No deben haber sido pocas ni escasas las oportunidades en que usted habrá oído hablar desde el púlpito de su congregación o en cualquier otro, de la palabra excelencia. Podríamos hacer un profundo y sesudo estudio sobre su significado y todo eso. Sin embargo, y a favor de las necesidades espirituales y de toda índole que hoy por hoy padece el pueblo de Dios, quiero referirme a lo que más importaría en este caso. Que no es ya la excelencia en sí misma, sino su manifestación plena y efectiva para la gloria y la honra del Dios Todopoderoso.
(Juan 15: 26)= Pero cuando venga el Consolador, – Consolador, como muchos ya saben, es la palabra PARAKLETOS, y significa ABOGADO, INTERCESOR, alguien que va a su lado, alguien que le protege a usted. Es el Espíritu Santo, a eso lo sabemos; es la voz profética de Dios en la tierra, porque Apocalipsis dice que el Espíritu de Cristo es el Espíritu de Profecía. – …a quien yo enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio de mí.
(27) Y vosotros daréis testimonio también, porque habéis estado conmigo desde el principio.
(Juan 16: 1)= Estas cosas os he hablado, para que no tengáis tropiezo.
(2) Os expulsarán de las sinagogas; – Dice que lo van a echar de la iglesia – …y aún viene la hora cuando cualquiera que os mate, pensará que rinde servicio a Dios. – Preste atención: los que pueden intentar matarlo a usted, espiritualmente, lo harán pensando que le hacen un servicio a Dios. ¿Quiénes tendrían interés en hacerle un servicio a Dios, los incrédulos o los creyentes? El mundo inconverso o alguna parte de la iglesia?
(3) Y harán esto porque no conocen al Padre ni a mí, – Le está diciendo Cristo que los que no conocen a Él ni al Padre, son los mismos que pueden intentar matarlo espiritualmente. Es decir que lo que le dice con total seguridad y autoridad es que hay una parte de la iglesia que, pese a congregarse y hacer todo lo mismo que hacen los demás, en realidad no creen en Cristo ni en el Padre celestial. Lo siento. Él lo dice, no yo.
(4) Más os he dicho estas cosas, para que cuando llegue la hora, os acordéis de que ya os lo había dicho. – No se haga el distraído o ponga cara de “yo no sé nada”; dice que ya se lo dijo. – …Esto no os lo dije al principio, porque yo estaba con vosotros.
(5) Pero ahora voy al que me envió; y ninguno de vosotros me pregunta: ¿Adonde vas?
Dios le está diciendo a este grupo de amigos: bueno…me voy…Ya lleva tres años con ellos y a ninguno se le ocurre preguntarle adonde va. Estaban demasiado deprimidos como para salir del centro de sus personas a interesarse por Él.
¿Y ahora quien me va a ayudar? ¿Quién me va a dar de comer? ¿Quién me va a pagar los impuestos? La misma mentalidad de la iglesia. Estaban con Él por lo que conseguían de Él y no porque apreciaran su presencia.
Sin embargo, cuando Pablo se va de la iglesia de Efeso, dice que se le colgaron del cuello y comenzaron a llorar; no por lo que él había dicho que fuera a acontecer, sino porque se iba.
(6) Antes, porque os he dicho estas cosas, tristeza ha llenado vuestro corazón.
(7) Pero yo os digo la verdad: os conviene que yo me vaya; porque si no me fuese, el Consolador no vendría a vosotros; más si yo me fuere, os lo enviaré.
(8) Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.
Vamos por partes: dice que el mundo será convencido de todo eso por el Espíritu Santo. pregunto: lo que nosotros llamamos “mundo”, es decir, el sector incrédulo de la sociedad secular, ¿Conoce o sabe quien es el Espíritu Santo? No. Por lo tanto, ese mundo del que habla Jesús, es la iglesia nominal, institucional, no la creyente. El fundamento de lo que dijo lo vemos en lo que sigue:
(Juan 15: 18)= Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros.
¿Quién aborreció a Cristo, los incrédulos romanos o los religiosos judíos? ¿Pilatos? ¿César? A ellos, la verdad, les resultaba más que indiferente. Pero a Anás, Caifás y todo el Sanedrín, no. ¿Quién aborreció, entonces, a Cristo, el mundo o la iglesia? ¡La iglesia! Aprenda.
(19) Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece.
(21) Más todo esto os harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado.
Dice, primero, que una parte de la iglesia, la nominal, practicante quizás, pero no creyente, primero lo aborreció a Él y después hará lo mismo con usted. Y dijo, en Juan 16:2, que eso sucederá porque ellos no conocen al Padre que lo envió, y como para que no le queden dudas a nadie sobre esa afirmación, aquí se la repite. ¿Puede ser que exista una iglesia, nominada como tal, que no conoce a Dios el Padre ni a Dios el Hijo, Jesucristo? Yo no me atrevería a decirlo, pero Él sí se atreve. Y si Él lo dice… yo lo creo. Amén.
(Juan 16: 1)= Estas cosas os he hablado, para que no tengáis tropiezo. Os expulsarán de las sinagogas; – ¡Se lo dije! ¡Lo van a echar de la iglesia! ¿De quien está hablando? ¡De la iglesia! ¿Y como la llamó a la iglesia? El mundo… ¡Oh..! ¿Todavía no lo puede ver? Mire:
(Juan 9: 39)= Dijo Jesús: para juicio he venido yo a este mundo; para que los que no ven, vean; y los que ven, sean cegados.
Primero: ¿Dónde viene para juicio? A este mundo. ¿Cuál es este mundo al que Él se refiere? El inconverso. No puede ser, porque ellos no ven y Él le está diciendo que vino para que los que no ven, vean… ¿Entonces? ¿Será la iglesia? Se supone que es la iglesia la que ve en el Espíritu, ¿No? Dice que vino para que los que ven, sean cegados.
Sí señor; aunque a usted la parezca que no puede ser, cuando Él dice mundo, aquí, es la iglesia.
Yo me pregunto cuántos querrán seguir hablando de los mundanos, ahora. Se nos olvida que el mundo es nuestra tierra de misión. El mundo, pese a lo que nos pueda parecer, ama a Dios. ¡Lo que no quiere el mundo es a la iglesia! Nuestro enemigo está adentro. De afuera no puede. Las puertas del Hades no pueden contra la iglesia, pero un reino dividido no prevalece.
Israel nunca fue derrotado desde afuera. La iglesia tampoco. ¿Adonde está el mundo, entonces? ¡En el Espíritu! Es una mentalidad; una forma de pensar; una línea, una corriente de pensamiento.
(Juan 16: 8)= Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.
(9) De pecado, por cuanto no creen en mí; de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ya ha sido juzgado. – No dice que va a ser juzgado, dice que ya fue juzgado.
(12) Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar.
Esta palabra, SOBRELLEVAR, aquí es la palabra aprehender, poseer, acaparar, soportar el peso; tiene que ver con algo tan pesado, tan profundo, que usted no la puede sobrellevar. Si te lo doy, – le dice -, tu espíritu no va a tener la habilidad de contenerlo.
(13) Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere y os hará saber todas las cosas que habrán de venir.
(14) Él me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber.
(15) Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que tomará de lo mío, y os lo hará saber.
Dice que el Espíritu de verdad lo guiará a usted. Esa palabra, GUIARÁ, significa militar en la guerra invisible con el propósito de guiarle al lugar de destino. Estamos hablando de la voz de Dios en la tierra que se manifiesta a través de los ministerios proféticos y apostólicos, para guiarle a usted a su destino. Va delante del cuerpo, abriendo campo, para que usted llegue donde va, sin tropiezo.
Es la dimensión profética de Dios en la tierra, que tiene la habilidad de ver el futuro y cambiar la hostilidad para que usted llegue a destino. Y fíjese que la guerra que tiene, es con los mismos que está guiando. Yo me pregunto ahora cuantos querrán ser profetas después de ver esto.
Es una guerra invisible que tiene el propósito de guiarlo a usted al destino o a la verdad. Para establecer la verdad; la doctrina correcta; la revelación correcta. Nunca describe a alguien que le está empujando; el que le guía es alguien que está conduciendo, que va delante suyo, jamás detrás. Si va adelante es pastor, si va detrás es arriero.
En el texto que estamos viendo, de Juan 16:12, allí donde dice que no podíamos sobrellevar, también dice: …tengo muchas cosas que deciros; – La palabra MUCHAS, aquí, tiene que ver con algo de gran peso; profundo, con algo vasto; con una piedra de conocimiento; con algo muy pesado que este espíritu aún no tiene la posibilidad de contener.
Entonces él le guía a usted, como un maestro, abriendo paso y acceso; como jeremías 1:10, que viene primero y arranca, destruye, arruina y derriba, para recién después edificar y plantar. Le dice: Escúchame; hay cosas que yo quiero que tú camines en ellas, pero no estás listo, no estás preparado. Pero cuando venga esa voz espiritual, (llamada PARAKLETOS), te va a aclarar el paso.
Después dice: …Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.
Esa parte que dice que cuando venga al espíritu de verdad le guiará a usted a toda verdad, tiene la implicación de que no solamente le revela lo que va a acontecer, sino que al revelarle lo que va a suceder, lo habilita para que acontezca. Porque lo que va a ocurrir, lo habilita a usted para que suceda. Porque lo que le va a decir Cristo no se lo pudo decir antes porque usted no estaba preparado para hacerlo. Pero cuando Él venga, al decírselo, se lo habilita. Más grandes cosas harán ustedes, porque yo voy al Padre.
Él no se lo pudo decir porque usted, todavía, no tenía la madurez para contenerlo, pero cuando venga el Espíritu Santo y se lo diga, lo habilita inmediatamente para hacerlo; todo en el mismo momento. Eso se llama IMPARTICIÓN. Es la forma en que se transmite lo que usted viene a buscar y que la iglesia redujo a oraciones en el frente, a ese constante pasar y pasar y al costumbrismo dependiente del clásico: “Pastor…ore por mí; ¡Ore por mi!”
Entonces: ¿Para qué viene el Parakletos, el Consolador, el Espíritu Santo de Dios?
1)= Le corre el velo a los intentos de Dios, mientras que al mismo tiempo lo capacita para sostenerlos. Nunca se le capacitará para sujetarlos o para someterlos.
2)= El Espíritu Santo, la voz profética, el ministerio apostólico, como usted quiera llamarlo, le revela la verdad de acuerdo con la habilidad que usted tiene para sobrellevarla. Si no la puede sobrellevar, no se la dice. Ahora escuche: fíjese lo que Dios le está revelando hoy, porque la extensión de la revelación es la extensión de su responsabilidad.
Por eso sabemos que el fin está cerca; porque estamos decodificando el final. Y así es que descubrimos el fin: a medida que nos vamos acercando, vemos más claro. Él no le va a revelar lo que no le corresponde a usted hacer. Ese fue el error de la religión: tratar de descubrir el fin desde el principio. Hicieron cada disparate con aquello de que todos los años Cristo Ya venía…
3)= El Espíritu Santo, la voz profética, le trae al ámbito del entendimiento.
4)= Rompe el poder o el yugo de la ignorancia.
(1 Corintios 2: 3)= Y estuve entre vosotros con debilidad, y mucho temor y temblor; y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder.
Note que Pablo no dice que él andaba haciendo milagros. Eso nos ha parecido muchas veces porque se entiende el verso como nos parece a nosotros que debería ser y no como verdaderamente es, mire: clase de gramática, lenguas, castellano. ¿Recuerda esa época en que le tocaba estudiar estas cosas? Sujeto y predicado; ¿Recuerda algo de esto? Él está diciendo: “…ni mi predicación” ¿Cuál es el sujeto en esta oración? PREDICACIÓN. Entonces, ¿Se está hablando de qué cosa? De la predicación. No se desvíe ni entienda nada como a usted le parece. Entienda lo que Dios puso allí.
Él dice que su predicación no fue con palabras persuasivas de filosofías humanas. Dice que su predicación fue demostración del Espíritu y de poder. Aquí no dice que había milagros, – al margen de que sí los hiciera en otros casos -, aquí dice que la Palabra era demostración del poder del Espíritu. Poder de decodificar los principios de Dios para vivir en la tierra.
(6) Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez; – Los inmaduros no sólo no entienden, sino que encima se enojan. – …y sabiduría, no de este siglo, – Siglo, aquí, es KOSMOS, sistema, mentalidad, – …que perecen…
(7) Más hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos, – Esto es: antes de los sistemas que ahora se conocen.- …para nuestra gloria, la que ninguno de los príncipes de este siglo conoció. – Está hablando de los demonios que influyeron a los pensadores que pusieron las bases de todos los sistemas filosóficos, pseudo-morales, psicológicos, seculares o sociales.
Conclusión: los demonios operan sobrenaturalmente, pero en ignorancia. No saben lo que está pasando. Ninguno de los príncipes de este siglo saben lo que está pasando. Operan en ignorancia. Por eso Pablo le decía a la iglesia: …no seáis ignorantes… Dios no unge ignorancia.
(9) Antes bien, como está escrito: cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman.
(10) Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aún lo profundo de Dios.
(11) Porque ¿Quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios.
(12) Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el espíritu que proviene de Dios, para que sepamos;
Note que el Espíritu Santo viene para que tenga usted conocimiento, no para que sea usted ignorante. Y lo que nos enseñaron muchas veces, fue al revés. Que como tenemos el Espíritu, no necesitamos inteligencia. Pero aquí dice que el Espíritu vino para hacerlo a usted inteligente. …Para que sepamos… Para que nos enteremos – …lo que Dios nos ha concedido… – ¡Pero hermano! ¡Nadie sabe lo que Dios tiene para nosotros! ¡Mentira! ¿Cómo se le ocurre que Dios va a trabajar junto con nosotros, como si fuésemos sus socios, sin decirnos qué es lo que piensa o qué es lo que quiere hacer?
Si usted entra a trabajar en un lugar nuevo y se presenta ante su nuevo patrón. ¿Qué es lo primero que le pregunta? ¡Acertó! La pregunta que hará, es: “¿Qué hago?” La iglesia igual. ¿Por qué? Porque nos enseñaron que existimos para adorar a Dios. Y como no entendimos que a Dios se le adora con actos, con gestos, con hechos, con conductas y con enseñanzas, todavía andamos todos enamorados de Marcos Witt, que es un excelente modelo adorador, es cierto, pero que se manifiesta en sólo uno de los terrenos aptos para la adoración: la música. Las canciones serán un reflejo de lo que pasó en la semana; si no, están vacías.
Venir a dar gloria a Dios sin haber hecho nada, es estar vacíos. Al templo se viene a celebrar los logros que hubo en la semana, no las derrotas. Deberíamos venir a dar gracias por prevalecer siete días sobre el sistema, no a ver si recibimos algo que nos permita durar otra semana.
(13) Lo cual también hablamos, – Es decir que lo que vamos a saber nos llega por mensajes – …no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando, – Esta palabra, ACOMODANDO, significa “casando”, como el matrimonio, casándose lo espiritual con lo espiritual. Ese es el proceso de la impartición.
Aquí es donde conviene que nos fijemos en la reina Ester, la que Dios, – representado en este caso por el rey Asuero -, la levantó para reemplazar a la desobediente Vasti, tipología exacta de este tiempo, donde la vieja y tradicional iglesia-Vasti, ocupadísima en sus planes y proyectos personales y además desobedientes, por una Ester contemporánea, alineada con los propósitos y la voluntad de Dios.
¿Cuál es la posición de Ester, a diferencia de las demás vírgenes que aguardaban el llamado del rey? Nada artificial; no quiero collares, aros, tinturas, maquillaje, afeites. La belleza está en mi interior, no en mi exterior. No tengo necesidad de ninguna manipulación externa, carnal ni sensual para embellecerme. Mi belleza es Cristo y, para verla, sólo hay que sacar las capas que el mundo pone en su vida.
Es una cuestión de excelencia. No se puede tener un ministerio excelente sin ser excelente. El excelente es excelente de espíritu, por eso todo lo que hace le sale excelente. Hay diferencias entre practicar un ministerio excelente que tener un espíritu excelente. La iglesia-Ester, dice: “Yo ya vengo excelente por dentro; sólo necesito manifestarlo.”