El Dominio

Es toda una palabra, sin dudas. Dominar ha sido, es y será, supongo, el cenit al que cualquier hombre sin Dios aspira. Primero, porque no tiene otra cosa por la cual vivir, y segundo porque está en su naturaleza anhelarlo.

Sin embargo, hay otro dominio. Un dominio que podríamos llamar “bíblico”. Un dominio que tiene que ver con el pueblo de Dios, con lo que sabemos que es la iglesia, con el remanente santo, con los herederos genuinos del Reino.

(Salmo 24: 1)= De Jehová es la tierra y su plenitud; (La tierra le pertenece a Dios) el mundo, y los que en él habitan; (El mundo también le pertenece a Dios. Significa que debe haber una diferencia entre tierra y mundo. Porque Dios es inteligente y jamás se repite porque sí).

(2) Porque él la fundó sobre los mares, y la afirmó sobre los ríos.

(3) ¿Quién subirá al monte de Jehová? ¿Y quien estará en su lugar santo?

(4) El limpio de manos y puro de corazón; el que no ha elevado su alma a cosas vanas ni jurado con engaño.

(5) Él recibirá bendición de Jehová, y justicia del Dios de salvación.

(6) Tal es la generación de los que le buscan, (Note que los que suben al monte son aquellos que le buscan), de los que buscan tu rostro, oh Dios de Jacob.

(7) Alzad, oh puertas, vuestras cabezas, y alzaos vosotras, puertas eternas, y entrará el rey de gloria. (8) ¿Quién es este rey de gloria? Jehová el fuerte y valiente. Jehová el poderoso en batalla.

(9) Alzad, oh puertas, vuestras cabezas, y alzaos vosotras, puertas eternas, y entrará el rey de gloria. (¿Con quien estará hablando él? ¿Estará hablando con portones en el cielo, arriba de una nube? Tranquilícese; hoy va a aprender algo.)

(10) ¿Quién es este rey de gloria? Jehová de los ejércitos, él es el rey de gloria.

Muchos creen que Satanás tiene el dominio de la tierra y que, si los creyentes por allí recibimos algo, es por cierta gracia de Dios y no por derecho. De acuerdo con lo leído y oído, esto dice otra cosa.

El creyente siempre ha caminado sobre la tierra como si estuviera pidiendo permiso vaya uno a saber a quien. Nos cohibimos y no son pocos los que directamente se consideran ciudadanos de segunda clase. Tampoco es eso lo que se lee aquí. Pero…¿Alguien lee?

Lo que tendremos que entender, primeramente, es quien tiene el derecho. Porque entendiendo quien tiene el derecho, el comportamiento completo termina y cambia. Si verdaderamente entendiéramos quien tiene la autoridad en la tierra y no quien suponemos nosotros que la tiene, no permitiríamos que sucedieran ciertas cosas en ella y tendríamos conciencia de una vez por todas, que somos mayordomos de la tierra, no invitados de piedra.

Dice la palabra: Resistid al diablo, y él huirá de vosotros. Pero entienda, por favor, que es imposible resistir al diablo si no estamos donde él está. Si a usted le hacen un juicio y usted tiene razón, usted puede repetir todos los días y a cada momento: “No tienes razón”, “No tienes razón, pero si no va a los Tribunales, pierde el juicio.

Satanás tiene una estrategia: sembrar semillas de maldad. Televisión, radio, escuela, Internet, política, dinero, sistema judicial. Si no vamos y lo peleamos allí, él seguirá llevándose generación tras generación.

Si no salimos antes al cruce de sus maquinaciones, cuando queremos resistirlo, ya es ley y perdimos. ¡Es una revelación tan sencilla y tan profunda a la vez! ¿Cómo vamos a resistir al diablo desde nuestras casas o desde nuestros templos?

Cantamos, alabamos, oramos, tenemos cultos gloriosos, pero a él le importa poco todo eso. Ahora: salga afuera y opóngase a lo que él está haciendo y va a ver la batalla que se le viene encima.

(Eclesiastés 8: 11)= Por cuanto no se ejecuta luego sentencia sobre la mala obra, el corazón de los hijos de los hombres está en ellos dispuesto para hacer el mal.

Lo que le está diciendo esto, es que si no se lo detiene, lo malo crece. Si no se ejecuta sentencia, lo malo sigue creciendo. Es decir que, si vamos a resistir al diablo, vamos a tener que ejecutar sentencia.

Y la única manera que usted puede derrumbar algo que está dominando, es levantando algo mejor. Ahora, mire adonde está la iglesia. El planeta le corresponde a Dios y los malos siguen siendo malos porque no se ejecuta sentencia.

Hay una batalla. Y el mundo y alguna parte de la iglesia quieren saber quien manda. ¿Será Dios o será Satanás? La voz del reino satánico utiliza la soberbia humana para corromper. Se pelean para producir un mundo perfecto en ausencia de Dios.

Eso es liberalismo y humanismo. Ejecutar sentencia. La palabra EJECUTAR significa preparar, construir, consumar, hacer, crear o elaborar. SENTENCIA, mientras, significa: decretar conclusión judicial. La iglesia ha caminado todo este tiempo detrás de sus doctrinas, que habrán sido buenas, pero también han sido poco maduras. Es tiempo que se levanten hombres de Dios y encaren la realidad.

Y la realidad dice que nuestras doctrinas no han arrojado buenos frutos. ¡¡Pero es que usted no sabe cuantos se convirtieron este fin de semana!! Basta. Por años hemos llamado frutos a los convertidos, como si fuera obra nuestra. Fruto es que la iglesia tenga el carácter de Cristo y lo manifieste.

¿Se ven frutos? En nuestra ignorancia cívica, creemos que los políticos son los que tienen la responsabilidad de la restauración y nos dejamos llevar por lo que ellos dicen y a veces creemos que es verdad. ¿Cuántos saben que en todos estos años ninguno de nuestros gobiernos ha conseguido restaurar nada?

(Proverbios 14: 34)= La justicia engrandece a la nación; mas el pecado es afrenta de las naciones. (Note que la justicia hace grande a la nación. La justicia de la cual habla, es Cristo Jesús. La justicia del Señor.)

(Proverbios 29: 2)= Cuando los justos dominan, el pueblo se alegra; mas cuando domina el impío, el pueblo gime.

Esto quiere decir, en principio, que los dos tienen oportunidad de dominar, tanto el impío como el justo. Sin embargo, nosotros hemos preferido dejarle ciertas cosas al impío y batallar desde abajo. Nos hemos cohibido y retraído de la sociedad.

Nos hemos pasado años y años ministrándonos unos a otros cada domingo. Si no podemos caminar nosotros, ¿Cómo se supone que vamos a ayudar a otros? Si necesitamos que nos ministren cada domingo, ¿Cómo se entiende que vayamos a ser luz del mundo y sal de la tierra?

Necesitamos ser desafiados. Necesitamos un éxito natural. ¿Será necesario que una persecución secular nos cierre los templos para salir a la calle y vencer definitivamente? Mire esta parábola:

(Lucas 19: 9)= Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham.

(10) Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.

Note que no está usando un pronombre personal. Dice Lo Que se había perdido, no Al Que se había perdido. En este verso hay algo que debemos encontrar. Porque si él vino a buscar algo que se perdió y nosotros lo encontramos, podemos desenterrarlo y cumplir la misión.

Cristo no sólo vino a restaurar al hombre con Dios. Nacer de nuevo es la base. Si no se nace de nuevo, no se tiene esa autoridad. Si no se entra al Reino de Dios, no se tiene ningún privilegio. Si no se tiene la vida en Cristo, sólo se está existiendo.

A partir de esto, usted puede recibir la esfera de victoria o liberación que usted quiera recibir. Hay muchos que han nacido de nuevo y se han quedado conformes con eso sin buscar todo lo mucho más que hay. La parte del evangelio que usted no crea, jamás se le manifestará.

Se sana el sujeto del asiento de al lado, pero usted sigue con el dolor allí. Lo que Dios está diciendo es que hay una generación que va mucho más allá de una tribulación, va por encima de todo principado, de toda potestad; se está moviendo con las alas del Espíritu.

(Hechos 3: 19)= Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados, para que vengan de la presencia del señor tiempos (Atención: está en plural) de refrigerio, (20) y él envíe a Jesucristo, que os fue antes anunciado; (21) a quien de cierto es necesario que el cielo reciba hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas. (¿De todas las qué, dice? De todas las cosas. ¿Cómo que todas las cosas? ¿No me habían dicho que era la gente, las personas? ¿Y que serán esas cosas? Bueno; esas “cosas”, son lo mismo que Lo Que se perdió. Hay escritura, mire:)

(Isaías 61: 3)= A ordenar que los afligidos de Sión se les de gloria en lugar de ceniza, (Note que está hablando de los afligidos de Sión, es decir, de la iglesia) óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar de espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia; (¿Quiénes son los árboles de justicia? Los árboles de justicia, somos nosotros.) Plantío de Jehová, (Eso también somos nosotros.) para gloria suya. (Ahora: si todo esto somos nosotros, lo que sigue, nos pertenece)

(4) Reedificarán las ruinas antiguas, (¿Quiénes? Los árboles de justicia y el plantío de Jehová) y levantarán los asolamientos primeros, y restaurarán las ciudades arruinadas, los escombros de muchas generaciones.

Tenemos que darnos cuenta que Jesús vino a hacer algo, para que al hacerlo, un pueblo pudiera recoger o conseguir Lo Que, o las cosas que se perdieron. Tienen que entender que la mente de Dios es eterna, y cuando él comenzó su plan terrenal, no lo interrumpió. LA caída no interrumpe el plan. Él sabía que el hombre iba a caer y, en su sabiduría, restauró la caída antes de la caída. Él fue inmolado antes del mundo.

Si no hubiera existido el plan de la inmolación del Cordero, entonces Adán nunca hubiera sido Adán, porque Dios no comienza nada que no pueda terminar. Porque Él no comienza por el principio, comienza por el fin. Por eso es el Alfa y la Omega. Él termina, y cuando termina, rebobina la historia y usted la vive. Esto está seguro. La victoria es segura. La diferencia es quien va a estar ahí.

(Lucas 19: 11)= Oyendo ellos estas cosas, prosiguió Jesús y dijo una parábola, por cuanto estaba cerca de Jerusalén, y ellos pensaban que el reino de Dios se manifestaría inmediatamente.

Observe que hay dos motivos para decir la palabra: 1) El pueblo que estaba allí pensaba que él hablaba de la Jerusalén terrenal. Todavía hay mucha gente que piensa así. 2) Pensaban que se iba a manifestar inmediatamente. Él va a explicar la palabra para desenredar el asunto y que entiendan lo que Él estaba hablando.

(12) Dijo, pues: un hombre noble se fue a un país lejano, para recibir un reino y volver.

(13) Y llamando a diez siervos suyos, (Diez es el número de completamiento; no quiere decir que hayan sido literalmente diez) y le dio diez minas, (Esto es: lo necesario) y les dijo: negociad, (La palabra es un término político-militar y significa: ocúpate y haz negocio) entre tanto vengo.

(14) Pero sus conciudadanos le aborrecían, y enviaron tras él una embajada, diciendo: no queremos que este reine sobre nosotros. (Usted conoce el resto de la historia. Algunos le dieron, otros le apedrearon, por fin lo mataron y nadie quería hacer nada).

Quiero que entienda algo que va más allá de la parábola en sí. Estaban cerca de Jerusalén, y él habla de que se fue a un país lejano a recibir un reino y volver. Cristo vino, murió, descendió, resucitó, ascendió y recibió un reino.

Lo último que dijo, en Mateo 28, fue: Toda autoridad me ha sido dada a mí en el cielo, (¿Y adonde más?) En la tierra… ¡Que raro! Hay gente que está esperando que llegue un lejano día donde tendremos autoridad en la tierra.

Y dijo: Por eso, Id. ¡Es imposible que nos diga que vayamos a un lugar donde no tenemos autoridad! Usted no va a hacer una obra en un lugar que no le pertenece. Usted no lo haría, mucho menos su Padre Celestial. Toda autoridad le fue dada en el cielo y en la tierra.

Dijo: Negociad, entre tanto vengo. Es decir que iba a pasar un buen tiempo, si no, no hubiera hecho falta decirlo. ¿Para que deberíamos ocuparnos si iba a suceder ya? Es decir que, con la parábola, contestó dos preguntas sumamente concretas con claridad.

1) El Reino no viene con observación. 2) No es inmediato, es progresivo. No se olvide que el Reino no es un lugar, es un ámbito, una jurisdicción donde manda un rey. Donde quiera que domine un rey, allí hay un reino. Si el reino se acercó, el reino se quedó, porque Cristo tiene su cuerpo aquí y se llama Iglesia. Por tanto, ¿Quien tiene la autoridad hoy? Para entender esto, vamos a Génesis.

(Génesis 1: 26)= Entonces dijo Dios: hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.

¿Cuántos pueden ver la comisión del hombre cuando llegó al planeta? No hace falta una explicación más clara de lo que Dios dice aquí, ¿Verdad? ¿Qué significa señorear, tener dominio? ¿Por qué será que Él nos llama un reino de reyes y sacerdotes? Reyes y sacerdotes en la tierra. Puertas de gloria, levantad tu cabeza, y dejad que el rey entre. Somos las puertas de acceso para que Cristo reine.

(27) Y creó Dios al hombre a su imagen, (Ahora fue creado, antes fue una idea) a imagen de Dios lo creó, varón y hembra los creó. (No hay género en el espíritu, así que trate a su mujer con más delicadeza).

(28) Y los bendijo Dios y les dijo: fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.

Está claro que Dios le da una misión al hombre. En Hebreos 2:6-7 y en el Salmo 8:3-6 reitera lo mismo. Está en toda la Biblia. La misión del hombre es sojuzgar la tierra, tener dominio en ella y hacer la obra de Dios en ella. Pero cuidado: a esa autoridad, Dios no se la dio a cualquier hombre y cualquier mujer, se la dio a gente hecha a su imagen y semejanza.

No le tema a la palabra Dominio. Siempre estuvo escrito, sólo que la revelación es progresiva. ¿Y por qué no lo supimos antes? Porque no era el tiempo de hacerlo. El da hoy lo que quiere a quien quiere. Y no está obligado a respetar las antigüedades que nosotros respetamos.

Si Él quiere usar a uno que se convirtió esta mañana, pues lo hace. Suyo es el oro y la plata, nadie tiene derechos por sobre otros. Cuando un hermano tiene éxito, el éxito es de Dios y es para nuestro gozo, no para nuestra envidia o nuestros celos.

Si el enemigo lo puede convencer de que usted no tiene derechos en la tierra, usted cae en decepción y él se apodera de un trozo más de tierra. Adán comenzó a hacer la obra de Dios y tenía que hacerla al igual que usted y yo hoy: en el jardín de su presencia.

Dios quería gobernar lo visible desde lo invisible. Esto se hizo para que el hombre domine con Dios. Al caer, el hombre sigue dominando pero sin Dios. Si usted tiene a Cristo adentro, usted tiene revelación antes que el mundo invente algo. Cuando el mundo quiere sorprenderlo, usted ya lo sabe. Papá se lo ha contado.

Ahora; cuando usted cae de la revelación a la información, la tierra le está diciendo algo que ya está manifestado y usted ya no puede hacer nada al respecto. Ahora, el que vive bajo el poder de Dios percibe las cosas antes que las cosas se manifiesten.

Pero el que vive sin Dios sólo reacciona a la manifestación. De manera que ahora el hombre no tiene dominio sobre la tierra, sino que la tierra tiene dominio sobre el hombre. Marihuana, cocaína, alcohol… ¿Continúo o es suficiente?

Dios ha dicho que el hombre tiene que sojuzgar la tierra y se acabó. ¿Sabe por que? Porque a Dios le pareció bien que la tierra fuera gobernada por un hombre según su semejanza. Adán tenía que creer en Dios igual que usted.

Entonces, usted lo que tiene que saber es quien es usted en dios. Eliminar esa crisis de identidad que tiene. “Y…vaya a saber si soy digno…Por allí no lo soy, y por eso Dios no me oye…” ¡¡Basta!! ¿Quien es usted en Dios? Si Dios nos tuviera que oír de acuerdo con nuestro comportamiento, tendríamos un Dios sordo. Cuando usted ora, Dios lo oye. Punto.

¿Estamos de acuerdo en esto? ¿Y entonces, por qué se pasa diez años orando por lo mismo? Mire que sencillo es caer en religiosidad. ¿No le ha enseñado usted a su hijo que si le pide una cosa y usted le dice que no, no debe volver a pedírselo?

Lo que sucede es que a veces Él no responde lo que uno desea oír, entonces entramos en un prolongado ayuno a ver si Dios cambia de parecer. Dios no se impresiona con las obras de la carne, ni tampoco se cae del trono si usted no come durante veinticuatro horas, no se gaste inútilmente.

Antes de caer en decepción debemos asegurarnos quienes somos en Dios. Si no lo sabemos, no tenemos acceso a la herencia. Tenemos que saber adonde vamos, cual es nuestro llamado, nuestra visión, nuestra estrategia, por qué estamos en la iglesia local que estamos, saber si realmente tenemos que estar allí.

Debemos hacerlo todo por la fe. Nada funciona independientemente de la fe. Sin fe es imposible agradarle. Debemos tener un espíritu pionero. Adán fue pionero en el Edén. Lo que él tenía que hacer jamás nadie lo había hecho antes. Hoy sucede lo mismo. Una gran mayoría no se atreve y sigue haciendo lo mismo de hace cincuenta años atrás, no lo que Dios ordena hoy.

Dios creó todo, pero al huerto lo plantó, dice la Biblia. ¿Sabe por que? Porque el huerto, no es más que una tipología del Reino de Dios en la tierra. Ahora: ¿Cómo se planta algo? Con una semilla. Cuando Dios comienza algo, siempre es a partir de una semilla.

Históricamente, espiritualmente, la iglesia siempre invadió y conquistó. Desde Israel hasta hoy. ¿Estamos haciendo la voluntad de Dios o nos anquilosamos y entretenemos dentro de nuestros templos esperando infructuosamente que alguien venga a golpearnos la puerta y pedirnos por favor que le prediquemos el evangelio?

Dios dijo: Entra a la tierra que ya te he dado. – ¡Señor! ¿Y los gigantes? – ¡Ah, sí! Me había olvidado de los gigantes. Sácalos de allí porque no te van a tratar bien. Pero recuerda que no es con ejército ni con espada. ¿De acuerdo? Es con el Espíritu, ese mismo que hasta ahora sólo parecía manifestarse para saltar, caerse, poner rostro de éxtasis, orar en lenguas, temblar, llorar, reír, todas cosas de Dios, es cierto, pero no para ganar la guerra, sólo para hacerlo sentir bien a usted.

Y nosotros nos sentimos bien, es verdad, pero el mundo huye aterrorizado de lo que no entiende y nadie le explica porque “No voy a interrumpirme cuando estoy recibiendo”. ¡Por eso el mundo no quiere saber nada! Pero no con el Señor, ¡Con nosotros!

Todo iba bien hasta el capítulo dos de Génesis, pero en el capítulo tres aparece Satanás. Pero cuando Satanás aparece, le pregunto: ¿Quién tenía el dominio de la tierra? El hombre. ¡Que raro! Nosotros siempre habíamos pensado que Satanás era el dueño de la tierra.

Declare esto: la tierra nunca ha sido ni será de Satanás. El hombre tenía la autoridad y la mayordomía de todo lo que le pertenecía a Dios y eso incluía la tierra. Entonces llega Satanás y, a través de la decepción, habla y usurpa esa autoridad. Igual que hoy. No puede atacar adonde está Cristo porque Cristo ya lo venció. Entonces apunta a Eva, que es la iglesia, que no siempre está enterada de esa derrota.

Perdieron su relación con Dios y enseguida perdieron el dominio de la tierra. El hombre sin Dios no tiene dominio sobre la tierra, sino que la tierra lo domina a él. Cuando aquellos que son llamados a remar no reman, caos entra en la barca.

No se olvide que la serpiente ya estaba en la tierra cuando Dios le dio la autoridad sobre la tierra a Adán. Eso quiere decir que tenía autoridad también sobre Satanás. Cuando pecaron perdieron esa autoridad. Satanás entró por decepción. ¿Cuál es una de las grandes angustias de la sociedad de hoy? La decepción. ¿Cuál es el motivo fundamental por el que mucha gente se retira de las congregaciones? La decepción.

Fíjese que ellos no quisieron hacer las cosas como Dios les dijo, quisieron hacerlo como a ellos les pareció bien. ¿Sabe como se llama eso? Rebelión. Y rebelión es hechicería, y obstinación, es idolatría.

Obstinado es aquel que dice: está bien, pero yo quiero hacerlo a mi manera. Está haciendo un ídolo de su propia opinión. ¿Sabe cuanto teólogo anda en esa? Satanás no reina en el mundo. Satanás reina en la mente de aquellos que andan en decepción.

(Romanos 4: 13)= Porque no por la ley fue dada a Abraham o a su descendencia la promesa de que sería heredero del mundo, sino por la justicia de la fe. (Dice que sería heredero ¿De que? Del mundo. El planeta ya era de él. El mundo era lo que quería volver a tomar. Porque de tal manera amó Dios al…mundo.)

(14) Porque si los que son de la ley son los herederos, vana resulta la fe. (¿Cuántos, en este día, todavía andarán en la ley?) y anulada la promesa. (De manera que lo que tienen fe en las promesas, son los herederos del mundo).

(Romanos 9: 1)= Verdad digo en Cristo, no miento, y mi conciencia me da testimonio en el Espíritu Santo, (2) que tengo gran tristeza y continuo dolor en mi corazón.

(3) Porque deseara yo mismo ser anatema, separado de Cristo, por amor a mis hermanos, (Hablando del Israel natural) los que son mis parientes según la carne; (49 que son israelitas, (Los que están del lado de allá) de las cuales son la adopción, la gloria, el pacto, la promulgación de la ley, el culto y las promesas; (5) de quienes son los patriarcas, y de los cuales, según la carne, vino Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén.

(6) No que la palabra de Dios haya fallado; porque no todos los que descienden de Israel son israelitas, (7) ni por ser descendientes de Abraham, son todos hijos; sino: en Isaac te será llamada descendencia. (Noten que no es suficiente con ser hijo de Abraham; tiene que saber si está en Isaac o en Ismael.)

(8) Esto es: no los que son hijos según la carne son los hijos de Dios, sino los que son hijos según la promesa son contados como descendientes.

Entonces, la simiente de la que habla Génesis, es la iglesia. En Gálatas dice que si usted está en Cristo, entonces es hijo según la promesa. La simiente que destroza la autoridad de Satanás, es Cristo, la cabeza, la iglesia su cuerpo.

Romanos capítulo cinco, dice que por un hombre entró la maldición y que por otro hombre, la bendición. De manera que toda la maldición entró por la caída. Entonces toda la bendición llegó por Cristo. No se trata de una parte, entienda, se trata de todo.

(Gálatas 3: 13)= Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (Porque está escrito: maldito todo el que es colgado en un madero), (14) para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos la promesa del Espíritu.

Nos liberó de la maldición y nos trajo toda bendición. Cuando Adán cayó, perdió sanidad divina, perdió prosperidad, perdió su salud, empezó a envejecer, perdió dominio, perdió comunión con Dios. Cristo vino a salvar Lo Que se perdió y, cuando se fue, dijo: Terminé. Funcionó. Tengo toda la autoridad. Por eso ahora usted puede ir y terminar lo que Adán no terminó.

¡Iglesia victoriosa! Sentados en un banco casi numerado. Estudiar en la escuelita dominical cincuenta años, esperando que venga Cristo. Es mejor que nos busquemos un sillón más cómodo para esperarlo.

De ese modo, cuando prediquemos a Cristo al mundo diciéndole: entrégate y luego ven a sentarte aquí conmigo, por allí el mundo lo acepta si ve que el sillón es cómodo. Por ahora, con nuestros bancos, no quiere saber nada, ¿No le parece?

Yo me pregunto qué sentido tiene salirse del mundo, donde usted era casi un líder de Satanás, abandonar toda una vida de pecado y cambiarla por un glorioso estado de santidad, para venirse a una iglesia a sentarse en un banco y esperar a que algún día Cristo venga a buscarle.

“Dios es un Dios de propósitos”, estudiamos, creemos y predicamos. Pero no lo encarnamos, porque nuestro propósito no parecería ir más allá de dos cultos y una reunión de oración por semana. ¿Cuál es su propósito? ¡Pero hermano! ¿No es tener Ego, eso? Quizás, pero nunca se olvide que a Dios no le interesa matarle a usted su Ego; lo que desea es que se le santifique.

“LA vida cristiana, mis amigos, tiene como base fundamental el nacer de nuevo” Hemos hecho todo un evangelio del nacer de nuevo. Jesús nunca predicó eso. Quien haya leído la Biblia con un poco de sensatez y madurez, además de discernimiento, sabe que Jesús nunca predicó así.

Esa fue una figura hermosa, real, verdadera y esencial que Él usó por única vez para desasnar espiritualmente a un viejito miedoso llamado Nicodemo, que se creía muy conocedor y muy importante en la iglesia de su tiempo.

Lo que Jesús sí predicó todo el tiempo, fue el Reino. Él dijo que el Reino de Dios ES. No que será. Y luego marcó parábolas, enseñanzas, para que esos hombres pudieran conocerlo y entenderlo a ese Reino.

“El Reino de Dios es como diez vírgenes”, pero no hay un evangelio de las vírgenes. El Reino de Dios es como una plantación, como una simiente. Verdad. Pero no existe un evangelio de la plantación y la simiente.

“El Reino de Dios es como una semilla de mostaza”. Muy cierto. Pero no hay un evangelio de la semilla de mostaza. El evangelio, de-fi-ni-ti-va-men-te, es el evangelio del Reino de Dios que se ha acercado.

En aquella época, la manifestación del Reino de Dios más visible, era Cristo. Luego Él fue a la cruz, murió, resucitó y ascendió a los cielos. Envió a su Espíritu Santo para que more en lo que Él dijo que es su cuerpo en la tierra: la iglesia.

Por lo tanto, el evangelio del siglo veintiuno sigue siendo “El Reino de los cielos se ha acercado” y, cuando la gente pregunte adonde está, usted se golpeará el pecho y dirá: ¡Aquí está! No les pida que se lo crean rápidamente, pero si se lo respetan y se quedan pensativos, usted pertenece al ejército de Jehová. Ahora si se le ríen…

Cristo es la puerta, ¿Verdad? Entonces, ¿Por qué nos paramos en la puerta? ¿Para que son las puertas? Para cruzarlas, para que sirvan de acceso a un lugar. Hermano mío: hay un mundo nuevo más allá de la puerta.

No tenga miedo, nadie le está diciendo que usted tiene que sentirse por encima de Cristo. Usted no está por encima de nadie. Simplemente está utilizando de Cristo lo que Él dijo que era: la puerta.

Es hora que permitamos al Señor recuperar, como Él dijo, Lo Que se había perdido. Y mucho de lo que se ha perdido está todavía manejado por el diablo en el mundo incrédulo, es cierto, pero un alto porcentaje de eso que se ha perdido, está dentro de nuestras iglesias jugando a la religiosidad ritualista, legalista, hipócrita y tradicionalista; pero espiritualmente muerto. Es la hora de la resurrección.

(Colosenses 2: 14)= Anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz.

Está bien claro, ¿No cree? ¡Ya lo hizo! Ya anuló el acta. Porque usted sabe lo que había en esa acta, ¿No es así? En esa acta que Él anuló, estaba escrito todo lo que nos acusaba, todo lo que estaba en contra de nosotros y que nos impedía tener el dominio que se nos había usurpado.

Cristo anuló esa acta. ¿Y eso, que quiere decir? Que hemos recuperado ese dominio, que podemos y debemos señorear la tierra, sojuzgarla y no ceder a las estratagemas de un enemigo vencido que intentará, por todos sus medios, no permitirnos que lo hagamos, por que si no se termina su tiempo. Satanás no puede evitar su futuro, lo que sí puede es dilatarlo por un tiempo. Eso con nuestra complicidad, claro. Casi con nuestra colaboración de creyentes incrédulos. Dominio

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El Timón de su Barco

Un respetado hombre de Dios relata, en uno de sus libros, una anécdota que tiene mucho que ver con nuestro tema central en este estudio. Este hombre, cuenta que un día acompañaba a un médico en sus visitas a los pacientes que tenía internados en el hospital, y le llamó profundamente la atención las dos preguntas que, de manera repetitiva y casi automática, el facultativo les formulaba a cada uno de los enfermos.

La primera, a cuya respuesta casi no le prestaba la menor atención, era: ¿Cómo está? ¿Cómo se siente hoy? La segunda, a la que sí dedicaba todo su interés, era: ¿Cómo está su lengua? ¿Puede mostrármela, por favor?

De la larga explicación científica que su amigo le brindó, nuestro hombre sacó en claro que, efectivamente, del estado de la lengua de una persona, pueden detectarse un sinfín de problemas, pueden sacarse muchas conclusiones importantes y, en suma, todo lo necesario para elaborar excelentes diagnósticos. No se olvide que la base de un buen trabajo médico, siempre parte de un diagnóstico preciso.

Cuando se despidió de su amigo médico, él dice que se quedó reflexionando bastante entre esa simple experiencia y la vida de un creyente. Es más que obvio que si yo me encuentro un día con usted y le pregunto como está, salvo que tengamos mucha amistad y confianza, seguramente me va a contestar que muy bien, gracias a Dios, bendecido o bendecida, que es como generalmente y como si fuera un cliché, respondemos a un saludo todos los cristianos.

Por allí no es así la realidad, lo que vendría a demostrar, de paso, que en aras de las formalidades, a veces no vacilamos en mentir casi sin ponernos colorados, antes de ser transparentes. Le tenemos más respeto al chusmerío (chismes) que a cumplir con nuestra vida de creyentes.

Ahora: ¿Qué sucedería si yo le agregara, a esa pregunta, la otra del médico? ¿Puedes mostrarme tu lengua? ¿Y que es lo que se supone que, sin mentir en nada, me podría usted contestar? ¿Son para la gloria de Dios los frutos de su lengua? ¿Sí? ¡Aleluya! ¿No lo son? Acompáñeme, entonces, en este trabajo, a repasar, evaluar y responder a la pregunta clave: ¿Cómo está su lengua? ¿Cómo es el timón de su barco?

(Mateo 12: 33)= O haced el árbol bueno, y su fruto bueno, o haced el árbol malo, y su fruto malo; porque por el fruto se conoce el árbol. (¿Hará falta que le aclare que nosotros somos los árboles y nuestros hechos los frutos?)

(34) ¡Generación de víboras! ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca.

Esto no es una novedad. Es mucha la gente, (Y esto incluye tanto a creyentes “rasos” como a líderes), que tiene la particularidad de hablar cosas correctas, sanas, loables y dignas de aplauso, y luego hacer con su vida y sus hechos un verdadero compendio de barbaridades que, naturalmente, no tienen nada que ver con lo que estaban mostrando con su dialéctica.

Es más; en la inmensa mayoría de las congregaciones babilónicas que todavía se encuentran de pie, la palabra que se predica desde sus púlpitos, suele ser la correcta, muy bíblica y fuera de cualquier cuestionamiento.

Y eso es, precisamente, lo que confunde a mucha gente no demasiado madura. Claro; lo cierto es que después, en la vía de los hechos concretos, todo el mundo se da cuenta que ni por asomo se hace lo que se dice, sino, incluso, todo lo contrario.

Pero hay un mito muy difícil de erradicar: nadie supervisa las voces que se oyen desde los púlpitos ni comprueba si es palabra encarnada o no. El fantasma culposo de la irreverencia, la falta de sujeción o la intocabilidad del liderazgo no lo permite.

(35) El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas.

¿Recuerda usted aquella anécdota del mal vecino que, todas las noches, de puro conflictivo y peleador, le arrojaba su basura por encima del tapial a su vecino, y como este todas las mañanas, le devolvía esa agresión, dejándole una pequeña bolsa con frutas y verduras frescas?

¿Recuerda que un día, el mal vecino no soportó más y le preguntó por qué hacía esa tontería, en lugar de enojarse y ponerse a pelearlo, que era precisamente lo que él buscaba? ¿Tiene memoria para recordar qué fue lo que el buen hombre le respondió? Le dijo: ¡Oh, no! ¡No se preocupe! ¡Cada uno da de lo que le sobra!

(36) Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio.

De esto vamos a hablar más adelante, pero le pido que no lo olvide y lo tenga muy en cuenta. Vamos a dar cuentas en el día del juicio, de todas las tonterías que digamos ahora, cuando no sabemos qué hacer y elegimos distraernos hablando cualquier cosa de otros.

(37) Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado.

Salta la vista que Jesús, con sus palabras, establece una conexión directa entre la boca y el corazón, empleando tal como a Él le gustaba, un lenguaje parabólico. La palabra justificado, en este último verso, es la palabra dikaioo, que significa: absolver, declarar justo, demostrar ser justo o recto. Jesús, se refiere al día del juicio como el día de condenación o justificación, según las respuestas de nuestros corazones al Espíritu.

Jesús, aquí, se refiere al corazón, que es el alma en hebreo, como el árbol y a las palabras que salen de la boca como el fruto. Y la clase de palabras que salgan de su boca indicarán la condición de su corazón.

Fíjese que él dice, por ejemplo: el hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca buenas palabras; y el hombre malo, del mal tesoro saca palabras malas. No sé si ha notado que Jesús usa la palabra Bueno Buena, tres veces, y usa la palabra Malo o Mala, también tres veces.

Él quiere decir abiertamente que, si el corazón, es decir: el alma, que son los sentimientos, las emociones, la voluntad, son buenos, entonces de esa boca saldrán palabras que son buenas. Pero si ese corazón, esa alma, es mala, entonces de esa boca saldrán palabras que son malas.

Que no significa necesariamente una catarata de insultos permanente, de eso que llamamos: “malas palabras”, porque palabras malas, a veces, tiene que ver incluso, con el pesimismo, la depresión o las declaraciones derrotistas, además de la burla, la injuria, la calumnia o la murmuración. En el texto que va usted a leer ahora, Jesús se expresa en un lenguaje similar, observe:

(Mateo 7: 17)= Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo, da frutos malos.

(18) No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar buenos frutos.

Es notorio que el principio básico radica aquí en que la naturaleza del árbol inevitablemente determina la clase de fruto. No se olvide que cuando Dios comienza algo, siempre lo hace a partir de una semilla, ordenando que esa semilla produzca fruto según su especie.

Ahora bien; esto también tiene relevancia si se invierte. Es decir que cuando observamos y paladeamos un fruto y nos resulta bueno, tendremos todas las garantías que el árbol de donde provino, también tiene que ser bueno. Repito el concepto porque es clave que no se le olvide. Ni para usted ni para que usted conozca a la gente.

El árbol es el corazón y el fruto es la boca. Si el corazón es bueno, las palabras que salgan de esa boca, serán buenas. Pero si las palabras que salen de la boca son malas, sabemos inmediatamente que ese corazón es malo.

Usted no puede obtener frutos malos de un árbol bueno; no puede esperar cosechar ricas frutillas de una planta de espinos. Hay una conexión absoluta que no puede escaparse, evitarse ni escabullirse por ninguna parte, entre el estado del corazón y el estado de la boca.

¿Puede usted mostrar una lengua limpia en este día? Porque podemos llegar a engañarnos a nosotros mismos respecto al estado de nuestros corazones. Podemos tener cualquier clase de ideas acerca de nuestra bondad, pureza o justicia, pero el indicador más seguro, infalible se podría decir, es lo que sale de nuestra boca.

Si lo que sale de nuestra boca fuere corrupto, entonces nuestro corazón estará corrompido. No puede haber otra conclusión. Usted puede llegar a decirle al mismísimo Dios que es un buen creyente. Él se limitaría a decirle: A ver, muéstrame tu lengua…Muéstrame el timón de tu barco…

(Salmo 45: 1)= Rebosa mi corazón palabra buena; dirijo al rey mi canto; mi lengua es pluma al escribiente muy ligero.

(2) Eres el más hermoso de los hijos de los hombres; la gracia se derramó en sus labios; por tanto, Dios te ha bendecido para siempre.

Aquí hay un cuadro de Cristo, del Mesías, en su gracia, en su hermosura y su pureza moral. ¿Cuál es el primer aspecto de esa belleza que se manifiesta? Sus labios. La gracia, dice, se derramó en tus labios. Entonces dice: Por tanto, Dios te ha bendecido para siempre.

Aquí se dan dos importantes principios. Primero, la gracia del Mesías se manifiesta, principalmente, en sus labios. Segundo: Dios le ha bendecido para siempre debido a la gracia de sus labios. Cuando Jesús apareció en forma humana y algunos hombres fueron enviados a arrestarle, regresaron sin Él y se les preguntó: ¿Por qué no le habéis traído? La respuesta de ellos fue concreta y contundente: ¡Jamás hombre alguno ha hablado como este hombre! La gracia que se derramaba de sus labios le señalaba como el Mesías.

(Cantares 4: 3)= Tus labios como hilo de grana, y tu habla hermosa; tus mejillas, como cachos de granada detrás de tu velo.

En este texto hay un cuadro profético de Cristo y su esposa, la iglesia, y la relación entre ambos. Y fíjese que el primer aspecto mencionado acerca de la esposa son sus labios. Tus labios como hilos de grana, y tu habla hermosa.

La palabra GRANA, aquí, indica santificación mediante la sangre de Jesús. Los labios han sido tocados por la sangre. Como resultado, su habla es hermosa. Note que el rostro se halla oculto detrás de un velo. No obstante, la voz se oye a través del velo. La voz es lo que más se manifiesta. Más adelante, dice:

(Verso 11)= Como panal de miel destilan tus labios, oh esposa; miel y leche hay debajo de tu lengua; y el olor de tus vestidos como el olor del Líbano.

Fíjese que las dos palabras más distintivas usadas acerca de la lengua de la esposa, son “miel” y “leche”. No es casual. Son las mismas palabras que distinguen a la tierra prometida. Es decir que, la hermosura de la tierra prometida, ¿Adonde se ve? En la esposa.

En la esposa y, especialmente, en su lengua y en sus labios. Hay una especie de fragancia asociada con estos labios hermosos que penetra el velo. Repito: la forma clara de la esposa no se ve detrás del velo, pero su voz y su fragancia penetran el velo debido a la hermosura de sus labios. Sus labios son como hilos de grana y su habla hermosa. Ahora hágase usted la pregunta: ¿Es cierto, esto, en mi caso?

(Santiago 1: 26)= Si alguno se cree religioso entre vosotros, y no refrena su lengua, sino que engaña su corazón, la religión del tal es vana.

He oído en más de una ocasión, a líderes y predicadores muy prestigiosos, brindar datos estadísticos con respecto a la cantidad de creyentes existentes en cada lugar. Mi ciudad, Rosario, por ejemplo, de acuerdo con los informes que realiza cada congregación, andaría por los ciento cincuenta mil.

Parecen muchos, ¿Verdad? Sin embargo, es apenas algo así como el diez por ciento. Pero así y todo, esos datos hablan de la suma de personas que van a iglesias cristianas evangélicas. Puede ser indiscutible ese dato, pero: ¿Quién me asegura que todos los que van a un templo son creyentes? ¿Quién me asegura, asimismo, que algunos de los que no están yendo a un templo en este tiempo, no lo son? Imágenes. Solamente imágenes.

No importa cuan religioso pretendamos ser. Podemos asistir a una congregación, cantar muchos himnos y hacer todas esas cosas que se espera de la gente religiosa. En sí mismas, quizás todas estas cosas puedan ser buenas. Puede que no esté mal que hagamos todas estas cosas.

Pero, si no mantenemos controlada nuestra lengua, nuestra religión es inútil e inaceptable a Dios. Quiera Dios que todas las personas religiosas enfrenten esta cuestión. Por otra parte, Santiago habla acerca d la clase de religión que Dios acepta. Como ya se dijo, esta es diferente de la práctica de la mayoría de los que van a la iglesia hoy.

(Verso 27)= LA religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo.

Comencemos señalando que RELIGION es una palabra muy utilizada que significa algo así como “Ligarse a Dios” o “Esfuerzo que el hombre hace para ligarse a Dios”. Espiritualmente, todos sabemos que no es esa la salida, pero no podemos ignorar que, mayoritariamente, es lo que se hace y, oficialmente, por lo que se nos conoce y se nos identifica: religiosos.

Rescatamos lo bueno: el primer requisito positivo de la religión es, en todo caso, no ir a la iglesia, ni siquiera la lectura de la Biblia. Es buscar a los que están en necesidad y mostrarles amor de una manera práctica, principalmente y como modelo, a los huérfanos y las viudas.

Primero, tendremos que tener muy en cuenta todos aquellos que de una u otra manera a los ojos del mundo somos medianamente religiosos, que nos tomemos tiempo para mirarnos en el espejo de la palabra de Dios que encontramos en Santiago 1:26-27.

Si no podemos ejercer dominio sobre nuestra lengua, nuestra supuesta religión es vana. Si deseamos tener una religión que en su esencia sea aceptada por Dios, lo primero que habrá que hacer, es demostrarlo.

Algo así como dejar en claro que no se trata de gestos o palabras, sino de hechos prácticos y concretos. Recuerde a aquel médico: “¿Cómo estás hoy? ¿Puedes mostrarme tu lengua?” Santiago utiliza varias figuras para ilustrar la función de la lengua en nuestras vidas.

(Santiago 3: 2)= Porque todos ofendemos muchas veces. Si alguno no ofende en palabra, este es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo.

Varón perfecto. ¡Qué difícil parece! ¿No es así? No lo es tanto, fíjese, es una cuestión de interpretación gramatical. La palabra PERFECTO, es la palabra TELEIOS. Proviene de TELOS, que quiere decir FIN.

TELEIOS, entonces, se refiere a aquello que ha alcanzado su fin, es decir, a lo terminado, completo, perfecto. Ahora bien: cuando esto se aplica a personas, el significado es: integridad e incluye la idea de totalidad. Ahora, cuando particularmente se lo aplica a creyentes, la palabra denota MADUREZ, nunca una cosa sin errores, como nos enseñaron.

Este verso, específicamente, lo que dice es que, si usted puede controlar su lengua, indefectiblemente, puede controlar su vida. Es decir que es un varón perfecto, un varón maduro, sólo si puede controlar, ejercer dominio sobre su lengua. De allí en más, Santiago prosigue con el resto de este pasaje, para dar algunas ilustraciones del mundo natural.

(Verso 3)= He aquí nosotros ponemos freno en la boca de los caballos para que nos obedezcan, y dirigimos así todo su cuerpo.

(4) Mirad también las naves; aunque tan grandes, y llevadas de impetuosos vientos, son gobernadas con un muy pequeño timón por donde el que las gobierna quiere.

(5) Así también la lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas. He aquí, ¡Cuan grande bosque enciende un pequeño fuego!

(6) Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad, la lengua está puesta entre nuestros miembros, y contamina todo el cuerpo, e inflama la rueda de la creación, y ella misma es inflamada por el infierno.

(7) Porque toda naturaleza de bestias, y de aves, y de serpientes, y de seres del mar, se doma y ha sido domada por la naturaleza humana; (8) pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal.

Hay que aclarar aquí que el caballo, en la Biblia, es generalmente un símbolo de fortaleza física. Santiago dice que no importa cuanta fuerza tenga un caballo. Si se logra controlar su boca con el hierro, eso puede controlar a todo el animal, tenga la fuerza que tenga.

Así como toda la tremenda fortaleza de un caballo es traída a sujeción por el control de su boca, así también sucede con nosotros; lo que controla nuestra boca, controla todo el curso de nuestra vida.

El otro ejemplo, mientras tanto, es mucho más vívido. Él compara a la lengua con el timón de un barco. Un barco puede ser una gran estructura, pero también puede ser llevado de un lado para el otro por las poderosas fuerzas de los vientos y las olas.

No obstante, en ese barco, hay solamente una pieza decisiva, aunque pequeña: el timón. Puede usted tener la calidad, el volumen y la modernización que quiera en su barco. Puede ser a vela por los vientos o tener una fuerza nuclear como propulsora, pero es el uso del timón lo que va a determinar, definitivamente, el curso que habrá de tomar el barco.

Si se usa el timón de una manera adecuada, el buque llegará seguro a su destino, a su puerto. Ahora, si no se usa como es debido, (Y la Biblia es un manual donde cualquier aspirante a timonel podrá aprender su utilización correcta), el barco estará predispuesto a naufragar, a hundirse.

Allí es donde santiago dirá que es exactamente así en nuestras vidas. Que nosotros somos como ese barco y que el timón, es nuestra lengua. Nuestras lenguas, en suma, son las que controlan el curso de nuestras vidas.

Si el timón de la lengua se usa adecuadamente, llegaremos seguros al destino que nos habíamos trazado y propuesto. Pero si nuestras lenguas no se usan como deben usarse, entonces lo más probable es que nos vayamos a pique.

El tercer ejemplo, en cambio, se va a la otra punta de la imaginación. Es el ejemplo que nos está hablando de una pequeña chispa que, sin embargo, es la responsable de poder iniciar un gran incendio forestal.

Cada año, en cientos de lugares, de los cuales mi país forma parte bastante importante, lamentablemente y principalmente en las zonas boscosas de nuestro sur, los incendios forestales llegan a ser noticias de portadas por su magnitud, y ocasionan, obviamente, tremendas pérdidas, tanto en lo material y económico como en lo ecológico.

Ahora bien; el punto es que todos estos incendios, tal como lo cuenta Santiago, se han desatado a partir del descuido o la imprevisión de una pequeña chispa a la que en su momento, nadie le habrá prestado atención.

Es bastante habitual que en muchos de esos bosques, se puedan observar letreros muy visibles que generalmente dicen: “únicamente usted puede evitar los incendios forestales”, acompañados naturalmente de los clásicos que alertan sobre la conveniencia de no fumar y de no hacer fuego bajo ningún concepto.

Muy bien; así también, de esta misma manera, es en el ámbito espiritual. La lengua vendría a ser esa pequeña chispa capaz de desencadenar impresionantes y devastadores incendios de costoso precio.

No son pocos los grupos sociales, entre los cuales lamentablemente deberemos incluir a muchas iglesias en lo institucional, que se han visto deshechas en menos de una semana, por causa de la pequeña chispa desatada por alguna lengua que terminó, finalmente, por quemar todo lo que se había construido en muchos años.

Y el último ejemplo habla de un veneno mortal. El principio, en todos los casos, es el mismo: un pequeño elemento, mínimo, imperceptible, sin valor alguno en lo individual, casi invisible al ojo humano, que termina por producir verdaderos estragos cuando se lo utiliza mal o en forma mal intencionada, que es lo más usual.

¿Y como puede utilizarse mal? Le podría dar diez ejemplos, casi, de memoria. Le servirían y no me caben dudas que estaría usted en un todo de acuerdo conmigo, pero es mucho mejor ver que tiene la Biblia misma para decir al respecto.

(Santiago 3: 9)= Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios.

Usted sabe que esto, más allá de lo que aquí dice Santiago y que nadie puede negar que es absolutamente real y cierto, a mí particularmente siempre me llamó poderosamente la atención. En las congregaciones que he conocido, (Y ya sea por militancia o por visita, he conocido varias), siempre me encontré con gente que desde el púlpito o sobre la plataforma habla de un modo muy especial, correcto, santo y modulado.

Pro es la misma gente que luego, en el mano a mano, y mucho más si hay algún pequeño problema, cambiará radicalmente su vocabulario y lo transforma en algo tan ordinario y a veces procáz como podríamos encontrar en un estadio de fútbol o algún tugurio de baja categoría. ¿Cómo puede ser? El propio Santiago ya no sabía como explicarlo.

(10) De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así.

(11) ¿Acaso alguna fuente echa por una misma abertura agua dulce y amarga?

Este texto siempre me ha impactado. Le cierra la boca a todos aquellos innovadores de lo dudoso, que quieren hacernos creer que cuidar el vocabulario no es propio del sexo masculino y que sólo forma parte de una moralina religiosa que desea convertirnos en mariposas volátiles de dudosa catadura sexual. No nos equivoquemos, por favor. Una cosa es vender una postura, caer en la hipocresía de las figuraciones moralistas, pero otra muy diferente es desobedecer a la Palabra.

(12) Hermanos míos, ¿Puede acaso la higuera producir aceitunas, o la vid higos? Así también ninguna fuente puede dar agua salada y dulce.

Quiero que preste atención que, en el fondo, lo que Santiago está diciendo, es lo mismo que dijo Jesús en otro tenor. Es decir que se trata de diferentes modelos de expresión para un mismo principio: el árbol se conoce por sus frutos.

Si el árbol es bueno, el fruto será bueno. Si usted tiene una higuera en su corazón, sacará higos de su boca. Pero si tiene una vid en su corazón, jamás sacará higos de su boca. Lo que sale de su boca, en definitiva, nos está diciendo con total claridad lo que hay en su corazón.

He oído a siervos muy reconocidos de Dios, de pulido y excelente léxico público, hablar en privado con una dureza y aspereza que desentonan totalmente con lo otro. La pregunta será: ¿Cómo está su corazón? Simple: como lo evidencia su lengua.

Hermano, no se trata de hablar un vocabulario especial, religioso, un idioma de Reina Valera en el templo, y otro, muy diferente y ordinario, fuera de la iglesia. No se trata de cuidarse para que no escuche el pastor o los hermanos. VA mucho más allá de eso.

Va al fondo de la cuestión. Un fondo que, fíjese, el mundo secular conoce muy bien. Es habitual que en el ambiente de la radio, se aconseje no utilizar términos groseros para hablar en la calle porque, aseguran, y es muy cierto, se correrá el riesgo de que algunos de ellos se filtren luego al micrófono. Eso, claro está, donde todavía se mantienen ciertas formas que, en la radiofonía actual, con tantos programas transgresores, por ejemplo, ha quedado totalmente fuera de tiempo.

¿Sabe usted cual es el fondo de la cuestión de la que le hablaba? El fondo de la cuestión es definir que es lo que hay en su corazón y, para saberlo, será suficiente con prestarle atención a su boca. Si su idioma es correcto, (Y no le estoy diciendo que hable como una señorita del siglo dieciocho), su corazón estará recto delante de Dios. Ahora; si usa esas palabras del hampa, su corazón estará comandado por un hampón, ¿Me ha entendido

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El Tiempo de la Siega

Había tres fiestas en Israel, que eran necesarias, y el pueblo tenía que asistir a ellas. Se puede conocer mucho o poco sobre estas fiestas históricas, pero si hay que tener luz en lo que tiene que ver con la aplicación para hoy que aquellas fiestas pudieran tener.

Está la de la Salvación, la del Pentecostés, las primeras semanas. Pero después está una fiesta llamada De los Tabernáculos. En el ámbito espiritual, Tabernáculos es aquello que aún está por manifestarse en forma real en la iglesia, y es la fiesta que se desarrolla durante la siega. Precisamente, es el tiempo que estamos viviendo. Que comienza con el sonido de las trompetas, que no son otra cosa que las voces de los profetas que andan gritando por allí.

Las trompetas no son instrumentos; las trompetas, en toda la Biblia, significan cambio de dirección. Cuando en Apocalipsis, Juan oye una voz como de trompeta, y ve a uno parecido a un Hijo de hombre en medio del candelero, él inmediatamente supo que, lo que se estaba diciendo, significaba cambio.

Ya fuese para congregarse, ya fuese para ir a la guerra, o para movilizarse de un campamento a otro, la trompeta siempre significaba cambio de posición. Para reunirnos, para ir a la guerra o para transicionar, pero siempre el mismo significado: cambio.

Ahora, al fiesta de los tabernáculos comienza con la fiesta de las prometas. Si a usted le gusta prestar atención a lo que realmente es palabra de Dios y no discurso humano, se habrá dado cuenta que la fiesta de las trompetas ya se está celebrando.

Hay decretos y palabras que han sido depositadas sobre de varias voces y, por encima y más allá de eso, se está declarando a los principados y las potestades que hay una iglesia gloriosa que va a emerger y que no vamos a tomar ningún otro tipo de resultado como contestación.

(Nehemías 7: 73)= Y habitaron los sacerdotes, los levitas, los porteros, los cantores, los del pueblo, los sirvientes del templo y todo Israel, en sus ciudades.

Note claramente que todos los niveles sociales, vivían en ciudades. No interesa demasiado que posición tenían, aunque la posición, muchas veces, declara el nivel social de una persona. Todos los niveles sociales vivían en ciudades.

Esto es importante, porque las ciudades fueron construidas por primera vez por Caín, en total y abierta rebelión contra Dios. Porque Dios dijo que sería errante, y Caín dijo: “no voy a ser errante nada, me voy a quedar aquí”. Allí fue donde Dios echó a Caín fuera de su presencia, y fuera de la presencia de Dios, precisamente, es donde Caín funda la primera ciudad.

Quiero que usted entienda bien esto. Vivimos en una ciudad y no es pecado vivir en una ciudad. Pero sí es pecado ser arrebatado por el espíritu de la ciudad. Voy a la escuela, vengo de la escuela, voy al trabajo, vengo del trabajo, busco al niño, llevó al niño, mira que los buses, que la niñera, que el supermercado, que los taxis.

¡¡Uf!! ¿Qué día es hoy? Supongamos…Miércoles. ¿Miércoles? ¡¡Ah, Señor!! ¡¡Tengo que ir a la iglesia!! ¡¡Hay reunión de oración!! ¡¡Hay reunión de damas!! La persona que está arrebatada por el espíritu de la ciudad, no tiene ninguna utilidad en las manos de Dios.

Porque la ciudad no es propicia par ver o sentir a Dios. Se nos hace muy difícil ver a Dios en el pavimento y la mampostería. En cambio, si vamos al campo y vemos un árbol, con el simple hecho de cerrar los ojos y respirar hondo, ya sabemos que hay un Dios. La naturaleza siempre nos describe a Dios, el cemento no. Ellos tenían un estilo de vida llamado Ciudad. Todos estaban en la misma.

(Nehemías 8: 1)= Venido el mes séptimo, los hijos de Israel estaban en sus ciudades; (Aquí vemos a la ley de doble referencia. Cuando Dios quiere enfatizar algo en la Escritura, lo repite dos veces corridas. Aquí quiere enfatizar que esta gente vivía en este estilo de vida) y se juntó todo el pueblo como un solo hombre en la plaza que está delante de la puerta de las aguas, y dijeron a Esdras el escriba que trajese el libro de la ley de Moisés, la cual Jehová había dado a Israel.

Llega el séptimo mes y se congregan como un solo hombre, es el día de la unidad. Es el día del compromiso, donde el espíritu de independencia es cortado, donde todo se hace corporalmente. Donde el próximo mover de Dios no va a ser a través de un solo ministerio, o a través de un solo evangelista internacional, sino que va a ser el cuerpo de Cristo en la tierra, un cuerpo trabajando unido. Cuando llega este séptimo mes, el estilo de vida comienza a cambiar.

En segundo término, es el día de hambre por la palabra. Entienda: no es un tiempo de manifestaciones externas, es un tiempo de concentración en la palabra. Llegó el Día de los Tabernáculos y el pueblo dijo: “Esdras, trae el libro, queremos entender la palabra”.

El tiempo que estamos viviendo es el de la Fiesta de los Tabernáculos en la tierra, es el día de la lluvia tardía, es el día de la cosecha, llámelo como usted quiera, aunque los principios que estamos extrayendo, describen a la gente que vive adecuadamente dentro del tiempo.

Esto es: gente que sabe discernir el tiempo en que vive y, por consecuencia, también sabe vivir una vida adecuada a ese tiempo. Primero, es un tiempo corporal, donde todo el poder de Dios regresa a la iglesia local.

Y hablo de la iglesia del señor, no de la institución religiosa. Segundo: traigan la palabra. Ya no quiero que me oren, quiero palabra. Note el cambio drástico del versículo73 al primero del capítulo 8. Lo único diferente es que cambió el mes, y toda la gente reaccionó diferente.

(2) Y el sacerdote Esdras trajo la ley delante de la congregación, así de hombres como de mujeres y de todos los que podían entender, el primer día del mes séptimo.

En tercera medida, es el día del intelecto, el día del entendimiento. No es permitido ser ignorante cuando estamos viviendo en un tiempo de información global. No hay excusa para la ignorancia.

Porque la Biblia dice que en los tiempos finales, la ciencia o la sabiduría, aumentará. Y no dice que sea la del diablo, dice que la ciencia y la sabiduría aumentarán. El tiempo que estamos viviendo, facilita el conocimiento. No hay excusas para no entender.

(39 Y leyó en el libro delante de la plaza que está delante de la puerta de las aguas, desde el alba hasta el mediodía. (¿Qué pueden decir los que pretenden que un mensaje no dure más de cuarenta minutos? Desde el alba, cuatro o cinco de la madrugada, hasta las doce. ¡Ocho horas predicando!) En presencia de hombres y mujeres y de todos los que podían entender; (¡Fíjese como enfatiza, una vez más, en el entendimiento) y los oídos de todo el pueblo estaban atentos al libro de la ley. (Escuche: usted que se ha tomado el trabajo de leerme, permanezca muy atento, por favor. No basta con leer, es menester entender.)

Esto quiere decir que también es el día del discernimiento, donde la gente no parpadea cuando entra en el espíritu de la palabra. Le predican tres horas continuadas y nadie se mueve. La gente que se incomoda por la longitud del mensaje, (Y hablo de mensaje, no de discurso humanista); es gente que no entró en el mensaje. Porque si usted entra en la esencia del mensaje, ni cuenta se da del tiempo transcurrido.

(4) Y el escriba Esdras estaba sobre un púlpito de madera que habían hecho para ello, y junto a él estaban Matatías, Sema, Anías, Urías, Hilcías y Macías a su mano derecha; y a su mano izquierda, Pedaías, MIsael, Malquías, Hasum, Hasbadana, Zacarías y Mesulam.

(5) Abrió, pues, Esdras el libro a los ojos de todo el pueblo, porque estaba más alto que todo el pueblo; y cuando lo abrió, todo el pueblo estuvo atento.

El día de sumisión, donde todo el mundo está por debajo del nivel de la palabra. La palabra es más alta que la gente. Si la palabra no resuelve su problema, cómprese un ataúd, porque nadie se lo va a resolver.

La palabra siempre está por encima de su problema. Dice que cuando oyeron la palabra, estuvieron atentos. Cambiaron inmediatamente su postura espiritual. Esta nuestra, es la época de las porristas.

¿Sane usted lo que son las porristas? Jóvenes mujeres muy bellas contratadas para alentar al equipo local en diferentes competiciones deportivas. Nosotros lo mismo. Ponemos porristas que nos empujan a adorar, a alabar, y a entrar en el Espíritu.

Así y todo, igualmente no entramos. Ellos, fíjese, entraron en un abrir y cerrar de ojos. Este es un tiempo donde la gente trae una sensibilidad tal que, en un abrir y cerrar de ojos, por la palabra, entran en el Espíritu. ¡La palabra no necesita porristas!

Si usted no trae a Dios consigo al culto desde afuera, lo lamento, porque tampoco lo va a encontrar adentro del templo. El templo es madera, alfombra, cortinas, flores, himno, cristales. Dios no habita en nada de eso.

Lo que ocurre es que todavía queda un poco bastante de religión por allí. En el Nuevo Testamento, no hay altares, entienda. No existe tal cosa como altar en nuestros templos. El altar, hoy, es el corazón del hombre.

(6) Bendijo entonces Esdras a Jehová, Dios grande. Y todo el pueblo respondió: ¡Amén! ¡Amén! Alzando sus manos; y se humillaron y adoraron a Jehová inclinados a tierra.

Fíjese que simplemente abrir el libro, determinó que ellos entraran en adoración.

(7) Y los levitas Jesua, Bani, Serebías, Jamín, Acub, Sabetal, Hodías, Maadías, Kelita, Azarías, Jozabed, Hanan y Pelaia, hacían entender al pueblo la ley; y el pueblo estaba atento en su lugar.

Estar atento en su lugar, significa decir: “Estoy presente”. La dimensión o el perímetro espiritual que usted llena con la gracia que usted tiene como persona en Cristo, lo coloca en disponibilidad, apto para ser usado.

(8) Y leían en el libro de la ley de Dios claramente, y ponían el sentido de modo que entendiesen la lectura.

En este tiempo hay dos factores esenciales que tienen que ver con la palabra: claridad para darla y entendimiento para recibirla. Nada de jeroglíficos teológicos que nadie, ni siquiera el que los predica, entiende. Claramente. La clave de hoy, es entender.

(9) Y Nehemías el gobernador, y el sacerdote Esdras, escriba, y los levitas que hacían entender al pueblo, dijeron a todo el pueblo: día santo es a Jehová nuestro Dios; no os entristezcáis, ni lloréis, porque todo el pueblo lloraba oyendo las palabras de la ley.

Mire la reacción. Cuando se leía la palabra y el pueblo se daba cuenta que se habían alejado mucho de esos principios, se entristecían. ¡Dios mío! ¿En que andamos nosotros? ¿Cómo nos hemos alejado tanto de ti?

(10) Luego les dijo: id, comed grosuras, y bebed vino dulce, y enviad porciones a los que no tienen nada preparado; porque día santo es a nuestro Señor; no os entristezcáis, porque el gozo de Jehová es vuestra fuerza.

Este es un día donde la palabra se entendía claramente y, al entenderla, no se podía evitar el lamento y hasta el llanto. Pero dice que no se debe usted entristecer, que el gozo de Dios es su fuerza. No me entienda mal; no se trata que Dio le va a dar gozo mediante la fuerza; se trata de que cuando usted manifieste fuerza ante una adversidad, esa decisión determinará el gozo de Dios.

Es decir: Dios se gozará de su fortaleza. Y recuerde que gozo no es sonrisa ridícula tipo promoción de pasta dentífrica, ni tampoco carcajada imparable que lo revuelca a usted por el suelo. Lo primero es actitud y lo segundo es risa. Gozo es un estado interno donde, como quiera que las cosas estén en lo externo, en lo interno usted sabe que en Cristo nadie lo puede vencer.

Es el día de una nueva reacción ante la palabra. No hay excusas para no entender. Cuando nos vamos triste3s de algún lugar, es porque no entendimos. Por allí también puede pasar que no nos hayan dicho nada, es cierto, pero si nos vamos tristes, es porque no entendimos. Si entendimos, jamás nos podremos ir tristes. Salimos con la certeza de saber cual es nuestro objetivo y hacia adonde vamos para obtenerlo.

(12) Y todo el pueblo se fue a comer y a beber, y a obsequiar porciones (Es el día de la dádiva. No es el día de venir a buscar nada a la iglesia. Es el día de dar porciones. No es el día de venir a recibir, es el día de venir a dar.) y gozar grande alegría, porque habían entendido las palabras que les habían enseñado. (Aquí está el punto: lo que a usted le trae fuerza no es el gozo, es entender. Porque una persona que entiende, camina la tierra con autoridad. Dice que habían entendido la palabra que le habían enseñado, no predicado. A la iglesia no se le predica, se le enseña.)

(13) Al día siguiente se reunieron las cabezas de las familias de todo el pueblo, sacerdotes y levitas, a Esdras el escriba, para entender las palabras de la ley. (Este es el tiempo de entender).

(14) Y hallaron escrito en la ley que Jehová había mandado por mano de Moisés que habitasen los hijos de Israel en tabernáculos en la fiesta solemne del mes séptimo.

Hermano: ¿Qué sucedería con usted, si de improviso, tuviera que salirse de su cómodo departamento o piso de pleno centro de su ciudad y tuviera que irse a pleno campo árido y seco, a vivir en chozas, en ranchos, en casillas de emergencia?

Esto es fuerte, ¿No es así? Bien; tan drástica como esta es la Mwanza que Dios le está demandando a su iglesia, hoy. Por eso es que la iglesia patalea cuando oye esta clase de mensaje. Cero confort. Chozas, tiendas de campaña, eso es Tabernáculos.

(15) Y que hiciesen saber y pasar pregón por todas sus ciudades y por Jerusalén, (Este es el tiempo donde se anuncia cambio. El mensaje es de cambio. La iglesia, los creyentes, tienen que cambiar su estilo de vida. Todo se puede sintetizar con el nombre de reforma.) diciendo: salid al monte, y traed ramas de olivo, de olivo silvestre, de arrayán, de palmeras, y de todo árbol frondoso, para hacer tabernáculos como está escrito.

Si usted se fija con atención, va a ver que aquí nos da los cinco componentes para redondear la mentalidad de este tiempo. Construir una choza, con estos cinco elementos. LA choza se va a convertir en la cobertura mental de la iglesia para este tiempo.

Hay que construir deliberadamente una mentalidad que prevalezca en este tiempo. Cinco elementos. Cinco es el número de la gracia. Cinco también son los ministerios levantados por el Señor para perfeccionar, es decir, madurar a los santos y para edificar que es construir, el cuerpo. De eso es que se está hablando.

(16) Salió, pues, el pueblo, y trajeron ramas e hicieron tabernáculos, cada uno sobre su terrado, (Dice “cada uno”. Su vecino no puede hacer eso en lugar suyo. En este tiempo, usted no puede depender de la oración del pastor el domingo, tiene que tener una cobertura con usted las veinticuatro horas del día. Tabernáculos es una mentalidad que lo cubre en este tiempo, y que tiene que tener estos cinco ingredientes. Y dice que cada uno tiene que tenerlos. ¿Adonde?) En sus patios, en los patios de las casa de Dios, en la plaza de la puerta de las aguas, y en la plaza de la puerta de Efraín.

En cualquier lugar, menos dentro de lo que era su “cobertura” anterior. No la podrá introducir dentro de su casa. Tenía que ser encima de la casa o afuera, en el patio. O afuera, en el frente, o allá en la puerta de la ciudad, pero en la choza, tenía que ser algo externo y superior a lo previsto. No construya una tienda y la introduzca dentro de su casa.

El fundamento apostólico, es la palabra PROTONS. Dice en 1 Corintios 12:28, que Él colocó PROTONS en la iglesia, es decir: el fundamento apostólico primero. No hay un segundo sin un primero.

Usted no puede edificar columnas sin fundamentos. La mentalidad que Dios quiere construir destruye el odre viejo, es más fuerte. Si Cristo viene mañana, nos interrumpe y nos vamos. Pero si todavía no viene, mientras tanto estamos aquí, prevaleceremos.

(17) Y toda la congregación que volvió de la cautividad hizo tabernáculos. (Cuidado: dice que “toda la congregación”, así que nadie puede quedar aislado de esto.) y en tabernáculos habitó; porque desde los días de Josué hijo de Nun hasta aquel día, no habían hecho así los hijos de Israel. Y hubo alegría muy grande.

Note que este tiempo del que estamos hablando, no tiene precedentes. No puede usted confirmarlo buscando material en las librerías cristianas. No lo puede ayudar el hermanito que tiene como ochenta años adentro de la iglesia, cincuenta en el ministerio y mucha experiencia. No se había celebrado antes. Estamos por primera vez terminando. Nadie ha pasado por aquí antes.

Eso nos pone en un lugar de incertidumbre, algo que a nadie le gusta demasiado. A eso le llamamos ser pionero o ser apostólico. Comenzar a viajar más allá del control. Empezar a dar pasos de más del metro y tanto que dan tus piernas.

Aprender a tener paz dentro de la incertidumbre. Aprender a regirnos por el Espíritu verdaderamente, no por fantasmas etéreos y voladores. Caminar por el Espíritu, es ser obedientes a la palabra, nada más.

Dice claramente que desde los días de Josué, nadie había hecho eso. Nadie lo puede ayudar a usted, está abriendo caminos nuevos. Claro que los que van adelante reciben los primeros golpes, y a veces hasta los matan, pero ya queda la senda hecha.

Hay una generación que tiene que usar el cuchillo de monte, el machete, para abrir senderos en la enmarañada selva, para que otra generación pueda llegar y terminar. Si insistimos en enredarnos con los matorrales por temor a ofender a alguien, nunca vamos a terminar. ¡Se puede!

(18) Y leyó Esdras en el libro de la ley de Dios cada día, desde el primer día hasta el último; e hicieron la fiesta solemne por siete días, y el octavo día fue de solemne asamblea, según el rito.

Dijimos que había cinco ingredientes que conformaban esa choza llamada tabernáculo: Olivo, olivo silvestre, arrayán o mirlo, Palmera y árboles frondosos. Otro día los estudiaremos. Yo quiero que ahora usted tome nota de estas tres escrituras que no viene al caso reproducir si usted puede buscarlas en su Biblia.

Ellas son: Levítico 23:33-44; Deuteronomio 16: 13-18 y Números 29: 12-32. Todas estas escrituras le hablan de la siega y de los tabernáculos. De los holocaustos y los principios y mentalidades requeridas para poder celebrar adecuadamente. Hay cinco principios para extraer de estas escrituras. Cinco principios que muy bien usted puede ver con los ojos espirituales de este siglo veintiuno, no como desde un manual de historia.

Principio Nº 1: El tiempo de la siega, es el tiempo de la cosecha. Cosecha era todo lo que tenía que ver con el lagar del vino y todo lo que tenía que ver con la era y el grano. Todo se cosechaba. Es el tiempo después del cual no existirá vida en la tierra.

Todo lo que tenía vida en la tierra. Todo lo que tenía vida en la tierra, se levantaba. Se extirpaba de la tierra. Todo lo que tenía vida, cesaba porque era recogido. Todo tenía que llegar al estado de madurez. El tiempo de la lluvia tardía es tiempo de madurez.

Zacarías dice que tenemos que pedir lluvia en tiempo de lluvia. El tema es pedir lo adecuado para cada tiempo. El tiempo de lluvia tardía, no es tiempo de carcajada, aunque de pronto, por allí, la incluya. Es tiempo de madurez.

Viene para madurar el fruto, porque si no hay fruto maduro, no hay siega porque no hay qué segar. El tiempo de lluvia tardía viene con la intención de madurarlo a usted. Y que usted reaccione con risa o temblores, está muy bueno y nadie se lo puede criticar, pero no adelanta el propósito.

El propósito, es madurez. Es tiempo de cosecha. Todo lo que se ha sembrado en la iglesia, se cosecha. Es un tiempo, también, donde todo lo que usted posee, comienza a pertenecerle al Reino. No a un líder determinado, dije al Reino. Es un tiempo donde todo se trae al alfolí, porque todos los graneros están llenos. Pero por favor, entienda que, en el tiempo de la siega, es donde se cosecha todo, lo bueno y lo malo.

Principio Nº 2: Es el tiempo donde el regocijo era necesario. Para participar de la siega, Israel tenía que estar alegre, no podía estar triste. Era el día en que se oraba a Dios por lluvia y se recogía todo lo que estaba en la tierra.

Pero tenían que hacerlo con gozo, y recuerde que gozo no es una sonrisa medio ridícula como pintada en su cara. Gozo es una actitud que no se doblega ante ninguna circunstancia en la tierra. Entonces, el tiempo de la siega, trae una actitud consigo que es requisito para participar.

Hay que tener una actitud correcta, una mentalidad positiva, optimista. Usted no puede participar de la fiesta con rostro de limón mezclado con vinagre. Tiene que ser el tiempo más precioso para servir a Dios.

Si usted ha entendido la palabra y ha entendido los tiempos, hay un gozo que se produce que le activa de una manera que no hay demonio que lo ponga en depresión, que le altere los nervios, ni circunstancia familiar que le altere su paz, porque cuando usted está viviendo adecuadamente para el tiempo, hay una postura interna que vence al tiempo.

Principio Nº 3: Durante el tiempo de la siega, se hacía memoria del tiempo de peregrinaje en el desierto. Jesús habla de una mentalidad de migración constante. Por primera vez vamos a ver una generación en la tierra que no se va a quedar estancada en un mover en el nombre de Jesús.

Podremos entender que, después de un mover, hay otro mover. Después de un campamento, hay otro campamento. Y que, después de la gloria, también está la gloria. Una generación que entiende que el peregrinaje, es un constante movimiento migrante, fuera de la previa posición.

Migración constante. El salmo 84 habla de peregrinaje. El peregrinaje, allí, no significa que usted es extranjero en la tierra como si fuera un extra-terrestre. Usted no es extra-terrestre, usted es terrestre.

¿Qué dirección trae su documento de identidad? ¿Es una dirección que está en la tierra? ¿Sí? Muy bien; entonces, ¡Úsela! El peregrinaje significa que no son gente que se queda estancada en un solo lugar. El peregrinaje le trae gozo a Dios.

Principio Nº 4: Es la estación de equipamiento personal. Todo esto, extraído de esos textos bíblicos que no reproduje. Tiene que ver con la madurez de cada creyente. Si usted está maduro, entonces todo lo que tiene, también está maduro.

Ahora bien; ¿Cómo sabe usted si está maduro o no? Porque ha desarrollado su don, su inteligencia, sus talentos, su entendimiento. Una persona madura, es una persona que ha madurado todo lo que es y todo lo que sabe y ha sido responsable con ello.

Porque madurez incluye, necesariamente, aceptación de responsabilidades. Nadie puede venir al templo con las manos vacías, porque en el tiempo de tabernáculos, se supone que usted debe tener algo para traer, porque todo se ha cosechado.

Tiene que conocer algo, tiene que saber algo, profesión, algún oficio, alguna influencia, algún dinero, alguna empresa, alguna idea, alguna visión, algo tiene usted que tener madurado, porque en este tiempo, todo lo que está en la tierra, madura; sea para bien o sea para mal.

Y en el tiempo de madurez, si usted no recoge el fruto, el fruto se echa a perder. Las matemáticas no fallan. Dos más dos, siguen siendo cuatro. No cierran los números mientras a Dios le traigamos diez y el noventa siga yendo a Babilonia. Porque los fariseos traían, meticulosa y puntualmente el diez, y sin embargo no entraron al reino. Si Dios encontrara uno que le ponga todo el dinero del mundo para terminar la obra, Él se lo da.

Principio Nº 5: Se exigía sacrificio. Mataban una serie de animales cuyo número era de setenta. Setenta es el número de la iglesia, de la plenitud de la iglesia en la tierra. Tiene que ver con visión por las naciones. En el tiempo de la siega, toda iglesia local tiene que estar conectada con lo que Dios está haciendo en las naciones, para no quedar reducida a un club religioso.

Como ejemplo, la globalización del mundo dice que todas las expresiones seculares se unen entre sí para ganar poder. La iglesia, mientras tanto, se sigue dividiendo por doctrinas. NO es anticristo, son preparativos para vencer en los últimos tiempos. El diablo, a veces, respeta la Palabra mucho más que la iglesia

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Habla, que tu Siervo Oye…

Primera pregunta: ¿Usted sabe lo que es un siervo? Un sirviente, un servidor, poco más que un esclavo si es que lo llevamos a la historia bíblica. La Escritura está llena de referencias relacionadas con la calidad de siervos de los que creen.

Ser siervos del Dios Altísimo es importante y gratificante, pero en el fondo de ese servicio, de esa servidumbre, hay un punto de transición. Cuando muere el señor de la casa, los siervos, – Por buenos y fieles que hayan sido -, no heredan. Los que heredan son los hijos.

Las historias de la Biblia sirven. Nos dan modelos y nos educan como creyentes. Por más que sean historias muchas veces relatadas y hasta aprendidas de memoria, siempre contienen el ejemplo de un Dios misericordioso, omnipotente y todopoderoso, pero tienen un límite.

El que marca la revelación presente. El predicador del siglo veintiuno no incursionará ya, en sencillas historias con moralejas éticas. Es el tiempo de la iglesia potenciada y activada y se impone, conforme a la voluntad de Dios, la revelación presente para un mover presente. Para hacer realidad un propósito presente, y para obtener el certificado de una victoria lograda en la cruz dos mil años atrás y a efectivizarse hoy.

La historia de Samuel es suficiente para ver, detrás de lo que se ve a primera lectura, un verdadero compendio de lo que significa para la autoridad y el liderazgo presente, oír, escuchar, entender y obedecer la voz de Dios: Habla Jehová que tu siervo oye…

Un varón de Ramataim de Zofim, del monte de Efraín tenía dos mujeres: Ana y Penina. Penina, que tenía hijos, se burlaba de Ana, que era estéril. El sufrimiento de esta mujer la llevó, un día, a formular un voto secreto a Jehová.

(1 Samuel 1: 11)= E hizo voto, diciendo: Jehová de los ejércitos, si te dignares a mirar a la aflicción de tu sierva, y te acordares de mí, y no te olvidares de tu sierva, sino que dieres a tu sierva un hijo varón, yo lo dedicaré a Jehová todos los días de su vida, y no pasará navaja sobre su cabeza.

Esta es Ana, una mujer que es amada y valorada por Elcana, su marido, pero clama por un hijo varón. Y este es su pacto con Dios. Testigo presencial, aunque no auditivo de ese pacto. Es Elí, sacerdote, líder del sistema presente de ese tiempo.

(Verso 12)= Mientras ella oraba largamente delante de Jehová, Elí estaba observando la boca de ella. Pero Ana hablaba en su corazón, y solamente se movían sus labios, y su voz no se oía; y Elí la tuvo por ebria.

Fíjese un detalle. Elí, líder del sistema tradicional, no tenía ni revelación, ni visión ni discernimiento; veía moverse los labios de Ana y ni por las tapas pudo entender que estaba orando. ¿Qué pensó? ¡¡Que estaba borracha!!

Eso ocurre a menudo con el sistema tradicional; al no comprender el mover presente, toman por el atajo de lo humano, de lo natural y pueden, llegado el caso, interpretar el mover del Espíritu con alguna inestabilidad física o emocional que los lleva a llamar a alguna urgencia médica o recurrir a la psiquiatría, con el debido respeto para esa ciencia y para los hombres y mujeres que la ejercen.

(Verso 14)= Entonces le dijo Elí: ¿Hasta cuando estarás ebria? Y Ana le respondió, diciendo: No, señor mío; y soy una mujer atribulada de espíritu; no he bebido vino ni sidra, sino que he derramado mi alma delante de Jehová.

No tengas a tu sierva por una mujer impía; porque por la magnitud de mis congojas y de mi aflicción, he hablado hasta ahora. Elí respondió y dijo: ve en paz, y el Dios de Israel te otorgue la petición que le has hecho. Y ella dijo: halle tu sierva gracia delante de tus ojos. Y se fue la mujer por su camino, y comió, y no estuvo más triste.

La respuesta de Elí de ninguna manera representa una interpretación a una revelación, sino una reacción ante un hecho que no comprende y que evalúa a partir de una óptica totalmente humana. La forma y los dichos con que despide a Ana no indican comprensión ni entendimiento, sino tolerancia y contemporización. Es como decirle: “Muy bien, Ana; está bien, ve y que Dios te ayude”

(Verso 19)= Y levantándose de mañana adoraron delante de Jehová, y volvieron y fueron a su casa en Ramá. Y Elcana se llegó a Ana, y Jehová se acordó de ella.

Hay un punto clave en la historia, aquí, que se debe destacar: dice que Jehová se acordó de ella, es decir que Dios le tuvo en cuenta su petición y comenzó a mover su dimensión sobrenatural para llevarla a lo natural. Le estoy diciendo que de movida, El comienzo del “proyecto Samuel”, tiene propósito eterno. El verso siguiente evidencia el cumplimiento de ese propósito.

(Verso 20)= Aconteció que al cumplirse el tiempo, después de haber concebido Ana, dio a luz un hijo, y le puso por nombre Samuel, (Que quiere decir: “Perteneciente a Dios”) diciendo: por cuanto lo pedí a Jehová.

La historia sigue con Ana dedicada a criar a su pequeño hijo, al que retuvo hasta su destete, es decir hasta el fin del ciclo de amamantamiento. Fue llevado a la presencia del líder, sacerdote, Elí y entregado en consagración a Dios, tal cual el pacto que ella había hecho cuando lo pidió.

El caso es que Samuel es dejado en el templo, donde se le empiezan a enseñar los rudimentos tradicionales de la religión. No aprende espiritualidad, en absoluto. Lo que Samuel aprende allí es todo lo concerniente a los ritos, costumbres y modos de manejar o conducir un culto.

(1 Samuel 2: 18)= Y el joven Samuel ministraba en la presencia de Jehová, vestido de un efod de lino.

¿Se imaginan a Samuel, un niño, ministrando en el templo, con una larga túnica sacerdotal? Muy bien, hoy eso tiene un símbolo paralelo: en algunos sitios de estudio, la antigua estructura tradicional comienza la formación de los jóvenes líderes colocándoles el ropaje que utilizan los antiguos, y la enseñanza, continúa exactamente en los mismos parámetros de aquel tiempo.

(Verso 19)= Y le hacía su madre una túnica pequeña y se la traía cada año, cuando subía con su marido para ofrecer el sacrificio acostumbrado.

Primero: de aquí salta a la vista que Ana veía a su hijo Samuel una vez al año. Segundo: que su lento camino de crecimiento hacia la madurez era evidente porque había que reponerle su túnica que, es obvio, de un año para el otro le quedaba chica.

Un claro síntoma de crecimiento y madurez espiritual es el cambio de estatura, lo que implica un cambio de ropa, es decir: de métodos y de formas. El pueblo de Israel, durante su vagar por el desierto, jamás cambió sus ropas. Es decir que: no creció ni maduró. Pero es interesante conocer, además, en que marco ambiente crecía y maduraba el pequeño Samuel.

(1 Samuel 2: 12)= Los hijos de Elí, (Ofni y Finées), eran hombres impíos, y no tenían conocimiento de Jehová.

Cuidado: no entienda usted de manera torcida ni exagerada. Esto no le está diciendo que los hijos del pastor, del líder, del sistema tradicional iban a un culto umbanda. Lo que le está mostrando es que, a pesar de pasarse todo el tiempo en el templo y se supone que trabajando para la organización religiosa, no conocían a Dios. Por lo tanto, y como no podría ser de otra manera, eran impíos, y además corruptos. Mire el relato que sigue:

(Verso 13)= Y era costumbre de los sacerdotes con el pueblo, que cuando alguno ofrecía sacrificio, venía el criado del sacerdote mientras se cocía la carne, trayendo en su mano un garfio e tres dientes, y lo metía en el perol, en la olla, en el caldero o en la marmita; y todo lo que sacaba el garfio, el sacerdote lo tomaba para sí.

De esta manera hacían con todo israelita que venía a Silo. Asimismo, antes de quemar la grosura, venía el criado del sacerdote y decía al que sacrificaba: da carne que asar para el sacerdote; porque no tomará de ti carne cocida, sino cruda, y si el hombre le respondía: quemen la grosura primero, y después toma tanto como quieras; él respondía: no, sino dámela ahora mismo; de otra manera yo la tomaré por la fuerza. Era, pues, muy grande delante de Jehová el pecado de los jóvenes; porque los hombres menospreciaban las ofrendas de Jehová.

En lo eminentemente histórico y literal, es más que evidente que había, no sólo corrupción generalizada en ese liderazgo tradicional, sino, incluso, pecado; aquí lo dice. El pecado comenzaba en el menosprecio con respecto a la ofrenda, pero no terminaba todo allí. Mira lo que dice luego:

(Verso 22)= Pero Elí era muy viejo; y oía todo lo que sus hijos hacían con todo Israel, y como dormían con las mujeres que velaban a la puerta del tabernáculo de reunión.

Espere un momento. Corrupción, pecado, palabras feas que suenan un poco fuerte, pero…¿Usted me está diciendo que Ofni, Finees y compañía, líderes de la iglesia; nivel de diáconos, ancianos o como le guste a usted llamarlos, se estaban acostando con las hermanitas encargadas de la limpieza y el cuidado del templo?

¿De eso estamos hablando? ¿De fornicación no incrédula o inconversa, sino religiosa? Es que…¡Claro! Recuerde que en el capítulo 2 y verso 12 dice que a pesar de estar ministrando en la casa del señor, ¡No lo conocían! ¡Dios nos libre de que algo, aunque más no fuera parecido, estuviera ocurriendo en la iglesia contemporánea! ¿Verdad?

Ahora bien; uno supone que Elí, por más viejo, gastado, apático o indiferente que pueda haberse mostrado, no dejaba de ser el líder, el pastor de esa iglesia, el encargado de encarrilar todos los desaguisados y de poner un poco de orden. Sin embargo, mire como sigue…

(Verso 23)= Y les dijo: ¿Por qué hacéis cosas semejantes? Porque yo oigo de todo este pueblo vuestros malos procederes. No, hijos míos, porque no es buena fama lo que yo oigo; pues hacéis pecar al pueblo de Jehová.

Aquí hay un punto que sale de la historia y se proyecta: la debilidad del liderazgo nominal de Elí, la continuación del texto muestra que ni siquiera sus hijos le llevaron el apunte a sus ciertas, pero muy poco convincentes recomendaciones.

Falta de autoridad. Ahora usted se estará preguntando: a esta altura: ¿Qué podía salir del joven Samuel en un ambiente de esa clase? Porque él estaba allí para aprender, par conocer más de Dios, para entrenarse en su servicio…

(Verso 26)= Y el joven Samuel iba creciendo, y era acepto delante de Dios y delante de los hombres.

A esta no se la esperaba, ¿No es cierto? Es hora de sacar la Escritura del cuadrito y del dibujito de aquella vieja y legendaria Escuelita Dominical de principios de siglo, y traerlas a la tipología actual. El líder nacido de arriba, con propósito y por propósito eterno, no se corrompe por el ambiente ni por las presiones humanas, porque responde a un llamamiento celestial, no a una política religiosa. Mire las consecuencias que produce esa diferencia…

(1 Samuel 3: 1)= El joven Samuel ministraba a Jehová en presencia de Elí; (El nuevo liderazgo siempre florece debajo del antiguo) y la palabra de Jehová escaseaba en aquellos días; (Había exposiciones doctrinarias, escriturales y morales, pero no había mensaje divino, ungido) no había visión con frecuencia. (Esta palabra, VISIÓN, implica necesariamente REVELACIÓN).

(Verso 2)= Y aconteció un día, que estando Elí acostado en su aposento, cuando sus ojos comenzaban a oscurecerse de modo que no podía ver, (Noten que el viejo liderazgo, el viejo sistema instituido, va perdiendo visión, va perdiendo revelación. Esto podría tomarse como un atrevimiento interpretativo muy particular de lo que aparentemente no sería más que un síntoma físico de Elí causado por su vejez, si no fuera porque en Deuteronomio 34:7 y en referencia a Moisés, leemos: …era Moisés de edad de ciento veinte años cuando murió; sus ojos nunca se oscurecieron, ni perdió su vigor. (Salta a la vista que no se trata de vejez, entonces, sino de algo que se desarrolla en el ámbito espiritual).

(Verso 3)= Samuel estaba durmiendo en el templo de Jehová, donde estaba el arca de Dios; y antes que la lámpara de Dios fuese apagada.

Aquí hay una clave fuerte: si Samuel dormía antes que la lámpara se apagara y sabemos que esa lámpara se apagaba durante la noche, es evidente que Samuel estaba durmiendo antes de la noche, en el atardecer. ¿Y que es el atardecer? La transición entre el día y la noche.

Esta es una época de transición en la iglesia, donde se va quedando el viejo liderazgo débil, a veces hasta corrupto, (Que no quiere decir necesariamente en pecado, sino en carnalidad, humanismo y filosofías pseudos científicas), y sin visión, y comienza el activamiento del nuevo liderazgo formado estructuralmente dentro de la misma casa, pero que responde a un llamamiento divino. Ahora mire como sigue:

(Verso 4)= Jehová llamó a Samuel; y él respondió: Heme aquí. Y corriendo luego a Elí, dijo: Heme aquí, ¿Para que me llamaste? Y Elí le dijo: Yo no he llamado; vuelve y acuéstate. Y él se volvió y se acostó.

Está claro: Samuel oyó la voz de Dios, pero no la identificó; creyó que era la voz del sistema establecido, voz de hombre. Esto mismo ocurre una vez más y en el verso siete…

(Verso 7)= Y Samuel no había conocido aún a Jehová, ni la palabra de Jehová le había sido revelada.

Aquí hay algo muy importante: Samuel había estado desde muy pequeño en el templo “ministrando a Jehová”, pero sin conocerlo; hablando con palabras de Dios, pero sin tener revelación. Haciendo cada una de las cosa que le habían enseñado que tenía que hacer, pero sin tomar contacto directo con el mundo del Espíritu, que es donde mora Dios.

Por lo tanto, lo que hasta allí había hecho Samuel, era aprender, utilizar y hasta maniobrar según las tradiciones previsibles de los hombres de la religión. Muchos líderes actuales están viviendo todavía hoy, en pleno siglo veintiuno, de la misma manera.

(Verso 8)= Jehová, pues, llamó por tercera vez a Samuel. Y él se levantó, y vino a Elí, y dijo: Heme aquí; ¿Para que me has llamado? Entonces entendió Elí que Jehová llamaba al joven.

¡Al fin! ¡Muy lento Elí para entender y creer que la voz de Dios podía ir en búsqueda de un jovencito desconocido y anónimo, pasando por encima de toda la estructura, la organización nominal e institucional y su propia importancia!

Se olvidó, (Y muchos siguen olvidándose hoy) que Dios no unge ni trata con organizaciones, sino con organismos vivientes. Es decir: con hombres y mujeres capaces y dispuestos a obedecer el mandato divino por sobre toda estructura creada por el hombre.

(Verso 9)= Y dijo Elí a Samuel: ve y acuéstate; y si te llamare, dirás: habla Jehová, porque tu siervo oye. Así se fue Samuel, y se acostó en su lugar. Y vino Jehová, y se paró, y llamó como las otras veces: ¡Samuel! ¡Samuel! Entonces Samuel dijo: Habla, porque tu siervo oye…

Hasta aquí llegamos, porque esta es la esencia de este estudio y la Palabra que Dios lleva hoy a su vida. Por si le sirve, si sigue leyendo, se va a enterar que inmediatamente a ese llamado y a esa respuesta, Dios le dice a Samuel, un joven sin títulos ni jerarquías eclesiásticas, que es lo que va a hacer con Israel.

Dios no se fija jamás en quien manda orgánicamente en un lugar. Él revela sus planes a los que Él levanta. A veces hay coincidencias entre una cosa y la otra, a veces no. De todos modos, hay que entender que Dios no viene necesariamente a levantar a los capacitados; dios capacita PERSONALMENTE y SOBRENATURALMENTE a los que va a levantar.

Y si no, mire a Saulo. Sin embargo, para que usted no crea que tiene que ponerle los codos a alguien, pensando sinceramente que esta palabra lo está avalando, tendrá que escudriñarla con más atención. Allí verá que, sin santidad, primero, jamás llegará a ninguna parte, y sin obediencia a la única voz de autoridad, tampoco.

Samuel lo hizo así y un día, Dios lo levantó mientras, al mismo tiempo, Él (Y no Samuel con un grupo de “amigos”), barría con todo lo establecido que ya no obedecía a su propósito. Con todo esto: ¿Estará usted, hoy, en condiciones de decirle a Dios: Habla Señor, que tu siervo oye..

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La Confrontación

Hemos estudiado, en muchas ocasiones, que los caracteres de la Biblia son como envases que guardan ‘principìos que trascienden todos los tiempos, y que como si fuera un disco rígido de una computadora celestial, se pueden activar en nuestras vidas hoy mismo.

Esos envases están a disposición de la iglesia en pleno desarrollo de este siglo veintiuno y esa iglesia, a veces, no quiere verlos. Fíjese que el mundo secular ya está preparado para incursionar de la mejor manera en ese siglo veintiuno. Tiene todo su sistema preparado para operar eficientemente en el tercer milenio.

Tenga en cuenta que el mundo natural es sólo un reflejo, una copia o una manifestación de aquello que ya aconteció en el Espíritu. De manera que de donde ellos sacan la sabiduría actual, es del mundo del Espíritu.

Aclaremos ahora que hay dos voces en el mundo del Espíritu: está el consejo satánico y está el consejo del señor. ¡Es tiempo que la iglesia sepa ponerle el marco y diseñar la época que vivimos de acuerdo con el consejo divino y no permitir que sea el mundo secular el que lo haga de acuerdo con el consejo satánico!

Este es un tiempo en el que Dios está cambiando la mentalidad de los ministerios denominados “hortalizas”. Hortaliza, en la Biblia, siempre es algo hecho en beneficio personal, en provecho personal, un patio de legumbres que sirve solamente para alimentar su casa. También es el tiempo de la lluvia tardía, la que antecede a la siega, la que definitivamente madura el fruto.

Por eso es que vemos – Lo entendamos o no -, que Dios está levantando una iglesia desde adentro de la iglesia. Cuando hablamos de cambios de gobiernos no nos referimos a concilios, denominaciones ni a doctrinas específicas. Mas bien se relaciona con una estructura pensante que existe en todos los círculos religiosos y que Dios está ignorando para levantar otra superior.

Partamos de una base: Jacob profetizó para los días postreros, pero depositó la palabra en sus hijos. De allí que cuando decimos gobierno, no nos referimos ni a la estructura de la iglesia, ni a los pastores, ni a los evangelistas, ni a los maestros. Gobierno es una influencia. Es una unción que dirige. Es una unción que muestra o señala un patrón.

Una iglesia de gobierno, afecta a la sociedad en la que está. Las cosas cambian a su alrededor. Gobierno no es la persona, aunque incluye a la persona; gobierno no es un título, aunque incluye el título; gobierno no es una posición, aunque pueda incluirla.

Es igual decir reino que gobierno. El reino de Dios no es un lugar, aunque incluya un lugar. No es un trazado perimetral, aunque lo incluya. El reino de Dios es la influencia que ejerce un rey sobre su pueblo, no sobre el ajeno.

La transgresión a los principios de una iglesia gubernamental se mide por dos actitudes muy humanas, casi humanistas: hacer lo que Dios no está haciendo, o hacer lo que Dios nunca le dijo a  usted que hiciera. Estos principios trascienden a la iglesia; son principios universales, no multiversales.

Las iglesias con entendimiento de una misión específica, tienen gobierno. Las que no lo tienen, pierden gobierno. ¿A que has venido? – Y…no lo sé….supongo que a ministrar….a hacer que la gente esté contenta….que se sienta cómoda…que no se me vaya…a contenerla.

Una iglesia capaz de afectar con su acción las actividades terrenales y que identifica muy bien su área de concentración y sabe hasta donde tiene gobierno y donde no, es interpretada y entendida por sus miembros.

La que denominamos Iglesia Gubernamental, tiene algunas características que la definen con claridad: es un centro de distribución divino; es un centro de recursos del reino; es un centro de actividades parlamentarias; es un centro de concentración de habilidades devaluables para la nación; es u  centro de desarrollo de ministerios tras el espíritu paterno.

No se olvide de esto que ya hemos dicho: Jacob vio una visión de ángeles subiendo y descendiendo por una escalera, ¿No es cierto? Note que la actividad comenzaba en la tierra y no en el cielo. Ascendían y luego volvían con la solución…

Y él dijo: ¡Tremendo lugar es este! No es otra cosa que la casa de Dios. Una iglesia es una puerta divina; una apertura para conseguir soluciones prácticas; una apertura para otra dimensión de facultades más allá de nuestro esfuerzo natural. Es donde se viene a buscar lo que el hombre no puede hacer. Práctico, no teórico; que se lo puede llevar puesto hoy y ahora a su casa, y activarlo.

Es u  centro de concentración de doctrinas, habilidades, revelaciones, soluciones, finanzas, gobierno, cobertura nacional, provisiones, ideas, visiones, entendimiento y dirección. Una iglesia tiene un valor parlamentario, es la asamblea o la cámara de representantes de Dios en la tierra. Esa es la mentalidad que penetrará en este nuevo siglo.

Es un almacén de utilidades divinas. Su presencia afecta la economía de la sociedad. Cuando hay una iglesia dadivosa, Dios, por causa de la justicia, perdona el pecado. Es un principio. La justicia determina el juicio, no el pecado.

Debe afectar la política, la sociedad y causar cambios en las conductas y las estructuras pensantes de la gente. Si nos estamos congregando y no hay cambios constantes, algo anda mal. La iglesia no es un lugar donde venimos a cantar y a oír un mensaje.

 Debe ser el lugar de actividad presente de Dios y debe funcionar las veinticuatro horas del día. En este siglo veintiuno, Dios no va a dar unción para mantener grandes edificios que se usan no más de veinte horas semanales. Se los va a sacar.

(Isaías 9: 6)= Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, – fíjese como establece claramente la diferencia entre niño e hijo. – Y el principado sobre su hombro; – La palabra PRINCIPADO, aquí, equivale a la palabra GOBIERNO – Y se llamará su nombre admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz.

Lo dilatado de su imperio, – Otra vez GOBIERNO -, Y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David – Note donde está establecido el gobierno; sobre los principios que hicieron victorioso a David, no sobre una silla.

El trono de David es el centro que le dio la victoria a él; es la firmeza sobre la cual él reinaba, su influencia tenía base en ciertos principios y el centro de esos principios era el trono de David…- Y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto.

Note, primeramente, que el Hijo es nacido para que el gobierno esté en sus hombros. Para eso vino Cristo. Los hombres los tiene la iglesia, no él; somos su cuerpo. Dice que lo dilatado de su imperio no tiene fin.

Cuando Dios le da a usted gobierno, es siempre para que se incremente. Isaías 22:22 dice: Y pondré la llave de la casa de David sobre su hombro; y abrirá, y nadie cerrará; y cerrará, y nadie abrirá. – Si ese gobierno mengua o declina, es responsabilidad nuestra. Una iglesia que pierde su actividad presente, no es que pasó de moda; perdió el enfoque.

Dice que ese gobierno no tiene límites y que es cimentado sobre los principios de David. ¿Qué principios se encierran en el reinado de David? Toda la vida de David. Cuando hablamos de restaurar toda la casa de David, no es solamente la alabanza; la casa de David es linaje, y en el linaje hay reinado todo el tiempo.

La casa de David también poseía una unción de Gracia; aún bajo la ley, sólo que la ley no lo permitía. La casa de David tiene muchas cosas lindas, no sólo la alabanza. Y Dios dice: voy a levantar esa casa. ¿En que días? En esta generación.

¿Para que viene este gobierno? Para restablecer el Orden Divino. Para afirmar y anclar los principios de Dios. Para juicio, precisamente lo que se nos dice que no hagamos: juzgar. Tiene que ver con la relación apropiada entre lo que decimos y lo que hacemos. Es decir: alinear nuestras actividades con nuestra vocación.

Para justicia; es el fundamento que nos da derecho legal para tener gobierno. El incremento de la unción sobre una iglesia, una vida, un creyente, un ministro, no debe menguar; siempre debe crecer. Tomemos, con esta revelación en la mente de que la unción no debe menguar sino crecer, a Jehú. ¿Por qué Jehú? Porque es rey, y los rey4es tienen principios para gobierno apostólico.

(2 Reyes 9: 1)= Entonces el profeta Eliseo llamó a uno de los hijos de los profetas, y le dijo: ciñe tus lomos, y toma esta redoma de aceite en tu mano, y ve a Ramot de Galaad.

Cuando llegues allá, verás allí a Jehú hijo de Josafat hijo de Nimsi; y entrando, haz que se levante de entre sus hermanos.

La unción gubernamental, cuando viene en camino, lo separa a usted de sus hermanos; lo vimos en Josué. No la ha recibido y ya está separado. Dijo: saca a Jehú de entre sus hermanos. No dijo: “Sácalos del mundo”. De entre sus hermanos. Hay ciertos niveles de unción que requiere mayor separación. Eso se llama pagar el precio.

…Y llévalo a la cámara, – La cámara significa el cuarto interior. Hay unciones que sólo se consiguen en la intimidad. – …toma luego la redoma de aceite, y derrámala sobre su cabeza, y di: así dijo Jehová: yo te he ungido por rey sobre Israel. – Allí vemos una unción apostólica, gubernamental. Pero es genética, es general, no tiene una comisión, no tiene una misión específica, y sin misión específica, se pierde.

Fue, pues, el joven profeta, a Ramot de Galaad.

Cuando él entró, he aquí los príncipes del ejército que estaban sentados. Y él dijo: príncipe, una palabra que decirte: Jehú dijo: ¿A cual de todos nosotros? Y él dijo: a ti, príncipe.

Y él se levantó, y entró en la casa; – Otra vez el cuarto interior -, y el otro derramó el aceite sobre su cabeza, y le dijo: así dijo Jehová Dios de Israel: yo te he ungido por rey sobre Israel, pueblo de Israel, pueblo de Jehová.

Ahí vemos la repetición de la unción de la ordenación por parte de Dios. La entrega de gobierno. La entrega de un llamado apostólico-profético. Pero no tiene misión específica. Sin misión específica, sin enfoque, se pierde la unción. Por eso, inmediatamente, le dan una comisión concreta.

(Verso 7)= Herirás la casa de Acab, tu señor. – La nueva generación que viene, viene para derrotar la estructura pensante que existe. No desaparece sola, hay que derrotarla. “¡Oh! ¡Este es un rebelde!” – Este es ungido por Dios para hacerlo…

Hay principios en este siglo veintiuno, que de ninguna manera operaban antes. Porque antes se trataba simplemente de algo así como: “No se puede hacer eso…¡Eh! ¡Usted! ¡¡Sométase!! Entienda bien; no estamos respaldando rebeldía; escuche bien lo que se dice.

…Para que yo vengue la sangre de mis siervos, los profetas. – Está hablando de que hay una casa que no hizo caso a los profetas. Hay una generación a la cual dios le habló, le habló y le habló, y ellos siguieron con su agenda privada. – …Y la sangre de todos los siervos de Jehová de la mano de Jezabel.

Aquí vemos la misión específica: usted va a herir a la casa de Acab. Y le voy a dar tres advertencias proféticas: (UNO) Si usted pierde su enfoque, pierde su unción. Tiene que saber específicamente qué es lo que vino a hacer.

(DOS) Nunca va a tropezar con el destino por accidente. En el siglo veintiuno, el destino se labra a través de la manifestación de lo que usted entiende hoy. La actualización de cada mensaje que Dios le da, lo dirige al destino. Nunca va a tropezar con un destino en ignorancia.

Dijo un pastor, en cierta ocasión, que hay un verso tan sencillo que señala que según el hombre piensa, el hombre es. ¡Todo el mundo lo sabe! Cuando usted se para frente a Dios, por ejemplo, y le dice: yo deseo ser grande, usted le está diciendo a Dios, realmente, que no se siente grande o que piensa que no es grande.

No está mal el deseo, pero el principio nos dicta que usted va a convertirse en lo que usted cree que es, no en lo que usted desea ser. ¿Se entiende? Mientras usted se crea pequeño, usted sigue siendo pequeño, porque según el hombre cree que es, el hombre es.

(TRES) Una unción fuerte sin un espíritu paterno se convierte en organización. Cuando usted tiene mucho gobierno y no tiene espíritu paterno, usted se cristaliza en organización. Y hay una diferencia: un organismo, tiene vida; una organización, no. Y hay un efecto: Dios unge organismos vivos, no organizaciones administrativas.

Jehú, aquí, representa la estructura pensante nueva que ha sido levantada para destruir la estructura pensante que no hace caso a la voz profética. No es suficiente que se le permita al profeta ocupar un púlpito.

La antítesis: tampoco es cuestión de que alguien que dice tener voz profética manipule la iglesia. Es completo cuando usted decide actualizar su ministerio en función y teniendo muy en cuenta lo que el profeta le dice.

Vemos, entonces, aquí en el verso 16, que Jehú empieza a cabalgar violentamente en pos de su misión. Verso 16: la nueva generación cabalgó y fue a Jezreel. Jezreel es el campamento de la vieja estructura pensante, porque ahí estaba la casa o los principios de Acab, que no hizo caso a la voz profética de Eliseo o Elías. Porque Joram estaba allí enfermo. También estaba Ocozías rey de Judá, que había descendido a visitar a Joram.

(Verso 17)= Y el atalaya, – El atalaya era la persona que se paraba en la entrada de la ciudad para ver que movimiento había o quien venía, una especie de vigía. Dice que el atalaya que estaba en la entrada del lugar del orden viejo, vio la tropa del orden nuevo que venía.

Note que a este orden se le dio una misión específica: anda a destruir la casa de donde provienes. Dice: Y el atalaya que estaba en la torre de Jezreel vio la tropa de Jehú que venía, y dijo: veo una tropa. Y Joram dijo: ordena a un jinete que vaya a reconocer esta nueva generación, a ver si es verdad la palabra que traen. – Y llega y dice: ¿Hay paz?

(Verso 18)= Fue, pues, el jinete a reconocerlos, y dijo: el rey dice así: ¿Hay paz, nueva generación? Y la nueva generación le dijo: ¿Qué tienes tú que ver con la paz? Vuélvete conmigo. – Es decir: arrepiéntete. – El atalaya dio luego aviso, diciendo: mira rey: mandamos un mensajero allí para hacer callar a ese que está en Internet y no regresó.

(Verso 19)= Esto es seducción de gobierno. LA seducción siempre viene en pos de aquel que trae o tiene un enfoque específico. Mientras usted no tiene enfoque específico, no hay molestias, pero cuando usted tiene un objetivo específico, allí es donde se le levanta todo el infierno en su contra.

“Escucha Jehú… ¡No corras tan rápido! ¿Adonde vas? ¡Aquel profeta era muy joven, no sabía lo que estaba hablando! El mismo Eliseo: ¿Por qué no vino él mismo a predicar? Envió a un muchacho, un estudiante; ¿Se da cuenta? – Entonces envió otro jinete, el cual llegando a ellos, dijo: el rey dice así: ¿Hay paz? Y Jehú, el nuevo orden, respondió: ¿Qué tienes tú que ver con la paz? ¡Arrepiéntete!

Y el atalaya dice: ¡Señor! ¡Madre mía! Enviamos a dos y los dos se quedaron. Note que el nuevo orden tiene la habilidad de hacer entrar gente al propósito de Dios. Entonces el atalaya volvió a decir:

(Verso 20)= También este llegó a ellos y no vuelve; y el marchar del que viene es como el marchar de Jehú hijo de Nimsi, porque viene impetuosamente.

Es una unción militante, una misión agresiva, viene con impetuosidad, no viene casualmente. La vida casual no establece el orden de Dios. Usted tiene que penetrar y vencer toda seducción que encuentre por el camino. Cuando usted decida hacer algo, hasta sus propios deseos que nunca se habían confesado, se manifiestan para que usted no haga lo que se levantó a hacer.

Y mire que sucede, eh? Espera durante años y años para ser pastor y no se le da. Un día dice: Y bueno…mejor estudio computación, informática y listo…Allí es donde justo le ofrecen el ministerio. No se confunda; el diablo le hace eso, no Dios.

Si un ministerio importante lo saca a usted del camino que Dios quiere para usted, el diablo se lo ofrece. Cuando usted se decide a hacer algo de peso para el reino, todo lo que no era importante se convierte en obstáculo. Tres iglesias me ofrecieron a mí para sacarme del camino que Dios me había trazado.

Cuando usted decide ser un hombre de misión específica, viene la distracción ministerial, viene la preocupación almática, viene la dependencia de gente que no tiene nada que ver con usted. Si usted es pastor, cuando decide hacer una apuesta fuerte a un enfoque de algo, entonces toda la gente que nunca tenía nada que ver con usted, ahora quiere ser parte. Cualquier cosa capaz de distraerle del enfoque, eso se le va a presentar. Si pierde velocidad, pierde el enfoque.

(Verso 21)= Entonces Joram dijo: unce el carro. Y cuando estaba uncido su carro, salieron Joram rey de Israel y Ocozías rey de Judá, cada uno en su carro, y salieron a encontrar a Jehú, al cual hallaron en la heredad de Nabot de Jezreel.

Y cuando vio Joram a Jehú, dijo: ¿Hay paz Jehú? – Ahora, aquí vemos confrontación de gobiernos. Como ya todos los peones se convirtieron, aquí vienen los dos liderazgos, frente a frente. – Y él dijo: ¿Qué paz? Con las fornicaciones de Jezabel tu madre, y sus muchas hechicerías?

Él dice: tú no eres el problema, el problema es tu madre. Tu madre representa la fuente que te originó. ¡El problema no es la gente! El problema es el sistema que le forjó a usted la estructura pensante! ¡Y eso es lo que vamos a destruir, no la gente! Los principios que forjaron la estructura pensante en Jezreel, no la gente. La casa de Acab, los principios de ese linaje, no sirven para este milenio.

Esto muestra dos cosas: (Primero): El encuentro de dos poderes gubernamentales y los principios que describe una transición. (Segundo): Es un lugar de encuentro entre un odre viejo y un odre nuevo. Dos estructuras pensantes. El problema no es la gente. La Biblia dice que Dios ama a la gente.  

La fuente que forjó su mentalidad no se destruye sola, hay que levantar una generación que la destroce. Pero eso no se hace casualmente, pidiendo disculpas y dando sugerencias. Yo sé que esto le pisa los callos teológicos a mucha gente, pero es allí y no a otro sitio adonde tenemos que ir.

Mire ahora lo primero que le grita la vieja estructura pensante: (Verso 23)= Entonces Joram volvió las riendas y huyó, y dijo a Ocozías: ¡Herejía! ¡Traición! ¡Traidor! – Recuerde que Jehú fue enviado a destruir la estructura pensante del viejo orden, que era de donde él había salido; sólo que por algún motivo su estructura pensante se había modificado y había pasado a formar parte de un nuevo orden. De allí lo de traidor.

(Verso 24)= Pero Jehú entesó su arco, e hirió a Joram entre las espaldas; y la saeta salió por su corazón, y él cayó de su carro. – Es decir: destruyó con la palabra fresca y ungida el gobierno antiguo. – Dijo luego Jehú a Bizcar su capitán: tómalo y échalo a un extremo de la heredad de Nabot de Jezreel. Recuerde que cuando tú y yo íbamos juntos con la gente de Acab. – Mire de donde vienen… – Jehová pronunció esta sentencia.

Es decir que el nuevo liderazgo se levanta de entre la misma gente. Eso significa que hoy en las iglesias hay un nuevo liderazgo en formación, que mucha gente llama y califica de rebeldes. Pero un espíritu paterno reconoce unciones desarrollantes y no hay problemas, las desarrolla. Un pase de estafeta es bendición para todo el mundo.

Pero note que el nuevo orden le da muerte al viejo orden, pero comienza a operar de acuerdo con la palabra de Jehová. Ya había matado al hombre, pero aún así lo levanta y lo tira en tierra de Nabot, porque así decía la profecía que tenía que morir.

En síntesis, la confrontación, pues de esto se trata, se produce entre el orden antiguo, que se resiste a abandonar posiciones nominales de privilegio y el orden nuevo, que se maneja con un principio esencial que hay que grabar a fuego en la mente de cada creyente dispuesto a penetrar con la iglesia del señor en el siglo veintiuno.

Grábate esto último porque no pasará demasiado tiempo sin que puedas verlo iniciarse, desarrollarse y leudar toda la masa: el nuevo orden es una generación que se levanta y hace las cosas bíblicamente, no como se le da la gana o como le “parece” que está bien…

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Hora de Reunión

Cuando mencionamos la palabra reunión, inmediatamente la relacionamos con un grupo de personas que se juntan en un sitio para dialogar sobre algún determinado asunto, alguna comisión que lo hace para tratar diversos temas y tomar decisiones, quizás, sobre otros.

 También se usa para definir a un grupo de cristianos, juntos en un templo, para cantar, leer la Biblia, orar y oír un buen sermón. Es correcto, reunirse, de acuerdo con el uso y costumbre idiomática es, en esencia mayoritaria, eso: una especie de sinónimo de congregarse o juntarse para un fin determinado.

Sin embargo, en este trabajo vamos a incursionar sobre la auténtica validez de esta palabra, a partir de un desglosamiento semántico. Bajo esa perspectiva, algunas escrituras toman un enfoque, sino contrapuesto o distinto a lo aprendido, (La Biblia no tiene contradicciones, aunque a muchos puede parecerle que sí), diferente, más amplio y abarcativo y, por ende, mucho más profundo y revelador de lo que en suma es la voluntad de Dios para este tiempo.

Vamos a ver este texto base que ahora comenzamos a recorrer, entonces, bajo este prisma; hoy usted va a tomar conciencia, si es que como creo, tiene sus oídos espirituales bien abiertos y predispuestos, de lo que realmente está haciendo Dios con su pueblo en este tiempo.

(Efesios 1: 3)= Bendito sea el Dios y Padre de nuestro señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo.

Este primer verso, nos enseña tres cosas: Primero: que Pablo jamás comenzaba a hablar o a escribir sus cosas, sin bendecir primeramente a dios. Segundo: que la bendición de Cristo sobre nosotros es, esencial y primordialmente, espiritual. Y tercero: que tiene lugar no en un cielo futuro de vida eterna, sino hoy, ahora, en lugares celestiales, no terrenales, lo que equivale a entender que estamos hablando de un estado, de un ámbito, no de un lugar físico.

Un lugar que es EN cristo y no de DE Cristo o CON Cristo. Y es un lugar, dice, en donde ya estamos sentados, y recuerde que los sacerdotes (Y usted es uno), sólo se sentaban cuando habían terminado su tarea. Ahí es donde estamos como iglesia. En lo individual, eso tendrá que ver con su decisión personal e íntima.

En la misma carta, en el capítulo 3, Pablo añade que los misterios serán declarados por la iglesia. ¿Sabe usted lo que significa declarar aunque más no sea UN misterio de Dios? Revelar algo hasta hoy desconocido, incluso para otros sectores de la misma iglesia, no repetir como un papagayo escritura antigua con interpretación antigua, idioma antiguo, efecto antiguo y aburrimiento nuevo.

Ahora bien; ¿Declarársela a quien, dice? ¿A los hermanos, quizás? ¿A la gente del mundo, tal vez? ¡No! A los principados y las potestades. Ahhh, ¿Usted me quiere decir que yo tengo que orar por revelación, y cuando la tenga, contársela al diablo y sus demonios?

¿Quién dijo eso? ¿Usted también interpretó que cuando la Biblia habla de principados y potestades que hay que declararle los misterios de Dios, son los ángeles y arcángeles, que aunque le parezca imposible, no tienen una Biblia para leer y, por lo tanto, no pueden recibir revelación fresca?

¿Está seguro, hermano, que no es el diablo y…? Sí, y le digo por qué: En Efesios 6:12, allí sí la cosa enfila para el lado del adversario, porque allí se nos dice que esta declaración de autoridad, (Y toda revelación lo es), habrá de extenderse también a los principados y potestades de las tinieblas. Aquí no hay modo de equivocarse.

(Verso 4)= Según nos escogió en él, (A la iglesia le estamos hablando, ¿No es así?) antes de la fundación del mundo, (Ahora escucha esta revelación: si Dios nos escogió, como iglesia, desde antes de la fundación del mundo, la teoría de que él creó un planeta llamado tierra y después le puso un hombre, es errónea: Él decidió crear al hombre, y después le fabricó un planeta especial con todo lo necesario para que ese hombre viviera, ¿Entiende?

…para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado (también como iglesia, no fabrique ninguna doctrina de la predestinación, por favor; no vale la pena discutir obviedades) …para ser adoptados hijos suyos, (Dice hijos, no siervos) …por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, (Gloria es “peso”, es decir que aquí estamos hablando del peso de la Gracia de Dios)

…con la cual nos hizo aceptos en el Amado, en quien tenemos redención por su sangre, (Nuestra redención emana de la sangre de Cristo) …el perdón de pecados según las riquezas de su gracia, que hizo sobreabundar (La Gracia sobreabunda todavía, no desapareció) …para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia, (Es decir que no es algo místico, de leyenda o eminentemente espiritualoide como muchos humanistas censuran; fue con sabiduría e inteligencia. Y no “lago” de sabiduría; toda.)

…dándonos a conocer el misterio de su voluntad, (Cuidado: a la iglesia no le conviene conocer la voluntad de Dios, debe conocerla para funcionar como tal) …según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo, de reunir todas las cosas en cristo, en la dispensación (Esto es: en la mayordomía, en la administración, en la distribución) …del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra.

Es necesario prestar suma atención al verso 10. Habla, si damos a la palabra reunión el significado corriente, de juntar un montón de cosas, pero no se entiende mucho su significación porque se refiere a cielos, tierra y tiempos.

Como de costumbre, cuando algo no nos es claro, lo dejamos allí y listo. Algún día – decimos – le encontraremos el significado. Hoy puede ser ese día, atienda. No importa si usted leyó esto, lo aceptó, lo creyó; es tiempo en que la revelación se lo potencie y lo ponga por acción inmediata.

La clave está en la palabra reunión. No se trata aquí de juntar un montón de gente para un fin; reunir, aquí, es re-unir, es decir: volver a unir algo que si bien alguna vez estuvo unido, ahora no lo está.

Por eso incluye los cielos, (El trono y la voluntad de Dios y sus ángeles, arcángeles, querubines y serafines), la tierra, (Esto es: la iglesia, alineada en una misma voluntad y dirección y tras un mismo objetivo en los cielos) y en el cumplimiento del tiempo, (Que obviamente no es el cronos, tiempo humano, sino el kairos, tiempo eterno, tiempo de Dios.

En Gálatas 4:4 dice que a Jesús le tocó nacer cuando vino el cumplimiento del tiempo. (Otra vez está hablando del tiempo de Dios, no de su gestación en el vientre de María). El concepto se confirma y se aclara en Colosenses 1:20, cuando dice que cuando agrada a Dios que en Cristo habite toda plenitud, por medio de Él se reconciliarían todas las cosas, las que están en la tierra y las que están en los cielos mediante su sangre en la cruz.

Re-unir a la iglesia en un mismo objetivo: que su cabeza ordene la ofensiva final para finalmente poseer la tierra prometida para este tiempo. Todo otro objetivo, será entretenimiento, activismo, pasatiempo y, obviamente, pérdida de tiempo fabricada por el diablo que sabe muy bien que le queda poco.

Todo otro objetivo, entonces, será estopa, hojarasca, puro humanismo bien intencionado en una de esas, pero total y absolutamente desalineado con lo que el cumplimiento del tiempo que Dios ha decretado. Los destinatarios de esta acción divina, quedan evidenciados en el verso 13, que especifica:

Verso 13)= En El también vosotros, (La iglesia, no el montón congregado bajo el techo de un mismo templo), …habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, (Todo el montón, toda la religión ha oído esta palabra alguna vez, no puede ni podrá negarlo)

…y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa. (Aquí está la gran diferencia entre la salvación y la perdición, entre el montón religioso y la iglesia, el remanente de Dios: todos oyeron, pero…¿Todos creyeron, realmente?

Porque sólo los que creyeron fueron, no llenos ni bautizados con el Espíritu Santo, sino sellados, para salvación. ¿La salvación se pierde? ¿No se pierde? Otra discusión obvia de toda obviedad. Hay mucha gente que todavía anda muy confundida sobre este asunto, arruinándole la vida eclesiástica a otra gente tan ignorante y confundida como ellos.

Porque siempre para los que creyeron, el proceso continuará, como continuó con el señor. Esto queda muy claro en Efesios 4:30, donde dice: …Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.

Cuidado: aquí está hablando con los sellados, es decir: con los que creyeron. Los que no creyeron, aunque se congreguen con nosotros y hagan todo lo que hacemos nosotros, todavía no conocieron a Cristo y todavía no han recibido ese sello indeleble para su redención.

¡Hermano1 ¿Usted me está queriendo decir que están perdidos? ¿Cómo puede ser? ¿Hay gente que tiene más de treinta años viniendo a la iglesia! Yo no le puedo decir nada porque eso no pasa por mi decisión. Lo único que sí le digo, es que la Biblia dice que al sello, lo recibe el que cree. Entonces, lo único que en este momento se me ocurre preguntarle, es: ¿Usted, cree?

El justo por su fe vivirá, no por sus ritos, por sus costumbres, por sus tradiciones, por sus prácticas, por sus obras, por sus doctrinas, o por su credo. Tampoco por la calidad del templo al cual asista. Esto es alcanzar madurez, buscar unidad y formar remanente escogido.

Veamos: ¿Cómo está la iglesia hoy? ¿Está unida, fortificada en una sola fe, en un mismo objetivo o, al igual que Israel y Judá, tipologías probadas de la iglesia, aciertan en lo que aciertan y erran en lo que erran? Isaías lo anticipa y aporta claridad con respecto al cumplimiento del tiempo de Dios.

(Isaías 11: 11)= Asimismo, acontecerá en aquel tiempo (¿Este tiempo, quizás?) …que Jehová alzará otra vez su mano para recobrar el remanente de su pueblo.

(Verso 12)= Y levantará pendón a las naciones, y juntará a los desterrados de Israel, (Aquí dice que juntará, que amontonará), y reunirá los esparcidos de Judá de los cuatro confines de la tierra. (Esto es exactamente lo que está comenzando a suceder en este tiempo)

En el libro del profeta Isaías, en su capítulo 56 y verso 8, se repite que Jehová re-unirá a los dispersos. Yo me pregunto si la iglesia, espiritualmente y fuera de cualquier clasificación denominacional, no está dispersa en este tiempo. En el mismo libro y en 60:3-11 también hay una hermosa promesa.

Jesús, en Juan 10:14 y 15, nos dice que: …Yo soy el buen pastor; y conozco a mis ovejas, y las mías me conocen, así como el padre me conoce, y yo conozco al padre; y pongo mi vida por las ovejas. Nosotros somos esas ovejas. ¿Conocemos todas al buen pastor? Es más: ¿Vivimos todas en un mismo rebaño espiritual?

(Verso 16)= También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquellas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá UN rebaño, y UN pastor. ¿Está suficientemente claro, verdad? UN rebaño: la iglesia, el remanente. UN pastor: Cristo. ¿Se decidirá usted, de una vez por todas, hoy, a oír su voz o seguirá oyendo voces humanas que dicen tener mejores planes? Madurez.

(Jeremías 29: 11)= Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.

Primero: dice que le quiere dar a usted el fin que usted espera. Escuche: No se trata de que le quiera dar un golpe en la cabeza y liquidarlo. No está hablando de esa clase de fin; habla de una finalidad. ¿Y cual es su finalidad? ¿LA victoria? Muy bien; eso quiere darle Dios.

Para la iglesia, naturalmente, es esta promesa, pero también para su propia vida en particular. Haga lo que le dice la Palabra en Isaías 40:9, ¡Anuncie ya mismo esa victoria! Diga simplemente: ¿Ved aquí al Dios vuestro! Como pastor, Él apacentará su rebaño. Cuidado: no a cualquiera; a SU rebaño.

Y saldrá de nosotros voz de acción de gracias y voz de nación que está en regocijo. Nos multiplicará y no seremos menoscabados. Castigará a todos nuestros opresores. Nos será por Dios y le seremos por pueblo. Los hijos, dice, volverán a su propia tierra.

(Verso 12)= Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré.

El Salmo 50:15 dice textualmente en un párrafo: …invócame en el día de la angustia; te libraré, y tú me honrarás. Clama a Él y Él te responderá y te enseñará cosas grandes y ocultas que no conoces. Oirá nuestro clamor y nos salvará.

(Verso 13)= Y me buscaréis y me hallaréis; porque me buscaréis de todo vuestro corazón.

Y será hallado por vosotros, dice Jehová, y haré volver vuestra cautividad, y os re-uniré de todas las naciones y de todos los lugares adonde os arrojé, dice Jehová; y os haré volver al lugar de donde os hice llevar.

No es historia, es tipología presente. Deuteronomio 30 dice al respecto que si nos arrepentimos y nos convertimos y obedecemos, nos hará volver de toda cautividad. ¿Cuál será nuestra cautividad actual, de este tiempo, de este preciso y exacto momento? Piense.

(Hechos 4: 23)= Y puestos en libertad, vinieron a los suyos y contaron todo lo que los principales sacerdotes y los ancianos les habían dicho.

Y ellos, habiéndolo oído, alzaron unánimes la voz a Dios, y dijeron: Soberano Señor, tú eres el Dios que hiciste el cielo y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay; que por boca de David tu siervo dijiste: ¿Por qué se amotinan las gentes, y los pueblos piensan cosas vanas? (Preste mucha atención a esto: los pueblos piensan cosas vanas…)

…se re-unieron los reyes de la tierra, (Cuidado: los dirigentes de la política, de la economía, también estaban separados por distintas posiciones ideológicas o de intereses económicos, pero aquí dice que se re-unieron, ¿Para que?)

…Y los príncipes se juntaron en uno contra el Señor, y contra su Cristo. (Esto está muy claro. Satanás lo tiene muy claro. Él tiene un plan que va en contra del plan de Dios y sabe que dividido, no puede prevalecer.

Entonces manda a los suyos a re-unirse y ellos obedecen inmediatamente, a eso lo vemos en la actualidad. La iglesia recibe el mismo mandato de Dios, pero se arroga el derecho de analizarlo y estudiarlo, para ver si es posible compatibilizar doctrinas, ministerios e intereses denominacionales. ¡¡¡Obedece!!!)

El Salmo 2: 1 aclara el concepto de la unidad satánica y hasta nos da los motivos y las causas. ¿Por qué se amotinan las gentes, y los pueblos piensan cosas vanas? Se levantarán los reyes de la tierra, y príncipes consultarán unidos.

Ellos se consultan; nosotros nos ignoramos bajo el pretexto antibíblico y ciento por ciento humanista de “mantener nuestra identidad”: …contra Jehová y contra su ungido, diciendo: rompamos sus ligaduras, (¿Qué ligaduras?) y echemos de nosotros sus cuerdas, (¿Nunca ha atado usted al diablo en un determinado lugar y situación? ¿Nunca ató al hombre fuerte de un determinado lugar? ¡Contra esas ataduras luchan y se re-únen!)

(2 Tesalonicenses 2: 1-4)= Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestra reunión con él, os rogamos, hermanos, que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar, (Un momento; si la reunión esta es el arrebatamiento, como muchos sostienen, ¿Qué tendrá que ver nuestra forma de pensar, si ese hecho finalmente se producirá de todos modos, pensemos como pensemos?)

Claro, eso a no ser que no sea una simple reunión, sino una Re-Unión. Porque allí sí nuestro pensar tendría mucha importancia y gravitación) …ni os conturbéis, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera nuestra, en el sentido de que el día del señor está cerca.

Nadie os engañe de ninguna manera, (Esto significa: no se deje engañar por filosofías humanas, cientifistas o psicológicas que soslayan el poder y la validez de la Palabra de Dios. ¡¡Investigue!! ¡¡¡Escudriñe!!!)

…porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, (Yo quisiera preguntarle a usted en este preciso día, en este preciso lugar y en este preciso momento: ¿No estamos inmersos, ya, y desde bastante tiempo, en una proverbial apostasía?)

…y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, el cual se levanta contra todo lo que se llama Dios, haciéndose pasar por Dios. (Creo que sí sé de lo que está hablando. No es de un hombre, como muchos han interpretado y predicado abundantemente; eso sería altamente sencillo de identificar, dejar de lado y eludir.

Estamos peleando con un diablo que jamás perdió su sabiduría y su poder. Lo que sí hizo y bastante bien, fue pervertirlo. De hecho, entonces, que no está hablando en absoluto de un supuesto hombre que va a presentarse como Dios. ¿Y entonces, de que está hablando? Tome nota:

Está hablando de un mensaje. De un mensaje que se predica desde los lugares santos como mensaje de Dios, pero que en realidad es un mensaje de hombre, de un hombre que por no buscar la dirección de Dios, le ha dado lugar a su carne. Vale decir: de un hombre que le dio ingreso a doctrina de demonios…

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El Orden del Siglo Venidero

Si has leído un estudio titulado “La Confrontación”, habrás visto como Jehú comenzó, luego de esa confrontación de gobiernos internos, la destrucción del viejo orden, de la vieja estructura pensante. No personas, ¡Sistemas! Hoy tenemos la segunda parte de ese estudio; la conclusión, lo que podríamos denominar: El Orden del Siglo Venidero.

(1 Reyes 21: 1)= Pasadas estas cosas, aconteció que Nabot de Jezreel tenía allí una viña junto al palacio de Acab rey de Samaria.

Esto representa, y más adelante usted lo va a ver más claramente, un pequeño ministerio cerca de un ministerio mayor. Vemos una heredad de Dios; un pequeño ministerio que produce viñas, pero que está bien cerca de un monstruo de esos bien grandes.

(Verso 2)= Y Acab habló a Nabot, diciendo: dame tu viña para un huerto de legumbres. – ¡Deje ya de leer la Biblia como si fuera un libro de historia! ¡Bajo esa mentalidad, jamás va a entender los principios, el propósito y la revelación de Dios1

Esto es una sombra, un símbolo, una alegoría, una tipología pura y concluyente. ¿No lo cree? ¡Que ocurrencia! Si no es por la tipología, por el símbolo o por la metáfora, trate, si puede, de encontrarle un sentido a este texto.

¡Una viña es sinónimo de productividad social, en cambio legumbres es sinónimo de mentalidad hortaliza! Lo que le está diciendo el mayor, es: ¡Quiero tu unción para mi provecho personal! ¡Tú eres mío! Es decir: estamos hablando de unciones mayores que no capitalizan, sino que explotan unciones menores. Esa es la mentalidad a la que Jehú recibió mandato de destruir.

¡Se supone que cuando un pequeño ministerio está cerca de uno grande, deberá sentirse cubierto, protegido, no intimidado! Que sienta que tiene apoyo, recursos ilimitados, que no sienta que perdió la heredad que traía. En cambio aquí…¿Qué dice Acab? Dice: Dame tu productividad social para mi provecho personal; eso dice.

(Verso 3)= Y Nabot respondió a Acab: guárdeme Jehová de que yo te de a ti la heredad de mis padres.

Y vino Acab a su casa triste y enojado, por la palabra que Nabot de Jezreel le había respondido, diciendo: no te daré la heredad de mis padres. Y se acostó en su cama, y volvió su rostro, y no comió.

Vino a él su mujer Jezabel, y le dijo: ¿Por qué está tan decaído tu espíritu, y no comes?

Note el comportamiento inmediato de esa estructura pensante: manipulación, capricho, usurpación de autoridad, berrinche. ¡¡No voy a comer nada hasta que no me den lo que yo quiero!!

(Verso 8)= Entonces ella, Jezabel, escribió cartas en nombre de Acab. – Aquí vemos a Jezabel, que no es una mujer, sino que es un sistema. Está escribiendo cartas en el nombre del gobierno de la iglesia, y los sella con el anillo del líder. – …y las envió a los ancianos y a los principales que moraban en la ciudad con Nabot. – Estamos hablando del liderazgo del orden viejo.

(Verso 9)= Y las cartas que escribió decían así: proclamad ayuno, y poned a Nabot delante de él, – Muchos pueden estar experimentando situaciones así: gente enviada para plantarse delante suyo y decirle: ¡Tú has hecho esto! ¡Tú has hecho aquello! – …que atestigüen contra él y digan: tú has blasfemado a Dios y al rey. Y entonces sacadlo, apedreadlo para que muera.

Y los de su ciudad, los ancianos y los principales que moraban en su ciudad. – Esto es: sus propios compañeros, consiervos se podría decir. – …hicieron  como Jezabel, – El sistema – les mandó.

(Verso 12)= Y promulgaron ayuno, y pusieron a Nabot delante del pueblo. – Cuando Dios menciona la misma palabra en dos o tres versículos, (En este caso perversos) es porque eran malos de verdad. ¡Eran bien malos! Y todavía lo son… – …y atestiguaron contra Nabot delante del pueblo, diciendo: Nabot ha blasfemado a Dios, – ¡Nabot ha blasfemado! Sólo quiso desarrollar la herencia de Dios.

(Eclesiastés 10: 16)= ¡Ay de ti, tierra, cuando tu rey es muchacho, y tus príncipes banquetean de mañana! – esto significa: ¡Ay de ti, tierra, cuando tu líder es inmaduro!

Aquí vemos corrupción de gobiernos en la estructura pensante antigua. Desde el verso 12 de 1 Reyes 21 y hasta el verso 15, vemos que aparece Elías una vez que muere este individuo. Dios dice: “Hasta aquí te trajo el río”, y saca una voz profética.

Después que matan a Nabot por nada, sin causa, por la declaración de testigos falsos y la actitud de hombres perversos, vemos que se establecen principios que no se vana  encontrar en la estructura pensante futura y en la que todavía muchos están creciendo hoy.

Estamos viviendo en tiempos de sabiduría y movimientos calculados y específicos, y Dios no va a tolerar manipulación ni control en este siglo veintiuno. No podemos vivir sin perspectiva. No podemos orar sin estrategia. Todo va a ser calculado porque es un tiempo marcado por información y sabiduría.

¿Qué vemos aquí? (UNO) Hay corrupción egocéntrica en el poder gubernamental. Una viña es el sustento comunitario; sustento de vida, productividad social.

Mira la estructura pensante de Acab: “Dame tu productividad, dame tu talento y tu unción para yo hacerme MI ministerio, de MI mentalidad “hortaliza”; quiero un huerto de legumbres, una mentalidad personal. Uso egocéntrico.

El enfoque del ministerio de Acab, es: MI ministerio, MI concilio, MI visión; no es el propósito de Dios. Es promoción de sí mismo, expansión de sí mismo, exaltación de logros personales.

El nuevo liderazgo de Jehú que se está levantando entre nosotros, opera en negación personal. Para eliminar aquel principio, entonces, (Porque lo que vamos a eliminar son los principios, no a la gente), debemos sustituirlo por otro principio: negación personal.

El orgullo se derrota con la negación personal. Gente que ministra aunque le duela, que dice la verdad aunque se cierre la puerta. ¡Se acabó la búsqueda de fama, varones!

En suma: el primer mover transicional para penetrar a esta iglesia del siglo veintiuno, es alejamiento del YO.

(DOS) Vemos la falta de respeto hacia las verdaderas unciones menores en Dios. Ejemplo: Acab no respetó a Nabot simplemente porque su ministerio era más grande. No consideró que Nabot tenía una heredad del Padre. No consideró la herencia de un ministerio más pequeño. Abusó y abusa de unciones menores: las capitaliza para sí. No hay espíritu paterno.

El nuevo orden identificará y reconocerá unciones de menor escala, o no será parte de la iglesia que estamos describiendo. Será cobertura y proveerá seguridad y existencia. Hay capitanes de cincuenta y hay capitanes de cien; y hay que reconocerlos a ambos.

(TRES) Hay un entendimiento errado de lo que es gobierno. Por eso la estructura fundamental de esa mente, es falsa.

En el verso 7, vemos que Jezabel le dice a su marido: “No te preocupes, yo te voy a dar la viña que quieres”. Cuando no hay enfoque, la hechicería siempre funciona. Cuando no sabes hasta donde llega el alcance de la mano de Dios, la mano del hombre se le sale todo el tiempo. Gobierno sin enfoque o sin responsabilidad, termina en hechicería. Siempre hay una medida de dominio.

(2 Corintios 10: 8-12)= Porque aunque me gloríe algo más todavía de nuestra autoridad, la cual el señor nos dio para edificación y no para vuestra destrucción, no me avergonzaré; para que no parezca como que os quiero amedrentar por cartas.

Porque a la verdad, dicen, las cartas son duras y fuertes; mas la presencia corporal débil, y la palabra menospreciable.

Esto tenga en cuenta tal persona, que así como somos en la palabra por cartas, estando ausentes, lo seremos también en hechos, estando presentes.

Porque no nos atrevemos a contarnos ni a compararnos con algunos que se alaban a sí mismos, pero ellos, midiéndose a sí mismos por sí mismos, y comparándose consigo mismos, no son juiciosos.

(CUATRO) Vemos que la estructura pensante del liderazgo anterior carga entre sí un bajo Standard de integridad. Tenía en el liderazgo a hombres perversos. Eso no ha de existir en el nuevo liderazgo. Porque no van a ser localizados por títulos, sino por llamado.

(1 Reyes 21: 13)= Vinieron entonces dos hombres perversos, y se sentaron delante de él; y aquellos hombres perversos atestiguaron contra el hombre de Dios.

¿A quien se le podría ocurrir tal osadía? Sólo a un sistema que no es de Dios.

La palabra perverso es muy importante, porque en hebreo es la palabra belial. La misma utilizada contra los hijos de Elí, que significa “hijos del diablo”. Habla de un ministerio inmundo, pervertido. De un orden general de hombres de bajo estandarte, que se mueven en total falta de integridad en lugares demasiados altos para ellos.

Colocación errada de ministerios; promoción basada en tiempos, familias, finanzas, prestigios, posiciones, diplomas. Nada de eso existirá en la iglesia del siglo veintiuno. Habrá diplomas, pero eso no será sinónimo de posiciones. Siga estudiando, pero no piense ni se crea que su diploma le garantizará una posición.

El nuevo orden opera por revelación de la mente de Cristo, no por tradiciones. Volvamos ahora a 2 Reyes 9, porque de eso se trata la base del orden del siglo venidero. Son principios básicos para la iglesia del tercer milenio.

Note que el nuevo orden choca de frente con la realidad de estos principios. Hay un choque entre liderazgos, simplemente porque los principios que mueven esa mentalidad y los principios que mueven la mentalidad Jehú, no son los mismos. Por eso hay confrontación; nunca pueden estar de acuerdo porque la fuente es distinta.

Cada cual tuvo su posición y su tiempo, pero los tiempos cambian. Estas son las áreas de conflicto y oposición que causan el espíritu de reforma que hoy se deposita en la iglesia.

Note que el nuevo liderazgo recibe las órdenes cuando aún está dentro del orden antiguo. En el verso 25 del capítulo 9, dice que cuando cabalgamos tras Acab escuchamos lo que Dios estaba diciendo.

Hay gente que ya ha escuchado la voz de Dios y se está preguntando: ¿Estaré yo loco o Dios le está hablando lo mismo a otra gente y ellos lo están ignorando? Esto no es popular, sólo es necesario. Lo que usted está escuchando lo va a madurar y mantenerlo fuerte en su iglesia y en la visión que Dios le ha dado. Enfóquela y opere con estos principios y que se leude toda la iglesia para labrarla con vistas al siglo presente. Esa es la motivación: escuche mi espíritu, no sólo mis palabras.

Cuando estaban allí, medio adormilados, de improviso se hizo una potente y centelleante luz y vieron algo. Mientras eso ocurría, también oyeron algo, y en lugar de olvidarse al instante siguiente, guardaron esa palabra en su corazón. Pero note que no se rebelaron hasta que no fueron ungidos para salir.

Ahora bien: ¿Cuáles son las características de este nuevo orden? Primero: deseo de tener una acción calculada. LA iglesia de este siglo veintiuno debe tener poca tolerancia para actividades no precisas.

Él dijo: no; no me conformo con haber cumplido la palabra y matarlo. Levántelo y tírelo en las tierras, en la heredad, en la propiedad de Nabot. La Palabra dice: maldito el que hace la obra de Dios, indolente.

Ahora bien; para tener esta propiedad en su vida, primero tiene que perder el deseo y el anhelo de toda ganancia personal. Toda ganancia personal tiene que desaparecer para penetrar en el liderazgo de la iglesia del siglo veintiuno.

Esta iglesia, (Cuando verdaderamente la veamos formada) tendrá la particularidad de tener Cero Popularidad, Cero Fama, Cero Reconocimiento y Cero palabras lindas para con usted. No es por nada que la Biblia dice, en el Nuevo Testamento, algo así como: cuidado cuando todo el mundo hable bien de ti.

Segundo: actuó de acuerdo con la historia profética. Es decir: en principios y patrones bíblicos. Se acordó de la Palabra de Dios y vivió exactamente de acuerdo con ella.

Tercero: se acordó del pasado histórico. Estábamos todavía bajo un gobierno corrupto y no vamos a hacer lo mismo que ellos. Vence toda seducción; tiene usted que tener un enfoque impetuoso para lo secular para sus estudios, para su seminario, para graduarse, para su visión, su misión y su matrimonio.

El espíritu paterno con sus hijos: todo necesita un enfoque; sin enfoque no puede ver ni calcular cuanto avanzó porque no sabe demasiado bien que es lo que está buscando. No puede descifrar si ha mejorado o no porque no sabe lo que está haciendo. Cada vez que lo ven lo saludan: ¡Hola! ¿Cómo estás? – Bendecido… – ¡Hipócrita! ¡¡Basta de fraseología religiosa!!

Intensidad definida, concentración en la visión, todos son moveres para estos dos años. Muévase en la palabra revelada. Manifieste disciplina, sobriedad y deseo de ser preciso en Dios. En sus cosas no se puede ser inconstante ni irresponsable.

(2 Reyes 9: 30)= Vino después Jehú a Jezreel; – Es decir: en las tierras de Nabot ocurre la transición de liderazgo, pero aún el sistema influencia la sociedad establecida. Hay que llegar hasta la ciudad, porque la gente opera por el mismo fluir de su liderazgo. – y cuando Jezabel lo oyó, se pintó los ojos con antimonio, y atavió su cabeza, y se asomó a una ventana.

Vamos otra vez al principio; Jezabel no es una mujer. La Biblia es una parábola. Es un compendio de contenidos espirituales. Aquí usa la tipología femenina porque Satanás siempre usurpa la autoridad por el lado débil. Así lo hizo con Eva.

Es un sistema usurpador; es un paralelo porque mientras usted ve algo establecido, no ve la necesidad de establecer otro. Y Satanás, en sabiduría, siempre levanta lo falso cuando ve lo verdadero en el espíritu, aún cuando la iglesia no lo ha visto.

Como Satanás no puede destruir lo genuino, levanta un paralelo para, – si le es posible -, ridiculizarlo y desviar la atención. Es un paralelo del gobierno legítimo de Dios. Satanás siempre ha levantado y sigue levantando paralelos. El problema es que mucha iglesia aún no entendió que sólo son paralelos falsos.

Es un sistema, es una condición sistemática, es la oposición gubernamental a la voluntad de Dios, es toda oposición a la palabra profética de Dios. Es una influencia controladora y manipuladora; es un gobierno a que se manifiesta en ausencia del verdadero gobierno. Jezabel nunca existe donde hay gobierno de Dios. Ni en mujeres, ni en hombres, ni en el sistema. Cuando hay solamente una persona con llamado de Dios, se destroza, no aparece.

Es decir que estamos hablando de un sistema vacío de Dios, porque no puede existir Jezabel y gobierno de Dios en un mismo lugar. Porque el paralelo se destruye automáticamente; el estandarte produce juicio.

Atención con esto: cualquier cosa que usurpa, diluye, pervierte, ignora, interrumpe, detiene o controla el gobierno de Dios, es Jezabel. A través de gente, perros, mensajes, canciones y proviene del sistema de la madre que originó la estructura pensante del creyente.

Cuando usted llega a la oportunidad de penetrar a la iglesia; cuando usted ya ha cumplido parte de su misión, allí es donde llega la seducción más grande, allí es donde la gente comienza a enflaquecer y a perder enfoque, porque ya llegaron.

Pero la seducción es más grande cuando usted llega a las puertas. Dice que entró por las puertas. Cuando usted entró al gobierno, cuando Dios lo estableció, cuando su ministerio tomó auge, ahora que tiene seminarios, que tiene escuelas, que tiene quinientos creyentes; ahora que tiene influencia: ¿Cuidado! El que esté firme, mire que no caiga… Firmado: Pablo.

Aquí el sistema se pinta la cara y se le ofrece como una oferta atractiva. ¿Que es seducción de gobierno, entonces? Todo lo que opere para desviar su enfoque. Es como tener un buen trabajo y que le ofrezcan otro con la promesa de un mejor salario; es oferta difícil de rechazar. ¡El problema no es usted! ¡El problema es la madre del sistema que lo formó!

(Y cuando entraba Jehú por la puerta, ella dijo: ¿Sucedió bien a Zimri, que mató a su señor?

¿Por qué le llamó a Jehú Zimri? No da el tiempo y el espacio para estudiarlo, pero Zimri también hizo reforma de cobertura, pero cumplió la palabra que no le fue dada a él, sino que escuchó que Dios lo quería hacer a través de otro y él lo hizo por traición. Si no me delata usted a mí, no lo delato yo a usted.

Aquí vemos acusación de invocar falsa historia. Le estoy describiendo la seducción gubernamental. Es decir: ¡Está haciendo lo mismo que hizo Fulano! Cuestione su llamado: ¿Es usted Jehú o es Zimri? ¡Usted está mal, fuera de orden! ¡Es mentira que lo ungieron! ¿Adonde estudió? ¡Muéstreme a ver que trae! ¿Quién se cree que es, traidor?

Lo seduce para protegerse. Ve que está por morir y le dice: yo entiendo su pasado y, si me deja, ¡Yo lo protejo! Lo que busca, en realidad, es preservar su existencia, porque sabe que le queda poco tiempo.

(Verso 32)= Alzando él entonces su rostro hacia la ventana, dijo: ¿Quién está conmigo? ¿Quién? Y se inclinaron hacia él dos o tres eunucos.

El sistema Jezabel está rodeado por gente no productiva, por gente impotente, por gente sin capacidad reproductora, gente que no puede preñarse con la voluntad de Dios. Un sistema rodeado y protegido por gente perversa y por eunucos. Gente que no tiene los lomos de reproducción capacitados para penetrar con la inseminación de Dios.

Y les dijo: ¡Echa el sistema abajo! ¡Échalo! Y de repente, la gente que en siglos no había madurado, con una palabra penetrante, maduró. ¡Y según 2 Corintios 10 echaron abajo todo lo que se exaltó en contra del nivel de Dios!

Note que el sistema Jezabel no se muere de un infarto; ¡Hay que tirarlo abajo! No se muere de viejo, tampoco. Hacen lo que no hace el sistema nuevo: cierran la brecha entre las generaciones y siguen reproduciéndose.

“Bueno, hermano, está bien, pero…no se puede ofender, vio?” ¡Basta! Ame a la gente porque Dios ama a la gente, pero destruya el sistema Jezabel, primero, porque Dios para eso le levantó, y segundo, porque si usted no lo destruye a él, él lo va a destruir a usted, ¿Entiende?

(Verso 33)= Y él les dijo: echadla abajo. Y ellos la echaron; y parte de su sangre salpicó en la pared, y en los caballos; y él la atropelló. – Dice que él mismo la atropelló. Pero mire las características.

Entró luego, y después que comió y bebió, – es decir: le pasó por encima y después se fue a un supermercado de esos que tienen comidas rápidas, vio? ¡Y se comió tranquilamente un plato de pastas con salsa que es bien económico!

Fíjese que no fue a ningún concilio, asociación o convención a explicar lo que había hecho. Tampoco se grabó ninguna canción guerrera, ni se escribió ningún libro sobre como destruir sistemas. Simplemente se comió las pastas y, de postre, un cartucho de pororó, o como quiera se llame el maíz explotado en forma de blancas palomitas en tu patria.

Mira, le dijo al periodismo curioso: ¡…Lo que estoy haciendo lo estoy haciendo porque estoy ungido para hacerlo..! No tengo nada que ver en el asunto, es la unción que Dios me dio. Se sentó a comer, es cierto, pero era un hombre de respeto e integridad y dijo: ella era hija de reyes; vayan y sepúltenla, por favor.

Y los eunucos, que ya no son eunucos porque en la impartición profética de Jehú recibieron fuerza inseminadota para derrotar sistemas, corrieron a cumplir la orden.

(Verso 35)= Pero cuando fueron para sepultarla, no hallaron de ella más que la calavera, y los pies, y las palmas de las manos.

El sistema Jezabel: un poco de conocimiento, otro poco de ministerio y un poco más de actividad. El final muestra que no había estructura como parecía que había, que no había cuerpo aunque siempre se había hablado y declamado de cuerpo; no había organismo; todo era nada más que una falsa ilusión.

El nuevo orden, el orden divino del siglo que viene, no llega a la iglesia para negociar con el sistema: llega para echarlo abajo.

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El Idioma de Dios

Un día, el Ministro de Relaciones Exteriores de un país, (Pongamos por ejemplo al mío: la República Argentina), esto es; nuestro canciller, decide llamar por teléfono a nuestro embajador en otra nación (Digamos Italia, como ejemplo).

Lo hace en su carácter de jefe, con el fin de suministrarle directivas diplomáticas relacionadas con la actividad natural de cualquier embajada: el afianzamiento de las relaciones bilaterales y la observancia de elementos convenientes, en cualquier área, para nuestra nación.

Tengo, respecto a esta ficción, una pregunta para hacerle: ¿En que idioma se va a desarrollar esa conversación telefónica? Será en nuestro idioma, que es el español o en italiano, que es el idioma del lugar al cual ha realizado el llamado.

La respuesta, que no necesita de una inteligencia superlativa para ser respondida, es más que obvia: el diálogo será en idioma español, que no sólo es el que mejor hablan ambos, sino también el idioma oficial de la sede central de aquel embajador: la Argentina.

¿Y que con el idioma italiano? Ese idioma será utilizado, indudablemente, por nuestro embajador para interrelacionarse con el gobierno y con el pueblo italiano, con el fin de ser bien entendido y porque los italianos, lógicamente, no tienen ninguna obligación de hablar español.

Pero, y lo voy a reiterar una vez más y tantas como sean necesarias, cuando ese embajador habla con su jefe, con su gobierno, esa charla se hará indefectiblemente en el idioma de su país de origen, no del que ha sido designado para operar.

La iglesia afronta en este tiempo, una problemática similar. Es, – Y la Biblia lo dice con total claridad -, embajadora del reino de Dios en la tierra. Se le permite,  – Y en casos hasta se le exige e incentiva -, a utilizar el idioma natural que se habla en la tierra con el fin de interrelacionarse con sus gobiernos y su pueblo.

Pero cuando la comunicación es con su jefatura divina, esa comunión, esa conversación, no podrá de ninguna manera hacerse en el idioma terrenal en el cual estamos, sino en el celestial del cual provenimos.

¿Más claro aún? Con el mundo incrédulo e inconverso, hablaremos el idioma del mundo, para que el mundo nos entienda, (Esto es: idioma humano, material, natural), pero con Dios, nuestro jefe y rey, deberemos hablar en su idioma, que es el nuestro, el reino del cual somos.

Dios es Espíritu. El hombre es imagen y semejanza de Dios. Y como Dios no tiene ninguna imagen física conocida, porque “a Dios nadie le vio jamás”, esa imagen y esa semejanza se refieren, indudablemente, a que el hombre también es Espíritu.

La carne es la Carta Credencial que lo habilita como embajador, la única manera de poder moverse y ser visto por la otra carne. Por lo tanto, si el hombre habla con el hombre, lo hará en el idioma de hombre: natural, humanista, físico.

Pero si habla con Dios, deberá hacerlo en idioma espiritual, inmaterial, invisible. ¿La diferencia? El idioma humanista y natural contiene las lógica limitaciones terrenales. El espiritual, en cambio, mantiene la condición eterna de Dios, para quien todo es posible.

Una de las falencias más frecuentes en la iglesia, es la de tratar de hablar con dios en términos humanos. Es imposible entenderse y conocerse así. Dios es el creador de la naturaleza, por lo tanto no se encuentra en la naturaleza como sostienen alguitas teorías, sino sobre la naturaleza.

¿Por qué habremos de asombrarnos, entonces, cuando nos enfrentamos a un mover sobrenatural de Dios, si es totalmente claro que cualquiera de sus movimientos deberá ser, inexorablemente, sobrenatural?

Otra: la naturaleza representa un orden establecido, una serie de leyes inamovibles y estructuradas desde el principio para que todo funcione aceitadamente. Esas leyes, que le son propias, el hombre no puede cambiarlas ni alterarlas aunque se lo proponga.

De hecho, cuando lo intentó, sólo provocó hecatombes. El único que puede alterar el orden natural es quien lo creó: Dios. Un milagro, aprenda, es la alteración suave, gradual, imprevisto,  o espectacular del orden natural al que estamos acostumbrados.

¿Por qué será, entonces, que tanto pueblo de Dios cree tener bases sólidas, – A veces argumentando que es desde la propia Biblia -, para desconfiar, dudar y hasta no aceptar milagros hoy día? Esta doctrina con libretos en el infierno, es la que mejor ha calzado en algunas obtusas mentalidades supuestamente cristianas.

Escuchamos: los milagros terminaron en la era apostólica. ¿Sabe que? No hay base bíblica seria que respalde ese pensamiento humanista. Por el contrario, las bases escriturales dicen exactamente lo contrario. Esa escritura choca permanentemente con una expresión bastante abundante:

“No hay evidencias de milagros sobrenaturales en este tiempo, yo nunca vi ninguno” Esto contiene un segundo error: evaluar un acto sobrenatural de Dios partiendo desde la óptica y la opinión natural de nuestra mente. No podemos saber que hace o que dice Dios hoy si no sabemos, no queremos saber o nos resistimos a aprender el idioma de Dios.

El mandato de Jesucristo para su iglesia, es entregarle la vida a Dios. De ninguna manera es pretender que Dios quepa en nuestra vida. Los creyentes tenemos dos aspectos a los cuales debemos prestar atención: 1) Somos gente con destino de eternidad. 2) Nuestro destino es más grande que nuestra propia vida.

(Jeremías 1: 4)= Vino, pues, palabra de Jehová a mí, diciendo: antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones.

Vamos por partes; lentamente y estando muy atentos a cada palabra, a cada hecho de este texto. Viene palabra de Dios a un tal Jeremías, hijo de Hilcías, de los sacerdotes que estuvieron en la tierra de Benjamín y que era un ilustre desconocido.

Dios no viene a levantar a gente conocida y preparada; dios capacita a los que va a levantar y generalmente elige lo vil para avergonzar a lo sabio. ¿Y que les dice? Lo mismo que le dice a Jeremías: que los conoce desde antes que se formaran en el vientre de su mamá.

Es decir que: cuando dice que nos conoce, elige o separa antes de nacer. Dios habla de feto. Cuando dice que nos ubica antes de formarnos humanamente, está hablando de embrión. Pero cuando asegura que nos conoce y nos aparta antes de la concepción, habla de óvulo y espermatozoide.

De los casi tres millones de espermatozoides que ingresan al seno de una mujer en una relación, sólo uno, el que llega primero, el más fuerte, el que sobrevive, el mejor es el que fecunda el óvulo. Es decir que para Dios, usted es un ganador desde antes de ser concebido. ¡Yo me pregunto si por alguna rara causa, algún hijo de Dios puede entender que haya nacido en derrota!

Pero le dice algo más: Primero, que ha sido santificado (Esto es: apartado) antes de su nacimiento, y Segundo, y aquí comienza el drama íntimo de Jeremías, que ha sido dado por profeta a las naciones.

Aquí ser{a donde luego vendrá un texto que, leído rutinariamente y sin acaso pensarlo demasiado, no parece decirnos gran cosa, pero que si nos ponemos en el lugar y en el pellejo de Jeremías, toma otras características muy diferentes.

(Verso 6)= Y yo dije: ¡Ah! ¡Ah! ¡Señor Jehová! He aquí, no sé hablar, porque soy niño.

Aquí hay un punto que es notorio: Jeremías no alcanza a ubicarse en la dimensión y la calidad del mandato. ¿Como reacciona, entonces? Como un humanista, como un ser de carne y hueso. Mire las circunstancias que rodean y dan marco a ese llamamiento.

Hace lo que se llama introspección, o sea: mirarse para adentro, hacer autocrítica de su propia persona, ve claramente sus limitaciones y responde con la única respuesta probable en el idioma usado en el pueblo donde él está como embajador: con un lamento, una excusa y casi una negativa. Igual a hoy. ¿Y que responde Dios a esto? Mire…

(Verso 7)= Y me dijo Jehová: no digas soy un niño; porque a todo lo que te envíe irás tú, y dirás todo lo que te mande.

Lo primero que Dios le dice, es: ¡Jeremías! ¡No me hables en idioma terrenal que yo te estoy hablando en idioma celestial! ¿Tú te crees que yo te levanté como profeta a las naciones porque no tenía a otro y te vi desocupado?

¡Estás hablando con el jefe del gobierno, Jeremías! No tienes que usar el idioma que usas para hablar con el pueblo en el que estás de embajador. ¡Tú irás a todos los lugares donde yo te mande y vas a decir todo lo que yo quiero que digas!

¡No te estoy sugiriendo que dependas de tu sabiduría ni de tu voz! ¡Te mando que te pongas a disposición incondicional de mi reino y allí se te dirá lo que tienes que decir! ¡Jeremías! ¡No nos podemos entender si hablamos dos idiomas distintos! ¡Tú me estás contando lo que ven tus ojos naturales y no oyes que yo te digo como pueden funcionar las cosas en la dimensión espiritual, invisible y eterna!

Ministrar, (Esto es: oficiar como sacerdote del Dios Todopoderoso), no es sinónimo excluyente de Seminario o Información. Seminarios e Institutos que suministran información, son necesarios, pero ministrar es fluir con Dios, es producir vida y vida en abundancia fluyendo con Dios.

Tu destino divino es mucho más grande que tu vida, jeremías, eres terco, ya te lo dije. Y también te dije que no puedes meter a Dios en el esquema de tu vida, es tu vida la que tiene que someterse a Dios. ¿Sabes cuantos han intentado eso y han fracasado?

(Verso 8)= No temas delante de ellos, porque contigo estoy para librarte, dice Jehová.

No tenga usted temor de hablar con el idioma de Dios. Los hombres no pueden dominar eso. En ese idioma, el que domina es Dios. Ahora si se aparta del idioma del reino y quiere hacer la obra con el idioma humano, los hombres lo van a barrer sin contemplaciones.

(Verso 9)= Y extendió su mano y tocó mi boca, y me dijo Jehová: he aquí ha puesto mis palabras en tu boca.

¿A cuantos les gustaría que Dios le ponga su mano en la boca y sus palabras en su hablar? Bueno; esto es lo que Dios hace con el huidizo Jeremías y con cada hombre o mujer que se muestran dispuestos a hablar con el idioma de Dios. ¿Para que? Para comenzar un ministerio para el reino. ¿Qué ministerio? Dios se lo explica con claridad.

(Verso 10)= Mira que te he puesto en este día sobre naciones y sobre reinos, para arrancar y para destruir, para arruinar y para derribar, para edificar y para plantar.

Una monadita de ministerio, ¿No es verdad? Tranquilo, reposado, sobrio… ¡No! Dice algunos; si hay algún escándalo no puede ser de Dios! Porque Dios es serio, circunspecto, como nosotros, ¿Entiende? Entiendo. ¿Qué denominación me ha dicho?

¡Arranca eso, Jeremías! – ¿Qué cosa, Señor? – ¡Esa estructura vieja y humanista! ¡No me sirve! ¡Destrúyela! ¡Arruínala! ¡Derríbala sin otras armas que mi Palabra que yo pongo ahora en tu boca! ¡Usa mi idioma, Jeremías! En el tuyo no vas a poder, te van a meter preso inmediatamente. Ah…después edifica y planta mi reino allí; ¡Eso te mando!

Después de esta orden que usted podrá imaginarse en que estado lo deja a Jeremías, Dios vuelve a intentar un diálogo.

(Verso 11)= La Palabra de Jehová vino a mí, diciendo: ¿Qué ves tú, Jeremías? Y dije: veo una vara de almendro.

¡Ahora sí, Jeremías! ¡Aprendiste! ¡Ahora sí que estás hablando en mi idioma! El almendro simboliza la autoridad divina y Jeremías sacó sus ojos de lo natural y los depositó en lo sobrenatural, en lo espiritual, en lo divino.

(Verso 12)= Y me dijo Jehová: bien has visto; porque yo apresuro mi palabra para ponerla por obra.

Aquí Dios muestra su conformidad con su siervo. Él ha oído y evidencia haber entendido el mensaje, la directiva. Dios se permite, incluso, un juego de palabras hebreas. Almendro es la palabra shaked y apresuro, (Esto es: activo, potencio, pongo en marcha), es shoked; casi suenan igual. Pero Dios se entusiasma con esta conversación en su idioma y va más allá todavía.

(Verso 13)= Vino a mí palabra de Jehová por segunda vez, diciendo: ¿Qué ves tú? Y dije: veo una olla que hierve; y su faz está hacia el norte. (La olla que hierve es el símbolo del juicio y la calamidad.)

En este caso específico y literal, el agregado relacionado con el norte, tenía que ver con la procedencia de los pueblos invasores de Israel y Judá; hoy, simboliza a Dios mismo, use a quien use, porque la misma palabra habla de que a los lados del Norte, la ciudad del gran rey..

…Me dijo Jehová: del norte se soltará el mal sobre todos los moradores de esta tierra. (Dice que sobre todos los moradores, sin distinción. Cuando usted tiene algún impedimento, para alguna actividad, antes de responder al diablo, piérdase unos segundos para ver si en una de esas el freno no está llegando desde el norte. Suele ocurrir.)

…Porque he aquí yo convoco a todas las familias de los reinos del norte, dice Jehová; y vendrán, y pondrá cada uno su campamento a la entrada de las puertas de Jerusalén, y junto a todos sus muros en derredor, y contra todas las ciudades de Judá.

Este es el riesgo del idioma divino; el Padre no le esconde a usted absolutamente nada. Y lo que no le esconde, lo asusta a usted, y más le asusta cuando sabe que es eso y no otra cosa mucho más cómoda y placentera la que tiene que anunciar.

…Y a causa de toda su maldad, proferiré mis juicios contra 1) los que me dejaron 2) los que incensaron (Esto es: adoraron) a dioses extraños (Fama, dinero, poder, cargos religiosos, sexo, doctrinas humanas) y la obra de sus manos adoraron. (Esto último tiene que ver con el “¡Oh, vanidad de vanidades!”, que escribiera Salomón).

(Verso 17)= Tú, pues, ciñe tus lomos, (Esto equivale a lo que en Argentina suele decirse como: “ajústate el cinturón”) levántate (Anímate, despabílate, encara) y háblales todo cuanto te mande; (Háblales todo Jeremías; no te guardes nada. No contemporices, no negocies, no me hagas relaciones públicas que no las necesito, no me hagas “diplomacia” aunque parezca “conveniente” porque no están autorizadas por tu gobierno, ¿Entiendes?)

…para que no te haga yo quebrantar delante de ellos. (¿Se entiende bien esto último? Se lo paso en limpio: si usted no habla lo de Dios, en el idioma de Dios y conforme a sus palabras; si prefiere humanizar su predicación disfrazándola un poco de suave, de permisiva, para que nadie se preocupe demasiado y no sea cosa que se vayan a otra iglesia, dice que Él lo va a quebrantar delante de ellos. ¿Se da cuenta? ¡¡Horrible cosa es caer en las manos de la ira del Dios viviente!!)

(Verso 18)= Porque he aquí que yo te he puesto en este día, 1) como ciudad fortificada, (¿Cómo se fortifica una ciudad? Rodeándola con un sistema defensivo inexpugnable. Campamento de ángeles…)

2) como columna de hierro, (¿Qué particularidad tiene una columna de hierro independientemente de su fortaleza? Una buena base. La Palabra, Logos y Rhema, son la base) 3) y como muro de bronce contra toda esta tierra, (Un muro es un elemento infranqueable, difícil de superar.

Ahora; ¿Qué clase de muro tendría esas características? De bronce. El bronce es el símbolo del sufrimiento. Le pregunto: ¿Hay alguna posibilidad para la dialéctica, la filosofía o el palabrerío teórico y humano de traspasar el testimonio de alguien que ha sufrido y superado ese sufrimiento en Cristo?

…Contra los reyes de Judá, (Contra los máximos líderes religiosos) sus príncipes, (O sea los diseñadores de esas estructuras religiosas huecas) sus sacerdotes, (Los líderes de la segunda línea, encargados de ejecutar esas políticas sectoriales) y el pueblo de la tierra, (No el mundo, el pueblo. El ruedo de las vestiduras de Aarón; todo aquel que por diversos motivos adhiera a otro idioma y propósito que no sea el de Dios).

(Verso 19)= Y pelearán contra ti, (Si usted pensaba que se iban a quedar muy tranquilos escuchando el idioma de Dios, se equivocó) pero no te vencerán, (Dios habla en su idioma y usted lo entiende, cree, confía y ejecuta. No le está diciendo que por allí tiene alguna probabilidad de ganar la pulseada, le dice que ya ha ganado. Ahora; si usted no le cree o no le entiende su idioma y elige manejarse con el suyo, el problema obviamente, también es suyo.) porque yo estoy contigo, dice Jehová, para librarte.

Dios le está diciendo, en su idioma, que cruce el Jordán y, que después de cruzarlo, deberá hacer esto, esto y aquello. Y usted, en su propio idioma, todavía le está preguntando (Y por allí hasta se lo pregunta a él) ¿Cómo hace para cruzarlo? Esa es la diferencia. Dios habla de resultados; usted habla de circunstancias. Dios habla de una dimensión donde el imposible no existe; usted habla mirando sus y las limitaciones.

(Hebreos 12: 12)= Por lo cual, levantad las manos caídas y las rodillas paralizadas; y haced sendas derechas para vuestros pies, para que lo cojo no se salga del camino, sino que sea sanado. Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al señor. Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados; no sea que haya algún fornicario, o profano, como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura. Porque ya sabéis que aún después, deseando heredar la bendición, fue desechado, y no hubo oportunidad para el arrepentimiento, aunque la procuró con lágrimas.

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Pasos de Santidad

El error más habitual, y al mismo tiempo más grave que hoy por hoy se comete en las enseñanzas de la iglesia, es hacerle creer a la gente que la santidad es una especie de pluma que llega por el aire y, al descender sobre nuestra cabeza, determina lo esperado: la santidad.

Muy por el contrario y como sucede con muchas cosas relacionadas con el evangelio, la santidad es progresiva. No es usted santo de un momento a otro, está siendo santo. Por lo tanto, tiene pasos que indefectiblemente deberá usted caminar si desea llegar a ella.

(Levítico 17: 7)= Y nunca más sacrificarán sus sacrificios a los demonios, tras los cuales han fornicado; tendrán esto por estatuto perpetuo por sus edades.

Dios sabe que el hombre, en su desesperación por justificarse, tiene necesidad de sacrificar, pero le avisa que no debe hacerlo para los demonios, y que esto será ley perpetua (Para siempre, no se deroga jamás), por sus edades. La idolatría, ya sea antigua o moderna, sigue intentando sacrificar una vez más lo sacrificado.

(Verso 11)= Porque la vida de la carne en la sangre está, y yo os la he dado para hacer expiación sobre el altar por vuestras almas; y la misma sangre hará expiación de la persona.

Aquí se explica que la sangre es vida, y sacrificio implica cambiar una vida por otra. LA remisión, (La palabra es aphesis) denota liberación de la esclavitud, de la prisión; es una especie de despedida, un enviar lejos, obtener perdón, cancelar todo juicio o castigo u obligación o deuda.

El sacrificio, o la ofrenda de Caín desagradó a Dios porque fue vegetal, es decir: producto de su propio esfuerzo; en cambio la de Abel sí fue agradable porque fue de sangre, en obediencia a la voluntad de Dios.

(Levítico 18: 6)= Ningún varón se llegue, (Es decir: tenga relaciones sexuales), a parienta próxima alguna, para descubrir su desnudez. Yo Jehová.

Esto se refiere concretamente al incesto, algo que para muchos sólo es un flagelo de ciertas clases sociales marginales, pero que la experiencia recogida en la consejería pastoral indica que ni es tan antiguo y caducado, (Naturalmente, sigue ocurriendo), ni tampoco patrimonio de algún sector social determinado, sucede en todos, sin distinción.

(Verso 18)= No tomarás mujer juntamente con su hermana, para hacerla su rival, descubriendo su desnudez delante de ella en su vida.

Aquí se refiere a la bigamia, algo que en la antigüedad era bastante frecuente y acostumbrado, pero que en la actualidad no ha terminado como muchos suponen, sino que ha pasado a la clandestinidad cobijado debajo de un manto de simulación o hipocresía.

(Verso 19)= Y no llegarás a la mujer para descubrir su desnudez mientras esté en su impureza menstrual.

Mucho es lo que se ha hablado de este tema, íntimamente relacionado con la sexualidad dentro del matrimonio. LA ciencia, hoy día, ha declarado su posición y muchos la han aceptado y adoptado. Es evidente, que la ley divina apuntaba a una cuestión higiénica y, al mismo tiempo, rendir culto al dominio propio, algo que en lo relacionado con el sexo, parecería haber dejado lugar a cierto instinto animal urgido por una “necesidad biológica” mucho más declamada y difundida que real.

(Verso 20)= Además, no tendrás acto carnal con la mujer de tu prójimo, contaminándote con ella.

Pintura simple y sencilla del adulterio. Aquí no se habla de pecado y eso ha dado lugar a que algunos hayan interpretado que si los dos están de acuerdo, no hay nada de malo en ejercer la sexualidad con quien está dispuesto y se nos ocurra o parezca mejor.

Pero sí habla de contaminación. ¿Contaminación de que? ¿Acaso de alguna enfermedad de transmisión sexual, o del mismo SIDA? No. Contaminación espiritual; intensa e irrefrenable, producto de formar en ese acto una sola carne con quien ya estaba en una sola carne con otra persona.

(Verso 22)= No te echarás (Esto equivale a: acostarás, tendrás relaciones sexuales) con varón como con mujer; es abominación.

Aquí se van al cesto de la basura todas las tesis eclesiásticas, psicológicas y hasta científicas que muestran la tendencia a aprobar la homosexualidad como conducta sexual diferente, o como predilección sexual distinta.

La homosexualidad, en este texto, queda expuesta con total claridad. Y no se refiere únicamente a quien actúa sexualmente tomando el lugar de alguien del sexo opuesto, sino también a quien comparte con él o con ella esa perversión de la naturaleza divina y sublime de la sexualidad.

No es homosexual solamente el hombre que permite que otro hombre lo penetre sexualmente, sino también quien aparentemente actúa como hombre. Tanto el de actitud pasiva como el que adopta una activa, están en las mismas condiciones. Abominación es para ambos.

Mucho se ha opinado con respecto a la ausencia de leyes específicas desde la Biblia con relación a la homosexualidad femenina. Mucho me temo que la escritura de Romanos 1:26 y 27 puede haberse interpretado erróneamente.

Allí Pablo advierte que Dios los entrega, – dice -, …a pasiones vergonzosas; pues aún sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza. Muchos han interpretado esto como relacionado con el coito anal, pero la continuación de este pasaje, deja claramente puntualizado que, cuando se habla de uso natural para la mujer, se refiere a tener relación con un varón, y cuando alude a uso que es en contra naturaleza, está hablando de mujer con mujer, lo que normalmente conocemos como lesbianismo.

Porque el verso sigue diciendo: …de igual modo, también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres.

Por favor y en el nombre de Jesús: olvídese del puritanismo hipócrita, de la represión o la autodisciplina sexual que de ninguna manera es santidad, de los tabúes que producen cierta incomodidad cuando se habla o se oye hablar de estos temas y afróntelos con madurez; preste debida atención a la Palabra, ya que en ella está todo, absolutamente todo esclarecido.

(Verso 23)= NI con ningún animal tendrás ayuntamiento amancillándote con él, ni mujer alguna se pondrá delante de animal para ayuntarse con él; es perversión.

Zoofilia; ese es el nombre “técnico” de esto que aquí se detalla, y que no me cabe ninguna duda, causa repulsión, incredulidad, asco y rechazo en mucha gente. Parecería totalmente innecesario y hasta de mal gusto mencionarlo hoy día, si no fuera por que la experiencia nos dice que todavía ocurre.

¿Sabe usted por qué? Por lo que el mismo Dios dice: es perversión, y donde haya una criatura humana vulnerable o dispuesta a dar espacio a cualquier perversión, Satanás, que es muy ducho en esto, lo influye inmediatamente llevándolo a cometer actos que no le pueden caber en la cabeza a nadie medianamente centrado. Por eso es que suceden cosas que nadie puede comprender, ni mucho menos explicarse.

En una oportunidad, dialogando con un viejo pastor sobre estos y otros temas relacionados con los problemas de la gente, él me decía que no paraba de asombrarse, pese a que había vivido bastante, por lo que entendía que era una calidad de pecado, adentro de la iglesia, cuyos ribetes no se veían normalmente en el mundo secular. No es casualidad, claro.

Para usted que se ha convertido de adulto, el alerta, el prototipo de la advertencia, está en el verso 3, cuando se señala que: no haréis como hacen en la tierra de Egipto, (¿Sólo en Egipto, allá en África? No. Egipto es tipología del mundo secular), en la cual morasteis; (Antes de convertirse), ni haréis como hacen en la tierra de Canaán, a la cual yo os conduzco (El mundo secular de hoy) ni andaréis en sus estatutos.

Cristianos: ustedes tienen una constitución a la cual respetar, cumplir y hacer cumplir: la del reino de Dios, la Biblia. Toda otra constitución nos merece respeto, cumplimiento también si es que allí estamos como embajadores, comprensión, misericordia, pero nunca complicidad.

(Levítico 19: 2)= Habla a toda la congregación de los hijos de Israel, y diles: santos seréis, porque santo soy yo Jehová vuestro Dios.

SANTOS: (qadosh), derivado del verbo qadash, implica apartar algo o alguien para uso santo. Entienda que cuando usted está en Cristo, eso no implica que inmediatamente sea santo; sí que Dios lo está viendo santo por Cristo.

En la medida que usted se desprende de la mano del Señor y quiere ser santo por su cuenta, Dios deja de verlo como lo veía y comienza a verlo como lo que es. Y usted sabe muy bien, por más que simule, lo que usted es sin la sangre de Cristo redimiéndole, justificándole y santificándole.

(Verso 4)= No 0os volveréis a los ídolos, ni haréis para vosotros dioses de fundición. Yo Jehová vuestro Dios.

Esta advertencia contra la idolatría tiene su base literal en lo específico: la fabricación, culto y adoración de imágenes mudas que todavía siguen acaparando la dedicación de muchos, pero también tiene simbología en lo actual, cuando muchas cosas muy variadas e inocentes asumen, de pronto, la categoría de ídolos, ya que le roban el primer lugar al único Dios.

(Verso 11)= No hurtaréis, y no engañaréis, ni mentiréis el uno al otro.

La escritura es bastante clara cuando nos dice quien es el padre de mentira: Satanás. Por lo tanto, hay una verdad inexorable que no podemos desconocer: toda clase de mentira es gestada en el infierno.

Tenga el calibre, la magnitud o la intencionalidad que tenga, si es mentira, proviene del diablo. Piense su alma buena y bien intencionada como quiera que piense, de ninguna manera una mentira puede provenir de Dios.

Yo sé que esto no le sorprende y que en este momento está pensando que lo que digo es tan pero tan obvio y elementar que ningún creyente verdadero podría verlo de otro modo, pero…¿Qué pasaría si le recuerdo a la cigüeña que trae los niños de París, a los reyes Magos, el ratoncillo que deja monedas a cambio de los pequeños dientes primarios o de lecha desprendidos, Papá Noel, y tanta tradición por el estilo practicada con total tranquilidad durante años por todo un país del que no están exentos los cristianos?

“¡Pero no, hermano! ¡Estas son mentirillas bondadosas, piadosas…!” Escuche: ¿Quién le ha hecho creer a usted que alguna mentira puede tener entidad de “mentirilla” y que encima puede catalogársela como “piadosa” o “bondadosa”?

Pregunto: ¿Usted cree que Satanás y sus demonios tienen o pueden tener algo de piadosos o bondadosos? Él es el padre de toda mentira. Y lo que no es verdad, es mentira. Muchos, incluso, en su bien intencionado afán de llevar almas a Cristo, por allí han introducido en su predicación alguna cosa que no alcanza a ser verdad. ¿Se supone que esto podría ser bendecido por el Señor?

(Verso 12)= Y no juraréis falsamente por mi nombre, profanando así el nombre de tu dios. Yo Jehová.

Con los juramentos, Dios es bastante concreto. El Nuevo Testamento, a través de Jesús, corrobora este mandamiento. Sin embargo, hoy día en muchos países que se denominan cristianos, todavía los funcionarios que asumen sus cargos, siguen jurando cumplir un montón de cosas que luego no siempre cumplirán, colocando su mano sobre el libro que expresa claramente que no debemos jurar, y mucho menos falsamente.

¿Será por eso que muchas naciones acarrean juicio sobre sí mismas sobre sus habitantes? Es profanación. De mal procede. ¿De que mal procede? El pueblo de Dios debe interceder y pedir perdón por ello. Es lo mejor que cada iglesia puede hacer por la nación en la que ha sido plantada.

(Verso 13)= No oprimirás a tu prójimo, ni le robarás. No retendrás el salario del jornalero en tu casa hasta la mañana.

Si alguien quiso dudar que la Biblia no prestó atención a lo que nosotros denominamos “justicia social”, al enfrentarse con este pasaje, deberá recapacitar y, fundamentalmente, si es un empresario cristiano, reconsiderar con que sistema está operando, si con el sistema del reino de Dios, limpio, justo y transparente, o con el sistema del mundo: oscuro, lleno de chicanas legales, bicicletas financieras y todo lo que tanto conocemos.

Pero tengamos mucho cuidado y prestemos debida atención: esto no le otorga al jornalero derecho al abuso, ya que la misma Escritura coloca las cosas en su sitio en otros pasajes, con respecto a los derechos y las obligaciones de los unos y los otros.

(Verso 14)= No maldecirás al sordo, y delante del ciego no pondrás tropiezo, sino que tendrás temor de tu Dios. Yo Jehová.

Aquí el tema es, – aparentemente -, la acepción de personas. O lo que en este tiempo llamamos discriminación. Sobre esto, el pueblo de Dios, todavía tiene mucho que aprender y mucho que dejar de lado el modo en que el mundo se comporta con los que de uno u otro modo, no están física o mentalmente completos.

No hace tanto tiempo que la Biblia fue traducida al sistema Braille, (Para no videntes), y tampoco es tanto el tiempo que muchos fieles siervos han abrazado con verdadero amor el ministerio de llevar la palabra, o los mensajes y predicaciones a los sordomudos, por el sistema de ese maravilloso idioma de señas que ellos pueden entender y, a través de ello, creer y triunfar en Cristo como cualquiera de sus hermanos sin ese inconveniente físico.

Eso, naturalmente, sin dejar de lado la sanidad divina, siempre posible, siempre vigente, o la liberación de demonios, cuando se trata de lo que a veces se toma como enfermedades mentales. No me atrevo a decir que hoy día, en un centro de internación neurosiquiátrico no hay dementes o enajenados, pero me pregunto y le pregunto: ¿Está seguro que todos los dementes son realmente eso y no otra cosa? ¿Está total y absolutamente seguro confiando solamente en lo que la ciencia pueda decir al respecto?

(Verso 15)= No harás injusticia en el juicio, ni favoreciendo al pobre ni complaciendo al grande; con justicia juzgarás a tu prójimo.

Así como el verso 13 apunta al empresariado en general (Creyente o no creyente), esto apunta al Poder Judicial, tan vapuleado y en la mira en estos tiempos, tanto en nuestro país como en el resto del planeta.

Muchos cristianos, que se enfrentan con situaciones injustas que los perjudican, se dejan llevar por su sana y santa indignación y promueven, inmediatamente, acciones legales pertinentes en contra de quienes los hayan estafado o algo así.

Eso no está mal en sí mismo, quizás, pero deberían tener en cuenta que la justicia humana es demasiado endeble y, en muchas ocasiones, se convierten en batallas de leyes, códigos, incisos y palabras claves, que pese a ser muy claras y concisas, no siempre encierran justicia.

Eso al margen de sus metodologías que en muchas oportunidades están rodeadas de triquiñuelas que están tan incorporadas al normal quehacer del sistema procesal o tribunalicio, que ya todo el mundo asume, pero que no tienen nada que ver ni en común con la justicia y la equidad que el reino de Dios exige a sus súbditos, ¿Se entiende?

(Verso 16)= No andarás chismeando entre tu pueblo. No atentarás contra la vida de tu prójimo. Yo Jehová.

A simple vista, este versículo parecería estar de más. Se ha equivocado. Ninguna palabra de la Biblia está de más. Yo no soy pastor, soy un maestro del Señor. Yo no soy consejero, administro lo mejor que puedo el ministerio de la enseñanza que el Señor me ha confiado.

No obstante ello, a veces se me acercan hermanos con serios problemas en busca de ayuda. Están dispuestos a contarme sus dramas, – no siempre inocentes y limpios -, con pelos y señales, cualquiera sea su sexo, estado civil o edad.

Eso me ha obligado a ejercitarme en la actitud discreta, suave pero firme de impedirlo. La tentación carnal de enterarnos de las cosas de los demás suele ser grande, pero es necesario, si no deseamos ser tentados con el chisme, no prestar oídos a lo que no hemos sido llamados a oír.

Si el Señor hubiera querido permitir que yo oyera el relato tenebroso de Fulanito o Fulanita, me hubiera derramado la unción del pastor. Pero no; me dio otra cosa, por lo tanto no tengo que oíd lo que no tengo que oír.

Generalmente digo: “¡No! ¡Espere! No me cuente nada, sólo déjeme que ore a mi señor pidiendo dirección y luego veremos que podemos hacer.” Naturalmente, el Señor me guía a derivarlos a otras personas que por allí han recibido alguna capacitación que les permite ser realmente de ayuda.

El reino tiene orden y organización; es imperativo sujetarse y respetarla. Hay vidas humanas en juego, no prestigios personales o sensaciones de ser los modernos todopoderosos que sirven para todo y que están habilitados para todo.

Hay una enorme responsabilidad ante Dios por los resultados. Ningún hombre, por ungido que esté y por importante que pueda parecer, es Cristo. Cristo completo, es solamente la iglesia completa.

Cada hombre o mujer, apenas es un miembro de ese cuerpo. Si tiene escozor en la oreja, es la mano la que va a rascarle, no la nariz, ¿Entiende? Obvio: si le ofrecen a oler un buen perfume, la que debe trabajar allí es la nariz, no la mano.

La segunda parte, mientras tanto, tiene una entidad cercana al mandamiento: No Matarás. Y nos exime de toda acotación que podamos esbozar a manera de un recurso extra. Tenemos bien claros y nítidos dos símbolos de ambas cosas: pena de muerte – aborto.

(Verso 17)= No aborrecerás a tu hermano en tu corazón; razonarás con tu prójimo, para que no participes de su pecado.

Aquí hay tres aspectos para ver: 1)= Es indispensable mantener el amor fraternal por encima de cualquier diferencia doctrinal o de cualquier otra índole. No puede existir ninguna clase de “guerras santas” entre verdaderos cristianos. No funciona así esto.

2)= Razonar con su prójimo, es hacerle entender por los modos que se pueda a quien se ha equivocado, que usted no le odia por ello, que no lo condena, que no lo margina y que está dispuesto a ponerle el hombro si lo necesita para restaurarle.

3)= Participar, – Incluso hasta sin quererlo, quizás -, de un pecado ajeno es confundir todo eso con permisividad, pasividad, “vista gorda” o afectos mal entendidos. Si alguien ha pecado usted puede decirle que como ser humano puede entender perfectamente lo que le ocurrió.

Que puede entender eso y que no va a verlo como un animal horrible y con perfiles dantescos; como amigo de esa persona usted le mostrará que no se “borra” ni desaparece. Pero que como cristiano le dirá asimismo que no puede, aunque quisiera, ser cómplice de su pecado.

Si se arrepiente y pide perdón, contará con su apoyo incondicional. Pero si no puede o no quiere hacerlo, su deber será apartarse y denunciar lo que esté mal. Así, frontalmente, varonilmente, sin  trampas ni actitudes hipócritas o contemporizadoras. Sin doble discurso. Hay gente que quiere amar tanto al semejante que llegan a amar hasta los demonios…

(Verso 28)= Y no haréis rasguños en vuestro cuerpo por un muerto, ni imprimiréis en vosotros señal alguna.

Este versículo es tan claro y obvio que no lo hubiera incluido en este estudio, de no ser por un pequeño detalle que creo indispensable clarificar: ¿Conoce usted algún cristiano que, ya sea por ignorancia o cualquier otro motivo, haya decidido grabarse tatuajes en su cuerpo? Por favor, hable con él, muéstrele este pasaje, bendígalo con revelación fresca para su vida.

(Verso 31)= No os volváis a los encantadores ni a los adivinos; no los consultéis, contaminándoos con ellos. Yo Jehová vuestro Dios.

Hemos hablado muchas veces del ocultismo infiltrado en la iglesia. Yo creo que el creyente genuino lo tiene tan claro que no da para mucho más. Sin embargo, hay una franja humana, – A la que Dios también quiere salvar -, para la cual es lo mismo acudir a hombres que oran por sanidad sin fijarse demasiado sobre que bases lo hacen. Con que nombren a Dios, tienen suficiente. ¿Sabe hermana, hermano, de que dios hablan cuando hablan de dios? Averígüelo primero, por favor.

(Verso 32)= Delante de las canas te levantarás, y honrarás el rostro del anciano, y de tu Dios tendrás temor.

Un principio íntimamente ligado al cristianismo, es el del respeto. El respeto por nuestro prójimo es símbolo de nuestro temor a Dios. Un brujo, es un hombre influido por el diablo. El hombre, merece respeto, el diablo rigor y batalla.

(Verso 36)= Balanzas justas, pesas justas y medidas justas tendréis. Yo Jehová vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto.

Ninguna escritura le dice a usted, hermano comerciante, que deba regalar su mercadería como acto de amor, abnegación y caridad. Su comercio es su medio de vida y justo es que deje la utilidad debida para que pueda mantenerse usted con toda su familia. Lo que sí le dice es que debe vender lo justo por lo justo, ¿Entiende?

(Levítico 20: 7)= Santificaos, pues, y sed santos, porque yo Jehová soy vuestro Dios.

Quien suponga que la santidad es un descubrimiento del Nuevo Testamento o el caballito de batalla de alguna determinada denominación, debe entender una verdad trascendente. La santidad no es un lugar donde se llega a través de esfuerzos o mediante el servicio o la fe misma; la santidad es la plataforma obligada para cada creyente que desee, verdaderamente, ser utilizado por el Señor. “¡Mira Señor! ¡Estoy caminando en santidad!” – Era hora, hijo…¡¡Recién ahora voy a poder usarte..!!

(Verso 9)= Todo hombre que maldijere a su padre o a su madre, de cierto morirá; a su padre o a su madre maldijo; su sangre será sobre él.

No abundaré en detalles. Toda maldición pronunciada en contra de alguien, es pecado y si es sobre padre o madre, acarrea muerte.

(Verso 23)= Y no andéis en las prácticas de las naciones que yo echaré de delante de vosotros; porque ellos hicieron todas estas cosas, y los tuve en abominación.

Si tomamos este verso históricamente, habla de la no contaminación del pueblo de Israel, pero si lo vemos en la tipología contemporánea, es el llamado de atención a usted, ciudadano del reino de Dios, para que no haga nada que pueda tenerse como práctica habitual en la República Argentina, país donde está puesto como embajador.

Nadie dice que usted no debe respetar las leyes o la Constitución Nacional de su país de origen, ya que eso sí debe hacerlo un embajador. De lo que yo hablo es de costumbres, modas, prácticas. Mire: si va de embajador oficial a un país donde todavía existe la poligamia (Y usted sabe que los hay), usted no puede, por más que allí sea “normal”), tener más de una esposa, ¿No es cierto?

NI vale la pena después de todo esto agregar el texto del verso 26 donde se le alerta de que no debe consultar a los muertos, (Que es como decir introducirse en sesiones de espiritismo), porque eso fue, es y será abominación para Dios: no ha sido derogado en absoluto por el Nuevo Pacto.

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Hablemos de Doctrina

Si yo le digo ahora: ¡Hablemos de Doctrina!, casi ya le estoy oyendo la primera reacción lógica y natural, automática, instintiva, entendible: ¡¡Querida!! ¿De qué iglesia era este hermano? Tal..- ¡Ah! Entonces no me interesa leer más, va a hablar de su doctrina.

Lo lamento mi estimado amigo o hermano en Cristo. Se ha equivocado usted. Porque si le estoy proponiendo que hablemos de doctrina, es porque vamos a hablar de la única doctrina válida que contiene la Biblia: la Doctrina de Dios.

Tengo una linda relación y una buena comunión con mi Padre celestial. Creo, – incluso -, que podría ser mejor y mayor si no fuera por mis imperfecciones humanas. Es más: estoy seguro que debería ser mejor.

Pero igual me alcanza para decirle a usted que, de las veces que he oído hablar a Dios, nunca le oí decir que él fuera bautista, pentecostal, nazareno, hermano libre, metodista, carismático, menonita, prebisteriano o cosa por el estilo.

Todo lo que se ha limitado a decir en más de una ocasión y la Biblia lo rescata, es: Yo Jehová. Y me alcanza para entender que, o Él no es nada de eso que a veces nosotros, orgullosamente, decimos que somos, o es todo junto, aunque nos cueste entenderlo.

El caso es que su doctrina es una, indivisible, no fraccionable y mucho menos adaptable. Es: Inamovible, así los hombres decidan lo que decidan, piensen lo que piensen, declaren lo que declaren y promulguen lo que promulguen.

Algo quiero que usted recuerde todos los días de su vida: El error del hombre, no detiene el plan de Dios. Apenas, en el peor de los casos para el reino de los cielos, puede demorarlo un poco. ¡Menos mal que Dios es eterno y por eso no sufre de ansiedad ni tiene apuro!

(Hechos 13: 1)= Había entonces en la iglesia que estaba en Antioquia, profetas y maestros.

Ya sabemos que había apóstoles. Podemos suponer, con todo criterio y sin hacer fantasía sin argumento, que también había evangelistas y pastores; aquí se nos añade que había profetas y maestros. Era bastante completa la iglesia de Antioquia, ¿No le parece? Y después da los nombres de los presentes: Bernabé, Simón Níger, Lucio de Cirene, Manaén y Saulo.

(Verso 2)= Ministrando estos al Señor, (Quiero aclararle un punto que por allí todavía es factor de confusión: Dice ministrando. La palabra, en el original, allí es LEITOURGEO. De esa deriva la que normalmente vemos utilizar con frecuencia: LITURGIA, y significa: oficiar como un sacerdote.

La confusión de la que le hablaba radica en que no se debe confundir este término, ministrar, con el de Administrar, que es una cosa totalmente distinta) …y ayunando, ¿Cómo? ¿Es que ya se ayunaba en esa época? ¿No era el ayuno un invento de estos muchachos de la renovación carismática que inunda las iglesias hoy día? ¡Oh!)

…Dijo el Espíritu Santo: apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. (Es curioso; la Biblia no dice que el Espíritu Santo habló por intermedio de; dice que habló y dijo: Así nomás. Con autoridad y decisión.

El Espíritu Santo tiene voz. Audible, mental, silenciosa, como sea el caso y el tiempo y la decisión divina. El tema es: Usted, ¿Conoce esa voz? No sabe las bendiciones que se está perdiendo si sigue pensando que es una cosa volátil, inmaterial, abstracta y…muda). Paréntesis aclaratorio.

(1 Pedro 2: 9-10)= Mas vosotros sois linaje escogido, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia.

Mire; aquí hay tres cosas que es indispensable puntualizar antes de seguir adelante. 1)= El pueblo de Dios, es un pueblo extraordinario. Olvídese ahora de lo que ha visto, oído y palpado en su congregación, en su vida misma y en lo que la palabra extraordinario representa de acuerdo con el uso corriente.

Lo cierto es que extraordinario es, – ni más ni menos -, que lo contrario a ordinario. Ordinario responde a un orden, en este caso, dictado por el sistema visible en el cual nos movemos. Es decir que, ordinario es todo aquello que se nos muestra como más común, corriente y permanente, ya que por pertenecer al ámbito de lo material, el mundo y su sistema se lo muestra a cada paso.

Extraordinario, entonces, es lo opuesto porque no pertenece al sistema del mundo, no es lo frecuente y corriente y, lo que es más difícil de entender, no pertenece al ámbito de lo natural sino de lo espiritual; por lo tanto, es extraordinario porque es sobrenatural. La santidad es algo extraordinario. El mundo no fabrica santos. El poder de Dios sí lo hace. Porque le aviso: usted no es santo; Dios lo está viendo santo en Cristo…

NÚMERO UNO: LA DOCTRINA ES EXTRAORDINARIA, SOBRENATURAL.-

2)= El propósito de la iglesia es evangelizar, para eso está puesta en el mundo. Evangelistas. Así nos llaman los que no nos conocen y nos meten a todos en una misma bolsa. Fíjese usted: ellos dicen que nosotros somos evangelistas. Yo me pregunto si realmente lo estamos siendo…

Entonces, todos los ministerios restantes, ¿Son innecesarios? ¡Para nada! ¡Todo lo contrario! ¿Quién puede desconocer que los apóstoles, los profetas, los maestros y los pastores significan un verdadero puntal de cualquier iglesia que se precie de ser medianamente sólida?

Los restantes cuatro ministerios bíblicos son estricta y altamente necesarios, lo mismo que otros que no figuran en las Escrituras, pero que hoy día aportan muchísimo a la vida de la iglesia: Adoración, Acción Social o Comunitaria, Finanzas, Sanidad Interior, Consejería, Liberación.

¿Has tomado nota? Muy bien, pero debo aclararte muy bien una cosa: Todos estos ministerios son ultra necesarios para trabajar mancomunadamente por un mismo objetivo: hacer discípulos para Cristo. Eso es Nuevo Testamento. Ganar almas, es Antiguo Testamento, no importa lo que te hayan enseñado hoy mismo al respecto.

Escuché, no hace mucho tiempo, un ejemplo perfecto sobre esto. El ejemplo era con respecto a un avión de línea. ¿Cuál es el objetivo de un avión de una línea aérea? Despegar, levantar vuelo, volar y llevarle a usted, que es su pasajero, al lugar que necesita ir.

Ahora bien; todos sus servicios auxiliares, tales como: comida, bebida, música ambiental, cine, confort, buena atención, comodidades, son valiosos e importantes y llevan a mucha gente a que opte por tal o cual compañía, pero no tienen relevancia directa en lo fundamental.

Porque, entienda bien: nadie se subiría a un avión porque se come bien, se ve buen cine, se oye buena música o le atienden de primera, si ese avión no despega, vuelva y lo lleva a usted al lugar al que usted necesita trasladarse, ¿Puede entenderlo?

NÚMERO DOS: LA DOCTRINA ES EVANGELÍSTICA.-

(Hechos 13: 3)= Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron.

Vamos por partes: si el mismísimo Espíritu Santo había hablado y decidido por ellos lo que había que hacer, ¿Para qué, entonces, ayunar, orar e imponer las manos ordenando a quienes partían? ¿Era necesario? Sí, lo era. Porque cada vez que el señor toma una decisión sobre algo, no la ejecuta inmediatamente; primero se la hace saber al pueblo.

Lo que resta, luego, por nuestra parte, es obedecer y poner en marcha todas nuestras armas espirituales, para efectivizarlo. La oración no es para mover a Dios; la oración es para potenciar su trabajo, el de usted.

El ayuno no es para poner orgulloso a Dios de un hijo que no ha probado bocado, el ayuno es para forrarlo a usted de fortaleza espiritual que le permita salir y vencer en Cristo. Tenga en claro esto: Porque usted se pase un día sin comer, Dios no se va a caer del trono de la alegría…

El imponer las manos no es repetir una fórmula simbólica, es transferir una orden y un poder recibidos sobrenaturalmente, a quienes vana  ponerlo en práctica. Es decir: derivar. Luego, en la obediencia de los enviados, habrán de verse los frutos.

NÚMERO TRES: LA DOCTRINA ES OBEDIENCIA INCONDICIONAL A LA VOZ DEL ESPÍRITU.

(Marcos 9: 35)= Entonces él se sentó y llamó a los doce, y les dijo: si alguno quiere ser el primero, será el postrero de todos, y el servidor de todos.

Y tomó a un niño, y lo puso en medio de ellos; y tomándole en sus brazos, les dijo: el que recibe en mi nombre a un niño como este, me recibe a mí; y el que a mí me recibe, no me recibe a mí sino al que me envió.

Básico: la competencia por los lugares de privilegio, es natural en el hombre natural. Jesús deja en claro que el reino no se rige de valores naturales, sino de verdades sobrenaturales. ¡Pero es que es al revés! Sí. El mundo y su sistema carnal están montados al revés.

Lo que está “al derecho” es el sistema de Dios, aunque por poco difundido y practicado, sea este el que parece invertido. Fíjese que en el templo, Jesús no predicaba. ¡No era necesario! La predicación (Anuncio de la victoria de la cruz sobre las potestades satánicas, es para el mundo inconverso! En el templo, Jesús enseñaba.

Su actitud, (La base está al tomar a ese niño en sus brazos), está en la compasión. Sin compasión, no hay redención. Y cuidado que compasión no significa lástima. La lástima viene del alma humana. El mundo incrédulo es capaz de sentir lástima y no por eso va a creer en Cristo. La compasión viene del Espíritu.

Somos herederos del reino de Dios. Nos llenamos la boca en todo mensaje declarando esa verdad y aún pretendiendo creerla. Pero muchas veces nos resistimos a escudriñar, a indagar, a investigar y, por ende, a cambiar o a modificar modos, métodos y conductas, si ellos estuvieran equivocados.

No se olvide usted que un grupo de herederos, antes de comisionar a un letrado para que les gestione la posesión de esa herencia, lo primero que hace, es averiguar muy bien en qué consiste esa herencia. ¿Lo tenemos claro? Jamás podríamos disfrutar una herencia con convicción si no tomáramos plena conciencia sobre qué es lo que vamos a heredar.

Las doctrinas que los hombres han elaborado para fortificar las diferentes denominaciones, han actuado como la historia del pollo hipnotizado. Tome un pollo, póngalo cabeza abajo, tome con una mano su cuello y con la otra tire de sus patas. Trace una línea en el piso con su pico y luego déjelo.

Va a poder ver que el pollo no se mueve, se queda como hipnotizado sin poder apartar sus ojos de esa línea que su propio pico dibujó. Así, en muchas ocasiones, han vivido muchos cristianos para con sus doctrinas denominacionales; sabiendo que no todo es como le contaron que es, pero por las dudas y para no tener problemas con nadie, esa página de la Biblia no la lee, y así tranquiliza su conciencia.

La diferencia entre Dios y el hombre, – entre millones -, radica en que el hombre suma un montón de proyectos y luego espera que Dios los bendiga y los potencie a todos juntos. Dios, en cambio, pese a que es Dios, siempre va construyendo lo suyo de a uno, paso a paso, línea sobre línea, renglón sobre renglón.

(Hechos 13: 4)= Ellos, entonces, enviados por el Espíritu Santo, (entienda por favor: no por alguna comisión de notables cabezones prestigiosos de la denominación: ¡Por el Espíritu!) …descendieron a Seleucia, y de allí navegaron a Chipre.

Y llegados a Salamina, anunciaban la Palabra de Dios en las sinagogas de los judíos, (¡Atrevidos!) Tenían también a Juan de ayudante.

NÚMERO CUATRO: LA DOCTRINA EMANA DEL ESPÍRITU, NO DE LA SABIDURÍA HUMANA.

(Verso 6)= Y habiendo atravesado toda la isla hasta Pafos, hallaron a  cierto mago, falso profeta, judío, (Algo así como un brujo) …llamado Barjesús, (Que significa “hijo de Jesús, aunque naturalmente, no tenía nada que ver con el Señor)

…Que estaba con el procónsul Sergio Paulo, varón prudente. (Preste atención: no es nuevo que donde hay una representación del poder humano, – Y un procónsul lo era -, muy cerca habrá brujos, adivinos, o cualquier otra expresión del ocultismo. Hoy, eso mismo se sigue manifestando con tarotistas, quirománticas, astrólogas, videntes, médium, parapsicólogas, etc.)

…Este, llamando a Bernabé y a Saulo, deseaba oír la palabra de Dios. (Los gobernantes ya están hartos de la palabrería inconsistente del esoterismo, de la filosofía hueca del orientalismo, del discurso sin bases del humanismo psíquico y hasta de la charlatanería estupidizante de la milagrería chabacana.

Los gobernantes están ávidos de oír la Palabra de Dios, exenta de todo discurso religioso humano, y no vacilarían en llamar y convocar a hombres o mujeres capaces de suministrársela, si pudieran saber con certeza quien la posee con autenticidad y convicción.)

NÚMERO CINCO: LA DOCTRINA ES ANSIADA POR EL MUNDO EN TODO NIVEL.-

(Verso 8)= Pero les resistía Elimas, el mago (pues así se traduce su nombre), procurando apartar de la fe al procónsul. (¿Cuántos saben que Satanás apunta todos sus cañones a apartar de la fe a los que anhelan tenerla, y mucho más si tienen potestad sobre naciones?

Muchos viven preocupados por evitar el pecado y esa pelea les impide estudiar las tácticas y estrategias del enemigo. Evitar el pecado es bueno, pero ignorar ex profeso la actividad satánica es malo. Si el diablo logra restringir la revelación, no necesita de su pecado, le extingue igual.

NÚMERO SEIS: LA DOCTRINA INCLUYE GUERRA ESPIRITUAL.-

(Verso 9)= Entonces Saulo, que también es Pablo, lleno del Espíritu Santo, fijando en él los ojos, dijo: ¡oh lleno de todo engaño y de toda maldad, hijo del diablo, enemigo de toda justicia! ¿No cesarás de trastornar los caminos rectos del señor?

A primera lectura, daría toda la sensación que Pablo, irritado y molesto porque el mago estorbaba su mensaje, lo encara como para pelearlo y sacarlo del medio. La reacción y el énfasis, parecería mostrar una actitud más que una convicción: una reacción casi caprichosa muy parecida a la de muchos de nosotros cuando no nos podemos salir con la nuestra. Pero sin embargo, la escritura da suficientes pistas de que no fue tan así, tan epidérmico, tan humano, tan carnal.

Lo primero que dice, – Y no innecesariamente, la Biblia no trae un comentario, una palabra, un punto o una coma de más -, es que Pablo estaba lleno del Espíritu Santo, con lo que de arranque hay que entender que todo lo que dijera luego, iba a ser movido, impulsado y guiado por el Espíritu que lo llenaba.

Lo segundo que vemos, es que Pablo no se limitó a cerrar sus ojos, inclinar su rostro y orar fervientemente al Señor para que Él tomara control, dominio y autoridad sobre el porfiado brujo. Vio que era tiempo de dejar de lado la oración sacerdotal, (Ruego, clamor, súplica, intercesión), y adoptó la oración del rey, (Somos un pueblo de reyes y sacerdotes), y fijó rectamente sus ojos en el mago.

Un hijo de Dios, cuando ora por un hermano, cierra sus ojos y se deja llevar por el Espíritu Santo a lo que es un compartir de fe, de amor y de adoración conjunta, pero cuando se enfrenta al diablo, haya ocupado o influido este el cuerpo que haya ocupado o influido, la cosa es sin cuartel.

No por la persona, que es una pobre criatura del Señor, a la cual Él desea liberar, sanar y restaurar, sino por la presencia maligna que opera a través de ella. Entonces párese sobre sus pies, abra bien los ojos para evitar sorpresas traicioneras, y batalle espiritualmente, cara a cara con el enemigo encarnado.

Eso es lo que hizo Pablo y por eso dijo todo lo que dijo. Al igual que con la joven a la que reprendió un espíritu de adivinación, el asunto no fue por reacción emotiva, de ira o humana: fue por discernimiento.

NÚMERO SIETE: LA DOCTRINA INCLUYE DISCERNIMIENTO ESPIRITUAL.-

(Verso 11)= Ahora, pues, he aquí la mano del señor está contra ti, y serás ciego, y no verás el sol por algún tiempo. E inmediatamente cayeron sobre él oscuridad y tinieblas; y andando alrededor, buscaba quien le condujese de la mano.

Me pregunto cuantos, en esta situación, hubieran optado por llamar a la policía para que se llevara preso al brujo y así poder predicarle tranquilo al procónsul. Pablo hizo lo que debía hacer: invocó el poder de Dios, lo declaró, lo decretó, lo potenció y lo puso en marcha. Dios respondió y produjo lo que cuenta el relato.

(Verso 12)= Entonces el procónsul, viendo lo que había sucedido, (¡Espere un momento! ¿Qué fue lo que vio el procónsul que lo conmovió? ¿Acaso a un hombre enojado, Pablo, echando culebritas y viboritas por la boca, en contra de su brujo privado?

No. Vio el resultado. Vio el poder de Dios, manifestado en todo su sobrenatural esplendor (El procónsul era un hombre culto, inteligente, al que no iban a convencer con discursos o palabritas), lo vio con total claridad y, esencialmente, vio sus resultados, del que si bien esta escritura no hace referencia, no pudo haber sido otro que un desparramo de brujo y una estampida notoria, chillona y evidente de un batallón de demonios. Porque, agrega: …el pr0oconsul, viendo lo que había sucedido, creyó maravillado de la doctrina del Señor.

NÚMERO OCHO: LA DOCTRINA ES PODER DE DIOS.-

Recapitulemos…

Luego de lo visto, no podemos poner en duda absolutamente, que la doctrina cristiana, la sabia doctrina cristiana, la “sana” doctrina, como se la conocen en tantos lugares de culto, muestra siete pasos muy claros y una conclusión inapelable producto de los mismos, mire:

1)= Es Sobrenatural, Extraordinaria.

2)= Es Evangelística.

3)= Es Obediencia a la Voluntad de Dios.

4)= Es Global, Abarcativa, No sectorial ni Denominacional.

5)= ES Ansiada y Necesitada por el Mundo Incrédulo.

6)= ES Guerra Espiritual Activa, no Declamada ni Teórica.

7)= Es para poder Discernir qué es de Dios y qué no es de Dios.

En Suma: la única doctrina posible, bíblica y totalmente apartada de pseudo-análisis humanos que jamás llevaron a ninguna parte concreta, es PODER DE DIOS MANIFESTADO en forma Sobrenatural y Extraordinaria; es apta para cualquier congregación de cualquier iglesia local porque Dios no hace acepción de ellas; es una batalla que necesita soldados valientes y no temblorosos e indefinidos hombres timoratos, contando con un discernimiento que reduzca al mínimo las posibilidades de error y se potencie en el marco de la obediencia del hombre para con el propósito y la voluntad de Dios para este tiempo. ESO ES LO QUE EL MUNDO BUSCA Y NECESITA PORQUE TODOS SUS SABIHONDOS ESQUEMAS SE LE ESTÁN CAYENDO.

La gran pregunta final, es, entonces: ¿Estamos en condiciones de predicar hoy mismo esa doctrina? De tu respuesta, depende tu futuro como iglesia.

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Simiente de Otro Lugar

Yo me pregunto en este día: ¿Habrá alguien que sostenga, de pronto y con sincera convicción, que lo de la guerra espiritual es solamente una tesis que emana de ultra-espiritualistas o, mucho peor, de un grupo tan fanático como aquellos que componen las sectas más peligrosas?

Creo, sinceramente, que de ser así, algunos deberían orar abierta y francamente al señor y pedirle que les muestre todo lo que aún ignoran pese a su mejor buena voluntad. Y si temen exagerar, pedirle también que no permita que se equivoquen, exageren o interpreten las escrituras a su antojo.

Con ese antecedente, y creyendo que Dios lo hará, la Palabra misma será revelada ante sus ojos y la lucha real de cada creyente, que cada hijo de Dios tiene por estas horas en lo espiritual, le será manifestada personalmente, sin necesidad de que ningún ungido especial tenga que venir a enseñárselo.

Sólo una cosa: entre a la presencia de Dios como alumno principiante dispuesto a aprender todo lo que su papá le enseñe, y quizás salga de su presencia transformado en maestro. Pruebe entrar como un maestro que porque circuló por aulas, seminarios, institutos u otros altos estudios cree saberlo todo, y comprobará que todavía no ha adquirido, delante de Dios, ni siquiera categoría de alumno.

(Génesis 3: 1)= Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer:

No es importante saber si la serpiente andaba parada sobre su cola, o si tenía dos patas, como todavía se suele discutir por horas y horas en algunos sitios. No importa eso. ¿No está explicado? Entonces, para el propósito de Dios, eso no es de primer interés.

Lo que sí interesa es que la serpiente era un espíritu, era un animal. No tengo tiempo ni espacio, pero si usted lee todo el contexto va a ver que Dios mismo dice que la serpiente era un animal. Aprenda: diablo no es un espíritu; diablo es todo aquello que se deja influenciar por un espíritu, sea humano o animal.

(Verso 9)= Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú? Y él respondió: oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí. Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses? Y el hombre respondió: la mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí.

Fíjese usted un detalle: adán no le echa la culpa a Eva de su desobediencia, que es como se ha difundido esta anécdota dentro de todas las escuelitas bíblicas. ¡Mucho peor, todavía! ¡¡Adán le echa la culpa a Dios!! Porque le dice algo así como: …Si tú no me hubieras dado a esa mujer…

…Entonces Jehová Dios dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: la serpiente me engañó, y comí.

Eva dijo la verdad. Porque Eva no estaba presente cuando adán recibe las órdenes. El pecado entra al mundo por un hombre, no por una mujer. Adán, como una gran mayoría de hombres, fue poco comunicativo. No le explicó bien la doctrina a Eva. Y Eva, no se olvide, es la representación de la iglesia, así que estamos igual que hoy: gente que no sabe, no quiere o no puede predicar el verdadero propósito de Dios y entonces Eva anda engañada.

…Y Jehová dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias, (Segunda escritura) y entre todos los animales del campo; (Tercera; y no se necesitan más) sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida.

Y aquí viene la profecía mesiánica que le da validez a todo el mensaje del reino. La razón por la cual Cristo tenía que venir. No era por lo de David ni por lo de Israel. Es por el propósito original del Génesis. No tiene nada que ver con un reino judaístico, el enemigo aquí no es Roma; ¡Es Satanás!

¡Y la promesa de traer un rey era para sustituir su reinado! No uno nacional, literal y político. Y trae una profecía de doble referencia; algo que habla de un hoy, literal, físico, y proyecta un principio futuro y espiritual. Dios habla así en la Biblia; tiene que aprender usted a separar cuando Él transforma su hablar.

…Y pondré enemistad entre ti, serpiente, y la mujer, (Aquí la palabra mujer es la palabra varona, varón, varona, le habla al ser humano. Sólo que él está proyectando a la mujer porque fue la que tuvo el encuentro. ¿Y cuantos saben que hay enemistad entre los hombres y las serpientes? Es normal.

Aunque algunos, por allí, se las ponen de collar, pero ese es otro asunto mucho más peligroso) …Y entre tu simiente (Allí sale de la dimensión natural y pasa a la espiritual), y la simiente suya; (Aquí establece una guerra permanente entre dos reinos. Jesús es semilla no nacida por voluntad de hombre, pero es también simiente de mujer porque María provee el vientre. María provee el niño. Dios nos da el Hijo.)

Y Dios le habla a Lucifer y le dice: …La simiente tuya y la simiente de una mujer tendrán enemistad, pero la simiente de la mujer va a herir tu cabeza, tu gobierno, tu autoridad. No es una calavera, es el gobierno; las puertas de la ciudad son el gobierno de un reino.

Somos simientes de Abraham en Cristo Jesús; somos hijos de Dios, una extensión de la simiente. Apocalipsis habla que los hijos de la mujer que guardan el testimonio tienen guerra con el dragón, con el antiguo Satanás.

De manera que nosotros somos la simiente de la mujer. La palabra simiente es la palabra zera en el hebreo, y significa en una traducción más amplia: semilla, linaje, semen. Es decir: una unidad con potencial procreativo.

Dios tiene que introducir en la tierra una simiente de otro lugar, único modo de recuperar lo perdido en el huerto. Pero lo tiene que hacer a través de un símbolo, de la tipología, única manera que Satanás no pueda enterarse antes quien será que vendrá para arrancarle la cabeza.

La Palabra nos dice en corintios que, si Satanás hubiera sabido que Cristo era quien era, no le hubiera crucificado. Ninguno de los príncipes lo sabía. Por eso es que a veces ni la iglesia entiende el Antiguo Testamento; lo que tiene que entender es a Génesis, entonces es cuando todo el resto toma sentido.

Y comienza a tomar simiente de otro lugar. Caín mató a Abel y Abel es sustituido por Set. Set significa “simiente de otro lugar”. Sombra y tipología. Sara fue estéril; simiente de otro lugar. Rebeca fue estéril; simiente de otro lugar. Raquel fue estéril; simiente de otro lugar.

Eso produce doce tribus que llegan a llamarse Israel. Pero el profeta dice que Israel “trató de dar a luz”, pero sólo puedo dar a luz viento; fue estéril. ¿Qué significa todo esto? Simple, Ya está dicho. Que la simiente tiene que venir de otro lugar. Entienda: no vino por Leví, vino por Judá.

María fue virgen; simiente de otro lugar. La iglesia no nace por voluntad de hombre o de carne; la iglesia nace por simiente incorruptible. Simiente de otro lugar; nacido de arriba, no nacido de abajo. Somos la simiente destinada a derrotar al gobierno de la simiente de Satanás.

Pero; ¿Y la simiente de Satanás, cual es? ¡Que problema! ¡Los espíritus no se procrean, no tienen semen! ¿Cuál es la simiente de Satanás? No estoy hablando de demonios, hablo de la simiente, de la raíz que tenemos que derrotar para tener victoria sobre principados y potestades.

La simiente de Satanás está en Caín. Ahí comienza la enemistad entre simientes. Cuando mata a Abel, Caín es expulsado y sale hacia el oriente del Edén. Dios declaró que el que tocara a Caín sería castigado siete veces. Caín fue quien instituyó la primera ciudad en toda la Biblia. En directa rebelión contra Dios. Dios dijo “esparcirse”; él los agrupó. Y todavía hoy el hombre quiere amontonarse en las ciudades cuando desde el aire, lo que más se ve, es tierras y tierras no habitadas.

Caín edifica una ciudad, centro de pecado, para cercar, sujetar y confinar. Dios había dicho “llenad la tierra” y Caín dijo: No, nos quedamos aquí. ¿Sabías que todas las religiones al este, al oriente de donde estaba el huerto, son religiones anti-cristianas? Es lo que hoy todavía se denomina como La Ventana 10-40. Caín salió y dijo: pues yo adoro a Dios como me da la gana. De ahí para allá, es todo anticristo. La raíz: rebeldía.

Dios le dijo a Caín: “vas a labrar la tierra”. Los hijos de Caín dijeron: “Nosotros vamos a criar ganado”. Simiente de Caín; Jubal inventó los instrumentos de música para la astrología. Tubal-Caín, el otro hijo, fue un artífice; inventó las armas de guerra para violencia. Todos simiente de Caín. Lamec fue homicida y polígamo; comenzó a tener más de una mujer. Y tuvo la osadía de decir: yo también maté y si Caín será vengado siete veces, yo seré vengado setenta veces siete.

¿Sabe usted por que Dios no quiso matar a Caín y lo dejó sellado para que saliera errante. Porque Dios nunca quiere juicio. Dios pensaba que con la prueba, quizás produciría arrepentimiento, y de ese modo poder volver a administrar gracia.

La gracia siempre ha existido. Dios le dice a Caín: ¿Por qué te has ensañado? ¿Y por que ha decaído tu semblante? Después le dice: Si bien hicieres… No le dijo: Si hubieras hecho bien… Caín trajo como ofrenda una ensalada; ¡Pero Dios quería un churrasco!

Entonces Dios le habla a Caín y le dice: Caín…¡¡No me gusta la ensalada!! Pero no lo castiga como en la mayoría de nuestras iglesias, sino que le dice más o menos así: Mira Caín…saca esa ensaladita rápido de mi vista y vamos a olvidarnos de eso que pasó, si? Y ahora tráeme un churrasquito, quieres? Y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta; pero aún en tu estado caído Caín, ¡Tienes dominio sobre el pecado!

Estaba imputada una parte del ser, pero una decisión lo cancela. Cuando usted nace de nuevo, nace de nuevo porque decide nacer de nuevo. Caín está sentado. Dios le está administrando gracia y él hace lo que la mayoría de nosotros suele hacer: Cuando termines, voy a hacer lo que yo estaba pensando hacer. Acaba Dios de administrarle gracia y sale y mata a su hermano.

Dios le dice: ¿Qué has hecho? ¿No sabía Caín lo que había hecho? ¿Quién se acercó a quien? ¿Caín a Dios o Dios a Caín? Dios se acerca. ¿Y que está tratando de hacer? DE hacer entrar en razones a Caín…

Ya ha matado al hermano, y aún así le dice: ¿Qué has hecho? Es como si le estuviera diciendo: Si me dices la verdad y te arrepientes sinceramente, te perdono… Pero Caín le dice: ¿Y a mí que? ¿Yo soy guarda de mi hermano? Entonces Dios dice: Ahora, por cuanto has hecho esto; no porque yo te castigué, sino porque lo produjiste…

Esa es la gracia desde el principio. Pero la simiente continua aumentando porque ni él ni sus hijos entienden. Entonces Satanás tiene la osadía más grande de todas y va a empezar a tratar de pervertir la simiente de Dios.

(Génesis 6: 1)= Aconteció que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la faz de la tierra, y les nacieron hijas, que viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas.

Y dijo Jehová: no contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne; mas serán sus días ciento veinte años. Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de los hombres, y les engendraron hijos. Estos fueron los valientes que desde la antigüedad fueron varones de renombre.

Toda la humanidad estaba pecando tras la simiente de Satanás. El mismo linaje de Set se pervirtió. Ahora: si aquí hace una aclaración y menciona a los hijos de Dios teniendo relaciones con las hijas de los hombres.

Esto es un problema, porque hijo de Dios solamente hay uno en el Antiguo Testamento, y es adán. Para ser hijo de Dios hay que nacer de arriba, entonces hace una aclaración y una distinción y menciona a hijos de Dios casándose con hijas de hombres.

Esta relación perversa produce gigantes, y vale la pena mencionar que eran los gigantes los que mantuvieron al pueblo sin herencia. ¿Por qué sabemos que esto es así? Sólo había un hijo de Dios: adán. El próximo hijo de Dios es Cristo, primogénito, y ahora es popular el término:

Todo el que nace de arriba es hijo de Dios; el resto es hijo de hombres. Por eso Cristo decía: ¿Quién dicen los hombres que el hijo del hombre es? Porque tenía que llamarse la simiente de una mujer, varona o varón. Es decir: era Dios encarnado.

No hay mención de ángeles femeninos en toda la Biblia. Y en los cinco lugares donde el término “hijos de Dios” es mencionado en el Antiguo Testamento, siempre se refiere a los ángeles. Ahora bien: estos ángeles, son ángeles caídos; son ángeles pervertidos ya, trabajando con Satanás, buscando eliminar la promesa de la simiente.

Y para pervertir todo lo que era hijo que venía de parte de Dios, cohabitaron, se manifestaron con cuerpo, abandonaron su lugar, nunca volvieron a ser espíritu, se rebelaron a su dimensión, se quedaron en la tierra y tuvieron hijos con hijas de hombres; una perversión satánica. No hay personas en el evangelio, extraídas del satanismo, que no relaten haber tenido sexo con Satanás. Vamos a comprobarlo.

(2 Pedro 2: 2)= (Hablando de falsos profetas y maestros), …Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de las cuales el camino de la verdad será blasfemado, y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas.

Tenga cuidado con los que hacen mercadería del evangelio. “¡Te vendo tal cosa que fue traída de no sé donde, para sanarte no sé qué cosa!”. Hay sanidad en Dios y no hay un método determinado para que Él obre en sanidad.

Pero no necesita Dios que alguien viaje a una selva, a una montaña, a un país determinado y ni siquiera al mismísimo Israel, también llamado “Tierra santa”, para sanar a alguien con alguna clase de elemento traídos de esos sitios. Eso no es Dios. Eso es diablo mencionando a Dios.

…Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme. Porque si Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que arrojándolos al infierno los entregó a prisiones de oscuridad para ser reservados a juicio;

Aquí nos dice que llegó el tiempo en que Él los juzgó y los aprisionó. Judas nos declara un poco más al respecto:

(Judas 6)= Y a los ángeles que no guardaron su dignidad, (Esta palabra está implicando que no guardaron su función), sino que abandonaron su propia morada, (Esto es: se manifestaron), los ha guardado bajo oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio del gran día; como (Igualito que, igual como sucedió en) Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manea que aquellos, (Los ángeles), habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno.

Y vemos la osadía de Satanás al tratar de producir un semen falso. Dividiendo el espermatozoide, hoy día, ciertos científicos aseguran que se podrían obtener seres conforme a nuestro gusto y elección. Eso es una perversión de la creación de Dios. Simiente de Satanás, es.

Entonces vemos que si Satanás no se puede procrear, no tiene poder creativo, pero tiene que producir simiente, de la única manera que lo puede hacer es ¡Tomando a uno que sí tiene poder de procreación, a uno que sí tiene simiente y pervertirlo! Es decir: rebelión. Y está entre medio de nuestras orejas.

Satanás quiere pervertir su sangre y engrandecer su carne. La perversión de Satanás, siempre produce carne grande, gigantes, el ego, el yo, el humanismo. La glorificación de la carne es el centro del humanismo y el liberalismo en la tierra. Es el espíritu de iniquidad que ya opera entre nosotros.

En Tesalonicenses se dijo que ya estaba en acción. En 1 Juan 3:8 dice que el que practica pecado es un diablo. Si usted cae se le perdona; pero si lo practica, es diablo. En Apocalipsis dice que el dragón, la serpiente antigua, hace guerra con los que guardan el testimonio y la autoridad de nuestra conciencia a Dios. ¡El reino de Dios tiene que ser entregado a Dios!

Lo vemos con otra historia famosa de escilita dominical. David es el prototipo. Trataron de darle la armadura tradicional y religiosa, y no funcionó. Él dijo: ¡Al diablo con la tradición! ¡Dame la roca! ¡Dame a Cristo!

Y le destrozó la cabeza al diablo. ¿Nunca se ha preguntado como, siendo un gigante tan grande, Goliat, no le metió un cascotazo en alguna otra parte de su voluminoso cuerpo? ¡Tipología! ¡La cabeza! ¡La simiente de Dios va a herir a la simiente de Satanás en la cabeza!

Las cinco piedras que utiliza David aquí (¿Jamás ha pensado usted por qué son cinco?) son los cinco ministerios. Apóstoles, Profetas, Evangelistas, Pastores y Maestros constituyen las armas con las cuales la iglesia herirá en la cabeza a Satanás. ¿Y por qué aún no ha podido..? Porque está usando solamente una piedra: la del pastor. No funciona.

¿Qué le dijo David al gigante? ¿Le dijo: te voy a matar porque eres muy malo? ¿O acaso le dijo: voy a matarte porque te lo mereces? ¿O tal vez: voy a matarte porque soy mejor que tú y tengo más puntería? No. Le dijo: Te voy a matar porque eres incircunciso, es decir: corruptible. Y yo soy incorruptible. Yo tengo pacto con Dios y tú no. Si él pudo, eso es todo lo que usted necesita para poder también.

LA rebelión, cuidado, no significa que usted rompe sillas o patalea. LA peor rebelión es la silenciosa. Oír la verdad y no hacerla: Anticristo. Todo lo que se opone a Cristo, es anti-cristo. El que no congrega, desparrama. O está usted en el propósito o está en pecado. AMARTIAS: pecado, significa NO DAR EN EL BLANCO. Saber que hacer y no hacerlo, es rebelión. Y rebelión es Pecado.

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Claves Para la Restauración

Quiero dedicar el espacio que aquí está usted comenzando a recorrer, a todos esos soldados del ejército de Dios, que procurando pelear la buena batalla, han sido heridos con mayor o menor gravedad por la metralla del pecado.

A todos esos que, por una u otra causa, se han apartado no sólo de la iglesia estructural del Señor sino también de la real y genuina, y ahora andan nuevamente vagando por el mundo arrastrando un tremendo estigma permanente: el de lisiados espirituales.

Quiero dedicar esto a los que, aún congregándose oficial y nominalmente, están enfermos de frustración, decepción, descreimiento, resentimiento, amargura, rencores, rebelión y, obviamente, altísimo rechazo y repulsión a lo que llaman y consideran como “la maquinaria evangélica”.

Y quiero extender esta dedicatoria, cosa que no me has leído ni oído hacer antes, a todos los siervos, hermanos e hijos de Dios reunidos en cualquier sitio de adoración que, sin vivir estas cosas, pueden ser usados para restaurar a los caídos y devolverlos al lugar en el que el señor desea que estén.

Comencemos por el principio: ¿Qué significa Restaurar? Según cualquier buen diccionario: Recuperar o recobrar – Reparar, volver a poner algo en el estado o la estimación que tenía – reparar una pintura, escultura, edificio, etc., del deterioro que ha sufrido.

¿Y para que sirve la restauración? Tomemos como ejemplo un buen cuadro deteriorado; un Picasso, por ejemplo. Para poder volver a disfrutar de la belleza, riqueza y expresión que esa pieza de arte tenía y que, por causa de algún deterioro, ha perdido transitoriamente.

Pregunto: ¿Se le ocurriría a un restaurador de pinturas, una vez concluido su trabajo, pararse frente al cuadro en la galería donde el restaurado es expuesto, a decirle a todo el mundo que si no fuera por él, eso sería una porquería que ya no serviría para nada? Creo que no. Hizo su trabajo, recibió su justa retribución por ello, y desapareció.

Pregunta anexa: con la restauración de los soldados del señor heridos en combate, ¿Sucede exactamente lo mismo? Evalúalo tú mismo. Acompáñame ahora a la lectura del texto que sigue y deja que el Espíritu santo te hable por medio de él en este mismo momento.

(Eclesiastés 3: 1-15)= Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora. Tiempo de nacer y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado; tiempo de matar y tiempo de curar; tiempo de destruir, y tiempo de edificar; tiempo de llorar y tiempo de reír; tiempo de endechar, (La endecha era una canción triste), y tiempo de bailar; tiempo de esparcir piedras, y tiempo de juntar piedras; tiempo de abrazar, y tiempo de abstenerse de abrazar; tiempo de buscar, y tiempo de perder; tiempo de guardar, y tiempo de desechar; tiempo de romper, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de hablar; tiempo de amar, y tiempo de aborrecer; tiempo de guerra, y tiempo de paz.

¿Qué provecho tiene el que trabaja, de aquello en que se afana?

Yo he visto el trabajo que Dios ha dado a los hijos de los hombres para que se ocupen en él.

Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin.

Yo he conocido que no hay para ellos cosa mejor que alegrarse, y hacer el bien en su vida; y también que es donde Dios que todo hombre coma y beba, y goce el bien de toda su labor.

He entendido que todo lo que Dios hace será perpetuo; sobre aquello no se añadirá, ni de ello se disminuirá; y lo hace Dios, para que delante de él teman los hombres.

Aquello que fue, ya es; y lo que ha de ser, fue ya; y Dios restaura lo que pasó.

Usted sabe que el análisis aséptico, casi técnico de las escrituras llama, a este libro de Eclesiastés, uno de los libros “sapienciales”. Sapiencia tiene que ver, como es obvio, con sabiduría. La diferencia entre la interpretación espiritual a la humanista, es el origen de esa sabiduría.

Vamos por partes: el nombre Eclesiastés, se deriva de la palabra griega Ecclesia y significa: “Alguien que habla a una asamblea”. La palabra hebrea que le corresponde, es Qoélet, que quiere decir: “Uno que se dirige a una asamblea”. Esto es lo que ha hecho que muchas veces, este libro, haya sido traducido como El Predicador.

Si usted lo lee atentamente y se atreve a pasar por alto cierto “tufillo” pesimista que parece contener, va a descubrir que evoca un tiempo en que las respuestas tradicionales a las grandes preguntas sobre el significado de la vida, habían perdido su relevancia.

El texto que en este estudio hemos elegido, y que dicho sea de paso debe ser el más conocido y difundido de este libro, deja perfectamente en claro que la vida humana, su vida, se desenvuelve en cuatro fases.

Cuatro fases consecutivas, cronológicas e inamovibles para su crecimiento, pero en este caso específico, para la restauración. Cuatro fases que de ninguna manera puede usted evadir, ni tergiversar, ni ignorar y mucho menos desconocer. Si verdaderamente usted desea madurar en Cristo; si realmente desea restaurar o ser restaurado, tiene que tenerlas presente, superarlas y dejarlas atrás. Sígame con atención.

PRIMERA FASE: Las Diferentes Estaciones, Puntos, Jalones, Hitos, Mojones de su Vida.

(Versos 1 y 2)= Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora. Tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado.

Si el valor de la retribución falla, quizás exista algún orden cósmico que le de sentido a la vida, porque cada cosa tiene su tiempo, o forma parte de un ciclo que, si realmente usted quiere crecer, tiene que vivir, tiene que pasar. Pero recuerde: pasar no es llegar allí y quedarse. Pasar es llegar, atropellar, pasar y dejar atrás.

No comprendemos, en nuestra limitada estructura humana donde todo buscamos razonarlo, que realmente así como hay un hermoso tiempo para nacer, también haya un – nos parece -, tenebroso, inquietante y hasta odioso tiempo de morir.

Es por eso que muchas pseudo-religiones han creído encontrar en la teoría de la reencarnación una especie de bálsamo que pueda contener emocionalmente a quienes viven aterrorizados con la idea de la muerte como negro telón final detrás del cual no hay nada.

(Hebreos 9: 27)= Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después el juicio.

SEGUNDA FASE: Las Emociones.-

(Versos 3 y 4)= Tiempo de matar, y tiempo de curar; (Literalmente, como muchos gustan todavía ver a las escrituras, esto no puede ir más allá de una contingencia ligada con una guerra, con una batalla física. Espiritualmente, en cambio, la cosa sí tiene que ver con lo emocional, con el alma, ya que habla de matar la carne, de crucificar el yo y, naturalmente, de curar el alma, los resentimientos, los odios, los rencores, las raíces de amargura)

…Tiempo de destruir, y tiempo de edificar; (Destruir viejas y ya inútiles estructuras y edificar nuevas con palabra fresca y plena de revelación) Tiempo de llorar, y tiempo de reír; (Esto tiene que ver con lo que podemos leer en Romanos 12:15, donde dice: Gozaos con los que se gozan, llorad con los que lloran. Es decir: compartir alegrías y sinsabores con el prójimo.) Tiempo de endechar, y tiempo de bailar:

La palabra original que corresponde a Reír, aquí, es la palabra Sachaq, y significa: regocijarse, entretenerse, jugar, burlarse, molestar, ridiculizar; aunque SACHAQ, primordialmente, significa Reírse y ocasionalmente tiene el sentido de Jugar.

Un caso es el que se lee en Job 40: 20: Ciertamente los montes producen hierba para él; y toda bestia del campo retoza (SACHAQ – JUEGA) allá. También cuando las personas bailan, se ríen o tocan música durante una celebración.

2 Samuel 6:5 dice: …Y David y toda la casa de Israel danzaban (SACHAQ) delante de Jehová con toda clase de instrumentos de madera de haya; con arpas, salterios, panderos, flautas y címbalos. Y en el final del verso 21, David mismo dice: …Por tanto, danzaré (SACHAQ) delante de Jehová.

También SACHAQ se refiere negativamente al comportamiento de muchedumbres burlonas y alborotadoras que se juntan para ridiculizar a alguien y así entretenerse, como en Jeremías 15:17: …no me senté en compañía de burladores (SACHAQ).

Finalmente, SACHAQ es la raíz que conforma el nombre Isaac, que como sabemos, significa más o menos literalmente: “El que causa risa”.

TERCERA FASE: Los Proyectos e Iniciativas.-

(Versos 5 al 7)= Tiempo de esparcir piedras, y tiempo de juntar piedras; tiempo de abrazar, y tiempo de abstenerse de abrazar; (Aquí vale la pena aclarar que lo de las piedras tiene que ver con los proyectos o las iniciativas laborales, en tanto que lo de abrazar y abstenerse de abrazar, forma parte de los proyectos e iniciativas sentimentales y afectivas.

A esto último, Pablo lo reflotará en 1 Corintios 7:5 cuando dice: …No os neguéis el uno al otro, (Es tiempo de abrazar, amar, tener relaciones sexuales en el matrimonio), …a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos sosegadamente de la oración; (Tiempo de abstenerse), …y volved a juntaros en uno, (Otra vez: tiempo de abrazar), …par que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia.

Tiempo de buscar, (Buscar a y DE Dios, de su palabra, es decir: un proyecto o una iniciativa espiritual), y tiempo de perder, (Trivializar, estar en lo superfluo). Tiempo de guardar, (Los mandamientos), y tiem0po de desechar; (Dejar de lado lo que no nos sirve. Examinarlo todo y rescatar lo bueno, obviamente, desechando lo que no lo es.)

Tiempo de romper, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de hablar; (A propósito de esto; en muchas ocasiones nuestros proyectos o iniciativas nos llevan, especialmente, a hablar fuera de tiempo con resultados negativos.

En el libro del profeta Amós, cuando él llama al pueblo al arrepentimiento, acota en el capítulo 5 y verso 13: Por tanto, el prudente en tal tiempo calla, porque el tiempo es malo.

CUARTA FASE: Las Relaciones.-

(Verso 8)= Tiempo de amar, y tiempo de aborrecer; tiempo de guerra, y tiempo de paz.

Acá hay algo que se debe tener en cuenta para entender lo escrito: son parámetros. Nadie podría aborrecer lo que le resulta indiferente; aborrecerá lo que ha amado o lo que ama. Hay un ejemplo bastante claro dado por Jesús mismo en el evangelio de Lucas 14:26: Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aún su propia vida, no puede ser mi discípulo.

Resulta obvio interpretar que el modo que Jesús utiliza este término aquí es el que equivale a abandonar, una de sus acepciones, no algo que se parece al odio como normalmente lo usamos ahora, a un segundo lugar, darle menor valor e importancia, cambiar el orden de prioridades.

Lo segundo también es parámetro de relación. Primero: jamás podrá alguien saber qué es la paz, si no supo antes qué es la batalla, la guerra. Y segundo: la paz siempre proviene, necesariamente, como consecuencia consecutiva de una guerra, de un conflicto si le gusta a usted más esta palabra.

En estas cuatro fases perfectamente delineadas, en estos ocho versículos, se nos muestra con claridad dos puntos esenciales. El primero, corresponde al sentido global de la vida. Fíjese que en el comienzo, en el verso 2, encontramos un polo de la vida: Tiempo de Nacer.

En el verso 8, después de todo lo visto, encontramos el otro polo, la otra punta, que no es precisamente la muerte: Tiempo de Paz. El hombre natural nace preparado para caminar hacia la paz. El sistema del mundo y toda su perversa estructura no se lo permite y lo hace entrar en guerra interna, en conflicto.

El creyente, un día, re-nace en Cristo, y camina su vida espiritual en búsqueda de la paz de Cristo. No le resulta fácil, porque las fuerzas satánicas tratan de impedírselo. Esa allí, entonces, donde entran en un conflicto trascendente llamado Guerra Espiritual.

Ahora bien: para tratar de llegar a ese estado de madurez que se nos manda, debemos atravesar estas fases, estos ciclos, y superarlos. La tendencia muestra que una gran mayoría opta por el recurso de evadirlas.

A esta actitud, la ciencia secular, e coloca un rótulo bastante feo: Esquizofrenia. No hay escritura que asegure al creyente que la vida en Cristo sea una novela rosa. Sí que debe vivir cada fase, cada ciclo, cada alternativa y superarla, para recién después pasar a la siguiente.

(Romanos 12: 2)= No os conforméis (Resignéis, aceptéis sin luchar) …a este siglo, (A este KOSMOS, que es como decir: a este sistema.) …sino transformaos (Cambiar totalmente de blanco a negro, de negro a blanco, de oscuridad a luz), …por medio de la renovación de vuestro entendimiento, (Note que la renovación es del entendimiento, no de las formas, de los métodos o de las costumbres. Eso es una consecuencia en todo caso, no lo fundamental) …para que comprobéis cual sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

En nuestro sistema natural y cotidiano, (Y aún en nuestras congregaciones), hay personas y entidades totalmente congeladas en el tiempo. Tarde o temprano van a caerse, porque sólo la sucesión (Es decir: el cumplimiento cronológico), de los ciclos hace posible la renovación.

Por ejemplo, el liderazgo. En todos los planos, (Y la iglesia como institución humana, no está al margen), es notorio y la Biblia lo muestra con claridad y los libros de historia secular también, que para cada tiempo, Dios levanta un nuevo tipo de liderazgo.

Lo mejor que podemos hacer es sujetarnos al liderazgo de cada tiempo de Dios. Lo peor, aferrarnos humanamente a un liderazgo. Cuando nosotros nos aferramos casi desesperadamente a un liderazgo, no permitimos que se levante el nuevo liderazgo que Dios quiere. Consecuencia: declinación.

(Verso 11)= Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin.

Esto es clave. Si no entendemos este principio, jamás podremos relacionarnos con nuestro Padre celestial como Él quiere: en total y absoluta intimidad y confianza. Fíjese Génesis 1:31: …Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera.

No se atreva nunca, entonces, a llamar imperfecto o mediocre lo que Dios, cuando lo vio, dijo que era bueno en gran manera. Es verdad que cuando vemos la realidad, la realidad suele golpearnos. Eso ocurre porque la vemos con nuestros ojos naturales. Tenemos que colocarnos los anteojos de Dios para verla.

Por eso es que no podemos dar, en cuanto a la obra de Dios, definiciones absolutas. Nadie puede dar definiciones absolutas. Porque nadie tiene la comprensión absoluta de la totalidad. ¿Qué es lo que debemos hacer, entonces, con lo que nos perturba, molesta o traba nuestra comprensión de Dios y de su reino? Prestar atención a lo que dice textualmente en el final del verso 15: Dios restaura lo que pasó.

Una persona marcada por el pasado o por su pasado, se congela en ese pasado. Pero Dios restaura lo que pasó. Ahora: ¿Lo restaura para la parranda y la diversión? No. Lo restaura para la normalidad. ¿Y que es la normalidad? Normalidad es enfrentar la vida con todos sus matices. Sin evadir nada.

A veces somos heridos profundamente por algo o por alguien. Como somos cristianos, nos cuestionamos enseguida esa sensación carnal de sentir el dolor de la herida y nos obligamos a perdonar en forma inmediata. No siempre funciona.

Sólo si es un real y auténtico perdón en fe, crucificando toda carnalidad, funciona. El perdón, (Que inexorablemente tendrá que otorgarse porque si no nos quedaremos congelados en la herida), también tiene su tiempo.

Hay un proceso de shock, de asimilación, de luto y, finalmente, Cristo nos da la serena convicción de perdonar. Allí sí funciona. Después y como consecuencia de todo ese proceso, vendrá la restauración.

Ahora bien: ¿Cómo conseguirlo? ¿Cómo poder llegar a algo aparentemente tan complejo y tan difícil? El mismo texto que estuvimos viendo tiene, en tres versículos distintos, tres palabras claves para el perdón primero y para la restauración después. ¿Quiere verlas?

(Verso 10)= Yo he visto el trabajo que Dios ha dado a los hijos de los hombres para que se ocupen en él.

Primeras tres palabras claves: Yo He Visto.

(Verso 12)= Yo he conocido que no hay para ellos cosa mejor que alegrarse, y hacer bien en su vida.

Segundas tres palabras claves: Yo He Conocido.

(Verso 14)= He entendido que todo lo que Dios hace será perpetuo; sobre aquello no se añadirá, ni de ello se disminuirá; y lo hace Dios, para que delante de él teman los hombres.

Últimas dos palabras claves: He Entendido.

Es decir: todo lo hace Dios hermoso y no podemos ni debemos modificarlo aunque algo de esa hermosura, vista con nuestros ojos naturales, parezca no serlo. Sólo debemos verlo como él lo ve y no como a nosotros nos parece que es, o como hombres y mujeres del mundo nos dicen que es.

Somos seres trascendentes, no tenemos un límite. Dios puso eternidad como principio espiritual básico en nuestro corazón. No podemos ser esclavos de la realidad. Es en ese sentido que debemos renovarnos. Hay todavía cosas de Dios nuevas y desconocidas que aún no hemos vivido.

Ahí está la razón por la cual Dios restaura todo lo que pasó; lo hace para que podamos pasar a lo que viene. ¡No tenemos un Dios estático! ¡¡¡Dios es dinámico y se mueve!!! ¡¡Somos hijos de un Dios viviente!!

¿Adonde está usted? ¿En que tiempo está usted? Mejor formulada la pregunta: ¿En que fase se ha quedado usted? Más claro aún: ¿De qué estación de la vida se ha caído usted y no se puede incorporar y poner de pie?

Un día tuvo su tiempo de nacer de nuevo en Cristo. Si alguien le dijo, en ese momento, que allí se le terminaban todos los problemas y todos los compromisos, mucho me temo que ese alguien le vendió un evangelio de boutique de galería o shoping; bien intencionado, quizás, desde lo humano, pero totalmente irreal desde el ángulo espiritual.

Va a tener que pasar usted las cuatro fases; las estaciones de la vida, el tránsito por las emociones, el desarrollo de sus proyectos o iniciativas y la normalidad en su vida de relación. El tema es: ¿Cómo lo hará?

Después de nacer, (O re-nacer en Cristo), vendrá su tiempo de matar (Léase crucificar) la carne, el yo; luego vendrá el tiempo de destruir la estructura sistemática de su vieja vida de mundo secular; después vendrá el tiempo de construir una nueva vida conforme al sistema, propósito y voluntad de Dios, es decir: renovándose en su entendimiento, más allá de lo que haya conocido.

Y, finalmente, arribará usted a la paz, a la única, auténtica y divina paz de Cristo, que como tantas veces usted ha repetido casi sin pensarlo, no tiene  nada, pero absolutamente nada que ver con la paz que le puede dar el mundo mediante cualquiera de sus métodos. Una paz que sobrepasa todo entendimiento.

(Eclesiastés 12: 13-14)= El fin de todo discurso oído, (Es decir: si discurso es la traducción de la palabra Teología, podemos decir: la base de esta teología, es:) …teme a Dios, (Hablo de temor santo y espiritual, naturalmente, no de miedo humano y carnal), …y guarda sus mandamientos; (No le dice que los cumpla, le dice que los guarde, que los respete, que los recuerde, que no se los olvide) …porque esto es el todo del hombre.  

La pregunta que surge aquí, es: ¿Por qué tengo que hacer todo esto? …Porque Dios traerá toda obra a juicio, (No las mejores, no las más espirituales, no las más lindas o las que le dieron méritos en su iglesia; dice toda obra.) …Juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala.

Si no se humilla hoy, con su señor, a solas, usted será humillado cualquier día, justamente delante de todos aquellos ante los que quizás durante toda su vida, aparentó ser algo que en verdad no era. Ya sé que usted es muy inteligente, hábil, ágil y tremendamente sagaz. Pero, ¿Sabe una cosa? Desde la eternidad hasta hoy, y desde hoy hasta la eternidad, Dios es Dios.

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En el Tercer Milenio

Una de las preguntas más sinceras y llenas de anhelos de fidelidad que el pueblo de Dios se formula hoy día, es: ¿Cómo debe ser, en realidad, la iglesia del Señor en este siglo veintiuno? Esto, mientras conjeturan, tejen hipótesis y se imaginan como será la que viene en corto, mediano o largo plazo.

Cada sector del cristianismo tiene sus propias y buenas ideas, aunque estas no siempre se ajusten a la voluntad y el propósito de Dios. Mas bien encaja con lo que sus opiniones personales, doctrinarias o denominacionales le sugieren, demandan o imponen.

Así andamos; enredados en interminables divergencias, polémicas y hasta enfrentamientos internos. Todo buscando lo mejor, es cierto, pero dándole satisfacción solamente al diablo, que ve conseguido su objetivo de fondo: hacernos perder un tiempo precioso en estas cosas mientras él y sus demonios se llevan al infierno a cientos, miles o millones de almas perdidas.

¿Adonde está la gran verdad? Eso es lo que se preguntan muchos. Y entonces acuden a oír a unos y a otros y se olvidan, curiosamente, de que la verdad solamente está en Cristo y que la Palabra escrita, la Biblia, da detalles tan precisos, tan tipológicos con este tiempo que sería imposible equivocarnos si la miráramos y escudriñáramos a ella, tal cual se nos ha ordenado hacer.

(Hechos 17: 1)= Pasando por Anfipolis y Apolonia llegaron a Tesalónica, donde había una sinagoga de los judíos. Y Pablo, como acostumbraba, fue a ellos, y por tres días de reposo discutió con ellos, declarando y exponiendo por medio de las escrituras, que era necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos; y que Jesús, a quien yo os anuncio, decía él, es el Cristo.

Vamos tranquilidad, paso por paso y entendiendo a Pablo, con nuestra mente y con nuestro espíritu; abiertos en ambas cosas. Sin descartar ninguna.

Primero: vemos que Pablo, un intelectual con excelente formación y con un pasado que usted conocer muy bien, aquí nos muestra tres aspectos muy claros de su personalidad bajo el influjo divino:

1)= Su convicción. Creía y sabía muy bien en qué creía y como lo creía, ya que acostumbraba, – dice -, a ir a ellos, los religiosos de su tiempo. No esperaba que ellos vinieran atraídos por el bullicio, la música o los milagros.

2)= Los confrontó. Discutió con ellos por tres días de reposo. Si pensamos que el día de reposo era el sábado, él dedicó tres semanas a esta actividad. Eso habla de una irrestricta seguridad en su doctrina y de una perseverancia que iba más allá de los rechazos, denuestos y repudios que pudiera haber recibido.

3)= Declaró y expuso por medio de las Escrituras. Cuidado que declarar es una cosa y exponer es otra. Hoy sobreabundan los expositores. La Biblia está al alcance de cualquiera y exponer sobre sus textos desde una óptica social, histórica, arqueológica y hasta de cierto contenido teológico conceptual no es una labor tan compleja o difícil que no pueda hacerse.

De allí que cualquier creyente, medianamente bien intencionado, pueda ocupar un púlpito y exponer fundamentos bíblicos con sapiencia y efectividad. Dios bendice y esa Palabra no vuelve vacía, pero de allí a llamar a esto “predicación” o “mensaje”, hay un espacio: es el que va desde la exposición a la declaración.

Declarar es como decir: esto que digo no me lo contó nadie, no lo leí en ningún librito de buenos testimonios, ni lo saqué del casete de otro predicador. Lo que digo sobre Jesucristo, se los digo porque yo lo viví, yo lo experimenté y porque me pasó a mí.

Testimonio personal a la vista; eso es una declaración. Ahora bien; discutir, debatir con el mundo religioso, ¿Sirve? Desde la unitaria óptica de la exposición, quizás no; pero cuando lo que se expone va acompañado de lo que se declara, mire lo que ocurre:

(Verso 4)= Y algunos de ellos creyeron, (No dice cuantos; sólo dice algunos. Pero tratándose de religiosos y tradicionalistas, algunos son valiosos e importantes) …y se juntaron con Pablo y Silas; (Esto quiere decir que pidieron la membresía, ¿Se da cuenta?) …y de los griegos piadosos, en gran número, (El pueblo gentil responde de otro modo. Aquí sí, dice gran número) …y mujeres nobles, (Acá habla de la nobleza, de la casta o clase superior) …no pocas. (Está bien: discutir con exposición y declaración, da resultados)

(Verso 5)= Entonces los judíos que no creían, (Religiosos, pero al mismo tiempo, incrédulos)  …teniendo celos, (La exposición bíblica no suele producirle celos a nadie, la declaración testimonial cargada de poder de Dios, sí) …tomaron consigo a algunos ociosos (Ya había desocupados, desempleados, entonces) …hombres malos, y juntando una turba, alborotaron la ciudad; y asaltando la casa de Jasón, procuraban sacarlo del pueblo. (La actitud de los religiosos, fue: mitad subversiva y mitad delictiva. Fíjese, de paso, a consecuencia de que se daba esto).

(Verso 6)= Pero no hallándolos, trajeron a Jasón y a algunos hermanos ante las autoridades de la ciudad, gritando: estos que trastornan el mundo entero también han venido acá;

Aquí, fíjese, hay dos cosas: la primera es que, cuando la clase religiosa se ve impotente para frenar lo que considera molesto, fastidioso o contrario a sus costumbres o tradiciones, suelen acudir a las autoridades seculares o a los funcionarios políticos.

Lo otro, es que hay una palabra profética insertada casi sin proponérselo, aquí: trastornan el mundo, dicen, y en realidad la zona donde sucedían los hechos, aunque amplia, no era el mundo entero, al que incluso ni siquiera se conocía. ¿Exageración o profecía? ¿Hasta que extremo seguiría el deseo de sacarlo de esa tarea a Pablo y Silas?

(Verso 7)= A los cuales Jasón ha recibido; (Aquí la ligó el pobre Jasón, solamente dueño de casa. ¿Se parecerá, acaso, a algún suceso actual donde algún pobre pastor puede granjearse la antipatía de grupos religiosos e incrédulos, sólo por permitir predicar a siervos ungidos con el poder del evangelio de Jesucristo, totalmente distanciado y diferenciado de los ritos, costumbres y tradiciones rutinarias antiguas?) …y todos estos contravienen los decretos de Cesar, (Ahora defienden la legalidad social), …diciendo que hay otro rey, Jesús (Aquí la cosa pasa por dos andariveles: o no entendieron nada, cosa muy probable, o lo que es peor, tergiversaron la expresión de Pablo. Y esto es más grave aún, porque usted sabe muy bien quien es el que utiliza la tergiversación de verdades como antiguo método de perturbación, confusión y opresión).

(Verso 8)= Y alborotaron al pueblo y a las autoridades de la ciudad, oyendo estas cosas. (Hicieron un lío bárbaro que incluyó a todo)  …pero obtenida fianza de Jasón y de los demás, los soltaron, (Cuando el mundo secular interviene en las cosas de la iglesia, la única solución viable es en el idioma que ese mundo mejor conoce y maneja: el dinero.

La iglesia moderna debe tener en cuenta disponer de dinero. No como un dios supletorio ni como mecanismos de influencia o poder, sino para salir de esos pequeños grandes inconvenientes que a veces podemos tener en el marco de esta sociedad en la que hemos sido colocados. Una iglesia pobre y miserable no es ni puede ser reflejo de la personalidad de nuestro Dios.)

(Verso 10)= Inmediatamente, los hermanos enviaron de noche a Pablo y a Silas hasta Berea. Y ellos, habiendo llegado, entraron en la sinagoga de los judíos.

Y estos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, (Aquí “nobles” no implica título nobiliario, sino actitud moral, afectiva). …pues recibieron la Palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las escrituras para ver si estas cosas eran así.

Aquí quedan claramente expuestas dos posiciones que ya se observaban en la iglesia primitiva y que hoy continua con plena vigencia, lo que deja ver que no se trata de cuestiones nacionales, históricas o de idiosincrasia.

Las mentalidades abiertas se atreven a recibir todo, obedecen el mandato de escudriñar (Investigar) y finalmente acceden a la luz de la revelación, ya sea para confirmar como para desestimar. Las mentalidades cerradas, en cambio, no aceptan recibir nada nuevo, se cierran en lo que conocen, por lo tanto desobedecen al no escudriñar, investigar ni revisar nada y, por obvia consecuencia, nunca llegan a tener revelación alguna.

Así pueden perderse la bendición del alimento fresco, nutritivo y maduro o, por el contrario, pueden vivir durante años terca y obstinadamente en el error o el infantilismo espiritual. Lo primero en un buen creyente es tener nobleza en su corazón y solicitud en su actitud.

(Verso 12)= Así creyeron muchos de ellos, y mujeres griegas de distinción y no pocos hombres. (A la hora de creer no hay distinción ni mucho menos acepción de personas.)

(13) Cuando los judíos de Tesalónica supieron que también Berea era anunciada la Palabra de Dios por Pablo, fueron allá, y también alborotaron a las multitudes.

Es notorio que estos judíos que se trasladaron de Tesalónica a Berea para alborotar a las multitudes, no eran hombres que actuaban por su cuenta. Había, – Es evidente -, todo un movimiento organizado por la clase religiosa de la época tendiente a abortar la recepción de la frescura y la libertad del evangelio del Señor.

La Palabra, cuando es expuesta con conocimiento y declarada con convicción, siempre alborotará a quienes suponen que religión no es más que una actitud filosófica ante la vida, que en todo caso, muy bien podría desarrollarse con o sin Dios…

(Verso 14)= Pero inmediatamente los hermanos enviaron a Pablo que fuese hacia el mar; (La iglesia primitiva tiene un sello que salta a la vista: se unía a todo nivel para socorrer al perseguido, para respaldar a sus conductores y para preservar la continuidad del mensaje).

…Y Silas y Timoteo se quedaron allí. Y los que se habían encargado de conducir a Pablo le llevaron a Atenas; y habiendo recibido orden para Silas y Timoteo, de que viniesen a él lo más pronto que pudiesen, salieron.

Lo más claro que vemos aquí es la obediencia manifestada por los propios líderes ante órdenes precisas. El de Dios es un ejército y, como tal, funciona con estrategias bélicas muy claras y específicas. En este caso, los hechos aconsejaban una de esas estrategias que no siempre son tenidas en cuenta: la de la retirada. No estoy hablando de huida desordenada y acobardada; hablo de retirada para reagruparse, elaborar nuevos planes y contraatacar. La guerra es la guerra.

(Verso 16)= Mientras Pablo los esperaba en Atenas, su espíritu se enardecía viendo la ciudad entregada a la idolatría. Así que discutía con los judíos y piadosos, y en la plaza cada día con los que concurrían.

En principio, la espera de Pablo no era precisamente apoltronada en su seguridad personal, ni tranquila, ni sosegada. Donde dice que su espíritu se enardecía por la idolatría imperante, esa palabra, espíritu, está escrita con minúscula, por lo que se entiende que era su espíritu humano el que no podía tolerar la idolatría.

Y eso llama la atención porque en lo humano, Pablo que antes fue Saulo, era un idólatra de su doctrina. La diferencia está en el capítulo nueve, donde vemos que Pablo fue lleno del Espíritu Santo. Es el Espíritu de Dios morando en el espíritu de Pablo el que sufre y se desespera ante la idolatría y su convicción, su guía y su poder el que conduce al apóstol a confrontar, discutir y contender con la clase religiosa del lugar.

(Verso 18)= Y algunos filósofos de los epicúreos y de los estoicos disputaban con él; y unos decían: ¿Qué querrá decir este palabrero? Y otros: parece que es predicador de nuevos dioses; porque les predicaba el evangelio de Jesús, y de la resurrección.

Fíjese bien en estos detalles y observe atentamente a su alrededor. Estamos hablando de una sociedad heterogénea, la que se cobijaba aparentemente en una religión que no estaba en discusión. ¿Qué tenían que hacer filósofos allí?

Es posible que algunas de las reglas o costumbres de esa religión coincidieran con el pensar filosófico humanista de esa gente, pero ni bien Pablo les presenta el evangelio del reino, salta a la luz el humanismo, y entonces, la confrontación es un hecho

Lo primero que se les ocurre es catalogar a Pablo de palabrero. Esta es una palabra que implica  un significado de: charlatán, coleccionista de chismes, pseudo-intelectual y frívolo. Todo será depende del color del cristal con que se mire, ¿Verdad?

Predicador de nuevos dioses… ¿Cuántos, hoy mismo, pueden llegar a pensar, e incluso hasta a decir algo parecido? ¿Cuántos toman como nuevo algo que siempre estuvo allí y que, sencillamente, se les había pasado desapercibido?

(Verso 19)= Y tomándole, le atrajeron a Areópago, diciendo: ¿Podremos saber que es esta nueva enseñanza de que hablas? Pues tras a nuestros oídos cosas extrañas. Queremos, pues, saber que quiere decir esto. (Porque todos los atenienses y los extranjeros residentes allí, en ninguna otra cosa se interesaban sino en decir o en oír algo nuevo).

¿A usted se le ocurriría ir a predicar el evangelio a uno de esos centros de reunión donde se habla de metafísica, de parapsicología, de visualización, holismo y evangelio, dándole a todo la misma importancia? Pues esto es, a primera vista, lo que habría hecho Pablo. Sin embargo, algo más había en ese lugar; algo que Pablo había visto y que nosotros, a la luz de lo escrito, no alcanzamos a ver con claridad.

(Verso 22)= Entonces Pablo, puesto en pie en medio de Areópago, dijo: varones atenienses, en todo observo que sois muy religiosos;

¿Quiere una definición que le puede servir hoy y ahora a la luz de este pasaje? La religión es el esfuerzo que el hombre hace para acercarse a Dios. Esa es la acepción. LA otra realidad es que la religión es lo que vemos. La fe, es lo que no vemos ni conocemos en los demás. El problema es que el justo vivirá por fe, no por religión ni esfuerzo personal.

(Verso 23)= Porque pasando y mirando vuestros santuarios, hallé también un altar en el cual estaba esta inscripción: Al dios no conocido. Al que vosotros adoráis, pues, sin conocerle, es a quien yo os anuncio.

El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas, ni es honrado por manos de hombres, como si necesitase de algo; pues él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas.

¿Qué fuerza tiene la formación cultural en nosotros, no es cierto? De otro modo, si no fuera así, no oiríamos permanentemente, en nuestros templos, expresiones tales como: “¡Bienvenidos, esta es la casa de Dios!” Ya sé que se trata sólo de una forma de hablar y que todos saben lo que hay que saber, pero…el problema, es: ¿Todos lo saben? ¿Cuál suponemos que es la casa de Dios, si Dios no habita, – Él mismo lo dice en su Palabra -, en templos hechos por manos humanas?

Termino de decirte que religión, es el esfuerzo del hombre por acercarse a Dios. ¿Es malo eso? No; al contrario, muestra y evidencia la necesidad humana por lo trascendente. Pero eso no concluye el asunto. Porque Dios dice que no es honrado por manos de hombres y que no necesita de nosotros como algunos suponen, sino todos nosotros de él.

(Verso 26)= Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación; para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros. Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos; como algunos de vuestros propios poetas también han dicho: porque linaje suyo somos.

Muchos sostienen una teoría, una tésis, una doctrina le podría decir, de la predestinación o viceversa. Cuidado: la palabra predestinados es bíblica, pero no está dirigida al hombre individual, sino a la iglesia. Es ella la que está predestinada, – Entre otras cosas -, a la victoria.

El problema es: usted se decide a formar parte de esa iglesia o elige quedarse en otro sector batallando contra ella. ¡No, hermano! ¡Es que yo…estoy observando! ¡¡Basta!! El que no recoge, desparrama, ¿Entiende? Lo que sí vemos aquí es que Dios ha prefijado dos cosas: el orden de los tiempos y los límites de nuestra habitación. Y que a Dios no se lo debe ir a buscar a ningún sitio, sino decidirnos a vivir por Él, pero principalmente, vivir EN Él.

(Verso 29)= Siendo, pues, linaje de Dios, no debemos pensar que la divinidad sea semejante a oro, o plata, o piedra, escultura de arte y de imaginación de hombres.

Mire todas las cosas que dice este pasaje. ¿Hay algo que merezca mayor reconocimiento y respeto por parte del hombre que el oro y la plata? Difícil; cualquiera sabe que lo uno y lo otro es, lo que en suma, mueve todo el andamiaje material, económico y financiero de la humanidad.

Pero resulta ser que dios es el dueño del oro y la plata, por lo tanto dimensionar a Dios tomando como base al oro y la plata, es perder el tiempo. Él está por encima de todo eso, largamente por encima…

Cuando habla de piedra, habla de estatua, del ídolo inanimado que muchísima gente necesita desesperadamente porque sin “algo” visible le resulta imposible adorar a Dios. Lo que no se da cuenta toda esta gente es que, con el correr del tiempo, termina adorando la representación material que ve muy por encima del dios que no ve, ¿Se da cuenta?

Después habla de escultura de arte. Eso se refiere a los que intentan darle a todo lo de Dios un contenido poético, rosa, lírico. Cuidado: en algunos lugares la Biblia contiene toda esas cosas, pero formando parte de un contexto general, no como unidad doctrinaria. Dios es poesía, arte, belleza; pero también es disciplina, juicio y fuego consumidor…

Y finalmente, menciona imaginación de hombres. Yo me pregunto y pregunto: ¿Cuántos son los que andarán por allí, predicando a un Dios conforme a sus imaginaciones y no conforme a la Palabra escrita y revelada de ese mismo Dios?

(Verso 30)= Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan;

Imagine un templo cualquiera. Imagine un predicador cualquiera. No le ponga nombre denominacional ni ministerial. Imagine cientos y cientos de personas con años de iglesia. Imagine que ese hombre de pronto simplemente los mira y les dice: ¡¡Arrepiéntete!! ¡¡Empieza de nuevo!! ¡¡No es tarde!!

Seguramente, ellos mirarán a sus costados para ver adonde están los incrédulos, impíos, paganos, inconversos visitantes, destinatarios de esas palabras. No verán a nadie. Tardarán momentos, horas, días, meses y hasta años en darse cuenta que esas palabras eran para ellos mismos.

(Verso 31)= Por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, ( Cristo ), dando fe a todos con haberle levantado de los muertos. Pero cuando oyeron lo de la resurrección de los muertos, unos se burlaban, y otros decían: ya te oiremos acerca de esto otra vez.

Usted puede usar una plataforma para predicar moral, ética, rituales, formas, reglas, métodos y, si se lo propone y lo dejan, hasta políticas religiosas, y nadie le va a causar demasiados problemas. Pero será suficiente que un día se decida a usar ese sitio para predicar al auténtico y fiel evangelio del reino y, lo primero que va a recibir va a ser, precisamente, burlas, marginaciones y hasta persecuciones cargadas de crueles agresiones.

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Una Iglesia Gobierno

Quiero traerle, en este estudio, un mensaje sobre guerra espiritual distinto a los que normalmente predicamos: una parte de la guerra espiritual que la Iglesia ha abandonado por completo. La mayor parte de nuestras congregaciones se han quedado en la estampida de pequeños y temerosos demonios irrelevantes.

Hay algunas estadísticas a las que es necesario acudir para ubicarnos en el tiempo presente como iglesia de Dios. Vivimos en una generación vacía y sin moral, adúltera y que produce divorcios, huérfanos y pobreza. Millones de niños son impulsados a la pobreza y al dolor por padres que sólo persiguen el prestigio propio.

Millones de mujeres que claman sobre sus cuerpos y expulsan vidas inocentes al fondo de la conciencia de nuestros médicos profesionales. Millares de programas televisados que hoy se denominan “debates públicos”, que sólo toman verdades y leyes absolutas y exponen al mundo las opiniones produciendo un poder liberal y egocéntrico, no son otra cosa que las puertas del Hades tras un espíritu humanístico.

Una generación confundida, que como Sodoma y Gomorra, no conoce su identidad. El resultado, hombres que no saben si son mujeres, mujeres que no saben si son hombres, y un gran grupo que se propaga rápidamente, en medio de una gran indecisión entre ambos conceptos, declarando un nuevo estilo de vida alterna; homosexualismo.

El sesenta por ciento de los matrimonios, (Y hablo de la República Argentina, mi país); fueron concretados sin la bendición de Dios. Un sistema educativo que abandona la moral y los principios, más la validez del conocimiento, para inducir entendimiento del llamado “sexo sano”, que no es otra cosa que: “Si lo vas a hacer, hazlo bien, para que no caigas en responsabilidades mayores”.

Educación de un estilo de vida lleno de liberalismo, que rebajan estandartes para conseguir una apariencia que no tiene sustancia: espíritu liberal. El resultado es un mundo lleno de dolor, vacío de propósito, sin soluciones de fondo y con un futuro confundido. Perdiendo vidas a diario a causa de las plagas producidas por valores degradados, muertes en abortos, por la autorización del YO, muertes en violencia y un mundo cautivo por la decepción.

Este trabajo tiene como especial intención, desafiar a la iglesia a pensar. Quisiera producir sobriedad en nuestros pensamientos. No acartonamientos ni solemnidades, sobriedad. Quiero que sepas que cada vez que publico uno de estos mensajes, yo me incluyo en ellos y soy tan responsable de lo que digo o escribo como aquel que me lee o escucha para ponerlo por obra.

(Proverbios 29: 2)= Cuando los justos dominan, el pueblo se alegra; mas cuando domina el impío, el pueblo gime.

Me parece a mí, que este verso y sólo este verso indica que Dios cree que el justo puede dominar, de otro modo no lo hubiera escrito. Tiene que haber una posibilidad que los justos tengan autoridad en la tierra, o Dios nunca hubiera dicho eso. Dios no malgasta palabras.

De manera que según lo hemos leído antes, la tierra está gimiendo a raíz del dominio de los impíos. Para tener la tierra alegre, los justos tienen que dominar. Ya sabes que el impío es el “no pío”, que es como decir: no espiritual.

(Romanos 13: 1)= Sométase toda persona a las autoridades superiores; (En la Escritura original dice: a los poderes mayores) porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas.

Esto no significa, – ¡Mucho cuidado! -, que Dios elija presidentes o primeros ministros. Esto significa que el despacho presidencial, el poder, la posición, ha sido elegida por Dios. Pero una vez más, atención con esto: al hombre, siempre lo elegirá el hombre.

(2) De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos. (La tierra necesita orden)

(3) Porque los magistrados, (Esto es: los sectores de poder), …no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo. (Recapitulando: el gobierno no está adonde está para amenazar o para atemorizar a la iglesia, sino para corregir al malo. Recuerde que fue puesto por Dios en ese lugar.)

¿…Quieres, pues, no temer la autoridad? Haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella; porque es servidor de Dios para tu bien. (El gobierno trabaja para hacerme el bien a mí. Dios escogió al gobierno para que trabaje a mi favor. La pregunta del millón, es: ¿Está haciendo eso, ahora, el gobierno de tu país?)

Dice que es servidor de Dios para su bien. Es decir que él trabaja para mi Papá; yo soy heredero de todo lo que tiene mi Papá; de manera que el gobierno trabaja para mí. Eso da autoridad para hablar en contra de lo que no está bien en la tierra. Aunque me lleven preso.

(4) Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo.

Dios estableció el gobierno para que nosotros lo usemos para que castigue lo malo. El gobierno está debajo de la iglesia. El gobierno de la tierra ES la iglesia. La ley saldrá de Sión. Está escrito.

Debemos entender que las cosas no son así en este momento, pero de manera que como está escrito, cuando Cristo vuelva por la iglesia, en parte de lo que significa ser una iglesia gloriosa, tiene que haber una iglesia que esté por encima de todos los montes. Por eso Dios está levantando una generación nueva. Hay muchos que están cansados. No quieren ser movidos, pero tampoco quieren hacer nada.

Vemos que el gobierno trabaja para Dios para establecer el bien. No está sucediendo, pero esa es la palabra. De manera que sí tenemos derecho a opinar sobre leyes o decretos que puedan operar en contra del avance de la iglesia. Y no hablo de la iglesia evangélica como institución, hablo de la iglesia del Señor, que a veces tiene que ver con esta y a veces no.

Dios, entienda bien esto, puede hacer la diferencia en medio de cualquier situación. A mí no me interesa cuan grave es esta situación. Por eso es Dios. Si sólo pudiera resolver lo que usted también resolvería, no sería Dios, sería hombre. Mientras mayor es la gravedad, más se glorifica su nombre.

Vivimos en una hora donde es tremendamente importante tener una revelación personal de la posición de Dios con respecto a este planeta. Las naciones están completamente perplejas y en grave necesidad de un cambio profundo.

Depresión económica, desempleo, desamparo, personas ambulantes en las calles, degradación y decadencia de la educación pública, nuestra seguridad está amenazada, el temor social sigue creciendo, hay falta de compromiso en la humanidad, la medicina anda sin solución, hay confusión sexual y perversión política. Una nación sin visión; un mundo entero sin visión.

Dios invirtió en este desorden. Dios miró la tierra que estaba desordenada y dijo: ¡Hágase la luz! Hoy, Dios sigue mirando la tierra que está desordenada y sigue diciendo: ¡Hágase la luz! ¿Por qué? Porque Él dijo que la iglesia sería luz…

No estamos aquí para escapar a una realidad de una comunidad herida y doliente. No podemos reducir a Dios a una simple experiencia. No podemos reducir una experiencia a una doctrina. Todas las denominaciones nacieron basada en una experiencia; y terminaron en una doctrina…

Tenemos en esta hora que recibir la convicción de nuestro sentido de la responsabilidad. Por muchos años la iglesia ha sufrido y nos la hemos pasado ministrándonos unos a otros y describiendo un lenguaje espiritual completamente teórico que no tiene ningún sentido práctico en lo natural.

Hablamos en parábolas, nadie nos entiende. Nos vemos estúpidos con nuestros mapas escatológicos y el mundo se nos ríe en la cara. Hemos perdido la habilidad de articular la sabiduría de Dios en el mundo.

Ellos no entienden capítulos y versículos. Ellos no entienden Juan 3:16; ni les interesa, tampoco. Dios nos ha dado la Biblia para que se convierta en carne y podamos articular los principios en la sociedad de manera práctica; eso es un verdadero ministerio.

Uno que memoriza escrituras, no es necesariamente un ministro. Un ministro es aquel que ministra a Cristo de manera práctica en la sociedad. No necesitamos fraseologías religiosas; el mundo no las entiende. Necesitamos respuestas y soluciones. Pero no hemos podido ver como estas cosas se pueden convertir en principios o estrategias que funcionen en la sociedad, porque hemos sido decepcionados y hemos reducido a la Biblia a una experiencia personal.

La mayoría de nuestro vocabulario ha sido obtenido por asociación y no por revelación. Piense: aunque todos fuéramos creyentes, ¿Aún sería necesario tener reglas? Entonces, ¿Cómo es que creemos que podemos vivir en el mundo y no prestarle ni la menor atención a las leyes y reglas instituidas?

Es imposible ser casa de Dios en la tierra, sin introducir los principios de nuestra legislatura celestial. Pero nos e introducen con versos y capítulos, se introducen de modo práctico. Así como los hombres naturales y terrenales introducen sus principios, así los hombres espirituales y celestiales deben introducir los suyos.

La escritura dice que somos una nación. No nos hemos comportado como una nación. Una nación tiene gobierno, tiene ejército, tiene embajada, tiene una cámara de representantes, tiene límites en su poder, y la única nación que existe sobre la tierra que no tiene límites en su poder es la nación de Dios. Pero no somos nación. Somos una novia vestida de blanco en medio de una guerra; blanco fácil.

Un predicador le preguntó una vez a la gente: ¿Qué tienes para ofrecerle al mundo? ¡¡A Cristo!! – La Palabra dice que somos testigos, testimonios vivos de Cristo, no que usted ofrezca a Cristo. El testimonio de Cristo es su carácter, su integridad, su inteligencia, su ética, su moral, su disciplina, su estandarte, su modo de vivir y su gobierno sin límite. Una nación que vive un paso más adelante que cualquiera de las otras. Hoy, todavía, parecería como que la nación de Dios vive un paso más atrás.

Guerra Espiritual. Decir espiritual no es hablar de plumas volando. Guerra espiritual es guerra de acuerdo con la palabra, a la embajada divina. Las armas espirituales se pueden aplicar a la materia. Tenemos que entender lo que se dice y lo que hacemos, y lo que no funciona lo tenemos que cambiar. Todo ejército usa las armas necesarias, pero cuando algo no funciona cambian todo lo que hay que cambiar hasta lograr efectividad. Cuando hay una guerra, toda la nación está afectada.

Es imposible derrotar un principado sin introducir un principio. Hemos interpretado amor como tolerancia a lo perverso. Eso no es amor, eso es cobardía. El espíritu de amor es confrontativo; a todo lo que no es Dios, hay que confrontarlo. Tolerar un mal comportamiento no es de Dios; la Biblia nos enseña a juzgar un mal comportamiento.

Cuando no hay un estandarte moral, la opción es tolerar. Si no hay algo que restrinja el comportamiento moral, optamos por tolerar. Si no tenemos nada mejor para ofrecer, entonces aceptamos lo que hay con un barniz religioso.

Usted le dice a su hijo adolescente: ¿Eso que estás haciendo no está bien, lo puedes hacer mejor! Entonces él le dice: ¡Si en verdad esto no está bien, no hago nada! ¡¡No!! ¡No te dije que no tienes que hacer nada! ¡Lo que te dije es que tienes que superarte en lo que estás haciendo! Es un espíritu engañador el que le dice: si no podemos vencer en este nivel, entonces tolerémoslo. Es el espíritu de liberalismo.

En Efesios 6: 10-12, (Todos conocen la escritura sobre nuestra armadura), vemos el orden de la administración satánica sobre la tierra. Habla de principados, la palabra ARCHE en griego; estos están encargados de gobernar sobre naciones y gobiernos. Noten la estrategia de Satanás. De manera que el gobierno no habla por su propia cuenta. Él tiene un principado encargado de que el gobierno sea enjuiciado porque Él está declarando.

Potestades EXOUSIAS, en griego; ellos están encargados de territorios y regiones. Eso es lo que nos da el espíritu cultural y que nos lleva a decir: ¡Ah, nosotros somos así…no vengan a cambiarnos. Hemos sido así por doscientos años, no vengas a cambiarnos!

Luego habla de gobernadores de las tinieblas. Estos son encargados de los sistemas que producen ceguera en ellos, para que no vean la luz del evangelio. Noten, una vez más, los resultados de la administración satánica.

Luego están las huestes espirituales de maldad. ¿Ha notado usted que todos esos principados son espíritus, verdad? Entonces; ¿Por qué se le agrega a las huestes celestiales la palabra espiritual? Se sobreentiende que son espíritus. ¿Por qué tendría el escritor que decir “huestes espirituales”? Muy sencillo: están ordenados para traer decepción a la iglesia.

Ellos gobiernan en la iglesia. Es un espíritu malicioso y engañador que destruye el carácter y el testimonio a través de la decepción. Son ángeles de luz dados a la iglesia. Bien lo dice la Palabra: doctrina de demonios en los últimos días.

Hemos pensado que doctrina de demonios son sectas extranjeras, filosofías del mundo, cuando ¡La única entidad del mundo que habla de doctrinas es la iglesia de Dios! Hermano: las doctrinas son nuestras propias enseñanzas, sin frutos, en un mundo tan necesitado de frutos.

Todas las posiciones de autoridad en el sistema de este planeta, están llenas de liberalismo. No hay una que esté llena del poder de Dios en este momento. ¡Ni una! No hay un hombre justo que se haya preparado para ser un líder nacional. ¡Ni uno! ¿Será que somos menos inteligentes? ¿Seremos una raza distinta que no tiene la capacidad suficiente como para llegar a un alto nivel?

Lo cierto es que la palabra dice que Dios ordenó las posiciones, y sin embargo, todas están llenas de Satanás. Sillones, posiciones; ¿Usted cree que Dios las creó para que Satanás se siente en ellas? ¿Será realmente que Dios creó un lugar de poder para que Satanás reine? Piense.

Ya vimos en las escrituras que fue Dios el que instituyó el gobierno en la tierra. ¿Le daría lugar, Dios, a Satanás, para gobernar a los pueblos? Escuche la definición de liberalismo: Espíritu que no se atiene a un sentido literal. Es una actitud que no tolera restricción de ninguna clase. Es un espíritu que rebaja el estandarte para que todos puedan participar.

Tenemos un colegio, una escuela. Tenemos un examen. De 100 a95, es nivel “A”. De 95 a 90 es nivel “B” y así sucesiva y relativamente. Damos el examen y nadie pasa de 70. El espíritu de liberalismo dice: muy bien, entonces de 100 a 70 es nivel “A”, de 70 a 60 es “B” y todo el mundo pasa.

Rebaja el estandarte, en ausencia de sustancia, para tener apariencia sin tenerlo aquí adentro de la cabeza. Si se siente bien, hágalo, ¿De acuerdo?

Ponen a una persona que no tiene obligaciones, lo llenan de hormonas, lo ponen a alzar pesas, le quitan la camisa, lo ponen en la televisión y crean un héroe, un prototipo de hombre ejemplar, que obliga a nuestra juventud a creer que esa es la meta, cuando esa meta no se puede conseguir si verdaderamente fuera usted hombre y estuviera ocupado en sus responsabilidades. Un hombre de plástico.

Una mujer en mini bikini anunciando un automóvil, cuando lo que hay que anunciar es cuantos pistones tiene, cuantos caballos de fuerza tiene. Entonces lo que el hombre mira es a la mujer casi desnuda, mientras que por dentro muchos desean que la suya fuera igualita a ella. ¿Y el vehículo?

Una humanidad con apariencia, sin sustancia. Ella no tuvo tres o cuatro hijos, ella no tuvo que lavar la ropa, cocinar, planchar o regatear con el verdulero para que la baje un precio excesivo ni tampoco hacerle a usted de secretaria ad-honorem atendiendo a la gente que viene a verle para que le aconseje u ore por ellos. Aquella sólo tiene un buen cuerpo y muy poca ropa.

Es un espíritu que extrae lo más bajo de usted, porque en vez del hombre superarse para tener lo máximo de su potencial, el espíritu le da la oportunidad de fluir en una vida de nivel bajo. No extrae el potencial del hombre, de manera que cada generación es de un nivel más degradante y estamos llegando a un nivel en donde la generación que llega no sabe nada.

El liberalismo dice: sé abierto de mente. Cristo dijo: estrecho es el camino.

Este espíritu está centralizado en el humanismo. El humanismo es el hombre sin Dios. Corintios dice que para el hombre natural es locura. La raíz del espíritu de humanismo, es el espíritu de anticristo. El que dice que puede ser perfecto, sin Dios. Porque el humanismo es la adoración del intelecto.

Es un espíritu inicuo que no respeta autoridad y sólo hace lo que le parece bien ante sus propios ojos. Equivale a caos. Cuando Adán dejó vacante su posición de gobierno, el caos entró en la tierra. El espíritu de humanismo aparece cuando aquel que está designado a gobernar deja su posición vacante.

Nos hemos retirado de la sociedad en forma conservadora, para demostrarle al mundo que no discriminamos a las personas, cuando en verdad debemos ser un estandarte de luz que vive a potencial máximo.

Los líderes de la iglesia, de cualquier nivel o jerarquía, necesitamos ser desafiados en esta hora. Desafiados a que no nos sobre tiempo para nada en el día. Hasta ahora, la interpretación de la madurez de un creyente, ha sido: Número Uno: la memorización de escrituras y doctrinas. Lo consideramos de alta validez y sobriedad. Sin embargo, ser maduro, es tomar la sabiduría de la escritura y hacer que se infiltre en la sociedad.

Una iglesia profética, que es la que debemos tener ahora, y aún muchos no saben lo que es. Dios se mueve en forma permanente, no paréntesis de siglos.

Señor, hemos expulsado demonios en tu nombre… – ¿Cómo te llamas? – Señor, ten presente los ricos pasteles que yo vendí en la parte de atrás del templo…- ¿En qué capítulo está eso? – Pero Señor, ¿No recuerdas que mientras todos cantaban y disfrutaban en el templo, yo he limpiado toda la parte de atrás que la habían dejado imposible? – Yo no te guié nunca a hacer eso. – Señor, ¿Recuerdas los diez años que pasé con Pepito, que aunque nunca se convirtió, yo traté con toda mi alma que lo hiciera? – Perdiste tu tiempo…

Lucas 4 dice: predicar a los pobres. Significa que la iglesia debe hacer algo por la economía del país. Al quebrantado de corazón. Debe hacer algo en cuanto a la salud de la nación. Libertar a los cautivos; hacer algo en cuanto a la opresión social.

Vista a los ciegos; ser luz del mundo. Libertad a los oprimidos; enredados en el sistema del mundo. Predicar el año agradable; predicar el reino de Dios. El año agradable es: ya no perteneces a ese dueño, ahora perteneces a este dueño.

Es un mensaje de traslado de reino. Nos ha llamado a la educación; la palabra dice que el principio de la sabiduría es el temor a Dios, no la escuela. Usted puede ser muy educado y no haber ido a la escuela y puede ser un profesional brillante en lo suyo y, al mismo tiempo un tremendo maleducado.

Educación no es estudio. Y la educación le corresponde a la iglesia. La educación, – Reitero -, no el estudio o la información sistemática intelectual, ¿Estamos? A los desamparados. Provee lugar para los ancianos, viudas y huérfanos. Nos ha llamado a restaurar el ambiente, somos mayordomos de la tierra.

De manera que es imposible tener una milicia espiritual e ignorar la condición del planeta. Es imposible venir a orar a la iglesia como si fueras a poseer el universo y salir a vivir una vida derrotada y creer que tenemos victoria.

Si Dios hubiera querido que el mundo cuidara de nosotros, ¿Por qué no le dijo a los hijos de Israel que entraran a Canáan a vivir bajo el yugo de los filisteos? Entra ahí tranquilo. Hay siete naciones que van a cuidar de usted y de toda su familia.

Yo he establecido gobiernos; es más: ora por ellos. No. ¿Qué les dijo? ¡¡¡Échalos!!! ¿Sabe usted que es eso? Tipología. Es la iglesia en el desierto. La iglesia fue misterio escondido. Está en toda la Biblia. No aparece solamente en el Nuevo Testamento. Son ejemplos para lo que hay ha de ser.

Cuando salieron de Egipto salieron con todo el oro. Hay una promesa que dice que las riquezas del impío vienen al justo. No es después de la venida; ¡Es antes! ¿Cómo van a llegar? ¿Cantando a la iglesia? ¿Cómo va a llegar el dinero? Preparando hombres profesionales, sólidos creyentes, que junten dinero conforme a la voluntad, propósito, sistema y ética del reino de Dios; y que ese dinero comience a llegar aquí…

(Romanos 13: 11)= Y esto, conociendo el tiempo, que ya es hora de levantarnos del sueño. (Una de las armas más poderosas de Satanás es que cuando usted limpia su casa, si no pone inmediatamente lo que hay que poner, él se encarga de llenarla. Hay muchos, en la iglesia, hoy día, que tienen su casa vacía. Totalmente ignorantes. No saben explicar su salvación ni defender la fe; mucho menos aplicarla).

Dice: Para conocer el tiempo. ¡¡Despierte!!  Para despertar, número uno, tiene que conocer el tiempo en que vive. Si usted quiere vestirse a la moda de 1930, vístase, pero se va a ver bien ridículo. Hay personas, hoy, en el evangelio, operando como se operaba en 1930, conforme a todos los usos y costumbres de aquellos años. ¿Sabe como se ven? Ridículos. No se enoje.

(11) Porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos.

La noche está avanzada, y se acerca el día; desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos con las armas de la luz.

Dice que la noche está avanzada. Muchos creen que vivimos en una época donde las tinieblas están aumentando y, un día de estos, nos van a tragar vivos. Viven en permanente temor, asustados; recluidos a una forma ultra conservadora de religiosidad sin propósito, totalmente teórico y sin práctica porque el satanismo, el humanismo y el liberalismo y la condición de la tierra es tal, que seguramente Cristo tiene que venir ya mismo y rescatarnos a todos de este problema. Pero el problema es que Él dijo: No los saques del mundo, sólo guárdalos del mal.

La noche está avanzada. Se está terminando. No está aumentando. Se está terminando. Viene la luz del día. El sol de justicia ya ha comenzado a mostrar sus rayos, pero muchos creen que la noche está en lo más profundo y prefieren seguir durmiendo. Este es el tiempo en que usted vive. La tierra está preparada para la gran siega.

(Hebreos 12: 25)= Mirad que no desechéis al que habla. Porque si no escaparon aquellos que desecharon al que los amonestaba en la tierra, mucho menos nosotros, si desecháremos al que amonesta desde los cielos.

Si no escaparon a la voz de Moisés, mucho menos van a escapar a la voz de Dios a través de sus profetas en esta hora.

(26) La voz, (Halando del Antiguo Testamento), …del cual conmovió entonces la tierra, pero ahora ha prometido, diciendo: aún una vez, y conmoveré no solamente la tierra, sino también el cielo.

Y esta frase: aún una vez, indica la remoción de las cosas movibles, como cosas hechas, para que queden las inconmovibles.

Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia; porque nuestro dios es fuego consumidor.

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Principios de la Fe

Nuy a menudo suelo escuchar expresiones de creyentes fieles que me dicen algo así: “Hermano, yo tengo fe, me sobra fe, pero no siempre veo resultados. Le pido al Señor que me más de su Espíritu, porque eso es lo que necesito. No pido fe, porque fe tengo; pido ser lleno del Espíritu, porque eso es lo que me falta…”

Hay tres franjas bien definidas en el pueblo de Dios: 1) Los que han alcanzado madurez. 2) Los que están en un proceso de madurez. 3) Los inmaduros que ni siquiera se dan cuenta que lo están. Sus oraciones, obviamente, estarán condicionadas a su estado.

Fe y Plenitud espiritual parecerían ser, a primera vista, una misma cosa. Es más: los que por comodidad, (No se trata de culturosidad ni nada por el estilo), no acuden a la Palabra no han podido comprobar que la Biblia, dueña de todas las respuestas a todos los interrogantes, también es fiel con relación a esto. No se trata de que usted se crea lo que le contaron; se trata de que crea lo que dice la Palabra.

(Hechos 6: 1)= En aquellos días, como creciera el número de los discípulos, hubo murmuración de los griegos contra los hebreos, de que las viudas de aquellos eran desatendidas en la distribución diaria.

Entonces los doce convocaron a la multitud de los discípulos y dijeron: no es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios; para servir a las mesas.

Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos este trabajo.

Y nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la Palabra.

Agradó la propuesta a toda la multitud; y eligieron a Esteban, varón lleno de fe y del Espíritu Santo, a Felipe, a Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Parmenas, y a Nicolás prosélito de Antioquia; a los cuales presentaron ante los apóstoles, quienes orando, les impusieron las manos.

Fíjese que en este pasaje, tenemos una pincelada de la organización de la iglesia primitiva. Hoy día muchas cosas han cambiado. Algunas, porque los tiempos han cambiado, – es cierto -, y otras porque los hombres, o bien han querido aportar de lo suyo para ayudar a Dios, o bien porque se han mecanizado, han adquirido una especie de rutina eclesiástica. Los resultados, – esto es: los frutos -, fueron y son consecuencia de eso.

Fíjese que lo primero que hacen los apóstoles es fijar una posición: ellos no fueron llamados al ministerio, por Jesús, para ocuparse de menesteres administrativos o humanos, sino para ministrar la Palabra. Eso indica una convicción del ministerio que, en muchos casos, no tiene correlato con algún sector del liderazgo actual.

Segundo: demandan levantar servidores capaces de ocuparse de estos servicios auxiliares. ¿Qué exigen? Nada físico, estructural, intelectual o concreto: que tengan buen testimonio (Esto se sigue respetando), que estén llenos del Espíritu Santo (En muchos sitios, esto pasa a un rol secundario y en otros, increíblemente ni se tiene en cuenta) y que tengan sabiduría, (Esto se cumple a medias y no parecería ser requisito indispensable).

Sin embargo, lo más valioso de todo esto, es que ellos no fijan una posición de liderazgo encumbrada, pese a que nadie se los hubiera discutido si lo hubieran hecho; ¡Habían convivido con Jesús! Ellos no se muestran más espirituales ni dignos de privilegios. Ellos dicen que mientras se cubren estas vacantes, persistirán en la oración y el ministerio de la Palabra.

Pero el nudo de esta cuestión está en la mención que se hace con respecto a la elección de Esteban. La Biblia no repite conceptos sinónimos a menos que haya un regio motivo para hacerlo. Y aquí dice que Esteban era un varón lleno de fe y del Espíritu Santo.

No una cosa como obligada consecuencia de la otra, sino ambas dirigiendo al creyente a un mismo punto. Entonces la pregunta, es: ¿Qué tiene mayor importancia? Hay diferencias hasta doctrinales al respecto. Unos, sostienen que con la fe es suficiente. Otros, que basta con ser llenos del Espíritu Santo y que todo lo demás no interesa.

Yo no opino sobre esto. Mi opinión no le interesa al Señor. Él ya opinó y se terminó el asunto. Pero algo le puedo decir: jamás los extremos serán sabios. El equilibrio es el principio de la sabiduría. Mire la estructura de la Creación.

¿Es importante la fe? Que le responda la Biblia, así no me meto dentro de ninguna camisa con talle menor al que uso. Y si quiere, que empiece a contestarle desde la única escritura del Antiguo Testamento que habla de eso, un texto que ha dado base a algo que normalmente repetimos, pero que non todos saben desde donde arranca.

(Habacuc 2: 4)= He aquí, (Le responde Jehová al profeta), que aquel cuya alma no es recta, se enorgullece; mas el justo por su fe vivirá.

Es lo suficientemente contundente como para que no queden dudas. La vida, esta natural y corriente y la Eterna, la futura, además de la espiritual, están condicionadas a su fe. Sin esa fe, usted tendrá menor o nula calidad o posibilidad de vida en el reino, y caerá fácilmente en lo que a menudo se puede ver: almas orgullosas. De obras, de logros, de ministerios y hasta de milagros.

Con fe o sin fé, ¿Será igual? No lo creo. Ya ha sido dicho en innumerables ocasiones. Quizás lo hemos tomado como muletillas religiosas producto de costumbrismos templistas, pero no deja de ser verdad: Sin fe, es imposible agradar a Dios. Entonces la gran pregunta, es: ¿Qué sucede cuando se tiene poca fe?

Mateo 8. Los discípulos estaban en la barca. Se desata una tempestad. Ellos empiezan a esforzarse por controlar las cosas. Jesús duerme; mientras el viento aúlla y todo se mueve enloquecidamente. Él duerme como si nada. Diferencias de poca fe a mucha fe.

 Llega un momento en que las cosas se les van de las manos a los muchachos y ellos, francamente asustados por lo que no pueden dominar, zamarrean al adormecido Jesús para que los saque del problema.

(Mateo 8: 26)= Él les dijo: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar; y se hizo grande bonanza.

Acá tiene una respuesta. La poca fe produce temor. Jesús no arrojó cuerdas, ni tomó el timón, no acomodó las velas. No hizo nada con su cuerpo. Usó las armas espirituales y su fe. Sólo eso. Y fue más que absolutamente suficiente.

Otra. También en el mar. También con tormenta. Y los discípulos, otra vez asustados. Aquí Jesús va en su ayuda caminando sobre las aguas. Lógico: ellos no podían creer lo que veían. Pedro, el más díscolo, el más curioso, pero también el más veterano en ese terreno quiso convencerse que no estaban viendo visiones.

“¿Eres tú, señor? – Sí, Pedro, Yo Soy. – ¿Y como puede ser que estés caminando por encima del agua? ¡Eso es imposible! – Pedro…si quieres…tú también puedes hacerlo… – ¿Yo, señor? ¿De verdad? Bueno…da tú la orden para que yo vaya y yo iré…” ¿Cuántos saben que Pedro se envalentonó? “¡Bravo Pedro! ¡Ven..!”

Lo que sigue, es historia conocida. Pedro partió como para caminarse el Mediterráneo, el Atlántico, el Pacífico, el Ártico y todos los océanos conocidos, pero de pronto la lógica humana lo traicionó. Miró hacia abajo y pensó: ¡Esto no puede ser posible! ¡Yo estoy soñando! ¿Cómo voy a caminar por sobre el agua? Allí se empezó a hundir y Jesús lo tuvo que sujetar.

(Mateo 14: 31)= Al momento, Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?

Otra lección: la poca fe, produce duda. ¿Cuántas veces en el día, el pinchazo de alguna duda sobre algo que usted no puede manejar, le clava su aguijón en el alma? Bueno; son las mismas en que su fe es poca.

Marcos, relatando la misma anécdota de Mateo 8, agrega una palabra que parece a primera lectura, un sinónimo, pero que sin embargo, cuando se la examina desde otro ángulo, presenta otras implicancias.

(Marcos 4: 40)= Y les dijo: Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe?

La diferencia está en que el miedo, el temor o el terror, paralizan. Pero estar o vivir amedrentados, es como adoptar una mentalidad de derrota. ¿No está viviendo así, hoy, una buena parte del pueblo de Dios? ¿Cómo es que no tienen fe?

Ahora voy a brindarle la opuesta, la contraria. Pregúntese: ¿Qué es lo que produce la fe? En su carta a los Efesios, capítulo 6, Pablo detalla fase por fase una armadura que Dios pone a disposición de sus hijos para que peleen la buena batalla, ¿La ha visto? Mire:

(Efesios 6: 16)= Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno.

LA fe es un escudo. ¿Usted recuerda como era el escudo romano? Largo, cubría al soldado, que iba vestido con yelmo  y coraza, de su cabeza a sus pies; era de cuero humedecido y eso permitía que si le arrojaban flechas incendiarias, el fuego se apagara inmediatamente de clavada la saeta en el escudo.

Ahora bien; Usted se preguntará que podría suceder si alguna flecha lograba filtrarse, de alguna manera, por el costado. Examinar esto a la luz de la Palabra, resultaría innecesario, ya que allí dice que el escudo permitía apagar todos los dardos del enemigo. ¿Entonces?

Nos preguntamos y le preguntamos a usted, más allá de estas garantías, que ocurriría si, pese a todo, alguna flecha lograra trasponer todo eso. Pablo, cuando aconseja a los Tesalonicenses de cómo guardarse intactos para la venida del Señor, amplía todo esto y le da otra garantía más.

(1 Tesalonicenses 5: 8)= Pero nosotros, que somos del día, seamos sobrios, habiéndonos vestido con la coraza de fe y de amor, y con la esperanza de salvación como yelmo.

¿Le quedó en claro? ¿Usted se había olvidado que tenía puesta la coraza y el yelmo? Si se llegara a filtrar un solo dardo eludiendo de alguna manera el escudo de la fe, se encontraría con el obstáculo de esa coraza, que en Efesios es nominada como de justicia, pero que aquí se agrega que es también de fe y, encima, de amor. ¿Le parece que podría salir herido con todas esas garantías bélicas?

Claro; hasta aquí, la fe, sólo parecería ser un elemento eficaz y necesario par defenderse, (Escudo, coraza), que no es poco. Sin embargo, en la carta a los Hebreos, encontramos otra alternativa que la fe nos propone con lujo de detalles y que nos catapulta a otras alturas, no sólo espirituales, sino prácticas: conquistadores.

(Hebreos 11: 32)= ¿Y que más digo? Porque el tiempo me faltaría contando de Gedeón, de Barac, de Sansón, de Jefté, de David, así como de Samuel y de los profetas, que por fe conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones, apagaron fuegos impetuosos, evitaron filo de espada, sacaron fuerzas de debilidad, se hicieron fuertes en batallas, pusieron en fuga ejércitos extranjeros.

¿Cuántas cosas son posibles sólo por fe, verdad? Es impresionante. ¿Habrá alguna escala donde la fe no intervenga? Lo toma todo, lo cubre todo. Parecería que sin fe, es imposible vivir. Bueno, en realidad lo es.

Porque muchos de nosotros, ya sea por ignorancia colectiva o por concientización colectiva apuntada hacia una religión meramente formal, tradicional, ritualista y humanista, estuvimos muertos espiritualmente durante muchos años y, naturalmente, por consecuencia, apartados de Dios y sabemos, que en esas condiciones, la supervivencia del hombre es altamente limitada.

¿Qué es la fe? ¿Adonde está la fe? ¿De donde se saca la fe? ¿Hasta donde llega la fe? Muchas preguntas, pocas respuestas. Algunos, en ciertos momentos de sus vidas, llegarían a pagar lo que se les pidiera por un poco de fe, ¿No le parece?

Mire la definición de Hebreos 11:1, es categórica, concreta, contundente, pero la nebulosa para el que no lo ve, sigue siendo la misma. ¿Cuántos saben que usted puede darle a alguien que está cegado, la palabra más clara y precisa para su vida futura, y no la ve?

Ha pasado decenas, centenares, miles de veces. ¿Y entonces? Entonces vamos a comenzar a darle forma final a esto. En el evangelio de Lucas, hay una anécdota denominada: “La Pesca Milagrosa” que nos va a ofrecer, en su contexto, una pista bastante clara.

(Lucas 5: 1)= Aconteció que estando Jesús junto al lago de Genesaret, el gentío se agolpaba sobre él para oír la palabra de Dios.

Y vio dos barcas que estaban cerca de la orilla del lago; y los pescadores, habiendo descendido de ellas, lavaban sus redes.

Primero hay que recrear estos dos versículos. Número uno: la gente no había ido por curiosidad, para sanarse o a ver si Jesús hacía algún milagro espectacular; dice que había ido a buscar la Palabra de Dios. Y mucho cuidado, ¿Eh?

Nosotros tenemos por costumbre religiosa, a veces, decir una cosa cuando, en realidad, la que está sucediendo es otra. Pero tendré que decirle que la Biblia no, ella dice lo que ES. Cuando la Biblia dice “blanco”, usted ponga su sello y su firma: es BLANCO.

Ahora bien: ¿Qué los hacía pensar y proceder así? La fe, puesta por Dios en sus corazones. Los pescadores, mientras tanto, estaban totalmente al margen de eso. Lavaban sus redes, se ocupaban de lo suyo, de lo material, de lo que su sentido común les dictaba. Supongo que insultando y maldiciendo, puesto que habían trabajado toda la noche con resultado cero.

(Verso 3)= Y entrando en una de aquellas barcas, la cual era de Simón, le rogó que la apartase de tierra un poco; y sentándose, enseñaba desde la barca a la multitud.

Vamos a ver: ¿Usted me quiere decir que Jesús simplemente se le introdujo en la barca a Simón y se la hizo mover de lugar para donde se le antojó? La Biblia no lo dice, pero estoy convencido que Jesús debe haberle pedido permiso a Simón para subir; después de todo, la barca era de su propiedad y Jesús no era ningún déspota.

Porque después dice que le rogó, no que le ordenó: que le rogó moverla. ¿Por qué se supone que accedió Simón, que aparte de estar hasta ese momento en otra cosa, no debe haber sido, precisamente, un dechado de bondad y gentileza?

La Biblia no lo cuenta, pero es indudable que, por algo que ni él mismo se habrá podido explicar, Simón no dudó en acceder porque “algo” le dijo que debía hacerlo. ¿Fe, quizás? Y cuidado, ¿Eh? No fue por impacto emocional, milagros o espectacularidades manifiestas. Porque aquí estamos leyendo que el pedido partió de alguien que tomaba ese lugar como Maestro…

(Verso 4)= Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: bogad mar adentro, y echad vuestras redes para pescar.

Primero: nadie interrumpió a Jesús. Lo que estaba diciendo, tenía el peso de la unción profética como para que todos, – incluido el propio tosco Simón Pedro -, se hayan quedado caso embobados escuchándolo.

Lo que siguió sí que fue una orden. Simple, precisa, llena de autoridad. Prueba otra vez, le dijo. Preste atención a esto: a Simón, experto pescador y hombre de mar, le estaba dando una orden relacionada con su quehacer de todos los días, un hombre más delicado y fino que él, dueño de otra cultura y sin ninguna experiencia en el mar. Y para colmo, hasta allí, total y absolutamente desconocido.

(Verso 5)= Respondiendo simón, le dijo: maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; mas en tu palabra echaré la red.

¿Me permites que recree esta respuesta en un idioma actual, totalmente despojado de toda fraseología religiosa que nos otorga la traducción hispana de nuestras Biblias? “-¡Mira Maestro! ¡Yo sé  que eres un maestro porque lo que estás haciendo me gusta, me interesa y, no sé por qué, sé que es verdad. Pero quiero decirte algo: Yo, de este asunto, conozco un rato largo, ¿Sabes?”

“…Llevo años ganándome la vida con la pesca; conozco el mar como a la palma de mi mano derecha, y los cardúmenes de peces y sus movimientos como la palma de mi mano izquierda. Y tengo la seguridad que tú no sabes nada de nada de este trabajo. ¿Pero quieres que te diga algo que va a hacerte reír? ¡¡Te creo!! ¡Debo estar loco, pero te creo! Jamás volvería a salir luego de una noche como esta. Las he pasado cientos de veces. Pero en tu palabra, hoy, lo voy a hacer, aunque se burlen de mi todos los pescadores del mundo.

¿Qué le parece que lo llevó a Simón a creerle a Jesús? ¿Acaso su enseñanza anterior? ¿Tal vez su aspecto? Simón no debe haber sido un agudo observador, debe haber sido un rústico que se manejaba por lo que hoy llamaríamos intuición. Pero simplemente le creyó. Tuvo fe. Inexplicable, irracional y hasta inusitada fe. ¡Puerta abierta para la acción del Espíritu!

(Verso 6)= Y habiéndolo hecho, encerraron gran cantidad de peces, y su red se rompía.

Entonces hicieron señas a los compañeros que estaban en la otra barca, para que viniesen a ayudarles; y vinieron, y llenaron ambas barcas, de tal manera que se hundían.

Viendo esto Simón Pedro cayó de rodillas ante Jesús, diciendo: apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador.

Imagínese la escena. Simón Pedro, pescador, arrogante en su ignorancia, probablemente hasta allí un malhechor de las costas, machista ciento por ciento, arrodillado ante otro hombre. ¿Lo hubiera hecho en otras circunstancias?

Porque con el tratadito o la estampita por delante sí, es muy fácil, pero allí…En lo humano, luego se vería, a Pedro no le faltaban agallas, o valentía. Cuando hubo que sacar la espada y cortar una oreja no dudó, pero ante lo sobrenatural…

Aquí, la primaria puerta abierta que significó la fe ciega de Simón Pedro, le dio ingreso amplio al trabajo sanador del Espíritu de Dios. Esa unción para él desconocida y artífice del milagro de la pesca, lo hizo verse con toda su miseria y su verdadero estado de mugre y suciedad de conciencia.

(Verso 9)= Porque por la pesca que habían hecho, el temor se había apoderado de él, y de todos los que estaban con él, y asimismo de Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Pero Jesús dijo a Simón: no temas; desde ahora serás pescador de hombres.

En idioma sencillo: “¡No tengas miedo, Simón! ¡Yo sé que no eres una pinturita, ni una señorita decente y educada! Pero no te asustes que no voy a mandar que venga un rayo del cielo y te mate. ¿Sabes por qué? Por dos motivos: porque te has dado cuenta y reconoces que eres lo que eres y, fundamentalmente, porque estás verdaderamente arrepentido de todo eso. Has tenido fe como para confiar y, aunque confiaste, Dios te ha permitido arrepentirte y cambiar.

Ahora, lo mismo que has hecho con los peces, lo vas a hacer con los hombres; con otros hombres como tú eras hasta hace un rato. Sólo que al igual que lo que has visto hoy, no lo vas a hacer con tu conocimiento ni con tu sabiduría, sino confiando – como hoy has confiado en mí -, y dejando que el Espíritu obre a través tuyo. YO te haré pescador de hombres. Eso no significa que tú vayas a pescarlos por tu cuenta. Ohhh…

(Verso 11)= Y cuando trajeron a tierra las barcas, dejándolo todo, le siguieron.

Indudablemente, tiene que haber sido muy fácil seguir a alguien como Jesús, ¿No cree Seguramente debe estar pensando eso. Fácil para usted, que ya tiene bien claro quien era. Pero para esos hombres sin escuela, que para colmo no tenían los evangelios, ni las cartas de Pablo para fortalecer su fe, no tanto, ¿Eh? Sin embargo, lo siguieron, por fe. Lo dejaron todo, por fe. Y finalmente la historia dirá que fueron bendecidos, porque la unción del Espíritu Santo así lo hizo.

Porque la fe viene por el oír. ¿Qué esta oyendo usted, la mayor parte de su día? Porque el peor enemigo de la fe, es el espíritu de incredulidad. ¿Con quien se reúne usted mayoritariamente, con incrédulos o con hombres de Dios? Ambos van a transferirle lo que tengan. Usted los elige.

(1 Corintios 2: 1-5)= Así que, hermanos, cuando fui a vosotros a anunciaros el testimonio de Dios, no fui con excelencia de palabras o de sabiduría. (Esto es: “No preparé bosquejos, estudios, declamaciones, oratoria, ni discursos emotivos, filosóficos o doctrinales.” ¿Cuántos saben que Pablo no tenía una Biblia en la mano para predicar?

Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado. Este pasaje podría pasar totalmente inadvertido dentro del contexto, si no fuera porque Pablo dice que se propuso no saber.

Es decir: no hablar otra cosa que no fuera de Jesucristo crucificado. Eso deja bien en claro que Pablo era un intelectual formado, inteligente y capaz de hablar de cualquier tema en el mejor y máximo nivel. Pero se propuso hablar solamente lo que venía de Dios, desestimando todo lo que viniera de él  mismo.

…Y estuvo entre vosotros con debilidad, y mucho temor y temblor, – ¿Cuántos saben que Pablo no era ni débil, ni temeroso, ni tembloroso? Pablo está hablando de otra debilidad, de otro temor y de otro temblor. – …Y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder.

Predicador del siglo veintiuno: no tengas temor de pedirle a Dios que produzca, con su Espíritu Santo, demostraciones visibles, y que su poder se manifieste de manera evidente. ¿Qué habrás de conseguir con ello?

…Para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.

Escuche: si esta no es la síntesis más precisa y contundente de lo que verdaderamente es el Evangelio de la cruz, yo no soy quien soy. ¿Será tan complicado obedecerla?

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La Clave del Poder

El  cristianismo se llama La Gran Confesión. A pesar de esto, muchos cristianos son derrotados durante sus vidas porque creen y confiesan erróneamente. ¿Acaso han hablado indebidamente? Sí, porque han hablado las palabras del enemigo.

Usted ya lo sabe, porque así lo hemos enseñado en muchas ocasiones y desde distintos trabajos, que la palabra tiene poder. Y no es una mera opinión decir que han hablado las palabras del enemigo. Proverbios 6:1-2 dice: Te has enlazado con las palabras de tu boca. Un animal enlazado, en el campo, es necesariamente un animal esclavizado.

Por favor, tenga la bondad de grabarse esto en su mente como para que no se le borre: Las palabras de temor, habrán de llevarlo a una segura derrota. Y luego, si desea que ampliemos más los conceptos, puede agregarle esto: La palabra, es la cosa más poderosa del universo.

El hombre es un ser espiritual capaz de operar en el mismo nivel de fe como Dios. En Marcos 9.23, dice: Si puedes creer, al que cree todo le es posible. Mateo 17:20 añade: Porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza diréis a este monte: pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible.

Marcos 11:23, sobre este mismo hecho, agrega: de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: quítate y échate al mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.

Esta ley espiritual no es una teoría; esta es una realidad. Es una ley espiritual. Esta ley obra cada vez que se aplica correctamente. Es una ley espiritual. Dios nunca hace nada sin decirlo ‘primeramente. Dios es un Dios de fe. Dios muestra su fe por medio de palabras. Marcos 11:22 dice: Y respondiendo Jesús les dijo: tened fe en Dios. Literalmente quiere decir: Tened la clase de fe que tiene Dios.

Efesios 5:1, literalmente, nos dice que seamos imitadores de Dios, tal como los hijos imitan a sus padres. Pero para imitar a Dios, tenemos que hablar y hacer como Él. Él no le pediría a usted algo que usted no pudiera hacer, ¿Ha pensado en esto?

Jesús obró de acuerdo con Marcos 11:23 y con Mateo 17:20 cuando estaba en la tierra. Él le habló a los vientos y al mar. Le habló a los demonios. Le habló a la higuera. Le habló, incluso, a los muertos. Conclusión: el viento, el mar, el árbol, los demonios y aún los muertos obedecieron lo que Él les dijo. Él obró con la misma clase de fe que tiene Dios.

Dios es un Dios de fe. Dios muestra su fe en sus palabras. Jesús estaba imitando a su Padre y recibiendo los mismos resultados que recibió su Padre. En Juan 14:12, Jesús dijo: El que en mí cree, las obras que yo hago él las hará también; y aún mayores…

Estas leyes de fe se basan en leyes espirituales. Estas leyes obrarán para todos aquellos que las apliquen. Usted las pone en acción por medio de las palabras de su boca.

¿Quiere usted despojarse de todas las cosas negativas que tiene la costumbre de decir? ¿Cree en estas verdades? Si Jesús viniera ahora en persona diciéndole que desde hoy en adelante todo lo que usted hable con su boca ocurrirá tal como lo diga; ¿Cambiaría eso su forma de hablar? Yo creo que sí, que lo haría. ¿Será que tendremos que preguntarnos juntos, por qué?

En Mateo 16:19, Jesús dijo: Y a ti daré las llaves del reino de los cielos y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos.

Salmo 119: 89 dice: Para siempre, oh Jehová, permanece tu palabra en los cielos. Lo que dijo dios, ya está establecido. Ahora el resto depende de usted. ¿Qué va a decir de esto? Dios no cambiará lo que dijo.

Salmo 89:34: No olvidaré mi pacto, ni mudaré lo que ha salido de mis labios. ¿Qué palabras establecerá en la tierra? El poder de atar y desatar, está en la tierra. Las palabras habladas entrenan a su espíritu ( Corazón), para vencer o ser vencido. Las palabras contienen fe o temor, y producen según su contenido.

(Romanos 10:17)= Así que la fe es por el oír, y el oír por la palabra de Dios.

La fe crece rápidamente cuando usted se oye a usted mismo diciendo lo que dijo Dios. Recibirá más fácilmente la Palabra de Dios en su espíritu cuando la oiga hablada por usted mismo, que cuando la oiga hablada por otra persona. Ese sería el único argumento capaz de justificar la lectura congregacional.

El Espíritu de Dios le dice que confiese la Palabra de Dios en voz alta; donde usted pueda oír su voz. Él le dice: Es el remedio científico de la sabiduría de Dios para el área psicológica del hombre.

Y obra bien, gracias a Dios. El cuerpo de Cristo tiene que empezar a vivir en la autoridad de la Palabra. Porque la Palabra de Dios, es poder creador. Este poder creador se produce por medio del corazón formado por medio de la lengua, y mostrado por medio de la boca en la forma de palabras.

Dice Charles Capps en un pequeño libro titulado “El Poder Creador de Dios”, que si los hombres creyeran de verdad en Cristo, las oraciones largas no serían necesarias. Con sólo decir la Palabra, conseguirían lo que desean. Dice Dios que su poder creador es dado al hombre en la forma de la Palabra.

Ahora bien; para que este poder sea efectivo, el hombre tiene que hablarlo en fe. Jesús habló así cuando estaba en la tierra, y lo mismo que obró para Él, obrará para usted. Pero tiene que ser hablado por el cuerpo.

El hombre tiene que enfrentarse y tener dominio sobre el poder de la maldad por medio de sus palabras. El mayor deseo de Dios es que su pueblo tenga una vida mejor por medio de la Palabra dicha. Porque esa Palabra no perdió su poder cuando fue dicha en el pasado. Tiene el mismo poder hoy que tenía cuando Él dijo: Sea la Luz.

Pero para que esa palabra sea efectiva, el hombre tiene que hablarla. Es entonces cuando ese poder creador hará lo que se dijo por fe.

Dios dice hoy: Mi Palabra no está vacía de poder; es mi pueblo el que está vacío de palabras. Oímos al mundo y hablamos como habla el mundo. Al observar las circunstancias hemos perdido de vista su palabra. Incluso, a veces, muchos sin proponérselo, claro, hablan lo que dice el enemigo y destruyen sus propias herencias con palabras corrompidas por el temor y la incredulidad.

Ninguna palabra suya está vacía de poder. No tiene poder cuando no es hablada, asimismo hay poder del mal presente en las palabras del enemigo para afligir y oprimir a toda persona que las hable. Confiese la victoria delante de lo que parece derrota. Confiese abundancia delante de lo que parece necesidad.

Piense: ¿Qué pasaría si Jesús viniera a su iglesia poniendo sus manos sobre la gente diciendo: “Cuando haya puesto mis manos sobre cada uno de ustedes, todo lo que hablen les pasará como hayan dicho”?

Primero quedarían varios desparramados por el tropel; ¿Se imagina el frente de un templo con el señor en persona imponiendo sus manos? La mitad de la congregación, (La que pudiera articular palabra), diría: ¡¡Me moriría de gozo!! El enemigo tiene tan cegada la mente de la gente que, en vez de resistirle, ellos están ayudándolo y comienzan a hablar – precisamente – el lenguaje del enemigo.

Practiquemos hablando la Palabra de Dios. Efesios 5:1 dice: Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados. Debemos imitar a Dios como un niño imita a su papá. Cuando el chico imita a su padre, anda como él, habla como él, tiene sus mismos gestos y actúa como él. Debemos hacer lo mismo con nuestro Padre celestial.

1)= Jesús oraba mucho, pero nunca oraba por el problema más que por la respuesta. Lo que Dios dice, es la respuesta.

2)= Jesús habló la verdad, nunca habló con mentiras. Siempre hablaba lo que Dios dijo.

3)= Él habló siempre de los resultados, nunca de los problemas. Él nunca confesó las circunstancias actuales. Él habló de los resultados deseados.

4)= Él siempre usó la Palabra para derrotar a Satanás.

El poder creador es la Palabra de Dios que se forma en el corazón, se pronuncia con la lengua y se habla con la boca.

(Proverbios 4: 20-22)= Está atento a mis palabras…son vida…y medicina a todo su cuerpo.

Mucha gente no habla lo que la Palabra dice: habla cosas que son de Satanás. Ellos dicen lo que el enemigo dijo de ellos. Por eso han establecido en la tierra las palabras del enemigo.

Si establecemos las cosas que dice Dios y establecemos su palabra en la tierra, entonces con la ayuda de Dios creceremos en fe. Entonces andaremos en una fe superior con la cual podremos usar la capacidad de Dios por medio de las palabras de nuestra boca. Podemos dejar fluir la capacidad de Dios que tenemos en nosotros por medio de las palabras de nuestra boca y alcanzar su palabra y su poder. Aprendamos a tomar la medicina de Dios todos los días.

1 – PARA VENCER PREOCUPACIONES Y TEMORES

Le voy a dar los versículos básicos; anótelos para que le sirvan – en todo el contexto -, de alimento cotidiano y una especie de síntesis que puede memorizar como declaración personal y, esencialmente, como arma para la batalla.

(1 Corintios 12: 27 – Romanos 12:21)= Soy el cuerpo de Cristo y Satanás no tiene poder sobre mí. Porque venzo el mal con el bien.

(1 Juan 4: 4)= Soy de Dios, y he vencido al diablo; porque mayor es el que está en mí que el que está en el mundo.

(Salmo 23: 4)= No temeré mal alguno, porque tú estás conmigo Señor, tu palabra y tu Espíritu me dan aliento.

(Isaías 54: 14)= Estoy lejos de toda opresión, y el temor no se acercará a mí.

(Isaías 54:17 y Salmo 1:3)= Ninguna arma forjada contra mí prosperará, porque mi justicia es del señor. Todo lo que hago, prosperará, porque soy como árbol plantado junto a corrientes de aguas.

(Gálatas 1: 4)= Estoy libre del presente siglo malo, porque esa es la voluntad de Dios.

(Salmo 91: 10-11 y Proverbios 12: 28)= No me sobrevendrá mal, ni plaga tocará mi morada. Porque el Señor ha mandado sus ángeles acerca de mí, y me guardan en todos mis caminos, y en mis caminos está la vida y no hay muerte.

(Santiago 1: 22)= Soy hacedor de la palabra de Dios y soy bienaventurado en lo que hago. Estoy contento de las cosas que yo hago porque soy un hacedor de la palabra de Dios.

(Efesios 6: 16)= Yo tomo el escudo de la fe, con el cual apago todos los dardos que el enemigo trae contra mí.

(Gálatas 3: 13 – Romanos 8:11 – Génesis 1:31 – Mateo 16:19)= Cristo me redimió de la maldición de la ley. Entonces, yo prohíbo la entrada a mi cuerpo de toda enfermedad. Todo microbio que toca este cuerpo muere inmediatamente en el nombre de Jesús. Todos los órganos de este cuerpo funcionan perfectamente como cuando Dios los creó, y yo prohíbo que este cuerpo funcione mal en el nombre de Jesús.

(Apocalipsis 12: 11)= Soy vencedor y he vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra de mi testimonio.

(Santiago 4: 7)= Me someto a Dios, resisto al diablo, y huirá de mí porque lo resisto en el nombre de Jesús.

(Salmo 119: 89)= Para siempre, oh Dios, permanece tu palabra en los cielos. Por eso establezco su palabra en esta tierra.

(Isaías 54: 13)= Se multiplicará la paz de mis hijos porque serán enseñados por Jehová.

2 – ¿TIENE USTED NECESIDADES MATERIALES?

(Gálatas 3: 13 – Deuteronomio 28)= Cristo me redimió de la maldición de la ley. Cristo me redimió de la maldición de la pobreza. Cristo me redimió de la maldición de la enfermedad. Cristo me redimió de la maldición de la muerte espiritual.

(2 Corintios 8:9 – Isaías 53: 5-6 – Juan 10:10 – Juan 5:24)= En lugar de pobreza él me ha dado riquezas. En lugar de enfermedad él me ha dado salud. En lugar de muerte él me ha dado vida eterna.

(Salmo 37:4)= Me deleito en el Señor y él me concede las peticiones de mi corazón.

(Lucas 6: 38)= He dado, y se me dará; medida buena, apretada, remecida, y rebosando darán los hombres a mi regazo.

(2 Corintios 9: 6-8)= Con la medida que yo mida, seré medido. Siembro generosamente, por eso siego generosamente. Yo doy con corazón alegre, y mi Dios me da toda la gracia en abundancia y yo teniendo suficiencia en todas las cosas, abundo para toda buena obra.

(Filipenses 4: 19)= Nada me faltará, pues mi Dios suplirá todo lo que me falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.

(Salmo 23: 1 – 2 Corintios 8:8 – Juan 10:10)= Jehová es mi pastor, nada me faltará. Porque Jesús se hizo pobre, para que por medio de su pobreza yo tenga abundancia. Porque él vino para que yo tuviera vida y para que la tuviera en abundancia.

(Romanos 5: 17)= Y habiendo recibido el don de justicia puedo reinar en esta vida como un rey por Cristo.

(Salmo 35: 27 – Gálatas 3:14)= El Señor se goza en la prosperidad de su siervo y las bendiciones de Abraham son mías.

3 – PARA TENER SABIDURÍA

(Juan 16:13 – Santiago 1:5)= El Espíritu de verdad mora en mí y él me enseña todas las cosas y me guía a toda verdad. Por eso yo confieso que conozco perfectamente cada situación y cada circunstancia que venga contra mí. Porque yo tengo la sabiduría de Dios.

(2 corintios 5:17 – Efesios 2:10 – 1 Corintios 2:16)= Soy una nueva criatura en Cristo, soy hechura suya criado en Cristo Jesús. Por eso tengo la mente de Cristo y la sabiduría de Dios es formada en mí.

(Colosenses 3: 10)= Me he despojado del viejo hombre y estoy revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno.

4 – PARA ALIVIO Y FUERZA ESPIRITUAL

(Filipenses 4: 13)= Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

(Filipenses 4: 7-8)= La paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guarda mi corazón y pensamientos en Cristo Jesús; porque pienso en todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre.

(Efesios 4: 29-30)= No permito que ninguna palabra corrompida salga de mi boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes. No contristo al Espíritu Santo de Dios, con el cual fui sellado para el día de la redención.

Dios creó el universo por medio del método que ya está usted usando, por medio de las palabras que ya usted usa. Dios dejó fluir su fe en palabras. El hombre es creado a la imagen de Dios, por lo tanto debe dejar fluir su fe en palabras. Las palabras son la cosa más poderosa del universo de hoy.

Recuerde estas verdades: La Palabra de Dios que nace en el espíritu humano, se forma con la lengua, y se habla con la boca, se hará un poder creador que obrará en usted. Si tomásemos en serio estas verdades y las hiciéramos rutina en todos nosotros, podríamos cambiar el mundo en veinticuatro horas.

Jesús dijo: He dicho a mi pueblo que pueden tener lo que digan, pero mi pueblo insiste en decir lo que tiene.

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Según su Especie

Es imperativo que lo que se escuche, no se eche a perder. Quiero compartir una impresión que, si bien no es mía, cuenta con mi total adhesión, por lo tanto es como si lo fuera: dentro de nuestro ambiente no existen los derechos de autor. Todo es del Espíritu Santo o no vale nada.

Entiendo que las reuniones evangélicas son y deben ser muy serias. No sé usted, pero yo no salí de la porquería mugrienta del mundo para venir aquí a jugar a la iglesia. Creo que la iglesia, en su conjunto, ha llegado a un tiempo donde está entendiendo que hay que madurar.

Está entendiendo que necesitamos estrategias para poner en práctica todo el conocimiento que tenemos. Pero cuidado: no se trata de estrategias para algún día de estos; son estrategias para hoy, para ahora mismo.

Dios siempre comienza lo suyo a partir de una simiente, de una semilla. Él es Todopoderoso y, como este calificativo lo señala, no hay nada que Él no pueda hacer. Pero lo que va a hacer, siempre lo comienza desde la base, desde el principio, desde una simiente. Él siembra la semilla que luego dará origen al fruto que en realidad, Él deseaba hacer.

(Hebreos 11: 1)= ES, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.

Este versículo, para mucha gente, es la síntesis más concreta de lo que puede significar la palabra fe. ¿Se anima a que lo coloquemos en primera persona? Es, pues, la fe la convicción de lo que yo espero, es la prueba de lo que aún no veo.

Vamos a mirar lo mismo de otro modo: sígame; Es, pues, la fe la prueba o la convicción de aquello que yo estoy esperando; es la convicción, aunque aún no lo vea.

Note la palabra clave del verso: Siempre debe buscar en cada versículo, la palabra clave; eso le va a ayudar a desatar la revelación. Dice: …Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera y todo el mundo aquí ha enfatizado la fe, creyendo que la fe es el tema.

Ahora, si la fe es la certeza de lo que se espera, vamos a tener que ir más atrás para saber realmente qué es lo que estamos esperando, porque la fe solamente prueba o comprueba su esperanza. Sin esperanza no hay sustancia para desatar fe. Si usted no tiene una esperanza, no tiene una plataforma para desatar la fe. Su objetivo, entonces, es la plataforma para desatar la fe.

(Colosenses 1: 21)= Y vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado en su cuerpo de carne, por medio de la muerte, para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de él; si en verdad permanecéis fundados y firmes en la fe, (Cristo murió para que usted fuera presentado santo, pero eso sólo ocurre si usted permanece fundado y firme en la fe) …y sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído, (Atención; la esperanza es en el evangelio que usted ha oído. Hay personas que tienen puesta, y la fe desatada, en un novio, en una novia, en un ministerio. Dice que usted llega al fin si permanece de pie y fundado en la fe y la esperanza del evangelio.)

Nuestro ejemplo es Jesús. Hay infinidad de escrituras que respaldan que Él no se cobijó en su divinidad para hacer las cosas que hizo; las hizo desde su estado de hombre sujeto a los mismos problemas que tiene usted o cualquiera de nosotros.

Él no era ciclotímico. Él no se deprimió ni se frustró, ni se decepcionó de Dios cuando le degollaron a su primo, Juan el Bautista. Él continuó. La Palabra dice en el capítulo siguiente que Él fue y sanó a muchos.

Es decir que Satanás le robó a uno, pero Él inmediatamente en lugar de lamentarse, se dedicó a sanar y salvar a todos los que encontró en el medio. Él mantuvo una templanza ministerial. Lázaro murió y Él lloró. Pero no lloró por la muerte de Lázaro, lloró por la incredulidad que había en aquel lugar.

Tuvo la tentación de desmoralizarse, pero no lo hizo porque estaba fundado en su fe y en la esperanza del evangelio. A muchos les gustan estos mensajes porque son claros, porque enseñan, porque tienen amenidad, porque hay revelación o porque quien los da escribe claro o tiene la voz agradable. Pero hay otra verdad; esta es una palabra de Dios que, cuando termina de ser desatada, inmediatamente comienza a ser desafiada por Satanás.

(1 Corintios 13: 13)= Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, (Es decir: de todo lo que usted tiene, lo que permanece es la fe, la esperanza y el amor).

Hay un lindo ejemplo doméstico y casero que muchos hermanos, expertos en electricidad, van a entender muy bien. Les ruego que cuando ellos lo entiendan, se lo enseñen a sus mujeres. La Esperanza, es como un Termostato. Un Termostato es un elemento que, colocado en un equipo de aire acondicionado, por ejemplo, regula el clima que usted quiere tener en una habitación.

Usted coloca el reloj (El Termostato), a 20 grados centígrados y, cuando el clima sube por encima de los veinte grados, el Termostato se pone en marcha automáticamente y el equipo comienza a funcionar. Cuando el clima llega a los veinte grados, el Termostato actúa de nuevo y corta el suministro eléctrico interno y el equipo se detiene, y así sucesivamente.

Es decir: si yo pongo el Termostato en veinte grados, esa es mi esperanza. Se desata la fe, (La señal del aparato, con un envío de energía eléctrica para encenderlo y hacerlo ir para donde yo quiero), y la manifestación, es el clima que yo deseo. ¿Cuántos saben que nunca voy a obtener el clima, si no opero primero en el Termostato?

Tenemos que tener la esperanza fija en lo que Dios ha dicho. Hay una palabra de Dios, hoy, para mi ciudad, destinada a que su pueblo, usted, consiga hoy, aquí y ahora, lo que Dios quiere que consiga. Si usted lo oye, su esperanza desata la fe, la fe se manifiesta y el propósito de Dios se cumple. Si no lo oye, jamás ocurrirá nada y usted se muere con la esperanza. La esperanza es lo que nos da lugar a vivir por fe…

Si su esperanza está en línea con lo que Dios está haciendo, entonces la manifestación es inevitable. Por ejemplo: Dios sigue sanando hoy, pero el tremendo movimiento casi espectacular ya pasó. Hay siervos que pasaron muchos años sin salir de su asombro, viendo como con sólo ellos pararse en sus plataformas, los paralíticos se levantaban de sus sillas de ruedas y los ciegos veían.

Ahora, esto parecería estar costando un poco más lograrlo. ¿Será que falta unción? No, lo que pasa es que Dios, hoy, está haciendo masivamente otra cosa. La unción de Dios se deposita en lo que Él está haciendo, durante épocas. Él está madurando al cuerpo de Cristo.

Dios nunca dejó de sanar. Uno aquí, uno allá, todos los días y en todos los lugares donde el Espíritu es dejado moverse con libertad, hay sanidades. Pero el énfasis masivo de sanidad no es lo que ocurre hoy, no es el énfasis principal de la iglesia.

Hubo un tiempo donde las campañas evangelísticas eran el énfasis. Por allí también anduvo el énfasis sobre la prosperidad. Pero ahora Dios está profetizando la estrategia para hoy. Y ahí es donde está la unción mayor.

Por eso usted se engancha con todo esto; no porque alguien sea simpático, carismático, hable bien, escriba bien o sea un fuera de serie. Todos estamos hechos del mismo polvo, hemos recibido el soplo del mismo espíritu y hemos sido llenos del mismo Espíritu Santo. La diferencia, en todo caso, es que Dios, hoy, está en este asunto y usted, que es su hijo, reconoce su voz.

(Romanos 4: 16-18)= Por tanto, es por fe, para que sea por gracia, a fin de que la promesa sea firme para toda su descendencia; no solamente para la que es de la ley, sino también para la que es de la fe de Abraham, el cual es padre de todos nosotros (como está escrito: te he puesto por padre de muchas gentes), delante de Dios, a quien creyó, el cual da vida a los muertos, y llama las cosas que no son, como si fuesen.

Él creyó en esperanza contra esperanza, (¿En que quedamos? ¿Creyó o no creyó? Dice que creyó en esperanza, en contra de otra esperanza. Dios le dijo: “Te voy a hacer padre de muchas naciones y para probarlo, te voy a poner por nombre Abraham. ¿Se imaginan este viejo? “Buenas noches…” – ¡Buenas noches, hermano! ¿Cómo se llama usted? – “…Padre de muchas naciones…” – ¡Que bueno! ¿Y sus hijos? – “…No tengo…” – ¡Viejo loco…!

Sin embargo, convengamos que no ha sido el único aparentemente “deschavetado” que aparece en la Biblia. ¿Y Noé? Todos estos hombres, dice la Palabra, perseveraron en la fe. A pesar que lo que veían, parecía ser exactamente lo contrario a lo que sentían esperar y creer. Esperanza contra esperanza…

Abraham. Esperanza contra esperanza. Una esperanza le decía: Viejo loco, tú no vas a ser padre de nadie. Mira los años que tienes; estás muerto. ¿Y él? Me llamo Abraham, soy padre de muchas naciones, voy a tener un hijo.

La otra esperanza; la divina. Noé: una esperanza le decía: ¡Viejo re-loco! Hace años que en esta zona no cae una gota de lluvia; no hay ni siquiera un miserable arroyo, y mucho menos algún río en cientos de kilómetros y él hace cien años que está construyendo un barco!

¿Y él? Se van a abrir los cielos y el juicio de Dios en forma de diluvio caerá sobre todo lo que vive: la otra esperanza. Aquí hay un principio espiritual para su vida hoy y ahora: la esperanza del evangelio se convierte en ancla de su corazón en el momento en que usted cree.

Esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que se le había dicho: así será tu descendencia.

Y no se debilitó en la fe, (Romanos 4:19) …al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (Siendo de casi cien años), o la esterilidad de la matriz de Sara.

¡Un momento! ¡Dice que el cuerpo de Abraham, porque era de cien años, estaba como muerto! No hablar de enfermedad, hermano; ¿Es necesario que le explique detalladamente de qué está hablando? Además: ¡Sara era estéril!

¿Hace falta una explicación científica de lo que significa la esterilidad femenina? ¡¡Pero Dios, es Dios!! ¡¡Dios es Dios, mujer estéril!! ¡¡Dios es Dios, hombre impotente!! Dios es el mismo hoy, ayer y siempre. No importa lo que diga la ciencia; esperanza contra esperanza.

(Verso 20)= Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios. (Él le daba gloria a Dios mucho antes de ni siquiera vislumbrar la posibilidad concreta de tener un hijo) …plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido; por lo cual también su fe le fue contada por justicia.

Es imperativo que nos afirmemos en lo que oímos. Si usted recibe revelación y la toma por fe, el entendimiento le sigue. No antes, para que se sienta muy seguro en su sabiduría humana, después, para que su vida sea una continua dependencia de Cristo. No trate de analizarlo, no va a poder; si se pudiera analizar, los teólogos lo habrían descubierto hace mil años.

LA profecía de Joel dice que los jóvenes verán visiones. Se está levantando una generación de siervos jóvenes llenos de visión y revelación de Dios. Muchos ni siquiera han ido a la escuela. Muchos se ofenden por esto, pero ¿Qué hacemos con eso que sentimos cuando ellos hablan?

(Hebreos 6: 18)= Para que por dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que Dios mienta, tengamos un fortísimo consuelo los que hemos acudido para asirnos de la esperanza puesta delante de nosotros.

Ariscos. Usted está sentado durante años en la orilla del banco, esperando que se produzca, esperando que se manifieste; el día que por fin ocurre, usted que estaba a la expectativa, a la espera y sin abrir la boca, paf, lo caza.

Si usted, al principio del invierno comienza a tomar precauciones, medicamentos y vitaminas por temor a que le venga la gripe, ¿A que no sabe qué pasa cuando finalmente llega el invierno? ¡Le agarra la gripe! ¿Y como no le va a agarrar si la estaba esperando? No espere lo negativo; espere la manifestación de la Palabra de Dios con fe y con esperanza.

(Verso 19)= La cual tenemos como segura y firme ancla del alma, (En otras palabras, la esperanza es como cuando usted arroja el ancla del barco, ya no se va ni se mueve para ninguna parte. Es inamovible, está firme allí.

La palabra paciencia quiere decir firmeza. Muchos se confunden y creen que paciencia es permitir que nos caminen por arriba. Dios dice que va a pasar tal cosa y aunque todo y todos le digan lo contrario usted, con paciencia, dice: No, Dios dijo que va a suceder tal cosa y va a ocurrir eso.

…Y que penetra hasta dentro del velo, (Note que lo único que llega a la presencia de Dios en el momento que la tiene, es la esperanza. ¿Va a penetrar usted el velo? ¿Cuándo? Cuando usted cree. Hay peticiones, hay súplicas, hay ruegos buscando llegar al trono de Dios. Pero cuando su esperanza es firme, se prende y llega al trono.

Entonces ahora usted toma su Biblia, sus concordancias, sus diccionarios y ese montón de libros que usted tiene, algunos de ellos escritos por hombres que no estaban llenos del Espíritu Santo, y usted se pone a analizar si todo esto que le digo es cierto.

Dentro de un año usted está en el mismo lugar y la esperanza natural le abandonó. Entonces se desmoraliza y dice: bueno, voy a tener que orar para que el Espíritu me lo muestre. ¡Eso era lo que tendría que haber hecho en un principio!

(Marcos 4: 26-29)= Decía además: así es el reino de Dios, (Esto significa que todo lo que ahora va a decir tiene que ver solamente con el reino de Dios, quiere decir que va a explicar como es el reino) …como cuando un hombre echa semilla en la tierra; y duerme y se levanta, de noche y de día, y la semilla brota y crece sin que él sepa como.

Porque de suyo lleva fruto la tierra, primero hierba, luego espiga, después grano lleno en la espiga; y cuando el fruto está maduro, enseguida se mete la hoz, porque la siega ha llegado.

(Mateo 13: 36)= Entonces, despedida la gente, entró Jesús en la casa; y acercándose a él sus discípulos, le dijeron: explícanos la parábola de la cizaña en el campo.

Respondiendo él, les dijo: el que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre. (Recuerde que aquí dijimos que el reino de Dios es como cuando un hombre siembra semilla en tierra. Sígame ahora cuidadosamente: dice que el que la siembra es el Hijo del Hombre. ¿Quién es el Hijo del Hombre?

Jesús. Recuerde que Marcos dice que así es el reino de Dios, como cuando un hombre echó la semilla en la tierra. ¿Estamos sembrando en donde? En la tierra. Cristo nos sembró en la tierra. Cristo nos sembró en el planeta Tierra.

(Verso 38)= El campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del reino, (¿Quiénes son los hijos del reino? La iglesia.) …y la cizaña son los hijos del malo. (¿Quién es el malo? Satanás. Hay dos cuerpos en la tierra: el cuerpo de Cristo y el cuerpo del anticristo. )

Un pueblo con una cabeza divina y un pueblo con una cabeza satánica. Los espíritus no tienen representación en la tierra, si no tienen cuerpo. De manera que, con su cuerpo glorificado, ahora necesita un cuerpo que lo manifieste: la iglesia. Y Satanás, siendo un querubín despojado, también necesita un cuerpo que lo manifieste: el mundo.

(Verso 39)= El enemigo que la sembró (¿Qué hizo entonces Satanás? Lo mismo que hizo Jesús. ¿Qué hizo el malo con los hijos del malo? Los sembró. ¿Adonde? En la tierra.) El enemigo que la sembró es el diablo; la siega es el fin del siglo; y los segadores son los ángeles.

(Verso 40)= De manera que como se arranca la cizaña. (¿Quién se arranca? La cizaña) …y se quema en el fuego, así será en el fin de este siglo. (¿Qué va a acontecer en el fin de este siglo, es decir, de este sistema? ¿Quién es el que se va? La cizaña. Oh…)

(Marcos 4: 30)= Decía también: ¿A qué haremos semejante el reino de Dios, o con qué parábola lo compararemos?

Es como el grano de mostaza, (¿Cuántos saben el tamaño que tiene el grano de mostaza? Minúsculo de toda minusculez. ¿Cuántos se han sentido así, alguna vez?) …que cuando se siembra en la tierra, (Atención: es la tercera vez que dice que estamos sembrados aquí, y nuestra oración más permanente y poderosa, viendo toda la porquería que nos rodea, muchas veces, es: Oh, Señor, arráncame de aquí, ¡Sácame de una vez de acá!

¡Calla..! No te vas a ir a ninguna parte hasta que no produzcas algo… – …es la más pequeña de todas las semillas que hay en la tierra; pero después de sembrada, crece, y se hace la mayor de las hortalizas, y echa grandes ramas, de tal manera que las aves del cielo pueden morar bajo su sombra.

Es indudable: esto es eminentemente espiritual. No hay planta de mostaza que pueda cobijar aves o proporcionar sombra. Está hablando de algo insignificante, minúsculo, pequeño que de improviso crece y se convierte en un conductor capaz de llevar a buenos pastos a un inmenso rebaño.

El verso 11 de Marcos 4, nos dice: A vosotros os es dado saber el misterio del reino de Dios; mas a los que están fuera, por parábolas todas las cosas; para que viendo, vean y no perciban; y oyendo, oigan y no entiendan; para que no se conviertan, y les sean perdonados los pecados. En otro lugar, dice: El que tiene oídos, oiga. Conclusión: esto es para los que tienen sus oídos espirituales preparados y abiertos.

¿Cuántos saben que el árbol de mostaza no es grande? ¡Pero aquí dice que da grandes ramas y que las aves del cielo pueden cobijarse a su sombra! ¿Se equivocó la Biblia? ¿Se habrá equivocado de planta el evangelista?

¿Acaso exageró un poco, Marcos, tal como lo suelen hacer algunos predicadores para que haya luego muchas manos levantadas? No. Lo que sucede es que la expresión no es natural, es espiritual. Hay dos formas de mirar las cosas en esta hora.

¡Si usted lo hace con ojos espirituales, usted es un gigante capaz de dar sombra al que la necesita! En el mismo texto, según Lucas, la palabra árbol, en el original es la palabra MEGA; súper-grande, híper-grande, pero lo real es que físicamente no es tan grande.

¿Entonces? Será, aquí también, una interpretación colgada de los cabellos como se podría suponer cuando le pasa cerca algo que no le entra en la lógica de su cabeza? Ahora eso sí; todo esto, es decir, la grandeza de este árbol espiritual se da si es que usted permanece firme en la esperanza espiritual, no natural.

Ahora bien: ¿Cómo convertimos esto en realidad? 1)= Persuadidos de lo que escuchamos. No me importa lo poco que veo, ¡Lo que verdaderamente me importa es lo mucho que creo!

2)= Persuadidos en la esperanza hasta que sea realidad en usted. Ministre siempre lo que es real en usted. El potencial que va a usar, no viene del exterior; está dentro suyo.

3)= Cada semilla produce según su especie. Génesis 1:11 dice: Produzca la tierra hierba verde. ¿Quién produce? La tierra. Dios hace lo que quiere, del material que va a estar hecho. Dios piensa que quiere tal cosa. Entonces le habla a la materia prima para que la materia prima lo produzca. ¿Entiende usted como funciona?

Él lo sembró a usted para que se reproduzca según su especie, no la del otro que también sembró. Ahora le habla para que lo haga y le dice como tiene que hacerlo. ¿Está oyéndole? El verso 20 dice: …produzcan las aguas seres vivientes… Y las aguas produjeron los peces. ¡Y los peces vivieron en el agua! Si se los saca del agua, se mueren. Usted fue sembrado en la tierra y en un ambiente. Si se sale de ese ambiente, se muere. Por eso es que Cristo no es una opción, ¡¡Es una necesidad!!

Cuando Dios quiso hierba, le habló a la tierra. Cuando quiso peces, le habló a las aguas. Cuando quiso bestias, le habló otra vez a la tierra. Pero cuando quiso al hombre, se habló a si mismo y dijo: HAGAMOS. Usted es hecho de Dios porque Él mismo es su materia prima y su potencial está en su raíz.

4)= Todos cualificamos: (1 Corintios 1:26-29)= Pues, mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia.

No podemos desarrollar todo el poder que tenemos en Cristo, solamente porque no nos atrevemos. Aquí va a encontrar usted diez principios que van a serle de suma utilidad. Examínelos, acéptelos, créaselos y luego intente ponerlos por obra. No se asombre que luego descubra que ha llegado más lejos de lo que suponía…

1)= Se puede, pero viene con reto y confrontación.

2)= No será fácil, sólo será mejor.

3)= Tiene usted que perder su identidad.

4)= Tiene que hallar, a medida que crece, nuevas relaciones.

5)= Tiene que depender más de otros.

6)= Mayor responsabilidad por sus acciones.

7)= Tiene usted que planificar, tener metas. Viva como si Cristo viniera hoy mismo, pero planifique como si faltaran mil años para que venga.

8)= Estudie la Palabra. Estudie los hechos de HOY. Allí se prueba y comprueba la Palabra.

9)= Deseche las predilecciones y los espíritus familiares.

10)= Pacto. Debe vivir en permanente y continuo pacto espiritual con el Padre.

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Anunciando y Predicando

Es la misma cosa. No se preocupe ni se gaste en letras o tiempos radiales innecesarios, hermano; anunciar y predicar es la misma cosa. Me han dicho esto mil veces. Me he sonreído otras tantas. Un buen día, cansado de sonreírme y tratar de ser entendido, decidí ponerlo por obra y mostrarlo a través de las pruebas irrefutables de la escritura. Aquí está el resultado.

(Hechos 8: 4)= Pero los que fueron esparcidos, (Un momento; ¿Quiénes fueron esparcidos? En principio, los doce. Después, los setenta y después…nosotros) …iban por todas partes anunciando el evangelio.

Otro momento; Consejo práctico para escudriñar la escritura: buscar en cada versículo, si la hay, la palabra clave; la que trae el fundamento del resto, la que revela. En este caso, la palabra clave es anunciando.

¿Qué es anunciar? Es difundir, hacer saber, comunicar, informar, propalar, hacer conocer, “desasnar”. ¿Y como sería eso, hoy? No hablar, casi por una incomprensible reverencia, en idioma de traducción bíblica española, que por poco nos ubica innecesariamente en una especie de ridículo gramatical e intelectual.

Que si fuera solamente eso, quizás no tendría demasiada validez o importancia, pero que a la hora de establecer lo que comúnmente se denomina intercomunicación humana con el mundo, aunque usted no lo crea, es una especie de barrera que se interpone.

En la charla con su vecina, o su compañero de trabajo, salvo cuando usted le lea un texto, olvídese del “vosotros”, o el “habéis” u otras por el estilo salvo que, claro está, seáis españoles o habléis el idioma tal cual se lo habla en España.

Anunciar la buena nueva, (Es decir: el evangelio), es gritarle al mundo: “¡Eh, ustedes! ¿Se están sintiendo sucios, malos, candidatos al infierno, la perdición, la muerte total y sin esperanzas, verdad? Bien; les tengo una novedad: no sólo puede evadir de ese destino, sino que puede revertirlo, cambiarlo. ¡Hay promesa de Vida Eterna para usted si se atreve a tomar una decisión de fe por Cristo! No se crea más esa mentira de que ya nada tiene remedio. ¡Yo tengo para anunciarle la solución, la salida, el medicamento que usted está buscando! ¿Se atreve a jugarse?” Eso es anunciar.

(Verso 5)= Entonces Felipe, descendiendo a la ciudad de Samaria, les predicaba a Cristo.

Aquí la palabra clave, es predicaba. Felipe no anunciaba el evangelio, al menos desde este texto y en este lugar. Felipe  predicaba a Cristo. Entonces alguien sale y dice: ¡Bueno, hermano! ¡Es que es la misma cosa! No. No es la misma cosa. ¿Vamos a verlo?

El término predicar es la unión de un prefijo, “pre”, que significa “previo, de antemano, con anterioridad. Y del anexo de una palabra, “dicar”, cuya raíz implica referirse a la sustancia de los ángeles caídos.

Felipe, entonces, no les decía: “¡Eh! ¡No se vayan al infierno! ¡Pueden irse al cielo!” Felipe les decía: “¡Dejen de hacerle el juego a Satanás y a todos sus demonios con sus mentiras! ¡Cristo ya los derrotó en la cruz y dejó esa victoria para que, en su nombre, si la tomamos por fe, podamos manifestarla!

Hay una diferencia: el que anuncia, habla de un premio, de un resultado. El que predica habla de armas, de estrategias de combate. De un combate no físico, material o natural; de un combate que se desarrolla en las regiones celestes y que, como todos sabemos, ya tiene un resultado, un tablero puesto: ¡¡GANAMOS!!

(Verso 6)= Y la gente, unánime, escuchaba atentamente las cosas que decía Felipe, oyendo y viendo las señales que hacía.

Palabra clave aquí, UNÁNIME. Es decir: de un mismo sentir, de un mismo parecer. Es imposible recibir corporalmente algo de Dios si no se está en unanimidad de fe y espíritu. En un marco de contienda, discusión, disenso y encono, es casi imposible que Dios se mueva sobrenaturalmente.

Aquí sí lo hacía, porque dice que la gente VEÍA las SEÑALES que Felipe hacía. Entonces nos podemos preguntar: ¿Qué era lo que esa gente veía? ¿Cuáles eran esas señales? ¿Acaso homilética? ¿Hermenéutica? ¿Escatología? ¿Doxología? El verso 7, creo que lo explica bien.

(Verso 7)= Porque de muchos que tenían espíritus inmundos, (Demonios), salían estos dando grandes voces; (Esto significa: aullando, chillando, produciendo escándalo, típico) …y muchos paralíticos y cojos eran sanados;

Aquí queda en evidencia algo que es muy claro, pero que en ese afán que pareceríamos tener los hombres por operar en la carne las cosas que pertenecen al Espíritu; por tratar de hacer en lo material y lo natural las cosas que provienen del mundo espiritual y sobrenatural, nos llevan primero al error y luego, por lógica y bíblica consecuencia, a la frustración y hasta al fracaso.

No podemos ni debemos olvidar que el Evangelista, es uno de los cinco ministerios que el señor da a su iglesia para edificación, conmoción y oportunidad de cosecha. Un Evangelista, al igual que un Apóstol, un Profeta, un Maestro o un Pastor, jamás puede ser elegido por hombres según disposiciones de hombres.

De hecho que en muchas partes todavía se hace, pero hay una irrenunciable verdad que además tiene suficiente base bíblica en Saúl, (Rey pedido por Israel), y David, (Rey levantado por Dios), un ungido en cualquiera de estos cinco ministerios es levantado por Dios o no sirve para su plan y su propósito. Es ungido por el Espíritu Santo como tal, o está destinado al fracaso.

Volviendo al Evangelista: podemos designar sabiamente, a conciencia y por un montón de referencias muy válidas al hermano “Chichilo” para que haga esa tarea; y el pobre hermano “Chichilo”, con la mejor y mayor de sus voluntades, con el máximo esfuerzo del que sea capaz, va a tratar de estar a la altura de lo que la iglesia espera de él; gloria a Dios por “Chichilo” en la congregación, ¡Aleluya!

Pero si al hermano “Chichilo” no lo levantó el Señor par ese ministerio, nunca pasará de ser un anunciador del evangelio; que también tiene sus méritos porque también tiene un espacio en el cuerpo, pero que no puede de manera alguna hacer la tarea de un evangelista masivo.

Atención con esto porque es el elemento vital para tener en cuenta: el ministerio del evangelista, siempre va acompañado de señales, milagros y liberación. El texto habla de Felipe, pero en este tiempo, – por ejemplo -, del ministerio de Carlos Anacondia, a quien muchos todavía toman como un “sanador”, un “liberador de demonios” o alguna cosa más irreverente todavía, pero que en realidad y tal como se presenta y declara, es un evangelista del Señor. Punto.

(Verso 8)= Así que había gran gozo en aquella ciudad.

Este verso muestra una realidad todavía vigente, aunque por obra de la carnalidad y la terquedad humanas, lamentablemente no sea aún súper-abundante: la obra del evangelista produce gozo en el pueblo. Tanto en los que por él hallan la verdad que perseguían, como para los que, conociéndola, ven reforzada, confirmada y alentada su fe, su certeza, su convicción. Gozo, en un tiempo como este, es casi utópico.

(Verso 9)= Pero había un hombre llamado Simón, que antes ejercía la magia en aquella ciudad, y había engañado a la gente de Samaria, haciéndose pasar por algún grande.

Esto es clásico e histórico. Allí donde un ministerio del señor se presenta con unción y poder, allí se convocan inmediatamente magos, brujos, hechiceros, adivinos, agoreros y demás especimenes del reino de las tinieblas que podríamos unificar como: demonios.

Cuando una congregación jamás ha recibido la visita, la infiltración, la perturbación o simplemente la presencia de visibles enviados satánicos, no es porque esa congregación ande, precisamente, a la perfección. Lo más probables es que está caminando en lo humano, en lo carnal, en lo religioso o en lo filosófico, y ninguna de esas cosas ni preocupa ni molesta a Satanás.

Donde realmente se mueve el poder de Dios, siempre vendrá alguien enviado por el diablo para confundir, copiar, desacreditar y, si lo dejan, abortar cualquier cosa que Dios haya hecho o esté haciendo en ese lugar. Estar tranquilo no significa estar victorioso; aprenda.

(Verso 10)= A este (Simón) oían atentamente todos, desde el más pequeño hasta el más grande, diciendo: este es el gran poder de Dios.

Los creyentes se dividen en tres franjas: 1) Los que no creen en los milagros sobrenaturales. 2) Los que creen que cualquier cosa sobrenatural proviene de Dios, olvidando que Satanás también opera en lo sobrenatural. 3) Los que usan discernimiento, pesan los espíritus, escudriñan la Palabra y no se dejan engañar.

A todas luces podremos entender claramente que estos últimos son los auténticamente maduros. Obviamente, todavía constituyen una minoría. Confundir a Dios con la magia, no es mera ignorancia; es infantilismo espiritual crédulo e ingenuo, no creyente. Y como tal, muy peligroso para la salud del cuerpo. Individual y general.

(Versos 11 y 12)= Y le estaban atentos, (Cuanto se mueve algo en lo sobrenatural, siempre despierta la atención de todos), porque con sus artes mágicas les había engañado mucho tiempo.

Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, (Aquí lo tiene usted más que claro: Felipe predicaba a Cristo y también anunciaba el evangelio del Reino. ¡Completo Felipe! Ministerio del Evangelista. Conste en Actas.) …se bautizaban hombres y mujeres.

Primero: el bautismo es mandamiento y debe ser obedecido. El rito, es secundario, lo primero es que ese rito sea una consecuencia de dos aspectos claros: 1) La obediencia al mandato. 2) La confirmación de haber creído.

Yo no sé, – Y en realidad no tengo por qué saberlo -, cuantos de los que van a su o a mi iglesia creen, realmente, y cuantos otros van: porque se sienten bien, porque reciben algún  tipo de ayuda, porque eso es lo que vienen haciendo desde hace veinte o treinta años, o porque siguen haciendo lo que su familia viene haciendo desde hace dos o tres generaciones, pero en el fondo no creen.

A eso, no lo sé ni tengo por qué saberlo. Lo que sí sé, en cambio, es que normalmente, todos están bautizados por inmersión, tal como la iglesia acostumbra. En algunas denominaciones, se los considera “parte del cuerpo” sólo después de arrojarse a la pileta. En otras, se los considera “salvos” sólo luego de tragar agua en la piscina del templo llamada bautisterio. Dios y la Biblia jamás dijeron algo así.

Atienda esto ahora: si creyeron y obedecieron a Dios en el bautismo, esa fase está completa conforme al propósito y la voluntad de Dios. Si obedecieron en el bautismo pero aún no pueden creer, (Sea por los motivos que sea), esa materia no está aún aprobada; jamás podrán pasar a rendir otra si antes no aprueban definitivamente esta; ¿Okey?

(Verso 13)= También creyó Simón mismo, (¡Eh! ¿Quién dijo que a los brujos había que quemarlos vivos? ¿No será que pueden restaurarse?) …y habiéndose bautizado, estaba siempre con Felipe; (Se podría conjeturar que lo admiraba, ¿Verdad?) …y viendo las señales y grandes milagros que se hacían, estaba atónito.

Aquí hay varias cosas. Primero: cualquiera, hoy, viendo esto, diría: ¡Bárbaro Felipe! ¡Se convirtió el brujo! Luego, al bautizarse, muchos hubieran invitado a Simón a almorzar para brindarle su afecto, su hospitalidad y su integración al cuerpo. Perfecto.

Probablemente, a alguien también se le pudiera ocurrir pone a Simón a dar charlas, conferencias y seminarios (También denominados “clínicas” o “congresos”) sobre ocultismo, satanismo y magia negra, dada su experiencia “en el mundo”, agregándole su testimonio personal de brujo convertido y redimido.

Sin embargo, hay un cabo suelto. Ante los milagros que veía, estaba atónito. Es la misma palabra que se usa para describir la reacción de los magos que acompañaban a Faraón cuando la vara de Moisés se convirtió en culebra y se comió a las culebras que los magos habían hecho surgir de sus propias varas mediante sus poderes hechiceros.

Éxodo no dice nada que esos magos se convirtieran a Jehová. Lo que sí dice es que ellos reconocieron que el poder del dios de Israel era mayor al poder que ellos podían manejar, pero de convicciones personales redimidas o cambiadas, nada.

Conclusión: en un tiempo donde la magia sobreabunda por sobre lo que la iglesia puede manifestar sobrenaturalmente de Dios: la magia sigue quedándose atónita ante el poder de Dios, cuando este es manifestado.

(Verso 14)= Cuando los apóstoles que estaban en Jerusalén oyeron que Samaria había recibido la Palabra de Dios, enviaron allá a Pedro y a Juan;

Número uno: Requisito indispensable para creer la palabra: recibirla por fe.

(Verso 15)= Los cuales, habiendo venido, oraron por ellos para que recibiesen el Espíritu Santo; porque aún no había descendido sobre ninguno de ellos, sino que solamente habían sido bautizados en el nombre de Jesús.

Entonces les imponían las manos, y recibían el Espíritu Santo.

Un detalle para tener muy en cuenta: los discípulos tenían muy claras las diferentes unciones de Dios. Porque, si ya estaba Felipe allí, liderando, predicando, anunciando, sanando y liberando: ¿Qué tenían que hacer allí Pedro y Juan?

Dígame con honestidad: si no fuera que eran quienes eran, que hicieron lo que hicieron y que significó lo que significó, ¿No se parece, a primera vista, a una de esas reacciones medio envidiosas que vemos a diario pulular por allí? Sin embargo, no. Aquí se trataba de otra cosa.

Ahora veamos: ¿Se necesitaría a Pedro y a Juan, como una especie de “dadores” del Espíritu Santo? No. Hay un solo dador del Espíritu santo: Dios. Lo que ellos dejaron en evidencia, para ese pueblo y para todos los que sí pueden sobreponerse a sus propios intereses quieran verlo hoy todavía, es que en ese grupo ya tenían muy claros los diferentes tipos de autoridad.

La imposición de las manos, mientras tanto, lejos de ser un simple ritual, como muchos creen, actuó aquí como lo que evidentemente la Biblia nos muestra que es: un canal de transferencia: en el nombre de Jesús, para recibir al Espíritu Santo, para sanidad, para ser ordenados para un servicio determinado.

Pero mucha atención con esto: en otros casos y sin la participación de nuestro Dios, también puede significar un modo altamente factible de decepcionar espíritus malignos. El canal sigue vigente. Por eso es que no sólo debemos cuidarnos de imponer nuestras manos con ligereza, sino también tener mucho cuidado adonde ponemos nuestra cabeza.

(Verso 18)= Cuando vio Simón que por la imposición de los apóstoles se daba el Espíritu Santo, les ofreció dinero, diciendo: dadme a mí también este poder, para que cualquiera a quien yo impusiere las manos reciba el Espíritu Santo.

Entonces Pedro le dijo: tu dinero perezca contigo, porque has pensado que el don de de Dios se obtiene con dinero.

¿Cómo es el asunto aquí? Mire el verso 13. ¿No dice allí que Simón creyó y se bautizó? ¿En qué quedamos? ¡Está ofreciendo dinero a cambio del poder del Espíritu Santo! Aquí hay algo muy visible: la raíz ocultista que todavía deslumbraba a Simón, era la manifestación del poder sobrenatural.

Cuando la vio operar por mano de Felipe, inmediatamente se dio cuenta que el poder que allí se manifestaba era ampliamente superior al mejor de sus trucos. A eso lo creyó, sin dudas. Cuanto más creyó, no lo podemos saber. Pero que creyó eso y se mostró dispuesto a obedecer y bautizarse para formar parte del grupo y, fundamentalmente, caminar cerca de Felipe, es más que evidente.

No sabemos si llegó a pensar en algún momento en la Vida Eterna o en su regeneración; es notorio que lo que más anhelaba era tener acceso de cualquier manera a esa calidad de poder sanador y liberador. Cuando vio el agregado de la imposición de manos de Pedro y de Juan, no aguantó más e hizo rápidamente la oferta.

Pero hay otro detalle que no podemos dejar pasar, ya que les viene bien a muchos que aún mantienen ciertas dudas sobre ciertas cosas. Cuando actúan Pedro y Juan, ¿Qué se supone que Vio Simón, que lo convenció y lo entusiasmó?

¿Acaso gritos? ¿Risas? ¿Llantos? ¿Quebrantamientos? ¿Gente que caía al suelo? ¿Temblores? ¿Borracheras sin alcohol? Eso, a la verdad, no ha sido escrito. Pero si dice aquí que Simón “vio”, no podemos menos que preguntarnos: ¿Qué fue lo que vio? No lo sabemos. Lo que sí sabemos, es que algo muy singular, muy “raro”, tiene que haber visto.

Sin embargo, luego de todo este episodio, nos encontramos con la realidad de una actitud y una respuesta. Pedro es tan contundente en la que le responde, que mucho más no hay par acotar. Sin embargo, en lo que agrega, hay toda una apología de lo que se necesita para poder ministrar en el Reino de Dios.

(Verso 21)= No tienes tu parte ni suerte en este asunto, (Es decir: “Simón; tú estás con nosotros, pero me parece que no eres de los nuestros…”) …porque tu corazón no es recto delante de Dios. – Primer elemento vital para ser admitido en el Reino: Tener un corazón Recto. El segundo, nace de la actitud que mueve a Simón a querer comprar ese poder, fíjese:

(Verso 22)= Arrepiéntete, pues, de esta tu maldad, y ruega a Dios, si quizás te sea perdonado el pensamiento de tu corazón.

Pedro discierne que Simón tenía amargura. Nadie que tenga amargura en su corazón puede ministrar con poder al Señor. Otra: si Simón, como parece ser, hizo lo que hizo a sabiendas, un tercer ingrediente negativo estaba presente en él: maldad. No podemos olvidar que es Dios quien vigila, no el hombre.

Dos elementos más que Pedro le manifiesta a Simón. Cuidado: se lo ordena con autoridad, no se lo sugiere. Dios jamás sugiere. Dios es rey y ordena. Usted obedece o se hace el distraído, ese es su derecho y su elección.

Estos dos elementos son válidos, de paso, para muchos que sin ser brujos, naturalmente, han dado los mismos pasos formales que dio Simón: creer que dios es Dios y bautizarse, pero que con sus frutos están dando a entender que no caminan por donde Dios quiere que caminen. Arrepentirse y pedir perdón.

(Versos 23 y 24)= Porque en hiel de amargura y en prisión de maldad veo que estás.

Respondiendo entonces Simón, dijo: rogad vosotros por mí al Señor, para que nada de esto que habéis dicho venga sobre mí.

Este versículo, a la luz de la misma Palabra y de la experiencia contemporánea, parecería indicar que, si bien la conversión de Simón pudo haber sido genuina, (Nadie puede llamar a Jesús “Señor” si no es por el Espíritu Santo), es evidente que primero, no había entendido nada, y segundo, estaba, como es obvio en él, en total inmadurez.

Hay muchos que, siendo más veteranos que Simón aún caminan por esas mismas inmadureces. ¿De donde sacamos esto? Que hace lo que muchos creyentes todavía siguen haciendo casi como una rutina: vivir pidiendo oración a los demás y orando muy poco o nada ellos mismos.

Ahora bien; tenemos que tener cuidado como lo entendemos, porque esto no implica que no se deba pedir oración, implica que ese pedido a los hermanos, debe ir acompañado siempre con nuestra propia oración. Cualquier padre desearía oír qué es lo que quiere su hijo de labios de ese hijo que lo necesita, y no de alguno de sus hermanos.

Para evitar todo esto y cumplir para el reino un trabajo eficiente, es necesario que el creyente pueda y sepa apropiarse, – por decisión y por fe -, de la promesa del Señor que leemos en el evangelio de Juan, capítulo 14, desde el verso 15 en adelante:

(Juan 14: 15)= Si me amáis, guardad mis mandamientos, (Esto no le está diciendo a usted que los cumpla. Para el hombre natural eso es imposible. Le está diciendo que los guarde que los tenga en cuenta para que no se convierta en una fábrica de excusas).

Y yo rogaré al Padre, y os dará otro consolador (Se refiere al Espíritu Santo) para que esté con vosotros para siempre; (Dice para que esté CON nosotros. Esa preposición significa: “junto a”, o “en compañía de” y muestra, en este caso, a un Espíritu Santo que se hace presente en la vida de una persona que se entrega a Jesucristo, para acompañarlo para siempre.

(Verso 17)= El Espíritu de verdad, (Habla del mismo Espíritu Santo, de allí que la palabra esté con mayúscula) al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; (El mundo no puede recibir la compañía del Espíritu Santo porque:

1) No aceptó a Cristo como Salvador personal. 2) No lo convirtió, por consecuencia, en Señor de su vida. 3) No lo puede ver porque sus ojos espirituales están cerrados. 4) No lo conoce porque su entendimiento está entenebrecido.

…Pero vosotros le conocéis (Eso nos lo dice a nosotros. Debemos conocerlo. No es si nos parece o si lo creemos oportuno: ¡Es mandamiento!) …Porque mora con vosotros, (Nos acompaña desde nuestra conversión) y estará, (Aquí pasamos a hablar en tiempo futuro) en vosotros.

Aquí la preposición cambia. Ya no es CON, ahora es EN. Y EN, implica “dentro de”, o “en el interior de”, y que, naturalmente, no es lo mismo. Una cosa es una compañía que le guía y le alienta y le instruye, y otra es algo dentro suyo que le comunica todos los atributos que posee. Son pasos subsiguientes, prometidos y necesarios.

Esto, únicamente, es lo que le va a permitir no sólo anunciar el Evangelio, como testigo, obedeciendo un mandato, sino también predicar a Cristo, que es ni más ni menos que pelearle a Satanás centímetro a centímetro cada espacio en donde él está como usurpador.

Cada centímetro de su reino que debe ser tomado por el Reino de Dios, declarando su derrota y la victoria del Señor en la cruz; ministrar conforme a la Biblia y no conforme a lo que algunos hombres muy estudiosos hayan entendido que debían hacer.

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El Camino de la Unción

Seguramente que al leer este título, te has puesto a pensar en cómo será ese camino, en qué sitio geográfico se encontrará y qué deberíamos hacer por nosotros mismos para poder tomarlo y no perderlo. Muy bien; sigue este trabajo con atención y es muy probable que al final, lo hayas encontrado.

(1 Reyes 19: 11-21)= Él le dijo: sal fuera, y ponte en el monte delante de Jehová. Y he aquí Jehová que pasaba, y un grande y poderoso viento que rompía los montes, y quebraba las peñas delante de Jehová; pero Jehová no estaba en el viento. Y tras el viento un terremoto; pero Jehová no estaba en el terremoto.

Y tras el terremoto un fuego; pero Jehová no estaba en el fuego. Y tras el fuego un silbo apacible y delicado.

Y cuando le oyó Elías, cubrió su rostro con su manto, y salió, y se puso a la puerta de la cueva. Y he aquí vino a él una voz, diciendo: ¿Qué haces aquí, Elías?

Él respondió: he sentido un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares, y han matado a espada a tus profetas; y sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida.

Y le dijo Jehová: vé, vuélvete por tu camino, por el desierto de Damasco; y llegarás, y ungirás a Ásale por rey de Siria.

A Jehú hijo de Nimsi ungirás por rey sobre Israel; y a Eliseo hijo de Safat, de Abel-Mehola, ungirás para que sea profeta en tu lugar.

Y el que escapare de la espada de Ásale, Jehú lo matará; y el que escapare de la espada de Jehú, Eliseo lo matará.

Y yo haré que queden en Israel siete mil, cuyas rodillas no se doblaron ante Baal, y cuyas bocas no lo besaron.

Partiendo él de allí, halló a Eliseo hijo de Safat, que araba con doce yuntas delante de sí, y él tenía la última. Y pasando Elías por delante de él, echó sobre él su manto.

Entonces dejando él los bueyes, vino corriendo en pos de Elías, y dijo: te ruego que me dejes besar a mi padre y a mi madre, y luego te seguiré. Y él le dijo: ve, vuelve; ¿Qué te he hecho yo?

Y se volvió, y tomó un par de bueyes y los mató, y con el arado de los bueyes coció la carne, y la dio al pueblo para que comiesen. Después se levantó y fue tras Elías, y le servía.

En el Antiguo Testamento existían tres grandes funciones o cargos: uno de ellos, eran los reyes. Los reyes eran ungidos con un cuerno de aceite. Así ungieron a Saúl, a David. Los profetas tomaban un cuerno, una redoma llena de aceite y se la vaciaban en la cabeza a los reyes. Eso representaba la habilidad de Dios sobre la habilidad del hombre. Era un concepto claramente definido que no podían ejercer el liderazgo a menos que la unción de Dios estuviera sobre ellos.

Pero no solamente se ungían a los reyes, también se ungían a los profetas, como en el caso de Elías ungiendo a Eliseo. Pero no sólo se ungían a los profetas; había un alto cargo que era el Sacerdocio. Ungirás a los hijos de Aarón, con el sagrado aceite de la unción.

Un aceite especial que era elaborado con olivas machacadas. Ese aceite se mezclaba con una serie de elementos: tálamo, casia, especies aromáticas, que lo transformaban en un ungüento aromático que era colocado sobre el sacerdote.

Había una prohibición bíblica con respecto a hacer una unción parecida. Incluso era reo de maldición el que hiciera o pretendiera hacer una unción parecida. Otra restricción era que esa unción no podía caer sobre la carne de esas personas. Debían ser ungidos sobre sus cabellos o sobre sus ropas, pero no podía tocar la carne.

De manera que aquí vemos una semblanza clara de lo que significa un liderazgo conforme a la voluntad de Dios. La palabra liderazgo produce, inmediatamente, en nosotros, un fenómeno: la entendemos como sinónimo de alguien que tiene autoridad, poder y dominio sobre otros. Pero en el concepto bíblico, no existe ese tipo de liderazgo. Ese es el liderazgo de las naciones: que los hombres usen los estamentos del poder para hacerse servir por los demás.

Jesús dijo: …Pero en vosotros no será así; si alguno de vosotros quiere ser el más grande, tendrá que ser el servidor de los demás. De modo que el liderazgo bíblico es: servicio a dios merced el servicio a los hombres. De manera que en la Biblia, el líder sirve. Y si no sirve, no sirve…

Ahora bien; ese servicio a Dios viene con la unción de Dios. LA unción es el carisma o carismata, es el don, la habilidad de Dios por sobre su habilidad. LA unción también es: La acción del Espíritu Santo en la Palabra de Dios. La unción no es emoción ni presunción: es habilidad de Dios para su vida.

Los títulos de los libros de la Biblia, los subtítulos, capítulos, versículos, comentarios, acotaciones, concordancias o cadenas paralelas, no son inspiradas por el Espíritu Santo. Lo que sí es inspirado por el Espíritu, es el texto.

El Libro de los Hechos, por ejemplo, se llama “Libro de los Hechos de los Apóstoles”, pero lo que Dios quería revelar allí no es la habilidad de esos apóstoles y sus obras, sino su propia habilidad a través de esos hombres. El Espíritu siempre revela el carácter de Dios, no la voluntad o la habilidad de los hombres.

En el Antiguo Testamento están las tres figuras del poder: Reyes, Profetas y Sacerdotes. Ninguno de los tres podía empezar a ejercer su poder antes de recibir la unción de Dios. En el Nuevo Testamento, la figura se repite con los apóstoles.

Compañeros de andanzas de Jesús, discípulos fieles de sus enseñanzas, testigos oculares de sus señales y milagros, sin embargo, no pudieron comenzar su ministerio y de hecho no lo hicieron, hasta que, como les anticipó Jesús, …no fueran investidos de poder desde lo alto…

(Hechos 10: 38)= Como Dios ungió con el Espíritu santo y con poder a Jesús de Nazaret, y como éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.

La habilidad de Dios, sobre la habilidad del hombre. Cuando la unción de Dios está sobre mí, Dios va a hacer a través mío, cualquier cosa; ya sea natural o sobrenatural. Él está sobre mí. Cuando la unción de Dios no está sobre mí, no ocurre nada, porque Allí Dios no está conmigo.

¿Cuántos se acuerdan de Sansón? Sansón era ungido. La habilidad de Dios estaba por sobre la habilidad de él. Pero un día él quebró el pacto de consagración y salió diciendo: voy a ser como antes. Y cuando fue a romper las cuerdas, no sabía que Jehová se había apartado de él. ¿Cuántos de los que leen esto, quisieran tener un liderazgo efectivo, eficaz, indiscutido e imbatible?  Okay; tienen que caminar hacia la unción, no hay otra vía…

Lo más claro al respecto se lo escuché a uno de esos siervos de Dios conocidos por todo el mundo. Siervo de esclarecida palabra y profundo mensaje. Él dijo un día, textualmente: “Dios me dio a mí la experiencia de ir a un seminario teológico durante cuatro años, junto con mi esposa; después hicimos un post-grado teológico por dos años más; después una universidad de Florida, en los Estados Unidos, me recibí con un doctorado en divinidad.  

Pero todo esto es sólo preparación. Si no está la unción de Dios en mí, toda esta preparación no sana, no unge, no libera, no desata, no redarguye de pecado a los corazones, no se manifiesta en los dones, no hago anda. Yo puedo tener mi cabeza enorme de tanta información brillante, pero no rompe ningún yugo!

(Isaías 10: 27)= Acontecerá en aquel tiempo que su carga será quitada de tu hombro, y su yugo de tu cerviz, y el yugo se pudrirá a causa de la unción.

Es decir que, la que rompe yugos y quita cargas, es la unción. En Isaías 11 habla de siete manifestaciones de la unción. Dice: espíritu de Jehová, espíritu de sabiduría, de inteligencia, de consejo, de poder, de conocimiento y de temor de Dios. Dice también que el tronco de Isaí estaba cortado, pero cuando cayó la unción comenzaron a salirle renuevos y retoños. Un liderazgo puede ser mutilado, pero si cae la unción sobre él va a retoñar, reverdecer y renovar. Y se va a convertir en un árbol grande y lleno de frutos.

(Isaías 61: 1-3)= El Espíritu de Jehová el señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar las buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel; a proclamar el año de la buena voluntad  de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los enlutados; a ordenar que a los afligidos de Sión se les de gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar de espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya.

LA unción me da la habilidad de predicar, de proclamar y de ordenar. Cuando usted ordena, la unción fluye. No se ponga a ordenar si no está la unción sobre usted porque va a hacer el ridículo, el diablo le va a sacar la lengua y la va a dejar como un trapo de piso, porque él sabe y conoce muy bien adonde está la autoridad y donde el simple status humano.

A lo primero, se somete; a lo segundo, directamente lo ignora. Fíjese cuando en el libro de los hechos se relata como fueron elegidos los primeros ayudantes para servir las mesas: 1) Llenos del Espíritu. 2) Llenos de Sabiduría. 3) Llenos de fe.

En las iglesias del Apocalipsis Dios dice: Si tú no te alineas a mi palabra, vendré a ti, te daré con el espíritu de mi boca y te quitaré los candeleros. Los candeleros o candelabros, eran encendidos con aceite de oliva. Es decir: te voy a quitar la unción a ti y se la voy a dar a otro.

En el mundo de los reyes, Saúl estaba ungido. Pero él pensaba que por ser alto y buen mozo, él era el que iba a establecer el reino de Dios. Pero Dios lo desplazó y levantó a otro en lugar de él: David. Tienes que tener cuidado de caminar en la unción, porque ya existe otro mejor que tú; lo único que falta es que Dios decida bajarte a ti y levantarlo a él.

En el mundo de los sacerdotes las cosas son más o menos similares. Elí era ungido, pero Elí no cuidó su carácter, ni su hogar, ni sus hijos, ni su familia. Entonces, dentro del mismo ministerio de Elí, Dios comenzó a levantar a un joven llamado Samuel.

En el primer libro de los Reyes, capítulo 19, vamos a encontrar que Jezabel, una mujer impía, esposa del rey Acab, dice que juró por sus dioses que le quitaría la cabeza a él; él salió corriendo y dice la Escritura que cuando estaba en el monte vino la unción de Dios.

Dice el verso 11: …El le dijo: sal fuera, y ponte en el monte delante de Jehová. Y he aquí Jehová que pasaba, y un grande y poderoso viento que rompía los montes, y quebraba las peñas delante de Jehová; pero Jehová no estaba en el viento.

¿Qué le parece? Era un viento fuerte. Rugía, rompía los montes, arrancaba los árboles, rompía las peñas, (Es decir las rocas, las piedras, ¿No?) pero pese a todo ese poder, mi Biblia dice que Dios no estaba en ese viento.

Hay mucho liderazgo que funciona igual. Mucho ruido y pocas nueces. Mucho humo, pero poco fuego. …Y tras el viento un terremoto; pero Jehová no estaba en el terremoto. ¡¡Huau!! ¡¡Eso era pura carne!! ¡¡Parecía tremendamente ungido y bonito, pero era carnalidad pura!!

Los que predican, los que enseñan, los que cantan, los que danzan, los que sirven, los que adoran, los que tocan un instrumento musical, todos tienen que hacerlo con la habilidad de Dios, con la unción de Dios. Quiero que entienda: podemos ser un viento que arrasa o un terremoto que derrumba todo, pero eso no es necesariamente sinónimo de unción, no se confunda.

(Verso 12)= Y tras el terremoto un fuego; pero Jehová no estaba en el fuego. Y tras el fuego un silbo apacible y delicado.

Y cuando lo oyó Elías, cubrió su rostro con su manto, (Porque Elías sabía lo que era la unción. Elías no lo había cubierto antes, pero ahora sí lo hizo porque sabía que en ese silbo apacible estaba el poder de Dios. Y Dios le hace una pregunta)

¿Qué haces aquí? (Dios le pregunta a usted lo mismo en este instante. ¿Está usted escondido? ¿Por qué huye? ¿Por qué Elías huía de Jezabel? Porque había descuidado su unción.) Ponga especial atención a esto: los hombres de Dios tenían que definir tres aspectos:

1)=Quien me llama. 2) A qué me llama. 3) En que lugar me llama. Mira Abraham: Jehová me llama. A ser una gran nación. A una tierra que me va a mostrar. Hay mucho liderazgo que anda deambulando por allí sin respuestas para ninguna de estas preguntas.

No saben quien los llama, a qué ni en qué lugar. Pablo hace dos preguntas claves cuando tiene su encuentro personal con Cristo camino a Damasco: ¿Quién eres? ¿Qué quieres que yo haga? Y Jesús le agrega la tercera: ¿Dónde? En Damasco.

¿Conoces a Jesús? Porque hay mucha gente, créame, que ha conocido muy bien a la iglesia, a todos sus estamentos administrativos y de control, como estructura monolítica inclusive, pero todavía no ha conocido a Jesús. Responsabilidad.

(Verso 19)= Partiendo él de allí, halló a Eliseo hijo de Safat, que araba con doce yuntas delante de sí, y él tenía la última. Y pasando Elías por delante de él, echó sobre él su manto.

Entonces dejando él los bueyes, vino corriendo en pos de Elías, y dijo: te ruego que me dejes besar a mi padre y a mi madre, y luego te seguiré. Y él le dijo: ve, vuelve, ¿Qué te he hecho yo?

Y se volvió, y tomó un par de bueyes y los mató. Y con el arado de los bueyes coció la carne, y la dio al pueblo para que comiesen. Después se levantó y fue tras Elías y le servía.

¿Cuántos bueyes tenía? Doce yuntas, veinticuatro bueyes. ¿Cuántos mató para alimentar al pueblo? Dos. Un par. ¿Qué hizo con el resto? Los guardó para su familia. Responsabilidad. Primero su familia; después el pueblo de Dios.

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Cuidado con el Profeta

Si escuchamos a alguien decir: ¡Cuidado con el pastor!, pensamos que se trata de alguno que estaba haciendo alguna travesura y tiene miedo que el pastor lo vea, o que se entere y tenga problemas. Si oímos la misma expresión relacionada con el maestro, muy probablemente lo relacionaremos con la escuela secular, como en aquellos tiempos del primario cuando en medio de una batalla de tizas o papeles el maestro entraba al aula y un frío helado nos corría por la espina dorsal, porque muy pocos lo relacionarían con un maestro de la Palabra, ¿Verdad?

Si el término lo destináramos a evangelistas y apóstoles, lo más probable es que no lo entenderíamos. Pero seamos francos: si escuchamos decir: ¡Cuidado con el profeta! Allí muchos coincidirían, – incluidos varios líderes -, en que la expresión tiene algún tipo de asidero: por una serie de razones, el ministerio profético es tomado más como un peligro constante que como un ministerio de edificación.

Hoy me propongo, a partir de lo que la Biblia dice al respecto y a una enseñanza básica dejada por un siervo de Dios en el recuerdo, tratar de colocar, como corresponde, cada cosa en su justo lugar, espacio y medida.

Sería oportuno, entonces, y en primer término, esclarecer qué es la profecía, para que ha sido otorgada a los hijos de Dios y que fundamentos espirituales tiene en líneas generales. Es por ese sitio, entonces, por el cual comenzaremos.

El propósito de la vida de la iglesia del Nuevo Testamento es ser bendecida por la presencia del don de profecía. Tal como se lo veremos declarar a Pablo, el amor es nuestra búsqueda primordial, pero la profecía habrá de ser bien recibida para la edificación, exhortación y consolación de la congregación, tanto colectiva como individualmente.

Semejante aliento o estímulo de unos a otros es “profecía”, no “palabras” en el sentido de la Biblia, la cual usa las palabras mismas de Dios, pero por medio de palabras humanas que el Espíritu Santo, singularmente, trae a la mente.

La práctica del don de profecía, es un propósito de la plenitud del Espíritu. En ella se cumple también con la profecía de Joel y con la esperanza que tiempo antes expresara Moisés. Pero le da su respaldo a la operación del don de profecía y Pablo dice que este don, está dentro de las posibilidades de cada creyente.

Este don tiene la intención de suscitar una amplia participación entre los miembros de la congregación, en la que todos se beneficien recíprocamente con palabras de unción y de amor que edifican espiritualmente y profundizan el entendimiento.

Tal profecía puede proveer una ampliación del entendimiento que los corazones se vuelvan humildes para la adoración a Dios y, de pronto, se den cuenta que el Espíritu Santo tiene conocimiento de su necesidad y está dispuesto a contestar la oración.

Esta clase de profecía es también un medio por el cual se impulsa y provee visión y expectación, sin las cuales la gente se vuelve pasiva y descuidada. Estas orientaciones específicas sobre como utilizar el don de profecía, tal como sucede con todos los dones del Espíritu Santo, tienen el propósito de evitar que un don suplante el ejercicio de otros, o usurpe la autoridad del liderazgo espiritual.

Aún más, toda profecía está subordinada a la disciplina de la Palabra eterna de Dios, la Biblia, la norma por la que toda expresión profética en la iglesia debe ser juzgada.

Ahora vamos a ver lo que Dios, a través de su palabra, tiene para decir sobre el ministerio profético, que naturalmente es lo que vale, muy por encima, – de un lado o del otro -, de lo que usted y yo podamos creer, interpretar, opinar o pensar.

(2 Crónicas 20: 20)= Y cuando se levantaron por la mañana, salieron al desierto de Tecoa. Y mientras ellos salían, Josafat, estando en pie, dijo: oídme Judá y moradores de Jerusalén. Creed en Jehová vuestro Dios, y estaréis seguros; creed a sus profetas, y seréis prosperados.

Aquí, habría que comenzar por saber que se quiere decir cuando dice CREED. La palabra original, allí, es AMAN, y significa estar firme, estable, establecido; también es estar firmemente persuadido; creer sólidamente.

En su forma causativa, AMAN significa CREER, es decir: “Considerar algo digno de confianza”. Esta es la palabra usada en Génesis 15:6, cuando Abraham “creyó” en el Señor.

Aquí AMAN aparece tres veces en un versículo y podría traducirse: “Cree en el Señor…y estarás seguro”. De AMAN viene EMUNAH, es decir: “Fe”. Su derivado más conocido, es AMÉN, que encierra la idea de algo sólido, firme, ciertamente seguro, verificado, establecido.

Este pasaje, en esencia, nos habla de cuidar nuestra visión espiritual; de creer en la Biblia como la Palabra de Dios y, por ende, TODO lo que ella tiene para decir. Descansar en su testimonio sobre la naturaleza de Dios, su carácter y las promesas divinas.

Y, finalmente, nos recomienda creerle a quienes proclaman la Palabra de Dios, es decir: confiar en las palabras proféticas pronunciadas por hombres y mujeres dedicados a Dios. No de cualquiera que diga representarlo o presente credenciales, sino a los genuinos y levantados por Él.

El caso es que esto nos deja muy en claro dos principios: 1)= Si le creemos a Dios, vivimos seguros. 2)= Si le creemos a SUS profetas, seremos prosperados. 3)= Y como se dice en Isaías 7:9, si no creemos, no permaneceremos.

(1 Corintios 14: 1)= Seguid el amor; y procurad los dones espirituales, pero sobre todo que profeticéis.

Primero: la palabra PROCURAD, aquí, es la palabra ZELOO y significa ser celoso de algo, arder en deseos por algo, proseguir y perseguir ardientemente algo, desear anhelosamente o intensamente algo.

Segundo: habla de seguir el amor, porque queda muy claro que sin amor, la mayor manifestación de dones y el más heroico de los sacrificios no significan nada. Las cosas buenas deben ser bien hechas, de la manera correcta.

Además: se nos dice que todas nuestras cosas sean hechas con amor, que debemos procurar los mejores dones, de los que no debemos ignorar nada, pero que si tenemos los mejores dones, – Y por la forma en que Pablo lo ubica en este primer verso, la profecía parece serlo -, y no lo usamos por y con amor, nada somos.

(1 Corintios 14: 2)= Porque el que habla en lengua no habla a los hombres, sino a Dios; pues nadie le entiende, aunque por el Espíritu habla misterios.

Pablo pone muchas cosas que hoy todavía nos separan en un lugar tan preciso que solamente el diablo y sus demonios de ceguera y confusión no han permitido que esto esté totalmente claro y el camino a una auténtica unidad de Espíritu absolutamente allanado.

Primero: dice que quien habla en lenguas le habla a Dios merced a lo que le dicta el Espíritu y no a los hombres. Lo primero es sumamente importante porque como Satanás no entiende ese idioma, no puede estorbar nuestra comunión con el señor y porque al ser así, accedemos a un poder divino que hace altamente necesario anhelar, pedir y obtener ese don ya que indudablemente marca una diferencia.

Segundo: las lenguas, – salvo que se interpreten -, no son para hablarles a los hombres, así que si usted ora en lengua para que le escuchen los hermanos y piensen que espiritualmente usted raya a mucha altura, usted está total y absolutamente equivocado. Dios no avalará esa intención por buena que parezca.

Tercero: las lenguas son, indiscutiblemente, UNA señal de la actividad libre y plena del espíritu Santo en nosotros. Pero es un don recibido por gracia y no una opción como algunos gustan de creer. Sin embargo, no hay base para creer que es obligatorio como una especie de credencial, ya que Pablo en 1 Corintios 12:10, lo coloca como UNO de los dones, y no como EL don, expresión que repite en el verso 28, y si hiciera falta una tercera confirmación, está en el verso 30, donde explica que no todos habrán de tener todo, y finaliza en 13:1, cuando reitera que, si no hay amor, las lenguas no pasan de ser un ruido…nada más que un ruido. Cuidado: valorar los dones, no quiere decir mistificarlos. Pablo desmitifica cada don, al tiempo que valora intensamente cada uno de ellos.

(1 Corintios 14: 3)= Pero el que profetiza habla a los hombres para edificación, exhortación y consolación.

Primer punto a tener en cuenta, hermano que cree tener un ministerio profético: su palabra deberá ser para edificación, exhortación y consolación, nunca para conflicto, confusión o condena. Lo primero vendrá del Espíritu Santo, lo segundo podrá ser obra de su carne o, lo que es peor, a través de un espíritu-guía, satánico, infiltrado por el diablo para dividir, herir o agredir.

Pablo no se queda en eso. En el verso 5 dice que él quisiera que todos hablen en lenguas (Lo que muestra que no todos lo hacían), pero mucho más, que profeticen, ya que considera como MAYOR el don profético que el de lenguas, salvo que haya interpretación, porque en ese caso la iglesia recibe una comunicación directa del señor y, lógicamente, se edifica notablemente.

Nos sugiere, en el verso 12, que anhelemos los dones, no que los subestimemos o los ignoremos. Nos aclara que con las lenguas, nosotros nos edificamos pero el otro no es edificado; exactamente lo contrario que la palabra profética.

 Y nos recomienda, finalmente, que TODO sea hecho para edificación, lo que le da a entender claramente, que ningún don le ha sido dado a usted para pavonearse, cosa que es bastante común que por ahí podamos hacer sin darnos cuenta o dándonos cuenta. Desmitificación.

(1 Corintios 14: 4)= El que habla lengua extraña, a sí mismo se edifica; pero el que profetiza, edifica a la iglesia.

Esto se ha leído e interpretado tan ligeramente que ha dado lugar a gruesos errores, marginaciones, reprimendas y hasta sanciones disciplinarias. Sin embargo Pablo es claro. No minimiza ni subestima las lenguas como algunos han creído ver, (De hecho él oraba en lenguas y lo declara), dice que nos edifica.

Es bueno, mucho más que bueno para nosotros. Lo que sí dice es que quien profetiza, edifica al cuerpo, que no es lo mismo. Y esto, hay que reiterarlo, también es bueno, también es más que bueno; mayor o mejor que lo otro, si es que usted lo quiere ver así.

Y en el verso 5, reitera un concepto ya expresado, sintetizándolo de un modo que no permite doble lectura, interpretación, confusión y no resiste tampoco ni el menor comentario.

(1 Corintios 14: 5)= Así que, quisiera que TODOS vosotros hablaseis en lenguas, pero MAS que profetizaseis; porque mayor es el que profetiza que el que habla en lenguas. A NO SER que las interprete para que la iglesia reciba edificación.

Sólo se puede acotar que en números 11:29, Moisés le pregunta a Josué si tiene celos de él, y le agrega: …Ojalá todo el pueblo de Jehová fuese profeta… Desmitificación.

Sorprende esta afirmación de Moisés porque nosotros seguimos pensando que el don de palabra profética es sólo par algunos santísimos privilegiados y él dice que TODOS deberíamos hacerlo. Sin embargo, Moisés no estaba borracho ese día y sabía muy bien lo que decía, ya que Pablo, mucho tiempo más tarde, dice exactamente lo mismo.

(1 Corintios 14: 31)= Porque podéis profetizar todos uno por uno, para que todos aprendan, y todos sean exhortados.

Algo queda claro: es un don que por gracia, podemos recibir todos, igual que las lenguas, pero que evidentemente no todos tienen. Y algo muy importante. Una vez recibido, el don debe aprenderse a utilizar. Para los que no lo pueden o no lo quieren aceptar, deja el verso 38: …Mas el que ignora, ignore. Listo. Punto. A otra cosa.

Ahora, la pregunta, es: ¿Cómo uso las lenguas? ¿Cómo accedo al don profético?

(Judas 20)= Pero vosotros, amados, edificándoos sobre vuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo.

Aquí hay dos palabras claves: 1)= Debemos edificarnos. Es decir: seguir creciendo, construyendo nuestra madurez SOBRE nuestra fe, no EN nuestra fe o CON nuestra fe. SOBRE. Por encima; hoy más que ayer y mañana más que hoy.

2)= Orando EN el Espíritu, no CON el Espíritu ni tampoco POR el Espíritu. Y orar EN el Espíritu es dejarnos guiar por Él con gemidos indecibles, sobre todo cuando no sabemos, con nuestro entendimiento, por qué o como orar en determinada situación, ¿Está claro?

Está bien; ya lo tengo. Ahora la siguiente pregunta, es: ¿Cómo lo uso? ¿Tal vez como a mí me parece bien? ¿O quizás como se los he visto usar a otros hermanos? ¿O tiene que ser como alguien me ordene que lo haga?

(Romanos 12: 6)= De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe.

Primero; ¿Cómo es la medida de su fe? Porque si su fe es escasa, apenas sobrevive o es casi inexistente, puede hablar en lenguas o profetizar como hacen todos en su congregación para que nadie le mire torcido, pero bastará que un día aparezca alguien con discernimiento (Un don bastante escaso hoy día en la iglesia del Señor) para que toda su falsa estructura espiritual se venga al piso dejándole más humillado que si hubiera hecho lo que Dios le manda: pedir, creer, confiar y proceder con autoridad en Él y no en su habilidad.

¿Sabe cuanta lengua y profecía falsa existe, no porque estén endemoniados, sino porque no soportan quedarse atrás con respecto a otros, que en una de esas, están haciendo exactamente lo mismo? Desmitificación.

En 1 Corintios 7:7 Pablo reflexiona que a él, – Hombre -, le encantaría que todos fueran como él, parece que Pablo también tenía su ego, ¿Eh? Pero termina por aceptar que cada uno tiene su propio don. Cierto sector de la iglesia aún no entiende ni acepta esto, de allí las divisiones. En Romanos 12:12 amplía este concepto señalando que cada uno es un miembro del cuerpo; distinto, pero necesario por igual. Y en 1 Pedro 4:10 recomienda que conforme a lo que hemos recibido, lo ministremos a los demás sabiendo administrarlos con fidelidad, sobriedad y confianza.

La siguiente duda, acorde a lo que hemos visto algunas veces, entonces, es: recibo un don, lo administro y lo ministro bien, pero un día siento como que lo he perdido, como que se me ha apagado o como que no parece producir nada para edificación. ¿Será que Dios se enojó conmigo por algo y me lo sacó?

(2 Timoteo 1: 6)= Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que hay en ti.

Espectacular. Pablo le dice a Timoteo que avive el fuego del don de Dios. Muy claro, pero… ¿Cómo hago para avivar ese fuego? Muy sencillo. ¿Cómo se aviva un fuego? Hay dos métodos infalibles: combustible o aire.

De acuerdo con el idioma bíblico, aceite y viento. Curioso, el aceite es tipología probada de la unción del Espíritu, y el viento, el Espíritu mismo. Debe ser casualidad… ¿O será que como somos vasos de barro vamos perdiendo combustible y viento y debemos renovarnos, (Esto es: recargarnos) continuamente en oración, ayuno y obediencia?

En 1 Timoteo 4:14, en un mismo contexto, Pablo le recomienda a su discípulo que NO DESCUIDE el don. Sin embargo, esto no actúa mágicamente, sino a través del conocimiento y la sabiduría que vienen por la revelación, (No por estudios teológicos), tal como se los expresa a los Efesios en su carta.

(Efesios 1: 17-18)= Para que el Dios de nuestro señor Jesucristo, el Padre de gloria, (No cualquiera, no un hombre, no un método, no una doctrina), …os de espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, (Diga: necesito sabiduría y revelación para conocerlo a Él).

……alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, (Muchos ignoraban que el entendimiento tenía ojos. Bueno, quizás muchos ignoraban que existiera el entendimiento, o que fuera necesario) …para que sepáis cual es la esperanza a que él os ha llamado, y cuales las riquezas de la gloria de su herencia en los santos.

Hay muchos, muchísimos todavía que se resisten tercamente a lo que denominan como “caminar en fantasías”. No aceptan otra sabiduría que no provenga de un análisis, de un estudio intelectual o del traspaso de un profesor en un aula; no creen en la revelación porque sostienen que es imposible que Dios revele algo nuevo a un pobre individuo cualquiera, cuando muchos sabios y prestigiosos comentaristas ya arribaron a opiniones aparentemente inamovibles.

Lo que sucede es que cuando las cosas empiezan a salirse de la esfera de la lógica mental y empieza a entrar en un ámbito netamente espiritual, (Le recuerdo de paso que Dios es Espíritu), la madurez o inmadurez deja de medirse por el almanaque o los títulos y comienza a manifestarse por la fe o simplemente una rutina eclesiástica. El autor de la carta a los Hebreos había observado esto y deja su enseñanza concreta y precisa.

(Hebreos 5: 14)= Pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, (¿Quiénes serán los que alcanzaron madurez? ¿Los doctores modernos de la ley? ¿Los master en Divinidades? ¿Los distinguidos con notas sobresalientes en institutos y seminarios?)

…para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal. (¿Usted me quiere decir que si mis sentidos, – Vista, Oído, Olfato, Gusto, Tacto -, están ejercitados, eso me va a ayudar a discernir mejor?

Si hablamos de sentidos naturales, podrá parecer una barbaridad esto, pero si entendemos que hay ojos espirituales, oídos espirituales, olfato espiritual, gusto espiritual y hasta tacto espiritual, las cosas comienzan a tomar bastante sentido, ¿No cree?

Cuando se consigue esto, ¿Quién lo determina? Dios, que le hace decir a Isaías 7:15: Comerá mantequilla y miel (Alimento infantil) hasta que sepa desechar lo malo y escoger lo bueno. De acuerdo, pero entonces: ¿Quién es quien y qué es qué? Porque la mayoría conoce lo que hay, pero muchos menos lo que tienen para sí.

(Efesios 4: 11)= Y él mismo, (Cristo), …constituyó a unos, apóstoles; (Usted puede ser apóstol, hoy, en este tiempo) a otros, (No a los mismos, dice que: a otros) profetas (Basta, Terminado. No se quedó allá lejos en el tiempo. Está hoy vivo y vigente. El ministerio profético fue lo que fue en aquel tiempo y está llamado a ser lo que Dios quiere que sea hoy, en 1997) …a otros, evangelistas; a otros pastores y maestros.

La iglesia hoy tiene esta disposición: el pastor, para liderar la congregación y atender sus conflictos y problemas domésticos; el maestro, para que de, a veces y si está confundido en los tiempos, tediosas clases que no suelen ir más allá de un vistazo a mapas e información histórica y memorización de textos bíblicos y, natural y obviamente, la doctrina denominacional, en la que se enseña en qué cree esa congregación y en qué no cree; el evangelista, para enviarlo a carpas, campañas y reuniones donde haya gente nueva. A los que dicen ser profetas, se los tiene ahí, como en una especie de freezer, y a los apóstoles, directamente, se los nombra según el tiempo que lleve como pastor y los contactos que haya hecho durante ese lapso.

(Verso 12)= A fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, (Pero esto dice que los cinco ministerios son para perfeccionar a los santos. ¿Cómo se entiende? La palabra PERFECCIONAR, aquí, es la palabra KATARTISMOS, y significa Adecuar, Preparar, Entrenar, Calificar plenamente para el servicio.

¿Hay lugares donde pastores, evangelistas, maestros, apóstoles y profetas abandonan sus status terrenales y se dedican a entrenar y a preparar a futuros pastores, evangelistas, maestros, profetas y apóstoles?

En el lenguaje clásico, KATARTISMOS, se aplica a la colocación de un hueso durante una cirugía. ¿Qué tiene que ver esto? Mucho. Que el Gran Médico, Jesucristo, está haciendo ahora todos los ajustes necesarios a fin de que la iglesia no quede descoyuntada. …Para la edificación del cuerpo de Cristo.

Sí, ya sé, usted me dirá que esta comparación es solamente simbólica, que ese cuerpo no es como un cuerpo natural, sino algo parecido que…Suficiente. Siga leyendo, por favor.

(Versos 13 al 16)= Hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe, y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo.

¿Qué lleguemos a la unidad de qué? ¿De los pentecostales? ¿De los bautistas? ¿De los nazarenos? ¿De los hermanos libres? No. De la fe y del conocimiento. ¿Y como haremos para llegar a la unidad de esa fe y ese conocimiento si cada denominación lo ha visto diferente?

Tengo una mala noticia. El término DENOMINACIÓN, no existe en la Biblia. Obviamente, la terminología INTERDENOMINACIONAL como factor de unidad, mucho menos. Ni hablar de ECUMENISMO. ¿Entonces? Entonces, en el mejor de los casos, – En el mejor, ¿Eh? -, doctrina de hombres.

Espíritu humanístico, si es que lo quiere tomar en términos de guerra espiritual. ¿Y para que se nos darán estas pautas tan difíciles de cumplir hoy día?

…Para que ya no seamos niños fluctuantes, (Niño es inmadurez. Fluctuante es andar de aquí para allá rebotando y golpeándonos una y otra vez) …llevados por doquiera de todo viento de doctrina (Se lo vengo diciendo desde hace un buen rato, ¿No es así?) …por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, (Es bastante fuerte, esto, ¿No cree? ¿Qué debo hacer? ¿Borrarlo de mi Biblia? Pero está, tiene valor, no puedo sacar ni poner nada en la escritura. ¿Qué haremos?

…Sino que siguiendo la verdad en amor (¿Quién es la verdad? Cristo dijo: YO SOY la verdad) …crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, (¿Acaso el fundador de la denominación? ¿Su doctrina aprobada por una junta de afamados teólogos? ¡¡¡NO!!!) …esto es, Cristo.

…De quien todo el cuerpo, (¿Su iglesia? ¿La mía? ¿La del vecino? ¡¡NO!! ¡¡Todo el cuerpo!!) …bien concertado y unido entre sí, (¿Estará ese cuerpo bien unido y concertado entre sí, hoy?) …por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, (¿Por todas las qué..? Las coyunturas, el hueso, el perfeccionamiento aportado por los cinco ministerios.

¿Qué se ayudan mutuamente? Dice eso. Pregunta: ¿Se están ayudando, hoy, mutuamente pastores, evangelistas, maestros, profetas y apóstoles? ¿Lo están haciendo?) …según la actividad propia de cada miembro, (La iglesia no es UN hombre. La iglesia es UN cuerpo. La cabeza es Cristo, y quien no esté sujeto a su autoridad no puede ser cabeza humana de nada; y el poder que se mueve es el del Espíritu Santo, y la que decida moverse por algún poder político, económico o de otra naturaleza, no forma parte de la familia de Dios) …recibe su crecimiento para ir edificándose en amor…

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