Informe Sobre Maldiciones

La palabra maldición, y a esto lo he enseñado en otros trabajos, es una expresión que concretamente nos está hablando de algo dicho con nuestra boca. Mal-decir, es decir algo para mal o mal de algo o alguien. Lo opuesto, obviamente, es la ben-dición, que es decir bien siempre.

(Proverbios 26: 2) = Como el gorrión en su vagar, y como la golondrina en su vuelo, así la maldición nunca vendrá sin causa.

Vemos, por muchos relatos que tienen que ver con esto, que las maldiciones son una de las maneras en que Dios trae juicio sobre los rebeldes y malos. La causa básica de tales maldiciones es la falta de escuchar la voz de Dios y obedecerle.

Por eso, hay una palabra sencilla que lo describe, es: desobediencia. La desobediencia puede tomar muchas formas. Entonces, es natural hacerse la pregunta: ¿Cuáles son algunas de las formas de desobediencia que especialmente provocan la maldición de Dios?

La Biblia no deja duda acerca de la respuesta. La forma de desobediencia que más provoca la maldición es el quebrantar los primeros dos, de los Diez mandamientos, que se encuentran en Éxodo 20:3: 5: No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo ni abajo en la tierra, no las honrarás, porque yo soy Jehová tu Dios fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecer.

¿Cuáles son los dos pecados específicos aquí? El primero, es reconocer cualquier dios antes o fuera del Señor. No es suficiente reconocer que el Señor es el primero o mayor de todos los dioses. Debemos reconocer que Él es el único Dios verdadero. No hay otro fuera de Él. En Isaías 45:21 el Señor declara que gran énfasis: No hay más Dios que yo; Dios justo y Salvador ningún otro fuera de mí.

El segundo pecado descrito en el próximo mandamiento, es: el hacer cualquier representación artificial de Dios y ofrecer adoración a él. En Romanos 1:20, 23, Pablo analiza lo que significa quebrantar estos dos mandamientos.

"Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios Incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves de cuadrúpedos y de reptiles."

Verso 25 dice: "ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos."

Nuestra mente es lenta para comprender el terrible mal que ocasiona el adorar ídolos. El Dios verdadero, que, primero se reveló en la creación y después plenamente en las Escrituras, es: Santo, Temible Glorioso, Omnipotente.

El representarle en la semejanza de cualquier ser creado -ser humano o animal- es ofrecerle un insulto deliberado. Es una provocación calculada a su ira.

Déjame ilustrar esto con un ejemplo patético. Supongo que alguien tomara una foto de un chupete y sobre la foto pusiera el nombre de Néstor Martínez, luego, yo tomaría esto, como un insulto dirigido hacia mí. Cuanto más terrible es el insulto dado a Dios por los que den su nombre a cualquiera de los seres creados, sea lo más noble o más bajo.

El juicio de Dios por quebrantar estos primeros dos mandamientos lleva la marca de una maldición continua de generación en generación.

Los pecados que traen esta maldición sobre las generaciones no son solamente las formas más evidentes de idolatría. Todas ellas incluyen; un segundo y más amplio, rango de prácticas que abiertamente no parecen: idolatría o religión.

Son llamados: "oculto" (derivado de una palabra Latina que significa "escondido" o "encubierto"). Estas prácticas ocultas, siempre han tenido una poderosa fascinación para el hombre caído, y especialmente, en la presente generación.

Dos de los deseos más fuertes de la naturaleza humana, son: el deseo de tener conocimiento y el deseo de poseer poder.

Hasta cierto punto, el hombre puede satisfacer estos deseos de fuentes naturales y por medios naturales. Si él no está plenamente satisfecho con lo que obtienen de esta manera, él buscará las fuentes sobrenaturales. Es en este punto, en que el hombre puede ser fácilmente atrapado por lo oculto.

La razón de todo esto, es que hay solo dos fuentes disponibles de conocimiento sobrenatural y de poder en el universo: Dios y Satanás. Toda forma de conocimiento sobrenatural o poder que no procede de Dios, entonces, viene de Satanás, y es ilegítimo.

Siendo que el Reino de Dios es el Reino de la Luz, sus siervos saben a quién sirven y qué están haciendo. Al otro lado, siendo que el reino de Satanás, es el reino de oscuridad. La mayoría de su reino, no conocen la identidad verdadera a quien están sirviendo, tampoco la naturaleza de lo que están haciendo.

Es éste deseo por el conocimiento ilegítimo, que empujó al primer hombre a desobedecer en el Huerto del Edén. Dios puso un límite invisible entre él y el árbol del conocimiento del bien y del mal. Cuando el hombre cruzó este límite, él se encontró en el territorio de Satanás y llegó a ser cautivo de Satanás.

Desde entonces, este insaciable deseo por el conocimiento ilegítimo, ha atraído a los hombres hacia un área donde Satanás puede tomarles a su gusto como cautivos.

Los que infringen en esta área están buscando de Satanás el conocimiento sobrenatural que Dios no permite que los hombres busquen de nadie, sino de Él. Al hacerlo, de hecho están reconociendo a Satanás como dios, junto con el único Dios verdadero; y, están quebrantando el primero de los Diez mandamientos.

De esa manera, ellos están exponiéndose a la maldición que Dios ha pronunciado sobre todos que infringen este mandamiento – una maldición que se extiende hasta la cuarta generación. —Esta conclusión es tan importante que debe ser reenfatizada: Todo aquel que se involucre en lo oculto, está exponiéndose a la maldición pronunciada sobre los que infringen el primer mandamiento.

En varios pasajes, la Biblia describe el acto de volver a dioses falsos como adulterio espiritual, y lo condena como si fuera un pecado mayor que el adulterio físico.

La hechicería o brujería es la rama de poder de lo oculto. Sus raíces son expuestas por una breve declaración en 1 Samuel 15:23: Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación.

La hechicería es una expresión de la rebelión del hombre contra Dios. Es un intento del hombre de ganar sus propios fines sin sujetarse a la Ley de Dios. Su fuerza pujante es el deseo de controlar a la gente y las circunstancias.

Para llegar a este fin, puede usar presiones: Psicológicas o síquicas o una combinación de ambas. Hay tres palabras claves que descubre las actividades de hechicería: Manipular, intimidar (miedo), dominar. Dominar es su propósito principal.

Las otras dos formas de lo oculto – adivinación y curanderismo- son motivadas por el mismo deseo básico: controlar a la gente y sus circunstancias. Adivinación, espiritismo y ocultismo, son ramas de conocimiento de lo oculto.

Ofrecen muchas y diferentes formas de conocimiento que no pueden obtenerse por medios naturales. Su forma más común, es: la adivinación, que incluye todas las formas falsas de revelación religiosa que reclama una fuente sobrenatural.

Curanderismo, encantamiento y magia blanca operan por medio de objetos materiales o por otras maneras de impactar los sentidos físicos, tales como: drogas o música. 2 Timoteo 3:13 dice que en los postreros días los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor engañando y siendo engañados.

La palabra para engañador, es la palabra: "encantador". La siguiente es una breve lista de varias categorías de las herramientas usadas por los curanderos y encantadores:Cualquier objeto asociado con adoración idolátrica sea pagano o profesando ser Cristiano.

Cualquier objeto que representa cualquier tipo de religión falsa, secta o práctica satánica. – Cualquier objeto que ha tenido poderes sobrenaturales invocando por algún practicante. (Sacerdote, curandero, etc.) Aun cuando éste poder este dirigido hacia el bien, como la sanidad; su fuente le hace una maldición. Cualquier objeto que es expresión de superstición como: herradura, moneda de suerte, figuras de santos, etc.

Los siguientes son algunas formas comunes de lo oculto, en nuestra cultura contemporánea. 1. La Rama de poder de lo oculto: Acupresión, acupuntura, proyección astral, hipnosis, levitación, artes marciales (los que invocan el poder espiritual sobrenatural), control de la mente, hechicería, satanismo, maldiciones, Pachamama, etc.

2. La Rama de conocimiento de lo oculto. Astrología, horóscopos, médiums, numerología, agorería, lectura de las hojas de coca, leer la palma, libros que enseña las prácticas de lo oculto, religiones falsas o sectas que reclaman revelación sobrenatural pero que contradice a la Biblia. (Testigos de Jehová, Mormones, Nueva Era, Rosacruz, Gnosticismo, Catolicismo, Bahaismo.)

3. La Rama de lo oculto que opera por medio de objetos físicos. Amuletos, ankhs (una cruz con un anillo en la parte de arriba), drogas alucinógenas, música rock, símbolos de suerte, herraduras del zodiaco, imágenes de santos, vírgenes, piedras santas, artefactos de hechicerías, cuadros con demonios, pentagramas, ch’alla, todos santos, etc.

Lo que piensa Dios de los involucrados en las prácticas mencionadas arriba, está claramente referido en Deuteronomio 18;10-13: No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, no quien consulte a los muertos. Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas.

Fíjense que los que practican estas cosas están clasificados en la misma categoría que lo que sacrifican sus hijos en fuego a dioses paganos. Bajo la ley de Moisés, el castigo para tales prácticas era la muerte.

Es importante reconocer que libros pueden ser canales del poder oculto. Cuando los cristianos en Éfeso fueron confrontados por el ministerio de Pablo, de la realidad del poder de Satanás su reacción fue dramática: (Hechos 19;19)

"Y muchos de los que habían creído venían, confesando y dando cuenta de sus hechos. Asimismo, muchos de los que habían practicado la magia trajeron sus libros y los quemaron delante de todos; y hecha la cuenta de su precio, hallaron que era cincuenta mil piezas de plata." (En el dinero de hoy, sería como 200.000.- dólares americanos.)

La única manera apropiada para tratar con tales materiales ocultos, es destruirlo completamente -por fuego o cualquier medio apropiado- aunque el valor de la materia destruida sea muy grande. No cometa el error de enterrarlo en su propiedad, pues la maldición va a quedar allí.

Quizás hay padres que con profundo dolor se dan cuenta de sus transgresiones en lo oculto y de las maldiciones traídas sobre sus hijos causándoles a que sean cautivos de Satanás. Para los padres que se arrepienten y buscan a Dios con todo corazón, Él ha dado una promesa especial en Isaías 49:24-25.

¿Será quitado el botín al valiente? Será rescatado el cautivo de un tirano? Pero así dice Jehová: Ciertamente el cautivo será rescatado del valiente, y el botín será arrebatado al tirano; y tu pleito yo lo defenderé, y yo salvaré a tus hijos.

Maldiciones Auto Impuestas

Uno de los ejemplos usados anteriormente por aquel hombre quien dijo a su esposa: "Me enferma la manera como sirves las comidas" le ocasiono lo siguiente: Por estas palabras, el sin darse cuenta trajo sobre sí la maldición de indignación que le siguió por el resto de su vida.

Con este ejemplo en la mente, podemos examinar más esta área de maldiciones auto-impuestas. Esto es de suma importancia para todos que se preocupan de su bienestar personal. Esto expone el poder temeroso de las palabras que hablamos acerca de nosotros.

Frecuentemente, como: el bumerang que viene volando hacia atrás para golpear al que ha hablado. En Mateo 12:36-37 Jesús nos da una advertencia solemne acerca del peligro de las palabras habladas descuidadamente, Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio. Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás
condenado.

Jesús, aquí, está enfocado -"palabras ociosas"-, palabras habladas descuidadamente, es decir, sin pensarlo. A menudo, cuando una persona dice algo necio o negativo acerca de sí mismo, se excusa diciendo: "No estaba hablando en serio". Sin embargo, es precisamente contra las palabras de este tipo que no fueron habladas en serio que Jesús nos advierte en contra.  El hecho del efecto de sus palabras. Ni nos hace menos responsables.

En Proverbios 6: 2, Salomón, advierte que el que ha hecha garantía por sus
vecinos, se hace trampa: te has enlazado con las palabras de tu boca, y has
quedado preso en los dichos de tus labios.

En Marcos 14:66-72… Escribe, cómo en la corte del sumo sacerdote, Pedro negó que fuera discípulo de Jesús. Para reforzarlo, él comenzó a maldecir, y a jurar. En otras palabras, él invocó una maldición sobre el mismo.

Pedro volvió muy triste, con remordimiento y es probable que él no comprendí todas las implicaciones de sus palabras. Tres días después delante de la tumba vacía, los ángeles dijeron a las mujeres: "vayan y digan a mis discípulos – y a Pedro. Pedro, no estaba contado como uno de los discípulos. Por sus propias palabras él había perdido su posición como discípulo de Jesús.

Más tarde, en Juan 21:15-17, Jesús abrió la puerta a Pedro, para recuperar su posición de discípulo. El preguntó a Pedro tres veces si le amaba. Cada ve Pedro contestó afirmativamente. Se sintió triste que Jesús le preguntara tres veces le preguntara tres veces, pero él no se dio cuenta que Jesús
estaba guiándolo en revocar su anterior maldición. Cada vez que el hacia una confesión mala, El ahora hacía la confesión correcta. Sobre esta base, él fue restaurado como discípulo.

La manera que Jesús trató con Pedro establece un modelo para todos quienes
necesitan ser librados de la trampa de una mala confesión. Hay tres pasos
sucesivos: Arrepentir – Revocar – Reemplazar.

Primero, debemos reconocer que hemos hecho una declaración equivocada y arrepentirnos.

Segundo, debemos revocarla, esto quiere decir, que debemos cancelar y/o desecharla.

Tercero, debemos reemplazar la declaración o confesión con la correcta. Estos tres pasos tomados en fe puede librarnos de la trampa.

Génesis 27:12-13 provee otro ejemplo de una maldición autoimpuesta. Rebeca estaba persuadiendo a su hijo, Jacob, para engañar a su padre para obtener la bendición que Isaac iba a pronunciar sobre su otro hijo. Jacob quiso mucho la bendición pero expresó su temor de ser descubierto:

Quizás me palpará mi padre y me tendrá por burlador, y traeré sobre mi maldición y no bendición Y su madre respondió: hijo sea sobre mi tu maldición: solamente obedece a mi voz y ve y tráemelos El plan de Rebeca tenía éxito, pero sus propias palabras le expuso a ella a una maldición que evito que ella goce de os frutos de su éxito. Su emoción pronto llegó a ser pesimista y cínica. Poco después, la encontramos a ella diciendo: Jacob toma una mujer de las hijas de esta tierra, ¿Para qué quiero la vida?

Casi en seguida Jacob tenía que abandonar su hogar para escapar de la venganza de su hermano, Esaú, y él tarda como veinte años. La Biblia no nos dice nada del resto de la vida de Rebeca ni como ella murió. Parece que ella nunca tenía la satisfacción de ver a Jacob gozar de la bendición que él
había conseguido por su decepción.

Un ejemplo mucho más trágico de una maldición auto-impuesta se encuentra en Mateo 27:20-26. Contra su buen juicio, Pilato consciente soltar a un asesino, Barrabás, y sentenciar a Jesús la muerte en su lugar. Para librarse de este acto, él se lava las manos delante de la muchedumbre y
dice: Soy inocente de la sangre de este hombre justo.

La muchedumbre respondió: Su sangre sea sobre nosotros y sobre nuestros hijos. Estas palabras combinaron dos formas de maldición: una maldición auto-impuesta y una maldición generacional, una maldición sobre sus descendientes.

La historia objetiva confirma que ambos funcionaban. Dentro de una generación, el ejército de Roma había destruido Jerusalén y dio muerte o vendió esclavos a toda la población. Desde aquel tiempo, por XX siglos, han sufrido por la maldición auto-impuesta.

Cuando Dios llamó a Abraham, él puso una maldición sobre los que maldijeron a él o a sus hijos. Dios lo hizo para proteger a Abraham. Dios pudo proteger a Israel contra las maldiciones pronunciadas por otros, pero hubo una maldición del cual El no pudiera protegerlas. La maldición que Dios no
pudo para las maldiciones que pronunciaron sobre sí mismas.

Lo mismo se aplica a los cristianos gentiles, quienes han llegado a ser herederos de la Bendición de Abraham por el nuevo pacto iniciado por Jesús. Incluido en las provisiones del pacto es el derecho de invocar la protección de Dios contra las maldiciones que proceden de fuentes externas. Dios no puede proveer protección para las maldiciones que los Cristianos pronuncias sobre sí mismos.

Esta es una de las maneras en que los cristianos frecuentemente traen sobre si varios tipos de problemas que no pueden comprender la fuente de origen. Por hablar palabras negativas acerca de sí mismos, separan las bendiciones de Dios y se exponen a las maldiciones.

La historia de Israel también provee un ejemplo en los capítulos 13 y 4 de Números. Moisés envió a los doce espías para espiar la tierra de Canaán, pues, Dios había prometido a Israel esa herencia. Josué y Caleb volvieron con un informe positivo: mientras, el resto era totalmente negativo. Dijeron: "no podemos ir en contra de tal gente, son más fuertes que nosotros."

Las palabras habladas por cada uno, sobre sí mismos, determinas su destino. Números 14:28: Diles: Vivo yo, dice Jehová que según habéis hablado a mis oídos, así haré yo con vosotros. Los que dijeron que podían entrar en la tierra, entraron; y, los que dijeron que no podían entrar no entraron.

Para guardarnos contra una maldición pronunciada sobre nosotros, debemos
reconocer y guardarnos contra las malas formas de hablar. La siguiente lista son siete condiciones que pueden indicar una maldición y abajo hay ejemplos, malas expresiones que pueden producir las condiciones para una maldición.

Colapso mental y emocional: "Estoy volviéndole loco" "No puedo aguantar más" "Me enoja solo al pensar…

Enfermedades repetidas o crónicas (especialmente si es heredado) "Cuando hay un virus, yo siempre lo encuentro" "Estoy enfermo y cansado de…" "Es en la familia, probablemente yo voy a ser el próximo".

Esterilidad, una tendencia abortar, o relacionado con problemas femeninos
"Yo creo que nunca voy a concebir" "Ya tengo la maldición de nuevo" "Ya sé que voy a perder esto–siempre pasa esto"

Colapso del matrimonio y enajenamiento familiar "El adivino dijo que mi esposa va a dejarme"
"De ninguna manera siempre sabía que mi esposo iba a encontrar otra mujer" "En nuestra familia siempre peleamos como perro y gato"

Insuficiencia financiera que persiste "Yo nunca puedo alcanzar el presupuesto–mi padre era igual" "No gano lo bastante para diezmar" "Yo odio a los ricos que siempre consiguen todo lo que quieren y nunca esto pasa conmigo"

Una tendencia a tener accidentes "Esto siempre pasa conmigo" "Yo sabía que había problemas adelante…" "Yo siempre soy muy torpe"

Una historia de suicidios y muertes inexplicables y no naturales "para que seguir viviendo" "Sobre mi cuerpo muerto" "prefiero morir a seguir como soy"

La gente usa este tipo de lenguaje inconsciente está invitando a espíritu malos para tomar control de su vida. El tipo del espíritu que responde es determinado por el lenguaje usado. Hay clases de espíritus que corresponden a cada uno de las categorías de arriba.

Un tipo de espíritu que especialmente responde al tipo de hablar como está arriba, bajo suicidios, es el espíritu de la muerte. Produce una sensación de que la vida no tiene sentido y sin esperanza y una tendencia a enfocar los pensamientos en la muerte.

A menudo se manifiesta en una serie sin fin de enfermedades físicas que no tienen curación. Al fin, este espíritu de muerte, empujará a la persona a suicidarse o causar su muerte natural. Recuerden los pasos de la liberación: Arrepentirse–Revocar–Reemplazar.

Algunas personas traen una maldición sobre sí mismos cuando llegan a ser miembros de una sociedad secreta que requiere que los miembros juren bajo maldición a nunca revelar los secretos de la organización.

Siete Indicaciones de una Maldición

La siguiente es una lista de siete tipos de problemas mencionados en Deuteronomio 28, que nos indica que una maldición está trabajando:

Un colapso mental y/o emocional.

Enfermedades repetidas o crónicas (especialmente si es heredado).

Esterilidad, una tendencia a abortar, o relacionado con problemas femeninos.

Colapso del matrimonio y enajenamiento familiar.

Insuficiencia financiera persistente.

Una tendencia a tener accidentes.

Una historia de suicidios y muertes inexplicables y no naturales.

La presencia de sólo uno o dos de estos problemas no será suficiente en si para establecer positivamente que hay una maldición. Pero cuando varios de los problemas están presentes o cuando cualquiera de ellos tiende a repetirse, la probabilidad de una maldición aumenta proporcionalmente. En
el último caso, es sólo el Espíritu Santo, quien puede proveer un diagnóstico correcto.

Problemas mentales y/o emocionales.

Las frases que corresponden a Deuteronomio 28, son: locura, turbación de espíritu, enloquecimiento, confusión del corazón y confusión de la mente. (28,34) Corazón temeroso y tristeza de alma (65).

Las áreas afectadas son descritas, como: el corazón, el alma o la mente. En otras palabras son las partes interiores de la personalidad humana que han sido afectadas por las fuerzas hostiles. Tales personas no tienen control completo sobre sus propios pensamientos, emociones o reacciones, y se sienten perseguidos, controlados por algo y se desesperan.

Hay dos palabras claves: confusión y depresión. Estas, casi siempre tienen sus raíces en alguna forma de lo oculto. A menudo, hay actividad demoníaca. En la mayoría de los casos, es necesario, tratar con el involucramiento en lo oculto, antes de revocar la maldición.

Enfermedades crónicas o que se repiten (especialmente si son hereditarias).

Las frases que corresponden Deuteronomio 28, son varias: enfermedades que consumen (21), de fiebre malignas, inflamaciones (22), llagas, tumores, sarna y tiña, y no podrás curarte de estas enfermedades (27), ceguera (28), llagas malignas en las rodillas y en los muslos y en todo el cuerpo sin que puedas ser curado (35), y todo tipo de otra enfermedad (59).

Esta lista no necesariamente indica que toda forma de enfermedad es el resultado directo de una maldición. Hay ciertas palabras claves que aparecen: plaga, incurable, extraordinario, temeroso, prolongado. Estas sirven como señal de peligro. El las crean lo que podemos llamar un "ambiente de maldición". Sugieren que hay fuerzas malas trabajando.

Hay otro término no usado explícitamente en Deuteronomio pero es un término
médico, que es: maligno o malignidad. La definición primaria de maligno, es: tener o mostrar el deseo de hacer daño a otros".

Obviamente, este describe a una persona, y no, a una condición física. Otro término, es: hereditario. Describe una condición que pasa de generación en generación. Esta, es una de las marcas más comunes de una maldición.

Cuando oramos por alguien que tiene una enfermedad hereditaria, debemos siempre tomar en cuenta, la posibilidad de una maldición.

Esterilidad, una tendencia a abortar o problemas femeninos relacionados con el problema.

La frase clave aquí, de Deuteronomio 28, es: "Maldito el fruto de tu vientre". (v.18). Esta maldición puede afectar a cualquiera de los varios órganos o funciones involucrados en la reproducción. Este, puede incluir la inhabilidad de concebir, la tendencia abortar, la falta de menstruación, la menstruación irregular, los calambres menstruales exagerados, la frialdad , los quistes, los tumores u otros crecimientos conectados con el proceso de reproducción, a veces, esto, afecta a todas las mujeres de una familia.

Colapso del matrimonio y enajenamiento familiar

Un efecto de la maldición es descrito en Deuteronomio 28:41: "Hijos e hijas engendrarás, y no serán para ti, porque irán en cautiverio. Muchos padres han visto a sus hijos e hijas, tomados en cautiverio por una subcultura rebelde, dedicados a drogas, sexo, música satánica y toda forma de lo oculto.

Malaquías 4:5-6, habla del tiempo antes del día de Jehová: "He aquí yo os envió al profeta Elías, antes que venga el día de Jehová, grande y terrible. El hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no seas que yo venga y hiera la tierra con maldición".

Malaquías, describe: una fuerza mala que trabaja enajenando a los padres de los hijos y produciendo un colapso en la relación familiar…. Debemos tomar los pasos necesarios para revocar la maldición y soltar a los cautivos.

Malaquías pone su dedo sobre el problema social más urgente. A menos que Dios intervenga, el advierte que, esta maldición que está destruyendo la vida familiar será extendida a la tierra entera, trayendo desastre.

Insuficiencia financiera que persiste.

Las frases de Deuteronomio 28, son: "Maldita tu canasta y tu artesa de amasar" v.17 "no serás prosperado en tus caminos" v. 29, "o no tendrás éxito en lo que haces".

El resumen de esta maldición se encuentra en el v. 47-48: "Por cuanto no serviste a Jehová tu Dios con alegría con gozo de corazón, por la abundancia de todas las cosas, servirás, por tanto, a tus enemigos que enviaré Jehová contra ti, con hambre y con sed y con desnudez, y con falta de todas las cosas; y el pondrá yugo de hierro sobre tu cuello, hasta destruirte."

Moisés, aquí presenta dos alternativas opuestas. Servir a Dios con alegría, con gozo de corazón en la abundancia de las cosas o servir a los enemigos en pobreza. El enemigo principal del hombre, es el diablo. La esclavitud al diablo y a los vicios es una maldición muy pasada. Tomados los dos juntos v.47-48, indican que la prosperidad es una bendición; y, la pobreza es una maldición.

2 Corintios 9:8, dice: "Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que teniendo siempre en todas las cosas lo suficiente, abundéis para toda buena obra".

En esta oración Pablo resume toda la abundancia de las provisiones de Dios, para los cristianos. Pablo, enfatiza aquí, la generosidad de las provisiones de Dios para su pueblo. La palabra "abundar" aparece dos veces y la palabra "todo" tres veces.

Pobreza y abundancia deben ser definidas. Pobreza, es tener menos de todo lo que se necesita, para hacer la voluntad de Dios en su vida. Abundancia, es tener todo lo que se necesita parta hacer la voluntad de Dios y dar algo para dar otros.

La abundancia de Dios no es provista para derrochar sobre indulgencias carnales, el criterio de cada creyente debe ser determinado en relación a la voluntad de Dios para su vida. Estas conclusiones acerca de la pobreza y abundancia deben ser explicadas aún más.

Primero debemos reconocer que la fe para recibir la abundancia de Dios va a ser probada. Pueden ser períodos cuando debemos contentarnos con lo mismo. (Tales períodos deben ser temporales). Una vez que nuestros motivos han sido purificados y nuestra fe ha sido probada; Dios, nos dará su abundancia en la medida que él puede confiar en nosotros para uso de su gloria.

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Principios de Filadelfia

Vamos abrir el libro de Apocalipsis, para que comprendamos la base, el fundamento de la Iglesia Filadelfia. Vamos a hablar sobre las iglesias, porque existen muchas cosas, y cosas que fueron producidas por miedo al libro de Apocalipsis: mucho miedo, muchas doctrinas vinieron de ese libro.

Y ha sido tal el grado de error surgidos del Apocalipsis, que muchas personas por miedo y falta de entendimiento, no leen más ese libro. ¿Por qué no usamos el Apocalipsis como libro devocional? ¡Es un libro de la Biblia! No usamos el libro para devocional porque pensamos que no hay algo en el que nos pueda ayudar.

Eso fue causado por las enseñanzas erróneas que tuvimos. El primer versículo dice: "Esta es la revelación de Jesucristo", no la revelación del anticristo. Por tanto, debe haber algo errado en la interpretación, porque Dios produce paz y no miedo.

"Esta es la revelación de Jesucristo, que Dios le dio para mostrar a sus siervos, las cosas que brevemente deben acontecer". -Punto número 2: Cosas que luego, en breve, pronto van a acontecer, y no en el futuro.

Esa es la segunda era. La visión de eventos futuros – acuérdense que Juan fue arrebatado en espíritu – él no estaba en el tiempo. Cuando alguien es arrebatado en el espíritu, no está en el tiempo, está en la eternidad. Entonces, la revelación no es cronológica. Siete cuadros fueron relatados por Juan; siete visiones fueron dadas a él, siete cosas que él vio, no necesariamente en una orden cronológica de eventos.

Por tanto, tenemos dos cosas en ese primer versículo: Nº 1 – Revelación de Jesús Cristo, y no del diablo. Nº 2 – Esas cosas irán a acontecer luego, en breve, pronto. -En el versículo 3: "Bienaventurado aquel que lee", esto significa que, si tú lees, serás bendecido; y no amedrentado.

Entonces vemos, que alguna cosa está errada con la enseñanza, porque no está produciendo bendición, está produciendo miedo, manipulación, control, escatología, opiniones acerca del futuro; está produciendo una o la interpretación del hombre.

Algunas personas aún han osado, y aún otras osaran decir, que algunas cosas irán a acontecer en ciertos tiempos específicos. Sin embargo, yo quiero que tú entiendas que este libro empieza diciendo que:
Nº 1 – "Voy a mostrarles a Jesús”. Nº 2 – “Las cosas acontecerán luego, y tú serás bendecido”.

Juan es el escritor del libro, y estaba exilado en la Isla de Patmos. El escribió tres epístolas de la Biblia, tuvo uno de los más correctos relatos de Jesús en el Evangelio, y ahora estaba colocado en una revelación codificada: él vio cosas por símbolos y figuras.

Dios estaba mostrándole cosas que deberían ser dichas a las iglesias, mas, porque él estaba exilado en una isla, tendrían que ser escritas de manera que los guardas romanos no tomasen ni retuviesen aquellas cartas. Ellos pensaron que él estaba loco. Y esa es la parte que la Iglesia adoptó: Los símbolos. Y entonces, nosotros también pensamos que él estaba loco.

Más no solo son símbolos, y es la interpretación lo que es importante. Él estaba usando un lenguaje que era bien entendido por la iglesia, porque la iglesia conocía el Viejo (Antiguo) Testamento, usaba palabras como la bestia, y todos sabían que significaba un poder, un sistema de poder, del mundo; usaba palabras como montaña – Jesús también usó esto cuando Él dijo: "Cuando una montaña estuviere frente a ti, lánzala fuera" – hablaba sobre reinos en tribulaciones. La palabra "montaña" en la Biblia habla sobre reino.

Juan hablo de animales como la langosta – nosotros ya leemos de eso también en Joel. Nosotros tenemos un cuadro de esos animales en Joel: representaban demonios. Eran cosas espirituales y no naturales. Debemos entender que él fue arrebatado para el Reino del Espíritu y vio cosas en el espíritu y no en la forma natural.

El usaba términos como: prostituta, Babilonia. No estaba hablando sobre personas, estaba hablando sobre sistemas. Todos sabían que Babilonia era un espíritu representado por una ciudad; primero era una ciudad, después, tenemos un ejemplo de cómo el espíritu demoníaco operaba, espíritu que estaba en la iglesia y también en el mundo. La prostituta era la iglesia infiel, era también parte de la Babilonia.

Así, él sigue con símbolos codificados, más esos símbolos no son literales; ellos tienen un significado espiritual. Juan estaba enjaulado por causa de su Evangelio: no porque él estuviese predicando, más porque su Evangelio era una amenaza para el reino establecido.

Precisamos entender que las personas de los tiempos antiguos eran prisioneros políticos. Juan, Pedro, Pablo, y otros, eran prisioneros políticos, porque ellos eran una amenaza para el reino establecido. ¿Por qué? Porque ellos estaban predicando la Palabra de Dios; ellos no estaban predicando salvación.

Estaban anunciando el establecimiento de un nuevo Rey: eso es lo que nosotros precisamos comenzar a predicar, porque cuando comenzamos a decir que hay un nuevo Rey, los reinos del mundo comienzan a ser evaluados y abalados. El centro de toda la salvación es que Jesús es el Señor hoy. Si Jesús no reina hoy en nosotros, nosotros no somos salvos; no existe salvación fuera del Reino.

Cuando Jesús vino, el príncipe de los aires tenía el derecho legal sobre nuestras vidas, porque Adán le dio ese derecho; entonces él estaba gobernando por medio del miedo aquí en la tierra. Más cuando Jesús vino, derrotó a Satanás; y Jesús se sentó en el trono.

Por tanto, el Reino comenzó ya hace poco más de 2000 años. En la historia de Dios, el Reino no comenzó, solamente fue restaurado para el hombre; porque en realidad, el Reino de Dios no tiene comienzo ni fin. Desde que Dios es Dios, él es Rey, y su Reino es.

Para que haya un rey, precisa haber un Reino. Por tanto, si Dios es Rey, hay un Reino. Dios siempre fue Dios. Él tenía un Reino antes de que la vida en la tierra comenzara. Él ya era Rey, había el Reino Espiritual. Lo que Él quería hacer, era materializar ese Reino. Entonces, sopló Su propia imagen en la tierra, y comenzó Su reino terrenal.

No son 2 reinos; es el mismo Reino puesto ahora en la carne. Cuando la carne falló, la administración del Reino fue suspendida. La administración fue dada al hombre, más el hombre falló. Ahí, Dios dijo: “Bien, como usted no consigue administrar el Reino, el diablo lo va administrar”.

Por consiguiente, Satanás tenía la administración, porque Adán le dio ese poder. Debido a eso, Dios colocó secretamente códigos y símbolos en la Biblia. De esa forma, solamente entendidos, profetas y reyes comenzarían a ver el Reino de Dios.

En 2 de Corintios, la Biblia nos dice que, si los príncipes de este mundo hubiesen sabido y entendido que Jesús era el Cristo, ellos no lo habrían crucificado. Por tanto, Dios comenzó a hablar por símbolos hasta que naciese otro hombre a su imagen; ese fue el segundo hombre, el segundo Adán (Jesús el Cristo).

Dos hombres, el primero Adán, el segundo: Cristo Jesús. Y Jesús comenzó a crecer, y tenía que pasar la prueba que Adán fallo. Cuando Jesús salió victorioso, dijo: “Todo poder y autoridad me fue dado en el cielo y en la tierra; por tanto, id”. El delego la administración del Reino a la Iglesia; ahora tenemos las lleves del Reino que ya es aquí, y está presente HOY. Así que entendamos: ¡Tenemos la administración del Reino!

Vean: El Reino es la influencia del Rey. El Reino son los súbditos del Rey; en cualquier lugar que existan personas que obedezcan al Rey, ahí está presente el Reino. Nosotros tenemos las llaves, y nuestro trabajo es restaurar el Reino, en tanto que Jesús está a la diestra del Rey. Él está esperando que nosotros terminemos la administración de su Reino.

En 1 Corintios 15 dice que, cuando terminemos el trabajo, Jesús retornará y estará a nuestro lado, entonces, daremos el Reino de vuelta a Dios. Miren: Nosotros tenemos la administración solamente hasta que esta sea completa, y cuando completemos esta administración, nos devolveremos a Dios, y entonces todo será como al principio: Dios administrando Su reino a través de hombres obedientes.

La única cosa que detuvo la administración del Reino fue la desobediencia; eso era el trato del mensaje, del Evangelio que estaba siendo predicado: ¡Hey, vuelvan! ¡Arrepiéntanse! Porque el Reino de Dios es llegado, está aquí.

Eso causó muchos problemas porque el Cesar estaba en esos lugares, porque Herodes estaba ahí, Tito estaba ahí. Y ellos no querían oír eso acerca de otro Reino. -Este es el Evangelio: Porque Jesús está en el trono, uno puede ser salvo, tú puedes ser salvo.

De alguna forma la Iglesia mudó el Evangelio, el sentido, y a todo lo que se limita la predicación, es a salvación, más las personas no pueden ver cuál es la razón o el por qué. No hay razón para eso, entonces vamos entender el Reino; no hay razón para eso a menos que tú entiendas el Reino, porque es el Reino quien produce salvación.

No es un Evangelio del Reino separado de la salvación, no; todo es una misma unidad. Sin salvación no hay Reino, y sin Reino no hay salvación. Esa era la razón por la cual ellos estaban en la cárcel y eran perseguidos: porque la palabra era una amenaza para el reino establecido.

La pregunta es: ¿Cuantos estaríamos en la cárcel hoy si fuese penado este mensaje? Aquellos mensajes están volviendo, están viniendo hacía la iglesia. Ustedes están comenzando a entender la palabra de Dios.

En los versículos 9 – 10, leemos: "Yo Juan, vuestro hermano, y participante en la tribulación, y en el reino, y en la paciencia de Jesucristo, estaba en la isla que es llamada Pátmos, por la palabra de Dios, y por el testimonio de Jesucristo. Yo fui arrebatado en espíritu en el día del Señor, y oí por detrás de mí una grande voz, como de trompeta".

Juan dice: "Yo vine a estar en el día del Señor". "Yo fui arrebatado en espíritu en el Día del Señor".
Cuando él dice: "Yo estaba en espíritu en el Día del Señor", quiere decir: "Yo vine a estar en un lugar de reposo en medio de la tribulación".

Tú tienes que entender esto: El día del Señor es un día de descanso, de reposo, no es un día cronológico, no es un día de 24 horas. Cuando hablamos respecto al Día del Señor, cuando estamos hablando del Día de la venida del Señor, no estamos hablando de un día de 24 horas; estamos hablando del "kairós" de Dios, de la visión de Dios.

El día y la noche son condiciones espirituales; nada tienen que ver con el sol y la luna o con la oscuridad y la luz: tiene que ver con la condición espiritual. En la lengua griega, cuando dice: "Yo estaba en espíritu en el Día del Señor", está diciendo: "Yo llegue a estar sin fuerzas, en un lugar llamado "Descanso".

Es una dimensión que Jesús creó para nosotros en la cruz. Solo para probar eso. En Hebreos 4 leemos algo sobre el descanso del Señor. Hebreos 4:1-3. "TEMAMOS, pues, no sea que, habiéndonos sido dejada una promesa de entrada en su reposo, parezca a alguno de nosotros quedar frustrado de ella. Porque también a nosotros nos ha sido anunciada la buena nueva como a ellos; más la palabra oída no les aprovechó a ellos, no siendo mezclada con fe en aquellos que la oyeron. Entramos empero en el reposo los que hemos creído, de la manera que dijo: Así que juré en mi ira, si entrarán en mi reposo: aun acabadas las obras desde el principio del mundo".

Noten que el deseo del apóstol era que no muriésemos antes de entrar en aquel lugar. Eso significa que hay algo que usted puede hacer, en cuanto está vivo. Noten: ¡Aquellos que creen, ya entraron! Vean: es una dimensión, no es un día. Algunas personas viven allá. Son personas a quien acontecen cosas al rededor, mas, para ellas, nada está errado, están descansando; es un lugar al cual se llega sin esfuerzo.

Están allá. Hay un lugar llamado "Descanso de Dios". Vean el versículo 11:
Hebreos 4:11. "Ahora, a vista de eso, procuremos diligentemente entrar en aquel descanso, para que ninguno caiga en el mismo ejemplo de desobediencia".

"Ahora, a vista de eso, procuremos diligentemente…", quiere decir: empéñense diligentemente por llegar allá. Dice, por ventura: ¿Muere para que puedas ir para el cielo? ¡No! Dice: Lucha diligentemente para estar allá, en cuanto Tú estás vivo: no puede ser un lugar allá en el cielo, porque si no, tú no podrías buscar diligentemente eso.

Si Tú quisieras ir hacia el cielo, lo que tienes que hacer es morir. Más dice: Intente diligentemente buscar eso, en cuanto usted está vivo. Ese es el lugar de donde Jesús estaba ministrando. Él estaba en el Día del Señor: lo que El hizo aquí es una tipología, y El ministraba todo sábado, para que tú supieses y subieses al lugar de la plenitud del poder:

Es el Sábado del Señor (Sabbath). Existirá un grupo de personas en este planeta, que va a despertar en o con una mentalidad, y, sin esfuerzo, será fundamentado en el lugar llamado Descanso. Este es el remanente que Dios usará, y que, hay veces, que es confundido con los 144.000.

Ese grupo es la manifestación del poder de Dios, de los hijos de Dios. Ellos van a caminar aquí en la tierra en una dimensión donde los cielos estarán abiertos para ellos y ministrarán en la plenitud del Espíritu. Ese es nuestro clamor y esto es lo que la tierra está esperando, por lo que toda la tierra está clamando: la manifestación de los hijos de Dios. No por los cristianos. Por la manifestación de un grupo de personas que vivirá en un lugar llamado “el descanso del Señor”.

Aquí es donde estaba Juan el amado. Es ahí donde él veía cosas en el Espíritu, aunque estaba en una mazmorra donde las aguas negras de la ciudad le llegaban más allá de la cintura. Ellos construían las mazmorras de tal forma que uno no se podía estar de pie, sino agachado y encorvado; la idea era de que la persona quedase ciega y jorobada, que estuviese sin luz y no se pudiera levantar.

Esa era la idea, que uno estuviera ciego y jorobado, sin que tuviera fuerza para enderezarse. No importaba la dirección en que mirase o se volteara, de todas maneras no se podía enderezar, no podía estar erecto o erguido.

Sin embargo Juan, sin esfuerzo alguno, llego a aquel lugar llamado “el día del Señor”. Y en vez de reclamar por su situación, se dispuso a Dios y recibió una revelación más precisa sobre Jesús el Cristo. Aquí vemos la revelación de Jesús Cristo en todos los tiempos. Veamos lo que Juan comienza a decir; lo que Jesús le mandó hablar.

La primer cosa que Jesús dijo, fue: “Yo tengo una revelación que debe ser dada a la Iglesia”. Ese es el principio: Toda la revelación es para la Iglesia, no es para una interpretación particular. Él le dice a Juan: “escribe rápido lo que te estoy hablando, porque tienes que entregar esto a la Iglesia”.

Habla a las siete Iglesias; porque 7 es la plenitud de la Iglesia. No son 7 diferentes Iglesias. No sabemos si literalmente eran 7 Iglesias diferentes en aquel entonces, más sí eran 7 condiciones que podrían haber en cualquier Iglesia, en cualquier tiempo y en cualquier día.

No son eventos cronológicos, eran 7 actitudes de la Iglesia; algunas observaciones dadas por Dios. El texto dice que el Señor andaba en medio de los candeleros (v.13) y en el v. 20, dice que los candeleros son las Iglesias; por tanto, él estaba caminando en medio de la Iglesia.

En griego dice que El “escudriñaba” a la Iglesia. Él estaba en cada punto situacional de la Iglesia, quería saber todo lo que estaba aconteciendo, estaba haciendo un chequeo. Y hoy está haciendo la misma cosa. El 90 % de sus crisis no vienen por el diablo; es Jesús que está intentando tratar con la Iglesia, está intentando purificar la Iglesia, está comenzando a tratar con las personas en la Iglesia.

Él está evaluando y avalando el reino de Dios dentro de la iglesia. El está en medio de la Iglesia, y prueba o examina nuestra fe, nuestro compromiso, nuestra fidelidad, nuestra lealtad; porque habrá un tiempo en que solo los fieles permanecerán. Y él no quiere que tú caigas. Así que es él quien evalúa y trata con la Iglesia.

Escúchenme: El diablo no tiene autoridad para tratar y reprender a la Iglesia, solo Dios lo hace; solo Dios puede hablar y tratar con la Iglesia. Muda tu oración, comienza a caminar en línea con Dios, recibe Su disciplina y crece en el Señor; así Él te preparará para este siglo. –Así, él comienza a hablar sobre las 7 Iglesias.

Nº 1- Habla sobre la iglesia de Sardis. Sardis tenía reputación, mas no tenía carácter. (Quiero que tú te coloques en el centro de esos ejemplos, y cuando yo comience a expresar lo que Él estaba diciendo, entonces tú te vas a encontrar en algunas de esas Iglesias). Sardis no tenía carácter, ninguna disciplina de sí mismo, no vivía correctamente en el lugar, no tenía ninguna substancia; repetía las Escrituras, más no tenía sabiduría, no tenía substancia interna.

Nº 2 – Habla a la iglesia de Éfeso. "Has dejado tu primer amor". El primer amor era el fundamento, el fundamento apostólico y profético. No está hablando de amor por las personas, más sí del cambio estructural. Tuvieron un nacimiento en una unción profética-apostólica. Jesús tenía los 5 ministerios trabajando entre ellos.

Pablo ministraba en esa Iglesia día y noche; ellos tenían un fundamento profético-apostólico, sin embargo Jesús les dice: “Tengo una cosa contra ti: ustedes han dejado su primer amor, ustedes dejaron su primer fundamento, ustedes dejaron su estructura.”

Cuando Pablo estaba por partir de Éfeso, dijo que los lobos vendrían y atraerían a los hombres a sí mismos, ellos serían falsos apóstoles. Pablo, en Hechos 20, dijo: “Cuando yo parta, otros hombres vendrán; ¡cuidado!” –Ahora, Jesús dice que Pablo estaba correcto; ellos siguieron a los hombres, y no al fundamento profético-Apostólico.

Nº 3 – Habla a la iglesia de Tiatira: "Tengo contra ti". Apocalipsis 2:18-19.
Al ángel de la iglesia en Tiatira escribe: Esto dice el Hijo de Dios, que tiene los ojos como llama de fuego y los pies semejantes al latón reluciente: Conozco tus obras, tu amor, tu fe, tu servicio y perseverancia, y sé que tu últimas obras son más abundantes que las primeras.

 Él está queriendo decir: ¡Ustedes son un pueblo grandioso! -Quiero que me escuchen ahora. Este mensaje es un mensaje contemporáneo, y yo creo en mi espíritu, que esto es profético y describe a su iglesia.

Dios levantará una Iglesia como Filadelfia; pero dice aquí que estas condiciones deben de ser ajustadas. Sardis: Tiene una reputación, mas no tiene carácter. Éfeso: Dejo el verdadero fundamento, aunque aparentaba un gran fundamento. Tiatira: Tiene obras más abundantes que las primeras, más lean lo que sigue diciendo: Verso 20.

“Más tengo contra ti que toleras a esa mujer Jezabel, que se dice ser profetisa; ella enseña y seduce a mis siervos a prostituirse y a comer de las cosas sacrificadas a los ídolos”.
Aquí El comienza a hablar sobre una tolerancia. Dice: Ustedes tienen grandes obras, más tienen un sistema que enseña.

Yo quiero saber lo que es eso. Ese es el sistema que está enseñando a nuestros líderes. El llamo eso del nombre Jezabel. Jesús llamo Jezabel, al sistema que está enseñando nuestros líderes. ¡Jesús lo llamo Jezabel! Ustedes están tolerando ese espíritu llamado Jezabel.

Vean el Versículo 21: “Y le he dado tiempo para que se arrepintiese; y ella no quiere arrepentirse de su prostitución.” -No es prostitución física, es fornicación con los propósitos de Dios. Precisamos entender que Dios no está interesado en el individuo; esto es un vago entendimiento, esto es apenas.

Él está procurando una comunidad, aquella que es iglesia: la mujer que es iglesia, el hombre que es iglesia. Él está hablando corporativamente; es un cuerpo con muchos miembros. Cuando El mira hacia abajo, El ve un cuerpo; ve una mujer, un sistema, una iglesia que está produciendo fornicación con los propósitos de Dios. Veamos ahora lo que Él dice después de eso…

Versículo 22: "Por eso es que la lanzo en un lecho de dolores y en una grande tribulación a los que cometen adulterio con ella". Aquí nosotros vemos una profecía sobre el futuro de ese sistema: será lanzado fuera, con todos sus frutos, con todos sus hijos. No es una mujer, es un sistema y lo que el sistema produce.

Será lanzado fuera por Dios, porque está causando que los hombres y mujeres, fornicaren con Sus propósitos. Vean lo que dice la conclusión: "Yo tengo esta única cosa contra ti: que usted está tolerando que esa orden religiosa oprima los dones de Dios, que mate el impacto global y produzca una mentalidad pequeña, mentalidades presas, pequeñas".

Tenían mentalidad de jardinero. Ellos cortaban la voz profética, estaban rodeados de eunucos, personas sin el poder reproductor. Las personas estaban sin poder producir por sí mismas, eran personas sin substancia interior. Dios dice: Yo no gusto de eso. -2:24. "Digo, pues, a vosotros los demás que están en Tiatira, a todos cuantos no tienen esta doctrina, y no han conocido las llamadas profundidades de Satanás, que otra carga no os pondré".

Aquí Él está diciendo que ese sistema produce doctrina: Él está diciendo "aquellos que no tienen esa doctrina". Ahora, estamos hablando de los errores que mencionamos al comienzo: estamos hablando de personas que toman lo que la Biblia dice, más lo interpretan a su conveniencia y la distorsionan, por causa de la doctrina.

Vean: doctrina es lo que las personas escriben, Biblia es lo que Jesús escribió y dijo. "A todos los que no tienen esa doctrina". Él dice ahora que aquella doctrina son las profundidades de Satanás. ¡En la iglesia! Versículo 25: "más lo que tienes, retenedlo hasta que yo venga", versículo 26: "Al que venciere… " Vencer qué? ¡El sistema! Ahora usted puede ver claramente: Dios está procurando personas que venzan el sistema del cual El no gusta. Él está buscando una iglesia pura.

Nº. 4 – Ahí, El habla a Pérgamo, y le dice: "Tengo contra ti que: Ustedes permiten a los que siguen a Balaam y a los Nicolaítas." Esos son dos espíritus: Balaam representa a los profetas falsos en la iglesia, la falsa orden profética; este es el significado de Balaam.

Los Nicolaítas establecen un clero falso, separan la iglesia del sacerdocio. Los Nicolaítas fueron aquellos que crearon el clero, separándolo de la iglesia. Dios nunca quiso eso. Él quería un Reino de sacerdotes; y, por tanto, dijo: A mí no me gusta eso.

Una falsa orden de sacerdotes fue establecida por los Nicolaítas. Ahora, tenemos personas que quieren asumir el poder, por causa de las vestimentas. Eso es operado por ese tipo de espíritu – la persona quiere exceder poder por el uso de una beca o diploma de colores, para crear posiciones que solo pertenecen a los "ungidos". Dios dijo: Yo no gusto de eso en la iglesia.

Nº. 5 – Entonces El habla a Laodicea: Laodicea, ¿Qué es lo que acontece con vosotros? Tú no eres ni caliente ni fría. Y eso nosotros siempre decimos de los creyentes, ¿no es así? Laodicea era una ciudad conocida por sus balnearios de aguas naturales, lugar de nacientes de agua natural, usadas para curas, a través de los llamados baños calientes.

Las personas iban allí para el baño. Eran aguas termales. Eso es exactamente lo que era Laodicea. Tenía baño caliente y frio a la vez. La ciudad era conocida por su poder curativo, por medio de esos baños. Y lo que Jesús está diciendo es que ellos perdieron esa relatividad.

Ya no curaban más a ninguno. Las aguas ya no eran buenas. Ellos mudaron su mensaje: no eran fríos ni calientes, no tenían más nada de bueno. Laodicea era conocida por sus aguas, y por qué las aguas ya no eran buenas, muestra que Laodicea no era buena. Tú no puedes perder tu relatividad. Si tienes alguna relatividad con la sociedad, no puedes perder ese sabor; debes permanecer en contacto, no puedes perder tu poder de impacto.

Nº. 6 – A la iglesia de Esmirna dice: Tú vives en la sinagoga de Satanás y estás deseando morir.

Nº. 7 – Ahí, viene la séptima iglesia, y la llama: Filadelfia. -Filadelfia era una ciudad joven, tenía un suelo muy bueno, producía olivos; era una tierra de plantas de olivo. Tengamos en mente ese cuadro, esa imagen: Aquí está Filadelfia, una ciudad construida sobre un jardín de olivos. El olivo o la planta de oliva era muy importante, porque de ella se obtenía la unción.

Filadelfia era una ciudad joven, pequeña, menuda, una ciudad nueva; no era una vieja ciudad. Ahora, en la Biblia, ciudades son iglesias: no está hablando de la ciudad para ir en un viaje de turistas, más bien de la iglesia.

La palabra ciudad siempre habla de iglesia. Por eso dice: la "Iglesia de Corinto" o "Iglesia de Éfeso", porque la ciudad es la iglesia; ambas son una misma cosa. Eso va acontecer de nuevo, por eso se le llama: la ciudad de Dios. La ciudad de Dios no es una cosa flotando en algún lugar. Es usted. Tú eres la Ciudad de Dios.

Por tanto, la ciudad de Filadelfia es la iglesia de Filadelfia. Alguna cosa peculiar estaba aconteciendo en aquel suelo. Había terremotos constantes. Todo el tiempo rechinaban cosas, y a causa de ello, las paredes estaban llenas de cuarteaduras; casas eran demolidas, y las personas estaban siempre procurando estabilidad.

Estamos hablando sobre la iglesia, la iglesia en una ciudad cuyos fundamentos estaban siendo evaluados constantemente, con casas cuyas paredes estaban llenas de ralladuras o cuarteaduras, prontas para caerse, con familias siendo destruidas, en fin, era una sociedad que estaba quebrándose, donde las personas estaban procurando por estabilidad.

Muchos se iban dejando la ciudad y construían tiendas religiosas. Comenzaban ministerios hechos de cabañas, exactamente como en San Pablo. Ellos tenían cabañas espirituales en todas las orillas. En cada orilla usted veía una cabaña espiritual.

En medio de toda esa inestabilidad, de ese suelo que crujía, de esas fundaciones arruinadas, de paredes de protección quebradas, en medio de los lugares donde los hogares eran destrozados, en medio de una sociedad flagelada, en que las personas se estaban separando, plantadas en el tópico de aquel jardín de olivas, había una iglesia llamada "Filadelfia" ¡Aleluya!

Dios está procurando por esa iglesia de Filadelfia. La Iglesia que está permaneciendo en medio del terremoto. Una iglesia profética en medio de esa sociedad estremecida, una iglesia que tiene fundamentos que no se moverán con los temblores.

Dios quiere una iglesia Filadelfia en la tierra. Dios quiere una iglesia que tenga estabilidad. Dios quiere una iglesia que cubra y proteja de todos los espíritus a su alrededor, alrededor de toda la ciudad, esas cabañas espirituales.

Dios está procurando una iglesia que tenga un firme fundamento en medio de una ciudad que no tiene fundamentos. Dios está procurando una iglesia que tiene conducta por lo absoluto, donde no hay absoluto, Dios está procurando una iglesia que tiene estabilidad económica, donde no hay estabilidad en la economía.

Dios está procurando una iglesia que tenga un fundamento fuerte, en medio de un terreno agitado, donde todas las cabañas espirituales huyen. Dios está procurando una iglesia que tenga substancia espiritual para ser la cobertura de la ciudad. Déjenme darles algunos principios de esa iglesia.

Nº 1- Filadelfia: es una Iglesia que posee una mentalidad que se opone a las circunstancias que la circundan. Permítame decirlo de otra manera: La Iglesia da Filadelfia es una Iglesia que se opone a las circunstancias que la rodean.

Ellos no creen en lo que viene, ellos creen en lo que saben. Tienen una mentalidad diferente. Ellos no son avalados ni evaluados por la economía ni por lo reinos de este mundo, ellos son personas con mentalidad diferente.

Ellos son ciudadanos del cielo: ¡Esa es la Iglesia de Filadelfia! La Iglesia de Filadelfia permanece cuando todos los otros se están estremeciendo. Todos esos están huyendo de la ciudad, y están cobijándose con pequeños, superficiales e inservibles ministerios falsos. Más filadelfia está en medio de la ciudad, y dice: “Dios está con nosotros”.

Nº 2- Filadelfia era un centro de colonización para la lengua griega. Allá estaba el punto de referencia para los griegos, y todas las ciudades alrededor abandonaban sus propias lenguas nativas para adoptar el idioma griego.

Nº 3- Filadelfia es una iglesia que gobierna y muda la mentalidad de las personas que están a su alrededor, muda el mensaje de los que están a su alrededor; su música comienza a prevalecer en el mundo espiritual, su mensaje comienza a hablar al corazón de los hombres y mujeres, y todos los ministerios alrededor comienzan a cambiar sus mensajes, porque existe un mensaje que gobierna en los aires.

Dios está procurando por una Iglesia que gobierna, una Iglesia que tiene poder de gobierno, una Iglesia que va a derrumbar por tierra los espíritus que vienen en contra. Todo espíritu contrario caerá. Una Iglesia con la unción de una mentalidad globalizada.

Una iglesia con un espíritu de novedad que está procurando personas con nuevas ideas, con creatividad, que sean pioneros en el Espíritu, que procuren nuevas áreas geográficas en lo natural, nuevos conocimientos geográficos en el Espíritu, una Iglesia pionera, una Iglesia que gobierna con autoridad.

La Biblia dice en Isaías que la Ley fluirá desde Sión; nosotros estamos procurando por una Iglesia Sión, estamos trabajando por manifestar una Iglesia Filadelfia. Dios está procurando personas como usted y como yo, una iglesia que esté en medio de la tribulación, en medio del terremoto, en medio de la crisis, porque sabe de qué sabe, que sabe y está seguro de que sabe ¡que es dirigida por Dios para hacer Su trabajo en la tierra! Una Iglesia que tiene una mentalidad de conquista territorial.

Nº 4- Una Iglesia con estabilidad en medio de una sociedad tambaleante. Significa que tu hogar es mejor de lo que lo es el hogar del vecino, porque tú sirves a Dios y el no; significa que tu pasto es más verde que lo que es el pasto de él, significa que tu casa está mejor pintada que la de tu vecino inconverso, porque tú sirves al Dios Todopoderoso.

Tú tienes que creer que Dios es mucho mejor y abundante que el diablo, y tienes que expresar el Reino de Dios en la tierra. Yo sé que no tiene que haber exageraciones en cuanto a la prosperidad, más mi vecino sirve a Satanás y yo sirvo al Dios todopoderoso, ¿Quién es mejor?

Por eso uno tiene que ser mejor. Si tú quieres ganarte a tu vecino para Cristo, entonces él tiene que oír este mensaje. Él no va a oír este mensaje, él va a querer observar cuando sus hijos van a la escuela, y si ellos no fueren mejores que los hijos de él, entonces el no oirá su mensaje.

Si tu Dios no puede mejorarte a ti mismo más allá de lo que el Dios de él, entonces él no va a querer al Dios suyo. Nosotros tenemos que manifestar el Reino de Dios: Dios es un buen Dios. ¡Dios hace! ¡Aleluya!

Si tú tienes un carro viejo, límpialo, lávalo, haz que tenga un buen aspecto; limpia los cristales, la cajuela, quítale lo que estuviere colgando, lo que este cayéndose, todas las etiquetas antiguas e inservibles, encera el auto, y siéntete bien.

Tú no tienes que ser rico para ser prospero, solo disciplinado. Esto significa que debes tener estabilidad. Tú predicas que Dios es proveedor, entonces provee, si tú dices que Dios es Señor, entonces sé señor y señorea.

Si tú dices que Dios es Dios, y que es poderoso, entonces prevalece. Nosotros confundimos el poder de Dios con una manifestación de la iglesia. El Espíritu Santo vino para que seas mejor en la sociedad, entonces sé mejor.

Todos podemos ser mejores. Todo lo que tiene que hacer es vivir los principios, nunca violes los principios; los principios irán matándote cuando tú los violes. Son principios, es ley. Uno de los principios más difíciles que tenemos que aprender es que la única manera de recibir es dar. Cuando violas eso, estás maltratándote a tí mismo.

Hebreos 13:1. "Permanezcan el amor fraternal". Esa palabra "amor fraternal" es la palabra "Filadelfia", es una palabra que viene de "phileo", Filadelfia. Filadelfia significa amor fraternal, hermanos en la ley: aquí tienen otra característica.

La Iglesia de Filadelfia es una comunidad, no es una congregación; es una comunidad. Significa una interacción entre personas. Ellos no vienen solamente a la iglesia los domingos. Ellos son una ciudad dentro de una ciudad.

Ellos se buscan uno al otro después de la reunión en la iglesia. Ellos quieren trabajar juntos. Ellos quieren visitarse unos a otros. Ellos quieren saber cuáles son los problemas de la iglesia, ellos quieren asegurar el sustento de las viudas, quieren sustentar las mujeres que no son casadas y tienen hijos.

Los hombres de la Iglesia tienen un espíritu paternal y corrigen o disciplinan a las criaturas que no tienen padre, y son como padres para ellas, porque nosotros estamos preocupados con el futuro, nosotros estamos edificando algo que es eterno.

Nosotros no estamos brincando de Iglesia en Iglesia. Es necesario que los hombres sean padres un día, para aquellas criaturas que no tienen padre, para que ellas puedan crecer con una vida equilibrada, para que la madre no tenga que soportar a alguien con quien ella no quiera casarse.

Nosotros debemos estar conscientes unos de los otros. La Iglesia de Filadelfia es una comunidad. No debería haber ninguna razón para que alguna persona, una familia, este sin aliento y sin alimento en medio de la iglesia Filadelfia.

Alguien iría a descubrir eso, alguien ira a hacer algo sobre eso. No precisa ser un ministerio, apenas una disposición mental. Ministerio del Cuerpo Cristos. Yo te ministro a ti, tú me ministras a mí, ella precisa de ayuda hoy, yo preciso de ayuda mañana, las criaturas precisan de un padre hoy, y las madres no casadas necesitan establecerse en sus casas mañana.

Algunas personas precisan del servicio de tinte de pelo, tal vez usted sepa cómo hacer eso, tal vez doña María no tenga el dinero y ella vive en Filadelfia. Filadelfia es una comunidad, es llamada de "Amor fraternal". Dios está procurando esa iglesia Filadelfia, no personas que vienen solo para tener una reunión.

Algo que sea una comunidad dentro de la comunidad, una ciudad dentro de la ciudad, personas con una mentalidad de Reino, personas que entienden su propósito, personas que entienden de destino, personas que están construyendo para el futuro.

"Amor fraternal", Filadelfia. Mira el Salmo 133: (Esas son características que Dios quiere construir dentro de ti. No es un ministerio, es una mentalidad). "Cuán bueno y delicioso es que los hermanos vivan en unión, es como el óleo precioso sobre la cabeza, que desciende sobre la barba, la barba de Aaron."

Aquí nosotros vemos una comparación con Filadelfia: como es bueno que los hermanos vivan en unión. Esta frase que en el hebreo significa unión. Aquí, Filadelfia es comparada con la unción. ¿Tú quieres ser ungido? Ahí dice que el amor fraternal, de Filadelfia, es justamente como la unción que fluye desde la cabeza, que fluye por la barba y cubre las vestiduras.

Aquí tenemos la figura de un hombre, este hombre es la iglesia. La iglesia de Filadelfia es comparada con la unción de la cabeza que es Jesús, que desciende por la barba (eso significa madurez). Esto quiere decir que Filadelfia es igual a la estatura del varón perfecto, Cristo Jesús.

Eso es lo que dice allí. Filadelfia es la imagen del varón perfecto, Jesús Cristo. Dios está procurando un pueblo que no esté brincando de Iglesias; nosotros no estamos brincando de Iglesia en Iglesia, estamos hablando de cosas eternas, estamos edificando futuro para nuestros hijos.

Queremos que nuestros hijos sean estables en la ciudad en que ellos vivan, más solamente nosotros podemos tornar eso posible. El presidente no hará eso, la economía no hará eso, el currículo escolar no hará eso, la política no hará eso; solo el Reino de Dios es eterno y tenemos que enfatizarnos en eso.

No estoy hablando sobre enseñar de la Biblia, eso es bueno, más estoy hablando sobre enseñar principios. Estoy hablando de instalar visión en nuestros hijos, para que ellos sueñen y sean bien sucedidos en el futuro. Estoy hablando sobre invertir en la vida de nuestros hijos para prepararles un futuro. –Vamos a volver a Apocalipsis para terminar.

Apocalipsis 3:7, dice: "Al ángel de la iglesia en Filadelfia, esto dice el que es santo, el que es verdadero, el que tiene la llave de David. El que abre y ninguno cierra y cierra y ninguno abre. Conozco tus obras. Y he aquí, que tengo puesta delante de ti, una puerta abierta".

La primer cosa que la iglesia de Filadelfia tiene, es una puerta abierta, y dice: Está delante de ti. Significa que todo lo que precisamos, todos los requisitos, todos los recursos, están dentro de los parámetros que nos están siendo dados. Todo lo que Dios necesita para hacer acontecer, está dentro de la iglesia. El cuadro es como un espejo delante de nuestros ojos. Y todo lo que nuestros ojos puedan ver, es de nuestro dominio, y dentro de ese dominio, tenemos una puerta abierta.

Todo es estable para nosotros, dentro de nuestro pueblo. Dice que tenemos poca fuerza, esto quiere decir que tenemos poco "dunamis", pues siendo humanos, tenemos poco "dunamis", más tenemos el poder de mantener la palabra; y la expresión "guardar la palabra" significa que recibimos la palabra con el deseo de cumplirla, y es por eso que Dios es alabado en la iglesia de Filadelfia.

Mira lo que Él dice en el Versículo 9: "Mira que hare a unos de la sinagoga de Satanás, a los que se dicen judíos y no lo son, más mienten, haré que vengan y adoren prostrados a tus pies y sepan que yo te amo". Él va a darnos a las personas que estaban cautivas en Babilonia, todas las que estaban sobre círculos religiosos, que estaban cautivas en la sinagoga de Satanás, vendrán a nuestros píes para aprender la palabra de Dios. En el versículo 10: "Por cuanto guardaste la palabra de mi perseverancia, también yo te guardare de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que habitan sobre la tierra".

Vean que hay una promesa de protección, y cuando dice "que ha de venir", significa, en el tiempo del verbo, que vendrá rápido, cuando es necesario. No habla sobre un evento futuro, habla de que si tuviéremos tribulación hoy, Él va a libertarnos hoy; si tuviéremos tribulación mañana, Él nos va a libertar mañana. Si tuviéremos tribulación sea cuando fuere, Él nos libertará siempre. Eso habla de Dios protegiendo a la iglesia; esto es cuando la iglesia se torna una comunidad. ¡Esto es cuando la iglesia se torna una comunidad!

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El Cesto de la Basura

Este trabajo no pretende ser un profundo ensayo respecto a las cosas que ensucian el cuerpo, el alma y el espíritu de los creyentes. Apenas es un boceto donde damos a conocer algunos de esos cestos de basura que permanentemente ingresan y salen de nuestros hogares.

Originalmente, la base del material ha sido extractado de un libro titulado “Sobreviviendo a la Adolescencia”, del autor Jim Burns, publicado en un fragmento en un ministerio hermano. Y lo traigo como cooperación a los esfuerzos titánicos que todo un liderazgo realiza en pos de salvaguardar a sus jóvenes.

Hace algunos años, un hombre viajaba a través del país como vagabundo, Aquí se les llama linyeras, crotos y por lo menos diez adjetivos más. Este hombre se escabullía de un tren de carga a otro como metodología habitual para trasladarse de un lugar a otro.

Una noche se escondió en lo que pensó que era un furgón cerrado. Cerró la puerta, la que automáticamente bloqueó la cerradura y lo atrapó en su interior. Cuando sus ojos se acostumbraron a la tenue luz, se dio cuenta de que estaba adentro de un vagón frigorífico.

Lo primero que experimentó fue una especie de shock emocional. Sintió el frío intenso y congelante, y todo el ruido que hizo desde adentro fracasó en su intento de atraer la atención de alguien. Luego de varias horas de lucha, estaba acostado sobre el piso del vagón.

Mientras luchaba contra el gélido frío, garabateó en el piso un mensaje: explicaba su inminente e infortunada muerte. Tarde al día siguiente, obreros de reparación del ferrocarril abrieron la puerta y encontraron al hombre muerto.

Si bien parecía como que hubiese muerto helado, la verdad es que los obreros habían llegado para reparar la unidad de refrigeración de ese vagón. Lo más probable es que la temperatura nunca habría bajado de diez grados centígrados durante la noche. El hombre murió porque pensó que se estaba muriendo de frío.

Podría darte conjeturas, hipótesis o cálculos de una y otra índole, pero yo lo haré más concreto y específico. No creo que haya nada más poderoso en el mundo que la mente humana. Dije: en el mundo, que se entienda. Tu mente importa, y la forma de pensar que tú eliges tendrá gran influencia en tu vida.

La Biblia dice: Como el hombre piensa en su corazón, así es él. Emerson escribió: "El hombre se convierte en lo que piensa todo el día". Muchas veces nos olvidamos de las dos influencias, la positiva y la negativa, que nuestras mentes pueden tener sobre nosotros.

Si alguna vez tienes la esperanza de vivir la realidad de tus sueños y eliges un estilo de vida sano y positivo, entonces una de las áreas más importantes de tu vida en las que tendrás que trabajar es en lo que pones dentro de tu mente.

Tu mente es tan poderosa y vulnerable que cualquier cosa que pongas en ella, eventualmente saldrá. Si pones basura, saldrá basura. Si pones cosas buenas, saldrán cosas buenas. La vida es un eco, cada uno recibe de vuelta lo que puso en ella. Es tan simple como esto: si tiendes a plantar pensamientos negativos, ¿qué crecerá en tu mente?

Recientemente se ha realizado una investigación muy seria en el área de la pornografía y su efecto en los adolescentes. Se gastan más de diez mil millones de dólares por año en pornografía en los Estados Unidos, y eso me indica a mí que vivo en el otro extremo americano, que esa inversión no se hace precisamente con fines benéficos. Si se invierte eso es porque se ganará por lo menos, el doble.

Claro está que toda esa ganancia se fabrica a partir de la elaboración de basura. Basura en fotos, basura en videos, basura en audios y películas destinadas, salvo manía o adicción enfermiza, a un público adolescente.

Cuando llenas tu mente con basura, la tendencia natural es dar el siguiente paso y actuar de acuerdo con lo que has ingerido. Cincuenta por ciento de los adolescentes del planeta están por lo menos levemente involucrados en pornografía una vez al mes.

No es de extrañarse que tantas personas tengan semejantes problemas en el área de su sexualidad. Porque el que suponga o crea que la juventud tiene problemas en cualquier área pero no en la sexual, se equivoca de medio a medio.

Que estén al filo de la promiscuidad, no indica que hayan superado etapas convencionales en la materia. Hay informes muy serios y de corte profesional que aseguran que el uso de medicamentos energizantes del tipo del llamado “viagra” es moneda corriente entre jóvenes que no deberían necesitarlo en absoluto.

Si te ves tentado a poner pornografía en tu mente, no lo hagas, aun cuando pienses que es algo inocente. He conocido personas que son adictas a la pornografía. Comenzaron inocentemente, pero luego desarrollaron un apetito desmedido, querían más y más.

En la actualidad son personas confundidas con profundas heridas en sus vidas. No hay absolutamente nada positivo en la pornografía. Me gustaría que pusieran carteles que dijeran: "Precaución: la pornografía es un veneno para tu mente".

No tengo necesidad de añadir nada más porque, hacerlo, sería caer innecesariamente en detalles que, en lugar de sumar, podrían llegar a restar. Porque no interesa lo que tú dices o escribes, interesa cómo se oye o lee lo que tú dices o escribes.

Sólo relataré una breve anécdota ocurrida promediando la década de los años dos mil. Vino a Argentina David Wilkerson, un enorme hombre de Dios que hoy ya se encuentra en su presencia. Salió de USA sin tema concreto y esperando que el Señor se lo entregara.

Debía presentarse en Buenos Aires, para líderes y pastores de nuestra capital hacia el sur, y luego en mi ciudad de Rosario, para líderes y pastores de esta ciudad hacia el norte. Así abarcaría todo el país. No vino con tema preparado, sino esperando que Dios se lo mostrara.

En Buenos Aires, habló de santidad, invitó a pasar al frente para pedir al Señor por esa cualidad y más de la mitad de los presentes pasaron. Pastores y líderes. En mi ciudad fue mucho más concreto y contundente: su tema fue directamente la pornografía y el pecado sexual.

En el estadio donde se presentó, había más o menos siete mil pastores y líderes de distintos lugares del norte de mi país y algunos países vecinos. No menos de cinco mil pasaron al frente cuando invitó al arrepentimiento por haber estado viendo pornografía. Pastores y líderes…

Luego nos encontramos con su majestad, el bendito televisor, amo y señor de las casas en muchas de ellas, quizás demasiadas. No voy a decirte que quemes tu televisor, obviamente. Sin embargo, es hora de que pensemos qué es lo que entra en nuestra mente vía televisión.

Tu televisor no es necesariamente pecaminoso, pero tampoco es neutral. Por ejemplo: el estudiante de secundaria promedio concurre al colegio aproximadamente mil horas por año. El mismo estudiante ve televisión más de mil doscientas horas.

Una persona promedio ve quince mil anuncios comerciales por año, y quince mil de cualquier cosa hará efecto en nosotros. ¿Alguna vez te has detenido a pensar lo que te enseñan los anuncios comerciales de la televisión? Sutilmente nos enseñan que:

Número Uno: Todos los problemas pueden resolverse.

Número Dos: Todos los problemas pueden resolverse rápidamente.

Número Tres: Todos los problemas pueden resolverse a través de la ayuda de alguna tecnología o con determinado producto

En realidad, nuestras mentes comienzan a decirnos que si compramos un cierto par de vaqueros (jeans) o tomamos la misma marca de gaseosas que tomaba Michael Jackson, entonces encontraremos la felicidad.

Los anuncios comerciales de cerveza son de los más inteligentes del mundo. A veces disfruto más los anuncios comerciales que los programas. ¿Por qué todos los anuncios comerciales de bebidas alcohólicas muestran a personas hermosas, sanas y felices que gozan al máximo de la vida cuando, en la actualidad, hay más de tres millones de adolescentes alcohólicos adictos a una vida que es cualquier cosa menos feliz?

La televisión no es mala en su esencia, pero posee una profunda influencia en cualquiera que la vea.

Recuerdo un relato de ficción que hizo un predicador de mis primeros años de creyente. Ha pasado mucho tiempo y su nombre se borró de mi memoria, pero ese relato, mitad humorístico y mitad trágico, todavía sí que anida en mi recuerdo. ¿Por qué será?

Se cuenta que un hombre murió y, supuestamente, vino a buscarlo un ángel para llevarlo al cielo. Llegado allá, lo sorprendió no muy gratamente la tranquilidad y la paz ambiente. Era un hombre de la noche, bebedor, mujeriego, y necesitaba acción. Así que, una vez que supo que eso era el cielo, preguntó si podía cambiar por ese lugar que, más abajo, se veía mucho más divertido, con su música, carcajadas y diversión.

El ángel lo dejó en un lugar donde pasó a ser un demonio quien lo acompañó a su nuevo destino. Ni bien traspuso los umbrales del infierno, comenzó a escuchar cada vez más cerca esa música, esas risas y toda esa diversión que anhelaba.

Más adelante en su caminar detrás de su nuevo guía, comenzó a ver una enorme carpa llena de luces multicolores. Desde su interior provenía esa música pegadiza y estridente, las risas de muchas damas, el sonido inconfundible de las botellas y latas de cerveza y un ambiente de gran parranda.

Para su sorpresa, el demonio no lo condujo allí, sino que continuó su marcha. Pensando que lo llevaba a un sitio aún mejor, lo siguió sin preguntar nada. La carpa y su bullicio quedó atrás y el ambiente comenzó a ponerse cada vez más oscuro y siniestro.

Al fin, el demonio le señaló la entrada de una especie de caverna maloliente. Dentro de ella se oían gemidos y ayes de dolor y miedo. Pronto le fue dicho que ese sería su lugar de residencia para toda la eternidad. Muy sorprendido y enojado le preguntó al demonio:

-¿Pero cómo? ¿Y esa carpa llena de luces, música, bebidas, mujeres y diversiones, no era el infierno? ¿Por qué no me dejaste allá si es más atractivo que esto? – Entonces el demonio lo miró con burla y le respondió: No puedo dejarte allá porque ese es nuestro departamento de publicidad, y sólo se usa para captar adherentes nuevos.

Puede ser que la vida se caiga a pedazos alrededor de nosotros, pero nuestras mentes nos dicen subconscientemente que pronto todo estará bien. Después de todo, nuestros programas de televisión favoritos siempre terminan bien.

Si no somos cuidadosos, la televisión puede convertirse en nuestra realidad. El poder de la mente subconsciente y la influencia de la televisión, cuando van juntos, son tan poderosos que nos olvidamos de que se trata de una ficción.

Hace unos diez años, más de un cuarto de millón de personas escribieron al doctor Marcus Welby, doctor en medicina (no es un doctor real, sino un personaje de la televisión), para pedirle seriamente consejos médicos. ¿Todas estas personas están locas?

No. Son personas normales, como tú y como yo, que solamente olvidaron que la televisión es una simulación. Si eres un teleadicto, no creas que tu problema carece de importancia. La televisión no es mala en su esencia, pero posee una profunda influencia en cualquiera que la vea.

Después nos encontramos con otro asunto no menor: la música. Más que toda otra cosa en el mundo de hoy, los adolescentes están unidos por una característica: escuchan música rock. Las estadísticas más recientes nos enseñan que el estudiante promedio escucha rock cuatro horas al día, y más del ochenta y cinco por ciento de la gente joven declara que el rock es su música favorita.

Al contemplar esto, debemos llegar a la conclusión de que la música rock juega un significativo rol en tu vida. Aun cuando no te des cuenta, tu mente retiene todo lo que ha sido puesto en ella, aun subconscientemente.

En el mundo cristiano, el tema de la música rock es muy controversial. Hay personas con buenas intenciones, que creen que toda la música rock es literalmente satánica. Otros, con fuertes convicciones, dicen que se puede escuchar la mayoría de la música rock.

No obstante, tú nunca escucharás decir a nadie, desde la perspectiva cristiana, que eso que algunos denominan "rock pornográfico" sea una influencia positiva para nuestras vidas. La gente siempre me pregunta: "¿Cuál es su posición con relación al rock and roll?"

Personalmente, estoy en algún punto medio. Estoy profundamente preocupado respecto a las sutiles y no tan sutiles canciones que salen de la boca de las estrellas del rock. Sé que nuestras mentes se apropian de las letras de las canciones aun cuando no prestemos mucha atención a las palabras de las mismas.

Siempre he tratado de no ser pragmático ni mucho menos fundamentalista, pero eso no significa que me tenga que colocar el disfraz de permisivo. El rock es lo que es y significa lo que significa. Por poco o por mucho que lo hayas estudiado, tú ya conoces lo que quiere decir su nombre y la validez ocultista de sus tam tam de percusiones varias.

He dicho y enseñado hasta el cansancio que no existe por sí misma una música secular y una música cristiana. Existe gente no creyente e influida por poderes de lo oculto componiendo música y otra gente que ha entregado su vida a Jesucristo haciéndolo. Sus respectivos resultados indican sus respectivas inspiraciones.

El poder de la mente es sorprendente y no hay que tomarlo a la ligera. He visto a miles de personas perder terreno en sus relaciones con Dios debido a que, con franqueza, la elección de su música no deja lugar para su fe cristiana.

Uno de los escritores del Antiguo Testamento dijo: "Elige tú en este día a quién quieres servir". Creo que si se les formulara esta pregunta, gran cantidad de adolescentes se inclinarían más hacia el rock and roll que hacia la roca de nuestra salvación.

Por el otro lado, no solo porque una canción sea transmitida por una estación de radio de rock o posea un ritmo progresivo, hay que llamarla necesariamente perniciosa. Me inquietan más las palabras que el ritmo. En canciones lentas de mis tiempos jóvenes, he escuchado algunas letras muy poco elegantes. Básicamente, tienes tres opciones:

1. No voy a escuchar ninguna clase de música rock.

2. Voy a escuchar constantemente música rock.

3. Quiero ser un oyente selectivo.

Aunque la mayoría de los adolescentes eligen la opción dos, yo espero que tú no lo hagas. Algunos estudios efectuados en la mente subconsciente nos dicen que es demasiado peligroso para tu estilo de vida. Y tampoco quiero que subestimes o minimices las cosas.

La mayoría de los adolescentes manifiestan que no prestan atención a la letra de las canciones, pero cuando se les pregunta respecto a las palabras de las mismas, hasta se sorprenden todo lo que pueden repetir de memoria de la letra de una canción.

A propósito de esto, recuerdo el enorme impacto que recibí hace muchos años cuando descubrí la publicidad subliminal por imágenes en el inconsciente. Fue en un cine de mi ciudad. El operador me contó que entre publicidad y publicidad fílmica clásica proyectada en la primera parte, se incluían placas fijas de una conocida bebida cola con su botella transpirada y en medio de cubos de hielo.

Los espectadores no alcanzaban a registrar con sus ojos naturales y su visión normal esa imagen, pero evidente en su subconsciente algo sucedía, ya que inexorablemente cuando concluía esa primera parte y se daba lugar al intermedio, la gente salía casi corriendo de la sala para irse a la barra y pedir…una de esas bebidas cola. Dice que le salía de forma casi automática. La mitad de los consultados confesó que no alcanzó a pensar lo que quería beber, el nombre de esa bebida le salió sin pensarlo. Subliminales.

Volviendo al tema, aquí hay algunas preguntas y reglas excelentes para escuchar música rock: ¿Puedo glorificar a Cristo al escuchar esta canción? ¿Empleo mi tiempo sabiamente? ¿Qué cosa me controla? Podría sugerirte qué cosa es la que te controla, y también podría asegurarte que eso no glorifica a Cristo, pero me temo que me tomarías por antiguo, legalista y algunas cuestiones más por el estilo.

Si eres completamente honesto y buscas la sabiduría de Dios, estas simples preguntas te ayudarán a hacer la elección correcta. Te ayudarán a elegir inteligentemente qué tipo de música pondrás en tu mente. No te olvides que nuestra fe viene por el oír, así que prestar suma atención a lo que mayoritariamente oímos, es sabio y atinado.

Los medios de información pueden ser la música, las películas, la televisión, los videos y las revistas. Estos medios pueden engañarte. Nunca subestimes el poder directo que ellos poseen sobre tu mente. El principio de la basura que entra y la basura que sale es el principio más fuerte y sensible para tratar con los medios de información y la mente.

Cuando miramos hacia esto lógicamente, es obvio pensar que todo lo que tú alimentas, crecerá. Si alimentas tu mente con influencias negativas, lo negativo aflorará. Si la alimentas con influencias positivas, entonces vencerá lo positivo.

En realidad, es muy simple: "lo que entra, sale". Ya que tu mente ejerce tanta influencia en quién eres tú y en quién te conviertes, miremos a algunas sugerencias prácticas para mejorar la manera de pensar. Además, que de la abundancia del corazón habla la boca, casualmente no lo inventé yo.

He aquí una frase para que la memorices: Creas cambios en tu vida cuando ganas control sobre tus pensamientos. Las personas que viven vidas satisfechas están en el proceso de manejar su manera de pensar. Por el contrario, esos eternos insatisfechos, día tras día van viendo pasar una forma de vida que no es la que deseaban.

Escucha las palabras del apóstol Pablo respecto a nuestros pensamientos: Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad. Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros (Filipenses 4:8-9).

Observa al final del versículo cuál es el resultado de pensar en cosas buenas: la paz. Cuando plantas buenos pensamientos en tu vida, sus raíces se enterrarán profundamente, y cuando la semilla de los buenos pensamientos comienza a germinar, una de sus muchas características es la paz.

¿Qué es lo más aconsejable hacer, entonces, en cualquiera de estos casos? Una especie de ejercicio que podríamos catalogar como de programar nuestra mente. Permíteme sugerirte algunas maneras: lee y memoriza versículos bíblicos, elige amigos edificantes, escucha buena música y lee libros inspirados.

No es lo básico ni lo central del evangelio, de acuerdo, pero aporta y mucho. En el tiempo dedicado a la oración, no te apresures, tómate tu tiempo para orar y meditar. Recuerda: "Como piensa el hombre en su corazón, así es él".

Desarrollar una vida devocional calificada siempre ha sido una lucha para la mayor parte de los cristianos, pero disciplina. Particularmente no soy partidario de los devocionales sistemáticos, pero ayudan en parte a mantener la mente fresca y alineada con el Espíritu. Reitero: sé que no es lo central del asunto, aunque pienso que es de importancia capital tener buenos pensamientos y mantener la mira en el Señor

Me encontré en cierta ocasión con un viejo pastor que me contó una anécdota personal. Dice que hace unos pocos años, muy frustrado, desarrolló un plan que funcionaba bien con él y su forma de manejarse dentro del evangelio.

 Quería leer todo el Nuevo Testamento, así que lo dividió en noventa secciones; leería aproximadamente tres capítulos por día. Cuenta que en su agenda puso una gran marca a los noventa días del día en que comenzó.

¿Sabes? Leer completamente el Nuevo Testamento en solo un período de tres meses lo ayudó a disciplinar sus hábitos para leer de diez a quince minutos por día, y le dio la oportunidad de plantar cosas buenas en su vida. Fue algo que le ocurrió a él y le sirvió a él, pero quizás te arroje una pista a seguir.

Si realmente quieres programar tu mente para que tenga buenos pensamientos, entonces tendrás que encontrar un método devocional que funcione bien para ti. Y reitero: no estoy hablando de comprarte uno de esos tantos libritos de devocionales que venden en las librerías cristianas y que muchos toman casi con identidad de una especie de horóscopo cristiano, hablo de una vida de devoción.

¿Y de qué se trata eso? Simple. Al estudiar a los grandes hombres y mujeres de Dios, encontré una característica que sobresale por encima de todas las demás en cada uno de ellos: todos tenían un tiempo diario de quietud con Dios. Ninguno hacía cosas tremendas sin tomarse un tiempo de oración. De eso, creo que solamente es capaz la iglesia moderna. ¡Gracias Señor por tu misericordia!

Si quieres tener buenos pensamientos deberás renovar constantemente tu mente con buenas cosas. Hay dos versículos bíblicos que fueron de especial ayuda para mí y tal vez puedan serlo para ti también:  (Isaías 26:3) Al de firme propósito guardarás en perfecta paz, porque en ti confía.

(Josué 1:8) Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.

La promesa de Dios dice que si meditamos y ponemos nuestros ojos en Él tendremos paz, prosperidad y éxito. A juzgar por estos versículos bíblicos, la disciplina de poner los ojos en el Señor vale la pena.

Pablo te reta en esto al decir: No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta (Romanos 12:2).

Eso es lo que realmente somos después de todo: una mente renovada. Con una mente renovada, puedes atreverte a soñar. Dios trabaja a través de mentes que han sido renovadas, refrescadas y están abiertas para su Espíritu Santo.

Relájate un momento y limpia tu mente. Entonces escribe sobre un papel algunos pensamientos de tus más profundos sueños y honrados deseos. No temas dejar correr tu imaginación. Ahora pon las palabras "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece" en ese mismo papel. Con una mente renovada, ¿qué te impide convertirte en la persona de tus sueños?

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Combatiendo Plagas Siglo XXI

Alguna vez escuché decir a alguien que el tiempo pasa sin pedir permiso, y eso creo que se adapta perfectamente a lo que estamos viviendo en estos días. Pero la Biblia nos dice que debemos aprovechar bien el tiempo porque los días son malos, así es que vamos par adelante y con victoria asegurada.

(Lucas 11: 24) = Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, anda por lugares secos, buscando reposo; y no hallándolo, dice: volveré a mi casa de donde salí.

(25) Y cuando llega, la halla barrida y adornada.

(26) Entonces va, y toma otros siete espíritus peores que él; y entrados, moran allí; y el postrer estado de aquel hombre viene a ser peor que el primero.

(27) Mientras él decía estas cosas, una mujer de entre la multitud levantó la voz y le dijo: bienaventurado el vientre que te trajo, y los senos que mamaste.

(28) Y él dijo: antes bienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y la guardan.

Supongo que en estos últimos años habrás podido observar cómo Dios ha realizado diversos cambios en tu vida, ¿No es así? Creo que todos hemos estado viendo eso. Creo que entre los creyentes genuinos, no debe haber uno que no tenga un testimonio bueno para contar respecto a lo que Dios ha hecho sobrenaturalmente en su vida.

Pudo haber sido sobre su salud, sobre su familia, sobre sus finanzas, y muchas otras áreas más. Y eso es algo que a los que amamos a Dios y procuramos servirle y ayudar a extender su Reino, nos llena de sana alegría.

Sin embargo, cuando cualquiera de nosotros ha venido al Señor, la primera carga que tenemos, habitualmente, es por nuestra familia. Nuestros padres, nuestros hijos, nuestra esposa o esposo, nuestros hermanos de sangre. Y nuestro deseo habitual es que todos ellos puedan conocer a Cristo.

Por el otro lado, cuando venimos al Señor, cada uno de nosotros llega, inexorablemente, portando en nuestros brazos una historia que ha vivido. Escuchar a esas personas, tarea que miles y miles de consejeros han hecho por años, es algo tremendo. Porque muestra con alta calidad y claridad lo que esa persona realmente ha vivido.

Ahí se juntan y amontonan cosas buenas, cosas malas, sufrimientos y alegrías. Cada uno de nosotros es un mundo de recuerdos, de experiencias. Y venimos a Dios, y Dios hace cambios. Y se generan un par de cosas particulares.

La primera, mucha gratitud por todo lo bueno que Dios hace casi de inmediato. Pero también cierta frustración, al ver que algunas cosas en nuestras vidas pueden quedar como están, sin cambiar. Muchos han tenido cambios casi violentos posteriormente a sus conversiones, y fue como si el Señor se hubiera movido demasiado rápido.

Y es como que al pasar los años, la figura se queda allí un poco quieta, y mucha gente se desanima. No ha llegado todavía a mi vida la persona por la que estoy orando, las cosas siguen más o menos así, no cambian nada.

Entonces es cuando uno empieza a buscar opciones. Prueban esto, prueban aquello, hacen una cosa, luego hacen otra opuesta, y así siguen en obediencia a algunos consejos que reciben al respecto de parte de pastores o gente especializada en consejería.

Pero resulta ser que muchas veces se pueden probar muchas cosas y no pasan. Y es ahí donde mucha gente se desanima y empieza a retroceder. Y otros que no importa que haya o no resultados. Siguen, siguen y siguen. Y pasan los años y ellos se quedan.

Ahora bien, en este pasaje que termino de leer, en Lucas 11, hay una serie de cosas. Es un texto que se ha usado muchas veces y como base de enseñanza para muchas cosas. Por eso quiero poner, fijar tu atención en un par de detalles.

Jesús está hablando, está enseñando. En el contexto del capítulo, Él habla de la oración y de algunas leyes espirituales. Ya sabemos, por otros estudios, que hay leyes espirituales que rigen todas las cosas. Se convierte en una carga cuando se desea enseñar con bendición y unción divina.

Yo creo que los hijos de Dios estamos llamados a entender las leyes espirituales. ¿Por qué? Porque al entenderlas, podemos provocar que las cosas sucedan. Recién te decía que hay frustración cuando vemos que las cosas no cambian.

Sin embargo, jamás nos preguntamos algo que es básico. ¿No será que no cambian porque existen leyes espirituales que están determinando que esas cosas no cambien? ¿Será que yo estoy ignorando la manera correcta en que esos cambios deberían producirse?

Entonces, ¿Qué sucede? El enemigo trabaja, normalmente, en áreas de ignorancia. Cuando digo esto, -aclaro- no estoy queriendo decir que una persona sea ignorante en el sentido absoluto de la palabra. El concepto de ignorancia es precisamente esto: ignorar algo.

El enemigo aprovecha que no sabemos algunas cosas para ganar ventaja sobre nosotros en el terreno de esas cosas que no conocemos. Claro que eso no es un atenuante en modo alguno para que no la moleste. De hecho, aprovecha la ignorancia de la gente para poder sacar ventaja.

En todo este pasaje Jesús habla acerca de varios principios, de varias leyes. Una de las leyes es la que está en la primera parte, donde dice, por ejemplo, que pidamos y vamos a recibir. El concepto básico, es: insiste. Pide, busca, llama y se te va a dar, vas a encontrar, vas a recibir.

O sea que la oración está explicada aquí bajo una ley; la ley de la persistencia. Dice que aún por tu insistencia Dios te va a responder. Aclaro: estoy hablando de creyentes genuinos, no de religiosos simuladores, hipócritas que suponen que Dios se va a dejar engañar por sus morisquetas, ¿Estamos?

Más adelante habla de otra ley, la ley de la unidad. Él muestra cómo, en una casa dividida, Él nunca va  a prevalecer. Muestra la importancia de estar de acuerdo, de consensuar movimientos y acciones.

Este es un tema frecuente en las familias, cuando hay algunos que son creyentes y otros que no. La casa está dividida, y esa casa presenta muchas luchas, porque ninguna casa dividida puede prevalecer.

Más adelante, y entramos al pasaje que termino de leer, Lucas 11:24, Jesús empieza a hablar acerca de la manera en que los demonios actúan, con respecto a lo que podríamos llamar como nuestros árboles genealógicos. Eso que dibujamos para conocer hijo de quien, y nieto de quien, somos.

Fíjate. En el versículo 24, dice: Regresaré a mi casa de donde salí. Y es muy interesante de la manera en que el espíritu inmundo se refiere a una persona. Aquí se describe a un espíritu que al ser expulsado de alguien por alguna razón, se plantea el por qué va a seguir así y decide volver.

Y lo dice de ese modo: volver a la casa de donde salió, a su casa. Y el verso 25, dice: Y cuando llega, la halla barrida y adornada. Obviamente que algo bueno pasó en esa persona. Probablemente se convirtió y el espíritu inmundo tuvo que salir a consecuencia de eso, la persona empezó a limpiar su vida y a arreglarla, ¿Entiendes?

Versículo 26 dice: Entonces va y toma consigo a otros siete espíritus peores que el mismo, y entrando habitan allí. Y lo postrero del hombre llega a ser peor que lo primero. Uno podría preguntarse cómo es posible, que una persona que estaba en proceso de limpiar su casa, -de hecho la limpió- pueda terminar en una situación tan lamentable.

Una situación peor que la del principio, porque siete peores han entrado aquí. Qué es lo que ha pasado. ¿A dónde estuvo la falta? ¿De qué estamos hablando? ¿Por qué Jesús me está enseñando esto justo después de la casa dividida, que habla de otro tipo de casa?

Y a continuación, también, de habernos explicado acerca de las leyes de la oración. Hay un hilo conductor entre todo esto. Realmente interesante poder verlo. Imagínate un árbol. Un árbol normal tiene partes visibles, (El tronco, la copa, las ramas, las flores) y partes invisibles (La raíz).

Claro, estamos acostumbrados que lo que podemos ver siempre es lo que nos parece más importante, o de mayor lucimiento. Sin embargo, en este árbol que has imaginado, las raíces invisibles que no podemos ver, son lo más importante y valioso, ya es de ellas que fluye la savia que alimenta y sostiene el resto del árbol.

La parte más visible de un árbol muchas veces puede ser el tronco. Pero en otros pueden ser las ramas, donde está todo el follaje. Los hay de todas las formas. Ni hablar de la parte más festiva y colorida de los árboles, que es donde están los frutos.

Ahora bien; a esa imagen de árbol que todos nosotros podemos tener, vamos a añadirle nuestra familia. Ya sabes que todos venimos de personas que vivieron antes, y algunos somos raíz, otros somos tronco, otros somos rama y otros somos fruto.

Y este es un ciclo paulatino, porque en algún momento nosotros somos los frutos, es decir: somos hijos. Pero luego seremos ramas, y luego troncos. Y cuando somos abuelos, ya hemos llegado a ser raíces, porque estaremos sosteniendo a otros.

Nos van pasando muchas cosas, pero también podemos ver que una familia es un árbol porque, asumamos que tiene gente que ha vivido atrás y ha tirado hacia adelante a la familia. Luego, en algún momento de toda esa historia, nosotros aparecimos. Precisamente por eso le han colocado el rótulo de árbol genealógico.

En este pasaje que estamos leyendo, y ahora voy a pedirte que busques Mateo capítulo 9. Sólo para añadir. Este relato de Lucas 11, se repite en Mateo 12, o sea que aparece en otra parte de los evangelios, también.

Pero te dije que íbamos a Mateo 9. ¿Por qué estoy mencionando esto? Porque hay algunas enseñanzas que sólo están en Mateo, otras que sólo están en Marcos, otras que sólo están en Lucas y algunas que sólo están en Juan. Pero hay algunas enseñanzas que están en dos de los evangelios. O algunas otras, inclusive, en tres. ¿Y eso que tiene que ver? Yo creo que denota ciertas características de importancia.

(Mateo 9: 6) = Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dice entonces al paralítico): Levántate, toma tu cama (En algunas versiones dice catre) y vete a tu casa.

(7) Entonces él se levantó y se fue a su casa.

En el pasaje de Lucas que hemos leído antes, dice: volvió a su casa. La palabra casa, viene de la palabra griega oikos. En algunos casos, oikos, o casa, es un lugar donde la persona habita. Como en este caso en que le dice: vete a tu casa. En otros lugares, vete a Mateo 12, la palabra casa, oikos, se refiere al tabernáculo o al templo.

(Mateo 12: 3) = Pero él les dijo: ¿No habéis leído lo que hizo David, cuando él y los que con él estaban tuvieron hambre; (4) cómo entró en la casa de Dios, y comió los panes de la proposición, que no les era lícito comer ni a él ni a los que con él estaban, si no solamente a los sacerdotes?

Aquí también se utiliza la misma palabra: oikos. Eso quiere decir que esa palabra se aplica a una residencia familiar, pero también se aplica al templo, al tabernáculo. Y su ustedes van a Mateo 21, versículo 13, Jesús está hablando del templo. Ustedes recuerdan cuando él entra y tira patas para arriba las mesas de los cambistas y todo eso.

(Mateo 21: 13) = Y les dijo: Escrito está: Mi casa, casa de oración será llamada; más vosotros la habéis hecho cueva de ladrones. (Aquí hay tres aplicaciones de la palabra casa. La primera, para lugar donde uno reside, residencia familiar; segundo, el tabernáculo; tercero, el templo.)

(Lucas 10: 5) = En cualquier casa donde entréis, primeramente decid: Paz sea a esta casa.

Esto quiere decir que también la palabra oikos, casa, se emplea para referirse a los miembros de una familia. Tú y tu casa serán salvos; no quiere decir esto que mi edificio, como casa, va a ser salvo, sino los miembros que forman parte de la familia.

Entonces, te estoy explicando que casa puede ser un edificio físico, donde uno vive. Casa, también se llama el tabernáculo. Casa, se llamaba el templo, y casa, también se le llama a la familia, a los miembros que forman una familia.

Ahora, imagínate esto. Ese pasaje tan interesante con el que hemos empezado en Lucas, dice: saldré de esta casa y volveré. ¿Podrá referirse a la familia, también? Técnicamente, la palabra se aplica así. Se puede aplicar a una persona o a una familia entera.

En el pasaje anterior, en ese mismo texto de Lucas 11, habla de la familia dividida, ¿Recuerdas? ¿Será que él puede volver a la familia, (ya no hablo de persona) porque tiene la ventaja de la división a su favor? Probablemente.

¿Por qué le pasa eso constantemente a tu familia? ¿Por qué, si oras permanentemente por tu familia, igualmente tiene que pasar eso? Estamos conjeturando, simplemente pensando en voz alta. ¿Será que eso que estás tratando que salga, tiene derecho a volver, y a volver multiplicado, quizás porque hay cierto grado de división?

(Hechos 7: 9) = Los patriarcas, movidos por envidia, vendieron a José para Egipto, pero Dios estaba con él, (10) y le libró de todas sus tribulaciones, y le dio gracia y sabiduría delante de Faraón rey de Egipto, el cual lo puso por gobernador sobre Egipto y sobre toda su casa.

Aquí aparece la palabra oikos de nuevo. Y la interpretación que quiero utilizar para Lucas 11 dista un poco de la que siempre hemos utilizado, que es que un demonio sale y entra de nuevo. Pero en este trabajo vamos a cambiar esa interpretación más bien tradicional y clásica, por una aplicada al contexto de familia, ya no al contexto de persona.

Ya no vamos a ver que el espíritu que sale de una persona, luego vuelve a esa persona. Hemos visto que la palabra que se utiliza como casa, se usa tanto para personas, como para familias íntegras, como para los templos. Y lo haremos porque es necesario que todos sepamos cómo un espíritu de esa naturaleza puede operar, por algún determinado motivo, en una familia entera.

Y es aquí donde nos encontramos con lo que en guerra espiritual se ha dado en llamar como espíritus familiares. ¿Y qué son los espíritus familiares? Pues son demonios que se dedican a trabajar específica y puntualmente en algunos miembros de una familia.

Especialmente, haciendo énfasis en la edad que ellos tienen. Puede haber espíritus que trabajan sobre gente joven, sobre los padres, o sobre los abuelos, o sobre el matrimonio. Tienen un rango de especialidad para manifestarse en momentos determinados en los cuales, el miembro o los miembros de una familia han cambiado su posición.

Otra característica de esta clase de espíritus es que no es ni moderno ni antiguo, ni actual ni viejo; trabaja de generación en generación. Nosotros descendemos de algunas personas, y vamos también a dar descendencia.

Eso significa que este espíritu ha trabajado con tus abuelos, con tus padres, y ahora está trabajando con tu generación y trabajará asimismo con la que viene detrás de ti. Se especializa de conocer a tu familia de tal manera que puede afectar a más de una generación.

Eso quiere decir que él está familiarizado con tu casa. Y es por esta razón que la mayoría de los autores cristianos que versan sobre este asunto, los denominan espíritus familiares. Como que ellos conocen muy bien todos los antecedentes de tu familia.

En el pasaje de Lucas 11 que hemos leído, dice: volveré, y tomando siete espíritus, vuelve. Estos siete espíritus son la antítesis de los siete espíritus de Dios. ¿Recuerdan ustedes los siete espíritus de Dios por allá por Isaías 11?

Ahora, ¿Qué sucede cuando una persona viene a Cristo? El Espíritu Santo, para hacer una radiografía del proceso, opera en tu vida logrando y produciendo fe. Sin fe es imposible acercarse a Dios, ¿No es cierto? Sin fe, no hay salvación.

El Espíritu Santo es capaz de producir fe en todas las personas de este planeta. Cuando tú eres tocado por el Espíritu Santo, la fe se empieza a manifestar y vienes a Cristo. Lo ves cómo tú Salvador, le entregas tu vida, y se produce lo que normalmente se llama: el Nuevo Nacimiento. 

Lo que viene a continuación, esos viejos coros evangélicos que decían. “ven, lléname, desciende, dame más”, en realidad, si quisiéramos ser textuales con lo que la Biblia habla, lo que debe pasar en el tiempo posterior al nuevo nacimiento, es que los siete espíritus de Dios vayan tomando tu vida, tu familia, tu casa.

Entonces, que eso que empezó siendo fe,  termine siendo espíritu de consejo, de poder, de sabiduría o de inteligencia. Al principio, cuando vienes a Cristo, ni siquiera tienes la capacidad de explicar lo que te ha sucedido.

Pero al pasar los años, tú sí puedes explicarle a una persona que no conoce a Dios, cómo ser salvo. Muchas veces, escuchar a un anónimo y humilde hermanito hablarle a una persona no creyente resulta muy interesante, porque se nota cuánto ha cambiado su manera de pensar.

De cómo llegó esa persona, sin siquiera explicarse lo que era el nuevo nacimiento, a cómo está hoy día, hablándole a otra persona, tratando de acercarla a Cristo. ¿Qué pasó? Espíritu de inteligencia, espíritu de temor de Dios.

Es decir que nadie está igual que como ha llegado. Ha habido un notorio crecimiento. Y sin cursos ni clínicas especializadas. La idea es que, al pasar los años, tu vida llegue a madurar tanto que se pueda ver eso que la Biblia llama los siete espíritus de Dios, obrando.

Imagínate un anciano, abuelo, que conoció al Señor en su juventud, dando consejo a sus nietos. Un hombre de Dios, temeroso, dando consejo a sus hijos u orando por su familia. Imagínate el modelo. Abraham, Isaac, José, por su descendencia.

¿Qué ha pasado? Toda una vida en la que hubo un proceso. De ser jóvenes y alocados, que un día estábamos y al siguiente no estábamos, a terminar siendo personas sólidas que llegan a sostener a mucha gente.

Porque hay un ciclo de crecimiento en Dios. Este espíritu que se levanta y dice que tomando a siete espíritus peores que él son, precisamente, espíritus que van a buscar estorbar la obra del Espíritu Santo en la vida de esa familia.

Estos siete espíritus de Dios, lo que provocan es bendición en nosotros. Si uno tiene espíritu de sabiduría, por ejemplo, entonces sí podrá y sabrá tomar decisiones correctas. Si uno tiene espíritu de consejo, entonces sí podrá darlos a otras personas, porque tendrá la habilidad de ver las cosas de una forma tan clara, que ellos van a poder tomar decisiones correctas por haber aceptado ese consejo.

Revisando la Biblia, encontramos que existen siete clases de estos espíritus familiares. Los especialistas en liberación saben muy bien, y así se lo enseñan  a todos los que quieran saberlo, que no todo lo que le sucede de malo a una persona tiene que ver con demonios, sino que en muchos casos el factor principal lo constituye su propia carnalidad. 

Un hombre reacciona mal y en forma violenta por una tontera por una simple razón: hace desde toda su vida que tiene esa característica. Lo que sucede es que, cuando llega a una iglesia, siempre habrá alguien que quiera liberarlo suponiendo que tiene un demonio.

No podemos aceptar que alguien que le propina cuatro golpes a su jefe en un ataque de ira incontenible salga luego a defenderse jurando que lo ha atacado e influido un demonio. Como tampoco es sabio que por toda defensa ese hombre asegure que él es así, sólo eso.

Hay una mezcla de ambas cosas que es la que opera en la conducta de la gente. De toda esa investigación de años, se ha determinado que existen siete clases de espíritus que, si el padre los tuvo, el hijo también va a tenerlos. Y si el hijo lo tuvo, también lo va a tener el nieto.

No son todos, hay siete, que son los siguientes. Y no voy a enumerarlos por orden de importancia. No diré ni querré decir que el que mencione primero será porque es el más importante que el segundo. Simplemente los mencionaré por orden para no dar información confusa y mezclada.

De todos modos, cuando los mencione, aprovecha este momento donde quiera que te encuentres y examínate a ver con cuál de ellos te ves comprometido. Si así lo entiendes, verifica si tus padres lo han tenido. Pregunta a las tías, primos y demás parientes que tengan información. Y luego remóntate hasta tus abuelos. No sería extraño que uno de estos espíritus, además de estar fastidiándote a ti, haya estado operando en tu casa por casi toda su existencia como familia.

El primero habremos de llamarlo Espíritu de Ira. Voy a dar algunos versículos, todos son tomados del primer libro de Samuel. (1 Samuel 18:8) = Y se enojó Saúl en gran manera, y le desagradó este dicho, y dijo: a David dieron diez miles, y a mí miles; no le falta más que el reino.

¿Es normal que la ira sea una cuestión genética o de familia? Sí. Y de hecho, hasta psicológicamente se han hecho estudios, respecto a que los niños aprenden a expresar su enojo tal como sus padres lo hacen.

Pero lo interesante es esto, y es aquí donde la psicología ya no puede ayudarnos, así como tampoco puede hacerlo ninguna disciplina médica o de la conducta. Que se ven ese tipo de reacciones en niños tan pequeños, que no han tenido tiempo todavía de aprender las conductas de los padres.

Está el caso de un bebé de un par de años que arroja al suelo el biberón, muy enojado, simplemente porque lo hicieron llorar más de la cuenta. ¿Me vas a decir que con sólo dos años de edad, ya aprendió eso de la conducta de sus padres?

Obviamente que no, pero si él tiene esa conducta a los ocho años, y reacciona con violencia y el padre también, uno puede decir ciertamente, que está aprendiendo a reaccionar cómo ve reaccionar s su padre.

En ese segundo ejemplo, la psicología tiene mucho que decir. Las reacciones son aprendidas. Pero en el primer ejemplo la psicología se calla la boca porque, en un niño tan pequeño, no ha existido ni por asomo la oportunidad de procesar esa conducta para poder hacerla suya. Entonces es ahí donde decimos que eso es espiritual.

El segundo espíritu familiar, es el Espíritu de Temor. Hay gente que nunca se animó a hacer cosas nuevas, o a invertir, o a hacer cosas arriesgadas, porque había temor de por medio. Y desde los bisabuelos, pasando por los abuelos y los padres, fueron gente que terminaron sus días llenos de grandes ideas, pero sin nada.

¿Por qué? Por el temor. Por ahí pierdo, por ahí me engañan, por ahí me va mal, y que aquello, y que esto y que lo otro. Temor. ¿Es un espíritu heredado? Sí. (1 Samuel 18:12) = Más Saúl estaba temeroso de David, por cuanto Jehová estaba con él, y se había apartado de Saúl.

Tercero, Espíritu de Celos. (1 Samuel 18: 9) = Y desde aquel día Saúl no miró con buenos ojos a David. Los celos son heredados y entran dentro de la categoría de espíritus familiares. Cuarto, Espíritu de Manipulación. 

(1 Samuel 18: 12) = Más Saúl estaba temeroso de David, por cuanto Jehová estaba con él, y se había apartado de Saúl; (13) por lo cual Saúl lo alejó de sí, y le hizo jefe de mil; y salía y entraba delante del pueblo.

(14) Y David se conducía prudentemente en todos sus asuntos, y Jehová estaba con él.

(15) Y viendo Saúl que se portaba tan prudentemente, tenía temor de él.

(16) Más todo Israel y Judá amaba a David, porque él salía y entraba delante de ellos.

(17) Entonces dijo Saúl a David: he aquí, yo te daré Merab mi hija mayor por mujer, con tal que me seas hombre valiente, y pelees las batallas de Jehová. Más Saúl decía: no será mi mano contra él, sino que será contra él la mano de los filisteos.

(18) Pero David respondió a Saúl: ¿Quién soy yo, o qué es mi vida, o la familia de mi padre en Israel, para que yo sea yerno del rey?

(19) Y llegado el tiempo en que Merab hija de Saúl se había de dar a David, fue dada por mujer a Adriel meholatita.

(20) Pero Mical la otra hija de Saúl amaba a David; y fue dicho a Saúl, y le pareció bien a sus ojos.

(21) Y Saúl dijo: yo se la daré, para que le sea por lazo, y para que la mano de los filisteos sea contra él. Dijo, pues, Saúl a David por segunda vez: tú serás mi yerno hoy.

(22) Y mandó Saúl a sus siervos; hablad en secreto a David, diciéndole: he aquí el rey te ama, y todos sus siervos te quieren bien; sé, pues, yerno del rey.

(23) Los criados de Saúl hablaron estas palabras a los oídos de David. Y David dijo: ¿Os parece a vosotros que es poco ser yerno del rey, siendo yo un hombre pobre y de ninguna estima?

(24) Y los criados de Saúl le dieron la respuesta, diciendo: tales palabras ha dicho David.

(25) Y Saúl dijo: decid así a David: el rey no desea la dote, sino cien prepucios de filisteos, para que sea tomada venganza de los enemigos del rey. Pero Saúl pensaba hacer caer a David en manos de los filisteos.

(26) Cuando sus siervos declararon a David estas palabras, pareció bien la cosa a los ojos de David, para ser yerno del rey. Y antes que el plazo se cumpliese, (27) se levantó David y se fue con su gente, y mató a doscientos hombres de los filisteos; y trajo David los prepucios de ellos  y los entregó todos al rey, a fin de hacerse yerno del rey. Y Saúl le dio su hija Mical por mujer.

(28) Pero Saúl viendo y considerando que Jehová estaba con David, y que su hija Mical lo amaba, (29) tuvo más temor de David; y fue Saúl enemigo de David todos los días.

(30) Y salieron a campaña los príncipes de los filisteos; y cada vez que salían, David tenía más éxito que todos los siervos de Saúl, por lo cual se hizo de mucha estima su nombre.

De este tema solemos hablar y enseñar cuando hablamos de Jezabel. Y así hemos visto cómo, una madre manipuladora va a formar una hija manipuladora, mientras que un hombre manipulador, va a formar un hijo manipulador.

Quinto, Espíritu de Muerte. De hecho, no estoy hablando de la muerte como cesación de la vida. (1 Samuel 18: 11)= Y arrojó Saúl la lanza, diciendo: enclavaré a David a la pared. Pero David lo evadió dos veces. (Sexto, Espíritu de Brujería.)

(1 Samuel 28: 3) = Ya Samuel había muerto, y todo Israel lo había lamentado, y le habían sepultado en Ramá, su ciudad. Y Saúl había arrojado de la tierra a los encantadores y adivinos.

(4) Se juntaron, pues, los filisteos, y vinieron y acamparon en Sunem; y Saúl juntó a todo Israel, y acamparon en Gilboa.

(5) Y cuando vio Saúl el campamento de los filisteos, tuvo miedo, y se turbó su corazón en gran manera.

86) Y consultó Saúl a Jehová; pero Jehová no le respondió ni por sueños, ni por Urim, ni por profetas.

(7) Entonces Saúl dijo a sus criados: buscadme una mujer que tenga espíritu de adivinación, para que yo vaya a ella y por medio de ella pregunte. Y sus criados le respondieron: he aquí hay una mujer en Endor que tiene espíritu de adivinación.

(8) Y se disfrazó Saúl, y se puso otros vestidos, y se fue con dos hombres, y vinieron a aquella mujer de noche; y él dijo: yo te ruego que me adivines por el espíritu de adivinación, y me hagas subir a quien yo te dijere.

(9) Y la mujer le dijo: he aquí tú sabes lo que Saúl ha hecho, cómo ha cortado de la tierra a los evocadores y a los adivinos, ¿Por qué, pues, pones tropiezo a mi vida, para hacerme morir?

(10) Entonces Saúl le juró por Jehová, diciendo: vive Jehová, que ningún mal te vendrá por esto.

(11) La mujer entonces dijo: ¿A quién te haré venir? Y él respondió: hazme venir a Samuel.

(12) Y viendo la mujer a Samuel, clamó en alta voz, y habló aquella mujer a Saúl, diciendo: (13) ¿Por qué me has engañado? Pues tú eres Saúl. Y el rey le dijo: no temas, ¿qué has visto? Y la mujer respondió a Saúl: he visto dioses que suben de la tierra.

(14) Él le dijo: ¿Cuál es su forma? Y ella respondió: un hombre anciano viene, cubierto de un manto. Saúl entonces entendió que era Samuel, y humillando su rostro a tierra, hizo gran reverencia.

(15) Y Samuel dijo a Saúl: ¿Por qué me has inquietado haciéndome venir? Y Saúl respondió: estoy muy angustiado, pues los filisteos pelean contra mí, y Dios se ha apartado de mí, y no me responde más, ni por medio de profetas ni por sueños; por esto te he llamado, para que me declares lo que tengo que hacer.

(16) Entonces Samuel dijo: ¿Y para qué me preguntas a mí, si Jehová se ha apartado de ti y es tu enemigo?

(17) Jehová te ha hecho como dijo por medio de mí; pues Jehová ha quitado el reino de tu mano, y lo ha dado a tu compañero, David.

(18) Como tú no obedeciste la voz de Jehová, ni cumpliste el ardor de su ira contra Amalec, por eso Jehová te ha hecho esto hoy.

(19) Y Jehová entregará a Israel también contigo en manos de los filisteos; y mañana estaréis conmigo tú y tus hijos; y Jehová entregará también el ejército de Israel en mano de los filisteos.

(20) Entonces Saúl cayó en tierra cuán grande era, y tuvo gran temor por las palabras de Samuel; y estaba sin fuerzas, porque en todo aquel día y aquella noche no había comido pan.

(21) Entonces la mujer vino a Saúl, y viéndolo turbado en gran manera, le dijo: he aquí que tu sierva ha obedecido tu voz, y he arriesgado mi vida, y he oído las palabras que tú me has dicho.

(22) Te ruego, pues, que tú también oigas la voz de tu sierva; pondré yo delante de ti un bocado de pan para que comas, a fin de que cobres fuerzas, y sigas tu camino.

(23) Y él rehusó diciendo: no comeré. Pero porfiaron con él sus siervos juntamente con la mujer, y él les obedeció. Se levantó, pues, del suelo, y se sentó sobre una cama.

(24) Y aquella mujer tenía en su casa un ternero engordado, el cual mató luego; y tomó harina y la amasó, y coció de ella panes sin levadura.

(25) Y lo trajo delante de Saúl y de sus siervos; y después de haber comido, se levantaron, y se fueron aquella noche.

Y por último, el séptimo espíritu familiar, Espíritu de Suicidio. (1 Samuel 31: 4) = Entonces dijo Saúl a su escudero: saca tu espada, y traspásame con ella, para que no vengan estos incircuncisos y me traspasen, y me escarnezcan. Más su escudero no quería, porque tenía gran temor. Entonces tomó Saúl su propia espada y se echó sobre ella.

Te voy a dar un ejemplo. Los equipos de liberación de mayor experiencia y autoridad, suelen investigar en el pasado a alguien que ostente un espíritu de adivinación, ya que han comprobado fehacientemente que esos espíritus suelen transmitirse de generación en generación.

Eso quiere decir que, cuando hablamos de una persona, y empezamos a hacerle un análisis espiritual, nos encontramos con que hay algunas cosas que esta persona las aprendió. Por ejemplo, que un amigo lo haya introducido en la droga. Ese es un pecado adquirido, un demonio que entró por invitación personal.

Pero hay otro tipo de espíritus. Son aquellos que han estado trabajando en ciertas familias por generaciones y generaciones y, por lógica consecuencia, conocen muy bien a las personas en las cuales operan hoy. 

Si tú hablas, por ejemplo, con una persona que haya tenido un suicidio en su familia, te puedo asegurar que si investigamos con mayor precisión, nos vamos a encontrar con que en esa familia ha habido o hubo más de un suicidio.

A eso es lo que llamamos mayoritariamente espíritus familiares. Otros los presentan o enseñan cómo generacionales, no hace al punto la modificación. Ahora bien, si en tu árbol genealógico has tenido a un bisabuelo que se suicidó, y en momentos de angustia o depresión tú sientes que quisieras morirte, creo que ya te estás dando cuenta por dónde anda la cosa.

¿Por qué? Porque estos espíritus que te he presentado,  operan específicamente en la manera de pensar de toda esa familia. ¿Y qué es lo que operan los espíritus familiares en las casas? Puntualmente, tres cosas.

La primera cosa que ellos operan o producen, son patrones generacionales. Y te doy un ejemplo. Un espíritu de Ira en acción; un abuelo que nunca le perdonó algo a sus hijos, o a uno de ellos, y que se murió enojado con ese hijo.

Y toda la familia sufría, tremendamente angustiada, por ver cómo el hombre ya se estaba muriendo y seguía enojado con uno de sus hijos. Pasan los años y, uno de sus descendientes, tiene la misma historia con uno de sus propios hijos. Ese es un patrón generacional.

Y es muy llamativo, porque ese que hoy es padre cuando en ese entonces era hijo de ese viejito que andaba enojado, que en su momento decía: “¡Cómo mi padre no entiende que no puede comportarse así!, hoy día está actuando exactamente igual.

Ahora pregúntate y pregúntame: ¿Por qué si él sufrió tremendamente por ese comportamiento paterno e hizo lo indecible por modificarlo sin conseguirlo, hoy está repitiendo la misma conducta con el suyo? Porque es un patrón y está por encima de la voluntad; está dentro de las estructuras de comportamiento de la familia.

Hay personas que se quedan permanentemente dentro de sus casas, con todas las ventanas cerradas, no entra una gota de sol ni de luz de sol. Viven casi a oscuras y en permanente depresión. Eso es un espíritu de muerte.

Algunos años después, los hijos de esas personas, que en su momento habrán sufrido viendo a sus padres encerrarse y pasar días enteros sin comer ni salir, comienzan a padecer trastornos que indefectiblemente comienzan a arrastrarlos a crisis depresivas. El mismo espíritu que sigue operando en la misma familia.

Y existe una gran diferencia que resulta peligrosa. En los tiempos de los antepasados, convivían con ese problema hasta que un buen día se morían. No se internaban en sanatorios, ni en clínicas neuropsiquiátricas especializadas ni tomaban nada para su problema.

Hoy es diferente. Hay muchísima medicación bien fuerte para procurar sacar a la persona de ese estado. Hay clínicas exclusivas de alto costo donde se tratan esas patologías. Cualquier persona, hoy, puede terminar internado allí o, lo peor, adicto a las drogas. Espíritu de muerte.

Porque dicen los que saben del tema que, detrás de todo cuadro protagonizado por un droga dependiente, hay algún antepasado con serios y muy visibles problemas relacionados con el espíritu de muerte. ¿Qué es la fármaco-dependencia? Es un espíritu de muerte, gradual.

La persona no lo sabe y paulatinamente va incorporando más y más medicamento que al final lo está matando. La mejor prueba de eso la tienes (al menos en mi país) en las cajas de cigarrillos. Es obligatorio y se cumple, que cada paquete trae una leyenda bien grande que dice que el tabaco es nocivo para la salud y produce cáncer.

Y el fumador lo lee mientras inhala y expulsa el humo, como una especie de entretenimiento anexo al acto de fumar. ¿Están locos? ¡No! Y para nada es un acto involuntario o inconsciente. ¿Y entonces por qué sigue fumando? Porque es un patrón generacional. Un patrón establece una manera de actuar.

La segunda cosa que provocan los espíritus familiares, son las maldiciones familiares. No es el tema, pero es bien interesante. Hay rastros en la historia sobre estos temas que son realmente visibles. Sólo por aplicación práctica de lo que estamos viendo voy a explicarte brevemente cómo se da esto en los planos familiares.

Imagínate a un padre o a una madre que, por alguna causa en especial o particular, no está de acuerdo con el matrimonio de uno de sus hijos, entonces de manera inconsciente, le lanza una maldición. “Si te casas con esa o con ese, te va a ir mal”.

O sea que lo que quiero decirte es que maldición, no es decir: “¡Te maldigo!”. Basta con decirle a alguien algo que luego va a suceder. Y que lamentablemente, aunque la persona que lo digo desaparezca, el que queda ve con dolor cómo no puede impedir que ocurra lo que le anticiparon ocurriría.

Técnicamente, ¿Qué es una maldición? Es una atadura. Es una atadura que funciona en base a dos factores: una, mi palabra; y dos, un espíritu inmundo que usa mis palabras para atar a otra persona. El espíritu inmundo, dice: “¡Si su padre lo dijo, que lo ama!”. Entonces, aunque el papá se arrepienta, la atadura sigue.

¿Cómo se rompe una maldición? Con una bendición. Yo dije esto, pero ahora digo esto. Y diciendo esto nuevo, echo fuera al espíritu inmundo que estaba detrás de lo que se dijo antes. Los espíritus familiares se encargan de hacer que se cumplan las maldiciones generacionales.

Hay casos en donde las tinieblas tienen derecho de despojar a una persona por causa de lo que hicieron sus antepasados. Familias que hace setenta u ochenta años tenían riquezas de alto nivel y que, con el correr de los años, fueron perdiendo y perdiendo hasta quedar sin nada.

Muchas de esas alianzas se dieron por palabras. La masonería, por ejemplo, funciona en base a palabras. Juramentos, palabras que se dicen en ciertos y determinados momentos, oraciones que se repiten. Y a través de esas palabras, una persona puede maldecir a su familia.

La tercera cosa que operan los espíritus familiares, son las enfermedades generacionales. O sea que, muchos se van a morir de las mismas causas por las que se murieron sus abuelos. Esto puede tener una explicación lógica, biológica o médica: la genética. Puede ser.

Volvamos un momento a los patrones generacionales. Cuando hablo de patrones hablo de conductas aprendidas. Los hijos terminan aprendiendo las conductas llevadas adelante por sus padres. Las buenas y las malas.

De allí que, cuando los descendientes pasan por una crisis, sus respuestas van a estar condicionadas a las respuestas que tenían sus padres, en su momento, para lo mismo. Y ahí tenemos una combinación letal: un patrón aprendido con otro que es heredado. Más allá de las circunstancias, la tendencia de caer en esto, es espiritual.

Estos son modelos o hábitos negativos que pasan de generación en generación. Y la familia se familiariza tanto con esos modismos y comportamientos que cuando quieren darse cuenta ya los han incorporado como sistemas de vida cotidianos y normales.

Muchas veces, estos patrones se enquistan o se posicionan utilizando a algunas personas. Es bastante frecuente que en familias donde son varios hermanos, al morir el padre, que tenía un carácter controlador y muy fuerte, indefectiblemente uno de sus hijos recibe la carga espiritual más grande y potente relacionada con el padre fallecido.

Y ese, no sólo va a tomar el control emocional y espiritual de los demás, sino que se va a encargar, puntillosa y meticulosamente, de mantener vigente día tras día lo que se viviera en las épocas del padre ya ausente. Logra, aunque no se lo proponga, producir temor y excesivo respeto por parte de los demás.

Y ese hijo ahora devenido en jefe del clan, se encarga de retrotraer hechos y sucesos a la época en que el padre vivía, y de esta manera mantiene activo y sumamente vivo a todos los patrones heredados, esos que el resto pretendía desterrar y olvidar.

La conclusión es muy simple. Cuando hablamos de espíritus familiares, quiero que entiendas por si no te habías dado cuenta, que estamos hablando de demonios. Y un demonio, para actuar en un cierto y determinado lugar, necesita a una persona física para manifestarse.

Toma, por ejemplo, al espíritu de pobreza. Si ese espíritu anda dando vueltas por tu iglesia un domingo por la tarde, es muy probable que ni siquiera te des cuenta de su presencia. Pero si en un momento dado ingresa al templo un mendigo todo harapiento y sucio, entonces de inmediato tomas conciencia de la actividad de ese espíritu, porque lo estás viendo obrar.

Ahora bien: ¿Quiénes detectan a los espíritus sin las personas? Los profetas. Si hubiera alguno en tu iglesia, seguramente ese domingo, y mucho rato antes que ese mendigo ingresara a pedir algo, se hubiera puesto de pie y hubiera dicho: ¡reprendamos, hermanos; hay un espíritu de pobreza en este lugar!

Claro está que, cuando aparece el mendigo y el espíritu que lo influye se manifiesta claramente, entonces ya no necesitas al profeta. Esto tiene toda una estructura en el ámbito espiritual. Y es importante entender esto, porque un espíritu familiar, necesita definitivamente a un representante humano en cada generación.

Si se diera un caso así en una familia determinada, ese que guarda en sí mismo la presencia de ese espíritu es el encargado de desarticular todos los esfuerzos que los demás hacen para desprenderse de él. Y que no te quepan dudas que va a ser el único que no se convertirá a Jesucristo, aunque el resto sí lo haga.

Por eso quiero que entiendas bien toda esta información, porque no es solamente algo espiritual. Porque lo espiritual no sería tan determinante o tan importante si no se manifestara en lo natural. Es lógico, no afectaría a nadie.

El tema es que, cuando empiezas a darte cuenta, es como que se hizo un poco tarde. Algunos comienzan a meterse en líos, otros tienen conductas inexplicables conforme a sus personalidades. La gente cambia. Pero habrá uno en cada familia donde ese espíritu estará con las mismas características que el primer día.

Los hermanos que se han especializado en batallar contra estos espíritus aseguran que, cuando en una familia se produce una sólida unidad espiritual por parte de una mayoría para orar y batallar contra este demonio, lo que generalmente suele suceder es que se muera el miembro de la familia que lo poseía. ¿Me dices que la persona puede llegar a morirse? Sí, te lo estoy diciendo.

Porque, -dicen y aseguran aquellos que verdaderamente conocen muy bien de esto-, que está tan fuertemente agarrado ese demonio de esa persona que, intentar sacárselo, significa literalmente matarlo. Mucho cuidado con esto. Tal como se lo escuché a un siervo con alta experiencia en guerra espiritual, dije que “puede” morirse, no dije que “va” a morirse, ¿Está claro?

No obstante, hay gente que muy preocupada porque le ocurren estas cosas, decide un día irse de la casa donde está centralizado ese espíritu maligno. Dice para sus adentros: “¡Ah, sí! ¡Qué se maten entre ellos, si quieren! ¡Yo me voy de aquí! ¿Sabes qué? Si es un espíritu familiar, no te va a funcionar; te va a seguir donde quiera que te escondas.

Porque esa entidad no está alrededor tuyo, está en ti. Es un patrón generacional y va a manifestarse donde quiera que tú te encuentres. ¿Y cómo es que se vence eso? De eso es que vamos a hablar. Lo primero que debes saber es cómo funciona, cómo opera.

Debes investigar respecto a cómo se introdujo en tu familia. Reitero una vez más; este espíritu familiar siempre busca conectarse con por lo menos un miembro de una familia por cada generación, y de allí ataca a los restantes.

Ahora bien, ¿Sabes, entre las cosas que puede hacer este espíritu, qué cosas realmente provoca? Volvamos al tema de las maldiciones. Esas maldiciones, llamadas generacionales, se llaman así porque van revalidándose generación tras generación.

¿Cómo funciona este espíritu? Este espíritu provoca que, los pecados que se dieron y se confesaron de los padres, se vuelvan a dar y a confesar en esta generación. Ejemplo: volviendo al caso de la falta de perdón. Espíritu de ira.

Hay gente que suele decir muy a menudo: “Yo amo a las personas, ¿Pero cómo supones que le voy a perdonar esto o aquello? El que sentía todo eso se murió, ya está. Pero ahora tiene otra generación. Ya no están en el siglo 19 ni en el 20, ahora estamos viviendo en el siglo 21.

Pero resulta ser que las maldiciones que se libraron allá, quedaron ahí. Pero en esta generación aparece alguien que vuelve a utilizar y a revalidar lo que se dijo, y va y lo dice de nuevo. La maldición es un pecado. Dios nunca va a estar de acuerdo que de tu boca salga maldición para nadie.

Dice que nosotros debemos elegir decir bien. Un a le digas a nadie que en algo le va a ir mal. Dile que la va a ir bien. Dios lo bendiga. ¡Pero es que ha obrado mal! Que Dios se encargue. Que de tu boca salga bendición.

Pero el tema es más complicado que eso. Una maldición es, por ejemplo, decir: ¡Nunca nos va a ir bien! ¡Nunca vamos a salir de esto! ¡Nunca vamos a poder cambiar esta situación! La maldición es un pecado porque niega la acción y el poder de Dios.

¡Pero no, hermano! ¡Usted no sabe que esto ya sucedió antes con mis padres! Sí, pero tus padres no conocían a Jesucristo. Pero tú sí que lo conoces, y tú eres el único que puedes hacer que esa maldición se convierta en bendición con el tiempo.

La pregunta, entonces, es: ¿Por qué eliges unirte con las palabras de tus padres, que eran incrédulos? Estas maldiciones pueden pasar hasta la cuarta generación. El efecto máximo, es hasta la cuarta generación.

(Isaías 11: 1) = Saldrá una vara del tronco de Isaí, y un vástago retoñará de sus raíces.

Aquí estamos viendo las cuatro generaciones. Dice que saldrá una vara, (en otras versiones se lee, retoño), una, del tronco, (dos) de Isaí, (tres). Y un vástago, (cuatro) retoñará de sus raíces. ¿Fui claro? ¿Se me entendió? Lo voy a explicar mejor.

(Romanos 11: 16) = Si las primicias son santas, también lo es la masa restante; y si la raíz es santa, también lo son las ramas.

Haz un pequeño ejercicio, vete a lo opuesto a esto. Si la primera parte o porción, que son las primicias, son contaminadas, también la masa. Y si la raíz es inmunda, también lo son las ramas. Hay un texto muy interesante en Joel 2, donde se ha hablado de lo que el Espíritu Santo iba a hacer, muy por encima de lo que sucedió en Pentecostés. Joel es un profeta menor que escribe después que el templo se destruyó. Es un hombre muy valiente, él se levanta para declarar una palabra de arrepentimiento y juicio a la nación.

(Joel 2: 25) = Y os restituiré los años que comió la oruga, el saltón, el revoltón y la langosta, mi gran ejército que envié contra vosotros.

Cuando satanás quiere destruir una familia, va a utilizar cuatro procesos. Que te puedo clarificar mejor como cuatro tipos de ataques. Se habla de la oruga, el saltón, el revoltón y la langosta. Lo aprendí hace mucho tiempo: no son cuatro insectos diferentes.

Es el proceso progresivo de uno solo, en sus cuatro fases de crecimiento. Es como cuando vemos una mariposa. Una mariposa es la etapa final de una oruga. El mosquito, inclusive, antes de ser ese bicho fastidioso por sus picaduras, era una oruga que vivía en el agua.

No son muchos, es uno solo en sus distintas etapas. En este caso es lo mismo, es un proceso de cuatro fases que concluye en una langosta. Vamos a verlos con detenimiento. ¿Cuál es el primero? La oruga. La palabra oruga, en el hebreo, es la palabra gazam.

Esta es la fase en la que el gusano ha salido del huevo, y no tiene alas. El gazam, se especializa en comerse la raíz. No tiene alas, se arrastra. Si has visto arbustos sabes que algunos tienen sus raíces bien enterradas y escondidas, pero otros las tienen casi sobresaliendo a la superficie. Gazam, u oruga, se come las raíces.

El siguiente es el saltón. La palabra en hebreo para saltón, es arbeh. Es la segunda etapa de la formación de este insecto. Sigue siendo pequeño, tiene como una piel, es un insecto sin patas y sin alas, que se especializa en destruir el tronco.

Ya puede trepar por la corteza del árbol. ¿Cuál es el tercero? Revoltón. No deriva de revoltoso como algunos suponen. En hebreo la palabra es yekeq. El revoltón es la langosta joven, temprana del desarrollo. Tiene alas muy pequeñas, pero a pesar de tenerlas, no puede volar.

Sin embargo, tiene unas pequeñas patas muy ágiles que le permiten destruir las ramas. Por último, la langosta. En hebreo la palabra es hasil. ¿Y qué se come la langosta? Los frutos. Destruyen todo el follaje. Ahí el insecto ya está maduro, tiene patas, alas largas y una mandíbula que tritura todo.

Si te has dado cuenta, estas cuatro fases del desarrollo de este insecto, tiene un rasgo muy interesante. Cada uno de ellos se caracteriza porque destruye una parte del árbol familiar. Se especializan en eso. Hasta que queda totalmente devastado, se destruyó la raíz, el tronco, las ramas y los frutos.

(Joel 1: 2) = Oíd esto, ancianos, (Raíz) y escuchad, todos los moradores de la tierra. ¿Ha acontecido esto en vuestros días, o en los días de vuestros padres? (Tronco)

(3) De esto contaréis a vuestros hijos, (Ramas) y vuestros hijos a sus hijos, (Frutos) y sus hijos a la otra generación.

Joel está denunciando el ataque contra las generaciones de la casa de Israel. Raíz, tronco, ramas y frutos. Veamos: la raíz es la primera generación; son los abuelos. El tronco, es la segunda generación, son los padres. Tercero, las hojas; los hijos. Cuarto, los frutos, los nietos.

Noten algo interesante en todo este proceso. La raíz, determina lo que será la herencia. Porque de acuerdo con el tipo de raíz, será el árbol. ¿Sabías eso? Si el árbol va a crecer mucho, las raíces van a ser muy extensas, largas. Se conocen raíces que tienen cientos de metros, hasta llegar a las fuentes de aguas.

Es imposible que un árbol grande tenga raíces pequeñas. Por eso decimos, (Y no lo decimos solamente nosotros), que los abuelos tienen un rol muy importante. Ese rol es dejar herencia. Y resulta más que obvio que no estoy hablando de cuestiones materiales, de hecho.

Un abuelo les habla a los hijos, que ya son adultos, y les habla a los nietos, que son pequeños. Y créeme que tiene influencia en todos ellos. Eso es herencia. Ninguno de ustedes seguramente, recuerda haber tenido bisabuelos, pero sí abuelos. A ellos los recuerdan bien.

Analizando muchas cosas, te vas a dar cuenta que puedes tomar cosas buenas o malas de tus abuelos. Es como si Dios les hubiera dado el privilegio a los abuelos, de poder modelar caracteres en sus nietos que luego le permitirán defenderse en la vida. Incluso, en muchos casos que hemos visto, sobreviviendo a malos padres.

Porque una cosa es tener malos padres, les sucede a muchos. Pero qué terrible es cuando toca tener malos abuelos. Porque la idea del abuelo es la del amor, la de personas agradables, cariñosas, dulces. El padre es el que disciplina, pero el abuelo no. El abuelo es el que malcría, es el que te debería dejar mejores imágenes en tu mente.

Por eso es que en la historia judía tiene dirección de Dios. El abuelo judío era el encargado de tres cosas. 1) Era el que les enseñaba el idioma hebreo. 2) Eran los encargados de transmitirles su legado espiritual. 3) Era el encargado de la bendición sacerdotal.

El tronco, estoy hablando de los padres, de los adultos mayores, es la parte que normalmente es más vistosa del árbol. Es el que trabaja y sostiene todo el árbol. El tronco es el que hace el trabajo más duro. De él salen todas las ramas. Las ramas, los hijos. Largos, sueños largos, planes, ideas. Y llegarán los nietos que son los frutos.

(Éxodo 20: 5) = No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, (6) y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos.

Pregunta: ¿Por qué alguien que está en Cristo, sin importar la edad que tenga, puede tener problemas como: carácter, vicios, problemas sexuales o depresión? ¿Por qué puede darse esto? Hay algunas teorías, veámoslas.

Teoría biológica o genética, o sea: la influencia de los padres o los abuelos. Eso quiere decir que va a pasar cosas a los hijos, buenas y malas. Si lo que estás heredando es bueno, bueno. Si lo que estás heredando es malo, malo.

Te pregunto: ¿tú crees que lo espiritual puede, en algún momento, representarse materialmente? ¿Será posible, por ejemplo, que una iniquidad pueda presentarse materialmente como un gen negativo? Si no tienes respuesta no te preocupes, hay un millar de personas buscándola todavía. La iglesia incluida.

La segunda teoría tiene que ver con lo que se llama “conducta aprendida”. Es posible que si una persona ha crecido con padres separados, o en un hogar violento, o en un lugar donde había un lenguaje vulgar de manera constante, desarrolle comportamientos muy similares al que tenía cuando era niño.

Esto se llama teoría social. Y nos enseña que conforme al ambiente social donde un niño crece, así será su probable formación por influencia. Puedes imaginarte lo que podría llegar a suceder dentro de algunos años a partir de los derechos para el matrimonio homosexual, que algunos países, (Entre ellos el mío), han autorizado por ley.

Hoy no hay más problemas que los clásicos de discriminación, segregación, machismo y agresiones injustificadas. Pero dentro de veinte años, cuando ya estemos viviendo con una generación que en muchos casos habrá sido educada y formada por matrimonios gay, entonces resultará más que interesante observar que clase de consecuencias tenga eso.

Tercera teoría, la psicológica. Esa persona que tiene problemas con las drogas, o con el sexo o con algo así, ¿Puede ser a consecuencia de su inseguridad personal? ¿Puede ser a consecuencia de que se siente muy poco valioso, tiene muy baja auto estima, y eso hace que se abra fácilmente a cualquier cosa?

Sí, es posible. Cualquiera de mis hermanos que haya incursionado en ministraciones de sanidad interior, sabe que eso es muy posible. Ahora bien; sin importar qué teoría es la correcta, nosotros no podemos usarlas como excusa para un comportamiento inadecuado.

¿Por qué? Cualquiera de estas teorías pueden ser ciertas y válidas, o todas incluso. Pero la respuesta que Dios nos da a nuestra condición, al árbol, es que nazcamos de nuevo. Así como creemos que algo negativo como la iniquidad puede manifestarse por medio de un gen, también podemos creer y aceptar que una bendición puede modificar a genes defectuosos.

De hecho, dicen que ya existen algunas pruebas pioneras que muestran como el cuadro genético de un convertido de años, presenta muchos cambios respecto al cuadro genético que tenía mucho antes. Eso puede determinar que un descendiente de una familia donde había problemas cardíacos, o diabetes u otras que se consideran hereditarias sí o sí, no se hayan presentado en él o en ella. No es relevante, es alguien que nació de nuevo.

Yo creo que lo complicado de esto es la segunda teoría, no la genética, sino la social. ¿Por qué? Porque el nuevo nacimiento, no te cambia tu manera de pensar. Nuestro entorno social siempre nos predispone respecto a de qué manera reaccionamos.

¿Ustedes creen que de un padre golpeador, violento y abusador, puede salir un excelente papá, cariñoso, amoroso y protector? Si Dios interviene en el asunto, no te quepan dudas que sí. Pero sin intervención de Dios es imposible que se produzca una metamorfosis entre algo malo hacia algo bueno.

¿Por qué? Por la ciencia, por la biología, por la sociología, te demuestra sencillamente este axioma. Setenta y cinco por ciento de quienes están hoy en una cárcel, han tenido a un padre o a una madre en la cárcel.

Setenta y cinco por ciento. Y ese porcentaje varía muy poco en los distintos lugares del mundo, parece una constante inflexible. ¿Y qué te demuestra eso? Que hay algo que se llama “conducta aprendida”, entorno social.

Cuidado: jamás diría que esto es absoluto, nada en lo humano y social lo es. Puede haber excepciones y de hecho las hay. Pero el común denominador da lugar a lo que ya hemos aprendido: toda semilla se reproduce según su género.

Si tu padre fue un mal padre, tú terminarás siendo un mal padre, también. A menos que Dios intervenga en tu vida. ¿Es Dios el único que puede cambiar eso?  Es indudable que no. Todos conocemos a personas que crecieron en hogares malos y han llegado a ser muy buenas personas.

Escucha bien para que no te confundas. Lo que quiero decirte es que no podemos pretender que Dios sea el que deba resolverlo todo. Lo que en realidad resuelve todo, es que haya un cambio en tu manera de pensar. Porque hay mucha gente que conoce a Dios pero que no ha cambiado su manera de pensar, y siguen metidos en los mismos problemas que tenían antes de conocer a Dios.

Lo que estoy tratando de decir es que, conocer a Dios, no es como si fuera una aspirina que va a calmarte todos tus dolores en un abrir y cerrar de ojos. Sólo es la llave, la puerta de entrada que te permitirá ingresar a un ámbito donde tu mente sufrirá cambios que luego serán apreciados por tus hijos y los hijos de tus hijos.

Y ahí llegamos a nuestro punto de estudio. Si no cambias tu manera de pensar, aunque te la pases en la iglesia, es probable que tu familia siga por los tiempos de los tiempos arrastrando cosas que son las mismas que padecían tus abuelos.

Por un lado sí que creemos que Dios es el que puede cambiar las cosas, pero eso me mete en un problema. Porque si yo salgo a decir y enseñar que Dios puede cambiar todas las cosas, ¿Cómo explico que haya tantos creyentes que están viviendo vidas miserables?

¿Cómo explico que haya creyentes que tienen problemas con las drogas, con el sexo o con lo que se te ocurra? ¿No estoy enseñando que Dios puede cambiar todo? Tiene que producirse una alianza, una sociedad. ¿En qué? En lo que Dios quiere hacer y en la voluntad del hombre.

Entonces, si alguien no conoce a Dios, ¿Puede cambiar su futuro? ¡Claro que puede! De hecho lo estamos viendo permanentemente en mucha gente que conocemos y que no es creyente ni por asomo. Si Dios se remitiera sólo a un cierto éxito social, ¿No crees que sería un Dios muy pobre?

Yo he conocido a gente de mi pueblo natal que vivían en la penúltima miseria, (Algunos rozábamos la última), y hoy día son empresarios y han hecho fortunas. ¿Y cómo lo lograron? A los golpes, cayéndose, equivocándose y volviendo a empezar.

Ahora, mucho cuidado con esto: no te estoy diciendo que sean felices, te estoy diciendo que han sido y son exitosos en sus negocios. Ya no son pobres y difícilmente terminen sus vidas en la calle. Con el Señor sería otra cosa, pero allá ellos si decidieron que no.

¿Y a dónde va todo esto? A Lucas 11, a lo que estuvimos hablando en el principio. ¿Qué es lo que pasa cuando ese espíritu sale de la casa y busca volver? ¿Cómo es que opera esto? Yo creo que la casa limpia, es una casa donde la salvación actuó, pero que no cambió la mente de la gente, porque la casa está vacía.

Si tú te das cuenta, una casa vacía, no cumple con la función para la cual ha sido construida. Las casas no han sido hechas para estar vacías. Las casas han sido hechas para estar llenas de gente. Tú entras a una casa vacía y, por más hermosa que sea, esa casa no tiene alma.

Imagínate una casa hermosísima pero sin un solo mueble. Nadie la va a poder apreciar. Por el contrario, puede haber una pequeña y muy humilde vivienda, pero si está habitada por gente que tiene buen gusto para decorarla con detalles simples, baratos pero originales, esa casa va a lucir distinto.

Tú puedes rascar el frente de tu vivienda y hacerlo de nuevo con lo último de lo último. Va a lucir tremenda esa fachada nueva, pero no dirá gran cosa. Eso es una conversión inicial, una simple fachada nueva. Pero, escucha: si la conversión no conlleva un cambio de mentalidad, siete peores vienen.

Y lo que no hicieron con este ciudadano cuando era mundano, ahora quedará expuesto. Porque esa casa es muy cierto que se ha barrido y limpiado de manera prolija y casi perfecta, pero si no se llena con las cosas de Dios, no te va a alcanzar.

Nosotros definitivamente no podemos argumentar nuestras falencias cargándoles las culpas a otras personas. Tú no puedes justificar que no eres un buen padre sólo porque no has tenido un buen padre. Eso sería simple y llana cobardía.

Tú no puedes ser un ser humano que inevitablemente depende de otros para sus reacciones propias. ¿Sabes qué fue lo primero que recibió Adán? Dominio. Si le aceptas al diablo implementar la ley de la excusa, siempre tendrás una excelente excusa para justificar tus barbaridades.

Sin embargo, todos llegamos a un punto sistemático: un día, Dios nos encontró. Y lo que Dios hace, básicamente es esto: darte un manojo de llaves. Y si Dios te da un manojo de no menos de veinte llaves, ¿No crees que el criterio de la curiosidad por saber qué es lo que abren esas llaves tendrá que ejercitarse en tu vida?

Una llave, por ejemplo, hay que reconocerlo más allá de lo que permanentemente puntualizamos, es la vida de la iglesia. Gente nueva, actividades nuevas, rutinas viejas cortadas y reemplazadas quizás por otras rutinas que, quieras o no, te hacen sentir mejor.

No niego eso, jamás lo he negado. Por eso no recomiendo salirse de los templos salvo orden expresa del Señor; sí recomiendo huir de la mentalidad de Babilonia, pero eso ya sabes que es otra cosa. No son pocos los que se fueron de los templos pero siguen en Babilonia. No funciona.

Claro, pero esa es apenas una llave. ¿Y las otras? El diablo escondió las llaves allá, en lo último del infierno. Y fue Jesús el que descendió hasta lo último del infierno para recuperarlas. Si hubieran sido las llaves las de la salvación, yo tengo un problema.

En Juan 17, Jesús, antes de ir a la cruz, esa noche lo van a apresar y está en el huerto de Getsemaní, y ¿Sabes qué dice Jesús? Dice: he acabado la obra que me distes que hiciese. O sea que Él, antes de ir a la cruz, ya terminó la obra.

Entonces tú dices: ¡Oh, Señor! ¿Qué hay en esas llaves? Otra de las llaves puede ser la posibilidad en Dios de cambiar la historia de tu familia. ¿Podrá esa ser otra de las llaves? Otra posibilidad será cerrar las puertas del pasado y decidir no usar esa llave para volver a abrir esa puerta?

Cuando Jesús habla con Pedro, le dice: a ti te daré las llaves. Y vuelvo al punto, yo no creo que sea solamente una cuestión de autoridad espiritual. Yo creo que Dios nos ha dado llaves a cada uno de nosotros el día que lo conocimos y lo aceptamos.

Y esas son llaves que pueden abrir y cerrar. Luego, más adelante, Pablo dice: él es el que abre y nadie cierra, y el que cierra y nadie abre. El único que puede hurgar tu pasado para destruirte, eres tú mismo. Y el único que puede abrirse puertas para que tu futuro sea distinto, eres tú mismo.

¿Te gustaría terminar tus días como tu papá o tu mamá? ¡Es que yo conozco a Dios y ellos no! No le hace, no alcanza. ¿Cómo sabes que no terminarás tus días con las mismas peripecias, vicios o tentaciones pecaminosas que tu papá o tu mamá? En realidad no lo sé.

Muy bien; ahí tienes una llave que Dios te ha dado para deshacer esto. El problema es que todavía no la has utilizado. Con esa llave tú podrás separar qué cosas que tenían tus padres quiere seguir teniendo tú, y qué cosas que ellos tenían tú no quieres por nada del mundo.

Lo que estoy tratando de decirte es que en Dios tenemos el arma de poder podar el árbol genético y sacar de él lo que no es bueno y dejar que crezca y florezca lo que sí es bueno. Una persona puede vivir muchos cambios, pero normalmente esos cambios, aunque sean tremendos, son a nivel personal. No puede afectar a otras personas.

Pero en Dios sí puedes cambiar a tu familia, puedes incluso cambiar a una sociedad y, si me dejas ir un poco más lejos, hasta te digo que puedes cambiar a toda una generación. Y te voy a dar un ejemplo bíblico. Génesis 12, y te vas a sorprender con esto.

Todos se acuerdan de los patriarcas, ¿Verdad? ¿A quiénes se les llama patriarcas? En la Biblia, ¿Quiénes son los patriarcas? Abraham, Isaac, Jacob, pero ¿Por qué se les llama patriarcas? Porque son los padres de la nación de Israel, por eso se los llama patriarcas.

Los patriarcas de Israel tuvieron un problema muy frecuente. En el capítulo 12 de Génesis, si ustedes buscan del versículo 10 al versículo 20, Abraham, le miente a una persona respecto de su esposa Sara. ¿Sabes cuál era el pecado más frecuente de los patriarcas? La mentira.

¡Quién lo hubiera dicho! Cualquiera hubiese pensado que se trataba de alguna cosa más seria, ¿No es cierto? Bueno; la mentira es algo muy serio, no te creas. Aquí Abraham dice que Sara no es su mujer, dice que es su hermana. ¿No les parece serio?

Imagínate los problemas de auto estima de Sara, porque aunque efectivamente pudiera considerarse su hermana desde el punto de vista de las enormes parentelas de la época, y de hecho lo era, ellos no vivían como hermanitos; vivían como matrimonio.

Ahora bien; en el capítulo 26 del mismo libro de Génesis, y desde los versículos 6 al 11, el hijo de Abraham, Isaac, miente acerca de su esposa. ¡Qué interesante que sea el mismo problema! Abraham mintió respecto a su esposa e Isaac, su hijo, también.

Si van a Génesis 27, los primeros veinticinco versículos, Jacob, hijo de Isaac, nieto de Abraham, le miente a su padre diciéndole que era Esaú. La raíz mintió, el tronco mintió, la rama también mintió. ¿Alguna vez has plantado algo?

Tomemos como ejemplo el maíz. ¿Cuál es la semilla del maíz? Un pequeño diente. Es muy divertido poder apreciar cómo, de un pequeño diente luego saldrá una tremenda espiga llena de dientes. Una característica del fruto es que puede llegar a ser la misma semilla, pero multiplicada.

Con las personas sucede lo mismo. Una parejita de abuelos que se ven felices en una foto de los años antiguos, han desarrollado un núcleo familiar que hoy, con hijos, yernos, nueras, nietos, nietas y hasta esposos de estos con sus respectivos biznietos, conforman un gran grupo nacido de ellos dos.

Así es que tenemos que Abraham mintió, Isaac mintió y Jacob mintió. Y si lees con cuidado Génesis capítulo 37, vas a ver que los once hijos de Jacob le mienten a su padre por espacio de diecisiete años con respecto a José.

¡Once hijos mintiéndole casi organizadamente a su padre respecto a uno de sus hermanos! José murió, una fiera lo destrozó. ¿Cuánto tiempo duró esa mentira? ¡Diecisiete años! ¿Cuántos? Once de sus hijos. Los frutos salen multiplicados. Estaba en sus genes.

Vamos a ver algo más: ¿En quién pensaba Abraham cuando le decía al rey que Sara era su hermana por si él la deseaba y para poder tenerla lo mataba si sabía que era su marido? Pensaba en él, no en ella; lo que demuestra que la mentira tiene alto porcentaje de egoísmo.

Toda mentira nace de un desmesurado amor a sí mismo y un menosprecio a los demás. Llegamos a los once hijos de Jacob y tengo a once personas poniéndose de acuerdo en una mentira por espacio de diecisiete años. 

Si el diablo quisiera tocarte, ¿Cuáles serían los patrones familiares que él utilizaría para hacerlo? ¿Recuerdas la lista que vimos de los siete más temidos? Fíjate si algunos de esos están presentes en tu familia. ¿Cómo reaccionas tú a esos?

Cuando hablo de un patrón, estoy diciendo que eso en algún momento va a volver. A veces te ataca una vez al año, o una vez al mes, o a la semana, o cada día, no lo sé. Es un patrón. ¿Qué pasa cuando ves a tus padres hacer lo malo?

La respuesta, tercera de Juan 1:11: Amado, no imites lo malo, sino lo bueno. El que hace lo bueno es de Dios; pero el que hace lo malo no ha visto a Dios.

¿Qué te puedo decir, entonces, cuando ves hacer cosas malas a tus padres? Eso: no imites lo malo. La Biblia te invita a no imitar eso. ¿Y entonces qué debo imitar? 1 Corintios 11: 1: Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo.

La palabra imitadores, en el griego, es mimetes. De ahí viene mimo, como referencia a una clase de arte, no a expresiones de cariño o afecto. ¿Qué hace un mimo? Imita un comportamiento. ¿Y qué significa mimetes específicamente? Escucha esto.

Seguir una norma o modelo. Cuando Pablo dice que lo imiten a él, está diciendo que sigan su modelo, que sigan la norma que él está estableciendo. ¡Difícil! ¿Cómo puedes tú vaciar ese patrón que tienes dentro de ti y reprogramarte?

Efesios 4: 22, ese es el remedio. ¿El primero cuál era? No imites lo malo, sino imita lo bueno: en cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, (23) y renovaos en el espíritu de vuestra mente, (24) y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.

Si lees con mucha atención Efesios 4, vas a darte cuenta que los verbos están en imperativo. ¡Vístanse! ¡¡Despójense! ¡Revístanse! O sea, no dicen que oremos para que sea cambiado. ¡Oh, Señor, te entrego esto! No, no lo entregue.

No se lo pidas a Dios, vístete del nuevo hombre. ¿Y cómo me visto del nuevo hombre? Cambiando nuestra manera de pensar. ¿Y cómo cambio mi manera de pensar? Aquello a lo que tú le dedicas tiempo, va  a modelar tu pensamiento.

La lectura de la palabra, por ejemplo, es algo que cambia nuestra manera de pensar. Jesús dice: oísteis que fue dicho; más yo os digo. Muchas de las cosas que nosotros vamos a hacer, van a nacer de lo que hemos leído.

Muchas veces se grafica la mente como un animalito, que va a crecer de acuerdo al alimento que tú le das. Entonces la pregunta obligada, es: ¿De qué te estás alimentando? ¿Qué estás leyendo tú? Si no lees algo distinto, no podrás cambiar tú manera de pensar a algo distinto.

¿Es que entonces debo suponer que la lectura influye mucho? Más de lo que tú crees. Y ese es uno de los grandes problemas de esta generación: no lee. Es la generación de la televisión y del cine, por no citar la de internet y los celulares.

Y en el cine, por ejemplo, hay muy poco que podamos apreciar cómo edificante. En cuanto a transmisión de valores o principios de vida, nada. Entonces esta es una generación que no tiene herramientas para cambiar su mente.

Algunos mitos que debemos eliminar. “Estoy orando para cambiar mi mente”. La oración no cambia la mente. Ese es un mito. “Debo entrar en un ayuno para cambiar esto”. No, el ayuno no cambia la mente. Nuestra mente se forma en años.

No es algo que uno haga en dos o tres días. Tarda años tu mente en formarse. Por eso esto te va a llevar tiempo. No menos de tres o cuatro años para formarse. Ir a un templo todos los domingos no te cambia la mente. Tercer mito.

“Estoy orando para que mi marido venga a la iglesia, necesito que él cambie. Amén por ese deseo, pero déjame decirte que la congregación no cambia a nadie. Eso es falso. Es Dios quien cambia a la gente. Es el Espíritu Santo el que hace eso. Y sólo necesita que ese alguien quiera cambiar de verdad.

Cuando la persona da el primer paso de salvación es importante, porque acomoda su vida en una dirección generalmente opuesta a la que traía, pero no es todo. Necesita ir puliendo y limpiando cada día las mugres que traía desde siempre.

Por eso la palabra te dice que el que mentía, no mienta más. No dice que ores para que el espíritu de mentira se vaya, dice que no mientas más, es una decisión tuya y eres tú quien debe hacerse cargo y tomarla.

¿Y cómo se consigue? Simple. Tienes un problema y, lo primero que viene a tu mente para evadirlo y salir airoso, es mentir. Entonces te dices a ti mismo: “No, no mentiré esta vez”. Y dices la verdad. Y así una, dos, tres o más veces. En muy poco tiempo descubrirás que has dejado de mentir.

Y así opera en todo lo demás. ¿Era tu padre un adúltero a ultranza? Confiesa a Dios ese pecado y limpia con oración esa iniquidad de tu vida. ¿Ya está? Ya está eliminado de tus genes, pero aún quedará en tu mente. ¿Y a eso como lo cambio? Pensando solamente en las cosas de Dios.

Y vuelvo sobre lo mismo que ya te dije: la palabra. ¿Tienes idea por casualidad, respecto a cuantas clases de Biblias se venden hoy día? No las he contado, pero las hay para niños, jóvenes, adolescentes, matrimonios, mujeres solas, formato grande, formato pequeño, de bolsillo, letra grande, letra pequeña y por lo menos cien ofertas más.

No le hace; la gente cristiana, hoy, casi no lee la Biblia. Consume algo de estas cosas como las que yo te estoy entregando y punto, con eso cree que ya está hecho. No está hecho nada, hermano. Si no te alimentas directamente, un día te morirás de hambre.

Vístanse del nuevo hombre, el cual en la semejanza de Dios ha sido creado en la justicia y santidad de la verdad. ¿Quién es el nuevo hombre? ¡Es Cristo! Cristo ya está dentro de ti. Cuando lo invitaste a morar en tu corazón, Él se lo tomó bien en serio y vino y entró. Pero ahora necesitas revestirte de Él, por fuera. Ese proceso se llama santidad.

Nuestra mente, y la palabra en griego para mente, es nous. La mente es un enigma para la mayoría de las personas. Dentro de la mente está la razón. Lo que Dios me está diciendo es “cambia tu nous, tu mente”.

Si cambias tu mente, vas a cambiar también tu manera de razonar. Antes, cuando algo no te salía bien, decías “¡Uy, que mala suerte!”. Dios cambió tu mente y ahora, cuando ocurre una cosa similar, dices y te dices a ti mismo: Creo que dios me ha librado de algo no bueno.

Antes, quizás, tu razonamiento te llevaba a comprar billetes de lotería porque entendían que así era cómo iban a mejorar sus economías domésticas. Jamás sacaron mucho más que para salvar ocasionalmente el valor del billete, pero ahí estaban, en una forma de pensar que no podían y casi que ni siquiera deseaban cambiar.

 Porque estaban programados para eso y como nos gusta que algo nos dé confianza, ahí se prenden con los números y los convierten en amos y señores de sus vidas. Si deben comprarse un auto lo harán con uno suyo número de chapa tenga el número que consideran como propio.

Pero no solamente está la razón en mi mente, también está la capacidad para juzgar a otros. 1 Corintios 2: 16 – Porque ¿Quién conoció la mente del Señor? ¿Quién te instruirá? Más nosotros tenemos la mente de Cristo.

Cuidado, no dice que tenemos la mente de Jesús, dice de Cristo. ¿Y qué diferencia hay, no es la misma persona? No. Jesús es el niño que nos es nacido, Cristo el Hijo que nos es dado. Además Jesús es un hombre, y Cristo es un título para ese hombre.

Porque cuando se habla de Jesús, se habla de su persona. Pero cuando se habla de Cristo, se habla de su título. ¿Y qué significa Cristo, entonces? Ungido. Nosotros tenemos una mente ungida. Porque si leen más adelante, dice: ¿Quién puede tener la mente de Dios? ¿Quién puede pensar lo que Él está pensando?

Nadie, ¿No es cierto? Más nosotros tenemos una unción sobre la mente, y si eso funciona como debe funcionar, podemos a llegar a compartir sus pensamientos. ¿Qué es lo que requiere, entonces? Volvemos a un viejo tema: el cambio de nuestra manera de pensar.

Creo que ya hemos visto la mayor parte de las cosas que debíamos ver, pero nos falta esclarecer una. ¿Por qué dice, en Joel, este es mi ejército que envié contra vosotros. ¿Es que acaso esto vino de parte de Dios?

No lo sé, pero lo que sí sé es que la langosta, en sus cuatro facetas, vino a Israel por causa de la desobediencia del pueblo de Israel. Vamos a ponerlo en lenguaje de Nuevo Testamento. Romanos 1: 28: Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen.

Quiero poner algo blanco sobre negro. Si tú quieres ignorar a Dios, estás en tu derecho. Claro está que luego no puedes quejarte si Él te ignora a ti. Lo que tus padres hayan hecho en el pasado, ¿Puede afectarte a ti hoy día? Sí, puede.

¿Y qué es lo que debo hacer? No caminar en ignorancia. No ignores aquellas cosas que Dios está poniendo delante de ti. La casa se limpió y eso está muy bueno. Le suelen llamar sanidad interior, ministración de iniquidad, liberación de cautiverios espirituales.

Esa, convengamos, es una gran parte de la solución, pero sólo la mitad de ella. ¿Y cuál será la otra mitad? Llenar la casa. Llenarla de cosas que antes no tenías. Nuevas maneras de pensar, nuevas actitudes, nuevas amistades, nuevas tareas.

¿Por qué? Porque sólo la casa llena puede evitar que siete peores entren. Orar está bueno, pero no te llena la casa. Ayunar está más que bueno, pero no te llena la casa. Ir a un templo, si así lo quieres, está correcto, pero no te llena la casa. ¿Cómo, entonces, se puede llenar mi casa? Cambiando mi manera de pensar.

Ahora, examínate. ¿Qué cosa crees que ha golpeado a tu familia una y otra vez, una y otra vez? Si ya lo has identificado, pregunto: ¿Qué has hecho para remediarlas? Si no las has identificado aún, pídele ayuda al Señor en oración para que te permita verlo.

Dice en Cantares que cacemos las zorras pequeñas, que son las que se comen las viñas. Las termitas, siendo uno de los insectos de categoría más pequeños, son sin embargo los que más gastos ocasionan en las zonas donde habitan, muy por encima de otros desastres naturales considerados como tremendos, tales como terremotos, huracanes o tsunamis.

Cuando en una zona, o barrio como los llamamos aquí, encuentran una sola casa con existencia de termitas, se deberá hacer un trabajo amplio y global si se quiere derrotarlas. Porque las termitas atacan y pueden destruir a todo un conglomerado de viviendas.

Muy bien; así es nuestra vida con relación a nuestros antepasados. Si eso tan feo y tan malo le sucedió a tu abuelo, ¿Qué garantías tienes que no te ocurra a ti? ¿Qué hago, entonces? Llama a los exterminadores de plagas y revisa tú casa.

Si no hay ninguna plaga, ¡Gloria a Dios! Pero no te olvides que sólo puedes darte cuenta de la existencia de una plaga cuando el daño que produjo ya es irreparable. Así es el problema del que te estoy hablando: crea patrones, y a la larga se te gasta la vida entera.

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Una Dudosa Doctrina

Dentro de lo que es el estudio sistemático de interpretación bíblica, asunto al que no termino de adherir por las razones que ya he explicado sobradamente en otros trabajos donde me referí al dios pagano Hermes, del cual toma nombre esa materia, existe una que sí comparto: la de tomar las palabras en su contexto y nunca fuera de éste.

¿Qué significa tomar palabras dentro del contexto en la Biblia? Significa que debemos leer un relato global y no una serie sumatoria de versículos. La Biblia no fue escrita en versículos, a éstos los añadieron después siguiendo una teoría técnica griega, no cristiana.

Un contexto tiene que ver con todo lo que viene diciendo con anterioridad a lo que nos interesa, y todo lo que se diga al respecto posteriormente. La suma de todo es la base de lo que interpretaremos. Un caso que viene muy bien tocar en este trabajo, es el famoso rudimento evangélico de atar demonios.

¿Cuál es el texto que ha dado origen a esta práctica que muy bien conocen aquellos que militan en ministerios dedicados a la liberación? El que encontramos en Mateo 18:18, donde dice: De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo.

Es notorio y muy evidente que este versículo ha sido aislado para crear la doctrina de atar demonios, algo que cualquiera de nosotros seguramente ha visto u oído en más de una ocasión en sus respectivas iglesias. De allí que será bueno repasar el contexto inmediato.

(Mateo 18: 19) = Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.

(20) Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.

Yo, personalmente, no sé tú, he escuchado más de una vez a personas que citan erróneamente este versículo con tristeza, cuando nadie llegó a una reunión convocada por la iglesia, convencidas de que Jesús no está ahí porque no hay dos o tres reunidos en su nombre. No serviría de nada que yo te diga ahora que eso no es correcto. Lo mejor es que permitamos a la misma escritura esclarecernos el punto.

(Mateo 18: 1) = En aquel tiempo los discípulos vinieron a Jesús, diciendo: ¿Quién es el mayor en el reino de los cielos?

(2) Y llamando Jesús a un niño, lo puso en medio de ellos, (3)  y dijo: De cierto os digo que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.

(4) Así que, cualquiera que se humille como este niño, ése es mayor en el reino de los cielos.
(5) Y cualquiera que reciba en mi nombre a un niño como este, a mí me recibe

Examina con cuidado y sin necesidad de profundizar demasiado porque queda bastante claro y a la vista. Los versículos que van del  1 al 5, se refieren estrictamente a la actitud humilde de un niño. Conocí un grupo que implementaba un colorido ritual con simbólicos biberones que las personas simulaban beber como proclamación de “ser como niños”. Sin palabras.

(Verso 8) =Por tanto, si tu mano o tu pie te es ocasión de caer, córtalo y échalo de ti; mejor te es entrar en la vida cojo o manco, que teniendo dos manos o dos pies ser echado en el fuego eterno.

(9) Y si tu ojo te es ocasión de caer, sácalo y échalo de ti; mejor te es entrar con un solo ojo en la vida, que teniendo dos ojos ser echado en el infierno de fuego.

Aquí el mensaje central se muestra entre los versículos 6 al 9: hablan de no estorbar con el pecado a esos niños o a quienes son como ellos, y de lo doloroso que puede resultar desarraigar el pecado. Un niño puede pecar por ignorancia, pero un adulto no es ignorante y es responsable de sus actos.

(10)Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos.

(11) Porque el Hijo del Hombre ha venido para salvar lo que se había perdido.

(12) ¿Qué os parece? Si un hombre tiene cien ovejas, y se descarría una de ellas, ¿no deja las noventa y nueve y va por los montes a buscar la que se había descarriado?

(13) Y si acontece que la encuentra, de cierto os digo que se regocija más por aquélla, que por las noventa y nueve que no se descarriaron.

(14) Así, no es la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos, que se pierda uno de estos pequeños.

Nota que los versículos que van del 10 al 14, hablan de que, cuando alguien es estorbado, es como una oveja perdida. En particular el versículo 14 debe entenderse así: “que se pierda”: del griego apólumi, que no es perder la salvación, sino perder la paz y la comunión con Dios.

Que quede claro que hasta aquí estamos hablando de tropiezos entre nosotros. De ninguna manera esto tiene que ver con el mundo incrédulo. Es más: la Biblia no fue escrita para el mundo, fue escrita para la iglesia. El mundo la lee con su intelecto y no entiende, el hijo de Dios la lee bajo guía y revelación del Espíritu Santo y sí la entiende.

(15) Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano.

Este es el primer paso para arreglar los conflictos entre hermanos (esto también estaba en la ley, en Lev 19.17). Tendrás que razonar con él. Me pregunto si en nuestras congregaciones se hace esto, hoy. ¿O tal vez es más cómodo y menos riesgoso actuar a escondidas y por detrás?

“Has ganado a tu hermano” no significa ganarlo para Cristo, pues en tal caso no le llamaría hermano: se refiere a ganarlo en cuanto a restaurarlo a la comunión con Dios y con la iglesia. ¿Notable, verdad? Donde he estado sentado oyendo a alguien predicar sobre este texto, siempre me lo entregaron como parte del evangelismo. Error.

(16) Más si no te oyere, toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra.

Versículo 16: esto también está en la ley (Deut.19.15). Lo que se procura, en primera instancia, es romper con la necedad, mientras que como segunda faceta está la de propender a un grado de justicia superior a la humana.

(17) Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia; y si no oyere a la iglesia, tenle por gentil y publicano.

Vamos a poner algo en claro, blanco sobre negro. A los gentiles no se les recibía en el templo. Entonces, ¿Cómo hemos de proceder respecto a alguien que no se quiere reconciliar? ¡De la misma forma! Nuestro error, muchas veces, es tratar a incrédulos e impíos que concurren a la iglesia con la misma vara que a un hermano creyente sincero y fiel. Observemos cómo hasta aquí no se ha mencionado al diablo ni a los demonios.

(18) De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo.

Aquí, conforme al contexto que venimos observando, es indudable que se refiere a ejercer disciplina. Ten en cuenta que atar, viene del griego sujetar, apresar, ligar. Encadenar. Mientras tanto, desatar es aflojar las cadenas. Cuando la iglesia (Como asamblea global y no como institución humana) aplica disciplina, mantiene sujeto al infractor.

(19) Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.

Es indudable que por más que deseemos incorporarlo a otra cuestión, esto se refiere a la decisión de los líderes o ancianos sobre la disciplina a aplicar.  El acuerdo al que se refiere esta enseñanza es el relacionado con qué disciplina se impondrá al infractor que ha desechado la exhortación.

(20) Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.

Obviamente, esto no se refiere a las reuniones en tu congregación, no dice que si no han llegado dos o tres hermanos entonces Jesús no está allí.  Aquí la Biblia se refiere a la reunión donde se decide la disciplina, en la cual participan los líderes y ancianos de la congregación y los testigos.

¿Y entonces qué tiene que ver todo esto con esa famosa doctrina de atar demonios? Veamos: la doctrina de atar demonios sobrevino muy recientemente, hace unos 20 años cuando mucho. No hay una enseñanza al respecto en toda la historia previa de la iglesia. Una revisión profunda como la que hemos hecho sobre estos versículos la echa por tierra.

Los siguientes versículos que vamos a examinar en Mateo 18 tampoco hablan de atar demonios, sino de perdonar y soltar del castigo. Nadie sabe explicar el porqué de la creación de esa supuesta doctrina, pero lo cierto es que la confusión reinó y eso se adoptó como bíblico, sin dudarlo.

(Mateo 18: 30) =  Más él no quiso, sino fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase la deuda.  (Nos queda claro: no quiso perdonarle la deuda, no quiso soltarle la deuda.)

La pregunta que nos va surgiendo en esta altura del estudio, es: ¿Dónde está el diablo en todo este capítulo? Mateo 18 habla del perdón, de lo que se hace con alguien que no se arrepiente -y con el que sí lo hace-. La disciplina en la iglesia la aplica el liderazgo en conjunto con la gente, pero la gran mayoría de los problemas se arreglan cuando un hermano exhorta al otro, sin necesidad siquiera de testigos.

Independientemente de lo que alguien pueda asegurar en lo personal respecto a una revelación del Espíritu Santo a probar por el sistema del hecho cumplido que nos ordena la Biblia, debo consignar que toda aplicación al capítulo 18 de Mateo que no tenga que ver con la disciplina y con el perdón es errónea. 

Porque Jesús está diciendo “No quiero que se hagan tropezar unos a otros: si eso ocurre deben arreglarlo exhortándole, si el reprendido no rectifica disciplínenle (átenle a la disciplina de la iglesia), si reconsidera y enmienda perdónenle. Cuando se arrepienta, desátenle“. Y no es el único. Mateo 16:13-20 / Otro texto mal interpretado, Mira como dice:

(Mateo 16: 13) = Viniendo Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?

(14) Ellos dijeron: unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías, o alguno de los profetas.

(15) Él les dijo: y vosotros, ¿Quién decís que soy yo?

(16) Respondiendo Simón Pedro, dijo: tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.

(17) Entonces le respondió Jesús: bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos.

(18) Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.

(19) Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos.

(20) Entonces mandó a sus discípulos que a nadie dijesen que él era Jesús el Cristo.

Este pasaje, hasta donde yo mismo he podido comprobarlo, también se ha sacado de contexto para sostener esa curiosa e inexistente doctrina de atar demonios. Pero resulta ser, y esto también está delante de tus ojos, que este pasaje tampoco habla absolutamente nada sobre el diablo.

Las llaves son un símbolo de autoridad, más concretamente de la autoridad de la Palabra de Dios, en este caso para abrir y tener acceso al reino de los cielos. Se nos da autoridad para usarlas: Pedro fue el primero en hacerlo al predicar a judíos y a los gentiles, con lo cual les desató, haciéndoles libres del pecado.

Cuando predicamos y las personas aceptan a Jesús en sus vidas, los estamos desatando. Pero cuando no aceptan la Palabra, quedan atados: a eso se refiere la Biblia con “atar y desatar“  Si los cristianos de la actualidad comprendiéramos mejor el tema de la disciplina en la iglesia, caeríamos menos en el error de malinterpretar estos pasajes bíblicos. Un caso de disciplina: Primera de Corintios 5. +++++

(1 Corintios 5: 1) = De cierto se oye que hay entre vosotros fornicación, y tal fornicación cual ni aun se nombra entre los gentiles; tanto que alguno tiene la mujer de su padre.

(2) Y vosotros estáis envanecidos. ¿No debierais más bien haberos lamentado, para que fuese quitado de en medio de vosotros el que cometió tal acción? 

(3) Ciertamente yo, como ausente en cuerpo, pero presente en espíritu, ya como presente he juzgado al que tal cosa ha hecho. 

(4) En el nombre de nuestro Señor Jesucristo, reunidos vosotros y mi espíritu, con el poder de nuestro Señor Jesucristo, (5) el tal sea entregado a Satanás para destrucción de la carne, a fin de que el espíritu sea salvo en el día del Señor Jesús. 

Veamos algunas cuestiones muy exactas y puntuales. En el versículo 2, Pablo dice que el pecador sea quitado. En el siguiente, que ya ha juzgado, es decir, ha tomado la determinación de quitar al pecado  En el verso 5, ser entregado a Satanás significa dejarlo en sus dominios, atado, subyugado.

Esto nos deja en evidencia que los ancianos, supervisores o  líderes son responsables de ejercer tal disciplina para que el pecador se arrepienta. Sobre el ejercicio de la autoridad y la aplicación de la disciplina estudia si quieres 2 Corintios 12:20-21, 13:1-2.

(2 Timoteo 2: 16) = Más evita profanas y vanas palabrerías, porque conducirán más y más a la impiedad.

(17) Y su palabra carcomerá como gangrena; de los cuales son Himeneo y Fileto, (18) que se desviaron de la verdad, diciendo que la resurrección ya se efectuó, y trastornan la fe de algunos.

(19) Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: conoce el Señor a los que son suyos; y: apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo.

(20) Pero en una casa grande, no solamente hay utensilios de oro y de plata, sino también de madera y de barro; y unos son para usos honrosos, y otros para usos viles.

(Timoteo 1: 18) = Este mandamiento, hijo Timoteo, te encargo, para que conforme a las profecías que se hicieron antes en cuanto a ti, milites por ellas la buena milicia, (19) manteniendo la fe y buena conciencia, desechando la cual naufragaron en cuanto a la fe algunos, (20) de los cuales son Himeneo y Alejandro, a quienes entregué a Satanás para que aprendan a no blasfemar.

Quiero que entiendas bien esto sin que te choque lo que has leído o te parezca demasiado severo.  Himeneo y Fileto no estaban siendo vasos útiles, estaban deshonrando al Señor.  En consecuencia, Pablo no lo dudó y ejerció disciplina.

Según la primera carta a Timoteo que también has leído, Himeneo ya había sido disciplinado (fue atado); su mención en la segunda carta nos muestra que éste siguió en sus malos caminos.  Esto que sugiere Himeneo pidió perdón y le permitieron entrar (fue desatado) pero volvió a dar mal fruto. Finalmente Pablo lo ató: ya no se le permitió más el acceso. Fin del caso.

            (Tito 3: 10) = Al hombre que cause divisiones, después de una y otra amonestación deséchalo, (11) sabiendo que el tal se ha pervertido, y peca y está condenado por su propio juicio.

Habiendo entendido Mateo 18 podemos comprender mejor este pasaje.  Se trata de un consejo casi pastoral, o apostólico, de Pablo para Tito. En este caso la persona queda ligada o atada a su pecado hasta que se arrepiente.

El Antiguo Testamento dice “tu pecado te alcanzará”, es decir que pagarás las consecuencias de tus faltas. Por eso es tan importante lidiar con el pecado escondido, para no permanecer atados a la impiedad.

Si uno peca contra alguien y no le pide perdón, queda atado. Santiago dice que algunos están enfermos como consecuencia de los pecados que han cometido. La disciplina es una expresión del amor de Dios porque libera a sus hijos, los desata.  Es por eso que el Señor sólo disciplina a quienes son realmente sus hijos. Tengo otro ejemplo.

(Hechos15: 24) = Por cuanto hemos oído que algunos que han salido de nosotros, a los cuales no dimos orden, os han inquietado con palabras, perturbando vuestras almas, mandando circuncidaros y guardar la ley, (25) nos ha parecido bien, habiendo llegado a un acuerdo, elegir varones y enviarlos a vosotros con nuestros amados Bernabé y Pablo.

Los apóstoles se reunieron, ejercieron autoridad y no ataron a los gentiles a la ley. Analizaron el caso y desataron a los gentiles del yugo que los judíos querían ponerles.  Su determinación les condujo a establecer orden y pusieron orden y disciplina.

Así, con todos estos pasajes y sus respectivos contextos, concluimos que la Biblia no habla de atar demonios. Jesús no nos mandó a atar demonios, sólo a echarlos fuera. De hecho, cuando leemos lo que Él hizo, tiene que ver con esto y no con atarlos.

En el capítulo 12 de Mateo y en los versos que van del 22 al 37, encontramos algunos puntos.Resumo el texto diciendo que cuenta cómo Jesús sana a un endemoniado y los fariseos le acusan de haberlo hecho por Beelzebú.  El les responde que un reino divido no prevalece.

En ese tenor, el verso 27, dice: Y si yo echo fuera los demonios por Beelzebú, ¿por quién los echan vuestros hijos? Por tanto, ellos serán vuestros jueces.

Es importante aclarar que cuando dice “hijos” se usa un hebraísmo para referirse a los discípulos de los fariseos, no a hijos carnales.  Es decir, se les llama hijos a los discípulos. Y esto es muy bueno aclararlo, porque de otro modo entramos por una vía muerta y vamos a parar a cualquier parte.

El versículo 29, mientras tanto, es el texto controversial: Porque ¿cómo puede alguno entrar en la casa del hombre fuerte, y saquear sus bienes, si primero no le ata? Y entonces podrá saquear su casa.

Jesús no está enseñando que nosotros debamos atar.  Está hablando sobre sí mismo.  Y cuando se refiere al hombre fuerte está hablando, ahora sí, del Diablo. Está diciendo “¿cómo habría podido YO irrumpir en los dominios de la maldad para deshacerla si no hubiera atado, con autoridad de Dios, al Diablo?

Quedaba claro con esto que, como lo indica el contexto, respondía a quienes les acusaban de echar los demonios por Beelzebú.  Debe entenderse que estas cosas las hace Jesús como Dios, y que sólo Él las puede hacer (como llamar a las cosas que no son como si fueran por ejemplo).   Es decir, esta acción de atar al Diablo es exclusiva de Jesús.

Nos encontramos seguidamente con el verso 32 Allí leemos: A cualquiera que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que hable contra el Espíritu Santo, no le será perdonado, ni en este siglo ni en el venidero.

Atención: la blasfemia contra el Espíritu Santo según el contexto consiste en atribuirle autoridad a Satanás, conceder que el Diablo hace lo que, en realidad, sólo puede hacer el Espíritu Santo. Al referirse al pecado imperdonable, Jesús le está hablando a los fariseos, es decir, este pecado no lo pueden cometer los cristianos.

Yo he visto cometer este pecado a cristianos en la década de los años noventa, cuando en Argentina hubo un gran despertamiento y el Espíritu Santo conmovió y removió estructuras. Muchos de esos cristianos tradicionales y conservadores, expresaban desde sus púlpitos que eso que se veía era obra de Satanás.

Últimamente se entiende equivocadamente que el “hombre fuerte” de una ciudad es el más influyente, o el más rico y poderoso.  Han aparecido así nuevas falsas doctrinas, como la que sostiene que hay que “atar” mediante oración al hombre fuerte de una región para que se convierta y apoye la obra de Dios (o los propios deseos de los falsos profetas) con sus riquezas, o para que su influencia nociva termine.   Tal doctrina no aparece en la Biblia: no hay un sólo pasaje donde los apóstoles lleguen a una ciudad y busquen al hombre fuerte para atarlo.

La palabra “atar” que se utilizó significa nuevamente ligar, inhabilitar, subyugar (mantener bajo yugo, bajo autoridad o sujeción) Observemos el contexto de este pasaje: Jesús había soltado a un endemoniado por medio de su palabra.  Nosotros desatamos a las personas con la predicación de la palabra.

En el contexto podemos observar la obra de Cristo en la cruz y la derrota de Satanás. Jesús lo subyugó en la cruz, por medio de su sangre inhabilitó al diablo, vino a deshacer las obras del maligno. Antes de Cristo no hay registros de atar demonios. David tocaba el arpa y el demonio se iba y Saúl entraba en paz (dice el texto que el demonio era de parte de Dios, o sea, Dios lo permitía).

Jesús aquí estaba demostrando ser más poderoso que el diablo. Veamos el mismo pasaje en Lucas 11: (Lucas 11:21-22) = Cuando el hombre fuerte armado guarda su palacio, en paz está lo que posee. (22) Pero cuando viene otro más fuerte que él y le vence, le quita todas sus armas en que confiaba, y reparte el botín.

Es alegórico que el diablo tenga un palacio. Lo que queda claro es que Jesús es más fuerte que el diablo y le vence: ¡pero le vence Él, Jesús, no nosotros! Ninguno de nosotros puede vencer al Diablo sin Jesús. Aquí Lucas usa la palabra “vencer”, que significa subyugar. Vencer y atar a fin de cuentas (en el original) son sinónimos. Nosotros no vencemos al diablo, eso lo hizo Jesús.

Ahora una pregunta dirigida a quienes creen o predican la doctrina de “atar demonios“: Si lo atamos el  domingo en el templo, ¿Qué sucederá luego?  ¿Acaso se desata el lunes? … porque él anda como león rugiente buscando a quien devorar. ¿Cómo no ven la contradicción en atar y atar a los demonios en una ciudad… y que tal acción no surta ningún efecto? Han atado por años al “demonio del narcotráfico” o de la prostitución por ejemplo, y ¡estos pecados no sólo no disminuyen sino que se multiplican! Se afanan en efectuar campañas masivas o hasta vuelan en helicópteros sobre una región para atar al Diablo, se llenan de activismo y, tristemente, dejan de lado la predicación de la Palabra.

Jesús dijo: en mi nombre echarán, expulsarán fuera demonios. Jesús venció al Diablo, eso quiere decir que éste ya no tiene dominio y poder sobre todos: una vez que somos de Jesús nosotros ejercemos la autoridad de Jesús para inhabilitar la obra del diablo.  Pero lo hacemos por la Palabra, por la predicación, no meramente por declarar que atamos o desatamos. Veamos un ejemplo final:

(Apocalipsis 2: 10) =No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida.

Jesús no le recrimina aquí a la iglesia en Éfeso el que no estuvieran atando demonios o haciendo guerra espiritual para ser librados de la tribulación.  Debe entenderse que la prueba y la tribulación son parte de la vida cristiana y no deberían ser la ocasión para llenarnos de temor, sino la oportunidad para mostrar fidelidad y confianza en Dios.

Ese falso evangelio moderno que habla de que no nos puede pasar nada malo (tragedias, tormentas, vientos) afecta a la gente porque no le muestra la verdad respecto a la soberanía de Dios y sus propósitos.   En su segunda carta a los Corintios, el apóstol Pablo habla de un mensajero del Diablo que lo abofeteó.  Pablo no se puso a atarlo ni a hacer guerra espiritual para liberarse.  En contraste, entendió el propósito de Dios al permitir aquello: que el apóstol no se engrandeciera, que no se envaneciera. 

Este tipo de doctrinas “de victoria total” en la vida son de origen oriental, han proliferado la iglesia contemporánea y nadie debería adoptarlas.Les animo a estudiar a fondo el contexto de los pasajes y a enseñar sólo lo que la Biblia enseña.

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Sobreviviendo a lo Falso

Recuerda que cada vez que buscamos algo en la Biblia, lo que estamos buscando son principios para aplicarlos a nuestras vidas. Estamos buscando aquello que nos es necesario a nosotros para mejorar la calidad de vida espiritual y física que tenemos.

No estamos mirando a la Biblia para adoctrinar o para conseguir alguna clase de posición teórica o tesis teológica. Reitero: queremos extraer principios de vida práctica para nosotros. Y vamos a comenzar en la segunda carta a los Corintios, capítulo 10, hay un versículo muy popular, el verso 3.

(2 Corintios 10: 3) = Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne;

Es mucha la gente que no cree que ande en la carne, y por eso pone ese rostro tan espiritual cuando va a hacer alguna cosa en la iglesia. Mistifica todo lo de Dios, todo es por el espíritu. Pero el caso es que Pablo lo dice, yo me lo creo y lo repito y tú no sé qué harás: andamos en la carne.

Y no es poca cosa, créeme. Si no andas en la carne alguien te va a echar fuera, porque espíritus sin cuerpo no tienen pasaporte para andar por la tierra. Es por eso que tú tienes autoridad sobre ellos, no tienen pasaporte.

 (4) porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas,

Las armas de Dios funcionan cuando son dirigidas a destruir fortalezas. Está bien claro eso, ahí, sólo que a veces lo leemos de corrido y no pausamos como corresponde, por eso no entendemos. Dice que las armas son poderosas en Dios, y son para la destrucción de fortalezas.

Fortaleza es la identificación de una torre fuerte, para repeler avance hostil, sea positivo o negativo. Podemos construir fortalezas positivas o fortalezas negativas. Es algo que mantiene afuera o adentro, es un muro de protección.

Por ejemplo, tú puedes edificar en tu vida una fortaleza positiva en salud, de manera que ninguna enfermedad pueda entrar a tu vida. Algunos misioneros destacados en África lo han puesto en práctica a esto, y consiguieron que durante su estadía en lugares plagados por malaria y otras pestes, jamás ninguna de ellas lo tocara.

O sea que, si tú tienes una fortaleza positiva en sanidad, entonces la enfermedad tendrá mucho trabajo para entrar en tu vida. Por el contrario, si tú tienes una fortaleza negativa en cuanto a sanidad, entonces toda enfermedad que pase por tu ciudad, te visita.

Una fortaleza mantiene afuera o mantiene adentro, algo. Fortaleza es algo que uno edifica mediante la colocación de un bloque a la vez en eso que finalmente será un muro. Un bloque a la vez, que es como decir: un pensamiento a la vez.

Recuerda que estamos hablando de las armas de Dios, que según dice aquí, sólo existen para destruir fortalezas. Y como esto proviene de las luchas cuerpo a cuerpo, es indispensable que a tu oponente lo tengas alejado. Lo mismo sucede con las fortalezas. No existe tal cosa como una fortaleza lejana.

Para ser fortaleza, tiene que ser cercana, porque es un agarre cercano. Las fortalezas conciben su poder de principados y poderes, en lugares celestes. Es decir que, los poderes invisibles, son los que le dan la fortaleza a las estructuras que edificamos.

Pero el espíritu, sea caído o perverso, es sólo un poder tras un principio. O sea que el poder no debe ser ejercitado en la tierra, sin un credo, o principio, o mentalidad, o estructura que le dé acceso. Entonces, la fortaleza en sí no está fluida sino en nuestra mente.

Dice que las armas son poderosas en Dios, y son para la destrucción de fortalezas. Y luego nos dice cómo lo hace. Y dice que es derribando argumentos. Argumento es el culto al razonamiento que se lleva a cabo antes de tomar una decisión.

Entonces, ya nos da la localidad de la fortaleza en nuestro pensamiento. Y aquí nos dice que las armas de Dios son para derribar fortalezas creadas por pensamientos o conceptos; argumentos. Y todo lo que se exalta, o es altivo, o que se levanta en contra del conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo.

 Por eso es que en Hebreos 4:12 se nos dice que: Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.

Fortalezas, entonces, son cosas que nosotros edificamos en el transcurrir de un tiempo. Ya sea positiva o negativa. Sea un concepto positivo o un concepto negativo, llega el momento en que se hace una fortaleza en nuestras vidas. Donde ya no hay que pensarlo, sino que es así.

Recuerda que nosotros pensamos en imágenes. Tu ojo es una lente que recoge imágenes al revés y las invierte, y en ese momento tu mente está discerniendo lo que tu ojo ha recogido. Vemos en fotografías. Esto es muy importante para entender a Babilonia.

Si yo digo ahora perro negro, toda la gente que está allí del otro lado escuchándome, acaba de imaginar y ver un perro de color negro. Podrá ser distinta raza o calidad de perro, pero es un perro de color negro.

Claro: el problema en esto radica que cada uno lo va a ver de acuerdo con su propio concepto de perro. Algunos van a verlo muy grande, feroz, peligroso. Otros lo van a ver pequeñito, mimoso, juguetón y muy simpático e inofensivo.

O sea que nadie dejó de imaginarse a un perro y de color negro, pero esas imaginaciones fueron de muy distinto contenido, ya que cada uno imaginó su perro de distinto tamaño, conducta y forma. Pero si yo ahora digo perro chihuahua negro, entonces hay un montón de gente que revé su imaginación y pasa a ver a un chihuahua negro, que como todos sabemos, es un perro pequeño.

Lo que intento mostrarte con este ejemplo perruno, es que todos vemos en imágenes. Ahora bien, imagina esto. Si toda nuestra vida perro es aquello que acabamos de ver, y de repente, o en el transcurso del tiempo, descubriéramos que habíamos estado equivocados; que está comprobado que más allá de la duda, que el gato es el perro.

Que científicamente nos equivocamos y le pusimos perro al gato y gato al perro, cuando yo ahora diga perro, tú tienes que imaginar y ver un gato; pero tu mente, automáticamente, seguirá viendo a un perro. ¿Por qué? Porque ya es una fortaleza creada en tu mente.

Bien; eso es exactamente lo que está sucediendo hoy con el funcionar de la iglesia. Tenemos un concepto de lo que es la iglesia, y Dios quiere reformar esa imagen, con las armas poderosas que no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de conceptos humanos.

Entonces, ya tenemos una idea de lo que es una iglesia, de cómo funciona; cómo es la palabra, cómo es la doctrina, cuál es el plan de Dios y cien cosas más. Tenemos toda una imagen tallada. Entonces aparece un predicador nuevo y te dice algo distinto y tienes problemas en el entendimiento, porque cuando se dice perro, tú nunca puedes ver un gato, sino que ves un perro. Según la interpretación antigua del perro.

  Entonces, estamos tratando de diseñar al perro con la colita del gato, pero no cuadra la imagen. ¿Por qué? Porque es imposible construir una fortaleza sobre otra. Hay que destruir inexorablemente la anterior. Ese es un principio básico de ingeniería: no se puede construir nada sobre fundamentos falsos.

Y lo digo de esta forma, porque cuando hablamos de fundamentos, estamos hablando de imágenes. Y no vamos a edificar la iglesia, estamos hablando de edificar una imagen en ti mismo. No podemos edificar tu cuerpo porque ya está hecho. Tu espíritu, ya Dios trató con él.

Es tu mente la que tiene que restaurarse, la que tiene que reformarse de acuerdo al día presente de Dios y su palabra genuina y actual. Entonces entendemos que dice aquí que derribando argumentos y toda altivez que se levanta en contra del conocimiento de Dios, y llevar cautiva toda nuestra obediencia a Cristo.

Estando prontos, o sea que esto depende de tu prontitud. Si tú no estás pronto a castigar tu propia desobediencia, las armas de Dios no funcionan para ti. Léelo bien. Siempre paramos un verso antes. Porque aquí dice que estas armas funcionan cuando nosotros estamos listos a castigar nuestra desobediencia.

¿Quieres que te lo muestre como si fuera un elemento quirúrgico? Tienen que operarte a ti antes de operar a otro. Entiende: si estamos dispuestos que la revelación castigue nuestra desobediencia, entonces Dios te da revelación.

Pero si nuestro propio concepto va a analizar la revelación de Dios, Dios no te va a dar ninguna. Porque en el final dice: estando prontos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia sea perfecta. No dice casi perfecta; dice perfecta.

O sea que las armas de Dios funcionan, y pueden, efectivamente, derribar fortalezas, porque has permitido que Dios las derribe en ti. Tu obediencia interna tiene que estar presente. Son imágenes. Fortalezas son imágenes establecidas.

Pero dice que las armas de Dios son para derribar fortalezas que van en contra del conocimiento de Dios. La palabra nos dice, en el capítulo 1 del libro de Apocalipsis, que de ninguna manera es un libro futurista. Tampoco es la revelación del anticristo. La palabra anticristo no aparece en Apocalipsis.

Dice aquí en los primeros tres versos, que la revelación de Cristo, no del anticristo. Es el único libro donde Cristo es visto en pasado, en presente y en futuro. Dice el que fue, el que es y el que habrá de venir. Es el único que lo muestra en pasado y futuro, siempre había sido en Yo Soy, en presente.

Ahora, en Apocalipsis, es presentado en todos los tiempos, porque no es visto en un tiempo cronológico, sino desde la eternidad, donde no existe el tiempo. Cuando Dios echa un vistazo, ve pasado, presente y futuro a la vez.

De manera que tampoco está escrito cronológicamente. Son siete visiones que el apóstol Juan vio. Y dice que la revelación de Cristo, es la victoria de Cristo en todos los tiempos lo que está escrito en este libro. No hay nada que tenga que ver con anticristo en él.

Y dice el verso 1 que estas son las cosas que deben suceder pronto. O sea que no es algo futuro, sino algo que va a suceder pronto. Y la mayoría de ello ya ha caducado. El verso 3 comienza diciendo: bienaventurado es el que lo lee. O sea que si la interpretación del libro te causa temor, o hay algo mal en ti o la interpretación es incorrecta. Porque está escrito que debe causar bendición.

Ahora bien; es importante entender que bendición, en este caso, tiene que ser vista desde los ojos de Dios. Advertirte respecto a lo que viene mañana, es una manera de bendecirte. Puede ser que eso esté incluido en el libro. Pero es una bendición.

Eso significa que, utilizar este libro para producir temor, como muchos erráticamente han hecho, es una mala interpretación. Porque si lo lees correctamente debe bendecirte, nunca atemorizarte. Y quiero que entiendas algo, anótalo bien a la vista: el temor es para Satanás, lo mismo que la fe para Dios.

Y vuelve y dice, en el final del versículo 3, que el tiempo está cerca. En Apocalipsis 22 termina el libro, diciendo lo mismo. En el capítulo 22 y verso 6, dice: Y me dijo: estas palabras son fieles y verdaderas. Y el Señor, el Dios de los espíritus de los profetas, ha enviado su ángel, para mostrar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto. (¿Qué deben suceder cuándo? Pronto.)

Vemos aquí dos veces en el libro del Apocalipsis que lo empieza y lo termina diciendo: no quiero que entiendas que esto es para mañana; es para hoy. A Daniel se le dijo sella la visión. A Juan se le dijo sácala pronto.

O sea que lo que Daniel selló, habla claramente en los últimos días, dice Habacuc. Hay cuatro teorías para entender el libro del apocalipsis. Una es la mentalidad futurista. Que todo es en el futuro. Este es uno de los puntos de observación. El problema que tiene este es que sería irrelevante a la iglesia. No tendría nada que ver con nosotros, no tendría nada para bendecirnos a nosotros y no es para nosotros.

Otra teoría es la histórica. Según sus defensores, totalmente en el tiempo de la iglesia. El problema que tenemos con el histórico, es que no proyecta un fin. Y sabemos que Dios tiene algo que le nutre: hacer y terminar su obra. Entonces tiene que tener un fin en alguna parte.

La otra teoría es la contemporánea, que de alguna manera nos estaría diciendo que eso es solamente para el día de Juan. Pero esa tampoco termina de convencernos, porque si realmente es sólo para el día de Juan, ¿Cómo es que dice que me bendice a mí?

¿De qué nos estaríamos preocupando, si así fuera, si Juan ya se murió? Tiene un grado de razón si lo tomamos desde lo estrictamente literal, pero se viene abajo como teoría cuando leemos que se nos dice que somos bendecidos por estar leyéndolo.

Y está la teoría idealista, que es la que nos dice que todo es simbólico. Convengamos en que en una mayoría de cuestiones podríamos darle la razón, pero hay un problema. Si todo es simbólico, nada se manifiesta, y eso también es un error.

¿Sabes cuál es la verdad? La verdad es que Dios está diciéndonos a todos que por favor, no tratemos de meterlo en una sola imagen. Dios sigue siendo Soberano hasta donde yo sé, y esa soberanía le dice que Él querer manifestarse donde quiera y de la manera que le de la regalada gana.

Y Satanás lo que pretende hacer, (Y a veces lo consigue) es limitar a la iglesia a una sola definición, a un solo concepto, a una sola imagen, y hacernos adorar esa imagen. Eso es Babilonia. La verdad es que las cuatro teorías tienen su parte de razón. Pero al mismo tiempo, las cuatro por sí solas, son errores.

Pero si podemos entender al libro con el balance con el que está escrito, entonces le da la licencia a Dios para manifestarse como Él quiera y cuando Él quiera. Pero lo que la iglesia quiere es encajar a Dios en un solo concepto, porque entonces es más fácil para ellos ver qué cosa es Dios y qué no lo es.

Porque es más fácil encajarlo en un concepto, que tener el discernimiento encendido. Pero resulta que Dios no quiere encajarse en un solo concepto, porque Dios es creador. Todos tienen alguna verdad. Por eso el capítulo 11 nos habla del ministerio profético y apostólico, y vemos a Moisés y Elías trayendo reforma a la iglesia.

Y vemos en los capítulos 2 y 3, que cuando le habla a las siete iglesias, que es una tipología de la iglesia completa, siete condiciones de la misma iglesia, a todas las elogia por tener algo bueno, pero todas también presentan un error, una decepción o un engaño.

¿Por qué? Porque Satanás nos quiere limitar a un solo concepto. Lo que allí te dice es que las siete visiones se ven en un espacio de cuarenta y dos meses. Vemos que en Hechos 15 hablan de que van a  restablecer el tabernáculo de David.

Lo hicieron, y nunca hubo un servicio de alabanza. Porque cuando hablamos del tabernáculo de David, allí había dominio, había reinado, había orden de Melquisedec, había linaje real, sacerdocio, linaje escogido, y si vas a restablecer el tabernáculo de David, no lo puedes hacer sin dominio y sin traer paz.

O sea que no es sólo la alabanza. Pero a nosotros nos gusta limitarlo a un solo concepto, porque entonces no tenemos que trabajar, ya sabemos lo que es. Así de mucho hemos entendido el tabernáculo de David. Creemos que es pura alabanza. Traemos panderos y panderos y ya restauramos; mentiras.

David trajo paz, nosotros no hemos traído ninguna paz. Mientras haya demonios, no hay paz. Él expandió el Reino, nosotros apenas estamos empezando a hacerlo. Hubo linaje en su casa, todo el linaje fue reinado; nosotros todavía no.

No se trata de una generación que reina y otra que se va abajo. En el tabernáculo de David, todas reinaron. Es mucho más fácil para el creyente decir: "Esto es “negro”. Y se acabó, y todo lo que no es negro, no es Dios. Pero entonces, si un día Dios se aparece por tu casa, ya no es Dios porque no es negro.

Y eso es lo que Satanás quiere, hacernos complaciente para con una sola interpretación. Un día yo predico sobre una conocida parábola, le doy una interpretación novedosa y viene alguien y me dice: yo lo dije de otro modo, ¿Eso quiere decir que lo que yo prediqué no sirve?

¡No! Nadie podría jamás decirte eso por una sencilla razón: la palabra sigue siendo una fuente inagotable. Que una sea más práctica que la otra, que una te haya calzado a ti mejor que la otra, que una te haya sabido más coherente que la otra, puede ser.

Pero eso no quita que una sea verdad y las demás fabulas. Son, en el mejor de los casos, distintas ópticas de un mismo asunto. ¿Qué fue lo que estuvo haciendo la iglesia hasta aquí? Cristalizando la interpretación de la palabra y tomando como error lo que no encajaba con eso.

Fíjate que de ese modo, si cada vez que yo leo esa parábola va a decirme lo mismo, ¿Para qué tendría que seguir leyéndola? Eso es lo que el mundo incrédulo supone que hacemos, por eso no entiende que leamos todos los días, las mismas cosas, en nuestras mismas Biblias.

Tenemos la tendencia natural de poner a Dios en un solo concepto. Por eso aquí y ahora estoy buscando a Babilonia, no como una ciudad literal, porque no lo es. Aunque en el pasado sí lo fue. Pero lo fue para servir como analogía, metáfora, comparación.

Hay un principio que es más importante que la ciudad. En apocalipsis 11, Sodoma, Gomorra y Jerusalén son comparadas con Babilonia, y no lo eran. En 1 Pedro 5, Babilonia es Roma. Es una característica, que una vez que lo hayamos identificado, vamos a poderlo discernir aunque esté sentado en el banco de enfrente en tu iglesia.

(Apocalipsis 14: 6) = Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo, (7) diciendo a gran voz: temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas.

(8) Otro ángel le siguió, diciendo: ha caído, ha caído Babilonia, la gran ciudad, porque ha hecho beber a todas las naciones del vino del furor de su fornicación.

Fornicación, aquí, no es ese algo literal que marca una relación sexual entre un hombre y una mujer sin estar casados. Aquí fornicación es, textualmente, salirse del propósito de Dios. O coquetear con el propósito de Dios sin intención de comprometerte con él.

Porque si lo vemos desde el plano estrictamente literal, lo estamos limitando solamente al que anda con lujuria. Pero en el vocabulario de Dios, fornicación es un término tan común, que Dios lo usa como ejemplo entre algo que entendemos para enseñarnos un principio espiritual que Él no quiere que ocurra entre nosotros.

Entre su relación y la nuestra. ¡No seas adúltero, Israel! No es que Israel se casara con otra persona, o que una persona se haya casado con otra, sino que prevaricó con el propósito de Dios. Porque Dios se quiere casar contigo. Pero no existe tal cosa como matrimonio sin compromiso.

¡Ha caído! Aquí dice que Babilonia es una gran ciudad Sin embargo, si vamos a Apocalipsis 21:10, leemos que dice: Y me llevó en el Espíritu, (No en lo natural) a un monte grande y alto, y me mostró la gran ciudad santa de Jerusalén, que descendía del cielo, de Dios.

Lo que estamos viendo aquí, entonces, es que Babilonia es una gran ciudad, y también lo es Jerusalén, la ciudad santa. Hay una ciudad verdadera y una ciudad falsa. Y no necesariamente están separadas. Porque la ciudad no es la estructura, sino la gente que la habita.

Dios tiene su gente, y Satanás también. Y no es que él las procrea, sino que las influencia. Y pueden estar sentados uno al lado del otro. Por eso cuando dice que van a arrancar la cizaña, se les pide que tengan mucho cuidado de no arrancar trigo junto con cizaña. La cizaña es Babilonia. Es una gran ciudad. Nota que las dos son grandes ciudades. Mira el capítulo 16.

(Apocalipsis 16: 17) = El séptimo ángel derramó su copa por el aire; y salió una gran voz del templo del cielo, del trono, diciendo: hecho está.

(18) Entonces hubo relámpagos y voces y truenos, y un gran temblor de tierra, un terremoto tan grande, cual no lo hubo jamás desde que los hombres han estado sobre la tierra.

(19) Y la gran ciudad fue dividida en tres partes, (Ahora vemos que Babilonia tiene tres partes), y las ciudades de las naciones cayeron; y la gran Babilonia vino en memoria delante de Dios, para darle el cáliz del vino del ardor de su ira.

Lo dicho. Babilonia tiene tres partes, su ciudad está dividida en tres clasificaciones. Nº 1: Religión.- Nº 2: Política.- Nº 3: Sistema financiero.- Vamos a ver mejor qué cosa es Babilonia, para que tú aprendas a discernir qué es babilónico y qué no lo es, y así podamos echar abajo a todo lo que se exalta.

Recuerda esto que ya te he dicho en más de una ocasión y en distintos mensajes: todo lo que se exalta en contra de Dios, está entre medio de nuestras orejas. Obsérvate. ¿Qué crees que hay en medio de tus orejas? ¿Por qué algo hay allí, no es cierto?

Muy bien; allí es donde Babilonia quiere irse a sentar. El anticristo dijo: “me quiero ir a sentar en el templo de Dios y hacerme pasar por Dios”. ¿Y tú sabes ya que el templo de Dios es tu cuerpo, verdad? ¿Lo sabes o no lo sabes? Si lo sabes, cuídalo. Si no lo sabes, apréndelo.

Es una influencia, es un espíritu. Lo que el diablo quiere es que lo limites a una persona, así mientras tú buscas a esa hipotética persona, él te destruye toda la ciudad. Nos quiere encajar en una sola imagen. Estamos buscando a un hombre, cuando él está sentado en el templo de Dios.

Y mientras tú andas buscando cuál será el hombre ese de la historia que tendrá un día todo el poder de Satanás, él anda efectivamente destruyendo, por ejemplo, nuestros sistemas escolares. Sentado en el corazón del hombre. Ese es el templo de Dios.

El poder del hombre, el 666. Un poder que procura ejercitarse sin obedecer a Dios. Anticristo. La palabra “anti” significa “en lugar de” o “en contra de”. O sea que es algo que viene en lugar de Cristo o en contra de Cristo.

Y lo que funciona para la iglesia, no es venir en contra de ella porque nos damos cuenta. Entonces su única arma es tomar el lugar de Cristo y hacerse pasar por él. Y lo hace a través de gente, igual que Cristo. Ambos necesitan gente para expresarse.

La batalla es quién manda aquí. Dios dice: “en la tierra mando yo, y voy a expresar mi gloria”, y Satanás dice: “yo voy a pervertir todo lo que tú estés creando”. Entonces hay dos ciudades, una pura y una pervertida. ¿A dónde andan? Juntas.

Está dividida en tres partes esta ciudad. Religión, política y sistema financiero. Recuerda que no estamos buscando una Babilonia física, sino su carácter. ¿Quieres localizarla? ¿Quieres descubrirla? ¿Quieres destruirla? Anota: Nº 1: Es todo lo que se resiste a Dios.

Sodoma, Egipto, Jerusalén. Son tipologías de Babilonia. Lo que satanás quiere es encajarnos en una sola interpretación. Porque no nos gusta tener que trabajar para discernir. Es más fácil decir esto es blanco y esto es negro, que discernir el área gris.

Escucha: tú, como creyente, no necesitas discernir al gay, no necesitas discernir al ateo, y no necesitas discernir a la Nueva Era. Lo que sí necesito discernir porque de otro modo corro el riesgo de ser duramente engañado, son los púlpitos de nuestras iglesias.

 Pablo tenía esa batalla en todo su ministerio. Gente que quería tomar su dimensión de apostolado por encima de lo que entonces era la iglesia de Corinto. ¿Qué dijo Pablo? “Son ángeles de luz, ministros de Satanás”. Yo me he permitido, hoy, en algunos casos, llamarlos: mini-astros.

Y eso también se hace llamar iglesia. Y los que fueron a la escuela de esa falsa iglesia, han sido influenciados por Satanás de tal manera que han llegado a crearse un concepto falso de la iglesia genuina. Muy sutil. Alta sutileza.

Y esa es la gente que, domingo tras domingo, y en algunos casos con las mejores intenciones, basándose en esos conceptos erróneos, te predican horas y horas. Y la predicación basada en un concepto erróneo, es cizaña, no la llames de otra manera.

¿Qué es lo que produce? Mareo. Después produce dolor, y finalmente muerte. Cizaña. Cizañón es un grano bastardo. Por eso apretaban, ceñían al trigo, para que la cizaña no llegara al pueblo. O a los animales.

Ten en cuenta esto, cuando hablamos de falta de visión, estamos hablando de mareo espiritual. ¿Cuántos saben que alguien mareado tiene visión distorsionada? ¿Cuánto saben que hay entre nosotros infinidad de iglesias con una visión distorsionada?

Entonces tú los ves y los oyes y te preguntas qué estarán comiendo. Están en altísima confusión mental. Por eso vemos a tantos y tantos hermanos confundidos. Pregúntate (No les preguntes a ellos porque los ofenderás y no tendrás respuesta), qué basura estarán comiendo.

Ten muy en cuenta que la conclusión de todo ese estado es muerte. Muerte espiritual, de acuerdo, pero como lo espiritual más tarde o más temprano llega a manifestarse en lo natural, que no te llame la atención que con el correr del tiempo, una muerte le de paso a la otra.

El anticristo está en todas partes. Juan dijo que no era algo nuevo y que salió desde el principio. Y les dijo que estaba entre ellos y que había salido de ellos mismos. No vino del mundo. Salió de entre vosotros, no del mundo. Lo dice la carta de Juan. Es Babilonia todo lo que se resiste a Dios.

(Apocalipsis 17: 1) = Vino entonces uno de los siete ángeles que tenían las siete copas, y habló conmigo diciéndome: ven acá, y te mostraré la sentencia contra la gran ramera, (Ahora vemos que Babilonia es una ramera), la que está sentada sobre muchas aguas; (2) con la cual han fornicado los reyes de la tierra, y los moradores de la tierra se han embriagado con el vino de su fornicación.

Nota que está utilizando la terminología de la iglesia. Vino, usa moradores, usa que está sentado, habla de dominio, y dice me llevó ¿Cómo? En el Espíritu. Porque tanto la nueva Jerusalén como la otra, ambas son espirituales.

(3) Y me llevó en el Espíritu al desierto; y vi a una mujer (La mujer, en la Biblia, siempre es tipología de la iglesia, sea la verdadera o la falsa. La mujer extraña, o la de Proverbios 31. La verdadera o la falsa iglesia. La ramera es la falsa iglesia. No tiene que ver con una denominación o con una iglesia interna o externa, aunque la pueda incluir. Es un espíritu que se encuentra dividido en tres, y en todas partes. Vimos en el capítulo 1 que estaba sobre toda lengua, sobre todo linaje y sobre toda nación. No en una, en todas.) sentada sobre una bestia escarlata llena de nombres de blasfemia, que tenía siete cabezas y diez cuernos. (El hecho de que tenga nombres de blasfemia nos dice que es religiosa, porque nadie puede blasfemar a Dios si no cree en Él.)

Estamos buscando características respecto a dónde queda Babilonia. Para ver cómo es que opera ese espíritu. Porque el fin de ese espíritu, es muerte. Y todo lo que está influenciado con ello, cae con Babilonia.

(4) Y la mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, (¡Qué casualidad! Apocalipsis 3 dice que la iglesia anda así.) y adornada de oro, de piedras preciosas y de perlas, (¡Qué casualidad! Usa el mismo vestido que la iglesia. La nueva Jerusalén tiene perlas y piedras preciosas) y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación,

Satanás no es creador, él apenas puede pervertir lo creado. Le está dando resultado porque los cristianos andan dormidos, pero no puede crear nada. Él no crea ciudades, él pervierte ciudades. Tampoco puede crear gente, tiene que pervertir gente.

No puede crear mensaje, tiene que pervertir mensaje. Hay solamente un mensaje, lo demás es perversión del mismo. Él no tiene poder creativo. Se nos ha enseñado que es algo alejado que viene desde lo externo. Claro, así es más fácil, porque entonces no tengo que trabajar con discernimiento. Si no entendemos esto, no podemos entender ni restauración, ni reforma, ni nada. Porque de ese modo no sabes lo que estás reformando.

(5) Y en su frente un nombre escrito, un misterio: Babilonia la grande, la madre de las rameras y de las abominaciones de la tierra.

(6) Vi a la mujer ebria de la sangre de los santos, y de la sangre de los mártires de Jesús; y cuando la vi, quedé asombrado con gran asombro. (Fíjate que dice que está sentada sobre muchas aguas. Lee ahora el verso 15)

(Verso 15) = Me dijo también: las aguas que has visto donde la ramera se sienta, son pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas.

Ya lo sabes, Babilonia no es un pinto en el mapa, no puedes limitarlo a un lugar geográfico y adosarlo a la pequeña tiranía humana de algún jeque. Es otra cosa, es espiritual, es una mentalidad. El anticristo tampoco. Trabajan juntos, conforman el mismo reino satánico. Sólo que con distintas expresiones. El falso profeta, la bestia, la ramera constituyen la falsa deidad, imitan al Padre, Hijo y Espíritu Santo.

(Verso 18) = Y la mujer que has visto es la gran ciudad que reina sobre los reyes de la tierra.

¿Es una mujer? ¡Es una ciudad! ¿Pero entonces no es una mujer? No, son naciones, tribus, linajes. ¿Pero qué es, entonces? Es un espíritu influenciando gente. Número dos: es una ramera. Babilonia es una ramera. O sea: nunca muestra compromiso o pacto con nadie.

Eso la define un poco más. Ya conocemos mucha gente así. La ramera nunca te enseña su verdadero rostro. Siempre te muestra una personalidad que directamente no es la suya. La ramera está llena de mentiras. Está llena de engaño.

Busca satisfacerse a sí misma. Viene cada domingo a buscar una experiencia sin compromiso. A la ramera le gustan las soluciones fáciles. No quiere aplicar los principios. Quiere prosperar de la noche a la mañana. Estamos buscando qué cosa es Babilonia.

Nos dice que es todo lo que resiste a Dios. Hoy Dios ya no sana. Anticristo. Los cristianos tiene que ser pobres, no hay cristianos ricos. Anticristo. Ese mensaje que oí por internet viene del diablo. Anticristo. Yo vengo, me siento, escucho y me voy, no me comprometo. Ramera. Si no crees lo que oyes, vete. NO estés en un lugar para cumplir.

¡Claro! ¡Es más fácil decir que Babilonia o la ramera es el católico! Pero lo cierto es que también la hay en nuestros ambientes. La Jerusalén celestial tiene que aportarte su sabiduría, ¿Para qué? Para que te guardes de la mujer ajena. ¡Pero si yo no soy adúltero!

¿Y quién te habló de adulterio humano? ¿Tú crees que Dios se hubiera gastado páginas de su Libro para referirse a esa hermanita que te mira raro? La mujer ajena es la iglesia extraña, la que no es la genuina, esa con la cual no tienes matrimonio perpetuo.

Porque dice que la mujer extraña te ablanda con sus palabras, que es como decir que te ablanda con su mensaje lleno de almíbares o edulcorantes artificiales. Es esa que tiene un mensaje livianito, que jamás te desafía a nada.

(Mateo 12: 48) = Respondiendo él al que le decía esto, dijo: ¿Quién es mi madre, y quienes son mis hermanos?

(49) Y extendiendo su mano hacia los discípulos, dijo: he aquí mi madre y mis hermanos.

(50) Porque todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ese es mi hermano, y hermana, y madre.

Escucha: ¡No está hablando de ti ni de tu familia! ¡Está hablando de una iglesia que, si hace la voluntad de Dios sí es tu madre y tus hermanos, pero que si no la hace no tiene nada que ver contigo, tenga el mejor nombre que tenga y el prestigio más alto de tu ciudad! ¡¡¡Babilonia!!!

A la inteligencia llámale parienta. Dice Gálatas 4:22-25, que Jerusalén la de arriba, es parienta, es decir: es madre de todos nosotros. O sea que la sabiduría es la verdadera iglesia para que te guarden de la mujer ajena, o de la iglesia ajena.

O sea que esta falsa iglesia, esta extraña, esta mujer ajena, de la cual nos guarda la sabiduría de la iglesia verdadera, sólo se traga a los sencillos, a los muy jóvenes o espiritualmente inmaduros que andan en las esquinas o en los recodos sin acertar a tomar decisiones.

¿Y por qué una esquina? Porque ahí están, enfrentados a las dos calles sin saber por cuál de ellas dirigirse. ¿Voy para allá o voy para allá? Y ella, Babilonia, los llama en la oscuridad y en tinieblas y los seduce ¿Cómo? Bien vestida, porque dice Apocalipsis que la ramera siempre anda bien vestida y adornada. Esa es la mujer ajena, la falsa iglesia que atrae a los más simples.

Es astuta de corazón. Es alborotadora y religiosa. No hace las cosas según el propósito de Dios sino en el propio. Te presenta y te muestra a un Dios incorrecto. Por eso hay tanta confusión en el pueblo. Y dice la Biblia que te embriaga con el vino de sus revelaciones cuando el marido no está en casa. ¡Claro! ¡Todavía no ha regresado!

(Proverbios 9: 1) = La sabiduría edificó su casa, labró sus siete columnas.

(2) Mató sus víctimas, mezcló su vino, y puso su mesa.

(3) Envió sus criadas; sobre lo más alto de la ciudad clamó.

(4) Dice a cualquier simple: ven acá, a los faltos de cordura dice: (5) venid comed mi pan, y bebed del vino que yo he mezclado. (Esta es la iglesia verdadera. No es la falsa.)

(Verso 13) = La mujer insensata es alborotadora; es simple e ignorante.

(14) Se sienta en una silla a la puerta de su casa, en los lugares altos de la ciudad. (¿En los lugares altos de dónde? ¡De la ciudad! ¡De la misma ciudad!)

(15) Para llamar a los que pasan por el camino, que van por sus caminos derechos.

(16) Dice a cualquier simple: ven acá. A los faltos de cordura, dijo: (17) las aguas hurtadas son dulces, y el pan comido en oculto es sabroso. (¿Qué les dice a los simples? Que las aguas son hurtadas. No tiene mensaje propio. El pan comido en lo oculto, porque no te pertenece)

(18) Y no saben que allí están los muertos; (Son iglesias muertas) que sus convidados están en lo profundo del Seol.

¿Estás viendo lo que nos muestra la palabra de Dios? Estamos viendo a la ramera, y dice que embriaga con vino. Pero es un vino que ella no mezcla, sino que roba. Y lo mezcla con agua, que es humanismo. ¿Cómo opera la ramera que es Babilonia? Estamos viendo sus características.

(Apocalipsis 18: 23) = Luz de lámpara no alumbrará más en ti, ni voz de esposo y de esposa se oirá más en ti; (Nota que tiene el mismo mensaje que la iglesia) porque tus mercaderes eran los grandes de la tierra;

Esto es el marketing, la promoción. Mercaderes en Babilonia. Los dos últimos versículos de Zacarías nos dicen que en aquel día no habrá más mercader. Mercader son cananeos. No habrá más cananeos en la iglesia, ni tampoco mercadería.

Es el que escribe un libro para venderlo, no para bendecirte. Y para venderlo, tiene que escribir algo que no confronte ni amenace demasiado. Porque si lo pone en oferta, no se vende. Y no es para educar, es para producir dinero. Mercadería, eso es parte de Babilonia.

No hay nada malo en vender cosas para ganar dinero, pero jamás lo hagas con las cosas de Dios por una sencilla razón: Él no te cobró nada por lo máximo que se puede dar a una persona. ¿Por qué tú habrás de cobrar por algo mucho menor? “¡Es que el obrero es digno de su salario, hermano!” Así es, pero gánate ese salario conforme al propósito y la voluntad de Dios, no por tus ideas propias. …pues por tus hechicerías fueron engañadas todas las naciones.

Babilonia es hechicera. Hechicería es fuerza extraordinaria para doblegar la voluntad de una persona y someterla a la voluntad de otra. Es la misma definición de la palabra control, de manera que todo legalismo es Babilonia. Es idólatra. Eleva o trata de exaltar los valores contrarios o  equivocados.

(Jeremías 50: 3) = Sequedad sobre sus aguas, y se secarán; porque es tierra de ídolos, y se entontecen con imágenes.

Entontecen con imágenes. Gente dándole valor a las imágenes que traen, sobre la revelación que se predica. ¿Y qué hago con tal cosa? Si eso que usted dice es cierto, ¿Qué hago yo con tal cosa? Imágenes que venimos adorando por encima de la verdad. Fortalezas. Dios está diciendo que no lo talles a una sola imagen. Él dice: Yo quiero ser Dios; déjate de inventar conceptos conmigo.

(Apocalipsis 13: 14) = Y engaña a los moradores de la tierra con las señales que se le ha permitido hacer en presencia de la bestia, mandando a los moradores de la tierra que le hagan imagen a la bestia que tiene la herida de espada, y vivió.

(15) Y se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, para que la imagen hablase e hiciese matar a todo el que no la adorase. (Esto es lo mismo que le sucedió a Daniel, que estando en plena Babilonia, y en casa de la jefatura principal de Satanás, Nabucodonosor, y todo el mundo adorando un concepto, él era diferente)

A Daniel se le cambió el nombre por un nombre babilónico, y aun cambiándole el nombre, que significa el carácter, tuvieron que seguir llamándolo Daniel. No permitió cambiar su carácter. Y pensar que hay tantos hermanos que trabajan en un lugar y quieren traslado porque el ambiente es feo para un cristiano…

Puede ser el caso que te encuentres dentro de Babilonia, pero vas a orar con la cara mirando a Jerusalén. Como contagia ese espíritu con Babilonia, si lo conviertes en estandarte dentro de Babilonia. Es gente que ya no busca más entendimiento de Dios, porque ya tiene su entendimiento tallado.

O sea que, básicamente, ya conocen a Dios; no creen necesitar nada más que lo que ya tienen. Hay tantas iglesias que han vivido tantos años teniendo la misma dimensión de mensaje, que si nos llegan a invitar en los primeros cinco minutos de mensaje, media iglesia se levanta y se va. Y la que se queda por cortesía, a los quince minutos te está peleando con rostro feroz.

Son los que he oído decir: “¿Pero de qué está hablando este hombre? ¡No se le entiende nada! Estoy leyendo la Biblia. Pero ellos no leen la Biblia, ellos repiten conceptos que les enseñaron en los seminarios de la denominación. Y los creen como verdades absolutas, aunque la Biblia les diga todo lo contrario.

Babilonia promueve buena alabanza. Son actividades con la falsa imagen de Dios en su mente. Donde la gente enfatiza lo que es minoría, y lo que es grande no lo enfatiza. Se cuidan todos los detalles en conferencias monumentales con verdaderas muchedumbres en asistencia, pero no hay palabra ni hay adoración. ¿Cuál es el énfasis, entonces?

La organización humana. Este te recibe, este te lleva al salón, este te muestra el asiento, este te da el programa de actividades, este te hace la presentación, este te levanta la ofrenda, este te llena de anuncios y este te cuenta testimonios del siglo pasado. Cuando llega el momento de la palabra, el predicador oye que sólo tiene quince minutos para predicar. ¿Qué es esto?

Esto es Babilonia. No te quepan dudas ni lo pongas en duda. Y lo estoy haciendo medio gracioso para que te duela menos, porque sé que a lo mejor formaste parte de algo así. Pero eso no quita que lo de fondo sea cierto: Babilonia.

Toda manifestación de falta de compromiso, proviene de Babilonia. Todo lo que muestra falta de compromiso, es influenciado por Babilonia. Apocalipsis 17:5 lo dice claramente. Babilonia la grande, la madre de las rameras.

Babilonia se adorna. Dice que estaba vestida de púrpura escarlata, adornada de oro y de piedras preciosas. Adornada, igualita que la iglesia. O sea que es difícil verla por su manifestación externa. Andan vestidas muy similares.

(Jeremías 51: 31) =Correo se encontrará con correo, mensajero se encontrará con mensajero, para anunciar al rey de Babilonia que su ciudad es tomada por todas partes.

Correo. ¿Qué es un correo? Alguien que lleva a un lugar una determinada noticia, buena o mala: noticia. ¿Qué es un mensajero? La misma cosa. Presta atención, la claridad, la salida, la caída de Babilonia comenzará por la labor de correos y mensajeros.

Es un sitio que se le ejecuta a Babilonia a partir de la palabra proclamada, difundida, predicada y comprobada y probada por la Biblia entera, no por pequeñas partes. Nota que Dios tiene dentro de sus estrategias finales, sitiar a Babilonia hasta hacerla derrumbar. La pregunta, es: ¿Formarás parte tú de ese sitio? Otra pregunta: ¿Cómo se denomina en el ambiente cibernético a una página Web como esta? Sitio. ¿Amén? ¡¡¡Amén!!!

(Jeremías 51: 13) = Tú, la que moras entre muchas aguas, rica en tesoros, ha venido tu fin, la medida de tu codicia.

Aquí estamos viendo que anda de púrpura, anda en lujuria y sobreabundancia. ¡No, hermano! ¡Es que la abundancia no es de Dios! Tú te refieres a un exceso de abundancia que no glorifica a Dios. Yo me refiero a la sobreabundancia divina. Está profetizada.

(Jeremías 51: 1) = Así ha dicho Jehová: he aquí que yo levanto un viento destruidor contra Babilonia, y contra sus moradores que se levantan contra mí.

(2) Y enviaré a Babilonia aventadores que la avienten, (Ese es el mensaje que habla de reforma),y vaciarán su tierra; porque se pondrán contra ella de todas partes en el día del mal.

(3) Diré al flechero que entesa su arco, y al que se enorgullece de su coraza: no perdonéis a sus jóvenes, destruid todo su ejército. (Nota que es mandato de Dios destruir a Babilonia).

(Isaías 47: 1) = Desciende y siéntate en el polvo, virgen hija de Babilonia. (Nota que usa las mismas terminologías que se usan en la iglesia. La iglesia se le dice hija de Sión) Siéntate en la tierra, sin trono, hija de los caldeos; porque nunca más te llamarán tierna y delicada.

 Ahí vemos la iglesia tierna y delicada, Babilonia. ¡Es que a mí no me gusta ese permanente espíritu de batalla, de milicia! Lo siento mucho, estamos en guerra. ¡Es que a mí me gusta el amor de Dios! A mí también, pero no hay paz sin guerra.

Ignorar la paz es ser pacifista, no pacificador. Pacificadores son los que hacen la paz. Y la paz se hace; con guerra. Cuando sale un demonio que había estado martirizando duramente a alguien y luego de una tremenda guerra con todas las armas, ¿No hay paz?

(Apocalipsis 18: 7) = Cuando ella se ha glorificado y ha vivido en deleites, tanto dadle de tormento y llanto; porque dice en su corazón: yo estoy sentada como reina, y no soy viuda, y no veré llanto.

¿Quién es Babilonia? Una posición de complacencia, de gente disfrutando de confort que de ninguna manera dará su vida hasta la muerte. Porque ella dice: yo no voy a quedar viuda. Yo estoy tranquila, soy reina, estoy bien.

(Isaías 47: 10) = Porque te confiaste en tu maldad, diciendo: nadie me ve. Tu sabiduría y tú misma ciencia te engañaron, y dijiste en tu corazón: yo y nadie más.

Esos son los pensamientos de la gente babilónica. Porque Babilonia es un misterio, aunque en ciertos sectores es fácilmente identificable. Ella dice: “¡Nadie me ve!” Por eso odia a los profetas y a los apóstoles, porque ellos sí la ven.

Por eso, los únicos que se regocijan en Apocalipsis cuando Babilonia cae, son los apóstoles y los profetas. Mucha gente se amarga y se angustia por su caída, pero ellos celebran. Por eso Babilonia enseña y dice que los apóstoles y los profetas no son para hoy, sino que ya fueron en la historia.

Babilonia es la responsable por toda la violencia y la opresión dentro de la iglesia. Siempre es proclive a debates. ¡Muéstrame donde dice que el pastor no es bíblico! No dice que no es bíblico… ¡No dice nada! ¡No existe tal cosa como un pastor a nuestro modelo actual en la Biblia!

A Babilonia le encanta debatir escrituras que no tienen profundidad espiritual. ¿Recuerdas cuando a Pablo le querían armar un debate con los días festivos? Él respondió que eso era una preocupación de los inmaduros, que a los maduros no les importaba ningún día más que otro.

Babilonia es un espíritu que causa que la gente opere de estas maneras que estamos describiendo. Por eso obró en Caín. Caín mató al primer verdadero adorador. Porque Caín traía una ofrenda tan buena como la de Abel.

Levítico 5:11 dice que la ofrenda por el pecado debía ser como la de Caín. Él no hizo nada malo con la ofrenda. O sea que, exteriormente, ambos estaban correctos. ¡Internamente no lo estaban! Babilonia es una falta de sustancia, una forma de religión que mina el poder.

Los dos tenían una manifestación externa que estaba muy buena, pero por algo Hebreos dice que Abel lo hizo por fe y el otro no. Hay gente que viene a la iglesia a descargarse. Eso es Babilonia. La gente que viene a la iglesia a buscar la presencia busca en vano, Dios no vive en templos. Si tú no lo traes, no viene.

Te dije que Caín es el que destruye al primer adorador. Estamos hablando de una posición en el espíritu, no de una manifestación externa. Babilonia dice: “yo no voy a sufrir por el evangelio”. Santos que no dan su vida por el evangelio.

Juan 11 dice que ese es el espíritu del mundo. Caín, por causa de falta de sustancia en su adoración, recibe un mandato de Dios de salir de su presencia. Fuera de la presencia de Dios, vemos en Génesis 4:16 que dice:

(Génesis 4: 16) = Salió, pues, Caín de delante de Jehová, (O sea que todo lo que va a suceder ahora será fuera de la presencia de Dios) y habitó en tierra de Nod, (el nombre Nod significa “vagabundo”, “viajero”, “errante”) al oriente del Edén.

(17) Y conoció Caín a su mujer, la cual concibió, (Fíjate que el que tiene ganas de debatir cómo le gusta a Babilonia, se pone a pensar de dónde sacó a la mujer. Pero mira el mensaje que te está dando Dios) y dio a luz a Enoc; y edificó una ciudad, y llamó el nombre de la ciudad del nombre de su hijo, Enoc.

¿Qué significa esto? Que la mentalidad de ciudad, está edificada fuera de la presencia de Dios. Eso es Babilonia. En la conciencia de Dios, no existe una ciudad. En la ciudad, lo que hay es una mentalidad industrial. Stress, vorágine, tránsito infernal, ruido, nerviosidad latente y permanente.

Por eso todavía ejercen atracción ciertas grandes catedrales católicas. Su construcción ofrece a quien se introduce en ella un grado de confort, frescura y comodidad que, sumada al lógico silencio existente en su interior le proporciona al visitante una engañosa pero cierta sensación de paz en medio de lo que es la locura de vivir en su ciudad.

Y no estoy diciendo que no debas vivir en una ciudad, estoy diciéndote que no debes permitir que el espíritu de la ciudad te influya, te arrebate, perturbe o posea. Eso también es Babilonia. No puedes dedicarte a algo del Señor porque estás muy ocupado.

¿Y qué cosa nos podría tener ocupados en una ciudad? Trabajos fuera de horarios habituales, estar comprando elementos de confort de refrigeración o calefacción, un automóvil. O sea que la edificación del espíritu de la ciudad va en contra del mandato de Dios, que dice: serás errante.

Caín dice “No, yo me voy a quedar quieto”. Dios dice “Serás fugitivo”. Y Caín responde: “No, voy a permanecer”. Demostrando externamente que sí lo hizo, pero dejando en evidencia internamente que jamás pudo tener paz.

Esa es la mentalidad de la ciudad. Tú recuerdas a Dios cuando ves un río, un arroyuelo, una montaña, o cuando ves el cielo. En una ciudad sólo ves los edificios y, por la noche, las luces artificiales de calles y avenidas te impiden ver ni siquiera una de las millones de estrellas del firmamento.

La mentalidad de la ciudad no es propicia para la conciencia de Dios. Si a un niño de la ciudad lo llevas a una granja y le muestras una vaca, y le dices que es la que produce la leche que él bebe, te dirá que eso es mentira, que la leche sale de un sachet que se consigue en un market o una tienda.

Es una mentalidad arrebatada en el espíritu de la ciudad, que no tiene tiempo para Dios. Porque el espíritu de la ciudad no promueve jamás la mentalidad de Dios. ¿No tenemos que tener una paz que sobrepasa todo entendimiento? Es posible dentro de una ciudad, pero no dentro de Babilonia.

Por eso es cada vez más la gente, (Al menos donde yo habito) que si bien tiene su trabajo cotidiano en el microcentro de la ciudad, busca para vivir zonas cada vez más alejadas de ella. Zonas que hasta no hace más de diez años eran campo raso, y hoy se han poblado de viviendas más o menos modestas y más menos suntuosas, con piscina y todo eso.

Si se lo dices a un joven te dirá que eso es solamente para los viejos, pero no; no es para los viejos, es para gente que quiere y necesita paz. Les encanta manifestar externamente lo que sólo se consigue por el Espíritu.

Entonces esa gente viene cargada a las iglesias, y esas iglesias tienen que bajar sus estandartes espirituales de mandato, para ponerse a sacarles las cargas a esas personas. Y como no abundan los ungidos en las congregaciones, tiene que esforzarse para poder mantener su unción, para que tú puedas verla cuando vienes. Porque tú no traes absolutamente nada de unción. Y se supone que eres iglesia.

La unción no tiene nada que ver con sentimiento, ni tampoco con sensaciones. Cuando alguien te dice que se siente la presencia de Dios en un cierto lugar, o que se siente una poderosa unción inundando un determinado sitio, no te lo creas de una. La unción no se siente, se percibe.

Hay mucha confusión al respecto. Tú traes a la iglesia a una de esas tremendas gordas sopranos, le das la música y la letra de un viejo himno y la haces cantarlo acompañada por un piano y te aseguro que se le caen las medias a la mitad de la iglesia y la otra mitad se conmueve por ese tremendo canto que es capaz de romper cristales con su potencia. Hermoso, pero eso no es unción.

Son conceptos. Un viejo predicador dio un ejemplo respecto a la unción que me gustó y lo adopté. ¿Ves una vaca mugiendo en el campo verde y un pájaro cantando en el cable de energía eléctrica? Eso es naturaleza, no es unción. Ahora, si estás viendo a un pájaro que muge en el campo y a una vaca cantando en un cable de la energía eléctrica, entonces sí que eso es unción.

¡No interesa si usted tiene unción, hermana! ¡Con pantalones usted no puede estar en el altar, es una ofensa a Dios! ¿Ah, sí, eh? ¿Y quién te dijo a ti que en el Nuevo Testamento hay altares? No existe tal cosa como un altar en el Nuevo Testamento.

Los templos tienen plataformas. Unos más altas, otros más bajas, eso conforme al deseo de ser más o menos visto que tenga el dueño de casa. ¿Estás entendiendo esto? Lo que trato de mostrarte es que no debes quedar esclavo indefinidamente de ciertas imágenes talladas.

Y respecto al uso de pantalones en las mujeres, si tú eres una mujer que tiene un cuerpo que sabes que es llamativo y ves que un pantalón te queda demasiado ajustado, pues decide por ti misma no ponértelo si vas a subir a la plataforma a hacer algo para el Señor.

Pero de ninguna manera podemos confundir decisiones de alto criterio o sentido común con doctrinas sin bases. Porque si la prohibición es pasar al altar en pantalones, debo decirte que hoy no existe tal cosa como un altar. El altar era el lugar del sacrificio, y el sacrificio mayor ya fue hecho. Hoy, en todo caso, el único altar es el corazón del hombre, ese el mensaje.

La mentalidad de ciudad es correr, correr y correr, y nadie tiene paz. Mira esto: 2 Timoteo 3: 1-5: También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios,, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a estos evita. Esto es Babilonia.

(Apocalipsis 18: 1) = Después de esto vi a otro ángel descender del cielo con gran poder; y la tierra fue alumbrada con su gloria.

(2) Y clamó con voz potente, diciendo: ha caído, ha caído la gran Babilonia, y se ha hecho habitación de demonios y guarida de todo espíritu inmundo, y albergue de toda ave inmunda y aborrecible.

O sea que, a pesar de que esto te lo he transmitido de una manera por momentos adornada con cierto sentido del humor, Babilonia es algo muy serio y de alta gravedad. Está formada por imágenes talladas en el corazón y la mente de los cristianos que habitan en ella.

Gente que no tiene tiempo para Dios, gente que no tiene compromiso, gente con mercadería y todo lo que se te ocurra pensar como corrupto ante los ojos de Dios, ahí está. Lo hemos visto en cada paso que hemos dado con respecto a sus características, sustentadas en lo que la propia Biblia profetiza sobre ella. Ahora bien; mira el mandato que nos ha dado Dios mediante Isaías 48.

(Isaías 48: 20) = Salid de Babilonia, huid de entre los caldeos; dad nuevas de esto con voz de alegría, publicadlo, llevadlo hasta lo postrero de la tierra; decid: redimió Jehová a Jacob su siervo.

Y todavía hay gente que te dice: “¡Ay, no! ¡No prediques sobre ese tema, hay mucha gente que va a ofenderse! ¡¡¡Ese es el mensaje!!! Hablar de otra cosa, hoy, es hacer religiosidad. Porque la Biblia dice que Babilonia va a caer, precisamente, por el poder de la palabra predicada.

(Jeremías 51: 2) = Y enviaré a Babilonia aventadores que la avienten, y vaciarán su tierra; porque se pondrán contra ella de todas partes en el día del mal.

(Jeremías 50: 14) = Poneos en orden contra Babilonia alrededor, todos los que entesáis arco; (Todos los predicadores genuinos de la palabra revelada, no de teología intelectual)tirad contra ella, no escatiméis las saetas, porque pecó contra Jehová.

(15) Gritad contra ella en derredor; se rindió; han caído sus cimientos, derribados son sus muros, porque es venganza de Jehová. Tomad venganza de ella; haced con ella como ella hizo.

(16) Destruid en Babilonia al que siembra, (Al falso predicador. ¡Quítale el púlpito al que siembra esa mentira!) y al que mete hoz en tiempo de siega (Al que no tiene visión ni profecía); delante de la espada destructora (Que es la palabra genuina) cada uno volverá el rostro hacia su pueblo; cada uno huirá hacia su tierra.

(Verso 19) = Y volveré a traer a Israel a su morada, y pacerá en el Carmelo y en Basán; y en el monte de Efraín y en Galaad se saciará su alma. (Es decir que la reedificación o la reforma de la iglesia, no puede ser ejecutada sin antes destruir a Babilonia.)

(Verso 28) = Voz de los que huyen y escapan de la tierra de Babilonia, para dar en Sión las nuevas de la retribución de Jehová nuestro Dios, de la venganza de su templo. (¿Quiénes dice que lo hacen? Los que han salido.)

(Jeremías 51: 6) = Huid de en medio de Babilonia, y librad cada uno su vida, (Hermano: no puedo orar por ti para que esto ocurra. Escucha: cuando Satanás crea una montaña en tu camino, Dios te la quita. Cuando tú edificas una fortaleza, tú la derribas.) 

Yo puedo orar por ti hasta que se me ponga la boca violeta y no se te van a ir las imágenes. A las imágenes y los falsos conceptos los desactivas tú. Por eso es que dice en Hebreos 5:14 que la madurez es tener los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.

Se ejercitan los sentidos. Sentidos es percepción externa. El olfato, la vista, el tacto, el oído, el gusto. Y eso, mí amado hermano y hermana, no tiene absolutamente nada que ver con discernimiento espiritual. O sea que te estoy diciendo que, para ver a Babilonia, tienes que tener buena percepción externa.

No hay discernimiento sin conocimiento. No es simplemente un soplo que viene del cielo y te inunda de entendimiento hoy de lo que ignorabas ayer. Si Dios necesita que en algún caso funcione así, por supuesto que lo hará, para eso es Dios soberano, pero normalmente no funciona así.

Yo puedo discernir lo que está bien o lo que está mal, conforme al conocimiento que tengo. Si tengo conceptos falsos muy arraigados, es muy probable que esté viendo excelente algo que es horrible. Por eso hay gente que no sabe que anda metido en esto, porque en su concepto todo anda re-bien.

Eso, claro está, hasta que llega alguien con un concepto diferente o, lo más contundente: con un concepto genuino que viene directamente de Dios sin intermediarios. Cuando una palabra necesita de intermediarios, generalmente no es genuina. Dios no necesita secretarios, necesita obedientes.

(Jeremías 51: 45) = Salid de en medio de ella, pueblo mío, y salvad cada uno su vida del ardor de la ira de Jehová.

¿Salid de ella quién? ¡¡Pueblo mío!! Nota que no estamos hablando de cualquier gente que anda por ahí, estamos hablando del pueblo de Dios. ¿O crees que Él llamaría “pueblo mío” a un grupo de caníbales satanistas vendedores de droga?

(Verso 28) = Preparad contra ella las naciones; los reyes de Media, sus capitanes y todos sus príncipes, y todo territorio de su dominio. (Hay que preparar gente para hacer eso.)

(29) Temblará la tierra, y se afligirá; porque es confirmado contra Babilonia todo el pensamiento de Jehová, para poner la tierra de Babilonia en soledad para que no haya morador en ella.

(Jeremías 29: 4) = Así ha dicho jehová de los ejércitos, Dios de Israel, a todos los de la cautividad que hice transportar de Jerusalén a Babilonia; (5) edificad casas, y habitadlas; y plantad huertos, y comed del fruto de ellos.

(6) Casaos, y engendrad hijos e hijas, dad mujeres a vuestros hijos, y dad maridos a vuestras hijas, para que tengan hijos e hijas; y multiplicaos ahí, y no os disminuyáis.

(7) Y procurad la paz de la ciudad a la cual os hice transportar, y rogad por ella a Jehová; porque en su paz tendréis vosotros paz.

O sea, gente que entró a Babilonia y trató de hacer lo mismo que Caín. Gente que cuando Ciro dijo “vamos a salir de Babilonia”, tardó dos años en tomar una decisión, y entonces lo único que pudo salir fue un remanente.

Cuando Moisés fue preparado para ir a Egipto, la mayoría de las plagas eran para convencer al mismo Israel para que saliera, más que a Faraón para que aflojara. Dios no tenía problemas con Faraón, con un soplo de su boca lo desparramaba; el problema de Dios era su pueblo.

No querían salir, estaban cómodos. Esclavos, oprimidos y hasta atormentados, pero comían algo todos los días. Y no se tenían que tomar el trabajo de pensar, había quienes pensaban por ellos y tomaban decisiones por ellos. ¿Tú crees que Egipto se terminó y eso ya no existe más?

Hay gente que no quiere salir del área de confort. ¿Confort? Sí, dan una ofrenda importante cada tanto y varias de menor valor consecutivas, y creen que con eso ya compraron atención pastoral, consejería y alguna posibilidad de posiciones o cargos en el futuro. ¿Y sabes qué es lo más triste? Que en muchos casos tienen razón. Esa gente no quiere salir de Babilonia; le es funcional.

Este no es un mensaje popular, lo sé. Y si lo predicara en una congregación cualquiera me garantizaría más enemigos que amigos. Sin embargo, eso es lo bueno de tener un espacio como este. Sé que quien está allí escuchándome, no es mi enemigo ni lo será. Es mi hermano y siente lo  mismo que yo, aunque en muchos casos todavía no pueda, no sepa o tenga temor de expresarlo en voz alta.

Es mucha la gente que está conforme dentro de Babilonia buscando esa clase de paz. Es falsa su percepción, tiene imágenes talladas, pero no puede verlas. Es gente con una mentalidad espiritual atrasada, que buscan realidades tangibles y externas.

Dios, en el Antiguo Testamento, tenía que traer manifestaciones externas tangibles, porque Él no estaba dentro de la gente. Pero hoy sí está dentro de la gente, así que ya no necesita mostrar algo tangible y externo. Aunque si se le da la gana lo haga porque para eso es soberano y nadie le dice lo que tiene que hacer. Aunque algunos que ocupan púlpitos suponen que sí pueden hacerlo.

Esa es gente que le atribuye el valor equivocado a las cosas externas. Que confunden fe con un sentimiento. Buscan la verdad en manifestaciones externas. Gente que adora a Dios, pero en realidad lo que está adorando es la canción que está cantando.

Por eso solamente tiene fuerza y deseos de adorar cuando oye su canción favorita. O alguna otra que le ha sabido tocar el alma y emocionarlo. Adoración es lo que emite tu corazón. Las palabras, en todo caso, solamente son el vehículo para llevarlas hasta el trono.

Por eso la mejor adoración, -y esto hoy ya hay mucha gente que lo está practicando y enseñando-, es la adoración de la denominada de cántico nuevo. Porque sólo tu propia articulación puede expresar tu corazón. Con esto te estoy diciendo que la mayoría de la gente no sabe adorar.

Babilonia también son relaciones políticas correctas. No hay ningún pacto verdadero con ellas, pero simplemente nos conviene tenerlas. Babilonia. Gente que no te enseña su verdadera cara. Porque no tienen compromiso. Son rameras.

Esto destruye miles de cosas. Es engaño, es elogio personal a la gente. En muchos casos, es mercadería de púlpito. ¿El costo? El corazón de la gente. Es gente que abusa y utiliza incorrectamente las finanzas. Gente que apoya obras que no adelantan el propósito de Dios.

Babilonia va a caer, eso es lo que dice la palabra. Y todo lo que los que están adentro de ella defienden con uñas y dientes, es lo mismo que para ti se convierte en piedra de tropiezo. Jonatán pensó que podía cambiar el sistema, pero el sistema no cambia.

Si no te identificas con David en el tiempo de persecución, nunca llegarás a liderar lo que Dios quiere hacer. Pero a fin de cuentas, Israel viene, y se somete a David de todas maneras. Pero no lidera. Dios quiere edificar un grupo de liderazgo.

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Espíritus de Adivinación

Cuando le preguntamos a alguien qué cosa es un adivino, seguramente esa persona va a llevarnos a un buen diccionario de la lengua española. Y allí, con las lógicas diferencias en su calidad, encontraremos que nos dice que se trata de una persona que predice el futuro o descubre las cosas ocultas o ignoradas, haciendo uso de la magia o de poderes sobrenaturales.

La pregunta, es: ¿Esa es una respuesta correcta? Sí, desde lo que implica la secularidad con la que los diccionarios están elaborados. Es una respuesta correcta, porque no avanza, ni puede hacerlo, a mayor profundidad, sino que se queda con una expresión superficial y abarcativa.

Porque si decidimos bucear un poco en aguas más profundas, nos encontraremos conque adivino y adivinación son, un sujeto la primera y una práctica y acción la segunda, pero que se descomponen, etimológicamente, así: “A”, que en idioma español significa “sin” o “carente de”. Por ejemplo: a-típico, a-moral o a-normal, por citar algunos.

Y la segunda expresión en este caso, es divino. Aquí nos encontramos con Dios, relativo a la deidad. Esto quiere decir que adivino, es como decir que no guarda relación con Dios, aunque la gran mayoría de ellos lo mencione y promulguen como gestor de sus trabajos.

Me gustaría darles un repaso a todos los artilugios y armas que utilizan los adivinos, como método y forma de informarte para que lo conozcas y te prevengas. Les añadiré palabra bíblica en el caso que haya registros en las escrituras sobre cada práctica específica.

Los adivinos, que son personas que usan tanto la magia blanca, como la astrología y el astralismo para practicar la adivinación, están agrupados o divididos en tres categorías. La primera de ellas es el llamado Totemismo, que es un sistema de creencias basado en un tótem, que es una figura tallada o elaborada de otro material, o de artilugios, que son artificios sin valor alguno.

Los cultores del Totemismo utilizan, por ejemplo, copas para sus adivinaciones. Hay un registro al respecto en Génesis 44: 4-5. Allí leemos: Habiendo ellos salido de la ciudad, de la que aún no se habían alejado, dijo José a su mayordomo: levántate y sigue a esos hombres; y cuando los alcances, diles: ¿Por qué habéis vuelto mal por bien? ¿Por qué habéis robado mi copa de plata? ¿No es esta la que bebe mi señor, y por la que suele adivinar? Habéis hecho mal en lo que hicisteis.

Cabe consignar que, en este verso, algunos comentaristas de tendencia conservadora no terminan de convencerse que José haya incurrido en alguna práctica posteriormente prohibida en Israel, por lo que prefieren entender como que José había adivinado de qué se trataba este asunto, algo que no termina de cerrar en su coherencia. Allá cada uno. Los respeto, pero no lo comparto; creo en el ocultismo como también creo en Satanás y sus demonios, que son sus mentores, aliados y jefes.

También utilizan ídolos, de los cuales encontramos rastros bíblicos en dos escrituras que paso a compartir: Zacarías 10:1-2: Pedid a Jehová lluvia en la estación tardía, Jehová hará relámpagos, y os dará lluvia abundante, y hierba verde en el campo a cada uno. Porque los terafines han dado vanos oráculos, y los adivinos han visto mentira, han hablado sueños vanos, y vano es su consuelo; por lo cual el pueblo vaga como ovejas, y sufre porque no tiene pastor.

No te vayas a confundir; no estamos hablando de ángeles, esos son serafines. Los terafines eran unas estatuillas de dioses domésticos que no representaban una deidad particular. Eran de diferentes tamaños y es probable que fueran considerados como amuletos para la buena suerte. Se les hacían preguntas y el nombre está en plural, pero en ocasiones tiene un significado de singular. Conclusión: eran ídolos. ¿Se entiende?

También en el libro de Oseas 4:12 hay un texto relativo a esto. Allí leemos: Mi pueblo a su ídolo de madera pregunta, y el leño le responde; porque espíritu de fornicaciones lo hizo errar, y dejaron a su Dios para fornicar.

Quiero recordarte que en este caso específico, como también sucede en muchos otros, la palabra fornicación está relacionada con un pecado de corte espiritual, no sexual o físico. Se considera fornicar con dioses extraños lo que hacen aquellos que, diciendo creer en Dios, realizan prácticas relacionadas con la idolatría o directamente el ocultismo. ¿Los hay? ¡Por supuesto que los hay!

El totemismo también efectúa sus prácticas a partir de dos elementos que figuran en un mismo texto, pero que no tienen nada que ver entre sí, tales como las flechas, que se utilizaban para arrojar con los arcos de guerra, y las vísceras de los seres humanos muertos o de animales.

(Ezequiel 21: 21) = Porque el rey de Babilonia se ha detenido en una encrucijada, al principio de los dos caminos, para usar de adivinación; ha sacudido las saetas, consultó a sus ídolos, miró el hígado.

Otros comentaristas más escépticos consignan que las saetas eran como especies de palillos similares a los que alguna vez se utilizan para echar suertes, mientras que el hígado tiene con exámenes de configuración y marcas que se realizaban en los hígados de las ovejas, -dicen- una práctica común en la antigua Babilonia.

A esto lo añado simplemente por una razón: yo fui uno de los tantos adiestrados por escuelas conservadoras incrédulas que sufrió consecuencias de una guerra espiritual en la que ni siquiera sabía que estaba participando. Que yo diga que el diablo no existe, vaya y pase. Pero eso no logra que el diablo no exista, así que las consecuencias de quienes crean esa enseñanza, ya puedes imaginarlas.

Otras de las cosas que usan quienes conforman esta categoría de adivinación, son los vellones. En el libro de los Jueces, versos del 36 al 40 hay un relato al respecto. Leemos:

Y Gedeón dijo a Dios: si has de salvar a Israel por mi mano, como has dicho, he aquí yo pondré un vellón de lana en la era; y si el rocío estuviere en el vellón solamente, quedando seca la otra tierra, entonces entenderé que salvarás a Israel por mi mano, como lo has dicho.

Y aconteció así, pues cuando se levantó de mañana, exprimió el vellón y sacó de él el rocío, un tazón lleno de agua.

Más Gedeón dijo a Dios: no se encienda tu ira contra mí, si aún hablare esta vez; solamente probaré ahora otra vez con el vellón. Te ruego que solamente el vellón quede seco, y el rocío sobre la tierra.

Y aquella noche lo hizo Dios así; sólo el vellón quedó seco, y en toda la tierra hubo rocío.

Vamos por partes: Gedeón no pidió la señal del vellón de lana para conocer la voluntad de Dios; la pidió para sentirse más seguro. ¿Una forma sutil de incredulidad? No ha sido enseñado de ese modo este relato. No son pocos los que todavía hoy utilizan este recurso, aunque ya no con lana, sino con elementos de similares contexturas.

Dios, -dice el relato- tuvo paciencia de Gedeón y, tanto en la primera ocasión, donde lo que ocurrió era más o menos lo lógico, como en la segunda oportunidad, cuando si tuvo carácter de milagroso, cumplió con el pedido que le hizo por misericordia y amor.

De ninguna manera es para imitarlo, ya que caeremos en las garras de los demonios de adivinación, que en algunos casos hasta llegarán a producir resultados asombrosos e impactantes. Nosotros debemos pedir a Dios lo que necesitamos y confiar, absolutamente confiar que será hecho.

Y cuando debemos tomar una decisión, deberemos ponerlo en oración ferviente y para nada formal o ritualista. Y sólo deberemos movernos en alguna dirección cuando la paz y la certeza interior sean absolutas. Así es como los hijos de Dios han logrado victorias, no mojando vellones. Esto, -queda demostrado, es sólo un episodio aislado que luego, por falsas enseñanzas, se ha convertido en hechicería.

Otras de las rutinas del totemismo eran las suertes. Los antiguos, cuando se hallaban ante una incertidumbre, solían echar suertes para determinar una respuesta.Se ponían piedras, o tabletas grabadas, u objetos análogos, en un recipiente, que era a continuación movido, antes de retirar o echar los objetos de allí. Primero se ofrecía una oración, pidiéndose a Dios que revelara Su voluntad.

Al comienzo de la historia del pueblo judío, dicen algunos comentaristas que a Dios le agradó manifestarse de esta manera. Hay en las Escrituras la importante declaración de Proverbios 16:33: La suerte se echa en el regazo; más de Jehová es la decisión de ella.

Sin embargo, y a la luz de los resultados posteriores, yo no estaría tan convencido que esa manera era realmente elegida por Dios. De otro modo, hoy no estaríamos colocándola junto a técnicas de adivinación, sino como respuesta a oraciones.  

Saúl descubrió, echando la suerte, lo que Jonatán había hecho. La distribución de los sacerdotes, etc., se hizo por suertes. Los apóstoles echaron suertes para saber si José (de sobrenombre “el Justo”) debía suceder a Judas Iscariote, o bien si debía ser Matías Cuando los apóstoles recibieron el Espíritu Santo, dejaron de usar este método. Hicieron bien, porque el Espíritu Santo ya había decidido levantar a Pablo, no a Matías. Fíjate en tu Biblia de cuál de ellos hay más historia. Estos son esos relatos.

(Levítico 16: 8) = Y echará suertes Aarón sobre los dos machos cabríos; una suerte por Jehová, y otra suerte por Azazel.

(Hechos 1: 26) = Y echaron suertes, y la suerte cayó sobre Matías; y fue contado con los once apóstoles.

Las técnicas desarrolladas por la categoría denominada totemismo, se complementa con el uso de espejos, cristales, rocas y superficies planas y pulidas. También la cartomancia, que es el arte supersticioso de adivinar el futuro por medio de los naipes) o tarot. Y concluyen con la rapsodomancia, es que la interpretación de libros o versos llamados sacros o religiosos.

La segunda categoría es la de los Sortilegios. Se trata de una forma de adivinación que se hace a través de medios mágicos, aunque también se denomina de este modo a un hechizo, embrujo o encanto. También esta área se compone de varios elementos.

El primero de ellos, es que utilizan oráculos. En la antigüedad se denominaba así a la respuesta que daban los dioses a las cuestiones que se le planteaban. El oráculo era la divinidad que daba esas respuestas, y generalmente era representada por un lugar, una estatua o un simulacro que simbolizaba a la deidad. En casos, también se denominó oráculo a una persona a la que todos escuchaban con respeto y veneración por su gran autoridad y sabiduría.

(Isaías 41: 21) = Alegad por vuestra causa, dice Jehová; presentad vuestras pruebas, dice el Rey de Jacob.

(22) Traigan, anúnciennos lo que ha de venir; dígannos lo que ha pasado desde el principio, y pondremos nuestro corazón en ello; sepamos también su postrimería, y hacednos entender lo que ha de venir.

(23) Dadnos nuevas de lo que ha de ser después, para que sepamos que vosotros sois dioses; o a lo menos haced bien, o mal, para que tengamos qué contar, y juntamente nos maravillemos.

(24) He aquí que vosotros sois nada, y vuestras obras vanidad; abominación es el que os escogió.

Quiero explicarte que Dios, quien a través de los profetas predijo a menudo el futuro porque así convenía a los intereses del Reino, emplaza aquí a los falsos dioses, a pronunciar cualquier profecía (Oráculos),  verdadera sobre los acontecimientos por venir.

Otro elemento utilizado era el fuego. Así es rescatado en este pasaje de Deuteronomio 18:10, donde se lee: No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero.

En los sortilegios también son utilizadas diversas clases de magia. Esta es una palabra que debemos evaluar con mucho cuidado sin caer en la antigua trampa satánica de hacerla pasar por algo propio de niños y novelas.

(Daniel 2: 2) Hizo llamar el rey a magos, astrólogos, encantadores y caldeos, para que le explicasen sus sueños. Vinieron, pues, y se presentaron delante del rey.

Otras de las estrategias de esta categoría se cimenta en maldecir o bendecir. En el libro de los Números 23:11, encontramos un relato muy conocido, el de Balaam, que culmina precisamente en este verso cuando el mago realiza exactamente lo opuesto a lo que se le había encargado.

(Números 23: 11) = Entonces Balac dijo a Balaam: ¿Qué me has hecho? Te he traído para que maldigas a mis enemigos, y he aquí has proferido bendiciones.

Esto tiene enorme validez en lo concerniente a la boca, a la lengua, esto es: a las palabras que declaramos y afirmamos. La Palabra no dice que todo lo bueno y de Dios que digamos nos será hecho. Nos dice que todo lo que digamos, venga de donde venga, nos será hecho. Y si esto es un principio divino, Dios mismo no va a poder modificarlo.

Otros métodos utilizados para sortilegios, son: la geomancia, que en griego es geomanteia, que significa “adivinación por tierra”. Es una “técnica” que interpreta marcas en el suelo o cualquier patrón que se forme a partir de arrojar un puñado de piedras, arena o tierra.

El tipo más frecuente de geomancia adivinatoria implica la interpretación de una serie de dieciséis figuras formadas por un proceso aleatorio, a menudo aumentado con las interpretaciones astrológicas. Sus seguidores, (que todavía los hay y muchos), creen en la existencia de una “energía vital”, y consideran que poseen la capacidad de interpretar el fluir de esa energía, que sería diferente en cada lugar determinado.

Obviamente, y como directa y proverbial consecuencia de lo expuesto con esta técnica mencionada, también utilizan la astrología que como todos sabemos es el estudio supuestamente científico de los astros con relación a las conductas y comportamientos humanos.

Luego nos encontramos con la aritmomancia, que viene del griego arithmo, que significa número, y mantheia, que significa profecía. La aritmomancia, también se la conoce como numerología, que es una técnica con la cual se analizan supuestamente los talentos, puntos fuertes y débiles de las personas.

Debemos descartarla como la ciencia que se quiere hacer creer que es a partir de trazar con sus análisis un camino para el futuro. Ya sabemos que toda “ciencia” que diga predecir el futuro no es ni puede provenir de nuestro Dios.

Yo he escuchado algunas definiciones y conclusiones de personas consideradas de primer nivel en numerología y puedo asegurarte que están en condiciones de atrapar aún a los cristianos más sólidos en sus redes. Se llaman a sí mismos “estudiosos”, cuando en realidad y pese a los elementos modernos con que se manejan, no dejan de ser simples brujos o hechiceros modernos.

Finalmente, también debo mencionar al agüero, que es una forma de adivinación basada principalmente en la interpretación supersticiosa de determinadas señales, tales como el canto o el vuelo de las aves, los fenómenos meteorológicos y otras. De allí viene la antigua expresión de “pájaro de mal agüero” para con alguien pesimista o negativo.

La tercera categoría es la Psicometría, que por explicarla de alguna manera, vendría a ser una suerte de medición de las reacciones del alma a los estímulos del exterior. Linealmente, es una rama de la psicología que procura medir los fenómenos psíquicos mediante técnicas estadísticas.

Una de las técnicas utilizadas es la que se relaciona con sueños mentirosos. Sobre este punto hay un texto insertado en Jeremías 23:32, donde leemos: He aquí, dice Jehová, yo estoy en contra de los que profetizan sueños mentirosos, y los cuentan, y hacen errar a mi pueblo con sus mentiras y con sus lisonjas, y yo no los envié ni les mandé; y ningún provecho hicieron a este pueblo, dice Jehová.

Esto demuestra una vez más, por si a alguien le hiciera falta recordarlo, que Dios es tanto trascendente como inmanente, y sabe cómo los profetas engañan al pueblo, invocando falsas revelaciones y sueños.

Por lo general, Dios habla a sus profetas directamente, o a través de una visión, pero también se vale a veces de los sueños. Jeremías acusa a los profetas de hacer pasar sus palabras como palabra de Dios, o repetir las de otros como si fueran una revelación divina. ¿Sabes qué? Lo uno y lo otro sigue ocurriendo en este tiempo presente.

Otra de esas técnicas es la de la adivinación por agüero. En el libro de Ezequiel hay un pasaje que habla de esa adivinación y dice, en el capítulo 13 y versos 6 al 8: Vieron vanidad y adivinación mentirosa. Dicen: ha dicho Jehová, y Jehová no los envió; con todo, esperan que él confirme la palabra de ellos. ¿No habéis visto visión vana, y no habéis dicho adivinación mentirosa, pues que decís: dijo Jehová, no habiendo yo hablado? Por tanto, así ha dicho Jehová el Señor: por cuanto vosotros habéis hablado vanidad, y habéis visto mentira, por tanto, he aquí yo estoy contra vosotros, dice Jehová el Señor.

Dentro de la psicometría, también debemos insertar las técnicas de la quiromancia, que es la adivinación supersticiosa por medio de las rayas o pliegues de las palmas de las manos, la grafología, que es el arte de conocer el carácter y más datos de una persona mediante el análisis de su escritura, la telepatía, que es una percepción extraordinaria de un fenómeno que tiene lugar fuera del alcance de los sentidos, el encantamiento, que es la acción y efecto que hace muy viva y grata impresión en el alma o en los sentidos, también llamada hipnosis, y los viajes o traslaciones astrales, que sirven para conocer supuestas reencarnaciones pasadas.

Como conclusión, si es que podríamos encontrar alguna que diga algo diferente a lo que ya sabemos pero que no siempre creemos totalmente, hay algunos textos diversos que dan cuenta que la adivinación o cualquiera de sus manifestaciones eran estrictamente prohibidas en el pasado, con la nación de Israel y en el presente con la asamblea, (Esto significa iglesia), cristiana.

(Éxodo 22: 18) = A la hechicera no dejarás que viva.

Los antiguos no anduvieron con demasiadas vueltas ni esfuerzos por interpretar adecuadamente esta expresión. Comenzaron a cazar brujas y enviarlas a la hoguera, con los resultados que todos conocemos en cuanto a muertes inocentes por esa vía por la simple razón de estar hablando o enseñando algo que no encajaba con sus doctrinas humanas y privadas.

Sí es real y concreto que la recomendación tiene que ver con lo extender la vida activa del ocultismo en nada ni en nadie. Evitar y rechazar por nuestra parte todo lo oculto, no es una opción, es una decisión básica. Buscar la dirección espiritual de Satanás conduce irremediablemente a la muerte espiritual y física.

(Levítico 19: 26) = No comeréis cosa alguna con sangre. No seréis agoreros, ni adivinos.

(Verso 31) = No os volváis a los encantadores ni a los adivinos; no los consultéis, contaminándoos con ellos, Yo Jehová vuestro Dios.

Escucha; sigue siendo vigente. No te dice que no te conviertas en un adivino ni encantador, te dice que ni siquiera los consultes. A la clásica pregunta actual, de: “¿Y qué tiene de malo si voy una sola vez para saber y después no regreso más?”, aquí tienes la respuesta escrita: te contaminarás de por vida con ellos y recibirás su misma paga de pecado.

Levítico 20: 27) = Y el hombre o la mujer que evocare espíritus de muertos o se entregare a la adivinación, ha de morir; serán apedreados; su sangre será sobre ellos.

Aquí la sentencia de la ley es clara y concreta. Tanto lo que hoy llamamos parapsicólogos como los que denominamos espiritistas o miembros de la escuela científica Basilio, según la ley eran condenados a la misma pena que una mujer adúltera.

De acuerdo, la ley caducó y dio paso a la gracia, el arrepentimiento, el perdón y la redención, pero tengo libertad para la duda: ¿La condena divina también terminó o sigue vigente? Ni lo pienses, sigue vigente. Y como el mundo secular encontró la forma de incorporarlos a nuestra sociedad, nadie pensaría en apedrearlos, ni sería jurídicamente legal hacerlo. Pero sí puedes, si eres un hijo de Dios, evitarlos.

(Isaías 8: 19) = Y si os dijeren: preguntad a los encantadores y a los adivinos, que susurran hablando, responded: ¿No consultará el pueblo a su Dios? ¿Consultará a los muertos por los vivos?

(20) ¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido.

(21) Y pasarán por la tierra, fatigados y hambrientos, y acontecerá que teniendo hambre, se enojarán y maldecirán a su rey y a su Dios, levantando el rostro en alto.

(22) Y mirarán la tierra, y he aquí tribulación y tinieblas, oscuridad y angustia; y serán sumidos en las tinieblas.

Esta es una clara advertencia en contra de las personas cercanas que suelen sugerirnos, ante el menor problema, que consultemos a cierta gente con capacidades “especiales” que seguramente nos lo van a  solucionar.

Tú me dirás que resultaría casi ridículo que un cristiano pueda ser víctima de ese tipo de engaños, pero yo debo decirte que sí, que puede serlo. Porque por cada cristiano maduro que sabe y conoce todas estas cosas, hay miles y miles de personas ignorantes que suponen que todo lo que tiene connotación sobrenatural proviene de nuestro Dios.

(Jeremías 6: 13) = Porque desde el más chico de ellos hasta el más grande, cada uno sigue la avaricia; y desde el profeta hasta el sacerdote, todos son engañadores. (¡¡¡Huau!!!)

(Jeremías 27: 9) = Y vosotros no prestéis oído a vuestros profetas, ni a vuestros adivinos, ni a vuestros soñadores, ni a vuestros agoreros, ni a vuestros encantadores, que os hablan diciendo: no serviréis al rey de Babilonia.

(10) Porque ellos os profetizan mentira, para haceros alejar de vuestra tierra, y para que yo os arroje y perezcáis.

Observa que había una gran confusión entre los profetas auténticos con los adivinos y encantadores. Es la misma que hoy subsiste entre los auténticos apóstoles y profetas, que los hay y excelentes, con tanto cuenterismo barato que anda caminando por esas calles de Dios tratando de sobrevivir con ofrendas de amor en iglesias llenas de ignorancia espiritual y discernimiento.

(Ezequiel 13: 15) = Cumpliré así mi furor en la pared y en los que la recubrieron con lodo suelto; (Está dando a entender que cuando llegue la lluvia torrencial del juicio de Dios, la embarradura de lodo suelto no alcanzará para sostener la pared) y os diré: no existe la pared, ni los que la recubrieron, (16) los profetas de Israel que profetizan acerca de Jerusalén, y ven para ella visión de paz, no habiendo paz, dice Jehová el Señor.

(17) Y tú, hijo de hombre, pon tu rostro contra las hijas de tu pueblo que profetizan de su propio corazón, y profetiza contra ellas, (18) y di: así ha dicho Jehová el señor: ¡Ay de aquellas que cosen vendas mágicas para todas las manos, y hacen velos mágicos para la cabeza de toda edad, para cazar las almas! ¿Habéis de cazar las almas de mi pueblo, para mantener así vuestra propia vida?

Cabe aclarar que el uso de estas parafernales llamadas “vendas mágicas” ha sido demostrado en el caso de las prácticas mágicas de Babilonia. Indudablemente se refería a algún rito propio de la magia negra, pero el significado exacto nunca ha quedado bien claro. Las vendas y los velos eran utilizados por las propias hechiceras; y para poner fin a tales prácticas Dios las despojará de ellos.

(19) ¿Y habéis de profanarme entre mi pueblo por puñados de cebada y por pedazos de pan, matando a las personas que no deben morir, y dando vida a las personas que no deben vivir, mintiendo a mi pueblo que escucha la mentira?

La idea de profanación, aquí, específicamente, nace de la determinación de que el uso del nombre de Jehová en cualquiera de estos ritos, constituiría una blasfemia. Aquí bien vale consignar que un falso maestro, por ejemplo, cuyos motivos estén fundamentados en obtener provecho personal, siembra la injusticia y la iniquidad entre el pueblo de Dios. Aplicar discernimiento no es opcional, es obligatorio.

(20) Por tanto, así ha dicho Jehová el Señor; he aquí que yo estoy contra vuestras vendas mágicas, con que cazáis las almas al vuelo; yo las libraré de vuestras manos, y soltaré para que vuelen como aves las almas que vosotras cazáis volando.

Romperé asimismo vuestros velos mágicos, y libraré a mi pueblo de vuestra mano, y no estarán más como presa en vuestra mano; y sabréis que yo soy Jehová.

(22) Por cuanto entristecisteis con mentiras el corazón del justo, al cual yo no entristecí, y fortalecisteis las manos del impío, para que no se apartase de su mal camino, infundiéndole ánimo, (23) por tanto, no veréis más visión vana, ni practicaréis más adivinación; y libraré mi pueblo de vuestra mano, y sabréis que yo soy Jehová.

Indudablemente, este texto merece verse con mayor profundidad y desde la óptica neta de la revelación apostólica. No voy a hacerlo aquí y ahora porque el tiempo que eso llevaría sería grande y además me sacaría del epicentro de este estudio específico, pero en lo literal, hay una clara advertencia de Dios para con la hechicería. Y esa advertencia va dirigida a sus hijos, no a mundanos perdidos.

(Miqueas 3: 5) = Así ha dicho Jehová acerca de los profetas que hacen errar a mi pueblo, y claman: paz, cuando tienen algo que comer, y al que no les da de comer, proclaman guerra contra él; (6) por tanto, de la profecía se os hará noche, y oscuridad del adivinar; y sobre los profetas se pondrá el sol, y el día se entenebrecerá sobre ellos.

(7) Y serán avergonzados los profetas, y se confundirán los adivinos; y ellos todos cerrarán sus labios, porque no hay respuesta de Dios.

Esto, a todas luces está hablando de un canibalismo oportunista que, evidentemente, no es patrimonio de este tiempo, sino que ya existía en aquellos. Esto demuestra que no se trata de simples personas equivocadas o falladas, sino de una parte de una estrategia satánica que ha logrado entorpecer y hasta desarmar acciones de la iglesia.

(Hechos 8: 9) = Pero había un hombre llamado Simón, que antes ejercía la magia en aquella ciudad, y había engañado a la gente de Samaria, haciéndose pasar por algún grande.

(10) A éste oían atentamente todos, desde el más pequeño hasta el más grande, diciendo: este es el gran poder de Dios.

(11) Y le estaban atentos, porque con sus artes mágicas les había engañado mucho tiempo.

(12) Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del Reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres.

(13) También creyó Simón mismo, y habiéndose bautizado, estaba siempre con Felipe; y viendo las señales y grandes milagros que se hacían, estaba atónito.

Esto nos deja en evidencia dos cosas: una en estos textos y la otra en los subsiguientes que no voy a citar. Lo primero, es que un hombre que ejercía la magia como este Simón, pudo encontrar a Cristo. La segunda, es que pese a ello su relación con el ocultismo dio entrada al enemigo en su vida y procuró aprovecharse para sí mismo de ese nuevo conocimiento.

(Hechos 13: 6) = Y habiendo atravesado toda la isla hasta Pafos, hallaron a cierto mago, falso profeta, judío, llamado Barjesús, (7) que estaba con el procónsul Sergio Paulo, varón prudente. Este, llamando a Bernabé y a Saulo, deseaba oír la palabra de Dios.

(8) Pero les resistía Elimas, el mago (pues así se traduce su nombre), procurando apartar de la fe al procónsul.

(9) Entonces Saulo, que también es Pablo, lleno del Espíritu Santo, fijando en él los ojos, (10) dijo: ¡Oh, lleno de todo engaño y de toda maldad, hijo del diablo, enemigo de toda justicia! ¿No cesarás de trastornar los caminos rectos del Señor?

(11) Ahora, pues, he aquí la mano del señor está contra ti, y serás ciego, y no verás el sol por algún tiempo. E inmediatamente cayeron sobre él oscuridad y tinieblas; y andando alrededor, buscaba quien le condujese de la mano.

Aquí hay otro episodio en el que participa un mago, un hombre con clara relación con el ocultismo. Y muy lejos de amedrentar a los hombres de Dios, son estos los que lo desarticulan dejándolo en oscuridad física, como símbolo literal de su oscuridad espiritual. Una prueba clara de la validez del poder de Dios por sobre el de Satanás, algo que sigue vigente y activo hasta nuestros días.

(Hechos 16: 16) = Aconteció que mientras íbamos a la oración, nos salió al encuentro una muchacha que tenía espíritu de adivinación, la cual daba gran ganancia a sus amos, adivinando.

(17) Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, daba voces, diciendo: estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os anuncian el camino de salvación.

(18) Y esto lo hacía por muchos días; más desagradando a Pablo, éste se volvió y dijo al espíritu: te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora.

En las clases bíblicas de la que fuera mi última iglesia, se enseñaba que Pablo había “detectado” que esa muchacha tenía ese espíritu porque, -según decían que figuraba en los originales-, ella declaraba que eran hijos de “un” dios. No pude encontrar tal cosa.

El problema radicaba en que las congregaciones de formación ortodoxa o conservadora, tienen graves inconvenientes en entender y por consecuencia explicar lo que es el discernimiento espiritual, que fue el factor determinante para que Pablo discerniera ese espíritu maligno en la jovencita.

Como factor anexo, vemos que esta es una de las pocas escrituras existentes que pueden confirmar y corroborar ese acto de guerra espiritual que nosotros llamamos “reprender demonios”, y que tanta incredulidad evidencia en tantos lugares auto denominados como cristianos.

Y como detalle final, nos encontramos con el hecho nada despreciable que, al reprender Pablo ese espíritu “en el nombre de Jesús, ese demonio debió abandonar inmediatamente a la muchacha y, como vemos en los textos que siguen, eso ocasionó pérdidas económicas a quienes la regenteaban. La adivinación, al margen de ser de origen diabólico, se practica porque significa una fuente de ingresos.

(Hechos 19: 17) = Y esto fue notorio a todos los que habitaban en Efeso, así judíos como griegos; y tuvieron temor todos ellos, y era magnificado el nombre del Señor Jesús.

(18) Y muchos de los que habían creído venían, confesando y dando cuenta de sus hechos.

(19) Asimismo muchos de los que habían practicado la magia trajeron libros y los quemaron delante de todos; y hecha cuenta de su precio, hallaron que era de cincuenta mil piezas de plata.

En los documentos históricos, no bíblicos, de la época, se deja en clara evidencia que la región de Éfeso tenía fama de ser un importante centro de la hechicería de ese tiempo. La convicción de pecado que trajo el impacto del Espíritu Santo en el lugar, determinó que no sólo se produjeran las clásicas confesiones públicas de pecados, sino además el arrepentimiento y decisión de fuego por parte de brujos y hechiceros.

Y si quieres tener una idea del significado de ese acto de quemar esos libros, puedes tomar base de lo que aquí se menciona, (Por algo fue añadido al texto). Dice que el valor de lo quemado era de cincuenta mil piezas de plata. Esto equivalía a cincuenta mil dracmas griegas.

Cada dracma griega era el pago por un día regular de trabajo común. En mi país, Argentina, un salario mínimo mensual para trabajos de menor nivel, está en mil a mil quinientos dólares. Eso significa unos treinta dólares diarios promedio. Eso implica un millón de dólares como valor de lo quemado.

Creo que no es necesario ahondar mucho más en lo que significa para el Reino de Dios la adivinación en cualquiera de sus formas. Es idolatría, como quiera que se realice y como quiera que represente a la hechicería.

Pero hechicería no es sólo adivinación o prácticas ocultistas. Hechicería es, concretamente, toda acción tendiente a lograr que otra persona someta su voluntad a la nuestra. ¿Sabes qué? La manipulación emocional o psicológica, así sea para un fin supuestamente bueno, también es hechicería.

 ¿La consecuencia? Lo leeremos en el siguiente texto. Por favor, al leerlo, no pienses en el mundo incrédulo, pecador, secular e impío. Ese ya es patrimonio satánico. Piensa en mucho de lo que se llama iglesia que todavía adopta esas prácticas.

(Apocalipsis 21: 7) = El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo.

(8) Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.

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Quebrando la Pasividad

Hace ya muchos años tuve ocasión de dar un estudio, que por esos tiempos no tenían las mismas características de profundidad que encuentras hoy, pero que ya al menos lo pretendían, donde deseaba separar y demostrar las diferencias que existían entre el pacifismo y la pasividad.

Demostraba en ese trabajo Biblia en mano, que cuando se los demanda ser pacíficos, eso tiene que ver con una actitud de serenidad ante una batalla, que no tiene nada que ver con ser pasivos, que significa atarse de pies y manos y no tener respuesta alguna en esa misma clase de batalla. Uno es un soldado empleando estrategia, el otro es un cobarde con ropa de soldado.

Supe, cuando entregué aquel trabajo, que no iba a ser el último ni mucho menos sobre el tema. Que la pasividad es un espíritu maligno que se enseñorea de gente apta y capaz, convenciéndola de quedarse inactiva y, de este modo, favoreciendo las actividades satánicas que entonces no hallan obstáculos.

Quiero hoy, a partir de estos exámenes a la palabra, dar una nueva versión, quizás más moderna y mejorada en entendimiento que aquella, sobre este tema que es uno de los que más estragos está causando a la iglesia del Señor, que como todos sabemos, jamás perdió una batalla con un enemigo externo, sino que cuando fue derrotada, lo fue desde sus mismas entrañas.

Para lograr entenderlo, tendremos que ir a las bases de comportamiento, a los cimientos de las conductas que a veces nos llevan hacia un sector o hacia otro, cuando no era nuestro deseo ni nuestra intención andar por esos lugares.

(Filipenses 1: 9) = Y esto pido en oración, que vuestro amor abunde aún más y más en ciencia y en todo conocimiento, (10) para que aprobéis lo mejor, a fin de que seáis sinceros e irreprensibles para el día de Cristo.

¿Cuántos de ustedes habrán pasado por este texto y habrán pensado algo así, como: “Y bueno, no es ninguna novedad, debemos ser sinceros e irreprensibles en ese día? Muchos, quizás todos. ¿Pero cuántos entendieron que eso solamente es posible mañana si aprobamos hacer lo mejor, hoy?

Y quiero que lo entiendas bien y lo entiendas ya mismo. Aprobar hacer lo mejor, no siempre es aprobar hacer lo que más nos conviene. ¿O no me convenía a mí ser el prestigioso pastor de una congregación, como tantas veces me ofrecieron por mi prestigio radial, y no quedarme como este maestro actual enseñando a través de una página Web?

Con la audiencia que había en la emisora radial donde yo trabajaba, más una delicada promoción que se podría haber hecho previamente, si yo abría una iglesia en cualquier lugar de mi ciudad, jamás hubiera comenzado con menos de mil personas.

 ¿Crees que eso no me convenía? Sí, me convenía, pero si lo aprobaba en su momento, aunque no fuera esa la directiva del Señor para mi vida, hubiese aprobado lo que me convenía, pero no lo mejor. Y hoy tendría una enorme iglesia y hasta mucho éxito ministerial, pero no tendría seguridad alguna en el día de Cristo. No sé qué preferirías tú en mi lugar; apenas sé lo que yo sí he preferido por espacio de todos estos años.

El caso es que permanentemente estamos tomando decisiones que no solamente afectan nuestros asuntos cotidianos sino también nuestro futuro, tanto en esta tierra como nuestro destino eterno, algo en lo que no demasiados piensan, sobre todo si son jóvenes.

De manera que “aprobar lo mejor” es una habilidad de discernir, elegir y decidir que nuestra voluntad debe aprender a desarrollar. ¿Habría sido yo, acaso, un pastor corrupto, fraudulento y abusador como tantos que hemos visto? No, estoy seguro que no.

Pero también estoy seguro que jamás habría podido ser de bendición para mis hermanos ejerciendo un cargo que ni siquiera tiene total base bíblica, como el Señor ha permitido que lo sea desde esta labor que llevo años realizando.

Recuerda esto: Hoy eres lo que decidiste ser ayer; mañana serás lo que decidas hoy. Esto implica ser personas que activan su “voluntad” bajo el señorío de Cristo. Esta voluntad es una facultad del alma, es la capacidad otorgada por Dios por medio de la cual decidimos y actuamos libremente. La vida misma es un “proceso de elecciones y el camino cristiano se inicia y se avanza en él en base a decisiones personales.

Yo soy quien "decido"… *Abrir mi corazón a Jesús… *Reconocerle como Señor… *Arrepentirme y renunciar al pecado… *Consagrarme y servirle… Las “materias” más “profundas” y “prácticas” a la vez del Reino de Dios no tienen que ver con “emociones” sino con las decisiones correctas: amar, perdonar, honrar, adorar…

Entonces, la pregunta es: ¿Por qué hay cristianos con su voluntad encadenada a la “pasividad”…? ¿Por qué hay seguidores de Jesús que parecen tener una voluntad “anulada”, “bloqueada”, o incluso “manipulada”…? Hay una suma de factores para elaborar esta respuesta:

El primero y muy importante, puede ser porque ignoran la verdad.  También podría ser que permitan que el diablo los oprima sin oponer resistencia porque no les han enseñado nada sobre Satanás o sencillamente no creen en su existencia.

Otro factor puede ser que los temores aumentan. Comienzan a experimentar miedos y no aciertan a definir sus causas. Simplemente llegan a tenerle miedo hasta al propio miedo.  O dejan de ejercer su voluntad. No quieren luchar. Cruzan los brazos y esperan que “Dios obre”. Este error se ha llevado a varios antes del tiempo previsto por el Señor.

Una vez me enseñaron algo que jamás olvidé. Mi dijeron: “En cada necesidad que tengas, recuerda que el que tiene que colocar el molde, eres tú. Después déjale al Señor el trabajo de descender y llenarlo con lo que necesitas. El principio, aquí, sería: “Dios hace los imposibles, pero a nosotros nos corresponde hacer todo lo posible.”

Como en casi todas las áreas, las evidencias de pasividad se manifiestan en cómo hablamos. Algunas expresiones hasta pueden sonar "espirituales", pero en realidad hay un germen de "engaño". Observemos algunos ejemplos:

“Tengo varios parientes inconversos que son insoportables… Estoy esperando que Dios ponga su amor en mi para poder amarlos…” ¡Hermano! ¿Estás “esperando” que Dios ponga su amor en ti para poder amarlos? ¡Yo tienes el amor de Dios en tu vida, sólo ejércelo! Y más te vale que lo tengas, porque si no fuera así, entonces mucho me temo que Dios todavía no te conoce ni reconoce como hijo de adopción.

Siempre dije que me preocupaba mucho la gente que se moría sin conocer a Cristo y se iba al infierno por ignorancia. Bien; hoy le voy a añadir otra que te va a estremecer. También me preocupa la gente que se morirá creyendo que es salva porque hizo tal o cual cosa y luego descubrirá que no lo era.

“Aquí ando… como Dios quiere… cargando la cruz…” Esta es la clásica “víctima” del evangelio. Personas que cuando las encuentras, te dejan la sensación de estar haciéndole un enorme favor a Dios al aceptar ser parte de su pueblo.

¿Nadie les predicó, les enseñó o al menos les hizo saber, que el único que hace favores en este camino es Dios mismo, y que a ese favor los creyentes solemos llamarlo Gracia? Y si andas cómo estás dando a entender que andas, presta atención porque debes ser tú y alguna enorme puerta espiritual abierta a los demonios en tu vida la que te tiene penando, no Dios que desea que tú también seas victorioso.

* Yo no voy a preocuparme por escoger nada; que se haga la voluntad de Dios…” Este es el clásico cristiano cómodo. Nunca hace nada efectivo, aunque siempre anda hablando de todo lo que habría que hacer y de todo lo que nos corresponde hacer.

Pero a la hora de hacer, espera sentadito que Dios se mueva. Y como hay gente ejecutiva que ha entendido eso de otro modo, sale y hace, mientras este sigue sentado esperando que Dios se mueva. Dios va a hacer Su voluntad en tu vida, cuando tú te muevas en la misma dirección que Dios.

* Y bueno, si esto se da es porque el Señor quiso, y si no, es porque no quiere…” Este, por su parte, es el cristiano jugador. ¿Jugador? Si, actúa como esos jugadores que a diario visitan los diferentes casinos del planeta. Especies de modernos Gedeones aunque sin la unción que acompañaba a Gedeón y sus vellones.

Este es el tipo de cristiano que está a un tris de convertirse en simpatizante de la bibliomancia, que como todos sabemos, es esa curiosa (Y peligrosa) práctica que algunos cristianos realizan abriendo al azar una página en sus Biblia para ver “qué les dice Dios ese día”.

Lo cierto es que hay una realidad concreta, bíblica y visible: Dios nunca sustituye su voluntad por la mía. Dios no puede usarte si no ejerces tu propia voluntad y buscas alinearte con su propósito para tu vida. A Dios no le interesan los robots u otra clase de autómatas del sí y amén.

Dios no se enamora fácilmente de los aleluyas y glorias a Dios que salen como en serie de labios que a veces ni piensan por qué los expresan. Dios quiere que uses todas tus facultades y que “cooperes” voluntariamente con llevar adelante “Sus” benditos planes para tu vida y para bendecir a los demás.

El proceso de caminar en la voluntad de Dios, esencialmente implica esto: Dios habla a nuestro espíritu (provoca en él impresiones, una voz inaudible pero perceptible, un profundo “querer”, etc.), la mente “renovada” (alineada con los principios de sabiduría y fe de la Palabra) captura la indicación.

Entonces, una voluntad “obediente” (activa, consciente, dispuesta a “hacer”) ejecuta y manifiesta lo que nació en el corazón del Padre. Cuando leemos la historia del paralítico de Betesda, encontramos varias lecciones sobre este tema de la “pasividad”. Leamos atentamente el relato de Juan 5:1-9.

(Juan 5: 1) = Después de estas cosas (Jesús había terminado de sanar al hijo de un oficial del rey) había una fiesta de los judíos, (Juan no identifica cuál era esta fiesta) y subió Jesús a Jerusalén.

(2) Y hay en Jerusalén, cerca de la puerta de las ovejas, un estanque, llamado en hebreo Betesda, el cual tiene cinco pórticos. (Betesda significa “lugar de la misericordia” o “casa de la gracia”).

(3) En estos yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos, que esperaban el movimiento del agua.

(4) Porque un ángel descendía de tiempo en tiempo al estanque, y agitaba el agua; y el que primero descendía al estanque después del movimiento del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviese.

(5) Y había allí un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo.

(6) Cuando Jesús lo vio acostado, y supo que llevaba ya mucho tiempo así, le dijo: ¿Quieres ser sano?

(7) Señor, le respondió el enfermo, no tengo quien me meta en el estanque cuando se agita el agua; y entre tanto que yo voy, otro desciende antes que yo.

(8) Jesús le dijo: levántate, toma tu lecho, y anda.

(9) Y al instante aquel hombre fue sanado, y tomó su lecho, y anduvo. Y era día de reposo aquel día.

¡Treinta y ocho años! Imagínate. Treinta y ocho años esperando por algo que, por lógica y razonamiento racional, jamás podía suceder. Esos treinta y ocho años de “esperar que algo sucediera” para cambiar su situación y forma de vida no era ningún mérito, ni virtud, no era una gran paciencia: era una voluntad pasiva.

La “parálisis espiritual” conduce a una actitud resignada, voluntad débil, falta de iniciativas, un corazón incapacitado para soñar alternativas, una mentalidad llena de temores y dudas que impiden tomar “decisiones”.

Muy diferente fue el proceder de otras personas que también necesitaron un “milagro” de Jesús: La mujer con flujo (se esforzó y se abrió paso hasta tocarle… El ciego Bartimeo (gritó y gritó aunque le ordenaran callarse la boca…

Aquel leproso que violando las normas “sanitarias” se atrevió a acercarse y decir “Si quieres… puedes limpiarme…”. Incluso aquel paralítico que con sus cuatro amigos logró aparecer en el centro de la escena, aunque ya no había lugar en la casa donde el Señor estaba ministrando. ¡Todos tenían una actitud de iniciativa, fe, acción, búsqueda de cambios!

Yo recuerdo aquí la vieja pero siempre eficiente anécdota del pequeño pájaro que todavía no tiene alas para volar y está en el nido, esperando que su mamá le traiga el alimento del día. Esa pequeña lombriz que ahora ella le trae, se seguirá reproduciendo y existiendo siempre.

Pero cuando ese pequeño pájaro llegue a su madurez, ya no deberá quedarse en el nido esperando que alguien le traiga la lombriz a su pico, sino que sabiendo que esa lombriz existe y es para él, tendrá que salir a buscarla.

Lamentablemente la pasividad logra que al pasar mucho tiempo, no sepamos luego reconocer las “oportunidades” que Dios nos presenta. El relato nos muestra en los versos 6 y 7, que este hombre no sabe responder cuando Jesús le pregunta: “¿Quieres ser sano…? El Señor apeló a confrontarlo con qué era lo que él “quería”, sin embargo él respondió con aquello que “no tenía”: “alguien que me meta en el estanque”.

¿Entiendes cuál es la diferencia? Es menester que la entiendas, porque es muy probable que en algún área de tu vida, puedas estar cometiendo el mismo error. Dios te pregunta qué quieres que Él te haga y tú le respondes lo que nadie te ha hecho.

La solución del Señor para este caso fue, en primer lugar, “inyectarle” fe por medio de tres “verbos” que volvieran a encender el motor de la “acción”. Jesús le dijo: “Levántate… toma… anda…”.  Fíjate el detalle altamente singular que salta a la vista.

El utilizó estos tres verbos para darle a entender a este hombre que, pese a que su espera parecía ser muy elogiosa por su perseverancia, se estaba debiendo una actitud respecto a lo que necesitaba y deseaba. Es decir que Jesús no le dijo sigue esperando que Dios lo hará contigo, le dijo levántate, toma y anda.

Levantarnos es ponernos de pie, abandonar nuestra comodidad de esperar algo sentado, tal como solemos hacerlo en algunos templos. Toma, implica un acto: estirar nuestra mano y aferrar aquello que deseamos, no aguardar que como por arte de magia venga volando y aterrice en ella. Y anda, tiene que ver con caminar, moverse, estar dinámico y activo, que es como decir pacífico, pero jamás pasivo.

Y en segundo lugar, después que “al instante” fue sanado, el Señor del sábado lo introduce a su verdadero “día de reposo”: la libertad de su postración. “Reposar o descansar en el Señor” es una actitud de confianza del corazón, no es pereza, flojera, ni ociosidad.

Siempre me llamó la atención esto de reposar. Es que en nuestras congregaciones se ha hecho tan frecuente, tan normal y habitual que andemos a toda velocidad durante todo el día de toda la semana de todos los meses, que leer que Dios nos ordena entrar en su reposo, a veces, nos suena increíble. Pero no lo es, claro.

¿Recuerdas aquella anécdota del sabio que aconsejaba al joven respecto a cómo moverse en su vida activa y sentimental? Él le decía que: cuando no sabemos qué es lo que tenemos que hacer en alguna cuestión particular y específica, lo mejor que podemos hacer, es nada.

Ahora bien; todo esto está muy bonito y tiene alta importancia en nuestra vida de fe. Ya sabemos que tenemos una clara tendencia a la pasividad y que, para colmo de males, esa tendencia es alimentada por ciertas enseñanzas ministeriales. Sin embargo, de eso se puede salir.

Se puede salir. Tu pregunta está resonando en los aires cibernéticos aunque yo no pueda oírla con mis oídos naturales: “Está bien, lo acepto y lo creo, pero: ¿Cómo salgo de mi pasividad? Hay algunos puntos que considero importantes que deseo compartir contigo como llaves de solución.

Pero cuidado, entiende por favor. No te estoy diciendo que me envíes tu nombre y una ofrenda y que yo oraré y tú dejarás de ser pasivo. Eso sería engañarte una vez más, abusarme de tu credulidad una vez más y desviarte por un camino sin salida una vez más, como tantas que habrás vivido.

Lo que quiero decirte es que estas llaves solamente tienen la capacidad de abrir puertas que hoy están cerradas por la ignorancia, pero que una vez que ellas sean abiertas, serás tú quien de los pasos necesarios para trasponerlas. No esperes nada más de mí, apenas he sido enviado a mostrarte el camino, no a transitarlo en tu lugar. No es así como funciona, aunque existan ministros que lo sigan enseñando así.

El primer paso obligado es conocer la verdad. Dice la palabra que conocer la verdad nos hace libres. Fíjate que no nos está diciendo que lo que nos hace libre es estar junto a la verdad, nos dice que eso ocurre cuando la conocemos. El dilema, entonces, es: ¿¿Cuál es esa verdad?

La única que existe como tal. ¿La única? ¡Pero no, hermano! ¡Todos los credos de todas las religiones y sus denominaciones particulares aseguran lo mismo, tener la verdad! No lo creo, porque la Verdad de la cual yo estoy hablando, así como la “V” mayúscula, es Cristo.

Porque fue Cristo quien dijo que Él era el Camino, la Verdad y la Vida. Y cuando el texto habla de conocer la verdad, ese verbo utilizado no tiene que ver con estudio ni conocimiento intelectual. Como en toda la Biblia, conocer es un verbo usado como sinónimo de tener intimidad. ¿Lo puedes entender ahora?

Otro paso inexorable que deberás dar sí o sí, es el de identificar debidamente cuáles son las áreas de tu vida que puedas haber estado cediendo al enemigo. Inconscientemente, en muchos casos, cedemos una parte de nuestras vidas por ignorancia o alguna otra clase de conveniencia carnal.

 Una vez que hayas realizado esa tarea y lo tengas bien claro, seguramente el tomar contacto con esa realidad podrá producirte cierto temor y no pocas dudas. Sin embargo, antes de plantearte cuestionamientos de lógica respecto a ello, lo que debes hacer de inmediato es renunciar a esas dudas y a esos temores.

Un paso subsiguiente es, aunque parezca una reiteración de conceptos, activar nuestra voluntad en pasos de fe. Es necesario probar nuestra fe, comprobar que funciona, liberarnos de ese temor casi lógico en la condición carnal humana que nos sopla desde el interior: “¿Funcionará?” ¡Sí, funciona!

Y, finalmente, aunque este “finalmente” debería llevar puntos suspensivos porque hay más, mucho más, tomar decisiones y ejecutarlas. No es sencillo tomar decisiones, por eso tantos y tantos hermanos fieles se han acostumbrado a esos mandatos casi despóticos por parte de algunos líderes que se arrogan un derecho que jamás tuvieron ni tendrán para decidir por ellos o en su lugar.

Sin embargo, hay que tener en cuenta algo muy importante: Dios no bendice buenas "intenciones"; Él desata favor y respaldo sobre decisiones correctas, decisiones de fe, decisiones de obediencia a sus principios de Reino.

Y créeme que en casi todas las cosas, existe una enorme diferencia y distancia entre las buenas decisiones y las decisiones correctas. Las primeras, son aquellas que suelen ser bien vistas por nuestra sociedad en general; la segunda, las que tienen correlato fidedigno con la Palabra de Dios.

Esa es la diferencia entre los que tienen una visión y aquellos que viven en una fantasía. Un sueño de parte de Dios es una visión que exige fe, acción, inversión, trabajo: un compromiso personal para materializarla. Los que siguen espejismos solo quedan en “ilusiones engañosas”: mucho “desear” y nada “hacer”…

¿Quieres una sugerencia? Y dije sugerencia porque ya sabes qué consejos no doy. ¿Por qué? Porque estoy en certeza que no existe un ser humano capacitado ni con autoridad suficiente como para decirle a otro ser humano cómo debe vivir su vida o cómo no debe vivirla. Apenas sugerir, opinar, pero nada más.

¡Deja de permitir que las circunstancias te dominen! ¡Obedece a Dios y resiste al diablo! ¡Aplasta el desgano y vístete de pasión! ¡Activa tu voluntad y exprime tu potencial para Su Gloria! Dios se mueve con los que se mueven, así que… ¡Muévete con Dios!

Basta de siempre esperar a que “otros” tomen la iniciativa, que “otros” deban “empujarte” a la acción, que “otros” vayan delante y tú siempre siguiendo… ¡Camina! Estamos cansados de cristianos que se lo pasan diciendo: ¡Que hagan algo, así no se puede seguir! ¿Qué “hagan” algo? ¿No será que puedo hacer yo?

Éxito, o lo que la sociedad global denomina como éxito, es un proceso en la ruta de la vida, así que ya basta de “esperar” que las oportunidades “caigan del cielo”. Camina con determinación por el camino de la diligencia y verás cómo encuentras el cruce de las calles “Búsqueda” esquina “Oportunidad”.

(Filipenses 2: 12) = Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor, (13) porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.

Lee bien este pasaje y no vuelvas a repetir como un papagayo lo que mayormente he oído en los púlpitos en general, en razón de que dicen que debemos ocuparnos DE nuestra salvación con temor y temblor. Ya has leído que no te está diciendo que te ocupes DE, te está diciendo que te ocupes EN tu salvación. Y créeme que no es lo mismo.

Porque DE, significa propiedad, mientras que EN, significa habitación. Ejemplo. Si yo me ocupo de mi casa, eso significa que debo limpiarla, pintarla, repararla y mantenerla en buenas condiciones. Pero si yo me ocupo EN mi casa, eso quiere decir que puedo estudiar, escribir poesía o dedicarme a enseñar la palabra por la Web, tal como lo estoy haciendo.

Por tanto, lo que Pablo dice aquí es que, por cuestiones de ser salvos por gracia y misericordia de Dios, nos corresponde ocuparnos EN esa salvación, esto es: compartirla, enseñarla, presentarla, manifestarla y, obviamente, predicarla a todos los incrédulos que se crucen en nuestro camino.

Y, finalmente, prestar mucha atención a lo que íntimamente deseamos. Si deseamos algo que ya sabemos que es pecaminoso, ya sabemos de antemano que no es ni puede ser Dios su gestor. Y Si no es Dios el gestor de un pensamiento nuestro, necesariamente es Satanás, no hay grises ni términos medios.

Pero cuando, por el contrario, tenemos un pensamiento o una idea que será de beneficio y extensión para el Reino de los Cielos, entonces sabremos que esta palabra tiene cumplimiento efectivo y que Dios mismo está detrás de esa idea y de ese pensamiento.

Y allí ya no tendremos que aguardar a que alguien, sin derecho ni autoridad bíblica alguna, nos diga si nos autoriza o no a llevarlo a cabo. Si es mandato del Señor, dentro de una organización o fuera de ella, nuestra obligación es hacerlo. Eso, indefectiblemente, quebrará definitivamente nuestra pasividad.

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Conociendo a las Serpientes

Las serpientes constituyen un suborden de saurópsidos pertenecientes al orden de squamata, superorden de los lepidosaurios, que se caracterizan por falta de patas. Se originaron en el período cretácico. Algunas, como las cobras y las víboras, poseen mordeduras venenosas para matar a su presa antes de comerlas. Otras, como las boas o pitones, matan a sus presas por constricción.

Su piel está recubierta por escamas. La mayoría de las serpientes utilizan escamas de la parte ventral para desplazarse aferrándose con ellas a las superficies. Sus párpados se encuentran permanentemente cerrados, pero son en realidad escamas transparentes. Su locomoción se realiza mediante ondulaciones laterales del cuerpo. Otras lo hacen a través de movimientos musculares de sus escamas ventrales.

El aparato respiratorio y las vísceras están muy modificados ya que el cuerpo tubular de la serpiente requiere que todos los órganos sean alargados y delgados. La glotis puede proyectarse hacia adelante para mantener abierto el conducto respiratorio durante la ingestión de la presa y, en algunas especies una parte de la tráquea está especializada en la respiración, constituyendo un pulmón traqueal.

El pulmón izquierdo suele estar reducido o a veces incluso puede faltar, y las demás vísceras pares suelen situarse a diferentes niveles en cada lado. Poseen una pareja de órganos reproductores.

La visión detallada es limitada, pero no impide la detección de movimiento. Algunas serpientes poseen fosetas loreales, capaces de detectar el calor. No obstante eso no indica que tengan visión infraroja, ya que la información va a áreas del cerebro distintas a las de la visión. Simplemente saben cada cosa si está más caliente o menos.

El sentido del oído de las serpientes es muy limitado ya que los órganos auditivos han degenerado; falta el tímpano, la cavidad timpánica y la trompa de Eustaquio, y la columela se articula con el cuadrado. Parece, pues, poco probable que las serpientes puedan oír con claridad sonidos transmitidos por el aire, pero sin duda son sensibles a las vibraciones del suelo, trasmitidas mediante los huesos de la mandíbula.

Una serpiente huele a través de su nariz; la lengua pasa las partículas de aire al órgano de Jacobson en la boca para su examen. Otra característica de su lengua es que termina en dos ramificaciones, por lo que se denomina bífida (la lengua bífida se usa para captar partículas químicas y percibirlas con el "Órgano de Jacobson", que está en la parte delantera del paladar). La mayoría de las serpientes se reproducen poniendo huevos, pero algunas especies han desarrollado un método diferente.

El cuerpo de la madre retiene los huevos hasta que las crías están totalmente formadas para vivir de una manera independiente. En algunos casos el grupo entero alumbra crías totalmente formadas, mientras que otros grupos pueden estar formados por miembros que alumbran crías formadas, como por miembros que ponen huevos. Por ejemplo, dentro de la familia Boidae todas las boas paren animales ya formados, mientras que las pitones ponen huevos.

Muchas especies usan veneno para inmovilizar o matar a sus presas. El veneno es una saliva modificada y se inyecta gracias a los colmillos. Los colmillos más especializados son muy largos y huecos, y actúan como verdaderas agujas hipodérmicas que se clavan profundamente e inyectan el veneno.

Otros tipos de colmillos, menos especializados, poseen una simple acanaladura en su margen posterior por la cual desciende el veneno. El veneno de las serpientes es con frecuencia específico para sus presas, y su papel como mecanismo defensivo es secundario. El veneno, al igual que todas las secreciones salivales, posee agentes que realizan una predigestión de los alimentos; por tanto, incluso las serpientes "no venenosas" pueden causar daños en los tejidos.

El veneno está constituido por una compleja mezcla de proteínas que actúan como neurotoxinas (que atacan el sistema nervioso), hemotoxinas (que dañan la sangre), citotoxinas (dañan los tejidos),bungarotoxinas y muchas otras sustancias que pueden afectar al organismo de diferentes maneras; casi todos los venenos de serpientes poseen hialuronidasa, un enzima que destruye el ácido hialurónico, que es el cemento que mantiene unido el tejido conjuntivo que, por tanto se disgrega facilitándose así la rápida difusión del veneno.

El veneno se almacena en las glándulas venenosas situadas en la parte posterior de la cabeza. En todas las serpientes venenosas, dichas glándulas poseen conductos que se abre dentro de surcos o canales de los dientes de la mandíbula superior.

Todas las serpientes son carnívoras, alimentándose de una gran variedad de presas que incluyen aves, anfibios, mamíferos, peces o insectos e incluso reptiles, entre ellos otras serpientes en ciertas especies. Generalmente, las serpientes de pequeño a moderado tamaño cazan presas indefensas, las cuales pueden ser rápidamente devoradas y vivas.

Sin embargo, si la presa opone resistencia, pueden recurrir a técnicas como son el uso del veneno o la constricción para abatir la presa antes de comérsela. Las serpientes no pueden masticar el alimento, y en su lugar se las tragan enteras. Los dientes de una serpiente, que son afilados como agujas y dirigidos hacia el interior de la boca, sirven para retener la presa a que se le salga de su boca.

A la hora de tragar, el maxilar y la mandíbula, que están sujetos al cráneo por ligamentos, logran separarse para acomodarse al tamaño de la presa. Así, una serpiente es capaz de tragarse una presa que sea tres veces más grande que su propia cabeza y su diámetro. Otra razón de su capacidad para tragar es la carencia de huesos como el esternón para que la comida pueda pasar sin problemas por el esófago y por todo el cuerpo del reptil.

Después de la ingestión, una serpiente debe aletargar para cumplir el proceso de la digestión. Esto se debe a que el proceso digestivo requiere de mucha energía que la serpiente debe usar para digerir con eficiencia la comida, la cual puede durar por días o meses, según el tamaño de la presa. En ese estado, algunos órganos como el corazón y el estómago entran en mayor actividad para que toda la comida sea casi totalmente digerida. Las partes indigeribles pueden ser excretadas o regurgitadas.

¿Te has puesto a pensar alguna vez que el símbolo de la medicina es una serpiente enrollada? En Números 21, hay un incidente en el cual Moisés sana al pueblo en base a una serpiente labrada de bronce, que la pone en un lugar alto, y que el que la miraba se sanaba de las picaduras de las serpientes.

Ahora bien: ¿Qué es, básicamente, un espíritu de serpiente, también llamado por algunos guerreros como pitonismo? Es un espíritu de adivinación. Así de sencillo. ¿Por qué lo estoy mencionando ahora? Porque es mucha la gente que confunde la profecía con la adivinación. Hay una línea muy fina, entre la adivinación y la profecía. Una línea muy fina.

Un profeta de Dios, si no fuera un profeta de Dios, sería un excelente adivino que bien podría hacer excelentes negocios afuera. Como aquel adivino que larga todo, se convierte y pasa a ser un excelente profeta, vaya uno a saber.

Pero, es como que lo que opera detrás de esta persona, que es la profecía, eso es a través del Espíritu Santo, en la otra persona es un espíritu inmundo que le produce la adivinación. La serpiente, trabaja junto con Jezabel.

Jezabel, este espíritu, se rodea de personas a quienes les habla, les dice cosas que luego se cumplen. Y eso provoca que estos seguidores digan: “verdaderamente esta mujer o este hombre habla de parte de Dios, porque lo que dice, se cumple”.

Más, sin embargo, ahora lo pueden entender, en lugar de tener un espíritu de profecía de parte de Dios, lo que ellos tienen es un espíritu de pitonismo. Por eso digo que trabajan juntos. Podríamos decir que la fuente de adivinación de Jezabel, es Serpiente.

Entonces, hoy día estamos viviendo un tiempo en el cual hay un auge de movimientos espirituales. En más de una ocasión, han coincidido cristianos reunidos en un enorme hotel en una tremenda conferencia, con un grupo no reducido que, en otro salón, recibe y dicta cursos de magia.

Si ustedes se dan cuenta, en la declaración de Hechos 16:17, cuando la jovencita dice: Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os anuncian el camino de la salvación, estaba diciendo algo que era verdad.

Pero si tu analizas la palabra de Deuteronomio 18:10, dice la Biblia que no se debe hallar en nosotros ninguno que practique la adivinación. Por eso, lo que Pablo ve en ella, es que ella no tenía el Espíritu de Dios, pero estaba hablando una verdad.

Noten ustedes que cuando Jesús estaba hablando con Pedro, Jesús hace una pregunta: ¿Quién soy yo? Y Pedro responde: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Literalmente, viene el espíritu de profecía sobre él.

Jesús lo reconoce, por eso le dice que eso que acaba de decir no se lo enseñó ningún hombre de carne y hueso, sino su Padre que está en los cielos. Pablo hace exactamente ese mismo análisis que Jesús hizo con Pedro.

Porque ella acaba de decir algo que es la verdad, pero el Espíritu de Dios no está en ella. Entonces no hay duda que lo dijo informada por otra fuente. En Deuteronomio 18:10, dice claramente que no debemos tener en la iglesia a alguien que practique la adivinación.

Sólo Dios es la fuente de la revelación y la profecía. Y quiero comenzar esto, dándole algunos rasgos de estos animales, que matan por la asfixia. Un espíritu de pitonismo, cuando entra a una iglesia, empieza a asfixiar a los profetas de Dios.

Pero no pienses que la adivinación es lo único que provoca el espíritu de Serpiente. No, lo primero que produce, es enfermedad. Imagínate cuánto puede apretar un animal que, en casos, pesa doscientos cincuenta libras, esto es más o menos unos ciento diez kilos.

¿Cuánto apretaría una mole de ese tamaño? Entonces, lo que hace esta serpiente, es: en primer lugar, inmoviliza, y en segundo término, asfixia. O sea, no mata de inmediato. Mientras más se mueve la víctima, más fácil es asfixiarla.

La única forma de matar a una serpiente, es cortarle la cabeza. Tú encuentras personas en la iglesia que, después de haber hablado con alguien, empieza a tener ataques de cansancio, agotamiento. Gente que acaba de levantarse de la cama, pero está cansada.

A medida que una persona camina cansada, cada día, su nivel de claridad y percepción espiritual, va disminuyendo. O sea: si tú no duermes bien, si tú no comes bien, tú no vas a poder profetizar correctamente. No vas a poder escuchar la voz de Dios correctamente.

Un gran enemigo que hoy hay, por ejemplo, es el estrés. El estrés evita que escuches a Dios claramente. No sabes la cantidad de gente que hoy día hay en el mundo, que hace la pregunta más remanida de todos los ministerios: ¿Cómo puedo hacer para saber la voluntad de Dios para mi vida?

Es la pregunta del momento. Por eso es que cuando llega un profeta, todos quieren pasar al frente para que les diga algo. Porque no saben qué hacer. Es muy típico que las esposas de los pastores y líderes, empiecen a sufrir un proceso de desgaste físico.

Van al médico y nada. No tienen nada. No hay un cuadro de anemia, su presión arterial está perfecta, es decir: no hay motivos clínicos o médicos que justifiquen que esa mujer se levante por las mañanas extenuada.

Oye: si no hay nada en lo natural, entonces la fuente debe ser espiritual. Hay indicadores, bien específicos. La palabra serpiente, se llama así, serpiente, porque su boca produce un siseo. De ahí viene serpiente. Se decía adentro del ambiente de los griegos, de que el poder de la serpiente estaba en la boca.

Que era su boca, a la vez que hablaba las profecías, las adivinaciones, intoxicaba. Tú vas a ver que una serpiente, por ejemplo una cobra, tiene muy mala vista, pero su lengua, tiene un sensor térmico tan impresionante, que el movimiento de tu mano, para ella es tridimensional.

Pero eso lo capta en gran medida con la lengua. Los olores, por ejemplo, y en base a todo un sistema de detección térmica. Con esto quiero decirte que una serpiente, jamás comerá cosas muertas. Solamente ataca a los que están vivos.

Con el pueblo de Dios sucede exactamente lo mismo. El hermanito que sólo se ocupa de las cosas de Dios durante un pequeño lapso de los días domingos, seguramente jamás será atacado por este espíritu. Está espiritualmente muerto, y el espíritu de pitonismo sólo ataca a los vivos.

Y te decía que la palabra serpiente viene de siseo. Y siseo, según el diccionario, significa: murmurar, pronosticar, encantar, observar. Dicho de otra forma: escuchar una palabra profética, entre comillas, de la persona equivocada, puede provocar que tú te enfermes.

Y digo equivocada, con referencia a esa persona que está influenciada por un espíritu de pitonismo. Por eso es que no puedo hablar de Jezabel sin hablar de la Serpiente. Están ligados, trabajan juntos. Si ustedes se dan cuenta, lo que le llega a Elías, es la amenaza.

O sea que es la Reina quien decreta su muerte, pero es la serpiente quien se acerca a Elías, y provoca lo siguiente: lo desanima. Empieza a asfixiarlo. Elías pierde la visión. ¿Qué le dice Dios? ¡Hay siete mil! Pero no sólo, lo más crítico con Elías, ¿Sabes qué es?

Estoy hablando de un profeta que podía ver los cielos fácilmente. Dice: Y vi el temblor. Y Dios no estaba allí. Y el fuego, y Dios no estaba allí. ¿Sabes qué estás viendo allí? La lucha de un profeta por no reconocer dónde está la voz de Dios.

Lo que hace este espíritu, es anular o confundir tu capacidad de escuchar la voz de Dios. Y Elías se pierde. ¿Dónde estás, Dios? Hasta que dice que vino un silbo apacible, y ahí estaba el Señor. ¿Tú crees que Elías tenía que buscar la voz de Dios?

¡Por favor! Néstor tal vez sí, pero ¿Elías? Elías era ultra sensible a la voz de Dios, como quien dice la cazaba al vuelo. Pero el trabajo de la serpiente, el emisario de Jezabel, estaba realizando su trabajo muy bien. Anuló su capacidad de escuchar a Dios.

Eso provocó que el pierda la visión, lo desanimó y lo deprimió, por eso se nota que no comía. ¿Sabes por qué digo esto? Porque Dios lo saca de ahí y se lo lleva a comer al vado, ¿Recuerdas? Lo lleva a tomar agua y a comer por espacio de tres días.

Y no le habla, Dios. Sólo le dice: “quiero que te vayas allá y comas. ¿Sabes qué? Necesitas vacaciones, vete allá.” Lo saca de la cueva. Lo que tú encuentras, es un Elías deprimido. Que fue deprimido por influencia de un espíritu de Pitón, así le llaman muchos, enviado por Jezabel.

Eso puede causar un verdadero desastre no sólo en una persona, sino en decenas, cientos o miles. Es como el aire. ¿Puedes vivir sin aire? No, si dejas de respirar, te mueres irremisiblemente. Bueno; en el ámbito espiritual, el aire es el aliento de Dios.

O sea: el hecho de que este espíritu te saque el aire, ¿Qué significa? Que va restándote la vida de Dios de dentro de ti, y la saca. La consecuencia es que tú te mueres. Hay profetas que cayeron y nunca más se levantaron. Los dejó secos, sin aire, sin aliento de Dios.

Por eso Dios necesita soplar sobre ellos, porque están sin aire. Fueron secados por este espíritu. Es un demonio muy fuerte. La serpiente controla los sueños, las visiones, y provoca la apatía espiritual. Eso se llama desaliento y lleva a mucha gente a dejar que todo se venga abajo sin luchar. Pitónismo.

Si el diablo aplasta tus esperanzas, tu fe, tus visiones y tus sueños, entonces tú ya no tienes el fuego para proseguir a la meta. El diablo ataca nuestras motivaciones, para quitarnos las fuerzas para continuar.

A la luz de todo esto, mucha gente no se da cuenta que lo que le está pasando física y espiritualmente, es consecuencia de una presencia espiritual. Le adjudica su estado a cualquier cosa material o tangible, no a una espiritual.

Y eso es penoso, porque cuando se dan cuenta ya es demasiado tarde. Porque mucho de la vida de Dios, ya se fue. Lo mismo con personas que están atadas a adicciones. Por ejemplo, personas que se drogan, pueden tener alucinaciones.

Eso es el mismo espíritu de Serpiente obrando en ellos. Es tan interesante que la medicina utilice el símbolo de la serpiente que es como, lo que provoca en sí, la adivinación. Lo que en griego se llama Pharmakeia, tú ya sabes de qué estoy hablando.

La palabra pharmakeia, que es de donde viene farmacia, literalmente significa hechicería. Es posible que una persona que está atada por este espíritu, empiece a tener desórdenes fisiológicos, como problemas digestivos, presión arterial y ese tipo de cosas.

Es posible que una persona que está atacada por este espíritu, no pueda descansar por las noches correcta o tranquilamente. Es posible que este espíritu afecte sus sueños. Muy importante. Es un espíritu que tiene la capacidad de afectar al cuerpo, el alma y aún el espíritu, porque tiene la capacidad de dejar sordas, espiritualmente hablando, a las personas.

Un ejemplo muy sencillo está en el libro de Números capítulo 13. ¿Recuerdas cuando se mandan los espías a ver la tierra prometida? Puedes darte cuenta que, cuando ellos vuelven, diez vienen con un informe negativo y solamente dos con uno positivo.

El desaliento de esos diez, se transmitió a todo el pueblo en un instante. Por eso Lucas dice lo que dice: “Si tú quieres ser exitoso, júntate con exitosos”. Porque supuestamente, si te juntas con perdedores, inexorablemente vas a ser como ellos.

Por eso, cuando lees este capítulo de Números es tan interesante, porque se difunde ese desaliento, ese desánimo, a partir del momento de la declaración, de cuando ellos hablaron lo que ellos, los diez, sentían. Cuando tú analizas todo esto, ese fue el error de Moisés.

Ellos dijeron: la tierra es buena, hay leche, hay miel, tal cual dicen. Pero luego dicen: “Pero a nosotros nos parecía que éramos como langostas comparados con los habitantes de ese sitio”. Cuando la gente desanimada habla de su corazón, lo lógico es que te contagies de inmediato.

¿Qué debemos hacer frente a este espíritu? No podemos callar la profecía. Dice en Proverbios 29:18: Sin profecía, el pueblo se desenfrena. Nosotros necesitamos la palabra profética de Dios. ¿Recuerdas los hijos de Anac? Eran los gigantes que ellos vieron en la tierra prometida.

La palabra Anac, en hebreo, significa “ahogar”. O sea que, literalmente, estos gigantes ahogaron la fe del pueblo. Una persona que se suicida, fue vencida por esta serpiente a tal punto que se quitó su propia vida. Lo curioso, -y estas son las ironías-, es que Apolos, se llama el dios de la medicina.

Porque lo que la medicina quiere de nosotros, es que dependamos de ella. Una de las cosas que la generación de profetas que Dios va a levantar debe hacer, es aprender solamente de Dios para su salud, y no de los médicos.

Cada vez la medicina va a ser más costosa. Fíjate que hay remedios hasta para el SIDA, pero son tremendamente caros. El anticristo va a doblar a la humanidad por la medicina. Y lo va a hacer conjuntamente con el dinero. Pero la medicina es vital.

Es notorio que la gran mayoría de los cristianos han hecho un pacto con la medicina. Cuando llega alguno de esos ministerios dedicados a la evangelización, que incluyen señales y milagros especialmente de sanidad, el noventa por ciento de los que asisten a sus campañas, son cristianos enfermos que van a ver si pueden ser sanos.

El espíritu de pitonismo no sólo es adivinación, también es decaimiento emocional, es depresión, son problemas físicos, es adicción, es intimidación, y un sinnúmero de cosas más. ¡Mira todo lo que abarca! Es anulación de la visión de Dios.

Normalmente este espíritu viene a personas que han estado bajo control religioso. ¿Y cómo se entiende control religioso? Familias religiosas por tradición, que envían a sus hijos a colegios religiosos de sus credos. La mayoría de los que están escuchando esto, estoy seguro, ha nacido en el catolicismo romano, por ejemplo.

Por eso, cuando vemos a jóvenes que han nacido en familias cristianas en Jesucristo, pensamos que no alcanzan a darse cuenta del privilegio que tienen. Es una tremenda bendición que ellos no alcanzan a entender en toda su dimensión. Pero tenemos las nuestras, también.

Ahora vamos a lo que importa. En muchas iglesias, hay control religioso del pastorado sobre la gente. Muchas denominaciones controlan a sus pastores, gracias al pitonismo. No tienes idea la cantidad de gente amedrentada, asustada y en casos hasta aterrorizada por causa de lo que pueda decirles su jefe, su pastor, su líder. Control.

Eso es temor a hombre, y es terrible. O sea que, si tú creías que sólo el catolicismo romano controlaba a la gente, estás equivocado. También dentro de algunas iglesias evangélicas se controla a la gente. Y ese espíritu de pitonismo seca a esos pastores.

Normalmente, el encargado de matar a alguien físicamente, es Pitón. Gente que se libra de accidentes, sale de una y cae en otra, choques de autos. Hay gente que en la noche está durmiendo y de repente se despierta como sofocándose. Ese es Pitón. Y le digo Pitón porque es el símbolo de la serpiente respetable, por poderío y contextura.

Hay una enfermedad, porque se la llama enfermedad, que provoca fatiga crónica. Fibromialgia. Yo no te puedo decir hasta qué punto hay una presencia espiritual en cada enfermedad, pero me planto en la palabra cuando declara que Jesús vino a librarnos de nuestras dolencias.

Lo cierto es que cuando alguien se siente cansado, sin fuerzas, al borde del agotamiento sin que existan causas lógicas visibles, hay que encarar la solución a dos puntas: mientras en lo natural te realizas un control bioquímico, para saber cómo está tu sangre, tus glóbulos rojos y tu presión arterial, en lo espiritual reprendes a Pitón. Si tus análisis dan correctos y el cansancio se te va, era ese espíritu.

Si tú no confrontas a Pitón, te mueres. Porque una vez que has confrontado y vencido a Jezabel y ahora sabes quién era el manipulador, lo que te resta, es saber cuándo algo que se dice viene de Dios y cuándo viene de Pitón.

Básico en los músicos, en la gente de los ministerios de alabanza. Si no tienen sencillez y humildad, caen víctimas d este espíritu. Y cuando los ves infatuados, con rostros de súper híper macro ungidos firmando autógrafos cristianos, (Que es como yo llamo a firmar biblias), entonces ya puedes hacer sonar la flauta como hacen en la india que la serpiente va a salir solita a contonearse.

Algunos ejemplos prácticos. Se ha dicho que el estrés es la enfermedad de este siglo, ¿Verdad? Voy a dar una definición bíblica para el estrés: ansiedad. ¿Y sabes qué dice la Biblia de la ansiedad? Que es pecado.

¿Qué pasa con una persona con estrés? Está manejando cosas, y no puede hacerlo correctamente. Hay dos formas de solución: o vas más despacio, de manera que manejes mejor la situación, o sólo necesitas descansar.

Ahora bien, ¿Qué relación tiene el estrés con Pitón? Algunos datos bien rápidos. Una de las cosas que provoca el estrés, es que se te bajen tus defensas. Eso hace que tú te enfermes más fácilmente. El estrés debilita el sistema nervioso central. Por esa razón quien lo sufre suele temblar con facilidad,

¿Solución? Orar y pedirle a Dios que te muestre todos aquellos alimentos que contienen vitamina “B”. Es necesario, porque hay una relación muy estrecha entre lo que le pasa a tu alma y lo que le pasa a tu cuerpo.

Aunque no lo creas, no hay literatura cristiana que explique lo que la ansiedad produce en el cuerpo. Proverbios habla mucho de la ansiedad. Habla del corazón alegre, del corazón triste, o sea que ahí tienes todo un compendio al respecto, léelo.

Y un detalle más; las personas que vienen de hogares controladores, son más propensos a enfermarse con estrés. Parece increíble, pero hoy día hay niños con estrés. Patético, porque pensar que un niño está con estrés y sabiendo que el estrés es producto del agotamiento emocional, puedes imaginarte de qué estamos hablando.

¿Un niño con agotamiento emocional? Es muy serio. ¿Y qué hago si tengo estrés? ¿Reprendo a Pitón? Sí, reprende a Pitón, pero también decídete a bajar tus revoluciones. Sal a caminar por espacio de una hora mínimo, duerme un poco más, aliméntate mejor, distribuye mejor tu dieta, ayúdate desde lo físico.

Algo para señalar: Pitón trabaja en todo y con todo el mundo. Cristianos, no cristianos, musulmanes, budistas, lo que sea. Pero el objetivo de Pitón con los no cristianos, no es matarlos, es simplemente evitar que ellos conozcan la verdad.

¿Para qué lo mataría, si se está alimentando de él? El diablo no es tonto, no va a matar su fuente de alimentación. ¿Recuerdas la profecía de Génesis 3? A la serpiente le dice: polvo comerás. Ahora dime: ¿Quién está hecho de polvo? La serpiente se alimenta del hombre carnal, que es polvo de la tierra.

¿Para qué va a matar, entonces, a un no creyente, si viviendo como parásito de él le va bárbaro? En los hijos de Dios, en cambio, es diferente. Allí lo que Pitón quiere, es destruirlos. O sea que la estrategia es otra. Una nación, por ejemplo, controla a otra, con el dinero.

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Maldiciones: ¿Realidad o Ficción?

Entre la enorme cantidad de correo que a diario recibo, es frecuente que lleguen muchos que me consultan sobre la realidad, calidad, cualidad, efecto y formas de defensa de maldiciones. Entonces la pregunta que cualquiera se formularía, es: ¿Son las maldiciones una realidad hoy? Deuteronomio 28:45-46 dice: Sí!

(Deuteronomio 28: 45) = Y vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te perseguirán, y te alcanzarán hasta que perezcas; por cuanto no habrás atendido a la voz de Jehová tu Dios, para guardar sus mandamientos y sus estatutos, que él te mandó; (46) y serán en ti por señal y por maravilla, y en tu

La mayoría de los creyentes entienden cómo los pecados de Adán y Eva en el jardín del Edén trajeron una maldición sobre la humanidad y el mundo en el cual ellos vivían. El Señor pronunció maldiciones específicas relacionadas con la serpiente, la mujer y el hombre.

No es necesario que te lea los versos porque son bien conocidos, pero el caso es que la serpiente – se arrastraría sobre su vientre y habría enemistad entre ella y la mujer, y entre su descendencia y la de ella. Y que la mujer tendría dolor en el alumbramiento y fue puesta bajo la autoridad de su marido.

El hombre, en este caso representando a la humanidad, fue separado del árbol de la vida, y la tierra fue maldita con espinos y abrojos, por lo que el hombre tendría que trabajarla con dificultad, ganando su pan con el sudor de su frente, hasta su muerte. El hombre y la mujer fueron echados del jardín del Edén y Dios puso querubines y una espada de fuego para que guardaran la entrada.

Ahora bien; ¿Existen hoy día los resultados de esas maldiciones? Sí, existen, y nosotros continuamos sufriendo por su causa. De repente la calidad de vida de Adán y Eva cambió. Ellos ya no tenían el confort que tuvieron en el Edén y en la presencia de Dios. Sus bendiciones les fueron quitadas así como sus circunstancias se complicaron.

Estos son los efectos de las maldiciones, toma nota: 1) bendiciones perdidas, 2) capacidades limitadas, 3) posición y circunstancias reducidas, 4) la calidad de vida afectada, 5) futura posteridad también afectada. El cautiverio espiritual tiene todos estos efectos. Sin embargo, lo más valioso de todo esto es que cada uno de nosotros puede elegir entre bendición y maldición.

(Deuteronomio 11: 26) = He aquí yo pongo hoy delante de vosotros la bendición y la maldición: (27) la bendición, si oyereis los mandamientos de Jehová vuestro Dios, que yo os prescribo hoy, (28) y la maldición, si no oyereis loa mandamientos de Jehová vuestro Dios, y os apartareis del camino que yo os ordeno hoy, para ir en pos de dioses ajenos que no habéis conocido.

(Deuteronomio 30: 19) = A los cielos y a la tierra llamó por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia; (20) amando a Jehová tu dios, atendiendo a su voz, y siguiéndole a él; porque él es vida para ti, y prolongación de tus días; a fin de que habites sobre la tierra que juró Jehová a tus padres, Abraham, Isaac y Jacob, que les había de dar.

Cuando se tocan estos temas, inmediatamente surgen una serie de preguntas nacidas de no menos voluminosas dudas. Una de esas preguntas, general y mayoritariamente, es: ¿Cómo surten efecto las maldiciones? Yo digo: ¿Hay una respuesta humana para eso, o mejor deberemos dejar hablar a la propia Biblia, o palabra de Dios escrita si así prefieres llamarla?

(Malaquías 2: 2) = Si no oyereis, y si no decidís de corazón dar gloria a mi nombre, ha dicho Jehová de los ejércitos, enviaré maldición sobre vosotros, y maldeciré vuestras bendiciones; y aún las he maldecido, porque no habéis decidido de corazón.

Algo surge a la vista y es más que notorio: el pecado hace efectiva las maldiciones. Del mismo modo que ocurrió con Adán y Eva. Hay algunas escrituras diversas que, de alguna manera, confirman y corroboran lo que he dicho.

(Salmo 119: 21) = Reprendiste a los soberbios, los malditos, que se desvían de tus mandamientos.

(Malaquías 3: 8) = ¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas.

(9) Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado.

(Jeremías 17: 5) = Así ha dicho Jehová: maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová.

(6) Será como la retama del desierto, y no verá cuando viene el bien, sino que morará en los sequedales en el desierto, en la tierra despoblada y deshabitada.

(7) Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová.

(2 Pedro 2: 14) = Tienen los ojos llenos de adulterio, no se sacian de pecar, seducen a las almas inconstantes, tienen el corazón habituado a la codicia, y son hijos de maldición.

La práctica del pecado puede exponer a las maldiciones a cualquier persona, incluso creyentes. Muchísimos creyentes están experimentando penurias de todo tipo en sus vidas y la de sus familias. Ellos no reconocen el pecado en sus vidas como el causante de sus circunstancias deterioradas. Dios permite que las maldiciones los afecten con la esperanza de llamar su atención para que ellos reconozcan su pecado, se arrepientan y se vuelvan a El…

(Lucas 6: 49) = Más el que oyó y no hizo, semejante es al hombre que edificó su casa sobre tierra, sin fundamento; contra la cual el río dio con ímpetu y fue grande la ruina de aquella casa.

Algunos cristianos de aterrarían si supieran que han pronunciado maldiciones cuando han deseado su propia muerte, o la muerte de otros. Cuando una persona dice "ojalá te mueras" u "ojalá le pase tal cosa…" ellos están pronunciando maldiciones.

(Santiago 3: 9) = Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios.

(10) De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así.

Los que viven en obediencia a Dios no tienen que preocuparse de que las maldiciones los afecten. Dios protege a los rectos. Hay un texto que es y debe ser base de sustento a los temores y dudas que el enemigo siembra en los creyentes con relación a esto.

(Proverbios 26: 2) = Como el gorrión en su vagar, y como la golondrina en su vuelo, así la maldición nunca vendrá sin causa.

Ahora bien; hasta aquí nos hemos informado con cierta claridad respecto a las maldiciones y sus orígenes. Muy teórico, muy interesante, pero es como que se discierne la pregunta natural: ¿Cuáles son las posibles evidencias de una opresión espiritual causada por alguna clase de maldición?

Como base, te pudo decir que hay que prestar atención a ciertos pensamientos compulsivos que quien los padece no acierta a saber muy bien de donde provienen. Por ejemplo: extremadamente baja imagen de sí mismo (indigno, un desastre, un fracasado – una constante sub-valoración de la propia identidad.)

Constante confusión en el pensamiento (a veces gran dificultad para recordar cosas) Incapacidad de creer (aun cuando la persona desea hacerlo) Pensamientos de burla o blasfemos contra la predicación o la enseñanza de la Palabra de Dios.

Distorsiones de la perceptividad – percibir enojo, hostilidad, en otros cuando no existen realmente – ver solamente juicio en las escrituras Horribles pesadillas que causan miedo (frecuentemente con imágenes demoníacas) Pensamientos violentos (suicidio, homicidio, incitantes al auto-abuso, etc.)

También vamos a encontrarnos con sentimientos compulsivos. Los más destacados al respecto, son: Odio y amargura hacia otros sin motivo justificado. Tremenda hostilidad o miedo al encontrarse con alguien involucrado liberación y profunda depresión y abatimiento (frecuente y periódicamente).

Asimismo, también se presentan temores irracionales entremezclados con los más difundidos ataques de pánico. –Fobias de diverso calibre, una llamativa ira irracional sin motivo aparente, complementada con ataques de -furia y culpas irracionales, llenas de auto-condenación extrema.

Todo esto nos lleva al encuentro de comportamientos compulsivos. Como ejemplo te doy los siguientes: Deseo de hacer lo correcto (incapacidad de sobrellevarlo). Cambios bruscos de personalidad y actitud (contrastes severos – aparenta esquizofrenia).

Una fuerte aversión hacia la lectura de las escrituras y la oración (especialmente la del tipo personal). Un semblante oscuro (mirada de aspecto profundo y duro – contracción de las pupilas – a veces cambios o contorsiones de los rasgos faciales – Incapacidad frecuente de mirar a los ojos de los demás directamente.

Mentir, exagerar, o robar compulsivamente (a menudo sin saber por qué). Abuso de drogas (especialmente cuando hay alucinaciones demoníacas). Obsesiones con la comida – bulimia, anorexia nerviosa. Pecados sexuales compulsivos (especialmente perversiones). Risa o llanto irracional.

Violencia irracional – compulsión de lastimarse a sí mismo o a otros. Verborragia repentina o hablar en una lengua desconocida (generalmente un lenguaje étnico ancestral). Reacciones contra el nombre y la sangre de Jesucristo (verbales o con lenguaje corporal). Inquietud desmedida (especialmente en un ambiente espiritual). Lenguaje incontrolablemente burlón e incisivo y acciones y lenguaje vulgares.

El mismo tema produce notorios problemas de conciencia, como ser: Pérdida de tiempo (desde minutos a horas, o terminar en un lugar, sin saber cómo llegó allí, hacer cosas regularmente sin recordar después). Somnolencia excesiva al atender asuntos espirituales.

Demostración de habilidades extraordinarias (Percepción Extra Sensorial o Telequinesis) Se escuchan voces en la mente (que se burlan, intimidan, acusan, amenazan o regatean) Una voz que habla desde el sujeto refiriéndose a él o ella en tercera persona. Experiencias sobrenaturales, percibir presencias, movimiento o desaparición de objetos, y otras manifestaciones extrañas.

La salud también recibe lo suyo. Los problemas médicos anormales más frecuentes, son: Ataques (demasiado duraderos y/o demasiado regulares) Dolor (sin explicación justificada – especialmente en la cabeza y o el estómago) Dolencias físicas que pueden ser aliviadas inmediatamente por un mandato de autoridad espiritual (ej.: ataques epilépticos, ataques de asma, dolores varios)

Interferencia repentina de funciones corporales (temporaria) – zumbido en oídos, incapacidad de hablar u oír, severa jaqueca repentina, hipersensibilidad en el oído o el tacto, repentinos enfriamientos o calor abrumador en el cuerpo, entumecimiento de brazos o piernas, parálisis temporaria.

Satanás y sus huestes trabajan pacientemente para hacer caer a hombres y mujeres en pecados y perversiones sexuales, porque éste es el ataque más directo a la única institución que Dios estableció antes de la caída, es decir, el matrimonio. Dios creó al hombre a su imagen.

Después que creó Adán y lo puso en el Jardín del Edén, "Y dijo Jehová Dios: ‘No es bueno que el hombre esté solo. Le haré ayuda idónea para él’"(Génesis 2:18). "Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne" (Génesis 2:24)

Hoy hay muchos que están tratando de redefinir el matrimonio casando hombres con hombres y mujeres con mujeres. Otros no ven nada malo en tener relaciones extra-matrimoniales. Ellos justifican sus acciones diciendo que éstas ayudan al matrimonio.

El matrimonio, como Dios lo ha ordenado, es el fundamento de una familia, y las familias son el fundamento de la sociedad. Cuando los matrimonios se destruyen, las familias resultan severamente dañadas y la sociedad eventualmente es afectada en forma adversa. Todo esto es parte del plan de Satanás para dividir y conquistar.

Dios habló muy claramente a través de Moisés cuando él advirtió a los Israelitas acerca de pecados sexuales. En Levítico 18 Moisés proveyó al pueblo de una colección de leyes para tratar con sus prácticas sexuales.

18:6 Ninguno se acerque a pariente cercano alguno, para tener relaciones sexuales.18:7 No deshonres a tu padre cometiendo pecados sexuales con tu madre.18:8 No tengas relaciones sexuales con la esposa de tu padre. (Madrastra)

18:9,11 No tengas relaciones sexuales con tu hermana. (Incluyendo hermanastra)18:10 No tengas relaciones sexuales con la hija de tu hijo o la hija de tu hija.18:12,13 No tengas relaciones sexuales con la hermana de tu padre o de tu madre.

18:14 No tengas relaciones sexuales con la esposa del hermano de tu padre.18:15 No tengas relaciones sexuales con tu nuera.18:16,18 No tengas relaciones sexuales con tu cuñada.18:17 No tengas relaciones sexuales con una mujer y su hija.

18:19 No tengas relaciones sexuales con una mujer en su período menstrual.18:20 No tengas relaciones sexuales con la esposa de tu prójimo.18:22 No te acostarás con un hombre como con una mujer; es detestable.18:23 No tengas relaciones sexuales con un animal. Es perversión.

Cualquiera que haga estas cosas detestables, tales personas deben ser cortadas de su pueblo. Guardad, pues, mi ordenanza, y no hagan las detestables costumbres que fueron practicadas antes que vosotros vinierais [de Egipto] y no os contaminéis con ellas. Yo Jehová vuestro Dios. (18:29-30)

La lista anterior no incluye todas las prácticas, pero pone un fundamento para entender qué cosas constituyen pecados sexuales.Nótese que en Deuteronomio 27:20-23 estos pecados sexuales están incluidos en la lista de pecados que liberan maldiciones sobre aquellos que los practican.

El impacto de las maldiciones a menudo nos obliga a soportar las consecuencias de nuestras acciones en su totalidad. Estas consecuencias disminuyen la calidad de vida de la persona. De esto se trata todo acerca del cautiverio espiritual.

Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén. (Romanos1:24-25)

Aún hoy, la gente continúa cambiando la verdad por la mentira. Dicen que las Escrituras han sido malinterpretadas y que los cristianos son exagerados e intolerantes en esta cuestión. Algunos niegan que cualquier actividad sexual sea pecado, sino un proceso natural.

El cuerpo no es para la fornicación sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo. Y Dios, que levantó al Señor de los muertos, también a nosotros nos levantará con su poder. ¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? (1 Corintios 6:13-15)

Aquellos que han venido a ser uno con Cristo deberían horrorizarse de exponer tan gloriosa comunión a aquello que es detestable para Dios. El Señor trató con esa persona en Corinto a través de su siervo, el apóstol Pablo. Un creyente de la iglesia se había involucrado sexualmente con su madrastra.

El pecado estaba siendo consentido porque la situación era conocida, pero los líderes no disciplinaban al hombre, excomulgándolo. Así que Pablo instruyó a la iglesia para que, en asamblea, el tal sea entregado a Satanás, para destrucción de la carne, a fin de que el espíritu sea salvo en el día del Señor Jesús. (1 Corintios 5: 5)

Muchos estudiosos nos dicen que esto fue sólo excomunión. Yo creo que aquí sucede algo más que poner al hombre fuera de la comunidad de creyentes. Creo que se lo apartó del poder protector del Señor y se lo puso bajo el poder de Satanás por un período de tiempo. Esto fue por amor de su alma. No sería la primera vez que el pueblo de Dios era puesto bajo el poder de su enemigo hasta que se arrepintiera de sus pecados.

pues la voluntad de Dios es vuestra santificación: que os apartéis de inmoralidad sexual; que cada uno de vosotros aprenda a controlar su cuerpo en santidad y honor; no en pasión de concupiscencia, como los gentiles que no conocen a Dios; y que en este asunto, nadie engañe ni agravie en nada a su hermano; porque el Señor es vengador de tales pecados, como ya os hemos dicho y advertido. Porque no nos ha llamado Dios a inmundicia, sino a santificación. Así que, el que desecha esto, no desecha a hombre sino a Dios, que también nos dio su Espíritu Santo. (1 Tesalonicenses 4:3-8)

Pero fornicación y toda inmundicia, o avaricia, ni aun se nombre entre vosotros, como conviene a santos. (Efesios 5:3)

Eso nos lleva a encarar un asunto que ha preocupado y aún preocupa a muchos creyentes llegados al evangelio de adultos: las ligaduras de una carne. Sin exagerar nada ni convertir al tema en una especie de tabú, se debe observar con atención a partir de lo que la misma palabra nos dice.

(1 Corintios 6: 16) = ¿No sabéis que el que se un con una ramera, es un cuerpo con ella? Porque dice: ‘Los dos serán una sola carne.

Imagínate llegar a ser una sola carne con alguien mediante el pecado, y esa persona ya está en cautiverio. Porque tú. eres ahora "una carne", eres vulnerable de compartir el cautiverio con esa persona. Vemos el resultado de esto continuamente. Dios permite que esto suceda. Si un creyente continúa en pecado sexual, esto es un acto definido de rebelión con el fin de gratificarse sexual y emocionalmente.

(Proverbios 5: 22) = Prenderán al impío sus propias iniquidades, y retenido será con las cuerdas de su pecado.

Esa ligadura tipo "una carne" es como una cuerda que maniata a la persona, en un cautiverio que fue activado mediante el pecado. Por eso es tan difícil romper esas relaciones. Las cuerdas del pecado las mantienen activas. Hay una ligadura. Sólo el arrepentimiento sincero permitirá a la persona ser libre.

Desafortunadamente, hay ligaduras tipo "una carne" que han sido impuestas mediante abuso, incesto y violación. No es de sorprenderse que los efectos de estas terribles experiencias parecieran no deshacerse nunca. El daño que recibe la persona es mayor que sólo psicológico. Hay también un factor espiritual que condiciona el aspecto psicológico. Hay una ligadura.

Todo esto parece injusto, y en verdad lo es. La guerra es injusta. Hay muchas víctimas. Pero nuestro Dios es un libertador, que puede romper tales ataduras, sanarnos, restaurarnos y transformar el mal en bien.

(1 Corintios 6: 18) = Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; más el que fornica, contra su propio cuerpo peca.

Sin embargo, hay una palabra en Proverbios 26:2 que, al mismo tiempo que nos proporciona cierta tranquilidad, también nos brinda una clara y contundente advertencia. Allí dice que: Así la maldición nunca vendrá sin causa. Eso, de hecho, nos lleva a examinar posibles causas, y allí nos encontramos, entre otras, con el culto a los dioses falsos.

Vemos que las maldiciones son una de las maneras en que Dios trae juicio sobre los rebeldes y malos. La causa básica de tales maldiciones es la falta de escuchar la voz de Dios y hacer caso. Hay una palabra sencilla que lo describe, es: desobediencia.

La desobediencia puede tomar muchas formas. Entonces, es natural hacerse la pregunta: ¿Cuáles son algunas de las formas de desobediencia que especialmente provocan la maldición de Dios? La Biblia no deja duda acerca de la respuesta.

La forma de desobediencia que más provoca la maldición es el quebrantar los primeros dos, de los Diez mandamientos, que se encuentran en Éxodo 20:3′-5: No tendrás dioses ajenos delante de mi. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo ni abajo en la tierra, no las honrarás, porque yo soy Jehová tu Dios fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecer.

¿Cuáles son los dos pecados específicos aquí? El primero, es reconocer cualquier dios antes o fuera del Señor. No es suficiente reconocer que el Señor es el primero o mayor de todos los dioses. Debemos reconocer que El es el único Dios verdadero. No hay otro fuera de El. En Isaías 45:21 el Señor declara que gran énfasis: No hay más Dios que yo;Dios justo y Salvadorningún otro fuera de mí.

El segundo pecado descrito en el próximo mandamiento, es: el hacer cualquier representación artificial de Dios y ofrecer adoración a él. En Romanos 1:20, 23, Pablo analiza lo que significa quebrantar estos dos mandamientos.

Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios Incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves de cuadrúpedos y de reptiles. Y el verso 25 dice: ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos.

Nuestra mente es lenta para comprender el terrible mal que ocasiona el adorar ídolos. El Dios verdadero, que, primero se reveló en la creación y después plenamente en las Escrituras, es: Santo, Temible Glorioso, Omnipotente.

El representarle en la semejanza de cualquier ser creado- ser humano o animal- es ofrecerle un insulto deliberado. Es una provocación calculada a su ira. Déjame ilustrar esto con un ejemplo patético. Suponte que alguien tomara una foto de un chupete y sobre la foto pusiera tu nombre ¿No tomarías eso como un insulto dirigido hacia ti? Cuanto mas terrible es el insulto dado a Dios por los que den su nombre a cualquiera de los seres creados, sea lo más noble o más bajo.

El juicio de Dios por quebrantar estos primeros dos mandamientos lleva la marca de una maldición continua de generación en generación. Los pecados que traen esta maldición sobre las generaciones no son solamente las formas más evidentes de idolatría.

Todas ellas incluyen; un segundo y más amplio, rango de prácticas que abiertamente no parecen: idolatría o religión. Son llamados: "oculto" (derivado de una palabra Latina que significa "escondido" o "encubierto"). Estas prácticas ocultas, siempre han tenido una poderosa fascinación para el hombre caído, y especialmente, en la presente generación. +++++++++++++++++++++++++++

Dos de los deseos más fuertes de la naturaleza humana, son: el deseo de tener conocimiento y el deseo de poseer poder. Hasta cierto punto, el hombre puede satisfacer estos deseos de fuentes naturales y por medios naturales. Si él no está plenamente satisfecho con lo que obtienen de esta manera, él buscará las fuentes sobrenaturales. Es en este punto, en que el hombre puede ser fácilmente atrapado por lo oculto.

La razón de todo esto, es que hay solo dos fuentes disponibles de conocimiento sobrenatural y de poder en el universo: Dios y Satanás. Toda forma de conocimiento sobrenatural o poder que no procede de Dios, entonces, viene de Satanás, y es ilegítimo.

Siendo que el Reino de Dios es el Reino de la Luz, sus siervos saben a quien sirven y qué están haciendo. Al otro lado, siendo que el reino de Satanás, es el reino de oscuridad. La mayoría de su reino, no conocen la identidad verdadera a quien están sirviendo, tampoco la naturaleza de lo que están haciendo.

Es éste deseo por el conocimiento ilegítimo, que empujó al primer hombre a desobedecer en el Huerto del Edén. Dios puso un límite invisible entre él y el árbol del conocimiento del bien y del mal. Cuando el hombre cruzó este límite, él se encontró en el territorio de Satanás y llegó a ser cautivo de Satanás.

Desde entonces, este insaciable deseo por el conocimiento ilegítimo, ha atraído a los hombres hacia un área donde Satanás puede tomarles a su gusto como cautivos. Los que infringen en esta área están buscando de Satanás el conocimiento sobrenatural que Dios no permite que los hombres busquen de nadie, sino de El.

Al hacerlo, de hecho están reconociendo a Satanás como dios, junto con el único Dios verdadero; y, están quebrantando el primero de los Diez mandamientos. De esa manera, ellos están exponiéndose a la maldición que Dios ha pronunciado sobre todos que infringen este mandamiento – una maldición que se extiende hasta la cuarta generación.

Esta conclusión es tan importante que debe ser reenfatizada: Todo aquel que se involucre en lo oculto, está exponiéndose a la maldición pronunciada sobre los que infringen el primer mandamiento. En varios pasajes, la Biblia describe el acto de volver a dioses falsos como adulterio espiritual, y lo condena como si fuera un pecado mayor que el adulterio físico.

La hechicería o brujería es la rama de poder de lo oculto. Sus raíces son expuestas por una breve declaración en 1 Samuel 15:23: "Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación."

La hechicería es una expresión de la rebelión del hombre contra Dios. Es un intento del hombre de ganar sus propios fines sin sujetarse a la Ley de Dios. Su fuerza pujante es el deseo de controlar a la gente y las circunstancias.

Para llegar a este fin, puede usar presiones: Psicológicas o síquicas o una combinación de ambas. Hay tres palabras claves que descubre las actividades de hechicería: Manipular, intimidar (miedo), dominar. Dominar! es su propósito principal.

Las otras dos formas de lo oculto – adivinación y curanderismo- son motivadas por el mismo deseo básico: controlar a la gente y sus circunstancias. Adivinación, espiritismo y ocultismo, son ramas de conocimiento de lo oculto.

Ofrecen muchas y diferentes formas de conocimiento que no pueden obtenerse por medios naturales. Su forma más común, es: la adivinación, que incluye todas las formas falsas de revelación religiosa que reclama una fuente sobrenatural. ++++++++++++

Curanderismo, encantamiento y magia blanca operan por medio de objetos materiales o por otras maneras de impactar los sentidos físicos, tales como: drogas o música. 2 Timoteo 3:13 dice que en los postreros días los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor engañando y siendo engañados.

La palabra para engañador, es la palabra: "encantador". Lo siguiente es una breve lista de varias categorías de las herramientas usadas por los curanderos y encantadores: Cualquier objeto asociado con adoración idolátrica sea pagano o profesando ser Cristiano.

Cualquier objeto que representa cualquier tipo de religión falsa, secta o práctica satánica. Cualquier objeto que ha tenido poderes sobrenaturales invocando por algún practicante. (Sacerdote, curandero, etc.) Aun cuando éste poder este dirigido hacia el bien, como la sanidad; su fuente le hace una maldición.

Cualquier objeto que es expresión de superstición como: herradura, moneda de suerte, figuras de santos, etc. Los siguientes son algunas formas comunes de lo oculto, en nuestra cultura contemporánea.

1. La Rama de poder de lo oculto: Acupresión, acupuntura, proyección astral, hipnosis, levitación, artes marciales (los que invocan el poder espiritual sobrenatural), control de la mente, hechicería, satanismo, maldiciones, Pachamama, etc.

2. La Rama de conocimiento de lo oculto: Astrología, horóscopos, médiums, numerología, agorería, lectura de las hojas de coca, leer la palma, libros que enseña las prácticas de lo oculto, religiones falsas o sectas que reclaman revelación sobrenatural pero que contradice a la Biblia. (Testigos de Jehová, Mormones, Nueva Era, Rosacruz, Gnosticismo, Catolicismo, Bahaismo.)

3. La Rama de lo oculto que opera por medio de objetos físicos: Amuletos, ankhs (una cruz con un anillo en la parte de arriba), drogas alucinógenas, música rock, símbolos de suerte, herraduras del zodiaco, imágenes de santos, vírgenes, piedras santas, artefactos de hechicerías, cuadros con demonios, pentagramas, ch’alla, todos santos, etc.

Lo que piensa Dios de los involucrados en las prácticas mencionadas arriba, está claramente referido en Deuteronomio 18;10-13: ‘"No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, no quien consulte a los muertos. Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas."

Fíjense que los que practican estas cosas están clasificados en la misma categoría que lo que sacrifican sus hijos en fuego a dioses paganos. Bajo la ley de Moisés, el castigo para tales prácticas era la muerte. Es importante reconocer que libros pueden ser canales del poder oculto. Cuando los cristianos en Éfeso fueron confrontados por el ministerio de Pablo, de la realidad del poder de Satanás su reacción fue dramática: (Hechos 19;19)

Y muchos de los que habían creído venían, confesando y dando cuenta de sus hechos. Asimismo, muchos de los que habían practicado la magia trajeron sus libros y los quemaron delante de todos; y hecha la cuenta de su precio, hallaron que era cincuenta mil piezas de plata. (En el dinero de hoy, sería como 200.000.- dólares americanos.)

La única manera apropiada para tratar con tales materiales ocultos, es destruirlo completamente -por fuego o cualquier medio apropiado- aunque el valor de la materia destruida sea muy grande. No cometa el error de enterrarlo en su propiedad, pues la maldición va a quedar allí.

Quizás hay padres que con profundo dolor se dan cuenta de sus transgresiones en lo oculto y de las maldiciones traídas sobre sus hijos causándoles a que sean cautivos de Satanás. Para lo padres que se arrepienten y buscan a Dios con todo corazón, El ha dado una promesa especial en Isaías 49:24-25.

¿Será quitado el botín al valiente? Será rescatado el cautivo de un tirano? Pero así dice Jehová: Ciertamente el cautivo será rescatado del valiente, y el botín será arrebatado al tirano; y tu pleito yo lo defenderé, y yo salvaré a tus hijos.

¿Y qué de nuestra mente? Es notorio que ese es el sitio clave de la enorme batalla que prácticamente libramos durante toda nuestra vida en la tierra. Porque de una y mil maneras, el enemigo intenta hacernos caer víctimas de su arma preferida, el engaño. Los demonios suelen personificar a Dios en nuestros pensamientos.

(2 Corintios 11: 14-15) = Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras.

Los espíritus religiosos se manifiestan a la gente como una "voz interna" de Dios. Ellos vienen como "ángeles de luz" diciéndoles a algunos: "Tú eres especial para Mí." "Tú eres diferente de otros. Te daré conocimiento especial – una asignación especial." Ellos halagan a la gente con estas palabras, incitándolos al orgullo espiritual. Así es como nacen generalmente las sectas.

Los espíritus también personifican al Espíritu Santo, y tratan de infligir un gran sentimiento de culpa. En vez de traer convicción amorosa, ellos golpean con acusaciones tales como qué malvados e indignos somos. Ellos atormentan con pensamientos como haberse alejado de Dios y perdido la salvación. Asimismo, ellos también personifican nuestros propios pensamientos, utilizando nuestras propias expresiones.

Pensamientos extremadamente negativos tales como: “Soy un desastre", "Soy fea", "Soy indigno", "Nunca tendré éxito", "Dios no me ama", "Soy un desubicado, No le importo a nadie."Pensamientos de orgullo: "Soy mejor que los otros", "Soy más viva que ella", "Soy más espiritual que ellos", "No necesito a nadie".

Pensamientos de rebelión: "Tengo el derecho de hacer lo que quiero con mi vida", "Nadie me va a decir lo que tengo que hacer".Pensamientos de odio: "Nunca los perdonaré porque . . .", "Quiero que ellos sufran como me hicieron sufrir a mí."

Pensamientos de suicidio: "Estaría mejor muerto", "Total, a nadie le importa si me muero", "Ellos se entristecerán cuando me muera", "¿Y si me estrello con el auto?"(¿Son estos pensamientos siempre satánicos? No. Pero muchos tienen su origen en los demonios.) Ellos también personifican la presencia de Satanás.

Muchas veces los espíritus toman alguno de los nombres del diablo y confrontan a la víctima como el mismo Satanás. Ellos tratan de intimidar a la persona inyectando miedo por creer que están siendo confrontados por el "príncipe de este mundo." Ellos dicen: "Yo soy fuerte y tú eres débil", "Te voy a atormentar hasta que te rindas, sométete a mí y me detendré.".

Con la esperanza de paralizar a la víctima y sumirla en la inactividad, ellos frecuentemente dicen: "Dios no te puede ayudar, Te voy a destruir." Esto forma parte de una tremenda batalla que se desarrolla en la mente y la voluntad.

Satanás sabe que si él logra convencernos o intimidarnos a través de alguna de estas formas de ataque, él tendrá una gran ventaja. El trata de controlar nuestra mente y voluntad con mentiras y engaño.Si estamos enterados de sus tácticas, vamos a poder discernir cuando esos ataques vienen contra nosotros.

Estos ataques son mucho más engañosos de lo que parecen. El hecho de que se manifiesten en nuestros pensamientos los hace muy personales. Estamos acostumbrados a permitir que nuestros pensamientos nos dirijan. Lo que debemos hacer es aprender a examinar los pensamientos que nos surgen con la Palabra de Dios. Tengan los pensamientos su fuente en nuestra carne o en los demonios, examinarlos a la luz de la Palabra es siempre una defensa efectiva.

Si las maldiciones surten efecto a través del pecado, entonces, un arrepentimiento sincero debe ser el punto de partida para romperlas. Sólo entonces se puede ejercitar efectivamente autoridad espiritual para quitar los efectos de las maldiciones.

Y los que queden de vosotros decaerán en la tierra de vuestros enemigos por su iniquidad; y por la iniquidad de sus padres decaerán con ellos. Y confesarán su iniquidad, y la iniquidad de sus padres, por su prevaricación con que prevaricaron contra mí; y también porque anduvieron conmigo en oposición, yo también habré andado en contra de ellos, y los habré hecho entrar en la tierra de sus enemigos; y entonces se humillará su corazón incircunciso, y reconocerán su pecado. Entonces yo me acordaré de mi pacto con Jacob, y asimismo de mi pacto con Isaac, y también de mi pacto con Abraham me acordaré, y haré memoria de la tierra. (Levítico 26:39-42)

Reconocemos, oh Jehová, nuestra impiedad, la iniquidad de nuestros padres; porque contra ti hemos pecado . . . Acuérdate, no invalides tu pacto con nosotros. (Jeremías 14:20,21)

Confieso los pecados de los hijos de Israel que hemos cometido contra ti; sí, yo y la casa de mi padre hemos pecado. (Nehemías 1:6)

Oh Jehová, nuestra es la confusión de rostro, de nuestros reyes, de nuestros príncipes y de nuestros padres; porque contra ti pecamos. (Daniel 9:8)

Pecamos nosotros, como nuestros padres; Hicimos iniquidad, hicimos impiedad. Nuestros padres en Egipto no entendieron tus maravillas; no se acordaron de la muchedumbre de tus misericordias, sino que se rebelaron junto al mar, el Mar Rojo. Bien pronto olvidaron sus obras; no esperaron su consejo. Se entregaron a un deseo desordenado en el desierto; y tentaron a Dios en la soledad. Y él les dio lo que pidieron; mas envió mortandad sobre ellos. (Salmo 106:6,7, 13-15)

Nótese que la confesión de pecados no siempre garantiza que haya arrepentimiento sincero. Sólo cuando el arrepentimiento es de corazón la confesión de pecados es efectiva. Muchos son rápidos para confesar sus pecados, pero sólo para recibir alivio del dolor que están experimentando.

Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte. Porque he aquí, esto mismo de que hayáis sido contristados según Dios, ¡qué solicitud produjo en vosotros, qué defensa, qué indignación, qué temor, qué ardiente afecto, qué celo, y qué vindicación! (2 Corintios 7:10-11)

A menudo, la presencia demoníaca que está trabajando en la vida de una persona tratará de construir un argumento en su mente para racionalizar y justificar sentimientos y acciones del pasado, por lo que la persona no ve su pecado en el asunto. En consecuencia, no hay arrepentimiento, la atadura es afirmada, y la persona queda con una vacía auto-justificación.

Uno de los ejemplo usados anteriormente por aquel hombre quien dijo a su esposa: "Me enferma la manera como sirves las comidas" le ocasiono lo siguiente: Por estas palabras, el sin darse cuenta trajo sobre sí la maldición de indignación que le siguió por el resto de su vida.

Con este ejemplo en la mente, podemos examinar más esta área de maldiciones auto-impuestas. Esto es de suma importancia para todos que se preocupan de su bienestar personal. Esto expone el poder temeroso de las palabras que hablamos acerca de nosotros. Frecuentemente, como: el bumerang que viene volando hacia atrás para golpear al que ha hablado.

En Mateo 12:36-37 Jesús nos da una advertencia solemne acerca del peligro de las palabras habladas descuidadamente, ‘Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio.

Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado" Jesús, aquí, está enfocado -"palabras ociosas"-, palabras habladas descuidadamente, es decir, sin pensarlo. A menudo, cuando una persona dice algo necio o negativo acerca de sí mismo, se excusa diciendo: "No estaba hablando en serio".

Sin embargo, es precisamente contra las palabras de este tipo que no fueron habladas en serio que Jesús nos advierte en contra. El hecho del efecto de sus palabras. Ni nos hace menos responsables. En Proverbios 6:2, Salomón, advierte que el que ha hecha garantía por sus vecinos, se hace trampa: ‘te has enlazado con las palabras de tu boca, y has quedado preso en los dichos de tus labios".

En Marcos 14:66-72.. Escribe, cómo en la corte del sumo sacerdote, Pedro negó que fuera discípulo de Jesús. Para reforzarlo, él comenzó a maldecir, y a jurar. En otras palabras, él invocó una maldición sobre el mismo.

Pedro volvió muy triste, con remordimiento y es probable que él no comprendiera todas las implicaciones de sus palabras. Tres días después delante de la tumba vacía, los ángeles dijeron a las mujeres: "vayan y digan a mis discípulos – y a Pedro.

Pedro, no estaba contado como uno de los discípulos. Por sus propias palabras el había perdido su posición como discípulo de Jesús. Más tarde, en Juan 21:15-17, Jesús abrió la puerta a Pedro, para recuperar su posición de discípulo.

El preguntó a Pedro tres veces si le amaba. Cada ve Pedro contestó afirmativamente. Se sintió triste que Jesús le preguntara tres veces le preguntara tres veces, pero el no se dio cuenta que Jesús estaba guiándolo en revocar su anterior maldición.

Cada vez que el hacia una confesión mala, El ahora hacía la confesión correcta. Sobre esta base, él fue restaurado como discípulo. La manera que Jesús trató con Pedro establece un modelo para todos quienes necesitan ser librados de la trampa de una mala confesión. Hay tres pasos sucesivos: Arrepentir – Revocar – Reemplazar.

Primero, debemos reconocer que hemos hecho una declaración equivocada y arrepentirnos.Segundo, debemos revocarla, esto quiere decir, que debemos cancelar y/o desecharla.Tercero, debemos reemplazar la declaración o confesión con la correcta. Estos tres pasos tomados en fe puede librarnos de la trampa.

Génesis 27:12-13 provee otro ejemplo de una maldición autoimpuesta. Rebeca estaba persuadiendo a su hijo, Jacob, para engañar a su padre para obtener la bendición que Isaac iba a pronunciar sobre su otro hijo. Jacob quiso mucho la bendición pero expresó su temor de ser descubierto:

‘Quizás me palpará mi padre y me tendrá por burlador, y traeré SOBRE MI maldición y no bendición’ Y su madre respondió: hijo sea sobre mi tu maldición: solamente obedece a mi voz y ve y traémelos."

El plan de Rebeca tenía éxito, pero sus propias palabras le expuso a ella a una maldición que evito que ella goce de os frutos de su éxito. Su emoción pronto llegó a ser pesimista y cínica. Poco después, la encontramos a ella diciendo: Jacob toma una mujer de las hijas de esta tierra, ¿Para qué quiero la vida?

Casi en seguida Jacob tenía que abandonar su hogar para escapar de la venganza de su hermano, Esaú, y él tarda como veinte años. La Biblia no nos dice nada del resto de la vida de Rebeca ni como ella murió. Parece que ella nunca tenía la satisfacción de ver a Jacob gozar de la bendición que el había conseguido por su decepción.

Un ejemplo mucho más trágico de una maldición auto-impuesta se encuentra en Mateo 27:20-26. Contra su buen juicio, Pilato consciente soltar a un asesino, Barrabás, y sentenciar a Jesús la muerte en su lugar. Para librarse de este acto, él se lava las manos delante de la muchedumbre y dice: "Soy inocente de la sangre de este hombre justo". La muchedumbre respondió: "Su sangre sea sobre nosotros y sobre nuestros hijos."

Estas palabras combinaron dos formas de maldición: una maldición auto-impuesta y una maldición generacional, una maldición sobre sus descendientes. La historia objetiva confirma que ambos funcionaban. Dentro de una generación, el ejército de Roma había destruido Jerusalén y dio muerte o vendió esclavos a toda la población.

Desde aquel tiempo, por XX siglos, han sufrido por la maldición auto impuesta. Cuando Dios llamó a Abraham, el puso una maldición sobre los que maldijeron a él o a sus hijos. Dios lo hizo para proteger a Abraham. Dios pudo proteger a Israel contra las maldiciones pronunciadas por otros, pero hubo una maldición del cual El no pudiera protegerlas.

La maldición que Dios no pudo para las maldiciones que pronunciaron sobre sí mismas. Lo mismo se aplica a los cristianos gentiles, quienes han llegado a ser herederos de la Bendición de Abraham por el nuevo pacto iniciado por Jesús. Incluido en las provisiones del pacto es el derecho de invocar la protección de Dios contra las maldiciones que proceden de fuentes externas. Dios no puede proveer protección para las maldiciones que los Cristianos pronuncias sobre sí mismos.

Esta es una de las maneras en que los cristianos frecuentemente traen sobre si varios tipos de problemas que no pueden comprender la fuente de origen. Por hablar palabras negativas acerca de sí mismos, separan las bendiciones de Dios y se exponen a las maldiciones.

La historia de Israel también provee un ejemplo en los capítulos 13 y 4 de Números. Moisés envió a los doce espías para espiar la tierra de Canaán, pues, Dios había prometido a Israel esa herencia. Josué y Caleb volvieron con un informe positivo: mientras, el resto era totalmente negativo. Dijeron: "no podemos ir en contra tal gente, son más fuertes que nosotros."

Las palabras habladas por cada uno, sobre si mismos, determinas su destino. Números 14:28: "Diles: Vivo yo, dice Jehová que según habéis hablado a mis oídos, así haré yo con vosotros".

Los que dijeron que podían entrar en la tierra, entraron; y, los que dijeron que no podían entrar no entraron. Para guardarnos contra una maldición pronunciada sobre nosotros, debemos reconocer y guardarnos contra las malas formas de hablar.

La siguiente lista son siete condiciones que pueden indicar una maldición y abajo hay ejemplos, malas expresiones que pueden producir las condiciones para una maldición.

1. Colapso mental y o emocional "Estoy volviéndome loco" "No puedo aguantar más" "Me enoja solo al pensar…"

2. Enfermedades repetidas o crónicas (especialmente si es heredado) "Cuando hay un virus, yo siempre lo encuentro" "Estoy enfermo y cansado de…" "Es en la familia, probablemente yo voy a ser el próximo".

3. Esterilidad, una tendencia abortar, o relacionado con problemas femeninos "Yo creo que nunca voy a concebir" "Ya tengo la maldición de nuevo" "Ya sé que voy a perder esto–siempre pasa esto"

4. Colapso del matrimonio y enajenamiento familiar "El adivino dijo que mi esposa va a dejarme" "De ninguna manera siempre sabía que mi esposo iba a encontrar otra mujer" "En nuestra familia siempre peleamos como perro y gato"

5. Insuficiencia financiera que persiste "Yo nunca puedo alcanzar el presupuesto–mi padre era igual" "No gano lo bastante para diezmar" "Yo odio a los ricos que siempre consiguen todo lo que quieren y nunca esto pasa conmigo"

6. Una tendencia a tener accidentes "Esto siempre pasa conmigo" "Yo sabía que había problemas adelante…" "Yo siempre soy muy torpe"

7. Una historia de suicidios y muertes inexplicables y no naturales "para que seguir viviendo" "Sobre mi cuerpo muerto" "prefiero morir a seguir como soy"

La gente usa este tipo de lenguaje inconsciente está invitando a espíritu malos para tomar control de su vida. El tipo del espíritu que responde es determinado por el lenguaje usado. Hay clases de espíritus que corresponden a cada uno de las categorías de arriba.

Un tipo de espíritu que especialmente responde al tipo de hablar como está arriba, bajo suicidios, es el espíritu de la muerte. Produce una sensación de que la vida no tiene sentido y sin esperanza y una tendencia a enfocar los pensamientos en la muerte. A menudo se manifiesta en una serie sin fin de enfermedades físicas que no tienen curación.

Al fin, este espíritu de muerte, empujará a la persona a suicidarse o causar su muerte natural. Recuerden los pasos de la liberación: Arrepentirse–Revocar–Reemplazar.

Algunas personas traen una maldición sobre sí mismos cuando llegan a ser miembros de una sociedad secreta que requiere que los miembros juren bajo maldición a nunca revelar los secretos de la organización.

La siguiente es una lista de siete tipos de problemas mencionados en Deuteronomio 28, que nos indica que una maldición está trabajando:

1. Un colapso mental y/o emocional.

2. Enfermedades repetidas o crónicas (especialmente si es heredado).

3. Esterilidad, una tendencia a abortar, o relacionado con problemas femeninos.

4. Colapso del matrimonio y enajenamiento familiar.

5. Insuficiencia financiera persistente.

6. Una tendencia a tener accidentes.

7. Una historia de suicidios y muertes inexplicables y no naturales.

La presencia de sólo uno o dos de estos problemas no será suficiente en si para establecer positivamente que hay una maldición. Pero cuando varios de los problemas están presentes o cuando cualquiera de ellos tiende a repetirse, la probabilidad de una maldición aumenta proporcionalmente. En el último caso, es sólo el Espíritu Santo, quien puede proveer un diagnóstico correcto.

1. Problemas mentales y/o emocionales.

Las frases que corresponden a Deuteronomio 28, son: locura, turbación de espíritu, enloquecimiento, confusión del corazón y confusión de la mente.(28,34) Corazón temeroso y tristeza de alma.

Las áreas afectadas son descritas, como: el corazón, el alma o la mente. En otras palabras son las partes interiores de la personalidad humana que han sido afectadas por las fuerzas hostiles.Tales personas no tienen control completo sobre sus propios pensamientos, emociones o reacciones, y se sienten perseguidos, controlados por algo y se desesperan.

Hay dos palabras claves: confusión y depresión. Estas, casi siempre tienen sus raíces en alguna forma de lo oculto. A menudo, hay actividad demoníaca. En la mayoría de los casos, es necesario, tratar con el involucramiento en lo oculto, antes de revocar la maldición.

2. Enfermedades crónicas o que se repiten (especialmente si son hereditarias).

Las frases que corresponden Deuteronomio 28, son varias: enfermedades que consumen (21), de fiebre malignas, inflamaciones (22), llagas, tumores, sarna y tiña, y no podrás curarte de estas enfermedades (27), ceguera (28), llagas malignas en las rodillas y en los muslos y en todo el cuerpo sin que puedas ser curado (35), y todo tipo de otra enfermedad (59).

Esta lista no necesariamente indica que toda forma de enfermedad es el resultado directo de una maldición. Hay ciertas palabras claves que aparecen: plaga, incurable, extraordinario, temeroso, prolongado. Estas sirven como señal de peligro. El las crean lo que podemos llamar un "ambiente de maldición". Sugieren que hay fuerzas malas trabajando.

Hay otro término no usado explícitamente en Deuteronomio pero es un término médico, que es: maligno o malignidad.La definición primaria de maligno, es: tener o mostrar el deseo de hacer daño a otros".

Obviamente, este describe a una persona, y no, a una condición física. Otro término, es: hereditario. Describe una condición que pasa de generación en generación. Esta, es una de las marcas más comunes de una maldición.Esto nos está enseñando que cuando oramos por alguien que tiene una enfermedad hereditaria, debemos siempre tomar en cuenta, la posibilidad de una maldición.

3. Esterilidad, una tendencia a abortar o problemas femeninos relacionados con el problema.

La frase clave aquí, de Deuteronomio 28, es: "Maldito el fruto de tu vientre". (v.18). Esta maldición puede afectar a cualquiera de los varios órganos o funciones involucrados en la reproducción. Este, puede incluir la inhabilidad de concebir, la tendencia abortar, la falta de menstruación, la menstruación irregular, los calambres menstruales exagerados, la frialdad , los quistes, los tumores u otros crecimientos conectados con el proceso de reproducción, a veces, esto, afecta a todas las mujeres de una familia.

4. Colapso del matrimonio y enajenamiento familiar

Un efecto de la maldición es descrito en Deuteronomio 28:41: "Hijos e hijas engendrarás, y no serán para ti, porque irán en cautiverio. Muchos padres han visto a sus hijos e hijas, tomados en cautiverio por una subcultura rebelde, dedicados a drogas, sexo, música satánica y toda forma de lo oculto.

Malaquías 4:5-6, habla del tiempo antes del día de Jehová: "He aquí yo os envió al profeta Elías, antes que venga el día de Jehová, grande y terrible. El hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no seas que yo venga y hiera la tierra con maldición".

Malaquías, describe: una fuerza mala que trabaja enajenando a los padres de los hijos y produciendo un colapso en la relación familiar…. Debemos tomar los pasos necesarios para revocar la maldición y soltar a los cautivos.

Malaquías pone su dedo sobre el problema social más urgente. A menos que Dios intervenga, el advierte que, esta maldición que está destruyendo la vida familiar será extendida a la tierra entera, trayendo desastre.

5. Insuficiencia financiera que persiste.

Las frases de Deuteronomio 28, son: " Maldita tu canasta y tu artesa de amasar" v.17 "no serás prosperado en tus caminos" v. 29, "o no tendrás éxito en lo que haces".

El resumen de esta maldición se encuentra en el v. 47-48: "Por cuanto no serviste a Jehová tu Dios con alegría con gozo de corazón, por la abundancia de todas las cosas, servirás, por tanto, a tus enemigos que enviaré Jehová contra ti, con hambre y con sed y con desnudez, y con falta de todas las cosas; y el pondrá yugo de hierro sobre tu cuello, hasta destruirte."

Moisés, aquí presenta dos alternativas opuestas. Servir a Dios con alegría, con gozo de corazón en la abundancia de las cosas o servir a los enemigos en pobreza. El enemigo principal del hombre, es el diablo. La esclavitud al diablo y a los vicios es una maldición muy pasada. Tomados los dos juntos v.47-48, indican que la prosperidad es una bendición; y, la pobreza es una maldición.

2 Corintios 9:8, dice: "Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que teniendo siempre en todas las cosas lo suficiente, abundéis para toda buena obra".

En esta oración Pablo resume toda la abundancia de las provisiones de Dios, para los cristianos. Pablo, enfatiza aquí, la generosidad de las provisiones de Dios para su pueblo. La palabra "abundar" aparece dos veces y la palabra "todo" tres veces. Pobreza y abundancia deben ser definidas.

Pobreza, es tener menos de todo lo que se necesita, para hacer la voluntad de Dios en su vida. Abundancia, es tener todo lo que se necesita parta hacer la voluntad de Dios y dar algo para dar otros.

La abundancia de Dios no es provista para derrochar sobre indulgencias carnales, el criterio de cada creyente debe ser determinado en relación a la voluntad de Dios para su vida.

Estas conclusiones acerca de la pobreza y abundancia deben ser explicadas aún más. Primero debemos reconocer que la fe para recibir la abundancia de Dios va a ser probada. Pueden ser períodos cuando debemos contentarnos con lo mismo. (Tales períodos deben ser temporales). Una vez que nuestros motivos han sido purificados y nuestra fe ha sido probada; Dios, nos dará su abundancia en la medida que el puede confiar en nosotros para uso de su gloria.

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Tecnología de Guerra

Siempre cuento una anécdota que viví en mis primeros años de creyente, en el marco de una iglesia bautista convencional, llena de gente bien intencionada, estudiosa, inteligente y diligente, pero fría espiritualmente y, para peor, ignorante de cuestiones casi elementales para sobrevivir.

Un matrimonio que había llegado de otra iglesia un tanto más progresista que la nuestra, había reunido suficiente material sobre guerra espiritual como para atreverse a dictar un curso al respecto. Consiguieron a duras penas el permiso del pastor y anunciaron que un domingo por la mañana, esos cursos comenzarían a dictarse en uno de los salones de la escuela dominical y que quien quisiera asistir, podía hacerlo inscribiéndose.

Con mi esposa decidimos hacerlo y nos inscribimos. Estábamos con mucha expectativa porque, a pesar que no conocíamos absolutamente nada del tema, “algo” en nuestro ser interior nos decía que sí, que eso era efectivamente así y que nos convenía de sobremanera aprender a luchar y defenderse de un enemigo que no da tregua, creas o no en él, su existencia o en sus demonios.

Ese primer domingo de clase creo que salimos más temprano que de costumbre, tal era nuestra emocionada expectativa. Llegamos a la zona de la escuela y, al no poder ubicar cuál era el salón donde se dictaba el curso, se nos ocurrió preguntarle a una antigua hermana que estaba por allí.

“Hermana, -le dijimos- ¿No sabes en qué salón se da el curso de guerra espiritual?” Claro, nosotros hicimos la pregunta con la mayor inocencia y espontaneidad, pero cuando vimos abrirse desmesuradamente los ojos de la pobre mujer, entendimos el nivel de ignorancia que todavía existía entre los miembros antiguos de la congregación.

“¿Guerra espiritual?”, exclamó casi con una mezcla de incredulidad, espanto y sensación de estar hablando con un par de locos. “¿Qué es eso?”, añadió. Pobre. No sólo ignoraba el inicio del curso, sino que además ignoraba absolutamente todo sobre el tema. Es más: Ignoraba que existiera tal guerra. Hablo de una cristiana de años y años, de cargos y cargos y de influencias e influencias en esa iglesia.

Pero no es ella la excepción. Muchas veces cuando escuchamos el término "Guerra Espiritual" no podemos evitar pensar en gritos, excesos, "ataduras", inmadurez, etc. Permítanme esbozar algunos conceptos que muestren aspectos más interesantes de este tema.

Es cierto que algunos sectores de la iglesia en el pasado (y quizás aún hoy) han hecho un uso abusivo de la liberación –como de otras tantas cosas- pero pienso que de ninguna manera podemos excluir o ignorar aspectos de la Palabra de Dios porque simplemente hubo un exceso en cierta práctica. Una posición más central sigue siendo la que Pablo recomendó, "… escudriñar todo y retener lo bueno…".

Uno de los problemas que tenemos que resolver para encarar correctamente este problema es la cosmovisión que hemos adquirido. Los conceptos se encargan de modelar nuestra conducta y percepción de las cosas, en cierta forma aún determinan la manera en que reaccionamos a las circunstancias de la vida.

Probablemente la mayoría de nosotros no tenemos mucha dificultad con la teoría o la teología de la guerra espiritual, pero tenemos dificultades cuando empezamos a aplicarlas. La razón de tal dificultad es que tenemos un problema de concepto.

Podemos hablar teológicamente sobre el mundo espiritual sin ningún problema, pero cuando intentamos traer el mundo espiritual al sistema de explicación de los fenómenos en nuestras vidas, tenemos grandes problemas.

Lo digo en palabras simples, el mundo espiritual no es "muy real" para nosotros. En muchos aspectos de nuestra vida somos muy materialistas (por lo menos más de lo que nos gustaría admitir) para nosotros las personas son más importantes de los seres espirituales, desafortunadamente esto se aplica muchas veces de igual forma al Espíritu Santo como a los seres demoniacos. Es por eso que el dilema "¿Será de Dios?" es tan frecuente entre tantos hermanos.

Intentemos resolver este problema lo más sencillamente posible. Todos (o casi todos) los cristianos estamos de acuerdo que existe un demonio o muchos, que se oponen a la obra de Dios, que es un ángel y que Cristo lo venció. El problema radica en ponernos de acuerdo en el papel, la influencia y la manera que él opera hoy. Otro problema es la actitud de la iglesia frente al enemigo. Vamos paso a paso.

Tres tipos de actitudes y tres tipos de personas Los racionalistas compulsivos. He podido comprobar que existen tres tipos de respuestas hacia el tema de la Guerra Espiritual; el primer grupo de personas son muy bien descritas en el siguiente testimonio de un traductor de Wycliffe (Vulgata):

"Fui a la selva del amazonas en 1963 para empezar un ministerio entre el pueblo Apurina….Hasta donde sé, yo fui el primero en desafiar el dominio de Satanás sobre este pueblo, un dominio completo a través de los siglos.

Mi principal propósito al estar allí era ver si podía sacar a las personas de la casa de Satanás y llevarlos a la casa de Jesús, ver si podía transferirlos del reino de las tinieblas al reino de la luz. Pero, desafortunadamente, a pesar de mi título de Maestría en Teología y de haber leído toda la Biblia varias veces, no estaba consciente de estas verdades (sobre guerra espiritual).

¡Me propinaron una buena paliza!; la recibí sin misericordia, hasta que ya no podía más. Satanás "trapeo" el suelo conmigo. No sabía cómo defenderme, en realidad no comprendía lo que sucedía, era un escéptico con respecto a la actividad de los demonios.

Oh si, sabía que existían Satanás y los demonios ya que la Biblia es clara y enfática en ese aspecto, pero sabía muy poco sobre su manera de operar y virtualmente nada sobre el uso de nuestras armas, ya fuera para defender o para atacar.

Mi trasfondo teológico, tanto el formal como el informal, era estrictamente tradicional…. Mis profesores me transmitieron la idea de que un siervo de Cristo era intocable o que estaba exento del ataque demoniaco; esa clase de cosas no serían ningún problema para nosotros."

Quizás no tenemos que ser misioneros en un lejano pueblito para pasar por las desafortunadas experiencias del testimonio anterior, pero estoy convencido que muchas veces podemos llegar a sentir emociones muy parecidas a las descritas por ese sincero hermano.

El primer grupo de personas son aquellos que quieren tener una actitud esencialmente racional al fenómeno espiritual, algo que no critico pero que considero poco sabio por la sencilla razón que el mundo espiritual no responde a patrones que humanamente podemos entender.

Lo curioso de este grupo es que fueron capaces de admitir la obra de la salvación por gracia (una experiencia espiritual y profunda) con naturalidad y fe, pero les significa muy dificultoso poder abrir su entendimiento al mundo espiritual.

Sin embargo, también tenemos la contrapartida. Definitivamente un grupo grande de hermanos han tomado una actitud radical en cuanto al mundo espiritual, incluyéndolos casi de manera obligada en todo lo que ven y hacen.

Como es lógico suponer esto implica un desequilibrio que muchas veces provoca aversión (por la alergia que nos produce). El "ver demonios en todas partes" es un comentario común y en muchos casos, con ciertas bases.

Ciertamente hay un grupo con más ventajas para poder expresar la verdad de Dios sin adulteraciones. Lamentablemente es el grupo menos numeroso. Tienen la gracia de buscar la opinión de Dios antes de expresar sus conclusiones, aún en temas que son muy nuevos o "delicados".

Estos hermanos han aprendido que muchas veces Dios está por encima de sus conclusiones "…camino de Dios?…" Ezequiel 18:25. Es muy bueno estar abierto al Espíritu de Dios al momento de enfrentar cosas que no entendemos o nos cuesta aceptar.

Aunque a la mayoría no nos guste admitirlo, existen declaraciones en la Palabra que muestran sin lugar a dudas la relación entre la condición espiritual de la Iglesia (o los hijos de Dios) y la condición de la tierra.Veamos algunos ejemplos:

Génesis 3:17 Adán y Eva (el pecado de Adán trae maldiciónsobre toda la creación). Génesis 4:10 Sangre de Abel (Clama venganza y contaminala tierra).Josué 7: 20-21, 25-26 El pecado de Acán (Contamina la tierra delpueblo de Dios)Para poder mostrar algunos ejemplos más contundentes quisiera transcribir un par de versos más.

(Levítico 19: 29) = No profanarás a tu hija, haciendo que ella se prostituya, para que no se prostituya la tierra y se llene de maldad.

(Levítico 18: 24-25) = No os contaminaréis con ninguna de estas cosas, porque con todas estas cosas se han contaminado los pueblos que yo echo de delante de vosotros. La tierra ha sido contaminada; por eso castigué la maldad de ellos sobre ella, y la tierra vomitó a sus habitantes.

Creo que fácilmente podemos deducir la relación a la que hago referencia. Pero si el pecado produce maldición y contamina la tierra, porque eso es lo que prácticamente se nos dice en todo el contexto de la escritura, ¿Qué sucede con la obediencia?

Nos proporciona salud ecológica. (Levítico 26: 4) = yo daré vuestra lluvia en su tiempo, y la tierra rendirá sus productos, y el árbol del campo dará su fruto.

Nos otorga salud económica. (Levítico 26: 5) = Vuestra trilla alcanzará a la vendimia, y la vendimia alcanzará a la sementera, y comeréis vuestro pan hasta saciaros, y habitaréis seguros en vuestra tierra.

Nos brinda seguridad personal y civil. (Levítico 26: 6) = Y yo daré paz en la tierra, y dormiréis, y no habrá quien os espante; y haré quitar de vuestra tierra las malas bestias, y la espada no pasará por vuestro país.

Nos asegura supremacía sobre los enemigos. (Levítico 26: 7-8) = Y perseguiréis a vuestros enemigos, y caerán a espada delante de vosotros. Cinco de vosotros perseguirán a ciento, y ciento de vosotros perseguirán a diez mil, y vuestros enemigos caerán a filo de espada delante de vosotros.

Produce crecimiento. (Levítico 26: 9) = Porque yo me volveré a vosotros, y os haré crecer, y os multiplicaré, y afirmaré mi pacto con vosotros,

Consigue Innovación y creatividad. (Levítico 26: 10) = Comeréis lo añejo de mucho tiempo, y pondréis fuera lo añejo para guardar lo nuevo.

Es notorio e indudable que, a través de todos estos textos, se puede concluir que nuestra actitud tiene un papel redentor o condenador sobre la creación material de Dios. Esta relación se puede expresar muy bien en el siguiente gráfico.

Cuando menciono el hecho de que la Iglesia tiene un papel redentor sobre la creación estoy parafraseando lo que Pablo lo dijo con tanta claridad hace ya tanto tiempo, cuando en su carta a los Romanos, en lo que nosotros ahora definimos como capítulo 8 y versículo 19, dice:

Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios. Esto implica una responsabilidad muy grande, quiere decir que depende de nosotros como Iglesia y depositarios de la autoridad de Dios el saber bendecir con nuestra obediencia y nuestra palabra la maravillosa creación de Dios.

Ahora bien; llegado a este punto de nuestro desarrollo un tanto técnico, debemos hacernos la pregunta mucho menos técnica y sí eminentemente práctica:¿Cuál el papel del enemigo con la creación?También a esta pregunta la Biblia es enfática, podemos leer algunas respuestas que se nos dan:

Pablo nos da su impresión sobre Satanás en 2 Corintios 4:3-4. Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto; en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es imagen de Dios.

El propio Jesús lo llama de una manera muy singular. (Juan 12: 31) = Ahora es el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera.

Una vez más, el apóstol Pablo, lo califica de otra manera. (Efesios 2: 1-3) = Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, entre los cuales también nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.

Y otra vez Juan, el apóstol amado, que define un tiempo y una situación. (1 Juan 5: 19) = sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno.

Tal vez muchos pastores y teólogos no comparten esta relación pero es evidente por la Palabra (y no lo pueden negar) que Jesús tuvo que enfrentarse con el enemigo o dicho de otra forma el Diablo no se hizo ningún problema a la hora de tratar de poner en aprietos a Jesús (cosa que no logró).

Los apóstoles que siguieron la obra del maestro tampoco fueron libres de esta relación de enfrentamiento. Muchos de ellos sufrieron y vencieron durante su vida. ¿Qué ha sucedido con la iglesia (Bueno realmente con algunos sectores de ella) que ha llegado a pensar que no va a tener problemas con él si todos los que vinieron antes de nosotros si lo tuvieron?

No pretendo convencer a ninguna persona que empiece a buscar problemas, pero una cosa es evidente, al haber sido hechos hijos de Dios, hemos sido constituidos enemigos del Diablo. Pablo dice, cuando relata su conversión en Hechos 26:16-18, lo que le fue transmitido por Cristo:

Pero levántate, y ponte sobre tus pies; porque para esto he aparecido a ti, para ponerte por ministro y testigo de las cosas que has visto, y de aquellas en que me apareceré a ti, librándote de tu pueblo, y de los gentiles, a quienes ahora te envío, para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe, que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados.

¿Cuál debería ser nuestro papel como hijos de Dios frente al enemigo y con relación a la creación?

Dos palabras lo dicen todo: autoridad y redención.

Autoridad. Cristo ha depositado su autoridad sobre la Iglesia, para que esta se constituya en Columna y baluarte de la verdad. Así se puede leer en 1 Timoteo 3:15, donde textualmente leemos: Para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad.

Existe una relación directa entre el pecado del pueblo y la pobreza de la tierra y su economía (aunque algunos "intelectuales" se agotan tratando de negarlo).Dicho de otra forma, mientras más idolatría, pecado y corrupción hay en una nación mayor es la pobreza y la carencia económica.

El opuesto lógico nos permite ver que mientras el pueblo busca el perdón de Dios y abandona su conducta pecaminosa, Dios mueve su corazón para prosperarnos económicamente como nación, tal como se lee globalmente en el segundo libro de las Crónicas, capítulo 7 y versos 13 y 14. Allí dice:

Si yo cerrare los cielos para que no haya lluvia, y si mandare a la langosta que consuma la tierra, o si enviare pestilencia a mi pueblo; si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.

La Iglesia es la única que tiene la autoridad para proclamar el señorío de Cristo a una nación y a los lugares celestiales.Redención. Podemos como iglesia ponernos entre el mundo y el enemigo a fin de interceder por la salvación de ellos.

A veces tenemos la extraña tendencia a espiritualizar demasiado algunas cosas y olvidamos que aunque nuestra ciudadanía está en los cielos, vivimos en un mundo material que nos afecta e influye sobre nosotros de manera positiva o negativa.

Permíteme demostrarte que a veces nos vamos hasta "el tercer cielo" y nos olvidamos de las necesidades de los que nos rodean.¿Recuerdas haber orado alguna vez porque se haga realidad algún decreto o ley que te beneficie como persona, como familia, como miembro de una nación?

¿Cuándo fue la última vez que en tu iglesia oraron por las nuevas leyes y códigos que el gobierno piensa aprobar en un futuro próximo? ¿O es que debemos enterarnos que "algo" se esté maquinando en contra del propósito o la voluntad de Dios, para recién reaccionar?

¿Cuándo fue la última vez que oraste sobre un mapa de tu país e intercediste para que sus fronteras no sean lugares desolados, o para que dejen de una vez de hollarlos como nación, para que puedan recuperar la dignidad de sentirse ciudadanos o para que el narcotráfico, o la violencia no encuentren refugio en tú nación?

Cuando hablo de redención me refiero a que tenemos la autoridad de legislar la creación desde los lugares celestiales, con oración, con intercesión, con súplica y misericordia.Creo que el grueso almidón de la teología nos ha cauterizado un poco nuestra sensibilidad y pido que el Señor nos ayude a entender la gran responsabilidad que el Hijo de Dios nos ha dado.

Lo que sucede es que cuando hablamos de guerra espiritual, inmediatamente pensamos en tomas de ciudades o en demonios feroces y horripilantes oprimiendo la vida de las personas. Sin embargo, la realidad nos muestra que deberíamos estar pensando en varios niveles y, como consecuencia lógica, atacarlos de una manera ordenada, no dispersa o alocada.

Los niveles no se pueden saltar o evadir, tal como si quisiéramos, en la escuela, pasar de primero a cuarto grado sin tocar el segundo ni el tercero. Justamente, uno de los errores que más hemos visto en las iglesias, es salir a tomar su ciudad, cuando ni siquiera sacaron los demonios que venían de generación en generación sobre sus cabezas, o hermanos sinceros pero inconscientes, que se ponen a echar fuera demonios de otras personas cuando todavía cuentan con varios en su interior que no han sido reprendidos ni expulsados.

Algunos estudios medianamente serios al respecto han dado a conocer por lo menos seis niveles específicos de guerra espiritual. Estos niveles tienen que ver todos con áreas determinadas a las cuales deberemos combatir de manera diferente.

No es una ciencia exacta, pero bien vale la pena conocerlos. Son los niveles: Personal, Terrestre, Iglesia, Aires, Ciudad o nación y Armagedón. ¿Qué significa cada uno? Te lo detallo tal cual lo he recogido de esos estudios. Tú, luego, orarás y pedirás mayor luz para lo que a tu propia guerra convenga o corresponda.

1 – PERSONAL: Este primer nivel tiene su tiempo y preparación. Ya te lo dije, nadie puede avanzar del primero al quinto grado sin pasar por los intermedios. Por lo tanto, nadie puede arrojarse alegremente a la guerra del cuarto nivel, por ejemplo, si no han transitado debidamente los tres primeros. Y, esencialmente, sino está bien en el primero, este que he mencionado.

Este capítulo, si quieres llamarlo así, es el más importante y clave. Consiste en sacarnos todos los demonios que podamos tener en nuestras vidas, esto es: maldiciones sin cortar, fortalezas en la mente, vendas mágicas que nos pueda haber puesto el enemigo. Esto incluye, si es necesario, sanidad interior y una búsqueda hambrienta de Dios, una fresca unción personal y principalmente, aprender a oír a Dios.

2 – TERRESTRE: Una vez que el primer nivel está medianamente esclarecido y controlado, entramos en la batalla terrestre. Se entiende que, como ya estamos bien y armados, podemos llevar con cierta certeza y menor riesgo el poder del Espíritu a los que todavía están atados y perturbados por el diablo. Esto se trata de batallar contra las fortalezas demoníacas de la gente, echar fuera demonios, sanar enfermos y discipular bajo los principios del Señor Jesucristo.

3 – IGLESIA: Aquí se trata de examinar, evaluar y descubrir a los principales demonios que hay sobre las iglesias. Saber cómo entraron y de qué manera están gobernando las vidas de quienes habitan en centenares de iglesias auto denominadas como cristianas. Espíritus inmundos que producen chismes, divisiones, legalismos, adulterios, fornicaciones, divorcios, celos, promiscuidad sexual y otras por el estilo.

4 – AIRES: Este nivel se trata de ver cómo desenmascarar al diablo en los medios de comunicación, quien es, qué hace y cómo son sus estrategias frente a las iglesias y sus líderes. Cómo son los ataques del diablo cuando se decide tomar los aires para Cristo.

Cómo funciona el ocultismo y cómo es que se puede vencer. Aquí se comienza a desenmascararlo a nivel de ciudad, de un barrio o de una nación. Se trata, asimismo, de comprobar cuáles son nuestras armas para esta tarea, conjuntamente con el rol que ocupa la intercesión.

5 – CIUDAD-NACION: Aquí entramos en el terreno de la cartografía, una tarea de la que seguramente o mínimamente tienes novedades, aunque para explicarla debería invertir un estudio entero. Es un modo de iniciar un plan estratégico de invasión y conversión impactante en toda una ciudad. El rol que juega la unidad en esos casos, es vital. Jamás daría una conferencia sobre este asunto en UNA iglesia o congregación; sería para todas en conjunto o no sería. Hasta hoy no ha sido. ¿Se entiende?

6 – ARMAGEDÓN: Aquí estamos hablando de la que será la última gran guerra contra el anticristo, que no es una persona sola, (Aunque la incluya); sino un sistema guiado y basado, precisamente, en doctrinas que se oponen a Cristo.

Finalmente, deberemos preguntar y preguntarnos, porque así nos corresponde, qué es lo que la Biblia dice respecto a la guerra espiritual. Y debemos hacerlo para no caer en exageraciones o subestimaciones, ambas cosas muy negativas y peligrosas para los hijos de Dios.

En principio, reitero que hay dos errores primarios cuando se habla de guerra espiritual: sobre enfatizarla y subestimarla. Algunos culpan de cada pecado, de cada conflicto y de cada problema a los demonios que necesitan ser expulsados.

Otros ignoran completamente la realidad espiritual y el hecho de que la Biblia nos enseña que nuestras batallas no son contra personas de carne y hueso, sino contra poderes espirituales. La clave para el éxito, si es que lo puedo llamar así aunque no me gusta el término, es encontrar un balance adecuado en la misma Biblia.

Algunas veces, Jesús expulsó demonios de cierta gente, pero también en otras ocasiones sanó a mucha gente sin mencionar para nada lo demoníaco. El apóstol Pablo enseñó a los cristianos a librar batallas contra el pecado en ellos mismos, en Romanos 6, y también a librar luchas contra el maligno. De ambos hay escritura que respalda.

(Efesios 6:10) = Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza.

(11) Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.

(12) Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

Este pasaje nos enseña algunas verdades cruciales. En primer lugar, que sólo podemos estar fuertes en el poder del Señor. En segundo término, que es la armadura de Dios la que nos protege. En tercer orden, que nuestra batalla es contra fuerzas espirituales de maldad en el mundo invisible del espíritu.

Un poderoso ejemplo de esto es el arcángel Miguel en Judas verso 9. Miguel, como el más poderoso de todos los ángeles de Dios, no reprendió a Satanás en su propio poder, sino que dijo: El señor te reprenda.

Apocalipsis 12:7-8 dice que en el final de los tiempos, Miguel derrotará a Satanás. Aun así, cuando se presentó su conflicto con Satanás, Miguel lo reprendió en el nombre y el poder de Dios, no en el suyo propio.

Es sólo a través de nuestra relación con Jesucristo que nosotros, como cristianos, tenemos alguna autoridad sobre Satanás y sus demonios. Es sólo en su nombre que nuestra reprensión tiene algún poder. Ni se te ocurra intentarlo en el tuyo. Aparecerá algún diminuto demonio que te dirá: “A Jesús conozco, pero de ti no tengo registro, no sé quién eres.”

(Efesios 6: 13) = Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes.

(14) estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, (15) y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz.

(16) Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno.

(17) Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios; (18) orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos.

Este texto nos da una descripción de la armadura espiritual que Dios nos da. Debemos estar firmes con el cinturón de la verdad, la coraza de justicia, el evangelio de la paz, el escudo de la fe, el yelmo de la salvación, la espada del Espíritu y orando en el Espíritu.

¿Qué es lo que estas piezas de la armadura espiritual representan para nosotros en la guerra espiritual? Debemos hablar la verdad contra las mentiras de Satanás. Debemos descansar en el hecho de que somos declarados justos por el sacrificio que Cristo hizo por nosotros.

Debemos proclamar el evangelio sin importar cuanta resistencia recibamos. No debemos vacilar en nuestra fe, no importa cuán fuertemente seamos atacados. Nuestra defensa principal es la seguridad de que tenemos nuestra salvación, y el hecho de que las fuerzas espirituales no pueden quitárnosla.

Nuestra arma ofensiva está en la Palabra de Dios, no en nuestras propias opiniones y sentimientos. Debemos seguir el ejemplo de Jesús en reconocer que algunas victorias espirituales solamente pueden ser posibles a través de la oración, intercesora y de guerra plena.

Jesús es nuestro mejor ejemplo para la guerra espiritual. Observa cómo Jesús manejó los ataques directos de Satanás tal como se lo relata en Mateo 4: 1-11. Esto nos muestra que la mejor manera de combatir a Satanás es la manera que Jesús nos mostró, esto es: citando la escritura. ¿Por qué? Porque el diablo no puede manejar la espada del Espíritu, que es la Palabra del Dios viviente.

El mejor ejemplo de cómo no comprometerse en una guerra espiritual, fueron los siete hijos de Esceva. ¿Cuál fue el problema? Ellos estaban usando el nombre de Jesús. Eso no es suficiente. Los siete hijos de Esceva no tenían una relación con Jesús, por lo tanto sus palabras eran carentes de cualquier poder o autoridad.

Ellos se estaban basando en una metodología: ¿Sabes qué? Hay cientos, miles de cristianos, (Algunos de ellos líderes de alto prestigio), que todavía piensan de la misma forma. Los hijos de Esceva no se basaban en Jesús, y no estaban empleando la Palabra de Dios en su guerra espiritual.

Como consecuencia, recibieron una humillante golpiza. Está ahí para que aprendamos, no para que imitemos. Satanás está vencido, es cierto, pero mientras le otorguemos derechos suficientes, hará estragos en la mayor proporción que pueda.

En resumen, ¿Cuáles son las claves para tener victoria en la guerra espiritual? Primero, que nos apoyemos total y absolutamente en el poder de Dios, no en el que supongamos que es nuestro, tal como un cargo o una posición dentro de las estructuras eclesiásticas.

Segundo, reprendamos en el nombre de Jesús, no en el de un credo, una denominación o una iglesia local. Tercero, protegernos con toda la armadura de Dios. Cuarto, librar nuestras batallas con la espada del Espíritu, la Palabra de Dios.

Recuerda algo muy repetido: cuando un demonio le dice a alguien que lo está reprendiendo que no está autorizado para hacerlo porque no es un pastor, por ejemplo, el demonio está mintiendo. Él sabe muy bien que cualquier hijo de Dios con las vestiduras blancas puede reprenderlo en el nombre de su Señor Jesucristo y él deberá abandonar esa posesión de inmediato.

Por último, debemos recordar que aunque libramos batallas contra Satanás y sus demonios, no cada pecado o problema necesita ser reprendido. Como dice Romanos 8:37: Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.

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¿Cómo y Dónde Nació el Mal?

La importancia de este estudio, no es por razones de doctrina, sino para ayudarnos a entender nuestra posición en medio de toda la hostilidad que este mundo tangible nos trae. Si Satanás es quien hemos creído que es, entonces nos enfrentamos a una sutil guerra mental que se lleva a cabo en nuestro inconsciente.

Al creer que Satanás es el enemigo de Dios, lo estamos situando en la misma clase de ser que es Dios, creándonos un concepto de él de segundo creador que no existe. Por lo tanto, nunca más vuelvas a decir que Satanás es enemigo de Dios. Satanás es creación de Dios y, por lo tanto, está sujeto a su señorío. En todo caso, mientras vivas aquí en la tierra, Satanás puede ser tu adversario, tal como su nombre lo consigna.

Si creemos que Dios creó a Lucero o Lucifer bueno y perfecto, y que después le fue encontrada iniquidad; en realidad estamos diciendo que Dios perdió a un ser creado perfecto que debió haber sido tentado o seducido por otra criatura desconocida.

Si este es nuestro concepto entonces al enemigo lo vemos como a alguien con un poder ilimitado y pervertido (aún en su posición de caída). Muchos de nosotros tendemos inconscientemente a verlo como superior en jerarquía, y esto nos lleva a pensar en medio de toda nuestra práctica de guerra espiritual, que en verdad no podemos destruir sus obras debido a nuestra falta de fe producida por el concepto inconsciente que tenemos de él. Este concepto no es enseñado por nuestra doctrina, pero es producido por ella.

Y esto es muy importante que lo sepas, porque en mi humilde experiencia de vida en Cristo, he tenido ocasión de estar en lugares donde se le teme más al diablo con sus estrategias y limitaciones, que al dios de todo poder. Eso no sólo es deficiente información, también es incredulidad y falta de confianza.

Ahora, al entender quien es Satanás, inmediatamente nos vemos a nosotros mismos en una posición dada por Dios que no puede ser obstruida por sus maquinaciones. Esta posición de autoridad sobre él, no surge por enseñar autoridad al creyente en Cristo, sino por la naturaleza de haber sido creados por encima de él desde el principio de los tiempos.

Satanás nunca ha sido un ser superior al hombre y nunca lo será. Cristo simplemente abrió nuestros ojos a éste principio eterno o verdad, por lo que puso nuestro auto concepto por encima de los principados y potestades. Y si esto es así, ¿por qué el mal?

Para que Dios pudiera cumplir Su plan tuvo que crear el mal. Yo sé que esto resulta, en primer término, incomprensible para la cristiandad en general, y luego enojoso para muchos que no han profundizado debidamente en la palabra. Por eso debo dejar que sea la Biblia la que hable en mi lugar.

(Génesis 3: 1)= Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Con que Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?

Si el mal, aquí, está representado por la serpiente y se nos dice que la serpiente es uno de los animales del campo que Dios hizo, está más que claro que Dios hizo el mal. Y no sólo eso, si la representación más contundente del mal es Satanás o diablo, el texto de Apocalipsis 12:9 te aclarará muchas dudas.

Allí se nos dice que: …Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él. Esto habla del momento de la caída de Satanás, pero mientras tanto eso sucede, ahí anda, activo en su maldad y engaño.

(Isaías 45: 5)= Yo soy Jehová, y ninguno más hay; no hay Dios fuera de mí. Yo te ceñiré, aunque tú no me conociste, (6) para que se sepa desde el nacimiento del sol, y hasta donde se pone, que no hay más que yo; yo Jehová, y ninguno más que yo, (7) que formo la luz y creo las tinieblas, que hago la paz y creo la adversidad. Yo Jehová soy el que hago todo esto.

En este texto van a quedarnos muy claro algunos conceptos básicos. Dios mismo es el que dice que Él es quien es y que no hay ningún otro fuera de Él. Eso significa que Él es único en materia de creación, ¿Me estás siguiendo?

Vuelve a repetirlo luego, en el verso 6, y pasa a detallar lo que Él ha sido capaz de hacer, tanto como para que el hombre sepa con quién está hablando. Y ahí es donde le dice, en el verso 7, que Él es el Dios único que ha creado la paz, y también la adversidad. ¿Sabes lo que es la adversidad? Ese es Dios. Todopoderoso. Creador. Único.

(Amós 3: 6)= ¿Se tocará la trompeta en la ciudad, y no se alborotará el pueblo? ¿Habrá algún mal en la ciudad, el cual Jehová no haya hecho?

Amós formula una serie de preguntas retóricas que involucran conocidas relaciones de causa-efecto, destinadas a atraerse el ánimo de la gente, y sentar las bases para una explicación de sus terribles predicciones.

Muy bien; en el marco de esas preguntas retóricas y casi hasta filosóficas, el profeta consigna algo que es lo que de alguna manera estamos tratando de respaldar. Se pregunta su habrá algún mal en la ciudad que no haya sido hecho por Dios.

Allí es donde la teología sistemática, lineal y seminarista no logra ponerse de acuerdo. Yo creo que no lo hará jamás, porque si para el hombre ungido y consagrado es complejo ponerse en la mente de Dios, mucho más lo es para el que apenas practica una religión. Con la mejor de las intenciones, de acuerdo, pero desde lo meramente intelectual.

(Proverbios 16: 4)= Todas las cosas ha hecho Jehová para sí mismo, y aún al impío para el día malo.

Aquí tienes, con la simpleza propia de los Proverbios de Salomón, una conclusión por demás de llamativa. Algo que no siempre hemos visto y que, en muchos casos, hasta se ha llegado a enseñar de manera torcida. El autor dice que es Dios quien creó al impío (Hombre no-espiritual), para el día malo. No lo creó Satanás por una sencilla razón: Satanás no es creador, apenas es imitador.

(Colosenses 1: 15)= Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. (16) Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles, sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades, todo fue creado por medio de él y para él. (17) Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten.

Sería más que suficiente quedarnos con esa expresión de: en él fueron creadas todas las cosas, porque creo que lo resume todo. Pero quiero ampliar el concepto porque, entre otras cosas, habla imagen de Dios, y la palabra griega utilizada aquí significa una revelación o representación exacta.

Jesús, porque de Él se está hablando, es también llamado primogénito, un título que se refiere a su prominente posición y no al momento en que ocurre su nacimiento físico. Entre los judíos, el hijo primogénito tenía privilegios y responsabilidades especiales. Heredaba el liderazgo de la familia y una doble porción del legado familiar tras la muerte del padre.

Para dar fehaciente prueba del papel de Jesús como el primogénito de toda creación, Pablo le llama el mediador, el agente, y la meta de todas las cosas creadas. Esto lleva también a proclamar su autoridad sobre todos los poderes cósmicos malignos, quienes también eran sujetos de la creación y cayeron de su estado original.

Y cuando dice que en él subsisten todas las cosas, esto significa sostener o mantener las cosas unidas, y presenta a Cristo precisamente como el principio sostenedor y unificador del universo. Dentro de todas estas cosas, aunque no podamos ni entenderlo y casi ni admitirlo, está lo que nosotros llamamos “el mal”.

(Isaías 54: 16)= He aquí que yo hice al herrero que sopla las ascuas en el fuego, y que saca la herramienta para su obra; y yo he creado al destruidor para destruir.

Esta última escritura que he compartido en función de la relación existente entre nuestro Dios creador y el mal, creo que es la más contundente. Porque aquí Dios le dice al profeta que si existe un destruidor que anda destruyendo, ese destructor ha sido creado por Él. Los motivos, saldrán de tus propios estudios de cada tema en especial. Pero no le es dado al hombre ni analizar ni cuestionar las decisiones de Dios. Las razones, más que obvias.

Ahora bien, siguiendo con lo que veníamos observando, vale la pena decir que, lo que motivó esto fue Su plan de crear un Hombre a Su imagen. Y la única manera de alcanzar este propósito es a través de mostrarse y revelarse a sí mismo al hombre que Él formó del polvo de la tierra.

Dios no es un ser creado, por lo que no pod í a crear simplemente a una imagen y llamarlo igual a Su naturaleza sin crear un proceso de alternativas de las cuales Su creaci ó n escogiera, y a raz ó n de sus elecciones se convierta en la meta y objetivo esperado.

El hombre no pudo ni podía hacer nada de esto en ningún modo, por eso Dios lo hizo todo desde la fundación del mundo. Vuelvo a reiterar lo dicho: tenemos un concepto demasiado occidentalizado de una serie de textos que tienen origen oriental. ¿Tendrá que cambiar Dios o deberemos cambiar nosotros nuestra mentalidad?

(Apocalipsis 13:8)= Y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo.

Por favor, veámoslo así: el hombre en su estado natural de Génesis era inocente; Dios no. El hombre no conocía lo bueno y lo malo, pero Dios sí. El hombre no era santo ni profano; Dios es santo. El hombre era un alma viviente; Dios un espíritu vivificante.

Como puedes ver claramente, el hombre de Génesis Capítulo dos no era, ni es, ni podía ser la imagen de Dios. Esto es antes de la caída. Seguramente te preguntas: «¿Entonces qué pasa con Génesis 1:26-28?

(Génesis 1: 26)= Entonces dijo Dios: hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.

(27) Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.

(28) Y los bendijo Dios, y les dijo: fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.

¿No creó Dios al hombre a Su propia imagen?». Si lo hizo. Pero este hombre creado es creado en Su corazón (mente divina o esfera espiritual), y no es el mismo hombre formado en el capítulo dos. El capítulo uno es el producto terminado en la mente de Dios (Su modelo). El hombre del capí tulo dos es el principio del provecto.

Pero no es hasta después de la caída que el hombre empieza el proceso de muerte que finalmente lo llevará a Cristo, quien es la imagen expresada del Padre. Porque antes de la caída, sencillamente no lo necesitaba. ¿Puedes entenderlo?

(Hebreos 1: 1) = Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, (2) en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; (3) el cual siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas.

Y después colocar al hombre caído EN Cristo en donde entonces recibe la naturaleza de Dios. Una vez bautizado en la muerte de Cristo, el hombre es ahora transformado de gloria en gloria a la misma imagen de Dios.

Por eso es que en este texto, el autor supuestamente anónimo (Yo tengo una idea concreta pero no puedo probarla respecto a la autoría de esta carta), describe lo que luego la teología sistemática denominará como “las siete excelencias de Cristo”.

Nº1: Mediador entre el Padre y Su pueblo. Nº2: Heredero de todo. Nº3: Resplandor de su gloria. Nº4: Imagen de su sustancia. Nº5: Sustentador por la palabra de todas las cosas. Nº6: Purificador de nuestros pecados. Nº7: Sentado a la diestra de Dios.

(2 Corintios 3:18)= Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.

Para que Dios pueda manifestarse o revelarse a sí mismo al hombre, necesitaba crear contrastes en los cuales Sus atributos y carácter pudieran ser entendidos. Un Dios santo, benevolente, resuelto, poderoso y rico, no puede ser entendido como tal sin un contexto contrastante de maldad, profanación, indiferencia, debilidad y pobreza.

Trataré de darte un ejemplo práctico para que puedas entender la teoría del contraste. ¿Alguien ha estudiado la oscuridad? No. Se puede estudiar la luz. ¿Entonces la oscuridad no existe? Sí, pero es solamente ausencia de luz. ¿Alguien ha estudiado el mal? No, sólo podemos estudiar el bien. ¿Entonces el mal no existe? Sí, pero es solamente ausencia del bien.

(Romanos 9:14 )= ¿Qué, pues, diremos? ¿Qué hay injusticia en Dios? En ninguna manera.

(15) Pues a Moisés dice: tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y me compadeceré del que yo me compadezca.

(16) Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia.

(17) Porque la Escritura dice a Faraón: para esto mismo te he levantado, para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado por toda la tierra.

(18) De manera que de quien quiere, tiene misericordia, y al que quiere endurecer, endurece.

(19) Pero me dirás: ¿Por qué, pues, inculpa? Porque ¿Quién ha resistido a su voluntad?

(20) Mas antes, oh hombre, ¿Quién eres tú para que alterques con Dios? ¿Dirá el vaso de barro al que lo formó: ¿Por qué me has hecho así?

(21) ¿O no tiene potestad el alfarero sobre el barro, para hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra?

(22) ¿Y que, si Dios, queriendo mostrar su ira y hacer notorio su poder, soportó con mucha paciencia los vasos de ira preparados para destrucción, (23) y para hacer notorias las riquezas de su gloria las mostró para con los vasos de misericordia que él preparó de antemano para gloria, (24) a los cuales también ha llamado, esto es, a nosotros, no sólo de los judíos, sino también de los gentiles?

Para poder manifestar Su multiforme sabiduría debe haber una fuerza adversa que la trate de nulificar. O sea: es necesario que, para que se vea con claridad que estoy pintando mi cerca de color blanco, debajo tiene que haber inexorablemente pintura negra.

Efesios 3:8)= A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los santos, me fue dada esta gracia de anunciar entre los gentiles el evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo, (9) y de aclarar a todos cual sea la dispensación del misterio escondido desde los siglos en Dios, que creó todas las cosas; (10) para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales.

Las siguientes citas ayudan a entender este principio:

(Juan 1: 3)= Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.

(Salmo 139: 12)= Aun las tinieblas no encubren de ti, y la noche resplandece como el día; lo mismo te son las tinieblas que la luz.

(Lucas 6: 35)= Amad, pues, a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo; porque él es benigno para con los ingratos y malos.

(Mateo 5: 44-45)= Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos; que café salir el sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos.

(1 Crónicas 21: 1)= Pero Satanás se levantó contra Israel, e incitó a David que hiciese censo de Israel.

(2 Samuel 24: 1)= Volvió a encenderse la ira de Jehová contra Israel, e incitó a David contra ellos a que dijese: ve, haz un censo de Israel y de Judá.

(Éxodo 12: 12)= Pues yo pasaré aquella noche por la tierra de Egipto, y heriré a todo primogénito en la tierra de Egipto, así de los hombres como de las bestias; y ejecutaré mis juicios en todos los dioses de Egipto. Yo Jehová.

(Génesis 3: 4-5)= Entonces la serpiente dijo a la mujer: no moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal.

(Verso 22)= Y dijo Jehová Dios: he aquí el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal; ahora, pues, que no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre.

También después de la creación del hombre en Génesis 1:26-28, las escrituras dicen que no había ningún hombre para trabajar la tierra (Génesis 2:1-5), y éste no fue formado en la tierra hasta el verso 7 del mismo capítulo.

Prácticamente allí es donde comenzamos a ver la figura de Satanás operando en la tierra. Si bien en el Antiguo Testamento no hay mención de él o su influencia, es notorio que su trabajo comienza a mostrarse en resultados concretos. Eso nos lleva a una pregunta con respuesta eminentemente bíblica: ¿Quién es Satanás?

Cristo lo llam ó asesino desde el principio (Juan 8:44)= Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira.

Juan en su ep í stola, dijo que peca desde el principio. (1 Juan 3: 8)= El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.

Nunca tuvo acceso legal al reino de la tierra (Salmo 24:1)= De Jehová es la tierra y su plenitud; el mundo y los que en él habitan.

Fue creado como vaso de deshonra (Romanos 9:21)= ¿O no tiene potestad el alfarero sobre el barro, para hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra? (2 Timoteo 2:21)= Así que si alguno se limpia de estas cosas, será instrumento para honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto para toda buena obra.

Derrotado por el juicio divino de Dios (G é nesis 3:14-15)= Y Jehová Dios dijo a la serpiente: por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida. Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.

Derrotado por el misterio de la cruz (Juan 12:31)= Ahora es el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera. (Colosenses 2:13-15)= Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.

No es el adversario de Dios sino nuestro (Isa í as 40:1-2)= Consolaos, consolaos, pueblo mío, dice vuestro Dios. Hablad al corazón de Jerusalén; decidle a voces que su tiempo es ya cumplido, que su pecado es perdonado; que doble ha recibido de la mano de Jehová por todos sus pecados. (Colosenses 2:15)= y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.

Es un impostor disfrazado de á ngel de luz (2 Corintios 11:14)= Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz.

Ruge como le ó n pero no es le ó n (1 Pedro 5:8)= Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.

Su poder no es intrínseco sino reside en nuestra fe y concepto. «Lo que creemos
determina la manera en que vivimos». Por ejemplo, el miedo a la muerte nos
mantiene atados y cautivos.

(Hebreos 2:14-15)= Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre.

É l ha sido juzgado (Juan12:31)= Ahora es el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera.

Sin embargo nosotros podemos seguir siendo neutralizados por el concepto que tengamos de é l (Romanos 6:16)= ¿No sabéis que si os sometéis a alguien como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, sea del pecado para muerte, o sea de la obediencia para justicia?

A través de la doctrina él trata asociarse con el adjetivo «Lucifer», ¿porqué? Porque de ésta manera es visto como un ángel de luz. No lo es. Incluso al tener este título él supuestamente nos hace respetarlo como el primer arcángel guardián del trono de Dios, líder de toda adoración divina y tercero en la jerarquía de la creación.

Si todo esto fuera verdad, entonces aún en su estado de caída (en la cual no pierde su poder, solo lo pervierte), se convertiría en un fuerte oponente en nuestra mentalidad. Para que entonces sea magnificado ante los ojos de nuestro entendimiento y a la vez ante nosotros «La Imagen de Dios», y así sentir que necesitamos pelear contra él para derrotarlo.

Debido a esto nosotros algunas veces permanecemos derrotados mientras que damos gritos de victoria. Es por eso que hemos relegado nuestra victoria a ser solamente espiritual sin ninguna manifestación práctica en esta dimensión física.

Una mentalidad que crea excelentes cristianos, pero muy malos ciudadanos en la tierra. Cantamos de victorias que solo sentimos en la invención de nuestra imaginación cuando tenemos destellos de fe que resplandecen en nuestro corazón en medio de un grito corporal, pero que rápidamente se disipa mientras nos introducimos a lo que nuestra doctrina llama la realidad del príncipe de éste mundo.

La verdad es que Dios ha seguido diciendo por muchos tiempos: Mi pueblo pereció por falta de conocimiento. – No dejemos que con nosotros pase lo mismo, sino antes bien seamos una generación entendida de los tiempos de Dios, para poder colaborar con Él.

Y no dejemos que malos y falsos conceptos de la religión nos aparten de la verdad, realidad, propósito y objetividad de Dios que tiene reservada para nuestro tiempo, y para manifestar en esta generación.

Resplandece porque ha llegado tu luz; y recuerda que la tierra será llena del conocimiento de la gloría de Dios, y para participar en ello, necesitas cada día CONOCERLE MÁS.

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¿Hay Maldición sin Causa?

Si hay un tema dentro del pueblo de Dios que preocupa a muchos, (Tal vez a demasiados), ese tema es el de las maldiciones, tanto familiares, como generacionales y hasta religiosas. Espero que este repaso te sirva para aprender algunos rudimentos básicos y descartar leyendas inconsistentes.

Proverbios 26:2) = Como el gorrión en su vagar, y como la golondrina en su vuelo, Así la maldición nunca vendrá sin causa.

Claro está que, si yo pusiera un punto final aquí mismo, el proverbio que has leído te daría una respuesta concreta, puntual y contundente. Pero yo aprendí a escudriñar la Palabra, que es algo muy distinto a leer la Biblia; y mucho más a ese breve devocional cotidiano al que tan afectos somos los más cómodos.

Vemos, a través de distintos relatos que conocemos, que las maldiciones son una de las maneras. Formas o herramientas con las que Dios trae juicio sobre los rebeldes y malos. Te recuerdo una vez más: juicio es primordialmente, separación de lo verdadero de lo falso, no necesariamente hecatombe universal.

Si bien maldecir, etimológicamente, vendría a ser específicamente mal-decir, esto es: decir mal de algo o alguien, el significado histórico y mucho más desde lo conceptual en lo espiritual, es otro. Un buen diccionario bíblico, al cual debemos acudir sólo para estas cuestiones y nunca para buscar revelaciones, dice esto:

MALDICIÓN: El castigo pronunciado por Dios como consecuencia del pecado de Adán y Eva. El hombre no fue objeto de la maldición, sino que ésta cayó sobre la serpiente y sobre la tierra. El hombre debería comer con dolor del fruto de la tierra todos los días de su vida, y en dolor debería la mujer dar a luz sus hijos (Génesis 3:17).

Después del diluvio, el Señor olió el grato olor del sacrificio de Noé, y dijo en su corazón: “No volveré más a maldecir la tierra por causa del hombre; porque el intento del corazón del hombre es malo desde su juventud (Génesis 8:21).

Había comenzado una nueva dispensación del cielo y de la tierra, y Dios no iba a maldecirla ya más, sino que iba a actuar respecto a ella en base al grato olor de la ofrenda de Noé. El hombre recibió aliento.

Las estaciones anuales persistirían en tanto que la tierra permaneciese (Génesis 8:22). Dios hizo un pacto con Noé y su descendencia, y con todo ser vivo, y como prenda de este pacto estableció su arco en las nubes (Génesis 9:8-17).

Toda la creación está sometida a vanidad, y gime y está con dolores de parto (Romanos 8:20-22). Pero hay la certidumbre de una liberación ya conseguida. Las espinas y cardos eran las pruebas de la maldición (Isaías 32:13); pero viene el tiempo en que en lugar de zarza crecerá ciprés, y en lugar de la ortiga crecerá arrayán (Isaías 55:13).

Tanto los débiles como los fuertes del reino animal morarán también en feliz armonía en el milenio (Isaías 11:6-9). En un sentido más sublime, Cristo ha redimido a los creyentes procedentes del judaísmo de la maldición de la Ley, habiendo sido hecho maldición por ellos, porque maldito es todo el que es colgado de un madero (cfr. Gálatas 3:13).

La causa básica de tales maldiciones son, principalmente, la falta de escuchar la voz de Dios y hacerle caso. Porque habemos muchos que oímos, oímos y oímos, pero muy pocos que lo ponen por obra. Hay una palabra sencilla que describe, esto: desobediencia.

Y la desobediencia puede tomar muchas y variadas formas. Entonces, es natural hacerse una pregunta puntual: ¿Cuáles son, o pueden ser, algunas de las formas de desobediencia que especialmente provocan la maldición de Dios?

La Biblia no deja dudas acerca de la respuesta. La forma de desobediencia que más provoca la maldición es el quebrantar los primeros dos, de los Diez mandamientos, que se encuentran en Éxodo 20:3-5: No tendrás dioses ajenos delante de mi. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo ni abajo en la tierra, no las honrarás, porque yo soy Jehová tu Dios fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecer.

¿Cuáles son los dos pecados específicos aquí? El primero, es reconocer cualquier dios antes o fuera del Señor. No es suficiente reconocer que el Señor es el primero o mayor de todos los dioses. Debemos reconocer que El es el único Dios verdadero. No hay otro fuera de El. En la Biblia encontramos muy claro el concepto.

(Isaías 45:21) = Proclamad, y hacedlos acercarse, y entren todos en consulta; ¿Quién hizo oír esto desde el principio, y lo tiene dicho desde entonces, sino yo Jehová? Y no hay más Dios que yo; Dios justo y Salvador; ningún otro fuera de mí.

El segundo pecado descripto en el próximo mandamiento, es: el hacer cualquier representación artificial de Dios y ofrecer adoración a él. En su carta a los Romanos, Pablo analiza lo que significa quebrantar estos dos mandamientos.

(Romanos 1:20) = Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.

(21) Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido.

(22) Profesando ser sabios, se hicieron necios, (23) y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves de cuadrúpedos y de reptiles.

(24) Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, (25) ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos.

Nuestra mente es lenta para comprender el terrible mal que ocasiona el adorar ídolos. El Dios verdadero, que, primero se reveló en la creación y después plenamente en las Escrituras, es: Santo, Temible, Glorioso y Omnipotente, entre varios adjetivos calificativos más.

El representarle en la semejanza de cualquier ser creado- ser humano o animal- es ofrecerle un insulto deliberado. Es una provocación calculada a su ira. ¿Puedes entender esto o todavía no termina de entrar en tu cabezota embotada, tal como durante mucho tiempo estuvo la mía?

Déjeme ilustrar esto con un ejemplo patético. Supongo que alguien tomara una foto de un payasillo y sobre esa foto pusiera tu nombre, indudablemente tú tomarías eso como un insulto. Cuanto mas terrible es el insulto dado a Dios por los que den su nombre a cualquiera de los seres creados, sea lo más noble o más bajo.

El juicio de Dios por quebrantar estos primeros dos mandamientos lleva la marca de una maldición continua de generación en generación. Sería muy interesante e inteligente de tu parte saber si ha existido o existe en tu familia alguna posibilidad de juicio al respecto.

Los pecados que traen esta maldición sobre las generaciones no son solamente las formas más evidentes de idolatría. Todas ellas incluyen; un segundo y más amplio, rango de prácticas que abiertamente no parecen idolatría o religión.

Esos son llamados: «oculto» (derivado de una palabra Latina que significa «escondido» o «encubierto»). Estas prácticas ocultas, siempre han tenido una poderosa fascinación para el hombre caído, y especialmente, en la presente generación.

Dos de los deseos más fuertes de la naturaleza humana, son: el deseo de tener conocimiento y el deseo de poseer poder. A Adán Dios lo creó para señorear conjuntamente con Él. Adán cayó y Dios se alejó, pero el hombre en Adán no perdió su deseo de señorear, pero ya fuera de Dios.

Hasta cierto punto, el hombre puede satisfacer estos deseos de fuentes naturales y por medios naturales. Si él no está plenamente satisfecho con lo que obtienen de esta manera, él buscará las fuentes sobrenaturales. Es en este punto, en que el hombre puede ser fácilmente atrapado por lo oculto.

La razón de todo esto, es que hay solo dos fuentes disponibles de conocimiento sobrenatural y de poder en el universo: Dios y Satanás. Toda forma de conocimiento sobrenatural o poder que no procede de Dios, entonces, viene de Satanás, y es ilegítimo. No hay sitios intermedios, ni neutros ni grises.

Siendo que el Reino de Dios es el Reino de la Luz, sus siervos saben a quien sirven y qué están haciendo. Al otro lado, siendo que el reino de Satanás, es el reino de oscuridad. La mayoría de su reino, no conocen la identidad verdadera a quien están sirviendo, tampoco la naturaleza de lo que están haciendo.

Es éste deseo por el conocimiento ilegítimo, que empujó al primer hombre a desobedecer en el Huerto del Edén. Dios puso un límite invisible entre él y el árbol del conocimiento del bien y del mal. Cuando el hombre cruzó este límite, él se encontró en el territorio de Satanás y llegó a ser cautivo de Satanás.

Desde entonces, este insaciable deseo por el conocimiento ilegítimo, ha atraído a los hombres hacia un área donde Satanás puede tomarles a su gusto como cautivos. Los que infringen en esta área están buscando de Satanás el conocimiento sobrenatural que Dios no permite que los hombres busquen de nadie, sino de El. Al hacerlo, de hecho están reconociendo a Satanás como dios, junto con el único Dios verdadero; y, están quebrantando el primero de los Diez mandamientos.

De esa manera, ellos están exponiéndose a la maldición que Dios ha pronunciado sobre todos que infringen este mandamiento – una maldición que se extiende hasta la cuarta generación.–

Esta conclusión es tan importante que debe ser reenfatizada: Todo aquel que se involucre en lo oculto, está exponiéndose a la maldición pronunciada sobre los que infringen el primer mandamiento. En varios pasajes, la Biblia describe el acto de volver a dioses falsos como adulterio espiritual, y lo condena como si fuera un pecado mayor que el adulterio físico.

La hechicería o brujería es la rama de poder de lo oculto. Sus raíces son expuestas por una breve declaración en 1 Samuel 15:23: Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación.

La hechicería es una expresión de la rebelión del hombre contra Dios. Es un intento del hombre de ganar sus propios fines sin sujetarse a la Ley de Dios. Su fuerza pujante es el deseo de controlar a la gente y las circunstancias. Por eso digo siempre que la manipulación emocional también es hechicería.

Para llegar a este fin, se puede usar presiones: Psicológicas o síquicas o una combinación de ambas. Hay tres palabras claves que descubre las actividades de hechicería: Manipular, intimidar (miedo), dominar. Dominar o controlar es su propósito principal. Conozco un lugar en donde a esto se lo barniza llamándolo “cobertura”.

Las otras dos formas de lo oculto – adivinación y curanderismo- son motivadas por el mismo deseo básico: controlar a la gente y sus circunstancias. De esto también hemos padecido infiltración, pintado con una capa de “profecía” y “sanidades milagrosas”.

Adivinación, espiritismo y ocultismo, son ramas de conocimiento de lo oculto. Ofrecen muchas y diferentes formas de conocimiento que no pueden obtenerse por medios naturales. Su forma más común, es la adivinación, que incluye todas las formas falsas de revelación religiosa que reclama una fuente sobrenatural.

Curanderismo, encantamiento y magia blanca operan por medio de objetos materiales o por otras maneras de impactar los sentidos físicos, tales como: drogas o música. Es necesario que sepas que esto tiene una excelente recepción en las capas sociales altas de la sociedad secular. Y, por consecuencia, en algunas iglesias supuestamente cristianas, también.

2 Timoteo 3:13 dice que en los postreros días los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor engañando y siendo engañados. La palabra para engañador, es la palabra: «encantador». La siguiente es una breve lista de varias categorías de las herramientas usadas por los curanderos y encantadores:

Cualquier objeto asociado con adoración idolátrica sea pagano o profesando ser Cristiano

Cualquier objeto que representa cualquier tipo de religión falsa, secta o práctica satánica.

Cualquier objeto que ha tenido poderes sobrenaturales invocando por algún practicante. (Sacerdote, curandero, etc.) Aun cuando éste poder este dirigido hacia el bien, como la sanidad; su fuente le hace una maldición.

Cualquier objeto que es expresión de superstición como: herradura, moneda de suerte, figuras de santos, etc.

Los siguientes son algunas formas comunes de lo oculto, en nuestra cultura contemporánea.

1. La Rama de poder de lo oculto

Acupresión, acupuntura, proyección astral, hipnosis, levitación, artes marciales (los que invocan el poder espiritual sobrenatural), control de la mente, hechicería, satanismo, maldiciones, Pachamama, etc.

2. La Rama de conocimiento de lo oculto.

Astrología, horóscopos, médium, numerología, agorería, lectura de las hojas de coca, leer la palma, libros que enseña las prácticas de lo oculto, religiones falsas o sectas que reclaman revelación sobrenatural pero que contradice a la Biblia. (Testigos de Jehová, Mormones, Nueva Era, Rosacruz, Gnosticismo, Catolicismo, Bahaismo.)

3. La Rama de lo oculto que opera por medio de objetos físicos.

Amuletos, ankhs (una cruz con un anillo en la parte de arriba), drogas alucinógenas, música rock, símbolos de suerte, herraduras del zodiaco, imágenes de santos, vírgenes, piedras santas, artefactos de hechicerías, cuadros con demonios, pentagramas, ch’alla, todos santos, etc.

Lo que piensa Dios de los involucrados en las prácticas mencionadas arriba, está claramente referido en Deuteronomio 18; 10-13: No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, no quien consulte a los muertos. Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas.

Fíjense que los que practican estas cosas están clasificados en la misma categoría que lo que sacrifican sus hijos en fuego a dioses paganos. Bajo la ley de Moisés, el castigo para tales prácticas era la muerte.

Es importante reconocer que libros pueden ser canales del poder oculto. Cuando los cristianos en Efeso fueron confrontados por el ministerio de Pablo, de la realidad del poder de Satanás su reacción fue dramática:

(Hechos 19; 19) Y muchos de los que habían creído venían, confesando y dando cuenta de sus hechos. Asimismo, muchos de los que habían practicado la magia trajeron sus libros y los quemaron delante de todos; y hecha la cuenta de su precio, hallaron que era cincuenta mil piezas de plata. (En el dinero de hoy, sería como 200.000.- dólares americanos.)

La única manera apropiada para tratar con tales materiales ocultos, es destruirlo completamente -por fuego o cualquier medio apropiado- aunque el valor de la materia destruida sea muy grande. No cometa el error de enterrarlo en su propiedad, pues la maldición va a quedar allí.

Quizás hay padres que con profundo dolor se dan cuenta de sus transgresiones en lo oculto y de las maldiciones traídas sobre sus hijos causándoles a que sean cautivos de Satanás. Para lo padres que se arrepienten y buscan a Dios con todo corazón, El ha dado una promesa especial en Isaías 49:24-25.

¿Será quitado el botín al valiente? Será rescatado el cautivo de un tirano? Pero así dice Jehová: Ciertamente el cautivo será rescatado del valiente, y el botín será arrebatado al tirano; y tu pleito yo lo defenderé, y yo salvaré a tus hijos.

Que quede claro: esto es meramente informativo. No tiene ni puede poseer entidad propia como doctrina porque está sujeto a las diferentes culturas, situaciones espirituales geográficas y a la propia historia de quien lo esté viviendo.

La idea al proporcionar este material, es advertir y alertar a los hermanos que, en muchos casos por ingenuidad y en otras por ambiciones personales, cometen errores infantiles que luego van a ser pagados en sus consecuencias como adultos.

Es muy importante y gratificante saber que pertenecemos al Reino de Dios, pero también es importante no desconocer los poderes y las estrategias del otro reino, el que hoy rige este mundo, ya que desde allí provendrán los mayores ataques que hoy por hoy sufre el pueblo cristiano.

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Con las Manos en el Barro

En este trabajo voy a hablar de liberación. ¿Crees en eso? Te lo pregunto porque hay infinidad de iglesias auto denominadas como cristianas que no sólo no practican liberación, sino que además tampoco creen en ella. ¡No está en nuestra doctrina!, dicen. Liberación no es un asunto doctrinal, es un asunto espiritual.

        Además, también voy a referirme a un tema que, cuando se nos ha enseñado, mucho me temo que no se lo ha hecho debidamente. No me atrevo a decir que se nos ha enseñado mal, pero por lo menos estoy convencido que se nos proporcionó información incompleta: la sexualidad o asexualidad de los ángeles.

        Quiero tratar de aclararte esto antes de ir al tema, para que sepas con claridad en qué vamos a basar nuestras enseñanzas. Hay una cosa que se llama el credo apostólico. ¿Te acuerdas de esa oración que practica la Iglesia Católica, “creo en el señor Jesucristo”…?

        Bueno; tengo que decirte que el credo apostólico no fue inventado por los teólogos del Catolicismo Romano. En el año 150 los hermanos ya usaban ese credo. Claro que no decían que creían en la santa iglesia católica romana, a eso se lo añadieron después.

        Si tú revisas con atención a ese credo, vas a darte cuenta que en resumidas palabras expresa el fundamento de la fe, pero también vas a comprobar que allí se no se habla de liberación. Y es lógico que así sea, porque como ya te dije, la liberación no es un asunto de doctrina, no lo es.

        Yo no quiero cambiar la doctrina de la iglesia. Liberación es un accesorio, algo que Dios nos ha dado, es el pan de los hijos. Una iglesia que no cree en la liberación, no deja de ser cristiana. ¿Qué sucede cuando algo afecta la doctrina? En ese caso, la iglesia que lo haga, entonces sí deja de ser considerada cristiana.

        Por ejemplo, un fundamento básico: Jesús es el Señor y es el único camino de salvación. Si alguien viene y te dice: “Sí, es salvación, pero también”. ¡No! Sáquenlo, apedréenlo, arrójenlo al abismo. Porque esas son cosas en las que de ninguna manera podemos negociar.

        Pero hay otros elementos que no tienen absolutamente nada que ver. Y en esto es donde ubicamos a la liberación. La liberación, reitero, no es un asunto doctrinal. Por eso invertí este pequeño tiempo para procurar ponerlo bien en claro.

        El que no conoce o sencillamente no cree en liberación, no deja de ser creyente. Es un creyente que tendrá algunos problemitas más que sus hermanos que sí creen y conocen liberación. Porque será un creyente con menos armas.

        Porque en definitiva, a esa persona no va a salvarlo la liberación, lo va a salvar la fe en el Señor Jesucristo. Eso sí es doctrinal, es básico. ¿Entendido esto? Bien; ahora sí estamos en libertad para hablar de liberación, de demonios y todo producto del infierno.

        Quisiera, en principio, darte algunas características de lo que nosotros llamamos casi cordialmente “el diablo”, cuando en realidad nos estamos refiriendo a Satanás, adversario, Lucifer, o Lucero de la mañana. Es el nombre que se le da. Lucero es Brillante o Portador de luz.

        (Ezequiel 28: 12) = Hijo de hombre, levanta endechas sobre el rey de Tiro, y dile: así ha dicho Jehová el Señor: tú eras el sello de la perfección, lleno de sabiduría, y acabado de hermosura.

       Sello de la perfección. Literalmente, conforme al hebreo en que esto fue escrito, significa “el que sellaba un diseño”. Es un impacto descubrir esta traducción. Porque este texto estaría diciendo: “Tú eras el que sellaba un diseño”. No todos la conocen a esta traducción, vale la pena saberla.

        Aquí aparecen algunos elementos claves en esta figura que nosotros tomamos con tanta liviandad, a veces: Perfección, Sabiduría y Hermosura. Tres elementos. Primera característica de Lucero. Realmente era un ser glorioso, tremendo.

        (Verso 13) = En Edén, en el huerto de Dios estuviste; toda piedra preciosa era tu vestidura; de cornerina, topacio, jaspe, crisólito, berilo y ónice; de zafiro, carbunclo, esmeralda y oro; los primores de tus tamboriles y flautas estuvieron preparados para ti en el día de tu creación.

        Podemos ver algo más en este pasaje. Hay una referencia a dos cosas: piedras preciosas. Varias de estas piedras preciosas se mencionan en Apocalipsis, cuando se habla de la Ciudad Santa. Luego se mencionan instrumentos, literalmente, tamboriles y flautas.

        Y es interesante que se hable de percusión. Esto nos hace pensar que él tenía alguna relación con la alabanza. No es mi intención deducir más allá de eso. Porque algunas versiones dicen que era “el que envolvía a Dios con alabanza”. En otras da a entender que él dirigía la alabanza. Sin embargo, todas estas son no más que explicaciones paralelas.

        (Verso 14) = Tú, querubín grande, protector, yo te puse en el santo monte de Dios, allí estuviste, en medio de las piedras de fuego te paseabas.

        La palabra protector, literalmente significa “ungido”. Si tú analizas el hebreo, te va a aparecer una palabra muy especial: mesías. Mesías, es “ungido” en hebreo. Entonces, lo que dice allí, es: “Tú, querubín, mesías”. ¡Qué tremendo!

        Y después dice que andaba en medio de las piedras de fuego. Y esto de las piedras es muy interesante. Pero vamos a revisar lo que hemos visto hasta aquí. Hablemos de su morada, la morada de Lucero. En primer término, estaba en el Huerto del Edén. En segundo lugar, estaba entre los querubines protectores. Tercero, estaba en el santo Monte de Dios y, en cuarto orden, en medio de las piedras de fuego.

        Observa que está ubicado, geográficamente, a cuatro puntas. Aparentemente, hay tres seres espirituales que tienen muchísima autoridad: Lucero, Gabriel y Miguel, los arcángeles. En primer lugar, conocemos los nombres, y eso es porque  Dios nos los reveló.

        Lo segundo, es que nosotros nos damos cuenta el nivel de jerarquía que entre ellos respetaban. A tal punto, que Miguel no se atreve a proferir maldición contra Satanás, sino que le dice: “Jehová te reprenda”, en ocasión de la pelea por el cuerpo de Moisés.

        Estoy hablando de quien está caído, pero es como que el título, el rango militar permanece. ¿Por qué se disputaban por el cuerpo de Moisés? ¿Se imaginan que pasaría con Israel si mañana encontraran la tumba de Moisés?

        Moisés, para Israel, fue el hombre más grande que hubo en la historia. Se convertiría en un  centro de peregrinación e idolatría. Definitivamente, Satanás quería al cuerpo de Moisés para usarlo desviando la atención de la fe de la gente. 

        Finalmente, el ángel vino para tomar el cuerpo y solamente el Señor sabe dónde lo escondió. Esta es una interpretación, lo aclaro, no se ve para que otra cosa o por qué otro motivo deberían  pelear por el cuerpo de Moisés.

        (Verso 15) = Perfecto eras en todos tus caminos desde el día en que fuiste creado, hasta que se halló en ti maldad.

        (16) A causa de la multitud de tus contrataciones fuiste lleno de iniquidad, y pecaste; por lo que yo te eché del monte de Dios, y te arrojé de entre las piedras del fuego, oh querubín protector. (Dice “fuiste lleno” de iniquidad)

        (17) Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura, corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor; (Aquí vemos como empieza a deteriorarse todo lo que recibió) yo te arrojaré por tierra; delante de los reyes te pondré para que miren en ti.

        (18) Con la multitud de tus maldades y con la iniquidad de tus contrataciones profanaste tu santuario; yo, pues, saqué fuego de en medio de ti, el cual te consumió, y te puse en ceniza sobre la tierra a los ojos de todos los que te miran.

        Dice que profanó su santuario, pero añade que también lo hizo con sus contrataciones. Al decir Sus, nos está dando a entender que no tenía una sola. Ahora vamos a ver en el libro de Isaías, el capítulo 14, donde se nos habla de esto mismo.

        (Isaías 14: 12) = ¡Como caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas las naciones.

        (13) Tú que decías en tu corazón: subiré al cielo, en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte; (14) sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo.

        (15) Mas tú derribado eres hasta el Seol, a los lados del abismo.

        A esto podríamos sumarle lo que leemos en Lucas 10:18, donde Jesús les dice a sus discípulos: Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo. Hasta este punto, podemos sacar algunas pequeñas conclusiones. Lucero, (con este nombre comienza su historia), era un ser creado, hermoso, con mucha gloria y varias tareas.

        Él se movía en diferentes actividades, tuvo suma influencia y no hay dudas que era un ser especial para Dios. De otro modo no le hubiera dado tantas tareas como tenía a su cargo. No vemos que tanto Gabriel como Miguel hayan tenido tantas responsabilidades como él, en su momento.

        Así es que él, por causa de todo esto, su corazón se llenó de iniquidad y fue expulsado de la presencia divina de Dios. Hasta allí lo sabemos, ¿No es así? Vamos ahora a un elemento que para nosotros es más conocido, Efesios 6:12. Quiero hacerlo en diferentes versiones. En primer término, versión Reina Valera Actualizada.

        …Porque nuestra lucha no es contra sangre ni carne, sino contra principados, autoridades, contra los gobernantes de estas tinieblas, contra espíritus de maldad en los lugares celestiales.

        Lo que dice literalmente el griego de ese versículo: …Pues no tenemos la lucha contra sangre y carne, sino contra los principados, contra las potestades, contra los dominadores del mundo de las tinieblas, contra las espirituales de la maldad en las regiones celestes.

        Vale aclarar que la palabra “huestes”, que nosotros tenemos en nuestra versión más clásica, no existe en los originales griegos. Sólo dice contra LAS espirituales de maldad. En una buen Biblia, esa palabra debería figurar como añadida para otorgarle lógica al resto del texto. Pero no existe la palabra “huestes” en el original. Hasta donde se sabe, sólo existen: principados, potestades, dominadores o gobernantes, luego te lo aclaro.

        Versión Biblia de las Américas: …Porque nuestra lucha no es contra carne y sangre, sino contra principados, contra potestades, contra los poderes de este mundo de tinieblas, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

        Veamos en una biblia Católica, la Torres Amat, que viene del latín y por eso en algunos pasajes es mucho más clara que la Reina Valera que viene del griego: …Porque no es nuestra pelea solamente contra hombres de carne y sangre, sino contra los príncipes y potestades, contra los adalides de estas tinieblas del mundo, contra los espíritus malignos esparcidos en los aires.

        Ahora bien: Pablo nos da una catalogación muy interesante. Nos habla de tres jerarquías (Puedes añadirle “huestes”, no te hagas problemas; no cambia la historia), habla de toda una estructura. Y recuerda que Pablo tenía una formación farisea muy fuerte, pero también una formación militar.

        Es simple: a mí no me tocó servir en el ejército de mi país. Mi número de sorteo, en la época en que se incorporaba a los soldados a los veinte años de edad para servir en cualquiera de las tres armas durante un año, fue lo suficientemente bajo como para resultar exceptuado por excedente.

        Del 100 hacia abajo se salvaban, yo saqué el 045. Fue la única vez que gané algo en un sorteo. Claro, jamás intervengo en ninguno si puedo decidirlo yo. Entonces no sé distinguir por marcas o símbolos entre un cabo, un sargento o un capitán. Veo un uniforme y me da lo mismo un grado que otro.

        Ahora bien: aquellos que no tuvieron mi historia y sus numeraciones los llevaron a cumplir con ese año, fueron primeramente adiestrados, luego entrenados y hasta castigados si no sabían distinguirlos con rapidez y claridad. Mientras para mí son todos señores oficiales, para ellos son cabos, sargentos, tenientes, etc.

        De allí que un militar pueda, incluso, manejar una especie de códigos, idioma especial o jerga militar que quienes no son militares no conocen ni pueden. Pablo pudo describir algo que muy probablemente no hubiera podido describir Pedro, por ejemplo.

        En dos pasajes de la palabra, pablo, en Colosenses y Efesios, da esta misma catalogación. Y en ambos, ignora la palabra “huestes”. Porque en Colosenses, tampoco la menciona. Esto es Biblia, pura Biblia, no un curso sobre demonología conforme a la doctrina Tal o Cual.

        Entonces veamos la primera jerarquía: Principados. La palabra, en griego, es arcón, y es una expresión muy ligada a “gloria”. Para entender que es un principado, piensa en la palabra en sí. Un príncipe es un líder con título. El sufijo “ado”, tiene que ver con la geografía y la demografía.

        El término principado, revela un aspecto muy significativo en el acceso de Satanás a nuestro planeta. Satanás despliega sus fuerzas de acuerdo con un mapa del mundo. Cuando se empezó a hablar de cartografía, mapeo espiritual o espíritus territoriales, que es lo mismo, y con un poco más de asiduidad, muchos pastores pusieron el grito en el cielo amparándose que ninguno de estos términos aparecía en la Biblia.

        En un principio, los pioneros del asunto no acertaron en una respuesta que ayudara a salir de la oscuridad a mucha gente y que, de paso, los liberara a ellos de ciertos rótulos casi despectivos. Pero en cierto momento a alguien se les ocurrió  preguntarle a los más reacios a aceptarlo, si creían ciertas las rotulaciones que Pablo hacía, cuando hablaba de principados, potestades y todo eso.

        Naturalmente que dijeron que sí, que a eso si podían entenderlo y creerlo. Entonces los especialistas de la época les preguntaron si sabían el significado de esa palabra, Principado. Y ese sufijo conque termina la palabra, le otorga sentido de ubicación. El principado de Mónaco, por ejemplo, determina que hay un príncipe que ejerce autoridad y dominio sobre un territorio, en este caso el geográfico que pertenece al hermoso sitio con capital en Montecarlo.

        El sufijo “ado”, entonces, liga la jerarquía con el territorio. No es lo mismo decir Rey que Reinado, ni Príncipe que Principado. Un rey, un príncipe, son personas. Un reinado o un principado, son regiones   geográficas en las que tiene autoridad y dominio un rey o un príncipe. Es una delimitación geográfica.

        No necesitamos entrar a Daniel, el príncipe de Persia y todo eso para probarlo, creo que está mucho más que claro. El segundo término que aparece, es Gobernadores. La palabra que lo traduce es Exousia. Y su significado al español es Autoridad.

        Toda exousia me es dada en los cielos y en la tierra, por tanto id, dice en el original. Potestad, autoridad, gobierno. Literal: autoridad, potestad. Esta palabra significa, inicialmente, autoridad. Pero en este caso se la utiliza para definir a seres angelicales de alto rango, denotando, precisamente, en sentido de autoridad.

        Gobernar tiene que ver con ejercer opinión o voluntad sobre otros. Trabajan de manera diferente los principados y los gobernadores. Los principados, están delimitados a un territorio, mientras que los gobernadores, se mueven entre todos los territorios.

        Un ejemplo: cualquier ejército o fuerza armada oficial y legal de un país necesita, si desea incursionar por algún motivo en otro país vecino, una autorización expresa de las autoridades del país receptor, con la finalidad de que no se lo considere invasión y agresión armada y desate un conflicto. Necesita documentación habilitante.

        Pero si se trata de un grupo de personas reunidas militarmente de manera ilegal o no oficial, (Por ejemplo un comando guerrillero), no van a fijarse en ese detalle. Ellos se introducen si eso favorece sus planes y se acabó. Como no están autorizados legalmente, pueden obviar todo aspecto administrativo si eso les resulta favorable. Lo ilegal, no respeta límites geográficos.

        El tercer término que aparece, es Potestades, la palabra es kosmokrators. De los tres, este es el peor. Es el más feo. Porque significa, literalmente, gobernador del mundo, o tirano. Kosmos, es mundo; Krators, tirano. No es lo mismo un presidente constitucional, que un presidente de facto. Los argentinos sabemos largo de esto, lo mismo que muchos de mis hermanos americanos. Eso es lo que significa Kosmokrators, más o menos.

        Literal: gobernante del mundo. En la literatura griega significa un gobernante de todo el mundo. El contexto muestra que potencias espirituales, bajo voluntad permisiva de Dios, y como consecuencia del pecado humano, ejercitan una autoridad satánica y por ende, hostil sobre el mundo, en su condición de tinieblas espirituales, y de alienación de Dios.

        Tres personajes, tres rangos, tres títulos, que hablan de sus influencias, de su operación. ¿Adónde se ubican? En lugares celestiales, atados al abismo, encarcelados al tártaro, operando en el mundo. Muy rápidamente para no extendernos de más, vamos a leer un verso relacionado con cada uno.

        (Efesios 3: 10) = Para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales. (Los lugares celestiales, la esfera del segundo cielo).

        (2 Pedro 2: 4) = Porque si Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que arrojándolos al infierno los entregó a prisiones de oscuridad, para ser reservados al juicio.

        (Juan 12: 31) = Ahora es el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera.

        El príncipe de este mundo será echado fuera. ¿Operan en el mundo? Sí, ¿Operan en los aires? Sí. Hay algunos que están atados. ¿Por qué? Hicieron cosas muy feas. En la Biblia, nosotros encontramos un montón de títulos para Satanás, vamos a ver.

        Satanás o Adversario, aparece 53 veces en la Biblia. Diablo aparece 35 veces y significa mentiroso. Cuando tú le dices a alguien mentiroso, le estás diciendo diablo. El Príncipe de la Potestad del Aire, Efesios 2:2. El Dios de este Siglo, 2 Corintios 4:4. El Rey de la Muerte, Hebreos 2:14. El Príncipe de este Mundo, Juan 12:31. El Gobernador de las Tinieblas, Efesios 6:2. Leviatán, Isaías 27:1 y Job 41:1-2. Lucifer, Portador de Luz o El Refulgente, Isaías 14:12.

        El Dragón, Apocalipsis 12:7. El Engañador, Apocalipsis 20:10. Apolión o Destructor, Apocalipsis 9:11. Belcebú, Príncipe de los Demonios, Mateo 12:24. Belial, Vileza e Implacabilidad, 2 Corintios 6:15. El Malo, Mateo 13:38 y 1 Juan 5:19. El Tentador, 1 Tesalonicenses 3:5. El Acusador de los Hermanos, Apocalipsis 12:10. El Ángel de Luz, 2 Corintios 11:14 y 15. Mentiroso, Juan 8:44. Asesino, Juan 8:44. Enemigo, Mateo 13.39. León Rugiente, 1 Pedro 5:8.

        He mencionado veintidós títulos que se le da a Satanás. Vemos, que él busca hacer algunas cosas. Te voy a dar una lista pequeña. ¿Cuáles son las operaciones típicas? Imitar a Dios, ya vamos a ver cómo. Tiene la Falsa Trinidad, Apocalipsis 13:2 y 16:13. Tiene Centros de Adoración, Apocalipsis 2;9 y 2:4. Tiene Misterios o Elementos Escondidos, 2 Tesalonicenses 2:7.

        Tiene Fundamentos Doctrinales, 1 Timoteo 4:1. Tiene un Reino o Esfera de Movilización, Lucas 4:6 y Juan 14:30. Tiene Seguidores y Ministros, Apocalipsis 13:4 y 2 Corintios 11:15. Tiene Seres Espirituales Caídos que Obedecen, Apocalipsis 12:7. Hace Milagros y Señales Milagrosas, 2 Tesalonicenses 2:9 y Mateo 7:21 y 23. Ofrece Sacrificios, 1 Corintios 10:20. Tiene Ejércitos, Isaías 24:21.

        En el área de la imitación, imita a Dios en todo eso. Pero hace más cosas: Busca Estorbar la Obra de Dios, Mateo 13:24-30. Inspira Credos Falsos, 1 Timoteo 4:1-3. Pervierte y Tuerce la Palabra de Dios, Mateo 4:6, Génesis 3:1-4. Estorba y Pone Tropiezo, 1 Tesalonicenses 2:18. Resiste las Oraciones, Daniel 10:12-13. Evita que los Hombres Vean la Verdad, 2 Corintios 4:4.

         Acusa a los Hijos de Dios, Job 1:7-12 y Apocalipsis 12.9-10. Busca Tender Lazos, 1 Timoteo 3:7. La Tentación, Mateo 4:1. Aflige, Job 2:7 y Lucas 13:16. Engaña y Seduce a los Hombres, Apocalipsis 12:9. Destruye, 1 Corintios 7:3 y 5. Incita a Santos y Pecadores a Pecar. Esto no necesita versículos, tendríamos que tener una concordancia completa al respecto. Porque detrás de cada hombre que pecó, hubo una instigación demoníaca.

        ¿Recuerdas cuando David censa a Israel? Dice que Satanás lo engañó. En cada pecado está presente él. No es el culpable de todo, de hecho, pero ciertamente, hay un elemento básico en cada pecado, que es la tentación. Y está en torno de todos nosotros. De todos. Ni Jesús quedó fuera de eso. ¿No dice la Palabra que fue tentado “en todo”?

        Ahora vamos a hablar de la sexualidad entre los demonios. Hay un pasaje muy particular en el libro de Génesis capítulo 6, que ha despertado la curiosidad de muchos investigadores por cientos de años.

        (Génesis 6: 1) = Aconteció que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la faz de la tierra, y les nacieron hijas, (2) que viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas.

        (3) Y dijo Jehová: no contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne; mas serán sus días ciento veinte años. (Dos aclaraciones: No permaneceré en él, o ciertamente en sus errores)

        (4) Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de los hombres, y les engendraron hijos. Estos fueron los valientes que desde la antigüedad fueron varones de renombre.

        Este pasaje, ha perturbado a mucha gente. ¿De qué habla? ¿Qué es eso de los gigantes, las hijas? Debemos ser serios en esto. Hay dos interpretaciones de este pasaje, teológicamente aceptadas. La primera interpretación señala que cuando aquí dice “los hijos de Dios vieron a las hijas de los hombres, se refiere a los descendientes de Set, que ven a las hijas de Caín.

        La otra interpretación es que, cuando aquí se habla de hijos de Dios, se está refiriendo a ángeles. Cosa que como se demuestra en otros textos, no es extraña ni es particular de este pasaje. Hay un texto en el libro de Enoc que se puede leer porque aclara este punto, aunque puedan discutirse otros.

        El Libro de Enoc (o Libro de Henoc, abreviado 1 Enoc) es un libro intertestamentario, de la Biblia de la Iglesia Copta pero no es aceptado como canónico por las demás iglesias cristianas a pesar de ser parte de la Septuaginta. Las únicas versiones íntegras de este libro que se conservan están en ge’ez y copto, lenguas litúrgicas de la Iglesia copta, pero son conocidas varias partes en griegosiríacoarmenioárabe y latín.

         Además han sido encontrados varios fragmentos en arameo y uno en hebreo ), en Qumrán. La tradición atribuía su autoría a Enoc (transcrito también como Henoc o en inglés Enoch), bisabuelo de Noé. En la actualidad se cree que el texto fue redactado por varios autores judíos entre los siglos III a. C. y I.

        Así sucedió, que cuando en aquellos días se multiplicaron los hijos de los hombres, les nacieron hijas hermosas y bonitas; y los Vigilantes, hijos del cielo las vieron y las desearon, y se dijeron unos a otros: «Vayamos y escojamos mujeres de entre las hijas de los hombres y engendremos hijos». Entonces Shemihaza que era su jefe, les dijo: «Temo que no queráis cumplir con esta acción y sea yo el único responsable de un gran pecado».

        Pero ellos le respondieron: «Hagamos todos un juramento y comprometámonos todos bajo un anatema a no retroceder en este proyecto hasta ejecutarlo realmente». Entonces todos juraron unidos y se comprometieron al respecto los unos con los otros, bajo anatema. Y eran en total doscientos los que descendieron sobre la cima del monte que llamaron «Hermon», porque sobre él habían jurado y se habían comprometido mutuamente bajo anatema.

        Estos son los nombres de sus jefes: Shemihaza, quien era el principal y en orden con relación a él, Ar’taqof, Rama’el, Kokab’el, -‘el, Ra’ma’el, Dani’el, Zeq’el, Baraq’el, ‘Asa’el, Harmoni, Matra’el, ‘Anan’el, Sato’el, Shamsi’el, Sahari’el, Tumi’el, Turi’el, Yomi’el, y Yehadi’el. Estos son los jefes de decena. Todos y sus jefes tomaron para sí mujeres y cada uno escogió entre todas y comenzaron a entrar en ellas y a contaminarse con ellas, a enseñarles la brujería, la magia y el corte de raíces y a enseñarles sobre las plantas.

        Quedaron embarazadas de ellos y parieron gigantes de unos tres mil codos de altura que nacieron sobre la tierra y conforme a su niñez crecieron; y devoraban el trabajo de todos los hijos de los hombres hasta que los humanos ya no lograban abastecerles. Entonces, los gigantes se volvieron contra los humanos para matarlos y devorarlos; y empezaron a pecar contra todos los pájaros del cielo y contra todas las bestias de la tierra, contra los reptiles y contra los peces del mar y se devoraban los unos la carne de los otros y bebían sangre. 

        Entonces la tierra acusó a los impíos por todo lo que se había hecho en ella. Y ‘Asa’el enseñó a los hombres a fabricar espadas de hierro y corazas de cobre y les mostró cómo se extrae y se trabaja el oro hasta dejarlo listo y en lo que respecta a la plata a repujarla para brazaletes y otros adornos. A las mujeres les enseñó sobre el antimonio, el maquillaje de los ojos, las piedras preciosas y las tinturas  Y entonces creció la mucho impiedad y ellos tomaron los caminos equivocados y llegaron a corromperse en todas las formas.

        Shemihaza enseñó encantamientos y a cortar raíces; Hermoni a romper hechizos, brujería, magia y habilidades afines; Baraq’el los signos de los rayos; Kokab’el los presagios de las estrellas; Zeq’el los de los relámpagos; -‘el enseñó los significados; Ar’taqof enseñó las señales de la tierra; Shamsi’el los presagios del sol; y Sahari’el los de la luna, y todos comenzaron a revelar secretos a sus esposas.  Como parte de los hombres estaban siendo aniquilados, su grito subía hasta el cielo.

        Entonces Miguel, Sariel, Rafael y Gabriel observaron la tierra desde el santuario de los cielos y vieron mucha sangre derramada sobre la tierra y estaba toda llena de la injusticia y de la violencia que se cometía sobre ella. Considerando esto, los cuatro fueron y se dijeron: «el grito y el lamento por la destrucción de los hijos de la tierra sube hasta las puertas del cielo».

        Y dijeron a los santos del cielo: «Es ahora a vosotros a quienes las almas de los hijos de los hombres suplican diciendo ‘llevad nuestra causa ante el Altísimo, nuestra destrucción ante la gloria majestuosa y ante el Señor de todos los señores’ en cuanto a majestad». Y Rafael, Miguel, Sariel y Gabriel dijeron al Señor del mundo: «Tú eres nuestro gran Señor, el Señor del mundo, el Dios de dioses, el Señor de señores y el Rey de reyes; los cielos son el trono de tu gloria por todas las generaciones que existen desde siempre; toda la tierra es el escabel ante ti para siempre, y tu nombre es grande, santo y bendito por toda la eternidad.

         «Eres tú quien todo lo ha creado y en ti reside el poder sobre todas las cosas; todo es descubierto en toda su desnudez ante ti; tú lo ves todo y nada se te puede esconder. «Tú has visto lo que ha hecho ‘Asa’el, como ha enseñado toda injusticia sobre la tierra y revelado los secretos eternos que se cumplen en los cielos; y lo que ha enseñado a los humanos Shemihaza, al que tú habías dado la facultad de gobernar sobre sus compañeros. «Ellos han ido hacia las hijas de los hombres y se han acostado con ellas y se han profanado a sí mismos descubriéndoles todo pecado.

        «Luego, estas mujeres han parido en el mundo gigantes, por lo que la tierra se ha llenado de sangre e injusticia. «Y ahora mira que las almas de los que han muerto gritan y se lamentan hasta las puertas del cielo y su gemido ha subido y no puede cesar debido a la injusticia que se comete en la tierra. «Pero tú que conoces todas las cosas antes de que sucedan, tú qué sabes aquello, tú los toleras y no nos dices qué debemos hacerles al observar eso».

        Entonces el Altísimo, Grande y Santo habló y envió a Sariel al hijo de Lamec. Y le dijo: «Ve hacia Noé y dile en mi nombre, ‘escóndete’; y revélale la consumación que viene, pues la tierra entera va a perecer, un diluvio está por venir sobre toda la tierra y todo lo que se encuentre sobre ella perecerá.  «En seguida enseña al Justo, al hijo de Lamec, lo que debe hacer para preservar su alma para la vida y escapar definitivamente, pues por él será sembrada una planta y serán establecidas todas las generaciones». Y además, el Señor le dijo a Rafael: «Encadena a ‘Asa’el de pies y manos, arrójalo en las tinieblas, abre el desierto que está en Dudael y arrójalo en él; bota sobre él piedras ásperas y cortantes, cúbrelo de tinieblas, déjalo allí eternamente sin que pueda ver la luz, y en el gran día del Juicio que sea arrojado al fuego.

        «Después, sana la tierra que los Vigilantes han corrompido y anuncia su curación, a fin de que se sanen de la plaga y que todos los hijos de los hombres no se pierdan debido al misterio que los Vigilantes descubrieron y han enseñado a sus hijos. «Toda la tierra ha sido corrompida por medio de las obras que fueron enseñadas por ‘Asa’el, impútale entonces todo pecado». Y el Señor dijo a Gabriel: «Procede contra los bastardos y réprobos hijos de la fornicación y haz desaparecer a los hijos de los Vigilantes de entre los humanos y hazlos entrar en una guerra de destrucción, pues no habrá para ellos muchos días. 

        «Ninguna petición en su favor será concedida, pues esperan vivir una vida eterna o que cada uno viva quinientos años. Y a Miguel le dijo el Señor: ve y anuncia a Shemihaza y a todos sus cómplices que se unieron con mujeres y se contaminaron con ellas en su impureza,  ¡que sus hijos perecerán y ellos verán la destrucción de sus queridos! Encadénalos durante setenta generaciones en los valles de la tierra hasta el gran día de su juicio. «En esos días se les llevará al abismo de fuego, a los tormentos y al encierro en la prisión eterna.

         «Todo el que sea condenado, estará perdido de ahí en adelante y será encadenado con ellos hasta la destrucción de su generación. Y en la época del juicio que yo juzgaré, perecerán por todas las generaciones. «Destruye todos los espíritus de los bastardos y de los hijos de los Vigilantes porque han hecho obrar mal a los humanos. «Destruye la opresión de la faz de la tierra, haz perecer toda obra de impiedad y haz que aparezca la planta de justicia; ella será una bendición y las obras de los justos serán plantadas en alegría para siempre.

        «En ese tiempo todos los justos escaparán y vivirán hasta que engendren millares. Todos los días de vuestra juventud y vuestra vejez se completarán en paz. «Entonces toda la tierra será cultivada en justicia y toda ella será plantada de árboles y llena de bendición. «Todos los árboles de la tierra que deseen serán plantados en ella y sembrarán allí viñas y cada una de ellas producirá mil jarras de vino y cada semilla producirá mil medidas por una, y una medida de aceitunas producirá diez lagares de aceite. «Y limpia tú la tierra de toda opresión, de toda violencia, de todo pecado, de toda impiedad y de toda maldad que ocurre en ella y hazles desaparecer de la tierra.

        «Y todos los hijos de los hombres llegarán a ser justos y todas las naciones me adorarán, se dirigirán en oración a mí y me alabarán. «Y la tierra estará limpia de toda corrupción, de todo pecado, de todo castigo y de todo dolor y yo no enviaré más plagas sobre la tierra, hasta las generaciones de las generaciones ni por toda la eternidad.

        «Y en esos días abriré los tesoros de bendición que están en el cielo, para hacerlos descender sobre la tierra, sobre las obras y el trabajo de los hijos de los hombres «Y la paz y la verdad estarán unidas todos los días del mundo y por todas las generaciones

        Interesante, porque si tú tomas a este pasaje y lo examinas, es como si estuvieras trabajando sobre Génesis 6. Es casi una ampliación. Ignoremos lo que hemos leído y oído, y volvamos a Génesis 6. Tómalo como un simple comentario.

        En el versículo 2 dice que viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron para sí mujeres. Creo que ya te ha quedado más que claro quiénes eran los hijos de Dios, ya que es más que evidente quienes eran las hijas de los hombres. La respuesta del Señor es muy extraña, y en el verso 3, no hay explicación, sólo dice que no contenderá Su Espíritu con ellos.

        En el verso 4, mientras tanto, sólo dice que había gigantes. Y es interesante que, cuando tú estudias un poco de historia, en cada cultura hay, en el pasado, presencia de gigantes, de seres gloriosos. Les aclaro un poco. Dice el verso 4  que había gigantes, y esta palabra en hebreo, es la palabra nefilin.

        Y después añade que esos fueron los valientes, y este término, “valientes”, se entiende literalmente como héroes. ¿Un ejemplo? Hércules. Hércules nace de la relación entre un dios, masculino, y una mujer común, mortal. Y aquí recordamos la sentencia que leímos en el libro de Enoc: “Ellos pelearán y se destruirán”.

        Y en todas las culturas, estos gigantes, estos seres como Hércules, Atila, todos ellos eran los que se conocían, conforme a la mitología, como titanes. ¿Quiénes eran los titanes? Y no sólo de Grecia, también en el imperio incaico. Los hijos del sol que descendieron, los llamaban.

        Esa leyenda dice que vinieron del sol, se presentaron a la gente y les revelaron misterios. Los incas. Lo mismo es en la cultura azteca. Habla de seres celestiales que descendieron y les enseñaron cosas. En los escandinavos, los nórdicos, los vikingos. En todas las culturas de la tierra aparecen tremendos seres gigantes, o valientes, o héroes, o semidioses.

        Los términos que se utilizan acá, nefilin, son muy explicativos. En el versículo 6, dice: Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón. Estos vigilantes, también aparecen mencionados en Daniel 10. ¿Quiénes eran los espíritus vigilantes a los que se hace referencia allí?

        Aparentemente, eran ángeles de Dios que estaban encargados de supervisar territorios. Y en ese proceso es que ellos son seducidos, se relacionan con las mujeres, y se profanan a sí mismos. Y antes de seguir indagando esto, quiero referirme a algo que encontramos en Génesis 19.

        Dios va a destruir Sodoma y Gomorra. Voy muchos años después, y Dios envía a dos ángeles y tú ya sabes: el diálogo de Abraham con Dios, la discusión por Lot y toda la historia. Pero quiero leerte algunos textos de esta. 

        (Génesis 19: 1) = Llegaron, pues, los dos ángeles a Sodoma a la caída de la tarde; y Lot estaba sentado a la puerta de Sodoma. Y viéndolos Lot, se levantó a recibirlos, y se inclinó hacia el suelo. (Lo primero que vemos, aquí, es que Lot reconoció a los ángeles. Y por eso se postró.)

        (Verso 4) = Pero antes que se acostasen, rodearon la casa los hombr5es de la ciudad, los varones de Sodoma, todo el pueblo junto, desde el más joven hasta el más viejo. (Los hombres de Sodoma rodean la casa. ¡Qué comité de recepción más gentil!)

        (5) Y llamaron a Lot, y le dijeron: ¿Dónde están los varones que vinieron a ti esta noche? Sácalos, para que los conozcamos.

        No está hablando de conocerlos en el término de presentación, sino en el mismo sentido en que se usa en Génesis cuando se dice que Adán conoció a Eva y Eva engendró de él. Este término, conocer, en nuestra hermenéutica es casi un eufemismo, decir algo muy suavizado. Lo que le dijeron a Lot fue algo así como: ¡Sácalos, que queremos violarlos!

        Noten que son hombres, que se habían anoticiado que había dos ángeles en la casa de Lot. El pecado de Sodoma, fue que ellos descubrieron como invocar espíritus angelicales para tener sexo con ellos. Miren l respuesta de Lot en el verso 8.

        (Verso 8) = He aquí ahora yo tengo dos hijas que no han conocido varón; os las sacaré fuera, y haced de ellas como bien os pareciere; solamente que a estos varones no hagáis nada, pues que vinieron a la sombra de mi tejado.

        En principio, déjame decirte que Lot ni siquiera conocía a sus hijas, porque les dice que ellas no han conocido varón y resulta que ellas eran bien bravas y tremendas. Al extremo de embriagar a su propio padre y fornicar con él.

        Pero al margen de esto, noten ustedes que aquí hay dos elementos. El primero, que no va ninguna mujer a la casa de Lot a buscar a los ángeles, van solamente hombres. De todas las edades, pero hombres. De allí deriva el término sodomizar. Hay ahí un elemento homosexual. Pero no era ese solamente el problema. Vamos a ir a Judas 6, y allí vas a ver que no era ese solamente el problema. Porque Judas nos habla de lo que pasó ese día tan trágico en Sodoma.

        (Judas 6) = Y a los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su propia morada, los ha guardado bajo oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio del gran día.

        Mira lo que dice en el griego, en ese mismo pasaje, en el verso 6. Y a los ángeles que no guardaron la de ellos preeminencia, sino que abandonaron la propia morada para el juicio del gran día en prisiones perpetuas bajo oscuridad ha guardado.

       Biblia de las Américas: Y a los ángeles que no conservaron su señorío original, sino que abandonaron su morada legítima, los ha guardado en prisiones eternas, bajo tinieblas, para el juicio del gran día.

        (Verso 7) = Como Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que aquellos, habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno. (Hace referencia, en Judas, a Sodoma y Gomorra, al incidente de Génesis 19. ¿Y qué dice en el griego de este versículo?)

        Como Sodoma y Gomorra, y en los entornos de las ciudades, de semejante manera a estos, habiendo fornicado, y habiendo ido en pos de carne diferente, es decir, no humana, sino de ángeles, son propuestas como ejemplo de fuego eterno, la pena sufriendo.

        Esto está en los interlineales en griego tal cual como lo hemos leído. En la Reina Valera, que es la versión si se quiere más cauta, más prudente, más temerosa, dice que fueron en vicios contra naturaleza. Y muchos han dicho: “Ah, es que ellos eran homosexuales”.

        No lo sé, pero me parece que no está hablando de homosexualidad únicamente. Ellos, dice que fueron buscando carne diferente. Veamos lo que dice la Biblia de las Américas: Así también, Sodoma y Gomorra, y las ciudades circunvecinas, a semejanza de aquellos, puesto que ellas se corrompieron y siguieron carne extraña, son exhibidas como ejemplo al sufrir el castigo del fuego eterno.

        (Verso 8) = No obstante, de la misma manera también estos soñadores mancillan la carne, rechazan la autoridad y blasfeman de las potestades superiores.

        Veamos lo mismo en el griego: Sin embargo, igualmente, también estos soñadores la carne mancillan, la autoridad rechazan, y de las glorias blasfeman.

        Biblia de las Américas: No obstante, de la misma manera, también estos hombres soñando, humillan la carne, rechazan la autoridad y blasfeman de las potestades angelicales.

        Fíjate que te estoy trayendo del Antiguo al Nuevo Testamento, estamos revisando el griego, otras versiones de la Biblia. Porque esto que estamos haciendo, es Biblia.

        Y cundo procuramos interpretar esto, vemos que la gente de Sodoma es evidente que había aprendido a invocar espíritus para tener sexo con ellos. Eso fue lo que más molestó a Dios. Y por eso es que quedó un tremendo hueco en la región en donde estaban Sodoma y Gomorra.

        Es una reacción que va de la mano con la reacción que Él tiene en Génesis 6. Aparentemente, esto es algo que le molesta muchísimo. No estoy entrando en detalles y, por consecuencia, hay preguntas que se podrían derivar de esto.

        Una de ellas, sería: Cuando usted dice que les engendraron hijas, ¿Usted me está queriendo decir que los ángeles producen semen? No es mi intención meterme en esos detalles tan meticulosos o finos por una sencilla razón: la palabra no me da lo suficiente y estaría obligado a especular.

        Yo solamente le estoy mostrando lo que dice la Biblia. Es algo que pasó. ¿Y cómo pasó eso, hermano? No lo sé, es algo que solamente el Señor sabe. Y si Él estimó innecesario dejarlo escrito para nuestra información, créeme que es porque no necesitamos saberlo.

        Si nos vamos medio paso hacia allá en esto, es meternos en problemas innecesarios. Yo no puedo decirte eso. Lo que sí puedo ver es que, estos seres espirituales, engendraron, de alguna manera, seres humanos. ¿Cómo? ¿Deformes? ¿Gigantes?

        Parece una enorme exageración la que se da en el libro de Enoc respecto a la estatura de estos gigantes. Dice tres mil codos. Eso es mil metros de altura, suena casi ridículo, aunque yo he aprendido a no estimar en poco absolutamente nada de lo que leo en mi Biblia. Si lo entiendo, gloria a Dios. Si no lo entiendo y me es revelado un día, gloria a Dios. Pero si no lo entiendo y aún no me es revelado, gloria a Dios también.

        Pero lo cierto es que sí hay gigantes en la Biblia, eso es más que notorio; como los hijos de Amac, que dicen superaban los tres metros de estatura. Goliat, por ejemplo, era uno de los hijos de Amac. Pero voy a este punto y quiero que no nos salgamos de la Biblia.

        Ahora bien: ¿Por qué te estoy explicando esto? Esto es información de alto nivel, y debemos aprender cómo opera el ocultismo. Dentro del satanismo elevado, la iniciación de un sacerdote satanista, tiene que ser con la violación de un espíritu inmundo.

        Si es sacerdotisa, ella es puesta en el altar, y allí es violada por un demonio delante de todos. El demonio, a veces utiliza el cuerpo del sacerdote o, a veces, es el mismo demonio, sin disfraz humano. En el caso masculino es igual.

        Yo no puedo decirte si los demonios tienen sexo o hay demonios machos o hembras, pero sí puedo ver que tienen una apariencia con la cual pueden presentarse, tanto como varones como hembras.

        Ahora bien: en Judas 19 podemos percibir un elemento muy interesante. Judas describe algo que pasó hace cientos de años. Describe un incidente, y te justifica que estos fueron atados. Yo no sé cuántos habrán tenido la oportunidad de encontrarse cara a cara con un espíritu territorial y hablar con él, pero hay gente que sí lo ha experimentado. No es mi caso, pero sí el caso de alguien con quien hablé.

        Entiéndase de lo que estamos hablando. Cuando decimos un espíritu territorial o a un príncipe, nos estamos refiriendo a un ángel caído. Y creo que vale la aclaración de establecer la diferencia existente entre ángeles caídos y demonios. Que existe y es notoria.

        En Efesios 6, Pablo nos habla de principados, potestades, ¿no es así? Esos tres, son ángeles caídos. Quiere decir que fueron creados como ángeles de Dios, pero a causa de algo que hicieron se rebelaron junto con Satanás y cayeron.

        Ellos han perdido su posición delante del mundo espiritual de Dios, pero siguen conservando atributos que ellos tienen. Como ejemplo, baste recordar que los dones y llamamientos son irrevocables. Si tú has recibido el don de cantar para Dios y un día decides dejar de cantar para Dios e irte a cantar al mundo, Dios no te quitará el don. Elvis Presley es uno de los tantos ejemplos de eso.

        Dios no va a quitarle a nadie un talento otorgado. ¿Quieres usarlo para Egipto? Bien; ve y úsalo para Egipto. La Biblia lo dice: los dones y llamamientos son irrevocables. ¿Tienes un llamado para ser profeta y no quieres ser profeta? Lo más probable es que llegues a ser una eficiente bruja.

        El que tiene un llamamiento de esa naturaleza y no lo acepta, pasa a ejercitarlo para el enemigo. No hay grises, es blanco de Dios o negro del diablo. ¿Qué es una profetiza en el mundo? Es una bruja, es una vidente, es una adivina, es así.

        Pero en la iglesia del Señor, no hablo de congregaciones necesariamente, ese ministerio está bajo el control del Espíritu Santo. Afuera, en cambio, está bajo el control de espíritus demoníacos. Aquí es donde retornamos a lo que vimos en el libro de Enoc, en razón de que dice como ellos trajeron el descubrimiento de los secretos.  

        Dice que ellos enseñaron el manejo de las raíces, naturismo, hechicería. Interpretar las señales del sol, de la luna, ahí está, En toda cultura que se precie de ser una cultura elevada, aztecas, mayas, incas, descubrieron los lenguajes del sol y de la luna, a tal punto que podían predecir los eclipses, los cambios de estación, ¿O no?

        Hay observatorios astronómicos incaicos como el arca del inca, en cada cultura hay. El punto en cuestión que estoy tratando específicamente en este trabajo, es que muchos de ustedes quizás se encuentren con gente que ha sido violada por demonios.

        El término técnico para eso es el de Íncubos y Cécubos. Las personas que han sido ministradas por conocedores del tema de esos asuntos, es gente que nunca pudo hablar con claridad de sus problemas. Nadie podía entenderlos.

        ¿Esto te estará queriendo decir que estas cosas están sucediendo en este tiempo, también? ¡Por supuesto que sí! Fíjate, a propósito de esto, que hay gente que por causa de los ángeles todavía sigue usando el velo. Es una tesis, una teoría, que como toda teoría podrá ser desechada o aprobada, pero contiene un elemento argumental. No son pocos los que acostumbran a que, mientras un texto bíblico no está alumbrado por la luz de la revelación, mientras ese tiempo llega, lo toman puntualmente desde lo literal. No apruebo ni crítico, sólo menciono hechos puntuales.

        Lo hacen estrictamente por temor a Dios y, ese temor está centralizado en el riesgo de salirse de la palabra. Y literalmente, el velo es señal de autoridad. Dicen estos hermanos que4, mientras no les llegue una clara y fresca revelación de Dios respecto a estos textos, ellos siguen con el velo en la cabeza.

        Y al estudiar con profundidad el tema demoníaco y angelical, se pueden descubrir otras facetas y comprenderlas. Se puede entender que hoy día, en este tiempo, los ángeles todavía pueden rebelarse contra Dios. Tienen suficiente independencia como para hacerlo.

        No terminó la sublevación. Tú vas a ver que en el milenio, con toda la gloria de Dios sobre la tierra, Satanás es soltado y muchos son instigados para rebelarse contra Dios. Los defensores de estas teorías aseguran que han visto, en ciertos trabajos de liberación, a mujeres revolcándose por el piso y alguien tratando de colocarle un velo. Este simple acto hizo –aseguran- que ella comenzara a gritar desaforadamente que no le pusieran esa cosa, que él (sic) no estaba bajo autoridad.

        Independientemente de estas teorías y prácticas, lo cierto es que el mundo espiritual satánico está metiéndose todo el tiempo con los mortales. Hay una relación estrecha. Y si alguien piensa meterse en trabajos de liberación, va a tener que estar dispuesto a meter sus manos en el barro.

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Espíritus  Engañadores Autorizados

Todos hemos leído, oído y aprendido respecto a la influencia que pueden ejercer en nosotros los llamados espíritus engañadores. Salimos a la calle con las armas mínimas indispensables como para enfrentarlos, confrontarlos y derrotarlos. Lo que no siempre hemos recibido como enseñanza, quizás porque desde el sitio magistral se formaba parte del error, fue de qué hacer y cómo hacerlo, cuando esa clase de espíritus logran infiltrarse en nuestras vidas, como producto y resultado de la autorización que se les ha dado para operar y moverse con autoridad.

Si tú no crees que eso haya sido posible, y si comienzas a desconfiar de mí por decir semejante cosa, te invito a escuchar el presente trabajo, que más que estudio es un informe, y luego, sin ninguna presión humana de nadie, deja que el Espíritu Santo te revele la verdad y puedas sacar tus propios conclusiones, hacer las oraciones que debas hacer y ser, de una vez por todas, verdaderamente libre en Cristo.

        (Levítico 19: 19) = Mis estatutos guardarás. No harás ayuntar tu ganado con animales de otra especie; tu campo no sembrarás con mezcla de semillas, y no te pondrás vestidos con mezcla de hilos. (Es más que curiosa esta directiva de Dios. ¿Por qué la haría? Esa es la intención de este trabajo, descubrirlo)

        (Jeremías 25: 20) = Y a toda la mezcla de naciones, a todos los reyes de tierra de Uz, y a todos los reyes de la tierra de Filistea, a Ascalón, a Gaza, a Ecrón y al remanente de Asdod.

        En el Reino de Dios, que es el Reino de la vida y de la luz, no existen las mezclas. En el Libro de los Proverbios, dice que Dios aborrece la mixtura; lo que se mezcla. ¿Cuántos entendemos que, lo que hemos leído en Levíticos 19, no necesariamente tiene que ver con animales o con semillas? Ni con tejidos. Sino que ahí se ve un diseño que expresa a un Dios que muestra cómo es Él, en todo. Cuando se observa al cúmulo de naciones, y especialmente a las iglesias que en ellas existen, se pueden descubrir riquezas que Dios ha depositado en esos lugares y también aprender algo. No siempre se concurre allí a enseñar, sino que en muchas ocasiones hay certeza de estar aprendiendo.

        Los americanos, (Sea del norte, del centro, o del sur) hemos nacido en un continente caracterizado por las mezclas. Por lo que se denomina como sincretismo. América Latina, o América en general, ha sido un continente que ha sido bombardeado por Europa por espacio de cientos de años. América Latina no ha sido colonizada; en su gran mayoría, ha sido conquistada. Esto, aquí sí, a diferencia de Norteamérica, que sí fue colonizada. O Brasil. Se nota a simple vista que aquellos países que fueron colonizados, son hoy países desarrollados, al menos en su comparación con los conquistados, que a todas luces vemos que son mucho más pobres.

        Sin embargo, en ambos casos, América fue sembrada en base a una mezcla. Hoy día tú puedes ver, en los libros de historia en el colegio, la mezcla de la cual estamos hablando. Tú vas a ver una mezcla, un sincretismo religioso, cultural, folklórico y aún idiomático. El norteño de mi país tiene una enorme similitud, tanto física como cultural e idiomática,  con poblaciones de países limítrofes. Eso sucede porque es un sitio de mezcla. Y eso se da por las relaciones. Aprende que la relación provoca mezcla. Jesús habló de que el Padre sembró el trigo, pero que vino el malo por la noche y sembró cizaña. Y dice que ambas crecieron juntas. Y Dios dice que nadie separe eso hasta que Él envíe a sus ángeles para realizar esa tarea.

        Eso nos demuestra que, hasta el regreso del Señor, aunque eso no nos guste sentirlo o pensarlo, vamos a ver diferentes tipos de mezclas aún en la iglesia. Es un poco complicado, pero es verdad. Recuerda lo que te he dicho muchas veces: no todo lo que sucede en una iglesia es de Dios. Es más; no todo lo que se mueve y respira dentro de un templo es hermano. Eso, muy por el contrario con la idea de reprimir o juzgar, nos tiene que enseñar a depender totalmente del Espíritu Santo en todo lo que hacemos. Hay enormes cantidades de personas reunidas en un lugar para escuchar la Palabra de Dios que, en pocos segundos, podría ser confundida y llevadas a una adoración falsa.

        ¿Y de dónde nace esa confusión? Nace de las raíces que uno tiene. Cada país suele tener alguna clase de ligadura cultural desde la cual Satanás buscará confundir. Hay algunos, por ejemplo, que tienen una enorme facilidad para entrar en el Espíritu de la alabanza, cuando ésta es manifestada mediante la música. El riesgo está en que así como entran rápidamente en un espíritu de alabanza, así también ese espíritu puede mutar y entrar en rítmicas más relacionadas con el umbanda o el vudú que con nuestra fe. Y eso me hace recordar que, cuando la Biblia describe a Satanás, lo describe como un ángel de luz. No describe a Satanás como ese muñeco de color rojo, con cola y un tridente que adornó todos nuestros dibujos de la infancia por una simple razón: Así no es Satanás.

        Eso podrá estar muy bonito para las caricaturas, pero lo cierto es que Satanás aparece y se manifiesta como un ser de luz. No te olvides que su nombre es Luzbel. Ese es el nombre que dios le dio, y significa “el que porta la luz”. Sin embargo, la luz que él tiene no es una luz propia, sino una luz que el Padre le dio en su origen, cuando él todavía no se había corrompido. Porque toda luz proviene de Dios. No te olvides que lo que Dios te da, no te lo quita, aunque tú niegues la fe. Lo que dios te ha dado un día, no te lo va a quitar porque tú luego hayas decidido ser infiel. Porque los dones que Dios da, son irrevocables. Si Él te preparó para que tú cantes un día, y vienes con tu cántico a las naciones pero te apartas del Señor, igual llegarás con tu cántico a las naciones, como fue el caso de Elvis Presley, por ejemplo.

        Entonces, cuando Luzbel se aparta del trono del Altísimo, la luz sigue en él, pero definitivamente, la luz que él tiene, es como la luz de la luna. Es una luz que no tiene la característica de ser propia, sino que depende de una luz mayor que ella. La luz de Dios. Ahora bien: cuando tú lo ves por primera vez en escena, en el libro de Génesis a Lucero, él aparece a Eva, y luego a Adán, y van a darse cuenta ustedes que el engaño que le pone a la mujer, no gira en torno a una mentira, sino en torno a una verdad a medias. ¿Cuántos saben que una verdad a medias, es igual a una mentira? Él no va y le dice que Dios no existe. Él no va y le dice que niegue a Dios. Tampoco les dice que lo traicionen. Sólo les dice. ¿Con que Dios te  ha dicho esto? ¿Sabes? Lo que Él quiso decir, realmente, es tal cosa.

        Él empieza a jugar con las palabras que Dios le había dado a Adán, de tal manera que Eva cae en una confusión, la oscuridad entra en ella, y peca. Nota que la manera en que él se presenta a Eva, no es de una oscuridad completa, no es para negar la palabra de Dios, sino para torcerla sutilmente de tal manera, que ella no se dé cuenta que está cayendo en un engaño. La Biblia describe a Satanás como el padre de mentiras. Las mentiras más terribles son aquellas que parecen verdades. De esas mentiras debemos cuidarnos, no de cualquier mentira. Esas verdades a medias, no esas que parecen mentiras, son básicamente las semillas malas que se van mezclando con las semillas buenas de Dios.

        Sí, es verdad, Dios ha dicho esto; pero… Tienes que entender que el hombre, que el corazón. Basta. La Biblia no está escrita para que sea interpretada. La Biblia está escrita para ser creída. En el momento en que nosotros osamos decir que esta palabra depende de la interpretación, tenemos un pequeño problema, porque yo te digo: ¿Quién tiene la autoridad para interpretarla? ¿Quién es esa persona? Dios no ha escrito su Biblia ni en secreto, ni en código, ni en clave. Él mismo dice: “Yo nunca hablé en secreto”. Lo que Él ha escrito en la Biblia, requiere de una sola cosa para poder ser tomada dentro de nosotros: requiere al Espíritu Santo. Si tú no tienes al Espíritu Santo, tú vas a leer cualquier cosa en la Biblia. Vas a entender lo que a tú mente se le antoje que tú entiendas, pero definitivamente no va a ser el mensaje correcto de Dios.

        No necesitas algo adicional. Lo único que necesitas es al Espíritu Santo. Satanás ha usado ese recurso que él tiene, que es la capacidad de mezclarse, la capacidad de decir algo a medias. Y la ha usado con tanta efectividad que, al pasar los años, se ha llevado tantísima gente al infierno, aun cuando esa gente entró a la iglesia y aceptó a Jesucristo como su Señor, supuestamente.

Lo que voy a decirte ahora, necesito que lo veas a la luz del Espíritu. Porque no todo el que me dice Señor, Señor, está conmigo. O estará conmigo. No es todo aquel que me dice, sino el que hace la voluntad de mi Padre. Muchos han aceptado a Jesús como quien acepta una promoción en el supermercado. De esas que cuando tú pasas, la jovencita te extiende una bandeja con un producto que tú puedes degustar, decir muchas gracias y seguir tu camino sin comprarlo de verdad.

        Pero la Biblia no dice que esas personas van a entrar al Reino de los Cielos. El mismo que dice en Romanos que debes creer con tu corazón y confesar con tu boca. El mismo que dice que debemos guardar la semilla que Dios nos ha dado hasta el final. El mismo que nos dice que no nos juntemos con ningún hechicero, ni fornicario, ni persona que diciéndose cristiano, hace tal o cual cosa. El mismo nos dice que no hemos recibido al espíritu del mundo, sino al Espíritu de adopción que nos hace decir ¡Abba Padre! El mismo nos dice que debemos ser, y somos, una simiente separada para Dios. No somos comunes, somos santos. Porque lo contrario de santo, no es inmundo. Lo contrario de santo, es común. Porque la palabra santo, en los originales, significa Separado. O sea: esto es separado y esto es común, de todos.

        Jesús dijo: ustedes están en el mundo, pero no son del mundo. Jesús dijo: el mundo nada tiene conmigo. Si ustedes fueran del mundo, el mundo los amaría. Pero por cuanto no son del mundo, el mundo los aborrecerá. Noten que lo que determina que el mundo nos aborrezca, es que nosotros no aceptamos la mezcla del mundo. El mundo se arrima feliz y te abraza a todos aquellos que creen que la semilla del mundo está en ellos. Pero cuando tú les dices que no es así, vas a tener un problema. Una de las cosas que el Señor está haciendo en este tiempo, es una reforma. Ha habido reformas y reformas. Pablo es el primer reformador. Pablo reforma la iglesia. Hasta antes de Pablo, por ejemplo, se asumía que sólo los judíos eran salvos. Y el primer conflicto que la iglesia tiene que enfrentar es ese: no el de los gentiles. ¿Pueden ellos ser salvos?

        La gran mayoría de los discípulos de apóstoles, decían que no. No habían entendido la instrucción de Hechos 1:8: Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra. Entonces van a verlo a Pedro resistiéndose  a ir a la casa de Cornelio a predicar el evangelio. Pablo es levantado por Dios para la primera reforma, y para decir: todo aquel que invoque el nombre del Señor, será salvo. La segunda reforma, viene a través de Lutero. Sin embargo, le hemos echado encima tantas cosas a la reforma de Lutero, que hemos perdido la capacidad crítica. La reforma de Lutero, fue un desastre. Ya sé que esto que digo tal vez no sea muy popular, pero quiero que entiendas lo que pasó realmente.

        El ícono más grande de la reforma de este monje alemán de 1517, fue poder rescatar un verdad que estaba escondida por tantas generaciones. Que lo único que es necesario para poder ser salvo, es la fe. Eso rescató. Sin embargo, Lutero no abandonó sus prácticas hasta que murió. Hubo una confusión tan grande, porque cuando él empieza a proclamar la reforma, es motivado por dos cosas: una de ellas, era definitivamente era el odio a la Iglesia Católica. Y debemos saber distinguir entre odiar a una institución y a aborrecer al espíritu que está detrás de la institución. No estamos aquí para odiar a nadie, pero sí estamos aquí para odiar lo que Dios odia.

        La segunda cosa, es que él era un hombre con paradigmas muy estrechos. Por ejemplo: los mismos luteranos, se encargarían de matar a los anabaptistas en grandes matanzas, sencillamente porque ellos creían que debían bautizarse en aguas sumergiéndose y los luteranos no. Y literalmente los mataron. Masacres íntegras de gente que murió con el pregón y el estandarte de la reforma. ¿Entonces qué pasa? Cuando tú hoy día viajas a Europa, y ves una Europa abierta al homosexualismo, una Europa abierta a la Nueva Era, es la consecuencia del proceso llamado de la cristianización. ¿Y qué es cristianizar algo? Es hacer de un movimiento de fe, un establecimiento político de gobierno, que no convierte a la gente, sino que impone una estructura.

        Entonces, Europa fue cristianizada, pero el evangelio no penetró al corazón de la gente, sino que penetró a la mente de la gente. De allí que los luteranos son los primeros en autorizar el matrimonio de los homosexuales, por ejemplo en Amsterdam. Los países que fueron pregoneros y supuestamente llenos del evangelio, allá en el fondo, lo único que hicieron fue endurecer su corazón y abrir sus mentes a cosas que  no correspondían. Nota que allí es donde aparecen pensamientos como el de la ilustración, pensamientos de reforma en contra del cristianismo, por todo lo que el cristianismo había hecho. Se prohibió esto, se prohibió aquello y Europa cayó en una tremenda y terrible estructura. Lutero no logra grandes cosas. Y es casi inútil enviar misioneros allá, porque la gente de Europa, lamentablemente, cree que ya conoce el evangelio. Pero ese tipo de evangelio no ha sido suficiente para satisfacer sus necesidades.

        Eso me recuerda cuando Pablo habla acerca del bautismo del Espíritu Santo, y sus oyentes le dicen: ¿Cómo dices? ¡No hemos escuchado nunca hablar de esto! Les ocurre a muchos hermanos que conozco en algunos de estos países importantes de Europa. No pueden dar nada de lo que tienen porque los propios pastores de aquellas iglesias se lo impiden, asegurando que ellos ya le han enseñado a ese pueblo todo lo que necesitan saber.

El estado externo de ese pueblo no deja ninguna duda de su estado interior. Esa supuesta reforma, entonces, fue inconsistente e insuficiente. La tercera reforma se ha dado en los últimos veinte años. Es una reforma que busca, preponderantemente, tres cosas que son vitales. Es bueno que tú las conozcas. La primera, es volver al diseño original de la iglesia. Entonces empezamos a hablar de los cinco ministerios. Seguro que si tú conocías a Jesucristo hace veinte años, a todos en la iglesia les decían “pastor”. ¿Cuántos entendemos que en la iglesia hay algo más que un ministerio?

        ¿Cuántos vemos en la Biblia que Jesús no habla solamente de pastores? Es más: si tú buscas en la Biblia, no vas a encontrar a ni una sola persona a la que se la llame “pastor”. La tercera reforma apostólica, viene a decir esto: hermanos: hay más de un ministerio. Hay apóstoles, hay profetas, hay evangelistas, hay pastores y hay maestros. No sólo eso, hay un gobierno para fuera de la iglesia, que tienen el llamado para regir las naciones.

Y hay un gobierno para adentro de la iglesia, que son los que tienen un llamado sacerdotal. Eso significa que servir al Señor, no significa ser pastor a tiempo completo. Uno puede servir al Señor y ser banquero, puede ser arquitecto, puede ser enfermera y estar sirviendo al Señor. Ya se ha roto la estructura de que tengo un trabajo secular. Yo trabajo a medio tiempo. Ah, ¿Él es portero? Entonces está sirviendo al Señor.

        Ese esquema ha caído, porque la reforma está enseñando algo. Allá donde estamos, es allá donde servimos al Señor. No todos estamos llamados a predicar en un púlpito, pero ciertamente todos estamos llamados a manifestar las verdades de Dios a las naciones en el sitio en el que estamos. Entonces, la reforma de la que te estoy hablando, lo primero que está haciendo, es volver a poner el diseño de Dios sobre su iglesia. L segunda cosa que está haciendo, es devolverle el sacerdocio a la gente. Aun dentro de la iglesia evangélica. Porque culturalmente, antes era el cura o sacerdote católico, hoy es el pastor. Un clero con ciertos y notorios privilegios, dueños de una autoridad y una posición a veces demasiado elevada. No digo que no tenga autoridad o posición, pero créeme que si es genuino, esa autoridad y posición están por debajo de la gente, no por encima.

        ¿Qué es lo que entonces se le ha enseñado a la gente? Se le ha enseñado a depender del pastor, se le ha enseñado a que no sabe tomar decisiones, tiene que venir para que se le ore, para que lo ministre, para que lo sane, para que lo bendiga, para que vaya a la casa y le bendiga también la casa, ¿Y todo por qué? Porque él es sólo una triste oveja. Y sólo soy una oveja, el pastor tiene que orar por mí, tiene que orar para que me sane, tiene que orar por mi negocio, el pastor tiene que ministrarme liberación, yo no puedo sacarme los demonios solo, y tantos, tantos, tantos episodios más que seguramente tú conoces mejor que yo. ¿Sabes qué? Eso no es un problema de la gente, no es culpa del pueblo; es responsabilidad plena de un sistema que han hecho crecer sobre una estructura de dependencia al hombre más que  Dios.

        Entonces, lo que hoy estamos viviendo es una reforma, donde le estamos diciendo a la gente: ¡Un momento! Todos hemos sido llamados a ser reyes y sacerdotes, todos ministros competentes para ministrarnos unos a otros, no algunos a muchos. Si eso se hubiera enseñado como correspondía, hoy serían muchos los hermanos que tendrían muy claro que son sacerdotes vitales, esencialmente de sus propias casas y familias.

Es el tiempo en que se le está devolviendo la iglesia a sus legítimos dueños: la gente, no los ministros representantes de ningún clero. ¿Está bueno? ¡Claro que está bueno! Déjame a mí recibir esos correos habituales donde me tratan de cualquier cosa por decirlo, mientras me demuestran una ignorancia de la palabra que no sólo me preocupa, sino que casi me espanta. Porque veo detrás de esos correos, a muchos líderes. Y si así son los líderes, ¿Qué quedará para el creyente raso?

        Cristo dio su sangre por eso, y bajo esa óptica tú puedes predicar, y puedes orar y puedes moverte en la dimensión que Dios quiere que te muevas. La tercera cosa que se está reformando, es el volver a la dependencia al Espíritu Santo. Por años, la iglesia se ha levantado sobre estructuras humanas, y quiero explicar bien a qué me refiero. Todos los pastores que en su momento fueron levantados para establecer la iglesia, fueron levantados, lamentablemente, con pensamientos de hombre. Y te lo quiero decir lo más claro posible, para que no me malinterpretes. Todos los que alguna vez han transitado las aulas de afamados universidades, institutos o seminarios bíblicos, saben perfectamente que muchos de los catedráticos en teología que fueron sus profesores, ni siquiera eran cristianos. Hoy día lo puedes ver.

        La teología, si bien es una herramienta útil, contiene en su bagaje informativo una gran cantidad de elementos que no son de Dios. Lo básico: cuando tú quieres estudiar en un seminario bíblico, una de las materias básicas que vas a aprender, se llama Hermenéutica. La Hermenéutica, es una materia que te enseña cómo interpretar la Biblia. Hermenéutica lleva ese nombre en honor al dios Hermes. Hermes, era el mensajero de los dioses.

O sea que tú entras a estudiar la Biblia, y le pides a Hermes que te enseñe a traducirla, mira el engaño. ¡Tremendo! O sea que tú te metes allí porque estás buscando más de Dios porque crees tener un llamado al ministerio, y lo primero que hacen para “capacitarte”, es meterte a Hermes en la cabeza. Entonces, ¿Qué hace Hermes? Hermes, lo que hace es mostrarte que lo sobrenatural de Dios que está escrito acá, debe ser interpretado. Que no es exactamente así, sino que la Biblia quiso decir esto, aquello o lo otro.

        De tal forma, que nuestra manera de ver a Dios va cambiando a tal punto de ver lo celestial convirtiéndose en algo terrenal, coherente y lógico de ser aprendido como parte de la historia del cristianismo. Entonces es cuando Dios, para estas personas, pasa a convertirse en algo terrenal. ¿Un ejemplo que me resulta cercano por haber estado durante mucho tiempo bajo su esfera? La democracia. Un invento griego. “¡Hermanos, tenemos elección de diáconos! Quienes quieran que el hermano Panchito sea diácono que levanten su mano”. Democracia. Modelo de hombre. Modelo demoníaco, modelo de Grecia. ¿Adónde han visto que se escoja por democracia en la Biblia? Y luego que nosotros hemos votado para levantar a esos hermanos, ahora vamos a orar para que Dios los bendiga. Mezcla. Y además, como decimos en Argentina, caradurismo, que viene de cara dura. ¡Si ya elegimos a esos hombres nosotros! ¿Ahora vamos a pedirle opinión a Dios, con el hecho consumado?

        Y después ni quieras saber todos los movimientos políticos que se mueven detrás de cada elección para cargos o posiciones en la iglesia, incluida la de muchos pastores, supuestamente llamados por Dios al ministerio. Increíble. No porque no ocurra a menudo, tú sabes que sí, y que incluso sigue sucediendo en muchos lugares del planeta. Digo que es increíble que a eso se le pueda llamar “casa del Señor”, y que se le pida a Dios que bendiga eso.

Gente incapacitada, gente indocta, pero mucho más grave: gente que en muchos casos ni siquiera tiene al Espíritu de Dios en sus vidas. Gente que Dios te libre de que nunca oren por ti y mucho menos que te impongan sus manos, para que no tengamos luego que ayudarte a recibir liberación de insectos no santos transferidos en ceremonias supuestamente santas. Yo he crecido en una iglesia así, ya lo sabías. Así que no estoy hablando de lo que me contaron las malas lenguas.

        Sucede lo mismo con la música. ¡Todo es de Dios, hermanos! Sí, pero no todo honra y glorifica a Dios. Satanás también provino de Dios. No mezclarás las semillas. ¡Es que Dios nos ha dado toda la música, hermano! Aquí debo aclararte debidamente algo muy importante: hay música de Dios, música de hombre y música del diablo. Definitivamente, yo creo que un hermano puede cantarle a la persona que está en frente en el ritmo y el estilo que quiera, pero meter eso al santuario tiene una enorme diferencia.

 No creo que sea posible que Dios nos acepte cualquier tipo de semilla en su presencia. Yo creo que toda la música de todas las naciones debe cantar de las grandezas de Dios. Yo creo que toda la música y todos los ritmos deben proclamar que Jesucristo es la única respuesta. Aunque creo, que más que la música o un ritmo, lo que proclama la verdad de Dios, es el Espíritu de Dios que está en los que tocan, los que cantan o los que danzan, y que son los que provocan que la gente vea algo nuevo.

        Estamos en un tiempo de reforma, y la única manera en que tú puedas desechar lo viejo de Dios, es cuando aparece lo nuevo de Dios. Si tú estás con unos zapatos sucios y no te das cuenta, y a tu lado se para un hermano con sus zapatitos bien lustrados, allí es donde te das cuenta que porquería que están los tuyos. Pero en tanto tú no veas un par de zapatos lustrosos o brillantes, tú sigues pensando que los tuyos están bien buenos. La mezcla, es algo que está en el corazón del hombre. Tenemos una tendencia por naturaleza a la mezcla. Uno de los mejores ejemplos que he oído es el que tiene que ver con la famosa estrella de David. Debo decirte que la tan publicitada estrella de David, no es ninguna estrella de David, sino un símbolo satánico terrible.

        Hubo una profunda investigación al respecto desarrollada por hermanos que andan específicamente en esos asuntos de cartografías espirituales e intercesión profética, y ellos dicen que en su momento consultaron a diferentes autoridades de la religión judía. Cientos de rabinos declararon no tener idea ni conocimiento de dónde provenía la tan famosa estrella, ese conocido hexagrama. Muchas iglesias muestran enormes banderas con ella impresa en el centro. Son muchas, también, las iglesias cristianas que realizan un culto al pueblo judío que no es de Dios. ¿Cuántos saben que debemos orar por Israel? Amén, pero no entender que los hebreos sean mayores que tú. Ellos pueden ser nuestros hermanos en la fe, si aceptan lo que deben aceptar, y punto. “Es que nosotros somos la planta original y ustedes son los injertados”. No importa.

        Pero lee como continua. Ah, pero ustedes han venido a ser. El problema de la mezcla, y ese es un poco el corazón de la gente, es que nosotros empezamos a juzgar al hombre. “acá estamos, queremos que el hermano pase al frente. Él es judío y acaba de recibir a Jesús”. Entonces, toda la iglesia: ¡¡Ohh!! ¡Judío mesiánico! ¿Y por qué no argentino mesiánico, o mexicano mesiánico, o chileno mesiánico? ¿No somos todos iguales? Entonces lo hacen subir a la plataforma y le dicen que el clamor de Dios es que su pueblo se salve. ¡Dios quiere que todos se salven, no solamente el pueblo de Israel! Hay un engaño en este tiempo. Se ha levantado un impresionante movimiento judaizante en la iglesia evangélica. A tal punto, que hay iglesias que están sacrificando corderos en sus cultos.

        Les están cambiando los nombres a la gente porque los que tienen, (O tenemos), son nombres griegos, o romanos, y son paganos. Te tienes que llamar con los legendarios nombres que leemos en la Biblia. Se está volviendo al ritual de la práctica judía, se está circuncidando a los hombres, ya no dicen Jesús, dicen Jeshúa. Porque el nombre poderoso es Jeshúa, no Jesús. La Biblia en ninguna parte nos enseña eso. El nombre sobre todo nombre es el nombre de Jesús el Señor.
Sea Jesús, sea Jeshua o como se le llame en tu idioma. Estamos hablando de la misma persona, y el poder no está en el nombre, está en la persona. Es la persona la que tiene el poder, no el nombre terrenal que tiene la persona.

        Este movimiento está llenando las naciones, ustedes no tienen idea. Pastores que están viajando a Israel y están siendo entrenados allá por rabinos, en la correcta interpretación de la Biblia. ¿Y saben qué aprenden? ¡Cábala! Se les enseña cábala. ¿Y qué es la cábala? La cábala es el satanismo de los números que los judíos crean a partir del año doscientos después de Cristo. Ellos describen en base a diseños. Ahí está el código secreto en la Biblia, boom de librerías, ¿Qué es eso? ¡¡Cábala!! El poder de la letra. El poder de esto. ¿Cómo compuso David sus salmos? ¡Fácil! Él tenía un arpa con veintidós cuerdas, que la ponía en la ventana y el viento venía y las hacía sonar, se producía una melodía y David sólo le ponía la letra. ¡Cábala! Mitología. Creencias ridículas.

        Ya Jesús censuró a ese pueblo, cuando les dijo: ustedes están siguiendo tradiciones de hombres, están invalidando mi palabra por sus costumbres. Según estadísticas, mi país y Brasil son los más penetrados por estos movimientos. Lo mismo par danzar. Tiene que ser música judía, como era en aquel tiempo. Hermanos: no podemos retornar a Gálatas. ¿Cómo puede ser que habiendo comenzado por el Espíritu, vayamos ahora a terminar en la carne? El símbolo de la estrella de David, aparentemente se introduce a Israel, bajo el gobierno de Salomón, cuando Salomón se casa con mujeres paganas. No te olvides que Salomón se casó con un montón de mujeres paganas, a las cuales Salomón les permitió edificar templos y altares dedicados a sus dioses paganos. Es por eso que Salomón se corrompe, y es ahí, aparentemente, donde introducen este hexagrama.

        ¿Por qué? Porque si tú viajas al Tibet, vas a encontrar la estrella de David en la frente de los Budas. Porque si tú vas a mezquitas de Egipto, vas a encontrar la estrella de David entre los adoradores del fuego, Zaratustra y su grupo. El símbolo era utilizado como un símbolo mágico desde la antigüedad, por la combinación de dos figuras geométricas. Uno de los más grandes satanistas, fue Aristóteles. Aristóteles y Platón inventan lo que hoy se llama la Geometría. L Geometría viene de Geus, tierra, metros, medida de la tierra. Y se les enseña a calcular, en base a fórmulas, las dimensiones mágicas de la tierra. Ese fue el origen de todo esto. ¿Quién de nosotros no ha aprendido geometría en el colegio? Todos. La cábala que aparece dentro de los judíos, es una mezcla de geometría, invocando espíritus en medio.

        Hitler, que era un satanista de muy alto rango, recibe dos diseños: uno era la esvástica, o la estrella de destrucción y el otro, la estrella de David, o el hexagrama, de seis puntas. Él, saca ese símbolo, de una religión que se llama el Bon-po. El Bon-po, es el satanismo tibetano. Así como para los cristianos están los satanistas, para los tibetanos está el Bon-po. El Bon-po es el lado oscuro de la religión tibetana. Ellos le dan el diseño de la estrella de seis puntas, para que esos dos triángulos, invoquen poderes. Que las potestades celestiales, el triángulo que tiene la base más larga, arriba, que las potestades celestiales, caigan. Y que las potestades infernales, suban. Eso simboliza los dos triángulos cruzados.

        Y él hace coser ese símbolo en las mangas de los sacos de todos los hebreos en los ghetos. Él impone la estrella de David en las pecheras. Lo hace coser, lo hace pintar en los negocios. El identifica pero también maldice a Israel con esa señal. Y tiene una instrucción para instaurar un gobierno de muerte sobre Europa, debiendo matar seis millones, seiscientos sesenta y seis mil judíos, cosa que casi consigue. Él iba a anticipar el reinado del anticristo. Él no era el anticristo, pero estaba anticipando esto para que mayor mortandad ocurriera, y para que la gran cosecha profetizada no se diera. Ese era el objetivo. Él no quiso matar solamente judíos. No te olvides que lo primero que hace es meterlos en ghetos. Eran zonas amuralladas donde los mandaron a vivir.

        Si él los hubiera querido matar allí mismo, con unas pocas bombas en esos lugares lo hubiera con seguido sin riesgos, pero no; él mandó a construir los campos de concentración. Y distribuyó los crematorios aquí y allá con matemática precisión y orden. Un diseño infernal, para que fueran muriendo ceremonialmente los hebreos. Cuando la nación de Israel se independiza, el 14 de Mayo de 1948, la nación hebrea con Ben Gurión, a modo de respuesta, y en un engaño, en un juego mental, una sutileza del diablo, dijeron: “¡Ah! ¿Nos quisieron matar con este símbolo? ¡Ahora este símbolo nos representará! Y ellos mismos se ataron a una tremenda maldición. Cada vez que un hermano, en alguna iglesia, levanta una bandera con la estrella de David, (Levantar una bandera significa decir: “Esto yo creo, esto yo declaro”) está aceptando que el pueblo de Israel debe ser destruido. Es hora que lo sepas. Alguien te lo tenía que decir, discúlpame.

        Hay mucho más investigación seria sobre esto, pero no es nuestro tema central. La mezcla es peligrosa, ya lo estamos viendo. Por las dudas, no te cuelgues nada al cuello que no haya pasado antes por los ojos del Espíritu. No lleves a tu casa nada que no pase por los ojos del Espíritu. ¿Por qué tantas iglesias se han opuesto a la guerra espiritual? Porque es a través de la guerra espiritual que identificas a tu enemigo. ¿Qué decíamos? ¡Pero no, el diablo ya está vencido! ¡Jesús lo venció! ¡No hables del diablo! ¡Mejor hablemos de Dios!

Y con ese Jesús que había vencido y el diablo que estaba derrotado, la gente seguía en problemas de todos los colores y en todas las facetas y áreas de sus vidas. ¿Y así íbamos a salir al mundo a decirle que Cristo es la victoria? ¿La estábamos mostrando en nuestras vidas? El mundo será incrédulo, impío, pagano y pecador, de acuerdo. Pero no es tonto. Si ve algo que lo impacta, se impacta. Pero con discurso no se impacta más.

        La guerra espiritual está muy lejos de ser una moda pentecostal en la que pueden participar aquellos que gustan de las emociones fuertes. La guerra espiritual es una realidad cotidiana en contra de la cual muchísimos hermanos ignorantes por falta total de enseñanza, están perdiendo a diario dinero, salud, sentimientos y todo lo que el infierno toca y corrompe cuando nadie se le enfrenta. La guerra espiritual ha sido un factor casi de división dentro de las iglesias, ya que ciertos teólogos la rechazan y la desestiman. Son curiosamente los mismos que sí aceptan la hermenéutica, que sí aceptan escuchar lo que Grecia tiene para decirles y no entienden que es al Espíritu Santo al único que debemos escuchar, aceptar y obedecer.

        Tenemos que aprender a utilizar las armas que Dios nos ha dado. No es un asunto de doctrina, es un asunto de supervivencia. Hasta qué punto esto tiene un calibre espiritual que, los mismos que no aceptan ni quieren saber nada de guerra espiritual, meten las peñas folklóricas con todos sus sincretismos paganos, incluyendo hasta la Pachamama adentro de las iglesias, andan por los púlpitos pidiendo dinero de manera mundana y casi despreciable. Los mismos que dicen “aquí nadie va a hablar en lenguas”, son los que permiten que dentro de los templos se organicen rifas o tómbolas con el barniz religioso de recolectar fondos para la obra.

 No podemos rechazar las cosas que bíblicamente son de Dios y permitir abusos de manipulación de emociones o politiquería religiosa de muy bajo nivel con la única finalidad de acceder a cargos o posiciones de privilegio. Líderes y hasta pastores que han sido sacados de sus funciones casi a escondidas con el cuento de que el Señor los movió ministerialmente, cuando en realidad cayeron en adulterio y el resto de la iglesia asumió ocultarlo y ser cómplices para que nadie se entere. Dios aborrece eso, ¿Nadie lo enseñó nunca?

        Dios es un Dios íntegro, Él no se anda con vueltas. Los hombres podrán mezclarlo todo si eso supuestamente les conviene, pero lo que no pueden hacer es pensar que Dios los va a respaldar en esas mezclas extrañas y nocivas. Tú no puedes amar a Dios y a las riquezas, eso ha sido dicho y es real. Con el discurso de que un hijo del rey debe vestir bien y vivir como rey, han esquilmado a muchos pobres necesitados que fueron a buscar ayuda y perdieron hasta propiedades por causa de estar sujetos a.

 Tenemos que aprender que Dios unge a los que están plantados en su tierra, no con un pie aquí y el otro allá. Esa unción que Dios te da, te va a costar un precio. Dios unge a sus profetas, que son los radicales. No los que andan señalando con el dedo a todo el mundo al grito de “¡Eso es pecado, eso es pecado!”, sino esa gente que es íntegra en su manera de pensar, que no acepta las mezclas dentro de sus casas o dentro de sus vidas, gente recta delante de Dios.

        El problema de nuestros días es que tenemos un cristianismo que no impacta a nadie, porque es un cristianismo que se negocia. ¿Lo has visto con tus propios ojos, no es cierto? Para todo tamaño, para todo bolsillo. ¡¡Todos son bienvenidos a la casa de Dios!! No, no es cierto. Mira lo que dice el Salmo 15.

        (Salmo 15: 1) = Jehová, ¿Quién habitará en tu tabernáculo? ¿Quién morará en tu monte santo?

        (2) El que anda en integridad y hace justicia, y habla verdad en su corazón.

        (3) El que no calumnia con su lengua, ni hace mal a su prójimo, ni admite reproche alguno contra su vecino.

        (4) Aquel a cuyos ojos el vil es menospreciado, pero honra a los que temen a Jehová. El que aun jurando en daño suyo, no por eso cambia; (5) quien su dinero no dio a usura, ni contra el inocente admitió cohecho. El que hace estas cosas, no resbalará jamás.

        No sólo este, también mira lo que dice el salmo 25, que es muy largo para citártelo completo. Pero mira lo que dice: ¿Quién entrará en la casa de Dios? El limpio de manos, el de corazón puro, que no ha levantado su boca al engaño, ni ha jurado en vano. Ellos son bienvenidos a la casa de Dios, no aquella persona que, conociendo la verdad, quiere seguir en su inmundicia y en su mal. Esa persona no es bienvenida. Hasta que el Señor no lo cale en lo más profundo de su corazón y reconozca su necesidad de Dios, no podrá ser bienvenido al seno de su pueblo. No estamos acá para escuchar a los hombres, queremos al Espíritu de Dios viviendo en nuestra vida. Y cada uno sabe cuánto de Dios tiene. La Biblia dice que el pueblo del Señor es destruido porque le falta conocimiento. Y ciertamente es exactamente eso lo que estamos viendo.

        Estamos orando por una generación de gente joven que no haya sido corrompida por la política cristiana religiosa. Por esa máscara que venden en cada hall de ingreso a un templo.
“¡Hermano, como está!” Y tú lo miras y te preguntas: ¿Qué hace este tipo acá? Estamos orando por gente íntegra, de una sola imagen, que tú sepas que cuando está, está, y que cuando dice que no está, es porque no está. No a medias, ni tampoco esa gente que está para aparentar. La Biblia dice que Él está buscando gente que tenga un solo corazón. Porque el hombre de doble ánimo, e inconstante en todos sus caminos. No te puedo almibarar el evangelio. Sería muy fácil decirte ¡Ven! Y que tú me digas: “¡Es que estoy en fornicación!” – ¡No importa! El Señor ya te va a tratar. ¡Es que estoy en esto otro! ¡No importa, ven!

        Mi hermano, el evangelio no está para eso. El evangelio dice lo que es, te guste o no te guste, calce como calce o te llegue como te llegue. La verdad de Dios es para eso. No está para destruir, está para pregonar la verdad. Y para que todos los que la encuentren sean definitivamente libres. Busca la sabiduría, y no la sueltes. Gran parte de la iglesia, en este tiempo, son niños. Y son niños porque han caído en la maldición de Esaú. ¿Y cuál es la maldición de Esaú? Rechazar su primogenitura. Vendió lo que le significaba la bendición de Dios, por un plato de comida. Las lentejas que el mundo te ofrece. ¡Si pones unos pesos todo se arregla enseguida! Ese es el plato de lentejas que el mundo te ofrece. Dale una ofrenda de amor a tu empleado, no lo tengas con salario en blanco. Pasa el semáforo en rojo, somos amigos del juez. ¿Sabes? Hay gente que ama su primogenitura y dice: ¡De ninguna manera haré nada de eso!

        El problema de Esaú fue luego que fue llamado profano. En la carta a los Hebreos se lo llama profano. ¿Y qué significa profano? Viene de una palabra hebrea que significa: “el que habita fuera del templo” Y no son pocos los hermanos que habitan fuera del templo. Y ya sabes que no estoy hablando en términos literales. Son gente que está en esas condiciones no porque Dios los haya querido sacar, sino porque ellos han hecho a un lado la primogenitura.

 La palabra del Reino, en días como los actuales, donde se ha podido ver hasta el ordenamiento de pastores homosexuales, se hace más urgente que nunca. Gente que esté dispuesta a vivir y a predicar una palabra: santidad al Señor. No hay otra forma de poder caminar la vida de Dios, si no es con santidad. No hay forma de decirle al pecado que es bueno, aunque la palabra dice que en los últimos días será exactamente eso lo que se hará. A lo bueno se le dirá malo, y a lo malo, bueno.

        Esos días están presentes. No digo que están por llegar, ya están aquí. Observa: en todo el planeta hay una fuerte unidad encaminada al respeto, -por ejemplo- de lo que se denomina como “las minorías sexuales”, tú me entiendes. Y eso también se cumple a rajatabla en países en donde no se respetan del mismo modo los derechos de los cristianos a profesar libremente su culto. Cristianos apaleados y presos y una franja social de muy dudosa moralidad no sólo libre, sino con acceso a estamentos de poder. Dime ahora quien supones que escribe estos argumentos. Argumentos, asombrosamente, que cuentan con la adhesión de muchas iglesias que, con esos gestos inconscientes e incoherentes con su fe, pretenden resultar simpáticas a su medio ambiente y, de ese modo, poder captar más miembros. Negocio. Y turbio.

        Necesitamos gente que no se deje corromper. Necesitamos gente limpia. Necesitamos gente sin mezclas extrañas. Aborrece todo eso, iglesia. No te contentes apenas con un poco de bendición. Si Dios va a ser tu socio en los negocios del Reino, tú vas a tener que acostumbrarte a moverte en sintonía con Él y no con el resto del planeta. Es tiempo de que se levanten los José y los Daniel, gente que no se corrompa y que sepa decir: “¡Yo no me arrodillo ante esa imagen porque yo sé en quién he creído!”. Mira, su todavía no puedes verlo, el ejemplo de los niños. Cuando María, la madre de Moisés, agarra al pequeño y lo va a poner en la canastita en la cual luego sobreviviría, y va a dejar que el río se lo lleve, ella sabe perfectamente que quizás no volverá a verlo jamás. Entonces ella hace algo: calafatea la canasta.

        ¿Sabes qué es eso? Es hacerla impermeable. No dice: “Moisés, te voy a hacer impermeable del mundo, para que el mundo no pueda contaminarte”. Lo que ella hace, es algo profético; hace que la canasta sea impermeable, que aunque estaba en el agua, el agua no entre en la canasta. Y moisés, toda su vida, va a ser un hombre que no se va a apartar de las enseñanzas de su madre, aunque apenas él era un bebé cuando fue puesto en el agua.

Hoy día, los niños que vemos en las iglesias, y que vienen de familias recién entradas al evangelio, necesitan mucho del Señor, porque han sido dejados crecer en mezclas, o en colegios cristianos que tienen mezcla, educación cristiana que tiene mezcla, y te das cuenta por su forma de conducirse. No aman al Señor, no aman la alabanza, no aman la palabra. Todo tiene un tiempo. Es muy triste tratar de enseñarle verdades a alguien que ya no te oye porque tiene sus propias verdades.

        ¡Es que este niño es muy inquieto, no obedece! Eso se llama rebeldía. Y rebeldía, en los originales bíblicos, significa hechicería. Su problema de inquietud, ¿Sabes qué es? ¡Brujería! Samuel dice: como pecado de adivinación es la rebeldía. Un niño que no es obediente, ha caído en las redes de la hechicería. No hay término medio. “Y sí; tiene amiguitos que no son del Señor, pero él los va a ganar”. ¿Sí? Fíjate bien quién gana a quién.

O la joven que comienza a salir con el muchacho que no es cristiano y piensa que con el tiempo las cosas van a cambiar. ¿Sabes qué? Cuando una mujer se apasiona por un hombre de un modo como nunca se apasionó por Dios, el resultado es terrible, un verdadero desastre. Si no queremos mezclas extrañas en las iglesias, no toleremos mezclas extrañas en las vidas individuales. La gente de Reino, es una gente radical, es gente que no acepta mezclas; es gente que se ha decidido por Dios, sin aceptar las consecuencias.

        Hermano; Dios tiene algo grande para ti. Pero solamente si tú eres radical con él. No te voy a decir que por estar adentro de un templo todo está bien, te mentiría. El Señor sabe cómo vives. Es tiempo de hacer todas las cosas por y para el Señor, haya consenso de hombres o no. Si tienes que renunciar a lo más amado para servirle mejor, tendrás que hacerlo aunque te cuesten lágrimas. Es tiempo que revises tu casa y le digas al Señor que te muestre que hay en ese lugar que Él aborrezca.

 ¿No te parece que si tú quieres tener Su presencia en tu casa, tu casa tendrá que estar de un modo tal que le agrade a Él? Muchos no tienen la presencia de Dios en sus casas porque hay inmundicia adentro. Y lee lo que pasa en Josué 6, y fíjate si Él acepta o no acepta vivir con la inmundicia. No vamos a hacer una cacería de brujas, esos años ya pasaron. Pero es nuestra obligación estar permanentemente reciclándonos, porque Satanás no llega como un monstruo repugnante, sino que se nos presenta como ángel de luz.

        Necesitamos el Espíritu de Verdad. Por favor; no son mis opiniones, deja que el Espíritu de Verdad te hable y créele sólo a Él. Espíritu de Verdad, ven sobre mí; guíame, enséñame, muéstrame mis errores. El espíritu Santo vino a hacer ese trabajo. ¿Y por qué no vemos que lo esté haciendo como se necesita? Porque lamentablemente, por una causa o por otra, hemos terminado por sacar al Espíritu Santo de dentro de las iglesias.

Reflexiona: ¿Se ha tenido problemas con Dios en la iglesia? No. ¿Alguien ha discutido acerca de la autoridad de Jesucristo en la iglesia? Tampoco. Pero sí se ha cuestionado de una y mil maneras al Espíritu Santo. Que si sopla, que si no sopla, que si te caes, que si no te caes, que si oras en lenguas, que si no oras. Tenemos un problema: el que dice la Biblia que es quien nos guiará a toda verdad, es el Espíritu Santo. ¿Será por eso que hemos creído tanta mentira del diablo?

        Y el tenerlo fuera, allí en el patio del frente, ha posibilitado que caigamos en errores, en mezclas tan infames, que sólo con la ayuda del mismo, podremos separar. Yo te quiero alentar hoy, desde aquí a ser parte de un pueblo separado para el Señor. Eso se llama santidad, no andar por la vida con las manos juntas. Hoy día necesitamos que el evangelio de Jesucristo se proclame con transparencia y pureza. Y que no se lo haga sólo con una parte, sino completo.

 Jesús como el Rey, Jesús como el sanador, Jesús como el Libertador, Jesús el Profeta de Dios, Jesús el Restaurador. No es suficiente con presentarlo como Salvador, máxime cuando es mucho más que eso. Podemos salir a gritar a los cuatro vientos que: ¡Él es mi Salvador! ¡Él es mi Sanador! Y estará bien, pero estará incompleto si no podemos gritar ¡Él es mi Rey! No es mi sirviente. ¿Se entiende?

        El evangelio de Jesucristo, gira en torno a los rostros que vemos en Ezequiel. El águila, el buey, el león, el hombre. Cristo completo. “¡Es que Él me ama tanto que aguanta mi pecado! Además, usted ha leído en la Biblia que donde abunda el pecado, abunda la gracia. Así que si yo peco, tengo más gracia que usted, todavía.” Yo he oído eso alguna vez. Y no de labios de un empresario o un obrero, y ni tampoco de un preso en una cárcel. Lo he escuchado en un templo. “¡Y el Señor me habla muchísimo, se lo aseguro!”.

 Hijitos; no erréis. Ninguno que practica el pecado ha nacido de Dios. Nadie les engañe, dice Juan en la última carta. Todo el que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Jesucristo está en él y no puede pecar. No tiene al pecado como forma de vida. Ni dice que no peca, dice que no practica el pecado. Esto quiere decir que no está atado al pecado. Él ha sido liberado de esa dependencia. Tal vez peque en alguna ocasión, pero ahí está mi sangre, él ha sido liberado de eso.

        Santidad a Jehová es lo que conviene a su casa. Nos pasamos todo el tiempo de los avivamientos que van a venir. Nadie habla de lo que la Biblia habla para estos tiempos, la apostasía. Todos prefieren declarar y decretar avivamientos. Amén para eso, pero ningún avivamiento será posible sin santidad. Porque no podemos aferrarnos a la santidad de Dios, si no tenemos santidad en nuestras vidas. Es tiempo de sacar la mixtura de nosotros. Empresas donde tú tienes a hermanos fieles y consagrados trabajando a full, y tres o cuatro impíos que no quieren creer en nada, contaminando el ambiente espiritual y obstaculizando lo que Dios quiere hacer allí. Una mosca contamina el perfume.

        Vamos a pedirle al Señor que bendiga nuestras vidas hoy, aquí y ahora. Y no te asombres si sientes que Él comienza a mostrarte algunas cosas que debes sacar ya mismo de tu vida. Porque la fortaleza de Dios, -dice Job- viene sobre los que tienen las manos limpias. La sangre de Jesús está para limpiar tu pecado. Sumérgete, no te condenes. La condenación y el remordimiento, no es de Dios. El hecho de que te sientas condenado, no significa que el Espíritu te esté hablando. Si te sientes condenado, sumérgete en la sangre. Pídele que te muestre en qué áreas de tu vida hay mixtura, dile que quieres ser libre de toda mezcla extraña. Dile: ¡Padre, que seamos celosos con lo que escuchamos, con lo que vemos, con lo que tocamos!

        Y si tú que me estás escuchando, eres uno de los que ha sido formado en la escuela liderada por el espíritu de Grecia, sería muy bueno que puedas arrodillarte allí donde estás, pedirle perdón al Señor por eso, aunque no hayas sido responsable tú de ello, cortar con toda enseñanza humanista y aceptar que el único que puede guiarnos a toda verdad es el Espíritu Santo. No te imaginas la cantidad de hermanos que no pueden orar en lenguas, que no pueden recibir ese don que anhelan, simplemente porque en alguna iglesia les enseñaron que eso no era de Dios y, a pesar de haberse retirado de allí, en su momento lo creyeron y quedaron atados a esa incredulidad.

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El Mundo del Espíritu

Resulta interesante que, en esta época de crecimiento sin precedentes del ocultismo y del mal, probablemente, nunca ha habido un momento en que los cristianos, en conjunto, creyeran menos en la realidad de la existencia del reino espiritual y de Satanás y su reino.

No fue necesario que ninguno de los autores de las Escrituras enseñaran sobre la realidad del reino espiritual porque la población en general ya creía en eso y conocía acerca del ocultismo. Los israelitas del tiempo de Moisés terminaban de dedicar cuatrocientos años de vida a la cultura egipcia versada en el ocultismo y en los cultos demoníacos. Pero hoy, pocos cristianos tienen alguna idea de qué es un hechicero, o nigromante, o qué significa "presagiar".

(Deuteronomio 18: 9-12)= Cuando entres a la tierra que Jehová tu Dios te da, no aprenderás a hacer según las abominaciones de aquellas naciones. No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios echa estas naciones de delante de ti.

El Señor no tuvo que definir los términos dados en estos versículos porque la gente SABÍA de lo que él estaba hablando. Al igual que en la época de Jesús y cuando se escribió el Nuevo Testamento, el conocimiento del ocultismo y de los demonios, estaba bien diseminado.

En realidad, lo que realmente debemos señalar porque así lo amerita la propia historia secular, es que estaba bien propagado el conocimiento de que los demonios podían hacer todo tipo de cosas. En un libro de su autoría, el escritor Alfred Edersheim escribe lo siguiente:

"La creencia en los demonios y en el poder de emplearlos estaba tan generalizada en la época de nuestro Señor, que aun el historiador Josefo sostenía que el poder de invocar y echar fuera demonios, y de curas mágicas se habían derivado del rey Ezequías, a quien Dios se lo había concedido.

Josefo se declara a sí mismo de haber sido testigo ocular de tal cura maravillosa mediante la repetición de una fórmula mágica. Esto ilustra lo que sostenían los escribas de que las sanidades milagrosas de nuestro Señor se debían a una acción demoníaca"

"Aquí, – sigue escribiendo Edersheim -, tenemos que tener en mente que la práctica de la magia estaba estrictamente prohibida a los israelitas, y que – al menos como cuestión de principios -, se suponía que ni la brujería ni la magia tuviera poder alguno sobre Israel, si ellos poseían y servían a su Dios.

Pero en este asunto también la teoría y la práctica no estaban de acuerdo. Así, bajo ciertas circunstancias, la recitación de fórmulas mágicas fue declarada legal aun en el sábado. Egipto se consideraba la cuna de la magia.

Con relación a esto, merece notar que el Talmud (un escrito para los judíos que fuera convertido en leyes por los rabinos) atribuye los milagros de Jesús a la magia, la cual – decían -, había aprendido durante su estadía en Egipto, habiendo tenido el cuidado, cuando se fue, de insertar bajo su piel sus reglas y fórmulas, ya que todo viajero, al salir del país, era registrado, no fuera a ser que se llevara a otras tierras los misterios de la magia."

"Aquí, – finaliza este texto del citado libro -, puede ser interesante referir algunas de las extrañas ideas que el rabinismo atribuyó a los primeros cristianos, que muestran tanto la relación entre las dos partes, como que los judíos no negaron el don de los milagros en la iglesia, y sólo imputaron su ejercicio a la magia."

¡Qué diferente es entre los cristianos de nuestros días! El cristiano promedio, es decir el hombre o la mujer de los cuales se componen mayoritariamente nuestras congregaciones, no tiene ni la menor idea de lo que verdaderamente representa el ocultismo.

Ese es el motivo y la causa específica por la cual tantos buenos hermanos en Cristo están cayendo, día tras día, en las trampas de Satanás. Que no es por causa del tremendo poder del diablo, como a veces se nos dice, sino por causa de nuestra ignorancia.

Es absolutamente indispensable llegar a una comprensión básica de lo que es el ocultismo, para que no caigamos en la trampa de aceptarlo como si viniera de Dios. Aunque parezca insólito y hasta increíble, las prácticas de ocultismo abundan en las iglesias cristianas.

Demasiados cristianos están acudiendo más y más a formas alternativas ocultistas de la medicina, formas de adivinación, leer la fortuna y muchas otras abominaciones ocultistas. ¿Una clásica? Las técnicas de visualización, en muchas ocasiones enseñadas y predicadas como una forma de orar con tremenda fe.

La Escritura es clara. ¡Todo el que tenga algún trato con el ocultismo, quedará contaminado!

‘(Levítico 19: 31)= No os volváis a los encantadores ni a los adivinos; no los consultéis, contaminándoos con ellos. Yo Jehová vuestro Dios.

(Oseas 4: 6-7)= Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio; y porque olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos."

¡Amados en Cristo, despertémonos y purifiquémonos de tanta contaminación! Nuestro propósito, en este tiempo, es ayudarte a comprender lo que realmente representa ese mundo del ocultismo que a nadie le caben dudas, está en rápida expansión, no sólo para que puedas purificarte de cualquier participación en él, sino también para que puedas evitar caer en sus trampas.

A fin de comprender el mundo del ocultismo, es esencial que el cristiano entienda el espíritu humano y la existencia del mundo espiritual. Dentro del reino espiritual, sólo existen dos amos, dos fuentes de poder: Jesucristo o Satanás. Pero nunca te olvides que el poder de Satanás es limitado, pero el poder de Jesucristo es el poder absoluto, ilimitado, del Dios Todopoderoso.

El propósito central de TODO el ocultismo es lograr y mantener contacto con el mundo espiritual y con los espíritus que allí se encuentran. Los ocultistas mantienen este contacto con el mundo espiritual para obtener PODER.

Todo ser humano en la faz de esta tierra desea poder. Está en la raíz misma de nuestra naturaleza pecaminosa. Satanás siente gran felicidad al suplirles a las personas un poder falso para que hagan lo que deseen. Él hace esto para evitar que se tornen hacia el verdadero Dios, Jesucristo. Desdichadamente, los cristianos, debido a que son seres humanos con naturaleza pecaminosa, también desean poder.

Satanás ha introducido numerosas supercherías en las iglesias cristianas, haciendo que los creyentes piensen que experimentan y utilizan el poder de Dios cuando, en algunos casos, lo que en realidad están empleando es el poder de los demonios.

Si el cristiano ha de mantenerse firme en la palabra de Dios contra este violento ataque por parte de Satanás, que es la única manera en que podría sobrevivir y ser más que vencedor, tendrá que tener una buena comprensión bíblica del espíritu humano y del mundo espiritual.

¿Cómo es que nosotros, como criaturas físicas, somos capaces de mantener contacto con el reino espiritual no físico? La respuesta se encuentra en las Escrituras. Es porque Dios nos creó a su imagen y semejanza.

Él nos creó a cada uno de nosotros con tres partes, al igual que Él es una Trinidad. Tenemos un cuerpo físico, un alma y un espíritu. Es mediante la parte espiritual en nosotros que podemos experimentar el reino espiritual. Eso es así tanto para los cristianos como para los que no los son.

(1 Tesalonicenses 5: 23)= Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.

Aquí Pablo nos enseña que nosotros los humanos somos seres tripartitos. Es decir, que tenemos tres partes: cuerpo, alma y espíritu. Él sencillamente expresa que las tres tienen que limpiarse y consagrarse a Jesús, y que Jesús mismo tiene que capacitarnos para que podamos mantener las tres partes "intachables" hasta su regreso.

Yo creo que al principio, antes de la caída, Dios creó al hombre como una Trinidad, (tres partes) en perfecta unidad del mismo modo que el propio Dios es una unidad perfecta. En otras palabras, el cuerpo, el alma y el espíritu estaban perfectamente unidos.

(Génesis 2: 7)= Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra (cuerpo físico), y sopló en su nariz aliento de vida (espíritu), y fue el hombre un ser viviente. (La individualidad que se manifiesta como nuestra mente, voluntad y sentimientos.)

Creo que antes de pecar, Adán y Eva tenían muchas facultades de las que carecemos hoy nosotros los humanos manchados por el pecado. ¿Por qué? Debido a la perfecta unidad del cuerpo, alma y espíritu de ellos.

¿Dónde podemos encontrar un ejemplo de otro hombre perfecto? En Jesucristo. Él no tenía pecado. En muchas partes de la Escritura se le llama el "segundo o último Adán". Aun después de su resurrección, Jesús continuaba teniendo un cuerpo físico.

No obstante, era un cuerpo físico glorificado igual al que tendremos en el futuro. La Escritura nos dice que un día tendremos un cuerpo exactamente igual al que tiene Jesús ahora. Ese día seremos restaurados a un estado de pureza y los seres humanos una vez más seremos una unidad perfecta.

¿Cuáles eran algunas de las características del estado puro perfectamente unificado? Las vemos en Jesús, especialmente después de su resurrección. Él podía, con su cuerpo físico, hacer todo lo que un espíritu puede hacer, tal como atravesar paredes.

Creo que en la caída hubo una terrible separación. El cuerpo, alma y espíritu dejaron de encontrarse en la misma relación que tenían originalmente entre sí. Detente a pensar por un minuto. ¿Cuál es una de las primeras características de las que tú piensas en alguien que está totalmente poseído por un demonio?

Fuerza sobrenatural. Esa fuerza es el resultado del control de un espíritu sobre el cuerpo físico, en este caso un espíritu demoníaco. Los que practican las artes marciales se esfuerzan por lograr habilidades sobrenaturales con su cuerpo físico; habilidades que únicamente vienen con el control del espíritu sobre lo físico.

Desde la caída, nosotros los seres humanos no tenemos, en una forma natural, un control consciente sobre nuestro espíritu. Pero, el ocultista TIENE que lograr ese control a fin de mantener su contacto vital con el mundo espiritual.

Existen muchas mentiras en todo el campo de las actividades ocultistas. Satanás y sus demonios no quieren que los seres humanos comprendan lo que ellos están haciendo. Por lo tanto, inventan mentiras y realizan falsos milagros para respaldar sus mentiras.

Una de estas, por ejemplo, es la del "Tercer Ojo". El concepto del "tercer ojo" se remonta hasta la antigüedad. La capacidad del "tercer ojo" es la habilidad de "ver" o lograr contacto con los espíritus. Como ven, nuestro cerebro es como una computadora con dos canales de entrada.

Cuando "vemos" algo en el mundo físico, la imagen va desde la retina de nuestro ojo físico a través de nervios especiales hasta nuestro cerebro. La imagen del objeto físico entonces se crea en nuestro cerebro, y "vemos". Lo mismo es cierto con objetos o espíritus en el mundo espiritual.

Excepto que la información no llega a través de nuestro ojo físico. Llega a través de nuestro espíritu. Nuestro cerebro es capaz de recibir dos juegos de imágenes a la misma vez, imágenes del mundo físico e imágenes del mundo espiritual.

Sin embargo, los demonios no les enseñan a las personas acerca de su espíritu. En vez de eso, les enseñan acerca de un "tercer ojo". Algunas veces los demonios en realidad crean un falso tercer ojo físico en el centro de la frente.

Los ocultistas creen que es ese tercer ojo el que les da la capacidad de ver el mundo espiritual. No se dan cuenta de que en realidad ellos están usando su espíritu. Las habilidades del tercer ojo también se conocen como "habilidades psíquicas".

Ahora contamos con el influjo masivo del movimiento de la Nueva Era con un juego completo de terminologías. Debido a que el tercer ojo está localizado en el centro de la frente, los de la Nueva Era hacen referencia a "centrar" en vez de al "tercer ojo". "Centrar" es el término de la Nueva Era que define el proceso de lograr contacto con el mundo espiritual.

De hecho, mientras Satanás va añadiendo engaño tras engaño, los antiguos términos del ocultismo se van dejando de usar. Ahora nosotros contamos con nuevas palabras hasta con sonido científico. Una de las cosas más importantes que un cristiano puede hacer es ¡Exigir una definición de los términos! ¿Exactamente, qué significan las palabras? Veamos algunos ejemplos.

Primero, tienes que tener muy presente que solamente existen cuatro tipos diferentes de espíritus: UNO: Espíritus Demoníacos.- DOS: Ángeles al servicio de Dios.- TRES: Espíritus Humanos.- CUATRO: Dios mismo.-

Segundo, tienes que tener presente también que la Nueva Era utiliza palabras que se refieren a uno de los cuatro tipos de espíritus: ¿Quieres conocer algunas? Mira: Energía – Vibraciones –Vibraciones Electromagnéticas – Hombre Interno: Espíritu Humano – Consejero: Espíritus Demoníacos que solían llamarse "guías espirituales" o "espíritus familiares" – entidad – fuerza – Poderes Superiores – Espíritu Supremo (atman): específico en el hinduismo para el espíritu humano – Prana: una forma de respirar, usada en el yoga, para provocar el flujo del poder espiritual.

Después tenemos a las palabras que se refieren al contacto con el mundo espiritual: Autorrealización: la habilidad de controlar nuestro propio espíritu para poder entrar en contacto con el mundo espiritual.

Estado alterado de conciencia: contacto con espíritus y el mundo espiritual.

• Conciencia de Dios: contacto con el mundo espiritual porque el de la Nueva Era piensa que
Dios ES el mundo espiritual completo. Ellos no hacen distinción entre los espíritus creados
y el Creador, Dios.

• Nivel Alfa o Theta: usado en el Control Mental Silva y otras escuelas del ocultismo. Un
estado de trance en que se logra el contacto con el mundo espiritual. En ese estado de
trance, esas ondas cerebrales predominan en un Electroencefalograma, de ahí el término
(EEG) pseudocientífico.

• Hemisferio izquierdo, hemisferio derecho: toda esa teoría se usa para establecerse
contacto con el mundo espiritual.

Una vez que se empiezan a definir los términos, uno comienza a entender que se está lidiando con el contacto del reino espiritual que está prohibido por Dios. Quiero ser bien claro, preciso, contundente y concreto: ¡No existe tal cosa como vibraciones o energías impersonales que los individuos puedan usar y controlar!

Toda la energía espiritual es muy personal. Reside en un espíritu de uno de los cuatro grupos mencionados: demonio, ángel, humano o Dios. ¡Los seres humanos no pueden controlar a Dios o a su poder en forma alguna! Por lo tanto, si tú controlas alguna "energía" del mundo espiritual, tú estás utilizando demonios.

Pongamos algo en claro: a lo largo de la historia, Satanás ha usado continuamente tres métodos para poner a las personas en contacto con el mundo espiritual. Presta atención porque es muy probable que alguna de ellos te suenen o sencillamente los tres:

• Drogas

• Meditación, hipnosis y estados de trance: todos implican una mente en blanco.

• Visualización o imaginación orientada

Las drogas que alteran la mente han sido usadas alrededor del mundo entero en todas las culturas por los magos shamanes o brujos curanderos para entrar en contacto con los espíritus. Es interesante que los satanistas de pura cepa del mundo occidental no tengan interés en tomar drogas tales como el LSD.

¿Por qué? Porque no logran alucinarse con ellas. De todos modos, ellos ven el mundo espiritual la mayor parte del tiempo. No necesitan una droga como el LSD que les permita hacerlo. Las alucinaciones causadas por esas drogas no son nada más ni nada menos que experiencias en el reino espiritual.

Los demonios son maestros del engaño. En el reino espiritual tienen la habilidad de "cambiar la escena" del mismo modo que los hombres hacen en la industria cinematográfica. Si tú visitas los estudios de la Universal, donde se hacen muchas películas en los Estados Unidos, puedes caminar por una calle y encontrarte de pronto en el "Viejo Oeste", doblar la esquina, y verte en la Inglaterra del siglo dieciocho, virar en otra esquina, y encontrarte en otro país diferente en otra época. Los demonios pueden hacer lo mismo en el mundo espiritual y crearles a los humanos bajo su control toda clase de ilusiones.

Las religiones orientales se concentran en lograr el contacto con el mundo espiritual. Para hacer esto, han desarrollado formas de "meditación" que implican técnicas de relajamiento para poner la mente en blanco.

La Escritura nos dice que somos responsables de controlar nuestra mente en todo momento. De otro modo, una vez que nuestra mente se haya quedado en blanco, los demonios tienen libertad para asumir el mando y controlarla.

(2 Corintios 10: 4)= Porque las armas de nuestra milicia (si Pablo dice que lo nuestro es una milicia, es que somos militantes. Y si somos militantes, es porque militamos en un ejército. Y si debemos militar en el marco de un ejército, es porque ese ejército, indudablemente está en medio de una batalla. Muchos de nuestros soldados ni siquiera se han dado cuenta que estamos en una batalla. Y otros, mucho peor todavía, no sólo que no la ven sino que tampoco la creen, y además, casi se burlan de los que hablan del asunto. En paz descansen) no son camales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, (5) derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo.

Finalmente, la visualización y la imaginación orientada son una técnica muy antigua para lograr contacto con el mundo espiritual. Esa técnica individual por sí sola es responsable de que miles de cristianos caigan en la trampa de usar técnicas ocultistas.

Ahora bien: ¿Qué está haciendo la gente, en realidad, cuando logra contacto con el mundo espiritual? En realidad, están logrando un control consciente sobre el espíritu. Yo no sé cómo llamar ese control; por lo tanto, lo he llamado "establecer un -vínculo- entre el alma y el espíritu".

En cierto modo, la mente consciente logra controlar el espíritu y las personas pueden usar su espíritu para “mírar" dentro del mundo espiritual y comunicarse con los espíritus en ese mundo. Recuerden, nuestro cuerpo físico no puede "ver" ni comunicarse con el reino espiritual invisible en ninguna forma.

Esa comunicación tiene que venir, necesaria y obligatoriamente, por medio de nuestro espíritu. Normalmente, no podemos comunicarnos con el mundo espiritual. Esa vinculación que une el alma y el espíritu se perdió en la caída.

Las tres técnicas mencionadas las usan los ocultistas alrededor del mundo para establecer el mencionado control sobre su espíritu. Es interesante que una vez que una persona sale del ocultismo para venir a Jesucristo, no pierde esa capacidad hasta que le pide al Señor que rompa el vínculo entre su alma y su espíritu de acuerdo con lo que dice la palabra.

(Hebreos 4: 12)= Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.

Aquí, si bien está hablando de la propia persona que es la que tiene que hacerlo, algunos hijos de Dios pueden tener la misma autoridad para con aquellos que no quieren venir a Cristo ni aceptarle. Ha dicho gente de probada experiencia en este ministerio que si se pide al Señor que rompa en la persona ese vínculo entre el alma y el espíritu, cuando Dios concede esa petición, la persona pierde instantáneamente la facultad de comunicarse con el mundo espiritual.

Es claro que no es la voluntad del Señor que su pueblo tenga ese control sobre su espíritu. Nuestro espíritu ha de estar directamente bajo el control del Espíritu Santo, no de nuestra mente. No necesitamos estar permanentemente viendo el mundo espiritual si es que hemos de caminar por fe.

Esa es la diferencia básica entre el cristianismo y el ocultismo. Los ocultistas dominan sus contactos con el mundo espiritual, y controlan, en gran medida, el poder que usan. Por otro lado, los cristianos nunca están en contacto con el mundo espiritual excepto en las breves ocasiones en que el Espíritu Santo permite tal contacto, y los cristianos no controlan el poder de Dios en forma alguna.

Los cristianos son siervos o hijos, nada más. El Señor obra a través de sus siervos e hijos como EL desea, y no corno ellos desean, está claro? Los demonios cooperan con los humanos para darles poder cuando las personas lo desean para alejarlos lo más que puedan del Señor.

Es indispensable que seamos cuidadosos y caminemos en fe y obediencia a nuestro Señor. No podemos ni debemos permitir bajo ningún aspecto, que cualquier deseo pecaminoso nos lleve a caer en las trampas de Satanás.

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Pacíficos, Pero No Pasivos

Dios requiere, para poder obrar en el creyente, que sus facultades estén bien despiertas. Los espíritus malignos necesitan encontrar una voluntad pasiva para hacerla esclava de su voluntad, mientras que Dios desea un hombre regenerado, inteligente y activo, con una capacidad de elección que haga su voluntad en una libertad de su espíritu, cuerpo y alma.

(Efesios 4: 22)= En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, (23) y renovaos en el espíritu de vuestra mente, (24) y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.

Los poderes de las tinieblas desean hacer del hombre una máquina, una herramienta o un autómata; el Dios Santo y de amor desea hacerle libre, inteligente y soberano. Dios no necesita ni demanda de nadie una condición inactiva.

(Romanos 12: 1)= Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, (Esto equivale a una acción inteligente) santo, agradable a Dios que es vuestro culto racional. (Durante muchos años esto se tomó como religión racionalista, donde prevalecía el intelecto, la mente, la razón; donde todo lo espiritual era considerado "místico" y mal mirado o mirado como falta de seriedad. Sin embargo, este "culto racional", de lo que verdaderamente habla, es de actuar, pensar y obrar en cooperación con Dios.)

Hay quienes usan la palabra "rendirse" pensando que están totalmente rendidos a la voluntad de Dios, pero en realidad sólo lo están en cuanto a sus sentimientos y propósitos, pues andan por medio del razonamiento y del juicio del hombre natural, aunque someten sus planes a Dios, cosa que de por sí no es suficiente.

Los que están en realidad "rendidos" se dan a sí mismos implícitamente para obedecer y llevar a cabo a toda costa lo que Dios les revela y no lo que "según ellos", es la voluntad de Dios. Los creyentes que rinden su voluntad, todo lo que tienen y lo que son a Dios, no por eso anulan el uso de su mente regenerada, no están abiertos a la pasividad que da ocasión de actuar a los espíritus malignos, aunque bien pueden darles lugar en otras formas. Todo a causa de erróneas interpretaciones de la Escritura.

(Filipenses 2: 13)= Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.

Esto, es parafraseado por personas pasivas así: Porque Dios es el que ejerce su voluntad EN LUGAR de la mía. Cuando alguien se conduce así, muy pronto llega a un estado de indefensión tal que ya no es capaz de tomar ninguna decisión y pasa a depender en algunos de los casos, de lo que decidan otros por él y, en casos peores, son juguetes en manos de espíritus malignos y engañadores.

Dios nunca quiere en lugar del hombre y sea lo que sea que el hombre haga, él mismo es responsable por sus hechos. Esto ha sucedido desde que fuera creada la primera pareja humana. Adán y Eva ejercieron su libre albedrío para decidir y escoger entre obedecer a Dios o a la voz del enemigo, con los resultados ya sabidos por todos.

Cuando el creyente en estado "pasivo" cae en manos de espíritus malignos, estos le propondrán muchas maneras de "ayudarlo" en sus decisiones. La mayor parte de estas "ayudas" le van a llegar en forma de textos bíblicos quitados fuera de su contexto y "ofrecidos" al creyente de manera sobrenatural.

El creyente, que está deseando hacer la voluntad de Dios, se aferra a ellos como a un salvavidas, sin tener en cuenta que en aquellos asuntos que requieren su acción Dios obra a través de la voluntad del hombre y no en lugar de él.

Enseñanzas equivocadas han llevado a muchos a suponer que Dios no necesita de nuestro cerebro, y que éste, mas bien es un estorbo a sus propósitos. Esto sucede, – es cierto -, cuando ese cerebro está sujeto a pensamientos pecaminosos, pero cuando está sometido a Cristo se transforma en un elemento vital que agrada e interesa a Dios. La elección de Pablo, un cerebro brillante, capaz e inteligente, es la mejor prueba de esto

Cuando se cae en una pasividad mental, la mente prácticamente no puede ser usada; la persona no puede pensar y siente como si su mente estuviese ceñida por una banda de hierro, o como si tuviera un gran peso o presión sobre su cabeza.

(Santiago 5: 19)= Hermanos, si alguno de entre vosotros se ha extraviado de la verdad, y alguno le hace volver, (20) sepa que el que haga volver al pecador del error de su camino, salvará de muerte un alma, y cubrirá multitud de pecados.

La pasividad del juicio o la razón significa que el hombre, en estas condiciones, ha cerrado la mente a todos los argumentos y razonamientos que le ayudan a llegar a ciertas conclusiones. Todo el esfuerzo que se haga para exponerle la verdad o la luz es considerado por él como impedimento o interferencia, y la persona que intenta ayudarle es calificada de ignorante o entrometida.

Lo único que puede sacarlo de esta condición es el "choque" o la "sacudida" que le produce darse cuenta que ha sido engañado y usado por los malos espíritus. Para hacer que el creyente se de cuenta de esto hay que "desprogramar" su mente, para lo cual, a su vez, es necesario volver a repasar con él los primeros rudimentos de su fe, e ir paso por paso hasta hacerle ver el engaño adonde ha llegado al no querer prestarse a razonar normalmente. Esto es un desequilibrio que el mundo llama "fanatismo" o "súper misticismo".

(Mateo 24: 45)= ¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, al cual puso su Señor sobre su casa para que les dé el alimento a tiempo?

(46) Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su Señor venga, le halle haciendo así.

Esto tiene que ver, en principio, con tantos que, pensando que Cristo viene ya, optan por no hacer nada y sencillamente sentarse a esperar "el día". Lo que sucede es que cuando el creyente toma ciertas palabras que le han llegado o le han sido presentadas en forma "sobrenatural", como si fuera voluntad de Dios, para él dichas palabras se vuelven infalibles y pasan a ser como una especie de ley contra la cual no admite negativas ni objeciones.

Si lo que recibe es un "mandamiento" sobre algo no tratará de examinarlo ni pensar o razonar sobre él. Cuando el creyente se cierra y no está dispuesto a admitir más luz sobre ese asunto ha llegado al estado que llamamos la pasividad de la conciencia.

(1 Reyes 19: 4)= Y él se fue por el desierto un día de camino, y vino y se sentó debajo de un enebro; y deseando morirse. Dijo: basta ya, oh Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres.

(5) Y echándose debajo del enebro, se quedó dormido; y he aquí luego un ángel le tocó, y le dijo: levántate, come.

(Verso 8)= Se levantó, pues, y comió y bebió; y fortalecido con aquella comida caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta Horeb, el monte de Dios,

(9) Y allí se metió en una cueva, donde pasó la noche. Y vino a él palabra de Jehová, el cual le dijo: ¿Qué haces aquí, Elías?

Aquí vemos cuatro aspectos que tienen que ver con la pasividad del espíritu:

1)= Por ignorancia hacia las leyes del espíritu y de cómo mantener la libertad del espíritu.

2)= Por conclusiones erróneas, tanto desde el punto de vista mental como de los pensamientos. Incapacidad para identificar qué es lo que viene de lo físico, qué es lo que viene de lo mental y qué es lo que viene de lo espiritual.

3)= Cuando la mente es incapaz de leer o interpretar el sentido del espíritu así como lo hace con los cinco sentidos que pertenecen al cuerpo.

4)= Por un debilitamiento y agotamiento del cuerpo o la mente a causa de una actividad constante o uso excesivo de estos.

La preocupación excesiva o turbación mental en cuanto al pasado o al futuro estorba la libertad de acción del espíritu haciendo que las cosas externas sean las que dominan en lugar de que el hombre interior esté libre para discernir la voluntad de Dios momento a momento.

El diablo y los malos espíritus se ocupan constantemente de torturar al creyente recordándole los pecados y errores del pasado, así como preocupándole y atemorizándole con respecto al futuro.

Cuando tiene lugar la pasividad en el cuerpo se paraliza también la conciencia. Los sentidos son vías por los cuales se recibe información para la mente y el espíritu. Cuando esto no opera, hay un embotamiento que determina total incapacidad para ver los errores propios aunque puede conservarse cierta luz para ver los ajenos.

Cuando el estado de pasividad corporal al que le han sometido los espíritus malignos (y hablamos de una persona sana) alcanza este clímax, pueden resultar afectadas otras partes del cuerpo: rigidez en los miembros, (hormigueos, calambres), letargo, pesadez, dolor de espalda o de cabeza, mareos, etc.

Los ojos pierden brillo y la mirada está perdida. Todo esto ha empezado con la pasividad de la mente o la voluntad durante la cual el creyente entregó a los espíritus mentirosos el control o dominio propio y el uso de su voluntad.

Esto, a veces, produce ciertas sensaciones físicas: (fuego, elevación, temblores, éxtasis) que parecen espirituales y son agradables, pero que no responden al Espíritu Santo de Dios, sino a las imitaciones satánicas en las que puede caerse fácilmente si no se tiene conocimiento de la Palabra. Por eso lo que Pablo dice:

(1 Corintios 9: 26)= Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire, (27) sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado.

O sea que para este tipo de creyentes que están engañados pensando que "andan espiritualmente" la aplicación de este versículo es imposible. Puesto que lo que en realidad están haciendo es ir tras los deseos y las sensaciones de la carne. Un creyente que viva realmente en la vida del Espíritu no está pendiente u obsesivo de ese tipo de sensaciones durante todo el día. Tenemos que embarazamos de Dios y, para quedar embarazados, no es indispensable "sentir algo". Si se siente, mejor, pero no es prioridad.

Manifestaciones de las influencias de los malos espíritus llamadas comúnmente idiosincrasias naturales. Estas verdades en cuanto a las complejas e intrincadas obras de los espíritus malignos, sus causas y consecuencias, han sido tan ocultas y veladas en ignorancia que los engañados y perjudicados por ellas suman verdaderas multitudes.

Sus manifestaciones se ha tomado generalmente como idiosincrasias o "debilidades". La obra del Señor es dejada de lado, puesto que un creyente en ese estado se encuentra "agotado" y sin poder ejercitar sus dones espirituales. Está además nervioso, tímido, asustadizo y no tiene facilidad de palabra ni agilidad de pensamiento. De este modo Satanás ha logrado (por lo menos en forma temporal) poner una mordaza a estos creyentes y apagan la luz de su testimonio cristiano.

Cuantas almas honestas han caído en la trampa de la pasividad sin saber adonde los conduciría. Muchos creyentes en este estado han comenzado cantidad de cosas sin poder terminarlas, o han tratado de hacer algo sin ningún resultado ni fruto.

Esta es la clave para comprender por qué la apatía y el decaimiento espiritual abundan tanto en la iglesia de hoy. Aun tratando de encontrar afanosamente la paz y la felicidad en las cosas espirituales muchos se han sumergido en una "pasividad" a la que han confundido con un estado de "paz", "descanso" y "gozo", dando ocasión a los espíritus de las tinieblas para que los encierren en un callejón sin salida.

(Gálatas 2: 20)= Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

Esto, muchas veces se ha interpretado erróneamente en sentido literal sin tener en cuenta el sentido general del pensamiento de Dios sobre el tema. Dios hace un llamado a los verdaderos creyentes para que se reconozcan muertos al pecado y a la vida del antiguo "yo", o sea, la vida pecaminosa heredada del primer Adán. Esto no quiere decir que la personalidad humana debe morir, sino sujetarse al mandato del Espíritu.

De lo contrario, toda esta apariencia de ser tan "sacrificado" y "espiritual" resulta en una supresión de esa personalidad que brinda una oportunidad a los espíritus de error para comenzar a actuar. Estos traerán al creyente a un estado de "inconsciencia" todavía más acentuado donde las sensibilidades resultan embotadas a tal punto que la persona ya no es capaz de sentir su propio sufrimiento ni el que le causa a los demás.

El efecto del engaño en el creyente produce un estado de conciencia que es muy difícil de romper. Estando en esta condición el creyente engañado no es capaz de discernir, reconocer, sentir o distinguir las cosas como son, tanto dentro como fuera de sí mismo.

Este creyente está "inconsciente" de sus deberes morales, pero tiene una exagerada conciencia de su "yo", de la cual no está apercibido y la que hace que agreda, ofenda y maltrate a los demás. Se ha convertido prácticamente en un estoico incapaz de ver el efecto de sus hechos y actitudes en su prójimo.

Actúa en forma "inconsciente", sin pensar, razonar, imaginar o decidir voluntariamente. Sus acciones se producen mecánica y automáticamente. Tampoco está consciente de ser muchas veces el vehículo para la transmisión de palabras, pensamientos y sentimientos que pasan a través suyo aparte de la acción de su voluntad y sin que tenga conocimiento de su origen.

(Job 2: 7)- entonces salió Satanás de la presencia de Jehová, e hiñó a Job con una sarna maligna desde la planta del pie hasta la coronilla de la cabeza.

(8) Y tomaba Job un tiesto para rascarse con él, y estaba sentado en medio de ceniza.

(9)Entonces le dijo su mujer: ¿Aun retienes tu integridad? Maldice a Dios, y muérete.

(10) Y él le dijo: como suele hablar cualquiera de las mujeres fatuas, has hablado. ¿Qué?
¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos? En todo esto no pecó Job con sus labios.

Es verdad. Con sus labios, Job no pecó, pero interpretó erróneamente su sufrimiento. El creyente, a veces, consiente en aceptar "sufrir con Cristo" siguiendo, – supone -, "la senda de la cruz" y, para lograrlo, se entrega en forma pasiva a cualquier forma de sufrimiento que le presentan los espíritus malignos creyendo que la misma le acarreará recompensa y fruto espiritual.

Lo que él no sabe es que los malos espíritus pueden dar un "sufrimiento" falso y que al aceptarlo de parte de ellos creyendo que viene de la mano de Dios les abre las puertas para seguir actuando. El engaño experimentado en estos casos es la explicación de ciertos pecados que algunos creyentes no logran "sacarse de encima", así como de ciertas clases de sufrimiento que no pueden explicarse, entendiendo lo que significa la trama del engaño diabólico se puede obtener una explicación lógica de estas turbaciones que tanto acosan al creyente. El sufrimiento es una gran arma para que los demonios controlen y obliguen a una persona a encausarse en cierta dirección, pues por medio de él pueden llevar al hombre a hacer lo que en otras condiciones no haría.

El sufrimiento ocasionado por los malos espíritus se distingue de la verdadera identificación con los sufrimientos de Cristo por una falta de resultado, ya sea en fruto, victoria o madurez en el crecimiento espiritual.

Si se observa cuidadosamente se notará que no tiene ningún propósito. Por otra parte, sabemos que Dios no hace nada sin un objetivo definido. El no se deleita en causar sufrimiento al hombre por el mero hecho de hacerlo sufrir, pero el diablo sí lo hace.

El sufrimiento causado por los espíritus malignos es agudo, pero sin causa física y no hay ningún testimonio interno de parte del Espíritu de Dios que comunique al creyente que está sufriendo, porque Dios lo quiere así. Además, a veces, va acompañado del miedo, que es una poderosa arma del enemigo.

El sufrimiento ocasionado por los malos espíritus puede ser: A)= ESPIRITUAL, con remordimientos sin causas razonables. B)= MENTAL, con una gran confusión, tinieblas, caos y horror en la mente. C)= FÍSICOS, que pueden darse en cualquier parte del cuerpo.

Estos sufrimientos enviados por los demonios tuvieron su origen cuando el creyente, pensando que se rendía a Dios para seguir "el camino de la cruz", aceptó voluntariamente el sufrimiento "de su mano". De esta manera se le abrió la puerta a los espíritus mentirosos recibiendo sus mentiras y al admitir su poder manifestado en el sufrimiento.

Esto viene a ser como un círculo vicioso, puesto que cuanto más cree el creyente que Dios le está enviando sufrimientos, más terreno cede a los espíritus de engaño, los cuales, a su vez, le aumentan sus sufrimientos. De esta manera el carácter de Dios aparece deformado ante el creyente y los mismos espíritus mentirosos se ocuparán de que éste culpe a Dios por lo que ellos mismos están haciendo.

El creyente consiente en permanecer en una condición crónica de debilidad entendiendo a su manera que ésta es necesaria para que el poder de Dios se manifieste en su vida. Generalmente esta creencia se basa en las palabras de Pablo cuando dice: Porque cuando soy débil, entonces soy fuerte, según se lee en 2 Corintios 12:10.

El creyente engañado no se da cuenta de que esta declaración fue hecha por el apóstol sobre el simple hecho de que cuando él se sentía débil encontraba que la fortaleza de Dios le era suficiente y que no se trata de una exhortación a los hijos de Dios para que deliberadamente escojan ser débiles e ineptos para el servicio en lugar de afirmar con fe: Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

El hijo de Dios que malinterpreta estas cosas y escoge por su voluntad permanecer en un estado de debilidad resulta ser una carga para los que le rodean, y su testimonio está muy lejos de mostrar la vida que Dios realmente desea para él. La voluntad de ser débil impide la operación de fortalecimiento por parte de Dios y por medio de esta sutil mentira del enemigo, el servicio cristiano sufre injustamente.

La pasividad en el sentido que la estamos tratando no quiere decir siempre una falta total de actividad, puesto que una vez que la persona se vuelve pasiva en su mente y voluntad, es "atrapado" por los malos espíritus para guiarlo a una actividad satánica, incontrolable y completamente desequilibrada.

Durante el tiempo de pasividad parece estar en paz, pero cuando es empujado a una actividad satánica está inquieto y desubicado con respecto a todo lo que le rodea. Los espíritus malignos hacen imposible que pueda vivir en armonía consigo mismo, con los demás y con las circunstancias del momento por más agradables que éstas puedan ser.

El creyente así engañado está consciente al mismo tiempo de una febril y descontrolada actividad (en cuerpo, mente o espíritu) pero a la vez siente un "peso" sobre sí que no le deja trabajar tranquilo. Todas estas son manifestaciones de un nefasto plan satánico para robarle la paz.

El creyente que necesita liberarse de su condición pasiva debe tratar primeramente de entender cuál era su condición en los tiempos normales y entonces examinarse a sí mismo a la luz de ella para ver si los malos espíritus le han estado interfiriendo. Para hacer esto debe de recordar una etapa de su vida que haya sido buena y fructífera y compararla con esta condición anormal que está atravesando ahora.

Así como la pasividad ha avanzado paso a paso, la liberación de la misma ha de ser hecha de forma lenta y paulatina. Para la completa liberación es necesario que el creyente quiera cooperar y a la vez tenga el deseo de liberarse.

El engaño y la pasividad sólo pueden ser quitados de en medio cuando la persona comienza a entender su condición y la obra de los malos espíritus y mediante el uso de su voluntad rehúsa a los espíritus malignos el "terreno" que una vez les cedió.

Un punto importante en la liberación de la pasividad es mantener en la mente de forma continua el pensamiento de cuál era su condición normal antes de hacer víctima de dicho engaño, y cada vez que se baja de ese nivel investigar la causa y tratar de quitarle de en medio.

Cualquier facultad o parte del ser que se haya rendido a la pasividad y que por lo tanto esté fuera de uso debe ser recuperada por un ejército activo de la voluntad y traída bajo control. El terreno cedido anteriormente a los malos espíritus debe ser recuperado y ha de resistirse en forma persistente al diablo y sus huestes, recordando que ellos lucharán por volver a recobrar lo perdido. Recuerda tú, que tal vez te halles en esta lucha, las palabras de 1 Juan 4:4: Porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo.

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Guerra de Argumentos

¿A cuantos de ustedes les han enseñado que los demonios existen, pero que no pueden hacer absolutamente nada con los creyentes? En lo profundo, esto es absolutamente cierto y verdad, pero en los hechos concretos y reales, algunas cosas son bien diferentes.

Porque un creyente, (Y no estoy hablando de una persona que concurre a una iglesia, estoy hablando de un creyente), para ser más que vencedor, tiene que moverse por fe y la fe tiene un tremendo enemigo: una mente plagada de sugerencias demoníacas. Para evitar esto, hay dos caminos alternativos pero con igual objetivo: conocer nuestra identidad en Cristo y no ignorar las maquinaciones de Satanás.

(Oseas 4: 6)= Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio; y porque olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos.

La palabra CONOCER, tiene dos acepciones bien diferentes aunque con igual contenido. En términos generales y populares, significa no ignorar determinada cosa, saber de algo, y en términos bíblicos, significa intimidad.

Cuando Adán conoció a Eva y Eva concibió de él, es obvio que no se trató de un saludo ni de una presentación formal, sino de máxima intimidad. Lo cierto es que hay muchos cristianos espiritualmente ignorantes y derrotados en sus vidas cotidianas simplemente porque no entienden ni se dan cuenta que hay una batalla por el control de sus mentes.

La fe es el camino de Dios para la vida, mientras que el razonamiento es el camino del hombre. Y ambos están enfrentados. Nadie le dice a usted que no tenga que razonar, lo que le estoy diciendo es que nosotros no tenemos la capacidad par determinar los pensamientos de Dios por medio del razonamiento humano, por lo tanto, nos guste o no, dependemos de la revelación divina.

(Isaías 55: 9)= Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.

Esto significa que hay dos caminos para transitar: el camino de Dios operando por fe, o nuestro camino operando según nuestra limitada habilidad. Le pregunto, mi hermano, para que me lo responda con la máxima sinceridad de la que pueda ser capaz: Usted, ¿Ignora esto?

¿No, verdad? Y entonces, ¿Por qué cree que una gran mayoría de hermanos está empecinada en hacer aquellas cosas que suponen íntimamente que están muy bien y no las que Dios dijo que había que hacer?

¿Tan tontos hemos sido que no nos hemos dado cuenta que esto no es un pensamiento nuestro, sino una influencia maligna que se introduce en nuestras mentes, y a las que nosotros les damos mayor validez que a la mismísima Palabra de Dios?

Cuando nos conducimos así, entonces, es cuando nos justificamos con frases hechas: “Ah, no; yo no puedo ver eso como lo ve Dios”. O sino: “Dios lo dirá, pero yo no lo creo ni lo entiendo así”. ¿Nunca ha escuchado respuestas como esta?

Ahora pregunto, una vez más: ¿Qué es lo que hacemos después de estas opiniones? Hacemos la “nuestra”, es decir. La que mejor nos parece. Si nos sale bien, damos testimonio público del asunto, reservándole una pequeña parte a Dios, y si sale mal, preguntamos a los gritos como Dios pudo haber permitido eso.

(Proverbios 3: 5-6)= Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.

Usted sabe muy bien que el camino de Dios es el mejor y tiene la intención de caminar íntegramente en ese camino, pero cuando se empieza a entretener con pensamientos o ideas que son contrarias a la Palabra, empieza a comprometerse con dos posiciones absolutamente contrapuestas.

Obedecer a Dios pero, por las dudas, su sabiduría humana está a la expectativa por si lo otro falla. Mientras más tiempo y fuerza usted invierta en masticar sus propios planes en cuanto a como vivir su vida, menos tiempo y fuerzas tendrá para buscar el plan de Dios y dejar de apoyarse en su propia prudencia.

(Santiago 1: 8)= El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos.

Cuando ocurre esto, su madurez en Cristo será obstruida, su crecimiento espiritual será impedido y su experiencia diaria como cristiano será marcada por la desilusión, el desánimo y la derrota. Es que en primer lugar nos encontramos con que su carne sigue generando pensamientos e ideas humanísticas.

La carne es la parte suya que fue entrenada para vivir independiente de Dios antes de su conversión. Cuando usted nació de nuevo, Dios le dio una nueva naturaleza y llegó a ser una nueva persona, pero lo cierto es que nadie le borró el cerebro. Entró en su nueva fe con todas las viejas costumbres y patrones de pensamientos de la carne.

Lo segundo de estas cosas, es que Satanás y sus demonios están activamente involucrados en tratar de distraerlo de su andar por fe llenado su mente con pensamiento e ideas de él. Esto desata la esencia de la batalla para la mente, que es un conflicto entre vivir en los caminos de Dios por medio de la fe, o vivir en los caminos del hombre al seguir los impulsos del mundo, de la carne y el diablo.

Tal vez usted sienta que es una víctima indefensa que está en el medio sacudido por las inclemencias de la tormenta, pero tengo que decirle que no, que usted no es ninguna víctima indefensa, sino todo lo contrario. Usted es, en definitiva, quien decide quien será el ganador en cada batalla.

(2 Corintios 10: 3-5)= Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo.

Esta es la naturaleza real de la batalla, y lo primero que usted necesita saber, es que las batallas no se libran en el nivel humano de la inseguridad o la habilidad. Usted no puede, por más esfuerzo que haga y por más que se lo proponga tozudamente, ser más inteligente o más fuerte que la carne o el diablo, por usted mismo.

Sus armas, necesariamente, tienen que ser divinamente poderosas si es que quiere, verdaderamente, salir más que vencedor de ese conflicto espiritual. Los principales blancos que se tienen que destruir son las fortalezas de su mente.

Las fortalezas son patrones negativos de pensamiento que han sido inculcados en nuestras mentes en una de dos formas: o bien por la repetición en el transcurso del tiempo, o a través de una experiencia traumática.

¿Cómo se establecen esas fortalezas en nuestras mentes? Generalmente, como resultado de cierto número de pasos sutiles que nos alejan del plan de Dios para nosotros y nos hunden en el comportamiento humano secular.

Aquí es donde, en la mayoría de los púlpitos, se aprovecha una verdad como la que le he compartido, para promocionar otra que, si bien tiene algo que ver, no es del todo la gran verdad. Se le suele decir a la gente, por ejemplo, que uno de esos mecanismos sutiles, es hacerle creer que si no viene a la iglesia, o que en la iglesia se aburre.

Eso, le aseguran los líderes, lo llevará a usted a la extinción paulatina pero total de su fe, cosa que no es tan así por dos motivos: porque cuando usted está fundamentado en Cristo, también puede llegar a aburrirse en un templo en donde no se le predica a Él, y porque no es la asistencia a un templo, a veces, sólo a participar de “shows cristianos” superficiales, lo que mantendrá viva la llama del Espíritu, sino su concreta relación personal con Cristo.

Yo aconsejo siempre a aquellos que están muy débiles o recién nacidos a la nueva vida, que no dejen de congregarse en los templos, pero cuando se trata de gente madura, lo que les digo, es que no dejen de congregarse, aunque aquí en este caso, dejo fuera de la conversación la palabra “templo”.

(Efesios 2: 1-2)= Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia.

Hay una verdad irrenunciable: usted ha sido diseñado para vivir en comunión con Dios y para cumplir sus propósitos; pero nació físicamente vivo y espiritualmente muerto en un mundo hostil. Siempre sus máximos estímulos vinieron de allí, de ese medio ambiente.

Libros, películas, música o experiencias impactaron su vida. Pudo usted haber encontrado o no el método para soportar eso. Y eso mismo fue elaborando, con el correr de los años, una filosofía de cómo sobrevivir, haciéndole frente a los problemas y teniendo cierto éxito en este mundo, pero al margen de Dios.

Cuando usted se convirtió, sus pecados fueron quitados; pero su predisposición y comportarse de cierta manera, la cual desarrolló al ajustarse a su medio ambiente, siguen arraigados a su carne. Incluso, y esto no se dice por demagogia, usted puede ser creyente del nuevo nacimiento y seguir viviendo a base del estilo de vida que había desarrollado independiente de Dios. Es por eso que Pablo escribió lo que sigue:

(Romanos 12: 2)= No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, par que comprobéis cual sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

Ahora: ¿Cómo se llama el impulso de vivir como se nos da la gana en lugar de cómo Dios quiere? Se llama Tentación. Esa es la esencia de la tentación, esa es la gran batalla y Satanás sabe como y donde tentarlo a usted.

Él lo ha observado muchos años y conoce cuales son sus puntos débiles y allí es donde apunta. Si cuando la tentación aparece, no hace usted lo que dice 2 Corintios 10:5, que es llevar cautivo todo pensamiento a Cristo, va a empezar a considerar a esa tentación, como una opción.

Y en cuanto usted comenzó a pensarlo, empieza a caminar en dirección al lugar en que el enemigo quiere tenerlo. Leí una vez en un hermoso libro, un gracioso ejemplo de cómo se puede ceder a la tentación.

Un hombre con algunos kilos de sobrepeso, de pronto, dice: “Voy a dar un paseo, pero por las dudas me tiente con algo, no voy a pasar ni cerca de la panadería” – Después dice: “¿Pero por qué voy a tener tanto miedo? ¡Voy a pasar frente a la panadería; lo que no voy a hacer, es entrar!”

Más adelante, agregará: “Creo que estoy lo suficientemente maduro y fuerte como para ingresar a esa sucia panadería y ni siquiera mirar sus masas”. – “Pensándolo mejor: ¿Por qué no voy a mirar esas masas? Lo importante es que no me lleve ninguna”.

“aunque…No veo el motivo de por qué mi problema de obesidad, tenga que perjudicar a toda mi familia. Voy a comprar una bolsa de esas masas y, sin tocar ninguna, la voy a levar a mi casa para que las coman mi esposa y mis hijos”.

“Sí señor, lo que a mí me perjudica es comerme esas masas, pero no oler y percibir su aroma. Así que voy a olerlas, y nada más”. – “Pensándolo mejor: ¿Qué puede tener de malo que pruebe un pequeño trozo de una? Lo que me engordaría, sería comérmelas a todas, ¿no es así?”

Último acto del drama cotidiano que nos está presentando esta historia. “¡Basta! ¿Quien me lo puede impedir? ¡Comeré, comeré y comeré esas masas, reviente quien reviente y engorde quien engorde!! ¿Lo puede usted entender? ¿Como hará para no caer en esto?

(1 Corintios 10: 13)= No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana, pero fiel es Dios quien no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.

Algo queda más que claro aquí: si no controla usted el primer cuadro, la primera medida, el primer milímetro de tentación, todo lo que sobrevenga después, va a caminarlo por encima. El problema más grave es subestimar a la tentación. Allí es donde ella e hace fuerte y lo vence.

Hechos concretos: el hombre natural tiene una tendencia clara a la inmoralidad y la promiscuidad. El hombre “normal” según la sociedad secular, es aquel que anda de juerga en juerga, bebe, fornica si es soltero o comete adulterio si es casado, consume pornografía y todo aquello que exacerbe sus sentidos. La conversión no cambia todo esto de un solo golpe, principalmente le cambia la visión. Ante la primera tentación, tendrá que huir, inexorablemente. De otro modo, va a caerse.

Las personas que estudian el comportamiento humano nos dicen que si se repite una acción durante seis semanas, terminará siendo una costumbre. Y si se ejerce aquella costumbre por suficiente tiempo, se establecerá una fortaleza.

En cuanto una fortaleza de pensamiento y de reacción está arraigada en su mente, prácticamente se ha perdido la habilidad de decidir y actuar de una manera contraria a ese patrón. La no manda nuestra sabiduría sino el patrón al cual hemos cedido.

Ejemplo: si una mujer es violada con el sonido de fondo de una sirena de ambulancia, cada vez que oiga sonar una sirena, refrescará en su memoria ese tremendo momento. Fortaleza. Otro ejemplo que da el autor de otro libro:

Tres muchachos, hijos de padre alcohólico. Cuando el hombre llegaba a su casa borracho y agresivo, estas eran las reacciones: el mayor, de dieciocho años, se le atrevía y lo enfrentaba; el mediano, de trece años, trataba de calmarlo y el menor, de nueve años, huía despavorido a esconderse. Esa, exactamente, será la actitud que cada uno de ellos tendrá ante las agresiones de la vida años y años después.

La hostilidad es una fortaleza. El primer plan de Dios desarrolla el carácter y el conocimiento de amar a los enemigos, orar por ellos y dar la otra mejilla. La inferioridad también es una fortaleza. Usted, un hijo o una hija de Dios, un santo, de ninguna manera podrá ser inferior a nadie.

Si se siente así, es víctima de una fortaleza. La manipulación es una fortaleza. ¿Siente usted que tiene que controlar a las personas y circunstancias de su vida? ¿Le es imposible dejar las cosas en manos de Dios? En algún momento ha desarrollado usted un patrón de control que, con el tiempo, se ha convertido en fortaleza.

La homosexualidad es una fortaleza. Ante los ojos de Dios, no hay tal cosa como un homosexual. Él los creó varón y hembra. Pero si hay un comportamiento homosexual, generalmente es el resultado de pasadas experiencias negativas con los padres o con el sexo.

Esas experiencias impulsaron a esas personas a dudar de su suficiencia sexual y a empezar a creer una mentira en cuanto a su identidad sexual. La anorexia y la bulimia son fortalezas. ¿Usted puede creer que una mujer que pesa cuarenta y cinco kilos, se mire al espejo y se vea obesa?

Cualquier reflejo que dirige sus pensamientos y acciones de manera negativa, significan una verdadera fortaleza en su mente. En algún momento usted formó esos patrones de comportamiento y hoy, simplemente, ha pasado a ser víctima de ellos.

Pero la batalla en su mente no es solamente entre el mundo y la carne. También tiene usted como oponente al diablo, que está maquinando como llenar su mente con pensamientos que estén opuestos al plan de Dios para su vida. Por eso es que Pablo dice que debemos llevar cautivos a Cristo nuestros pensamientos; simplemente porque son pensamientos que vienen del enemigo.

(2 Corintios 3: 14)= Pero el entendimiento de ellos se embotó; porque hasta el día de hoy, cuando leen el Antiguo Pacto, les queda el mismo velo no descubierto, el cual por Cristo es quitado.

(2 Corintios 4: 3-4)= Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto; en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es imagen de Dios.

Hay una palabra, en ambos versículos que hemos leído, que pese a estar traducidas de modo diferente, tienen la misma palabra griega como base. En el primero, dice que se embotó el ENTENDIMIENTO de ellos y, en el segundo, que cegado el ENTENDIMIENTO. En ambos casos, la palabra usada es NOEMA.

(2 Corintios 11: 3)= Pro temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos (NOEMA) sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo.

(2 Corintios 2: 11)= Para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones (NOEMA).

La estrategia de Satanás es introducir los pensamientos e ideas de él en su mente y engañarlo de tal manera que usted crea que son suyos. Esto fue lo que le pasó a David cuando él lo incitó a que hiciese censo en Israel, un acto que Dios había prohibido.

Pero David actuó conforme a la idea de Satanás. ¿Se le habrá acercado Satanás a David, un día, para decirle: “Quiero que hagas un censo en Israel?” De ninguna manera. David era un hombre recto, y jamás hubiera obedecido a Satanás.

Pero: ¿Qué tal si Satanás le introdujo esa idea en su mente en la primera persona del singular? ¿Qué tal si el pensamiento le vino a David algo así como: “Necesito saber de qué tamaño es mi ejército, creo que voy a contar cuantos soldados tengo”?

Si usted supiera de inmediato que ese pensamiento no es suyo, lo rechazaría sin dudar. Pero como se cree que sí es suyo, y para usted, sus pensamientos son altamente importantes, entonces se lo cree totalmente y allí mismo es donde queda atrapado.

¿Se habrá dado cuenta, Judas Iscariote, que la idea de entregar a Jesús era de Satanás? ¿Nunca se dieron cuenta, Ananías y Safira, que la idea de mentir respecto a la heredad les llegó desde afuera?

Decía un reconocido sirvo de Dios en una ocasión que, en cada sesión de consejería, se encontraba con muchos hermanos que oían claramente voces en sus mentes, pero no decían nada por temor a que los demás creyeran que se estaban volviendo locos.

Él agregaba que la mayoría de los cristianos que conocía estaban plagados de dificultades en sus pensamientos que afectaban de manera negativa su tiempo devocional personal. Pocas veces reconocen que estas distracciones reflejan la batalla que sucede en sus mentes.

(1 Timoteo 4: 1)= Pero el Espíritu dice que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios.

¿Cómo es que se pelea esto? Con la verdad. Ya fue dicho: no es un encuentro de poderes, es un encuentro de verdades. Si con la verdad de Dios usted expone la mentira de Satanás, el poder de Satanás se rompe allí mismo.

¿Y cual es su papel en esta batalla? En primer lugar, ya se lo dije, tiene que ser transformado por la regeneración de su mente. ¿Y como es que puedo renovar mi mente? Llenándola con la Palabra de Dios.

Para poder ganar esa batalla tiene que permitir que la paz de Dios gobierne su corazón y que la palabra de Cristo more en abundancia en su vida, tal como dice en Colosenses 3:15-16. Al continuar almacenando en su mente la verdad de Dios, se estará equipando para reconocer la mentira y llevarla cautiva.

Hay un viejo ejemplo doméstico, lineal y callejero del que todos podemos extraer una buena enseñanza. Y dice que el cajero de un banco detecta más rápido que nadie al billete falso por una simple y sencilla razón: está acostumbrado a manejar el legítimo.

En segundo lugar, Pedro nos indica que preparemos nuestras mentes para la acción. En 1 Pedro 1:13 dice: Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios y esperad por completo la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado.

Tiene que deshacerse usted de las fantasías infructuosas. Si usted se imagina a sí mismo haciendo cosas sin hacerlas nunca, eso es peligroso. Porque pierde el contacto con la realidad. Pero si se imagina a usted mismo obedeciendo la verdad, podrá motivarse hacia la vida productiva siempre y cuando cumpla, al hacer las cosas que se imagina.

En tercer lugar, usted tiene que llevar cada pensamiento cautivo a Cristo. Aprenda a hacer esto desde el primer cuadro de sus pensamientos. Evalúe cada pensamiento que le sobrevenga con la verdad y no le de ninguna clase de lugar a la mentira.

(Filipenses 4: 6)= Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.

Esto significa, en cuarto lugar, que usted tiene que volverse a Dios. Cuando su compromiso con la obediencia se vea amenazado por la imposición de sus ideas personales, las del mundo secular, las de su carnalidad o las del diablo, acérquese – Como recomienda este pasaje -, a Dios, en oración.

(7) Y la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.

Aquí dice que al hacer eso, usted estará reconociendo a Dios y exponiendo sus pensamientos a la verdad en Él. Entonces su doble ánimo desaparecerá. Las emociones desempeñan un papel principal en el proceso de la renovación de su mente,

En sentido general, las emociones son producto de sus pensamientos. Si usted no está pensando correctamente, si su mente no está siendo renovada, si no está percibiendo a Dios y su Palabra apropiadamente, todo esto saldrá a relucir en su vida emocional. Y si no reconoce sus emociones, podría convertirse usted mismo en un blanco demasiado fácil para Satanás. He aquí una ilustración.

(Lamentaciones 3: 1)= Yo soy el hombre que ha visto aflicción bajo el látigo de su enojo.

(2) Me guió y me llevó en tinieblas, y no en luz (3) ciertamente contra mí volvió y revolvió su mano todo el día.

(4) Hizo envejecer mi carne y mi piel; quebrantó mis huesos; (5) edificó baluartes contra mí, y me rodeó de amargura y de trabajo.

(6) Me dejó en oscuridad, como los ya muertos de mucho tiempo.

Fíjese la expresión de desaliento que aquí esboza Jeremías al interpretar erróneamente que dios está en contra de él y que Él es la causa de sus problemas físicos. Note sus pensamientos atemorizados de estar atrapado. ¿Sabe cuanta gente piensa lo mismo y se siente igual, hoy?

(7) Me cercó por todos lados, y no puedo salir; ha hecho más pesadas mis cadenas.

(Verso 11)= Torció mis caminos, y me despedazó; me dejó desolado.

(Verso 18)= Y dije: perecieron mis fuerzas, y mi esperanza es Jehová.

Mire: si su esperanza estuviera en Dios y estas palabras fueran una representación correcta de Él, usted también, probablemente, se sentiría derrotado. ¿Cuál era el problema de Jeremías? Que su idea de Dios, estaba totalmente fuera de centro.

Dios no era la causa de su aflicción. No lo obligó a caminar en oscuridad. Dios no es una fiera esperando que tropecemos para devorarnos. Yo sé que es mucha la gente que cree eso porque así ha sido enseñada, pero no es la verdad en absoluto.

Pero Jeremías estaba pensando correctamente; así que no se estaba haciendo bien, ni tampoco estaba respondiendo correctamente. Pero, sorpresivamente, Jeremías comienza a cantar otra melodía y las cosas comienzan a verse de otro modo.

(Verso 19)= Acuérdate de mi aflicción y de mi abatimiento, del ajenjo y de la miel; (20) lo tendré aún en memoria, porque mi alma está abatida dentro de mí; (21) esto recapacitaré en mi corazón, por lo tanto esperaré.

(22) Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias.

(23) Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.

(24) Mi porción es Jehová, dijo mi alma; por tanto en él esperaré.

¡Que cambio! ¿Es que habrá cambiado Dios? No. ¿Entonces cambiaron las circunstancias de Jeremías? Tampoco. Lo que sí cambió, entiende bien esto, fue su percepción de Dios y, por lo consiguiente, también sus emociones.

Usted no es afectado tanto por su medio ambiente como por su percepción del mismo. Los eventos de la vida no deciden quien es usted. Dios decide eso, y su interpretación de los eventos de la vida decidirán como enfrentará usted las presiones de la vida.

Nos vemos tentados a decir: ¡Como me hizo enojar! O: “No me sentía deprimido en absoluto, hasta que llegó esa persona y ¡Pum!” Eso es lo mismo que decir: “No tengo control sobre mis emociones o mi voluntad”.

En realidad, no tenemos mucho control sobre nuestras emociones, pero sí tenemos control sobre nuestros pensamientos y nuestros pensamientos deciden posteriormente nuestros sentimientos y reacciones.

Es por esa razón, por ese motivo, por esa causa, que es tan importante que usted llene su mente con el conocimiento de Dios y de su Palabra. No necesariamente seminario, estudio sistemático. Sí intimidad, estar a solas con el Señor. Usted necesita ver la vida desde la perspectiva de Dios y responder de acuerdo con eso.

Si lo que usted cree no refleja la verdad, entonces lo que usted sienta no refleja la realidad. El decirle a alguien que no debe sentirse como se siente, es una forma sutil de rechazo. Porque no puede hacer mucho en cuanto a como se siente. El problema real es que tiene una percepción equivocada de la situación, que lo hace sentirse como se siente.

El orden bíblico es conocer la verdad, creerla, caminar de acuerdo con la misma y permitir que sus emociones sean producto de la obediencia. Eso es orden bíblico, no método de vida conforme a determinada religión.

Cuando usted cree lo que siente en lugar de creer la verdad, ¿Cómo será usted? Será tan inconstante como sus sentimientos. Pero cuando usted cree y actúa de acuerdo con la verdad, sus sentimientos reflejarán la realidad.

¿Recuerda usted ahora, con cierta precisión, lo que al respecto dijo el propio Jesús? Dijo: …Si sabéis estas cosas, bienaventurados seréis si las hiciereis. Conclusión: no basta con saber. Usted debe, primeramente, saber, y luego decididamente hacer lo que ya sabe.

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Una Batalla Sutíl

Voy a formularle dos preguntas que, de acuerdo a como usted las responda, su vida puede ser cambiada ahora mismo, en este mismo instante.

La primera: ¿Usted cree, verdaderamente, que el poder demoníaco pueda ser real? Es muy probable que, como una gran mayoría de cristianos, haya respondido que sí, que lo cree. Entonces pasaré a formularle la segunda.

¿Es posible que un demonio de Satanás pueda estar controlando su vida ahora mismo? Está bien; ya he “oído” su respuesta: “¡¡Hermano!! ¡Satanás ya ha sido despojado de su poder! ¡Estoy a salvo porque estoy en las manos de Jesús!”

De acuerdo, pero quiero ponerle sobre aviso, mi estimado hermano, que si usted es uno de los que piensan de ese modo, usted en este tiempo puede estar siendo cegado, precisamente, por uno de los más fructíferos engaños del enemigo.

Un engaño viejo, pero que todavía da muy buenos resultados. De alguna manera él le ha convencido a usted que todos los problemas, enfermedades, derrotas, depresiones y ansiedades que hay en su vida no tienen nada que ver con el poder demoníaco, y que todo está causado, ya sea por las circunstancias, sus suegros, la falta de vitaminas, una infancia infeliz o cualquier otra cosa imaginable.

Esto puede ser probado por usted con suma facilidad. ¿Qué ministerios siguen siendo más abundantes y proliferantes hoy? Los de liberación de demonios y los de sanidad interior. Entonces es ridículo creer que pueden habitar demonios debajo de su plato de sopa, pero mucho más dramático y grave es creer que no los hay por ninguna parte.

El hecho concreto es que la opresión demoníaca es muy real en la iglesia de hoy. Hay espíritus muy definidos que controlan, dominan, poseen, oprimen, molestan y atormentan a, por lo menos, ocho de cada diez personas en el planeta.

Y eso, mi estimado hermano, ¡Incluye a cristianos nacidos de nuevo! Esto significa que, estadísticamente, existe un ochenta por ciento de posibilidades de que un espíritu maligno esté secretamente apartándole a usted de Dios, destruyendo su testimonio cristiano e impidiendo su crecimiento en el Espíritu Santo y usted ni siquiera lo sabe.

“¡Hermano! ¿Usted me está queriendo decir, con esto, que un cristiano nacido de nuevo puede ser poseído por demonios?” No. No le estoy diciendo eso porque mi respuesta a su pregunta es No. Al menos, no, como generalmente pensamos sobre la posesión. Déjeme explicarle.

Primero: no hay ninguna distinción en la Biblia entre la opresión, la posesión, la obsesión o cualquier otra cosa que los demonios puedan hacerle a usted. La palabra usada en el Nuevo Testamento para alguien que padece de opresión demoníaca es Daimonizomai, y el significado moderno de esta palabra, es Endemoniado.

Para mejor comprensión de lo que significa estar “endemoniado”, usted puede preguntarse: ¿Qué clase de espíritu está en control o gobierna mi vida cada vez que reacciono, por ejemplo, con un gran miedo, un gran temor?

Digamos que de un momento para el otro, usted se pone pálido, tiene escalofríos, tiembla y comienza a gritar cuando se asusta. Le pregunto: ¿Qué clase de espíritu cree usted que está en control de su mente en ese momento? ¿El Espíritu Santo de Dios o el espíritu de miedo? Ni lo dude; eso no es el Espíritu de Dios.

Entonces, la duda primero y la pregunta lógica después, surgen inmediatamente. ¿Adonde estará Dios cuando esto sucede? Porque usted sabe que ha aceptado a Jesús como su salvador personal; sabe que ha recibido al Espíritu Santo.

Si es así, entonces, ¿Adonde está y en que anda tan ocupado nuestro Dios cuando esos miedos hostiles e irracionales le atacan? Como siempre, es la Palabra misma la que tiene la respuesta. No digo UNA respuesta, digo LA respuesta.

(Hebreos 13: 5 )= Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: no te desampararé ni te dejaré.

Mi querida hermana, mi querido hermano, está muy claro: su Señor ha prometido que Él nunca le dejará ni le desamparará. Por lo tanto, Él siempre está esperando dentro de su ser interior. ¿Esperando? ¿Y por qué tendría que estar esperando mientras yo sufro, en lugar de hacer algo?

Tengo que decirte que Él quiere hacerlo, pero sólo en caso de que hayamos aprendido a dejarlo actuar. Él, entonces, lo que está esperando, es que en lugar de paralizarse, quedarse mudo o desmayarse durante esos ataques de temor, lo llames a Él.

Lo que Él espera, en suma, es que usted reconozca su presencia dentro de usted y que toque, definitivamente y efectivamente, su divino poder para que, en ese instante, Él pueda levantarse dentro de usted.

Vamos a poner algo bien en claro para que nadie entienda mal, entienda a medias o no entienda nada: la semilla perfecta de la vida de Cristo que fue plantada en usted cuando nació de nuevo, nunca puede ser poseída, ni oprimida, ni de ninguna manera infiltrada por el enemigo.

Es impenetrable, imposible de ser atacada, o invadida por alguna fuerza maligna externa. Sin embargo, esa preciosa semilla de la vida de Cristo en su ser interior, es como un pequeño embrión dentro del cascarón exterior de su vieja naturaleza.

Durante tus años de crecimiento espiritual, este cascarón exterior empezaría a quebrarse o desmoronarse, y al final a caerse, a medida que el “hombre nuevo dentro suyo comienza a crecer y a surgir”. Es igual al pequeño pollo saliendo del huevo. Paso a paso, ese pequeño pollito se vuelve más fuerte mientras se va abriendo paso con el pico, hasta que un día sale totalmente al mundo exterior.

Es indudable que el pollito se está fortaleciendo desde el interior para romper el cascarón. Ya cuando el pollito puede romper su cascarón, es suficientemente fuerte como para arreglárselas en este mundo nuevo. De la misma manera, usted también está surgiendo como una nueva persona en Cristo. La Palabra de Dios lo asegura.

(2 Corintios 5: 16)= De manera que nosotros de aquí en adelante a nadie conocemos según la carne; y aún si a Cristo conocimos según la carne, ya no lo conocemos así.

(17) De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es, las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

¡Amén! ¡Gloria a Dios! ¡Buenísimo! Este versículo me dice que todas las cosas viejas pasaron, hermano. ¡Entiendo! Y, entre esas cosas viejas que ya pasaron, están mis viejos miedos, ¿No es así?

¡¡Un momento!! Si verdaderamente es así, entonces, ¿Por qué todavía los tengo? Un principio bíblico que usted tendrá que aprenderse, enseña que ninguna promesa en la Biblia es automática. Desde el principio hasta el final, la Palabra de Dios nos indica que debemos avanzar hacia y para Dios.

La Biblia, lejos de ser un compendio de historia, geografía y religión como muchos se empeñan en creer, es un pedazo de tecnología que trata sobre todo lo que debemos hacer par vencer a través de Cristo. No se olvide que Dios hizo al hombre para ser pacífico, pero de ninguna manera pasivo.

Los hijos de Israel descubrieron esto de la manera más complicada, más difícil. Desde los días de Abraham, Dios les había asignado la Tierra Prometida. No es de extrañarse que ellos no pudieran simplemente entrar en ella, después de tantos años en el desierto, levantar sus pies en alto y decir: ¡Oh, Aleluya! ¡Dios nos ha dado esta tierra y es nuestra! ¡Vamos a tomarla, vamos a establecernos allí!

¿Y por qué no habrán podido hacer esto? Porque la Tierra Prometida estaba llena de enemigos y, hermano, ellos tuvieron que luchar para tomar cada centímetro de la promesa. No fue automática.

Es lo mismo con nuestra alma. Jesús ya pagó el precio para redimirla. Pero cuando usted nació de nuevo, esa mente suya ya estaba infectada con toda clase de temores, modos de pensar negativos, actitudes corruptas y razonamientos mundanos que el diablo había puesto allí.

Bien; así como en Canaán, los enemigos residentes no se marcharon automáticamente cuando los israelitas entraron, todos sus temores no se marcharon automáticamente de su mente en el momento en que usted dijo: ¡Te amo, Jesús!

Lo que pasó cuando usted nació de nuevo, es que fue lavado de la culpa de todos sus pecados y temores. ¡No fue automáticamente liberado del poder del pecado o del poder del temor! Y es por esta causa, precisamente, que ahora hay una guerra espiritual tan violenta en su vida.

(Efesios 6: 12)= Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

¿Por quien vendrá Jesús, dice la Biblia, en su segunda venida? Vendrá por una novia in mancha y sin arruga. Ahora, cuando usted vino a Él, no vino sin mancha y sin arruga. La tierra de su mente y de su alma estaba en completo desorden.

Muchos parecen haber olvidado su procedencia y, cuando llega a la iglesia y a Cristo alguien con mucha suciedad, se colocan en jueces olvidando que Dios no sólo no autoriza a un hijo a juzgar a otro, sino que lo censura abiertamente. Disciplina, si es necesaria, sí; pero el juicio no es nuestro. Es por esto que usted debe luchar para reclamar el territorio de su mente, venciendo al enemigo que ya ha sido derrotado.

Porque sí, Satanás fue vencido por Jesús. Pero a través del poder de Cristo en nosotros, debemos también conquistarlo. Cuando el batallón comando ha tomado una ciudad que estaba en manos del enemigo, no bastará con la victoria militar.

Inmediatamente deberá entrar a la ciudad un sector del ejército que se hará cargo de la administración y el gobierno de esa ciudad en reemplazo de los que el enemigo tenía allí. Ah, y no deberá parecerse a este, ¿Entiende? Nuestro Señor Jesucristo, Dios le ha dado a usted toda autoridad, toda capacidad y todo el poder para volverse perfecto en Él.

(Romanos 8: 37)= Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.

El le ha dado todo lo que usted necesita para tomar la victoria en Cristo y ser, en lo efectivo, más allá de lo declamatorio, más que vencedor. Usted ha sido completamente equipado con todo lo necesario para crecer y convertirse en la novia perfecta y madura para su Hijo.

Obviamente, Satanás no quiere que usted use lo que Dios le ha dado. El quiere mantenerle atado a él, (Y el temor es la más utilizada de todas sus ataduras), de manera que nunca llegue a ser una novia aceptable. La única manera en que Satanás puede hacer esto, es penetrando en su mente no renovada; para allí “rugir” con pensamientos de miedo, esperando que usted los acepte.

Lo peor que usted puede hacer cuando esto sucede, es correr de vuelta a u cascarón o rendirse a esos temores. Sin embargo, Dios no tiene ninguna intención de que usted se rinda o salga derrotado. Su intención es que usted salga fuerte y triunfante. Él lo dice.

(Hebreos 10: 38)= Mas el justo vivirá por fe; y si retrocediere, no agradará a mi alma.

(39) Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma.

Voy a tener que advertirle, leído esto, que Satanás se va a agarrar con uñas y dientes a todos los miedos que usted haya tenido en el pasado, en un esfuerzo para presionar y estrangular la nueva vida espiritual que hay en su interior.

Su meta es que usted nunca alcance la madurez espiritual. Por diversos motivos me ha tocado entrevistarme con mucha gente y, de hecho, oír sus problemas. Mayoritariamente, tengo que decirle que, hasta hoy, parecería ser que el diablo se estuviera saliendo con la suya.

¡No tenga miedo! Pruebe de considerar o tratar de ver el espíritu satánico de temor como a un mono grande y negro que está colgado de la jaula de su hombre viejo y al no renovado “YO”. Allí está, sacudiéndole, gruñendo, tratando con todo su poder de hacerle retroceder al miedo y sofocar esa pequeña luz en su interior.

Su propósito es el de poseer completamente su vieja naturaleza, de manera que su nuevo hombre no tenga ninguna oportunidad. Entonces a usted no le quedará otra. ¡Tiene que resistir! Por eso es que el crecimiento espiritual no es una cosa fácil.

(Gálatas 4: 19)= Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros, (20) quisiera estar con vosotros ahora mismo y cambiar de tono, pues estoy perplejo en cuanto a vosotros.

Como el mismísimo Pablo descubrió, guiar a la gente a la salvación es la parte sencilla. Hacerles crecer para que lleguen a la madurez espiritual y a la victoria, ya es otra historia. No soy nadie al lado de Pablo, pero no puedo evitar decir que doy fe total de eso.

Y debe ser por esa misma razón, – Y son muy pocos los “mini-astros” y telepredicadores pletóricos de euforia demagógica que lo digan -, que hay tanta gente salva en la iglesia y tan pocos verdaderamente maduros que no podemos menos que concluir que no es algo automático, en absoluto.

(Juan 1: 12)= Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.

Muchos no lo hacen, pero: ¿Será esto tan importante? ¡Es que nunca me lo predicaron! Ah…nunca se lo predicaron…Y dígame: ¿Cuánto hace que alguien no le predica sobre el infierno? Bueno; es lo mismo.

Que no se lo hayan predicado últimamente, no significa que el infierno haya desaparecido. Fíjese que cinco de las diez vírgenes que salieron a encontrar al esposo, Jesús, fueron dejadas fuera del festejo de las bodas.

¿Cinco? ¡Sí! ¡Cinco! ¡Nada menos que el cincuenta por ciento! ¡Pero es que la salvación no se pierde, hermano! ¡Cállese! ¿No está viendo que sí se pierde? Basta. No discuta más tonterías. Trate de madurar y aprobar.

¿Ser usados? No. No dije ser usados, dije ser aprobados. Cinco vírgenes. ¿Podría imaginarse un cincuenta por ciento de mortalidad en la iglesia, hoy? Yo sí me lo imagino. ¿Sabe por que causa? Por el miedo. Así que, ¿Está usted listo para hacer algo sobre esos miedos traicioneros que están persiguiendo su vida? Si está realmente dispuesto, entonces empecemos.

El primer paso para vencer cualquier problema que se pueda presentar en su vida, es entenderlo. En nuestro caso específico, debemos entender completamente que el espíritu de miedo es, en realidad, una poderosa fuerza de maldad que puede “crear” o hacer realidad aquello que tenemos. Job experimentó precisamente esto, ¿Lo sabía? Mire lo que le hizo decir lo que experimentaba:

(Job 3: 25)= Porque el temor que me espantaba me ha venido, y me ha acontecido lo que yo temía.

Tremendo. Pero y entonces, ¿Cómo es que trabaja el poder de la maldad? Desde que Dios creó el universo, los poderes espirituales han tomado dominio sobre los poderes mentales; y los poderes de la mente han dominado el mundo físico. Por lo tanto, todos los espíritus que nosotros mismos elijamos aceptar en nuestras mentes, determinarán lo que se manifestará en nuestra esfera física.

Por ejemplo: si usted elige aceptar que el espíritu de temor entre en su vida, usted tendrá pensamientos de temor, hablará palabras de temor y, lo que tema, al final le sucederá. ¿Es que realmente será así?

Mire; de alguna manera, la Biblia lo dice y, también de alguna manera, lo he visto ocurrir. Ahora; si usted elige aceptar el Espíritu de paz de Dios, entonces tendrá pensamientos de paz, hablará palabras de paz y creará serenidad a su alrededor.

Así como hemos enseñado que la transferencia de espíritus es algo real y verdadero, así también tendremos que decir que la transferencia a nivel espíritu humano, también es posible. Si no, basta ver cuando entra a un lugar reducido una persona acelerada, a los quince minutos, todo el mundo anda a dos mil por hora.

Es indispensable que en esto no se equivoque. Sólo hay dos clases de fuerzas espirituales. Las que provienen de Dios y que apuntan decididamente hacia el bien y aquellas que provienen de Satanás y que, como usted podrá imaginarse, por más conservadora que sea su iglesia, su denominación, está directamente vinculado con el mal, con la maldad.

Todavía hay mucha gente sincera, que cree estar de verdad sirviendo al Señor, que asegura que predica como corresponde, pero que del diablo no se habla porque eso todavía está en estudio por parte de los eruditos teólogos de su denominación. Predicar, mi amado hermano, es preanunciar la derrota de los ángeles caídos, no se si lo sabía. Así que muy mal se podría predicar y no mencionar demonios.

Porque hay una verdad irrenunciable si partimos de la base de que usted es un creyente real, genuino. Usted tiene el Espíritu que está por sobre todos los espíritus, el Espíritu Santo de Dios, morando en lo profundo de su ser interior.

Sin embargo, la pregunta crucial que usted tiene que enfrentar todos los días, es: ¿Cuál espíritu voy a elegir incorporar a mi mente, hoy? ¿El Espíritu de Dios o el espíritu de temor? ¿Qué clase de pensamientos va usted a aceptar o a rechazar?

Porque quiero que recuerde, una vez más, que no está poseído, sólo influenciado, entonces tiene la posibilidad de aceptar o rechazarlo. A esto lo tiene usted que tener en cuenta muy de sobremanera, y prepararse para tener mucho cuidado con eso, porque al que le permita controlar sus pensamientos, ese será el que terminará controlando todo su ser, toda su vida.

(Romanos 6: 16)= ¿No sabéis que si os sometéis a alguien como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, sea del pecado para muerte, o sea de la obediencia para justicia?

Hay una muy antigua enseñanza clásica que dice que, “La fe es un hecho, pero la fe es un acto”. El significado de esta enseñanza es que la fe, como una fuerza espiritual creativa que es, no se manifiesta en el mundo físico hasta que usted elige con su mente y su voluntad que sea una realidad actuándolo. Una cosa, entonces, es tener fe en algo y otra muy diferente y quizás mucho más difícil, es creerla, declararla y activarla.

Muy bien; el temor obra de la misma manera. Satanás puede rugir todo lo que quiera; pero si usted no le permite que sus pensamientos de temor permanezcan en su mente y sean una realidad, no hay nada más que se pueda hacer.

Él huirá ante su resistencia porque eso es, precisamente, lo que dice y asegura la Palabra: que si resistimos al diablo, él huirá de nosotros. Ahora bien; sin embargo, si usted elige actuar conforme a las sugerencia sembradas por el espíritu de temor, (O usar las palabras de su boca para reforzarlas), usted ha desprendido y liberado una poderosa fuerza maligna que, sin ninguna duda, empezará a obrar.

Se puede decir algo más, todavía: actuar y reaccionar el temor se convierte muy pronto en una costumbre difícil de romper. Es por eso que en el Huerto del Edén, Satanás no perdió tiempo en dirigirse a la mente de Eva.

Él sabía que si ella aceptaba sus sugerencias en su mente, estos pensamientos, entonces, alimentarían su voluntad. Y una vez que ella escogiera (Con su voluntad) actuar sobre ellos, ¡Ella sería suya! Le voy a dar algunas escrituras que confirman esto.

(Job 21: 7-9)= ¿Por qué viven los impíos, y se envejecen, y aún crecen en riquezas? Su descendencia se robustece a su vista, y sus renuevos están delante de sus ojos. Sus casas están a salvo del temor, ni viene azote de Dios sobre ellos.

No podemos decir que los incrédulos no sufran el miedo. Muy por el contrario, lo sufren y llegan a cualquier clase de extremos por él. Pero en igualdad de medida, es notable como el impío, (Es decir: el hombre que no vive en el Espíritu), generalmente no tiene miedo.

¿Sabe usted por qué? Porque no lo alimenta. Está tan confiando en sus riquezas, en sus posesiones, en su poder terrenal, que no se permite gastar su tiempo en pensar cosas malas. Por ese motivo es que, cuando se desmoronan sus débiles bases, es cuando todo se viene abajo y puede terminar pésimo.

(Salmo 55: 1-5)= Escucha, oh Dios mi oración, y no te escondas de mi súplica. Está atento, y respóndeme; clamo en mi oración, y me conmuevo, a causa de la voz del enemigo, por la opresión del impío; porque sobre mí echaron iniquidad, y con furor me persiguen. Mi corazón está dolorido dentro de mí, y temores de muerte sobre mí han caído. Temor y temblor vinieron sobre mí, y terror me ha cubierto.

Esto es muy gráfico y elocuente: ¿Por qué teme? Porque oye la voz del enemigo y experimenta la opresión del impío.

(Salmo 19: 7-9)= LA ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma; el testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo. Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón; el precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos. El temor de Jehová es limpio, que permanece para siempre; los juicios de Jehová son verdad, todos justos.

(1 Juan 4: 17)= En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, (Entienda: lo que le está diciendo es que en nosotros se ha madurado el carácter) para que tengamos confianza en el día del juicio. (Para confiar en el día del juicio, es necesario tener carácter y madurez) pues como él es, (Un Dios con carácter) así somos nosotros en este mundo.

(18) En el amor no hay temor (Es decir que, cuando usted tiene el carácter de miembro del Reino de Dios, no puede tener miedo alguno, sino que está lleno de confianza) sino que el perfecto amor (Estamos hablando de la madurez de su carácter) echa fuera el temor, porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor.

¿Sabe usted lo que significa esto? Algo que siempre hemos visto, pero que por confusión entre respeto y pasividad, no hemos evidenciado nunca: una gran mayoría de creyentes, hoy por hoy, adolece de madurez. No interesa de quien o de quienes es la responsabilidad, lo que importa es que, una enorme cantidad de pueblo de Dios se está perdiendo bendiciones por causa de su inmadurez.

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Espíritu de Engaño

Durante la vida cristiana podemos oír muchas voces. La voz de nuestra propia mente, la de nuestros hermanos en la fe, la de los predicadores, incluso la potente voz del mundo, etc. Cada una de ellas reclama para sí nuestra atención y nuestra adhesión.

Sin embargo, hay dos voces, preponderantemente, que pueden penetrar en las sendas interiores de nuestra mente, y que de la obediencia o acuerdo con alguna de ellas que nosotros podamos tener, dependerá todo el equilibrio, la paz y la victoria de nuestra vida espiritual.

Esas dos voces son la voz de Dios y la voz del diablo. Ambas tienen acceso a nuestro ser interior. La voz de Dios es la verdad, la del diablo la mentira. Dios nos habla para hacer de nosotros seres felices, para enseñarnos, mientras que el diablo lo hace para coaccionarnos (Chantajeamos), hacernos errar el camino y, si puede, desequilibrarnos y enloquecernos. Claro está que él es un artista del mal y no se presenta ante nosotros con todas estas maléficas intenciones a la vista.

Teologías, costumbres o miedos al margen, las Escrituras nos revelan mucho más sobre los poderes malignos sobrenaturales que lo que en realidad conocemos y aún de lo que nos ha sido enseñado.

Usa los sentidos de Eva y su conocimiento de las órdenes de Dios para llevarla a un estado de esclavitud y cautiverio bajo su persona. Lo vemos usando el bien para acarrear el mal, y sugiriendo el mal para promover un supuesto bien. Cautivada con la idea de ser como Dios, Eva cerró los ojos al principio de la obediencia, y fue engañada.

(1 Timoteo 2: 14)= Y Adán no fue engañado, sino que la mujer, siendo engañada, incurrió en transgresión.

La bondad y el querer hacer bien no son, por lo tanto, ninguna protección segura contra el engaño. La manera más sutil con la que el diablo engaña al mundo y a la iglesia es cuando viene disfrazado de alguien o algo que, en apariencia, trata de impulsarles a principios desequilibrados de bien hacer o de celo por Dios.

Él le dijo a Eva: “Seréis como Dios”, pero no les dijo: “Y seréis como demonios”. Los ángeles y el hombre conocieron la maldad cuando cayeron en pecado, pero Satanás no le dijo esto a Eva al añadir “sabiendo el bien y el mal”. Su verdadero objetivo era engañar a Eva llevándola a un acto de desobediencia a Dios, pero el dardo que usó, fue: “Seréis como Dios”.

Si ella se hubiera puesto a razonarlo y a estudiarlo detenidamente, hubiera visto por sí sola que la sugestión del tentador ponía de manifiesto su engaño, ya que lo que insinuaba era desobedecer a Dios. Una declaración basada en este razonamiento diabólico no tiene sostén y cae en el terreno del absurdo.

Sin embargo, la propia víctima pasó a ser el vehículo, el medio por el cual vendría el Vencedor que destruiría definitivamente las obras del diablo, limpiando y purificando los cielos y la tierra de toda señal de sus hechos. La serpiente es maldita, pero la víctima de su engaño es bendecida, pues Dios le promete que de ella saldrá la “simiente” que destruirá al diablo y sus huestes.

Por lo tanto, la historia de todas las edades consiste en el relato de una guerra entre estas dos simientes: la simiente de la mujer, la cual con el correr de todos los tiempos viene a ser Cristo y sus redimidos, y la simiente del diablo.

(1 Juan 3: 10)= En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo; todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios.

Satanás ha desplegado, a consecuencia, una verdadera guerra contra la mujer en venganza al veredicto del Edén. Esta guerra manifiesta desprecio y maltrato de la mujer en aquellos países donde el maligno tiene más dominio; y engañando a las mujeres, en las naciones cristianas, por medio del método del Edén de malinterpretar la Palabra de Dios insinuando en la mente del hombre que Dios ha pronunciado una “maldición” sobre la mujer, cuando en realidad ha sido perdonada y bendecida.

Así ha instigado a los hombres de la raza caída a llevar a cabo la supuesta maldición, la cual fue en verdad una maldición sobre el engañador y no sobre la engañada. A primera lectura puede pasar por un inocente juego de palabras, pero millones de mujeres en el planeta, saben que no es así.

Todo el Antiguo Testamento es una historia viva de los engaños satánicos: David, Job, el propio pueblo de Dios, Israel, cayendo groseramente en la idolatría o el uso de “espíritus familiares” en la adivinación u otras formas de la hechicería y el ocultismo. A esto habría que agregarle, merced al libro de Daniel, la aparición de los llamados: “Príncipes de Satanás”.

Estudiando con atención la vida de los discípulos del Señor también se puede ver la evidencia de la obra del engañador en el Nuevo Testamento. Si alguien suponía hasta hoy que cierta “cobertura” pastoral evita a un cristiano su guerra personal, se equivocó. Ni aquellos doce quedaron al margen de ella…

Dios da al apóstol Juan una revelación verdaderamente deslumbrante en cuanto a la confederación satánica contra Dios Padre y el Señor Jesucristo. Después del mensaje a las iglesias se hace al apóstol un descubrimiento progresivo de la obra universal del engañador y se le ordena que lo escriba para que la iglesia de Cristo pueda conocer el significado total y auténtico de la encarnizada batalla contra Satanás que deberá mantener cada redimido.

Al leer el Apocalipsis es importante recordar que las fuerzas organizadas de Satanás que se nos describen en este ya existían desde el tiempo de la caída del hombre del Edén y que las Escrituras fueron revelando sus obras sólo en forma parcial hasta la venida de la prometida “simiente de la mujer”: Cristo.

(Colosenses 2: 15)= Y despojando a los principados y las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.

La palabra clave del libro del Apocalipsis, es guerra, y en un grado tal que nunca antes el hombre conoció o imaginó; guerra entre los poderes de las tinieblas y las huestes angélicas de luz; guerra por medio del dragón y de los poderes engañadores del mundo contra los santos.

Una guerra por estos mismos poderes mundanos contra el Cordero; guerra del dragón contra la iglesia; guerra en muchas fases y formas hasta el fin cuando el Cordero vence y también vencen los que son de Él, a los cuales las escrituras llaman los elegidos y fieles.

(Apocalipsis 17: 14)= Pelearán contra el Cordero, y el cordero los vencerá, porque él es el Señor de Señores y Rey de Reyes; y los que están con él son llamados elegidos y fieles.

Nos vamos al fin de los tiempos, caracterizados por el engaño a nivel mundial descrito en el Apocalipsis. Entonces habrá engaño tanto a nivel individual como de naciones enteras y será este de tal magnitud que el engañador podrá tener prácticamente a toda la tierra bajo su control.

A esta etapa van antecediendo los períodos preliminares de las obras del engañador en los hombres, tanto en aquellos que están dentro de la iglesia como en los simples miembros asistentes. Aparte, el engañador ejerce sus artimañas y enceguecimiento sobre el mundo no redimido de fuera de la iglesia. En Apocalipsis, Satanás está descrito como el engañador del mundo entero y hemos de recordar que esto es lo que ha sido desde el principio.

(1 Juan 5: 19)= Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno.

La palabra “engañado” es, de acuerdo con las escrituras, la descripción de cada ser humano no regenerado, sin distinción alguna de personas, razas, culturas o sexo. Puede estar en el más remoto lugar en ignorancia total de Cristo como en un templo oyendo hablar semanalmente de Él.

(Tito 3: 3)= Porque nosotros éramos también en otro tiempo insensatos, rebeldes, extraviados, esclavos de concupiscencias y deleites diversos, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles, y aborreciéndonos unos a otros.

Esto significa que durante cierto tiempo estuvieron engañados. Pablo también lo estuvo antes de su conversión, si bien su engaño sucedió dentro del campo de lo religioso, pero engaño al fin. Aunque el corazón del hombre salvo es renovado y su voluntad se somete a Dios, todavía la disposición natural a aceptar el engaño, proveniente de su naturaleza caída, lo traiciona en muchas formas.

Santiago 1:22 dice que el hombre es engañado cuando es oidor y no hacedor de la Palabra; según 1 Juan 1:8 cuando afirma que no tiene pecado; como lo señala 1 corintios 3:18, cuando piensa que está lleno de la sabiduría de este mundo.

Gálatas 6:3 asegura que somos engañados cuando creemos ser algo no siendo nada; Santiago 1:26 es más duro aún: el hombre es engañado cuando aparenta ser religioso y su lengua sin freno revela su verdadera condición.

Según Gálatas 6:7, lo es cuando piensa que no cosechará de acuerdo con lo que sembró; cuando cree que los injustos heredarán el reino de Dios, según 1 Corintios 6:9; y finalmente, es también engañado, según 1 Corintios 15:33, cuando piensa que su contacto con el pecado no tendrá sus efectos en él.

El arma principal que el engañador y príncipe de las tinieblas utiliza para mantener al mundo bajo su poder es el engaño, con el cual es capaz de seducir a los hombres en cada etapa de sus vidas. De allí que se deben tener en cuenta estos tres tipos de engaño:

1)= Engaño de los no regenerados que, a su vez, ya se encuentran bajo el engaño del pecado. 2) Engaño dirigido al cristiano carnal. 3) Engaño adaptado hábilmente para el espiritual, quien ha pasado primeramente por las etapas anteriores y se encuentra ahora en un nivel donde su entendimiento está abierto y preparado para recibir los dardos más sutiles.

(Efesios 6: 10-18)= Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el señor, y en el poder de su fuerza.

Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.

Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estad firmes.

Estad, pues, firmes y ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, y calzado los pies con el apresto del evangelio de la paz.

Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno.

Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios; orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos;

Hay una forma de engaño que se relaciona con las cosas espirituales. Esto muestra que el pueblo de Dios que vive cerca del fin de los tiempos estará esperando la venida del Señor y, por lo tanto, se verá más predispuesto a prestar atención a toda clase de movimientos de apariencia sobrenatural.

Los espíritus engañadores tomarán debida cuenta y ventaja en ello, anticipando la venida del Señor por la aparición de “falsos Cristos”, falsas manifestaciones y señales o tratando de mezclar sus obras de falsificación con las verdaderas manifestaciones del Espíritu de Dios.

 El Señor dice que los hombres serán engañados: 1) En cuanto a la venida de Cristo.- 2) En cuanto a la profecía o a la enseñanza concerniente al mundo espiritual a través de mensajeros inspirados.- 3) En cuanto a las pruebas de dichas enseñanzas por medio de “señales y maravillas” que falsifican la obra de Dios, a tal punto, que confunden aún a los escogidos. Esto se debe poner a prueba con la Palabra y la guía del Espíritu Santo.

En un breve mensaje dado a Pablo, el Espíritu Santo describe el carácter y la obra de los espíritus malignos reconociendo: 1) Su existencia.- 2) Sus esfuerzos dirigidos a los creyentes para engañarlos y, por medio de este engaño, apartarlos del camino de la fe simple y sencilla en Cristo.

(1 Timoteo 4: 1-3)= Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios; por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada la conciencia, prohibirán casarse, y mandarán abstenerse de alimentos que Dios creó para que con acción de gracias participasen de ellos los creyentes y los que han conocido la verdad.

Es del carácter de los espíritus lo que se describe aquí, y no el de los hombres que ellos a veces usan en su obra de engaño. Un autor llamado Pamber dice que el versículo 2 se refiere al carácter de los espíritus engañadores y que debería leerse parafraseándolo de esta manera: …Por la falsa enseñanza directa de los espíritus inmundos, los cuales llevando una marca de hierro candente sobre su propia conciencia querrán imitar la santidad para ganar la confianza de la gente y llevarles a aceptar sus mentiras.

El peligro de la iglesia en el fin de los tiempos proviene, pues, de seres sobrenaturales y espirituales “hipócritas” que simulan ser algo que no son. Sus enseñanzas tienen un falso tinte de “santidad” por medio de una rigurosa severidad hacia la “carne”, pero en sí son seres malignos e impuros cuya misión es engañar y seducir por medio de tácticas refinadas.

Aquí vale la pena clarificar lo que Efesios 6:12 señala y detalla con relación al organigrama de las fuerzas satánicas: 1) Principados: con fuerza y dominio para ejercer su poder con los gobernantes y las naciones.- 2) Potestades: con autoridad y poder de acción en todas las esferas que le sean abiertas (Aquí recordamos la recomendación de las escrituras de no dar “lugar al diablo”, es decir, no cederle terreno para que pueda aprovecharlo y empezar a actuar). 3) Gobernadores: comandando en las tinieblas y cegando a la gente. 4) Huestes espirituales de Maldad: en los lugares celestiales, cuya fuerza está dirigida contra la iglesia de Cristo en forma de “dardos”, asaltos y todo tipo de engaños imposibles de imaginar en cuanto a “doctrinas” y mentiras que ellos mismos planean y forman.

La manera como los espíritus malignos, haciendo el papel de maestros se ocupan de engañar a los hombres y hacerles recibir sus falsas enseñanzas, puede resumirse en tres formas específicas: 1) Dando sus doctrinas o enseñanzas en forma de revelaciones espirituales, principalmente a aquellos que aceptan todo lo sobrenatural como divino, porque no se detienen a discernir ni a poner a prueba lo que en apariencia creen que es verdad.

Esta forma de enseñanza se dirige a la persona o a las personas, en forma de “destellos” de luz sobre un texto, (¿Nunca te ha sucedido?), en “revelaciones” por medio de visiones de Cristo o en representar algunos textos en la mente, imitando la obra del Espíritu Santo.

2)= Mezclando sus “enseñanzas” con los propios razonamientos del hombre, de manera que éste crea que esas cosas que piensa son el resultado de sus propias conclusiones. Las enseñanzas de los espíritus engañadores resultan ser así tan naturales en apariencia, que parecen venir del fruto de  la propia mente y del razonamiento del hombre.

Ellos se ocupan de falsificar la misma obra del cerebro humano e inyectar pensamientos y sugerencias en la mente, puesto que pueden comunicarse directamente con la mente. Además, pueden ganar posesión, (En algún mayor o menor grado), de la mente y del cuerpo.

Aquellos que son engañados de esta manera, creen que han llegado a sus propias conclusiones por medio de sus razonamientos, completamente ignorantes de los espíritus de error les han incitado a “razonar” sin base suficiente o sobre falsas premisas y, por lo tanto, a llegar a falsas conclusiones. El espíritu mentiroso ha conseguido su propósito introduciendo una mentira en la mente del hombre a través de un razonamiento falso.

3)= Por medios indirectos de maestros humanos que han sido previamente engañados y que son en su apariencia exterior “hombres buenos” en los cuales la gente está dispuesta a creer y confiar. La gente toma la vida de un “hombre bueno” como garantía suficiente para respaldar su enseñanza y no se preocupan de juzgar a esa enseñanza tomando como base a las Escrituras.

Esta actitud, bastante frecuente por desgracia, tiene su origen en la creencia común de que todo lo que venga de parte de Satanás y sus malos espíritus tiene que ser necesariamente malo, no dándose cuenta que el enemigo trabaja muy hábilmente bajo un manto de “luz”.

(2 Corintios 11: 14)= Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz.

Si Satanás y sus demonios pueden conseguir que un “hombre bueno” acepte alguna idea de parte de ellos y la comunique a los demás como una “verdad”, este hombre se convierte en un instrumento ideal para servir en sus propósitos de engaño.

Hay una diferencia importante entre los “falsos maestros” y los engañados. Hay muchos engañados entre los maestros hoy día y aún entre los más capaces. Estos no llegan a darse cuenta que hay un verdadero ejército de engañadores que están introduciendo en sus mentes falsas enseñanzas doctrinales. Estos espíritus mentirosos harán lo posible por convencer con sus mentiras a todos aquellos que tengan a su cargo transmitir la doctrina a otros, tratando de entremezclar sus “enseñanzas” con verdad o, por lo menos, con parte de ella, de manera que lo falso quede más disimulado y sea aceptado más fácilmente.

Cada creyente debe probar a los maestros tomando como base la Palabra de Dios y su actitud hacia la cruz expiatoria de Cristo y otras verdades fundamentales del evangelio. No debe cometer el error de juzgar la enseñanza por el carácter del maestro, puesto que los hombres buenos pueden ser engañados y estos son, precisamente, los que usa Satanás para introducir sus mentiras bajo la apariencia de verdad.

La manera como los espíritus falsos se las ingenian para enseñar sus falsas doctrinas está expuesta en los escritos de Pablo. El apóstol afirma que ellos dicen sus mentiras en “hipocresía”, esto es, diciendo mentiras como si fueran verdades.

El efecto de esta obra según las escrituras, es la …cauterización de la conciencia. Por ejemplo: si un hombre acepta las enseñanzas de los espíritus malignos como si fueran genuinamente divinas y por el hecho de serle presentada en forma sobrenatural la obedece y la sigue, su conciencia se paraliza volviéndose pasiva.

Esta persona hará las cosas bajo la influencia de una “revelación” sobrenatural, mientras que si tuviera su conciencia en condiciones normales condenaría y rechazaría las falsas doctrinas que lo han llevado a actuar de esa manera.

El dar lugar o ceder terreno a estos espíritus por escucharles y obedecerles aceptando sus pensamientos errados en cuanto a la presencia de Dios y el amor divino tiene como consecuencia entregarse al poder de los espíritus mentirosos.

Ellos se preocuparán de introducir sus mentiras hablando hipocresía entremezclada con enseñanzas en cuanto a la santidad, de manera que los “creyentes” sean engañados acerca del pecado de ellos mismos y de las demás verdades conectadas con la vida espiritual.

Dado que la experiencia de muchos creyentes en cuanto al diablo se resume a conocerlo como el tentador o el acusador, no tienen ninguna noción de las profundidades de maldad que encierran el enemigo y sus huestes. Por lo tanto piensan que no se atreverán a usar las escrituras, mientras que sabemos que serían capaces de usar y distorsionar la Biblia entera para engañar a una sola alma.

Solamente la verdad puede echar fuera las doctrinas engañosas de los espíritus de Satanás, y al decir la verdad nos referimos a la verdad de Dios y no a la que el hombre cree que se desprende de sus puntos de vista.

Esta verdad está sujeta a todos los principios y leyes de Dios. Las “doctrinas de demonios” consisten simplemente en aquello que el hombre piensa o “cree” como el producto de las sugerencias introducidas en su mente por los espíritus engañadores.

Todo “pensamiento” o “creencia” pertenece a uno de dos reinos: el reino de la verdad o el reino de la mentira, cada uno de los cuales tiene su origen en Dios o en Satanás respectivamente. Toda la verdad viene de Dios y es totalmente contraria a la “verdad” de Satanás. Aún los “pensamientos” que se originan aparentemente en la propia mente del hombre vienen de una de estas dos fuentes. Aquí es donde la mente es oscurecida por Satanás.

(2 Corintios 4: 4)= En los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.

Esto es lo que ocurre en esas mentes oscurecidas por Satanás y, por ende, tierra fértil para cualquier falsa “enseñanza”. Lo contrario es una mente renovada por Dios y por lo tanto atenta a todo lo que no provenga de Él.

(Efesios 4: 23)= Y renovaos en el espíritu de vuestra mente.

Las enseñanzas que tienen su origen en los falsos espíritus se distinguen por algunas características muy singulares. Será bueno delinearlas con el fin de que cada siervo de Dios lo tenga bien en claro y presente. ¿Qué hacen los espíritus engañadores con la enseñanza? Tres cosas básicas.

1)= Disminuyen la autoridad de las Escrituras.

2)= Distorsionan la enseñanza de las Escrituras.

3)= Añaden a las Escrituras pensamientos de hombres.

Será muy bueno para tu salud espiritual el recordar si has visto en algún sitio no demasiado lejano de ti algunas de estas cosas. Sin embargo, la prueba para todo pensamiento y creencia está, por lo tanto, en armonía con estas dos cosas:

1)= Las Escrituras en plenitud de la verdad de su contenido.

2)= La actitud hacia la cruz y el pecado.

Dentro del mundo cristiano se pueden citar algunas doctrinas que no adjetivaremos por simple respeto humano, puestas a prueba por estos dos principios primarios: Ciencia Cristiana – Teosofía – Espiritismo – Nueva Teología. (Estos cuatro sectores tienen un común denominador: niegan el pecado, el Salvador y la cruz.

En el mundo no cristiano hay, – entre otros muy difundidos -, dos grupos que tampoco pasan la prueba: Mahometanismo, Confucionismo, Budismo, etc. Niegan el pecado, el Salvador, apoyan una religión “moral” en la que el hombre es su propio salvador.

Idolatría como culto a los demonios – No hay conocimiento del Salvador ni de su sacrificio en el Calvario, sino de poderes malignos en los cuales tienen relaciones.

(Mateo 24: 24)= Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuera posible, aún a los escogidos.

(2 Tesalonicenses 2: 9)= Inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos.

(Apocalipsis 13: 13)= También hace grandes señales, de tal manera que aún hace descender fuego del cielo a la tierra delante de los hombres.

No nos podemos confiar en vidas rectas o buenas como todo concepto.

(2 Corintios 11: 13-15)= Porque estos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo.

Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz.

Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras.

El conocimiento de la verdad es la primera salvaguarda contra el engaño. Los escogidos deben conocer y aprender a “probar” los espíritus hasta que sepan con certeza lo que corresponde a Dios y a Satanás.

(Mateo 13: 27)= Y entonces enviará sus ángeles, y juntará a sus escogidos de los cuatro vientos, desde el extremo de la tierra hasta el extremo del cielo.

Aquellos que solamente descansan en el poder de Dios y no prestan atención a los medios que Él ha provisto para escapar al engaño, pueden ser atrapados en las redes del enemigo.

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