Quiero compartir con ustedes, en este trabajo, la lectura de uno de los pasajes más hermosos que tiene la Biblia. Hermoso por lo profético, por la promesa que encierra y por la convicción de victoria total y final que espera a todos los cristianos: el reencuentro en gloria con el Señor.
Que después, alrededor de esta única escritura que habla de este hecho tremendo y espectacular, se hayan tejido, entretejido y destejido un montón de hipótesis, tesis y ponencias de teólogos afamados y eruditos no menos notables, es de conocimiento público.
Que se hayan hasta consolidado una serie de doctrinas respecto a este texto, también. Y que todo eso trajo indudablemente las inevitables diferencias de interpretación, algunas polémicas y, más que obviamente, profundas divisiones, también es sumamente conocido.
Por todo eso, por lo que la Escritura misma representa para todos los creyentes, porque por ética y respeto no puedo, ni debo, ni tengo autoridad para definir absolutismos, es que hoy más que nunca, me voy a limitar a leer la bendita palabra de Dios bajo oración, temor y temblor, rechazando la intromisión de todo espíritu de confusión, pero rogando que su corazón y su entendimiento estén abiertos totalmente al mover de Dios par que su palabra, y no una doctrina de hombre, – venga de donde venga -, sea la que finalmente gobierne su vida y le ayude a comprender y entender los tiempos presentes.
(1 Tesalonicenses 4: 13-18)= Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza.
Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él.
Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor; que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron.
Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero.
Luego nosotros, los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.
Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras.
(1 Tesalonicenses 5: 1-11)= Pero acerca de los tiempos y de las ocasiones, no tenéis necesidad de que yo os escriba.
Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche; que cuando digan: paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán.
Mas vosotros, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sorprenda como ladrón.
Porque todos vosotros sois hijos de luz e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas.
Por tanto, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios.
Pues los que duermen, de noche duermen, y los que se embriagan, de noche se embriagan.
Pero nosotros, que somos del día, seamos sobrios, habiéndonos vestido con la coraza de fe y de amor, y con la esperanza de salvación como yelmo.
Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo, quien murió por nosotros para que ya sea que velemos, o que durmamos, vivamos juntamente con él.
Por lo cual, animaos unos a otros, y edificaos unos a otros, así como lo hacéis.
El arrebatamiento. Toda la belleza y la sublime imponencia de ese momento triunfal y esperado, soñado, anhelado y casi idealizado por la iglesia. Y también en los que desean escudriñar más y más, una profunda búsqueda sobre el día final.
No tanto por saber cuando, ya que se nos dice claramente que no se nos permite saberlo, pero sí – por lo menos -, para saber como. Y pistas hay, eh? ¿Quiere una? Ahí va. Pero por favor lea con atención lo que dice y como lo dice; olvídese de lo que le dijeron algunos hombres alguna vez y como se lo dijeron. Por encumbrados y prestigiosos que sean los hombres, la razón siempre la tiene la Palabra de Dios.
Mateo 24. La versión Reina Valera más común, subtitula ese texto como: “La Venida del Hijo del Hombre”. A partir del versículo 36, hablando de eso, proporciona una pista respecto a esa venida. Le repito: no a cuando será, así cono se vaya con vestiditos blancos a ninguna montaña todavía, aunque algún gurú lo pase a buscar en su jet privado, sino a como será.
(Mateo 24: 36)= Pero del día y la hora nadie sabe. (Es decir: los que pretenden anticipar con precisión el fin del mundo para tal o cual fecha, no leyeron jamás la Biblia) …ni aún los ángeles de los cielos, (Esto destroza literalmente la doctrina de un credo legal bastante antiguo existente en la actualidad), …sino sólo mi Padre.
Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre. (Aquí está la pista. Ese día será “como”, es decir igualito a, los días de Noé, es decir; a los días del tiempo de Noé. Ahora bien: ¿Qué pasaba en los días de Noé? Para que usted no conjeture ni haga hipótesis humanoides, siga leyendo la Biblia que esto no termina allí.)
…Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dándose en casamiento, (Una duda: ¿Quiénes serían los que estaban comiendo, bebiendo, casándose y dándose despreocupadamente en casamiento, los justos o los impíos? Bueno; no sé si Noé, su mujer, sus hijos y sus nueras comían o bebían, pero sí sé que, primero, estaban todos trabajando en el armado del arca, y segundo, como ya estaban todos casados, no podían estar casándose. Entonces está hablando de los impíos…)
…Hasta el día en que Noé entró en el arca, y no entendieron, (¿Quiénes serían los que no entendieron, los justos o los impíos? Es obvio que los impíos) …hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos. (¿A quienes se llevó el diluvio? ¿A los justos, representados por Noé y toda su familia, o a los impíos? A los impíos, eso es súper-sabido) …Así será también la venida del Hijo del Hombre. (Tesis o ponencias de prestigiosos teólogos al margen; ¿Quienes parecerían ser llevados en esa venida si mantenemos la coherencia de lo que venimos leyendo: los justos o los impíos?)
…Dos mujeres estarán moliendo en un molino; la una será tomada, y la otra será dejada. (¿Cuál será tomada, la justa o la impía? A la luz de 1 Tesalonicenses, parecería ser la justa, pero a la luz de Mateo 24, debería ser la impía, ¿No es así?)
Los escépticos tienen, – aparentemente -, con esto, una chapa para salir a decir que aquí hay una evidente contradicción. Pero los cristianos sabemos muy bien que la Biblia jamás se contradice. ¿Cómo es, entonces? ¿Cuál de los dos pasajes tiene la exactitud?
Obviamente, los dos. ¿Cómo que los dos? Claro, porque si usted lee con atención los términos utilizados, se va a dar cuenta que en ningún lugar dice que estos dos sucesos sean los mismos.
Así que haya paz hermano, no tenemos por qué cambiar doctrinariamente ni tampoco alterar nuestra escatología. Lo que por allí sí deberemos revisar es si el mapa que tenemos, no necesita ser examinado nuevamente. Y hay más…
(Lucas 17: 26)= Como fue en los días de Noé, (Está hablando del mismo asunto), así también será en los días del Hijo del Hombre.
Comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y vino el diluvio y los destruyó a todos.
Pero Lucas no se queda allí como Mateo. Él rescata de las pistas dadas por Jesús, algo más:
(Verso 29)= Asimismo, (Es decir: igualito, de la misma manera que) …como sucedió en los días de Lot, comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban; (Usted conoce la historia de Lot, Sodoma y Gomorra, etc. ¿Quiénes les parece que hacían todo esto que dice acá: los justos, representados por Lot y su familia, o los impíos pervertidos que ahogaban en corrupción la ciudad? ¿Quiénes estaban avisados de lo que iba a suceder? Los justos; los impíos lo ignoraban, se sentían seguros)
Mas el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, y los destruyó a todos. (¿A quienes destruyó el fuego y el azufre, a los justos o a los impíos? Hablo de destrucción, no de juicio personal, caso esposa de Lot)
…Así será el día en que el Hijo del Hombre se manifieste.
(Verso 34)= Os digo que en aquella noche estarán dos en una cama; el uno será tomado, y el otro será dejado. (¿Cuál será tomado, el justo o el impío? ¿Cómo tenemos que ver esto, como Tesalonicenses o según Mateo 24 y este Lucas 17? Yo no sé lo que usted cree y como es que lo cree, pero gloria a Dios por ello sea como sea. Sólo le pido que escudriñe la palabra con mucha atención; no hace falta más que saber leer. Pero hay más, todavía).
(Mateo 13: 40)= De manera que como se arranca la cizaña, y se quema en el fuego, así será en el fin de este siglo. (Calma; no está hablando del siglo veintidós. Está hablando de siglo, que en el original es KOSMOS y suyo significado más amplio es sistema, orden.)
…Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los que hacen iniquidad, (¡tiemble mundo incrédulo e inconverso! ¡Vienen los ángeles! Un momento. No le está diciendo que recogerán esa cizaña del mundo o del campo, como el mismo grafica al mundo. Dice que lo harán de su Reino. ¡De su Reino! ¿¿De su Reino?? Sí, de su Reino. ¿Y cual es su Reino? ¡¡Ohhhh!!! ¿Y luego?)
…Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre. El que tiene oídos para oír, oiga.
Si existía en una parte del pueblo de Dios la idea de un remanente, de un grupo que no es el montón global que vemos, esta escritura parecería respaldarlo. Pero es sólo una escritura… ¿Alcanza? ¿Hay bases sólidas para pensar que Dios pueda escoger un remanente de creyentes y no el montón mayoritario y global, porque una serie de líderes los tienen en algún registro interno o porque figuren en algún registro nacional de cultos de un determinado país? Romanos tiene esa pista.
(Romanos 11: 4)= (Está hablando Pablo de cuando Elías invocó a Dios contra Israel y cuando se queja de que el pueblo ha matado a los profetas y que se ha quedado solo. Pablo rescata, – por algo será -, la respuesta de Dios) ¿…Pero que le dice la divina respuesta? Me he reservado siete mil hombres, que no han doblado la rodilla delante de Baal.
Así también aún en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia.
Aquí Pablo usa la palabra remanente, lo que nos deja la garantía, a la luz de la vigencia permanente de TODA la escritura, que no es ninguna ocurrencia privada o personal de alguien, o una posición doctrinaria determinada.
Muy por el contrario, queda en claro que se trata de un punto que merece ser profundamente escudriñado por todos. No tomando a todo esto como verdad absoluta, de acuerdo, pero sí desde cero, como corresponde, y conforme a lo que dice la Palabra de Dios y no un hombre cualquiera, sea merecedor de toda la confianza o no.
Dos principios, eso sí, quedan claros: Al remanente lo escoge Dios. Y lo no lo hace como le viene en gana, aunque por su soberanía tendría todo el total y legítimo derecho de rey para hacerlo. Lo hace entre los que no han caído en idolatrías. Esto podría ser, entonces, una base para examinar la posibilidad de la vigencia de un remanente. Ahora veremos otra base. Al remanente ya lo tenemos, al menos, evaluado.
(Juan 17: 18)= Como tú me enviaste al mundo, (Esto dice Jesús con relación a Dios Padre), …así yo los he enviado al mundo. (¿A quienes? A sus discípulos. ¡Pero ellos ya no están! ¿Entonces, a quienes? Simple: ¡¡¡A nosotros!!!)
…Y por ellos, (Por nosotros) yo me santifico a mí mismo, para que también ellos (Es decir: nosotros), sean santificados en la verdad.
..:Mas no ruego solamente por estos, (Por nosotros), sino también por los que han de creer en mí, (Los hoy inconversos), por la palabra de ellos (De nosotros). Para que todos sean uno (Nosotros) como tú, oh padre, en mí, y yo en ti, que también ellos, (Nosotros) sean uno en nosotros, (La Trinidad) …para que el mundo crea que tú me enviaste.
Principio número uno: Parea que el mundo crea, debemos todos ser uno en el Padre, en el Hijo y en el Espíritu Santo.
LA gloria que me diste, yo les he dado, (A nosotros) para que sean uno, (Nosotros), así como nosotros (La Trinidad) somos uno.
Yo, (Cristo) en ellos (En nosotros) y tú (Dios Padre) en mí, para que sean perfectos en unidad para que el mundo (Los incrédulos) conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos (Aquí es a nosotros y al mundo todo por igual) como también a mí me has amado.
Permítame ser concreto: si usted ve en este pasaje una base para la unidad, el fundamento o la razón no pueden ser más claros: el evangelismo. Es decir: El mandato.
He aquí la segunda base para el triunfo: La Unidad. Solamente nos falta una, y esa surge de esta escritura.
(1 Corintios 2: 6)= Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez; y sabiduría, no de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, que perecen.
Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria.
Aquí vemos dos cosas claras: 1) La tercera base para el triunfo, es la madurez espiritual. 2) Esa madurez viene por la sabiduría, pero no la humana, producto de análisis, estudios, seminarios, tesis o ponencias, sino por la sabiduría de Dios.
¿Y cual será el método para acceder a ella? Dos: escudriñar espiritualmente, no intelectualmente, su Palabra y profundizar nuestra comunión personal con Él. Pese a ello: ¿Sabemos realmente lo que es la sabiduría? Santiago aporta conocimiento.
(Santiago 3: 17)= Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía.
Por allí ciertas impurezas pueden reportar algunos aparentes logros humanos, a eso lo hemos visto; los emocionalismos violentos y hasta intolerantes pueden, llegado el caso, arrastrar a mucha gente a tremendos errores, aunque sobre la buena intención; la hosquedad, la rudeza y algún atisbo de maldad encubierta han acompañado mucho tiempo intencionas aparentemente honorables.
La charla hueca, los discursos sin base concreta, los resultados inexistentes y, por lo consiguiente, la sensación de derrota, han sido compañeros durante un largo lapso en el servicio; y finalmente, las contagiosas dudas y los dobles discursos que tratan de quedar bien con todo el mundo, han dado algún resultado matemático para evaluar en asépticas comisiones, pero a la luz d esta Palabra, nada de ello es confirmación de la sabiduría de Dios, sino todo lo contrario.
(Hebreos 5: 14)= Pero el alimento sólito es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.
Aquí vemos, en principio, que otra base para la madurez es el discernimiento, pero también vemos que sólo los maduros pueden acceder al alimento sólido, (Esto es: profundidad del evangelio) y que el discernimiento no sólo se lo puede, sino que se lo debe ejercitar.
Bueno; ahora ya tenemos las bases. Lo siguiente es ordenarlas. ¿Con qué deberíamos encontrarnos primero? Con la madurez. Ese es el punto que inexorablemente podrá llevarnos a una verdadera unidad.
Un pueblo inmaduro es capaz de pelear, pero pelea una batalla muy pequeña, más motivada por su todavía muy vivo YO o EGO, y no por el propósito de Dios. Un pueblo inmaduro no se atreve (Y a veces ni se plantea), levantar sus ojos de la tierra. MI denominación, MI iglesia, MI ministerio, MIS dones.
Dios, mientras tanto, está hablando de LA iglesia, LOS ministerios, LOS dones, por un simple detalle que no muchos tienen en cuenta: Dios, de la cuestión denominacional, no se ocupó jamás. ¡Alce sus ojos! ¿Cuántos saben que, para poder ver el mover de Dios, habrá que alzar los ojos? Morir al YO, morir al EGO. ¿Cuántos saben que Dios no está buscando hombres y mujeres capaces, sino hombres y mujeres muertos?
Cuando nos atrevemos a levantar los ojos, vemos toda la majestuosidad del propósito de Dios. Allí es cuando todo lo demás comienza a extinguirse de tal modo que en algún momento llegamos a sentir sana vergüenza por haber puesto en boca de Dios, cuestiones de las que Él ni siquiera se ha ocupado. Madurez.
Unidad. Ya ha sido dicho muchas veces. Una unidad controlada por algún determinado sector, cualquiera que este sea, no es unidad, es un monopolio teológico o doctrinal sin frutos resplandecientes y con muchos enconos subyacentes, de esos que no se muestran a la luz de los dientes que brillan con dentífrico, pero que están se sabe, se huele.
Esa unidad verdadera nace en el amor Ágape, que en otras características, tiene la de ser desinteresado. Esa es la unidad EN Espíritu, la única, la que Dios manda, la que nosotros aún no vimos o no obedecimos viéndola, que es peor.
Esos son los pasos para ser Remanente de Dios. Bárbaro. Pero esto todavía no está claro, hermano… ¿En qué repisa pongo, entonces, a 1 Tesalonicenses? ¿Qué hago con el arrebatamiento? ¿Y a ese Señor llevándose a su iglesia en los aires que yo había soñado y hasta dibujado, adónde lo ubico?
Porque ahí no se habla de remanente. Depende. ¿Qué significa remanente? Definiciones hay varias, pero si deberíamos elegir una palabra sencilla, un remanente es lo que queda de algo de mayor volumen o cantidad, ¿No es así?
(1 Tesalonicenses 4)= Fíjese en el verso 15. …que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor… (¿Qué habremos quedado? ¿Quedado de que?) Verso 16 dice que el Señor vendrá con voz de arcángel, con trompeta de Dios (Esto es aprobada tipología del ministerio profético) y el verso 17 concluye: …Luego nosotros, los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados…
¿Cómo los que hayamos quedado? ¿No era al revés? Acá dice esto y, para serle franco, es bastante coherente y para nada contradictorio con Mateo 24 y con Lucas 17 y hasta con Mateo 13, ¿No le parece? Le repito: no es escatología porque no hablamos de cuando. ¡Estamos hablando de cómo, que es mucho más importante!
(Salmo 14: 1)= Dice el necio en su corazón: no hay Dios. (Hay mucho necio hoy día que dice lo mismo) se han corrompido, hacen obras abominables; no hay quien haga el bien. (Escuche: ¿tiempo del salmista David o siglo veintiuno, hoy? Usted pone la respuesta.)
Jehová miró desde los cielos sobre los hijos de los hombres, para ver si había algún entendido, que buscara a Dios. (¿Y en qué andarían? ¿Discutiendo poderíos ministeriales o diferencias doctrinarias, quizás?)
Todos se desviaron, a una se han corrompido; no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno. (Atención soberbios: ¡Ni siquiera uno!)
No tienen discernimiento (Sabiduría, madurez) los que hacen iniquidad, que devoran a mi pueblo como si comiesen pan. (¿Esto querrá decir que hay muchos que pueden estar viviendo a expensas del pueblo de Dios, pero no en el propósito de Dios?) …y a Jehová no invocan?
Ellos, (¿Quiénes son ellos? ¿Los incrédulos o los religiosos?) …temblaron de espanto; porque Dios está con la generación de los justos. (Hay una generación de justos; ¡¡Aleluya!!)
Del consejo del pobre se han burlado, pero Jehová es su esperanza.
Es decir que: el remanente podrá perder la brújula, pero nunca su fe, su convicción, su garantía de promesa a confirmarse en el tiempo de Dios, no en el nuestro.
¡Oh! ¡Que de Sión saliera la salvación de Israel! Cuando Jehová hiciere volver a los cautivos de su pueblo, (¿Será que estos son los que se quedaron?) Se gozará Jacob (La iglesia) y se alegrará Israel (El pueblo)
¿LE GUSTARÍA SER PARTE DEL REMANENTE ESCOGIDO POR DIOS?
1)= Aprenda a ser humilde; rechace la soberbia.
2)= Mantenga su pureza; rechace la impureza del mundo.
3)= Sea pacífico; rechace la agresividad salvo para pelearle centímetro a centímetro terreno a Satanás.
4)= No sea hosco. Sea amable aunque nadie lo haya sido con usted nunca.
5)= Líbrese de todo resentimiento, tenga o no motivos; rencor, odio, raíces de amargura por agresiones nuevas o antiguas, y fundamentalmente, pida perdón a quienes haya ofendido, y perdone, perdone, perdone…
Si usted logra cumplimentar a grandes rasgos, lo que figura en estos ítems, habrá dado un paso importantísimo para estar en los planes de Dios para su remanente. Las bases de este triunfo son únicas y, partiendo desde lo que dice la Biblia, se pueden graficar en una sola expresión: Usted no habrá doblado sus rodillas ante Baal.