, y pudo haber cedido y caído en tentación y trampa, pero dijo: No, no solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Y Satanás comenzó a recitarle versículos para confundirlo, pero Jesús tenía una identidad clara. Él sabía quien era. ¿Tú sabes quien eres? No interesa si a la hora de ir a la cruz no parecía ser el Hijo de Dios. Parecía, incluso, dice la Escritura, que hasta Dios había escondido su rostro de él, ya que todo el pecado, la mugre, la porquería y la asquerosidad pecaminosa del mundo había caído sobre él. Y hasta las enfermedades, todas, estaban en sus llagas en ese momento.

Así que por eso dice Isaías 53: No había en él hermosura ni buen parecer para desearlo. Era varón experimentado en quebrantos. Escondimos de él el rostro, y fue menospreciado. En ese momento, te puedo asegurar que Jesús no parecía el Hijo de Dios. En esa cruz, toda la maldición estaba sobre Él. Todo el pecado estaba sobre él. Entonces el infierno tomó cuerpos, mentes, voces y gritó: ¡Si eres el Hijo de Dios, baja de la cruz! Si eres profeta, di quien te golpeó.

El no respondió nada. Los hechos principales, más tarde, dieron una respuesta tan contundente que les costó la derrota definitiva a Satanás y a todos sus demonios. Lo que Jesús hizo en esa cruz, además de todo lo que ya sabemos porque se nos lo ha enseñado decenas de veces, fue confirmar y respaldar nuestra identidad. Eso es lo que nos hace miembros del Reino de Dios y portadores de sus diseños. Con eso en nosotros es que podemos decir como Él dijo: El Reino de los Cielos se ha acercado, arrepiéntanse. Ahora bien; que tú te atrevas o no te atrevas a hacerlo, ya no es un asunto ni un problema de Dios. Definitivamente, esa es tu exclusiva responsabilidad y no puedes ni podrás culpar a nadie si desobedeces.

Para ser esa clase de persona, lo primero que debes lograr, es recuperar tu auto estima, el respeto hacia ti mismo, tu identidad celestial. Porque supongo que estás enterado que tienes una identidad celestial, ¿Verdad? Y lo que sigue no es menos importante: tener respuestas precisas y concretas a las preguntas clásicas y tradicionales de siempre: ¿Quién soy? ¿De dónde vengo? ¿Para dónde voy? ¿Por qué estoy en este planeta? ¿Por qué Dios me colocó en la tierra? Es más: ¿Por qué me colocó en este país en el que he nacido, y no en otro mejor o peor?  Esa es una muy buena auto pregunta que quizás te sea muy útil a la hora de decidir emigrar. Y hay otras que no lo son menos.

¿Por qué nací en el marco de la familia en que nací? ¿Cuál es el propósito de Dios para mi vida? Son preguntas que debes responderte antes de encarar la recuperación de una tierra que gime con dolores de parto, ¿Sabes por qué? Porque la tierra no fue hecha para el diablo. No fue creada para que el diablo la gobierne. Escucha, ¡Es dos más dos! Dios ha dicho: Mía es la tierra y su plenitud, ¿No es así? ¿Y quien hereda al Padre? Sus hijos. ¿De quien es la tierra, hoy, entonces? Nuestra. ¿Y por qué seguimos creyendo la mentira que nos asegura que es de Satanás?

¿Sabes algo? Mamón, que es el demonio que rige el tema del dinero y las riquezas, nada menos, será entregado a los hombres. Y él les asegura que si los hombres le sirven, él los hará ricos y famosos. Y eso es lo que han hecho muchos artistas, cantantes, deportistas de alta competición. Entregan sus vidas a los demonios para que ellos les den algo que ya es nuestro. No te creas que ciertas muertes no solamente trágicas, sino también truculentas, no tienen que ver con mala suerte o casualidades. Tiene que ver con la presencia de demonios activos en esas vidas. Y todo el planeta sabe que los demonios jamás llegan a tu vida para hacerte favores, sino para quedarse con ella, con tu vida.

Lo cierto es que Satanás ya no puede seguir ofreciendo lo que no le pertenece. Porque la Palabra dice que todo el oro y la plata del mundo, es de Dios. No es de Satanás. Mia es la plata y el oro del mundo, dice Jehová de los Ejércitos. Por eso Dios colocó riqueza en cada nación, y no para que un grupo de gente se abuse, se aproveche, la tome y ande en sus yates, mientras un pueblo entero sufre la miseria más profunda. Dios puso el oro y la plata en cada nación, para que cada uno de esos ciudadanos jamás mueran de hambre. Porque miles de años han pasado, y todavía la tierra sigue dando frutos.

Todavía lo que vestimos y lo que calzamos, sale de ella. Por lo tanto, en la tierra hay vida, en nuestro planeta hay vida, pero los seres humanos endemoniados, la están destruyendo, así de claro es lo que el mundo cree que es una locura. ¿Tú lo crees, o te agrada más la teoría de ellos? Por eso dice la Palabra que la tierra gime, gime mientras espera la manifestación de los hijos de luz. ¿Y que deberían hacer esos hijos en esa manifestación? Liberar a la tierra del yugo satánico y restaurar el diseño de Dios en ella, ese es nuestro trabajo, esa es nuestra Gran Comisión, no repartir tratados y cantar coritos en un salón. Eso puede sumar, pero lo de fondo es lo otro.

El diseño del enemigo en acción lo estamos viendo a diario. Y no me estoy refiriendo a la pandemia, eso casi que es secundario al lado de lo de fondo. Todos estamos preocupados por la cantidad de contagiados y muertos por el Covid y es lógico que lo estemos porque es importante, pero… ¿Alguien tiene idea de la cantidad de fetos y mujeres que mueren en clínicas clandestinas por abortos ilegales realizados en deplorables condiciones de asepsia? ¿O de la cantidad de niñas y niños pequeños que mueren o acarrean serios trastornos de toda índole para toda su vida a partir de las violaciones o los abusos que hacen con ellos los pedófilos de todo el mundo?

Y ni siquiera menciono lo que producen los subliminales infiltrados en los dibujos animados en apariencia inofensivos y hasta simpáticos. Eso, que a todas luces nos suena como inconcebible o aberrante, es posible a partir de la puesta en marcha y vigencia del diseño satánico que hoy está rigiendo en el planeta. Ejemplo: sabemos que los horóscopos son satánicos porque es adivinación, entonces no recurrimos a ellos. Pero si yo nací en un día de diciembre, ando por ahí diciendo que soy del signo de Capricornio. Y estoy ignorando que Capricornio es un demonio puesto ahí en ese mes por Satanás para influenciar negativamente en la vida de esos humanos odiados por él para perjudicarlo. Yo soy de Cristo, no de Capricornio.

Comencemos hoy a levantarnos, porque si queremos ir a la guerra, si queremos ir a la batalla, si queremos ver al mundo cambiar, nuestras familias cambiar, al Cuerpo de Cristo en la tierra cambiar, tendrás que ser un guerrero del Señor, una guerrera del Señor, y salir invicta cada noche y cada día, salir invicto de cada batalla, y cuando tu vida y tus finanzas prosperen como prospera tu alma, puedas decirles a los brujos que siempre van a perseguirte, que el Cristo que tú predicas es más grande que lo que ellos se imaginan, y que lo que el diablo les ha prometido a ellos es una mentira, sencilla y evidentemente, porque él no es dueño de nada.

Escúchame: Lo poco que maneja Satanás, es lo que le ha robado a los hijos de Dios que andaban abriendo reverendamente sus bocazas, distraídos, pero que nada de lo que hay en la tierra le pertenece, porque dice la Palabra que de Dios es la tierra y su plenitud. ¿Dice eso, verdad? Y que lo que Satanás les ofrece a sus servidores, que los tiene y muchos, en todos los niveles de la sociedad, no sólo donde hay pobrerío, es lo que les ha robado a los hijos de Dios que todavía no entendieron quiénes son en la tierra y de qué material están hechos, y qué es lo que son capaces de hacer en el nombre de Jesús, porque la religión les cegó el entendimiento y los ató.

Porque la religión los destruyó, y que tenga nombre de cristiana o evangélica, no te garantiza nada. Si no vive en ella el poder de Dios y no te enseña a ti quien eres y lo que te predican a los gritos desde los altares te quita el poder y la autoridad, y te desarma y te sienta en un banco a ser un parásito más de los tantos que a diario giraban alrededor de los liderazgos hasta que llegó la pandemia, y te meten en la cabeza el evangelio del terror y te aseguran que los que enseñan lo que la Biblia realmente dice están locos o son herejes, equivalen a esos ciegos que guían a ciegos, y ya sabes cómo termina esa historia.

Pero yo confío en que Dios te va a levantar, a vos, que eres tan anónimo y desconocido que nadie sabe de tu existencia, simplemente porque estás llorando de dolor por el pueblo de Dios, porque tu alma está sufriendo por causa de tantos brujos y hechiceros que son levantados como funcionarios importantes de los países, son levantados hasta de ministros por causa de la ignorancia y la carencia de discernimiento del pueblo. Esa es la causa del llanto fiel, sincero, arrepentido y honesto de tanta y tanta gente que entendió la verdad, que se sintió libre con ella, (Porque Cristo siempre ES libertad) y que hoy sin embargo no encuentra donde compartirla porque el sistema imperante lo margina y lo traba y obstaculiza.

Yo creo fielmente en levantar un Cuerpo de Cristo poderoso en Dios y no esa imagen casi raquítica y desnutrida que hasta hoy se había proyectado. La gente te veía ir a la iglesia los domingos y estaba tremendamente lejos de envidiarte y desear imitarte. Eso hubiera sucedido si te hubiera viso vivir con victoria y sin derrota. Creo que este es el tiempo de los nuevos Moisés, de los modernos Elías, de los flamantes David y de los siempre vigentes Pablo. Fíjate que Pablo murió en la mazmorra, pero este es nuestro tiempo de entregar su palabra genuina, para nosotros hoy no hay mazmorra, solo gente religiosa muy enojada, hasta enfurecida.

De aquellos antiguos pioneros, algunos fueron aserrados, otros fueron decapitados, pero Dios hoy ha preparado algo mayor para nosotros, y no para que seamos aserrados o decapitados, precisamente. Él ha preparado tiempos de gloria, de mayor unción, de mayor autoridad. El fuego del Espíritu es esta generación del Tercer Día, es la generación de la resurrección, la que está viendo lo que muchos quisieron ver, preparados para levantar un cuerpo que no se esconda detrás de dudosas profecías sacadas de noticias que escuchan por la televisión y no de la revelación del Espíritu. Los generales del Reino se están levantando, sólo debemos estar atentos para que no se vayan sin nosotros.

Es tiempo de recuperar nuestra verdadera identidad. No somos de ninguna manera lo que Satanás dice que somos. Somos lo que Dios dijo que somos. Nación santa, linaje escogido, pueblo elegido por Dios, eso somos. Somos lo que Dios ha prometido para nosotros y para todos los que le aman. Es tiempo en que los hijos del rey se levanten y entiendan que ese Rey nos está convocando a palacio, y allí nos dará directivas específicas, puntuales y precisas para pelear y ganar esta guerra. Y es por medio de ti que Él hará milagros y abrirá nuevos caminos. No sigas esperando la llegada de los famosos, tú eres famoso delante del Trono de Dios. Eso si eres obediente. Y si te quieren tentar con proposiciones ventajosas, respóndeles como Nehemías: No iré con ustedes porque tengo una misión que cumplir.

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Hasta el Conocimiento Pleno

Hasta donde yo sé o me han enseñado, en la etapa de la Creación y el Nuevo Pacto, entre Adán y Cristo, no hubo hombres, hubo seres humanos. Porque hombre, es carne con Dios por dentro. Ser humano, es el hombre caído. ¿Estás entendiendo ahora lo que está pasando? El segundo hombre que existe, es Jesús. Entonces, cuando tú te das cuenta de lo que acontece en la cruz, Dios te coloca a ti y te pone dentro del segundo hombre. Y todo lo que acontece en el segundo hombre, acontece en ti. Dios está formando un nuevo hombre, al igual que lo había hecho antes. Un hombre multimiembro. Era un hombre y su extensión. Y él está creando otro hombre. Hombre no significa un individuo. Hombre, Adán, es una especie. Está creando un hombre multimiembro. En cuyo hombre, Jesús, viene a ser la primogénita célula, que viene a ser gobierno o cabeza de ese nuevo hombre. Y nosotros, la expresión de su plenitud, su cuerpo o su carne. Y lo estamos construyendo. En números y en calidad. Cuantos sean necesarios, no sé. ¿Qué calidad necesitamos? Un varón perfecto. Y varias otras cosas que la Biblia no te muestra. No interesa, hoy lo que vale es el entendimiento, el show evangélico quedó atrás, gracias a Dios. Sunegeiro es la palabra.

El caso es que la primera raíz es Sun, la segunda es Egeiro. Significa Recobro de facultades o despertar de la oscuridad. O sea que la resurrección con la cual él nos levanta, es una que nos recobra las facultades mentales, o nos despierta de la ignorancia de la caída, y nos coloca en una posición, que incluye la misma composición o propiedades que él tiene. Nacer de nuevo. Luego la Biblia dice: Nos hizo sentar. La palabra es sugkathizo. La primera parte, una vez más, Sug, lo mismo: denota unión de propiedades y composición. La segunda es kathizo, que significa ordenar, establecer, habitar o colocar. Es la misma implicación de cuando se ordena a alguien en el ministerio. Se instituye. O sea que Dios dijo: ahí perteneces tú. Eso me dice a mí y a ti, que legalmente, estamos donde debemos y pertenecemos estar. Es como está en el plan de la maqueta. Este es tu ámbito correcto, aquí arriba. ¡Claro! ¡Llevamos como cuatro mil años caminando ahí abajo! Apocalipsis capítulo 1. Ahora estamos dando las escrituras de todo lo que hemos dicho.

(Apocalipsis 1: 5) =  y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos

Cristo es el primogénito de los muertos, o sea: el primero que llegó a morir de muerte espiritual, que es cuando él dice: ¿Por qué me has desamparado? Muerte espiritual. ¿Qué es muerte espiritual? Destituirte del Gan de Dios, que es su ámbito, su jurisdicción. Es decir que Jesús muere espiritualmente, en el sentido de que la Deidad se va de él, cuando tú pecado es puesto sobre él. ¿Por qué me dejas, Padre mío? ¡Es que me tengo que ir, Hijo! ¿Y por qué te tienes que ir? Marca ahí el texto. Isaías 59.

(Isaías 59: 1) =  He aquí que no se ha acortado la mano de Jehová para salvar, ni se ha agravado su oído para oír; (2) pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír.

Nota que cuando Jesús recibe la copa del mundo, el rostro de Dios se va, se destituye, porque las iniquidades nos separan de Dios. Adán fue separado del Gan, de su ámbito, de Su presencia, cuando se halló iniquidad en él. Cuando la iniquidad del mundo cayó sobre Jesús en la cruz, Cristo se fue. Durante esa partida, en Isaías 53, el Señor nos dice qué está aconteciendo

(Isaías 53: 10) = Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, (¿A quién? A Jesús) sujetándole a padecimiento. (¿Cuándo tuvo padecimiento, Jesús? En la cruz, en la hora de su muerte) Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada.

Fíjate que esto destruye, de alguna manera, esa idea de que somos un plan de segunda alternativa, por causa de que Israel no quiso aceptar el plan. Es más; Cristo mismo, antes de presentarle el plan a Israel, dijo: tengo otras ovejas que no son de este redil. Siempre se dijo así, para que nos fuéramos dando cuenta que el plan de él era general.

(11) Verá el fruto de la aflicción de su alma, (¿Cuándo fue afligida el alma de Jesús?)  y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos.

Fíjate que la paga del pecado, es muerte. Y Dios tenía que recibir un sacrificio de expiación, que tiene que quemarse del todo. Y tú sabes que la Biblia dice que los sacrificios eran olor fragante para el Señor. Cuando Cristo muere en la cruz, el Señor huele y se dice a sí mismo: Estoy satisfecho, porque los pecados de todos los hombres que andan vivos y están por nacer, han sido pagados. Estoy satisfecho, no es necesario otro sacrificio. Hebreos 11 dice que un sacrificio hizo perfecto a todos, para siempre. O sea que, el que está por pecar y todavía no ha pecado, ya Dios lo perdonó. El malhechor que está creciendo, ahora, y que tiene idea de ser malhechor mañana, también está perdonado. Y el que aún no ha nacido, porque aún no tiene ni mamá ni papá que estén enamorados para casarse y concebirlo, también está perdonado.

Entonces tú me dices: ¡Ah, no! ¡Así no vale! ¡Y yo que sufro tanto! – ¡Joróbate por incrédulo! No sé por qué andas sufriendo tanto, si tú también estás perdonado. La diferencia entre el mundo y nosotros, es que ellos están perdonados. Nosotros somos salvos. Son dos cosas diferentes. Pero nuestra salvación, ha sido para nosotros solamente, pecadores perdonados. Si hemos vivido a nivel del mundo. Ellos están perdonados, y es lo que nosotros creemos que estamos, perdonados. Entonces eso los pone en el mismo nivel que nosotros. El problema es que ellos están perdonados, pero no están sentados en lugares celestiales, hasta que lo reconocen. Ahora; al sentarme en ese lugar celestial, se supone que algo me diferencie de ellos. El problema es que no se ve mucho, porque según el hombre piensa, el hombre es. Vuelve a Apocalipsis, y mira ahora el capítulo 3.

(Apocalipsis 3: 14) =  Y escribe al ángel de la iglesia en Laodicea: He aquí el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios, dice esto:

Dice que es el principio. Fíjate: Jesús fue el principio de la Creación. Adán no lo fue, fue Jesús. Seis pasos hay que Cristo hizo, anótalos. 1.- Crucificados. 2.- Muertos. 3.- Sepultados. 4.- Vivificados. 5.- Levantados. 6.- Sentados.  Seis pasos que ya son una realidad en esta vida. Sólo los tenemos que entender. Vamos a seguir buscando las cosas celestiales.

 (Hebreos 8: 1) =  Ahora bien, el punto principal de lo que venimos diciendo es que tenemos tal sumo sacerdote, (El sumo sacerdote era Cristo. Recuerda, tenemos un león y tenemos un cordero. El león es Cristo, el cordero es Jesús) el cual se sentó a la diestra del trono de la Majestad en los cielos, (¿Dónde está sentado? En los cielos. ¿Y nosotros? Juntamente con él. Entonces, ¿Estamos sentados en la Majestad de quién? Del Padre. Somos la diestra de Dios. La diestra es el poder.) (2) ministro del santuario, y de aquel verdadero tabernáculo (Nota que el Sumo Sacerdote es el ministro del verdadero tabernáculo, haciendo alusión de que los verdaderos tabernáculos no son los terrenales, sino que hay uno que es divino, que es celestial, que es el verdadero. Y Cristo es Sumo Sacerdote de ese tabernáculo) que levantó el Señor, y no el hombre. Y ahí empieza: ¿Qué tabernáculo levantó el Señor?)

En Mateo dice: Yo también edificaré mi iglesia. Lo único que está edificando Jesús es tu iglesia. Y fue a la cruz a preparar un lugar para que Dios tuviera muchas moradas. Y en la casa de mi Padre, la cual somos nosotros, dice Pedro y dice Hebreos, muchas moradas hay. Somos morada de Dios en el Espíritu. Dice que el verdadero tabernáculo, o sea la iglesia, es la que levantó el Señor y no el hombre. Porque todo sacerdote está constituido para presentar ofrendas y sacrificios. Él tenía que presentar una ofrenda, entonces tomó al cordero. Así que si estuviera sobre la tierra, ni siquiera sería sacerdote. Habiendo sacerdotes que aun presentan ofrendas según la ley, los cuales sirven a lo que es figura y sombra, de las cosas invisibles. Todo lo que se hace en la tierra, es figura y sombra de las cosas que Dios ha levantado y son invisibles, como se le advirtió a Moisés cuando iba a erigir el tabernáculo, diciéndole: mira, haz todas las cosas de acuerdo al modelo que se te ha dado. Y cuando fuimos allá, lo único que encontramos fue la calle de oro que es el embaldosado final de la iglesia. Aquí a eso, les llama las cosas celestiales. Está la tipología en el Antiguo, y la Realidad en el Nuevo.

(Hebreos 9: 19) =  Porque habiendo anunciado Moisés todos los mandamientos de la ley a todo el pueblo, tomó la sangre de los becerros y de los machos cabríos, con agua, lana escarlata e hisopo, y roció el mismo libro y también a todo el pueblo, (20) diciendo: Esta es la sangre del pacto que Dios os ha mandado.

(21) Y además de esto, roció también con la sangre el tabernáculo y todos los vasos del ministerio.

(22) Y casi todo es purificado, según la ley, con sangre; y sin derramamiento de sangre no se hace remisión.

(23) Fue, pues, necesario que las figuras (¿Qué figuras? Todo lo que es terrenal, todo lo que se hizo en el Antiguo Testamento) de las cosas celestiales (Dando la explicación de las cosas celestiales, es el verdadero tabernáculo) fuesen purificadas así; (¿Cómo? Y, como se rociaba la sangre, con el hisopo y todo eso)  pero las cosas celestiales mismas, con mejores sacrificios que estos.

¿Cuál fue el mejor sacrificio? Cristo. ¿Y a quién fue que se le roció la sangre de Cristo? A nosotros. Entonces, ¿Quiénes son las cosas celestiales? Es que la biblia te habla en idiomas que, si no le sigues el hilo, te pierdes. Cuando dice las cosas celestiales, está hablando de nosotros. La sangre de Cristo fue derramada para purificar las cosas celestiales. ¿Y qué es lo que te toca a ti de la sangre? La Vida. Deuteronomio dice que la vida está en la sangre. Y es la vida de Cristo la que se vierte por ti. En todo caso y sin restarle méritos, no es la sangre la que verdaderamente te quita toda impureza, es la vida que hay en la sangre. Cristo vive.

La forma de llegar allá desde acá, es por un ser viviente, no por sangre. Y que nadie se confunda, no estoy eliminando la sangre. Ni se te ocurra. Es el ocultismo el que odia la sangre. Nuestro evangelio es sangriento, no lo minimices. Lo que quiero que entiendas, es que lo que te ha tocado es la vida de Cristo. ¡Él vive! Me pregunto: ¿Será que lo veremos en un cuerpo, además del nuestro? ¿O será que veremos a Jesús, que entregó su cuerpo además de derramar su sangre? Cristo se fue, Jesús bajó. Luego volvió y sopló el Espíritu en nosotros. Y lo dejó aquí, nunca se fue de aquí. Cristo se trasladó de Jesús a nosotros. Y se fue Jesús. Y Jesús está a la diestra del Padre. Jesús tiene un cuerpo que ni es físico, ni es espiritual. No es un fantasma, porque se hace visible. No es fantasma, porque se hace tangible. Pero no es físico, porque atraviesa paredes. Entonces, Él está a la diestra del Padre. Sólo que el Padre está en mí. Entonces me pregunto: ¿Estará Jesús también en mí? A veces te produce un poco de temor responder a estas preguntas según como las entendemos, ¿Verdad?

Es que tenemos esa imagen de que vamos a llegar a un lugar espiritual, siendo todos espíritus, y vamos a ver al Dios Padre, al Dios Hijo y una silueta de un Espíritu Santo, o algo así. Yo no sé que imagen o qué imaginación tiene cada uno de ustedes, pero seguramente no pueden imaginarse las veinticuatro horas adorando a Dios, ni por asomo se pueden imaginar eso. Y está bien, porque en primer término, si estamos en la eternidad, ya no puede hablarse de veinticuatro horas, eso no existe en la eternidad. Y convengamos que solamente adorar, suena como medio aburrido y hasta egocéntrico, ¿No es cierto? ¿Qué Dios te va a obligar a que te quedes postrado allí adorándolo por toda una eternidad? ¿Tanto sufrir acá para llegar a eso, allá? No le cabe a nadie un Dios así.

O sea que las cosas celestiales somos nosotros. Estamos sentados en lugares celestiales, es una realidad presente, que no cancela una posible realidad futura. Que en el futuro vamos a saber si es literal o es espiritual. Yo tengo mi opinión, tú tienes la tuya. Pero como no es Biblia, no vale la pena ni mencionarla. Porque cuando salimos a decir que nuestra opinión es bíblica, ahí es donde metemos la pata y entramos en confusiones y enredos. Yo tengo otras opiniones, pero como todavía no tengo los textos bíblicos que me las respalden, no te las daré. Cuando tenga los textos te la paso, sin dudas. Todo lo que he venido diciendo hasta ahora, está respaldado por la Biblia, seguramente. Pero sé que estaremos totalmente arrebatados en él. O sea, conscientes del su ámbito y su presencia y tan arrebatados en él, que no nos vamos a dar cuenta que estamos desnudos. Tan conscientes de la otra dimensión de Dios, que en esta se nos hará fácil trascender. Vamos a atravesar paredes, también.

(1 Reyes 10: 18) =  Hizo también el rey un gran trono de marfil, (¿Cómo se consigue el marfil? Una vez más, el trono está hecho de sacrificio) el cual cubrió de oro purísimo.

(19) Seis gradas tenía el trono, (Crucificado, Muerto, Sepultado, Vivificado, Levantado y Sentado) y la parte alta era redonda por el respaldo; y a uno y otro lado tenía brazos cerca del asiento, junto a los cuales estaban colocados dos leones.

(Filipenses 3: 20) =  Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo;

Nuestra ciudadanía está en los cielos, coma, de donde esperamos también al Señor. Es el mismo detalle. Más nuestra ciudadanía, está en los cielos. Vamos a parafrasear. Desde donde, o Lugar donde esperamos al Señor. De, es una preposición que denota el lugar y el origen. Nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde, ex, preposición que denota origen. Es decir que nuestra ciudadanía está en ouranos, lugar en donde esperamos al Señor. Y que si no estás allí, no lo vas a ver cuando venga. O sea que si para ti llegar al cielo es morir, pues entonces te mueres sin verlo. O sea; si tú no naces de nuevo, no puedes ni ver a Ouranos. O sea: para verlo, hay que estar en otra dimensión de la que está él. La dimensión en la cual Él viaja. Entonces, para verla, hay que estar en la misma frecuencia. Él dice que nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde, de donde procede.

Ahora bien; vamos a trasladar todos estos hechos a nosotros. Vamos a conciliar, vamos a convertirnos en contables. Porque parece que nos dejaron una millonada en al banco, pero fue a cobrarlos la tía Petronila. Y resulta ser que nosotros no sabemos quién es la tía Petronila. Y como somos buenos creyentes, no vamos a tocar el dinero hasta que no sepamos cómo es que llegó allí. La gente de Reino no hace eso.

Dice: Crucificados. (Gálatas 2: 20) =  Con Cristo estoy juntamente crucificado,  (¿Cuándo fuiste crucificado tú? Fuimos crucificados con Él. No cuando tú naces de nuevo. Entonces te mandas una de aquellas y dices ¡Es que estoy crucificando las obras de la carne! No seas mentiroso…Tú ya fuiste crucificado) y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; (Ahí, ese “mí”, es tu cuerpo, tu yo, que es tu naturaleza adamica) y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, (No la mía, porque yo morí. Ahí se te acaban todas las excusas para decir que no tienes fe. No necesitas ninguna, ya tienes la del más grande de todos, el autor de la fe, que es el que mora dentro de ti. Tú, como los lirios, lo único que necesitas, es creer. Hay suficiente nutriente en ti para manifestarlo. La obra es creer) el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí. Mira Romanos, capítulo 6.

(Romanos 6: 6) = sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, (Ajá. Crucificado juntamente con él. Y entonces, ¿Quién fue el que reaccionó como para comérselo crudo al que te rozó el auto sin querer en una calle de tu ciudad? No me podrás decir más que fue el viejo hombre. O sea que dice que sabiendo esto: que el viejo hombre, fue crucificado) para que el cuerpo del pecado (¿Cuál es el cuerpo del pecado? Adán.) sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. (¡Wow! Se está poniendo mucho más pesado ahora, porque ahora no tenemos permiso para pecar)

O sea: lo he dicho de otra manera otras veces. Tú puedes hacer un pan este domingo y que te quede bien, sabroso, crocante, de primera. Te dieron una receta, la seguiste al pie de la letra y te salió un pan excelente. Muy bien. Ahora pregunto: ¿Hará eso de ti un panadero? No. El panadero te hace el pan todos los días, se viste como panadero, está cubierto permanentemente de harina blanca; huele a pan. Crea pan. Piensa en el pan. Se acuesta y sigue oliendo a pan otra vez. Se levanta oliendo a pan. Vive soñando como mejorar su pan. Le cambia su contextura, para poder vender el pan viejo bajo otra forma. Le añade una pasa, un día, para que sea un pan diferente. ¡¡Es panadero!! Vive creando pan, es su naturaleza. Él es un panadero. Que tú un día hagas un pan, no te hace panadero. Bueno; que yo peque el domingo, tampoco me hace pecador. El pecador sueña el pecado, vive en el pecado, por naturaleza peca. ¡No sabe hacer otra cosa que pecar, porque no tiene contacto con Dios! Está destituido del GAN de Dios.

Él no sabe más que, por su naturaleza, que emane de él lo que habita en él, que es pecado. Yo no soy pecador, puedo cometer errores. Pero, por más panes que haga, no soy panadero. Ahora, mientras más yo entiendo que no soy panadero, menos pan quiero hacer. Mientras yo me crea que soy panadero, sigo intentando hacer panes. Porque según el hombre piensa, el hombre es. Ahora, si a ti se te ha metido adentro que eres un triste pecador salvado por gracia, de repente te planeas un pan y te queda mal, y te cae torcido, porque estás en otro reino y nada te va a funcionar hasta que te sometas ciento por ciento a Él. Eso es Reino. La verdad es que sí sabemos que podemos, sólo que del otro modo es más fácil. No madurar, no ser responsable. Así que romanos 6:6 dice que nuestro viejo hombre, ¿Qué pasó? Fue crucificado. ¿Qué fue? Fue crucificado.

(Colosenses 3: 9) =  No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, (10) y revestido del nuevo, el cual (Nota para confirmar lo que dije, que Adán no era conforme a la imagen de Dios) conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta (Acá encontramos uno de los doscientos cincuenta mil errores de traducción que tienen nuestras Biblias. No es hasta, sino en o por) el conocimiento pleno,

O sea que, según lo vas entendiendo, lo vas renovando en ti. Tienes un nuevo hombre creado a la imagen de Dios, adentro, y va renovando, según lo entiendes. Hasta que llegas al conocimiento pleno y lo manifiestas. Hasta que por naturaleza, vives la vida de Cristo. Porque así como hemos traído una, traeremos la otra. La Biblia te promete que lo vas a hacer, pero tú no siempre lo crees. Eso porque creemos que tenemos a otro adentro, no. Se va renovando en el conocimiento pleno. Donde no hay argentino, mexicano, griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo. Fíjate que Cristo, hoy, está en todos, pero no es todo en todos. Pero entonces, Cristo será todo en todos. Ese es el fin.

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¿Quieres Ser mi Hijo? ¡Conviértete!

Durante años he hecho desde este ministerio, lo que en mi corazón de amor por mi pueblo, sentí que debía hacer: hablar con ánimo, espíritu positivo y alto optimismo por el mañana. Jamás tomé un látigo y castigué a nadie, no era ese mi mandato. Sin embargo, los tiempos se acortan, todo va demasiado rápido y no hay tanto espacio a futuro como para que cada uno pase años y años pensando en qué hará con su vida de eternidad. Entonces hoy, a favor de aislamientos, encierros, pandemias y virus varios, el mandato será otro. El libro de Jeremías es la fuente de revelación y sus capítulos 4 y 5, los grifos por donde habrá de brotar agua de vida. Fuerte, dura, pero no amarga. Agua de Vida. Actual, abundante, feliz y en paz, pero esencialmente, Eterna.

Dios le está hablando a la iglesia, es decir; a ti y a mi. Somos iglesia. Israel es la historia, la tipología. La sombra de lo que habría de venir. Y en el capítulo 4, (Acompáñame a leerlo o no sabrás de qué hablo), le dice que se vuelva a Él, que erradique sus abominaciones y que se deje de andar de acá para allá. ¿Te cabe alguna duda que como iglesia, por años, hemos andado de acá para allá, jurando cosas sin entenderlas y sin encontrar nuestro punto de equilibrio? Que no sembremos entre espinos, nos dice más adelante. ¿Sembrar entre espinos no es predicarles a los que no quieren oír? No pierdas tiempo. Y lo remata demandándonos que quitemos el prepucio de nuestros corazones. Che… ¿Desde cuándo nuestro corazón tiene prepucio? Respuesta simple: desde que tiene enorme ejercicio en negarse a oír la verdad revelada. Eso es un corazón con prepucio, fuera de pacto, sin protección espiritual.

Nos demanda que lo anunciemos, lo proclamemos y pregonemos. Eso es el equivalente a tocar trompeta. Eso es espíritu profético. ¿Y todo para qué? Muy claro: para contrarrestar el gran quebrantamiento que vendrá, asegura. Cuidado, cuando el cielo habla de quebrantamiento, está hablando de algo que se permitirá para fortalecer, para entrenar, para endurecer defensas. Nadie está diciendo que tengas que pedir ser quebrantado. Yo he sido testigo de oraciones en esa dirección. Bien intencionadas y muy nobles, quizás, pero erróneas. Los resultados posteriores a esas oraciones, la verdad, no se los deseo a nadie, ni a mi peor enemigo. Deja que si el cielo estima que necesitas ser quebrantado, sea el cielo el que decida cuando y como. Cualquier confusión en esto, puede llevarte al estoicismo o al masoquismo, que es como decir satanismo.

Dice que el destruidor de las naciones está en marcha. Lo sabíamos, siempre se nos enseñó esto. Lo que no puedo asegurar es que todos lo hayamos creído tal como es. Hay una gran parte de cristianos que sigue pensando que lo de Satanás y sus demonios sólo es una herramienta que la iglesia usa para que los niños de porten bien y tomen sus medicinas. Ignorancia a full. Aquí dice que ese destruidor dejará las ciudades asoladas. Perdón… ¿No estamos viendo algo muy parecido a eso en estos tiempos? Hay muchos sitios en el planeta donde, despues de cierta hora pautada, en la ciudad no tiene que circular nadie. ¿No es ver ciudades muy importantes por su movimiento multitudinario, estar ahora sin moradores? Y a eso súmale, si quieres, los templos vacíos, o con muy poca gente diseminada como marca el protocolo, y que dicho sea de paso, está presente allí , casi también por protocolo.

Que vistamos de cilicio, nos dice. Eso equivale a luto y, hasta donde yo sé, luto siempre equivale a muerte. ¿Sigues pensando que estoy divagando en territorios extraños o empiezas a ver que algo de coherencia con el hoy y el ahora tiene todo esto que estás escuchando? Porque añade que la ira de Dios está sobre nosotros, y eso es así, sin dudas. Cuidado: que Dios esté fastidiado no significa que agarre un palo y nos rompa la cabeza. Tiene misericordia para regalar y, hagamos lo que hagamos, Él siempre nos dará una y otra oportunidad más para arrepentimiento y restauración. Hasta el momento mismo en que la puerta se cierre, habrá tiempo, Después… ya será otra historia que prefiero no vivir ni que vivas…

Dice que desfallecerá el corazón del rey, es decir el gobierno terrenal, y el de sus príncipes, o sea todos los que están en eminencia gubernamental en las naciones y que los sacerdotes, en este caso yo diría los ministros, están atónitos. Escucha: ¿Te diste cuenta la ausencia de mensajes relacionados con estos tiempos hay? ¿Cuántos han podido salir de sus antiguas estructuras de una introducción, tres puntos y un cierre con moraleja? Atónitos. Si no saben qué está pasando, no pueden hablar de lo que Dios está hablando. Pero cierra con algo tremendo. Los que estarán maravillados por todo esto que pasa, serán los profetas. Luego añade que Dios engañó al pueblo prometiéndole una paz que no llegó. ¿Tú crees que fue así? Yo creo que ellos se dejaron engañar por falsas promesas que no venían de Dios, sino del legendario engañador y luego, como lo que esperaban no llegó, eligieron culpar a Dios. No son los únicos. Hay cristianos que no tienen ganas de orar ni leer la Biblia porque están convencidos que Dios les mandó este virus como castigo. Pregunto: ¿Haría eso un padre de carne y hueso con su hijo, haya hecho la travesura que haya hecho?

Dice que hay abundancia de viento seco, y eso es espíritu contrito, dormido, sin vida. Y asegura que traerá viento vehemente, que es como decir: fuerte, con vida, con potencia. Y será en derredor de este último viento que se producirá esa separación entre lo verdadero y lo falso. Juicio. Al verso 14 te lo voy a citar textual porque no quiero modificar en nada su esencia. Sólo reemplaza por iglesia, o por tu nombre, si lo deseas, donde dice Jerusalén. Lava tu corazón de maldad, oh Jerusalén, para que seas salva. ¿Hasta cuándo permitirás en medio de ti los pensamientos de iniquidad? ¿Es que es posible que en la iglesia del Señor respiren y estén latiendo corazones de maldad? Sí, lo es; tú sabes que lo es. Y llenos de iniquidad, también. Por eso el llamado ni siquiera es para ir a hacer discípulos o predicar el evangelio, el llamado es a ser salvos. Nada menos.

Luego dice que vienen guardas de tierras lejanas y que se quedarán rodeando a esa iglesia para lograr que se arrepienta de haberse rebelado contra Dios. ¿Guardas de tierras lejanas? Tomando base de donde esto fue escrito, ¿Estará hablando de América? ¿De Centroamérica? ¿De Sudamérica? Guardianes. Porque dice que fue tanta su maldad que se llenó de amargura. Y que ahora se está empezando a sacudir su alma lastimada por causa de escuchar el pregón de guerra, lo cual nos confirma lo esencial: estamos en guerra. Y vuelve a mencionar al quebrantamiento sobre quebrantamiento, y que la tierra será destruida. Pero como sabemos que no será similar al diluvio porque Él juró que no lo volvería a hacer, sabemos que está hablando de la carne. La carne será destruida con todo esto, única manera en que entre a morar el Espíritu divino y todo empiece a tomar otro color. Porque luego añade que también fueron destruidas las tiendas, (Estos son los templos) y sus cortinas, (Esto representa las atracciones de ellos)

Y luego quiere ver bandera, que es como decir estandarte, declaración, manifiesto y oír el sonido de la trompeta, que siempre tiene que ver con la palabra profética. Pero no lo logra porque su pueblo, que es este pueblo, es necio. Necio es aquel que sabe lo que tiene que hacer, pero ya sea por comodidad, pereza o ignorancia, no lo hace. Y en lugar de reconocerlo y arrepentirse, lo defiende a muerte. Necedad. Dice que no lo conocen, esto es: no tienen intimidad con Él. Que son ignorantes y no son entendidos, que tienen sabiduría pero solo la aplican para hacer el mal y que no hacen ningún bien porque no saben cómo hacerlo, no les sale, no les fluye. Y dice que Dios miró hacia abajo, ayer mismo, y vio desolación y tinieblas, que no había luz. Y eso es real. Tú no me escuchas solamente a mí. Seguramente oyes o al menos has buscado oír otras voces. Y está muy bien que así sea, pero te pregunto: ¿Estás viendo el mismo caudal de luz que veías en sus palabras antes de la pandemia? Yo no, y no creo que sea el único. Yo también necesito alimentarme y busco mi nutrimento en otras voces. Cada día parece ser más escaso y complicado de conseguir.

Dice que miró y no había hombre. Perdón. Esto es importante porque más adelante será la clave de todo. ¿Cómo que no había hombre? ¿Se habían muerto? No, no dice que se hubieran muerto. ¿Y entonces? Simple: el hombre es la creación de Dios, ungida y bendecida, pero siempre y cuando ande y camine en su espíritu, en su luz, en su poder y en su majestad. ¿Y si decide no hacerlo? Nadie lo obligará, pero entonces dejará de ser ese hombre creación de Dios y pasará a la categoría de simple ser humano, un escalón, apenas un mínimo escalón del perteneciente al reino animal. No había luz, no había entendimiento, no había conocimiento, no había hombre. Y dice que ante esta perspectiva, las ciudades que son las iglesias, quedaron desiertas. Porque no había luz, no había mensaje, no había hombre, sólo había ser humano en pecado.

Y ahora viene lo más fuerte, lo más grave, lo que se va de la historia y sus romanticismos bíblicos y aterriza en una actualidad sombría, cargada de presagios y sin alguien enviado por Dios que pueda salir a dar palabra de victoria. Voluntaristas, muchos; todos, Pero profetas de victoria, todavía escasos o ninguno. ¿Tendremos que ser pioneros? Dice en el verso 30 que la iglesia está destruida y que, aunque se vista de las mejores galas reales, (Eso es la grana),  aunque se adorne con atavío de oro, también reservados a reyes y sacerdotes, aunque se pinte los ojos para ver revelación, igualmente será menospreciada por sus amantes. ¿La iglesia tiene amantes? Y, si está en adulterio y fornicación, me temo que sí. Compara a la iglesia con una mujer que está en trabajo de parto. No es fácil, cualquier mujer lo sabe. Y encima como primeriza, aclara, lo que equivale a sumarle a todo esto, los terrores naturales de toda parturienta. Y concluye diciendo que su alma (Las iglesias tienen alma, ¿Lo sabías?) desmaya por causa de los asesinos. ¿Cómo sería un asesino de iglesias? Alguien que se encarga de matarle los hijos, los frutos. ¿Conoces alguno? No los busques afuera, suelen estar adentro.

El capítulo siguiente, el 5, comienza con la certeza de saber que Dios está enojado con su iglesia. El primer verso dice que podemos recorrer sus calles, que es como decir sus estamentos internos, los distintos ministerios y servicios que poseen, nos demanda mirar bien, con suma atención, no de manera distraída y buscar información. No quiere que nos quedemos con lo externo, con lo que vemos u oímos, quiere que nos informemos. Y después nos manda a las plazas, que es como decir que nos ordena hacer una prolija y profunda investigación. ¿Objetivo? Encontrar un hombre, (¡UN hombre!) que sea capaz de hacer justicia y hablar con la verdad. Pregunto: ¿No sería algo obvio, eso, si estamos hablando del pueblo de Dios? Aparentemente sí, pero si Él nos está demandando eso, Él debe saber muy bien por qué lo hace. Justicia y verdad. Porque, añade, si se encontrara ese hombre que está buscando, Él perdonará a todos por causa de la justicia de ese hombre.

Pero es evidente que no será tarea sencilla. Dice Dios que se trata de gente que anda por todos lados diciendo que Él vive, pero que al mismo tiempo, juran falsamente. ¿Está hablando de simulación e hipocresía? Exactamente. En este mismo libro dice que la hipocresía no nació en el mundo, nació en la iglesia. El mundo secular, impío, pagano y pecador, no necesita simular nada ni hacer como que está bien lo que no lo está. Al mundo no le interesa nada de eso. A la que si le interesa es a la iglesia, entonces si bien sabe que a Dios no puede engañarlo, sí lo hace con los hombres que lo sirven y ahí anda, tratando de sobrevivir. Dice Jeremías que Dios los azotó, (¿Tienes una vaga idea de lo que puede ser que Dios te azote?) aunque aclara que a ellos eso no les dolió. Después dice que los consumió, (Quiero entender que esto es desgastarlos al máximo) y se negaron a recibir corrección y que se endurecieron más que la piedra y, -¡Ahora cáete de espaldas!- dice que ¡¡No quisieron convertirse!!

Perdón… ¿Tú me estás queriendo decir que Dios le está demandando a la que de una u otra manera parecería ser Su iglesia, que se convierta a Él? ¿No es una contradicción grave, esa? Sí, lo es, pero no de parte de Dios, si no de parte de algunos hombres que dicen servirlo. Más de una vez me ha tocado decirlo en voz alta, mientras hay miles que lo piensan en silencio, y me ha costado algunas enemistades: No todo lo que camina y se mueve dentro de un templo cristiano, es cristiano. Lo del trigo y la cizaña no es invento mío, ya estaba escrito. ¿La excusa o argumento defensivo? Que son pobres, han enloquecido y no conocen ni el camino ni el juicio de Dios. ¿Pobres? ¿Y qué tiene que ver la pobreza con la fe y la fidelidad? Si se trata de pobreza de espíritu, que es de la que habla la Palabra, todo. Si es de la otra pobreza, de la que habla el mundo, entonces una pequeña parte, la de la comodidad, la del bienestar, la del confort, la del resentimiento. Tiene que ver, sí, a veces mucho más de lo que suponemos.

Luego dice que les hablará a los grandes. ¿Quiénes son los grandes? ¿Los gobernantes de la tierra, esos que parecen creer o pensar que son los dueños de la vida y la muerte de todo el resto de la humanidad? Tal vez. ¿O son los que se ven grandes dentro del pueblo de Dios? Porque a ellos también les cabe el principio. Les advierte que un grupo de demonios se hará un festín con ellos. El león, que en este caso es el que anda rugiente buscando a quien devorar y sus laderos, el lobo y el leopardo, entidades bien definidas y conocidas. Ellos tomarán base legal por causa de las rebeliones y las deslealtades, apréndelo, tenlo muy en cuenta para tu vida, aunque seas un grande. Expresa que sus hijos lo dejaron y hasta juraron por lo que no era Dios. Recuerda que los sació, pero de todos modos ellos adulteraron y se juntaron en casa de rameras. ¿Hijos de Dios reunidos en casa de rameras? ¿No es demasiado grosero ese pecado? Si lo tomas literal, quizás, pero si entiendes que una casa puede ser una iglesia y el hecho de ser ramera sólo implica que se está vendiendo al mejor postor, ahí creo que cambia el entendimiento y se convierte en algo visto, oído y hasta vivido por muchos de nosotros. Por eso es que quiero dejarte, en el final de este trabajo, el texto fiel de Jeremías 5 desde el verso 9 hasta el final, pero en la versión de Lenguaje actual, que si bien presenta algunos defectos que no la hace extremadamente confiable, en este caso es útil porque te habla con tu lengua y tu modismo actual.

Este pueblo merece mi castigo y debo vengarme de ellos. Les juro que lo haré. La gente me traicionó, y ya no es mi pueblo. ¡Que los invada el enemigo! ¡Que les cause grandes daños! Pero no permitiré que los destruya del todo. Juro que así será. Se han atrevido a negarme; ¡hasta afirman que yo no existo! Dicen que nada malo les pasará, que vivirán en paz y no pasarán hambre. Pero yo soy el Dios todopoderoso, y mis palabras, en tus labios, serán como un fuego que los hará arder como leña. Tú, les dirás de mi parte: Sus profetas no valen nada, pues no hablan de parte de Dios. Y ahora, por lo que han dicho, sufrirán la guerra y el hambre que jamás pensaron sufrir. Yo les aseguro que voy a lanzar contra ustedes una nación que viene de lejos. Es una nación muy poderosa y antigua. Ustedes no hablan su idioma, así que no entenderán lo que digan. Tiene guerreros valientes y cuando disparan sus flechas, es seguro que alguien muere.

Destruirán las ciudades amuralladas, en las que ustedes se sienten seguros. Se comerán sus cosechas y su comida, matarán a sus hijos y a sus hijas, acabarán con sus ovejas y sus vacas, y destruirán sus viñas y sus higueras. Sin embargo, no destruiré por completo. Y cuando los que sobrevivan te pregunten: ¿Por qué nos hizo todo esto nuestro Dios?”, tú, les contestarás: “Ustedes abandonaron a nuestro Dios, y en su propia tierra adoraron a dioses extranjeros. Por eso tendrán que servir a gente extraña en un país que no será el de ustedes. Quiero que esto lo sepan todos en los reinos: Escucha, pueblo tonto y estúpido, que tiene ojos pero no quiere ver, que tiene oídos pero no quiere oír. Yo, su Dios, pregunto: ¿Ya no me quieren obedecer? ¿Ya no me tienen respeto?

Fui yo quien le puso límite al mar y aunque sus olas se pongan bravas y hagan mucho ruido, no van más allá de la playa. Pero este pueblo es muy rebelde; me abandonó y se fue por mal camino. Jamás se puso a pensar: “Debemos adorar a nuestro Dios, pues él es quien nos da la lluvia cuando más nos hace falta; nos la manda en otoño y primavera, y nos deja cosechar a tiempo Pero todo esto ha cambiado por causa de sus muchos pecados; por eso ustedes ya no disfrutan de todos esos beneficios. Hay entre ustedes gente tan mala, que cuando ponen trampas no lo hacen para cazar pájaros sino para atrapar personas. Sus casas parecen jaulas; ¡pero no están llenas de pájaros, sino repletas de cosas robadas! Así fue como se llenaron de plata y llegaron a ser poderosos. Su maldad no tiene límites. Están demasiado gordos y demasiado llenos de orgullo. No les hacen justicia a los huérfanos, ni reconocen los derechos de los pobres. ¿Y acaso piensan ustedes que no los castigaré por todo esto? ¿Qué les hace pensar que no me voy a vengar de ustedes? Les juro que sí lo haré. ¡Miren lo que pasa en el país! ¡Esto es algo muy terrible! Los profetas sólo dicen mentiras, los sacerdotes enseñan lo que quieren, y mi pueblo parece estar feliz. Pero cuando llegue el desastre, nadie acudirá en su ayuda.

Tremendo. De acuerdo, es una versión muy poco escritural y con aspectos demasiado subjetivos. Hasta se le puede discernir alguna connotación ideológica o política, si así la quieres ver. Pero, de todos modos, coincidirás conmigo que un noventa por ciento de lo que dice, lo estás viendo hoy con tus propios ojos. No necesitas que venga ningún iluminado por rayos cósmicos estelares para que te lo traduzca o revele. Si tienes oídos para oír, estoy seguro que has oído. Es el mensaje del Padre celestial para hoy, para ahora, para este mismo momento de la historia. ¿Y eso es todo? No, porque el Señor jamás te deja con la mitad del mensaje. Así como te da la palmada con vara, así luego te acaricia con su mano poderosa y sanadora, para que alivies tu dolor y te restaures y seas útil. Jeremías 15:19 es EL verso de este momento:

Por tanto, así dijo Jehová: Si te convirtieres, yo te restauraré, y delante de mí estarás; y si entresacares lo precioso de lo vil, serás como mi boca. Conviértanse ellos a ti, y tú no te conviertas a ellos.

¡Clarísimo! ¿Verdad? ¿De verdad necesitaremos que venga alguien a explicarnos esto? ¿Se nos perdió la Biblia? ¿Ya no tenemos respuestas a nuestras oraciones? ¿Tanto estupor ha puesto el enemigo en nuestras mentes? Si así fuera, te traeré otra vez el lenguaje actual para este solo verso, y podrás ver el efecto que hará en tu corazón primero, y en tu interior espiritual después.

Dios me contestó: Yo soy el Dios de Israel. Si te vuelves a mí, yo calmaré tu dolor y podrás de nuevo servirme. Si dejas de hablar tonterías, y comienzas a anunciar lo que realmente vale la pena, entonces tú serás mi profeta. No le hagas caso al pueblo; son ellos quienes deben escucharte.

Damas, caballeros, Hermanas y hermanos en mi misma fe, amigas y amigos que me escucharon de paso y casualmente. A todos les pido humildemente perdón. Lo que termino de leer, también es mi pensamiento. Y lo seguirá siendo hasta el último de mis días al servicio del Reino.

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Estamos Cruzando el Puente

En aquel tiempo y momento, cuando Zacarías, sacerdote padre de Juan el Bautista lleva el incienso, ya Jesús está en el vientre de María. Y eso es importante, porque estamos hablando de la antigua arca, y el arca es tipología de Cristo.  Y eso no puede ser la sombra de lo que habría de venir, tal como se nos enseña respecto al Antiguo Testamento, si es que la realidad que es Cristo, ya llegó. Nuestro mayor problema, hoy, es que estamos trabajando en tiempo de realidades, pero todavía con sombras. Entonces tenemos una mezcla rara y uniforme, que es el mismo sentir que tenía el escritor de la carta a los Hebreos. Allí nos habla, entre otras cosas, del reposicionamiento del altar del incienso.

Allí es donde vemos en el libro del Éxodo, capítulo 40, algunas cosas que nos resultarán más que importantes y familiares. Por ejemplo, en el verso 22, dice que puso la mesa en el tabernáculo de reunión, al lado norte de la cortina, fuera del velo. Y digo que es importante porque nos describe en qué lugar estaba la mesa, muy importante. Diez capítulos antes en el mismo libro, en el 30, se describe el altar y como se lo debe construir. En el verso 6 se nos muestra que lo pone delante del velo. Presta atención a este detalle: delante del velo. En el 9 se nos advierte respecto a no ofrecer sobre ese altar incienso extraño, ni holocausto, ni ofrenda. Ni tampoco derramar sobre él libación. Y luego de todo el detalle, en los versos 37 y 38 se advierte, textualmente: Como este incienso que harás, no os haréis otro según su composición; te será cosa sagrada para Jehová. Cualquiera que hiciere otro como este para olerlo, será cortado de entre su pueblo.

Vemos que se está reposicionando el altar de incienso. El altar de incienso era el lugar en donde se encendía el incienso, y en las Escrituras eso siempre tiene que ver con las oraciones de los santos. Porque el altar de incienso, en la Escritura, siempre representa sacrificio espiritual, no físico. Aunque es externo, es espiritual. En el Salmo 141:2, nos habla de un espíritu contrito y del incienso participando en eso. Apocalipsis capítulo 8, versos 1-5, también hace referencia a todo lo que es el incienso en la vida del creyente. En suma: el incienso, en la Escritura, representa la respuesta que tú le das a la vida; tu actitud.

Oración no es algo que tú haces por tus rodillas. Ayuno no es algo que tú haces cuando no comes, y alabanza no tiene absolutamente nada que ver con canciones. Porque si las canciones no sirven como vehículo para desatar algo que se llama alabanza en tu corazón, entonces las está sustituyendo y es blasfemia. La respuesta que tu vida da cuando la hostilidad viene hacia ti; cuando las circunstancias no van a favor de tus planes. Cuando está sucediendo todo eso, ¿Qué emana de tu vida? Ese es el incienso. Cuando los hijos no se portan bien, cuando las finanzas no andan bien. O cuando todo va bien.  Lo que emana; la respuesta, la actitud espiritual que tú mantienes cuando la vida surge. Cómo tú diseñas, cómo tú estableces el Reino, qué expresión traes, es lo que determina, en suma, qué tipo de adoración tienes.

Una persona que tiene todo eso bien, todo lo que hace como Cuerpo de Cristo, es ungido. Porque de ahí sale la unción. No te creas eso de que la unción viene con algo que se llama “el llamado”. Lo que te da la unción, es la forma en como tú respondes a ese llamado. Porque llamados, somos todos. Manteniendo eso en mente, recuerda que había tres cosas que el sacerdote tenía que hacer. Sacrificios diarios, encender la lámpara diariamente y mantenerla ardiendo y quemando. Por eso es que, lo primero que nos dice, es que lo que no podemos ofrecer, es incienso extraño. O sea: tu vida, no puede ser una copia. Tiene que ser algo real. Tú no puedes responder en una situación lo que aprendiste. Tienes que responder lo que fluye de ti por naturaleza. Por eso es que a veces, la memorización de escrituras, no funciona.

Yo sé que algunas de las cosas que ahora hablamos, están destruyendo algunas cosas que aprendimos. Hasta hace no demasiado tiempo, eso me preocupaba bastante. Hoy ya no. Sucede que, cuando éramos niños, sabíamos menos que cuando crecimos. Que primero veíamos como por un espejo, no veíamos claro y sólo hacíamos lo que conocíamos en parte. Pero ahora estamos creciendo, porque el día se está acercando. A la gente joven le asusta y le enoja que los más grandes digamos esto, pero déjenme decirles que cuando hablamos de últimos tiempos, hablamos de un porcentaje acorde a las edades. Ultimo tiempo en la vida de un hombre con edad promedio de 80 o 90 años, pueden ser ocho o diez años. Últimos tiempos de algo que llamamos Iglesia y que tiene más de dos mil años de vida, pueden ser ciento cincuenta o doscientos años. Entonces tranquilos, ¿Sí? Nadie está diciendo que vengan a buscarte esta noche. Aunque esto nunca se sabe, claro, pero es en lo individual, no en lo global. Así es que, entonces, por causa del día, todos sabemos un poquito más. No puede ser una copia, no puede ser un material extraño. Tienes que ser tú mismo, tú misma. Recuerda esto: tú nunca serás más ungido que cuando eres tú mismo.

Esas cosas cambiaron. Antes, cantabas más o menos bien y ahí salía la iglesia a la que asistías a hacerte un disco y a venderlo “para la gloria de Dios”. ¿Qué gloria? ¿Qué dios? Tiene que ser tu actitud, tiene que ser tu respuesta, tiene que ser tu propia vida. ¡Y qué bueno que estamos cambiando! Hace algunos años, casi no se podía hablar con nadie en algunos lugares. Encontrabas a un cristiano, le preguntabas cómo estaba y te contestaba: ¡Amén! ¿Amén? ¿Cómo que amén? ¿No tienes vocabulario para comunicarte? Mirada ingenua y… ¡Amén! Créeme, no se podía hablar con las personas una conversación adulta, seria e inteligente, sin terminar repitiendo terminologías bíblicas. ¿Ya te aumentaron el salario? ¡Todavía no, gloria a Dios, aleluya, amén Señor! Aprecio tu fe y dedicación, pero…

En segundo término, dice la palabra que no puedes tener nada de miel ni de levadura. Y fíjate que la miel es lo que más atrae a bichos raros. Y ahí andan, que parecen zombis caminando sobre nubes raras. Eso, tampoco es incienso, no te lo creas. La adoración es natural, es práctica, eres tú mismo. Pero tampoco puedes tener levadura, y la levadura siempre habla de las cuestiones de la carne y de que nos cuidemos de las actitudes de los fariseos. Es decir, de la levadura de ellos. Ninguna mentalidad religiosa.  La parte más alta del altar, dice que tiene dos codos de estatura. Escucha, todos los muebles tienen más que eso. Es decir que lo más alto que tú le puedes ofrecer a Dios, es tu adoración. Es de esto que estamos hablando. El altar tiene dos codos de estatura. Dice que está hecho de madera de acacia. La madera de acacia tiene gran durabilidad. Es muy difícil que se rompa, se corroa o se pudra con el paso del tiempo. Esto evita la ciclotimia. ¿Sabes lo que es la ciclotimia? Esos cristianos que los encuentras un día y andan volando en las nubes del Espíritu, y a la media hora están sepultados en el Hades de los quintos infiernos.

Eso es adoración genuina. No importa lo que suceda alrededor, tú adoras. Cuando gente así abre su boca para adorar, se cae la casa. Luego dice que está tapada con oro puro. Santiago nos dice que eso es la fe tratada siete veces. Luego dice que tenía una coroniza, que era como una especie de canaleta que lo rodeaba, de modo que cuando se trasladaba el altar, no se cayera el incienso. Eso significa que en tiempos de transición, cuando somos nómadas, estamos incómodos porque nos estamos moviendo, de todos modos debemos seguir adorando a Dios. El incienso no debe caerse. Más adelante habla del estacte. Nataph es la palabra en hebreo. Y es la palabra que se utiliza para expresar cómo el profeta recibe la palabra de Dios. Es como cuando cae la lluvia. De repente, sabes. Nataph. Habla de una dimensión profética.  De la única forma de vivir constante en medio de hostilidad en la tierra, es poseyendo una dimensión profética. Cuando la iglesia al final aceptó al ministerio profético, por muchos años fueron visitados por gente que ministró profecía, pero que no dejó una dimensión profética en la casa. La dimensión profética, es algo que te ayuda a entender cosas que jamás sabrás por tu mente.

Vamos a Hebreos. Esta carta es un verdadero manual, un manual excelente. Estoy convencido que cuando entiendes esta carta, prácticamente estás entendiendo la Biblia en toda su extensión. Porque es un contexto que te une el Antiguo y el Nuevo Testamento. En el capítulo 7 dice que si un sacerdocio fuera perfecto no habría necesidad de levantar otro. Pero resulta ser que eso fue modificado. Y que además, cambiado el sacerdocio, también hubo que cambiar la ley. O sea que, si se cambia al ministro, también se tiene que cambiar la ley. Si se cambia el liderazgo de una parte del Cuerpo de Cristo, se cambia la ley. De hecho, me estoy refiriendo a creyentes en lo global, no a la tu pequeña huerta de hortalizas. Cuando Dios se mueve y levanta hombres nuevos, la forma en que se opera cambia, porque la ley cambia. Esto, a favor de la panemia, está sucediendo hoy. Y es más lo que disgusta que lo que gusta.

Es por eso que, cuando Dios escoge un nuevo punto referencial, no lo hace heredar el Reino del Padre. Por eso no escogió a Jonatán y tomó a David. Jonatán tenía las mismas características que David, por si no lo sabías. Habían hecho las mismas proezas. Y era más fácil poner a Jonatán, porque ya le tocaba el trono. Pero no lo hizo, porque sabía que iba a heredar todos los errores del sistema. Me temo que soy demasiado claro, ¿Verdad?  Entonces, cuando Dios ha terminado con un sistema, saca a alguien del sistema, lo entrena fuera del sistema, y lo coloca en posición fuera del sistema. Entonces, la ley que opera en este sistema, nada tiene que ver con lo que está pasando ahora. Eso, está en toda la Biblia, y ¿Sabes qué? ¡Jamás ha dejado de ser! El problema es que, la peor historia de aprender, es la de uno. Nosotros nacimos en un tiempo de ese tipo de transición. Y por eso nos encontramos con algunos que se fueron al otro lado, y otros que se quedaron de este, y hay una tensión mal disimulada que, incluso, trae confrontaciones virulentas y hasta enfrentamientos. Pero sigue siendo Dios, porque es Dios quien está haciendo esa transición. ¿Qué es el cambio de ley? Cambiado el sacerdocio, dice, es necesidad que la ley cambie.

Y el verso 15 de Hebreos 7, dice que: esto es aún más manifiesto, si a semejanza de Melquisedec se levanta un sacerdote distinto, no constituido conforme a la ley Fíjate que no solamente se levanta un sacerdote que es distinto, sino que además de ser distinto, tampoco trabaja conforme a la ley de la cual salió.  ¿Te estás dando cuenta cómo funciona esto? Ahora por favor olvídate que esto fue en aquel tiempo. El principio es actual, vigente y sigue siendo cierto. Tú extraes el principio, y te funciona en cualquier transición. Funciona en las empresas. Funciona cuando tú sales de la vida de soltero y pasas a la vida de casado. Es un principio, trasciende. No estamos hablando de teología, estamos hablando de vida. Allí es donde la gente a veces se pierde con esta clase de mensajes, de enseñanza. Porque no estamos creando doctrina, estamos aprendiendo a vivir en la tierra. Si tú quieres eso que se llama doctrina y que antes se enseñaba a raudales, te vas a una escuela bíblica y te aprendes las doctrinas que quieras. Yo contigo no estoy hablando, entonces.

Aquí estamos aprendiendo a vivir bien para que Cristo venga. Entonces alguien dice: ¡Pero es que eso no me cierra! Es que no te tiene que cerrar, porque no ha sido constituido, conforme a. Nada que ver.) El verso 16 de Hebreos 7 dice: no constituido conforme a la ley del mandamiento acerca de la descendencia, sino según el poder de una vida indestructible. O sea que en una mano tenemos algo que fue abrogado porque era débil e ineficaz, y en la otra mano tenemos una nueva esperanza. Podemos decirlo así: en una mano, algo que ya no funciona, pero en la otra mano, algo que es una mejor esperanza. Y eso no será ni mañana ni dentro de muchos años. Mira a tu alrededor; eso es hoy.

¿Qué es la ley? En primer término, qué es lo que tiene que cambiar, porque cuando uno dice la ley, la gente piensa en los diez mandamientos. Y nada que ver. La ley está conformada por las normas de vida, divinamente instituidas, y diseñadas para gobernar al pueblo de Dios en la tierra de Canaán. Recuerden que Canaán es Cristo. O sea que, lo que quiero que entiendas, es que estas leyes de las que te estoy hablando, no nacieron por la decisión de una junta de diáconos. No fue que Moisés y Aarón se sentaron y dijeron: “Bueno, vamos a ordenarnos, no sé cómo vamos a gobernar a esta manada de locos, son como tres millones. Vamos a ponerles algunas reglas para que se porten bien”, no. No fue así. No estamos hablando tampoco de unas reglas que instauró la iglesia tal o cual o la denominación cual o tal. Tampoco de cierta constitución que escribió alguien hace como doscientos años y que hoy ya está obsoleta y no sirve para nada.

No estamos hablando de eso. Estamos hablando de algo instituido divinamente, por Dios mismo. Dios dio la ley. Esta no fue ninguna sabiduría de Aarón ni Moisés. No es que el hermanito rubio, ese, se juntó con aquel hermanito moreno de bigotes y, juntos, armaron una serie de reglas y estatutos. No estamos hablando de eso, Dios dio la ley. Escucha esto: la ley regula todo lo que tiene que ver con el área civil, social y moral del hombre. Nada que ver con separación de iglesia y estado, eso es parte de las leyes americanas. Civil, social y moral. Nada que ver con ir a la iglesia, o tener una visión en la iglesia, o un plan o un deseo familiar. Es una sola cosa. La ley de Dios controla lo civil, lo social y lo moral del hombre. Es una sola vida. Creyente es algo que uno es, no es algo que uno hace un domingo personalmente o por video. Sacerdocio es algo que uno es, no es algo que uno hace cuando alguien te ordena.

Cuando tú estás con tu esposa en tu dormitorio, también eres sacerdote. Por eso es que una cierta vestimenta no tiene nada que ver con sacerdocio real. Nadie está con su esposa con saco y corbata o cuello clerical. Mucho menos con túnica, claro está. Esa ley estará ratificada por obras. Aquella. Y todo el mundo tenía que hacer algo para obtener alguna posición espiritual o religiosa, que le diera alguna estatura de varón perfecto, que la misma ley le prometía y era incapaz de conseguir. La ley te ponía a trabajar para conseguir algo, que la misma ley te prometía no poder obtener. Era imposible por la ley conseguir la perfección. Dios no dio la ley para que fueras perfeccionado. La ley fue para traerte a Cristo. Cristo es tu perfección. Es igual hoy, ya estás en Cristo. Y trabajas porque estás en Cristo, no para ser perfeccionado. Ahí huye toda la competencia. Mira Gálatas 2. Son cosas que hemos visto por años, pero resulta ser que ahora las estamos viendo con una mentalidad diferente.

El verso 16 dice que somos perfeccionados por la fe de Jesucristo, no por nuestra fe. Por la de Jesucristo. O sea que queda claro que nadie será justificado jamás por otra cosa que no sea la fe de Cristo. No la fe EN Cristo, dice que la fe DE Cristo. En el capítulo siguiente de Gálatas, el 3, versos 1 al 8, vemos que Abraham es al primero que se le predica el evangelio, así que el evangelio no empieza en Mateo, como te enseñaron. Y además, le añade que en él serían benditas todas las naciones, con lo cual vemos que las naciones serán benditas mediante el evangelio a través de lo que tú hagas como resultado de haber creído y puesto por obra en tu vida ese evangelio, no por tu calidad de oratoria o de expositor bíblico. Y dice que es por fe. O sea que la fe es una tecnología para alcanzar a Dios. Es como el interruptor de la luz. Tú querías saber cómo era que esa lámpara se encendía y diste vueltas y vueltas, hasta que encontraste el interruptor, y accionándolo, encontraste la luz.

No fue producto de tu creación, sino que la encontraste. Desde entonces, obviamente, cada vez que quieres o necesitas luz, accionas el interruptor y la luz se enciende. Abraham, en medio de gente sacrificando animales, encontró el interruptor, lo accionó, e iluminó todo. Salió de Ur de los caldeos, tuvo que separarse mil veces de mucha gente, y llegó a una posición con Dios en donde él supo relacionarse con Dios de una forma que lo justifica, tanto como tú mismo eres justificado hoy. Y lo hizo por fe. No limpió altares, no hizo vigilias. Todo eso es una necesidad nuestra, hoy. Para alcanzar a Dios. Para sentirnos bien, para decir Dios me quiere, para decir Estoy bien con Él. Abraham no hizo nada de eso. Y fue justificado. Hay algo que se llama fe, que va más allá de la fe. Esto es fe antes de la salvación. La fe siempre es. Por eso en el verso 5 te dice estas dos cosas: Por las obras de la ley, o por el oír con fe. Aquí tienes dos tecnologías, otra vez.

Puedes hacer las cosas por las obras de la ley, o por el oír con fe. A eso supongo que lo sabes. Dos tecnologías de acercamiento a Dios. ¿Cómo opera la iglesia? ¿Qué es la ley? ¿Qué es lo que tiene que cambiar? Es la ministración divina y temporal, que requiere perfección externa y obediencia constante. O sea que el que trabajaba así, tenía que hacerla toda. No podía hacerla un rato sí y un rato no. Tú, por ejemplo, no podías decir que eras piadoso porque observabas el sábado. Y andar de santurrón porque tú tienes ciertas características que quizá otro no tenga. Pero que tu hijo se acostó con la hija de Fulano, y tú no lo llevaste a la puerta para que lo apedrearan. O sea que, si vas a operar según la ley y quieres mantener tu santidad, vas a tener que ser tú mismo el que le arroje la primera piedra a tu hijo.

Y por eso es que se formaba un rollo en el Antiguo Testamento. Porque parece que dos o tres eran bien religiosos y sí se atrevieron a matar a sus hijos. Entonces cuando Fulanito no lo mató, allí mismo comenzó la gran pelea. Por eso en aquellos tiempos, la gente te ayudaba a cumplir la ley. Te sacaba de la cama y te llevaba a los ancianos. ¡Yo lo vi! ¿Por qué, porque has perdido a tu hijo y a tu nieto? En la iglesia, igual. Mira; vamos a orar por Fulano que anda en…bueno…no es por hablar mal, es para orar…  La ley es un ministerio de muerte, lo dice Pablo en Corintios, cuando habla de Moisés y la gloria que cubría su rostro. La ley revela el pecado. La ley te trae convicción. La ley es el conjunto de principios que le da parámetros a la vida.

Cuando ellos salen de Egipto, ellos no tienen nada de eso. Ellos salen al desierto sin forma. No son nación, no tienen gobierno, no tienen bandera, no tienen nada. No tienen ni esperanza. El que ellos hayan salido no significa nada; Dios ya sabía que no iban a entrar. Porque hay que sacar gente para producir gente. Así se vive en la transición. Se saca gente, y los que terminan no son los mismos que empezaron. Y salen al desierto. En el desierto todo parece ir muy bien porque Dios está allí y te cubre, ¿No es cierto?  Pero es un ministerio de muerte. ¿Y qué pasa? Que la persona, ahora, que cayó en la posición de Adán, él cree que eso es normal. Y ni entiende por qué Dios lo tiene en la iglesia haciendo ritos todos los domingos. Él se halla lo más bien. Pero después aparecen por aquí y se abren y sueltan todo la angustia retenida por años.

Se anda acostando con la hija del padre, y con la hermana y con la hija del suegro y cree que todo anda bien. ¿Por qué? Porque si no hay una ley que dice que eso es incesto, pues entonces no lo es. Mientras robar sólo sea tomar lo que tú quieres, no es hurtar. Pero si hay un papel que dice que si tomas lo que no es tuyo, eso es enfermizo, pues entonces sí que lo es. Entonces, cuando Dios da la ley, comienza a mostrarle al hombre que el hombre no es quien se cree que es. Entonces, él añade la ley. Y la ley comienza a darle al hombre, parámetros. Muchos que creían que eran buenísimos, descubren que, no sólo no lo eran, sino que por el contrario, eran malísimos. Según ese papel que te han dado, tú no sirves. Y eso hace la Biblia. Porque por si no lo sabías, la Biblia no es para predicar, es para que te mires en ella. Mirándonos en ese espejo es cómo podemos empezar a cambiar, según el nivel de obediencia, según el grado de Reino que tengamos por dentro. Porque nada que te digan desde afuera, te perfecciona.

Ahora, la forma de crecer, es otra. La forma de ministrar también es otra. Lo que antes se hacía por imposición de manos, se está haciendo de la manera que hemos estado hablando. Así que no esperes que nadie salga corriendo a orar por ti. Lo que se te daba por la transferencia de la imposición, se te está dando por la transferencia de revelación. El método de ministrar cambió. Entonces ahora, cuando uno se evalúa, se mide, llega a la conclusión que necesita a Cristo, sí o sí. Entonces, la idea es que la ley te traiga a Cristo. Si te revela la ley, te mata. Y eso es lo que está ocurriendo hoy con los mensajes. Antes, el mensaje era la proclamación de Cristo, todo lo que Dios tiene para ti. Ahora es: mira quién es Dios, y mídete con Él. Según cambió del Antiguo al Nuevo, ahora en la reforma, cambió el mensaje. Ahora, lo que el mensaje te trae es una ley espiritual. Las leyes del Reino. Desde años atrás y de boca de tremendos hombres, a eso lo estamos llamando principios gubernamentales del Reino.

Se te muestran según la palabra, y ellos comienzan a ajustar tu vida, porque no te dejan escapar. Porque al que sabe hacer el bien y no lo hace, a ese se le considera eso como pecado. Por eso yo digo siempre que es mejor no saber, que saber y no hacer. Por eso es mucha la gente que todavía prefiere no escuchar estas cosas, porque si las escuchas tiene que empezar a ser y a hacer. Hay un costo importante en esto. Hay demasiadas amistades muy importantes e influyentes que perder. Cuando el barco comienza a bambolearse, la cosa se pone peligrosa. Porque esto es individual, Dios no te perdona de manera corporal. Dios perdona organismos vivos, no organizaciones. No te podrá perdonar si le dices que no avanzaste porque había tres hermanitos queridos que no quisieron saber nada. Ya es demasiado tarde, ya lo viste.

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Activando el Diseño de Dios

Desde que tenemos uso de razón, sabemos que siempre en la tierra ha existido el hambre, que han habido innumerables saqueadores de las riquezas públicas y privadas e imperios. Y puedo asegurarte que ya no interesa demasiado de qué ideologías son, que nombre tienen o en qué países están esos imperios, porque los espíritus son los mismos. Un día, hace mucho tiempo, se levanto Siria. Después, otro día, le tocó el turno a Roma, Más adelante y con distintas características, se levantó España, y así fueron rotando los imperios. Pero lo que no rotó ni cambió, es el mismo espíritu el que está en ellos. Porque ya sabes que los hombres en algún momento se mueren, pero los demonios no. Por eso a veces nos alegramos cuando muere un asesino o alguien que ha causado enorme daño, pero no nos damos cuenta que lo que muere es ese cuerpo, ese hombre, pero que los demonios que habitaban en él salen para buscar otro cuerpo al que puedan utilizar y la historia triste vuelve a comenzar. Así trabaja el diablo. El diablo es diablo desde el principio, pero atención con esto: Dios es Dios desde antes que existiera el diablo.

Es decir que nuestro Dios es maravilloso y verdaderamente tiene un diseño, que si no lo conoces y te quedas con la letra simple pero estructurada que trae la Biblia, quizás accedas a salvación, porque está allí a tu disposición y es por gracia, pero te perderás disfrutar, formar parte activa y ser alguien dentro de ese diseño. Nunca olvides que eres salvo para ejecutar una misión, no porque se te reconozcan mérito de alguna clase. Nadie ha hecho, no hace, ni hará jamás méritos para ser salvo. Es por Gracia, por favor de Dios. Si Dios no nos hiciera ese favor, ninguno de nosotros estaría con Él en la eternidad. Pero, una vez que da ese paso con nuestra aceptación, que es lo único que se nos requiere, viene el paso siguiente, que en realidad vendría a ser la verdadera razón por la cual hemos sido salvos: servir al Reino. Y no te preocupes, porque se ha dicho por allí que el diablo robó los diseños, pero no es así. El diablo lo único que puede hacer, es armar una copia de los diseños de Dios. Porque esos diseños, por derecho legal adquirido, nos pertenecen a nosotros, no al infierno. ¿Estás entendiendo con claridad esto? Es tu salvoconducto definitivo, así que más vale que lo entiendas.

Por eso es que, cuando Dios te dice que eres valiente, Él te lo dice porque está viendo una parte tuya que tú no puedes alcanzar a ver, simplemente porque el enemigo no permite que la veas. El enemigo ha puesto un velo en tu vida para que no te puedas ver de ninguna manera como Dios te ve. Satanás ha hecho una distorsión de tu identidad. Y te ha hecho ver que no sirves, que no tienes poder, que en ti no hay unción, que todo es imposible para ti y que en definitiva no eres en lo más mínimo ese rey que dice la Palabra que eres. Por eso es que hay tanta, pero tanta gente que anda por la vida descorazonada, decepcionada, desanimada, desalentada y más apta para la depresión y la caída que para el impacto ganador y la victoria. Porque tiene mucho valor lo que oyes y te crees. Porque si oyes mentira, se mete el terror en tu vida. Por años se nos ha predicado un evangelio de terror. Pero el evangelio de Jesucristo es el evangelio del Reino, el evangelio de la autoridad y del poder del Espíritu Santo. De ninguna manera ese evangelio contiene imágenes de diablos llevándose gente al infierno por haber hecho enojar a Dios. La gente se va al infierno porque rechaza a Dios todas las veces que su amor lo busca y decide negarse a seguirlo hasta el fin, pero no porque Dios lo castigue. El fariseísmo implantó esa enseñanza con la idea de crear buenos comportamientos. Lo único que consiguieron fue crear gente acomodaticia que espera negociar con Dios su salvación. Ni te gastes, no funciona.

Convengamos algo: Es más que obvio que Dios no hizo esta tierra para verla como está hoy. Tampoco hizo al hombre para verlo como se encuentra hoy. Y mucho menos hizo a la iglesia para verla como está hoy. Fíjate: Cuando Jesús murió en la cruz, salió de su costado sangre y agua, ¿Recuerdas eso? . Alguien dijo que son los mismos elementos que salen acompañando al niño que nace en el parto. Esa gente que sostiene esa teoría,  ha creído ver en ese acto que Jesús estaba pariendo una iglesia en la cruz. Una iglesia destinada a ser sin mancha y sin arruga, y no esta cosa insípida que ha venido siendo hasta que llegó la pandemia. Es la revelación de alguien y como tal, nadie puede discutirla ni excluirla. Puede ser auténtica verdad revelada o error por exceso de fantasía, ambas posibilidades están a la vista. De todos modos, es oración del pueblo genuino, hoy, de este Cuerpo de Cristo actual, de que esa iglesia que conocimos se haya muerto conjuntamente con este virus, y que cuando renazca después de la pandemia, vea la luz tal como Cristo la compró en la cruz del Calvario. Una iglesia poderosa, que tenga la unción de los antiguos profetas, o de los apóstoles en el Aposento Alto, una unción acorde a este Tercer Día que estamos viviendo.

Necesitamos casi desesperadamente de esa unción para abrir ojos dormidos, para liberar cautivos del espíritu de religiosidad. Para decirte a ti que hoy me estás escuchando, que ya no podrás salir de tu casa cuando todo esto pase, del mismo modo que salías antes que esto llegara. Creo que ya no deben quedar creyentes, (No tendrían que quedar creyentes), que tengas dudas respecto a eso. Por eso es mi deber advertirles a ustedes, ministros, hombres o mujeres fieles como yo, que ustedes ya no pueden seguir predicando de ahora en más, de la misma manera y de los mismos temas que predicaban antes de la pandemia. Ustedes ya no pueden volver a esos altares engalanados y a esos shows multicolores que armaban prolija y hasta profesionalmente para entretener a la gente. Este es tiempo de enseñar que el que esté limpio, debe limpiarse más, pero que el que esté sucio, se revuelque todo lo que tenga que revolcarse hasta que consiga limpiarse. Es tiempo de dejar de vivir esa doble vida de cristianos y mundanos al mismo tiempo que tanto daño por causa de la hipocresía ha hecho al Cuerpo de Cristo. Tenemos que recuperar el diseño que Dios nos ha dado y que cada uno conoce porque lo tiene grabado en su corazón. Mira tu corazón. Olvida capítulos y versículos, sólo mira tu corazón. Ahí está grabado el diseño divino, ¿Lo estás viendo?

Yo, particularmente, creo que el diseño de Dios está muy claro en el libro de Génesis. Ese es el diseño que me parece que hemos perdido y que indefectiblemente debemos recuperar. Sabemos, por ejemplo, que los días de la semana no son los mismos que se crearon en el diseño original. Cada día de la semana, ustedes saben, lo habrán leído o estudiado, fue cambiado por el imperio romano para entregárselo a sus dioses. Es decir que entregaron el calendario divino a una jerarquía falsa y nosotros hoy, todavía, estamos bajo ese calendario y no sólo eso, sino que además nos regimos por sus fechas y celebraciones. No entendimos, todavía, como Cuerpo de Cristo en la tierra que somos, que cada día fue entregado a una potestad satánica diferente, con la intención de cambiar así los tiempos, y en lugar de batallar y dominar todo eso, nosotros lo aceptamos, lo asumimos como bueno y hasta lo honramos. Yo pregunto, a lo mejor con total ingenuidad: ¿Podemos ser tan inconscientes o algo peor? Y ya sabes que no es lo único. Con todo lo que tiene que ver con el tiempo kronos, es igual. Siempre regidos por disposiciones paganas, cuando no directamente satánicas. Una pinturita.

Y no es casual porque en Génesis 1:26, cuando es formado el hombre, Dios dice Hagamos Hagamos es plural. Está diciendo algo así como Yo el Padre, Cristo el Hijo, nuestro Espíritu Santo. Tres en uno. Uno en tres. A esto lo aprendimos centenares de veces en escuelitas dominicales, seminarios bíblicos y cursos variados. Lo que no te puedo asegurar, es que lo hayamos podido entender de un modo que sepamos realmente lo que significa. Y al crear al hombre a su imagen y semejanza, nos está mostrando que tal como se planta, el hombre también es una trinidad, palabra polémica que no está en ninguna biblia, pero que tiene implicancia con la creación humana ciento por ciento. El hombre se representa con su espíritu humano, su alma y su cuerpo, es un ser integral y así deberá ser considerado. Y luego concluye determinando que esa creación señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. (Es decir que el diseño original de Dios nos muestra a un hombre que es señor de la tierra y sus restantes pobladores, no un esclavo de ella y de ellos. ¿Te queda claro?

Y después te aclara que creó al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y claro, el que aún pretenda justificar un tercer sexo intermedio y procurar convencer a los creyentes que eso no es pecado ni perversión, que sepa que por lo menos, de inicio, pensar así y ni hablar de ponerlo por obra, es clara y evidente desobediencia a ese diseño: varón y hembra, nada más. ¿Crees que le hubiera resultado muy complicado a un Dios Todopoderoso como el nuestro, crear un sexo intermedio, o un ser neutro con ambos genitales para que ese ser eligiera cual utilizar sexualmente? A mí no me gusta en absoluto hacer espiritualidad fantasiosa, pero estamos hablando de un Dios que creó un universo que no tenemos ni la menor idea de su dimensión, su alcance y su estructura, y no puedo aceptar que se lo limite y hasta se pretenda condicionarlo con algo tan claro y puntual.

Y añade que los bendijo Dios,  Y será conveniente que prestes mucha atención a esto: de lo que se lee, queda claro no bendijo solamente a Adán, los bendijo a los dos. Los bendijo, dice, y luego le agrega que fructifiquen y se multipliquen y todo lo que puedes leer allí. Y aquí se hace necesario consignar que cada mujer tiene que estar aprendiendo esto como un elemento vital: a todo esto, dice que se los dijo también a los dos, no al hombre solo. El planeta no es del hombre, el planeta es de la pareja. Los dos tienen la misma directiva puntual del Creador. Y de lo que se lee luego en el verso 29, queda claro cual es el rol que Dios quiere que el hombre, su creación, tenga en la tierra. Y para eso no necesita ser presidente, primer ministro o rey. Su gobierno está por encima de los gobiernos terrenales, no a su servicio o a sueldo de ellos. El diseño nos otorga mayor peso y estatura que cualquier funcionario secular. Nosotros somos el gobierno establecido por el diseño divino, a través de nuestras bocas, a través de nuestros dones. La necesidad, la idea, la batalla de este tiempo, es recuperar para cada uno de nosotros, la calidad, cualidad, poder y victoria de ese diseño que el enemigo nos ha robado. Por eso repetiré lo que tantas veces me habrás escuchado o leído decir: el Cuerpo de Cristo no puede depender de ningún gobierno terrenal por una simple razón: el Cuerpo de Cristo, ES gobierno.

Y hay un detalle que quizás no siempre hayamos visto con claridad. Fijate que Dios no creó al hombre y a la mujer y después creó todo lo demás a su medida, no. Primero creó todo el ambiente, el entorno, el decorado especial y espectacular diseñado en exclusiva para ellos, y finalmente lo hizo con el hombre. ¿Sabes por qué lo hizo así? Porque Él decidió que cada lugar del planeta tendría su propia riqueza de subsistencia. Y eso es efectivamente lo que podemos ver, aunque en la vía de los hechos concretos no parezca ser así. Sucede que si los gobernantes y gente poderosa de las naciones no se corrompieran y se robaran cosas que son de toda la gente, créeme que no habría nación pobre en el mundo, todas tendrían con qué sostenerse y auto sustentarse sin problemas. Si eso no ocurre, es por causa de su propia gente, que ha caído víctima de las tentaciones satánicas y sus ambiciones los han hecho derrumbarse a ellos y a su tierra. Y esto va mucho más allá de derechas o izquierdas, de conservadurismo, liberalismo o comunismo, esto tiene que ver con esencia humana caída, así de simple.

El problema más grave de todo esto, parecería ser una parte de un libreto ideológico apto para los movimientos de izquierda, pero no es así en esto que voy a decir. Primero, porque nada más lejos que yo de una izquierda atea y defensora del aborto y el matrimonio homosexual, y segundo porque lo que voy a decir no es ni ideológico ni una expresión de resentimiento social. Es una verdad y nadie la ignora. La riqueza que tiene el mundo en su totalidad, está recluida más o menos en el veinte por ciento de la sociedad. El ochenta restante, es pobre. Hay una parte de esos pobres que lo son por vagancia, pereza u holgazanería, eso es muy cierto y coincide con lo que la otra punta ideológica siempre proclama. Es una verdad, pero a medias, porque hay otro porcentaje de pobres que lo son por falta de oportunidades o sencillamente por discriminación a la hora de otorgar cargos y funciones.

Entonces, es el momento exacto este de la post pandemia, para volver con todas las baterías al diseño original de Dios. Ejemplo: ¿Cuál es el diseño de Dios para el matrimonio? Para la unión de pacto entre un hombre y una mujer ante Dios, si quieres que te lo muestre más bíblico y menos legal según los hombres. ¿Por qué Dios hizo esposo y esposa? ¿Por qué Dios hizo mamá y papá? Porque visto desde afuera y conforme a algunos hechos puntuales o experiencias concretas, que la ausencia de un padre por ahí no afecta tanto la vida de las personas como sí parecería hacerlo con lo de una madre. Sin embargo no es así. Los hombres llegan al mundo trayendo un diseño maravilloso de parte de Dios. Cuando fueron creados, era idea del diseño original que fueran la cabeza. Pero no para humillar ni para destruir, no para golpear a sus mujeres ni para sacar de ellas lo peor, sino para ejercer una autoridad que hubiera hecho a toda su familia imbatible. La potencia espiritual divina está diseñada para entrar por un hombre en una casa. Pero no puede hacerlo si ese hombre es un vago, borracho o algo peor.

Pero resulta ser que un día el hombre cayó y Satanás se llevó una copia de ese diseño, y construyó con esa copia una imitación bastarda y sucia, tanto que tergiversó los términos y estableció leyes y principios inversos a los establecidos desde el cielo. Dios le dice al hombre que será cabeza de su casa como Cristo es cabeza de la iglesia, y que debe amar a su esposa como Cristo amó a la iglesia. Si algún varón que me está escuchando tuviera dudas respecto a esto, le sugiero a que lo ponga de inmediato en oración y le pregunte al Señor como es que Él ama a la iglesia. Presumo que de la respuesta que reciba sacará un buen ejemplo para manejarse con su mujer. Cuando la vi perdida, fui a buscarla, dice Cristo respecto a la iglesia. Y cuando la vi herida, fui a sanarla. Así siente Jesús por la iglesia. Ese es el modelo a respetar y seguir. En esas condiciones es que esa mujer debería estar sujeta fielmente a su marido. No por un documento firmado, no porque así lo dijo el pastor, no porque así ha sido tradicionalmente. Es así porque Dios lo diseñó así, pero para los dos, no para uno solo.

Lo cierto es que Dios nos ha dado a los hombres una responsabilidad muy grande. Como nosotros somos los que mayoritariamente hemos predicado en los altares, nunca hemos terminado de escudriñar estas cosas. Y a la hora de hablar de diseño, hemos hablado mucho del diseño que le corresponde a la mujer, pero muy poco y nada del que nos pertenece a nosotros los hombres. Lo básico de ese diseño para el hombre es que, para ser un hombre de Dios, yo tengo que tener el corazón de Cristo, única forma de llevar a su casa una unción, un fuego, que nadie puede apagar. De esa forma, en esa casa habrá una actitud conforme al diseño, que es la de complemento, donde cada uno encaja en el otro. Eso, en lugar de lo que es el diseño del mundo metido por Satanás en el hogar: la competencia, luchar por ver y probar cual de los dos es más importante. en lo que sea, incluso en un ministerio. Por eso es que esto que estamos viviendo no es casual, esto es un sacudón para la iglesia, para que de una vez y para siempre entienda que así no se puede seguir. No podemos salir a juzgar el pecado de la gente cuando arrastramos pecados propios. Eso se llama hipocresía, y es tan pecado como la fornicación, la pornografía o el adulterio.

Tenemos que reconocer que hemos perdido la brújula, que hemos perdido noción y convicción del diseño, que ni siquiera sabemos por qué hemos nacido, ni por qué somos esposos, ni por qué somos hijos. No hemos entendido, pero si estamos recibiendo por revelación la extrema necesidad de recuperar ese diseño, como esposo, como hijo, somos, ahora, una flecha contra Satanás. Pero debemos recuperar el diseño primitivo mediante la sangre del Cordero. Y perdonar, necesariamente perdonar. A padres, madres por causa de su rechazo, por sus miedos transferidos en el vientre materno, por espíritus de miedo, tristeza, soledad, depresión, angustia e incredulidad hacia el futuro. Además anular todas las actas de los decretos que se hicieron en tu contra. Nombres de demonios, entrega a santos o vírgenes, pactos con el ocultismo. Todo lo que de una u otra manera le da derecho legal a Satanás a operar en tu vida con cierta libertad debe ser anulado y cortado, si es que deseamos que el diseño divino prospere y se instale definitivamente como era.

Si es nuestra intención cierta el formar parte activa y dinámica del Reino de Dios en la tierra, deberemos sanear nuestras personas de modo total. Es imperativo renunciar a herencias de alcoholismo, droga, miseria, pobreza, cáncer, espíritus jezabélicos, espíritu de Titán, que es el que produce el machismo masculino, así como todo espíritu inmundo que por cualquier vía o causa se ha entronizado en la nación en la que habitas. Debes romper con todos los espíritus ancestrales, generacionales y territoriales que han influido o puedan estar influyendo tu vida. Aquí también resulta importantísimo renunciar a un espíritu llamado Kundalini, que es el que produce una imitación satánica del Espíritu Santo. Otorga ciertos poderes, lenguas desconocidas y otras prácticas semejantes a las que otorga el Espíritu Santo, pero que en lugar de traer vida abundante traen engaño y falsedad. Y deberás romper necesariamente sí o sí, lo hayas percibido o no, con todo espíritu de mentira, que por su procedencia que ya conoces, es el más proliferante y abundante incluso dentro del propio Cuerpo de Cristo en la tierra.

Muy importante para operar y funcionar en el ámbito del Reino de Dios: sanea tus redes. Tú no puedes tener contactos “raros”, personas que con o sin intención metan delante de tus ojos imágenes o palabras que desagradan a Dios. Él no va a impedir que ellos escriban o filmen lo que agrada a sus mentes promiscuas o pervertidas, así que tendrás que ser tú el que lo haga. ¿Cómo? Simple: desprendiéndote de esos contactos que no solo no te suman nada, sino que te restan y mucho, ya que abren una tremenda puerta espiritual por la que pueden filtrase decenas de demonios que, mientras tú lo consientas, tendrán derecho legal a perturbarte o algo peor. Es momento en que ellos, (Brujos, hechiceros, demonios, ocultistas varios) aprendan que hay un poder superior en nuestras vidas, que no estamos trabajando con las copias, como lo hacen ellos. Estamos trabajando con el original que viene del trono de Dios. El terror de Jehová vendrá sobre ellos, y cada vez que se levanten para echarnos maldiciones, serán devueltas en el nombre de Jesús. Y el decreto de muerte debes sacarlo como dice la Biblia: el brujo no vivirá. La única forma que viva es que conozca que Cristo es el Señor y que venga a estas filas, donde tenemos el original, donde tenemos la unción verdadera.

Momento de soltar en oración a todo espíritu de brujería, oraciones negativas, pactos que se han  hecho a través de bocas de profetas, títulos que se han hecho, decretos que se han hecho a través de pastores, evangelistas, brujos y hechiceros, amigos, hermanos, parientes, familia. Nos han hecho todo eso diciendo que no servimos, que no llegaremos. Ahora mismo rompemos, en las puertas del infierno toda declaración de gente que estaba sobre nosotros en autoridad. Hoy la rompemos, la dejamos sin efecto, y sacamos nuestra alma, y al diseño de Dios lo sacamos a flote, lo sacamos a la luz, ahora, en el nombre de Jesús. Amén.

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Introduciéndote al Camino

Muchos me preguntan si yo creo que el diablo le puede hacer mucho mal a la gente. ¡Por supuesto que sí! Pero lo que no siempre me preguntan por vergüenza, pero seguramente lo piensan, te lo respondo de igual manera: también la religión puede dañar a las personas. Esas estructuras religiosas que no tienen a Dios, son terriblemente dañinas. Perdón, hermano; ¿Usted me está queriendo decir que existen estructuras religiosas que no tienen a Dios? No te lo estoy queriendo decir, ¡Te lo estoy diciendo! Por eso es que insisto en que todo esto tiene que ver con un proceso. ¿Y cómo lo comenzamos? El primer paso de este proceso se llama Conversión. Y lo más curioso del asunto, es que esta palabra, Conversión, es una palabra que dice mucho y no dice nada, todo junto y al mismo tiempo. Y si no lo crees, puedes hacer un ejercicio muy simple. Hoy mismo, o en el fin de semana, cuando te encuentres con algún cristiano, pregúntale si sabe lo que significa convertirse.

¿Cuál es el objetivo de la conversión? Entrar al Reino. Porque cuando Jesús vino no les dijo que debían convertirse, les dijo que se arrepintieran porque el Reino de los Cielos se había acercado y solamente arrepintiéndose se podía entrar a él. ¿Y qué cosa era arrepentirse? Cambiar la mentalidad. Él dice algo muy sencillo: tú no puedes entrar al Reino de los Cielos con esa mente que tienes. Claro está que, los que venimos de ascendencia católica, tenemos un problema que no tienen los demás. Nosotros estamos programados para entender que arrepentimiento, está ligado a remordimiento. Está ligado a tirarse al piso y llorar ante la imagen de San Antonio pidiéndole un marido. Pero como generalmente no le dice al santo qué clase de marido quiere, así le sale el negocio después. Y la gente está allí, pone sus velas, hace rogativas, hace promesas, va de rodillas para cumplirlas, va de la Difunta Correa, el Gauchito Gil, (Estas dos son expresiones de idolatría muy proliferantes en la zona rural de Argentina y países limítrofes) la virgen de tal o cual.

¿Pero y eso que podría tener que ver con nosotros, que no estamos en ninguna de estas cosas? Tiene que ver con que, a pesar de no hacer absolutamente ninguna de estas cosas, es cierto, la verdad es que todavía mantenemos la mentalidad con que las hacíamos cuando todavía estábamos con ellos. Entonces, a esa gente, tú les dices que se arrepientan, y te hacen caso. Vienen adelante, se caen de bruces, lloran, gritan, patalean, tiemblan y prometen esto, aquello y lo otro. Pero cuando termina la reunión, se van exactamente iguales a cómo llegaron. Eso porque no ha habido en realidad un proceso de arrepentimiento, sino de remordimiento. Toda la iglesia aplaudió su arrepentimiento público, glorificó a Dios por ello y, a la semana siguiente, se enteran que lo encontraron borracho en un prostíbulo. ¡Fue todo un show!

Si nosotros no nos tomamos el trabajo de enseñarle a la gente a hacer lo que debe hacer para incorporarse a este proceso, no podemos quejarnos luego de los errores que ellos cometen. Si no le pones condiciones a alguien a la hora de entrar, ese alguien pondrá sus propias condiciones cuando se sienta seguro adentro. Veámoslo así: Si yo soy evangelista y llega el momento de formular el tradicional llamado, yo digo: “Si usted hoy toma la decisión de aceptar al Señor, usted debe estar dispuesto a obedecerle en todo, desde este preciso momento. Y si no piensa hacerlo, le pido por favor que se abstenga de pasar al frente.” ¿Jesús hizo eso? ¡Claro! ¡Lo hizo! Él ganó a sus discípulos de esa forma. ¡Sígueme! Listo, no hay más. Y al instante, dejando las redes, lo siguieron. Es decir entonces que, el objetivo central de la conversión, es que la gente pueda entrar al Reino. Cuando de verdad la gente se ha convertido, el trabajo es más sencillo. No hay peor engaño que el que la gente piense que es salva, y trate de actuar como salvo y no lo sea.

(Mateo 16: 24) = Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.

Yo, y no soy el único, creo que no hay manera de diluir esto. Lo primero que Él te pregunta, es si quieres seguirlo. Eso significa que Jesús está en movimiento. Él no está parado o detenido. Eso significa que este es un camino constante. Luego dice: niéguese a sí mismo. En el original dice: niegue su psuche, niegue su alma. Niega tus sentimientos, niega tu voluntad. Y luego dice: tome su cruz. ¿Cuál cruz? La cruz que vas a recibir por seguir al Señor. ¡Ah! ¿Cuándo la trompeta suene en aquel día final? ¡No! ¡En este momento! Ehhh, ¡Pero yo ya tengo una cruz! Sí, claro, lo que tú ya tienes es la cruz de tus pecados. Y a esa la vas a dejar acá. Pero el Señor te va a dar la cruz de su obediencia. La cruz de tus pecados, es pesada. Pero la cruz de su obediencia es ligera en su carga. Pero sigue siendo cruz, claro.

Te va a obligar dulcemente a hacer cosas que no quieres hacer. Te va a poner amablemente, en situaciones en las que no quieres estar. ¿Realmente estás dispuesto a esto? ¿Verdaderamente quieres salvarte, de veras?Perdón, ¿Está mal que me tome unos minutos para pensarlo? ¡No! ¡Qué va a estar mal! Al contrario, creo que tienes que tomarte tu tiempo para pensarlo. ¡No es un juego! De otro modo, entrarán a una iglesia llenos de simulaciones e hipocresías. ¿Y cómo se supone que con esa clase de protagonistas esa iglesia resultará más que vencedora? ¿Cómo saber, hoy, un líder, por ejemplo si sus jóvenes no son iguales a los tantos jóvenes que aún están en el mundo viviendo conforme a los rudimentos del mundo? ¿Qué pasaría con tantos y tantos cristianos, y no sólo jóvenes, si de pronto se dieran cuenta que nadie los está controlando ni observando? ¿Actuarían santamente, de todos modos? Te aclaro: estas eran preguntas que no sólo yo, sino muchos ministros y creyentes sólidos y maduros veníamos formulándonos desde hace mucho tiempo, y ¿Sabes que? La pandemia y sus restricciones, están dando a esto una respuesta tan clara, que asusta. Aunque no sorprende…

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La Razón de Los Ataques

Esto que, independientemente de la pandemia, estamos viviendo los creyentes, es un proceso, y en ese marco, cometemos nuestro primer error. Hacemos un denodado esfuerzo en cada evento. Tenemos que ganar, decimos. Entonces ¿Qué hacemos? Inventamos una obra y allí está la conclusión final de nuestros mejores esfuerzos. Sin embargo, cuando tenemos una mentalidad de proceso, nos damos cuenta que con ese acto nada ha terminado, sino que deberemos continuar porque lo que viene es mucho más importante. Si yo hubiera pensado que enseñar en una clase de cien personas una vez a la semana era todo, hoy no estaría aquí escribiendo para ti. Para entender mejor esto, podríamos hacer algo de teología natural. Teología natural es adoptar una imagen de las cosas espirituales y de Dios mismo, a partir de las cosas naturales. Veamos: cuando alguien tiene un hijo, el nacimiento del hijo es un evento. La crianza del hijo es un proceso. Ahora tengo que preguntarte: ¿En qué momento crees que termina la crianza de un hijo? Yo, particularmente, creo que nunca.

Porque todo haría presuponer que termina cuando se casan y se van, pero ¿Sabes qué? Cuando tengan su primer hijo, seguramente van a venir a preguntarte a ti o a tu esposa aspectos relacionados con el bebé. Y luego será por la escuela, y luego por la vida. O sea que en el fondo, la crianza no termina nunca. Es un proceso. Todo en la vida natural, es un proceso. Y ahora lo nuestro: también el crecimiento en Dios es un proceso. ¿Cómo llegan las personas a las iglesias? Mayoritariamente, con cargas. Y hay cargas que son buenas y cargas que son malas. Aportan cosas buenas, tales como sus habilidades personales, sueños, talentos, creatividad, propósitos, entusiasmo. Esa es la parte buena.

La parte no tan agradable es que también traen otras cosas, tales como iniquidad, heridas, amargura, ataduras, en suma: traen un carácter. Claro que aquí es donde la iglesia en cuestión, y hablo de las congregaciones locales, tienen que saber perfectamente qué hacer con todo eso que ellos traen. La simple experiencia de encontrar personas con graves problemas en posiciones de liderazgo nos lleva a pensar que mayoritariamente no sabemos discernir lo que trae la gente que llega. Y que todavía se asciende por carisma personal, a la manera de la política, que como todos sabemos, no siempre es limpia. El mayor problema es que en muy pocas congregaciones, o ninguna, hay grupos que yo llamaría de contención inicial, que es el que debería moverse como hábiles pescadores distribuyendo la pesca en distintas canastas. No hay eso, no interesa eso.  Entonces, ¿Qué sucede? Suceden cosas, por ejemplo, como las que muchos hemos visto: incorporar como líder de jóvenes a un muchacho que luego resulta ser un depredador de jovencitas, o lo opuesto, un homosexual. O ubicar como líderes de niños a pedófilos disimulados.

Claro, no es algo nuevo. Pablo, sin ir muy lejos, se fastidia y bastante con la iglesia de Corinto. Le escribe tres cartas, de las cuales sólo se han conservado dos, una tercera se perdió, y en ellas les habla de cosas muy fuertes. Y estamos hablando de una iglesia aparentemente sólida, que tenía los dones, que era muy avivada en el espíritu, a una iglesia que profetizaba, pero que no veía otro tipo de cosas. Y por ahí se nos presenta Josué capítulo 6, en la derrota de Josué, por un hombre. ¡Por un hombre! Un hombre que decidió tomar un manto babilónico, un siclo de plata, un lingote de oro. Y le dijo el Señor: Israel no podrá hacer frente a sus enemigos. Entonces, cuando generalmente pasa un tiempo, y se genera un problema serio en una iglesia, la impresión central es que alguien del liderazgo ha abierto una puerta.

Hay una reacción que se produce como producto de haber examinado durante mucho tiempo hechos y situaciones diversas. Lo cierto es que cuando se da en una iglesia una situación muy cercana a una hecatombe, sea lo que sea, el primer pensamiento de la gente que está madura en esto, no es dónde anda Satanás o sus demonios. El primer pensamiento, es: ¿Dónde está Judas? Porque sabemos perfectamente que el diablo jamás podrá entrar a una casa, ya sea de una familia o una iglesia como grupo humano, donde sus cabezas espirituales estén firmes. Las veces que he estado bajo ataque, mi pregunta no ha sido como pelear o cómo responder. Mi pregunta ha sido ¿Por qué me llegó ese ataque? ¿Dónde está la puerta abierta por la cual se filtró?

Hay una premisa que tiene que ver no ya con sencillos miembros de sencillas congregaciones, sino con sus personajes más importantes. Y esto nos incluye a todos por igual. Mientras más autoridad tengas, menos espacio para equivocarte tienes. Si estás en una posición espiritual de eminencia, no puedes darte el lujo de equivocarte. Hay muchas cosas que pasan de largo en muchas personas, pero que a ti ya no te están permitidas. ¿Alguien cree que yo vivo como me da la gana, sabiendo que muchos de ustedes esperan que diga o haga algo que les enseñe algo, cada día?  Claro está que esto no es algo nuevo. En el grupo de Jesús también hubo uno que estaba fallado y fue usado por el enemigo. Sin embargo, Él jamás lo discriminó. Muy por el contrario, trató de ayudarlo. ¡Incluso le lavó los pies! ¿Te detuviste a pensar alguna vez que Jesús también le lavó los pies a Judas Iscariote? Sin embargo, a Judas nada de eso le importó. Él lo entregó a Jesús, de todos modos, después de eso. ¡Fue desechado!

Mira; yo aprendí que las personas que llegan a una congregación, generalmente responden a tres categorías. Son personas recién convertidas, son gente que llega de otras congregaciones o, en casos, son personas que por alguna razón no se estaban congregando. De todo esto, y me pongo en el lugar del liderazgo convencional, me quedo con los recién convertidos. Con ellos puedes pelear mano a mano con cien gigantes como Goliat todos juntos. Los van a voltear de a uno. Los que llegan de otras iglesias ya son más complicados. Porque tienen una parte buena, se dan cuenta que necesitan algo. Y se puede asumir que no vinieron porque fueron expulsados, sino porque entienden que aquí hay el alimento que ellos creen necesitar. Sin embargo, también creemos que viene porque donde estaba juzgó, y juzgó que algo debería cambiar, así que no sería ilógico que venga con una alta predisposición a juzgar, cosa que el recién convertido no realiza.

El tercer grupo, tal como lo anticipé, lo constituyen aquellos que no se congregan, pero que por alguna razón ahora han decidido volver a congregarse, en este caso, contigo. Eso es considerado como muy bueno porque se lo toma como que el hijo pródigo vuelve a casa. Sin embargo, esto también tiene una contraparte. Porque recuerda que cuando retorna el hijo pródigo, mientras el padre celebra y se emociona, el otro hermano se pone bien malo y se ofende. Además, hay razones y razones para no congregarse de la manera convencional, es decir; concurrir a un templo o salón. De esa es que estoy hablando aquí, porque de los que no se congregan de este modo porque entendieron que el diseño divino pretende otra cosa, no tiene caso hablar por una simple razón: jamás volverán a un templo, se llame como se llame. Será otro su camino.

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Pasos Para la Iniciación

Existe una duda que no siempre se ha develado: ¿Satanás puede falsificar los dones? Sí, Satanás puede y de hecho lo hace, falsificar los dones. ¡Satanás es hábil! Que ya esté vencido no significa que haya que subestimarlo. Tú vas a ver a mucha gente que utiliza dones, pero que no manifiesta amor en su vida. ¡Esa es una falsificación!  Mientras más desarrollado tenga una persona el ministerio, más desarrollado el amor en su vida podremos ver. Es parte de un solo paquete. Ahora bien; dentro de los dones, tenemos los dones del habla, los dones de servicio, los dones de señales y los dones de oficio. Claro que esta clasificación va a variar de acuerdo con el libro que tú leas.

Convengamos que esta misma clasificación que quizás ayuda a especificar, pero al mismo tiempo creo que restringe, no es del todo apropiada. ¿Por qué? Por varias razones. Una de ellas, por ejemplo, es que dice que hay dones del habla. Supongo que estamos hablando de la palabra de ciencia, pero por lo menos resulta mezquino su análisis. Porque el don es muy cierto que se manifiesta hablando, pero todos sabemos que la persona que tiene el don, percibe el don de diferentes maneras. Es tu espíritu entero el que percibe lo que está dentro de una persona. ¡No es sólo el hablar! Si yo tengo una palabra de conocimiento es porque el Señor me ha mostrado que entre quienes me escuchan hay una persona que esta viviendo un problema grave. Y cuando yo lo diga, será un don del hablar, pero lo que sentí previamente, integra en mayor volumen lo que generalmente denominamos como palabra de conocimiento.

No es tan así. Mira por ejemplo las señales, (Ahí entran los milagros). Cuando tú oras, declaras, decretas o reprendes y alguien es liberado o sanado, ¿Acaso no hablas? Esto significa que ese don que está dentro del rubro de dones de señales, si se quiere también podría ser incorporado al don de hablar. Porque no veo a nadie expresando sanidad sin declararlo en voz alta. O sea que esta clasificación que te mencioné tiene un alto grado de teología sistemática, que tal vez no sea algo malo en sí mismo, pero que sí comienza a serlo cuando entra en reemplazo de la guía del Espíritu Santo. Y ese es un error por engaño en el que ha caído un altísimo porcentaje de la iglesia. Lo podemos utilizar de manera didáctica a la hora de enseñar y será positivo, pero yo preferiría quedarme con aspectos más concretos. Por ejemplo, hay dones que vienen del Padre, hay dones que vienen del Hijo y hay dones que vienen del Espíritu Santo. Nosotros, hoy, aquí, estamos hablando de los dones que vienen del Hijo, no de los del Padre ni de los del Espíritu.

Cuando hablamos de los dones de oficio, estamos hablando de dones que entran como posiciones de oficio en la iglesia. Esto es: Apóstoles, Profetas, Evangelistas, Pastores y Maestros. Entre estos cinco ministerios habrán de distribuirse esos dones que mencionamos con las características específicas. Este es el detalle: Dones de Habla: Profecía, enseñanza, exhortación, palabra de conocimiento, palabra de sabiduría. Dones de Servicio: Discernimiento de espíritus, liderazgo, administración, fe, contribución, ayuda, servicio, misericordia, hospitalidad. Dones de Señales: Milagros, sanidad, lenguas, interpretación de lenguas. Dones de Oficio: lo dicho: Apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros.

Sin embargo, yo creo, (Y no soy el único, te lo aseguro), que lo más importante alrededor de los dones, es conocer sus motivos de existencia. Esto es: cuál es la razón de los dones. ¿Te digo la más importante para mí y para muchos otros que he escuchado hablar de esto? Recuperar la imagen del Hijo. ¿Te digo más? Si tú recibes un don, lo ejerces con todo éxito, pero eso no aporta nada para recuperar la imagen del Hijo, ese don está en tierra inútil, no tiene caso su existencia. Si en el grupo donde te congregas o te reúnes a dialogar de estas cosas, hay gente que tiene buenos dones pero que eso no les ha modificado su carácter, entonces tengo la sensación que algo no está como Dios había dispuesto que esté. Si un don sólo va a servir para que un montón de gente se entretenga y la pase bonito, me temo que alguien está burlándose de quien es herejía burlarse.

Seré honesto cómo te mereces. Si algo aborrece Dios es todo ese almidonado de apariencia conque durante años y años se ha rodeado la iglesia en casi todas sus estructuras. Los temblequeos de personas nunca salvaron a nadie, pero el carácter de una persona recta y que sabe enfrentar su vida con fuerza y valentía, eso sí que impacta en la gente incrédula. Sin embargo, y utilizando un idioma que me es familiar, he observado que el temblequeo tiene más prensa que la rectitud. Oye: no estoy hablando de simulación, ¿Está claro? Conocí gente que cuando le orabas, le venía ese temblequeo y era buena gente, sentían de verdad eso y no lo frenaban ni disimulaban y estaba todo bien; esto es, nada en contra de ellos, absolutamente. Lo que sí sostengo, (Y ha sido comprobado), que esa experiencia no modificaba en nada a esa persona que, en la próxima reunión, venía exactamente igual a la anterior, vivía otra vez lo mismo, se iba y así de manera permanente.

Todas las personas que se han convertido por causa de mi participación en una u otra escala, llegaron a los pies de Cristo por impacto de algo testimonial que vieron en mi vida. Nunca nadie llegó a convertirse al Señor, (Al menos desde mi protagonismo), mediante recursos de teología. Se ha escrito un libro por allí que ha tenido bastante éxito en cuanto a su lectura, y que constituye casi una sátira de las formas en que la iglesia predica el evangelio en este tiempo. “Igle-Burger” creo que se titula, o algo parecido y hace especial énfasis en una iglesia casi a pedido del miembro asistente. No es mi intención sumarme a esa sátira crítica, pero sí recalar hondo y profundo en nuestros antiguos y tradicionales errores, con la finalidad de devolverle a la iglesia post pandemia, (Si eso sucede) el rol precioso que debía tener y perdió hace un tiempo: extender el Reino. El Reino. ¿Quién tiene en cuenta al Reino? Porque eso fue lo que predicó Jesús. Y sólo el Reino y su justicia pueden mover al sistema.

Porque mientras una gran parte de lo que llamamos la iglesia anda buscando a ver cómo puede hacer para ganar almas, cosa que de ninguna manera está mal, ni mucho menos, otra parte que tal vez sea un tanto menor, anda buscando ver cómo hace para recuperar la imagen perdida. Eso, automáticamente hace mutar a una iglesia evangelística en una iglesia transformadora. Pero, cuidado con esto: sigue haciendo evangelismo y lo sigue haciendo con el mismo énfasis, pero lo que va a cambiar será la visión global. Que en algún momento cierto liderazgo deje de prestar máxima atención al número de personas convertidas o al número creciente o decreciente de una congregación, y que se vuelque a examinar el número de gente transformada.

Es obvio que, a medida que cualquiera de nosotros, los que de una u otra manera andamos mezclados y al mismo tiempo unidos en este objetivo, hablamos, hay mucha gente que va modificando su cultura. La mentalidad evangelística que hoy por hoy es la que prevalece en la mayoría abrumadora de las iglesias cristianas, y que es buena en su esencia, sin embargo no va a cumplir con el propósito de Dios. Yo creo que ninguna nación va a ser transformada, tal como lo profetizan las escrituras más antiguas, si no es a través de vidas transformadas. Si en mi ciudad de un millón y medio de habitantes, hay doscientos mil cristianos evangélicos distribuidos en las iglesias locales, es evidente que ellos no han alcanzado, al menos hasta este preciso momento, para transformar mi ciudad para Cristo. Me atrevería a decir que los que sí lo están intentando, son los que aun siendo muchos menos en número, por el momento no están en iglesia convencional alguna. Es decir: no tienen un templo al que asistir, pero tienen un objetivo claro para cumplir.

Porque si en lugar de esos doscientos mil, yo tuviera diez mil, pero con vidas totalmente transformadas y sirviendo de ejemplo y modelo de vida santa, recta, honesta y transparente, entonces tengo la certeza que mi ciudad sería impactada y transformada en muy poco tiempo. ¿Por qué pasaría eso? Porque cada hombre o mujer sólo puede dar de lo que tiene. Y sólo si tiene una vida transformada ese creyente podrá llevar a otros a la transformación. Lo digo ahora de una forma global y, si quieres, hasta informativa. La cultura del evangelismo de nuestras iglesias, ha llenado a nuestros templos de personas, pero no ha transformado a ninguna ciudad que sirva de plataforma, ejemplo o patrón a seguir. Y eso nos lleva a seguir siendo una mayoría en población, pero una minoría en influencia. Algo está mal, es evidente. ¿Qué es? Sin dudas: El énfasis.

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Ministrando Para Provecho Mutuo

 

 (1 Pedro 4: 10) = Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios. 

Aquí queda implícito un punto neurálgico que no siempre ha sido visto con claridad. Si se nos dice que debemos ministrar a los demás el don que hemos recibido, conforme a la multiforme gracia de Dios, eso significa que debemos proceder a dar de gracia lo que de gracia hemos recibido. ¡Pero, hermano! ¿Y de qué voy a vivir mientras hago eso? ¿Cómo voy a sostener a mi familia? Con lo que el Señor te reconozca al cubrir tus necesidades por la simple razón de que tú estás obedeciendo un mandato suyo. ¿Puedes creer eso? ¿Puedes confiar en fe que así será?  Mira; en el puedo o no puedo qué pasó por tu cabeza en este instante, está tu respuesta. Y en la respuesta que tú ya conoces, está tu futuro ministerial o no ministerial. El mejor ejemplo que tengo a mano, es el mío. Jamás pedí un centavo a nadie por mi trabajo ministerial. Jamás publiqué números de cuenta bancaria ni formas de enviar donaciones en mi Web. Y no soy un millonario  excéntrico haciendo beneficencia, soy un jubilado que debe comer todos los días y además sostener una vivienda y su familia. En dieciocho años de ministerio ejecutivo, jamás debí poner un centavo propio para sostener todo esto. Esa es mi única garantía de haber sido: 1) Llamado 2) Enviado 3) Respaldado.

(1 Corintios 12: 7) = Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho. 

Alguien que escuché alguna vez predicar sobre este texto dijo, como al pasar, que en los originales no dice simplemente para provecho, sino que en verdad lo que se lee allí es: para provecho mutuo. Y si bien esto no cambia el eje central de la cuestión, creo que sí le otorga una mirada diferente a todo el andamiaje ministerial. Porque si yo recibo una manifestación del Espíritu, cierto es que en primera medida será para provecho de ustedes, los que de uno u otro modo se benefician, se alimentan o maduran a partir de nuestros trabajos. Pero aquí nos encontramos con que también eso, me habrá de beneficiar a mí mismo, aunque no necesariamente en lo que la mayor parte de los ministros ha supuesto: su provecho material y económico. Es probable que algo de esto esté incluido, ya que el obrero siempre seguirá siendo digno de su salario, pero el provecho del cual habla el Señor, es obvio que está bastante por encima de un billete más o un billete menos.

(Verso 11) = Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere.

Las últimas tres palabras deberán quedar repicando como si fueran campanas de alerta para todos nosotros: cómo Él quiere. A esta altura nosotros sabemos que no podemos gobernar sobre los dones. Los dones van a venir de parte de Dios. Y aquí hay un pequeño secreto. Si hemos sido claros, ustedes ya entendieron que un don viene porque Dios necesita que tú hagas algo, para lo cual de forma natural no tienes capacidad.  Ahora, dice que el Espíritu da como quiere, ¿Verdad? Y eso es correcto. Pero, ¿Qué pasa si tú, en tu corazón, te propones hacer algo para lo cual no estás capacitado? Yo creo que Dios va a aceptar esa acción, si es que ve en tu corazón que responde a una intención sana y no a una conveniencia personal. Y entonces va a darte un don que no tenía reservado para darte, pero que ahora lo hace como consecuencia de tu firme decisión de hacerlo. Alguna vez flui como profeta, otras como pastor, otras como evangelista y en algunas hasta como apóstol. Pero fue sólo fluir por un tiempo breve y nada más. ¡Gloria al Señor por su misericordia!

O sea: aunque el trabajo del Espíritu Santo sigue siendo administrar los dones conforme a su multiforme sabiduría, si tú encaras un proyecto que está conforme al propósito y la voluntad de Dios, y lo haces buscando su glorificación y no la tuya, Dios te va a dar un don que te sea de utilidad para llevar adelante ese proyecto. Con eso te quiero decir que, la única persona que no debe tener dones, es la que ha decidido no hacer nada. ¿Y por qué motivo lo haría? Por la probabilidad del mal uso de esos dones. ¿Es que una persona puede, entonces, llegar a abusar de los dones? ¡Por supuesto que sí! ¿Sabes cuál es el mayor abuso? No usarlos. Por eso Pablo dice:

(1 Timoteo 4: 14) = No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía con la imposición de las manos del presbiterio. 

(2 Timoteo 1: 6) = Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos. 

Pablo está diciendo algo importante, le está pidiendo que cuide lo que Dios le ha dado, que lo siga usando. Menciona algo que no siempre se enseña con claridad y que por esa razón ha llevado a muchos a la confusión y, lo peor, al engaño: Tú puedes recibir un don de Dios mediante la imposición de manos de alguien enviado por Dios para hacerlo. Pero, mucho cuidado, porque si no pesas los espíritus, también te pueden transferir demonios por la misma vía, si los hombres en cuestión no vienen de parte de Dios. Y lo segundo que hace notar, es que si debemos avivar un fuego, es porque el fuego en cuestión puede extinguirse y el don quedar neutralizado. En la Primera carta a los Corintios, en el capítulo 13, Pablo da la pista para utilizar correctamente los dones. El introdujo el tema en el capítulo 12 y verso 31. Pablo hace una larga lista de esos dones, y luego se expresa en el verso siguiente:

(1 Corintios 12: 31) = Procurad, pues, los dones mejores. Más yo os muestro un camino aún más excelente.

Y allí empieza el relato del capítulo 13. ¿Y cuál es el camino más excelente del que habla antes? El del amor. Sin embargo, la meta final de todos los dones, es que nos van a ayudar a desarrollar el carácter, ¿Recuerdas? Ten presente que estamos hablando de la imagen. Y que el Espíritu Santo viene a capacitarnos para hacer con excelencia algo que, de otro modo, haríamos defectuosamente. Esta tarea del Espíritu Santo, me va a llevar, no sé por qué caminos, no sé por qué rutas, a desarrollar el amor en mi vida. Vamos a vivir en algún momento la realidad de Corintios 13 si somos sensibles al Espíritu Santo. Y no porque lo busquemos, sino que es el derrotero, es el canal, es el camino. Porque no hay forma en que tú puedas experimentar los dones y el ministerio del Señor, sin que termines amando más.

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Entre Dones y Talentos

 

Vamos a ver ese apego a los dones y a los talentos en lo más habitual en la iglesia del sistema tradicional, que es el pastorado. ¿Qué cristiano evangélico, miembro de una iglesia, no sueña alguna vez con ser pastor? Me atrevo a decir que, si no tiene esta información que ahora estamos compartiendo, el noventa y cinco por ciento. Pero, ¿Sabes qué? Si tú verdaderamente tuvieras un llamado al ministerio pastoral, no tendrías que salir ni a buscar ni a captar ovejas, ya que estas vendrían solas en tu búsqueda. ¿Y si pasa un tiempo y no vienen? Simple: es porque no eres pastor. Soy consciente de las enormes dudas que decir algo así puede producir en muchas mentes de sinceros y fieles hombres de Dios metidos al pastorado y sin tener demasiado fruto. Sólo te invito a formularte a ti mismo una pregunta: ¿Cómo sé que he sido llamado a ser pastor? ¿Cómo lo sé? La palabra dice que las ovejas siguen al pastor, no dice que el pastor tenga que seguir a las ovejas.  Los dones espirituales, son habilidades sobrenaturales, dadas por el Espíritu Santo para autorizar a los creyentes, para ser eficaces testigos del evangelio. Dentro de la cultura evangélica, el paquete que sale de la iglesia, es iglesia local. Esto quiere decir: un pastor, un templo, un culto. Eso es. Y es muy probable que muchos de ustedes sigan pensando de esa manera, sencillamente porque esa es la cultura que han recibido. En otras palabras, ese es el sistema.

Nadie podría poner en duda que Dios haya llamado a alguien, pero sí alguien podría poner en duda que esa persona haya sido llamada para hacer lo que está haciendo. Una de las alternativas que posee este tipo de trabajos, es que sea útil para que uno o más de uno pueda cuestionarse su propio llamado, y decida preguntarle al Señor si verdaderamente lo llamó para ser o hacer lo que está siendo o haciendo. Yo conozco a mucha gente de la cual no tengo ninguna duda que Dios los haya llamado para servirlo, pero sí se me presentan esas dudas, y muchas, respecto a para qué los ha llamado. Y quiero que a esto lo entiendan bien todos los líderes que tengan la suficiente humildad y deseos genuinos de servir como para prestar atención a lo que dice o escribe un anónimo desconocido. Si quieres, haz lo que has decidido hacer, pero no te enojes si luego de muchos años te sientes frustrado y llevando a la frustración a otros.

A mí no me entra en la cabeza de ninguna manera, que el Dios de todo poder que te creó, que te formó y te eligió desde antes de la fundación del mundo y desde antes que estuvieras en el vientre de tu madre, te ponga hoy a realizar una tarea en la cual tú te sientas mal y no disfrutes de hacer. Un don es algo dado libremente de una persona a otra. Un don espiritual es una habilidad sobrenatural dada por el Espíritu Santo a un creyente, para administrar y ministrar como parte del Cuerpo de Cristo, para que pueda desarrollarlo. Hay un término parecido, que es talento, pero esa es una habilidad natural. Tú tienes un talento por genética. Es algo heredado, es algo natural. No necesitas ser creyente para tener un talento.

Un don espiritual, en cambio, es una habilidad sobrenatural que no vino de ninguna herencia o entrenamiento. Yo sé que tengo el don de la enseñanza, a mí nadie me enseñó a enseñar. Vino a mí como un don. Ahora claro; si yo quisiera enseñar pero nadie quisiera escucharme, entonces pondría en tela de juicio que tenga el don. Yo no tengo que aferrarme a la tremenda excelencia de un gigantesco buscador para promocionar mi Web; yo sé que el Señor traerá a ella a todos aquellos que Él ha dispuesto que la conozcan y extraigan algo nutritivo de ella. Lo que te estoy intentando explicar, es que tú te das cuenta del don, por el resultado que produce. Si yo grabo una hora de estudio sobre un tema y luego me entero que nadie ha entendido nada, deberé de inmediato cuestionar si tengo o no tengo el don. Porque probablemente haya gente que no entienda, pero será la minoría, jamás la mayoría si es que eres maestro del Señor. Un don es una habilidad sobrenatural dada por el Espíritu Santo para ser utilizado en propósitos espirituales específicos.

Ahora atención con esto: es posible que un talento natural pueda ser validado por el Espíritu Santo. Normalmente decimos que cuando nos convertimos, debemos pasar todo, absolutamente todo por la cruz del Calvario. Y una de las cosas que sí o sí deberemos colgar en esa cruz, serán los talentos naturales heredados, porque es la única forma que, una vez que el Espíritu Santo los homologue, esos talentos pasarán a ser dones. Los dones espirituales proporcionan capacidades espirituales mayores que los talentos naturales más finos. Aunque nosotros debemos usar todos nuestros talentos naturales en la obra del Señor, nosotros todavía necesitamos de los dones espirituales. Yo tengo, desde la genética, una voz aceptable, una correcta dicción y una especial habilidad para investigar, armar conceptos y explicarlos. Pero déjame decirte que hasta que no me humillé y pasé por la cruz todo ese bagaje, no había logrado pasar al frente de una iglesia ni siquiera para orar, y ni siquiera se me daba el boletín interno de la congregación. ¿Necesitaría algo más para creerlo?

Uno de los dones que aparece en la lista es el Don de Administración. Es un don del Padre, Él es un excelente administrador. La pregunta que surge de inmediato, entonces, es: ¿Y por qué razón, en tantos y tantos lugares, ponen a administrar asuntos de la congregación a personas que no tienen el don? ¿Estoy significando que una persona que administra, debería tener el don? Claro que sí, ¡Para eso existe el don! Pero resulta que no, que generalmente el que hace ese trabajo, tiene una sola cualidad: es de confianza del pastor. Sucede exactamente lo mismo que en las esferas de los gobiernos terrenales. ¿Soy electo presidente y necesito nombrar a un ministro de salud? Pues pongo allí a un íntimo amigo mío que sé que es incapaz de quedarse con un centavo que no le pertenezca. ¡Muy bien! ¡Diez puntos en honestidad! Pero cero punto en eficiencia, porque mi amigo es ingeniero en sistemas de informática, no médico…

Pero mucho cuidado con esto: al don de administración, en muchas ocasiones se lo confunde con el don pastoral, porque el administrador es tremendamente hábil para organizar la congregación. Y la gente suele confundir a eso con el don pastoral. Pero lo cierto es que hay muchas diferencias entre el don de la administración y el don pastoral. Los que saben más que yo de esto, aseguran que el pastor puede administrar, pero que el administrador no puede pastorear. La diversidad de tesis a ese respecto ha ocasionado no pocos inconvenientes. Confieso que no tengo la suficiente autoridad ni conocimiento interno de conducción de congregaciones evangélicas como para emitir una opinión digna de ser tenida en cuenta. Y cuando hablemos directamente del ministerio del Pastor, podré explicarte algunas diferencias que hoy vemos y no entendemos. Por hoy, deberá bastarte esto: Aunque seas un profesional eminente y doctorado en cinco especialidades, sin la unción del Espíritu Santo, en la jurisdicción del Reino, no eres nada. Y aunque la vida te haya oprimido de tal modo que creciste siendo casi analfabeto, si recibes la unción del Espíritu Santo por entrega, humildad y obediencia, podrás ser mucho más útil que otros mejor formados. ¿Entiendes qué es lo que hace la diferencia, no es cierto? Entonces búscalo. El día que lo encuentres, tendrás el setenta y cinco por ciento de la batalla ganada. Y eso no es poca cosa, créeme.

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Invocando al Espíritu Santo

Aunque haya mucha gente que entiende que es tiempo de hablar de otras cosas, yo creo que bien vale la pena hablar de los dones, porque los ministerios que hoy por hoy se están llevando una gloria que no les pertenece, en realidad están sustentados en dones ministeriales. Y esta vendría a ser la parte donde deberíamos colocar un fundamento de doctrina. Cuando hablamos de los dones, estamos hablando de los principios de uso que tienen los dones, y es aquí en donde debemos entender algunas cosas. Lo primero, es que Jesús deja a sus seguidores, a sus discípulos con la responsabilidad de extender el mensaje del evangelio hasta lo último de la tierra, ¿No es cierto?

Ahora bien; pregunto: ¿Ellos podrían haber hecho bien eso, solos? Indudablemente que no. El poder del Espíritu Santo les ayudaría a cumplir esta tarea. Lo dice claramente Hechos 1:8: pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra. ¿Sabes qué es lo más interesante? Que revisando un poco la historia de la iglesia, vemos que los dones se fueron extinguiendo, en la medida en que la iglesia dejó de crecer. Y es lógico que así fuera, ya que los dones vinieron por una finalidad decididamente práctica. Porque Dios le dice a la iglesia que llene la tierra. Es decir, el trabajo tremendo de evangelizar y llenar la tierra de Su Presencia, es para la iglesia. Pero la iglesia es como una débil mujer frente a una tarea bien fuerte y ruda. Allí es donde aparece el Espíritu Santo, que en realidad es el que hará la parte más dura del trabajo. ¡Qué bueno! ¿Verdad?

Ahora bien; ¿Qué pasa cuando la iglesia de todos modos se queda inmóvil? ¿Qué necesidad tendría Dios de mandar un ayudador, cuando la iglesia no necesita ayuda para lo que no está haciendo? Si todo lo que tienes que hacer como iglesia, es preparar un par de prédicas a la semana, algunas entrevistas con la gente y ciertas entrevistas de negocios con fines de refaccionar o renovar el templo, ¿Para qué necesitas al Espíritu Santo? Sin embargo, el Espíritu Santo te ayudaría notablemente a cumplir la tarea. ¿Y cuál tarea? La de ir hasta lo último de la tierra. ¡Lo hizo conmigo! Se me profetizó que mi voz sería escuchada en todas las naciones, en una época en donde yo lo único que hacía era calentar un banco de un templo. ¿De dónde iba a salir a las naciones a hacer oír mi voz? ¡Ni apoyo pastoral tenía! Durante esos ocho años de lapso entre la profecía y su cumplimiento, apareció internet. El Espíritu Santo lo sabía, siempre lo supo. El que no lo sabía, era yo. Y ni siquiera era necesario que lo supiera. El único mérito mío fue creerlo.

Escucha: nunca Dios te va a enviar a hacer algo sin la necesaria autoridad para ello. En esos días que relata Hechos 2, cuando la iglesia recibe al Espíritu Santo, sabemos por lo que cita el texto, que recibieron idiomas, lenguas, glosa. ¿Y cómo sabemos esto? Porque la gente que había llegado de todas partes empezaron a entender lo que estos hombres y mujeres estaban hablando, ¡Cada uno en su propio idioma! Es decir que no fueron ruidos ni sonidos guturales sueltos. ¡Ellos entendieron! Frases concretas, oraciones armadas y entendibles. Entendieron el mensaje del evangelio del Reino y se convirtieron. ¿Ustedes recuerdan lo que pasó en la calle Azuza, por allá por principios del siglo veinte? Entre el tremendo avivamiento que conmovió el tiempo y el lugar, aparecieron dones que llevaron a entender que siempre que aparece un don, es para confirmar una misión. Habría que tener más que en claro cual es la misión del pueblo de Dios en tiempos de Pandemia. ¿Acaso sólo orar? ¿Acaso ir de lado a lado entre el juicio y el ataque satánico? Confusión existe y de sobra. Nosotros estamos en este planeta para clarificar toda confusión, no para aumentarla.

Porque a partir de ese avivamiento es cuando nacen las misiones como tales. Era suficiente con que una persona participante de esas reuniones recibiera un don de lenguas que lo hacía hablar en un idioma desconocido para ella, para que inmediatamente fuera elegido y designado para ir como misionero al país donde se hablaba ese idioma que había recibido. Claro está que la teología pentecostal, que aparece allí por los años treinta, (Mil novecientos treinta estoy hablando), surge cuando ya no estaba sucediendo nada de esto. Es como si nos sedujera tallar esculturas en el carbón del fuego ya extinguido. Aquellos hermanos de Azuza, no hicieron ninguna teología, sólo obedecieron.

Y lo más importante de todo esto, es que eso que he mencionado con mucha liviandad y superficialidad, no fue la última vez que ocurrió. La historia de otros avivamientos nos deja en evidencia que, cada vez que hubo un avivamiento, el hablar de la gente cambió. Y la gente entendía en un minuto cuál era la voluntad de Dios, y entonces la hacía. Es coherente lo que me dice este texto, entonces: el poder del Espíritu Santo les ayudaría a cumplir la comisión. Jesús no dejó a sus seguidores con tan grande responsabilidad, sin darles la habilidad de cumplir. Dios nos da la habilidad. Es muy claro aunque muchísimos todavía no puedan o no quieran verlo. Cuando tú haces algo para lo cual no fuiste llamado ni levantado, tú trabajas a destajo, sufres penurias, no ves resultados y hasta puedes terminar en una bancarrota espiritual y financiera. Cuando tú haces algo para lo que sí has sido llamado y levantado, el único esfuerzo es el físico por las horas que inviertes, pero en todo lo demás, las puertas se abren casi de manera misteriosa y oportuna.

No tengo otro testimonio que el propio para avalar esto que digo. Yo pensaba que como mi profesión era la de periodista, eso era lo que iba a hacer para la iglesia. Un periódico, un trabajo en radio o en la televisión, difundiendo noticias del pueblo cristiano, etc. El primero que casi queda con las patas para arriba cuando escuchó que su Señor le decía que sería Su maestro de la palabra, fui yo mismo. No me reí como Sara la de Abraham cuando le anunciaron que sería madre ya anciana, pero le faltó muy poco. ¡No sabía ni un mínimo versículo de memoria! ¡No me gustaba leer la Biblia! ¡¡Me aburríaaaa!!! Pero ese toque de avivamiento que recibí en los años noventa, fue suficiente para decirle a mi Padre: ¡Sí Señor, heme aquí, haz de mi como sea Tu voluntad y no la mía! Y Gracias a Dios, así ha sido, es y será hasta el último de mis días en la tierra.

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En el Tiempo de la Distribución

Algo está muy claro: todo lo que supuestamente poseemos los creyentes, no nos pertenece. No interesa que yo hable de Mi ministerio y tú me respondas hablando de Tus dones. Lo cierto es que la Biblia tiene suficiente texto y contexto para que tú y yo sepamos que ninguno de los dos somos propietarios de nada de eso que curiosa y casi arrogantemente consideramos como nuestro. Es casi una manía del hombre apropiarse de cosas que de ninguna manera controla. De hecho, más que una simple manía, es parte de su naturaleza humana, carnal y, obviamente, también egocéntrica. Ese es el punto a examinar, ahora.

(1 Corintios 12: 1) = No quiero, hermanos, que ignoréis acerca de los dones espirituales. 

Dice que no ignoremos. Ignorar es ser ignorante. Se usa como insulto u ofensa de tono despectivo, ya lo sé, pero la palabra en sí misma significa puntualmente eso que lees. Ignorante es alguien que ignora algo. E ignorar, el verbo, es desconocer, no tener información o estudio respecto a una determinada cuestión o asunto. Y habíamos visto que, de acuerdo a lo que se nos dice en la Palabra, la consecuencia de ser ignorante es tener el corazón endurecido, ¿Verdad? Un buen diccionario, -reitero-, te dirá que la ignorancia es, simplemente, el desconocimiento de algo que existe como información. O sea: una vez que tú accedes a esa información, automáticamente dejas de ser ignorante, ¿Está claro?

Ahora bien; cuando dice que no quiere que seamos ignorantes, Pablo también se está refiriendo a que nuestro corazón tendría que estar expectante de lo que Dios va a hacer. Porque una de las cosas hermosas que se producen cuando la iglesia se abre a lo profético, es que automáticamente, la iglesia se predispone a que Dios pueda sorprenderlos en cualquier momento. Cada reunión, como quiera que ella se realice, es la posibilidad de ser sorprendidos por Dios. En lo personal, yo recuerdo que pasamos tiempos maravillosos con mi familia a continuación de nuestro despertar. Estábamos en una congregación conservadora e intelectual, es cierto, pero igualmente creíamos que en cualquier momento pasaría algo grande. Gracias a Dios pudimos entender que los que nos decepcionaron y sumieron en cierta frustración, fueron los hombres creyentes incrédulos, no el Señor.

Sin embargo, esa expectativa logró algo en nuestros corazones: que no se endurecieran. Por qué, veamos: ¿Qué otra cosa endurece el corazón? ¡La rutina! Por eso es que digo que lo bueno de una iglesia profética es que acepte que puede ser sorprendida por Dios a cada momento. ¡Claro que eso produce temor! Obviamente, todo aquello que no podemos controlar, nos despierta temor. Pero, ¡Animo! Hasta donde yo sé, ningún espíritu de control llevó a ninguna iglesia a la victoria. ¡Y eso que hay varios trabajando en varias! De todos modos, hay un problema que, en el mejor de los casos, es un error. En el peor, algo hecho a sabiendas. El liderazgo evangélico pretende controlar todo lo que ocurre en una congregación. “¡Es que yo soy el pastor y debo saber qué pasa!”, te dicen. Sí, pero estás puesto, en todo caso, para administrar, no para controlar. Dice Pablo que no quiere que seamos ignorantes respecto a los dones.

(Verso 4) = Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. 

(5) Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. 

(6) Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo. 

(7) Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho.

Diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. Diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. Y diversidad de operaciones, pero el mismo Dios es el que hace todas las cosas. En resumen, vemos que el Espíritu Santo es el que genera los dones. Muchos dones, diversidad de dones. Hay una hermosa lista de dones. Vemos luego que es el Señor, y está hablando de Jesús, de donde salen diversidad de ministerios. Y, finalmente, vemos que de Dios el Padre salen diversidad de operaciones. Maneras diferentes de usarlos. El Espíritu Santo trabaja con los dones, los ministerios y las operaciones. Las palabras para cada una de esas, son bien interesantes.

La palabra Ministerio viene del griego diakonia, que significa servicio, como de sirviente. ¡Eso es un diácono! Figurativamente ayuda, servicio oficial. La palabra dones, viene del griego karismas, que es dádiva, liberación, concesión, calificación, facultad milagrosa, regalo. A la vista de esto, me pregunto si existirá una razón por la cual alguien con uno o más dones tremendos, tiene derecho a verse como fuera de serie o iluminado. Operaciones, en tanto, es en griego energeo. De ahí viene energía. Ser activo, eficiente, obrar, operar. Entonces vemos que hay dones, hay ministerios y hay operaciones vinculadas en todo esto. Están los carismas, están las diakonias y están los energeos. Todo esto es parte de lo que estamos hablando. Hay una hermosa tarea que puede hacerse a partir de esto, que se las dejo para cuando quieran estudiar un poco más. Verifiquen cuáles dones vienen del Espíritu, cuáles del Hijo y cuáles del Padre.

Yo voy a hablar de la parte más fácil, ahora: los dones que vienen del Hijo. A ustedes les quedan para estudiar, si quieren, los otros dos, los del Padre y los del Espíritu. Como ayuda, puedo decirles que los del Espíritu son aquellos que tienen que ver con el hablar. Por eso no es raro que la primera manifestación del Espíritu en Pentecostés, haya sido relacionada con el hablar en nuevas lenguas. Al Espíritu Santo le gusta manifestarse haciendo hablar a la gente. ¿Por qué? Porque el lenguaje es la conexión entre lo natural y lo espiritual. Cuando tú no tienes una palabra para describir algo, no puedes hacerlo real. Por ejemplo, estamos quebrando mitos, ¿Verdad? Hoy día se escucha mucho hablar de cobertura. Muchos dicen que están bajo la cobertura del pastor Fulano o del apóstol Mengano. Pero, resulta que la palabra cobertura no aparece en toda la Biblia. Y menos en el contexto al que nos estamos refiriendo. ¿La inventaron? No me atrevería a decir tanto. Pero, por lo menos, la adaptaron a su gusto y conveniencia.

De hecho, cobertura es un término romano, para extender un manto de oscuridad sobre la ciudad. La cobertura de César. Obviamente que no estamos hablando de eso. Entonces, ¿Cómo deberíamos decir correctamente nosotros? Que estamos bajo la autoridad de tal o cual persona. Y no hablo de lo espiritual, hablo de lo institucional. Pero no bajo la cobertura, porque mi única cobertura es Dios. De hecho, cuando he dicho esto en público, siempre ha surgido el hermanito que me replica: ¡Ah, claro! ¡Pero eso es muy fácil! ¡Cualquiera puede decir eso y después hacer lo se le da la gana! ¿Ah, sí? ¿De verdad creen eso? ¿Me estás diciendo que hay cristianos que suponen que uno puede mentir, estafar, abusar y diez corrupciones más mencionando a Dios, y luego hacer lo que se le ocurra, sin pagar ningún costo por ello? ¿De verdad creen eso? ¿Quién los convenció de esa barbaridad diabólica?

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En la Unidad de Los Dones

Algo está claro: Dios envía los dones del Espíritu, para que sean los dones los que nos lleven a la unidad de la fe. Míralo así. Suponte que una persona es activada en el don profético. Entonces empieza a ver, a oír, pero nadie más en su comunidad ni en su familia lo hace.  Un día, y por una de esas «casualidades» que Dios sabe, esta persona llega a una reunión donde se encuentra un grupo de personas, y quedándose en silencio, escucha como hablan las otras personas, y nota que se refieren a lo que el Señor les muestra en el espíritu. Automáticamente, esta persona que acaba de llegar y por lógica no conoce a estas personas que ya estaban reunidas, se identifica con ellos. Y se une al grupo. No los conoce, no sabe de dónde vienen, no sabe cuánto tiempo tienen allí, no sabe nada, pero se une a ellos. Y participa y se siente integrado a ese grupo. ¿Por qué sucede esto? Porque el don une a la gente. Y no pasa por la mente, pasa por el corazón. Actúa como actúan los niños pequeños. No se conocen, pero a los pocos minutos de haberse conocido, ya están jugando juntos como si fueran amigos de años. ¿Por qué crees que ocurre esto? Simple, porque eso es lo natural. Amo a los maestros y pasaría horas hablando con ellos, cualquiera fuera su nivel de conocimiento. Eso es más que natural para mí.

Es decir que los dones vienen a provocar un determinado nivel de unidad. Ahora claro, en una comunidad en donde los dones son extraños, son escasos, una persona se une con otra u otras que tienen el don. Pero ahí se genera una división entre los que tienen el don y los que no tienen el don. Pero, si todos funcionáramos en los dones, ¿Qué creen que tendríamos? Simple respuesta: tendríamos un nivel de unidad extraordinario. ¿Por qué? Porque todos tendríamos los dones y todos los usaríamos para unirnos. Escucha: los dones no es algo que ni tú ni yo podamos procesar mentalmente. ¿Tratar de entender mentalmente una lengua extraña? ¿O una palabra de ciencia que te muestra que en una persona opera un determinado espíritu maligno? ¡Imposible! ¡Eso no pasa por la cabeza! ¡Esa es la razón por la que todavía es tanta la gente que viaja decenas de kilómetros para ir en búsqueda de alguien “que le ore” por algo que necesita oración!

De todos modos, es suficiente con que un don se manifieste en toda su plenitud, para que tú reacciones de la única forma en que se reaccionará en estos casos, uniéndote. Llega una persona en una silla de ruedas y luego de orar esa persona se levanta de su silla y empieza a caminar, tú sales disparado a unirte a los dones que propiciaron ese milagro. ¡No pasa por tu intelecto! Los dones unen a la gente. Seamos uno en la fe. Uno de los grandes problemas del pentecostalismo tradicional, es que se ha quedado en el fuego pentecostal. Y no se han dado cuenta todavía de algo muy importante: los dones no vinieron para entretenernos, sino para llevarnos a Cristo. Y te doy un ejemplo con algo muy caro a ese sector: las lenguas.

La Biblia dice que aquel que habla en lenguas, busque a alguien que las interprete. A eso lo vemos en Corintios, ¿Verdad? ¿Y por qué se supone que habría dicho eso? Simple: porque la iglesia no puede ser edificada por lenguas que nadie entiende. Entonces dice: si no hay quien interprete, entonces es mejor que el hermano se calle. Porque lo que queremos, es que la iglesia sea edificada. Claro está que esto no significa que se prohíba hablar u orar en lenguas, que es lo que han hecho los grupos más conservadores. Y esta aseveración mía tiene un argumento irrebatible, cómo vas a ver. Porque, pregunto: si tú no permites que los hermanos que dicen poseer el don de lenguas lo ejerciten, ¿Cómo sabrás que no hay quien lo interprete? Si tú prohíbes las lenguas porque no hay quien interprete, estás haciendo censura previa. ¿Cómo adivinaste que no hay quien interprete si nadie oró en lenguas? No lo adivinaste nada, sólo te fastidia tu doctrina.

Ahora supongamos que esa persona que habla en lenguas sí es interpretada. ¿Qué crees que saldrá cuando esa persona repita en idioma entendible lo que el que ora en lenguas está diciendo en idioma no entendible? Va a salir algo que dé a conocer más a Cristo. Si es de Dios, seguro será así. Porque el enfoque central del que provienen los dones, siempre nos lleva a conocer a Cristo de forma más profunda y exquisita. De eso se habla cuando se nos dice que debemos desarrollarnos en la perfección, con Cristo como nuestro modelo. Sólo de esa manera podremos mantenernos estables y no caer engañados por falsas doctrinas. Sin embargo, mi duda permanente y legendaria, es: si lo que sale respecto a Cristo de esa interpretación de lenguas, no coincide del todo con los postulados doctrinarios de ese lugar, ¿Tú crees que lo van a aceptar como legítimo?

Recuerda que es imposible que venga un funcionario del gobierno de tu país a tu iglesia y pretenda darte una nueva doctrina. No le creerás, porque será muy funcionario y muy importante, pero tú sabes que no es creyente. Ahora; si el que viene con un cambio raro en la doctrina es el pastor de la iglesia, o el ministro invitado a predicar, entonces sí es probable que seas engañado y te la creas. ¿Entiendes ahora de dónde vendrán las falsas doctrinas? Una de las cosas que los dones del Espíritu producen, (Y aquí entran también los ministerios), es el testimonio interno de que esto es de Dios. Por eso es que Dios les dice, por medio del profeta, que al rechazarlos a ellos, no los están rechazando a ellos, sino a Mí. No es el problema el que trae el don, el que trae el ministerio. El problema es el ministerio.

Yo no tengo nada contra ti, pero lo que estás enseñando no me parece correcto. Eso es lo que genera el problema. No somos nosotros. Entonces, cuando el Espíritu Santo empieza a soltar su riqueza, nosotros nos establecemos. No somos engañados por vientos raros, nos mantenemos. Y por último, maduramos. Es bueno que digamos que maduramos en Cristo. ¿Por qué? ¿Cuál es el perfil adonde apuntamos? ¿Cuál es la definición de un hombre maduro? Por ejemplo, una persona que enfrenta sus problemas y los resuelve. Sin duda, eso es algo que tiene que ver con el carácter. Una persona que superó algo así como los celos, el miedo, el temor, etc.

Es cierto, pero tengo la sensación que la vida es más que eso. Los creyentes promedio hemos cometido en masa el error de circunscribir nuestras vidas a la actividad de la congregación a la que pertenecemos, pero ¿Sabes qué? ¡Allá afuera hay una vida para vivir! Nuestro modelo es Cristo, pero no un Cristo elaborado a la medida de una doctrina, sino el Cristo único y visible que salta de la propia Palabra. No me alcanza con ser alguien que no padece de ansiedad. Deseo ser como Cristo, quiero tener ese modelo en mi vida. Sabemos que no se puede. Hay algunos fundamentos importantes que debemos conocer, para saber cómo opera todo esto. Eso es, en grandes rasgos, ir Caminando hacia la Estatura del Varón Perfecto. O Maduro, como mejor te guste llamarlo; es lo mismo.

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En Tiempos de Madurez

 

Es innegable que todos los consejeros del planeta saben perfectamente que la mayor parte de las desavenencias entre las personas, ya sean cercanas en los afectos o en los sentimientos, siempre tiene un motivo central que es el que mayor porcentaje reúne a la hora del análisis: la madurez de los protagonistas. Los actos de inmadurez producen más problemas que otros que tienen mayor prensa, porque fíjate que conforman la base y el sustento de todo lo demás. Eso es igual a la conclusión de que el mayor pecado existente y que es portador de todos los demás con más promoción, es el pecado de incredulidad. Dudar si está o no está Dios ahí, es el paso previo a hacer cualquier cosa, aunque algo en el interior nos esté mostrando que eso es pecado. La madurez en el creyente, es el único reaseguro de victoria. Por eso el enemigo suele descargar sus dardos en esa dirección, y todos sabemos que hasta hoy le ha dado buenos resultados hacerlo.

(Efesios 4: 12) = a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, (13) hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; 

Se nota claramente que, cuando aquí se habla de madurez, (Que eso y no otra cosa es lo que leemos como perfeccionar) se está hablando de carácter. Nosotros debemos madurar, eso es lo que el Señor espera de nosotros. La mayoría de los inconvenientes que hoy por hoy sufre la iglesia, es por causa de la inmadurez de sus miembros, y aún de una gran parte de su liderazgo. De hecho es que si yo, ministro, no te permito ni te incentivo a que ores por tus problemas, con el argumento de tu ignorancia, y mi propuesta es que me llames por teléfono o vengas personalmente para que yo lo haga, serán mis intenciones las mejores, pero lo que consigo es que sigas siendo un cristiano-dependiente, pero no del Señor, como sería lo coherente, sino de otro hombre tan imperfecto, ignorante y falible como tú. ¿Objetivo? Unidad de la fe, nada menos, y conocimiento del Hijo, que como tú y yo sabemos, nos habla de Intimidad con Él.

(14) para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, (15) sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, (16) de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.

Fíjate que aquí parecería haber un contrasentido con algo que dice en otra parte de nuestras Biblias que parecería ser lo opuesto. ¿No has leído que para entrar en el Reino debemos ser como niños? Y aquí leemos que no debemos ser niños, aunque luego le añade el calificativo que hace que esto no sea contrapuesto: fluctuantes. Esto es: niños en cuanto a inocencia, a pureza, a transparencia y a espontaneidad, pero no en cuanto a inmadurez. Otra vez de manera implícita la misma palabra. No es casual.

(17) Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente, (18) teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón; (19) los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza.

20 Más vosotros no habéis aprendido así a Cristo, (21) si en verdad le habéis oído, y habéis sido por él enseñados, conforme a la verdad que está en Jesús.

(22) En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, (23) y renovaos en el espíritu de vuestra mente, (24) y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad. 

Lo primero que destruye el pecado es la justicia y la santidad. Lo destruye en Adán. Y aquí dice que tenemos que ser vestidos en la justicia y la santidad de la verdad. Es largo el texto, pero no puede faltar ninguno de estos versículos, porque muestran el proceso que Dios nos está efectuando. Y no terminamos, todavía. Según este pasaje, el propósito del Espíritu Santo es: que se perfeccione, se madure, se capacite a los santos, para promover la obra del ministerio. No de los ministerios, sino del ministerio, tú ya sabes cuál es. Y, finalmente, edificar a Cristo en la iglesia. Edificarlo. Ese es el propósito del Espíritu Santo, por eso vino.

El Espíritu Santo es el que también otorga los dones. Y los objetivos o metas de los dones espirituales son para que nosotros, en primer lugar, seamos uno en la fe, que desarrollemos nuestro conocimiento de Cristo, nos desarrollemos en la perfección, con Cristo como nuestro modelo, que conservemos la estabilidad, no siendo engañados por las falsas doctrinas, y que seamos maduros en Cristo. ¿Por qué Dios nos da los dones? ¿Por qué nos da los ministerios? Nos los da para que seamos uno en la fe. Y eso quiere decir que, humanamente, nunca vamos a poder ser uno en la fe. El Señor lo sabía. Por si no te habías dado cuenta, te lo cuento: a Dios no lo sorprendimos con nuestras divisiones, Él ya lo sabía. Él sabía que nosotros no íbamos a poder hacerlo jamás con nuestras fuerzas. Por eso nos dejó escrito que ninguna casa dividida, prevalece. Y no vas a negarme que es exactamente eso lo que están viendo tus ojos hoy, ¿Verdad

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