La Transferencia de la Gracia

El asunto de las “transferencias”, en el ámbito espiritual, ha sido siempre motivo de ciertas controversias teológicas y doctrinales. Están aquellos que ni lo dudan y están los otros que están dispuestos a defender sus posiciones opuestas a capa y espada. Este trabajo es un aporte en un terreno en el que muchos cristianos, aún están poco menos que ausentes sin aviso.

(2 Corintios 4: 8)= Que estamos atribulados en todo, más no angustiados; en apuros, más no desesperados; perseguidos, más no desamparados; derribados, pero no destruidos; llevando en el cuerpo siempre por todas partes la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestros cuerpos.

Porque nosotros que vivimos siempre estamos entregados a muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal.

A veces sufrimos por exceso de amor. Amamos tanto que a veces hasta amamos al diablo. A todo lo que camina por dentro de los templos, le llamamos “hermano”. Hay muchos de estos llamados “hermanos” que, si bien son salvos, – eso no está en discusión -, son piedra de tropiezo al propósito de Dios. Y si no se salen del medio, Dios los va a sacar, no lo dude.

Esto no es coraje; esto es Biblia. Es un área de Jesús que no hemos querido entender, que se tiene que manifestar. Él, cuando dijo: …Hoy se cumple esta escritura… se detuvo allí. No habló del día de la venganza porque era el día de la gracia, pero el día de la venganza ha llegado. Usted tiene que transformar su vida en una gracia permanente.

(Verso 12)= De manera que la muerta actúa en nosotros, y en vosotros la vida.

Fíjese que hay una transferencia. Mientras la muerte opera para acá, la vida opera para allá. La idea es transferir la gracia. Cuando un apóstol llega, transfiere la gracia de su ministerio. Cuando se va, lo que queda es su carácter y la gracia recibida. Usted puede trasladarse a todas las naciones pero sin esta mentalidad no las va a penetrar. Para penetrar, usted tiene que superar el espíritu que prevalece. El problema es que el espíritu que prevalece, prevalece dentro de la iglesia. El mundo nunca ha sido problema, el problema siempre ha sido la iglesia.

(Verso 15)= Porque todas estas cosas padecemos por amor a vosotros, para que abundando la gracia por medio de muchos, la acción de gracias sobreabunde para gloria de Dios.

Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día.

Esa es una característica apostólica; no es para cualquier creyente. Estamos hablando de morir por fuera y vivir por dentro. Morir a toda popularidad. No importa su edad ni su condición. Su mensaje siempre será fresco porque su mentalidad se renueva día a día.

Pablo, aquí, defiende su ministerio ante una iglesia que, como la de Corinto, se fue por la tangente oyendo voces que no eran genuinas para el tiempo. Él dice: …No mirando vosotros las cosas que se ven, sino las cosas que no se ven…

(2 Corintios 1: 5)= Porque de la manera que abundan en nosotros las aflicciones de Cristo, así abunda también por el mismo Cristo nuestra consolación.

Hoy, la televisión muestra autodenominados apóstoles. Si dice la verdad, la mentalidad apostólica, no cabe en la televisión; si la reduce, sí. ¿Estamos? Ya fue dicho: hay apóstoles posicionales, nominales, y hay apóstoles de Efesios 4. Posicionales, en televisión, hay. De Efesios 4, no sé.

(Verso 6)= Pero si somos atribulados, es para vuestra consolación y salvación; o si somos consolados, es para vuestra consolación y salvación, la cual se opera en el sufrir las mismas aflicciones que nosotros también padecemos.

Y nuestra esperanza respecto de vosotros es firme, pues sabemos que es así como sois compañeros en las aflicciones, también lo sois en la consolación.

Note, aquí, que la motivación apostólica es el pueblo. Tiene un corazón de padre. Es la voz del padre que regresa a la iglesia. Hemos sido criados con un espíritu matriarcal en la iglesia. Pero lo que dios está construyendo es un varón perfecto, no una dama perfecta. Y estoy hablando del espíritu, no del género de la gente. La iglesia tiene, por norma, un género femenino. La oración, incluso, se rige por ese género; los sacerdotes no parecen saber que es lo que significa una oración gubernamental.

El propósito. ¿Cuál es el propósito? Que la iglesia sea apostólica, profética, pastoral, que entienda la Palabra y que ame las almas perdidas. Necesita todas las características, no sólo el amor de Cristo; por eso Pablo es diferente a los doce: él nunca vio al carpintero; ¡¡él tuvo un encuentro personal con Jesús, el Cristo de Dios!!

La iglesia quiere imitar a Jesús y la palabra dice que imitemos a Cristo, ¡no al Jesús de los evangelios! A Cristo, usted lo ve en Apocalipsis 1, no en los evangelios. Nosotros andamos imitando al que se redujo a nuestra imagen. Consecuencia: nos estamos imitando a nosotros mismos. La iglesia imita precisamente lo que Cristo quiso evitar que nosotros viviéramos, viviéndolo él encarnado. Imitamos al que se redujo a humanidad en lugar de imitar al que es exaltado.

(2 Corintios 1_ 8-9)= Porque hermanos, no queremos que ignoréis acerca de nuestra tribulación que nos sobrevino en Asia; pues fuimos abrumados sobremanera más allá de nuestras fuerzas, de tal modo que aún perdimos la esperanza de conservar la vida.

Pero tuvimos en nosotros mismos sentencia de muerte, para que no confiásemos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos;

(Verso 11)= Cooperando también vosotros a favor nuestro con la oración, para que por muchas personas sean dadas gracias a favor nuestro por el don concedido a nosotros por medio de muchos.

Ahora vamos a ver otra operación de milagro apostólico en Daniel 6. Usted conoce la historia: Daniel en el foso de los leones. Quiero que usted vea a Daniel como una tipología apostólica dentro de Babilonia.

Fíjese: la gente no soporta la opresión que hay en el mundo. Daniel estaba sirviendo  – de acuerdo con el sistema -, a Satanás, pero no pervirtió su espíritu. El verdadero creyente es el que puede estar más cerca de Satanás sin contaminarse, no el que se tiene que esconder en la iglesia para mantenerse puro. Y si no, observe a José, el de Egipto. Vivía en la casa de Satanás, se tuvo que pintar los ojos y andar con faldas, pero no era gay. Tenía un anillo con una serpiente, pero no pervirtió el propósito de Dios.

(Daniel 6: 10)= Cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró en su casa, y abiertas las ventanas de su cámara que daban hacia Jerusalén, se arrodillaba tres veces al día, y oraba y daba gracias delante de su dios, como solía hacer antes.

Daniel no estaba haciendo algo por costumbre, aunque sí lo hacía DE costumbre. Pero Daniel esperó  que firmaran el edicto. Y cuando Daniel supo que le mandaban a decir: “Hermano… no conviene que usted ande por allí predicando eso…”, el hermano fue y predicó exactamente lo que le dijeron que no predicara.

Lo hizo adrede. Quiero que usted vea que Daniel abrió la ventana, se paró a orara  conciencia de que habían firmado el edicto, adrede. Siempre metiéndose en una posición donde, si Dios no entra con usted, usted no sale vivo. Es así que entra al foso de los leones. Es apostólico, ¿Lo está viendo?

(Verso 20)= Y acercándose al foso llamó a voces a Daniel con voz triste, y le dijo: Daniel, siervo del Dios viviente, el Dios tuyo, a quien tú continuamente sirves, ¿Te ha podido librar de los leones?

Entonces Daniel respondió al rey: oh rey, vive para siempre.

Mi Dios envió su ángel, el cual cerró la boca de los leones, para que no me hiciesen daño, porque ante él fui llamado inocente; y aún ante ti, oh rey, yo no he hecho nada malo.

(Verso 25)= Entonces el rey Darío escribió a todos los pueblos, naciones y lenguas que habitan en toda la tierra; paz os sea multiplicada.

De parte mía es puesta esta ordenanza: que en todo el dominio de mi reino todos teman y tiemblen ante la presencia del Dios de Daniel; porque él es el Dios viviente y permanece por todos los siglos y su reino no será jamás destruido, y su dominio perdurará hasta el fin. – ¡Mire usted! Sabe más el mundano que la iglesia, ¿No cree? – …Él salva y libra, y hace señales y maravillas en el cielo y en la tierra; él ha librado a Daniel del poder de los leones.

¿Señales y maravillas en el cielo? ¡No fue eso lo que se vio! ¡Lo que se comprobó y fue milagro es que Daniel entró en una situación de muerte y salió con vida!

Cuando hablan de Juan el Bautista y dicen que él es el más grande de los profetas, tenemos que acordarnos que él no hizo un solo milagro del estilo impactante de los que hizo Jesús. Pero cambió todo el corazón de una nación con el poder de su palabra; y sin el redargüir externo del Espíritu; y eso fue un milagro.

Tenemos que aprender a reconocer la verdadera calidad de los milagros; una señal de una sanidad es menor que cambiar el corazón de un pueblo. Pero como estamos acostumbrados al espectáculo, no entendemos lo soberano.

Es posible hacer algo soberano sin espectáculo. Que algo sea sobrenatural, no determina que tenga que ser espectacular. Le explico: Dios me puede decir que abra mi Biblia en determinado lugar, ahora, y usted oye el sonido que yo hago al abrirla y hojear las páginas buscando una cita. Fue un acto natural y sin ninguna clase de espectacularidad; sin embargo, que Dios me dijera que lo haga, si que fue sobrenatural.

Puede haber, y esto es cierto, un hecho sobrenatural que también sea espectacular, pero no lo limite. Hay gente que se cree que son llamados porque la forma en que entran al reino es espectacular; o porque vivieron alguna experiencia maravillosa; o porque murieron, fueron al cielo y regresaron. Gloria a Dios por eso, pero quiero señalarle que eso, que puede venir de Dios, no es necesariamente sinónimo de llamado; es un principio, operación con propósito; al propósito tiene que discernirlo usted, no esquematizarlo. Ahora vamos a ver las recomendaciones de Pablo.

(2 Corintios 6: 3)= No damos a nadie ninguna ocasión de tropiezo, para que nuestro ministerio no sea vituperado; antes bien, nos recomendamos en todo como ministros de Dios, en mucha paciencia. – Note como describe su recomendación. Un apóstol es alguien paciente. La palabra PACIENTE, es la palabra UPONOME, y significa: “Una mentalidad que no se doblega ante las circunstancias”. Significa que no es una caña que se lleva el viento; es alguien que tiene sustancia interna. Se le suele llamar “Principio Témpano”, es decir: es más lo que no se ve porque está debajo del agua, que lo que se ve en la superficie.

…En tribulaciones, en necesidades, en angustias; en azotes, en cárceles, en tumultos, en trabajos, en desvelos, en ayunos; en pureza, en ciencia, en longanimidad, en bondad, en el Espíritu Santo, en amor sincero, en palabra de verdad, en poder de Dios, con armas de justicia a diestra y a siniestra; por honra y por deshonra, por mala fama y por buena fama; como engañadores, pero veraces; como desconocidos, pero bien conocidos, como moribundos, más he aquí que vivimos; como castigados, más no muertos, como entristecidos, más siempre gozosos; como pobres, más enriqueciendo a muchos; como no teniendo nada, más poseyéndolo todo.

Mire las recomendaciones de un apóstol. ¿Cuántos invitarían a un hombre así a su iglesia? Yo creo que si Cristo estuviera en la tierra, nadie lo invitaría a predicar a su iglesia. Y a Pablo, lo mismo.

Primero: La paciencia o el poder prevalecedor se muestra en este primer verso, allí donde dice: En mucha paciencia, tribulaciones, en necesidades, en angustias; este es el espíritu de la mentalidad.

Segundo: Obras voluntarias. En trabajos, en desvelos, en ayunos; estas son las obras voluntarias del apóstol. Es decir: las primeras son impuestas. Siempre están metidos en problemas, necesidades y disturbios, pero él se aflige a sí mismo con trabajo, desvelos y ayunos.

La gente cree que alguien recibe las revelaciones de alguna manera lindando con el orientalismo, esto es: con las piernas cruzadas, la mirada extraviada en un profundo éxtasis y la revelación descendiendo como una pluma sobre su cerebro.

¡¡No!! Mientras usted duerme, otros escudriñan; mientras usted ve el partido de fútbol por televisión, otros oran. Un apóstol se aflige a sí mismo. Son pocos los hermanos (Incluidos líderes y pastores), que salen de un congreso, por la noche, en el final de una jornada, y se van a sus hoteles a seguir estudiando.

Tercero: Cualidades internas. Esto nos está hablando claramente de: Pureza, Ciencia, Longanimidad, Bondad, Amor sincero. No es hipócrita, le dice la verdad.

Cuarto: Las armas del apóstol: la palabra de verdad, poder de Dios y justicia. Y Pablo nos dice allá en 1 Corintios 2, que nuestra predicación, – hablando de la predicación apostólica -, no fue con palabras persuasivas, sino con el poder de Dios. No dice que hubo palabra y poder; dice que la predicación fue una demostración del poder de Dios. El mensaje poderoso revela, decodifica la Biblia y adquiere conocimiento la iglesia.

Esta es la mentalidad que tiene que tener la iglesia si es que quiere terminar la tarea encomendada: palabra poderosa y justicia. Esta justicia tiene que ver con estar correctos delante de la presencia de Dios.

Después le da las recomendaciones: honra y deshonra, mala y buena fama, engaños y verdades, conocimiento y desconocimiento, vivos y moribundos, castigados pero firmes, entristecidos y gozosos, pobres o ricos, sin nada o con todo. No se parece en nada al apóstol de hoy. Pero el apóstol tiene una mentalidad optimista.

(Filipenses 1: 12-14)= Quiero que sepáis, hermanos, que las cosas que me han sucedido, han redundado más bien para el progreso del evangelio, de tal manera que mis prisiones se han hecho patentes en Cristo en todo el pretorio y a todos los demás.

Y la mayoría de los hermanos, cobrando ánimo en el Señor con mis prisiones, se atreven mucho más a hablar la palabra sin temor.

En el verso 15 y 16 vemos que el ministerio apostólico aumenta mientras más madura la gente. Si la gente madura él no es necesario en ese lugar y puede dedicarse a viajar a penetrar lugares cerrados. Cuando la iglesia es apostólica no es necesario que sus líderes estén presentes todo el tiempo. Es suficientemente madura como para desenvolverse sola mientras ellos salen a ministrar fuera.

En ámbitos generales, a usted le enseñan que el mejor supervisor es el que no necesita estar presente para saber que todo anda bien. El mejor modelo es Cristo, que sólo estuvo tres años y, todavía hoy, a más de dos mil años, seguimos administrando su reino.

(Versos 15 y 16)= Algunos, a la verdad, predican a Cristo por envidia y contienda; pero otros de buena voluntad.

Los unos anuncian a Cristo por contención, no sinceramente, pensando añadir aflicción a mis prisiones.

El verso 18 habla de la tecnología de su predicación y en el verso 20 dice que no será avergonzado. Y continúa hasta el verso 28 dando principios de la mentalidad de un apóstol.

(Versos 19 al 24)= Porque sé que por vuestra oración y la suministración del Espíritu de Jesucristo, esto resultará en mi liberación, conforme a mi anhelo y esperanza de que en nada seré avergonzado; antes bien con toda confianza, como siempre, ahora también será magnificado Cristo en mi cuerpo, o por vida o por muerte.

Porque para mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia.

Más si el vivir en la carne resulta para mí en beneficio de la obra, no sé entonces qué escoger.

Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de partir y estar con cristo, lo cual es muchísimo mejor; pero quedar en la carne es más necesario por causa de vosotros.

¿Qué tipo de hombre intercambia lo que, – entre comillas -, “nosotros creemos” que es la eternidad por un ministerio? Alguien  que ministra con eso a eternidad, dentro de su ministerio. Alguien que ha entrado en una dimensión donde vive muerto. El que está loco por irse, es el que siente la tribulación. El que la vence, no se quiere ir a ninguna parte. La iglesia se quiere ir porque no sabe como vencer, pero si vence, ya no se quiere ir a ningún lado.

La mentalidad que describe lo que es un hombre apostólico o profético, que es lo que deben tener como mentalidad o cultura nuestras canciones, nuestro carácter en nuestras empresas, nuestra posición en las escuelas, nuestra exhibición ante la nación. Amando, sí, pero prevaleciendo.

Muchos tienen miedo de esta transición. Pero si lo único que se está destruyendo son dogmas y fundamentos de hombres y no fundamentos de Dios: ¿A qué le tienen miedo?

(2 Corintios 10: 7)= Miráis las cosas según la apariencia. – Pablo, evidentemente, está enojado con la iglesia de Corinto porque ellos se dejan llevar por la apariencia. – …Si alguno está persuadido en sí mismo que es de Cristo, esto también por sí mismo, que como él es de Cristo, así también nosotros somos de Cristo. – Fíjese que se está comparando de una manera terrenal. Les está diciendo que no le gusta para nada lo que estaba haciendo, pero que se vio obligado a hacerlo porque la iglesia sólo entendía cosas naturales. Esta es la misma iglesia a la que le dijo: no les pude hablar como a maduros, porque teniendo contienda no sean como meros hombres; diciendo que la mentalidad apostólica es superior a la de un mero hombre.

(Verso 8)= Porque aunque me gloríe algo más todavía de nuestra autoridad, la cual el Señor, nos dio para edificación y no para vuestra destrucción, no me avergonzaré; para que no parezca como que os quiero amedrentar por cartas.

(Verso 12)= Porque no nos atrevemos a contarnos ni a compararnos con algunos que se alaban a sí mismos; pero ellos, midiéndose a sí mismos, no son juiciosos.

Lo que está diciendo, es: estoy errándole al compararme con el mundo natural, pero tú no entiendes lo que es un apóstol si no te lo digo de otra forma.

(Verso 15)= No nos gloriamos desmedidamente en trabajos ajenos, sino que esperamos que conforme crezca vuestra fe seremos muy engrandecidos ante vosotros, conforme a nuestra regla; – Lo que le dice es que madure conforme crezca su fe.

(Verso 16)= Y que anunciáremos el evangelio en los lugares más allá de vosotros, – Mientras más crezca y madure la iglesia, más lejos puede llegar el ministerio apostólico, porque no tiene que estar ahí cuidando a los niños.

(Hechos 11: 2)= Porque os celo con celo de Dios; pues os he desposado con un solo esposo, para presentaros como una virgen pura a Cristo.

Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo.

Porque si viene alguno predicando a otro Jesús que el que os hemos predicado, o si recibís otro Espíritu que el que habéis recibido, u otro evangelio que el que habéis aceptado, bien lo toleráis; y pienso que en nada he sido inferior a aquellos grandes apóstoles.

No está hablando de los doce ni de Jerusalén; ¡está hablando de los falsos que se creen grandes! Está comparando su ministerio con el de los falsos apóstoles y defendiendo la autoridad que tiene, legítimamente, sobre esta iglesia.

(Verso 13)= Porque estos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. – ¿Quiénes son estos? Los “algunos” del verso 4; la palabra FALSO, significa HIPÓCRITA, o actor. Si Pablo estuviera vivo, hoy diría “sin pelos en la lengua”, que hay muchos actores metidos en la iglesia; por ignorancia o a sabiendas. Mientras seamos engañados por eso, la iglesia no termina porque la gracia no se transfiere. Porque tiene la tendencia de arrimarse a lo que tiene fama, no a lo que tiene gracia.

(Verso 14)= Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz- – Cuidado: esto no es un trance hipnótico ni una visión. Ángel de luz, aquí, representa ministerios verídicos. – …Así que, no es extraño que si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras. – Entonces, ¿Adonde está el Anticristo? ¡Adentro! Salió de nosotros, dijo Juan. No viene del mundo; ¡Sale de nosotros! Y no se engañe; no es que sea gente poseída por Satanás, sino gente que por su ignorancia o por su falta de entendimiento son influenciados por el propósito que Satanás quiere para entorpecer o tergiversar la verdadera imagen de la iglesia en la tierra.

Usted puede estar bíblicamente correcto, pero espiritualmente inadecuado para el tiempo presente. Usted puede predicar cualquier palabra de la Biblia y es verdad, pero no toda verdad es adecuada para el tiempo presente. Discernimiento. Gracia transferida.

(Verso 16)= Otra vez digo: que nadie me tenga por loco; o de otra manera; recibidme como a loco, para que yo también me gloríe un poquito.

Lo que hablo, no lo hablo según el Señor, sino como en locura, con esta confianza de gloriarme.

Puesto que muchos se glorían según la carne, también yo me gloriaré; porque de buena gana toleráis a los necios, siendo vosotros cuerdos.

Pies toleráis si alguno os esclaviza, si alguno os devora, si alguno toma lo vuestro, si alguno se enaltece, si alguno os da de bofetadas.

Para vergüenza mía lo digo, para eso fuimos demasiado débiles; pero en lo que otro tenga osadía (Hablo con locura), también yo tengo osadía.

¿Son hebreos? Yo también. ¿Son israelitas? Yo también. ¿Son descendientes de Abraham? También yo.

¿Son ministros de Cristo? (Como si estuviera loco hablo), yo más; en trabajos más abundante; en azotes sin número; en cárceles más; en peligros de muerte muchas veces.

De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno.

Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y un día he estado como náufrago en alta mar; en caminos muchas veces; en peligro de ríos, peligro de ladrones, peligro de los de mi nación, peligro de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos; en trabajo y fatiga, en muchos desvelos, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez; y además de otras cosas, lo que sobre mí se agolpa cada día, la preocupación por todas las iglesias.

Es decir que lo que más le dolía, era que más que las tribulaciones, él amaba la iglesia.

Me he hecho un necio al gloriarme; vosotros me obligasteis a ello, pues yo debía ser alabado por vosotros; porque en nada he sido menos que aquellos grandes apóstoles, aunque nada soy.

Con todo, las señales de apóstol han sido hechas entre vosotros en toda paciencia, por señales, prodigios y milagros.

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Radiografía del Hipócrita

En este estudio quisiera comenzar con una rutina diferente a la de los demás: con una breve página editorial introductoria. Porque este estudio es bien fuerte. Y si bien usted ya está acostumbrado que en esta página Web no encontrará jamás almíbares y zalamerías vernáculas, esto es fuerte en palabra y en conceptos, pero no para ofender, claro está; y mucho menos para avergonzar o restar, sino para exhortar, respaldar la fidelidad de tantos y tantos justos, – que los hay y muchos, felizmente -, y para sumar para la extensión del reino.

Porque cuando miro a mi alrededor, es decir el marco de la sociedad secular en la que estoy insertado, siento que estoy cansado. Cansado de funcionarios que no funcionan; de políticos que no tienen política; de instituciones que no instituyen nada; de una justicia que no hace justicia; de militantes de esto y aquello que no militan, sino que vegetan; de hombres que quieren ser mujeres; de mujeres que quieren ser hombres; de unos y otras que como no saben muy bien qué es lo que son, pretenden ser ambas cosas; de jóvenes que actúan como viejos; de viejos que hacen irresponsabilidades de jóvenes; de delincuentes que andan en libertad; de cierta libertad que incita a la delincuencia; de malas personas respetadas como honestas de honestos que son tratados como malas personas; de inicuos promocionados como decentes y de decentes injuriados como inicuos.

Cansado, también, porque cuando miro hacia adentro (Y usted saber perfectamente a qué me refiero cuando digo “adentro”), veo, a veces, (Y dije “a veces” porque no es justo generalizar), a cristianos que no conocen al Cristo que dicen seguir; ministros que no ministran, sólo administran; adivinos de feria honrados como profetas, profetas verdaderos marginados como adivinos, herejes o blasfemos; emocionalistas y manipuladores dialécticos promocionados como evangelistas, evangelistas despreciados porque no muestran nada “espectacular”; constructores de políticas religiosas y edificios de mampostería llamados apóstoles; verdaderos apóstoles que son borrados porque su palabra duele y su visión no encaja con la de los hombres “importantes”; pedagogos científicos y hasta agnósticos evidentes designados como maestros, maestros reales neutralizados porque sus enseñanzas, – aunque bíblicas -, no encajan con los proyectos humanos; asalariados con privilegios y status de pastores; pastores fieles oprimidos y obligados a ser simples gerentes por comisiones evaluadoras designadas por ilustres y, finalmente: cansado de ver creyentes que no creen.

Por todo esto, por lo de alrededor y por lo interior, hoy voy a extraer de la palabra de Dios, sin introducir opinión ni interpretación personal, principios básicos que nos permitan elaborar una clara radiografía del hipócrita. Y como decía aquel viejo adagio: …al que le quepa el sayo, que se lo ponga…

Cualquier diccionario secular, dice que HIPOCRESÍA (La palabra griega es HYPOCRISIA), es el fingimiento de sentimientos o cualidades diferentes a las que se tienen. Y agrega que un HIPÓCRITA es, en suma, un comediante, un actor.

Un diccionario bíblico amplía algo más el concepto. Dice que un HIPÓCRITA es aquel que pretende o finge ser lo que no es. Aclara, también, que la palabra proviene de un vocablo griego que significa actor o protagonista en el teatro griego. Los actores, – entonces -, solían colocarse diferentes máscaras conforme al papel que desempeñaban. De allí que HIPÓCRITA llegara a designar a la persona que oculta la realidad tras una máscara de apariencias.

Esta palabra, en algunas de sus derivaciones, está en treinta y tres oportunidades en la Biblia. Seis en el Antiguo Testamento y veintisiete en el Nuevo. De allí es donde voy a extraer de los relatos literales, principios espirituales que le van a sonar total y absolutamente vigentes para hoy. Rescaté cuatro o cinco textos que le voy a compartir textualmente donde estimé que debería ser necesario hacerlo. A eso lo vamos a leer juntos para no hablar tonterías o fabricar doctrinas a partir de una letra. Por lo demás, todo lo demás, también está documentado en el libro. Un libro que si usted lo lee seguido, yo no necesito asegurarle nada más.

Un hipócrita es alguien que actúa permanentemente. Es hipócrita de corazón, de alma según el léxico hebreo. Es decir que su mente elabora conceptos de un color pero por diversas circunstancias tiene que actuar de un modo totalmente opuesto a como piensa. El resultado de estas actitudes es que, – dice la Biblia -, atrae para sí la ira, reacción normal de un justo ante un corazón no arrepentido, aunque diga a diestra y siniestra que es creyente.

Por algo David, cuando esgrime una defensa propia en el Salmo 26, puntualiza que no se ha sentado, (Es decir que no ha tenido comunión, identificación, complicidad), con hombres hipócritas; y que los aborrece, – término de dios -, por causa de su desprecio para con el pecado. Esto tiene que ver directamente con lo que santiago, en el capítulo 1 verso 8, denomina como hombres de doble ánimo. Pensar de un modo y obrar de otro; predicar un mensaje fiel y hacer en la práctica lo opuesto. Lo que nuestra sociedad, hoy, llamaría doble mensaje.

 

Una de las características más sobresalientes del hipócrita es que cuando habla, produce daño. El libro de los Proverbios lo señala cuando dice que el hipócrita, con su boca, daña al prójimo. Son indolentes, parece como que se las saben todas. Son confiados en su sabiduría humana, concuerde o no con la sabiduría de Dios, mentirosos, ya que para avalar sus conductas no vacilan en mostrarse de manera opuesta a lo que verdaderamente son, lo que en sí mismo, ya es un engaño, un ardid, una mentira. Escuchan siempre y con apariencia de calma, bondad y paciencia, pero son incapaces de oír nada que no adhiera a sus pensamientos, aunque simulen hacerlo.

Ahora bien: ¿De donde nace la hipocresía humana? Ya me imagino: está usted pensando en el mundo incrédulo, ¿No es así? En ese mundo pecador, promiscuo y endemoniado, ¿Verdad? Lamento decirle que al mundo le interesa muy poco que usted se de cuenta que no cree en nada. Es más; ¡hasta publicita por donde lo dejen que no creen en nada! So en el mundo, no creer en nada, es un aceptable nivel de “inteligencia” y “raciocinio”. Tampoco le importa demasiado el pecado. Primero, porque no lo conoce, y segundo, porque piensa que si todos hacen lo que hacen y les va bien, ellos no tienen por qué hacer otra cosa. A la promiscuidad la llaman “libertad de conductas” y a los demonios no sólo los ignoran, o suponen que son delirios de místicos con uniforme de cristianos, sino que incluso, los utilizan para los dibujos animados o cualquier otra “mascotita” dedicada a los niños. Entonces, ¿Para qué deberían simular? ¿Para qué tendrían que tomarse el trabajo de fingir lo que no es, si les importa bien poco lo que los demás puedan pensar? ¿Adónde nace la hipocresía? Lo siento. Sólo nos queda la iglesia…

(Jeremías 23: 9)= A causa de los profetas mi corazón está quebrantado dentro de mí, todos mis huesos tiemblan; estoy como un ebrio, y como hombre a quien dominó el vino, delante de Jehová, y delante de sus santas palabras.

(10) Porque la tierra está llena de adúlteros; (Le recuerdo que cuando la Biblia habla de adulterio, no solamente se refiere al humano, al carnal, al sexual, al físico, sino al espiritual; a una esposa que, en lugar de ser fiel, por ejemplo, se entrega a otro que no es su esposo), a  causa de la maldición la tierra está desierta; (Pero resulta que físicamente, ¡la tierra no está desierta! Está llena de gente, ¿Verdad? Entonces, ¿De qué tierra está hablando? ¿Del piso o de la carne?) los pastizales del desierto se secaron; (Pastizales hablan de lugar de alimento, el desierto es el lugar de la prueba y la sequedad significa desnutrición, hambre y debilidad) la carrera de ellos fue mala, (Pablo habla de haber terminado la carrera) y su valentía no es recta. (Valentía no es sinónimo de rectitud. Un delincuente no es recto, pero muchas veces demuestra ser valiente.)

(11) Porque tanto el profeta como el sacerdote son impíos; (Está claro: en el mundo no hay profetas ni sacerdotes; habla de la iglesia) aún en mi casa (Casa siempre es iglesia en la Biblia) hallé su maldad, dice Jehová.

(12) Por tanto, su camino será como resbaladeros en oscuridad; serán empujados, (Empujados por quienes?) y caerán en él; porque yo traeré mal sobre ellos en el año de su castigo, dice Jehová.

Después describe los desatinos de los profetas de Samaria, a los que se acusa de hacer errar el camino al pueblo profetizando por Baal y los de Jerusalén, a los que rotula de torpes, adúlteros, mentirosos y dignos de juicio.

(15) Por tanto, así ha dicho Jehová de los ejércitos contra aquellos profetas: he aquí que yo les hago comer ajenjos, y les haré beber agua de hiel; porque de los profetas de Jerusalén salió la hipocresía sobre toda la tierra. – Listo. La hipocresía – dice aquí -, salió de lo que entonces se llamaba Iglesia, no del mundo. Después, indudablemente, sentó escuela.

Ahora bien: ¿Cómo se puede detectar a un hipócrita? Está bastante claro: por discernimiento. No obstante, hay algunas pautas que Mateo marca en su evangelio que nos sirven de ayuda para, mientras esperamos recibir mayor discernimiento espiritual, podamos ir teniéndolas en cuenta para no equivocarnos.

1)= Publicitan y promocionan sus actividades bajo el barniz eclesiásticamente muy bien visto del testimonio; difunden la calidad y a veces hasta la cantidad de sus ofrendas.

2)= Aman que los oigan orar en público y arman verdaderas piezas literarias religiosas de esas oraciones. ¿Dios? Bien, gracias. En ese preciso momento, tiene otitis.

3)= Andan con el rostro compungido, mustios y pálidos para dejar bien en evidencia que están ayunando.

4)= Están permanentemente en acecho para detectar la paja en el ojo ajeno, (“¡Hermano! ¡Si no le da brillo a sus zapatos, no podrá ingresar a la casa de Dios!”), mientras  el tronco del árbol gigante que hay en el suyo, es ignorado.

5)= Privilegian y priorizan las tradiciones y costumbres por sobre los mandamientos de Dios, al cual honran de la boca para afuera pero no con sus corazones.

6)= Dicen conocerlo todo, pero viven buscando señales porque son incapaces de ver las señales de los tiempos presentes.

7)= Se manejan con tanto egoísmo que, con tal de no quedar mal parados, le cierran el cielo a los que llegan impidiéndoles entrar, aunque eso les cueste la entrada a ellos mismos.

8)= Agitan a la gente instándolas a rebelarse en contra de aquellas personas que no están de acuerdo con ellos.

9)= Se suelen aprovechar de la necesidad física, anímica, espiritual o material de la gente, creyendo solucionar todo después con larguísimas oraciones más destinadas a tranquilizar sus conciencias que a mover a Dios.

10)= llevan adelante un proselitismo casi partidista secular y que, en algunos casos, llegan a fabricar hijos del infierno con gente que se acercó buscando sinceramente al Dios verdadero.

11)= Cumplen con todas las reglas (Diezmos y ofrendas incluidas), pero no saben lo que es la misericordia, la justicia y mucho menos la fe.

12)= Viven obsesionados por lo externo: como se viste usted, como se pinta, si tiene pantalones, si usa corbata, si tiene el cabello un poco largo, o si se ha rasurado. Sepulcros blancos… por fuera.

13)= Tienen, generalmente, un rostro de bondad y de justicia que… ¿Quiere un consejo? Mírelos recta y frontalmente a los ojos. No resisten eso.

14)= Intrigan en las sombras para derrumbar a los que traen la palabra del Señor, aunque externamente le den golpecillos en la espalda y hasta lo bendigan. Hacen homenajes a los ungidos, pero, si pueden, los aniquilan con trampas o artimañas, neutralizando y abortando sus ministerios. ¿Nunca hemos visto cosas así?

Pero: ¡Animo! Dice también la misma palabra de donde saqué estas cosas, que a la corta o a la mediana, tendrán su castigo y que su parte será el lloro y el crujir de dientes. Jesús fue capaz de discernir esa hipocresía. ¿Usted, está capacitado por ese mismo poder para hacer la misma cosa. Y los compara con la levadura de los fariseos. Recuerde que la levadura, en sí misma, es una palabra que denota una acción de extenderse y quedarse con todo lo que toma. La levadura, en sí, no es ni mala ni buena, es levadura. Porque el reino de Dios es como levadura, pero la religiosidad farisaica e hipócrita también: donde usted le permite entrar y crecer, al tiempo lo leuda todo y se queda con todo.

El hipócrita, por reglas generales, es legalista. Puede llegar incluso hasta la crueldad amparado en un versículo bíblico. La Biblia dice que la Palabra de Dios es nuestra arma, ¡¡pero no dice que tengamos que darle un bibliazo por la cabeza a la hermanita aquella que viene al templo con su falda demasiado corta!!

No sabe lo que es el amor de Dios y mucho menos con qué se come la misericordia. Les obligan a cumplir a los demás, reglas, leyes y estatutos que ellos mismos, en lo íntimo, dejan de lado si les conviene tomar por otro camino.

Desprecian el poder de dios refugiándose en las leyes dictadas por los hombres por una simple razón: como no están ungidos, jamás vieron ni verán el poder manifestado, por lo tanto se agarran de lo único que pueden comprobar con sus ojos: lo que dicen los hombres. Y sobre esto, hay un ejemplo que tiene como protagonista a un indiscutible hombre de Dios, mire:

(Gálatas 2: 11)= Pero cuando pedro vino a Antioquia, (Una ciudad de Siria), le resistí cara a cara (Dice Pablo), porque era de condenar (Cuidado: no se confunda; no habla de la persona de Pedro, habla de una actitud de Pedro.)

(12) Pues antes que viniesen algunos de parte de Jacobo, comía con los gentiles; (Compartir un almuerzo o una cena con alguien, en aquella época, se consideraba como demostración clara y pública de amistad incondicional) pero después que vinieron, se retraía y se apartaba, porque tenía miedo de los de la circuncisión. (Tenía miedo de ejercer su ministerio por causa de la clase religiosa).

(13) Y en su simulación, (Quiero recordarle que está hablando del apóstol pedro), participaban también los otros judíos, de tal manera que aún Bernabé fue también arrastrado por la hipocresía de ellos.

Pedro era un fiel y sincero hijo de Dios que, sin embargo, así como en un momento de su vida fue exaltado por Jesús por discernir que Él era el Hijo de Dios, en otro momento mintió por temor a perder su vida y en esto, es clarísimo, fue arrastrado a una actitud hipócrita por cierta conveniencia en sus relaciones con los sectores religiosos. ¿Se da cuenta ahora por qué Pablo dice que los que tienen que tener cuidado de no caer son los que se creen estar firmes y no los débiles? Le puede pasar, cuidado.

Si hemos visto que la hipocresía no nace en un mundo que no necesita implementarla porque le da lo mismo una cosa que la otra, ya que es ignorante de las leyes de Dios, sino en la iglesia, donde se suele poner en práctica un viejo refrán pagano que muchos cristianos le otorgan valor bíblico y que dice: No basta con ser bueno, sino que hay que parecerlo, es porque ese peligro está latente, en todo momento, y para todos: sin distinción. Y si no, mire lo que sigue:

(1 Timoteo 4: 1)= Pero el Espíritu dice claramente (Dice que es el Espíritu el que lo dice, no los líderes de alguna congregación, los pastores y maestros moralistas o un fulano que habla por radio: el Espíritu Santo lo dice) que en los postreros tiempos (¿Cuáles son los postreros tiempos? ¿Los de su vida o los de la vida de la iglesia?) algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios; (Muchos creen que esto es algo que tiene que suceder todavía. Si los postreros tiempos hablan de su vida, hombre o mujer que tiene entre treinta y cuarenta años, efectivamente, los últimos tiempos deberían estar comenzando ahora y los espíritus engañadores y las doctrinas de demonios estarían por aparecer. Pero resulta que la palabra está escrita para la iglesia global, no para una persona, aunque la incluya. Y la iglesia tiene dos mil años de antigüedad, así que estos últimos tiempos podrían haber empezado a manifestarse hace… digamos… unos ciento cincuenta años. Eso nos estaría señalando que la prédica de esos espíritus engañadores y doctrinas de demonios, se estarían metiendo por las iglesias, dejando la Biblia de lado, desde hace cien años atrás, ¿Se da cuenta?)

¿Qué otra cosa podría ser, por ejemplo, ese humanismo científico, filosófico y psicológico, totalmente apartado – y en algunos casos opuestos -, al poder sobrenatural de Dios, que hoy día se predica y enseña en tantos lugares llamados…cristianos?

(Verso 2)= Por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada (Dormida, anestesiada, paralizada, bloqueada, enceguecida, oscurecida) la conciencia, prohibirán casarse (¡Oh!) y mandarán abstenerse de alimentos (¡Oh! ¡Oh!) que Dios creó para que con acción de gracias participasen de ellos los creyentes y los que han conocido la verdad. (Tengo una sola pregunta: ¿Adonde están los creyentes y los que han conocido la verdad? ¿Están en el mundo, en iglesias paganas e idólatras, en sectas pseudo-religiosas o en la que conocemos como iglesia del Señor? Cuidado.)

No es mi intención cargar las tintas en contra de nada ni de nadie en especial. Sólo me tomo el trabajo, en el nombre de Jesucristo de Nazareth, de ayudarle a usted a abrir sus ojos y saber discernir qué es lo que viene de Dios, realmente, y qué viene de las reglas, leyes y estatutos mentirosos creados por hombres que simulan oficiar una verdad que verdaderamente todavía no conocen, sin otra intención que echarle encima un espíritu de culpa que le obligue indefinidamente a estar sometido a un grado de esclavitud carnal que no forma parte del plan de Dios, sino a intereses temporales y personales, se llamen como se llamen, ministren donde ministren y tengan el prestigio que tengan. Nadie puede predicar lo que no vive en su vida personal. Ese es el modelo-Cristo. Cualquier otra cosa diferente no es Cristo. Y como no hay lugares grises ni neutros en el evangelio del Reino, si no es Cristo, es Anticristo. Porque: El que conmigo no recoge, desparrama…

(Santiago 3: 13)= ¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? (Santiago está hablando con y para creyentes) muestre por la buena conducta sus obras en sabia mansedumbre. (¡Pero hermano! ¡No somos perfectos! Es cierto, pero por nuestros frutos nos conocen. Y no hablo de obras de caridad, – aunque no están excluidas -, hablo de integridad, de respaldar con nuestra vida cotidiana nuestro mensaje. De otro modo, vana palabrería…)

(14) Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, (Santiago habla de la iglesia de aquel tiempo, supongo, porque hoy no es así, ¿Verdad? ¿Y qué les dice, que se suiciden?) No os jactéis, ni mintáis, contra la verdad. (¿Qué es la verdad? O mejor: ¿Quién es la verdad? El mundo no miente contra la verdad sencillamente porque no la conoce. Puede hablar mal – y de hecho lo hace -, pero cree sinceramente estar diciendo una verdad. Su verdad. Los que mienten contra la verdad tienen que ser aquellos que, conociéndola, igualmente no dudan en mentir en contra de ella. ¿Adonde están? ¿Afuera o adentro?)

(15) Porque esta sabiduría (La que muestran estas personas), no es la que es desde lo alto, sino terrenal, animal, diabólica. (Está claro, ¿No?)

(16) Porque donde hay celos y contención (Entienda bien: contención no viene de contener, viene de contienda, que es discusión, puja, polémica, debate) allí hay perturbación y toda obra perversa. (Recuerde: obra perversa no es necesariamente mala obra. Es obra incorrecta, de acuerdo con el propósito de Dios. PERVERSO es TORCIDO, algo que no va al blanco previsto, sino a una imitación, a un paralelo, a un espejismo, en suma: errar el blanco. AMARTÍAS. PECADO.

(17) Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, (La pureza o transparencia es obrar cara a cara, no a escondidas, con murmuraciones, chismes, intrigas o dobles mensajes) después pacífica (No arremete, no ataca, exhorta, ama, ayuda, aporta, suma, pone el hombro) amable, (Esto es: digna de ser amada), benigna. (No persigue el mal de nadie, sino el bien común), llena de misericordia y de buenos frutos, (Integridad en su conducta y su carácter) sin incertidumbre ni hipocresía. (Cada uno sabe perfectamente y de primera mano qué es lo que se piensa de él, no se encuentra con un pelotón de fusilamiento sin previo aviso preparado de la noche a la mañana para ejecutarlo).

(18) Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz.

(1 Pedro 2: 1)= Desechando, pues, (Dejando de lado, desestimando, ignorando) toda malicia, (De allí el ser como niños, ellos no tienen malicia. Hasta que se vuelven adultos e inteligentes) todo engaño, (El engaño es un espíritu satánico), hipocresía, envidias, (Si no puedo tener un ministerio como el del pastor, trato de destruir al pastor) y todas las detracciones. (El hipócrita se lleva bien con una mayoría, pero nadie se escapa de sus “comentarios” detractores, generalmente hechos con personas que no son las afectadas). …desead, como niños recién nacidos, (Recuerde cuando recién se convirtió) la leche espiritual no adulterada, (Biblia pura, no dogmas humanos. Palabra de dios, no ideas u opiniones de hombres inteligentes) para que por ella (Por la palabra pura, sin amputaciones, enmiendas, revisiones ni agregados humanistas) crezcáis para salvación. (Sin leche pura no hay crecimiento, hay información superflua, intelectual) si es que habéis gustado la benignidad del Señor.

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No te Deslices

El libro de Hebreos, es un manual de madurez. Es un manual para llevarnos a la madurez de creyentes sólidos, bien plantados sobre nuestros pies espirituales. Este estudio nació a partir de las tres palabras con las que el Señor guió mi vida ministerial: Madurez, Unidad, Remanente.

La Palabra de Dios va a ser confirmada más allá de los dilemas presentes, en las circunstancias presentes, en las cuales nosotros vivimos. Mateo 24 nos habla de que en los últimos días hay rumores de guerra, que se levantará nación contra nación, que va a haber hambre, pestes, un reino se levantará contra otro reino, que muchos se van a enfriar, pero que nada de eso determina el fin del siglo.

El verso 14 dice que el evangelio del reino será predicado hasta el fin del mundo, entonces vendrá el fin. Me parece que la determinación del tiempo está en manos de la iglesia. Si nada termina hasta que nosotros terminemos, entonces depende de nosotros terminar. Hasta que la iglesia no termine con lo que vino a hacer, no llegará el fin del siglo; se acabó. Siempre estuvo escrito allí. Dios no tiene apuro. Dios es eterno. Los que tenemos apuro, somos nosotros.

Tenemos que tener en cuenta que la carta a los Hebreos fue escrita a judíos convertidos, pero todavía demasiado tradicionales. Sabían mucho, pero eran débiles. Muchas veces nuestra carnalidad no nos deja alimentarnos con carne.

 ¿Recuerda la iglesia de Corinto? Una iglesia que operaba con todos los dones; don de conocimiento, sabiduría, profecía, imposición de manos, sanidad, milagros, prodigios. Sin embargo él comienza el capítulo diciendo: “No les puedo escribir lo que me gustaría escribirles porque aún son niños”. Se puede fluir en el Espíritu y ser todavía un niño.

En este estudio, el propósito es enfatizar nuestro deber como creyentes con relación a la herencia de Dios. Efesios 1: 18 nos dice que Dios tiene una esperanza en nuestro llamado y una herencia en los santos. Y Pablo oraba, no para que nosotros conociéramos nuestro llamado, sino para que entendiéramos cuál fue la razón por la cual Él nos llamó.

Vamos a tomar en cuenta la teología, vamos a tomar en cuenta la Biblia de acuerdo al tópico, vamos a respetar la etimología y también el punto exegético, pero la Biblia es un libro espiritual. Las metáforas, parábolas o similitudes usadas, expresaban o revelaban un punto físico, natural y literal, pero que encerraban un principio real más importante que la historia que se contaba.

Por ejemplo en 1 Timoteo 1:18, la Palabra nos dice que militemos una buena milicia. Efesios 6 dice: póngase la armadura de Dios. 2 Corintios 10 dice: nuestras armas son poderosas en Dios. Hebreos 4 dice que tenemos una espada de dos filos.

Sin embargo, a la vista no hay ninguna batalla, no hay ninguna guerra, nadie se está matando con nadie, usted no lleva ninguna espada, usted no tiene ninguna clase de armadura ni lleva nada de eso. Es espiritual, es una analogía, es un adjetivo que demuestra nuestras funciones en el Espíritu.

La Palabra nos llama muchas cosas: novia, esposa, templos, casa, ciudad, monte, Jerusalén, árbol, rama, soldados, ovejas, siervos, un hombre, un cuerpo, nueva creación, luz, trigo, semilla, pan, reyes, linaje, sacerdotes, etc., sin embargo: ¿Quién es usted? Usted es un: argentino, mexicano, español, inglés, peruano, chileno, venezolano, colombiano, portorriqueño, salvadoreño; somos seres humanos y estos vienen a ser adjetivos que explican cuál es nuestra función como hijos de Dios.

(Hebreos 2: 18)= Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos.

Porque si la palabra dicha por medio de los ángeles fue firme, y toda transgresión y desobediencia recibió justa retribución, ¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? La cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron, testificando Dios juntamente con ellos, con señales y prodigios y diversos milagros y repartimientos del Espíritu Santo según su voluntad.

Porque no sujetó a los ángeles el mundo venidero, acerca del cual estamos hablando; pero alguien testificó en cierto lugar, diciendo: ¿Qué es el hombre para que te acuerdes de él, o el hijo del hombre para que le visites?

Le hiciste un poco menor que los ángeles, le coronaste de gloria y de honra, y le pusiste sobre las obras de tus manos; todo lo sujetaste bajo sus pies. Porque en cuanto le sujetó todas las cosas, nada dejó que no sea sujeto a él; pero todavía no vemos que todas las cosas le sean sujetas.

Para entender estos principios, primero tenemos que entender el reino de Dios. Tenemos que sacar ese bloqueo mental que tenemos.

La palabra REINO, es la palabra BASILEIA. Tiene un sinnúmero de significados. Uno de ellos, es LA INFLUENCIA o el poder del Rey. La palabra BASILEIA también significa la jurisdicción o el perímetro en donde un rey puede ejercer su autoridad. El dominio del rey.

Dominio y autoridad es distinto. Por ejemplo: yo puedo tener autoridad sobre mi vida, pero tengo dominio solamente en ciertas esferas y en otras no. Si su pastor me invita a su iglesia, yo no perderé mi autoridad allí, pero jamás tendré dominio; eso – conforme a nuestros usos y costumbres -, le corresponde al pastor, esté o no en la plataforma o, incluso, esté en ese momento o no en el templo.

Después tenemos a los sujetos. Todo lo que se sujeta a un rey, viene a formar parte de su reino. Noten claramente que la palabra reino no identifica a una nube, tampoco a una ciudad, tampoco identifica algo que está flotando por allá en los cielos.

Por eso la Palabra dice “reino DE los cielos”. Es decir: somos perteneciente DE, pero no tenemos que estar allí para ser. La Palabra dice en Efesios 2 que somos conciudadanos de la nueva Jerusalén. La nueva Jerusalén es una ciudad; ahora una ciudad no es el concreto ni el oro, una ciudad es el pueblo que la habita.

Todo reino tiene un rey y su jurisdicción. Eso es importante, porque dentro del reino hay niveles de relación con el rey. Por ejemplo, hay siervos. Sólo hay un problema con los siervos: no conocen todos los secretos del Padre, del Señor de la casa. Viven en la incógnita y sólo hacen y saben lo que se les dice.

También hay amigos. Cristo dijo: “Ya no son mis siervos, son mis amigos”. Hay amigos en el reino y estos tampoco conocen todo porque a los amigos no se les dice todo, sólo se les confía parte; más que a cualquier siervo, pero siempre hay algo que se reserva.

Pero también hay hijos. Los hijos sí tienen derecho a la herencia. Estos sí tienen poder y autoridad en el reino. Sólo que los hijos, mientras sean niños, tampoco pueden heredar. Por eso Cristo llega al Jordán cuando tiene la edad de treinta años. Recién allí fue cuando el padre dijo: “Este es mi hijo, en el cual tengo complacencia.”. Noten que el Padre estaba agradecido al hijo, antes que Él hiciera nada espiritual.

Capítulo 2, nuevamente, verso 1: Por tanto, es necesario que con más diligencia atiendas a las cosas que has oído, no sea que te deslices. La palabra DESLIZAR significa irse a la deriva, cuesta abajo. Tiene la implicancia de un velero que sube el ancla y se va al son del viento que lo lleva. Es irse con la corriente, como velero llevado por cualquier viento de doctrina. Dice: ¡Pon atención! ¡Sé diligente! ¡No vaya a ser que te deslices!

Ahora, para entender cómo nos vamos a deslizar, tenemos que entender primeramente qué es lo que se ha dicho, qué es lo que hemos oído. Para ello tenemos que visitar el capítulo 1: en el primer verso, dice así: Dios, habiendo hablado muchas veces, (Entienda: Dios habla más de una vez)…y de muchas maneras, (Recuerde esto también: Dios habla de muchas maneras, no de una o dos)…en otro tiempo a los padres, por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el hijo, a quien constituyó, (Número Uno) heredero de todo, y por quien asimismo, (Número Dos) hizo el universo; el cual siendo  (Número Tres) el resplandor de su gloria, y, (Número Cuatro) la imagen de su sustancia, y (Número Cinco) quien sustenta todas con la palabra de su poder, habiendo (Número Seis) efectuado la purificación de nuestros pecados, por medio de sí mismo, (Número Siete) se sentó a la diestra de la Majestad de las alturas.

Nunca se olvide estas cosas; nunca se olvide de estos siete principios; porque el día que se olvide de ellos, usted comenzará a deslizarse, su vida comienza a deslizarse y se empieza a ir con la corriente. Lo cual me dice a mí y también a usted, que el venidero evangelio va en contra de la corriente. Porque cuando seguimos la fuerza más grande y nos vamos con la corriente, aquí el escritor, llama a eso, Deslizarse. Es raro porque hoy día al que va en contra de la corriente, enseguida le dicen hereje.

Usted tiene que tener sumo cuidado con lo que acaba de leer y con lo que termina de enterarse, porque si no lo entiende, usted tarde o temprano por una causa o por otra, va a deslizarse. Esto significa que se lo va a llevar la corriente, que dicho sea de paso, aún tiene mayoría…

¿Qué leemos en este texto? (1) Dice que Cristo es heredero de todo; no que va a heredar. ES. Esto es muy importante, porque algunos creen que Él va a heredar, pero aquí dice que ya ES heredero.

(2) Él hizo el universo. Él fue el Creador, el que hizo el universo.

(3) Él es el resplandor de su gloria y esa palabra, resplandor, significa la luz que emite o resplandece. Tome, – si quiere -, como ejemplo válido, al sol. Lo que a usted le afecta del sol, no es el sol, sino lo que el sol emite. Comparando al Padre con el sol, no es el Padre quien le afecta sin el Hijo, porque el Hijo es lo que le afecta. El Hijo viene a ser el rayo que toca su piel, el rayo que cambia su tonalidad, el rayo que cambia su vida. Cristo es la eminencia del Padre.

(4) Dice que Él es la imagen. La imagen tiene dos palabras en griego: ICON, que habla de la imagen o la estampa, pero la parte dos de esa raíz, habla del carácter. Es decir: Cristo es el carácter de Dios. Es decir: Él perdió su reputación personal y asumió el carácter del Padre. Eso es importante, porque Dios está esperando que Cristo sea formado en nosotros. Que perdamos nuestro carácter y asumamos el de Él. No lo olvide. Si lo olvida, usted se desliza. Cristo, fue Dios impreso. Es como tomar una moneda y aplastarla contra el barro. Lo que quedó allí, impreso, era Cristo. Él dijo: si me han visto a mí, han visto al Padre.

Cristo es el cuerpo del Padre. Es la manifestación. La palabra se hizo carne. Él dice que es la imagen, pero no la imagen de cualquier cosa, es la imagen de su sustancia. La palabra SUSTANCIA tiene su raíz en la palabra SER. La palabra SER es igual a la palabra INDEPENDENCIA. Esto es muy importante porque no existen los seres humanos, porque el hombre no es independiente. O está con Dios o está con el diablo; no hay campo neutral o terreno grisáceo en el medio.

La Palabra dice “Vistámonos del nuevo hombre”. Cristo fue formado en nosotros. Es hora de ver la realidad. Fuimos comprados por precio. Éramos esclavos de uno y ahora somos esclavos de otro. Sólo que este rey nos da la libertad. Pero no existe tal cosa como “seres humanos independientes”. La independencia fue lo que causó la caída.

(5) Él dice que sustenta todas las cosas por su palabra. Esto es: su palabra habilita. Cuando Dios le dice a usted “Sé fuerte”, no le está pidiendo a usted que sea fuerte, le acaba de dar fuerzas. Cuando Él dijo Sea la Luz, se encendió el universo y hoy todavía los científicos están descubriendo esa incomprensible luz que está en todas partes y que no proviene de ninguna, porque Él nunca la detuvo. Su palabra habilita. Jamás le pedirá a alguien algo que este no esté ya equipado para hacer, por eso la obediencia es la marca del reino.

La palabra en griego significa que con el poder de su palabra, Él mantiene el orden del universo. Que el universo funciona porque su palabra lo sujeta. Cuando escribieron ese versículo en la Biblia le sacaron el tiempo: es pasado, presente y futuro. Es tiempo eterno. Sólo el griego tiene ese tipo de tiempo. En español o en inglés, no hay una palabra que lo identifique. Con su habilitación Él mantiene el orden. Su palabra activa, le equipa.

(6) NO se le olvide que nos purificó de pecados. “¡…Es que yo soy un triste pecador salvo por gracia…!” No. No es usted un triste pecador salvo por gracia. Usted fue eso. Ahora ya no es un pecador. “¡Ay, hermano! ¡Es que todo el mundo peca!” Oiga: que usted peque, eso no lo hace un pecador. Usted puede amasar y cocinar un pan, pero eso no lo constituye a usted en panadero. Porque, – entienda -, el pecador vive del pecado, piensa en el pecado, medita en el pecado, lo planifica, se identifica con el pecado, se goza con el pecado y se muere en pecado. Pero ese no es usted, ¿Verdad?

(7) Cristo está sentado a la Majestad. Muy importante, porque cristo es nuestro Sumo Sacerdote. Levítico dice que el sacerdocio no se puede sentar hasta que no termina su ministración. Y Cristo se sentó. Significa: Ya está hecho, está completo, terminé mi parte, estoy sentado. ¡Señor, ven, ayúdame! No puedo, mi Padre me dijo que me sentara. Hasta que todos mis enemigos sean puestos como estrado bajo mis pies.

Eso significa que pese a que Él terminó, todavía hay enemigos con los cuales tratar. Sólo que Él sigue estando sentado; ¿A quien le corresponde, entonces?

Él subió a lo alto. Él es toda la plenitud. Efesios 1:22 dice que Él es el que todo lo llena. El sacerdocio sentado, significa perfección o completamiento. No se olvide de esto. Porque si se olvida de esto, allí es donde usted va a deslizarse. Ahora vamos a entender el capítulo 2.

(Hebreos 2: 1)= Por tanto, (Cada vez que algo comienza con “por tanto”, le destruye su devocional; usted no puede comenzar allí. Tiene que ir más atrás para saber a qué obedece la conclusión de “por tanto”. Porque siempre obedece a una conclusión)…es necesario que con más diligencia atendamos las cosas que termino de decir, para que no vayas a deslizarte, porque si la palabra dicha por medio de ángeles; (¡Un momento! ¿Desde cuando los ángeles predican?) …fue firme, y toda transgresión y desobediencia recibió justa retribución, cómo, entonces, vamos a escapar nosotros, cuando se nos ha traído tremendo mensaje a través del hijo y aquellos a los cuales el hijo les ha delegado el evangelio?

Ahora el verso 2 dice que la Palabra fue predicada por medio de ángeles, y eso es muy importante porque a nosotros se nos ha enseñado que los ángeles no predican, pero el Salmo 68:17, dice: …los carros de Dios se cuentan por veintenas de millares de millares; (La palabra que usa aquí en millares, es…ángeles) Deuteronomio 33:2: …Jehová vino de Sinaí, y de Seir le esclareció; resplandeció desde el monte de Parán, y vino de entre diez millares de santos, (La palabra SANTOS, aquí, es la palabra ángeles.) Hebreos 12:22: …sino que os habéis acercado al monte de Sión, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles, (Es la misma palabra que usa en Hebreos 2)  Apocalipsis 5:11: …Y miré, y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono, y de los seres vivientes, y de los ancianos; y su número era millones de millones, (Ángeles; Daniel 7:10, dice:) …un río de fuego procedía y salía delante de él; millares y millares le servían, y millones de millones asistían delante de él,  (Aquí la palabra “millones de millones”,e s la palabra ángeles.)

 

(Hechos 7: 53)= Vosotros que recibisteis la ley por disposición de ángeles, y no la guardasteis. (Aquí vemos que los ángeles tienen participación activa en entregarnos la ley en el desierto. Lo que llamamos Teofanía o manifestaciones de ángeles, el dedo que escribe las tablas, todo esto tiene a los ángeles como mediadores que están acarreando ese mensaje).

Mire Gálatas 3:19 para que sea establecido en la boca de dos o tres testigos. Y la palabra TESTIGO se refiere a escrituras, porque Cristo hablando de las escrituras, dijo: ustedes buscan salvación y no se dan cuenta que las palabras, ellas testifican de mí.

(Gálatas 3: 19)= Entonces, ¿Para que sirve la ley? Fue añadida a causa de las transgresiones, hasta que viniese la simiente a quien fue hecha la promesa; y fue ordenada por medio de ángeles en mano de un mediador. – Vemos que los ángeles tienen participación activa en la delegación del mensaje y vale la pena mencionar que el evangelio no comienza en Mateo, porque a Abraham se le anuncia el evangelio, diciendo: “En tu simiente serán benditas todas las naciones”. En otras palabras: la iglesia no es una segunda opción, fue creada antes de la fundación del mundo, fue planificada desde antes de los tiempos y es el propósito eterno de Dios. 

(Hebreos 2: 3)= ¿Cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? La cual, habiendo sido anunciada primeramente por el señor, nos fue confirmada por los que oyeron, testificando Dios juntamente con ellos, con señales y prodigios y diversos milagros, (Noten que las señales, prodigios y milagros, son dados para confirmar la palabra) …porque no sujetó a los ángeles al mundo venidero (Futuro) del cual estamos hablando; (Porque no sujetó el mundo venidero a  los ángeles, de los cuales estamos hablando ahora. Ahora bien: si no sujetó el mundo venidero a los ángeles, podemos asumir que el mundo que existe antes del mundo venidero, ¡sí estaba sujeto a los ángeles! 

Esto es importante: el libro de Hebreos es todo una sola carta y un solo mensaje. Cuando dice “No sujetó”, está hablando en pasado, en algo que aconteció. No se lo entregó a los ángeles. Es decir: entregó algo que viene, pero que ya es. Dios es eterno, en la eternidad no hay tiempo. Por eso la sangre funciona hoy. Porque cuando usted clama la sangre, Dios ve la cruz ahora. Por eso Él es el eterno. Yo Soy. ¿Cómo va a ser Yo Era o Yo Seré?

Dios es más grande que el tiempo. Por eso debemos enfatizar mucho en algo: Dios no tiene apuro. Lo que más le sobra, es tiempo. Y Él se aseguró que sus bendiciones no se fueran a ninguna parte, por eso las profetiza por mil generaciones. Sólo van ciento cuarenta y pico, por si acaso nos perdemos un poco.

Tenemos que expandir nuestra mente. Las formas en los caminos de Dios son más altas que las nuestras. Y suplantan mucho más allá de lo que nos señalan nuestras doctrinas. Apenas estamos comenzando.

No sujetó los ángeles al mundo venidero. Ahora, Adán fue creado para reinar, pero Adán cae. Pero antes que los hombres fueran creados, los ángeles trabajaban para Dios. Son parte de su reino. Sólo que no son seres redimidos: fueron creados antes que el hombre. Los ángeles fueron creados como siervos cooperadores. No para que tuvieran gobierno sobre el hombre, sino para que ministraran a los hombres. Pero mientas el hombre era creado, ellos tenían la jurisdicción del planeta.

El hecho de que Satanás haya sido arrojado por tierra, no significa que él no haya estado en la tierra antes. Sólo que ahora estaba limitado a esa esfera. Cuando el hombre es creado, y los ángeles se dan cuenta que el ápice de la Creación es el hombre y no los ángeles, se rebela una tercera parte junto con Satanás. Es por eso que él dice: “Yo voy a elevar mi trono sobre el de Dios”. ¿O usted se imagina que él anda por allí con una silla buscando colocarla en un lugar más alto que la silla donde Dios está sentado?

Él quería elevar su trono sobre el de Dios, porque ahora el trono de autoridad del cielo está en el hombre. El hombre era la coronación de toda la creación y él quería colocar su silla en el monte de Dios. Y el monte de Dios es el monte de Sión, la iglesia del dios vivo y del Dios eterno. Quería dominar en el corazón del hombre, porque el hombre era la creación más alta. Una lástima que todavía ande por allí haciéndolo.

Satanás no quería tumbar a Dios. Él quería romper el orden divino, porque romper el orden divino debilita el fundamento del reino de Dios. El poder de Dios fluye en un patrón divino. Sin patrón no hay gloria. Por eso la iglesia está como está, porque está edificada de acuerdo con el patrón del hombre, no con el patrón de Dios.

Isaías 14:12, dice: …Caíste por tierra… – La palabra CAÍSTE, es la palabra NAPAL y significa “perdiste tu batalla en manos de otro”. En otras palabras: Dios no se inmiscuye en la batalla, sino que delega ese asunto, porque Dios no se rebaja para pelear con Satanás.

Ezequiel 28 dice: …fue arrojado por tierra… y significa “fue humillado ante sus colegas”. Estos no tenían parte en el plan de Dios hasta que el hombre le cede potestad o derecho al príncipe de ellos, Satanás. Es decir que una tercera parte de ellos decide irse con Satanás. Pero estos tenían jurisdicción sobre el planeta. Cuando el hombre es creado, el hombre tiene dominio sobre toda la creación.

El fracaso posterior del hombre, no altera el propósito de dios. Es muy importante darse cuenta que la Biblia, si no fuera por la caída del hombre, tendría solamente tres capítulos: Génesis 1 y 2 y Apocalipsis 22. El resto es restauración.

Le puedo decir algo que a lo mejor altera un poco su doctrina. No hay retiro espiritual. Yo no quiero descansar por toda la eternidad; me voy a cansar de estar descansado. Todo lo que estamos haciendo, es para volver a continuar a hacer lo que Adán no hizo.

¿Quiere saber el fin? Vaya a Génesis, porque Dios no comienza por el principio; Dios no experimenta. Él completa, luego desarrolla. El fin está en el principio. Si usted puede entender esto, toda la Biblia toma sentido, toda palabra es revelada, todo entendimiento es abierto y así, no olvidando nada de lo comido y asimilado, es imposible que usted se deslice. Si se resiste a entender o a aceptar esto y se queda con lo antiguo que aunque real y bueno hoy ya es insuficiente, corre el riesgo de perder de vida el objetivo y de Dios y, entonces sí, deslizarse, esto es: caer víctima de cualquier viento de doctrina facilista, apartada de la auténtica Palabra de Dios y, por ende, total y absolutamente fuera del propósito y la voluntad de Dios para este tiempo y para su vida.

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El Pecado Ignorado

Yo creo firmemente que a esta altura de los tiempos, quienes siguen con cierta atención las distintas producciones de este ministerio, – más allá de algún visitante esporádico o casual -, constituyen una masa adulta y madura como para saber por donde camina en el evangelio y cuales son las verdaderas señales que Dios está enviando a su iglesia en el tiempo presente.

Sin embargo, hoy tengo que recalar en un tema que pese a estar ya – supongo -, consolidado en el espíritu y el corazón de todos esos hombres y mujeres, por allí alguna confusión, producto de la falta de conocimiento, puede estar causando perjuicios al pueblo y obstaculizando su relación con el Señor y, por lo consiguiente, trabas para operar en victoria: El pecado Ignorado.

¡Pero hermano! ¡Como se le ocurre que podemos ignorar un pecado! ¡Si eso es el ABC del arrepentimiento y la puerta de entrada a la vida abundante y eterna que Dios nos ha prometido! Un momento. Yo no estoy diciendo que usted ignore lo que es el pecado. Sé que tiene muy claro que robar, matar, mentir, adulterar, fornicar, significa transgredir las leyes de Dios y, por ende, apartarle de su comunión en tanto y en cuanto no lo confiese, se arrepienta, obtenga perdón y sea redimido. A lo que quiero referirme aquí, es a una clase de pecado que no siempre se ve, porque no siempre ha sido explicado con claridad: el pecado de la Prevaricación.

¿Qué es prevaricar? ¿Es simplemente otra forma de pecar? No. Como vamos a ver, la Biblia coloca a estas dos palabras separadas la una de la otra, Mientras pecado es ceder a la tentación y consumarla, prevaricar se trata de oír lo que Dios dice, tener convicción de que lo que dice es la verdad pero, así y todo, hacer caso omiso a esa palabra, ya sea por la terquedad, soberbia o conveniencias personales. Eso es prevaricar y, obviamente, cuando se hace, la consecuencia inmediata es la otra: pecado. Comencemos.

En el libro de Levítico, capítulo 26, nos encontramos con todo un discurso de Dios relacionado con las bendiciones que produce la obediencia y, al mismo tiempo y a continuación, con las consecuencias naturales de la desobediencia.

Dice que si obedecemos no adorando a dioses falsos, guardando un reposo estipulado y andando en los decretos de Dios, Él nos dará lluvia en su tiempo, pan para comer en todo momento, paz para dormir, victoria sobre nuestros enemigos espirituales y crecimiento más multiplicación. Lo remata con esa hermosa promesa que asegura que, entonces, Él andará con nosotros, y será nuestro Dios y nosotros seremos su pueblo.

Por contrapartida, si no obedecemos, dice que enviará terror, extenuación, fiebre, congoja en el alma y quebrantamiento de nuestra soberbia. Dice que si andamos con Él en oposición nos añadirá siete veces más plagas según nuestros pecados, que se consumirán nuestras fuerzas, que habrá bestias (Y no habla de animales), que nos arrebatarán nuestros hijos, quebrantarán nuestra economía y nos reducirán en número, es decir que mucha gente se apartará de la iglesia y morirá espiritualmente por esta causa.

(Levítico 26: 40)= Y confesarán su iniquidad, (Los desobedientes), y la iniquidad de sus padres, por su prevaricación con que prevaricaron contra mí, y también porque anduvieron conmigo en oposición, (Se lo paso en limpio: oyeron, entendieron, vieron que era así, pero decidieron ignorarlo. Se opusieron a la voluntad de Dios. Hoy, oponerse a ciertas reformas, parecería estar defendiendo antiguas, tradicionales y clásicas bases evangélicas, pero en ciertos casos, sería estar oponiéndose a lo que Dios verdaderamente desea hacer. Prevaricar.

¡Pero hermano! ¿Y a mí como me consta que eso es prevaricar y estar en pecado, y no estar defendiendo los intereses de la iglesia tal cual yo lo tengo pensado? Perfecta la pregunta. Y además de eso, es muy lógica la duda. Mire como sigue:

(Verso 41)= Yo también (Dice Dios) habré andado en contra de ellos, (Los que se oponen) y los habré hecho entrar en la tierra de sus enemigos; (Tendrán que pelear en terreno enemigo, sin cobertura divina. ¿Por qué?) Y entonces se humillará su corazón incircunciso, (Corazón incircunciso equivale a incredulidad), y reconocerán su pecado. (Listo. ¿Le quedan dudas a usted que eso es pecado?)

En el capítulo 14 del libro de Job, este hombre tan singular que ha quedado en el ambiente mundano, – fíjese usted que interpretación -, como símbolo de la paciencia, reflexiona sobriamente con respecto a la brevedad, a la inconsistencia, a la levedad y a la fragilidad de la vida humana. Entre varios conceptos donde compara al insignificante ser humano con la Majestad de Dios, termina reconociendo sus falencias, sus errores y hasta su propia incredulidad.

(Job 14: 16)= Pero ahora me cuentas los pasos, (Dice que Dios lo controla en sus actitudes) y no das tregua a mi pecado; (Se siente presionado por esa convicción) (17) Tienes sellada en saco mi prevaricación (Quiere decir que Dios no ha olvidado que él oyó y creyó, pero tampoco que eligió no hacer caso) y tienes cosida mi iniquidad. (Él mismo le da nombre a su actitud. Y no anda con ninguna clase de excusas hipócritas).

Sin embargo, la primera muestra de lo que significa para Dios este pecado ignorado por tantos que es la prevaricación, habrá que echar un vistazo al libro de los proverbios. Salomón, allí, cuando habla de la sabiduría y de todo lo que ella representa, nos sugiere que prestemos atención a una serie de elementos indispensables para obtenerla: recibir la Palabra, guardar los mandamientos, estar con el oído espiritual atento, inclinarse a la prudencia, clamar por inteligencia, buscarla como a la plata y escudriñarla como a un tesoro.

Con todo esto, – asegura -, entenderemos el temor a Dios, hallaremos el verdadero conocimiento, obtendremos escudo protector, preservaremos nuestros caminos, seremos guardados por la discreción, nos librará del mal camino, de la mujer extraña, (Habla de lo literal, – tentación de fornicación o de adulterio -, y de lo espiritual, que es caer en las garras de la esposa falsa, de la iglesia paralela, de la imitación satánica y termina con una conclusión inapelable.

(Proverbios 2: 20)= Así andarás por el camino de los buenos, (Siempre que la Biblia dice “Camino”, usted tiene que entender que habla de “Estilo de vida”) y seguirás las veredas de los justos; porque los rectos habitarán la tierra, y los perfectos permanecerán en ella; (Adiós su teología de la gran fuga o del rapto), más los impíos serán cortados de la tierra. (Será como en los días de Noé, ¿Recuerda?), y los prevaricadores serán de ella (De la tierra) desarraigados. (¡Eh! Esto significa que si usted había pensado mandarse a mudar en un enorme rapto lo único que debería hacer, entonces, es desobedecer; oír y no hacer lo que se le dice desde el cielo: Prevaricar. Viaja seguro mucho antes que varios otros. El problema, claro, es el destino de ese viaje. Que usted se va, se va, pero…¿Adónde se va?

El Proverbio 21 le da otro enfoque: habla de consejos puntuales y válidos para una vida en rectitud. Que el hombre no se fundamente en su propia opinión, que no caiga en altivez y orgullo, que no se apresure en sus pasos, que no trate de hacerse rico mediante mentiras, que cultive la simpleza de los sabios que aprenden ciencia hasta de los más necios, que no cierre su oído al clamor de los pobres, para, finalmente, establecer una contraposición entre lo que considera dos polos de comportamiento.

(Proverbios 21: 18)= Rescate del justo es el impío, (El justo, antítesis del impío) y por los rectos, el prevaricador. (Es decir: la antítesis de la prevaricación es la rectitud de corazón. Un corazón conforme a la voluntad y el propósito de Dios).

El 28, mientras tanto, encara un aspecto que tiene que ver mucho con la hipocresía. Dice que el justo, el recto, el que anda por lo que cree, está confiado como un león, que los hombres entendidos y sabios sofocan la rebelión de los príncipes, que los malos no entienden el juicio pero que los que buscan a Dios entienden todo, que el que sabe guardar la palabra, es hijo prudente.

Fundamental es el verso 9, que señala que quien aparta su oído para no oír la Palabra, (El prevaricador), hace que su oración sea abominable. Que es bienaventurado, (Bendecido), el que teme a Dios, pero el que endurece su corazón (El prevaricador), caerá en el mal. Pero donde la señal está más clara, es:

(Proverbios 28: 20)= El hombre de verdad tendrá muchas bendiciones; más el que se apresura a enriquecerse no será sin culpa.

(21) Hacer acepción de personas no es bueno; (Es decir: no es bueno discriminar morenitos, analfabetos, sucios, flacos, gordos, pelilargos, rapados, divorciados, sidásicos, etc.) hasta por un bocado de pan prevaricará el hombre. (Esto habla de intereses: materiales, estomacales, económicos y otros.)

(Isaías 1: 21)= ¿Cómo te has convertido en ramera, oh ciudad fiel? (De entrada nomás, le dice Ramera. Está bien; a usted esto le suena a insulto, pero si entendemos que Dios jamás insulta, descubriremos que Ramera, en este caso, es el símbolo de alguien que no se compromete con nadie, que vende “su cuerpo” por dinero o por comodidades, que tiene el amor anestesiado, que ama los lujos, las fiestas y la expresión estética aunque por dentro esté sucia.) llena estuvo de justicia, en ella habitó la equidad; pero ahora, los homicidas. (Naturalmente, también esto es un simbolismo. Está hablando de los que matan espiritualmente con alimentos sin calorías, con palabras muy melosas pero carentes de unción y poder.)

(22) Tu plata se ha convertido en escorias, (La economía de la iglesia no sólo que no tiene algo que enseñarle al mundo, sino que incluso es más endeble que la de ellos.) tu vino está mezclado con agua. (Entendamos bien: vino aguado, es un engaño, un fraude. Revelación mezclada con filosofías humanas, no tienen consistencia, resulta inservible para alimentar la vida cristiana, no bendice, adormece, anestesia, bloquea.)

(23) Tus príncipes (El liderazgo, si usted quiere), prevaricadores y compañeros de ladrones; todos aman el soborno, y van tras las recompensas; no hacen justicia al huérfano, ni llega a ellos la causa de la viuda.

Todos conocemos que este libro del profeta Isaías es un compendio del juicio justo de Dios para con los que no entienden su lenguaje y pretenden manejar SU iglesia como si les perteneciera. En el capítulo 24, ese juicio es directamente sobre la tierra y, en él, encontramos un verso dedicado a la prevaricación dándole un nuevo rótulo a esa actitud desobediente.)

(Isaías 24: 16)= De lo postrero de la tierra oímos cánticos. (Le está diciendo de lo postrero, de lo último, no desde sectores privilegiados o prestigiosos, el cántico sale de allá abajo, aunque muchos, hoy, todavía siguen rompiéndose el alma propia y las ajenas, para estar arriba, en los primeros lugares) gloria al justo. Y yo dije: ¡Mi desdicha! ¡Mi desdicha! (Tristeza, amargura, desaliento, falta de gozo) ¡Ay de mí! Prevaricadores han prevaricado con prevaricación de desleales. (Dios toma a la prevaricación como una deslealtad, nada menos).

Y para terminar con lo que Isaías dice con relación a este pecado ignorado, vamos al capítulo 59, donde se manifiesta la confesión del pecado de Israel, lo que equivale a decir: el pecado de la iglesia, del pueblo de Dios. Habla de la división existente, de la mentira, de la maldad, de la falta de justicia, de la destrucción y el quebrantamiento, de la falta de paz, de la falta de rectitud, de la falta de luz, de la muerte espiritual, de un gemir lastimero, de las rebeliones, mire como lo pinta:

(Isaías 59: 12)= Porque nuestras rebeliones se han multiplicado delante de ti, y nuestros pecados han atestiguado contra nosotros; porque con nosotros están nuestras iniquidades, y conocemos nuestros pecados; el prevaricar y mentir contra Jehová, y el apartarse de en pos de nuestro Dios; el hablar calumnia y rebelión, concebir y proferir de corazón palabras de mentira.

El otro profeta mayor, Jeremías, también esgrime un lamento con relación a este pecado ignorado. Le pido que preste atención porque lo que dice, toda su queja, es para con el pueblo, para con los hijos de Dios, para la iglesia en suma.

(Jeremías 9: 1)= ¡Oh, si mi cabeza se hiciese aguas, y mis ojos fuentes de lágrimas, para que llore día y noche los muertos de la hija de mi pueblo!

(2) ¡Oh, quien me diese en el desierto un albergue de caminantes, para que dejase a mi pueblo, y de ellos me apartase! Porque todos ellos son adúlteros, congregación de prevaricadores.

…Tenemos tantas palabras religiosas incorporadas a nuestro repertorio evangélico… Santa Cena… Santa Biblia… Santo Púlpito… Santa Ofrenda… Santo Banco… La cena, por ejemplo, es algo que debemos hacer, – lo dice Él -, en memoria del Señor. Pero es cena, o mesa, o como se le haya ocurrido denominarla a cualquiera de los viejos cabezones que inventaron su denominación.

Los santos, en cambio, somos (O en todo caso deberíamos ser), los que participamos de ella. La Biblia es Biblia, compendio de diversos libros. Una especie de diminutivo de “biblioteca”. Eso es lo que significa “Biblia”. Tiene relatos históricos literales que encierran principios espirituales. Está escrita para alimento, guía e inspiración de los santos. Pero es Biblia, así, a secas.

Lo mismo ocurre con “Congregación”. Congregación no es La Iglesia, es Congregación. En un partido de fútbol, en un festival de rock o en cualquier otra celebración pagana, no podemos decir que Dios esté presente. Sin embargo, allí también hay Congregación. (Multitud de personas reunidas con un fin específico) Pero eso no es Iglesia. Porque Iglesia es una asamblea de representantes de un reino. En este caso, obvio, del Reino de Dios.

(Daniel 8: 12)= Y a causa de la prevaricación le fue entregado el ejército junto con el continuo sacrificio; (¿Cuál es el ejército entregado por los prevaricadores? La Iglesia.) y echó por tierra la verdad, (¿Qué verdad? Cristo es la Verdad.) e hizo cuanto quiso y prosperó.

(13) Entonces oí a un santo que hablaba; (¡Cuidado! No era una estatua o un hombre especial con una aureola luminosa sobre su cabeza; era uno como usted.) y otro de los santos preguntó a aquel que hablaba: ¿Hasta cuando durará la visión del continuo sacrificio, y la prevaricación asoladora entregando el santuario y el ejército para ser pisoteados? (Si en algún lugar, alguna iglesia se siente pisoteada por el humanismo, la responsabilidad será, sin dudas, de los que habiendo oído lo que Dios decreta hoy, han preferido seguir con su programa particular: prevaricadores.)

(14) Y él dijo: hasta dos mil trescientas tardes y mañanas; luego el santuario será purificado. (Juicio. Dos mil trescientos días. Seis años, tres meses y veinte días para ser más precisos. Si tenemos en cuenta que este mensaje apostólico de reforma en la iglesia (De esto se trata) comenzó a predicarse en 1994, el proceso estaría ya mucho más que completado. De acuerdo, no tiene valor doctrinario. Pero vale, ¿No cree?

Sin embargo, la escenografía o fotografía más nítida del juicio interno que Dios ha comenzado a ejercer en contra de la prevaricación, la encontramos en los p0rimeros siete versos del capítulo 5 del libro de Oseas.

(Oseas 5: 1)= Sacerdotes, oíd esto, (Líderes, pastores, maestros, oíd) y estad atentos, casa de Israel, y casa del rey (Pueblo de Dios, iglesia), escuchad: porque para vosotros es el juicio, (Olvídese del mundo incrédulo y pecador, dice que el juicio es para nosotros) pues habéis sido lazo en Mizpa, y red tendida sobre Tabor. (Los llama tramposos, por si no le ha quedado claro).

(2) Y haciendo víctimas han basado hasta lo profundo; por tanto, yo castigaré a todos ellos. (Hay castigo para las maquinaciones perversas).

(3) Yo conozco a Efraín, e Israel no me es desconocido; porque ahora, oh Efraín, te has prostituido y se ha contaminado Israel. (La iglesia sigue siendo iglesia, pero está contaminada. ¿Contaminada de qué?)

(4) No piensan en convertirse a su Dios, porque espíritu de fornicación está en medio de ellos, (Aquí, fornicar, es intimar con lo que se opone a Dios) y no conocen a Jehová. (¿Usted me quiere decir que hay iglesias que funcionan como tales, pero que en verdad no conocen a Dios?)

(5) La soberbia de Israel le desmentirá en su cara; (Cuidado que la soberbia es prácticamente la antesala de la prevaricación) Israel y Efraín tropezarán en su pecado, y Judá también tropezará con ellos.

(6) Con sus ovejas y con sus vacas andarán buscando a Jehová, y no le hallarán; se apartó de ellos. (Cuidado: le está diciendo que una iglesia puede estar funcionando y buscando sinceramente a Dios. Si no lo pueden encontrar, es porque Dios se apartó, no porque no exista. Y si se apartó, hay una sola causa posible: pecado)

(7) Contra Jehová prevaricaron, porque han engendrado hijos extraños; (Los prevaricadores están predicando y, oh sorpresa, llevando a mucha gente a una especie de conversión y a la iglesia; pero dice que no son hijos genuinos, sino extraños.) Ahora, en un solo mes, serán consumidos ellos y sus heredades.

La imagen del juicio real y seguro contra este sector infiltrado dentro de la iglesia, y gestor, formador y ejecutor de este pecado ignorado por tantos, se cierra en el libro de Malaquías. Hay una reflexión que hoy es totalmente vigente y su conclusión:

(Malaquías 2: 10)= ¿No tenemos todos un mismo padre? (Vamos a ver: ¿Tenemos o no tenemos todos un mismo padre? Porque por allí nos comportamos como si fuéramos hijos de distintos padres)

¿No nos ha creado un mismo Dios? (Yo diría que a veces, de acuerdo a ciertos comportamientos nuestros, daría la sensación que no tenemos muy en claro esto, ¿No es así?) ¿Por qué, pues, nos portamos deslealmente el uno contra el otro, profanando el pacto de nuestros padres? (Esto, sin dudas, ocurría solamente en el tiempo de Malaquías, ¿Verdad?)

(11) Prevaricó Judá, y en Israel y en Jerusalén se ha cometido abominación; porque Judá ha profanado el santuario de Jehová que él amó. (Los prevaricadores profanan la iglesia de Dios) y se casó con hija de Dios extraño.

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Espíritu de Judío

El espíritu religioso es la encarnación de Satanás. Cuando Cristo dijo que el enemigo no viene sino a matar, robar y destruir, se refería a todo espíritu utilizado en contra del propósito de Dios. Fariseos, asalariados, religiosos. Satanás trabaja en contra de los hombres de Dios, desde adentro, no desde afuera.

En el libro de Ester nos encontramos con la historia de Amán hagagueo, un típico espíritu religioso. Pero fíjese que “hagagueo”, significa “subiré hasta el tope”, “seré exaltado”, “seré adorado”. ¿Quién dijo esto en la Biblia? Satanás. El espíritu religioso dice lo mismo. Tiene un nivel de antagonismo que es terrible. Por eso quería destruir a los judíos. A todos: familia, niños, jóvenes, mujeres, ancianos. ¿Le suena más contemporáneo? Olvídese de la raza, nacionalidad e historia. Extraiga los principios. ¿Qué es un judío?

¿Qué tiene el principio denominado “judío” que le permite andar en medio de Babilonia, (LA iglesia paralela, falsa, religiosa), sin doblar las rodillas a su hostilidad? Eso es lo que vamos a estudiar hoy a la luz de la Palabra.

Empecemos por partes. Usando estrategia. Observando táctica. El espíritu religioso no es un demonio. Satanás no es omnipresente. Él no puede estar en todos lados en el mismo momento. Entonces, si no puede destruir a la iglesia verdadera desde afuera, ¿Adonde se cree usted que se va a infiltrar?

Mientras nosotros andamos buscando a Satanás en el vudú, en la hechicería o en la Nueva Era (Donde, obviamente, también está), él anda por algunos púlpitos vestido, – como dice el texto -, de “ángel de luz”. Lo estamos leyendo todos los días. Ángel de luz no es una manifestación sobrenatural. El texto finaliza diciendo: ministros de Satanás.

Claro que algunos, en su ignorancia, ni saben que lo son. Son influencias satánicas que utilizan las doctrinas y nos paralizan. Que nos alientan en un primer momento, pero que niegan el poder de Cristo para terminar la tarea.

Este nivel de antagonismo religioso, viene a matar, a destruir y a aniquilar. Babilonia siempre quiere pervertir su adoración. Quiere reducirlo a usted a entretenimiento. La Palabra dice que cuando estaban cautivos en Babilonia, no podían cantar las canciones de Sión. En Egipto tampoco había acceso a la adoración. Por eso cuando Moisés va donde está Faraón, le dice: deja que mi pueblo salga para adorar a Dios.

El término judío, proviene de los patriarcas descendientes de Judá. Vamos a empezar a buscar de donde provienen estas bases que estamos viendo para sacarlas de allí y aplicarlas hoy y ahora. Pero por favor: olvídese ya mismo de Israel nación.

(Génesis 49: 8)= Judá, te alabarán tus hermanos; tu mano en la cerviz de tus enemigos; los hijos de tu padre se inclinarán a ti.

(9) Cachorro de león, Judá; de la presa subiste, hijo mío. Se encorvó, se echó como león, así como león viejo. ¿Quién lo despertará?

(10) No será quitado el cetro de Judá, ni el legislador de entre sus pies, hasta que venga Siloh; y a él se congregarán los pueblos. – Cabe aclarar que Siloh es un nombre de Cristo y que la profecía no habla de su primera venida sino de la segunda.

El verso 9 habla de león, Judá, es decir: de un león joven. Después dice que se echó como león. Allí, en el original, es leona, femenino. Y, finalmente, como león viejo. Vamos a buscar las cualidades que tiene Judá, de donde proviene el judío.

La combinación de tener el león joven, la leona y el león, nos da una naturaleza balanceada. Tenemos la fuerza del león joven, la sabiduría del león viejo y el celo y compromiso de la leona. De allí sacamos algunos principios.

1)= Judá tiene el espíritu de guerra. Dice que su mano estará puesta sobre la cerviz del enemigo. Es una persona fuerte que no se doblega ante nada.

2)= Dice que nunca cesará de tener el cetro. Habilidad de establecer gobierno y orden divino. Porque cetro siempre es autoridad.

3)= Cachorro de león y león viejo. Espíritu de juventud y fuerza de adulto.

4)= Tiene un estilo de vida elevado.

5)= Tiene un espíritu obediente. Cuando Cristo regrese, en la tierra habrá una generación obediente. Eso lo sabemos. Lo que no sabemos es quien va a participar de esa generación.

Además, hay tres cosas que identifican al judío: (1) Tiene pacto con Dios.- (2) Está identificado como pueblo escogido, y tiene las promesas de Abraham.- (3) Tienen  una demanda, por parte de Dios, a ser diferentes.

(Deuteronomio 18: 9)= Cuando entres a la tierra que Jehová tu Dios te da, no aprenderás a hacer según las abominaciones de aquellas naciones.

(10) No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos.

(12) Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios echa a estas naciones de delante de ti.

(13) Perfecto serás delante de Jehová tu Dios.

(14) Porque estas naciones que vas a heredar, a agoreros y adivinos oyen; más a ti no te ha permitido esto Jehová tu Dios.

Note cuál es la demanda: el judío tiene que ser diferente. No podía aprender a vivir según la cultura del lugar en donde estaba establecido. Para ganar la nación tiene que ir más allá de su cultura. Dios es universal, no es argentino. Obra utilizando a hombres y mujeres obedientes, no a peruanos, chilenos, paraguayos, españoles, mexicanos o estadounidenses. Debemos respetar el sistema del país donde estemos, pero el nuestro, que se sepa, es el sistema de Dios.

(Deuteronomio 12: 29)= Cuando Jehová tu Dios haya destruido delante de ti las naciones adonde tú vas para poseerlas, y las heredes, y habites en su tierra, guárdate que no tropieces yendo en pos de ellas, después que sean destruidas delante de ti; no preguntes acerca de sus dioses, diciendo: de la manera que servían aquellas naciones a sus dioses, yo también las serviré.

Es una demanda para una vida de oposición. UN día yo amanecí siendo argentino y me fui a dormir, esa misma noche, nacido de nuevo. No tengo por qué comportarme como los argentinos. Y mucho menos imitarlos; y muchísimo menos sentirme orgulloso de ser como todos mis paisanos, así como ellos se sienten. Soy un ciudadano del reino de Dios.

¿Sabe usted qué es lo que significa la palabra “judío”? Significa literalmente, “Del más allá”. ¿Lo sabía? Israel…¡¡Israel!! ¡Olvídate de la historia y de Von Deniken! No eres una cosa extraterrestre, Israel; eres de otro lugar…

(Romanos 2: 25)= Pues en verdad la circuncisión aprovecha, si guardas la ley; pero si eres transgresor de la ley, ¿No será tenida su incircuncisión como circuncisión?

¿Sabe lo que dice aquí? ¿Ha leído bien? ¿Lo ha entendido bien? Dice que si el mundano guarda la ley de Dios, aunque es mundano, es circunciso. Allí es donde a usted se le va toda su doctrina por la ventana, ¿No? Mire…

(Verso 12)= Porque todos los que sin ley (Sin el conocimiento de la Palabra) han pecado, sin ley (Sin la palabra) también perecerán; y todos los que bajo la ley (Bajo la autoridad de la Palabra) han pecado, por la ley (Por la autoridad de la Palabra) serán juzgados; porque no son los oidores de la ley (Oidores de la Palabra) los justos ante Dios, sino los hacedores de la ley (Hacedores de la Palabra) serán justificados.

(Verso 14)= Porque cuando los gentiles (Es decir: los mundanos) que no tienen la ley (Que no tienen la Palabra) hacen por naturaleza lo que es de la ley (La Palabra) estos, aunque no tengan ley (La Palabra) son ley (Tienen la Palabra) para sí mismos, mostrando la obra de la ley (De la Palabra) escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos, en el día en que Dios juzgará por Jesucristo los de los hombres, conforme a mi evangelio.

Un judío no es externo, sino interno. Eso es igual que la salvación. Hay gente que nunca llegó a hacer la conocida oración del pecador y sin embargo es salva. Porque su corazón creyó y enseguida su boca confesó, aunque sin emplear fórmulas “evangélicas”.

Por el contrario, hay gente que repitió llorando a raudales todo lo que le dijeron que tenía que decir, pero que jamás cambió y jamás nació de nuevo. Pasó simplemente de la catedral al templo, del rosario de cuentas a la Biblia y de la estampita de San Cayetano a la Santa Cena, pero por dentro nada: Arrepentirse.

(Verso 27)= Y el que físicamente es incircunciso, pero guarda perfectamente la ley, te condenará a ti, que con la letra de la ley y con la circuncisión eres transgresor de la ley.

(28) Pues no es judío el que lo es exteriormente, ni es la circuncisión la que se hace exteriormente en la carne; sino que es judío el que lo es en lo interior, y la circuncisión es la del corazón, en espíritu, no en letra; (Aquí aparece la religión, fíjese) la alabanza del cual no viene de los hombres, sino de Dios.

Lo primero que le dice aquí es que el verdadero judío nunca se hace famoso con los hombres. No tiene nada que ver con la obra externa, esas a las que tanta importancia nos acostumbramos a dar en las congregaciones. Por eso Hebreos 9:9 dice que la ministración externa de la carne, no puede perfeccionar la conciencia.

(Hebreos 9: 10)= Ya que consiste sólo de comidas y bebidas, de diversas abluciones, y ordenanzas acerca de la carne, impuestas hasta el tiempo de reformar las cosas.

Pablo tenía este problema siempre en su ministerio: gente que quería enterrar la gracia en el legalismo, hacer observar las leyes, tradiciones, reglamentos y costumbres por sobre los fundamentos. Pero Pablo dice que el verdadero judío es ajustado desde adentro, no desde afuera, que su conducta proviene porque el reino de Dios está establecido en él.

Predicar el reino sin el dominio de Dios en su vida, es producir una herramienta letal y mortal que se llama religión. Estamos hablando de ser judíos, no de hacer cosas judaicas. Hay una diferencia entre ser judíos y hacer cosas de judíos. Hay una diferencia entre ser creyente y hacer cosas de creyentes.

(Filipenses 3: 3)= Porque nosotros la circuncisión, los que en espíritu servimos a Dios y nos gloriamos en Cristo Jesús, no teniendo confianza en la carne.

Acá encontramos otra cualidad: ser judío es no confiar en los talentos naturales. Ser gobernado de adentro para afuera. Hay niveles del propósito de Dios que la iglesia jamás entenderá si no produce una reforma mental.

(Ezequiel 44: 9)= Así ha dicho Jehová el Señor: ningún hijo de extranjero, incircunciso de corazón e incircunciso de carne, entrará en mi santuario, de todos los hijos de extranjeros que están entre los hijos de Israel.

La Biblia habla de tres tipos de circuncisiones. (1) Incircunciso de labios. Son los que viven hablando cosas superficiales, vacías, sin fuerza ni convicción. Tanto debajo como arriba de la plataforma. (2) Incircunciso de oídos. Son los que oyen pero no entienden. Si no encaja con su doctrina denominacional o lo que un día un maestro les enseñó, no creen. (3) Corazón incircunciso. Corazones que no son rectos delante de Dios. No servir de corazón entero es no tener ciento por ciento de obediencia.

(Romanos 2: 29)= Sino que es judío el que lo es en lo interior, y la circuncisión es la del corazón, en espíritu, no en letra; la alabanza del cual no viene de los hombres, sino de Dios.

Es decir: aceptado por el espíritu, y no por las reglas de la iglesia. Lo que Dios quiere es una gente que se entregue a él una obediencia voluntaria. Porque el reino se establece en obediencia voluntaria. Si le tengo que decir qué hacer, entonces no estoy reinando con usted.

La circuncisión marcaba la tribu. Todo circuncidado no podía destruir jamás a otro circuncidado. El verdadero judío no se mata entre sí. No lo podía traicionar ni destrozar algo de interés para el hermano. Estamos buscando principios en el judío aptos para el creyente de hoy. Pablo se peleaba con el espíritu religioso y ritualista del pueblo. La iglesia real, hoy, lucha en contra del mismo espíritu.

Lleve por un momento todo esto a la conducta cristiana y va a ver que un mover sin manifestaciones externas no lo profana, pero un mover sin propósito, si que lo profana. La ministración del Espíritu a través de la Palabra más que por la imposición de manos. Hemos invertido el evangelio para quitarle el peso a la espada del Espíritu.

Usted puede alabar con música y tener un hermoso culto, casi un verdadero concierto o no tenerlo y no lo profana. Pero si su estilo de vida no es permanente adoración, sí lo profana. Nada externo perfecciona al hombre. El reino es estar correcto de corazón ante Dios. Significa que cada cosa recta que usted hace en lo exterior, está respaldada por lo que el Espíritu manda en su interior.

(Deuteronomio 10: 16)= Circuncidad, pues, el prepucio de vuestro corazón, y no endurezcáis más vuestra cerviz.

El prepucio del corazón significa algo que lo está cubriendo y no permite que sea tierno. Compare esto con ser porfiado, rebelde, terco, cabezón.

(Deuteronomio 30: 6)= Y circuncidará Jehová tu Dios tu corazón, y el corazón de tu descendencia, para que ames a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, a fin de que vivas.

(7) Y pondrá Jehová tu Dios todas estas maldiciones sobre tus enemigos, y sobre tus aborrecedores que te persiguieron.

(8) Y tú volverás, y oirás la voz de Jehová, y pondrás por obra todos tus mandamientos que yo te ordeno hoy.

Aquí dice que tenga vida; habla de una vida progresiva. Estamos removiendo toda altivez, toda cosa que se opone a la Palabrea. Volvemos al principio: el principio de obediencia.

(Colosenses 2: 11)= En él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo.

Esa frase, echar de vosotros, significa: desarmar, desvestir, eliminar toda sensualidad e indulgencia. Arrancar o extirpar todo lo que tiene que ver con el cuerpo pecaminoso y carnal.

Apocalipsis dice que Cristo se para en la puerta y llama. Esa puerta, es la puerta de la iglesia, no la del mundo. El mundo no participa ni le permite inmiscuirse a Cristo en sus negocios. A veces, algunos predicadores, tampoco le permiten participar de sus mensajes.

Incircuncisión: gente que compite y se destruye entre sí, en lugar de complementarse. Avaricia, lujuria, odio, posiciones, preferencias, acepciones, discriminaciones; todo lo que, en suma, nos está dividiendo y nos obstaculiza la obediencia. David venció a Goliat no porque tuviera mucha puntería, por pura suerte o por un milagro divino.. David venció en esa lucha porque obedecía a Jehová de los ejércitos, en tanto que Goliat era un incircunciso y no precisamente en relación con su prepucio…

(Apocalipsis 3: 9)= He aquí yo entrego de la sinagoga de Satanás a los que se dicen ser judíos y no lo son, sino que mienten.

Fíjese una cosa: está hablando con la iglesia. ¿Y como la llama? La iglesia de Satanás. ¿Y cuál es la iglesia de Satanás? LA de los que dicen ser judíos y no lo son. Entonces: ¿Adonde habita Satanás? En la iglesia. Y si no le gusta decirlo así, se lo cambio: en un lugar que dice ser iglesia.

Este texto no es casual. Filadelfia es una iglesia que no dobla sus rodillas ante las circunstancias. Que vive en una tierra de terremotos y temblores sin que sus casas se resquebrajen. Dicen ser y no son. En contra de, en lugar de, a favor de. Sinónimo de la iglesia de Satanás. Anticristo. ¿Quiere confirmación?

(Apocalipsis 2: 9)= Mensaje a la iglesia de Esmirna.- Yo conozco tus obras, y tu tribulación, y tu pobreza, (Pero tú eres rico) y la blasfemia de los que dicen ser judíos, y no lo son, sino sinagoga de Satanás.

(2 Corintios 11: 4)= Porque si viene alguno predicando, (¿De qué está hablando? De predicadores. No de prevaricadores, entienda, de predicadores) a otro Jesús que el que os hemos predicado, o si recibís otro espíritu que el que habéis recibido, u otro evangelio que el que habéis aceptado, bien lo toleráis, y pienso que en nada he sido inferior a aquellos grandes apóstoles.

Aquí no está hablando de los doce, sino de aquellos que andan diciendo ser muy grandes, porque tienen fama, y no son grandes. ¿Lo confirmamos?

(Verso 12)= Más lo que hago, lo haré aún para quitar la ocasión a aquellos (¿Quiénes son “aquellos”? Los falsos predicadores que dicen ser grandes) que la desean, a fin de que en aquello en que se glorían, sean hallados semejantes a nosotros.

(13) Porque estos son falsos apóstoles, (La palabra FALSOS significa ACTORES. Ahora piense un momento. Si Pablo viviera hoy y mirara televisión en ciertos canales, ¿No vería también a muchos buenos ACTORES?) …obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. (Se disfrazan. Retenga esto).

(14) Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz (Otro que se disfraza).

(15) Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras.

La palabra BLASFEMIA que vimos en Apocalipsis 2:9, significa INJURIAR. Hacerle burla para descarrilarlo. Alguien a quien le caen mal las cosas suyas porque no acepta su curso ni su propósito en Dios. Esta palabra, BLASFEMIA, incluye sacarle de su curso y terminar su carrera. Le previene de los judíos que dicen ser judíos y no lo son.

¿Cuál es la diferencia? Simple. Si el mundo lo tiene que desalojar de algún sitio, le da tres o cuatro meses para salir. Si en la iglesia usted no está de acuerdo con alguna disposición interna, esa misma noche le ponen candado y no le dejan cruzar la puerta.

La oposición más grande al cuerpo de Cristo, siempre reside adentro. Fue Caín quien mató a Abel; su hermano. Fue Ismael quien luchó contra Isaac. Fue Esaú quien luchó contra Jacob. Fue Absalón quien traicionó a su padre. Fueron los hijos de Noé quienes descubrieron la desnudez de Noé. Fue Judas quien entregó a Cristo; estaban en el mismo ministerio. Y fue la iglesia institucional y organizada de su tiempo la que lo mandó a  la cruz. ¿Por qué habría de ser diferente ahora?

Siempre que hay una mentalidad para terminar, los burladores aparecen. Lo vemos en Judas, en el libro de Judas, en segunda de Pedro, en Isaías. Los burladores vienen siempre para que usted pierda la fe en lo que está haciendo y, al injuriarlo, logran que usted se descarrile y no cumpla con lo que tenía que hacer.

El gran secreto de Satanás es contribuir a que nos alimentemos con comida desnutrida, a fin de que nos desviemos del final. En el libro de Apocalipsis, cuando habla del espíritu de Jezabel, termina hablando de doctrina. Ese es el secreto. El mundo no le va a dar falsa doctrina ni se la va a dar a la iglesia; el mundo no ocupa púlpitos.

Los musulmanes están ganando cincuenta millones de musulmanes al año. Esto es estadística pura, ¿Eh? Si siguen a esa velocidad, en veinte años se tragan al cristianismo. Los testigos de Jehová, venden más de sus biblias que los cristianos. Los cristianos venden más casetes y CD de música que el mundo. Algo está mal.

(Romanos 2: 29)= Sino el que es judío, el que lo es en lo interior, y la circuncisión es la del corazón, en espíritu, no en letra; la alabanza del cual no viene de los hombres, sino de Dios.

(Romanos 3: 1)= ¿Qué ventaja tiene, pues, el judío? ¿O de qué aprovecha la circuncisión?

(2) Mucho, en todas maneras. Primero, ciertamente, que les ha sido confiada la palabra de Dios.

(3) ¿Pues que, si alguno de ellos han sido incrédulos? ¿Su incredulidad habrá hecho nula la fidelidad de Dios?

(Romanos 2: 25)= Pues en verdad la circuncisión aprovecha, si guardas la ley.

Esta pequeña palabra, GUARDA, es la palabra PRASSO. Significa “Hacer práctica hasta que se convierta en hábito”. Es decir: la circuncisión o el ser judío aprovecha, si los principios bíblicos se han convertido en un estilo de vida y no en actitudes hechas religiosamente. Si usted hace lo que la Biblia le dice, como norma habitual de vida y no un formato externo, porque es domingo y hay que hacerlo. Es decir: si es un estilo de vida, a usted le aprovecha ser judío. Si no, es una carga. Ahora: ¿Qué beneficios tiene?

1)= El derecho a la herencia de todas las promesas de Abraham.

2)= Es una señal en usted de que está en el pacto con Dios. Recuerde: la circuncisión, en usted, son los principios bíblicos operando automáticamente en usted. La persona que tiene pacto con Dios, camina con Dios.

3)= Atrae el favor, la protección y la liberación de parte de Dios. El ángel de la muerte pasa por encima suyo.

Los judíos tenían dos fiestas: en el principio del año, la pascua, y en el último mes, la fiesta de Porim, que era la victoria sobre el espíritu religioso. Antes que todo se acabe, vamos a celebrar la fiesta de Porim.

Ser judío es ser como Juan el Bautista. En el desierto, gritaba ¡Arrepiéntete! En Judá, bramaba ¡Arrepiéntete! En Jerusalén, vociferaba ¡Arrepiéntete! Y cuando llegó al palacio, finalmente, entre todo el oropel, la pompa y la riqueza, la firmeza de su convicción interna, lo llevó a expresar, aunque aquí sin necesidad de gritar demasiado: ¡¡¡ARREPIENTETE!!!

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El Buen Pastor

La palabra Pastor está decididamente incorporada a nuestra cotidianeidad, a partir de la notable incidencia que un pastor o los pastores tienen con relación al funcionamiento operativo de la iglesia. Es notorio que si se es un mal pastor, la iglesia local de ese sitio está condenada a extinguirse, mientras que si se es un buen pastor, la misma está posibilitada de crecer y ser “exitosa”. Sin embargo, y aunque esto parezca hasta blasfemo, no hay registro bíblico alguno que determine que un hombre llamado “pastor” sea quien tenga algo así como “la gerencia” administrativa de una institución humana llamada Iglesia.

La palabra pastor, en la Biblia, está en cuarenta y cuatro oportunidades. Allí, la palabra original es POIMEN, y significa: Apacentador, Guía de ovejas, Uno que cuida, Uno que dirige, Uno que atiende, Uno que alimenta y Uno que protege. Pero atención con esto: cuando la encontramos así, en singular, y a excepción de los textos donde se refiere al pastor de ovejas literal típico de aquellos tiempos, siempre se refiere a Dios, a Jehová, a Cristo; nunca a hombre alguno.

La palabra pastores, en cambio, así en plural, (POIMANES en el original), está en cincuenta y cinco ocasiones, y allí sí se relaciona con los líderes de la iglesia primitiva. No sólo con los pastores-pastores de los que se habla en Efesios 4, sino también en alusión a los apóstoles, profetas, evangelistas y maestros, los cuatro restantes ministerios del reino. De esto, extraemos un principio: pastor no es un título eclesiástico (Aunque no excluye el título eclesiástico), pastor es una función dentro del reino.

(Juan 10: 1)= De cierto, de cierto os digo: el que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ese es ladrón y salteador.

(2) Más el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es.

(3) A éste abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por su nombre, y las saca.

(4) Y cuando ha sacado fuera a las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz.

(5) Más al extraño no seguirán, sino huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños.

(6) Esta alegoría les dijo Jesús; pero ellos no entendieron qué era lo que les decía.

(7) volvió, pues, Jesús a decirles: de cierto, de cierto os digo: yo soy la puerta de las ovejas.

(8) Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y salteadores; pero no los oyeron las ovejas.

(9) Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos.

(10) El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.

(11) Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas.

(12) Más el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa.

(13) Así que el asalariado huye, porque es asalariado, y no le importan las ovejas.

Este pasaje es tan pero tan claro, que todavía no puedo explicarme por qué, en todos estos años, muchos de nosotros (Y me incluyo), hemos estado enseñando otra cosa a partir de él, y que si bien no estaba equivocada en la esencia, no era exactamente la verdad profunda y manifiesta que debe emerger: el principio básico que encierra.

Lo que está enseñando Jesús aquí, es que el verdadero pastor es el que entra por la puerta de las ovejas, y como para que no le quede a usted ninguna duda, en el versículon7, le dice que Él es la puerta. Es decir que: no puede ser pastor absolutamente de nada, aquel que es levantado de común acuerdo por un grupo de hombres que componen alguna comisión llamada tal o cual, según sus propias opiniones, y aún en el marco de la mejor predisposición, voluntad y sinceridad, sino aquel que recibió la ordenación primaria directamente a través del correo privado del departamento “nombramientos” del Reino de los Cielos. Aquí comenzará a vislumbrarse la gran diferencia que el propio Jesús enseña entre el pastor y el asalariado; entre el que tiene un llamado basado en una convicción espiritual y el que encuentra un trabajo mejor o peor rentado de acuerdo con el sitio que se trate. POIMEN, es función de Dios, no ejercicio laboral de hombre.

En esto hay una enorme diferencia entre lo que significa ocuparse de un ministerio pastoral a ocuparse de un status pastoral. Nadie que esté espiritualmente en su sano juicio haría nada en contra de un ministerio, porque ministerio ES Dios. Contra el status, la cosa es bien diferente, porque status ES hombre. ¿Entiende?

(Jeremías 23: 1)= ¡Ay de los pastores que destruyen y dispersan las ovejas de mi rebaño! Dice Jehová.

(2) Por lo tanto, así ha dicho Jehová Dios de Israel a los pastores que apacientan mi pueblo: vosotros dispersasteis mis ovejas, y las espantasteis, y no las habéis cuidado. He aquí yo castigo la maldad de vuestras obras, dice Jehová.

(3) Y yo mismo recogeré el remanente de mis ovejas de todas las tierras adonde las eché, y las haré volver a sus moradas; y crecerán y se multiplicarán.

(4) Y pondré sobre ella pastores que las apacienten; y no temerán más, ni se amedrentarán, ni serán menoscabadas, dice Jehová.

Primero: este texto confirma en un todo lo que le dije antes. Segundo: quiero que usted tome nota de dos elementos básicos que tienen que ver con lo que veremos ahora. 1) Los que destruyen las ovejas, son los falsos pastores, los asalariados: Destruir – Matar. 2) Él levantará a los verdaderos que, entre otras cosas, impedirán que esas ovejas sean menoscabadas, despreciadas, Robadas. Ladrón.

 

Ahora, en el verso 2 de Juan 10, Jesús dice que los falsos que vinieron antes que Él, son ladrones. ¿Un ladrón que hace? Roba. Con lo que deja en evidencia que esos falsos ministros, asalariados como Él los califica, llegan para matar para robar y para destruir a la manada, ¿No es así? Ahora, entonces, con esta luz, leamos el verso 10, que es un clásico de las escuelitas dominicales y de las predicaciones de domingo.

(Juan 10: 10)= El ladrón no viene sino para hurtar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.

Me pregunto de qué manual habremos sacado los maestros, que este ladrón del cual se habla aquí es el diablo. ¿Adónde se lo menciona? ¿No está total y decididamente claro que ese ladrón es el asalariado? Me podrá decir usted que sí, pero que está influenciado, confundido y hasta manipulado por el diablo, ¿Verdad? De eso no tengo ninguna duda, pero el que viene a matar a robar y a destruir, no es Satanás en persona, es su ángel de luz, su ministro, un asalariado al cual mucha gente sin discernimiento, todavía llama “siervo”, “pastor”, “anciano! O como se use en su denominación…

¡Pero hermano! ¡Es que es lo mismo después de todo! ¡No seamos tan puntillosos! ¿Qué más da que sea Satanás o algún hombre influenciado por él? ¿Qué más da? ¡Sí que “más” da, mire usted:

(Proverbios 18: 21)= La muerte y la vida están en poder de la lengua; y el que la ama comerá de sus frutos.

Anote esto por favor en algún lado que no se le pierda: en mi boca está el poder de la vida y de la muerte.

(Marcos 11: 23)= Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.

Ahora agregue esta otra anotación: lo que yo diga, si lo creo, será hecho. Cuidado que no dice que lo que diga “de bueno”, dice sencillamente “lo que diga”. Entonces tengo que tener cuidado con lo que digo creyendo. Ahora le pregunto: cuando decimos creyéndolo que el que viene a matar, robar y destruir es el diablo y no un hombre aislado de una congregación cualquiera: ¿Qué le parece que sucede? Pues que usted y yo, con nuestra boca, le estamos dando a Satanás autorización para que lo haga, ¿Se da cuenta?

El diablo, tal como nosotros identificamos a Satanás, es un enemigo vencido que no tiene poder ni para robarnos nada, ni para matarnos a ninguno, ni para destruirnos; a menos que nosotros mismos declaremos que sí, que puede.

¡No se preocupe, hermano! Dios va a poner las cosas en su lugar, ya lo va a ver! ¡Él no va a permitir que suceda nada de eso y solito nomás se va a encargar de impedirlo! ¿Ah, sí? ¿Dios “solito” me está diciendo usted? Puede ser; Él es soberano y, si quiere… Pero una duda: ¿Él quiere que sea así? ¿Él dice que así es como va a funcionar? Le repito: si a Él se le da la gana que sí funcione, funcionará, eso es seguro; pero de acuerdo con lo que leemos en su Palabra…

(Éxodo 14: 13)= Y Moisés dijo al pueblo: no temáis; estad firmes, y ved la salvación que Jehová hará hoy con vosotros; porque los egipcios que hoy habéis visto, nunca más para siempre los veréis.

(14) Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos.

Ah, si; esto parecería dar la razón al pensamiento muy generalizado de que en todas las cosas Dios se va a mover por nosotros y que nosotros sólo debemos confiar y sentarnos a mirar el resultado. Sin embargo, no siempre es así. Cometemos el error de meter a Dios en una medida standard olvidando que, si bien él hace, siempre, porque es soberano, no tiene la obligación de hacerlo como a nosotros se nos ocurre, sino, le reitero, como a Él se le da su regalada gana, porque es rey. Mire como sigue este texto que iniciamos.

(Verso 15)= Entonces Jehová dijo a Moisés: ¿Por qué clamas a mí? Di a los hijos de Israel que marchen.

Y tú, alza la vara y extiende tu mano sobre el mar, y divídelo, y entren los hijos de Israel por en medio del mar, en seco.

Si bien no podemos desconocer que a veces Dios hace cosas especiales que sus hijos ven después de producidas, no menos cierto es que, a partir de lo que sucede en este caso, en otras oportunidades, Él desea que sea usted el que haga lo máximo posible para después, – recién después -, Él lo respalde.

Los creyentes no obtenemos más respuestas favorables a nuestras necesidades porque, en la mayoría de los casos, le pedimos algo en oración – cosa que está bien -, pero también pretendemos que Él lo haga como a nosotros se nos ocurre, o sinceramente nos parece que es mejor, cosa que no es correcta. Nos olvidamos que Dios es soberano, que no cabe en ninguno de nuestros esquemas y que tan grande es que incluso, no podemos meterlo ni siquiera aún dentro de la misma Biblia. Dios es más grande que el libro que habla de Él.

Por lo tanto, tenemos que el que viene a hurtar, matar y destruir es el asalariado, el falso pastor, el falso maestro, el falso evangelista, profeta o apóstol. La siguiente escritura le deja a usted en claro qué es lo único que, si no tiene cuidado o toma precauciones, Satanás sí que le puede robar.

(Mateo 13: 19)= Cuando alguno oye la palabra del reino y no la entiende, viene el malo, y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es el que fue sembrado junto al camino.

Es decir que: si usted lee estos estudios y no los entiende, lo que usted tiene que hacer en primer término, es orar pidiendo luz y sabiduría. Después tendrá que leer, escudriñar y meditar largamente en lo leído. Antes, como precaución obligatoria, tendrá que tomar toda su autoridad en Cristo y prohibirle al diablo en el nombre de Jesucristo de Nazaret sacar esa semilla sembrada.

(Hebreos 2: 14)= Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo.

Este pasaje ha sido incluido para que la cosa quede bien clara y usted deje de asustarse como si fuera una viejecilla ante el primer aullido de un demonio, que seguramente habrá de chillar buscando precisamente eso, impresionarlo, porque él sabe perfectamente que esto que dice el escritor de Hebreos es cierto: el diablo fue destruido ya, dejó de tener poder eficiente para los que están EN Cristo Jesús y ya no puede operar a través del temor a la muerte, aunque todavía haya muchos creyentes a los que la idea de la muerte aún los sobrecoge y estremece.

En suma: Satanás va a ejercer en contra suyo todo el poder que usted mismo le habilite a ejercer; ni un milímetro más. Pero esto no es toda la revelación, todavía, mire:

(Apocalipsis 12: 9)= Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él.

Fíjese bien: ¿Alguna vez ha visto usted, naturalmente que en figuritas, cómo es un dragón? Es un enorme bicho, tremendo, grande como un dinosaurio, que echa fuego por la boca y humo por las narices. Bueno; eso dice Apocalipsis que es el diablo y Satanás el día de su caída final.

Pero también dice que es la “serpiente antigua”, entonces pregunto dos cosas: primero: ¿Se parecen en aspecto y tamaño una serpiente y un dragón? No, ¿Verdad? Es el mismo bicho, pero ha crecido voluminosamente; se ha vuelto mucho más feroz y peligroso. Ahora: ¿Quién cree usted que lo ha alimentado para que pudiera crecer así en tamaño, osadía y ferocidad? Acertó.

Porque en Génesis 2:7, dice que el hombre fue formado del polvo de la tierra. Y que después que Dios sopló en su nariz aliento de vida, (Espíritu humano), fue un ser viviente. Antes, carne sin vida. Génesis 3:19 dice que cuando muere, la carne (El polvo), vuelve al polvo. Eclesiastés 12:7 agrega que el espíritu vuelve a Dios que fue quien lo dio. Y finalmente, Génesis 3:14 dice que la serpiente antigua (Diablo), comerá polvo todos los días de su vida. ¿Se da cuenta, ahora, con qué se ha alimentado el diablo durante todo este tiempo? ¿Qué es lo que lo ha engrosado de modo tal que de serpiente tímida del Edén, termina en dragón amenazante y rugiente?

La opción es siempre suya: si usted camina en el Espíritu, usted está legalmente cubierto. Pero si se empecina en andar en la carne…

Pero no es cuestión que esto le arruine el día, hoy, a usted; o quizás hasta el mismísimo fin de semana que viene. Tampoco es cuestión que esto le agregue a su vida una cuota de preocupación o santo susto que no hubiera tenido lugar de no haber leído esto. La siguiente escritura, le va a pintar de cuerpo entero y con claridad, el volumen real y la peligrosidad verdadera y no de película de Hollywood que la Biblia le otorga al maligno.

(Apocalipsis 20: 1)= Vi a un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo, y una gran cadena en la mano.

Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es diablo y Satanás, y lo ató por mil años.

El resultado que se relata aquí, es que el diablo es atado por mil años, con lo que su amenaza y peligrosidad queda fuera de carrera, okay, pero fíjese en dos detalles que le muestran lo que le anticipé.

No bajan doce legiones de ángeles para vérselas con el tremendo enemigo que día tras día parecería dejar un tendal de víctimas incrédulas y otro tanto de “medios-creyentes”. Baja un ángel. Bueno, hermano…pero un ángel es un ser sobrenatural… ¡Es que al que van a prender, también es un ser sobrenatural! Y, como creación, es de la misma jerarquía o característica del que lo va a apresar, ¿No?

Pero siga: ese ángel que desciende, dice, no viene armado hasta los dientes; sólo trae en una de sus manos (En ningún lugar de la Biblia dice que los ángeles tengan más de dos manos), una llave y una cadena, eso es todo. Así que mi hermana, mi hermano: el que ata al diablo por mil años, es uno de su mismo nivel y estatura jerárquica, sin armas ¡¡Y CON UNA SOLA MANO!! ¿Se da cuenta? Aprenda. Confíe. Crea. Luche. Venza que el triunfo es suyo desde el calvario hasta aquí.

Deje de pelearse con los hombres por causa de su celo santo. La iglesia del Señor no surgirá de una guerra verbal, política, económica, teológica o interdenominacional. La iglesia surgirá de una batalla librada en las regiones celestes, y no contra carne y sangre. ¿Dios lo dijo? ¡¡Yo lo creo!!

(Ezequiel 34: 11)= Porque así ha dicho Jehová el Señor: he aquí yo, yo mismo iré a buscar mis ovejas y las reconoceré.

Esto es una promesa de seguridad. Luego viene un alerta que no le da ningún derecho a opinar porque el juicio supremo, sigue estando a cargo de Papá.

(Zacarías 11: 17)= ¡Ay del pastor inútil que abandona el ganado! Hiera la espada (Que es la Palabra),  su brazo, (Sus actos no debidos), y su ojo derecho, (LA visión del propósito falso), del todo se secará su brazo, (Es decir que perderá toda potestad parea hacer lo que Dios no le mandó o lo que le da la gana), y su ojo derecho será totalmente oscurecido. (Perderá toda visión del reino, deberá moverse en la total tiniebla del humanismo sin Dios).

(Juan 10: 14)= Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen, así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas.

(16) También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquellas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor.

Dice que habrá UN rebaño y UN pastor. ¡Perfecto! ¿Entonces por qué, hermano, usted dice que no es bíblico que haya en una congregación un hombre llamado pastor que es quien conduce el rebaño? Porque aquí, Jesús, no está hablando de un cierto hombre, sino de Él mismo. EL será el único y suficiente pastor del único rebaño que habrá en la tierra: el remanente. Por eso lo digo. Y además, porque aquí se habla de rebaño, y rebaño es un grupo en total y absoluta libertad que camina y camina en búsqueda de buenos pastos para comer mejor y alimentarse mejor. Y lo que vemos día tras día son apenas míseros rediles donde las ovejas, presas de sus congregaciones o denominaciones, se ven obligadas a comer basura que les es servida con el rótulo de alimento. Espero que ahora, hayamos tenido bien claro quien es El Buen Pastor.-

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Las Llaves de la Iglesia

Lo primero que tendremos que tener en claro es lo que significa una llave. De hecho, es un elemento que sirve para abrir puertas. Puertas, en la Biblia, siempre tienen que ver con autoridad. Por lo tanto, si le hablo de las llaves de la iglesia, en síntesis, le estoy hablando de la autoridad o las claves de la autoridad de la iglesia.

(1 Corintios 15: 45)= Así también está escrito: fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el postrer Adán, Espíritu vivificante. Más lo espiritual no es primero, sino lo animal; luego lo espiritual. El primer hombre es de la tierra, terrenal; el segundo hombre, que es el Señor, es del cielo (La palabra original dice “divino”), cual el terrenal, tales también los terrenales; (En una palabra: aquellos que son según Adán el primero, son igualmente de terrenales como Adán (y cual el celestial, tales también los celestiales. (No mañana, no después, sino que aquellos que son según el primer Adán, son iguales al primer Adán, pero aquellos que son según el segundo Adán, son iguales al segundo Adán. Estamos cambiando la imagen de la iglesia del principio al fin.) Y así como hemos traído la imagen del terrenal, (En otras palabras: de la misma manera en que hemos proyectado la imagen terrenal de Adán, hemos de proyectar la imagen divina de Cristo. No mañana, ahora. La Palabra allí dice traeremos, y si se mira gramaticalmente aparenta ser futuro, pero en el contexto de la escritura, no lo es. Dice: “De la misma manera que hemos logrado expresar a un hombre carnal, vamos a expresar a un hombre divino; ahora. Mediante su promesa, somos participantes de su divina naturaleza, dice en 1 Pedro.

Algunos se excusan de la forma en que viven porque, dicen, no hemos de ser transformados hasta un tiempo futuro, cuando en un abrir y cerrar de ojos el Señor va a hacer todo lo que usted no hizo cuando debió haberlo hecho. Por esto digo: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios. El hombre natural, por sus cinco facultades, no entiende. Y como no entiende, no puede heredar las cosas de Dios. La mente natural no puede heredar las cosas de Dios. Lo que usted no entiende, no puede heredar. Mi pueblo perece por falta de conocimiento. Mi pueblo es destruido cuando no entiende, por eso es importantísimo entender como están constituidas las llaves de la iglesia para que esta no sea destruida.

En el orden creativo podemos observar la tipología de la iglesia. La iglesia no es el pedazo de jamón entre dos panes doctrinales dispensacionalistas. La iglesia no es algo que aconteció porque Israel aportó la misión y Dios nos da la oportunidad por un momento y luego volver a atender a Israel. Es imperativo que entendamos esto, porque de no entenderlo, no podríamos ejercer la función como verdadera iglesia, porque nos consideraríamos ciudadanos de segunda clase.

(Génesis 1: 26)= Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen. (Noten que lo primero que acontece es que Dios quiere crear al hombre a su imagen, pero la imagen de Dios es Cristo. Cristo tenía la imagen en el cielo desde antes de la fundación. Él dijo hagamos al hombre a nuestra imagen, pero la imagen de Dios es Cristo, porque Dios es Espíritu) …Conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. (El verso 26 implica un deseo: hasta ese momento no hay creación ninguna del hombre).

(Verso 27)= Y creó Dios (Tiempo pasado – Ya está hecho) al hombre a su imagen (O a la imagen de Cristo. Es importante saber que empezamos con la imagen que estamos tratando de conseguir. El varón perfecto. Él nos creó perfectos.) …A imagen de Dios los creó; varón y hembra (En el Espíritu no hay género).

Todavía no han llegado a la tierra. En el gran presbiterio del cielo se produce la ordenación del primer embajador de Dios: Adán. La gran divinidad pone sus manos sobre sus cabezas, los bendice, diciendo: (Verso 28)= Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra. (Verso 29)= Y dijo Dios: he aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer. (Verso 30)= Y a toda bestia de la tierra, y a todas las aves de los cielos, y a todo lo que se arrastra sobre la tierra, en que hay vida, toda planta verde les será para comer. Y fue así. (El culto de ordenación en el cielo).

(Verso 31)= Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. (La Palabra dice en Efesios 1:4: …Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo… Sólo estoy respaldando lo que termino de decir. 2 Timoteo 1:9 agrega: …Quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos… Noten entonces que la creación del primer embajador – La Iglesia -, fue antes que el hombre llegara a la tierra. Fue en Génesis 2:7 que el embajador fue enviado y entró dentro de su pasaporte: el cuerpo. Usted es un espíritu y su pasaporte es el cuerpo. Si no tiene cuerpo se tiene que ir. Si se le vence el pasaporte se tiene que ir. Si usted camina de acuerdo al propósito de Dios, Dios le extiende el pasaporte.

El Espíritu Santo, que siempre es el que está indagando y escudriñando lo profundo, le dice: Señor, espérate un momentito que hay un problema. Le acabas de dar todo ese dominio a esa gente, ¿No sabes que ahora con ese dominio propio pueden tornarse en contra tuyo? Cristo dice: no te preocupes, yo ya escribí en Apocalipsis 13:8 que voy a ser inmolado desde antes de la fundación del mundo.

Y llega la iglesia a la tierra. En un orden establecido por Dios; el hombre reinando en la tierra a través del dominio en su alma. Cuando el hombre dominaba la tierra a causa del poder de Dios en su vida, tenía poder sobre la creación. Pero el hombre que no tiene a Dios en su vida, la creación tiene poder sobre él. Por eso es que la marihuana tiene poder sobre algunos; es una planta de la creación. Por eso es que las drogas tienen poder sobre algunos; son plantas. A todas las plantas las plantó Dios y Él dijo que eran buenas en gran manera. El problema es el abuso de las drogas, no las drogas en sí mismas. El abuso es el uso anormal de algo. El odontólogo, también llamado dentista en otros países, usa una proporción de cocaína cuando trabaja en su boca. La droga funciona, – en ese caso – para lo que fue creada. Ahora bien; cuando fue pervertida por el diablo, allí se transforma en letal, mortal. A la droga – entienda -, no la creó Satanás por una sencilla razón: Satanás no es creador, es absolutamente incapaz de crear nada. Satanás es imitador y pervierte todo lo que puede, cuando puede y cuando se lo permiten. La droga funciona, pero si usted cae en la perversión del abuso, la droga lo mata a usted.

En el presbiterio del cielo, Dios da al hombre la mayordomía sobre la tierra. El Salmo 115:16 lo dice así: Los cielos son los cielos de Jehová; y ha dado la tierra a los hijos de los hombres. (Entonces, esto, nos lleva a una conclusión concisa y coherente: Lo que usted permita, Dios permite.

El primer embajador llega a la tierra. Un embajador es un agente diplomático, acreditado por su gobierno, que está lejano, y es enviado a otra tierra con la misión de implementar las pólizas del gobierno que lo envió. Y la Palabra, da la casualidad que lo llama a usted embajador de Cristo. No un triste cristianito salvado por la fe. Un diplomático de cuello blanco y altísimo nivel. ¿Lo cree?

Hay cuatro características muy importantes en su vida de embajador respaldada por su constitución: 1)= Un embajador nunca es elegido por su pueblo, siempre es ordenado por el Rey. 2)= Todo en la misión del embajador es cubierto por el Gobierno. Mateo 6:33 dice que si usted busca primeramente su Reino, Él corre con la cuenta, el paga todos sus gastos. El hecho de que usted esté preocupado por las finanzas, nos declara que usted no sabe lo que usted es. Porque si sabe que es embajador, su misión es el Reino y la cuenta es de Dios. 3)= Un embajador nunca habla por sí mismo. No tiene opiniones ni tampoco doctrinas. Si usted pregunta a un embajador qué es lo que piensa sobre el divorcio, por ejemplo, él dirá algo así como: “Mi constitución dice…” Si usted le pregunta qué es lo que piensa sobre la danza, él responderá que: “La constitución de mi país, dice…” Y lo mismo para con lo que cree sobre el don de lenguas, el mover profético, de los cinco ministerios. Siempre será: “Mi constitución dice…” No tiene opiniones. Un embajador, repito, no tiene opiniones personales ni reflexiones particulares. Eso es carnalidad.  Al embajador no se le escuchan opiniones personales, sino la implementación de la constitución de su gobierno. Cada vez que habla, su palabra es inexorablemente tomada como una declaración del gobierno de la nación a la que representa. 4)= Un embajador nunca se representa a sí mismo. Siempre representa a la nación que lo envió, no al sector, región o denominación de la cual salió. Si realmente entendemos que somos embajadores, vamos a tener que ajustarnos a las características de ellos.

El reino de Dios no tiene fin ni principio. La iglesia tampoco. El reino de Dios estaba en el cielo. El reino de Dios se encontró en el Edén. El reino de Dios estuvo en los patriarcas. El reino de Dios estuvo en Israel. El reino de Dios estuvo en Cristo sin medida. Y por último, el reino de Dios se encuentra en la iglesia y vivirá eternamente. La iglesia siempre ha existido y siempre ha sido la idea central del plan eterno de dios. El problema está en que la iglesia es misterio. Al haber abortado el primer embajador el plan trazado, la iglesia debió mantenerse en misterio hasta no restaurar esa misión.

La palabra Iglesia es la palabra EKLESIA. (Viene de EX, que significa “fuera” y KLESIA, que tiene que ver con congregarse.) Daría algo así como: “Los llamados a congregarse”. La iglesia significa ser llamados a congregarse o a asamblearse con respecto a asuntos públicos del Estado. Por eso le dijo embajador. El embajador no es un religioso. Normalmente la iglesia era escogida por una persona llamada Kerues, que significa “El poder supremo”, ya sea en medio de paz o de guerra, que congregaba a la llamada iglesia y este era el encargado de implementar mensajes estatales y declaraciones de guerra. En otras palabras: la palabra iglesia es un término militar y político, de ninguna manera religioso. Por eso Cristo dijo: son embajadores. En resumen: es una cámara de representantes llamados por un poder supremo, a congregarse para implementar las pólizas del gobierno a nivel estatal. Ahora bien: ¿Cuántas iglesias están haciendo eso?

En Mateo 16, Cristo fue descubierto. Él era el segundo embajador. Dice que el primer Adán y luego el segundo Adán. El primer Adán, terrenal, el segundo fue divino. Al fallar en su misión el primer embajador, Dios, en su sabiduría, ya de antemano, aquel que conoce el fin desde el principio, había inmolado al Cordero antes de la fundación y ya envió en el cumplimiento del tiempo, el segundo embajador. Este embajador, dentro de un pasaporte llamado Jesús, andaba escondido en la tierra. No había sido descubierto como Cristo el Rey. Y en Mateo 16, todos conocen la historia. Pedro descubre quien es Cristo. Cristo comienza a preguntar que quien dicen los hombres que Él era. Noten que habían pasado dos años y medio y los discípulos no sabían a quien estaban siguiendo. Vale la pena mencionar que cuando usted tiene autoridad, no necesita título.

¿Quién dicen los hijos de los hombres que yo soy? Y Pedro dice: ¡Eh! ¡Un momento! ¡Están todos equivocados! ¡Tú eres el Cristo, el hijo del Dios viviente! Cristo le dice: ven, cálmate, me acabas de descubrir como embajador. Déjame decirte un secreto: Siria tiene una iglesia. Nabucodonosor tiene una iglesia. César Augusto tiene su iglesia. Pero ya que has descubierto que yo también soy rey, yo voy a construir mi iglesia. Siempre ha existido, pero está escondida en esta roca de revelación. Tú acabas de tener parte y por eso ahora eres fuerte, porque has entendido cuál es la misión. De manera que, – dice Cristo -, como has descubierto que yo soy rey, yo voy a edificar mi iglesia. Yo también como rey tendré una cámara de representantes para que implementen la póliza del gobierno que me acaba de enviar. La iglesia es una cámara de representantes, no un instituto religioso. Es un cuerpo de personas activamente entrelazadas entre las actividades estatales de una Nación Santa.

Y comienza a decir: es más, para que usted entienda de lo que le estoy hablando: Las puertas del Hades no van a prevalecer. Y compara el poder de la Iglesia a nivel de puertas del reino opuesto. Las puertas eran el centro judicial, donde se llevaban a cabo las estrategias de guerra y donde el juicio era ejecutado. Nunca dijo: “Los demonios del infierno no van a prevalecer”. Hubiera dicho una exageración voluntarista que seguramente hubiera despertado una ovación, puños al aire y aplausos para el predicador. Pero Jesús sabía que una exageración voluntarista, aunque sea dicho de esta manera elegante, no es más que una falta a la auténtica verdad, y por lo tanto, es una mentira. Y nadie podría imaginar a un Jesús mintiendo par ganar adeptos, verdad? Obvio. Aunque…Tampoco deberíamos asumir a una supuesta iglesia exagerando por voluntarismo en su nombre, no cree? Lo que Jesús dijo, realmente, cuando dijo que las puertas del Hades no prevalecerían contra la iglesia, se puede resumir así:  La influencia a nivel nacional del diablo no va a prevalecer por sobre la influencia a nivel nacional de la iglesia, de manera que te doy las llaves del reino y te hago responsable de la mayordomía del poder de Dios en la tierra. ¿A quien? ¡¡A la iglesia!! Lo que usted permite, él permite. Lo que usted no permite, Él no permite. Usted tiene la llave. ¡¡Él lo dijo!!

Ahora bien: conviene recordar que pedro recibe las llaves cuando es Pedro y no cuando es Cefas. Cristo primero le ofrece las llaves a Cefas, diciendo: “Te llamarás Pedro”, que es Petra, que es Roca. Recién entonces le dio las llaves. Usted consigue el poder cuando se convierte en lo que está destinado a ser. No estoy hablando de doctrina de predestinación individual. Hablo de la iglesia. Usted puede aceptar eso y formar parte de ello o negarse, escabullirse a vivir la suya y perderse. Siempre llegará el momento de la opción: ¿Sigo al Espíritu Santo de Dios o sigo los dictados de mi voluntad humana? En su respuesta está emparentada la eternidad de su futuro.

Dice: Siria tenía una iglesia, Roma tenía una iglesia, Nabucodonosor tenía su representante, César Augusto tenía su representante, y ahora Cristo muestra que el misterio comienza a ser revelado y que la iglesia iba a manifestarse en todo su apogeo. No más como algo oculto; no más como algo debajo de la mesa. Ahora encima, como un candelero, siendo luz a las naciones y sal de la tierra; una iglesia que expresara la verdadera gloria de Dios. Una iglesia que expandiera el reino de Dios en su tierra de misión. La iglesia es mucho más que un grupo de personas redimidas. Nos hemos comportado como hijos adoptivos y no como primogénitos. El que es primogénito sabe lo que le pertenece. El que es adoptivo anda siempre como pidiendo permiso.

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La Única Revolución

Cuando usted oye hablar de Revolución, ¿En qué piensa? Seguramente que, mayoritariamente, en guerras, batallas, puja de poderes y sangre. Sin embargo, hoy quiero mostrarle a través de este trabajo, que es posible otra forma de revolución. Es más; quiero dejarle en evidencia que el evangelio, cuando es predicado de manera genuina y sin adulteraciones humanas sectoriales, es decididamente revolucionario.

(Juan 13: 34)= Un mandamiento nuevo os doy: que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros.

“…En esto conocerán que sois mis discípulos: en que rechacen y no tengan bienes materiales ni posesiones de ninguna clase…” ¿Es esto lo que dijo Jesús? No. Absolutamente no. “…En esto conocerán que sois mis discípulos: en que leáis siempre la Biblia y la llevéis constantemente debajo del brazo con vosotros…” ¿Es acaso esto lo que dijo? Tampoco. “…En esto conocerán que sois mis discípulos: por la validez de vuestras doctrinas y tesis redundantes…” Ni por asomo. ¿Entonces? Quizás… “…En esto conocerán que sois mis discípulos, en que crucéis tierras y mares, valles y montañas, distribuyendo folletos y ganando almas…” ¿Esto fue? Podrá sonar irreverente, pero tampoco fue esto, aunque sea esto lo que una gran parte de esos discípulos están haciendo.

Sin embargo Cristo no dijo ni por asomo ninguna de estas cosas. Dijo que hay tan solo un medio prioritario por el cual el mundo se convencerá que somos realmente discípulos suyos, y éste es el amor que tengamos los unos para con los otros. No somos discípulos de una teoría ni de una doctrina, no somos discípulos de una institución, somos discípulos de Jesucristo. ¡Nada menos!

Es aquí y en el marco de esta enseñanza donde, generalmente, la duda invade a muchos y la pregunta a los más audaces: ¿De qué clase de amor me están hablando? Porque siempre me ha dado la sensación que el amor conforme a mi corazón es una cosa y el amor conforme al corazón de Dios es muy otro. Pablo nos habla de “un amor genuino”. Entonces la re-pregunta se impone: ¿Qué es un amor genuino? Un amor de carácter divino. ¿Divino? Sí, divino. Porque el amor divino es imparcial, no hace acepción de personas. Es el mismo para el rey y soberano que para el que limpia las letrinas. ¡¡¡Hermano!!! ¿Cómo se le ocurre? ¿Qué como se me ocurre? ¡Ya quisiera yo ver como lo hacen en tu iglesia!

Dice la palabra que el amor no pide nada. Pero por favor, entienda bien; nada para sí mismo, lo cual nos está diciendo que esta clase de amor divino no es egoísta como el amor humano. Pero exigencias sí que tiene. Porque el amor nos exige, entre otras cosas, doblegar el orgullo de mi corazón, negarme a mi ambición de poder terrenal, a mis ansias de honores, de reconocimientos, de distinciones materiales. Pregunto: ¿Tendrá algo de malo o pecaminoso a la vista de los hombres, que en una congregación, una noche, hagan ascender a la plataforma a alguien que ha cumplido un buen servicio, le entreguen una plaqueta enmarcada en madera de cedro y la iglesia toda le brinde su aplauso y su reconocimiento? ¡No! ¿Qué puede tener de malo esto? ¡Ah, no sé! Pregúntele al Señor que ha dicho que no es esa su voluntad ni su propósito para con sus obreros.

El amor verdadero, asimismo, es algo que tiene que aprenderse lentamente en la que yo considero es la dura escuela de la vida. Puede haber alguna crisis, de acuerdo, pero toda crisis que no vaya seguida de un proceso de recuperación acaba por ser muy pronto un tumor maligno. Entienda bien esto, por favor: ninguna clase de crisis comienza mostrándose como tal. Generalmente se manifiesta levemente, como un pequeño problemita de sencilla resolución. Por algún desconocido motivo, se va dejando sin resolver hasta que un día se aparece en toda su monstruosa dimensión y nos desmorona ante nuestros ojos el ochenta por ciento de cualquier ministerio que podamos haber construido.

El amor que fluye de la plenitud del Espíritu Santo es, antes que otra cosa, comunicativo. Lo que resulta de la plenitud del Espíritu Santo, es: …Someteos los unos a los otros… ¿No ha sentido usted alguna vez el irresistible deseo de borrar de la Biblia este embarazoso versículo? ¿No? Entonces seguramente usted jamás ha sido líder de ninguna cosa ni piensa serlo. Porque si hay un versículo tremendo para los líderes, ese versículo es este, el que nos manda someternos los unos a los otros, por igual, y no solamente los muchos a ciertos pocos, que es lo que más profusamente hemos enseñado, aprendido y puesto por obra.

Si tuviéramos problemas y dificultades con algún hermano o hermana en Cristo, la primera y primordial resolución que deberíamos tomar, es la de comprometernos en una lucha de oración en su favor. Si usted juzga a alguien como poco espiritual, Dios podría subsanar sus deficiencias por medio de sus oraciones. El Señor Jesús enfatiza específicamente que deberemos orar por nuestros enemigos. Entonces usted me mira con arrugas en su frente y me pregunta: “Pero hermano…¿Esto es tan…así?” Mire: yo no puedo decirle si esto es tan así o no. Lo que sí puedo decirle, es que Jesús lo dijo y Él no solía hablar por hablar, ¿Sabe? Entonces convengamos que orar por aquellos que son nuestros amigos del alma, no sólo es sencillo sino también placentero desde lo emocional. En esa oración están puestos el espíritu, el alma y el cuerpo. El problema viene cuando debemos orar por nuestros enemigos. Porque allí si no toma autoridad el espíritu, el alma y el cuerpo no quieren saber absolutamente nada y se resisten bravamente.

¿Y como haremos una cosa así? ¿Cómo conseguiremos vencer los deseos de asesinar a esa persona por la cual Jesús nos manda orar? Mire; un paso esencial que facilita bastante las cosas, es orar juntamente con la persona en cuestión. Haciendo esto, empieza usted a obrar el primer esfuerzo a favor de la mutua comprensión. Es algo vital si usted quiere desarrollar el amor. En 1 Corintios 13 se nos dice que el amor todo lo cree. El odio, el orgullo y el temor, siempre creen lo peor. ¿Entiende cuál es el principio básico aquí?

Hay muchos factores de circunstancias, parentesco o antecedentes, extendiéndose al pasado, que nosotros no podemos ni necesitamos conocer. Tenemos que tratar de comprender y creer lo mejor acerca de este hermano o hermana cristianos. Tenemos que hacernos cargo de sus problemas, dificultades y batallas espirituales, antes de juzgarle. Si alguien, de pronto, no nos trata como debería hacerlo y es más, hasta nos arremete, antes de sentenciarle o condenarle, decidamos perdonarle su ofensa y orar en su favor. ¿Por qué? Porque quizás sin proponérnoslo, hayamos hecho algo que tiene que ver con algún estigma o marca de su infancia y eso lo llevó a reaccionar de esa manera. Entonces diremos: ¡Pero yo no sabía! ¡Si lo hubiera sabido, otra hubiese sido mi reacción! Claro, pero usted no puede andar por la vida con un diván de psicoanalista a cuestas intentando que cada persona le abra su corazón para que usted pueda entender sus actos. ¿No es más fácil, rápido y concreto obedecer a Jesús?

Dijo en cierta ocasión Amy Carmychael: “Si yo puedo divertirme con una broma a expensas de otra persona; si puedo de cualquier manera herir a otro en la conversación o aún de pensamiento, entonces es que no sé nada del amor del Calvario. Si menosprecio a aquellos a quienes soy llamado a servir, y hablo de sus puntos “flacos” en contraste con lo que yo pienso que son mis puntos “fuertes”; si adopto una actitud de superioridad, es que estoy olvidando a Aquel que nos hizo diferentes. Veamos: ¿Qué es lo que tiene usted que no haya recibido? Esa es la pregunta que en términos globales, hace la Palabra de Dios. Si la olvido, es que no conozco nada del amor del Calvario.

Guárdese de menospreciar, hacer burlas, hacer bromas o reírse a expensas de otros. Todo esto puede impedir el amor y la unidad y contristar al Espíritu Santo de Dios. Es costumbre pagana y obviamente mundana ponerse de acuerdo cuatro o cinco para “tomar de punto” a uno que está en soledad y reírse de él, generalmente, por defectos que este tiene. Es tan frecuente y hasta corriente que muchos lo toman como “natural”. Y como tal, lo incorporan a las rutinas internas de la vida de la iglesia. Pero si el pastor toma a cuatro o cinco de sus más allegados y entre todos hacen bromas por la forma de vestirse pintoresca, excéntrica y colorida, amén de sin gusto estético, que tiene el hermanito humilde que se encarga de la limpieza del templo, eso en ninguna manera agrada a Dios. Es más, produce su aborrecimiento se trate de las jerarquías que se trate. ¿Por qué? Simple, lo dicho: Porque impide el amor y la unidad y contrista al Espíritu Santo que tiene que ser quien comanda cualquiera de las reuniones de esa congregación. ¿Entiende ahora?

Hay algo que a cualquier costo debemos comprender: todos los hombres han sido creados a la imagen de Dios. Y sobre esta base, revisaremos que el clásico y legendario versículo de Juan 3:16 nos dice que Dios amó al mundo. Esto, obviamente, incluye a las personas no creyentes. Podemos ver a personas en las calles sucias, perdidas y repulsivas; sin embargo, son imagen de Dios. ¿Pueden nuestros corazones repudiar a aquellas personas que por alguna razón no nos gustan, cuando comprendemos que Dios las amó y que Jesús murió por ellas? Algunos miembros de iglesias han tergiversado este versículo y nos han convencido que Cristo murió por los cristianos, cuando la verdad genuina es que Él lo hizo por todos y por cada uno de los hombres y mujeres del planeta. Incluidos, claro está, los brujos, satanistas, hechiceros y homicidas. Dios amó al mundo y por el mundo dio a su único Hijo. Yo mismo estoy dialogando con usted, aquí, e intentando compartir alguna enseñanza que bendiga su vida, porque un día Dios me amó cuando estaba en el mundo, perdido y sin esperanzas. De otro modo, jamás se habría dado este diálogo, ¿Entiende?

(Mateo 7: 12)= sí que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas.

Si podemos ir a corregir a alguien sin dolor en nuestros corazones, es que no conocemos el amor del Calvario. Por el contrario, si yo tengo miedo de decir la verdad por no perder el afecto de una persona, o de que la persona afectada me pueda decir: “¿Qué te importa?”, o si tengo miedo de perder mi reputación de carácter amable; es decir: si pongo mi nombre antes que el bien en sí mismo, es que no conozco el amor del Calvario. Ahora repase la o las congregaciones que conoce. ¿Lo hizo? Seguramente ha encontrado a decenas, o cientos, o millares de personas dignas que jamás ponen sus nombres por delante del bien que desean hacer en nombre del reino de los cielos. ¡Gloria a Dios por ellos! Son el auténtico remanente de Dios en la tierra. ¿Cómo dice? Ah…que también ha visto a otros que hacen exactamente lo inverso… Bien; déjelos allí. Dios es un excelente pagador, y así como siempre digo que le pagará a usted conforme a la rectitud de su corazón, así también tengo que aclararle que eso será para bien o para mal de su vida. Porque Dios es justo.

Los que somos llamados, por ejemplo, a predicar, tenemos una gran ventaja. Es mucho más fácil para nosotros comprender nuestra completa incapacidad. Cuando vamos a una plataforma o a un micrófono, nos apercibimos más fácilmente de la responsabilidad que es puesta sobre nosotros. Sabemos que no somos dignos, que no conocemos la palabra de Dios como debemos; nos damos cuenta de cuán poco vivimos una vida auténtica de oración e intercesión. A veces hemos sido hechos conscientes por otros predicadores, de que trabajamos confiando en nosotros mismos, y por falsos motivos. Con más facilidad que otras personas nos damos cuenta de lo que realmente somos, y comprendemos que no somos tan consagrados como lo suponen nuestros oyentes.

(2 Corintios 12: 9)= Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.

Ahora pregunto: ¿Se ha dado el caso de que algún demonio de discordia, de ácida crítica, de malas interpretaciones, de murmuraciones y confusiones, parecería haberse confabulado con otros en contra suyo? Muy bien; en ese momento, que todos sabemos perfectamente que es de gran tensión, le pido que recuerde estas palabras: …MI Gracia te basta… Quiera Dios fortalecer este sentimiento, dejándolo bien fijado en lo más profundo de su sub-conciencia; pues sin ello, ninguna brillantez externa de barniz religioso le llevará con triunfo a través de la guerra que tiene delante suyo.

Cuando los gobernantes, después de una conveniente acción psicológica, llaman voluntarios para una guerra, aunque esa guerra sea incomprensible y notoriamente perdida de antemano, la gente corre igual a presentarse. Cuando el rey Jesús hace el mismo llamamiento a su pueblo, la gran mayoría mira para otro lado. …Es que…hermano…somos hijos del rigor… ¿Ah, sí? Pero si el rigor viene desde los cielos, así sea para su crecimiento y su maduración, tampoco le agrada, no es así? Entonces, ¿Entiende o no entiende que el problema no es ni intelectual, ni social, ni anímico, ni ideológico, sino que es netamente y enteramente espiritual? Veamos: ¿Qué sucedería si usted fuera convocado al frente de batalla de una guerra a defender su país y, cuando llega, no tiene mejor idea que hacer música, encender luces de colores y pensar formas de entretener a los soldados en batalla? Usted sería inmediatamente juzgado por traición por un Consejo de Guerra y muy probablemente ejecutado. Muy bien: ¿Tiene usted idea cuantos son los cristianos que andan reclamando y armando shows musicales y de entretenimiento en tiempo de guerra?

Deberíamos venir a la mesa del Señor llorando al pensar que hemos sido salvos por una gracia tan costosa como la de su muerte. ¡Es tan fácil para todos nosotros acostumbrarnos y llegar a quedar endurecidos e indiferentes a lo que Jesús hizo en la cruz por nosotros! Nuestra suficiencia no es Cristo más los amigos; Cristo más el servicio; Cristo más la posición; Cristo más las almas. Somos completos solamente en Él. Esto no es ocurrente ni ficticio. Ha sido escrito porque hay muchos, pero muchísimos cristianos que creen estar haciéndolo bien, pero que sin embargo no obtienen victoria de lo que hacen, sencillamente porque han alterado el orden de prioridades y no tienen a Cristo como único sostén, sino que intentan sostenerse, además, por sus actividades religiosas o eclesiásticas.

Todos nosotros buscamos ser aceptos, todos queremos ser solicitados, necesarios, mimados y atendidos. Si esperamos encontrar al marido o la esposa ideal, que cumpla todo esto en nosotros, vamos a tener algún día cercano, sin dudas, un profundo desengaño. Ningún esposo o esposa pueden llenar los más profundos anhelos de nuestros corazones, porque nosotros hemos sido hechos para Dios.

Enterarnos de toda la “toda-suficiencia” de Cristo es una cosa, pero apropiársela y experimentarla en nuestra propia vida es otra cosa muy diferente. Aquí es donde ingresa el concepto básico del título: El Evangelio de Jesucristo es una Revolución. ¿Revolución? Sí, Revolución. Pero atención: No habrá Revolución alguna para aquellos que simplemente “juegan a ser consagrados”, o se guían por emociones. No habrá Revolución para la persona que no está dispuesta a negarse a sí misma, tomar su cruz cada día y seguirle. Somos demasiado proclives a culpar a los demás o al mismo Dios por la que es nuestra condición espiritual deficitaria. ¿Y como luchamos contra eso? Produciendo en nuestros ámbitos más conmoción que devoción. Las congregaciones compiten a ver cual de ellas ofrece cosas más impactantes y espectaculares. La gente va a una y a otra en búsqueda de eso y, para tener acceso a la probabilidad de hallarlo, abona un ticket, un boleto, una entrada que, elegantemente, se denomina “ofrenda”. Esto no es Revolución. ¿Qué es Revolución? Tres pasos en esencia, mucho más en lo global.

1 – REVOLUCIÓN EN NUESTRA VIDA DE ORACIÓ

Uno de los más desalentadores fenómenos que tienen lugar en la iglesia en el día de hoy, es la falta de oración, tanto privada como en grupo. Es increíble cuán poca oración hay por lo general en las iglesias evangélicas. Cuando se anuncian reuniones de oración, asiste muy poca gente. Noches de oración, reuniones de oración en casas de familia, días de oración y ayuno, que tuvieron un lugar tan importante en la iglesia primitiva, son hoy día nada más que reliquias históricas del cristianismo. En nuestra era la gente está demasiado ocupada para orar. La iglesia ha buscado toda clase de sustitutos para la oración a fin de cumplir la tarea que le fue ordenada y que sólo puede cumplir con oración.

La principal preocupación del diablo es impedir que los santos oren. Nada teme de los estudios bíblicos, ni del evangelismo práctico, sin la oración. Se burla de nuestros trabajos; se ríe de nuestros esfuerzos y de nuestra sabiduría, pero tiembla cuando oramos. Si usted quiere hacer una comprobación práctica de lo que le estoy diciendo, observe su iglesia o cualquiera de las que conozca cercana. ¿En qué áreas de la iglesia han sucedido en los últimos años, hechos que determinaron alguna sanción disciplinaria? Si no los hubo, gloria a Dios, pero si los hubo, seguramente habrá sido en las áreas de Alabanza o de Oración. Esas son las dos cosas que más irritan a Satanás y, si no los cubrimos debidamente, con los que allí ministran se las agarra. Esencialmente las bandas de música que son formadas por muchachos y muchachas muy jóvenes, suelen ser objetivos del movimiento diabólico infiltrado dentro de los templos. Él sabe muy bien que si introduce pecado en los grupos de alabanza y adoración o en los de oración, ninguna de esas actividades serán productivas.

2 – REVOLUCIÓN EN NUESTRO ESTUDIO BÍBLICO

Debemos ser, a toda costa, hombres y mujeres conforme al Libro. O bien el pecado nos apartará del Libro, o este Libro nos apartará del pecado. Los actores y actrices memorizan millares de líneas para recibir los aplausos de los hombres y el correspondiente dinero; pero los cristianos parecen carecer del más pequeño motivo para aprender de memoria y recrearse en la lectura de la preciosa Palabra de Dios.

Los cristianos hemos tomado a la Palabra de Dios como Espada del Espíritu, pero la hemos utilizado para golpearnos el uno al otro, en lugar de marchar juntos en una gran ofensiva, por amor a Cristo.

3 – REVOLUCIÓN EN NUESTRA DISCIPLINA

Para muchos de nosotros la palabra “disciplina”, resulta muy desagradable. Sin embargo, si estudiamos la historia de la iglesia veremos que las personas poco disciplinadas no han hecho mucho para Cristo. La razón básica por la que tenemos tanta dificultad en aceptar la disciplina es porque nos faltan altos motivos para nuestras actividades. Podemos tratar de asumir una falsa disciplina, pero nunca significará una respuesta genuina al amor de Cristo que nos constriñe.

(1 Corintios 9: 26-27)= Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire, sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado.

Pablo sabía lo que era vivir de acuerdo con la Palabra, y sabía lo que tenía que hacer, sin tratar de hacer lo que le diera la gana o lo que el diablo quisiera que hiciera.

Por cada versículo de la Biblia que habla de reposo, confianza, esperar en Él o permitirle a Él obrar por nosotros, hay, no muy lejos, otro versículo que habla de lucha, batalla, guerra, obediencia y de la necesidad de presentar nuestros cuerpos como sacrificio vivo, para hacer la voluntad de Dios.

Un revolucionario espiritual es un hombre que ha aprendido el equilibrio entre lo que Dios hace y lo que el creyente debe cumplir, con la fortaleza de Dios y la obra interna del Espíritu Santo.

A menos que conozcamos la disciplina controlada por el Espíritu Santo, seremos un fracaso en nuestra vida cristiana.

Una cosa es un apretón de manos de mutua tolerancia, el domingo por la mañana, a cualquier hermano o hermana en Cristo, y otra totalmente distinta, diferente, el mantener un ferviente amor mutuo que nos una en una fraternidad revolucionaria y dinámica.

El sutil orgullo que nos causa pensar que “nuestro grupo”, “nuestra iglesia”, “nuestra denominación” es mejor que las otras, ha de ser derribado y sustituido por el amor que ama a nuestro hermano más que a nosotros mismos y nos hace comprender que sin amor no somos nada.

Por demasiado tiempo, nosotros, los evangélicos, hemos ido por el mundo con una máscara religiosa, pretendiendo ser una cosa y viviendo de un modo totalmente diferente.

Los cristianos somos culpables de habernos forjado héroes espirituales atribuyendo gran reputación a ciertos hombres. Estos son a su vez empujados a la irrealidad, tratando de mantener aquella reputación y a veces terminan siendo apóstatas o neuróticos. Nada impide tanto la dirección acertada como buscar el honor y la alabanza de los hombres.

Una de las razones por las que tantos jóvenes están desilusionados de la iglesia, y a veces de sus mismos padres, no es tanto porque hayan visto fracasos, sino porque les ha tocado ser testigos de fingimientos y pretensiones espirituales. Muchos de ellos, en su momento, prefirieron dedicarse a la vida hippie o cualquier otra forma de bohemia y snobismo, sin hogar, que un pretendido cristiano evangélico de dos caras.

La idea popular de que la primera obligación de la iglesia es proclamar el Evangelio a las partes más remotas de la tierra, es falsa. Nuestra primera obligación es ser espiritualmente dignos de proclamarlo. Proclamar una clase de cristianismo degenerado a países paganos no es cumplir el mandato del señor, es pervertirlo.

Mucho más que una gran campaña de predicación por medios modernos, el verdadero testimonio es la manifestación espontánea de la vida de Cristo en los creyentes.

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El Máximo Descanso

El paso más importante en la vida cristiana para entrar en la gracia de Dios es encontrar la paz y el descanso que Él nos ha dado. Si no lo conseguimos, tenemos que luchar cada día para vivir justamente en la fuerza nuestra. De ese modo tendremos que resistir las tentaciones del mundo con la fuerza de la voluntad.

Es necesario que entremos en el descanso que Dios nos ha dado, de lo contrario nos encontraremos débiles y con deseos carnales frente a las tentaciones, y llenos de vergüenza ante Dios y eso nos hace reaccionar ofendidos ante las malas acciones de los demás, cuando en realidad lo que tenemos es envidia y estamos enojados porque no podemos hacer lo mismo.

Somos muy rápidos para juzgar fracasos y doctrinas de otros, pero podemos encontrar siempre una razón para justificar los nuestros. Esto nos lleva a una vida cristiana completamente desequilibrada. Empezamos a creer cosas que no son verdaderas, diciendo que es fe, y perdiendo así el concepto de la realidad.

(Mateo 11: 28-30)= Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.

Hay un reposo para el pueblo de Dios pero la mayoría de los cristianos, no pueden descansar porque siempre están esforzándose para vivir como deben. Siempre tienen que resistir las tentaciones del mundo con la voluntad. No pueden descansar porque siempre hay tentaciones de la carne y demanda de las leyes religiosas. Han perdido la paz y el descanso porque tratan de vivir esta vida cristiana por su propia fuerza, bajo obligación, sin darse cuenta que esto es un trabajo duro y sin fin.

Creemos que Dios nos ama si pudimos poner a un lado nuestros vicios y pecados en la carne. Creemos que Dios nos ama si servimos en la iglesia y estudiamos su Palabra, y que Dios nos bendice, si oramos y damos ofrendas. ¡Pero eso es esclavitud religiosa! Es cierto que debemos servir a nuestro Dios con todo nuestro ser, pero esto no es la base de su amor para nosotros. Si tenemos que trabajar para que Dios nos acepte, no vivimos por la fe.

(Gálatas 3: 10-11)= Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas.

Y que por la ley ninguno se justifica para con Dios, es evidente, porque: el justo por la fe vivirá;

Hay tiempos cuando debemos trabajar para Dios, pero no debemos tratar de vivir santos y justos por nuestra propia fuerza. Confiamos en que Dios nos libra del poder del pecado y de los deseos carnales por fe. Entonces tenemos libertad para elegir no pecar y vivir libres del pecado porque no queremos pecar.

Dios hace sus milagros de justicia en nuestros corazones de manera progresiva y en base a cuatro obras básicas: 1)= Nos da vida eterna. 2)= Nos perdona. 3)= Nos libra del poder del pecado que mora en nosotros. 4)= Nos libra de nuestros propios deseos y pasiones carnales. Cuando nos sometemos a cada revelación diciendo “Hágase conmigo conforme a tu palabra”, Dios nos contesta desde la Escritura.

(Efesios 2: 8-9)= Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.

Cuando creemos en el nombre de Cristo Jesús, Dios hace otra obra maravillosa en nosotros. Él nos pone en Cristo Jesús. Nuestra fe nos deja entrar. Por esto decimos que creemos en Cristo Jesús. Con la revelación del Hijo de Dios, vienen otras. Al conocer a Cristo Jesús, de repente, el Espíritu Santo nos hace reconocer que somos pecadores. También nos revela que Cristo Jesús es el Cordero de Dios en el cual por su sangre tenemos redención y perdón de nuestros pecados.

(Colosenses 1: 13-14)= El cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.

Si queremos vivir santos y justos por la fe tenemos que dejar a Dios librarnos de nuestro propio mal. Hay dos influencias malas que moran en nosotros. Uno es el pecado y otro es nuestra carne; los frutos de los dos se llaman también los pecados.

Aunque somos cristianos y tenemos vida eterna y el poder del pecado es anulado nos falta algo. Hay algo que se levanta dentro de nosotros; que se levanta y demanda su propia vida. Todavía hay pasiones, deseos y vicios. Podemos sentir la atracción del mundo que nos hace perder la comunión con el Espíritu. Estos deseos y afectos vienen de la carne, y guerrean contra el Espíritu para influir en nuestra voluntad y nuestras decisiones.

(Gálatas 5: 17)= Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y estos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.

A veces, cuando una persona empieza a andar en la justicia que es por la fe, cae en pecado. Pero si fracasa, no pierde su salvación, pues todavía Dios es su Padre y puede encontrar perdón en Él. Háblele a Dios con sinceridad y dígale la verdad: que todavía tiene deseos carnales y los ama.

(1 Juan 1: 9)= Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.

Hay una tentación grande después de pecar. Es empezar a resistir los deseos carnales con la fuerza de nuestra voluntad. Satanás nos pone mucha condenación después de pecar en la carne para causar esto. Pero no acepte condenación. Dios no nos regaña ni condena cuando caemos. Al contrario, lo siente porque caímos y tiene mucho gozo cuando volvemos a Él arrepentidos. Si comenzamos a resistir la tentación con nuestra propia fuerza, caemos de la gracia. Y esta caída es peor que la caída en pecado, porque rompe nuestra comunión con Dios.

Muchas veces Dios permite que se revele la perversidad del corazón, y cuando es revelada nos hallamos inundados por deseos que no sabíamos que teníamos. Otras veces Satanás ataca la mente con muchos pensamientos sucios e imaginaciones vívidas y sensuales. Estos deseos e imaginaciones estimulan el cuerpo y exigen que se les de satisfacción. Es entonces cuando debemos ayunar y esperar que la cruz haga su obra. Pero debe rendirse a la cruz; ayunar sin rendirse a la cruz nos trae alivio temporal, pero no ayuda ni soluciona a largo plazo, pues al pasar el tiempo nos hallamos enfrentando esos mismos deseos y pasiones. Sólo un detalle: Nunca piense que esta justicia, que es por fe, nos da el derecho a pecar hasta que la cruz haya matado nuestras pasiones y deseos. Esto parece una verdad de Perogrullo, pero jamás la hubiera escrito si no la hubiese visto manifestada por causa de las falsas enseñanzas o errores de interpretación.

Cuando creemos en Cristo, entramos en la iglesia sabiendo muy poco. Lo único que sabemos es que hemos tenido una experiencia con Dios y que en nuestras vidas están sucediendo grandes cambios. Tenemos deseos sinceros y la voluntad lista para agradecer a Dios. En este tiempo es muy necesario que recibamos el conocimiento de cómo vivir por la justicia de la fe. Si no aprendemos cómo vivir por la fe, no vamos a poder descansar en la presencia de Dios.

Si no recibimos la experiencia de la cruz inmediatamente, trataremos de construir nuestra propia justicia tratando de hacer cosas religiosas para justificarnos delante de Él. Empezamos a cambiar nuestra conducta mediante esfuerzos de nuestra voluntad.

Se nos da un conjunto de leyes religiosas para que guardemos y se nos dice que si guardamos estas reglas, seremos justos y agradeceremos a Dios. Hacemos un compromiso con Dios de vivir como justos y tratamos de cumplir ese compromiso por medio de mucha disciplina. Entonces volvemos a nuestro mundo con la tarea imposible de vivir santamente con nuestra propia fuerza.

Será casi imposible vivir así, porque encontraremos que todavía tenemos todos nuestros deseos y pasiones carnales que demandan ser satisfechos. Lo que nos motiva a vivir como justos es el miedo al fracaso y a la condenación. Y es que, siendo tentados, nuestro deseo para la tentación será tan grande que no queremos resistir y caeremos.

Cuando caemos en pecado, sentimos mucha condenación, y por esta razón, hacemos un nuevo compromiso con Dios. Prometemos que nunca cometeremos este pecado otra vez si Dios nos perdona. Luego venimos a la iglesia, lloramos, aún confesamos nuestro pecado y con lágrimas hacemos otro compromiso de vivir en santidad. Entonces volvemos a nuestro mundo perdonados por Dios, pero dos veces más débiles, y expuestos a fracasar otra vez, porque nada ha cambiado en el corazón. La única cosa que ha cambiado es la medida de nuestra condenación, porque todavía llevamos nuestros deseos y pasiones carnales.

Cuando tratamos de obtener la victoria sobre nuestros deseos carnales por temor a la condenación, es como tratar de extinguir o apagar un incendio con gasolina. Mientras más condenación hay, con mayor fuerza arden los deseos y las pasiones carnales. Y cuando la tentación vuelve, ejerce una fuerza tan grande sobre nosotros que no podemos resistir, y caemos. Ahora la condenación que tenemos es doble, y nos da mucha vergüenza presentarnos ante la iglesia y es precisamente en este momento en que Satanás nos dice que hemos perdido nuestra salvación.

Millones de cristianos han salido de la iglesia y se han apartado de Dios por causa de esto. No saben como salir de esta situación, y bajo mucha condenación dejan a Dios diciendo: “Soy cristiano, pero no puedo vivir la vida cristiana”.

Caemos porque no tratamos contra los deseos de la carne por fe. Tratamos de limpiar lo de afuera del plato y del vaso con mucha disciplina, pero lo de adentro queda sucio. Jesús nos dice: Limpia primero lo de dentro del vaso y del plato, para que también lo de afuera sea limpio. Es decir que, antes de que tratemos de limpiar nuestras vidas con mucha disciplina, debemos permitir que Dios nos limpie en el corazón. Entonces podremos vivir santamente, porque no desearemos las tentaciones. Nadie puede cambiar el corazón por mucho que quiera ni por todo lo que haga. Estos cambios vienen solamente por medio de la obra milagrosa que Dios realiza en el corazón.

Quizás tiene usted problemas con el alcohol, las drogas, la pornografía, la fornicación, la impureza, las pasiones desordenadas o lujuria, y usted es cristiano. Quizás tiene deseos sexuales fuera de su matrimonio, y aunque resiste con toda su fuerza, todavía los desea. ¿Cómo puede escapar? Tal vez no puede controlar el deseo de comer en exceso, o las telenovelas, la música rock, o el deporte, que si bien no es malo, no puede ocupar el primer lugar en nuestras vidas. ¿Qué puede hacer? Puede tratar con toda su fuerza de vivir santo y justo, pero la victoria de esta manera, es imposible.

Oremos cada día: “Dios, Espíritu Santo, pon la muerte de la cruz dentro de mí. Crucifica estos deseos, pasiones y vicios, y líbrame de ellos. Deja la cruz milagrosa trabajar en mí”.

Ahora descanse en Dios y busque el escape que Dios va a proveer. No importa qué es lo que le tiene en esclavitud, algo pasará que le permitirá escapar. Cuando vea la ruta de escape huya y nunca mire atrás. Recuerde a la esposa de Lot. Ella, escapó, pero miró atrás. Su deseo estuvo en Sodoma y Gomorra y por esta razón se perdió.

Quizás usted es un miembro muy fiel en la iglesia, pero tiene egoísmo, soberbia, celos, iras o vanidad. Quizás quiere agradar a Dios, pero tiene envidia y no puede controlar su lengua y habla de los hermanos de la iglesia. ¿Qué puede hacer?

Generalmente, no sabemos que tenemos egoísmo, celos y envidia porque el corazón es muy engañoso, pero todos nosotros poseemos este tipo de sentimientos. Aunque por años, hemos aprendido a esconderlas. Como buenos miembros de la iglesia, tratamos de mostrarnos buenos cristianos con hechos humildes y obras cariñosas, dando y sirviendo. En esto nuestro corazón nos dice: “¡Qué amoroso eres tú!”, pero el corazón es un mentiroso. Dios dice a través de Jeremías 17:9: Engañoso es el corazón más que todas las cosas y perverso. ¿Quién lo conocerá?

Aunque tratemos de esconder nuestro egoísmo, Dios puede verlo. La Biblia nos dice que Dios no nos mira como un hombre, mira el corazón, y conoce nuestras intenciones y pensamientos. Además, el mundo nos ve, y nos llama hipócritas, porque hacemos buenas obras por deber en vez de por querer.

¿Qué podemos hacer? Nadie puede cambiar su corazón por más que se esfuerce. Esto es trabajo de Dios. La cruz en las manos del Espíritu Santo es la única cosa que puede penetrar y revelar el corazón engañoso. Oremos: “Dios, ten misericordia de mí, un pecador e hipócrita. Muéstrame mi corazón. Crucifica mi egoísmo, soberbia, celos, vanidad y envidia. Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio. Y renueva un espíritu recto dentro de mí.”

Dios no quiere darnos fuerza de voluntad para resistir el pecado. El quiere que estemos completamente dependientes de Él, que estemos listos para oír y hacer su voluntad. Dios quiere corazones contritos y humillados delante de Él.

Si tenemos voluntades fuertes, no es necesario oír y esperar en el Espíritu Santo. Y podemos hacer la obra de Dios sin hacer su voluntad. También los fariseos tuvieron voluntades fuertes para resistir el pecado y la carne, y Jesús les llamó hipócritas.

Muchos de nosotros hemos sido liberados de vicios por nuestra fe sencilla, cuando dejamos de resistir nuestros vicios y clamamos a Dios que nos de libertad, y Él nos libra. Por esto, pensamos que no necesitamos la cruz. Debemos tener presente que esto es error porque la autoridad del Espíritu Santo para obrar en nosotros es la cruz. En algunos casos, recibimos libertad cuando el poder del pecado es roto cuando somos renacidos, al recibir a Cristo en nuestro corazón. En otros casos, el Espíritu Santo aplica la cruz y mata nuestro deseo aunque no lo conocemos. El Espíritu Santo no necesita doctrina correcta para obrar. Él busca la rendición perfecta en la fe. Esto mueve a Dios.

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Busca los Dones

Si el Espíritu de Dios dijo, a través de Pablo a Corinto, que no quería que esa iglesia fuera ignorante con respecto a los dones espirituales, no creo que Él hoy quiera algo distinto para nuestras iglesias. Hoy no está el hombre llamado Pablo, pero sigue estando vigente el mismo Espíritu que le dio palabra a él. Y ese Espíritu le dice a usted y me dice a mí que en muchas de nuestras congregaciones hay total y absoluta ignorancia con respecto a los dones. Que en casos se los sobre enfatiza y que en otros se los anula. Pablo fue quien lo dijo y lo dejó escrito, pero la palabra sigue vigente hoy.

(1 Corintios 12: 1-2)= No quiero, hermanos, que ignoréis acerca de los dones espirituales. Sabéis que cuando erais gentiles, se os extraviaba levándoos, como se os llevaba, a los ídolos mudos.

Ellos, antes, habían adorado ídolos y bien podían confundirse. Pablo les aclararía que los dones, si son de Dios, son para levantar el Señorío de Cristo y no el de hombre alguno por importante que pretenda ser.

(Verso 3)= Por tanto, os hago saber que nadie que hable por el Espíritu de Dios llama anatema a Jesús; y nadie puede llamar a Jesús Señor, sino por el Espíritu Santo.

Esto deja en claro dos cosas muy importantes si usted está buscando sus dones: en el Espíritu, nadie puede hablar contra Cristo ni contra su cuerpo, y sin la participación del Espíritu Santo, nadie puede llamar a Jesús Señor.

(Versos 4 al 7)= Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo.

El término técnico de la palabra “dones”, es CARISMAS. El propósito de los dones son dos: edificación espiritual de la iglesia y conversión de los incrédulos. Todo creyente recibe al menos uno. El ministerio, es el acto de aplicar al servicio los dones. Ministrar es servir y la raíz griega de la palabra es DIAKONOS.

(Versos 7 al 11)= Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho. Porque a este es dada por el Espíritu palabra de Sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu. A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de Espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas. Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere.

Aquí hay que interpretar debidamente cada factor concursante en el texto. Hay tres dones que DICEN, hay otros tres que HACEN y tres restantes que REVELAN.

1)= Dones de Emisión. (Los que Dicen). Profecía, Lenguas, Interpretación de Lenguas.

2)= Dones de Poder. (Los que Hacen). Milagros, Sanidades.

3)= Dones de Revelación. (Los que Revelan). Palabra de Sabiduría, Palabra de Ciencia, Discernimiento de Espíritus.

La Biblia enumera por orden de importancia: De Revelación, Sabiduría, de Poder, Fe, de Emisión, Profecía. La palabra dice textualmente: …Procurad los dones mejores… Este mismo texto, en inglés, se traduce …Busquemos fervorosamente…

1 – PALABRA DE CIENCIA

La Palabra de Ciencia es la revelación sobrenatural por el Espíritu Santo de ciertos hechos en la mente de Dios. A través de esta, el desanimado puede ser confortado, los santos alegrados, la propiedad perdida recuperada, el enemigo derrotado y el Señor Jesucristo glorificado.

(1 Corintios 12: 8)= Porque a este es dada por el Espíritu palabra de Sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu.

La Escritura nos muestra que no existe, entonces, el llamado “don de ciencias”, como de pronto muchos acostumbran decir y enseñar por allí, sino de Palabra de Ciencia. Es una revelación sobrenatural del Espíritu Santo de ciertos hechos en la mente de Dios. Dios es todo ciencia y conocimiento. Él todo lo sabe. Pero Él no revela al hombre todo lo que sabe. Si lo hiciera, lo mata, lo revienta. Él le da solamente una palabra, o una parte de lo que Él sabe. Una palabra es una parte fragmentaria de una frase, así que una palabra de ciencia o de conocimiento, es simplemente una palabra fragmentaria de ciencia. Dios TODO lo sabe. El tiene TODO el conocimiento. Pero Él no imparte TODO el conocimiento a nosotros, ni nos imparte conocimiento. Él nos imparte UNA palabra de conocimiento, sólo aquella parte que Él quiere que sepamos. (Ejemplo: Cuando le da a Ananías directivas precisas de lo que debe hacer con respecto a Saulo a través de visión).

2 – PALABRA DE SABIDURÍA

La palabra de Sabiduría es una revelación sobrenatural por el Espíritu de Dios con respecto al propósito divino en la mente y la voluntad de Dios. Él revela ese propósito y su plan para el futuro a través de la palabra de Sabiduría. Generalmente operan juntos con la palabra de Ciencia; tanto que muchos lo confunden. La diferencia, sin embargo, está fundamentada en los tiempos en que cada palabra va a hacer su obra:

La revelación que la palabra de ciencia trae es siempre conocimiento PRESENTE, o es conocimiento de algo que siempre sucedió en el PASADO; la palabra de Sabiduría, mientras tanto, siempre habla de FUTURO. (Casos: llamado de Dios a Felipe para conectarlo con el eunuco – Explicaciones de Dios a Ananías.)

3 – DISCERNIMIENTO DE ESPIRITUS

El discernimiento de espíritus da percepción clara dentro del mundo espiritual. Tiene un campo más limitado que los otros dones de revelación, porque su revelación está limitada a una clase singular de objetos – los espíritus -.

No se trata de “discernimiento de demonios”, ni tampoco de “discernimiento de espíritus inmundos”. Decir que el discernimiento de espíritus tiene que ver solamente con demonios es falso. Es una percepción clara sobrenatural dentro del ámbito de los espíritus buenos y malos. El discernimiento de espíritus inmundos está incluido, pero demasiada gente ha pensado que el discernimiento de espíritus inmundos es todo a lo que este don se refiere, y así han sido engañados. (Caso: Muchacha con espíritu de adivinación que interpeló a Pablo, según el libro de los hechos capítulo 16.)

4 – DON DE FE

Aquellos que poseen el don de fe creen a Dios de tal manera que Él honra su palabra como la suya propia, y Él milagrosamente la lleva a suceder. Este don es una dotación sobrenatural por el Espíritu Santo por el cual aquello que es expresado o deseado por el hombre, o dicho por Dios, llegará definitivamente a suceder.

(Efesios 2: 8)= Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios.

(Romanos 12: 3)= Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.

5 – DON DE MILAGROS

Un milagro es una intervención sobrenatural en el curso ordinario de la naturaleza; una suspensión temporaria del orden acostumbrado a través del Espíritu de Dios.

También se usa la palabra “milagro” en sentido figurativo, como ser: telas milagrosas, medicinas milagrosas, detergentes milagrosos. Eso sin contar que muchas obras demoníacas también se rotulan como milagros. Lo que sí es cierto es que todos los dones del Espíritu Santo son milagrosos, aunque específicamente hablando, no lo sean. El hacer milagros, entonces, es un hecho específico, como por ejemplo cuando Eliseo dividió el río cuando lo golpeó con su manto, según lo que se puede leer en 2 Reyes 2: 9-14.

El hacer milagros también fue usado para ejecutar juicio divino en el Nuevo Testamento, tal el hecho ocurrido con Ananías y su mujer, Safira, según se relata en los versículos 1 al 5 del capítulo 5 del Libro de los Hechos.

6 – DONES DE SANIDADES

El propósito de los dones de sanidades es el liberar al enfermo y destruir las obras del diablo en el cuerpo humano. Son otorgados por Dios para la sanidad sobrenatural de dolencias sin medios naturales de ningún origen. Jesús puso la sanidad en prominencia por su propio ministerio. Él también dio autoridad a sus discípulos para sanar a los enfermos.

(Mateo 10: 8)= Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.

Estos dones no tienen nada que ver con la ciencia médica o el aprendizaje humano. Lucas, el médico amado, estuvo con Pablo en muchos de sus viajes misioneros. Lucas escribió, además de su evangelio, el Libro de los Hechos; y allí cuenta sobre el naufragio en la isla de Malta, hecho que le tocó compartir con Pablo. Sin embargo, jamás se menciona que Lucas ministrara a las gentes con su conocimiento médico. De hecho, Lucas escribe que el padre del hombre principal de la isla estaba enfermo, y Pablo puso las manos sobre él, y fue sanado por el poder sobrenatural. Entonces la gente trajo a los enfermos que había en la isla para que Pablo les ministrara, y fueron sanados.

7 – DON DE PROFECÍA

La profecía es una emisión sobrenatural en una lengua conocida. Es el más importante,  – dice la palabra -, de los tres dones de inspiración. La razón por la que es el más importante es porque se requiere los otros dos, (Diversos géneros de lenguas e interpretación de lenguas), para igualar a la profecía.

En 1 Corintios 14: 5, Pablo dice: …Mayor es el que profetiza que el que habla en lenguas, a no ser que las interprete, implicando que el hablar en lenguas e interpretar es equivalente a la profecía. Por tanto, la profecía es en realidad el más importante de estos tres dones de inspiración o emisión.

(1 Corintios 14: 3)= Pero el que profetiza habla a los hombres para edificación, exhortación y consolación.

8 – DIVERSOS GÉNEROS DE LENGUAS

Los diversos géneros de lenguas son una emisión sobrenatural por el Espíritu Santo en lenguaje nunca aprendidos por el que habla, ni comprendidos por la mente del que habla, ni necesariamente siempre entendidos por el oyente. Cabe aclarar que la palabra “diversos” está en letra tipo bastardilla en la versión King james en el inglés, lo que significa que esta fue una palabra añadida por los traductores. En realidad, el versículo dice: …A otro, géneros de lenguas…

El hablar en lenguas no tiene nada que ver con habilidad lingüística; no tiene nada que ver con la mente o con el intelecto del hombre; ¡Es un milagro vocal!

Con respecto al pasaje de Marcos 16:17, que dice: …Estas señales seguirán a los que creen…hablarán nuevas lenguas… hubo quien entendió que esa expresión se refería a aquellas personas que estaban acostumbradas a decir malas palabras, mentir y hablar groserías, ya no lo harían más. Es un argumento ocurrente y bastante flojo, en el sentido de que si todas las demás señales que menciona Jesús en el pasaje, (Echar fuera demonios – tomar con la mano serpientes – beber cosa mortífera – sanar enfermos), son de carácter evidentemente sobrenatural, no se ve por qué en el caso de las “nuevas lenguas” tendría que ser algo meramente gramatical o, incluso, geográfico.

9 – INTERPRETACIÓN DE LENGUAS

La interpretación de lenguas es la demostración sobrenatural por el Espíritu del significado de una emisión en otras lenguas. No es la traducción de las lenguas; es la interpretación de lenguas. Esto se considera como el menor de los nueve dones, ya que depende de otro don para poder operar.

(1 Corintios 14: 13)= Por lo cual, el que habla lengua extraña, pida en oración poder interpretarla. Porque si yo oro en lengua desconocida, mi espíritu ora, pero mi entendimiento queda sin fruto. ¿Qué, pues? Oraré con el espíritu, pero oraré también con el entendimiento; cantaré con el espíritu, pero cantaré también con el entendimiento.

La razón por la cual Pablo nos instruye a buscar este don no es necesariamente para que podamos interpretar en público, sino para que podamos interpretar nuestras propias oraciones privadas, si así Dios quiere. El saber lo que estamos orando nos edificará espiritualmente en forma muy grande, y si Dios quisiera usarnos públicamente para interpretar mensajes en lenguas, eso sería una bendición adicional.

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Posee tu Herencia

Si bien es cierto que la Tierra Prometida es un lugar de lucha, no lo es menos que también es un lugar de reposo. No se nos promete un relajamiento, sino algo diferente: reposo. Ya hemos visto en alguna otra ocasión y formando parte de otros estudios, lo que significa verdaderamente el reposo según la óptica de Dios. Relajamiento es no hacer nada por la nada misma. Reposo es seguir haciendo lo que Dios dice pero con el acompañamiento de un descanso perfecto y preciso que Dios nos otorga exactamente cuando lo necesitamos. De allí que tiene lugar una especie de fenómeno vital en nuestra vida cristiana cuando abandonamos el desierto de la autosuficiencia y pasamos a conquistar la Tierra Prometida de la plenitud de Dios.

Porque sin ninguna duda puedo decirle, sin otra autoridad que mi propia vida y mi propio testimonio “pre-conversión”, que la vida en ese desierto de sentirse autosuficiente para todas las cosas termina por destruirnos, por hartarnos, por agotarnos y derruirnos como personas. Quizás sea por ese motivo que muchos de nosotros, en nuestra vida supuestamente “cristiana”, nos encontramos trabajados y cansados. Y es a nosotros (Mucho más allá de que también lo sea para el mundo incrédulo, tal como se enseña en todas nuestras congregaciones), a quien Jesús nos asegura que si estamos trabajados y cargados, Él nos hará descansar. A nosotros. Porque nosotros lo conocemos y podemos acudir a Él, mientras que el mundo podría llegar a hacerlo una vez que alguien se lo haya presentado. No antes. Nunca antes. Jamás antes. ¿Alguien lo había visto así?

(Hebreos 4: 1-11)= Temamos, pues, no sea que permaneciendo aún la promesa de entrar en su reposo, alguno de vosotros parezca no haberlo alcanzado. (Quiero que entienda usted bien lo que dice aquí y no se equivoque como tantos que he conocido. Dice que parezca no haberlo alcanzado a ese reposo. No dice que no lo haya alcanzado. Es promesa de Dios y, como toda promesa de Dios, es sí y es amén. Por lo tanto, si no hay reposo en su vida, revise qué es lo que le está creyendo al enemigo, porque él es quien le ha convencido con sus mentiras que no tiene reposo y, por lo tanto, a usted le parece que no lo tiene).

Porque también a nosotros se nos ha anunciado la buena nueva como a ellos; pero no les aprovechó el oír la palabra, por no ir acompañada de fe en los que la oyeron. (Principio espiritual básico para una auténtica vida de creyente: No alcanza con que usted concurra a una iglesia todos los domingos y se sature con la palabra de Dios que allí pudiera enseñarse o predicarse. Será necesario que usted coloque a esa actitud, fe en esa palabra, porque de otro modo, ésta jamás le será manifestada.)

Pero los que hemos creído entramos en el reposo, de la manera que dijo: Por tanto, juré en mi ira, no entrarán en mi reposo; aunque las obras suyas estaban acabadas desde la fundación del mundo.

Porque en cierto lugar dijo así el séptimo día: y reposó Dios de todas sus obras en el séptimo día.

Y otra vez aquí: no entrarán en mi reposo.

Por lo tanto, puesto que falta que algunos entren en él, y aquellos a quienes primero se les anunció la buena nueva no entraron por causa de desobediencia, otra vez determina un día: Hoy, diciendo después de tanto tiempo, por medio de David, comos e dijo: Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones.

Porque si Josué les hubiera dado el reposo, no hablaría después de otro día.

Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios.

Porque el que ha entrado en su reposo, también ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas.

Procuremos, pues, entrar en aquel reposo, para que ninguna caiga en semejante ejemplo de desobediencia.

Las grandes historias de la Biblia fueron escritas no tan solo para ofrecer materia prima a los fabricantes de entretenimientos y así divertir a los niños de la Escuelita Dominical. Pablo nos recuerda que …fueron escritas para nuestro ejemplo y amonestación… Eso no quiere decir, sin embargo, que deban tomarse los relatos bíblicos como meras plataformas para el lanzamiento de moralejas adecuadas. Eso se llama “fábula”. Así construyó el inefable Esopo las suyas. En lugar de relatos bíblicos, historias con animales. Fábulas. De sólo decirlo temblamos. ¿No es a eso, – le dice Pablo a Timoteo -, que habrán de inclinarse los falsos maestros o predicadores de los últimos tiempos? Haga su propia reflexión: ¿qué es lo que mayoritariamente oye usted de la mayoría de los predicadores? Historias bíblicas con una reflexión humana a la manera de una moraleja adecuada. ¿No son fábulas? El pueblo necesita Palabra genuina. La oveja necesita alimento nutritivo.

Moisés tuvo la inspiración de ser un libertador. Sin embargo, más tarde, se sintió totalmente frustrado cuando sufrió el reproche de un israelita que le dijo: “¿Piensas matarme como mataste al egipcio? Él tenía un celo real y genuino a favor del pueblo de Dios, pero trató de desarrollarlo por medio de sus propias acciones. Este fue su error. Lo mismo sucede con muchos de nosotros hoy en día. Tratamos de librarnos por nosotros mismos de nuestras peñas y frustraciones, y lo que es más, de sus consecuencias, por medio de nuestros propios esfuerzos.

La forma en que Israel fue librado de la esclavitud en la tierra de Egipto es una imagen viva de cómo nosotros somos librados de la esclavitud del pecado. Somos esclavos del pecado, al igual que los israelitas lo eran de los egipcios. Posteriormente Dios los libertó, por medio de juicios que cayeron en forma selectiva, sobre los hijos de Egipto pero no sobre los que estaban protegidos por la sangre del cordero Pascual. El paralelismo es claro: no habrá juicio para aquellos que han sido lavados por la sangre de nuestro Señor Jesucristo.

Moisés tenía razón. Confió en Dios cuando todos estaban murmurando, presos del pánico. Este es el distintivo del verdadero hombre de Dios. Esto es lo que lo distingue, realmente, a un líder espiritual. A mí no me gusta utilizar este término: “líder”. Porque es un término inglés que significa algo así como “uno que le ha ganado en competencia a todos y ha llegado primero a la meta”. No es eso lo que Dios imaginó para su iglesia. Jamás podría haberlo planeado así: hombres luchando entre sí con cualquier arma factible para llegar primero al cargo vacante con el fin de ocuparlo. El liderazgo cristiano no existe. Y si lo hubiera, jamás sería ocupado por el mejor, el más rápido o el más hábil a la hora de competir; sencillamente sería ocupado por aquel a quien Dios levanta, independientemente si resulta simpático a los hombres de la estructura eclesiástica o no. Esto es así: cuando todos los demás se aferran a los tranquilizantes, dominados por el pánico, el hombre de Dios permanece de pie y espera la misericordia de su Señor.

Los israelitas pisaron el lecho del mar Rojo, con los carros del faraón pisándoles los talones. Es una exacta tipología de la batalla espiritual a la que hoy por hoy está sujeto el creyente. Lo mismo que sucediera con aquel Faraón, sucede hoy con Satanás. Él arde en deseos, no sólo de perseguir implacablemente, sino también de alcanzar y destruir absolutamente a los nuevos convertidos. Uno de los más caros errores que la iglesia haya cometido hasta hoy, es el haber predicado a Jesucristo a la gente, y cuando ésta lo descubre, lo acepta y lo hace su Señor, calla ocultándole la realidad de la tremenda guerra en la cual esa persona se ha metido bajo la excusa diabólica de: “…es demasiado nuevo como para hablarle del diablo, se va a asustar y se va a ir…” La gran mentira de todas las mentiras. Y como tal, obra del infierno con grandes dividendos en el pueblo de Dios.

La iglesia de este siglo veintiuno es muy similar a los israelitas. Una iglesia del desierto, atrapada en las redes del mundo, hambrienta de las ollas de carne de Egipto, murmurante e inconformista. La mayoría de estos pseudo cristianos “aggiornados” por pensamientos filosóficos, cientifistas o psicológicos, se comporta de un modo tal que es como si estuviera diciendo: “Oigan…ya sabemos que nos vamos al cielo y por supuesto que deseamos ir allí, pero…¿No podemos llevarnos con nosotros algunas cosas de Egipto? Sin embargo, el plan de Dios para con ellos, era el rebosar espiritual. Jamás pretendió que su pueblo subsistiera con maná durante toda su huida. El cruzar el desierto era tan solo una corta etapa del camino.

Y mientras tanto, a todo esto, ¿Qué era lo que decía el pueblo? El pueblo decía: “¡Moisés! ¡El país está lleno de gigantes, somos como insectos a su lado! ¡No podemos entrar! ¡Jamás podremos poseer esa tierra! ¡Hoy también está llena de gigantes! ¿Y cuales serían esos gigantes? El budismo, el islamismo, el humanismo, doctrinas de hombre. Sin embargo, hay algo de lo cual no terminamos de darnos cuenta: el lugar de desafío, es también el lugar de la promesa y la plenitud. Hubo dos necios por Cristo en la historia: Josué y Caleb. Únicamente ellos estaban preparados para confiar en la palabra divina. Los demás se negaron a escuchar, y por tal causa, el peso de la victoria recayó sobre otra generación. En este tiempo hay congregaciones enteras que funcionan con sistema democrático. Realizan reuniones administrativas y someten a votación los asuntos de mayor importancia. El voto de la mayoría se interpreta como voluntad de la iglesia, que es como decir: voluntad de Dios. Fíjese qué paradoja. Si eso hubiera existido en los tiempos de Josué y Caleb, la victoria hubiera estado del lado de los incrédulos. Dios es dios, y lo que Él determina, se realiza. ¡No podemos vivir una vida victoriosa en el desierto!

Si comenzamos a trabajar por Dios dependiendo de nuestros propios esfuerzos, nuestro propio celo evangelístico, nuestra gran habilidad para predicar nuestros mensajes favoritos, utilizar tan solo unos pocos versículos prudentemente archivados en nuestra memoria, de cierto fracasaremos. Entrar en Su reposo, es cesar de todas nuestras obras propias. Hay una razón básica por la cual todos los creyentes podemos entrar sin ninguna duda en el reposo de Dios: Cristo ya entró por nosotros. Y hay algo más todavía, algo que es de indudable valor si es que usted va a servir para el reino. Ningún hombre puede servir al Señor de una manera efectiva sin estar seguro de que ha entrado en esta vida de reposo. La vida de Cristo resucitado. Porque solamente hay un camino que conduce en la vida espiritual a lo que más se parece al éxito humano, y ese camino es el camino de la fe. Ya sé que no descubro nada nuevo, pero es bueno que se lo reitere por si se le había olvidado con tanto ajetreo activista eclesiástico. Hay un pecado principal y básico en este siglo veintiuno. Es un pecado central en este marco de una sociedad poblada de máquinas, de apretar botones y de esmeradas etiquetas sociales: es el pecado del apuro y de la angustia. Dios no tiene apuro. Dios no usa reloj. Dios no festeja cumpleaños. Dios es eterno, ¿Lo recordaba?

(1 Pedro 5: 7)= …Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.

Pregunto: ¿Usted, es una persona que duerme bien? No se trata de un test de salud ni tampoco de estado mental, se trata de una averiguación que tiene que ver con un elemento básico dentro de la vida de fe: la paz interior. El dormir es algo muy precioso y necesario, y de ninguna manera debemos permitir que nada ni nadie nos roben ese privilegio. ¿Tiene usted una vaga idea sobre cuanta es la gente que no puede conciliar su sueño con normalidad durante toda la noche? ¿Estaba enterado que, – entre otras – el insomnio es una de las señales de presencia de influencia demoníaca en la vida de una persona? Los temores pueden quedar abandonados en el desierto, junto con las ansiedades, los intereses propios y las luchas por los honores espirituales.

Entonces viene, inexorablemente, la otra pregunta: ¿Está usted verdaderamente decidido a andar por el camino del discipulado? ¿Está dispuesto a seguir a Cristo y rendirle su vida a Él? Si es así, quizás le sorprenda saber que tiene frente a usted una senda muy áspera y tortuosa. Una de las cosas que Dios hace para nuestra ayuda es hacernos vislumbrar a través de la Escritura los peligros de una vida cristiana victoriosa. Es indispensable que usted tenga presente de modo continuo y permanente que los mayores enemigos no son los que han quedado atrás, sino los que están adelante. Que se caigan en el desierto, se abrasen con el fuego de su arena candente y se lastimen en mil sitios hasta llegar a correr peligro de muerte, no forma parte del plan divino para los creyentes que son los herederos de su tierra prometida.

Un cristiano recién convertido, con todo su vocabulario erróneo y su mal expresada doctrina, puede tener más fe y confianza en la obra de Cristo que el cultivado “Señor-Vida-Profunda”, que conoce todos los términos de moda utilizados en teología. Muy a menudo ignoramos la invitación de entrar en esta herencia, y permanecemos errantes en el gran desierto de los lamentos. Y vuelvo a repetirle un principio con poder y entidad de precepto básico: La Tierra Prometida es un lugar de lucha, pero con una diferencia en contrario con el desierto. Además de un lugar de lucha, también es un lugar de victoria.

Si alguno de nosotros no está dispuesto o no se encuentra preparado para esta lucha, es mejor que se retire, le deje el lugar a otro y busque algún trabajo más sencillo para realizar. En suma, lo que intento decirle es que, si no va a ser útil en la pelea contra el enemigo, lo mejor que podrá hacer es no estorbar a los que sí están dispuestos a batallar. Y que conste que estoy hablando de cristianos genuinos, no de los nominales que sólo marcan su tarjeta-reloj en el ingreso de cada culto. El diablo no arroja sus dardos sobre los cristianos nominales. No pierde su tiempo en aquellos que no son importantes para Dios. A estos ya los tiene atrapados. No creo que el diablo se preocupe mucho por abatir a un hombre que ya está caído. Más bien trata de herir a los que permanecen en pie, esto es, a los discípulos activos. Busca con fiereza a los que dicen: “Sí Señor, yo te seguiré. Y me negaré a mí mismo”. Cuando Satanás ve a alguien que está siguiendo a Cristo resueltamente, forma inmediatamente un Consejo de Guerra con todos los ángeles del infierno y, juntos, planean el ataque a gran escala.

Produjo en mí un verdadero impacto la expresión de un hombre de Dios que un día dijo: “Una vida victoriosa tiene sus peligros”. ¿Peligros en una vida victoriosa? ¿Estará seguro este buen hermano o se le habrá ido la mano en sus precauciones? En absoluto. El primer peligro de una vida victoriosa es el orgullo. El prototipo de la verdadera consagración es la persona espiritualmente equilibrada que cuando se le halaga, no lo toma en serio. Pero no es el único peligro. El segundo, tiene que ver con contraer un espíritu de crítica. Los psicólogos suelen decir muy a menudo que las cosas que estamos más propensos a criticar en la vida de los demás, son precisamente aquellas cosas que no marchan del todo bien en nosotros mismos. No acostumbro a darle a la ciencia en ninguna de sus expresiones el primer sitio en lo absoluto, ya que ese lugar siempre lo ocupará la Palabra de Dios. Pero estoy dispuesto a reconocer que, en este caso específico, los psicólogos tienen bastante razón.

(Filipenses 4: 8)= Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.

Siempre me he preguntado con qué objeto o por qué razón están estas palabras en la Palabra de Dios. Estoy absolutamente convencido y creo firmemente que son parte de la revolución que Cristo vino a traer en la vida de cada hombre. Es una revolución que sustituye el espíritu negativo de quejas, por una ideología positiva y victoriosa. Una revolución que sustituye el criticismo y el buscar faltas en los demás, por un espíritu de conquista, una revolución que pasa por encima de las equivocaciones y supera los errores porque mira más lejos, mira el plan de la soberanía de Dios. Ahora voy a decirle algo que lo dejará infinitamente más tranquilo: Dios, en su infinita paciencia y soberanía, se complace en solventar y sacar buenos resultados de nuestros propios errores.

Hay una verdad irrebatible: cuando hacemos el descubrimiento de que nuestro pastor, por ejemplo, no es lo que nosotros pensábamos; que no es un Pablo ni un Esteban, ni un Amós, ni un Jeremías, sino un discípulo neófito, como la mayoría de nosotros, nuestros ojos se volverán a dios y se verán libres de su espíritu de crítica. Pero hay que ser honestos y claros: una gran mayoría de pastores que censuran con virulencia a ese espíritu de crítica que anida en los miembros de sus congregaciones, han hecho todo lo posible por convencer a esa gente que ellos eran una especie de súper ministros que todo lo pueden y todo lo consiguen. Por lo tanto, no ocurre sino una simple consecuencia de una falsa enseñanza.

Otro de los peligros sobre el cual me es necesario alertarlo a usted, y que existe en forma muy real  en toda vida cristiana victoriosa, es el peligro de llagar a acostumbrarse a las cosas espirituales. A medida que vemos el poder de Dios actuando, respuestas a la oración y eventos imposibles en la vida de muchas personas, puede que terminemos encallecidos por esos sucesos milagrosos hasta el punto de no darles mayor importancia. No estoy diciéndole que usted deba desmayarse ante cada milagro de Dios, estoy puntualizándole que jamás deberá tomarlos como una cosa más alrededor de su vida. Es Dios en acción y eso no es poca cosa.

La Biblia nos dice que hay gozo en los cielos aún por un solo pecador que se arrepiente, pero algunas veces nosotros no reaccionamos a menos que se conviertan una docena. Es decir que, mientras los ángeles saltan de gozo por un alma que se entrega a Cristo, nosotros ante el mismo hecho, lo juzgamos como casual, como parte de una rutina “laboral” y no compartimos un ápice de su gozo. En cambio sí que estamos sumamente dispuestos a hablar todo lo que nos dejen de aquellos que se han convertido por nuestra palabra y por nuestra obra, y estamos seguros de que los tales en que nosotros hemos intervenido son conversiones reales y genuinas. Pero entonces, ¿Y las conversiones que se han producido por la tarea de otros hermanos? De esas dudamos. Que Dios nos perdone a todos por estar demasiado familiarizados con las cosas santas, y por gozarnos de nuestras propias victorias, menospreciando las de los otros, y olvidando que si no accionara el Espíritu Santo jamás habría ni UNA sola conversión.

Esta familiaridad puede convertirse en algo estremecedor en los cultos de las iglesias. Algunas veces nos juntamos para participar de la Cena del Señor en la iglesia y hay menos espíritu de alabanza en nuestros corazones  que si estuviéramos tomando un desayuno de entre semana, en nuestra casa.

Otro de los peligros de la vida cristiana, es el ascetismo. A veces nos hacemos la vida difícil para poder decir que tenemos una vida difícil. Debemos ser cuidadosos para actuar equilibradamente y mantener nuestros principios y creencias en justo balance. Pablo decía que sabía padecer escasez, pero también tener abundancia. Pero si el ascetismo es un problema, mayor es el polo opuesto: la pereza y el amor a la vida fácil, grave mal en la iglesia de nuestros días. Este es uno de los peligros más terribles y tiende a atacar de un modo especial a los obreros del Señor que piensan que nadie les controla el tiempo, particularmente cuando ocupan un puesto de autonomía e independencia. La iglesia carece de soldados, porque carece de hombres y mujeres dispuestos a trabajar con ardor y sin reparar en esfuerzos.

El peligro de fondo, es el escándalo. Desde el mismo momento en que Dios comienza a usarnos, el diablo busca sin descanso un motivo de escándalo. Le encantaría pescarnos en un momento de debilidad, en un escape de flaqueza y obtener así una fabulosa historia para contar a diestra y siniestra. Uno de los sectores donde más tratará de atacarnos es en el de la pureza moral. La mayor falta de David no fue su relación con Betsabé, – debilidad de la carne, después de todo -, sino estar ausente de la batalla. Esto nos amonesta y nos advierte de los peligros de un solo minuto en que nos apartemos del lugar al que Dios nos ha llamado.

Grandes peligros rodean al cristiano victorioso y debemos estar prevenidos contra todos ellos. 1 Corintios 10:12 dice: …El que piensa estar firme, mire que no caiga… Pero Pablo sigue mostrándonos en el versículo que sigue la provisión de Dios para sus hijos en medio de todos los peligros, y escribe: …No nos ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana, pero fiel es Dios… La tentación siempre está a la puerta, donde quiera que estemos y como quiera que estemos; la tentación puede sobrevenir. Enfréntese a ella y, con la ayuda de la gracia de Dios, obtendrá victoria en lugar de derrota. Con esa misma ayuda que jamás deberá desestimar, podrá tomar una herencia que tiene desde el principio, pero que nuestra propia autosuficiencia nos impide ver, primero, y poseer, como Dios quiere que se haga, después.

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Mandamientos para la Autoridad

En muchas iglesias cristianas se ha hecho caso omiso de la enseñanza sobre la utilización directa de la autoridad de Cristo tanto en la vida personal como en la ministración. La mayoría de los cristianos entiende y tulipa el instrumento de la oración, pero muchos no han aprendido a hacerle frente directamente a los problemas utilizando la autoridad del nombre de Jesús.

Este estudio tiene como objetivo hacerle a usted consciente de que en usted, como cristiano que es, fluye un poder muy grande y que tiene que ejercitarse en su uso para obtener victoria en su propia vida y en la de las personas a las cuales usted ministra. El pueblo de Dios está harto de iglesias en las que se predica la angustia, la amargura, la impotencia y la derrota. Es hora  de amarrarse a los diez mandamientos de la autoridad y comenzar a caminar el sendero que Cristo dejó trazado para cada uno de nosotros: el de la victoria conseguida en la cruz del Calvario.

Dios quiere que usted crezca espiritualmente, que aprenda a luchar por usted mismo y también por otros. Quiere que pelee “la buena batalla de la fe”, tal como Pablo se lo dice a Timoteo.

La autoridad de Jesús nunca dejó lugar a dudas. Cuando reprendió a la tormenta no oró al padre pidiendo que lo hiciera. Él sabía que ya tenía la autoridad para hacerlo y lo hizo. Él no oró para que la suegra de Pedro fuese sana; Él reprendió la fiebre y la fiebre se fue. Tampoco ora cuando resucita a la hija de Jairo, se lo ordena: “No temas, cree solamente”.

Él traspasó esa autoridad a sus discípulos primero, a los setenta después y a todos nosotros finalmente. Juan 14:12-14 dice: El que cree en mí, las obras que yo hago, él las hará también; y aún mayores hará, porque yo voy al Padre. Y todo lo que pidiereis al padre en mi nombre lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pidiereis en mi nombre, lo haré. Si usted cree en Jesús como Hijo de Dios, Dios puede hacer a través suyo las mismas cosas que hizo por medio de Jesús y aún mayores.

Hay tres cosas que permanentemente se mencionan, que parecen similares y que sin embargo son complementarias pero absolutamente disímiles: El Poder del Espíritu, La Armadura de Dios y La Espada del Espíritu.

Una mujer soltera abrumada por la noticia de que está embarazada, está considerando la posibilidad de hacerse un aborto. Satanás le susurra al oído: “…Oye…no estás obligada a tener ese hijo. Estás en todo tu derecho de sacártelo. Después de todo, el cuerpo es tuyo. Además, piensa que esa pobre criatura no tendría un hogar integrado que la reciba, ni tendría un padre que se responsabilice por ella. Más bien le estarías haciendo un favor al no traerlo al mundo en estas circunstancias. Su vida sería una desgracia y la tuya también se echaría a perder. Si lo obligas a nacer, cuando sea más grande, te dirá como dijo Job: “¿Por qué no fui escondido como abortivo, como los pequeñitos que nunca vieron la luz?” Satanás. Inteligente. Sutil. Sagaz. Artero. Maligno.

Entonces ella desenvaina la Espada del Espíritu y le dice: “Mira Satanás, de una vez te digo que no voy a hacerte caso. Esa vida que está en mi vientre no me pertenece a mí. Escrito está: Él es quien da a todos la vida y aliento. (Hechos 17:25) Eso significa que la vida de mi bebé le pertenece a Dios pues Él la dio”.

“Eso que tú me estás proponiendo, Satanás, se llama homicidio y la Biblia dice: Líbrame de homicidios, oh Dios, Dios de mi salvación. (Salmo 51:14) También dice: Los…homicidas…tendrán parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda (Apocalipsis 21:8) A ese lugar vas a ir a parar tú, Satanás, pero yo no tengo ninguna intención de estar allí para acompañarte…”

El diablo, entonces, le dará a usted, mujer, un golpe bajo: “Ah…¿Te crees muy santa, eh? ¿Acaso te has olvidado como llegó ese niño a tu vientre? Ya que me estás hablando de pecado, ese que cometiste se llama Fornicación, ¿Lo sabías? La Palabra también dice: Ni los fornicarios…heredarán el reino de dios (1 Corintios 6:9-10) Así que está claro que ya te has caído de la gracia de Dios!”

“Sí, – responde esta mujer -, reconozco que pequé, pero Dios sabe que estoy genuinamente arrepentida y lo he confesado así a Dios. La Palabra dice: Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad. (1 Juan 1:9) Mi Padre celestial ya me perdonó y no te permito venir a acusarme más: Porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche. Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos (Apocalipsis 12:10-11)

“Tus padres te echarán de la casa por inmunda, – Ríe Satanás -, ¿De qué vas a vivir, del aire?”

“Si mis padres me echan, tendré el respaldo de la palabra bendita: Aunque mi padre y mi madre me dejaran, con todo, Jehová me recogerá. (Salmo 27:10)

“¡Ya me cansé de oírte! – Refunfuña el diablo -, Me voy, pero regresaré”.

MANDAMIENTOS PARA LA AUTORIDAD

1 – No a la Adivinación

·         Quiromancia, Tarot, Borra de café, Pitonisas, lectura de Manos, Gitanería, Horóscopos.

(Isaías 44: 25-26)= Yo Jehová, que lo hago todo… que deshago las señales de los adivinos, y enloquezco a los agoreros; que hago volver atrás a los sabios, y desvanezco su sabiduría. Yo, el que despierta la palabra de su siervo, y cumple el consejo de sus mensajeros.

(Deuteronomio 18: 10-15)= No sea hallado en ti quien… practique adivinación, ni agorero, no sortílego… ni adivino… porque es abominación para con Jehová tu Dios echa estas naciones delante de ti. Perfecto serás delante de Jehová tu Dios, porque estas naciones que vas a heredar, a agoreros y a adivinos oyen; más a ti no te ha permitido esto Jehová tu Dios. Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, levantará Jehová tu Dios; a él oiréis.

2 – No a la Ansiedad

* Preocupaciones, Stress, Afanes mundanos, Corridas económicas, Especulaciones.

(Salmo 55: 22)= Echa sobre Jehová tu carga, y Él te sustentará.

(1 Pedro 5: 7)= Echando toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de vosotros.

(Salmo 119: 28)= Se deshace mi alma de ansiedad; susténtame según tu palabra.

(Salmo 119: 65)= Mucha paz tienen los que aman tu ley, y no hay para ellos tropiezo.

3 – No a la Confusión

(Salmo 25: 3)= Ciertamente ninguno de cuantos esperan en ti será confundido.

(Salmo 31: 1)= En ti, oh Jehová, he confiado; no sea yo confundido jamás; líbrame en tu justicia.

(Jeremías 33: 3)= Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.

(Salmo 61: 7)= En lugar de vuestra doble confusión y de vuestra deshonra, os alabarán en sus heredades; … y tendrán perpetuo gozo.

4 – No a la Culpa

(Apocalipsis 12: 10-11)= Ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche. Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos.

(Colosenses 2: 14)= Anulando el acta de los decretos que había contra nosotros; que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz.

(Salmo 130: 3-4 / 7-8)= Si mirares a los pecadores, ¿Quien, oh Señor, podrá mantenerse? Pero en ti hay perdón, para que seas reverenciado. En Jehová hay misericordia, y abundante redención con él y él redimirá… de todos sus pecados.

(Romanos 8: 33)= ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aún, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.

5 – No a la Depresión

(Salmo 16: 11)= En tu presencia hay plenitud de gozo.

(2 Corintios 7: 10)= Porque la tristeza que es según Dios, produce arrepentimiento para salvación… pero la tristeza del mundo produce muerte.

(Isaías 61: 1-3)= El Espíritu de Jehová está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos… a consolar a todos los enlutados; a ordenar que a los afligidos de Sión se les de gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado.

(2 Corintios 1: 3-5)= Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, padre de misericordias y Dios de toda consolación, el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios. Porque de la manera que abundan en nosotros las aflicciones de Cristo, así abunda también por el mismo Cristo nuestra consolación.

6 – No a las Enfermedades

(Salmo 103: 3)= El es… el que sana todas tus dolencias.

(Salmo 30: 2)= Jehová Dios mío, a ti clamé, y me sanaste.

(Jeremías 33: 6)= He aquí yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré, y les revelaré abundancia de paz y de verdad.

(Santiago 5: 14-16)= ¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. Y la oración de fe salvará al enfermo y el Señor lo levantará; y si hubiese cometido pecados, le serán perdonados. Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho.

7 – No a la Mentira

(Salmo 5: 6)= Destruirás a los que hablan mentira; al hombre sanguinario y engañador abominará Jehová.

(2 Timoteo 3: 13)= Los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados.

(Efesios 4: 25)= Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo.

(Salmo 31: 18)= Enmudezcan los labios mentirosos.

(Salmo 63: 11)= la boca de los que hablan mentira será cerrada.

8 – No al Espiritismo

(Deuteronomio 18: 10-12)= No sea hallado en ti quien consulte a los muertos. Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas.

(1 Crónicas 10: 13-14)= Así murió Saúl por su rebelión… contra la palabra de Jehová, la cual no guardó, y porque consultó a una adivina, y no consultó a Jehová; por esta causa lo mató, y traspasó el reino a David, hijo de Isaí.

(1 Juan 4: 1-3)= Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo. En esto conoced el Espíritu de Dios: todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios; y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios; y este es el espíritu del anticristo el cual vosotros habéis oído que viene y que ahora ya está en el mundo.

9 – No a la Incredulidad

(2 Corintios 4: 3-4)= Si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto; en los cuales el Dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo.

(Apocalipsis 21: 8)= Pero los incrédulos… tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre que es la muerte segunda.

(Romanos 3: 21-22 / 28 / 4: 3 / 18-24 / 5: 1)= Pero ahora… se ha manifestado… la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo para todos los que creen en él… concluimos pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley… porque qué dice la Escritura? “Creyó Abraham a Dios y le fue contado por justicia” … él creyó en esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que s ele había dicho. Así será tu descendencia. Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (Siendo de casi cien años), o la esterilidad de la matriz de Sara. Tampoco dudó por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios, plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido; por lo cual también su fe le fue contada por justicia. Y no solamente con respecto a nosotros, a quienes ha de ser contada, esto es, a los que creemos en el que levantó de los muertos a Jesús, Señor nuestro. Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.

10 – No al Odio

(Proverbios 10: 18)= El que encubre el odio es de labios mentirosos.

(1 Pedro 4: 8)= Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados.

(1 Juan 3: 15)= Todo aquel que aborrece a su hermano es homicida; y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permanente en él.

(1 Juan 2: 9-11)= El que dice que está en la luz, y aborrece a su hermano, está todavía en tinieblas. El que ama a su hermano, permanece en la luz y en él no hay tropiezo. Pero el que aborrece a su hermano está en tinieblas, y anda en tinieblas, y no se sabe adónde va, porque las tinieblas le han cegado los ojos.

1)= La Adivinación es sencillamente desobediencia. Por lo tanto, manifestando obediencia es lavado el pecado y redimido el pecador.

2)= La Ansiedad, además de ser el mejor antídoto para la fe, es un síntoma claro de falta de confianza en Dios. Por lo tanto, se la puede batallar y destruir sencillamente con confianza.

3)= La Confusión es, principalmente, una consecuencia de la carencia de conocimiento. Conocimiento no significa necesariamente escuela o seminario. En términos bíblicos, conocimiento que es el factor que destruye la confusión, es mayor intimidad con Dios.

4)= La Culpa, tremendamente difundida por todos los medios de los que Satanás dispone, emana esencialmente de la falta de perdón, tanto el que debemos pedirle a otros como el que debemos otorgarle a otros. El perdón es el elemento que termina con la culpa definitivamente.

5)= La Depresión, un síntoma de neto avance en este siglo veintiuno, tiene que ver con la falta de confianza en nuestra calidad de Hijos de Dios. El gozo es el arma principal que la destruye.

6)= La Enfermedad, entre otras causas, puede tener la que tiene que ver con falta de batalla. La falta de batalla, mayoritariamente, es resultado del temor. Por lo tanto, el coraje es el elemento principal de victoria, y tiene que ver con aquello de que el reino de Dios no es para los cobardes.

7)= La Mentira es otra clase de desobediencia, ya que la Biblia nos dice con total y absoluta claridad que no debemos mentir. La única arma capaz de anular por completo a la mentira, obviamente, es la verdad.

8)= El Espiritismo tiene que ver necesariamente y también con una falta de batalla y una negación incomprensible a ejercer poder.

9)= La Incredulidad es producto de la falta de conocimiento, pero en este caso, la respuesta inmediata se la debemos pedir al Señor: fe.

10)= Y finalmente, el Odio, tiene que ver al igual que la culpa, con la falta de perdón. Éste es indispensable, pero tiene que ser fruto del fruto principal del Espíritu Santo: el amor.

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La Iglesia Excelente

Las personas, donde quiera que habitemos o cualquiera sea nuestra cultura, solemos utilizar las palabras conforme a lo que nos parecen que significan y no necesariamente en base a lo que verdaderamente significan. Los cristianos somos personas y, en muchos casos, nos comportamos exactamente de la misma manera. Hoy quiero hablar de la excelencia. Pero quiero hablar de ella tal cual Dios la ve y no como a los hombres les parece que es.

¿Que significa gramaticalmente la palabra Excelencia? Según un diccionario de mediano nivel, el término significa: Superior calidad o bondad de una cosa en su género. Elevado tratamiento honorífico en el orden civil sólo inferior a los de alteza y majestad. También es considerado como sinónimo de Grandeza y Magnificencia. Como usted puede ver, no es una cosilla cualquiera… La palabra original griega de la que traducimos este vocablo, es la palabra HUPERBOLE. De HUPER, que significa “más allá” y BALLO, que quiere decir “lanzar”. De allí que, un lanzar más allá sería la implicación más acercada. La idea primaria es de excelencia, superioridad, exceso y preeminencia.

(Eclesiastés 4: 4)= He visto asimismo que todo trabajo y toda excelencia de obras despierta la envidia del hombre contra su prójimo. También esto es vanidad y aflicción de espíritu.

En el capítulo 2 del mismo libro de Eclesiastés, el pasaje paralelo aporta elementos sumamente valiosos a la hora de considerar excelencia: Sabiduría – Ciencia – Rectitud.

(1 Corintios 2: 1)= Así que, hermanos, cuando fui a vosotros para anunciaros el testimonio de Dios, no fui con excelencia de palabras o sabiduría.

Tanto el contenido como el estilo de la predicación de Pablo se conformaban a las pautas de Dios, tal como se revela en la cruz. Pablo no predicaba para mostrar sus habilidades oratorias y atraer la atención sobre sí mismo; por el contrario, hablaba con temor y temblor, una figura del lenguaje que indica algo completamente opuesto a la autosuficiencia. En tanto a la demostración del Espíritu y de Poder se refiere no solamente al hecho de que la predicación de Pablo estuvo acompañada de prodigios, sino también al poder transformador del Espíritu sobre las vidas de los corintios en el momento de su conversión. Lejos de experimentar una conversión intelectual debida a la sabiduría humana, ellos recibieron al mismo Espíritu que hizo patente su presencia por medio de diferentes dones espirituales. Esta excelencia está directamente vinculada a la sabiduría.

(2 Corintios 4: 7)= Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios y no de nosotros.

El conocimiento de Dios en el rostro de Cristo. Los vasos de barro son débiles y frágiles. Este versículo encierra virtualmente toda la temática de la epístola, al expresar la paradoja de cómo los débiles seres humanos pueden ser instrumentos del poder de Dios.

Líderes, nunca pierdan de vista su debilidad. Den ocasión a que la muerte de Jesús pueda obrar en ustedes, de tal manera que el poder de Su vida influya sobre otros.

2 Corintios 5:1 dice que esta palabra de excelencia proviene de un edificio, una casa no hecha de manos, eterna en los cielos. 1 Corintios 2:5 vuelva a hacer hincapié que excelencia NO ES sabiduría humana, sino PODER DE DIOS.

Veamos el término Excelente. ¿Qué significa? ¿Cómo se traduce? Significa “glorioso”, “grande”. Que sobresale en algo considerado bueno entre las personas o cosas de su especie. Entonces, a tener en claro algo muy importante: Jamás excelente podrá ser “más de lo mismo”; es diferente, superior, distinto.

(1 Crónicas 17: 17)= Y aún esto, oh Dios, te ha parecido poco, pues que has hablado de la casa de tu siervo para tiempo más lejano, y me has mirado como a un hombre excelente, oh Jehová Dios.

(Isaías 56: 12)= Venid, dicen tomemos vino, embriaguémonos de sidra; y será el día de mañana como este, o mucho más excelente.

(1 Corintios 12: 31)= Procurad, pues, los dones mejores. Más yo os muestro un camino aún más excelente.

Esta exhortación concerniente a los dones mejores, busca corregir las equivocadas prácticas relacionadas con el uso público del hablar en lenguas. El uso privado, cuyo propósito fundamental es la edificación personal, fue confundido con su ejercicio en público. “Mejores” debe ser considerado como aquellos dones que son más apropiados dentro de una situación dada, y se ofrece un ejemplo: la profecía es funcionalmente “mejor” que el hablar en lenguas en público, debido a que edifica a la iglesia, a menos que, por supuesto, estas lenguas sean interpretadas. Sin embargo, la analogía del cuerpo humano previene contra cualquier intento de establecer una jerarquía de dones. Ninguna conclusión negativa acerca del hablar en lenguas debe ser legítimamente sacada del hecho de que esta aparezca al final de la lista. ¿Es el dominio propio, o autocontrol, la virtud menos importante entre los frutos del Espíritu porque está al final del texto de Pablo? Empleando la misma lógica, el amor debe tener menos importancia que la fe y la esperanza, aunque para Pablo sea la mayor de las virtudes como lo señala en 1 Corintios 13:13. En cuanto a un camino aún más excelente, no establece una comparación negativa entre los dones y el amor, ya que el adverbio temporal aún indica que el tema se extiende. Todas las manifestaciones del Espíritu deben ser al mismo tiempo manifestaciones de amor, porque el amor es la cuestión fundamental detrás de todas las cosas.

1 Corintios 14:1 nos dice que debemos seguir el amor y procurar los dones mejores. Excelencia también es el trabajo en la búsqueda de las cosas de Dios por nuestra parte. De ninguna manera será usted excelente o tendrá excelencia si se queda sentado, sin hacer absolutamente nada, esperando que el amor o los dones le lleguen en las alas de un ángel. En el verso 39 hay otra definición que está acompañado de una palabra clave: No impedir. Es decir: discernir, ver, orar pidiendo claridad y, si usted quiere, hasta evaluar los dones, pero jamás prohibir sus manifestaciones.

(Hebreos 1: 4)= Hecho tanto superior a los ángeles, cuanto heredó más excelente nombre que ellos.

Aquí lo excelente se relaciona con lo eminentemente espiritual y con relación al reino de las potestades y los principados satánicos. Sobre ellos, dice, Cristo tiene poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra no sólo en este tiempo sino también en el venidero. En Filipenses 2:9-10 se agrega que Dios lo exaltó hasta lo sumo y le dio autoridad suficiente como para que ante Él se doble toda rodilla en los cielos, (Ángeles), en la tierra, (Hombres), y debajo de la tierra, (Demonios). Excelencia.

Hay otro término que tiene que ver de cerca con lo que estamos hablando: Excelso. Y excelso significa: Muy alto, elevado, eminente. Como elogio, denota la singular excelencia de alguien o algo.

(1 Crónicas 29: 11)= Tuya es, oh Jehová, la magnificencia y el poder, la gloria, la victoria y el honor; y tú eres excelso sobre todos.

Gloria, honor, majestad, belleza, grandeza, excelencia en forma y apariencia. La palabra Honor aquí es HOD; se halla en veinticuatro referencias del Antiguo Testamento, y se refiere a cualquier cosa o cualquier persona investida con la gloria real. La palabra esplendor podría definir mejor a HOD.

(Job 36: 22)= He aquí que Dios es excelso en su poder; ¿Qué enseñador semejante a Él?

Isaías 40:13 se pregunta quién le enseñó al Espíritu de Jehová o le dio consejo alguno.

(Salmo 89: 26-27)= el me clamará: mi padre eres tú, mi Dios, y la roca de mi salvación (Está hablando de Cristo), …yo también la pondré por primogénito, el más excelso de los reyes de la tierra.

En Colosenses 1:15 se confirma que esta palabra tiene que ver con Cristo, ya que allí dice que Él es la imagen del Dios invisible y el primogénito de toda Creación, ya que ella fue hecha para Él y en Él: Tronos, Dominios, Potestades, Principados. También lo señala con ese calificativo Apocalipsis 1:5, cuando lo muestra como testigo Fiel, Soberano de Reyes de la Tierra y Primogénito de los Muertos. Excelso.

(Salmo 97: 9)= Porque tú, oh Jehová, eres excelso sobre toda la tierra; eres muy exaltado sobre todos los dioses.

Si bien en lo literal la expresión sobre todos los dioses se ha estudiado a la luz de un tiempo y una situación socio-política, y por lo tanto interpretada y entendida como una censura fuerte al politeísmo; lo cierto es que el salmista ha dicho, para la eterna vigencia que nuestro Dios es excelso y digno de ser exaltado por encima de todo lo que los hombres quieran llamar “dioses”. “Tú solo, Altísimo, sobre toda la tierra”, dice el salmo 83. Jetro, suegro de Moisés, entendió que Jehová era el más grande porque, dice, en lo que se ensoberbecieron prevaleció contra ellos.

(Salmo 113: 4-6)= Excelso sobre todas las naciones es Jehová, sobre los cielos su gloria. ¿Quién como Jehová nuestro Dios, que se sienta en las alturas, que se humilla a mirar en el cielo y en la tierra?

La maravillosa condescendencia de Dios al humillarse y esto se vuelve a manifestar más tarde en la encarnación y crucifixión de Jesús. Excelencia.

(Salmo 138: 6)= Porque Jehová es excelso, y atiende al humilde, más al altivo mira de lejos.

En Isaías 57:15, esta excelencia manifiesta se califica: Alto, Sublime, Santo, Vivificante. Proverbios 3 agrega: Dador de Gracia.

(Jeremías 17: 12)= Trono de gloria, excelso desde el principio, es el lugar de nuestro santuario.

Jeremías 3:17 dice que este trono de gloria es la nueva Jerusalén, la iglesia, y que es excelsa desde el principio.

David, en sus escritos, asevera que el reino es de Dios y que éste provee recursos que deben ser administrados por los seres humanos. Literalmente dice: “Todo es tuyo, y de lo recibido de tu mano te damos”. Dios es la fuente de toda vida y poder, y el ser humano el heredero designado para su administración. Los salmos 8 y 115 afirman que, aunque cuando el universo y la gloria de los cielos son de Dios y sólo de Dios, éste ha delegado la mayordomía de los asuntos terrenales a la humanidad.

Las nobles opiniones acerca de la soberanía divina deben balancearse y complementarse con una idea del deber humano y sus capacidades redentoras. Si no tomamos esta verdad en cuenta, aunque parezca que exaltamos la grandeza divina, el resultado será apatía y actitudes irresponsables. Por ejemplo. Dios no predestina el mal uso de los recursos, el maltrato a las familias, el engaño en política y otras cosas semejantes. El ser humano es responsable por los problemas terrenales y, reinstalado en sus funciones por Dios, se supone que sea el agente para su solución.

Pero, los seres humanos sólo pueden convertirse en tales agentes por medio de la soberana sabiduría de Dios, su poder y sus recursos; en otras palabras, deben sacar fuerzas del Reino de Dios. Así como la caída y el pecado humano dañaron la posible asociación entre el Creador y sus herederos en este planeta, la redención ha puesto en marcha la recuperación. Los redimidos pueden, renovados por Dios, asociarse con su Creador y de esa manera participar decisivamente en el restablecimiento del gobierno divino sobre las situaciones y circunstancias terrenales. Pero esto sólo es posible bajo el orden divino, dentro del plan de la redención, bajo la gracia y a través de la recepción humana del poder divino por medio del Espíritu de Dios.

En consecuencia, a través de todo lo visto y leído en la Escritura, Excelencia, Excelente o Excelso, en sus diferentes menciones dentro de la Palabra de Dios, implica:

1)- Sentir amor.

2)- Buscar las cosas de Dios.

3)- Tener sabiduría espiritual.

4)- Recibir diferentes dones.

5)- Aceptar ser instrumentos.

6)- Buscar el camino de Dios.

7)- Moverse con temor y temblor, no con autosuficiencia.

8)- Tener acceso a la ciencia de Dios.

9)- Tener autoridad.

10)- Caminar en rectitud.

11)- Tener un nombre en los cielos / Que tu nombre sea conocido también en el infierno.

12)- Vivir en victoria y esplendor.

13)- Vivir en Cristo.

14)- Ser testigos fieles.

15)- Tener humildad.

16)- Vivir en santidad.

17)- Rechazar sabiduría humana y vano palabrerío intelectual.

18)- Manifestar poder de Dios.

Y, finalmente, un texto que no por conocido y por reiterado, deja de ser cierto, real, vigente y de amplio potencial: Y recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo…

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¡Muéstrame tu Gloria!

Hablamos de ella en cada mensaje; la mencionamos en cada predicación o en cada enseñanza. Usted escuchó cada uno de esos mensajes y recibió cada una de esas predicaciones y enseñanzas. Usted ya la conoce como palabra: se llama Gloria. La pregunta que me queda en el inicio de este breve trabajo, entonces, es: ¿Qué sabe de la Gloria como Gloria misma?

¿Qué dicen los libros que es la Gloria? Dicen, entre otras cosas, que es la enorme satisfacción de sentirse elevado por encima de todo lo habitual, de todo lo acostumbrado. Es el placer de ser protagonista, partícipe o participante de algo que los demás no pueden hacer. ¿Ejemplos? Varios. En el deporte, en los negocios, en la política, en la vida social, en el ambiente artístico y, como no podría ser de otro modo, en el ambiente religioso, esto es: en la iglesia local. No en el ambiente espiritual, no se confunda, sólo en el religioso. Lo espiritual es divino, lo religioso es humano. Por esa causa.

Ya ha sido dicho y es una irrenunciable verdad: todo lo que no es para la gloria de Dios, indefectiblemente será para vanagloria, que es como decir para una especie de glorificación de nosotros mismos. ¿Qué se glorifica en su lugar de congregación? ¿Es la figura de Jesucristo o la de algún determinado personaje “importante”? Si es lo primero, hay larga vida abundante. Si es lo segundo, hay peligro inminente. ¿Por qué?

Porque Dios siempre protege su gloria. Si quiere, Él puede mostrarle a usted una leve llovizna de su gloria; puede participarle de esa llovizna húmeda y cálida; puede convertirle a usted, por amor a su nombre, en protagonista o semi-protagonista de ella, pero siempre es y será SU gloria, no la suya. Haga usted lo que haga; haya recibido usted lo que haya recibido de Él, sea usted quien sea y signifique usted en el ambiente cristiano lo que signifique, por su propio bien, Dios, jamás habrá de cederle a usted un gramo de su gloria.

1 – ¿CÓMO ES LA GLORIA DE DIOS?

En el libro del Éxodo, capítulo 24, dice que es como fuego abrasador; Éxodo capítulo 40 lo asemeja a una nube que lo cubre todo; 1 Reyes da cuenta que los sacerdotes no pudieron resistirla. El salmo 19 dice que son los cielos los que le cuentan y le muestran a usted esa gloria; Según Lucas capítulo 2 viene acompañada de un gran resplandor; Según se cuenta en el libro de los Hechos con relación al padecer de Esteban, la gloria de Dios permite morir con paz, con gozo y sin experimentar ni miedo ni dolor.

(1 Corintios 3: 18)= Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.

2 – ¿QUÉ ES GLORIARSE EN DIOS?

David, en el Salmo 34, se gloría en Jehová a través de su alma, esto es: con sus emociones, sus sentimientos, su voluntad y su intelecto. A todo esto, el Salmo 44 dice que debemos gloriarnos en Él, todo el tiempo. Isaías asegura que el pueblo de Israel se gloriará por la justificación. Romanos separa la condición de judío y el culto obediente de la ley por el gloriarse en Dios. Las cartas a los Corintios hablan de la importancia que se le da a la gloria, cuando se nos dice que si queremos gloriarnos, debemos gloriarnos en el Señor.

3 – ¿COMO CUMPLIMOS CON EL DEBER DE GLORIFICAR A DIOS?

1 – CON ALABANZA

(Salmo 22: 23)= Los que teméis a Jehová, alabadle; glorificadle, descendencia toda de Jacob, y temedle vosotros, descendencia toda de Israel.

2 – CON BUENAS OBRAS

(Mateo 5: 16)= Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.

3 – LLEVANDO FRUTO

(Juan 15: 8)= En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.

4 – CON UNIDAD ESPIRITUAL

(Romanos 15: 6)= para que unánimes, a una voz, glorifiquéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo.

5 – CON UNA ENTERA CONSAGRACIÓN

(1 Corintios 6: 20)= Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro espíritu, y en vuestro cuerpo, los cuales son de Dios.

4 – ¿COMO ALABAMOS A DIOS?

En principio, la alabanza no es una decisión religiosa ni una opción congregacional, es una orden universal. “Todos los pueblos te alaben”. La alabanza es perpetua: “Ofrezcamos siempre a Dios sacrificios de alabanza”. Se alaba con cánticos: “Cantad a Jehová”. Y con instrumentos musicales: arpa, salterio, etc. Finalmente, hay cuatro razones para alabar: 1) Somos linaje escogido; somos real sacerdocio; somos nación santa y somos pueblo adquirido por Dios.

5 – ¿COMO EXALTAMOS A CRISTO?

Teniendo muy en cuenta que fue recibido arriba y sentado a la diestra (El poder) de Dios. Porque resucitó de los muertos venciendo a la muerte y a Satanás. Porque Dios mismo lo exaltó y le dio un nombre que está sobre todo nombre. Y porque en los cielos se grita a gran voz que el Cordero inmolado, es digno de tomar El Poder, las Riquezas, la Sabiduría, la Fortaleza, la Honra, la Gloria y la Alabanza.

6 – ¿COMO AGRADECEMOS A DIOS?

Si bien nos exhorta a agradecer a Dios por las bendiciones, no se sabe muy bien siempre cómo hacerlo. En principio siendo realmente agradecidos. Dando gracias en todo. Bendiciendo su nombre y publicando sus obras con júbilo.

7 – ¿COMO HONRAR A DIOS?

Adorándolo en su hermosura. Engrandeciéndolo. Exaltándolo.

8 – NO SUCUMBIR A LA HONRA MUNDANA

La llamada honra mundana suele ser ofrecida como soborno. Es una especie de tributo al éxito o la riqueza. La honra mundana es transitoria. Es un impedimento para la fe.

9 – ¿CUANTO VALOR TIENE LA GLORIA DE LOS HOMBRES?

(1 Pedro 1: 24)= Porque: toda carne es como hierba, y toda la gloria del hombre como flor de la hierba. La hierba se seca, y la flor se cae.

10 – TODA LA GLORIA ES DE DIOS

(1 Pedro 4: 11)= Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén.

Una de las tareas que le tocaban a los levitas era la de cuidar todos los utensilios que se usaban en el tabernáculo. A ellos se les había encargado mantenerlos en óptimas condiciones y listos para usarlos en cualquier momento. Me imagino que esto significaba lavar, limpiar y pulir estas herramientas que eran de oro, plata y piedras preciosas. Al tener que hacer uso de cualquiera de los utensilios, estos tenían que estar listos, limpios y bien cuidados.

¿Cuál será la aplicación actual de esto para nuestras vidas y nuestros ministerios? Bueno, los utensilios eran herramientas e instrumentos que servían para apoyar el servicio al Señor. Estaban en el tabernáculo justamente para asistir en todo lo que tenía que ver con ministrar al Señor, y por eso era importante que esta “herramienta” siempre estuviera lista, dispuesta y preparada para cuando uno de los sacerdotes necesitaba hacer uso de cualquiera de ellas. Los utensilios son aquellas cosas que tenemos para asistirnos y apoyarnos en el servicio al Señor. Visto d esta manera, creo que es fácil ahora entender cuales son los “utensilios” de hoy en día: los dones, las habilidades, los “regalos” que da Dios para ayudarnos a servirlo mejor.

Debemos recordar siempre que los dones que tenemos son para que Él pueda recibir gloria de ellos, y no para ninguna otra razón. Estos dones que nos ha dado son nuestros “utensilios” para servir mejor al Señor. Por eso es importante que como sacerdotes del Nuevo Pacto, usted y yo tengamos un compromiso de mantener en óptimas condiciones nuestros utensilios, para que en el momento en que tengamos que disponer de ellos, estén pulidos, brillantes, limpios y listos para dar realce al servicio del Señor.

Aquellos “levitas” que no limpian y preparan sus utensilios son los que siempre están ofreciendo las cosas a medias, mal hechas, mal preparadas y de muy mal gusto. Como sacerdotes del Nuevo Testamento, nuestros utensilios, nuestros dones y nuestras habilidades, dados por Dios mismo, deben estar siempre preparados en máximas condiciones, para poder ofrecer nuestros “sacrificios de alabanza”.

Una de las cosas que más desconcierta al hablar de los dones que Dios nos ha dado, es el descuido, o el tomarlos con menosprecio. Cuantas veces hemos oído o visto a ciertas personas decir algunas cosas tales como: “TENGO que dirigir la alabanza”; “TENGO que predicar”; “TENGO que trabajar en una campaña evangelística”; “TENGO que ir a la radio”; “TENGO que esto, TENGO que aquello…” Cuando debería existir una mentalidad de privilegiado. El que Dios haya depositado estos dones en vasos tan feos como lo somos nosotros, es una dicha, un regalo, un verdadero privilegio, no un esfuerzo del que tengamos que renegar.

La gloria de Dios empieza en una real consagración, continúa en una progresiva y profunda limpieza y termina en la base fundamental del evangelio y la Vida Eterna: La Fe. Todos recordamos cuando nuestras madres nos insistían en que nunca llegáramos a comer a la mesa con las manos sucias. ¿Por qué sería esto? ¿Por que querían molestarnos y darnos una cosa más que hacer, entre todas las que ya nos habían encargado? ¿Sería que no tenían otra cosa que hacer que recordarnos hacer cosas que, para nosotros, en el momento parecían absurdas y tontas? ¿Habrán sido estas las razones? No. La razón principal por la que nuestras madres querían que nos acercáramos a la mesa con las manos limpias, era por motivos de higiene y salud. Ellas sabían que para tomar los “utensilios” con los que íbamos a llevar alimentos a nuestra boca, teníamos que tener las manos limpias, para no llenar nuestro cuerpo de gérmenes y microbios que nos podían traer alguna enfermedad. Ellas insistían en que nos laváramos las manos para nuestro propio bien. Hay una aplicación tremenda en esta verdad. Cuando usted y yo tomamos los utensilios del Señor, ¡debemos hacerlo con las manos limpias!  Es una deshonra hacer uso de los dones y de las habilidades que el Señor en su gracia nos ha dado, si nuestras manos no están limpias.

(Isaías 52: 11)= Apartaos, apartaos, salid de ahí, no toquéis cosa inmunda; salid de en medio de ella; purificaos los que lleváis los utensilios de Jehová.

Moisés, en pleno camino al frente del pueblo sacado de Egipto, en un rapto de fe, de deseos y de euforia valiente, le pide a Jehová que le muestre su gloria.

Dios mismo, a través de su santa palabra, se encarga de responderle hipotéticamente a Moisés, a usted, a mí y a todos los que reclamamos pública o privadamente esa pretensión cuando dice: ¿No te he dicho que si CREES, verás la gloria de Dios?

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La Estrategia de Dios

Cuando examinamos la escritura con el ánimo cristalizado en su interpretación, impedimos que la Palabra revele más de su contenido y hacemos de la Biblia un libro muerto. La verdad siempre está presente, pero la revelación es progresiva. Cuando usted no sabe nada, la Biblia habla; cuando usted supone que lo sabe todo, la Biblia es un libro inútil.

(Mateo 13: 18-23)= Oíd, pues, vosotros la parábola del sembrador: cuando alguno oye la palabra del reino y no la entiende, viene el malo, t arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es el que fue sembrado junto al camino.

Y el que fue sembrado en pedregales, éste es el que oye la palabra, y al momento la recibe con gozo; pero no tiene raíz en sí, sino que es de corta duración, pues al venir la aflicción o la persecución por causa de la palabra, luego tropieza.

El que fue sembrado entre espinos, éste es el que oye la palabra, pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa.

Más el que fue sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, y da fruto; y produce a ciento, a sesenta, y a treinta por uno.

Entienda que este texto no está escrito en potencial. (No dice: habría, debería, podría) Tampoco lo ha sido en hipotético. (Quizás, tal vez, a lo mejor). Lo que está escrito nos dice algo con inapelable claridad: cuando usted recibe verdad que rompe yugos, usted padece persecución. Prepárese.

No somos pacifistas. Cristo dijo: “Bienaventurados los pacificadores”, que es como decir: “los que hacen la paz”. ¿Pero cuantos son los que saben que siempre la paz se hace y se consigue a través de la guerra?

Mientras haya manifestaciones satánicas en la tierra, no hay paz. Paz es Shalom; Shalom es Cristo; y el mundo no lo tiene y para introducirlo hay que ser confrontativo porque no es aceptado socialmente.

(2 Timoteo 3: 12)= Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución.

Dios prepara de antemano a su pueblo para un nuevo nivel de confrontación. Dios comienza con nuestra sabiduría o nuestra ignorancia, a tejer una estrategia. Hay quienes llevan cuarenta años en la misma espera y es porque no han pasado la prueba para ir a la próxima.

Todo en la vida crece: lo que no crece, está muerto. La prueba de que algo tiene vida, es que crece y la prueba de que algo crece, es que cambia.

(1 Timoteo 4: 1-5)= Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios; por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada la conciencia, prohibirán casarse, y mandarán abstenerse de alimentos que Dios creó para que con acción de gracias participasen de ellos los creyentes y los que han conocido la verdad.

Porque todo lo que Dios creó es bueno, y nada es de desecharse, si se toma con acción de gracias; porque por la palabra de Dios y por la oración es santificado.

A medida que la iglesia comience a prosperar en autoridad y a manifestar el poder, propósito y voluntad de dios en la tierra, va a haber un levantamiento de confrontación y persecución.

Cristo dice que no hay quien haya dejado todo lo que tiene por causa del evangelio que no haya de recibir cien veces más. AHORA. En este tiempo. Con persecuciones.

Dice también que los postreros serán antes que los primeros. Los PRIMEROS era el joven rico, que lo tenía todo y no estaba dispuesto a perderlo por el evangelio. Los ÚLTIMOS, aquellos que han enterrado todo a través de la cruz.

En la escritura, curiosamente y teniendo muy especial cuidado en lo que se entiende, usted no encuentra en ningún lugar algo que le diga que la gloria de Dios esté separada del dinero. Están entrelazados. ¡Es la gran batalla!

Es imposible que la iglesia prospere sin que el mundo se enoje.

(Hebreos 11: 24-27)= Por la fe, Moisés, hecho ya grande, rehusó llamarse hijo de la hija del Faraón, escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los deleites temporales del pecado, teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios, porque tenía la mirada puesta en el galardón.

Por la fe dejó a Egipto, no temiendo la ira del rey; porque se sostuvo como viendo al invisible.

Al igual que Abraham caminó y por fe declaró posesión sobre una tierra que luego tomaron sus hijos, la Iglesia, hoy, camina proféticamente y toma posesión sobre ciudades predicando el evangelio de Cristo.

(Éxodo 1: 20-21)= Y Dios hizo bien a las parteras; y el pueblo se multiplicó y se fortaleció en gran manera.

Y por haber las parteras temido a Dios, él prosperó a sus familias.

Observe algo que es básico y que, al mismo tiempo, se transforma en inalterable principio espiritual: Dios comenzó a prosperar a su pueblo desde adentro para afuera.

(Éxodo 1: 8-9)= Entretanto, (Ahí llegó el problema. No obstante la iglesia comenzó a crecer, entretanto. En el momento en que la iglesia comenzó a hacerse fuerte. Ahí viene un plan satánico. Toda la escritura está escrita como ejemplo para la iglesia). Entretanto, se levantó sobre Egipto un nuevo rey que no conocía a José; y dijo a su pueblo: He aquí el pueblo de los hijos de Israel es mayor y más fuerte que nosotros. (Cuando la iglesia comienza a ser más integral que el mundo, más fuerte en poder y en número; mire:) (Verso 10)= Ahora, pues, seamos sabios para con él, para que no se multiplique, y acontezca que viniendo guerra, él también se una a nuestros enemigos y pelee contra nosotros, y se vaya de la tierra.

Entonces fue cuando comenzaron a presionar, perseguir y atribular a los hijos. El avance de la iglesia produjo enojo en el sistema mundano. El propósito de Satanás en aquella oportunidad es doblegar su propósito; atribularlo de tal manera que usted diga: “Está bien; no voy a hacer una iglesia nueva en esta ciudad. Mejor me quedo dentro de la mía adorando a Dios y no salgo a predicar afuera.” Satanás va a intentar doblar nuestras rodillas. Retará su destino. Cuando el destino de la iglesia aparece, usted solamente tiene un segundo para arrebatarlo. José y la interpretación del sueño, por ejemplo. Es YA y AHORA.

La única semilla que, le haga usted lo que le haga, siempre produce, es la semilla de Dios. Dios dice en Mateo 13 que nosotros somos la semilla de Dios sembrada en el mundo. Él es el Rey. Él es el gran general. Justo y lógico es, entonces, que comience a tener una estrategia de la cual no está afuera.

No estoy diciendo que la persecución que viene va a detener a la iglesia, digo que quien no esté preparado bien firme para afrontar esa persecución, no podrá mantenerse en medio de ella. Porque la iglesia no es el montón; es la que permanece. Finalmente Faraón dice: ¡Mátalos! Pero Moisés nace. Siempre que el pueblo está en depresión, Dios levanta una voz.

Moisés nació. Para salvarlo, su madre debió tomar la decisión de aparentemente abandonarlo a su suerte. Lo hizo. Luego, más adelante, la hija del Faraón hizo que qu8ien lo criara y atendiera fuera, precisamente, su madre. Sencillo. Si la madre no lo soltaba con anterioridad, no lo recibía después.

Fíjese en su propia vida. Moisés salió de Egipto sin temer. Padeció la persecución sin temer. La preparación de Moisés es un prototipo de la preparación de la iglesia.

1)= Pasó tres meses y luego fue entregado a la hija del Faraón.

2)= Luego pasó un tiempo con su madre, preparándose. “Moisés: vivirás en el sistema mundano, pero tú vienes de Abraham, de Isaac, de Jacob; eres hijo del Dios viviente. No eres como ellos, Moisés; eres de una generación distinta.”

(Éxodo 2: 11)= En aquellos días sucedió que crecido ya Moisés, salió a sus hermanos, y los vio en sus duras tareas, y observó a un egipcio que golpeaba a uno de los hebreos, sus hermanos.

(Hechos 7: 22)= Y fue enseñado Moisés en toda la sabiduría de los egipcios; y era poderoso en sus palabras y obras.

Recibió instrucción del mundo hasta cumplidos los cuarenta años. Fue de los mejores.

(Verso 23)= Cuando hubo cumplido la edad de cuarenta años, le vino al corazón el visitar a sus hermanos, los hijos de Israel.

Madre; no importa donde ante tu hijo. Si la semilla fue sembrada, cuando llega a ser maduro, regresa a los pies del Señor.

Cuando le vino al corazón fue llamado, cuando fue al arbusto, fue comisionado.

(Verso 24)= Y al ver a uno que era maltratado, lo defendió, e hiriendo al egipcio, vengó al oprimido.

Lo primero que hace al recibir el llamado, es salir a ministrar. Vengó al hermano oprimido.

(Verso 25)= Pero él pensaba que sus hermanos comprendían que Dios les daría libertad por mano suya; más ellos no lo había entendido así.

Él pensó que el mundo entendería su llamado. Si usted sale prematuro, nadie lo va a entender.

(Verso 26)= Y al día siguiente, se presentó a unos de ellos que reñían, y los ponía en paz, diciendo: Varones, hermanos sois. ¿Por qué os maltratáis el uno al otro?

Él ya sabía las dos aplicaciones de su ministerio: libertador y juez. El brazo de la carne, sólo libera a uno. El brazo del Espíritu, libertó la nación. Dios nunca lo lleva a una dimensión espiritual superior sin prepararle.

(Verso 29)= Al oír esta palabra, Moisés huyó, y vivió como extranjero en tierra de Madián, donde engendró dos hijos.

¿Cómo? ¿No era que había salido sin temor? ¡Aquí dice que huyó…!

(Éxodo 2: 14)= Y él respondió: ¿Quién te ha puesto a ti por príncipe y juez sobre nosotros? ¿Piensas matarme como mataste al egipcio? Entonces Moisés tuvo miedo, y dijo: Ciertamente esto ha sido descubierto.

¿Hay una contradicción? En Hebreos 11:27 dice que salió sin miedo y aquí dice lo contrario. ¿Se contradice la Biblia? ¡Oh! ¿Qué dirán ahora los detractores? Meterán sus lenguas en sus bolsillos, porque no hay ninguna contradicción. Lo que ocurre es que ¡¡¡Salió dos veces!!! Cuando usted sale antes del tiempo de dios, es decir, prematuro, usted sale con miedo. Pero cuando sale de la mano de Jehová y en su tiempo. usted no teme, como Moisés no temió porque iba “como viendo al invisible”. La iglesia no puede tener miedo. La iglesia debe prepararse. Dios está tejiendo su estrategia, pero la iglesia es protagonista principal de la ejecución de esa estrategia. Para ejercer su ministerio, Moisés tuvo que ir primero al desierto, lugar de la prueba. Para Jesús poder comenzar su ministerio, primero tuvo que ir al desierto, lugar de la prueba. Su ministerio nunca va a exceder su fundamento. Va a llegar la hora que las palabras “persecución” y “ministerio”, serán inseparables.

La hora ha llegado que todo lo que la fe ha impartido en nuestra vida será retado, será desafiado por Satanás. Predicador: todos tus mensajes serán desafiados; todas tus canciones y tus oraciones serán retadas. Todo lo que has declarado será confrontado por el ataque satánico. ¿Así que vas a reinar, eh? A ver si es verdad… ¿Con que eres próspero, no? A ver si es cierto… ¿Con que caminas en santidad, eh? Veremos si es cierto… ¿Con que tienes poder, dices? Mira a ver si es verdad. No lo dudes: serás retado.

¿Por qué tanta gritería, entonces? ¿Será que vamos a poseer o a ser arrebatados? Si usted se va mañana en un vuelo espacial, no tiene ninguna necesidad de estar militando tanto. El que va a militar en una iglesia victoriosa, es que no se va a ninguna parte por ahora. Hay un rugir de un ejército. No es un predicador que se volvió loco, es dios que obra e intercede a través de su cuerpo. ¿Para irnos? No. Para introducir un reino en medio de otro.

Nosotros vivimos en un tiempo, Dios vive en eternidad. Todo tiene un tiempo bajo el sol, dice en Eclesiastés, pero Dios vive por encima del sol, no por debajo.

(2 Pedro 1: 10)= Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás.

Es claro: usted tiene que procurar hacer su elección y su vocación, firme. ¿Quién lo hace, Dios? ¿El pastor? ¡No! ¡¡Usted!! Es un estilo de vida.

(Verso 11)= Porque de esta manera os será otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

Cuando usted hace su vocación firme, le abre la puerta al poder de Dios. La palabra REINO es la palabra BASILEIA. No es un lugar en el cielo, sino que significa todo lugar, ya sea geográfico o espiritual, donde el dominio de Dios sea aceptado y conocido. Es traducido con la palabra PODER, que es la palabra DUNAMOS. El reino de Dios no es otra cosa que el poder y el señorío de dios en operación.

¿Y qué es lo que dice que tenemos que hacer para estar firmes? (Lo puede ver usted en los versos 5, 6 y 7) Poner diligencia – Fe – Virtud – Conocimiento – Dominio propio – Paciencia – Piedad – Afecto – Amor.

Tenemos que obedecer las estrategias divinas; las podemos llamar vulgarmente y con todas las reservas y los cuidados que se le ocurran, revelación; pero lo cierto es que son parte importante y vital de una real estrategia de Dios para este tiempo. Entonces la pregunta, es: ¿Formará parte protagónica, usted, de su efectividad?

Cada vez que Juan el Bautista salía, detrás venía Cristo. Hoy, el movimiento profético, bajo el espíritu de Elías y de Juan el Bautista, está declarando y el mundo se está enojando. Pero cuando Cristo vino, se enojó la iglesia y los fariseos eran sus enemigos. A nosotros nos esperan quizás las dos manifestaciones.

La sal no funciona si no se sacude arriba de algo. La sal preserva y al mismo tiempo produce sed. También sana enfermedades, es cierto, pero siempre irrita. Cuando usted le eche sal al mundo, al mundo le va a arder la epidermis.

Cuando se declara guerra, toda la nación es afectada. Sin embargo, en la nación de Dios, hay guerra y, curiosamente, hay muchos que ni siquiera se han enterado.

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Bienaventurados los Hambrientos

Nadie podrá decir que los cristianos de este tiempo estemos hambrientos. En la mayoritaria apariencia, los paternales cuidados de fieles servidores de Dios, somos alimentados, instruidos, alentados, estimulados, nutridos y mimados. Una multitud de sermones, charlas, revistas, himnos, mensajes, libros, radios, canales de televisión, reuniones y conferencias de carácter religioso se hallan al alcance de la mano. Sin embargo, tendremos que admitir con total honestidad que todo esto produce poco efecto, por no decir ninguno, en nuestra forma de ser y vivir. Allí es donde comenzamos a preguntarnos: ¿Por qué?

Hemos seccionado nuestras actividades en dos partes, depositándolas en dos compartimentos distintos, hábilmente adornados. En uno, alojamos nuestras prácticas religiosas: Lo que creemos, es decir: las más poderosas doctrinas. Lo que cantamos, en referencia a los himnos más sublimes y conmovedores que jamás se hayan escrito, con el agregado de canciones más modernas provistas de sana unción. Lo que oramos, sucesos tan maravillosos que hubieran puesto a prueba la fe del mismísimo apóstol Pablo, y lo que argumentalmente defendemos, que se trata de principios tan maravillosos que, si viviéramos en ellos, producirían en nosotros una verdadera revolución espiritual.

En el otro compartimiento albergamos el resto: nuestro mundo de valores seculares. Abarca el uso que hacemos de nuestro tiempo libre; las cosas que realizamos para impresionar a los que nos rodean; nuestra actitud hacia nuestros compañeros de trabajo, sean mejores o peores que nosotros, y otras muchas cosas por el estilo, como la forma en que obtenemos nuestro dinero y también cómo lo utilizamos.

Mantenemos estas dos clases de actividades estrictamente separadas y adoptando esta suerte de dicotomía práctica, desarrollando una especie de esquizofrenia espiritual. Y, además, como es común en los que se hallan afectados por la indicada enfermedad, no reconocemos nuestra condición. No podemos de ninguna manera apreciar que, conceptos tales como Dedicación, Consagración, Entrega, Avivamiento, Vida de fe ardiente, puedan haberse envilecido o contaminado entre nosotros y que por consecuencia, han perdido todo su poder para movernos.

Y esta dicotomía evangélica ha producido resultados mucho más serios de lo que estamos dispuestos a admitir. Ha dado como resultado una casta de hombres con los cuales es casi imposible hacer nada en el orden espiritual.

Realmente, (y esto está muy lejos de ser crítica resentida de alguno al que no le dieron permiso para cantar en la plataforma, sino el reflejo de una verdad a gritos que el 99 por ciento no ignora), tendremos que decir que la totalidad del mundo evangélico se está desarrollando en una atmósfera muy poco favorable para un cristiano sano.

Se ha imitado al mundo, se ha buscado el favor popular, se han fabricado diversiones para reemplazar el gozo del Señor, y se ha producido un poder sintético de baratija para sustituir la obra real y eficaz del Espíritu Santo. A favor de un modismo comercial producto de la globalización del planeta, también el evangelio y su bendita Palabra parecería haber ingresado en la etapa del “diet” o del “light”. Para quienes no dominan el inglés, digamos que se está predicando y enseñando un evangelio de muy bajas calorías, que sólo puede producir ovejas desnutridas, u otro demasiado fresco, donde todo parecería ser permitido en aras del lema básico nacido de la predicación mayoritaria del ministerio del pastor: Dios es Amor.

La triste realidad es que hoy día no estamos obteniendo santos. Estamos produciendo conversos a un cristianismo debilitado y estéril que guarda muy poca relación con aquel del Nuevo Testamento. El término medio de los llamados cristianos bíblicos de nuestros días, no son más que una miserable parodia de la verdadera santidad. Incluso gastamos millones de pesos, dólares o euros tratando de organizar movimientos que perpetúen esta forma de religión, y por contrapartida, atacamos sin piedad a cualquier hombre o mujer que se atreva a censurarla.

Muchos jóvenes, por causa de esta dicotomía, se han convertido en ateos o agnósticos, otros se han hundido en el pantano de la indiferencia o la apatía. Muchos cristianos, (Incluyendo pastores, evangelistas, misioneros, maestros y estudiantes de teología), han admitido que lo que profesan creer, tiene muy poco impacto práctico en sus vidas, tanto públicas como privadas.

EL HAMBRE DE DIOS

(1 Juan 2: 6)= Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad.

Dice Wells, en su trabajo titulado “Historia de la Civilización”, que poco tiempo después de la muerte de Cristo, los que decían seguirlo y ser sus discípulos, habían abandonado ya por completo la práctica de sus revolucionarias doctrinas. Felizmente había detrás un plan de Dios, algunos de aquellos hombres dispuestos a obedecerle y una victoria final que hoy está a nuestro alcance. LA pregunta que miles o millones se pueden estar haciendo hoy, en la más completa soledad y anonimato, es: ¿Está esa victoria verdaderamente allí o sólo suponemos que está? Vamos a verlo.

Hay una verdad insoslayable que nos muestra que la iglesia, o lo que conocemos como tal, ha progresado en sus estructuras y en su aparato externo, pero ha olvidado, pospuesto o sencillamente descartado el corazón de la enseñanza de Cristo. Los grandes espectáculos cristianos, mal llamados “eventos” porque de ninguna manera son eventuales, que es sinónimo de circunstanciales o imprevistos, se reproducen a diario en todo el planeta cristiano mayoritario. Estoy hablando, obviamente de todo el sector americano y una parte grande de Asia o África, ya que Europa no parece todavía mostrarse demasiado entusiasta con la santidad. Las congregaciones de mayor “prestigio” no lo son por los milagros que ocurren en sus reuniones, sino por la suma de minutos que sus pastores permanecen en las pantallas de la televisión cristiana o secular. Aquella antigua enseñanza que hablaba de amor, de integridad, de rectitud, de santidad y humildad, es prácticamente inexistente. Y cuando alguien intenta reflotarla, inmediatamente recibe la acusación interna más insólita del cosmos: espiritualista.

Hoy en día es más fácil encontrar muchos más evangélicos de “labios” que de “hechos”. ¿Qué significa esto? Lo he dicho en más de una oportunidad y, aún a riesgo de parecer senilmente reiterativo, habré de decirlo una vez más: Así como encontramos en nuestros templos a muchos creyentes sólidos, maduros y genuinos, ellos son superados por inmensa mayoría por supuestos cristianos tambaleantes, inmaduros hasta lo indecible y falsos en sus conceptos de vida. Bien; entre estos, no son pocos los que en lugar de haber experimentado una real conversión, lo único que han hecho es dar un paso humano cambiando: 1) Catedral por templo. 2) Rosario por Biblia. 3) Estampita por Tratado, pero que en el fondo de sus corazones, siguen siendo los mismos religiosos que fueran antes, esto es: mostrando en lo externo un algo que en lo interno no existe. Sólo lleva algo de tiempo descubrirlos y mucho menos desenmascararlos.

Si somos estrictamente sinceros, tendremos que reconocer aunque le pueda doler a muchos, que muchos de los jóvenes de hoy, que han crecido y se han desarrollado en círculos evangélicos, abandonan la fe antes de cumplir los veinticinco años de edad. ¡¡Satanás nos los roba!! Puede ser, pero no se olvide usted que Satanás solamente puede maniobrar en donde se le da lugar. La Biblia jamás dijo que tuviéramos cuidado con él porque era tremendamente poderoso. Lo que sí dijo es que no debíamos darle lugar. Y ese lugar puede morar en la mente de un joven por el simple hecho de serlo, es cierto, pero también a partir del aburrimiento de largas noches de pizza, ping-pong y autodisciplina sexual, matizadas por la inactividad espiritual reservada para “los mayores”, como si la experiencia eclesiástica fuera sinónimo de mayor madurez espiritual.

Convengamos algo para – porque nobleza obliga -, establecer justicia. No es falta de enseñanza. De ninguna manera. Jamás en la historia del cristianismo ha habido tantas conferencias bíblicas, tantos espacios de radio o televisión con estudios bíblicos, ni tampoco tanta literatura de consulta, a lo que en los últimos años se le podrían sumar las cientos de páginas de Internet dedicadas a la enseñanza. ¿Entonces qué es? Es falta de enseñanza. ¡¡Pero hermano!! ¿Usted está loco? ¡¡Termina de decir que enseñanza sobra!! Perdón: lo que sobra es pedagogía cristiana, pero enseñanza real no aparece. Se enseña iglesia, pero no sobre la cabeza de la iglesia. Se recitan casi de memoria relatos bíblicos acompañados al final, inexorablemente, por moralejas morales o pretendidamente espirituales. Esas son las fábulas de las que se habla en Timoteo. ¿Las ha visto u oído en algún sitio cercano a su casa? ¿Recuerda usted las famosas fábulas de Esopo? Relatos sobre historias de animales con una moraleja al final. Bien: cambie animales por personajes bíblicos y allí lo tiene.

Algo, entonces. Tendremos que preguntarnos a la vista de lo escrito y leído: ¿Adónde están los “Pablos” del siglo veintiuno? Saulos hay, lamentablemente. Gente que está total y absolutamente convencida de estar sirviendo a Dios a través de las estructuras que conoce con los Anás y los Caifás en acción y, sin proponérselo, pero efectivamente, están persiguiendo, acallando y hasta asesinando espiritualmente a la iglesia de Jesucristo. ¿Cuándo llegará el día en que esos Saulos viajen al Damasco espiritual y caigan de espaldas y no de ningún caballo inventado por la ortodoxia para recibir la visitación celestial y tener un encuentro personal con Cristo que les cambie radicalmente sus vidas? Necesitamos gente con el espíritu de Pablo. Y como las cosas viejas pasaron y todas han sido hechas nuevas, no nos importa un pasado de Saulo.

¿Sabe usted cuál es nuestro mayor problema? Que hemos separado nuestra teología de nuestra forma de vivir, situándolas en dos esferas distintas. Y no es así. La Palabra que sacude nuestras vidas en los templos y nos hace correr al frente, a lo que todavía muchos denominan erróneamente “altar”, es buena para ser oída y mucho más para ser predicada y enseñada. Pero solamente adquiere el carácter de Viva y Eficaz que proclama la escritura, cuando se pone por obra y se activa. Entonces se potencia y produce fruto a ciento por uno. Y dejamos de prestarle tanta atención al valor y la calidad de nuestra obra externa y comenzamos a vislumbrar que Dios presta mucha más atención a nuestro ser interno. Dios está mucho más interesado en que encontremos nuestro lugar apropiado en Cristo que en su Obra.

El discipulado cristiano o la actitud que así se denomina es, antes que cualquier otra cosa, un algo de corazón; y lo es en cualquier lugar. Porque si el corazón es recto, todo lo demás que podamos hacer, es equivocado. ¿Cómo se entiende? Muy simple y no tanto: nuestros corazones deben ser movidos, exactamente como lo era el de Pablo, por una profunda necesidad y una insaciable hambre de Dios. Pregunto: ¿Ha visto usted a alguien que se precie de ser buen cocinero, tecnificar su tarea al punto de elevarla en importancia por encima del sabor de lo que cocine? No, ¿Verdad? Bien; eso es lo que parte de la llamada iglesia ha estado haciendo. ¿Y sabe lo que ha desencadenado eso? Pesadez estomacal, inapetencia. Por cada uno que tiene realmente hambre, hay cincuenta que se sientan a la mesa por protocolo. Si usted tiene de esta hambre y sed de Dios; si está buscando usted una comunión más y más intensa con su Creador, si su deseo es conocerlo más intensamente, andar con él y respirar su aliento, puedo asegurarle que ha empezado usted el camino del verdadero discipulado.

Hay una realidad insoslayable que muchos no parecen entender todavía: Dios no visita jamás a autosuficientes. Dios no puede relacionarse de ninguna manera con aquellos que parecen andar por la vida “cristiana” diciendo: “No te preocupes; puedo hacerlo todo yo solo, sin tu ayuda”. Dios desea acudir al hombre que, reconociendo todos sus fracasos, sus pocas aptitudes, su insuficiencia, lo deposita todo al pie de la cruz. ¿Recuerda usted la escena del publicano y el fariseo con sus diferentes oraciones? Pregunta para reflexionar: ¿A cuál de estos dos hombres habrá atendido Dios? ¿Al gran orador teológico, emitiendo palabras rutinarias  y carentes de significado o al que se reconoció fracasado y pecador? Esta es una de las causas por las que creo firmemente en la Biblia. Ningún hombre hubiera podido imaginar esa historia que le mencioné como ejemplo. Es totalmente contraria al pensamiento humano. Pero nos está mostrando el corazón de Dios.

Las bendiciones vienen únicamente de acuerdo con la teología divina. De ninguna manera podrá usted ser bendecido conforme a ninguna de las teologías humanas, por bien intencionadas que sean y por más que provengan de organizaciones de “alto prestigio”. Nadie es más alto que el Señor. Nadie, aunque de pronto a usted le haya parecido otra cosa hasta hoy. El Señor está cercano, pero no de aquellos que parecen obtener grandes éxitos, sino de los que andan por la vida cristiana con sus corazones quebrantados. Porque hace falta un corazón quebrantado para poder llevar a otros a un quebrantamiento de liberación. Dios no salva necesariamente a los activos y serviciales; salva a los que se allegan a Él con un espíritu contrito y humillado. No es ningún descubrimiento, es realidad y verdad desde que el evangelio comenzó a predicarse entre los hombres.

(Salmo 37: 4)= Deléitate asimismo en Jehová. Y él te concederá las peticiones de tu corazón.

Esa es la clave: deleitarse. En Jehová como dice este salmo porque tiene que ver con el Antiguo Pacto. Hoy podría ser tranquilamente deleitarse en Cristo. Que no es sufrirlo aburriéndose en un templo porque no hay absolutamente nada imprevisible y Él no está allí. Eso se llama religiosidad y no sólo no conviene, sino que incluso ni siquiera salva. La razón por la que tantas veces fracasamos intentando buscar la voluntad de dios, es porque nos deleitamos en otras cosas que nada tienen que ver con Él ni con su esencia divina. Lo dicho: religiosidad. Y no crea que es algo nuevo inventado por los fariseos de este tiempo. Ya Juan lo dijo hace mucho tiempo:

(Juan 5: 44)= ¿Cómo podéis vosotros creer, pues recibís la gloria los unos de los otros, y no buscáis la gloria que viene del Dios único?

Entienda: Dios es un Dios celoso. No comparte su honor y su gloria con ninguna organización por aceitada y prestigiosa que parezca ser. No comparte tampoco eso con ninguna personalidad evangélica cargada de títulos, currículum o experiencia, ni tampoco lo hace con movimiento alguno por espiritual que sea. Dios no unge organizaciones, Dios unge organismos vivos, es decir: personas. Hombres y mujeres con rectitud de corazón.

No debemos enzarzarnos de tal forma en nuestro trabajo, aunque se trate de actividades cristianas, hasta el punto en que podamos perder la visión de Dios. Hay iglesias tan bien organizadas en todas sus estructuras internas que, si Dios se va de vacaciones, ni cuenta se dan. El único medio para obtener el poder y los recursos necesarios para nuestras actividades cotidianas es estar quietos delante de Dios. ¿Puede usted mantenerse quieto por espacio de cinco minutos? Va usted bien. ¿No puede? Mate esa ansiedad que todavía vive en usted y que es el mejor antídoto para la fe que se conoce. Nuestros lazos no están atados a ninguna organización, sino al Dios viviente.

UN PASO INDISPENSABLE: LA HUMILDAD

Nuestra oración cotidiana, si es que realmente estamos en humildad, temor y reverencia, es que nunca nos convirtamos en una especie de “máquina” evangélica enrolando gente en cursos de instrucción, para convertirlos después en autómatas, meros conocedores del arte de vender libros, dirigir reuniones, proyectar películas o presentar un evangelio sistemático, teórico y sin vida abundante a hombres y mujeres de todo el mundo. La vida cristiana, cuando se aparta de la esencia que es en Cristo Jesús, puede llegar a convertirse en esto con mucha facilidad.

Sin embargo, hay una realidad que resulta imposible dejar de lado, alterar o vislumbrar de otro modo: el Espíritu Santo puede producir en nuestros días actuales, cristianos iguales a Cristo. De ninguna manera alguien puede plantearse la alternativa de que ese Espíritu Santo glorioso haya optado en estos tiempos por producir robots religiosos o autómatas controversistas doctrinales. Por eso es que cada vez que me ofrecen participar en foros o debates, con la autorización de mi Señor y en contra de todas las suspicacias humanas que pueden verme como un auténtico soberbio pontificio, me rehúso. Y no lo hago por carencia argumental, lo hago porque aprendí que el hombre ciego de entendimiento no va a poder aceptar a Cristo ni siquiera delante de un muerto resucitado. Y también adopto esta posición que mayoritariamente suele resultar muy antipática por la simple razón de que fue la misma que Jesús adoptó en su tiempo para con los fariseos. Ellos eran los líderes de la única iglesia que existía y, teóricamente, a la que Él también debía sujetarse. Sin embargo ni debatió, ni discutió ni polemizó con ellos; simplemente entregó la Palabra que su Padre le había dado y el que tuviera oídos que oyera y el que no… ¿Estará muy osado y soberbio decir que quiero imitar a Cristo? Acepto que usted pueda verlo así, lo entiendo y si lo desea, hasta le pido humildemente disculpas. Pero lo que no pienso hacer ni por asomo es alterar mi conducta en ese punto. Sepa entender esta locura.

Dios desea inculcarnos semejanza a Cristo y no existen atajos en este tipo de crecimiento espiritual. No hay ninguna organización, ningún tipo de actividad que pueda sustituirlo. Porque crecer en Cristo es dependerlo todo de Él, mientras que muchas de nuestras actividades son el producto de un desmesurado amor por nuestras naturalezas carnales, que es a lo que nosotros mayoritariamente llamamos Vida. Los que tenemos el don de la Vida Eterna procedente de Él, necesitamos imperiosamente despreciar la propia. Y no estoy hablando de cosas físicas. La humildad verdadera, comienza con una reflexión: no importa si somos introvertidos extrovertidos, todos buscamos que se nos reconozca y se nos tenga en cuenta, por lo cual todos estamos casi obligados a orar: “Señor…quítame este molesto deseo de ser estimado…”

(1 Juan 3: 16)= En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos.

Es a causa del poco amor que emana de nosotros para con nuestros hermanos, que acudimos a Dios pidiéndole nuevas experiencias y emociones que satisfagan nuestra necesidad de amor. ¡¡Hay tanta gente que por perseguir lo espectacular se pierde lo divino!! Vamos en búsqueda de experiencias nuevas e impactantes, y no podemos ver que a veces Dios es ese silbo apacible del cual también habla la escritura. Ambicionamos tener y sentir el fuego santo en nuestras entrañas, y la pregunta es para qué. ¿Para cumplir con nuestro servicio de la mejor manera o para lucirnos en cruzadas o eventos internacionales? Entienda esto por favor: la mayor parte de los hombres que viven hoy por hoy una vida llena del fuego de Dios, es porque en alguna ocasión de sus vidas se cruzaron con otro hombre que emanaba fuego de Dios.

Si al igual que las esponjas, estamos siempre absorbiendo, siempre demandando amor de los demás y jamás lo damos nosotros mismos, acabaremos deprimidos e irritables. Entonces, visto y considerando este aspecto, pregunto: ¿Cuántos hermanos ha visto usted, en los últimos seis meses, en profundos estados depresivos o con un carácter de esos que parecerían estallar si se les arrimara la cerilla de la incomprensión o la equivocación. ¿Qué hacer? Hay mucho, pero comencemos por aprender a librarnos rápidamente y para siempre del deseo de ser ensalzados, elogiados; ¡¡Cuantos nos gusta la lisonja!! No somos nada y lo sabemos, ¡¡pero pretendemos serlo todo!! ¿Por qué sucederá eso? Porque dentro del cristianismo evangélico hemos desarrollado un sistema de pompa y lisonja personal tan perfecta, que nada tiene que envidiar a los mejores halagos que el mundo ofrece a los egocéntricos. Sin embargo hay un modo de probarse a sí mismo, a nosotros mismos. Cuando nos vemos obligados a trabajar solos, entonces es cuando realmente debemos probarnos a nosotros mismos si trabajamos para conseguir los honores de los hombres o la gloria de Dios.

Ya son muchos,- demasiados diría -, los hombres que han descubierto que la alabanza humana es pura falsedad, y a pesar de que debemos confiar en las personas y mantener la más alta opinión de todos, debemos también aprender a confiar más en Dios y menos en los hombres. El gran tema, es: ¿Para quién o quienes hacemos lo que hacemos? ¿Para el Dios invisible o para ese hombre visible? En nuestra íntima y propia respuesta, está la clave de nuestro andar con Cristo. Es una simple cuestión de cruz. Porque la cruz va a penetrar en la carne de nuestras vidas, allá donde más nos duela, sin tener en consideración nuestra prolijamente cuidada reputación. Un cuidado que se esmera, principalmente, a la hora de recibir alguna crítica. Porque uno de los temores más reales en la vida cristiana, es el de ser censurados. El temor a la crítica es una de las cosas más difíciles de afrontar. Y sin embargo necesitamos ser censurados porque si no pasamos esta prueba, nuestro discipulado se debilitará día a día.

Cuando nosotros somos heridos, censurados o simplemente exhortados, inmediatamente sacamos a flote las veinticinco razones del por qué el otro está equivocado y nosotros tenemos la razón. ¿Jamás le ocurrió a usted? Asimismo, tampoco nos complace demasiado ser objeto de burla, sino más bien deseamos formar parte de ella, es decir: estar del lado de los que se burlan de alguien y no del burlado. Si no podemos soportar que otros se rían de nosotros, espiritualmente, algo no está marchando bien en nuestro interior. ¿No va a recordar nunca, usted, los momentos previos, los días previos a la crucifixión? ¿No va a tener presente cuando alguien se ría de usted, que muchos años antes, otros hombres se rieron del Hijo de Dios en su propio rostro y no por ello éste los fulminó con su poder?

Rechazamos de plano cualquier tipo de agravio. Este temor puede paralizarnos. Puede que queramos dar un salto de fe y no nos atrevemos a darlo por temor a que los demás tengan la oportunidad de acusarnos de habernos equivocado. ¿Cuál fue el máximo testimonio de Juan el bautista? “A mí me conviene menguar para que él crezca”. Todo se resume en el principio básico de que Jesucristo es quien debe crecer y nosotros quienes debemos menguar. Debo salir de la escena, convertirme en un “Don Nadie”. Debo esconderme detrás de la cruz, para que mi Señor pueda crecer más que yo. Debemos anhelar que otros puedan ser más santos que nosotros, mientras nosotros somos todo lo santos que debemos ser. Siempre existe el peligro entre los cristianos que sintamos tal hambre de realidades espirituales, de santidad en la vida cristiana, que en nuestro afán pisoteamos a otros hermanos. Olvidamos que ellos también buscan esta misma santidad que nosotros deseamos. Debemos aprender a beber juntos de la fuente del agua de vida. Sólo así seremos edificados en Él.

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¿Para qué Murió Jesús…?

Resulta increíble como, a favor de lo que el Espíritu Santo pone en nuestro sentir y en nuestro ser, un texto muy conocido, muy difundido, muy leído, muy enseñado y muy predicado, puede mostrar algo más, una nueva perspectiva, un nuevo enfoque, un nuevo ángulo, un nuevo punto de vista, que es como decir: una visión divina por sobre todas las visiones humanas con las que mayoritariamente predicamos.

(Génesis 1: 26)= Entonces dijo Dios: hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.

Cuando Dios dice “hagamos”, está hablando no solamente de lo que se revela como la Trinidad en el Nuevo Testamento, sino de toda la hueste celestial, incluyendo a los ángeles.

Cuando expresa “a nuestra imagen”, parece referirse a tales cualidades como la razón, la personalidad y el intelecto, y las capacidades de relacionar, escuchar, ver y hablar. Todas estas son aptitudes que Dios decidió otorgar a los seres humanos. No obstante, Dios es Espíritu.

Asimismo, al crear al ser humano, el Soberano del universo decidió delegar a la humanidad el señorío sobre la tierra. El poder y la autoridad humana para el ejercicio de este señorío se originan en el deseo divino de hacer a los seres humanos a su propia imagen y semejanza.

La habilidad humana para regir la tierra descansará en su continua obediencia a la autoridad de Dios como Señor de la creación. Su poder para reinar en la vida dependerá de su fidelidad a la hora de obedecer la ley divina.

(Génesis 2: 7)= entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.

Seis de los términos hebreos utilizados en estos primeros capítulos para describir el proceso de la creación son muy similares. Así que los traductores modernos emplean en cada ocasión palabras diferentes para que el lector sepa que está ante un término hebreo distinto. BARA, es Crear; ASAH significa Hacer; NATHAN se traduce como Poner; BANAH implica otra forma de Hacer o Edificar; GANAH es también Crear, Poseer, Adquirir. En este caso específico es YATSAR, que se traduce como FORMAR.

(Job 33: 4)= El Espíritu de Dios me hizo, y el soplo del Omnipotente me dio vida.

(Hechos 17: 24-25)= El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas, ni es honrado por manos de hombres, como si necesitase de algo; pues él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas.

Aquí hay algo sumamente interesante y valioso. En Job, él dice que “el espíritu de Dios lo Hizo”. ¿Y como se llama el Espíritu de Dios? Espíritu Santo. En hechos, mientras, agrega que Él es quien da a todos VIDA y ALIENTO. Dice, por otra parte, en 1 Corintios 15, que el primer Adán, fue ALMA VIVIENTE.

La pregunta, entonces, surge: ¿Qué es un alma? Este es un término que en el Antiguo Testamento es traducción común del sustantivo hebreo NEFESH, que a su vez deriva del verbo NEFASH, que significa RESPIRAR, REHACERSE. Probablemente el sentido original haya sido GARGANTA, es decir: CANAL DE RESPIRACIÓN. De allí viene el sentido de SOPLO DE VIDA.

En el Nuevo Testamento, ALMA, según una de las varias acepciones conocidas, es traducción común del griego PSYJÉ, que a su vez deriva del verbo PSYJO, que significa precisamente SOPLAR.

Ahora bien; habría ahora que ver qué es Espíritu. Es la traducción hebrea de la palabra RUAKH y la griega PNEUMA, que significan: Aire en movimiento, Viento, Aliento. Si este aliento es puesto por Dios para el inicio de la vida, ya que al primer hombre le fue soplado en su nariz aliento de vida, es notorio que Jehová es el Señor del aliento que el hombre posee, crea o no, y como tal, cuando Jehová retira el aliento del hombre, regresa a Él que lo dio, y el cuerpo vuelve al polvo de la tierra, de donde era. Si a todo esto le agregamos que Dios es Espíritu, nos encontraremos que lo que el primer hombre recibe es el Espíritu de Dios, es decir: Espíritu Santo.

¿Y qué es el Espíritu Santo? Es el nombre más común de la tercera persona de la Trinidad; el poder divino no creado sino creador, trascendente al hombre, pero capaz de morar en el corazón y el espíritu humanos. No es una mera influencia benigna, pues participa plenamente de la vida y autoridad de Dios, y por medio de él, Dios se manifiesta frecuentemente dentro del cosmos y la experiencia humana. También se conoce como: Espíritu de Dios, Espíritu de Cristo, Espíritu de Jehová y por los símbolos de: Aliento, viento, Paloma, Fuego y Dedo de Dios.

Tiene personalidad, deidad y obra. Se relaciona con Cristo, con los apóstoles, con los creyentes, (Regenerándolos, intercediendo y ayudándolos), y con los incrédulos, (Dando convicción de pecado, es decir: operando en sus conciencias).

1 – El Primer hombre recibió el Espíritu de Dios

(Eclesiastés 12: 6-7)= …antes que la cadena de plata se quiebre, y se rompa el cuenco de oro, y el cántaro se quiebre junto a la fuente, y la rueda sea rota sobre el pozo; y el polvo vuelva a la tierra, como era, y el espíritu vuelva a Dios que lo dio.

Una parte breve del capítulo 2 del Génesis (Breve en texto, pero se cree que no en lo concerniente al tiempo), el hombre, luego acompañado de su mujer, estuvieron “conectados” con Dios a través de ese espíritu. Dios pensaba por ellos y ellos se dedicaban total y plenamente a disfrutar del Edén. Viene la serpiente, la duda, la tentación, la caída y, por ende, la “desconexión”.

(Génesis 3: 7)= Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales.

¿Eran ciegos Adán y Eva? ¿Qué ojos les fueron abiertos? Los del discernimiento humano. Hasta allí no habían reparado en su desnudez porque veían sus vidas y lo que los rodeaba con los ojos del Espíritu de Dios.

(Génesis 3: 14)= Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida.

Dios maldice a la serpiente, como animal y como tipología de Satanás, pero al mismo tiempo la autoriza a comer polvo de la tierra, (Que es com decir concretamente: la carne del hombre), y sienta la regla de que solamente viviendo en el Espíritu de dios, esa serpiente no podrá tocar al hombre.

2 – Cuando el hombre se desconectó de Dios, fue Expulsado.

(Génesis 3: 24)= Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos los lados, para guardar el camino del árbol de la vida.

¿Cuál es el significado de la Espada? Es la manera de hacerle saber al hombre que, a menos que Dios tome la iniciativa, ya no habrá más comunión entre ellos. El árbol de la vida es la Vida Eterna y, entonces, la Espada encendida es la revelación de la Palabra, camino que conduce a la Vida Eterna.

De allí en más, la descendencia de Adán ya no recibe el sello del Espíritu de Dios que Él tenía en su creación. Recibe un espíritu humano que, más adelante, deberá ser llenado con el Espíritu de Dios si es que desea relacionarse con Él.

3 – Como es el Nacimiento de Jesús

(Lucas 1: 26-35)= Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David; y el nombre de la virgen era María.

Y entrando el ángel en donde ella estaba, dijo: ¡Salve, muy favorecida! El señor es contigo; bendita tú entre las mujeres.

Más ella, cuando le vio, se turbó con sus palabras, y pensaba qué salutación sería esta.

Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios.

Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre Jesús.

Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre; y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.

Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto? Pues no conozco varón.

Respondiendo el ángel, le dijo: el Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios.

La concepción de Jesús tuvo lugar por la intervención directa del Espíritu Santo. Él nació sellado, no necesitó conversión. El Espíritu, desde su nacimiento mismo, lo conectó con Dios.

4 – ¿Qué pasó en el Jordán?

(Lucas 3: 21-22)= Aconteció que cuando todo el pueblo se bautizaba, también Jesús fue bautizado; y orando, el cielo se abrió, y descendió el Espíritu Santo sobre él en forma corporal, como paloma, y vino una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia.

¿Jesús recibió allí al Espíritu Santo? No. Jesús ya tenía en su interior, desde su nacimiento, al Espíritu Santo. En el Jordán, entonces, y como paso previo a lo que iba a ser su ministerio, Jesús fue lleno del Espíritu Santo. Lo prueba el siguiente pasaje:

(Lucas 4: 1)= Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y fue llevado por el Espíritu al desierto.

El primer paso de la conexión con Dios, es pasar por el desierto de la prueba personal, privada. Cuando usted vence allí, ya tiene victoria en la batalla pública.

(Lucas 4: 14-15)= Y Jesús volvió en el poder del Espíritu a Galilea, y se difundió su fama por toda la tierra de alrededor. Y enseñaba en las sinagogas de ellos, y era glorificado por todos.

Note que el poder del Espíritu Santo, aún en el mismísimo Jesús, se manifiesta en quien está lleno de su presencia. Ser convertido asegura salvación y vida eterna; ser lleno asegura poder de Dios, comunión permanente con Él y un lugar en el reino.

5 – ¿Qué quería dejar Jesús como herencia?

La herencia es el bien o los bienes cedidos al familiar o familiares cercanos, después de la muerte del poseedor, gracias al derecho establecido por la ley o costumbre. La noción bíblica de herencia se desarrolla principalmente en Números y Deuteronomio en anticipación de la distribución de terrenos en la Tierra Prometida, y procura conservar lo necesario para cada familia, a fin de que esta se mantenga con independencia y dignidad. La tierra pertenece a la familia más bien que al individuo y puede ser hipotecada pero no enajenada. Según la ley de la herencia, el hijo mayor recibe una doble porción, pero los derechos de otros hijos, hijas y demás parientes también se toman en cuenta.

En el Nuevo Testamento hay que destacar que: Jesús ha sido constituido por Dios en heredero de todas las cosas, luego los creyentes, como hijos de Dios, son herederos de Dios mediante Jesucristo. Su herencia incluye: El Reino de Dios, La Tierra, La Salvación, Bendición, Gloria e Incorrupción. ES muy claro, pero… ¿Es lo único?

(Efesios 1: 11-23)= En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad, a fin de que seamos para alabanza de su gloria, nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo.

En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, que es las arras (El aval, la prenda, la garantía, la seña), de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria.

Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús, y de vuestro amor para con todos los santos, no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones, para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os de espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza, la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también el venidero; y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.

Si usted pregunta por qué o para qué murió Cristo, usted quedará asombrado de la cantidad de respuestas que tendrá. El Espíritu Santo no puede ser de ninguna manera un tema de controversia. Y si volvemos al principio, veremos que Dios creó al hombre a su imagen y semejanza. Vemos como crea un vaso extrayendo su origen desde el polvo de la tierra. Y en el próximo segundo sopla o respira aliento de Dios dentro del vaso. Y se convierte en un alma viviente.

Adán, además de perder la autoridad, el derecho y el dominio sobre la tierra; ¿Qué fue lo que más perdió? Perdió al Espíritu Santo. El canal permanente de conexión, de comunión constante con Dios. Entonces, ¿Qué vino a traer Cristo consigo? ¿Cuál era la necesidad más grande que había? ¿Era redención? ¿Es que el hombre sabía lo que significaba la redención? ¿Acaso quería la credencial de la compañía de seguros que le garantizaba no irse al infierno y sí a sentarse en una nube, por allí, a tocar la lira por toda la eternidad? No. ¡¡Cristo murió para que usted fuese conectado nuevamente con Dios a través del Espíritu Santo!!

(Gálatas 3: 13-14)= Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (Porque está escrito: maldito todo el que es colgado de un madero), para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos la promesa del Espíritu.

El cambio de maldición a bendición es para que podamos recibir la promesa del Espíritu. El  ES la promesa, El ES el Dios Todopoderoso.

(Juan 16: 5-8)= Pero ahora voy al que me envió; y ninguno de vosotros me pregunta: ¿Adonde vas? Antes, porque os he dicho estas cosas, tristeza ha llenado vuestro corazón.

Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuese, el Consolador no vendría a vosotros; más si me fuere, os lo enviaré.

Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.

La Biblia dice que este Espíritu Santo es tan maravilloso que tomó la segunda persona de la divinidad; el ilimitado; el Todopoderoso Dios; el Príncipe de Paz; el eterno Dios; el Creador y lo redujo a una simiente. Y lo colocó en el vientre de una mujer: María. Dice que fue engendrado por el Espíritu de Dios. El Espíritu de Dios, ES Dios. ¿Quién es este Espíritu? Para eso murió Cristo.

Hombre o mujer sin este Espíritu: óyeme. El hombre fue creado para tener dominio y autoridad. Que se haya muerto espiritualmente no significa que haya perdido la pasión por tener autoridad y dominio. El problema es que ahora tenemos al hombre sin el control del Espíritu en su vida; el resultado es un hombre salvaje, atravesando todo lo que puede con tal de tener dominio. No tiene restricciones sin este Espíritu. No puede tener palabra, ni autoridad, ni comunicación con la deidad sin tener comunión con el Espíritu Santo. Jesús dijo permanentemente: “Yo no puedo hacer nada por mí mismo, si no lo hace el Padre que mora en mí”. Él fue engendrado por el Espíritu.

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El Precio de la Unción

Una mañana, hablando con un hombre de Dios, le hablé del precio que debíamos pagar para servir en el reino. Me miró muy extrañado como si fuera la primera vez que alguien le decía eso. “¿Precio?”, – me dijo -, “¿Qué precio? ¡Si ya está todo pago! ¡Jesús ya pagó todos los precios en la cruz!” No había entendido. Jesús es bien cierto que en la cruz pagó todo lo que debíamos a Dios como pecadores sin mérito y que, por consecuencia, la salvación producto de esa redención es gratuita, por simple Gracia de Dios. Pero resulta ser que somos salvos PARA y no POR. ¿Y para qué seríamos salvos? Para que nos incorporemos al ejército de Jehová y le sirvamos con todas nuestras fuerzas. Y para eso se necesita unción. Y por la unción, tal cual lo hizo el mismísimo Jesús, hay que pagar un precio. ¿Y qué es lo que se adquiere con ese precio? No una, sino varias cosas. Todas altamente necesarias para servir al Señor con excelencia y victoria.

1 – LA PLENITUD DE CRISTO

(Juan 1: 15-16)= Juan dio testimonio de él, y clamó diciendo: Este es de quien yo decía: El que viene después de mí, es antes de mí; porque era primero que yo. Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia.

Aquí hay una enseñanza por parte de Juan; que la Gracia venga de su plenitud muestra que más que una buena predisposición o favor por parte de Dios, Él acude con toda su provisión y poder, en nuestra necesidad en la persona de Jesucristo.

(Efesios 1: 15-23)= Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús, y de vuestro amor para con todos los santos, no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones, para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os de espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él…

Sabiduría y revelación no deben ser interpretadas aquí como elementos místicos. Sabiduría tiene que ver con principios prácticos y funcionales; Revelación se refiere a una percepción clara y a un entendimiento aplicable. La fuente divina y sobrenatural de las dos, es el Espíritu Santo.

…alumbrando los ojos de vuestro entendimiento…

Literalmente significa que su corazón pueda recibir el resplandor de la esperanza que nos llega cuando entendemos la enormidad de la inversión de Dios en nosotros.

…para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuales las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, y cual la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza…

Esto es en la misma medida, en el grado exacto del poder de su fuerza.

…la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales…

Esto no se refiere al cielo, en el sentido de ser el hogar destinado a los redimidos. En lugar de ello, la palabra griega usada aquí se refiere al reino invisible que rodea nuestra presente situación diaria, la arena o la esfera donde se desarrolla la acción y la actividad espiritual. La autoridad de Cristo, que se manifiesta en toda época, y supera cualquier poder conocido, está aquí y ahora.

…sobre todo principado y autoridad y poder y señorío…

Estos son términos usados consistentemente para referirse a las autoridades gobernantes en los reinos visibles e invisibles. El Nuevo Testamento revela una jerarquía invisible o poderes malignos que engañan y manipulan la conducta humana, haciendo de ese modo avanzar las estrategias satánicas. Cristo mismo, y todos los que están en Cristo, son puestos en autoridad sobre estos poderes; una autoridad que sólo la batalla espiritual puede afirmar, demostrar y mantener.

…y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero.

…Y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo, la plenitud de aquel que todo lo llena en todo…

El intento primario de esta carta es mostrar a la iglesia como la presente y física presencia de Cristo. La iglesia tiene que estar llena con Él por el Espíritu Santo y ha recibido la orden del Señor Jesús de representarlo en la sociedad y dar a conocer su vida, amor y poder.

En Efesios 3:19 se habla de “toda la plenitud de Dios”, y apunta hacia una verdadera espiritualidad que participa en forma balanceada de todas las bendiciones, recursos y sabiduría de Dios. Aclara que “plenitud”, (La palabra original es PLEROMA), significa número completo, complemento total, medida plena, copiosidad.

(Colosenses 2: 8-9)= Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo. Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.

2 – LA SANGRE

(1 Pedro 2: 8-9)= Sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación,

Así como en el mundo antiguo los esclavos podían ser rescatados (Liberados), pagando el precio correspondiente, así nosotros lo fuimos mediante la sangre de Cristo, precio máximo que Dios pagó por la expiación de nuestros pecados.

(Apocalipsis 12: 11)= Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte.

Este pasaje presenta a Satanás como recorriendo la tierra, confrontando y acusando a los ciudadanos del reino de Dios. El arma principal del pueblo de Dios contra Satanás es la sangre del Cordero. La sangre de Cristo, el Cordero, hace que el pueblo de Dios prevalezca, porque ella responde a todas las acusaciones del enemigo. Satanás controla y derrota a la humanidad inculpándola. Actúa como un verdadero “chantajista”. Sin embargo, los santos saben que la sangre ha satisfecho todos los cargos contra ellos, los ha unido a Dios, y les ha provisto de todo lo necesario para derrotar a Satanás. La sangre ha establecido un inquebrantable vínculo con un Dios que previene a Satanás contra su intento de separar a los cristianos de los recursos eternos y suficientes que Él les ofrece. Dios nos ha declarado justos y victoriosos por medio de la sangre de Cristo.

“Y ellos le han vencido”…apropiándose de la victoria alcanzada por Cristo, por la confesión pública de su fe y su espera paciente aún de cara al martirio. La firme postura de la iglesia, bajo la autoridad de la victoria obtenida en la cruz por medio de la sangre del cordero y su fidelidad a la promesa y la autoridad de la Palabra de Dios, – la palabra del testimonio de ellos -, es la clave de su victoria.

3 – LA PALABRA

(Santiago 1: 23-25)= Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida como era. Más el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace.

Aquel QUE meramente escucha la palabra, rápidamente la olvida; sólo aquel que actúa según la palabra será bienaventurado en lo que hace. La Palabra de Dios es la perfecta ley, la de la libertad. No nos somete a las ataduras del legalismo, sino que nos libera para que guardemos sus preceptos por compulsión interna.

LOGOS: Una transmisión de pensamiento, comunicación, una palabra de explicación, un pronunciamiento, discurso, revelación divina, declaración, instrucción, un oráculo, promesa divina, doctrina divina, declaración divina. Jesús es el LOGOS viviente, la Biblia es el LOGOS escrito y el Espíritu Santo pronuncia el LOGOS hablado.

RHEMA: Lo que se dice o lo que se habla, en contraste con Logos, que es la expresión de un pensamiento, un mensaje, un discurso. Logos es el mensaje; RHEMA un versículo. El significado de RHEMA diferente al de Logos se ilustra en Efesios 6:17, donde se habla, no de las escrituras como un todo, sino de aquella porción que el creyente maneja como una espada en tiempos de necesidad.

(Mateo 4: 4)= Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.

La apelación de Jesús a la escritura ofrece la clave para interpretar el relato de la tentación. Utilizando la Palabra de Dios, el Señor alcanza la victoria sobre las mismas tentaciones ante las cuales sucumbió Israel en el desierto, cuando éste quiso poner a Dios a prueba en tiempos de necesidad.

4 – LA REVELACIÓN

Gálatas 1: 11-12)= Más os hago saber, hermanos, que el evangelio anunciado por mí, no es según hombre; pues yo ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo.

El evangelio de Pablo no lo recibió de tradición o enseñanza alguna, sino de Dios a través de Cristo.

(Efesios 3: 1-7)= Por esta causa yo Pablo, prisionero de Cristo Jesús por vosotros los gentiles; si es que habéis oído de la administración de la gracia de Dios que me fue dada para con vosotros, que por revelación me fue declarado el misterio, como antes lo he escrito brevemente, leyendo lo cual podéis entender cuál sea mi conocimiento en el misterio de Cristo, misterio que en otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres, como ahora es revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu; que los gentiles son coherederos y miembros del mismo cuerpo, y copartícipes de la promesa en Cristo Jesús por medio del evangelio, del cual fui yo hecho ministro por el don de la gracia de Dios que me ha sido dada según la operación de su poder.

Pablo reflexiona que su misión es ayudar a judíos y gentiles a aceptarse mutuamente como coherederos del pacto de salvación. Este misterio resultaba particularmente extraño para los judíos del Antiguo Testamento y no fue entendido, ni por ellos ni por los gentiles, hasta la venida de Jesús.

La palabra “Revelación” se emplea de dos maneras en la Biblia: a las Sagradas Escrituras se las llama “La Palabra revelada de Dios”; y por su parte la Ley de Dios y los profetas, son el resultado de la revelación divina. Para no confundir revelación con intuición humana, debemos saber que Dios ya ha revelado todo; lo que falta, es la luz que alumbre los ojos de nuestro entendimiento y, a esa luz, sólo la produce el Espíritu Santo.

5 – LA PERSECUSIÓN

(Mateo 13: 20-21)= (Mateo 13: 20-21)=  Y el que fue sembrado en pedregales, éste es el que oye la palabra, y al momento la recibe con gozo; pero no tiene raíz en sí, sino que es de corta duración, pues al venir la aflicción o la persecución por causa de la palabra, luego tropieza.

La persecución no será opcional ni casual. Según Jesús, la persecución VIENE, no que “puede” venir. A causa de la Palabra. ¿Eso significará que usted puede ser perseguido por recitar un versículo bíblico? Puede, pero creo que va mucho más allá de eso…

(2 Corintios 12: 7-10)= Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en la carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca de sobremanera; respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí. Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.

Este texto se ha analizado, estudiado e interpretado desde varios ángulos y desde diversos enfoques. De la evaluación literal, pasando por análisis más complejos y altamente teológicos y hasta llegar a deducciones sin más base que la de: “Me lo dijo el Espíritu”, mucho es lo escrito y hablado. No opino, sólo recuerdo, – en torno a este tema -, que aquí hay tres elementos que usted tiene que tener en cuenta: 1)= UN AGUIJÓN en la carne de Pablo. Es decir: como quiera que sea, es una aflicción, una forma de persecución. 2)= Lo recibe a través de UN MENSAJERO DE SATANÁS. No de él mismo. No especifica si demonio, principado, hombre o cizaña: dice Mensajero. Si usamos la palabra original, alguien va a traducir ángel. Aunque caído, obviamente. 3)= Es a causa de LA GRANDEZA DE LAS REVELACIONES, téngalo presente, por favor.

6 – LA ADORACIÓN

(Juan 4: 24)= Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que le adoren.

La adoración tiene que tener, – para ser tal y no religiosidad ritualista -, un ingrediente vital: Verdad.

(Apocalipsis 14: 7)= …Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas.

La palabra ADORAN, en original es PROSKUNEO. Viene de PROS, que significa “hacia” y de KUNEO, que es “besar”. Es postrarse, inclinarse, homenajear, mostrar reverencia; en el Nuevo Testamento la palabra especialmente denota homenaje rendido a Dios y al Cristo que ascendió al cielo. Todos los creyentes rinden culto unidimensional al único Señor y Salvador. Cualquier otra cosa que antepongamos a él, por más que religiosamente nos parezca posible, nos transforma automáticamente en idólatras.

7 – LA LIBERTAD

(Lucas 4: 17-21)= Y se le dio el libro del profeta Isaías; y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito: El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos. Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos; A predicar el año agradable del Señor. Y enrollando el libro, lo dio al ministro, y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él. Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta escritura delante de vosotros.

La profecía de Isaías 61: 1 y 2, se refiere a la liberación de Israel de su exilio en Babilonia como el año del jubileo, pero su consumación final esperaba la llegada de la era mesiánica. Jesús reclama enfáticamente ser el Mesías prometido, y su ministerio así definido deviene ahora la realización de la esencia de las buenas nuevas del evangelio del reino de Dios. Más tarde Lucas aclara que el Señor transfirió este mismo ministerio a los discípulos, y por último a toda la iglesia.

El asombro que suscitaron las palabras de Jesús están llenas de escepticismo, debido a que quienes escuchan conocían su origen terrenal.

(2 Corintios 3: 15-17)= (Hablando de los judíos) Y aún hasta el día de hoy, cuando se lee a Moisés, el velo está puesto sobre el corazón de ellos. Pero cuando se conviertan al Señor, el velo se quitará. Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad.

El velo literal de Moisés representa el velo espiritual que impide que algunos que leen el Nuevo Testamento puedan contemplar la gloria de la Palabra de Dios, que es Cristo. Cuando Moisés dejaba al pueblo para estar en la presencia del Señor, se quitaba el velo. Hoy, bajo el nuevo pacto, volverse al Señor es sincerarse con el Espíritu, quien da libertad de llegar sin velo a la presencia de Dios en Cristo.

PASOS OBLIGADOS

Al aceptar a Cristo; al convertirse realmente y convertirlo a Él en Señor de nuestras vidas, somos uno con Él. Tenemos allí La plenitud de Cristo. Eso, casi inmediatamente y por el valor que representa tanto en la redención como en la diaria cobertura, nos abre el entendimiento para ver el poder de La Sangre. Allí es donde empezamos a sentir necesidad, por una simple cuestión de hambre de quien quiere crecer, en La palabra, pero no sólo como información, memoria o instrucción, sino como alimento diario. Dios no habita la eternidad; la eternidad habita en Él. Ese hambre por la Palabra, más la guía del Espíritu, nos lleva a La Revelación. La revelación, primero rompe con todos los yugos antiguos de doctrina humana, tradición, formalismo, religiosidad y hasta idolatría que hay en nosotros. Y después comienza, – cuando la compartimos -, a producir el mismo efecto a los que escuchan. Esto produce, en primera instancia, confrontación y como lógica consecuencia: La Persecución. La misma persecución nos saca de todo costumbrismo, de ese caerle somático a la gente, y nos lleva a buscar a Dios, a Cristo en toda su dimensión, mediante La Adoración. Y, este simple acto, hecho en Espíritu, nos conduce a La Libertad, que es el producto o resultado del conocimiento de la verdad. “Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”. Recién allí podemos entrar en lo que verdaderamente es La Unción. Hemos pagado el precio.

Ungir significa frotar. En el Antiguo Testamento significaba una parte de todo el ritual. En el Nuevo Testamento, Jesús es el ungido por excelencia, es el Mesías, ungido por el Espíritu Santo el día de su bautismo con agua. Desde entonces lo hizo todo en su carácter de Ungido y no de segunda persona de la Trinidad. Obvio, el mismo Espíritu Santo unge hoy a los creyentes que se deciden por fe a pagar el precio; que no es alto, que no es imposible, que está a la vista y es altamente factible, pero que necesita de un ingrediente que ya ha sido visto y leído: En Espíritu y en Verdad.

(1 Juan 2: 20 y 27)= Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas. /// Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él.

Dios no verá el mañana; el mañana lo verá a Él. Yo, en Cristo, me preparo para el Cielo; Cristo, en mí, me prepara para la tierra. Yo, en Cristo, empiezo a conocer al Padre; Cristo, en mí, me enseña a batallar contra el diablo.

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La Sana Doctrina

Yo no sé cuántas veces habrá oído usted hablar de ella, pero sí puedo decirle cuántas lo he oído yo en cualquiera de los templos de cualquiera de las congregaciones de cualquiera de las denominaciones que haya visitado en mi vida de creyente.  La Sana Doctrina ha parecido y parecería ser el lema principal debajo del cual, posteriormente, se archivará cualquier clase de interpretación bíblica que sustente los postulados denominacionales, sectoriales y hasta particulares. Me propongo en este artículo, hablar de la genuina.

(Hechos 13: 1)= Había entonces en la iglesia que estaba en Antioquia, profetas y maestros; Bernabé, Simón el que se llamaba Níger, Lucio de Cirene, Manaén el que se había criado junto con Herodes el tetrarca, y Saulo.

Antioquia era una ciudad de Pisidia, en el corazón del Asia Menor, a unos doscientos cuarenta kilómetros al este de Filadelfia. Dominaba las rutas comerciales entre Efeso y el oriente. Con respecto a este Simón que aparece aquí y quizás en virtud de estar acompañado por Lucio de Cirene, ha determinado que muchos comentaristas coincidan en creer que pudo haberse tratado de Simón de Cirene, el hombre que llevó la cruz de Jesús. En realidad la Biblia no vuelve a hablar de él. Manaén, mientras tanto, se supone que puede haber sido amigo de la niñez de Herodes el tetrarca. Esto sugiere que probablemente fuera un hombre distinguido. Todos habían sido enviados allí por la Iglesia de Jerusalén.

(Verso 2)= Ministrando estos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado.

Primero habrá que puntualizar qué es lo que implica el término MINISTRANDO que aparece aquí. La palabra original, en este caso, es la palabra LEITOURGEO,  y significa “Realización de actos religiosos o de caridad, desempeño de un oficio, cumplimiento de una función, oficiar como sacerdote, servir a Dios con oraciones y ayunos.” De allí deriva, obviamente, la palabra LITURGIA y su variante: LITÚRGICO. En Romanos 15, a esta palabra se la usa con relación a la satisfacción de las necesidades materiales de los cristianos. En suma, MINISTRAR, es un verbo utilizado en el servicio oficial de los sacerdotes. Aquí se refiere a su ministerio en el culto público.

En cuanto al ayuno, es como se sabe, un ejercicio espiritual, una restricción voluntaria de ingerir alimentos u otras variantes con el propósito de buscar a Dios. En las enseñanzas de Jesús se recomienda expresamente esta práctica en varias oportunidades. En esta ocasión, específicamente, la intención era buscar dirección y guía por parte del Señor para encarar una tarea.

Y finalmente, llama la atención esta expresión de: “Dijo el Espíritu Santo”, ya que es un concepto que determina sin ninguna duda la calidad de Persona que tiene el Espíritu Santo y que anula cualquier otro tipo de interpretación con respecto a que sea “una cosa” intangible, etérea, volátil. No se especifica cómo habló el Espíritu Santo. Ciertos comentaristas piensan que pudo haber sido a través de algunos de los profetas, pero ya sabemos que sobreabundan los comentaristas que han tratado por años de quitarle entidad sobrenatural a las cosas de Dios, inclinándose más por las palpables, visibles o más…”creíbles”. Allá cada uno con su fe. Lo cierto es que no se puso en duda porque la Palabra confirmaba lo que el Señor le dice a Ananías, en Damasco, en el sentido de que Pablo le es instrumento escogido para llevar su nombre a los gentiles y a los reyes, y la propia visión de Pablo donde el Señor le dice que lo enviará …lejos, a los gentiles…

(Verso 3)= Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron.

El hecho de imponer las manos es un acto de consagración, en este caso, al poner en marcha una misión. Lo vemos como ejemplo en Hechos 6, cuando se eligen los siete diáconos: Esteban, Felipe, Prócoro, Nicanor, Timón, Parmenas y Nicolás.

(Verso 4)= Ellos, entonces, enviados por el Espíritu Santo, descendieron a Seleucia, y de allí navegaron a Chipre.

Cuando dice “ellos”, naturalmente, se refiere a los antes mencionados entre los cuales estaba Bernabé, que en realidad era un apodo que significaba “Hijo de Consolación” y que era el que los apóstoles le habían puesto a José. José o Bernabé, era un levita natural de Chipre, que teniendo una herencia, la vendió y todo lo percibido por eso, lo puso a los pies de los apóstoles para la obra que ellos emprenderían. Nótese, asimismo, que no se ponen de acuerdo entre ellos sobre el lugar donde deben ir, sino que, como producto de la continua oración y ayuno, es el Espíritu Santo quien los envía allí, casi del mismo modo en que envió a Jesús al desierto a librar su primera batalla personal y privada contra Satanás.

(Versos 5 y 6)= Y llegados a Salamina, anunciaban la Palabra de Dios en las sinagogas de los judíos. Tenían también a Juan de ayudante. / Y habiendo atravesado toda la isla hasta Pafos, hallaron a cierto mago, falso profeta, judío, llamado Barjesús.

Salamina era una ciudad mayor de la isla de Chipre, situada en la llanura costera oriental. Era rival de Pafos, capital romana de la isla. Primera pregunta: ¿Qué gracia se supone que pueda haberles causado a los religiosos de la sinagoga el hecho de que se predicara el evangelio del reino en ese lugar? Con respecto al mago, (Generalmente se les denominaba de este modo a los profetas, pero aclarando en este caso que se trataba de un falso profeta) es obvio que ese mago era alguien vinculado con el ocultismo. El nombre “Barjesús”, (También se lo llama “Elimas”), significa “Hijo de Jesús”m y si bien resulta claro que no tiene nada que ver con el Señor y literalmente de acuerdo con las razones sociales de la época, podría atribuirse a lo corriente que el nombre Jesús, o Josué, o Yeshúa, era entre los judíos, algunos han creído ver en esa autodenominación una especie de sutil burla.

(Verso 7)= Falso profeta, judío, llamado Barjesús… // que estaba con el procónsul Sergio Paulo, varón prudente. Este, llamando a Bernabé y a Saulo, deseaba oír la Palabra de Dios.

Primero nótese algo que ya era lo común y corriente en esa época y lugar y que aún lo sigue siendo en muchos lugares: Barjesús, mago, junto a Sergio Paulo, procónsul, es decir: el gobernador de la isla de Chipre, una provincia romana que en el año 22 antes de Cristo, había pasado de la órbita del emperador a la del senado. Esto significa lisa y llanamente: ocultismo junto al poder político. ¿Nuevo, verdad? Vieja fórmula. Lo importante, en este caso, es que Sergio Paulo no es “atacado” en fe por Saulo y Bernabé dispuestos a predicar el reino ante los importantes, sino que es él mismo quien los manda a llamar para oírlos. Habría que agregar que Procónsul era un título que tenía el gobernador de una provincia romana subordinada, como en este caso, al senado romano, no así con las que estaban en el área del emperador que se titulaban Procuradores. El cargo duraba un año, pero incluía toda autoridad civil y militar.

(Verso 8)= Pero les resistía Elimas, el mago, (Pues así se traduce su nombre), procurando apartar de la fe al procónsul.

Es evidente que una batalla comienza a librarse. En cierta medida en el lugar físico, pero mucho más en las regiones celestes. Sergio Paulo manifiesta una necesidad de escuchar lo que Saulo y Bernabé tienen para decirle, pero Elimas (Que es Barjesús, le recuerdo), con sus estratagemas, trata de impedirlo. ¿Quién enviaba a Barjesús? ¿Qué es en la tipología, Barjesús, hoy? Religiones tradicionales, muertas espiritualmente. Obviamente, sectas satánicas o sincretistas, esto es: las que mezclan lo divino con lo pagano. Filosofías humanistas que creen que no necesitan demasiado a Dios para hacer las cosas; ni siquiera las cosas que se hacen en el nombre de Dios. Nueva Era. Iglesias altamente verborrágicas que conducen más hacia una idea socio-política del evangelio que la espiritual con que ese evangelio fue predicado en sus orígenes.

(Verso 9-11)= Entonces Saulo, que también es Pablo, lleno del Espíritu Santo, fijando en él los ojos, dijo: ¡Oh lleno de todo engaño y de toda maldad, hijo del diablo, enemigo de toda justicia! ¿No cesarás de trastornar los caminos rectos del Señor? Ahora, pues, he aquí la mano del Señor está contra ti, y serás ciego, y no verás el sol por algún tiempo. E inmediatamente cayeron sobre él oscuridad y tinieblas; y andando alrededor, buscaba quien le condujese de la mano.

El pasaje señala muy particularmente, antes de dar detalle de lo que luego haría, que Pablo estaba lleno del Espíritu Santo, siendo implícito, por ende, que sin esa llenura, ese hecho hubiera resultado muy complejo, sino imposible. Un paralelo que corrobora esto lo encontramos en hechos 4:8, cuando pedro y Juan fueron detenidos y metidos presos en Jerusalén. En un momento dado fueron llevados ante los gobernantes, los ancianos y los escribas a los fines de interrogarlos con qué autoridad predicaban y enseñaban lo que predicaban y enseñaban. ¿Se imaginan a un pescador tosco, bruto, analfabeto, sin el menor atisbo de cultura, sin más compañía que un casi niño, Juan, con todo el derecho carnal de estar asustados de pararse frente a la natural y nominal autoridad representada nada menos que por Anás, Caifás, Alejandro y toda la familia de los sacerdotes, una casta altamente intelectual, poderosa e intocable? Pedro habló, – dice la Escritura -, lleno del Espíritu Santo y el resultado quedó a la vista: tuvieron que ponerlos en libertad. No fueron Pedro y Juan: ¡¡¡FUE DIOS!!!

Con respecto a lo que Pablo le dice al mago, de que es usado para trastornar los caminos rectos del Señor, no hace sino poner sobre el tapete la figura tipológica que vemos en Mateo 13:38, donde hay un campo, que es el mundo; una buena semilla, que son los hijos del reino y la cizaña que son los hijos del malo. En Juan 8:44 Jesús establece una medida muy parecida cuando no vacila en decirle a ciertos religiosos que son hijos del diablo, padre de mentira. Por lo demás, Oseas ya lo había adelantado cuando dijo que “Los justos andarían por los rectos caminos de Jehová y que los rebeldes caerían en ellos”. Cuando Pablo le dice al mago que la mano del Señor está contra él, no hace sino repetir la misma fórmula que utilizó Moisés, en Egipto, ante Faraón.

Cuando hablamos del profeta, no estamos hablando del hombre, estamos hablando del espíritu del profeta, del Espíritu Santo, de la Palabra de Dios activada. Él es el profeta. Él es la palabra de Dios. Él es el soplo de Dios. Pero su voz no puede ser manifestada o ejecutada excepto a través de tu propio aliento. Pablo ya no era Pablo, estaba lleno del Espíritu de Dios. El Espíritu de Dios era el profeta, era quien declaraba, era un vaso cargando la plenitud de Dios, igual que puede hacerlo usted si obedece y abre su boca. Viene del Espíritu, es Dios contra Satanás. Estar lleno del Espíritu significa que usted es inspirado, igual que la cámara de la rueda de un automóvil. Por sí mismo es totalmente inútil, un pedazo de goma sin valor; inflado con aire y protegido con la armadura que implica la cubierta de caucho, le permite andar y desarrollar velocidades increíbles. Estar lleno no significa estar inmóvil disfrutando. Significa manejarse como las velas de un velero. Andar. Es un viento tempestuoso que lo lleva. Es el soplo de Dios en su vida. De ninguna manera es una débil paloma asentada en su hombro. La palabra le llama “Ríos de agua viva” corriendo en tu interior. No es una laguna quieta o estancada ni un tranquilo remanso; es río tempestuoso que, cuando embate, arrasa con todo lo que se opone. No hay nada que lo detenga; destroza por sí mismo cualquier dique de oposición; eso es estar lleno.

Ellos, estaban viendo allí como se pervertía la obra de Dios, como se esmeraban por mantener a toda una sociedad en la oscuridad. Estaban siendo pervertidos por un don falso, por un paralelo satánico. Pero Dios, a través de Pablo, muestra la verdad y el don mayor. Todo el mundo le teme al falso profeta, al falso maestro, a la adivinación, a la hechicería, a la manipulación humanista; pero tenemos algo que es mayor y que nos permite desafiarlos para que ellos puedan ver que hay una demostración que Dios puede hacer a través de su profeta.

(Verso 12)= Entonces el procónsul, viendo lo que había sucedido, creyó maravillado de la doctrina del Señor.

Primer punto: en algunos casos, (Y hay varios en la Escritura), es notorio que existe una necesidad (Luego satisfecha), de ver. El procónsul cree porque lo que ve le abre sus ojos a, lo que señala al final del pasaje, es La doctrina del Señor: La Sana Doctrina.

Ahora dice que creyó la doctrina del Señor. Pero resulta que Pablo nunca predicó un versículo ni un capítulo. ¿Cuál fue la doctrina que predicó Pablo, entonces, frente al procónsul? El Poder. ¿Cuál fue la enseñanza ese día? El puntapié que le dio al diablo, fue la enseñanza. Estaban maravillados de la doctrina de Dios. No con palabras. El reino no es con palabras, es con demostración de poder del Espíritu Santo. Todos tenemos la capacidad de tenerlo. Lo que hoy prolifera demasiado abundantemente, son palabras. Decimos: “Satanás, te vamos a hacer lo siguiente: te vamos a destruir, te vamos a resistir, te vamos a atar…” y todo es hablar, hablar y hablar. Pero no hay acción y mucho menos su demostración. Muchos que hablan, pero poca demostración. ¿Sabe usted lo que andan haciendo los demonios en la calle? Buscando a alguien que los desafíe. Cuando el procónsul vio los dones del Dios verdadero, creyó. Y conoció ahí mismo La Sana Doctrina.

¿Usted alguna vez vio un rey? Mírese a un espejo. Después lea la Palabra que dice que el reino de Dios está compuesto por reyes y sacerdotes. ¿Usted, forma parte del reino de Dios? Mírese otra vez al espejo. Usted es un rey.

Una leona, que recién había parido a su cachorro, salió a buscar comida y fue muerta por un cazador. El cachorro, abandonado, cuando tuvo alguna fuerza que le permitió andar terminó compartiendo calor, cuidado y protección con una manada de ovejas, Se crió convencido que él era uno más de la manada. Un día, un león asustó terriblemente a la manada y él huyó con ella. Creció y otro día, al ver reflejada su imagen en el agua, se asustó terriblemente. Quiso balar como sus hermanas, pero le salió un enorme rugido. Recién allí se dio cuenta que durante mucho tiempo había estado convencido que era alguien indefenso y sin valor alguno en la comarca. Ahora resulta que había entendido, al fin, que era nada menos que el rey de la selva. Un Rey.

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¿Qué Habla tu Boca?

El siguiente, es un conglomerado de ideas que tienen que ver con nuestras maneras de hablar, tomadas desde la palabra bíblica. Es importante su lectura y reflexión porque, en algunos de estos casos, cada palabra puede tener incidencia real en nuestras vidas.

SUS PALABRAS GOBIERNAN SU VIDA

(Génesis 17: 5)= Y no se llamará más tu nombre Abram, sino que será tu nombre Abraham, porque te he puesto por padre de muchedumbre de gentes.

Los cambios de nombre corresponden: o a un cambio de carácter o a un llamado especial de Dios. Abram significaba padre eminente, en tanto que Abraham, se traducía como padre de una multitud. De este modo, vemos que una de las enseñanzas explícitas de la Biblia se refiere a la importancia de las palabras que utilizamos.

Con el cambio de nombre de Abraham, Dios se aseguraba que cada vez que Abraham escuchara o pronunciara su nombre, se acordara de la promesa divina. LA idea de Dios fue acercar a Abraham más a sí mismo. Usted tiene que permitir que las palabras divinas que revelaron su voluntad y su promesa para su vida, lleguen a fijarse en su mente y gobiernen  su conversación, así como el cambio de nombre de Abraham moldeó su concepto de sí mismo. Consejo: no se de usted un nombre por debajo de lo que Dios quiere de usted.

HABLAR PALABRAS GRATAS A DIOS

(Salmo 19: 14)= Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, oh Jehová, roca mía, y redentor mío.

Este versículo señala la importancia de que nuestras palabras y pensamientos sean consistentes con la palabra y voluntad divinas. El texto dice literalmente: Permite que lo que HABLE y lo que mi corazón murmure sea un deleite para ti, Jehová.

Naturalmente, para que nuestras palabras sean gratas a la vista de Dios, tienen que reflejar lo que nuestros corazones sienten y piensan. La verdad de este texto nos urge a pronunciar siempre el tipo de palabras que confirmen lo que creemos o pensamos en nuestros corazones acerca de Dios, su amor y su poder. No es aceptable a la vista de Dios que, si creemos, contradigamos esa creencia con palabras descuidadas. Recordemos la lección del sacrificio de Caín. Lo inaceptable para Dios no sólo es incrédulo e infructífero, sino también mortal.

NUESTRO HABLAR MUESTRA LO QUE SOMOS

(Proverbios 16: 23-24)= El corazón del sabio hace prudente su boca, y añade gracia a sus labios. Panal de miel son los dichos suaves; suavidad del alma y medicina para los huesos.

Este texto revela lo que la sabiduría divina (Su Palabra) ha enseñado a nuestros corazones: verdades y promesas que deben reflejarse en nuestra conversación, transmitir esas enseñanzas a nuestros labios. La Palabra en nuestros corazones debe influir sobre nuestra conducta y nuestras conversaciones. La “dulzura” y la “medicina” que tales palabras promueven son deseables, ya sea para nuestras relaciones humanas o para la recepción de la gracia divina en nuestro diario vivir. Llevan al creyente a una vida victoriosa a través del reconocimiento del poder y la fortaleza de Dios, tanto con nuestras acciones como con nuestros labios.

NO A LA FRASEOLOGÍA Y RITUALISMO RELIGIOSO

(Mateo 15: 7-9)= Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, cuando dijo: Este pueblo de labios me honra; más su corazón está lejos de mí. Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas mandamientos de hombres.

Jesús cita a Isaías 29:13 al acusar a los fariseos  de que habían puesto sus tradiciones por encima de la Palabra de Dios. Jesús resta valor a esta adoración porque sus corazones no estaban en armonía con sus labios. La fe viviente, adoración verdadera, requiere que la boca y el corazón actúen al unísono, para no ser acusados de hipocresía.

Las alabanzas y la fe verdadera emanan de labios que se nutren de las profundidades del corazón. Como un principio viviente, la confesión de fe no es la reacción ritualista de frases acuñadas; porque si así fuese representaría, como Jesús señala, un mero tributo a una tradición humana, una manifestación potencialmente hipócrita.

Exactamente a como somos llamados a una alabanza y adoración genuinas, no como hipócritas o ritualistas, así debemos dejar que nuestra confesión de las promesas de Dios esté libre de hipocresía. Confesemos lo que el Espíritu Santo de Dios ha sembrado en nuestros corazones, y eso nos hará testigos fieles.

¿COMO HABLAR CON IDIOMA DE AUTORIDAD?

(Hechos 3: 6)= Más Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda.

En este primer milagro que hechos registra y que fue realizado por los discípulos, se nos da la clave para el ejercicio por parte de todos los creyentes de la autoridad de la fe. Al ordenar la sanidad en el hombre cojo de nacimiento, Pedro emplea el nombre completo y título de nuestro Señor: “Jesucristo” (Mesías) “de Nazaret”. Jesús (Que es Josué o Yeshúa), era un nombre común entre los judíos y continúa siéndolo en muchas culturas. Pero la declaración en su nombre y títulos completos, una práctica digna de notarse en hechos, parece ser una lección buena y objetiva para nosotros.

Hagamos así cuando reclamemos autoridad sobre las enfermedades o sobre los demonios. En nuestra confesión de fe o proclamación de poder, confesemos su deidad y su señorío como el Cristo (Mesías), usemos su nombre precioso, como Jesús (Salvador). Clamemos a Él como Señor Jesús, o Jesucristo, o Jesús de Nazaret, sin que en este punto haya la intención de establecer un principio legal o ritual.

Pero es sabio recordar que, al igual que oramos “en el nombre de Jesús”, también ejercemos toda autoridad en Él, mediante el privilegio de poder que nos ha dado en SU nombre. En la Palabra de Dios encontramos muchos otros nombres compuestos que se aplican a Él. Declarémoslos en fe, con oración y plena confianza.

SU HABLAR DEBE SER REVELACIÓN EN SU VIDA

(Hebreos 4: 11-13)= Procuremos, pues, entrar en aquel reposo, para que ninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia. Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta.

Este texto es uno de los que más ayuda a entender el llamado de la fe a “confesar” la Palabra de Dios. Se relaciona con la renuncia de Israel a la promesa de Dios, lo cual trajo como resultado que toda una generación de israelitas muriera en el desierto y que no llegaran a poseer la herencia que Dios había reservado para ellos. En este contexto, la Biblia dice de sí misma: La Palabra de Dios es viva y eficaz. El término que aquí se traduce como PALABRA, es el vocablo griego LOGOS, que comúnmente indica la expresión de una idea completa y se utiliza para referirse a las Sagradas Escrituras. Contrasta con RHEMA, que suele referirse a algo dicho o hablado.

Esto recomienda que distingamos entre TODA la Biblia, y la promesa o promesas INDIVIDUALES que el Espíritu Santo pueda traer a nuestra mente por medio de la Palabra de Dios. Cuando se enfrenta una situación de necesidad, prueba o dificultad, las promesas de Dios pueden llegar a ser una RHEMA; esto es: un arma del Espíritu “la Palabra de Dios”. La autoridad que posee esta palabra es que viene de la Biblia, – la palabra de Dios -, el LOGOS completo. Su importancia inmediata reside en que el Señor ha “hablado” la palabra al alma por medio de su Espíritu, y despierta la fe, igual que como hizo con Israel, cuando le señaló su herencia. La confesión de la fe recibe las palabras de Dios (RHEMA) y se apoya firmemente sobre estas promesas.

Sin embargo, la fuerza de la confesión no depende de la voluntad humana, sino de la voluntad divina, revelada en la totalidad de las Escrituras: la Santa Biblia, el LOGOS, (La palabra completa), del cual la RHEMA, (La presente “palabra de promesa”), ha sido recibida.

¿CÓMO PROTEGE SU LENGUA?

(Santiago 3: 1-12)= Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo que recibiremos mayor condenación.

A los conductores de rebaños, mal llamados “líderes”, se los juzga con una norma más alta que a aquellos que los siguen. En 1 Timoteo 3 y en Tito 1, se le presta mucha atención a los detalles, pero aquí Santiago recuerda a quienes están en posición de liderazgo, que serán considerados responsables en lo que toca a seguir el ejemplo de Jesucristo, tanto en el espíritu y en la conducta que manifiesten, como en sus palabras y actitudes. A los gobiernos, los militares y los dirigentes de negocios, rara vez se los juzga por sus vidas personales.

A esos mismos conductores, en el reino, sin embargo, se les juzga no tanto por lo que logran llevar a cabo, sino por el carácter que revelan, es decir: de acuerdo con lo que son, y no con lo que hacen. Esta alta norma se aplica no tanto a los logros de ese hombre o mujer, sino con la condición de su corazón y su espíritu. Es posible alcanzar grandes logros y aún mantener un comportamiento más o menos ortodoxo y, no obstante, manifestar un espíritu impío y carente de amor. Pero si no hay problemas con el corazón de ese hombre o esa mujer que conduce un rebaño, el buen comportamiento vendrá siempre detrás, y se manifestará en buen trabajo responsable.

(Verso 2)= Porque todos ofendemos muchas veces. Si alguno no ofende en palabra, éste es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo.

Aquí se usa la palabra PERFECTO. En el original es TELEIOS. Proviene de TELOS, que significa FIN. Teleios, entonces, se refiere a aquello que ha alcanzado su fin, es decir: lo terminado, lo completo. Eso es lo que se llama aquí como perfecto. Cuando se aplica a personas, significa integridad, e incluye la idea de totalidad. Más particularmente, cuando se la aplica a los creyentes, la palabra denota MADUREZ.

(Verso 3)= He aquí nosotros ponemos freno en la boca de los caballos para que nos obedezcan, y dirigimos así todo su cuerpo.

Mirad también las naves; aunque tan grandes, y llevadas de impetuosos vientos, son gobernadas con un muy pequeño timón por donde el que las gobierna quiere.

Así también la lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas. He aquí, ¡Cuan grande bosque enciende un pequeño fuego!

Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, y contamina todo el cuerpo, e inflama la rueda de la creación, y ella misma es inflamada por el infierno.

Porque toda la naturaleza de bestias, de aves, y de serpientes, y de seres del mar, se doma y ha sido domada por la naturaleza humana; pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal.

La verdadera fuente del mal que no puede ser refrenado, representado por la lengua, es el infierno. De un lado, la lengua arroja un veneno mortal; del otro, está manipulada por espíritus malignos. Por lo tanto, ningún hombre puede domar la lengua. Esto no significa que la lengua no hable bondades, sino que es notoriamente inconsistente y propensa a hablar el mal.

Nada puede causar mayor daño que la lengua. Mantener nuestro lenguaje bajo estricto control es una disciplina que los creyentes deben desarrollar. Se debe poner atención a cada palabra que utilizamos. Puede que al principio parezca incómodo, pero servirá para hacer avanzar la justicia. La Crítica ofensiva, la calumnia, el chisme y las murmuraciones son “aguas turbias” que brotan del saber mundano y diabólico.

(Verso 9)= Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios.

De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así.

¿Acaso alguna fuente echa por una misma abertura agua dulce y agua amarga?

Hermanos míos, ¿Puede acaso la higuera producir aceitunas, o la vid higos? Así también ninguna fuente puede dar agua salada y dulce.

UN EJEMPLO DE “ATADOS POR LA PALABRA”

(Números 14: 1-2)= (Los Israelitas se rebelan contra Jehová) Entonces toda la congregación gritó, y dio voces; y el pueblo lloró aquella noche.

Y se quejaron contra Moisés y contra Aarón todos los hijos de Israel; y les dijo toda la multitud: Ojalá muriéramos en la tierra de Egipto; o en este desierto, ¡Ojalá muriéramos!

(Números 14: 27-28)= (Jehová castiga a Israel) ¿Hasta cuando oiré a esa depravada multitud que murmura contra mí, las querellas de los hijos de Israel, que de mí se quejan?

Diles: Vivo yo, dice Jehová, que según habéis hablado a mis oídos, así haré yo con vosotros.

EL EJEMPLO ES CORROBORADO EN EL NUEVO TESTAMENTO

(Marcos 11: 20-24)= Y pasando por la mañana, vieron que la higuera se había secado desde las raíces.

Entonces Pedro, acordándose, le dijo: Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado.

Respondiendo Jesús, le dijo: Tened fe en Dios.

Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.

Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.

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