Doce Llaves Aprobadas

Vamos a ver: ¿Cuántos han orado, quizás en este día, en esta misma mañana, diciendo algo así como: “¡Señor! ¡Úsame!”? Es normal, es lícito y está de acuerdo con lo que por reglas generales, se nos ha enseñado.

¿Y como ha sido esa enseñanza? Ejemplo: si usted desea que Dios lo use, tiene que estar limpio, tiene que ser humilde, tiene que haber sido quebrantado, tiene que vivir en santidad, tiene que orar. Así, Dios va a poder usarle.

Después de esto, comprobar la realidad. De pronto, esa realidad se cumple. Y aquí la pregunta surge por sí misma: ¿Qué puede llegar a sentir usted cuando comprueba, con sus propios ojos, que Dios le ha usado? Primero, cuando aterriza de la caminata por los techos, una enorme felicidad. A eso usted le va a llamar BENDICIÓN. Segundo: una gran certeza y seguridad que no va a vacilar en hacerla pública a modo de testimonio porque está total y absolutamente convencido que es así: Si Dios me usa, eso es señal que estoy bien ante sus ojos.

Lamento tener que reventarle ese globo. Lo he dicho en muchas ocasiones porque Dios lo puso en mi mente para que fuera dicho. Diferentes mensajes de distintos siervos lo han confirmado una y cien veces. Escuche bien: la Biblia, en su contexto global y no en pasajes sueltos, dice claramente y a quien escudriñe apenas un poco, algo que no siempre hemos visto con claridad: Ser usado por Dios, no significa ser aprobado por Dios.

Hay una serie de personajes bíblicos que corroboran esto, pero de todos, voy a elegir a tres para no cansarlo. Balaam, Jonás y Judas.

Balaam: Tenía un enorme prestigio. El rey Barac le ofreció el oro y el moro para que viniera con él y maldijera al pueblo de Israel. Balaam consultó a Dios y Dios le dijo que no fuera. Barac volvió a la carga con más oro y con más regalos. Balaam fue débil. Pidió un tiempo para consultar otra vez a Dios. ¡Ya lo había consultado! ¡Y ya había recibido su respuesta!

Volvió a preguntarle otra vez lo mismo y Dios se enojó. Y le respondió: “Está bien; ¿Quieres ir? Pues anda, pero no vas a decir ninguna otra cosa que lo que yo te mande. Al resto de la historia usted la conoce y también saber como terminó. La historia y Balaam. Sin embargo, Dios lo usó para bendecir al pueblo que tenía que maldecir. Conclusión: fue usado, pero no aprobado.

Jonás: También conoce usted esta historia, seguramente. Y sabe también hasta donde tuvo que llevar Dios a Jonás para lograr que reconociera sus errores y su desobediencia. Sin embargo, y antes que eso sucediera, la predicación de Jonás convirtió a una ciudad entera. ¡Qué haríamos con semejante evangelista, hoy! Usado por Dios, pero no aprobado por Dios.

Judas Iscariote: El traidor. El que entregó a Jesús. ¿Qué le parece, fue aprobado por Dios? Sin embargo, cuando Jesús les da autoridad a sus discípulos para predicar el evangelio del reino, para sanar enfermos, limpiar leprosos, echar fuera demonios y resucitar muertos, dice la Biblia que esa autoridad se las dio A LOS DOCE. Obviamente, Judas estaba entre esos doce. Y de las señales y maravillas que hicieron ellos en su nombre, a Judas le tocó una parte. Usado por Dios. No aprobado por Dios.

Me parece estar viéndole el rostro a usted. No está demasiado convencido, ¿No es así? Debemos que hable la Palabra, entonces, así recibe de Dios lo que viene de Dios, sin intermediarios.

(Mateo 7: 21)= No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.

(22) Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿No profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?

(23) Y entonces les declarará: nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.

Me parece estar escuchándolo ahora. “Perdóneme hermano… pero a mí me enseñaron que Jesús, aquí, hablaba con los hechiceros y curanderos que también hacen algunas de estas cosas…” ¿Ah, si, eh? ¿Y que hacemos, entonces, con esa palabra que dice que nadie podrá llamar Señor a Jesús si no tiene al Espíritu Santo?

Aquí Jesús habla con gente que indudablemente fue usada por Dios, pero no aprobada. Esto es bien evidente y sumamente contundente. Ya lo sé. Usted tiene dos preguntas que ya cosquillean su epidermis de inquietud. Número Uno: ¿Por qué razón Dios usaría a gente que luego no aprobará? Número Dos: ¿Qué debo hacer para resultar aprobado?

 A la primera, se la voy a responder más adelante. A la segunda, voy a empezar a respondérsela ahora, con doce llaves que abren las diferentes puertas de la aprobación de Dios. Vuelva a leer con toda atención el texto que vimos. Mire el verso 21. ¿Qué enseñanza le deja para estar agradable a Dios? Exacto. Primera llave, entonces, HACER LA VOLUNTAD DE DIOS.

Uno que conocía perfectamente este principio de privilegiar la aprobación de Dios por sobre el uso que Él pueda disponer de nosotros, era Pablo. Mire lo que dice:

(1 Corintios 9: 26-27)= Así que, yo de esta manera corro, (Note que la vida en el evangelio, para Pablo, era una carrera. Tenía una meta, un vencedor y, naturalmente, un premio.) no como a la ventura, (Atención: no dice Aventura; dice Ventura. Es decir que: ¿A lo que salga?, ¿Caiga como caiga? No. Esta carrera tiene que tener un plan, una estrategia, una táctica) de esta manera peleo, (Ahora le dice que el evangelio también es una pelea.) …no como quien golpea el aire, (Si usted está en una pelea es porque tiene un rival, un adversario, ¿No es así? No se trata de andar por la vida arrojando golpes para ver si por alguna casualidad le acierta a algún demonio. Se trata de identificar a su rival, definirlo, ponerlo en la mira y, entonces sí, pegar fuerte y a tumbar. Como para que no vuelva a levantarse.) …sino que golpeo mi cuerpo, (Me esfuerzo, me exijo, me arriesgo) …y lo pongo en servidumbre, (Obedezco) …no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado.

Pero Pablo no sólo conocía el principio de la aprobación, sino que también tenía muy claro con respecto a de quien tenía que tener esa aprobación, mire:

(1 Corintios 4: 3-4)= Yo en muy poco tengo el ser juzgado por vosotros, o por tribunal humano; y ni aún yo me juzgo a mí mismo. (Esto, pasado en limpio, es: no importan lo que digan tus hermanos, ni el concilio, ni las asociaciones, consejos o convenciones. Mucho menos lo que usted mismo pueda opinar con respecto a usted mismo.) …porque aunque de nada tengo mala conciencia, (Por razones de conciencia no tengo nada que reprocharme, pero…) …no por eso soy justificado; (La conciencia no puede justificar ni aprobar) …pero el que me juzga es el Señor.

Segunda llave: NO BUSCAR LA APROBACIÓN DE LOS HOMBRES. Esto no significa que usted mire a los hombres por encima del hombro y diga: bah; lo que ustedes piensen, me tiene sin cuidado. Lo que sí significa es que de ninguna manera puede poner la aprobación de los hombres por encima de la aprobación de Dios que surge de lo que su palabra dice. Mire el pasaje que confirma lo dicho:

(1 Tesalonicenses 2: 3-4)= Porque nuestra exhortación no procedió de error ni de impureza, ni fue por engaño; sino que según fuimos aprobados por Dios para que se nos confiase el evangelio, así hablamos; no como para agradar a los hombres, sino a Dios que prueba nuestros corazones.

Ahora vuelva al capítulo 7 del evangelio de Mateo. Aquí hay otra llave que usted tiene que tener muy en cuenta si no quiere frustrarse en su intento.

(Mateo 7: 26)= Pero cualquiera que me oye estas palabras, y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena.

Usted seguramente recuerda muy bien aquella enseñanza de los cimientos. Usted debe edificar su casa sobre la roca, que es Cristo. Edificarla sobre la arena, que son pequeñas partículas de roca mezclada con otras cosas, es andar según el Señor un domingo y según la carne el resto de la semana.

 Ni hablar de edificar sobre la tierra, que como podrá darse cuenta, no se trata de la tierra que usted conoce, (Porque en esta zona del mundo a los cimientos los hacemos, precisamente, sobre tierra), sino el símbolo de la carnalidad. ¿Cómo hacer, entonces, para edificar sobre la roca? Aquí está la tercera llave: SER HACEDOR DE LA PALABRA DE DIOS. No sólo oidor y creedor; hacedor. Rema, ¿Recuerda? Logos no alcanza en este nivel.

Todos sabemos que el sistema humanista por el cual se mueve el mundo en todas sus estructuras, se fundamenta en efectos publicitarios, a la promoción, de la cual – obviamente -, no está exenta la autopromoción. Es tanta la costumbre de interpretar que la publicidad es una mecánica necesaria y adecuada para hacer conocer algo, que esta técnica ha prendido dentro de la iglesia.

Es normal ver como, del mismo modo y con el mismo método que si fueran empresas con un producto para vender, algunos ministerios hacen de la promoción una materia indispensable para su difusión, crecimiento y prestigio.

Eso los lleva, – esta es una verdad a voces -, a tener una tremenda popularidad y aceptación dentro del pueblo de Dios, y por lógica consecuencia, a ser usados tremendamente, ya sea en la evangelización como en otras cosas, tales como sanidades, liberación, etc. Ahora bien: al margen de todo lo expuesto: ¿Estarán aprobados por Dios? Veamos:

(2 Corintios 10: 15)= No nos gloriamos desmedidamente en trabajos ajenos, sino que esperamos que conforme crezca vuestra fe seremos muy engrandecidos entre vosotros, conforme a nuestra regla; (Le está diciendo que no pretenden aprovechar los éxitos anteriores de otros, para promocionar su propio trabajo.) …y            que anunciáremos el evangelio en los lugares más allá de vosotros, sin entrar en la obra de otro, para gloriarnos en lo que ya estaba preparado.

(Verso 17)= Mas el que se gloría, gloríese en el Señor. (No parecería ser este el espíritu que guía las promociones ministeriales) …porque no es aprobado el que se alaba a sí mismo, sino a quien Dios alaba. (Si esto no hace trizas el cincuenta por ciento de las mecánicas que desarrollan ministerios que tienen medios de comunicación propios, no sé lo que le digo.) Cuarta llave: JAMÁS DEBE AUTO PROMOCIONARSE.

Hay otro texto, en esta misma carta y un poco más adelante, que no sólo corrobora esta llave de aprobación divina, sino que incluso va más allá; le da a entender que si en un momento dado tuvieras que quedar aparentemente como no aprobado, (Es decir, reprobado), si con eso logra usted que otros abran sus ojos, hágalo.

Cuidado que no es fácil, eh? Porque usted no está aquí para fabricarse un prestigio o status personal, sino para madurar al pueblo, para ayudarlo a vencer y parea extender el Reino, le cueste el precio que le cueste, como el costó el suyo a los antiguos profetas: agredidos, vituperados, ofendidos, agraviados, calumniados y atacados simplemente por ser mensajeros sin miedos de la auténtica voluntad de Dios para este tiempo.

(2 Corintios 13: 5)= Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis reprobados?

La paja en el ojo ajeno, la viga en el propio. ¿Hasta donde el hijo de Dios se examina a fondo, a sí mismo, y puede eludir la tentación de experimentar cierta omnipotencia que solamente le cabe a Dios?

 Nunca se olvide que aquel ángel hermoso llamado Luzbel (Lucero), comenzó a caer el día que se sintió, primero, en el mismo nivel que Dios; y luego por encima de Él. Jesucristo mora en usted mi querida hermana, hermano; salvo que usted no esté aprobado. Más allá de que usted pudiera estar siendo usado o no.

(6) Mas espero que conoceréis que nosotros no estamos reprobados.

(7) Y oramos a Dios que ninguna cosa mala hagáis; (Oiga: ¿Usted es de los que oran para que aquella hermana o aquel hermano que no le simpatiza del todo, no haga nada malo? ¿De verdad que ora así?) …no para que nosotros aparezcamos aprobados, (Es decir: no podemos interceder por los que no andan por donde deben para hacer méritos personales) sino para que vosotros hagáis lo bueno, aunque nosotros seamos como reprobados.

Muy claro: si en algún momento usted lee en esta página alguna palabra (No opinión personal ni interpretación particular: palabra) que le exhorta, que le confronta, que le incomoda, que le fastidia y hasta que le enfurece, no me interesa en lo más mínimo que me envíe uno o mil mails para decirme cosas que me colocarían en la posición de un reprobado.

Si lo que he dicho es palabra del Señor sin ninguna interferencia carnal de mi parte, tengo la certeza de estar bajo la aprobación de Dios. Porque Dios jamás se desdice de lo que ha dicho. Ante usted, en verdad, mucho no me preocupa quedar aprobado o no aprobado. Dios sabe todo. Tanto lo mío como lo suyo. Y esa es nuestra mutua tranquilidad. ¿Lo está entendiendo? Quinta llave: SER VALIENTE EN CRISTO.

Ahora bien: dice Pablo a los Gálatas que una de las obras de la carne que no permite entrar al Reino, es el disenso. Esto resulta muy curioso porque la democracia, un sistema gubernamental que nos permite en mayor o menor medida participar a todos, se fundamenta precisamente en el disenso.

Claro que aquí habrá que hacer una distinción que es clave. En la naturaleza humana, el disenso, la discusión y las distintas opiniones, son inevitables. Y a eso, obviamente, no es ajena la iglesia. Este diácono quisiera que las paredes del templo se pinten de color gris, porque es símbolo de la seriedad, de la sobriedad.

 Aquel otro, desea que estén blancas, porque es símbolo de la pureza y porque además produce mayor luz. Y un tercero, las dejaría de ladrillo visto, incluso sin revocarlas, porque es un modo de darle un aspecto al templo más acorde con la gente más joven.

Disentir en esto, ponerlo en debate y, llegado el momento por la vía que sea, decidir lo mejor, no presentaría nada pecaminoso ni transgresor. Ahora: con las cosas de Dios, el asunto cambia totalmente. Si este diácono quiere que se hable de guerra espiritual, aquel que no se hable y un tercero sufre un infarto si alguien menciona al diablo, algo no va a funcionar.

Del disenso espiritual o teológico, han nacido no menos de quinientas denominaciones que, dejando la numerología de lado, todavía no han cumplido ninguna de ellas la Gran Comisión para que el señor pueda volver. Y es mucho más curioso, que esta diversidad, (Modo elegante de llamarlo), sea todavía motivo de orgullo para muchos.

Yo creo que no se sentirían así si, tomando como base las propias Escrituras, señaláramos que eso es haber partido en quinientos trozos débiles a la única y poderosa iglesia del Señor. Mire lo que dice Pablo.

(1 Corintios 11: 18)= Pues en primer lugar, cuando os reunís como iglesia, oigo que hay entre vosotros divisiones; y en parte lo creo. (Quiero recordarle aquí el significado de la palabra DIVISIÓN. Estamos hablando de DI-VISIÓN. Y vemos que “DI”, es un prefijo que significa “doble”. Luego la palabra VISIÓN. Es decir que, DIVISIÓN es, en este caso, sencillamente dos visiones. Dos visiones distintas, lógicamente, de una misma cosa.

El error ha sido, y todavía lo sigue siendo, pretender que esas dos visiones convivan. Por mejor voluntad y predisposición humanas que se ponga, alguien va a estar orando en contra de lo que está orando el otro en un mismo momento.

Entienda que, pese a ese hermoso misterio que llamamos Trinidad, sigue habiendo un solo Dios, un solo Hijo y un solo Espíritu Santo. Y su visión sigue siendo una y la misma. Si dos hombres están divididos, esto es: que tienen dos visiones, solamente caben dos alternativas probables: uno está acertado y el otro equivocado o, lo que es más probable, los dos están en error.

El problema radica en que somos tan egocéntricos todavía, que suponemos siempre que la nuestra, es la única verdad. Y lo más dramático es que todavía no me puedo excluir del todo. Sería una especie de pequeña figurilla fantochesca si lo hiciera.)

(19) Porque es preciso que entre vosotros haya disensiones, para que se hagan manifiestos entre vosotros los que están aprobados.

Algo es notorio: el Espíritu Santo pudo caer con toda su potencia e intensidad, en grupos que estaban todos juntos y unánimes. Unanimidad, usted lo sabe, habla de un mismo sentir, de una sola visión. Hay grupos, hoy, que están disciplinadamente todos juntos, pero no hay manifestación del poder de Dios. ¿Causa? No están unánimes. Es hora de blanquear eso.

(1 Pedro 2: 20)= Pues, ¿Qué gloria es, si pecando sois abofeteados, y lo soportáis? Mas si haciendo lo bueno sufrís, y lo soportáis, esto ciertamente es aprobado delante de Dios.

(21) Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas.

Cuidado: esto no lo habilita a usted a ser un masoquista que anda flagelándose para ganar la aprobación de Dios. Esto le dice que, cuando venga la prueba, sepa resistirla con entereza, valor y firmeza, fundamentos que Jesús dejó en evidencia cuando le tocó hacerlo a Él. Sexta llave: TENER CAPACIDAD DE RESISTIR POR LA FE.

Ahora bien; la pregunta que surge, entonces, es: ¿Por qué usa Dios a gente a la cual todavía no aprueba? Primero, porque es SOBERANO. Segundo, porque los dones son otorgados por gracia de Él, no por méritos suyos.

Tercero: para que nadie se gloríe de ningún éxito. Cuarto: para que nadie vaya detrás del instrumento, el hombre, sino del que maneja esos instrumentos. Y, finalmente, para que temblemos con temor santo hasta el fin.

(2 Timoteo 2: 15)= Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, (Quiero recordarle que diligencia, es exactamente lo opuesto a negligencia, palabra que se suele usar cuando lo quieren despedir de algún trabajo.

Todo lo que se hace para Dios, debe tener excelencia, no hacerlo “de taquito” y como al “que me importa”) …como obrero que no tiene de que avergonzarse, (Aquí está quizás la llave más importante para ser aprobado: ¿Habrá algo en su vida íntima y personal que, si fuera conocido por su iglesia, le produciría a usted enorme vergüenza? Esa es la Séptima llave: NO TENER DE QUE AVERGONZARSE.

…Que usa bien la palabra de verdad, (Es increíble la cantidad de gente que, aún con la mejor intención, por allí, usa textos bíblicos para avalar comportamientos que, – y lo saben muy bien, a veces -, no son aprobados por Dios. Aquí hay una Octava llave: SER FIEL A LA PUREZA DE LA PALABRA.

(16) Mas evita profanas y vanas palabrerías, porque conducirán más y más a la impiedad. (No predique nunca sus sabias opiniones, por mejore y más brillantes que les parezcan. Predique la palabra, coincida o no con la idea del evangelio que puedan tener quienes la oyen. Dios lo tiene que aprobar, los hombres no siempre. Salvo que estén en un mismo sentir. Unánimes.)

(17) Y su palabra carcomerá como gangrena, (No es casual ni antojada la comparación. ¿Qué es lo que produce la gangrena? Descomposición y muerte, (Necrosis), de los tejidos. ¿Lo quiere más claro todavía? De la carne.) …los cuales son Himeneo y Fileto (Dice en 1 Timoteo 1:20 que estos eran blasfemos) …que se desviaron de la verdad, diciendo que la resurrección ya se efectuó, y trastornan la fe de algunos.

(Hay hoy algunos que andan enseñando que Jehová no es el mismo Dios padre de Jesucristo. Es decir: que hay más de un Dios. Andan otros asegurando que ante la ausencia de milagros por parte de Dios, la ciencia médica en todas sus especialidades, es la encargada de reemplazarlo.

Andan otros adoctrinando que los milagros, son como las ruedecillas de las bicicletas para los niños; que sirvieron cuando la iglesia no podía caminar sola, pero que ahora ya no se justifican. ¿Tengo que entender que estos piensan de verdad, que la iglesia está caminando sola, bien, en estabilidad y con corrección? ¿De qué iglesia estarán hablando? Ecuación: Unción del Espíritu Santo o unción de Freíd. Usted elige.)

(19) Pero el fundamento de Dios está firme, (Dios no cambia. El evangelio no cambia. La unción no cambia. La palabra no cambia. Todo está en su lugar.) teniendo este sello: (Acá viene la llave principal) conoce el Señor a los que son suyos, (Y también a los que no lo son, mantenga la calma, tranquilícese.) Novena llave: DIOS CONOCE A LOS SUYOS. …y apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo. (¿Puede andar en iniquidad alguien que invoca el nombre de Cristo? Puede. Eso es evidente. Experiencias hay.)

(20) Pero en una casa grande, (La iglesia es una casa grande) no solamente hay utensilios de oro y de plata, (Que vendrían a ser los aprobados) sino también de madera y de barro, (Los que pueden ser usados circunstancialmente, pero que no están aprobados) y unos son para usos honrosos, y otros para usos viles. (A esto se le debe prestar suma atención porque por cierto simplismo, en muchos casos lo hemos ignorado).

(21) Así que, si alguno se limpia de estas cosas, será instrumento para honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto para toda buena obra. (¿Quiere estar aprobado delante de Dios? Límpiese de lo que podría estar contaminando su vida.) Décima llave: NO CONTAMINARSE.

(22) Huye también de las pasiones juveniles, (¿Sabe usted lo que son las pasiones juveniles? Todo lo que su carne, sea usted hombre o mujer, pueda demandarle con aparente urgencia y que, dentro de la iglesia, suele encontrar prolífico caldo de cultivo. Un setenta por ciento de las caídas, son producidas por debilidades sexuales no detenidas ni controladas a tiempo.) Undécima llave: PERSÉRVESE DE SUS DEBILIDADES. …y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor.

(23) Pero desecha las cuestiones necias e insensatas, sabiendo que engendran contiendas. (Dios no quiere hombres y mujeres que con sonrisas de bondad y de promoción de pastas dentífricas, asesinan a creyentes nuevos con un legalismo ocurrente y muy doméstico, que suele recomendar: no te pintes, no te pongas, no te muestres, ese color, no, ese color, sí, ese cabello, no, ese corte, sí, etc. Última llave: NO SER LEGALISTAS.  No se olvide que si decide vivir bajo la ley, en una era de la gracia, ha elegido ni más ni menos, que vivir bajo maldición. Después no venga con quejas y lamentos…

(24) Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso. (Dios no aprueba a los que andan peleados y peleándose con todo el mundo) sino amable para con todos (Dice que amables con todos, no meloso o gelatinoso con la gente importante, y una esfinge egipcia con los más humildes y anónimos) apto para enseñar, sufrido, que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizás Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad, y escapen del lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él.

¿Quiere que repasemos estas doce llaves, y vea usted si no se ha dejado olvidada alguna debajo de la alfombra, detrás de algún cuadro, en alguna planta de su jardín o en otro de esos sitios donde suelen esconderse las llaves?

1)=  Hacer la Voluntad de Dios.

2)=  No buscar la aprobación de los hombres.

3)=  Hacer, practicar la palabra de Dios.

4)=  No autopromocionarse.

5)=  Ser valientes y osados en Cristo.

6)=  Tener capacidad para resistir por la fe.

7)=  No tener de que avergonzarse.

8)=  Ser fiel a la pureza de la palabra.

9)=  Dios conoce a los que son suyos.

10)= No estar contaminado.

11)= Preservarse de sus propias debilidades.

12)= No caer en legalismos crueles.

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Espíritu Guerrero

Mucho es lo que hoy se habla de tener comunión con Dios. Algunos, han interpretado esto sólo hasta el límite de alguna actitud ritual periódica; otros, reduciéndolo a una pequeña oración diaria, generalmente pre-concebida, a la que llaman “devocional”, palabra que, naturalmente, no existe en la Biblia y que, pese a la mejor de las voluntades que pueda tenerse, no va más allá de una acción religiosa aceptada por la Iglesia Evangélica tradicional como parte de su doctrina.

Los patriarcas del Antiguo Testamento, tenían una comunión con Dios sustentada en una tienda, una intimidad, un conocimiento, una relación personal. Cuando usted lee en la Biblia que la nube de Dios venía sobre el tabernáculo, era sobre la tienda de Moisés que venía. Y era cuando Moisés se movía que Dios se movía. No era que Dios venía y Moisés corría.

(Gálatas 3: 5)= Aquel, pues, que os suministra el espíritu, y hace maravillas entre vosotros, ¿Lo hace por las obras de la ley o por el oír con fe?

(6) Así Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia.

(7) Sabed, por tanto, que los que son de fe, estos son los hijos de Abraham.

(8) Y la escritura, previendo que Dios había de justificar por la fe a los gentiles, dijo de antemano la buena nueva (El evangelio) a Abraham, diciendo: en ti serán benditas todas las naciones.

Fíjese que el Nuevo Testamento no empieza en Mateo. Nuevo Testamento es Nuevo Pacto. Y todo pacto, en la Biblia, siempre empieza con la sangre. Y en los relatos que nosotros conocemos como Nuevo Testamento, no hay sangre, no hay pacto, hasta la cruz de Cristo. Por lo tanto es exactamente allí donde comienza, no en Mateo. En Mateo comienza el Nuevo Testamento conforme a la distribución de los libros en la Biblia, pero en los hechos concretos, la realidad es otra.

Era siempre la mentalidad de Dios de que los gentiles fueran parte de la iglesia; no somos un resultado del rechazo de los judíos. Es desde antes de la fundación del mundo.

Él sabía que eso que estaba buscando existía. No estamos hablando, – le repito una vez más -, de obras externas, sino de sustancias internas. Un ministerio, un sacerdocio relativo, pero comprometido y leal a lo eterno. Que imparte la ley con un estilo de vida que es relevante y relativo a la ley que predica.

No puede usted ministrar dentro del orden levítico, (Con ritos, reglas, estatutos internos de cada congregación), y ministrar al mismo tiempo la era de la Gracia, que es según Cristo, sumo sacerdote según el orden de Melquisedec, que es orden eterno. Hay ciertas condiciones que deben prevalecer en la iglesia para que se forme una mentalidad que tenga que ver con este orden.

(Génesis 13: 1)= Subió, pues, Abraham de Egipto hacia el Neguev, él y su mujer, con todo lo que tenía, y con él Lot.

(2) Y Abram era riquísimo en ganado, en plata y en oro.

(3) Y volvió por sus jornadas desde el Neguev hacia Bet-El, hasta el lugar donde había estado antes su tienda entre Bet-El y Hai, el lugar del altar que había hecho allí antes; e invocó allí Abram el nombre de Jehová. (Y todos conocemos la historia).

(7) Y hubo contienda entre los pastores del ganado de Abram y los pastores del ganado de Lot; (¡tenían tanto que no cabían juntos!) y el cananeo y el ferezeo habitaban entonces en la tierra. (Cabe aclarar que la palabra CONTIENDA, en este pasaje, no implica una simple discusión verbal: hubo una pelea grandísima entre los pastores.)

(10) y ALZÓ Lot sus ojos y vio toda la llanura del Jordán, que toda ella era de riego, como el huerto de Jehová, como la tierra de Egipto en la dirección de Zoar, antes que destruyese Jehová a Sodoma y a Gomorra.

Hay algo en Lot que es engañador, que produce una decepción: que puede mirar a Gomorra y ver el Edén de Dios. Hay ciertas cosas en cierta gente que hace que vean el edén de Dios en un Sodoma o Gomorra. Es decir: aquello que gobierna en su corazón es lo que gobierna el corazón de Lot.

Esto es lo que interfiere en su habilidad de discernimiento. No le deja a usted discernir correctamente el deseo de su corazón. Si el deseo de su corazón es mejorarse usted, a veces ve lo que cree que es plan de Dios como plan de Dios y no otra cosa que otra idea suya buscando bendición. Lot mira hacia arriba, ve toda la gloria de Sodoma y Gomorra y dice: …Es como el huerto de Dios… Todo lo contrario.

(14) Y Jehová dijo a Abram, después que Lot se apartó de él: (Note que Dios habla después que los Lot se separan de su vida, no antes. Dios no le habla nada que tenga que ver con su propósito eterno hasta que su Lot se separa de su vida: sea interno, sea mental, sea su amiguito, su pastor o su ministerio preferido.) Alza ahora tus ojos, y mira desde el lugar donde estás hacia el norte y el sur, y al oriente y al occidente.

(15) Porque toda la tierra que ves, la daré a ti y a tu descendencia para siempre.

(16) Y haré tu descendencia como el polvo de la tierra; que si alguno puede contar el polvo de la tierra, también tu descendencia será contada.

(17) Levántate, ve por la tierra a lo largo de ella y a su ancho; porque a ti te la daré.

(18) Abram, pues, removiendo su tienda, vino y moró en el encinar de Mamre, que está en Hebrón, y edificó allí altar a Jehová.

Recuerde que lo que estamos buscando son las condiciones que prevalecen cuando aparece este nuevo orden sacerdotal, el de Melquisedec. Se acaba de separar Lot, porque tenía en su corazón algunas cosas carnales. Lot significa: “conflicto” y “atraso”.

(14: 1)= Aconteció en los días de Amrafel rey de Sinar, Anoc rey de Elasar, Quedorlaomer rey de Elam, y Tidal rey de Goim, que estos hicieron guerra contra Bera rey de Sodoma, contra Birsa rey de Gomorra, contra SINAB rey de Adma, contra Semeber rey de Zeboim, y contra el rey de Bela, la cual es Zoar.

Aquí vemos a cuatro reyes militando contra cinco reyes. Recuerde que todavía no existe ningún grupo que se llama Israel, este es el tiempo de Abraham. Antes que Israel existiera, tratando de poseer Hebrón, Abraham moraba en él. El orden del sacerdocio del que estamos hablando, no tiene que conseguir lo que la iglesia está tratando de conseguir, sino que entiende que ya lo tiene.

(Verso 5)= Y en el año decimocuarto vino Quedorlaomer, y los reyes que estaban de su parte, y derrotaron a los refritas en Astarot Kamaim, a los zuzitas en Ham, a los emitas en Save-Quinataim, y a los horeos en el monte de Seir, hasta la llanura de paran, que está junto al desierto.

(Verso 7)= Y volvieron y vinieron a En-Mispat, que es Cades, y devastaron todo el país de los amalecitas, y también al amorreo que habitaba en Hazezontamar.

(8) Y salieron el rey de Sodoma, el rey de Gomorra, el rey de Adma, el rey de Zeboim y el rey de Bela, que es Zoar, y ordenaron contra ellos batalla en el valle de Sidim; esto es, contra Quedorlaomer rey de Elam, Tidal rey de Goim, Amrafel rey de Sinar y Arioc rey de Elasar; cuatro reyes contra cinco. (Aquí vemos una guerra entre reyes).

(Verso 14)= Oyó Abraham que su pariente estaba prisionero, (Hay una traducción al español demasiado ligera aquí donde dice PARIENTE, ya que de acuerdo con el original lo que verdaderamente dice allí, es HERMANO. Y esto es importante, porque Lot no era hermano de Abraham. Pero el original dice HERMANO y la versión bíblica en inglés, también) y armó a sus criados, los nacidos en su casa, trescientos dieciocho, y los siguió hasta Dan.

(15) Y cayó sobre ellos de noche, él y sus siervos, y les atacó, y les fue siguiendo hasta Hoba al norte de Damasco.

(16) Y recobró todos los bienes, y también a Lot su pariente (Hermano) y sus bienes, y a las mujeres y demás gente.

(17) Cuando volvía de la derrota de Quedorlaomer y de los reyes que con él estaban, salió el rey de Sodoma a recibirlo al valle de Save, que es el valle del rey.

(18) Entonces Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, sacó pan y vino; y le bendijo, diciendo: bendito sea Abram del Dios Altísimo, que entregó tus enemigos en tu mano. Y le dio Abraham los diezmos de todo.

(Verso 21)= Entonces el rey de Sodoma dijo a Abram: dame las personas y toma para ti los bienes.

(22) Y respondió Abram al rey de Sodoma: he alzado mi mano a Jehová Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra, (Fíjese como, el encuentro con Melquisedec, le cambia la manera de hablar a Abram inmediatamente. Ahora está usando las mismas palabras que Melquisedec.

Observando las condiciones prevalecientes en el tiempo en que aparece este sacerdocio, vemos: primero: a gente tratando de liberarse de Babilonia. Reyes militando contra otros reyes. Uno de ellos, establecido en Zinar que, como sabemos según Génesis 10:10, era la forma antigua de llamar a Babilonia.

Una de las cosas que nos muestran que Dios está levantando el orden de Melquisedec, es cuando las naciones y la gente están tratando de zafarse de la cautividad de los sistemas babilónicos.

Cuidado que cuando hablamos de Babilonia no estamos hablando de siete maravillas, ni de jardines colgantes, ni de judíos, ni de la tumba que está siendo reconstruida, ni de torres diabólicas, ni de Israel, ni de viajes, ni de giras al Jordán para traer agua sucia para venderla en la iglesia como “agua santa”.

Hemos entrado en una mentalidad, en la iglesia, donde el mundo manipula el comportamiento de la iglesia. ¡Es al revés! Babilonia es un espíritu. Acá tenemos cinco naciones que están sujetas a cuatro naciones babilónicas y están buscando zafarse de su reino opresivo.

Lo mismo está ocurriendo en la iglesia hoy. Miles de personas tratando de zafarse de sistemas babilónicos. Esa es una condición precisa para que se manifieste el orden de Melquisedec. Siempre se manifiesta en tiempos de reforma.

(Génesis 14: 14)= Doce años habían servido a Quedorlaomer; y en el decimotercero se rebelaron.

Este nombre Quedorlaomer, significa “convertirte en esclavo”, o sencillamente “Cautiverio”. Babilonia es un espíritu que lo reduce a usted a servidumbre. Doce años llevaban en cautiverio en Babilonia. Y esos cuatro reyes, un buen día, dijeron: nos cansamos, ya no aguantamos más esta opresión. Ahora vamos a pelear contra ellos. Y pelean. Y ganan. Y es cuando se concreta esa victoria que aparece Melquisedec.

Ahora vamos a Ezequiel. El profeta nos da una parábola, sobre árboles, que en realidad habla de la iglesia.

(Ezequiel 17: 1)= Vino a mi palabra de Jehová, diciendo: hijo de hombre, propón una figura, (Una analogía, una comparación), y compón una parábola a la casa de Israel. (A la iglesia. Una parábola).

(Verso 3)= Y dirás: así ha dicho Jehová el Señor: una gran águila, de grandes alas y de largos miembros, llena de plumas de diversos colores, (Los diversos colores son las capas que les ponen a los primogénitos que tienen que ver con el favor del Padre) vino al Líbano y tomó el cogollo del cedro.

Es decir que: el águila se para en la iglesia del más alto nivel, en el cogollo del cedro. (El cedro es una cosa impresionante) Y en la rama más alta del cedro, allá fue a parar el águila. La iglesia, para Dios, es lo más alto, lo más fuerte; el cedro que sólo es doblado por la palabra de Dios, dice en los salmos.

Las tormentas no lo doblan, los terremotos no lo tumban, el cedro prevalece ante todas las inclemencias del tiempo, no se dobla, permanece. Sólo la verdadera palabra de Dios lo quebranta. Esa es la verdadera iglesia.

(4) Arrancó el principal de sus renuevos (Renuevo es rama. Siempre que se habla de rama, se habla de la extensión del reino a través de la iglesia. Yo soy la vid y ustedes son los pámpanos) y lo llevó a tierra de mercaderes, (Ahí está Babilonia. Mire lo que pasa con la iglesia; se la llevaron a tierra de mercaderes) y lo puso en una ciudad de comerciantes.

(5) tomó también de la simiente de la tierra, y la puso en un campo bueno para sembrar, la plantó junto a aguas abundantes, la puso como un sauce. (Óigame: ¿De cedro a sauce? Sauce significa lloriqueo, lamentación, pobreza, fragilidad, impotencia, debilidad, tristeza. Mientras el cedro es un árbol imponente, el sauce es un árbol triste. Babilonia es un espíritu que lo que quiere, es rebajarlo a usted a la nada. De cedro a sauce.

(6) Y brotó, y se hizo una vid de mucho ramaje, (La vid no tiene estatura. De cedro a vid. La vid no tiene ninguna autoridad en la Biblia. Mucho ramaje, poca altura) de poca altura, y sus ramas miraban el águila, y sus raíces estaban debajo de ella; así que se hizo una vid, y arrojó sarmientos y echó mugrones.

Tremendo, ¿Verdad? Ahora vamos a ver que significa todo esto.

(Verso 11)= Y vino a mí, palabra de Jehová, diciendo: di ahora a la casa rebelde: ¿No habéis entendido que significan estas cosas? Diles: he aquí que el rey de Babilonia vino a Jerusalén, y tomó a tu rey y a sus príncipes, y los llevó consigo a Babilonia.

Note lo que está pasando cuando aparece Melquisedec. La iglesia está siendo oprimida por sistemas babilónicos. Con restauración o sin restauración.

(Verso 13)= Tomó también a uno de la descendencia real e hizo pacto con él, y le hizo prestar juramento; y se llevó consigo a los poderosos de la tierra. (Note que busca a los reyes y a los príncipes para hacerlos esclavos. ¿Cuál será la razón?)

(14) Para que el reino fuese abatido y no se levantase, a fin de que guardando el pacto, permaneciese en pie.

Mire en Génesis 14: 1 el significado del nombre de los reyes. Amrafel significa “orador de engaños”, o “el que decreta engaño”. Anoc: “Salvaje como león” o “sin misericordia”; “violencia es su prioridad”. Quedorlaomer: “sirviente de leoma”. Leoma es una medida falsa. Tidal: “uno que produce una simiente malvada” o “Deseo de producir una generación perversa”.

Observe qué componentes tiene este sistema: 1) Alguien que habla engaños. 2) No tienen misericordia. 3) Leal a posiciones falsas y erróneas. 4) Engendradores de falsas simientes.

Es el tiempo en que los reyes están en batalla. La milicia ha sido escalada a rangos superiores. Son los reyes los que están batallando, no los civiles. Si usted se mete a pelear en guerra de reyes, en reforma, le pasa lo mismo que a Lot que es un civil: usted es cautivo. Esta guerra es de gigantes, de posiciones grandes en el Espíritu: reyes contra reyes.

Ya me cansé de que dijeran que los cinco ministerios son iguales. La Palabra dice que primero son los apóstoles. Por eso todos se hacen nombrar apóstoles hoy. Pero esto no se refiere a apóstoles por posición, sino a los que traen un mensaje de reforma.

Él colocó rangos en la iglesia. Hay rangos espirituales. Todos somos hermanos, pero algunos son mayores. Hay diferencia, no se deje engañar. En esta guerra de reyes, si usted se mete a pelear como civil, queda cautivo como Lot. Esto significa que dentro de nuestra mentalidad, no podemos tener un estilo de vida civil. En tiempos de guerra de reyes, usted no puede tener una oración civil.

Usted no puede entrar en un tiempo de Melquisedec con una mentalidad civil. Usted no puede entrar en un tiempo de adoración civil a Dios. Canciones románticas dedicadas a él. ¡¡Civil!! ¡¡Hay una guerra!! Y la palabra dice que el que está en guerra no puede mezclarse con cosas civiles.

En tiempos de guerras de reyes, las dádivas tienen que ser a nivel de reyes, no de civiles. Lo que menos debe menguar en tiempo de guerra, es la entrada financiera en la iglesia.

Lealtad civil. ¡Qué lindo está esto! ¡Que bien se ve! ¡Esto no me gusta! ¿No se puede sacar? Mi papá fue uno de los que fundó esta iglesia. Fue el que compró el primer banco. ¡Dale el banco ese y que se vaya a su casa a homenajear a su papá!

Las actitudes civiles no prevalecen cuando hay guerra de reyes. “Cansado del camino… sediento de tu paz… ¡¡¡Cállate!!! ¡¡Esas no son canciones de guerra!! Cuando hablo de canciones de guerra no significa que la letra de esas canciones tenga que tener la palabra “guerra”, o “espada”, o “ejército”. Me refiero a un fluir silencioso que proviene de su entendimiento.

 Que no se oye, pero se siente. Cantando la misma canción. Es algo que viene de adentro. Es un terremoto que respalda su decreto y su canción. Que hace que la sienta usted diferente, aunque sea la misma. Lo que la hace militante, es usted, no la letra. Lo que la diferencia es el Espíritu, no la melodía.

Usted no puede vivir como un civil en un estilo de vida gubernamental como es el orden de Melquisedec.

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Decretos de Autoridad

Éxodo 29: 4)= Vosotros visteis lo que hice a los egipcios, y como os tomé sobre alas de águila, y os he traído a mí.

(5) Ahora, pues, si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra.

Hay dos requisitos claros aquí: 1) Si oyes mi voz.- 2) Si guardas mi pacto.- Toda profecía es condicional. Hay gente que está sentada por ahí esperando que se le cumpla una profecía. Cuando la voz de Dios se encuentra con la voluntad del hombre, esta voluntad tiene que alinearse con la voz de Dios. De lo contrario, anula la profecía. Usted tiene libre albedrío, Dios jamás le obligará a nada.

Dividamos: las profecías mesiánicas ocurren con o sin su ayuda. Pero cuando la profecía tiene que ver con una generación, con una familia, con una iglesia o con usted personalmente, siempre es condicional, aunque la condición no se vea a simple vista. Siempre hay un: “si haces esto, yo hago aquello”.

(6) Vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel.

Esta profecía se cumple en Pedro, donde dice: …vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa; son las tres cosas que le prometió a Israel. Israel abortó la promesa porque: Nº 1: No oyó la voz de Dios. Le dijeron a Moisés: ¡No queremos oír su voz! ¡Sube tú al monte, habla con él y después ven y habla con nosotros! Rompieron el requisito número Uno.

Nº 2: Guarda mi pacto. Desde el capítulo 32 hasta el 34 vemos que Moisés quiebra las tablas del pacto mostrando externamente lo que ya había hecho internamente. No oyeron su voz, no guardaron el pacto. La profecía se trasladó a nosotros. Reyes y Sacerdotes. En el orden levítico, usted era una sola cosa. O era rey, o era sacerdote; nunca las dos cosas. Según el orden de Melquisedec, eterno, celestial, no legalista, usted tiene contacto con Dios y su promesa. Usted es las dos cosas.

Tenemos un concepto de eternidad del cual hablamos, enseñamos y predicamos, pero en el cual no siempre creemos porque no lo entendemos. Entre el cielo, que no es un lugar geográfico sino un ámbito espiritual y nuestra vida, hay un velo que se llama muerte que no siempre nos permite acceder a esa dimensión eterna. Cristo rasgó ese velo: pasó a través de él, le quitó todo poder y autoridad y se lo dejó a su disposición para que usted no tenga miedo.

(Hebreos 2: 14)= Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, el diablo, y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre.

Note que lo que está frenando al hombre, es el temor a la muerte. Ahora: si usted no le tiene miedo a la muerte, entonces ya no hay nada en la tierra que lo limite, porque usted ya no está cautivo. Si entendiéramos que en Dios no hay muerte, ya no seríamos cautivos del enemigo. El enemigo, lo que usa, es la ilusión, el mundo fantástico; es como si usted estuviera en un desierto y de pronto se cree que ha visto un mar. Un espejismo, y uno, por miedo a que eso sea real, vive en cautiverio toda su vida.

No existe la muerte. Somos eternos. Si usted es consciente de eso, nada lo detiene en la tierra. ¿Qué demonio puede detener a un hombre que ya está muerto? El que sufre cuando usted se muere, es su vecino. Dios no sufre, y usted tampoco. Porque usted sigue viviendo.

Lo que abandona, en todo caso, es su caparazón. Esa caparazón que llevamos puesta desde nuestro nacimiento carnal. Estar ausentes del cuerpo es estar presentes con Él. No deja de existir. Al contrario, se siente más libre; ahora tiene mayor libertad de expresión porque ya no está atado a un cuerpo.

Entonces, el que sufre es el vecino. Y si por allí el vecino sabe adonde va usted, tampoco sufre el vecino. El tema es cuando usted se muere y está sin Dios; entonces sí que tiene un problema. Porque el infierno es, entre otras cosas, eternidad sin Dios. Y a eso, nadie lo ha experimentado, porque aún cuando éramos pecadores, Dios estaba ahí.

 Pero en el infierno, Dios no existe y ese es el tormento eterno. Dice que desearía usted morir. Eso sería muerte. Pero usted es eterno. Salvo o no salvo, el hombre es eterno. El problema no es tanto como vive este pequeño tiempo llamado vida terrenal; el problema es adonde decide para su eternidad.

Dice Hebreos que por temor a la muerte, estuvimos cautivos durante todo el tiempo que tuvimos cuerpo. El orden de Melquisedec es un orden que nos trae a una dimensión donde, estando en el cuerpo, no somos limitados por el cuerpo.

Ese es el sacerdocio que Dios siempre quiso tener, no el que tuvo que introducir porque no quisieron oír su voz; eso fue temporal. Pero resulta que en muchos casos, la iglesia opera hoy, todavía, como si no quisieran oír su voz: con ritos, sacerdocios y división entre laicos y ministros.

 No es un reino de sacerdotes. Y si son sacerdotes, no son gubernamentales. “Dios mío… si fuese tu voluntad…aleluya mi alma te alaba…” Eso no tiene gobierno ninguno. Esa es una oración civil, no la de un gobierno militante. Y en tiempos de guerra, las oraciones civiles te mantienen cautivo.

Ha sido dicho que el sacerdocio según el orden de Melquisedec es un sacerdocio relativo a todos los tiempos, pero leal sólo a la eternidad. No importa como cambiaran los tiempos para Cristo o para su cuerpo, él se mantenía relativo y adaptado a cualquier tiempo, pero sin pegarse ideológica o doctrinalmente a ninguno. Relativo al tiempo Pentecostés, al mover carismático, al mover de la fe, de la prosperidad, al tiempo del reino, al tiempo apostólico, pero fiel a ninguno de ellos en particular.

Si mañana Dios habla algo que es superior a cualquiera de estas cosas y la palabra lo confirma con claridad, usted es fiel a eso. El orden de Melquisedec está por encima del apostolado d ela iglesia. El menor, en ese orden, es mayor que el máximo apóstol de la iglesia. Esto es algo que no es para líderes. Esto es algo que debe asumir la iglesia en el tiempo en que estamos viviendo.

¿Sabe usted que la mayoría de la iglesia está tan confundida en esto que no tiene destino? Sólo existen, no viven. Estamos esperando que pase algo que no va a pasar. Entran y salen del templo como en el tiempo de Zacarías. ¡Y Dios no estaba!

No había Dios, se había ido, pero ellos entraban y salían del templo como si Dios estuviera allí. Llevando incienso, pero no había arca, no había presencia. El arca es mucho más que el símbolo de Dios. El arca representa el gobierno de Dios. Una iglesia sin arca es una iglesia sin gobierno. De esas, hay miles por allí.

(Génesis 14: 1)= Aconteció en los días de Amrafel rey de Sinar, Arioc rey de Elasar, Quedorlaomer rey de Elam, y Tidal rey de Goim, que estos hicieron guerra contra Bara rey de Sodoma, contra Birsa rey de Gomorra, contra Sinab rey de Adma, contra Semeber rey de Zeboim, y contra el rey de Bela, la cual es Zoar.

(Verso 3)= Todos estos se juntaron en el valle de Sidim, que es el Mar Salado.

(Verso 10)= Y el valle de Sidim estaba lleno de pozos de asfalto; y cuando huyeron el rey de Sodoma y el de Gomorra, algunos cayeron allí; y los demás huyeron al monte.

(11) Y tomaron toda la riqueza de Sodoma y de Gomorra y todas sus provisiones, y se fueron.

(12) Tomaron también a Lot, hijo del hermano de Abraham, (Lot era sobrino de Abraham) que moraba en Sodoma, y sus bienes, y se fueron.

(13) Y vino uno de los que escaparon, y lo anunció a Abram el hebreo, que habitaba en el encinar de Mamre. El amorreo, hermano de ESPOL y hermano de Aner, los cuales eran aliados de Abram.

(14) Oyó Abram que su pariente (En el original dice HERMANO), estaba prisionero, y armó sus criados, y los nacidos en su casa, trescientos dieciocho, y los siguió hasta Dan.

El violento altercado que habían tenido Abram y Lot (Capítulo 13), no fue obstáculo parea que, llegada esta instancia, Abram considerase como a un hermano a su sobrino y se aprestara a defenderlo con uñas y dientes.

Lo último que ellos habían tenido en común había sido disgusto, pero a la hora de la crisis, no le impidió a Abram llamar a Lot, “hermano”. Esa es la unción que debe imperar en la iglesia en el marco del orden de Melquisedec.

Nº 1: Melquisedec aparece cuando las naciones están buscando liberarse de lo que es la babilonia antigua. El Sinar, en Génesis 10:10, es el nombre dado a Babilonia cuando Nimrod comienza a construir la ciudad.

La historia dice que Babilonia se llevó cautivo a reyes y príncipes. Hoy hay muchos que parecen ser reyes y príncipes que andan cautivos en iglesias que no tienen altura espiritual.

Porque para nosotros altura espiritual es numerología. Cuán buena es la alabanza, qué famoso predicador invita usted a su púlpito, cuando en realidad es todo lo contrario. Altura espiritual es la sustancia de cada creyente, que le permite fluir con Dios en niveles altos. Aunque sean un grupo de diez o quince y sin música.

El tiempo en que aparece Melquisedec, es el tiempo en que la gente está huyendo de Babilonia. Eso es exactamente lo que identifica este tiempo presente: en toda la tierra hay gente que está tratando de escaparle al sistema babilónico. Sea en el mundo o sea en la iglesia.

Nº 2: Hemos visto que el tiempo en que aparece Melquisedec, es el tiempo en que la guerra es encarada a nivel de reyes. Quienes estaban peleando eran los reyes, no los civiles. Y vimos que en el tiempo del orden de Melquisedec, la milicia encarada, aumentada, es promovida a un nivel altamente autorizado, es decir: de alta autoridad.

Los apóstoles estaban peleando por un orden verdadero, en contra del orden paralelo. Hay un orden paralelo al mover apostólico, que usa los mismos títulos y se ayuda con vestimenta externa y con la popularidad terrenal de la iglesia, para atacar a los verdaderos oráculos de Dios, que son gente no reconocida como nunca lo fueron en la Biblia. Apóstoles de Dios peleando contra moveres contrarios. Reyes contra reyes.

En un tiempo como este, nuestra conducta no puede ser una conducta civil. Eso no es decir que no somos gente civil porque sí lo somos, pero nuestra conducta espiritual, nuestra mentalidad, debe aumentar a un nivel militante.

Nuestra adoración no puede ser civil, carismática, amorosa, nuestra oración no puede ser de interés personal o de necesidades propias. Nuestra dádiva ya no puede ser a nivel de limosna civil, tiene que ser a nivel de inversión de reino.

En Esdras vemos como operan las guerras de reyes y vemos la autoridad que tienen los decretos cuando son hechos gubernamentalmente, y no civilmente. Si una persona cualquiera de nuestra sociedad dice: “Aquí va a pasar tal cosa”, esto tiene un nivel de impacto, pero si el intendente (alcalde) es el que dice: “No quiero que se haga tal cosa en mi ciudad”, habrá gente que se va a mover más rápido al oír esa voz que al oír la voz de un civil cualquiera; aunque lo que dijere ese civil, fuera cierto.

Estas no son posiciones externas, son realidades internas. Hay gente con autoridad en el mundo del espíritu que no tiene rango público. Y gente que está en posiciones en la iglesia que no tiene ninguna autoridad espiritual.

En Esdras hay una historia sobre esto. Están tratando de reconstruir el templo y de repente los demonios quieren saber quien les dio permiso para construir. Y entonces comienzan a buscar  e indagar los libros de Crónicas a ver qué rey decretó que se podía.

 Y podemos ver en Esdras que los demonios dicen: “Bueno, si el rey Fulano de Tal lo dijo, no lo toques; deja que sigan construyendo.” Es decir que: los demonios, respetan los decretos gubernamentales.

(Esdras 5: 6)= Copia de la carta que Tamai gobernador del otro lado del río, y Setar-Boznai, y sus compañeros los gobernadores que estaban al otro lado del río, enviaron al rey Darío.

(7) Le enviaron carta, y así estaba escrito en ella: al rey Darío toda paz.

(8) Sea notorio al rey, que fuimos a la provincia de Judea, (O mejor, si usted quiere, a la provincia, estado o departamento donde usted vive), a la casa del gran Dios, (Esa iglesia local que, sin gran promoción, insiste en predicar el mensaje presente), la cual se edifica con piedras grandes; y ya los maderos están puestos en las paredes, y la obra se hace de prisa, y prospera en sus manos.

(9) Entonces preguntamos a los ancianos, (Note que los demonios le preguntan cosas a la gente con autoridad), diciéndoles así: ¿Quién os dio orden para edificar esta casa y para levantar estos muros?

(10) Y también les preguntamos sus nombres para hacértelo saber, (¡Dime como es el nombre de ese para meterlo preso!) para escribirte los nombres de los hombres que estaban a la cabeza de ellos. (¿Quién es tu cobertura? ¿Quién te dio permiso para estar construyendo la iglesia con piedras grandes? Piedras grandes son piedras fundamentales, apostólicas.)

(11) Y nos respondieron diciendo así: nosotros somos siervos del Dios del cielo y de la tierra, y reedificamos la casa que ya muchos años antes había sido edificada, la cual edificó y terminó el gran rey de Israel.

(12) Mas después que nuestros padres provocaron a ira al Dios de los cielos, Él los entregó en manos de Nabucodonosor rey de Babilonia, caldeo, el cual destruyó esta casa y llevó cautivo al pueblo a Babilonia. (Eso es de lo que hemos estado hablando).

(13) Pero en el año primero de Ciro, rey de Babilonia, el mismo rey Ciro dio orden para que esta casa de Dios fuese reedificada. (Le está diciendo; mire; nosotros tenemos permiso porque hubo un decreto gubernamental para hacerlo.)

(14) También los utensilios de oro y de plata de la casa de Dios, que Nabucodonosor había sacado del templo que estaba en Jerusalén y los había llevado al templo de Babilonia, el rey Ciro los sacó del templo de Babilonia y fueron entregados a Sesbasar, a quien había puesto por gobernador.

(15) Y le dijo: toma estos utensilios, ve y llévalos al templo que está en Jerusalén; y sea reedificada la casa de Dios en su lugar.

(16) Entonces este Sesbasar vino y puso los cimientos de la casa de Dios, la cual está en Jerusalén, y desde entonces hasta ahora se edifica, y aún no está concluida.

(17) Y ahora, si al rey le parece bien, búsquese en la casa de los tesoros del rey que está allí en Babilonia, si es así que por el rey Ciro había sido dada la orden para reedificar esta casa de Dios en Jerusalén, y se nos envíe a decir la voluntad del rey sobre esto.

Note que el asunto aquí es: tenemos permiso si hay decreto. Por eso le digo que tenemos que edificar, en este tiempo del orden de Melquisedec, con una mentalidad gubernamental; que nuestros biznietos tengan permiso de continuar edificando porque lo que se decretó en los aires, en este tiempo, no fue civil.

Estamos hablando de la verdadera iglesia. No estamos hablando de ir o no ir a la iglesia el domingo. La iglesia de la cual hablamos no tiene nada que ver con púlpitos o bancos. Está por encima de toda esa cosa de ritualismos.

Si fuera como tendría que ser, ni bancos tendríamos que tener. Pero no estamos preparados todavía para eso; si usted saca los bancos, para mucha gente se termina la iglesia. Todo el mundo se enoja y se va para su casa. Y después se va para otro templo donde haya bancos.

(6: 1)= Entonces el rey Darío dio la orden de buscar en la casa de los archivos, donde guardaban los tesoros allí en Babilonia.

(2) Y fue hallado en Acmeta, en el palacio que está en la provincia de Media, un libro en el cual estaba escrito así: memoria: en el año primero del rey Ciro, el mismo rey Ciro dio orden acerca de la casa de Dios, la cual estaba en Jerusalén, para que fuese la casa reedificada como lugar para ofrecer sacrificios, y que sus paredes fuesen firmes; su altura de sesenta codos su anchura; y tres hileras de piedras grandes, y una de madera nueva, y que el gasto sea pagado por el tesoro del rey.

(Verso 5)= Y también los utensilios de oro y de plata de la casa de Dios, los cuales Nabucodonosor sacó del templo que estaba en Jerusalén y los pasó a Babilonia, sean devueltos y vayan a su lugar, al templo que está en Jerusalén, y sean puestos en la casa de Dios.

(6) Ahora, pues, Tatnai gobernador del otro lado del río, Setarboznai, y vuestros compañeros los gobernadores que estáis al otro lado del río, alejaos de allí.

(7) Dejad que se haga la obra de esa casa de Dios; que el gobernador de los judíos y sus ancianos reedifiquen esa casa de Dios en su lugar.

(8) Y por mí es dada orden de lo que habéis de hacer con esos ancianos de los judíos, para reedificar esa casa de Dios; que de la hacienda del rey, que tiene del tributo del otro lado del río, sean dados puntualmente a esos varones los gastos, para que no cese la obra.

No solamente les dijo: “Déjalos quietos”, sino que también les ordenó financiarla. Los decretos definen quien tiene derechos. Cuando alguien está ocupando un púlpito y se sale de lo conocido para levantarse en palabras de revelación, deja de ser un hombre que habla y toma la autoridad de un mensajero de Dios que decreta.

 Él lo dice acá, pero empiezan a haber problemas allá. Nadie puede explicar muy bien por qué, pero que es así, es así. No somos civiles. Melquisedec no es un sacerdocio débil, es un sacerdocio de gobierno y de autoridad. Es un real sacerdocio.

Cristo imitó eso, porque Él vino según el orden de Melquisedec. Y cedió su vida como primogénito, entre muchos hermanos de la misma orden. Como de ahí llegamos a estos que hoy llamamos ministros, no lo sabemos, pero gracias a Dios que el sello fue quebrado y estamos entendiendo lo que es un ministro.

 Y la Biblia dice en Corintios que todos somos ministros competentes. No hay unos acá y otros allá. Todos. Lo que queremos es un reino de sacerdotes que ministren a las naciones con amor gubernamental, gobierno de sacrificio personal y ministración con autoridad.

Cuando usted no tiene autoridad ni los niños le respetan. ¿Cuántos padres o madres pueden reconvenir a sus hijos sin gritarles? La autoridad, – oiga muy bien esto -, no depende del volumen de su voz. Es más: la verdadera autoridad, muy pocas veces tiene volumen.

 Pero el niño sabe que usted es serio con lo que dice y ni se le ocurre ir en contra de eso. Pero si detecta que su NO puede convertirse en SI, le ata a su dedito más pequeño y con ese dedito lo manipula a usted completo.

Nº 3: Aparecen los días donde las lealtades de pacto o de alianza, están siendo redefinidas o reafirmadas. Recuerde que Abraham tiene una guerra fuerte con Lot. Tan fuerte que, siendo familiares, se separan.

Dice que Lot vio el Edén en Sodoma y Gomorra. Un hombre con poco discernimiento espiritual, porque para ver el Edén en Sodoma y Gomorra hay que tener una visión muy loca. Pero eso fue lo que él vio y allá fue a parar en el capítulo 13 del Génesis.

 En el capítulo 14 Abraham, cuando se entera que hay una guerra y Lot es cautivo, no opera como un ser humano común. Porque un ser humano común, hubiera dicho: ¿Viste? ¡Te lo dije! ¡Eso te pasa por ser terco! ¡Te hubieras quedado conmigo! Esta hubiera sido una reacción civil, normal.

Estaba Lot cautivo, y lo primero que dice Abraham es que no puede dejar a su hermano prisionero. Primero que Lot no era su hermano, era su sobrino. Abraham tiene que discernir, en su corazón, el valor de un justo. Recuerde que cuando vienen los ángeles, Abraham les dice: si hubiera cinco justos en Gomorra. ¡Bueno! Que se haya equivocado es otra cosa, ¡Pero es un justo, es un hermano de la iglesia!

Que sea un terco y se lo merezca, es otra cosa, ¡Pero es un justo, es un hermano de la iglesia! ¡No es un mundano! Fue a parar allí porque le faltó discernimiento, porque no se quiso someter, porque es un poco más rebelde que los demás, todo eso es cierto, ¡Pero es un justo!

El concepto de considerar a Lot su hermano, tuvo que ser resuelto en el corazón de Abraham, antes de rescatarlo. Él no le llamó hermano después que tuvo la victoria. Él tuvo que considerar que era su hermano para tener fuerzas para ir a salvarlo.

Estamos hablando de un hombre que no es un hombre de guerra y se va a meter con estos reyes que acaban de destrozar a esos otros cinco reyes. Y Abraham ahora, con esos dos o tres siervos que trae, se va a meter con ellos para defender a un sobrino con el cual estaba peleado. No. Por ese sobrino no lo hubiera hecho, seguro. Lo tuvo que elevar primero en su corazón, a la posición de un hermano, para recién entonces decidir que lo iba a rescatar.

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Anclados en Cristo

Hay una historia en el evangelio de Mateo capítulo siete, donde Jesús habla de que había dos hombres y que uno oyó lo que Él dijo, y lo comparó con el hombre prudente que edificó su casa sobre la roca. Entonces hubo otro hombre que escuchó lo que Él dijo, pero no lo hizo, y edificó su casa sobre la arena y, a ese, Él lo llamó “un hombre insensato”.

Esta es una parábola tan sencilla que esconde, sin embargo, un principio muy importante: hay algo que no se ve. Las acciones de u  individuo, son de acuerdo a su pensamiento. Porque lo que usted hace, es producto de lo que usted piensa.

La forma en que usted vive, me está diciendo como piensa. No me dice nada de mi Dios; me dice adónde está parado usted. Porque el principio funciona, pero el arrepentimiento es el principio. No al lloriqueo; cambiar la forma de pensar. Alinearse con este misterio.

¿Qué dijo Él que ellos estaban dispuestos a escuchar y obedecer? Entra por la puerta estrecha. Dijo: guárdate del falso profeta. Por sus frutos los vas a conocer. Dijo: Todo árbol que no da buen fruto, será cortado. Luego dijo: “No todo el que me dice Señor, Señor, va a entrar”. Después dijo: “Y yo declararé a algunos que nunca los conocí”.

El que oye estas palabras y las hace, ese es el hombre prudente. ¿Quién es el que le sacude la casa a usted? Dios. Pero si no la hace fundamentada en la roca, se le va a caer. La casa o la piedra, que es usted mismo. La piedra viva se va opacando. La casa de Dios se va a terminar, con o sin usted. La diferencia es quien va a ser parte de esa casa.

La Palabra nos dice en Proverbios 23:7 que: …según el pensamiento del corazón, así tal es el hombre. – Proverbios 19:21 dice: …muchos pensamientos hay en el corazón del hombre, pero sólo el consejo de Dios prevalecerá.

El humanismo trajo una mentalidad al mundo llamada pragmatismo. Introdujo esta doctrina y se ha inmiscuido en la iglesia; significa simplemente que la raíz o la verdad de cualquier filosofía o significado de cualquier idea, es su función o el resultado práctico: una boca llena. En otras palabras: el pragmatismo dice que el resultado de lo que yo pienso, está basado en mi conveniencia, no en la verdad.

Los principios bíblicos, son absolutos, existen si su opinión, no necesitan de su apoyo para ser ciertos. Los llamados “debates públicos”, salieron de la boca del Seol; toman verdades absolutas y públicamente exponen opiniones dando alternativas de acción al mundo, echándole agua a la verdad y desposándola como opinión.

Sólo que hay un problema: todas las opiniones son ciertas; toman una verdad que no debe ser debatida, una verdad que es absoluta, y entonces le piden opinión a un sin número de personas y ahora hay, entonces, un sin número de personas actuando de acuerdo con quienes ellos eligen como dueños de la mejor opinión. La opinión no interesa cuando lo que se está debatiendo es absoluto. Ahora tenemos una humanidad que hace lo que la hace sentir bien, decide servir de acuerdo con su opinión, porque, simplemente. El doctor Fulano de Tal opinó así en el debate público.

No importa lo que usted cree o no cree de Dios. ¡¡Dios es Dios!! Con o sin lo que usted cree. “Pero entonces, hermano, ¿Usted cree que la Biblia es un libro escrito por…? ¡¡No me interesa!! Lo que usted opine, no me interesa. ¡¡La Biblia es el consejo de Dios!! ¿Y usted, que piensa del aborto? ¡¡No me interesa!! Dios es el dador de la vida, ¡¡No tienen derecho!! Pero mire…eso de la religión…la libertad de cultos….el respeto mutuo…¿No tienen que tener en las escuelas el libre albedrío para que todas las religiones deban existir y convivir? ¡¡¡NOOOOO!!! Eso es Pragmatismo.

Pragmatismo en la iglesia. Personas que no toman la decisión de hacer un aborto porque piensan: ¿Cómo me afectará a MI si lo hago? ¿Qué me conviene más, tenerlo o no tenerlo? Aunque usted lo tenga, ya ha pecado. La pregunta, es: ¿Está correcto o no? ¡¡NO!! No interesan las circunstancias.

Dos hombres tentados en lujuria, en la iglesia. Uno piensa: “Si hago esto, pierdo todo lo que he obtenido. O a lo mejor puedo ser contagiado de SIDA.” Pecó. ¡Pacto con su mujer! ¡Pacto con Dios! No voy a pecar ante el Altísimo, ¡Se acabó!

Otro: “Entonces no puedo encontrarme con esa hermanita en ese bar a tomar una gaseosa y dialogar, porque por allí la gente piensa…” ¡NO! ¡Porque no es correcto! Punto.

Iglesias con un mega crecimiento. ¿El mensaje de este hermano? Y… sí… es verdadero, parece, no? Pero yo no puedo predicar eso, porque me ahuyenta la gente. Más vale algo suave, ¡No sea que alguien se ofenda! Hay mucha gente mayor que no entiende toda esta cosa nueva. Es preferible algo más sencillo; eso les gusta, siguen viniendo, traen amigos, todos están felices y parecen conformes.

No les pido nada, no les demando nada; vienen, reciben y se van de lo más bien y después vuelven a venir otra y otra vez. Pragmatismo satánico. ¡Que quiere decir Dios! ¡Eso prediquemos! Y que se vaya el que se quiera ir adonde se quiera ir. El mensaje de la cruz es confrontativo y hasta ofensivo. Si no produce eso, no es el mensaje de la cruz. El mensaje de la cruz puede herir un poco, molestar otro poco y hasta ofender por allí, pero edifica.

Dios nunca revela nada negativo sin traer la solución. Si no es carne es hombre y Satanás, no Dios. Dios sólo revela lo negativo para introducir lo positivo; nunca le deja a usted a mitad de camino. Pero el mensaje de la Biblia es confrontativo. Cristo dijo: yo no vine a traer paz, vine a traer una espada. ¿Cuántos saben que donde quiera que Él fue, hubo confrontación? A veces, incluso, la buscaba.

Hay dos dadores en la iglesia: uno que siempre está buscando el reembolso por su propio interés y el otro es de los que dicen: ¿A ver que puedo sacar yo de todo este asunto, me convendrá? Pragmatismo. Usted ha perdido su bendición.

¿Usted quiere que sus hijos crezcan combatiendo este tipo de espíritu? Entonces enséñele: nunca mientas, te convenga o no te convenga. Aunque la verdad te mande preso, hijo, no mientas. “¡Es que si digo eso me van a meter preso!” Si mientes vas a ser fugitivo y maldito por Dios. Sacúdete. Si no te sacudes tú mismo, Dios te va a sacudir. Hay que cambiar estos métodos; en el principio de Dios, estos métodos no funcionan.

Todo el mundo viene a la iglesia a recibir. ¿Qué pasó con el salmo 24 que dice que la tierra es de Jehová? ¿Cuántos son mayordomos de la tierra?

“Es que el gobierno no limpia la ciudad…” Límpiela usted. ¿Busca liderazgo? Los que recogen los papeles que otros inconscientes arrojaron en cualquier parte, van a ser líderes; ¡Esos son los futuros líderes según Dios! “Es que hay mucha inmundicia…!” aumente la justicia. “ah, sí, es muy sencillo decirlo…” Lo siento mucho. Funciona. “Es que antes…no pensábamos así…” Precisamente. Arrepiéntase. Eso es lo que estamos tratando de hacer. Porque si usted no lo hace, Dios le va a estremecer.

Cuando todo ande mal, lo único que lo va a mantener vivo son los principios de Dios. Lo único que lo va a mantener en victoria, son los principios de Dios. Puede usted pensar con esa mentalidad pragmática y tener un gozo momentáneo, pero este gozo del que le hablo, es eterno. Aquí se le va a terminar el combustible, la gasolina.

Vamos a verlo a través de 1 Samuel. Mire el capítulo 22 conmigo. Aquí vemos a David cuando sale y lo más importante, ya había sido ungido por Dios. Al igual que nosotros, reyes y sacerdotes. Él era rey y nosotros también lo somos. Pero ya hemos visto que aunque todo fue puesto debajo de nuestros pies, los hechos nos dicen que eso todavía no está pasando.

Allí también David, en la cueva de Adulam, era rey pero no lo estaba viendo manifestado. Estaba en una situación muy parecida, a la que la iglesia está hoy. Y como ya hemos establecido que él es la sombra de  lo que la iglesia es, en la preparación del ministerio de David, vemos la preparación de la iglesia. David es tipología de Cristo, Cristo es cabeza de la iglesia. David, en suma, tipología de la iglesia misma. Entonces vemos aquí que todo está bajo los pies de Cristo, pero no lo vemos así. Aquí vemos a David, ungido como rey, huyendo de Saúl.

(1 Samuel 22: 1-3)= Yéndose luego David de allí, huyó a la cueva de Adulam; y cuando sus hermanos y toda la casa de su padre lo supieron, vinieron allí a él.

Y se juntaron con él todos los afligidos, y todo el que estaba endeudado, y todos los que se hallaban en amargura de espíritu, y fue hecho jefe de ellos; (Mire la calidad del ejército que tenía) y tuvo consigo como cuatrocientos hombres.

Y se fue David de allí a Mizpa de Moab: yo te ruego que mi padre y mi madre estén con vosotros, hasta que sepa lo que Dios hará de mí.

Noten el principio de cómo Dios sacude. Aquí David se encuentra dentro de la cueva de Adulam. Eso significa “refugio”; usted está pasando por una época de refugio. Una época de la cueva de Adulam. Una época donde usted va a ser sacudido. Note el grupo de personas que le llegan a David. Los amargados de corazón, afligidos y endeudados. Tremendo ejército. Cuatrocientos afligidos, amargados y endeudados. Teóricamente, reyes. Concretamente, bajo el yugo del enemigo. Muy parecido a la iglesia.

Cantamos que somos reyes de la tierra, que tenemos autoridad, que todo está debajo de nuestros pies. No tiene usted trabajo, anda a rastras, necesita hasta para la leche… No es crítica, es revelar realidades. El mundo nos oye y piensa: ¡Esa gente debe estar bárbara! Pero el problema es que después sabe adonde vivimos… Y nos ve vivir… La alabanza nunca tiene compromiso. La alabanza sólo crea preguntas. La adoración las contesta. Porque la adoración es un estilo de vida.

En esa cueva Dios trae un grupo. Y note que él dijo: “No me voy a mover de aquí, guarden a mis padres; en lo que recibo Palabra de Dios”. La iglesia no va a terminar su restauración hasta que encuentre la estrategia de Dios. Es por eso que sus trompetas están tronando a través de las voces proféticas en la tierra, trayendo dirección y estrategia.

Lamentablemente, muchos tienen oídos sordos a lo que Dios está diciendo a través de las trompetas que ya están sonando. Las trompetas no son literales, las trompetas son los oráculos de Dios que están declarando su palabra en el norte, sur, este y oeste, y muchos no se han preparado para la batalla porque no conocen el sonido cierto de la trompeta que viene dirigida a este mundo.

En el refugio Dios quiere que usted se identifique con Cristo. Tiene que estar anclado en Cristo. En la roca, no en la arena, sino cuando venga el sacudón, usted se cae. En el tiempo en que está en esta cueva, tiene que anclarse en Cristo. ¿Recuerda al hijo pródigo? Salió, perdió toda su herencia, regresó y fue restaurado cien por ciento.

 ¡Todo fue restaurado! Menos la herencia. Si usted no está anclado en Cristo, usted puede perder su herencia. Anclado con Cristo, no con su ministerio; con Cristo, no con su habilidad; con Cristo, no con el pastor; con Cristo, no con la canción; con Cristo, no con el piano; con Cristo, no con la alabanza. Anclado en el Rey de Reyes y Señor de Señores.

Si usted es un líder en un determinado sector y un día, por la puerta, entra uno que usted ve perfectamente que es capaz y sabe hacerlo mucho mejor que usted, usted, ¿Va a dar un paso al costado y va a dejarle lugar o se quedará anclado en su ministerio salga como salga? Si esto le está doliendo, no diga nada más que “¡Gracias Señor!” Amén.

 ¿Va a disfrutar, gozar y crecer de igual manera sentadito en el banco mirándolo a otro? ¡Anclado con Cristo! Dios quería que David estuviera bien anclado con Él, porque el líder no tiene que saberlo todo, sólo tiene que tener seguridad en sí mismo porque su seguridad, precisamente, no depende ni proviene de sí mismo, sino de Cristo. Entonces es cuando sabe y puede canalizar la fuerza que le llega. Él no lo hace, él la distribuye.

Usted puede ser un líder y no saber predicar, pero si sabe elegir a los predicadores que invita, con eso le bastará. El que está seguro de haber sido levantado por Cristo, no le teme a otro porque parezca mejor. Pero no puede estar seguro de usted mismo sin estar anclado en Cristo.

Ahí es donde viene el espíritu de rechazo. Si no vence al espíritu de rechazo, el espíritu de rechazo lo vence a usted. La iglesia, ahora, siempre está llena de pena y rechazo. “NO me saludaron… No hablaron conmigo… Me acerqué al pastor para saludarlo e hizo como que no me vio… Nadie se interesa por mí…”

¿Y sabe que es lo que usa el enemigo para traer rechazo? Circunstancias. Su esposa, su marido, el pastor, el mensaje, el sistema, cualquier cosa. Si usted no se ama a usted mismo, Satanás se encarga de que se sienta rechazado. Usted no puede amar a su prójimo, sólo hasta la medida que se ama a usted mismo. Aquella persona que no vacila en usar mentiras para enviar al vecino para abajo, para sentirse el más alto.

Cristo dijo que nosotros no lo encontramos a Él porque sólo buscamos gloria de los hombres, pero que Él no buscó gloria de los hombres porque solamente hizo lo que el Padre le mandó hacer. ¿Qué está diciendo? Que Él estaba totalmente satisfecho en el testimonio del Padre, no necesitaba el testimonio de nadie.

Pero ustedes, dice Él, no tienen el amor del Padre en ustedes. No era que no conocían a Dios. ¡No estaban anclados en Dios! ¡No conocían ese amor! ¡No estaban completos con ese amor! No estaban satisfechos con la opinión del padre. Ya Dios le ha dicho a usted: eres linaje escogido, eres piedra viva, eres nación santa, eres la roca que va a heredar la tierra.

 ¿Qué más quiere? “¡Quiero que el pastor me reconozca, que reconozca lo que hago!” ¿Sabe lo que hace Dios? Nunca lo reconoce. ¿Sabe hasta cuando? ¡¡¡Hasta que se le vayan a usted las ganas de ser reconocido!!!

Cristo se ha convertido en un mensaje. Si manifestamos, entonces, y aceptamos que somos la iglesia, y que Dios está destrozando todo lo que no le pertenece, es hora que usted haga todas las comparaciones necesarias y ahí va a tener muy claro qué es lo que debe remover en usted mismo antes que sea Dios el que se lo remueva de un soplo.

“Es que yo estoy esperando una puerta…” Dios lo está esperando a usted. Dios no es lento, el lento es usted. El ejército de angustiados de David… 1 Crónicas 12, dice que se convirtió en un ejército de ambidiestros, valientes, esforzados, dispuestos y, obviamente, victoriosos.

Hay personas que viven igual todos los años. En cada nivel de unción hay un régimen nuevo de amistades. Si sus amistades han sido siempre las mismas en los últimos tres años, anda en la misma unción. Si usted solamente conoce a los mismos, es porque usted no ha ido a la otra etapa donde hay otros. No es que uno no quiera conocerlos, es que el camino es hacia delante.

Uno comparte, no desprecia, pero sigue. Y si ellos no suben, llega el momento en que se quedaron muy lejos para verlos continuamente; sólo se ven de vez en cuando. No es que uno pierda el amor por ellos, es que aumenta el amor por Cristo. No ponga el ancla en su círculo de amistades ni se siente siempre en el mismo lugar en el templo. Siéntese al lado de uno que no conoce y deje que la unción le traiga convicción.

(Hebreos 5: 13)= Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño.

Leche significa que es una palabra de niños. El que sólo se alimenta de leche, es inexperto en la expresión de la palabra, es lo que dice en el original. No puede manifestar lo que este Reino tiene porque se pasa comiendo alimento infantil.

(14) Pero el alimento sólido, (Sigue hablando de la Palabra, no de la carne), …es para los que han alcanzado madurez; (Note que la madurez es algo que se alcanza, no que llega con un cierto tiempo. Todos tenemos la misma Biblia. Es como decir que todos comemos la misma comida. Pero es evidente que no todos tenemos el mismo metabolismo espiritual) …para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.

Ahora vamos a parafrasear el mismo verso. Sígame con atención y mucho cuidado: La palabra madura o sólida, o la revelación presente, o la estrategia de Dios, o este libro que yo tengo aquí y usted tiene, – supongo – muy cerca, cuando es visto a través de inspiración espiritual, es sólo para los que han alcanzado la madurez. Esto es: que los maduros son aquellos que, por el uso de la palabra madura, han ejercitado sus sentidos para discernir entre el bien y el mal.

El maduro, entonces, es el que ha usado el libro par ejercitar sentidos y no su espíritu. El maduro no es el que se la pasa saltando y temblequeando y tumbando sillas o bancos en el templo. El maduro no es el que se le desparrama la corbata cuando sacude la cabeza, porque dice que el espíritu lo posee. La palabra madura es para las personas que han alcanzado la madurez porque han usado el libro para ejercitar los sentidos; el tacto, el olfato, el sabor, el oído, la vista. Percepción externa.

Es decir que: la persona madura, es la que saca lo teórico y lo trae al mundo práctico. Es aquel que saca lo profundo y ejercita discernimiento en este mundo. La palabra discernimiento significa DISPUTARE, discriminar, ejecutar, rendir juicio; lo mismo que el diablo le ha dicho a la iglesia que no puede hacer. Ejecutar sentencia entre lo que está bien y lo que está mal en el mundo natural.

La única entidad que tiene dominio para discernir el bien y el mal es la palabra. Es una espada de dos filos que discierne pensamientos., filosofías, y los intentos del corazón aquí y ahora. La palabra discierne las filosofías y las acciones. Nuestras armas son poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando principios, y llevando cautivo todo pensamiento, todo principio mundano a la obediencia de mi Señor. El maduro lo hace.

Es espiritual y afecta lo natural. Si usted madura, si usted discierne, si usted trata de buscar como funciona hoy, Dios le habla; no sea religioso, no es un libro de ayer, es EL libro de hoy.

La Palabra dice, en Isaías 60, que hay tinieblas, pero que se va a ver una luz. Y las naciones van a venir a su resplandor. ¿Sabe lo que eso significa? Que van a venir a buscar de usted, soluciones.

La palabra fuerte es aquella que usa el que alcanza madurez. Y el que alcanza madurez es aquel que usa la Palabra para sacarla de un mundo teórico, encasetado y discernir qué es bueno y que es malo en el mundo práctico. Traer soluciones y alternativas; en el mundo no se predica capítulo y versículo, en la iglesia, sí. Al mundo se le traen soluciones prácticas, para que vean y crean.

No diga Cristo, no diga capítulo y versículo. La solución fue inspirada por principios. Principios son leyes que no tienen encima capítulos y versículos. Son leyes que operan conforme al propósito de Dios.

Siembre. Si usted le da a la humanidad, la humanidad comenzará a prestar atención en usted. Ese es el momento para que usted desvíe esa atención puesta en su persona y la encamine hacia Él. ¿Se da cuenta por qué se necesita madurez?

Comience por practicar públicamente sus principios. Ellos lo mirarán. Usted no dice Dios, no dice Cristo, no dice Iglesia, ni dice Biblia, ni siquiera dice Cristiano. Cuando ellos sepan que ese y no otro es el modo, el principio real, la verdad sin vueltas, verán la obra de Dios, conocerán y aceptarán a Cristo, irán a una iglesia, leerán la Biblia y se gozarán siendo cristianos. Ese es el mensaje del Reino.

(Eclesiastés 8: 10)= Asimismo he visto a los inicuos sepultados con honra; (Generalmente los inicuos son sepultados con gran honra, aunque sus iniquidades hayan sido muy manifiestas) …mas los que frecuentaban el lugar santo fueron puestos en olvido en la ciudad donde habían actuado con rectitud. (En una palabra: usted se pasó toda una vida de santo en una ciudad y, cuando lo sepultaron, nadie se acuerda más de usted. “¡Ah…sí! ¡El hombrecillo ese que siempre andaba con la Biblia debajo del brazo y se la pasaba en la iglesia…!”

(11) Por cuanto no se ejecuta luego sentencia sobre la mala obra, el corazón de los hijos de los hombres está en ellos dispuesto para hacer el mal.

Por cuanto no se discierne rápidamente el juicio sobre la mala conducta de la tierra, es por eso que en el corazón de los hombres hay disposición de hacer el mal. Por cuanto la iglesia no ejecuta rápido sentencia sobre lo que está bien y lo que está mal, es por eso que el pecado sigue creciendo.

Por cuanto la iglesia estuvo ausente en medio de los debates que tenían que ver con la educación, con las escuelas, por ejemplo, el ocultismo y la Nueva Era están reinando ahora en las escuelas. ¿O no es así?

Por cuanto la iglesia no ejecutó sentencia sobre espíritus humanísticos, es por eso que dentro de la iglesia, hoy, hay pragmatismo. Porque la iglesia no avanza a discernir lo que está correcto y hacerle frente y decir: ¡BASTA! ¡Eso está mal! Argumentando que eso era responsabilidad del gobierno y no de la iglesia, ahora la iglesia ocupa solamente un anónimo rincón.

Por cuanto Satanás tocó las playas y la iglesia salió de las playas; tocó la música y la iglesia salió de la música; tocó los sueldos y la iglesia dijo: eso no es para mí: tocó la televisión y la iglesia dijo: La televisión es mala; entró en la danza, la iglesia dijo: eso es carne. Y seguimos yendo para atrás en lugar de ir para adelante. ¡¡¡La hora ha llegado que se levante un ejército que vaya para adelante!!!

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El Tiempo de la Persecución

Es la iglesia la que tiene la administración de traer o manifestar los tiempos de Dios. Dios está usando a un pueblo que esté dispuesto a despojarse del hombre viejo. Quiero que recuerden que la palabra revelada, es misterio a la mente natural.

Un hombre natural siempre aborta la voluntad de Dios, ya que para él es locura. La palabra revelada tiene que ser recibida en el espíritu y activada por fe para conseguir entendimiento en su mente. La revelación tiene que recibirse de esa manera porque de otra manera no se va a hacer rhema en su vida. El hombre natural, aborta la voluntad de Dios.

(Efesios 1: 7-10)= En quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia, que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia, dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo, de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra.

Primero tenemos que entender que este capítulo está hablando de las cosas establecidas en Cristo. Vemos que en el verso 4 dice: …según nos escogió en él… Vemos que en el verso 5 que fue …por medio de Jesucristo, Vemos que en el verso 6 dice que nos hizo …aceptos en el amado; En el verso 7 dice …en quien tenemos redención. Estamos hablando de la mayordomía de Cristo sobre la casa de Dios.

(Hebreos 3: 5-6)= Y Moisés a la verdad fue fiel en toda la casa de Dios, como siervo, para testimonio de lo que se iba a decir; pero Cristo como hijo sobre su casa, la cual casa somos nosotros, si retenemos firme hasta el fin la confianza y el gloriarnos en la esperanza.

Vemos aquí, entonces, que Cristo es el mayordomo de la casa de Dios.

(Gálatas 6: 10)= Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe.

Aquí la palabra “familia”, significa casa o perteneciente a la casa de Dios.

(Efesios 2: 19-21)= Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios, edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor.

Noten que este edificio no es de oro; noten que este edificio no es de madera; noten que este edificio no está siendo construido por carpintería; va creciendo, tiene vida. Somos la casa de Dios y Cristo es el mayordomo de la casa de Dios en la tierra.

(Verso 22)= En quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.

En otras palabras: nosotros somos los que estamos siendo edificados para formar una habitación, una casa para Dios. Muchos se gozan porque Dios fluye a través de ellos y Dios fluye a través de muchos y usa a muchos, pero es mayor la participación de Dios cuando usted se convierte en su habitación. Dios no le quiere visitar a usted, Dios quiere permanecer en usted. Dios quiere hacer habitación en la tierra, porque allí estamos nosotros.

Él no necesita que nos convirtamos en morada para Él en el cielo. Él tiene morada en el cielo; es en la tierra donde no tiene ninguna. Y le pertenece. Dice: De Jehová es la tierra; y todos los confines. Todos los que habitan en ella; cada collado, cada vaca, cada pato, todo.

Ahora bien, en el capítulo 1 de Efesios, verso 9, nos dice que Él nos ha dado a conocer el misterio de su voluntad; que Él nos hizo saber cuál es su propósito. Lamentablemente en la década del dos mil, todavía hay muchos que no lo conocen, pero ya se sabe su propósito.

Era su beneplácito que Él se había propuesto en sí mismo, de manera que siempre fue su voluntad que lo supiéramos. Pero tuvo que ser misterio para que el enemigo de nuestra alma no se enterara hasta que el Espíritu se lo revelara a usted primero.

 De manera que hasta que el Espíritu no se lo reveló a usted, el enemigo no lo supo, para que cuando el enemigo viniera con ataque, usted ya estuviera preparado. Fue misterio hasta el derramamiento del Espíritu Santo, para que a través del Espíritu Santo pudiéramos batallar en contra de aquel que viene a perseguir la unción de Dios. Persecución.

Ahora bien: el verso 10 del capítulo 1 de Efesios, dice que el propósito o misterio que ha sido revelado, es re-unir todas las cosas en Cristo. Re-unir, significa volver a pegar lo que ya estaba unido.

La unidad existe en el Espíritu; lo que hay es que aceptarla. Muchos dicen: “Tenemos que conseguir unidad”. Aquel que se une con Cristo, un espíritu es con Él. Muchos lo la aceptan porque no le gustan los vasos o por una simple cuestión de celos por los éxitos del hermano. Pero la unidad existe y hay un cuerpo sujeto a ella. Mientras algunos andan buscando la unidad, otros participan de ella.

La palabra Re-unir, significa: “congregar con un propósito común”. Consolidarse para el dominio de una sola voz. Ahora dice que el propósito eterno de Dios es reunir todas las cosas en Cristo, tanto las que están en los cielos como las que están en la tierra. De manera que se trata de instituir un lazo entre lo divino y lo terrenal.

Se está acercando el fin de los tiempos y estamos viendo que las cosas espirituales, que son sobrenaturales, se están convirtiendo en más naturales cada día. Se está re-uniendo lo divino con lo terrenal, está desapareciendo lentamente. Se está introduciendo un reino dentro de otro. El Espíritu dentro de la carne, lo divino dentro de lo terrenal.

A medida que el tiempo se va cerrando, vamos a ver una mayor manifestación de las cosas divinas en la tierra. De manera que la iglesia deberá instrumentar lo sobrenatural como si fuera natural. Con personas trasladadas de un lugar a otro. Por eso Dios nos prepara primero.

 Porque si hoy usted fuera trasladado sobrenaturalmente de un lugar a otro, abortaría la misión, porque se le iría todo el tiempo en atender a los diarios, las revistas, la radio y la televisión. Por eso no lo traslada todavía; porque cuando llega al lugar está tan conmocionado por la prensa que se le olvida a que fue.

Es lo mismo que dijo Cristo cuando exclamó: …Venga tu reino, y hágase tu voluntad, y puso en funcionamiento, por su palabra, en la tierra, la realidad concreta de la simiente divina. Desde entonces es que el reino de Dios sufre violencia y los violentos lo arrebatan. Tiene confrontación, pero está entrando. Dios es rey en los cielos, su reino tiene autoridad sobre todo el infierno, y progresivamente, se está apoderando también de la tierra.

El reino de Dios será introducido, y habrá una mayor unidad espiritual entre el cielo y la tierra, pero habrá, un gran choque. La manifestación del espíritu del anticristo con señales, milagros y prodigios se va a manifestar paralelamente. Porque cuando se infunde en lo natural un poder que viene de lo espiritual, batalla frontalmente y no todo lo sobrenatural que ocurre es bueno. Lo estamos viendo.

Estamos viendo la manifestación satánica en toda la tierra. Lo que antes estaba escondido, oculto, hoy es casi groseramente popular. Satanás camina tranquilamente por las calles como si fuera el dueño de la tierra. Y no lo es. ¡¡Está usurpándola!!

A veces, para entender lo que Dios quiere que haga la iglesia, tenemos que observar lo que está haciendo el enemigo, para entender el tiempo en que vivimos. Eso es lo que Dios quiere de la iglesia: que caminemos por el medio de la calle como si fuéramos los dueños de la tierra.

Vemos que la juventud danza para Satanás con una entrega y una fuerza tremenda. Hay danzas donde los chicos se arrojan unos encima de otros, y se tiran los instrumentos y se cortan, y alaban a Satanás con todo su cuerpo, su alma y su espíritu. Y se manifiesta una pesadez y un espíritu de homicidio y suicidio, de perversión que es mágico.

Y en la iglesia pretendemos alabar todos duros, acartonados, tiesos, en suma: reprimidos. Nadie le dirá a usted que tiene que andar por los templos a los revolcones, pero entienda que según nuestra intensidad, es la intensidad de Dios. Hace falta una intensidad tal que la alabanza al Señor sea un verdadero terremoto. Recuerde esto: lo sobrenatural, será normal.

Por eso Cristo dijo: …En la casa de mi Padre, muchas moradas hay…¿Adonde fue Cristo cuando dijo esto? A la cruz. Dijo: …Voy a preparar un lugar… Y se fue a la cruz, no al cielo. Y en la cruz preparó la iglesia.

Dice la palabra en Juan 14:2: En la casa de mi padre muchas moradas hay. El original de la palabra “morada” significa “habitación”, pero la raíz de esa palabra (MORA), significa “permanecer”, “perseverar”, “estar firme”. Una actitud que no se doblega a situaciones ni a circunstancias. Significa “inconmovible”.

Entonces, ¿Qué dijo Él? “En la casa de mi Padre hay muchos inconmovibles, firmes, perseverantes, con una actitud que no se doblega. En la casa de mi Padre hay un monte, una raza, un linaje, de toda lengua, de toda nación, que no se doblega, que no se detiene, que es perseverante, que se mantiene firme; en la casa de mi Padre, muchos pilares hay”.

Es la misma palabra que dice en Juan 14:23: …El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada. No se preocupe pastor, ministro, líder, siervo, evangelista, maestro, profeta. Cristo es un pilar dentro de usted. Él persevera con usted. Él está firme, no se doblega, no le deja y le sustenta hasta el fin.

(Efesios 1: 10)= De reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación (La palabra “dispensación” es la palabra “economías” o “economía”, y significa la administración de la propiedad de otro, o dispensar o ministrar gracia divina. Es la mayordomía. De manera que Cristo que es el mayordomo de la casa de Dios, ha delegado su administración a los hombres) …en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, (No estamos hablando de dispensación como la era de la iglesia, estamos hablando de dispensar algo; En 1 Corintios, capítulo 4, nos dice que los hombres son hallados fieles en la dispensación de los misterios de Dios). (1 Corintios 4: 1)= Así, pues, téngannos los hombres por servidores de Cristo, y administradores de los misterios de Dios.

¿Quién administra los misterios? ¿Y cuales son los misterios? Reunir todas las cosas en Cristo. ¿Y a través de quien se reúnen todas las cosas en Cristo? A través de los hombres, pero los hombres a imagen de Dios, no cualquiera que llega y se pone en el lugar. Somos hombres llenos del Espíritu de Dios. Dios no hace nada que no sea por el Espíritu.

(Verso 2)= Ahora bien, se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel. (Noten como Cristo ha delegado su autoridad en la iglesia, para que sea embajada divina, encargada de implementar la póliza de nuestra gubernamentación celestial en la tierra. La palabra EKLESIA, no es una palabra religiosa. Nabucodonosor tenía una iglesia; Asiria tenía una iglesia; Augusto César, (Augusto es Señor, César el nombre), era un rey y también él tenía una iglesia. Cuando Pedro descubrió que Cristo era rey, entonces Él dijo: yo también voy a tener una iglesia, una cámara que me represente a mí en la tierra y represente la póliza de mi gubernamentación. EKLESIA es un término militar y político.

Dice en Efesios 1:10 que: …la dispensación del cumplimiento de los tiempos, dependen de la iglesia. No dependen de hechos históricos; no dependen del medio oriente; dependen de la iglesia. El reloj de la tierra, es la iglesia. Tenemos que militar para conseguir lo que Él nos dijo que tenemos que hacer, pero si no tenemos responsabilidad fiel, adulta y madura, jamás lo lograremos.

Somos responsables de consumar el plan de Dios en la tierra. No aparece automáticamente; en su sabiduría, instruyó a la iglesia para que lo haga. ¿Qué estás haciendo, iglesia? ¿Quién dijo que Cristo viene cuando la iglesia termine? Si no, Él no tiene apuro, tiene que terminar. El que tiene apuro es usted que vive en el tiempo Kronos. Dios no vive en el tiempo, Dios vive sobre el tiempo.

…Reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, (Tenemos que entender que la palabra “tiempos” es la palabra KAIROS. No es una medida de tiempo, no es la palabra KRONOS, de donde sacamos nuestro tiempo cronológico; es la palabra cuyo énfasis lo tiene en el espacio que provee el tiempo.

 No es el orden cronológico de momentos; la necesidad del trabajo a la mano es el énfasis de KAIROS. Es una época o una estación donde eventos específicos tienen que llevarse a cabo, ser ejecutados, sin importar si el otro tiempo es propicio o no. Allí es donde viene la persecución. Hay que conquistar la persecución.

No se requiere la conveniencia de la temporada, sino la importancia en el desenvolvimiento de los eventos determinados a acontecer. Un médico. Dios dispensa una medicación a través de la receta que se materializa en una farmacia, la iglesia.

La receta puede ser agria o puede ser dulce, no le hace. Tiene que ser administrada, tenga el gusto que tenga, antes que el médico entienda que el tratamiento implementado impone un cambio de receta y medicamento.

Usted tiene que tomársela aunque no le guste, y recién cuando le haya hecho efecto, tiene que visitar al médico de nuevo, para que él le cambie la receta. La iglesia es la farmacia llamada DISPENSARIO.

La iglesia tiene que dispensar las fases y las verdades que Dios decreta, cada una en su tiempo. Dios se mueve permanentemente, y lamentablemente, aquellos que no siguen su dinámica, su propuesta, su ritmo, sea por lo que sea, se quedan irremediablemente atrás y lejos del propósito.

Dios determina el tiempo cronológico, día, mes, año, hora, de acuerdo a la estación presente que la iglesia dispensa. De manera que nuestro mapa escatológico, – aunque ya muchos se han dado cuenta que no sirve -, depende de los hechos de la iglesia y no de los hechos históricos.

 Dios sabe la hora cuando mira la iglesia. ¿Adonde está mi cuerpo ahora? Está allí. Pero mira…¡Si ya tendrían que estar allá! ¡Como demoran en tonterías! ¡Como duermen! Mira sus enemigos allí: liberalismo…humanismo…Nueva Era….satanismo…

Hemos creído que Dios nos va a rescatar de la persecución satánica raptándonos del mundo un día, dejándole el problema a otros, cuando en realidad lo que se nos ha mandado a hacer es implantar el reino de dios en un mundo sojuzgado y subyugado por el reino de Satanás. Un embajador no termina con su vida. Dios mandará a otro. De manera que Dios quiere dispensar en la tierra los ríos de avivamiento, los KAIROS de Dios.

Hemos visto, y el espacio no me da para respaldarlo con escritura, como Dios ha decretado los cambios de tiempos que hemos experimentado. Él fue el que sopló el tiempo de los protestantes; Él sopló el tiempo de Santidad; Él sopló el tiempo de Pentecostés; Él sopló el tiempo carismático; Él sopló sobre grandes campañas evangelísticas; fue Él quien levantó pastores, maestros, evangelistas; Él ES el que levanta profetas y apóstoles que causan mucha incomodidad, que hace juntar las cejas con mucho enojo porque no quieren atender a la responsabilidad de Dios.

 Es Él, también, quien va a incorporar a la iglesia una unción apostólica que la hará profetizar palabras a los gobiernos y a las naciones y donde un espíritu de Samuel hará que esas palabras no caigan en el suelo y los reyes tiemblen.

Cuando una nación entra en guerra, toda la nación es afectada. Ustedes pueden ver a aquellos que no quieren la guerra paseándose con cartelones que dicen: PAZ – DIOS ES AMOR – Manifestaciones frente a cualquier casa de gobierno. “No queremos guerra”.

 Sólo que hay un problema: YA HAY GUERRA. Si usted se prepara y entrena, algo puede aportar y además está prevenido. Si no, usted puede morir en esa guerra; sin quererlo, pero también sin saberlo. Al enemigo no le importa que usted no quiera la guerra; si puede, lo mata.

Persecución. Aquellos que se atrevan a dar a luz los KAIROS, (Los tiempos) de Dios, serán ejemplos de persecución, tanto espiritual como natural.

(Gálatas 4: 21)= Decidme, los que queréis estar bajo la ley: ¿No habéis oído la Ley? Porque está escrito que Abraham tuvo dos hijos; uno de la esclava, el otro de la libre. Pero el de la esclava nació según la carne; mas el de la libre, por la promesa. Lo cual es una alegoría, (Esto no es un cuento, no es una anécdota; es una tipología en sombra de lo que acontece hoy: algunos en la carne, otros en el espíritu. Algunos en el legalismo, otros en la libertad. Algunos en el fluir presente, y otros viviendo la década del treinta. Alegórico…) …Pues estas mujeres son los dos pactos; el uno proviene del monte Sinaí, el cual da hijos para esclavitud; este es Agar (El monte Sinaí, natural, sólo es esclavo y produce esclavitud) …porque Agar es el monte Sinaí en Arabia, (Allá, del otro lado) …y corresponde a la Jerusalén actual, (La que usted suele ver todos los días, por un problema u otro, por la televisión) …pues esta. Con sus hijos, está en esclavitud. (¿Se mueve Dios por esclavitud o en la libertad?)

(Verso 28)= Así que, hermanos, nosotros, como Isaac, somos hijos de la promesa. Pero como entonces el que había nacido según la carne perseguía al que había nacido según el Espíritu, así también ahora. (Es la guerra civil. Es la guerra en el mismo Reino de Dios. El hijo de la promesa, Isaac, aquel que tiene que poseer el destino; a veces ser victorioso es objeto de maldición. ¿Se había dado cuenta? Usted es victorioso.)

Ismael e Isaac venían del mismo padre. La guerra es adentro. ¡Tenían el mismo padre! “…es que tenemos que amar a nuestro hermano…” ¡Echa afuera la esclava! “…Es que Dios es misericordia…” ¡Carne y sangre no heredan la promesa! El verso 28 dice que somos como Isaac, hijos de la promesa. El verso 30 dice: …echa fuera la esclava y a su hijo, porque no heredará el hijo de la esclava con el hijo de la libre. ¡Usted tiene que ir al frente sin temor! ¡En el que se quede, no puede fluir el poder de Dios! “…Es que mi cobertura…” ¡Fluya el poder de Dios! “…Es que no entienden…” Nuestra reunión con Dios es individual, no denominacional. Cada cual dará cuentas de sí mismo.

El verso 29 dice que todavía sigue siendo lo mismo; así también es ahora. La aplicación, es: ¡Venza la persecución! Sea su hermano, sea su hermana, sea la policía, sea el gobierno, sea la religión estructural, ¡Venza la persecución! Apoye el destino, ¡Arrebátelo! Cuando viene la ventana del destino, sólo tiene un segundo para decidir.

 José estaba en un calabozo esperando su destino. Lo mandaron a llamar y le dijeron: “Tuve un sueño, interprétalo”. – Bueno…déjame estudiar a ver si consigo revelación… – Si José no interpretaba el sueño, perdía su destino. Sólo tiene usted un segundo cuando se le abre la ventana.

Cuando estaban los apóstoles unidos en aquella habitación, recuerde que los apóstoles eran hombres que no estaban casados en su mayoría. Ustedes saben como viven los hombres solos. Sin embargo, pasaban los días, todos allí, perseverando. No tenían el Espíritu, tenían que orar con el entendimiento. De manera que la mente los acusaba, todo el infierno estaba en su contra, porque sabían que estaban esperando el poder de Dios. Satanás ya lo sabía, había escuchado cuando Cristo dijo: “Voy a soplar sobre de ustedes y van a sacudir todo el infierno”.

 En contra de la mente, de la situación, de las luchas. Y en un momento, ¡¡Bang!! Si usted llegaba a estar allí, seguro que levantaba vuelo. Ese “de momento” llegó un día, sin preparación. Y el que se cansa en el camino… Usted los ve llegar a la iglesia: Uno, ¡¡Oh Dios victorioso!! El otro, ¡Huuuu!

(1 Corintios 15: 50)= Pero esto digo hermanos; que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción hereda la incorrupción. (Quítese de la cabeza que la herencia es algo futuro; usted nunca consumará la visión si no posee su herencia hoy.

El hijo pródigo pidió su herencia antes de tiempo y se le dio. ¿Cuánto más su padre se la hubiese dado al otro hijo si se la hubiera pedido? Nunca pudo hacer nada, vivió toda su vida en la iglesia sin recibir bendición porque no sabía lo que le correspondía. Lo que tenemos que llegar es a la madurez de la edad de veintiuno, donde nos llevan al río Jordán y elegimos: el Espíritu o la carne; la vida o la muerte.

 Y es en ese día donde Dios baja del cielo y le dice a usted: “Te acepto, estoy complacido contigo”. O “échate a un lado, has perdido tu tiempo”. Es el tiempo de la madurez; la iglesia está cruzando el Jordán y hay que tener veintiuno para ser heredero. Si usted no tiene veintiuno en el Espíritu, se queda sin la gracia para la verdad presente.

(1 Corintios 15: 45)= Así también está escrito: fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante.

Mas lo espiritual no es primero, sino lo animal; luego lo espiritual. (El primer hombre es de la tierra, terrenal. El segundo hombre, que es el Señor, es del cielo)

(Verso 48)= Cual el terrenal, tales también los terrenales; y cual el celestial, tales también los celestiales. – Hay dos hombres en la tierra. Una generación que se mueve en Génesis 5:1, o una que vive en Mateo 1:1. ¿Adonde está usted? ¿Qué hombre va a ser usted, terrenal o divino? ¿Es usted de Isaac o de Ismael? Tenemos que elegir el nuevo odre o permanecer en el odre viejo.

“Es que ese hermano… ¿Usted lo conoce? A Elías tampoco se lo conocía. A Juan el Bautista tampoco. Estaban ahí. La carne siempre esquiva perseguir la unción.

(Verso 49)= Y así como hemos traído la imagen del terrenal, traeremos también la imagen del celestial.

¿Adonde va a caminar? ¿Va a manifestar la imagen del terrenal o la imagen de lo divino? ¿Adonde está usted?

Hay personas que creen que van a reinar y no tienen disciplina hoy. Se creen que van a reinar y no tienen integridad hoy. No reinan ni en su propia casa y quieren reinar en el Reino de Dios.

El avivamiento de hoy tiene la ausencia del temor de Dios. Dicen “¡Aleluya!” porque la gente se cae, pero cuando dicen: “Ahora vamos a hacer un compromiso”, nadie dice amén.

(Marcos 10: 29)= Respondió Jesús y dijo: de cierto os digo que no hay ninguno que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras por causa de mí y del evangelio, que no reciba cien veces más ahora, en este tiempo; casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y tierras, con persecuciones; – ¿Y usted quiere luchar contra las persecuciones? – …y en el siglo venidero la vida eterna. – A esto, hay que conseguirlo aún. Más claro…

2 Timoteo. En la 1 Timoteo se vio que hubo gran crecimiento en la iglesia y se vio la necesidad de implementar un gobierno, una administración para que todo funcionara conforme al propósito.

Fue necesario, entonces, crear una estructura, pero una estructura creada para darle auge, no para atarla. La estructura es necesaria, pero su motivo, su función, su razón de ser, es servir para que haya mayor fluidez en el Espíritu, no para encajonarlo en una esquina.

En aquel tiempo había problemas. Pablo había caído preso. Nerón había quemado toda Roma. Los creyentes estaban siendo atacados. Los diáconos se dividieron y dejaron a Timoteo solo. Grandes persecuciones. Les sacaban la piel a los creyentes, los despellejaban.

Y los envolvían en estiércol. Imagínese el ardor. Todo por la fe. A otros los envolvían con piel de animal mojada y los ponían al sol. Cuando esa piel se iba secando se comprimía con ellos adentro. Otros eran arrojados en cuevas llenas de leones, sólo que esta vez no aparecía ningún “cuarto hombre”. Persecución.

Leyes establecidas en la tierra para acorralar a la iglesia. Si alguien saca una ley que diga: “Está prohibido adorar a Dios, ¿Qué es lo que va a hacer usted? ¿Quizás abrirá las ventanas de su casa y adorará más fuerte?

En esa ocasión y en razón de lo que se está viviendo, Pablo le escribe a Timoteo su segunda carta para pasarle la mano por la espalda. Y le dice en el verso 7: …porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.

(Gálatas 1: 10)= Pues, ¿Busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo.

¡Decídete! ¡Decídete iglesia, ahora, a quien vamos a agradar! Hermano: usted puede impactar la ciudad, puede impactar, incluso, a la mismísima nación, puede crear avivamientos. Con sus relaciones, con su dinero, con su habilidad. ¡Pero sólo podrá vencer la persecución con el poder de Dios!

Dios quiere que seamos mayordomos, del cumplimiento de los tiempos. Cuando Jeremías recibe el llamado, ¿Cómo reacciona? Dice: “¿Por qué yo…? ¿Por qué justo a mí?” Usted puede vivir tres etapas: la de la carne, la del alma, la del Espíritu.

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Principios del Padrenuestro

En una etapa de mi vida, y como a tantos que hoy leen esto les habrá ocurrido, yo solía orar esta oración básica dejada por Jesús de una manera irracional, repetitiva y ritualista. Luego aprendí que no era por repetición ni por memorización, pero no aprendí su verdadero significado hasta mucho tiempo después.

Hoy, quizás sea el día en que usted aprenderá los principios espirituales que se encuentran adentro de una oración que por milenios hemos orado, repetido y rezado: El Padrenuestro.

(Mateo 6: 5)= Y cuando ores, (Atención: no dice “si por ahí, oras), dice “cuando ores”.) …no seáis como los hipócritas; (Esto le está diciendo a usted que, evidentemente, Dios sabe que hay hipócritas de la oración) …para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. (Los hombres lo vieron y dijeron: ¡Oh! ¡Oh! Listo. Basta. Ya no puede usted esperar nada más que eso).

La oración incluye el perdón. Quien ora y no ha perdonado, debe saber que el Padre no ha podido perdonarlo a él (ella). ¿Recuerda la parábola del fariseo y el publicano? No toda oración es genuina; Jesús también corrigió la equivocada noción de que la justicia es un logro humano, en lugar de una dádiva de la gracia de Dios.

 Una religión basada en un sistema de méritos, conduce al orgullo religioso. Algunos fariseos sobrepasaban los requerimientos de la ley, diezmando aún sobre aquello que compraban, ¡No fuese a ser que usasen bienes que no hubiesen estado sujetos al diezmo!

(6) Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; (El Padre no ostenta santuario a la vista; el Padre está en lo secreto, es decir: en lo personal e íntimo de cada creyente) …y tu Padre que ve en lo secreto (Esto quiere decir que ve su corazón, en su verdadero estado, en lo más profundo de todas aquellas cosas que a los demás usted puede ocultarle) …te recompensará en público.

Jesús no critica la plegaria pública como muchos han sostenido; lo que sí condena aquí es la oración pretenciosa y ostentosa que atrae la atención. Dice otra vez “cuando ores”, y esa palabra “ores”, aquí, es la palabra PROSEUCHOMAI. Es un vocablo aglutinante.

El sustantivo EUCHE es una oración a Dios que también implica el hacer un voto; se añade al verbo EUCHOMAI, el cual derrota una invocación o una petición, o ruego. Al agregarle PROS, es decir: “en la dirección de”, (Dios), PROSEUCHOMAI viene a ser el término que más frecuentemente se emplea para oración.

Con respecto a entrar en el aposento, cerrar la puerta y orar a Dios que está en lo secreto, hay una palabra que relata una resurrección llevada a cabo por Eliseo y contada en 2 Reyes 4:33: …Entrando él, entonces, cerró la puerta tras ambos, y oró a Jehová.

(7) Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos.

Cuando habla de vanas repeticiones no se refiere a una petición que se reitera, sino al balbuceo desprovisto de sentido, y a las largas oraciones que confunden la piedad con la verbosidad vacía. Jesús enseña a orar de forma concentrada, reconociendo la necesidad de que Dios reine sobre todas las facetas de la vida y la sociedad.

En Eclesiastés se nos aconseja tres cosas: 1) No darnos prisa con nuestra boca; 2) Cuidar que nuestro corazón no se apresure a proferir palabra; 3) Que esas palabras no sean pocas. En 1 Reyes hay un relato que muestra, en el capítulo 18 y versos 26 y 29, que por más que se grite, eso no hace que seamos oídos y, mucho menos, que obtengamos respuesta.

(8) No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.

Este pasaje, mal entendido o tomado con apresuramiento de leer mal o por encima, ha traído innumerables errores. Por ejemplo: ¿Para qué voy a pedir tal cosa su Él ya sabe lo que necesito? ¿No es suficiente con que lo piense, y si Él lo quiere me lo dé? La Palabra dice claramente: …Todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis. No habla de que nos dará lo que pensemos…

(9) Vosotros, pues, oraréis así: (en el pasaje paralelo, según Lucas, Jesús da este modelo a pedido de uno de sus propios discípulos, que le recuerda que Juan el Bautista enseñaba a orar sus seguidores). …Padre nuestro… (Al decirle “Padre”, Jesús ofrece una nueva muestra de su íntima relación con Dios) …que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, (Esto establece el principio de orar como una forma de adoración).

(10) Venga tu reino. (Quien ora pide el establecimiento del gobierno de Dios en la vidas y situaciones reales, no sólo su consumación en la era venidera.)

Estas palabras son más que una sugerencia a orar por un distante día milenial, pues todo en esta oración tiene que ver con la vida cotidiana.  No se trata de una fórmula para ser repetida, sino que más bien es un modelo a seguir. La parte dedicada a la adoración no estará quizás limitada a una frase.

 Las peticiones no se referirán solamente al pan. Se implorará perdón por pecados específicos, y el orar para que el Reino de Dios venga, en la actual situación mundial, no es algo que se va a cumplir súbitamente. El modo verbal y el tiempo de “Venta tu Reino”, significa en esencia: “Padre, que tu Reino venga aquí y ahora”..

A semejante apelación en una oración se le llama intercesión. La motivación para orar así surge cuando reconocemos la importancia que Jesús le atribuyó a la oración, como algo que nos ayuda a desempeñar nuestra función de: “Administradores del Reino”. Sin la intervención del gobierno de Dios a través de la oración, las circunstancias de la tierra se impondrán inevitablemente.

Las necesidades terrenas deben estar sujetas a la voluntad de Dios tanto aquí, “como en el cielo”. Ni la debilidad del gobierno humano, (La carne), ni la depravación de las obras del infierno, (El diablo), prevalecerán. Sólo el poder de Dios puede cambiar las cosas y traer el gobierno del cielo, (El Reino), a la tierra, y la gloria y el mérito por el resultado de las oraciones le pertenecen. Sin embargo, a nosotros nos corresponde orar: a menos que pidamos la intervención de su Reino, y obedezcamos sus indicaciones sobre la oración, nada cambiará.

Todo el ministerio del Reino comienza, se sostiene y triunfará por medio de la oración.

Vamos a verlo de nuevo con más claridad. …Padre nuestro que estás… (¿Adonde está?) …en los cielos. Santificado sea tu nombre. (¿Adonde? En los cielos) …Venga tu reino… (¿De donde viene el Reino? De los cielos. ¿Y adonde viene? A la tierra. Y luego que ese Reino está aquí en la tierra, decimos al Padre: …Y hágase tu voluntad. ¿Adonde? No en el cielo porque hemos pedido que venga y ha sido hecho. En la tierra, ¿Cómo se hace adonde? En el cielo…

¿En el cielo hay pecado? ¿En el cielo hay enfermedad? ¿En el cielo hay demonios? ¿En el cielo hay pobreza? ¿En el cielo hay mediocridad? ¿En el cielo hay algún otro poder que no sea el de Dios? Venga el Reino del cielo y establézcase en la tierra y hágase en la tierra la voluntad tuya, Padre, ¡Que yo ya ví que se hace en el cielo!

Dios es bueno. Desde Génesis hasta Apocalipsis, ese es un principio inmutable. Siete veces dice en Génesis la palabra “bueno”. El primer día, segundo, etc. Y al llegar al final dice que vio Dios que todo lo que había hecho era bueno en gran manera.

(Santiago 1: 17)= Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto del padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.

Dios es la fuente de todo bien. Dios no hizo el diablo, Dios hizo un ángel bello y precioso. Ahora, este ángel después se convirtió en diablo por su propia voluntad. Dios hizo un hombre perfecto, pero después el hombre por su propia voluntad, cayó. Pero en el génesis de cada una d estas criaturas, eran esplendorosas.

El universo no estaba contaminado como está hoy día. Dios lo hizo hermoso y bueno. Dios no ha pervertido su creación, han sido sus criaturas. En el mundo espiritual los demonios y en el mundo físico los humanos son los que le han dado la espalda a Dios. ¡Pero Dios es bueno!

Recuerde los funerales, los velatorios. “¡Ay, Dios! ¿Por qué te lo llevaste?” Allí tiene usted al hombre echándole la culpa a Dios por la muerte. Escuche: Dios no es culpable de que el hombre muera. Fue el hombre el que decidió comer del árbol prohibido y, como consecuencia, morir.

Los ateos suelen decirnos: “Si realmente hay un Dios justo, ¿Por qué hay tantas injusticias en el mundo?” Dios no es culpable de las injusticias del mundo, es el pecado o el corazón de los hombres que se aparta de Dios y distribuye mal las riquezas en el mundo. Todo el oro, toda la plata y todo el petróleo está aquí. Lo que pasa es que está acumulado en pocas manos y la pobreza en muchas. Pero Dios sigue siendo bueno.

Cada uno de ustedes y de nosotros venimos de una cultura religiosa que hace quinientos años llegó a este continente. Y era un pseudo-cristianismo. Era un cristianismo mezclado con ocultismo y con conceptos bien alterados de la palabra de Dios. Donde la pobreza es una especie de sinónimo de espiritualidad. Ser espiritual no tiene nada que ver con el estado financiero.

El ser pobre no es ser humilde. Yo he visto a pobres bien orgullosos y malcriados y soberbios, y he visto ricos humildes y sencillos. Por supuesto, también he visto a ricos soberbios y altivos y pobres humildes, pero ninguna de las dos cosas son, en sí mismas, sinónimo de nada, pasa por el corazón del hombre dijo Dios. ¿Quién soy yo para alterar eso y convertirlo en que pasa por el bolsillo o por el status?

Hay personas para las cuales acercarse a Dios es terrorífico. Esto porque el Dios que le han planteado desde pequeño, es un Dios como un viejito con un garrote, con un palo, esperando que fallemos en algo parea sacudirnos por la cabeza. Así es, entonces, que para acercarse a ese tipo de Dios, hay que hacerlo mediante alguna palanca, intermediarios, santos, vírgenes, porque acercarse a Él directamente, causa pánico.

Todos esos conceptos baratos y fuera de la Biblia se caen cuando usted comienza a ver que Dios, antes que juez, es Padre. La oración no dice: “Juez nuestro que estás en el cielo”, aunque definitivamente Dios pueda ser nuestro ineludible juez. La oración dice: “Padre nuestro…”

Los hebreos lo veían como Jehová el terrible, el que mandaba fuego en el monte Sinaí, pero Cristo nos lo revela como el Padre nuestro que está en el cielo, que si nosotros que somos malos, sabemos dar buenas dádivas a nuestros hijos, ¿Cuánto más nuestro padre celestial dará cosas buenas a los que se lo pidan? Dios es bueno. El Dios en quien he creído, es bueno.

Con esto también se nos cae la teología del sufrimiento. Póngase en papá o mamá. A usted no se le podría ocurrir jamás, por severo que fuese, agarrar a su hijo un día, llevarlo al lado de la cocina y meterle sus manitas en la hornalla encendida para enseñarle, de esa manera, que el fuego es peligroso y que no deberá tocarlo.

 Nunca cometería tamaña crueldad disfrazada de una supuesta educación para su beneficio, ¿No es así? Usted que me está leyendo debe estar pensando ahora: “¿Cómo se le puede ocurrir a este hombre tamaña barbaridad, aunque más nos sea en su pensamiento?

Bueno, está bien; ¡¡Dígaselo entonces a toda esa gente que sostiene que Dios es el que de pronto le manda a usted un cáncer, o la tremenda miseria material o cualquier otro tipo de sufrimiento para probarle o para enseñarle una lección!!

Detrás de los sufrimientos humanos, no está Dios. Detrás de los sufrimientos humanos, están: 1) El diablo con todos sus demonios. 2) Las malas decisiones que los seres humanos han tomado y han administrado mal su mundo, su tiempo, su vida y su generación. Pero yo no acepto calumnias contra mi Dios. Mi Dios es bueno. Eso no impide que también sea justo, sabio, santo y, naturalmente y llegado el caso que sea necesario: Fuego Consumidor.

Si usted quiere, enójese con la vida o con el diablo, pero no se sienta frustrado con Dios. Dios no es su enemigo. Dios no está en contra suyo. Él no le ha quitado a sus hijos. Él no le ha quitado a su esposa o a su esposo. Él no le ha quitado su trabajo. Él no le ha quitado su salud. Él no le ha quitado su techo; ha sido el diablo a favor de su propia ignorancia de la Palabra, aunque por allí ande por la vida con cierto y suficiente aire de master en teología.

Pero Dios está abogando a su favor, no maniobrando cruelmente en su contra, como muchos todavía se empeñan en pensar. ¿Cómo van a poder amar a un Dios así si así fuera? Sencillo: esto es lo que les impide, sutilmente, cumplir con el gran mandamiento de amar a Dios por sobre todas las cosas. Lo cierto es que Dios le ama a usted. La Biblia dice, allí donde usted quiera leerlo, ¡¡Que todo lo bueno proviene de Dios y que todo lo malo procede del diablo, del pecado y de las malas decisiones de los hombres!!

¿Cuál es el empeño de esta raza caída? Inculpar al Creador, cuando Él ha sido bueno con nosotros. Pero entonces, hermano, ¿No es verdad que Dios nos prueba? Sí que es verdad. Prueba nuestra obediencia, por ejemplo. Dios nunca lo va a probar a usted con lo malo. Si aceptamos que Dios nos prueba con algo horrible, vamos a tener que arrancar algunas hojas de nuestras Biblias.

 El Padrenuestro dice, en su texto original: …y no nos dejes caer, cuando seamos tentados. Líbranos del mal. Es decir: el bien nos libra del mal. Pero nos tenemos que poner de acuerdo. De Dios procede el bien, el mal, ¿O las dos cosas? ¡No puede ser! De Dios procede lo bueno. Y lo bueno que procede de Dios, nos libra y nos guarda del mal.

Si alguno es probado o tentado, dice la Palabra no yo, no diga que es tentado de parte de Dios, porque Dios no es tentador de nadie. Con este principio se caen varias cosas. La teología del sufrimiento, la teología de la pobreza, la teología del conformismo, la teología de que hay una mano que diseña mi destino.

Aquí hay dos destinos, nada más; 1) El que Dios me ha diseñado y al que si yo me sujeto, conjuntamente con su palabra y, obviamente, dentro de su Reino, será excelente. 2) El otro. Si renuncio a Dios y me arrojo, por propia inercia, ya que no hay ninguna zona intermedia porque el que con Él no recoge, desparrama, en las manos del diablo, será de desgracia y de ruina. Dios es bueno.

Además de que Dios es bueno, hay cuatro principios más que conviene tener muy en cuenta para no equivocarnos y errar el blanco, que significa literalmente caer en pecado:

Dios es justo: Su justicia es darle a cada uno lo que merece. Y Dios, al crear a su criatura, le da lo mejor, no algo de segunda categoría.

Dios es amor: El Reino de Dios está basado en bondad, en justicia y, esencialmente, en amor.

Dios es rico: El Dios de la Biblia, no aquel que arman los hombres según su propia y dudosa sabiduría humanística, es un Dios de provisión, nunca de escasez y mucho menos de miseria.

Dios delega su señorío al hombre: El hombre es el gerente, el administrador del planeta. Dios le entregó el señorío. Le entregó todo el poder para ejercer ese señorío. Después, usted conoce la historia y la ha asumido: el hombre cae, pierde ese señorío en manos de Satanás, pero llega Cristo y en la cruz, vence al que tenía el imperio del temor y la muerte y lo recupera. Al aceptar a Cristo y vivir en un mismo espíritu con Él, usted recupera ese señorío, eso es absolutamente legal.

El Padrenuestro, como oración, es un modelo que contiene siete grandes tópicos, cada uno de los cuales representa una necesidad humana básica:

1)= La Necesidad Paternal: “Padre nuestro”. Cuando usted ore, todas sus necesidades son atendidas por la benevolencia de un padre amoroso.

2)= La Presencia de Dios: “Santificado sea tu nombre”. Entre en la presencia mediante la alabanza y llámele “Padre” por causa de la sangre de Cristo.

3)= La Provisión de Dios: “Dánoslo hoy”. Jesús, el que suple nuestras necesidades, nos dijo que oráramos diariamente, pidiéndole que provea para todo lo que nos haga falta. Estoy hablando de necesidades, no de vanos deseos o caprichos mundanos.

4)= Las Prioridades de Dios: “Venta tu reino”. Usted tiene que declarar que las prioridades de su reino serán establecidas en usted, en sus seres amados, en su iglesia y en su nación.

5)= El Perdón de Dios: “Y perdónanos”. Usted necesita el perdón de Dios y perdonar a los demás. Diariamente tiene que caminar decidido a amar y a perdonar.

6)= Poder sobre Satanás: “Y no nos metas…” Líbranos del mal. Pídale al Señor un cerco de protección alrededor suyo y de sus seres queridos. Pídale que le vista con toda su armadura.

7)= Sociedad Divina: “Porque tuyo es el reino”. Glorifique a Dios que lo hizo participante de su reino, de su poder y de su gloria. Esta es la oración que le enseña a usted como orar. No es algo para recitar de memoria como una vieja letanía inconsistente y hueca.

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¿Por qué no Ganamos?

Hechos 6: 1)= En aquellos días, como creciera el número de los discípulos, hubo murmuración de los griegos contra el hebreos, de que las viudas de aquellos eran desatendidas en la distribución diaria.

Los hebreos eran nativos de Palestina y hablaban su propio idioma o el arameo en lugar del griego. Los griegos, (helenistas), eran judíos nativos del mundo greco-romano y hablaban griego. La presencia y el poder del Espíritu Santo no garantizan que automáticamente se disipen las dificultades de la vida.

 Es la guía precisa, sí, para que los cristianos puedan hablar seriamente y sin enfrentamientos de sus diferencias o unirlos en oración para pedir dirección al Señor.

(Versos 2-4)= Entonces los doce convocaron a la multitud de los discípulos, y dijeron: no es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, para servir a las mesas. Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo. Y nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la Palabra.

Punto Primero: El crecimiento de la Iglesia necesita organización y delegación de responsabilidades.

Punto Segundo: Decidieron que los ayudantes fueran siete, número de lo completo, número de la perfección. El buen testimonio era producto de la conducta de los elegidos y no de las influencias o amistades influyentes que pudieran tener.

 El liderazgo en la iglesia debe estar lleno del Espíritu santo porque es el único capaz de dar la auténtica perspectiva de Dios y de Sabiduría, porque es la que concierne al aspecto práctico de resolver un problema.

¡Por lo que se lee en el verso 2, todos estos requisitos se exigían para servir a las mesas! Muchos especialistas consideran a los siete como los primeros diáconos electos, aunque el término no aparece en este pasaje.

Punto Tercero: La persistencia en oración. La Iglesia primitiva rápidamente aprendió que su oración tenía que ser continua porque la lucha espiritual es continua. Llegó a tener la primera prioridad así como la primera prioridad de Satanás era derrotar a aquellos cristianos.

 De allí que su primera decisión administrativa después del Pentecostés, la cual registra el Libro de los hechos, coloca al ministerio de la oración, (Junto al de la Palabra), como el mayor en importancia.

A medida que la iglesia crecía, las circunstancias requerían más del tiempo de los apóstoles. Pero, como ellos se dieron cuenta que necesitaban de más oración y no de más actividad, escogieron a siete hombres para que sirvieran como diáconos y cuidaran de la iglesia.

Esta iniciativa dejó más tiempo libre a los apóstoles, que así pudieron dedicarse más concentradamente a la oración y al ministerio de la Palabra. De las dos, la oración se menciona correctamente como lo primero.

 Perseverar en la oración es algo de lo cual se nos habla en todas las Escrituras. Cierto tiempo después, el apóstol Pablo le diría a la Iglesia de roma: “Amaos los unos a los otros con amor fraternal…” Y les pediría a sus miembros que fueran “constantes en la oración”.

(Versos 5-6)= Agradó la propuesta a toda la multitud y eligieron a Esteban, varón lleno de fe y del Espíritu Santo, a Felipe, a Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Parmenas, y a Nicolás prosélito de Antioquia; a los cuales presentaron ante los apóstoles, quienes orando, les impusieron las manos.

Esto de imponerles las manos era un acto de ordenación, una transferencia de autoridad y responsabilidad; también indica un reconocimiento de identificación mutua y compañerismo con aquellos comisionados para el servicio.

(Verso 8)= Y Esteban, lleno de gracia y de poder, hacía grandes prodigios y señales entre el pueblo.

Nótese que los prodigios y señales no son una característica exclusiva del ministerio apostólico. Esteban no era un apóstol, pero estaba lleno de gracia y poder.

(Versos 9-10)= Entonces se levantaron unos de la sinagoga llamada de los libertos, (Ex esclavos romanos), y de los de Cirene, de Alejandría, de Cilicia y de Asia, disputando con Esteban. Pero no podían resistir a la sabiduría y al espíritu con que hablaba.

Esta palabra, SABIDURÍA, aquí, es la palabra SOPHIA, y tiene que ver con lo práctico, con la prudencia, habilidad, entendimiento penetrante. La instrucción cristiana, una aplicación acertada del conocimiento, un entendimiento profundo de la naturaleza verdadera de las cosas.

 A menudo, en la Biblia a la sabiduría se la asocia con el conocimiento. Anticipando nuestra necesidad de ser guiados, de dirección y conocimientos, Dios nos dice que pidamos sabiduría, y nos asegura que nuestra petición obtendrá una amplia recepción.

Testificar de su fe no lo reduce a usted a decir las cosas correctas. Testificar supone librar una batalla espiritual que requiere de sabiduría y de poder del Espíritu.

(Verso 11)= Entonces sobornaron a unos para que dijesen que le habían oído hablar palabras blasfemas contra Moisés y contra Dios.

¿Soborno? La palabra que vemos aquí, BLASFEMIA, es el término BLASPHEMOS, y viene de BLAPTO, que es “injuriar” y de PHEME, que es “discurso”. Es decir que a Esteban lo acusaron, los que estaban sobornados, arreglados, “coimeados” como se dice en Argentina, de elaborar un discurso calumnioso y abusivo contra Moisés.

(Versos 12-14)= Y soliviantaron al pueblo, a los ancianos y a los escribas; y arremetiendo, le arrebataron y le trajeron al concilio. Y pusieron testigos falsos (¡Mire los hermanitos!) que decían: este hombre no cesa de hablar palabras blasfemas contra ese lugar Santo y contra la ley, pues hemos oído decir que ese Jesús de Nazaret destruirá este lugar, y cambiará las costumbres que nos dio Moisés.

Fíjese que se vuelve a usar aquí el mismo argumento que se esgrimió contra Jesús. De hecho, la venida de Cristo significa el fin del orden del templo, el cual era la piedra angular del judaísmo.

(Verso 15)= Entonces todos los que estaban sentados en el concilio, al fijar los ojos en él, vieron su rostro como el rostro de un ángel.

Desde el capítulo 1 hasta el 53 del capítulo 7, que es el siguiente, Esteban pronuncia uno de los discursos más largos de la Biblia. No se limita a refutar los cargos en su contra. En lugar de defenderse como hubiera hecho, indignado, cualquiera de nosotros, Esteban hace un alegato contra sus acusadores.

En lugar de manifestar un verdadero celo por el templo y la ley en su oposición al evangelio, los judíos estaban desplegando el mismo espíritu rebelde e incrédulo que caracterizó a sus antepasados que se resistieron a los propósitos de Dios. En una cuidadosa revisión de la historia de Israel, Esteban llega a la conclusión que la presencia de Dios no está limitada a un lugar geográfico o a un pueblo en particular.

Revisa el llamado a Abraham. Examina todo lo concerniente a los patriarcas de Egipto, hace mención de cómo Dios liberó a Israel usando a Moisés, de la rebeldía que el pueblo manifiesta contra su Padre celestial y alude, finalmente, en toda una tipología primaria, pionera e histórica de lo que es hablar ungido, guiado y respaldado por el Espíritu Santo, el verdadero tabernáculo de Dios.

PARALELISMOS

1 La organización administrativa de la iglesia primitiva, surge a raíz de una murmuración. Hoy, la misma murmuración amenaza con destruir la misma organización.

2 Para el menor servicio el Señor exige: buen testimonio, ser lleno del Espíritu Santo y tener Sabiduría. ¿Podemos decir que hoy se respeta con absoluta fidelidad esa exigencia que no es de ninguna manera ocurrente legalismo sino esencia espiritual ineludible?

3 En una época que se precia por rotular como “ministerio” a cualquier actividad, algunas veces fundamentada en una supuesta intención evangelizadora, muy poca atención se presta al ministerio de la palabra que aquí se menciona, y que también demuestra algo: la predicación no es humana, es apostólica; no predica alguien por decreto nominal o información intelectual, sino a quien el Señor le ha confiado ese ministerio.

4 Dice que muchos sacerdotes obedecían la fe; esto evidencia que no debemos vacilar en predicar el evangelio del Reino aún a los mismísimos doctores en teología, a los master o a todos aquellos que creen ser eruditos bíblicos.

5 Las señales y prodigios (Que hacía ESTEBAN, no Felipe, ni Procoro, ni Nicanor, ni Timón, ni Parmenas o Nicolás), se debían, dice, a la gracia y el poder de Dios, no a un nombramiento formal, protocolar o jerárquico que lo autorizara.

6 Los que se levantaron contra Esteban no creían que él estuviera equivocado ni defendían otra causa que no fuera sus mezquinos intereses personales; por eso, dice, no resistían su sabiduría y al Espíritu con que hablaba.

7 Fíjense que, con tal de acallarlo, los supuestos piadosos creyentes de esa época, no vacilaron en. Sobornar, inventar calumnias, mentir, subvertirse, ejercer violencia física, poner testigos falsos; una verdadera pinturita…

8 Dice que los que estaban allí vieron su rostro como el de un ángel. Resplandeciente, no puede tener otra interpretación. Recuerde a Moisés en el monte, o a Jesús en la transfiguración. En síntesis, significa: La Gloria.

9 En su discurso, Esteban les habla de: la obediencia, la envidia, la protección, la rebeldía, la promesa y de Cristo.

(Hechos 7: 51)= ¡Duros de cerviz! ¡E incircuncisos de corazón y de oídos! Vosotros resistís siempre al Espíritu Santo; como vuestros padres, así también vosotros.

Corazón incircunciso: (Levítico 26: 41)= Yo también habré andado en contra de ellos, y los habré hecho entrar en la tierra de sus enemigos; y entonces se humillará su corazón incircunciso (Soberbio), y reconocerán su pecado.

Oídos incircuncisos: (Jeremías 6: 10)= ¿A quien hablaré y amonestaré, para que oigan? He aquí que sus oídos son incircuncisos, (Soberbios) y no pueden escuchar; he aquí que la palabra de Jehová les es cosa vergonzosa, no la aman.

Naciones incircuncisas: (Jeremías 9: 26)= A Egipto y a Judá, a Edom y a los hijos de Amón y de Moab, y a todos los arrinconados en el postrer rincón, los que moran en el desierto; porque todas las naciones son incircuncisas, (Soberbias), y toda la casa de Israel (El pueblo-La iglesia), es incircuncisa (Soberbia) de corazón.

Versos 52-53)= ¿A cual de los profetas no persiguieron vuestros padres? Y mataron a los que anunciaron de antemano la venida del Justo, de quien vosotros ahora habéis sido entregadores y matadores. Vosotros que recibisteis la ley por disposición de ángeles, y no la guardasteis.

Las apasionadas afirmaciones d Esteban lo condujeron a una muerte violenta. Incircuncisos de corazón y oídos describe a aquellos que se sentían seguros y soberbios porque habían sido circuncidados. El ritualismo no nos coloca en una buena posición ante Dios.

Un cambio de corazón a través del nuevo nacimiento y de un andar en los caminos de la fe, son las señales reales de una verdadera relación con Dios.

(Versos 54-56)= Oyendo estas cosas, se enfurecían en sus corazones, y crujían los dientes contra él. Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios, y dijo: he aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios.

En el evangelio de Mateo, Jesús se refiere a menudo a sí mismo como el Hijo del Hombre, una velada referencia a su condición de Mesías. El término permitía a Jesús, no sólo evitar los malos entendidos comunes que suscitaban los títulos mesiánicos más populares, sino que le capacitaba para interpretar, tanto su misión redentora, como su regreso en gloria.

(Versos 57-58)= Entonces ellos, dando grandes voces, se taparon los oídos y arremetieron a una contra él. Y echándole fuera de la ciudad (Igual que a Jesús), le apedrearon; y los testigos pusieron sus ropas a los pies de un joven que se llamaba Saulo.

Saulo, quien luego llegaría a ser el apóstol Pablo, era de Tarso, una localidad situada en Cilicia. Debe haber estado allí asistiendo, como oyente y espía, a la sinagoga donde predicaba Esteban.

(Versos 59-60)= Y apedreaban a Esteban, mientras él invocaba y decía: Señor Jesús, recibe mi espíritu, (Igual que Jesús en relación con su Padre), y puesto de rodillas, clamó a gran voz, (Igual que Jesús) Señor, no les tomes en cuenta este pecado, (Del mismo modo que Jesús dijo: perdónales Padre, porque no saben lo que hacen), y habiendo dicho esto, durmió.

La pregunta que nos queda para el final y que me permito extenderle para que el Espíritu que guía a usted lo mismo que a nosotros le de una respuesta unánime, es: ¿Era Esteban un místico loco que buscaba perpetuarse en la historia a través de una imitación del calvario y muerte de Jesús, o sencillamente fue guiado, utilizado, respaldado y, finalmente, resguardado y consolado por el Espíritu Santo de Dios?

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Moradores del Cielo

La comprensión de los textos bíblicos no es tarea reservada para los teólogos o eruditos estudiosos de seminarios, institutos o universidades. Esta conclusión podría ser apta y coherente para formas tradicionales de la religión como aspecto cultural, pero no para hijos de Dios alimentados por la revelación del Espíritu Santo. Veamos:

(Mateo 18: 15)= Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano. (No es esto lo que generalmente hacemos).

(16) Mas si no te oyere, toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra. (A esto lo hacemos menos, todavía)

(17) Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia, (Note la autoridad que tiene la iglesia) y si no oyere a la iglesia, tenle por gentil y publicano.

(18) De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo.

Aquí vemos la autoridad de atar y desatar. Que no tiene nada que ver con atar y desatar demonios. Se trata de atar al hermano por no perdonarlo o desatarlo cuando lo perdonas.

(19) Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.

Es allí, entonces, donde viene el mover de la prosperidad y le dice a usted: “Dame la mano, vamos a ponernos de acuerdo. Señor; en el nombre de Jesús, estamos creyendo en un Mercedes Benz. Un BMW, Señor, gris, con asientos de cuero, totalmente automático.” Para eso usamos este verso.

No. Dice que si Él y yo estamos de acuerdo en algo y de repente hacemos las paces y nos ponemos de acuerdo, lo que le estoy pidiendo a Dios que suceda entre Él y yo, será hecho por el Padre. Escuche ahora que voy más lejos todavía.

(20) Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.

Y a esto lo usan para justificar reuniones de tres personas. Tremenda conferencia. Aparecieron tres. Y justifican la ausencia de todo el mundo, diciendo: “Donde estamos dos o tres congregados en su nombre, allí está Él.” ¡No, no y no! Donde hay dos o tres congregados resolviendo un problema, allí está la presencia del Señor. Es el mismo tema, no ha terminado.

(21) Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿Cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete?

¡Pero que bruto eres, Pedro! Dios le dice: setenta veces siete. ¿Cuatrocientas cuarenta y nueve? Setenta veces siete es un dicho abarcativo, de máxima. Significa lo completo, el todo. En este caso, para siempre. Cada vez que sea necesario; las veces que sea necesario.

Hay gente que ha tenido problemas muy serios y con causas muy concretas. El líder de un ministerio, por ejemplo, es traicionado en su buena fe por uno de sus empleados. Ese líder, si es realmente un hombre de Dios, va a perdonar inmediatamente la ofensa, va a rechazar cualquier ánimo de desquite o de revancha, cualquier raíz de amargura, rencor u odio y va a perdonar inmediatamente a su empleado infiel.

Pero eso no quiere decir que lo va a mantener como empleado. Perdón, sí; alianza, ya no. Pero perdonar, perdonar de verdad, al punto de que si este hombre cae preso, usted diga: “Tengo que tratar de liberar a mi hermano”. Abraham se jugó para ayudar a Lot y consiguió su libertad, pero no se quedaron juntos.

(Verso 22)= Jesús le dijo: no te digo hasta siete, sino aún hasta setenta veces siete.

(23) Por lo cual (Por todo lo dicho, por esta misma causa, por tanto, como consecuencia de) el reino de los cielos es semejante a un rey que quiso hacer cuentas con sus siervos.

(24) Y comenzando a hacer cuentas, le fue presentado uno que le debía diez mil talentos.

(25) A este, como no pudo pagar, ordenó su señor venderle, y a su mujer e hijos, y todo lo que tenía, para que se le pagase la deuda.

(26) Entonces aquel siervo, postrado, le suplicaba, diciendo: señor, ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo.

(27) El señor de aquel siervo, movido a misericordia, le soltó y le perdonó la deuda. (Dice que le soltó, que lo desató. ¿Recuerda? …Todo lo que desatamos en la tierra…)

(28) Pero saliendo aquel siervo, halló a uno de sus consiervos, (Esto es: uno del mismo rango que él) …que le debía cien denarios, y asiendo de él, le ahogaba, (¡¡Lo agarró del cuello!!) diciendo: págame lo que me debes.

(29) Entonces su consiervo, postrándose a sus pies, le rogaba diciendo: ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo.

(30) Mas él no quiso, sino fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase la deuda.

(31) Viendo sus consiervos lo que pasaba, se entristecieron mucho, y fueron y refirieron a su señor todo lo que le había pasado.

(32) Entonces llamándole su señor, le dijo: siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste.

(33) ¿No debías tu también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti?

(34) Entonces su señor enojado, le entregó a los verdugos, hasta que pagase todo lo que debía.

En el verso 23, Dios comienza a remover el velo de la verdad. En el verso 27 vemos que un hombre perdonado es desatado. Esto tiene mucho que ver con lo que decía el verso 18. …Todo lo que desatareis… en el verso 30, este que había sido suelto amarra a otro y lo arroja en la cárcel. En el verso 31 se lo hacen saber al señor de todos los consiervos que fue quien le perdonó los diez mil.

(35) Así también mi Padre celestial hará con vosotros si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas.

Dice ASÍ TAMBIÉN. Y entonces aquí tenemos un problema con el verso 34, porque allí dice que el señor lo volvió a atar. Cuando el señor vio como se comportaba ese siervo, luego de ser perdonado, con aquel que le debía a él, reabrió el caso y dijo: bueno, ahora me lo pagas todo. Así también el Señor hará con aquellos que no perdonen. ¿Será posible que si usted anda por la vida con resentimiento en contra de alguien, Dios haya reabierto la deuda que usted tiene con Él?

Abraham sintió en su corazón que él no estaba calificado para militar en una guerra de reyes sin primero resolver este asunto en su corazón. Antes de ir a la guerra, dijo: tengo que libertar a mi hermano. Y elevó la posición de Lot, de sobrino, a la de un hermano digno de ser liberto.

De no haber liberado a Lot en su corazón, primero, Abraham hubiera perdido esa guerra. Entonces, no sólo se hubiera perdido Lot, sino también Abraham.

Es imposible estar inmiscuido en guerra de reinos y avanzando en el propósito de Dios con el corazón con “asuntos – Lot” sin resolver. Porque así también Dios que le ha perdonado tanto a usted, le puede volver a encarcelar si usted no perdona al que le ofende por mucho menos.

Melquisedec dijo: “No, estás tremendo. Abraham, tengo que venirte a ver.” Fue precisamente cuando viene de la victoria de esa guerra, que se encuentra con Melquisedec y le dice: “Tenía que venir a saludarte porque tu comportamiento activó los cielos y me desató a mí.”

(Josué 9: 1)= Cuando oyeron todas estas cosas todos los reyes que estaban a este lado del Jordán, así en las montañas como en los llanos, y en toda la costa del mar grande delante del Líbano, los heteos, amorreos, cananeos, ferezeos, heveos y Jebuseos, se concertaron para pelear contra Josué e Israel.

(Verso 3)= Mas los moradores de Gabaón, cuando oyeron lo que Josué había hecho a Jericó y a Hai, usaron de astucia; pues fueron y se fingieron embajadores y tomaron sacos viejos sobre sus asnos, y cueros viejos de vino, rotos y remendados, y zapatos viejos y recosidos en sus pies, con vestidos viejos sobre sí; y todo el pan que traían para el camino era seco y mohoso.

(6) Y vinieron a Josué al campamento en Gilgal, y le dijeron a él y a los de Israel: nosotros venimos de tierra muy lejana; haced, pues, ahora, alianza con nosotros.

(7) Y los de Israel respondieron a los heveos: quizás habláis en medio de nosotros. ¿Cómo, pues, podremos hacer alianza con vosotros?

(8) Ellos respondieron a Josué: nosotros somos tus siervos, y Josué les dijo: ¿Quiénes sois vosotros, y de donde venís?

(9) Y ellos respondieron: tus siervos han venido de tierra muy lejana, por causa del nombre de Jehová tu Dios; porque hemos oído su fama, y todo lo que hizo en Egipto, y todo lo que hizo a los dos reyes de los amorreos que estaban al otro lado del Jordán; a Sehón rey de Hesbón, y a Og rey de Basán, que estaba en Astarot.

La historia es que esta gente son cercanos, no eran lejanos, y están engañando a Josué porque tienen temor del ejército de Dios porque ya comenzaron a tener victorias como Hai y Jericó. Entonces quisieron engañar a Josué y él cometió el error de no consultar a Dios. Él hizo un pacto con ellos, de que estarían juntos, y los puso a trabajar. Mire el verso 14.

(Verso 14)= Y los hombres de Israel tomaron de las provisiones de ellos, y no consultaron a Jehová.

(15) Y Josué hizo paz con ellos, y celebró con ellos alianza concediéndoles la vida; y también lo juraron los príncipes de la congregación.

Hicieron todo lo que era necesario y se convirtieron en trabajadores. Recién cuando los amorreos vienen a guerrear en contra de los gabaonitas es cuando Josué se entera que ellos no son lo que ellos decían que eran.

Sin embargo, porque Josué les dio la palabra, aunque fue engañado, va al valle de Gabaón y comienza a militar contra los amorreos y esa es la batalla donde Josué no había terminado, el día se estaba acabando y él declara: ¡Sal! ¡Detente! UN disparate científico, porque quien se mueve es la tierra alrededor del sol.

Pero por su nivel de alianza, aún en una condición mediocre, porque era falsa, el universo se detiene a favor de Josué porque honró su palabra de alianza. Aún cuando había descubierto que le habían mentido.

Es dentro de estas situaciones que aparece la mentalidad de Melquisedec. Es un sacerdocio tras otra ley, no como los levíticos. No es como Aarón que dijo: “No fui yo, fue ese pueblo que tú me has dejado; ¡Yo puse el oro allí y salió este becerro! No dijo nada que él construyó el molde. Él dijo que arrojó todo el oro al fuego y que el fuego produjo el becerro.

Moisés dijo: “Está bien; derrítelo y bébelo”. Yo no sé si le salieron hernias de oro o se le bloqueó todo el sistema intestinal, pero la Palabra dice que se bebieron el oro. No murieron. Yo no me explico como habrá sido ese proceso intestinal, hepático y renal para eliminar esa ingesta, pero no murieron.

Había algo dentro de Josué que detuvo al sol, porque la dimensión del pacto que él tenía, era más alta que la de un civil. Melquisedec le dijo a Abraham: tuve que aparecer y darte la mano, porque el nivel de pacto que tú tienes, no es el de un hombre común.

Abraham salva a Lot después de haber tenido tremenda pelea entre ellos. Josué defendió a los gabaonitas después de haber descubierto que lo habían engañado. Y hasta el universo se detiene para ayudarlo.

Note como Dios responde a nuestro nivel de alianza. En una ocasión aparece Melquisedec, un hombre que afecta a dos mil generaciones y en la otra se detiene el universo para cooperar con su ministerio. Ahí es donde Dios le está poniendo el precio a lo que es alianza. Estamos viendo las condiciones que rodean la aparición de Melquisedec. Como es que aparece esta unción sobre nuestras vidas y las cosas que tenemos que hacer para que ocurra.

(Salmo 110: 1)= Jehová dijo a mi Señor: siéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies.

Esa expresión, allí donde dice: siéntate, no es una silla. Es una posición espiritual. Es decir: posiciónese. Es decirle a una persona que sea consecuente con su título. Si yo le digo siéntese, posiciónese, le estoy diciendo que asuma las responsabilidades que tiene su título. La posición de sentarse, en el Reino de Dios, es una posición de consumar. Esto es: ha llenado usted la plenitud de lo que era su responsabilidad.

Melquisedec, entonces, es el resultado de una posición. La palabra, en el hebreo, es YASHAB. Significa “toma residencia”. Tiene la implicación de una casa que se está alquilando y de repente usted se muda y se convierte en inquilino. Tomó residencia, ocupó la vacante.

Su posición determina su ministerio. En la medida que usted ocupa la vacante que le pertenece, es lo que determina lo fuerte o lo flaco de su ministerio. La vida, en el Reino, depende de su posición espiritual.

Melquisedec es un sacerdocio consciente con su título. Son gente que son real sacerdocio, que no tienen un título de real sacerdocio. Es decir que, cuando usted levanta sus manos en el mundo del espíritu, esas manos son reconocidas como las manos de un sacerdote y las manos de un rey. Por Dios y también por los demonios.

 Lo que sale de su boca, no asusta a nadie. Es la sustancia que usted posee. Quiero ser bien claro: el orden de Melquisedec es un estado del ser, no un título en la iglesia.

(Apocalipsis 13: 1)= Me paré sobre la arena del mar, y vi subir del mar una bestia que tenía siete cabezas y diez cuernos; y en sus cuernos diez diademas; y sobre sus cabezas, un nombre blasfemo.

(2) Y la bestia que vi era semejante a un leopardo, y sus pies como de oso, y su boca como boca de león. Y el dragón le dio su poder y su trono, y grande autoridad.

(3) Vi una de sus cabezas como herida de muerte, pero su herida mortal fue sanada; y se maravilló toda la tierra en pos de la bestia, y adoraron al dragón que había dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia, diciendo: ¿Quién como la bestia, y quien podrá luchar contra ella?

(Verso 5)= También se le dio boca que hablaba grandes cosas y blasfemas; y se le dio autoridad para actuar cuarenta y dos meses.

(6) Y abrió su boca en blasfemias contra Dios, para blasfemar de su nombre, de su tabernáculo, y de los que moran en el cielo.

La palabra MORAN, allí, es la palabra YASHAB. Gente con los pies en la tierra pero posicionada en el cielo. Gente que mora más allá del pequeño velo de la muerte. La bestia destruye a los que están bajo el velo. Pero par con los que moran en el cielo sólo puede blasfemar, no lo puede tocar. Pero están aquí, no es que están en una nube.

Fíjese que lo que más se resalta de esta bestia no es lo fea que es, sino que tiene una boca grande. Lo dice en casi todos los versos. Es decir que el poder de esta bestia, es su boca. Olvídese si es literal, si es dragón, es la boca.

Y sabemos que las bocas son bocas y las bocas, en la tierra, siempre vienen a través de hombres. Los caballos no hablan. Y no van a existir dragones que hablen tampoco. Son imágenes de lo que algunos hombres son en el espíritu. Dragones vociferantes.

Son como leones, que se creen que tienen autoridad. Satanás es como un león rugiente. Pero no es león, es COMO león. Sale del mar, sale de la multitud. El mar es la gente. La bestia que se sienta; se cree que está posicionada con autoridad sobre la gente. Repase con entendimiento el verso 6: …abrió su boca en blasfemias contra Dios, (Rebelión directa) …para blasfemar de su nombre (La injuria, el chisme, la herejía, la calumnia) …de su tabernáculo (La iglesia) …y de los que moran en el cielo (El remanente. La manifestación de los hijos de Dios. Gente que aunque está aquí, no son de aquí)

(7) Y se le permitió hacer guerra contra los santos, y vencerlos. (Le está diciendo a usted que va a hacer guerra contra los santos y que los van a vencer) …también se le dio autoridad sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación.

(8) Y la adoraron todos los moradores de la tierra (Los que moran en la tierra, no en el cielo. Las iglesias terrenales, humanistas y religiosas, no el remanente) …cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del cordero que fue inmolado desde el principio del mundo.

(9) Si alguno tiene oído, oiga.

(Verso 11)= Después vi otra bestia que subía de la tierra; y tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero hablaba como dragón.

No es una cuestión de imagen, es dónde tiene su poder. Porque tiene imagen de cordero, de remanente, pero habla como dragón. Allí reside su poder; en su boca.

(12) Y ejerce toda la autoridad de la primera bestia en presencia de ella, y hace que la tierra y los moradores de ella adoren a la primera bestia, cuya herida mortal fue sanada.

(13) También hace grandes señales, de tal manera que aún hace descender fuego del cielo a la tierra delante de los hombres.

¿No dicen las epístolas que como James y Jambres desafiaron a Moisés, así también burladores y hombres falsos en la iglesia, van a tener el poder de hacer los mismos milagros? Y les llama burladores.

(14) Y engaña a los moradores de la tierra con las señales que se le han permitido hacer en presencia de la bestia, mandando a los moradores de la tierra que le hagan imagen a la bestia que tiene la herida de espada, y vivió.

Cuidado: engaña a los de la tierra, pero a los que moran en el cielo solo pueden blasfemarlo, sólo pueden dañarle su reputación; sólo pueden hablar en contra de ellos.

Sólo pueden ir a las emisoras de radio, o en público, y decir que los que andan en este mover pertenecen a sectas, que son Ministros de la Nueva Era, que están enseñando algo falso; sólo pueden blasfemar, a favor de un montón de gente que, por no tomarse el trabajo de escudriñar las escrituras, le creen al primero que viene y habla bonito.

Pero los que son engañados, son los que están morando en una posición terrenal, debajo de eso que se llama muerte, lo cual Cristo vino a romper para que su vida tenga otra dimensión.

El poder de esta bestia es el engaño, pero a los que están posicionados en un lugar espiritual llamado cielo, sólo pueden blasfemarlos, pero no los pueden engañar. Su posición determina que puede y qué no puede hacer el diablo con usted. Estas son las condiciones que rodean la aparición del orden de Melquisedec en la tierra.

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El Fundamento de la Roca

Los fundamentos bíblicos son los elementos matrices que dan vida y origen a lo que la Palabra llama las “buenas nuevas” del Reino, esto es: el evangelio. Hay fundamentos en casi todos los principios establecidos. Desde este trabajo quiero llevarle a usted el que tiene que ver con la Roca, que no es algo menor, precisamente.

(Números 20: 1)= Llegaron los hijos de Israel, toda la congregación, al desierto de Zin, en el mes primero, y acampó el pueblo en Cades; y allí murió María, y allí fue sepultada.

Y porque no había agua para la congregación, se juntaron contra Moisés y Aarón.

Y habló el pueblo contra Moisés, diciendo: ¡Ojalá hubiéramos muerto cuando perecieron nuestros hermanos delante de Jehová!

¿Por qué hiciste venir la congregación de Jehová a este desierto, para que muramos aquí nosotros y nuestras bestias?

¿Y por qué nos has hecho subir de Egipto, para traernos a este lugar? No es lugar de sementera, de higueras, de viñas ni de granadas; ni aún de agua para beber.

Y se fueron Moisés y Aarón de delante de la congregación a la puerta del tabernáculo de reunión, y se postraron sobre sus rostros; y la gloria de Jehová apareció sobre ellos.

Y habló Jehová a Moisés, diciendo:

Toma la vara, y reúne la congregación, tú y Aarón tu hermano, y hablad a la peña, a la vista de ellos; y ella dará su agua, y les sacarás agua de la peña, y darás de beber a la congregación y a sus bestias.

Entonces Moisés tomó la vara de delante de Jehová, como él mandó.

Y reunieron Moisés y Aarón a la congregación delante de la peña, y les dijo: ¡Oíd ahora, rebeldes! ¿Os hemos de hacer salir agua de esta peña?

Entonces alzó Moisés su mano y golpeó la peña con su vara dos veces; y salieron muchas aguas, y bebió la congregación y sus bestias.

Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón: por cuanto no creísteis en mí, para santificarme delante de los hijos de Israel, por tanto, no meteréis esta congregación en la tierra que les he dado.

Estas son las aguas de la rencilla, por las cuales contendieron los hijos de Israel con Jehová, y él se santificó en ellos. 

La enseñanza clásica de este pasaje habla de seis hechos visibles y enlazados entre sí: 1) LA necesidad del pueblo, (Agua); 2) Queja. 3) Reproche. 4) Impotencia y desesperación del liderazgo, equivale a falta de confianza. 5) Duda ante la roca, desobediencia. 6) Juicio.

Sin embargo, la idea es verlo desde el ángulo de la revelación, único capaz de enseñarle a usted todas las cosas.

¿QUÉ ES LA ROCA?

(Deuteronomio 32: 1-5)= Escuchad, cielos, y hablaré; y oiga la tierra los dichos de mi boca.

Goteará como la lluvia mi enseñanza; destilará como el rocío mi razonamiento; como la llovizna sobre la grama, y como las gotas sobre la hierba; porque el nombre de Jehová proclamaré. Engrandeced a nuestro Dios.

Él es la Roca, cuya obra es perfecta, porque todos sus caminos son rectitud; Dios de verdad, y sin ninguna iniquidad en Él; es justo y recto.

La corrupción no es suya; de sus hijos es la mancha, generación torcida y perversa.

Podríamos estudiar un buen rato este pasaje, pero nos quedamos con la respuesta que nos da a nuestra pregunta esencial: Él es la Roca.

(Verso 15)= Pero engordó Jerusún, y tiró coces (Engordaste, te cubriste de grasa), entonces abandonó al Dios que lo hizo, y menospreció la roca de su salvación.

La Roca es nuestra salvación.

(Verso 18)= De la Roca que te creó te olvidaste; ye has olvidado de Dios tu Creador.

La Roca es quien nos creó.

(Verso 31)= Porque la roca de ellos no es como nuestra Roca, y aún nuestros enemigos son de ello jueces.

Hay una Roca fuerte, firme, sólida y otra más débil, inconsistente, aunque a la vista parezca igual.

(2 Samuel 22: 1-4)= Habló David a Jehová las palabras de este cántico, el día que Jehová le había librado de la mano de todos sus enemigos, y de la mano de Saúl. (Aquí vemos que David ya había aprendido a alabar a Dios por todas las victorias y logros espirituales. Comprendía que esto elevaba sus posibilidades de futuras victorias.) …dijo: Jehová es mi Roca y mi fortaleza, y mi libertador; Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré; mi escudo, y el fuerte de mi salvación, mi alto refugio; Salvador mío; de violencia me libraste, invocaré a Jehová, quien es digno de ser alabado, y seré salvo de mis enemigos.

(32) Porque: ¿Quién es Dios sino sólo Jehová? ¿Y que Roca hay fuera de nuestro Dios?

(47) Viva Jehová, y bendita sea mi Roca, y engrandecido sea el Dios de mi salvación.

(Salmo 19: 4)= Sean gatos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, oh Jehová, roca mía, y redentor mío.

Este versículo señala la importancia de que nuestras palabras y pensamientos sean consistentes con la palabra y voluntad divinas. El texto literalmente dice: “Permite que lo que hable y lo que mi corazón murmure sea un deleite para ti, Jehová”. Naturalmente, para que nuestras palabras sean gratas a la vista de Dios, tienen que reflejar lo que nuestros corazones sienten y piensan.

La verdad de este texto nos urge a pronunciar siempre el tipo de palabras que confirmen lo que creemos o pensamos en nuestros corazones acerca de Dios, su amor y su poder. No es aceptable a la vista de Dios que, si creemos, contradigamos esa creencia con palabras descuidadas. Recordemos la lección del sacrificio de Caín; lo inaceptable para Dios no sólo es incrédulo o infructífero, sino también mortal.

(Salmo 61: 1-3)= Oye, oh Dios, mi clamor; a mi oración atiende. Desde el cabo de la tierra clamaré a ti, cuando mi corazón desmayare. Llévame a la Roca que es más alta que yo, porque tú has sido mi refugio, y torre fuerte delante de mi enemigo.

Muy bien: ya tenemos una respuesta. Según Deuteronomio la Roca es Dios. También es perfección, rectitud, verdad, justicia, incorruptibilidad, salvación, creación, fortaleza, liberación, confianza, escudo, alto refugio, alabanza, bendición, redención, torre fuerte y, esencialmente, Fundamento.

¿HA CAMBIADO LA ROCA?

(1 Corintios 10: 1-13)= Porque no quiero, hermanos, que ignoréis que nuestros padres todos estuvieron bajo la nube, (Esto es: la gloria), y todos pasaron el mar, (Que es la prueba), Y todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar, (En la gloria y en la prueba), y todos comieron el mismo alimento espiritual, (Maná-alimento divino-Palabra) y todos bebieron la misma bebida espiritual. (Vino nuevo – Revelación) …porque bebían de la Roca espiritual que los seguía, y la Roca era Cristo. (Cristo es la figura central en toda la historia de la redención. Cristo se encarnó al nacer, pero ese no fue su origen. Él estaba detrás de la milagrosa lluvia de maná que cayó sobre el desierto y de la fuente de agua que allí brotó. La Roca los siguió en el sentido de que las bendiciones de Cristo nunca faltaron. Cristo ES hoy la Roca. Él es el Fundamento.

(Verso 5)= Pero de los más de ellos no se agradó Dios; por lo cual quedaron postrados en el desierto.

Más estas cosas sucedieron como ejemplos para nosotros, para que no codiciemos cosas malas, como ellos codiciaron.

Ni seáis idólatras, como algunos de ellos, según está escrito; se sentó el pueblo a comer y a beber, y se levantó a jugar.

Ni forniquemos, como algunos de ellos fornicaron, y cayeron en un día veintitrés mil.

Ni tentemos al Señor, como también algunos de ellos le tentaron, y perecieron por las serpientes.

Ni murmuréis, como algunos de ellos murmuraron, y perecieron por el destructor.

Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos. – La primera venida de Cristo, no su Segunda Venida, marca el fin de la era. La Segunda concluye la etapa que se abre con la primera, y propicia su consumación. Vivimos en el período de transición entre la antigua y la nueva creación.

Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga.

No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación, la salida, para que podáis soportar.

Pablo advierte contra la autosuficiencia en torno a la propia moralidad y continúa con un mensaje de aliento. Tentación, traduce una palabra griega que puede significar incitación al mal o ser probado en términos generales, lo cual incluye varios tipos de prueba.

 Es posible que la palabra se entendiera en su sentido amplio, sabiendo que mientras Dios permite la tentación con el propósito de fortalecer la fe y el carácter, Satanás lo utiliza para incitar al mal con la intención de destruir al creyente.

 Los corintios no debían desesperar por dos razones: sus tentaciones no eran únicas, comos e evidenció por las experiencias de Israel en el desierto; y se podía confiar en que Dios no dejaría que fueran tentados más de lo que pudieran resistir. No sólo limitaría las pruebas; proveería también una salida.

La Roca no cambia; el pacto cambia, los tiempos cambian. La Roca fue y seguirá siendo Dios, pero la Roca también es Cristo, es el Espíritu Santo, porque de allí sigue emanando agua de vida, en suma: La Roca es el Fundamento.

LA ROCA, LA TIERRA Y LA ARENA

(Mateo 7: 24-27)= Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, (Jesús se refiere a lo dicho en lo que hemos dado en denominar como Sermón del Monte), …y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la Roca. Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina.

(Lucas 6: 46-49)= ¿Por qué me llamáis Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo? Todo aquel que viene a mí, y oye mis palabras y las hace, os indicaré a quién es semejante. Semejante es al hombre que al edificar una casa, cavó y ahondó y puso el fundamento sobre la roca; y cuando vino una inundación, el río dio con ímpetu contra aquella casa, pero no la pudo mover, porque estaba fundada sobre la Roca. Más el que oyó y no hizo, semejante es al hombre que edificó su casa sobre tierra, sin fundamento; contra la cual el río dio con ímpetu, y luego cayó, y fue grande la ruina de aquella casa.

En la enseñanza clásica de estas parábolas se hace hincapié, generalmente, en que Jesús da un modelo de construcción relativo a la época y a la geografía del lugar. Sin embargo, Jesús nunca predicó apenas lo literal; siempre dio más para que el Espíritu Santo, más tarde, lo fuera revelando a la Iglesia.

 Para eso, Él mismo da la clave cuando se refiere a que el fundamento de la Roca, Él mismo, se consigue cavando, ahondando, es decir: investigando, escudriñando, no quedándonos con lo que vemos en la superficie.

Solamente en dos evangelios se habla de los cimientos para levantar la casa y es obvio que no se refiere a una vivienda material. Esta casa es la fe, la convicción, es la iglesia como cuerpo. Es decir: esa casa es usted y la base de lo que usted cree.

La enseñanza dice que todo eso, debe estar fundamentado en la Roca, es decir, en Cristo. Ningún otro fundamento sirve, salva, redime o libera. Ahora bien; si da modelos de variantes que no son la Roca, es porque Él sabe que esas variantes existen. ¿Cómo entenderemos?

Fíjese algo: cuando habla del insensato que no fundamenta debidamente su casa, en Mateo, dice que lo hizo sobre la arena, y en Lucas, dice que sobre la tierra. ¿Será que son dos historias distintas las que cuenta Jesús? ¿Será que tanto Mateo como Lucas no prestan demasiada atención a este pensamiento y lo escriben diferente porque sí?

Un comentarista sin pasión por la Palabra y con la típica frialdad del teólogo tecnócrata, es muy probable que lo incorpore como conjetura posible, pero los que han accedido a los misterios del reino de Dios mediante la revelación del Espíritu, saben perfectamente que no hay ni una coma puesta de más en la Escritura. Que todo lo que dice lo dice por algo y significa algo concreto. Sólo que hay que escudriñarlo, investigarlo, cavar, ahondar.

Vamos por partes: ¿Qué es la tierra? Químicamente, una suma de hierro, manganeso, potasio, etc. Espiritualmente y según Génesis 2, es el hombre; o la carne del hombre, concretamente. ¿Y qué es la arena? Casualmente, sedimento de Roca. Partículas de Rocas. Rezago de Rocas. La revelación, entonces, es tan clara que, cualquiera que sienta pensar que está traída de los cabellos, jamás podrá entender para que ha sido, – o mejor dicho NOS ha sido -, dejada la Biblia. Fe personal que no está fundamentada en la Roca, es decir: en Cristo y toda su enseñanza y sus promesas, tiene que haberse fundamentado en intelecto, humanismo, filosofías abstractas, opiniones. En suma: en doctrinas de hombres, de carne, en tierra.

O bien está fundamentada en retazos de la Biblia, en pasajes que no dejan de ser parte de una verdad, pero no necesariamente una verdad absoluta en sí mismos apartados del contexto. Partículas de la Escritura extraídas según convenga a la opinión personal de quien lo haga y a los fines – aún bien intencionados -, que pudiera perseguir: es decir: sobre la arena.

LA ROCA MANIFIESTA

(1 Pedro 2: 4-10)= Acercándoos a él, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, más para Dios escogida y preciosa, vosotros también como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo. (Acercándose a Cristo, los creyentes se convierten en la casa espiritual de Dios donde, como Sacerdocio Santo, ofrecen sacrificios espirituales.

…Por lo cual también contiene la Escritura: he aquí pongo en Sión la principal piedra del ángulo, escogida, preciosa; y el que creyere en él, no será avergonzado. Para vosotros, pues, los que creéis, él es precioso; pero para los que no creen, la piedra que los edificadores desecharon, ha venido a ser la cabeza del ángulo; y piedra de tropiezo, y roca que hace caer, porque tropiezan en la palabra, siendo desobedientes; a lo cual fueron también destinados.

Pedro compara lo que Cristo significa para los creyentes con lo que significa para los desobedientes, que no lo reciben como algo precioso. Aunque la nación judía lo rechazó, Cristo se ha convertido en la cabeza del ángulo en la nueva casa de Dios.

…Más vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable.

La palabra ESCOGIDOS es la palabra EKLEKTOS, y podríamos comparar con “ecléctico”. Viene de EK, que es “fuera de” y LEGO, que significa “recoger, juntar”. La palabra designa a alguien que ha sido seleccionado para prestar un servicio o recibir un privilegio especial. Describe a Cristo como el Mesías escogido por Dios. El Nuevo Testamento identifica la gracia de Dios como la fuente de la elección.

Los redimidos que adoran son considerados un sacerdocio “real”. Este pasaje se apoya en el llamamiento de Dios al antiguo Israel aplicando esta verdad a los creyentes del Nuevo Testamento. Así como sucedió con Israel, la liberación por medio de la sangre del Cordero es sólo el comienzo.

Según la promesa, su autoridad y destino se realizarán mientras cumplan con su deber sacerdotal. La autoridad verdadera siempre se la relaciona con un andar por sendas de pureza y la perseverancia en la adoración.

El espíritu de adoración es esencial para todo el avance del Reino. Exactamente igual a como el antiguo Israel sólo pudo tomar posesión de la tierra prometida combatiendo por establecer el legítimo culto del Señor, así también sucederá con la iglesia contemporánea.

Experimentemos el poder prometido para la obra evangelística, y las victorias espirituales, únicamente si damos prioridad a nuestra adoración del Dios viviente y crecemos en ella. De esta manera, el poder del Reino se mantiene alabando humildemente delante del Rey, y testificando con gozo sus prodigios.

Este último versículo no solamente habla de alabanza, sino que también representa una revelación básica de la Biblia; Dios quiere un pueblo que camine con Él en oración, marche con Él en alabanza, le dé gracias y le adore. Nótese la progresión en la descripción que Pedro hace del pueblo del Nuevo Pacto.

1)= Somos Linaje Escogido. Un pueblo que empezó con la selección que hizo Jesús de los doce, quienes llegaron a ser ciento veinte, y a los que fueron añadidos miles en el Pentecostés. Somos parte de esta generación que crece constantemente, “escogidos” cuando recibimos a Cristo.

2)= Somos Real Sacerdocio. Bajo el Antiguo Pacto, el sacerdocio y la realeza estaban separados. Nosotros somos ahora, en la persona de nuestro Señor, “reyes y sacerdotes” para Dios, una hueste que adora y sacerdocio real, gente preparada para caminar con Él a plena luz, o para pelear junto a Él contra las huestes de las tinieblas.

3)= Somos Nación Santa. Compuesta de judíos y gentiles, de toda nación bajo el cielo.

4)= Somos Pueblo Adquirido por Dios. Su gente escogida. La intención de Dios, desde el tiempo de Abraham, ha sido escoger a un pueblo para enviarlo con una misión especial: la de proclamar su alabanza y propagar su bendición a lo largo y ancho de la tierra.

…Vosotros que en otro tiempo no erais pueblo pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero habéis alcanzado misericordia.

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Falsos Maestros

Cada uno habrá escuchado, dentro de nuestra militancia eclesiástica, cientos quizás miles de mensajes, predicaciones y sermones que tienen que ver con los falsos profetas. La Palabra misma, con el rótulo bíblico del “asalariado”, da cuenta de lo que también podríamos definir como falsos pastores.

Hoy día, con los miles y miles de nombramientos jerárquicos apostólicos, sin tener en cuenta que un apóstol es nada menos que un enviado, porque es eso lo que significa la palabra, fabrican consciente o inconscientemente falsos apóstoles.

 Hay personas a las que he visto predicar la salvación y cosechar nuevas almas a raudales y, sin embargo, sus hechos privados me han dado a entender que son falsos evangelistas, Y, como no podría ser de otro modo, también andan dando vueltas por todo el planeta falsos maestros. No puedo censurarlos, ni atacarlos ni criticarlos; en todo caso lo que tengo que hacer, es orar para que Dios no permita que yo sea uno de ellos.

(Judas 1)= Judas, siervo de Jesucristo, y hermano de Jacobo, a los llamados, santificados en Dios Padre, y guardados en Jesucristo: (2) Misericordia y paz y amor os sean multiplicados.

(3) Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos.

Cuando habla de “la fe que os ha sido dada a los santos”, Judas hace referencia a la doctrina apostólica impartida a los creyentes en los primeros días de la iglesia. Esta es la enseñanza que está siendo tergiversada y por la cual los cristianos deben contender, en el terreno del Espíritu, no en la carne.

(1 Timoteo 6: 12)= Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos.

(Verso 4)= Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido destinados para esta condenación, hombres impíos, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios, y niegan a Dios el único soberano, y a nuestro Señor Jesucristo.

Siempre ha habido quienes intentan desviar a la gente de Dios de su gran propósito. Ya sean ángeles o seres humanos, Dios sabe como tratar a los rebeldes, pero los creyentes están advertidos de no hacer causa común con esas personas.

 Los impíos apelan al deseo de los ojos, de la carne y el orgullo malsano. Pretenden amar a Dios, aparentan hacer buenas obras, pero observados de cerca son tan estériles como la higuera que Jesús maldijo. El sabio será capaz de identificar a aquellos que quieren ser dioses, en lugar de servir a Dios.

Se necesita un corazón profundamente sensible para saber como alcanzar a alguien que esté profundamente comprometido con el mal sin contaminarse; odiando el pecado, pero amando al pecador. Debemos rechazar con firmeza a cualquiera que enseñe que la gracia es “el permiso de Dios para pecar”. Comprenda que esa enseñanza es impía y que Dios es soberano.

SOBERANO: (DESPOTES) = Este es el origen de la palabra DESPOTA, usada incorrectamente ahora como sinónimo de tiranía, autoritarismo violento. La palabra significa en realidad “dueño”, “maestro”, “uno que tiene dominio absoluto”, “autoridad suprema” y “poder ilimitado” que emana del derecho de propiedad. DESPOTES incluye sumisión total de nuestra parte a la voluntad de Dios, no como expresión de temor o servidumbre, pero sí una sumisión gozosa y voluntaria.

(Verso 5)= Más quiero recordaros, ya que una vez lo habéis sabido, que el Señor habiendo salvado al pueblo (Los creyentes), sacándolos de Egipto, (Esto es: del mundo, del pecado), después destruyó a los que no creyeron. (6) Y a los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su propia morada, (Alude a los que en Génesis 6: 1-4 se refiere como “hijos de Dios”) los ha guardado bajo oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio del gran día, (7) como Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, (La caída de esos ángeles tiene relación con la inmoralidad sexual, de allí la comparación con Sodoma y Gomorra.

Con respecto a las ciudades vecinas, eran Adma y Zeboim), las cuales de la misma manera que aquellos, habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, (Cualquier doctrina por mejor intencionada que sea, que avale la homosexualidad en laicos o sacerdotes tropieza o indefectiblemente muere aquí) fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno.

(8) No obstante, de la misma manera también (Es decir: de la misma manera que los de Sodoma y Gomorra y de los que fornicaron) …estos soñadores mancillan la carne, rechazan la autoridad y blasfeman de las potestades (Autoridades) superiores. (9) Pero cuando el arcángel Miguel contendía con el diablo, disputando con él por el cuerpo de Moisés, (Es decir que los ángeles luchan contra fuerzas enemigas en defensa de tu cuerpo) no se atrevió a proferir juicio de maldición contra él, sino que dijo: el Señor te reprenda.

Arcángel: Esta palabra significa “ser el primero” (En rango o poder político). Con esto se indica el más alto rango de las huestes celestiales. El único arcángel del cual se habla específicamente en las Escrituras, es Miguel.

Gabriel también es un personaje prominente en la Biblia, y también debido a que su nombre deriva de una raíz que significa “fuerza” o “jefe” (Políticamente), lo cual caracteriza a los arcángeles, hay algunos estudiosos que consideran a Gabriel como un arcángel, aunque esta opinión, que no es para nada traída de los cabellos o aventurada, no tiene específico apoyo escritural.

 También es una teoría o hipótesis sobria, sostener o entender que Lucifer, antes de su caída y en razón de la posición que ostentaba y la influencia que ejerció sobre los ángeles que cayeron con él, era un arcángel, pero tampoco esto tiene base literal escrita. Lo que sí es notorio, en cambio, es que Miguel NO era el único.

(Daniel 10: 13)= Más el príncipe del reino de Persia se me opuso durante veintiún días; pero he aquí Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme, y quedé allí con los reyes de Persia.

(10) Pero estos (Vuelve a los soñadores del verso 8) …blasfeman de cuantas cosas no conocen; y en las que por naturaleza conocen, se corrompen como animales irracionales. (A propósito de esto, Filipenses 3:19 dice que sólo piensan en lo terrenal) (11) ¡Ay de ellos! Porque han seguido el camino de Caín, (En lugar de cuidar a su hermano, Caín lo mató. Su camino. En lugar de cuidar a tu hermano, lo matas…) y se lanzaron por lucro (Es decir: por intereses) …en el error de Balaam, (A Balaam se le ofreció dinero para maldecir a Israel. Después que Dios prohibió las maldiciones, Balaam condujo a Israel al pecado. ¿Habrá “Baalames” modernos?) …y perecieron en la contradicción de Coré. (Tras dirigir una rebelión contra Moisés y Aarón, Coré y sus seguidores fueron tragados por la tierra. Los falsos maestros, indefectiblemente operan hacia una rebelión interna. Serán tragados.)

Error: (PLANE) Originalmente un andariego, un individuo errante; de aquí, la palabra PLENETA. Metafóricamente se refiere a un andar desviado, un error. En el Nuevo Testamento, el descarriado siempre lo sería con respecto a la moral y a la doctrina.

(Verso 12) Estos son manchas en vuestros ágapes, que comiendo impúdicamente con vosotros se apacientan a sí mismos; nubes sin agua, llevadas de acá para allá por los vientos; árboles otoñales, sin fruto, dos veces muertos y desarraigados;

Los ágapes eran comidas fraternales de los primeros cristianos. Los falsos maestros son nubes sin agua; prometen alivio espiritual, pero no lo cumplen.

(Verso 13) Fieras ondas del mar, que espuman su propia vergüenza; estrellas errantes, para las cuales está reservada eternamente la oscuridad de las tinieblas.

(14) De estos también profetizó Enoc, séptimo desde Adán, diciendo: He aquí, vino el Señor con sus santas decenas de millares (Alude a Deuteronomio 33:2) (15) para hacer juicio contra todos, y dejar convictos a todos los impíos de todas sus obras impías que han hecho impíamente, y de todas las cosas duras que los pecadores impíos han hablado contra él.

(16) Estos son murmuradores, querellosos, que andan según sus propios deseos, cuya boca habla cosas infladas, adulando a las personas para sacar provecho.

(17) Pero vosotros, amados, tened memoria de las palabras que antes fueron dichas por los apóstoles de nuestro Señor Jesucristo; (18) Los que os decían: en el postrer tiempo habrá burladores, que andarán según sus malvados deseos.

(19) Estos son los que causan divisiones; los sensuales, que no tienen al Espíritu.

TRES ACTITUDES DEL MINISTRO PARA CONSIDERAR

1)= Que no siga sus propios deseos.

2)= Que no promueva divisiones entre la gente.

3)= Que de evidencias claras de que el Espíritu Santo mora y obra en su vida personal y ministerial.

DOCE PUNTOS PARA RECONOCER FALSOS MAESTROS

1)= Que enseñe cosas que no se pueden aplicar sin caer en pecado.

2)= Que tenga una conducta poco clara o directamente censurable.

3)= Que hable irrespetuosamente de las autoridades espiritualmente legítimas.

4)= Que rechace la autoridad establecida por Dios independientemente de las establecidas por los hombres.

5)= Que esté más preocupado por el dinero que por el bienestar de aquellos a quienes ministra.

6)= Que prometa cosas que no cumple ni puede cumplir.

7)= Que cambie constantemente su mensaje, enseñando siempre algo nuevo (Esto es bueno), sin preocuparse si la Escritura avala o no esa enseñanza. (Esto es lo malo)

8)= Que no muestre ningún fruto de perseverancia.

9)= Que permanentemente se queje y critique a otros.

10)= Que esté motivado por el afán de lucro personal.

11)= Que se promueva o se promocione a sí mismo.

12)= Que adule a los demás para obtener algún beneficio.

(20) Pero vosotros, amados, edificándoos sobre vuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo.

No vamos a redundar aquí en los beneficios de la oración; se pueden estudiar junto a otros aspectos de su acción en las vidas humanas. Un beneficio, por ejemplo, de la práctica privada y devocional de “hablar en lenguas”, es la edificación personal. Usted debe orar constantemente en el Espíritu. Conocer que esto promete con toda certeza edificarle en santidad, lo cual es indispensable si quiere edificar a otros.

(21) Conservaos en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna. (22) A algunos que dudan, convencedlos. (La palabra CONVENCER aquí, no está utilizada como CONVENCIMIENTO sino como dar aportes que lleven a la CONVICCIÓN (23) De otros tened misericordia con temor, aborreciendo aún la ropa contaminada por su carne. (Lo que nos dice aquí es que debemos advertir, exhortar y salvar a otros del error cuando sea posible. No dejar que otros caigan cuando está en nuestras manos impedirlo.)

(24) Y aquel que es poderoso para guardaros sin caída, (PODEROSO – DUNAMAI) Poder hacer, tener poder, la palabra combina poder y voluntad, fuerza inherente y acción). Y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría, (25) al único y sabio Dios, nuestro Salvador, sea gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos. Amén.

Jesús tiene el propósito de alertar con urgencia a una comunidad desconocida de cristianos sobre el peligro de los falsos maestros. Como en 2 Pedro, estos supuestos líderes serían gente sensual que tergiversan la verdad y que están llamados a recibir el castigo divino. En el verso 8 se les llama “soñadores”, (Quizás muy dados a los sueños o visiones no siempre avaladas por la Escritura), son “nubes sin agua” y, según el verso 19, “no tienen el Espíritu”.

 La última referencia hace pensar que los falsos maestros se presentaban a sí mismos como aquellos que sí poseían el Espíritu. También es posible que hayan sido precursores de la herejía gnóstica del Siglo II, la cual reclamaba el monopolio de la espiritualidad.

En el día de hoy, aquellos que proponen normas no bíblicas, y que quizás afirman poseer el Espíritu, amenazan el santo propósito de los cristianos. Sin embargo, el poder de Dios es capaz de impedir que caigamos en esos errores, aunque nuestra responsabilidad es crecer en la verdad por medio de la oración en el Espíritu Santo y anticipar así nuestra salvación final.

Las Escrituras son el recurso que poseemos. Al mismo tiempo, debemos estar alertas y dispuestos a llamar la atención de aquellos que están siendo arrastrados por las falsas filosofías materialistas, humanistas, cientifistas y negadoras del poder de Dios, prevalecientes en muchas iglesias de hoy.

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Varón de Guerra

Estamos viviendo tiempos importantes. Dios está preordenando a distintos hombres y mujeres con distinta capacitación espiritual. En cada generación Dios levanta el tipo de persona indicada para resolver el problema de ese tiempo. En 1906, Dios levantó a un grupo de hombres que estaba equipado para producir un impacto en el Espíritu Santo que rápidamente ganó todo el planeta y produjo un verdadero movimiento.

Pasaron algunos años, y ya para el mil novecientos cuarenta y pico…cuando muchos andaban esperando largarse, mandarse a mudar, fugarse de la tierra, Dios nos visita nuevamente y, en lugar de llevarnos, levanta otra generación con un espíritu distinto, un espíritu carismático, y empezó a haber otro tipo de manifestaciones, y hubieron sanidades y prodigios y todo el mundo corría de campaña en campaña y se veía la manifestación del ministerio evangelístico en todo el planeta y todo el mundo era sanado y venía gozosamente a los pies de Cristo.

Pero ahora Dios está levantando otro género de siervos. No es el mismo que en su momento produjo el bautismo, derramamiento, shock o impacto del Espíritu Santo; este tampoco es un ejército que se está levantando para llevar a cabo grandes señales y prodigios conformas de sanidad en campañas evangelísticas; está levantando una generación de un pueblo que tiene un corazón determinado, para conseguir la meta para la iglesia de Dios, que tiene la mente fija en su destino bíblico, una voluntad que quiere coronarlo rey para tirar sus coronas a sus pies, siervos militantes, soldados, hijos y guerreros.

Son equipamientos distintos. Quizás viviendo este tiempo, digamos: ¡Qué feas están las cosas! Pero Dios no se equivoca. Hay, dentro de nosotros, una preparación adecuada para llevar a cabo esta obra. Yo estoy aquí porque Dios me puso aquí; y Dios no se equivoca. Es decir que: si usted fuera un poco más pasivo, no hubiera nacido en estos años. Hay personas que quieren ser más pasivas en medio de estos tiempos; es imposible, Dios no se equivoca. Usted se cree que es pasivo, pero no lo es. Isaías 41 dice que Dios preordena las generaciones, cada cual en su tiempo. Y Dios siempre levanta una generación de hombres que resuelve el problema o el dilema presente.

Cuando Dios trae una verdad, hay tres tipos de reacciones: 1)= El que paga el precio, (A veces aún con su propia vida), para establecer la revelación.- 2)= El que no tiene que pagar ningún precio por la revelación porque la recibió de otro. Este mayormente la mantiene viva. 3)= Está la tercera generación que es la que tiene la oportunidad de avivar lo que dijo la primera generación o dejarlo opacar.

 A mí me parece que estamos en medio de la tercera generación, donde Dios nos está poniendo una decisión en nuestro frente: o reavivamos aquello por lo que nuestros padres pagaron el precio o lo dejamos caer del todo.

En toda la Biblia vemos un mismo principio: Abraham con una sola palabra se atreve hasta sacrificar su propio hijo, sale de la tierra segura y conocida en busca de una tierra extraña cuyo arquitecto y fundador es Dios. Sale a tierra lejana por fe, sin saber adónde iba, sólo con una palabra, sólo con una voz que ni siquiera conocía.

Era un adorador de dioses ajenos, pero la voz de Dios lo mueve, y con su vida, su tiempo y su familia paga el precio para establecer una verdad: su hijo Isaac la mantiene; Jacob termina siendo un usurpador.

Vemos también a Noé, que es un predicador de justicia, un pionero en sus tiempos, sus hijos la mantienen, pero ya para el tiempo de sus nietos había gran decadencia en los hijos de Noé; maldición de Canaán.

Vemos también en el Nuevo Testamento, en el tiempo de los apóstoles, que ellos pagan el precio. Martirio de sus propias vidas; pagan un precio para fundamentar la iglesia de la cruz de Cristo. Ya para el 90 “después de”, no existe la iglesia, la tercera generación, la deja caer.

Es una preocupación de todo espíritu militante establecer hoy una revelación de estos tiempos que no resiste estudio o análisis humano alguno: o reavivamos lo que Dios nos dio o lo dejamos caer del todo.

(1 Crónicas 12: 1)= Estos son los que vinieron a David en Siclag, estando él aún encerrado por causa de Saúl hijo de Cis, y eran de los valientes que le ayudaron en la guerra.

Yo sé que muchos hemos oído muchos mensajes de guerra espiritual, pero la obligación de este tiempo es que nuestro corazón esté latiendo hoy al mismo ritmo e intensidad que el corazón de Dios. Dios es un Varón de Guerra y ese es su nombre.

(1 Crónicas 12: 2)= Estaban armados de arcos, y usaban de ambas manos para tirar piedras con honda y saetas con arco… – Nota que para Dios no existía eso de la derecha y la izquierda: eran todos ambidextros… – …de los hermanos de Saúl, de Benjamín… – Y aquí comienza a mencionar un montón de nombres raros de esos que usaban ellos…

(Verso 8)= También de los de Gad huyeron y fueron a David, al lugar fuerte en el desierto, hombres de guerra muy valientes para pelear, diestros con escudo y pavés; sus rostros eran como rostros de leones, y eran ligeros como las gacelas sobre las montañas.

(Verso 21)= Estos ayudaron a David contra la banda de merodeadores, pues todos ellos eran hombres valientes, y fueron capitanes en el ejército.

(Verso 24)= De los hijos de Judá, que traían escudo y lanza, seis mil ochocientos, listos para la guerra.

(Verso 25)= De los hijos de Simeón, siete mil cien hombres, valientes y esforzados para la guerra.

(Verso 32)= De los hijos de Isacar, doscientos principales entendidos en los tiempos y que sabían lo que Israel debía hacer, cuyo dicho seguían todos sus hermanos.

(Verso 33)= De Zabulón cincuenta mil, que salían a campaña prontos para la guerra, con toda clase de armas de guerra, con toda clase de armas de guerra, dispuestos a pelear sin doblez de corazón.

(Verso 34)= De Neptalí, mil capitanes, y con ellos treinta y siete mil con escudo y lanza.

(Verso 35)= De los de Dan, dispuestos a pelear, veintiocho mil seiscientos.

(Verso 36)= De Aser, dispuestos (Noten como se repite la palabra DISPOSICIÓN. Esto no es algo que viene y le mueve a usted, esto es DISPOSICIÓN. Esto no es algo que Dios viene y le bautiza con ello, esto es DISPOSICIÓN. Esto no es un mover de Dios que viene en un momento y usted sale saltando y dando vueltas como un trompo, esto es DISPOSICIÓN. Dios es Varón de Guerra.

(Verso 37)= Y del otro lado del Jordán, de los rubenitas y gaditas y de la media tribu de Manasés, ciento veinte mil con toda clase de armas de guerra.

(Verso 38)= Todos estos hombres de guerra, dispuestos para guerrear. – ¿Usted, está dispuesto? Los latinos somos de sangre más caliente que en otros lugares. Tenemos líos a granel, guerrillas, peleas, mucho más que en otras partes. Al convertirnos, nos transformamos en dulces mariposas hasta el punto de hacer dudar sobre nuestra sexualidad. Veamos: ¿Quién le dijo a usted que Dios quiere cambiar su carácter? Dios jamás cambiará su carácter. Sólo lo santificará.

 Desconfíe de esos varones rústicos, mal hablados y toscos que de un día para el otro se transforman casi en afeminados. Se puede ser rústico y tosco sin ser grosero. Santidad. – …vinieron con corazón perfecto (Esto es: maduro), a Hebrón, para poner a David por rey. – David siempre es tipología de Cristo. Vamos a olvidar a David y vamos a hablar en este día de David representando a Cristo.

Este ejército estaba dispuesto a que Cristo fuese rey. – …sobre todo Israel; – No solamente sobre una parte restaurada – …asimismo todos los demás – Noten que no era solamente el ejército, porque en esto siempre hay gente que tiene una excusa: “¡No! ¡Es que él tiene ese llamado!” – “¡Qué bonito que ora ese hermano! Parece que Dios le ha dado una gracia especial.” DISPOSICIÓN. – …asimismo todos los demás de Israel, – No sólo el ejército, todos los demás. – …estaban de un mismo ánimo, – para hacer lo mismo: coronarlo rey. Rosario, argentina, Cristo es el rey de tu nombre. Por eso no sucede casualmente.

Noten conmigo el verso 16 de este mismo capítulo: …Asimismo algunos de los hijos de Benjamín y de Judá vinieron a David al lugar fuerte, (Este lugar es fuerte). (17) Y David salió a ellos, y les habló diciendo: si habéis venido a mí para paz y parea ayudarme, (Aquí Cristo le está diciendo: “Si viniste a mí voluntariamente, al nacer de nuevo, para hacer paz y ayudarme, mi corazón se unirá con el tuyo.

Noten el requisito para ser miembro del ejército de Dios. Unido en un propósito con él. No su talento, no su profesionalismo, no su habilidad, no su dinero, no su gracia, no su llamado. Su corazón determina su posición con Cristo. Usted puede ser ungido para cualquier cosa, pero0 si su corazón no está en orden con Dios, no va a tener éxito en esta hora.)

Hay ministerio micro-ondas, que de la noche a la mañana andan por ahí haciendo vaya uno a saber qué cosas. Suena igualito, se ve igualito, parece ser real, pero no lo es. ¡No hay nada en el Espíritu! ¡Están vacíos en el Espíritu! Las mismas canciones, las mismas palabras, pero sin efecto en la dimensión espiritual. Es tiempo que el pueblo de Dios se levante con convicción personal y que sus palabras sean palabras de reyes, la palabra de rey es ley cuando se decreta.

 Esto no viene casualmente; tampoco es un llamado; tiene que tener disposición. Esto se practica. Los que van a la guerra, primero se entrenan. Esto es una cosa diaria. Diestros para la batalla, con ambas manos; listos, prontos. Cuando se viene al templo en una forma corporal sus voces, sus ojos, sus manos, su rostro indican que no están aquí. Esa es la milicia que libera la ciudad. Sólo hay una forma de militar: de acuerdo con la Palabra de Dios: Varón de Guerra.

Usted puede ser un buen músico y tener la mejor voz del mundo; puede saber orar que suene una barbaridad y no hacer nada en la dimensión del Espíritu. Lo único que permanece en tiempo de milicia y contradicción son los principios de Dios en un carácter que los lleva consigo como revelación personal.

Su palabra tiene que ser revelada en su corazón en esta hora. Es tiempo que la palabra de Dios ya no sea un mensaje. Es tiempo que las conferencias proféticas ya no sean campañas. Es tiempo que cada administración sea adecuadamente escogida para hacer algo específico.

Es tiempo que cada vez que nos reunimos por dos o tres horas hagamos algo efectivo que sea capaz de afectar el destino de la ciudad. ¡Es tiempo de no perder el tiempo, iglesia! Es tiempo de levantarnos con una convicción y revelación personal de lo que estamos haciendo.

Muchos de nosotros estamos en Cristo, pero Cristo está muy poco en nosotros. Yo sé, – incluso -, que este mensaje no es muy popular. Es la condición de su corazón la que produce una fe agresiva. Esa es la fe que altera demonios. Es tiempo de tomar una decisión. Es tiempo de poner presión en la esfera del Espíritu. Cada día más. Tenemos que alcanzar lo que nos corresponde. Es muy fácil adaptarse a fórmulas. Si usted lo hace así, funciona así…

 Las fórmulas carecen de poder si usted no tiene revelación personal. No hay fórmula en la dimensión del Espíritu, es una vida y una relación. Es una disposición de fluir con lo que el Espíritu está haciendo. No es una fórmula de fe, es una convicción divina, revelación de la naturaleza del carácter de Dios. Tenemos que empezar a conocer a Dios en todas sus facetas. Dios es Varón de Guerra, nunca pierde una batalla.

Yo sé que hemos aprendido fórmulas de seminarios, principios de milicia espiritual y etc.etc. No interesa analizar ni evaluar aciertos, errores, éxitos mayores o menores; lo que sé es que Satanás sigue avanzando. Algo está mal. O este asunto funciona o tiramos la Biblia, porque pese a ser muy lindo lo que dice, es inaplicable.

Si Dios dice que todo lo podemos en Él; si Dios dice que Él es cabeza por sobre todo; si Dios dice que toda rodilla se dobla ante el poder de la Palabra, pregunto; quiero saber: ¿Por qué no se están doblando?

Mi corazón y el de muchos otros sinceros, fieles y genuinos como yo gimen por ver una iglesia no solamente en excelencia y en prosperidad, sino en avance estratégico en la ciudad. Avanzando, avanzando, avanzando y coronando a Cristo rey en todas las áreas.

 No es una fórmula, es un estilo de vida en el Espíritu; una convicción divina que nos lleva a la victoria. Dios no tiene pacto con fórmulas; Dios no tiene pacto con movimientos. Dios sólo tiene pacto con lo que es Rhema en su vida; responde a su voz.

Los hombres que serán usados en estos últimos días, son hombres apasionados por el rostro de Dios, no por sus manos. Muchos buscan las manos, no el rostro. Hombres que van a ser militantes, pero al mismo tiempo sensibles, llenos de amor al rey. Conocemos su naturaleza y podemos amarlo siendo hombres o siendo mujeres. Hombres y mujeres motivados por causa y por comisión y la responsabilidad a la misma.

 Toda su vida, todos sus planes, todos sus deseos, toda la estrategia que usted arma para todo el año depende de la causa de Dios. Viva donde es necesario para hacer lo que Él quiere y no donde le da la gana a usted, para después decir que Él no puede venir. Hombres que pagan el precio por llevar a cabo la obra de Dios. Esa es la iglesia que va a vencer.

Necesitamos una fe agresiva. Necesitamos que nuestras voces sean estandartes en la esfera espiritual. Que nuestras voces no sean címbalos que retiñen; que sean saetas, arcos, flechas, llenas de las llamas ardientes del trono de Dios que establece su palabra.

La motivación de este mensaje es activar su corazón. Su mente tendrá que quedar inútil en esta hora. Alimentar su corazón con el espíritu del Varón de Guerra es lo que quiero hacer. Es tiempo de dejar la zona confortable. Necesitamos probar lo que creemos, para realmente creer lo que creemos.

A veces decimos que creemos en algo, pero como nunca lo hemos visto no estamos muy seguros si realmente lo creemos. Necesitamos probarlo para, por lo menos, caminar convencidos que sí funciona. Aunque sea una vez, por favor…

La iglesia, en su gran mayoría, no ha experimentado una verdadera victoria hace muchas décadas. Tanto ha sido el tiempo que el poder de Dios no habita en nosotros como debe habitar, que no tenemos discernimiento y le llamamos a veinte mil cosas EL PODER y no existe poder en ellas.

¿Qué es lo que está pasando? El Señor dice: es el corazón. Tienen que tener un corazón alineado con el Varón de Guerra. Tienen que ser como David, un hombre que palpitaba con el corazón de Dios; un hombre tras el corazón de Dios. Lo que Dios pensaba, David pensaba. David llegó un día y sus hermanos le dijeron: “Oye… ¿A qué has venido? ¿A ver la batalla?” ¡¡Que batalla, manga de cobardes, si aquí nadie está peleando!! ¿Y tú quien te crees que eres, grandote insignificante para hablarle así a mi papá? Si; ahí estaba todo Israel creyendo que estaban en batalla y llevaban cuarenta días escondidos. El gigante riéndosele en la cara a la iglesia.

El espíritu humanístico trayendo desafíos. ¡Ja, ja! ¿Y ahora que vas a hacer? ¡Voy a regresar a la inflación! ¿Y ahora, como te las vas a arreglar? Voy a profundizar la recesión. ¿Adonde están los David en este tiempo? Es verdad, funciona; ¡Si una iglesia corporal comienza a atacar y a bombardear la esfera espiritual identificando las potestades correctas, con una voz convincente que sea Rhema en su espíritu, horadará la tiniebla! Muchos estarán leyendo con una cara de no saber muy bien si lo que digo es cierto. Está escrito en la Biblia, ¿Qué quieres que haga? Lo que pasa es que no lo hemos visto; lo declamamos, lo cantamos, pero no lo vemos, por eso no lo creemos.

La fe sólo funciona frente a obstáculos. Si no hay un obstáculo no hace falta fe. Eso es igual que la valentía, sólo existe en medio del temor. Uno se hace valiente cuando está asustado. El territorio está perfecto. Hay mucho temor. ¿Adonde están los valientes?

La fe sólo funciona frente a obstáculos. La fe se nos dio para conquistar e invadir, no para mantener. “Gracias Padre que hasta aquí nos has traído vivos…” ¡¡Qué?? Él dijo que usted iba a tener vida en abundancia, eso es básico y ahora. ¿Qué va a hacer con ella?

La fe es para invadir y conquistar, no para cantar y profetizar en la iglesia. La fe es para el cántico nuevo. LA fe no es para profetizarle al hermano sabiendo que aunque fallemos, igual nos va a amar. ¡La fe es para profetizar en la calle, en su trabajo, en la plaza, en la radio, en la televisión, en Internet y delante del mismísimo presidente de su país si lo dejan! La fe es un arma, no un escudo. Eso es ser Un Varón de Guerra. Como Él.

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Herederos Reales

Es indudable. Toda la Biblia lo dice. Somos un pueblo de herederos reales. ¿Por qué? Porque por la potestad que nos es dada a partir de creer que Jesús es el Cristo y que resucitó de los muertos, somos declarados hijos de Dios por esa fe. Y porque además, somos considerados como un pueblo de reyes y sacerdotes, esa realeza es la que nos constituye, no sólo en herederos, sino además en herederos reales.

(1 Pedro 2: 4)= Acercándoos a Él, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, mas para Dios escogida y preciosa, vosotros también, (¿Nosotros también, qué? Desechados por los hombres, pero escogidos, aprobados y agradables a Dios) como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo.

(6) Por lo cual también contiene la escritura: he aquí, pongo en Sión la principal piedra del ángulo; y piedra de tropiezo, y roca que hace caer, porque tropiezan en la palabra, siendo desobedientes; a lo cual fueron también destinados.

Está claro; los que van a  tropezar, tropiezan con la palabra que se está predicando. Cristo es una roca, pero la roca, el fundamento, (Uno dice que es salvo y ya tiene el fundamento, pero no es así) Usted entró al Reino. El fundamento es algo que se va formando progresivamente en su vida. Y la roca de Cristo nos llega por pedazos de revelación.

Y cada vez que Dios habla algo fresco que nos revela quien es Él, hay quien lo rechaza y para él, esa piedra se transforma en tropezadero. Pero esa piedra no es otra cosa que un mensaje, porque dicen que tropieza con la palabra. No son gente que odia a Cristo. Son gente que ama a Cristo, pero tropiezan con la revelación de Cristo. Porque aceptan de Cristo solamente lo que les gusta.

Cuando Cristo comienza a decirnos quien es en verdad Él, las cosas se empiezan a complicar. Cristo nos dijo que Él era amor, misericordia, guerrero. Dijo: …No vine a traer paz, sinon una espada… Cuando entró en la casa de Dios y desparramó todas las mesas de los mercaderes. Si no comes de mi carne, no eres digno de seguirme.

Lo mismo que pasó en lo natural, está pasando ahora en el espíritu. Ya conocimos al Cristo de amor. Ahora estamos conociendo el gobierno de Cristo; y no nos gusta.

Igualito a como lo dijo Él en los evangelios. ¿Qué? ¿Ustedes se quieren ir también con él? ¡No! ¡Si tú tienes palabra de vida eterna! – Hay gente que se siente ofendida con lo que Cristo está mostrando que es Él hoy. Dice que tropiezan. Es una roca que hace caer porque tropiezan con la palabra siendo desobedientes.

(9) Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, (Allí está la combinación. Una vez que Cristo entra en el orden de Melquisedec, no reconoce sacerdocio que no tenga esa combinación. En ignorancia nos permitió lo que fuera, pero ahora se lo está revelando a usted y no lo permite más. Sacerdocio sin gobierno y gobierno sin sacrificio. Ambos operando en un solo hombre.

Una combinación nunca antes vista en un solo hombre. Porque antes era distinto; o era usted una cosa o era la otra. Pero las dos juntas, no.) nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis (Esta palabra, ANUNCIAR, es la palabra PROCLAMAR. Una vez que usted entra en este orden de Melquisedec, su adoración ya no se limita a canciones, sino a verdaderas y genuinas proclamaciones. Salen del nivel civil y entran en el nivel de un rey. Son declaraciones, son decretos, son proclamaciones. Hay un puño silencioso detrás de las palabras que es reconocido en el mundo del espíritu)

(Hebreos 7: 1)= Porque este Melquisedec, rey de Salem, sacerdote del Dios Altísimo, que salió a recibir a Abraham que volvía de la derrota de los reyes, y le bendijo, a quien asimismo dio Abraham los diezmos de todo; cuyo nombre significa primeramente rey de justicia, y también rey de Salem, esto es; rey de paz; sin padre, sin madre, sin genealogía; que ni tiene principios de días, ni fin de vida, sino hecho semejante al Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre.

(4) Considerad, pues, cuan grande era este, a quien Abraham el patriarca dio los diezmos del botín.

¡Como será de grande la influencia de este hombre que aparece quinientos treinta años antes de la ley e introduce algo que no comenzará hasta dos mil años después de la ley! Tan grande que el propio sacerdocio levítico, en Abraham, invierte con el diezmo en la destrucción de su sacerdocio por medio del orden de Melquisedec. Impresionante. Un hombre que sólo hace una aparición en la Biblia y afecta a dos mil años de generaciones.

 (5) ciertamente Los que de entre los hijos de Leví reciben el sacerdocio, tienen mandamiento de tomar del pueblo los diezmos según la ley, es decir, de sus hermanos, aunque estos también hayan salido de los lomos de Abraham.

(6) Pero aquel cuya genealogía no es contada de entre ellos, tomó de Abraham los diezmos, y bendijo al que tenía las promesas.

(7) Y sin discusión alguna, el menor es bendecido por el mayor. (Estos son principios que muy pronto van a darse en la iglesia. Y la gente va a reconocer a los mayores, más allá de los títulos)

(8) Y aquí ciertamente reciben los diezmos hombres mortales; pero allí, uno de quien se da testimonio de que vive.

(9) Y por decirlo así, en Abraham pagó el diezmo también Leví, que recibe los diezmos; (¡El sacerdocio Melquisedec es tan grande que le traen los diezmos aquellos que reciben los diezmos!) …porque aún estaba en los lomos de su padre cuando Melquisedec le salió al encuentro.

(11) Si, pues, la perfección fuera por el sacerdocio levítico.

Algo es claro: el motivo por el cual hay reforma, es la perfección. Si el primer orden hubiera logrado perfeccionar, no hubiera hecho falta reforma. Es necesaria la reforma porque es necesario un sacerdocio que sí perfeccione. Si el orden levítico lo hubiera hecho, Melquisedec no habría tenido razón de ser.

Cambia el sacerdocio y cambia la ley, pero la ley antigua sigue estando. El problema, hoy, es que muchos cambian títulos, creen ser parte del nuevo orden, pero no han cambiado las leyes sobre las cuales operan en sus ministerios.

(1 Pedro 2: 9)= Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable.

El orden de Melquisedec es un ser, es la combinación de dos oficios en un hombre. Es rey, pero es sacerdote. Está en la tierra, pero conectado con el cielo. Este es un principio: cuando usted no es leal a lo eterno, es leal a lo temporal.

Cuando hay cambio, usted se transforma en objeto de reforma. Porque está tan atado a los tiempos, que cuando el tiempo cambia, usted se pone porfiado y no quiere cambiar. La lealtad siempre es con Dios no con denominación, con su pastor, con su doctrina, con su mensaje, con su ministerio. Leal a eternidad.

Dios me usa hoy. Si mañana decide no hacerlo, yo me tengo que volver a sentar en mi banco. Si insisto en quedarme agarrado al ministerio o al púlpito, soy un terco al que hay que reformar. No se trata de manejar su ministerio, se trata de ser mayordomo de SU ministerio.

Hay mucha gente esquizofrénica. Predican una cosa, pero viven otra. Este Melquisedec no era esquizofrénico. Estaba del lado eterno, no andaba confundido y sabía quien era.

Hay gente, en la iglesia, que tiene dos naturalezas. Asumen que están restaurados, pero cuando usted los rasca un poco, les sale lo religioso. Lo que Dios quiere conseguir de nosotros, es que seamos agentes terrenales con una mentalidad divina. Prevaleciendo en el mundo natural las veinticuatro horas del día, no en las dos horas de culto.

Cuidado: cuando decimos que somos imagen, semejanza y sustancia de Dios, siempre hay uno que no oye bien que dice: ¿Qué dijo? ¿Qué somos Dios? ¡¡Eso es Nueva Era!! Escuche: Nueva Era dice que el hombre ES Dios. ¡Yo digo que el hombre tiene que vaciarse de él mismo, de su propia naturaleza anímica, para dejarse llenar por Dios!

¿A cuantos les gustaría aparecer una sola vez y que nadie se olvidara de ellos? ¿A usted no le gustaría aparecer en algún lugar una sola vez, una única vez, y que de allí en más nadie lo olvidara y todos los días alguien hablara de usted? Melquisedec no tiene papá, ni mamá, ni parientes.

Nadie sabe donde se graduó, ni siquiera saben de donde viene. Los hombres más grandes de la Biblia, vinieron de la nada. Hoy esperan llegar a lo mismo, hombres que han comenzado a auto promocionarse hasta contando con la llamada “prensa cristiana”, mucho antes de haber hecho verdaderamente algo útil para el Reino.

Él se paró frente a Abraham y el patriarca, aún sin saber quien era, le dio todo. Para tener autoridad no se necesita volumen. Usted desaparece donde todos quieren aparecer y tener autoridad. Para desaparecer de donde todos quieren estar, usted tiene que ser humilde. Y es humilde cuando hace lo que Dios le dice aunque le cueste la vida.

¿Y qué es esa vida, morirse? ¡No! Su vida es su reputación, las amistades que tiene en los círculos religiosos, es el mismo precio que pagó Cristo, que no tuvo ningún pacto con los círculos religiosos de su tiempo. Esa fue su aflicción. ¿Sabe que? También hoy es la mía. Su aflicción no fue la cruz, ese fue el motivo. Su aflicción fue que no pudo asociarse con ninguno de los líderes de su tiempo porque no lo entendían. ¿Sabe que? Seguimos igual.

Murió fuera de la ciudad, fuera de la fortaleza, fuera del mover de la fe, fuera del mover profético, fuera de la iglesia Pentecostal, fuera de la iglesia Bautista, fuera de las Asambleas, de los Nazarenos, de los Hermanos Libres, de los Metodistas y de todos estos nombres que no son más que fortalezas de gente leal a tiempos temporales y no a la perspectiva eterna de Dios.

Ser sacerdocio real, mi amado hermano, es su herencia. La palabra dice: …estamos siendo edificados para ser. En el momento en que usted entra en una posición de realeza, dice Pedro, la alabanza se convierte en decreto. Dice: …eres real sacerdocio para anunciar.

En el momento en que usted entra en algo llamado Real Sacerdocio, la adoración carismática termina en su vida. Su adoración cambia. Ya no está asociada con el orden de culto. Tres canciones de alabanza, una de adoración o al revés. Media hora de alabanza y quince minutos de adoración, o al revés, como quiera que se esté haciendo donde usted se congrega. Se acaba todo ritualismo previsible y rutinario. Usted entra en un orden gubernamental de alabanza, no carismático y amoroso. Los reyes proclaman y ordenan. Los reyes jamás sugieren o ruegan.

Cuando usted está en posición y en autoridad de Real Sacerdocio, los demonios respetan su adoración y su alabanza. Cuando usted canta, los demonios se callan la boca porque le respetan. Si tiene la posición. Si no la tiene, aunque cante usted la alabanza más ungida de Marcos Witt, los demonios ni se dan por enterados que usted está cantando. Al que respetan, en todo caso, es a Marcos, no al que repite lo suyo como un papagayo. Cuando la adoración es algo que emana de su corazón, las palabras son solamente el elemento que la transporta.

Hay mucha gente que dice: ¡Ah, sí! Yo adoro en silencio. En realidad, lo que están haciendo es disimular su incapacidad de adoración. Porque verdaderamente, la adoración en silencio es la expresión más alta, pero solamente tiene valor después que usted ha pasado por todas las etapas de la expresión, aún de aquellas que puedan haberlo mostrado casi como un alegre payaso en la iglesia. Cuando ya no le quedan techos para andar colgado, tratando de mostrarle a Dios cuanto el ama, entonces sí; se quedará en silencio y simplemente pensará: “Padre…tú sabes cuanto te amo…”

(Apocalipsis 1: 6)= Y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre, a él sea la gloria e imperio por lo siglos de los siglos, Amén.

Note que en el contexto del Nuevo Testamento, Dios sólo reconoce sacerdocio cuando está unido con realeza. Esto no es futuro. Esto es el tiempo actual de la iglesia. Nos hizo reyes y sacerdotes.

(Apocalipsis 5: 8)= Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero; todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos, y cantaban un nuevo cántico, (¿Quién cantaba? La iglesia) …Diciendo: digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado. Y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación; y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre… (¡Ah, ya sé! ¡Sobre una nube! ¿Eh? ¿No? Y entonces, ¿Cómo dice?) …sobre la tierra.

Lo que le quiere decir esto es que Dios no reconoce ministerios sin la combinación de estas dos funciones. Cristo, en el Nuevo Testamento, considera que el sacerdocio tiene que tener realeza. Ahora; los reyes son de Judá; los sacerdotes son de Leví, es decir que estamos hablando de una combinación de dos tribus. Por eso es que el fariseo se preguntaba cómo se hombre podía funcionar como sacerdote, si ni siquiera era levita. Incluso se lo dijeron. ¿Cómo vas a ejercer el sacerdocio si no tienes el título del Consejo que…?

(Hebreos 8: 1)= Ahora bien, el punto principal de lo que venimos diciendo es que tenemos tal sumo sacerdote, el cual se sentó (Esto significa que tomó posición), a la diestra del trono de la majestad en los cielos, ministro del santuario, y de aquel verdadero tabernáculo que levantó el Señor y no el hombre. (Está hablando del sacerdote de la iglesia; del nuevo templo que está levantando el Señor, la nueva Jerusalén; la morada de Dios)

(Verso 3)= Porque todo sumo sacerdote está constituido para presentar ofrendas y sacrificios; por lo cual es necesario que también este tenga algo que ofrecer.

(4) Así que, si estuviese sobre la tierra, (¿Recuerda usted que Cristo dijo: estoy en la tierra pero en realidad no estoy? Él dijo: el que subió, el que descendió, pero que está en el cielo. La Escritura dice que si estuviere usted sobre la tierra, no puede ser sacerdote. Él estuvo sobre la tierra, pero no estuvo. Porque Él caminaba por la tierra, pero era leal a una dimensión llamada Cielo.)

Entonces dice: si llegas a estar sobre la tierra, no serás sacerdote porque no eres levita y en la tierra los levitas son sacerdotes. Es decir que, el sacerdocio que Dios quiere que usted tenga, no es terrenal.

Usted no puede operar en este sacerdocio del que estamos hablando con una mentalidad terrenal. Con el “no puedo”, el “¡ay bendito!”, el “¡Mira lo que me pasó!” o el ¡Ora por mí..!” Con esa filosofía, usted no entra en esto.

Esa es una guerra personal, llamada guerra espiritual, pero en realidad es carnal. Porque usted no se está peleando con demonios, sino con las demandas de su carne. Guerra espiritual es cuando usted está avanzando el Reino de Dios sobre el reino de las tinieblas. Fuero de eso, indefectiblemente esa guerra, es carnal, es suya. Cristo, respecto a eso, dijo: …Deja que los muertos entierren a sus muertos…

…ni siquiera sería sacerdote, habiendo aún sacerdotes que presentan las ofrendas según la ley; (Pero Cristo no presentó ninguna ofrenda. Él vino operando de una forma determinada antes de morir. Quiero que usted entienda que el Nuevo Testamento comienza después que Cristo muere, no en el capítulo 1 de Mateo. ¿Por qué? Porque sin sangre no hay pacto. “¡Pero hermano…! ¡Fíjese quien dividió la Biblia! No me interesa. Sin sangre no hay pacto.

Y Nuevo Testamento es Nuevo Pacto. Es lo mismo. Antes del Nuevo Testamento, Cristo aparece haciendo caso omiso a la ley levítica. Operando en otro sacerdocio. Los levitas no trabajaban los sábados. Cristo sí. Ellos leían el rollo de Isaías como una historia ocurrida allá lejos y hace tiempo. Él dijo: …hoy se cumple esto… Ellos contestaron: ¡No, no y no! ¡Déjame enseñarte bien! ¡Esto no se cumple hoy! ¡Ya pasó…!

Este es el sacerdocio que Él intenta que tenga la iglesia. No como el levítico que sabe sus ritos, sus tres alabanzas, sus cuatro coritos, se levanta la ofrenda, se cuentan dos testimonios aunque sean viejos, alguien recita un poema, alguien canta una canción, alguien lee un versículo que nadie recuerda luego de treinta segundos, sus reuniones especiales, y no se olvide usted de la Santa Cena el último domingo de cada mes.

 Él no funciona como el sacerdocio levítico. Él dice: estos que trabajan según la ley…(5) los cuales sirven a lo que es figura y sombra de las cosas celestiales, (No que están en otra parte; que son de otra dimensión. Figura y sombra de las cosas celestiales.)

(Hebreos 9: 23)= fue, pues, necesario que las figuras de las cosas celestiales fuesen purificadas así; pero las cosas celestiales mismas, con mejores sacrificios que estos.

¿Qué fue purificado con mejores sacrificios? Las cosas celestiales. Pero; ¿Quiénes fueron purificados por este sacrificio? Nosotros. Entonces, ¿Quiénes son las cosas celestiales? Nosotros.

Y nosotros decíamos: Y no, que Cristo fue al cielo y regó el cielo de sangre. Se llevó la sangre y la echó allá en el propiciatorio que está en el templo de Dios, en la nueva Jerusalén, con las calles de oro. Vamos a verlo otra vez. Todavía hay dos o tres demonios mascota en la iglesia… (Un demonio mascota es uno que ya lleva tanto tiempo acompañándonos que uno termina por creer que es una mascota…)

(8: 5)= Los cuales sirven (Está refiriéndose al orden levítico. Son sombras, tipologías. Sólo son figuras de algo más importante que ellos) a lo que es figura y sombra de las cosas celestiales, como se le advirtió a Moisés cuando iba a erigir el tabernáculo, diciéndole: mira; haz todas las cosas conforme al modelo que se le ha mostrado en el monte.

¿Qué fue, entonces, lo que se le enseñó a Moisés? Las cosas celestiales. ¿Quiénes son las cosas celestiales? Nosotros. ¿Quiénes son el modelo, entonces? ¡¡Nosotros!!

Usted fue escogido en él antes de la fundación del mundo. Recién ahora, a lo mejor, se da cuenta, pero ya fue escogido, elegido. Dios no trabaja por sorpresa. Él ya terminó el plan. Lo que ahora busca es quien lo manifieste. El modelo mostrado a Moisés no es otra cosa que la imagen de la iglesia terminada, la cual está descripta en Apocalipsis, como la nueva Jerusalén.

Con fundamentos apostólicos, de piedras grandes y fundamentales como esto que se está predicando. Tiene doce puertas, son los ministerios apostólicos. Tiene lo mismo de ancho que de largo, es decir que es una casa balanceada. Son ciento cuarenta y cuatro mil que tiene que ver con la plenitud del número escogido por Dios para la iglesia.

Las calles son de oro. Su fe será tratada como el oro. La perla es la puerta de entrada. Es el único animal que para obtener una perla, tiene que morir. Cristo. La puerta. Él dijo yo soy la puerta. Es la perla. Pero para tomar la perla, Él tuvo que morir. Es el animal que para tomar el fruto tiene que morir. ¡No es una perla en el cielo! ¡Es Cristo! ¿Cuántos entraron por la puerta?

(6) Pero ahora tanto mejor ministerio es el suyo, cuanto es mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas.

(7) Porque si aquel primero hubiera sido sin defecto, (Y volvemos al mismo verso).

(7: 11)= Si, pues, la perfección fuera por el sacerdocio levítico (Porque bajo él recibió el pueblo la ley), ¿Qué necesidad habría aún de que se levantase otro sacerdote, según el orden de Melquisedec, y que no fuese llamado según el orden de Aarón?

(8: 7)= Porque si aquel primero hubiera sido sin defecto, ciertamente no se hubiera procurado lugar para el segundo.

La razón por la cual hay reforma, es porque aquello que estaba operando, se ha mostrado ya con defectos. Aquello que respondía a nuestras necesidades, ya dejó de hacerlo. Aquello que satisfacía la sed de la humanidad, ya no lo satisface. Y no es que sea malo, es que todo lo que empieza con Dios, llega un momento en que hay un cambio y deja de satisfacer y Dios trae una reforma. Así es que Él va de gloria en gloria.

Dios usa ciertos corredores para ciertos tramos de la carrera. Cuando el corredor se le extiende demasiado el trayecto, se va cansando y su performance deja de ser excelente. Y Dios lo sabe. Entonces, reforma.

Cuando Cristo vino a la tierra, los fariseos estaban organizados aceitadamente en lo suyo, los sacrificios, el cordero, la sangre. Los sacerdotes cumplían con el rito y la gloria de Dios llenaba el lugar. El día que Cristo fue a la cruz, era el día de la Pascua. Mientras él colgaba del madero, los sacerdotes seguían con el ritual de siempre; el sacrificio, el cordero, la sangre.

Sólo que esta vez la gloria de Dios no apareció. Repitieron los ritos y se preguntaban: ¿Qué pasa con Dios? ¿Está ausente que no viene a su santuario y a la sangre derramada del cordero? No podían verlo: Dios estaba presente, pero con el otro Cordero…

Es decir que, llega un momento en que lo que usted estaba haciendo y funcionaba, deja de funcionar: simplemente porque Dios se mudó de lugar y ahora está glorificando otra cosa. Se de cuenta usted o no. Él se va. Y si usted nos e da cuenta y Él se fue, usted se queda solo allí con sus ritos. Y si no es sensible y hace las cosas por costumbre, mucho menos se va a dar cuenta.

El sacerdote es el agente de Dios para la reconciliación. El rey es la autoridad gubernamental de Dios. Dios quiere unir estos dos oficios. La autoridad gubernamental con la reconciliación de Dios.

El sacerdote era el que traía la expiación del hombre. El mediador para unir al hombre con Dios. El rey era el brazo derecho de Dios porque implementaba el gobierno.

Uno es intercesor, el otro es un gobierno que tiene dominio. Queremos que esto opere unido. Un intercesor gubernamental, de gobierno de intercesión. En un solo hombre. No que haya gobierno de intercesores o intercesores gubernamentales, sino que todos seamos intercesores gubernamentales y gente con dominio sacrificial.

¿Y qué es dominio sacrificial? Un dominio porque nos autogobernamos de tal forma hasta el punto del sacrificio personal. Y en la medida en que nosotros menguamos, Él se hace más grande en nosotros produciendo SU gobierno y no el nuestro.

Cuando yo hablo de autoridad, hablo de algo reconocido en el mundo del Espíritu, muy pocas veces reconocido en el mundo de la iglesia. Estamos hablando de las cosas que cambian la eternidad, no de las cosas que impresionan a las muchedumbres.

Un gobierno bajo la orden de una ley que es sacrificial. Mientras más sacrificial, más gobierno. Pero siendo gobierno, un reconciliador, no teniendo señorío. Alguien que puede ser padre de muchos y dueño de ninguno.

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La Ley de la Cosecha

Hay tanto predicador por allí que, a favor de una situación económica difícil nadan difundiendo diversas teologías de la prosperidad que, si debo ser consciente, tendré que decirle que lo que más han producido en el pueblo, es confusión, culpa y frustración. 

Es mi intención, por eso, en este trabajo, con la conciencia de las tristes realidades que mucha parte del pueblo de Dios está padeciendo, aportar algunos elementos muy concretos extractados de la Palabra de Dios que, espero, le ponga la suficiente luz como para que nadie se confunda, sepa qué es lo que Dios quiere y, si es posible, reduzca sus errores doctrinales al mínimo. 

La lectura y el estudio de un material que pertenece a John Avanzini, un hombre de Dios nacido en Paramaribo, Surinam, y que hoy vive en Texas, y que no hace mucho tiempo estuvo de visita en Argentina, creo que puede servir como elemento valioso. Este hombre, que como suelen decir los más jóvenes “la tiene re-clara” en este tema, ha entregado al mercado del libro y los audios varios trabajos al respecto y algunos de los conceptos que él difunde habrán de ser muy útiles aquí para llevar luz a su vida. 

(Juan 12: 24)= De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto. 

Vamos a ver: una semilla de trigo se compone de dos elementos: cáscara y semilla. Cuando es sembrada, para que germine y produzca fruto, la semilla tiene que morir, tiene que perder su cáscara. La comparación, el símbolo, está en que la cáscara es la carne y la semilla interna, es el espíritu. De no morir la carne, el espíritu no puede de ninguna manera producir fruto. 

Ahora bien: cuando se trata de una ofrenda, el concepto se mantiene pero bajo otras perspectivas. En la historia de David, por ejemplo, hay un hecho que lo señala con total claridad. Arauna, un jebuseo, le ofrece lo que quiera para que él brinde holocausto a Jehová. ¿Y qué es lo que responde el rey David a ello? Mire: 

(2 Samuel 24: 24)= Y el Rey dijo a Arauna: No, sino por precio te lo compraré; porque no ofreceré a Jehová mi Dios holocaustos que no me cuesten nada. Entonces David compró la era y los bueyes por cincuenta siclos de plata. 

Primer punto a tener en cuenta. Si una ofrenda no le cuesta nada, no produce nada. David lo sabía. Él sabía que si la ofrenda no le costaba nada, no recibiría absolutamente ningún beneficio de Dios. Él tenía que pagar un precio por la ofrenda para así demostrarle su amor al Señor. 

Hay gente que con la mejor voluntad y ante la escasez de sus recursos, resuelven ayudar a algún miembro de su familia tomando para ello, del diezmo o de la ofrenda. Piensan que Dios está de acuerdo con eso y hasta se toman de lo que dice 1 Timoteo 5:8: …Porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo. 

Sin embargo, la palabra de Dios al respecto, es lo suficientemente clara y concreta. No se la entiende si hay intención de no entenderla. Fíjese: 

(Malaquías 3: 10)= Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde. 

La promesa, pasada en limpio, aquí, es: Dale a Dios Todo lo que le pertenece y Él se ocupará de suplirle a usted las finanzas adicionales para estos gastos adicionales. 

(Levítico 27: 30)= Y el diezmo de la tierra, así de la simiente de la tierra como del fruto de los árboles, de Jehová es; es cosa dedicada a Jehová. 

Aquí conviene aclarar dos cosas: la primera, que aún hay una teología no demostrada, por el contrario, hay palabra clara para indicar que no es así, que no existe la obligación del diezmo para los cristianos del Nuevo Testamento porque de ese asunto solamente habla el Antiguo. En Mateo 23:23, Jesucristo les dice a los fariseos: ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino (Esto marcaba la ley) y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto, (La justicia, la misericordia y la fe), era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello. (Ese “aquello”, obviamente, es el diezmo) 

Ahora bien: también para este texto hay respuesta por parte de aquellos que crían cocodrilos en sus bolsillos. Dicen – y coherencia no les falta -, que este suceso marcado en Mateo 23, ocurrió en lo que todavía es Antiguo Pacto, ya que el Nuevo comienza – y esto es muy cierto -, cuando Jesús va a la cruz, allí por Mateo 27, y que por lo tanto no puede considerarse como Nueva demanda, sino prosecución de la Antigua ya derogada por la Gracia. Está bien, pero en ese caso, tendremos que consignar que en Malaquías 3, donde se encuentra el famoso texto de la controversia, hay un verso (el 1) que dice que su mensajero vendrá súbitamente. Y siempre se ha tomado a esto como el nacimiento de Jesús. Sin embargo, cualquiera saber que Jesús no nació “súbitamente”, sino como cualquier ser humano: luego de nueve meses de gestación. Por lo tanto, si es que ese mensajero vendrá “súbitamente”, eso habla de la Segunda Venida, lo que le daría a este texto de Malaquías carácter de parte del Nuevo Testamento y no del Viejo. Lindo problema tenemos. 

La segunda cosa, es que mucha gente que dice diezmar correctamente, asegura no haber recibido ninguna bendición de Dios por eso. En estos casos, lo que se suele hacer es averiguar bien, porque en muchas ocasiones, esas personas verdaderamente cumplen con sus diezmos, pero o bien lo hacen a modo de “canje”, cosa que Dios jamás dijo, o bien lo ponen donde no deben. El Alfolí, es decir: el Granero, que es el lugar de la casa donde se vive, utilizado para acumular las posesiones y esencialmente los alimentos. Pasado en limpio: el área de finanzas de su congregación, sino adonde ellos les parece que va a estar mejor invertido. 

“¡Ah, no, hermano! – dicen -, yo, a MI diezmo, lo entrego en tal lugar, porque eso favorece mucho más a la obra del señor que traerlo a MI iglesia, donde nunca sé muy bien qué destino se le dará a MI dinero.” Sí señor; suena lindo y hasta lógico, si no fuera por un detalle que a lo mejor no se tuvo en cuenta: que no es SU diezmo, es el diezmo de Dios. Que no es SU dinero, es dinero de Dios. Si se loo entrega a esa obra, puede, – en efecto -, beneficiarla, pero jamás se le va a multiplicar a usted conforme a la promesa, porque la promesa dice que es en el Alfolí, sitio donde está su real y genuino alimento, no en ninguna imitación por buena que sea. 

Otros, deciden que en lugar de diezmar, van a abrir una cuenta bancaria, una especie de caja de ahorro, a nombre de un determinado ministerio con la condición de que ese ministerio sólo podrá disponer de eso después de la muerte de quien la está depositando. Una especie de herencia. El argumento es que, cuando muera, sabe que ese ministerio recibirá una suculenta cantidad y no minucias. 

La verdad es que lo que en realidad desean, es disfrutar sin culpa de sus bienes y, de paso, evadir la ofrenda. No entienden que cuando mueran, no será Dios quien reciba sus diezmos, sino una persona que lidera un ministerio. Y las personas, – por ungidas que sean -, no multiplican el dinero de nadie; sólo Dios lo hace. Nadie le impide a usted ofrendar lo que se le ocurra al ministerio que se le ocurra, pero teniendo en cuenta un sencillo aspecto: la ofrenda comienza exactamente en el lugar en donde termina el diezmo, y el diezmo deberá ser colocado en el Alfolí. 

El creyente que retiene lo que es de Dios para dejar una herencia espectacular, no podrá recibir ninguna cosecha. Porque las cosechas, y aquí está el tema, se cultivan en la tierra y esa persona ya no estará aquí para hacerlo. 

(Marcos 10: 29-30)= Respondió Jesús y dijo: de cierto os digo que no hay ninguno que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por causa de mí y del evangelio, que no reciba cien veces más ahora en este tiempo. 

La cosecha, entienda, se recibe ahora, en este tiempo; la cosecha es para los que viven aquí en la tierra. Después de la muerte no hay cosecha de dinero, de casas, ni de tierras. Ahora bien: ¿Qué es, en realidad, lo que vamos a cosechar? Aquí es donde está el centro, el meollo, el nudo, la base de todo este asunto tan espinoso y, en muchos casos, hasta antipático. 

(Génesis 1: 12)= Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su género. Y vio Dios que era bueno. 

Vamos a ver un ejemplo casero y al alcance de cualquier persona. Usted va a una semillería y compra un paquete de semillas de Claveles. Las siembra en su jardín y, ¿Qué se supone que habrá de nacer? Obvio: Claveles. 

Otro día usted va a la misma semillería con la idea de comprar semillas de Rosas. Como usted ya sabe donde están ubicados los paquetes de cada especie porque siempre los observa, toma usted mismo el sobre que cree que son Rosas. Pero resulta ser que ese día, el dueño de la semillería, ha procedido a modificar los lugares de las especies. Usted no mira el sobre que eligió porque da por descontado que es de Rosas, pero resulta ser que ahora con el cambio, usted se lleva en lugar de Rosas, otra vez Claveles. Sin embargo, usted las siembra en su jardín pensando que son Rosas, ¿Qué cree que nacerá en su tiempo, Rosas o Claveles? No importa su error ni tampoco importa lo que usted había pensado: nacerán otra vez, Claveles. 

Y un tercer día va a comprar semillas de Petunias. Esta vez se fija muy bien en el envase y lee que dice: “Petunias”. Ahora bien; lo que usted no sabe es que, en este caso, hubo un error en la envasadora y que, dentro de ese envase que dice “Petunias”, en lugar de haber Petunias, hay semillas de Claveles. Usted las siembra convencido que en el tiempo previsto, tendrá hermosas Petunias. ¿Qué se supone que nacerá? Y sí, no interesa el error de la envasadora ni su buena fe al comprarlas, leerlas y comprobarlas: una vez más, ¡¡Le nacerán Claveles!! Esto es: …Hierba que da semilla según su naturaleza… 

(Gálatas 6: 7)= No os engañéis; Dios no puede ser burlado; pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. 

Preste atención: este pasaje no dice que todo lo que el hombre pensara sembrar, eso mismo segará. Tampoco dice que todo lo que el hombre dijere sembrar, segará. Dice que segará lo que siembre, no otra cosa. Claveles… aunque piense Rosas o diga Petunias. Si Pablo tuvo que dar este ejemplo, esta advertencia a gente que conocía muy bien las técnicas de la agricultura, es porque debe ser muy fácil equivocarse. 

Por eso, nos dice que Dios no puede ser engañado, pero pone en primer lugar el riesgo más corriente: engañarnos nosotros mismos, creyéndonos más hábiles que Dios, sólo porque la gente que nos rodea nos adula permanentemente diciendo que lo somos. Dios fue el que estableció leyes de la cosecha y estas leyes no cambian. Usted puede hacer, pensar o decir lo que quiera, pero las leyes están allí, son infalibles; y Él es Dios. 

Usted puede disfrazar o pintar una semilla de Clavel y hacer que quede igual a una de Rosa. La ciencia humana puede hacer muchas cosas hábiles y astutas. Pero cuando esa semilla cae en tierra y germina, lo que actúa es la ley de Dios y lo que usted va a cosechar otra vez, son… ¡Claveles! 

Si usted ofrenda por propia voluntad, y sin que nadie le manipule el cerebro, un billete de diez dólares dentro de un sobre, la semilla es el billete, no el sobre. Usted no va a recibir una cosecha de sobres. Dice la ley de Dios que usted va a recibir una cosecha de billetes de diez dólares, ¿Entiende? Por favor, no lo tome a mal; no lo inventé yo… 

¿Valdrá mi testimonio? Yo creo que sí. El señor me levantó, un día, para el ministerio del maestro. En cada lugar en el que he estado he ejercido con mucho amor y dedicación, ese trabajo. Con gozo, sin esfuerzo, sin carga pesada; como se ejerce un ministerio que – en efecto -, proviene del Señor. Entonces allí estamos, sembrando… ¿Sembrando que? Sembrando enseñanza. 

He permanecido, por espacio de casi quince años, concurriendo cada sábado a una pequeña emisora de FM, a llevar una enseñanza, a seguir sembrando enseñanza. ¿Y a que no se imagina qué es lo que mayormente estoy cosechando ya por este tiempo? ¡¡Enseñanza!! El día que alguien no me hace llegar algo de donde sacar algo, Dios se las compone para no dejarme volver a casa sin una enseñanza de algo nuevo que ignoraba. ¡¡Funciona!! 

Este principio de la semilla que da fruto según su naturaleza no ha sido fielmente entendido por mucha gente. De allí las frustraciones, las quejas, los reproches, las críticas y hasta los enojos con Dios mismo. 

Hay muchísimos hermanos en la fe que no están contentos para nada con sus cosechas. Tienen variadas razones para sentirse así. Muchos aseguran que no han cosechado nada pese a sembrar fiel y abundantemente. Olvidan, a veces, un simple pero tremendo detalle clave en la ley del reino de Dios: el tipo de cosecha que usted necesita no determina el tipo de cosecha que usted recibe. La clave está en que es el tipo de semilla que usted siembra el que origina el tipo de cosecha que usted va a recibir. Usted no puede esperar Rosas o Petunias, aunque los necesite desesperadamente y Dios es bueno y me los va a dar, si está sembrando semillas de Claveles. Va a cosechar, – aunque ya tenga hasta en la sopa -, ¡¡Claveles!! 

Le voy a transcribir una anécdota que John Avanzini comenta en uno de sus excelentes trabajos: cuenta que una vez se acercó a él un señor muy estimado a pedirle por favor que le explicara por qué esa ley de la sementera y la siega no había dado resultado en la vida de su madre. 

Con lujo de detalles, dice que ese hombre le contó la historia de una mujer llena de amor y devoción a Dios, que siempre acostumbraba a visitar a los enfermos, que preparaba riquísimas comidas y se las regalaba a los pobres. Agregó que ella también tejía a mano unas mantas preciosas y muy abrigadas para familiares y amistades. Sin embargo, – Se quejaba -, ahora en su vejez, no tenía cosecha alguna a pesar de su enorme generosidad. Es más; no tenía un solo peso y vivía en un asilo para ancianos subsidiado por el estado. 

Dice que este buen hombre, maduro ya, lloraba cuando le preguntaba por qué no había funcionado para ella la ley divina de la siembra y la cosecha. ¿Cómo entendía que, si a la hora de sembrar, ella había sido tan generosa, ahora le tocaba vivir de la ayuda del gobierno como cualquier otra indigente. 

Comenta Avanzini, que él meditó cuidadosamente antes de responder. Veía que ese hombre, fiel, sincero, en ese momento estaba convencido que Dios no había cumplido su promesa. Recordó el texto de Lucas 6:38, que dice: Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida, y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir. 

Entonces le preguntó: “Dígame…su mamá, ¿Recibe muchas visitas en el asilo en el que está?” – ¡Sí! ¡Hay una ola constante de gente agradecida con ella que desea verla! – “Ajá…¿Y quizás esa gente le trae comida o dulces a su mamá?” – ¡¡A montones!! ¿Cómo lo supo? ¡Los médicos y personal del lugar ya no saben adonde guardar todo lo que le traen para que no se lo coma todo en un solo día! – Entonces el hombre abrió los ojos muy grandes y dijo: ¡No me diga nada! Seguro que ahora me va a preguntar si también recibe mantas. Mire; ¡tuvieron que habilitar otro placard para guardarle todas las que tiene! Exacto: …Todo lo que el hombre sembrare, eso también segará… 

Finaliza Avanzini este relato señalando que entonces le preguntó a este hombre si la mamá acostumbraba a diezmar u ofrendar. Allí fue donde él le respondió que no, que ni él ni su madre creían en el diezmo. Ellos pensaban que era parte del Antiguo Testamento y que no se tenía por qué aplicar en el Nuevo. También creían que los ministros o pastores modernos pedían demasiado dinero y que nunca daban a los ministerios que pedían ofrendas. Allí terminó la charla. Su mente estaba cerrada a este punto. 

Lucas 6:38 dice: …Dad y se os dará. Es decir: De usted Claveles y le serán dado Claveles. DE Rosas o petunias y le serán dadas Rosas o Petunias. De lo que usted sembrare, de eso mismo usted cosechará. 

Reciba esto en su espíritu. Dios no puede ser burlado. Usted no puede engañar a Dios. Todo lo que usted siembre, que es como si lo estuviera dando, será exactamente lo que usted va a recibir. Dios nunca se confunde con las cosechas. Usted no puede sembrar mantas y esperar cosechar dinero para jubilarse. 

Para jubilarse, usted tiene que sembrar parte de su salario en el evangelio. Ni siquiera el sistema de jubilación del gobierno, (Que aquí en Argentina deja muchísimo que desear), le va a pagar ningún beneficio si no tiene usted los aportes debidos durante su vida laboral. Y no le importará si usted trabajó mucho o trabajó poco. ¿No aportó? No recibirá nada. Nadie le está diciendo que usted será un potentado, pero si logra entender esta ley de la siembra y la cosecha, va a vivir lejos de las garras de la pobreza, de la carencia total y de la oprobiosa miseria. 

Usted fíjese que Pablo se refiere claramente a la interferencia satánica cuando dice: …No os engañéis… El engaño es una de las principales armas del diablo. 

(Apocalipsis 12: 9)= Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; 

Este mismo tipo de engaño provocó la caída del hombre en el Jardín del Edén. Adán y Eva fueron engañados. Y se imaginaron que podrían engañar a Dios. Pero para evitar falsas interpretaciones, volveremos a Gálatas 6, pero ahora en todo el contexto. 

(Gálatas 6: 6)= El que es enseñado en la palabra, haga partícipe de toda cosa buena al que lo instruye. 

(7) No es engañéis; Dios no puede ser burlado; pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. 

(8) Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; más el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna. 

(9) No nos cansemos, pues, de hacer el bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos. 

(10) Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe. 

Uno de los conceptos que se ha tenido en cuenta superlativamente con relación a este texto, se vincula con lo material, específicamente con el dinero. Allá cada uno con lo que fielmente supone que debe manifestar, pero el contexto, – es más que evidente -, no está hablando específicamente de cosas materiales, sino de un conjunto muy amplio de valores. Que no excluyen las cosas materiales, pero que tampoco las pone como prioridad. Habla de toda cosa que se considere “buena”. Sembramos enseñanza, cosechamos enseñanza. Sembramos amor, cosechamos amor. Sembramos rigor, cosechamos rigor; sembramos fe, cosechamos fe. Si un día llegamos a sembrar dinero, pero no dinero que nos sobre, sino dinero que nos cueste esfuerzo, que nos duela un poco en nuestros bolsillos, en el presupuesto, ¿Qué se supone que deberíamos cosechar si la ley es tan fiel como en todo lo demás? Elemental. Si sembramos Claveles, jamás podremos cosechar Rosas ni Petunias, así nuestra máxima necesidad sea de Rosas y Petunias y los Claveles nos importen un rabanito… 

(2 Corintios 9: 6)= Pero esto digo: el que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. – La versión de “La Biblia al Día”, dice: …El que da poco, recibe poco. El sembrador que siembra pocas semillas, segará una pequeña cosecha, pero el que siembra mucho, segará mucho. 

Por muy conveniente que sea, no podemos esperar el día mismo de la cosecha para decidir de qué tamaño sea la cosecha. Si eso fuera posible, el sembrador nunca tendría escasez. Esperaría a que llegue el tiempo de la cosecha y sembraría según la cantidad de cosecha que necesitara. Si necesitara mucho, sembraría mucho; pero si necesitara poco, sembraría poco, sembraría unas cuantas semillas solamente. Sería muy conveniente así, pero desgraciadamente, la ley de la cosecha no obra de esta forma. 

Hay creyentes que no entienden del todo esto. Piensan que no necesitan darle mucho a Dios porque ellos – dicen -, se conforman con poco. Por ideas doctrinales o religiosas equivocadas, piensan que tener poco es ser más espiritual. Eso parecerá muy noble, pero en realidad lo que evidencia es falta de confianza en que Dios cumplirá lo que dijo. 

Dios le dijo a Abraham que sería bendición a todas las naciones. La misma promesa es válida para nosotros, hoy. Pero jamás podremos ser bendición para alguien, en nada, si primero no somos bendecidos nosotros, en todo.

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Llaves de Convivencia

Hemos estado viendo, no hace mucho tiempo, el significado extra-literal de lo que llamamos Babilonia. Y no lo hemos hecho por buscar formas novedosas de leer la Biblia, sino porque entendemos, a la luz de la revelación presente, que este es el mensaje de Dios, para su pueblo, en este tiempo.

Como toda revelación proveniente del mundo espiritual, es total y absolutamente nueva. Y como todo lo que es nuevo, desata cosas en el ser interior de cada creyente, ocupe el lugar que ocupe en el cuerpo eclesiástico. Y ese desatar, suele traer, también, efervescencia, fastidios, incomodidades, oposiciones, disensos, celos, contiendas, diferencias, enconos, ira y, en el peor de los casos, divisiones. Ah… “el diablo sabe por diablo, pero más sabe por viejo” dice un viejo refrán argentino. Yo le agregaría que el diablo sabrá mucho por diablo y por viejo, pero usted es un hijo de Dios, ¡¡Ánimo!!

En este trabajo quiero, a la luz estricta de un capítulo del libro del profeta Jeremías, darle un decálogo sencillo, contundente y efectivo para vivir, convivir y hasta sobrevivir con Babilonia. Porque Babilonia, la gran ramera, la iglesia que parece iglesia pero que no es LA iglesia que Dios ve como tal desde su sitio, no caerá por ingenio humano, técnicas psicológicas o políticas religiosas. Babilonia caerá por la obediencia, las rodillas, la fidelidad y, esencialmente, por el conocimiento del reino por parte de los hijos maduros del Dios viviente.

(Jeremías 10: 1)= Oíd, (No es lo mismo “oír” que “escuchar”. Escuchar puede escuchar el justo y el impío, el creyente y el ateo, el inconverso y el convertido, el mundo secular y la iglesia; pero oír, solamente los que tienen sus oídos espirituales abiertos. Lo dice Jesús, no lo digo yo. ¿Qué otra cosa habías creído que significaba “El que tiene oídos para oír, que oiga”?) Oíd la palabra que Jehová ha hablado sobre vosotros, oh casa de Israel, (Oh iglesia, puede usted decir)

(2) Así dijo Jehová: no aprendáis el camino de las naciones, ni de las señales del cielo tengáis temor, aunque las naciones las teman.

PRIMERA LLAVE: NO INCORPORAR SISTEMAS DEL MUNDO AL REINO DE DIOS

¿Qué significa no aprender el camino de las naciones? Desde ya, no se trata de rebelarse ante los sistemas educativos, financieros o jurídicos de su patria terrenal. Se trata de estudiarlos, saber como piensan, se mueven y operan, pero decidir creer en que el único sistema válido para incorporar a su vida, es el de su patria celestial.

Usted puede estudiar, sin armar “guerras santas”, las teorías del Big-Bang o el evolucionismo de Darwin. Puede armar una tesis en base al programa educativo y, el día de rendir examen, aprobarlo con un distinguido. Pero eso no implica perder su libertad de conciencia y creérselo. Su Dios, mi Dios, nuestro Dios, es el Dios del universo y la creación se sustentó en su Palabra, no en explosiones siderales. Él lo llamó universo, no “multiverso”.

La gente con la cual usted comparte muchas horas de su vida, (Y aún las eminencias que le gobiernan), pueden sentir temor de los eclipses, los cometas, los meteoritos, las estrellas fugaces, los OVNI, los seres extraterrestres o los dictados de los astros que ciertas pseudo-ciencias proclaman, pero usted tiene permiso para un solo tipo de temor: el temor santo al Dios único y verdadero que hizo al hombre a su imagen y semejanza para que nadie que en Él crea, pueda suponer que alguna vida extraterrestre, si la hubiera, puede ser superior en sabiduría o inteligencia a la imagen y semejanza del Dios creador de todo el universo. ¿Por qué? Mire:

(Verso 3)= Porque las costumbres de los pueblos son vanidad; (Es decir que, lo que usted llama “tradición”, es en definitiva, vanidad, algo que los hombres sostienen y defienden por causa de sus propias soberbias) porque leños del bosque cortaron, (Esto es activismo) obra de manos de artífice con buril.

(4) Con plata y oro lo adornan; (Más activismo. Deslumbrante y de alto valor material, pero activismo humano al fin) con clavos y martillo lo afirman para que no se mueva. (Más activismo. Lleno de esfuerzo y de trabajo físico, pero activismo puro.)

(5) Derechos están como palmera, y no hablan; (¿Ha visto alguno?) son llevados, porque no pueden andar; (¿De verdad que no ha visto nunca a ninguno?) no tengáis temor de ellos, porque ni pueden hacer mal, ni para hacer bien tienen poder.

(6) No hay semejante a ti, oh Jehová; grande eres tú, y grande es tu nombre en poderío.

SEGUNDA LLAVE: NO PERDER DE VISTA LA GRANDEZA Y EL PODER DE DIOS

No importa lo que sus ojos naturales ven. Eso no lo hace a usted diferente, al contrario; lo masifica con toda la sociedad con la cual usted convive. Lo que importa es lo que ve en el mundo, en le dimensión espiritual. Eso sí lo hace diferente. Y está bien, porque un hijo de Dios, un ciudadano del reino, está llamado a ser diferente. De otro modo, apenas es un religioso recitador de monólogos bíblicos sin plenitud, vida ni unción. Si su Dios es grande, poderoso y majestuoso y usted su hijo, usted no es un cualquiera.

(Verso 7)= ¿Quién no te temerá, oh rey de las naciones? Porque a ti es debido el temor; porque entre todos los sabios de las naciones (Está hablando de todos los presidentes, de todos los ministros de economía, de educación, los gobernadores, los religiosos nominales, los militares, los periodistas, los científicos, los jueces, los políticos) y en todos sus reinos (Brujos, hechiceros, mentalistas, ocultistas, magos, quirománticos, astrólogos) no hay semejante a ti. (¡Oh gloria, aleluya!)

(8) Todos se infatuarán y entontecerán. Enseñanza de vanidades es el leño.

TERCERA LLAVE: NO HAY HOMBRE, NI DEMONIO, NI ANGEL NI DIABLO QUE IGUALE A DIOS

Desde la caída de Luzbel, por pretender ser igual o aún superior al Dios que lo creó, el hombre caído, esa criatura en tinieblas, persigue fatua e infructuosamente, con toda soberbia, amor propio y orgullo, tontamente, lo mismo. No es algo nuevo; viene desde el principio. No hay novedad en el reino satánico; hay rutina, y rutina condenada al fracaso, maldita, imposible no obtener victoria.

(Verso 9)= Traerán plata batida de Tarsis y oro de Ufaz, obra de artífice, y de manos del fundidor; los vestirán de azul y de púrpura, (¿Ha visto alguno por allí?) obra de peritos es todo.

(10) Más Jehová es el Dios verdadero; él es Dios vivo y rey eterno; a su ira tiembla la tierra, y las naciones no pueden sufrir su indignación.

CUARTA LLAVE: DIOS ESTA VIVO Y ES REY ETERNO

Hay religiones pseudo-cristianas que insisten en rendir culto a un Dios muerto, natural, temporal, social y casi humano, limitado por los sistemas políticos humanos y sin otra posibilidad que respaldar grupos contestatarios, casi guerrilleros y la tarea de acumular donaciones para alimentar cadenciados. ¡Mi Dios es el dueño de todo el oro y la plata del mundo, no un pobre ser que pasó a la historia y que hoy apenas puede sobrevivir de la caridad de los hombres!

(Verso 11)= Les diréis así: los dioses que no hicieron los cielos ni la tierra, desaparezcan de la tierra y de debajo de los cielos. (Se acabó el respeto protocolar, las relaciones públicas, el tacto y la diplomacia con cualquier forma de paganismo; lo que no proviene de Dios, desaparece.)

(12) El que hizo la tierra con su poder, el que puso en orden el mundo con su saber, y extendió los cielos con sus sabidurías; a su voz se produce muchedumbre de aguas en el cielo. (¿Agua en el cielo?) y hace subir las nubes de lo postrero de la tierra; (¿Nubes que suben desde la tierra?) hace los relámpagos con la lluvia, y saca los vientos de sus depósitos. (¿Depósitos de vientos?)

QUINTA LLAVE: DIOS ES FUENTE DE GLORIA, ALIMENTO Y REVELACIÓN

Tenemos que aprender, si deseamos convivir con Babilonia en triunfo, a leer lo que Dios escribe y no lo que los modernos doctores de la ley creen entender, basándose en sus sabidurías humanas y en las, – dicen -, “distintas corrientes de interpretación bíblica”, como si el Espíritu Santo pudiera, en efecto, permitir o facultar estas barbaridades intelectuales.

Las aguas en el cielo, literalmente incomprensible, es alimento puro, poder santo, ríos de aguas vivas; la nube que asciende desde la tierra es la gloria radiante de Dios a través de la manifestación de sus hijos, y el depósito de vientos, otra literalidad aparentemente ilógica e insólita, habla del PNEUMA, esto es: del Espíritu de revelación. En suma: habla de la obra del Espíritu Santo de Dios. Revelación trae alimento y revelación más alimento, traen gloria manifestada. Precisamente lo que el mundo incrédulo está aguardando, anhelando según lo escrito en la mismísima Palabra.

(Verso 14)= Todo hombre se embrutece, y le falta ciencia; se avergüenza de su ídolo todo fundidor, y no hay espíritu en ella. – No sólo que no hay espíritu… ¡¡A veces hay demonios!!

(15) Vanidad son, obra vana; – Pérdida de tiempo, cosa de hombre – al tiempo de su castigo perecerán. – Es decir: habrá un tiempo, el de Dios, de castigo; y perecerán. Dictamen, sentencia firme, veredicto. Sin discusión, sin opinión, sin tesis o teologías personales. ¿Entiende?

(16) No es así la porción de Jacob; porque él es el hacedor de todo, e Israel es la vara de su heredad, Jehová de los ejércitos es su nombre.

SEXTA LLAVE: LA IGLESIA ES HEREDERA DE DIOS

¿Qué es la porción de Jacob, sino el auténtico remanente de Dios? Nosotros nos hemos acostumbrado a llamar “iglesia” a todo lo que se mueve en un ámbito religioso. La enorme diferencia entre la iglesia que vemos los hombres y la que ve Dios desde la altura de su Majestad, es contundente y puntual. Él no ve templos, membresías, doctrinas o denominaciones. Él ve porción de Jacob. Gente fiel, genuina, honesta, recta, íntegra. Hermosa pregunta para hacernos a nosotros mismos en este momento: ¿Nos ve Dios a nosotros como porción de Jacob? Esa es la iglesia heredera. No la que quiere huir despavorida, frustrada y oprimida por la coyuntura social, política o económica en una gran fuga. Es la que batalla y vence como parte activa del ejército de Jehová.

(Verso 17)= Recoge de las tierras tu mercadería, (Hay comercio infiltrado dentro del reino de Dios) la que moras en lugar fortificado. (Fortalezas custodian intereses particulares. Si una voz molesta UN interés particular, “la familia” reacciona cerrándole sus puertas aunque el resto no le haya hecho absolutamente nada. Evangelio de un Cristo corporativo…)

(18) Porque así ha dicho Jehová; he aquí que esta vez arrojaré con honda los moradores de la tierra, y los afligiré, para que lo sientan.

SÉPTIMA LLAVE: DIOS AFLIGIRÁ A LOS COMERCIANTES DEL EVANGELIO

Él dice que el juicio y la aflicción sobre los que se atreven a lucrar con el evangelio, (Lucrar es abusarse, beneficiarse desmedidamente y con artes falsificadas, llevar adelante un ministerio pura y exclusivamente con el fin de ganar dinero, no estoy hablando del obrero que es digno de su salario), sobrevendrá con honda. David derrotó al gigante incircunciso Goliat con honda, pero usó cinco piedras, porque la honda sola no alcanza. Cinco piedras, cinco ministerios: apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros. La honda es el elemento para impulsarlos. La honda es La Palabra Revelada.

El comercio evangelístico caerá afligido y lo sentirá. (Dios no haría nunca esto con los que ignoran la Palabra), por el poder de su gracia instrumentado por hombres y mujeres que trabajen para su reino y no para huertas de legumbres personales. Esa es la síntesis de lo que será el sentir y el derrotero de la iglesia del siglo veintiuno.

(Verso 19)= ¡Ay de mi por mi quebrantamiento! Mi llaga es muy dolorosa. Pero dije: ciertamente enfermedad mía es esta, y debo sufrirla. – Quebrantamiento, reconocimiento de pecado, convicción de miserias internas, clamor de perdón; restauración.

(20) Mi tienda, – Mi ministerio. – …está destruida, y todas mis cuerdas, – Esto es: lo que yo haya atado humanamente – …están rotas; mis hijos, – Esos serían mis seguidores, – …me han abandonado, – Se fueron del Camino, – …y perecieron, – Se murieron espiritualmente, volvieron al mundo, al pecado, decepcionados. ¿Cuántos habrá hoy así? – …No hay ya más quien levante mi tienda, – Se retiró la unción – …ni quien cuelgue mis cortinas.

(21) Porque los pastores se infatuaron, y no buscaron a Jehová; por tanto no prosperaron, y todo su ganado se esparció.

OCATAVA LLAVE: DIOS REMOVERÁ LIDERAZGOS SOBERBIOS Y AUTOSUFICIENTES

Antes de que usted se la agarre con su pastor, le aviso: habla de PASTORES, y la palabra aquí es POIMANES, que implica función, no título. Función de guiar, de proteger, de apacentar, de cuidar, de enseñar, de instruir, de alertar y de alimentar. Y esto, mi hermana, mi hermano, implica al liderazgo en general. Desde el propio pastor conocido y clásico, es cierto, hasta el último maestro de escuelita dominical, pasando por todos los demás ministerios de la iglesia. Nos cabe a todos. “¡Pero hermano…! ¿Usted me está queriendo decir que hay líderes, hoy, que no buscan a Dios?”

¡Ojala fuera yo el que lo dice! Hacerme callar, en ese caso, sería una cuestión más o menos sencilla. Demostración de herejía o blasfemia de por medio y a predicar al desierto. Pero hay un problema: no lo digo yo, ¡Lo dice Él! ¿Habrá alguien que pueda pensar en silenciarlo? ¿Lo habrá? Babilonia. Ahora: ¿Por qué habrá de suceder esto? Él mismo se lo dice:

 (Verso 22)= He aquí que voz de rumor viene, y alboroto grande de la tierra del norte, – Le habla de juicio. Cada vez que usted lee NORTE, lee JUICIO. – …para convertir en soledad todas las ciudades de Judá, – ¿Qué es Judá? La iglesia. – …en morada de chacales, – ¿Le está diciendo que la iglesia puede ser morada de chacales? Parecería que sí…¿Y qué es un chacal? Un animal que se alimenta de basura, de carne podrida, de desechos, de carroña. Un animal que huele a basura, destila basura y, a la hora de elegir dejar algún tipo de fruto, no puede dejar otra cosa que nos es basura. Bueno; eso es lo que le está diciendo Dios; ni una palabra más, ni una menos. ¿Le gustó? ¿No le gustó? Problema suyo de religión o de doctrina: El Rey habló.

(Verso 23)= Conozco, – Fíjese que no dice “entiendo, interpreto, opino, me parece”, dice: CONOZCO.- …oh Jehová, que el hombre no es Señor de su camino, ni del hombre que camina es el ordenar sus caminos.

NOVENA LLAVE: ACEPTAR Y ACATAR EL SEÑORÍO DE CRISTO

El dibujo lineal de esta llave, es: convierta su conciencia. Si una vez usted aceptó a Jesucristo como su Salvador personal, no es para que ahora trate de salvarse por sus méritos o sus obras. Y si también lo ha convertido en Señor de su vida, es para que ese señorío se manifieste, no para que usted siga haciendo lo que a usted le parece que está bien. Una cosa es hacer buenas obras y otra, muy distinta, es hacer obras correctas.

(Verso 24)= Castígame oh Jehová, más con juicio, no con tu furor, para que no me aniquiles.

(25) Derrama tu enojo sobre los pueblos que no te conocen, y sobre las naciones que no invocan tu nombre; porque se comieron a Jacob, lo devoraron, le han consumido, y han asolado su morada.

DÉCIMA LLAVE: ARREPENTIRSE, DEPENDER DE DIOS E INTERCEDER POR SU REMANENTE

Convivir con Babilonia, no significa aceptar y hasta incorporarse a sus reglas de juego. Significa cumplir con el rol de trigo sin fijarnos demasiado qué hace o deja de hacer la cizaña. Estas diez llaves, si se colocan en sus respectivas cerraduras, garantizarán habitar en Babilonia sin formar parte de ella, lo que quiere decir ajustarse al sistema del reino de Dios sin que le interese lo que implanta o deja de implantar el reino satánico. Ese es el espíritu del remanente. Todo lo demás, lamentablemente, es montón, masa.

Recuerde, entonces: UNO: Llevar la iglesia al mundo, no permitir que el mundo se le meta en la iglesia.

DOS: No perder de vista que Dios es el más grande y que todos los que pretenden igualarlo o superarlo, no inventan ni crean nada nuevo, sólo siguen la rutina del viejo Luzbel, Lucifer, diablo o Satanás, Él lo hizo antes y mire cual fue el resultado.

TRES: No hay nombre superior a SU nombre. No hay iglesia, congregación, pastor, predicador, ministerio, biblia, doctrina o denominación más grande que Dios.

CUATRO: ¿Creemos en un Cristo vivo y eterno? Entonces no nos comportemos como si Él estuviera ausente, se hubiera ido de vacaciones, estuviera sordo o directamente, se hubiera muerto.

CINCO: Dios tiene todo lo que necesitamos. No necesitamos, – si hay fe en la tierra -, depender de los sistemas del mundo para sobrevivir. Los hijos de Dios viven, no sobreviven.

SEIS: La iglesia es la heredera real del reino. Pero la iglesia, no un montón de gente religiosa que se conforma con cultos domingueros matizados por algunas cosas especiales de vez en cuando.

SIETE: Dios consume a los mercantilistas del evangelio. La Palabra dice que el obrero es digno de su salario y que es lícito vivir del evangelio. Pero eso no significa armar empresas dedicadas a lucrar con una religiosa imitación del evangelio.

OCHO: Él va a remover lo movible y dejar lo inconmovible. Esto se lee así: Usted persevere en el evangelio del reino y no se tome a puñetazos con nadie. Esta batalla se desarrolla en las regiones celestes, no en los bancos de su templo. Él lo va a hacer.

NUEVE: Aceptar definitivamente que Cristo es Señor HOY. No estamos hablando de historias de hace dos mil años, de culturas judaicas, de sociedades agricultoras o de imperios romanos. Estamos hablando del pueblo de Dios luchando por derrumbar las estructuras babilónicas del siglo veintiuno.

DIEZ: Interceder por todo lo que pueda ser restaurado y dejar que la voluntad de Dios se cumpla con la cizaña. Adúlteros, fornicarios, prostitutas, drogadictos, sidásicos, homosexuales, alcohólicos, asesinos, ladrones y estafadores, son todas víctimas del pecado; ese es nuestro enemigo. Los religiosos cargados de hipocresía, sepulcros blanqueados, generación de víboras y cizaña, son miembros de una Babilonia que. – Según la propia Biblia -, jamás dijo que pudiera ser restaurada, sino segada, echada al fuego y allí participará del lloro y el crujir de dientes. Dios ha hablado. Amén.

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El Dios del Silencio

Quiero, en el inicio de este estudio, hacerle una pregunta que tiene que ver absolutamente con el contenido global del mismo: ¿De qué porcentaje de sus oraciones, recibe usted respuesta? ¿Del uno por ciento? ¿Del dos? ¿Del cinco? ¿Del diez?

Algunas personas dicen: “Dios siempre contesta la oración: algunas veces nos dice que sí, en otras ocasiones nos dice que no y en una tercera opción, suele decirnos que aguardemos.” Hay verdad, sin duda, en este modo de expresar tal idea. Y podríamos agregar que, cuando Dios nos dice que no, o que esperemos, ese hecho tiene que enseñarnos mucho a nosotros como cristianos que somos, en lo relacionado con nuestro rendimiento al Señor y con nuestra paciencia.

Pero cuando la mayoría de nosotros hablamos de las respuestas a las oraciones, nos referimos en realidad a las respuestas que se dan con un sí. Ese es el significado que la Biblia utiliza normalmente.

(2 Corintios 1: 20)= Porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén.

Cuando Jesús animó a sus discípulos para que oraran con persistencia, les quiso decir que oraran para que recibieran un sí como respuesta. Cuando el apóstol Pablo urgió a las congregaciones de Filipos, Éfeso y Colosas para que oraran por él a fin de que tuviera osadía en la predicación del evangelio, él esperaba que ellos oraran para que la respuesta a la oración fuera un sí. Eso es lo que usualmente queremos decir cuando exclamamos: ¡Dios respondió a mi oración! ¿Pero cuan a menudo podemos decir eso? ¿Cuántas veces Dios responde “sí” a nuestras oraciones?

¡No muchas! No son muchas las veces cuando nos hallamos en esa posición de poder espiritual en que sabemos que la oración va a ser contestada. No son muchas las veces en que vemos que los obstáculos imposibles caen ante el poder invisible de Dios. No son muchas las veces en que nosotros presentamos la necesidad de alguna persona ante Dios con ese sentido de absoluta confianza en que dicha necesidad ha de ser resuelta, ¡y luego así resulta! No son muchas las veces en que nos encontramos orando de modo tan unido con otros creyentes cristianos, que virtualmente podemos ver la respuesta antes que llegue.

Hay un secreto, – una verdad básica -, que, más que ningún otro, hace que aquellas respuestas en que se nos dice que no o que esperemos, se conviertan en un sí. Si estamos dispuestos a aprender y a poner en práctica esta verdad, veremos un dramático crecimiento en el porcentaje de las oraciones por las cuales recibimos como respuesta un sí.

No es un método fácil. Los métodos de Dios – suponiendo que Dios los tenga -, rara vez lo son. Y sin embargo, es lo que más se acerca a un atajo en la vida cristiana. Por supuesto, realmente no hay atajos. Pero hay desvíos barrosos que pueden evitarse. Cuando uno evita un desvío innecesario, el efecto que le causa es el mismo como si hubiera descubierto un atajo. Uno pasa al lado de algunas piedras de tropiezo y de algunos sitios de titubeo. Se escapa de dificultades y de errores que se comen gran parte del tiempo y de la energía de que disponemos como cristianos.

1 – PENSAR CON LOS PENSAMIENTOS DE DIOS

Muchas de nuestras oraciones fallan precisamente en la plataforma de lanzamiento, porque comenzamos con nuestros pensamientos y no con los pensamientos de Dios. Se nos presenta una situación, y de una vez caemos sobre ella con los arpones de la razón humana.

Cuando Jesús les dijo a sus discípulos que Él tenía que subir a Jerusalén, a sufrir y a morir, Pedro lo reprendió, diciéndole: …Señor… ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca. Pero Jesús le contestó: ¡Quítate delante de mí, Satanás! Tú me eres piedra de tropiezo, porque no piensas como Dios, sino como hombre. No es suficiente pensar con respecto a una cosa que necesita nuestra oración. Tenemos que pensar en ella en la manera que Dios piensa en ella.

Los pensamientos de Dios iban más allá del sufrimiento que Jesús hallaría en Jerusalén, más allá del rechazo y la humillación, más allá de la cruz y la tumba. Los pensamientos de Dios estaban adelante, en la resurrección, la ascensión triunfante, el derramamiento del Espíritu Santo, la segunda venida de Cristo, y el reino que Él ha de establecer sobre la tierra.

La respuesta de Pedro, típica de la respuesta que es meramente humana, tenía la vista corta. Él vio el problema inmediato pero no lo suficiente para descubrir como cuadraría ese problema en el pensamiento total de Dios. Él saltó en el acto y cercó al problema con un ejército de pensamientos reclutados en el patio de su propia razón humana.

(Isaías 55: 8-9)= Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos; como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.

Para poder pensar como Dios piensa, tenemos que estar preparados para ir más allá de los límites del mero pensamiento humano. Esto no significa que llegamos a ser necios o ilógicos. Significa que sometemos nuestros pensamientos a una sabiduría superior a la razón humana. En vez de estar restringidos por una visión corta, que sólo ve la situación inmediata, comenzamos a pensar en la forma como Dios piensa.

Esto tampoco significa que veamos y entendamos una situación plenamente, como Dios la comprende. En efecto, cuando nosotros comenzamos a pensar como Dios, usualmente no vemos su plan total. Sólo tenemos un pensamiento que nos guía a lo largo de una dirección específica. Lo importante es que sea el pensamiento de Dios, y que nosotros lo sigamos. Cuando lo hagamos, Dios nos revelará más de sus pensamientos.

Pero… ¿Cómo? Esa es la pregunta crítica. ¿Cómo podemos pensar en los pensamientos de Dios, de tal modo que obtengamos más respuestas a nuestras oraciones? Por supuesto, sabemos que Dios nos ha dado una norma como única revelación: La Biblia. Pero, ¿Cómo aplica Él la Escritura a las circunstancias específicas de nuestra vida diaria? Sabemos, por ejemplo, que Él quiere que en la iglesia todos crezcamos. – …hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo, – como se señala en Efesios 4:13. pero, precisamente, ¿Cómo, en esta iglesia y en este tiempo?

Un pastor en el sur de Inglaterra había sentido que Dios quería que su congregación se apartara de las actividades normales, durante un mes durante el cual los miembros debían pasar en oración, en busca de la voluntad de Dios para la congregación. Él sabía, sin embargo, que tal pensamiento hubiera podido ser simplemente su propio pensamiento humano, aunque parecía piadoso y espiritual. De modo que le pidió al Señor que confirmara ese pensamiento, si realmente era de Él.

Poco después, uno de los diáconos de su iglesia fue a consultar con él y le dijo: Pastor, tuve un pensamiento sumamente extraño. No puedo sacarlo de mi mente; por eso pensé que debía decírselo a usted. Probablemente sea extravagante, pero se lo digo: que suspendamos todas las actividades durante un mes más o menos, y que empleemos ese tiempo sólo esperando en el Señor. Como le digo: probablemente sea una idea exagerada…

Cuando los pensamientos de Dios nos llegan, a menudo parecen al principio imposibles o irrazonables. Como pedro, nuestra tendencia natural es la de rechazarlos. Pero si esperamos y estamos alerta, Dios nos confirmará su pensamiento. Uno de los métodos con que Él hace esta confirmación, consiste en poner el mismo pensamiento en dos o más personas.

Los pensamientos de Dios rara vez se relacionan con nosotros solamente. Él piensa en nosotros en relación con otros, especialmente con nuestros hermanos en Cristo. De modo que si usted cree que Dios le está emitiendo un pensamiento, abra sus ojos y sus oídos para saber si Él les está diciendo la misma cosa a otros. Es uno de los modos más seguros en que Él nos confirma su Palabra. Y es un primer paso gigante hacia el logro de las respuestas a nuestras oraciones. Jesús dice: en Mateo 18:19: …Si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquier cosa que pidieren, les será hecho por mi padre que está en los cielos. No es el hecho de que nos pongamos de acuerdo en nuestros pensamientos el que nos trae la respuesta a la oración, sino el estar de acuerdo con los pensamientos de Él. Eso es pensar con los pensamientos de Dios.

2 – SENTIR LAS EMOCIONES DE DIOS

Un muy conocido drama musical titulado “1776”, tiene una escena en que se lee un comunicado de Jorge Washington al Congreso  Continental. Él describe la situación desesperada de la causa americana, el desánimo de las tropas, y concluye con estas palabras: “¿No hay nadie allí? ¿Nadie se preocupa?” Todo el drama gira en torno a la lucha de los hombres del Congreso Continental por elevarse sobre sus mezquinos sentimientos personales, para unirse, de corazón y alma, en la causa de la independencia americana. Una gran causa tiene que estar ligada a una emoción común si ha de tener éxito.

Día tras día, el gigante Goliat se pavoneaba para arriba y para abajo ante los ejércitos de Israel, burlándose de ellos, desafiándolos a la batalla. Los hombres de Israel temblaban. Ninguno se atrevía a aceptar el desafío del gigante.

Cuando David oyó ese desafío, su corazón se encolerizó. Él sintió el dolor de que los ejércitos del Señor fueran ridiculizados con tantos insultos. Se sintió indignado y celoso por el honor del Señor.

(1 Samuel 17: 45-46)= Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; más yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado. Jehová te entregará hoy en mi mano.

El corazón de David estaba lleno de los sentimientos de Dios. No había lugar para el temor que había inmovilizado a los hombres de Israel.

Nuestras oraciones carecen de poder porque muy a menudo están atadas e inmovilizadas por nuestras propias emociones. No reflejan los sentimientos de Dios.

¿Nos sorprende pensar que Dios tenga sentimientos? La Biblia afirma eso de una manera sumamente clara. Dios es de corazón tierno y compasivo. Él se entristece. Él siente dolor por su pueblo. Dios se enoja. Él odia el pecado y la perversidad.

Además, las personas y los ángeles comparten la emoción de Dios. Jesús lloró por Jerusalén. Los ángeles se regocijan cuando un pecador se arrepiente. Cuando Nehemías oyó acerca de la desolación de la santa ciudad de Jerusalén, se sentó y lloró durante días.

Dios no toma en serio a aquellos que no comparten con Él sus sentimientos. Mateo 15:8 dice: Este pueblo de labios me honra; más su corazón está lejos de mí. Si han de ser contestadas nuestras oraciones, no sólo debemos pensar como Dios, también debemos sentir como Él.

Cuando hablamos de pensar con los pensamientos de Dios, vimos que es importante esperar las señales que se puedan ver en otros cristianos. Dios, a menudo, confirma algo poniendo el mismo pensamiento en más de una persona. Esto es aún más cierto con respecto a los sentimientos de Dios. Nunca podremos aprender a sentir la emoción de Dios por nuestra propia cuenta.

La emoción, por su propia naturaleza, tiende a ser una experiencia compartida. Si usted siente una emoción, le es casi imposible mantenerlo dentro de usted mismo. Aún si usted trata de mantenerla, los que mejor le conocen, pueden descubrirla. Cuando usted siente algo, tiene la inmediata tendencia a comunicárselo a otros.

Por otra parte, cuando otros sienten algo, usted lo obtiene de ellos. ¿Nunca se le ha pegado a usted el mal humor de otra persona? Usted comenzó el día de lo más feliz y con confianza, pero se le introdujo de pronto un rostro lleno de pesimismo y toda su disposición para el día, tomó una apariencia más bien sombría. O, tal vez, usted puede haber estado traqueteando con sólo dos pistones hasta que un muchacho de ojos brillantes irrumpió en su cuarto derramando entusiasmo por todos lados, y de repente, usted se encuentra inexplicablemente animado.

La emoción es contagiosa. Esa es la razón por la cual el escritor de la carta a los Hebreos le dice a su pueblo que no descuiden la reunión donde pueden estimularse el amor y las buenas obras, donde pueden animarse unos con otros.

Cuando nos metemos en ambientes no cristianos, o nos reunimos con ellos, los sentimientos que tienden a expresarse son los nuestros. Aún cuando nos reunimos como cristianos, muy a menudo damos simplemente rienda suelta a nuestros propios sentimientos. Necesitamos ser sensibles para los sentimientos de Dios y expresarlos. Porque lo que expresamos se difunde entre otros.

3 – DESEAR EL PLAN DE DIOS

Usted puede pensar con los pensamientos de Dios y sentir las emociones de Dios, sin embargo, todavía parece estar en las líneas de los lados como observador. Este es el paso del sometimiento personal. Es aquí donde los pensamientos y los sentimientos de Dios llegan a ser su preocupación personal. Usted no sólo sabe lo que Dios sabe y siente lo que Dios siente, sino que quiere lo que Él quiere.

(Salmo 84: 10)= Escogería antes estar a la puerta de la casa de mi Dios, que habitar en las moradas de maldad.

David hubiera rendido todos los honores terrenales y aceptado la posición más baja en la casa de Dios. Tan intenso era su deseo de estar con Dios. Nótese que David contrastó una vida en las moradas de maldad con una vida en la casa de Dios. El deseo por el plan de Dios aumenta sólo cuando nosotros abandonamos nuestro deseo por algún otro plan. Para poder desear el plan de Dios, tenemos que estar listos a sacrificar cualquier cosa que esté en el camino de ese plan.

Muchas de nuestras oraciones quedan sin respuesta por el hecho de que tratamos de servir a Dios y obedecerle sin desear realmente su plan. Sentimos cierta obligación hacia Dios, por tanto, damos un poquito y hacemos un poquito. Pero no nos preocupa profundamente si de ello se logra algo o no. Tan pronto como hemos cumplido nuestro deber, podemos volver a aquello que realmente deseamos, que es nuestro propio plan, nuestra propia vida vivida a nuestra manera.

Necesitamos estar tan completamente envueltos en los planes de Dios, que si ellos caen, nosotros caemos con ellos. Necesitamos llegar a ser sensibles hasta comprender cuales son las cosas que Dios quiere que dejemos, a fin de que Él pueda encender en nosotros el deseo por su plan. La expresión “Venga tu reino”, tiene que llegar a ser más que una frase aprendida de memoria. Tiene que llegar a ser una pasión que consume nuestras vidas.

Loren Cunningham, fundador de la Organización Juventud con Una Misión, (Más vulgarmente conocida como “JUCUM”), cuenta como Dios le indicó un nuevo ministerio que económicamente era imposible emprender. Pero cuando él comprendió que ese era el pensamiento de Dios y no el suyo propio, y comenzó a sentir la emoción de Dios en ello, descubrió que cada vez le era más difícil descartar tal ministerio.

– Señor, ¿Qué es lo que tú quieres que hagamos? – Preguntó él.

– Dad todo – Le contestó Dios. – Todo, hasta quedar sin nada.

Cuando ellos dieron cuanto tenían, y quedaron sin nada, comenzaron a desear este plan con todo su corazón y su alma. Y fue entonces cuando Dios comenzó a contestar sus oraciones en forma milagrosa. Para poder lograr respuesta a nuestras oraciones, tenemos que desear el plan de Dios, tenemos que sacrificar todo lo que esté en el camino de ese plan.

4 – HABLAR CON LAS PALABRAS DE DIOS

Pensar, sentir, desear: pensemos que estas expresiones son esencialmente silenciosas, aunque como lo hemos visto, envuelven un sometimiento real. Pero en nuestras oraciones llegamos a un punto en que tenemos que hablar. Tenemos que poner nuestra fe a prueba.

Dios pensó con respecto a un mundo; Él deseó un mundo. Pero el mundo llegó a existir sólo cuando Dios habló.

Jesús pensó en levantar a Lázaro, aún antes de llegar a Betania, donde Lázaro había muerto. Él experimentó la emoción de Dios junto a la tumba, y lloró, pues Él dijo, en Juan 5:19: …No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre. Él sabía que el plan de Dios era el de que Lázaro fuera resucitado, y Él deseó ese plan. Pero Lázaro permaneció en la tumba hasta que Jesús clamó: ¡Lázaro! ¡Sal fuera! La Palabra hablada activa los planes de Dios.

Hablar las palabras de Dios, por supuesto, es algo que está estrechamente relacionado con pensar con los pensamientos de Dios, pero no es lo mismo. La acción de pensar con los pensamientos de Dios se realiza quietamente dentro de nosotros. Nuestro deseo por el plan de Dios puede ser un cometido bastante privado. Pero cuando hablamos las palabras de Dios, el sometimiento llega a ser público. Y esto presenta dos peligros opuestos e iguales.

Por una parte, estamos en peligro de hablar sólo lo que deseamos o ambicionamos. Por otro lado, tememos que pudiéramos no estar hablando las palabras de Dios y, por tanto, nos callamos y no decimos nada. ¿Cuál es la solución para este dilema?

El apóstol Pablo dice, en 1 Corintios 14:29: …Asimismo, los profetas hablen dos o tres, y los demás juzguen… El profeta pudiera estar hablando la Palabra de dios según su mejor comprensión. Pero es posible que no haya obtenido el mensaje completo, o que no lo haya comprendido plenamente. De modo que sus palabras son pesadas por otros. Si queremos aprender a hablar las palabras de Dios, tenemos que estar dispuestos a someter nuestras oraciones y pronunciamientos a la evaluación y corrección de nuestros hermanos.

Esto significaría una radical revalorización de toda nuestra actitud hacia la oración. Si una persona hace una declaración falsa o mal fundada en una discusión, se le llama la atención. Pero si alguno hace lo mismo en la oración, nos lo tragamos con un silencio piadoso. Hablar las palabras de Dios no es algo fácil. ¿De donde sacamos la idea que podemos hablarlas sin siquiera aceptar algo de ayuda, ni de corrección, ni de dirección? Si queremos hablar la Palabra de Dios, tenemos que estar dispuestos a entrar en la escuela de oración, en el sentido literal de este término. Por medio de la ayuda y de la corrección de otros hermanos, podemos aprender a distinguir la Palabra de Dios. Entonces lo que digamos no serán puras palabras que se quedan en el aire, sino poder que se libera. Esto es hablar las palabras de Dios.

5 – HACER LAS OBRAS DE DIOS

Si hemos comenzado pensando con los pensamientos de Dios, y seguimos hablando sus palabras, ¡Existe una posibilidad de que quedemos atrapados en una situación imposible! Y es allí donde muchas respuestas a las oraciones se pierden. Vemos la situación imposible y oprimimos el botón del pánico; ¡Tuve que haber cometido un error en alguna parte! ¡Esto es imposible! La tragedia consiste en que cuando se llega a este punto, la oración es tan buena como si estuviera contestada. Lo único que se necesita ahora es que hagamos lo posible, y confiamos en que Dios haga lo imposible.

Lo “posible” puede ser alguna clase de compromiso o sacrificio de nuestra parte, que no es suficiente para que se realice todo, pero aquello que nuestra capacidad nos permite hacer. Esa es la historia del muchacho que tenía los cinco panes y los dos peces. Lo único que era posible para él, era dárselos a Jesús. Pero eso era lo único que Dios necesitaba para realizar el milagro. “Hacer las obras de dios”, significa hacer todo lo que es posible y confiar que Dios va a hacer todo lo demás.

El secreto para lograr respuesta a la oración está en descubrir qué es lo que Dios está haciendo, y hacer lo mismo.

Tenemos que vender semilla, no chicles y caramelos…

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Manifestación de la Excelencia

No deben haber sido pocas ni escasas las oportunidades en que usted habrá oído hablar desde el púlpito de su congregación o en cualquier otro, de la palabra excelencia. Podríamos hacer un profundo y sesudo estudio sobre su significado y todo eso. Sin embargo, y a favor de las necesidades espirituales y de toda índole que hoy por hoy padece el pueblo de Dios, quiero referirme a lo que más importaría en este caso. Que no es ya la excelencia en sí misma, sino su manifestación plena y efectiva para la gloria y la honra del Dios Todopoderoso.

(Juan 15: 26)= Pero cuando venga el Consolador, – Consolador, como muchos ya saben, es la palabra PARAKLETOS, y significa ABOGADO, INTERCESOR, alguien que va a su lado, alguien que le protege a usted. Es el Espíritu Santo, a eso lo sabemos; es la voz profética de Dios en la tierra, porque Apocalipsis dice que el Espíritu de Cristo es el Espíritu de Profecía. – …a quien yo enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio de mí.

(27) Y vosotros daréis testimonio también, porque habéis estado conmigo desde el principio.

(Juan 16: 1)= Estas cosas os he hablado, para que no tengáis tropiezo.

(2) Os expulsarán de las sinagogas; – Dice que lo van a echar de la iglesia – …y aún viene la hora cuando cualquiera que os mate, pensará que rinde servicio a Dios. – Preste atención: los que pueden intentar matarlo a usted, espiritualmente, lo harán pensando que le hacen un servicio a Dios. ¿Quiénes tendrían interés en hacerle un servicio a Dios, los incrédulos o los creyentes? El mundo inconverso o alguna parte de la iglesia?

(3) Y harán esto porque no conocen al Padre ni a mí, – Le está diciendo Cristo que los que no conocen a Él ni al Padre, son los mismos que pueden intentar matarlo espiritualmente. Es decir que lo que le dice con total seguridad y autoridad es que hay una parte de la iglesia que, pese a congregarse y hacer todo lo mismo que hacen los demás, en realidad no creen en Cristo ni en el Padre celestial. Lo siento. Él lo dice, no yo.

(4) Más os he dicho estas cosas, para que cuando llegue la hora, os acordéis de que ya os lo había dicho. – No se haga el distraído o ponga cara de “yo no sé nada”; dice que ya se lo dijo. – …Esto no os lo dije al principio, porque yo estaba con vosotros.

(5) Pero ahora voy al que me envió; y ninguno de vosotros me pregunta: ¿Adonde vas?

Dios le está diciendo a este grupo de amigos: bueno…me voy…Ya lleva tres años con ellos y a ninguno se le ocurre preguntarle adonde va. Estaban demasiado deprimidos como para salir del centro de sus personas a interesarse por Él.

¿Y ahora quien me va a ayudar? ¿Quién me va a dar de comer? ¿Quién me va a pagar los impuestos? La misma mentalidad de la iglesia. Estaban con Él por lo que conseguían de Él y no porque apreciaran su presencia.

Sin embargo, cuando Pablo se va de la iglesia de Efeso, dice que se le colgaron del cuello y comenzaron a llorar; no por lo que él había dicho que fuera a acontecer, sino porque se iba.

(6) Antes, porque os he dicho estas cosas, tristeza ha llenado vuestro corazón.

(7) Pero yo os digo la verdad: os conviene que yo me vaya; porque si no me fuese, el Consolador no vendría a vosotros; más si yo me fuere, os lo enviaré.

(8) Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.

Vamos por partes: dice que el mundo será convencido de todo eso por el Espíritu Santo. pregunto: lo que nosotros llamamos “mundo”, es decir, el sector incrédulo de la sociedad secular, ¿Conoce o sabe quien es el Espíritu Santo? No. Por lo tanto, ese mundo del que habla Jesús, es la iglesia nominal, institucional, no la creyente. El fundamento de lo que dijo lo vemos en lo que sigue:

(Juan 15: 18)= Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros.

¿Quién aborreció a Cristo, los incrédulos romanos o los religiosos judíos? ¿Pilatos? ¿César? A ellos, la verdad, les resultaba más que indiferente. Pero a Anás, Caifás y todo el Sanedrín, no. ¿Quién aborreció, entonces, a Cristo, el mundo o la iglesia? ¡La iglesia! Aprenda.

(19) Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece.

(21) Más todo esto os harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado.

Dice, primero, que una parte de la iglesia, la nominal, practicante quizás, pero no creyente, primero lo aborreció a Él y después hará lo mismo con usted. Y dijo, en Juan 16:2, que eso sucederá porque ellos no conocen al Padre que lo envió, y como para que no le queden dudas a nadie sobre esa afirmación, aquí se la repite. ¿Puede ser que exista una iglesia, nominada como tal, que no conoce a Dios el Padre ni a Dios el Hijo, Jesucristo? Yo no me atrevería a decirlo, pero Él sí se atreve. Y si Él lo dice… yo lo creo. Amén.

(Juan 16: 1)= Estas cosas os he hablado, para que no tengáis tropiezo. Os expulsarán de las sinagogas; – ¡Se lo dije! ¡Lo van a echar de la iglesia! ¿De quien está hablando? ¡De la iglesia! ¿Y como la llamó a la iglesia? El mundo… ¡Oh..! ¿Todavía no lo puede ver? Mire:

(Juan 9: 39)= Dijo Jesús: para juicio he venido yo a este mundo; para que los que no ven, vean; y los que ven, sean cegados.

Primero: ¿Dónde viene para juicio? A este mundo. ¿Cuál es este mundo al que Él se refiere? El inconverso. No puede ser, porque ellos no ven y Él le está diciendo que vino para que los que no ven, vean… ¿Entonces? ¿Será la iglesia? Se supone que es la iglesia la que ve en el Espíritu, ¿No? Dice que vino para que los que ven, sean cegados.

Sí señor; aunque a usted la parezca que no puede ser, cuando Él dice mundo, aquí, es la iglesia.

Yo me pregunto cuántos querrán seguir hablando de los mundanos, ahora. Se nos olvida que el mundo es nuestra tierra de misión. El mundo, pese a lo que nos pueda parecer, ama a Dios. ¡Lo que no quiere el mundo es a la iglesia! Nuestro enemigo está adentro. De afuera no puede. Las puertas del Hades no pueden contra la iglesia, pero un reino dividido no prevalece.

Israel nunca fue derrotado desde afuera. La iglesia tampoco. ¿Adonde está el mundo, entonces? ¡En el Espíritu! Es una mentalidad; una forma de pensar; una línea, una corriente de pensamiento.

(Juan 16: 8)= Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.

(9) De pecado, por cuanto no creen en mí; de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ya ha sido juzgado. – No dice que va a ser juzgado, dice que ya fue juzgado.

(12) Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar.

Esta palabra, SOBRELLEVAR, aquí es la palabra aprehender, poseer, acaparar, soportar el peso; tiene que ver con algo tan pesado, tan profundo, que usted no la puede sobrellevar. Si te lo doy, – le dice -, tu espíritu no va a tener la habilidad de contenerlo.

(13) Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere y os hará saber todas las cosas que habrán de venir.

(14) Él me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber.

(15) Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que tomará de lo mío, y os lo hará saber.

Dice que el Espíritu de verdad lo guiará a usted. Esa palabra, GUIARÁ, significa militar en la guerra invisible con el propósito de guiarle al lugar de destino. Estamos hablando de la voz de Dios en la tierra que se manifiesta a través de los ministerios proféticos y apostólicos, para guiarle a usted a su destino. Va delante del cuerpo, abriendo campo, para que usted llegue donde va, sin tropiezo.

Es la dimensión profética de Dios en la tierra, que tiene la habilidad de ver el futuro y cambiar la hostilidad para que usted llegue a destino. Y fíjese que la guerra que tiene, es con los mismos que está guiando. Yo me pregunto ahora cuantos querrán ser profetas después de ver esto.

Es una guerra invisible que tiene el propósito de guiarlo a usted al destino o a la verdad. Para establecer la verdad; la doctrina correcta; la revelación correcta. Nunca describe a alguien que le está empujando; el que le guía es alguien que está conduciendo, que va delante suyo, jamás detrás. Si va adelante es pastor, si va detrás es arriero.

En el texto que estamos viendo, de Juan 16:12, allí donde dice que no podíamos sobrellevar, también dice: …tengo muchas cosas que deciros; – La palabra MUCHAS, aquí, tiene que ver con algo de gran peso; profundo, con algo vasto; con una piedra de conocimiento; con algo muy pesado que este espíritu aún no tiene la posibilidad de contener.

Entonces él le guía a usted, como un maestro, abriendo paso y acceso; como jeremías 1:10, que viene primero y arranca, destruye, arruina y derriba, para recién después edificar y plantar. Le dice: Escúchame; hay cosas que yo quiero que tú camines en ellas, pero no estás listo, no estás preparado. Pero cuando venga esa voz espiritual, (llamada PARAKLETOS), te va a aclarar el paso.

Después dice: …Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.

Esa parte que dice que cuando venga al espíritu de verdad le guiará a usted a toda verdad, tiene la implicación de que no solamente le revela lo que va a acontecer, sino que al revelarle lo que va a suceder, lo habilita para que acontezca. Porque lo que va a ocurrir, lo habilita a usted para que suceda. Porque lo que le va a decir Cristo no se lo pudo decir antes porque usted no estaba preparado para hacerlo. Pero cuando Él venga, al decírselo, se lo habilita. Más grandes cosas harán ustedes, porque yo voy al Padre.

Él no se lo pudo decir porque usted, todavía, no tenía la madurez para contenerlo, pero cuando venga el Espíritu Santo y se lo diga, lo habilita inmediatamente para hacerlo; todo en el mismo momento. Eso se llama IMPARTICIÓN. Es la forma en que se transmite lo que usted viene a buscar y que la iglesia redujo a oraciones en el frente, a ese constante pasar y pasar y al costumbrismo dependiente del clásico: “Pastor…ore por mí; ¡Ore por mi!”

Entonces: ¿Para qué viene el Parakletos, el Consolador, el Espíritu Santo de Dios?

1)= Le corre el velo a los intentos de Dios, mientras que al mismo tiempo lo capacita para sostenerlos. Nunca se le capacitará para sujetarlos o para someterlos.

2)= El Espíritu Santo, la voz profética, el ministerio apostólico, como usted quiera llamarlo, le revela la verdad de acuerdo con la habilidad que usted tiene para sobrellevarla. Si no la puede sobrellevar, no se la dice. Ahora escuche: fíjese lo que Dios le está revelando hoy, porque la extensión de la revelación es la extensión de su responsabilidad.

Por eso sabemos que el fin está cerca; porque estamos decodificando el final. Y así es que descubrimos el fin: a medida que nos vamos acercando, vemos más claro. Él no le va a revelar lo que no le corresponde a usted hacer. Ese fue el error de la religión: tratar de descubrir el fin desde el principio. Hicieron cada disparate con aquello de que todos los años Cristo Ya venía…

3)= El Espíritu Santo, la voz profética, le trae al ámbito del entendimiento.

4)= Rompe el poder o el yugo de la ignorancia.

(1 Corintios 2: 3)= Y estuve entre vosotros con debilidad, y mucho temor y temblor; y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder.

Note que Pablo no dice que él andaba haciendo milagros. Eso nos ha parecido muchas veces porque se entiende el verso como nos parece a nosotros que debería ser y no como verdaderamente es, mire: clase de gramática, lenguas, castellano. ¿Recuerda esa época en que le tocaba estudiar estas cosas? Sujeto y predicado; ¿Recuerda algo de esto? Él está diciendo: “…ni mi predicación” ¿Cuál es el sujeto en esta oración? PREDICACIÓN. Entonces, ¿Se está hablando de qué cosa? De la predicación. No se desvíe ni entienda nada como a usted le parece. Entienda lo que Dios puso allí.

Él dice que su predicación no fue con palabras persuasivas de filosofías humanas. Dice que su predicación fue demostración del Espíritu y de poder. Aquí no dice que había milagros, – al margen de que sí los hiciera en otros casos -, aquí dice que la Palabra era demostración del poder del Espíritu. Poder de decodificar los principios de Dios para vivir en la tierra.

(6) Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez; – Los inmaduros no sólo no entienden, sino que encima se enojan. – …y sabiduría, no de este siglo, – Siglo, aquí, es KOSMOS, sistema, mentalidad, – …que perecen…

(7) Más hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos, – Esto es: antes de los sistemas que ahora se conocen.- …para nuestra gloria, la que ninguno de los príncipes de este siglo conoció. – Está hablando de los demonios que influyeron a los pensadores que pusieron las bases de todos los sistemas filosóficos, pseudo-morales, psicológicos, seculares o sociales.

Conclusión: los demonios operan sobrenaturalmente, pero en ignorancia. No saben lo que está pasando. Ninguno de los príncipes de este siglo saben lo que está pasando. Operan en ignorancia. Por eso Pablo le decía a la iglesia: …no seáis ignorantes… Dios no unge ignorancia.

(9) Antes bien, como está escrito: cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman.

(10) Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aún lo profundo de Dios.

(11) Porque ¿Quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios.

(12) Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el espíritu que proviene de Dios, para que sepamos;

Note que el Espíritu Santo viene para que tenga usted conocimiento, no para que sea usted ignorante. Y lo que nos enseñaron muchas veces, fue al revés. Que como tenemos el Espíritu, no necesitamos inteligencia. Pero aquí dice que el Espíritu vino para hacerlo a usted inteligente. …Para que sepamos… Para que nos enteremos – …lo que Dios nos ha concedido… – ¡Pero hermano! ¡Nadie sabe lo que Dios tiene para nosotros! ¡Mentira! ¿Cómo se le ocurre que Dios va a trabajar junto con nosotros, como si fuésemos sus socios, sin decirnos qué es lo que piensa o qué es lo que quiere hacer?

Si usted entra a trabajar en un lugar nuevo y se presenta ante su nuevo patrón. ¿Qué es lo primero que le pregunta? ¡Acertó! La pregunta que hará, es: “¿Qué hago?” La iglesia igual. ¿Por qué? Porque nos enseñaron que existimos para adorar a Dios. Y como no entendimos que a Dios se le adora con actos, con gestos, con hechos, con conductas y con enseñanzas, todavía andamos todos enamorados de Marcos Witt, que es un excelente modelo adorador, es cierto, pero que se manifiesta en sólo uno de los terrenos aptos para la adoración: la música. Las canciones serán un reflejo de lo que pasó en la semana; si no, están vacías.

Venir a dar gloria a Dios sin haber hecho nada, es estar vacíos. Al templo se viene a celebrar los logros que hubo en la semana, no las derrotas. Deberíamos venir a dar gracias por prevalecer siete días sobre el sistema, no a ver si recibimos algo que nos permita durar otra semana.

(13) Lo cual también hablamos, – Es decir que lo que vamos a saber nos llega por mensajes – …no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando, – Esta palabra, ACOMODANDO, significa “casando”, como el matrimonio, casándose lo espiritual con lo espiritual. Ese es el proceso de la impartición.

Aquí es donde conviene que nos fijemos en la reina Ester, la que Dios, – representado en este caso por el rey Asuero -, la levantó para reemplazar a la desobediente Vasti, tipología exacta de este tiempo, donde la vieja y tradicional iglesia-Vasti, ocupadísima en sus planes y proyectos personales y además desobedientes, por una Ester contemporánea, alineada con los propósitos y la voluntad de Dios.

¿Cuál es la posición de Ester, a diferencia de las demás vírgenes que aguardaban el llamado del rey? Nada artificial; no quiero collares, aros, tinturas, maquillaje, afeites. La belleza está en mi interior, no en mi exterior. No tengo necesidad de ninguna manipulación externa, carnal ni sensual para embellecerme. Mi belleza es Cristo y, para verla, sólo hay que sacar las capas que el mundo pone en su vida.

Es una cuestión de excelencia. No se puede tener un ministerio excelente sin ser excelente. El excelente es excelente de espíritu, por eso todo lo que hace le sale excelente. Hay diferencias entre practicar un ministerio excelente que tener un espíritu excelente. La iglesia-Ester, dice: “Yo ya vengo excelente por dentro; sólo necesito manifestarlo.”

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Escuela de Maestros

Desde el mismo momento en que tuve la certeza que el Señor me había capacitado y preparado con mucha paciencia y misericordia para el ministerio de la enseñanza, traté de buscar la dirección clara de dios para ejercerlo.

De ninguna manera me opuse, me rebelé o dejé de sujetarme espiritualmente al liderazgo establecido para desarrollarlo, pero tampoco me quedé ni me conformé con disposiciones humanas tradicionales y clásicas. Dios sabe que, además de todo lo importante y valioso que puedo recibir a través de los hombres que Dios usa para ministrar mi vida, también sabe que en algunos puntos, el tratamiento a veces es directo, sin intermediarios.

Por eso no he descreído ni descreo en la capacitación que la organización de los hombres en el plano institucional llamada iglesia pone a disposición de aquellos que deseamos enseñar. Seminarios, institutos, escuelas, todo sirve, todo ayuda y colabora para hacer esto con excelencia.

Pero también sabía, y sé, que un ministerio del Señor es mucho, muchísimo más que lo que un grupo de hombres fieles, sabios y bien intencionados puedan suponer, opinar, disponer y ejecutar. Un ministerio real de Dios sólo puede ejercerse con el aval inamovible e irrebatible de la palabra misma. Y allí acudí para buscar confirmación, reafirmación, guía e inspiración. Por mí, naturalmente, y por todos los hermanos en Cristo que tienen este mismo llamado.

Efesios 4 habla, por boca de Pablo, de cinco ministerios básicos sobre los cuales se edificó la iglesia primitiva y sobre los cuales hoy, en los inicios del siglo veintiuno, debe seguir edificándose y hasta reformándose la iglesia de Dios.

(Efesios 4: 11)= Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo.

En lo global, aquí tenemos un punto más que básico. Todos los ministerios han sido dados por gracia, para perfeccionar a los santos y para edificar el cuerpo de Cristo, no para supremacías humanas, lucimientos o prestigios personales. Ministerio que no cumpla con estos dos objetivos básicos, no proviene de Dios sino de hombres u hombres influenciados. Porque no perfecciona a creyentes ni aporta nada constructivo para el cuerpo, sino todo lo contrario. ¿Vamos a confirmarlo? El libro de los Hechos nos muestra algunas pistas.

(Hechos 11: 25)= Después fue Bernabé a Tarso para buscar a Saulo; y hallándole, lo trajo a Antioquia. (Antioquia era una ciudad ubicada a unos cuatrocientos cincuenta kilómetros al norte de Jerusalén, sobre la margen occidental del río Orontes. Se la llamaba “La Reina del Oriente”, a causa de las bellezas, de su movimiento comercial y su ubicación estratégica en las rutas de mayor tránsito.)

(26) Y se congregaron allí todo un año con la iglesia, (Note que ellos fueron a hacer un trabajo a la iglesia, no al mundo incrédulo) y enseñaron a mucha gente (Gente de la iglesia. No estamos hablando de evangelismo ni de profecía, hablamos del ministerio del maestro). …y a los discípulos se les llamó cristianos por primera vez en Antioquia. (Capacitación y perfeccionamiento de los santos. Más adelante, sin embargo, para que no se confundan los roles, se lo puntualiza).

(Hechos 15: 35)= Y Pablo y Bernabé continuaron en Antioquia, enseñando la palabra del Señor. (Maestros. No eruditos en clases de historia, política, geografía o sociología bíblica: la palabra de Dios) y anunciando el evangelio con otros muchos. (Aquí sí; evangelistas también. La iglesia ya conocía a Cristo, así que ese anuncio era indudablemente trabajo evangelístico de campo. Además del trabajo de maestros, claro.)

La tercera escritura de respaldo, ordena una especie de escalafón ministerial. Pablo se lo detalla a los Corintios para, precisamente, ordenarlos debidamente, algo que indudablemente y según lo marca el contexto general de la epístola, se necesitaba en esa iglesia imperiosamente.

(1 Corintios 12: 28)= Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas.

Primero, le está diciendo que el que pone a esta gente en la iglesia, es Dios; no comisiones humanas evaluadoras conforme a creencias o reglas denominacionales internas. Aunque, claro está, no excluye la participación humana que es indispensable para mecanizar cualquier cosa, pero bajo otras facetas no estructuradas. Después le da un orden  que no debe ser interpretado como de escalafón de liderazgo, sino de su valor para el perfeccionamiento de los santos y para la edificación (Que es construcción progresiva y madura), del cuerpo de Cristo.

Es indudable que la máxima responsabilidad del maestro del Señor según Efesios 4, es la de enseñar la palabra, no rudimentos intelectuales informativos que sólo pueden tener validez para elaborar tesis que permitan aprobar exámenes sistemáticos de raíz pedagógica que otorgue el acceso a determinados títulos inventados por hombres. Que son muy buenos, cuidado, y altamente necesarios para adosar nutrición al ministerio, pero de ninguna manera para fabricarlo desde la nada. Y mucho menos, sin la participación necesaria, – no conveniente -, NECESARIA, del Espíritu Santo. En Deuteronomio tenemos una evidencia de cómo entiende Dios la enseñanza de su palabra.

(Deuteronomio 4: 10)= El día que estuviste delante de Jehová tu Dios en Orbe, cuando Jehová me dijo: (dice Moisés), reúneme al pueblo, para que yo les haga oír mis palabras, las cuales aprenderán, (Dice “aprenderán”, del verbo Aprender, que es asimilar, entender, conocer, encarnar, poner por obra, obedecer. No meramente memorizar, que ha sido durante mucho tiempo a lo que hemos llamado Aprender) para temerme todos los días que vivieres sobre la tierra; y las enseñarán a sus hijos. (Ah, no; de la enseñanza bíblica se tiene que ocupar la iglesia. ¡Basta! No es eso lo que Dios ha dicho.)

(Deuteronomio 11: 19)= Y las enseñaréis a vuestros hijos, hablando de ellas cuando te sientes en tu casa, cuando andes por el camino, cuando te acuestes, y cuando te levantes, y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas.

Hermano. Hermano maduro y sólido que ya has “pescado” hace bastante tiempo cual es la “onda” de Dios. Te pido que tengas un momento de paciencia porque lo que me es indispensable decir ahora, no es para ti. Es para tantos y tantos que todavía andan por la vida descreídos de que la revelación sea algo cierto y se empeñan en ver a las Escrituras como algo literal, histórico e intelectual. Si usted todavía ve las cosas así y es fiel, busca a Dios y quiere respetar su palabra, ya lo estoy viendo después de leer esto.

Lo veo sentando a su hijo que andaba por la calle jugando al fútbol, dispuesto a darle una clase bíblica de la que sin ninguna duda le va a quedar muy poco, porque su mente infantil todavía anda corriendo por la vereda junto con el balón que todavía patean sus amigos. Lo veo cuando lo lleva a la escuela, medio dormido todavía, hablándole del pueblo de Israel que sale de Egipto y el niño que hace como que lo escucha y como que lo entiende porque lo respeta, pero lo que más quiere, en ese momento, es comprobar si no se olvidó ninguna carpeta, la cartuchera de los lápices, ningún cuaderno, la goma de borrar o simplemente el repaso a la lección de geografía que no tenía segura.

Lo veo sacudiéndolo para que no se le duerma cuando aterriza en su cama, por la noche, agotado, y usted se empecina en cumplir con el devocional del cual nadie termina entendiendo nada. Lo veo en medio del desayuno monologándole de Isaías, Jeremías y David. Lo veo escribiendo versículos en los plátanos de su vereda y discutiendo con su esposa que entiende perfectamente que …todo lo puedo en Cristo que me fortalece es válido, importante y verdadero, pero que se resiste a que usted se lo pinte en la puerta del frente que es nueva y costó un platal.

Tengo que decirle, que si está haciendo algunas de estas cosas, que no ha entendido usted el principio espiritual que encierra este pasaje, que no es lo literal que usted ve, sino una forma de enseñarle que la palabra va a entrar y hacer nido en sus hijos, cuando ellos comprueben que es una realidad activa, palpable, real y práctica en todo momento del día en su vida y en la de su esposa. Eso es lo que dice.

Los hombres, – aún con la mejor y más nobles de las intenciones -, han alterado consciente e inconscientemente la realidad de Efesios 4. En círculos analíticos poblados de eruditos y teólogos de excelsa reputación se decidió, aún no sabemos muy bien con qué respaldo, que determinados ministerios tienen que prevalecer sobre toros considerados “menos importantes”, y más aún; que otros, en este tan racional tiempo presente, ya no tienen razón de ser… (?)

Entonces vemos que el pastor adquiere una preponderancia superlativa, que el evangelista es reducido a carpas, campañas o actividades exteriores a la congregación, que el maestro es confinado a pequeñas aulas donde lleva adelante, un plan más vinculado con cierta forma de pedagogía educativa de una filosofía y un estilo de vida denominado “cristianismo”, que la enseñanza fiel de la palabra revelada y que apóstoles y profetas no tienen espacio alguno para ministrar. Asombra, por eso, el llamativo olvido de que todos los ministerios todos, fueron puestos por Dios para el perfeccionamiento de los santos y la edificación del cuerpo, y mucho más, asombra la falta de basamentos bíblicos que evidencian estos cambios.

Es bastante normal que hombres y mujeres llenos de fidelidad y virtudes del alma, pero sin un llamado claro y preciso de Dios para el ministerio, reconozcan que están en tal o cual lugar “estudiando para pastores, maestros o evangelistas”. Asimismo, también está dentro de esa “normalidad”, que cada uno de ellos, al finalizar sus estudios, puedan recibir títulos o credenciales de apóstoles y profetas. Bíblicamente, esto no me cierra para nada.

Ahora bien; si el conocimiento de la palabra revelada es prioridad para el pueblo, – eso es lo que Dios dice -, no menos preocupante sería, entonces, su ignorancia o desobediencia.

Hay un relato, en el evangelio de Mateo, que confirma la validez y la vigencia de este peligro. Allí, en el capítulo 22, nos encontramos con los saduceos, un sector que decía profesar la misma fe, las mismas creencias y actitudes de los cristianos, salvo que no creían en la resurrección. Lo consultan a Jesús sobre este punto y su respuesta es directamente vinculada con una fase de su ministerio; la del maestro.

(Mateo 22: 29)= Entonces respondiendo Jesús, les dijo: erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios. – Yo me pregunto si hoy, en la iglesia del siglo veintiuno, por la misma u otra causa, no habrá autodenominados “cristianos” que merezcan textual y literalmente la misma respuesta.

Pablo, según se relata en el Libro de los Hechos, dirigiéndose a miembros de la iglesia de Antioquia, les esclarece el valor del conocimiento de la palabra para arribar al conocimiento de Jesucristo y al poder del Dios vivo, en una clara muestra de que cuando no existe la enseñanza verdadera del maestro de Efesios 4, hay una pata incompleta en la mesa de la fe activa.

(Hechos 13: 26)= Varones hermanos, hijos del linaje de Abraham, y los que entre vosotros teméis a Dios, a vosotros es enviada la palabra de esta salvación. – Punto primero: la palabra, la enseñanza, es para los que creen. Maestro. Para los que aún no creen, las buenas nuevas, la tarea del Espíritu santo convenciendo de pecado, la necesidad de perdón y redención. Evangelista. Luego, sus problemas personales serán atendidos, evaluados, considerados, ministrados y sanados por la unción de Dios. Pastor.

(27) Porque los habitantes de Jerusalén y sus gobernantes, no conociendo a Jesús, ni las palabras de los profetas que se leen todos los días de reposo, las cumplieron al condenarle.

Sin embargo, uno de los textos más claros con relación a lo que es la verdadera enseñanza, está en la segunda carta de Pablo a los Corintios. Allí habla de lo que debe ser extraído de la escritura que no es, como muchos todavía insisten en suponer, un cúmulo de informaciones teológicas, culturales, históricas o sociales, sino en la revelación de la voluntad y el propósito de Dios para este tiempo.

(1 Corintios 3: 13)= Y no como Moisés, que ponía un velo sobre su rostro, para que los hijos de Israel no fijaran la vista en el fin de aquello que había de ser abolido.

(14) Pero el entendimiento de ellos se embotó; (El entendimiento se nos puede embotar. Embotamiento es ver sin ver, oír sin oír, hablar sin decir nada) porque hasta el día de hoy, cuando leen el antiguo pacto, les queda el mismo velo no descubierto, el cual por Cristo es quitado. (Está claro. Quien no está EN Cristo, tiene un velo en el entendimiento que no le permite acceder a la revelación. Sólo pueden ver la letra literal. Y la letra literal sólo es historia vieja y poco útil.)

(15) Y aún hasta el día de hoy, cuando se lee a Moisés, el velo está puesto sobre el corazón de ellos. (Corazón es alma y en el alma están las emociones, la voluntad y la mente. Sólo pueden ver lo que sus mentes son capaces de razonar, de racionalizar. Alumnos y pseudo-maestros por igual.)

(16) Pero cuando se conviertan al Señor, el velo se quitará.

El mundo lee la Biblia y se aburre, no la entiende. La iglesia lee la Biblia y no sólo la entiende, sino que la necesita, se alimenta con ella. ¿Pero qué ocurre con tantos que, estando en la iglesia, no encuentran en la Biblia nada muy distinto a lo que encuentra en el mundo? No están convertidos, eso ocurre. Quizás están convencidos de estar en un buen lugar, cómodos, en paz, contenidos, apreciados, atendidos, consolados, pero no convertidos. Cambiaron solamente catedral o ateísmo por rutina de templo, rosarios colgados en la cabecera de la cama de matrimonio, por Biblias hermosas y caras que no se mueven nunca de sus bibliotecas, y estampitas con uso de amuletos, por Santa Cena que, creen los hará más buenos después de tomarla. Mero ritual externo. Eso no cambiará jamás a nadie. La pregunta que nos surge por igual a maestros y alumnos, entonces, es: ¿Cuál es la llave que abre la puerta, entonces?

(17) Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad. (Aquí está la llave. El Espíritu es el maestro. De allí en adelante, todos somos alumnos. La diferencia entre el ministerio del maestro de Efesios 4 con su alumno, está en que el maestro, recibió una enseñanza primero, nada más. Y que tiene la unción, la gracia y el mandato específico como para compartirla, extenderla. Eso es lo que lo diferencia a un maestro del señor con pedagogo de laboratorio teológico: El Espíritu.)

Un caso es Nicodemo. Él era un principal de la sinagoga. Conocía todo lo que debía conocerse perfectamente. En una evaluación académica, seguramente hubiera obtenido un sobresaliente. Pero le fallaba “algo”. Y ese “algo” fue lo que él vio en Jesús y lo movió, con humildad, y manejándose con enorme pudor y temor al “qué dirán”, a irse a consultarlo a la medianoche.

(Juan 3: 9-10)= Respondió Nicodemo y le dijo: ¿Cómo puede hacerse esto? Respondió Jesús y le dijo: ¿Eres tú maestro de Israel y no sabes esto?

Una de las expresiones que más frecuentemente escucho de parte de creyentes bien intencionados, fieles y sinceros, es: “hermano… su palabra es de bendición, pero ya que tiene un micrófono y sabe usarlo, ¿por qué no deja de lado a los creyentes y lo usa para predicar el evangelio a los que todavía están perdidos?

Le confieso que en muchos momentos me hicieron reflexionar. Por un instante llegué a pensar que tenían razón y que yo estaba haciendo la más cómoda, esa que se llama “engordar ovejas gordas” y no salir a buscar a las perdidas. Un día, orando, le pedí palabra y dirección al Señor. Él me dijo sencillamente “ve al Salmo 22:22”…

(Salmo 22: 22)= Anunciaré tu nombre a mis hermanos; en medio de la congregación te alabaré. (Como clara, la respuesta fue decidida y contundentemente clara. Sin embargo, no me fue suficiente. Estaba muy enganchado con lo que es nuestro uso y costumbre. Vi que la escritura paralela de este texto, estaba en el Salmo 40:9, mire:

(Salmo 40: 9)= He anunciado justicia en grande congregación; he aquí, no refrené mis labios, Jehová, tú lo sabes.

Debí haberme convencido aquí nomás. No había forma de eludir esta palabra. Si la tomaba desde la óptica pequeña de mi iglesia local, funcionaba. La congregación local de la cual soy miembro, es bastante grande. Si la veía desde lo global, la iglesia del Señor sin barreras denominacionales ninguna. Una emisora de radio, una página Web, nuclean una enorme congregación a la que sería incapaz totalmente de definir en número. Algo sí que coincidía: jamás refrené mis labios en sus verdades. Escuche quien escuche. Un busco ni pretendo buscar agradar o seducir a personas. Quiero agradar a mi Señor. Punto.

Sin embargo, – y así somos -, no me quedé convencido todavía. Necesitaba algo más. Volví a probar la misericordia de Dios y Él, con su infinito amor y algo de buen humor agregado, volvió a responderme. “Ahora vete a Hebreos 2”, fue lo que escuché en mi mente. ¡Aleluya! ¡Ahora sí! El capítulo 2 de la carta a los Hebreos, tiene dieciocho versículos. Tendría que leerlo todo porque esta vez no tenía más dirección que el capítulo entero. Y comencé a leer lentamente, con temor a que la verdad nueva que yo esperaba hallar, se me pasara de largo sin verla. Y fui pasando de uno en uno, sin encontrar ningún golpe espectacular que me detuviera. ¿Qué habría allí de nuevo y más claro que lo anterior? ¿Qué habría? De pronto, llegué al verso 12…

(Hebreos 2: 12)= …diciendo: anunciaré a mis hermanos tu nombre, en medio de la congregación te alabaré.

Ya no podía seguir probando a Dios. El pasaje paralelo del Salmo 22:22 es el Salmo 40:9, nada más. No hay otro en mis biblias de estudio. Pero el paralelo de hebreos 2:12, es el Salmo 22:22. De allí la mezcla que Dios puso en mi corazón para empujarme, con mucho amor, a escudriñar.

Entonces la luz se hizo en mi espíritu y en mi mente; le diría que explotó, escuche: predicar el evangelio a los perdidos, desde la óptica del ministerio del maestro de Efesios 4, es enseñar la palabra de verdad, revelada por el Espíritu Santo, a mis hermanos; a tantos que por doctrina o dogmas de hombres, deambulan hoy dentro de muchos templos tan perdidos como los que no conocen a Cristo.

Los “hermanos” que gentilmente se acercaban a mí a pedirme que dejara de hacer lo que estaba haciendo, (En algunos casos porque Dios se los había “mostrado” en oración), sencillamente habían sido utilizados por el diablo (Como tantas veces ocurre), para sacarme de la ruta donde mi Dios y Señor me había colocado. ¡Gloria a su nombre por depender de mi Padre y no de hombres!

“Pero hermano… eso es imposible… ¿Cómo dice usted que van a estar perdidos si están en la iglesia? Lea su Biblia, por favor. “Estaban con nosotros, pero no eran de nosotros…” – “No todo el que me dice Señor, Señor…” ¿Le alcanza o sigo?

Usted recuerda muy bien estas palabras de Jesús. Usted leyó muchas veces estos textos en su Biblia. Entonces se lo puedo preguntar con total y absoluta tranquilidad: Cuando el Señor dijo estas cosas, ¿A quien se las estaba enseñando? ¿Al mundo o a la iglesia?

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La Generación-David

La Biblia nos dice, como verdad contundente, en Efesios capítulo uno, que estamos bendecidos con toda bendición espiritual en lugares celestiales. Y es verdad porque la Biblia, es un verdadero depósito de bendiciones. Bendición no es una palabra evangélica, un determinado objeto sagrado o una simple y voluntarista expresión de buenos deseos. Bendiciones son elementos concretos para operar en el mundo natural que Dios nos provee desde el mundo espiritual.

Ahora: A Medida que los tiempos van cambiando, esos contenidos espirituales también van cambiando. Lo que antes funcionaba, hoy ya no funciona. El mundo mismo nos indica que estamos viviendo una etapa de información. Basta con ver los noticieros para darnos cuenta que las naciones se están preparando para operar debidamente en el siglo veintiuno. Tienen sus tarjetas magnéticas, sus equipos electrónicos, sus computadoras, Internet. Ahora bien: ¿De donde saca el mundo la sabiduría para prepararse para el nuevo milenio un par de años antes como lo hiciera?

Yo creo que el mundo del Espíritu va mucho más adelantado que el mundo natural. Y que el mundo natural es sólo un reflejo del mundo del Espíritu. Y el hecho de que el mundo ya haya organizado su sistema para ingresar con éxito al nuevo siglo, indica que ese siglo, en el Espíritu, ya ha reorganizado sus principios para operar en el tiempo presente. Y la iglesia, por años, ha estado reaccionando un poco después del hecho. Cada vez que sucede algo, nos damos cuenta que pasó y queremos reaccionar debidamente a lo que ya ha pasado.

Usted fíjese: estamos viviendo el tiempo de la informática y la computación. Yo no sé casi nada de computación y a lo mejor usted tampoco, pero creo que lo va a entender. Una computadora funciona con programas que año tras año van mejorando y cambiando. Vamos a suponer que yo tengo un equipo con un programa que, cuando lo instalé, era nuevo. Ya me lo aprendí de memoria, sé como opera y también se todo lo que tengo que hacer para operar todo y encontrar todo lo que necesito en ese programa. Lo conozco; le tengo la mano…

Un día, – seguimos con el ejemplo -, mi hijo me trae una revista que me informa que ha salido un nuevo programa. “Papá…¿Podemos comprarlo y cambiar el que tenemos?”, me pregunta mi hijo. Yo, entonces, pienso: voy a tener que aprenderme todo de nuevo. A este ya me lo conozco al dedillo. ¡Con el trabajo que me dio! No. Mejor no. Mejor seguimos con el que tenemos. Ahorro dinero y de paso no me rompo la cabeza. Pero un día, estando yo ausente, viene un sobrino que es un bocho informático caminando. Trae el programa nuevo que se compró y, con la complicidad de mi hijo, claro, me lo instala. ¿Ha visto como son los jóvenes? Para ellos, eso no es ningún drama; en quince minutos a lo sumo, ya lo dominan. Ahora bien: ¿Cuántos saben que en el momento en que yo me siento frente al equipo, es como si jamás hubiera aprendido nada? No encuentro nada, no puedo moverme, no sé qué hacer y me agarra la desesperación. ¿Cómo reacciono? ¡Me enojo con mi hijo y con mi sobrino, por supuesto! Pero me enojo en serio, ¿Eh? Y me enojo más porque, encima de todo, ellos encuentran todo y se mueven libremente y yo no puedo apretar una tecla sin equivocarme feo.

Así hay mucha gente en la iglesia, hoy. Sus oraciones ya no consiguen el fruto que estaban consiguiendo. El método de oración ya no les está funcionando como antes. Están un poco insatisfechos espiritualmente, porque todo lo que estaban acostumbrados a hacer y que daba resultados, hoy ya no está dando resultado. Hay como un correr de un lado para el otro en la gente. Es que Dios está colocando a hombres y mujeres maduros en lugares claves para poder penetrar el nuevo siglo con posibilidades ciertas de éxito; con entendimiento y certeza.

¿Cuántos saben que la Biblia está escrita en parábolas? Para su conocimiento, (Y cuidado que la misma Escritura lo confirma y lo re-confirma), la Parábola, es el lenguaje del reino. Parábola significa colocar al lado una aseveración metafórica, un ejemplo, una similitud, una semejanza, una comparación metafórica. Es decir: poner al lado, una visión paralela.

Dios, siendo Espíritu, se ve en la necesidad de hablarnos a nosotros con puntos naturales, para que podamos entenderlo. Porque nosotros estamos más conscientes del mundo natural que del mundo espiritual por causa de la caída. Y a pesar que Cristo restauró ese efecto, eso progresa de acuerdo con la renovación de nuestra mente. De manera que en este momento, nosotros debemos estar renovándonos para entrar en un siglo donde las operaciones van a ser un tanto distintas que estas.

Seamos claros: es mucha la gente que se asusta cuando oye expresiones tales como: siglo venidero, nuevo mundo, tercer milenio. Es que son términos que no hace tanto tiempo atrás eran meramente científicos, pero que ahora ya hace rato que son auténtica realidad. Que antes significaban hacer futurología, pero que ahora ya no es así y pertenecen al hoy y que por más feo que pueda sonarle a usted ese nombre que tanto ha bastardeado la Nueva Era, nos demanda igualmente que tenemos que estar preparándonos para el tiempo que tenemos que penetrar.

Ahora; si la Palabra completa, como sabemos, es una profecía, una parábola, sólo la Palabra tiene unción; no su interpretación. Se lo voy a repetir para que se le grabe; la unción está en la palabra de dios, no en su interpretación. De manera que en la palabra tiene que predicarse o decretarse la palabra. Impartiéndola de modo que habilite a la persona. Para que usted pueda encarnar o manifestar lo que esa Palabra tiene como principio para usted.

Recuerde muy bien que usted no es de este mundo. Usted es naturalmente sobrenatural. Es Espíritu y hecho en semejanza a Dios; cubierto o forrado por fibras materiales. Es decir: que tiene que haber afinidad entre usted y este libro, porque el Espíritu escribió el libro y usted es espiritual. Usted no es de este planeta, aunque viva en este planeta.

De manera que hay cosas de este siglo presente que deben molestar  o fastidiar y hasta enojar nuestro método de pensamiento. Porque naturalmente no estamos creados para fluir con este siglo. Debe haber cosas en este siglo, en este sistema, con las que naturalmente usted no puede, no debe estar de acuerdo. El que se adapta totalmente a lo que el sistema propone, no está realmente renovado en su mente.

Así que para manifestar la perfecta voluntad de Dios en este tiempo, debemos labrar nuestra mente. Eso es lo que dice Romanos 12: Renovaos en la mente por la palabra, parra que puedas ver o entender la perfecta voluntad de Dios. Es decir que la perfecta voluntad de Dios viene progresivamente a nuestra vida en la medida que nuestra computadora se va actualizando al día presente. Vamos renovando nuestra mente hasta que entendemos la perfecta voluntad de Dios.

 Estamos llegando a ese tiempo de información. La iglesia no será bendecida en ignorancia en el siglo 21, porque vivimos en un mundo de información. Antes, la ignorancia podía tropezar con bendición, pero en el siglo 21, no será así.

Dios está buscando una generación que le arranque el mando futuro a la Palabra. Cuando se escribió el asunto, dos mil años atrás, siempre miraban hacia el frente; pero esos dos mil años pasaron y hoy no es todo futuro. La mayoría corresponde a nosotros para los cuales los últimos días o tiempos han llegado. No tenemos que limitarnos a ver y estudiar la parábola, sino ver qué moraleja trajo la parábola. Tanto la parábola como la Biblia misma es el recipiente; el contenido es el mensaje. Ahí está el error que a veces trae debate teológico. La parábola nunca será revelada integralmente. La parábola trae principios que, en su tiempo, deberán ser revelados.

La sustancia del libro, no es la letra; es vida y Espíritu. El resto es el envase. Si yo pudiera cambiarle algo a la Biblia, la dejaría igual por dentro, pero por fuera le pondría: “Constitución del Creyente”. Y no sería un hereje, no tenga dudas.

(Deuteronomio 29: 29)= Las cosas secretas pertenecen a Jehová, más las cosas reveladas son para nosotros y para nuestros hijos para siempre.

El libro le pertenece porque el libro fue la revelación de Dios. Lo que Dios no ha revelado, no nos pertenece, pero lo que Dios sí ha revelado, nos pertenece. Es decir: tenemos que cambiar nuestra posición para con la Biblia. La tenemos en un lugar tan sagrado que no la podemos poseer. Es su libro. Las cosas reveladas son suyas. Usted tiene que poseer su constitución, no simplemente leerla. Tiene que encarnarla, no sólo conocerla y respetarla. Y el propósito de poseerla es que usted cumpla lo que en ella está escrito. No la parábola; los principios que la parábola trae.

En Hechos 3, dice que Cristo está reservado en los cielos. Que está retenido en las nubes hasta la restauración de todo lo que profetizaron los profetas. De todo lo que habló Dios por boca de sus profetas. Es decir que Cristo está retenido en los cielos hasta que los principios espirituales (Recuerde que cuando Dios habla, habla a mil generaciones, no solamente a la persona a la cual le dirige la palabra), se cumplan. Y entonces Cristo tendrá permiso para regresar.

Mateo capítulo 13; todos lo conocen muy bien, es el capítulo de las parábolas. Primero está la del sembrador que nos habla del reino que Dios siembra en la tierra; luego viene la parábola del grano de mostaza, que habla del poder creciente del reino; luego viene la de la levadura que nos habla del método de ósmosis del reino, de cómo empieza en una esquina y termina leudando toda la cuadra: luego explica la de la cizaña, donde vemos la separación de la gran siega.

A todo el mundo le gusta la siega, pero no entiende que conjuntamente con la gran siega vendrá una gran separación en la iglesia. Luego nos habla de un tesoro y allí Dios nos refleja el derecho de la propiedad en el reino de Dios en la tierra. Luego nos habla de una perla y del valor, del precio del reino de Dios. Muchos creen que el precio es el diezmo; se equivocaron feo. Le cuesta todo entrar en el reino, no sólo sus monedas. Luego viene la parábola de la red y eso nos habla de la gracia entrando en pacto. Hay gran separación; la gracia trae peces buenos y peces malos, pero en el tiempo del pacto, antes de la boda, habrá separación entre unos y otros.

(Mateo 13: 51)= Jesús les dijo: ¿Habéis entendido todas estas cosas? Ellos respondieron: Sí, Señor. Él les dijo: por eso todo escriba docto en el reino de los cielos es semejante a un padre de familia, que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas.

Esto es muy interesante porque vemos que es el entendido en la enseñanza de lo que es el reino de Dios             quien puede diferenciar perfectamente lo que son cosas viejas y cosas nuevas. Hay una diferencia entre el mensaje acerca de Cristo y el mensaje que Cristo predicó. El mensaje acerca de Cristo es el que la mayoría de la iglesia ha adoptado; el que Cristo predicó, apenas se está entendiendo.

Aquí dice que el maestro que es docto en la palabra del reino, sabe sacar cosas nuevas. La palabra en griego, aquí, es KAINOS y significa cualitativamente nuevo, es decir: en un orden sucesivo, el mejor de su especie. La misma palabra utilizada, y escuche muy bien, cuando la Palabra dice: Eres nueva criatura. Sin embargo, usted sigue siendo la misma persona; le reconocemos igual, pero su estado de calidad es mejor. Un automóvil cero kilómetro, flamante, es igual, en aspecto, al del año pasado, pero siempre trae un adelanto, una innovación, que lo hace mejor, más completo.

También es la misma palabra que dice: Habrá nueva tierra y nuevos cielos. El mismo planeta, pero sin demonios, ni diablo, ni lucha, renovado en Cristo Jesús. No sé como lo va a hacer, pero no se tratará de que el planeta estalle en mil pedazos y venga una bola interplanetaria nueva, como muchos andan predicando. La esencia de la palabra no dice eso.

De esta renovación habla esa palabra “Cosas nuevas”. Porque la palabra que tiene que ver con algo que nunca existía, es la palabra NEOS, no KAINOS. NEOS significa: existencia reciente. El sentido es totalmente diferente. Mírelo bien, no sea cabezón; mírelo bien y no se cierre porfiada y tercamente.

Ahora; cuando dice “Cosas viejas”, ahí la palabra es PALAOS, antiguo. Esto tiene la implicación de que el maestro docto en el reino es el que puede tomar principios eternos, antiguos, de siempre, que Dios tiene en todo el libro, y darle calidad presente, relativa para el día de hoy.

A eso le llamamos Iluminación, Revelación; le llamamos Un mensaje profético, presente, que nos sirva para poder aplicar esos principios a la necesidad presente.

Dice que el maestro docto en la palabra es aquel que extrae depósitos espirituales que  trascienden tiempos, sistemas eclesiásticos, programas de iglesias, vienen por generaciones y todavía funcionan hoy, en su vida, si usted los aplica y actualiza su vida con ellos.

La Biblia debe ser entendida como un nuevo punto de relación. ¡Sáquela de los almohadones sagrados donde la guarda cada noche! ¡La palabra es Cristo, no el libro! Tiene que ser consumada por los hombres. La Palabra se encarnó y habitó entre los hombres. La Palabra dice que seamos hacedores de la Palabra. La Palabra dice que la leche se la bebe el creyente, y que la carne se la come el creyente, que se trague el rollo del libro, que la Palabra fue palpada por pedro, dice: que la Palabra madura la discierne el creyente, que es la espada de nuestro espíritu. La que se guarda en nuestro corazón. La Biblia se hizo para consumarla. Cristo está esperando que se consumen los principios bíblicos y se encarnen en su cuerpo.

Una generación que le arranque el velo futuro a la Palabra y la encarne y haga desaparecer la necesidad del libro y diga: se acabó esta vida, ¡Venga la otra! Es su herencia, usted tiene que poseerla. Son depósitos espirituales, principios, normas, reglas que trascienden. El libro contiene puertas hacia lo sobrenatural. Tiene ventanas de depósitos fundamentales. La vida de los caracteres encierra depósitos divinos. José, por ejemplo, es un programa, una ventana. David es otro. Cuando Dios habla, trasciende generaciones. El docto toma lo antiguo, lo eterno y lo encarna a la necesidad de su tiempo.

Usted ve a Elías, Eliseo, Pablo, Juan; no se trata de qué hicieron. Es qué dijo Dios a través de lo que hicieron. Este es el mensaje. La gente se queda estancada en la parábola. Ahí viene el debate, las persuasiones doctrinales. Pero la Palabra nos dice que en los últimos días las cosas van a ser como fueron cuando Janes y Jambres resistieron a Moisés: es decir: no de debates, sino de poderes. Y usted va a tener poder encarnando los principios de la Biblia, no memorizándola. No hay necesidad de ser salvo para conocer la Biblia de memoria, pero sí para encarnar sus principios.

Nuestro ojo está entrenado para reconocer ciertas unciones depositadas. Por ejemplo: estamos acostumbrados a ver, en la Biblia, unciones amorosas, porque hemos sido formados y expuestos a la unción pastoral. Siempre vemos en Jesús amor, aún en los textos donde les habla fuerte a los discípulos y a los fariseos. Cuidado: una cosa es hablar en amor (De esto no puede existir ni la menor duda) y otra es hablar amorosamente. De eso, no hay otro registro que la estampita.

Sin embargo, es menester saber que hay otras unciones que ahora no están corriendo el velo, porque son las que necesitamos para penetrar el silgo veintiuno. Entonces ahora, los mismos versos que antes nos mostraban a Lázaro como un mendigo en una puerta, ahora aparece como una manifestación profética.

(Génesis 49: 1)= Y llamó Jacob a sus hijos, y dijo: juntaos, y os declararé lo que os ha de acontecer en los días venideros.

Resumiendo: Jacob pone en sus hijos principios espirituales que no han de utilizar en lo inmediato, sino en los días venideros; es decir: principios escondidos para ser revelados en el tiempo preciso. Los días venideros. Hoy, si usted quiere.

Hebreos 2:5 nos dice que Dios no sujetó el mundo venidero – del cuales estamos hablando -, a los ángeles. ¿Cuántos se acuerdan de eso? No sujetó, (Pasado), el mundo venidero (Futuro), del cuales estamos hablando, (Presente). ¿En qué quedamos, Dios? Si no lo sujetó a ángeles es porque lo sujetó a otra persona. En el verso 16 dice que Él no socorrió a los ángeles, sino a la simiente de Abraham. Es decir que sujetó el mundo venidero, o la mayordomía del sistema venidero, no a los ángeles como era antes, sino de la simiente de Abraham. De manera que el mundo venidero no es uno que está viniendo, sino el que estamos administrando.

(Verso 8)= Judá, – Es uno de los que ha recibido principios espirituales para los días venideros – …te alabarán tus hermanos, – ¿Qué está diciendo allí? Que tendrá favor de sus hermanos. Que la generación que antes de la llegada de Cristo, va a tener favor humanitario. – …tu mano en la cerviz de tus enemigos; – Va a tener las manos en el cuello de sus enemigos; va a ser una generación victoriosa. –  …Los hijos de tu padre se inclinarán a ti. Cachorro de león, Judá; de la presa subsiste, hijo mío. Se encorvó, se echó como león, así como león viejo: ¿Quién lo despertará? No será quitado el cetro de Judá. – Le está diciendo que no va a perder autoridad. – …ni el legislador de entre sus pies, – Apocalipsis 2:26 dice que habrá una generación que tendrá autoridad sobre las naciones. Isaías 60 dice que las naciones vendrán a nosotros. Cuando hablamos de tener autoridad sobre las naciones, no estamos hablando de gobiernos literales, sino de nuestra autoridad divina sobre los reinos del mundo. – …Hasta que vena Siloh, -Cristo – …y a Él se congregarán los pueblos. – Va a haber una generación que no va a ver derrota; sólo va a ser transfigurada en su presencia: Judá.

La vida de los hijos de Jacob contiene principios, como si fueran disquetes de computadoras, que nosotros podemos tomar hoy, introducir en nuestros equipos actualizar nuestra información y cambiar nuestra oración.

Cuando la Biblia dice, en Génesis 3:15, que va a haber una generación que va a derrotar al gobierno de la simiente satánica, y después vemos a David matando a Goliat, ¿Qué ha visto? ¿Adónde le pegó? ¿Con qué le tiró? Con la roca… Va a haber una generación que, como David, va a derrotar a los gigantes de la tierra sin otra arma que la roca. Son principios espirituales: el gobierno satánico será derrotado con la palabra. Pero tiene que levantarse la Generación-David. No pueden hacerlo la generación-Esaú o las otras…

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Tecnología Divina

Hay algo que hoy día debemos saber: todos nosotros, – Todos, ¿Eh? -, somos nacidos a la vida espiritual en Babilonia. Babilonia es, para los que no están familiarizados con el término tal como lo estamos usando, la iglesia paralela; la que parece iglesia pero sólo es imitación humanista o, – a veces -, satánica. Una especie de círculo social religioso, ritualista y sumamente activo; que hace las mismas cosas que hace la iglesia, pero con diferentes motivaciones. Una imitación de la iglesia armada por los hombres y destinada a conseguir objetivos sociales, políticos o económicos, pero no el objetivo de Dios.

Todos nacimos a la vida eclesiástica allí. Por una cuestión tradicional, cultural y todo lo que rodea a las expresiones espirituales en el inicio de una vida de fe. A todos nos pasó, cuando nos convertimos, que nuestro padre espiritual nos comunicó las buenas nuevas. Fin de la esclavitud del pecado, la perdición y el infierno. Acceso directo a una nueva vida, con perdón, redención y vida eterna. Después, cuando nos incorporamos a alguna congregación, apareció alguien que nos leyó el reglamento. Qué debíamos hacer, cómo debíamos hacerlo y qué era lo que no teníamos que hacer. Bien intencionado, siempre, pero religioso en la mayoría de los casos. Eso nos dio una mentalidad.

Algunos, hemos logrado salir de Babilonia o, al menos, estamos en la dura pelea por hacerlo. Otros, aún están en pleno proceso de elaboración sobre qué deben hacer. Dios los bendiga y tenga, para con ellos, la misma paciencia y misericordia que tuvo con nosotros. Quedan, naturalmente, los muchos que todavía ni siquiera se enteraron que están en Babilonia y que por lo tanto, ni se plantean salir. Están convencidos (O los han convencido), que “eso” es la iglesia y se tendrán que aguantar. Porque esto es similar a aquellos países que han vivido regímenes totalitarios y dictatoriales durante años, – de izquierda o de derecha, lo mismo da -, y de improviso acceden al sistema democrático. Se adaptan, les gusta y se manejan bien dentro de la democracia. Pero por dentro, siguen pensando con mentalidad autoritaria, dictatorial y sectaria. Babilonia.

Ahora ocurre que en este tiempo, los ojos de Dios recorren toda la tierra buscando a su iglesia. Que no es el círculo elitista llamado Babilonia, sino el remanente de hombre y mujeres que han podido alzar sus ojos por encima de reglamentos, estatutos, títulos y honores de la organización y poniéndolos en la palabra de Dios, única sana doctrina carente de interpretaciones particulares.

Leemos “ojos de Dios”, y nos imaginamos dos esferas redonditas que andan saltando de aquí para allá en el marco del cielo. Stop. Dios no tiene ojos. Esto habla en otra dimensión. Es lo mismo que cuando decimos que Dios está sentado en el trono, que inmediatamente lo relacionamos con un sillón imponente, (Cada uno se lo imagina como mejor se le ocurra). ¿Un sillón? La palabra dice con claridad que el cielo es el trono y la tierra el estrado de sus pies, es decir la base, el piso. Bajo esta perspectiva, ¿Me puede decir usted como hace para dibujarle a Dios una butaquilla que le venga bien?

El trono es el lugar de conexión divina. El lugar de donde emana la autoridad. Es el lugar de comando, el centro de operaciones básico del gobierno de Dios. Es el lugar de donde se saca el poder para terminar la tarea encargada. Es el sitio donde se origina el orden divino. Es donde toda la órbita de todas las galaxias todas, giran en derredor de. Es el dominio. No es un sillón. Dios es espíritu, no se sienta. No lo necesita.

En la dimensión del cielo hay una enorme pantalla gigante en la que Dios ve, cuando se lo propone, el funcionamiento de cada iglesia, de cada vida. Es su forma de investigar si la casa, si su casa personal, es recta. Cuando en Apocalipsis Juan ve a Cristo, lo ve en medio del Candelero. El Candelero es la iglesia, usted lo sabe, (Más adelante la misma Palabra lo dice). Y esa palabra usada, EN MEDIO, es la palabra PAQAD, que significa: “Escudriñando, Investigando, Evaluando”.

La pregunta, entonces, es: ¿Qué mira Dios? ¿Qué escudriña? ¿Qué evalúa? Muchas cosas. ¿Algunas? Si las canciones que se cantan son las adecuadas para el tiempo presente o si son simple antojo de directores de alabanza que compiten entre sí por las simpatías de la congregación o un tratar de seguir alguna moda dictada por el mercado discográfico “cristiano”. Se fija también si los mensajes son los que deben predicarse o si constituyen una especie de casete repetitivo que el predicador conecta porque su rol de gerente administrativo no le deja tiempo para buscar la revelación divina. Si las motivaciones de la gente que se mueve en la iglesia son correctas. Sistema de evaluación. Eso es lo que Dios está mirando. Ahora. Sonría por favor, lo estamos filmando…

(Proverbios 5: 21)= Porque los caminos del hombre están ante los ojos de Jehová, y él considera todas sus veredas.

La palabra CAMINOS, aquí, significa “estilo de vida”. Puede usted decirle a quien tenga más cerca, ahora: “Cuidado, te están mirando”. Mucha es la gente que predica hoy día. Y mucha es la gente que predica palabra santa y verdad bíblica y espiritual. La que ya no parecería ser tanta, es la que vive cotidianamente lo que predica. Tienen doble mensaje, doble ánimo. Digo lo que dice la Biblia porque así sé que no tengo problemas, ya que no me aparto de la verdad. Pero a la hora de tomar decisiones, actúo según las reglas humanas, porque las bíblicas… hum… no sé… por ahí paso por fanático y mis amigos me ridiculizan. Sonría; a Jesús lo ridiculizaron los soldados romanos cuando le pusieron una corona de espinas para disfrazarlo de rey de los judíos. Recuerde esto: usted jamás tendrá un mensaje. Usted ES el mensaje o no.

 

Dios considera todas sus veredas. Veredas, aquí, es su andar, su movimiento, sus actos, su conducta, su comportamiento. Su vida entera está siendo escudriñada, investigada, evaluada. Cuando se habla de que Dios investiga la iglesia, se habla de la congregación total, no solamente del liderazgo. El pastor es un hijo de Dios, pero usted también es un hijo de Dios. Dios escudriña su casa. La casa es usted, no el templo; muy importante saberlo.

(Proverbios 15: 3)= Los ojos de Jehová están en todo lugar, mirando a los malos y los buenos.

Esto es para que se despierte usted, que se creía que Dios andaba persiguiendo solamente los pasos, las barrabasadas y las conductas de la gente a la que llamamos “mundo” solamente. En la pantalla gigante de Dios, hay lugar para todos los que se saben malos, los que se creen buenos, los que realmente han elegido ser malos y los que tienen la certeza de ser buenos. Entienda que en cualquier momento del día o de la noche, Él lo está mirando a usted también, ¡Ni lo dude! No hay acepción de personas.

(Proverbios 22: 12)= Los ojos de Jehová velan por la ciencia, más él trastorna las cosas de los prevaricadores.

Usted sabe que “prevaricar”, significa oír una verdad y decidir hacer caso omiso de ella. Calcular el costo de una acción y decir: “No… para qué voy a cambiar…” Y seguir con la rutina clásica, esa que parece conformar y tranquilizar a todos, aunque en el fondo usted sepa y los demás sepan que no agrega nada, que no produce nada, que no manifiesta nada y que no revela nada. Más de lo mismo. De lo mismo que por allí traemos desde hace treinta, cuarenta o cincuenta años. Siempre los mismos, con los mismos problemas, las mismas impotencias, las mismas peripecias y hasta las mismas derrotas.

Seguir teniendo cultos como si nada hubiera pasado. Ese es un prevaricador. Que es peor que un pecador porque sabe hacer el bien pero no lo hace.

Dice que los ojos de Jehová velan por el sabio pero que trastornan todos los esfuerzos de los que prevarican. Es decir que: por más que se intente tener cultos como siempre se hicieron, siguiendo con tradiciones y rutinas, de aquí en adelante es muy difícil que salgan bien, en tanto y en cuanto no haya sometimiento genuino a la voluntad y el propósito de Dios. Es allí donde empiezan a trastornarse, a enfermarse, a ponerse nerviosos, a no saber qué hacer y sentir que andan en tinieblas. El problema es que no pueden acordarse de que por allí anduvo una enseñanza profética, que la oyeron y supieron que era verdadera, pero que decidieron no encarnarla ni ponerla por obra.

Pero además dice que preserva la inteligencia, la sabiduría, Defiende al sabio, el que trae sabiduría a la casa de Dios. Dios vela por él para establecer lo que él trae. Pero al mismo tiempo destruye todo el esfuerzo del que ha oído la verdad y no la obedece.

(1 Pedro 3: 2)= Porque los ojos del Señor están sobre los justos, y sus oídos atentos a sus oraciones; pero el rostro del Señor está en contra de aquellos que hacen el mal.

¡Y nosotros que vivimos años pensando que esto era para el mundo inconverso! Está bastante claro que no se refiere al mundo. Hay un sistema evaluativo de Dios muy claro y del que de ninguna manera podemos hacernos los distraídos. Él lo dejó escrito en el libro, entre otras cosas, precisamente para que no tengamos de donde fabricar una excusa.

Téngalo por seguro: Dios está dispuesto a perdonarle cualquier error externo en su intento de llegar a destino. Pero tener motivaciones internas contrarias a su propósito, – por mejor intención que usted tenga y a pesar del prestigio con que lo puedan haber distinguido -, no se le perdona. Pecar es una cosa; vivir a conciencia en pecado, es otra.

Porque estar de acuerdo, en comunión o conforme a la voluntad de Dios, es saber perfectamente que es lo que Él quiere y hacerlo. Si yo soy el encargado de un edificio de apartamentos (Aquí le llamamos “portero”), y quiero conservar mi trabajo, voy a tener que preocuparme, primero, por saber qué es lo que el consorcio pretende de mí. Aunque por allí me pueda equivocar en alguna cosa, si hago lo que el consorcio quiere que haga, sé que no me van a despedir.

Ser espiritual es algo natural, no mistificado. Y utilizo el término “mistificado” porque es el correcto. No he dicho “místico” porque, si creemos en el mundo invisible de Dios, místicos somos. Pero mistificación es la exageración de lo místico. Y todo extremismo, para un lado o para el otro y aunque contenga una parte de una verdad, es malo.

Ser espiritual y sobrenatural, es sencillo; es aprender a interactuar con la tecnología invisible de Dios, mientras, al mismo tiempo, usted se mantiene activo y práctico en la tierra.

Usted puede leer con ánimo evaluador las páginas del Antiguo Testamento, y va a ver que el asunto este del control evaluativo de los ojos de Jehová se manifiesta preponderantemente en los reyes. Es frecuente, – fíjese -, encontrar la palabra que habla de las maravillas que hizo tal o cual rey, pero, agrega: No hizo lo bueno delante de los ojos de Jehová. Con muchos grandes ministerios pasa lo mismo. Mucha espectacularidad, mucha algarabía, impacto y convicción. Pero, a los ojos de Jehová…

(1 Reyes 15: 1)= En el año dieciocho del rey Jeroboam hijo de Nabat, Abiam comenzó a reinar sobre Judá, y reinó tres años en Jerusalén. El nombre de su madre fue Maaca, hija de Abisalom.

(3) Y anduvo en todos los pecados que su padre había cometido antes de él; y no fue su corazón perfecto con Jehová su dios, como el corazón de David su padre.

(4) Más por amor a David, (Aquí vemos precisamente lo que queremos construir: misericordia para el tiempo venidero) Jehová su Dios le dio lámpara en Jerusalén, (Es decir: aunque usted se mandó una catarata de barbaridades, no le quita la iglesia. Por amor al tatarabuelo suyo que sí hizo lo correcto. Por amor a David…)

Vamos a buscar, entonces, esta cuestión de David. David hizo algo que duró generaciones, y nosotros queremos hacer lo mismo que David. Construir algo que aunque no lo podamos disfrutar nosotros, al menos proteja a alguien de nuestro linaje. Que aunque hubiera algo perverso, (Recuerde que perverso no es maligno, sino torcido, errado, equivocado), en el futuro, en algunos de mis descendientes, por amor a mí sí hago lo correcto, su Padre no les quite la lámpara. Este es el valor de una edificación correcta, perdura años.

Ahora me pregunto: ¿Había entendido David cómo operaba eso o tropezó con eso por casualidad? ¿Será que David hizo lo correcto delante de los ojos de Dios por casualidad? ¿O es que sabía como operaba Dios y lo hizo ex profeso?

Usted fíjese que pese a todo lo que sucedió en su vida, David es todo un estandarte, tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento. De él en adelante, todos los reyes fueron comparados con él y considerados y evaluados de acuerdo con el corazón de David. Fue la medida de todos los reyes y casi como un hijo mimado de Dios.

Pecador, adúltero y todo, fue medida y ejemplo. Ser recto delante de Dios no significa no cometer errores. David mató, adulteró, pero no fue separado porque su corazón estaba recto delante de Dios. Él no dijo: “Betsabé es la mujer que tú me diste”; él dijo: “Perdóname Señor; he pecado”. Carne imperfecta y deficiente: corazón recto.

Ahora, otra vez la pregunta: ¿Llegó él a esto por casualidad u operaba con inteligencia? Vamos a verlo en la historia de Absalón, hijo de David, cuando se roba el corazón del pueblo, se subleva contra David, usted conoce la historia. Se queda en la ciudad, y David comienza a salir de la ciudad, y un grupo de soldados le siguen. Absalón lo intercepta y roba el corazón del pueblo de Israel y David huye del reino.

(2 Samuel 15: 19)= Y dijo el rey a Itai geteo: ¿Para qué vienes tú también con nosotros? (Fíjese que Itai había acabado de unirse a la iglesia de David. Entraba en el ministerio, cuando de repente el ministerio entra en crisis. Y David, tratando de proteger a Itai, le dice: ¿A que vienes tú aquí? ¿No ves que andamos huyendo de la iglesia, que nos andan persiguiendo? ¿No ves que no tenemos reconocimiento en la casa de Dios? ¿Qué nos andamos escondiendo en cuevas y conferencias privadas y casi clandestinas? ¿Para qué me quieres seguir? Tú no tienes la consistencia como para andar en esta persecución. Mejor quédate allá. Mira el corazón de David) Vuélvete y quédate con el rey; porque tú eres extranjero, y desterrado también de tu lugar.

(20) Ayer viniste, (Se acaba de hacer miembro) ¿Y he de hacer hoy que te muevas para ir con nosotros? En cuanto a mí, yo iré adonde pueda ir, tú vuélvete, y haz volver a tus hermanos; y Jehová te muestre amor permanente y fidelidad (Note como opera esto)

(21) Y respondió Itai al rey, diciendo: vive Dios, y vive mi Señor el rey, que o para muerte o para vida, donde mi Señor el rey estuviere, allí estará también tu siervo.

Aquí vemos un compromiso acelerado. El compromiso que no tienen los que llevan veinte años en la iglesia lo tiene este que llegó ayer. Los que tienen veinte años de antigüedad se estaban quedando atrás y éste quería seguir.

(22) Entonces David dijo a Itai: ven, pues, y pasa. Y pasó Itai geteo, y todos sus hombres, y toda su familia.

(23) Y todo el país lloró en alta voz; pasó luego toda la gente el torrente de Cedrón; asimismo pasó el rey, y todo el pueblo pasó al camino que va al desierto.

(24) Y he aquí también iba Sadoc, (Sadoc es el sacerdote), y con él todos los levitas que llevaban el arca del pacto de Dios; y asentaron el arca del pacto de Dios. Y subió Abiatar después que todo el pueblo hubo acabado de salir de la ciudad.

Esta es la fotografía: David se está yendo de la ciudad y dos o tres de sus hombres, agarrando el arca, dijeron: nos llevamos el arca; me echaron al jefe, me llevo el arca. Y vienen detrás de David con el arca. Con buena intención, pero… “¿Así que echaron al jefe? Bueno; nos llevamos el arca y toda la unción” Vamos a ver ahora qué hace David.

(25) Pero dijo el rey a Sadoc: vuelve el arca de Dios a la ciudad. Si yo hallare gracia ante los ojos de Jehová, él hará que vuelva, y me dejará verla y a su tabernáculo.

Es decir: no tiene necesidad de revindicarse haciendo algo. Los ojos de Jehová lo vieron todo. Él dijo: vuelve el arca allá que si yo estoy bien ante los ojos de Dios, el arca será para mí sin necesidad de robarla. Pero cuando Él diga, no cuando a mí me parezca.

A veces, las cosas que pasan, pasan porque no es el tiempo. Porque no lo van a entender. Porque no hay ninguna efectividad para la palabra que usted trae. Mientras usted está madurando su mensaje, Dios tiene que estar preparando al pueblo para entenderlo. Tiene que operar conforme al sistema evaluativo de Dios, no de acuerdo con la impaciencia del hombre.

Usted fíjese, en este caso, que un hombre en persecución injusta como estaba él, igualmente estaba pendiente de cómo reacciona la evaluación de Dios, sacando sus ojos de lo natural.

Cada uno de nosotros, alguna vez, recibió un golpe inmerecido, un acto de injusticia, una acción perversa. ¿Qué hicimos? Normalmente, nos quisimos comer crudos al o a los que nos hicieron daño. En la pantalla gigante de la computadora de Dios, quedó todo registrado. Él jamás perdió el control.

Nuestra primera responsabilidad no es la actividad, sino el descubrir como se edifica la iglesia en el Espíritu. Si acudimos a la tecnología divina y corregimos la forma en que está edificada la casa, vamos a conseguir una casa conforme a esta tecnología y, por ende, plena en equilibrio y efectividad.

Que nuestras iglesias sean formadas de la revelación que extraemos de la palabra, y no por módulos que traemos como clones porque los vimos en otro lugar. ¿Sabe usted cuando se daña la gente? Cuando comienza a ser ministerio. Cuando las cosas comienzan a salirle bien; cuando el reconocimiento y hasta la fama empiezan a entrar. Ahí es cuando nos olvidamos que los ojos de Dios lo están viendo todo.

Debemos edificar una iglesia, no un ministerio. Está devaluada esta palabra dentro del cuerpo, hoy. Usted canta precioso, por ejemplo. Ese es su talento que, en la iglesia, se transforma en servicio. Pero su ministerio es mucho, muchísimo más grande. ¿Toca la batería? ¿Atiende el sonido? ¿Arma un boletín? Servicio. Ministerio, es algo mucho más grande. Tenemos tanta artillería idiomática eclesiástica adherida, que ya estamos llamando a cualquier cosa que se haga de puertas para adentro, ministerio. Dios otorga ministerios a los santos; Dios no arma entretenimientos domingueros.

Finalmente, ¿Sabe usted cual es el principio de la tecnología divina? Tiene tres aspectos que habré de compartir con usted en el final.

Número Uno: La prueba de la lealtad de su corazón.

Número Dos: Evaluar la certidumbre de sus decisiones. Tenemos que ir más allá de justificar nuestro status con Dios por nuestros resultados. Hay gente que se justifica y dice ser grande por lo que han hecho. Cuidado: David no hizo nada y andaba en cueros, pero era más grande que Saúl que tenía todo el imperio. Capitanes de cincuenta y de cien se sometían a David y David no tenía ni siquiera iglesia. David se convirtió en referente de gente que tenía la misión de pastorear miles y no tenían iglesia. La iglesia no es el resultado de un ministerio. La iglesia es la calidad de su estilo de vida. Algunos edifican con oro y otros con plata, pero la palabra dice que usted debe tener cuidado sobre como edifica.

Número Tres: Tenemos que proveer un standard para la casa de Dios. Este es el poder de Zorobabel: satisfacer la demanda de los ojos de Dios.

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Leyes del Reino

Hay una verdad insoslayable que, a favor de tanta técnica evangelística y tanta propuesta bien intencionada, a veces se nos pierde de vista: Cristo viene a proclamar el Reino de Dios y, por ejemplo, el Sermón del Monte, es un poco su constitución, su manifiesto. Vamos a verlo.

(Mateo 5: 3)= Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.

Esto habla de un primer punto esencial para ser ciudadanos del reino de Dios: humildad. Los pobres en espíritu son aquellos que están conscientes que están sin Dios y lo reconocen. Dice que ellos tendrán el reino. Este es el primer paso: ver la necesidad de Dios humildemente, sin orgullos, reconociendo nuestras propias miserias.

(Verso 4)= Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.

Este es el segundo paso: arrepentimiento. Cambiar de vida y de dirección. Son consolados por el perdón de sus pecados. Son bienaventurados los que lloran, no sólo por su propia condición íntima, sino por la de los demás. ¡Dios va a contestar su clamor!

(Verso 5)= Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.

Tercera condición para habitar el reino: mansedumbre. Esto pinta a los que se someten y se sujetan a la autoridad de Cristo. Mansedumbre, hay que aclarar, no es debilidad, sino poder y valor para afrontarlo todo en Él, mansamente.

(Verso 6)= Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.

Cuarto aspecto necesario: hambre espiritual. El hambre y la sed, modelos aquí, son los apetitos vitales del ser humano. Sólo lo experimentan espiritualmente quienes han dado los pasos previos. Es desear ardientemente el gobierno justo y equitativo de Dios, única justicia posible.

(Verso 7)= Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.

Otra ley del reino: misericordia. Si usted sabe que no la tiene, será bueno que vaya incorporándola. No se trata de lástima, se trata de bondad, de simpatía, de comprensión y servicio al prójimo. Esta es una ley, una condición recíproca. El que la tiene para con los demás, fundamenta la ley de la siembra y la cosecha: también la recibe.

(Verso 8)= Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.

Esto habla de pureza, sexto punto indispensable para un ciudadano del reino. El corazón, en la Biblia y para los hebreos, significaba el alma. Dice que sólo los puros, limpios y santos pueden tener comunión y ver a Dios. Sin santidad, nadie verá al Señor.

(Verso 9)= Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.

Habrá que aclarar que los pacificadores no son necesariamente aquellos que suele mostrar la tele en cualquier lugar del planeta llevando pancartas antibélicas, porque también allí suelen estar mezcladas las cosas. Y lo peor, en todo terreno, es ser víctima estupidizada del espíritu de confusión. Pacificadores, según la Biblia, son los que hacen la paz entre el hombre y Dios, entre el hombre y el hombre, y entre nación y nación. Pero cuidado: para no ser contradictorio, tendré que añadir que ellos mismos, los pacificadores, deben tener paz, (Vida reconciliada con el Señor), el hombre sin Dios jamás tendrá ni logrará paz. Tener paz interior.

(Verso 10)= Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.

(11) Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo.

(12) Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.

El reino es para quienes sufren vituperio, persecución, mentiras y maldad por causa de la justicia y del Señor. No por sus conductas particulares, que a veces hasta pueden ser censurables, sino por la causa de Dios. La actitud ante estas circunstancias es el gozo y la alegría, prueba evidente de la presencia de Cristo. Sufrir por la causa es la más alta satisfacción del ser humano, pues comparte la experiencia de Cristo y los apóstoles.

Hasta aquí las condiciones, los puntos, los pasos, los requisitos para ser ciudadanos del Reino de los Cielos. Vamos a ver ahora la influencia que, como hijos de Dios y miembros activos de su Reino, tenemos que tener en el mundo al cual no pertenecemos, pero en el que sí estamos.

(Verso 13)= Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿Con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.

La sal preserva y da sabor a la comida; simboliza la pureza; limpia, sana, mantiene el calor y da sed. La sal es, a la comida, lo que nosotros a la vida. Tanto la sal como la luz “salvan” por simple contacto. Pierden su propia identidad al integrarse.

(Verso 14)= Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.

(15) Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, (Que es la iglesia), y alumbra a todos los que están en la casa.

(16) Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro padre que está en los cielos.

Vamos por partes: la luz ilumina, es decir que quita, espanta y ahuyenta a las tinieblas. También guía, enseña el camino, descubre y advierte sobre los peligros. Es u  signo de vida. Dios es luz y nosotros somos luz y sal; no nuestras ideas, opiniones o doctrinas. Hay sólo dos reinos en este mundo y nosotros representamos al de la luz.

La luz no debe esconderse, ni apagarse, ni encandilar. Esto significa que no debe haber secreto en nuestro discipulado, porque el uno excluye al otro.

Ahora bien: el reino, que no es un lugar geográfico determinado sino una jurisdicción, un ámbito, una especie de república o nación espiritual, tiene sus propias leyes, fruto de su propia constitución, su Carta Magna, que es la Biblia.

(Verso 17)= No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir.

(18) Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido.

(19) De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos, más cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos.

(20) Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.

Como es más que evidente, Cristo aclara que Él no vino a anular la ley, sino a darle su cabal y completo cumplimiento. También estableció que la ley es inmutable, perfecta y se cumplirá. Todo lo que Dios dice y promete se cumplirá. La justicia del reino muestra la importancia de vivir y de ese modo enseñar los mandatos del Señor. La justicia del Reino es superior a la de la religión. Sólo viviendo dentro de ella se cumple en plenitud la ley del señor.

El respeto por estas leyes, la decisión por parte de los auténticos hijos de Dios por respetarlas, guardarlas y ponerlas por obra, determinan en nosotros algunas reacciones y actitudes que también deben mostrar.

(Verso 21)= Oísteis que fue dicho a los antiguos: no matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio.

(22) Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego.

(23) Por tanto, si traes ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda.

(25) Ponte de acuerdo con tu adversario pronto, entretanto que estás con él en el camino, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al alguacil, y seas echado en la cárcel.

(26) De cierto te digo que no saldrás de allí, hasta que pagues el último cuadrante.

Aquí comienza, por si no se ha dado cuenta, una serie de comparaciones entre lo que es justicia legal y la justicia del reino. Es clásico el “Oíste que fue dicho, pero yo te digo”. La ley, por ejemplo, condena el homicidio, pero Cristo enseña que en el reino, el enojo y el desprecio para con el hermano, es homicidio.

Cristo juzga el interior, las intenciones, pues de allí surgen los malos actos. Pero no queda allí, sino que profundiza aún más: usando un acto del antiguo culto (En el actual ya no se puede hablar de altar porque ya no hay ningún sacrificio que hacer, y altar significa, precisamente, “lugar de sacrificio”), dice que el hermano, tenga razón o no, tiene algo en contra de uno, debemos arreglar primero la relación con él y luego dar culto a Dios.

La cruz nos enseña algo vital, la relación del cristiano debe ser perfecta, tanto vertical (Con Dios) como horizontalmente (Con el hermano). No se puede estar bien con el Señor y mal con el hermano. El odio en el corazón destruye la adoración. El enojo no debe existir y menos durar convirtiéndose en un sordo rencor.

(Verso 27)= Oísteis que fue dicho: no cometerás adulterio.

(28) Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.

(29) Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de hacer, sácalo y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado en el infierno.

(30) Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala, y échala de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado en el infierno.

La justicia legal requiere que no haya relaciones sexuales fuera del matrimonio. Pero Cristo enseña que desear una mujer (O viceversa), y “dar rienda suelta” al pensamiento, YA es adulterio. Aquí vemos algo asombroso para nuestros días: la justicia que corta. Para Dios, más vale la integridad espiritual que la física. Esta es la verdadera escala divina de valores. El pensamiento impuro conduce a la vida inmoral.

(Verso 31)= También fue dicho: cualquiera que repudie a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casa con la repudiada, comete adulterio.

La justicia legal permite divorciarse por diversas causas. Pero Cristo enseña que el divorcio forma adulterios. Hay solamente una excepción que permite el divorcio, conforme a sus palabras, y es cuando uno de los dos fornicó.

Cristo y todo el Nuevo Testamento enseñan que el divorcio nunca debe ser practicado por los miembros del reino de Dios. Y no es quimérico ni legalista. ¡El problema está en que no toda la iglesia que usted ve es parte del reino de Dios! Si así fuera, Dios habría mentido, mire usted…

Cuando una pareja está EN Cristo, se une EN Cristo en matrimonio. Entonces se supone con bastante lógica, que también se une EN el amor de Cristo, que como bien sabemos, es el único que NUNCA deja de ser. Por lo tanto ni lugar hay para pensar en un divorcio cuando el amor que hay durará por siempre. El problema, claro está, radica en que muchos cristianos que se han casado EN Cristo y con la mejor buena voluntad, no siempre han estado (ambos) verdaderamente EN Cristo. Y con que uno solo esté fuera, ya es yugo desigual que tiene, usted lo sabe, otras perspectivas muy distintas.

Y esto no es legal ni nominal. Es real sí o sí o no funciona y alguien va a sufrir. Donde se celebra matrimonio sin amor, se celebrará amor sin matrimonio dice un viejo refrán popular. Y ni hablar de los que han llegado a Cristo divorciados. Han sido tratados, en algunos sitios, como verdaderos kelpers evangélicos. Esto sucede porque se ha entendido, con mucha ligereza, que todo matrimonio ha sido unido por Dios; lo cual, si nos remitimos a sociedades no cristianas, es una ocurrencia privada, pero no una realidad concreta.

Cuidado: una óptica universalista es lo suficientemente peligrosa porque encierra, de última, el pensamiento de que en el final, todos serán salvos porque Dios es bueno. Dios ES bueno, entienda, pero Cristo no fue a la cruz para que luego Dios haga cualquier cosa con ese sacrificio. Dios une lo que está EN Dios. Y eso es lo que no se separa. Lo que se une fuera de Dios, (Ateos, no cristianos, agnósticos, cientifistas, miembros de religiones paganas (, lo une el hombre. Y entonces sale como le suelen salir las cosas al hombre. A veces bastante bien, muy cercano al ideal de Dios aún estando fuera de Dios, pero las demás veces…

Una cosa hay que tener bien en claro: cuando un matrimonio que está en Cristo se une en Cristo, la palabra divorcio no es que esté prohibida, o que sea tabú o que sus iglesias se opongan. Ellos son los que ni siquiera la tienen en cuenta, porque se aman y no tienen ni el menor interés en romper esa unión.

(Verso 33)= Además habéis oído que fue dicho a los antiguos: no perjurarás, sino cumplirás al Señor tus juramentos.

(34) Pero yo os digo: no juréis en ninguna manera; ni por el cielo, porque es el trono de Dios; ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey.

(36) Ni por tu cabeza jurarás, porque no puedes hacer blanco o negro un solo cabello.

(37) Pero sea vuestro hablar: sí, si; no, no; porque lo que es más de esto, de mal procede.

La justicia legal, a veces, impone juramentos. (Incluso con una mano impuesta sobre un ejemplar de la Biblia). Pero Cristo requiere que todo ciudadano de su reino cumpla con su palabra, que sea veraz. Por tanto, no debe ni tiene motivo alguno para jurar. Su hablar debe ser verdadero, no exagerado y de “una” palabra. El verdadero cristiano no necesita jurar para que se confíe en su palabra. Los juramentos, mayoritariamente, suelen brotar del pecado y señalan la desconfianza e inseguridad. Añade Santiago que en los juramentos hay condenación.

(Verso 38)= Oísteis que fue dicho: ojo por ojo, y diente por diente.

(39) Pero yo os digo: no resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra; y al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa; y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos.

(42) Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo rehúses.

Vamos por partes: la justicia legal justifica la venganza, pero Cristo no sólo la condena, sino que enseña a no resistir al malo. Con cinco ejemplos muy claros nos muestra cuales deben ser nuestras actitudes.

1)= Para con las injurias personales, estar predispuestos al perdón en lugar de devolver mal por mal.

2)= Para los casos jurídicos, no ir a juicio, sino dar más de lo que se nos demanda.

3)= Para con las demandas civiles o militares, no sólo no replicar, sino hacer el doble de lo demandado.

4)= Para con las súplicas o las peticiones, dar a quien pida (Sin demorar ni pedir demasiados informes).

5)= Para con los préstamos, dar lo que se nos pide (Siempre y cuando esté a nuestro alcance), y no negarlo. Esto no quita la responsabilidad del cristiano de denunciar las injusticias y de no guardar silencio ni asumir una actitud pasiva ante ellos.

(Verso 43)= Oísteis que fue dicho: amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo.

(44) Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijos de vuestro padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos.

(46) Porque si amáis a los que os aman, ¿Qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos?

(47) Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿Qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles?

(48) Sed, pues, vosotros, perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.

Por último, la justicia legal requiere amor al prójimo y desinterés o indiferencia por el enemigo. Es decir: tenerlo en menos, descalificarlo hasta la injuria o la agresión, si es preciso. Pero Cristo dice que debemos amar a nuestros enemigos, bendecir a quienes nos maldicen, hacer bien a quienes nos aborrecen y orar por quienes nos ultrajan y persiguen.

No es un amor que espera ser retribuido, sino que es desinteresado, y cuando es rechazado… ¡Sigue amando! Esta es la prueba de que somos hijos de Dios. Nuestra justicia debe sobrepasar a la de los hombres.

Cristo establece la ley positiva del amor y del perdón. Y es este amor triunfante que conduce a la madurez espiritual.

El Señor concluye mandando que seamos perfectos como Dios. Esto es andar completos e íntegros en Él. Es sólo el amor de Cristo manifestado por nosotros a todos que llegamos a este estado.

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