El asunto de las “transferencias”, en el ámbito espiritual, ha sido siempre motivo de ciertas controversias teológicas y doctrinales. Están aquellos que ni lo dudan y están los otros que están dispuestos a defender sus posiciones opuestas a capa y espada. Este trabajo es un aporte en un terreno en el que muchos cristianos, aún están poco menos que ausentes sin aviso.
(2 Corintios 4: 8)= Que estamos atribulados en todo, más no angustiados; en apuros, más no desesperados; perseguidos, más no desamparados; derribados, pero no destruidos; llevando en el cuerpo siempre por todas partes la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestros cuerpos.
Porque nosotros que vivimos siempre estamos entregados a muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal.
A veces sufrimos por exceso de amor. Amamos tanto que a veces hasta amamos al diablo. A todo lo que camina por dentro de los templos, le llamamos “hermano”. Hay muchos de estos llamados “hermanos” que, si bien son salvos, – eso no está en discusión -, son piedra de tropiezo al propósito de Dios. Y si no se salen del medio, Dios los va a sacar, no lo dude.
Esto no es coraje; esto es Biblia. Es un área de Jesús que no hemos querido entender, que se tiene que manifestar. Él, cuando dijo: …Hoy se cumple esta escritura… se detuvo allí. No habló del día de la venganza porque era el día de la gracia, pero el día de la venganza ha llegado. Usted tiene que transformar su vida en una gracia permanente.
(Verso 12)= De manera que la muerta actúa en nosotros, y en vosotros la vida.
Fíjese que hay una transferencia. Mientras la muerte opera para acá, la vida opera para allá. La idea es transferir la gracia. Cuando un apóstol llega, transfiere la gracia de su ministerio. Cuando se va, lo que queda es su carácter y la gracia recibida. Usted puede trasladarse a todas las naciones pero sin esta mentalidad no las va a penetrar. Para penetrar, usted tiene que superar el espíritu que prevalece. El problema es que el espíritu que prevalece, prevalece dentro de la iglesia. El mundo nunca ha sido problema, el problema siempre ha sido la iglesia.
(Verso 15)= Porque todas estas cosas padecemos por amor a vosotros, para que abundando la gracia por medio de muchos, la acción de gracias sobreabunde para gloria de Dios.
Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día.
Esa es una característica apostólica; no es para cualquier creyente. Estamos hablando de morir por fuera y vivir por dentro. Morir a toda popularidad. No importa su edad ni su condición. Su mensaje siempre será fresco porque su mentalidad se renueva día a día.
Pablo, aquí, defiende su ministerio ante una iglesia que, como la de Corinto, se fue por la tangente oyendo voces que no eran genuinas para el tiempo. Él dice: …No mirando vosotros las cosas que se ven, sino las cosas que no se ven…
(2 Corintios 1: 5)= Porque de la manera que abundan en nosotros las aflicciones de Cristo, así abunda también por el mismo Cristo nuestra consolación.
Hoy, la televisión muestra autodenominados apóstoles. Si dice la verdad, la mentalidad apostólica, no cabe en la televisión; si la reduce, sí. ¿Estamos? Ya fue dicho: hay apóstoles posicionales, nominales, y hay apóstoles de Efesios 4. Posicionales, en televisión, hay. De Efesios 4, no sé.
(Verso 6)= Pero si somos atribulados, es para vuestra consolación y salvación; o si somos consolados, es para vuestra consolación y salvación, la cual se opera en el sufrir las mismas aflicciones que nosotros también padecemos.
Y nuestra esperanza respecto de vosotros es firme, pues sabemos que es así como sois compañeros en las aflicciones, también lo sois en la consolación.
Note, aquí, que la motivación apostólica es el pueblo. Tiene un corazón de padre. Es la voz del padre que regresa a la iglesia. Hemos sido criados con un espíritu matriarcal en la iglesia. Pero lo que dios está construyendo es un varón perfecto, no una dama perfecta. Y estoy hablando del espíritu, no del género de la gente. La iglesia tiene, por norma, un género femenino. La oración, incluso, se rige por ese género; los sacerdotes no parecen saber que es lo que significa una oración gubernamental.
El propósito. ¿Cuál es el propósito? Que la iglesia sea apostólica, profética, pastoral, que entienda la Palabra y que ame las almas perdidas. Necesita todas las características, no sólo el amor de Cristo; por eso Pablo es diferente a los doce: él nunca vio al carpintero; ¡¡él tuvo un encuentro personal con Jesús, el Cristo de Dios!!
La iglesia quiere imitar a Jesús y la palabra dice que imitemos a Cristo, ¡no al Jesús de los evangelios! A Cristo, usted lo ve en Apocalipsis 1, no en los evangelios. Nosotros andamos imitando al que se redujo a nuestra imagen. Consecuencia: nos estamos imitando a nosotros mismos. La iglesia imita precisamente lo que Cristo quiso evitar que nosotros viviéramos, viviéndolo él encarnado. Imitamos al que se redujo a humanidad en lugar de imitar al que es exaltado.
(2 Corintios 1_ 8-9)= Porque hermanos, no queremos que ignoréis acerca de nuestra tribulación que nos sobrevino en Asia; pues fuimos abrumados sobremanera más allá de nuestras fuerzas, de tal modo que aún perdimos la esperanza de conservar la vida.
Pero tuvimos en nosotros mismos sentencia de muerte, para que no confiásemos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos;
(Verso 11)= Cooperando también vosotros a favor nuestro con la oración, para que por muchas personas sean dadas gracias a favor nuestro por el don concedido a nosotros por medio de muchos.
Ahora vamos a ver otra operación de milagro apostólico en Daniel 6. Usted conoce la historia: Daniel en el foso de los leones. Quiero que usted vea a Daniel como una tipología apostólica dentro de Babilonia.
Fíjese: la gente no soporta la opresión que hay en el mundo. Daniel estaba sirviendo – de acuerdo con el sistema -, a Satanás, pero no pervirtió su espíritu. El verdadero creyente es el que puede estar más cerca de Satanás sin contaminarse, no el que se tiene que esconder en la iglesia para mantenerse puro. Y si no, observe a José, el de Egipto. Vivía en la casa de Satanás, se tuvo que pintar los ojos y andar con faldas, pero no era gay. Tenía un anillo con una serpiente, pero no pervirtió el propósito de Dios.
(Daniel 6: 10)= Cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró en su casa, y abiertas las ventanas de su cámara que daban hacia Jerusalén, se arrodillaba tres veces al día, y oraba y daba gracias delante de su dios, como solía hacer antes.
Daniel no estaba haciendo algo por costumbre, aunque sí lo hacía DE costumbre. Pero Daniel esperó que firmaran el edicto. Y cuando Daniel supo que le mandaban a decir: “Hermano… no conviene que usted ande por allí predicando eso…”, el hermano fue y predicó exactamente lo que le dijeron que no predicara.
Lo hizo adrede. Quiero que usted vea que Daniel abrió la ventana, se paró a orara conciencia de que habían firmado el edicto, adrede. Siempre metiéndose en una posición donde, si Dios no entra con usted, usted no sale vivo. Es así que entra al foso de los leones. Es apostólico, ¿Lo está viendo?
(Verso 20)= Y acercándose al foso llamó a voces a Daniel con voz triste, y le dijo: Daniel, siervo del Dios viviente, el Dios tuyo, a quien tú continuamente sirves, ¿Te ha podido librar de los leones?
Entonces Daniel respondió al rey: oh rey, vive para siempre.
Mi Dios envió su ángel, el cual cerró la boca de los leones, para que no me hiciesen daño, porque ante él fui llamado inocente; y aún ante ti, oh rey, yo no he hecho nada malo.
(Verso 25)= Entonces el rey Darío escribió a todos los pueblos, naciones y lenguas que habitan en toda la tierra; paz os sea multiplicada.
De parte mía es puesta esta ordenanza: que en todo el dominio de mi reino todos teman y tiemblen ante la presencia del Dios de Daniel; porque él es el Dios viviente y permanece por todos los siglos y su reino no será jamás destruido, y su dominio perdurará hasta el fin. – ¡Mire usted! Sabe más el mundano que la iglesia, ¿No cree? – …Él salva y libra, y hace señales y maravillas en el cielo y en la tierra; él ha librado a Daniel del poder de los leones.
¿Señales y maravillas en el cielo? ¡No fue eso lo que se vio! ¡Lo que se comprobó y fue milagro es que Daniel entró en una situación de muerte y salió con vida!
Cuando hablan de Juan el Bautista y dicen que él es el más grande de los profetas, tenemos que acordarnos que él no hizo un solo milagro del estilo impactante de los que hizo Jesús. Pero cambió todo el corazón de una nación con el poder de su palabra; y sin el redargüir externo del Espíritu; y eso fue un milagro.
Tenemos que aprender a reconocer la verdadera calidad de los milagros; una señal de una sanidad es menor que cambiar el corazón de un pueblo. Pero como estamos acostumbrados al espectáculo, no entendemos lo soberano.
Es posible hacer algo soberano sin espectáculo. Que algo sea sobrenatural, no determina que tenga que ser espectacular. Le explico: Dios me puede decir que abra mi Biblia en determinado lugar, ahora, y usted oye el sonido que yo hago al abrirla y hojear las páginas buscando una cita. Fue un acto natural y sin ninguna clase de espectacularidad; sin embargo, que Dios me dijera que lo haga, si que fue sobrenatural.
Puede haber, y esto es cierto, un hecho sobrenatural que también sea espectacular, pero no lo limite. Hay gente que se cree que son llamados porque la forma en que entran al reino es espectacular; o porque vivieron alguna experiencia maravillosa; o porque murieron, fueron al cielo y regresaron. Gloria a Dios por eso, pero quiero señalarle que eso, que puede venir de Dios, no es necesariamente sinónimo de llamado; es un principio, operación con propósito; al propósito tiene que discernirlo usted, no esquematizarlo. Ahora vamos a ver las recomendaciones de Pablo.
(2 Corintios 6: 3)= No damos a nadie ninguna ocasión de tropiezo, para que nuestro ministerio no sea vituperado; antes bien, nos recomendamos en todo como ministros de Dios, en mucha paciencia. – Note como describe su recomendación. Un apóstol es alguien paciente. La palabra PACIENTE, es la palabra UPONOME, y significa: “Una mentalidad que no se doblega ante las circunstancias”. Significa que no es una caña que se lleva el viento; es alguien que tiene sustancia interna. Se le suele llamar “Principio Témpano”, es decir: es más lo que no se ve porque está debajo del agua, que lo que se ve en la superficie.
…En tribulaciones, en necesidades, en angustias; en azotes, en cárceles, en tumultos, en trabajos, en desvelos, en ayunos; en pureza, en ciencia, en longanimidad, en bondad, en el Espíritu Santo, en amor sincero, en palabra de verdad, en poder de Dios, con armas de justicia a diestra y a siniestra; por honra y por deshonra, por mala fama y por buena fama; como engañadores, pero veraces; como desconocidos, pero bien conocidos, como moribundos, más he aquí que vivimos; como castigados, más no muertos, como entristecidos, más siempre gozosos; como pobres, más enriqueciendo a muchos; como no teniendo nada, más poseyéndolo todo.
Mire las recomendaciones de un apóstol. ¿Cuántos invitarían a un hombre así a su iglesia? Yo creo que si Cristo estuviera en la tierra, nadie lo invitaría a predicar a su iglesia. Y a Pablo, lo mismo.
Primero: La paciencia o el poder prevalecedor se muestra en este primer verso, allí donde dice: En mucha paciencia, tribulaciones, en necesidades, en angustias; este es el espíritu de la mentalidad.
Segundo: Obras voluntarias. En trabajos, en desvelos, en ayunos; estas son las obras voluntarias del apóstol. Es decir: las primeras son impuestas. Siempre están metidos en problemas, necesidades y disturbios, pero él se aflige a sí mismo con trabajo, desvelos y ayunos.
La gente cree que alguien recibe las revelaciones de alguna manera lindando con el orientalismo, esto es: con las piernas cruzadas, la mirada extraviada en un profundo éxtasis y la revelación descendiendo como una pluma sobre su cerebro.
¡¡No!! Mientras usted duerme, otros escudriñan; mientras usted ve el partido de fútbol por televisión, otros oran. Un apóstol se aflige a sí mismo. Son pocos los hermanos (Incluidos líderes y pastores), que salen de un congreso, por la noche, en el final de una jornada, y se van a sus hoteles a seguir estudiando.
Tercero: Cualidades internas. Esto nos está hablando claramente de: Pureza, Ciencia, Longanimidad, Bondad, Amor sincero. No es hipócrita, le dice la verdad.
Cuarto: Las armas del apóstol: la palabra de verdad, poder de Dios y justicia. Y Pablo nos dice allá en 1 Corintios 2, que nuestra predicación, – hablando de la predicación apostólica -, no fue con palabras persuasivas, sino con el poder de Dios. No dice que hubo palabra y poder; dice que la predicación fue una demostración del poder de Dios. El mensaje poderoso revela, decodifica la Biblia y adquiere conocimiento la iglesia.
Esta es la mentalidad que tiene que tener la iglesia si es que quiere terminar la tarea encomendada: palabra poderosa y justicia. Esta justicia tiene que ver con estar correctos delante de la presencia de Dios.
Después le da las recomendaciones: honra y deshonra, mala y buena fama, engaños y verdades, conocimiento y desconocimiento, vivos y moribundos, castigados pero firmes, entristecidos y gozosos, pobres o ricos, sin nada o con todo. No se parece en nada al apóstol de hoy. Pero el apóstol tiene una mentalidad optimista.
(Filipenses 1: 12-14)= Quiero que sepáis, hermanos, que las cosas que me han sucedido, han redundado más bien para el progreso del evangelio, de tal manera que mis prisiones se han hecho patentes en Cristo en todo el pretorio y a todos los demás.
Y la mayoría de los hermanos, cobrando ánimo en el Señor con mis prisiones, se atreven mucho más a hablar la palabra sin temor.
En el verso 15 y 16 vemos que el ministerio apostólico aumenta mientras más madura la gente. Si la gente madura él no es necesario en ese lugar y puede dedicarse a viajar a penetrar lugares cerrados. Cuando la iglesia es apostólica no es necesario que sus líderes estén presentes todo el tiempo. Es suficientemente madura como para desenvolverse sola mientras ellos salen a ministrar fuera.
En ámbitos generales, a usted le enseñan que el mejor supervisor es el que no necesita estar presente para saber que todo anda bien. El mejor modelo es Cristo, que sólo estuvo tres años y, todavía hoy, a más de dos mil años, seguimos administrando su reino.
(Versos 15 y 16)= Algunos, a la verdad, predican a Cristo por envidia y contienda; pero otros de buena voluntad.
Los unos anuncian a Cristo por contención, no sinceramente, pensando añadir aflicción a mis prisiones.
El verso 18 habla de la tecnología de su predicación y en el verso 20 dice que no será avergonzado. Y continúa hasta el verso 28 dando principios de la mentalidad de un apóstol.
(Versos 19 al 24)= Porque sé que por vuestra oración y la suministración del Espíritu de Jesucristo, esto resultará en mi liberación, conforme a mi anhelo y esperanza de que en nada seré avergonzado; antes bien con toda confianza, como siempre, ahora también será magnificado Cristo en mi cuerpo, o por vida o por muerte.
Porque para mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia.
Más si el vivir en la carne resulta para mí en beneficio de la obra, no sé entonces qué escoger.
Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de partir y estar con cristo, lo cual es muchísimo mejor; pero quedar en la carne es más necesario por causa de vosotros.
¿Qué tipo de hombre intercambia lo que, – entre comillas -, “nosotros creemos” que es la eternidad por un ministerio? Alguien que ministra con eso a eternidad, dentro de su ministerio. Alguien que ha entrado en una dimensión donde vive muerto. El que está loco por irse, es el que siente la tribulación. El que la vence, no se quiere ir a ninguna parte. La iglesia se quiere ir porque no sabe como vencer, pero si vence, ya no se quiere ir a ningún lado.
La mentalidad que describe lo que es un hombre apostólico o profético, que es lo que deben tener como mentalidad o cultura nuestras canciones, nuestro carácter en nuestras empresas, nuestra posición en las escuelas, nuestra exhibición ante la nación. Amando, sí, pero prevaleciendo.
Muchos tienen miedo de esta transición. Pero si lo único que se está destruyendo son dogmas y fundamentos de hombres y no fundamentos de Dios: ¿A qué le tienen miedo?
(2 Corintios 10: 7)= Miráis las cosas según la apariencia. – Pablo, evidentemente, está enojado con la iglesia de Corinto porque ellos se dejan llevar por la apariencia. – …Si alguno está persuadido en sí mismo que es de Cristo, esto también por sí mismo, que como él es de Cristo, así también nosotros somos de Cristo. – Fíjese que se está comparando de una manera terrenal. Les está diciendo que no le gusta para nada lo que estaba haciendo, pero que se vio obligado a hacerlo porque la iglesia sólo entendía cosas naturales. Esta es la misma iglesia a la que le dijo: no les pude hablar como a maduros, porque teniendo contienda no sean como meros hombres; diciendo que la mentalidad apostólica es superior a la de un mero hombre.
(Verso 8)= Porque aunque me gloríe algo más todavía de nuestra autoridad, la cual el Señor, nos dio para edificación y no para vuestra destrucción, no me avergonzaré; para que no parezca como que os quiero amedrentar por cartas.
(Verso 12)= Porque no nos atrevemos a contarnos ni a compararnos con algunos que se alaban a sí mismos; pero ellos, midiéndose a sí mismos, no son juiciosos.
Lo que está diciendo, es: estoy errándole al compararme con el mundo natural, pero tú no entiendes lo que es un apóstol si no te lo digo de otra forma.
(Verso 15)= No nos gloriamos desmedidamente en trabajos ajenos, sino que esperamos que conforme crezca vuestra fe seremos muy engrandecidos ante vosotros, conforme a nuestra regla; – Lo que le dice es que madure conforme crezca su fe.
(Verso 16)= Y que anunciáremos el evangelio en los lugares más allá de vosotros, – Mientras más crezca y madure la iglesia, más lejos puede llegar el ministerio apostólico, porque no tiene que estar ahí cuidando a los niños.
(Hechos 11: 2)= Porque os celo con celo de Dios; pues os he desposado con un solo esposo, para presentaros como una virgen pura a Cristo.
Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo.
Porque si viene alguno predicando a otro Jesús que el que os hemos predicado, o si recibís otro Espíritu que el que habéis recibido, u otro evangelio que el que habéis aceptado, bien lo toleráis; y pienso que en nada he sido inferior a aquellos grandes apóstoles.
No está hablando de los doce ni de Jerusalén; ¡está hablando de los falsos que se creen grandes! Está comparando su ministerio con el de los falsos apóstoles y defendiendo la autoridad que tiene, legítimamente, sobre esta iglesia.
(Verso 13)= Porque estos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. – ¿Quiénes son estos? Los “algunos” del verso 4; la palabra FALSO, significa HIPÓCRITA, o actor. Si Pablo estuviera vivo, hoy diría “sin pelos en la lengua”, que hay muchos actores metidos en la iglesia; por ignorancia o a sabiendas. Mientras seamos engañados por eso, la iglesia no termina porque la gracia no se transfiere. Porque tiene la tendencia de arrimarse a lo que tiene fama, no a lo que tiene gracia.
(Verso 14)= Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz- – Cuidado: esto no es un trance hipnótico ni una visión. Ángel de luz, aquí, representa ministerios verídicos. – …Así que, no es extraño que si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras. – Entonces, ¿Adonde está el Anticristo? ¡Adentro! Salió de nosotros, dijo Juan. No viene del mundo; ¡Sale de nosotros! Y no se engañe; no es que sea gente poseída por Satanás, sino gente que por su ignorancia o por su falta de entendimiento son influenciados por el propósito que Satanás quiere para entorpecer o tergiversar la verdadera imagen de la iglesia en la tierra.
Usted puede estar bíblicamente correcto, pero espiritualmente inadecuado para el tiempo presente. Usted puede predicar cualquier palabra de la Biblia y es verdad, pero no toda verdad es adecuada para el tiempo presente. Discernimiento. Gracia transferida.
(Verso 16)= Otra vez digo: que nadie me tenga por loco; o de otra manera; recibidme como a loco, para que yo también me gloríe un poquito.
Lo que hablo, no lo hablo según el Señor, sino como en locura, con esta confianza de gloriarme.
Puesto que muchos se glorían según la carne, también yo me gloriaré; porque de buena gana toleráis a los necios, siendo vosotros cuerdos.
Pies toleráis si alguno os esclaviza, si alguno os devora, si alguno toma lo vuestro, si alguno se enaltece, si alguno os da de bofetadas.
Para vergüenza mía lo digo, para eso fuimos demasiado débiles; pero en lo que otro tenga osadía (Hablo con locura), también yo tengo osadía.
¿Son hebreos? Yo también. ¿Son israelitas? Yo también. ¿Son descendientes de Abraham? También yo.
¿Son ministros de Cristo? (Como si estuviera loco hablo), yo más; en trabajos más abundante; en azotes sin número; en cárceles más; en peligros de muerte muchas veces.
De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno.
Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y un día he estado como náufrago en alta mar; en caminos muchas veces; en peligro de ríos, peligro de ladrones, peligro de los de mi nación, peligro de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos; en trabajo y fatiga, en muchos desvelos, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez; y además de otras cosas, lo que sobre mí se agolpa cada día, la preocupación por todas las iglesias.
Es decir que lo que más le dolía, era que más que las tribulaciones, él amaba la iglesia.
Me he hecho un necio al gloriarme; vosotros me obligasteis a ello, pues yo debía ser alabado por vosotros; porque en nada he sido menos que aquellos grandes apóstoles, aunque nada soy.
Con todo, las señales de apóstol han sido hechas entre vosotros en toda paciencia, por señales, prodigios y milagros.