Entrenamiento Para Reinar

Vivimos en un mundo natural que está influenciado por otra esfera paralela: el mundo espiritual. Nadie comprende como, si de pronto el hombre creyente termina por aceptar que algunos de sus actos naturales pueden ser influenciados por demonios provenientes del mundo espiritual, (En este caso satánico), por qué le cuesta tanto aceptar que con sólo atreverse a recibirlo por fe (Es decir: sin análisis, sin lógica, sin raciocinio), también puede manifestar el poder de Dios que también proviene del mundo espiritual, (En este caso, celestial).

Cristo vino a la tierra predicando un evangelio llamado “Evangelio del Reino”. Hay mucha controversia en cuanto a eso, pero sería bueno quitar todo extremismo y ver que es lo que Dios nos quiere decir en cuanto a eso.

Recuerde que no puede haber nada falso si no hay una verdad cerca; no puede haber una fotocopia si no hay un original; no puede haber un falso profeta sin que haya un verdadero. En todo extremo hay un punto de verdad. El extremo, en todo caso, es el exceso de algo que es cierto.

Cristo trajo principios. ¿Qué son principios? Son leyes, reglas y fundamentos que operan en ausencia de su conocimiento, con su conocimiento, con su apoyo o sin su apoyo. Son principios y funcionan. En cualquier compañía o empresa sólida, hay una serie de principios que sus empleados deben respetar y cumplir para superarse.

En el Reino de Dios también existe una serie de principios puestos para que usted se supere. Sólo que hay una pequeña diferencia: en una empresa, la mejor manera de subir, de progresar, de ascender, es caminando por arriba de los demás; en el reino de Dios, la mejor manera de progresar y ascender, es bajando.

Vamos a puntualizar algo clave para entender este mensaje: La Biblia es un libro espiritual. Si usted no entiende eso, se va a quedar con el primer aprendizaje que tuvo. La primera carta a Timoteo en el capítulo seis y verso doce, nos dice: …Pelea la buena batalla…

En 1 Timoteo 1:18. nos dice: …Milita la buena milicia; Efesios 6: 13, dice: …Ponte la armadura de Dios; 2 Corintios 10:4 nos dice que …nuestras armas no son carnales, sino poderosas en Dios; Hebreos 4:12 agrega: …tenemos una espada de dos filos.

Ahora le pregunto confidencialmente, sin que nadie se entere: ¿Puede usted decirme cuantos de nosotros tenemos algo de esto en casa? Ninguno, es más que obvio. ¿Entonces? Es espiritual, total y absolutamente espiritual; Ahora pregunto de nuevo: ¿Dejará de ser cierto por eso?

Él dice que prepara una mesa delante de nuestros enemigos. ¿Cuántos se han sentado a comer delante de un enemigo? ¡No! Pero tenemos una mesa de bendición en medio de un mundo pervertido. La mesa no está en el cielo, la mesa está aquí. Ahí arriba no hay enemigos, están aquí abajo. Tenemos una mesa de la cual podemos comer ahora. ¿Cuántos se dan cuenta que esto es espiritual?

(Mateo 19: 28)= Y Jesús les dijo: De cierto os digo que en la regeneración, cuando el Hijo del Hombre se siente en el trono de su gloria, vosotros que me habéis seguido también os sentaréis  sobre doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel.

Todo el mundo cree que estos son los doce apóstoles y que esto es futuro. Pero examinen la escritura detenidamente. Primero: esto es decretado durante la cena del Señor y ellos están discutiendo sobre autoridad.

Lo puede ver en otro evangelio, donde los apóstoles se están peleando por ver quien va a ser mayor en el reino. Luego Él instituye la cena y mientras está cenando les dice que ellos vana  reinar en doce tronos. Pero si la Biblia es espiritual, también fue espiritual para ellos y representa tipología de la iglesia, no de Israel. Noten conmigo que Jesús les dice: En la regeneración…Noten esta palabra con cuidado.

(Tito 3: 5)= (Ahora está hablando con la iglesia). Nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo,

¿Cuántos saben que ya han sido regenerados? Entonces ya saben que ya estamos reinando sobre las doce tribus. Porque dice que eso iba a acontecer cuando viniera la regeneración. Y aquí vemos que la regeneración ya ocurrió. ¿Cuántos pueden ver que la aplicación de esto es espiritual? “Bueno, hermano… es que… Basta. O es espiritual o es literal; no hay términos medios en el evangelio.

Tenemos que entender que la Biblia usa ejemplos físicos y presentes para establecer verdades proféticas, futuras y espirituales para aquello que habría de venir, que hoy es, y que siempre ha sido, desde antes, misterio escondido y ahora se ha manifestado : el reino de Dios.

No puedo seguir adelante si usted no tiene claro que la Biblia es un libro espiritual. Porque fíjese que es allí donde nos dice que somos: Soldados, Epístolas, Ramas, Embajadores, Reyes, Sal de la Tierra, Niños, siervos, Hijos, Novias, Ovejas, Edificio, Pan, Casa, Habitación, Templo, Luz, Trigo, Pescadores, Árboles, Semillas, pero en realidad no somos nada de eso.

La verdad es que somos seres humanos, pero sí somos todo eso que dice la Biblia en una faceta espiritual. Usted puede buscar la palabra “árbol” en griego, arameo, inglés, hebreo y, ¿Sabe lo que le dice? Árbol…

¡Pero usted no es ningún árbol!! No, pero la Biblia le dice que sí lo es. ¿Qué le quiere decir con esto? Que la iglesia tiene características de árbol: da frutos, es fuerte, es estable, tiene hojas, da sombra, es albergue, tiene raíces. Si no tiene estas cosas, no es iglesia, es club religioso.

Para entender estos principios del Reino de Dios, hay que tener en cuenta tres cosas fundamentales: 1) para tener un Reino hay que tener un rey. Un rey manda, no sugiere. Muchos tienen a Cristo como Salvador, no como Rey.

Rey de su matrimonio, de su forma de pensar, de su dinero, de su vida, de sus actitudes. El problema está en que usted no lo corona Rey. Él es Rey con usted o sin usted. 2) Tenemos un pueblo que se sujeta al rey. ¿Tenemos un pueblo que se sujeta al rey? 3) Tenemos una geografía donde puede ejercer las leyes del rey.

(Hebreos 2: 1-5)= Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos.

Porque si la palabra dicha por medio de los ángeles fue firme, y toda transgresión y desobediencia recibió justa retribución, como escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? La cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron, testificando Dios juntamente con ellos, con señales y prodigios y diversos milagros y repartimientos del Espíritu Santo según su voluntad.

Porque no sujetó a los ángeles el mundo venidero, acerca del cual estamos hablando.

El escritor de Hebreos comienza diciendo: “Óyeme: pon tu atención a las cosas que escuchaste, no sea que te descarriles. Claro, para entender que es lo que escucharon, hay que ir al capítulo uno; elemental Watson.

(Hebreos 1: 1)= Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, (Dios habla a través del hombre. – Dios habla por sus profetas. – ¿Crees lo suficiente como para oír la voz de Dios, hoy?) …en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder; habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la majestad de las alturas.

Recuerden que el sacerdote, mientras ministra, no puede sentarse, así que la posición de Cristo revela que Él terminó su empleo. Ahora veamos: ¿Qué nos dicen estos tres versículos?

1)= Que Él es heredero; no que va a heredar; ¡Dice que YA heredó!

2)= Que Él hizo el universo. No lo hizo un científico ni las explosiones del Big-Bang. Él lo hizo, Él lo sustenta. Él es el creador de todo el universo.

3)= Él es el resplandor de su gloria. ¿Quiere ver al Padre? Observe a Cristo.

4)= No era una persona parecida a Dios, era la imagen misma de su sustancia. Era Dios hecho carne. Era hombre, pero era Dios mismo encarnado. Por eso dice el escritor en el capítulo 2: …No te olvides de esto, porque si te olvidas, vas a descarrilarte.

5)= Sustenta todo con la palabra de su poder. Y esa palabra, ahí, es la palabra rema, y poder significa continuo. De manera que es Él, todavía, quien con palabras llenas de fe, sustenta la tierra girando para este lado y a la misma vez, dándole vuelta al sistema, a la misma vez, inclina su eje.

No hay bomba, no hay nación, no hay persona que pueda violar una ley, un principio establecido por Dios. Él sigue sustentando la tierra y, hasta que Él diga, ella seguirá girando, a la misma distancia y velocidad.

6)= Fue purificación de nuestros pecados. Bajo Cristo, no hay pecado.

7)= Se sentó a la diestra de Dios. Si se sentó, fue porque terminó. ¿Qué había terminado Cristo?

El capítulo 2 dice que no tenemos que olvidarnos de esto para no correr el riesgo de salirnos fuera de la autopista. También dice que la Palabra, antes, nos fue dicha por medio de ángeles. ¡Pero hermano! ¡Eso es un simbolismo! ¡Los ángeles no predican!

Ah, no sé, peléese con el autor de hebreos, o con Lucas por lo que dice en Hechos, o con Pablo por lo que dice en Gálatas. Los ángeles forman parte de la tarea del plan de Dios. No lo saben todo porque son siervos. El Hijo solamente lo sabe todo.

Y muchos, todavía, eligen vivir como siervos. Yo quiero vivir como hijo. Después, dice el verso 4, que testificaba Dios juntamente con ellos con señales y prodigios y diversos milagros. Note que las señales, milagros y prodigios sólo se manifiestan para confirmar las obras de Dios, no para deslumbrarle o impactarle a usted.

Ahora: esas señales y prodigio nos deben seguir a nosotros, confirmando lo que nosotros estamos tratando de expresar al mundo, en lugar de tener que andar nosotros recorriendo templos detrás de señales y manifestaciones.

(Hebreos 2: 5)= Porque no sujetó a los ángeles el mundo venidero; acerca del cual estamos hablando.

Hay un mundo venidero que no va a estar sujeto a ángeles. Eso deja claramente en evidencia que el mundo, antes, sí estaba sujeto a ángeles.

Ahora: para poder ministrar, nosotros, en esta esfera, tenemos que tener derecho. Cuando tenemos derecho, tenemos autoridad. Cuando usted sabe que está peleando por algo que le pertenece, se comporta muy distinto a cuando lucha por algo que no le pertenece.

En Génesis 1:1; después que Dios creó los cielos y la tierra, hizo la expansión. La expansión es el espacio que media entre aquí y la parte de abajo del trono de Dios. Los cielos, tal como lo dice la Palabra allí, son la atmósfera, los universos, el aire donde vuelan los aviones, el que usted respira; todo lo que media entre la tierra y el tercer cielo, plataforma invisible o no, – no lo sé, no está escrito -, donde habita Dios. Eso, allí arriba, es eterno; eso no fue creado. Lo que fue creado fue la expansión. En la creación, dividió su habitación del planeta.

Cuando cae la tercera parte de los ángeles, el plan de Dios no se detiene. Allí hay un principio espiritual. Todo lo terrenal se puede caer, pero eso no detiene el plan de Dios.

La tierra fue creada en perfección; no había mares, era tierra; la Palabra dice que salía un vapor de adentro; este era un planeta hermoso que era el estrado del trono de Dios. No había mares ni había cielos, sólo Dios y su tierra.

Pero es entonces, en ese momento de la vida histórica, que tiene lugar un cataclismo; el primer juicio en la tierra: el juicio a la jerarquía angelical por desobediencia. Note que los juicios siempre son por desobediencia; ese es el pecado.

La segunda etapa de la tierra es cuando Satanás y esa tercera parte de los ángeles pierden el empleo, son cesanteados y empiezan a vagar por allí tratando de reorganizarse como cuentapropistas. La tercera parte es el Edén. Edén significa “casa de placer”, “delicia”; el Edén era un prototipo de la primera parte de la tierra.

Para andar en una esfera divina usted tiene que tener: 1) Presencia compartida. 2) Entender su carácter. 2) Responsabilidad compartida. Satanás tiene guerra con Dios. Obviamente, Satanás tiene guerra conmigo. Porque Dios es mi papá y la guerra de mi papá, es mi guerra.

En Génesis 5: 1 dice que creó al hombre, y que los hizo varón y hembra, y que su nombre era Adán. Eva no se llamaba Eva antes de la caída. La unidad que vamos a tener con Cristo, un día, es cuando seamos de un mismo carácter y una misma naturaleza.

El hombre cae. Adán tiene autoridad y dominio sobre toda la creación. Lo único era no tocar el árbol. Dios quería decidir por él qué era bueno y qué era malo. Adán no informó a Eva. Eva, por ignorancia, fue engañada. Eva es la iglesia, Adán el sacerdote. Sacerdote: ¿Tienes bien informada a Eva de todas las cosas?

Cuando el hombre cae, ¿Qué es lo primero que aparece? Un querubín. Cuando el hombre cae, los ángeles empiezan a tomar jerarquía; ahí vemos al primero.

(Deuteronomio 32: 8)= Cuando el Altísimo hizo heredar a las naciones, cuando hizo dividir a los hijos de los hombres, estableció los límites de los pueblos según el número de los hijos de Israel.

Así como está esta escritura, no se comprende por qué Israel todavía no había sido dividida en tribus. La antigua versión, en cambio, dice ángeles en lugar de “hijos de Israel”. Eso sí tiene sentido porque nos muestra que sobre cada nación delimitada, lo que Dios hizo, fue poner ángeles supervisores. El mundo sujetado a ángeles.

(Hechos 17: 26)= Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación.

¿Cómo los prefijó? Con un ángel como jerarquía. La iglesia, (Eva), cayó porque el liderazgo que tenía la información del plan de Dios (Adán) no supo, o no quiso comunicárselo. Que nadie diga que en la década del noventa sucederá lo mismo por la misma causa.

(Génesis 9: 1)= Bendijo Dios a Noé y a sus hijos, y les dijo: fructificad y multiplicaos, y llenad la tierra.

¿Fue así? No. No fue así. No importa; el fracaso del hombre no altera el plan de Dios. Se le impartió casi lo mismo que a Adán. Sólo que aquí en lugar de decirle: “Ten dominio sobre los animales”, le dijo ellos se someterán a ti. Así tenía que ser. De otro modo, ¿Se imagina lo que hubiera sido el arca?

(Marcos 1: 15)= (Cristo está predicando y dice:) …el tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.

Note que él dice: se ha cumplido. Él está citando la profecía de Daniel. Hay dos teorías: 1) El Reino no será establecido hasta la segunda venida. Su intento era establecerlo pero no pudo ser, falló, fue rechazado por Israel y dijo: “Lo dejo y lo hago cuando vuelva”. 2) La otra es: vino a establecerlo, lo logró y con el Espíritu se está propagando en toda la tierra; no era un reino político, judaístico, material o terrenal; era un reino espiritual.

Nosotros no rechazamos el hecho de que el reino sea actual, pero aguardamos la manifestación de su plenitud, en gloria, con la llegada de nuestro rey. Los judíos no tenían problemas con eso. Ellos no entendían la letra de los profetas.

Escudriñaban las escrituras buscando Vida Eterna sin entender que Él era el que estaba frente a ellos. No entendieron la palabra profética como muchos no pueden entenderla hoy. El reino: Cristo falló y lo pospuso, o lo logró?

(Juan 6: 14-15)= Aquellos hombres, entonces, viendo la señal que Jesús había hecho, dijeron: este verdaderamente es el profeta que había de venir al mundo.

Pero entendiendo Jesús que iban a venir para apoderarse de él y hacerle rey, volvió a retirarse al monte solo.

Si Cristo hubiera venido a manifestar un reino literal, tuvo su oportunidad y no la aceptó; no falló; ellos querían hacerle rey. Él contestó, en su momento: Mi reino no es de aquí. Y el original dice: Mi reino AHORA no es de aquí. Es imposible ser rey sin tener un reino.

Los ángeles fueron puestos como jerarquías. Daniel tuvo que esperar veintiún días una respuesta porque el ángel que se la traía se trenzó con la potestad que estaba sobre Persia. ¿Cómo se entiende?

Los ángeles fueron puestos como jerarquías, pero hay una tercera parte de ellos que son ángeles caídos. Daniel no está en su tierra, está en otra donde la potestad es inicua. El ángel de su tierra era bueno.

(Daniel 12: 1)= En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que está de parte de los hijos de tu pueblo;

(Hebreos 2: 5)= Porque no sujetó a los ángeles el mundo venidero, acerca del cual estamos hablando;

La pregunta, entonces, que ya diera origen a un estudio hace algún tiempo atrás, es: ¿Cuándo comienza el mundo venidero? Cuando Cristo dice “Venga tu reino y hágase tu voluntad”, esta palabra, HÁGASE, en griego, significa: vaya manifestándose progresivamente. ¿Cuántos saben que la oración de Cristo se contesta?

(Verso 6)= Pero alguien testificó en cierto lugar, (Dos cosas: el escritor de Hebreos deja una verdad, pero no firma la carta. Dice “alguien”, refiriéndose a David, sin nombrarlo. No usa títulos ni posiciones, sólo verdades. Así debe ser la iglesia hoy: ni títulos ni posiciones; sólo verdades.) …Qué es el hombre, para que te acuerdes de él, o el Hijo del Hombre, para que le visites? (Aquí se refiere al hombre que está en estado caído, que no merece ser recordado por Dios. El Hijo del Hombre es Cristo y fue visitado por Dios.

(Verso 7)= Lo hiciste un poco menor que los ángeles, (Cristo, cuando estuvo en la tierra, no fue menor que los ángeles; resucitaba muertos, sanaba paralíticos, ciegos, sordos, mudos, leprosos, reprendía demonios, tempestades; ¡Ningún ángel hizo eso! ¿Cómo dice lo que dice, entonces? En el original, casi desapercibidamente, está la clave. Este texto tiene una palabra agregada no siempre traducida: BRAKUS. Brakus significa, pasada en limpio, algo así como por poco espacio de tiempo. Es decir: Cristo fue hecho un poco menor que los ángeles por poco espacio de tiempo. Ahora bien; ¿Cuánto tiempo? ¿Qué tiempo? Tres días, los que fue sepultado cuando corporalmente estuvo muerto. Los ángeles no mueren. Un poco menor…Y finaliza el verso diciendo:) lo coronaste de gloria y de honra.

Al igual que los sacerdotes, Cristo cumplió la ley. Dejó sus ropas y entró al lugar de la expiación desnudo. No se dejó tocar por María porque nadie podía tocar al sacerdote antes de la ministración. Subió, fue y volvió porque esa misma noche le dijo a Tomás que lo tocara.

(Daniel 2: 34)= Estabas mirando, hasta que una piedra fue cortada, no con mano, e hirió a la imagen en sus pies de hierro y de barro cocido, y los desmenuzó.

Cuando Cristo llegó a la tierra, algo quedó hecho pedazos.

(Verso 35)= Entonces fueron desmenuzados también el hierro, el barro cocido, el bronce, la plata y el oro, y fueron como tamos de las eras del verano, y se los llevó el viento sin que de ellos quedara rastro alguno. Mas la piedra que hirió a la imagen fue hecha un gran monte que llenó toda la tierra.

La palabra MONTE, en la Biblia, siempre es la palabra REINO.

(Verso 44)= Y en los días de estos reyes, (¿Qué reyes? Y piense: barro, hierro, plata…¡Los romanos!!!)  el Dios del cielo levantará un reino (el Dios del cielo levantaría el reino en los días de esos reyes) …que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; (Dios no hace acepción de personas. Dice que para él es lo mismo judío que griegos, esclavos que libres, varón que mujer. Conclusión: Dios no tiene preferencia nacional) …desmenuzará y consumirá a todos estos reinos pero él permanecerá para siempre.

De la manera que viste que del monte fue cortada una piedra, no con mano, la cual desmenuzó el hierro, el bronce, el barro, la plata y el oro. El gran Dios ha mostrado al rey lo que ha de acontecer en lo por venir; y el sueño es verdadero, y fiel su interpretación.

(Daniel 7: 9)= Estuve mirando hasta que fueron puestos tronos, y se sentó un anciano de días, cuyo vestido era blanco como la nieve, y el pelo de su cabeza como lana limpia; su trono llama de fuego, y las ruedas del mismo, fuego ardiente.

(Verso 13)= Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre. (Dice que venía. ¿Cómo venía? Venía subiendo, cuando murió) …que vino hasta el anciano de días, y le hicieron acercarse delante de él.

Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido.

¿Hace falta que se lo aclare? Creo que no. Pero por las dudas, si se voló o se le enredó tanta palabra o justo se han empañado sus anteojos y no ha podido leer bien, le digo: Ahora ya no reina Satanás; reina Cristo. Los ángeles ya no decretan. ¿Quién decreta hoy, entonces? ¡¡¡LA IGLESIA!!! ¿Lo cree?

(Hebreos 2: 8)= Todo lo sujetaste bajo sus pies. Porque en cuanto le sujetó todas las cosas, nada dejó que no sea sujeto a él; pero todavía no vemos que todas las cosas le sean sujetas.

La tentación de Cristo fue la de abortar la voluntad. Siempre hubo una sola voluntad, salvo en Getsemaní. Allí fue donde Él, en su lucha, dijo: ..:Padre, si puedes, pasa de mí esta copa; pero que no se haga mi voluntad, sino la tuya. Hermano…¿Cómo va a decir eso del Señor? Se olvida usted de algo: Jesús era Dios encarnado. Andaba, caminaba, vivía, sufría y pensaba como carne. La diferencia era que obraba en Espíritu. Por eso no pecó. Así que no debe asombrarnos esa expresión suya: Cuando estamos enfrentados a la muerte, es cuando se divide la voluntad.

(Colosenses 2: 8)= Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo.

Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.

En él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo; sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos.

Y a vosotros estando muertos en pecado y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.

Leer Más

La Triple Visión

Convengamos que el título se las trae. Adentro de la iglesia se habla mucho de la Visión. Los profetas traen una visión, el pastor tiene La visión, cada miembro tiene su propia visión que a veces encaja y en otras ocasiones no con la de sus superiores. Pero, ¿Triple visión?

(Efesios 1: 15-22)= Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús, y de vuestro amor para con todos los santos, no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones, para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os de espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cual es la esperanza a que él os ha llamado, y cuales las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, y cual la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza, la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no solo en este siglo, sino también en el venidero; y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo, la plenitud de aquel que todo lo llena en todo.

Necesitamos una visión renovada para nuestras vidas y para nuestros ministerios.

Espiritualidad que no redunda en misión, es narcisismo espiritual, es egocentrismo espiritual. El marco de la unción del Espíritu Santo, no es la espiritualidad, sino la misión. Fue dicho: unción sin misión, es egocentrismo espiritual, pero misión sin visión, es puro activismo sin bendición.

En el pasaje que ha leído, hay una oración que Pablo hace para la iglesia de Efeso, pero que hoy también debería hacerse para la iglesia en general: Que Dios nos de espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de Él, alumbrando nuestro entendimiento. Es decir: una visión nueva.

La visión nueva tiene que ver con la recepción del conocimiento, de entendimiento; que de pronto se ilumine nuestra mente con una comprensión nueva. Algo así como escamas caen de nuestros ojos; el velo se corre de nuestro entendimiento y comenzamos a saber más quien es Dios, quienes somos nosotros, y que es lo que Dios quiere de nuestras vidas y de nuestros ministerios.

La sabiduría, en cambio, no tiene que ver, como la visión nueva, con algo precisamente nuevo, sino con la forma concreta de poner en práctica, de llevar a la práctica ese conocimiento recibido. Por eso la oración de Pablo: no alcanza con tener una visión nueva a través del espíritu de revelación; es necesario también espíritu de sabiduría para poder tener la forma precisa de llevar a la práctica esa revelación.

Si tenemos solamente revelación y no aceptamos acceder a la sabiduría, podemos tener dos resultados: 1) Que nos transformemos en oidores y no hacedores de la Palabra. 2) Que intentemos llevarla a la práctica como mejor nos parezca o convenga y así, además de hacer un tremendo lío promovamos una frustración y una decepción tal al pueblo, que terminemos por abortar el proyecto original, el propósito.

La visión de Dios es completa. Se recibe por medio de la revelación y se aplica por medio de la sabiduría. ¿Por qué Dios querría darnos esto? Porque Él quiere darnos una triple visión para nuestra vida y para nuestro ministerio.

En el pasaje que he transcripto, esta triple visión está dada por la palabra cual. Esa es la clave. Observe: Verso 18: …Para que sepáis cual es la esperanza a que él os ha llamado, y cuales las riquezas de la gloria de su herencia en los santos y cual la supereminente grandeza de su poder.

Es decir que: lo que Dios quiere, al darle a usted esta visión nueva, esta triple visión, es que usted sepa concretamente donde está parado con relación al trípode espiritual que será el meollo de esta triple visión: El Ser, El Tener y El Poder.

VISIÓN RENOVADA DEL SER

Dice allí la Palabra: ..:Para que sepáis cual es la esperanza a que él os ha llamado.

Cuidado: aquí no se trata de nuestra esperanza. No necesitamos de una revelación sobrenatural y divina para conocer nuestra esperanza. Desde el día en que le entregamos nuestra vida a Cristo, sabemos cual es nuestra esperanza.

Sabemos que tenemos vida eterna asegurada, que estaremos en un lugar donde ya no habrá ni llanto ni dolor, y donde Dios mismo enjugará toda lágrima. La oración de Pablo es para que nosotros recibamos revelación con respecto a …la esperanza a que él nos ha llamado…

¿A que nos llamó Dios? ¿Que espera Dios de nosotros? ¿Qué está esperando Dios de usted, de su vida, de su ministerio? Usted puede tener alguna idea y hasta puede ser buena, pero a menos que tenga revelación, no va a poder tener la certeza, la seguridad que sus buenas intenciones están alineadas conforma a la voluntad de Dios.

—Yo sé que Dios me mandó a hacer esto. Por eso no me interesa demasiado que piensa usted de esto y de mí mismo. La convicción de hacer la voluntad de Dios supera largamente la humana necesidad de sentirse aprobado, reconocido o aceptado.¿Es lo que él quiere? Se hace y punto.

Nosotros estamos más preocupados en el hacer que en el ser. Dios está más interesado en nuestro ser que en nuestro hacer. Hemos respondido afirmativamente el llamamiento del hacer, pero tenemos una asignatura pendiente en cuanto al llamamiento del ser.

(Romanos 1: 6)= Entre las cuales estás también vosotros, llamados a ser de Jesucristo;

Aquí, como se ve, la idea es de pertenencia. A veces estamos demasiado ocupados en tener la unción. Eso nos hace olvidar si la unción nos tiene a nosotros. Estamos ansiosos clamando: Señor, ¡Quiero más de ti! Y no alcanzamos a oír la voz de Dios que nos dice: ¡Yo soy el que quiere más de ti!

La segunda parte de esto, varía en una preposición. Pasamos de ser DE, a ser COMO.

(Romanos 8: 28)= Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.

Aquí es donde nos preguntamos: ¿Con qué propósito fuimos llamados? Pablo dice: …que fuesen hechos conforme a la imagen de su hijo. Es decir que somos llamados no sólo a ser DE Cristo, sino también a ser COMO Cristo. ¿Y como es Cristo? Pablo, a los Filipenses, les dice: …haya, pues, en vosotros, el mismo sentir que hubo en Cristo Jesús.

El Señor nos dice: ¡te estás equivocando! ¡Vives buscando el reconocimiento de los demás! ¡Vives buscando aprobación! ¡Vives buscando aceptación! A veces estamos más ocupados en nuestros ministerios que en la gente.

Dios dice que ya no necesita señores feudales, acomplejados tratando de sobresalir, no gente peleándose por espacios de poder en la iglesia. De eso, afuera, está lleno. Lo que Él necesita en esta hora, son siervos. Sólo Siervos.

En tercer lugar, somos llamados a ser santos. Y aquí cambia una vez más la preposición. Somos DE Cristo, somos COMO Cristo, y ahora somos PARA Cristo.

(Romanos 1: 7)= A todos los que estáis en Roma, amados de Dios, llamados a ser santos.

(1 Corintios 1: 2)= A la iglesia de Dios que está en Corintio, a los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de Nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro.

(Efesios 1: 4)= Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él.

(1 Pedro 1: 15-16)= Sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: sed santos, porque yo soy santo.

Todo esto, entonces, es para que la visión de lo que significa SER por sobre HACER representa para Dios. Algunos piensan: “Bueno…tan mal no debo andar…hago algunas cosillas que ya sé que no están muy bien, pero…Dios me las debe estar permitiendo por amor…

Porque veo que tengo unción, que soy muy utilizado en este ministerio… Sí; debo tener alguna licencia especial de Dios… Mire hermano: la vida sexual de Sansón, es la mejor prueba de que andar en unción sin santidad, solamente puede durar un tiempo.

La Biblia dice que los dones y el llamamiento son irrevocables. Son regalos y como con cualquier regalo, por más que usted se pelee con aquel a quien le hizo el regalo, jamás se lo quitaría lo que le regaló.

¡Pero hermano! ¡Este hombre es un pecador! ¿Cómo va a ser usado por Dios? ¿Cómo va a tener dones? ¿Cómo va a tener unción? LA Biblia dice que los dones son irrevocables, pero también dice, en Proverbios, que el pecado a la larga le alcanza. Cuando eso pasa, ahí sí es donde pierde usted todo. Dios no le va a quitar nada de lo que le regaló, pero el pecado sí se lo va a sacar.

VISIÓN RENOVADA DEL TENER

Pablo dice que oraba para que ellos supieran …cuales eran sus riquezas de la gloria de su herencia en los santos. Necesitamos una poderosa revelación para que los santos sepamos que tenemos una gloriosa herencia con riquezas que están todavía por conocerse.

 Es necesario que sepa usted que la gloriosa herencia no es algo que esté afuera de usted, sino adentro suyo. Por eso dice que la herencia es EN los santos, y no “para” o “con”. Es importante que nos demos cuenta que el tener depende del ser. Son los santos los que tienen la gloriosa herencia.

(Colosenses 1: 12)= Con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz;

¿De quien es la herencia, entonces? De los santos en luz. Muchos de nosotros vivimos vida miserables cuando Dios nos dio una herencia gloriosa con enormes riquezas. Hay líderes que viven vidas miserables con iglesias miserables cuando Dios les ha dado una herencia tremenda.

(2 Pedro 1: 3-4)= Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia.

Es importante que usted entienda el alcance de lo que le ha sido dado. Aquí dice que nos han sido dadas todas las cosas. ¿Pero todas las cosas en qué ámbito? Todas las cosas que pertenecen a la vida y la piedad. Es decir: todas las cosas que pertenecen a la vida humana en general y al ámbito de lo espiritual.

Esto no es para el futuro. Es algo que fue consumado en el pasado y cuyos efectos operan en el presente. No es algo que tengamos que esperar de parte de Dios. No es algo que nos lleve a ayunar y orar a Dios diciéndole: ¡Dámelo! ¡Dámelo! Oiga…¡¡¡Ya nos lo dio!!!

La instrumentación de entregar lo que aquí se dice no depende de nosotros sino de su divino poder. Lo que sí depende de nuestro conocimiento de Cristo es la capacidad receptora de esa promesa.

En vista de todo esto que es tan claro, la pregunta es: ¿Por qué vivimos miserablemente? Porque la naturaleza de esta herencia que ya recibimos, es en promesas. Preciosas y grandísimas promesas. Son preciosas, son grandísimas, pero son promesas.

Esta es la dinámica de Dios: nos dice ya te he entregado, pero es una promesa. A Israel le dijo: yo te he entregado la tierra de Canáan, pero después le dijo: Ahora entrad y poseedla. ¿Cuánto tuvo que luchar, ir y venir, acertar y errar Israel antes de entrar y poseer lo prometido?

(Efesios 1: 3)= Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en él antes de la fundación del mundo.

Está claro. Ya ocurrió. No tiene que ocurrir. Ya ocurrió antes de la fundación del mundo. Pero…¿Adónde dice que ocurrió? En los lugares celestiales.

Ahora bien; ¿Cómo hago real y concreta en la vida terrenal esa promesa ya dada en el ámbito espiritual? Por medio de la fe. ¿Para qué, entonces, nos da Dios esta revelación y esta autoridad manifiesta y manifestada por fe en el mundo espiritual?

El texto de 2 Pedro 1:3-4 que hemos leído nos lo dice claramente: Para que lleguemos a ser participantes de la naturaleza divina. Dios quiere compartir con usted todos sus atributos. Santidad, omnipotencia, (Para el que cree todo le es posible), omnisciencia, (Pero vosotros tenéis la unción del santo y conocéis todas las cosas), amor. Tenemos vidas y ministerios miserables por creernos miserables. Según pensemos, así viviremos.

VISIÓN RENOVADA DEL PODER

Dice el tercer cual de la primera escritura que leímos: …Para que sepáis cual es la supereminente grandeza de su poder para con nosotros, los que creemos. Dios quiere que recibamos revelación sobre la calidad de su poder.

No es cualquier poder. No es el Todopoderoso de cara al mundo incrédulo. Es para nosotros, los que creemos. Hay un poder que está a nuestra disposición. Fíjese que EMINENTE significa, por encima de todo, superior. Pero Pablo dice SUPEREMINENTE.

El verso 19 de Efesios nos recuerda: …Según la operación del poder de su fuerza la cual operó en Cristo. Y dice que operó de tres maneras y con tres resultados: 1) Resucitando a Cristo entre los muertos; piense que es la muerte hoy y ahora en y para su vida. 2) Sentando a Cristo a su diestra, es decir: habilitándolo en todo el poder. No hay poder humano, político, económico, psicológico o satánico que esté sobre Cristo. Él está sentado a la diestra de Dios. Pero hay algo más para descubrir: Nosotros también estamos allí.

(Efesios 2: 6)= Y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales en Cristo Jesús.

3)= Sometió todas las cosas bajo sus pies. Enfermedad, necesidad, miseria, odio, soledad, recuerdos, circunstancias, limitaciones, todo está bajo sus pies y los nuestros. Jesús le dijo al paralítico: Levántate, toma tu lecho y anda. No le dijo: Levántate y anda, le dijo: toma tu lecho y anda. Es decir: Toma control sobre lo que te controlaba, domina lo que te dominaba, haz depender de ti aquello de lo cual tú dependías.

(Eclesiastés 10: 7)= Vi siervos (Esclavos), a caballo, y príncipes que andaban como siervos sobre la tierra. (Vi esclavos que andaban como príncipes que andaban como esclavos)

¿Cuántos hijos de Dios, príncipes, andarán en esta hora como esclavos?

Leer Más

Una Nueva Creación

Me ha ocurrido algunas veces, visitando otras congregaciones, un hecho que presumo debe ser muy corriente, – sobre todo para los siervos itinerantes por todo el mundo con ministerios de gran alcance -. He debido interiorizarme de tales o cuales costumbres del lugar para no hacer nada que pudiera molestar u ofender a los allí congregados.

En esos casos, he debido luego pedir perdón a Dios por mi falta de valentía en Cristo, y esencialmente, por dejarme llevar por mi naturaleza humana, buscando agradar a los hombres y dejando de lado lo que agrada a Dios.

Porque si bien todos los creyentes sabemos que así como somos salvos por fe y caminamos por Gracia, no es raro ver que en cada lugar de reunión, en cada congregación, en cada denominación, se cumplen leyes, reglas, estatutos y decretos que tienen que ver mucho más con la ley que con la gracia.

Ahora bien; como he tenido, – y no yo solamente, sino, supongo, miles o millones de siervos iguales que yo en todo el mundo -, la visión, la convicción y la certeza de que el mandato imperativo de Dios para estos tiempos decisivos es el de la consolidación férrea, monolítica y absoluta de la unidad en Espíritu de SU iglesia, bastará hoy extraer algunos conceptos de la carta de Pablo a los Gálatas para dejar, a la luz de la única infalibilidad posible que es la Escritura, una dirección precisa que servirá para  reflexionar, escudriñar, comparar y sopesar con cualquier buena doctrina, a los fines de dejar que el Espíritu nos ministre, nos respalde si estamos bien o nos lleve a producir los cambios que fueran necesarios para alinearnos con la auténtica voluntad de Dios por encima de lo que los hombres hayan decidido implantar, creer y llevar adelante por tradiciones, costumbres u otros errores producto de cierta liviandad y superficialidad en nuestra fe en el evangelio de Jesucristo. Mire como empieza:

(Gálatas 1: 1)= Pablo, apóstol (no de hombres ni por hombres, sino por Jesucristo y por Dios el Padre que lo resucitó de los muertos)

Pablo, de movida, tiene re-claro algo que no siempre es tan claro para todos. Él se sabe Apóstol, (Uno de los cinco ministerios, junto con los del Profeta, Evangelista, Pastor y Maestro), no porque lo haya designado un grupo religioso de notables, sino porque Dios mismo lo puso allí.

El error de concepto en esto, aún se vé en nuestro tiempo: mientras los hombres siguen eligiendo, nombrando y designando, acertando y equivocándose, Dios levanta a los suyos. Y Dios no se equivoca jamás. A veces, hay coincidencias entre una decisión y otra, a veces no; todo depende de la obediencia que manifieste el liderazgo.

Después sigue puntualizando, en el verso siete, que hay quienes andan por allí perturbando y deseando pervertir el evangelio de Cristo; ¡Exactamente igual a hoy!

(Gálatas 1: 8)= Mas si aún nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente al que os hemos anunciado, sea anatema.

Haga memoria. ¿Conoce acaso, usted, alguno de esos activos grupos que dicen ser cristianos como usted; que son, – o por lo menos parecen ser -, buenas personas, serviciales, compasivas, trabajadoras, que recorren calles, aprietan todos los timbres y montan trabajos misioneros de gran alcance, predicando un evangelio “levemente” diferente al que conocemos, producto de la revelación que algún ángel o arcángel le brindara a una determinada persona? ¿Lo conoce, de verdad? Pues entonces…¡ANATEMAS!! Punto.

(Gálatas 1: 10)= Pues, busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres?

Convengamos que lamentablemente y por imperio de una variada gama de circunstancias, tales como personales, sociales, políticas o económicas, se oye mensaje destinado a caer simpáticos, a ser aceptados por la sociedad o a mantener un status tranquilo que no tiene nada que ver con el evangelio de la cruz.¿Qué pasa con ellos? Pablo no se anda con pequeñeces, mire:

…Pues si todavía agradara a los hombres, (Esto es: si le diera prioridad a esto), no sería siervo de Cristo. (Ahora analice esto: en el mundo espiritual no existe el terreno neutral. La Palabra le dice a usted que el que con Cristo no recoge, desparrama. Entonces pregunto: Si usted no es siervo de Cristo, como aquí asegura Pablo, por darle prioridad a lo humano por sobre lo espiritual: ¿Siervo de quien es? ¡Ahhh!)

(Gálatas 1: 11-12)= Mas os hago saber, hermanos, que el evangelio anunciado por mí, no es según hombre; pues yo ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo.

Gloria a Dios por los maestros, teólogos y comentaristas que tanto han aportado a la sabiduría, la experiencia y el conocimiento de Dios, pero hoy, ahora, la convicción de un tiempo cada vez más acelerado, nos lleva a un inexorable mandato: líder, hermano, no prediques conducta, moral, teología básica o comentarios: ¡Predica la Palabra revelada para hoy!

En el resto del capítulo y colocándose él mismo como ejemplo, (Algo que muchos de nosotros no podemos hacer aún por razones obvias), Pablo fundamenta la validez y la victoria de su revelación por sobre toda su alta estructura doctrinal e intelectual que la tenía y mucha, para terminar alertando a Tito, su discípulo, algo que sigue tan vigente como entonces y que nosotros, llevados por una concepción muy mundana de corporativismo religioso, nos resistimos a entender y a ver.

(Gálatas 2: 4)= Y esto a pesar de los falsos hermanos introducidos a escondidas, que entraban para espiar nuestra libertad que tenemos en Cristo Jesús, para reducirnos a esclavitud.

Si usted viera la expresión de asombro primero, de dolor después, de preocupación más adelante y hasta de dignidad herida u ofendida que se puede ver en cualquier congregación cuando un predicador les dice que en ese grupo puede haber falsos hermanos o, sencillamente, que hay cizaña, que como todos sabemos, no crece lejos del trigo, sino conviviendo con él. ¡Muchos le arrojarían con sus biblias si se dejaran llevar por sus reacciones! La Palabra dice que hay falsos hermanos y que el trigo y la cizaña están juntos, lo lamento. No puedo ni quiero cambiar la Palabra.

Completa Pablo esta idea señalando que a él, los ilustres de indiscutida reputación, nada nuevo le aportaron, ya que su sabiduría y unción le había sido dada directamente. Y es aquí donde coloca una conocida expresión: Dios no hace acepción de personas.

¿Usted se imagina disfrutando del mismo cielo que Pablo, Pedro y los otros, o es como que tiene la idea de que hay un cielo “especial” para los de mayor reputación? No piense: Todos son siervos. Aunque muchos hombres, hoy, se manejen mediante otros códigos y estimen privilegiar o ser privilegiados con actitudes, acciones o ubicaciones especiales acorde a su jerarquía eclesiástica. Hay quienes darían lo que no tienen porque hubiera un cielo especial para determinados hombres “especiales”…

De su posterior encuentro con Pedro, descubrimos algo que, dicho como ahora lo diré, suena un tanto gracioso; pero es serio, muy serio: a Pedro le quedaban todavía muy vivos algunos restos de legalismo, ¿No cree? Ahora bien: ¿Supone que eso se quedó allá, en Pedro?

(Gálatas 2: 16)= Sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe DE Jesucristo, nosotros también hemos creído EN Jesucristo, para ser justificados por la fe DE Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley NADIE será justificado.

Si los creyentes conocemos y creemos en esto sin distinción, ¿Por qué en muchos lugares se han dictado reglas, leyes, estatutos y prohibiciones que se deben respetar a rajatabla aún sabiendo que eso nada tiene que ver con la fe de Cristo, con nuestra fe en Cristo y con su Gracia?

Se dice alegremente que eso es sólo por costumbre, que no hay nada pecaminoso sino la intención de respetar formas o tradiciones, pero de momento que ese “fiel” respeto determina una contradicción con la Palabra, las cosas habrán de verse desde otra óptica. O no sucede que así como el cumplimiento y respeto a esas reglas determinan la admisión de alguien, así también el no cumplimiento con algunos de esos estatutos humanos han decretado la separación o expulsión de otros? ¿Eso, no termina pareciéndose demasiado a alguna forma de autojustificación? Por las obras de la ley, – Por mejor intencionadas que sean, dice la Palabra – …nadie será justificado. Nadie.

(Gálatas 2: 20)= Con Cristo estoy (Usted está) juntamente crucificado, y ya no vivo yo, (Y usted tampoco) …mas vive Cristo en mí (Y en usted también) …y lo que ahora vivo en la carne, (Usted lo puede repetir textual) …lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

A usted, que quizás por alguna vieja costumbre, rito o tradición, sigue dando prioridad a ciertas reglas, disposiciones o exigencias internas, le pregunto: ¿No sabe que cuando Cristo fue a la cruz, clavó allí el acta de los decretos que nos acusaba, (Es decir: La Ley), y que la anuló, la borró, la hizo pedazos con su sacrificio, su sangre y su Gracia?

¿Quién se cree usted que es, entonces, para ni siquiera pensar que todo eso no fue suficiente, y que aún tiene que cumplir ciertos requisitos para merecer justificación, o algo que oficie de permiso para militar o congregarse en la iglesia que sea?

(Gálatas 3: 1-5)= ¡Oh gálatas insensatos! (La palabra que Pablo utiliza aquí, en realidad, es bastante más “fuerte” que insensatos) ¿Quién os fascinó? (en el original, dice HECHIZÓ) …para no obedecer a la verdad, a vosotros ante cuyos ojos Jesucristo fue ya claramente presentado entre vosotros como crucificado?

Esto sólo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, o por el oír con fe? (Haga memoria: ¿Cómo fue, lo recuerda?)

¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vas a acabar por la carne? (¿No estará usted tratando de lograr con su esfuerzo humano, lo que en un tiempo lograba por la guía y el poder del Espíritu Santo?)

¿Tantas cosas habéis padecido en vano? Si es que realmente fue en vano, aquel, pues, que os suministra el Espíritu (Cristo) y hace maravillas entre vosotros, lo hace por las obras de la ley, o por el oír con fe?

¿En verdad cree usted, hermana, que va a recibir más de Dios porque no se maquilla, no usa bijouterie o no usa ciertas prendas? ¿De verdad, líder, crees que el poder del Espíritu Santo va a fluir a través suyo, solamente si no se le olvida de vestirse con saco, pantalón y corbata; aunque no sean ni nuevas, ni de calidad, antes de ministrar?

¿De verdad se ha creído eso?  Le digo que, aún cumpliendo con las normas que debo en los lugares donde se deben cumplir, lo vengo repitiendo donde quiera que me toque abrir mi boca: La unción está en la Palabra, no en la ropa que usamos.

(Gálatas 3: 10)= Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está: maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas.

Ahora vuelva a hacer memoria: ¿Puede recordar si alguno, al menos, de los que le han exigido el cumplimiento de esas leyes, reglas o requisitos internos, evidencia alguna vez el verdadero gozo del Señor? No pueden; están bajo maldición, y lo saben.

Es decir: sí que lo saben, pero no pueden creer que esas excelentes intenciones morales que tienen, no puedan estar bendecidas. ¿Sabrá, realmente, Dios, lo que está diciendo en su Palabra? Lo que sucede es que, en el fondo, no terminan de aceptar esta parte de la palabra de Dios, y como suele suceder muya  menudo, han fundado un evangelio particular y privado.

(Gálatas 3: 15)= Hermanos, hablo en términos humanos: un pacto, aunque sea de hombre, una vez ratificado, nadie lo invalida, ni le añade.

Hay muchos, muchísimos grupos evangélicos que, en el afán personal de sus líderes por intentar hacer más de lo que se nos ordena o de hacerlo mejor, han elaborado pactos domésticos que luego imponen para su cumplimiento.

Dos cosas: Primero, un pacto humano, hasta que sea roto, inhibe la Gracia de la cobertura del pacto de Jesucristo. Segundo: cualquier cosa en el pueblo de Dios fruto de una imposición o una prohibición, es sinónimo claro y concreto de infantilismo espiritual.

Porque eso jamás podrá producir, auténticos frutos del Espíritu Santo. Apenas producirá religiosos, una gran cantidad de religiosos más de los tantos que pululan por las diferentes congregaciones aportando alguna cosa fructífera, pero mucho más, estorbando el real trabajo que Dios desea hacer allí.

(Gálatas 3: 16-18)= Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a su simiente. No dice: y a LAS simientes, como si hablare de muchos, sino como de uno: y a TU simiente, la cual es Cristo.

Esto, pues, digo: el pacto previamente ratificado por Dios para con Cristo, la ley que vino cuatrocientos treinta años después, no lo abroga, para invalidar la promesa.

Porque si la herencia es por la ley, ya no es por la promesa; pero Dios la concedió a Abraham mediante la promesa.

Hermano querido que todavía confía más en sus reglas y disposiciones éticas y morales, en la creencia que causan más y mejor efecto que una Gracia que le parece “peligrosa” por lo permisiva, tengo que decirle, a la luz de esta Palabra, que tenga mucho cuidado.

Porque nadie le está diciendo que su celo y su fidelidad no sea tenida en cuenta; nadie le dice que corra algún riesgo la salvación y el gozo de la Vida Eterna; lo que se le dice es que lo que se sujeta a su proceder, es la herencia de la promesa. Ore. Él se lo confirmará para SU gloria y para su liberación personal.

(Gálatas 3: 23-27)= Pero antes que viniese la fe, estábamos confinados bajo la ley, encerrados para aquella fe que iba a ser revelada.

De manera que si la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, (Entienda que la ley es un vehículo o un medio para llegar a Cristo, no un destino o una meta) …a fin de que fuésemos justificados por la fe.

Pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo, pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús; porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo (Y no se refiere solamente al símbolo del bautismo en agua) …de Cristo estáis re-vestidos.

(Gálatas 3: 28)= Ya no hay judío ni griego; (No hay Bautistas ni Pentecostales) ni esclavo ni libre; (No hay Nazarenos, Carismáticos, hermanos Libres ni de sector especial alguno) …no hay varón ni mujer; porque TODOS vosotros sois UNO en Cristo Jesús. Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa.

Es decir: la condición básica para poseer la herencia, es que todos seamos UNO en Cristo. Bárbaro. Ya está. Funciona. Podemos poseer ya la herencia. Ahora: ¿Somos, de verdad, TODOS UNO en Cristo?

(Gálatas 4: 1-2)= Pero también digo: entre tanto que el heredero es niño, en nada difiere del esclavo, aunque es señor de todo; sino que está bajo tutores y curadores hasta el tiempo señalado por el Padre.

Es decir: el creyente inmaduro y el hombre del mundo, suelen parecerse bastante. Siempre están en dependencia de otro hombre porque son incapaces de desenvolverse solos. Es señor, pero se cree esclavo. No puede decidir cuando va a crecer. Si deja obrar el Espíritu, Dios, en SU tiempo, habrá de despertarlo a la pubertad, la adolescencia y la madurez.

(Gálatas 4: 8-9)= Ciertamente, en otro tiempo, no conociendo a Dios, servíais a los que por naturaleza no son dioses; mas ahora, conociendo a Dios, o mas bien, siendo conocidos por Dios, ¿Cómo es que os volvéis de nuevo a los débiles y pobres rudimentos, a los cuales os queréis volver a esclavizar?

Veamos un ejemplo: usted, antes, era un alcohólico, un borracho. Un día se convirtió y ese yugo fue roto. Pero ahora, trabajando en su iglesia, por ahí tiene frustraciones, luchas, oposiciones y hasta peleas. ¿Va a volver usted a buscar una copa para aliviar sus tensiones?

No, ¿Verdad? Muy bien; piense un poco más alto que este grosero ejemplo, entonces. ¿Va a poner un abogado y hacerle juicio al hermano que no le pagó aquella deuda o lo va a confiar a la justicia de Dios? Siga pensando, por allí le viene bien y le hace mejor.

Ahora, en este preciso momento de este estudio y del texto que nos guía, en el nombre de Jesucristo de Nazaret, hago mía una pregunta de Pablo a los Gálatas; y se la hago directamente a usted hermana, hermano, que está leyendo esto con el ceño fruncido y alguna mueca de desconfianza; con una especie de sublevación interna por lo que puede llegar a estimar como arrogancia mía. Yo le pregunto a usted lo mismo que Pablo:

(Gálatas 4: 16)= ¿Me he hecho, pues, vuestro enemigo, por deciros la verdad?

Lo que sigue ahora no lo puedo hacer mío porque entonces sí sería soberbio o arrogante. No me ha sido otorgada ninguna paternidad, tutoría o unción pastoral sobre ninguno de ustedes. Apenas me ha sido delegada autoridad para leer este pasaje y pedirle en el nombre de Jesús que lo lea atentamente y se deje ministrar por Pablo.

(Gálatas 4: 19-20)= Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros, quisiera estar con vosotros ahora mismo y cambiar de tono, pues estoy perplejo en cuanto a vosotros.

Después Pablo recuerda la historia de Abraham. Tuvo dos hijos: uno de la esclava, que no heredará, y uno de la libre, que sí heredará. Crecen juntos, conviven juntos, son bendecidos juntos y juntos reciben todo lo que Dios le otorga al padre en común.

Hoy ocurre todavía. ¿Qué dice la Palabra? ¿Qué aguantemos y soportemos las travesuras del hijo de la esclava sin chistar, sus burlas y hasta su persecución porque somos “buenitos”? No. No dice eso. Dice que echemos fuera a la esclava y a su hijo, porque la herencia es para los hijos de la libre. Eso dice.

(Gálatas 5: 1)= Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.

“Hermano…yo acepté a Cristo…me convertí… Él me levantó al liderazgo y hoy le sirvo con celo y lealtad. Creo que es correcto, en defensa del evangelio, entonces, que en algún momento me haya tocado dictaminar algunas reglas viejas que, si bien es cierto que el Nuevo Pacto deroga, nos siguen ayudando a mejorar nuestra imagen como congregación seria, ganamos el respeto de la sociedad y crecer en simpatía por parte del mundo incrédulo…” ¿Alguna vez ha escuchado un razonamiento así o por el estilo? Ahora preste atención:

(Gálatas 5: 4-5)= De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído, pues nosotros por el Espíritu aguardamos por fe la esperanza de la justicia;

Le dice la Escritura que la Gracia no es compatible con la ley. Le dice que si elige algo de la ley se cae automáticamente de la Gracia. Le dice que confíe en la unción, en el poder y la guía del Espíritu, no en sus reglamentos. ¡De lo contrario un día de estos el Espíritu Santo retira su unción de su congregación y usted sigue funcionando de la misma manera sin enterarse! Reflexione seriamente en lo que sigue:

(Gálatas 5: 10)= Yo confío de vosotros en el Señor, que no pensaréis de otro modo; mas el que os perturba llevará la sentencia. Quien quiera que sea.

(Gálatas 5: 18)= Pero si sois guiados por el Espíritu, no estás bajo la ley.

Y manifiestas son las obras de la carne, que son: (Atención: ahora Pablo no le está escribiendo a un mundo pagano, idólatra e inconverso; le está escribiendo a la iglesia que está en Galacia, ¿De acuerdo? Tome nota debidamente. Primero mire su propia vida dentro de la congregación, dentro de su familia, su matrimonio, su relación con su papá y su mamá, su relación con sus hijos. Después, si le sobra género, reflexione sobre lo que hay o no hay a su alrededor de lo que sigue.)

…Adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, (Esto es: cualquier tipo de manipulación de voluntades) enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, (Esto es: debates o distintas opiniones personales sobre alguna Palabra de Dios) herejías, (Esto es: quitar o poner algo por sobre la Escritura otorgándole valor doctrinal) envidias, homicidios, (Por ejemplo: abortos) borracheras, orgías, – Y concluye diciendo: …Los que practican tales cosas, no heredarán el reino de Dios.

No podemos, aunque por allí queramos “sacarle el cuerpo”, tratar de borrar lo que Dios escribió.

(Gálatas 5: 24)= Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.

Si vivimos por el Espíritu, (Aquel día que usted tomó su decisión por Cristo y se convirtió, ¿Recuerda?) …andemos también en el Espíritu. (¡No tenga miedo! Yo sé que usted es inteligente, recto y con gran integridad moral, y que todo lo que usted va a hacer lo piensa y lo re-piensa muy bien, pero debo decirle que el Espíritu Santo es mucho, muchísimo más que eso. Es Dios.)

…No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros.

(Gálatas 6: 3)= Porque el que cree ser algo, no siendo nada, a sí mismo se engaña.

(Gálatas 6: 7)= No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues TODO lo que el hombre sembrare, eso también segará.

Porque el que siembra para SU carne, de la carne segará CORRUPCIÓN; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará VIDA ETERNA.

Fíjese que es como que el legalismo encerrara, detrás de sus normas, reglas y disposiciones humanas, una falta de confianza en la obra que Jesucristo y el Espíritu Santo pueden hacer hoy, ahora, ¿No le parece?

¿No suena un poco a blasfemia? Dijo una vez un siervo de esos que no rascan la espalda a la estructura, precisamente, que detrás de un gran legalista, generalmente suele haber un gran corrupto.

Ahora bien, pregunto: ¿Será que este buen hombre lo dijo por algún enojo o resentimiento de corte personal, porque no lo dejaron cantar en la plataforma con su guitarrita, por contienda? ¿O acaso lo dijo porque la Palabra de Dios lo está respaldando?

(Gálatas 6: 13)= Porque ni aún los que se circuncidan guardan la ley; pero quieren que vosotros os circuncidéis, para gloriarse en vuestra carne.

Es claro, Pablo; clarísimo. Entonces, ¿Qué hacer? ¿Cómo salir? ¿Cómo atreverse a romper yugos, estructuras, costumbres, reglas, ritos, tradiciones y disposiciones, sin peligro de sentirse pecando al hacerlo?

(Gálatas 6: 14-15)= Pero lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo.

Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale nada, ni la incircuncisión, sino: Una Nueva Creación.

Leer Más

Visión de una Generación

En este estudio, hay un mensaje, una Palabra, que seguramente podrá ser aplicada a su vida personal como esclarecimiento de una visión. Una visión que habrá de aportar, no me cabe ninguna duda, de forma subsiguiente, un empuje singular a su iglesia local.

Es indudable que esto está, dentro de la significación tan particular que encontramos en el cuerpo de Cristo, en clara redundancia positivamente en su aporte a la prosecución del propósito, la voluntad y el plan de Dios para la implantación de su Reino.

(1 Samuel 1: 1-5)= Hubo un varón de Ramataim de Zofim, del monte de Efraín, que se llamaba Elcana hijo de Jeroboam, hijo de Eliú, hijo de Tolú, hijo de Zuf, efrateo.

Y tenía él dos mujeres; el nombre de una era Ana, y el de la otra, Penina. Y Penina tenía hijos, mas Ana no los tenía.

Y todos los años aquel varón subía de su ciudad para adorar y para ofrecer sacrificios a Jehová de los ejércitos en Silo, donde estaban dos hijos de Elí, Ofni y Finées, sacerdotes de Jehová.

Y cuando llegaba el día en que Elcana ofrecía sacrificio, daba a Penina su mujer, a todos sus hijos y a todas sus hijas, a cada uno su parte.

Pero a Ana daba una parte escogida; porque amaba a Ana, aunque Jehová no le había concedido tener hijos.

Yo quiero, en este trabajo, comparar este pasaje bíblico con la iglesia de hoy. Toda su teología que no pueda ser práctica, no sirve. Toda palabra de Dios debe poder ser aplicable a su vida en el día de hoy.

Hay mucha gente que se pone muy mal cuando hacemos estas cosas porque les han enseñado que la Biblia dice exacta y puntualmente lo que dice y ninguna cosa más, pero lamentándolo mucho, cuando se nos dice que el Espíritu Santo revela toda verdad, no se trata precisamente de verdades legibles.

Yo quiero descubrir a través de este pasaje bíblico, como la iglesia está atravesando la misma transición que ocurría en el tiempo de Samuel. Que pueden cambiar hechos y circunstancias, pero no principios espirituales encerrados en estos relatos literales.

Vemos en el primer capítulo a Elí, que representa a la religión de aquel día, que está cansado porque ha fallado en su hogar, como juez y como sacerdote de la casa de Dios, y vemos que ese sistema religioso comienza a caer, dejándonos atrás un fruto llamado Ovnis y Finées.

Estos son los hijos de Elí, que son hijos de Belial, un espíritu que corrompe aquello que Dios intenta para bien y a través de la corrupción desgasta, decae o mata al pueblo de Cristo. El sistema religioso imperante en la década del dos mil está siendo echado. ¿Cuántos saben que Cristo no era religioso?

Sin embargo, en la medida que ese sistema está decayendo, lo que va dejando atrás son hombres que están corrompiendo lo que Dios intentó fuera para bien, y a través de lo mismo que Dios ha dado, amenaza con destruir al cuerpo de Cristo. Pero Dios tiene operando su misericordia en la transición.

Después de treinta años de sacerdote, Elí, al igual que después de treinta años del sistema religioso, vamos que empieza a caer dejando atrás un fruto que no es la voluntad de Dios. Esta es la situación en que se encuentra hoy la iglesia corporal en escala mundial. Usted puede identificarse donde quepa.

Mas, en medio de esta estructura, vemos a una mujer que se llama Ana, y que yo aquí quiero comparar con una generación. Dentro de un período donde hay un sistema en decadencia que batalla por mantenerse vivo, hay un remanente con el espíritu de Ana que paga un precio para convertirse en una matriz donde habrá de gestarse una visión, una visión que pertenece y corresponde a una nueva generación.

Ana, significa “la gracia de Dios” o “la misericordia de Dios” y según dice en el capítulo 3 se levanta en un tiempo donde escaseaba la palabra de Dios y no había visión abierta. Hombres y mujeres levantados por el Espíritu Santo con una visión clara para revelar un propósito donde no había propósito.

Personas que año tras año, domingo tras domingo, van a la iglesia, vienen de la iglesia, sin propósito alguno, como si estuvieran programados. En medio de toda esa ausencia de visión, propósito, unción y convicción, Dios levanta a una generación que se llama Ana.

(Isaías 26: 17)= (Comparando a la iglesia con una mujer, el profeta dice:) …como la mujer encinta cuando se acerca el alumbramiento gime y da gritos en sus dolores, así hemos sido delante de ti, oh Jehová.

Concebimos, tuvimos dolores de parto, dimos a luz viento; ninguna liberación hicimos en la tierra, ni cayeron los moradores del mundo.

La iglesia ha intentado vez tras vez dar a luz algo que afecta positivamente la tierra, que sea impactante en la sociedad que nos rodea, que refleje la gloria de Dios. Él, ahora, dice: …ya no darás a luz viento; la gloria de Dios cubrirá la tierra a través tuyo…

Dios necesita un vientre en la tierra. Adán se convirtió en un vientre, y trajo como simiente el dominio de Dios. Abraham fue otro vientre, y trajo como simiente pacto con Dios. Moisés fue otro vientre y trajo como simiente la liberación del pueblo de Dios.

María fue un vientre y trajo como simiente la manifestación del Verbo de Dios. Dios siempre ha buscado un hombre o una mujer que sea fiel. Dios no habla con juntas, comisiones, asociaciones ni convenciones; Dios habla con organismos vivientes, esto es: hombres o mujeres.

Dios busca una generación que tenga pasión por su propósito. Un parto es el fruto de una gestación. La iglesia quedará embarazada si tiene intimidad con su Esposo. Pero tendrá intimidad con su Esposo si antes siente pasión por Él. De otro modo, simulación, ramera…

Ana era estéril. Pero Ana era estéril, dice el verso 5, …porque Jehová no le había concedido tener hijos. No era culpa de Ana. Un remanente en medio de una situación caótica, que no tiene frutos, no porque es parte de la situación, sino porque el Señor cerró el fruto.

Una generación donde los cielos están cerrados para la voluntad de Dios. Yo quiero expresar, aquí y ahora, en este exacto momento en que usted está leyendo este trabajo, principios que nos explican por qué Dios puede cerrar su vientre.

Tenemos que tener una visión. Si nuestra visión es solamente la gran boda, el juicio del Hijo del Hombre o el arrebatamiento, podemos sentirnos muy frustrados el día que tenemos que partir porque no llegamos a verlo.

Pero si entendemos que aparte de esa promesa, de ese clímax global, hay una visión corporal que tiene que ver directamente con su vida, la sensación será otra y podrá usted decir como dijo Pablo: …He peleado la buena batalla, he guardado la fe.

1)= Dios cierra su vientre cuando una generación produce Ovnis y Finées. Si en su vida su motivación está corrupta en la operación en el reino de Dios, Dios cierra su vientre. Aquello que funcionaba, deja de funcionar.

Cuando usted produce Ovnis y Finées, los hijos de Elí, aquellos dos que eran corruptos con las finanzas, eran corruptos con las finanzas, eran corruptos con las doncellas del templo, eran corruptos en todo su estilo dentro de la iglesia de Dios. Cuando los ministerios comienzan a mercantilizar la unción, Dios cierra el vientre.

2)= Dios cierra el vientre cuando hay transgresión corporal. Siempre hay transgresión; siempre hay pecado en el campamento. El avivamiento no viene porque somos santos; el avivamiento viene porque hay pecado.

(Jeremías 3: 2)= Alza tus ojos a las alturas, y ve en que lugar no te hayas prostituido. Junto a los caminos te sentabas para ellos como árabe en el desierto, y con tus fornicaciones y con tu maldad has contaminado la tierra.

Por esta causa las aguas han sido detenidas, y faltó la lluvia tardía; y has tenido frente de ramera, y no quisiste tener vergüenza.

3)= Dios detiene la lluvia cuando hay prostitución o transgresión. La palabra TRANSGRESIÓN significa “Entender el propósito y hacer caso omiso”. Saber que este es el camino y decir: “No quiero pagar ese precio”. Muy bien; cuando en su vida, en su iglesia o en su ministerio, ocurre eso; Dios cierra el vientre.

4)= Dios cierra el vientre de una generación, de una nación, una iglesia, un ministerio, o su vida, para probar lealtad. Cuando Dios prueba al creyente, no lo tienta para que caiga en pecado. La Palabra dice que cuando usted cae en pecado, no diga que fue porque Dios lo tentó, porque Dios no tienta con pecado a nadie.

Cuando Dios le prueba, es para que usted se de cuenta y se convenza definitivamente, que es muy capaz de hacer lo que Dios ya sabía que usted podía hacer. Toda prueba de Dios termina en victoria. Jamás una prueba de Dios termina en derrota.

Por allí usted escucha hermanitos que le dicen muy sueltos de cuerpo: “¡Ah, sí! ¡Tuve ese accidente, seguro, porque Dios quería decirme algo a través de él!” Basta por favor. El maestro de la iglesia es el Espíritu Santo, no los accidentes…

Una prueba es una oportunidad. Usted empieza a trabajar y ¡Pum! Se le enferma un hijo. Deja lo que estaba haciendo y protege a su hijo; más que súper lógico, visto desde el ángulo paterno, filial, humano, natural y hasta coherente con lo que se nos dice que debemos hacer en los planos familiares.

Superado el problema comienza de nuevo y ¡Paf!, le chocaron el automóvil. Tiene que suspender la tarea para tratar de conseguir fondos para reparar el vehículo. Cuando está listo, terminado, desabollado, pintado y lustrado, arriba otra vez y ¡Pám! Misteriosamente se le cae el presupuesto y se queda sin dinero. Otra vez detenerse para estabilizar su presupuesto. Básico; elemental; hay que vivir, ¿No es así?

Un día Dios le pregunta: ¿Cómo andas tú? Y usted le responde: “¡¡Bien, Señor!!” – ¿Cómo que bien si yo veo que no avanzas? – Bueno… es que estoy protegiendo a mi familia, ¿Has visto Señor? – Sí, es cierto, la estás protegiendo; pero allá abajo, en el fondo!!

No detenerse. No volverse atrás. No tratar de salvar su vida porque la va a perder, dijo Jesús. ¿Y qué es su vida? Su dinero, su mujer, sus hijos, su trabajo, su negocio, su automóvil, eso es su vida, lo que lo representa a usted. Mientras usted proteja todo eso, Satanás lo tiene a usted en el exacto lugar en el que quería tenerlo.

Ahora bien; si usted no le lleva el apunte, un día él se da cuenta que así no puede detenerle. Entonces va a tener que decidirse a tratar directamente con usted. Ese día se va a dejar de jorobar a su familia y va a golpear a su puerta. Prepárese para que sea Jesús el que vaya a atenderlo. Dios prueba al hombre.

(Génesis 22: 1)= Aconteció después de estas cosas, que probó Dios a Abraham, y le dijo: Abraham. Y él respondió: heme aquí.

Y dijo: toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, (¡Un momento! ¿Cómo que su único, si Abraham tenía dos? ¿No había tenido a Ismael con Agar la sierva?) …a quien amas, y vete a tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré.

Dios solo reconoce el espíritu, nunca reconoce la carne; en el archivo celestial sólo había registrado un hijo: Isaac. Todo lo que usted haga en la carne para su ministerio, no le da ninguna gloria a Dios y no le produce ningún avance a usted.

Cuando Abraham tuvo su primer hijo, él no se estaba llamando Abraham, se llamaba Abram, sin la “hache”. Todo lo que haya acontecido antes que usted nazca de nuevo, tampoco tiene archivo determinado en el cielo, no existe.

Dios le pide a Abraham que sacrifique lo que ama. ¿Qué es lo que ama? Su vida. Y que lo ofrezca en holocausto. Hay cinco tipos de holocaustos; algunos son voluntarios y otros obligatorios. El ministerio de Adoración, por ejemplo, es voluntario.

No tiene que hacerlo; lo hace si quiere. Pero si lo hace, tiene que ser con lo mejor, sin mancha y sin arruga. La alabanza y la adoración es una ofrenda voluntaria. Abraham le dijo a Isaac: “Vamos a adorar”. No le dijo “Vamos a sacrificar”.

(Verso 14)= Y llamó Abraham el nombre de aquel lugar, Jehová proveerá. Por tanto se dice hoy: en el monte de Jehová será provisto.

Jehová proveerá. JEHOVÁ JIREH. Jehová Jireh no es el nombre de Dios. Jehová Jireh es un lugar en un monte llamado Moriah; un lugar en su vida donde usted entra a un nivel de adoración máxima. Un lugar donde usted sacrifica lo que más le duele.

Un lugar en el espíritu donde usted da todo lo que significa algo para usted. Isaac, para Abraham, era todo; era su ministerio, su esperanza, su visión, su vida, su amor, su esfuerzo, era todo. Y él lo da. Ahí, en esa altura de la adoración es donde se manifiesta el Espíritu de Dios y su provisión.

Un principio muy importante: cuando Dios le llama para hacer algo muy grande, lo primero que se necesita es que usted esté dispuesto a entregarlo, sólo así Dios se podrá manifestar abierta y fielmente y la podrá ver. Ahora; ¿Cómo es que Ana ofreció a Samuel y finalmente se quedó con él? ¿Cómo es que Abraham ofreció a Isaac y finalmente se quedó con él?

(Hebreos 11: 17)= Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac; y el que había recibido las promesas ofrecía su unigénito, habiéndosele dicho: en Isaac te será llamada descendencia.

Un estudio de la palabra DICHO, aquí, revela que lo que percibió Abraham no fue una palabra audible, una estridente trompeta del cielo, sino casi una idea intuitiva que cobró forma en su interior. Eso era todo lo que tenía Abraham.

No tenía Timoteo, ni Filipenses, ni Romanos; no tenía los evangelios ni ninguna de las epístolas para acrecentar la fe en su vida. Sólo tenía una palabra que él percibió en su espíritu. No interesa como Dios le hace saber a usted su voluntad, ¿Tiene convicción? ¿Lo avala la Palabra? ¿Bendice y edifica al Cuerpo? Obedezca y cúmplala.

(Isaías 55: 11)= Así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.

Voy a enseñarle algo porque no siempre entendemos bien el significado de esa expresión: …Mi palabra no volverá a mí vacía. La palabra PALABRA, en este versículo, es la palabra DIGOMAI, y significa: un pensamiento, una imagen, una revelación, una declaración profética, mental u oral, no importa como Dios decrete su palabra para su vida, su iglesia, su ministerio; No regresa vacía.

La palabra REGRESA, tiene dos raíces gramaticales: RE, de “volver a ser” y GRESAR, que significa “atrás”. Si usted quiere una definición clara de lo que está diciendo Dios, es: Todo pensamiento, toda revelación, toda imagen que tú formules, que haya salido de mi boca, no se retracta, no se descarrila, no se arrepiente, no permanece quieta, no se detiene, no puede echarse atrás, no puede regresar, nunca vuelve a mí hasta que se cumpla. Cuando Dios le da una palabra, no importa si se muere usted sin ver la manifestación de esa palabra. La palabra no regresa a Dios hasta que alguien la cumpla.

Dios le dio a Adán palabra de autoridad sobre el planeta. Adán cayó y no pudo cumplirla. Pasó a Cristo y Cristo fue obediente y la obedeció. La Palabra se cumplió, el hombre en Cristo tiene aquella autoridad decretada para Adán y la palabra, recién entonces, volvió a Dios.

(Hebreos 11: 19)= Pensando que Dios es poderoso para levantar aún de entre los muertos, de donde, con sentido figurado, también le volvió a recibir.

La palabra PENSANDO, aquí, es la palabra LOGUIZOMAI, y significa casi un sinónimo de IMAGINANDO. ¿Y por qué Abraham debería imaginarse el poder de Dios? Porque hasta allí no se había visto resurrección, por tanto Abraham razonó:

Si Dios dijo que en Isaac levantará una nación, es porque él lo hará. Si ahora me pide que lo sacrifique, sus razones tendrá. Después no sé, lo pegará con engrudo o no sé que es lo que va a hacer Dios, pero lo que sí sé es que él le va a devolver la vida si es que ahora la va a perder.

Dios le dará a usted la Palabra de lo que Él quiere para su vida. De allí en más, usted tiene que comenzar a moverse, por fe, en la dirección en la que Él quiere que usted se mueva. Usted no puede esperar que venga “el gran siervo de Dios ungido” a traerle esa Palabra. Usted depende de Dios, no de hombre alguno.

(Éxodo 6: 6)= (Dios habla con Moisés) Por tanto, dirás a los hijos de Israel: Yo soy Jehová; y yo os sacaré de debajo de las tareas pesadas de Egipto, y os libraré de su servidumbre, y os redimiré con brazo extendido, y con juicios grandes; y os tomaré por mi pueblo y seré vuestro Dios; y vosotros sabréis que Yo Soy Jehová vuestro Dios, que os sacó de debajo de las tareas pesadas de Egipto.

Y os meteré en la tierra por la cual alcé mi mano jurando que la daría a Abraham, a Isaac y a Jacob; y os la daré por heredad, Yo Jehová.

Moisés quedó embarazado, preñado de esta palabra. Cerraba sus ojos y se veía en la tierra de la promesa. Algunos días después, en el capítulo 32 de Éxodo, vemos que Dios cambia su manera de pensar.

(Éxodo 32: 7)= Entonces Jehová dijo a Moisés: anda, desciende, porque TU pueblo que sacaste de la tierra de Egipto se ha corrompido.

¿Cómo que TU pueblo, Señor? Si hace unos días me dijiste que este era TU pueblo y que le ibas a dar no sé qué y no sé cuanto, y ahora me dices que es MI pueblo? ¿No era tuyo? – Moisés… TU pueblo, que TU sacaste, no es MI pueblo; es TU pueblo y lo has sacado tú…!!

(Verso 10)= Ahora, pues, déjame que se encienda mi ira en ellos, y los consuma; y de ti yo haré una nación grande.

Moisés tenía derecho legal para abortar la anterior visión, por eso Dios le dice: déjame. Moisés no transó, no negoció, no aflojó; se mantuvo firme. Dios, en su tiempo, cumplió. Dios quita y establece. Cuando lo ve a usted muy cómodo donde está, empieza a estremecerle para que se olvide de lo que le produce comodidad y vuelva a fijar sus ojos en Él.

(1 Samuel 1: 6)= Y su rival se irritaba, enojándola y entristeciéndola, porque Jehová no le había concedido tener hijos..

Así es la consecuencia de la visión. Escucha la voz de Dios; toma usted la voluntad de su propósito y obedientemente lo comparte. ¿Y qué cosecha? En lo inmediato, irritación, enojo y tristeza; ese es el mecanismo de defensa de la religión; con esa metodología se han abortado mensajes, palabra profética y ministerios de avanzada.

Batallas que se ganan, batallas que se pierden. Batallas al fin… ¡No se olvide de Moisés, el pueblo y Jehová! TU pueblo, MI pueblo. Usted es el único con poder para abortar la visión. Dios puede estar diciéndole “déjame”, pero si usted no lo deja, Él no lo hace.

(Verso 8)= Y Elcana su marido le dijo: Ana, ¿Por qué lloras? ¿Por qué no comes? ¿Y por qué está afligido tu corazón? ¿No te soy yo mejor que diez hijos?

Cuando Satanás no puede abortar una visión de Dios, instrumenta un paralelo. Satanás siempre le va a ofrecer a usted un sustituto; no lo tome. El sustituto se parece mucho a la visión, pero no es la visión. El sustituto para Cristo, fue el monte de la tentación. El final era el mismo: terminaba muerto. Pero muerto según la voluntad de Satanás, no de Dios.

Elí pensó que Ana estaba borracha. Elí, el sistema religioso, siempre entenderá que usted está loco, borracho o algo peor si empieza a difundir la visión de Dios. ¡Doctrina de demonios!, grita. Mientras tanto el humanismo, el liberalismo, el cientifismo y hasta el ocultismo bien disfrazado, ocupa plataformas y púlpitos porque con algo hay que reemplazar un poder de Dios que no aparece y ni cuenta nos damos. Eso sí; aparece algo que altera un poco nuestras costumbres y tradiciones y: ¡Doctrina de demonios!

(Lucas 13: 6-9)= Dijo también esta parábola: tenía un hombre una higuera plantada en su viña, y vino a buscar fruto en ella, y no lo halló.

Y dijo al viñador: he aquí, hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo hallo; córtala; ¿Para que inutiliza también la tierra?

Él entonces, respondiendo, le dijo: Señor, déjala todavía este año, hasta que yo cave alrededor de ella, y la abone.

Y si diere fruto, bien; y si no, la cortarás después.

¿Cuántos han sentido que sus vidas están siendo escarbadas? Entonces le echan un poquito de abono y el abono quema a la raíz. Así está el abono del Espíritu Santo en la iglesia en este día.

Se puede comparar a esta higuera con la misma generación. Dios va a cortar la higuera; todo aquel que no esté dando fruto, que no madure, es exceso de peso en la iglesia. Muchos venimos a la iglesia, – decimos -, a buscar de Dios. Dios le está diciendo a usted, – mientras -, que Él está viniendo a la iglesia a buscar de usted. ¿Quién encontrará a quien?

¿Qué hace una higuera en una viña? Es el remanente. ¿Pero por qué pedirle fruto, precisamente, a esa higuera y no a las dos mil viñas? Por la visión. La viña está enredada, luchando consigo misma. La viña es la iglesia; la higuera es el remanente. Una uva tiene una o dos semillas. Un higo es todo semilla.

Leer Más

Estampas Pecaminosas

Siempre hemos dicho que hay un pecado máximo, fundamental y que, como consecuencia de él, se construyen progresivamente todos los demás. Ese pecado es el de la Incredulidad. Porque nadie pecaría si creyera realmente en un Dios que observa, evalúa, juzga y sentencia.

Sin embargo, en este repaso que hemos venido realizando sobre diversos tópicos pecaminosos, aquí vamos a entregarle algunas estampas más. Estampas que, si no se identifican con algo suyo propio, al menos podrá utilizarlo para ayudar a aquellos que sí puedan estar padeciéndolo.

EL PESIMISMO

El pesimismo es un complejo predominante en nuestra sociedad, del cual debemos liberarnos. Una actitud pesimista, fatalista y derrotista, es claramente contraria a la actitud de fe y de confianzas que caracteriza y debe caracterizar siempre a los que viven en el Reino de Dios.

Es una propensión a ver las cosas en su aspecto más desfavorable, una actitud personal respecto de la vida que considera la primacía e inevitabilidad del mal sobre el bien. Es una suerte de copia pagana del viejo fatalismo oriental, en muchos círculos, confundido con una palabra que ha sido la gran mentira del diablo sobre la iglesia: resignación cristiana.

El pesimismo se manifiesta de muchas maneras: desgano por la vida, quejas por todo, desconfianza de todos, lástima de sí mismo, sospecha de una confabulación malintencionada detrás de cada cosa. Es una propensión a creer las mentiras de Satanás antes que la verdad de Dios.

Creer que lo bueno durará muy poco, o que hay “mala racha” y muchas variables más. El pesimismo es un estado de ánimo que resulta a todas luces contagioso, ya que refleja la idea fija de que toda situación, – y mucho más las negativas -, son irremediables.

Es una mentalidad negativa que no aporta nada constructivo a la vida de la comunidad. Proyecta su mismo espíritu sobre todo lo que ve, sobre todas las situaciones más variadas.

El pesimismo no tiene una causa objetiva, sino subjetiva. Tiene sus raíces en el egocentrismo. Es un enfoque subjetivo de la vida; todo lo ve a través de sí mismo. Hay que aclarar que la tristeza, la congoja u otras emociones sombrías no reflejan pesimismo cuando estas tienen una causa objetiva.

La respuesta cristiana al pesimismo no es el optimismo, sino la Fe y la confianza en Dios. Fe es realismo, desde el punto de vista de Dios. Es mirar las cosas como son en realidad y no como aparentan ser. LA victoria que vence al mundo es nuestra fe. Hay cinco aspectos en los que podemos afirmar nuestra fe.

1)= Cristo tiene poder para salvarme del pecado.- El pecado es, esencialmente, egoísmo, egocentrismo. Para ser salvado del pesimismo debo ser salvado del egocentrismo, liberado de mí mismo.

(Salmo 30: 11-12)= Has cambiado mi lamento en baile; desataste mi silicio, y me ceñiste de alegría. Por tanto, a ti cantaré, gloria mía, y no estaré callado. Jehová Dios mío, te alabaré para siempre.

2)= Cristo reina.- Es soberano sobre todo cuanto existe. Es creador, sustentador y consumador de la vida. Todo está bajo su dominio. (Salmo 97: 1)= Jehová reina; regocíjese la tierra; alégrense las muchas costas.

3)= Dios me ama.- Yo creo que Dios me ama y que ama a todos los hombres. El que sabe que Dios lo ama no puede ser pesimista. El amor de Dios es positivo, dinámico. El amor echa afuera el temor.

(1 Juan 4: 18)= En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa afuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor.

4)= Hay poder en la Resurrección de Cristo.- Esa resurrección tuvo y tiene un triunfo definitivo. Su victoria es nuestra victoria. La senda del justo es cada vez mejor. (Filipenses 1: 6)= Estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo.

5)= Dios tiene un Plan y un Propósito para mi Vida.- Él interviene activamente en todas las cosas en bien de los suyos. Dios tiene poder par cambiar las cosas. Toda situación puede ser cambiada o encauzada por Él.

Ninguna situación es estática o irremediable hasta que Él lo determine así. Dios responde a la oración. Lo hemos visto tantas veces que no debemos desconfiar más. Sin embargo, el hombre que persiste en sus fines egoístas no puede sino terminar en una separación de Dios y de todo bien, que es peor que sus proyecciones más sombrías. Hay siete pasos para salir del pesimismo; tome nota, por favor.

1)= ARREPENTIRSE: Reconocer que el pesimismo deshonra a Dios. Es pecado. No concuerda con la revelación de Dios. “Niéguese a sí mismo”. Renunciar al egocentrismo y confesarlo como pecado a Dios.

2)= ENTREGARSE: Con un claro acto de voluntad poner su vida bajo el señorío de Cristo y confiar en que Él gobierne sobre todo.

3)= DISCIPLINARSE: Disciplinar la mente (Que no tiene absolutamente nada que ver con “control mental”) y alinearla continuamente con la verdad revelada por Dios.

4)= ORAR: Descargar a Dios en oración, toda carga o cosa que lo pueda estar afligiendo.

5)= RESISTIR: Resistir con firmeza todo espíritu de angustia, desánimo o depresión en el nombre del señor Jesús.

6)= AGRADECER: Dar gracias a Dios SIEMPRE y por todo. POR TODO.

7)= PROCLAMAR: Proclamar la verdad de Dios con fe y con gozo.

DEVOLVER MAL POR MAL

El devolver mal por mal es la reacción carnal en represalia al que nos ha hecho mal. Generalmente es espontánea y otras veces meditada. La represalia es el derecho que uno mismo se atribuye para causar un daño igual o mayor que el recibido.

Se hace para vengar o compensar un agravio recibido. Va acompañado de un sentido de justicia porque se hace por compensación. Es hacer justicia con nuestras propias manos, (Aunque a veces se hace injusticia).

Puede hacerse mostrándole en clara evidencia a la persona el mal que nos ha hecho, o guardando rencor o resentimiento en el corazón; algunas veces se llega a planear una venganza.

La malicia es hacer daño sin causas objetivas, por celos o envidia. En cambio, en la represalia hay un hecho dado (O a veces imaginado), un mal que nos hacen ante el cual nos desquitamos.

Este espíritu de devolver mal por mal es uno de los sentimientos más dominantes del corazón humano. Se ve en el niño desde muy pequeño hasta en el hombre más maduro. Se observa cada día en las cosas más pequeñas, en el matrimonio, en la familia, entre hermanos carnales, entre compañeros, en el trabajo y, lamentablemente, entre cristianos.

Se manifiesta de muchas maneras. El mal que nos hacen, generalmente se devuelve con: Rencor, resentimiento, – ofensas o insultos -, gritos, – Retirar la palabra o el saludo -, Amenazas tales como: ¡Ya me las vas a pagar!

Tratar con desprecio, tenerle en menos, – Deseos secretos de maldición -, hacerle sufrir, alegrarnos con su desdicha, matar, proferir “sablazos de amor”, es decir: agredir sutilmente utilizando versículos bíblicos.

Gestos grotescos, mala cara, antipatía, retirar la ayuda, palabras hirientes, golpes, calumnias, detracciones, tratar con indiferencia, desearle el mal, venganza, dejarlo sufrir, robar o hurtar, odiar, desear o hacer cualquier clase de daño contra su persona, honor, bienes, salud, derechos, familia, etc.

Cristo es nuestro Señor; no podemos hacer lo que queremos, sino lo que Él nos ha ordenado con mandatos claros. No podemos decir que no podemos, porque Él crucificó nuestro viejo hombre y, dándonos su Espíritu Santo nos dio todo el poder par que hagamos su voluntad. …Todo lo puedo en Cristo que me fortalece…

En resumen, todo esto nos enseña:

1)= Nunca devolver mal por mal.

2)= Sufrir el daño, no defendernos. Jesús no se defendió, ni defendió a Dios. Perdonó a los que le crucificaron. Dios no respalda al que quiere hacer justicia por sí mismo. (Santiago 1: 20)= Porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios.

3)= Perdonar de corazón al que nos hace mal y velar para que posteriormente no brote ningún retoño.

4)= Orar e interceder a favor de los que nos han hecho mal.

5)= Dar gracias a Dios por todo (Eso nos ayuda a asemejarnos a Cristo). Sentimos dichosos y nunca tener lástima de nosotros mismos.

6)= Vencer con el bien y el mal. Ante un hecho (Un mal que nos hacen), no podemos quedar pasivos o neutrales; siempre hay una reacción. Debemos canalizar la reacción: en lugar de maldición, bendición. Con el bien vencemos el mal, lo detenemos males mayores.

LA IMPUREZA SEXUAL

Este es uno de los pecados más dominantes de nuestra sociedad. Ya que es tan común y aceptado por tantas personas casi como una norma de vida, es necesario que, como cristianos, nos concienticemos con la clara orientación de la palabra de Dios.

Dios creó al hombre y a la mujer, y es el autor del sexo. Por lo tanto, el sexo y la relación sexual es algo puro y santo dentro del marco del sublime propósito de Dios. Que luego el diablo lo haya pervertido y transformado en algo promiscuo, forma parte del clásico trabajo del infierno, pero no es una equivocación de Dios como se llegara a decir en círculos cristia-paranoicos.

Según el relato bíblico, la mujer fue hecha de una parte física del hombre. Hay, pues, desde el principio, una afinidad natural entre los dos sexos. Dios puso entre los dos una atracción mutua. Esto es absolutamente normal y constituye una ley, – también natural -, en todas las razas.

Es evidente que esta atracción entre los sexos fue establecida por Dios tanto para la felicidad del ser humano, como también para la procreación de la raza. Ya que es una relación tan dinámica y tan poderosa, y para evitar abusos y consecuencias muy tristes, Dios mismo ha fijado ciertos límites muy claros que debemos respetar incuestionablemente.

El pasaje de Génesis, infiere que la relación normal es de monogamia. Además es una relación indisoluble, vitalicia. Dentro del matrimonio la relación sexual es pura, normal, placentera y legítima, de ninguna manera sucia, y debe ser purgada de impurezas o actitudes avasalladoras de uno u otro, o abusivas, egoístas y anormales.

Cada hombre debe tener su propia esposa y conformarse y limitarse estrictamente a ella en cuanto al contacto sexual. El cuerpo de cada parte de la pareja está bajo la potestad de la otra parte, y esto se aplica a ambos sexos, por lo que termina con una arcaica y antibíblica concepción machista.

Dice la Palabra, y no los pastores, líderes o autoridades eclesiásticas nominales, que toda relación fuera del matrimonio (Tales como el adulterio o la fornicación), está prohibida y será juzgada por Dios.

Aún las relaciones sexuales entre novios comprometidos son muy perjudiciales y son prohibidas. Cristo condenó aún los deseos impuros, la codicia, las pasiones desordenadas, las miradas y las intenciones codiciosas o sugestivas.

La santidad no tiene absolutamente nada que ver con la auto represión o la auto disciplina sexual. No tener relaciones sexuales no le hace a usted santo, si es que su mente anda vagando por toda la gama de fantasías eróticas que se le ocurra imaginar.

En 2 Corintios 6:13-20, Pablo establece tres principios básicos para tener en cuenta: 1) Nuestros cuerpos son para el Señor. 2) Nuestros cuerpos son miembros del cuerpo de Cristo. 3) Nuestros cuerpos son templo del Espíritu Santo. ¡¡No somos nuestros!!

Él dice: …Huid de la fornicación… Tanto del acto, del pensamiento, de la intención, de los lugares de tentación, de las amistades u otras cosas que promueven la imaginación o que alientan a ceder frente a la tentación: revistas, libros, películas pornográficas, programas televisivos de alto voltaje erótico, vestimentas sugestivas, chistes verdes, etc.

Dios condena todo uso anormal o abuso del sexo. Incesto: Contacto sexual entre parientes próximos. Homosexualismo: Pecado sexual entre los del mismo sexo, llamado Lesbianismo entre mujeres. Hay referencias a ambas cosas en el libro de Levítico 18:22 y 20:13, y en la carta de Pablo a los Romanos 1:26-27. Masturbación: Autoexitación con el fin de producir el orgasmo. Se basa en el egoísmo y la morbosidad. No cumple el propósito puro del sexo, de allí que es impuro. Zoofilia: Relación sexual perversa y antinatural de distintas formas. Afeminados: Conducta de un hombre que parece ser la de una mujer.

Debemos ser realistas y ubicarnos frente a la real necesidad de la gente de nuestras congregaciones. La impureza sexual corrompe al ser humano más rápido que cualquier otro pecado. Se nota que Jesús y los primeros apóstoles vieron necesario dar instrucciones y una advertencia clara al respecto.

EL OCULTISMO

Hoy, en nuestra sociedad y en todo el mundo, hay un interés desmedido por el ocultismo en sus múltiples formas. También hay una avalancha de cultos y prácticas orientales pseudo-religiosas. El propósito satánico ha sido siempre quitar a los hombres del camino verdadero e introducirlos en algún sustituto. Mucha gente no entiende la verdadera naturaleza ni el grave peligro involucrado en las artes ocultas.

Esto apenas va a ser un somero vistazo a las prácticas más corrientes del ocultismo y luego botaremos su grave peligro a la luz de la clara enseñanza de la palabra de Dios.

Suerte y Superstición: Esta es, quizás, la forma más común y popular del ocultismo en nuestra sociedad. Abrir un paraguas dentro de la casa trae mala suerte; poner una planta de ruda en la casa para “ahuyentar” los espíritus; colgar una herradura de siete agujeros para traer suerte; la rotura de un espejo trae siete años de mala suerte; lo mismo que derramar sal en la mesa o pasar debajo de una escalera; son códigos muy difundidos, practicados, creídos y, lo que es peor, mirado con temor y respeto por muchos sinceros creyentes.

Adivinación: Predecir algún acontecimiento futuro o descubrir información oculta. Toda adivinación se basa en la suposición errónea de que el destino de cada uno ya está prefijado e inmutable y que hay medios ocultos para conocer el misterio del destino.

De allí derivan: La Quiromancia: que es leer el porvenir de las personas a partir de las líneas o marcas de sus manos. Cartomancia: que es leer la suerte por medio de cartas o naipes, ya sean especiales del tipo tarot o los comunes de la baraja española. Necromancia: adivinar la suerte por presunto contacto con espíritus de seres muertos. Astrología: es la creencia d que las estrellas, los planetas, el sol y la luna ejercen misteriosa influencia sobre los seres humanos, estableciendo sus personalidades y características, t afectando los acontecimientos de sus vidas. Usa horóscopos par diagramar la suerte y las características personales. Además, La Tabla Ouija, Bola de Cristal, etc.

Percepción Extrasensorial: Es la habilidad de conocer cosas sin el uso de los sentidos comunes, como una especie de “sexto sentido”; de ella derivan: Telepatía: comunicación de una mente con otra sin utilizar los canales físicos. Clarividencia: Lo mismo, pero con visiones; El Péndulo: elemento que se cuelga sobre la mano para obtener respuestas por sí o por no a preguntas específicas.

Expansión Mental: La idea central, aquí, es de que la mente puede abrirse, por distintos métodos, para percibir una comprensión más amplia de las cosas. Algunos de los métodos más corrientes, son: Meditación Trascendental, Yoga, Hipnotismo, Drogas.

Brujería: Es un esfuerzo para obtener el poder y el control en el mundo espiritual para adquirir información, influir sobre la mente, conseguir riquezas y poder u otras ventajas materiales. De ella emanan: La Magia Blanca (Curanderismo-tipo); que es hacer un “bien” a otro mediante el uso de la magia; ( ? ) Magia Negra; Hacer un daño a alguien, provocar un mal por la magia; Fetiches: son objetos usados por la magia, y Hechicería; que es hacer cualquier tipo de trabajo tendiente a imponer la voluntad de una persona sobre otra por cualquier método.

Fenómenos Físicos: Telequinesia: Es el intento de controlar el movimiento de la materia por medio del pensamiento. Levitación: El intento de neutralizar los efectos de la gravedad sobre las cosas. Proyección Astral: El intento de proyectar a distancia, por medios físicos, el denominado “cuerpo astral”. Espiritismo: La creencia de que los espíritus de los muertos se comunican con los seres vivos, generalmente a través de un médium. Esta es una esfera de intensa actividad demoníaca. Médium: Un “guía espiritual” que ha hecho pacto “con los espíritus” para poder actuar y mediar entre ellos y los seres humanos vivos. La práctica más común es un intento de entrar en comunicación con los familiares o amigos que han muerto, por medio de los médium. En realidad, se entra en contacto con demonios mentirosos y engañadores. No debemos aceptar jamás como válida ninguna visitación o comunicación con alguien ya muerto; la Biblia es clara al respecto.

La gente que no vive bajo el señorío de Cristo, muchas veces se siente sola y hasta agobiada en un mundo de sensaciones extrañas y difíciles de explicar. También su propia filosofía egoísta y muchas veces sus ideas religiosas superficiales le han dejado sin base moral y espiritual estable. Entonces, es natural que se sienta atraída a algo que pretende un poder sobrenatural.

Las consecuencias corrientes de cualquier práctica del ocultismo, sin: Depresión, Pasividad, Pérdida del interés en la vida normal, Sensaciones físicas, Dolores, (Especialmente de cabeza), Descontrol nervioso, Dificultad de controlar los pensamientos y de concentrarse, Oír voces, ruidos o comprobar apariciones extrañas, Ser visitados por espíritus que pretenden erigirse en “guías”, Tendencia hacia la soledad y al suicidio, Actitudes anti-sociales, etc.

Las actitudes que deben evitarse, son: participar en algo por curiosidad, ensayar en broma, tomarlo con liviandad, descreimiento o superficialidad, respondiendo a juegos o modas, practicarlo porque da resultados, tener temor, miedo a que nos puedan hacer daño. Si estamos bajo el señorío de Cristo y cubiertos con su sangre, nadie nos podrá hacer daño.

Dios prohíbe toda relación con el ocultismo porque Él es soberano Señor. Todas las cosas y el futuro están en sus manos, porque Él sabe que el daño que hace al ser humano, especialmente en entorpecer la personalidad. Es una desnaturalización de la naturaleza humana y del libre albedrío, porque Él ha ordenado que logremos todo cambio por la oración a Dios o por medios legítimos.

Todas estas prácticas ocultas son diabólicas, y aún cuando muchas de ellas parezcan inofensivas, detrás de ellas está agazapado el mismo Satanás. Dios llama “abominaciones”, algo detestable y repugnante a todo esto. Prohíbe terminantemente aprender estas prácticas, o tener algo que ver con ellas.

Debemos asumir una actitud de rechazo y repudio enérgico, serio, terminante ante estas prácticas y creencias falsas. En algunos casos de gran opresión demoníaca, puede ser necesaria la liberación de demonios por oración efectuada por siervos con autoridad, fe y experiencia en guerra espiritual.

Leer Más

El Gran Misterio

Dios vive en un tiempo eterno, (KAIROS), no en uno temporal, (KRONOS). El tiempo determinado por la iglesia y no por los hechos mundiales. Si usted recibe revelación a partir de este trabajo no salga, – como hemos hecho la mayoría -, corriendo con esta revelación en la mano a tratar de cambiar hechos, grupos, personas, iglesias o denominaciones.

El mensaje profético, si bien siempre trae una bendición individual muy particular, ha sido desatado para la edificación corporal, y un cuerpo siempre tiene orden: todo funciona en orden: cerebro, corazón, articulaciones, miembros.

Existen cinco ríos cuyas aguas fluyen en diferentes cauces. No so0n sólo cinco ministerios bíblicos los que rigen la Iglesia, son cinco unciones diferentes que producen un corazón diferente. Cinco corazones plenamente definidos que no tienen nada que ver con cargos ni posiciones.

Corazón de Pastor. Este es aquel que es propiedad de aquellos que pueden ser llamados a cualquier hora y en cualquier situación para que oren por la cosa más minúscula que le fastidia a usted y no se fastidian en absoluto. Huelen a ovejas. No pueden vivir lejos de ellas.

Corazón de Evangelista. Estos son muy singulares. No tienen nada que ver con aquellos que retienen su imagen por verlos en una carpa de campaña multitudinaria, que ha fabricado la estructura eclesiástica. Estos solamente piensan en el perdón de los pecados.

Corazón de Maestro. Muy por el contrario de esa figura recluida en algún remoto salón de la congregación enseñando historia hebrea o palestina, el maestro tiene como premisa esencial el buscar la revelación más profunda con el fin de compartirla con sus hermanos en la fe.

Corazón de Profeta. Son seres especialmente ungidos para tareas también especiales. Colocados dentro de un funcionamiento rutinario y estructurado en lo eclesiástico, pueden mutilarlo sin desearlo, convirtiéndolo en algo espiritualoide o etéreo.

Corazón de Apóstol. Ellos son la cabeza indiscutida e indiscutible si no ingresamos en la pelea barata y baja de los cargos y posiciones congregacionales. Por que la de ellos es la unción que marca el camino, el que puede enseñarle algo a los otros cuatro y el que mejor interpreta la voluntad de la máxima cabeza que es Cristo.

(Efesios 1: 7)= En quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia, que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia, dándonos a conocer el misterio de su voluntad, (De momento que se nos lo da a conocer, un misterio deja de ser misterio.

“Señor… Si es tu voluntad…” ¿Qué clase de oración será esa? ¿Conoce usted el misterio o todavía no? – …Según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo, de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra.

El hecho de reunir, o mejor enfatizado: RE-UNIR, todas las cosas en Cristo, va a traer: 1)= Una introducción de un reino dentro de otro. 2)= Una reacción primaria de confrontación. 3)= Una estrategia enemiga de persecución. Yo no le digo más nada, usted póngale nombre y apellido actual. Y después ore y bendiga.

(1 Corintios 4: 1)= Así, pues, téngannos los hombres por servidores de Cristo, y administradores de los misterios de Dios.

Ahora bien, se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel.  

Principio fundamental para ser servidor de Cristo y administrador de sus misterios: tiene usted que ser fiel. Es más: DEBE ser fiel.

(1 Pedro 4: 10)= Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios.

Principio subsiguiente supeditado a la fidelidad: compartir los dones que hayamos recibido por gracia con todos los demás, no utilizarlos para pavonearnos, ensoberbecernos o escalar posiciones sociales dentro de la estructura humana que conforma la iglesia.

Una transición, (Y esta es una época de transición), se cumple por etapas. Nunca una segunda etapa podrá desarrollarse si antes no se superó la primera. De manera que a veces nuestro celo por las cosas de Dios, puede llevarnos a ser piedra de tropiezo.

Lo que Satanás no puede destruir desde su nacimiento, trata de abortarlo más tarde. Si no puede cometer homicidio pre-natal, la rutina clásica es levantar un paralelo propio para desacreditarlo.

Cuando vino el movimiento de la fe, como Satanás no lo pudo destruir cuando se erigía, levantó a través de la Nueva Era, la confesión positiva, que si le agarra a usted desprevenido o como normalmente se dice “papando moscas” lo ejecuta.

Con carencias de conocimientos espirituales o con escaso conocimiento de la Palabra (Y esto, lamentablemente, no sería demasiado raro), le suena tan parecido, tan similar que, tanto como para “colaborar aggiornando la iglesia, en cuanto usted se descuida se encuentra con un idioma cambiado, en principio, y luego con el evangelio mismo trastocado. Viejo diablo. Viejísimo. Pero, lamentablemente, todavía bien efectivo en algunas áreas.

Al movimiento profético, cuando apareció, le adosó espíritus de adivinación. La ansiedad y el exitismo de la carnalidad de cierto sector de la iglesia, hizo el resto. A la prosperidad, materialismo, positivismo, visualización mental. La avaricia de los hombres le dio cauce.

La palabra CUMPLIMIENTO, significa: plenitud, es decir: consumar lo que ya está predestinado, una medida completa, satisfacer plenamente, suplir lo necesario. Ahora bien; en la administración de los tiempos, la plenitud es necesario que se lleve a cabo, tanto individual como corporalmente.

Cuando Dios levantó y puso en auge el movimiento evangelístico, el propósito de Dios era que toda la iglesia tuviera un ojo evangelístico. Cuando Dios levantó el ministerio del maestro, a nivel de conferencias internacionales, era para despertar hambre por el conocimiento de la Palabra en todo el pueblo de Dios.

No era para demostrar talento individual en escudriñar escrituras, al igual que mi trabajo no es sorprenderle a usted una vez por semana con revelación, sino ayudarle a que abra su entendimiento con el fin de que usted también consiga revelación.

El avance se debe producir, como ya quedó dicho en los tiempos, o KAIROS de Dios. Si usted tiene una enfermedad que necesita un tratamiento prolongado de medicamentos, el médico le extiende una receta, por una medicina, de una determinada potencia y en una determinada dosis.

Al tiempo, y recién después de ver qué efecto ha conseguido lo medicado, el le va a extender otra por un medicamento más o menos potente, o el mismo y en mayor, menor o igual dosis, de acuerdo con lo que los análisis hayan registrado.

Vamos a dar tres ejemplos de esto en las Escrituras: 1) Ejemplo corporal, a nivel de iglesia local; 2) Ejemplo individual, apto para revitalizar y realinear su vida. 3) Ejemplo universal, válido para el cuerpo de Cristo, única iglesia de la cual habrá hablado Dios en la Biblia.

(Hechos 13: 14)= Ellos, pasando de Perge, llegaron a Antioquia de Pisidia; y entraron en la sinagoga un día de reposo y se sentaron. (Está hablando de Pablo y de Bernabé)

Y después de la lectura de la ley y de los profetas, los principales de la sinagoga mandaron a decirles: varones hermanos, si tenéis alguna palabra de exhortación para el pueblo, hablad.

Entonces Pablo, levantándose, hecha señal de silencio con la mano, dijo: varones israelitas, y los que teméis a Dios, oíd: (Note que uno de los requisitos para oír es tener temor de Dios)

El Dios de este pueblo de Israel escogió a nuestros padres, y enalteció al pueblo, siendo ellos extranjeros en tierra de Egipto, y con brazo levantado los sacó de ella.

Y por un tiempo (KAIROS), como de cuarenta años los soportó en el desierto; y habiendo destruido siete naciones en la tierra de Canáan, les dio en herencia su territorio.

Después, (otro KAIROS) como por cuatrocientos cincuenta años, les dio jueces hasta el profeta Samuel. (Otro KAIROS más).

Luego, (Otro KAIROS) pidieron rey, y Dios les dio a Saúl hijo de Cis, varón de la tribu de Benjamín, por cuarenta años.

Quitado este, (otro KAIROS) les levantó por rey a David, de quien dio también testimonio diciendo: he hallado a David hijo de Isaí, varón conforme a mi corazón, (Conforme a mi corazón. ¿Qué significa ser un varón conforme al corazón de Dios? Mire lo que añade) …quien hará todo lo que yo quiero.

Está muy claro; ser un varón conforme al corazón de Dios, es ser un varón que hará sin dudar todo lo que Dios quiere que haga. Caminar en el Espíritu no es navegar por las nubes, es caminar en la Palabra. Es decir: Vivir como Dios dice.

…De la descendencia de éste, y conforme a la promesa, Dios levantó a Jesús por salvador a Israel.

Vemos aquí un orden cronológico, de tiempos sucesivos, que incluyen períodos o KAIROS, en la vida de los hijos de Israel. ¿Por qué el Espíritu, si lo que quería decir era que Cristo vino como salvador de Israel, no fue directamente al tema y dijo: levanté a Cristo tras el trono de David?

En vez de decirlo así empieza desde la salida de Egipto, a través del desierto, a través de los jueces, a través del profeta, para luego ver a Saúl, luego ver a David, para finalmente mencionar el tema central del pasaje, que es Cristo. ¿Por qué se tomó ese tiempo?

Es porque hay un principio en el cual Dios siempre funciona, para ver que se establezca la madurez o la plenitud del KAIROS (tiempo) indicado por Dios. Lo podemos ver en el relato de la Creación: Él creó un día a la vez y nunca regresó a la gloria anterior. Él vio que era bueno lo creado el primer día y listo; pasó al segundo; nunca volvió atrás.

A la iglesia, en cambio, sí le gusta volver atrás; aquella campaña…aquel mensaje…aquellos himnos… Al hombre, también le gusta volver atrás. El día que me convertí…aquella vez que oré por esa enfermedad…Dios nunca mira hacia atrás en su orden creativo. ¿Tiene usted un testimonio para contar? Muy bien; ¡Que sea algo que le ha sucedido hace un minuto!

Mire bien lo que pasa aquí. Primero, la iglesia pasó un tiempo en el desierto. Segundo: luego de salir del desierto (vaya identificándose) atravesamos una era donde estábamos dominados por jueces.

 La palabra JUECES, es la palabra SHAFAT. Significa vindicar, pronunciar, litigar; ejecutar ley, equivalente a un espíritu religioso o legalista. ¿Cuántos se acuerdan de eso? Salieron del desierto y entraron a la religión. Francamente, yo no sé qué es peor.

Luego del tiempo (el KAIROS), de la religión, introduce a Samuel. En el original la palabra es SHEMUEL y tiene dos raíces: la palabra SHAMA, que significa “oír inteligentemente y proclamar”, y la palabra ÉL, que significa Eloím y habla de la divinidad de Dios.

Todo resumido, SHEMUEL, es: “Uno que oye inteligentemente y proclama el corazón de Dios”. Cuando el pueblo escucha la voluntad de Dios a través del ministerio profético, luego piden un rey. Dios les dio a Saúl.

Saúl significa “Lo pedido”. Nos dio lo que pedimos Saúl era hijo de Cis, que significa: “Uno que se doblega y le gusta tender trampas”. El pueblo sabía, por los profetas, que iba a necesitar un rey. Pero no era Saúl, era David.

Ellos, percibiendo por el Espíritu esa promesa, cometieron un error: se apresuraron y se adelantaron al KAIROS de Dios. La diferencia entre ambos reyes fue que Saúl fue dado por Dios, mientras que David, fue levantado por Dios. Par cumplir la plenitud del tiempo, Dios tiene que quitar sus pedidos para levantar Su voluntad. David era un hombre conforme al corazón de Dios.

(Efesios 4: 11)= Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo.

Cuando usted lee la construcción de la frase: …a un varón perfecto, en el original, y conforme a su corazón, ¿A que no sabe qué es lo que encuentra? Sí señor; acertó: que es lo mismo. Es decir que, y para que lo entendamos de una vez por todas, el propósito de Dios a través de las declaraciones proféticas, no es que usted se apure a consumar la revelación, sino el crecimiento que va a producir en usted la búsqueda de la revelación.

El propósito de Dios es impartir la plenitud de su corazón a la Iglesia, para que ésta lo revele a las naciones.

(Gálatas 1: 15)= Pero cuando agradó a Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y me llamó por su gracia, (Note que Pablo declara que Dios lo apartó desde el vientre de su madre. Pero Pablo era hijo de fariseos. Era Saulo de Tarso. A los dos años, como todos, fue introducido a la Torá (Los primeros cinco libros de la Biblia).

Antes de comenzar a memorizarlo, la Torá había sido untada con miel. A los doce años, con la Torá memorizada y aunque la odiara, seguía en la convicción de que era dulce. Siendo perfecto en las escrituras, Saulo hacía lo que él creía era la voluntad de Dios. Hasta que Dios lo levantó. ¿Por qué? Porque a Dios no le interesaba su sabiduría, sino su celo y su dedicación. Dios no llama a los vagos. Era celoso por tradición, no por revelación.

(Verso 13)= Porque ya habéis oído acerca de mi conducta en otro tiempo en el judaísmo, que perseguía sobremanera a la iglesia de Dios, y la asolaba; y en el judaísmo aventajaba a muchos de mis contemporáneos en mi nación, siendo mucho más celoso de las tradiciones de mis padres.

Pablo era celoso, pero no de la fe, de Dios o de las verdades supremas; era celoso de las tradiciones. ¿Cómo se entiende esto?

(1 Timoteo 1: 13)= Habiendo sido yo blasfemo, perseguidor e injuriador; mas fui recibido a misericordia porque lo hice por ignorancia, en incredulidad.

Aquí está la respuesta: Pablo no era solamente celoso en tradiciones. ¡¡Era incrédulo!! ¿Pero como puede ser posible que un hombre tan entendido en las escrituras y la ley fuera incrédulo y adicionado a las tradiciones de los hombres? Lo era. Él lo dice. Es decir que: eso es posible.

(Hechos 26: 9)= Yo ciertamente había creído mi deber hacer muchas cosas contra el nombre de Jesús de Nazaret.

Había creído saber, pero no sabía nada. Todavía quedan de estos, eh? Celosos de sus tradiciones, incrédulos al mover de Dios, creyendo que lo saben todo.

(Verso 10)= Lo cual también hice en Jerusalén. Yo encerré en cárceles a muchos de los santos, habiendo recibido poderes contra ellos, los perseguí hasta las ciudades extranjeras.

¡¡Este era un hombre llamado por Dios!! Al menos, él creía eso.

(Verso 12)= Ocupado en esto, (Y ahí está el tema. Ocupados en el desarrollo de lo declarado, perdemos sensibilidad al cumplimiento en nosotros) …iba yo a Damasco con poderes y en comisión de los principales sacerdotes. (Es decir: con plenos poderes de la iglesia, no por su cuenta).

(Juan 16: 2)= Os expulsarán de las sinagogas, (Dice el Señor) y aún viene la hora cuando cualquiera que os mate, pensará que rinde servicio a Dios.

¿Cómo es posible que Saulo, siendo entendido, conociendo la palabra, celoso, trabajador en la obra, estuviera en contra de la voluntad de Dios? Hagamos como si esto estuviera sucediendo hoy con el Señor Equis. Y digo el señor Equis porque si por ahí busco otro ejemplo se arma una que…

Equis, hermano… ¿Cómo puede ser que siendo como eres, tan reconocidamente entendido, de tantos años en el evangelio, conocedor al extremo de la Palabra de Dios, celoso del nombre del Señor, trabajador incansable en la obra, sigas empeñándote en ser piedra de tropiezo al mover de Dios? ¿Cómo puede ser? Puede ser. Es posible, sí.

(Hechos 9: 1)= Saulo, aún amenazas y muerte… (Perdón: se supone que en el nombre de un Dios de amor, de paz y de misericordia, este hombre hasta respiraba amenazas y muerte) …contra los discípulos del Señor, vino al sumo sacerdote, y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de que si hallase algunos hombres o mujeres de este Camino, los trajese presos a Jerusalén.

Mas yendo por el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo; (Eso es Revelación) y cayendo en tierra, oyó una voz… (A veces, para oír la voz de Dios, es requisito que caigamos en tierra, así a la ortodoxia no le siga gustando) …oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿Por qué me persigues?

Él dijo: ¿Quién eres Señor? (Ciego. Ya sabíamos que Saulo estaba ciego. No sabía nada. Sólo creía que sabía. Ahora se manifiesta su ceguera.) Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón.

¿Sabe usted lo que era el aguijón? Era un instrumento afilado, que ponían en la armadura donde los bueyes eran juntados por el yugo para trabajar o labrar la tierra. Este instrumento afilado iba atrás, para que el buey sólo caminara hacia delante. Lo que Cristo le está diciendo a Pablo es que no puede trabajar así, en contra de su voluntad.

Libro de los Hechos: Dios detuvo a quien creía saber y no sabía nada. Siglo veintiuno: Dios también está deteniendo, hoy, a los que creyendo saberlo todo, no saben realmente nada. Dios está humillando al que es idólatra de lo que cree y no quiere caer en tierra. La Palabra dice que a menos que no caigas en tierra y mueras, no produces nada.

(Verso 6)= Él, temblando y temeroso, (Note que para ser obediente, lo primero que debe ser es temeroso. Antes no le tenía miedo a nada. Ahora se siente tembloroso y temeroso. Y dice: ¿Qué es lo que usted quiere que yo haga? Y el Señor le dice: Primero levántate y entra en la ciudad y allí se te dirá lo que debes hacer.

Y los hombres que iban con Saulo se pararon atónitos. (Así son los religiosos; cuando Dios derriba a uno de ellos, los otros se quedan con la boca muy abierta y el labio de abajo cada vez más colgado.)

Atónitos… ¿Qué pasa acá? Esto no fue tratado en comisión, congreso ni asamblea.) Oyendo a la verdad la voz, mas sin ver a nadie. (El que está cegado por la religión es así: oye pero no escucha; oye pero no ve.)

(Verso 8)= Entonces Saulo se levantó de tierra, y abriendo sus ojos, no veía a nadie; así que, llevándole por la mano, le metieron en Damasco, donde estuvo tres días sin ver, y no comió ni bebió.

1)= Es detenido. 2) Cae en tierra. 3) Se levanta sin visión. Su propia revelación ahora está opacada. Ahora no ve nada, ni la de él ni la de nadie. 4) Dios lo pone en una posición donde tiene que ser llevado de la mano, dependiendo de los hermanos. 5) Sin comer ni beber; total dependencia de Dios.

Es decir que: primero lo detiene: “¡Detente allí, Saulo! ¡Ya me fastidiaste bastante!” Dios retira su unción de lo que no es de Dios y Saulo queda totalmente confundido, sin aliento ni visión. Segundo: lo humilla. La caída, en este caso, y más allá de lo físico o natural, significa que le ocurra algo que no había previsto y para lo cual no estaba ni prevenido ni preparado.

Sucede de improviso con todo aquel que quiera seguir operando en las cosas de Dios sin unción. Tercero: Pierde su propia revelación personal, la que le guiaba y no entiende la del otro. Cuarto: Le enseña a eliminar la autosuficiencia y depender de sus hermanos. Quinto: solamente depende de Dios. Ahí es donde Dios quiere tenerle a usted; no por cruel ni porque se le ocurre; simplemente es porque ahí es donde recién puede comenzar a tratar con usted y usarle para su gloria.

(Verso 10)= Había entonces en Damasco un discípulo llamado Ananías, a quien el señor dijo en visión: Ananías. Y él respondió: heme aquí Señor.

Y el Señor le dijo: levántate, y ve a la calle que se llama Derecha, y busca en casa de Judas a uno llamado Saulo, de Tarso; porque he aquí, él ora, y ha visto en visión a un varón llamado Ananías, que entra y le pone las manos encima para que recobre la vista.

Entonces Ananías respondió: Señor, he oído de muchos acerca de este hombre, cuantos males ha hecho a tus santos en Jerusalén; y aún aquí tiene autoridad de los principales sacerdotes para prender a todos los que invocan tu nombre.

¿Qué puede haber pensado Ananías? ¿Será que oí bien? ¿Yo, ponerle la mano a ese? No. Se equivocó. Ananías era un hombre piadoso, según la ley. De buen testimonio entre todos los judíos. Intachable. ¿Quién es Saulo?

(Verso 15)= El Señor le dijo: ve, porque instrumento escogido me es este, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel;

Entonces sucede lo que hoy le ocurre a muchos. ¡Imposible! ¿Cómo puede ser que este muchachito que acaba de nacer de nuevo, va a tener un ministerio más grande que el mío? ¡Dios jamás haría una cosa así con un prestigioso siervo suyo! ¿Ah, no eh?

Dios está levantando una generación que no se detiene ante nada que no sea el propósito de Dios. Si usted tiene un llamado en su vida, no se detenga en la primera fase; persiga el llamado celestial. Porque Dios no levanta a prestigiosos jerarquizados por organizaciones: Dios levanta a genuinos, íntegros, sinceros, honestos y obedientes.

(Juan 2: 1-11)= Al tercer día se hicieron unas bodas en Caná de Galilea; y estaba allí la madre de Jesús.

Y fueron también invitados a las bodas Jesús y sus discípulos.

Y faltando el vino, la madre de Jesús le dijo: no tienen vino.

Jesús le dijo: ¿Qué tienes conmigo? Aún no ha llegado mi hora.

Su madre dijo a los que servían: haced todo lo que os dijere.

Y estaban allí seis tinajas de piedra para agua, conforme al rito de la purificación de los judíos, en cada una de las cuales cabían dos o tres cántaros.

Jesús les dijo: llenad estas tinajas de agua. Y las llenaron hasta arriba.

Entonces les dijo: sacad ahora, y llevadlo al maestresala. Y se lo llevaron.

Cuando el maestresala probó el agua hecha vino, sin saber él de donde era, aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó al esposo y le dijo: todo hombre sirve primero el buen vino, y cuando ya han bebido mucho, entonces el inferior; mas tú has reservado el bueno vino hasta ahora.

Este principio de señales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria; y sus discípulos creyeron en él.

El tema central de esta parábola o anécdota no es el vino, ni el agua, ni el milagro. El tema central es: Aún no es mi hora. María, la madre de Jesús, sabía que Él iba a ser grande. Lo sabía porque tenía bien claro como lo había concebido.

Pero de lo que no tenía ni la menor idea, porque en eso no se le había revelado nada, era como y cuando se manifestaría esa grandeza. Sin embargo, en su sabiduría, transforma el agua en vino, como sombra de lo que habría de venir. Agua, palabra, fuente personal. Él mismo. Vino; Espíritu Santo, revelación sobre la Iglesia. Seis tinajas. Seis. Número de hombre.

El mundo no quiere que usted le sirva agua; quiere vino. No quiere la letra, quiere la vida. Quiere lo práctico del evangelio. Hechos 5 tiene una explicación sobre el resultado de correr con una revelación sin que el cumplimiento haya sido primero establecido.

(Hechos 5: 30)= El Dios de nuestros padres levantó a Jesús, a quien vosotros matasteis colgándole de un madero.

A éste, Dios ha exaltado con su diestra por príncipe y Salvador, para dar a Israel arrepentimiento y perdón de pecados.

Y nosotros somos testigos suyos de estas cosas, y también el Espíritu Santo, el cual ha dado Dios a los que le obedecen.

Ellos, oyendo esto, se enfurecían y querían matarlos. (Una típica reacción del espíritu religioso)

Entonces levantándose en el concilio un fariseo llamado Gamaliel, doctor de la ley, venerado de todo el pueblo, mandó que sacasen fuera por un momento a los apóstoles, y luego dijo: varones israelitas, mirad por vosotros lo que vas a hacer respecto a estos hombres.

Porque antes de estos días se levantó Teudas, diciendo que era alguien. A este se unió un número como de cuatrocientos hombres; pero él fue muerto, y todos los que le obedecían fueron dispersados y reducidos a nada.

Después de éste, se levantó Judas el galileo, en los días del censo, (El mismo censo que llevó a María y José a Belén para el nacimiento de Jesús) y llevó en pos de sí a mucho pueblo. Pereció también él, y todos los que le obedecían fueron dispersados.

Cuando Satanás no puede destruir la revelación de Dios, introduce un paralelo. Siendo espíritu, percibe antes lo que viene, entonces levanta su imitación antes que llegue lo genuino, de manera que después, lo genuino, sea factor de duda y desconfianza. Dios está madurando el carácter de la iglesia, para que el fruto del Espíritu, balancee los dones del Espíritu.

Leer Más

Bases Para el Triunfo

Quiero compartir con ustedes, en este trabajo, la lectura de uno de los pasajes más hermosos que tiene la Biblia. Hermoso por lo profético, por la promesa que encierra y por la convicción de victoria total y final que espera a todos los cristianos: el reencuentro en gloria con el Señor.

Que después, alrededor de esta única escritura que habla de este hecho tremendo y espectacular, se hayan tejido, entretejido y destejido un montón de hipótesis, tesis y ponencias de teólogos afamados y eruditos no menos notables, es de conocimiento público.

Que se hayan hasta consolidado una serie de doctrinas respecto a este texto, también. Y que todo eso trajo indudablemente las inevitables diferencias de interpretación, algunas polémicas y, más que obviamente, profundas divisiones, también es sumamente conocido.

Por todo eso, por lo que la Escritura misma representa para todos los creyentes, porque por ética y respeto no puedo, ni debo, ni tengo autoridad para definir absolutismos, es que hoy más que nunca, me voy a limitar a leer la bendita palabra de Dios bajo oración, temor y temblor, rechazando la intromisión de todo espíritu de confusión, pero rogando que su corazón y su entendimiento estén abiertos totalmente al mover de Dios par que su palabra, y no una doctrina de hombre, – venga de donde venga -, sea la que finalmente gobierne su vida y le ayude a comprender y entender los tiempos presentes.

(1 Tesalonicenses 4: 13-18)= Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza.

Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él.

Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor; que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron.

Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero.

Luego nosotros, los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.

Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras.

(1 Tesalonicenses 5: 1-11)= Pero acerca de los tiempos y de las ocasiones, no tenéis necesidad de que yo os escriba.

Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche; que cuando digan: paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán.

Mas vosotros, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sorprenda como ladrón.

Porque todos vosotros sois hijos de luz e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas.

Por tanto, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios.

Pues los que duermen, de noche duermen, y los que se embriagan, de noche se embriagan.

Pero nosotros, que somos del día, seamos sobrios, habiéndonos vestido con la coraza de fe y de amor, y con la esperanza de salvación como yelmo.

Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo, quien murió por nosotros para que ya sea que velemos, o que durmamos, vivamos juntamente con él.

Por lo cual, animaos unos a otros, y edificaos unos a otros, así como lo hacéis.

El arrebatamiento. Toda la belleza y la sublime imponencia de ese momento triunfal y esperado, soñado, anhelado y casi idealizado por la iglesia. Y también en los que desean escudriñar más y más, una profunda búsqueda sobre el día final.

No tanto por saber cuando, ya que se nos dice claramente que no se nos permite saberlo, pero sí – por lo menos -, para saber como. Y pistas hay, eh? ¿Quiere una? Ahí va. Pero por favor lea con atención lo que dice y como lo dice; olvídese de lo que le dijeron algunos hombres alguna vez y como se lo dijeron. Por encumbrados y prestigiosos que sean los hombres, la razón siempre la tiene la Palabra de Dios.

Mateo 24. La versión Reina Valera más común, subtitula ese texto como: “La Venida del Hijo del Hombre”. A partir del versículo 36, hablando de eso, proporciona una pista respecto a esa venida. Le repito: no a cuando será, así cono se vaya con vestiditos blancos a ninguna montaña todavía, aunque algún gurú lo pase a buscar en su jet privado, sino a como será.

(Mateo 24: 36)= Pero del día y la hora nadie sabe. (Es decir: los que pretenden anticipar con precisión el fin del mundo para tal o cual fecha, no leyeron jamás la Biblia) …ni aún los ángeles de los cielos, (Esto destroza literalmente la doctrina de un credo legal bastante antiguo existente en la actualidad), …sino sólo mi Padre.

Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre. (Aquí está la pista. Ese día será “como”, es decir igualito a, los días de Noé, es decir; a los días del tiempo de Noé. Ahora bien: ¿Qué pasaba en los días de Noé? Para que usted no conjeture ni haga hipótesis humanoides, siga leyendo la Biblia que esto no termina allí.)

…Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dándose en casamiento, (Una duda: ¿Quiénes serían los que estaban comiendo, bebiendo, casándose y dándose despreocupadamente en casamiento, los justos o los impíos? Bueno; no sé si Noé, su mujer, sus hijos y sus nueras comían o bebían, pero sí sé que, primero, estaban todos trabajando en el armado del arca, y segundo, como ya estaban todos casados, no podían estar casándose. Entonces está hablando de los impíos…)

…Hasta el día en que Noé entró en el arca, y no entendieron, (¿Quiénes serían los que no entendieron, los justos o los impíos? Es obvio que los impíos) …hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos. (¿A quienes se llevó el diluvio? ¿A los justos, representados por Noé y toda su familia, o a los impíos? A los impíos, eso es súper-sabido) …Así será también la venida del Hijo del Hombre. (Tesis o ponencias de prestigiosos teólogos al margen; ¿Quienes parecerían ser llevados en esa venida si mantenemos la coherencia de lo que venimos leyendo: los justos o los impíos?)

…Dos mujeres estarán moliendo en un molino; la una será tomada, y la otra será dejada. (¿Cuál será tomada, la justa o la impía? A la luz de 1 Tesalonicenses, parecería ser la justa, pero a la luz de Mateo 24, debería ser la impía, ¿No es así?)

Los escépticos tienen, – aparentemente -, con esto, una chapa para salir a decir que aquí hay una evidente contradicción. Pero los cristianos sabemos muy bien que la Biblia jamás se contradice. ¿Cómo es, entonces? ¿Cuál de los dos pasajes tiene la exactitud?

Obviamente, los dos. ¿Cómo que los dos? Claro, porque si usted lee con atención los términos utilizados, se va a dar cuenta que en ningún lugar dice que estos dos sucesos sean los mismos.

 Así que haya paz hermano, no tenemos por qué cambiar doctrinariamente ni tampoco alterar nuestra escatología. Lo que por allí sí deberemos revisar es si el mapa que tenemos, no necesita ser examinado nuevamente. Y hay más…

(Lucas 17: 26)= Como fue en los días de Noé, (Está hablando del mismo asunto), así también será en los días del Hijo del Hombre.

Comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y vino el diluvio y los destruyó a todos.

Pero Lucas no se queda allí como Mateo. Él rescata de las pistas dadas por Jesús, algo más:

(Verso 29)= Asimismo, (Es decir: igualito, de la misma manera que) …como sucedió  en los días de Lot, comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban; (Usted conoce la historia de Lot, Sodoma y Gomorra, etc. ¿Quiénes les parece que hacían todo esto que dice acá: los justos, representados por Lot y su familia, o los impíos pervertidos que ahogaban en corrupción la ciudad? ¿Quiénes estaban avisados de lo que iba a suceder? Los justos; los impíos lo ignoraban, se sentían seguros)

Mas el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, y los destruyó a todos. (¿A quienes destruyó el fuego y el azufre, a los justos o a los impíos? Hablo de destrucción, no de juicio personal, caso esposa de Lot)

…Así será el día en que el Hijo del Hombre se manifieste.

(Verso 34)= Os digo que en aquella noche estarán dos en una cama; el uno será tomado, y el otro será dejado. (¿Cuál será tomado, el justo o el impío? ¿Cómo tenemos que ver esto, como Tesalonicenses o según Mateo 24 y este Lucas 17? Yo no sé lo que usted cree y como es que lo cree, pero gloria a Dios por ello sea como sea. Sólo le pido que escudriñe la palabra con mucha atención; no hace falta más que saber leer. Pero hay más, todavía).

(Mateo 13: 40)= De manera que como se arranca la cizaña, y se quema en el fuego, así será en el fin de este siglo. (Calma; no está hablando del siglo veintidós. Está hablando de siglo, que en el original es KOSMOS y suyo significado más amplio es sistema, orden.)

…Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los que hacen iniquidad, (¡tiemble mundo incrédulo e inconverso! ¡Vienen los ángeles! Un momento. No le está diciendo que recogerán esa cizaña del mundo o del campo, como el mismo grafica al mundo. Dice que lo harán de su Reino. ¡De su Reino! ¿¿De su Reino?? Sí, de su Reino. ¿Y cual es su Reino? ¡¡Ohhhh!!! ¿Y luego?)

…Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre. El que tiene oídos para oír, oiga.

Si existía en una parte del pueblo de Dios la idea de un remanente, de un grupo que no es el montón global que vemos, esta escritura parecería respaldarlo. Pero es sólo una escritura… ¿Alcanza? ¿Hay bases sólidas para pensar que Dios pueda escoger un remanente de creyentes y no el montón mayoritario y global, porque una serie de líderes los tienen en algún registro interno o porque figuren en algún registro nacional de cultos de un determinado país? Romanos tiene esa pista.

(Romanos 11: 4)= (Está hablando Pablo de cuando Elías invocó a Dios contra Israel y cuando se queja de que el pueblo ha matado a los profetas y que se ha quedado solo. Pablo rescata, – por algo será -, la respuesta de Dios) ¿…Pero que le dice la divina respuesta? Me he reservado siete mil hombres, que no han doblado la rodilla delante de Baal.

Así también aún en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia.

Aquí Pablo usa la palabra remanente, lo que nos deja la garantía, a la luz de la vigencia permanente de TODA la escritura, que no es ninguna ocurrencia privada o personal de alguien, o una posición doctrinaria determinada.

Muy por el contrario, queda en claro que se trata de un punto que merece ser profundamente escudriñado por todos. No tomando a todo esto como verdad absoluta, de acuerdo, pero sí desde cero, como corresponde, y conforme a lo que dice la Palabra de Dios y no un hombre cualquiera, sea merecedor de toda la confianza o no.

Dos principios, eso sí, quedan claros: Al remanente lo escoge Dios. Y lo no lo hace como le viene en gana, aunque por su soberanía tendría todo el total y legítimo derecho de rey para hacerlo. Lo hace entre los que no han caído en idolatrías. Esto podría ser, entonces, una base para examinar la posibilidad de la vigencia de un remanente. Ahora veremos otra base. Al remanente ya lo tenemos, al menos, evaluado.

(Juan 17: 18)= Como tú me enviaste al mundo, (Esto dice Jesús con relación a Dios Padre), …así yo los he enviado al mundo. (¿A quienes? A sus discípulos. ¡Pero ellos ya no están! ¿Entonces, a quienes? Simple: ¡¡¡A nosotros!!!)

…Y por ellos, (Por nosotros) yo me santifico a mí mismo, para que también ellos (Es decir: nosotros), sean santificados en la verdad.

..:Mas no ruego solamente por estos, (Por nosotros), sino también por los que han de creer en mí, (Los hoy inconversos), por la palabra de ellos (De nosotros). Para que todos sean uno (Nosotros) como tú, oh padre, en mí, y yo en ti, que también ellos, (Nosotros) sean uno en nosotros, (La Trinidad) …para que el mundo crea que tú me enviaste.

Principio número uno: Parea que el mundo crea, debemos todos ser uno en el Padre, en el Hijo y en el Espíritu Santo.

LA gloria que me diste, yo les he dado, (A nosotros) para que sean uno, (Nosotros), así como nosotros (La Trinidad) somos uno.

Yo, (Cristo) en ellos (En nosotros) y tú (Dios Padre) en mí, para que sean perfectos en unidad para que el mundo (Los incrédulos) conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos (Aquí es a nosotros y al mundo todo por igual) como también a mí me has amado.

Permítame ser concreto: si usted ve en este pasaje una base para la unidad, el fundamento o la razón no pueden ser más claros: el evangelismo. Es decir: El mandato.

He aquí la segunda base para el triunfo: La Unidad. Solamente nos falta una, y esa surge de esta escritura.

(1 Corintios 2: 6)= Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez; y sabiduría, no de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, que perecen.

Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria.

Aquí vemos dos cosas claras: 1) La tercera base para el triunfo, es la madurez espiritual. 2) Esa madurez viene por la sabiduría, pero no la humana, producto de análisis, estudios, seminarios, tesis o ponencias, sino por la sabiduría de Dios.

¿Y cual será el método para acceder a ella? Dos: escudriñar espiritualmente, no intelectualmente, su Palabra y profundizar nuestra comunión personal con Él. Pese a ello: ¿Sabemos realmente lo que es la sabiduría? Santiago aporta conocimiento.

(Santiago 3: 17)= Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía.

Por allí ciertas impurezas pueden reportar algunos aparentes logros humanos, a eso lo hemos visto; los emocionalismos violentos y hasta intolerantes pueden, llegado el caso, arrastrar a mucha gente a tremendos errores, aunque sobre la buena intención; la hosquedad, la rudeza y algún atisbo de maldad encubierta han acompañado mucho tiempo intencionas aparentemente honorables.

La charla hueca, los discursos sin base concreta, los resultados inexistentes y, por lo consiguiente, la sensación de derrota, han sido compañeros durante un largo lapso en el servicio; y finalmente, las contagiosas dudas y los dobles discursos que tratan de quedar bien con todo el mundo, han dado algún resultado matemático para evaluar en asépticas comisiones, pero a la luz d esta Palabra, nada de ello es confirmación de la sabiduría de Dios, sino todo lo contrario.

(Hebreos 5: 14)= Pero el alimento sólito es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.

Aquí vemos, en principio, que otra base para la madurez es el discernimiento, pero también vemos que sólo los maduros pueden acceder al alimento sólido, (Esto es: profundidad del evangelio) y que el discernimiento no sólo se lo puede, sino que se lo debe ejercitar.

Bueno; ahora ya tenemos las bases. Lo siguiente es ordenarlas. ¿Con qué deberíamos encontrarnos primero? Con la madurez. Ese es el punto que inexorablemente podrá llevarnos a una verdadera unidad.

Un pueblo inmaduro es capaz de pelear, pero pelea una batalla muy pequeña, más motivada por su todavía muy vivo YO o EGO, y no por el propósito de Dios. Un pueblo inmaduro no se atreve (Y a veces ni se plantea), levantar sus ojos de la tierra. MI denominación, MI iglesia, MI ministerio, MIS dones.

Dios, mientras tanto, está hablando de LA iglesia, LOS ministerios, LOS dones, por un simple detalle que no muchos tienen en cuenta: Dios, de la cuestión denominacional, no se ocupó jamás. ¡Alce sus ojos! ¿Cuántos saben que, para poder ver el mover de Dios, habrá que alzar los ojos? Morir al YO, morir al EGO. ¿Cuántos saben que Dios no está buscando hombres y mujeres capaces, sino hombres y mujeres muertos?

Cuando nos atrevemos a levantar los ojos, vemos toda la majestuosidad del propósito de Dios. Allí es cuando todo lo demás comienza a extinguirse de tal modo que en algún momento llegamos a sentir sana vergüenza por haber puesto en boca de Dios, cuestiones de las que Él ni siquiera se ha ocupado. Madurez.

Unidad. Ya ha sido dicho muchas veces. Una unidad controlada por algún determinado sector, cualquiera que este sea, no es unidad, es un monopolio teológico o doctrinal sin frutos resplandecientes y con muchos enconos subyacentes, de esos que no se muestran a la luz de los dientes que brillan con dentífrico, pero que están se sabe, se huele.

Esa unidad verdadera nace en el amor Ágape, que en otras características, tiene la de ser desinteresado. Esa es la unidad EN Espíritu, la única, la que Dios manda, la que nosotros aún no vimos o no obedecimos viéndola, que es peor.

Esos son los pasos para ser Remanente de Dios. Bárbaro. Pero esto todavía no está claro, hermano… ¿En qué repisa pongo, entonces, a 1 Tesalonicenses? ¿Qué hago con el arrebatamiento? ¿Y a ese Señor llevándose a su iglesia en los aires que yo había soñado y hasta dibujado, adónde lo ubico?

Porque ahí no se habla de remanente. Depende. ¿Qué significa remanente? Definiciones hay varias, pero si deberíamos elegir una palabra sencilla, un remanente es lo que queda de algo de mayor volumen o cantidad, ¿No es así?

(1 Tesalonicenses 4)= Fíjese en el verso 15. …que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor… (¿Qué habremos quedado? ¿Quedado de que?) Verso 16 dice que el Señor vendrá con voz de arcángel, con trompeta de Dios (Esto es aprobada tipología del ministerio profético) y el verso 17 concluye: …Luego nosotros, los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados…

¿Cómo los que hayamos quedado? ¿No era al revés? Acá dice esto y, para serle franco, es bastante coherente y para nada contradictorio con Mateo 24 y con Lucas 17 y hasta con Mateo 13, ¿No le parece? Le repito: no es escatología porque no hablamos de cuando. ¡Estamos hablando de cómo, que es mucho más importante!

(Salmo 14: 1)= Dice el necio en su corazón: no hay Dios. (Hay mucho necio hoy día que dice lo mismo) se han corrompido, hacen obras abominables; no hay quien haga el bien. (Escuche: ¿tiempo del salmista David o siglo veintiuno, hoy? Usted pone la respuesta.)

Jehová miró desde los cielos sobre los hijos de los hombres, para ver si había algún entendido, que buscara a Dios. (¿Y en qué andarían? ¿Discutiendo poderíos ministeriales o diferencias doctrinarias, quizás?)

Todos se desviaron, a una se han corrompido; no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno. (Atención soberbios: ¡Ni siquiera uno!)

No tienen discernimiento (Sabiduría, madurez) los que hacen iniquidad, que devoran a mi pueblo como si comiesen pan. (¿Esto querrá decir que hay muchos que pueden estar viviendo a expensas del pueblo de Dios, pero no en el propósito de Dios?) …y a Jehová no invocan?

Ellos, (¿Quiénes son ellos? ¿Los incrédulos o los religiosos?) …temblaron de espanto; porque Dios está con la generación de los justos. (Hay una generación de justos; ¡¡Aleluya!!)

Del consejo del pobre se han burlado, pero Jehová es su esperanza.

Es decir que: el remanente podrá perder la brújula, pero nunca su fe, su convicción, su garantía de promesa a confirmarse en el tiempo de Dios, no en el nuestro.

¡Oh! ¡Que de Sión saliera la salvación de Israel! Cuando Jehová hiciere volver a los cautivos de su pueblo, (¿Será que estos son los que se quedaron?) Se gozará Jacob (La iglesia) y se alegrará Israel (El pueblo)

¿LE GUSTARÍA SER PARTE DEL REMANENTE ESCOGIDO POR DIOS?

1)= Aprenda a ser humilde; rechace la soberbia.

2)= Mantenga su pureza; rechace la impureza del mundo.

3)= Sea pacífico; rechace la agresividad salvo para pelearle centímetro a centímetro terreno a Satanás.

4)= No sea hosco. Sea amable aunque nadie lo haya sido con usted nunca.

5)= Líbrese de todo resentimiento, tenga o no motivos; rencor, odio, raíces de amargura por agresiones nuevas o antiguas, y fundamentalmente, pida perdón a quienes haya ofendido, y perdone, perdone, perdone…

Si usted logra cumplimentar a grandes rasgos, lo que figura en estos ítems, habrá dado un paso importantísimo para estar en los planes de Dios para su remanente. Las bases de este triunfo son únicas y, partiendo desde lo que dice la Biblia, se pueden graficar en una sola expresión: Usted no habrá doblado sus rodillas ante Baal.

Leer Más

La Revelación

Quiero que usted entienda, antes de entrar en el tema, que la revelación siempre se establece a través de la milicia. Es imposible revelar algo nuevo y no militar para establecerlo. Para establecer una verdad, hace falta repetición y milicia.

Las verdades son siempre introducidas de manera negativa. Cuando alguien decreta una verdad que es desconocida, la persona que la oye inmediatamente es ofendida por esa verdad; porque la verdad siempre ofende a la tiniebla y la ignorancia.

Así que estamos viviendo en una hora donde muchos se están ofendiendo, pero el que camina en amor, – dice la Palabra -, no se ofende. Viene muy poco del ámbito espiritual a través de la razón; sólo las personas irracionales cambian el curso corriente, las personas racionales, terminan conformándose al espíritu presente.

La Palabra de Dios carga consigo, no la responsabilidad de razonarla; la Palabra carga consigo, no la responsabilidad de pensar en ella. La Palabra de Dios siempre lleva consigo la responsabilidad de la acción.

Muchas personas se asustan de la palabra Revelación. Dios revela en proporción directa con la necesidad. Dios revela en proporción y en identidad  con la necesidad presente. Es decir que: mientras no hace falta una verdad, Dios no la revela.

Ahora bien; en el momento en que una situación lo hace indispensable, entonces Dios le quita el velo a una palabra y le da a usted inmediatamente la estrategia para ese momento. A muchos les encanta la gloria de ayer, pero la Palabra dice que la de hoy será mejor.

(Lucas 18: 1)= También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar.

Esto es muy importante, porque hay personas que están orando, pero están desmayadas. O están orando por el desmayo. No se discierne la voz espiritual. Dios es Espíritu. Hay mucho clamor. En la esfera del Espíritu hay muchas voces y tenemos que identificar qué voz vamos a decretar. Y no equivocarnos.

(Versos 2 al 8 )= Diciendo: había en una ciudad un juez, que ni temía a Dos, ni respetaba a hombre.

Había también en aquella ciudad una viuda, la cual venía a él, diciendo: hazme justicia de mi adversario.

Y él no quiso por algún tiempo; pero después de esto dijo dentro de sí; aunque ni temo a Dios, ni tengo respeto a hombre, sin embargo, porque esta viuda me es molesta le haré justicia, no sea que viniendo de continuo, me agote la paciencia.

Y dijo el Señor: oíd lo que dijo el juez injusto.

¿Y acaso Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se tardará en responderles?

Os digo que pronto les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del Hombre, hallará fe en la tierra?

El juez injusto libró a la viuda del adversario. ¿Será que Dios, que es grande, justo y Creador, y todo amor, no podrá también librar a los suyos, a los que claman día y noche, continuamente, para restaurar la tierra?

Fíjese que proféticamente, lo que Cristo dice en esta parábola, es: ¡oigan!; ¡en lugar de hablar todos juntos, ansiosos y apurados, deténganse un minuto y oigan! Y la otra: me parece que si esto sigue como va, cuando yo vuelva, no voy a encontrar a nadie que crea…

Dice la Palabra que la viuda le era molesta, incómoda y que cuando le decía al juez: “hazme justicia”, no era una cosa casual. No estamos hablando de una pobre mujer quejosa y llorosa, sino de una bien plantada, capaz de mirar la soberbia de aquel juez cara a cara.

La palabra MOLESTA, que se usa aquí, en griego es la palabra KOPOS, y significa “pegar repetidamente debajo del ojo hasta que lo abre”. Esta mujer no estaba hablando desde una posición de debilidad, estaba importunando al juez. ¿Será que Dios, si encuentra a su pueblo haciendo lo mismo, no contestará?

La Palabra de Dios, en otra parte, dice que el Reino de Dios no viene con observación. Eso significa que no viene a través de los espectadores. Usted se puede sentar ahí a mirar todo lo que quiera y el Reino no viene por eso.

El Reino es la esfera del dominio de Dios. El dominio no viene por observación. El dominio no viene a través de espectadores. Su dominio no viene a través de los religiosos, tampoco. Y mucho menos a través de los domingueros.

El poder de Dios no llega casualmente. El poder de Dios no viene por el discernimiento de teologías. El poder de Dios tampoco llega con especulaciones escatológicas. El Reino de Dios viene por violencia, y los violentos lo arrebatan.

Vemos en el mundo: drogas, ocultismo, alcohol, satanismo, abortos, pornografía, humanismo, perversión, sectarismo, liberalismo, homosexualidad, violencia, egoísmo, religiosidad, manifestaciones visibles del cuerpo del anticristo en la tierra. ¿Y el cuerpo de Cristo, qué?

 Hemos sido engañados pensando que el mundo no quiere escuchar lo que la iglesia tiene para decir: ¡¡Mentiras!! El mundo está cansado de la religión. El mundo está cansado de doctrinas. El mundo está cansado de filosofía religiosa. El mundo no quiere oír hipocresía. Lo que el mundo quiere, es solución. Y la Biblia no nos manda a ofrecer a Cristo, nos manda a ofrecer el testimonio de Cristo.

(Proverbios 10: 30)= El justo no será removido jamás; pero los impíos no habitarán la tierra.

(Proverbios 11: 30-31)= El fruto del justo es árbol de vida; y el que gana almas es sabio. Ciertamente el justo será recompensado en la tierra; ¿Cuánto más el impío y pecador?

(Proverbios 14: 34-35)= La justicia engrandece a la nación; mas el pecado es afrenta a las naciones. La benevolencia del rey es para con el servidor entendido; mas su enojo contra el que lo avergüenza.

(Proverbios 29: 2)= Cuando los justos dominan, el pueblo se alegra; mas cuando domina el impío, el pueblo gime.

El cuerpo sólo existe para manifestar el deseo de la cabeza. Su cuerpo, si todo le anda bien, hace lo que su cabeza dice. Cristo es la cabeza; usted es el cuerpo. Yo no sé cuales son sus costumbres y que es lo que le enseñaron, pero lo que sí sé es que cuando el cuerpo no hace lo que la cabeza ordena, caos entra en la tierra. Cuando Eva no respetó a Adán, caos entró en el planeta. Cuando la Iglesia no se alinea con la cabeza, caos hay en el planeta. ¿Qué ve usted del otro lado de las ventanas de su templo, hoy? ¿Caos o paz?

(Mateo 5: 13)= Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿Con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.

¿Cuántos han sentido, alguna vez, la tremenda presión del mundo descargada sobre nuestros hombros, hasta quedar medio doblados por eso? La sal se usa, esencialmente y jamás lo olvide, para preservar el alimento.

Muchos, sobre todo los hipertensos que extrañan su sabor porque tienen prohibido incluirla en sus alimentos, suponen que es solamente aderezo, sabor; sin embargo, la sal, desde la antigüedad y hasta nuestro tiempo, ha tenido como máxima tarea la preservación.

Además, por si todo esto no fuera suficiente como ejemplo, tiene un valor que en otras épocas, donde era mucho más escasa, servía hasta para abonar por servicios prestados. Había tareas que se pagaban con sal; de allí viene nuestra palabra “salario”.

(Versos 14 al 16)= Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.

Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a TODOS los que están en la casa.

Así alumbre vuestra luz DELANTE de los hombres, para que vean vuestras buenas…(conductas…vuestra buena: santidad; vuestra buena: disciplina religiosa…) ¡Vuestras buenas obras! Y glorifiquen a Dios. Las obras son manifestaciones externas del fruto de su unión con Dios; por sí mismas, naturalmente, no valen nada…

Ahora déjeme corregirle un error. ¿Quiénes son los que se están muriendo llenos de dinero; la iglesia o los impíos? ¿Quiénes son los que se están muriendo por causa de sus estilos de vida; la iglesia o los impíos?

¿Quiénes son los que se mueren a diario por causa del espíritu de violencia; la iglesia o los impíos? ¿Quiénes son los que están destruyendo vida por causa del aborto; la iglesia o los impíos? Entonces: ¿Quién le hizo creer a usted, y como se le ocurre pensar, que ellos cada vez se están haciendo más fuertes, si la realidad le dice que están desapareciendo delante de sus narices?

El diablo se metió en la playa y la iglesia dijo: tomar sol y nadar en traje de baño, es impuro y satánico. El diablo se metió en las radios y en alguna parte se llegó a decir que la radio era “el cajón del diablo”.

El diablo se metió en la televisión y la iglesia: ahhhh, ¡Apaguen eso! El diablo se metió en los parques, en las plazas, en los lugares de esparcimiento. Entonces siempre salía algún “venerable” anciano a vociferar: ¡No vaya allí que eso es mundano!

El diablo se metió en la escuela, y: ¡Cuidado! No lleve una Biblia a la escuela porque le pueden expulsar. El diablo se metió en la danza y la sensualizó, la sexualizó. ¡Oh, no! ¡Un cristiano no hace eso! La danza nació en la iglesia, ¿Lo sabía? Finalmente, el diablo también se metió en la iglesia, y ahora no sabemos a que iglesia ir. El diablo se metió en su casa y, si no tiene cuidado, lo desaloja a usted de allí!!!

(Salmo 2: 8)= Pídeme, y te daré por herencia las naciones, y como posesión tuya los confines de la tierra.

La palabra PÍDEME, es la palabra KOPOS, ¿Recuerda? La misma que usó la viuda. Clame por su ciudad, pida por su ciudad, moleste por su ciudad, péguele debajo del ojo hasta que lo abra.

Culto de oración: Todas mujeres. Los sacerdotes, ausente sin aviso. Gloria a Dios por las mujeres, pero sin sacerdote no hay cobertura espiritual. Culto de oración. Señor, tenga misericordia y ayude al pastor. ¡Señor! ¡Mira a fulanito que lleva quince años en la droga!

¡Por favor! ¡Ten misericordia de mi hijo que no viene al templo! ¡Señor! ¡Saca al pastor de la iglesia y trae a otro, que a mí no me gusta! ¡Señor! ¡Ya llevo catorce años aquí y no me dejan dirigir la alabanza! Eso no es oración. Y, lo que es peor, es pérdida de tiempo, porque una oración dividida no prevalece. Y lo que es peor, no asusta a Satanás. ¡Él se le sienta al lado y le ayuda a orar de esa manera!

¿Qué ve en este momento, mayor manifestación del reino satánico o la luz renovadora de la manifestación de los hijos de Dios? ¿En qué reino tiene usted puestos sus ojos? ¿Puede ver provisión en medio de la recesión? ¿Encontrará fe en la tierra, Él, cuando venga? ¡Depende de la iglesia, no del gobierno!

¿Por qué las naciones decaen? Hay dieta continua de la otra dimensión. Valores satánicos, de la Nueva Era, libros, dibujos animados, juegos; todos están endemoniados ya. Constantemente entrando a la vida del ser humano desde pequeño.

La iglesia cree que anda en avivamiento y en las librerías seculares no existe un solo capítulo que hable real y verdaderamente de los principios de Dios. ¡Todo lo tenemos en la iglesia y el que los necesita es el mundo! La música rock y sus video-clip: lujuria y pasión asmática es el fruto. Las películas de horror: demonios manifestados a través de la imaginación de hombres inicuos.

La educación; estilos de vida alternos, decretando que la homosexualidad es sólo una conducta sexual “diferente”, digna de respeto e integración. LA evolución como el origen del hombre y el humanismo, como el trono el cual opera.

Todos estos valores son principados y potestades de las tinieblas que son establecidos en la tierra a través de lo siguiente, durante veinticuatro horas al día: el entretenimiento, una sutil manera de llevar su mente a un blanco; las noticias, una avalancha de negatividad en su hogar que baja el gozo de Dios en un segundo.

La música. Se dice muy a menudo, pero bien vale la pena volver a reiterarlo una y mil veces: tenga cuidado con lo que escucha. La música activa tres dimensiones: espíritu, alma y cuerpo. Busque a ver que parte de usted se está gozando con la música que oye.

Y finalmente, programas de televisión. Respaldando valores inmorales y acreditando a los valores tradicionales como absurdos o dignos de fanáticos idiotas. En otras palabras: el mundo se ha ido tan lejos de la verdad, que considera a la verdad como una idiotez. A esto lo podemos ver en la Biblia a través de lo siguiente:

(Levítico 18: 25)= Y la tierra fue contaminada; y yo visité su maldad sobre ella, y la tierra vomitó sus moradores.

Cuando la tierra se contamina, vomita lo que la ha contaminado. Le estoy dando esperanzas, para que vea que Dios está trabajando juntamente con usted.

(Versos 26 al 28)= Guardad, pues, vosotros mis estatutos y mis ordenanzas, y no hagáis ninguna de estas abominaciones, ni el natural ni el extranjero que mora entre vosotros, (Porque todas estas abominaciones hicieron los hombres de aquella tierra que fueron antes de vosotros, y la tierra fue contaminada); no sea que la tierra os vomite por haberla contaminado, como vomitó a la nación que la habitó antes de vosotros.

Es un principio; la tierra sólo puede sujetar cierta capacidad de pecado. Cuando el pecado llega a su colmo, la tierra misma aborta o vomita a los inicuos. Entonces esto no se está poniendo peor, ¡Se está poniendo mejor!

Capítulo 10. Ahora vamos a verlo más directo, aquí en le Argentina. O en mi propia ciudad de Rosario.

(Levítico 20: 1-3)= Habló Jehová a Moisés, diciendo: dirás asimismo a los hijos de Israel; cualquier varón de los hijos de Israel, o de los extranjeros que moran en Israel, que ofreciere alguno de sus hijos a Moloc, de seguro morirá; y el pueblo de la tierra lo apedreará.

Y yo pondré mi rostro contra el tal varón, y lo cortaré de entre su pueblo, por cuanto dio de sus hijos a Moloc, contaminando mi santuario y profanando mi santo nombre.

Moloc o Molec, era un dios hueco, que tenía fuego por dentro y que mientras la gente cantaba en voz alta sacrificaban a sus hijos en las manos ardientes del ídolo. Es la tipología del espíritu de aborto. Él dice: aquellos que ponen a sus hijos en este espíritu, ellos serán cortados de la tierra.

(Verso 6)= Y la persona que atendiere a encantadores o adivinos, para prostituirse tras de ellos, yo pondré mi rostro contra la tal persona, y la cortaré de entre su pueblo.

El primer espíritu, aborto; el segundo espíritu, ocultismo. Los dos producen el pecado que contamina la nación.

(Verso 9)= Todo hombre que maldijere a su padre o a su madre, de cierto morirá; a su padre o a su madre maldijo; su sangre será sobre él.

Espíritus de rebelión. Son los espíritus que están manifestados en todas las naciones del mundo. Luego, desde el verso 10 en adelante, comienza a hablar de otro asunto:

(Verso 10)= Si un hombre cometiere adulterio con la mujer de su prójimo, el adúltero y la adúltera indefectiblemente serán muertos.

Y hasta el verso 22, ellos están hablando ahí de perversión sexual. Los cuatro espíritus que destrozan una nación: Aborto – Ocultismo – Rebelión – Perversión Sexual. ¿El resultado?

(Verso 22)= Guardad, pues, todos mis estatutos y todas mis ordenanzas, y ponedlos por obra, no sea que os vomite la tierra en la cual yo os introduzco parea que habitéis en ella.

La Palabra dice que nuestras armas son poderosas en Dios, para la destrucción de fortalezas. Llevando cautivo todo pensamiento y toda altivez que se exalta sobre el conocimiento de nuestra palabra, cuando nuestra obediencia sea completa. En otras palabras: hasta que la Palabra no sea un instrumento quirúrgico primero, no tiene efectividad en la nación.

“Bueno, hermano… Está bien… Podrá existir alguna excepción… Lo creo… Pero usted no me puede decir que, globalmente, la iglesia tenga aborto y todo eso de lo que está hablando levítico, ¿No es así? ¡¡Eso es para el mundo, hermano!!” ¿Ah, sí, eh? Le explico:

ABORTO: División en la iglesia; juicio en la iglesia. Sectarismo. Abortamos ministerios, a veces de prestigiosos hombres de Dios, por obedecer a intereses que, precisamente, solemos llamar “ministeriales”. ¡Y que no peque nadie porque lo ponemos en disciplina por veinte años! Tenemos más perdón con el mundo que con nuestros hermanos que han caído…

OCULTISMO: Esos son los extremismos: el misticismo, sectas, espíritus familiares y hechicería en la iglesia. Sí, ¡Hay hechicería en la iglesia! ¿No hay legalismo? Bueno; el legalismo, es hechicería. Porque la palabra HECHICERÍA significa: fuerza extraordinaria que controla la voluntad de otro a la suya.

La palabra CONTROL significa fuerza extraordinaria que obliga la voluntad de otro a la suya. ¡¡Lo mismo!! Si no, habla con alguien que haya estado en el legalismo toda su vida y aunque sabe que está errado, no se atreve a salir porque está hipnotizado.

REBELIÓN: Somos pacifistas; no queremos hacer lo que Dios quiere hacer. Somos futuristas. Que Dios lo haga en el mañana cuando Él venga. Es una forma de religión sin poder; a Dios no le agrada. Es rebelión a su propósito.

Perversión, idolatría y favoritismo; es el espíritu de Absalón. No vamos a la reunión de la iglesia porque el tiempo no está muy bueno, pero si el siervo aquel, internacionalmente conocido viene a una ciudad a quinientos kilómetros de donde estamos, allá vemos.

Eclesiastés capítulo 8. Toda generación tiene una nación en su vientre. Y la nación que va a ser mañana, dependerá de la condición de la generación presente. Así como una mujer embarazada debe cuidar su dieta, así también la generación de hoy; debe tener cuidado, buen juicio e inteligencia para no perturbar su embarazo; así la iglesia, hoy.

Así como una futura mamá debe hacer ejercicios especiales, así la iglesia. Así como una embarazada tiene que tener cuidado con quien se junta, por los contagios, así la iglesia. Y así como cuando va a dar a luz tiene que ir ella porque nadie lo va a hacer en su lugar, así también la iglesia.

(Eclesiastés 8: 10)= Asimismo he visto a los inicuos sepultados con honra; mas a los que frecuentaban el lugar santo fueron luego puestos en olvido en la ciudad donde habían actuado con rectitud. Esto también es vanidad.

(Versos 12 y 13)= Aunque el pecador haga mal cien veces, y prolongue sus días, con todo yo también sé que les irá bien a los que a Dios temen, los que temen ante su presencia; y que no le irá bien al impío, ni le serán prolongados los días, que son como sombra; por cuanto no teme delante de la presencia de Dios.

Leer Más

La Enemiga Invisible

Toda congregación, de toda denominación, tiene en estas horas, una enemiga invisible, solapada, destructiva y lamentablemente muy creciente: La Crítica. Es un espíritu satánico que, a través de distintos y variados motivos, intenta encaramarse y ampliar su obra destructora y pulverizante.

Es mi intención, en este trabajo, dejarla en evidencia a través de la escritura, para que terminada esta tarea, usted pueda ver si por alguna razón ha sido vulnerable a su acción y pueda, ahora mismo, rechazarla, dejarla sin efecto. Revertirla en apoyo y, obviamente, derrotarla.

(Hechos 11: 1-3)= Oyeron los apóstoles y los hermanos que estaban en Judea, que también los gentiles habían recibido la Palabra de Dios.

Y cuando Pedro subió a Jerusalén, disputaban con él los que eran de la circuncisión, diciendo: ¿Por qué has entado en casa de hombres incircuncisos, y has comido con ellos?

Aquí tenemos, – a modote ejemplo -, una manera de cómo obra el espíritu de crítica. A nadie parecía preocuparle demasiado la decisión de fe, la conversión, el paso de muerte a vida, en suma: la salvación de esos hombres.

Desconocían, a favor de la ruptura de sus costumbres, la base y raíz del evangelio del Reino; que todos sean salvos, y les censuraban a Pedro, – igualito que antes lo habían hecho con Jesús -, haber compartido con gente que a su juicio, debía mantenerse marginada. Quieran o no, estaban haciendo acepción de personas.

ES tiempo ya de dejar bien aclarado un punto muy singular para que nadie entre en confusión, lo entienda mal o, lo que es más grave, se largue a enseñarlo tergiversado. Yo estoy hablando de la crítica a las cosas que, siendo de Dios, no coinciden con nuestros gustos personales.

 Ni por asomo vaya a tomar esto como una estricta prohibición de oponerse a cualquier barbaridad humana en el nombre del Señor, sólo porque proviene de líderes reconocidos. El espíritu de crítica va en contra de las cosas de Dios, nunca a favor de lo que le desobedece o desoye, ¿Entiende?

(Mateo 9: 9-13)= Pasando Jesús de allí, vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: sígueme. Y se levantó y le siguió.

Y aconteció que estando él sentado a la mesa en la casa, he aquí que muchos publicanos y pecadores, que habían venido, se sentaron juntamente a la mesa con Jesús y sus discípulos.

Cuando vieron esto los fariseos, dijeron a sus discípulos: ¿Por qué come vuestro maestro con los publicanos y pecadores?

Al oír esto, Jesús les dijo: los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos.

Id, pues, y aprended lo que significa: misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento.

Primero: Mateo no era precisamente un personaje simpático en su tiempo. Era algo así como el actual jefe de una Dirección de Impuestos Nacional. ¿Quién desearía orar por su salvación si se dejara llevar por lo afectivo o por lo sentimental? Salvo algún creyente que hubiera en su familia… Yo creo, que más bien aquellos hombres hubieran gozado con su desaparición. Jesús, sin embargo, tenía otra óptica.

Segundo: ¿Usted cree que si Jesús hubiera sido un hombre eminentemente teológico, esos publicanos y pecadores hubieran decidido ir a sentarse a compartir una mesa con Él? Lo hicieron porque en su ignorada necesidad espiritual, “algo” les dijo que Él tenía algo especial para ellos.

¿Usted cree que el mundo publicano y pecador tiene ganas de venir a la iglesia a practicar ritos o costumbres, o a oír un discurso moral, ético y convencional que puede ser muy cierto, pero que a favor de sus impedimentos los dejaría peor que lo que entraron?

Yo lo sé porque no hace mucho tiempo, yo mismo era así. Eso me valió que una vez, un ex compañero de trabajo me dijera: “¡Por favor! ¡Detente con eso! ¡Todo lo que dices, no es ninguna novedad! ¡Yo ya sé que hay que ser como tú dices que debemos ser! Pero, pregunto: ¿No te has dado cuenta que aunque quiera no puedo ser como se supone que hay que ser? Fue inútil que intentara presentarle a Cristo allí. Ya había bajado la cortina de su enojo, ¿Se da cuenta?

Tercero: a los fariseos (es decir: a los religiosos), nada de esto pareció conmoverlos. A ellos les preocupaba mucho más la apariencia, el status, las formas externas, que un hombre, que un alma, una vida. Menos mal que eso ocurría en aquellos tiempos nada más, ¿Verdad?

Cuarto: A Jesús no le interesaba juntarse con los buenos, con los fieles, con los nobles. A esos Él sabía que su Padre los guiaba, los protegía y los cuidaba. Él apuntó a los que sabían que estaban enfermos (Física y espiritualmente), sencillamente porque ellos eran los que necesitaban ver manifestarse el poder del Reino.

Quinto: Esto significa un claro desafío al convencionalismo social, al mismo tiempo que deja muy bien establecido que la autoridad, cuando emana desde lo alto, destroza todo humanismo, liberalismo o tradición.

(Mateo 12: 1-8)= En aquel tiempo iba Jesús por los sembrados en un día de reposo; (¡Me gusta porque el Señor era cuidadoso y fino como para preocuparse demasiado por donde caminaba! ¡Dice que iba por los sembrados!) ,,,y sus discípulos tuvieron hambre, y comenzaron a arrancar espigas y a comer. (Formalidad número dos: ¿Le habrán pedido permiso al dueño de los sembrados para arrancar algunas espigas?)

…Viéndolos los fariseos, (Dos cosas muy claras en estas tres palabras: 1) Los fariseos ejercían una vigilancia casi policíaca sobre todo el movimiento del grupo. 2) Los discípulos no fueron simuladores ni hipócritas, de ninguna manera se ocultaron). …les dijeron: (¿Qué se supone que le dijeron? Mira Jesús. ¡Tus hombres están arrancando espigas ajenas! ¿Eso le dijeron? No). …he aquí tus discípulos hacen lo que no es lícito hacer en el día de reposo. (¡Pum! Primero la ley, después todo lo demás. Porque, incluso, ellos habían hecho algo que estaba permitido por las reglas de viaje.)

…Pero Él les dijo: ¿No habéis leído lo que hizo David, cuando él y los que con él estaban tuvieron hambre; como entró en la casa de Dios, y comió los panes de la proposición, que no les era lícito comer ni a él ni a los que con él estaban, sino solamente a los sacerdotes?

…¿O no habéis leído en la ley, como en el día de reposo los sacerdotes en el templo profanan el día de reposo, y son sin culpa?

Fíjese con qué nivel Jesús les responde a los doctores de la ley. ¿Se enoja? ¿Se defiende? No. Les enseña… Aplica el concepto de autoridad precisamente desde la base indiscutible: la Palabra de Dios. A continuación y en el marco de una convicción inapelable, les lanza una palabra profética.

…Pues os digo que uno mayor que el templo está aquí.

Y si supiesen lo que significa: misericordia quiero, y no sacrificio, no condenaríais a los inocentes; porque el Hijo del Hombre es Señor del día de reposo.

Jesús deja algo en claro: la necesidad de dejar de lado las costumbres. Además, por autoridad, Él señala que es mayor que el templo, máximo símbolo religioso de la época y que además también está por encima del día de reposo. La iglesia, como cuerpo activo suyo hoy, tiene la misma potestad.

(Mateo 15: 1)= Entonces se acercaron a Jesús ciertos escribas y fariseos de Jerusalén, diciendo: ¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de los ancianos? Porque no se lavan las manos cuando comen pan.

¿Sabe usted en qué me hace pensar este pasaje cada vez que lo leo? En si, por ejemplo, hoy, en el marco de una reunión, de un culto, y ante una formidable presencia de Dios, de una tremenda unción del Espíritu, de una conmoción generalizada por señales, milagros y maravillas, alguien, como ausente de todo ese mover y de todo el escándalo que indiscutiblemente se produciría al ver levantarse a paralíticos o los ciegos ver, se acercara al predicador y le reprochara haber venido a ministrar sin saco y corbata. Menos mal que eso no sucede, ¿Verdad…?

…Respondiendo él, les dijo: ¿Por qué también vosotros quebrantáis el mandamiento de Dios por vuestra tradición?

En más de una ocasión, nosotros quebrantamos los mandamientos de Dios por tratar de no ser infieles a nuestras tradiciones. ¿Por qué ocurre esto? Porque muchas veces, apuntamos a quedar bien con lo que dispusieron los hombres, sin detenernos un segundo a meditar si esas disposiciones están o no de acuerdo con lo que Dios dispuso. Si nos guiamos ciegamente por interpretaciones humanas dejando de lado la revelación divina, corremos ese riesgo.

(Verso 7)= Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, cuando dijo: este pueblo de labios me honra; mas su corazón está lejos de mí.

Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres. Y llamando a sí a la multitud, les dijo: oíd y entended; no lo que entra en la boca contamina al hombre; mas lo que sale de la boca, esto contamina al hombre.

Entonces acercándose sus discípulos, le dijeron: ¿Sabes que los fariseos se ofendieron cuando oyeron esta palabra?

Pero respondiendo él, dijo: toda planta que no plantó mi Padre celestial será desarraigada.

Los hombres, y fundamentalmente los hombres militantes de una religión, solemos cometer muy fácilmente un error que generalmente atribuimos a sectores tradicionales, culturales u oficiales: creernos que una determinada posición dentro de la estructura institucional que acompaña a la iglesia, nos coloca en una posición de infalibilidad irrebatible.

Sucede, en muchísimas ocasiones, que cuando un siervo de bajo perfil da a conocer una palabra clave, concreta, sin posibilidad de ser mal entendida o interpretada, pero que no encaja correctamente en lo que ese sector venía creyendo, manejando y enseñando, esa palabra causa ofensa en las autoridades superiores.

Ninguna autodenominada “celebridad” teológica estará demasiado dispuesta ni siquiera a escudriñar la Escritura una vez más si se anuncia una palabra que no condice con lo que alguna vez se dispuso, se entendió y se incorporó.

Ante la duda, curiosamente, y a la hora de la opción, se elige quedarse con lo que ya se creyó y se adoptó como verdad, aunque claramente la palabra pueda estar diciendo otra cosa. Empezó con el fariseísmo antiguo. ¿Terminó..? …Toda planta que no plantó mi Padre, será desarraigada. ´Óigame: ¿Quién lo plantó a usted? Cuidado con sustituir a Dios por la tradición. Eso tiene un nombre: Idolatría.

(Marcos 2: 1)= Entró Jesús otra vez en Capernaum después de algunos días; y se oyó que estaba en casa.

E inmediatamente se juntaron muchos, de manera que ya no cabían ni aún en la puerta; (¿Cuántos se dieron cuenta desde hace un rato muy largo, que cuando aparece alguien que trae palabra fresca, viva, y no mera letra muerta, no necesita cartel, bombo, ni publicidad para atraer gente?)

(Verso 3)= Entonces vinieron a él unos trayendo un paralítico, que era cargado por cuatro.

Y como no podían acercarse a él por causa de la multitud, descubrieron el techo de donde estaba, y haciendo una abertura, bajaron el lecho en que yacía el paralítico. (¡Pero hermano! ¡Qué desorden! ¡Estamos dando mala imagen! ¿Adonde están los hombres de seguridad? ¡Desalojen el sitio para que el siervo pueda predicar! Nada de eso. Pura imaginación del narrador…)

Un pequeño paréntesis. Hoy, todavía, en las grandes campañas multitudinarias, hay gente de seguridad encargada de no permitir que nadie se acerque al importante predicador que ha venido desde el exterior. ¿Seguridad? ¿Quizá peligro de un atentado terrorista? ¡No! Simplemente asegurarse que ningún “hermanito” se le cuelgue de su ungida corbata o que alguna dulce “hermanita” no resista la tentación de darle un beso. Oiga: Algo no está bien, ¿No cree?

Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: hijo, tus pecados te son perdonados.

Estaban sentados allí algunos de los escribas, los cuales cavilaban en sus corazones; (Dos cosas: si los escribas, como dice, estaban sentados, era: o bien porque habían llegado muy temprano, antes que todo el grueso de la gente, o porque alguien les había reservado lugares de privilegio, cosa que no parecería muy probable, ¿No es así? Y ellos, ¿Cómo se supone que aprovechaban ese privilegiado sitial? Cavilando, murmurando, criticando. Justo es reconocerlo: hay muchos supuestos “cristianos”, hoy, así, en cualquiera de las iglesias que conocemos.)

¿Por qué habla este así? (Ese “este”, ¿No le suena medio despectivo?) …blasfemias dice. ¿Quién puede perdonar pecados, sino sólo Dios?

Y conociendo Jesús en su espíritu que cavilaban de esta manera dentro de sí mismos, les dijo: ¿Por qué caviláis así en vuestros corazones? (Me gusta porque el Señor necesitaba obsecuentes o alcahuetes para saber lo que pensaban ellos, ¿Verdad? Y que conste: no tenía el don de adivinación de pensamientos: sólo tenía el mismo discernimiento que, en más de una ocasión, a ti o a cualquier otro creyente, le ha adelantado mucho sobre una o varias personas. Sólo que Él confiaba. A falta de este don de Dios, en nuestras congregaciones, los pastores utilizan los servicios de los que se enteran de todo y arden en deseos de contárselo).

¿Qué es más fácil, decir al paralítico: tus pecados te son perdonados, o decirle: levántate, toma tu lecho y anda? (Buena pregunta, ¿No? ¿Qué será más fácil?)

Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados, (dijo al paralítico); a ti te digo: levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa.

Conclusión: el paralítico se levantó, sanado, y una verdadera conmoción sacudió el lugar. Muchos, – dice -, glorificaban y alababan a Dios; otros se asombraban y una gran mayoría reconocía que jamás habían visto algo así. ¿Y ellos?

Los escribas, religiosos, fariseos y doctores de la ley, dueños de la religión, ¿Creyeron? Si la historia terminara aquí, todos pensaríamos que sí, pero la historia sigue y lo que ocurrió más adelante, nos muestra que no, que no creyeron, sino que aún se enojaron y criticaron mucho más. ¿Se da cuenta en donde se está peleando esta batalla?

(Lucas 15: 1)= Se acercaban a Jesús todos los publicanos y pecadores para oírle, y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: éste a los pecadores recibe, y con ellos come. (Criticando, como para variar).

Entonces él les refirió esta parábola, diciendo: ¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va tras la que se perdió, hasta encontrarla? (Pastor: ¿Dejaría usted la comodidad de la compañía de los que apoyan todo su trabajo, para ir a buscar a uno de esos que se le oponen ferozmente y que ahora se ha quedado atrás? Hummmm… Es difícil, ¿No es así? Cristo lo hizo. Punto.)

(Verso 7)= Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan arrepentimiento. (¿Qué va a elegir? ¿La aprobación de los hombres que lo acompañan, o el gozo del cielo?)

(Lucas 19: 1)= Habiendo entrado Jesús en Jericó, iba pasando por la ciudad.

Y sucedió que un varón llamado Zaqueo, que era jefe de los publicanos, y rico, procuraba ver quien era Jesús; pero no podía a causa de la multitud, pues era pequeño de estatura.

Y corriendo delante, (Escuche: dice corriendo, ¿Sí? Y no era un desocupado, ignorante, mugroso, místico loco, supersticioso o crédulo de tonterías inverosímiles; era un jefe de publicanos de mucha, pero de muchísima fortuna y, por lo tanto, dueño de formación, cultura y conocimiento. Ese era el que corría para ver a Jesús) …subió a un árbol sicómoro para verle; porque había de pasar por allí.

Cuando Jesús llegó a aquel lugar, mirando hacia arriba, le vio, y le dijo: Zaqueo, date prisa, desciende, porque es necesario que pose yo en tu casa. (Piense: imagínese la llegada de un evangelista y un empresario poderoso, curioseando. El resto de la escena, llévela al hoy.)

Entonces él descendió aprisa, y le recibió gozoso.

Al ver esto, todos murmuraban (¿Otra vez?) …diciendo que había entrado a posar con un hombre pecador. (¡No hay caso, che! ¡No entendían que los peores eran precisamente los que Jesús vino a buscar a despecho de aquellos que se creen mejores!)

Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: he aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadriplicado.

Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham.

Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.

Lea bien; no deje que por leer lo que se supone debería decir y no exactamente lo que se dice, le prediquen que cuando el Señor dijo esto aludía a que Él había venido a salvar a los que estaban perdidos.

En esencia, – lo sabemos -, es así. Pero en este verso, si usted sabe leer bien y no comete el error gramatical más abundante entre nosotros los rosarinos, que comernos la pronunciación de las letras “eses”, va a entender algo que quizás antes no había visto.

Porque aquí no está diciendo que vino a buscar y a salvar a LOS que se HABIAN perdido, sino a LO que se HABÍA perdido. ¿Y qué se había perdido? Fundamentalmente, la autoridad del hombre sobre la creación perdida ante el enemigo en el Edén por Adán; la fe, el arrepentimiento; a eso básicamente es a lo que vino Jesús.

(Juan 6: 41)= Murmuraban entonces de él los judíos, porque había dicho: yo soy el pan que descendió del cielo. (Murmuraban. Otra vez. ¿Cuántas van?)

Y decían: ¿No es este Jesús, el hijo de José, cuyo padre y madre nosotros conocemos? (en suma: ¿Cómo va a ser un genio si vive a la vuelta de mi casa? ¿Cómo va a ser un profeta si compra en el mismo mercado que mi familia? ¿Cómo va a ser un profeta si su hijo juega al fútbol con el mío en la pequeña canchita del barrio? ¿No era que un profeta tiene que venir de lejanas tierras desconocidas, comiendo langosta y miel silvestre? ¡¡Oh, pueblo…!!)

…¿Cómo, pues, dice éste: del cielo he descendido? (Ellos, evidentemente, no entendían que Él pudiera ser nacido de arriba)

Jesús respondió, y les dijo: no murmuréis entre vosotros. (Al decir vulgar pleno en argentinismo: ¡¡Paren la mano, che!! ¡No critiquen más! Escudriñen, observen, miren, estudien, estén abiertos al mover del Espíritu, oren!!!)

…Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero. (¡Qué promesa! ¿No es así?)

Escrito está en los profetas: (Lo que está alertando aquí es que tengamos cuidado y prestemos atención, porque lo que va a decir es palabra y no ideas personales y humanas) …Y serán todos enseñados por Dios. (Todos, ¿Eh? Los que desean abrirse y creer y los que no desean abrirse y les cuesta enormemente creer.) …Así que, todo aquel que oyó al Padre, y aprendió de él, viene a mí. (¿Ha oído usted al Padre? ¿Ha aprendido de Él?)

…No que alguno haya visto al Padre, (Porque a Dios, nadie le vio jamás) …sino aquel que vino de Dios; éste ha visto al Padre. (Si usted no ha tenido un encuentro personal con Cristo, todavía usted no ha visto a Dios y, obviamente, aún no le conoce.)

De cierto, de cierto os digo: el que cree en mí, tiene vida eterna. (La conclusión lógica: si no creyó en Cristo, no tiene vida eterna. ¿Buena persona? ¿Alma caritativa? No alcanza. Creer en Cristo es la única esperanza de vida eterna.)

Yo soy el pan de vida. (Declaración autoritativa. Inapelable. Irrebatible.)

Vuestros padres comieron el maná en el desierto, y murieron. (Usted puede comer revelación, alimento espiritual sólido y morir de todos modos por desnutrición…)

Este es el pan que desciende del cielo, para el que de él come, no muera. Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo. (No dice “por los que van a la iglesia”, dice por el mundo, lo crea o no lo crea.)

Entonces los judíos contendían entre sí, diciendo: ¿Cómo puede este darnos a comer su carne? (Algo está muy claro: no entendieron nada)

Jesús les dijo: de cierto, de cierto os digo; si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros.

El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.

No importa quien es su mamá y su papá carnales. ¿HA creído usted en Cristo? ¿Se ha entregado por entero a Él? Entonces usted es nacido de arriba. Preste atención: los nacidos de arriba, los revestidos en Cristo, en su cuerpo y su sangre, no murmuran, no critican, no agraden. Tampoco adulan, alaban gratuitamente o son obsecuentes. Son re-nacidos en amor POR amor.

(1 Corintios 13: 4)= El amor es sufrido, es benigno; (Concreto: si usted tiene amor, no puede andar sacándole el cuerpo a lo que le toque sufrir y, mucho menos, dejando una benignidad que es consecuencia directa de ese amor)

…el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; (Si la envidia golpea a su puerta, no trate de ignorarla o combatirla con sus fuerzas, repase su estado de amor porque allí está la clave. Si se jacta o se envanece por sus logros, es muy probable  que el Señor le haya dado algo de sí, pero de su amor, todavía usted no se ha decidido a recibir.)

…no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; (Este es un lindo panorama para reflexionar en estas épocas de confrontación, polémica y, – por qué no -, “amable” agresión. ¿Le ha hecho usted alguna trampa sutil a los que le combaten? Ha hecho algo indebido. “¡¡Pero es que ellos!!” No hay excusas delante del Padre. ¿Trata por todos los medios que triunfe la posición que sustenta sin fijarse si causa daño o no? Busca lo suyo. ¿Se enojó mucho con alguien o con algo y le quedó como un gusto a bronca y enojo en la garganta? Espíritus de ira y rencor le están manipulando, aprovechando su debilidad).

…no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. (¿Es su crítica una lección de justicia o simplemente la celosa defensa de una posición personal? ¿Está dispuesto a gozarse con la verdad aunque esa verdad no se ajuste del todo a lo que usted suponía?)

…Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

El amor nunca deja de ser; (Obvio: está hablando del amor de Cristo en nosotros, porque el amor humano, – está visto -, sí que deja de ser. Habla de Ágape, no de Phileo. Tres veces le pregunta Jesús a Pedro: “Pedro…¿Tú me ágape?” y tres veces Pedro le responde: “Sí Señor, tú sabes que yo te phileo…”)

(Verso 11)= Cuando yo era niño, (Inmaduro), …hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, (Cuando maduré), …dejé lo que era de niño.

Ahora vemos por espejo, oscuramente; (Vamos a ver: ante un espejo creemos verlo todo y con claridad, pero sólo vemos un plano de las cosas y no todo su contexto. Lo más habitual es que abramos juicios de valor que nos parecen certeros. Por ahí acertamos y lo son, pero como sólo vemos una parte, por allí hay cuestiones que están dentro de todo el contexto y nuestro panorama de espero no alcanza para evaluar y mucho menos para juzgar. Además, por espejo, también vemos las cosas al revés. ¿O no se escriben así las letras de ambulancias y patrulleros policíacos, con el fin que los veamos bien por los espejos retrovisores de nuestro vehículo?)

…Mas entonces, (Cuando estemos con Él y todo nos sea revelado), …veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido. (Ningún juez secular se atrevería a dictar sentencia sobre una causa que sólo conoce parcialmente, ¿No es así? Entonces, en vista de esto, ¿A usted le parece que nosotros podemos tener algún derecho legítimo a hacerlo?)

…y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; (La mejor manera de combatir nuestro espíritu crítico, es a partir de esta receta: Fe. Para tener la convicción de que, veamos lo que veamos, Dios no perdió el control de la situación. ESPERANZA. Plataforma casi irracional, pero única desde donde puede despegar la Fe. AMOR: confiar, creer, soportar. Tres. ¿Cuál será la clave? …Pero el mayor de ellos es el amor.

Amor se logra con arrepentimiento, produce falta de crítica humana siempre sustentada por el resentimiento.

Leer Más

En el Tiempo de Dios

Quiero traer, en este estudio, un mensaje a la iglesia en general, que creo va a responder muchas preguntas que a veces, en silencio, le hacemos al Señor.

Aquí vamos a aplicar esta palabra que va a ser o está diseñada tanto para su ministerio como para usted mismo, para su matrimonio, su familia, grandes, pequeños, jóvenes, etc.

(Gálatas 4: 1)= Pero también es niño, en nada difiere del esclavo, (Es decir que, mientras usted no madura, todavía está esclavo de lo que sea que le tenga atado) …aunque es Señor de todo; sino que está bajo tutores y curadores hasta el tiempo señalado por el Padre.

Así también nosotros, (Me gusta esa palabra metafórica; ya se acabó de lo que estaba hablando y ahora está hablando con usted) …cuando éramos niños, estábamos en esclavitud, bajo los rudimentos del mundo. (El problema es que algunos ERAN niños y otros todavía lo son).

Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley.

Vemos dos cosas señaladas en estos cuatro versos: 1) Es el tiempo señalado por el Padre. 2) Habla de que hay una tal cosa llamada “El cumplimiento del tiempo”.

Me pregunto: ¿Por qué envió Dios a su Hijo al mundo, en el tiempo en que lo hizo? ¿Por qué no lo envió quinientos años antes? ¿Por qué no lo envió en 1950, en 1970 o ahora mismo?

La Palabra nos dice en Isaías 41 que Él tiene dominio sobre las generaciones y las llama desde el principio. Así que pudo haber enviado a su Hijo en cualquier otro tiempo porque todas las generaciones están determinadas por el consejo pre-determinado de Dios.

Usted dirá: bueno, quizás es porque el mundo estaba totalmente perverso en esos días y era cuando hacía falta que Cristo viniera. Entonces, si esa fuera la respuesta, ¿Por qué no lo envió en el tiempo de Noé? La Palabra dice que en el tiempo de Noé el corazón del hombre era continuamente malo. Tanta fue en aquel tiempo la maldad, que Dios se arrepintió de haber hecho el hombre.

Otros podrán decir, quizás, que hoy es peor que en los días de Noé, entonces, ¿Por qué no lo envió ahora, en el siglo veintiuno? Mire; en aquel tiempo había solamente ocho justos. Es más: no eran ocho, era uno; sólo que por bendición de la autoridad delegada de padre, se salvaron dos o tres malhechores que había por allí. Pero hoy somos más los justos. Así que no puede estar peor hoy que en el tiempo de Noé.

Las encuestas dicen que hoy hay alrededor de doscientos millones de creyentes llenos del Espíritu Santo y otros tantos que todavía no están llenos pero se atreven a llenarse.

La justicia detiene el juicio. Si Abraham y Noé pudieron porque eran justos, detener el juicio sobre su familia y su tierra, ¿Cómo no vamos a poder todos los justos creyentes que habemos en nuestra ciudad, llenos del Espíritu Santo, detener el juicio sobre esta ciudad?

Si el diseño de Dios es reconciliar y restaurar y que nadie se pierda y que todos tengan Vida Eterna, aunque hoy abunde la iniquidad vamos a darle fuerza a este principio; hay algo que todavía está presente que restringe el juicio; se llama la iglesia gloriosa. Vamos a reconciliar el orden divino. ¡Hermano! ¿Y hasta cuando vamos a estar en esa? ¡¡¡Hasta que ganemos!!!

En el tiempo de Noé era peor que en el tiempo de hoy y peor que en el tiempo que vino Cristo. Entonces, ¿Por qué Él no vino en otro tiempo? La única respuesta la encontramos en Gálatas 4, donde dice: el cumplimiento del tiempo.

Vamos a verlo desde otro punto de vista; ¿Por qué usted nació cuando nació? ¿Por qué no nació hoy? ¿Y por qué no nació cuando estaba Cristo? ¿Por qué usted tuvo que nacer ahora?

(Gálatas 41: 4)= ¿Quién hizo y realizó esto? ¿Quién llama a las generaciones desde el principio? Yo Jehová, el primero, y yo mismo con los postreros.

Así que usted no nació cuando nació por casualidad. Usted fue llamado por Dios desde el principio para ser manifestado en este tiempo. Me pregunto yo: ¿Qué vine yo a hacer en este tiempo cuando aparentemente no puedo hacer nada?

Mire: pensar de esta manera, sería insultar a Dios y a su poder administrativo, porque Dios, primeramente, nunca se equivoca y la iglesia o el Reino de Dios siempre esta solución del problema del mundo, y nosotros hemos nacido ahora porque tenemos un equipamiento espiritual, una preparación interna, sea latente o aunque usted no la haya descubierto todavía, y Dios lo preparó precisamente para ser la respuesta o la solución para este tiempo. No importa cual sea la tribulación, usted está equipado para vencerla, porque Dios sabe a quien pone, cuando, donde y por qué; y nunca se equivoca.

Dios NO experimenta. Él no tiene agendas temporales como algunos de nuestros ministerios. Él es el principio, el ARCHE de la Creación. Y tiene un plan eterno. Y nosotros no llegamos a ser por casualidad, sino que fuimos escogidos en Él desde los principios. Cristo fue inmolado desde el fundamento de la tierra.

Efesios dice que nos escogió en Él antes de la fundación del mundo. Pablo aclara que el misterio estaba escondido desde los siglos en Dios. Nos dice en Tito que fuimos llamados con santo llamamiento antes de los tiempos de los siglos. Ahora lo quiere ejecutar a través suyo y mío.

Pero… ¿Por qué nacimos ahora y no en otro tiempo? Vamos a verlo desde otro punto de vista cotidiano. Es un principio el que quiero impartir a su vida en este trabajo, y muy sencillo.

Demasiados creyentes viven en un estado de frustración constante por el tema de saber si están en el tiempo de Dios o no, y la efectividad de lo que usted hace depende de la seguridad que usted tenga de estar en la voluntad de Dios o no. Vale la pena mencionar: No hay cosa que produzca más poder en un creyente que saber que está haciendo lo que Dios quiere que él haga.

Pero todo el mundo se pasa la vida diciendo o pensando: ¿Será o no será? Muchas luchas, debates y contiendas, como creyentes, giran alrededor de esta raíz: ¿Dónde vivo? ¿Dónde trabajo? ¿Con quien me caso? ¿Cuándo me mudo? ¿Me voy de la iglesia o me quedo en la iglesia? ¿Predico o me quedo callado? ¿Doy cien, doy cincuenta o no doy nada? ¿Qué hago?

Como niños espirituales nos preguntamos a veces: ¿Cuál es la descripción del trabajo de Dios? Es decir: vivimos en un estado confundido de: ¿Con qué puedo contar yo de parte de Dios? ¿Qué se supone que Dios haga para mí? Yo sé que Dios sana y prospera, pero la pregunta es: ¿Lo haría Él por mí?

Sabemos que Él sostiene al mundo, eso es parte de su trabajo. Dice que su Palabra sostiene todo lo que es creado. Sabemos que es creador, pero, ¿Qué hay de su voluntad para mi vida? ¿Compro esa casa o no la compro? ¿Invierto en ese nuevo negocio o no invierto nada? ¿Será de Dios? ¿Me caso o no me caso con la hermanita aquella? ¿Y qué pasa con mi llamado? Escuche: tiene el teléfono descolgado, por eso no le suena. ¿Me lanzo al destino de Dios o me quedo en la embarcación un tiempo más?

Como niños espirituales, como nuevos creyentes, este es un cansancio normal. Quizás algunos andan todavía confusos en este tiempo, lo que es un poco triste, pero ya maduros no debe ser esa su batalla. Si usted lleva seis meses o más en el evangelio, debe eliminar algunas de estas preguntas.

A medida que vamos madurando, entramos en una dimensión donde nuestras preguntas deberán ser más inquisitivas, dejando de lado lo personal y pasando a lo corporal para poder ser parte de lo que Dios haga allí.

Sabemos que Dios sana. Él lo ha declarado por su propia boca, está establecido en la Palabra, es parte de su descripción de trabajo. Hemos presenciado sanidades. Sabemos que es parte de la herencia: …Por sus llagas fuimos sanados.

Todo eso lo sabemos. La pregunta, es: ¿Cuándo? Si sabemos que sanas, Señor, pero ¿Cuándo me vas a sacar a MÍ esa molestia que tengo? La pregunta no es si sana o no sana; la pregunta es: ¿Cuándo me vas a sanar a mí?

Sabemos que en la misma vida de Cristo algunos fueron sanados instantáneamente, pero otros no. Otros fueron progresivos. Otros fueron sanados cuando iban caminando. Otros fueron por la obediencia. Aún en el propio ministerio personal de Cristo vemos que hay variaciones en los métodos de sanidad. Entendemos que él sana. El problema es: ¿Cuándo voy a ser sano YO?

Sabemos que Dios liberta; amén. Sabemos que Él es fiel y que no permite que nadie sea tentado más allá de lo que Él mismo puede soportar y que tiene una puerta. ¿Dónde está la puerta? Y que con cada tentación hay un escape; ¡Pero la mitad de la iglesia no escapa!

Entonces la pregunta no es si liberta o no liberta; la pregunta es: ¿Cuándo me libertas a mí? Y si es verdad que libertas, Señor, ¿Por qué siempre parecería como que llegas en el último segundo?

Sin embargo es así. ¿Cuántos saben que Dios siempre llega a las once cincuenta y nueve minutos con cincuenta y nueve segundos, cuando dijo que llegaría a las Doce? Parece que uno debería aprenderse el estilo de Dios y no preocuparse. Cuando usted no se preocupa, desata los tiempos de Dios.

Sabemos que Dios prospera. La Palabra dice en Filipenses que Él suplirá todas mis necesidades. ¡Pero es que tengo muchas! Repetimos la escritura como papagayos. Mucha confesión, mucha bocaza, pero de aquí adentro no sale nada, estamos como vacíos

Así que yo creo que este tema es muy importante porque alrededor de él gira la mayoría de nuestras incógnitas que nos atan de poder entrar en lo que estamos haciendo. Porque mientras nos pasamos todo el tiempo preocupados por estas cosas, que sin ser tonterías, carecen de importancia frente a la obra de Dios, la obra de Dios queda paralizada.

Por eso, Él dice: buscad primeramente el Reino, el señorío mío en tu vida, haz todo lo que yo estoy haciendo y del resto me encargo yo; yo corro con todos los gastos. Muchos no pueden hacer la voluntad de Dios porque están muy ocupados y preocupados corriendo con los gastos…

El tiempo de Dios es un misterio en la vida de muchos creyentes. Para contestar estas y muchas otras preguntas debemos desatar el poder del tiempo de Dios y vivir en el tiempo de Dios. Tres cosas tienen que estar presentes para poder desatar del cielo las bendiciones:

1)= La fe. Marcos 11 dice que cuando usted pida tener fe, tiene que creer que ya la tiene. Es decir: tiene que creer, tiene que tener fe. Esto no es un problema porque todos tenemos una medida de fe. No vivimos por nuestra fe sino a través de la fe del Hijo de Dios.

Esa fe no necesita ayuda, está ahí; cuando usted sabe vivir a través de ella. Suena hermoso, es cierto, pero hay que saber y poder hacerlo. Salir de su fe y entrar en la de Él. Son dos dimensiones totalmente distintas.

2)= Para desatar las bendiciones de Dios en su vida, saber el tiempo de Dios, su voluntad, tiene que entender la voluntad de Dios. Tiene que tener fe y tiene que saber cuál es la voluntad de Dios. No es correcto preguntar si Dios sana. Se equivocó, pregunta errónea; no vuelva a formularla. Sí sana. No pregunte si dios prospera. La computadora le marca “error-error-error”. Ya está en el disco rígido. Ya está en el archivo. Prospera.

Pero cuando el tema es un poco más personal o individual, entonces las cosas no nos llegan tan claras. ¿Con quien tengo que casarme? ¿Quién es la que te tiene de la nuca? ¿Cuántos hijos debo tener? ¿Cuántos hijos puedes mantener?

Pero algunas cosas no son tan obvias, entonces debemos aprender a meditar y a oír la voz de Dios. Esperar a ver si la paz interna rige cada decisión. En la cabeza, en la mente, no hay paz. Nunca busque usted paz en su mente. Allí no hay paz, hay confrontación las veinticuatro horas del día.

So usted se deja llevar por su mente, nunca hace nada. La paz divina es una paz en la que uno dice: “Yo sé que esto no parece ser muy lógico, pero…” ¿Pero qué? Pero usted sabe, que sabe, que sabe y que no sabe como, pero sabe que la cosa, de alguna manera, va a salir bien. No es voluntarismo, es certeza.

3) Usted puede tener toda la fe del mundo y la voluntad de Dios establecida en su vida, pero si no tiene el tercer ingrediente no se manifiesta: El Tiempo de Dios. En este ámbito solamente manda Dios.

Este señorío solamente es de Él. Nadie se lo quita jamás. Cuando Dios quiere, allí está. Cuando Dios llega, pues también allí está. Nunca tarde, nunca temprano, siempre a tiempo, siempre en sU tiempo. El tiempo de Dios es soberano, usted no lo controla. Sólo Él lo desata.

Alguien dijo alguna vez que lo más poderoso que hay en el planeta es una idea para la cual su tiempo ha llegado. Usted puede tener una muy buena idea, que tenga solución para determinada problemática, pero si la introduce antes de tiempo o fuera de tiempo, fracasa. O puede titubear o dudar tanto ante un llamado de Dios que, cuando por fin se anima a salir, ya se cayó el puente y no puede pasar.

(Eclesiastés 3: 1)= Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.

Tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado; tiempo de matar, y tiempo de curar; tiempo de destruir y tiempo de edificar; tiempo de llorar y tiempo de reír; tiempo de endechar, y tiempo de bailar, tiempo de esparcir piedras, y tiempo de juntar piedras; tiempo de abrazar, y tiempo de abstenerse de abrazar; tiempo de buscar, y tiempo de perder; tiempo de guardar y tiempo de desechar; tiempo de romper, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de hablar; tiempo de amar, y tiempo de aborrecer; tiempo de guerra, y tiempo de paz.

¿Qué provecho tiene el que trabaja, de aquello en que se afana?

La implicación es la siguiente: ¿Qué provecho le saca a su afán si su afán está fuera de tiempo? Tenemos que aprender a abrazar el mover presente de Dios, porque si no todo su esfuerzo por entrar en su voluntad será nulo.

Si Dios está presente como varón de guerra y usted quiere entrar como los hippies en tiempos de paz, se equivocó. No entra en la voluntad de Dios por sus propios planes, tiene que abrazar el tiempo presente. Hay tiempos de abundancia y tiempos de escasez. Hay que cosechar en su tiempo lo sembrado. Si lo deja pasar, quedó fuera, fue; no cosecha nada.

Como iglesia tenemos que aprender a consultar:¿Adónde estás, Señor? ¿Qué estás haciendo ahora, Padre? Es como el surf; si usted se coloca delante de una ola, le ola le atropella y lo “desparrama”. Si la deja pasar, tiene que nadar como un demente para pretender alcanzarla. Ahora; si usted se va con la ola, ella le lleva sin esfuerzo suyo.

Al igual que la ola, cuando viene el mover de Dios, se ve; se siente el sonido, el ruido, se percibe en el ámbito espiritual. Pero cuando la ola retrocede, no se oye. Y todo el mundo quiere seguir jugando, divirtiéndose, gozándose y adelantando. Ya se fue.

 Hay que esperar el tiempo de otra. Todo lo que sigue, es pura carne. Es que se ha creado una demanda. La gente quiere olas y los hombres, entonces, están comenzando a “fabricar” olas artificiales. Allí es, entonces, donde después comenzarán a derrumbarse ídolos.

Dios se mueve a través de distintos ministerios. Hay tiempos proféticos, tiempos pastorales. Por ahí usted puede decir: ¡Pero es que a mí me encanta como predica usted! Oír eso, en muchas ocasiones, produce una sensación de tremenda tristeza.

¡Hay tiempos de gozo! ¡Hay tiempos de risa! Pero también hay tiempos de corrección. Muy bonito se vería usted, con su hijo, si un día lo está corrigiendo por alguna cosa que no hizo bien y él se le ríe en su rostro porque le toma en broma.

Muy bien; en este momento hay gente en la iglesia que, para mostrar que anda muy bien, se lo pasa riéndose a carcajadas. Oiga: ¡No es tiempo de risa! ¡Dios no se está riendo! Dios está madurando a su cuerpo y el tiempo de maduración no es muy gracioso. Son tiempos de decisiones que afectan vidas eternas.

Yo tengo que abrazar tiempos presentes, usted tiene que abrazar tiempos presentes. Entonces la palabra profética es bienvenida y bendice. Pero cuando usted se “engancha” con este tipo de mensaje, usted se está introduciendo en diferente ámbito.

Entonces no puede tomar lo que recibe acá y ponerlo en práctica allá donde usted está, porque sólo se manifiesta en distintos tiempos espirituales. Lo que usted va a manifestar en un lugar, depende de lo que se haya edificado allí, porque de otro modo, causará división.

Pero el hecho es que hay un mover de Dios y se lo debe abrazar. Entonces viene la pregunta clásica del hermanito dormido o inmaduro: ¿Y como sé la voluntad de Dios? ¿Cómo sé que es lo que está haciendo Dios hoy? Calma; la Biblia dice que por sus frutos los conoceremos, no es así?

Usted no puede ahora salir de su casa e introducir una división en ningún lugar. Porque el poder de Dios se mueve en distintas esferas y en distintos tiempos. Dios levanta iglesias pioneras y otras, después, siguen. Dios siempre empieza con un hombre y una voz. Siempre comienza de manera singular y produce según su especie. Es un principio.

Pero si usted no sabe aprovechar lo que Dios está haciendo, entonces no tiene el poder del tiempo de Dios en su vida. Usted no tiene que venir a la iglesia a adorar a Dios. ¡¡Usted nació par adorar a Dios!!

Si usted depende de venir a la iglesia para adorar a Dios, usted está muuuuy mal. ¡Su vida toda debe ser una adoración a Dios! Tenemos que ir a la iglesia a buscar instrucciones, recibir directivas, órdenes y estrategias, a enterarnos qué está haciendo Dios hoy y luego salir a ejecutarlo. Pero obre con sobriedad, sin urgencias carnales. Si la cabeza de su iglesia es Cristo y el poder que se mueve en ella es del Espíritu Santo, usted no tiene que huir a ninguna parte.

Tenemos que abrazar el tiempo de Dios. No es tiempo de paz. No es un tiempo de pacifistas, ni de alegría o gozo desde el punto de vista emocional, a menos que sea por una victoria manifiesta del Reino de Dios sobre el reino satánico intruso en la tierra. Dios tiene una palabra viva, decretada, activada y creciente para los próximos tres años: Avance Territorial.

Cuando hay una guerra, hay dos clases de soldados: los que van porque son convocados obligatoriamente, entonces no tienen otra salida ni manera de escaparse o evitarlo. Esos viven todo el conflicto escondiéndose miserablemente, aunque saben que los misiles les caen por todas partes. Lloran, se acobardan, se aterrorizan y claman para que alguien los saque de allí lo antes posible.

Y después están los otros, los que dicen: “Y bueno…no era mi intención estar metido en esto, pero ya que tengo que involucrarme, ¡voy a gozarme también con esto! Esos ganan.

Hay cosas que ya están hechas y sólo se reciben. Tenemos que aprender a recibir lo que ya está hecho. Pasivamente. Pero cuidado: pasivamente del lado de afuera, eh? Quietud extrema; batalla interna. Hay violencia, es cierto, pero la violencia se batalla desde una postura de victoria, jamás de derrota.

La voluntad de Dios no es obligatoria. Es como una herencia. El que la deja, quiere que eso que deja sea suyo, pero si usted lo quiere lo toma, y si no, no…

(Ezequiel 44: 15)= Más los sacerdotes levitas hijos de Sadoc, que guardaron el ordenamiento del santuario cuando los hijos de Israel se apartaron de mí, ellos se acercarán para ministrar ante mí. (Número uno: ministrar ante Él) …y delante de mí estarán para ofrecerme la grosura y la sangre, dice Jehová el Señor. (Numero dos: El sacrificio)

Ellos entrarán en mi santuario, y se acercarán a mi mesa para servirme, (Número tres: Servir a Dios) …y guardarán mis ordenanzas.

Y cuando entren por las puertas del atrio interior, se vestirán vestiduras de lino; no llevarán sobre ellos cosa de lana, cuando ministren en las puertas del atrio interior y dentro de la casa.

Turbantes de lino tendrán sobre sus cabezas, y calzoncillos de lino sobre sus lomos; no se ceñirán cosa que los haga sudar.

El gran secreto es no sudar por lo que ya está hecho. Por fuera tranquilo, casi pasivo; por dentro en permanente presión del Espíritu. ¿No ve nada? Crea. ¿Sigue sin ver nada? Crea más, como si ya lo viera. Y nada de visualización, eh?

Crea fiel y sinceramente, sin ejercitar su mente en nada por sesudo que parezca el consejo que le puedan dar. Pero cuidado: si se desmoraliza y dice: “no va a pasar nada”, está usted habilitando a Satanás para que le asfixie, para que le ahogue y le presione; y entonces, en el mejor de los casos, va a tener que volver a empezar todo de nuevo desde el principio.

Leer Más

El Primer Amor

Adiferencia de cualquier otro libro de la Biblia, el Apocalipsis es el único que no fue escrito por inspiración del Espíritu Santo, sino dictado directamente por Cristo cuando se le apareció a Juan en la isla de Patmos.

Si nos atenemos al contenido, no debería llamarse el Apocalipsis, sino La Revelación de Jesucristo. De hecho, algunas versiones vienen con un nombre similar a ese. No de modo correcto y preciso, pero ese es otro asunto que trataremos en otro estudio.

Contiene tres bendiciones: 1) Para el que lee.- 2) Parar los que escuchan.- 3) Para los que guardan las cosas allí escritas. Ha sido leído y releído por neófitos y eruditos en Teología, pero casi todos han coincidido en que es una de las escrituras más “oscuras” desde el punto de vista de su análisis.

Lo que sucede es que las cuatro clásicas metodologías de interpretar las escrituras, (Premilenaristas, postmilenaristas, historicistas y espiritualistas), jamás han logrado ponerse de acuerdo con sus símbolos y profecías.

Particularmente, creo que han perdido soberanamente el tiempo discutiendo. Y cuidado: no voy a caer en el facilismo contemporizador de decir que todos tienen razón y que lo que los divide es de forma.

Lo que sí quiero decir es que, luego de leer atentamente la Biblia, no he hallado ningún versículo que hable de que Dios sea Premilenario, Postmilenario o Histórico. Lo que si dice, – mal que les pese a unos cuantos -, es que Dios es Espíritu. Punto.

El libro es una esencia del Reino y el Reino es infinitamente mayor que la propia iglesia. Su influencia es sobre todo y sobre todos. La iglesia debe reconocer y sujetarse a ese reinado. Las naciones terminarán por reconocerlo y sujetarse a él; la iglesia sólo es el instrumento. Se divide en tres secciones: 1) Las cosas que has visto.- 2) Las cosas que son.- 3) Las cosas que han de ser después de estas.

(Apocalipsis 1: 12-16 y 20)= Y me volví para ver la voz que hablaba conmigo; y vuelto, vi siete candeleros de oro, y en medio de los siete candeleros, a uno semejante al Hijo del Hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por el pecho con un cinto de oro.

Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve; sus ojos como llama de fuego; y sus pies semejantes al bronce bruñido, refulgente como en un horno; y su voz como estruendo de muchas aguas.

Tenía en su diestra siete estrellas; de su boca salía una espada aguda de dos filos; y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza.

El misterio de las siete estrellas que has visto en mi diestra, y de los siete candeleros de oro; las siete estrellas son los siete ángeles de las siete iglesias, y los siete candeleros que has visto, son las siete iglesias.

La mejor traducción de CANDELERO, es LÁMPARA. El candelero es una luz que se consume. Una lámpara se alimenta de aceite, unción, espíritu. Si las siete lámparas son las siete iglesias, cada una es o debe ser un centro de luz, es decir: de revelación.

La unidad de la iglesia, mientras tanto, consiste en la relación común de cada iglesia con el Señor mismo, quien está presente en medio de ellas.

En su mano derecha, el Señor sostiene los mensajeros y en esto se revela el verdadero lugar que ocupa el ministerio de la iglesia cristiana, sea el ministerio de la enseñanza con autoridad, como ha sido dado por medio de los apóstoles, el ministerio de las declaraciones proféticas, el ministerio de evangelización o el ministerio del oficio pastoral.

Ningún hombre puede ser un mensajero del Maestro y de la iglesia, salvo que sea sostenido por la mano derecha del Señor Jesús, e interprete, no sus propias ideas respecto al bienestar de la iglesia, ni el deseo de la iglesia en cuanto a sus funciones, sino la voluntad del Maestro.

El mensajero no tiene autoridad en sí mismo, ni la iglesia en la cual se encuentra puede darle esa autoridad. Su autoridad es una autoridad comunicada por el Hijo del Hombre, quien es Señor y maestro de toda la iglesia. Cualquier otra cosa, es invento de hombre, imitación, Babilonia.

La iglesia está llamada a ser la luz que resplandece en la tiniebla del mundo. El mundo no sólo necesita esa luz, sino que la espera, pero la iglesia estará capacitada para llevar esa luz si vive en la luz que el rostro de Cristo creó para ella. Las lámparas no son fuente de luz; son portadoras de la luz.

Si Cristo es, (como se dice en Malaquías), el Sol de Justicia, las estrellas deberán girar en su torno. Y Él está en medio de las lámparas y las estrellas, en tanto éstas estén unidos a su alrededor y, obviamente, sujetas a SU luz (Revelación).

Además, la función de Cristo en la iglesia es sugerida por su vestimenta. Dice: Vestido de una ropa que llegaba hasta los pies y ceñido por el pecho con un cinto de oro. El vestido hasta los pies sugiere el derecho de gobernar y juzgar. Es la vestimenta de la autoridad judicial, no la del sacerdote.

Su cabeza y sus cabellos eran blancos como la blanca lana, como nieve. El cabello blanco es señal de edad y símbolo de eternidad. La blancura, lo sabemos, simboliza la pureza.

Sus ojos como llama de fuego. Símbolo perfecto de conocimiento infinito e infalible, ojos que traspasan y penetran; ningún secreto se le puede esconder. Él sabe todo lo que ocurre en la igl4eia, desde su máxima autoridad hasta el último de sus miembros.

Sus pies semejantes al bronce bruñido, refulgente como en un horno. pies simbolizan su proceder, el bronce es símbolo de fuerza, el horno es la purificación. Por eso Él camina en la iglesia – si lo dejan -, con absoluta pureza, sin contaminarse del mal sobre el que camina y con una fuerza tremenda que no ha de detenerse haya la oposición que haya.

Su voz como estruendo de muchas aguas. Esto es, primero, símbolo de la Majestad. El sonido del agua nos sobrecoge, nos empequeñece, pero al mismo tiempo nos produce paz y quietud. Es, es cierto, sonido de muchas aguas, es decir: mucho ruido, pero una sola voz.

Él le habla al arte, a la música, a la ciencia, a la literatura, a toda vida, a cada uno separadamente y a todo el conjunto. Muchas aguas, muchos mensajeros, muchos mensajes, pero una sola voz, una sola palabra, una sola revelación, una, una, una y una. Unidad.

Y tenía en su diestra siete estrellas. La mano derecha es señal de autoridad en la administración. Las siete estrellas son los ángeles de las iglesias, el lugar del perfecto reposo, perfecto poder, perfecta protección.

Los mensajeros deben escuchar esa única voz y repetir su único mensaje. Muchas aguas, distintas, diferentes, más o menos bulliciosas, mansas como lagunas, impetuosas como cataratas, vertiginosas como rápidos, rugientes como mar, o tranquila como lagos. Muchas aguas, pero una sola voz.

De su boca salía una espada de dos filos. Símbolo y tipología de su declaración de las cosas de los hombres. Él dijo que por nuestras palabras seríamos juzgados. Si nuestra palabra es SU palabra, ¿Cómo saldremos de ese juicio? ¡Más que vencedores! Ahora: ¿Qué pasa si no lo es? El doble filo, la doble acción, condena las faltas y aprueba las excelencias.

Su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza. Dice que Cristo es COMO un sol, no que es EL sol. Su gloriosa luz imposible de soportar con ojos naturales le da la autoridad para ser la luz (revelación) que supera toda otra luz. Bueno; ahora sí vamos al tema.

(Apocalipsis 2: 1-7)= Escribe al ángel de la iglesia en Efeso: el que tiene las siete estrellas en su diestra, el que anda en medio de los siete candeleros de oro, dice esto: Yo conozco tus obras, y tu arduo trabajo y paciencia; y que no puedes soportar a los malos, y has probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos; y has sufrido, y has tenido paciencia, y has trabajado arduamente por amor de mi nombre, y no has desmayado.

Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor.

Recuerda, por tanto, de donde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré pronto a ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido.

Pero tienes esto, que aborreces las obras de los nicolaitas, los cuales yo también aborrezco.

El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, le daré de comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios.

En la época en que se escribió esta carta, Efeso era metrópoli de IONA, y sin duda una ciudad grande y populosa. Toda clase de gente se juntaba allí, los ricos y eruditos, como también los pobres y los analfabetos. La condición general de la vida era la de una comunidad opulenta, culta y corrupta.

El libro de los Hechos da una detallada información sobre la creación de la iglesia de Efeso. De allí podemos rescatar que cuando Pablo estuvo en Efeso, empezó a enseñar en la sinagoga, y es un hecho notable que se lo permitieran hacer por espacio de casi tres meses.

El efecto de su predicación era el de siempre. Los desobedientes se endurecían manifestando un espíritu de oposición. Allí los apóstoles vieron que había llegado el momento de formar una iglesia. Él reunió a los discípulos fuera de la sinagoga, y habiendo obtenido la escuela de Tiranno, les empezó a predicar allí. Durante dos años la iglesia creció hasta que llegó a ser un centro de operaciones misioneras. La palabra de Dios se propaló a través de toda Asia como resultado de la enseñanza dada en Efeso.

¿Qué pasó después? Surgieron imitadores. Hombres que desearon alcanzar los mismos resultados pero sin tener el poder necesario. Las tentativas de imitar la obra del Espíritu a través de los siervos de Dios, siempre terminan desastrosamente para aquellos que las intentan.

El Señor se presenta a sí mismo como …el que tiene las siete estrellas en su diestra, el que anda en medio de los siete candeleros de oro. Es evidente que la iglesia de Efeso llenaba el verdadero ideal de la organización eclesiástica.

Se ve a Cristo como centro unificador y director de la iglesia, caminando en medio de las siete lámparas de oro, y teniendo en su diestra las siete estrellas. No se menciona ninguna otra cosa concerniente a Él en esta descriptiva visión.

La verdadera organización eclesiástica de la iglesia se sigue manteniendo, el ministerio ocupa su apropiado y exacto lugar. Aparentemente, todo es como debiera ser. No hay falta, ni descuido en la organización, ni en la obra, ni en su actitud, tal era así que ningún apóstol que estuviera de visita pudiera haberlas descubierto, o el mundo que la contemplaba pudiera haberlas notado.

Después sigue la aprobación de nuestro Señor, una aprobación tan notable, que nos haría preguntarnos: ¿Habrá algo que esté mal en esta iglesia? Si nosotros la hubiéramos visitado, nuestro informe hubiera sido que se trataba de una de las más notables que jamás hubiéramos vivido.

Yo conozco tus obras, dice Él. Esto tiene referencia al servicio que ella está prestando. La iglesia no era un club confortable para conservar la vida de unos pocos santos. Era una activa y agresiva congregación de santos.

Yo conozco tu arduo trabajo. Esta palabra tiene un significado más profundo, porque se refiere al esfuerzo que produce obras aún a costa del dolor. Hay muchos que se jactan que sus obras y dádivas no les cuestan nada.

Cuando eso es cierto la obra no tiene valor. Esta gente en Efeso no podía jactarse así, pues tras las obras estaba el trabajo. No estaban ofreciendo al maestro, a la iglesia, al mundo, cosas sin valor porque no les costaban nada. Sus obras tenían el precio de su trabajo.

Y tu paciencia. Esa es la actitud de persistencia en el trabajo que produce obras. Estas primeras tres palabras están íntimamente ligadas – obras, trabajo, paciencia, – y las palabras son aún más hermosas cuando recordemos que fueron pronunciadas por los labios del Señor Jesús. No es meramente la opinión de un apóstol o de un extraño. Es un fallo definitivo expresado por el Señor de la Iglesia.

Yo conozco que no puedes soportar a los malos. No se tolera ninguna impureza dentro de los límites de la iglesia. No tiene complicidad con las cosas malas de Efeso. Había guardado la comunión de los santos en contra de la entrada profana de hombres impuros. No había sido descuidada en la disciplina respecto a la vida.

Y has probado a los que dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos. LA iglesia había sido cuidadosa acerca de su doctrina, cuidadosa acerca de lo que escuchaba, caracterizándose por su discernimiento y su juicio acerca de los falsos maestros. No solamente observaba una disciplina perfecta para la vida de sus miembros, sino que ellos habían rehusado tolerar a los falsos maestros.

Y has sufrido y has tenido paciencia por amor de mi nombre. Su persistente fidelidad no siempre se había llevado a cabo bajo fáciles circunstancias. La persecución había rugido alrededor de ella, y sin embargo, se habían mantenido en sus obras.

Y no has desmayado. Tenían una gran reserva de fuerzas. Todo lo que habían realizado fue bajo el impulso y en el poder de una fidelidad inquebrantable.

Ahí está: tenemos una iglesia trabajando, persistiendo pacientemente en la labor que produce obras. Rehusando tener comunión con hombres malos con falsas filosofías de ciertos maestros y persistiendo en su fidelidad para con el servicio.

¿Cómo nos sentiríamos si, formando parte de esa iglesia, recibiéramos una aprobación como la que el Señor hace aquí? Gardel, por hacer una comparación vulgar, mundana y medio grosera, pero que usted entiende muy bien. Sin embargo…

Pero tengo contra ti que has dejado tu primer amor… ¿Qué es el primer amor? ¿Qué es perder el primer amor? El primer amor es matrimonial. Pablo, a los Corintios, les dice: Pues os he desposado con un solo esposo, para presentaros como una virgen pura a Cristo. Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo. Eso es primer amor. Os he desposado con un solo esposo, primer amor. Temo que vuestros sentidos sean extraviados…  Eso es perder el primer amor. Las cualidades del primer amor son la simplicidad y la pureza.

El amor es un misterio que tiene su más radiante revelación en la relación matrimonial, y el apóstol declara que allí se encuentra el símbolo más perfecto de la relación que existe entre Cristo y su Esposa. …Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia. Tipología perfecta de cómo la iglesia (Que es la esposa) debe amar a su esposo (Cristo) Otra: las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor.

Así el amor de la iglesia hacia Cristo se simboliza por el amor de la esposa al marido. Entonces: ¿Cómo es el amor de Cristo hacia la iglesia? Desinteresado, sin el menor pensamiento para sí mismo. Ahora: ¿Cómo es el amor de la iglesia hacia Cristo? La respuesta de amor, al misterio de amor, la sumisión de amor al perfecto amor.

El primer amor es el amor de los esponsales. Sus rasgos son sencillez y pureza, amor matrimonial, la respuesta del amor al amor, sujeción de un gran amor a un gran amor, la sumisión de un amor que se niega a sí mismo, a un amor que se niega a sí mismo. El primer amor es un abandono de todo por un amor que ha abandonado todo.

La iglesia de Efeso, (¿Será la única?) había tenido su primer amor, el amor de los esponsales, el amor sencillo, el amor sincero, el amor en el cual no se ocultaban motivos bajos, ni particulares, ni personales, ni privados.

Amor transparente, fiel y verdadero. Eso es lo que Cristo extraña y echa de menos en ellos. Eso es, en suma, lo que Él dice tener en su contra. Un amor ardiente, tierno, sin egoísmos, producto de la carnalidad y mezquindad humanas.

Ahora pensemos cuan infinitamente patética es esta única sentencia de queja. …Has dejado tu primer amor… La emoción, el entusiasmo y la energía, faltan. El Señor reconoció esto. Si Judas hubiera sido miembro de esta iglesia, no hubiera encontrado nada para criticar; criticó a María de Betania, y ¿Por qué?

Porque el amor de María de Betania sobrepasó los límites de la prudencia y de lo común. El amor no puede pasarse ni medirse. Desborda los canales que pretenden contenerlo. No podemos comprimirlo dentro de una fórmula matemática. No hace cálculos, adora en abandono y sobrepasa la aritmética.

La iglesia de Efeso era aún una iglesia notable, pero carecía del elemento de ese entusiasmo, que es imprudente a los ojos calculadores del mundo. Hay quienes se imaginan que esta falta de entusiasmo es una ventaja. Que Dios tenga misericordia de ellos.

Cristo confronta a esta gran iglesia y dice que, si bien hay mucho de excelencia en ella, está faltando ese primer amor. Que no se oye cantar alabanzas al Señor fuera de los templos, en los horarios y términos pre-concebidos. Como dice un poema: La iglesia llegó a ser / llena de fallas, al pretender no fallar. / Fríamente organizada, espléndidamente nula.

Primer amor perdido. Las cosas externas han quedado, pero el fundamento de las mismas ha sido debilitado. La fe, de la cual emana la obra se está debilitando. Amor, la base del trabajo, está menguando.

Esperanza, la base del trabajo, está menguando. Esperanza, la inspiración de la paciencia perfecta, está oscurecida. Cuando la fe en Él es fuerte, las obras son duraderas. Cuando el amor hacia Él es pleno, el trabajo sostenido continúa. Lo que Él dice, es: Has perdido tu primer amor, tus obras siguen, pero tu fe en mí no es lo que era.

Hay un espíritu que contiende por la fe, que está en conflicto con la fe. Si los hombres han perdido su primer amor, harán más mal que bien en su defensa de la fe. Tras la denuncia del pecado siempre debe estar la ternura del primer amor para que esa denuncia no se tome en amargura. Tras el celo de la verdad, siempre debe estar la amplitud del primer amor para que ese celo no se convierta en odio mezquino.

Ha habido hombres tan egocéntricos con una mezquindad tal, que se han complacido en declararse a sí mismos como poseedores de la verdad, pero este mismo principio por el cual ellos lucharon ha sido excluido de sus vidas y servicios.

Todo celo por el Maestro que no es el resultado del amor hacia Él carece de valor. El amor del Señor es tan perfecto que ninguna otra cosa puede ocupar el lugar del amor que responde. Quien quiera conquistar el amor de una mujer, jamás podrá satisfacer su corazón con otra. La actividad en los negocios del Rey no compensará descuidar al Rey.

Este mensaje requiere ser repetido en todas nuestras congregaciones en el día de hoy. Su obra, su trabajo, su paciencia, todo es evidente. Nunca ha estado más ocupado. Nunca sus organizaciones han sido más completas, pero: ¿Adonde está su primer amor?

Se cuenta del caso de una nena que terminó por llamar la atención de su papá porque durante tres meses casi ni cruzó palabra con él, casi ni lo vio. Cuando llegó el día del cumpleaños del hombre, la nena se apareció sorpresivamente con un hermoso abrigo tejido por ella misma.

Ahí el hombre entendió. Ella, durante todo ese tiempo, se había dedicado a tejerle el abrigo para poder terminarlo para la fecha. La nena le preguntó si le gustaba. Él le dijo que sí, que le gustaba mucho y que se lo agradecía profundamente, pero que en verdad, hubiera preferido quedarse sin el abrigo y no perder a su hijita por espacio de tres meses…

Algunos de nosotros estamos tan ocupados aquí y allá en los negocios del Señor que Él no puede conseguir que estemos mucho tiempo a solas con Él. Es que hay tanto que hacer… Yo sé de tus obras, pero…¿Y el primer amor?

El mandato puede expresarse en tres palabras: Recuerda, arrepiéntete y haz.

Recuerda, por tanto, de donde has caído. Vuelva a pensar en la frescura del primer amor. Recuerde como comenzó a amarlo; su luz no era comparable a ninguna otra luz. No se satisfaga por más tiempo con el muerto nivel alcanzado en su ortodoxia, y su precisión mecánica en el servicio. Recuerde, por tanto, de donde ha caído.

Entonces, arrepiéntase. Vuelva a la antigua actitud de su corazón y de sus propósitos, a la actitud de sencillez y pureza, al abandono de todo por el amor, al amor de los esponsales, al primer amor que deja padre, madre, casa, tierras y todo, por el ser amado.

Vuelva a eso, vuelva y haga las primeras obras. ¿Y cuales son esas primeras obras? Deje que el Señor Jesús nos diga: Esta es la obra de Dios; que creáis en Aquel a quien Él envió. Cristo, en efecto, dijo a esta gente: Vuestra falta de amor comprueba vuestro quebranto de fe. No creéis en mí como antes creías, de otro modo me amarías como me amaste. Has perdido confianza. Una confianza absoluta siempre florece en amor perfecto. Y si el fruto de vuestro amor ha sido castigado es porque la raíz de su fe está enferma.

Y finalmente notemos su amonestación. Pues si no vendré a ti, y quitaré el candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido. ¿Qué es esto que Él dice? ¿Quitar tu lámpara? Sí; no obstante toda la perfección de su obra, de su labor, de su paciencia, no obstante su fría y helada pureza, no obstante su ortodoxia, a menos que usted ame, esa lámpara tendrá que ser quitada. Es imposible testificar para Cristo en la oscuridad del mundo, excepto en el poder del primer amor.

No son las abundantes obras, ni aún la apasionante determinación de testificar contra el pecado del mundo las que entran en este servicio. A menos que exista el primer amor la lámpara tendrá que ser quitada.

Es una amonestación que tiene solemnidad. O, si usted pudiera interpretarla correctamente y ver que no es meramente una amenaza caprichosa, sino la declaración de una consecuencia inevitable. La pérdida del amor hacia Cristo sin duda dará por resultado la pérdida del amor hacia los hermanos, y sacará inevitablemente los ríos de compasión hacia el mundo.

La verdadera luz que brilla en las tinieblas es el primer amor del santo. Cuando los hombres fuera de la iglesia pueden mirar a ella y decir: Mirad como se aman, entonces serán atraídos al centro sobre el cual descansa nuestro amor. Sin primer amor podemos continuar en una incesante actividad, en una pureza inmaculada, en una severa ortodoxia, pero no habrá luz que brille en la oscuridad.

No es lo nuestro lo que ilumina al mundo. No es la limpieza ceremonial que ayuda al hombre. No es nuestra corrección en mantener la verdad que ayuda a la raza moribunda. Es nuestro amor, en primer lugar para nuestro Maestro, luego entre nosotros y por fin para el mundo.

Notemos ahora la dulzura de la última promesa. Al que venciere, le daré de comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios. ¿Y como puede el hombre vencer? Recordando, arrepintiéndose y haciendo las primeras obras. Luego podrá comer del árbol de la vida. Mire como las grandes palabras se juntan. Vida, luz, amor. Son las mismas palabras que el Señor Jesús vino a traernos, y es sólo en la medida que tenemos vida, que amamos, y sólo en la medida que amamos, arrojamos luz.

Leer Más

El Dueño de la Unción

En el capítulo 14 del Libro de Levítico, se enseña que los leprosos permanecían fuera del campamento, y que el sacerdote tenía que ir a aplicarles la sangre del sacrificio, traerlos al campamento, aplicarles la sangre nuevamente, y luego aplicarles el aceite, haciendo “Expiación por él, delante de Jehová”.

Cada cristiano nacido de nuevo ha experimentado lo que podemos denominar como “La Unción del leproso, la cual tiene que ver con la salvación. La lepra, en este caso, es una reconocida tipología del pecado, incurable para el mundo natural y secular, pero total y definitivamente curable para Dios. El pecado es igual; el hombre no puede hacer absolutamente nada para removerlo, sacarlo o curarlo, así como tampoco con ninguno de sus innumerables efectos, pero Cristo sí.

En la limpieza ceremonial del Antiguo Testamento, era aplicada la sangre del animal sacrificado. En el Nuevo Testamento encontramos que la única cura para el pecado, tanto entonces como hoy, es la sangre de Jesucristo. Los sacrificios de animales de Levítico simplemente miraban de antemano al perfecto sacrificio del Cordero de Dios. Así como en Hebreos se dice que el Antiguo Pacto es sombra de la sustancia que habría de venir, el antiguo cordero es la sombra y Jesucristo la sustancia.

En Juan 1:29, Juan el Bautista ve que Jesús se acerca, y declara: …He aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo… Para aquellos que lo conocieron, Jesús era el Cordero de Dios. Jesús fue también el único sacrificio que podía expiar los pecados del mundo.

En la limpieza ceremonial de la que habla Levítico, se aplicaba primero la sangre, luego el aceite. La aplicación de la sangre del sacrificio simbolizaba la sangre de Cristo, mientras que la aplicación del aceite representaba el toque y la influencia del Espíritu Santo sobre una vida.

Al igual que la sangre de Jesucristo fluye hacia todos los que invoquen su nombre; la unción del leproso cruza toda barrera nacional e interdenominacional. Cuando alguien experimenta la gracia de Jesucristo, es el Espíritu Santo quien lo convence de pecado y le da seguridad del perdón de Dios.

Así que, al ser salvos, experimentamos la primera unción, – La Unción del leproso -, la cual revela el poder de la sangre a través del aceite y de la unción que es derramada sobre nosotros. Es suficientemente bíblico como para creerlo y ser salvos. Pregunto: Usted, ¿Lo ha creído? Punto número uno: se necesita un sacerdote en este caso, pero la expiación y la unción no provienen de él ni de sus virtudes así las tenga: provienen de Cristo y de su Espíritu Santo.

Como creyente lavado por la preciosa sangre de Cristo, nacido de nuevo y sellado con el Espíritu Santo, usted puede y debe continuar hacia la segunda unción: la unción del sacerdote. Muchísimos creyentes no tienen conocimiento de este nivel de actividad del Espíritu Santo en sus vidas y no tienen idea de como recibirlo.

Si usted es uno de ellos, que no tiene indicación alguna de esta bendición, siga leyendo y va a descubrir algunos pasos que no tienen nada que ver, absolutamente, con alguna especie de “hombres mágicos” u “hombres elegidos”, sino en su relación personal con Cristo y con la unción de poder adicional que Dios le ofrece para potenciarle y capacitarle para el servicio.

Hay que enfatizar en la importancia de este paso, ya que cada miembro del cuerpo de Cristo debe tener un ministerio. Y esta es la unción para ministrar al Señor, incluyendo el ganar almas para Cristo, aunque no todavía para la batalla contra el diablo y contra la enfermedad y la muerte, sino ministrarle a Él como sacerdotes. Pues todos, – dice la Biblia -, somos sacerdotes de Dios, aunque no necesariamente ordenados para situarnos detrás de un púlpito o conducir reuniones evangelísticas o de sanidad, cuestión esta que inventaron los hombres como forma de estructurar lo divino.

Si, pues, somos ministros de Dios, debemos tener el poder del Espíritu para serlo. Y esto significa que debemos ser, – como dice la Biblia -, llenados del Espíritu Santo, lo cual es la unción sacerdotal del Espíritu sobre nosotros. Sin ella, lograremos poco.

También, – y esto es importante -, la unción sacerdotal se hace evidente por la unidad del Cuerpo de Cristo como la vida en el Reino de Dios. Con demasiada frecuencia hemos conocido autodenominados portadores de esta unción que son algo así como lobos solitarios. Creen que sus “llamamientos” y sus “ministerios” son tan extraordinarios que pasan por alto al Cuerpo de Cristo. Realmente pasan por alto a Dios mismo.

Cuando la genuina unción sacerdotal se experimenta, habrá unidad y armonía. El salmo 133 dice: …Mirad cuan bueno y delicioso es habitar los hermanos juntos y en armonía. Es como el buen óleo (Esto es unción), sobre la cabeza (La máxima autoridad) el cual desciende sobre la barba, la barba de Aarón (Que es el liderazgo en general) y baja hasta el borde de las vestiduras. (Esto es: el que se convirtió ayer).

No existe tal cosa como una unción sacerdotal privada; ésta viene en unidad, así como la iglesia funciona como un cuerpo.

El Día de Pentecostés, en el Libro de los Hechos, ciento veinte personas se habían reunido, – unánimes -, en el Aposento Alto, y el Espíritu Santo vino sobre ellos con fuego y poder. Salieron del cuarto y ministraron al Señor, dando testimonio a las multitudes reunidas allí. ¡Tres mil se salvaron! ¡Qué unción! Claramente, Dios estaba presente. ¡No hay hombre alguno, por hábil que sea, que pueda conseguir algo por el estilo!

Esta unción sacerdotal, a diferencia de la primera, no sucede una sola vez como la unción del leproso; según el Antiguo Testamento, los sacerdotes eran ungidos con aceite día tras día. Lo mismo sucede con nosotros bajo el Nuevo Pacto.

Necesita usted una unción diaria. ¿LA forma? ¡Déjesela al Señor! Él puede utilizar a algún siervo, si esa es su voluntad, pero también puede ungirle a usted en la soledad de su cuarto, en su lugar de oración, mientras viaja en un bus o mientras se está duchando; Él es Dios y Soberano. Es decir: hace como quiere.

La unción diaria trae la presencia, la Comunión, la intimidad con el Espíritu Santo. Viene el conocimiento por revelación, pues en la unción del leproso somos presentados a Dios de una manera extraordinaria y hermosa, y vemos nuestra necesidad total de Jesucristo. Pero en realidad no entendemos mucho más.

Es muy triste que los cristianos se queden en el nivel del leproso, por su propia voluntad. No buscan más, simplemente no se rinden. Sus oídos están cerrados a la voz de Dios.

Y la Biblia dice claramente que Jesús dijo: …Mis ovejas oyen mi voz. Si en verdad usted es una de sus ovejas y ha recibido la unción sacerdotal, conocerá su Presencia y oirá la dulce voz de Dios con regularidad. Pero no es una experiencia de un día; debe ser renovada.

A veces, Dios le revelará verdades extraordinarias; otras, simplemente le permitirá sentir cuánto Él le ama. Posiblemente le corrija o le instruya en algún asunto; quizás haga que un pasaje de la escritura en particular salga a la luz mientras usted lee su Palabra.

Aunque rara o ninguna vez oiga usted una voz audible, Él tiene muchas avenidas a través de las cuales hablarle. La comunicación regular de Dios no depende de cuán alto Él grite, sino de cuanta atención usted preste.

Dice Mateo 11:15: …El que tiene oídos para oír, oiga. Debe tomar tiempo cada día para permanecer callado ante el Señor, para que el silbo apacible de su voz pueda ser oído. Al leer la Biblia, tenga comunión con el Espíritu Santo y escuche: va a experimentar un refrigerio diario que le mantiene el corazón encendido de amor hacia Jesucristo. No tenga miedo. Sea comos sea su vieja teología, ¡El Espíritu santo es Dios!

La unción del leproso, o sea la salvación, se experimenta una vez y para siempre y a menos que la rechace voluntariamente y se aleje de ella, no puede perderse. Dios nunca le dejará a menos que usted lo deje a Él. Porque esto requeriría la decisión de que prefiere perderle a salvarle.

La unción sacerdotal, es decir La Presencia, por el contrario, puede perderse, puesto que si el pecado entra en su corazón, ésta se retira, recuerde a los sacerdotes del Antiguo Testamento. Por eso debe ser renovada a diario; ella le traerá a la presencia de Dios. – tan cerca, tan real -, que las lágrimas correrán por sus mejillas.

Una vez que usted haya experimentado la unción del leproso, y avanzado hacia la unción sacerdotal, no se detenga allí. Son importantes y maravillosas, pero hay más.

Nada puede compararse con la unción del rey. No se olvide que también dice la Biblia que somos reyes, conjuntamente a sacerdotes. Esta es la más poderosa de todas. Lleva a la persona a un lugar de autoridad elevada en Dios, dándole dominio sobre los demonios, al poder de echarlos fuera con una sola palabra.

Sólo esto le dará a usted el poder para poner en fuga a los enemigos de Dios como lo hizo el apóstol Pablo. Sé que su teología, o al menos la que ha aprendido, podrá decirle que nada de esto es necesario, que con la simple conversión es suficiente, pero le pregunto: de acuerdo con su experiencia personal de años como creyente y los frutos vistos: ¿Fue suficiente? ¿Usted lo vio con sus ojos?

La unción del rey es la más difícil de recibir. Mientras que la unción del leproso viene al aceptar a Cristo, y la unción sacerdotal al tener comunión con Él, la unción del rey viene al obedecer a Cristo.

Es entonces cuando usted escucha la palabra rema del Señor, hablada sólo para ese momento, que dice: …Así dice el Señor… Usted sabe que existe el Logos, o la palabra escrita, La Biblia, pero esto no le da la unción, aunque el Logos es tremenda, pero tremendamente importante, pues permanece para siempre en los cielos.

El salmista escribió, en el salmo 92:10: …Pero tu aumentarás mis fuerzas como las del búfalo; seré ungido con aceite fresco.

De la misma forma el autor de Eclesiastés, en el capítulo 9 y verso 8, urge a que: …Nunca falte ungüento sobre tu cabeza. Como que Él es la tercera persona de la Trinidad, el Espíritu nunca ha estado ausente de las poderosas obras de Dios en la historia. Estos dos versículos, por supuesto, señalan la unción del Espíritu Santo; ya que el aceite es una tipología del Espíritu en los escritos bíblicos.

Le va a ayudar a reconocer y entender la unción del Espíritu en nuestros propios tiempos, el mirar a varias de las personalidades del pasado.

David, por ejemplo, tuvo tres unciones. La primera tuvo lugar cuando Samuel, el juez y profeta, fue a ver a Isaí y a sus hijos en Belén. (1 Samuel 16). Recordará usted que Samuel dijo: …Muéstrame tus hijos, Isaí. Después de mirar a siete de ellos, dijo: …El Señor no ha escogido a ninguno de estos; ¿Tienes algún otro? Isaí fue a buscar al menor que estaba cuidando las ovejas. Cuando llegó David, el Señor dijo a Samuel: …Úngelo, pues este es el que escogí.

Aquella fue la primera unción. La segunda vino años más tarde, cuando David fue ungido en Hebrón como rey sobre Judá, (2 Samuel 2:4). Siete años después, fue ungido rey de Israel. (2samuel 5:3).

La primera unción de David, aunque dirigida por Dios, no le dio mayor estatura que la de esclavo del rey Saúl. Sus tareas incluyeron tocar el arpa para alejar el tormento demoníaco de Saúl. La segunda fue seguida de un feo conflicto con la casa de Saúl, después de la muerte del rey.

Sólo después de la tercera David recibió el dominio y la autoridad sobre todo Israel. Entonces dejó su centro de operaciones en Hebrón, tomó el monte Sión, y estableció su Reino sobre toda Sión.

El punto para los creyentes, es este: nunca llegaremos al nivel de dominio y autoridad que Dios quiere para nosotros hasta que recibamos la tercera unción: la unción del Rey.

De la misma forma, los apóstoles recibieron tres unciones. La primera vino cuando Jesús sopló sobre ellos y dijo: …Recibid el Espíritu Santo. (Juan 20:22). LA segunda vino cuando el Espíritu Santo cayó sobre ellos en Pentecostés (Hechos 2) Pero una unción aún mayor vino al aumentar dramáticamente el poder de la iglesia primitiva.

Verá usted, un evento significativo en el capítulo 4 de hechos es a menudo mal interpretado como una simple repetición del día de Pentecostés, pero no es así. Este evento marca un aumento en el milagroso poder del testimonio de los apóstoles de la resurrección de Jesucristo. (Hechos 4:31) que viene después de la decisión de los discípulos de obedecer a Dios y no a los hombres.

…Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la Palabra de Dios.

Los ancianos de Israel habían amenazado a los apóstoles, diciéndoles: Si predican el nombre de Cristo, los echaremos en la cárcel. Los apóstoles se mantuvieron firmes, y Dios mandó una unción más fuerte, que produjo una manifestación sobrenatural del poder para alcanzar el mundo. El lugar tembló, ellos hablaron con denuedo y se añadieron multitudes.

Y luego viene Hechos 5: 12-14, que nos dice que: …Por la mano de los apóstoles se hacían muchas señales y prodigios en el pueblo…Y los que creían en el Señor aumentaban más, gran número así de hombres como de mujeres.

En cuanto a Pedro, la unción era tan fuerte sobre él que la gente se sanaba simplemente cuando él pasaba y su sombra les cubría, tal como lo leemos en el verso 15.

Es notorio que la tercera unción trajo mayor poder a la vida de los apóstoles y la adición de muchas almas para el Reino. Esto es exactamente lo que necesitamos hoy para que este mundo sea salvo.

Muchos quieren el poder de Dios, pero no pueden comprender que éste no vendrá a menos que antes experimenten su Presencia. Y cuando venga la presencia, la primera evidencia será la manifestación del fruto del Espíritu. El fruto se hará evidente en el contacto diario con aquellos que están a su alrededor. Y cuando el fruto esté allí en verdad, el Señor le ungirá a usted con su Espíritu que es poder.

Es así: la presencia de Dios es el vehículo que trae el poder. El poder viene después de la presencia, y no a la inversa. La presencia y el fruto vienen juntos. La unción y el poder también.

Cuando usted recibe la unción  del Espíritu, el resultado es el cumplimiento de Hechos 1:8, que dice: …Me seréis testigos… Esto significa que el hablar en lenguas o la manifestación de algunos de los dones del Espíritu, exigen la presencia primero, la cual habrá de darle a usted el fruto, y esto entonces invitará a Dios a morar en usted. Luego viene la unción, lo cual significa poder. Y será usted SU testigo.

Dios ha sido claro con muchos siervos; yo no unjo vasijas que estén vacías de mí, sino las que están llenas de mí. Ser llenos y rebosantes del Espíritu Santo es una experiencia real y no mera emoción y piel de gallina. Entonces el fruto del Espíritu debe fluir de nuestras vidas, tocando a aquellos que están a nuestro alrededor.

Cuando esto ocurre, el Señor nos ungirá según andemos con Él y le obedezcamos, y en aquel momento comienza el poder, el poder para servirle. Entonces podemos valientemente heredar las promesas de Dios para ver los corazones de los incrédulos ablandarse y volverse a Dios y señales y maravillas como las que se recuentan en el Libro de los Hechos.

Cuando Moisés vio la gloria y la presencia de Dios en el monte SINAB, al descender, su rostro resplandecía como la luz. Nadie podía ni siquiera mirarlo. Cuando usted también tenga un encuentro con la presencia del Señor, será obvio.

Puede que hasta se le note en el rostro, y no hay duda que se notará en su conducta. Su rostro anunciará a aquellos a su alrededor: Soy diferente, he estado en la presencia del Dios Todopoderoso.

En lo que antes usted tenía conciencia propia, con poca o ninguna conciencia de dios y manifestándose solamente lo suyo, perderá esa autoconciencia, obtendrá conciencia de Dios y manifestará el fruto de Dios.

Adán nos ofrece una buena ilustración. Cuando perdió la conciencia de Dios y fue desprovisto de la presencia y la gloria que lo había vestido, se llenó de conciencia propia.

Entonces dijo: “Tuve miedo”. En ese momento comenzó a huir de Dios, su Amigo, el Creador del cielo y de la tierra.

El primer resultado de la conciencia propia es el temor, y el primer resultado de la conciencia de Dios, es la valentía. Cuando nos volvemos conscientes de Dios, ya no tenemos más que confiar en nosotros mismos y en nuestra propia fuerza.

Porque la presencia de Dios reside dentro de nosotros, y trae poder y autoridad a nuestras vidas. Ya no tenemos que luchar nuestras batallas en nuestra propia fortaleza, sino que valientemente podemos invocar al Dios Todopoderoso por la autoridad del Espíritu.

Espero que comprenda. La presencia del Espíritu morará en su espíritu, mientas que la unción del Espíritu le saturará. Debe tener ambas para mostrar a Cristo al mundo eficazmente, para ser Su testigo. Se requiere de la presencia para cambiarle a usted, mientras que es necesaria la unción para comunicar la presencia al mundo fuera de usted.

Entonces es cuando usted dice: ¿Qué debo hacer? Hay un solo camino: la oración. Esto significa guerra, guerra a muerte. Es principalmente una guerra contra el yo, el mayor enemigo. Si no puede perder la vista del Yo, no podrá conocer la presencia de Dios.

La carne muere en la oración. Y tendrá que batallar para lograrlo. La mayoría de ustedes encontrarán, como cualquiera que lo intente, que al principio de entrar en la verdadera oración, sólo puede pensar en sus pecados y necesidades apremiantes. Todo lo que puede decir, es: perdóna-ME, ten misericordia de MÍ, ayúda-ME, guía-ME, y así sucesivamente. Todo es MI, MI y MI.

No me malinterprete: debe confesar sus pecados, y buscar guía, pero necesita seguir adelante en su comunicación con el Señor, escuchándolo y hablando acerca de las cosas que están en Su corazón. Necesita amarlo y agradecerle y adorarle. Ese es el fruto de su presencia. Las otras cosas vendrán en SU tiempo, no en el suyo.

Cinco minutos en la presencia de Dios, en comunión con Él, valen por un año en el MÍ, MÍ, MÍ y encontrará que al ganar victoria tras victoria en esta guerra, comenzará a experimentar Su presencia. Su placer será tan grande que con gusto rendirá la carne y el yo para simplemente gozarse en Su presencia.

Dios hablará con usted; usted hablará con Él. Él compartirá tanto con usted y le dirá tanto. Usted se deleitará con éxtasis en Su amor y calor. Su ternura, Su sabiduría. De ahí pasará a la obediencia a Su voz, y esa es la clave de la unción del Espíritu Santo.

Él le confiará cosas pequeñas para probar su fidelidad, como obedecerá. Si usted es fiel en lo poco, Él le pondrá sobre más…y más…y más… Su poder estará sobre usted para cumplir la tarea a la que le ha llamado.

La unción del Espíritu es para cada cristiano y todo el que ha nacido de nuevo ha recibido la unción inicial. Cualquier unción más allá de ésta, estará a la misma altura de su llamamiento como cristiano. Algunos son llamados a un servicio directo al Señor.

Predicadores, evangelistas, evangelistas de sanidad, pastores, maestros. Otros pueden ser escritores, músicos, administradores, ayudadores, líderes de grupo, proveedores de hospitalidad y tareas por el estilo. Otros puede que sean esposos, padres, maestros de escuela, gente de negocios, carpinteros, obreros, y así sucesivamente.

Dado que por llamamiento e intención todos sirven al Señor, – bien en la iglesia o secularmente -, cada uno puede debe recibir la unción para su vocación particular.

Es cierto que debe vivir una vida natural; todos lo hacemos. Jesús, aunque se levantaba muy temprano a la mañana y se iba solo en muchas ocasiones, no estaba sobre sus rodillas veinticuatro horas al día. Ninguno de nosotros puede hacerlo. Hay que trabajar, atender los hijos, la casa y hacer muchas otras cosas.

Pero el caso es que Jesús estaba en continua comunión con Su padre, y nosotros debemos estar en continua comunión con Él, también, por medio del Espíritu Santo.

En cuanto a la Biblia, es una parte esencial del tiempo de oración. Nunca puede comenzar un día sin ir a las Escrituras, aún antes de orar. Es la palabra de Dios, y debe hacer que fluya directamente sobre su alma y usted también debe hacerlo.

Además, cuando ora y siente la presencia de Dios, debe tener la Biblia a su lado. Él le llevará a distintos pasajes y le enseñará. Y cuando tenga dudas acerca de algún pasaje, pregúntele a Él y Él le enseñará. La Biblia dice muy claramente que Él es su Maestro. El único maestro que usted necesita.

(1 Juan 2: 27)= Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él.

Leer Más

Terminando la Limpieza

Uno de los más altos valores que encierra en sí misma la salvación por la fe en Jesucristo, es el que tiene que ver con la erradicación definitiva de todo lo que representaba suciedad dentro de nosotros.

Es un hecho no escaso en importancia y merece toda nuestra máxima atención. Pero cuidado; no puede salir alegremente a enseñarse que ni bien aceptamos a Cristo como Salvador y Señor ya somos total y absolutamente limpios porque no es tan así de facilista.

Se debe transitar un largo y hasta arduo camino de donde el alma y el cuerpo, una vez recuperados del shock de la conversión, pretenden volver a tener su status anterior, y entonces luchan a muerte con el Espíritu con el fin de no aceptar sujetarse a Él. A ese proceso, muy bien podemos denominarlo como reza nuestro título: terminar con la limpieza que ya ha avanzado notablemente la cruz.

(1 Pedro 2: 1-5)= Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones, desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación, si es que habéis gustado la benignidad del Señor.

Acercándoos a él, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, mas para Dios escogida y preciosa, vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo.

Veamos: un día usted se convirtió. Aceptó a Cristo como salvador personal. Creyó con todo su corazón que Él murió en la cruz redimiendo SUS pecados, y lo transformó en Señor de su vida; o al menos, eso fue lo que declaró con su boca, ¿No es cierto?

Allí, es verdad, se terminó un grave problema de su vida: dejó de vivirla sin propósito. Empezó a encontrar en Cristo un motivo, un incentivo y un objetivo. Allí se le terminó a usted un problema. Pero aquí mismo, en este mismo espacio-tiempo, comenzó otro problema.

De otro calibre, de otra dimensión y con presencia en otro ámbito, pero problema al fin; empezar a barrer y limpiar su casa espiritual, su templo personal de eso que, como dice este pasaje, todavía puede mostrar signos de presencia. Es muy probable que en nuestra vida haya, todavía, restos de un montón de basura del mundo.

(1 Corintios 6: 19-20)= ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?

Porque habéis sido comprados por precio; (No le hemos salido gratis a Dios; nos pagó con la sangre de su propio Hijo). …glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.

Oímos que el mundo dice muy a menudo: ¡Ah, no! ¡Yo soy dueño de mis actos! Los comprendemos. La ignorancia del mundo espiritual puede hacer decir barbaridades con un tinte intelectual y filosófico aparentemente irreprochables.

Cuando no lo entendemos, es cuando lo dice un creyente nacido de nuevo. Eso ya no es ignorancia, (Aunque por allí sí, porque hay tanta gente cómoda que no lee la Biblia, ni ora, ni nada, sólo espera el cielo sentados en un sillón mirando la televisión…) Pero generalmente, en estos casos, es un problema de necedad, rebeldía, desobediencia, o sea: ¡Pueblo de dura cerviz!

Le pregunto: ¿Está buscando de verdad, en este tiempo, darle permiso a Dios para que ponga su templo en orden para su gloria, y de paso, para su paz, para su gozo, para su felicidad, nada menos?

Entonces reflexione y por favor, no deje de leer ni se distraiga. Delante del señor le digo que yo de legalista, cerrado u ortodoxo, no tengo nada. Y de religioso, menos. Escuche: ¿Presta usted atención a que libros está leyendo?

Es verdad, nada ni nadie le impide a usted leer lo que se le da la gana. Si hay alguien que goza de libertad plena y total, ese es un cristiano, aunque otros “cristianos” puedan no opinar lo mismo. Nadie le impide leer lo que guste, pero…¿Le podrá obligar alguien a llenarse los ojos, la mente y los sentidos de basura?

Otra: ¿Qué música escucha? La música en sí, nada parece tener de malo o de mala, pero: ¿Fruto de qué inspiración es esa música y cual es su objetivo espiritual? Recuerde que en esto, no existe una posición neutra. Lo que no ha sido inspirado para darle gloria a Dios, lo ha sido par quitársela o, al menos, discutírsela. Usted es quien elige.

¿Todavía guarda esos objetos tan preciados y amados que por poco le producen una especie de reverencia o adoración? Posters, pulseras, cintas de colores, medallas, (Aunque no sean necesariamente de contenido religioso), amuletos  ”inocentes” que no pueden afectarle en nada y que le produce mucha pena desprenderse de ellos.

¿Y qué de sus hábitos? ¿Sigue usted bebiendo alcohol con muy poco control o medida, porque se considera a usted mismo, (O así le consideran “los que saben”) con la suficiente “cultura alcohólica” como para autodenominarse un excelente “bebedor social”?

¿Todavía fuma usted? ¿Todavía se juega ese billete de la lotería semanal, o esa apuesta oficial o clandestina esperando, – Y a veces hasta argumentando que “de parte de Dios” -, un golpe de fortuna que le solucione todos sus problemas económicos? Templo. ¿Qué será profanar la santidad del templo, entonces? ¿Solamente fornicar?

(Efesios 4: 22-24)= En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, (Dice que se despoje usted, no que usted le ruegue, le suplique al Señor para que lo haga) …que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, (Esto es importante, porque: ¿Sabe usted cuanta gente cree haberse renovado porque cambió viejas tradiciones y costumbres y se adaptó a las nuevas prácticas eclesiásticas modernas, pero su mente sigue atada y ligada a viejísimas reglas y normas que Dios ha modificado y cambiado totalmente, aunque los principios espirituales sigan, – obviamente -, siendo los mismos?) …y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.

Aquí hay dos verdades tan excluyentes y claras que, si la iglesia las hubiera visto y adoptado en su conjunto, nunca habría tenido que vivir y padecer ciertas inclemencias que hoy vive y padece: 1) Dios nos entiende y nos ama mientras estamos creciendo; no está allí, como muchos suponen, con un rostro surcado de una sonrisa cruel y maquiavélica, esperando que nos equivoquemos en algo para darnos con un palo por la cabeza. 2) Dios va a hacer por nosotros todo aquello que nosotros no podemos hacer. Pero no va a mover un dedo en absoluto para hacer cualquier cosa para las que ya estamos capacitados por su Espíritu Santo.

(Romanos 2: 1-4)= Por lo cual eres inexcusable, oh hombre, quien quiera que seas tú que juzgas; (Yo no sé como le va a ir a usted cuando se ponga en juez de otros. Lo que sí sé es que de momento que decide hacerlo, se queda sin excusas, disculpas ni justificación delante de Dios, porque se arroga por soberbia o vanidad, un rol para el cual usted no ha recibido mandato.) …pues en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo; porque tú que juzgas haces lo mismo.

Mas sabemos que el juicio de Dios contra los que practican tales cosas es según verdad.

¿Y piensas esto, oh hombre, tú que juzgas a los que tal hacen, y haces lo mismo, que tú escaparás al juicio de Dios?

¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?

Mire; hay algo que usted tiene que entender en este día, y si no se lo enseñaron antes, lamento el tiempo que, como muchos de nosotros, usted ha perdido dando coces contra el aguijón. Esta batalla, dura toda la vida.

Al igual que esos juegos de video o computadora que juegan los muchachos en las máquinas, va cambiando de niveles; cada vez que usted supera una pantalla complicada, y antes de ponerse a festejar distendidamente el triunfo, va a pasar a otra más sutil, más compleja. Esa es la capacitación que Dios le brinda sin cobrarle matrícula.

Si lo que usted experimenta le da la sensación de ser algo en su contra, que lo ataca y lo atormenta, lo que tengo para decirle, es que ese es el método que Dios usa para capacitarle y acompañarle a un crecimiento que le producirá autoridad y poder.

Recuerdos, viejas heridas del alma sin cicatrizar, todo se junta y por momentos le angustia, le oprime y hasta le deprime. Pero: ¡Animo! No están permitidos para torturarle por pura crueldad, sino para fabricar en su interior sistemas altamente defensivos que le van a ir acostumbrando primero, fortificándole después y anestesiándole más tarde, para que aprenda a enfrentarlos, – Cuando antes siempre los había evadido -, hasta llegar a dotarle de las técnicas espirituales aptas para batallarlos, confrontarlos y derrotarlos por el poder que le ha sido dado en Cristo Jesús.

(Efesios 5: 13-17)= Mas todas las cosas, cuando son puestas en evidencia por la luz, (La revelación), son hechas manifiestas; porque la luz es lo que manifiesta todo.

Por lo cual dice: despiértate tú que duermes, (¡Despiértate iglesia!) y levántate de los muertos, (Muertos espirituales, se entiende), …y te alumbrará Cristo. (¿Cómo habría de alumbrarle Cristo si usted está dormido o espiritualmente muerto? A través de la revelación, no hay otra.)

…Mirad, pues, con diligencia como andéis, no como necios sino como sabios. (No tiene nada que ver con lo intelectual. El necio es aquel que viendo, no quiere creer; el sabio es el que se atreve a cambiar y, por consecuencia, a crecer.)

…Aprovechando bien el tiempo, (¿En qué aprovecha usted su tiempo?) …porque los días son malos.

Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cual sea la voluntad del Señor.

Usted tiene que asumir que Satanás va a luchar con todas sus fuerzas para abortar, si puede, toda bendición de Dios sobre su vida y lo va a hacer a través de recuerdos sucios, frustración, fastidio, disconformismo y otras tantas sensaciones negativas que en muchos casos han determinado que hermanos débiles en la fe se hayan apartado de la iglesia y de los caminos de Dios.

Si le interesa a usted conocer los frutos de esa obediencia a esa suerte de “letra” que le está pasando el diablo, observe sus vidas hoy; están cien veces peor que antes de conocer y aceptar a Cristo. Entonces nos preguntamos: ¿Cómo no lo ven? ¿Cómo no se dan cuenta???

(Romanos 12: 2)= No os conforméis a este siglo, (Es decir: a este sistema que el mundo ha impuesto como si fuera el único posible) …sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, (Cuidado: no le dice renovación de “su cuerpo”, de sus sentimientos, de sus emociones, de sus ritos o costumbres; le dice: de tu entendimiento, con lo que deja en claro que no es Él el que le renueva, sino que es usted quien decide hacerlo o no.)

…Para que comprobéis cual sea la voluntad de Dios agradable y perfecta. (Dos puntos: 1) La voluntad de Dios se puede y se debe comprobar, no es mera imaginación, suposición, visión fantasmagórica o delirio místico; es algo comprobable. 2) Esa voluntad suya jamás será para algo desagradable o sacrificado. La Palabra dice que es agradable y perfecta. Yo no sé si usted puede entender lo que es perfecto, pero estoy seguro que sí entiende lo que es agradable.)

El tema es: Si usted no llena su mente con la Palabra, el diablo la va a llenar de aspectos negativos. No hay término medio; no hay terreno neutral. El que con Él no recoge, desparrama.

Otra: es indispensable para esto, el perdón. Cuando perdonamos y liberamos a quien nos ha ofendido, le movemos el piso a Satanás. Recuerde que Cristo no se murió cuando le tocó en suerte, sino cuando Él mismo lo decidió; y no lo hizo hasta que perdonó a los que le habían colgado en la cruz. Recién allí dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu.

(2 Corintios 7: 1)= Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.

Cinco aspectos se pueden extraer nítidos de este versículo: primero: tenemos promesas sólidas, firmes, concretas, precisas a nuestra disposición. No por allí, de una manera abstracta, sino real y efectiva.

Segundo: dice que nos limpiemos de toda contaminación de carne. No dice que él nos vaya a limpiar. No puede usted pedirle a Dios que le saque un vicio. Lo que sí puede hacer es pedirle fortaleza para hacerlo, pero el primer paso, lo tiene que dar usted; esa es su parte.

Tercero: también dice que usted tiene que limpiarse de toda contaminación espiritual. ¿Y qué es una contaminación espiritual? Respeto aterrado, casi cabalístico a ritos tradicionales, rutinas religiosas fruto de doctrinas humanas. Eliminar ese temor casi fetichista a cambiar lo que venía haciendo sólo porque sus abuelos y sus padres lo hicieron aunque la Palabra dijera otra cosa.

Usted no puede orar: “Señor, límpiame de toda tradición”, debe orar, diciendo: “Padre, ayúdame a limpiarme de todo lo que no te da gloria”.

Cuarto: Tiene que perfeccionar usted progresivamente su santidad. La santidad no le llegó perfecta.

Quinto: El recurso es el temor a Dios. No suponer que Dios es tonto y va a dejar pasar cualquier cosa sólo porque usted está siendo usado. Dios no negocia con el pecado y mucho menos con la santidad. Usted no PUEDE ser santo. DEBE ser santo porque Él ES santo.

(Salmo 101: 2-7)= Entenderé el camino de la perfección cuando vengas a mí.

En la integridad de mi corazón andaré en medio de mi casa.

No pondré delante de mis ojos cosa injusta. Aborrezco la obra de los que se desvían; ninguno de ellos se acercará a mí.

Corazón perverso se apartará de mí; no conoceré al malvado.

Al que solapadamente infama a su prójimo, yo lo destruiré; no sufriré al de ojos altaneros y de corazón vanidoso.

Mis ojos pondré en los fieles de la tierra, para que estén conmigo; el que ande en el camino de la perfección, éste me servirá.

No habitará dentro de mi casa el que hace fraude; el que habla mentiras no se afirmará delante de mis ojos.

¡Qué riqueza moral tiene este salmo! ¡Cuanta enseñanza para vivir conforme a la voluntad de Dios y no fallar!

1)= El camino de la perfección debe entenderse, no copiarse ni mucho menos reducirse a un método o decálogo de “esto se hace y esto no se hace”.

2)= Es preciso andar en integridad de corazón, sin doble mensaje, mensaje acomodaticio o haciendo “como que”. Es SER por sobre HACER.

3)= Toda cosa injusta que aparezca delante suyo, no la oiga, no la estime interesante ni como información ni como comentario; no la oiga.

49= Debe aborrecer, – al igual que Dios -, la obra de los desviados, lo que no implica aborrecerlos a ellos. Ellos deben ser restaurados. La obra debe destruirse.

5)= No permitirá que los que se han desviado, y usted sabe que así es, ni siquiera se le acerquen. Esto no significa que los condene o los margine. Esto quiere decir que no se convierta en cómplice de ellos.

Puede comprenderlos y entenderlos como ser humano; puedes seguir experimentando afecto desde el punto de vista de la amistad; lo que no puede es seguir compartiendo con ellos mientras estén en pecado, porque si lo hace, conociendo las cosas, usted es cómplice y su juicio también será el suyo.

6)= Toda perversidad que de pronto aparezca en su corazón, (Puede ocurrir, Satanás está activo), sáquela de allí en el nombre de Jesús. Ni se permita gastar un minuto en pensarla.

7)= No conocerá al malvado. Esto no quiere decir que de momento que sepa usted que alguien anda en cosa malvada lo deje de hablar, tratar o saludar. Quiere decir que si bien en lo humano siempre debe estar cerca del equivocado, espiritualmente usted tiene que poner distancia para no contaminarse, ¿Lo entiende?

8)= Al que infama, debe destruirlo en la mala obra; en oración de batalla, sujetando y expulsando toda potestad que opere en su mente.

9)= Al vanidoso y de ojos altaneros… (Son tantos…) …no los ataque, ni mucho menos discuta con ellos. En el plano del espíritu, ignórelos. Están siendo usados y, escucharlos, le puede significar entrar en duda o confusión con resultados que a él no lo perjudicarán, pero que a usted le apagará cada día más.

10)= Los fieles, (Note que dice “de la tierra”, ya que en el cielo todos lo son), no son necesariamente los que van todos los domingos al templo, trabajan en comisiones, diezman, ofrendan y hacen buenas obras. Los fieles, son los que producen para el Reino conforme a la voluntad de Dios.

11)= Dice que el que sirve es que el que anda en el camino de la perfección, no el perfecto. Si busca usted al perfecto, buscará inútilmente toda su vida y nunca encontrará ninguno, ya que ni siquiera usted mismo lo es. Es el que anda, – Como sabe y puede, pero perseverando -, en el camino de la perfección.

12)= Hacer fraude o mentir son sinónimos. Jamás eso dará buen fruto, pese a que muchos lo tienen como una rutina, incluso para trabajar en “la obra”.

(Hechos 2: 39-40)= Porque para vosotros es la promesa, (Para nosotros, hoy y ahora), …para vuestros hijos, (Para su hijo, ese que ni cree, ni va a la iglesia y quizás anda en cualquier cosa hoy y ahora.) …y para todos los que están lejos; (Para ese sector del mundo al que el evangelio del Reino aún no llegó: musulmanes, hindúes, budistas, ateos, agnósticos, brujos, hechiceros), …para cuantos el Señor vuestro Dios llamare. (Él no le declara de antemano a usted a quien llama y a quien no, por lo tanto usted no puede pre-seleccionar a quien le va a predicar y a quien no).

…Y con otras muchas palabras testificaba y les exhortaba, diciendo: sed salvos de esta perversa generación.

Cuando le exhorten, no mire a quien lo hace con ojos bizcos y el ceño fruncido. No se está colocando en juez suyo. Le está diciendo que le ama como Dios le ama y que prefiere darle un par de bofetadas que le piquen el rostro cuando aún está vivo y a tiempo, en lugar de incurrir en la hipocresía de almibaradas frases retóricas de una necrológica cuando ya no hay más tiempo para nada…

Leer Más

Palabra Profética

Hay, dentro del pueblo de Dios, una profunda confusión con respecto a las claves de este ministerio: el profético. Se confunden profecías personales muy parecidas a elaboraciones de espíritus de adivinación, con profecías globales, fruto ministerial con palabra profética, que puede ser recibida por un creyente en el momento debido y para un fin determinado. En este estudio, vamos a ahondar sobre este punto con el fin de conocerlo mejor.

(Hechos 10: 1)= Había en Cesarea un hombre llamado Cornelio, centurión de la compañía llamada La Italiana.

Para que usted se vaya ubicando, le diré que este Cornelio no era un pobre careciente o ignorante, supersticioso y terreno fértil para alguna historieta espiritualoide. Era un militar; tenía cien hombres a su mando, (El equivalente a un teniente coronel de un ejército latinoamericano), es decir: un jefe de batallón.

(2) Piadoso y temeroso de Dios con toda su casa, y que hacía muchas limosnas al pueblo, y oraba a Dios siempre.

Primero: Cornelio era piadoso. No era un hombre cruel, su alma era buena. Segundo: Fíjese que Cornelio era temeroso de un Dios que no le era culturalmente propio. Él había visto o discernido algo de este Dios. Tercero: Dice que hacía muchas limosnas al pueblo, o sea que Cornelio era un hombre que se esmeraba, como muchos se están esmerando hoy en día todavía, en equilibrar la desequilibrada balanza de lo que por este tiempo conocemos como Justicia Social. Cuarto: Dice que oraba a Dios, siempre. Es decir que tenía cierta disciplina religiosa. Sus ojos probablemente no estaban abiertos del todo todavía, pero ya había conocido el valor y el poder de la oración regular y continua.

(Verso 3)= Este vio claramente en una visión, como a la hora novena del día, que un ángel de Dios entraba donde él estaba, y le decía: Cornelio.

Vamos por partes y sin que esto signifique opinión u ofensa a sector u hombre alguno: si un hombre analfabeto de una muy humilde villa de emergencia tiene una visión, hoy día, ¿No habrá inmediatamente una nube de autoridades religiosas que se permitirán tomarle exámenes, tets teológicos y cualquier otra barbaridad por el estilo y hasta puede que se permitan dudar si no tiene sus facultades mentales alteradas?

Ahora bien; si a esa misma visión, en cambio, la tiene un sólido, respetable y conocido profesional del medio, es indudable que el crédito de veracidad que se le dará será mucho, muchísimo mayor, ¿No es así? Usted lo sabe. ¡Dios también lo sabe!

Otra: el hecho de ser la hora novena, (Las tres de la tarde), saca toda sospecha de que el hecho se pueda atribuir a un sueño, una pesadilla post cena o post sobredosis alcohólica.

Una más llamativa: ¿Cómo pudo saber Cornelio, sino por inspiración divina, que quien había entrado donde él estaba, era un ángel? La Biblia no lo especifica. Sencillamente lo supo.

Y una más: el ángel lo llamó por su nombre. Dios le llama a usted por su nombre. Dios nos conoce a todos y a cada uno por nuestros nombres. Es más: dice su Palabra que hasta sabe cuantos cabellos hay en su cabeza…

(Verso 4)= Él, mirándole fijamente, y atemorizado, dijo: ¿Qué es Señor? Y le dijo: tus oraciones y tus limosnas han subido para memoria delante de Dios.

La estructura militar de Cornelio fue el aspecto que le permitió mirar fijamente a su interlocutor. A pesar de ello, sintió temor, un lógico temor humano ante lo desconocido, ante lo sobrenatural.

Cornelio percibió claramente la autoridad que emanaba de esa presencia. Esto es total y absolutamente claro. De otro modo, jamás le habría dispensado, inmediatamente como lo hizo, el tratamiento de Señor, calificativo que en aquellos tiempos no se andaba regalando por allí como acostumbramos ahora.

Esta es para usted: estén sus ojos espirituales abiertos o no, tiene una garantía. Al igual que Cornelio, sus oraciones y limosnas suben a la presencia de Dios, pero en ese orden que él mismo determinó: oraciones y después limosnas. Si le cambia el orden, si modifica las prioridades, Dios no se fija en eso y sigue manteniendo la suya. ¿Y sabe una cosa? Esa es la que juega, no la suya. El evangelio, – dice la Palabra -, es de Jesucristo, no de un tal Pérez, un tal Rodríguez o…un tal Martínez…

(Versos 5 y 6)= Envía, pues, ahora hombres a Jope, y haz venir a Simón, el que tiene por sobrenombre Pedro. Este posa en casa de cierto Simón curtidor, que tiene su casa junto al mar; él te dirá lo que es necesario que hagas.

Así funciona el reino de Dios. Directivas claras, precisas, concretas, detalladas, producto de un trabajo de inteligencia, de una información completa y sujetas a una autoridad que no se puede evadir, que no da el más mínimo margen para la discusión y mucho menos espacio para la rebeldía o la desobediencia.

Le deja a usted dos caminos definidos para optar: usted obedece y cumple, con lo cual sirve, o desobedece y hace su voluntad personal, con lo cual no sirve y se coloca en el carril contrario de la autopista por donde transita el poder de Dios.

(Versos 7 y 8)= Ido el ángel que hablaba con Cornelio, éste llamó a dos de sus criados, y a un devoto soldado de los que le asistían; a los cuales envió a Jope, después de haberles contado todo.

Que extraño que Cornelio, en ningún momento, parecería haber sentido esa duda tan común en el pueblo de Dios contemporáneo: ¿Será de Dios? ¿Será algo mío? Cornelio hizo lo que un soldado fiel debe hacer: obedeció, transmitió las órdenes recibidas y, al igual que como él mismo las recibiera, las detalló completa y ordenadamente para conocimiento de sus subordinados: con total y absoluta claridad. Les contó todo. No se guardó nada.

(Versos 9 al 16)= al día siguiente, mientras ellos iban por el camino y se acercaban a la ciudad, Pedro subió a la azotea para orar, cerca de la hora sexta.

Y tuvo gran hambre, y quiso comer; pero mientras le preparaban algo, le sobrevino un éxtasis; y vio el cielo abierto, y que descendía algo semejante a un gran lienzo, que atado de las cuatro puntas era bajado a la tierra; en el cual había de todos los cuadrúpedos terrestres y reptiles y aves del cielo.

Y le vino una voz: Levántate, pedro, mata y come.

Entonces pedro dijo: Señor, no; porque ninguna cosa común o inmunda he comido jamás.

Volvió la voz a él la segunda vez; lo que Dios limpió, no lo llames tú común.

Esto se hizo tres veces; y aquel lienzo volvió a ser recogido en el cielo.

Pedro buscaba, para orar, un lugar tranquilo, personal; en este caso, al mediodía, la azotea.

Pedro también tuvo una visión. Claro, ¡Pero él era un apóstol! Sin embargo no tuvo una reacción militante de obediencia inmediata como Cornelio. Reaccionó de un modo que hoy quizás denominaríamos como bastante religioso, o legalista si le parece. Dios no lo castigó por eso. Con paciencia, misericordia y firmeza, sólo lo sacudió, lo despabiló, y le mostró que Él es Dios, Padre amoroso, justo, pero máxima jerarquía del Reino.

(Versos 17 al 23)= Y mientras Pedro estaba perplejo dentro de sí sobre lo que significaría la visión que había visto, he aquí los hombres que habían sido enviados por Cornelio, los cuales preguntando por la casa de simón, llegaron a la puerta.

Y llamando, preguntaron si moraba allí un Simón que tenía por sobrenombre Pedro.

Y mientras Pedro pensaba en la visión, le dijo el Espíritu: He aquí tres hombres te buscan.

Levántate, pues, y desciende, y no dudes ir con ellos, porque yo los he enviado.

Entonces Pedro, descendiendo a donde estaban los hombres que fueron enviados por Cornelio, les dijo: he aquí, yo soy el que buscáis; ¿Cuál es la causa por la que habéis venido?

Ellos dijeron: Cornelio el centurión, varón justo y temeroso de Dios, y que tiene buen testimonio en toda la nación de los judíos, ha recibido instrucciones de un santo ángel, de hacerte venir a su casa para oír tus palabras.

Entonces, haciéndoles entrar, los hospedó; y al día siguiente, levantándose, se fue con ellos; y le acompañaron algunos de los hermanos de Jope.

Pedro, apóstol, testigo del ministerio de Jesús, acostumbrado a lo sobrenatural de la vida del reino, se quedó perplejo por la visión. Esto, de alguna manera, se contrapone con este tiempo, cuando en cualquier congregación, ocurre algún tipo de manifestación sobrenatural o milagrosa.

No son pocos los que lo toman tranquilamente, impávidos e inconmovibles se diría; ¿Será madurez cristiana consciente del modo en que opera el Reino de Dios, o cierta incredulidad que los deja en un estado donde todavía están dispuestos a atribuir el milagro a alguna causa natural? Lo más normal, aunque en el fondo no lo sea, sería experimentar una perplejidad parecida a la de Pedro, ¿No es así?

El otro detalle es la mención por parte de los hombres enviados por Cornelio, de su buen testimonio. Eso, para Pedro, indudablemente, tenía mucha mayor validez que su visión o su posible vida espiritual.

Una vida en el Espíritu, necesariamente, tendrá como resultado obvio, como consecuencia obligada, como fruto paralelo, un buen testimonio. Buen testimonio no es una mera cuestión figurativa de “hacer ver como que”, sino precisamente eso: buen testimonio.

(Verso 24)= Al otro día, entraron en Cesarea. Y Cornelio los estaba esperando, habiendo convocado a sus parientes y amigos más íntimos.

Primero: dice que Cornelio los estaba esperando. Y si tenemos en cuenta que en aquella época no había teléfono, correo electrónico, ni fax, Cornelio, – de no ser por el Espíritu -, jamás podría haber sabido si Pedro vendría o se negaría. Pero él lo estaba esperando.

Es más: la Biblia no da mayores detalles previos sobre si Cornelio conocía algo sobre Pedro de antemano o no sabía absolutamente nada. Sin embargo, al convocar a parientes y amigos, demuestra que “algo” le dijo que quien venía, traía algo más que una visita formal, social o de cortesía. El Reino de Dios se acercaba…

(Verso 25)= Cuando Pedro entró, salió Cornelio a recibirle, y postrándose a sus pies, adoró.

Primero: hay que volver a recordar que Cornelio no era un aborigen ignorante dispuesto a comprar espejitos de colores; era un oficial del ejército más poderoso de la época.

Segundo: el impulso humano de adorar al hombre, no es nuevo. Todavía se sigue viendo en el pueblo del señor y ocasiona no pocos tropiezos, sobre todo cuando los “adorados” no reaccionan como lo hizo Pedro:

(Verso 26)= Mas Pedro le levantó, diciendo: Levántate, pues yo mismo también soy hombre.

Pedro ubicó a Cornelio inmediatamente. Hay muchos Pedros modernos que no pueden resistir esa adoración y van postergando, indefinidamente al acto obligatorio de otorgarle toda la gloria a Dios. Aunque se tenga palabra profética.

(Apocalipsis 19: 10)= Yo me postré a sus pies, (Dice Juan con respecto al ángel que se le aparece) …para adorarle. Y él me dijo: mira, no lo hagas; yo soy consiervo tuyo, y de tus hermanos que retienen el testimonio de Jesús. (Aquí el ángel rechaza la adoración pero no como la rehusó Pedro, señalándole a Cornelio que era un hombre igual que él, sino declarando ser su consiervo, un tratamiento que hoy se utiliza en otros niveles.)

(Muchos teólogos, dispuestos a sustentar teorías jerárquicas superlativas dentro de la iglesia, aseguran que el ángel dijo eso a Pedro porque éste era un líder, pero resulta que el añadido de: “Y de tus hermanos que retienen el testimonio de Jesús”, o sea su palabra hablada, (Luego escrita), nos alcanza a todos. ¿Será, entonces, que los ángeles son nuestros consiervos?) …Adora a Dios; porque el testimonio de Jesús, (La palabra), …es el espíritu de la profecía.

No se confunda. El espíritu profético no está únicamente en visiones, diálogos o monólogos de Dios. El espíritu profético se fundamenta en la Palabra. Jamás habrá profecía que no esté avalada por dos o tres testigos: Escrituras estoy diciendo; no personas.

(Versos 27 al 33)= Y hablando con él, entró, y halló a muchos que se habían reunido.

Y les dijo: vosotros sabéis cuán abominable es para un varón judío juntarse o acercarse a un extranjero; pero a mí me ha mostrado Dios que a ningún hombre llame común o inmundo; (Pregunto: ¿No le habrá mostrado el Señor, a usted, esto mismo, todavía?) …por lo cual, al ser llamado, vine sin replicar. Así que pregunto: ¿Por qué causa me habéis hecho venir?

Entonces Cornelio dijo: hace cuatro días que a esta hora yo estaba en ayunas; (¡Epa! ¡Cornelio ayunaba! Y no estamos hablando de que se había olvidado de comerse lo que se acostumbraba a comerse en aquellos lugares a modo de desayuno, o que nadie le había preparado nada. Tenga en cuenta que estaban hablando de las tres de la tarde, y dice aquí que él no había probado bocado)

…Y a la hora novena, mientras oraba en mi casa, vi que se puso delante de mí un varón con vestido resplandeciente. (Paréntesis. Si esto del vestido resplandeciente fuera tomado estrictamente desde el punto de vista literal, seríamos unos hombrecillos más que pasaríamos a dibujar angelitos voladores con sus alitas luminosas. Estos dibujos han sido tan difundidos por el Departamento de Publicidad del Infierno como sus pares diablillos colorados de cola, cuernitos y tridentes.

Esto, indudablemente que no nos alcanza, porque sabemos que Satanás es muy capaz, (La Biblia lo dice), de presentarse como ángel de luz, entonces la confusión podría llevarnos a cualquier parte, ¿No cree? Bien; si en cambio tomamos a ese punto como el resplandor de la gloria de Dios, las cosas comienzan a encajar, porque no podemos ignorar, ya, que el resplandor de la gloria de dios emana siempre de la luz sobrenatural de la revelación.

A esto podemos confirmarlo en Génesis 1. El verso 3 dice que Dios dijo: sea la luz, y fue la luz. Pero en el verso 16, es decir: al cuarto día, Dios hizo a las lumbreras mayor y menor, (El sol y la luna), y como entendemos que Dios no es incoherente ni sus obras son incompletas, tenemos que entender que la primera luz creada fue sobrenatural, no visible y espiritual de la revelación; la otra, simples elementos dispuestos para la luz natural, la que sirve a toda la humanidad para ver por donde anda. Por eso es que Cornelio no dudó)

…Y dijo: Cornelio, tu oración ha sido oída, y tus limosnas han sido recordadas delante de Dios. (Noten que pese a cambiar alguna posición de las palabras en su ocasión concreta, Cornelio mantiene la prioridad de fondo: primero la oración, después la limosna).

Envía, pues, a Jope, y haz venir a Simón el que tiene por sobrenombre Pedro, el cual mora en casa de Simón, un curtidor, junto al mar; y cuando llegue, él te hablará.

…Así que luego envié por ti; y tú has hecho bien en venir. Ahora, pues, todos nosotros estamos aquí en la presencia de Dios, para oír todo lo que Dios te ha mandado.

¡Qué hermoso sería si cada vez que nos reunimos a escuchar el mensaje de la palabra de labios de personas que no conocemos, (O que quizás conocemos demasiado), lo hiciéramos con el mismo espíritu de Cornelio, abierto, confiado, y no para evaluar sus dichos con nuestros postulados humanos y carnales, que en muchos casos están irremisiblemente añadidos a una doctrina!

…Entonces Pedro, abriendo la boca, dijo: en verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas.

¿Cuántas veces hemos leído, escuchado y repetido estas palabras? La palabra ACEPCIÓN, aquí, es la palabra PROSOPOLEPTES, y significa: favoritismo, prejuicio, discriminación, parcialidad, distinción, predisposición, preferencia. ¿Algo de eso podrá acaso encontrarse, hoy, en alguna congregación de la iglesia del Señor? Es probable, y siempre encontraremos a alguien, muy sincero quizás, dispuesto a justificarlo. Lo cierto es que cualquiera de esas actitudes están decididamente en contra de la voluntad de Dios.

(Deuteronomio 10: 17)= Porque Jehová vuestro Dios es Dios de dioses, y Señor de señores, Dios grande, poderoso y temible, que no hace acepción (PROSOPOLEPTES) de personas, ni toma cohecho.

Aquí en Argentina, esta palabra COHECHO, se conoce con una mucho más vulgar y bastante abundante esencialmente en las áreas de la política y la función pública: coima. Y al creyente argentino le resultará casi irreverente que la Biblia diga, como lo dice, que Dios no es coimero. Cabría preguntarse, para poder salir de esta sensación, el saber por qué lo dice.

Lo dice porque queda en claro que Él jamás va a negociar nada a cambio de títulos, honores, influencias, riquezas, subvenciones u otras expresiones de la “generosidad humana”, canjeándolos por posiciones, jerarquías o ministerios. ¡Gloria a su nombre por eso! Por si todavía lo ignora, el siguiente texto le aclara como y en base a qué pautas opera el Reino todavía…

(Verso 35)= Sino que en toda nación, (También en la suya), …se agrada del que le teme y hace justicia.

Aquí nos bastará con recordar que Proverbios 1, dice que el temor a Jehová es el principio de la sabiduría. Y resulta más que obvio que no se está hablando de la sabiduría humana, esa que se cosecha en universidades, institutos y seminarios.

(Verso 36)= Dios envió mensaje a los hijos de Israel, anunciando el evangelio de la paz por medio de Jesucristo; éste es Señor de todos.

Pedro dice que Jesús anunció el evangelio de la paz. ¿Cuántos saben que la única manera de producir paz es a través de una guerra previa? Había una guerra en las regiones celestes contra Satanás y sus huestes. En la cruz, Cristo obtuvo una contundente victoria y ganó la paz para todos nosotros.

Entonces, ¿Me quiere decir usted por qué todavía estamos peleando esa misma guerra con un enemigo que ya está derrotado, y a veces hasta perdemos batallas con él? ¿Será que la iglesia todavía no está lo suficientemente consustanciada EN Cristo como para apropiarse de esa victoria ya conseguida? Lo que sigue, tiene la respuesta:

(Versos 37 y 38)= Vosotros sabéis lo que se divulgó por toda Judea, comenzando desde Galilea, después del bautismo que predicó Juan: como Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y como éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.

Aquí está la clave. Si la iglesia del Señor sigue peleando una guerra que ya está ganada y no alcanza a hacer todos los bienes que hizo Jesús y a sanar a todos los oprimidos por el diablo como Él lo hizo, y cosas aún mayores como Él dijo que habríamos de hacer, pregunto: ¿No será porque aún no acepta del todo abierta y sinceramente ser ungida por el Espíritu Santo y con poder, demasiado entretenida en discusiones internas y teológicas, como paso previo ineludible para apropiarse de toda la promesa? ¡Es el único modo que Dios esté con la iglesia! Y si Dios con la iglesia, ¿Quién contra la iglesia?

(Verso 39)= Y nosotros somos testigos de todas las cosas que Jesús hizo en la tierra de Judea y en Jerusalén; a quien mataron colgándole de un madero.

Aquí hay una hermosa tipología que no sólo corrobora el relato literal e histórico, sino que actúa como verdadera palabra profética sobre este tiempo, tan distinto en lo material pero tan similar en lo espiritual.

El ministerio de Jesús en Judea es el ministerio de su cuerpo, la iglesia en el pueblo, en el mundo, judíos y gentiles. Jerusalén es lo interno, el pueblo religioso, aparentemente creyente. ¿Quién colgó a Jesús en un madero?

(Versos 40 al 42)= A éste levantó Dios al tercer día, e hizo que se manifestase; no a todo el pueblo, sino a los testigos que Dios había ordenado de antemano, a nosotros que comimos y bebimos con él después que resucitó de los muertos.

Y nos mandó que predicásemos al pueblo, y testificásemos que Él es el que Dios ha puesto por juez de vivos y muertos.

Este pasaje consigna con total limpieza y claridad que solamente están facultados para testificar de Cristo en la esfera espiritual, aquellos que han tenido y tienen auténtica comunión personal con Él, no simplemente los que por haber leído algunas cosas y teniendo abundante información acerca de Él, suponen tener mandato para proclamarle.

La Palabra de Dios siempre es profética, por lo que solamente quienes por el Espíritu Santo han recibido revelación profética, pueden anunciarlo con autoridad y con poder. La Palabra misma testifica esto que estoy diciendo:

(Versos 43 al 46)= De éste dan testimonio todos los profetas, que todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre.

Mientras aún hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el discurso. Y los fieles de la circuncisión que habían venido con pedro se quedaron atónitos de que también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu Santo. Porque los oían que hablaban en lenguas y magnificaban a Dios.

Cuatro enseñanzas básicas nos deja este último pasaje: 1) El Espíritu Santo no avisa cuándo va a obrar y de qué modo va a hacerlo. Sencillamente obra.

2) Dice que cayó, no que vino, apareció o pidió permiso a los líderes de los concilios o convenciones de la denominación. Cayó e inundó. Dios es Soberano. Punto.

 3) Los acompañantes de Pedro (Se supone que cristianos sólidos, firmes y para nada religiosos, todavía cometían dos errores que aún hoy están de estilo en la iglesia: hacer acepción de personas y, obviamente, entender que Dios opera sus dones de acuerdo con el status que los hombres convienen en ostentar. Otra vez: Dios es Soberano.

4) Nadie puede dudar, crea como crea, le hayan enseñado lo que le hayan enseñado y haya interpretado como quiera que haya interpretado, que las lenguas son una auténtica manifestación visible del impacto del Espíritu Santo derramado sobre los que creen y anhelan recibirle, pero que no es la única y exclusiva, ya que así como este texto señala que también por esa misma unción ellos magnificaban a Dios, en otras escrituras dice que luego del impacto predicaban (Es decir: profetizaban), la palabra con denuedo.

Denuedo, quiero aclararte, no sólo significa “fuerza” valentía” osadía” y cosas por el estilo. En una traducción mucho más amplia, esta palabra implica carencia de adulteración. Por lo tanto, créame, para predicar un evangelio no adulterado con doctrinas denominacionales, humanistas o filosóficas, no queda otro camino que ser lleno del Espíritu Santo. ¿Lo puede entender?

Reflexión final aunque suene repetitiva, antigua, remanida y muchas veces expresada. Es necesario en el nombre de Jesucristo de Nazaret volver a reiterarla para conocimiento de toda criatura que decida entregar y consagrar su vida a Cristo: Dios es soberano y no acepta limitaciones, métodos ni esquemas fruto de opinión de hombre.

Leer Más

¿Qué te pasa, Iglesia?

Hace algunos años, el cantante y pastor español Marcos Vidal, introdujo en la discografía cristiana una canción que realmente fue inspirada por el Espíritu Santo, aunque luego de oírla, cantarla, aplaudirla y emocionarse hasta las lágrimas con ella, nadie tuvo la idea de ponerla por obra o tratar de modificar el contenido de su letra. Su título era “Cristianos” y expresaba lo siguiente:

Antes le llamaban nazarenos, después cristianos. Hoy no saben como llamar a cada grupo. Hay tantos…Antes al mirarles se decían: “¡Ved como se aman!” Hoy al contemplarnos se repiten: ¡Ved como se separan! ¿Quién sabrá quien de ellos tiene la verdad?

Cómo ha conseguido el enemigo robarnos el terreno, hemos comenzado a hacer murallas olvidando lo primero. Que no hay cristianismo detrás de una careta, si no reflejamos a Jesús, perdemos nuestra meta. Que el que sirve a los demás es el mayor, que el sermón del monte aún está en vigor, que aún existe el buen ejemplo y la humildad de corazón y que no hay vida ni hay iglesia si no hay perdón.

Ojalá el Maestro pueda decir como dijera hace años: “No lloréis, sólo duerme, no está muerta”. ¿Qué te pasa, iglesia amada, que no reaccionas, sólo a veces te emocionas, y no acabas de cambiar?

Antes tenían todo en común y oraban en la noche. Hoy compiten por saber quien tiene mejor casa y mejor coche. Antes morían abrazados en la arena del circo romano, hoy discuten si al orar hay que alzar o no las manos.

Unos creen en profecías y otros no, unos predican la fe y otros el amor, uno habla en lenguas y otro presume de virtud, y el mundo muere, muere, muere sin ver la luz.

Ojalá el Maestro pueda decir como dijera hace años: “No lloréis, sólo duerme, no está muerta”. ¿Qué te pasa iglesia amada, que no reaccionas, sólo a veces te emocionas y no acabas de cambiar?

Jesús se levantó de la muerte, ¿Y acaso a ti no habrá quien te despierte?

Hermosa canción. Ya lo conocí allá por los años noventa y ocho o noventa y nueve, más o menos; o quizá algo antes, no lo recuerdo. Lo que sí sé es que hasta hoy, lo que esta letra expresa, que es estricta verdad, desde los púlpitos, no ha pasado de ser “vana palabrería”.

Ahora le pregunto: ¿Cuántas veces ha oído, donde quiera que usted se congregue, (Si es que se congrega), sobre la necesidad de mantenerse fiel a la sana doctrina? Disciplinas, sanciones y hasta expulsiones ha habido por lo que determinados grupos han decidido respecto a supuestas transgresiones a esta regla.

Claro que, hermenéuticamente, esto es total y absolutamente correcto, pero en la vía de los hechos concretos, no siempre es así. Porque en muchos lugares, la sana doctrina bíblica ha pasado a un segundo plano y ha sido reemplazada por una serie de requisitos producto de disposiciones, reglas y estatutos dictados en lo interno por la denominación.

 Y la obligación de respeto, para sus miembros, pasa a ser más – reitero -, para lo que ha sido dispuesto por los hombres que para lo que la Biblia dice. Está comprobado y probado que, de cada cien expulsiones de una congregación, noventa han sido por transgredir disposiciones denominacionales y las otras diez por pecados contra Dios.

En este estudio quiero entregarte, a partir de lo expresado por Pablo a Tito en el marco de su carta, los auténticos requisitos para el cuidado de la sana doctrina, cimentando de este modo lo que debe ser cimentado: el respeto fiel a la Palabra de Dios y destruyendo, al mismo tiempo, todo agregado, enmienda o tergiversación que el diablo, a través del espíritu humanístico puede haber incluido allí como bases para una sana doctrina.

(Tito 2: 1)= Pero tú habla lo que está de acuerdo con la sana doctrina.

Aprenda: No es el producto de sus buenas ideas, de filosofías o de pensamientos extravagantes lo que usted debe hablar. Por inteligente y perspicaz que usted pueda ser, lo que debe hablar y predicar es la Palabra de Dios, que dicho sea de paso, es lo suficientemente viva y eficaz como para no regresar vacía sin su “ayuda”. Cuidado: no le estoy diciendo que la Palabra está viva. Si fuera así, algún día moriría. Le digo que la Palabra de Dios es viva.

(2) Que los ancianos sean sobrios… – ¿Qué es la sobriedad? En muchas congregaciones suele confundírsela con solemnidad, concierta estampa de sacerdote en pleno ritual y hasta un compendio de formas de vestirse o de no vestirse para ministrar.

El caso es que la palabra SOBRIOS, o mejor dicho: SOBRIAMENTE, en el original es la palabra SOPHRONOS, que viene de SOZO, que quiere decir “Salvar” y de PHREN, que es “La mente”.Este vocablo es un adverbio que se aplica a un actuar responsable, sensible, prudente, a conservar el auto control y estar en plena posesión de las facultades intelectuales y emocionales. Ser sobrio, en suma, no es ser de cera o de granito; es ser responsable.

…Serios… –  Atención con esto, por favor. Todos los que suponen que ser serios es no reírse, o ni siquiera sonreírse, están totalmente equivocados. Y lo digo porque, aunque a usted le parezca ridículo, todavía en algunas congregaciones evangélicas, reírse dentro del templo, está considerado como “pecado de irreverencia”. ( !!)

La seriedad no es un pariente cercano del rostro de vinagre, ajo o limón. La seriedad es, sí, pariente cercano de la integridad. Ser serio es, por ejemplo, tener un solo mensaje, una sola teología, un solo discurso interno, predicar lo que es rhema, (Revelación) en nuestra vida y que, por supuesto, no tiene nada que ver con posturas acomodaticias tendientes a quedar bien ante los hombres, omitiendo a veces, ex profeso, lo que Dios dice al respecto y que no siempre es tan elegante, suave o melodioso.

… Prudentes… – Aquí también se han confundido bastante las cosas. Suele confundirse la prudencia con la pasividad o, lo que es peor, con la permisividad. Con un “por las dudas, no digo nada”.

La prudencia es y será producto del discernimiento y servirá para decir y hacer todo lo que haya que decirse y hacerse de la mejor manera, con el mayor cuidado y respeto, y priorizando el máximo objetivo de Dios: restaurar en amor, pero sin dejar de hacer o decir nada de lo que el Señor ha dispuesto para amonestar o exhortar.

…Sanos en la fe… ¿Qué es una fe sana? Una fe sana es una fe que tiene en cuenta que el hombre pecador no es una fiera sanguinaria merecedora de ser fusilada, sino una víctima, ya sea por ignorancia o debilidad, de la monstruosidad del pecado y sus gestores.

En suma: un pecador es exactamente eso que era usted antes de conocer a Cristo. Fe sana, es fe noble, auténtica, visible o real; sin posiciones altisonantes ni religiosas. Sólo fe como la de un niño; sin adornos intelectuales, filosóficos, psicológicos ni sociales. Apenas fe. Nada menos…Pero atención: decir que necesitamos “fe sana”, es decir también que puede existir una fe “enferma”.

…Sanos en el amor… – Esto también nos está diciendo que hay amores enfermos. Y convengamos que si hay algo de Dios que el diablo ha conseguido bastardear bastante, eso es el amor. Esto obedece a dos factores muy específicos.

1)= Haber sido estafados o engañados por haber brindado alguna vez amor puro.

2)= Que la gente pueda confundir ese amor con alguna otra cosa parecida, que a veces lleva el mismo nombre, pero que no se le parece en nada y que trae un sinfín de problemas, explicaciones, etc. El amor sano, es eso: Amor Sano. Dios lo sabe, y allá los hombres si la impureza de sus corazones los hace suponer o imaginar otras cosas.

…Sanos en la paciencia… – Hay paciencia enferma. De esto no voy a hablar demasiado, pero: ¿Conviene usted conmigo que el ochenta por ciento de los problemas y desacuerdos que se producen dentro del cuerpo de Cristo, ocurren por falta de amor y, principalmente, por falta de paciencia?

Recuerde que no tenerle paciencia al que ha nacido de nuevo y comienza a crecer, es olvidarnos de donde estábamos nosotros mismos antes de venir, un día, a los pies del Señor. El problema es que usted se puede olvidar, pero el Señor no se olvida…

(Verso 3)= Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte; – Las religiones, – y cuando son oficiales, mucho peor -, han derivado tanto hacia lo físico y lo estético este punto, que han obtenido un resultado que me obliga a una pregunta: ¿Cuántas ancianas gozosas, serenas y llenas de paz conoce usted, y cuantas adustas, malhumoradas, irritables y hasta amargadas?

En el resultado que encuentre, puede decir o no: ¿Qué te pasa iglesia amada? Cuidado: reverencia en el porte, no es una falda de color negro que va de la cabeza a los pies, pañuelo en la cabeza que sólo deja al descubierto una parte de un rostro que parece lavado con cloro, que es como aquí llamamos al agua de lavandina.

Tampoco es una visión de labios cadavéricos y ojos sufridos de mártir sacrificado. Porte reverente es estar bien plantada sobre sus pies, mujer, y fundamentalmente, apartada de toda reacción de jueza de la inquisición que muchas por allí pueden adoptar porque creen que así debe ser y que la edad les otorga credenciales para eso.

…No calumniadoras… – ¡Oh, la calumnia! Nos ofende que alguien suponga que dentro de la iglesia existe la calumnia. Pero el problema es que la Biblia, no yo, dice que sí, y que si bien la calumnia no es patrimonio de las ancianas, si Pablo lo advierte, es porque al menos, no deben estar exentas.

Hermana amada: su función en la iglesia no es criticar lo nuevo que no entiende y, mucho menos, inventar episodios tendientes a desmejorar la imagen de los que desean innovar. Su labor es respetar y enseñar a respetar la voluntad de Dios, que como todos sabemos, es una y no cambia por más que los años pasen; es el mismo ayer, hoy y siempre.

…No esclavas del vino… – ¡Un momento! ¿Alguien podrá imaginarse a una viejecita borracha como una cuba dentro de un templo? Mire; yo no me lo imagino, claro está, pero es así nomás como está escrito y, supongo, Pablo debía saber lo que estaba haciendo, no cree? Al menos eso es lo que se evidencia a lo largo de todo su ministerio y no vamos a pensar que se equivocó o exageró precisamente en esto porque no nos cierre a nosotros.

…Maestras del bien… – Muy bien; ser maestra del bien no le da a usted credenciales, tampoco, para andar por allí dándole órdenes a todo el mundo sobre lo que a usted le parece que se debe o no se debe hacer. Ser maestras del bien es tener la sabiduría de Dios para acercar el consejo o la palabra justa a quienes se la pidan.

A propósito de esto, Pablo le dice a Timoteo en su primera carta, capítulo 3, versos 8 y 9, algo relacionado con los diáconos: honestos, sin doblez, (Esto es: sin compromisos), no dados a mucho vino, no codiciosos de ganancias deshonestas y que guarden el misterio de la fe, con limpia conciencia.

(Verso 4)= Que las ancianas enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos. –Pero, ¿Cómo? ¿Es necesario que las mujeres mayores deban enseñar a las más jóvenes algo tan elemental como es amar a sus maridos e hijos? La experiencia de la problemática de este tiempo nos dice que sí. Que hay muchísimos maridos e hijos, hoy, que están bien alimentados, bien atendidos, bien protegidos y, en el caso matrimonial, hasta con una vida sexual satisfactoria, pero que no necesariamente son bien amados.

(Verso 5)= (Que las ancianas enseñen a las más jóvenes) …a ser prudentes, – Y otra vez prudentes, y no pasivas o permisivas. Esto significa literalmente un viejo adagio vigente: que cuando en un gallinero la única voz que se oye es la de la gallina, el resultado es UN huevo, es decir: un fruto. Pero que cuando la voz más fuerte es la del gallo, es implica que un grupo numeroso de gallinas han depositado sendos huevos, lo que equivale a decir: mucho fruto.

…Castas… – Muchos, decepcionados por doctrinas humanas de religiones culturales y oficiales, cuando rompen con ellas, no están dispuestos a acatar nada de lo que esas doctrinas decían. Cuidado: no debemos olvidar que el arma preferida de Satanás es mezclar las perversas mentiras con las santas verdades. La castidad, por ejemplo, es una santa verdad. Dios no cambió de idea, no acepta la fornicación y su idea sublime y hermosa del sexo como algo “bueno en gran manera”, no es una puerta abierta a la promiscuidad, el sexo libre y viva la pepa.

Mucho menos a lo que ahora se ha dado en llamar: “conductas sexuales personales y privadas”. Para Dios no hay una conducta sexual personal y privada; hay una conducta sexual ordenada para goce y procreación, en ese orden, pero también para preservación moral y física de toda su creación y mucho más de aquellos        que han decidido – en Cristo -, pasar a formar parte de su familia real. No se trata de asexualidad, puritanismo, autodisciplina o pacatería barata; se trata de santidad, orden y obediencia a tiempos y formas divinas.

…Cuidadosas de su casa… – ¡Ah, no, hermano! Yo en este punto estoy perfecta. Barro, encero, limpio, cocino, plancho, coso, lavo, bordo, remiendo, tejo y encima trabajo afuera. Yo cuidado bien mi casa, ¡Sí señor!. Mire hermana: cuidar su casa no se limita a higienizarla. El concepto “casa”, aquí, es el concepto Familia. A veces, hay familias descuidadas precisamente por el exceso de celo en la higiene de la vivienda. Y en otras ocasiones, el mismo descuido se produce por exceso de trabajo para la iglesia.

…Buenas… – Escúcheme bien: está diciendo “buenas”, no tontas, esclavas o sumergidas a la prepotencia machista de alguien o algo peor. La bondad, (Recuerde a Jesús), jamás deberá ser confundida con otros adjetivos. Jesús no puede decirse que fuera un hombre malo, (Aunque Él rechazara ser llamado “maestro bueno”), sin embargo, no hay indicio alguno que permita adjetivarlo del modo en que le di a entender, ¿Se da cuenta?

…Sujetas a sus maridos… (Recuerde la comparación con el gallinero) …para que la palabra de Dios no sea blasfemada… – ¿Usted me quiere decir que el no cumplimiento de alguno de estos requisitos, podrían llegar a representar o significar una blasfemia? Yo no. Dios, me parece que sí lo está diciendo.

Una palabra que está en 1 Corintios 14:34 ha dado origen a diversas interpretaciones: Las mujeres callen en la congregación. Eso es ley. Toda ley no derogada por el nuevo pacto, sigue en vigencia. Pero cuando se dice que ahora ya no hay judío ni griego, ni esclavo ni libre, ni varón ni mujer, resulta más que notorio que Cristo cambió esto. De hecho, andan por el mundo infinidad de ministerios liderados por siervas de Dios que han sido y siguen siendo de enorme bendición. ¿Qué pasaría si ellas hubieran sido obligadas a callarse? ¿No le han bendecido alguna vez, hermano, mensajes, enseñanzas o sencillamente la unción de algunas de ellas?

(Verso 6)= Exhorta asimismo a los jóvenes a que sean prudentes; – Sobre la prudencia ya hablamos, pero aquí cabe aclarar que esto tenía una connotación muy particular, ya que Tito era un joven muy similar a los que debía aconsejar y guiar. Pero mire lo que dice después:

(Verso 7)= Presentándote tú en todo como ejemplo de buenas obras; – ¡Epa! ¿Usted se da cuenta lo que le arroja encima Pablo a Tito? ¿Se da una idea lo que significa para un joven como Tito, el tener que convertirse en un modelo visible de comportamiento para que todos los demás lo tomen como una referencia de vida? ¿Se imagina si el pastor le cede a usted el liderazgo de los jóvenes sin otra condición que la misma que Pablo le coloca a Tito? ¿Se animaría usted?

Es que para el apóstol, las cosas estaban sumamente claras. Quien creyera haber sido levantado como líder, tendría que tener en claro su mayor responsabilidad: la de ser modelo, se tuviere la edad que se tuviere. No hay escalafones en la ruta del evangelio. Se es o no se es. A propósito de esto, en 1 Timoteo 4:12, Pablo le dice a su discípulo que …Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza. Y pensar que hay hermanitos por allí que andan detrás de liderazgo de jóvenes solamente con la intención de deslumbrar a las hermanitas que allí se reúnen…

El versículo siete finaliza diciendo: …En la enseñanza mostrando integridad, seriedad, (8) palabra sana e irreprochable, de modo que el adversario se avergüence y no tenga nada malo que decir de vosotros. – Cuando habla de integridad para la enseñanza, habla de un solo discurso, lo contrario de lo que se ve en gran cantidad hoy día, cuando para quedar bien con dos sectores fieles, sinceros, pero en pugna por esto de seguir tradiciones o removerlas y cambiar estructuras, muchos maestros, incapaces de jugarse por falta de auténtica convicción, elaboran un doble discurso que les permitirá, suponen, quedar bien con los unos y con los otros.

Ser serios, lo dijimos, no es andar todo el día con rostro de “me duele un callo”; ser serio es tener una sola palabra. Eso, y no otra cosa, es lo que hace avergonzar al diablo, que de íntegro y veraz no tiene nada, ni siquiera esencia, y le impide acusar a los santos. Sin embargo, Pablo es mucho más concreto con Timoteo al respecto. En 1 Timoteo 6:3-5, le dice: Si alguno enseña otra cosa, y no se conforma a las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo, y a la doctrina que es conforme a la piedad, está envanecido, nada sabe y delira acerca de cuestiones y contiendas de palabras, de las cuales nacen envidias, pleitos, blasfemias, malas sospechas, disputas necias de hombres corruptos de entendimiento y privados de la verdad, que toman la piedad como fuente de ganancia (¡Epa!) Apártate de los tales.

(Verso 9)= Exhorta a los siervos a que se sujeten a sus amos, que agraden en todo, que no sean respondones; – ¡Qué importante sería si los creyentes tuviéramos en cuenta esta exhortación! ¿No cree? Usted me dirá: ¡Bueno! Pero es que hay amos (Hoy jefes o patrones), que son verdaderos “negreros” y se abusan, oprimen y exprimen a sus empleados. Es cierto; los hay y varios, pero nosotros debemos cumplir con nuestra parte de obediencia a la voluntad de Dios y lo otro, la respuesta o la reciprocidad o el cambio abrupto de situación, déjesela a Él, que no conoce cosa imposible de hacer y que es fiel a una palabra que Él mismo nos deja: …Dios siempre protege a su ungido.

En Efesios 6:5-8, Pablo es aún más claro: Siervos, obedeced a vuestros amos terrenales con temor y temblor, con sencillez de vuestro corazón, como a Cristo; ni sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino como siervos de Cristo, de corazón, haciendo la voluntad de Dios; sirviendo de buena voluntad, como al Señor y no a los hombres, sabiendo que el bien que cada uno hiciere, ese recibirá del Señor, sea siervo o sea libre. Esto continúa señalando:

(Verso 10)= No defraudando, sino mostrándose fieles en todo, para que en todo adornen la doctrina de Dios nuestro salvador.

No hay que ser demasiado suspicaz, profundo o instruido teológicamente para darse cuenta que la base doctrinal del cristiano es, antes que ninguna otra cosa, reflejar en todo el carácter de Cristo. Cualquier otra cosa podrá ser buena o interesante para agregarla, pero nunca para otorgarle prioridad.

Cuando el señor en persona, luego de puntualizarnos que somos al de la tierra, (La Iglesia), nos asegura que somos luz del mundo inconverso: (Mateo 5:14-16)= Vosotros sois la luz (Que es como decir: La Revelación) del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.

(Verso 11)= Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres.

Es indudable que aquí encontramos la verdadera base de la más sana doctrina: la gracia. Cualquier contaminación al respecto, en casos, hasta puede rozar la blasfemia o la herejía. En su carta a los Romanos, capítulo 5 y versículo 15, Pablo aclara: Pero el don no fue como la transgresión, porque si por la transgresión de aquel uno murieron los muchos, abundaron mucho más para los muchos la gracia y el don de Dios por la gracia de un hombre, Jesucristo. En 1 Timoteo 2:3, mientras, el mismo panorama es visto desde otro ángulo: Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan el conocimiento de la verdad.

(Verso 12)= Enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente.

Primero: no se trata de batallar contra la impiedad, sino de renunciar a ella. Segundo: no se trata de pedirle a Dios, de clamarle al Padre que nos saque los deseos mundanos cualquiera que ellos sean, se trata de tomar la decisión de renunciar a ellos. Tercero: dice que vivamos sobria, justa y piadosamente en este siglo, es decir: en este sistema gubernamental del cual formamos parte, pero al que no pertenecemos en esencia. En 1 Timoteo 3:12, dice: Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución.

(Verso 13)= Aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.

En el peor momento de su ministerio, Pablo se afirma en la promesa cumbre de la segunda venida del Señor. En 2 Tesalonicenses, Pablo, hablando del resplandor (La gloria), de esa venida, señala que, además de todo lo que sabemos, servirá para manifestar al inicuo, aludiendo al anticristo y a todas las fuerzas del mal.

(Versos 14 y 15)= Quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.

Esto habla y exhorta y reprende con toda autoridad. Nadie te menosprecie.

El propósito de la obra redentora de Cristo era crear para sí un pueblo propio, liberado del pecado y celoso de buenas obras.

En estas recomendaciones básicas de Pablo se basa y fundamenta la solidez de la iglesia del Señor. El capítulo 3 añade algunas cosas que no sólo son vigentes, sino obligatorias dentro de lo que podríamos denominar como la “rutina eclesiástica”.

Que nos sujetemos a nuestros gobernantes y autoridades, obedeciendo sus disposiciones. Esto le da un cachetazo a la idea de una iglesia subversiva y guerrillera como muchos han imaginado. Una vez que el gobernante está allí, nuestro mandato es sujetarnos y obedecer.

Eso sí; donde debemos extremar todo nuestro cuidado y esfuerzo espiritual, tanto en oración como en ayuno, intercesión y guerra, es ANTES que esa autoridad llegue al poder. No se olvide que Dios creó los sistemas de gobierno, las funciones, los sistemas gubernamentales y que es por eso que la Biblia dice que las eminencias están permitidas por Él.

Eso sí; al hombre que va a gobernarlo a usted, en el marco de una república democrática como la nuestra, lo elige usted en una íntima decisión. O vota un ídolo, o vota por presión publicitaria, o vota por disciplina partidaria, o vota ideológicamente, o vota según su análisis de plataformas y objetivos, no hay demasiada variedad.

La variante que todavía la iglesia no parece haber puesto en práctica, es, quizás, lo que un cristiano siempre debería haber hecho: entregarle al Señor esa decisión, orar, descansar en Él y, llegado el momento, hacer aquello que nos produzca paz aunque en todo lo demás no tenga absolutamente nada que ver con lo que puede haber sido nuestras normas y costumbres humanas; allí está la clave.

Nos recomienda no difamar. ¿Será que Pablo intenta decirnos que dentro de la iglesia puede haber – por algún interés determinado -, difamación? La mansedumbre que nos sugiere no implica un estado de mariposa escuálida, pasiva y estoica; ser manso, – por ejemplo -, no ser “pólvora”, contar por lo menos hasta cien antes de enloquecerse y fundamentalmente, pensar antes de hablar.

Nos retrotrae al tiempo que vivíamos sin Cristo: insensatez, rebeldía, extravío, esclavitud al mandato de los sentidos, malicia, envidia, resentimiento en todos y contra todos, y como, luego, Él nos regeneró y nos renovó. (La palabra que usa aquí es ANAKAINOSIS y es una combinación de ANA, que quiere decir “otra vez” y KAINOS, que significa “nuevo”. El resultado global del término denota: restauración, transformación, un cambio de corazón y vida).

Los versículos 9, 10 y 11 de este capítulo, son, sin embargo, un alerta que nadie que pretenda consolidar una iglesia sólida, puede desconocer. Un llamado vibrante, casi desesperado en el marco de tanto esfuerzo humanístico olvidado del fundamento del evangelio: las almas perdidas. Un grito, un alarido de fe que muy bien puede traducirse en ese interrogante planteado en el título de este mensaje: ¿Qué te pasa iglesia amada?

(Tito 3: 9)= Pero evita las cuestiones necias y genealogías (No se ponga usted a discutir necedades) …y contenciones y discusiones acerca de la ley; (¿Me pongo pantalones o no me pongo pantalones? ¿Predico de saco y corbata o puedo predicar de camisa y campera? ¿Uso taco alto o no uso taco alto? ¿Me pinto los ojos o no me pinto los ojos?) …porque son vanas y sin provecho.

El tema antiguo de las genealogías, tipología de elucubraciones teológicas pragmáticas actuales, preocupa a Pablo y lo lleva a poner sobreaviso también a Timoteo. En ambas cartas le señala que de ninguna manera pierda su tiempo – o permita que se pierda -, discutiendo tonterías. El mundo quiere encontrar lo que necesita. Lo que el mundo necesita, está en la iglesia. Pero la iglesia a veces no se lo da porque está demasiado ocupada discutiendo cuestiones doctrinales internas, ¿Se da cuenta?

(Verso 10)= Al hombre que cause divisiones, después de una y otra amonestación, deséchalo.

Cuidado: preste atención y después no diga que no se lo dije: al hombre que hace lo que aquí dice que hace, …después de amonestarlo una y otra vez, deséchelo. Esto no quiere decir que si uno anda haciendo lo que no debe, sin hablar con él porque no le gusta dar la cara, le pegue un garrotazo por la nuca para sacarlo del paso pensando, por allí sinceramente, que dios está respaldando su accionar. El mundo ha reconocido cabalmente que ir de frente, no es para cualquiera. Bárbaro; así es nomás; pero hay un punto importante: Un cristiano no es un cualquiera, ¿De acuerdo?

(Verso 11)= Sabiendo que el tal se ha pervertido, y peca y está condenado por su propio juicio.

Un hombre que causa divisiones es alguien que sigue su criterio personal sin considerar el de los demás. Se adscribe obstinadamente a una opinión caprichosa y amenaza la unidad de la iglesia. Un individuo así debe ser corregido; y si no hace caso, debe ser dejado a un lado.

(Romanos 16: 17)= Mas os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de ellos.

Esto último merece una reflexión, ya que ha sido el texto que ha dado origen a sanciones internas dentro de las denominaciones. La palabra no habla de su doctrina denominacional; la Palabra habla de la doctrina del evangelio de Jesucristo, único, indivisible, inalterable y ungido por el Espíritu Santo, por lo tanto, apto para ser entendido por revelación, de una sola manera.

Leer Más

Cuando el Rey Viene

Venimos una y otra vez a gastar dinero en campañas, seminarios, conferencias. ¿Seremos restaurados? ¿Será que se levantarán apóstoles y profetas en el mundo? ¿Será que entre nosotros hay quien tenga suficiente hambre como para pagar el precio y conseguir la verdadera palabra de Dios para estos días?

El pueblo está sediento. Amós dice que en los últimos días viene un hambre tremenda, pero no es un hambre de comida, es hambre de una palabra que traiga solución práctica para la problemática cotidiana.

(Lucas 1: 5-17)= Hubo en los días de herodes, rey de Judea, un sacerdote llamado Zacarías, (Zacarías significa “Dios recuerda”) …de la clase de Abdías; su mujer era de las hijas de Aarón, y se llamaba Elizabet. (“Consagrada a Dios”) Ambos eran justos delante de Dios, y andaban irreprensibles en todos los mandamientos y ordenanzas del Señor. Pero no tenían hijo, porque Elizabet era estéril, y ambos eran ya de edad avanzada. (Esta es una hermosa tipología de Dios, esposo, y la iglesia, Elizabet, sólo que en este caso es una iglesia sin frutos.)

Aconteció que ejerciendo Zacarías el sacerdocio delante de Dios según el orden de su clase, conforme a la costumbre del sacerdocio, le tocó en suerte ofrecer el incienso, entrando en el santuario del Señor.

Y toda la multitud del pueblo estaba fuera orando a la hora del incienso.

Y se le apareció un ángel del Señor puesto en pie a la derecha del altar de incienso.

Y se turbó Zacarías al verle, y le sobrecogió temor.

Pero el ángel le dijo: Zacarías, no temas; porque tu oración ha sido oída, y tu mujer Elizabet te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Juan.

Y tendrás gozo y alegría, y muchos se regocijarán de su nacimiento; porque será grande delante de Dios. No beberá vino ni sidra, y será lleno del Espíritu Santo, aún desde el vientre de su madre.

Y hará que muchos de los hijos de Israel se conviertan al Señor Dios de ellos.

E irá delante de Él con el Espíritu y el poder de Elías, para hacer volver los corazones de los padres a los hijos, y de los rebeldes a la prudencia de los justos, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto.

Aquí vemos que Dios, en los últimos días, en la orden del incienso, cuando está la restauración de la alabanza, va a dar a luz un movimiento profético que ha de preparar los corazones del pueblo para recibir al rey. Estoy hablando de un corazón, de una disposición, para recibir al rey, pero no de un rey que viene para buscar la iglesia, sino de un rey que viene para ser Señor de la iglesia.

Todo movimiento profético nace en el altar de la adoración; vemos que el movimiento profético viene para retornar el corazón de los padres a los hijos y de los hijos a los padres; viene a buscar la motivación correcta de cada cobertura con su pueblo para que se unan según las coyunturas y cada miembro aporte la parte que le corresponde para llegar a la medida del varón perfecto y no ser llevado por doquiera por cualquier viento de doctrina que viene a nuestras vidas.

Dicen que es un movimiento profético. Muchos debaten teológicamente, debaten escatológicamente. ¿Será que Elías viene? ¿Será que Moisés viene? ¿Quién será que viene? Ahí dice claramente que no es Elías el que viene sino uno tras el espíritu de Elías.

 Viene con el poder que tenía Elías; no viene con las ropas que tenía Elías, no viene en la carne de Elías; viene tras el mismo espíritu, con la misma función, con la misma unción, con el mismo poder, con el mismo propósito; Elías fue levantado para hacer que el rey Acab volviera a su pueblo y así unir el corazón de los padres con los hijos.

(Malaquías 4: 5-6)= He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día de Jehová, grande y terrible. Él hará volver el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con maldición.

¿Cuántos han visto un poquito de maldición, últimamente? Muchos debaten, debaten y debaten. Vamos a Mateo capítulo 11. Todo lo que Dios hace de forma singular en el Antiguo Testamento, se convierte en algo plural en el Nuevo Testamento.

Él comienza con una semilla y termina con fruto; él tenía un altar, ahora son muchos altares; él tenía un templo, ahora es un cuerpo con muchos miembros. Era una vez al año y ahora es a cualquier hora y en cualquier parte donde usted levanta sus manos. Estamos viviendo en un tiempo de multitud plural en el cuerpo de Cristo.

(Mateo 11: 12-14)= Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos (Note que dice DE los cielos y no EN los cielos) …sufre violencia, (La violencia se sufre en la tierra y no en el cielo. ¿Cuántos saben que ese reino del que se habla aquí, está aquí, parado firme al lado suyo? Es el Reino de Dios, es la Iglesia.)

…Porque todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan. Y si queréis recibirlo, él es aquel Elías que había de venir. (Aquí vemos a Cristo aplicando, espiritualmente, la enseñanza de que Él era el Elías que había de venir.

Ahora vamos a Mateo 17. Estoy solamente confirmando que lo que viene es un movimiento profético y que la señal del movimiento profético es la preparación para la venida del rey. Para que cuando se grite: “¡Atención! ¡Viene el Rey!”, el pueblo esté preparado.

(Mateo 17: 11)= Respondiendo Jesús, les dijo: a la verdad, Elías viene primero, y restaurará todas las cosas. (¿En qué quedamos? Acaba de decir que vino en el cuerpo de Juan y ahora dice que va a venir? ¿Cómo es esto, vino o viene?)

…Mas os digo que Elías ya vino, (¡No se entiende! ¿Será que vino, viene o vendrá? Muy sencillo: Fue, es y siempre será; es un espíritu profético, que siempre prepara al pueblo de Dios para recibir el señorío del Espíritu Santo.)

Yo quiero mostrar cuatro corazones que Dios quiere restaurar en esta hora. Para ello quiero usar la tipología de David. David, siendo rey, una vez, cuando Absalón hizo una contienda contra él, él se separó de su ciudad y luego tenía que volver a Jerusalén una vez que Absalón había muerto. Quiero comparar la venida del rey a Jerusalén con la venida de nuestro rey a nuestra Jerusalén.

(2 Samuel 19: 10-12)= Y Absalón, a quien habíamos ungido sobre nosotros, ha muerto en la batalla. ¿Por qué, pues, estáis callados respecto de hacer volver al Rey? Y el rey David envió a los sacerdotes Sadoc y Abiatar, diciendo: hablad a los ancianos de Judá, y decidles: ¿Por qué seréis vosotros los postreros, (Los últimos), en hacer volver al rey a su casa, cuando la palabra de todo Israel ha venido al rey para hacerle volver a su casa? Vosotros sois mis hermanos; mis huesos y mi carne sois. ¿Por qué, pues, seréis vosotros los postreros en hacer volver al rey?

Noten que el pueblo quiere al rey y quien lo dificulta es el liderazgo. ¿Por qué vamos a ser los últimos en permitir que Cristo venga con todo su señorío, con todo su poder, y con una motivación pura para el evangelio de Dios? ¿Por qué?

Alegóricamente, a través de la vida de David, vemos que las trompetas están preparando un pueblo, porque el movimiento profético nos habla de unas trompetas futuras, habla de las voces como de trompetas, de una iglesia profética que anuncia la pureza del corazón de Dios y que anuncia el poder de Dios y lo revela con excelencia, en prosperidad, en salud, en poder; una iglesia gloriosa, que no es intimidada, que sabe caminar a nivel de dimensión sobrenatural; una iglesia que no es movida por espectáculo, una iglesia que produce los frutos del principio del Reino de Dios.

Noten, un poco antes, el verso 8, dice: …Entonces se levantó el rey y se sentó a la puerta, (La puerta, aquí, habla de alabanza, de autoridad), …y fue dado aviso a todo el pueblo, diciendo: he aquí el rey esta sentado a la puerta. Y vino todo el pueblo delante del rey; pero Israel había huido, cada uno a su tienda.

¿Qué acontece? Que por las motivaciones impuras en el cuerpo de Cristo, por la división y la subdivisión de la iglesia, cada uno anda en su propia casa, cada uno buscando su propia solución porque no hay unidad en el cuerpo de Dios.

División, contienda, sectorización, nacionalismo; todo eso se está levantando contra el poder de Dios en esta hora. Muchos de nosotros no entendemos el verdadero propósito de Dios. Somos insensibles al Espíritu de Dios. Podemos estar ministrando en el Espíritu por media hora corrida y en un momento dejar caer el Espíritu y seguir ministrando media hora más sin Él sin darnos cuenta.

Aquí vamos a ver que la destrucción siempre viene de adentro. Estamos hablando de las manifestaciones de la carne. Absalón significa “carne”, la palabra dice “Hemos ungido sobre nosotros a Absalón”. Hemos preferido la carne, hemos preferido el espectáculo, hemos preferido las estrellas en el cuerpo de Cristo, hemos preferido los letreros de Neón, y los grandes títulos; hemos preferido todo el folklore del evangelio, pero hay un poder que todavía falta ser manifestado. Ese poder que es el poder eterno, que siempre ha sido igual, es el mismo ayer, hoy, mañana y siempre; ¡Es el poder del evangelio de Dios!

Dice allí ese verso: “hemos ungido a Absalón sobre nosotros.” Dios no lo puso, ellos lo ungieron. No podemos seguir con este tipo de espíritu en la iglesia. Es tiempo que todos lleguemos a un nivel de madurez.

Nosotros somos idólatras por naturaleza y causamos que los ministros caigan en impureza de motivación, porque siempre perseguimos espectáculo. Nunca se pierda usted lo divino buscando lo espectacular. A veces Dios no está en el fuego ni en el terremoto. Cuatro tipos de terrenos.

(2 Samuel 18: 19-20)= Entonces Ahimaas hijo de Sadoc dijo: (Esto es después de la muerte de Absalón) …¿Correré ahora, y daré al rey las nuevas de que Jehová ha defendido su causa de la mano de sus enemigos?

Noten que lo que Dios está haciendo, es derrotando al espíritu de Absalón. – …Respondió Joab: hoy no llevarás las nuevas; las llevarás otro día; no darás hoy la nueva, porque el hijo del rey ha muerto.

Aquí vemos a un individuo que quiere correr a dar las buenas nuevas; quiere correr con el evangelio; quiere correr a predicar la palabra de Dios. Él quiere correr a anunciar el movimiento presente; pero resulta que hay un primer corazón que está bien errado. Noten el corazón del liderazgo de aquella ciudad en el mismo capítulo pero en el verso 5…

…Y el rey mandó a Joab, a Abisaí y a Itai, diciendo: tratad benignamente por amor de mí al joven Absalón. – Aquí vemos favoritismo, aquí vemos pasarle la mano a la carne; no importa de donde provenga, venga de su propia familia, venga de su propio linaje, venga de su propia iglesia, donde quiera que haya carne en estos días, hay que darle con un fierro, ¡La carne tiene que caer en esta hora!

“Bueno…ese hermanito, la verdad, es que espiritualmente no anda bien y aporta muy poco, pero lo que está haciendo lo hace más o menos bien, tiene experiencia. No tiene unción, eso se ve, pero por lo menos, lo que hace, lo hace bien.” ¡Basta! No interesa lo que usted sepa hacer; si no tiene la unción de Dios para hacerlo o la rechaza, ¡Siéntese!

Y aquí hay uno de los predicadores que quiere ir corriendo. “Yo voy a correr”, dice el verso 19; “Yo voy a correr y voy a dar las noticias al rey”. Joab le dice: “Óyeme: no vayas para allá, como vas a ir si acabamos de matar al hijo del rey, no tienes nada que decir!”

(2 Samuel 18: 21)= Y Joab dijo a un etíope: ve tú, y di al rey lo que has visto. (El etíope había visto) …y el etíope hizo reverencia ante Joab, y corrió.

(22) Entonces Ahimaas hijo de Sadoc volvió a decir a Joab: Sea como fuere, yo correré ahora tras el etíope. Y Joab dijo: hijo mío, ¿para qué has de correr tú, si no recibirás premio por las nuevas?

(23) Mas él respondió: sea como fuere, yo correré. Entonces le dijo: corre. Corrió, pues, Ahimaas por el camino de la llanura, y pasó delante del etíope. (¿Cuántos ha visto usted, de esos, hoy, por allí?)

(Verso 29)= Y el rey dijo: (Al hombre que había porfiado, corrido y adelantado al etíope.) El joven Absalón ¿Está bien? Y Ahimaas respondió: vi yo un gran alboroto cuando envió Joab al siervo del rey y a mí tu siervo; mas no sé qué era. (Veamos: Ahimaas no era quien tenía que salir, era el etíope. Él insiste, logra ser autorizado, corre y se adelanta al etíope y llega primero, pero no sabe nada… ¡No tenía nada qué decir!)

Hay muchos que están hablando, el púlpito ha sido profanado porque hay miles y miles de voces que no tienen nada que decir. Por eso los corazones están gimiendo y el clamor está subiendo cada vez que aparece alguien con palabra de Dios; es como si le gritaran: ¡No te vayas! ¡No nos dejes! ¡No queremos volver a lo mismo!

(30) Y el rey dijo: pasa, y ponte allí. Y él pasó, y se quedó de pie.

Restaurando el primer tipo de corazón, ese tipo de liderazgo, que se cree que todo lo sabe pero no tiene nada que decir. Es aquel que le pasa la mano a la carne, porque quiere el folklore, él quiere todo lo que traiga el folklore. Las motivaciones están impuras. ¡Que se vean las luces! ¡Que se llene el templo!

Primero: Tenemos que darle muerte a Absalón.

Segundo: Tenemos que ir a la puerta, como hizo el rey. La puerta significa la alabanza y la adoración.

(2 Samuel 19: 11)= Y el rey David envió a los sacerdotes Sadoc y Abiatar, diciendo: hablad a los ancianos de Judá, y decidles: ¿Por qué seréis vosotros los postreros en hacer volver el rey a su casa? (Vemos que el pueblo quiere, el pueblo está deseoso de la verdad y muchos están cubriendo esa verdad)

(Verso 14)= Así inclinó el corazón de todos los varones de Judá, como el de un solo hombre. (Aquí vemos que él y su siervo se convierten en un solo hombre. Estamos viendo la manifestación de los cinco ministerios para unificar el esfuerzo del cuerpo de Cristo, para canalizar el potencial que tenemos. El énfasis de la iglesia “A” con el énfasis de la iglesia “B”, con el énfasis de la iglesia “C”; son tres énfasis tras una sola causa. La unidad va mucho más allá de una tacita de café un día cualquiera por semana. ¿Cuántos saben que el salmo 133 dice que donde hay unidad, Dios bendice?

(Verso 18)= Y cruzaron el vado para pasar a la familia del rey, y para hacer lo que a él le pareciera. Entonces Simei, hijo de Gera, se postró delante del rey cuando él hubo pasado el Jordán. (Aquí vemos el segundo corazón, el corazón de Simei; esto significa: mi propia fama. Este es el corazón rebelde. Mire lo que dice aquí: Simei fue el hombre que maldijo a David cuando él salió de Jerusalén por primera vez por causa de la contienda de Absalón. Él fue el que se paró y le arrojaba piedras al rey con rebeldía. Usted que hoy está allí: quizás haya sido rebelde hasta hoy. Quizás su corazón no ha aceptado el evangelio de Dios, su corazón siempre ha cerrado las puertas, le arroja piedras con sus propias palabras, maldice lo que Dios está haciendo. A veces lo hacemos con nuestro testimonio, a veces lo hacemos con nuestra doctrina, negamos al Dios todopoderoso y soberano. Por causa de nuestra doctrina a veces no lo conocemos, pero tampoco lo queremos conocer. No queremos pagar el precio para llegar a esa intimidad. El corazón de Simei era un corazón rebelde.

(Verso 16)= Y Simei hijo de Gera, hijo de Benjamín, que era de Bahurim, se dio prisa y descendió. (Dios quiere tocar su corazón. El movimiento profético está aquí para restaurar su corazón. Pero tiene que apurarse y descender, tiene que apurarse y humillarse ante Dios. No importa si usted es rebelde, no importa si nunca ha dado la cara, no importa cuanto ha ofendido, no importa cual fue su error, si es un corazón rebelde el que hoy lee esto, Dios quiere restaurarlo y así poder recibir al rey. – …Se dio prisa y descendió con los hombres de Judá a recibir al rey David.

(Verso 19)= Y dijo al rey: no me culpe mi señor de iniquidad; (Él está diciendo: “Por favor, no tomes en cuenta mis pecados”. Él dice: “No te apures, yo lo escribí en mi palabra, en 2 Corintios, cuando dice que yo voy a amar al pecador, no tomando en cuenta sus errores, no tomando en cuenta sus pecados, no tomando en cuenta su pasado.

¿Ha sido usted homicida? ¿Ha sido usted asesino? ¿Ha sido usted un adúltero? No importa lo que usted haya hecho alguna vez. Dios dice: “Yo no voy a tomar en cuenta tu pasado. Yo voy a perdonar todo tu pecado” – …Ni tengáis memoria de los males que tu siervo hizo el día en que mi Señor el rey salió de Jerusalén;

(20) Porque yo tu siervo reconozco haber pecado, (Número uno: usted tiene que reconocer que es pecador, adentro o afuera. Recuerde que el pecado es errar en el propósito de Dios. Hay tantos afuera como adentro. Estamos hablando de cuatro tipo de corazones que incluyen a toda la iglesia.

Corazones que no están en el propósito de Dios; corazones que arrojan piedras con el pensamiento, que arrojan dardos con el espíritu, que son resistencia al mover de Dios. Él dice: “Te voy a perdonar todo tu pasado; quiero restaurar tu corazón para que recibas al rey)

…Porque yo tu siervo reconozco haber pecado, y he venido hoy el primero, (Número dos: usted no puede ir porque el hermano le dice: “pasa al frente”. No puede ir porque el vecino le diga: “Yo creo que es contigo la cosa”.

Tiene que venir y ser el primero; levántese y venga corriendo cuando llamen a restauración.) …Para descender a recibir a mi Señor el rey. (Número tres: tiene que humillarse y reconocer que hay uno más Señor que usted.

Aquí vemos una tipología del que está perdido y va a ser restaurado. El verso 23, dice: …Y dijo el rey a Simei: no morirás, y el rey se lo juró.

Vemos aquí el tercer tipo de corazón. Verso 24: También Mefi

-Boset hijo de Saúl descendió a recibir al rey; no había lavado sus pies, ni había cortado su barba, ni tampoco había lavado sus vestidos, desde el día en que el rey salió hasta el día en que volvió en paz.

El nombre Mefi-Boset significa “Vergüenza destructora”; aquí vemos una tipología de aquel que está descarriado. Dice que no había lavado sus pies. En Efesios dice: “Póngase el calzado de los pies con el evangelio de la paz”.

No había predicado más el evangelio, se había enfriado en las cosas de Dios. No se había cortado la barba, había perdido el apetito por la palabra de Dios y sus ropas ya no estaban limpias, porque se había alejado de la gracia de Dios.

Estaba manchado con pecado por aquí, otro pecado por allá, porque se había salido de la causa. Dice el verso 26: …Rey Señor mío; mi siervo me engañó. Quizás usted ha sido engañado, quizás usted se haya ido detrás de una doctrina falsa, quizás detrás de algún extremismo, no interesa de que parte venga.

Yo sé que de ese lado de la Web hay personas que están buscando la verdadera palabra de Dios. Hay personas que están buscando el verdadero maná del cielo y hay corazones descarriados y Dios dice: Yo quiero restaurar tu corazón. No se había lavado los pies, no tenía zapatos, no había predicado la palabra desde que el rey se fue. No se cortó la barba, perdió el apetito y sus ropas andaban sucias.

Pero hay otro tipo de corazón, el cuarto, y éste conmueve de una manera extraordinaria. Verso 31: …También Barzilai, (Barzilai significa “fuerte-hecho de hierro”) …galaadita descendió de Rogelio, y pasó el Jordán con el rey, para acompañarle al otro lado del Jordán. (Al otro lado) (32) Y era Barzilai muy anciano, de ochenta años, y él había dado provisiones al rey cuando estaba en Mahanaim porque era hombre muy rico.

Aquí vemos una tipología de aquellos que cargaron la posta en el primer movimiento. Aquí vemos que aquellos que están un poco ancianos hoy. Aquí vemos aquellos Caleb y Josué que permitieron que nosotros empezáramos a entrar. Aquí vemos a aquellos que son de ochenta años, que cargaron el bastón en la primera vuelta.

El rey le dice a esa gente: …pasa conmigo, yo te voy a sustentar, pasa conmigo, ven para la ciudad; yo te voy a mantener. Eran aquellos que proveyeron toda su vida para el evangelio, por causa de la ignorancia o por causa de lo que fuese, por causa de la falta de sustento económico, por falta de venas suficientes para recibir la revelación del día, hicieron todo lo que pudieron para pasarnos la posta al día de hoy, a una nueva generación. Y el rey le está diciendo: …cruza el Jordán conmigo; no te quedes atrás, cruza el Jordán; yo sé que te sientes indiferente, pero cruza conmigo, ¡Te voy a ayudar!

(Verso 34)= Mas Barzilai dijo al rey: ¿Cuántos años más habré de vivir, para que yo suba con el rey a Jerusalén? (Lo primero que se le ocurre decir, es: yo no estoy muy fuerte, yo no puedo hacer eso que ustedes están haciendo ahora)

Quizás su corazón está diciendo: yo ya estoy cansado. Dios dice: todavía no se ha terminado la carrera; usted no la termina sin nosotros. Tiene que venirse con nosotros; ¡No se quede atrás! Él insiste que ya está viejo, que no quiere subir.

(35) De edad de ochenta años soy este día. Podré distinguir entre lo que es agradable y no lo es? (Dice: yo ya no tengo discernimiento, no estoy entendiendo esa palabra que ustedes tienen, yo ya no puedo discernir ahora si es esa alabanza es o no es de Dios.¡Yo ya no sé lo que está pasando!

¡Ya no tengo discernimiento! ¿Para qué voy a cruzar con usted? …Tomará gusto ahora tu siervo en lo que coma o beba? (No tengo apetito, no sé, esa palabra que usted predica es muy profunda, no la entiendo, nunca la había visto así; esa palabra es distinta, en mis tiempos no se hablaba de eso, sólo se hablaba del amor de Cristo, ahora usted habla de guerra, habla de milicia, no entiendo, no sé distinguir lo que está pasando.)

¿Oiré más la voz de los cantores y las cantoras? (No puedo ir con esa alabanza, es muy exuberante, es muy violenta, es muy fuerte; a mí me gustan los himnarios, estos cantores no los entiendo)

…¿Para qué, pues, ha de ser tu siervo una carga para mi Señor el rey? (Usted se siente carga. Siente que si se sienta por allá, en el primer banco, donde se sentaba antes y todo el mundo lo reconocía, hoy usted sería una carga, un lastre, algo molesto.

¿Qué dice el Señor a su corazón? Cruza conmigo que yo te voy a mantener; hay otra posición para ti. Olvídate de los títulos, las luces de neón, de las estrellas, ellas sólo existen en el cielo; pero te necesitamos como miembro particular del cuerpo, necesitamos tu sabiduría, necesitamos tu experiencia, necesitamos tus años, necesitamos tu presencia, ¡Quiero que cruces el Jordán conmigo, dice el Señor!

Usted está descarriado, no se quede atrás, vamos a preparar un corazón para recibir al rey, para que él sea Señor en nuestro corazón para que luego pueda venir por la iglesia. Primero tiene que ser rey EN la iglesia, después tiene que venir SOBRE la iglesia y llevársela. Nadie verá al padre si no entramos en un mismo espíritu. Tiene que convertirse en Señor; en Señor de su vida, en Señor de su matrimonio, en Señor de su ministerio.

Cuatro corazones:

1)= Motivaciones impuras en el liderazgo de la iglesia de Dios.

2)= Los rebeldes que arrojan piedras con resistencia espiritual en medio de su pueblo.

3)= El descarriado que ya cree que no hay solución. Se cree que nadie ve la causa. Entonces ya no predica, ya no habla, ya no evangeliza, se abandona, se enfrió porque pensó que ya no valía la pena.

4)= Y por último usted, que me entregó la posta; no se quede atrás. Lo vamos a ayudar a discernir. Lo vamos a impactar con la milicia también. Usted que fue proveedor de todo lo que fue fundamento, ahora lo vamos a mantener.

Dios está diciendo: ¡Escuchen mis trompetas! Y preparen un corazón para la venida del rey. Que el corazón del pueblo vuelva a unirse con el corazón del padre. Que palpite al unísono con Él; que veamos la causa, que veamos las viudas, las madres solteras, la causa de la humanidad, que paguemos el precio por la solución, que produzcamos un evangelio que tenga sentido.

Cuarenta años en el desierto. Cuarenta jubileos ahora. Levántese y resplandezca, dice el Señor; ¡Ya es tiempo! …Pero es que… a mí me enseñaron esto… ¡Olvídelo! No te sirve eso ahora, dice Dios: ¡Yo estoy al frente otra vez!

Leer Más

¡Resiste! ¡Resiste!

Un término sumamente utilizado en este tiempo, es: aguante. Ya sea en la parafernalia de pancartas y banderas usadas en los ámbitos deportivos, políticos o gremiales, es bastante habitual leer algunas que dicen: “Fulano tiene aguante”, o “Mengano aguanta”.

 Sin que roce lo irreverente u ofensivo, entonces, es lícito preguntarse y preguntar: El pueblo de Dios, ¿Tiene aguante? No. Porque el pueblo de Dios no tiene mandato para aguantar, tiene mandato para resistir, que no es lo mismo.

Sí, todo está muy lindo en lo teórico, pero… ¿Qué pasa cuando me toca padecer? Porque en ninguna parte dice lo que muchas veces, en la pasión del mensaje, irresponsablemente podemos difundir: que entrar en la categoría de hijos de dios va a terminar con todo padecimiento. ¡No es bíblico!

Claro que una cosa es padecer a causa del pecado o la carnalidad o las recetas humanísticas, verdaderas doctrinas de demonios y otra muy diferente es padecer a causa del evangelio. Lo primero, sólo tiene una salida: Cristo. Lo segundo, en cambio, tiene una victoria asegurada: Cristo.

(Hechos 9: 15-16)= El Señor le dijo: ve, porque instrumento escogido me es este. <(Aquí el Señor lo dice para Pablo, pero usted puede tomarlo como si se lo estuviera diciendo a usted) …para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel; porque yo le mostraré cuanto le es necesario padecer por mi nombre.

Punto primero: tenga cuidado con la antigua teología oficial del sufrimiento. Nadie le está diciendo que por ser cristiano, usted TIENE que sufrir más penurias, enfermedades, angustias, depresiones, pobrezas u otras barbaridades medio como para “purificarlo”. Lo que le está diciendo es que usted VA a padecer alguna vez por SU nombre.

¿De qué tipo de padecimiento habla el Señor, entonces? Del que a veces lo inhibe a usted de hablar de Él en público: la burla, el escarnio, el intento de ridiculizarnos, la marginación, tanto secular como religiosa, el menoscabo y, fundamentalmente, el que surge del quebrantamiento de su carne, con toda la carga de apetencias, placeres y comodidades que ella le demanda.

(Mateo 16: 21)= Desde entonces comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día.

Jesús le muestra a sus discípulos (Y a nosotros) cuatro pasos claves en lo que se refiere al padecimiento: 1) Es necesario. 2) No es a causa del mundo inconverso, sino de la élite religiosa de máximo nivel. 3) Debe morir a su carne como parte del objetivo final. 4) Resucitar en espíritu y en victoria.

(Romanos 8: 16-17)= El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con Él, para que juntamente con Él seamos glorificados.

En este pasaje encontramos cinco aspectos más que certifican lo dicho: 1) El que da testimonio de nosotros no es el pastor o cualquier otro líder de nuestra congregación, de nuestra denominación, o alguna carta de recomendación o aval. El que da testimonio a nuestro favor es el Espíritu Santo de Dios.

2) Ese testimonio nos convierte en indiscutibles hijos de Dios.

3) Esa categoría nos transforma en herederos de todas sus riquezas y promesas y, – nada menos -, co-herederos con Cristo.

4) La condición para acceder a ese maravilloso beneficio está supeditada a nuestra decisión de compartir sus padecimientos ya definidos.

5) La promesa es que de ese modo seremos glorificados. ¿Alguien podrá imaginarse lo que es ser glorificados?

Ahora: ¿Cómo padeceremos con Cristo, hoy, si él no está aquí sino sentado a la diestra de Dios Padre? Parecería que esto fue escrito – como muchos interpretan -, sólo para aquella época y para aquellos hombres. Sólo que hay un problema; Cristo está presente, hoy, en la tierra, a través de su cuerpo, la iglesia.

(1 Corintios 12: 26)= De manera que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él, y si un miembro reciben honra, todos los miembros con él se gozan.

El mundo, para protegerse de las cuestiones depresivas, ha puesto en marcha un sistema humanístico con respecto al padecimiento, que podría resumirse en dos expresiones muy conocidas y muy usadas: ¡Este es tu problema! O de lo contrario: ¡Arréglate como puedas!

El Reino, la jurisdicción, la influencia de Dios, tiene otro sistema con otra constitución: Si un miembro sufre, todos sufren con él, lo que no es ni fácil, ni usual, ni acostumbrado. Pero está la otra parte: Si un miembro tiene éxito, todos los demás se gozan.

Esto último, directamente, es inexistente. Por cada líder que recibe honra, suele haber no menos de diez dispuestos, – con una serena sonrisa de paz y amor en sus labios -, a derrumbarlo a piedrazas o, lo que es peor, a pura calumnia o crítica mentirosa. Cristianos…

(Filipenses 1: 29)= Porque a vosotros os es concedido a causa de Cristo, no sólo que creáis en él, sino también que padezcáis por Él.

Para que usted se entere hoy: usted no llega a creer en Cristo por causa de sus méritos personales, ni tampoco por su gran fe. Usted puede creer porque así le ha sido concedido por gracia. Y como también, por la misma vía, le ha sido concedido padecer por Él, cuando usted lucha contra ese padecimiento, lo que está haciendo verdaderamente, es rechazar esa gracia.

(2 tesalonicenses 1: 5)= Esto es demostración del justo juicio de Dios, para que seáis tenidos por dignos del reino de Dios, por el cual asimismo padecéis.

Si yo pregunto masivamente a los lectores de esta Web, quienes quieren ser tenidos por dignos en el Reino de Dios, la respuesta afirmativa se va a escuchar desde un extremo al otro del planeta. ¡Tremendo es Internet! Pero en ese caso, permítame que le recuerde que para que eso suceda, lo que usted debe hacer es aceptar el grado de padecimiento ya descripto que ello supone.

Ahora: ¿Sólo se tratará de padecer por padecer? ¿Acaso para poder mostrarlo como estandarte que nos rotula como cristianos de primera clase y para menoscabar esa calidad en aquellos que aún no han padecido?

(Hebreos 2: 14-18)= Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es al diablo. (Jesús, carne y sangre como nosotros, destruyó mediante su muerte al que tenía el imperio de la muerte y sus miedos: el diablo) …y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre. (Usted ya no tiene que vivir toda su vida sujeto a la esclavitud del pecado y a la servidumbre de todo lo horrible que tiene el temor de la muerte porque Cristo ya le libró de eso)

…Porque ciertamente no socorrió a los ángeles, sino que socorrió a la descendencia de Abraham. <(Él no se dedicó a las máximas jerarquías, Él lo hizo por usted, que por la fe, es descendencia de Abraham) …por lo cual debía ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo. (El que pensaba que Jesús pudo soportar el padecimiento porque no era humano, puede ver que aquí se dice que debió ser en todo semejante a nosotros) …Pues en cuanto el mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados.

La conclusión que nos deja este texto es que el padecer produjo en Jesús, y por ende en nosotros, su cuerpo, dos factores de primer nivel: Poder y Autoridad. ¿Será el único beneficio que obtengamos de aceptar este mandamiento neotestamentario?

(hebreos 5: 7-8)= Y Cristo, en los días de su carne, ofreciendo ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la muerte, fue oído a causa de su temor reverente. (Usted ahora puede aprender esto: aunque se pase todo el día rogando, suplicando, clamando y hasta llorando, con eso no le alcanza para conmover a Dios, porque Dios no se conmueve ni se mueve por sentimientos de su alma, Dios se mueve por fe y, tal como dice aquí, por temor reverente.) …y aunque era hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia.

Aquí está el otro principio. Cristo, aún siendo Hijo, no nació obediente como muchos podrían haber creído hasta aquí, sino que, la Palabra lo puntualiza, aprendió a obedecer a causa de sus padecimientos. Anote por allí: Padecimiento produce Obediencia.

(Verso 9)= Y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen.

Aquí vamos a matar otra de las legendarias “vacas sagradas” de la iglesia evangélica nominal, histórica y tradicional. Cristo no nació perfecto; fue perfeccionado. Sí nació perfecto en su inocencia, pero tenga en cuenta que Adán también había nacido así. Sólo que Adán cayó y Cristo no cayó.

Esto nos lleva a otra conclusión un poco más amplia y también más cerrada en sus conceptos. Entienda y vuelva a anotarlo donde siempre lo tenga delante de su vista: Cuerpo de Cristo; Iglesia de Dios: Padecer, produce Obediencia. Obediencia produce Eterna Salvación y ambas, lo llevan a usted a ser perfeccionado.

Ahora la pregunta inequívoca que surge instantáneamente y por lógica consecuencia también me surge a mí, es: ¿Cómo hago? Exactamente eso: ¿Qué tengo que hacer para lograrlo? Mire; yo no tendría una respuesta satisfactoria, pero Pedro desde la misma Biblia sí que la tiene.

(1 Pedro 1: 13-16)= Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, <(Es decir: no se quede con lo mucho y bueno que aprendió en su escuelita dominical, abra HOY su entendimiento y cambie todo lo que la contundencia de la palabra le muestra que debe cambiar, así eso no encaje con alguna doctrina de hombres que todavía porfiadamente respeta más por cábala y cierto temor inexplicable que por auténtica y basamentada convicción) …sed sobrios, (Eso quiere decir que sea usted serio, íntegro, auténtico, no religioso, ni solemne, ni acartonado, ni que se disfrace de un tipo de cristiano más producto de su imaginación, de su cultura o del recuerdo de alguna historieta o estampa hecha por mano humana)

…Y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado; <(Atención: no está hablando del tiempo de la Segunda Venida del Señor, le está hablando de cuando Cristo realmente sea manifestado en su vida, sacándole de viejas rutinas, símbolos y ritos de una religión sin fruto, propósito, manifestación de poder y mucho menos, victoria.) …como hijos obedientes, (Usted ya sabe lo que desea su Padre. Olvídese ahora de lo que usted desea.) …No os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia; (A lo mejor, usted que va a una iglesia, pero que todavía vive muy parecido a cuando no venía a la iglesia, creía que así eran las cosas, y así las aceptaba. Bueno; estaba en ignorancia y eso le permitía evadir el juicio.

Pero ahora el Espíritu Santo, con esta palabra, le acaba de mostrar la verdad. Su disyuntiva, entonces, es: u obedece y accede a la gloria, y también los padeceres del reino, o se pierde por un juicio producto de su desobediencia.) …sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: sed santos, porque yo soy santo. (He aquí la gran regla de oro: ser santos en toda nuestra manera de vivir, no en algunas cosas de esas que más se ven)

…Y si invocáis por padre a aquel que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno, conducíos con temor todo el tiempo de vuestra peregrinación; <(Dice todo el tiempo, no solamente cuando usted entra en alguna crisis y se asusta) …sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra manera de vivir, (¡Ya no tiene que vivir como vivía, ha sido rescatado! No lo va a ser, ¡ya lo fue!) …la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata. (No interesa que clase de formación, instrucción o consejo le dieron sus padres. Si no están alineados con la voluntad o el propósito de Dios, no le sirven; cámbielos. Tiene la palabra)

(Verso 23)= Siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre.

(Salmo24: 1)= De Jehová es la tierra y su plenitud; el mundo y los que en él habitan.

(Juan 3: 16)= Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

Cristo murió por el mundo, no por la tierra. La tierra, ya era de Él…

Leer Más

Caminando Juntos

Caminar es uno de los verbos utilizados con muchas y muy diferentes connotaciones. La más clásica es andar, transitar una senda, ir utilizando nuestras piernas, a alguna parte. Cuando esto se hace en soledad, siempre existen peligros. Cuando se hace en compañía de alguien, cualquier camino que se tome será mucho más seguro.

(Hechos 2: 1-4)= Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. (Noten algo muy importante: no se limitaban a estar todos juntos, aunque pueda parecer una redundancia, – que no lo es -, dice que también estaban unánimes. Unánime significa que se trata de un grupo de personas que tienen un mismo parecer, una misma opinión y un mismo sentimiento)

El relato sigue diciendo que: …de repente vino del cielo un estruendo, (Y esto es para los que han fabricado la doctrina de un Espíritu Santo callado, silencioso, etéreo, solemne y acartonado) …como de un viento recio, (Cuidado: no fue UN viento, fue COMO un viento) …que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; (Aquí no está hablando todavía de un “toque” personal; habla de una presencia que llenó toda la casa, es decir: inundó todos los espacios vacíos que había en la casa)

Sigue: …Y se le aparecieron lenguas repartidas, (Esto es: como una especie de rayos), …como de fuego, (Tampoco dice DE fuego, sino COMO de fuego) …asentándose sobre cada uno de ellos. (Aquí sí, la presencia individualiza a las personas y se asienta no EN ni CON, sino SOBRE cada una de ellas, creyeran del todo o no) Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas según el Espíritu les daba que hablasen. (Primero: fueron todos llenos porque, además de estar juntos, estaban unánimes. Segundo: comenzaron a hablar en otras lenguas, es decir: no en la propia. Pero dice “lenguas”, no “idiomas” y, si bien a eso lo podían dominar, se producía conforme a lo que el Espíritu les daba y no en forma rutinaria o repetitiva como a ellos podría haberles parecido que estaba bien)

Unidad: Es la cualidad de lo que es uno e indivisible. Esto es lo que dice un buen diccionario secular. Agrega: Cada una de las cosas completas y diferenciadas de otras que se encuentran en un conjunto. Y una de las cuatro notas teológicas de la iglesia. Está claro. ¿Y qué será lo que dice la Biblia con respecto a la unidad?

(1 Corintios 1: 10)= Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, (Veamos: su congregación, amigo o hermano que está leyendo este trabajo: ¿Habla, espiritualmente, toda, una misma cosa?) …Y que no haya entre vosotros divisiones, (¿Hay divisiones manifiestas en su congregación?) …sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer. (Es decir: esto es unanimidad. ¿Y qué es lo que sucede, entonces, con aquel difundido criterio de: “unidad espiritual respetando la diversidad de ideas”? Pasa una cosa muy simple y sencilla: que no es bíblico; nada más.)

(Colosenses 2: 1-2)= Porque quiero que sepáis cuan gran lucha sostengo por vosotros y por los que están en Laodicea, y por todos los que nunca han visto mi rostro; (Es indudable que la lucha de Pablo no es física, teológica ni filosófica; lo que Pablo sostiene es una batalla intercesora en la dimensión espiritual, sobre todo contra la tibieza de algunos.)

…Para que sean consolados sus corazones, (Pregunta: su corazón, hoy, ¿Está consolado?) …Unidos en amor, (¿Está usted realmente unido en amor con esa gente que ve cada domingo en el templo?) …hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento, a fin de conocer el misterio de Dios el padre y de Cristo. (Noten que sin unidad de amor, 1) Usted no puede prosperar ricamente en nada. 2) Usted no alcanza pleno entendimiento. 3) Usted no puede acceder al conocimiento de Dios ni de Cristo.

(Efesios 4: 15-16)= Siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo. (Primero: la cabeza es Cristo. Segundo: para crecer en Él es imperativo seguir la verdad (su palabra) en amor) …de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayuden mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento par ir edificándose en amor. (Clarísimo: si todo el cuerpo de Cristo no está bien concertado, (Es decir: armonizado), y unido entre sí, si todos sus miembros no comparten el sentir de ayudarse mutuamente en lo que sea, es imposible fabricar carnalmente algún tipo de crecimiento o alguna supuesta edificación.)

(1 Corintios 6: 17)= Pero el que se une al Señor, un espíritu es con él.

Con respecto a la falta de unidad, esto es lo más contundente que se ha escrito en la Biblia. Pregunto: ¿Cómo se entiende que si cuando nos unimos al Señor somos UN espíritu con Él, no podamos estar en UN espíritu con otros creyentes, que unidos también al Señor, como nosotros, no pueden, no saben o no quieren estar unidos en UN espíritu con nosotros?

Si en algún lugar, allí, no hay carnalidad, humanismo y liberalismo metidos, infiltrados, enquistados, yo no me llamo como me llamo. Ahora bien, hay otra pregunta más para auto formularse: ¿Qué es lo que redundará esta actitud? La siguiente escritura, lo puntualiza claramente.

(Juan 17: 21)= Para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste.

Allí está; clarísimo. El mundo todavía no puede creer en Cristo como tiene que creer, como necesita creer, porque no ha visto que nosotros, los testigos, los enviados, creamos todos una misma cosa. Entonces les suena a discurso vacío. ¿Y sabe qué? El mundo está harto de discurso.

(Gálatas 3: 26-28)= Pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús; (Todos los que estamos en Cristo somos hijos de Dios, miembros privilegiados de la familia real) …porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estás revestidos. (Estamos re-vestidos de Cristo. Ya no es usted, es Cristo en usted, ¿Me entiende?

“Unidad, sí, pero manteniendo nuestra identidad”. ¿Nunca oyó decir eso? ¿Qué identidad? Todos tenemos una misma identidad: Cristo) …ya no hay judío, ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer, (¿Agregamos algo? No hay ni bautistas, ni pentecostales, ni nazarenos, ni metodistas, ni hermanos libres, ni luteranos, ni tradicionalistas, ni renovados, ni espiritualistas, ni humanistas) …porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. (La pregunta, entonces, es: ¿Somos todos UNO en Cristo Jesús? Si lo somos, como debe ser, algo no funciona.)

(Hechos 1: 14)= Todos estos, (Los discípulos), perseveraban unánimes en oración y ruego, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos.

Todos sabemos, por poco o por mucho, que los seguidores de Satanás, en cualquiera de sus expresiones, se reúnen periódicamente para orarle a él en contra de la iglesia, de sus pastores, sus líderes y los creyentes en general.

Sabemos también que en no pocos lugares, los satanistas se infiltran en nuestras iglesias bajo el barniz de ángeles de luz para orar de la misma manera, en contra, desde adentro y en el momento de la alabanza, la adoración, la enseñanza, la predicación y hasta en los anuncios.

Pero está la otra parte, la más compleja. Creyentes fieles y sinceros pero que tienen opiniones personales diferentes sobre la marcha de la congregación y sobre la autoridad pastoral, de ancianos o líderes. Ahí se puede dar, por ejemplo, la contingencia de que mientras algunos oran fervientemente e interceden a favor de sus pastores, otros, no menos sinceros y fieles, pero convencidos que las cosas así no funcionan, están orando en el mismo tiempo, para que Dios los saque de donde están.

¿Y qué se supone que hará el Señor al respecto? Pues nada. No hay unanimidad, no hay respuesta. El resultado de la falta de unidad en la iglesia del Señor con relación a los aspectos esenciales, (Gobiernos nacionales, provinciales, municipales, potestades territoriales obrando impunemente, avance de sectas satánicas o humanistas, toma de ciudades, derramamientos del poder de Dios manifestado), es lo que en mayor medida ve y sufre el pueblo de Dios: Nada.

No pasa absolutamente nada. Todo el mundo sabe a que hora va a empezar el culto, cuanto va a durar la alabanza, cuanto la adoración, que canciones se van a cantar, quien va a leer un texto, quienes van a hacer anuncios domésticos, en que momento va a predicar el siervo, de que va a hablar y hasta en que momento va a formular el llamado al frente. Todo previsible, todo calculado y rutinario. La creatividad y la soberanía de Dios, ausentes sin aviso.

(Hechos 2: 46-47)= Y perseverando unánimes, (Otra vez la palabra base) …cada día en el templo, (La unidad puede manifestarse también en el templo), …y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, (La unidad produce alegría y es resorte de la sencillez de corazón) …alabando a Dios (La unidad hace fluir la genuina alabanza) …y teniendo favor con todo el pueblo, (El pueblo respeta la autoridad que otorga una unidad monolítica sin resquicios, puntos vulnerables ni contradicciones.)

Pero hay más; ¿Cuál podría ser, entonces, el resultado sobrenatural de esa unidad? –…y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos. (Dios es el que añade, no los mejores y más bien intencionados planes evangelísticos de los hombres. ¿Se entiende ahora por qué muchas excelentes campañas evangelísticas no arrojan los frutos esperados?

(Filipenses 1: 27)= Solamente que os comportéis como es digno del evangelio de Cristo, (Tenemos que comportarnos con toda la dignidad que corresponde a nuestra categoría de miembros del reino de Dios, realidad concreta de lo que significa el evangelio anunciado por Cristo)

…Para que o sea que vaya a veros, o que esté ausente, (Estoe s: Usted tiene que comportarse de igual manera cuando ve a su pastor, en la iglesia, que en su casa, cuando nadie lo está viendo.)

…Oiga de vosotros que estáis firmes en un mismo espíritu, combatiendo unánimes por la fe del evangelio. (Pablo le vuelve a decir aquí que hay un combate, una guerra. De un lado, están los que pretenden que esa fe, que ese evangelio, llegue tal como es el mandato, hasta el último confín de la tierra. Del otro lado, todas las fuerzas de los que desean impedirlo, ya sea con ataques satánicos, con trampas del sincretismo (Mezcla de lo santo y lo profano), con filosofías humanistas o con tergiversaciones liberalistas de la Palabra, verdaderas doctrinas de demonios imperantes en muchos lugares en este tiempo. Tenemos la victoria asegurada, pero hoy: ¿Quién parecería estar ganando? Si no hay unanimidad total, no podemos todavía acceder a esa victoria total ya conseguida hace más de dos mil años en la cruz del Calvario.

(Romanos 12: 16)= Unánimes entre vosotros, no altivos, (Esto está muy claro. Cuando no hay unidad, aparece la altivez, la soberbia, el orgullo, el amor propio y el cuidado específico de huertas particulares, personales y privadas de determinados sectores.)

…Sino asociándoos con los humildes, (Esto no quiere decir que usted tiene que ir todas las tardes a los barrios más pobres de su ciudad, elegir allí la vivienda más miserable y ponerse a dialogar de cualquier cosa con el dueño de esa casa y su familia. Sería espectacular hacerlo, pero no estamos hablando de eso.

Lo que se pretende decir es que usted se sienta humilde de verdad, aunque esté sentado en la poltrona de poder más importante de su iglesia, de su comunidad o de su ciudad. Y esto termina con un sabio consejo:) …No seáis sabios en vuestra propia opinión.

(Efesios 4: 1-6)= Yo, pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados, con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz; un cuerpo y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos y en todos.

(Colosenses 3: 12-15)= Vestíos, pues, como escogidos de Dios, (No está hablando de ropa, está hablando de re-vestirnos en Cristo) …santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; soportándoos unos a otros y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro, (No le dice que cuando usted se agarra alguna bronca santa, usted se haga el distraído, el purísimo o el santísimo; o que haga como que no pasó nada, pero del lado de afuera. Lo que dice es que, si algo por allí le ha podido molestar, ofender o hasta enojar, perdone de adentro hacia fuera, no desde afuera sin llegar adentro. ¿Y como hacerlo?)

…De la manera que Cristo os perdonó, (Ah, ¡Y como nos perdonó Cristo? ¿No lo recuerda? “Padre…no saben lo que hacen…”) …así también hacedlo vosotros. Y sobre todas las cosas, (Y aquí va la respuesta a la duda anterior) …vestíos de amor, que es el vínculo perfecto. (No dice que usted debe sentir de su propio amor humano; dice que se vista, o si lo prefiere: que se re-vista del amor de Cristo) …y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, (Repítase para usted mismo: Mi corazón debe ser gobernado por el Señor. …a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos.

A veces nuestra visión es tan reducida que interpretamos como cuerpo a nuestra grande o pequeña congregación local. El cuerpo de Cristo jamás estará encerrado, y mucho menos cerrado entre las cuatro paredes de un templo. El cuerpo está compuesto por todos los miembros que obedecen lo que su cabeza dispone y ordena.

Ahora bien: es imposible hablar de unanimidad, de unidad, si no reserváramos un párrafo para su enemigo más visible, más potente: La División. ¿Qué es la división? Hay varias acepciones en el diccionario secular. Dividir es partir, separar en partes, distribuir algo entre varios, pero también significa desunir ánimos y voluntades por la discordia (Es decir: pendencias, reyertas, sean santas o paganas, eh? Y separarse de la compañía, la amistad o la confianza de otra persona.

¿Qué dice la Biblia al respecto? En una oportunidad, el Señor, con relación al reino de Satanás, expresa claramente la posición. Pero no lo hace aclarando que eso es sólo para el reino satánico, como muchos se empecinan en estudiar, sino que lo hace globalizando. ¿Se habrá equivocado Cristo? Cristo no se equivocó jamás. Por lo tanto, ahí sentó un principio muy difícil de rebatir, mal interpretar o discutir en reunión de teólogos.

(Lucas 11: 17)= Mas él, conociendo los pensamientos de ellos, les dijo: todo reino dividido contra sí mismo, es asolado; (Listo; contestada la pregunta de los fariseos y expuesta claramente la posición. Pero para que no quepan dudas de que esto no solamente es una respuesta circunstancial, sino un profundo principio y llamado de atención, agrega: …y una casa dividida contra sí misma, cae. (Muchos todavía nos seguimos preguntando por qué muchas de nuestras queridas casas han caído, cuando parecían estar tan sólidas y tan fuertes.)

tomemos el término DIVISIÓN gramaticalmente. Está formado por un prefijo: “DI” y por una palabra: VISIÓN. DI, es un prefijo que denota oposición, como por ejemplo, en DI-SENSO. También denota origen, como por ejemplo: DI-MANAR, y también extensión, cuyo ejemplo sería DI-FUSIÓN.

Otra acepción es la que tiene el significado de DOBLE. Este es el que entra en este caso. VISIÓN, mientras tanto, además de significar la acción y efecto de ver, también se aplica a un determinado punto de vista sobre un asunto.

Ahora bien: Dios es espíritu, ¿No es así? Nosotros somos imagen y semejanza de Él y además somos UN espíritu con Él, ¿Verdad? Entonces nosotros también somos, en esencia, espíritu, materializados en la dimensión natural a través de un cuerpo de carne y huesos.

Nosotros, – dice la Palabra -, somos cuerpo de Cristo en la tierra, así que nuestra visión, como iglesia, habrá de ser eminentemente espiritual, materializándose en lo natural y humano cuando es voluntad de Dios que así sea.

Tener una visión como iglesia estrictamente natural desconociendo o descartando lo espiritual, por lo tanto, no es de Dios, sino de la actividad de espíritus de humanismo y liberalismo infiltrados en la iglesia para dividirnos, ya que pese a la sinceridad y fidelidad como creyentes de quienes lo impulsan, producen una DOBLE VISIÓN de un mismo asunto, esto es: una DI-VISIÓN.

¿Y qué tendrá el Señor a través de su Palabra, para decirnos con respecto a la división? Algo podemos ver.

(Oseas 10: 1-2)= Israel es una frondosa viña, que da abundante fruto para sí mismo; conforme a la abundancia de su fruto multiplicó también los altares, conforme a la bondad de su tierra aumentaron sus ídolos.

Está dividido su corazón. Ahora serán hallados culpables; Jehová demolerá sus altares, destruirá sus ídolos.

Los causantes de división serán hallados culpables y destruidos sus altares e ídolos; el intelecto secular, la filosofía humanística, la ciencia escéptica y las soluciones materialistas por sobre cualquier confianza en lo espiritual.

(Hechos 23: 7)= Cuando dijo esto, se produjo disensión entre los fariseos y los saduceos, y la asamblea se dividió.

Tanto fariseos como saduceos hacían de la religión un motivo de pensamiento filosófico humanista, una causa de permanente discusión, disenso y debate y, obviamente, el resultado era: una división en la asamblea, que si no recordamos mal, es la traducción literal de la palabra IGLESIA. Dios, en esto, parecía no tener participación alguna y prevalecía la opinión de los hombres.

Ahora bien; si bien el disenso, según lo expresa Pablo en 1 Corintios 11:19 es una forma conveniente de dejar en evidencia a los aprobados y desaprobados, no podemos olvidar que el mismo apóstol en Gálatas 5:19-21 consigna que el disenso, junto al adulterio, la fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicería, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, herejías, envidias, homicidios, borracheras y orgías, son obras de la carne cuya práctica nos inhiben heredar el Reino de Dios.

Esta unidad no está referida solamente al ámbito del pueblo creyente. Es válida, naturalmente, para todo lo que hoy se conoce como el interdenominacionalismo y también para la intimidad de una congregación local.

Pero también es estrictamente necesaria según el propósito y voluntad de Dios, en un matrimonio, en una familia, entre hermanos de sangre, padres e hijos, entre amigos, entre compañeros de trabajo, porque la pregunta es: ¿Podrá Dios bendecir a dos, si no caminaren juntos y unánimes?

(Isaías 59: 1)= He aquí que no se ha acortado la mano de Jehová para salvar, (No importa lo que le prediquen, no importa si alguien intenta transformar la fe en una supuesta ciencia matemática, previsible, palpable y humana. Dios salva hoy a los que se atreven a nadar en contra de la corriente y deciden confiar y creer) …ni se ha agravado su oído para oír; (No importa que alguien se atreva a sugerirle que no moleste a Dios por cosas simples: Dios le oye a usted: HOY.)

(Verso 2)= Pero vuestras iniquidades (Aclaro que la iniquidad es el efecto del pecado y la desobediencia. ES pecado) …han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, (La desobediencia de algunos es causa de división) …y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír. (Un pueblo dividido peca, Dios se oculta y no puede escuchar sus oraciones y menos manifestarse con poder y resplandor de gloria, que no es otra cosa que la luz de la revelación.)

(Verso 3)= Porque vuestras manos están contaminadas de sangre, y vuestros dedos de iniquidad; vuestros labios pronuncian mentira, (La Biblia es un compendio de verdades divinas. Predicar la Palabra omitiendo deliberadamente por imposición de doctrinas sectoriales alguna de esas verdades, equivale a mentir) …había maldad vuestra lengua.

(Verso 4)= No hay quien clame por justicia, ni quien juzgue por la verdad; confían en vanidad, y hablan vanidades; (Por cada hombre de Dios que predica el evangelio de Jesucristo, hay varios que predican ministerios y obras personales, iglesias determinadas, denominaciones específicas y credos particulares, ya sea por vanidad u otro tipo de conveniencia.) …conciben maldades, y dan a luz iniquidad.

(Verso 5)= Incuban huevos de áspides, y tejen telas de arañas; el que comiere de sus huevos, morirá; (El que se alimenta del humanismo, espiritualmente se muere.) …y si los apretaren, saldrán víboras. (Un creyente nominal, no sólido, tranquilo y fiel por años, puede transformarse casi en un ateo a la hora de la prueba y la crisis.)

(Verso 6)= Sus telas no servirán para vestir, (Hay tela que no re-viste de Cristo al que escucha), …ni de sus obras serán cubiertos; sus obras son obras de iniquidad, y obra de rapiña está en sus manos.

(Verso 7)= Sus pies corren al mal, se apresuran para derramar la sangre inocente; sus pensamientos, pensamientos de iniquidad; (Nunca predique su pensamiento, predique la Palabra) …Destrucción y quebrantamiento hay en sus caminos.

(Verso 8)= No conocieron camino de paz, ni hay justicia en sus caminos; sus veredas son torcidas; cualquiera que por ellas fuere, no conocerá paz. (Yo os doy paz, ha dicho el Señor. En la vereda de Cristo, hay paz.)

(Verso 9)= Por esto se alejó de nosotros la justicia, y no nos alcanzó la rectitud; esperamos luz, y he aquí tinieblas; resplandores, y andamos en oscuridad. (Hay mucho pueblo de Dios, llamado “Luz del Mundo”, andando a oscuras.)

(Verso 10)= Palpamos la pared como ciegos, y andamos a tientas como sin ojos; tropezamos a mediodía como de noche; estamos en lugares oscuros como muertos. (Hay lugares, – espiritualmente, y a veces hasta materialmente -, tan oscuros que quienes lo habitan, se asemejan a cadáveres andantes.)

(Verso 11)= Gruñimos como osos todos nosotros, y gemimos lastimeramente como palomas; (Por cada oración agresiva, militante, de alta autoridad y victoriosa, se oyen mil quejumbrosas, lloriqueadas y plagadas de lamentos  impotentes) …Esperamos justicia y no la hay; salvación y se alejó de nosotros. (Les cuesta cada día más esfuerzo a muchos predicadores invitar a quienes los oyen a tomar una decisión por Cristo. Primero porque en muchos sitios siempre está la misma gente y casi nunca viene alguien nuevo de visita y en otros, porque hay miedo, sí, miedo humano a la falta de respuesta y, por ende, al consecuente ridículo.)

(Verso 12)= Porque nuestras rebeliones se han multiplicado delante de ti, y nuestros pecados (Los nuestros, eh? No los del mundo incrédulo) …han atestiguado contra nosotros; porque con nosotros están nuestras iniquidades, y conocemos nuestros pecados; (13) el prevaricar y mentir contra Jehová, y el apartarse de en pos de nuestro Dios; el hablar calumnia y rebelión, concebir y proferir de corazón palabras de mentira.

(Verso 14)= Y el derecho se retiró, y la justicia se puso lejos; porque la verdad tropezó en la plaza, y la equidad no pudo venir.

El alivio a toda esta realidad de divisiones y desobediencias al mandamiento de unidad en el Espíritu que nos da el Señor, la trae el verso 21:

…Dijo Jehová: el Espíritu mío qu7e está sobre ti, y mis palabras que puse en tu boca, no faltarán de tu boca, ni de la boca de tus hijos, ni de la boca de los hijos de tus hijos, dijo Jehová, ahora y para siempre.

Leer Más

Exámen al Pecado

Hablar del pecado, es indudablemente, hablar de un tema muy amplio. Limitar al pecado a tres o cuatro expresiones de las más groseras, es precisamente hacerle el juego al enemigo: minimizar el resto del pecado. De allí que cuando se hable de pecado, deberá hacérselo con cierta precisión, cuestión por cuestión y factor por factor. Eso es lo que en este estudio (Y quizás algunos otros) iremos desarrollando.

EL MATERIALISMO Y LA AVARICIA

(Mateo 7: 20-23)= Pero decía, que lo que del hombre sale, eso contamina al hombre. Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la insensatez. Todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre.

Con la palabra materialismo, aquí, nos referimos a su uso más corriente en el medio cristiano, a saber: una desmedida preocupación por los bienes materiales, su adquisición y posesión, suponiendo que su patrimonio conforma lo más esencial de la vida, en detrimento de lo espiritual.

También atenta contra un sentido cristiano de la justicia social. Conceptos afines se expresan con las palabras avaricia y codicia la actitud materialista, avara o codiciosa es condenada enérgicamente por la Palabra de Dios.

El hombre se vuelve materialista por creer tres mentiras básicas: 1)= Que cada persona es dueña de lo que posee. 2)= Que la vida del hombre consiste en la abundancia de los bienes que posee. 3)= Que el hombre puede disponer a su gusto de lo que posee, sea esto adquirido por herencia, trabajo, capacidad, viveza, engaño, etc.

Estas mentiras son del diablo, el padre de las mentiras, y han envuelto a los hombres en la carrera de la codicia y la avaricia. El hombre está adormecido, no tiene conciencia en cuanto a estos pecados, por haber creído estas mentiras.

La avaricia es hija del egoísmo. Es idolatría según lo expresa Pablo a la iglesia de Colosas; es amor al dinero y raíz de todos los males: mentiras, coimas, sobornos, injusticias, robos, pleitos, enemistades, según el consejo de Pablo a Timoteo en su primera carta.

La codicia, mientras, es el deseo desordenado de poseer cosas y riquezas con el fin de satisfacer las exigencias egoístas de la vida, según se nos señala en Mateo 13; dice Pablo en Efesios 5, que los avaros no pueden heredar el reino de Dios. La publicidad y la propaganda comercial apelan a menudo y explotan la codicia del corazón del hombre, de acuerdo con 1 Juan capítulo 2.

Resumiendo, podemos decir específicamente que, la avaricia: 1) Impide al hombre usar tranquilamente, con libertad, con gozo, los bienes que posee. 2) Lo hace insensible y duro para con sus semejantes. 3) Lo hace esclavo del dinero. 4) Lo hace caer en la idolatría. 5) Lo atormenta con deseos insaciables de aumentar sus riquezas, impulsándolo a apoderarse injustamente de lo ajeno. 6) Lo hace susceptible a los sobornos en la administración de la justicia. 7) Lo lleva a traicionar a los suyos y oprimir a los débiles. 8) Lo lleva a escatimar o retrasar la paga de los jornales.

En las listas de pecados que se hallan en el Nuevo Testamento, primero aparecen los del sexo y en segundo lugar la avaricia. Pablo, reitero, la pone en el mismo nivel que la idolatría.

Por todo esto, Dios prueba a los avaros. Se pueden citar como ejemplo bíblico, los casos de Acán (Josué 7); Nabal (1 Samuel 25); Giezi, (2 Reyes 5); Judas, (Juan 12) y Ananías y Safira, (Hechos 5).

La palabra de Dios nos orienta, respondiendo con claridad a las tres mentiras básicas del diablo.

(Lucas 14: 33)= Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo. (Jesucristo es dueño y Señor de todo lo que tenemos).

(Lucas 12: 15)= Y les dijo: mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.  

(Hechos 20: 35)= En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: más bienaventurado es dar que recibir.

Resumiendo la enseñanza bíblica, podemos decir que la voluntad de Dios es: que trabajemos y prosperemos honradamente, no para acumular para nosotros, sino para tener lo necesario y para tener con qué ayudar a los necesitados, no anteponiendo nunca nuestros intereses a los del reino de Dios.

EL ENOJO Y LA IRA

(Efesios 4: 31)= Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia.

El enojo es una emoción violenta e carácter penoso, generalmente caracterizada en la Biblia como un gran pecado, aunque algunas veces es ocasionada espontáneamente con justo motivo: (Efesios 4: 26)= Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo.

En este caso, el apóstol Pablo advierte sobre el peligro de pasarse fácilmente a lo injusto y pecaminoso. Hoy, aquí, nos vamos a referir al aspecto pecaminoso. El enojo es una obra de la carne, un impulso o hábito procedente de la vieja manera de vivir del cual debemos despojarnos.

El enojo es dañino y pernicioso, porque engendra: contiendas, ofensas, griteríos, blasfemias, pleitos, divisiones, enemistades, homicidios; es pecado que atenta contra el amor del prójimo y Cristo lo denuncia como muy grave y digno de juicio.

Hay cuatro pasos básicos para liberarse del enojo: 1) Despojarnos del viejo hombre con sus hechos, y revestirnos del nuevo. 3) Hacer morir, por el Espíritu, las obras de la carne. 3) Cada vez que incurrimos en este pecado, debemos confesarlo, sin dejar pasar el tiempo. 4) Debemos reconciliarnos con las personas afectadas y con Dios; de otro modo nuestra comunión queda estorbada.

La actitud que le corresponde al cristiano ante esta alternativa es no olvidar que el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza. El Espíritu Santo opera en nosotros, transformando nuestro carácter para ser semejantes a Cristo. Él nos hace pacientes, amables, benignos, gentiles. Frente a injusticias debemos reaccionar con amor.

EL VOCABULARIO PERVERSO

(Lucas 6: 43-45)= No es buen árbol el que da malos frutos, ni árbol malo el que da buen fruto. Porque cada árbol se conoce por su fruto; pues no se cosechan higos de los espinos, ni de las zarzas se vendimian uvas. El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca.

El habla es una facultad distintiva del ser humano, (Los animales no hablan). Es la expresión de nuestro espíritu. Con ella expresamos nuestras reacciones, sentimientos, ideas, deseos, pensamientos, etc.

Aún más, el modo y el tono con que hablamos normalmente reflejan nuestro estado de ánimo, el estado de nuestro ser interior. Y digo NORMALMENTE, porque algunas veces solemos hablar fingidamente.

Ya que el hablar es nuestra expresión más esencial, la mayoría de los pecados los cometemos con la boca. Y muchos otros son acompañados por alguna explosión verbal.

 El decaimiento moral y espiritual de la presente generación se hace muy evidente por la forma corriente de hablar. El vocabulario utilizado hoy en día, tanto por hombres como por mujeres, ya sea adultos, niños o ancianos, es un síntoma inconfundible del deterioro de las buenas costumbres y de la pureza de espíritu.

Al mismo tiempo, es un testimonio elocuente de lo que impera en el interior de los hombres, la insolencia, la irreverencia, la agresividad, el pesimismo, la derrota, la liviandad, la ironía, la vanidad, la vacuidad, la morbosidad, etc.

Consideremos ahora algunos de los pecados más comunes que cometemos con la boca, de los cuales debemos arrepentirnos, desechándolos definitivamente de nuestro vocabulario.

1)= Blasfemias, insultos, malas palabras, groserías, ya sea contra Dios, contra nuestro prójimo o simplemente proferirlas sin dirigirlas a alguien en particular, incluso, a veces hasta a modo de saludo. Pablo dice, en 1 Corintios 5:11, que el maldiciente debe ser cortado de la comunión de la iglesia.

2)= Conversaciones, cuentos y chistes obscenos, palabras deshonestas;  …Ni aún se nombre entre vosotros, como conviene a santos… dice la Palabra.

3)= Ofensas, expresiones hirientes, palabras ásperas, griteríos, etc. La Biblia dice que: …Si alguno no ofende en palabra, éste es varón perfecto.

(4)= Burlas, escarnios, sarcasmos; pocos son los que tienen conocimiento de que la burla debe ser desechada del pueblo de Dios. La burla es dañina, no fluye del Espíritu Santo, sino que es obra de la carne, pues no brota del amor para con la persona de la cual me estoy riendo.

Al hacerlo, el Espíritu se apaga en nosotros, dañamos a la persona afectada y cunde la liviandad y la poca seriedad en el medio ambiente. Alguien dijo: “Ríete de ti mismo, ríete CON otros, pero nunca te rías DE otros”.

5)= Chismes, murmuraciones, detracciones, calumnias. Chisme: Es habladuría, cuento o noticia, ya sea cierta o falsa, con que se intenta enemistar a unos con otros.

Murmuración: Es conversar en perjuicio de alguien en su ausencia.

Detracción: Es una conversación denigrante que resta el honor o el buen nombre de otra persona. Es desacreditar, deteriorar su imagen.

Calumnia: Es acusación falsa y maliciosa hecha con propósito de causar daño.

Estos cuatro términos, aunque son similares, no son idénticos; todos proceden del mismo espíritu que es hacer daño al prójimo, ya sea que estemos conscientes o no de ello. Es pecado que atenta contra la vida de otros. Somos responsables delante de Dios no sólo de no cometerlo, sino también de no escucharlo.

6)= Quejas, rezongos, protestas, lamentaciones. La queja es una de las más dominantes notas del vocabulario humano. Cualquier razón, valedera o no, es ocasión para quejarnos: cuando algo nos sale mal, ante algún revés, ante las dificultades cotidianas, ante la falta de los que nos rodean, ante nuestras limitaciones, ante los sufrimientos de la vida, o simplemente por el mal estado del tiempo, el gobierno, la recesión, la desocupación, la corrupción, etc.

La queja refleja derrota interior ante las situaciones que se nos presentan en la vida. Lejos de solucionar nuestros problemas, los agigante hundiéndonos en el mal humor, la depresión y el desánimo; apaga el Espíritu en nosotros y nos hace perder el gozo y la fe. Dios nos afirma, en Romanos 8:28, que: …A los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien. Por lo tanto, debemos siempre dar gracias a Dios por todo.

7)= Tonterías, necedades, estupideces, liviandades. (Mateo 12:35)= Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio.

Si de la abundancia del corazón habla la boca, tener un nuevo corazón significa tener también un nuevo vocabulario. (Lucas 6:45)= El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno. Al convertirnos a Cristo no sólo cambia el contenido y tema de nuestras conversaciones, sino el modo de conversar, el espíritu de nuestras conversaciones, su intención, su acento, su tono, etc.

1)= Todo lo que digamos, debe ser para edificación: (Efesios 4:29)= Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes. – El contenido, el tono y el espíritu con que hablamos debe edificar al que nos oye, cualquiera que sea el tema sobre el cual estamos hablando.

2)= Toda conversación debe ser hecha en el nombre del Señor Jesús: (Colosenses 3:17)= Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo en el nombre del señor Jesús, dando gracias a Dios padre por medio de él. – Nombre, significa la revelación de su ser, de su persona, de su naturaleza. Todo lo que decimos debe revelar la naturaleza y el carácter de Jesús. De hecho, toda palabra que pronunciamos, o es en la carne o en el espíritu. Si es en la carne revela mi carácter y persona, y si es en el espíritu revela el carácter y la persona de Jesús. Toda vez que abro la boca para hablar, Cristo debe ser revelado; su amor, su paz, su pureza, su paciencia, su justicia, su propósito, etc.

3)= Todo lo que digamos, debe ser con gracia: (Colosenses 4:6)= Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis como responder a cada uno. – Un poco de sal hace apetecible y aceptable una comida sosa. Una palabra dicha con gracia es mejor recibida por los demás. La clave para tener gracia es la humildad. Dios da gracia a los humildes.

4)= LA nota dominante de nuestras conversaciones ha de ser siempre la fe:Ante toda circunstancia, aún en las más dolorosas, esa nota de fe siempre debe estar presente. No una expresión religiosa y superficial; no apariencia, sino esencia; una convicción profunda en nuestro espíritu. El tono de nuestras palabras revela si estamos por encima o por debajo de las circunstancias; revela si hay victoria o derrota en nuestro interior.

Nuestra boca se perfecciona como instrumento de Dios; enseñando, exhortando, animando, orando sin cesar, cantando alabanzas, salmos y cánticos espirituales, dando siempre gracias por todo, predicando en todo tiempo, comunicando el evangelio, proclamando la verdad, hablando nuevas lenguas.

(Salmo 19: 14)= Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, oh Jehová, roca mía y redentor mío.

LA FALSEDAD Y LA MENTIRA

La mentira es otro pecado de los más generalizados en nuestra sociedad, hasta tal punto que la conciencia de muchos cristianos se ha insensibilizado y debilitado con respecto a este pecado. Hay muchos que creen que “no se puede vivir sin mentir”. La mentira es cobardía para no enfrentar la realidad.

 El hombre se justifica al mentir; considera que las mentiras son “piadosas” o “por necesidad” para evitar problemas mayores. Son justificaciones ilusorias y sin fundamento, pues la falsedad y la mentira son inmorales y contrarias a la conducta que Dios requiere de los hombres.

La mentira es una manifestación contraria a la verdad, cuya esencia es el engaño y cuya gravedad se mide según el egoísmo o la maldad que encierre. Está prohibida por el decálogo divino y uno de los efectos de la conversión al cristianismo es el dejar de mentir.

La mentira directa, como la de Ananías y Safira, no es la única forma de mentir. En ocasiones se trata de una media verdad, como cuando Abraham dijo de su esposa a Abimelec, “Sara es mi hermana”. El propósito siempre es engañar. Puede ser también una respuesta evasiva, como la que Caín dio a Dios; un silencio, como el de Judas cuando el Señor lo acusó indirectamente en la última cena, o toda una vida engañosa.

(1 Juan 1: 6)= Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos y no practicamos la verdad.

(Apocalipsis 21: 8)= Los mentirosos irán al lago de fuego.

Hipócrita, es el que pretende o finge ser lo que no es. Es una transcripción del vocablo griego HYPOKRITEIS, que significa “actor” o “protagonista” en el teatro griego. Los actores solían ponerse diferentes máscaras conforme al papel que desempeñaban. De ahí que Hipócrita llegara a designar a la persona que oculta la realidad tras una máscara de apariencias.

Lo cierto es que Dios prohíbe y condena la mentira y la falsedad. Su Palabra lo clarifica en muchos sectores, donde dice: No debemos engañar, mentir, ni jurar falsamente; Dios destruirá al mentiroso; Dios aborrece la mentira; pesas y medidas falsas son abominación al Señor.

Las mentiras corrompen al hombre; la mentira manifiesta la relación filial entre el hombre y Satanás; el engaño es parte integral de la profunda degradación del hombre; debemos desechar la mentira; el engaño hace la vida infeliz, pero Dios promete bendición y días buenos a los veraces; Dios condena la hipocresía; los mentirosos no entrarán al cielo, sino que irán al infierno.

Cristo es nuestro ejemplo de veracidad: no hubo engaño en su boca; vino al mundo para dar testimonio a la verdad, estamos “en el verdadero”.

Cristo el Señor nos ordena ser absolutamente veraces; vuestro sí sea sí y vuestro no sea no. Está preparando para sí una iglesia sin mancha y sin arruga, y como discípulos suyos y parte de su cuerpo, debemos ser absolutamente veraces, francos, sinceros, honestos, honrados; aún cuando tengamos que sufrir por hacer su voluntad.

El pueblo de Dios aborrece la mentira, ore para ser guardado de la mentira y rechace a los que la practican.

La mentira cauteriza, (Anestesia), la conciencia del mentiroso; se vuelve insensible al poder de la verdad. La verdad no lo penetra para transformarlos. La mentira envicia con mucha facilidad, ya que una mentira conduce a otras.

La falsedad y el engaño son muy dañinos a la relación entre los discípulos de Cristo. Fomenta la desconfianza, el recelo, la incredulidad, la sospecha. Destruye el ambiente de fe, de amor, de comprensión; estimula el chisme. El Señor nos ordena desechar la mentira en todas sus formas: falso testimonio, engaño, hipocresía, fingimiento, exageración, calumnia, deshonestidad, incumplimiento injustificado, fraude, falsificación en todas las áreas de nuestra vida; hogar, trabajo, etc.

La sociedad asentada sobre la mentira y el engaño está destinada a desmoronarse. Es necesario edificar una estructura moral de veracidad en todos los órdenes y escalas de la vida civil: en los gobernantes y los gobernados, en los padres y en los hijos, en los patrones y en los empleados, en los maestros y en los alumnos, en los comerciantes, en los profesionales y en los clientes.

¿Cómo liberarse y corregirse? 1)= ARREPENTIRSE. Cambiar de actitud, la mentalidad con respecto a la mentira y la falsedad. Rechazar y desechar la mentira; desterrarla de la vida. Determinar obedecer a Dios en todo y vivir siempre en la verdad. Disciplinarse hasta cultivar una nueva actitud basada en la veracidad. 2)= CONFESAR EL PECADO. Toda mentira es pecado y debe ser debidamente confesada, aclarando la verdad a Dios y a la persona engañada. Cuando la mentira constituye un vicio arraigado en la manera de vivir, debe ser confesado a un hermano maduro y responsable, buscando una amplia reorientación. 3)= RESPONSABILIDADES. Como este pecado afecta las relaciones entre los hermanos, somos responsables los unos por los otros para corregir, amonestar, enseñar, etc.

Leer Más

El Día del Disgusto

Estamos viviendo en una época de transición, de mucho conflicto, pero dentro de cada uno de nosotros hay un elemento residente, hay algo que está latente, un ser divino, hay un residuo depositado en su espíritu y se llama: “espíritu pionero”.

Este espíritu pionero, no es otra persona que el Espíritu Santo de Dios. Es imposible que usted no sea pionero si usted tiene viviendo adentro suyo al Espíritu Santo de Dios. Él es Creador. Él es el que hace todas las cosas.

Él es conquistador. Él es el que consume. Él es el que crea. Él es el que sana. Él es el que libera. Él es pionero y usted tiene el Espíritu de Dios. Estamos en un tiempo donde Él quiere guiar su vida como lo que Él es: un conquistador.

Si usted se deja llevar por Él, le guiará a la confrontación. Si se deja llevar por Él, le guiará a bautizarse en un solo cuerpo; le guiará a tumbar toda estructura doctrinal. Él le va a guiar a sanar las diferencias entre el uno y el otro. Si se deja conducir por Él, le va a llevar a vivir un estandarte que juzgue al mundo de pecado.

Estamos viviendo un tiempo muy sobrio en el Espíritu; un tiempo de madurez. El espíritu pionero, nunca se desanima. El pionero no es afectado externamente, siempre es animado desde su interior. Nunca se fortalece con los logros, se fortalece en Dios; es el Espíritu de Dios el que lo va a llevar a usted a la victoria en esta década.

La Palabra dice: ¿Podrán dos caminar unidos si están en desacuerdo? ¿Será que dos en desacuerdo podrán caminar unidos? El mensaje de este tiempo es muy sencillo: es tiempo de estar de acuerdo con la guía del Espíritu, no con las decisiones de la estructura humana.

¿Cómo es posible que dos caminen juntos y no estén de acuerdo? Dios está llamando al cuerpo de Cristo a un nivel donde pueda ser guiado por el Parakletos, por Aquel que fue enviado para dirigirnos en toda verdad, porque Él es pionero y es conquistador.

Es un tiempo de transición para la iglesia. Los últimos tres años de esta década, serán tiempos de transición. El mover carismático, ese Kairos de Dios, ha llegado a un fin en el ámbito espiritual. Por eso se siente como se siente. Porque el mover de este tiempo, ya no va a ser suficiente para tener victoria en este tiempo.

Hay un mover profético, una ola apostólica, un espíritu militante que ha de bautizar a cada creyente; no al cristiano, al creyente. Para que pueda ser uno con aquel que es pionero. Es un tiempo de conquista.

Ya no vamos a ser más un reino peregrino, que está pasando por ahí rumbo a un destino tan lejano que mucha gente ni siquiera entiende adonde está. No somos un reino peregrino, somos un reino que trasciende, un reino que trasciende a todos los reinos del mundo.

(Hebreos 3: 1)= Por tanto, hermanos santos, participantes del llamamiento celestial, considerad al apóstol y sumo sacerdote de nuestra profesión. Cristo Jesús; el cual es fiel al que le constituyó, como también lo fue Moisés en toda la casa de Dios.

Porque de tanto mayor gloria que Moisés es estimado digno éste, cuanto tiene mayor honra que la casa el que la hizo.

Noten que Cristo hizo la casa de Dios. No es algo que está construyendo y a lo que usted un día lejano va a llegar, es algo que ya está hecho. La casa de Dios, es la Iglesia. Pero sáquese las telarañas tradicionales de la cabeza; he dicho la iglesia, no he dicho “el templo”.

(Verso 4)= Porque toda casa es hecha por alguno; pero el que hizo todas las cosas es Dios. Y Moisés a la verdad fue fiel en toda la casa de Dios, como siervo, para testimonio de lo que se iba a decir:

Moisés sólo fue siervo y sólo existió como testimonio de lo que se iba a decir. Moisés es sombra, Moisés es tipología; aún con todo lo importante que es Israel, todo el Antiguo Testamento, sus leyes, todas aquellas enseñanzas y ritualismos, no son más que sombra que señala un hecho, una sustancia, que va a cumplirse hoy en usted.

Él fue fiel sobre la casa de Dios, – eso es lo que se nos dice -, sólo como testimonio de lo que se iba a decir.

(Verso 6)= Pero Cristo como hijo sobre su casa, (Una vez más debo decir que ya sé que algunos fruncen su nariz cuando leen que alguien dice que la casa de Dios es la iglesia, porque siguen viendo en esa categoría al templo, al lugar al que semana tras semana concurren) …la cual somos nosotros, (¡Allí lo tiene! ¡Somos nosotros, no el lugar!) …si retenemos, (Me pregunto cuantos hubieran preferido que la Palabra se detuviera allí, con un punto…) …firme hasta el fin la confianza y gloriarnos en la esperanza.

Esta es una ruta de doble mano, con tránsito que circula en dos direcciones. Hay gente que entra y al ratito vuelve y sale…

Dice que Cristo fue fiel sobre la casa de Dios, la cual fuimos nosotros. Cuando el siervo que encontró esta revelación estudió y buscó para ver por qué y de qué manera Cristo fue fiel, vio que no fue por consecuencias secundarias.

El tema no es que alguien tenga un problema de drogas o de alcohol, o de lujuria, o de perversión; no parece este el problema de Cristo. No hay indicios de que Él haya tenido que batallar para ser fiel en su forma de pensar. Hay suficientes evidencias como parea creer que Jesús era un hombre recto.

¿Cuál habrá sido, entonces, la fidelidad de Cristo, que le otorgara el ser declarado Sumo Sacerdote según el orden de Melquisedec?

Lo que Cristo luchó por mantener, – que por poco no mantiene -, era el hacer la voluntad de Dios. En toda la Biblia había una sola voluntad; si me ha visto a mí, ha visto al Padre; el Padre y yo somos uno; yo sólo hago lo que el Padre hace.

Pero llegó un día en que Él dijo: no se haga mi voluntad, sino la suya. Es decir: hubo una batalla, una guerra interna para decidir si hacía lo que el Espíritu de Dios quería hacer, o hacía lo que la carne quería hacer.

Jesús batalló con este problema. Tenía que vencer el deseo de no estar en unidad con el Espíritu de Dios. ¿Podrán dos caminar unidos si no están de acuerdo? ¿Cuántos saben que Cristo venció?

(Hebreos 5: 7)= Y Cristo, en los días de su carne, ofreciendo ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la muerte, fue oído a causa de su temor reverente.

Su oración fue escuchada no porque andaba quejándose, sino porque tenía temor. Dios no se mueve por necesidad. ¡Oh, si aprendiéramos eso! La necesidad no mueve a Dios. Solamente fe en su respuesta mueve a Dios. ¡Oh, pueblo, si aprendiéramos a orar! Los lamentos no mueven a Dios. Es imposible agradarle sin fe.

(8) Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia.

Podríamos asumir que si tuvo que aprender obediencia es porque no nació obediente. Estamos hablando de Cristo.

(9) Y habiendo sido perfeccionado, (Es decir: ¡No era perfecto! Aquí muestra que se debió perfeccionarse. Es muy importante que entendamos la humanidad de Cristo. Hechos dice, en su capítulo 10, que fue ungido del Espíritu Santo. Dios no puede ser ungido, ¿Entiende? Así que tiene que haber sido todo hombre. Es difícil de explicar, pero en el nombre de Jesús, confíe.)

Él luchó con la voluntad de Dios, pero por lo que tenía que luchar, aprendió a obedecer. Nosotros luchamos igual que Él cuando se nos presenta la voluntad de Dios y las otras alternativas. La diferencia entre nosotros y Él, es que Él aprendió con las luchas, mientras que nosotros seguimos peleando las mismas batallas.

No hay nada que saque más de quicio a cualquiera, que ver a una persona con el mismo problema todos los días. Esto es una escuela donde Dios no aplaza a nadie. Usted sigue rindiendo exámenes hasta que un día lo aprueba. Si aprendiéramos lo que tenemos que aprender con cada circunstancia, no volveríamos a tenerla. Él vence la tentación de no hacer la voluntad del Padre.

(Hebreos 3: 7)= Por lo cual, (Esto es: como Cristo fue fiel) …como dice el Espíritu Santo: su oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación, en el día de la tentación en el desierto, donde me tentaron vuestros padres; me probaron, y vieron mis obras cuarenta años. A causa de lo cual me disgusté contra esa generación.

¡Qué triste es que Dios se disguste con una persona! Pero mucho más lo es que tenga que disgustarse con toda una generación. Estamos hablando corporalmente. Que usted esté de acuerdo o no con este mensaje, no le hace, porque aquí o seguimos todos o, mientras la mitad no siga, andamos mal…

…Y dije: siempre andan vagando en su corazón. (Es decir: sin propósito, sin dirección; sólo van a la iglesia, no SON iglesia. Venimos al templo, pero… ¿Cuál es el propósito de todo este servicio?

…Y no han conocido mis caminos. (En el original, e incluso en la traducción al inglés, este CAMINOS, significa “modus operandis”, metodología, es decir: la forma en que yo trabajo. No es un camino como si lo hubiera trazado para usted.

Conocer los caminos de Dios, es saber como opera Dios. Entender tanto la operación de Dios, que puede usted confiar en ella. Cuando todos andan desesperados porque todo anda mal y no se ve salida, usted sigue confiando porque sabe como va a operar porque conoce sus caminos, sus modos, sus formas.

(11) Por tanto, juré en mi ira: no entrarán en mi reposo.

(8) No endurezcáis vuestros corazones, como la provocación, en el día de la tentación, (Noten que no menciona un tiempo cualquiera. Israel siempre estaba tentando a Dios; se metía en problemas y aullaba y gritaba: “¡¡¡Sácame del problema!!!” Se parece mucho a este tiempo, no?

Hubo un día muy especial: el día de la provocación, el día del disgusto. No hay dos, fue uno. Hubo un día que lo que se hizo fue tan pésimo delante de Dios, que Dios dijo: se acabó. No vana  entrar; están muertos; no existen; y miró a la cara a su pueblo.

Yo quiero saber que fue lo que enojó tanto a Dios para no hacer lo mismo. ¿Qué fue lo que hizo ese pueblo, que llevó a Dios a ponerle título al día, llamándolo: el día de la tentación? ¿Qué fue? Porque a mi no me gustaría para nada verme en una situación como esa.

(Salmo 95: 7)= Porque él es nuestro Dios; nosotros el pueblo de su prado, y quejas de su mano. Si oyereis hoy su voz, (8) no endurezcáis vuestro corazón, como en Meriba, (Ahora sabemos donde fue) …como en el día de Masah en el desierto, donde me tentaron vuestros padres, me probaron, y vieron mis obras. Cuarenta años estuve disgustado con la nación, (¡Qué día tan terrible! Produjo cuarenta años de enojo. Ahora, la numerología, en la Biblia, es muy interesante. Cuarenta significa “tiempo indefinido”, Tiempo de Tribulación, Tiempo de Perfección, es un Tiempo de Transición; el tiempo que le corresponde al pueblo arrepentirse. Es decir que, si lo trasladamos al hoy, se puede disgustar hasta que usted cambie. Ahora cuarenta años es suficiente, no?) …Y dije es pueblo que divaga de corazón, (Quiere decir que anda sin propósito) …y no han conocido mis caminos.

(Salmo 55: 19)= Dios oirá, y los quebrantará luego, el que permanece desde la antigüedad; por cuanto no cambian, ni temen a Dios.

Noten que cambio, tiene que ver con temor a Dios, y el que no cambia – dice la Escritura -, es porque no teme a Dios. No temor de miedo, sino de reverencia. Reverencia significa que usted confía tanto en Dios, que si un día Dios lo manda a adonde usted no conoce, usted va.

Porque sabe que, aunque no conozca el camino, sí conoce los caminos de Dios. El que teme a Dios, le sigue… – …por cuanto no cambian, ni temen a Dios. Cambio, en el Reino de Dios, implica redondamente estilo de vida, no cuestiones externas estériles.

Ahora me pregunto yo: ¿Cuántos tienen las mismas circunstancias, las mismas amistades, el mismo estilo de vida, el mismo empleo, el mismo todo durante veinte años? Y me sigo preguntando: ¿Quién dijo, y por qué, que esto es lo mejor?

Dice que temer a Dios tiene que ver con cambios, verdad? Eso dice. El Salmo 95, fíjate bien, menciona a Meriba, que significa directamente Murmuración o Rencilla; el terreno de Masah, que significa Provocación.

Hubo un día, en que el pueblo de dios provocó tanto a Dios que, por cuarenta años, Dios se disgustó con ellos. Eran de la congregación de los muertos vivos. Una congregación muerta; sobreviviendo con las rutinas sagradas, pero sin la presencia divina.

¿Y qué pasó? Vamos a Números 14; no se canse de la Palabra. Queremos definir esto. Porque si dios se enojó con una generación por tanto tiempo, yo quiero tener cuidado de no caer en la misma actitud o disposición espiritual.

(Números 14: 20)= entonces Jehová dijo: yo lo he perdonado conforme a tu dicho.

Es decir: hicieron lo que hicieron, y Moisés intercede por ellos, diciendo: “¡Por favor, no los mates!” ¡¡Los iba a matar!! ¡¡Se enojó tanto, que iba a matar al pueblo!!

Pero Moisés dijo: “No vayas a hacer eso; ¿Qué va a decir el resto de la Argentina si nosotros no vencemos? – Está bien Moisés, los voy a perdonar, pero ya me tienen más que cansado.

(21) Mas ciertamente como vivo yo, (¿Cuántos saben que Dios vive? No hay juramento más alto que este. Esta se cumple solita, sí o sí) …y mi gloria llena toda la tierra, (¡Qué claro que habla Dios! ¡No interesa cuan oscuro se vea, no interesa la recesión! ¡Ciertamente como vive Dios, será llena la tierra de toda su gloria! Antes de decirte nada, aunque estoy disgustado contigo, aunque no haces caso a la voluntad que yo te exijo, ciertamente vivo yo, la tierra estará llena de mi gloria.

(22) Todos los que vieron mi gloria y mis señales que he hecho en Egipto y en el desierto, y me han tentado ya diez veces, y no han oído mi voz, (23) no verán la tierra de la cual juré a sus padres; no, ninguno de los que me han irritado la verá.

¡Qué raro! En Hebreos, juró que no entrarían en el reposo, pero aquí no habla de reposo, habla de la tierra. Vamos a confirmarlo: vamos a Deuteronomio. Porque no se enseñan esta clase de cosas con una sola escritura; se necesitan por lo menos dos o tres para tener un buen fundamento.

(Deuteronomio 1: 34)= (Tenemos la misma anécdota)…Y oyó Jehová la voz de nuestras palabras, y se enojó, y juró diciendo: no verá hombre alguno de estos, de esta mala generación, la buena tierra que juré que había de dar a vuestros padres.

Conclusión: la tierra es buena; la generación es mala.

Dijo que no entrarían en la tierra, sin embargo vemos que en hebreos nos menciona que no entrarían en un reposo. Tiene que haber algo relativo, porque en el cumplimiento o en la interpretación de los apóstoles refiriéndose a la misma anécdota del Antiguo Testamento, con la autoridad de la inspiración, porque 2 Timoteo 3:16 dice que toda la escritura es inspirada por Dios, cambian la palabra “tierra” por la palabra “reposo”.

Lo que ocurre es que, experimentar la salvación, no es suficiente. Hay un desafío después de la salvación, que se llama Vida. Alguien nos mintió y nos dijo que todo iba a ser color de rosa al nacer de nuevo. Pablo oraba hasta que cada creyente tuviese a Cristo formado entre nosotros.

La Provocación. La gran provocación, el gran disgusto, imagínese usted. Dios acaba de sacar a dos millones y medio de creyentes de Egipto, están ya frente a la tierra de la promesa. Me imagino el corazón de Dios aquel día; se le debe haber roto cuando el pueblo dice: ¡¡No queremos entrar!!

¡Pero ustedes no entienden! ¡No los saqué de allá para que se quedaran en medio de la nada! ¡No les dije que no tenías armas carnales, para después darles unas espirituales que no sirven! ¡No te llamé para eso! ¡No te saqué de Egipto para que andes vagando por la tierra, esperando vivir de la soberanía de Dios!

Así andan muchos, hoy. Entonces dicen: vamos a inventar una nueva doctrina; vamos a declarar que Cristo viene ya mismo y que nos va a rescatar de todo el problema. ¡Así podemos mantener a la gente contenta!

Volviendo a Hebreos capítulo 3, esto provocó a Dios a tanta ira que dijo: ¿Sabes qué? ¡No vas a entrar en la tierra! ¿No quieres entrar? ¡No vas a entrar! Pero Hebreos dice que el que no entra, no reposa.

¡Qué problema! Para reposar, tengo que pelear. Si no peleo, no reposo. Para reposar, hay que entrar. ¡Pero no se trata del cielo!

(Hebreos 3: 11)= Por tanto, juré en mi ira; no entrarán en mi reposo. (Dice reposo. Vamos a ver ahora qué quiere decir)

(12) Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo;

El problema no es la escatología; el problema es la incredulidad. Cuando no se cree, se construyen nuevas doctrinas para justificar tu falta de fe.

Dios crea la tierra en seis días y en el séptimo, descansó, reposó. Cuando el hombre ha consumado sus seis elementos de fuerza; cuando ha hecho todo lo humanamente posible; cuando la iglesia ha hecho todo lo que le vino en mano hacer para conquistar; cuando el hombre y la iglesia hayan trabajado seis días, haya trabajado todo lo que humanamente ella puede hacer, se haya inventado y producido todo mover que sea necesario para traer juicio y convicción al mundo; cuando la iglesia haya elaborado todo lo que le pueda venir para conquistar la tierra, en un soplar, en un abrir y cerrar de ojos.

Dios visitará y consolará a Sión, y entraremos en un reposo espiritual y el poder de Dios arrasará este planeta y, billones y billones y billones de gentes, vendrán a conocer la gran cosecha para la nueva Jerusalén.

Dios va a traer un mover en esta tierra, como nunca antes. El norte, el sur, el este y el oeste serán conmovidos, pero no antes que la iglesia haya trabajado todo lo que humanamente puede hacer. Depende de nosotros. Cuando yo termine mi parte, comienza la de Él. En el séptimo día, reposaremos.

Lo que provocó a ira a Dios, fue un pueblo que no quiso conquistar. Si dos no están de acuerdo, no pueden caminar juntos. Ese es el propósito del Espíritu. Y también la batalla predilecta de Satanás. Si miramos el grado de unidad que hay en el pueblo, vemos quien está ganando por ahora…

(Hebreos 3: 12)= Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo; antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado.

El escritor de Hebreos es contemporáneo. Él está escribiendo el libro y está hablando de estas cosas, después de la resurrección. Sin embargo, los judíos todavía celebran y observan el Antiguo Testamento.

Él está introduciendo un nuevo pacto. No firma la carta, la escribe a oscuras, desde un sótano y habla en tipología para que sólo la iglesia entienda, y nos está diciendo aquí: “mira, no endurezcas tu corazón, tienes que poseer a tu ciudad mientras tanto se diga: Hoy.

Sin embargo, “hoy” jamás se escribe con letra mayúscula, pero este hombre, le puso una hace mayúscula. ¿Y por qué le puso letra mayúscula en medio de la oración, si las palabras no llevan mayúsculas en medio de la oración? Porque es un nombre, no cualquier día. Era un día llamado: HOY.

La mentalidad hebrea y de los escribas de aquel entonces, extraía de las antiguas escrituras que tenían en su posesión, lo siguiente: que la palabra siempre se escribía, antes de la venida de Cristo, en forma de tipología o de sombra.

Y basado en que Dios llamo a aquella generación en el desierto HOY, dijeron que HOY era un período de cuarenta años. Y todos los rabinos de aquel día, todos los maestros, sacerdotes, entendían y sabían este principio: que aquel tiempo que la generación se perdió de estar en la tierra, se llamaba una ventana, un espacio de tiempo, un lapso, que se le tituló: HOY. Todos los días decían: HOY no endurezcas tu corazón, HOY oye su voz. Y este HOY duró cuarenta años y no escucharon.

Entonces, HOY, quedó escrito como una ventana de cuarenta años. Entonces ellos pensaban que aquello que fue real, era tipología para el tiempo en que ellos vivían.

Este escritor es contemporáneo, está escribiendo más o menos treinta años después de la resurrección de Cristo. Él está escribiendo para el 60 después de Cristo.

Cristo nace, vive, muere y resucita más o menos para el año 30. Y entonces ya llevaban treinta años que él presenció la resurrección. Es decir: era contemporáneo de los tiempos de Cristo. Ahora está escribiendo el libro, y van treinta años desde la resurrección.

En su mente, él está pensando como todos los hebreos de aquel entonces, que desde el momento en que Cristo fue sacrificado, instituía la Pascua, equivalente al día en que Israel salió de Egipto que fue la Pascua. Y había una ventana para entrar a la tierra y le titularon HOY y duró cuarenta años.

Cristo, entonces, yendo a la cruz, se constituía proféticamente la pascua de sus días, la pascua verdadera. Pero ya van treinta años desde que Cristo fue pascua y en su mente le quedan diez años para esta ventana profética.

Bien lo dijo Cristo en Mateo 24. Y profetizaba que habría de venir una tribulación como nunca había venido antes y como nunca vendría después. Y para ver si las palabras proféticas de Cristo se cumplen, que para el año 70, después de Cristo, un rey llamado Tito, sitió la ciudad de Jerusalén, noten que casualidad, durante tres años y medio; luego entró y en cuarenta y ocho horas destrozó a toda Jerusalén.

Todos los creyentes de aquel día, advertidos por la palabra de Dios hoy registrada en Mateo 24, cuando Él profetizó y dijo: cuando vean a Jerusalén rodeada, huid a los montes, porque sabed entonces que el tiempo está cerca, cuentan los historiadores y arqueólogos, que ningún creyente fue tocado por aquella masacre del rey Tito, pero toda Jerusalén fue aplastada, y si recuerdan, dijo, que no quedaría una piedra sobre otra, y los romanos, cuando entraron allá en el templo, y prendieron fuego a la ciudad, el oro que había en el templo se había derretido a través de las paredes y había caído entre medio de las piedras.

Y como la avaricia era una de las señales del romano, usaron unas barras bien grandes y sacaron cada piedra del templo para extraer todo el oro, de manera que no dejaron de excavar y de extraer piedras hasta que todo el oro fue extraído, cumpliéndose literalmente un período de tribulación en el tiempo 70 después de Cristo.

Él está escribiendo en el 60 y está diciendo: iglesia de Dios, deja el ritualismo; iglesia de Dios, no endurezcas tu corazón; iglesia de Dios, tienes que poseer la tierra, mientras tanto se diga: HOY..! Y entonces usted habrá de decir: ¿Y eso, qué tiene que ver conmigo?

Basado en la misma tipología u en la misma mentalidad, cuando Cristo vino a la tierra, vino a proclamar un nuevo método de años. Dijo que vino a proclamar el año del jubileo. Este año no dura doce meses, dura cincuenta años. Cada cuarenta y nueve años, se celebraba el año jubileo.

Desde el tiempo que Cristo fue pascua, hasta el fin del milenio, serían cuarenta jubileos. Eso no le dice otra cosa a usted que ya ha llegado ese jubileo. Quítese las botas espaciales, usted no se va a ninguna parte por ahora. Es tiempo de poseer la tierra. Pero si oyere HOY su voz, no endurezca su corazón.

(Hebreos 3:14)= Porque somos hechos participantes de Cristo, (Es decir: participantes de todo lo que Él participó) …con tal que retengamos firme, (Y lo repite dos veces por si alguien no lo escuchó la primera) …hasta el fin nuestra confianza del principio.

Es más fácil ganar que perder. Es el mismo esfuerzo vencer que ser derrotado. ¿Por qué no vencer? Dios es un Dios de restauración, no seamos gente negativa. Dios es un Dios de misericordia, Él no quiere que nadie perezca, pero que todos llevemos vida eterna con nosotros.

(Verso 15)= Entre tanto que se dice: si oyeres HOY su voz, no endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación.

¿Quiénes fueron los que, habiendo oído, le provocaron? ¿No fueron todos los que salieron de Egipto por mano de Moisés?

¿Y con quienes estuvo disgustado cuarenta años? ¿No fue con los que pecaron, cuyos cuerpos cayeron en el desierto?

¿Y a quienes juró que no entrarían en su reposo, sino a aquellos que desobedecieron?

Y vemos que no pudieron entrar a causa de la incredulidad.

El problema no es la doctrina. El problema es CREER.

Leer Más