Uno de los más altos valores que encierra en sí misma la salvación por la fe en Jesucristo, es el que tiene que ver con la erradicación definitiva de todo lo que representaba suciedad dentro de nosotros.
Es un hecho no escaso en importancia y merece toda nuestra máxima atención. Pero cuidado; no puede salir alegremente a enseñarse que ni bien aceptamos a Cristo como Salvador y Señor ya somos total y absolutamente limpios porque no es tan así de facilista.
Se debe transitar un largo y hasta arduo camino de donde el alma y el cuerpo, una vez recuperados del shock de la conversión, pretenden volver a tener su status anterior, y entonces luchan a muerte con el Espíritu con el fin de no aceptar sujetarse a Él. A ese proceso, muy bien podemos denominarlo como reza nuestro título: terminar con la limpieza que ya ha avanzado notablemente la cruz.
(1 Pedro 2: 1-5)= Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones, desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación, si es que habéis gustado la benignidad del Señor.
Acercándoos a él, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, mas para Dios escogida y preciosa, vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo.
Veamos: un día usted se convirtió. Aceptó a Cristo como salvador personal. Creyó con todo su corazón que Él murió en la cruz redimiendo SUS pecados, y lo transformó en Señor de su vida; o al menos, eso fue lo que declaró con su boca, ¿No es cierto?
Allí, es verdad, se terminó un grave problema de su vida: dejó de vivirla sin propósito. Empezó a encontrar en Cristo un motivo, un incentivo y un objetivo. Allí se le terminó a usted un problema. Pero aquí mismo, en este mismo espacio-tiempo, comenzó otro problema.
De otro calibre, de otra dimensión y con presencia en otro ámbito, pero problema al fin; empezar a barrer y limpiar su casa espiritual, su templo personal de eso que, como dice este pasaje, todavía puede mostrar signos de presencia. Es muy probable que en nuestra vida haya, todavía, restos de un montón de basura del mundo.
(1 Corintios 6: 19-20)= ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?
Porque habéis sido comprados por precio; (No le hemos salido gratis a Dios; nos pagó con la sangre de su propio Hijo). …glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.
Oímos que el mundo dice muy a menudo: ¡Ah, no! ¡Yo soy dueño de mis actos! Los comprendemos. La ignorancia del mundo espiritual puede hacer decir barbaridades con un tinte intelectual y filosófico aparentemente irreprochables.
Cuando no lo entendemos, es cuando lo dice un creyente nacido de nuevo. Eso ya no es ignorancia, (Aunque por allí sí, porque hay tanta gente cómoda que no lee la Biblia, ni ora, ni nada, sólo espera el cielo sentados en un sillón mirando la televisión…) Pero generalmente, en estos casos, es un problema de necedad, rebeldía, desobediencia, o sea: ¡Pueblo de dura cerviz!
Le pregunto: ¿Está buscando de verdad, en este tiempo, darle permiso a Dios para que ponga su templo en orden para su gloria, y de paso, para su paz, para su gozo, para su felicidad, nada menos?
Entonces reflexione y por favor, no deje de leer ni se distraiga. Delante del señor le digo que yo de legalista, cerrado u ortodoxo, no tengo nada. Y de religioso, menos. Escuche: ¿Presta usted atención a que libros está leyendo?
Es verdad, nada ni nadie le impide a usted leer lo que se le da la gana. Si hay alguien que goza de libertad plena y total, ese es un cristiano, aunque otros “cristianos” puedan no opinar lo mismo. Nadie le impide leer lo que guste, pero…¿Le podrá obligar alguien a llenarse los ojos, la mente y los sentidos de basura?
Otra: ¿Qué música escucha? La música en sí, nada parece tener de malo o de mala, pero: ¿Fruto de qué inspiración es esa música y cual es su objetivo espiritual? Recuerde que en esto, no existe una posición neutra. Lo que no ha sido inspirado para darle gloria a Dios, lo ha sido par quitársela o, al menos, discutírsela. Usted es quien elige.
¿Todavía guarda esos objetos tan preciados y amados que por poco le producen una especie de reverencia o adoración? Posters, pulseras, cintas de colores, medallas, (Aunque no sean necesariamente de contenido religioso), amuletos ”inocentes” que no pueden afectarle en nada y que le produce mucha pena desprenderse de ellos.
¿Y qué de sus hábitos? ¿Sigue usted bebiendo alcohol con muy poco control o medida, porque se considera a usted mismo, (O así le consideran “los que saben”) con la suficiente “cultura alcohólica” como para autodenominarse un excelente “bebedor social”?
¿Todavía fuma usted? ¿Todavía se juega ese billete de la lotería semanal, o esa apuesta oficial o clandestina esperando, – Y a veces hasta argumentando que “de parte de Dios” -, un golpe de fortuna que le solucione todos sus problemas económicos? Templo. ¿Qué será profanar la santidad del templo, entonces? ¿Solamente fornicar?
(Efesios 4: 22-24)= En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, (Dice que se despoje usted, no que usted le ruegue, le suplique al Señor para que lo haga) …que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, (Esto es importante, porque: ¿Sabe usted cuanta gente cree haberse renovado porque cambió viejas tradiciones y costumbres y se adaptó a las nuevas prácticas eclesiásticas modernas, pero su mente sigue atada y ligada a viejísimas reglas y normas que Dios ha modificado y cambiado totalmente, aunque los principios espirituales sigan, – obviamente -, siendo los mismos?) …y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.
Aquí hay dos verdades tan excluyentes y claras que, si la iglesia las hubiera visto y adoptado en su conjunto, nunca habría tenido que vivir y padecer ciertas inclemencias que hoy vive y padece: 1) Dios nos entiende y nos ama mientras estamos creciendo; no está allí, como muchos suponen, con un rostro surcado de una sonrisa cruel y maquiavélica, esperando que nos equivoquemos en algo para darnos con un palo por la cabeza. 2) Dios va a hacer por nosotros todo aquello que nosotros no podemos hacer. Pero no va a mover un dedo en absoluto para hacer cualquier cosa para las que ya estamos capacitados por su Espíritu Santo.
(Romanos 2: 1-4)= Por lo cual eres inexcusable, oh hombre, quien quiera que seas tú que juzgas; (Yo no sé como le va a ir a usted cuando se ponga en juez de otros. Lo que sí sé es que de momento que decide hacerlo, se queda sin excusas, disculpas ni justificación delante de Dios, porque se arroga por soberbia o vanidad, un rol para el cual usted no ha recibido mandato.) …pues en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo; porque tú que juzgas haces lo mismo.
Mas sabemos que el juicio de Dios contra los que practican tales cosas es según verdad.
¿Y piensas esto, oh hombre, tú que juzgas a los que tal hacen, y haces lo mismo, que tú escaparás al juicio de Dios?
¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?
Mire; hay algo que usted tiene que entender en este día, y si no se lo enseñaron antes, lamento el tiempo que, como muchos de nosotros, usted ha perdido dando coces contra el aguijón. Esta batalla, dura toda la vida.
Al igual que esos juegos de video o computadora que juegan los muchachos en las máquinas, va cambiando de niveles; cada vez que usted supera una pantalla complicada, y antes de ponerse a festejar distendidamente el triunfo, va a pasar a otra más sutil, más compleja. Esa es la capacitación que Dios le brinda sin cobrarle matrícula.
Si lo que usted experimenta le da la sensación de ser algo en su contra, que lo ataca y lo atormenta, lo que tengo para decirle, es que ese es el método que Dios usa para capacitarle y acompañarle a un crecimiento que le producirá autoridad y poder.
Recuerdos, viejas heridas del alma sin cicatrizar, todo se junta y por momentos le angustia, le oprime y hasta le deprime. Pero: ¡Animo! No están permitidos para torturarle por pura crueldad, sino para fabricar en su interior sistemas altamente defensivos que le van a ir acostumbrando primero, fortificándole después y anestesiándole más tarde, para que aprenda a enfrentarlos, – Cuando antes siempre los había evadido -, hasta llegar a dotarle de las técnicas espirituales aptas para batallarlos, confrontarlos y derrotarlos por el poder que le ha sido dado en Cristo Jesús.
(Efesios 5: 13-17)= Mas todas las cosas, cuando son puestas en evidencia por la luz, (La revelación), son hechas manifiestas; porque la luz es lo que manifiesta todo.
Por lo cual dice: despiértate tú que duermes, (¡Despiértate iglesia!) y levántate de los muertos, (Muertos espirituales, se entiende), …y te alumbrará Cristo. (¿Cómo habría de alumbrarle Cristo si usted está dormido o espiritualmente muerto? A través de la revelación, no hay otra.)
…Mirad, pues, con diligencia como andéis, no como necios sino como sabios. (No tiene nada que ver con lo intelectual. El necio es aquel que viendo, no quiere creer; el sabio es el que se atreve a cambiar y, por consecuencia, a crecer.)
…Aprovechando bien el tiempo, (¿En qué aprovecha usted su tiempo?) …porque los días son malos.
Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cual sea la voluntad del Señor.
Usted tiene que asumir que Satanás va a luchar con todas sus fuerzas para abortar, si puede, toda bendición de Dios sobre su vida y lo va a hacer a través de recuerdos sucios, frustración, fastidio, disconformismo y otras tantas sensaciones negativas que en muchos casos han determinado que hermanos débiles en la fe se hayan apartado de la iglesia y de los caminos de Dios.
Si le interesa a usted conocer los frutos de esa obediencia a esa suerte de “letra” que le está pasando el diablo, observe sus vidas hoy; están cien veces peor que antes de conocer y aceptar a Cristo. Entonces nos preguntamos: ¿Cómo no lo ven? ¿Cómo no se dan cuenta???
(Romanos 12: 2)= No os conforméis a este siglo, (Es decir: a este sistema que el mundo ha impuesto como si fuera el único posible) …sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, (Cuidado: no le dice renovación de “su cuerpo”, de sus sentimientos, de sus emociones, de sus ritos o costumbres; le dice: de tu entendimiento, con lo que deja en claro que no es Él el que le renueva, sino que es usted quien decide hacerlo o no.)
…Para que comprobéis cual sea la voluntad de Dios agradable y perfecta. (Dos puntos: 1) La voluntad de Dios se puede y se debe comprobar, no es mera imaginación, suposición, visión fantasmagórica o delirio místico; es algo comprobable. 2) Esa voluntad suya jamás será para algo desagradable o sacrificado. La Palabra dice que es agradable y perfecta. Yo no sé si usted puede entender lo que es perfecto, pero estoy seguro que sí entiende lo que es agradable.)
El tema es: Si usted no llena su mente con la Palabra, el diablo la va a llenar de aspectos negativos. No hay término medio; no hay terreno neutral. El que con Él no recoge, desparrama.
Otra: es indispensable para esto, el perdón. Cuando perdonamos y liberamos a quien nos ha ofendido, le movemos el piso a Satanás. Recuerde que Cristo no se murió cuando le tocó en suerte, sino cuando Él mismo lo decidió; y no lo hizo hasta que perdonó a los que le habían colgado en la cruz. Recién allí dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu.
(2 Corintios 7: 1)= Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.
Cinco aspectos se pueden extraer nítidos de este versículo: primero: tenemos promesas sólidas, firmes, concretas, precisas a nuestra disposición. No por allí, de una manera abstracta, sino real y efectiva.
Segundo: dice que nos limpiemos de toda contaminación de carne. No dice que él nos vaya a limpiar. No puede usted pedirle a Dios que le saque un vicio. Lo que sí puede hacer es pedirle fortaleza para hacerlo, pero el primer paso, lo tiene que dar usted; esa es su parte.
Tercero: también dice que usted tiene que limpiarse de toda contaminación espiritual. ¿Y qué es una contaminación espiritual? Respeto aterrado, casi cabalístico a ritos tradicionales, rutinas religiosas fruto de doctrinas humanas. Eliminar ese temor casi fetichista a cambiar lo que venía haciendo sólo porque sus abuelos y sus padres lo hicieron aunque la Palabra dijera otra cosa.
Usted no puede orar: “Señor, límpiame de toda tradición”, debe orar, diciendo: “Padre, ayúdame a limpiarme de todo lo que no te da gloria”.
Cuarto: Tiene que perfeccionar usted progresivamente su santidad. La santidad no le llegó perfecta.
Quinto: El recurso es el temor a Dios. No suponer que Dios es tonto y va a dejar pasar cualquier cosa sólo porque usted está siendo usado. Dios no negocia con el pecado y mucho menos con la santidad. Usted no PUEDE ser santo. DEBE ser santo porque Él ES santo.
(Salmo 101: 2-7)= Entenderé el camino de la perfección cuando vengas a mí.
En la integridad de mi corazón andaré en medio de mi casa.
No pondré delante de mis ojos cosa injusta. Aborrezco la obra de los que se desvían; ninguno de ellos se acercará a mí.
Corazón perverso se apartará de mí; no conoceré al malvado.
Al que solapadamente infama a su prójimo, yo lo destruiré; no sufriré al de ojos altaneros y de corazón vanidoso.
Mis ojos pondré en los fieles de la tierra, para que estén conmigo; el que ande en el camino de la perfección, éste me servirá.
No habitará dentro de mi casa el que hace fraude; el que habla mentiras no se afirmará delante de mis ojos.
¡Qué riqueza moral tiene este salmo! ¡Cuanta enseñanza para vivir conforme a la voluntad de Dios y no fallar!
1)= El camino de la perfección debe entenderse, no copiarse ni mucho menos reducirse a un método o decálogo de “esto se hace y esto no se hace”.
2)= Es preciso andar en integridad de corazón, sin doble mensaje, mensaje acomodaticio o haciendo “como que”. Es SER por sobre HACER.
3)= Toda cosa injusta que aparezca delante suyo, no la oiga, no la estime interesante ni como información ni como comentario; no la oiga.
49= Debe aborrecer, – al igual que Dios -, la obra de los desviados, lo que no implica aborrecerlos a ellos. Ellos deben ser restaurados. La obra debe destruirse.
5)= No permitirá que los que se han desviado, y usted sabe que así es, ni siquiera se le acerquen. Esto no significa que los condene o los margine. Esto quiere decir que no se convierta en cómplice de ellos.
Puede comprenderlos y entenderlos como ser humano; puedes seguir experimentando afecto desde el punto de vista de la amistad; lo que no puede es seguir compartiendo con ellos mientras estén en pecado, porque si lo hace, conociendo las cosas, usted es cómplice y su juicio también será el suyo.
6)= Toda perversidad que de pronto aparezca en su corazón, (Puede ocurrir, Satanás está activo), sáquela de allí en el nombre de Jesús. Ni se permita gastar un minuto en pensarla.
7)= No conocerá al malvado. Esto no quiere decir que de momento que sepa usted que alguien anda en cosa malvada lo deje de hablar, tratar o saludar. Quiere decir que si bien en lo humano siempre debe estar cerca del equivocado, espiritualmente usted tiene que poner distancia para no contaminarse, ¿Lo entiende?
8)= Al que infama, debe destruirlo en la mala obra; en oración de batalla, sujetando y expulsando toda potestad que opere en su mente.
9)= Al vanidoso y de ojos altaneros… (Son tantos…) …no los ataque, ni mucho menos discuta con ellos. En el plano del espíritu, ignórelos. Están siendo usados y, escucharlos, le puede significar entrar en duda o confusión con resultados que a él no lo perjudicarán, pero que a usted le apagará cada día más.
10)= Los fieles, (Note que dice “de la tierra”, ya que en el cielo todos lo son), no son necesariamente los que van todos los domingos al templo, trabajan en comisiones, diezman, ofrendan y hacen buenas obras. Los fieles, son los que producen para el Reino conforme a la voluntad de Dios.
11)= Dice que el que sirve es que el que anda en el camino de la perfección, no el perfecto. Si busca usted al perfecto, buscará inútilmente toda su vida y nunca encontrará ninguno, ya que ni siquiera usted mismo lo es. Es el que anda, – Como sabe y puede, pero perseverando -, en el camino de la perfección.
12)= Hacer fraude o mentir son sinónimos. Jamás eso dará buen fruto, pese a que muchos lo tienen como una rutina, incluso para trabajar en “la obra”.
(Hechos 2: 39-40)= Porque para vosotros es la promesa, (Para nosotros, hoy y ahora), …para vuestros hijos, (Para su hijo, ese que ni cree, ni va a la iglesia y quizás anda en cualquier cosa hoy y ahora.) …y para todos los que están lejos; (Para ese sector del mundo al que el evangelio del Reino aún no llegó: musulmanes, hindúes, budistas, ateos, agnósticos, brujos, hechiceros), …para cuantos el Señor vuestro Dios llamare. (Él no le declara de antemano a usted a quien llama y a quien no, por lo tanto usted no puede pre-seleccionar a quien le va a predicar y a quien no).
…Y con otras muchas palabras testificaba y les exhortaba, diciendo: sed salvos de esta perversa generación.
Cuando le exhorten, no mire a quien lo hace con ojos bizcos y el ceño fruncido. No se está colocando en juez suyo. Le está diciendo que le ama como Dios le ama y que prefiere darle un par de bofetadas que le piquen el rostro cuando aún está vivo y a tiempo, en lugar de incurrir en la hipocresía de almibaradas frases retóricas de una necrológica cuando ya no hay más tiempo para nada…