Estudios » Crecimiento

Moradores del Cielo

La comprensión de los textos bíblicos no es tarea reservada para los teólogos o eruditos estudiosos de seminarios, institutos o universidades. Esta conclusión podría ser apta y coherente para formas tradicionales de la religión como aspecto cultural, pero no para hijos de Dios alimentados por la revelación del Espíritu Santo. Veamos:

(Mateo 18: 15)= Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano. (No es esto lo que generalmente hacemos).

(16) Mas si no te oyere, toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra. (A esto lo hacemos menos, todavía)

(17) Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia, (Note la autoridad que tiene la iglesia) y si no oyere a la iglesia, tenle por gentil y publicano.

(18) De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo.

Aquí vemos la autoridad de atar y desatar. Que no tiene nada que ver con atar y desatar demonios. Se trata de atar al hermano por no perdonarlo o desatarlo cuando lo perdonas.

(19) Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.

Es allí, entonces, donde viene el mover de la prosperidad y le dice a usted: “Dame la mano, vamos a ponernos de acuerdo. Señor; en el nombre de Jesús, estamos creyendo en un Mercedes Benz. Un BMW, Señor, gris, con asientos de cuero, totalmente automático.” Para eso usamos este verso.

No. Dice que si Él y yo estamos de acuerdo en algo y de repente hacemos las paces y nos ponemos de acuerdo, lo que le estoy pidiendo a Dios que suceda entre Él y yo, será hecho por el Padre. Escuche ahora que voy más lejos todavía.

(20) Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.

Y a esto lo usan para justificar reuniones de tres personas. Tremenda conferencia. Aparecieron tres. Y justifican la ausencia de todo el mundo, diciendo: “Donde estamos dos o tres congregados en su nombre, allí está Él.” ¡No, no y no! Donde hay dos o tres congregados resolviendo un problema, allí está la presencia del Señor. Es el mismo tema, no ha terminado.

(21) Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿Cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete?

¡Pero que bruto eres, Pedro! Dios le dice: setenta veces siete. ¿Cuatrocientas cuarenta y nueve? Setenta veces siete es un dicho abarcativo, de máxima. Significa lo completo, el todo. En este caso, para siempre. Cada vez que sea necesario; las veces que sea necesario.

Hay gente que ha tenido problemas muy serios y con causas muy concretas. El líder de un ministerio, por ejemplo, es traicionado en su buena fe por uno de sus empleados. Ese líder, si es realmente un hombre de Dios, va a perdonar inmediatamente la ofensa, va a rechazar cualquier ánimo de desquite o de revancha, cualquier raíz de amargura, rencor u odio y va a perdonar inmediatamente a su empleado infiel.

Pero eso no quiere decir que lo va a mantener como empleado. Perdón, sí; alianza, ya no. Pero perdonar, perdonar de verdad, al punto de que si este hombre cae preso, usted diga: “Tengo que tratar de liberar a mi hermano”. Abraham se jugó para ayudar a Lot y consiguió su libertad, pero no se quedaron juntos.

(Verso 22)= Jesús le dijo: no te digo hasta siete, sino aún hasta setenta veces siete.

(23) Por lo cual (Por todo lo dicho, por esta misma causa, por tanto, como consecuencia de) el reino de los cielos es semejante a un rey que quiso hacer cuentas con sus siervos.

(24) Y comenzando a hacer cuentas, le fue presentado uno que le debía diez mil talentos.

(25) A este, como no pudo pagar, ordenó su señor venderle, y a su mujer e hijos, y todo lo que tenía, para que se le pagase la deuda.

(26) Entonces aquel siervo, postrado, le suplicaba, diciendo: señor, ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo.

(27) El señor de aquel siervo, movido a misericordia, le soltó y le perdonó la deuda. (Dice que le soltó, que lo desató. ¿Recuerda? …Todo lo que desatamos en la tierra…)

(28) Pero saliendo aquel siervo, halló a uno de sus consiervos, (Esto es: uno del mismo rango que él) …que le debía cien denarios, y asiendo de él, le ahogaba, (¡¡Lo agarró del cuello!!) diciendo: págame lo que me debes.

(29) Entonces su consiervo, postrándose a sus pies, le rogaba diciendo: ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo.

(30) Mas él no quiso, sino fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase la deuda.

(31) Viendo sus consiervos lo que pasaba, se entristecieron mucho, y fueron y refirieron a su señor todo lo que le había pasado.

(32) Entonces llamándole su señor, le dijo: siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste.

(33) ¿No debías tu también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti?

(34) Entonces su señor enojado, le entregó a los verdugos, hasta que pagase todo lo que debía.

En el verso 23, Dios comienza a remover el velo de la verdad. En el verso 27 vemos que un hombre perdonado es desatado. Esto tiene mucho que ver con lo que decía el verso 18. …Todo lo que desatareis… en el verso 30, este que había sido suelto amarra a otro y lo arroja en la cárcel. En el verso 31 se lo hacen saber al señor de todos los consiervos que fue quien le perdonó los diez mil.

(35) Así también mi Padre celestial hará con vosotros si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas.

Dice ASÍ TAMBIÉN. Y entonces aquí tenemos un problema con el verso 34, porque allí dice que el señor lo volvió a atar. Cuando el señor vio como se comportaba ese siervo, luego de ser perdonado, con aquel que le debía a él, reabrió el caso y dijo: bueno, ahora me lo pagas todo. Así también el Señor hará con aquellos que no perdonen. ¿Será posible que si usted anda por la vida con resentimiento en contra de alguien, Dios haya reabierto la deuda que usted tiene con Él?

Abraham sintió en su corazón que él no estaba calificado para militar en una guerra de reyes sin primero resolver este asunto en su corazón. Antes de ir a la guerra, dijo: tengo que libertar a mi hermano. Y elevó la posición de Lot, de sobrino, a la de un hermano digno de ser liberto.

De no haber liberado a Lot en su corazón, primero, Abraham hubiera perdido esa guerra. Entonces, no sólo se hubiera perdido Lot, sino también Abraham.

Es imposible estar inmiscuido en guerra de reinos y avanzando en el propósito de Dios con el corazón con “asuntos – Lot” sin resolver. Porque así también Dios que le ha perdonado tanto a usted, le puede volver a encarcelar si usted no perdona al que le ofende por mucho menos.

Melquisedec dijo: “No, estás tremendo. Abraham, tengo que venirte a ver.” Fue precisamente cuando viene de la victoria de esa guerra, que se encuentra con Melquisedec y le dice: “Tenía que venir a saludarte porque tu comportamiento activó los cielos y me desató a mí.”

(Josué 9: 1)= Cuando oyeron todas estas cosas todos los reyes que estaban a este lado del Jordán, así en las montañas como en los llanos, y en toda la costa del mar grande delante del Líbano, los heteos, amorreos, cananeos, ferezeos, heveos y Jebuseos, se concertaron para pelear contra Josué e Israel.

(Verso 3)= Mas los moradores de Gabaón, cuando oyeron lo que Josué había hecho a Jericó y a Hai, usaron de astucia; pues fueron y se fingieron embajadores y tomaron sacos viejos sobre sus asnos, y cueros viejos de vino, rotos y remendados, y zapatos viejos y recosidos en sus pies, con vestidos viejos sobre sí; y todo el pan que traían para el camino era seco y mohoso.

(6) Y vinieron a Josué al campamento en Gilgal, y le dijeron a él y a los de Israel: nosotros venimos de tierra muy lejana; haced, pues, ahora, alianza con nosotros.

(7) Y los de Israel respondieron a los heveos: quizás habláis en medio de nosotros. ¿Cómo, pues, podremos hacer alianza con vosotros?

(8) Ellos respondieron a Josué: nosotros somos tus siervos, y Josué les dijo: ¿Quiénes sois vosotros, y de donde venís?

(9) Y ellos respondieron: tus siervos han venido de tierra muy lejana, por causa del nombre de Jehová tu Dios; porque hemos oído su fama, y todo lo que hizo en Egipto, y todo lo que hizo a los dos reyes de los amorreos que estaban al otro lado del Jordán; a Sehón rey de Hesbón, y a Og rey de Basán, que estaba en Astarot.

La historia es que esta gente son cercanos, no eran lejanos, y están engañando a Josué porque tienen temor del ejército de Dios porque ya comenzaron a tener victorias como Hai y Jericó. Entonces quisieron engañar a Josué y él cometió el error de no consultar a Dios. Él hizo un pacto con ellos, de que estarían juntos, y los puso a trabajar. Mire el verso 14.

(Verso 14)= Y los hombres de Israel tomaron de las provisiones de ellos, y no consultaron a Jehová.

(15) Y Josué hizo paz con ellos, y celebró con ellos alianza concediéndoles la vida; y también lo juraron los príncipes de la congregación.

Hicieron todo lo que era necesario y se convirtieron en trabajadores. Recién cuando los amorreos vienen a guerrear en contra de los gabaonitas es cuando Josué se entera que ellos no son lo que ellos decían que eran.

Sin embargo, porque Josué les dio la palabra, aunque fue engañado, va al valle de Gabaón y comienza a militar contra los amorreos y esa es la batalla donde Josué no había terminado, el día se estaba acabando y él declara: ¡Sal! ¡Detente! UN disparate científico, porque quien se mueve es la tierra alrededor del sol.

Pero por su nivel de alianza, aún en una condición mediocre, porque era falsa, el universo se detiene a favor de Josué porque honró su palabra de alianza. Aún cuando había descubierto que le habían mentido.

Es dentro de estas situaciones que aparece la mentalidad de Melquisedec. Es un sacerdocio tras otra ley, no como los levíticos. No es como Aarón que dijo: “No fui yo, fue ese pueblo que tú me has dejado; ¡Yo puse el oro allí y salió este becerro! No dijo nada que él construyó el molde. Él dijo que arrojó todo el oro al fuego y que el fuego produjo el becerro.

Moisés dijo: “Está bien; derrítelo y bébelo”. Yo no sé si le salieron hernias de oro o se le bloqueó todo el sistema intestinal, pero la Palabra dice que se bebieron el oro. No murieron. Yo no me explico como habrá sido ese proceso intestinal, hepático y renal para eliminar esa ingesta, pero no murieron.

Había algo dentro de Josué que detuvo al sol, porque la dimensión del pacto que él tenía, era más alta que la de un civil. Melquisedec le dijo a Abraham: tuve que aparecer y darte la mano, porque el nivel de pacto que tú tienes, no es el de un hombre común.

Abraham salva a Lot después de haber tenido tremenda pelea entre ellos. Josué defendió a los gabaonitas después de haber descubierto que lo habían engañado. Y hasta el universo se detiene para ayudarlo.

Note como Dios responde a nuestro nivel de alianza. En una ocasión aparece Melquisedec, un hombre que afecta a dos mil generaciones y en la otra se detiene el universo para cooperar con su ministerio. Ahí es donde Dios le está poniendo el precio a lo que es alianza. Estamos viendo las condiciones que rodean la aparición de Melquisedec. Como es que aparece esta unción sobre nuestras vidas y las cosas que tenemos que hacer para que ocurra.

(Salmo 110: 1)= Jehová dijo a mi Señor: siéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies.

Esa expresión, allí donde dice: siéntate, no es una silla. Es una posición espiritual. Es decir: posiciónese. Es decirle a una persona que sea consecuente con su título. Si yo le digo siéntese, posiciónese, le estoy diciendo que asuma las responsabilidades que tiene su título. La posición de sentarse, en el Reino de Dios, es una posición de consumar. Esto es: ha llenado usted la plenitud de lo que era su responsabilidad.

Melquisedec, entonces, es el resultado de una posición. La palabra, en el hebreo, es YASHAB. Significa “toma residencia”. Tiene la implicación de una casa que se está alquilando y de repente usted se muda y se convierte en inquilino. Tomó residencia, ocupó la vacante.

Su posición determina su ministerio. En la medida que usted ocupa la vacante que le pertenece, es lo que determina lo fuerte o lo flaco de su ministerio. La vida, en el Reino, depende de su posición espiritual.

Melquisedec es un sacerdocio consciente con su título. Son gente que son real sacerdocio, que no tienen un título de real sacerdocio. Es decir que, cuando usted levanta sus manos en el mundo del espíritu, esas manos son reconocidas como las manos de un sacerdote y las manos de un rey. Por Dios y también por los demonios.

 Lo que sale de su boca, no asusta a nadie. Es la sustancia que usted posee. Quiero ser bien claro: el orden de Melquisedec es un estado del ser, no un título en la iglesia.

(Apocalipsis 13: 1)= Me paré sobre la arena del mar, y vi subir del mar una bestia que tenía siete cabezas y diez cuernos; y en sus cuernos diez diademas; y sobre sus cabezas, un nombre blasfemo.

(2) Y la bestia que vi era semejante a un leopardo, y sus pies como de oso, y su boca como boca de león. Y el dragón le dio su poder y su trono, y grande autoridad.

(3) Vi una de sus cabezas como herida de muerte, pero su herida mortal fue sanada; y se maravilló toda la tierra en pos de la bestia, y adoraron al dragón que había dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia, diciendo: ¿Quién como la bestia, y quien podrá luchar contra ella?

(Verso 5)= También se le dio boca que hablaba grandes cosas y blasfemas; y se le dio autoridad para actuar cuarenta y dos meses.

(6) Y abrió su boca en blasfemias contra Dios, para blasfemar de su nombre, de su tabernáculo, y de los que moran en el cielo.

La palabra MORAN, allí, es la palabra YASHAB. Gente con los pies en la tierra pero posicionada en el cielo. Gente que mora más allá del pequeño velo de la muerte. La bestia destruye a los que están bajo el velo. Pero par con los que moran en el cielo sólo puede blasfemar, no lo puede tocar. Pero están aquí, no es que están en una nube.

Fíjese que lo que más se resalta de esta bestia no es lo fea que es, sino que tiene una boca grande. Lo dice en casi todos los versos. Es decir que el poder de esta bestia, es su boca. Olvídese si es literal, si es dragón, es la boca.

Y sabemos que las bocas son bocas y las bocas, en la tierra, siempre vienen a través de hombres. Los caballos no hablan. Y no van a existir dragones que hablen tampoco. Son imágenes de lo que algunos hombres son en el espíritu. Dragones vociferantes.

Son como leones, que se creen que tienen autoridad. Satanás es como un león rugiente. Pero no es león, es COMO león. Sale del mar, sale de la multitud. El mar es la gente. La bestia que se sienta; se cree que está posicionada con autoridad sobre la gente. Repase con entendimiento el verso 6: …abrió su boca en blasfemias contra Dios, (Rebelión directa) …para blasfemar de su nombre (La injuria, el chisme, la herejía, la calumnia) …de su tabernáculo (La iglesia) …y de los que moran en el cielo (El remanente. La manifestación de los hijos de Dios. Gente que aunque está aquí, no son de aquí)

(7) Y se le permitió hacer guerra contra los santos, y vencerlos. (Le está diciendo a usted que va a hacer guerra contra los santos y que los van a vencer) …también se le dio autoridad sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación.

(8) Y la adoraron todos los moradores de la tierra (Los que moran en la tierra, no en el cielo. Las iglesias terrenales, humanistas y religiosas, no el remanente) …cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del cordero que fue inmolado desde el principio del mundo.

(9) Si alguno tiene oído, oiga.

(Verso 11)= Después vi otra bestia que subía de la tierra; y tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero hablaba como dragón.

No es una cuestión de imagen, es dónde tiene su poder. Porque tiene imagen de cordero, de remanente, pero habla como dragón. Allí reside su poder; en su boca.

(12) Y ejerce toda la autoridad de la primera bestia en presencia de ella, y hace que la tierra y los moradores de ella adoren a la primera bestia, cuya herida mortal fue sanada.

(13) También hace grandes señales, de tal manera que aún hace descender fuego del cielo a la tierra delante de los hombres.

¿No dicen las epístolas que como James y Jambres desafiaron a Moisés, así también burladores y hombres falsos en la iglesia, van a tener el poder de hacer los mismos milagros? Y les llama burladores.

(14) Y engaña a los moradores de la tierra con las señales que se le han permitido hacer en presencia de la bestia, mandando a los moradores de la tierra que le hagan imagen a la bestia que tiene la herida de espada, y vivió.

Cuidado: engaña a los de la tierra, pero a los que moran en el cielo solo pueden blasfemarlo, sólo pueden dañarle su reputación; sólo pueden hablar en contra de ellos.

Sólo pueden ir a las emisoras de radio, o en público, y decir que los que andan en este mover pertenecen a sectas, que son Ministros de la Nueva Era, que están enseñando algo falso; sólo pueden blasfemar, a favor de un montón de gente que, por no tomarse el trabajo de escudriñar las escrituras, le creen al primero que viene y habla bonito.

Pero los que son engañados, son los que están morando en una posición terrenal, debajo de eso que se llama muerte, lo cual Cristo vino a romper para que su vida tenga otra dimensión.

El poder de esta bestia es el engaño, pero a los que están posicionados en un lugar espiritual llamado cielo, sólo pueden blasfemarlos, pero no los pueden engañar. Su posición determina que puede y qué no puede hacer el diablo con usted. Estas son las condiciones que rodean la aparición del orden de Melquisedec en la tierra.

Comentarios o consultas a tiempodevictoria@yahoo.com.ar

enero 1, 2015 Néstor Martínez