¿Qué es una Reforma?

Es interesante la pregunta del título. ¿Qué es una reforma? Debo confesar que hasta hace algo más de diez años atrás (Esto se escribe en 2006), yo no tenía ni la menor idea de su significado, no me daba para estimar su necesidad, ni mucho menos para imaginarme su implementación o su contenido.

Es más; ni siquiera había pasado por mi cabeza la posibilidad de que fuera necesaria una reforma en la iglesia del Señor. ¿Es que yo estaba conforme, entonces? Para nada. No estaba conforme en absoluto.

Tenía muy claro que lo que mi familia y yo estábamos viviendo, era un modelo de iglesia que se parecía muy poco a lo que Dios mostraba en su Palabra, pero era medio como que me había convencido, (O quizás me habían convencido), que así eran las cosas en este tiempo y que, aspirar a más, era transitar por caminos demasiado líricos, quiméricos o sencillamente exageradamente místicos.

Sin embargo, tuvo que pasar por aquí un entonces profeta del Señor con una palabra clara, pero al mismo tiempo llena de profundidad. Una palabra que, acostumbrados como estábamos a cierta liviandad, facilismo religioso y permanente repetición de muletillas templistas evangélicas, me impactó primero y me abrió un panorama después, mucho más amplio.

Me di cuenta que si el evangelio seguía siendo lo que siempre había sido, y que en lugar de haberse adaptado a los tiempos, como yo suponía, en realidad los que habían cambiado adaptándose al mundo, eran los hombres encargados de hacerlo conocer, algo que todos sabíamos que no era así, pero que soportábamos con resignado ademán de: “Y bueno…que se puede hacer…el mundo está muy difícil…”

Mire; comprobar que el sentir propio y al mismo tiempo de cientos y cientos de hermanos tenía una base escritural tan clara y al mismo tiempo tan concreta, hizo primero que la Biblia resultara algo apasionante para mí, no ya ese libro que llevaba bajo la axila cada domingo al culto.

Produjo después una aceptación de esa Palabra, luego pasé a creerla con toda mi fuerza y, finalmente, a ponerla por obra desde donde yo podía hacerlo inmediatamente. Finalmente, con esos tres pasos dados, me sumé sin invitación y sin ningún otro objetivo que trabajar de verdad para el Reino de Dios, a los tantos mensajeros que, hoy por hoy, comparten esta visión.

Una visión, reitero, totalmente apartada de intereses personales, – Esto ha quedado en evidencia a través de este tiempo -, sectoriales, (No he armado ningún sector detrás de esto, ni he formado grupo alguno), una visión que no tiene otro punto de referencia que producir una reforma sustancial que permita, definitivamente y de una vez por todas, que el propósito y el plan de Dios sean cumplidos.

El salmo 101 dice que la impiedad perecerá en la mañana. Si la impiedad, como sabemos, no es maldad sino carencia de espiritualidad, la impiedad es prácticamente lo que denominamos cizaña, que dicho sea de paso no son personas, (Aunque las incluya) sino alimento falso, palabra adulterada, entonces estamos hablando sin dudas que ese es el tiempo de la siega, donde la cizaña será sacada y quemada.

¿Por qué digo que este es ese tiempo? Porque estamos hablando de un amanecer, de las primeras horas de una mañana, del inicio del Tercer Milenio. ¿Cuántos saben que estamos transitando por el Tercer día de Dios? ¿Y por donde comienza un día? Por la mañana.

Muy bien; esta es la mañana. Este es el momento donde, como uno de los pasos esenciales de la reforma, tenemos la tarea de aportar divinidad para la siega de la cizaña que permitirá, al fin, que los justos puedan resplandecer.

Este, mi hermano, es un tiempo en que la tierra se encuentra en medio de la serie más significativa de cambios que haya experimentado en toda su historia. Está ocurriendo de todo, en todo lugar. Hay un notorio mover de Dios sacudiendo el planeta, hoy. La iglesia misma está siendo zarandeada.

¡¡Es el diablo, hermano!! Basta. El diablo no toca la iglesia genuina del Señor. Las puertas del Hades no prevalecen contra ella. ¿Pero y este ataque? Le pega de rebote a la iglesia, pero está dirigido a la masa informe que la oculta, a la cizaña que tapa la semilla de trigo, y no viene del diablo, viene de Dios.

Este mover no es un mover que se pueda localizar en el marco de una cultura específica, un grupo étnico o racial determinado, así como tampoco a ningún segmento económico, o a alguna organización preconcebida.

Sea cual fuere el grupo, sector o credo que intente adjudicarse la paternidad de este mover, falta a la verdad. Este mover de Dios tiene como epicentro la explosión de límites tradicionales y el obrar fuera de todos los paradigmas antes fijados.

Hasta aquí nos movíamos con figuras centrales y casi estelares, ahora es el tiempo del cuerpo, del conjunto. Pero cuidado: del cuerpo y conjunto de Cristo, no de la suma de miembros formales de una congregación cualquiera.

No es sinónimo. Es como que teníamos una moneda de un peso y la hemos cambiado por veinte monedas de diez centavos. Algo sin valor significativo en lo individual, pero de mayor valor en la suma.

También es el tiempo del adiós a una mentalidad de conjunto arrastrada por años. Es el tiempo en que Dios rompe con esa mentalidad y la transforma. Él ya está haciendo algo no previsto y totalmente nuevo, para gusto de los que se sentían morir y para disgusto de los que estaban muy cómodos viviendo a expensas de una imitación del evangelio de Jesucristo y de una imitación de su iglesia verdadera.

(Isaías 48: 6)= Lo oíste y lo viste todo; ¿Y no lo anunciaréis vosotros? Ahora, pues, te he hecho oír cosas nuevas y ocultas que tú no sabías.

Observe que, para fastidio de alguna que otra ortodoxia legalita y estática, no hay absolutamente nada incierto o peligroso en que Dios le haga oír a usted cosas nuevas, ya que ha sido siempre su rutina de crecimiento.

Ya lo aconseja a través de lo que muchos llaman: “El teléfono privado de Dios”, hablo de Jeremías 33:3, cuando dice: Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas nuevas y ocultas que tú no conoces.

El mismo Isaías también lo anticipaba ya en 42:9: He aquí s cumplieron las cosas primeras; y yo anuncio cosas nuevas, antes que salgan a la luz, yo os las haré notorias. Y es más contundente aún en 43:19 cuando señala:

…He aquí que yo hago cosa nueva, pronto saldrá a luz. ¿No la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto y ríos en la soledad. Un camino de salida a la hora de la prueba, un manantial de vida y alimento del lugar más inesperado, ese es Dios.

(7) Y ahora han sido creadas, no en días pasados. (Entienda: Dios está hablando hoy cosa nueva. Nadie puede decir: “A esta ya me la sé”, o “Yo tengo experiencia”. Ni se lo crea; nadie ha pasado antes, espiritualmente, por este lugar).

…Ni antes de este día las habías oído, para que no digas: He aquí yo lo sabía. (Esto es, exactamente, lo que le termino de decir, el hombre de Dios siempre se caracteriza por su discernimiento, su unción y su visión, nunca por su experiencia. Nosotros, como iglesia, la valoramos. Una vez más, el mundo se las arregla par infiltrar sus teorías en el pueblo).

Lo nuevo, entonces, que Dios está haciendo en la tierra ahora, no se puede catalogar simplemente como una especie de “renacimiento”. Es, de hecho, una reforma completa de la iglesia en toda la tierra. La palabra que respalda esto se encuentra en el Nuevo Testamento y en el contexto del gran cambio estructural de la orden del viejo convenio al del nuevo convenio.

(Hebreos 9: 1)= Ahora bien, aún el primer pacto tenía ordenanzas de culto y un santuario terrenal. (Esto es: el famoso “orden de culto”, no es invento nuestro. Otros religiosos ya lo tenían antes).

(2) Porque el tabernáculo estaba dispuesto así: en la primera parte, llamada el Lugar Santo, estaban el candelabro, la mesa y los panes de la proposición. (¡Por favor, hermano! ¡No me venga con simbolismos! ¡Aquí habla del viejo tabernáculo y punto!)

(3) Tras el segundo velo estaba la parte del tabernáculo llamada el Lugar Santísimo (No me venga ahora con esa teoría de que el velo es la carne y que hay que romperlo para llegar al lugar sagrado de la santidad llamado Lugar Santísimo. Esto es simplemente historia hebrea, sucedió en aquel tiempo y hoy sólo sirve como recuerdo)

(4)…el cual tenía un incensario de oro y el arca del pacto cubierta de oro por todas partes, en la que estaba una urna de oro que contenía el maná, la vara de Aarón que reverdeció y las tablas del pacto.

Hermano, por favor, no me venga con la interpretación simbólica de que el incensario es la adoración y todo lo demás. Estamos hablando de objetos y aquí no caben símbolos. Yo aprendí eso en el seminario y no creo que ellos se hayan equivocado…

(5) …y sobre ella los querubines de gloria que cubrían el propiciatorio; de las cuales cosas no se puede hablar ahora en detalle. (Hermano que no le agradan los símbolos ni las tipologías: ¿Qué hago con la palabra AHORA? Porque AHORA, en la Biblia, siempre significa “tiempo presente”, ¿No es así? . Sí…pero podría ser en aquel tiempo presente, quizás…¿No cree?)

(6) Y así dispuestas estas cosas, en la primera parte del tabernáculo entran los sacerdotes continuamente para cumplir los oficios del culto; (Sí, ya sé; dígame ahora que esto es un símbolo de la unción y el ministerio pastoral. ¿De donde sacan eso, hermano?)

(7)…pero en la segunda parte, sólo el sumo sacerdote una vez al año, no sin sangre, la cual ofrece por sí mismo y por los pecados de ignorancia del pueblo; (¡No me venga ahora con que es símbolo de Cristo! Dice “una vez al año” y está claro que habla de aquello, ¿No es así?)

(8)…dando el Espíritu a entender (¡Un momento! Si no es símbolo, si es historia. ¿Qué está haciendo el Espíritu Santo aquí?) …con esto que aún no se había manifestado el camino al Lugar Santísimo, entre tanto que la primera parte del tabernáculo estuviese en pie. (A mí me parece, hermano, que esto de histórico no tiene nada… – ¿Ah, no? ¿Y como lo puede probar? – No sé, sigamos leyendo…)

(9) Lo cual (Es decir: todo lo dicho hasta ahora) es historia hebrea (¿Dice eso? ¡¡No!! ¡¡No dice eso!! Dice que lo cual…) es símbolo..(¿Ha leído usted bien? Dice SÍMBOLO. ¿Símbolo, entonces, para los antiguos, clásicos y tradicionales tratados de teología? ¿Dice eso? No. Tampoco dice eso. Dice que es símbolo…) …para el tiempo presente, según el cual se practican ofrendas y sacrificios que no pueden hacer perfecto, en cuanto a la conciencia, al que practica ese culto.

Veamos: ¿Qué ofrenda y sacrificio buscando perfección se hacen hoy? Muchas, pero aquí se detallan, como modelo, las que entonces se practicaban, que sin embargo, siguen siendo un símbolo para el tiempo presente.

(10)…que consiste sólo de comidas y bebidas, de diversas abluciones y ordenanzas acerca de la carne.

¿Quiere que le Batlle algunas? Mujer: no te pintes, no uses pantalones, ponte medias si vienes al templo con falda, cierra todos los botones de tu camisa hasta el cuello aunque te mueras de calor, usa faldas bien largas aunque se llenen de polvo o tierra, cierren los ojos, inclinen su rostro… ¿Hasta cuando?

…impuestas hasta el tiempo (¿Qué clase de tiempo? ¿Hasta que punto del tiempo? ¿Hasta el tiempo de que? Impuestas hasta el tiempo…) de reformar las cosas. (Ahora pregunto: ¿Seguirá siendo historia, esto? ¿Ya habrá dejado de ser un símbolo para el tiempo presente?)

La reforma que Dios ya ha puesto en marcha en su iglesia, es una reforma en el plano espiritual, va mucho más allá de cambiar órganos viejos por ruidosas bandas con repertorio de Marcos Witt o alguno más nuevo que haya aparecido.

Es una reforma en las regiones celestes y la mentalidad tradicional, que no necesita, obviamente, del análisis, evaluación y autorización de ningún cuerpo colegiado de cabezones teólogos. La iglesia es propiedad del Señor y Él lo hace con, o pese a sus supuestos servidores si es necesario.

La palabra misma, REFORMA, implica un verdadero ajuste estructural que propende, esencialmente, a enderezar lo torcido, recomponer lo quebrado, realinear lo deforme, ordenar nuevamente lo desordenado.

Esto tiene que ver con el sistema óseo del cuerpo, más precisamente con su columna vertebral enferma. Es la palabra ESKORIOS, de la cual extraemos nuestra científica ESCORIOSIS, y cuya traducción bíblica es PERVERSA.

Esta no habla de maldad, (Aunque a veces puede no estar ausente), sino de algo torcido, quebrado o deformado. Es menester hallar la solución que restaure el esqueleto interno como único modo de cambiar lo externo. Si atacamos solamente lo externo, hacemos un “gatopardismo” religioso que no puede engañar a nadie, y mucho menos al propio Dios y también a Satanás.

Gatopardismo, en ciertos países de Latinoamérica, significa cambiar algo de un modo específico y controlado para que todo siga igual. Y de lo que estamos hablando tiene que ver con reacondicionamiento estructural de una vieja mentalidad. Es distinto.

Lo que intento decir, (Y será bueno que me entienda sin margen de error), es que Dios está reajustando de una manera profunda y total la manifestación externa de la iglesia. (Que somos usted, yo y el cuerpo, no esa mole de mampostería llamada Templo), por medio de un cambio interno profundo también, en todos los funcionamientos del cuerpo de Cristo.

Es decir que estamos en medio de una reforma de la iglesia que es mucho más profunda y de mayor relieve que la que vino con la vida de Martín Lutero en el centro del siglo 16. Esa manifestación de cambio afectará notablemente la visión que el mundo primero, y gran parte de la iglesia después, tienen de Jesucristo y la significación tremenda que eso tendrá par toda la humanidad.

La humanidad está buscando a Dios, pero no viene a la iglesia porque todavía no lo ve manifestado allí. Entonces, en su ignorancia, se mete en sectas, esoterismo, ocultismo, Nueva Era con sus “medicinas alternativas” y toda la variada gama de oferta satánica que, en muchos casos, y como la misma Biblia lo dice, ha conseguido engañar hasta los escogidos. Aquí se lo muestra, mire;

(Isaías 52: 8)= ¡Voz de tus atalayas! (Los atalayas, hoy, son los mensajeros, los hombres y las mujeres con un lenguaje de reforma, un mensaje diferente) alzarán la voz, (¡Que se le oiga, hermano! Nadie podrá argumentar que no le fue anunciado).

…Juntamente darán voces de júbilo, (¡Es irreverente gritar en la iglesia, hermano! ¿De donde sacó eso?) …porque ojo a ojo verán que Jehová vuelve a traer a Sión. (Habla del rescate que Dios hace de su iglesia de la esclavitud y la opresión de la mentalidad babilónica).

(9) Cantad alabanzas, alegraos juntamente, soledades de Jerusalén; (Hay tremenda soledad, hoy, dentro de la iglesia) porque Jehová ha consolado a su pueblo, lo ha redimido. (Si se habla de una redención, es porque se sale del pecado, ¿No cree?)

(10) Jehová desnudó su santo brazo ante los ojos de todas las naciones, y todos sus confines de la tierra verán la salvación del Dios nuestro. (¿Se ha puesto a pensar alguna vez, que esto incluye a musulmanes, budistas, hinduistas y todo credo diferente? Cuidado: dice “verán”, no dice “disfrutarán”. Ese es un término reservado para quienes lo acepten.)

(11) Apartaos, apartaos, (¿Apartarse de donde? Del pecado, de las naciones perversas, de la incredulidad, del humanismo, de la cizaña reinante en la iglesia Babilonia). Salid de allí. (¿Debo irme, hermano, o debo orar proa que las cosas cambien?) Salid de allí.) No toquéis cosa inmunda; salid de en medio de ella. (“Ella” es la iglesia falsa) purificaos los que lleváis los utensilios de Jehová. (Habla de ministerios contaminados).

(12) Porque no saldréis apresurados, (No dice que no hay urgencia, dice que no hay apresuramiento, que es la actitud de moverse sin pensar, ciegamente) ni iréis huyendo (Sólo huye un delincuente) porque Jehová irá delante de vosotros, y os congregará el Dios de Israel (Esto quiere decir que ya no lo va a congregar a usted una iglesia, una denominación, un ministro famoso, y ni siquiera una visión particular tentadora: Dios lo va a congregar.)

(13) He aquí que mi siervo será prosperado, será engrandecido y exaltado, y será puesto muy en alto. (Sí, está hablando de Cristo, pero es una teología que destruye dos de nuestras más prolíficas teologías actuales, la de la prosperidad (Basada en el dinero) y la de la pobreza. (Con ciertos votos incluidos).

En la escasez como en la abundancia, dice Pablo, es espiritualmente prosperado. De eso habla, porque eso es lo que importa verdaderamente. Cualquier otra prosperidad, siempre será insuficiente.

(14) Como se asombraron de ti muchos, de tal manera fue desfigurado de los hombres su parecer, y su hermosura más que la de los hijos de los hombres (Mundanamente no era nadie, no existía, todo lo contrario a algunos siervos prestigiosos contemporáneos)

(15)…así asombrará él a muchas naciones; los reyes cerrarán ante él la boca; (Este es el principio, no que los hijos de Dios, ya sea por temor, por debilidad o por intereses, sean los que cierren sus bocas ante los gobernantes) porque verás lo que nunca fue contado (De esto se trata el evangelio con respecto al mundo: que vean el poder de Dios) y entenderán lo que jamás habían oído.

No nos podemos equivocar. No podemos soslayar las sensaciones y las vivencias. El día de la visitación del Señor, es un día de alegría en la iglesia. LA intención de Dios en este tiempo, no es producir shocks o shows carismáticos para su gente, sino revelarse de una manera fresca a las naciones de la tierra.

Él, en su soberana voluntad, resuelve y decide descubrir su brazo santo a la vista de las naciones. Porque el poder de Dios jamás se limitará a obrar en lugares privados o reuniones selectivas, sino con transparencia límpida para con todos aquellos que decidan recibirlo.

Esta es una palabra profética que funciona encendiendo dos niveles. El nivel de la crucifixión y el nivel de la resurrección. Cuando el hombre entiende lo que verdaderamente ocurrió en la cruz, es cuando todo lo demás comienza a tener sentido.

Mientras eso no sucede, es apenas un conglomerado humano lleno de actitudes, actos, gestos y semblanzas representativas de una religión. Hay un pasaje que quiero que compartamos, que pone una serie de cosas en un mismo nivel y, entre ellas, algunas de las que se habla muy poco.

(2 Corintios 11: 24)= De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno (Con cuarenta azotes, los judíos violaban la ley, entonces le propinaban treinta y nueve y así tranquilizaban sus conciencias legalistas. Ahora; que Pablo haya sido azotado por representantes de la misma iglesia a la que él mucho antes defendía celosamente, es algo que hoy se reitera normalmente y de manera corriente.)

(25) Tres veces he sido azotado con varas (Esta era una forma de castigo adoptada por los romanos) una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio (Atención que no habla del naufragio relatado en el Libro de los Hechos. Ese ocurrió después y no está incluido en este recuento.)

…una noche y un día he estado como naufrago en alta mar (26) en caminos muchas veces; en peligros de ríos (Vaya tomando nota del calibre de los padecimientos) peligro de ladrones (¡Huau!) peligro de los de mi nación (¡Igual que ahora! ¿De que nación son los funcionarios que nos complican y hasta martirizan la vida?)

…peligro de los gentiles (Tiene que ver con el mundo secular) peligros en la ciudad (¿Es segura su ciudad, aldea o pueblo?) peligros en el desierto (Este es el lugar de la prueba) peligros en el mar (Las muchedumbres. Ya sea por presión como por adulación) peligros entre falsos hermanos (¿¿Qué?? ¿Me está diciendo usted, que Pablo coloca en el mismo plano, en el mismo nivel de aquellos padecimientos relatados, el de soportar a falsos creyentes? Si se lo digo. Y además es un calco de lo que sucede hoy. No hay un hermano fiel y sincero que, alguna vez, no haya sido lastimado por algún falso hermano, falso líder o hasta falso pastor)

Ahora bien; esta palabra profética se refiere más exactamente a una simple cuestión de distorsión en los aspectos y la exactitud de la manifestación de Cristo hacia el mundo. Porque el mundo, a partir de las posiciones erráticas e inexactas de la iglesia, ha visto una presentación torcida de Cristo.

Este movimiento de la reforma producida por voluntad de Dios, sacude hoy día no sólo a la iglesia tradicional, ortodoxa y religiosa, sino a muchas naciones que se ven impactadas por un mensaje real, no religioso y no hipócrita como el acostumbrado.

Habla de una realidad impactante, de un nuevo aspecto que viene a las naciones de la tierra, que las hace saltar en el asombro. Dice que los reyes, (Que hoy son los políticos, o los integrantes de los sistemas gubernamentales mundiales), cerrarán sus bocas ante su presencia. LA pregunta, es: ¿Estamos viendo eso, ya? Entonces aún no hemos reformado nada. Y Dios ha dicho que así será.

(27) En el trabajo y fatiga, en muchos desvelos, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez; (28) y demás de otras cosas, lo que sobre mí se agolpa cada día, la preocupación por todas las iglesias.

Aquí me tengo que identificar totalmente con Pablo. Porque mi preocupación, en todo caso, no es como la de una gran mayoría, esto es: por una determinada congregación, sino tal como lo vive Pablo, por todas las iglesias, que es como decir: la Iglesia del Señor, una, la única, la global, la que se escribe con mayúsculas, la que Él vendrá a buscar el gran día.

A esto, todo el mundo lo sabe, pero no sé por qué lo disimula, lo calla, y deja que mucha gente, en ignorancia, se convenza que la Iglesia que Cristo vendrá a buscar es la suya, de su denominación, de su pueblo, de su templo. ¿Quién predicó ese evangelio? Porque mire que es falso, eh?

(29) ¿Quién enferma y yo no enfermo? ¿A quien se le hace tropezar y yo no me indigno?

Fíjese que en lugar de hacer alarde de su fuerza y mirar con menosprecio a quien se enferma o se le hace tropezar, Pablo se identifica con ellos en su infortunio. No es nuevo. Hay una clase de cultura religiosa que asegura que, cuando alguien está enfermo, no hay que condolerse porque, aseguran, estará pagando tributo a algún pecado. Y a continuación de esto, Pablo pronuncia lo que ya sabemos, es un clásico de la humildad.

(30) Si es necesario gloriarse, me gloriaré en lo que es mi debilidad.

A esto, ya Pablo se lo ha dicho a los Corintios, en el 2:3 de su primera carta, cuando señala que estuvo entre ellos con debilidad y mucho temor y temblor. Y además, pone un testigo con respecto a lo que dice.

(31) El Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien es bendito por los siglos, sabe que no miento.

(32) En Damasco, el gobernador de la provincia del rey Aretas guardaba la ciudad de los damascenos para prenderme; (Aretas era un rey de los árabes nabateos, que probablemente tenía control sobre la ciudad de Damasco, y estaba arreglado con los judíos a los fines de detener a Pablo. Tampoco es novedad esto. LA iglesia, si tiene necesidad de silenciar a alguien que, por caminar en la palabra le está complicando su status tradicional o religioso, puede llegar a aliarse con el mismísimo diablo para conseguirlo). (33) y fui descolgado del muro en un canasto por una ventana, y escapé de sus manos.

¿Qué se hubiera dicho y hecho hoy? Se hubiera dicho: “¿Yo, una estrella del evangelio, el gran Pablo de Tarso, voy a demostrar tamaña debilidad escapándome adentro de un sucio canasto? ¡Ah, no! ¡A mí me van a oír!” Vanidad. Arrogancia. Soberbia. Falsa fortaleza. Más fundamentadas en un prestigio humano y personal que en el auténtico poder de Dios.

Ese, es uno de los aspectos fundamentales de la reforma: humillarse de verdad delante del Señor y no sólo con actitudes estéticas, que es lo que más estamos acostumbrados a ver. ¿No tienes como una especie de sensación, que muchos de los que hoy son figuras prestigiosas del evangelio, parecerían decidir y disponer, de antemano, que es lo que Dios va a hacer, en lugar de ponerse a orar y esperar que Él lo decida y limitarse a obedecer sus órdenes?

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El Verdadero Mensaje

Yo no sé si a usted le habrá sucedido lo mismo. Yo recuerdo, cuando hace unos cuantos años estaba congregado en una iglesia sumamente ortodoxa, en la que se hablaba permanentemente de Cristo y de Dios, pero muy poco, poquísimo, del Espíritu santo y absolutamente nada de Satanás.

Yo leía en mi Biblia todos los pasajes donde se refería a Dios como “Jehová de los ejércitos”. Luego leía donde decía que Dios es el mismo ayer, hoy y siempre, y no podía terminar de entender como, si éramos hijos de un Dios de los ejércitos, no nos comportábamos con el carácter de un soldado.

Pensándolo un poco más, avanzaba en la investigación y concluía que si realmente éramos bíblicamente un ejército, tenía que ser indiscutiblemente porque estábamos en guerra con alguien o con algo.

Un día lo pregunté y me dijeron que no, que eso era en aquellos tiempos del Antiguo Testamento, que ahora no había ninguna guerra y que todo se limitaba a predicar el evangelio para que la gente tuviera salvación.

No me convencieron. Me quedaba dando vueltas el otro pasaje, el que está en el Nuevo Testamento y que dice que en Cristo, somos más que vencedores. ¿Cómo podríamos ser más que vencedores sin tener algo en que vencer?

Lo cierto es que yo estaba formando parte de un ejército, tenía armas para utilizar y un enemigo dispuesto a liquidarme y no lo sabía. Así anda nuestro ejército, todavía. Mientras cualquier ejército humano, secular, funciona de un modo donde cualquier soldado, de pronto, da su vida por otro soldado a quien ni siquiera conoce, nosotros, el ejército de Jehová, no sólo no damos la vida por un hermano desconocido, sino que incluso, nos peleamos con los hermanos bien conocidos por ver quien se sienta a la mesa del pastor el día de su cumpleaños…

Y como cualquier ejército que desea triunfar, tenemos la obligación de manejar estrategias de guerra. Ya sé, me vas a decir que la guerra está ganada en la cruz del calvario, que allí ya se obtuvo la victoria. Es cierto, es así, pero no se olvide que esa victoria, hay que salir a hacerla efectiva.

Muy bien; una de las estrategias más valiosas en esta guerra, es destruir fortalezas del enemigo y, par lograrlo, debemos darle prioridad a una de nuestras armas más poderosas: nuestro testimonio. Judas lo tiene bastante claro, mire:

(Judas 3)= Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos.

Cuando él dice “gran solicitud”, lo que está queriendo decirle es que había una fuerza interna que prácticamente lo obligaba a escribir eso. Y le dice que contienda ardientemente por a fe, que se juegue usted por la palabra, aunque para eso tenga que enfrentarse al mismísimo cabezón presidente de alguna denominación que decidió inventar otra cosa.

Porque es indudable que la única unidad posible, es la unidad de la fe sustentada en el Espíritu Santo de Dios. No alcanza con que diez líderes se tomen un café, juntos, un día en la semana, y luego, al momento, salgan con la velocidad de una bala a cuidar sus huertas personales.

Dios, por ejemplo, dice que la iglesia es una. Los hombres, sus hijos, en tanto, insisten en decir que no, que hay más de una y que todas están donde están por decisión de Dios y para bendición. A mí no me produce ninguna bendición no obedecer, no aceptar, no creer y no poner por obra la Palabra de Dios escrita en la Biblia.

¿Y sabe usted por qué dice que debemos contender ardientemente por la fe? Porque ardor es pasión, y sin pasión no hay intimidad. Sin intimidad no hay concepción y sin concepción no hay fruto. Cristo decía: “Somos uno”. La iglesia todavía dice: “¡Es que no se puede!” ¿Estará equivocada la iglesia o Jesús no sabía lo que estaba orando?

(4) Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido destinados para esta condenación, hombres impíos, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios, y niegan a Dios el único soberano, y a nuestro Señor Jesucristo.

Dice que es alguien que llega de una manera encubierta, camuflándose, mimetizándose en otra cosa. ¿Y de qué puede usted disfrazarse en una iglesia para que no lo descubran? Por supuesto que no es un individuo que llega de una secta y le ofrece el oro y el moro para robar el rebaño.

No estamos hablando de Jim Jones, aquel de la masacre, del suicidio en masa de Guyana, recuerda? Tampoco estamos hablando de los Testigos de Jehová, estamos hablando de encubiertos, de embozados, escondidos, disfrazados.

Gente que quizás tiene dones, hace señales y hasta evangeliza con éxito, pero que no tiene un testimonio acorde y trae, en suma, una falsa enseñanza. A veces, eso sucede sin que la persona se de cuenta.

A veces, sí se da cuenta, pero decide que le conviene más así y sigue adelante. No se olvide usted que un predicador no trae un mensaje. Un predicador ES el mensaje caminando. Lo mismo el maestro. No trae una enseñanza. Él tiene que ser la enseñanza viviente.

Es muy complicado el hecho de detectar a la gente que trabaja sabiendo lo que hace. Es mucho más complejo que descubrir gente equivocada por ignorancia. Porque los últimos no esconden nada, pero los primeros tienen tal grado de sutileza que, al mejor cazador, se le puede escapar la tortuga…

El caso es que alguien no tiene un mensaje. ES el mensaje o no es nada. Porque sin testimonio no hay mensaje, sólo hay discurso. Y dice la palabra que esto produce algo llamado Libertinaje de la gracia.

Libertinaje, te aclaro, es el espíritu de liberalismo. De un liberalismo que empezó con Eva, el día que dijo: yo voy a ser liberal y voy a comer la fruta que me dijeron que no debo comer, sencillamente porque se me da la regalada gana. Yo lo voy a hacer así y no me interesa lo que diga Dios; esta es mi iglesia.

Cuando se infiltra el libertinaje en las vidas de los consagrados, el ministerio pierde su integridad. Tal como dice el verso 4, niegan a Dios, el único soberano. ¡Pero hermano! ¿Cómo se le ocurre? ¡Yo no niego a Dios!

¿Ah, no, eh? ¿Y en que quedaron esas obras que iba a hacer este año? – Y…allí quedaron…es imposible realizarlas ahora…la situación económica, ¿Entiende? – ¿Situación económica? ¿Y que es eso? ¡Dios es soberano, señor!

Bueno…a eso ya lo sé, pero las circunstancias actuales, usted lo sabe, no son las mejores. El gobierno, nuestras deudas con el exterior… – ¡¡Basta!! ¡Dios es el Dios de todos los reyes! Negar a Dios, a veces, no es ponernos a adorar un becerro. Negar a Dios es, sencillamente, no creer que somos su imagen y semejanza, es decir que somos un espíritu al cual las cosas materiales no pueden afectarlo.

Dios jamás es limitado por circunstancias mundiales. Cuando el pueblo estaba oprimido, allá en Egipto, Dios levantó a Moisés. Cuando la iglesia iba a ser destruida, Dios levantó a Ester. Cuando los filisteos oprimían al pueblo de Dios y Goliat hacía con ellos lo que se le daba la gana, Dios levantó a David.

Cristo dijo que las puertas del Hades no prevalecerían contra ella. ¿Contra que? Contra la iglesia, naturalmente. ¿Y entonces, para que le voy a enseñar a la gente Guerra Espiritual, si es que el diablo no puede meter sus narices en la iglesia?

Mire; hágalo por las dudas que esto que usted cree que es iglesia, sea todavía, apenas, un grupo alegre de gente reunida para entretenerse. Y la Biblia no dice en ninguna parte que el maligno no puede tocar a un grupo de gente alegre que va a un templo, ¿Entiende?

Si mira usted las circunstancias a través de los ojos de un egipcio, usted ve las plagas, la pestilencia, el SIDA, la recesión, los problemas. Ahora; si usted lo mira a través de los ojos de la simiente, usted ve el Mar Rojo abierto, la tierra de Gosén, el arca de Noé y el maná del cielo. ¿Qué ojos tiene usted? Si surjo le es ocasión de caer…De eso se trata, no de donar un ojo en vida y quedarse tuerto. Dios no lo hizo así a usted.

(5) Mas quiero recordaros, ya que una vez lo habéis sabido, que el Señor habiendo salvado al pueblo sacándolo de Egipto, después destruyó a los que no creyeron.

Mire; yo no sé que significado tiene esto para usted. Es más: no sé como ha sido usted enseñado con respecto a la salvación. No nos olvidemos que hay divisiones antiquísimas basadas en ese punto de la teología. ¿LA salvación se pierde, o no se pierde?

Eso, además de divisiones, ha producido tremendas actitudes que son dignas de análisis por lo incoherentes. Los que simpatizan con “La salvación se puede perder”, han adoptado la costumbre de “convertirse” en cada reunión evangelística.

Mí me ocurrió en una ocasión en que me tocó predicar en una reunión donde se iban a realizar bautismos. Dí el mensaje que llevaba y, al final, apuntando a los familiares no creyentes de aquellos que se bautizaban esa noche, hice el clásico llamado.

Para mi sorpresa, entre los que pasaron al frente a “recibir a Jesucristo y entregarle su vida a Él”, pasó una de las personas que se estaba por bautizar. Me quedé pensando si no habría sido muy confuso mi llamado, o si la persona, verdaderamente, temía haber perdido su salvación a raíz de algún pensamiento no muy santo durante el culto.

Pero también están los simpatizantes de “La salvación no se pierde”. Estos han llegado a cometer verdaderas tropelías dentro de sus iglesias, con total y absoluta tranquilidad porque, dicen, ya fui aceptado, ya soy salvo y nadie puede sacarme eso.

Está bien; yo no voy a polemizar, pero: ¿Cómo podemos compatibilizar estas cosas con este pasaje que leímos? A mí me parece, (Y no lo tome usted con valor doctrinal, es una idea mía, nada más), que no hay salvación por decreto ni tan inconmovible cuando no es genuina.

Porque la misma palabra o cualquiera de sus textos paralelos, dice que a los mismos que primero salvó, porque no creyeron, después destruyó. Este es un pueblo para creyentes, no para miembros de una religión denominada Cristianismo.

La parábola de los talentos habla del Reino de Dios, no del mundo. Y le dice al siervo que enterró el talento: ¡Inútil! ¡Fuera! ¡Al lloro y el crujir de dientes! Ah, muy bien. Le hago una pregunta tonta, entonces: ¿Adonde está el crujir de dientes? Siempre se dijo que se trataba del infierno.

No sé, puede ser, no me voy a poner en contra de todo lo enseñado, pero, y si entendemos que el pueblo que no tiene visión es mejor que ande muerto y no en vida sin visión; ¿No podremos pensar que hay crujir de dientes porque no tienen visión?

El caso testigo es Sansón. ¿Nunca se ha preguntado por que está la historia de Sansón metida en la Biblia? ¿Usted cree que esto no fue más allá del cabello, su fuerza y la reina de Saba? Cuando se queda ciego, comienza a dar vueltas y vueltas por todo su ministerio. Ciego, sin fuerzas, sin saber que está haciendo, dando y dando vueltas porque s ele ha perdido la visión.

Allí hay tinieblas, crujir de dientes, allí se cansa usted porque la carga es muy dura, nadie le ayuda, se le va la gente, siempre hay quejas, siempre hay problemas y, para colmo de males, como usted ha perdido la visión, no tiene ni la menor idea adonde ir.

(6) Y a los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su propia morada, los ha guardado bajo oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio del gran día.

No guardar la dignidad, aquí, significa dejar vacante su autoridad. Porque los líderes nunca dejan vacantes, sólo dejan de hacer. A veces, convengamos, ni hacen ni dejan hacer. Pero de todos modos, mantienen el título y la posición.

¡Sí señor! ¡Yo soy el que manda aquí! O la otra: soy el pastor Fulano. Ah…¿El pastor Fulano? ¡Que bien! ¿Y adonde está su iglesia? – No…no tengo iglesia, estoy buscando… – ¡Ah, que bien! Hermano Fulano, entonces. Poimano. Función, jamás título y mucho menos credencial.

(7) Como Sodoma y Gomorra, las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que aquellos, habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno.

¿Y que culpa podrían tener las pobres ciudades vecinas, que en Sodoma y en Gomorra se fornicara? Miraron y no dijeron nada. ¿Qué culpa tiene el pastor que esa parejita de novios…? Sabía, pero como eran hijos de familias muy poderosas e influyentes, no dijo nada…

¿Será justo Dios extendiendo su juicio a esas ciudades? Sí, es justo, ¿Sabe usted por que? Porque Él no habla de la fornicación que usted cree, habla de fornicación espiritual. Ah, entonces…eso quiere decir que…si en la congregación en donde yo estoy, hay de esa fornicación espiritual…¿Yo también estoy bajo juicio? No sé, no soy yo Dios. Lo que mejor que usted puede hacer si tiene dudas, es orar. Él le dirá que hacer.

¿Qué se dice hoy? ¡Esto está muy mal! ¡A esta juventud no hay quien la corrija! Pero nosotros somos iglesia y vamos a mantenernos santos. Sí, pero mientras tanto estamos cediendo un espíritu que nos rodea y nos controla, cuando lo que tendríamos que hacer, es sacarlo a patadas con la autoridad y las armas que el Señor nos ha dado.

Porque fíjese que ellos sufrieron el castigo al igual que aquellos que estaban fornicando. Eso significa que, una sociedad que, aunque no se involucre en lo malo, no hace nada al respecto, no clama a Dios, se da por vencida, dice “no puedo hacer nada”, o “esto jamás va a cambiar”, terminará igual que Sodoma y Gomorra.

Claro, después la excusa antigua, clásica y tradicional, será: “¡Estamos siendo atacados por el diablo, hermanos!” – No, “hermano”…HAN DADO LUGAR al diablo, que no es lo mismo. ¿Por qué? Porque no obedecieron la Palabra, nada menos.

Mire; le digo algo. Es muy cierto que existen principados, potestades, gobernadores y huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Ellos tienen una jerarquía en la atmósfera, pero no cabe ninguna duda que su trono está en la mente de los seres humanos.

Entonces, por más que usted ate demonios en el cielo, si usted no va y ofrece una alternativa, ellos vuelven a dominar. Entonces usted se encuentra con gente que le dice: ¡Hermano! ¡Más que soluciones, lo que se necesita aquí es mucha oración!

Y sí, es cierto, no se puede menos que estar de acuerdo. ¿Quién le puede negar la autoridad y efectividad a la oración? Pero una vez que oramos buscando dirección y Dios nos responde dándonos la salida al problema, eso no es una solución?

Allí es donde nos tenemos que poner en marcha para obedecer lo que Dios dijo que teníamos que hacer. Entonces mire: si usted quiere seguir orando, puede hacerlo, pero tiene que ser para dar gracias por la respuesta que ha recibido, al mismo tiempo que camina en dirección al lugar donde Dios le dijo que debía ir. Ni tanto ni tan poco.

Un principado, usted lo sabe porque aquí lo hemos enseñado, no es un monstruo de ojos fulgurantes y cuernos que echan humo. Un principado es un demonio que gobierna un principio en forma práctica y eficiente.

Fíjese que no puede haber un gobierno sin que se esté ejerciendo un principio. Hay principios, mi querido hermano, en la tierra, que tienen su fundamento en jerarquías satánicas. Humanismo, cientifismo, aborto, liberalismo.

Principios que tienen su base de operaciones en la mente, no en un lago de azufre y fuego literal. Principios que ellos están tratando de dictarle a la iglesia para que la iglesia se “modernice” y pueda ser aceptada con mayor “simpatía” por la sociedad que la rodea.

¿Se da cuenta? La iglesia ha mordido ese anzuelo varias veces. Se ha llegado al extremo que, desde alguna posición oficial de un gobierno incrédulo, pecador y hasta esotérico, se dictan leyes que le dicen a la iglesia que es lo que puede hacer y que es lo que no puede hacer.

¡Es que debemos sujetarnos a nuestras autoridades, hermano! ¡Lo dice la Biblia! Sí, pero al igual que en todos los otros, el principio de la sujeción siempre será: “A autoridad sujeta a autoridad divina.” Si así no fuera, ni autoridades, ni pastores, ni esposos podrán sujetar a nadie a esclavitudes de hombres, ¿Está claro?

Como será la influencia del humanismo dentro de las iglesias que, de pronto estar en contraposición con lo que dice la televisión, la ciencia y la gente mayoritariamente, puede hacer de usted un “fundamentalista”, un “espiritualista” o algún epíteto peor.

En una escuela cristiana, se le pidió a los alumnos un trabajo en láminas sobre el SIDA. Cada grupo presentó las suyas y los resultados fueron excelentes. Los mejores fueron expuestos en un salón en el que alguna vez me tocó dar clases de escuela bíblica.

Me llamó mucho la atención uno en el que se leía: “Recuerda: ¡Sexo seguro! ¡Usa preservativos!” Claro; en cualquier lugar del planeta, el profesor que evalúa este trabajo, puede calificar con un ocho o un nueve y hace justicia. Pregunto: ¿En una escuela cristiana, también?

¡Pero hermano, no sea legalista, son jóvenes! – Son jóvenes hijos de Dios… – ¡Pero hermano! ¡El profesor da una materia y si lo que se hace es correcto, no puede censurar nada! – De acuerdo. Pero, entonces: ¿Cuál vendría a ser la diferencia entre la enseñanza de una escuela pública y secular con una que pertenece a una iglesia, a una denominación o cosa parecida? Usted, acaso, ¿Envía su hijo a una escuela cristiana para que le enseñen cosas con la misma óptica que las enseña el mundo? ¡Que hermoso problema tenemos!

Atar al malo sin entrar en la casa, es insuficiente. Veamos: nuestra nación tuvo enorme depresión económica, había millones de desocupados, la calidad ambiental sigue siendo deplorable, hay tal inseguridad que, en algunos lugares, la gente vive arrinconada en sus casas, las noticias no relatan todo, cuentan sólo lo que conviene a los sectores de donde provienen.

Eso es el mundo de donde emana la educación global. ¿Pero las escuelas cristianas, estarán sujetas a esa globalidad? Y si es así, ¿Adonde está la diferencia? ¿En hacer una oración formal y preconcebida antes de comenzar las clases?

¡Señor maestro de Biblia, usted ignora que debe enseñarse profilaxis! – De acuerdo; para información no me opongo en absoluto y por el contrario, me parece interesante. Pero a la hora de dar soluciones, la del preservativo para sexo seguro, no me parece apta para nuestros chicos. Ya la oirán ellos desde el mundo secular. ¿Por qué no entregarles algo para que entiendan que son o tienen que ser distintos?

(8) No obstante, de la misma manera también estos, (¿Quiénes son “estos”? De los que miran y no hacen nada en este asunto) soñadores que mancillan la carne (Aquí le está hablando del cuerpo de Cristo) rechazan la autoridad y blasfeman de las potestades superiores. (¿Qué dice? Que son soñadores que envenenan el cuerpo de Cristo y que rechazan la autoridad en una posición de sectarismo.) ¡Pero hermano! ¡Yo soy parte de ese cuerpo! – Sí, pero a veces, recuerde, nuestro testimonio representa lo que no somos…

(9) Pero cuando el arcángel Miguel contendía con el diablo, disputando con él por el cuerpo de Moisés, no se atrevió a proferir juicio de maldición contra él, sino que dijo: el Señor te reprenda.

Aquí es donde nosotros, muy religiosos, hemos usado esto para decir que no tenemos autoridad para encarar esa batalla, en su nombre, cara a cara. Mejor, entonces, nos quedamos con: “…El Señor te reprenda…”, que trae menos riesgo y menos compromiso.

No sé si esto podrá estar muy bien o muy mal, no es mi intención en absoluto ponerme a polemizar sobre doctrinas teológicas, pero una sola cosa puedo decirle: ¿Cómo le ha ido hasta aquí, a la iglesia, en esa batalla? El resultado le va a dar la justa ubicación y realidad.

¿Sabe que es, en realidad, lo que dice este pasaje? Trate de leerlo con su entendimiento y dejando de lado el idioma Reina Valera en el cual hablan miles de cristianos evangélicos. Dice: “Lucifer fue un compañero mío de empleo; Ya sé que está en un estado caído, pero igual yo no tengo derecho a pisotearlo. Estamos en un mismo nivel. Ahora, si yo fuera hombre, ese sería otro cantar. Pero siendo arcángel, el que tiene que hacer justicia es el Señor.” Igualito a la iglesia, que a la hora de pisotear a los líderes de Dios (Y no hablo de los nominales, hablo de los auténtico de Dios), lo hace sin el menor rubor.

¿Sabe cual es la postura de Dios para con el mundo? LA de la reconciliación. Cuando usted aceptó a Cristo, se reconcilió con Dios. Cuando usted nació, como creación divina, hizo una especie de acuerdo espiritual. Después, lo dejó de lado hasta la conversión.

De allí en más, empezó a escribir su propia historia como creyente. Un día, vaya uno a saber por qué motivos, decidió que todo era un fraude, que los hombres decían mucho y vivían poco y se apartó.

Primer, de una congregación local, lo cual no sería tan descabellado, pero en casos, luego, también del Camino mismo, porque Dios para usted, pasó a ser un lindo recuerdo de aquella época en que se podía creer todo. Así le fue.

Cuando volvió a oír esa dulce voz, entendió que Dios realmente estaba preocupado y haciendo todo de su parte para que se reconciliara con Él. Nunca hemos terminado de entender que, esa restauración, es renovar a los que estando adentro, cayeron.

La iglesia, seremos francos, todavía no ha provisto un ambiente propicio para una verdadera restauración. No se olvide: estar en Cristo, nos produce moral. Estar en una iglesia con algo de Cristo, nos produce moralina y pacatería barata. Al resultado usted lo puede evaluar por usted mismo, no me necesita a mí para mirar a su alrededor.

(1 Timoteo 5: 20)== A los que persisten en pecar, repréndelos delante de todos, para que los demás también teman. (Esta palabra usada aquí como REPRÉNDELOS, significa en su traducción literal: “Examínalo en paz y a conciencia”. Nada que ver con agredir a gente desde los púlpitos, ¿De acuerdo?)

(Gálatas 6: 1)= Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado.

¿Hay que restaurar? Hay que restaurar. El Reino de Dios es un reino de reconciliación y restauración. ¡Venga hermano! ¡Ya sabemos que mató a veintitrés personas, pero Dios le ama y le quiere restaurar! ¡No se preocupe! ¡Puede seguir viniendo a la iglesia que no pasa nada! ¡Dios siempre perdona!

No, espere, no es tan así; no se confunda. Para una restauración válida, primero tiene que haber: Nº 1)= Que ese hermanito tenga un arrepentimiento genuino. No que esté “un poquito” arrepentido y otro “poquito” avergonzado.

Yo he visto a algunos llorar en la plataforma y hacer llorar a toda la iglesia, pidiendo perdón por la barrabasada de su vida y, al tiempo, cuando ya todo el mundo se olvidó y está en otra cosa, multiplicar aquel asunto por veinte.

Nº 2)= Él, ese hermanito, es quien tiene que restaurar el área que él mismo haya perjudicado. Es decir que: a quien le haya hecho daño con su comportamiento. Porque ese no se va a conmover tan fácilmente con un par de lágrimas como hace la iglesia emocional, y se verá si acepta el supuesto cambio, arrepentimiento y perdón.

Nº 3)= Tiene que tener, además, contristamiento de Dios. Tiene que ser sumiso. Nadie puede ser restaurado con un ánimo de “Aquí no ha pasado nada”. Tiene que haber un tiempo de separación y otro tiempo de intimidad total con Dios.

Nº 4)= Esta es para la iglesia; tiene que haber total aceptación del restaurado cuando este ha dado los pasos mencionados, sin tomar en cuenta lo pasado. Hay iglesias que disciplinan a un hermano caído, lo muestran públicamente, lo obligan a humillarse y a pedir perdón y lo restauran, pero una vez sucedido todo esto lo dejan a un costado, porque “Con lo que le pasó ya no es confiable”. No. De ninguna manera. Cualquier mecanismo que se repara, va a quedar mucho mejor que lo que estaba antes de repararlo, ¿Se entiende?

(Judas 12)= Estos son manchas en vuestros ágapes, que comiendo impúdicamente con vosotros, se apacientan a sí mismo0s; nubes sin agua, llevadas de acá para allá por los vientos; árboles otoñales, sin fruto, dos veces muertos y desarraigados.

1)= Manchas que manchan nuestro mensaje.

2)= Nubes sin agua; no hay revelación. Se esconden detrás de otros.

3)= Un ministerio irrelevante. Contesta lo que nadie está preguntando.

(Judas 17)= Pero vosotros, amados, tened memoria de las palabras que antes fueron dichas por los apóstoles de nuestro Señor Jesucristo; (18) los que os decían: en el postrer tiempo habrá burladores, que andarán según sus malvados deseos.

(19) Estos son los que causan divisiones; los sensuales que no tienen (Y por lo tanto no entienden) al Espíritu.

Fue profetizado ya; los apóstoles lo dijeron. Es normal lo que está sucediendo. El ataque, es parte de su empleo, no se preocupe. Fue dicho de antemano que iba a suceder. NO se asombre, no se asuste, no se esconda.

Tampoco es cuestión de andar a los alaridos en la iglesia de que el diablo lo está atacando. Nadie va a pensar que usted es muy importante en el mundo del espíritu. Lo más probable, es que alguno diga: “Y…en algo le habrá dado lugar, ¿No cree?”

(20) Pero vosotros, amados, edificándoos sobre vuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo, (21) conservaos en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna.

(22) A algunos que dudan, convencedlos.

(23) A otros salvad, arrebatándolos del fuego; y de otros tened misericordia con temor, aborreciendo aún la ropa contaminada por su carne.

¿Se da cuenta que el gran ministerio de la iglesia es el de la recuperación y nunca el de la discriminación y la marginación? ¿Puede entender que el amor de Dios se derrama sobre un grupo de gente restaurada de las peores inmundicias y decrece considerablemente ante personas que jamás han hecho nada despreciable?

¡Hermano! ¿Usted me quiere decir que hay que pecar sin frenos para tener más gracia? No, en absoluto. ¿Cómo se le ocurre que le diría tamaña barbaridad? Eso quiere decir que hay que amar a los perdidos, a los caídos, a los extraviados, a los endemoniados, a las prostitutas, a los homosexuales, a los drogodependientes, a los alcohólicos, a los que padecen SIDA, a los ladrones, a los divorciados, a los sucios, mugrientos y corruptos en cualquier instancia. Los enfermos necesitan médico, no los sanos. ¿O vamos a seguir gratificándonos con la atención de gente sana y abandonando a su suerte a los enfermos?

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El Fuego de los Elementos

Nunca ha escuchado usted a alguien no creyente hablar sobre lo que él denomina como “El fin del mundo”? Alguna vez sí, ¿Verdad? Muy bien; ¿Sabe usted de donde sacó la sociedad secular la idea del fin del mundo? Pues de la iglesia, sí señor.

¿Y como es que se dice que sería, literalmente, ese fin del mundo? – ¡¡¡Hay señales bíblicas, hermano!!! – ¿Ah, sí? Dígame algunas, por favor. – Ejem…la luna se pone roja como la sangre, las estrellas empiezan a bailar y finalmente a caerse…

…El cielo se enrolla como un pergamino, los elementos del cielo comienzan a caer ardiendo. Y esto, a su vez, hace que se queme todo lo que tocan, haciendo que el mundo se termine esta vez por fuego, y no por agua como fue antes, cuando el arca de Noé, ¿Entiende? Así es como está anunciado, hermano…

¿Ah, sí? ¿Está anunciado? Mire; yo jamás descarto que Dios pueda o no pueda hacer determinada cosa, porque para Él no hay nada imposible. Pero en este trabajo quiero compartir con usted una de esas escrituras, para mostrarle que el simplismo, cuando se trata de la Palabra, puede ser peligroso e irresponsable. Y si de eso llegamos a sacar una doctrina, mucho peor.

(2 Pedro 3: 8)= Mas, oh amados, no ignoréis esto; que para el Señor, un día es como mil años, y mil años como un día.

Este versículo, un calco del que está en el verso 4 del salmo 90, nos muestra un par de cosas. Cuando la Biblia habla de años, es muy complejo saber de qué tipo de años se trata, ya que los de 365 días que conocemos, se han conformado e implementado a partir de un calendario que utilizamos y que, como todos saben, fue producto de la inventiva de un papa romano llamado Gregorio, mucho tiempo después.

De todos modos, si para Dios mil años equivalen a un día, este que hemos empezado a vivir, es el Tercer Día de Jesucristo, que como todos sabemos, es el día de la resurrección y la victoria. Sería atinado, entonces, comenzar a dar gracias a Dios por esa victoria en este tiempo, que es el de las primeras horas de la mañana del tercer día.

(9) El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.

Una de las tantas explicaciones adecuadas y coherentes de por qué aún no se ha producido el gran día del Señor y su retorno, reside en el carácter misericordioso de Dios. Aunque la maldad humana reclame acción inmediata, Dios contiene su justa ira y retarda así el día del juicio.

La iglesia predica infierno para los que rechazan a Cristo. Dios, mientras tanto, jamás habla del infierno; Él tiene paciencia, amor, misericordia y sigue esperando cambio, decisión y arrepentimiento que le posibiliten implementar perdón, redención y salvación a la mayor cantidad de seres humanos.

(10) Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grandes truenos, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas.

Claro; la primera interpretación, la que más resalta en la superficie del entendimiento humano y, por lógica consecuencia la que más frecuentemente y masivamente se nos ha enseñado, tiene que ver con la imagen más rápida y superficial que tenemos de un ladrón en la noche.

¿Cómo llega un ladrón en la noche? Sin previo aviso, con la más absoluta y total sorpresa, sin que nadie lo haya previsto. Cuidado; no es descabellado esto, no, de ninguna manera. Es bueno haberlo aprendido así y es tan bueno haberlo enseñado, también.

Pero es malo, sin embargo, y a esto hay que entenderlo con apertura y amplitud, haberse cristalizado en esa enseñanza, entendiendo, suponiendo y decidiendo que esa escritura con esa revelación, se quedará inamovible y fija allí.

¿Puedo preguntar por qué? ¿Quién dijo, y se tomó como valor de enseñanza cumbre, que un texto tiene una interpretación y esa interpretación ya no cambiará jamás? En principio: esa que hemos visto, ¿Es la única condición que tiene un ladrón en la noche?

No. Hay, por lo menos, otra más. Y esto a despecho que puedan seguir apareciendo otras cuando a Dios así le plazca. Y esta que voy a enseñarle no es menor, créamelo. Un ladrón viene, siempre, a llevarse algo que no le pertenece. ¡¡Wow!!

¿Qué querrá decir esto? Algo que sí es al revés de lo que siempre habíamos aprendido y por allí hasta enseñado. Habrá un arrebatamiento, aclaremos esto, pero en este texto se está hablando de otra escena, de otro momento, quizás previo al arrebatamiento: la siega de la cizaña.

El señor, en ese momento, será como ese simbólico ladrón y aparecerá, en primer término, para sacar del medio a todos los que no son suyos, a los que no le pertenecen. En una palabra y para que se entienda bien: ¡Todo lo que no es de Cristo será conmovido!

¿Cómo tenemos que entender esto? Parece contradictorio con la fe, con la justicia, con el amor. Dice que vamos a producir una remoción de todo lo que no es Cristo, mediante la manifestación de Cristo por nuestro intermedio.

Es el mismo principio de Juan el Bautista: debemos menguar para que Él crezca. ¿Y que sucedió con Juan? Perdió la cabeza. Eso es exactamente lo que debe suceder con cada uno de nosotros.

¡¡No entiendo, hermano!! – Lo que le estoy diciendo es que, si usted no “pierde” su cabeza, la cabeza de Cristo no puede tomar ese lugar. Y entonces, mientras usted no mengue, Él no crece. LA única manera de tener la mente de Cristo, es el cortarnos de raíz la nuestra.

Nuestra confusión más grande es que hemos creído que necesitamos más de Cristo, cosa que no está mal y es así, pero la realidad nos dice que necesitamos menos de nosotros, de nuestra mentalidad, de nuestra sabiduría humana. Lo que no es de Cristo, será removido. La cizaña será segada. Como en los días de Noé…

Después viene la otra parte, la de los elementos ardiendo que caen deshechos. ¿Qué ha aprendido usted? Que se trataban de estrellas, soles, lunas, planetas o quien sabe que cosas. En suma: “El fin del mundo”, ¿No es así?

Sí, yo también aprendí eso- – ¿Es que no va a ser así, hermano? – ¡Ah, no! ¡No lo sé! ¡Quizás sí, que sé yo! Pero al margen de eso, que pertenece pura y exclusivamente a la soberanía de Dios, que puede hacer lo que se le da la gana con su creación, tengo que decirle que el texto no dice exactamente lo que nos dijeron que dice, dice otra cosa. Vamos a verlo, ¿Quiere? Después si quiere entender lo mismo que ya sabía, es un problema y una decisión suya.

Dice que los elementos ardiendo serán deshechos. La Nueva Versión Internacional, que está traducida directamente de los originales al español, sin pasar por el inglés como sucede con la mayoría de las versiones clásicas, dice, en lugar de elementos “deshechos”, elementos destruidos.

Entonces deberemos recalar, necesariamente, en esta palabra que resulta clave: ELEMENTOS. Y allí es donde nos encontramos con que tiene un significado muy diferente al clásico que saltaría a primera lectura. Observe los siguientes textos:

(Colosenses 2. 20)= Pues si habéis muerto con Cristo en cuanto a los rudimentos del mundo, ¿Por qué, como si vivieseis en el mundo, os sometéis a preceptos, (21) tales como no manejes, ni gustes, ni aún toques, (22) (en conformidad a mandamientos y doctrinas de hombres), cosas que todas se destruyen con el uso?

¿Qué le parece? ¿Qué cree usted que puedan ser los rudimentos del mundo? En principio, tengo que decirle que, la palabra RUDIMENTOS, se traduce de una palabra griega que originariamente se refería a un triángulo situado sobre un reloj de sol para determinar la hora por medio de la sombra que ese triángulo proyectaba. Desde allí comenzó a aplicarse a ir ordenadamente, a avanzar poco a poco, a comenzar (Atención; tome nota de esto) por las cosas elementales, a aprender las letras del alfabeto.

En el Nuevo Testamento, a esta palabra se la utiliza (Tome nota otra vez) para referirse a las verdades elementales. Es un término, para redondear la idea, que se aplica a los primeros y más sencillos principios de alguna ciencia, de la literatura o de alguna doctrina religiosa, ¿Entiende?

Esto quiere decir que, RUDIMENTOS, en realidad, son los ELEMENTOS básicos del lenguaje que la ha formado. Muy bien; con esta misma palabra que aquí se traduce como RUDIMENTOS, se escribe ELEMENTOS en Pedro 3:10. Hay otra escritura que amplía y confirma esto.

(Gálatas 4: 3)= Así también nosotros, (Está hablando de nosotros, de usted o de mí, no de mundanos incrédulos, pecadores e impíos, ¿Entiende?) cuando éramos niños, estábamos bajo esclavitud, bajo los rudimentos (Es decir: elementos) del mundo.

(Verso 9)= Mas ahora, conociendo a Dios, o mas bien, siendo conocidos por Dios, ¿Cómo es que os volvéis de nuevo a los débiles y pobres rudimentos (Otra vez: Elementos) a los cuales os queréis volver a esclavizar?

En primer término, tendré que decirle que este texto, parecería haber sido escrito esta mañana, hace sólo un momento, por alguna persona miembro de cualquier congregación más o menos conocida.

Es importante señalar que, los rudimentos de los cuales se habla aquí, o su sinónimo. Elementos, está íntimamente ligado y relacionado con el legalismo. Judío en principio, pero con todos los legalismos ritualistas y fundamentalistas que usted quiera agregarle después.

El culto a las leyes, los estatutos y las ordenanzas humanas, generalmente impuestas por ciertas iglesias para reemplazar una inexistente presencia, unción y poder de Dios, esclaviza, adormece, intoxica y mata. Cizaña. Rudimentos. Elementos.

Yo siempre me pregunté, y creo no haber sido el único, cuando me tocó enfrentarme con hermanos fieles que, en lugar de escudriñar la palabra para encontrar los tesoros escondidos del Señor, se han dedicado a hacerlo para enganchar a otros hermanitos que puedan estar de contramano con alguna escritura, exactamente lo mismo que Pablo se pregunta y le pregunta a los Gálatas.

Prostitutas, homosexuales, drogadictos y divorciados que aceptan a Cristo y se deciden a cambiar totalmente sus vidas, han sido destinatarios de estas perlas de amor por parte de algunas congregaciones que, en el nombre de la santidad y la pureza del evangelio, lo que han conseguido es ahuyentar, correr a mucha gente no sólo de los bancos de un templo, sino también del mismísimo camino del señor. Rudimentos. Elementos.

(Hebreos 5: 12)= Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuales son los primeros rudimentos de las palabras de Dios, y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido.

Esta palabra que figura aquí, RUDIMENTOS, es la palabra STOICHEION, que también se traduce como ELEMENTOS, y es la que utiliza Pedro cuando dice que se van a quemar, que van a arder, que se van a deshacer, a destruir.

Una traducción buena daría como resultado que es: cualquier cosa original o principal de la cual proviene un fruto. El árbol que da la manzana, la madre que pare al hijo. En nuestro idioma, en nuestro vocabulario, el elemento es la letra, porque es la que luego dará origen a las palabras.

Esto le está diciendo a usted que, el origen de todo lo que exprese lo que no es de Dios, va a ser quemado. Se lo amplío: si el vocabulario no sirve, (Y hoy anda suelto muchísimo vocabulario que no sirve), el fuego va a quemar las letras, que son el elemento, los rudimentos, para que no haya vocabulario.

Ahora bien; ¿De qué fue se está hablando? – ¡Ah, no sé, hermano! Lo que siempre han dicho es que esta vez el mundo no terminará en agua, sino en fuego. – No se confunda. Jeremías 23:29 dice: ¿No es mi palabra como fuego? El fuego que quema la letra originaria del falso vocabulario, es la Palabra.

Esto significa algo que no siempre se nos ha enseñado así: por más que el hombre sea horriblemente malo, Él no va a quemar al hombre. En todo caso, sí va a quemar el origen que hizo que ese hombre sea malo.

Los rudimentos, los elementos de la tierra arderán, eso quiere decir. Los personeros de esos rudimentos, ministros, predicadores de falsedades, van a ser quemados por el fuego de la exposición y el derrumbe conceptual.

Cualquiera puede observar y comprobar que las fortalezas mentales están cayendo. Escuche: el milagro más grande del mundo está ocurriendo delante de nuestras narices y no nos hemos dado cuenta. Claro, siempre se nos habló de los milagros como algo espectacular y nos estamos perdiendo este.

Fíjese que este milagro, el de la caía de los elementos ardiendo, es el que soñaban ver tantos y tantos profetas que murieron sin verlo. Ellos tenían muy claro la calidad de lo que esperaban. No aguardaban emocionados y excitados ver levantarse a un paralítico de una silla de ruedas tal como lo hacemos ahora, hasta el punto de publicitar reuniones de sanidad bajo esa óptica.

Ellos aguardaban ver esto: Cristo Jesús formado en nosotros, porque eso es lo que produce el fuego que inflama los elementos. Esperaban ver a una ciudad cuyo fundamento es Dios: la iglesia real, verdadera, alejada quizás de una rutinaria y ritualista congregación religiosa en la cual usted se sumerge todos los domingos de su vida. Rudimentos, son los principios primordiales o fundamentales, de ciencia o disciplina, ese es el significado. Por eso es que vemos que el sistema va a deshacerse.

(2 Pedro 3: 10)= Pero el día del señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay, serán quemadas.

(11) Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas, como no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir. (Es curioso y al mismo tiempo tremendo, el impacto que produce la influencia de la religión cultural.

¿No le da la sensación, al leer esto, que le está hablando de una figura humana con su rostro bondadoso, santo, y las manos juntas, símbolo estético de la piedad? ¡Pero es que esa es la estatua, hermano! ¡Esa es la imagen!

Y sí, esa es la influencia cultural de la que le hablaba. Porque, ¿Sabe usted lo que es la Santidad? Estar apartado, consagrado, dedicado a las cosas de Dios. ¿Y sabe usted lo que es vivir piadosamente? Vivir espiritualmente por el espíritu y no por la carne. Según Cristo, no según Adán)

…(12) esperando y apresurándoos, (Veamos algo importante. Esta palabra que leemos aquí, APRESURÁNDOOS, es la palabra SPEUDO, y significa ACELERAR. Esto quiere decir, ni más ni menos, que nosotros como creyentes debemos tener una conducta con respecto a la venida: ACELERARLA.

“Hermano…¿Usted me está hablando de la venida del Señor? Le estoy hablando de la venida del tiempo de la quema de todo lo que es falso, de todo lo que no es verdadero, de todo lo que no viene de Dios, de todo lo que viene de la sabiduría humana de los hombres.

En suma: de todo lo que es Babilonia. Porque la venida del Señor, dice la Biblia, depende que se madure o no el fruto, pero la quema básica del sistema babilónico, sí depende de nuestra actitud. Una cosa es convivir con Babilonia, otra es soportar a Babilonia, y otra cosa es proteger nuestra pureza y no contaminarnos con Babilonia.

Pero otra cuestión muy distinta es permitir pasivamente, bajo la óptica de ese falso hiper-amor y súper-bondad con que muchas veces nos manejamos, que Babilonia haga barbaridades en el nombre de un Dios que no es el de la Biblia, transformándonos de ese modo, por omisión, en voluntarios cómplices.

En cuanto a Cristo, Él no viene hasta que la iglesia no esté madura. ¿Y qué es lo que tenemos que madurar? Esa madurez.) …para la venida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán deshechos, y los elementos, siendo quemados, se fundirán. (Aquí tiene usted otra vez el incendio de los elementos, de los rudimentos, de los principios falsos a partir de la palabra de autoridad)

¿Tiene usted hoy alguna vaga idea de cuales serían, a su juicio, aquellos rudimentos o elementos que podrían llegar a inflamarse y encenderse en fuego? Mire; yo no estoy aquí fluyendo como profeta, pero por conocimiento de la Palabra, pedio decirle algo.

Simplemente que todo aquel mensaje que, por mejor intencionado, moralista o bondadoso que sea, no tenga la base del evangelio de Jesucristo, (ese que dice que el Reino de los Cielos se ha acercado), será sacudido en este tiempo. Y si algún hombre no sólo lo predica, sino que también vive ese tipo de palabra falsa, se quemará con ella.

(Eclesiastés 1: 4)= Generación va, y generación viene, mas la tierra siempre permanece.

No hace falta demasiada lucidez teológica para entender que esto nos deja más que claro que lo que va a destruir no es el planeta, como pregonan los cultores de “El fin del mundo”, sino otros aspectos.

Los elementos, los rudimentos, los argumentos, serán pasados por fuego y todo aquello que no sea Cristo, será destruido. – Mire hermano…yo a usted lo quiero y lo respeto mucho, pero ¡A eso que dice usted, si no lo veo con claridad, no puedo aceptarlo!

¡Así me gusta, hermano! Ese es un hijo de Dios responsable, que no va a tragarse ningún “sapo” de doctrina falsa o satánica. Todo lo que le dicen, páselo por la Palabra. Yo digo que el fuego no es fuego literal, y que lo que se quema no es el planeta, sino los conceptos falsos, las falsas doctrinas, la cizaña, los rudimentos, los elementos. ¿Sabe por que lo digo? Sígame:

(1 Corintios 3: 11)= Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo. (¿Qué es lo que no puede alterarse? Los fundamentos, los rudimentos, los elementos).

(12) Y si sobre este fundamento alguno edificare oro (Que viene a ser una realeza externa, algo que normalmente llamamos “status”) plata (Que a partir de su utilización como moneda de cambio, pasó a ser símbolo del dinero y factor propiciatorio de las denominadas teologías “de la prosperidad”)…

…piedras preciosas…(Belleza exterior, adorno, lujo, atractivo mediante poderío social) madera (Esto es símbolo de templo hecho por mano de hombre; Salomón) heno (Alimento de baja caloría, de baja nutrición)…

…hojarasca…(Directamente basura, cizaña) (13) las obras de cada uno (Todo lo que le he detallado, que son fundamentos existentes en este tiempo, argumentos, rudimentos, elementos) se hará manifiesta (Es decir que nada quedará en secreto. Un día se sabrá por qué cada uno ha predicado lo que ha predicado, si defendiendo los intereses del Reino de Dios o los propios)…

…porque el día la declarará; (¿Cuál es el símbolo del día? La luz. El Sol de Justicia. Cristo. La palabra real, ungida, verdadera. ¿Y como llegará?) pues por el fuego será revelada (Aquí tiene su fuego. Guarde ya el balde de agua, no llame a los bomberos, generalmente vienen solos…)

…y la obra de cada uno, cual sea, (No habla de planeta, no habla de sociedad secular, incrédula o atea, habla de obras que, según hemos visto, tienen fundamentos, argumentos, rudimentos y elementos) …

El fuego la probará…(Una vez más, Jeremías: tu Palabra es como fuego. El resultado de esa prueba tiene dos aristas; o se aprueba y los fundamentos, esos rudimentos, esos elementos sustentados en Cristo son válidos y aceptables, o esos fundamentos, esos rudimentos, esos elementos toman fuego y caen ardiendo y deshechos. ¿Estamos? ¿He podido probar, confirmar y respaldar lo que dije?)

Quiero que entienda usted que no están juzgando las obras. No interesa aquí si esa obra es de oro es de madera. Tanto es de Dios la madera como el oro. El tema esencial es como fue edificada.

No hay nada de malo con el que tiene menos como con el que tiene más. Si es para Dios, sigue siendo para su gloria. Nos hizo a todos del mismo tamaño. Ahora vayamos al principio de este último texto.

(Verso 10)= Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima; pero cada uno mire como sobreedifica. (Fíjese que no dice “con qué”, dice “como”.)

(2 Pedro 3: 13)= Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia.

¿Quién no se imaginó alguna vez, leyendo este verso, un día singular y particular en el que, no podemos imaginar de que modo, (Bombas atómicas, terremotos, guerra de las galaxias), un cielo haciéndose pedazos. (Aunque sabemos perfectamente que lo que nosotros llamamos Cielo no puede romperse porque no es de material) y un planeta destrozándose.

Luego de eso, los que puedan haberse salvado, (Que se nos enseñó que serían los creyentes, pero si la cosa viene a través de una guerra nuclear, los que se salven serían los personajes más importantes de los países más importantes, que son los que cuentan con refugios atómicos) disfrutarían de esos cielos nuevos y una tierra nueva.

¿Qué lindo, no? ¿Pero no parece apartado de la justicia de Dios? A, no, no importa. Si me lo predicaron, debe ser porque el siervo tuvo la visión. ¿Sí, eh? ¿No sería más coherente que en realidad no tuvo ninguna visión y entonces encaró el asunto por el lado más entendible para la mente carnal y humana?

Y sí, esto es mucho más coherente con la justicia de Dios, no? ¿Y por que no lo vimos antes y jamás lo discutimos cuando se nos enseñó? – La sujeción, hermano… – La sujeción, mi amado hermano, es a autoridad sujeta a autoridad, no a lobos rapaces vestidos de ovejas que vienen o son usados para destruir el rebaño.

Esta palabra que se usa aquí, NUEVOS, tanto en los cielos como en la tierra, es la palabra KAINOS y significa: “Algo nunca visto”, o “Algo que nunca estuvo”. KAINOS tiene la implicación de algo que había, pero que ahora está de otro modo, de un modo mejor.

Si yo cambio hoy mi viejo automóvil, paso a tener un auto nuevo. Lo que no quiere decir que sea un “Cero Kilómetro”. Tampoco quiere decir que antes no había ningún auto, sólo que ahora hay uno mejor. KAINOS. Nuevo.

Esto significa que, cuando se dice cielos nuevos y tierra nueva, se refiere a una nueva condición de lo existente, no a un cambio de planeta. Es decir que, para redondear esto, NUEVO, KAINOS, aquí, sería algo así como “Nuevo en una especie; el mejor de una especie”.

¡Es increíble! ¿Cómo me enseñaron otra cosa? Estoy de acuerdo, a usted le enseñaron otra cosa. A mí también. Pero esa no es una excusa válida ni una prueba de inocencia. La base, aquí, es su desobediencia.

¿Yo? ¿Desobediencia? ¿Y que culpa tengo yo? ¡Yo me sujeté, como correspondía, a los hermanos que me enseñaron! ¿Ah, sí? ¿Y que hago con el mandato aquel de escudriñar la Palabra, que todos tenemos?

¡Ah, no, hermano! ¡Eso es para los líderes! – ¿Y quien le dijo eso a usted? Olvide la división legendaria entre laicos y ministros, entre líderes y liderados, eso es doctrina nicolaita que, dice la Biblia, Dios detesta.

Él dice que somos TODOS ministros competentes, por lo tanto sus directivas son para todos, no para algunos. Si usted hubiera escudriñado, hubiera descubierto que eso no era así. Su comodidad lo hizo errar.

Espero que haya sido la última. Hoy mismo, ahora mismo, tome su Biblia, que es igual a la mía, y escudriñe para ver si esto que le estoy diciendo, verdaderamente es así. Si lo ve con claridad, lo acepta, lo cree y lo pone por obra, usted puede predicarlo calcado.

Nadie es dueño de ningún mensaje, todo es del Espíritu Santo, suya es la gloria. No se confíe de ninguna sabiduría humana. Es maldito el hombre que confía en el hombre. – ¡Pero es que el hombre es su imagen y semejanza!

Sí que lo es, pero no por decreto evangélico. Debemos pesar los espíritus y someternos a lo que verdaderamente es de Dios, no a cualquier cosa que sale de cualquier persona, por importante, conocida o prestigiosa que pueda ser en nuestro ambiente.

Entienda: usted es nuevo. Una especie de nueva raza en la tierra. Una raza divina. No se olvide que, lo único que existe en la tierra que no es de la tierra, hoy día, es la iglesia. Porque somos nacidos de arriba. ¡Iglesia! ¡Reacciona! ¡Estoy diciendo que eres nacida de arriba!

Pero claro; estoy hablando de la Iglesia, no de un grupo de personas reunidas en un templo. A veces suelen ser la misma cosa, pero en muchas mayores ocasiones, para nada. Estoy hablando del remanente santo de Dios. Todos los demás son de aquí abajo, y no en altura, sino en condición.

Porque cuando adán cayó, no se cayó de un planeta a otro. Tampoco cayó de rodillas, llorando, arrepentido. Cayó en naturaleza. Entonces, cuando usted fue levantado, no fue a un lugar geográfico ni físico, sino en condición, en estilo.

Físicamente seguimos aquí, en el mismo planeta que los demás, padeciendo de pronto, algunas de las cosas que todo el mundo padece, porque algunas de las plagas que Dios mandó a Egipto, también sacudieron muy feo al pueblo de Israel.

¡Pero no, hermano! ¡Es que usted no sabe lo que yo era antes! ¡Por eso Dios ahora me castiga! ¡Yo era prostituta! ¡Yo era ladrón! ¡Yo era drogadicto! ¡Yo era homosexual! ¡Yo era alcohólico! – basta. Eso es pura carne de aconsejamiento y sanidad interior, mire;

(Isaías 65: 17)= Porque he aquí yo crearé nuevos cielos y nueva tierra; (LA misma palabra) y de lo primero no habrá memoria, (¿Qué es lo primero? Lo que ocurrió antes de los cielos nuevos y la tierra nueva) ni más vendrá al pensamiento. (Mandamiento. No se atreva usted a desobedecer a Dios y ponerse alegremente a pensar en ese pasado suyo)

Cuando vengan a su mente recuerdos de un pasado no precisamente capaz de ponerlo orgulloso, o como ejemplo para la reunión de jóvenes, no se deprima por eso. En todo caso, si quiere, deprímase por causa de estar desobedeciendo esta palabra que le dice que de lo primero, no habrá más memoria en el cielo ni deberá haber más pensamiento en su mente.

¿Y que más le está diciendo? Que los cielos y la tierra van a pasar. Que su palabra es tan eterna que solamente se la puede comparar con lo más eterno que existe. Porque si se tratara de un problema astronómico o interplanetario, con OVNI incluido, y los cielos y la tierra, efectivamente, dejaran de ser, lo más lógico sería que, desaparecidos los portadores, la palabra también dejara de ser.

Pero sabemos que la palabra perdura para siempre. Y por eso es que la compara con algo que es para siempre, no la puede comparar con algo temporal. Es un lenguaje revertido, son imágenes proféticas. Profecía no es predicción del porvenir, es revelación contemporánea que, como tal, trae segura y enorme bendición, jamás terror.

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Doctrinas Básicas

Hace ya algunos años, aunque a muchos les parece que no ha pasado tanto tiempo, el tema de la unción del Espíritu Santo en nuestras vidas, estuvo a la orden del día en toas las congregaciones.

Donde se la amaba, anhelaba y cultivaba, procurando evitar excesos emocionales o de exagerado misticismo y donde se la cuestionaba, soslayaba y hasta combatía, buscando en la enseñanza de la palabra la sabiduría de Dios para encontrar el punto justo.

La historia no la voy a contar porque usted ha sido protagonista de ella, en cualquiera de los dos ámbitos que termino de mencionar, pero la polémica no siempre santa que esto desató entre ortodoxos y progresistas, entre tradicionales y renovados fue tan áspera que, más que algo proveniente del Reino de Dios, por momentos se llegó a actuar de uno u otro lado, como si fuera algo que emanaba del Reino de las tinieblas.

Sin embargo, aquí lo que interesa es la manifestación de los hijos de Dios, que es lo que la Creación toa anhela y gime, y que para que esa manifestación sea posible, más allá de cualquier teología o doctrina denominacional que usted cultive, la unción del Espíritu Santo es in-dis-pen-sa-ble.

No conveniente, no interesante: indispensable. Sin unción jamás habrá poder de Dios en una congregación, en la iglesia. Sin unción cualquiera de ambas cosas será, apenas, un club social de reunión de buena gente con aptitudes morarles y espirituales loables y respetables, cosa que naturalmente, no es mala, pero que está lejos, muy lejos de la autenticidad de los hijos del Dios viviente.

Quiero hablar hoy de un par de doctrinas que tienen que ver con la unción y que tienen tanta profundidad que pueden, por sí mismas, estremecer a todo el planeta y, me animo a decirlo, el universo entero. Dos espejos donde los hijos de Dios tendrán que mirarse, a la larga o a la corta y que, como no podía ser de otro modo, van unidos, hermanados, de la mano.

(Hechos 2: 38)= Pedro les dijo: arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.

Comencemos por entender que este pasaje, da cuenta de lo que Pedro les dijo a hombres que no estaban allí en calidad de incrédulos desinteresados de las cosas de Dios, sino a personas que habían ido a buscar “lo que hubiera”, precisamente de ese Dios que procuraban conocer más.

Esto nos deja un primer principio, una primera enseñanza: No importa en que nivel espiritual se encuentre usted, no importa si es un analfabeto que aprendió la Biblia “de oídos” o un Master en Divinidades egresado de la mejor universidad teológica del planeta: El primer paso hacia el recibimiento de la unción, es el arrepentimiento.

No sé cuantos ni sé adonde, pero seguramente en este mismo momento, se habrán levantado decenas de voces angustiadas que me reprocharán con una misma expresión: ¡¡Pero es que yo ya me arrepentí!! ¡¡Yo ya nací de nuevo!!

¿Usted ya ha nacido de nuevo? No puedo hacer otra cosa que gritar ¡¡Aleluya!! ¡¡Gloria a Dios!! Por eso. Pero a ese pensamiento de que el arrepentimiento es una cosa del pasado, tendré que decirle que no, que de ninguna manera es así.

Fíjese el sermón que Pedro tiene aquí, justo en el día de Pentecostés. El poder del Espíritu Santo había caído sobre ciento veinte seguidores de Jesús, y este milagro había tenido manifestación práctica y visible de varias maneras, especialmente en el revestimiento de poder en esa predicación de Pedro.

Ahora bien; ¿Por qué les dice eso Pedro a sus oyentes? Se los dice en respuesta a una pregunta que ellos, casi a coro, le hicieron antes: Dice que estaban “compungidos” por la presencia del Espíritu Santo y preguntaron: ¿Qué haremos? Allí fue donde Pedro les dijo: ¡Primero arrepiéntanse y después hablamos de lo demás! ¿Y que sería lo demás? Lo que dice este verso clave en materia de unción:

(Hechos 1: 8)= Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra.

Está bastante claro. Tenemos la promesa de poder después de la venida del Espíritu Santo. Espíritu es unción y poder. Y todos vienen después del arrepentimiento. ¿Y para que dice que es? Para serle de testigo. Esto es importante, porque no recibe usted esa unción para lucirse en público ni para pavonearse entre las hermanitas jóvenes.

Recibe ese poder para hablarle a las personas acerca de Jesucristo. Pero cuidado: ni se le ocurra ir a decirle al mundo como es usted, cuan grande se ha vuelto y cuan miserable pecador era. No es para eso la unción del Santo. Es para que les hable acerca de su Gran Sumo Sacerdote, acerca de su Gran Rey, acerca de su maravilloso Salvador cuyo nombre es Jesús. Les dirá lo que Él puede hacer con una vida que está vacía.

¡Pero hermano! ¡Si en todas las iglesias que conozco pasan a la plataforma personas que cuentan precisamente eso, como son ahora, cuando grandes se sienten y lo miserable que eran antes!

¿No se nos da el poder para hablar acerca de nuestra experiencia de nuestro testimonio? Eso es exactamente lo que se nos ha enseñado por años, pero hay un pequeño inconveniente. El Espíritu Santo no glorifica lo que usted ha experimentado. Él, lo que hace, es traer a Jesucristo al centro de la escena.

Él le mostrará al mundo lo que Jesús ha experimentado para que usted se pueda ir al cielo, no lo que usted haya hecho para llegar allí. Porque dice: “Me seréis testigos”, lo que implica dar testimonio de lo que Él es, no de lo que nosotros éramos o somos. Es decir: Quien es Jesús, que ha hecho Jesús, que ha prometido Jesús, que está habando HOY Jesús.

Todos hemos cometido este tipo de errores. ¿O usted se cree que nacemos sabiéndolo todo? Yo mismo he conocido iglesias donde el ruido y el bullicio eran de tal calibre que todos pensábamos, (No solamente ellos); que eso era poder de Dios.

Además, recuerdo, casi todos tenían una pandereta porque, aseguraban muy serios, el sonido de las panderetas…¡Atraía al Espíritu Santo! Casi ocultismo, créame. En otro lugar, una noche, orando por personas que habían pasado al frente, me tocó lidiar con una pequeña manifestación de demonios.

Cuando estaba reprendiendo, vi a una persona que saltaba a mi alrededor gritando y golpeando las manos. Después pregunté quien era y me dijeron que era “la persona que estaba al frente del “ministerio” de liberación allí.

Cuando le pregunté por qué hacía todas esas piruetas que le había visto, me dijo que le habían enseñado que así, gritando y aplaudiendo, los demonios se asustaban y se iban más rápido. Inocencia total. Ignorancia total. Peligro total.

Le pregunto: ¿Cuántas veces ha pasado al frente y ha llorado, clamado y suplicado al Señor que le de todo ese poder que ha visto prometido en la Biblia? ¿Cuántas veces ha anhelado que viniera alguien nuevo, desconocido, que no fuera ninguno de los hermanos que veía todos los días en la iglesia, para que le impusiera las manos y pudiera, al fin, recibir esa unción, ese poder que tanto anhelaba?

¿Cuántas fórmulas de “auto-unción” ha probado? ¿Cuántos libros sobre la unción ha leído? ¿Cuántos programas radiales, videos o CD sobre el tema se ha escuchado o visto? Porque usted conocía esas promesas de poder y sabía que, independientemente de las formas o los métodos, esas promesas tenían que ser suyas, ¿Verdad?

Muy bien; ahora sabe que sí, que efectivamente son suyas. Y no sólo suyas, sino también de sus hijos. Pero la primera clave, mi querido hermano o hermana, la primera de las dos claves, es el arrepentimiento. Porque es el arrepentimiento el que le pondrá en el camino del gran fuego y le hará llegar al destino que Dios quiere.

¿Y que viene a ser el arrepentimiento? ¿Qué significa el arrepentimiento? Comencemos mejor por mencionar lo que NO significa. No es pasar al altar, hacer muecas de compungido, derramar alguna lágrima, decir “Lo lamento mucho, Señor, perdóname” y después salir y volver a hacer lo mismo por lo cual ha terminado de arrepentirse y pedir perdón.

Primero: el arrepentimiento es una experiencia diaria. Y es una experiencia sobrenatural, no algo que usted puede lograr humanamente por usted mismo. Es un don del Espíritu Santo. El impacto del arrepentimiento se produce cuando no sólo se confiesa el pecado, sino que también se produce un apartamiento de él.

(Proverbios 28: 13)= El que encubre sus pecados no prosperará; mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.

Este es el verdadero significado, confesar los pecados, es cierto, pero también apartarse de ellos, no tener más nada que ver con ellos ya. Es decir que usted se arrodilla y le dice al Señor: “Nunca más”, y no se mueve de allí hasta que el asunto no esté resuelto.

¿Por qué? Porque mientras no lo resuelva, no va a poder recibir la plenitud del Espíritu santo, la unción del Santo, el maravilloso poder de Jesucristo de Nazaret y comenzará a secarse en la vid. No es tontería ni ocurrencia trasnochada, es realidad evidente.

Hay demasiados cristianos sentados en sus santuarios, secándose en la vid por falta de vida y de poder. Dicen: ¡¡Pero es que yo tengo fe!!” ¿Fe? Cuando el regalo de Dios que es el glorioso Espíritu Santo venga, Él y no otro le va a dar vida real a esa fe.

Además, de este asunto de la fe se ha hablado, se ha malentendido, y se ha abusado por mucho tiempo. La gente ha clamado por la fe, fe, fe, hasta que han volado en pedazos. Tanto han usado e interpretado mal la doctrina, que se han trastornado a sí mismos y a miles de otras personas también.

La fe, está escrito en toda la Biblia, es un don de Dios. ¿Y como lo otorga Él? Lo otorga a quien quiere, por su divina soberanía, su inmensa misericordia y con enorme gozo por hacerlo. ¿Y luego, como la mantiene viva, despierta, activa y dinámica a esa fe?

Por medio del Espíritu Santo. Yo no puedo entender, y no voy a hacer la apología del Espíritu Santo porque Él no la necesita, pero no puedo entender como, gente que minimiza la persona del Espíritu Santo, puede pretender posteriormente, vivir con fe, tener unción y poder de Dios manifestado.

En cuanto al arrepentimiento, lo que se constituye en el primer paso camino a la unción del Espíritu, tiene que estar presente y activo sobre cada acción pecaminosa de su vida, hasta en las cosas que en su opinión pueden parecerle como más simples.

Usted tendría que arrepentirse, por ejemplo, de no orar, de no leer la Palabra, de abandonar de alguna manera al Señor, de haber tratado con ligereza y superficialidad el maravilloso regalo de SU presencia en su vida e, incluso, arrepentirse si por alguna causa ha sacado a Jesús de sus conversaciones cotidianas.

¡Pro hermano! ¿Esto no suena un poco legalista? No se crea. Cualquiera de estos, aparentemente “pequeños” pecados, le muestran una realidad bastante concreta: que usted está vacío y muerto.

O por lo menos, si no quiere que seamos tan tremendistas, está usted camino a eso. ¿Por qué? Porque está contristando, entristeciendo, frenando, apagando y en última instancia ofendiendo, al Único que cuenta.

Y después habrá, quizás, pecados mucho peores, de esos que usted conoce tanto como yo. Son más directos, mas bien yo diría que groseros, a veces viles. Y, naturalmente, habrá que batallar con ellos, y rápidamente, ¿Entiende?

No es cuestión de quedarse “abriendo la boca” o “mirando la Luna”, porque en boca abierta entra cualquier cosa que anda volando, y los demonios vuelan también, y los que miran demasiado la Luna, están más cerca de Von Déniken que de Jesucristo.

¿La forma? No hay un método, de hecho, pero hay principios que tiene que ver con la palabra que, llegado el caso, va a ver que funciona. Usted va a Dios y le dice: “Señor, dame un corazón arrepentido”.

O si no, como David, va y le dice: “Crea en mí un corazón limpio, oh Dios”. O de lo contrario, puede decir con convicción: “Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado”, y un corazón contrito.

O puede decir: “Perdóname, Señor, por dejar mi primer amor”. O dice: “Perdóname, Señor, por ser tan tibio”. O, finalmente, la clave: “No quites de mí tu Santo Espíritu”. ¿Se había olvidado de esta última expresión?

¿Sabe por qué es la clave, o al menos una de ellas? Porque es indispensable que reciba poder del Espíritu Santo diario para tener éxito en su batalla con la carne en arrepentimiento. Porque es una batalla diaria, no formal, nominal, conceptual o filosófica.

Es real, auténtica y comienza cada mañana con su día y se suspende, (No se termina, se suspende), cada noche cuando usted se va a la cama, si no es que sigue en sueños o en insomnios. ¿Una técnica? No la hay, pero sirve bastante el decirle no, no y no al enemigo y sí, sí y sí a Dios. ¡Que gracia, hermano, a eso lo sabe cualquiera! Sí, lo sabe cualquiera, pero no se crea que lo viven tantos como parecen, ¿Entiende?

Yo, lo que tendría que hacer, sin prisa pero sin pausa, es decirles cada día a cada amigo, a cada hermano en la fe que toma contacto con esto: ¡Vuélvete! ¡Vuélvete al arrepentimiento con un corazón sincero, por favor!

Tenemos que empezar a vivir una vida crucificada con Cristo a diario. Si lo hacemos, si nos atrevemos a romper todas las estructuras ajenas y propias y lo hacemos, el Espíritu Santo no podrá mantenerse lejos de nosotros.

Es más: ni siquiera tendremos que pedirle que nos llene. Pero hay un punto más que importante y no quiero que quede sin mencionarse: Dios no quiere, en absoluto, ver a su pueblo todo el tiempo llorando.

Él quiere, sí, que seamos sensibles a nuestros pecados, que nos peleemos con ellos inmediatamente, y que continuemos con nuestras vidas de gozo en el poder de Dios. Cinco palabras consecutivas y tremendas. Cinco, número de la gracia. Cinco, como los ministerios que Dio puso para edificación de la iglesia: arrepentimiento, presencia, unción, servicio y gozo.

Ahora bien; al empezar a caminar el sendereo hacia la unción del Espíritu Santo, hay un factor que está detrás de cada cosa de las que hemos estado hablando, especialmente el primer paso del arrepentimiento. En la Biblia y apuntando hacia la primera venida del Mesías, hay un texto en el libro del profeta Zacarías.

(Zacarías 9: 11)= Y tú también por la sangre de tu pacto serás salva; yo he sacado tus presos de la cisterna en que no hay agua.

Presta atención que Dios, hablando acerca de su pueblo, dice que la sangre de Cristo, la sangre del nuevo pacto, los libertará. Y el triste hecho es que muchos no tienen ni idea de cómo aplicar esa sangre a sus vidas y recibir la libertad del arrepentimiento y todas las verdades de la fe.

Hay muchas ataduras dentro del pueblo de Dios. Olvide al mundo pecador e incrédulo, estoy hablando de hermanos con los que usted está sentado compartiendo el culto del domingo, quizás. No tendría por qué ser así. La Biblia nos enseña que la sangre derramada de Jesucristo hace que ocurran seis cosas en nuestras vidas en oposición al torbellino que ataca tanto a la iglesia.

(Efesios 1. 7)= En quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gloria.

Dice que somos redimidos por su sangre, pero; ¿Redimidos de que? Del reino de las tinieblas, el reino de Satanás, a quien por ahora se le permite gobernar el mundo. Cristo, a sabiendas, derramó su sangre, no fue algo “accidental” y nos rescató.

Usted puede mirar a Satanás a los ojos y decirle que no tiene control sobre usted, porque ha sido comprado de nuevo legalmente. Entienda: tanto Dios como Satanás, saben que ha sido usted redimido legalmente, pero: ¿Lo sabe usted?

Cuando sea atacado por el enemigo, no necesita clamar: “¡Oh, Dios, ayúdame!” Puede, legalmente, decir: “¡Diablo; quita tus sucias manos de sobre mí!”. Esto no es un invento pentecostal ni una muletilla de predicadores carismáticos, es verdad.

Después dice que en quien tenemos por su sangre, perdón de pecados. Es decir que fuimos perdonados por la sangre de Cristo. Ahora bien; el perdón no tiene nada que ver con comprar de nuevo algo, pero sí con lo que usted hizo como pecador.

Dios le redime y luego olvida todo lo que usted haya hecho, lo cual significa que le mira y le dice que nunca ha hecho nada malo. Se olvida de sus pecados, que eran las cosas en que pensaba; sus iniquidades, que son las acciones de los pensamientos. Hay suficiente escritura para respaldar esto y hacerlo espiritualmente creíble, aunque para el mundo jamás llegue a serlo si no tiene un encuentro personal con Cristo.

(Isaías 38: 17)= He aquí, amargura grande me sobrevino en la paz, mas a ti agradó librar mi vida del hoyo de corrupción; porque echaste tras tus espaldas todos mis pecados. (¿Se imagina el voluminoso peso de todo ese pecado suyo, que usted conoce muy bien y que ahora, simplemente por misericordia y no por mérito alguno de su parte, está sobre las espaldas de Dios?)

(1 Juan 1: 7)= Pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado. (Por favor; le pido que preste mucha atención al tiempo de verbo que usa en LIMPIA: Presente. Es una experiencia de la realidad, no una historia antigua para niños y ancianitas. El perdón trata con lo que usted hizo, la limpieza trata con lo que está haciendo AHORA.)

(Romanos 5: 9)= Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira. (El caso es que la justificación, que ha sido lograda por su sangre, trata con su futuro, que es la ira que habrá de venir. Esta es una afirmación sorprendente, pero si usted ha sido justificado, cualquier cosa que haga de ahora en adelante, está ya resuelta.)

Sí, ya sé; esto necesita una explicación un poco más clara. Seguramente que en este momento, uno por lo menos puede estar pensando: “Y bueno…si soy justificado, puedo salir mañana y pecar y Dios se ocupará de ello. Entonces, ¿Por qué no vivir como se me da la gana, si totalmente…?”

Calma; el hecho es que, si a sabiendas, y voluntariamente usted decide, (Y esa es la expresión crucial), si a sabiendas y voluntariamente usted decide pecar, a su justificación se la va a llevar el viento, ¿Me está entendiendo?

Porque el pecado voluntario, consciente e intencional, no es de Dios. ¿Pero entonces, la salvación se pierde, hermano? ¡¡Ah, no!! ¡Ni sueñe usted que voy a meterme en esa polémica que, prioritariamente, ha logrado crear dos denominaciones evangélicas tan numerosas como antagónicas!

Yo le estoy diciendo exactamente lo que dice la Biblia, sin interpretaciones personales. La Biblia se interpreta sobradamente a sí misma. Usted haga lo que le parezca con esta palabra y vea si encaja con lo que le han enseñado. Un solo consejo: si debe cambiar algo, que sea lo que le enseñaron, no la palabra escrita…

Lo que dice es que, cuando hay pecado a sabiendas y de manera intencionada, ya no hay lugar para el arrepentimiento. Dicho más simplemente: su continua y permanente justificación, depende de su obediencia, y la obediencia, si recuerda bien lo dicho antes, es el camino más llano a la unción. Ahora bien: si hablamos del pecado cometido en debilidad, por ignorancia o por accidente, ya es otra cosa y no es igual que el intencional.

(Colosenses 1: 20)= Y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz.

Esto es preciso: Dios lo ha reconciliado a usted consigo mismo, y hay paz entre usted y Él. Él le ha traído de retorno y ha restaurado su comunión con el Padre, Hijo y Espíritu Santo. En el sentido más completo, la reconciliación, aquí, significa: “Uno con Dios”.

Está bien; puede que usted me diga: ¡¡Pero es que yo no puedo verlo!! Tengo para decirle algo: sea paciente. La Biblia dice que estamos siendo transformados de gloria en gloria; ya va a llegar allí. Por ahora está ahí por fe, pero llegará por experiencia. Y la fe es sustancia.

(1 Pedro 1: 2)= Elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sean multiplicadas.

Ahora bien; la santificación, está en estrecha relación con la unción. ¿Por qué? Porque la unción jamás vendrá sin santificación. ¿Mas por que? Porque santificación significa, precisamente, “Ser apartado”.

Hay una referencia en Levítico 14, con el leproso que se queda fuera del campamento. Dice que el sacerdote sale fuera del campamento, toma la sangre, moja un hisopo en ella y la rocía sobre el leproso siete veces, y el leproso inmediatamente es limpiado de su lepra.

Después de esto, el leproso entra en el campamento, y el sacerdote toma sangre, la misma que roció sobre él anteriormente, y la aplica a la oreja, el dedo pulgar y el dedo del pie del leproso limpiado.

Esto es importante: la oreja, por su pensamiento; el dedo pulgar, por su trabajo; el dedo del pie por su andar diario. El sacerdote entonces pone aceite en su oreja, su pulgar y su dedo del pie y echa un poco sobre la cabeza del leproso ya limpio. Esta es la culminación de la unción: su pensamiento, su trabajo y su andar.

El significado de esto es que tantos de nosotros, aún después de haber sido limpiados y estar dentro del campamento, no reconocemos la protección extraordinaria que es por toda la vida, que no es solamente “vida eclesiástica”.

El diablo puede, – Y va a hacerlo -, golpear nuestros pensamientos, nuestro trabajo y nuestro andar. Es importante tener en cuenta a nuestras familias en esto. Allí es donde se debe aplicar la sangre. En estos aspectos de la vida, la sangre si se la aplica, protege. El aceite, mientras tanto, lo santifica.

La sangre viene antes que el aceite. El Señor nunca le ungirá a usted con el Espíritu Santo mientras no aplique la sangre a su vida. A toda su vida, ¿Me entiende? ¿Y como se aplica? Romanos 3:25 tiene claves:

…A quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados.

Tres claves: Conocimiento, Fe en lo que conocemos y Declarar por fe lo que conocemos. En cuanto al Conocimiento, debemos saber lo que la sangre ha hecho. Nadie la puede aplicar si ignora su significado.

Debemos estudiarla, aprenderla, conocerla. ¿Qué hizo la sangre y que hará ahora? Fe en lo que conocemos: dejemos que la fe crezca en nuestros corazones sin estorbarla con nuestra lógica humana.

¿Podríamos aplicar la sangre a menos que verdaderamente creamos lo que decimos? Y finalmente, Declarar por fe lo que conocemos. Declarar significa hablar en voz alta. Sí, yo lo sé y lo creo, entonces lo digo. No como magia o cábala, sino por fe en Dios, que nunca miente y que muestra principios que jamás fallan.

Resulta muy sencillo: “Está escrito que por medio de la sangre de Cristo, tengo perdón de pecados. Soy perdonado. Está escrito que he sido redimido por la sangre de Cristo. He sido comprado.

Está escrito que puedo aplicar la sangre de Cristo a mi pensamiento, a mi trabajo y a mi diario andar. Yo aplico la sangre y toda mi vida es protegida. En un solo libro de la Biblia, la carta a los Hebreos, encontramos que la sangre de Cristo ha realizado siete milagros en su y en mi vida.

(Hebreos 2: 14)= Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto mes, al diablo. (Destruyó a Satanás).

(15) Y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre. (Destruyó el temor a la muerte).

(Hebreos 9: 14)= ¿Cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo? (Purgó su conciencia).

(23) Fue, pues, necesario que las figuras de las cosas celestiales fuesen purificadas así; pero las cosas celestiales mismas, con mejores sacrificios que estos. (Limpió los cielos).

(Hebreos 10: 19)= Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo. (Le dio valentía).

Hebreos 13: 20)= Y el Dios de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor de la ovejas, por la sangre del pacto eterno. (Prometió perfección).

(Hebreos 9: 28)= Así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan. (Garantizó su segunda venida).

El arrepentimiento y la sangre. ¿La unción? Parte del acceso a ella. Doctrinas básicas no denominacionales, bíblicas, para tener en cuenta en su vida de fe

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El Dominio

Es toda una palabra, sin dudas. Dominar ha sido, es y será, supongo, el cenit al que cualquier hombre sin Dios aspira. Primero, porque no tiene otra cosa por la cual vivir, y segundo porque está en su naturaleza anhelarlo.

Sin embargo, hay otro dominio. Un dominio que podríamos llamar “bíblico”. Un dominio que tiene que ver con el pueblo de Dios, con lo que sabemos que es la iglesia, con el remanente santo, con los herederos genuinos del Reino.

(Salmo 24: 1)= De Jehová es la tierra y su plenitud; (La tierra le pertenece a Dios) el mundo, y los que en él habitan; (El mundo también le pertenece a Dios. Significa que debe haber una diferencia entre tierra y mundo. Porque Dios es inteligente y jamás se repite porque sí).

(2) Porque él la fundó sobre los mares, y la afirmó sobre los ríos.

(3) ¿Quién subirá al monte de Jehová? ¿Y quien estará en su lugar santo?

(4) El limpio de manos y puro de corazón; el que no ha elevado su alma a cosas vanas ni jurado con engaño.

(5) Él recibirá bendición de Jehová, y justicia del Dios de salvación.

(6) Tal es la generación de los que le buscan, (Note que los que suben al monte son aquellos que le buscan), de los que buscan tu rostro, oh Dios de Jacob.

(7) Alzad, oh puertas, vuestras cabezas, y alzaos vosotras, puertas eternas, y entrará el rey de gloria. (8) ¿Quién es este rey de gloria? Jehová el fuerte y valiente. Jehová el poderoso en batalla.

(9) Alzad, oh puertas, vuestras cabezas, y alzaos vosotras, puertas eternas, y entrará el rey de gloria. (¿Con quien estará hablando él? ¿Estará hablando con portones en el cielo, arriba de una nube? Tranquilícese; hoy va a aprender algo.)

(10) ¿Quién es este rey de gloria? Jehová de los ejércitos, él es el rey de gloria.

Muchos creen que Satanás tiene el dominio de la tierra y que, si los creyentes por allí recibimos algo, es por cierta gracia de Dios y no por derecho. De acuerdo con lo leído y oído, esto dice otra cosa.

El creyente siempre ha caminado sobre la tierra como si estuviera pidiendo permiso vaya uno a saber a quien. Nos cohibimos y no son pocos los que directamente se consideran ciudadanos de segunda clase. Tampoco es eso lo que se lee aquí. Pero…¿Alguien lee?

Lo que tendremos que entender, primeramente, es quien tiene el derecho. Porque entendiendo quien tiene el derecho, el comportamiento completo termina y cambia. Si verdaderamente entendiéramos quien tiene la autoridad en la tierra y no quien suponemos nosotros que la tiene, no permitiríamos que sucedieran ciertas cosas en ella y tendríamos conciencia de una vez por todas, que somos mayordomos de la tierra, no invitados de piedra.

Dice la palabra: Resistid al diablo, y él huirá de vosotros. Pero entienda, por favor, que es imposible resistir al diablo si no estamos donde él está. Si a usted le hacen un juicio y usted tiene razón, usted puede repetir todos los días y a cada momento: “No tienes razón”, “No tienes razón, pero si no va a los Tribunales, pierde el juicio.

Satanás tiene una estrategia: sembrar semillas de maldad. Televisión, radio, escuela, Internet, política, dinero, sistema judicial. Si no vamos y lo peleamos allí, él seguirá llevándose generación tras generación.

Si no salimos antes al cruce de sus maquinaciones, cuando queremos resistirlo, ya es ley y perdimos. ¡Es una revelación tan sencilla y tan profunda a la vez! ¿Cómo vamos a resistir al diablo desde nuestras casas o desde nuestros templos?

Cantamos, alabamos, oramos, tenemos cultos gloriosos, pero a él le importa poco todo eso. Ahora: salga afuera y opóngase a lo que él está haciendo y va a ver la batalla que se le viene encima.

(Eclesiastés 8: 11)= Por cuanto no se ejecuta luego sentencia sobre la mala obra, el corazón de los hijos de los hombres está en ellos dispuesto para hacer el mal.

Lo que le está diciendo esto, es que si no se lo detiene, lo malo crece. Si no se ejecuta sentencia, lo malo sigue creciendo. Es decir que, si vamos a resistir al diablo, vamos a tener que ejecutar sentencia.

Y la única manera que usted puede derrumbar algo que está dominando, es levantando algo mejor. Ahora, mire adonde está la iglesia. El planeta le corresponde a Dios y los malos siguen siendo malos porque no se ejecuta sentencia.

Hay una batalla. Y el mundo y alguna parte de la iglesia quieren saber quien manda. ¿Será Dios o será Satanás? La voz del reino satánico utiliza la soberbia humana para corromper. Se pelean para producir un mundo perfecto en ausencia de Dios.

Eso es liberalismo y humanismo. Ejecutar sentencia. La palabra EJECUTAR significa preparar, construir, consumar, hacer, crear o elaborar. SENTENCIA, mientras, significa: decretar conclusión judicial. La iglesia ha caminado todo este tiempo detrás de sus doctrinas, que habrán sido buenas, pero también han sido poco maduras. Es tiempo que se levanten hombres de Dios y encaren la realidad.

Y la realidad dice que nuestras doctrinas no han arrojado buenos frutos. ¡¡Pero es que usted no sabe cuantos se convirtieron este fin de semana!! Basta. Por años hemos llamado frutos a los convertidos, como si fuera obra nuestra. Fruto es que la iglesia tenga el carácter de Cristo y lo manifieste.

¿Se ven frutos? En nuestra ignorancia cívica, creemos que los políticos son los que tienen la responsabilidad de la restauración y nos dejamos llevar por lo que ellos dicen y a veces creemos que es verdad. ¿Cuántos saben que en todos estos años ninguno de nuestros gobiernos ha conseguido restaurar nada?

(Proverbios 14: 34)= La justicia engrandece a la nación; mas el pecado es afrenta de las naciones. (Note que la justicia hace grande a la nación. La justicia de la cual habla, es Cristo Jesús. La justicia del Señor.)

(Proverbios 29: 2)= Cuando los justos dominan, el pueblo se alegra; mas cuando domina el impío, el pueblo gime.

Esto quiere decir, en principio, que los dos tienen oportunidad de dominar, tanto el impío como el justo. Sin embargo, nosotros hemos preferido dejarle ciertas cosas al impío y batallar desde abajo. Nos hemos cohibido y retraído de la sociedad.

Nos hemos pasado años y años ministrándonos unos a otros cada domingo. Si no podemos caminar nosotros, ¿Cómo se supone que vamos a ayudar a otros? Si necesitamos que nos ministren cada domingo, ¿Cómo se entiende que vayamos a ser luz del mundo y sal de la tierra?

Necesitamos ser desafiados. Necesitamos un éxito natural. ¿Será necesario que una persecución secular nos cierre los templos para salir a la calle y vencer definitivamente? Mire esta parábola:

(Lucas 19: 9)= Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham.

(10) Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.

Note que no está usando un pronombre personal. Dice Lo Que se había perdido, no Al Que se había perdido. En este verso hay algo que debemos encontrar. Porque si él vino a buscar algo que se perdió y nosotros lo encontramos, podemos desenterrarlo y cumplir la misión.

Cristo no sólo vino a restaurar al hombre con Dios. Nacer de nuevo es la base. Si no se nace de nuevo, no se tiene esa autoridad. Si no se entra al Reino de Dios, no se tiene ningún privilegio. Si no se tiene la vida en Cristo, sólo se está existiendo.

A partir de esto, usted puede recibir la esfera de victoria o liberación que usted quiera recibir. Hay muchos que han nacido de nuevo y se han quedado conformes con eso sin buscar todo lo mucho más que hay. La parte del evangelio que usted no crea, jamás se le manifestará.

Se sana el sujeto del asiento de al lado, pero usted sigue con el dolor allí. Lo que Dios está diciendo es que hay una generación que va mucho más allá de una tribulación, va por encima de todo principado, de toda potestad; se está moviendo con las alas del Espíritu.

(Hechos 3: 19)= Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados, para que vengan de la presencia del señor tiempos (Atención: está en plural) de refrigerio, (20) y él envíe a Jesucristo, que os fue antes anunciado; (21) a quien de cierto es necesario que el cielo reciba hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas. (¿De todas las qué, dice? De todas las cosas. ¿Cómo que todas las cosas? ¿No me habían dicho que era la gente, las personas? ¿Y que serán esas cosas? Bueno; esas “cosas”, son lo mismo que Lo Que se perdió. Hay escritura, mire:)

(Isaías 61: 3)= A ordenar que los afligidos de Sión se les de gloria en lugar de ceniza, (Note que está hablando de los afligidos de Sión, es decir, de la iglesia) óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar de espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia; (¿Quiénes son los árboles de justicia? Los árboles de justicia, somos nosotros.) Plantío de Jehová, (Eso también somos nosotros.) para gloria suya. (Ahora: si todo esto somos nosotros, lo que sigue, nos pertenece)

(4) Reedificarán las ruinas antiguas, (¿Quiénes? Los árboles de justicia y el plantío de Jehová) y levantarán los asolamientos primeros, y restaurarán las ciudades arruinadas, los escombros de muchas generaciones.

Tenemos que darnos cuenta que Jesús vino a hacer algo, para que al hacerlo, un pueblo pudiera recoger o conseguir Lo Que, o las cosas que se perdieron. Tienen que entender que la mente de Dios es eterna, y cuando él comenzó su plan terrenal, no lo interrumpió. LA caída no interrumpe el plan. Él sabía que el hombre iba a caer y, en su sabiduría, restauró la caída antes de la caída. Él fue inmolado antes del mundo.

Si no hubiera existido el plan de la inmolación del Cordero, entonces Adán nunca hubiera sido Adán, porque Dios no comienza nada que no pueda terminar. Porque Él no comienza por el principio, comienza por el fin. Por eso es el Alfa y la Omega. Él termina, y cuando termina, rebobina la historia y usted la vive. Esto está seguro. La victoria es segura. La diferencia es quien va a estar ahí.

(Lucas 19: 11)= Oyendo ellos estas cosas, prosiguió Jesús y dijo una parábola, por cuanto estaba cerca de Jerusalén, y ellos pensaban que el reino de Dios se manifestaría inmediatamente.

Observe que hay dos motivos para decir la palabra: 1) El pueblo que estaba allí pensaba que él hablaba de la Jerusalén terrenal. Todavía hay mucha gente que piensa así. 2) Pensaban que se iba a manifestar inmediatamente. Él va a explicar la palabra para desenredar el asunto y que entiendan lo que Él estaba hablando.

(12) Dijo, pues: un hombre noble se fue a un país lejano, para recibir un reino y volver.

(13) Y llamando a diez siervos suyos, (Diez es el número de completamiento; no quiere decir que hayan sido literalmente diez) y le dio diez minas, (Esto es: lo necesario) y les dijo: negociad, (La palabra es un término político-militar y significa: ocúpate y haz negocio) entre tanto vengo.

(14) Pero sus conciudadanos le aborrecían, y enviaron tras él una embajada, diciendo: no queremos que este reine sobre nosotros. (Usted conoce el resto de la historia. Algunos le dieron, otros le apedrearon, por fin lo mataron y nadie quería hacer nada).

Quiero que entienda algo que va más allá de la parábola en sí. Estaban cerca de Jerusalén, y él habla de que se fue a un país lejano a recibir un reino y volver. Cristo vino, murió, descendió, resucitó, ascendió y recibió un reino.

Lo último que dijo, en Mateo 28, fue: Toda autoridad me ha sido dada a mí en el cielo, (¿Y adonde más?) En la tierra… ¡Que raro! Hay gente que está esperando que llegue un lejano día donde tendremos autoridad en la tierra.

Y dijo: Por eso, Id. ¡Es imposible que nos diga que vayamos a un lugar donde no tenemos autoridad! Usted no va a hacer una obra en un lugar que no le pertenece. Usted no lo haría, mucho menos su Padre Celestial. Toda autoridad le fue dada en el cielo y en la tierra.

Dijo: Negociad, entre tanto vengo. Es decir que iba a pasar un buen tiempo, si no, no hubiera hecho falta decirlo. ¿Para que deberíamos ocuparnos si iba a suceder ya? Es decir que, con la parábola, contestó dos preguntas sumamente concretas con claridad.

1) El Reino no viene con observación. 2) No es inmediato, es progresivo. No se olvide que el Reino no es un lugar, es un ámbito, una jurisdicción donde manda un rey. Donde quiera que domine un rey, allí hay un reino. Si el reino se acercó, el reino se quedó, porque Cristo tiene su cuerpo aquí y se llama Iglesia. Por tanto, ¿Quien tiene la autoridad hoy? Para entender esto, vamos a Génesis.

(Génesis 1: 26)= Entonces dijo Dios: hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.

¿Cuántos pueden ver la comisión del hombre cuando llegó al planeta? No hace falta una explicación más clara de lo que Dios dice aquí, ¿Verdad? ¿Qué significa señorear, tener dominio? ¿Por qué será que Él nos llama un reino de reyes y sacerdotes? Reyes y sacerdotes en la tierra. Puertas de gloria, levantad tu cabeza, y dejad que el rey entre. Somos las puertas de acceso para que Cristo reine.

(27) Y creó Dios al hombre a su imagen, (Ahora fue creado, antes fue una idea) a imagen de Dios lo creó, varón y hembra los creó. (No hay género en el espíritu, así que trate a su mujer con más delicadeza).

(28) Y los bendijo Dios y les dijo: fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.

Está claro que Dios le da una misión al hombre. En Hebreos 2:6-7 y en el Salmo 8:3-6 reitera lo mismo. Está en toda la Biblia. La misión del hombre es sojuzgar la tierra, tener dominio en ella y hacer la obra de Dios en ella. Pero cuidado: a esa autoridad, Dios no se la dio a cualquier hombre y cualquier mujer, se la dio a gente hecha a su imagen y semejanza.

No le tema a la palabra Dominio. Siempre estuvo escrito, sólo que la revelación es progresiva. ¿Y por qué no lo supimos antes? Porque no era el tiempo de hacerlo. El da hoy lo que quiere a quien quiere. Y no está obligado a respetar las antigüedades que nosotros respetamos.

Si Él quiere usar a uno que se convirtió esta mañana, pues lo hace. Suyo es el oro y la plata, nadie tiene derechos por sobre otros. Cuando un hermano tiene éxito, el éxito es de Dios y es para nuestro gozo, no para nuestra envidia o nuestros celos.

Si el enemigo lo puede convencer de que usted no tiene derechos en la tierra, usted cae en decepción y él se apodera de un trozo más de tierra. Adán comenzó a hacer la obra de Dios y tenía que hacerla al igual que usted y yo hoy: en el jardín de su presencia.

Dios quería gobernar lo visible desde lo invisible. Esto se hizo para que el hombre domine con Dios. Al caer, el hombre sigue dominando pero sin Dios. Si usted tiene a Cristo adentro, usted tiene revelación antes que el mundo invente algo. Cuando el mundo quiere sorprenderlo, usted ya lo sabe. Papá se lo ha contado.

Ahora; cuando usted cae de la revelación a la información, la tierra le está diciendo algo que ya está manifestado y usted ya no puede hacer nada al respecto. Ahora, el que vive bajo el poder de Dios percibe las cosas antes que las cosas se manifiesten.

Pero el que vive sin Dios sólo reacciona a la manifestación. De manera que ahora el hombre no tiene dominio sobre la tierra, sino que la tierra tiene dominio sobre el hombre. Marihuana, cocaína, alcohol… ¿Continúo o es suficiente?

Dios ha dicho que el hombre tiene que sojuzgar la tierra y se acabó. ¿Sabe por que? Porque a Dios le pareció bien que la tierra fuera gobernada por un hombre según su semejanza. Adán tenía que creer en Dios igual que usted.

Entonces, usted lo que tiene que saber es quien es usted en dios. Eliminar esa crisis de identidad que tiene. “Y…vaya a saber si soy digno…Por allí no lo soy, y por eso Dios no me oye…” ¡¡Basta!! ¿Quien es usted en Dios? Si Dios nos tuviera que oír de acuerdo con nuestro comportamiento, tendríamos un Dios sordo. Cuando usted ora, Dios lo oye. Punto.

¿Estamos de acuerdo en esto? ¿Y entonces, por qué se pasa diez años orando por lo mismo? Mire que sencillo es caer en religiosidad. ¿No le ha enseñado usted a su hijo que si le pide una cosa y usted le dice que no, no debe volver a pedírselo?

Lo que sucede es que a veces Él no responde lo que uno desea oír, entonces entramos en un prolongado ayuno a ver si Dios cambia de parecer. Dios no se impresiona con las obras de la carne, ni tampoco se cae del trono si usted no come durante veinticuatro horas, no se gaste inútilmente.

Antes de caer en decepción debemos asegurarnos quienes somos en Dios. Si no lo sabemos, no tenemos acceso a la herencia. Tenemos que saber adonde vamos, cual es nuestro llamado, nuestra visión, nuestra estrategia, por qué estamos en la iglesia local que estamos, saber si realmente tenemos que estar allí.

Debemos hacerlo todo por la fe. Nada funciona independientemente de la fe. Sin fe es imposible agradarle. Debemos tener un espíritu pionero. Adán fue pionero en el Edén. Lo que él tenía que hacer jamás nadie lo había hecho antes. Hoy sucede lo mismo. Una gran mayoría no se atreve y sigue haciendo lo mismo de hace cincuenta años atrás, no lo que Dios ordena hoy.

Dios creó todo, pero al huerto lo plantó, dice la Biblia. ¿Sabe por que? Porque el huerto, no es más que una tipología del Reino de Dios en la tierra. Ahora: ¿Cómo se planta algo? Con una semilla. Cuando Dios comienza algo, siempre es a partir de una semilla.

Históricamente, espiritualmente, la iglesia siempre invadió y conquistó. Desde Israel hasta hoy. ¿Estamos haciendo la voluntad de Dios o nos anquilosamos y entretenemos dentro de nuestros templos esperando infructuosamente que alguien venga a golpearnos la puerta y pedirnos por favor que le prediquemos el evangelio?

Dios dijo: Entra a la tierra que ya te he dado. – ¡Señor! ¿Y los gigantes? – ¡Ah, sí! Me había olvidado de los gigantes. Sácalos de allí porque no te van a tratar bien. Pero recuerda que no es con ejército ni con espada. ¿De acuerdo? Es con el Espíritu, ese mismo que hasta ahora sólo parecía manifestarse para saltar, caerse, poner rostro de éxtasis, orar en lenguas, temblar, llorar, reír, todas cosas de Dios, es cierto, pero no para ganar la guerra, sólo para hacerlo sentir bien a usted.

Y nosotros nos sentimos bien, es verdad, pero el mundo huye aterrorizado de lo que no entiende y nadie le explica porque “No voy a interrumpirme cuando estoy recibiendo”. ¡Por eso el mundo no quiere saber nada! Pero no con el Señor, ¡Con nosotros!

Todo iba bien hasta el capítulo dos de Génesis, pero en el capítulo tres aparece Satanás. Pero cuando Satanás aparece, le pregunto: ¿Quién tenía el dominio de la tierra? El hombre. ¡Que raro! Nosotros siempre habíamos pensado que Satanás era el dueño de la tierra.

Declare esto: la tierra nunca ha sido ni será de Satanás. El hombre tenía la autoridad y la mayordomía de todo lo que le pertenecía a Dios y eso incluía la tierra. Entonces llega Satanás y, a través de la decepción, habla y usurpa esa autoridad. Igual que hoy. No puede atacar adonde está Cristo porque Cristo ya lo venció. Entonces apunta a Eva, que es la iglesia, que no siempre está enterada de esa derrota.

Perdieron su relación con Dios y enseguida perdieron el dominio de la tierra. El hombre sin Dios no tiene dominio sobre la tierra, sino que la tierra lo domina a él. Cuando aquellos que son llamados a remar no reman, caos entra en la barca.

No se olvide que la serpiente ya estaba en la tierra cuando Dios le dio la autoridad sobre la tierra a Adán. Eso quiere decir que tenía autoridad también sobre Satanás. Cuando pecaron perdieron esa autoridad. Satanás entró por decepción. ¿Cuál es una de las grandes angustias de la sociedad de hoy? La decepción. ¿Cuál es el motivo fundamental por el que mucha gente se retira de las congregaciones? La decepción.

Fíjese que ellos no quisieron hacer las cosas como Dios les dijo, quisieron hacerlo como a ellos les pareció bien. ¿Sabe como se llama eso? Rebelión. Y rebelión es hechicería, y obstinación, es idolatría.

Obstinado es aquel que dice: está bien, pero yo quiero hacerlo a mi manera. Está haciendo un ídolo de su propia opinión. ¿Sabe cuanto teólogo anda en esa? Satanás no reina en el mundo. Satanás reina en la mente de aquellos que andan en decepción.

(Romanos 4: 13)= Porque no por la ley fue dada a Abraham o a su descendencia la promesa de que sería heredero del mundo, sino por la justicia de la fe. (Dice que sería heredero ¿De que? Del mundo. El planeta ya era de él. El mundo era lo que quería volver a tomar. Porque de tal manera amó Dios al…mundo.)

(14) Porque si los que son de la ley son los herederos, vana resulta la fe. (¿Cuántos, en este día, todavía andarán en la ley?) y anulada la promesa. (De manera que lo que tienen fe en las promesas, son los herederos del mundo).

(Romanos 9: 1)= Verdad digo en Cristo, no miento, y mi conciencia me da testimonio en el Espíritu Santo, (2) que tengo gran tristeza y continuo dolor en mi corazón.

(3) Porque deseara yo mismo ser anatema, separado de Cristo, por amor a mis hermanos, (Hablando del Israel natural) los que son mis parientes según la carne; (49 que son israelitas, (Los que están del lado de allá) de las cuales son la adopción, la gloria, el pacto, la promulgación de la ley, el culto y las promesas; (5) de quienes son los patriarcas, y de los cuales, según la carne, vino Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén.

(6) No que la palabra de Dios haya fallado; porque no todos los que descienden de Israel son israelitas, (7) ni por ser descendientes de Abraham, son todos hijos; sino: en Isaac te será llamada descendencia. (Noten que no es suficiente con ser hijo de Abraham; tiene que saber si está en Isaac o en Ismael.)

(8) Esto es: no los que son hijos según la carne son los hijos de Dios, sino los que son hijos según la promesa son contados como descendientes.

Entonces, la simiente de la que habla Génesis, es la iglesia. En Gálatas dice que si usted está en Cristo, entonces es hijo según la promesa. La simiente que destroza la autoridad de Satanás, es Cristo, la cabeza, la iglesia su cuerpo.

Romanos capítulo cinco, dice que por un hombre entró la maldición y que por otro hombre, la bendición. De manera que toda la maldición entró por la caída. Entonces toda la bendición llegó por Cristo. No se trata de una parte, entienda, se trata de todo.

(Gálatas 3: 13)= Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (Porque está escrito: maldito todo el que es colgado en un madero), (14) para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos la promesa del Espíritu.

Nos liberó de la maldición y nos trajo toda bendición. Cuando Adán cayó, perdió sanidad divina, perdió prosperidad, perdió su salud, empezó a envejecer, perdió dominio, perdió comunión con Dios. Cristo vino a salvar Lo Que se perdió y, cuando se fue, dijo: Terminé. Funcionó. Tengo toda la autoridad. Por eso ahora usted puede ir y terminar lo que Adán no terminó.

¡Iglesia victoriosa! Sentados en un banco casi numerado. Estudiar en la escuelita dominical cincuenta años, esperando que venga Cristo. Es mejor que nos busquemos un sillón más cómodo para esperarlo.

De ese modo, cuando prediquemos a Cristo al mundo diciéndole: entrégate y luego ven a sentarte aquí conmigo, por allí el mundo lo acepta si ve que el sillón es cómodo. Por ahora, con nuestros bancos, no quiere saber nada, ¿No le parece?

Yo me pregunto qué sentido tiene salirse del mundo, donde usted era casi un líder de Satanás, abandonar toda una vida de pecado y cambiarla por un glorioso estado de santidad, para venirse a una iglesia a sentarse en un banco y esperar a que algún día Cristo venga a buscarle.

“Dios es un Dios de propósitos”, estudiamos, creemos y predicamos. Pero no lo encarnamos, porque nuestro propósito no parecería ir más allá de dos cultos y una reunión de oración por semana. ¿Cuál es su propósito? ¡Pero hermano! ¿No es tener Ego, eso? Quizás, pero nunca se olvide que a Dios no le interesa matarle a usted su Ego; lo que desea es que se le santifique.

“LA vida cristiana, mis amigos, tiene como base fundamental el nacer de nuevo” Hemos hecho todo un evangelio del nacer de nuevo. Jesús nunca predicó eso. Quien haya leído la Biblia con un poco de sensatez y madurez, además de discernimiento, sabe que Jesús nunca predicó así.

Esa fue una figura hermosa, real, verdadera y esencial que Él usó por única vez para desasnar espiritualmente a un viejito miedoso llamado Nicodemo, que se creía muy conocedor y muy importante en la iglesia de su tiempo.

Lo que Jesús sí predicó todo el tiempo, fue el Reino. Él dijo que el Reino de Dios ES. No que será. Y luego marcó parábolas, enseñanzas, para que esos hombres pudieran conocerlo y entenderlo a ese Reino.

“El Reino de Dios es como diez vírgenes”, pero no hay un evangelio de las vírgenes. El Reino de Dios es como una plantación, como una simiente. Verdad. Pero no existe un evangelio de la plantación y la simiente.

“El Reino de Dios es como una semilla de mostaza”. Muy cierto. Pero no hay un evangelio de la semilla de mostaza. El evangelio, de-fi-ni-ti-va-men-te, es el evangelio del Reino de Dios que se ha acercado.

En aquella época, la manifestación del Reino de Dios más visible, era Cristo. Luego Él fue a la cruz, murió, resucitó y ascendió a los cielos. Envió a su Espíritu Santo para que more en lo que Él dijo que es su cuerpo en la tierra: la iglesia.

Por lo tanto, el evangelio del siglo veintiuno sigue siendo “El Reino de los cielos se ha acercado” y, cuando la gente pregunte adonde está, usted se golpeará el pecho y dirá: ¡Aquí está! No les pida que se lo crean rápidamente, pero si se lo respetan y se quedan pensativos, usted pertenece al ejército de Jehová. Ahora si se le ríen…

Cristo es la puerta, ¿Verdad? Entonces, ¿Por qué nos paramos en la puerta? ¿Para que son las puertas? Para cruzarlas, para que sirvan de acceso a un lugar. Hermano mío: hay un mundo nuevo más allá de la puerta.

No tenga miedo, nadie le está diciendo que usted tiene que sentirse por encima de Cristo. Usted no está por encima de nadie. Simplemente está utilizando de Cristo lo que Él dijo que era: la puerta.

Es hora que permitamos al Señor recuperar, como Él dijo, Lo Que se había perdido. Y mucho de lo que se ha perdido está todavía manejado por el diablo en el mundo incrédulo, es cierto, pero un alto porcentaje de eso que se ha perdido, está dentro de nuestras iglesias jugando a la religiosidad ritualista, legalista, hipócrita y tradicionalista; pero espiritualmente muerto. Es la hora de la resurrección.

(Colosenses 2: 14)= Anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz.

Está bien claro, ¿No cree? ¡Ya lo hizo! Ya anuló el acta. Porque usted sabe lo que había en esa acta, ¿No es así? En esa acta que Él anuló, estaba escrito todo lo que nos acusaba, todo lo que estaba en contra de nosotros y que nos impedía tener el dominio que se nos había usurpado.

Cristo anuló esa acta. ¿Y eso, que quiere decir? Que hemos recuperado ese dominio, que podemos y debemos señorear la tierra, sojuzgarla y no ceder a las estratagemas de un enemigo vencido que intentará, por todos sus medios, no permitirnos que lo hagamos, por que si no se termina su tiempo. Satanás no puede evitar su futuro, lo que sí puede es dilatarlo por un tiempo. Eso con nuestra complicidad, claro. Casi con nuestra colaboración de creyentes incrédulos. Dominio

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El Timón de su Barco

Un respetado hombre de Dios relata, en uno de sus libros, una anécdota que tiene mucho que ver con nuestro tema central en este estudio. Este hombre, cuenta que un día acompañaba a un médico en sus visitas a los pacientes que tenía internados en el hospital, y le llamó profundamente la atención las dos preguntas que, de manera repetitiva y casi automática, el facultativo les formulaba a cada uno de los enfermos.

La primera, a cuya respuesta casi no le prestaba la menor atención, era: ¿Cómo está? ¿Cómo se siente hoy? La segunda, a la que sí dedicaba todo su interés, era: ¿Cómo está su lengua? ¿Puede mostrármela, por favor?

De la larga explicación científica que su amigo le brindó, nuestro hombre sacó en claro que, efectivamente, del estado de la lengua de una persona, pueden detectarse un sinfín de problemas, pueden sacarse muchas conclusiones importantes y, en suma, todo lo necesario para elaborar excelentes diagnósticos. No se olvide que la base de un buen trabajo médico, siempre parte de un diagnóstico preciso.

Cuando se despidió de su amigo médico, él dice que se quedó reflexionando bastante entre esa simple experiencia y la vida de un creyente. Es más que obvio que si yo me encuentro un día con usted y le pregunto como está, salvo que tengamos mucha amistad y confianza, seguramente me va a contestar que muy bien, gracias a Dios, bendecido o bendecida, que es como generalmente y como si fuera un cliché, respondemos a un saludo todos los cristianos.

Por allí no es así la realidad, lo que vendría a demostrar, de paso, que en aras de las formalidades, a veces no vacilamos en mentir casi sin ponernos colorados, antes de ser transparentes. Le tenemos más respeto al chusmerío (chismes) que a cumplir con nuestra vida de creyentes.

Ahora: ¿Qué sucedería si yo le agregara, a esa pregunta, la otra del médico? ¿Puedes mostrarme tu lengua? ¿Y que es lo que se supone que, sin mentir en nada, me podría usted contestar? ¿Son para la gloria de Dios los frutos de su lengua? ¿Sí? ¡Aleluya! ¿No lo son? Acompáñeme, entonces, en este trabajo, a repasar, evaluar y responder a la pregunta clave: ¿Cómo está su lengua? ¿Cómo es el timón de su barco?

(Mateo 12: 33)= O haced el árbol bueno, y su fruto bueno, o haced el árbol malo, y su fruto malo; porque por el fruto se conoce el árbol. (¿Hará falta que le aclare que nosotros somos los árboles y nuestros hechos los frutos?)

(34) ¡Generación de víboras! ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca.

Esto no es una novedad. Es mucha la gente, (Y esto incluye tanto a creyentes “rasos” como a líderes), que tiene la particularidad de hablar cosas correctas, sanas, loables y dignas de aplauso, y luego hacer con su vida y sus hechos un verdadero compendio de barbaridades que, naturalmente, no tienen nada que ver con lo que estaban mostrando con su dialéctica.

Es más; en la inmensa mayoría de las congregaciones babilónicas que todavía se encuentran de pie, la palabra que se predica desde sus púlpitos, suele ser la correcta, muy bíblica y fuera de cualquier cuestionamiento.

Y eso es, precisamente, lo que confunde a mucha gente no demasiado madura. Claro; lo cierto es que después, en la vía de los hechos concretos, todo el mundo se da cuenta que ni por asomo se hace lo que se dice, sino, incluso, todo lo contrario.

Pero hay un mito muy difícil de erradicar: nadie supervisa las voces que se oyen desde los púlpitos ni comprueba si es palabra encarnada o no. El fantasma culposo de la irreverencia, la falta de sujeción o la intocabilidad del liderazgo no lo permite.

(35) El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas.

¿Recuerda usted aquella anécdota del mal vecino que, todas las noches, de puro conflictivo y peleador, le arrojaba su basura por encima del tapial a su vecino, y como este todas las mañanas, le devolvía esa agresión, dejándole una pequeña bolsa con frutas y verduras frescas?

¿Recuerda que un día, el mal vecino no soportó más y le preguntó por qué hacía esa tontería, en lugar de enojarse y ponerse a pelearlo, que era precisamente lo que él buscaba? ¿Tiene memoria para recordar qué fue lo que el buen hombre le respondió? Le dijo: ¡Oh, no! ¡No se preocupe! ¡Cada uno da de lo que le sobra!

(36) Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio.

De esto vamos a hablar más adelante, pero le pido que no lo olvide y lo tenga muy en cuenta. Vamos a dar cuentas en el día del juicio, de todas las tonterías que digamos ahora, cuando no sabemos qué hacer y elegimos distraernos hablando cualquier cosa de otros.

(37) Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado.

Salta la vista que Jesús, con sus palabras, establece una conexión directa entre la boca y el corazón, empleando tal como a Él le gustaba, un lenguaje parabólico. La palabra justificado, en este último verso, es la palabra dikaioo, que significa: absolver, declarar justo, demostrar ser justo o recto. Jesús, se refiere al día del juicio como el día de condenación o justificación, según las respuestas de nuestros corazones al Espíritu.

Jesús, aquí, se refiere al corazón, que es el alma en hebreo, como el árbol y a las palabras que salen de la boca como el fruto. Y la clase de palabras que salgan de su boca indicarán la condición de su corazón.

Fíjese que él dice, por ejemplo: el hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca buenas palabras; y el hombre malo, del mal tesoro saca palabras malas. No sé si ha notado que Jesús usa la palabra Bueno Buena, tres veces, y usa la palabra Malo o Mala, también tres veces.

Él quiere decir abiertamente que, si el corazón, es decir: el alma, que son los sentimientos, las emociones, la voluntad, son buenos, entonces de esa boca saldrán palabras que son buenas. Pero si ese corazón, esa alma, es mala, entonces de esa boca saldrán palabras que son malas.

Que no significa necesariamente una catarata de insultos permanente, de eso que llamamos: “malas palabras”, porque palabras malas, a veces, tiene que ver incluso, con el pesimismo, la depresión o las declaraciones derrotistas, además de la burla, la injuria, la calumnia o la murmuración. En el texto que va usted a leer ahora, Jesús se expresa en un lenguaje similar, observe:

(Mateo 7: 17)= Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo, da frutos malos.

(18) No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar buenos frutos.

Es notorio que el principio básico radica aquí en que la naturaleza del árbol inevitablemente determina la clase de fruto. No se olvide que cuando Dios comienza algo, siempre lo hace a partir de una semilla, ordenando que esa semilla produzca fruto según su especie.

Ahora bien; esto también tiene relevancia si se invierte. Es decir que cuando observamos y paladeamos un fruto y nos resulta bueno, tendremos todas las garantías que el árbol de donde provino, también tiene que ser bueno. Repito el concepto porque es clave que no se le olvide. Ni para usted ni para que usted conozca a la gente.

El árbol es el corazón y el fruto es la boca. Si el corazón es bueno, las palabras que salgan de esa boca, serán buenas. Pero si las palabras que salen de la boca son malas, sabemos inmediatamente que ese corazón es malo.

Usted no puede obtener frutos malos de un árbol bueno; no puede esperar cosechar ricas frutillas de una planta de espinos. Hay una conexión absoluta que no puede escaparse, evitarse ni escabullirse por ninguna parte, entre el estado del corazón y el estado de la boca.

¿Puede usted mostrar una lengua limpia en este día? Porque podemos llegar a engañarnos a nosotros mismos respecto al estado de nuestros corazones. Podemos tener cualquier clase de ideas acerca de nuestra bondad, pureza o justicia, pero el indicador más seguro, infalible se podría decir, es lo que sale de nuestra boca.

Si lo que sale de nuestra boca fuere corrupto, entonces nuestro corazón estará corrompido. No puede haber otra conclusión. Usted puede llegar a decirle al mismísimo Dios que es un buen creyente. Él se limitaría a decirle: A ver, muéstrame tu lengua…Muéstrame el timón de tu barco…

(Salmo 45: 1)= Rebosa mi corazón palabra buena; dirijo al rey mi canto; mi lengua es pluma al escribiente muy ligero.

(2) Eres el más hermoso de los hijos de los hombres; la gracia se derramó en sus labios; por tanto, Dios te ha bendecido para siempre.

Aquí hay un cuadro de Cristo, del Mesías, en su gracia, en su hermosura y su pureza moral. ¿Cuál es el primer aspecto de esa belleza que se manifiesta? Sus labios. La gracia, dice, se derramó en tus labios. Entonces dice: Por tanto, Dios te ha bendecido para siempre.

Aquí se dan dos importantes principios. Primero, la gracia del Mesías se manifiesta, principalmente, en sus labios. Segundo: Dios le ha bendecido para siempre debido a la gracia de sus labios. Cuando Jesús apareció en forma humana y algunos hombres fueron enviados a arrestarle, regresaron sin Él y se les preguntó: ¿Por qué no le habéis traído? La respuesta de ellos fue concreta y contundente: ¡Jamás hombre alguno ha hablado como este hombre! La gracia que se derramaba de sus labios le señalaba como el Mesías.

(Cantares 4: 3)= Tus labios como hilo de grana, y tu habla hermosa; tus mejillas, como cachos de granada detrás de tu velo.

En este texto hay un cuadro profético de Cristo y su esposa, la iglesia, y la relación entre ambos. Y fíjese que el primer aspecto mencionado acerca de la esposa son sus labios. Tus labios como hilos de grana, y tu habla hermosa.

La palabra GRANA, aquí, indica santificación mediante la sangre de Jesús. Los labios han sido tocados por la sangre. Como resultado, su habla es hermosa. Note que el rostro se halla oculto detrás de un velo. No obstante, la voz se oye a través del velo. La voz es lo que más se manifiesta. Más adelante, dice:

(Verso 11)= Como panal de miel destilan tus labios, oh esposa; miel y leche hay debajo de tu lengua; y el olor de tus vestidos como el olor del Líbano.

Fíjese que las dos palabras más distintivas usadas acerca de la lengua de la esposa, son “miel” y “leche”. No es casual. Son las mismas palabras que distinguen a la tierra prometida. Es decir que, la hermosura de la tierra prometida, ¿Adonde se ve? En la esposa.

En la esposa y, especialmente, en su lengua y en sus labios. Hay una especie de fragancia asociada con estos labios hermosos que penetra el velo. Repito: la forma clara de la esposa no se ve detrás del velo, pero su voz y su fragancia penetran el velo debido a la hermosura de sus labios. Sus labios son como hilos de grana y su habla hermosa. Ahora hágase usted la pregunta: ¿Es cierto, esto, en mi caso?

(Santiago 1: 26)= Si alguno se cree religioso entre vosotros, y no refrena su lengua, sino que engaña su corazón, la religión del tal es vana.

He oído en más de una ocasión, a líderes y predicadores muy prestigiosos, brindar datos estadísticos con respecto a la cantidad de creyentes existentes en cada lugar. Mi ciudad, Rosario, por ejemplo, de acuerdo con los informes que realiza cada congregación, andaría por los ciento cincuenta mil.

Parecen muchos, ¿Verdad? Sin embargo, es apenas algo así como el diez por ciento. Pero así y todo, esos datos hablan de la suma de personas que van a iglesias cristianas evangélicas. Puede ser indiscutible ese dato, pero: ¿Quién me asegura que todos los que van a un templo son creyentes? ¿Quién me asegura, asimismo, que algunos de los que no están yendo a un templo en este tiempo, no lo son? Imágenes. Solamente imágenes.

No importa cuan religioso pretendamos ser. Podemos asistir a una congregación, cantar muchos himnos y hacer todas esas cosas que se espera de la gente religiosa. En sí mismas, quizás todas estas cosas puedan ser buenas. Puede que no esté mal que hagamos todas estas cosas.

Pero, si no mantenemos controlada nuestra lengua, nuestra religión es inútil e inaceptable a Dios. Quiera Dios que todas las personas religiosas enfrenten esta cuestión. Por otra parte, Santiago habla acerca d la clase de religión que Dios acepta. Como ya se dijo, esta es diferente de la práctica de la mayoría de los que van a la iglesia hoy.

(Verso 27)= LA religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo.

Comencemos señalando que RELIGION es una palabra muy utilizada que significa algo así como “Ligarse a Dios” o “Esfuerzo que el hombre hace para ligarse a Dios”. Espiritualmente, todos sabemos que no es esa la salida, pero no podemos ignorar que, mayoritariamente, es lo que se hace y, oficialmente, por lo que se nos conoce y se nos identifica: religiosos.

Rescatamos lo bueno: el primer requisito positivo de la religión es, en todo caso, no ir a la iglesia, ni siquiera la lectura de la Biblia. Es buscar a los que están en necesidad y mostrarles amor de una manera práctica, principalmente y como modelo, a los huérfanos y las viudas.

Primero, tendremos que tener muy en cuenta todos aquellos que de una u otra manera a los ojos del mundo somos medianamente religiosos, que nos tomemos tiempo para mirarnos en el espejo de la palabra de Dios que encontramos en Santiago 1:26-27.

Si no podemos ejercer dominio sobre nuestra lengua, nuestra supuesta religión es vana. Si deseamos tener una religión que en su esencia sea aceptada por Dios, lo primero que habrá que hacer, es demostrarlo.

Algo así como dejar en claro que no se trata de gestos o palabras, sino de hechos prácticos y concretos. Recuerde a aquel médico: “¿Cómo estás hoy? ¿Puedes mostrarme tu lengua?” Santiago utiliza varias figuras para ilustrar la función de la lengua en nuestras vidas.

(Santiago 3: 2)= Porque todos ofendemos muchas veces. Si alguno no ofende en palabra, este es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo.

Varón perfecto. ¡Qué difícil parece! ¿No es así? No lo es tanto, fíjese, es una cuestión de interpretación gramatical. La palabra PERFECTO, es la palabra TELEIOS. Proviene de TELOS, que quiere decir FIN.

TELEIOS, entonces, se refiere a aquello que ha alcanzado su fin, es decir, a lo terminado, completo, perfecto. Ahora bien: cuando esto se aplica a personas, el significado es: integridad e incluye la idea de totalidad. Ahora, cuando particularmente se lo aplica a creyentes, la palabra denota MADUREZ, nunca una cosa sin errores, como nos enseñaron.

Este verso, específicamente, lo que dice es que, si usted puede controlar su lengua, indefectiblemente, puede controlar su vida. Es decir que es un varón perfecto, un varón maduro, sólo si puede controlar, ejercer dominio sobre su lengua. De allí en más, Santiago prosigue con el resto de este pasaje, para dar algunas ilustraciones del mundo natural.

(Verso 3)= He aquí nosotros ponemos freno en la boca de los caballos para que nos obedezcan, y dirigimos así todo su cuerpo.

(4) Mirad también las naves; aunque tan grandes, y llevadas de impetuosos vientos, son gobernadas con un muy pequeño timón por donde el que las gobierna quiere.

(5) Así también la lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas. He aquí, ¡Cuan grande bosque enciende un pequeño fuego!

(6) Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad, la lengua está puesta entre nuestros miembros, y contamina todo el cuerpo, e inflama la rueda de la creación, y ella misma es inflamada por el infierno.

(7) Porque toda naturaleza de bestias, y de aves, y de serpientes, y de seres del mar, se doma y ha sido domada por la naturaleza humana; (8) pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal.

Hay que aclarar aquí que el caballo, en la Biblia, es generalmente un símbolo de fortaleza física. Santiago dice que no importa cuanta fuerza tenga un caballo. Si se logra controlar su boca con el hierro, eso puede controlar a todo el animal, tenga la fuerza que tenga.

Así como toda la tremenda fortaleza de un caballo es traída a sujeción por el control de su boca, así también sucede con nosotros; lo que controla nuestra boca, controla todo el curso de nuestra vida.

El otro ejemplo, mientras tanto, es mucho más vívido. Él compara a la lengua con el timón de un barco. Un barco puede ser una gran estructura, pero también puede ser llevado de un lado para el otro por las poderosas fuerzas de los vientos y las olas.

No obstante, en ese barco, hay solamente una pieza decisiva, aunque pequeña: el timón. Puede usted tener la calidad, el volumen y la modernización que quiera en su barco. Puede ser a vela por los vientos o tener una fuerza nuclear como propulsora, pero es el uso del timón lo que va a determinar, definitivamente, el curso que habrá de tomar el barco.

Si se usa el timón de una manera adecuada, el buque llegará seguro a su destino, a su puerto. Ahora, si no se usa como es debido, (Y la Biblia es un manual donde cualquier aspirante a timonel podrá aprender su utilización correcta), el barco estará predispuesto a naufragar, a hundirse.

Allí es donde santiago dirá que es exactamente así en nuestras vidas. Que nosotros somos como ese barco y que el timón, es nuestra lengua. Nuestras lenguas, en suma, son las que controlan el curso de nuestras vidas.

Si el timón de la lengua se usa adecuadamente, llegaremos seguros al destino que nos habíamos trazado y propuesto. Pero si nuestras lenguas no se usan como deben usarse, entonces lo más probable es que nos vayamos a pique.

El tercer ejemplo, en cambio, se va a la otra punta de la imaginación. Es el ejemplo que nos está hablando de una pequeña chispa que, sin embargo, es la responsable de poder iniciar un gran incendio forestal.

Cada año, en cientos de lugares, de los cuales mi país forma parte bastante importante, lamentablemente y principalmente en las zonas boscosas de nuestro sur, los incendios forestales llegan a ser noticias de portadas por su magnitud, y ocasionan, obviamente, tremendas pérdidas, tanto en lo material y económico como en lo ecológico.

Ahora bien; el punto es que todos estos incendios, tal como lo cuenta Santiago, se han desatado a partir del descuido o la imprevisión de una pequeña chispa a la que en su momento, nadie le habrá prestado atención.

Es bastante habitual que en muchos de esos bosques, se puedan observar letreros muy visibles que generalmente dicen: “únicamente usted puede evitar los incendios forestales”, acompañados naturalmente de los clásicos que alertan sobre la conveniencia de no fumar y de no hacer fuego bajo ningún concepto.

Muy bien; así también, de esta misma manera, es en el ámbito espiritual. La lengua vendría a ser esa pequeña chispa capaz de desencadenar impresionantes y devastadores incendios de costoso precio.

No son pocos los grupos sociales, entre los cuales lamentablemente deberemos incluir a muchas iglesias en lo institucional, que se han visto deshechas en menos de una semana, por causa de la pequeña chispa desatada por alguna lengua que terminó, finalmente, por quemar todo lo que se había construido en muchos años.

Y el último ejemplo habla de un veneno mortal. El principio, en todos los casos, es el mismo: un pequeño elemento, mínimo, imperceptible, sin valor alguno en lo individual, casi invisible al ojo humano, que termina por producir verdaderos estragos cuando se lo utiliza mal o en forma mal intencionada, que es lo más usual.

¿Y como puede utilizarse mal? Le podría dar diez ejemplos, casi, de memoria. Le servirían y no me caben dudas que estaría usted en un todo de acuerdo conmigo, pero es mucho mejor ver que tiene la Biblia misma para decir al respecto.

(Santiago 3: 9)= Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios.

Usted sabe que esto, más allá de lo que aquí dice Santiago y que nadie puede negar que es absolutamente real y cierto, a mí particularmente siempre me llamó poderosamente la atención. En las congregaciones que he conocido, (Y ya sea por militancia o por visita, he conocido varias), siempre me encontré con gente que desde el púlpito o sobre la plataforma habla de un modo muy especial, correcto, santo y modulado.

Pro es la misma gente que luego, en el mano a mano, y mucho más si hay algún pequeño problema, cambiará radicalmente su vocabulario y lo transforma en algo tan ordinario y a veces procáz como podríamos encontrar en un estadio de fútbol o algún tugurio de baja categoría. ¿Cómo puede ser? El propio Santiago ya no sabía como explicarlo.

(10) De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así.

(11) ¿Acaso alguna fuente echa por una misma abertura agua dulce y amarga?

Este texto siempre me ha impactado. Le cierra la boca a todos aquellos innovadores de lo dudoso, que quieren hacernos creer que cuidar el vocabulario no es propio del sexo masculino y que sólo forma parte de una moralina religiosa que desea convertirnos en mariposas volátiles de dudosa catadura sexual. No nos equivoquemos, por favor. Una cosa es vender una postura, caer en la hipocresía de las figuraciones moralistas, pero otra muy diferente es desobedecer a la Palabra.

(12) Hermanos míos, ¿Puede acaso la higuera producir aceitunas, o la vid higos? Así también ninguna fuente puede dar agua salada y dulce.

Quiero que preste atención que, en el fondo, lo que Santiago está diciendo, es lo mismo que dijo Jesús en otro tenor. Es decir que se trata de diferentes modelos de expresión para un mismo principio: el árbol se conoce por sus frutos.

Si el árbol es bueno, el fruto será bueno. Si usted tiene una higuera en su corazón, sacará higos de su boca. Pero si tiene una vid en su corazón, jamás sacará higos de su boca. Lo que sale de su boca, en definitiva, nos está diciendo con total claridad lo que hay en su corazón.

He oído a siervos muy reconocidos de Dios, de pulido y excelente léxico público, hablar en privado con una dureza y aspereza que desentonan totalmente con lo otro. La pregunta será: ¿Cómo está su corazón? Simple: como lo evidencia su lengua.

Hermano, no se trata de hablar un vocabulario especial, religioso, un idioma de Reina Valera en el templo, y otro, muy diferente y ordinario, fuera de la iglesia. No se trata de cuidarse para que no escuche el pastor o los hermanos. VA mucho más allá de eso.

Va al fondo de la cuestión. Un fondo que, fíjese, el mundo secular conoce muy bien. Es habitual que en el ambiente de la radio, se aconseje no utilizar términos groseros para hablar en la calle porque, aseguran, y es muy cierto, se correrá el riesgo de que algunos de ellos se filtren luego al micrófono. Eso, claro está, donde todavía se mantienen ciertas formas que, en la radiofonía actual, con tantos programas transgresores, por ejemplo, ha quedado totalmente fuera de tiempo.

¿Sabe usted cual es el fondo de la cuestión de la que le hablaba? El fondo de la cuestión es definir que es lo que hay en su corazón y, para saberlo, será suficiente con prestarle atención a su boca. Si su idioma es correcto, (Y no le estoy diciendo que hable como una señorita del siglo dieciocho), su corazón estará recto delante de Dios. Ahora; si usa esas palabras del hampa, su corazón estará comandado por un hampón, ¿Me ha entendido

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El Tiempo de la Siega

Había tres fiestas en Israel, que eran necesarias, y el pueblo tenía que asistir a ellas. Se puede conocer mucho o poco sobre estas fiestas históricas, pero si hay que tener luz en lo que tiene que ver con la aplicación para hoy que aquellas fiestas pudieran tener.

Está la de la Salvación, la del Pentecostés, las primeras semanas. Pero después está una fiesta llamada De los Tabernáculos. En el ámbito espiritual, Tabernáculos es aquello que aún está por manifestarse en forma real en la iglesia, y es la fiesta que se desarrolla durante la siega. Precisamente, es el tiempo que estamos viviendo. Que comienza con el sonido de las trompetas, que no son otra cosa que las voces de los profetas que andan gritando por allí.

Las trompetas no son instrumentos; las trompetas, en toda la Biblia, significan cambio de dirección. Cuando en Apocalipsis, Juan oye una voz como de trompeta, y ve a uno parecido a un Hijo de hombre en medio del candelero, él inmediatamente supo que, lo que se estaba diciendo, significaba cambio.

Ya fuese para congregarse, ya fuese para ir a la guerra, o para movilizarse de un campamento a otro, la trompeta siempre significaba cambio de posición. Para reunirnos, para ir a la guerra o para transicionar, pero siempre el mismo significado: cambio.

Ahora, al fiesta de los tabernáculos comienza con la fiesta de las prometas. Si a usted le gusta prestar atención a lo que realmente es palabra de Dios y no discurso humano, se habrá dado cuenta que la fiesta de las trompetas ya se está celebrando.

Hay decretos y palabras que han sido depositadas sobre de varias voces y, por encima y más allá de eso, se está declarando a los principados y las potestades que hay una iglesia gloriosa que va a emerger y que no vamos a tomar ningún otro tipo de resultado como contestación.

(Nehemías 7: 73)= Y habitaron los sacerdotes, los levitas, los porteros, los cantores, los del pueblo, los sirvientes del templo y todo Israel, en sus ciudades.

Note claramente que todos los niveles sociales, vivían en ciudades. No interesa demasiado que posición tenían, aunque la posición, muchas veces, declara el nivel social de una persona. Todos los niveles sociales vivían en ciudades.

Esto es importante, porque las ciudades fueron construidas por primera vez por Caín, en total y abierta rebelión contra Dios. Porque Dios dijo que sería errante, y Caín dijo: “no voy a ser errante nada, me voy a quedar aquí”. Allí fue donde Dios echó a Caín fuera de su presencia, y fuera de la presencia de Dios, precisamente, es donde Caín funda la primera ciudad.

Quiero que usted entienda bien esto. Vivimos en una ciudad y no es pecado vivir en una ciudad. Pero sí es pecado ser arrebatado por el espíritu de la ciudad. Voy a la escuela, vengo de la escuela, voy al trabajo, vengo del trabajo, busco al niño, llevó al niño, mira que los buses, que la niñera, que el supermercado, que los taxis.

¡¡Uf!! ¿Qué día es hoy? Supongamos…Miércoles. ¿Miércoles? ¡¡Ah, Señor!! ¡¡Tengo que ir a la iglesia!! ¡¡Hay reunión de oración!! ¡¡Hay reunión de damas!! La persona que está arrebatada por el espíritu de la ciudad, no tiene ninguna utilidad en las manos de Dios.

Porque la ciudad no es propicia par ver o sentir a Dios. Se nos hace muy difícil ver a Dios en el pavimento y la mampostería. En cambio, si vamos al campo y vemos un árbol, con el simple hecho de cerrar los ojos y respirar hondo, ya sabemos que hay un Dios. La naturaleza siempre nos describe a Dios, el cemento no. Ellos tenían un estilo de vida llamado Ciudad. Todos estaban en la misma.

(Nehemías 8: 1)= Venido el mes séptimo, los hijos de Israel estaban en sus ciudades; (Aquí vemos a la ley de doble referencia. Cuando Dios quiere enfatizar algo en la Escritura, lo repite dos veces corridas. Aquí quiere enfatizar que esta gente vivía en este estilo de vida) y se juntó todo el pueblo como un solo hombre en la plaza que está delante de la puerta de las aguas, y dijeron a Esdras el escriba que trajese el libro de la ley de Moisés, la cual Jehová había dado a Israel.

Llega el séptimo mes y se congregan como un solo hombre, es el día de la unidad. Es el día del compromiso, donde el espíritu de independencia es cortado, donde todo se hace corporalmente. Donde el próximo mover de Dios no va a ser a través de un solo ministerio, o a través de un solo evangelista internacional, sino que va a ser el cuerpo de Cristo en la tierra, un cuerpo trabajando unido. Cuando llega este séptimo mes, el estilo de vida comienza a cambiar.

En segundo término, es el día de hambre por la palabra. Entienda: no es un tiempo de manifestaciones externas, es un tiempo de concentración en la palabra. Llegó el Día de los Tabernáculos y el pueblo dijo: “Esdras, trae el libro, queremos entender la palabra”.

El tiempo que estamos viviendo es el de la Fiesta de los Tabernáculos en la tierra, es el día de la lluvia tardía, es el día de la cosecha, llámelo como usted quiera, aunque los principios que estamos extrayendo, describen a la gente que vive adecuadamente dentro del tiempo.

Esto es: gente que sabe discernir el tiempo en que vive y, por consecuencia, también sabe vivir una vida adecuada a ese tiempo. Primero, es un tiempo corporal, donde todo el poder de Dios regresa a la iglesia local.

Y hablo de la iglesia del señor, no de la institución religiosa. Segundo: traigan la palabra. Ya no quiero que me oren, quiero palabra. Note el cambio drástico del versículo73 al primero del capítulo 8. Lo único diferente es que cambió el mes, y toda la gente reaccionó diferente.

(2) Y el sacerdote Esdras trajo la ley delante de la congregación, así de hombres como de mujeres y de todos los que podían entender, el primer día del mes séptimo.

En tercera medida, es el día del intelecto, el día del entendimiento. No es permitido ser ignorante cuando estamos viviendo en un tiempo de información global. No hay excusa para la ignorancia.

Porque la Biblia dice que en los tiempos finales, la ciencia o la sabiduría, aumentará. Y no dice que sea la del diablo, dice que la ciencia y la sabiduría aumentarán. El tiempo que estamos viviendo, facilita el conocimiento. No hay excusas para no entender.

(39 Y leyó en el libro delante de la plaza que está delante de la puerta de las aguas, desde el alba hasta el mediodía. (¿Qué pueden decir los que pretenden que un mensaje no dure más de cuarenta minutos? Desde el alba, cuatro o cinco de la madrugada, hasta las doce. ¡Ocho horas predicando!) En presencia de hombres y mujeres y de todos los que podían entender; (¡Fíjese como enfatiza, una vez más, en el entendimiento) y los oídos de todo el pueblo estaban atentos al libro de la ley. (Escuche: usted que se ha tomado el trabajo de leerme, permanezca muy atento, por favor. No basta con leer, es menester entender.)

Esto quiere decir que también es el día del discernimiento, donde la gente no parpadea cuando entra en el espíritu de la palabra. Le predican tres horas continuadas y nadie se mueve. La gente que se incomoda por la longitud del mensaje, (Y hablo de mensaje, no de discurso humanista); es gente que no entró en el mensaje. Porque si usted entra en la esencia del mensaje, ni cuenta se da del tiempo transcurrido.

(4) Y el escriba Esdras estaba sobre un púlpito de madera que habían hecho para ello, y junto a él estaban Matatías, Sema, Anías, Urías, Hilcías y Macías a su mano derecha; y a su mano izquierda, Pedaías, MIsael, Malquías, Hasum, Hasbadana, Zacarías y Mesulam.

(5) Abrió, pues, Esdras el libro a los ojos de todo el pueblo, porque estaba más alto que todo el pueblo; y cuando lo abrió, todo el pueblo estuvo atento.

El día de sumisión, donde todo el mundo está por debajo del nivel de la palabra. La palabra es más alta que la gente. Si la palabra no resuelve su problema, cómprese un ataúd, porque nadie se lo va a resolver.

La palabra siempre está por encima de su problema. Dice que cuando oyeron la palabra, estuvieron atentos. Cambiaron inmediatamente su postura espiritual. Esta nuestra, es la época de las porristas.

¿Sane usted lo que son las porristas? Jóvenes mujeres muy bellas contratadas para alentar al equipo local en diferentes competiciones deportivas. Nosotros lo mismo. Ponemos porristas que nos empujan a adorar, a alabar, y a entrar en el Espíritu.

Así y todo, igualmente no entramos. Ellos, fíjese, entraron en un abrir y cerrar de ojos. Este es un tiempo donde la gente trae una sensibilidad tal que, en un abrir y cerrar de ojos, por la palabra, entran en el Espíritu. ¡La palabra no necesita porristas!

Si usted no trae a Dios consigo al culto desde afuera, lo lamento, porque tampoco lo va a encontrar adentro del templo. El templo es madera, alfombra, cortinas, flores, himno, cristales. Dios no habita en nada de eso.

Lo que ocurre es que todavía queda un poco bastante de religión por allí. En el Nuevo Testamento, no hay altares, entienda. No existe tal cosa como altar en nuestros templos. El altar, hoy, es el corazón del hombre.

(6) Bendijo entonces Esdras a Jehová, Dios grande. Y todo el pueblo respondió: ¡Amén! ¡Amén! Alzando sus manos; y se humillaron y adoraron a Jehová inclinados a tierra.

Fíjese que simplemente abrir el libro, determinó que ellos entraran en adoración.

(7) Y los levitas Jesua, Bani, Serebías, Jamín, Acub, Sabetal, Hodías, Maadías, Kelita, Azarías, Jozabed, Hanan y Pelaia, hacían entender al pueblo la ley; y el pueblo estaba atento en su lugar.

Estar atento en su lugar, significa decir: “Estoy presente”. La dimensión o el perímetro espiritual que usted llena con la gracia que usted tiene como persona en Cristo, lo coloca en disponibilidad, apto para ser usado.

(8) Y leían en el libro de la ley de Dios claramente, y ponían el sentido de modo que entendiesen la lectura.

En este tiempo hay dos factores esenciales que tienen que ver con la palabra: claridad para darla y entendimiento para recibirla. Nada de jeroglíficos teológicos que nadie, ni siquiera el que los predica, entiende. Claramente. La clave de hoy, es entender.

(9) Y Nehemías el gobernador, y el sacerdote Esdras, escriba, y los levitas que hacían entender al pueblo, dijeron a todo el pueblo: día santo es a Jehová nuestro Dios; no os entristezcáis, ni lloréis, porque todo el pueblo lloraba oyendo las palabras de la ley.

Mire la reacción. Cuando se leía la palabra y el pueblo se daba cuenta que se habían alejado mucho de esos principios, se entristecían. ¡Dios mío! ¿En que andamos nosotros? ¿Cómo nos hemos alejado tanto de ti?

(10) Luego les dijo: id, comed grosuras, y bebed vino dulce, y enviad porciones a los que no tienen nada preparado; porque día santo es a nuestro Señor; no os entristezcáis, porque el gozo de Jehová es vuestra fuerza.

Este es un día donde la palabra se entendía claramente y, al entenderla, no se podía evitar el lamento y hasta el llanto. Pero dice que no se debe usted entristecer, que el gozo de Dios es su fuerza. No me entienda mal; no se trata que Dio le va a dar gozo mediante la fuerza; se trata de que cuando usted manifieste fuerza ante una adversidad, esa decisión determinará el gozo de Dios.

Es decir: Dios se gozará de su fortaleza. Y recuerde que gozo no es sonrisa ridícula tipo promoción de pasta dentífrica, ni tampoco carcajada imparable que lo revuelca a usted por el suelo. Lo primero es actitud y lo segundo es risa. Gozo es un estado interno donde, como quiera que las cosas estén en lo externo, en lo interno usted sabe que en Cristo nadie lo puede vencer.

Es el día de una nueva reacción ante la palabra. No hay excusas para no entender. Cuando nos vamos triste3s de algún lugar, es porque no entendimos. Por allí también puede pasar que no nos hayan dicho nada, es cierto, pero si nos vamos tristes, es porque no entendimos. Si entendimos, jamás nos podremos ir tristes. Salimos con la certeza de saber cual es nuestro objetivo y hacia adonde vamos para obtenerlo.

(12) Y todo el pueblo se fue a comer y a beber, y a obsequiar porciones (Es el día de la dádiva. No es el día de venir a buscar nada a la iglesia. Es el día de dar porciones. No es el día de venir a recibir, es el día de venir a dar.) y gozar grande alegría, porque habían entendido las palabras que les habían enseñado. (Aquí está el punto: lo que a usted le trae fuerza no es el gozo, es entender. Porque una persona que entiende, camina la tierra con autoridad. Dice que habían entendido la palabra que le habían enseñado, no predicado. A la iglesia no se le predica, se le enseña.)

(13) Al día siguiente se reunieron las cabezas de las familias de todo el pueblo, sacerdotes y levitas, a Esdras el escriba, para entender las palabras de la ley. (Este es el tiempo de entender).

(14) Y hallaron escrito en la ley que Jehová había mandado por mano de Moisés que habitasen los hijos de Israel en tabernáculos en la fiesta solemne del mes séptimo.

Hermano: ¿Qué sucedería con usted, si de improviso, tuviera que salirse de su cómodo departamento o piso de pleno centro de su ciudad y tuviera que irse a pleno campo árido y seco, a vivir en chozas, en ranchos, en casillas de emergencia?

Esto es fuerte, ¿No es así? Bien; tan drástica como esta es la Mwanza que Dios le está demandando a su iglesia, hoy. Por eso es que la iglesia patalea cuando oye esta clase de mensaje. Cero confort. Chozas, tiendas de campaña, eso es Tabernáculos.

(15) Y que hiciesen saber y pasar pregón por todas sus ciudades y por Jerusalén, (Este es el tiempo donde se anuncia cambio. El mensaje es de cambio. La iglesia, los creyentes, tienen que cambiar su estilo de vida. Todo se puede sintetizar con el nombre de reforma.) diciendo: salid al monte, y traed ramas de olivo, de olivo silvestre, de arrayán, de palmeras, y de todo árbol frondoso, para hacer tabernáculos como está escrito.

Si usted se fija con atención, va a ver que aquí nos da los cinco componentes para redondear la mentalidad de este tiempo. Construir una choza, con estos cinco elementos. LA choza se va a convertir en la cobertura mental de la iglesia para este tiempo.

Hay que construir deliberadamente una mentalidad que prevalezca en este tiempo. Cinco elementos. Cinco es el número de la gracia. Cinco también son los ministerios levantados por el Señor para perfeccionar, es decir, madurar a los santos y para edificar que es construir, el cuerpo. De eso es que se está hablando.

(16) Salió, pues, el pueblo, y trajeron ramas e hicieron tabernáculos, cada uno sobre su terrado, (Dice “cada uno”. Su vecino no puede hacer eso en lugar suyo. En este tiempo, usted no puede depender de la oración del pastor el domingo, tiene que tener una cobertura con usted las veinticuatro horas del día. Tabernáculos es una mentalidad que lo cubre en este tiempo, y que tiene que tener estos cinco ingredientes. Y dice que cada uno tiene que tenerlos. ¿Adonde?) En sus patios, en los patios de las casa de Dios, en la plaza de la puerta de las aguas, y en la plaza de la puerta de Efraín.

En cualquier lugar, menos dentro de lo que era su “cobertura” anterior. No la podrá introducir dentro de su casa. Tenía que ser encima de la casa o afuera, en el patio. O afuera, en el frente, o allá en la puerta de la ciudad, pero en la choza, tenía que ser algo externo y superior a lo previsto. No construya una tienda y la introduzca dentro de su casa.

El fundamento apostólico, es la palabra PROTONS. Dice en 1 Corintios 12:28, que Él colocó PROTONS en la iglesia, es decir: el fundamento apostólico primero. No hay un segundo sin un primero.

Usted no puede edificar columnas sin fundamentos. La mentalidad que Dios quiere construir destruye el odre viejo, es más fuerte. Si Cristo viene mañana, nos interrumpe y nos vamos. Pero si todavía no viene, mientras tanto estamos aquí, prevaleceremos.

(17) Y toda la congregación que volvió de la cautividad hizo tabernáculos. (Cuidado: dice que “toda la congregación”, así que nadie puede quedar aislado de esto.) y en tabernáculos habitó; porque desde los días de Josué hijo de Nun hasta aquel día, no habían hecho así los hijos de Israel. Y hubo alegría muy grande.

Note que este tiempo del que estamos hablando, no tiene precedentes. No puede usted confirmarlo buscando material en las librerías cristianas. No lo puede ayudar el hermanito que tiene como ochenta años adentro de la iglesia, cincuenta en el ministerio y mucha experiencia. No se había celebrado antes. Estamos por primera vez terminando. Nadie ha pasado por aquí antes.

Eso nos pone en un lugar de incertidumbre, algo que a nadie le gusta demasiado. A eso le llamamos ser pionero o ser apostólico. Comenzar a viajar más allá del control. Empezar a dar pasos de más del metro y tanto que dan tus piernas.

Aprender a tener paz dentro de la incertidumbre. Aprender a regirnos por el Espíritu verdaderamente, no por fantasmas etéreos y voladores. Caminar por el Espíritu, es ser obedientes a la palabra, nada más.

Dice claramente que desde los días de Josué, nadie había hecho eso. Nadie lo puede ayudar a usted, está abriendo caminos nuevos. Claro que los que van adelante reciben los primeros golpes, y a veces hasta los matan, pero ya queda la senda hecha.

Hay una generación que tiene que usar el cuchillo de monte, el machete, para abrir senderos en la enmarañada selva, para que otra generación pueda llegar y terminar. Si insistimos en enredarnos con los matorrales por temor a ofender a alguien, nunca vamos a terminar. ¡Se puede!

(18) Y leyó Esdras en el libro de la ley de Dios cada día, desde el primer día hasta el último; e hicieron la fiesta solemne por siete días, y el octavo día fue de solemne asamblea, según el rito.

Dijimos que había cinco ingredientes que conformaban esa choza llamada tabernáculo: Olivo, olivo silvestre, arrayán o mirlo, Palmera y árboles frondosos. Otro día los estudiaremos. Yo quiero que ahora usted tome nota de estas tres escrituras que no viene al caso reproducir si usted puede buscarlas en su Biblia.

Ellas son: Levítico 23:33-44; Deuteronomio 16: 13-18 y Números 29: 12-32. Todas estas escrituras le hablan de la siega y de los tabernáculos. De los holocaustos y los principios y mentalidades requeridas para poder celebrar adecuadamente. Hay cinco principios para extraer de estas escrituras. Cinco principios que muy bien usted puede ver con los ojos espirituales de este siglo veintiuno, no como desde un manual de historia.

Principio Nº 1: El tiempo de la siega, es el tiempo de la cosecha. Cosecha era todo lo que tenía que ver con el lagar del vino y todo lo que tenía que ver con la era y el grano. Todo se cosechaba. Es el tiempo después del cual no existirá vida en la tierra.

Todo lo que tenía vida en la tierra. Todo lo que tenía vida en la tierra, se levantaba. Se extirpaba de la tierra. Todo lo que tenía vida, cesaba porque era recogido. Todo tenía que llegar al estado de madurez. El tiempo de la lluvia tardía es tiempo de madurez.

Zacarías dice que tenemos que pedir lluvia en tiempo de lluvia. El tema es pedir lo adecuado para cada tiempo. El tiempo de lluvia tardía, no es tiempo de carcajada, aunque de pronto, por allí, la incluya. Es tiempo de madurez.

Viene para madurar el fruto, porque si no hay fruto maduro, no hay siega porque no hay qué segar. El tiempo de lluvia tardía viene con la intención de madurarlo a usted. Y que usted reaccione con risa o temblores, está muy bueno y nadie se lo puede criticar, pero no adelanta el propósito.

El propósito, es madurez. Es tiempo de cosecha. Todo lo que se ha sembrado en la iglesia, se cosecha. Es un tiempo, también, donde todo lo que usted posee, comienza a pertenecerle al Reino. No a un líder determinado, dije al Reino. Es un tiempo donde todo se trae al alfolí, porque todos los graneros están llenos. Pero por favor, entienda que, en el tiempo de la siega, es donde se cosecha todo, lo bueno y lo malo.

Principio Nº 2: Es el tiempo donde el regocijo era necesario. Para participar de la siega, Israel tenía que estar alegre, no podía estar triste. Era el día en que se oraba a Dios por lluvia y se recogía todo lo que estaba en la tierra.

Pero tenían que hacerlo con gozo, y recuerde que gozo no es una sonrisa medio ridícula como pintada en su cara. Gozo es una actitud que no se doblega ante ninguna circunstancia en la tierra. Entonces, el tiempo de la siega, trae una actitud consigo que es requisito para participar.

Hay que tener una actitud correcta, una mentalidad positiva, optimista. Usted no puede participar de la fiesta con rostro de limón mezclado con vinagre. Tiene que ser el tiempo más precioso para servir a Dios.

Si usted ha entendido la palabra y ha entendido los tiempos, hay un gozo que se produce que le activa de una manera que no hay demonio que lo ponga en depresión, que le altere los nervios, ni circunstancia familiar que le altere su paz, porque cuando usted está viviendo adecuadamente para el tiempo, hay una postura interna que vence al tiempo.

Principio Nº 3: Durante el tiempo de la siega, se hacía memoria del tiempo de peregrinaje en el desierto. Jesús habla de una mentalidad de migración constante. Por primera vez vamos a ver una generación en la tierra que no se va a quedar estancada en un mover en el nombre de Jesús.

Podremos entender que, después de un mover, hay otro mover. Después de un campamento, hay otro campamento. Y que, después de la gloria, también está la gloria. Una generación que entiende que el peregrinaje, es un constante movimiento migrante, fuera de la previa posición.

Migración constante. El salmo 84 habla de peregrinaje. El peregrinaje, allí, no significa que usted es extranjero en la tierra como si fuera un extra-terrestre. Usted no es extra-terrestre, usted es terrestre.

¿Qué dirección trae su documento de identidad? ¿Es una dirección que está en la tierra? ¿Sí? Muy bien; entonces, ¡Úsela! El peregrinaje significa que no son gente que se queda estancada en un solo lugar. El peregrinaje le trae gozo a Dios.

Principio Nº 4: Es la estación de equipamiento personal. Todo esto, extraído de esos textos bíblicos que no reproduje. Tiene que ver con la madurez de cada creyente. Si usted está maduro, entonces todo lo que tiene, también está maduro.

Ahora bien; ¿Cómo sabe usted si está maduro o no? Porque ha desarrollado su don, su inteligencia, sus talentos, su entendimiento. Una persona madura, es una persona que ha madurado todo lo que es y todo lo que sabe y ha sido responsable con ello.

Porque madurez incluye, necesariamente, aceptación de responsabilidades. Nadie puede venir al templo con las manos vacías, porque en el tiempo de tabernáculos, se supone que usted debe tener algo para traer, porque todo se ha cosechado.

Tiene que conocer algo, tiene que saber algo, profesión, algún oficio, alguna influencia, algún dinero, alguna empresa, alguna idea, alguna visión, algo tiene usted que tener madurado, porque en este tiempo, todo lo que está en la tierra, madura; sea para bien o sea para mal.

Y en el tiempo de madurez, si usted no recoge el fruto, el fruto se echa a perder. Las matemáticas no fallan. Dos más dos, siguen siendo cuatro. No cierran los números mientras a Dios le traigamos diez y el noventa siga yendo a Babilonia. Porque los fariseos traían, meticulosa y puntualmente el diez, y sin embargo no entraron al reino. Si Dios encontrara uno que le ponga todo el dinero del mundo para terminar la obra, Él se lo da.

Principio Nº 5: Se exigía sacrificio. Mataban una serie de animales cuyo número era de setenta. Setenta es el número de la iglesia, de la plenitud de la iglesia en la tierra. Tiene que ver con visión por las naciones. En el tiempo de la siega, toda iglesia local tiene que estar conectada con lo que Dios está haciendo en las naciones, para no quedar reducida a un club religioso.

Como ejemplo, la globalización del mundo dice que todas las expresiones seculares se unen entre sí para ganar poder. La iglesia, mientras tanto, se sigue dividiendo por doctrinas. NO es anticristo, son preparativos para vencer en los últimos tiempos. El diablo, a veces, respeta la Palabra mucho más que la iglesia

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Habla, que tu Siervo Oye…

Primera pregunta: ¿Usted sabe lo que es un siervo? Un sirviente, un servidor, poco más que un esclavo si es que lo llevamos a la historia bíblica. La Escritura está llena de referencias relacionadas con la calidad de siervos de los que creen.

Ser siervos del Dios Altísimo es importante y gratificante, pero en el fondo de ese servicio, de esa servidumbre, hay un punto de transición. Cuando muere el señor de la casa, los siervos, – Por buenos y fieles que hayan sido -, no heredan. Los que heredan son los hijos.

Las historias de la Biblia sirven. Nos dan modelos y nos educan como creyentes. Por más que sean historias muchas veces relatadas y hasta aprendidas de memoria, siempre contienen el ejemplo de un Dios misericordioso, omnipotente y todopoderoso, pero tienen un límite.

El que marca la revelación presente. El predicador del siglo veintiuno no incursionará ya, en sencillas historias con moralejas éticas. Es el tiempo de la iglesia potenciada y activada y se impone, conforme a la voluntad de Dios, la revelación presente para un mover presente. Para hacer realidad un propósito presente, y para obtener el certificado de una victoria lograda en la cruz dos mil años atrás y a efectivizarse hoy.

La historia de Samuel es suficiente para ver, detrás de lo que se ve a primera lectura, un verdadero compendio de lo que significa para la autoridad y el liderazgo presente, oír, escuchar, entender y obedecer la voz de Dios: Habla Jehová que tu siervo oye…

Un varón de Ramataim de Zofim, del monte de Efraín tenía dos mujeres: Ana y Penina. Penina, que tenía hijos, se burlaba de Ana, que era estéril. El sufrimiento de esta mujer la llevó, un día, a formular un voto secreto a Jehová.

(1 Samuel 1: 11)= E hizo voto, diciendo: Jehová de los ejércitos, si te dignares a mirar a la aflicción de tu sierva, y te acordares de mí, y no te olvidares de tu sierva, sino que dieres a tu sierva un hijo varón, yo lo dedicaré a Jehová todos los días de su vida, y no pasará navaja sobre su cabeza.

Esta es Ana, una mujer que es amada y valorada por Elcana, su marido, pero clama por un hijo varón. Y este es su pacto con Dios. Testigo presencial, aunque no auditivo de ese pacto. Es Elí, sacerdote, líder del sistema presente de ese tiempo.

(Verso 12)= Mientras ella oraba largamente delante de Jehová, Elí estaba observando la boca de ella. Pero Ana hablaba en su corazón, y solamente se movían sus labios, y su voz no se oía; y Elí la tuvo por ebria.

Fíjese un detalle. Elí, líder del sistema tradicional, no tenía ni revelación, ni visión ni discernimiento; veía moverse los labios de Ana y ni por las tapas pudo entender que estaba orando. ¿Qué pensó? ¡¡Que estaba borracha!!

Eso ocurre a menudo con el sistema tradicional; al no comprender el mover presente, toman por el atajo de lo humano, de lo natural y pueden, llegado el caso, interpretar el mover del Espíritu con alguna inestabilidad física o emocional que los lleva a llamar a alguna urgencia médica o recurrir a la psiquiatría, con el debido respeto para esa ciencia y para los hombres y mujeres que la ejercen.

(Verso 14)= Entonces le dijo Elí: ¿Hasta cuando estarás ebria? Y Ana le respondió, diciendo: No, señor mío; y soy una mujer atribulada de espíritu; no he bebido vino ni sidra, sino que he derramado mi alma delante de Jehová.

No tengas a tu sierva por una mujer impía; porque por la magnitud de mis congojas y de mi aflicción, he hablado hasta ahora. Elí respondió y dijo: ve en paz, y el Dios de Israel te otorgue la petición que le has hecho. Y ella dijo: halle tu sierva gracia delante de tus ojos. Y se fue la mujer por su camino, y comió, y no estuvo más triste.

La respuesta de Elí de ninguna manera representa una interpretación a una revelación, sino una reacción ante un hecho que no comprende y que evalúa a partir de una óptica totalmente humana. La forma y los dichos con que despide a Ana no indican comprensión ni entendimiento, sino tolerancia y contemporización. Es como decirle: “Muy bien, Ana; está bien, ve y que Dios te ayude”

(Verso 19)= Y levantándose de mañana adoraron delante de Jehová, y volvieron y fueron a su casa en Ramá. Y Elcana se llegó a Ana, y Jehová se acordó de ella.

Hay un punto clave en la historia, aquí, que se debe destacar: dice que Jehová se acordó de ella, es decir que Dios le tuvo en cuenta su petición y comenzó a mover su dimensión sobrenatural para llevarla a lo natural. Le estoy diciendo que de movida, El comienzo del “proyecto Samuel”, tiene propósito eterno. El verso siguiente evidencia el cumplimiento de ese propósito.

(Verso 20)= Aconteció que al cumplirse el tiempo, después de haber concebido Ana, dio a luz un hijo, y le puso por nombre Samuel, (Que quiere decir: “Perteneciente a Dios”) diciendo: por cuanto lo pedí a Jehová.

La historia sigue con Ana dedicada a criar a su pequeño hijo, al que retuvo hasta su destete, es decir hasta el fin del ciclo de amamantamiento. Fue llevado a la presencia del líder, sacerdote, Elí y entregado en consagración a Dios, tal cual el pacto que ella había hecho cuando lo pidió.

El caso es que Samuel es dejado en el templo, donde se le empiezan a enseñar los rudimentos tradicionales de la religión. No aprende espiritualidad, en absoluto. Lo que Samuel aprende allí es todo lo concerniente a los ritos, costumbres y modos de manejar o conducir un culto.

(1 Samuel 2: 18)= Y el joven Samuel ministraba en la presencia de Jehová, vestido de un efod de lino.

¿Se imaginan a Samuel, un niño, ministrando en el templo, con una larga túnica sacerdotal? Muy bien, hoy eso tiene un símbolo paralelo: en algunos sitios de estudio, la antigua estructura tradicional comienza la formación de los jóvenes líderes colocándoles el ropaje que utilizan los antiguos, y la enseñanza, continúa exactamente en los mismos parámetros de aquel tiempo.

(Verso 19)= Y le hacía su madre una túnica pequeña y se la traía cada año, cuando subía con su marido para ofrecer el sacrificio acostumbrado.

Primero: de aquí salta a la vista que Ana veía a su hijo Samuel una vez al año. Segundo: que su lento camino de crecimiento hacia la madurez era evidente porque había que reponerle su túnica que, es obvio, de un año para el otro le quedaba chica.

Un claro síntoma de crecimiento y madurez espiritual es el cambio de estatura, lo que implica un cambio de ropa, es decir: de métodos y de formas. El pueblo de Israel, durante su vagar por el desierto, jamás cambió sus ropas. Es decir que: no creció ni maduró. Pero es interesante conocer, además, en que marco ambiente crecía y maduraba el pequeño Samuel.

(1 Samuel 2: 12)= Los hijos de Elí, (Ofni y Finées), eran hombres impíos, y no tenían conocimiento de Jehová.

Cuidado: no entienda usted de manera torcida ni exagerada. Esto no le está diciendo que los hijos del pastor, del líder, del sistema tradicional iban a un culto umbanda. Lo que le está mostrando es que, a pesar de pasarse todo el tiempo en el templo y se supone que trabajando para la organización religiosa, no conocían a Dios. Por lo tanto, y como no podría ser de otra manera, eran impíos, y además corruptos. Mire el relato que sigue:

(Verso 13)= Y era costumbre de los sacerdotes con el pueblo, que cuando alguno ofrecía sacrificio, venía el criado del sacerdote mientras se cocía la carne, trayendo en su mano un garfio e tres dientes, y lo metía en el perol, en la olla, en el caldero o en la marmita; y todo lo que sacaba el garfio, el sacerdote lo tomaba para sí.

De esta manera hacían con todo israelita que venía a Silo. Asimismo, antes de quemar la grosura, venía el criado del sacerdote y decía al que sacrificaba: da carne que asar para el sacerdote; porque no tomará de ti carne cocida, sino cruda, y si el hombre le respondía: quemen la grosura primero, y después toma tanto como quieras; él respondía: no, sino dámela ahora mismo; de otra manera yo la tomaré por la fuerza. Era, pues, muy grande delante de Jehová el pecado de los jóvenes; porque los hombres menospreciaban las ofrendas de Jehová.

En lo eminentemente histórico y literal, es más que evidente que había, no sólo corrupción generalizada en ese liderazgo tradicional, sino, incluso, pecado; aquí lo dice. El pecado comenzaba en el menosprecio con respecto a la ofrenda, pero no terminaba todo allí. Mira lo que dice luego:

(Verso 22)= Pero Elí era muy viejo; y oía todo lo que sus hijos hacían con todo Israel, y como dormían con las mujeres que velaban a la puerta del tabernáculo de reunión.

Espere un momento. Corrupción, pecado, palabras feas que suenan un poco fuerte, pero…¿Usted me está diciendo que Ofni, Finees y compañía, líderes de la iglesia; nivel de diáconos, ancianos o como le guste a usted llamarlos, se estaban acostando con las hermanitas encargadas de la limpieza y el cuidado del templo?

¿De eso estamos hablando? ¿De fornicación no incrédula o inconversa, sino religiosa? Es que…¡Claro! Recuerde que en el capítulo 2 y verso 12 dice que a pesar de estar ministrando en la casa del señor, ¡No lo conocían! ¡Dios nos libre de que algo, aunque más no fuera parecido, estuviera ocurriendo en la iglesia contemporánea! ¿Verdad?

Ahora bien; uno supone que Elí, por más viejo, gastado, apático o indiferente que pueda haberse mostrado, no dejaba de ser el líder, el pastor de esa iglesia, el encargado de encarrilar todos los desaguisados y de poner un poco de orden. Sin embargo, mire como sigue…

(Verso 23)= Y les dijo: ¿Por qué hacéis cosas semejantes? Porque yo oigo de todo este pueblo vuestros malos procederes. No, hijos míos, porque no es buena fama lo que yo oigo; pues hacéis pecar al pueblo de Jehová.

Aquí hay un punto que sale de la historia y se proyecta: la debilidad del liderazgo nominal de Elí, la continuación del texto muestra que ni siquiera sus hijos le llevaron el apunte a sus ciertas, pero muy poco convincentes recomendaciones.

Falta de autoridad. Ahora usted se estará preguntando: a esta altura: ¿Qué podía salir del joven Samuel en un ambiente de esa clase? Porque él estaba allí para aprender, par conocer más de Dios, para entrenarse en su servicio…

(Verso 26)= Y el joven Samuel iba creciendo, y era acepto delante de Dios y delante de los hombres.

A esta no se la esperaba, ¿No es cierto? Es hora de sacar la Escritura del cuadrito y del dibujito de aquella vieja y legendaria Escuelita Dominical de principios de siglo, y traerlas a la tipología actual. El líder nacido de arriba, con propósito y por propósito eterno, no se corrompe por el ambiente ni por las presiones humanas, porque responde a un llamamiento celestial, no a una política religiosa. Mire las consecuencias que produce esa diferencia…

(1 Samuel 3: 1)= El joven Samuel ministraba a Jehová en presencia de Elí; (El nuevo liderazgo siempre florece debajo del antiguo) y la palabra de Jehová escaseaba en aquellos días; (Había exposiciones doctrinarias, escriturales y morales, pero no había mensaje divino, ungido) no había visión con frecuencia. (Esta palabra, VISIÓN, implica necesariamente REVELACIÓN).

(Verso 2)= Y aconteció un día, que estando Elí acostado en su aposento, cuando sus ojos comenzaban a oscurecerse de modo que no podía ver, (Noten que el viejo liderazgo, el viejo sistema instituido, va perdiendo visión, va perdiendo revelación. Esto podría tomarse como un atrevimiento interpretativo muy particular de lo que aparentemente no sería más que un síntoma físico de Elí causado por su vejez, si no fuera porque en Deuteronomio 34:7 y en referencia a Moisés, leemos: …era Moisés de edad de ciento veinte años cuando murió; sus ojos nunca se oscurecieron, ni perdió su vigor. (Salta a la vista que no se trata de vejez, entonces, sino de algo que se desarrolla en el ámbito espiritual).

(Verso 3)= Samuel estaba durmiendo en el templo de Jehová, donde estaba el arca de Dios; y antes que la lámpara de Dios fuese apagada.

Aquí hay una clave fuerte: si Samuel dormía antes que la lámpara se apagara y sabemos que esa lámpara se apagaba durante la noche, es evidente que Samuel estaba durmiendo antes de la noche, en el atardecer. ¿Y que es el atardecer? La transición entre el día y la noche.

Esta es una época de transición en la iglesia, donde se va quedando el viejo liderazgo débil, a veces hasta corrupto, (Que no quiere decir necesariamente en pecado, sino en carnalidad, humanismo y filosofías pseudos científicas), y sin visión, y comienza el activamiento del nuevo liderazgo formado estructuralmente dentro de la misma casa, pero que responde a un llamamiento divino. Ahora mire como sigue:

(Verso 4)= Jehová llamó a Samuel; y él respondió: Heme aquí. Y corriendo luego a Elí, dijo: Heme aquí, ¿Para que me llamaste? Y Elí le dijo: Yo no he llamado; vuelve y acuéstate. Y él se volvió y se acostó.

Está claro: Samuel oyó la voz de Dios, pero no la identificó; creyó que era la voz del sistema establecido, voz de hombre. Esto mismo ocurre una vez más y en el verso siete…

(Verso 7)= Y Samuel no había conocido aún a Jehová, ni la palabra de Jehová le había sido revelada.

Aquí hay algo muy importante: Samuel había estado desde muy pequeño en el templo “ministrando a Jehová”, pero sin conocerlo; hablando con palabras de Dios, pero sin tener revelación. Haciendo cada una de las cosa que le habían enseñado que tenía que hacer, pero sin tomar contacto directo con el mundo del Espíritu, que es donde mora Dios.

Por lo tanto, lo que hasta allí había hecho Samuel, era aprender, utilizar y hasta maniobrar según las tradiciones previsibles de los hombres de la religión. Muchos líderes actuales están viviendo todavía hoy, en pleno siglo veintiuno, de la misma manera.

(Verso 8)= Jehová, pues, llamó por tercera vez a Samuel. Y él se levantó, y vino a Elí, y dijo: Heme aquí; ¿Para que me has llamado? Entonces entendió Elí que Jehová llamaba al joven.

¡Al fin! ¡Muy lento Elí para entender y creer que la voz de Dios podía ir en búsqueda de un jovencito desconocido y anónimo, pasando por encima de toda la estructura, la organización nominal e institucional y su propia importancia!

Se olvidó, (Y muchos siguen olvidándose hoy) que Dios no unge ni trata con organizaciones, sino con organismos vivientes. Es decir: con hombres y mujeres capaces y dispuestos a obedecer el mandato divino por sobre toda estructura creada por el hombre.

(Verso 9)= Y dijo Elí a Samuel: ve y acuéstate; y si te llamare, dirás: habla Jehová, porque tu siervo oye. Así se fue Samuel, y se acostó en su lugar. Y vino Jehová, y se paró, y llamó como las otras veces: ¡Samuel! ¡Samuel! Entonces Samuel dijo: Habla, porque tu siervo oye…

Hasta aquí llegamos, porque esta es la esencia de este estudio y la Palabra que Dios lleva hoy a su vida. Por si le sirve, si sigue leyendo, se va a enterar que inmediatamente a ese llamado y a esa respuesta, Dios le dice a Samuel, un joven sin títulos ni jerarquías eclesiásticas, que es lo que va a hacer con Israel.

Dios no se fija jamás en quien manda orgánicamente en un lugar. Él revela sus planes a los que Él levanta. A veces hay coincidencias entre una cosa y la otra, a veces no. De todos modos, hay que entender que Dios no viene necesariamente a levantar a los capacitados; dios capacita PERSONALMENTE y SOBRENATURALMENTE a los que va a levantar.

Y si no, mire a Saulo. Sin embargo, para que usted no crea que tiene que ponerle los codos a alguien, pensando sinceramente que esta palabra lo está avalando, tendrá que escudriñarla con más atención. Allí verá que, sin santidad, primero, jamás llegará a ninguna parte, y sin obediencia a la única voz de autoridad, tampoco.

Samuel lo hizo así y un día, Dios lo levantó mientras, al mismo tiempo, Él (Y no Samuel con un grupo de “amigos”), barría con todo lo establecido que ya no obedecía a su propósito. Con todo esto: ¿Estará usted, hoy, en condiciones de decirle a Dios: Habla Señor, que tu siervo oye..

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La Confrontación

Hemos estudiado, en muchas ocasiones, que los caracteres de la Biblia son como envases que guardan ‘principìos que trascienden todos los tiempos, y que como si fuera un disco rígido de una computadora celestial, se pueden activar en nuestras vidas hoy mismo.

Esos envases están a disposición de la iglesia en pleno desarrollo de este siglo veintiuno y esa iglesia, a veces, no quiere verlos. Fíjese que el mundo secular ya está preparado para incursionar de la mejor manera en ese siglo veintiuno. Tiene todo su sistema preparado para operar eficientemente en el tercer milenio.

Tenga en cuenta que el mundo natural es sólo un reflejo, una copia o una manifestación de aquello que ya aconteció en el Espíritu. De manera que de donde ellos sacan la sabiduría actual, es del mundo del Espíritu.

Aclaremos ahora que hay dos voces en el mundo del Espíritu: está el consejo satánico y está el consejo del señor. ¡Es tiempo que la iglesia sepa ponerle el marco y diseñar la época que vivimos de acuerdo con el consejo divino y no permitir que sea el mundo secular el que lo haga de acuerdo con el consejo satánico!

Este es un tiempo en el que Dios está cambiando la mentalidad de los ministerios denominados “hortalizas”. Hortaliza, en la Biblia, siempre es algo hecho en beneficio personal, en provecho personal, un patio de legumbres que sirve solamente para alimentar su casa. También es el tiempo de la lluvia tardía, la que antecede a la siega, la que definitivamente madura el fruto.

Por eso es que vemos – Lo entendamos o no -, que Dios está levantando una iglesia desde adentro de la iglesia. Cuando hablamos de cambios de gobiernos no nos referimos a concilios, denominaciones ni a doctrinas específicas. Mas bien se relaciona con una estructura pensante que existe en todos los círculos religiosos y que Dios está ignorando para levantar otra superior.

Partamos de una base: Jacob profetizó para los días postreros, pero depositó la palabra en sus hijos. De allí que cuando decimos gobierno, no nos referimos ni a la estructura de la iglesia, ni a los pastores, ni a los evangelistas, ni a los maestros. Gobierno es una influencia. Es una unción que dirige. Es una unción que muestra o señala un patrón.

Una iglesia de gobierno, afecta a la sociedad en la que está. Las cosas cambian a su alrededor. Gobierno no es la persona, aunque incluye a la persona; gobierno no es un título, aunque incluye el título; gobierno no es una posición, aunque pueda incluirla.

Es igual decir reino que gobierno. El reino de Dios no es un lugar, aunque incluya un lugar. No es un trazado perimetral, aunque lo incluya. El reino de Dios es la influencia que ejerce un rey sobre su pueblo, no sobre el ajeno.

La transgresión a los principios de una iglesia gubernamental se mide por dos actitudes muy humanas, casi humanistas: hacer lo que Dios no está haciendo, o hacer lo que Dios nunca le dijo a  usted que hiciera. Estos principios trascienden a la iglesia; son principios universales, no multiversales.

Las iglesias con entendimiento de una misión específica, tienen gobierno. Las que no lo tienen, pierden gobierno. ¿A que has venido? – Y…no lo sé….supongo que a ministrar….a hacer que la gente esté contenta….que se sienta cómoda…que no se me vaya…a contenerla.

Una iglesia capaz de afectar con su acción las actividades terrenales y que identifica muy bien su área de concentración y sabe hasta donde tiene gobierno y donde no, es interpretada y entendida por sus miembros.

La que denominamos Iglesia Gubernamental, tiene algunas características que la definen con claridad: es un centro de distribución divino; es un centro de recursos del reino; es un centro de actividades parlamentarias; es un centro de concentración de habilidades devaluables para la nación; es u  centro de desarrollo de ministerios tras el espíritu paterno.

No se olvide de esto que ya hemos dicho: Jacob vio una visión de ángeles subiendo y descendiendo por una escalera, ¿No es cierto? Note que la actividad comenzaba en la tierra y no en el cielo. Ascendían y luego volvían con la solución…

Y él dijo: ¡Tremendo lugar es este! No es otra cosa que la casa de Dios. Una iglesia es una puerta divina; una apertura para conseguir soluciones prácticas; una apertura para otra dimensión de facultades más allá de nuestro esfuerzo natural. Es donde se viene a buscar lo que el hombre no puede hacer. Práctico, no teórico; que se lo puede llevar puesto hoy y ahora a su casa, y activarlo.

Es u  centro de concentración de doctrinas, habilidades, revelaciones, soluciones, finanzas, gobierno, cobertura nacional, provisiones, ideas, visiones, entendimiento y dirección. Una iglesia tiene un valor parlamentario, es la asamblea o la cámara de representantes de Dios en la tierra. Esa es la mentalidad que penetrará en este nuevo siglo.

Es un almacén de utilidades divinas. Su presencia afecta la economía de la sociedad. Cuando hay una iglesia dadivosa, Dios, por causa de la justicia, perdona el pecado. Es un principio. La justicia determina el juicio, no el pecado.

Debe afectar la política, la sociedad y causar cambios en las conductas y las estructuras pensantes de la gente. Si nos estamos congregando y no hay cambios constantes, algo anda mal. La iglesia no es un lugar donde venimos a cantar y a oír un mensaje.

 Debe ser el lugar de actividad presente de Dios y debe funcionar las veinticuatro horas del día. En este siglo veintiuno, Dios no va a dar unción para mantener grandes edificios que se usan no más de veinte horas semanales. Se los va a sacar.

(Isaías 9: 6)= Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, – fíjese como establece claramente la diferencia entre niño e hijo. – Y el principado sobre su hombro; – La palabra PRINCIPADO, aquí, equivale a la palabra GOBIERNO – Y se llamará su nombre admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz.

Lo dilatado de su imperio, – Otra vez GOBIERNO -, Y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David – Note donde está establecido el gobierno; sobre los principios que hicieron victorioso a David, no sobre una silla.

El trono de David es el centro que le dio la victoria a él; es la firmeza sobre la cual él reinaba, su influencia tenía base en ciertos principios y el centro de esos principios era el trono de David…- Y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto.

Note, primeramente, que el Hijo es nacido para que el gobierno esté en sus hombros. Para eso vino Cristo. Los hombres los tiene la iglesia, no él; somos su cuerpo. Dice que lo dilatado de su imperio no tiene fin.

Cuando Dios le da a usted gobierno, es siempre para que se incremente. Isaías 22:22 dice: Y pondré la llave de la casa de David sobre su hombro; y abrirá, y nadie cerrará; y cerrará, y nadie abrirá. – Si ese gobierno mengua o declina, es responsabilidad nuestra. Una iglesia que pierde su actividad presente, no es que pasó de moda; perdió el enfoque.

Dice que ese gobierno no tiene límites y que es cimentado sobre los principios de David. ¿Qué principios se encierran en el reinado de David? Toda la vida de David. Cuando hablamos de restaurar toda la casa de David, no es solamente la alabanza; la casa de David es linaje, y en el linaje hay reinado todo el tiempo.

La casa de David también poseía una unción de Gracia; aún bajo la ley, sólo que la ley no lo permitía. La casa de David tiene muchas cosas lindas, no sólo la alabanza. Y Dios dice: voy a levantar esa casa. ¿En que días? En esta generación.

¿Para que viene este gobierno? Para restablecer el Orden Divino. Para afirmar y anclar los principios de Dios. Para juicio, precisamente lo que se nos dice que no hagamos: juzgar. Tiene que ver con la relación apropiada entre lo que decimos y lo que hacemos. Es decir: alinear nuestras actividades con nuestra vocación.

Para justicia; es el fundamento que nos da derecho legal para tener gobierno. El incremento de la unción sobre una iglesia, una vida, un creyente, un ministro, no debe menguar; siempre debe crecer. Tomemos, con esta revelación en la mente de que la unción no debe menguar sino crecer, a Jehú. ¿Por qué Jehú? Porque es rey, y los rey4es tienen principios para gobierno apostólico.

(2 Reyes 9: 1)= Entonces el profeta Eliseo llamó a uno de los hijos de los profetas, y le dijo: ciñe tus lomos, y toma esta redoma de aceite en tu mano, y ve a Ramot de Galaad.

Cuando llegues allá, verás allí a Jehú hijo de Josafat hijo de Nimsi; y entrando, haz que se levante de entre sus hermanos.

La unción gubernamental, cuando viene en camino, lo separa a usted de sus hermanos; lo vimos en Josué. No la ha recibido y ya está separado. Dijo: saca a Jehú de entre sus hermanos. No dijo: “Sácalos del mundo”. De entre sus hermanos. Hay ciertos niveles de unción que requiere mayor separación. Eso se llama pagar el precio.

…Y llévalo a la cámara, – La cámara significa el cuarto interior. Hay unciones que sólo se consiguen en la intimidad. – …toma luego la redoma de aceite, y derrámala sobre su cabeza, y di: así dijo Jehová: yo te he ungido por rey sobre Israel. – Allí vemos una unción apostólica, gubernamental. Pero es genética, es general, no tiene una comisión, no tiene una misión específica, y sin misión específica, se pierde.

Fue, pues, el joven profeta, a Ramot de Galaad.

Cuando él entró, he aquí los príncipes del ejército que estaban sentados. Y él dijo: príncipe, una palabra que decirte: Jehú dijo: ¿A cual de todos nosotros? Y él dijo: a ti, príncipe.

Y él se levantó, y entró en la casa; – Otra vez el cuarto interior -, y el otro derramó el aceite sobre su cabeza, y le dijo: así dijo Jehová Dios de Israel: yo te he ungido por rey sobre Israel, pueblo de Israel, pueblo de Jehová.

Ahí vemos la repetición de la unción de la ordenación por parte de Dios. La entrega de gobierno. La entrega de un llamado apostólico-profético. Pero no tiene misión específica. Sin misión específica, sin enfoque, se pierde la unción. Por eso, inmediatamente, le dan una comisión concreta.

(Verso 7)= Herirás la casa de Acab, tu señor. – La nueva generación que viene, viene para derrotar la estructura pensante que existe. No desaparece sola, hay que derrotarla. “¡Oh! ¡Este es un rebelde!” – Este es ungido por Dios para hacerlo…

Hay principios en este siglo veintiuno, que de ninguna manera operaban antes. Porque antes se trataba simplemente de algo así como: “No se puede hacer eso…¡Eh! ¡Usted! ¡¡Sométase!! Entienda bien; no estamos respaldando rebeldía; escuche bien lo que se dice.

…Para que yo vengue la sangre de mis siervos, los profetas. – Está hablando de que hay una casa que no hizo caso a los profetas. Hay una generación a la cual dios le habló, le habló y le habló, y ellos siguieron con su agenda privada. – …Y la sangre de todos los siervos de Jehová de la mano de Jezabel.

Aquí vemos la misión específica: usted va a herir a la casa de Acab. Y le voy a dar tres advertencias proféticas: (UNO) Si usted pierde su enfoque, pierde su unción. Tiene que saber específicamente qué es lo que vino a hacer.

(DOS) Nunca va a tropezar con el destino por accidente. En el siglo veintiuno, el destino se labra a través de la manifestación de lo que usted entiende hoy. La actualización de cada mensaje que Dios le da, lo dirige al destino. Nunca va a tropezar con un destino en ignorancia.

Dijo un pastor, en cierta ocasión, que hay un verso tan sencillo que señala que según el hombre piensa, el hombre es. ¡Todo el mundo lo sabe! Cuando usted se para frente a Dios, por ejemplo, y le dice: yo deseo ser grande, usted le está diciendo a Dios, realmente, que no se siente grande o que piensa que no es grande.

No está mal el deseo, pero el principio nos dicta que usted va a convertirse en lo que usted cree que es, no en lo que usted desea ser. ¿Se entiende? Mientras usted se crea pequeño, usted sigue siendo pequeño, porque según el hombre cree que es, el hombre es.

(TRES) Una unción fuerte sin un espíritu paterno se convierte en organización. Cuando usted tiene mucho gobierno y no tiene espíritu paterno, usted se cristaliza en organización. Y hay una diferencia: un organismo, tiene vida; una organización, no. Y hay un efecto: Dios unge organismos vivos, no organizaciones administrativas.

Jehú, aquí, representa la estructura pensante nueva que ha sido levantada para destruir la estructura pensante que no hace caso a la voz profética. No es suficiente que se le permita al profeta ocupar un púlpito.

La antítesis: tampoco es cuestión de que alguien que dice tener voz profética manipule la iglesia. Es completo cuando usted decide actualizar su ministerio en función y teniendo muy en cuenta lo que el profeta le dice.

Vemos, entonces, aquí en el verso 16, que Jehú empieza a cabalgar violentamente en pos de su misión. Verso 16: la nueva generación cabalgó y fue a Jezreel. Jezreel es el campamento de la vieja estructura pensante, porque ahí estaba la casa o los principios de Acab, que no hizo caso a la voz profética de Eliseo o Elías. Porque Joram estaba allí enfermo. También estaba Ocozías rey de Judá, que había descendido a visitar a Joram.

(Verso 17)= Y el atalaya, – El atalaya era la persona que se paraba en la entrada de la ciudad para ver que movimiento había o quien venía, una especie de vigía. Dice que el atalaya que estaba en la entrada del lugar del orden viejo, vio la tropa del orden nuevo que venía.

Note que a este orden se le dio una misión específica: anda a destruir la casa de donde provienes. Dice: Y el atalaya que estaba en la torre de Jezreel vio la tropa de Jehú que venía, y dijo: veo una tropa. Y Joram dijo: ordena a un jinete que vaya a reconocer esta nueva generación, a ver si es verdad la palabra que traen. – Y llega y dice: ¿Hay paz?

(Verso 18)= Fue, pues, el jinete a reconocerlos, y dijo: el rey dice así: ¿Hay paz, nueva generación? Y la nueva generación le dijo: ¿Qué tienes tú que ver con la paz? Vuélvete conmigo. – Es decir: arrepiéntete. – El atalaya dio luego aviso, diciendo: mira rey: mandamos un mensajero allí para hacer callar a ese que está en Internet y no regresó.

(Verso 19)= Esto es seducción de gobierno. LA seducción siempre viene en pos de aquel que trae o tiene un enfoque específico. Mientras usted no tiene enfoque específico, no hay molestias, pero cuando usted tiene un objetivo específico, allí es donde se le levanta todo el infierno en su contra.

“Escucha Jehú… ¡No corras tan rápido! ¿Adonde vas? ¡Aquel profeta era muy joven, no sabía lo que estaba hablando! El mismo Eliseo: ¿Por qué no vino él mismo a predicar? Envió a un muchacho, un estudiante; ¿Se da cuenta? – Entonces envió otro jinete, el cual llegando a ellos, dijo: el rey dice así: ¿Hay paz? Y Jehú, el nuevo orden, respondió: ¿Qué tienes tú que ver con la paz? ¡Arrepiéntete!

Y el atalaya dice: ¡Señor! ¡Madre mía! Enviamos a dos y los dos se quedaron. Note que el nuevo orden tiene la habilidad de hacer entrar gente al propósito de Dios. Entonces el atalaya volvió a decir:

(Verso 20)= También este llegó a ellos y no vuelve; y el marchar del que viene es como el marchar de Jehú hijo de Nimsi, porque viene impetuosamente.

Es una unción militante, una misión agresiva, viene con impetuosidad, no viene casualmente. La vida casual no establece el orden de Dios. Usted tiene que penetrar y vencer toda seducción que encuentre por el camino. Cuando usted decida hacer algo, hasta sus propios deseos que nunca se habían confesado, se manifiestan para que usted no haga lo que se levantó a hacer.

Y mire que sucede, eh? Espera durante años y años para ser pastor y no se le da. Un día dice: Y bueno…mejor estudio computación, informática y listo…Allí es donde justo le ofrecen el ministerio. No se confunda; el diablo le hace eso, no Dios.

Si un ministerio importante lo saca a usted del camino que Dios quiere para usted, el diablo se lo ofrece. Cuando usted se decide a hacer algo de peso para el reino, todo lo que no era importante se convierte en obstáculo. Tres iglesias me ofrecieron a mí para sacarme del camino que Dios me había trazado.

Cuando usted decide ser un hombre de misión específica, viene la distracción ministerial, viene la preocupación almática, viene la dependencia de gente que no tiene nada que ver con usted. Si usted es pastor, cuando decide hacer una apuesta fuerte a un enfoque de algo, entonces toda la gente que nunca tenía nada que ver con usted, ahora quiere ser parte. Cualquier cosa capaz de distraerle del enfoque, eso se le va a presentar. Si pierde velocidad, pierde el enfoque.

(Verso 21)= Entonces Joram dijo: unce el carro. Y cuando estaba uncido su carro, salieron Joram rey de Israel y Ocozías rey de Judá, cada uno en su carro, y salieron a encontrar a Jehú, al cual hallaron en la heredad de Nabot de Jezreel.

Y cuando vio Joram a Jehú, dijo: ¿Hay paz Jehú? – Ahora, aquí vemos confrontación de gobiernos. Como ya todos los peones se convirtieron, aquí vienen los dos liderazgos, frente a frente. – Y él dijo: ¿Qué paz? Con las fornicaciones de Jezabel tu madre, y sus muchas hechicerías?

Él dice: tú no eres el problema, el problema es tu madre. Tu madre representa la fuente que te originó. ¡El problema no es la gente! El problema es el sistema que le forjó a usted la estructura pensante! ¡Y eso es lo que vamos a destruir, no la gente! Los principios que forjaron la estructura pensante en Jezreel, no la gente. La casa de Acab, los principios de ese linaje, no sirven para este milenio.

Esto muestra dos cosas: (Primero): El encuentro de dos poderes gubernamentales y los principios que describe una transición. (Segundo): Es un lugar de encuentro entre un odre viejo y un odre nuevo. Dos estructuras pensantes. El problema no es la gente. La Biblia dice que Dios ama a la gente.  

La fuente que forjó su mentalidad no se destruye sola, hay que levantar una generación que la destroce. Pero eso no se hace casualmente, pidiendo disculpas y dando sugerencias. Yo sé que esto le pisa los callos teológicos a mucha gente, pero es allí y no a otro sitio adonde tenemos que ir.

Mire ahora lo primero que le grita la vieja estructura pensante: (Verso 23)= Entonces Joram volvió las riendas y huyó, y dijo a Ocozías: ¡Herejía! ¡Traición! ¡Traidor! – Recuerde que Jehú fue enviado a destruir la estructura pensante del viejo orden, que era de donde él había salido; sólo que por algún motivo su estructura pensante se había modificado y había pasado a formar parte de un nuevo orden. De allí lo de traidor.

(Verso 24)= Pero Jehú entesó su arco, e hirió a Joram entre las espaldas; y la saeta salió por su corazón, y él cayó de su carro. – Es decir: destruyó con la palabra fresca y ungida el gobierno antiguo. – Dijo luego Jehú a Bizcar su capitán: tómalo y échalo a un extremo de la heredad de Nabot de Jezreel. Recuerde que cuando tú y yo íbamos juntos con la gente de Acab. – Mire de donde vienen… – Jehová pronunció esta sentencia.

Es decir que el nuevo liderazgo se levanta de entre la misma gente. Eso significa que hoy en las iglesias hay un nuevo liderazgo en formación, que mucha gente llama y califica de rebeldes. Pero un espíritu paterno reconoce unciones desarrollantes y no hay problemas, las desarrolla. Un pase de estafeta es bendición para todo el mundo.

Pero note que el nuevo orden le da muerte al viejo orden, pero comienza a operar de acuerdo con la palabra de Jehová. Ya había matado al hombre, pero aún así lo levanta y lo tira en tierra de Nabot, porque así decía la profecía que tenía que morir.

En síntesis, la confrontación, pues de esto se trata, se produce entre el orden antiguo, que se resiste a abandonar posiciones nominales de privilegio y el orden nuevo, que se maneja con un principio esencial que hay que grabar a fuego en la mente de cada creyente dispuesto a penetrar con la iglesia del señor en el siglo veintiuno.

Grábate esto último porque no pasará demasiado tiempo sin que puedas verlo iniciarse, desarrollarse y leudar toda la masa: el nuevo orden es una generación que se levanta y hace las cosas bíblicamente, no como se le da la gana o como le “parece” que está bien…

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Hora de Reunión

Cuando mencionamos la palabra reunión, inmediatamente la relacionamos con un grupo de personas que se juntan en un sitio para dialogar sobre algún determinado asunto, alguna comisión que lo hace para tratar diversos temas y tomar decisiones, quizás, sobre otros.

 También se usa para definir a un grupo de cristianos, juntos en un templo, para cantar, leer la Biblia, orar y oír un buen sermón. Es correcto, reunirse, de acuerdo con el uso y costumbre idiomática es, en esencia mayoritaria, eso: una especie de sinónimo de congregarse o juntarse para un fin determinado.

Sin embargo, en este trabajo vamos a incursionar sobre la auténtica validez de esta palabra, a partir de un desglosamiento semántico. Bajo esa perspectiva, algunas escrituras toman un enfoque, sino contrapuesto o distinto a lo aprendido, (La Biblia no tiene contradicciones, aunque a muchos puede parecerle que sí), diferente, más amplio y abarcativo y, por ende, mucho más profundo y revelador de lo que en suma es la voluntad de Dios para este tiempo.

Vamos a ver este texto base que ahora comenzamos a recorrer, entonces, bajo este prisma; hoy usted va a tomar conciencia, si es que como creo, tiene sus oídos espirituales bien abiertos y predispuestos, de lo que realmente está haciendo Dios con su pueblo en este tiempo.

(Efesios 1: 3)= Bendito sea el Dios y Padre de nuestro señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo.

Este primer verso, nos enseña tres cosas: Primero: que Pablo jamás comenzaba a hablar o a escribir sus cosas, sin bendecir primeramente a dios. Segundo: que la bendición de Cristo sobre nosotros es, esencial y primordialmente, espiritual. Y tercero: que tiene lugar no en un cielo futuro de vida eterna, sino hoy, ahora, en lugares celestiales, no terrenales, lo que equivale a entender que estamos hablando de un estado, de un ámbito, no de un lugar físico.

Un lugar que es EN cristo y no de DE Cristo o CON Cristo. Y es un lugar, dice, en donde ya estamos sentados, y recuerde que los sacerdotes (Y usted es uno), sólo se sentaban cuando habían terminado su tarea. Ahí es donde estamos como iglesia. En lo individual, eso tendrá que ver con su decisión personal e íntima.

En la misma carta, en el capítulo 3, Pablo añade que los misterios serán declarados por la iglesia. ¿Sabe usted lo que significa declarar aunque más no sea UN misterio de Dios? Revelar algo hasta hoy desconocido, incluso para otros sectores de la misma iglesia, no repetir como un papagayo escritura antigua con interpretación antigua, idioma antiguo, efecto antiguo y aburrimiento nuevo.

Ahora bien; ¿Declarársela a quien, dice? ¿A los hermanos, quizás? ¿A la gente del mundo, tal vez? ¡No! A los principados y las potestades. Ahhh, ¿Usted me quiere decir que yo tengo que orar por revelación, y cuando la tenga, contársela al diablo y sus demonios?

¿Quién dijo eso? ¿Usted también interpretó que cuando la Biblia habla de principados y potestades que hay que declararle los misterios de Dios, son los ángeles y arcángeles, que aunque le parezca imposible, no tienen una Biblia para leer y, por lo tanto, no pueden recibir revelación fresca?

¿Está seguro, hermano, que no es el diablo y…? Sí, y le digo por qué: En Efesios 6:12, allí sí la cosa enfila para el lado del adversario, porque allí se nos dice que esta declaración de autoridad, (Y toda revelación lo es), habrá de extenderse también a los principados y potestades de las tinieblas. Aquí no hay modo de equivocarse.

(Verso 4)= Según nos escogió en él, (A la iglesia le estamos hablando, ¿No es así?) antes de la fundación del mundo, (Ahora escucha esta revelación: si Dios nos escogió, como iglesia, desde antes de la fundación del mundo, la teoría de que él creó un planeta llamado tierra y después le puso un hombre, es errónea: Él decidió crear al hombre, y después le fabricó un planeta especial con todo lo necesario para que ese hombre viviera, ¿Entiende?

…para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado (también como iglesia, no fabrique ninguna doctrina de la predestinación, por favor; no vale la pena discutir obviedades) …para ser adoptados hijos suyos, (Dice hijos, no siervos) …por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, (Gloria es “peso”, es decir que aquí estamos hablando del peso de la Gracia de Dios)

…con la cual nos hizo aceptos en el Amado, en quien tenemos redención por su sangre, (Nuestra redención emana de la sangre de Cristo) …el perdón de pecados según las riquezas de su gracia, que hizo sobreabundar (La Gracia sobreabunda todavía, no desapareció) …para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia, (Es decir que no es algo místico, de leyenda o eminentemente espiritualoide como muchos humanistas censuran; fue con sabiduría e inteligencia. Y no “lago” de sabiduría; toda.)

…dándonos a conocer el misterio de su voluntad, (Cuidado: a la iglesia no le conviene conocer la voluntad de Dios, debe conocerla para funcionar como tal) …según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo, de reunir todas las cosas en cristo, en la dispensación (Esto es: en la mayordomía, en la administración, en la distribución) …del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra.

Es necesario prestar suma atención al verso 10. Habla, si damos a la palabra reunión el significado corriente, de juntar un montón de cosas, pero no se entiende mucho su significación porque se refiere a cielos, tierra y tiempos.

Como de costumbre, cuando algo no nos es claro, lo dejamos allí y listo. Algún día – decimos – le encontraremos el significado. Hoy puede ser ese día, atienda. No importa si usted leyó esto, lo aceptó, lo creyó; es tiempo en que la revelación se lo potencie y lo ponga por acción inmediata.

La clave está en la palabra reunión. No se trata aquí de juntar un montón de gente para un fin; reunir, aquí, es re-unir, es decir: volver a unir algo que si bien alguna vez estuvo unido, ahora no lo está.

Por eso incluye los cielos, (El trono y la voluntad de Dios y sus ángeles, arcángeles, querubines y serafines), la tierra, (Esto es: la iglesia, alineada en una misma voluntad y dirección y tras un mismo objetivo en los cielos) y en el cumplimiento del tiempo, (Que obviamente no es el cronos, tiempo humano, sino el kairos, tiempo eterno, tiempo de Dios.

En Gálatas 4:4 dice que a Jesús le tocó nacer cuando vino el cumplimiento del tiempo. (Otra vez está hablando del tiempo de Dios, no de su gestación en el vientre de María). El concepto se confirma y se aclara en Colosenses 1:20, cuando dice que cuando agrada a Dios que en Cristo habite toda plenitud, por medio de Él se reconciliarían todas las cosas, las que están en la tierra y las que están en los cielos mediante su sangre en la cruz.

Re-unir a la iglesia en un mismo objetivo: que su cabeza ordene la ofensiva final para finalmente poseer la tierra prometida para este tiempo. Todo otro objetivo, será entretenimiento, activismo, pasatiempo y, obviamente, pérdida de tiempo fabricada por el diablo que sabe muy bien que le queda poco.

Todo otro objetivo, entonces, será estopa, hojarasca, puro humanismo bien intencionado en una de esas, pero total y absolutamente desalineado con lo que el cumplimiento del tiempo que Dios ha decretado. Los destinatarios de esta acción divina, quedan evidenciados en el verso 13, que especifica:

Verso 13)= En El también vosotros, (La iglesia, no el montón congregado bajo el techo de un mismo templo), …habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, (Todo el montón, toda la religión ha oído esta palabra alguna vez, no puede ni podrá negarlo)

…y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa. (Aquí está la gran diferencia entre la salvación y la perdición, entre el montón religioso y la iglesia, el remanente de Dios: todos oyeron, pero…¿Todos creyeron, realmente?

Porque sólo los que creyeron fueron, no llenos ni bautizados con el Espíritu Santo, sino sellados, para salvación. ¿La salvación se pierde? ¿No se pierde? Otra discusión obvia de toda obviedad. Hay mucha gente que todavía anda muy confundida sobre este asunto, arruinándole la vida eclesiástica a otra gente tan ignorante y confundida como ellos.

Porque siempre para los que creyeron, el proceso continuará, como continuó con el señor. Esto queda muy claro en Efesios 4:30, donde dice: …Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.

Cuidado: aquí está hablando con los sellados, es decir: con los que creyeron. Los que no creyeron, aunque se congreguen con nosotros y hagan todo lo que hacemos nosotros, todavía no conocieron a Cristo y todavía no han recibido ese sello indeleble para su redención.

¡Hermano1 ¿Usted me está queriendo decir que están perdidos? ¿Cómo puede ser? ¿Hay gente que tiene más de treinta años viniendo a la iglesia! Yo no le puedo decir nada porque eso no pasa por mi decisión. Lo único que sí le digo, es que la Biblia dice que al sello, lo recibe el que cree. Entonces, lo único que en este momento se me ocurre preguntarle, es: ¿Usted, cree?

El justo por su fe vivirá, no por sus ritos, por sus costumbres, por sus tradiciones, por sus prácticas, por sus obras, por sus doctrinas, o por su credo. Tampoco por la calidad del templo al cual asista. Esto es alcanzar madurez, buscar unidad y formar remanente escogido.

Veamos: ¿Cómo está la iglesia hoy? ¿Está unida, fortificada en una sola fe, en un mismo objetivo o, al igual que Israel y Judá, tipologías probadas de la iglesia, aciertan en lo que aciertan y erran en lo que erran? Isaías lo anticipa y aporta claridad con respecto al cumplimiento del tiempo de Dios.

(Isaías 11: 11)= Asimismo, acontecerá en aquel tiempo (¿Este tiempo, quizás?) …que Jehová alzará otra vez su mano para recobrar el remanente de su pueblo.

(Verso 12)= Y levantará pendón a las naciones, y juntará a los desterrados de Israel, (Aquí dice que juntará, que amontonará), y reunirá los esparcidos de Judá de los cuatro confines de la tierra. (Esto es exactamente lo que está comenzando a suceder en este tiempo)

En el libro del profeta Isaías, en su capítulo 56 y verso 8, se repite que Jehová re-unirá a los dispersos. Yo me pregunto si la iglesia, espiritualmente y fuera de cualquier clasificación denominacional, no está dispersa en este tiempo. En el mismo libro y en 60:3-11 también hay una hermosa promesa.

Jesús, en Juan 10:14 y 15, nos dice que: …Yo soy el buen pastor; y conozco a mis ovejas, y las mías me conocen, así como el padre me conoce, y yo conozco al padre; y pongo mi vida por las ovejas. Nosotros somos esas ovejas. ¿Conocemos todas al buen pastor? Es más: ¿Vivimos todas en un mismo rebaño espiritual?

(Verso 16)= También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquellas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá UN rebaño, y UN pastor. ¿Está suficientemente claro, verdad? UN rebaño: la iglesia, el remanente. UN pastor: Cristo. ¿Se decidirá usted, de una vez por todas, hoy, a oír su voz o seguirá oyendo voces humanas que dicen tener mejores planes? Madurez.

(Jeremías 29: 11)= Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.

Primero: dice que le quiere dar a usted el fin que usted espera. Escuche: No se trata de que le quiera dar un golpe en la cabeza y liquidarlo. No está hablando de esa clase de fin; habla de una finalidad. ¿Y cual es su finalidad? ¿LA victoria? Muy bien; eso quiere darle Dios.

Para la iglesia, naturalmente, es esta promesa, pero también para su propia vida en particular. Haga lo que le dice la Palabra en Isaías 40:9, ¡Anuncie ya mismo esa victoria! Diga simplemente: ¿Ved aquí al Dios vuestro! Como pastor, Él apacentará su rebaño. Cuidado: no a cualquiera; a SU rebaño.

Y saldrá de nosotros voz de acción de gracias y voz de nación que está en regocijo. Nos multiplicará y no seremos menoscabados. Castigará a todos nuestros opresores. Nos será por Dios y le seremos por pueblo. Los hijos, dice, volverán a su propia tierra.

(Verso 12)= Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré.

El Salmo 50:15 dice textualmente en un párrafo: …invócame en el día de la angustia; te libraré, y tú me honrarás. Clama a Él y Él te responderá y te enseñará cosas grandes y ocultas que no conoces. Oirá nuestro clamor y nos salvará.

(Verso 13)= Y me buscaréis y me hallaréis; porque me buscaréis de todo vuestro corazón.

Y será hallado por vosotros, dice Jehová, y haré volver vuestra cautividad, y os re-uniré de todas las naciones y de todos los lugares adonde os arrojé, dice Jehová; y os haré volver al lugar de donde os hice llevar.

No es historia, es tipología presente. Deuteronomio 30 dice al respecto que si nos arrepentimos y nos convertimos y obedecemos, nos hará volver de toda cautividad. ¿Cuál será nuestra cautividad actual, de este tiempo, de este preciso y exacto momento? Piense.

(Hechos 4: 23)= Y puestos en libertad, vinieron a los suyos y contaron todo lo que los principales sacerdotes y los ancianos les habían dicho.

Y ellos, habiéndolo oído, alzaron unánimes la voz a Dios, y dijeron: Soberano Señor, tú eres el Dios que hiciste el cielo y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay; que por boca de David tu siervo dijiste: ¿Por qué se amotinan las gentes, y los pueblos piensan cosas vanas? (Preste mucha atención a esto: los pueblos piensan cosas vanas…)

…se re-unieron los reyes de la tierra, (Cuidado: los dirigentes de la política, de la economía, también estaban separados por distintas posiciones ideológicas o de intereses económicos, pero aquí dice que se re-unieron, ¿Para que?)

…Y los príncipes se juntaron en uno contra el Señor, y contra su Cristo. (Esto está muy claro. Satanás lo tiene muy claro. Él tiene un plan que va en contra del plan de Dios y sabe que dividido, no puede prevalecer.

Entonces manda a los suyos a re-unirse y ellos obedecen inmediatamente, a eso lo vemos en la actualidad. La iglesia recibe el mismo mandato de Dios, pero se arroga el derecho de analizarlo y estudiarlo, para ver si es posible compatibilizar doctrinas, ministerios e intereses denominacionales. ¡¡¡Obedece!!!)

El Salmo 2: 1 aclara el concepto de la unidad satánica y hasta nos da los motivos y las causas. ¿Por qué se amotinan las gentes, y los pueblos piensan cosas vanas? Se levantarán los reyes de la tierra, y príncipes consultarán unidos.

Ellos se consultan; nosotros nos ignoramos bajo el pretexto antibíblico y ciento por ciento humanista de “mantener nuestra identidad”: …contra Jehová y contra su ungido, diciendo: rompamos sus ligaduras, (¿Qué ligaduras?) y echemos de nosotros sus cuerdas, (¿Nunca ha atado usted al diablo en un determinado lugar y situación? ¿Nunca ató al hombre fuerte de un determinado lugar? ¡Contra esas ataduras luchan y se re-únen!)

(2 Tesalonicenses 2: 1-4)= Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestra reunión con él, os rogamos, hermanos, que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar, (Un momento; si la reunión esta es el arrebatamiento, como muchos sostienen, ¿Qué tendrá que ver nuestra forma de pensar, si ese hecho finalmente se producirá de todos modos, pensemos como pensemos?)

Claro, eso a no ser que no sea una simple reunión, sino una Re-Unión. Porque allí sí nuestro pensar tendría mucha importancia y gravitación) …ni os conturbéis, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera nuestra, en el sentido de que el día del señor está cerca.

Nadie os engañe de ninguna manera, (Esto significa: no se deje engañar por filosofías humanas, cientifistas o psicológicas que soslayan el poder y la validez de la Palabra de Dios. ¡¡Investigue!! ¡¡¡Escudriñe!!!)

…porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, (Yo quisiera preguntarle a usted en este preciso día, en este preciso lugar y en este preciso momento: ¿No estamos inmersos, ya, y desde bastante tiempo, en una proverbial apostasía?)

…y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, el cual se levanta contra todo lo que se llama Dios, haciéndose pasar por Dios. (Creo que sí sé de lo que está hablando. No es de un hombre, como muchos han interpretado y predicado abundantemente; eso sería altamente sencillo de identificar, dejar de lado y eludir.

Estamos peleando con un diablo que jamás perdió su sabiduría y su poder. Lo que sí hizo y bastante bien, fue pervertirlo. De hecho, entonces, que no está hablando en absoluto de un supuesto hombre que va a presentarse como Dios. ¿Y entonces, de que está hablando? Tome nota:

Está hablando de un mensaje. De un mensaje que se predica desde los lugares santos como mensaje de Dios, pero que en realidad es un mensaje de hombre, de un hombre que por no buscar la dirección de Dios, le ha dado lugar a su carne. Vale decir: de un hombre que le dio ingreso a doctrina de demonios…

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El Orden del Siglo Venidero

Si has leído un estudio titulado “La Confrontación”, habrás visto como Jehú comenzó, luego de esa confrontación de gobiernos internos, la destrucción del viejo orden, de la vieja estructura pensante. No personas, ¡Sistemas! Hoy tenemos la segunda parte de ese estudio; la conclusión, lo que podríamos denominar: El Orden del Siglo Venidero.

(1 Reyes 21: 1)= Pasadas estas cosas, aconteció que Nabot de Jezreel tenía allí una viña junto al palacio de Acab rey de Samaria.

Esto representa, y más adelante usted lo va a ver más claramente, un pequeño ministerio cerca de un ministerio mayor. Vemos una heredad de Dios; un pequeño ministerio que produce viñas, pero que está bien cerca de un monstruo de esos bien grandes.

(Verso 2)= Y Acab habló a Nabot, diciendo: dame tu viña para un huerto de legumbres. – ¡Deje ya de leer la Biblia como si fuera un libro de historia! ¡Bajo esa mentalidad, jamás va a entender los principios, el propósito y la revelación de Dios1

Esto es una sombra, un símbolo, una alegoría, una tipología pura y concluyente. ¿No lo cree? ¡Que ocurrencia! Si no es por la tipología, por el símbolo o por la metáfora, trate, si puede, de encontrarle un sentido a este texto.

¡Una viña es sinónimo de productividad social, en cambio legumbres es sinónimo de mentalidad hortaliza! Lo que le está diciendo el mayor, es: ¡Quiero tu unción para mi provecho personal! ¡Tú eres mío! Es decir: estamos hablando de unciones mayores que no capitalizan, sino que explotan unciones menores. Esa es la mentalidad a la que Jehú recibió mandato de destruir.

¡Se supone que cuando un pequeño ministerio está cerca de uno grande, deberá sentirse cubierto, protegido, no intimidado! Que sienta que tiene apoyo, recursos ilimitados, que no sienta que perdió la heredad que traía. En cambio aquí…¿Qué dice Acab? Dice: Dame tu productividad social para mi provecho personal; eso dice.

(Verso 3)= Y Nabot respondió a Acab: guárdeme Jehová de que yo te de a ti la heredad de mis padres.

Y vino Acab a su casa triste y enojado, por la palabra que Nabot de Jezreel le había respondido, diciendo: no te daré la heredad de mis padres. Y se acostó en su cama, y volvió su rostro, y no comió.

Vino a él su mujer Jezabel, y le dijo: ¿Por qué está tan decaído tu espíritu, y no comes?

Note el comportamiento inmediato de esa estructura pensante: manipulación, capricho, usurpación de autoridad, berrinche. ¡¡No voy a comer nada hasta que no me den lo que yo quiero!!

(Verso 8)= Entonces ella, Jezabel, escribió cartas en nombre de Acab. – Aquí vemos a Jezabel, que no es una mujer, sino que es un sistema. Está escribiendo cartas en el nombre del gobierno de la iglesia, y los sella con el anillo del líder. – …y las envió a los ancianos y a los principales que moraban en la ciudad con Nabot. – Estamos hablando del liderazgo del orden viejo.

(Verso 9)= Y las cartas que escribió decían así: proclamad ayuno, y poned a Nabot delante de él, – Muchos pueden estar experimentando situaciones así: gente enviada para plantarse delante suyo y decirle: ¡Tú has hecho esto! ¡Tú has hecho aquello! – …que atestigüen contra él y digan: tú has blasfemado a Dios y al rey. Y entonces sacadlo, apedreadlo para que muera.

Y los de su ciudad, los ancianos y los principales que moraban en su ciudad. – Esto es: sus propios compañeros, consiervos se podría decir. – …hicieron  como Jezabel, – El sistema – les mandó.

(Verso 12)= Y promulgaron ayuno, y pusieron a Nabot delante del pueblo. – Cuando Dios menciona la misma palabra en dos o tres versículos, (En este caso perversos) es porque eran malos de verdad. ¡Eran bien malos! Y todavía lo son… – …y atestiguaron contra Nabot delante del pueblo, diciendo: Nabot ha blasfemado a Dios, – ¡Nabot ha blasfemado! Sólo quiso desarrollar la herencia de Dios.

(Eclesiastés 10: 16)= ¡Ay de ti, tierra, cuando tu rey es muchacho, y tus príncipes banquetean de mañana! – esto significa: ¡Ay de ti, tierra, cuando tu líder es inmaduro!

Aquí vemos corrupción de gobiernos en la estructura pensante antigua. Desde el verso 12 de 1 Reyes 21 y hasta el verso 15, vemos que aparece Elías una vez que muere este individuo. Dios dice: “Hasta aquí te trajo el río”, y saca una voz profética.

Después que matan a Nabot por nada, sin causa, por la declaración de testigos falsos y la actitud de hombres perversos, vemos que se establecen principios que no se vana  encontrar en la estructura pensante futura y en la que todavía muchos están creciendo hoy.

Estamos viviendo en tiempos de sabiduría y movimientos calculados y específicos, y Dios no va a tolerar manipulación ni control en este siglo veintiuno. No podemos vivir sin perspectiva. No podemos orar sin estrategia. Todo va a ser calculado porque es un tiempo marcado por información y sabiduría.

¿Qué vemos aquí? (UNO) Hay corrupción egocéntrica en el poder gubernamental. Una viña es el sustento comunitario; sustento de vida, productividad social.

Mira la estructura pensante de Acab: “Dame tu productividad, dame tu talento y tu unción para yo hacerme MI ministerio, de MI mentalidad “hortaliza”; quiero un huerto de legumbres, una mentalidad personal. Uso egocéntrico.

El enfoque del ministerio de Acab, es: MI ministerio, MI concilio, MI visión; no es el propósito de Dios. Es promoción de sí mismo, expansión de sí mismo, exaltación de logros personales.

El nuevo liderazgo de Jehú que se está levantando entre nosotros, opera en negación personal. Para eliminar aquel principio, entonces, (Porque lo que vamos a eliminar son los principios, no a la gente), debemos sustituirlo por otro principio: negación personal.

El orgullo se derrota con la negación personal. Gente que ministra aunque le duela, que dice la verdad aunque se cierre la puerta. ¡Se acabó la búsqueda de fama, varones!

En suma: el primer mover transicional para penetrar a esta iglesia del siglo veintiuno, es alejamiento del YO.

(DOS) Vemos la falta de respeto hacia las verdaderas unciones menores en Dios. Ejemplo: Acab no respetó a Nabot simplemente porque su ministerio era más grande. No consideró que Nabot tenía una heredad del Padre. No consideró la herencia de un ministerio más pequeño. Abusó y abusa de unciones menores: las capitaliza para sí. No hay espíritu paterno.

El nuevo orden identificará y reconocerá unciones de menor escala, o no será parte de la iglesia que estamos describiendo. Será cobertura y proveerá seguridad y existencia. Hay capitanes de cincuenta y hay capitanes de cien; y hay que reconocerlos a ambos.

(TRES) Hay un entendimiento errado de lo que es gobierno. Por eso la estructura fundamental de esa mente, es falsa.

En el verso 7, vemos que Jezabel le dice a su marido: “No te preocupes, yo te voy a dar la viña que quieres”. Cuando no hay enfoque, la hechicería siempre funciona. Cuando no sabes hasta donde llega el alcance de la mano de Dios, la mano del hombre se le sale todo el tiempo. Gobierno sin enfoque o sin responsabilidad, termina en hechicería. Siempre hay una medida de dominio.

(2 Corintios 10: 8-12)= Porque aunque me gloríe algo más todavía de nuestra autoridad, la cual el señor nos dio para edificación y no para vuestra destrucción, no me avergonzaré; para que no parezca como que os quiero amedrentar por cartas.

Porque a la verdad, dicen, las cartas son duras y fuertes; mas la presencia corporal débil, y la palabra menospreciable.

Esto tenga en cuenta tal persona, que así como somos en la palabra por cartas, estando ausentes, lo seremos también en hechos, estando presentes.

Porque no nos atrevemos a contarnos ni a compararnos con algunos que se alaban a sí mismos, pero ellos, midiéndose a sí mismos por sí mismos, y comparándose consigo mismos, no son juiciosos.

(CUATRO) Vemos que la estructura pensante del liderazgo anterior carga entre sí un bajo Standard de integridad. Tenía en el liderazgo a hombres perversos. Eso no ha de existir en el nuevo liderazgo. Porque no van a ser localizados por títulos, sino por llamado.

(1 Reyes 21: 13)= Vinieron entonces dos hombres perversos, y se sentaron delante de él; y aquellos hombres perversos atestiguaron contra el hombre de Dios.

¿A quien se le podría ocurrir tal osadía? Sólo a un sistema que no es de Dios.

La palabra perverso es muy importante, porque en hebreo es la palabra belial. La misma utilizada contra los hijos de Elí, que significa “hijos del diablo”. Habla de un ministerio inmundo, pervertido. De un orden general de hombres de bajo estandarte, que se mueven en total falta de integridad en lugares demasiados altos para ellos.

Colocación errada de ministerios; promoción basada en tiempos, familias, finanzas, prestigios, posiciones, diplomas. Nada de eso existirá en la iglesia del siglo veintiuno. Habrá diplomas, pero eso no será sinónimo de posiciones. Siga estudiando, pero no piense ni se crea que su diploma le garantizará una posición.

El nuevo orden opera por revelación de la mente de Cristo, no por tradiciones. Volvamos ahora a 2 Reyes 9, porque de eso se trata la base del orden del siglo venidero. Son principios básicos para la iglesia del tercer milenio.

Note que el nuevo orden choca de frente con la realidad de estos principios. Hay un choque entre liderazgos, simplemente porque los principios que mueven esa mentalidad y los principios que mueven la mentalidad Jehú, no son los mismos. Por eso hay confrontación; nunca pueden estar de acuerdo porque la fuente es distinta.

Cada cual tuvo su posición y su tiempo, pero los tiempos cambian. Estas son las áreas de conflicto y oposición que causan el espíritu de reforma que hoy se deposita en la iglesia.

Note que el nuevo liderazgo recibe las órdenes cuando aún está dentro del orden antiguo. En el verso 25 del capítulo 9, dice que cuando cabalgamos tras Acab escuchamos lo que Dios estaba diciendo.

Hay gente que ya ha escuchado la voz de Dios y se está preguntando: ¿Estaré yo loco o Dios le está hablando lo mismo a otra gente y ellos lo están ignorando? Esto no es popular, sólo es necesario. Lo que usted está escuchando lo va a madurar y mantenerlo fuerte en su iglesia y en la visión que Dios le ha dado. Enfóquela y opere con estos principios y que se leude toda la iglesia para labrarla con vistas al siglo presente. Esa es la motivación: escuche mi espíritu, no sólo mis palabras.

Cuando estaban allí, medio adormilados, de improviso se hizo una potente y centelleante luz y vieron algo. Mientras eso ocurría, también oyeron algo, y en lugar de olvidarse al instante siguiente, guardaron esa palabra en su corazón. Pero note que no se rebelaron hasta que no fueron ungidos para salir.

Ahora bien: ¿Cuáles son las características de este nuevo orden? Primero: deseo de tener una acción calculada. LA iglesia de este siglo veintiuno debe tener poca tolerancia para actividades no precisas.

Él dijo: no; no me conformo con haber cumplido la palabra y matarlo. Levántelo y tírelo en las tierras, en la heredad, en la propiedad de Nabot. La Palabra dice: maldito el que hace la obra de Dios, indolente.

Ahora bien; para tener esta propiedad en su vida, primero tiene que perder el deseo y el anhelo de toda ganancia personal. Toda ganancia personal tiene que desaparecer para penetrar en el liderazgo de la iglesia del siglo veintiuno.

Esta iglesia, (Cuando verdaderamente la veamos formada) tendrá la particularidad de tener Cero Popularidad, Cero Fama, Cero Reconocimiento y Cero palabras lindas para con usted. No es por nada que la Biblia dice, en el Nuevo Testamento, algo así como: cuidado cuando todo el mundo hable bien de ti.

Segundo: actuó de acuerdo con la historia profética. Es decir: en principios y patrones bíblicos. Se acordó de la Palabra de Dios y vivió exactamente de acuerdo con ella.

Tercero: se acordó del pasado histórico. Estábamos todavía bajo un gobierno corrupto y no vamos a hacer lo mismo que ellos. Vence toda seducción; tiene usted que tener un enfoque impetuoso para lo secular para sus estudios, para su seminario, para graduarse, para su visión, su misión y su matrimonio.

El espíritu paterno con sus hijos: todo necesita un enfoque; sin enfoque no puede ver ni calcular cuanto avanzó porque no sabe demasiado bien que es lo que está buscando. No puede descifrar si ha mejorado o no porque no sabe lo que está haciendo. Cada vez que lo ven lo saludan: ¡Hola! ¿Cómo estás? – Bendecido… – ¡Hipócrita! ¡¡Basta de fraseología religiosa!!

Intensidad definida, concentración en la visión, todos son moveres para estos dos años. Muévase en la palabra revelada. Manifieste disciplina, sobriedad y deseo de ser preciso en Dios. En sus cosas no se puede ser inconstante ni irresponsable.

(2 Reyes 9: 30)= Vino después Jehú a Jezreel; – Es decir: en las tierras de Nabot ocurre la transición de liderazgo, pero aún el sistema influencia la sociedad establecida. Hay que llegar hasta la ciudad, porque la gente opera por el mismo fluir de su liderazgo. – y cuando Jezabel lo oyó, se pintó los ojos con antimonio, y atavió su cabeza, y se asomó a una ventana.

Vamos otra vez al principio; Jezabel no es una mujer. La Biblia es una parábola. Es un compendio de contenidos espirituales. Aquí usa la tipología femenina porque Satanás siempre usurpa la autoridad por el lado débil. Así lo hizo con Eva.

Es un sistema usurpador; es un paralelo porque mientras usted ve algo establecido, no ve la necesidad de establecer otro. Y Satanás, en sabiduría, siempre levanta lo falso cuando ve lo verdadero en el espíritu, aún cuando la iglesia no lo ha visto.

Como Satanás no puede destruir lo genuino, levanta un paralelo para, – si le es posible -, ridiculizarlo y desviar la atención. Es un paralelo del gobierno legítimo de Dios. Satanás siempre ha levantado y sigue levantando paralelos. El problema es que mucha iglesia aún no entendió que sólo son paralelos falsos.

Es un sistema, es una condición sistemática, es la oposición gubernamental a la voluntad de Dios, es toda oposición a la palabra profética de Dios. Es una influencia controladora y manipuladora; es un gobierno a que se manifiesta en ausencia del verdadero gobierno. Jezabel nunca existe donde hay gobierno de Dios. Ni en mujeres, ni en hombres, ni en el sistema. Cuando hay solamente una persona con llamado de Dios, se destroza, no aparece.

Es decir que estamos hablando de un sistema vacío de Dios, porque no puede existir Jezabel y gobierno de Dios en un mismo lugar. Porque el paralelo se destruye automáticamente; el estandarte produce juicio.

Atención con esto: cualquier cosa que usurpa, diluye, pervierte, ignora, interrumpe, detiene o controla el gobierno de Dios, es Jezabel. A través de gente, perros, mensajes, canciones y proviene del sistema de la madre que originó la estructura pensante del creyente.

Cuando usted llega a la oportunidad de penetrar a la iglesia; cuando usted ya ha cumplido parte de su misión, allí es donde llega la seducción más grande, allí es donde la gente comienza a enflaquecer y a perder enfoque, porque ya llegaron.

Pero la seducción es más grande cuando usted llega a las puertas. Dice que entró por las puertas. Cuando usted entró al gobierno, cuando Dios lo estableció, cuando su ministerio tomó auge, ahora que tiene seminarios, que tiene escuelas, que tiene quinientos creyentes; ahora que tiene influencia: ¿Cuidado! El que esté firme, mire que no caiga… Firmado: Pablo.

Aquí el sistema se pinta la cara y se le ofrece como una oferta atractiva. ¿Que es seducción de gobierno, entonces? Todo lo que opere para desviar su enfoque. Es como tener un buen trabajo y que le ofrezcan otro con la promesa de un mejor salario; es oferta difícil de rechazar. ¡El problema no es usted! ¡El problema es la madre del sistema que lo formó!

(Y cuando entraba Jehú por la puerta, ella dijo: ¿Sucedió bien a Zimri, que mató a su señor?

¿Por qué le llamó a Jehú Zimri? No da el tiempo y el espacio para estudiarlo, pero Zimri también hizo reforma de cobertura, pero cumplió la palabra que no le fue dada a él, sino que escuchó que Dios lo quería hacer a través de otro y él lo hizo por traición. Si no me delata usted a mí, no lo delato yo a usted.

Aquí vemos acusación de invocar falsa historia. Le estoy describiendo la seducción gubernamental. Es decir: ¡Está haciendo lo mismo que hizo Fulano! Cuestione su llamado: ¿Es usted Jehú o es Zimri? ¡Usted está mal, fuera de orden! ¡Es mentira que lo ungieron! ¿Adonde estudió? ¡Muéstreme a ver que trae! ¿Quién se cree que es, traidor?

Lo seduce para protegerse. Ve que está por morir y le dice: yo entiendo su pasado y, si me deja, ¡Yo lo protejo! Lo que busca, en realidad, es preservar su existencia, porque sabe que le queda poco tiempo.

(Verso 32)= Alzando él entonces su rostro hacia la ventana, dijo: ¿Quién está conmigo? ¿Quién? Y se inclinaron hacia él dos o tres eunucos.

El sistema Jezabel está rodeado por gente no productiva, por gente impotente, por gente sin capacidad reproductora, gente que no puede preñarse con la voluntad de Dios. Un sistema rodeado y protegido por gente perversa y por eunucos. Gente que no tiene los lomos de reproducción capacitados para penetrar con la inseminación de Dios.

Y les dijo: ¡Echa el sistema abajo! ¡Échalo! Y de repente, la gente que en siglos no había madurado, con una palabra penetrante, maduró. ¡Y según 2 Corintios 10 echaron abajo todo lo que se exaltó en contra del nivel de Dios!

Note que el sistema Jezabel no se muere de un infarto; ¡Hay que tirarlo abajo! No se muere de viejo, tampoco. Hacen lo que no hace el sistema nuevo: cierran la brecha entre las generaciones y siguen reproduciéndose.

“Bueno, hermano, está bien, pero…no se puede ofender, vio?” ¡Basta! Ame a la gente porque Dios ama a la gente, pero destruya el sistema Jezabel, primero, porque Dios para eso le levantó, y segundo, porque si usted no lo destruye a él, él lo va a destruir a usted, ¿Entiende?

(Verso 33)= Y él les dijo: echadla abajo. Y ellos la echaron; y parte de su sangre salpicó en la pared, y en los caballos; y él la atropelló. – Dice que él mismo la atropelló. Pero mire las características.

Entró luego, y después que comió y bebió, – es decir: le pasó por encima y después se fue a un supermercado de esos que tienen comidas rápidas, vio? ¡Y se comió tranquilamente un plato de pastas con salsa que es bien económico!

Fíjese que no fue a ningún concilio, asociación o convención a explicar lo que había hecho. Tampoco se grabó ninguna canción guerrera, ni se escribió ningún libro sobre como destruir sistemas. Simplemente se comió las pastas y, de postre, un cartucho de pororó, o como quiera se llame el maíz explotado en forma de blancas palomitas en tu patria.

Mira, le dijo al periodismo curioso: ¡…Lo que estoy haciendo lo estoy haciendo porque estoy ungido para hacerlo..! No tengo nada que ver en el asunto, es la unción que Dios me dio. Se sentó a comer, es cierto, pero era un hombre de respeto e integridad y dijo: ella era hija de reyes; vayan y sepúltenla, por favor.

Y los eunucos, que ya no son eunucos porque en la impartición profética de Jehú recibieron fuerza inseminadota para derrotar sistemas, corrieron a cumplir la orden.

(Verso 35)= Pero cuando fueron para sepultarla, no hallaron de ella más que la calavera, y los pies, y las palmas de las manos.

El sistema Jezabel: un poco de conocimiento, otro poco de ministerio y un poco más de actividad. El final muestra que no había estructura como parecía que había, que no había cuerpo aunque siempre se había hablado y declamado de cuerpo; no había organismo; todo era nada más que una falsa ilusión.

El nuevo orden, el orden divino del siglo que viene, no llega a la iglesia para negociar con el sistema: llega para echarlo abajo.

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El Idioma de Dios

Un día, el Ministro de Relaciones Exteriores de un país, (Pongamos por ejemplo al mío: la República Argentina), esto es; nuestro canciller, decide llamar por teléfono a nuestro embajador en otra nación (Digamos Italia, como ejemplo).

Lo hace en su carácter de jefe, con el fin de suministrarle directivas diplomáticas relacionadas con la actividad natural de cualquier embajada: el afianzamiento de las relaciones bilaterales y la observancia de elementos convenientes, en cualquier área, para nuestra nación.

Tengo, respecto a esta ficción, una pregunta para hacerle: ¿En que idioma se va a desarrollar esa conversación telefónica? Será en nuestro idioma, que es el español o en italiano, que es el idioma del lugar al cual ha realizado el llamado.

La respuesta, que no necesita de una inteligencia superlativa para ser respondida, es más que obvia: el diálogo será en idioma español, que no sólo es el que mejor hablan ambos, sino también el idioma oficial de la sede central de aquel embajador: la Argentina.

¿Y que con el idioma italiano? Ese idioma será utilizado, indudablemente, por nuestro embajador para interrelacionarse con el gobierno y con el pueblo italiano, con el fin de ser bien entendido y porque los italianos, lógicamente, no tienen ninguna obligación de hablar español.

Pero, y lo voy a reiterar una vez más y tantas como sean necesarias, cuando ese embajador habla con su jefe, con su gobierno, esa charla se hará indefectiblemente en el idioma de su país de origen, no del que ha sido designado para operar.

La iglesia afronta en este tiempo, una problemática similar. Es, – Y la Biblia lo dice con total claridad -, embajadora del reino de Dios en la tierra. Se le permite,  – Y en casos hasta se le exige e incentiva -, a utilizar el idioma natural que se habla en la tierra con el fin de interrelacionarse con sus gobiernos y su pueblo.

Pero cuando la comunicación es con su jefatura divina, esa comunión, esa conversación, no podrá de ninguna manera hacerse en el idioma terrenal en el cual estamos, sino en el celestial del cual provenimos.

¿Más claro aún? Con el mundo incrédulo e inconverso, hablaremos el idioma del mundo, para que el mundo nos entienda, (Esto es: idioma humano, material, natural), pero con Dios, nuestro jefe y rey, deberemos hablar en su idioma, que es el nuestro, el reino del cual somos.

Dios es Espíritu. El hombre es imagen y semejanza de Dios. Y como Dios no tiene ninguna imagen física conocida, porque “a Dios nadie le vio jamás”, esa imagen y esa semejanza se refieren, indudablemente, a que el hombre también es Espíritu.

La carne es la Carta Credencial que lo habilita como embajador, la única manera de poder moverse y ser visto por la otra carne. Por lo tanto, si el hombre habla con el hombre, lo hará en el idioma de hombre: natural, humanista, físico.

Pero si habla con Dios, deberá hacerlo en idioma espiritual, inmaterial, invisible. ¿La diferencia? El idioma humanista y natural contiene las lógica limitaciones terrenales. El espiritual, en cambio, mantiene la condición eterna de Dios, para quien todo es posible.

Una de las falencias más frecuentes en la iglesia, es la de tratar de hablar con dios en términos humanos. Es imposible entenderse y conocerse así. Dios es el creador de la naturaleza, por lo tanto no se encuentra en la naturaleza como sostienen alguitas teorías, sino sobre la naturaleza.

¿Por qué habremos de asombrarnos, entonces, cuando nos enfrentamos a un mover sobrenatural de Dios, si es totalmente claro que cualquiera de sus movimientos deberá ser, inexorablemente, sobrenatural?

Otra: la naturaleza representa un orden establecido, una serie de leyes inamovibles y estructuradas desde el principio para que todo funcione aceitadamente. Esas leyes, que le son propias, el hombre no puede cambiarlas ni alterarlas aunque se lo proponga.

De hecho, cuando lo intentó, sólo provocó hecatombes. El único que puede alterar el orden natural es quien lo creó: Dios. Un milagro, aprenda, es la alteración suave, gradual, imprevisto,  o espectacular del orden natural al que estamos acostumbrados.

¿Por qué será, entonces, que tanto pueblo de Dios cree tener bases sólidas, – A veces argumentando que es desde la propia Biblia -, para desconfiar, dudar y hasta no aceptar milagros hoy día? Esta doctrina con libretos en el infierno, es la que mejor ha calzado en algunas obtusas mentalidades supuestamente cristianas.

Escuchamos: los milagros terminaron en la era apostólica. ¿Sabe que? No hay base bíblica seria que respalde ese pensamiento humanista. Por el contrario, las bases escriturales dicen exactamente lo contrario. Esa escritura choca permanentemente con una expresión bastante abundante:

“No hay evidencias de milagros sobrenaturales en este tiempo, yo nunca vi ninguno” Esto contiene un segundo error: evaluar un acto sobrenatural de Dios partiendo desde la óptica y la opinión natural de nuestra mente. No podemos saber que hace o que dice Dios hoy si no sabemos, no queremos saber o nos resistimos a aprender el idioma de Dios.

El mandato de Jesucristo para su iglesia, es entregarle la vida a Dios. De ninguna manera es pretender que Dios quepa en nuestra vida. Los creyentes tenemos dos aspectos a los cuales debemos prestar atención: 1) Somos gente con destino de eternidad. 2) Nuestro destino es más grande que nuestra propia vida.

(Jeremías 1: 4)= Vino, pues, palabra de Jehová a mí, diciendo: antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones.

Vamos por partes; lentamente y estando muy atentos a cada palabra, a cada hecho de este texto. Viene palabra de Dios a un tal Jeremías, hijo de Hilcías, de los sacerdotes que estuvieron en la tierra de Benjamín y que era un ilustre desconocido.

Dios no viene a levantar a gente conocida y preparada; dios capacita a los que va a levantar y generalmente elige lo vil para avergonzar a lo sabio. ¿Y que les dice? Lo mismo que le dice a Jeremías: que los conoce desde antes que se formaran en el vientre de su mamá.

Es decir que: cuando dice que nos conoce, elige o separa antes de nacer. Dios habla de feto. Cuando dice que nos ubica antes de formarnos humanamente, está hablando de embrión. Pero cuando asegura que nos conoce y nos aparta antes de la concepción, habla de óvulo y espermatozoide.

De los casi tres millones de espermatozoides que ingresan al seno de una mujer en una relación, sólo uno, el que llega primero, el más fuerte, el que sobrevive, el mejor es el que fecunda el óvulo. Es decir que para Dios, usted es un ganador desde antes de ser concebido. ¡Yo me pregunto si por alguna rara causa, algún hijo de Dios puede entender que haya nacido en derrota!

Pero le dice algo más: Primero, que ha sido santificado (Esto es: apartado) antes de su nacimiento, y Segundo, y aquí comienza el drama íntimo de Jeremías, que ha sido dado por profeta a las naciones.

Aquí ser{a donde luego vendrá un texto que, leído rutinariamente y sin acaso pensarlo demasiado, no parece decirnos gran cosa, pero que si nos ponemos en el lugar y en el pellejo de Jeremías, toma otras características muy diferentes.

(Verso 6)= Y yo dije: ¡Ah! ¡Ah! ¡Señor Jehová! He aquí, no sé hablar, porque soy niño.

Aquí hay un punto que es notorio: Jeremías no alcanza a ubicarse en la dimensión y la calidad del mandato. ¿Como reacciona, entonces? Como un humanista, como un ser de carne y hueso. Mire las circunstancias que rodean y dan marco a ese llamamiento.

Hace lo que se llama introspección, o sea: mirarse para adentro, hacer autocrítica de su propia persona, ve claramente sus limitaciones y responde con la única respuesta probable en el idioma usado en el pueblo donde él está como embajador: con un lamento, una excusa y casi una negativa. Igual a hoy. ¿Y que responde Dios a esto? Mire…

(Verso 7)= Y me dijo Jehová: no digas soy un niño; porque a todo lo que te envíe irás tú, y dirás todo lo que te mande.

Lo primero que Dios le dice, es: ¡Jeremías! ¡No me hables en idioma terrenal que yo te estoy hablando en idioma celestial! ¿Tú te crees que yo te levanté como profeta a las naciones porque no tenía a otro y te vi desocupado?

¡Estás hablando con el jefe del gobierno, Jeremías! No tienes que usar el idioma que usas para hablar con el pueblo en el que estás de embajador. ¡Tú irás a todos los lugares donde yo te mande y vas a decir todo lo que yo quiero que digas!

¡No te estoy sugiriendo que dependas de tu sabiduría ni de tu voz! ¡Te mando que te pongas a disposición incondicional de mi reino y allí se te dirá lo que tienes que decir! ¡Jeremías! ¡No nos podemos entender si hablamos dos idiomas distintos! ¡Tú me estás contando lo que ven tus ojos naturales y no oyes que yo te digo como pueden funcionar las cosas en la dimensión espiritual, invisible y eterna!

Ministrar, (Esto es: oficiar como sacerdote del Dios Todopoderoso), no es sinónimo excluyente de Seminario o Información. Seminarios e Institutos que suministran información, son necesarios, pero ministrar es fluir con Dios, es producir vida y vida en abundancia fluyendo con Dios.

Tu destino divino es mucho más grande que tu vida, jeremías, eres terco, ya te lo dije. Y también te dije que no puedes meter a Dios en el esquema de tu vida, es tu vida la que tiene que someterse a Dios. ¿Sabes cuantos han intentado eso y han fracasado?

(Verso 8)= No temas delante de ellos, porque contigo estoy para librarte, dice Jehová.

No tenga usted temor de hablar con el idioma de Dios. Los hombres no pueden dominar eso. En ese idioma, el que domina es Dios. Ahora si se aparta del idioma del reino y quiere hacer la obra con el idioma humano, los hombres lo van a barrer sin contemplaciones.

(Verso 9)= Y extendió su mano y tocó mi boca, y me dijo Jehová: he aquí ha puesto mis palabras en tu boca.

¿A cuantos les gustaría que Dios le ponga su mano en la boca y sus palabras en su hablar? Bueno; esto es lo que Dios hace con el huidizo Jeremías y con cada hombre o mujer que se muestran dispuestos a hablar con el idioma de Dios. ¿Para que? Para comenzar un ministerio para el reino. ¿Qué ministerio? Dios se lo explica con claridad.

(Verso 10)= Mira que te he puesto en este día sobre naciones y sobre reinos, para arrancar y para destruir, para arruinar y para derribar, para edificar y para plantar.

Una monadita de ministerio, ¿No es verdad? Tranquilo, reposado, sobrio… ¡No! Dice algunos; si hay algún escándalo no puede ser de Dios! Porque Dios es serio, circunspecto, como nosotros, ¿Entiende? Entiendo. ¿Qué denominación me ha dicho?

¡Arranca eso, Jeremías! – ¿Qué cosa, Señor? – ¡Esa estructura vieja y humanista! ¡No me sirve! ¡Destrúyela! ¡Arruínala! ¡Derríbala sin otras armas que mi Palabra que yo pongo ahora en tu boca! ¡Usa mi idioma, Jeremías! En el tuyo no vas a poder, te van a meter preso inmediatamente. Ah…después edifica y planta mi reino allí; ¡Eso te mando!

Después de esta orden que usted podrá imaginarse en que estado lo deja a Jeremías, Dios vuelve a intentar un diálogo.

(Verso 11)= La Palabra de Jehová vino a mí, diciendo: ¿Qué ves tú, Jeremías? Y dije: veo una vara de almendro.

¡Ahora sí, Jeremías! ¡Aprendiste! ¡Ahora sí que estás hablando en mi idioma! El almendro simboliza la autoridad divina y Jeremías sacó sus ojos de lo natural y los depositó en lo sobrenatural, en lo espiritual, en lo divino.

(Verso 12)= Y me dijo Jehová: bien has visto; porque yo apresuro mi palabra para ponerla por obra.

Aquí Dios muestra su conformidad con su siervo. Él ha oído y evidencia haber entendido el mensaje, la directiva. Dios se permite, incluso, un juego de palabras hebreas. Almendro es la palabra shaked y apresuro, (Esto es: activo, potencio, pongo en marcha), es shoked; casi suenan igual. Pero Dios se entusiasma con esta conversación en su idioma y va más allá todavía.

(Verso 13)= Vino a mí palabra de Jehová por segunda vez, diciendo: ¿Qué ves tú? Y dije: veo una olla que hierve; y su faz está hacia el norte. (La olla que hierve es el símbolo del juicio y la calamidad.)

En este caso específico y literal, el agregado relacionado con el norte, tenía que ver con la procedencia de los pueblos invasores de Israel y Judá; hoy, simboliza a Dios mismo, use a quien use, porque la misma palabra habla de que a los lados del Norte, la ciudad del gran rey..

…Me dijo Jehová: del norte se soltará el mal sobre todos los moradores de esta tierra. (Dice que sobre todos los moradores, sin distinción. Cuando usted tiene algún impedimento, para alguna actividad, antes de responder al diablo, piérdase unos segundos para ver si en una de esas el freno no está llegando desde el norte. Suele ocurrir.)

…Porque he aquí yo convoco a todas las familias de los reinos del norte, dice Jehová; y vendrán, y pondrá cada uno su campamento a la entrada de las puertas de Jerusalén, y junto a todos sus muros en derredor, y contra todas las ciudades de Judá.

Este es el riesgo del idioma divino; el Padre no le esconde a usted absolutamente nada. Y lo que no le esconde, lo asusta a usted, y más le asusta cuando sabe que es eso y no otra cosa mucho más cómoda y placentera la que tiene que anunciar.

…Y a causa de toda su maldad, proferiré mis juicios contra 1) los que me dejaron 2) los que incensaron (Esto es: adoraron) a dioses extraños (Fama, dinero, poder, cargos religiosos, sexo, doctrinas humanas) y la obra de sus manos adoraron. (Esto último tiene que ver con el “¡Oh, vanidad de vanidades!”, que escribiera Salomón).

(Verso 17)= Tú, pues, ciñe tus lomos, (Esto equivale a lo que en Argentina suele decirse como: “ajústate el cinturón”) levántate (Anímate, despabílate, encara) y háblales todo cuanto te mande; (Háblales todo Jeremías; no te guardes nada. No contemporices, no negocies, no me hagas relaciones públicas que no las necesito, no me hagas “diplomacia” aunque parezca “conveniente” porque no están autorizadas por tu gobierno, ¿Entiendes?)

…para que no te haga yo quebrantar delante de ellos. (¿Se entiende bien esto último? Se lo paso en limpio: si usted no habla lo de Dios, en el idioma de Dios y conforme a sus palabras; si prefiere humanizar su predicación disfrazándola un poco de suave, de permisiva, para que nadie se preocupe demasiado y no sea cosa que se vayan a otra iglesia, dice que Él lo va a quebrantar delante de ellos. ¿Se da cuenta? ¡¡Horrible cosa es caer en las manos de la ira del Dios viviente!!)

(Verso 18)= Porque he aquí que yo te he puesto en este día, 1) como ciudad fortificada, (¿Cómo se fortifica una ciudad? Rodeándola con un sistema defensivo inexpugnable. Campamento de ángeles…)

2) como columna de hierro, (¿Qué particularidad tiene una columna de hierro independientemente de su fortaleza? Una buena base. La Palabra, Logos y Rhema, son la base) 3) y como muro de bronce contra toda esta tierra, (Un muro es un elemento infranqueable, difícil de superar.

Ahora; ¿Qué clase de muro tendría esas características? De bronce. El bronce es el símbolo del sufrimiento. Le pregunto: ¿Hay alguna posibilidad para la dialéctica, la filosofía o el palabrerío teórico y humano de traspasar el testimonio de alguien que ha sufrido y superado ese sufrimiento en Cristo?

…Contra los reyes de Judá, (Contra los máximos líderes religiosos) sus príncipes, (O sea los diseñadores de esas estructuras religiosas huecas) sus sacerdotes, (Los líderes de la segunda línea, encargados de ejecutar esas políticas sectoriales) y el pueblo de la tierra, (No el mundo, el pueblo. El ruedo de las vestiduras de Aarón; todo aquel que por diversos motivos adhiera a otro idioma y propósito que no sea el de Dios).

(Verso 19)= Y pelearán contra ti, (Si usted pensaba que se iban a quedar muy tranquilos escuchando el idioma de Dios, se equivocó) pero no te vencerán, (Dios habla en su idioma y usted lo entiende, cree, confía y ejecuta. No le está diciendo que por allí tiene alguna probabilidad de ganar la pulseada, le dice que ya ha ganado. Ahora; si usted no le cree o no le entiende su idioma y elige manejarse con el suyo, el problema obviamente, también es suyo.) porque yo estoy contigo, dice Jehová, para librarte.

Dios le está diciendo, en su idioma, que cruce el Jordán y, que después de cruzarlo, deberá hacer esto, esto y aquello. Y usted, en su propio idioma, todavía le está preguntando (Y por allí hasta se lo pregunta a él) ¿Cómo hace para cruzarlo? Esa es la diferencia. Dios habla de resultados; usted habla de circunstancias. Dios habla de una dimensión donde el imposible no existe; usted habla mirando sus y las limitaciones.

(Hebreos 12: 12)= Por lo cual, levantad las manos caídas y las rodillas paralizadas; y haced sendas derechas para vuestros pies, para que lo cojo no se salga del camino, sino que sea sanado. Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al señor. Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados; no sea que haya algún fornicario, o profano, como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura. Porque ya sabéis que aún después, deseando heredar la bendición, fue desechado, y no hubo oportunidad para el arrepentimiento, aunque la procuró con lágrimas.

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Pasos de Santidad

El error más habitual, y al mismo tiempo más grave que hoy por hoy se comete en las enseñanzas de la iglesia, es hacerle creer a la gente que la santidad es una especie de pluma que llega por el aire y, al descender sobre nuestra cabeza, determina lo esperado: la santidad.

Muy por el contrario y como sucede con muchas cosas relacionadas con el evangelio, la santidad es progresiva. No es usted santo de un momento a otro, está siendo santo. Por lo tanto, tiene pasos que indefectiblemente deberá usted caminar si desea llegar a ella.

(Levítico 17: 7)= Y nunca más sacrificarán sus sacrificios a los demonios, tras los cuales han fornicado; tendrán esto por estatuto perpetuo por sus edades.

Dios sabe que el hombre, en su desesperación por justificarse, tiene necesidad de sacrificar, pero le avisa que no debe hacerlo para los demonios, y que esto será ley perpetua (Para siempre, no se deroga jamás), por sus edades. La idolatría, ya sea antigua o moderna, sigue intentando sacrificar una vez más lo sacrificado.

(Verso 11)= Porque la vida de la carne en la sangre está, y yo os la he dado para hacer expiación sobre el altar por vuestras almas; y la misma sangre hará expiación de la persona.

Aquí se explica que la sangre es vida, y sacrificio implica cambiar una vida por otra. LA remisión, (La palabra es aphesis) denota liberación de la esclavitud, de la prisión; es una especie de despedida, un enviar lejos, obtener perdón, cancelar todo juicio o castigo u obligación o deuda.

El sacrificio, o la ofrenda de Caín desagradó a Dios porque fue vegetal, es decir: producto de su propio esfuerzo; en cambio la de Abel sí fue agradable porque fue de sangre, en obediencia a la voluntad de Dios.

(Levítico 18: 6)= Ningún varón se llegue, (Es decir: tenga relaciones sexuales), a parienta próxima alguna, para descubrir su desnudez. Yo Jehová.

Esto se refiere concretamente al incesto, algo que para muchos sólo es un flagelo de ciertas clases sociales marginales, pero que la experiencia recogida en la consejería pastoral indica que ni es tan antiguo y caducado, (Naturalmente, sigue ocurriendo), ni tampoco patrimonio de algún sector social determinado, sucede en todos, sin distinción.

(Verso 18)= No tomarás mujer juntamente con su hermana, para hacerla su rival, descubriendo su desnudez delante de ella en su vida.

Aquí se refiere a la bigamia, algo que en la antigüedad era bastante frecuente y acostumbrado, pero que en la actualidad no ha terminado como muchos suponen, sino que ha pasado a la clandestinidad cobijado debajo de un manto de simulación o hipocresía.

(Verso 19)= Y no llegarás a la mujer para descubrir su desnudez mientras esté en su impureza menstrual.

Mucho es lo que se ha hablado de este tema, íntimamente relacionado con la sexualidad dentro del matrimonio. LA ciencia, hoy día, ha declarado su posición y muchos la han aceptado y adoptado. Es evidente, que la ley divina apuntaba a una cuestión higiénica y, al mismo tiempo, rendir culto al dominio propio, algo que en lo relacionado con el sexo, parecería haber dejado lugar a cierto instinto animal urgido por una “necesidad biológica” mucho más declamada y difundida que real.

(Verso 20)= Además, no tendrás acto carnal con la mujer de tu prójimo, contaminándote con ella.

Pintura simple y sencilla del adulterio. Aquí no se habla de pecado y eso ha dado lugar a que algunos hayan interpretado que si los dos están de acuerdo, no hay nada de malo en ejercer la sexualidad con quien está dispuesto y se nos ocurra o parezca mejor.

Pero sí habla de contaminación. ¿Contaminación de que? ¿Acaso de alguna enfermedad de transmisión sexual, o del mismo SIDA? No. Contaminación espiritual; intensa e irrefrenable, producto de formar en ese acto una sola carne con quien ya estaba en una sola carne con otra persona.

(Verso 22)= No te echarás (Esto equivale a: acostarás, tendrás relaciones sexuales) con varón como con mujer; es abominación.

Aquí se van al cesto de la basura todas las tesis eclesiásticas, psicológicas y hasta científicas que muestran la tendencia a aprobar la homosexualidad como conducta sexual diferente, o como predilección sexual distinta.

La homosexualidad, en este texto, queda expuesta con total claridad. Y no se refiere únicamente a quien actúa sexualmente tomando el lugar de alguien del sexo opuesto, sino también a quien comparte con él o con ella esa perversión de la naturaleza divina y sublime de la sexualidad.

No es homosexual solamente el hombre que permite que otro hombre lo penetre sexualmente, sino también quien aparentemente actúa como hombre. Tanto el de actitud pasiva como el que adopta una activa, están en las mismas condiciones. Abominación es para ambos.

Mucho se ha opinado con respecto a la ausencia de leyes específicas desde la Biblia con relación a la homosexualidad femenina. Mucho me temo que la escritura de Romanos 1:26 y 27 puede haberse interpretado erróneamente.

Allí Pablo advierte que Dios los entrega, – dice -, …a pasiones vergonzosas; pues aún sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza. Muchos han interpretado esto como relacionado con el coito anal, pero la continuación de este pasaje, deja claramente puntualizado que, cuando se habla de uso natural para la mujer, se refiere a tener relación con un varón, y cuando alude a uso que es en contra naturaleza, está hablando de mujer con mujer, lo que normalmente conocemos como lesbianismo.

Porque el verso sigue diciendo: …de igual modo, también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres.

Por favor y en el nombre de Jesús: olvídese del puritanismo hipócrita, de la represión o la autodisciplina sexual que de ninguna manera es santidad, de los tabúes que producen cierta incomodidad cuando se habla o se oye hablar de estos temas y afróntelos con madurez; preste debida atención a la Palabra, ya que en ella está todo, absolutamente todo esclarecido.

(Verso 23)= NI con ningún animal tendrás ayuntamiento amancillándote con él, ni mujer alguna se pondrá delante de animal para ayuntarse con él; es perversión.

Zoofilia; ese es el nombre “técnico” de esto que aquí se detalla, y que no me cabe ninguna duda, causa repulsión, incredulidad, asco y rechazo en mucha gente. Parecería totalmente innecesario y hasta de mal gusto mencionarlo hoy día, si no fuera por que la experiencia nos dice que todavía ocurre.

¿Sabe usted por qué? Por lo que el mismo Dios dice: es perversión, y donde haya una criatura humana vulnerable o dispuesta a dar espacio a cualquier perversión, Satanás, que es muy ducho en esto, lo influye inmediatamente llevándolo a cometer actos que no le pueden caber en la cabeza a nadie medianamente centrado. Por eso es que suceden cosas que nadie puede comprender, ni mucho menos explicarse.

En una oportunidad, dialogando con un viejo pastor sobre estos y otros temas relacionados con los problemas de la gente, él me decía que no paraba de asombrarse, pese a que había vivido bastante, por lo que entendía que era una calidad de pecado, adentro de la iglesia, cuyos ribetes no se veían normalmente en el mundo secular. No es casualidad, claro.

Para usted que se ha convertido de adulto, el alerta, el prototipo de la advertencia, está en el verso 3, cuando se señala que: no haréis como hacen en la tierra de Egipto, (¿Sólo en Egipto, allá en África? No. Egipto es tipología del mundo secular), en la cual morasteis; (Antes de convertirse), ni haréis como hacen en la tierra de Canaán, a la cual yo os conduzco (El mundo secular de hoy) ni andaréis en sus estatutos.

Cristianos: ustedes tienen una constitución a la cual respetar, cumplir y hacer cumplir: la del reino de Dios, la Biblia. Toda otra constitución nos merece respeto, cumplimiento también si es que allí estamos como embajadores, comprensión, misericordia, pero nunca complicidad.

(Levítico 19: 2)= Habla a toda la congregación de los hijos de Israel, y diles: santos seréis, porque santo soy yo Jehová vuestro Dios.

SANTOS: (qadosh), derivado del verbo qadash, implica apartar algo o alguien para uso santo. Entienda que cuando usted está en Cristo, eso no implica que inmediatamente sea santo; sí que Dios lo está viendo santo por Cristo.

En la medida que usted se desprende de la mano del Señor y quiere ser santo por su cuenta, Dios deja de verlo como lo veía y comienza a verlo como lo que es. Y usted sabe muy bien, por más que simule, lo que usted es sin la sangre de Cristo redimiéndole, justificándole y santificándole.

(Verso 4)= No 0os volveréis a los ídolos, ni haréis para vosotros dioses de fundición. Yo Jehová vuestro Dios.

Esta advertencia contra la idolatría tiene su base literal en lo específico: la fabricación, culto y adoración de imágenes mudas que todavía siguen acaparando la dedicación de muchos, pero también tiene simbología en lo actual, cuando muchas cosas muy variadas e inocentes asumen, de pronto, la categoría de ídolos, ya que le roban el primer lugar al único Dios.

(Verso 11)= No hurtaréis, y no engañaréis, ni mentiréis el uno al otro.

La escritura es bastante clara cuando nos dice quien es el padre de mentira: Satanás. Por lo tanto, hay una verdad inexorable que no podemos desconocer: toda clase de mentira es gestada en el infierno.

Tenga el calibre, la magnitud o la intencionalidad que tenga, si es mentira, proviene del diablo. Piense su alma buena y bien intencionada como quiera que piense, de ninguna manera una mentira puede provenir de Dios.

Yo sé que esto no le sorprende y que en este momento está pensando que lo que digo es tan pero tan obvio y elementar que ningún creyente verdadero podría verlo de otro modo, pero…¿Qué pasaría si le recuerdo a la cigüeña que trae los niños de París, a los reyes Magos, el ratoncillo que deja monedas a cambio de los pequeños dientes primarios o de lecha desprendidos, Papá Noel, y tanta tradición por el estilo practicada con total tranquilidad durante años por todo un país del que no están exentos los cristianos?

“¡Pero no, hermano! ¡Estas son mentirillas bondadosas, piadosas…!” Escuche: ¿Quién le ha hecho creer a usted que alguna mentira puede tener entidad de “mentirilla” y que encima puede catalogársela como “piadosa” o “bondadosa”?

Pregunto: ¿Usted cree que Satanás y sus demonios tienen o pueden tener algo de piadosos o bondadosos? Él es el padre de toda mentira. Y lo que no es verdad, es mentira. Muchos, incluso, en su bien intencionado afán de llevar almas a Cristo, por allí han introducido en su predicación alguna cosa que no alcanza a ser verdad. ¿Se supone que esto podría ser bendecido por el Señor?

(Verso 12)= Y no juraréis falsamente por mi nombre, profanando así el nombre de tu dios. Yo Jehová.

Con los juramentos, Dios es bastante concreto. El Nuevo Testamento, a través de Jesús, corrobora este mandamiento. Sin embargo, hoy día en muchos países que se denominan cristianos, todavía los funcionarios que asumen sus cargos, siguen jurando cumplir un montón de cosas que luego no siempre cumplirán, colocando su mano sobre el libro que expresa claramente que no debemos jurar, y mucho menos falsamente.

¿Será por eso que muchas naciones acarrean juicio sobre sí mismas sobre sus habitantes? Es profanación. De mal procede. ¿De que mal procede? El pueblo de Dios debe interceder y pedir perdón por ello. Es lo mejor que cada iglesia puede hacer por la nación en la que ha sido plantada.

(Verso 13)= No oprimirás a tu prójimo, ni le robarás. No retendrás el salario del jornalero en tu casa hasta la mañana.

Si alguien quiso dudar que la Biblia no prestó atención a lo que nosotros denominamos “justicia social”, al enfrentarse con este pasaje, deberá recapacitar y, fundamentalmente, si es un empresario cristiano, reconsiderar con que sistema está operando, si con el sistema del reino de Dios, limpio, justo y transparente, o con el sistema del mundo: oscuro, lleno de chicanas legales, bicicletas financieras y todo lo que tanto conocemos.

Pero tengamos mucho cuidado y prestemos debida atención: esto no le otorga al jornalero derecho al abuso, ya que la misma Escritura coloca las cosas en su sitio en otros pasajes, con respecto a los derechos y las obligaciones de los unos y los otros.

(Verso 14)= No maldecirás al sordo, y delante del ciego no pondrás tropiezo, sino que tendrás temor de tu Dios. Yo Jehová.

Aquí el tema es, – aparentemente -, la acepción de personas. O lo que en este tiempo llamamos discriminación. Sobre esto, el pueblo de Dios, todavía tiene mucho que aprender y mucho que dejar de lado el modo en que el mundo se comporta con los que de uno u otro modo, no están física o mentalmente completos.

No hace tanto tiempo que la Biblia fue traducida al sistema Braille, (Para no videntes), y tampoco es tanto el tiempo que muchos fieles siervos han abrazado con verdadero amor el ministerio de llevar la palabra, o los mensajes y predicaciones a los sordomudos, por el sistema de ese maravilloso idioma de señas que ellos pueden entender y, a través de ello, creer y triunfar en Cristo como cualquiera de sus hermanos sin ese inconveniente físico.

Eso, naturalmente, sin dejar de lado la sanidad divina, siempre posible, siempre vigente, o la liberación de demonios, cuando se trata de lo que a veces se toma como enfermedades mentales. No me atrevo a decir que hoy día, en un centro de internación neurosiquiátrico no hay dementes o enajenados, pero me pregunto y le pregunto: ¿Está seguro que todos los dementes son realmente eso y no otra cosa? ¿Está total y absolutamente seguro confiando solamente en lo que la ciencia pueda decir al respecto?

(Verso 15)= No harás injusticia en el juicio, ni favoreciendo al pobre ni complaciendo al grande; con justicia juzgarás a tu prójimo.

Así como el verso 13 apunta al empresariado en general (Creyente o no creyente), esto apunta al Poder Judicial, tan vapuleado y en la mira en estos tiempos, tanto en nuestro país como en el resto del planeta.

Muchos cristianos, que se enfrentan con situaciones injustas que los perjudican, se dejan llevar por su sana y santa indignación y promueven, inmediatamente, acciones legales pertinentes en contra de quienes los hayan estafado o algo así.

Eso no está mal en sí mismo, quizás, pero deberían tener en cuenta que la justicia humana es demasiado endeble y, en muchas ocasiones, se convierten en batallas de leyes, códigos, incisos y palabras claves, que pese a ser muy claras y concisas, no siempre encierran justicia.

Eso al margen de sus metodologías que en muchas oportunidades están rodeadas de triquiñuelas que están tan incorporadas al normal quehacer del sistema procesal o tribunalicio, que ya todo el mundo asume, pero que no tienen nada que ver ni en común con la justicia y la equidad que el reino de Dios exige a sus súbditos, ¿Se entiende?

(Verso 16)= No andarás chismeando entre tu pueblo. No atentarás contra la vida de tu prójimo. Yo Jehová.

A simple vista, este versículo parecería estar de más. Se ha equivocado. Ninguna palabra de la Biblia está de más. Yo no soy pastor, soy un maestro del Señor. Yo no soy consejero, administro lo mejor que puedo el ministerio de la enseñanza que el Señor me ha confiado.

No obstante ello, a veces se me acercan hermanos con serios problemas en busca de ayuda. Están dispuestos a contarme sus dramas, – no siempre inocentes y limpios -, con pelos y señales, cualquiera sea su sexo, estado civil o edad.

Eso me ha obligado a ejercitarme en la actitud discreta, suave pero firme de impedirlo. La tentación carnal de enterarnos de las cosas de los demás suele ser grande, pero es necesario, si no deseamos ser tentados con el chisme, no prestar oídos a lo que no hemos sido llamados a oír.

Si el Señor hubiera querido permitir que yo oyera el relato tenebroso de Fulanito o Fulanita, me hubiera derramado la unción del pastor. Pero no; me dio otra cosa, por lo tanto no tengo que oíd lo que no tengo que oír.

Generalmente digo: “¡No! ¡Espere! No me cuente nada, sólo déjeme que ore a mi señor pidiendo dirección y luego veremos que podemos hacer.” Naturalmente, el Señor me guía a derivarlos a otras personas que por allí han recibido alguna capacitación que les permite ser realmente de ayuda.

El reino tiene orden y organización; es imperativo sujetarse y respetarla. Hay vidas humanas en juego, no prestigios personales o sensaciones de ser los modernos todopoderosos que sirven para todo y que están habilitados para todo.

Hay una enorme responsabilidad ante Dios por los resultados. Ningún hombre, por ungido que esté y por importante que pueda parecer, es Cristo. Cristo completo, es solamente la iglesia completa.

Cada hombre o mujer, apenas es un miembro de ese cuerpo. Si tiene escozor en la oreja, es la mano la que va a rascarle, no la nariz, ¿Entiende? Obvio: si le ofrecen a oler un buen perfume, la que debe trabajar allí es la nariz, no la mano.

La segunda parte, mientras tanto, tiene una entidad cercana al mandamiento: No Matarás. Y nos exime de toda acotación que podamos esbozar a manera de un recurso extra. Tenemos bien claros y nítidos dos símbolos de ambas cosas: pena de muerte – aborto.

(Verso 17)= No aborrecerás a tu hermano en tu corazón; razonarás con tu prójimo, para que no participes de su pecado.

Aquí hay tres aspectos para ver: 1)= Es indispensable mantener el amor fraternal por encima de cualquier diferencia doctrinal o de cualquier otra índole. No puede existir ninguna clase de “guerras santas” entre verdaderos cristianos. No funciona así esto.

2)= Razonar con su prójimo, es hacerle entender por los modos que se pueda a quien se ha equivocado, que usted no le odia por ello, que no lo condena, que no lo margina y que está dispuesto a ponerle el hombro si lo necesita para restaurarle.

3)= Participar, – Incluso hasta sin quererlo, quizás -, de un pecado ajeno es confundir todo eso con permisividad, pasividad, “vista gorda” o afectos mal entendidos. Si alguien ha pecado usted puede decirle que como ser humano puede entender perfectamente lo que le ocurrió.

Que puede entender eso y que no va a verlo como un animal horrible y con perfiles dantescos; como amigo de esa persona usted le mostrará que no se “borra” ni desaparece. Pero que como cristiano le dirá asimismo que no puede, aunque quisiera, ser cómplice de su pecado.

Si se arrepiente y pide perdón, contará con su apoyo incondicional. Pero si no puede o no quiere hacerlo, su deber será apartarse y denunciar lo que esté mal. Así, frontalmente, varonilmente, sin  trampas ni actitudes hipócritas o contemporizadoras. Sin doble discurso. Hay gente que quiere amar tanto al semejante que llegan a amar hasta los demonios…

(Verso 28)= Y no haréis rasguños en vuestro cuerpo por un muerto, ni imprimiréis en vosotros señal alguna.

Este versículo es tan claro y obvio que no lo hubiera incluido en este estudio, de no ser por un pequeño detalle que creo indispensable clarificar: ¿Conoce usted algún cristiano que, ya sea por ignorancia o cualquier otro motivo, haya decidido grabarse tatuajes en su cuerpo? Por favor, hable con él, muéstrele este pasaje, bendígalo con revelación fresca para su vida.

(Verso 31)= No os volváis a los encantadores ni a los adivinos; no los consultéis, contaminándoos con ellos. Yo Jehová vuestro Dios.

Hemos hablado muchas veces del ocultismo infiltrado en la iglesia. Yo creo que el creyente genuino lo tiene tan claro que no da para mucho más. Sin embargo, hay una franja humana, – A la que Dios también quiere salvar -, para la cual es lo mismo acudir a hombres que oran por sanidad sin fijarse demasiado sobre que bases lo hacen. Con que nombren a Dios, tienen suficiente. ¿Sabe hermana, hermano, de que dios hablan cuando hablan de dios? Averígüelo primero, por favor.

(Verso 32)= Delante de las canas te levantarás, y honrarás el rostro del anciano, y de tu Dios tendrás temor.

Un principio íntimamente ligado al cristianismo, es el del respeto. El respeto por nuestro prójimo es símbolo de nuestro temor a Dios. Un brujo, es un hombre influido por el diablo. El hombre, merece respeto, el diablo rigor y batalla.

(Verso 36)= Balanzas justas, pesas justas y medidas justas tendréis. Yo Jehová vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto.

Ninguna escritura le dice a usted, hermano comerciante, que deba regalar su mercadería como acto de amor, abnegación y caridad. Su comercio es su medio de vida y justo es que deje la utilidad debida para que pueda mantenerse usted con toda su familia. Lo que sí le dice es que debe vender lo justo por lo justo, ¿Entiende?

(Levítico 20: 7)= Santificaos, pues, y sed santos, porque yo Jehová soy vuestro Dios.

Quien suponga que la santidad es un descubrimiento del Nuevo Testamento o el caballito de batalla de alguna determinada denominación, debe entender una verdad trascendente. La santidad no es un lugar donde se llega a través de esfuerzos o mediante el servicio o la fe misma; la santidad es la plataforma obligada para cada creyente que desee, verdaderamente, ser utilizado por el Señor. “¡Mira Señor! ¡Estoy caminando en santidad!” – Era hora, hijo…¡¡Recién ahora voy a poder usarte..!!

(Verso 9)= Todo hombre que maldijere a su padre o a su madre, de cierto morirá; a su padre o a su madre maldijo; su sangre será sobre él.

No abundaré en detalles. Toda maldición pronunciada en contra de alguien, es pecado y si es sobre padre o madre, acarrea muerte.

(Verso 23)= Y no andéis en las prácticas de las naciones que yo echaré de delante de vosotros; porque ellos hicieron todas estas cosas, y los tuve en abominación.

Si tomamos este verso históricamente, habla de la no contaminación del pueblo de Israel, pero si lo vemos en la tipología contemporánea, es el llamado de atención a usted, ciudadano del reino de Dios, para que no haga nada que pueda tenerse como práctica habitual en la República Argentina, país donde está puesto como embajador.

Nadie dice que usted no debe respetar las leyes o la Constitución Nacional de su país de origen, ya que eso sí debe hacerlo un embajador. De lo que yo hablo es de costumbres, modas, prácticas. Mire: si va de embajador oficial a un país donde todavía existe la poligamia (Y usted sabe que los hay), usted no puede, por más que allí sea “normal”), tener más de una esposa, ¿No es cierto?

NI vale la pena después de todo esto agregar el texto del verso 26 donde se le alerta de que no debe consultar a los muertos, (Que es como decir introducirse en sesiones de espiritismo), porque eso fue, es y será abominación para Dios: no ha sido derogado en absoluto por el Nuevo Pacto.

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Hablemos de Doctrina

Si yo le digo ahora: ¡Hablemos de Doctrina!, casi ya le estoy oyendo la primera reacción lógica y natural, automática, instintiva, entendible: ¡¡Querida!! ¿De qué iglesia era este hermano? Tal..- ¡Ah! Entonces no me interesa leer más, va a hablar de su doctrina.

Lo lamento mi estimado amigo o hermano en Cristo. Se ha equivocado usted. Porque si le estoy proponiendo que hablemos de doctrina, es porque vamos a hablar de la única doctrina válida que contiene la Biblia: la Doctrina de Dios.

Tengo una linda relación y una buena comunión con mi Padre celestial. Creo, – incluso -, que podría ser mejor y mayor si no fuera por mis imperfecciones humanas. Es más: estoy seguro que debería ser mejor.

Pero igual me alcanza para decirle a usted que, de las veces que he oído hablar a Dios, nunca le oí decir que él fuera bautista, pentecostal, nazareno, hermano libre, metodista, carismático, menonita, prebisteriano o cosa por el estilo.

Todo lo que se ha limitado a decir en más de una ocasión y la Biblia lo rescata, es: Yo Jehová. Y me alcanza para entender que, o Él no es nada de eso que a veces nosotros, orgullosamente, decimos que somos, o es todo junto, aunque nos cueste entenderlo.

El caso es que su doctrina es una, indivisible, no fraccionable y mucho menos adaptable. Es: Inamovible, así los hombres decidan lo que decidan, piensen lo que piensen, declaren lo que declaren y promulguen lo que promulguen.

Algo quiero que usted recuerde todos los días de su vida: El error del hombre, no detiene el plan de Dios. Apenas, en el peor de los casos para el reino de los cielos, puede demorarlo un poco. ¡Menos mal que Dios es eterno y por eso no sufre de ansiedad ni tiene apuro!

(Hechos 13: 1)= Había entonces en la iglesia que estaba en Antioquia, profetas y maestros.

Ya sabemos que había apóstoles. Podemos suponer, con todo criterio y sin hacer fantasía sin argumento, que también había evangelistas y pastores; aquí se nos añade que había profetas y maestros. Era bastante completa la iglesia de Antioquia, ¿No le parece? Y después da los nombres de los presentes: Bernabé, Simón Níger, Lucio de Cirene, Manaén y Saulo.

(Verso 2)= Ministrando estos al Señor, (Quiero aclararle un punto que por allí todavía es factor de confusión: Dice ministrando. La palabra, en el original, allí es LEITOURGEO. De esa deriva la que normalmente vemos utilizar con frecuencia: LITURGIA, y significa: oficiar como un sacerdote.

La confusión de la que le hablaba radica en que no se debe confundir este término, ministrar, con el de Administrar, que es una cosa totalmente distinta) …y ayunando, ¿Cómo? ¿Es que ya se ayunaba en esa época? ¿No era el ayuno un invento de estos muchachos de la renovación carismática que inunda las iglesias hoy día? ¡Oh!)

…Dijo el Espíritu Santo: apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. (Es curioso; la Biblia no dice que el Espíritu Santo habló por intermedio de; dice que habló y dijo: Así nomás. Con autoridad y decisión.

El Espíritu Santo tiene voz. Audible, mental, silenciosa, como sea el caso y el tiempo y la decisión divina. El tema es: Usted, ¿Conoce esa voz? No sabe las bendiciones que se está perdiendo si sigue pensando que es una cosa volátil, inmaterial, abstracta y…muda). Paréntesis aclaratorio.

(1 Pedro 2: 9-10)= Mas vosotros sois linaje escogido, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia.

Mire; aquí hay tres cosas que es indispensable puntualizar antes de seguir adelante. 1)= El pueblo de Dios, es un pueblo extraordinario. Olvídese ahora de lo que ha visto, oído y palpado en su congregación, en su vida misma y en lo que la palabra extraordinario representa de acuerdo con el uso corriente.

Lo cierto es que extraordinario es, – ni más ni menos -, que lo contrario a ordinario. Ordinario responde a un orden, en este caso, dictado por el sistema visible en el cual nos movemos. Es decir que, ordinario es todo aquello que se nos muestra como más común, corriente y permanente, ya que por pertenecer al ámbito de lo material, el mundo y su sistema se lo muestra a cada paso.

Extraordinario, entonces, es lo opuesto porque no pertenece al sistema del mundo, no es lo frecuente y corriente y, lo que es más difícil de entender, no pertenece al ámbito de lo natural sino de lo espiritual; por lo tanto, es extraordinario porque es sobrenatural. La santidad es algo extraordinario. El mundo no fabrica santos. El poder de Dios sí lo hace. Porque le aviso: usted no es santo; Dios lo está viendo santo en Cristo…

NÚMERO UNO: LA DOCTRINA ES EXTRAORDINARIA, SOBRENATURAL.-

2)= El propósito de la iglesia es evangelizar, para eso está puesta en el mundo. Evangelistas. Así nos llaman los que no nos conocen y nos meten a todos en una misma bolsa. Fíjese usted: ellos dicen que nosotros somos evangelistas. Yo me pregunto si realmente lo estamos siendo…

Entonces, todos los ministerios restantes, ¿Son innecesarios? ¡Para nada! ¡Todo lo contrario! ¿Quién puede desconocer que los apóstoles, los profetas, los maestros y los pastores significan un verdadero puntal de cualquier iglesia que se precie de ser medianamente sólida?

Los restantes cuatro ministerios bíblicos son estricta y altamente necesarios, lo mismo que otros que no figuran en las Escrituras, pero que hoy día aportan muchísimo a la vida de la iglesia: Adoración, Acción Social o Comunitaria, Finanzas, Sanidad Interior, Consejería, Liberación.

¿Has tomado nota? Muy bien, pero debo aclararte muy bien una cosa: Todos estos ministerios son ultra necesarios para trabajar mancomunadamente por un mismo objetivo: hacer discípulos para Cristo. Eso es Nuevo Testamento. Ganar almas, es Antiguo Testamento, no importa lo que te hayan enseñado hoy mismo al respecto.

Escuché, no hace mucho tiempo, un ejemplo perfecto sobre esto. El ejemplo era con respecto a un avión de línea. ¿Cuál es el objetivo de un avión de una línea aérea? Despegar, levantar vuelo, volar y llevarle a usted, que es su pasajero, al lugar que necesita ir.

Ahora bien; todos sus servicios auxiliares, tales como: comida, bebida, música ambiental, cine, confort, buena atención, comodidades, son valiosos e importantes y llevan a mucha gente a que opte por tal o cual compañía, pero no tienen relevancia directa en lo fundamental.

Porque, entienda bien: nadie se subiría a un avión porque se come bien, se ve buen cine, se oye buena música o le atienden de primera, si ese avión no despega, vuelva y lo lleva a usted al lugar al que usted necesita trasladarse, ¿Puede entenderlo?

NÚMERO DOS: LA DOCTRINA ES EVANGELÍSTICA.-

(Hechos 13: 3)= Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron.

Vamos por partes: si el mismísimo Espíritu Santo había hablado y decidido por ellos lo que había que hacer, ¿Para qué, entonces, ayunar, orar e imponer las manos ordenando a quienes partían? ¿Era necesario? Sí, lo era. Porque cada vez que el señor toma una decisión sobre algo, no la ejecuta inmediatamente; primero se la hace saber al pueblo.

Lo que resta, luego, por nuestra parte, es obedecer y poner en marcha todas nuestras armas espirituales, para efectivizarlo. La oración no es para mover a Dios; la oración es para potenciar su trabajo, el de usted.

El ayuno no es para poner orgulloso a Dios de un hijo que no ha probado bocado, el ayuno es para forrarlo a usted de fortaleza espiritual que le permita salir y vencer en Cristo. Tenga en claro esto: Porque usted se pase un día sin comer, Dios no se va a caer del trono de la alegría…

El imponer las manos no es repetir una fórmula simbólica, es transferir una orden y un poder recibidos sobrenaturalmente, a quienes vana  ponerlo en práctica. Es decir: derivar. Luego, en la obediencia de los enviados, habrán de verse los frutos.

NÚMERO TRES: LA DOCTRINA ES OBEDIENCIA INCONDICIONAL A LA VOZ DEL ESPÍRITU.

(Marcos 9: 35)= Entonces él se sentó y llamó a los doce, y les dijo: si alguno quiere ser el primero, será el postrero de todos, y el servidor de todos.

Y tomó a un niño, y lo puso en medio de ellos; y tomándole en sus brazos, les dijo: el que recibe en mi nombre a un niño como este, me recibe a mí; y el que a mí me recibe, no me recibe a mí sino al que me envió.

Básico: la competencia por los lugares de privilegio, es natural en el hombre natural. Jesús deja en claro que el reino no se rige de valores naturales, sino de verdades sobrenaturales. ¡Pero es que es al revés! Sí. El mundo y su sistema carnal están montados al revés.

Lo que está “al derecho” es el sistema de Dios, aunque por poco difundido y practicado, sea este el que parece invertido. Fíjese que en el templo, Jesús no predicaba. ¡No era necesario! La predicación (Anuncio de la victoria de la cruz sobre las potestades satánicas, es para el mundo inconverso! En el templo, Jesús enseñaba.

Su actitud, (La base está al tomar a ese niño en sus brazos), está en la compasión. Sin compasión, no hay redención. Y cuidado que compasión no significa lástima. La lástima viene del alma humana. El mundo incrédulo es capaz de sentir lástima y no por eso va a creer en Cristo. La compasión viene del Espíritu.

Somos herederos del reino de Dios. Nos llenamos la boca en todo mensaje declarando esa verdad y aún pretendiendo creerla. Pero muchas veces nos resistimos a escudriñar, a indagar, a investigar y, por ende, a cambiar o a modificar modos, métodos y conductas, si ellos estuvieran equivocados.

No se olvide usted que un grupo de herederos, antes de comisionar a un letrado para que les gestione la posesión de esa herencia, lo primero que hace, es averiguar muy bien en qué consiste esa herencia. ¿Lo tenemos claro? Jamás podríamos disfrutar una herencia con convicción si no tomáramos plena conciencia sobre qué es lo que vamos a heredar.

Las doctrinas que los hombres han elaborado para fortificar las diferentes denominaciones, han actuado como la historia del pollo hipnotizado. Tome un pollo, póngalo cabeza abajo, tome con una mano su cuello y con la otra tire de sus patas. Trace una línea en el piso con su pico y luego déjelo.

Va a poder ver que el pollo no se mueve, se queda como hipnotizado sin poder apartar sus ojos de esa línea que su propio pico dibujó. Así, en muchas ocasiones, han vivido muchos cristianos para con sus doctrinas denominacionales; sabiendo que no todo es como le contaron que es, pero por las dudas y para no tener problemas con nadie, esa página de la Biblia no la lee, y así tranquiliza su conciencia.

La diferencia entre Dios y el hombre, – entre millones -, radica en que el hombre suma un montón de proyectos y luego espera que Dios los bendiga y los potencie a todos juntos. Dios, en cambio, pese a que es Dios, siempre va construyendo lo suyo de a uno, paso a paso, línea sobre línea, renglón sobre renglón.

(Hechos 13: 4)= Ellos, entonces, enviados por el Espíritu Santo, (entienda por favor: no por alguna comisión de notables cabezones prestigiosos de la denominación: ¡Por el Espíritu!) …descendieron a Seleucia, y de allí navegaron a Chipre.

Y llegados a Salamina, anunciaban la Palabra de Dios en las sinagogas de los judíos, (¡Atrevidos!) Tenían también a Juan de ayudante.

NÚMERO CUATRO: LA DOCTRINA EMANA DEL ESPÍRITU, NO DE LA SABIDURÍA HUMANA.

(Verso 6)= Y habiendo atravesado toda la isla hasta Pafos, hallaron a  cierto mago, falso profeta, judío, (Algo así como un brujo) …llamado Barjesús, (Que significa “hijo de Jesús, aunque naturalmente, no tenía nada que ver con el Señor)

…Que estaba con el procónsul Sergio Paulo, varón prudente. (Preste atención: no es nuevo que donde hay una representación del poder humano, – Y un procónsul lo era -, muy cerca habrá brujos, adivinos, o cualquier otra expresión del ocultismo. Hoy, eso mismo se sigue manifestando con tarotistas, quirománticas, astrólogas, videntes, médium, parapsicólogas, etc.)

…Este, llamando a Bernabé y a Saulo, deseaba oír la palabra de Dios. (Los gobernantes ya están hartos de la palabrería inconsistente del esoterismo, de la filosofía hueca del orientalismo, del discurso sin bases del humanismo psíquico y hasta de la charlatanería estupidizante de la milagrería chabacana.

Los gobernantes están ávidos de oír la Palabra de Dios, exenta de todo discurso religioso humano, y no vacilarían en llamar y convocar a hombres o mujeres capaces de suministrársela, si pudieran saber con certeza quien la posee con autenticidad y convicción.)

NÚMERO CINCO: LA DOCTRINA ES ANSIADA POR EL MUNDO EN TODO NIVEL.-

(Verso 8)= Pero les resistía Elimas, el mago (pues así se traduce su nombre), procurando apartar de la fe al procónsul. (¿Cuántos saben que Satanás apunta todos sus cañones a apartar de la fe a los que anhelan tenerla, y mucho más si tienen potestad sobre naciones?

Muchos viven preocupados por evitar el pecado y esa pelea les impide estudiar las tácticas y estrategias del enemigo. Evitar el pecado es bueno, pero ignorar ex profeso la actividad satánica es malo. Si el diablo logra restringir la revelación, no necesita de su pecado, le extingue igual.

NÚMERO SEIS: LA DOCTRINA INCLUYE GUERRA ESPIRITUAL.-

(Verso 9)= Entonces Saulo, que también es Pablo, lleno del Espíritu Santo, fijando en él los ojos, dijo: ¡oh lleno de todo engaño y de toda maldad, hijo del diablo, enemigo de toda justicia! ¿No cesarás de trastornar los caminos rectos del señor?

A primera lectura, daría toda la sensación que Pablo, irritado y molesto porque el mago estorbaba su mensaje, lo encara como para pelearlo y sacarlo del medio. La reacción y el énfasis, parecería mostrar una actitud más que una convicción: una reacción casi caprichosa muy parecida a la de muchos de nosotros cuando no nos podemos salir con la nuestra. Pero sin embargo, la escritura da suficientes pistas de que no fue tan así, tan epidérmico, tan humano, tan carnal.

Lo primero que dice, – Y no innecesariamente, la Biblia no trae un comentario, una palabra, un punto o una coma de más -, es que Pablo estaba lleno del Espíritu Santo, con lo que de arranque hay que entender que todo lo que dijera luego, iba a ser movido, impulsado y guiado por el Espíritu que lo llenaba.

Lo segundo que vemos, es que Pablo no se limitó a cerrar sus ojos, inclinar su rostro y orar fervientemente al Señor para que Él tomara control, dominio y autoridad sobre el porfiado brujo. Vio que era tiempo de dejar de lado la oración sacerdotal, (Ruego, clamor, súplica, intercesión), y adoptó la oración del rey, (Somos un pueblo de reyes y sacerdotes), y fijó rectamente sus ojos en el mago.

Un hijo de Dios, cuando ora por un hermano, cierra sus ojos y se deja llevar por el Espíritu Santo a lo que es un compartir de fe, de amor y de adoración conjunta, pero cuando se enfrenta al diablo, haya ocupado o influido este el cuerpo que haya ocupado o influido, la cosa es sin cuartel.

No por la persona, que es una pobre criatura del Señor, a la cual Él desea liberar, sanar y restaurar, sino por la presencia maligna que opera a través de ella. Entonces párese sobre sus pies, abra bien los ojos para evitar sorpresas traicioneras, y batalle espiritualmente, cara a cara con el enemigo encarnado.

Eso es lo que hizo Pablo y por eso dijo todo lo que dijo. Al igual que con la joven a la que reprendió un espíritu de adivinación, el asunto no fue por reacción emotiva, de ira o humana: fue por discernimiento.

NÚMERO SIETE: LA DOCTRINA INCLUYE DISCERNIMIENTO ESPIRITUAL.-

(Verso 11)= Ahora, pues, he aquí la mano del señor está contra ti, y serás ciego, y no verás el sol por algún tiempo. E inmediatamente cayeron sobre él oscuridad y tinieblas; y andando alrededor, buscaba quien le condujese de la mano.

Me pregunto cuantos, en esta situación, hubieran optado por llamar a la policía para que se llevara preso al brujo y así poder predicarle tranquilo al procónsul. Pablo hizo lo que debía hacer: invocó el poder de Dios, lo declaró, lo decretó, lo potenció y lo puso en marcha. Dios respondió y produjo lo que cuenta el relato.

(Verso 12)= Entonces el procónsul, viendo lo que había sucedido, (¡Espere un momento! ¿Qué fue lo que vio el procónsul que lo conmovió? ¿Acaso a un hombre enojado, Pablo, echando culebritas y viboritas por la boca, en contra de su brujo privado?

No. Vio el resultado. Vio el poder de Dios, manifestado en todo su sobrenatural esplendor (El procónsul era un hombre culto, inteligente, al que no iban a convencer con discursos o palabritas), lo vio con total claridad y, esencialmente, vio sus resultados, del que si bien esta escritura no hace referencia, no pudo haber sido otro que un desparramo de brujo y una estampida notoria, chillona y evidente de un batallón de demonios. Porque, agrega: …el pr0oconsul, viendo lo que había sucedido, creyó maravillado de la doctrina del Señor.

NÚMERO OCHO: LA DOCTRINA ES PODER DE DIOS.-

Recapitulemos…

Luego de lo visto, no podemos poner en duda absolutamente, que la doctrina cristiana, la sabia doctrina cristiana, la “sana” doctrina, como se la conocen en tantos lugares de culto, muestra siete pasos muy claros y una conclusión inapelable producto de los mismos, mire:

1)= Es Sobrenatural, Extraordinaria.

2)= Es Evangelística.

3)= Es Obediencia a la Voluntad de Dios.

4)= Es Global, Abarcativa, No sectorial ni Denominacional.

5)= ES Ansiada y Necesitada por el Mundo Incrédulo.

6)= ES Guerra Espiritual Activa, no Declamada ni Teórica.

7)= Es para poder Discernir qué es de Dios y qué no es de Dios.

En Suma: la única doctrina posible, bíblica y totalmente apartada de pseudo-análisis humanos que jamás llevaron a ninguna parte concreta, es PODER DE DIOS MANIFESTADO en forma Sobrenatural y Extraordinaria; es apta para cualquier congregación de cualquier iglesia local porque Dios no hace acepción de ellas; es una batalla que necesita soldados valientes y no temblorosos e indefinidos hombres timoratos, contando con un discernimiento que reduzca al mínimo las posibilidades de error y se potencie en el marco de la obediencia del hombre para con el propósito y la voluntad de Dios para este tiempo. ESO ES LO QUE EL MUNDO BUSCA Y NECESITA PORQUE TODOS SUS SABIHONDOS ESQUEMAS SE LE ESTÁN CAYENDO.

La gran pregunta final, es, entonces: ¿Estamos en condiciones de predicar hoy mismo esa doctrina? De tu respuesta, depende tu futuro como iglesia.

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Simiente de Otro Lugar

Yo me pregunto en este día: ¿Habrá alguien que sostenga, de pronto y con sincera convicción, que lo de la guerra espiritual es solamente una tesis que emana de ultra-espiritualistas o, mucho peor, de un grupo tan fanático como aquellos que componen las sectas más peligrosas?

Creo, sinceramente, que de ser así, algunos deberían orar abierta y francamente al señor y pedirle que les muestre todo lo que aún ignoran pese a su mejor buena voluntad. Y si temen exagerar, pedirle también que no permita que se equivoquen, exageren o interpreten las escrituras a su antojo.

Con ese antecedente, y creyendo que Dios lo hará, la Palabra misma será revelada ante sus ojos y la lucha real de cada creyente, que cada hijo de Dios tiene por estas horas en lo espiritual, le será manifestada personalmente, sin necesidad de que ningún ungido especial tenga que venir a enseñárselo.

Sólo una cosa: entre a la presencia de Dios como alumno principiante dispuesto a aprender todo lo que su papá le enseñe, y quizás salga de su presencia transformado en maestro. Pruebe entrar como un maestro que porque circuló por aulas, seminarios, institutos u otros altos estudios cree saberlo todo, y comprobará que todavía no ha adquirido, delante de Dios, ni siquiera categoría de alumno.

(Génesis 3: 1)= Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer:

No es importante saber si la serpiente andaba parada sobre su cola, o si tenía dos patas, como todavía se suele discutir por horas y horas en algunos sitios. No importa eso. ¿No está explicado? Entonces, para el propósito de Dios, eso no es de primer interés.

Lo que sí interesa es que la serpiente era un espíritu, era un animal. No tengo tiempo ni espacio, pero si usted lee todo el contexto va a ver que Dios mismo dice que la serpiente era un animal. Aprenda: diablo no es un espíritu; diablo es todo aquello que se deja influenciar por un espíritu, sea humano o animal.

(Verso 9)= Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú? Y él respondió: oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí. Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses? Y el hombre respondió: la mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí.

Fíjese usted un detalle: adán no le echa la culpa a Eva de su desobediencia, que es como se ha difundido esta anécdota dentro de todas las escuelitas bíblicas. ¡Mucho peor, todavía! ¡¡Adán le echa la culpa a Dios!! Porque le dice algo así como: …Si tú no me hubieras dado a esa mujer…

…Entonces Jehová Dios dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: la serpiente me engañó, y comí.

Eva dijo la verdad. Porque Eva no estaba presente cuando adán recibe las órdenes. El pecado entra al mundo por un hombre, no por una mujer. Adán, como una gran mayoría de hombres, fue poco comunicativo. No le explicó bien la doctrina a Eva. Y Eva, no se olvide, es la representación de la iglesia, así que estamos igual que hoy: gente que no sabe, no quiere o no puede predicar el verdadero propósito de Dios y entonces Eva anda engañada.

…Y Jehová dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias, (Segunda escritura) y entre todos los animales del campo; (Tercera; y no se necesitan más) sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida.

Y aquí viene la profecía mesiánica que le da validez a todo el mensaje del reino. La razón por la cual Cristo tenía que venir. No era por lo de David ni por lo de Israel. Es por el propósito original del Génesis. No tiene nada que ver con un reino judaístico, el enemigo aquí no es Roma; ¡Es Satanás!

¡Y la promesa de traer un rey era para sustituir su reinado! No uno nacional, literal y político. Y trae una profecía de doble referencia; algo que habla de un hoy, literal, físico, y proyecta un principio futuro y espiritual. Dios habla así en la Biblia; tiene que aprender usted a separar cuando Él transforma su hablar.

…Y pondré enemistad entre ti, serpiente, y la mujer, (Aquí la palabra mujer es la palabra varona, varón, varona, le habla al ser humano. Sólo que él está proyectando a la mujer porque fue la que tuvo el encuentro. ¿Y cuantos saben que hay enemistad entre los hombres y las serpientes? Es normal.

Aunque algunos, por allí, se las ponen de collar, pero ese es otro asunto mucho más peligroso) …Y entre tu simiente (Allí sale de la dimensión natural y pasa a la espiritual), y la simiente suya; (Aquí establece una guerra permanente entre dos reinos. Jesús es semilla no nacida por voluntad de hombre, pero es también simiente de mujer porque María provee el vientre. María provee el niño. Dios nos da el Hijo.)

Y Dios le habla a Lucifer y le dice: …La simiente tuya y la simiente de una mujer tendrán enemistad, pero la simiente de la mujer va a herir tu cabeza, tu gobierno, tu autoridad. No es una calavera, es el gobierno; las puertas de la ciudad son el gobierno de un reino.

Somos simientes de Abraham en Cristo Jesús; somos hijos de Dios, una extensión de la simiente. Apocalipsis habla que los hijos de la mujer que guardan el testimonio tienen guerra con el dragón, con el antiguo Satanás.

De manera que nosotros somos la simiente de la mujer. La palabra simiente es la palabra zera en el hebreo, y significa en una traducción más amplia: semilla, linaje, semen. Es decir: una unidad con potencial procreativo.

Dios tiene que introducir en la tierra una simiente de otro lugar, único modo de recuperar lo perdido en el huerto. Pero lo tiene que hacer a través de un símbolo, de la tipología, única manera que Satanás no pueda enterarse antes quien será que vendrá para arrancarle la cabeza.

La Palabra nos dice en corintios que, si Satanás hubiera sabido que Cristo era quien era, no le hubiera crucificado. Ninguno de los príncipes lo sabía. Por eso es que a veces ni la iglesia entiende el Antiguo Testamento; lo que tiene que entender es a Génesis, entonces es cuando todo el resto toma sentido.

Y comienza a tomar simiente de otro lugar. Caín mató a Abel y Abel es sustituido por Set. Set significa “simiente de otro lugar”. Sombra y tipología. Sara fue estéril; simiente de otro lugar. Rebeca fue estéril; simiente de otro lugar. Raquel fue estéril; simiente de otro lugar.

Eso produce doce tribus que llegan a llamarse Israel. Pero el profeta dice que Israel “trató de dar a luz”, pero sólo puedo dar a luz viento; fue estéril. ¿Qué significa todo esto? Simple, Ya está dicho. Que la simiente tiene que venir de otro lugar. Entienda: no vino por Leví, vino por Judá.

María fue virgen; simiente de otro lugar. La iglesia no nace por voluntad de hombre o de carne; la iglesia nace por simiente incorruptible. Simiente de otro lugar; nacido de arriba, no nacido de abajo. Somos la simiente destinada a derrotar al gobierno de la simiente de Satanás.

Pero; ¿Y la simiente de Satanás, cual es? ¡Que problema! ¡Los espíritus no se procrean, no tienen semen! ¿Cuál es la simiente de Satanás? No estoy hablando de demonios, hablo de la simiente, de la raíz que tenemos que derrotar para tener victoria sobre principados y potestades.

La simiente de Satanás está en Caín. Ahí comienza la enemistad entre simientes. Cuando mata a Abel, Caín es expulsado y sale hacia el oriente del Edén. Dios declaró que el que tocara a Caín sería castigado siete veces. Caín fue quien instituyó la primera ciudad en toda la Biblia. En directa rebelión contra Dios. Dios dijo “esparcirse”; él los agrupó. Y todavía hoy el hombre quiere amontonarse en las ciudades cuando desde el aire, lo que más se ve, es tierras y tierras no habitadas.

Caín edifica una ciudad, centro de pecado, para cercar, sujetar y confinar. Dios había dicho “llenad la tierra” y Caín dijo: No, nos quedamos aquí. ¿Sabías que todas las religiones al este, al oriente de donde estaba el huerto, son religiones anti-cristianas? Es lo que hoy todavía se denomina como La Ventana 10-40. Caín salió y dijo: pues yo adoro a Dios como me da la gana. De ahí para allá, es todo anticristo. La raíz: rebeldía.

Dios le dijo a Caín: “vas a labrar la tierra”. Los hijos de Caín dijeron: “Nosotros vamos a criar ganado”. Simiente de Caín; Jubal inventó los instrumentos de música para la astrología. Tubal-Caín, el otro hijo, fue un artífice; inventó las armas de guerra para violencia. Todos simiente de Caín. Lamec fue homicida y polígamo; comenzó a tener más de una mujer. Y tuvo la osadía de decir: yo también maté y si Caín será vengado siete veces, yo seré vengado setenta veces siete.

¿Sabe usted por que Dios no quiso matar a Caín y lo dejó sellado para que saliera errante. Porque Dios nunca quiere juicio. Dios pensaba que con la prueba, quizás produciría arrepentimiento, y de ese modo poder volver a administrar gracia.

La gracia siempre ha existido. Dios le dice a Caín: ¿Por qué te has ensañado? ¿Y por que ha decaído tu semblante? Después le dice: Si bien hicieres… No le dijo: Si hubieras hecho bien… Caín trajo como ofrenda una ensalada; ¡Pero Dios quería un churrasco!

Entonces Dios le habla a Caín y le dice: Caín…¡¡No me gusta la ensalada!! Pero no lo castiga como en la mayoría de nuestras iglesias, sino que le dice más o menos así: Mira Caín…saca esa ensaladita rápido de mi vista y vamos a olvidarnos de eso que pasó, si? Y ahora tráeme un churrasquito, quieres? Y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta; pero aún en tu estado caído Caín, ¡Tienes dominio sobre el pecado!

Estaba imputada una parte del ser, pero una decisión lo cancela. Cuando usted nace de nuevo, nace de nuevo porque decide nacer de nuevo. Caín está sentado. Dios le está administrando gracia y él hace lo que la mayoría de nosotros suele hacer: Cuando termines, voy a hacer lo que yo estaba pensando hacer. Acaba Dios de administrarle gracia y sale y mata a su hermano.

Dios le dice: ¿Qué has hecho? ¿No sabía Caín lo que había hecho? ¿Quién se acercó a quien? ¿Caín a Dios o Dios a Caín? Dios se acerca. ¿Y que está tratando de hacer? DE hacer entrar en razones a Caín…

Ya ha matado al hermano, y aún así le dice: ¿Qué has hecho? Es como si le estuviera diciendo: Si me dices la verdad y te arrepientes sinceramente, te perdono… Pero Caín le dice: ¿Y a mí que? ¿Yo soy guarda de mi hermano? Entonces Dios dice: Ahora, por cuanto has hecho esto; no porque yo te castigué, sino porque lo produjiste…

Esa es la gracia desde el principio. Pero la simiente continua aumentando porque ni él ni sus hijos entienden. Entonces Satanás tiene la osadía más grande de todas y va a empezar a tratar de pervertir la simiente de Dios.

(Génesis 6: 1)= Aconteció que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la faz de la tierra, y les nacieron hijas, que viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas.

Y dijo Jehová: no contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne; mas serán sus días ciento veinte años. Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de los hombres, y les engendraron hijos. Estos fueron los valientes que desde la antigüedad fueron varones de renombre.

Toda la humanidad estaba pecando tras la simiente de Satanás. El mismo linaje de Set se pervirtió. Ahora: si aquí hace una aclaración y menciona a los hijos de Dios teniendo relaciones con las hijas de los hombres.

Esto es un problema, porque hijo de Dios solamente hay uno en el Antiguo Testamento, y es adán. Para ser hijo de Dios hay que nacer de arriba, entonces hace una aclaración y una distinción y menciona a hijos de Dios casándose con hijas de hombres.

Esta relación perversa produce gigantes, y vale la pena mencionar que eran los gigantes los que mantuvieron al pueblo sin herencia. ¿Por qué sabemos que esto es así? Sólo había un hijo de Dios: adán. El próximo hijo de Dios es Cristo, primogénito, y ahora es popular el término:

Todo el que nace de arriba es hijo de Dios; el resto es hijo de hombres. Por eso Cristo decía: ¿Quién dicen los hombres que el hijo del hombre es? Porque tenía que llamarse la simiente de una mujer, varona o varón. Es decir: era Dios encarnado.

No hay mención de ángeles femeninos en toda la Biblia. Y en los cinco lugares donde el término “hijos de Dios” es mencionado en el Antiguo Testamento, siempre se refiere a los ángeles. Ahora bien: estos ángeles, son ángeles caídos; son ángeles pervertidos ya, trabajando con Satanás, buscando eliminar la promesa de la simiente.

Y para pervertir todo lo que era hijo que venía de parte de Dios, cohabitaron, se manifestaron con cuerpo, abandonaron su lugar, nunca volvieron a ser espíritu, se rebelaron a su dimensión, se quedaron en la tierra y tuvieron hijos con hijas de hombres; una perversión satánica. No hay personas en el evangelio, extraídas del satanismo, que no relaten haber tenido sexo con Satanás. Vamos a comprobarlo.

(2 Pedro 2: 2)= (Hablando de falsos profetas y maestros), …Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de las cuales el camino de la verdad será blasfemado, y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas.

Tenga cuidado con los que hacen mercadería del evangelio. “¡Te vendo tal cosa que fue traída de no sé donde, para sanarte no sé qué cosa!”. Hay sanidad en Dios y no hay un método determinado para que Él obre en sanidad.

Pero no necesita Dios que alguien viaje a una selva, a una montaña, a un país determinado y ni siquiera al mismísimo Israel, también llamado “Tierra santa”, para sanar a alguien con alguna clase de elemento traídos de esos sitios. Eso no es Dios. Eso es diablo mencionando a Dios.

…Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme. Porque si Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que arrojándolos al infierno los entregó a prisiones de oscuridad para ser reservados a juicio;

Aquí nos dice que llegó el tiempo en que Él los juzgó y los aprisionó. Judas nos declara un poco más al respecto:

(Judas 6)= Y a los ángeles que no guardaron su dignidad, (Esta palabra está implicando que no guardaron su función), sino que abandonaron su propia morada, (Esto es: se manifestaron), los ha guardado bajo oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio del gran día; como (Igualito que, igual como sucedió en) Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manea que aquellos, (Los ángeles), habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno.

Y vemos la osadía de Satanás al tratar de producir un semen falso. Dividiendo el espermatozoide, hoy día, ciertos científicos aseguran que se podrían obtener seres conforme a nuestro gusto y elección. Eso es una perversión de la creación de Dios. Simiente de Satanás, es.

Entonces vemos que si Satanás no se puede procrear, no tiene poder creativo, pero tiene que producir simiente, de la única manera que lo puede hacer es ¡Tomando a uno que sí tiene poder de procreación, a uno que sí tiene simiente y pervertirlo! Es decir: rebelión. Y está entre medio de nuestras orejas.

Satanás quiere pervertir su sangre y engrandecer su carne. La perversión de Satanás, siempre produce carne grande, gigantes, el ego, el yo, el humanismo. La glorificación de la carne es el centro del humanismo y el liberalismo en la tierra. Es el espíritu de iniquidad que ya opera entre nosotros.

En Tesalonicenses se dijo que ya estaba en acción. En 1 Juan 3:8 dice que el que practica pecado es un diablo. Si usted cae se le perdona; pero si lo practica, es diablo. En Apocalipsis dice que el dragón, la serpiente antigua, hace guerra con los que guardan el testimonio y la autoridad de nuestra conciencia a Dios. ¡El reino de Dios tiene que ser entregado a Dios!

Lo vemos con otra historia famosa de escilita dominical. David es el prototipo. Trataron de darle la armadura tradicional y religiosa, y no funcionó. Él dijo: ¡Al diablo con la tradición! ¡Dame la roca! ¡Dame a Cristo!

Y le destrozó la cabeza al diablo. ¿Nunca se ha preguntado como, siendo un gigante tan grande, Goliat, no le metió un cascotazo en alguna otra parte de su voluminoso cuerpo? ¡Tipología! ¡La cabeza! ¡La simiente de Dios va a herir a la simiente de Satanás en la cabeza!

Las cinco piedras que utiliza David aquí (¿Jamás ha pensado usted por qué son cinco?) son los cinco ministerios. Apóstoles, Profetas, Evangelistas, Pastores y Maestros constituyen las armas con las cuales la iglesia herirá en la cabeza a Satanás. ¿Y por qué aún no ha podido..? Porque está usando solamente una piedra: la del pastor. No funciona.

¿Qué le dijo David al gigante? ¿Le dijo: te voy a matar porque eres muy malo? ¿O acaso le dijo: voy a matarte porque te lo mereces? ¿O tal vez: voy a matarte porque soy mejor que tú y tengo más puntería? No. Le dijo: Te voy a matar porque eres incircunciso, es decir: corruptible. Y yo soy incorruptible. Yo tengo pacto con Dios y tú no. Si él pudo, eso es todo lo que usted necesita para poder también.

LA rebelión, cuidado, no significa que usted rompe sillas o patalea. LA peor rebelión es la silenciosa. Oír la verdad y no hacerla: Anticristo. Todo lo que se opone a Cristo, es anti-cristo. El que no congrega, desparrama. O está usted en el propósito o está en pecado. AMARTIAS: pecado, significa NO DAR EN EL BLANCO. Saber que hacer y no hacerlo, es rebelión. Y rebelión es Pecado.

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Claves Para la Restauración

Quiero dedicar el espacio que aquí está usted comenzando a recorrer, a todos esos soldados del ejército de Dios, que procurando pelear la buena batalla, han sido heridos con mayor o menor gravedad por la metralla del pecado.

A todos esos que, por una u otra causa, se han apartado no sólo de la iglesia estructural del Señor sino también de la real y genuina, y ahora andan nuevamente vagando por el mundo arrastrando un tremendo estigma permanente: el de lisiados espirituales.

Quiero dedicar esto a los que, aún congregándose oficial y nominalmente, están enfermos de frustración, decepción, descreimiento, resentimiento, amargura, rencores, rebelión y, obviamente, altísimo rechazo y repulsión a lo que llaman y consideran como “la maquinaria evangélica”.

Y quiero extender esta dedicatoria, cosa que no me has leído ni oído hacer antes, a todos los siervos, hermanos e hijos de Dios reunidos en cualquier sitio de adoración que, sin vivir estas cosas, pueden ser usados para restaurar a los caídos y devolverlos al lugar en el que el señor desea que estén.

Comencemos por el principio: ¿Qué significa Restaurar? Según cualquier buen diccionario: Recuperar o recobrar – Reparar, volver a poner algo en el estado o la estimación que tenía – reparar una pintura, escultura, edificio, etc., del deterioro que ha sufrido.

¿Y para que sirve la restauración? Tomemos como ejemplo un buen cuadro deteriorado; un Picasso, por ejemplo. Para poder volver a disfrutar de la belleza, riqueza y expresión que esa pieza de arte tenía y que, por causa de algún deterioro, ha perdido transitoriamente.

Pregunto: ¿Se le ocurriría a un restaurador de pinturas, una vez concluido su trabajo, pararse frente al cuadro en la galería donde el restaurado es expuesto, a decirle a todo el mundo que si no fuera por él, eso sería una porquería que ya no serviría para nada? Creo que no. Hizo su trabajo, recibió su justa retribución por ello, y desapareció.

Pregunta anexa: con la restauración de los soldados del señor heridos en combate, ¿Sucede exactamente lo mismo? Evalúalo tú mismo. Acompáñame ahora a la lectura del texto que sigue y deja que el Espíritu santo te hable por medio de él en este mismo momento.

(Eclesiastés 3: 1-15)= Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora. Tiempo de nacer y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado; tiempo de matar y tiempo de curar; tiempo de destruir, y tiempo de edificar; tiempo de llorar y tiempo de reír; tiempo de endechar, (La endecha era una canción triste), y tiempo de bailar; tiempo de esparcir piedras, y tiempo de juntar piedras; tiempo de abrazar, y tiempo de abstenerse de abrazar; tiempo de buscar, y tiempo de perder; tiempo de guardar, y tiempo de desechar; tiempo de romper, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de hablar; tiempo de amar, y tiempo de aborrecer; tiempo de guerra, y tiempo de paz.

¿Qué provecho tiene el que trabaja, de aquello en que se afana?

Yo he visto el trabajo que Dios ha dado a los hijos de los hombres para que se ocupen en él.

Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin.

Yo he conocido que no hay para ellos cosa mejor que alegrarse, y hacer el bien en su vida; y también que es donde Dios que todo hombre coma y beba, y goce el bien de toda su labor.

He entendido que todo lo que Dios hace será perpetuo; sobre aquello no se añadirá, ni de ello se disminuirá; y lo hace Dios, para que delante de él teman los hombres.

Aquello que fue, ya es; y lo que ha de ser, fue ya; y Dios restaura lo que pasó.

Usted sabe que el análisis aséptico, casi técnico de las escrituras llama, a este libro de Eclesiastés, uno de los libros “sapienciales”. Sapiencia tiene que ver, como es obvio, con sabiduría. La diferencia entre la interpretación espiritual a la humanista, es el origen de esa sabiduría.

Vamos por partes: el nombre Eclesiastés, se deriva de la palabra griega Ecclesia y significa: “Alguien que habla a una asamblea”. La palabra hebrea que le corresponde, es Qoélet, que quiere decir: “Uno que se dirige a una asamblea”. Esto es lo que ha hecho que muchas veces, este libro, haya sido traducido como El Predicador.

Si usted lo lee atentamente y se atreve a pasar por alto cierto “tufillo” pesimista que parece contener, va a descubrir que evoca un tiempo en que las respuestas tradicionales a las grandes preguntas sobre el significado de la vida, habían perdido su relevancia.

El texto que en este estudio hemos elegido, y que dicho sea de paso debe ser el más conocido y difundido de este libro, deja perfectamente en claro que la vida humana, su vida, se desenvuelve en cuatro fases.

Cuatro fases consecutivas, cronológicas e inamovibles para su crecimiento, pero en este caso específico, para la restauración. Cuatro fases que de ninguna manera puede usted evadir, ni tergiversar, ni ignorar y mucho menos desconocer. Si verdaderamente usted desea madurar en Cristo; si realmente desea restaurar o ser restaurado, tiene que tenerlas presente, superarlas y dejarlas atrás. Sígame con atención.

PRIMERA FASE: Las Diferentes Estaciones, Puntos, Jalones, Hitos, Mojones de su Vida.

(Versos 1 y 2)= Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora. Tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado.

Si el valor de la retribución falla, quizás exista algún orden cósmico que le de sentido a la vida, porque cada cosa tiene su tiempo, o forma parte de un ciclo que, si realmente usted quiere crecer, tiene que vivir, tiene que pasar. Pero recuerde: pasar no es llegar allí y quedarse. Pasar es llegar, atropellar, pasar y dejar atrás.

No comprendemos, en nuestra limitada estructura humana donde todo buscamos razonarlo, que realmente así como hay un hermoso tiempo para nacer, también haya un – nos parece -, tenebroso, inquietante y hasta odioso tiempo de morir.

Es por eso que muchas pseudo-religiones han creído encontrar en la teoría de la reencarnación una especie de bálsamo que pueda contener emocionalmente a quienes viven aterrorizados con la idea de la muerte como negro telón final detrás del cual no hay nada.

(Hebreos 9: 27)= Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después el juicio.

SEGUNDA FASE: Las Emociones.-

(Versos 3 y 4)= Tiempo de matar, y tiempo de curar; (Literalmente, como muchos gustan todavía ver a las escrituras, esto no puede ir más allá de una contingencia ligada con una guerra, con una batalla física. Espiritualmente, en cambio, la cosa sí tiene que ver con lo emocional, con el alma, ya que habla de matar la carne, de crucificar el yo y, naturalmente, de curar el alma, los resentimientos, los odios, los rencores, las raíces de amargura)

…Tiempo de destruir, y tiempo de edificar; (Destruir viejas y ya inútiles estructuras y edificar nuevas con palabra fresca y plena de revelación) Tiempo de llorar, y tiempo de reír; (Esto tiene que ver con lo que podemos leer en Romanos 12:15, donde dice: Gozaos con los que se gozan, llorad con los que lloran. Es decir: compartir alegrías y sinsabores con el prójimo.) Tiempo de endechar, y tiempo de bailar:

La palabra original que corresponde a Reír, aquí, es la palabra Sachaq, y significa: regocijarse, entretenerse, jugar, burlarse, molestar, ridiculizar; aunque SACHAQ, primordialmente, significa Reírse y ocasionalmente tiene el sentido de Jugar.

Un caso es el que se lee en Job 40: 20: Ciertamente los montes producen hierba para él; y toda bestia del campo retoza (SACHAQ – JUEGA) allá. También cuando las personas bailan, se ríen o tocan música durante una celebración.

2 Samuel 6:5 dice: …Y David y toda la casa de Israel danzaban (SACHAQ) delante de Jehová con toda clase de instrumentos de madera de haya; con arpas, salterios, panderos, flautas y címbalos. Y en el final del verso 21, David mismo dice: …Por tanto, danzaré (SACHAQ) delante de Jehová.

También SACHAQ se refiere negativamente al comportamiento de muchedumbres burlonas y alborotadoras que se juntan para ridiculizar a alguien y así entretenerse, como en Jeremías 15:17: …no me senté en compañía de burladores (SACHAQ).

Finalmente, SACHAQ es la raíz que conforma el nombre Isaac, que como sabemos, significa más o menos literalmente: “El que causa risa”.

TERCERA FASE: Los Proyectos e Iniciativas.-

(Versos 5 al 7)= Tiempo de esparcir piedras, y tiempo de juntar piedras; tiempo de abrazar, y tiempo de abstenerse de abrazar; (Aquí vale la pena aclarar que lo de las piedras tiene que ver con los proyectos o las iniciativas laborales, en tanto que lo de abrazar y abstenerse de abrazar, forma parte de los proyectos e iniciativas sentimentales y afectivas.

A esto último, Pablo lo reflotará en 1 Corintios 7:5 cuando dice: …No os neguéis el uno al otro, (Es tiempo de abrazar, amar, tener relaciones sexuales en el matrimonio), …a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos sosegadamente de la oración; (Tiempo de abstenerse), …y volved a juntaros en uno, (Otra vez: tiempo de abrazar), …par que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia.

Tiempo de buscar, (Buscar a y DE Dios, de su palabra, es decir: un proyecto o una iniciativa espiritual), y tiempo de perder, (Trivializar, estar en lo superfluo). Tiempo de guardar, (Los mandamientos), y tiem0po de desechar; (Dejar de lado lo que no nos sirve. Examinarlo todo y rescatar lo bueno, obviamente, desechando lo que no lo es.)

Tiempo de romper, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de hablar; (A propósito de esto; en muchas ocasiones nuestros proyectos o iniciativas nos llevan, especialmente, a hablar fuera de tiempo con resultados negativos.

En el libro del profeta Amós, cuando él llama al pueblo al arrepentimiento, acota en el capítulo 5 y verso 13: Por tanto, el prudente en tal tiempo calla, porque el tiempo es malo.

CUARTA FASE: Las Relaciones.-

(Verso 8)= Tiempo de amar, y tiempo de aborrecer; tiempo de guerra, y tiempo de paz.

Acá hay algo que se debe tener en cuenta para entender lo escrito: son parámetros. Nadie podría aborrecer lo que le resulta indiferente; aborrecerá lo que ha amado o lo que ama. Hay un ejemplo bastante claro dado por Jesús mismo en el evangelio de Lucas 14:26: Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aún su propia vida, no puede ser mi discípulo.

Resulta obvio interpretar que el modo que Jesús utiliza este término aquí es el que equivale a abandonar, una de sus acepciones, no algo que se parece al odio como normalmente lo usamos ahora, a un segundo lugar, darle menor valor e importancia, cambiar el orden de prioridades.

Lo segundo también es parámetro de relación. Primero: jamás podrá alguien saber qué es la paz, si no supo antes qué es la batalla, la guerra. Y segundo: la paz siempre proviene, necesariamente, como consecuencia consecutiva de una guerra, de un conflicto si le gusta a usted más esta palabra.

En estas cuatro fases perfectamente delineadas, en estos ocho versículos, se nos muestra con claridad dos puntos esenciales. El primero, corresponde al sentido global de la vida. Fíjese que en el comienzo, en el verso 2, encontramos un polo de la vida: Tiempo de Nacer.

En el verso 8, después de todo lo visto, encontramos el otro polo, la otra punta, que no es precisamente la muerte: Tiempo de Paz. El hombre natural nace preparado para caminar hacia la paz. El sistema del mundo y toda su perversa estructura no se lo permite y lo hace entrar en guerra interna, en conflicto.

El creyente, un día, re-nace en Cristo, y camina su vida espiritual en búsqueda de la paz de Cristo. No le resulta fácil, porque las fuerzas satánicas tratan de impedírselo. Esa allí, entonces, donde entran en un conflicto trascendente llamado Guerra Espiritual.

Ahora bien: para tratar de llegar a ese estado de madurez que se nos manda, debemos atravesar estas fases, estos ciclos, y superarlos. La tendencia muestra que una gran mayoría opta por el recurso de evadirlas.

A esta actitud, la ciencia secular, e coloca un rótulo bastante feo: Esquizofrenia. No hay escritura que asegure al creyente que la vida en Cristo sea una novela rosa. Sí que debe vivir cada fase, cada ciclo, cada alternativa y superarla, para recién después pasar a la siguiente.

(Romanos 12: 2)= No os conforméis (Resignéis, aceptéis sin luchar) …a este siglo, (A este KOSMOS, que es como decir: a este sistema.) …sino transformaos (Cambiar totalmente de blanco a negro, de negro a blanco, de oscuridad a luz), …por medio de la renovación de vuestro entendimiento, (Note que la renovación es del entendimiento, no de las formas, de los métodos o de las costumbres. Eso es una consecuencia en todo caso, no lo fundamental) …para que comprobéis cual sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

En nuestro sistema natural y cotidiano, (Y aún en nuestras congregaciones), hay personas y entidades totalmente congeladas en el tiempo. Tarde o temprano van a caerse, porque sólo la sucesión (Es decir: el cumplimiento cronológico), de los ciclos hace posible la renovación.

Por ejemplo, el liderazgo. En todos los planos, (Y la iglesia como institución humana, no está al margen), es notorio y la Biblia lo muestra con claridad y los libros de historia secular también, que para cada tiempo, Dios levanta un nuevo tipo de liderazgo.

Lo mejor que podemos hacer es sujetarnos al liderazgo de cada tiempo de Dios. Lo peor, aferrarnos humanamente a un liderazgo. Cuando nosotros nos aferramos casi desesperadamente a un liderazgo, no permitimos que se levante el nuevo liderazgo que Dios quiere. Consecuencia: declinación.

(Verso 11)= Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin.

Esto es clave. Si no entendemos este principio, jamás podremos relacionarnos con nuestro Padre celestial como Él quiere: en total y absoluta intimidad y confianza. Fíjese Génesis 1:31: …Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera.

No se atreva nunca, entonces, a llamar imperfecto o mediocre lo que Dios, cuando lo vio, dijo que era bueno en gran manera. Es verdad que cuando vemos la realidad, la realidad suele golpearnos. Eso ocurre porque la vemos con nuestros ojos naturales. Tenemos que colocarnos los anteojos de Dios para verla.

Por eso es que no podemos dar, en cuanto a la obra de Dios, definiciones absolutas. Nadie puede dar definiciones absolutas. Porque nadie tiene la comprensión absoluta de la totalidad. ¿Qué es lo que debemos hacer, entonces, con lo que nos perturba, molesta o traba nuestra comprensión de Dios y de su reino? Prestar atención a lo que dice textualmente en el final del verso 15: Dios restaura lo que pasó.

Una persona marcada por el pasado o por su pasado, se congela en ese pasado. Pero Dios restaura lo que pasó. Ahora: ¿Lo restaura para la parranda y la diversión? No. Lo restaura para la normalidad. ¿Y que es la normalidad? Normalidad es enfrentar la vida con todos sus matices. Sin evadir nada.

A veces somos heridos profundamente por algo o por alguien. Como somos cristianos, nos cuestionamos enseguida esa sensación carnal de sentir el dolor de la herida y nos obligamos a perdonar en forma inmediata. No siempre funciona.

Sólo si es un real y auténtico perdón en fe, crucificando toda carnalidad, funciona. El perdón, (Que inexorablemente tendrá que otorgarse porque si no nos quedaremos congelados en la herida), también tiene su tiempo.

Hay un proceso de shock, de asimilación, de luto y, finalmente, Cristo nos da la serena convicción de perdonar. Allí sí funciona. Después y como consecuencia de todo ese proceso, vendrá la restauración.

Ahora bien: ¿Cómo conseguirlo? ¿Cómo poder llegar a algo aparentemente tan complejo y tan difícil? El mismo texto que estuvimos viendo tiene, en tres versículos distintos, tres palabras claves para el perdón primero y para la restauración después. ¿Quiere verlas?

(Verso 10)= Yo he visto el trabajo que Dios ha dado a los hijos de los hombres para que se ocupen en él.

Primeras tres palabras claves: Yo He Visto.

(Verso 12)= Yo he conocido que no hay para ellos cosa mejor que alegrarse, y hacer bien en su vida.

Segundas tres palabras claves: Yo He Conocido.

(Verso 14)= He entendido que todo lo que Dios hace será perpetuo; sobre aquello no se añadirá, ni de ello se disminuirá; y lo hace Dios, para que delante de él teman los hombres.

Últimas dos palabras claves: He Entendido.

Es decir: todo lo hace Dios hermoso y no podemos ni debemos modificarlo aunque algo de esa hermosura, vista con nuestros ojos naturales, parezca no serlo. Sólo debemos verlo como él lo ve y no como a nosotros nos parece que es, o como hombres y mujeres del mundo nos dicen que es.

Somos seres trascendentes, no tenemos un límite. Dios puso eternidad como principio espiritual básico en nuestro corazón. No podemos ser esclavos de la realidad. Es en ese sentido que debemos renovarnos. Hay todavía cosas de Dios nuevas y desconocidas que aún no hemos vivido.

Ahí está la razón por la cual Dios restaura todo lo que pasó; lo hace para que podamos pasar a lo que viene. ¡No tenemos un Dios estático! ¡¡¡Dios es dinámico y se mueve!!! ¡¡Somos hijos de un Dios viviente!!

¿Adonde está usted? ¿En que tiempo está usted? Mejor formulada la pregunta: ¿En que fase se ha quedado usted? Más claro aún: ¿De qué estación de la vida se ha caído usted y no se puede incorporar y poner de pie?

Un día tuvo su tiempo de nacer de nuevo en Cristo. Si alguien le dijo, en ese momento, que allí se le terminaban todos los problemas y todos los compromisos, mucho me temo que ese alguien le vendió un evangelio de boutique de galería o shoping; bien intencionado, quizás, desde lo humano, pero totalmente irreal desde el ángulo espiritual.

Va a tener que pasar usted las cuatro fases; las estaciones de la vida, el tránsito por las emociones, el desarrollo de sus proyectos o iniciativas y la normalidad en su vida de relación. El tema es: ¿Cómo lo hará?

Después de nacer, (O re-nacer en Cristo), vendrá su tiempo de matar (Léase crucificar) la carne, el yo; luego vendrá el tiempo de destruir la estructura sistemática de su vieja vida de mundo secular; después vendrá el tiempo de construir una nueva vida conforme al sistema, propósito y voluntad de Dios, es decir: renovándose en su entendimiento, más allá de lo que haya conocido.

Y, finalmente, arribará usted a la paz, a la única, auténtica y divina paz de Cristo, que como tantas veces usted ha repetido casi sin pensarlo, no tiene  nada, pero absolutamente nada que ver con la paz que le puede dar el mundo mediante cualquiera de sus métodos. Una paz que sobrepasa todo entendimiento.

(Eclesiastés 12: 13-14)= El fin de todo discurso oído, (Es decir: si discurso es la traducción de la palabra Teología, podemos decir: la base de esta teología, es:) …teme a Dios, (Hablo de temor santo y espiritual, naturalmente, no de miedo humano y carnal), …y guarda sus mandamientos; (No le dice que los cumpla, le dice que los guarde, que los respete, que los recuerde, que no se los olvide) …porque esto es el todo del hombre.  

La pregunta que surge aquí, es: ¿Por qué tengo que hacer todo esto? …Porque Dios traerá toda obra a juicio, (No las mejores, no las más espirituales, no las más lindas o las que le dieron méritos en su iglesia; dice toda obra.) …Juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala.

Si no se humilla hoy, con su señor, a solas, usted será humillado cualquier día, justamente delante de todos aquellos ante los que quizás durante toda su vida, aparentó ser algo que en verdad no era. Ya sé que usted es muy inteligente, hábil, ágil y tremendamente sagaz. Pero, ¿Sabe una cosa? Desde la eternidad hasta hoy, y desde hoy hasta la eternidad, Dios es Dios.

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En el Tercer Milenio

Una de las preguntas más sinceras y llenas de anhelos de fidelidad que el pueblo de Dios se formula hoy día, es: ¿Cómo debe ser, en realidad, la iglesia del Señor en este siglo veintiuno? Esto, mientras conjeturan, tejen hipótesis y se imaginan como será la que viene en corto, mediano o largo plazo.

Cada sector del cristianismo tiene sus propias y buenas ideas, aunque estas no siempre se ajusten a la voluntad y el propósito de Dios. Mas bien encaja con lo que sus opiniones personales, doctrinarias o denominacionales le sugieren, demandan o imponen.

Así andamos; enredados en interminables divergencias, polémicas y hasta enfrentamientos internos. Todo buscando lo mejor, es cierto, pero dándole satisfacción solamente al diablo, que ve conseguido su objetivo de fondo: hacernos perder un tiempo precioso en estas cosas mientras él y sus demonios se llevan al infierno a cientos, miles o millones de almas perdidas.

¿Adonde está la gran verdad? Eso es lo que se preguntan muchos. Y entonces acuden a oír a unos y a otros y se olvidan, curiosamente, de que la verdad solamente está en Cristo y que la Palabra escrita, la Biblia, da detalles tan precisos, tan tipológicos con este tiempo que sería imposible equivocarnos si la miráramos y escudriñáramos a ella, tal cual se nos ha ordenado hacer.

(Hechos 17: 1)= Pasando por Anfipolis y Apolonia llegaron a Tesalónica, donde había una sinagoga de los judíos. Y Pablo, como acostumbraba, fue a ellos, y por tres días de reposo discutió con ellos, declarando y exponiendo por medio de las escrituras, que era necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos; y que Jesús, a quien yo os anuncio, decía él, es el Cristo.

Vamos tranquilidad, paso por paso y entendiendo a Pablo, con nuestra mente y con nuestro espíritu; abiertos en ambas cosas. Sin descartar ninguna.

Primero: vemos que Pablo, un intelectual con excelente formación y con un pasado que usted conocer muy bien, aquí nos muestra tres aspectos muy claros de su personalidad bajo el influjo divino:

1)= Su convicción. Creía y sabía muy bien en qué creía y como lo creía, ya que acostumbraba, – dice -, a ir a ellos, los religiosos de su tiempo. No esperaba que ellos vinieran atraídos por el bullicio, la música o los milagros.

2)= Los confrontó. Discutió con ellos por tres días de reposo. Si pensamos que el día de reposo era el sábado, él dedicó tres semanas a esta actividad. Eso habla de una irrestricta seguridad en su doctrina y de una perseverancia que iba más allá de los rechazos, denuestos y repudios que pudiera haber recibido.

3)= Declaró y expuso por medio de las Escrituras. Cuidado que declarar es una cosa y exponer es otra. Hoy sobreabundan los expositores. La Biblia está al alcance de cualquiera y exponer sobre sus textos desde una óptica social, histórica, arqueológica y hasta de cierto contenido teológico conceptual no es una labor tan compleja o difícil que no pueda hacerse.

De allí que cualquier creyente, medianamente bien intencionado, pueda ocupar un púlpito y exponer fundamentos bíblicos con sapiencia y efectividad. Dios bendice y esa Palabra no vuelve vacía, pero de allí a llamar a esto “predicación” o “mensaje”, hay un espacio: es el que va desde la exposición a la declaración.

Declarar es como decir: esto que digo no me lo contó nadie, no lo leí en ningún librito de buenos testimonios, ni lo saqué del casete de otro predicador. Lo que digo sobre Jesucristo, se los digo porque yo lo viví, yo lo experimenté y porque me pasó a mí.

Testimonio personal a la vista; eso es una declaración. Ahora bien; discutir, debatir con el mundo religioso, ¿Sirve? Desde la unitaria óptica de la exposición, quizás no; pero cuando lo que se expone va acompañado de lo que se declara, mire lo que ocurre:

(Verso 4)= Y algunos de ellos creyeron, (No dice cuantos; sólo dice algunos. Pero tratándose de religiosos y tradicionalistas, algunos son valiosos e importantes) …y se juntaron con Pablo y Silas; (Esto quiere decir que pidieron la membresía, ¿Se da cuenta?) …y de los griegos piadosos, en gran número, (El pueblo gentil responde de otro modo. Aquí sí, dice gran número) …y mujeres nobles, (Acá habla de la nobleza, de la casta o clase superior) …no pocas. (Está bien: discutir con exposición y declaración, da resultados)

(Verso 5)= Entonces los judíos que no creían, (Religiosos, pero al mismo tiempo, incrédulos)  …teniendo celos, (La exposición bíblica no suele producirle celos a nadie, la declaración testimonial cargada de poder de Dios, sí) …tomaron consigo a algunos ociosos (Ya había desocupados, desempleados, entonces) …hombres malos, y juntando una turba, alborotaron la ciudad; y asaltando la casa de Jasón, procuraban sacarlo del pueblo. (La actitud de los religiosos, fue: mitad subversiva y mitad delictiva. Fíjese, de paso, a consecuencia de que se daba esto).

(Verso 6)= Pero no hallándolos, trajeron a Jasón y a algunos hermanos ante las autoridades de la ciudad, gritando: estos que trastornan el mundo entero también han venido acá;

Aquí, fíjese, hay dos cosas: la primera es que, cuando la clase religiosa se ve impotente para frenar lo que considera molesto, fastidioso o contrario a sus costumbres o tradiciones, suelen acudir a las autoridades seculares o a los funcionarios políticos.

Lo otro, es que hay una palabra profética insertada casi sin proponérselo, aquí: trastornan el mundo, dicen, y en realidad la zona donde sucedían los hechos, aunque amplia, no era el mundo entero, al que incluso ni siquiera se conocía. ¿Exageración o profecía? ¿Hasta que extremo seguiría el deseo de sacarlo de esa tarea a Pablo y Silas?

(Verso 7)= A los cuales Jasón ha recibido; (Aquí la ligó el pobre Jasón, solamente dueño de casa. ¿Se parecerá, acaso, a algún suceso actual donde algún pobre pastor puede granjearse la antipatía de grupos religiosos e incrédulos, sólo por permitir predicar a siervos ungidos con el poder del evangelio de Jesucristo, totalmente distanciado y diferenciado de los ritos, costumbres y tradiciones rutinarias antiguas?) …y todos estos contravienen los decretos de Cesar, (Ahora defienden la legalidad social), …diciendo que hay otro rey, Jesús (Aquí la cosa pasa por dos andariveles: o no entendieron nada, cosa muy probable, o lo que es peor, tergiversaron la expresión de Pablo. Y esto es más grave aún, porque usted sabe muy bien quien es el que utiliza la tergiversación de verdades como antiguo método de perturbación, confusión y opresión).

(Verso 8)= Y alborotaron al pueblo y a las autoridades de la ciudad, oyendo estas cosas. (Hicieron un lío bárbaro que incluyó a todo)  …pero obtenida fianza de Jasón y de los demás, los soltaron, (Cuando el mundo secular interviene en las cosas de la iglesia, la única solución viable es en el idioma que ese mundo mejor conoce y maneja: el dinero.

La iglesia moderna debe tener en cuenta disponer de dinero. No como un dios supletorio ni como mecanismos de influencia o poder, sino para salir de esos pequeños grandes inconvenientes que a veces podemos tener en el marco de esta sociedad en la que hemos sido colocados. Una iglesia pobre y miserable no es ni puede ser reflejo de la personalidad de nuestro Dios.)

(Verso 10)= Inmediatamente, los hermanos enviaron de noche a Pablo y a Silas hasta Berea. Y ellos, habiendo llegado, entraron en la sinagoga de los judíos.

Y estos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, (Aquí “nobles” no implica título nobiliario, sino actitud moral, afectiva). …pues recibieron la Palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las escrituras para ver si estas cosas eran así.

Aquí quedan claramente expuestas dos posiciones que ya se observaban en la iglesia primitiva y que hoy continua con plena vigencia, lo que deja ver que no se trata de cuestiones nacionales, históricas o de idiosincrasia.

Las mentalidades abiertas se atreven a recibir todo, obedecen el mandato de escudriñar (Investigar) y finalmente acceden a la luz de la revelación, ya sea para confirmar como para desestimar. Las mentalidades cerradas, en cambio, no aceptan recibir nada nuevo, se cierran en lo que conocen, por lo tanto desobedecen al no escudriñar, investigar ni revisar nada y, por obvia consecuencia, nunca llegan a tener revelación alguna.

Así pueden perderse la bendición del alimento fresco, nutritivo y maduro o, por el contrario, pueden vivir durante años terca y obstinadamente en el error o el infantilismo espiritual. Lo primero en un buen creyente es tener nobleza en su corazón y solicitud en su actitud.

(Verso 12)= Así creyeron muchos de ellos, y mujeres griegas de distinción y no pocos hombres. (A la hora de creer no hay distinción ni mucho menos acepción de personas.)

(13) Cuando los judíos de Tesalónica supieron que también Berea era anunciada la Palabra de Dios por Pablo, fueron allá, y también alborotaron a las multitudes.

Es notorio que estos judíos que se trasladaron de Tesalónica a Berea para alborotar a las multitudes, no eran hombres que actuaban por su cuenta. Había, – Es evidente -, todo un movimiento organizado por la clase religiosa de la época tendiente a abortar la recepción de la frescura y la libertad del evangelio del Señor.

La Palabra, cuando es expuesta con conocimiento y declarada con convicción, siempre alborotará a quienes suponen que religión no es más que una actitud filosófica ante la vida, que en todo caso, muy bien podría desarrollarse con o sin Dios…

(Verso 14)= Pero inmediatamente los hermanos enviaron a Pablo que fuese hacia el mar; (La iglesia primitiva tiene un sello que salta a la vista: se unía a todo nivel para socorrer al perseguido, para respaldar a sus conductores y para preservar la continuidad del mensaje).

…Y Silas y Timoteo se quedaron allí. Y los que se habían encargado de conducir a Pablo le llevaron a Atenas; y habiendo recibido orden para Silas y Timoteo, de que viniesen a él lo más pronto que pudiesen, salieron.

Lo más claro que vemos aquí es la obediencia manifestada por los propios líderes ante órdenes precisas. El de Dios es un ejército y, como tal, funciona con estrategias bélicas muy claras y específicas. En este caso, los hechos aconsejaban una de esas estrategias que no siempre son tenidas en cuenta: la de la retirada. No estoy hablando de huida desordenada y acobardada; hablo de retirada para reagruparse, elaborar nuevos planes y contraatacar. La guerra es la guerra.

(Verso 16)= Mientras Pablo los esperaba en Atenas, su espíritu se enardecía viendo la ciudad entregada a la idolatría. Así que discutía con los judíos y piadosos, y en la plaza cada día con los que concurrían.

En principio, la espera de Pablo no era precisamente apoltronada en su seguridad personal, ni tranquila, ni sosegada. Donde dice que su espíritu se enardecía por la idolatría imperante, esa palabra, espíritu, está escrita con minúscula, por lo que se entiende que era su espíritu humano el que no podía tolerar la idolatría.

Y eso llama la atención porque en lo humano, Pablo que antes fue Saulo, era un idólatra de su doctrina. La diferencia está en el capítulo nueve, donde vemos que Pablo fue lleno del Espíritu Santo. Es el Espíritu de Dios morando en el espíritu de Pablo el que sufre y se desespera ante la idolatría y su convicción, su guía y su poder el que conduce al apóstol a confrontar, discutir y contender con la clase religiosa del lugar.

(Verso 18)= Y algunos filósofos de los epicúreos y de los estoicos disputaban con él; y unos decían: ¿Qué querrá decir este palabrero? Y otros: parece que es predicador de nuevos dioses; porque les predicaba el evangelio de Jesús, y de la resurrección.

Fíjese bien en estos detalles y observe atentamente a su alrededor. Estamos hablando de una sociedad heterogénea, la que se cobijaba aparentemente en una religión que no estaba en discusión. ¿Qué tenían que hacer filósofos allí?

Es posible que algunas de las reglas o costumbres de esa religión coincidieran con el pensar filosófico humanista de esa gente, pero ni bien Pablo les presenta el evangelio del reino, salta a la luz el humanismo, y entonces, la confrontación es un hecho

Lo primero que se les ocurre es catalogar a Pablo de palabrero. Esta es una palabra que implica  un significado de: charlatán, coleccionista de chismes, pseudo-intelectual y frívolo. Todo será depende del color del cristal con que se mire, ¿Verdad?

Predicador de nuevos dioses… ¿Cuántos, hoy mismo, pueden llegar a pensar, e incluso hasta a decir algo parecido? ¿Cuántos toman como nuevo algo que siempre estuvo allí y que, sencillamente, se les había pasado desapercibido?

(Verso 19)= Y tomándole, le atrajeron a Areópago, diciendo: ¿Podremos saber que es esta nueva enseñanza de que hablas? Pues tras a nuestros oídos cosas extrañas. Queremos, pues, saber que quiere decir esto. (Porque todos los atenienses y los extranjeros residentes allí, en ninguna otra cosa se interesaban sino en decir o en oír algo nuevo).

¿A usted se le ocurriría ir a predicar el evangelio a uno de esos centros de reunión donde se habla de metafísica, de parapsicología, de visualización, holismo y evangelio, dándole a todo la misma importancia? Pues esto es, a primera vista, lo que habría hecho Pablo. Sin embargo, algo más había en ese lugar; algo que Pablo había visto y que nosotros, a la luz de lo escrito, no alcanzamos a ver con claridad.

(Verso 22)= Entonces Pablo, puesto en pie en medio de Areópago, dijo: varones atenienses, en todo observo que sois muy religiosos;

¿Quiere una definición que le puede servir hoy y ahora a la luz de este pasaje? La religión es el esfuerzo que el hombre hace para acercarse a Dios. Esa es la acepción. LA otra realidad es que la religión es lo que vemos. La fe, es lo que no vemos ni conocemos en los demás. El problema es que el justo vivirá por fe, no por religión ni esfuerzo personal.

(Verso 23)= Porque pasando y mirando vuestros santuarios, hallé también un altar en el cual estaba esta inscripción: Al dios no conocido. Al que vosotros adoráis, pues, sin conocerle, es a quien yo os anuncio.

El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas, ni es honrado por manos de hombres, como si necesitase de algo; pues él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas.

¿Qué fuerza tiene la formación cultural en nosotros, no es cierto? De otro modo, si no fuera así, no oiríamos permanentemente, en nuestros templos, expresiones tales como: “¡Bienvenidos, esta es la casa de Dios!” Ya sé que se trata sólo de una forma de hablar y que todos saben lo que hay que saber, pero…el problema, es: ¿Todos lo saben? ¿Cuál suponemos que es la casa de Dios, si Dios no habita, – Él mismo lo dice en su Palabra -, en templos hechos por manos humanas?

Termino de decirte que religión, es el esfuerzo del hombre por acercarse a Dios. ¿Es malo eso? No; al contrario, muestra y evidencia la necesidad humana por lo trascendente. Pero eso no concluye el asunto. Porque Dios dice que no es honrado por manos de hombres y que no necesita de nosotros como algunos suponen, sino todos nosotros de él.

(Verso 26)= Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación; para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros. Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos; como algunos de vuestros propios poetas también han dicho: porque linaje suyo somos.

Muchos sostienen una teoría, una tésis, una doctrina le podría decir, de la predestinación o viceversa. Cuidado: la palabra predestinados es bíblica, pero no está dirigida al hombre individual, sino a la iglesia. Es ella la que está predestinada, – Entre otras cosas -, a la victoria.

El problema es: usted se decide a formar parte de esa iglesia o elige quedarse en otro sector batallando contra ella. ¡No, hermano! ¡Es que yo…estoy observando! ¡¡Basta!! El que no recoge, desparrama, ¿Entiende? Lo que sí vemos aquí es que Dios ha prefijado dos cosas: el orden de los tiempos y los límites de nuestra habitación. Y que a Dios no se lo debe ir a buscar a ningún sitio, sino decidirnos a vivir por Él, pero principalmente, vivir EN Él.

(Verso 29)= Siendo, pues, linaje de Dios, no debemos pensar que la divinidad sea semejante a oro, o plata, o piedra, escultura de arte y de imaginación de hombres.

Mire todas las cosas que dice este pasaje. ¿Hay algo que merezca mayor reconocimiento y respeto por parte del hombre que el oro y la plata? Difícil; cualquiera sabe que lo uno y lo otro es, lo que en suma, mueve todo el andamiaje material, económico y financiero de la humanidad.

Pero resulta ser que dios es el dueño del oro y la plata, por lo tanto dimensionar a Dios tomando como base al oro y la plata, es perder el tiempo. Él está por encima de todo eso, largamente por encima…

Cuando habla de piedra, habla de estatua, del ídolo inanimado que muchísima gente necesita desesperadamente porque sin “algo” visible le resulta imposible adorar a Dios. Lo que no se da cuenta toda esta gente es que, con el correr del tiempo, termina adorando la representación material que ve muy por encima del dios que no ve, ¿Se da cuenta?

Después habla de escultura de arte. Eso se refiere a los que intentan darle a todo lo de Dios un contenido poético, rosa, lírico. Cuidado: en algunos lugares la Biblia contiene toda esas cosas, pero formando parte de un contexto general, no como unidad doctrinaria. Dios es poesía, arte, belleza; pero también es disciplina, juicio y fuego consumidor…

Y finalmente, menciona imaginación de hombres. Yo me pregunto y pregunto: ¿Cuántos son los que andarán por allí, predicando a un Dios conforme a sus imaginaciones y no conforme a la Palabra escrita y revelada de ese mismo Dios?

(Verso 30)= Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan;

Imagine un templo cualquiera. Imagine un predicador cualquiera. No le ponga nombre denominacional ni ministerial. Imagine cientos y cientos de personas con años de iglesia. Imagine que ese hombre de pronto simplemente los mira y les dice: ¡¡Arrepiéntete!! ¡¡Empieza de nuevo!! ¡¡No es tarde!!

Seguramente, ellos mirarán a sus costados para ver adonde están los incrédulos, impíos, paganos, inconversos visitantes, destinatarios de esas palabras. No verán a nadie. Tardarán momentos, horas, días, meses y hasta años en darse cuenta que esas palabras eran para ellos mismos.

(Verso 31)= Por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, ( Cristo ), dando fe a todos con haberle levantado de los muertos. Pero cuando oyeron lo de la resurrección de los muertos, unos se burlaban, y otros decían: ya te oiremos acerca de esto otra vez.

Usted puede usar una plataforma para predicar moral, ética, rituales, formas, reglas, métodos y, si se lo propone y lo dejan, hasta políticas religiosas, y nadie le va a causar demasiados problemas. Pero será suficiente que un día se decida a usar ese sitio para predicar al auténtico y fiel evangelio del reino y, lo primero que va a recibir va a ser, precisamente, burlas, marginaciones y hasta persecuciones cargadas de crueles agresiones.

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Una Iglesia Gobierno

Quiero traerle, en este estudio, un mensaje sobre guerra espiritual distinto a los que normalmente predicamos: una parte de la guerra espiritual que la Iglesia ha abandonado por completo. La mayor parte de nuestras congregaciones se han quedado en la estampida de pequeños y temerosos demonios irrelevantes.

Hay algunas estadísticas a las que es necesario acudir para ubicarnos en el tiempo presente como iglesia de Dios. Vivimos en una generación vacía y sin moral, adúltera y que produce divorcios, huérfanos y pobreza. Millones de niños son impulsados a la pobreza y al dolor por padres que sólo persiguen el prestigio propio.

Millones de mujeres que claman sobre sus cuerpos y expulsan vidas inocentes al fondo de la conciencia de nuestros médicos profesionales. Millares de programas televisados que hoy se denominan “debates públicos”, que sólo toman verdades y leyes absolutas y exponen al mundo las opiniones produciendo un poder liberal y egocéntrico, no son otra cosa que las puertas del Hades tras un espíritu humanístico.

Una generación confundida, que como Sodoma y Gomorra, no conoce su identidad. El resultado, hombres que no saben si son mujeres, mujeres que no saben si son hombres, y un gran grupo que se propaga rápidamente, en medio de una gran indecisión entre ambos conceptos, declarando un nuevo estilo de vida alterna; homosexualismo.

El sesenta por ciento de los matrimonios, (Y hablo de la República Argentina, mi país); fueron concretados sin la bendición de Dios. Un sistema educativo que abandona la moral y los principios, más la validez del conocimiento, para inducir entendimiento del llamado “sexo sano”, que no es otra cosa que: “Si lo vas a hacer, hazlo bien, para que no caigas en responsabilidades mayores”.

Educación de un estilo de vida lleno de liberalismo, que rebajan estandartes para conseguir una apariencia que no tiene sustancia: espíritu liberal. El resultado es un mundo lleno de dolor, vacío de propósito, sin soluciones de fondo y con un futuro confundido. Perdiendo vidas a diario a causa de las plagas producidas por valores degradados, muertes en abortos, por la autorización del YO, muertes en violencia y un mundo cautivo por la decepción.

Este trabajo tiene como especial intención, desafiar a la iglesia a pensar. Quisiera producir sobriedad en nuestros pensamientos. No acartonamientos ni solemnidades, sobriedad. Quiero que sepas que cada vez que publico uno de estos mensajes, yo me incluyo en ellos y soy tan responsable de lo que digo o escribo como aquel que me lee o escucha para ponerlo por obra.

(Proverbios 29: 2)= Cuando los justos dominan, el pueblo se alegra; mas cuando domina el impío, el pueblo gime.

Me parece a mí, que este verso y sólo este verso indica que Dios cree que el justo puede dominar, de otro modo no lo hubiera escrito. Tiene que haber una posibilidad que los justos tengan autoridad en la tierra, o Dios nunca hubiera dicho eso. Dios no malgasta palabras.

De manera que según lo hemos leído antes, la tierra está gimiendo a raíz del dominio de los impíos. Para tener la tierra alegre, los justos tienen que dominar. Ya sabes que el impío es el “no pío”, que es como decir: no espiritual.

(Romanos 13: 1)= Sométase toda persona a las autoridades superiores; (En la Escritura original dice: a los poderes mayores) porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas.

Esto no significa, – ¡Mucho cuidado! -, que Dios elija presidentes o primeros ministros. Esto significa que el despacho presidencial, el poder, la posición, ha sido elegida por Dios. Pero una vez más, atención con esto: al hombre, siempre lo elegirá el hombre.

(2) De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos. (La tierra necesita orden)

(3) Porque los magistrados, (Esto es: los sectores de poder), …no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo. (Recapitulando: el gobierno no está adonde está para amenazar o para atemorizar a la iglesia, sino para corregir al malo. Recuerde que fue puesto por Dios en ese lugar.)

¿…Quieres, pues, no temer la autoridad? Haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella; porque es servidor de Dios para tu bien. (El gobierno trabaja para hacerme el bien a mí. Dios escogió al gobierno para que trabaje a mi favor. La pregunta del millón, es: ¿Está haciendo eso, ahora, el gobierno de tu país?)

Dice que es servidor de Dios para su bien. Es decir que él trabaja para mi Papá; yo soy heredero de todo lo que tiene mi Papá; de manera que el gobierno trabaja para mí. Eso da autoridad para hablar en contra de lo que no está bien en la tierra. Aunque me lleven preso.

(4) Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo.

Dios estableció el gobierno para que nosotros lo usemos para que castigue lo malo. El gobierno está debajo de la iglesia. El gobierno de la tierra ES la iglesia. La ley saldrá de Sión. Está escrito.

Debemos entender que las cosas no son así en este momento, pero de manera que como está escrito, cuando Cristo vuelva por la iglesia, en parte de lo que significa ser una iglesia gloriosa, tiene que haber una iglesia que esté por encima de todos los montes. Por eso Dios está levantando una generación nueva. Hay muchos que están cansados. No quieren ser movidos, pero tampoco quieren hacer nada.

Vemos que el gobierno trabaja para Dios para establecer el bien. No está sucediendo, pero esa es la palabra. De manera que sí tenemos derecho a opinar sobre leyes o decretos que puedan operar en contra del avance de la iglesia. Y no hablo de la iglesia evangélica como institución, hablo de la iglesia del Señor, que a veces tiene que ver con esta y a veces no.

Dios, entienda bien esto, puede hacer la diferencia en medio de cualquier situación. A mí no me interesa cuan grave es esta situación. Por eso es Dios. Si sólo pudiera resolver lo que usted también resolvería, no sería Dios, sería hombre. Mientras mayor es la gravedad, más se glorifica su nombre.

Vivimos en una hora donde es tremendamente importante tener una revelación personal de la posición de Dios con respecto a este planeta. Las naciones están completamente perplejas y en grave necesidad de un cambio profundo.

Depresión económica, desempleo, desamparo, personas ambulantes en las calles, degradación y decadencia de la educación pública, nuestra seguridad está amenazada, el temor social sigue creciendo, hay falta de compromiso en la humanidad, la medicina anda sin solución, hay confusión sexual y perversión política. Una nación sin visión; un mundo entero sin visión.

Dios invirtió en este desorden. Dios miró la tierra que estaba desordenada y dijo: ¡Hágase la luz! Hoy, Dios sigue mirando la tierra que está desordenada y sigue diciendo: ¡Hágase la luz! ¿Por qué? Porque Él dijo que la iglesia sería luz…

No estamos aquí para escapar a una realidad de una comunidad herida y doliente. No podemos reducir a Dios a una simple experiencia. No podemos reducir una experiencia a una doctrina. Todas las denominaciones nacieron basada en una experiencia; y terminaron en una doctrina…

Tenemos en esta hora que recibir la convicción de nuestro sentido de la responsabilidad. Por muchos años la iglesia ha sufrido y nos la hemos pasado ministrándonos unos a otros y describiendo un lenguaje espiritual completamente teórico que no tiene ningún sentido práctico en lo natural.

Hablamos en parábolas, nadie nos entiende. Nos vemos estúpidos con nuestros mapas escatológicos y el mundo se nos ríe en la cara. Hemos perdido la habilidad de articular la sabiduría de Dios en el mundo.

Ellos no entienden capítulos y versículos. Ellos no entienden Juan 3:16; ni les interesa, tampoco. Dios nos ha dado la Biblia para que se convierta en carne y podamos articular los principios en la sociedad de manera práctica; eso es un verdadero ministerio.

Uno que memoriza escrituras, no es necesariamente un ministro. Un ministro es aquel que ministra a Cristo de manera práctica en la sociedad. No necesitamos fraseologías religiosas; el mundo no las entiende. Necesitamos respuestas y soluciones. Pero no hemos podido ver como estas cosas se pueden convertir en principios o estrategias que funcionen en la sociedad, porque hemos sido decepcionados y hemos reducido a la Biblia a una experiencia personal.

La mayoría de nuestro vocabulario ha sido obtenido por asociación y no por revelación. Piense: aunque todos fuéramos creyentes, ¿Aún sería necesario tener reglas? Entonces, ¿Cómo es que creemos que podemos vivir en el mundo y no prestarle ni la menor atención a las leyes y reglas instituidas?

Es imposible ser casa de Dios en la tierra, sin introducir los principios de nuestra legislatura celestial. Pero nos e introducen con versos y capítulos, se introducen de modo práctico. Así como los hombres naturales y terrenales introducen sus principios, así los hombres espirituales y celestiales deben introducir los suyos.

La escritura dice que somos una nación. No nos hemos comportado como una nación. Una nación tiene gobierno, tiene ejército, tiene embajada, tiene una cámara de representantes, tiene límites en su poder, y la única nación que existe sobre la tierra que no tiene límites en su poder es la nación de Dios. Pero no somos nación. Somos una novia vestida de blanco en medio de una guerra; blanco fácil.

Un predicador le preguntó una vez a la gente: ¿Qué tienes para ofrecerle al mundo? ¡¡A Cristo!! – La Palabra dice que somos testigos, testimonios vivos de Cristo, no que usted ofrezca a Cristo. El testimonio de Cristo es su carácter, su integridad, su inteligencia, su ética, su moral, su disciplina, su estandarte, su modo de vivir y su gobierno sin límite. Una nación que vive un paso más adelante que cualquiera de las otras. Hoy, todavía, parecería como que la nación de Dios vive un paso más atrás.

Guerra Espiritual. Decir espiritual no es hablar de plumas volando. Guerra espiritual es guerra de acuerdo con la palabra, a la embajada divina. Las armas espirituales se pueden aplicar a la materia. Tenemos que entender lo que se dice y lo que hacemos, y lo que no funciona lo tenemos que cambiar. Todo ejército usa las armas necesarias, pero cuando algo no funciona cambian todo lo que hay que cambiar hasta lograr efectividad. Cuando hay una guerra, toda la nación está afectada.

Es imposible derrotar un principado sin introducir un principio. Hemos interpretado amor como tolerancia a lo perverso. Eso no es amor, eso es cobardía. El espíritu de amor es confrontativo; a todo lo que no es Dios, hay que confrontarlo. Tolerar un mal comportamiento no es de Dios; la Biblia nos enseña a juzgar un mal comportamiento.

Cuando no hay un estandarte moral, la opción es tolerar. Si no hay algo que restrinja el comportamiento moral, optamos por tolerar. Si no tenemos nada mejor para ofrecer, entonces aceptamos lo que hay con un barniz religioso.

Usted le dice a su hijo adolescente: ¿Eso que estás haciendo no está bien, lo puedes hacer mejor! Entonces él le dice: ¡Si en verdad esto no está bien, no hago nada! ¡¡No!! ¡No te dije que no tienes que hacer nada! ¡Lo que te dije es que tienes que superarte en lo que estás haciendo! Es un espíritu engañador el que le dice: si no podemos vencer en este nivel, entonces tolerémoslo. Es el espíritu de liberalismo.

En Efesios 6: 10-12, (Todos conocen la escritura sobre nuestra armadura), vemos el orden de la administración satánica sobre la tierra. Habla de principados, la palabra ARCHE en griego; estos están encargados de gobernar sobre naciones y gobiernos. Noten la estrategia de Satanás. De manera que el gobierno no habla por su propia cuenta. Él tiene un principado encargado de que el gobierno sea enjuiciado porque Él está declarando.

Potestades EXOUSIAS, en griego; ellos están encargados de territorios y regiones. Eso es lo que nos da el espíritu cultural y que nos lleva a decir: ¡Ah, nosotros somos así…no vengan a cambiarnos. Hemos sido así por doscientos años, no vengas a cambiarnos!

Luego habla de gobernadores de las tinieblas. Estos son encargados de los sistemas que producen ceguera en ellos, para que no vean la luz del evangelio. Noten, una vez más, los resultados de la administración satánica.

Luego están las huestes espirituales de maldad. ¿Ha notado usted que todos esos principados son espíritus, verdad? Entonces; ¿Por qué se le agrega a las huestes celestiales la palabra espiritual? Se sobreentiende que son espíritus. ¿Por qué tendría el escritor que decir “huestes espirituales”? Muy sencillo: están ordenados para traer decepción a la iglesia.

Ellos gobiernan en la iglesia. Es un espíritu malicioso y engañador que destruye el carácter y el testimonio a través de la decepción. Son ángeles de luz dados a la iglesia. Bien lo dice la Palabra: doctrina de demonios en los últimos días.

Hemos pensado que doctrina de demonios son sectas extranjeras, filosofías del mundo, cuando ¡La única entidad del mundo que habla de doctrinas es la iglesia de Dios! Hermano: las doctrinas son nuestras propias enseñanzas, sin frutos, en un mundo tan necesitado de frutos.

Todas las posiciones de autoridad en el sistema de este planeta, están llenas de liberalismo. No hay una que esté llena del poder de Dios en este momento. ¡Ni una! No hay un hombre justo que se haya preparado para ser un líder nacional. ¡Ni uno! ¿Será que somos menos inteligentes? ¿Seremos una raza distinta que no tiene la capacidad suficiente como para llegar a un alto nivel?

Lo cierto es que la palabra dice que Dios ordenó las posiciones, y sin embargo, todas están llenas de Satanás. Sillones, posiciones; ¿Usted cree que Dios las creó para que Satanás se siente en ellas? ¿Será realmente que Dios creó un lugar de poder para que Satanás reine? Piense.

Ya vimos en las escrituras que fue Dios el que instituyó el gobierno en la tierra. ¿Le daría lugar, Dios, a Satanás, para gobernar a los pueblos? Escuche la definición de liberalismo: Espíritu que no se atiene a un sentido literal. Es una actitud que no tolera restricción de ninguna clase. Es un espíritu que rebaja el estandarte para que todos puedan participar.

Tenemos un colegio, una escuela. Tenemos un examen. De 100 a95, es nivel “A”. De 95 a 90 es nivel “B” y así sucesiva y relativamente. Damos el examen y nadie pasa de 70. El espíritu de liberalismo dice: muy bien, entonces de 100 a 70 es nivel “A”, de 70 a 60 es “B” y todo el mundo pasa.

Rebaja el estandarte, en ausencia de sustancia, para tener apariencia sin tenerlo aquí adentro de la cabeza. Si se siente bien, hágalo, ¿De acuerdo?

Ponen a una persona que no tiene obligaciones, lo llenan de hormonas, lo ponen a alzar pesas, le quitan la camisa, lo ponen en la televisión y crean un héroe, un prototipo de hombre ejemplar, que obliga a nuestra juventud a creer que esa es la meta, cuando esa meta no se puede conseguir si verdaderamente fuera usted hombre y estuviera ocupado en sus responsabilidades. Un hombre de plástico.

Una mujer en mini bikini anunciando un automóvil, cuando lo que hay que anunciar es cuantos pistones tiene, cuantos caballos de fuerza tiene. Entonces lo que el hombre mira es a la mujer casi desnuda, mientras que por dentro muchos desean que la suya fuera igualita a ella. ¿Y el vehículo?

Una humanidad con apariencia, sin sustancia. Ella no tuvo tres o cuatro hijos, ella no tuvo que lavar la ropa, cocinar, planchar o regatear con el verdulero para que la baje un precio excesivo ni tampoco hacerle a usted de secretaria ad-honorem atendiendo a la gente que viene a verle para que le aconseje u ore por ellos. Aquella sólo tiene un buen cuerpo y muy poca ropa.

Es un espíritu que extrae lo más bajo de usted, porque en vez del hombre superarse para tener lo máximo de su potencial, el espíritu le da la oportunidad de fluir en una vida de nivel bajo. No extrae el potencial del hombre, de manera que cada generación es de un nivel más degradante y estamos llegando a un nivel en donde la generación que llega no sabe nada.

El liberalismo dice: sé abierto de mente. Cristo dijo: estrecho es el camino.

Este espíritu está centralizado en el humanismo. El humanismo es el hombre sin Dios. Corintios dice que para el hombre natural es locura. La raíz del espíritu de humanismo, es el espíritu de anticristo. El que dice que puede ser perfecto, sin Dios. Porque el humanismo es la adoración del intelecto.

Es un espíritu inicuo que no respeta autoridad y sólo hace lo que le parece bien ante sus propios ojos. Equivale a caos. Cuando Adán dejó vacante su posición de gobierno, el caos entró en la tierra. El espíritu de humanismo aparece cuando aquel que está designado a gobernar deja su posición vacante.

Nos hemos retirado de la sociedad en forma conservadora, para demostrarle al mundo que no discriminamos a las personas, cuando en verdad debemos ser un estandarte de luz que vive a potencial máximo.

Los líderes de la iglesia, de cualquier nivel o jerarquía, necesitamos ser desafiados en esta hora. Desafiados a que no nos sobre tiempo para nada en el día. Hasta ahora, la interpretación de la madurez de un creyente, ha sido: Número Uno: la memorización de escrituras y doctrinas. Lo consideramos de alta validez y sobriedad. Sin embargo, ser maduro, es tomar la sabiduría de la escritura y hacer que se infiltre en la sociedad.

Una iglesia profética, que es la que debemos tener ahora, y aún muchos no saben lo que es. Dios se mueve en forma permanente, no paréntesis de siglos.

Señor, hemos expulsado demonios en tu nombre… – ¿Cómo te llamas? – Señor, ten presente los ricos pasteles que yo vendí en la parte de atrás del templo…- ¿En qué capítulo está eso? – Pero Señor, ¿No recuerdas que mientras todos cantaban y disfrutaban en el templo, yo he limpiado toda la parte de atrás que la habían dejado imposible? – Yo no te guié nunca a hacer eso. – Señor, ¿Recuerdas los diez años que pasé con Pepito, que aunque nunca se convirtió, yo traté con toda mi alma que lo hiciera? – Perdiste tu tiempo…

Lucas 4 dice: predicar a los pobres. Significa que la iglesia debe hacer algo por la economía del país. Al quebrantado de corazón. Debe hacer algo en cuanto a la salud de la nación. Libertar a los cautivos; hacer algo en cuanto a la opresión social.

Vista a los ciegos; ser luz del mundo. Libertad a los oprimidos; enredados en el sistema del mundo. Predicar el año agradable; predicar el reino de Dios. El año agradable es: ya no perteneces a ese dueño, ahora perteneces a este dueño.

Es un mensaje de traslado de reino. Nos ha llamado a la educación; la palabra dice que el principio de la sabiduría es el temor a Dios, no la escuela. Usted puede ser muy educado y no haber ido a la escuela y puede ser un profesional brillante en lo suyo y, al mismo tiempo un tremendo maleducado.

Educación no es estudio. Y la educación le corresponde a la iglesia. La educación, – Reitero -, no el estudio o la información sistemática intelectual, ¿Estamos? A los desamparados. Provee lugar para los ancianos, viudas y huérfanos. Nos ha llamado a restaurar el ambiente, somos mayordomos de la tierra.

De manera que es imposible tener una milicia espiritual e ignorar la condición del planeta. Es imposible venir a orar a la iglesia como si fueras a poseer el universo y salir a vivir una vida derrotada y creer que tenemos victoria.

Si Dios hubiera querido que el mundo cuidara de nosotros, ¿Por qué no le dijo a los hijos de Israel que entraran a Canáan a vivir bajo el yugo de los filisteos? Entra ahí tranquilo. Hay siete naciones que van a cuidar de usted y de toda su familia.

Yo he establecido gobiernos; es más: ora por ellos. No. ¿Qué les dijo? ¡¡¡Échalos!!! ¿Sabe usted que es eso? Tipología. Es la iglesia en el desierto. La iglesia fue misterio escondido. Está en toda la Biblia. No aparece solamente en el Nuevo Testamento. Son ejemplos para lo que hay ha de ser.

Cuando salieron de Egipto salieron con todo el oro. Hay una promesa que dice que las riquezas del impío vienen al justo. No es después de la venida; ¡Es antes! ¿Cómo van a llegar? ¿Cantando a la iglesia? ¿Cómo va a llegar el dinero? Preparando hombres profesionales, sólidos creyentes, que junten dinero conforme a la voluntad, propósito, sistema y ética del reino de Dios; y que ese dinero comience a llegar aquí…

(Romanos 13: 11)= Y esto, conociendo el tiempo, que ya es hora de levantarnos del sueño. (Una de las armas más poderosas de Satanás es que cuando usted limpia su casa, si no pone inmediatamente lo que hay que poner, él se encarga de llenarla. Hay muchos, en la iglesia, hoy día, que tienen su casa vacía. Totalmente ignorantes. No saben explicar su salvación ni defender la fe; mucho menos aplicarla).

Dice: Para conocer el tiempo. ¡¡Despierte!!  Para despertar, número uno, tiene que conocer el tiempo en que vive. Si usted quiere vestirse a la moda de 1930, vístase, pero se va a ver bien ridículo. Hay personas, hoy, en el evangelio, operando como se operaba en 1930, conforme a todos los usos y costumbres de aquellos años. ¿Sabe como se ven? Ridículos. No se enoje.

(11) Porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos.

La noche está avanzada, y se acerca el día; desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos con las armas de la luz.

Dice que la noche está avanzada. Muchos creen que vivimos en una época donde las tinieblas están aumentando y, un día de estos, nos van a tragar vivos. Viven en permanente temor, asustados; recluidos a una forma ultra conservadora de religiosidad sin propósito, totalmente teórico y sin práctica porque el satanismo, el humanismo y el liberalismo y la condición de la tierra es tal, que seguramente Cristo tiene que venir ya mismo y rescatarnos a todos de este problema. Pero el problema es que Él dijo: No los saques del mundo, sólo guárdalos del mal.

La noche está avanzada. Se está terminando. No está aumentando. Se está terminando. Viene la luz del día. El sol de justicia ya ha comenzado a mostrar sus rayos, pero muchos creen que la noche está en lo más profundo y prefieren seguir durmiendo. Este es el tiempo en que usted vive. La tierra está preparada para la gran siega.

(Hebreos 12: 25)= Mirad que no desechéis al que habla. Porque si no escaparon aquellos que desecharon al que los amonestaba en la tierra, mucho menos nosotros, si desecháremos al que amonesta desde los cielos.

Si no escaparon a la voz de Moisés, mucho menos van a escapar a la voz de Dios a través de sus profetas en esta hora.

(26) La voz, (Halando del Antiguo Testamento), …del cual conmovió entonces la tierra, pero ahora ha prometido, diciendo: aún una vez, y conmoveré no solamente la tierra, sino también el cielo.

Y esta frase: aún una vez, indica la remoción de las cosas movibles, como cosas hechas, para que queden las inconmovibles.

Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia; porque nuestro dios es fuego consumidor.

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Principios de la Fe

Nuy a menudo suelo escuchar expresiones de creyentes fieles que me dicen algo así: “Hermano, yo tengo fe, me sobra fe, pero no siempre veo resultados. Le pido al Señor que me más de su Espíritu, porque eso es lo que necesito. No pido fe, porque fe tengo; pido ser lleno del Espíritu, porque eso es lo que me falta…”

Hay tres franjas bien definidas en el pueblo de Dios: 1) Los que han alcanzado madurez. 2) Los que están en un proceso de madurez. 3) Los inmaduros que ni siquiera se dan cuenta que lo están. Sus oraciones, obviamente, estarán condicionadas a su estado.

Fe y Plenitud espiritual parecerían ser, a primera vista, una misma cosa. Es más: los que por comodidad, (No se trata de culturosidad ni nada por el estilo), no acuden a la Palabra no han podido comprobar que la Biblia, dueña de todas las respuestas a todos los interrogantes, también es fiel con relación a esto. No se trata de que usted se crea lo que le contaron; se trata de que crea lo que dice la Palabra.

(Hechos 6: 1)= En aquellos días, como creciera el número de los discípulos, hubo murmuración de los griegos contra los hebreos, de que las viudas de aquellos eran desatendidas en la distribución diaria.

Entonces los doce convocaron a la multitud de los discípulos y dijeron: no es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios; para servir a las mesas.

Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos este trabajo.

Y nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la Palabra.

Agradó la propuesta a toda la multitud; y eligieron a Esteban, varón lleno de fe y del Espíritu Santo, a Felipe, a Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Parmenas, y a Nicolás prosélito de Antioquia; a los cuales presentaron ante los apóstoles, quienes orando, les impusieron las manos.

Fíjese que en este pasaje, tenemos una pincelada de la organización de la iglesia primitiva. Hoy día muchas cosas han cambiado. Algunas, porque los tiempos han cambiado, – es cierto -, y otras porque los hombres, o bien han querido aportar de lo suyo para ayudar a Dios, o bien porque se han mecanizado, han adquirido una especie de rutina eclesiástica. Los resultados, – esto es: los frutos -, fueron y son consecuencia de eso.

Fíjese que lo primero que hacen los apóstoles es fijar una posición: ellos no fueron llamados al ministerio, por Jesús, para ocuparse de menesteres administrativos o humanos, sino para ministrar la Palabra. Eso indica una convicción del ministerio que, en muchos casos, no tiene correlato con algún sector del liderazgo actual.

Segundo: demandan levantar servidores capaces de ocuparse de estos servicios auxiliares. ¿Qué exigen? Nada físico, estructural, intelectual o concreto: que tengan buen testimonio (Esto se sigue respetando), que estén llenos del Espíritu Santo (En muchos sitios, esto pasa a un rol secundario y en otros, increíblemente ni se tiene en cuenta) y que tengan sabiduría, (Esto se cumple a medias y no parecería ser requisito indispensable).

Sin embargo, lo más valioso de todo esto, es que ellos no fijan una posición de liderazgo encumbrada, pese a que nadie se los hubiera discutido si lo hubieran hecho; ¡Habían convivido con Jesús! Ellos no se muestran más espirituales ni dignos de privilegios. Ellos dicen que mientras se cubren estas vacantes, persistirán en la oración y el ministerio de la Palabra.

Pero el nudo de esta cuestión está en la mención que se hace con respecto a la elección de Esteban. La Biblia no repite conceptos sinónimos a menos que haya un regio motivo para hacerlo. Y aquí dice que Esteban era un varón lleno de fe y del Espíritu Santo.

No una cosa como obligada consecuencia de la otra, sino ambas dirigiendo al creyente a un mismo punto. Entonces la pregunta, es: ¿Qué tiene mayor importancia? Hay diferencias hasta doctrinales al respecto. Unos, sostienen que con la fe es suficiente. Otros, que basta con ser llenos del Espíritu Santo y que todo lo demás no interesa.

Yo no opino sobre esto. Mi opinión no le interesa al Señor. Él ya opinó y se terminó el asunto. Pero algo le puedo decir: jamás los extremos serán sabios. El equilibrio es el principio de la sabiduría. Mire la estructura de la Creación.

¿Es importante la fe? Que le responda la Biblia, así no me meto dentro de ninguna camisa con talle menor al que uso. Y si quiere, que empiece a contestarle desde la única escritura del Antiguo Testamento que habla de eso, un texto que ha dado base a algo que normalmente repetimos, pero que non todos saben desde donde arranca.

(Habacuc 2: 4)= He aquí, (Le responde Jehová al profeta), que aquel cuya alma no es recta, se enorgullece; mas el justo por su fe vivirá.

Es lo suficientemente contundente como para que no queden dudas. La vida, esta natural y corriente y la Eterna, la futura, además de la espiritual, están condicionadas a su fe. Sin esa fe, usted tendrá menor o nula calidad o posibilidad de vida en el reino, y caerá fácilmente en lo que a menudo se puede ver: almas orgullosas. De obras, de logros, de ministerios y hasta de milagros.

Con fe o sin fé, ¿Será igual? No lo creo. Ya ha sido dicho en innumerables ocasiones. Quizás lo hemos tomado como muletillas religiosas producto de costumbrismos templistas, pero no deja de ser verdad: Sin fe, es imposible agradar a Dios. Entonces la gran pregunta, es: ¿Qué sucede cuando se tiene poca fe?

Mateo 8. Los discípulos estaban en la barca. Se desata una tempestad. Ellos empiezan a esforzarse por controlar las cosas. Jesús duerme; mientras el viento aúlla y todo se mueve enloquecidamente. Él duerme como si nada. Diferencias de poca fe a mucha fe.

 Llega un momento en que las cosas se les van de las manos a los muchachos y ellos, francamente asustados por lo que no pueden dominar, zamarrean al adormecido Jesús para que los saque del problema.

(Mateo 8: 26)= Él les dijo: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar; y se hizo grande bonanza.

Acá tiene una respuesta. La poca fe produce temor. Jesús no arrojó cuerdas, ni tomó el timón, no acomodó las velas. No hizo nada con su cuerpo. Usó las armas espirituales y su fe. Sólo eso. Y fue más que absolutamente suficiente.

Otra. También en el mar. También con tormenta. Y los discípulos, otra vez asustados. Aquí Jesús va en su ayuda caminando sobre las aguas. Lógico: ellos no podían creer lo que veían. Pedro, el más díscolo, el más curioso, pero también el más veterano en ese terreno quiso convencerse que no estaban viendo visiones.

“¿Eres tú, señor? – Sí, Pedro, Yo Soy. – ¿Y como puede ser que estés caminando por encima del agua? ¡Eso es imposible! – Pedro…si quieres…tú también puedes hacerlo… – ¿Yo, señor? ¿De verdad? Bueno…da tú la orden para que yo vaya y yo iré…” ¿Cuántos saben que Pedro se envalentonó? “¡Bravo Pedro! ¡Ven..!”

Lo que sigue, es historia conocida. Pedro partió como para caminarse el Mediterráneo, el Atlántico, el Pacífico, el Ártico y todos los océanos conocidos, pero de pronto la lógica humana lo traicionó. Miró hacia abajo y pensó: ¡Esto no puede ser posible! ¡Yo estoy soñando! ¿Cómo voy a caminar por sobre el agua? Allí se empezó a hundir y Jesús lo tuvo que sujetar.

(Mateo 14: 31)= Al momento, Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?

Otra lección: la poca fe, produce duda. ¿Cuántas veces en el día, el pinchazo de alguna duda sobre algo que usted no puede manejar, le clava su aguijón en el alma? Bueno; son las mismas en que su fe es poca.

Marcos, relatando la misma anécdota de Mateo 8, agrega una palabra que parece a primera lectura, un sinónimo, pero que sin embargo, cuando se la examina desde otro ángulo, presenta otras implicancias.

(Marcos 4: 40)= Y les dijo: Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe?

La diferencia está en que el miedo, el temor o el terror, paralizan. Pero estar o vivir amedrentados, es como adoptar una mentalidad de derrota. ¿No está viviendo así, hoy, una buena parte del pueblo de Dios? ¿Cómo es que no tienen fe?

Ahora voy a brindarle la opuesta, la contraria. Pregúntese: ¿Qué es lo que produce la fe? En su carta a los Efesios, capítulo 6, Pablo detalla fase por fase una armadura que Dios pone a disposición de sus hijos para que peleen la buena batalla, ¿La ha visto? Mire:

(Efesios 6: 16)= Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno.

LA fe es un escudo. ¿Usted recuerda como era el escudo romano? Largo, cubría al soldado, que iba vestido con yelmo  y coraza, de su cabeza a sus pies; era de cuero humedecido y eso permitía que si le arrojaban flechas incendiarias, el fuego se apagara inmediatamente de clavada la saeta en el escudo.

Ahora bien; Usted se preguntará que podría suceder si alguna flecha lograba filtrarse, de alguna manera, por el costado. Examinar esto a la luz de la Palabra, resultaría innecesario, ya que allí dice que el escudo permitía apagar todos los dardos del enemigo. ¿Entonces?

Nos preguntamos y le preguntamos a usted, más allá de estas garantías, que ocurriría si, pese a todo, alguna flecha lograra trasponer todo eso. Pablo, cuando aconseja a los Tesalonicenses de cómo guardarse intactos para la venida del Señor, amplía todo esto y le da otra garantía más.

(1 Tesalonicenses 5: 8)= Pero nosotros, que somos del día, seamos sobrios, habiéndonos vestido con la coraza de fe y de amor, y con la esperanza de salvación como yelmo.

¿Le quedó en claro? ¿Usted se había olvidado que tenía puesta la coraza y el yelmo? Si se llegara a filtrar un solo dardo eludiendo de alguna manera el escudo de la fe, se encontraría con el obstáculo de esa coraza, que en Efesios es nominada como de justicia, pero que aquí se agrega que es también de fe y, encima, de amor. ¿Le parece que podría salir herido con todas esas garantías bélicas?

Claro; hasta aquí, la fe, sólo parecería ser un elemento eficaz y necesario par defenderse, (Escudo, coraza), que no es poco. Sin embargo, en la carta a los Hebreos, encontramos otra alternativa que la fe nos propone con lujo de detalles y que nos catapulta a otras alturas, no sólo espirituales, sino prácticas: conquistadores.

(Hebreos 11: 32)= ¿Y que más digo? Porque el tiempo me faltaría contando de Gedeón, de Barac, de Sansón, de Jefté, de David, así como de Samuel y de los profetas, que por fe conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones, apagaron fuegos impetuosos, evitaron filo de espada, sacaron fuerzas de debilidad, se hicieron fuertes en batallas, pusieron en fuga ejércitos extranjeros.

¿Cuántas cosas son posibles sólo por fe, verdad? Es impresionante. ¿Habrá alguna escala donde la fe no intervenga? Lo toma todo, lo cubre todo. Parecería que sin fe, es imposible vivir. Bueno, en realidad lo es.

Porque muchos de nosotros, ya sea por ignorancia colectiva o por concientización colectiva apuntada hacia una religión meramente formal, tradicional, ritualista y humanista, estuvimos muertos espiritualmente durante muchos años y, naturalmente, por consecuencia, apartados de Dios y sabemos, que en esas condiciones, la supervivencia del hombre es altamente limitada.

¿Qué es la fe? ¿Adonde está la fe? ¿De donde se saca la fe? ¿Hasta donde llega la fe? Muchas preguntas, pocas respuestas. Algunos, en ciertos momentos de sus vidas, llegarían a pagar lo que se les pidiera por un poco de fe, ¿No le parece?

Mire la definición de Hebreos 11:1, es categórica, concreta, contundente, pero la nebulosa para el que no lo ve, sigue siendo la misma. ¿Cuántos saben que usted puede darle a alguien que está cegado, la palabra más clara y precisa para su vida futura, y no la ve?

Ha pasado decenas, centenares, miles de veces. ¿Y entonces? Entonces vamos a comenzar a darle forma final a esto. En el evangelio de Lucas, hay una anécdota denominada: “La Pesca Milagrosa” que nos va a ofrecer, en su contexto, una pista bastante clara.

(Lucas 5: 1)= Aconteció que estando Jesús junto al lago de Genesaret, el gentío se agolpaba sobre él para oír la palabra de Dios.

Y vio dos barcas que estaban cerca de la orilla del lago; y los pescadores, habiendo descendido de ellas, lavaban sus redes.

Primero hay que recrear estos dos versículos. Número uno: la gente no había ido por curiosidad, para sanarse o a ver si Jesús hacía algún milagro espectacular; dice que había ido a buscar la Palabra de Dios. Y mucho cuidado, ¿Eh?

Nosotros tenemos por costumbre religiosa, a veces, decir una cosa cuando, en realidad, la que está sucediendo es otra. Pero tendré que decirle que la Biblia no, ella dice lo que ES. Cuando la Biblia dice “blanco”, usted ponga su sello y su firma: es BLANCO.

Ahora bien: ¿Qué los hacía pensar y proceder así? La fe, puesta por Dios en sus corazones. Los pescadores, mientras tanto, estaban totalmente al margen de eso. Lavaban sus redes, se ocupaban de lo suyo, de lo material, de lo que su sentido común les dictaba. Supongo que insultando y maldiciendo, puesto que habían trabajado toda la noche con resultado cero.

(Verso 3)= Y entrando en una de aquellas barcas, la cual era de Simón, le rogó que la apartase de tierra un poco; y sentándose, enseñaba desde la barca a la multitud.

Vamos a ver: ¿Usted me quiere decir que Jesús simplemente se le introdujo en la barca a Simón y se la hizo mover de lugar para donde se le antojó? La Biblia no lo dice, pero estoy convencido que Jesús debe haberle pedido permiso a Simón para subir; después de todo, la barca era de su propiedad y Jesús no era ningún déspota.

Porque después dice que le rogó, no que le ordenó: que le rogó moverla. ¿Por qué se supone que accedió Simón, que aparte de estar hasta ese momento en otra cosa, no debe haber sido, precisamente, un dechado de bondad y gentileza?

La Biblia no lo cuenta, pero es indudable que, por algo que ni él mismo se habrá podido explicar, Simón no dudó en acceder porque “algo” le dijo que debía hacerlo. ¿Fe, quizás? Y cuidado, ¿Eh? No fue por impacto emocional, milagros o espectacularidades manifiestas. Porque aquí estamos leyendo que el pedido partió de alguien que tomaba ese lugar como Maestro…

(Verso 4)= Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: bogad mar adentro, y echad vuestras redes para pescar.

Primero: nadie interrumpió a Jesús. Lo que estaba diciendo, tenía el peso de la unción profética como para que todos, – incluido el propio tosco Simón Pedro -, se hayan quedado caso embobados escuchándolo.

Lo que siguió sí que fue una orden. Simple, precisa, llena de autoridad. Prueba otra vez, le dijo. Preste atención a esto: a Simón, experto pescador y hombre de mar, le estaba dando una orden relacionada con su quehacer de todos los días, un hombre más delicado y fino que él, dueño de otra cultura y sin ninguna experiencia en el mar. Y para colmo, hasta allí, total y absolutamente desconocido.

(Verso 5)= Respondiendo simón, le dijo: maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; mas en tu palabra echaré la red.

¿Me permites que recree esta respuesta en un idioma actual, totalmente despojado de toda fraseología religiosa que nos otorga la traducción hispana de nuestras Biblias? “-¡Mira Maestro! ¡Yo sé  que eres un maestro porque lo que estás haciendo me gusta, me interesa y, no sé por qué, sé que es verdad. Pero quiero decirte algo: Yo, de este asunto, conozco un rato largo, ¿Sabes?”

“…Llevo años ganándome la vida con la pesca; conozco el mar como a la palma de mi mano derecha, y los cardúmenes de peces y sus movimientos como la palma de mi mano izquierda. Y tengo la seguridad que tú no sabes nada de nada de este trabajo. ¿Pero quieres que te diga algo que va a hacerte reír? ¡¡Te creo!! ¡Debo estar loco, pero te creo! Jamás volvería a salir luego de una noche como esta. Las he pasado cientos de veces. Pero en tu palabra, hoy, lo voy a hacer, aunque se burlen de mi todos los pescadores del mundo.

¿Qué le parece que lo llevó a Simón a creerle a Jesús? ¿Acaso su enseñanza anterior? ¿Tal vez su aspecto? Simón no debe haber sido un agudo observador, debe haber sido un rústico que se manejaba por lo que hoy llamaríamos intuición. Pero simplemente le creyó. Tuvo fe. Inexplicable, irracional y hasta inusitada fe. ¡Puerta abierta para la acción del Espíritu!

(Verso 6)= Y habiéndolo hecho, encerraron gran cantidad de peces, y su red se rompía.

Entonces hicieron señas a los compañeros que estaban en la otra barca, para que viniesen a ayudarles; y vinieron, y llenaron ambas barcas, de tal manera que se hundían.

Viendo esto Simón Pedro cayó de rodillas ante Jesús, diciendo: apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador.

Imagínese la escena. Simón Pedro, pescador, arrogante en su ignorancia, probablemente hasta allí un malhechor de las costas, machista ciento por ciento, arrodillado ante otro hombre. ¿Lo hubiera hecho en otras circunstancias?

Porque con el tratadito o la estampita por delante sí, es muy fácil, pero allí…En lo humano, luego se vería, a Pedro no le faltaban agallas, o valentía. Cuando hubo que sacar la espada y cortar una oreja no dudó, pero ante lo sobrenatural…

Aquí, la primaria puerta abierta que significó la fe ciega de Simón Pedro, le dio ingreso amplio al trabajo sanador del Espíritu de Dios. Esa unción para él desconocida y artífice del milagro de la pesca, lo hizo verse con toda su miseria y su verdadero estado de mugre y suciedad de conciencia.

(Verso 9)= Porque por la pesca que habían hecho, el temor se había apoderado de él, y de todos los que estaban con él, y asimismo de Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Pero Jesús dijo a Simón: no temas; desde ahora serás pescador de hombres.

En idioma sencillo: “¡No tengas miedo, Simón! ¡Yo sé que no eres una pinturita, ni una señorita decente y educada! Pero no te asustes que no voy a mandar que venga un rayo del cielo y te mate. ¿Sabes por qué? Por dos motivos: porque te has dado cuenta y reconoces que eres lo que eres y, fundamentalmente, porque estás verdaderamente arrepentido de todo eso. Has tenido fe como para confiar y, aunque confiaste, Dios te ha permitido arrepentirte y cambiar.

Ahora, lo mismo que has hecho con los peces, lo vas a hacer con los hombres; con otros hombres como tú eras hasta hace un rato. Sólo que al igual que lo que has visto hoy, no lo vas a hacer con tu conocimiento ni con tu sabiduría, sino confiando – como hoy has confiado en mí -, y dejando que el Espíritu obre a través tuyo. YO te haré pescador de hombres. Eso no significa que tú vayas a pescarlos por tu cuenta. Ohhh…

(Verso 11)= Y cuando trajeron a tierra las barcas, dejándolo todo, le siguieron.

Indudablemente, tiene que haber sido muy fácil seguir a alguien como Jesús, ¿No cree Seguramente debe estar pensando eso. Fácil para usted, que ya tiene bien claro quien era. Pero para esos hombres sin escuela, que para colmo no tenían los evangelios, ni las cartas de Pablo para fortalecer su fe, no tanto, ¿Eh? Sin embargo, lo siguieron, por fe. Lo dejaron todo, por fe. Y finalmente la historia dirá que fueron bendecidos, porque la unción del Espíritu Santo así lo hizo.

Porque la fe viene por el oír. ¿Qué esta oyendo usted, la mayor parte de su día? Porque el peor enemigo de la fe, es el espíritu de incredulidad. ¿Con quien se reúne usted mayoritariamente, con incrédulos o con hombres de Dios? Ambos van a transferirle lo que tengan. Usted los elige.

(1 Corintios 2: 1-5)= Así que, hermanos, cuando fui a vosotros a anunciaros el testimonio de Dios, no fui con excelencia de palabras o de sabiduría. (Esto es: “No preparé bosquejos, estudios, declamaciones, oratoria, ni discursos emotivos, filosóficos o doctrinales.” ¿Cuántos saben que Pablo no tenía una Biblia en la mano para predicar?

Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado. Este pasaje podría pasar totalmente inadvertido dentro del contexto, si no fuera porque Pablo dice que se propuso no saber.

Es decir: no hablar otra cosa que no fuera de Jesucristo crucificado. Eso deja bien en claro que Pablo era un intelectual formado, inteligente y capaz de hablar de cualquier tema en el mejor y máximo nivel. Pero se propuso hablar solamente lo que venía de Dios, desestimando todo lo que viniera de él  mismo.

…Y estuvo entre vosotros con debilidad, y mucho temor y temblor, – ¿Cuántos saben que Pablo no era ni débil, ni temeroso, ni tembloroso? Pablo está hablando de otra debilidad, de otro temor y de otro temblor. – …Y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder.

Predicador del siglo veintiuno: no tengas temor de pedirle a Dios que produzca, con su Espíritu Santo, demostraciones visibles, y que su poder se manifieste de manera evidente. ¿Qué habrás de conseguir con ello?

…Para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.

Escuche: si esta no es la síntesis más precisa y contundente de lo que verdaderamente es el Evangelio de la cruz, yo no soy quien soy. ¿Será tan complicado obedecerla?

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La Clave del Poder

El  cristianismo se llama La Gran Confesión. A pesar de esto, muchos cristianos son derrotados durante sus vidas porque creen y confiesan erróneamente. ¿Acaso han hablado indebidamente? Sí, porque han hablado las palabras del enemigo.

Usted ya lo sabe, porque así lo hemos enseñado en muchas ocasiones y desde distintos trabajos, que la palabra tiene poder. Y no es una mera opinión decir que han hablado las palabras del enemigo. Proverbios 6:1-2 dice: Te has enlazado con las palabras de tu boca. Un animal enlazado, en el campo, es necesariamente un animal esclavizado.

Por favor, tenga la bondad de grabarse esto en su mente como para que no se le borre: Las palabras de temor, habrán de llevarlo a una segura derrota. Y luego, si desea que ampliemos más los conceptos, puede agregarle esto: La palabra, es la cosa más poderosa del universo.

El hombre es un ser espiritual capaz de operar en el mismo nivel de fe como Dios. En Marcos 9.23, dice: Si puedes creer, al que cree todo le es posible. Mateo 17:20 añade: Porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza diréis a este monte: pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible.

Marcos 11:23, sobre este mismo hecho, agrega: de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: quítate y échate al mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.

Esta ley espiritual no es una teoría; esta es una realidad. Es una ley espiritual. Esta ley obra cada vez que se aplica correctamente. Es una ley espiritual. Dios nunca hace nada sin decirlo ‘primeramente. Dios es un Dios de fe. Dios muestra su fe por medio de palabras. Marcos 11:22 dice: Y respondiendo Jesús les dijo: tened fe en Dios. Literalmente quiere decir: Tened la clase de fe que tiene Dios.

Efesios 5:1, literalmente, nos dice que seamos imitadores de Dios, tal como los hijos imitan a sus padres. Pero para imitar a Dios, tenemos que hablar y hacer como Él. Él no le pediría a usted algo que usted no pudiera hacer, ¿Ha pensado en esto?

Jesús obró de acuerdo con Marcos 11:23 y con Mateo 17:20 cuando estaba en la tierra. Él le habló a los vientos y al mar. Le habló a los demonios. Le habló a la higuera. Le habló, incluso, a los muertos. Conclusión: el viento, el mar, el árbol, los demonios y aún los muertos obedecieron lo que Él les dijo. Él obró con la misma clase de fe que tiene Dios.

Dios es un Dios de fe. Dios muestra su fe en sus palabras. Jesús estaba imitando a su Padre y recibiendo los mismos resultados que recibió su Padre. En Juan 14:12, Jesús dijo: El que en mí cree, las obras que yo hago él las hará también; y aún mayores…

Estas leyes de fe se basan en leyes espirituales. Estas leyes obrarán para todos aquellos que las apliquen. Usted las pone en acción por medio de las palabras de su boca.

¿Quiere usted despojarse de todas las cosas negativas que tiene la costumbre de decir? ¿Cree en estas verdades? Si Jesús viniera ahora en persona diciéndole que desde hoy en adelante todo lo que usted hable con su boca ocurrirá tal como lo diga; ¿Cambiaría eso su forma de hablar? Yo creo que sí, que lo haría. ¿Será que tendremos que preguntarnos juntos, por qué?

En Mateo 16:19, Jesús dijo: Y a ti daré las llaves del reino de los cielos y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos.

Salmo 119: 89 dice: Para siempre, oh Jehová, permanece tu palabra en los cielos. Lo que dijo dios, ya está establecido. Ahora el resto depende de usted. ¿Qué va a decir de esto? Dios no cambiará lo que dijo.

Salmo 89:34: No olvidaré mi pacto, ni mudaré lo que ha salido de mis labios. ¿Qué palabras establecerá en la tierra? El poder de atar y desatar, está en la tierra. Las palabras habladas entrenan a su espíritu ( Corazón), para vencer o ser vencido. Las palabras contienen fe o temor, y producen según su contenido.

(Romanos 10:17)= Así que la fe es por el oír, y el oír por la palabra de Dios.

La fe crece rápidamente cuando usted se oye a usted mismo diciendo lo que dijo Dios. Recibirá más fácilmente la Palabra de Dios en su espíritu cuando la oiga hablada por usted mismo, que cuando la oiga hablada por otra persona. Ese sería el único argumento capaz de justificar la lectura congregacional.

El Espíritu de Dios le dice que confiese la Palabra de Dios en voz alta; donde usted pueda oír su voz. Él le dice: Es el remedio científico de la sabiduría de Dios para el área psicológica del hombre.

Y obra bien, gracias a Dios. El cuerpo de Cristo tiene que empezar a vivir en la autoridad de la Palabra. Porque la Palabra de Dios, es poder creador. Este poder creador se produce por medio del corazón formado por medio de la lengua, y mostrado por medio de la boca en la forma de palabras.

Dice Charles Capps en un pequeño libro titulado “El Poder Creador de Dios”, que si los hombres creyeran de verdad en Cristo, las oraciones largas no serían necesarias. Con sólo decir la Palabra, conseguirían lo que desean. Dice Dios que su poder creador es dado al hombre en la forma de la Palabra.

Ahora bien; para que este poder sea efectivo, el hombre tiene que hablarlo en fe. Jesús habló así cuando estaba en la tierra, y lo mismo que obró para Él, obrará para usted. Pero tiene que ser hablado por el cuerpo.

El hombre tiene que enfrentarse y tener dominio sobre el poder de la maldad por medio de sus palabras. El mayor deseo de Dios es que su pueblo tenga una vida mejor por medio de la Palabra dicha. Porque esa Palabra no perdió su poder cuando fue dicha en el pasado. Tiene el mismo poder hoy que tenía cuando Él dijo: Sea la Luz.

Pero para que esa palabra sea efectiva, el hombre tiene que hablarla. Es entonces cuando ese poder creador hará lo que se dijo por fe.

Dios dice hoy: Mi Palabra no está vacía de poder; es mi pueblo el que está vacío de palabras. Oímos al mundo y hablamos como habla el mundo. Al observar las circunstancias hemos perdido de vista su palabra. Incluso, a veces, muchos sin proponérselo, claro, hablan lo que dice el enemigo y destruyen sus propias herencias con palabras corrompidas por el temor y la incredulidad.

Ninguna palabra suya está vacía de poder. No tiene poder cuando no es hablada, asimismo hay poder del mal presente en las palabras del enemigo para afligir y oprimir a toda persona que las hable. Confiese la victoria delante de lo que parece derrota. Confiese abundancia delante de lo que parece necesidad.

Piense: ¿Qué pasaría si Jesús viniera a su iglesia poniendo sus manos sobre la gente diciendo: “Cuando haya puesto mis manos sobre cada uno de ustedes, todo lo que hablen les pasará como hayan dicho”?

Primero quedarían varios desparramados por el tropel; ¿Se imagina el frente de un templo con el señor en persona imponiendo sus manos? La mitad de la congregación, (La que pudiera articular palabra), diría: ¡¡Me moriría de gozo!! El enemigo tiene tan cegada la mente de la gente que, en vez de resistirle, ellos están ayudándolo y comienzan a hablar – precisamente – el lenguaje del enemigo.

Practiquemos hablando la Palabra de Dios. Efesios 5:1 dice: Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados. Debemos imitar a Dios como un niño imita a su papá. Cuando el chico imita a su padre, anda como él, habla como él, tiene sus mismos gestos y actúa como él. Debemos hacer lo mismo con nuestro Padre celestial.

1)= Jesús oraba mucho, pero nunca oraba por el problema más que por la respuesta. Lo que Dios dice, es la respuesta.

2)= Jesús habló la verdad, nunca habló con mentiras. Siempre hablaba lo que Dios dijo.

3)= Él habló siempre de los resultados, nunca de los problemas. Él nunca confesó las circunstancias actuales. Él habló de los resultados deseados.

4)= Él siempre usó la Palabra para derrotar a Satanás.

El poder creador es la Palabra de Dios que se forma en el corazón, se pronuncia con la lengua y se habla con la boca.

(Proverbios 4: 20-22)= Está atento a mis palabras…son vida…y medicina a todo su cuerpo.

Mucha gente no habla lo que la Palabra dice: habla cosas que son de Satanás. Ellos dicen lo que el enemigo dijo de ellos. Por eso han establecido en la tierra las palabras del enemigo.

Si establecemos las cosas que dice Dios y establecemos su palabra en la tierra, entonces con la ayuda de Dios creceremos en fe. Entonces andaremos en una fe superior con la cual podremos usar la capacidad de Dios por medio de las palabras de nuestra boca. Podemos dejar fluir la capacidad de Dios que tenemos en nosotros por medio de las palabras de nuestra boca y alcanzar su palabra y su poder. Aprendamos a tomar la medicina de Dios todos los días.

1 – PARA VENCER PREOCUPACIONES Y TEMORES

Le voy a dar los versículos básicos; anótelos para que le sirvan – en todo el contexto -, de alimento cotidiano y una especie de síntesis que puede memorizar como declaración personal y, esencialmente, como arma para la batalla.

(1 Corintios 12: 27 – Romanos 12:21)= Soy el cuerpo de Cristo y Satanás no tiene poder sobre mí. Porque venzo el mal con el bien.

(1 Juan 4: 4)= Soy de Dios, y he vencido al diablo; porque mayor es el que está en mí que el que está en el mundo.

(Salmo 23: 4)= No temeré mal alguno, porque tú estás conmigo Señor, tu palabra y tu Espíritu me dan aliento.

(Isaías 54: 14)= Estoy lejos de toda opresión, y el temor no se acercará a mí.

(Isaías 54:17 y Salmo 1:3)= Ninguna arma forjada contra mí prosperará, porque mi justicia es del señor. Todo lo que hago, prosperará, porque soy como árbol plantado junto a corrientes de aguas.

(Gálatas 1: 4)= Estoy libre del presente siglo malo, porque esa es la voluntad de Dios.

(Salmo 91: 10-11 y Proverbios 12: 28)= No me sobrevendrá mal, ni plaga tocará mi morada. Porque el Señor ha mandado sus ángeles acerca de mí, y me guardan en todos mis caminos, y en mis caminos está la vida y no hay muerte.

(Santiago 1: 22)= Soy hacedor de la palabra de Dios y soy bienaventurado en lo que hago. Estoy contento de las cosas que yo hago porque soy un hacedor de la palabra de Dios.

(Efesios 6: 16)= Yo tomo el escudo de la fe, con el cual apago todos los dardos que el enemigo trae contra mí.

(Gálatas 3: 13 – Romanos 8:11 – Génesis 1:31 – Mateo 16:19)= Cristo me redimió de la maldición de la ley. Entonces, yo prohíbo la entrada a mi cuerpo de toda enfermedad. Todo microbio que toca este cuerpo muere inmediatamente en el nombre de Jesús. Todos los órganos de este cuerpo funcionan perfectamente como cuando Dios los creó, y yo prohíbo que este cuerpo funcione mal en el nombre de Jesús.

(Apocalipsis 12: 11)= Soy vencedor y he vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra de mi testimonio.

(Santiago 4: 7)= Me someto a Dios, resisto al diablo, y huirá de mí porque lo resisto en el nombre de Jesús.

(Salmo 119: 89)= Para siempre, oh Dios, permanece tu palabra en los cielos. Por eso establezco su palabra en esta tierra.

(Isaías 54: 13)= Se multiplicará la paz de mis hijos porque serán enseñados por Jehová.

2 – ¿TIENE USTED NECESIDADES MATERIALES?

(Gálatas 3: 13 – Deuteronomio 28)= Cristo me redimió de la maldición de la ley. Cristo me redimió de la maldición de la pobreza. Cristo me redimió de la maldición de la enfermedad. Cristo me redimió de la maldición de la muerte espiritual.

(2 Corintios 8:9 – Isaías 53: 5-6 – Juan 10:10 – Juan 5:24)= En lugar de pobreza él me ha dado riquezas. En lugar de enfermedad él me ha dado salud. En lugar de muerte él me ha dado vida eterna.

(Salmo 37:4)= Me deleito en el Señor y él me concede las peticiones de mi corazón.

(Lucas 6: 38)= He dado, y se me dará; medida buena, apretada, remecida, y rebosando darán los hombres a mi regazo.

(2 Corintios 9: 6-8)= Con la medida que yo mida, seré medido. Siembro generosamente, por eso siego generosamente. Yo doy con corazón alegre, y mi Dios me da toda la gracia en abundancia y yo teniendo suficiencia en todas las cosas, abundo para toda buena obra.

(Filipenses 4: 19)= Nada me faltará, pues mi Dios suplirá todo lo que me falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.

(Salmo 23: 1 – 2 Corintios 8:8 – Juan 10:10)= Jehová es mi pastor, nada me faltará. Porque Jesús se hizo pobre, para que por medio de su pobreza yo tenga abundancia. Porque él vino para que yo tuviera vida y para que la tuviera en abundancia.

(Romanos 5: 17)= Y habiendo recibido el don de justicia puedo reinar en esta vida como un rey por Cristo.

(Salmo 35: 27 – Gálatas 3:14)= El Señor se goza en la prosperidad de su siervo y las bendiciones de Abraham son mías.

3 – PARA TENER SABIDURÍA

(Juan 16:13 – Santiago 1:5)= El Espíritu de verdad mora en mí y él me enseña todas las cosas y me guía a toda verdad. Por eso yo confieso que conozco perfectamente cada situación y cada circunstancia que venga contra mí. Porque yo tengo la sabiduría de Dios.

(2 corintios 5:17 – Efesios 2:10 – 1 Corintios 2:16)= Soy una nueva criatura en Cristo, soy hechura suya criado en Cristo Jesús. Por eso tengo la mente de Cristo y la sabiduría de Dios es formada en mí.

(Colosenses 3: 10)= Me he despojado del viejo hombre y estoy revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno.

4 – PARA ALIVIO Y FUERZA ESPIRITUAL

(Filipenses 4: 13)= Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

(Filipenses 4: 7-8)= La paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guarda mi corazón y pensamientos en Cristo Jesús; porque pienso en todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre.

(Efesios 4: 29-30)= No permito que ninguna palabra corrompida salga de mi boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes. No contristo al Espíritu Santo de Dios, con el cual fui sellado para el día de la redención.

Dios creó el universo por medio del método que ya está usted usando, por medio de las palabras que ya usted usa. Dios dejó fluir su fe en palabras. El hombre es creado a la imagen de Dios, por lo tanto debe dejar fluir su fe en palabras. Las palabras son la cosa más poderosa del universo de hoy.

Recuerde estas verdades: La Palabra de Dios que nace en el espíritu humano, se forma con la lengua, y se habla con la boca, se hará un poder creador que obrará en usted. Si tomásemos en serio estas verdades y las hiciéramos rutina en todos nosotros, podríamos cambiar el mundo en veinticuatro horas.

Jesús dijo: He dicho a mi pueblo que pueden tener lo que digan, pero mi pueblo insiste en decir lo que tiene.

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