En Medio de la Noche

En el evangelio de Juan, cada vez que leemos la palabra Milagro, eso significa Señal. Y la palabra Señal, a su vez, significa que, tras cada Milagro, hay una señal o una enseñanza espiritual que se aplica a nuestra vida de hoy.

No solamente son anécdotas o ejemplos del pasado; no es solamente algo que aconteció para extraer el principio de algo que pasó en aquel momento, sino que son señales, o misterios escondidos para nosotros usarlos en el día de hoy.

(Juan 6: 1)= Después de esto, Jesús fue al otro lado del mar de Galilea, el de Tiberias.

(2) Y le seguía gran multitud, porque veían las señales que hacía en los enfermos.

Quiero que notes que esta actitud no ha cambiado. Las multitudes aún giran cuando hay algo que se está ofreciendo. La gran mayoría de la iglesia todavía asiste por los peces y los panes. Donde se está dando algo, allí hay multitudes reunidas. Pero Dios quiere algo más en la iglesia; ¿Cuántos saben eso?

Lo que Él está diciendo aquí es que lo seguía una gran multitud porque veían las señales que Él hacía en los enfermos.

(Verso 3)= Entonces subió Jesús a un monte, y se sentó allí con sus discípulos.

Y ustedes ya conocen la historia. Aquí es donde está archivada la alimentación de los cinco mil. Pero si vamos un poco más abajo, el verso 13, después del milagro de la multiplicación de los peces y los panes, dice:

(Verso 13)= Recogieron, pues, y llenaron doce cestas de pedazos, que de los cinco panes de cebada sobraron a los que habían comido.

(14) Aquellos hombres entonces, viendo la señal que Jesús había hecho, dijeron: éste verdaderamente es el profeta que había de venir al mundo.

Nota que las personas, siempre, están buscando una manifestación natural y literal para decir: “Este es el que viene de parte de Dios.” Sin embargo, es un error muy grande que nos lleva a grandes pérdidas en nuestros caminos con Dios.

Aquí cabe una frase que alguna vez le oí a un siervo de Dios y que él repetía constantemente: “No te pierdas lo divino, buscando lo espectacular”. Hay veces que Dios no está en lo espectacular. El mundo está lleno de espectáculos.

(Verso 15)= Pero entendiendo Jesús que iban a venir para apoderarse de él y hacerle rey, volvió a retirarse al monte él solo.

¿Que es lo que dice que hizo Jesús? Sabiendo que por las señales y milagros que había hecho lo iban a idolatrar, se escondió. Hoy día no se hace lo mismo; mientras más nos alaban, más rápido salimos al púlpito. Pero Cristo se fue a esconder porque no quería que lo coronaran rey. Cristo no vino par ese motivo en aquel entonces.

(Verso 16)= Al anochecer, (Paréntesis. Llega un momento en tu vida donde el espectáculo termina y se pone oscuro)…descendieron sus discípulos al mar (17) y entrando en una barca, iban cruzando el mar hacia Capernaum. Estaba ya oscuro, y Jesús no había venido a ellos.

Nota que en el acontecimiento anterior, todo era luz, todo era maravilloso, todo era espectáculo, había milagros, multiplicación, había prosperidad, y todo el mundo quería que ese fuera el hombre del momento. Jesús se escondió, y de pronto, llegó la oscuridad. Y en medio de la oscuridad vemos que ya la noche se cierra y Jesús no viene. ¿Cuántos de ustedes han pasado por allí?

(18) Y se levantaba el mar con un gran viento que soplaba.

(19) Cuando habían remado como veinticinco o treinta estadios, vieron a Jesús que andaba sobre el mar y se acercaba a la barca; y tuvieron miedo.

(20) Mas él les dijo: YO SOY, no temáis.

(21) Ellos entonces con gusto le recibieron en la barca, la cual llegó enseguida a la tierra adonde iban.

Vemos aquí que esta multitud no quería dejar a Jesús. Quieren hacerlo rey, no quieren dejarlo. Cuando las cosas se ponen buenas, uno trata de mantener el mover de Dios. Cuando Dios está haciendo algo maravilloso, uno quiere que se repita el evento. Tanta es la ansiedad de que continúe esa manifestación que a veces entramos en nuestra propia carne para tratar de producir lo que no está presente en el Espíritu para manifestarse.

Ellos no querían dejar, pero llegó el anochecer. Ahora no estaba sencillo el caminar. Ahora no estaba ese poder sobrenatural; ahora no estaba el milagro para alimentarte; ahora no había nada de eso. Sólo había fe y oscuridad.

Muchos vivimos así. A veces tenemos una campaña llena de manifestaciones y señales. Tenemos alguna visita que nos ministra y nos guía a la plenitud. Y no queremos dejarlo ir. Anhelamos el sentir de la campaña. Así que cuando termina esa, el próximo fin de semana, si podemos, hacemos otra.

Hay mucho activismo en el cuerpo de Cristo, pero el activismo no garantiza frutos.

Pero hay experiencias en la oscuridad que nunca vas a recibir en la luz. Hay algo en medio de la noche espiritual que es tan imperativo, que es tan importante para nosotros como lo que podemos recibir en la luz. Pero muchos no entendemos ese principio de Dios.

(Salmo 139: 12)= Aún las tinieblas no encubren de ti, y la noche resplandece como el día; lo mismo te son las tinieblas que la luz.

Nota que para que Dios obre, no le hace falta ni luz, ni espectáculo, ni tiniebla. Para Él la noche y el día es lo mismo; Él es Dios. Opera lo mismo en el valle que en el monte, en prosperidad que cuando no la hay; Dios sigue siendo Dios, Él está encargado del asunto.

Él no hace diferencia entre el día y la noche. A veces, cuando estamos en la noche, creemos que estamos fuera de su voluntad. Claro que hay una oscuridad que es resultado del pecado, pero también hay una oscuridad a la que el Señor, a veces, te guía.

(Isaías 50: 10)= ¿Quien hay entre vosotros que teme a Jehová, y oye la voz de su siervo? El que anda en tinieblas y carece de luz, confíe en el nombre de Jehová, y apóyese en su Dios.

Apóyate. En Génesis capítulo 15 vemos un ejemplo muy importante, muy precioso de cómo Dios, a través de toda la Biblia, opera de la misma manera.

(Génesis 15: 12)= Mas a la caída del sol sobrecogió el sueño a Abram, y he aquí que el temor de una grande oscuridad cayó sobre él.

Fíjate que aquí cae el sol, es de noche, y es aquí cuando el pacto más importante es ejecutado: de noche. Por eso es que dios, a veces, nos tiene que arrojar de espaldas al suelo; sólo porque cuando estamos de pie, no recibimos nada.

(Isaías 45: 1)= Así dice Jehová a su ungido, a Ciro, el cual tomé yo por su mano derecha, para sujetar naciones delante de él y desatar lomos de reyes; para abrir delante de él puertas, y las puertas no se cerrarán; (2) yo iré delante de ti, y enderezaré los lugares torcidos; y quebrantaré puertas de bronce, y cerrojos de hierro haré pedazos; (3) y te daré los tesoros escondidos.

La palabra ESCONDIDOS, aquí, es OSCURIDAD; Te daré tesoros en la oscuridad, en medio de tu noche. Hay una oscuridad que es plan de Dios para tu vida en la cual se encierran tesoros que, de otra manera, nunca obtendrías.

“Pero hermano…si la iglesia está linda… ¿Qué quiere decir? Quiero decir que la iglesia no se mide por la iglesia; el fruto de la iglesia se mide por la condición de la nación.

Hay una oscuridad que nos está rodeando. Todo el mundo está preocupado. ¿Que van a hacer con la desocupación y el desempleo? ¿Cómo van a terminar con la corrupción? ¿De que manera van a luchar contra el narcotráfico? ¿Qué es lo que está pasando? Hay una oscuridad. Y nos concierne a nosotros. Porque la justicia engrandece la nación. Y el servidor entendido, consigue la benevolencia de los presidentes.

Total dependencia. Vemos que Abraham fue puesto a dormir y toda dependencia sobre el asunto resta sobre Dios. Dios cruzó en el pacto dos veces: una por él y una por el hombre; porque si depende del hombre, seguro que en el camino la dañamos.

(Salmo 107: 22)= Ofrezcan sacrificios de alabanza, y publiquen sus obras con júbilo.

Los que descienden al mar en las naves, (Estábamos hablando de la embarcación en la oscuridad de las aguas)…y hacen negocios en las muchas aguas, (Fíjate; los tesoros no aparecen en la playa, hay que bogar mar adentro; hay que ir a las muchas aguas; hay que ir donde tú ya no tienes sostén de las riendas de tu vida. La fe comienza cuando tú sales más allá del control de tu conocimiento).

(24) Ellos han visto las obras de Jehová, y sus maravillas en las profundidades.

¿Adonde vieron sus obras? En las profundidades. ¿Adonde vieron sus maravillas? En las profundidades. La iglesia ha llegado a un tiempo y a un estado donde es indispensable que tenga profundidad y madurez espiritual, donde Dios pueda mostrarnos tesoros que ahora, aún, no nos puede dar.

Hay manifestaciones de Dios que jamás tendrán evidencia pública y visible si no las manifestamos corporalmente. Un solo ministerio no es lo suficientemente grande ni poderoso para manifestar a Dios.

Así que saca los ojos de los ministerios. La importancia, en los últimos días, la tiene la iglesia, no un determinado ministerio por bendecido que esté. Dios quiere manifestarse a través de la iglesia. Quiere que el mundo lo sienta a través de la iglesia.

(25) Porque habló, e hizo levantar un viento tempestuoso, (¡Un momento! ¿Tú me estás queriendo decir que el problema de los discípulos, en la barca, con la tempestad, fue soplado por Dios y no por Satanás? ¿Quién sopló? ¡¡Dios sopló!! ¡Satanás no tiene poder par sacudir la iglesia! ¡Sólo Dios sacude la iglesia!

Él dijo: la voy a edificar y las puertas del hades no prevalecerán contra ella. ¡No hay anticristo, no hay recesión, no hay evasión ni corrupción, no hay bolsa de valores, no hay presidente, ni rey, ni demonio, ni organización económica internacional, ni narcotráfico que pueda contra la iglesia!

Si la iglesia está experimentando oscuridad, es porque Dios está soplando tempestad porque quiere darte un tesoro en medio de ella.

(Salmo 105: 16)= Trajo hambre sobre la tierra, y quebrantó todo sustento de pan. (17) Envió un varón delante de ellos; a José, que fue vendido por siervo. (18) Afligieron sus pies con grillos; en cárcel fue puesta su persona. (19) Hasta la hora que se cumplió su palabra…

¿La palabra de quien se cumplió? ¡La palabra de Dios! ¿Quién trajo el hambre? ¡Dios! ¿Quién puso grillos en sus pies? ¡Dios! ¿Cual fue su plan? ¡El plan de Dios!

…el dicho de Jehová le aprobó…

Muchos que leen someramente y sin profundizar, meditar o escudriñar, glorifican el hecho de José; ¡Pero fueron diecisiete años de oscuridad! Diecisiete años hasta que la palabra de Jehová fue probada en él.

Muchos corren a las iglesias para que haya un presbiterio profético y me digan algo bonito, pero no pasan la prueba del dicho de Jehová. Dios no te habla para que te sientas bien y halagado. ¡Dios te habla para revelarte el destino con el propósito de que lo cumplas!

(25) Cambió el corazón de ellos para que aborreciesen a su pueblo, para que contra sus siervos pensasen mal. (Nota que Dios estaba encargado de todo el asunto).

Algunas páginas más atrás, en el salmo 66, es impresionante como Dios se aseguró e poner todo esto en la Biblia para que cuando se aplacara el sol, tú no perdieras el ánimo. ¡No pierdas el ánimo! ¡Adelante!

(Salmo 66: 8)= Bendecid, pueblos, a nuestro Dios, y haced oír la voz de su alabanza. (9) El es quien preservó la vida a nuestra alma, y no permitió que nuestros pies resbalasen. (10) Porque tú nos probaste, oh Dios;

¿Quién te probó? Déjame que te aclare algo antes que entres en tremenda confusión: Dios no va a traer desgracias a tu vida para probarte. No estamos hablando de desgracias o accidentes y después decir que eso es porque Dios te probó, ¡No! Las pruebas de Dios, siempre terminan en victoria. Ahora: la ignorancia del hombre, siempre termina en derrota.

…Nos ensayaste como se afina la plata. (Dios ensaya con nosotros. Nos entrena.) (11) Nos metiste en la red; (¿Cuántos se han sentido o se sienten así? Como que alguien nos pescó y no podemos salir) …Pusiste sobre nuestros lomos pesada carga. (12) Hiciste cabalgar hombres sobre nuestra cabeza; pasamos por el fuego y por el agua, y nos salaste a abundancia.

Las pruebas de Dios siempre te sacan a abundancia, siempre te maduran, siempre te traen a un nivel donde encuentras un tesoro que jamás podrías hallar de otra manera.

(Juan 6: 17)= Y entrando en una barca, iban cruzando el mar hacia Capernaum. Estaba ya oscuro, y Jesús no había venido a ellos. Y se levantaba el mar con un gran viento que soplaba. Cuando habían remado veinticinco o treinta estadios, vieron a Jesús que andaba sobre el mar y se acercaba a la barca;

Otra visión del mismo pasaje tiene Marcos 6:46: …Y después que los hubo despedido, (¿Cuántos saben que en algunas oportunidades Dios se va para otra parte?) …se fue al monte a orar; y al venir la noche, la barca estaba en medio del mar, y él solo en la tierra. (48) Y viéndolos remar con gran fatiga, (¿Tú me estás diciendo a mí que Él los estaba viendo? ¿Esta gente estaba por ahogarse y Dios estaba sentadito en la orilla comiendo pescado y mirándolos como si nada?) …porque el viento les era contrario, cerca de la cuarta vigilia de la noche. (Mira; casi se puede imaginar la escena: de madrugada, – Cuarta vigilia -, tremendo viento en contra, ellos dando dos remadas para adelante y la barca yendo para atrás. Y mientras tanto, Dios sentado en la orilla, solo, mirándolos remar con gran fatiga).

¡Señor! ¿Por qué? ¿Adonde estás? – Te estoy viendo… – ¡¡Ayúdame!! – Te estoy ayudando… – ¡¡El Señor reprenda al diablo!! No funciona. ¡¡Es Dios!!

Él los veía a ellos remar con gran fatiga, pero ellos no lo podían ver a Él. Nota que era la cuarta vigilia, la última vigilia del día; en otras palabras: los últimos días, hablando proféticamente del día de hoy. Pero ellos no lo veían.

¡Dios! ¿Adonde estás justo en esta situación? ¿Cómo sé yo que estás allí? Pero ellos siguieron remando. No estaban avanzando, pero siguieron. Cuando estés en medio de la tribulación, no cambies los principios, no cambies la fe, sigue remando para adelante aunque físicamente veas que vas hacia atrás.

(Salmo 44: 8)= En Dios nos gloriaremos todo el tiempo, (Todo el tiempo. No sólo en la iglesia; en la casa, en el trabajo, el día de pago, cuando hay muy poco, nos gloriaremos en Dios; todo el tiempo) …y para siempre alabaremos tu nombre.

(9) Pero nos has desechado, y nos has hecho avergonzar; y no sales con nuestros ejércitos. (En otras palabras: cada vez que intento ganar, pierdo) (10) Nos hiciste retroceder delante del enemigo, y nos saquean para sí los que nos aborrecen. (11) Nos entregas como ovejas al matadero, y nos has esparcido entre las naciones. (12) Has vendido a tu pueblo de balde; no exigiste ningún precio. (En el verso 17 se contestan todas las preguntas, dice) …todo esto nos ha venido, y no nos hemos olvidado de ti, y no hemos faltado tu pacto. (En medio de todo lo malo, sólo el pacto te sostiene. Lo rimero que se rompe, en la iglesia, cuando las cosas se ponen feas, es el pacto. Entonces ya no es oscuridad de Dios; allí ya es tinieblas por pecado. Allí no hay victoria: sólo derrota)

(18) No se ha vuelto atrás nuestro corazón, ni se han apartado de tus caminos nuestros pasos.

Nota que en medio de todo eso, lo importante es seguir adelante. ¿Por qué la tormenta, Señor? ¿Por qué estás haciendo eso ¿Por qué NO estás haciendo esto? ¿Por qué me siento como si me estuvieran caminando por arriba? No voy para adelante, estoy cansado, gastado y voy como un barco, a la deriva, hacia atrás…

(Isaías 50: 10)= ¿Quién hay entre vosotros que teme a Jehová, y oye la voz de su siervo? El que anda en tinieblas y carece de luz, confíe en el nombre de Jehová, y apóyese en su Dios.

(11) He aquí que todos vosotros encendéis fuego… (¿Quién encendió fuego? Nosotros. Ese es el problema. Cuando no hay luz, no te pongas a encender fuego. Él quiere oscuridad. Si Él quisiera luz, Él es luz; Él te alumbraría)…he aquí que todos vosotros encendéis fuego, y os rodeáis de teas; andad a la luz de vuestro fuego, y de las teas que entendisteis. (¿En que luz estamos andando? En la de nuestro fuego. Cuando las cosas no parecen tener sentido, no te recuestes en tu propia prudencia; Dios no quiere que camines o salgas del problema con tu propio fuego. ¡Cuando las cosas están mal, no te pongas a inventar! Si yo hago esto y esto, salgo por aquí y me evito pasar por este horno. Cuando tú haces eso Dios te cambia y te pone el mismo horno más adelante. ¡¡Él quiere que pases por el horno!!) …De mi mano vendrá esto; en dolor seréis sepultados. (Cuando venga la oscuridad, no te pongas a hacer fuegos con dos palillos; ¡Confía en la luz de Dios!)

Cuando hay confusión, tienes que seguir adelante por fe; hay veces que no hay milagros, hay veces que no hay espectáculo, pero Dios está orquestando su plan eterno. Él no va a fallar. Él va a vencer.

(Hebreos 11: 15)= Pues si hubiesen estado pensando en aquella de donde salieron, ciertamente tenían tiempo de volver. (Está hablando del pueblo de Egipto, al cruzar el mar rojo, si se ponían a pensar de la gloria anterior, podrían haber vuelto a ella. Nunca medites en una gloria pasajera, Dios siempre va de gloria en gloria. Ya está escrito: la gloria postrera será mayor que la de ayer. ¡Hay victoria adelante!)

Es por eso que cuando Cristo llega a la tierra de los gadarenos, allá donde expulsó a los demonios, eso habla de la tribu de Gad, que rehusó poseer la tierra, y terminó criando cerdos para sobrevivir. Por eso no querían que Jesús echara esos demonios de allí. Ese era su sustento. Pero eran judíos y los cerdos están en contra de la ley judía. Es decir que, por obedecer y poseer la tierra, tuvieron que hacer lo contrario a Dios sólo para sobrevivir.

Tenemos que poseer aunque nos cueste; porque si no poseemos, nos va a costar de todas maneras.

A veces la liberación de Dios, viene de forma extraña. ¿Cuántos se acuerdan de José? Cuando le vienen a hablar y le dicen: “Oye…eso que le está pasando a tu mujer no es un engaño de ella, soy yo el que está obrando. ¿A cuantos hermanos, varones casados, les gustaría estar en el lugar de José?

¿Cuántos le dirían: sí Señor, yo te creo? Que tu esposa venga, se toque la panza, tú nada que ver y te diga: ¿Sabes lo que es esto? ¡Es de Dios! ¡Já! ¿Qué Dios? Una forma extraña de liberar a toda la humanidad, haciendo pasar a un pobre hombre por esa tremenda situación.

No lo deja ir. Después le dice: mira; aquí apareció uno que quiere matar a todos los niños, vete ya mismo a Egipto. ¿Qué? ¿¿Adonde debo irme?? A Egipto. ¡¡Pero es que allá están los árabes!! ¡Yo soy judío! ¿Cómo voy a ir a Egipto? Yo te voy a proteger en Egipto. ¡Imposible! ¡Son mis enemigos! ¿Cómo me vas a mandar donde están mis enemigos para protegerme?

La sabiduría de Dios es más grande que la de todos nosotros. Lo mandó precisamente adonde él jamás hubiera pensado ir. A casa del enemigo. Y lo dejó allí dos años, ¡No fue un día! ¿Cuántos hubieran entendido que ese era Dios? ¿Hubieran obedecido? Dios sabe lo que está haciendo.

A veces estamos orando, y cuando Dios responde, no entendemos. ¿Se acuerdan de Pedro? ¡Toda la iglesia orando! ¡Liberta a Pedro en el nombre de Jesús! ¡Sácalo ya de la cárcel! ¡Creemos en tu poder! ¡Aleluya! Por ahí golpean la puerta. ¿Quién es? Pedro. ¿Qué? ¡No! ¡Imposible! ¡Estaban orando para que liberte a Pedro, llega Pedro y le cierran la puerta en la cara! ¡¡O crees, o no crees!

Dios dijo que todos los reinos de la tierra serán tomados. Todos los reinos de la tierra serán reino de nuestro Dios. Él es el que está estremeciendo los cielos, o lo divino, y la tierra, lo natural. Está estremeciendo todos los reinos de la tierra y nada va a mejorar. Todo tendrá que ir hacia abajo y el estandarte de la iglesia hacia arriba, para que la solución se encuentre en el monte de Sión.

La mayor prueba de prosperidad será en los últimos días. Allí es donde se podrá ir adelante sólo obedeciendo los principios bíblicos. Hoy no parece tener sentido obedecer. Dar doble si uno no tiene nada, es cosa de locos. Allí vamos a ver quien cree en prosperidad.

Cuando Cristo está en el barco, se multiplican los panes, pero cuando Él va para otro lado, llega la oscuridad. Pero los panes tienen que seguir multiplicándose, porque ya te dio el principio: ahora tienes que vivirlo.

(Juan 6: 19)= Cuando habían remado como veinticinco o treinta estadios, (Y aquí no se puede dejar pasar de largo estos dos números sin traer y compartir una tipología profética. Veinticinco, era el año del sacerdocio o es el año en que los levitas eran aptos para ser sacerdocio. Es decir: hay que remar hasta que verdaderamente levantemos la tienda de David y el espíritu sacerdotal en la iglesia. No repetición de canciones, sino el espíritu sacerdotal en tu vida personal.

Y luego dice: Treinta estadios… Treinta era la edad donde uno podía heredar, donde uno comenzaba un ministerio. Es decir: identifica madurez. Cristo llega al Jordán cuando tiene treinta años. El sacerdote no podía ministrar hasta que no tenía treinta años.

Cuando Pablo comienza a hablar de sus experiencias personales y comienza a enumerarlas en la Biblia, da la casualidad que enumera treinta incidentes que le acontecen en su vida. Son la edad de la madurez en el espíritu.

Dios te va a tener mar adentro, bogando en medio de la tormenta hasta que: número Uno: aprendamos a ser sacerdotes en nuestra vida personal y, número Dos: hasta que seamos maduros en el espíritu.

Vemos que Dios tiene un propósito alrededor de esto, porque vemos que en medio de la madurez de la iglesia es que Él va a enseñar la luz a las naciones. Lo que Él quiere manifestar en los últimos días, no se puede manifestar a través de una iglesia que sólo viene en búsqueda de los panes.

Dios está por manifestarse en el mundo, y necesita una iglesia madura. El maduro no es el que profetiza en la iglesia; el maduro no es el que hace un devocional todas las mañanas; el maduro no es el que lleva sesenta años en la iglesia tampoco; la madurez viene con la aceptación de tus responsabilidades.

(Mateo 14: 27)= Pero enseguida Jesús les habló, diciendo: ¡tened ánimo! ¡Yo Soy! ¡No temáis! (28) Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas.

Nunca te lances con especulaciones, espera una palabra rema de Dios. Necesitas que Él te hable.

(Salmo 107: 24)= Ellos han visto las obras de Jehová, y sus maravillas en las profundidades. (25) Porque habló e hizo levantar un viento tempestuoso, que encrespa sus ondas. (Mira lo fuerte que era el viento) (26) Suben a los cielos (Mira lo alto que parece el problema) Descienden a los abismos; (A veces parecería que estamos en el mismísimo infierno)…sus almas se derriten con el mal (Así es como andan algunos) (27) Tiemblan y titubean como ebrios, (¿Qué hago? ¿Qué puedo hacer? ¡Pastor! ¿Qué hago?) …Y toda su ciencia va a ser inútil. (Toda nuestra ciencia va a ser inutilizada delante de Dios. Él nos va a mantener allí hasta que nuestra ciencia sea inútil y fluyamos sólo con el entendimiento de Él.)

(28) Entonces claman a Jehová en su angustia, y los libra de sus aflicciones. (29) cambia la tempestad en sosiego, (¡Gloria a Dios!) y se apaciguan sus ondas. (30) Luego se alegran, porque se apaciguaron; y así los guía al puerto que deseaban.

Dios está buscando llevarte al destino que te dijo que te iba a llevar. Pero el camino lo elige Él, el método lo elige Él, la sabiduría la elige Él y nuestro único deber es total y absoluta dependencia y confianza en el Dios de todos los dioses.

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Oye Su Voz…

En un mundo de presiones crecientes, lleno de inseguridad, la Biblia nos ofrece una base sólida de consejo y orientación. Ella es el mejor fundamento para la fe y la práctica del cristiano; es nuestra única regla de fe y práctica.

Podemos afirmar con convicción que Dios nos habla hoy a través de la Biblia con la misma claridad y fuerza con que el Espíritu Santo inspiró quienes la escribieron. Por eso es nuestro deber, como hijos de Dios, abrir sus páginas cada día, pidiéndole al Espíritu Santo que nos hable a través de ellas.

La Biblia es la Palabra de Dios y a través de ella, Dios, – Repito -, nos habla hoy. Frente a las ambigüedades crecientes y las confusiones que imperan en nuestros días en materia de fe y práctica, conviene recordar que la Biblia sigue siendo el fundamento más seguro, incambiable y normativo del creyente.

Como el apóstol Pedro, afirmamos que tenemos la palabra profética más segura a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones.

Entendiendo primero esto: que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.

Sin embargo, cabe preguntarnos si Dios habla hoy exclusiva y únicamente a través de la Biblia. Muchos cristianos sinceros afirman esto y en consecuencia desestiman como legítimos el ejercicio de los dones de revelación que imparte el Espíritu Santo: palabra de ciencia, palabra de sabiduría, discernimiento de espíritus, profecías y otros dones, al igual que las visiones y sueños son despreciados o rechazados como espurios, falsos o fuera de lugar.

Generalmente se enseña que Dios ya ha hablado y que volverá a hacerlo algún día, pero que en el presente Dios sólo habla a través de la palabra escrita tal como la tenemos registrada nosotros en la Biblia. Cualquier otra palabra es pura fantasía o puede ser una herejía peligrosa, cuando no un ejercicio engañoso.

A estas afirmaciones se agrega, en sinceros cristianos, la convicción de que con la muerte del último apóstol y con ello el cierre del canon del Nuevo Testamento, ha cesado toda revelación divina y Dios sólo habla a través de la Biblia inspirada.

Quizás nosotros podemos decir, aquí y ahora, que la manera principal y normativa en que Dios nos habla hoy es a través de la Biblia y que en ella encontramos todo lo necesario para nuestra salvación, pero la Biblia no es la única manera en que Dios nos habla hoy.

De hecho, la misma palabra nos indica que los cielos cuentan la gloria de Dios y la expansión o el firmamento anuncia la obra de sus manos. Pero además, Job en seña que Dios habla por medio de los sueños y de manera audible en el oído.

(Job 33: 14-17)= Sin embargo, en una o dos maneras habla Dios; pero el hombre no entiende. Por sueño, en visión nocturna, cuando el sueño cae sobre los hombres, cuando se adormecen sobre el lecho, entonces revela al oído de los hombres, y les señala su consejo, para quitar al hombre de su obra, y apartar al varón de la soberbia.

No obstante lo dicho, quisiera en este trabajo confrontar la afirmación que Dios habla hoy con el interrogante: ¿Habla Dios hoy? Que nos llevará al título elegido para este estudio: “Oye su voz”…

La idea al levantar este interrogante es encontrar en la Palabra de Dios las razones y las maneras por las cuales Dios nos está hablando hoy, además de lo que Él nos dice de manera objetiva, normativa y autoritativa en la Biblia.

En conformidad con lo que Dios nos dice en la Biblia, porque no puede haber diferencias entre una cosa y la otra, hay tres razones: 1) Hay una razón de carácter lógico.- 2) Hay una razón de carácter experiencial.- 3) Hay una razón de carácter bíblico.

UNA RAZÓN LÓGICA

El primer argumento lógico que podemos levantar, es que dios siempre es el mismo y no cambia. Si dios habló directamente a los autores de la Biblia y Dios no cambia, ¿Por qué no habría de hablar directamente a sus hijos, hoy?

Ponemos seriamente en duda la credibilidad de Dios en nuestro mundo secularizado, agnóstico y ateo, si decimos que Él, hoy, no habla de la misma manera que ayer, o por alguna decisión o razón se le ha ocurrido cambiar su manera de actuar y proceder.

Es difícil convencer al mundo acerca de un Dios que habló directamente a Moisés, Elías, a Pedro y a Pablo, pero que ya no nos habla a nosotros hoy. ¿Qué clase de Dios será éste? ¿Es un Dios de segunda categoría, acaso? ¿Es un Dios que se ha quedado afónico o mudo? ¿Es un Dios como los dioses de este mundo, que están parados como palmeras y no hablan porque son dioses mudos?

Si la gente lee en la Biblia acerca de un Dios que es igual ayer, hoy y siempre, y que habló a personas, a seres humanos iguales a nosotros por varios miles de años y luego les decimos que ya no lo hace más porque too lo que tiene para decirnos está publicado en un libro, yo creo que escandalizamos a la gente, y lo que es más grave, mostramos una inconsistencia tal que somos portadores de más incredulidad de la que ya hay.

Dios sigue comunicándose hoy, como lo hizo siempre; y esto no es porque se nos ocurre, sino según está testificado en la Palabra de Dios que es la Biblia. Esto es lo que enseña la Biblia: que Dios es el mismo y no cambia.

La palabra dice que es el mismo ayer, hoy y por los siglos. Pero además Dios sigue hablando como lo hizo ayer. La propia Biblia como registro autoritativo de la palabra de Dios, exige que creamos que Dios sigue hablando como lo hizo ayer.

Si un libro no puede ser convalidado por la experiencia; ¿Cómo lo calificamos? Cuando un libro se escribe usando un lenguaje científico, fenómenos científicos, pruebas científicas, imágenes científicas y etc. etc., pero que no tiene nada que ver con la realidad, ¿Cómo lo llamamos?

Ciencia-Ficción, así lo llamamos. Cuando un episodio determinado, por ejemplo en el pasado, se da en una determinada geografía utilizando nombres conocidos o, incluso, personajes históricos y todo lo demás, pero esa novela histórica no refleja lo que dicen los documentos sino lo que dice el novelista, ¿Cómo lo llamamos? Ficción.

Ahora, si este libro que tú y yo hemos creído y adoptado como manual permanente de vida y sano y necesario alimento cotidiano, ¿Es ficción? No. ¡No es ficción! Y la razón por la cual no es ficción es que nuestra experiencia nos dice que Dios sigue hablando hoy como lo hizo ayer. El Dios que habla aquí, en esta página impresa, es el Dios que me habla a mí y el que también puede hablarte a ti si te atreves, por fe, a oír su voz.

Por eso sé que esta palabra no es ficción; porque lo que Él me dice a mí, coincide con esta palabra y lo que dice en esta palabra escrita coincide con lo que me habla a mí. Pero es el mismo Dios viviente que no cambia y que sigue hablando hoy; que no se ha quedado mudo ni afónico.

Si la Biblia descansa sobre el hecho de que dios habla, entonces parece lógico creer que sigue hablando hoy, a menos que la Biblia diga lo contrario. Pero la Biblia no dice lo contrario. La Biblia dice que Dios habla hoy.

LA propia teología cristiana, – No sólo la Biblia -, y como resultado de la experiencia cristiana, además de ser expresión de las escrituras cristianas, exige que creamos que Dios sigue hablando hoy como lo hizo ayer.

Negar la frescura de la Palabra de Dios es caer fácilmente en una teología muerta o, lo que es más grave: en una teología de la muerte de Dios, como fue el trágico resultado de los teólogos de finales de la década del sesenta, que empezaron a decir por todo el mundo que dios había muerto. Por supuesto, porque su teología había muerto. Y había muerto precisamente porque ellos estaban muertos…

Ahora bien: ¿Qué clase de teología estamos haciendo? Algunos predicadores o maestros han ido a seminarios e institutos y otros no, pero todos pretenden ser teólogos. Cada vez que alguien se instala en un púlpito o toma un micrófono para enseñar algo, le guste o no, está haciendo teología. Porque Teología, no es otra cosa que un discurso acerca de Dios. Así que te agrade o no te agrade el título, si haces lo que te dije, eres un teólogo.

¡Es que…yo no quiero saber nada con la teología! ¡Yo solamente hablo lo que me dice el Espíritu! Está bien, pero cuando abres la boca, ya estás haciendo teología. Por más que te inspire el Espíritu Santo, estás haciendo teología. La pregunta, es: ¿Qué clase de teología?

¿Estamos haciendo una teología detrás de un escritorio? ¿Estamos haciendo una teología puramente subjetiva? ¿Una teología con aroma a naftalina? ¿Una teología que se basa nada más que en algunas verdades ya establecidas y creídas por todos y lo único que hacemos es un “refrito” de lo mismo, cambiando el vocabulario, los términos y los conceptos, pero más de lo mismo o, por el contrario, una teología que es el resultado del diálogo que todos los días tenemos con el Señor a través de su Palabra y del diálogo escuchando la voz de Dios en nuestro corazón?

La verdadera teología cristiana es siempre el resultado de la experiencia cristiana conforme al testimonio de las escrituras bajo la inspiración del Espíritu Santo y para la extensión del Reino. Lo demás es para gastar papel y tinta en algún libro, o para infatuar a aquellos que pueden creerse teólogos con mayúsculas, pero que todavía no conocen bien a Dios.

Si queremos una teología viva, si queremos un mensaje relevante para nuestros días, es necesario que afirmemos la verdad de que Dios habla hoy y tiene una palabra fresca para las personas. Que lo que dios nos dice es para que lo trasmitamos a otros, y lo compartamos con los demás. Y creo que esta es una razón lógica: Dios es el mismo y no cambia.

UNA RAZÓN EXPERIENCIAL

Pero, ya quedó dicho, hay también una razón experiencial. Y al hablar de una razón experiencial, tenemos que tener en cuenta dos tipos de experiencia: la experiencia histórica y la experiencia contemporánea.

La experiencia histórica de miles de creyentes en Cristo respalda el concepto que Dios no dejó de hablar después que se completó el Nuevo Testamento. A partir de Pentecostés, la historia del cristianismo registra múltiples instancias de manifestaciones del Espíritu Santo. El testimonio de estas manifestaciones, es astronómico.

Es mentira, y quiero ser bien enfático porque esa mentira nos ha llegado a nosotros, que los dones y las manifestaciones del Espíritu terminaron en la era apostólica. Se equivoca el autor de un libro que estuvo circulando hace algún tiempo y que sostiene esa posición.

No es cierto, incluso históricamente, que los dones cesaron. Y fácilmente se puede probar. Los dones continuaron, los ministerios siguieron, las manifestaciones siguieron dándose. Las caídas no son un invento o un divertimento de esta época. Han estado presentes de una u otra manera a lo largo de todo el testimonio cristiano y de toda la historia cristiana.

La impresión sorprendente que queda una vez que se analiza la evidencia de las fuentes primarias de la historia del cristianismo, es que la acción del Espíritu Santo a lo largo de los siglos posteriores a los tiempos apostólicos, es exactamente la misma que testifican las páginas del Nuevo Testamento.

Los carismas, especialmente el d profecía, continuaron a lo largo del período post-apostólico y después del establecimiento del Canon. Uno de los grandes padres de la iglesia y al cual debemos el establecimiento de los más grandes dogmas históricos cristianos, como fue Tertuliano, que ministró en el norte de África, en la ciudad de Cártago, hacia fines del siglo segundo, nos da un testimonio precioso.

Lo voy a reproducir textualmente de uno de sus obras, en su tratado sobre el alma. Tertuliano hace clara referencia al ejercicio de la glosolalia, (Nombre técnico o incrédulo del don de lenguas), unida a la profecía allí en la congregación de Cártago. Dice Tertuliano alrededor del año doscientos o doscientos diez…

“Hay entre nosotros en este momento, una hermana cuya suerte es que ha sido favorecida con diversos dones de revelación; que ella experimenta en el Espíritu, mediante visiones extáticas durante los ritos sagrados del día del Señor en la Iglesia. Ella conversa con ángeles, y a veces, incluso, con el Señor. Oye y ve comunicaciones misteriosas. Entiende los corazones de algunos hombres, y a aquellos que están en necesidad les distribuye remedios.

Ya sea durante la lectura de las escrituras, o en la entonación de los Salmos, o en la predicación de sermones, o en el ofrecimiento de oraciones; en todos estos servicios religiosos ella encuentra material y oportunidad para sus visiones.

Posiblemente nos puede haber ocurrido que mientras esta hermana nuestra estaba absorta en el espíritu, que hayamos predicado de una manera inefable acerca del alma.

Después que la gente es despedida, la conclusión del culto sagrado, ella tiene el hábito regular de informarnos cualquiera puedan ser las cosas que ha visto en visión. Porque todas sus comunicaciones son examinadas con el cuidado más escrupuloso, en orden a que su verdad pueda ser probada.

Los carismáticos tienen treinta años; los pentecostales más de cien. Este es Tertuliano, padre de la iglesia en el siglo doscientos y fundador de la teología occidental. Si hubo alguna declinación en el ejercicio de los carismas, esto resultó del proceso de institucionalización de la iglesia y de la creciente autoridad centralizada de determinados ministerios o liderazgos, que comenzaron a concentrar ellos el ejercicio de todos los dones y en particular el de profecía.

Hacia fines del siglo segundo, comienzan a verse las primeras manifestaciones de este inexorable proceso de institucionalización. No es porque el Espíritu no estaba dispuesto a actuar, es que la iglesia se institucionalizó y los líderes comenzaron, por una serie de circunstancias históricas de las que ni siquiera ellos mismos eran responsables, a concentrar todos los carismas y se quedaron con todos los carismas.

Y todavía hay muchos creyentes, hoy, que dicen: sí, sí, de todos los dones el que queda hoy es el de profecía, pero la única profecía que admiten es la que puede acompañar la predicación del máximo liderazgo del lugar.

¿Saben por que hoy se están recuperando los dones en la iglesia? Porque muchos siervos se han atrevido y decidido, actuando en el Espíritu, a largar nominalmente esos dones y derivarlos en su única propietaria según la palabra: LA IGLESIA.

¿Saben por qué se están levantando profetas, evangelistas, maestros, administradores, gente que hace ayuda, gente con don de oración, gente con dive3rsas gracias, dones y carismas de parte del Señor? Porque el liderazgo ha comenzado a entender que su tarea es preparar a los santos para la obra del ministerio, pero para poder ellos cumplir con ese ministerio necesitan las herramientas que Dios ha provisto por el Espíritu Santo para que lo puedan hacer y cuanto más sueltan a los creyentes a hacer la tarea de expandir el reino y asumen su rol de conductores, los que reciben la visión y llevan adelante esa visión, y entrenan y capacitan y orientan a sus ovejas, empiezan a aparecer los carismas inmediatamente en la iglesia.

Pero donde todo el ejercicio de los dones o la autoridad ejecutiva está concentrado en un solo hombre, especie de hombre orquesta, mesías contemporáneo o iluminado siglo XXI, jamás esos dones se van a manifestar en donde la palabra dice que deben manifestarse: en la iglesia.

Dios ha continuado hablándole a la iglesia, y a través de la iglesia, al mundo. Y es porque Dios sigue hablando que la iglesia tiene la misión apostólica en el mundo. Los cesacionistas, aquellos que afirman que los dones, los carismas y las manifestaciones de Dios han cesado, fundamentan la terminación del ministerio apostólico con la muerte del último de los apóstoles y con ello terminan por negar, tácitamente, el carácter apostólico de la iglesia de Jesucristo.

La iglesia no es apostólica porque se fundamenta en las escrituras apostólicas, sino también porque como dicen las Escrituras, tiene un don apostólico y un ministerio apostólico. Explícame donde está la evidencia de la conclusión de los ministerios apostólicos y proféticos y adonde el aval para la prosecución de los ministerios evangelísticos, pastorales y magisteriales. ¿Por qué tres sí y dos no?

Jesús dice algo que se traduce más o menos así: Todavía tengo más cosas para decirles, pero se las voy a decir por el Espíritu Santo, más adelante. Esto nos lleva a la experiencia contemporánea. Millones de sinceros cristianos bíblicos, hoy, afirman recibir palabra de Dios a través de los dones de revelación o por medio de sueños y visiones. La fe de estas personas, con toda honestidad, puede ser calificada de una fe bíblica, evangélica. Pero ninguna de ellas afirmaría que Dios habla sólo a través de la Biblia.

Quienes critican con acidez la convicción de que Dios sigue hablando hoy, y condenan sus experiencias como subjetivismo, no siempre aplican la misma agudeza crítica para evaluar sus propias presuposiciones subjetivas que no tienen fundamento en la palabra de Dios.

La experiencia convalida la Biblia y la Biblia convalida la experiencia. Hay muchos cristianos que encuentran al Dios que habla en las páginas de la Biblia y en sus propias experiencias. Muchos cristianos podrían testificar como Pablo, de haber escuchado la voz del Señor hablándoles directamente.

Estos cristianos entienden que dios les habla hoy para cumplir mejor con la misión que tienen que llevar a cabo en el mundo. Ellos entienden que las necesidades humanas siguen siendo las mismas y tan demandantes como en el tiempo del Nuevo Testamento, y la respuesta de fe no ha cambiado. Las personas, hoy, siguen necesitando salvación, sanidad, liberación, dirección y esperanza, todo lo cual es obra del Espíritu Santo.

Limitar la acción del Espíritu Santo a una mera tarea de iluminación de las Escrituras, es pensar que Él sólo tiene que ver con la satisfacción de las necesidades intelectuales y no con la totalidad de la vida humana. Por eso una comprensión integral del evangelio demanda la afirmación de una acción integral y poderosa del Espíritu Santo tal como ocurrió en los días del Nuevo Testamento.

UNA RAZÓN BÍBLICA

Hemos visto una razón lógica y una razón experiencial: veamos ahora, finalmente, una razón bíblica. Ser cristianos significa, poder oír a Dios hablar. El cristianismo bíblico consiste en ser hijos e hijas de Dios; en identificarnos con la esposa de Cristo que es la Iglesia; en tener comunión con el Señor; en conocerle y ser conocidos por Él. Y todo esto presupone una relación personal y de diálogo con el señor. Es por el Espíritu Santo que nosotros podemos conocer a Dios.

Jeremías capítulo 31, dice: He aquí vienen días, dice Jehová, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá; no como el pacto que hice con sus padres, el día que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto, porque ellos invalidaron mi pacto, aunque fui yo un marido para ellos, dice Jehová.

Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová. (Y esto es para nosotros que vivimos este nuevo pacto) …daré mi ley en su mente y la escribiré en su corazón y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo; y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: conoce a Jehová, porque perdonaré la maldad de ellos y no me acordaré más de su pecado.

El Espíritu Santo, es el que nos habilita para conocer a Dios. Podemos conocer su voz; Jesús dice en Juan 10: …Las ovejas le siguen, porque conocen su voz. ¿Conoces la voz del Señor? O solamente conoces la opinión del Señor?

Puedes conocer también su verdad. En Juan 15:6 Jesús dice: …Cuando venga el Espíritu de verdad. Él os guiará a toda verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere y os hará saber todas las cosas que habrán de venir.

Lo hace a través de la Biblia, pero te lo hace saber, también, a través de tu mente. Como dice Pablo: ¿Quien conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Más nosotros tenemos la mente de Cristo. Y lo que está en la mente de Cristo tiene que estar en nuestra mente.

Y cuando Cristo quiere sanar a alguien, tiene que poner en tu mente y en tu corazón lo que está en su mente y en su corazón para que tú lo hagas. Para que seas sus manos, sus ojos, su palabra hablada y para que lleve su consuelo.

Si Él quiere impartirte dones de su Espíritu Santo lo puede hacer mientras te estás duchando en tu casa. Pero quiere hacerlo, también, como Él personalmente lo haría, mirándote a los ojos. Imponiéndote sus tiernas manos e impartiéndote aquello que Él quiere darte para que le sirvas mejor. ¿Por qué privarnos de eso si lo tenemos en Cristo y si así lo dice la Biblia?

No hay indicación en el Nuevo Testamento de que las promesas que Jesús hizo a sus discípulos y a la iglesia primitiva, no sean también para nosotros hoy. ¡No somos kelpers en la historia del cristianismo ni cristianos de segunda!

Somos, igualmente, hijas e hijos de Dios. Que Pablo y que Pedro y que los apóstoles. Y que los cristianos que murieron en los circos romanos. Y que aquellos que mantuvieron encendida la llama del testimonio cristiano a lo largo de la Edad Media.

Y que aquellos que nos precedieron en el evangelio aquí. ¡No somos de otra categoría ni estamos hechos de otra fibra! ¡El Espíritu es el mismo! ¿Por qué no habremos de tener los mismos ministerios y los mismos dones, y escuchar de la misma manera que lo leemos en la Biblia, la voz de Dios?

Los dones son actuales y recién van a cesar cuando veamos a Dios cara a cara; cuando venga lo perfecto. Cuando venga Cristo y estemos en la Nueva Jerusalén, van a cesar un montón de cosas. Por ejemplo, una de las cosas que va a cesar es la Biblia.

Así que no la besuquee tanto ni haga del libro llamado La Biblia un fetiche, porque no va a necesitar conservarla hasta la eternidad. En el cielo no hay Biblia. La palabra la vamos a tener delante de nuestros ojos y la vamos a escuchar todo el día, y la vamos a tener plenamente viva, abierta e integrada, además de entendida permanentemente.

Hermano, en el cielo no hay escuela dominical, cursos bíblicos ni nada de eso que hoy te cuesta tanto esfuerzo y trabajo. ¡Aleluya! Pastores: en el cielo no hay diáconos, ni comisiones de control ni asambleas. ¡Aleluya! Por eso es el cielo.

(1 corintios 13: 9-10)= Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará.

Lo lamentable es que hay cristianos, hoy día, que ni siquiera conservan lo que es en parte, y se quedan sin nada. En el cielo no hay lenguas; en el cielo no hay profecía; en el cielo no hay palabra de conocimiento, de ciencia o de sabiduría; ¿Para que? No lo necesitamos allí. Los dones son para cumplir tu misión y allí ya no hay misión que cumplir. Ser cristiano significa oír a Dios hablar hoy. ¿Oyes su voz o no?

El canon de la Biblia está cerrado. Sus verdades están definidas. Este es el registro normativo/autoritativo de la Palabra revelada de Dios que ha tenido su punto culminante en Cristo. Aquí está todo lo necesario para nuestra salvación.

Ahora: si el canon está cerrado y a esta palabra no se le puede agregar ni quitar nada, eso significa que todas las promesas que en este canon se encuentran, son válidas para nosotros hoy. De otro modo, necesitaríamos un tercer canon.

Hebreos, Antiguo Pacto, Nosotros, Nuevo Pacto. ¡¡No hay otro!!

Cuando viene alguien y dice: yo nunca oí hablar a Dios, así que Dios no habla hoy; o cuando alguien dice: yo nunca sané a nadie, así que Dios hoy no sana; u otro que señala: yo nunca hablé en lenguas, así que el don de lenguas ha cesado; estoy pensando que escucho a alguien que no es cristiano; que no está bajo el pacto hecho en la sangre de Cristo y que está escrito y registrado en las páginas de este libro.

La autoridad no está en mí ni en la iglesia, sino en la Palabra y la Palabra afirma que Dios habla hoy. Afirmar o negar algo a partir de la experiencia personal o la falta de ella y en contradicción con las promesas y enseñanzas bíblicas, no es bíblico ni cristiano. El Nuevo Testamento enseña que cualquiera que esté sujeto al señorío de Cristo puede vivir la experiencia de oír hablar a Dios hoy.

(Hebreos 8: 11)= Y ninguno enseñará a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: conoce al Señor; porque todos me conocerán, desde el menor hasta el mayor de ellos.

También se promete el Espíritu Santo a todo el que invoque el nombre del Señor.

(Hechos 2: 21 y 39)= Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo. // Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare.

Y, finalmente, se enseña que el que cree en Jesús, puede hacer todo lo que Él hizo.

(Juan 14: 12)= De cierto, de cierto os digo: el que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aún mayores hará, porque yo voy al Padre.

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¿Te Preocupa Tu Salvación?

Filipenses 2: 5-13)= Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.

Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos y en la tierra y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.

Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupados en vuestra salvación con temor y temblor, porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como hacer, por su buena voluntad.

¿QUE ES LA SALVACIÓN?

La idea básica del término Salvación es rescatar y preservar de un peligro inminente; implica dar salud y seguridad. En su sentido más profundo, sin embargo, es un término cuyo significado está limitado cada vez más a la expresión del milagro divino de la emancipación espiritual del hombre.

Una emancipación que tiene que ver con el dominio del pecado y la muerte, y el goce de una vida eterna de comunión renovada con Dios. En las Sagradas Escrituras el tema se desarrolla desde el concepto puramente físico, hasta el plano moral y espiritual.

Dios tiene en sus manos todos los medios para la salvación del hombre, y es Señor de todos los instrumentos salvadores. Salva en ocasiones por medio de una persona usada momentáneamente y que aparentemente actúa por móviles personales y humanos.

Pero otras veces actúa por medio de instrumentos exclusivamente seleccionados y otras en forma directa. Dios salva y Él es la salvación. El Éxodo es el gran paradigma, la gran tipología de la salvación y su significado teológico se celebra en las grandes fiestas de los israelitas.

En los evangelios, encontramos el término en el capítulo primero del evangelio de Lucas, en el marco de la llamada “profecía de Zacarías”, refiriéndose, obviamente, al que era el padre de Juan el Bautista. Una profecía referida a su propio hijo y a Jesús.

(Lucas 1: 76-79)= Y tú, niño, profeta del Altísimo serás llamado; porque irás delante de la presencia del Señor, para preparar sus caminos; para dar conocimiento de salvación a su pueblo, para perdón de sus pecados, por la entrañable misericordia de nuestro Dios, con que nos visitó desde lo alto de la aurora, para dar luz a los que habitan en tinieblas y en sombra de muerte; para encaminar nuestros pies por camino de paz.

(Hechos 4: 11-12)= Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo. Y en ningún otro hay salvación: porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.

(Efesios 6: 17)= Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del espíritu, que es la Palabra de Dios.

¿QUE ES EL YELMO?

El yelmo era un casco usado comúnmente en los tiempos bíblicos por los soldados para proteger la cabeza. Antiguamente se hacían de cuero, pero más tarde de bronce y de hierro. Hay cuatro escrituras que hablan literalmente de yelmos, siempre relacionándolos con algún tipo de guerra o batalla personal.

(1 Samuel 17: 5)= Y traía, (Está hablando de Goliat, cuando desafiaba y amenazaba al ejército de Israel), …un casco de bronce en su cabeza, y llevaba una cota de malla; y era el peso de la cota cinco mil siclos de bronce.

En el mismo libro y capítulo, más adelante, nos encontramos con el rey Saúl preparando a David para la que aparentemente debería ser una desigual batalla.

(Verso 38)= Y Saúl vistió a David con sus ropas, y puso sobre su cabeza un casco de bronce y le armó de coraza.

(Jeremías 46: 3)= (Palabra de Jehová al profeta en contra de las naciones) …preparad escudo y pavés, y venid a la guerra. (4) Uncid caballos y subid, vosotros los jinetes, y poneos con yelmos; limpiad las lanzas, vestíos de corazas.

(Ezequiel 23: 23-24)= (Aquí se habla al profeta con relación a Ahola y Aholiba, dos hermanas fornicarias contra las cuales vendrán sus amantes en son de guerra) …los de Babilonia, y todos los caldeos, los de Pecod, Soa y Coa, y todos los de Asiria con ellos; jóvenes codiciables, gobernadores y capitanes, nobles y varones de renombre, que montan a caballo todos ellos. Y vendrán contra ti carros, carretas y ruedas, y multitud de pueblos; escudos, paveses y yelmos pondrán contra ti en derredor; y yo pondré delante de ellos el juicio, y por sus leyes te juzgarán.

(Ezequiel 27: 10)= (En su profecía contra Tiro) …Persas y los de Lud y Fut fueron en tu ejército tus hombres de guerra; escudos y yelmos colgaron de ti; ellos te dieron tu esplendor.

Hay tres hechos, a la luz de la Palabra, que evidentemente están vinculados y no casualmente: 1) El yelmo tiene que ver con la guerra. 2) La cabeza es de vital importancia para el soldado y merece una atención especial. 3) El yelmo tiene relación directa con la salvación, tal como lo revela Pablo en Efesios 6:17.

(Efesios 6: 17)= Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu que es la Palabra de Dios. (Está claro: la espada del Espíritu, es la Palabra de Dios; la Palabra de Dios es un complemento de la salvación como la espada literal lo es del yelmo. Defensa y ataque.)

(Isaías 59: 17)= Pues de justicia se vistió como de coraza, con yelmo de salvación en su cabeza; tomó ropas de venganza por vestidura, y se cubrió de celo como de manto.

(1 Tesalonicenses 5: 8)= Pero nosotros, que somos del día, seamos sobrios, habiéndonos vestido con la coraza de la fe y de amor, y con la esperanza de salvación como yelmo.

(Filipenses 2: 12)= Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor.

El error más frecuente visto en torno a este texto, es que se lo suele citar cambiando la preposición. En lugar de decir “ocupaos en vuestra salvación”, se lo cita diciendo: “ocupaos de vuestra salvación”. Y créeme que no es lo mismo.

EN: Es una preposición que indica en que lugar, tiempo o modo se determina la acción de los verbos a que se refiere.

DE: Esta es una preposición que denota posesión o pertenencia. Explica el modo de hacer varias cosas; manifiesta de donde son, vienen o salen las personas o cosas. Denota la materia de que está hecha una cosa. Demuestra lo contenido en algo. Indica el asunto o materia de que se trata algo. Expresa la naturaleza, condición o cualidad de personas o cosas.

No es lo mismo ocuparnos DE nuestra casa, (Limpiar, pintar, reparar), que ocuparnos EN nuestra casa (Estudiar, Cocinar, Tejer). Lo primero habla de la casa como propiedad y lo segundo de su interior. Ocuparnos en nuestra salvación, entonces, no es PREOCUPARNOS de nuestra salvación, sino hacerla fructificar.

El yelmo es indispensable para proteger en la guerra, la cabeza del soldado. En la guerra espiritual, también es la cabeza laque puede resultar más vulnerable o vulnerada. Todos sabemos que Satanás se especializa en bombardear nuestras mentes con pensamientos contrapuestos a la voluntad de Dios. La mente.

Jeremías 31 dice que Jehová dará su ley en nuestra mente y la escribirá en nuestro corazón; Mateo 22 y Lucas 10 dice que amaremos al Señor con toda nuestra mente; Romanos 1 dice que cuando dios no aprueba algo, puede entregarnos a una mente reprobada; 1 Corintios 2 dice que tenemos lamente de Cristo; Efesios 4 dice dos cosas: que los gentiles andan en la vanidad de su mente y nos aconseja renovarnos en el espíritu de nuestra mente; Apocalipsis 2 dice que Él es el que escudriña nuestra mente.

(Filipenses 4: 6-8)= Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús. Por lo demás, hermanos, todo lo que es VERDADERO, todo lo HONESTO, todo lo JUSTO, todo lo PURO, todo lo AMABLE, todo LO QUE ES DE BUEN NOMBRE, si hay VIRTUD alguna, si algo digno de ALABANZA, en ESTO pensad.

Y EL Dios de paz estará contigo todos los días, hasta el fin de los tiempos y los sistemas.

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El Mundo Sobrenatural

El universo, es un lugar complejo que el Dios Todopoderoso ha creado. El registro bíblico nos dice que Dios, antes de crear las cosas, primero creó un universo espiritual. Dios es espíritu; los ángeles son espíritus ministradores los que serán herederos de la salvación y hay un universo espiritual donde se mueven entes espirituales.

Un día Dios decidió crear todas estas cosas visibles; salió de su eternidad y crea el tiempo y el espacio. Son principios de física. No existe la física si no existiera lo físico, y todo el tiempo está regido por el principio de tiempo y espacio.

Es por eso que Génesis 1 dice: …En el principio… No el principio de Dios; Dios no tiene principio. No el principio del mundo espiritual; el principio del mundo natural. Dice: …En el principio creó Dios. Antes de ese principio, ya estaba Dios presente. Porque no es un principio material, sino un bosquejo de lo que luego será espiritual.

Y dice: …En el principio, creó Dios los cielos y la tierra. Y de allí se desatan todos los acontecimientos del mundo natural. Pero Dios ES antes del principio. Porque después que todas estas cosas puedan llegar a desaparecer, Dios seguirá SIENDO.

Él ES Dios. Es el Creador increado; es el motor que todo lo mueve, pero a Él nada ni nadie lo mueve; de Él surgieron todos los mundos, los naturales y los espirituales, las cosas visibles y las invisibles.

Cuando Moisés le pregunta a Dios como se llama, recuerda que hasta el momento dios se llamaba Eloim, El Shaddai, El Altísimo, Adonai, Todopoderoso, Dios Proveedor, Dios Sanador, dios Grande, Dios Temible, pero a ninguno de ellos Dios le había dado su nombre. Él se atrevió a dárselo a Moisés: …Diles que Yo Soy El Que Soy; es el que te envía.

La palabra Jehová, en el hebreo, es la palabra SER. Pero más allá que la palabra SER, es el ser en tres tiempos. Dios ES en el pasado, Dios Es en el presente y Dios ES en el futuro. Es decir que Dios no se marchita. Razón tiene Hebreos 13:8 que dice: …Es el mismo ayer, es el mismo hoy y es el mismo por todos los siglos.

Él no cambia; Él no se muda; Él no envejece; está por encima de las cosas naturales, es un Dios trascendente. Él puede intervenir en la historia y puede, también, salirse de la historia y seguir siendo Dios. Él está por encima de todas las superficialidades humanas: Él es eterno.

Lo sobrenatural, existe para ti y para mí, pero para Dios no existe lo sobrenatural. Para Dios intervenir en el mundo del espíritu es tan normal como cuando tú sales de la sala de estar de tu casa y entras al dormitorio.

Dios incursiona en lo espiritual y opera también en lo natural. Para Él no hay nada separado. Él lo ve todo como un todo. Lo sobrenatural es para ti y para mí porque tú y yo somos entes naturales y nuestro intelecto tiene que ver con eso.

Desde el momento en que salimos del huerto, hemos estado caminando por nuestra razón, nuestro intelecto, nuestro raciocinio. Y también nos han dado un cuerpo y, a través de ese cuerpo, operan cinco sentidos: la vista, el olfato, el gusto, el oído y el tacto.

Entonces, entre nuestra lógica y nuestros cinco sentidos, tenemos mucha información del mundo físico que nos rodea. Pero como nuestro espíritu ha estado muerto, hemos tenido poca información de nuestro mundo espiritual. Hemos sufrido una especie de castración espiritual.

Nuestro intelecto y nuestros sentidos nos informan diariamente de nuestro mundo físico, el mundo tangible, limitado a cosas. Pero nuestro espíritu muerto en delitos y pecado nos impide poder entender, comprender, fluir, operar, caminar en el mundo del espíritu.

Pero en el principio esto no era así. Hoy en día el hombre camina en base a la lógica y los sentidos. Todo parece girar en derredor de la ciencia, pero la palabra ciencia no es nueva, aparece ya en el libro de Génesis en su capítulo tercero.

…El día que comas del árbol de la ciencia del bien y del mal, ciertamente morirás. Eso indica que el hombre no fue creado para operar en la lógica o en los cinco sentidos. El hombre fue creado para operar desde la plataforma de su espíritu. Es decir: el hombre fue creado para caminar impulsado por el Espíritu y no dominado por la razón o por sus cinco sentidos.

Por eso tú vas a encontrar que los hombres del Antiguo Testamento que caminaron en el Espíritu son una muestra evidente de que en ellos operaban poderes sobrenaturales. Los demás hombres se asombraban, pero eso era lo natural en el huerto del Edén.

Cuando Jesucristo hizo su incursión en este mundo, las masas fueron impresionadas por el poder de Dios en Jesús. Pero: ánimo, les tengo una buena noticia: Jesús es el prototipo de lo que Dios quiere que el hombre sea en esta tierra.

En Jesús vemos lo que era el hombre en el huerto. En Jesús vemos el deseo de Dios. Nosotros, los seres humanos, hablamos de sobrenatural, pero es normal para Dios el abrirle los ojos a un ciego, levantar un paralítico, multiplicar panes, hablarle a una planta y decirle: sécate; decirle al mar: enmudece, al viento: detente, no vas a hundir el barco donde voy yo; decirle a Lázaro: ¡Ven fuera!; y el muerto tenía que salir; el poder de Dios lo tomó, flotó en el aire y lo plantó en la puerta del sepulcro, porque Lázaro no podía caminar; estaba atado. Después dijo: desátenlo, y cuando lo desataron, el que llevaba muerto cuatro días, comenzó a caminar.

La gente se asombraba de que con cinco panes y dos peces alimentó a una multitud. La gente se asombraba porque se inclinaba y le decía: Talita Cumi; niña, a ti te digo, ¡levántate! La muerte le obedecía, la naturaleza le obedecía; cuando llegaba a un lugar los demonios comenzaban a dar gritos y a aullar como perros apaleados, y Él les decir: ¡Cállate y sal de él! Y los demonios le obedecían.

El mundo religioso estaba estupefacto, boquiabierto; ¿Quién es este? ¿Qué doctrina es esta que con poder y autoridad les habla a los demonios y mira: los demonios le obedecen? A los demonios se les escapaba como un lamento y decían: ¡Él es el santo de Dios…! Y Él decía: ¡Cállate, sal de él!

Le hablaba a las plantas, le hablaba a las enfermedades, le hablaba a los muertos, le hablaba a la vida, le hablaba a la economía, le hablaba a las finanzas, a todo lo que le hablaba, le obedecía.

Jesús es el prototipo. En Jesús encontramos recuperado lo que el hombre tenía en el huerto del Edén. Jesús es ciento por ciento hombre y ciento por ciento Dios. Pero te tengo una gran noticia: desde el momento en que Él entró en el vientre de María hasta que fue al calvario, Él no usó su divinidad.

Mi Biblia dice que la dejó colgada en el trono de Dios; dice que se despojó a sí mismo y tomó forma de hombre. De tal manera que entonces encontramos a un Jesús hombre, operando en lo sobrenatural, simplemente aplicando principios que Dios le había entregado a Adán, principios que Dios le ha entregado a la iglesia y principios que Dios le ha entregado a todo aquel que desee y ame caminar en lo sobrenatural.

Aún más: Jesús dijo algo muy interesante en Juan capítulo 14.

(Juan 14: 12-14)= De cierto, de cierto os digo: el que en mí cree, las obras que yo hago, él hará también; y aún mayores hará, porque yo voy al Padre. Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.

Esto quiere decir que resucitar a Lázaro, sanar al ciego Bartimeo, liberar al endemoniado gadareno, levantar a la hija de Jairo, sanar a los enfermos, multiplicar los panes y los peces, eso era poco comparado con lo que Dios puede hacer hoy a través tuyo.

Pero tenemos que entender algunos principios por los cuales debemos caminar en lo sobrenatural. Vamos entonces a Hechos capítulo 19. Allí vamos a encontrarnos con el tiempo de la fundación de la iglesia de Efeso.

(Hechos 19: 1-10)= aconteció que entre tanto que Apolos estaba en Corinto, Pablo, después de recorrer las regiones superiores, vino a Efeso, y hallando a ciertos discípulos, les dijo: ¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis? Y ellos dijeron: ni siquiera hemos oído si hay Espíritu santo.

Entonces dijo: ¿En que, pues, fuisteis bautizados? Ellos dijeron: en el bautismo de Juan.

Dijo Pablo: Juan bautizó con bautismo de arrepentimiento, diciendo al pueblo que creyesen en aquel que vendría después de él, esto es, en Jesús el Cristo.

Cuando oyeron esto fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús.

Y habiéndoles impuesto Pablo las manos, vino sobre ellos el Espíritu y hablaban en lenguas y profetizaban.

Eran por todos unos doce hombres.

Y entrando Pablo en la sinagoga, habló con denuedo por espacio de tres meses, discutiendo y persuadiendo acerca del reino de Dios.

Pero endureciéndose algunos y no creyendo, maldiciendo el Camino delante de la multitud, e apartó Pablo de ellos y separó a los discípulos, discutiendo cada día en la escuela de uno llamado Tiranno.

Así continuó por espacio de dos años, de manera que todos los que habitaban en Asia, judíos y griegos, oyeron la Palabra del Señor Jesús.

Es importante entender que aquí, Pablo, llegó a un lugar donde encontró, apenas, a doce hombres. Y dice que el resultado en los dos años siguientes, fue de impacto sobrenatural en el continente asiático.

Y tendremos que considerar muy seriamente, más allá de lo gracioso que a ti pueda parecerte, que Pablo no contaba con una emisora de radio, ni tampoco de un canal de televisión cristiano, no tenía correo electrónico ni postal, no tenía Internet ni televisión vía satélite. Sin embargo, pese a todas estas carencias tan “necesarias” para la evangelización, Pablo impactó este continente.

Ahora bien: ¿Por qué y como? Hacia allá vamos en este estudio. En el día de hoy, al igual que Asia, Latinoamérica padece la influencia demoníaca. El continente asiático de aquel momento estaba plagado de espiritismo, brujería, idolatría, hechicería, filosofías, religiones, culturas ancestrales, tradiciones arraigadas de generación en generación. Recuerda que el continente asiático es muy antiguo; miles de años tiene de creencias arraigadas en estos pueblos. ¿Hay alguna diferencia con este tiempo?

La prédica del evangelio que Cristo nos trajo, fue una prédica donde se manifestaba el poder de Dios. Si nosotros queremos, en el día de hoy, y como el apóstol Pablo, conquistar tu ciudad, tú país o el mío, vamos a tener que echar mano al mundo de lo sobrenatural.

La gente está cansada de filosofar el evangelio. La gente está cansada de un Cristo que se cae; de un Cristo que no puede; hoy día la gente rememora por cultura o tradición a un Cristo cadavérico, que se cae con la cruz.

Lo que la iglesia hoy tiene que manifestar es a un Cristo vivo, que resucitó de los muertos, que tiene todo el poder, un Cristo que salva, un Cristo que sana, un Cristo que prospera, un Cristo que rompe los poderes de la brujería, el espiritismo y la hechicería.

Todos los presidentes de América Latina; la mayor parte de sus legisladores, la mayoría de los políticos e industriales; la mayoría de los que están en altos estamentos del poder, están rodeados de adivinos, hechiceros, espiritistas; eso no es nuevo, ha sido de generación en generación. Recuerden cuando Moisés pidió una entrevista con el presidente, con el faraón de aquella época.

Representaba a un pueblo empobrecido, esclavo, endeudado, con su dignidad golpeada, con una vida espiritual por el suelo, deteriorada grandemente su economía, su familia, su salud, su vida mental y física frustrada. Israel estaba en esclavitud. ¿Cuánta es hoy la diferencia?

Y Moisés tuvo la valentía de presentarse ante faraón, llegó el día de la audiencia y se presentó. Y lo primero que Moisés le dice a faraón, es: “Deja ir a mi pueblo”. Y faraón dice: ¿Por qué? Si son míos… – No; no son tuyos, son de Dios. – ¿Qué Dios? – El Dios que me envió… – ¿Y como veo yo al Dios que te envió? – Ah, ¿Quieres verlo? – Allí fue donde agarró la vara, la echó en el piso y se transformó en serpiente.

Moisés pensaba que Faraón se iba a impresionar, pero no. Él se limitó a golpear sus manos y aparecieron unos magos. “Sí majestad”, dijeron. – este hombre me quiere convencer de que cambió una vara en serpiente; háganme ese milagro también, para que él vea que yo también tengo ese poder.

Era un presidente. Era un dignatario. Conocía la física, conocía el PI 3.1428, conocía de pirámides, conocía de cultura. Pero sin embargo, detrás de esa cultura aparentemente tan rica en lo intelectual, operaban principados y potestades satánicas.

Y los brujos, dice la Biblia, hicieron también que sus varas se convirtieran en serpientes. Pero hay un detalle interesante. La vara de Dios convertida en serpiente, se tragó a las serpientes de los brujos. Y los brujos dijeron: ¡¡Wow!! ¡¡Nunca hemos visto esto!! ¡Esto es poder de Dios, Faraón! ¡Esto es algo nunca visto! ¡Este hombre tiene más poder que nosotros!

Si queremos conquistar ciudades, países, territorios, además de cuatro años de teología, de tanta literatura cristiana y tanto conocimiento humanístico e intelectual, la iglesia va a tener que empezar a prestarle atención al mundo sobrenatural.

Hasta los sacerdotes, los brujos, los gobernantes, los espiritistas, cuando vean el poder de Dios realizado, van a venir corriendo con sus libros, sus hechicerías y los van a quemar porque el poder de Dios va a poner en evidencia que es la mentira y que es lo real, y cual es la iglesia que manifiesta el poder de Jesucristo.

Cuando Pablo comenzó esta iglesia con doce miembros, encontramos que tenían algo muy importante y esencial: estaban en cristo. Lo segundo: ser llenos del Espíritu Santo para poder acceder al mundo sobrenatural.

Y allí, entonces, más allá de lo que tú quieras imaginar o pensar, Pablo les imponía las manos sin ligereza, y la Escritura habla de los efectos. – ¡Ah! ¿Con que ahora sí estás lleno de Dios, eh? Muy bien, entonces ahora vamos a evangelizar este continente de una vez por todas.

(Hechos 19: 11)= Y hacía Dios milagros extraordinarios por mano de Pablo, (12 de tal manera que aún se llevaban a los enfermos los paños o delantales de su cuerpo, y las enfermedades se iban de ellos, y los espíritus malos salían.

(13) Pero algunos de los judíos, exorcistas ambulantes, intentaron invocar el nombre del Señor Jesús sobre los que tenían espíritus malos, diciendo: os conjuro por Jesús, el que predica Pablo.

(14) Había siete hijos de un tal Esceva, judío, jefe de los sacerdotes, (Este era un religioso, pero poseía una mezcla entre religión y hechicería) …que hacían esto.

(15) Pero respondiendo el espíritu malo, dijo: a Jesús conozco, y sé quien es Pablo; pero vosotros, ¿Quiénes sois?

(16) Y el hombre en quien estaba el espíritu malo, saltando sobre ellos y dominándolos, pudo más que ellos, de tal manera que huyeron de aquella casa desnudos y heridos.

(17) Y esto fue notorio a todos los que habitaban en Efeso, así judíos como griegos; y tuvieron temor todos ellos, y era magnificado el nombre del Señor Jesús.

(18) Y muchos de los que habían creído venían, confesando y dando cuenta de sus hechos.

(19) Asimismo, muchos de los que habían practicado la magia trajeron los libros y los quemaron delante de todos; y hecha la cuenta de su precio, hallaron que era cincuenta mil piezas de plata.

(20) Así crecía y prevalecía poderosamente la Palabra del Señor.

¿Te das cuenta como se andaba sin vergüenza ni temores en el mundo de lo sobrenatural? Pablo hizo que los brujos quebraran. Y luego vamos a encontrar que allí en Efeso, había una potestad llamada Diana de los Efesios; y cuando Pablo venía con esa unción, dice la Escritura, que los idólatras, los artífices de plata que hacían templos pequeños e imágenes, comenzaron a decir: “Este hombre va a terminar con nuestro negocio”, entonces comenzaron a hacer una gran revuelta.

Y dice la Biblia que entonces ellos comenzaron a invocar a los demonios gritando: “¡Grande es Diana de los Efesios!”, porque los principados y las potestades cuando la gente los clama, los invoca, los adora, hacen manifestar su poder, que también lo tienen, a través de sus adoradores.

El diablo sabe eso, por eso es que la iglesia tiene que aprender a comprender lo que es la adoración. Cuando tú alabas, cuando tú adoras, tú estás haciendo que el poder de Dios descienda y las potestades y los principados de las tinieblas sean oprimidos, echados y el Reino de Dios se establezca en ese lugar. Esa es la historia de la fundación de la iglesia de Efeso; fue una iglesia fundada en lo sobrenatural, no en lo intelectual.

Pablo, cuando fue a la iglesia de Corinto, que era una iglesia enclavada en Grecia, en la misma Grecia de Sócrates y Platón, luminarias del mundo griego, del mundo de Homero, de la Ilíada, de la Odisea, del conjunto histórico, del mundo pensante griego; Pablo dijo: Me propuse no saber más nada, sino a Cristo y a éste glorificado, para que el evangelio no esté fundado en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios, que es un Dios real y que hace señales y maravillas.

En Génesis 1, vamos e encontrar tres fundamentos: 1)- Dios es bueno. Ante la creación de cada cosa, dice que vio Dios que era buena y en el séptimo día enfatizó que todo era bueno en gran manera. Eso quiere decir que toda perturbación que hay en este mundo, no se origina en Dios, proviene del mal. Dice:

…Si nosotros siendo malos sabemos dar buenas dádivas a nuestros hijos, cuanto más nuestro Padre Celestial dará cosas buenas a los que se la pidan. Dios, – Obvio -, es el Padre bueno.

Cuando entendemos que Dios es bueno, es que vemos con claridad el origen del mal. El mal viene de dos fuentes: la primera es el diablo y la segunda es la desobediencia y los desaciertos del hombre al salirse del plan de Dios. Eso quiere decir que usted no puede ver a Dios detrás de la pobreza, de la injusticia social, de la enfermedad, de la desintegración de los pueblos; ¡Dios no está allí!

Segundo fundamento: el hombre es creado a imagen de Dios. Y cuando tú llegas a entender que eres imagen de Dios, es cuando también legas a entender que Dios te tiene mucha estima. Piénsalo bien: si Dios estuvo dispuesto a mandar a morir a su hijo en la cruz por ti; ¿Cuánto vales tú? Cuando Dios creó al hombre, no le habló de cosas preexistentes como en el resto de la Creación: ¡¡Se habló a sí mismo!!

Tercer fundamento: este mundo es de Dios. La Biblia dice: …El mundo y los que en él habitan… La Biblia dice que la tierra es de Dios, que los cielos cuentan su gloria. ¡La Biblia dice que este mundo fue creado para el hombre! El diablo es el intruso.

(Génesis 1: 28)= Y los bendijo Dios, (Es decir que: el hombre fue creado para vivir bajo bendición. Tú vas a encontrar que esa es una bendición doble) …Y les dijo: fructificad y multiplicaos; el hombre fue creado para prosperar, para progresar, para vivir en abundancia. Yo no puedo interpretar de otra manera el fructificar y multiplicarse.

No dice “esterilidad”, “resta”, dice productividad, multiplicación, fructificación. …Llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread… (El hombre fue creado para señorear. Ahora: entiéndase que cuando hablo de hombre, estoy hablando genéricamente de varón y mujer.

El verso 27 dice que creó al hombre a su imagen y semejanza, pero luego lo define diciendo que varón y hembra los creó) …Señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra. (Dios le entregó al hombre, Autoridad).

Ahora te voy a decir tres palabras: Reino, Autoridad y Poder. La palabra Reino, en griego, es BASILEIA y significa un circuito, una jurisdicción donde ejerce autoridad un rey. Puede ser una geografía física o una dimensión espiritual. Espiritualmente, la Biblia tanto habla del reino de Satanás como del Reino de Dios.

Por otro lado, entendemos que Autoridad es la facultad que el Reino le entrega a alguien. Y tercero: para ejercer la Autoridad necesitas poder. Poder es DUNAMIS, DUNATOS, ENERGEMA, ENERGEIA, todas son palabras griegas que implican: habilidad, poder, capacidad para ejercer en el nombre de Jesús, en el poder de la sangre, en el poder de la palabra y en el poder del Espíritu Santo.

Cuando Cristo vino a predicar, vino a predicar mucho más que un evangelio o un pequeño mensaje. Cristo vino a traer el Reino. Por ese motivo y no otro es que, a los que estaban en su Reino, les otorgaba autoridad y poder.

Vamos a Génesis 3. Es una historia triste, el hombre peca. Y mira lo que ocurre cuando el hombre peca. Mira estos siete pasos que voy a mostrarte como producto necesario de ese pecado del hombre. Síguelos con atención.

1) Fue desnudado. 2) Se escondió. 3) Tuvo miedo, porque comenzó a operar en lógica y en sentidos y no en fe como Dios le había enseñado. Él dijo “¡Tengo miedo!” y Dios dijo: ¿Quién te enseñó a tener miedo? 4) Se excusa. ¡La mujer que me diste! ¡La serpiente! 5) Maldición. 6) Fue expulsado del huerto. 7) La autoridad que Dios le había delegado, fue traspasada al diablo. El hombre usó mal la autoridad delegada, pero dios la respeta. Él no se contradice.

(Lucas 4: 5-7)= Y le llevó el diablo a un alto monte, y le mostró en un momento todos los reinos de la tierra. Y le dijo el diablo: a ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos; porque a mí me ha sido entregada, y a quien quiero la doy. Si tú postrado me adorares, todos serán tuyos.

Fíjate que Jesús no le refutó esto, lo dio por cierto. Pero no admitió en modo alguno la pretensión de adoración y dijo: (Verso 8)= Vete de mí, Satanás, porque escrito está: al Señor tu Dios adorarás, y a Él sólo servirás.

Aprende este principio: el diablo no puede operar en el planeta, a menos que encuentre un cuerpo que le de lugar. Dios no puede, tampoco, operar en esta dimensión, a menos que el hombre le permita, le de lugar para hacerlo. ¿Sabes por que? Porque tanto Dios como Satanás, los ángeles, los demonios, son espíritus. Y este mundo fue diseñado para el hombre.

Satanás no podía tocar la salud, no podía tocar las finanzas, no podía tocar los hijos, no podía tocar la economía, no podía tocar absolutamente nada. Por eso él tuvo un diálogo previo con adán y Eva, para arrancarlos de la palabra. Cuando el hombre quiebra la palabra, es cuando él tiene derecho a operar.

Con Jesús intentó lo mismo. Primero no sabía donde estaba, por eso sugirió a la mente de Herodes hacer matar a todos los niños. Dice la Biblia que durante treinta años, Jesús se mantuvo “como oculto”, pero cuando aparece, es bautizado y lleno del Espíritu Santo. Y allí es cuando se lleva a cabo esa entrevista donde el diablo trata que Él quiebre la palabra.

(Génesis 3: 15)= Y pondré enemistad entre ti y la mujer, entre tu simiente y la simiente suya; esta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.

Entonces el diablo cometió el gran error. Dijo a los gobernantes y religiosos: ¡Vamos a matarlo! Ellos creyeron hacerlo, pero Jesús fue claro cuando dio a entender que ni judíos, ni romanos podían decidir acerca de su vida, sino que Él mismo era quien la iba a entregar.

Eso se comprueba en la cruz, nada menos que en la cruz. Porque Jesús no se muere cuando al diablo se le antoja, muere cuando Él lo decide. ¿Cómo es que lo sabemos? Porque nadie le extrae el espíritu que le ha sido dado, sino que Él mismo dice: …Padre…en tus manos encomiendo mi espíritu…

No olvides nunca que la serpiente siempre ataca a traición. Y cuando lo hace, muerde, hiere en el talón. Esa es una herida muy dolorosa, ya que atormenta, sacude, paraliza temporariamente y quizás hasta eleva la temperatura del cuerpo hasta la fiebre. Pero no es una herida mortal.

En cambio la recíproca es lo opuesto. El hombre, como simiente de mujer que es, tiene capacidad interior para causarle al diablo una herida que sí es mortal: en la cabeza. ¿Tiene algún significado, esto? Lo tiene. La herida siempre será en la base del pensamiento maligno.

(Romanos 5: 1)= Justificados, pues por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo. (Cristo compró nuestra paz con la muerte en el Calvario)

(2 Corintios 5: 21)= Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él Ciertamente, Él sufrió nuestros dolores y llevó nuestras enfermedades. El castigo de nuestra paz fue sobre Él. Por sus llagas fuimos nosotros curados.

Tengo derecho a la paz. Tengo derecho a la justificación. Tengo derecho a la sanidad.

(2 Corintios 8: 9)= Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos.

Tengo derecho a la riqueza. Tengo derecho a la prosperidad. Tengo derecho a la abundancia.

(Colosenses 1: 13)= El cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado hijo.

Fui trasladado. Ahora ya no estoy bajo el poder de las tinieblas.

(Colosenses 2: 13)= Y a vosotros, estando muertos en pecados, (El que está en pecado, está muerto) y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados. (El perdonó todos nuestros pecados). Anulando (La palabra ANULAR es la palabra EXALAIFO, que significa: fuera, borrar, anular, lavar, quitar) …el acta de los decretos que había contra nosotros, (El acta era la ley. El diablo la exhibía como argumento, al no cumplirla nosotros, de nuestra condenación. Cristo nos redimió de la maldición de la ley) …que nos era contraria… (No había en ese decreto un artículo que fuese a favor nuestro) Quitándola de en medio y clavándola en la cruz, (¿Por qué “de en medio”? Porque estaba entre Dios y nosotros) …y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.

(Hebreos 2: 14-15)= Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, Él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre. (Yo soy libre en Cristo Jesús):

(Efesios 1: 3)= Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo.

(17) Para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, (18) alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cual es la esperanza a que él os ha llamado, y cuales las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, (19) y cual la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza (20= la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, (21) sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero (22) y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, (23) la cual es su cuerpo, la plenitud de aquel que todo lo llena en todo.

(Efesios2: 1-10)= Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.

Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor que nos amó, aún estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.

Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.

Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparo de antemano para que anduviéramos en ellas.

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El Hombre Nuevo

(Efesios 4: 17)= Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente, (18) teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón; los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza.

Cinco aspectos de la vida en el mundo se resumen en una pequeña frase: vanidad de su mente. ¿Puede ser posible que la mente sea albergue transitorio o indefinido de esos cinco aspectos? La Palabra lo dice, no yo. Y además lo clarifica.

1.- Vacío existencial. Falta de propósito.

2.- Entendimiento oscurecido. Tiniebla mental.

3.- Alienación o alejamiento de la vida de Dios, ignorancia de los caminos divinos.-

4.- Corazones endurecidos. Callos producidos por tanto discurso estéril.

5.- Pérdida de sensibilidad; aquí la palabra griega implica descuido.

Debemos ser cuidadosos a la hora de evitar y rechazar la manera mundana de pensar. Comprende que pensar como piensa el mundo pagano, te va a conducir irremediablemente a la sensualidad y, por consecuencia lógica, a la impureza.

El creyente, necesariamente y desde su mismo y propio interior, debe vivir una vida notoriamente separada del mundo incrédulo. Jesús hizo énfasis en esto al decir que, aún cuando vivíamos en el mundo, no debíamos ser del mundo.

Es obvio que no estoy hablando de monasterios de reclusión en la montaña. A esto ya lo adoptó el catolicismo romano y no le funcionó. Sólo consiguieron fabricar alcoholismo, homosexualismo y todas sus alternativas accesorias. Es estar, pero no pertenecer.

(Colosenses 3: 5-8)= Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros. (Pensar que hay gente que anda por allí predicando exactamente lo contrario, ¿No es así?) …fornicación, (¡Que palabra fuera de moda! Pero no de la idea de Dios) impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría; (¡¡¡Entiéndelo, por favor, ministro de finanzas!!!)

…cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia, en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas. Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca.

¡Es que los jóvenes tienen un idioma en base a ciertos códigos que, si tú no los adoptas, te quedas fuera del grupo! – ¿Qué jóvenes? ¿Los de tu congregación o los de la calle? – ¡En los dos casos! – Para los de la calle, tu boca sin palabras deshonestas, será testimonio aunque se burlen. Para los de tu congregación, campaña de evangelización, hay que ver si están convertidos…

(1 Pedro 4: 3)= Baste ya el tiempo pasado para haber hecho lo que agrada a los gentiles, andando en lascivias, concupiscencias, embriagueces, orgías, disipación y abominables idolatrías.

(Romanos 1: 21)= Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron, (Aquí la palabra es MATAIOO e implica confusión; es decir que: se confundieron…) en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido.

Estos pasajes que has leído aluden a lo que es, en verdad, la vanidad de la mente. ¿Hay más? Hay más, pero dejemos que sea la misma Biblia la que hable. Ella no se equivoca, nosotros a veces sí.

(Efesios 2: 1)= Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados. (Verso 12)= En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo.

(2 Corintios 3: 14)= Pero el entendimiento de ellos se embotó; porque hasta el día de hoy, cuando leen el Antiguo Pacto, les queda el mismo velo no descubierto, el cual por Cristo es quitado.

Veamos: lo que se está fundamentando aquí, es la realidad concreta de un entendimiento que se ha entenebrecido, que se ha embotado. ¿Causas? Puede haber varias. Pero sigue leyendo.

(Romanos 1: 24)= Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos.

(Efesios 4: 20-24)= Mas vosotros no habéis aprendido así a Cristo, si en verdad le habéis oído, y habéis sido por él enseñados, conforme a la verdad que está en Jesús. En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.

Viejo hombre: nuevo hombre. Aquí se destaca el contraste entre el anterior estilo de vida, dominado por el espíritu de desobediencia y la nueva capacidad del creyente para adoptar un nuevo estilo de vida, de obediencia a Dios, gracias al poder del Espíritu Santo.

(1 Pedro 2: 1)= Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones.

(Romanos 6: 6)= Sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado.

(Colosenses 3: 10)= Y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó, se va renovando hasta el conocimiento pleno.

(Romanos 6: 4)= Porque somos sepultados juntamente con él para muerte en el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del padre, así también nosotros andemos en vida nueva.

(2 Corintios 5: 17)= De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

Si esta Palabra estuviera encarnada en los cristianos, no existiría tal cosa como la Sanidad Interior. Dice que las cosas viejas pasaron y todas han sido hechas nuevas. ¿Cuándo ocurrió eso? ¿Acaso en la conversión? No. Desde todos los años que tienes hoy, ahora mismo, sumados a los nueve meses que estuviste en el vientre de tu mamá.

(Efesios 4: 25)= Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros.

(Zacarías 8: 16)= Estas son las cosas que habéis de hacer: hablad verdad cada cual con su prójimo; juzgad según la verdad y lo conducente a la paz de vuestras puertas.

(Romanos 12: 5)= Así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros.

(Efesios 4: 26)= Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo.

¿Cuántos son los que, hace un mes, o quince días, o una semana, o tres días, o un día, que no se enojan? Aquí, airearse no es el pecado, el pecado es irse a dormir enojado. ¿Y que sucede cuando alguien se acuesta a dormir en pecado? Exactamente lo que nos dice a modo de consejo el versículo 27: …Ni deis lugar al diablo…

La palabra Lugar, en griego, es TOPOS. Subraya la posibilidad de que los creyentes permitan al diablo controlar sus vidas. Esta es una advertencia contra las suposiciones teológicas que niegan la eventualidad de que tenga éxito cualquier intento demoníaco de perturbar o dominar a los cristianos.

Pero las recomendaciones que acompañan esta afirmación equilibran la situación, dejando sentado que los cristianos responsables no pueden culpar a la ligera al diablo por pecados a los que han cedido obedeciendo las inclinaciones de la carne.

Entonces, si real y verdaderamente no queremos dar lugar al diablo, no pequemos en ninguna manera. Si nos vamos a dormir con ira, no obedecemos a la Palabra, y si no obedecemos a la Palabra, ya estamos pecando. ¿Legalismo? ¡No! Palabra de Dios.

(Salmo 4: 8)= En paz me acostaré, y asimismo dormiré; porque sólo tú, Jehová, me haces vivir confiado. (No dar lugar al diablo) (2 Corintios 2¨11)= Para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones. (Ahora: solamente acostándonos a dormir sin enojos, garantizamos no darle lugar al diablo?)

(Efesios 4: 28)= El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga que compartir con el que padece necesidad.

Quiero que notes que, el primer motivo de un cristiano para ganar dinero, es tener algo que compartir con el que padece necesidad. El cristiano no sólo se dedica a ganarse la vida para pasarlo bien, sino a servir de instrumento en el servicio de Dios a la humanidad por medio de su trabajo y generosidad exenta de mezquindades.

(Hechos 20: 35)= En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: más bienaventurado es dar que recibir.

(Lucas 3: 11)= Y respondiendo, les dijo: el que tiene dos túnicas, de al que no tiene; y el que tiene que comer, haga lo mismo.

(Efesios 4: 29)= Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.

Corrompido, o corrupto, significa literalmente “desmejorado”, “podrido”, como usualmente se aplica a la carne dañada, las frutas pasadas o las piedras desmenuzadas.

(Efesios 4: 30)= Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.

El Espíritu Santo ha sellado, (Esto es: autorizado como representantes), a los creyentes y mora en el ser interior. Si es contristado, el creyente será el primero en saberlo. Contristar significa causar heridas o angustia, exactamente el sentimiento que experimenta el creyente cuando el pecado o la desobediencia se alojan en su vida.

A los Tesalonicenses, en su primera carta, Pablo los exhorta a “no apagar el Espíritu”, expresión que encierra la idea de atenuar la llama del Espíritu Santo, la cual es derramada para purificar, iluminar, derretir y consumir. Esto podría deberse tanto a una reacción inadecuada o tibia ante las manifestaciones del Espíritu, como a una exagerada reacción contraria.

(Efesios 4: 31)= Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia.

(Colosenses 3: 8)= Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca.

(Tito 3: 3)= Porque nosotros también éramos en otro tiempo insensatos, rebeldes, extraviados, esclavos de concupiscencias y deleites diversos, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles, y aborreciéndoos unos a otros.

(Efesios 4: 32)= Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.

Jesús enseñó el deber de perdonar como Dios también os perdonó, y mostró que era algo fundamental esperar respuesta cuando imploramos perdón en nuestras oraciones.

(2 Corintios 2: 10)= Y al que vosotros perdonáis, yo también: porque también yo lo que he perdonado, si algo he perdonado, por vosotros lo he hecho en presencia de Cristo.

(Mateo 6: 14-15)= Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro padre celestial; mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro padre os perdonará vuestras ofensas.

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La Auténtica Vida Victoriosa

Hay algo que es inexcusable y que no podemos soslayar de ninguna manera nos encontremos donde nos encontremos: cuando leemos la Biblia, no podemos menos que reconocer que no tenemos en absoluto lo que el Libro dice que deberíamos tener.

Por tanto, será muy bueno estudiar las causas que determinan en nosotros ciertas conductas o comportamientos que nos inhiben de hacernos acreedores a todas las cosas que Dios mismo en su Palabra asegura y nos asegura que deberán ser nuestras.

Y que conste: no hablaremos de la cuestión de nuestra herencia en el cielo que tendremos en el futuro, ni sobre la Vida Eterna que ya poseemos en la regeneración, ni aún de la gloria del reino de que disfrutamos en el Milenio.

No. En lo que sí vamos a enfatizar en este trabajo que es específico y no abarcativo, es en la extensión de lo que Dios puede realmente hacer por nosotros, en cuanto a la salvación, hoy. NO mañana ni pasado; hoy.

Ahora bien: tú eres salvo, tu hermano de la iglesia es salvo, tu esposa, tu novia o tu amiga es salva, pero no se ve que ninguno de ustedes disfruten de esa salvación. ¿Por qué se supone que sucede algo así que resulta poco menos que incoherente?

Por unos cuantos motivos esenciales que obstaculizan ese sentir. Son muchísimos, pero yo voy a referirme sólo a once de ellos: 1) La Conciencia.- 2) El Corazón.- 3) Todo el Corazón.- 4) La mente.- 5) Nuestro Pensamiento.- 6) Corazón y Nuestro Pensamiento.- 7) La Mentalidad del Sufrimiento.- 8) La Lengua.- 9) Los Deseos Carnales.- 10) Nuestros Miembros Corporales y 11) El Yo.

La Conciencia

¿Qué es la conciencia? En principio, la propiedad del espíritu humano de reconocerse en sus atributos esenciales y en todas las modificaciones que en sí mismo experimenta. Es el conocimiento interior del bien y del mal.

Es, asimismo, el conocimiento reflexivo de las cosas. Una suerte de actividad mental a la que solo puede tener acceso el propio sujeto. Y, finalmente, es un acto psíquico por el que un sujeto se percibe a sí mismo en el mundo. Eso es la conciencia según el humanismo intelectual.

Pero así como es importante para el hombre conocer el medio ambiente en el cual se mueve y las reglas de juego que rigen cualquier sociedad secular, así también le resultará indispensable conocer que dice el señor en su Palabra al respecto.

(Hebreos 9: 14)= ¿Cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?

Entiende esto, por favor: si la palabra dice que Cristo, mediante el Espíritu, limpiará nuestras conciencias de obras muertas, es porque en nuestras conciencias sin Cristo o anteriores a su presencia, hay obras muertas, que es como decir: corrompidas, putrefactas, malolientes, fétidas.

¿Cómo está tu conciencia? ¿Cuando menos te lo esperas, te acusa fuertemente de alguna o de todas esas obras muertas? Si es así, entiende por favor que aún no has recibido eso que Cristo ha hecho por ti. Porque una parte de la redención, es lo que Él hizo; pero el complemento para que se active, es que tú lo aceptes y lo recibas.

Si quieres realmente disfrutar de tu salvación y tener una conciencia totalmente limpia que jamás llegue a sentir acusación por obras muertas que ya han sido perdonadas y borradas, debes dejar que Cristo lo haga. Él tiene todo el poder para hacerlo, pero necesita que tú se lo permitas. Hazlo ya.

El Corazón

El corazón, literalmente, es el órgano de naturaleza muscular, común a todos los vertebrados y a muchos invertebrados, que actúa como impulsor de la sangre y que en el hombre está situado en la cavidad torácica.

¿De eso es de lo que estamos hablando como impedimento para disfrutar de nuestra salvación? No. No tiene coherencia alguna pensar así. Se trata de otra clase de corazón. Mucho más cerca del corazón hebreo, que en realidad era el alma con todos sus compartimentos.

(Marcos 7: 21-23)= Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez. Todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre.

(Mateo 5: 8)= Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.

Si hay algo muy claro y preciso que nos están mostrando cualquiera de estos dos textos, ese algo es la condición natural contaminada de nuestros corazones. No hay manera humana de cambiar eso. La psicología es un arma excelente para combatir muchas cosas, pero no para dar esta clase de victoria.

La iglesia ha sabido tomar de la psicología determinadas herramientas que le han ayudado mucho a ver cuestiones que de otro modo habrían quedado sepultadas en el inconsciente de las personas. Sin embargo, ninguna ciencia humana trae victoria en este ámbito. Sólo Cristo puede salvar el corazón y cambiarlo de maldad a pureza.

La manera en que podemos tener un corazón salvo no es suprimiendo los males de adentro, de modo que no puedan salir; mas bien es limpiándolo desde adentro hacia fuera, en una tarea que tiene directamente que ver con decisiones profundas y de fondo.

Por ese motivo es que debemos pedir a Dios que nos muestre cuantos malos pensamientos, cuantos actos de astucia y actitudes de orgullo tenemos aun en nuestro corazón. Nuestra falta de testimonio, hoy, es debido a que nuestros corazones no son puros. Dios, si se lo pedimos y se lo permitimos, no va a dejar ninguna impureza en nuestro corazón.

Todo el Corazón

(Marcos 12: 30-31)= Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento. Y el segundo es semejante: amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que estos.

Este versículo nos dice que Dios puede salvarnos hasta el punto en que podamos amarle con todas nuestras facultades y amar al prójimo con una ausencia total de egoísmo. Créeme que no es fácil en absoluto amar de este modo a alguien invisible cuando no lo podemos lograr con alguien visible.

Si hoy somos incapaces de amar a Dios hasta ese grado, (Pues tenemos a las personas, o cosas, o asuntos como el foco de nuestro amor), y amar a nuestros prójimos como a nosotros mismos, no hemos conocido y gustado la plena salvación.

La Mente

La mente, dice la sabiduría secular, es la potencia intelectual del alma. Es el designio, pensamiento, propósito o voluntad. La Psicología, algo más compleja, consigna que es un conjunto de actividades y procesos psíquicos conscientes e inconscientes, especialmente de carácter cognitivo.

(2 Corintios 11: 3)= Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo.

Con frecuencia encontramos muchos inconvenientes o nos resulta muy complicado el someternos al Señor y amarle con exclusividad de nuestra mente. Nos falta el poder porque es algo que está más allá de nuestras posibilidades.

Deseamos amar a Dios, eso es muy cierto, pero lo deseamos hacer con pureza y sin ninguna clase de subterfugios. No hay un hijo de Dios, tan siquiera, que pueda sentirse feliz o tranquilo por simular que ama a quien por alguna razón no puede llegar a amar como desearía.

Y no debemos temer el amar a Cristo en exceso, si es que puede haber un exceso de amor. Deberíamos amarle de modo espontáneo, por encima de todas las cosas y sin tener que auto convencernos dudosamente de ello.

(Roanos 12: 2)= No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cual sea la voluntad de Dios, agradable y perfecta.

Fíjate con que llamativa frecuencia podemos tomar una cosa por otra. Pero una mente renovada no va a cometer ninguna equivocación respecto a la voluntad de Dios. A menos que nuestra mente sea renovada, no podremos mostrar cual sea la voluntad de Dios. Apenas mostraremos la nuestra, fea y falible.

Nuestro Pensamiento

El pensamiento es una potencia o facultad de pensar; la acción y efecto de pensar, una idea inicial o capital de una obra cualquiera. También es cada una de las ideas o sentencias notables de un escrito Y el conjunto de ideas propias de una persona o colectividad.

(2 Corintios 10: 5-6)= Derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a cristo, y estando prontos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia sea perfecta.

Sería muy útil y oportuno que cada uno se haga esta pregunta: ¿Puedo controlar mis propios pensamientos? ¿Hasta que punto sé que puede haber fallado en el control de muchos de mis pensamientos?

Sin embargo, Dios nos manda que no tengamos nuestras ideas confusas. Él va a llevar todos estos pensamientos a la cautividad, para la obediencia de Cristo. Podemos encomendar todos nuestros pensamientos e imaginaciones a Cristo, para que sean sometidos a Él.

(1 Pedro 1: 13)= Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado.

Esta palabra nos informa que Dios puede salvar nuestros pensamientos esparcidos y llevarlos a un punto en que están concentrados. Nuestros pensamientos esparcidos, son como el vestido que no ha sido ceñido.

El Corazón y Nuestro Pensamiento

(Filipenses 4: 6-7)= Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.

La Palabra Guardar, aquí es un término militar especial. La mejor palabra para traducirla sería “Guarnición”, es decir: “guardado con soldados”, que da al versículo el siguiente significado: “La paz de Dios va a guardar nuestros corazones y nuestros pensamientos, tal como bajo la ley militar, cuando se declara el estado de guerra, los soldados vigilan un área de modo tan efectivo que permanece a salvo de todo incidente inesperado.

Raramente se ven cristianos libres de toda ansiedad. La inmensa mayoría están abrumados por sus muchas preocupaciones. Si no está ansioso acerca de su familia o preocupado por algo que lo rodea, ¿Cómo puede la paz de Dios estar guardando su corazón y su mente? Esta persona no puede testificar que su Señor lleva sus cargas diariamente.

La Mentalidad del Sufrimiento

(1 Pedro4: 1-2)= Puesto que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también armaos del mismo pensamiento; pues quien ha padecido en la carne, terminó con el pecado, para no vivir el tiempo que resta en la carne, conforme a las concupiscencias de los hombres, sino conforme a la voluntad de Dios.

Estos dos versículos nos dicen que Dios puede salvar nuestra mente, de modo que estemos dispuestos a sufrir como Cristo. ¿Tenemos miedo a sufrir? ¿No estamos ni preparados ni dispuestos a sufrir cuando nos toque? Esto no significa buscar el sufrimiento a la manera estoica, sino asumirlo si llega.

Decían aquellos hombres que el sufrimiento era algo que tenían entre manos y lo abrazaban de buena gana. Armados con esas armas, puedes derrotarlo todo. No teniendo miedo a sufrir, sino al contrario, dando la bienvenida al sufrimiento si es que llega. No te retraes frente al sufrimiento, sino que le dejas que te encuentre.

La Lengua

(Santiago 1: 26-27)= Si alguno se cree religioso entre vosotros, y no refrena su lengua, sino que engaña su corazón, la religión del tal es vana. La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo.

(Santiago 3: 8-10)= Pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal. Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios. De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así.

Estos dos pasajes bastan y sobran para mostrarnos con toda claridad y precisión que un hombre, por inteligente que sea, por sabio que sea, no puede refrenar su lengua, y que ella, finalmente, si se la deja obrara a voluntad, será factor de su mal.

Deseos Carnales

(Romanos 8: 12)= Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne.

Este verso nos dice que Dios puede salvarnos de las exigencias naturales de la carne y vencer todo deseo carnal. La Nutrición, que tiene que ver con la comida y la bebida, la Reproducción, que se trata del sexo o la promiscuidad y la Preservación, que tiene que ver con el mal carácter, la ira y la contienda.

Nuestros Miembros Corporales

(Romanos 6: 13)= Ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia.

(Romanos 6: 19)= Hablo como humano, por vuestra humana debilidad; que así como para iniquidad presentasteis vuestros miembros par servir a la inmundicia y a la iniquidad, así ahora para santificación presentad vuestros miembros para servir a la justicia.

Estos dos pasajes nos muestran que Dios puede salvar nuestros miembros corporales para la santificación. Antiguamente nuestros miembros servían como instrumentos al pecado, puesto que estaban entregados a la impureza e iniquidad.

El Yo

(Gálatas 2: 20)= Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí, y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

Este es un versículo de la Escritura que es muy familiar y que muchos pueden recitar de memoria. Esta palabra declara que Dios nos salva hasta el extremo de que nosotros no sólo estamos crucificados con Cristo sino que ahora Cristo vive en nosotros.

No se trata de seguir, estudiar o imitar a Cristo, sino, sencillamente, en permitir que Él more en nosotros ocupando el espacio que hoy quizás todavía tiene nuestro yo.

La Vida Victoriosa

1 – Que Clase de Vida vivió Cristo en la Tierra.-

Cristo, en la tierra, vivió una vida ejemplar para que tú y yo tomemos modelo. Obedecía enteramente a Dios, no amaba en absoluto al mundo, no permitía bajo ningún concepto que la tentación lo venciera y, como si todo esto no fuera suficiente, jamás pecó.

Hay un standard de vida que Dios ha puesto para que todo cristiano viva según el mismo. Que nosotros, – A pesar de ello -, somos incapaces de mantenerlo y que durante los siglos sólo ha habido uno que ha vivido conforme a ese Standard, y ese es Cristo.

2 – Lo que dice la Biblia sobre la Vida del Cristiano.-

(Filipenses 1: 21)= Para mí el vivir es Cristo…

Escucha y entiende: ¿Te está diciendo que debes vivir COMO Cristo? No. Entonces, ¿Dice que tomemos a Cristo como modelo y lo sigamos? Tampoco. Lo que dice es que para mí, el vivir ES Cristo. Es absolutamente imposible imitarlo, y es completamente inútil intentar “ser buenos”.

Incluso, si leemos la Biblia y oramos y vivimos una vida buena, si nuestra vida es falsa, nuestro vivir será igualmente falso. No hay nada falso en aspirar llorar y arrepentirse delante de Dios y decir: “Dios mío, realmente quiero obedecerte”. No. Lo que es falso, es simplemente que nuestra vida es falsa.

Dios no hace que seas un cristiano en la forma en que una persona enseña a un mono a vestirse, comer o moverse. Eso, sería una carga para el mono que, obviamente, preferiría seguir siendo como era.

Leemos la Biblia y no nos produce nada, leemos otros libros y nos movilizan, nos estimulan. Oramos y no obtenemos nada, pero si no oramos, nos acusa nuestra conciencia. Amamos al mundo pero, al mismo tiempo, vemos que amar al mundo no nos permite tener paz. No temas sentirte desgraciado por no vivir como tienes que vivir. Mientras sientas eso, todavía estás en el camino correcto.

La severidad que observamos en las tentaciones que nos sacuden nos permiten no acusar ligeramente a otros cuando son tentados. Si empezáramos a creer que no podemos, sería mucho mejor para nosotros. Dios quiere que ni siquiera lo intentemos.

(1 Corintios 15: 17)= Y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados.

Los que hemos pecado, somos como personas que están en deuda. Cristo es un amigo rico, y en su muerte, como amigo nuestro, Él paga nuestras deudas. Sin embargo seguimos contrayendo deudas después.

Sin embargo, eso sucede porque no alcanzamos a entender ni interpretar la dimensión de su trabajo redentor. El no sólo ha pagado nuestras deudas, sino que desea vivir en nosotros profundamente, de modo que ya no tengamos que volver a contraerlas.

(Filipenses 2: 12-13)= Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor, porque Dios es el que en nosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.

Hay que consignar un punto sumamente importante para interpretar esto. QUERER es una decisión, mientras que OBRAR es, apenas, un acto exterior. Cuando Dios obra en nosotros nos capacita para querer y hacer.

El creyente más difícil de aceptar, es aquel cuyos ojos no ven a Cristo. Lo que ve es su propio bien o su propio mal. Está repleto de esta categoría. Un niño compra hoy una manzana, mañana peras. Un día descubre que su padre es el dueño de una verdulería. Nosotros actuamos del mismo modo con el poder de Dios.

3 – Cuando es que Cristo Vive en Mí.-

(1 Juan 5: 12)= El que tiene al Hijo, tiene la vida, el que no tiene al Hijo de Dios, no tiene la vida.

Alguien me escribió con mucho enojo preguntándome ácidamente como podía decir y que no estaba seguro con respecto a quienes eran realmente salvos. Él me decía en su correo que no pensaba en absoluto igual que yo, que para él, todos los que estaban en su iglesia cada domingo, eran salvos.

Está bien, entiendo a este hermano y acepto lo que me dice. Pero de ninguna manera lo puedo compartir porque, precisamente, esta palabra, nos dice totalmente otra cosa. ¿O tienes alguna manera humana no divina de saber quien tiene al Hijo de Dios en su corazón y quien está simulando un cristianismo que no siente? Yo te garantizo que no lo puedo saber, salvo las excepciones que el Señor, por su soberana voluntad desee mostrarme con claridad.

4 – Como dejar a Cristo vivir su Vida en Mí.-

¿Qué es entregarse a Jesucristo? Mil veces lo hemos oído decir y otras tantas lo hemos dicho nosotros mismos, pero ¿Qué es en verdad ese acto? En honor a la verdad y para matar algunas “vacas sagradas” evangélicas, puedo decirte primeramente que NO ES entregarse.

No es prometer a Dios que haremos su voluntad, ni es hacer un pacto con Dios para hacer las cosas que de ninguna manera podemos hacer. Es sacar de nuestras propias manos a nuestra propia vida. Es entregarla a las manos del Señor. Todo. Lo que es bueno y lo que es malo en mí, mis puntos fuertes y mis puntos débiles, mi pasado y mi futuro, mi misma vida y mi yo, de modo que solamente Dios obra en mí.

Implica dos aspectos: (a) Ofrecerse para ser usado por Dios. (b) Ofrecer a Dios que Él haga su obra. Cuantos hay que piensan en el entregarse sólo en términos de ofrecerse para ser usados por Dios, pero descuidan el otro aspecto. En realidad, Dios te pide que hagas sólo una cosa entregarte a Él TOTALMENTE.

Lo que Dios requiere hoy no es cuanto debes hacer. Él sólo te pide que te entregues totalmente a Él. Al margen de las personas, el mundo o el pecado o lo que sea, si te das cuenta que no puedes soltarlo, comprende que puedes vencer si estás dispuesto a decirle a Dios: “Dios mío, te entrego todo lo que no puedo soltar. Por favor, obra en mí hasta que esté dispuesto a hacerlo.”

El entregarte no requiere que hagas lo que no puedes. Requiere que le pongas en las manos de Dios y lo ejes obrar hasta que estés dispuesto a obedecerle y estás dispuesto a decir todas las cosas: a soltarlas.

Luego viene lo especial, lo singular, lo esencial: CREER.

(Salmo 37: 5)= Encomienda tu camino a Jehová: confía en él, y él hará.

Encomendarse es ENTREGARSE y confiar es CREER. Si nosotros tenemos fe, Él va a empezar la obra, porque está anhelante de poder concluirla.

(Romanos 8: 1-2)= Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús; los que no andan conforme a la carne, sino conforme al espíritu. Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.

Comprendamos entonces, que como el señor ha mandado que todos vayamos al otro lado, como sucedió en el pasaje del lago de Galilea de Marcos 4, y así como Jesús y sus discípulos llegaron al otro lado, así también nosotros.

El viento puede soplar recio y las olas levantarse muy alto, pero no hay nada que nos pueda impedir llegar al otro lado, a la otra orilla, porque el Señor ha dicho que sería así. En consecuencia, lo que es de suma importancia es que creas la Palabra de Dios. Si Dios lo dice, entonces ya basta; y lo demás no importa.

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Cuando los Santos se Equivocan

Leyendo la Biblia y sus diferentes historias y episodios, muchos han llegado a sentirse muy mal porque, estiman, al lado de esos verdaderos santos que hicieron grande al evangelio desde el Génesis hasta aquí, el hombre moderno es poco menos que una molécula.

Pensamos así, porque tenemos el convencimiento de que aquellos hombres bíblicos, hicieron todo lo que hicieron al nivel de diez puntos. Ni se nos podría cruzar por la cabeza sin pensar por un momento en blasfemias o herejías, que esos hombres también pudieron haber cometido errores.

Y así es como nace este repaso histórico, bíblico pero real. Un repaso que, mayoritariamente, está destinado a que no te dejes invadir por el demonio de la culpa, la culpa de creer que eres el único que te has equivocado y que por esa razón debes ser excluido del cielo.

No es así. Y ahora, con las escrituras como fundamentos testimoniales, voy a demostrarte que los santos, esos santos que fueron puntales en esto que tú y yo creemos firmemente hoy, también se equivocaron, y que no por eso fueron despedazados por sus iglesias ni quemados por ángeles vengadores.

1 – ADÁN

La palabra hebrea Adam aparece más de quinientas veces en el Antiguo Testamento, y casi siempre significa Hombre o Ser Humano, aunque en la traducción literal específica, hay indicios claros que la raíz es Adama, que significa Tierra.

Según el relato de la Creación, Adán fue formado a imagen de Dios, tomado del polvo de la tierra y hecho un ser viviente por el soplo que Dios produjo en su nariz. Se le dio señorío sobre la Creación en el huerto y su compañerismo con Dios era perfecto, ya que tanto él como Eva tenían comunicación directa con Dios.

Quiero que entiendas que el Edén, o Jardín del Edén, independientemente de si fue un lugar geográfico comprobable o no, se trataba notoriamente de un ámbito espiritual; el ámbito espiritual donde el hombre podía tratar con Dios cara a cara.

De ese ámbito espiritual es de donde Adán caerá luego de su pecado. Eso es lo que el hombre creado pierde en la caída. Adán no se cayó a un planeta distante ni a un meteorito del estilo de El Principito. Adán cayó del ámbito donde podía tratar con Dios y así es como el hombre sigue viviendo hoy: creyendo en Dios y orando a Él, pero sin verlo cara a cara.

Cuando Dios probó a Adán y a Eva por medio del árbol de la ciencia del conocimiento del bien y del mal (Que vendría a ser algo así como la conciencia humana); ambos desobedecieron el mandato divino.

Como consecuencia, la maldición de Dios cayó sobre la tierra y ambos fueron echados del huerto del Edén, tal como lo decíamos antes. Pero no salieron con las manos vacías. Dios les dio una promesa de esperanza para el futuro, porque cuando maldecía a la serpiente, agregó:

(Génesis 3: 15)= Y pondré enemistad entre ti y la mujer; y entre tu simiente y la simiente suya; esta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.

2 – NOÉ

Nació en días cuando la corrupción moral del mundo antediluviano había llegado a su colmo. Se lo describe como varón justo, perfecto en sus generaciones, que caminó con Dios. Dios lo eligió para comunicarle sus designios, en vista que los hombres se habían pervertido hasta el punto que sólo el juicio del diluvio podía ofrecer esperanza de un nuevo principio de vida.

Noé, – Dice -, halló gracia ante los ojos de Jehová. Hizo todo conforme a lo que Dios le mandó. Era un hombre de fe y también un siervo obediente y activo. Su llamado al arrepentimiento evidentemente fue desoído por todos, con excepción de su familia inmediata, pues sólo ocho personas, – Además de los animales -, se salvaron.

Estuvo trescientos setenta y un días en el arca: cuarenta días de lluvia, ciento diez días de aumento de las aguas, setenta y cuatro días de mengua, y los demás durante las distintas pruebas hasta recibir la orden de salir.

Hizo con Dios el pacto del arco iris y sembró una viña, tomó del vino y se embriagó. Dormía desnudo y Cam, uno de sus hijos y padre de Canáan, vio su desnudez. Sem y Jafet lo cubrieron. Cuando Noé despertó supo lo que había ocurrido. Está escrito.

(Génesis 9: 25-27)= Maldito sea Canáan; siervo de siervos será a sus hermanos. Dijo más: bendito por Jehová mi Dios sea Sem, y sea Canáan su siervo. Engrandezca Dios a Jafet, y habite en las tiendas de Sem, y sea Canáan su siervo.

3 – ABRAHAM

Nació en Ur, ciudad caldea, donde vivió con su padre y sus hermanos, Nacor y Harán, y donde se casó con Saraí. Llamado por Dios abandonó a su parentela idólatra y se trasladó a Harán en Mesopotamia. Obligado por el hambre fue a Egipto, y por miedo mintió y dijo que Saraí era su hermana.

(Génesis 12: 18-19)= Entonces Faraón llamó a Abram, y le dijo: ¿Qué es esto que has hecho conmigo? ¿Por qué no me declaraste que era tu mujer? ¿Por qué dijiste: es mi hermana, poniéndome en ocasión de tomarla para mí por mujer? Ahora, pues, he aquí tu mujer; tómala, y vete.

A pesar de haberle sido prometido un hijo, cuando tenía ochenta y seis años, tomó a la esclava Agar y de ella nació Ismael.

(Génesis 16: 2)= Dijo entonces Saraí a Abraham: Ya ves que Jehová me ha hecho estéril; te ruego, pues, que te llegues a mi sierva; quizás tendré hijos de ella. Y atendió Abraham el ruego de Saraí.

Cuando Abraham tenía cien años nació Isaac. Luego Agar e Ismael fueron echados de la casa. Después de veinticinco años, Dios probó la fe de Abraham ordenándole que sacrificara a Isaac su hijo y heredero de la promesa.

4 – MOISÉS

Como padres de Moisés, la Biblia menciona a Amram y Jocabed, de la tribu de Leví y como sus hermanos mayores a Aarón y María. Su madre, que se opuso a la orden del Faraón de arrojar al niño al Nilo, lo escondió primeramente por tres meses en su casa, pero luego se vio obligada a deshacerse de él.

Lo puso en el Nilo y allí lo descubrió la hija del Faraón cuando descendió a bañarse. Ella le brindó un hogar en su residencia. Allí estuvo hasta que un hecho lo obligó a huir.

(Éxodo 2: 11-12)= En aquellos días sucedió que crecido ya Moisés, salió a sus hermanos, y los vio en sus duras tareas, y observó a un egipcio que golpeaba a uno de los hebreos, sus hermanos. Entones miró a toda partes, y viendo que no parecía nadie, mató al egipcio y lo escondió en la arena.

Fue llamado mientras pastoreaba las ovejas de su suegro Jetro, a ser el salvador de su pueblo. Todos los argumentos presentados por Moisés para rebatir su llamado, fueron rechazados por Dios. Luego de las plagas, sacó a Israel de su cautividad en Egipto. Cuando el pueblo se entregó a la idolatría, Moisés se ofreció a sí mismo como ofrenda de inmolación en lugar de los rebeldes.

(Números 27: 12-14)= Jehová dijo a Moisés: Sube a este monte Abarim, y verás la tierra que he dado a los hijos de Israel. Y después que la hayas visto, tú también serás reunido a tu pueblo, como fue reunido tu hermano Aarón. Pues fuisteis rebeldes a mi mandamiento en el desierto de Zin, en la rencilla de la congregación, no santificándome en las aguas a ojos de ellos. Estas son las aguas de la rencilla de Cades en el desierto de Zin.

5 – JACOB

Padre del pueblo hebreo, cuya vida transcurrió, según cálculos, en el siglo dieciocho antes de Cristo. Fue hijo de Isaac y Rebeca y hermano gemelo de Esaú. Nació como respuesta a la oración de fe de su padre.

Antes de su nacimiento su madre supo, por revelación divina, que en su seno se originarían dos grandes naciones, ya divididas entre sí. Esaú nació primero, pero Jacob lo siguió asido de su talón. Según la ley antigua, la primogenitura le correspondía a Esaú, pero en base a astucia, él la consiguió y la obtuvo, vendiéndosela a su hermano por un guisado.

(Génesis 27: 18-28)= Entonces este fue a su padre y dijo: Padre mío. E Isaac respondió: heme aquí; ¿Quién eres, hijo mío? Y Jacob dijo a su padre: yo soy Esaú tu primogénito; he hecho como me dijiste: levántate a hora, y siéntate, y come mi caza, para que me bendigas. Entonces Isaac dijo a su hijo: ¿Cómo es que la hallaste tan pronto, hijo mío? Y él respondió: porque Jehová tu Dios hizo que la encontrase delante de mí. E Isaac dijo a Jacob: acércate ahora, y te palparé, hijo mío, por si eres mi hijo Esaú o no.

Y se acercó Jacob a su padre Isaac, quien le palpó, y dijo: la voz es la voz de Jacob, pero las manos, las manos de Esaú. Y no le conoció, porque sus manos eran vellosas como las manos de Esaú; y le bendijo. Y dijo: ¿Eres tú mi hijo Esaú? Y Jacob respondió: yo soy. Dijo también: acércamela, y comeré de la caza de mi hijo, para que yo te bendiga; y Jacob se la acercó, e Isaac comió; le trajo también vino, y bebió. Y le dijo Isaac su padre: acércate ahora, y bésame hijo mío. Y Jacob se acercó, y le besó; y olió Isaac el olor de sus vestidos, y le bendijo diciendo: mira el olor de mi hijo, como el olor del campo que Jehová ha bendecido; Dios, pues, te de el rocío del cielo, y de las grosuras de la tierra y abundancia de trigo y de mosto.

6 – SANSÓN

Juez de Israel, famoso por su fuerza física fenomenal. Hijo de Menoa, de la tribu de Dan, juzgó a Israel por veinte años, siendo el último de los jueces antes de Samuel. Al igual que Isaac, Samuel y Juan el Bautista, el nacimiento de Sansón fue anunciado milagrosamente.

Ante una estratagema contra los filisteos, estos se vengaron atacando a los israelitas. Los israelitas ataron a Sansón con dos cuerdas nuevas y con su consentimiento lo entregaron a los filisteos en Lehi.

Pero sansón rompió las cuerdas, tomó una quijada de asno y mató a mil hombres. Después Sansón se enamoró de una mujer de Sorec llamada Dalila, la que lo traicionó al hacer que Sansón revelara el secreto de su poder.

(Jueces 16: 15-17)= Y ella le dijo: ¿Cómo dices: yo te amo, cuando tu corazón no está conmigo? Ya me has engañado tres veces, y no me has descubierto aún en que consiste tu gran fuerza. Y aconteció que, presionándole ella cada día con sus palabras e importunándole, su alma fue reducida a mortal angustia. Le descubrió, pues, todo su corazón, y le dijo: nunca a mi cabeza llegó navaja; porque soy nazareo de Dios, desde el vientre de mi madre. Si fuere rapado, mi fuerza se apartará de mí, y me debilitaré y seré como todos los hombres.

7 – DAVID

Segundo rey de Israel. Se le menciona unas ochocientas veces en el Antiguo Testamento y sesenta en el Nuevo Testamento. No se sabe con certeza el significado de su nombre. Fue el menor de ocho hermanos y su padre, Isaí, era nieto de Rut y de Booz. Desde muy joven demostró tener valor y ternura como pastor de ovejas.

La elección de David en lugar de uno de sus hermanos mayores, llama la atención a una curiosa serie de casos en que se ha dado preferencia al hermano menor (Isaac, Jacob y José), casos estos que constituyen una violación del derecho de primogenitura y que ilustren, por tanto, la soberanía de Dios en el desarrollo de los sucesos que culminan en nuestra redención.

(2 Samuel 11: 2-5)= Y sucedió un día al caer la tarde, que se levantó David de su lecho y se paseaba por el terrado de la casa real; y vio desde el terrado a una mujer que se estaba bañando, la cual era muy hermosa. Envió David a preguntar por aquella mujer, y le dijeron: aquella es Betsabé hija de Eliam, mujer de Urías heteo. Y envió David mensajeros, y la tomó; y vino a él, y él durmió con ella. Luego ella se purificó de su inmundicia, y se volvió a su casa. Y concibió la mujer, y envió a hacerlo saber a David, diciendo: estoy encinta.

8 – SALOMÓN

Tercer rey de Israel y segundo de los cinco hijos que David tuvo con Betsabé. No figura en la historia bíblica sino hasta los últimos días de David a pesar de haber nacido en Jerusalén en el inicio del reinado de David bajo un pacto eterno de Dios.

Aunque Salomón subió al trono como primer rey de una dinastía sin el carisma de sus antecesores (Ejemplo: Saúl y David), Dios le dio sabiduría especial por haber pedido “un corazón entendido para juzgar y gobernar a este pueblo tan grande.”

Además de sabiduría, Dios le dio honores y tremendas riquezas. A su corte llegaban representantes de otras naciones que se quedaban impactados con el oropel y la pompa que allí había. Entre esos representantes, figuró la reina de Sabá.

(1 Reyes 11: 3)= Y tuvo setecientas mujeres reinas y trescientas concubinas; y sus mujeres desviaron su corazón. Y cuando Salomón era ya viejo, sus mujeres inclinaron su corazón tras dioses ajenos, y su corazón no era perfecto con Jehová su Dios, como el corazón de su padre David. Porque Salomón siguió a Astoret, diosa de los sidonios, y a Milcom, ídolo abominable de los amonitas. E hizo Salomón lo malo ante los ojos de Jehová, y no siguió cumplidamente a Jehová como David su padre. Entonces edificó Salomón un lugar alto a Quemos, ídolo abominable de Moab, en el monte que está enfrente de Jerusalén, y a Olor, ídolo abominable de los hijos de Amón. Así hizo para todas sus mujeres extranjeras, las cuales quemaban incienso y ofrecían sacrificios a sus dioses.

9 – PEDRO

El Nuevo Testamento utiliza dos veces el antiguo nombre hebreo Simeón, cuarenta y ocho veces el griego Simón, veinte veces el compuesto Simón Pedro y ciento cincuenta y tres veces Pedro, equivalente al arameo Cefas, que aparece nueve veces.

Era hijo de Jonás, casado, su esposa lo acompañaba aún en la época apostólica, era hermano de Andrés y los evangelios los consideran oriundos de una ciudad a la orilla del mar de Galilea, donde ejercía, con algunos socios, el oficio de pescador.

Luego de haber sido llamado, formó parte del grupo de los tres más íntimos de Jesús y a menudo actuó en nombre de los doce. Su confesión en Cesarea es representativa porque la pregunta fue dirigida a todos. Fue testigo privilegiado de la transfiguración.

(Mateo 26: 69-75)= Pedro estaba sentado fuera en el patio; y se le acercó una criada, diciendo: tú también estabas con Jesús el galileo. Mas él negó delante de todos, diciendo: no sé lo que dices. Saliendo él a la puerta, le vio otra, y dijo a los que estaban allí: también este estaba con Jesús el nazareno. Pero él negó otra vez con juramento: no conozco al hombre. Un poco después, acercándose los que por allí estaban, dijeron a Pedro: verdaderamente también tú eres de ellos, porque aún tu manera de hablar te descubre. Entonces él comenzó a maldecir y a jurar: no conozco al hombre. Y en seguida cantó el gallo. Entones Pedro se acordó de las palabras de Jesús, que le había dicho: antes que cante el gallo, me negarás tres veces. Y saliendo fuera, lloró amargamente.

10 – PABLO

Del griego Paulos, que quiere decir “pequeño”, llamado también Saulo, que en hebreo es “pedido”. Nació en la ciudad romana de Tarso, capital de Cilicia. Según la costumbre judía, debió de ingresar en la “casa de interpretación” a los quince años de edad para que lo instruyeran los escribas.

Su maestro fue Gamaliel, hombre piadoso, pacífico y abierto, con quien estudió a fondo el Antiguo Testamento, el griego, el hebreo y los métodos exegéticos rabínicos. Antes de su conversión a Cristo los dirigentes judíos en Jerusalén respetaban a Pablo como infatigable defensor de su fe y enemigo acérrimo del cristianismo.

(Hechos 8: 1-3)= Y Saulo consentía en su muerte. En aquel día hubo una gran persecución contra la iglesia que estaba en Jerusalén; y todos fueron esparcidos por las tierras de Judea y de Samaria, salvo los apóstoles. Y hombres piadosos llevaron a enterrar a Esteban, e hicieron gran llanto sobre él. Y Saulo asolaba la iglesia, y entrando casa por casa, arrastraba a hombres y a mujeres, y los entregaba en la cárcel.

CAUSAS DE LOS ERRORES

Puntualmente y en cada caso, más allá del énfasis que hemos colocado en cada situación en particular, las siguientes son las causas concretas de los errores de esos santos.

· Adán cayó por desobediencia.

· Noé se embriagó y erró por falta de conocimiento.

· Abraham mintió en Egipto por miedo y aceptó la sugerencia de Sara de adulterar con Agar la esclava por su propia lascivia.

· Moisés huyó de su excelente posición en Egipto por miedo y no tuvo autorización para entrar en la tierra prometida por rebelde.

· El error de Jacob se produce a partir de una premeditada mentira.

· Sansón se equivocó por confiar en el hombre (En este caso mujer: Dalila) Autosuficiencia.

· David erra por su carnalidad y su lascivia.

· Salomón se equivocó y cayó en la idolatría.

· Pedro se equivocó cuando, por miedo y falta de confianza, no tuvo reparos en caer en la mentira.

· Los gruesos errores de Pablo se basan en una interpretación humanística e intelectual de Dios y esencialmente de religiosidad.

LA RESTAURACIÓN DE LOS CAÍDOS

· Si bien es más que obvio que Adán cayó, también es claro que fue restaurado.

· El pacto de Dios con Noé, aunque concluido, hoy todavía es visible como testimonio (El Arco Iris).

· Abraham es citado por Jehová y por el propio Jesús. Nadie puede discutir la entidad que el patriarca tiene como líder de la fe.

· Si bien no entra a la tierra prometida, Moisés muestra una jerarquía que no puede discutirse.

· Más allá de todo, Jacob es Israel.

· El Espíritu Santo vuelve a Sansón para darle esa fuerza sobrenatural en el momento en que ésta será necesitada.

· La historia de David exime de mayores comentarios.

· El testamento escrito de Salomón (Proverbios – Cantares) es más que elocuente.

· Es la roca símbolo de la base de la iglesia. (Pedro).

· Pablo: nadie como él ha aportado tanto al crecimiento cristiano.

· Siervos honestos, cumplidores, de buen testimonio, sobrios, no entienden por qué Dios otorga dones, carismas y hasta poderes a otros que no evidencian la misma conducta.

(1 Corintios 1: 27-29)= Sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia.

· Antes de ponerte a criticar cuan necio es el que ha recibido injustamente dones de Dios; ¿Te has detenido a pensar cuan sabio eres tú?

· Antes de burlarte, – Espiritualmente, claro está -, de la debilidad de tu hermano; ¿Has tomado conciencia de lo fuerte que eres tú?

· Antes de aliarte a los religiosos organizados para rotular vilezas ajenas, para menospreciar lo que era menospreciado y para determinar que algo no es, como si fueras un secretario privado de Dios, indaga antes quien te otorgó ese título y cuanto es, realmente, lo que estás convencido que es.

Proverbios 24: 17-18)= Cuando cayere tu enemigo, no te regocijes, y cuando tropezare, no se alegre tu corazón; no sea que Jehová lo mire, y le desagrade, y aparte de sobre él su enojo.

· En la carne cuesta mucho no regocijarse ante la caída del enemigo.

· El tropiezo de quien nos agrede u oprime, nos brinda, – Es verdad -, una primera reacción de alegría.

· Lo explícito: Jehová tendrá desagrado por esa actitud tuya y apartará de obre él su enojo. Lo implícito: el enojo de Jehová, – Es obvio -, recaerá sobre ti.

(Lucas 12: 14)= Mas él, (Jesús), le dijo: hombre, ¿Quién me ha puesto sobre vosotros como juez o partidor?

· Somos cristianos: el modelo, entonces, es Cristo. Pero Él dice que no vino como juez. La iglesia, su cuerpo, ¿Puede ser juez hoy de las conductas ajenas o debe dejar ese juicio a Dios?

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Un Poco de Tiempo para Dios

Alguien, no sé quien, en algún momento me envió este texto base. Busqué el nombre del remitente, deseaba publicarlo en “Colaboraciones”, pero no pude hallarlo. ¿Entonces? ¿Qué haré? ¿Dejaré que un buen material se pierda? No. Lo publicaré en “Crecimiento”. Es lo que su autor hubiera deseado, ¿No crees? Lee con atención.

Pero léelo solamente si tienes tiempo para Dios. Déjame contarte porque es valioso e importante, asegúrate de leer todo esto hasta el final.  Yo – Dice el autor anónimo -, casi borro este mensaje, pero fui bendecido cuando llegué al final.

Dios, cuando recibí este mensaje pensé… Yo no tengo tiempo para esto… y realmente hacerlo es inadecuado en horas de oficina. Luego, me di cuenta que el pensar así es exactamente lo que ha causado muchos de los problemas en nuestro mundo actual.

Tratamos de tener a Dios en la iglesia el domingo por la mañana… A veces quizás el Domingo por la noche… y, el evento poco agraciado de algún servicio a media semana. Eso sí, nos gusta tenerlo cerca en la enfermedad… y sobretodo en los funerales.

Pero, no tenemos tiempo, o lugar para ÉL en horas de trabajo o en nuestro tiempo libre… Porque…. Esa es la parte de nuestras vidas en las que pensamos: "Podemos y debemos manejar solos" Es más: eso es, exactamente, lo que se nos ha enseñado en muchos lugares supuestamente “cristianos”…

Quiera Dios perdonarme por haber pensado que hay un tiempo o lugar donde ÉL no sea el PRIMERO en mi vida. Debemos siempre tener tiempo para recordar TODO lo que ÉL ha hecho por nosotros.

Si no te avergüenzas de hacer esto, por favor sigue las instrucciones: Jesús dijo. “Si tu te avergüenzas de mi, yo me avergonzaré de ti delante de mi Padre". ¿No te avergüenzas? Presta atención extrema a estas palabras porque no son gratuitas. Ninguna en la Biblia lo es.

SI, YO AMO A DIOS!

EL es mi fuente de existencia y mi salvador. EL me mantiene funcionando todos y cada uno de los días.  Todo lo puedo en Cristo que me Fortalece. (Fil. 4:13). Esta es una prueba sencilla. Si amas a Dios y no te avergüenzas de todas las cosas maravillosas que ÉL ha hecho por ti, todo lo puedes en Él. Yo amo al Señor. ¿Lo amas tú?

Me arrodillé para orar pero no por mucho tiempo, tenía mucho por hacer.  Tuve que darme prisa e ir a trabajar ya que los cobros muy pronto estarían ante mí.  Salté de mis rodillas y mi deber Cristiano estaba concluido. Mi alma pudo entonces descansar plácidamente. En todo el día no tuve tiempo de lanzar una palabra de aliento, ni de hablar de Jesús a mis amigos; se reirían de mí y me daría miedo.

No hay tiempo, no hay tiempo.  Hay mucho qué hacer.

Ese era mi sollozo constante.  No hay tiempo para darle a las almas en necesidad, sino hasta la última hora, la hora de morir. Me pare frente al Señor, vine y permanecí cabizbajo, ya que en SUS manos sostenía un libro; el libro de la vida.

Dios echó una mirada a su libro y dijo: "No puedo encontrar tu nombre. Una vez estuve a punto de anotarlo, pero nunca encontré el tiempo" ¿Tienes ahora el tiempo para compartir con otros este mensaje? Asegúrate de leerlo hasta el final.

Fácil Vs. Difícil

¿Por qué es tan difícil decir la verdad y tan fácil mentir? ¿Por qué tenemos tanto sueño en la iglesia, pero cuando termina el sermón repentinamente estamos tan despiertos? ¿Por qué es tan difícil hablar de Dios y tan fácil decir cosas sucias?

¿Por qué es tan aburrido leer una revista cristiana, y tan divertido hojear una con contenido repugnante? ¿Por qué es tan fácil borrar de nuestras mentes mensajes de Dios y recordar permanentemente mensajes sucios?

¿Por qué las iglesias y templos se vuelven más pequeños mientras los bares y discotecas crecen en tamaño? ¿Te das por vencido? Piensa si vas a compartir con alguien este mensaje o lo vas a borrar de tu vida.

Solo recuerda que Dios está observándote. La rueda de la Oración – veamos a ver si el diablo puede parar esta! Esto es lo que la rueda significa.  Cuando recibas este mensaje di una oración por las personas que te han ayudado o hablado del Señor…

Eso es todo lo que tienes que hacer.  No hay servicios adjuntos.  Esto es muy poderoso y no tiene caso gastar fuerza en otras cosas o cuestiones anexas. Préstale atención, nadie se queda a mitad de camino en estas cosas.

No pares esta rueda por favor… De todos los regalos que podamos recibir, una oración es el mejor. No cuesta nada y trae maravillosas recompensas Dios te bendice. Que Dios te guarde y te bendiga.

Si esta frase no te eriza, nada lo hará… Este mensaje es verdadero. Espero que seas tan bendecido como yo lo fui al leer la siguiente historia y aún así me pregunto cuánta gente lo borrará de su memoria sin siquiera leerlo solo por el título.

Historia:

Había una vez un hombre llamado Jorge Thomas, pastor de una pequeña iglesia en un pueblo de Nueva Inglaterra. Una mañana de Domingo de Pascua llegó a la iglesia cargando una jaula para pájaros oxidada, doblada y vieja, y la puso en el púlpito. 

Las cejas se elevaron y como respuesta el Pastor Thomas dijo: "Ayer, caminando por el pueblo vi a un muchacho que venía a mi encuentro columpiando esta jaula para pájaros.  Al fondo de la jaula había tres pajaritos salvajes temblando de frío y de miedo.  Me paré y pregunté:   qué llevas allí, hijo? Solamente estos pájaros viejos. Contestó.

–       qué vas a hacer con ellos" pregunté?       Los llevaré a casa y me divertiré con ellos.  Contestó.

–       Los voy a molestar y a jalar de las plumas para hacerlos pelear.  Me voy a divertir mucho.     Pero tarde o temprano te vas a aburrir de esos pájaros y cuando eso sea, ¿Que vas a hacer?

–       Ah, tengo algunos gatos, dijo el muchacho. Se los llevaré. A ellos les gustan los pájaros. El pastor hizo silencio por un momento y luego dijo:        ¿Cuánto quieres por esos pájaros hijo?

–       Eh… ¿Por qué?, Usted no los quiere señor. Son solamente viejos pajarracos. No cantan, ni siquiera son bonitos.¿Cuánto? pregunté nuevamente.

El muchacho midió al pastor para ver si estaba loco y dijo ¿Le parecen $10.00?  El pastor se metió la mano en el bolsillo y sacó un billete de $10.00 y lo colocó en la mano del muchacho. En un segundo, el muchacho se había ido.

El pastor recogió la jaula y suavemente la llevó hasta el final del valle, donde había un árbol y un lugar con césped.  Poniendo la jaula en el suelo, le abrió la puerta, y con un suave toque en los barrotes, hizo que los pájaros salieran, liberándolos.

Bien, eso explicaba la jaula vacía encima del púlpito y el pastor empezó a contarles esta otra historia: Un día Satanás y Jesús estaban conversando.  Satanás acababa de ir al Jardín del Edén, y estaba mofándose y riéndose diciendo:

–       Si Señor.  Acabo de apoderarme del  mundo lleno de gente de allá abajo. Les tendí una trampa, usé cebo que sabia que no podrían resistir. Cayeron todos!

–       ¿Que vas a hacer con ellos? Preguntó Jesús.

–       Ah, me voy a divertir con ellos. Respondió Satanás.  Les enseñaré como pecar de mí y una maneras distintas, cómo odiar y abusar uno del otro, a beber, fumar y drogarse, por supuesto, les enseñaré a inventar armas y bombas para que se destruyan entre sí. Realmente me voy a divertir!

–       ¿Y qué harás cuando te canses de ellos? Le preguntó Jesús. Ah, los mataré. Dijo Satanás con la mirada llena de odio y orgullo.      

¿Cuánto quieres por ellos? Preguntó Jesús.

–       Ah, tu no quieres a esa gente.  Ellos no son buenos.  ¿Por qué los querrías tomar.  Tú los tomas y ellos te odian.  Escupirán a tu rostro, te maldecirán y te matarán.  Tú no quieres a esa gente!!

–       ¿Cuánto? Preguntó nuevamente Jesús. Satanás miró a Jesús y sarcásticamente respondió:   Toda tu sangre, tus lágrimas, y tu vida.

–       Jesús dijo: HECHO!

Y así fue como pago el precio.

El pastor tomó su jaula. Se dirigió hasta la puerta, la abrió y se alejó.

NOTAS:

No es curioso lo fácil que es despreciar a Dios y luego preguntarse por qué el mundo se está yendo al infierno No es curioso cómo alguien puede decir "Creo en Dios" y seguir a Satanás,  (quien a propósito, también cree en Dios).

No es curioso que envíes miles de mensajes con chistes a través del correo electrónico, los cuales se riegan como pólvora, pero cuando empiezas a enviar mensajes que se refieren a El Señor, la gente lo piensa dos veces antes de compartirlos?

 No es curioso que cuando llegue el momento de enviar o compartir este mensaje, lo vas a dejar de enviar a muchas de las personas que tienes registradas en tu libreta de direcciones pues no estás seguro (a) de lo que vayan a pensar de ti.

No es curioso cómo la gente puede estar más preocupada de lo que los demás piensen de ellos que lo que piense Dios.

Tal cual. Religiosamente cierto y veraz. Yo no quiero caer en es. Por eso he rescatado un simple mensaje de correo electrónico y lo he elevado al nivel de predicación formal. ¿Estarás contento de leerlo?

No lo sé. No puedo saberlo. No tengo modo de saberlo. Pero escucha esto: no me importa. ¿Cómo? Que no me importa lo que tú pienses. Lo que sí me importa, es que Dios quiso hoy que tú conocieras y leyeras esto. Y con eso me basta.

Porque a mí me sigue importando mucho más lo que Dios vea y piense de mí, que lo que la gente que me rodea entienda al respecto. Hace siete años ya que dejé de vivir por la gente y me decidí a vivir por mi Señor. Y esta, es una nueva oportunidad de demostrarlo. Amén.

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Tres Caminos Obligados

Todos sabemos que esto que hoy nosotros profesamos y militamos como Evangelio, en un principio, dice la Biblia, se llamaba Camino. Y es premonitorio ese nombre, aunque luego haya cambiado y se haya dejado de utilizar.

Porque no sólo hay un camino adecuado para un creyente, que es el camino de la fe en Jesucristo y todo lo que hemos aprendido, sino que escudriñando las escrituras, nos encontramos que en realidad la vida de un creyente sólido, tiene tres caminos no ya optativos para seguir, sino sencillamente obligatorios.

El camino que conduce a la libertad, el camino que conduce a la gracia y el camino que conduce al remanente. ¿Te gustaría saber en que lugar de este mapa estás tú? ¿Adonde andas en este momento? Son buenas preguntas que, como siempre, tienen respuesta.

El primer libro que vamos a consultar, es el Libro del Éxodo. Tú sabes muy bien que la palabra Éxodo se traduce como Salida. Un éxodo, siempre habla de una salida. Y una salida, naturalmente, es el punto de comienzo de un camino por recorrer. Si tenemos tres caminos, entonces, obviamente tendremos otras tantas salidas, pero también llegadas, metas. ¡Animo!

La historia de Egipto significa, de alguna manera, el punto de comienzo de una vida cristiana. Ya sé que Egipto marca la historia del pueblo de Israel, pero como Israel, hoy, es símbolo y tipología de la Iglesia, por consecuencia, Egipto pasa a ser símbolo y tipología del mundo incrédulo, de ese lugar del cual tú saliste para ir a caer a los pies del Señor un día cualquiera.

Y he aquí que la historia de esta nación, hablo de la egipcia, se remonta nada menos que al año tres mil antes de Cristo. Un tal Menes, un día, unificó dos reinos: el reino del Nilo y el reino del Delta, y la creó con una capital llamada Memfis.

¿Y como eran los egipcios de la primera hora? En lo que tiene que ver con la religión, eran politeístas. Esto significa que se les rendía culto a diferentes fuerzas de la naturaleza, tales como: el sol, la luna y el mismísimo Río Nilo.

También elevaron a la categoría de deidad a diversos animales. El toro, el gato, el cocodrilo, la rana y la serpiente, eran dioses. El dios que simbolizaba al estado, era Horus, una figura humana pero con cabeza de halcón.

Sin embargo, los egipcios creían en alguna forma de inmortalidad y era Osiris el dios que simbolizaba esta esperanza. Ellos interpretaban de que si un egipcio llevaba una vida buena, (Y vaya uno a saber que cosa era ser bueno en aquella cultura), se estimaba y se creía que podía resucitar.

Ahora, si esa vida era mala, iba a ser irremediablemente juzgado por un tribunal subterráneo que también vaya uno a saber en que sala operaba. Finalmente, este libro del Éxodo, relata también como los descendientes de Abraham llegaron a ser una nación dentro de otra nación. Es un registro concreto, claro y preciso de la liberación del pueblo de Israel de Egipto y de la entrega del pacto de la ley en el Sinaí.

¿Estarás, acaso, transitando tú este primer camino? ¿Estás saliendo de tu Egipto personal, de toda esa basura armada para succionar cerebros que el secularismo llama pomposamente “la sociedad civilizada”, y que se nutre, esa vida civilizada digo, entre otras cosas, del sexo libre, de la pornografía como entretenimiento abundante, el aborto como método “natural” de eliminación de inconvenientes no deseados, de homosexualidad proliferante como solución a “conductas sexuales diferentes y alternativas”, eutanasias disfrazadas de actos de piedad..? ¿Quieres que prosiga o ya es suficiente?

Bueno; eso es el Egipto contemporáneo. ¿Estás saliendo de allí e ingresando a una dimensión de libertad que, pese a toda tu historia de libertinajes quizás, jamás llegaste a imaginar que existiera? Ese es tu primer camino, el de la libertad. Sólo desde la libertad puedes partir hacia los grandes logros. Jamás un logro que conmueva al mundo ha partido desde un estado de esclavitud, sino desde una liberación, aunque esto luego se haya usado de manera perversa. +++

(Éxodo 12: 40)= El tiempo que los hijos de Israel habitaron Egipto, fue de cuatrocientos treinta años. (Literalmente, quiero aclararte, estos cuatrocientos treinta años están referidos al tiempo que pasó entre la emigración de la familia de Jacob hasta la época del éxodo. Eruditos diversos han coincidido de manera algo alta en lo estadístico, en interpretar como al año 1446 antes de Cristo la época en que esto sucedió).

(41) Y pasados los cuatrocientos treinta años, en el mismo día, todas las huestes de Jehová salieron de la tierra de Egipto.

Esto nos dice más de una cosa. En primer término, quiero que prestes atención a la palabra que usa: “huestes de Jehová”. ¿Qué son las huestes? Suma de guerreros, de soldados de un ejército. Si a eso le sumamos uno de los nombres de Dios, (Jehová de los Ejércitos), tienes concluido tu primer práctico sobre guerra espiritual, se practique y se enseñe en tu iglesia y se enseñe en tu iglesia o no se practique y en una de esas ni se crea en tu iglesia.

La Biblia jamás dice lo que tú te crees. La Biblia dice todo lo que fue escrito, lo creas tú o no lo creas; lo crea tu denominación o lo discuta. A Dios, sabes, no le interesa tu opinión. Dios ya opinó y lo dejó escrito. Tu única obligación es creerlo y practicarlo. Si por alguna causa no lo haces, no te quejes por la falta de resultados. Es obvio que así sea.

Lo otro que nos dice es que Dios introdujo a la familia de los escogidos en Egipto, la multiplicó, luego la liberó de la esclavitud de los faraones y la constituyó en una poderosa nación. Éxodo es un libro de redención. Piensa en Cristo.

Jehová redimió a su pueblo de la servidumbre egipcia, (Igual a la que tú tenías para con el mundo antes de convertirte), por medio de dos cosas: por las plagas (Hoy llega mucha gente a Cristo por el SIDA), y por la sangre del cordero pascual, un cordero verdadero que ellos sacrificaban entonces. La llegada del Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, logró el mismo resultado bajo otra óptica.

Asimismo, cuando Dios saca a Israel de Egipto, le provee en el desierto el pacto de la ley, para que conozca la revelación del carácter santo de Dios y la norma de conducta que Él exige. Los hebreos, redargüidos de pecado por la ley, necesitaban limpieza y para ello el Señor les da el sistema de sacrificios.

Como también necesitaban acercarse a Dios, les da el Tabernáculo y ordena a un sacerdocio para que conduzca los oficios del culto. El fin de todo esto, lo dirá muchas veces la palabra, luego, era que Dios quería de los hebreos una nación santa y un reino de sacerdotes, exactamente lo mismo que hoy desea de su iglesia.

(Éxodo 1: 11)= Entones pusieron sobre ellos comisarios de tributos que los molestasen con sus cargas; y edificaron para Faraón las ciudades de almacenaje, Pitón y Remeses.

(12) Pero cuanto más los oprimían, tanto más se multiplicaban y crecían de manera que los egipcios temían a los hijos de Israel. (Aunque no tenga motivación alguna: ¿No teme el mundo, hoy, al auténtico hijo de Dios?)

(13) Y los egipcios hicieron servir a los hijos de Israel con dureza, (14) y amargaron su vida con dura servidumbre, en hacer barro y ladrillo, y en toda labor del campo y en todo su servicio, al cual los obligaban con rigor.

Esta, a grandes rasgos, puede ser la historia metafórica de cualquiera de los que, habiéndose convertido de adultos, hoy me están leyendo. ¿O no salieron de una dureza y una esclavitud similar? Generalmente en esto nos quedamos tranquilos, pero no termina aquí. Debes pasar al segundo camino: Salir de la Ley. +++

(Hebreos 7: 12)= Porque cambiado el sacerdocio, necesario es que haya también cambio de ley. (Hay una época de cambio, de reforma, de salida de los esquemas tradicionales y antiguos)

(Juan 1: 17)= Porque la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. (Esto significa que nadie puede salir de la ley si primero no ha salido de la esclavitud de Egipto. Ahora; ¿Por qué debemos salir de la ley? Primero, porque Cristo ya la cumplió; segundo, porque Él nos ha introducido en un nuevo pacto y, tercero, porque en el nuevo pacto de la gracia, somos ministros competentes del espíritu que da vida. ¡Pro esto es elemental! Sí, será elemental, pero hay mucha gente que aún no lo ha visto. ¿Nunca conociste a un legalista en alguna iglesia, por allí, bien lejos de la tuya, por supuesto?)

(Romanos 10: 4)= Porque el fin de la ley es Cristo, para justicia de todo aquel que cree. (La ley, aquí se refiere al sistema de obtener la justificación por nuestros esfuerzos. ¡Es que eso lo hacen en otras religiones! No creas. Hay mucho cristiano sincero matándose por ganarse el cielo. Cristo ya cumplió, tú no debes agregarle nada a eso.)

(Hebreos 8: 13)= Al decir Nuevo Pacto, ha dado por viejo al primero; y lo que se da por viejo y se envejece, está próximo a desaparecer. (Esta palabra es profética y pertenece a este tiempo. No es que hay un tercer pacto, sigue vigente el segundo y último. Lo que está alterándose es la forma de vivir ese pacto por parte del pueblo. Es en Cristo, no jugando a tener una iglesia. Tener una iglesia, por muchos años, ha dado el resultado que vemos. Ahora es tiempo de salir a terminar la obra y de entregarle el reino al Padre. Lo que es viejo, el sistema tradicional, está próximo a desaparecer. Cristo trajo el nuevo pacto y no para que nosotros sigamos en una simbólica sinagoga.)

(1 Corintios 3: 6)= El cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica. (El problema más grande que existe hoy, es que hay muchísimo liderazgo al frente de las iglesias que no ha sido levantado por el Señor y al cual hay que someterse sí o sí. Esto no es bíblico, tradicional y humano. Lo bíblico es que somos todos ministros competentes y andamos, como pueblo, ministrándonos unos a otros, aunque esto termine con las conveniencias y hasta los negocios de mucha gente.)

Esto, en suma, es la ley de la cual hay que salir. Ese es el segundo camino a recorrer. Porque no basta con conocer un camino, el resultado se ve cuando se anda por ese camino. Todos sabemos que Cristo es la verdad, el camino y la vida, pero olvidamos que es el conocimiento de esa verdad lo que nos hace libres, que el recorrer ese camino es el que nos hace victoriosos y, finalmente, acceder a esa vida es lo que nos deposita en una eternidad futura y presente.

¿Aquí termina todo? Ojalá terminara aquí. Lo que sigue, el camino que te falta conocer y recorrer, es el peor de todos, el más difícil, el que más trabajo te dará, porque tienes un alma que, a la hora de las grandes decisiones, pesa lo suyo. ¡Y como! +++

Porque el tercer camino te llevará al remanente. Aquí entonces es donde tú dices: ¡Oh! ¡Gloria a Dios! Sí, pero cuando te diga de donde hay que salir para ir al remanente, la cosa va a cambiar un poco. Hay que salir de Babilonia, que es decir lisa y llanamente, hay que salir de la religión. ¡Pero si a mí me enseñaron que la religión es algo que tiene que ver con Dios! Sí, efectivamente, es algo que tiene que ver con Dios, pero no es de Dios.

(Apocalipsis 18: 1)= Después de esto vi a otro ángel descender del cielo con gran poder; y la tierra fue alumbrada con su gloria.

(2) Y clamó con voz potente, diciendo: Ha caído, ha caído la gran Babilonia, y se ha hecho habitación de demonios y guarida de todo espíritu inmundo, y albergue de toda ave inmunda y aborrecible.

(3) Porque todas las naciones han bebido del vino del furor de su fornicación; y los reyes de la tierra han fornicado con ella, y los mercaderes de la tierra se han enriquecido de la potencia de sus deleites.

(4) Y oí otra voz del cielo que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas.

La palabra “Babilonia” proviene de Babel, que según los descendientes de Noé, significaba “Puerta de Dios”, pero que según Dios, significa “Lugar de Confusión”. La Babilonia original, era la torre de Babel, que construida con ladrillos cocidos al sol, puestos uno sobre el otro, colocaos a la manera con que hoy todavía se aplican los ladrillos en una construcción.

Asimismo, los pecados de la gran Babilonia, se vienen construyendo de la misma manera; uno sobre el otro, pegándose entre sí, engarzándose de manera tal que llegará un momento en que ese muro no se podrá destruir sin tirar abajo toda la pared, ladrillo sobre ladrillo, legando hasta el mismo cielo y no para gozo de Dios, precisamente.

Siete voces son las que describen la caída de Babilonia como un hecho consumado. Algunos, con gratitud, otros con amargura. En el Nuevo Testamento, Babilonia es un símbolo de la humanidad pecadora y sus inclinaciones a la autodesilusión, a la ambición, el orgullo y la depravación demoníaca.

Ajá, lo que está en el mundo inconverso, ¿No es así? Sí, lo que está en el mundo inconverso y también adentro de muchos de nuestros templos, infiltrado, disimulado, camuflado detrás de una fachada religiosa.

Babilonia, de última, es una que parece iglesia pero que no lo es. Que tiene todo lo que tiene una buena iglesia: música, bullicio, excelencia visible, conversiones, oración, alegría, sanidades, milagros, liberaciones, pero pese a todo eso: no es de Dios, es una imitación, un paralelo que no lleva al objetivo divino, sino a uno que se le parece pero que no es.

La Biblia muestra a Babilonia en tres aspectos. En lo literal, es la torre de Babel. En lo religioso, es el sistema religioso mundial compuesto por todas las iglesias y religiones unidas en un solo concilio ecuménico.

Y cuidado, que esto no es discriminatorio, va más allá de ciertas posiciones doctrinales o dogmáticas. La palabra dice que el que tiene al Hijo, tiene la Vida, y yo creo que efectivamente es así. Pero hay un problema: a mí hay mucha gente que me paree que tiene al Hijo, pero que en una de esas Dios, que ve en sus corazones, conoce que no lo tienen.

Y a mí también me parece que hay mucha gente que está equivocada y que por eso no tiene al Hijo, pero por allí Dios que ve en lo secreto ve al Hijo en esos corazones y yo me equivoco totalmente dejándome llevar por las apariencias. ¿Te das cuenta como funciona esto?

Finalmente, en lo material, Babilonia es la riqueza de las ciudades más potentes del mundo. Roma, Londres, parís, Nueva York. Babilonia es aquella mezcla engañosa de verdad y error que predica el sistema denominacional religioso.

Todos, nos guste o no, hemos nacido en Babilonia, porque todos, sea donde sea, hemos nacido dentro de alguna denominación de las cientos existentes. Y las denominaciones (Por las que muchos todavía siguen dando gracias, sin caer en cuenta que han sido la trampa más sutil que ha fabricado el enemigo para contenernos), tiene un común denominador.

Son distintas porque tienen distintas interpretaciones de la misma Escritura. Esto quiere decir que quien no esté de acuerdo con tal o cual interpretación, no puede congregarse con tal o cual denominación.

Todo esto arroja una definición muy clara: Babilonia es un verdadero concilio de confusión, donde tienen más autoridad las doctrinas que las escrituras; donde tienen más autoridad las jerarquías humanas, que las escrituras. ¿Sabes como se llama esto? Como todo lo que se coloca por delante de Dios: idolatría. +++

(Apocalipsis 17: 5)= Y en su frente un nombre escrito, un misterio: Babilonia la grande, la madre de las rameras y de las abominaciones de la tierra.

Aquí habrá que explicar que en los tiempos de Juan, las prostitutas llevaban sus nombres escritos en cintas que se ataban a la cabeza. Juan, en su visión, vio una iglesia ramera, un sistema religioso prostituido y su nombre era: “La Gran Babilonia, la Madre de las Rameras”.

Esta no es sólo una iglesia definida, determinada, son todas las iglesias que han desechado la revelación de la Palabra, por conveniencia e intereses propios. Babilonia es un cristianismo apóstata, una religión mundial organizada.

Porque dice que es una ramera, una prostituta. ¿Alguien, alguna vez, prestó atención al detalle de las condiciones básicas que posee una prostituta? En primer lugar: se vende. Se la puede comprar con dinero en donación, discretamente llamada “ofrenda de amor”.

Se la puede comprar con influencias políticas o sociales. Se la puede comprar con altos status o abolengos reconocidos, signos de lo que habrá de denominarse “alto nivel”. En suma: se la puede comprar.

Hasta el mensaje se puede llegar a comprar si es que interesa a alguien hacerlo. Si un líder no es de Dios y tiene un área débil en su vida, es decir: si tiene un precio marcado en su frente, Satanás va a encontrar cual es ese precio, a alguien capaz de ponerlo y por consecuencia, lo va a doblegar.

Una prostituta, también, es una mujer que no se compromete con nada ni con nadie, hace la suya. No cree en la bondad aunque la declame porque, en el fondo, está totalmente convencida que todas las mujeres son como ella, aunque lo disimulen con hipocresía.

Y, finalmente, una prostituta es una excelente actriz a la hora de simular algo que no experimenta si es que con eso satisface al cliente. Con todos estos ingredientes, revisa cuidadosamente adonde estás en este momento congregado. No se trata de buscar fantasmas, se trata de no pecar de ingenuidad y de no desconocer la palabra.

Ahora bien: ¿Cuál es el mandamiento del Señor? ¿Orar por ella? ¿Tener misericordia y apiadarse de los que la conforman? ¿Esperar pacientemente a que cambien? ¿Decir “bueno…después de todo, no hay otra cosa mejor a la vista..?

¡No! El mandamiento, te lo recuerdo, es bien concreto: ¡SALID DE ELLA, PUEBLO MÍO! ¿Qué quiere decir esto? Muy sencillo y claro: que hay mucho pueblo de Dios dentro de Babilonia. Hay mucho pueblo fiel, sincero y que intenta vivir en el Espíritu, dándose de cara cada día con un sistema religioso casi mundano, que le da más valor a las cosas de la ciencia que al poder de Dios, y que remata sus conclusiones con un: “¡Pero usted es demasiado espiritual, hermano! ¡Hay que tener los pies sobre la tierra! No. Yo soy imagen y semejanza de Dios, y Dios ES Espíritu…+++

En Apocalipsis capítulo 18, vemos a dos bandos que están representados por los que decidieron quedarse en Babilonia y los que resolvieron salir de ella. Los que se quedan, entonan tres dolientes lamentaciones; los que salen de ella, cantan aleluyas alrededor del trono.

No estamos hablando de tal o cual denominación, o de tal o cual iglesia, o de tal o cual congregación. En cualquiera de los tres casos habrá hombres de Dios llevando adelante al pueblo de Dios y habrá hombres impíos conduciendo al pozo a cientos de ovejas confundidas.

¿Sabes por que? Porque trigo y cizaña, mi amado y respetado hermano o amigo, CONVIVEN. No se trata de que uno esté por allá y el otro por acá, y que sean fáciles de reconocer y detectar. ¡Están juntos y, sin discernimiento del Espíritu Santo, es casi imposible saber cual es cual!

Aquí es donde empieza la lucha más fuerte. ¿Cómo me voy a ir de la iglesita en la que se casaron mis padres? ¿Cómo voy a dejar la iglesita que fundó mi abuelito? ¿Con que fuerzas voy a poder abandonar la iglesita donde me bauticé?

¡¡Es que en esa iglesia conocí al Señor!! ¡¡Es que en esa iglesia nos casamos con mi esposa!! ¡Cuantos recuerdos me trae! Eso es un verdadero festival de las emociones. Un real “show” del alma. ¿Y es malo, eso? ¡No! ¡Para nada! ¡Si Dios nos hizo con emociones!

Pero, eso sí; Dios nunca nos hizo para vivir por las emociones. No nos hizo para vivir según el alma. Nos hizo para caminar por el Espíritu. Y si el Espíritu, un día, te está mostrando con total claridad que aquella iglesia hermosa donde conociste a Cristo, donde te bautizaste, que es la misma en la que se casaron tus padres y también es la misma a la cual fundó tu abuelito, la misma en la que luego tú mismo te casaste, ha dejado de ser refugio del Espíritu para pasar a ser dominio de la carne y representación viva de Babilonia siglo veintiuno, mucho me temo que tendrás que dejarla e irte a otra, – si la encuentras -, donde se respete la palabra de Dios por encima de toda sabiduría humana.

Allí es donde vendrán las opiniones externas que serán arte de la batalla. ¿Cómo te vas a ir de la iglesia? ¡Hermano! ¡Me parece que el diablo te ha tendido una trampa y tú has caído! ¡Estás jugando con tu salvación, hermano, y con la de toda tu familia!

¡Con lo que se te ama, aquí! ¿Cómo nos vas a abandonar ahora? Es como que nadie te entiende. Es como que nadie puede ver lo que a ti se te ha mostrado. ¡Pero si no eres ningún privilegiado ni fuera de serie! ¿Cómo Dios te va a mostrar esto a ti, solamente, si no eres más que ninguno de los que se quedan?

Dios conoce el corazón de cada uno de sus hijos y sabe muy bien en que fase de crecimiento están. Algunos, hay que decirlo, todavía se sienten y probablemente se sentirán por mucho tiempo, muy cómodos en Babilonia, pero otros deberán salir ya y ahora. Es un misterio, pero Dios tiene tanto misterio para nosotros por develar, todavía…

Es tiempo de recapitular lo estudiado. Tu historia de Vida Eterna comenzó aquel día cuando alguien te dio la palabra que te hizo ver a Egipto por primera vez tal como era y no tal como a ti te parecía que era.

Un mundo lleno de pecado, de basura, de orgullos falsos y soberbias vanas; de valores perversos y de filosofías erróneas. El Espíritu Santo te dio tal convicción de todo eso que allí nomás decidiste salir para siempre de esa tierra nefasta, Egipto.

Luego la ley. Si entendiste claramente el significado de la Gracia, quizás no te pueda haber sido tan difícil abandonarla. Y finalmente Babilonia, lo más fuerte, lo más pesado, la batalla-batalla. Pero hermano…¿Y que ocurre si no la dejo todavía, si espero un tiempo, si oro para que cambie? Entiendo tu posición, tu amor y tu misericordia, pero quiero que leas Apocalipsis 18:4. ¿Qué dice? Que salgas de ella…así de sencillo. +++

(Apocalipsis 18: 4)= Y oí otra voz del cielo, que decía: salid de ella, pueblo mío. (Te dice que salgas, no que esperes que cambie u otra cosa similar) …para que no seáis partícipes de sus pecados, (Te está diciendo que, si te quedas, no importa por la razón que fuera, eres partícipe de sus pecados) …ni recibáis parte de sus plagas.

Esto concluye en dos cosas muy importantes que no siempre se han tenido en cuenta. Babilonia va a padecer plagas como las que padeció Egipto en tiempos de Moisés. Y la otra, es que si tú te quedas, así sea en el nombre de un amor cristiano que tapa en realidad tus propios sentimientos emocionales, vas a recibir una parte de esas plagas.

Porque resulta ser que hay un juicio inapelable sobre ese lugar, y hete aquí que tú estás exactamente en ese lugar. Y no vas a poder argumentar ninguna clase de inocencia, porque se te dirá que ya se te dijo, que ya se te avisó y que cometiste la mayor desobediencia de todas las desobediencias: la espiritual.

(Isaías 48: 20)= Salid de Babilonia, huid de entre los caldeos; dad nuevas de esto con voz de alegría, publicadlo, llevadlo hasta lo postrero de la tierra; decid: Redimió Jehová a Jacob su siervo.

(Jeremías 50: 8)= Huid de en medio de Babilonia, y salid de la tierra de los caldeos, y sed como los machos cabríos que van delante del rebaño.

(2 Corintios 6: 17)= Por lo cual, salud de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré.

Muy bien. Confrontación directa y sin ninguna clase de anestesias: ¿Te quedas o sales? Salir de Babilonia es, para Dios, salir de las iglesias rameras. Salir significa liberarse del juicio, de las plagas, dejar de ser cómplices y partícipes de su pecado.

Pero salir también representa entrar en un remanente que vive vidas limpias de justos que viven por fe. El que decida salir de Babilonia, no sólo habrá cumplimiento con los tres caminos obligados de un creyente, sino que habrá llegado a la realidad que se nos pinta en Romanos 11:5.

(Romanos 11: 5= Así también aún en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia. (Aquí está la respuesta. No te lo ha revelado por tu valor, te lo ha revelado por su gracia, para que no te gloríes en ti mismo, sino en Él.)

(6) Y si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra.

(7) ¿Qué, pues? Lo que buscaba Israel, no lo ha alcanzado; pero los escogidos si lo han alcanzado, y los demás fueron endurecidos. (Entiende que los que eligen y deciden no irse, no es porque sean más malos que tú, sólo están endurecidos en sus corazones y no lo pueden ver).

(8) Como está escrito: Dios les dio espíritu de estupor, (El espíritu de estupor es ese que anda dando vueltas por tantas iglesias por allí, iglesias donde no se predica nada consistente, donde no pasa absolutamente nada y, sin embargo, por ese nefasto espíritu, la gente está como adormecida, como anestesiada y se pierde, se gasta, se desmorona, se cae, se duerme y se muere.) …Ojos que no vean y oídos que no oigan, hasta el día de hoy.

¿Hasta cuando dice que sucede o sucederá esto? Hasta el día de hoy. ¿Y como debemos interpretar ese “día de hoy”? De la única manera en que se interpreta la Biblia. Por revelación del Espíritu Santo. ¿Y que revela Él en este caso? Pues eso: hasta el día de hoy.

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El Tiempo de la Definición

Hace ya muchos años que distintos hombres de Dios itinerantes, (Casi nunca predicadores locales, fijos y estables), vienen hablando de la reforma de la iglesia. Cuando personalmente oí por primera vez esa palabra, algo dentro de mí me dijo que provenía del Señor.

Que no era otra idea, opinión u ocurrencia humana tendente a modificar cosas según los intereses de algún sector o de algunos hombres determinados. Y creo que cuando se habla en estos términos, se debe aplicar la misma deducción que normalmente utilizan los investigadores de un año delictivo: ¿A quien perjudica? ¿A quien beneficia?

Si una palabra sale indemne de estas dos preguntas, habrá que prestarle atención porque, al menos, no apunta al beneficio o perjuicio de alguien. De allí a que efectivamente sea de beneficio para el reino de Dios, hay un solo paso.

Puede ser que muchos predicadores de la reforma del tercer milenio persigan rédito personal, pero también habemos muchos otros que enseñamos y predicamos lo mismo sin pensar en absoluto en nuestros prejuicios o conveniencias.

La iglesia, tal cual la conocemos, lleva dos mil años de presencia. Ha sido erigida y consolidada sobre los fundamentos de liderazgos fieles y consagrados, conjuntamente con otros a los que, como sucedería con cualquier otra actividad, habrá que derivar a la página del “debe”.

No obstante, en dos mil años y por la misericordia y bendición de Dios, creció y pudo desarrollarse aceptablemente. Lo que no pudo hacer, y nada en lo natural presagia que pueda hacerlo en lo inmediato, es cumplir con el propósito de Dios.

¡Pero hermano! ¡Todos los días hay gente que acepta a Cristo y se salva! Sin dudas, pero olvídalo; ese es el deseo de Dios, no el propósito. El propósito de Dios es que la obra sea terminada y que el reino le sea definitivamente entregado.

Pero eso no está sucediendo todavía. Un leve y rápido repaso a la sociedad del siglo veintiuno te mostrará que todavía hay más áreas en manos del reino satánico que en el de Dios. El por qué de eso es, precisamente, lo que vamos a tratar de dilucidar desde la palabra.

Seguramente que con esa palabra podrá haber molestos, fastidiados, contrariados, heridos, conmovidos y hasta muy enojados, pero me gozaré en Cristo de no ser el causante de todo eso a partir de una opinión humana y personal, sino en trasladar a la práctica y a la realidad lo que la Biblia dice que deberíamos hacer e hicimos; y lo que debíamos ser y no fuimos.

Leí hace ya mucho tiempo, creo que allá por los años 1993 o 1994, en una revista cristiana de USA, (Obviamente escrita en español), una nota que en ese momento me pareció terrible, escrito por lo que en ese momento supuse debía ser: o bien algún ateo infame opositor a las cosas de Dios, o bien por algún ex creyente resentido porque no le dejaban tocar la guitarra en la plataforma.

Porque todas las cosas que decían allí, aquí no sucedían en absoluto. Muy por el contrario, en esos días, (Todos aquí aún lo recordamos casi con nostalgia), había un ministerio de alto voltaje que, más allá de sus detracciones y adhesiones, no podemos negar que sacudió las fibras más íntimas y sensibles de la iglesia y posibilitó un despertamiento y una renovación de corte carismático muy superior a todas las experimentadas con anterioridad.

En ese marco ambiente aquí en Argentina, uno de los artículos de esa revista, decía algo más o menos así: “Habrá algo en esta vida que sea más difícil que mantenerse despierto en una iglesia estadounidense un domingo por la mañana?

Sí lo hay. ¿Sabes que es? Tratar de salirse del sistema eclesiástico estadounidense. Porque aquel cristiano que, cansado de la más absoluta de las nadas, se atreve a dar este paso tan radical, se enfrenta inmediatamente con muchas incertidumbres, que resultan de la privación de las seguridades sociales que oferta el sistema de iglesia americano.

Lo primero que habrá de preguntarse, de espiritual, no tiene nada. ¿Y ahora? ¿Quién va a enterrarme si me muero? Hay un prolijo y muy aceitado sistema de sepelios no sólo organizado, sino también administrado y ministrado por las jerarquías eclesiásticas.

Algo así como: ¿Cómo haré para adquirir un predio en ese cementerio tan especial si no tengo un pastor que me firme la solicitud como aval, acreditándome como miembro de Tal o Cual congregación?

O sino la otra: ¿Quién va a casar a mi hija? En función de que, para celebrar una boda ante Dios, los dos o al menos uno de los dos, tendrá que estar acreditado como miembro estable y “en comunión” con su pastor y la congregación”.

Si prestaste atención, te habrás dado cuenta que lo que significa esta nota, es que el sistema estadounidense de iglesia, es más que la religión civil; es la religión social. Hay varios sectores, aquí en la Argentina, que trabajan de la misma manera.

Provee formas tan seguras en lo comunitario que llega a atar a sus miembros el uno al otro, tanto sus comunidades como sus pasados. Estos “beneficios”, normalmente, no son conscientemente notados hasta que deciden irse.

Por eso, el creyente que se alimenta espiritualmente con la comida, con el rancho, de una iglesia desarreglada, con lo cual él es embrollado, no necesariamente está espiritualmente alto. Si algunos de ellos supieran que hay una, al menos una alternativa posible, se zambullirían en lo desconocido sin dudarlo.

Eso es, precisamente, lo que lo convierte en peligroso. Porque de este modo es como muchos han caído, por ignorancia, pero también por necesidad interior, en sectas o grupos equívocos que los han terminado llevando a un estado peor del que llegaron.

Un predicador con mucho sentido del humor dijo, alguna vez, que las autoridades nacionales del ministerio de Salud están advirtiendo, muy seriamente a la población creyente que, si siguen escuchando por compromiso social o dudosa sujeción institucional o denominacional, sermones y mensajes aburridos, van a terminar por morirse de hambre espiritual.

No serás ni el primero ni el último que, gradualmente, comiences a llevar libros de lectura al templo para que te ayuden a pasar la hora y media que normalmente dura el mensaje, sobreviviendo al tedio y al aburrimiento, mientras otros más osados le han incorporado a los libros irrespetuosos, la máxima herejía de algún cartón de pororó.

Dramático. Sé que esto puede llegar a causarte gracia y tal vez alguna sonrisa, pero quiero que lo veas desde el ángulo en que hay que verlo: es dramático. Puede parecer gracioso, y lo sería, si no estuviera en juego nada menos que tu destino de eternidad.

Otros han encontrado otras maneras de sobrevivir. Concurren puntualmente a un culto de sus iglesias oficiales, (Domingo por la mañana, por ejemplo, donde lo hay), en tanto que por la noche se disparan a lugares donde suponen que habrá verdadera palabra o, en su defecto, donde suele recibirse a visitantes que traen un mensaje diferente.

Otros, cumplen de la mejor manera con sus congregaciones, pero tratan de alimentarse con ciertos espacios de las emisoras de radio llamadas “cristianas”, o de algunos ministerios televisivos, o de libros, o de audio, o de videos que se intercambian casi a la manera de un mercado negro cristiano.

Esto es un engaño. Principalmente, un disloque de alfolíes. Tú sabes que el Alfolí es el granero, el lugar donde tú guardas el alimento, esa alacena en la que hay mercadería para sobrevivir varios días. Allí es, dice Malaquías, donde deberán ir tus diezmos.

Ahora bien: ¿Qué ocurre cuando no hay alimento? No se está cumpliendo con la Palabra. Porque ese verso tiene un mandamiento para la oveja que dice: …traed todos los diezmos al alfolí…y una segunda parte para los encargados de atender a esas ovejas, los líderes, que señala: …Y haya alimento en mi casa.

Es decir que, si tú no cumples tu parte, estás en desobediencia, pero si tu líder no cumple con la suya, también lo está y entonces ese Alfolí, deja de ser tu alfolí, ¿Entiendes? Sin embargo, casi por tradición, la mayor parte de los cristianos diezman en la congregación donde se reúnen semanalmente.

Así vemos que, por falsa enseñanza, siguen sustentadas y en pie iglesias muertas y vacías, mientras que ministerios ungidos, plenos y rebosantes alfolíes, andan en necesidad y escasez. Dios revela en este tiempo ese cumplimiento fiel conforme a su voluntad y no de acuerdo con las apetencias humanas.

Ahora bien: cuando alguien, – Y no estoy hablando de rebeldes o conflictivos -, decide no pertenecer más a una iglesia denominacional organizada, muchos significativos miembros de la familia, amigos y conocidos, le van a preguntar inmediatamente, desafiantes y hasta con ánimo de ridiculizarle, quién se cree que es.

Estoy seguro que la mayoría de quienes hacen esas preguntas, lo hacen lejos del predicado amor y con rostro de elaborar un juicio basado en dudosas tradiciones. Y mucho más, dudosas sujeciones, aún, sobre la “incomprensible” trayectoria que esa persona ha elegido.

Aunque sepan perfectamente que lo que defienden, no tenga sustento bíblico y mucho menos espiritual, porque es mera organización y activismo humano, quien se atreva a salirse del sistema pasa a ser, casi inexorablemente, alguien que roza la categoría de blasfemo.

Y todo por adherir a los principios apostólicos del Libro de los Hechos de propender a una iglesia abierta. ¿Qué es una iglesia abierta? Una que se deja guiar por el Espíritu Santo, que no se ve esclavizada por reglas, sistemas, esquemas y órdenes de culto que no hacen más que asfixiar el poder de Dios a la hora de ser manifestado para testimonio a todas las naciones.

Hay una escritura que ha dejado el apóstol Pablo. Una escritura que ha estado allí todo este tiempo, pero que nadie parecería haber leído, o que si lo leyeron, deben haber entendido otra cosa o, lo que sería mucho más grave: lo han dejado de lado, han pensado que eso no sirve hoy y que su sabiduría humana tiene mucho más lógica y razón que lo escrito en la Biblia. Acompáñame con atención:

(1 Corintios 14: 18)= Doy gracias a Dios que hablo en lenguas más que todos vosotros. (Punto primero: Pablo hablaba en lenguas. Que se lea y entienda en todos los templos ortodoxos y tradicionales del mundo.

Punto segundo: le da gracias a Dios por hablar en lenguas. Está muy lejos de sentir orgullo de eso y de creerse superior a los que no hablan lenguas. Pablo.) …pero en la iglesia prefiero hablar cinco palabras con mi entendimiento, para enseñar también a otros, que diez mil palabras en lengua desconocida.

Pablo dice “prefiero”. Esto significa que él puede decidir cuando hablar en lenguas y cuando no. Y es total y correctamente bíblico, escritural que así sea. No existe tal cosa como: “¡De pronto me vinieron las lenguas y no pude evitarlo!”.

Escucha: las lenguas son un don del Espíritu Santo, y si tú has leído aunque más no sea un pequeño trozo de escritura, sabrás que uno de los frutos de ese mismo Espíritu Santo, es el Dominio Propio, ¿Verdad?

Entiende: Dios jamás invade al hombre en nada. Si el hombre decide irse al infierno Dios no va a impedírselo. Él entra en ti cuando se lo permites. Te dio una voluntad y te la va a respetar aunque te equivoques feo. Lo que tú permites, Dios lo hace. Lo que tú no permites, Dios no lo hace.

(20) Hermanos, no seáis niños en el modo de pensar, (¿No había dicho Jesús que los que fueran como niños entrarían en el reino? ¿Es que Pablo estará diciendo lo contrario? En absoluto. Muchos eruditos, ciegos espirituales de nacimiento, lo han entendido así e, incluso, así lo han enseñado, de alguna manera, cuestionando al apóstol.

Otros, han tomado estas cosas y las han convertido en procederes lindantes con lo insólito y hasta con lo ridículo. Sin embargo, el texto es claro. Dice que no debemos ser como niños, pero en el modo de pensar.

Esto significa ser: sinceros, puros, sanos, transparentes, sin hipocresías, maduros. No puede haber lugar a tergiversaciones, él mismo lo aclara en el final del verso) …sino sed niños en la malicia, pero maduros en el modo de pensar.

(21) En la ley está escrito: en otras lenguas y con otros labios hablaré a este pueblo; y ni aún así me oirán, dice el Señor. (Pablo cita aquí lo escrito por el profeta Isaías en 28:11 de su libro, donde dice: …Porque en lengua de tartamudos, y en extraña lengua hablará a este pueblo.)

¡Como les gustaría a muchos, que en lugar de “este pueblo”, aquí dijera “en aquellos tiempos de los apóstoles”, ¿Verdad? Pero no lo dice. Dice que hablará en esas lenguas y no coloca un límite ni u marco de tiempo.

Entonces, no es ni descabellado, ni mucho menos meramente místico, ni doctrinal, ni sectorial, ni mucho menos denominacional, ni fundamentalista creer que eso incluye el hoy. Ni lo dudes, es total y absolutamente bíblico. Aunque, claro, eso no significa avalar exageraciones carnales o, peor aún, satánicas.)

(22) Así que, las lenguas son por señal, no a los creyentes. (Basta de parloteo innecesario. Basta de marginaciones antibíblicas) …sino a los incrédulos, (¡No hables en lenguas delante de los inconversos! ¡Los vas a asustar y se van a ir de la iglesia sin aceptar a Cristo!

¿De qué Biblia habremos sacado esto? Hay emisoras de radio cristianas que le permiten predicar a cualquiera que aparezca, pero con la condición de que no oren en lenguas, porque dicen que pueden “ofenderse” los no creyentes o los ortodoxos que escuchan.

Yo me pregunto con total sinceridad: ¿Quién les habrá escrito ese libreto religioso? Porque los hombres y mujeres que escribieron la Biblia inspirados por el Espíritu santo, seguro que no fueron.) …Pero la profecía, no a los incrédulos, sino a los creyentes. (Es como si anduviéramos de contramano también con esto, ¿No crees?)

(23) Si, pues, toda la iglesia (Leíste bien; dice TODA)…se reúne en un solo lugar (También aquí has visto bien; dice EN UN SOLO LUGAR) …y todos hablan en lenguas (No me equivoqué. Otra vez escribí TODOS) …y entran indoctos o incrédulos, ¿No dirán que estáis locos?

(¡Un momento! ¿Cómo es la historia? ¿No dice anteriormente que las lenguas son por señal a los incrédulos? ¡Pero aquí dice que van a creer que estás loco! ¿Es que habrá una contradicción? Ni lo sueñes.

Porque no está hablando de los incrédulos del mundo, hermano. Está hablando de los incrédulos de las lenguas que hay dentro de la iglesia. ¿Qué de donde saqué esto? Muy sencillo. ¿A quien le manda Pablo esta carta, al Emperador, al publicano? No. A LA IGLESIA de Corinto se la manda.

¿De que incrédulos se le puede hablar a una iglesia? De los que asisten a ella. ¿Uh? ¿Cómo dijo? Eso que has leído. ¿O me puedes asegurar bajo juramento que no hay incrédulos en tu congregación?) +++

(24) Pero si todos profetizan, (Diga “todos”) y entra algún incrédulo o indocto, por todos es convencido, por todos es juzgado; (¿Has visto esto alguna vez, en alguna parte?) (25) lo oculto de su corazón se hace manifiesto; y así, postrándose sobre el rostro, adorará a Dios, declarando que verdaderamente (Diga “verdaderamente”) Dios esta entre vosotros.

(26) ¿Qué hay, pues, hermanos? Cuando os reunís, cada uno de vosotros tiene salmo, (Diga “cada uno”) tiene doctrina (Puede volver a decir “cada uno”) tiene lengua (Otra vez: “cada uno”) tiene revelación (“Cada uno”) tiene interpretación (“Cada uno”) hágase todo para edificación.

Ría, en pocas palabras, una iglesia abierta al estilo neotestamentario, aunque muy pero muy alejada de lo que hoy es una iglesia clásica. La realidad es que muy pocas, por no decir ninguna, de cualquiera de nuestras iglesias denominacionales, permitirían, sobre una base regular del orden de culto, que todos alternativamente pudieran dirigir un cántico de alabanza, de adoración, o que pudieran dar una enseñanza corta, o compartir un conocimiento inédito, o una revelación dada por el Señor durante la semana.

Sé que estás pensando que se produciría un barullo, un desorden monumental, porque todos agarrarían el púlpito por su cuenta y no se irían de allí hasta que no los echaran. Es probable que así fuera, al menos hasta que cada uno entienda que todas estas cosas, todos estos protagonismos, son para la edificación del cuerpo y no para el lucimiento personal. Algo que hoy ni siquiera tienen muy claro muchos líderes o designados sustitutos que ocupan las plataformas de las congregaciones.

Realmente, en el marco de un pueblo creyente, fiel, honesto, limpio, transparente y humilde, además de ungido por el Espíritu Santo de Dios, todas las cosas deberían hacerse de una manera ordenada.

Pero por causa de nuestros artificiales arreglos y pre-arreglos del orden de culto, hemos quitado de nuestras reuniones toda la santa espontaneidad y, a veces, hasta la libertad genuina para un mover del Espíritu Santo como Él quiere y no como a nosotros nos parece.

El culto abierto, da las riendas de la reunión al Espíritu Santo, para mover y usar a todo su pueblo en las reuniones, de la manera en que Él quiere. Por el contrario, cuando el culto es manejado por un hombre previamente designado, nos exponemos a dos resultados visibles:

1)= Si ese hombre ha llegado al templo muy fortalecido, verdaderamente ungido y absolutamente entregado a la voluntad de Dios, ese culto será glorioso, memorable, pleno en manifestaciones sobrenaturales impredecibles e inexplicables.

2)= Si ese hombre llega con un tremendo “bajón” personal, aunque con total fidelidad desee cumplir con sus obligaciones eclesiásticas, el culto será algo chato, previsible, frío, hueco y lleno de manipulaciones emocionales o intelectuales buscadas, a veces, inconscientemente para reemplazar de alguna manera la falta de presencia de Dios.

¿Será Dios glorificado en estas condiciones? ¿Cómo son los cultos a los que tú asistes hoy, donde quiera que sea? Mira lo que dice la Biblia y saca tus propias conclusiones. No como una crítica, por el amor de Dios, que eso no sirve para nada y puede ser pecado grueso, sino como alerta y punto de partida para una decisión de cambio, de reforma. +++

(27) Si habla alguno en lengua extraña, sea esto por dos, o a lo más tres, y por turno, (Diga: “por turno”) y uno interprete. (Las lenguas deben ser interpretadas para la edificación del cuerpo).

(28) Y si no hay intérprete, calle en la iglesia, y hable para sí mismo, (No hace falta gritar, hermanito) y para Dios. (Es decir: para el Señor, no para que oigan y sepan que tienes lenguas el pastor y los hermanos. Con este versículo, en muchas denominaciones se ha frenado la oración en lenguas. Porque dicen: ¡Si no hay quien interprete, calle en la iglesia, hermano! Es cierto, pero si no se permite orar en lenguas porque se supone que no hay quien interprete, ¿Cómo podemos saber si no vino alguien que sí interpreta? ¿Quieres que yo te diga cual es la verdad? No lo creen…)

(29) Asimismo los profetas hablen dos o tres, y los demás juzguen. (¿Has visto alguna vez esto en tu congregación? Primero: ¿Existen congregaciones donde haya por lo menos dos o tres profetas reconocidos? Segundo: ¿Hay iglesias con la madurez suficiente como para juzgar una palabra profética? Yo sé que para muchos, esta palabra es casi incomprensible. Prefieren refugiarse en que sólo se trata de historia judía. Es como si hubiera sido escrito por otro Dios que el que adoramos cada domingo, y e una Biblia diferente a la nuestra. Hay un problema: es el mismo Dios y la misma Biblia. Que no la entendamos y que no la practiquemos, no significa que no esté escrito allí.)

(30) Y si algo le fuere revelado a otro que estuviere sentado, calle el primero.

¡Ah, no, hermano! ¡Eso es imposible! ¿Se imagina usted el desorden que habría? Si, me lo imagino. Pero sólo me queda una duda: ¿Cómo podremos predicar la obediencia a la Palabra como reaseguro de victoria, si nosotros mismos decidimos que hay palabra que no se puede obedecer?

¿Alguien ha visto en algún lugar, que este verso 30, se haya puesto por obra? ¿Tanto cuesta ver y entender que, digamos lo que digamos, argumentemos en lo natural lo que argumentemos, y aún con sobrados motivos reales y verdaderos, esto sigue llamándose desobediencia?

Esto no sólo es grave, es clave para la vida de la iglesia del Señor. ¿Qué predicador podría admitir que debe detener su mensaje y darle lugar a alguien que estaba sentado, escuchándolo, para que traiga otra palabra que la que hay en su bosquejo? Pero no se termina aquí, mira como sigue…

(31) Porque todos podéis profetizar (Diga: “todos”) uno por uno, para que todos aprendan y todos sean exhortados.

Hermano…Por favor…Seamos sensatos… ¿Usted cree, realmente, que esto sería posible? Mira hermano, no lo sé. Lo que si sé es que si la Biblia dice que esto es así, yo tengo que creer que es así, y que además funciona.

Ahora, si tú me preguntas si en la realidad esto es factible, tengo que reconocerte que no, que sería un problema bastante serio, porque todo el mundo andaría hablando y el espíritu de confusión se haría un verdadero festival.

Me pregunto por qué. ¡Usted lo sabe, hermano! ¡Hay muchísima gente inmadura en la iglesia! Es verdad. Lo sé y lo puedo comprobar permanentemente. Pero entones, si Efesios 4:11 dice que los cinco ministerios han sido dados para perfeccionar a los santos, (Y perfeccionar significa madurar), tendremos que llegar a la conclusión que, en esto, tanto apóstoles, como profetas, evangelistas, pastores y maestros, no hemos cumplido nuestra tarea como Dios quiere.

O nos levantó el señor y nunca le obedecimos lo que nos mandaba hacer, o bien no nos levantó el Señor y, aunque lo hicimos lo mejor que pudimos, jamás hicimos la voluntad de Dios sino la nuestra. ¡Que lindo problema!, ¿Verdad?

Yo me pregunto como podrían profetizar o predicar todos cuando solamente uno es reconocido como competente y entrenado para enseñar y uno solo, también, es el que está autorizado para hacerlo. Bueno; esto es, precisamente, lo que nos lleva al último punto: el ministerio abierto.

Si importante es el regreso a la senda antigua de una iglesia abierta, como la del Libro de los Hechos, mucho más lo será agregarle a eso un ministerio abierto, fruto de una reforma y un cambio sustancial al que Dios está potenciando en la iglesia del siglo veintiuno. +++

Fíjate que la reforma protestante nos dio la Biblia, mientras que la doctrina del sacerdocio de cada creyente, (Vosotros sois un pueblo de reyes y sacerdotes) precisamente respaldaba a ese pueblo. El problema fue que la gente recibió la doctrina del sacerdocio, pero nunca recibió a esa doctrina hecha realidad.

Los sacerdotes Católicos Romanos, en muchos casos, se reemplazaron con los pastores o sacerdotes protestantes, pero esencialmente con los mismos oficios, deberes, derechos y obligaciones. Es decir que, se volvió a la Biblia, pero al sacerdocio no se volvió nunca, ¿Entiendes?

El ministerio abierto reconoce el privilegio inherente e igual derecho de cada miembro del cuerpo de Cristo para participar en el ministerio; pero en la práctica, no simplemente en la doctrina. Y que esto no se tome como algo frontal en contra de alguien, cosa a la que lamentablemente estamos tan acostumbrados.

La iglesia debe volver a su origen puro, glorioso, sin mancha y sin arruga. Y alguien debe decirlo. Y todos aquellos siervos fieles realmente levantados por el Señor al ministerio, saben que es así y lo desean de todo corazón.

Pero es una verdad inapelable que en ninguna parte del Nuevo Testamento se pueda encontrar a hombres que prediquen tres veces a la semana ante un grupo mayor o menor de espectadores a quienes nunca se les permite decir nada más que algún pequeño “amén” de vez en cuando.

En ninguna parte de las Escrituras, tampoco, encontraremos una iglesia que tenga un “pastor” sobre ella. La iglesia del Nuevo Testamento era regida por un consejo de ancianos, (No por edad, sino por sabiduría divina), iguales en autoridad y mutuamente sometidos el uno al otro.

Si algo tiene que cambiar, tendrá que ser según Dios y no según nos guste o nos parezca o nos convenga a los hombres, por fieles, sinceros, honestos y bien intencionados que podamos ser. A ningún anciano de aquellos en particular, nadie superior, se vio monopolizando las reuniones cristianas semana tras semana y año tras año.

Los ancianos estaban para alentar a la iglesia hacia el ministerio abierto, compartiendo para que, como dice la palabra en Efesios 4:16: De parte de él todo el cuerpo, bien concertado y entrelazado por la cohesión que aportan todas las coyunturas, recibe su crecimiento de acuerdo con la actividad proporcionada a cada uno de los miembros, para ir edificándose en amor. +++

Tengo muy en claro que esta no es una enseñanza típica o clásica. Se aparta tanto de la corriente, de lo acostumbrado, que puede sonar hasta irrespetuosa, falta de sujeción, irreverente o hereje, si exageramos un poco.

Pero hay un punto que es clave: es bíblica. Y no tiene deformaciones humanas, grupales o denominacionales. Y estoy seguro que son muchos a los que el Espíritu les está diciendo en este momento que sí, que es verdadera, que no tiene ninguna cosa “rara” detrás. Estos, seguramente, se sentirán identificados.

Pero también están los otros, los que en lugar de embestir en contra de un sistema religioso de años y años, que lo único que ha logrado es postergar la obra y el propósito de Dios, prefieren insertarse en él.

Ya sea porque creen que es así, (Al menos, esto sería honesto), o porque ocupan cargos importantes rentados que no quieren perder o, sencillamente, porque se benefician económicamente del propio sistema.

Esos son, seguramente y en este momento, los que se sienten molestos, enojados y, si pudieran, harían silenciar esa voz. De hecho, donde pudieron, lo hicieron. Igualmente, los bendigo y pido por misericordia de Dios para con ellos.

Dios es más grande que cualquier religión. Dios es más grande que cualquier credo. Dios es más grande que cualquier denominación. Dios es más grande que cualquier líder. Dios es más grande que la propia iglesia. Dios es más grande que la mismísima Biblia. En suma: Dios es más grande que cualquiera de los que se cree el más grande…

Creo fervientemente que, así como los antiguos reformadores proclamaron “Sola Scriptura”, nosotros también debemos proclamar un regreso a los modelos y reuniones del Nuevo Testamento. También creo que el vino nuevo, que es la revelación de Dios para el tiempo presente, está siendo preparado para ser vertido fuera del campamento del sistema religioso tradicional, y que únicamente los nuevos odres, que son el modelo y orden del Nuevo Testamento, pueden contenerlo.

Algo tenemos que saber de antemano: cuando todos aquellos que reciben la voz de Dios obedezcan y rompan definitivamente con esos sistemas religiosos tradicionales, huecos ,vacíos y meramente ritualistas, tendrán reacciones de los demás muy especiales.

Algunos pensarán y hasta se lo dirán, que han caído, que se han vuelto al mundo incrédulo y pecador. Otros les dirán que están en pecado, sólo porque se salieron de un templo. Porque no se van de la iglesia, como vulgarmente se dice, se van de una congregación, de un templo, de una denominación, quizás.

Otros, incluso, comentarán abiertamente que han dejado de ser cristianos confiables y mucho menos para los más nuevos. ¡Como si ser miembro de una congregación y ser confiable fueran sinónimos!

Es un precio que hay que pagar si alguien decide jugarse por el Señor. Aunque te paren por la calle y te exhorten, diciéndote: ¿Por qué no te dejas de embromar y te haces miembro de alguna buena iglesia de las tantas que hay en la ciudad? ¿No ves que así se facilitarían todas las cosas y tendrías una cobertura?

Son los que entienden que tener cobertura es tener a alguien que te firme un papel que te permita ir al cementerio especial, tener una ceremonia de bodas o acceder a un campamento cristiano de vacaciones. Hermano…No es cuestión de facilidades, es cuestión de obediencia, cueste lo que cueste.

Cuando tú caíste a los pies del Señor Jesucristo, sea a la edad que fuera, y sea en las condiciones que fueran, fue una rendición incondicional y total a Él, el Rey de reyes y Señor de señores, el Primero y el último, el Principio y el fin, el Alfa y la Omega, tú Señor y Salvador, pero no a ninguna organización en particular. Y es a Él y en ese sentido donde irá toda tu lealtad y tu obediencia: firme y sin claudicaciones.

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Obediencia, sujeción, sometimiento. Cualquiera que busque un poco comprobar que estas tres palabras son bien bíblicas y están, efectivamente, dentro de la consideración muy particular por parte de Dios.

Pero también habrá que aceptar que han sido, quizás, las palabras más bastardeadas, confundidas y manipuladas por los intereses mezquinos personales o denominacionales que lamentablemente se infiltran en la iglesia del Señor.

Sin embargo, la Biblia es muy clara y, cuando habla de autoridades, indudablemente está muy lejos de referirse a gente con un cargo o nombramiento, sino a quienes Dios realmente haya puesto allí, única manera de tener autoridad, que obviamente, tampoco en modo alguno significará un sinónimo facilista del verbo Mandar.

Y es de eso, específica y precisamente, fíjate que casual, del tema del cual se habla en el capítulo trece de la carta de Pablo a los Romanos. Un texto que, si quieres que sea sincero, puedo decirte que o son pocos los que, muy gustosamente, eliminarían de la escritura.

(Romanos 13: 1)= Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas.

Atiende y entiende bien; En contra de todo, pero de todo lo que pueda haberse enseñado con esto, Pablo, de ninguna manera sugiere que dios pueda aprobar un gobierno corrupto, funcionarios ateos, impíos e inicuos, ni legislaturas injustas o dadas al cohecho o el soborno.

Algunas veces, sin embargo, y la historia lo muestra claramente, en castigo por los pecados de la gente o por otras razones sólo conocidas por Dios, el Señor puede permitir que gobernantes malvados detenten el poder por un tiempo, como los profetas del Antiguo Testamento testificaron frecuentemente.

Porque esa fue, es y será la labor profética por excelencia: preanunciar lo que verdaderamente Dios está haciendo, y no difundir voluntarismos en forma de consignas victoriosas y excitantes, mientras la realidad muestra un infierno cada vez más poblado por la carencia de visión de misión por nuestra parte.

En teoría, quiero que entiendas, Dios concede autoridad solamente para servir a fines elevados. Ahora bien; el como se ejerce esta autoridad, le será inequívocamente requerido a quien o quienes la hayan recibido. Parece justo, ¿No es así? Es justo. ¡Es que es Dios! Y Dios es justo.

(2) De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten acarrean condenación para sí mismos.

Aunque obedecer a las autoridades de este mundo parecería ser la regla general, un claro principio bíblico es que deberíamos desobedecer abiertamente si el gobierno que fuera obliga a pecar, ya que lealtad hacia Dios siempre tendrá prioridad por sobre las disposiciones de cualquier autoridad humana.

Pregunto: Esto que te estoy diciendo, ¿Está en la Biblia? Mírala ahora. ¿Ya está? ¿Ya comprobaste que sí? Entonces, ahora te pregunto de nuevo: ¿Por qué será que, mayoritariamente, nos enseñaron todo esto al revés? Error. Y bueno; es lo mejor que podría pasarnos como iglesia, créeme; que hayan sido solamente errores.

(3) Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo…

¿Te puedo confesar algo? En las Biblias de Argentina, que son las mismas sobre las que los funcionarios de mi país suelen colocar sus manos cuando juran cumplir con todo lo que luego no cumplirán; sobre las que juran servir a la patria con lealtad y patriotismo, parecería no estar escrito este texto.

…¿Quieres, pues, no temer a la autoridad?…

Esto es total y absolutamente cierto y real. A la verdadera, genuina, limpia, transparente y honesta autoridad, no hay por qué temerle. Al que manda en cualquier lugar de poder, es otra cosa. Y déjame agregar que una congregación evangélica, es un pequeño centro de poder. ¿Entiendes?

(4) Porque es servidor de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo.

Si se toma este último verso desde lo literal, se corren serios riesgos. Porque tiene literalidad, pero también tiene símbolo, tipología. Cuando funcionarios gubernamentales utilizan la fuerza para reprimir o castigar el mal, no están actuando equivocadamente.

Todo lo contrario, son servidores de Dios y están haciendo bien porque están del lado de los que no delinquen. Claro que luego, la degradación del hombre y sus sistemas de justicia, han alterado y trastocado todo esto hasta el punto de tornarlo muy discutible, porque normal y mayoritariamente han dejado de defender al limpio y se pasan del lado de los contaminados.

Es decir que están ejerciendo esa misma represión para la cual estaban autorizados incluso por la Palabra de Dios, pero ahora invirtiendo los roles. Eso en lo literal. Pero si a esta espada se la toma como a la Palabra de Dios, la cosa va a girar en ciento ochenta grados y las connotaciones van a ser muy diferentes.

En nuestra sociedad, los que literalmente llevan la espada, son las Fuerzas Armadas (Ejército, Marina y Aeronáutica) y de Seguridad (Esencialmente la Policía). Entonces, la duda que en muchas congregaciones aún se debate, es: ¿Pueden realmente los creyentes ser miembros de esas fuerzas?

Habrá que decir que, mayoritariamente, esta discusión ya no existe y, de hecho, son muchos los hombres que sirven en cualquiera de estas fuerzas de lunes a sábados y los domingos se arrodillan ante el Dios Todopoderoso en los diferentes templos.

Pese a ello, los más pragmáticos se siguen preguntando: ¿Deben serlo? Pablo termina manifestando que, si cumplen justicieramente con sus atribuciones, son servidores de Dios porque contienen el mal.

Mientras haya pecadores, hará falta la Policía. En tanto los hombres y mujeres no se sometan a la justicia de Dios, será necesario utilizar la fuerza para impedir los asesinatos, las violaciones, los secuestros y los robos que sufren miles de víctimas inocentes. Lo cierto es que la Biblia no obliga a los cristianos a convertirse en objetores de conciencia.

(5) Por lo cual es necesario estarle sujetos, no solamente por razón del castigo, sino también por causa de la conciencia.

Pablo muestra aquí dos razones por las que, supuestamente, deberíamos obedecer al gobierno: 1) Por razón del castigo que el gobierno puede ejecutar en contra de quien o de quienes cometan un delito. 2 Por causa de la conciencia limpia que queremos mantener delante de Dios, que ha establecido a ese gobierno y nos manda obedecerlo.

Esta segunda razón significa que aún cuando no exista ninguna amenaza de ser arrestado o castigado, los cristianos deben obedecer estrictamente las previsiones legales. Esto tiene mucho que ver con lo que Salomón aconseja a sus discípulos en Eclesiastés 8:2: Te aconsejo que guardes el mandamiento del rey y la Palabra del juramento de Dios.

(6) Pues por esto pagáis también los tributos (Que se sepa; pagamos impuestos para recibir servicios, no para enriquecer corruptos) Al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que honra, honra.

Tanto Pablo aquí como ya lo hiciera Jesús antes, instaron a los creyentes de su tiempo a pagar el impuesto exigido por el gobierno romano, que a decir verdad no era ni inocente ni justo en todas sus acciones.

Al igual que con todos los mandamientos de Dios, debemos obedecer en esto con alegría, no a regañadientes. Cada vez que nos sintamos desalentados con la imperfección de nuestros gobiernos, o atribulados por causa de las cargas impositivas que éste nos imponga, haríamos bien en recordar que la alternativa a ello, la anarquía es mucho peor.

Pero esto, sin embargo, nos lleva a una pregunta extraída de hechos concretos y de la misma Biblia: ¿Cuándo debe, (Y no estoy diciendo puede, estoy diciendo debe), un creyente desobedecer sin dudarlo a un gobierno civil?

No te confundas. Cuando un gobierno civil priva a la gente de sus derechos a adorar y obedecer a Dios libremente, pierde el mandato o la autoridad recibida de Dios. Entonces la desobediencia del cristiano está justificada.

Hay dos casos diferentes en la Biblia. En uno, vemos que Jesús no llamó a la revolución contra Roma, aunque Roma era un cruel conquistador que oprimía a Israel. Por otro lado, los discípulos se rebelaron a cumplir una orden de no predicar ni enseñar en el nombre de Jesús.

El cristiano, esto es cierto, está llamado a sufrir su gobierno todo lo posible, pero siempre que un gobierno civil nos prohíba poner en práctica aquello que Dios nos ha mandado hacer, o nos inste a hacer cosas que Dios nos ha prohibido, está justificada nuestra desobediencia. La obediencia ciega a un gobierno no es correcta y por lo demás, tampoco es bíblica; que se sepa.

(8) No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley.

El amor es un requisito indispensable para todos los creyentes. Menospreciarlo significa directamente rebelarse contra Dios. No es este texto una traba al crédito ordenado, pero sí al gastar indiscriminadamente, irresponsablemente, sin pensar en como se podrá pagar la deuda que se contraiga.

(9) Porque: no adulterarás, no matarás, no hurtarás, no dirás falso testimonio, no codiciarás, y cualquier otro mandamiento, en esta sentencia se resume: amarás a tu prójimo como a ti mismo.

El amor comprendía la ley moral de Dios, aunque lo que sirve de síntesis no debe contradecir ningún aspecto de lo recopilado. De allí que decir que el amor por el prójimo exige quebrar de vez en cuando alguno de los mandamientos de Dios (Como en una situación limite) es malinterpretar la Escritura.

Una cosa es cuando todo funciona aceitadamente, tranquilamente, sin sombras de incertidumbres y, otra cosa muy diferente, es cuando llega la crisis, cuando las circunstancias nos imponen jugarnos el todo por el todo sin detenernos a justipreciar si eso va a convenirnos o no.

(10) El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor.

Esto, quiero que lo entiendas muy bien, tiene que ver con lo que el propio Jesús dijo una y otra vez y que todavía muchos de nosotros, o bien no hemos entendido bien, o bien lo hemos entendido y hemos decidido que es antiguo y no vale la pena respetarlo hoy.

Él se lo dijo con claridad a los fariseos y escribas. Mateo lo rescata así: Jesús le dijo: amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma y con toda tu mente. Esto es de un modo racional, porque al hablar del corazón, el alma y la mente, está aludiendo a que racionalmente tú decidas amar a ese Dios al cual no puedes ver y en que tienes simplemente que creer.

…Este es el primero y grande mandamiento… Atención con lo que acaba de decir. Dice que este es el PRIMER y GRANDE mandamiento. NO es una simple sugerencia o un consejillo de amigos.

…Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo… Pregunto: ¿Has conseguido llegar a este nivel en el ámbito espiritual? ¿Puedes amar a tu vecino mucho más de lo que te amas a ti mismo?

Y cuidado: no hablo de ese vecino bonachón, excelente persona, que te hace mil favores, que se porta bien contigo y que te estima con afecto sincero. Te hablo del otro, ese que ni te saluda y que, cuando se ofrece la ocasión, se burla de ti o te confronta simplemente porque eres un hombre que va a una iglesia.

…De esos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas… Así de simple. Dice que si tienes claros estos dos mandamientos y los has incorporado efectivamente a tu vida, recién allí estarás alineado con Su propósito y Su voluntad. Entonces bien cabe la duda: ¿Y si no? Sencillo. Si no es así, NO.

(11) Y esto, conociendo el tiempo, que ya es hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos. (¿Está bien claro, hermano escéptico que todavía dudas al respecto?)

(12) La noche está avanzada, y se acerca el día. (No sé si entiendes que está hablando de oscuridades y de luces, ¿No es así?) …Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, (¡Te lo dije!) …Y vistámonos las armas de la luz.

(13) Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, (¿A que recién descubres que la glotonería es un pecado de similar identidad que la borrachera?) …No en lujurias y lascivias, no contiendas y envidia, (14) sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne. (Suficiente con el “siento de hacer esto o aquello”, o bien: “no siento hacer esto o aquello”. Basta. ¿Te has convertido de verdad? Tú ya no “sientes”, tú crees y, además, obedeces).

Este capítulo de esta carta tiene un valor moral y doctrinal mucho mayor que lo que en un principio se ha contemplado. No he oído nunca a alguien predicarlo en su contexto total y global; sólo he escuchado referencias parciales a determinados pasajes.

Pasajes, dicho sea esto de paso, que si son tomados fuera del contexto general, aunque aporten elementos importantes para nuestras vidas, no alcanzarían la dimensión espiritual que tiene si se lo mira y escudriña en toda su amplitud.

Lo primero que hay que tener en cuenta para no equivocarnos muy feo con los parcialismos retaceados, es a quien va dirigida esta carta. En 1:7 dice que es …A todos los que están en Roma. (¡Sí! ¡A todos!) …Amados de Dios. (Y bueno…Dios ama a todos por igual, ¿No es así?)

…Llamados a ser santos, (¡Un momento! Aquí se esclarecen las cosas. No es a toda la gente que vive en Roma, es sólo a los llamados a ser santos. Y si bien Dios quiere que toda su creación sea gente santa, (Entendamos, esto es: gente consagrada, separada, apartada para Él), sólo puede ejercer ese llamado para con aquellos que han aceptado que Él sea su Salvador personal y su Señor de vida.

El mundo que ignora o desprecia a Dios, muy difícilmente oirá su llamado. Conclusión: la carta de Pablo está dirigida a los creyentes romanos, a la iglesia de Roma y, cualquier símbolo, tipología o mensaje para hoy, tendrá obviamente la misma calidad de destinatarios: Los creyentes. La Iglesia.

Por lo tanto, los primeros cinco versos de este capítulo, hablan de la sujeción y la obediencia, por parte del creyente, para con las autoridades seculares. De ninguna manera tiene que ver, (Aunque así se lo haya enseñado muchas veces), con las autoridades eclesiásticas.

¿Por qué? Por una sencilla razón: a las autoridades seculares, o bien las elige la gente mediante mecanismos democráticos, o bien acceden a ese poder por otras diferentes vías. Es natural que, siendo de esta manera, las probabilidades de errores y fracasos sean amplias.

Entonces, lo que esta palabra te dice, es que es allí donde el creyente, a pesar de los errores o los fracasos, debe sujetarse en el sentido de no convertirse en un subversivo, en un guerrillero revolucionario, porque no es esa sumisión.

Las autoridades de la iglesia, en cambio, se supone que son levantadas por Dios para eso, de allí que no sea necesario hablar de obediencia, porque ningún creyente dejaría de obedecer algo que viene de Dios.

¡Pero hermano! ¡Usted sabe muy bien que no es eso lo que sucede más a menudo! Sí, lo sé. Y creo que también sé las razones, el motivo. Eso sucede, a veces, porque los que se presentan en una congregación como creyentes, en realidad no lo son.

Apenas han logrado, con una serie de actitudes, gestos, modismos y rutinas evangélicas, transformarse en miembros legales de esa congregación. Pero ser creyente, es otra cosa. Un creyente jamás va a poner en duda lo que viene de Dios y jamás se le pasaría por la cabeza no obedecerle.

Pero también sucede porque muchas autoridades de la iglesia de Dios no han sido levantadas por Dios y, por lo tanto, no hablan su idioma, no cumplen su propósito y no hacen su voluntad. Sobre esto, la Biblia habla bastante, aunque no en este texto.

¿Y que deberá hacer un creyente ante una autoridad eclesiástica que no ha sido puesta allí por el Señor? A mí me enseñaron que debemos sujetarnos igual. No sé; yo no pienso de ninguna manera en ir en contra de lo que quizás a ti también te enseñaron igual conjuntamente con las tres cuartas partes del planeta creyente.

Pero sí voy a decirte algo: fíjate por favor el comportamiento de Jesús para con el imperio romano, que eran las autoridades seculares de su tiempo, y para con los escribas y fariseos, que eran las autoridades eclesiásticas de ese momento.

Si te tomas el trabajo de estudiar que les dijo a cada uno y como se condujo con ellos, vas a ver, primero, el cumplimiento de esta palabra de Romanos 13 y, en segundo orden, una definida actitud de autoridad divina, que dicho sea de paso, es la misma que tienes tú, hoy.

Los versos del 6 al 8 dejan algunos conceptos que, para estos tiempos, parecen directamente una locura. Sobre todo en países en gran crisis, como el nuestro. Dice que tenemos que pagar todo lo que debemos.

Y añade, como para no permitir que nos hagamos los distraídos, que eso no incluye tributos, impuestos, respeto y honra. Aquí, la iglesia en sus diferentes estratos, ha interpretado esto de manera muy distinta.

La rutina económica actual le ha otorgado a ese “no debáis”, una interpretación muy reducida y simbólica. Ya que, aseguran, “hoy son otros los tiempos y las necesidades, y esa palabra ya no puede adaptarse”. Una barbaridad.

Claro; eso es para una sociedad que depende del mercado, pero lo que aquí está escrito es para un pueblo que depende del sustento de Dios y no de ningún mercado. ¡Pero es que Dios no va a transgredir las reglas de un mercado, hermano! Es cierto.

Dios no transgredí ninguna regla, pero santa. Pero si se trata de reglas mentirosas, falsas y corruptas, no tengas ninguna duda que las va a hacer polvo. Ah, y junto con ella, a todo lo que se le haya adherido.

Y a esto, si quieres, le puedes sumar la actitud de los cientos o miles de empresarios que se dicen cristianos, que en lugar de abonar los sueldos como corresponde, lo hacen con sublimes “ofrendas de amor”.

Pero resulta ser que esas tan loables ofrendas, le sirven a ellos para evadir impuestos. Y pretenden ser bendecidos en sus actividades porque permiten que otros hermanos coman. Una vez más, se elige depender del mercado y no de Dios. El resultado, está a la vista.

Los versos 9 y 10 hablan del amor. Y cuando la Biblia habla del amor, las hermanas mujeres y esencialmente las mayores, entrecierran sus ojos, ponen cara de ensueño, se vuelven muy románticas y enternecidas y lo ven todo desde la óptica del color de rosa.

Fíjate que esto no sería ni malo ni negativo, al contrario, si se estuviera hablando de Phileo, que es la palabra que tiene que ver con esta clase de amor, pero resulta ser que en este texto habla de Ágape, que no se traduce como ese amor romántico, sentimental y emotivo que nosotros conocemos, sino como el “carácter interno del miembro del Reino de Dios”.

Nota que de este modo sí encaja que, a partir del amor, del Ágape, del carácter interno de miembro del Reino de Dios, puedan dejarse de lado, sin problemas, tentaciones tales como: el adulterio, los homicidios, los robos, las mentiras o la avaricia, ya que nos da la medida de quienes somos en Cristo, algo que no siempre los creyentes hemos tenido demasiado en claro.

Dice el verso 11 que es hora de levantarnos del sueño. ¿Qué sueño? ¿Estará hablando de los clásicos hermanos que tanto en cultos matinales como vespertinos se bancan aceptablemente la alabanza, la adoración, las lecturas, los anuncios, las poesías y hasta el levantamiento de la ofrenda, pero que ni bien empieza el mensaje se quedan dormidos?

No. Este sueño puede tener dos motivos: 1) Que el predicador sea muy pobre en palabra, unción y presencia y trate de cumplir haciendo discursos humanistas. 2) Que un demonio, al cual se le ha dado entrada, esté haciendo de las suyas produciendo bloqueos mentales en cada uno de los que están vulnerables.

Sin embargo, el sueño del que se habla aquí, es otro. Está hablando del sueño en el que la iglesia parecería estar inmersa en la actualidad. Quieta, inmóvil y dormida dentro de las cuatro paredes de cada uno de sus templos, congraciándose consigo mismo mientras afuera se está viniendo todo abajo.

Tiene que ver con una actitud, con la actitud que deja en evidencia el texto de 1 Corintios 7:29-30, donde dice: El tiempo es corto; resta, pues, que los que tienen esposa sean como si no la tuviesen; y los que lloran, como si no llorasen; y los que se alegran, como si no se alegrasen; y los que compran, como si no poseyesen.

Es decir que lo que te está señalando es que falta poco tiempo y no se puede desperdiciar dándole prioridad a lo ritual por sobre lo real. Debemos velar. Eso es lo que dice la Palabra en muchos textos.

Y velar, es: vigilar, estar a la expectativa. Y, fundamentalmente, creer. ¡Pero eso es sabido, hermano! Será, pero mira lo que Pablo le escribía a Los Corintios en su primera carta 15:34: Velad debidamente (Lo dicho) y no pequéis; (¡Esto parecería innecesario decirlo! ¿No es así?)

…Porque algunos no conocen a Dios; (¿Alguno del mundo? No me parece que sea del mundo, mira:) Y para vergüenza vuestra lo digo. (¿Qué es lo que produciría vergüenza en la iglesia? ¿Qué la gente del mundo incrédulo no conozca a Dios o que no lo conozca gente que viene a la iglesia?) Pero Pablo lo remata en Efesios 5:14, cuando dentro de las recomendaciones de andar en la luz, les dice: Despiértate, tú que duermes, y levántate de los muertos, y te alumbrará Cristo.

Pero mucho más llamativa aún, tratándose de una carta pastoral interna, es la advertencia que en el verso 12 nos insta a desechar las obras de las tinieblas. ¿Hace falta, realmente, que se le recomiende eso a la iglesia? Es evidente que si.

Yo ya aprendí que Pablo jamás escribió cosas por puro gusto o, como lo haría un periodista gráfico de un diario o una revista, “para completar un espacio”. Porque Pablo era un apóstol, no un periodista.

Una explicación la encontramos en 1 Juan 2:8-9, cuando el apóstol escribe: …Porque las tinieblas van pasando, y la luz verdadera ya alumbra. El que dice que está en la luz, y aborrece a su hermano, está todavía en tinieblas.

Creo que está suficientemente claro, ¿No te parece? Entonces, vas a tener que soportar, en este exacto momento y en este preciso lugar del tiempo espiritual, la pregunta fastidiosa y confrontativa elaborada para tu bendición: ¿Cómo te llevas con tus hermanos?

Y, por si quedaran dudas, el verso 13 da cuenta de algunas otras cosas dignas de tener muy en cuenta, tales como glotonerías, (Y tengo que repetirlo: Esta no parece una de las obras de la carne demasiado difundida o predicada, ¿No crees?)

Borracheras, lujurias, (Como será esta que podría infiltrarse hasta en la ornamentación del templo) lascivia, (Esta sí que bate todos los records de pecado en las congregaciones) contiendas y envidias. (¿Por qué el pastor siempre invita a orar en el frente a ese hermanito y a mí nunca?)

Y, finalmente, el último verso de este capítulo, habla de no proveer para los deseos de la carne. ¡Que amplio que es esto! ¿Verdad? Vemos que Pablo insiste en una norma moral elevada de conducta, teniendo especialmente en cuenta la proximidad del regreso del Señor, cuando habrá de consumarse nuestra salvación.

El camino de la excelencia moral, tiene dos vías. La positiva: debemos vestirnos del Señor Jesucristo, someternos a su voluntad, aceptar sus normas morales, vivir en un constante compañerismo con El y depender de su fuerza.

La negativa: no debemos hacer provisión para los deseos de la carne, sus reclamos y sus apetitos. ¿Y que es proveer? La palabra es PRONOIA, y significa: planear anticipadamente, prevención, presentir, plan premeditado, hacer preparación para.

Se deriva de las palabras PRO, que se traduce como “antes”, y NOEO, que quiere decir “pensar “ o “contemplar”. Pablo les prohibió de alguna manera a sus lectores hacer preparación para la gratificación de sus deseos carnales, algo que ni tú ni yo, probablemente, todavía, hayamos alcanzado a eliminar totalmente.

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Soy Parte de la Solución

Es muy amargo escuchar, de tanto en tanto y en algún lugar, como, a favor de las situaciones que alguien pueda estar viviendo o padeciendo, que hay gente que ora lamentándose y gimiendo algo así como: ¡Ay Señor! ¡Sácame de aquí!

¿Se imagina la bofetada en el santo rostro que es para Dios una oración de esas características? Dios no pierde la paciencia, ni la misericordia ni su santidad, pero muy bien podría decirle a quien así ora: ¡Miserable, ignorante, tú no entiendes lo que yo he hecho por ti!

¡Tú no sabes que yo he creado este planeta para ti, yo lo hice para ti y tú lo perdiste. Lo volví a redimir, di mi propia vida para ello, ahora estoy confinado a un cuerpo, yo estaba en todas partes, ahora soy un cuerpo, dependo de un cuerpo en la tierra para hacer lo que quiero hacer!

¿Y todavía tienes el descaro de pedirme que te saque de allí? ¡Es una bofetada en la cara de Dios, decirle: ¡Señor, sácame de este infierno! ¡Esto no es ningún infierno! Esto es la tierra, y la tierra es buena y te pertenece.

Es una mentalidad distinta. Al entender esto, toda la Palabra de Dios cambia. Por eso esta clase de mensajes te pueden sonar muy distintos a los que estás acostumbrado a oír o leer mayoritariamente. Porque tú no eres ningún peregrino, tú eres un embajador.

Yo sé perfectamente que ahora, muchos podrán decirme que lo que sucede, es que tenemos un destino más lejano. No le hace, créeme; no le hace. Cuando llegue el tiempo lejano, te encargarás de evaluar lo que llegue en ese tiempo lejano. Pero ahora debes ocuparte de administrar el Reino de Dios.

Es el ahora y es el después del Reino. Sin el ahora, quédate bien tranquilo que el después no llega. No se trata de escatología, es una mentalidad. Podría ser que afecte en algo la escatología, pero este no es un mensaje escatológico, te lo puedo asegurar.

La palabra profética, – Aprende -, no tiene absolutamente nada que ver con la escatología. No importa si te enseñaron que sí, yo ahora te estoy diciendo que no y te lo estoy demostrando con mi Biblia, que es similar a la tuya, en las manos.

Porque fíjate que ESCA, te está hablando de “tiempos finales”, mientras que LOGOS, te habla de la Palabra. Y cuando los judíos hablaban de escatología, hablaban de promesas futuras. En el Nuevo Testamento no hay ninguna promesa futura porque ESCATOS ya había llegado.

Te diré algo más: la última palabra es Cristo. ¡El ESCATOS de Dios no es otro que Cristo! Entonces la conclusión es más que sencilla: si tú quieres hablar de escatología, deberás aceptar que de lo que vamos a hablar, es de la cruz. ¡Como se te enredó tu teología! ¿Verdad?

(Mateo 13: 44)= Además, el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo.

Muy bien; pregunto yo: ¿Qué era lo que tenía valor aquí, el tesoro o el campo? Sin dudas: ¡El campo! Porque Él compró el campo. Lo hizo todo lo que hizo para redimir el campo. Por eso fue que dijo: toda autoridad me es dada a mí en el cielo y en la tierra.

¿Recuerdas que lo dijo, verdad? Y entonces, ¿Por qué andan tantos diciendo que en la tierra la autoridad la tiene otro? ¿Cómo podrías tener posibilidades de atar potestades, dominios y principados si no tuvieras derechos que así te lo legalicen?

¿Cómo se entiende que vamos a meternos en una enorme guerra espiritual y después vamos a salir corriendo, despavoridos, en una gran fuga? ¿Cómo vamos a hablar de una palabra de restauración y luego ponernos a predicar, a los gritos, que la tierra se va a hacer mil pedazos y que todo va a ser destruido?

¿Cómo vamos a decir que reinamos en Cristo y que ante su nombre toda rodilla se dobla, pero se lo vamos a entregar al anticristo en la huida? ¿No habíamos quedado en que TODA rodilla se dobla? ¿Es que el anticristo no tiene rodillas? ¿Sí? ¡Entonces las tendrá que doblar! ¡Todo demonio va a doblar sus rodillas ante el poder de Dios! Ahora veamos el capítulo más poderoso de Mateo.

(Mateo 24: 36)= Pero el día y la hora nadie sabe. (Nadie sabe. Por lo tanto, hay muchos mapas por allí que están cambiados. Hay mucha gente por allí que, de tanto en tanto, se van a alguna montaña vestidos con túnicas blancas. Te equivocaste, nadie lo sabe. En otra parte, sobre lo mismo, Él dice: De eso, nadie sabe; sólo el Padre. Esto quiere decir que ni el Espíritu lo sabe y, si no lo sabe el Espíritu, entonces no hay revelación para nadie. Entonces me pregunto: ¿De donde salen esos mapas? La lógica, a veces funciona. No compres todo lo que se vende. Tampoco compres todo lo que yo te diga; sólo estudia) …ni aún los ángeles, sólo mi Padre.

(37) Mas como en… (Metáfora, analogía, comparación, similitud, un ejemplo físico para que entiendas, un principio profético) …los días de Noé…(Esto significa: igual a como sucedió en los días de Noé. Si quieres saber algo sobre el fin, tendrás que estudiar los días de Noé. Si quieres saber más o menos como es el fin, saca a Noé de la escuelita dominical y transfórmalo en la palabra de Dios. Sácalo de las manos de los dibujos de los niños y enséñaselo maduro al pueblo de Dios) …así será la venida del hijo del hombre.

(38) Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo…(¿Quiénes eran los que estaban comiendo y bebiendo en los días antes del diluvio? ¿Los impíos o los justos? Naturalmente, los impíos. Los justos andaban muy ocupados preparando el arca) …casándose y dándose en casamiento…(¿Quiénes eran los que estaban casándose y dándose en casamiento, los justos o los impíos? También, los impíos. Los justos ya estaban casados) …hasta el día en que Noé entró en el arca…(¿Quiénes entraron al arca, los justos o los impíos? Los justos. Los impíos se quedaron comiendo, bebiendo, casándose y dándose en casamiento, ya fue dicho)

(39) Y no entendieron hasta que vino el diluvio…(¿Quiénes no entendieron, los justos o los impíos? Los impíos. Los justos prepararon el arca porque sí entendieron) …y el diluvio se los llevó a todos…(¿A quienes se llevó el diluvio, a los justos o a los impíos? Es obvio que a los impíos, los justos estaban en el arca, a salvo) …ASI SERA la venida del hijo del hombre.

(40) Entonces estarán dos en el campo; el uno será tomado…(Siguiendo con el principio que estamos viendo: ¿Cuál será tomado, el justo o el impío? ¿Cuál es el sujeto que estamos estudiando? ¡El impío! Es el mismo tema, no ha cambiado. Como en los días de Noé…)

(41) Dos mujeres estarán moliendo en un molino, la una será tomada…(Sigue el mismo patrón: ¿Cuál es la que será tomada? ¡La impía! ¡Igual que en el día de Noé! La justa no fue tomada, fue dejada en el arca)

Mucho cuidado: no estamos eliminando el arrebatamiento, por si acaso estuvieras suponiendo eso. Sólo estamos reorganizando tu mapa. Es palabra de Dios. Hasta ahora, lo que estoy haciendo, es sencillamente leer la Biblia, ni siquiera he opinado ni predicado nada.

Si te le agregara alguna interpretación, lo que puedo hacer es confundirte tanto que te volvería loco. Yo estoy leyendo los versículos tal cual siempre estuvieron escritos. Lo que sucede es que a la mayoría de ustedes les han predicado estos dos últimos versos solos, pero eso no empieza allí, el tema viene desde más atrás.

Como en los días de Noé, así también será cuando venga Jesús. Habrá dos y uno será tomado. ¿Noe o los impíos? Los impíos, es más que claro. – ¡Pero es que eso no coincide con lo que ayo aprendí! Es cierto, con lo que yo aprendí, tampoco, pero no le hace; la Biblia siempre dijo eso.

(2 Pedro 2: 5)= Y si no perdonó al mundo antiguo, sino que guardó a Noé, pregonero de justicia, con otras siete personas, trayendo el diluvio sobre el mundo de los impíos. (Los pregoneros de justicia de cualquier tiempo son guardados, no sacados, ese es el patrón)

(2 Pedro 3: 7)= Pero los cielos y la tierra que existen ahora, están reservados por la misma palabra, guardados para el fuego en el día del juicio y de la perdición de los hombres impíos. (No dice que el día del juicio sea el día de un gran escape de los justos, dice que es el día de perdición de los impíos, ¿Entiendes?)

Me preocupa considerablemente que entiendas muy bien esto, porque es esto, precisamente, lo que te da autoridad para, entre otras cosas, cambiar tu mentalidad presente. Vas a caminar por las calles con la frente bien en alto y, principalmente, entendiendo para que has venido al planeta. De otro modo, no funciona tu autoridad y te crees de segunda o tercera, y que estás aquí medio como por casualidad. No va a funcionar esa autoridad si no logras entender esto.

(Génesis 6: 5)= Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal.

(6) Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón.

Mira; yo he leído muchos pasajes que encierran tristeza en las Escrituras, pero te puedo asegurar que como este, absolutamente ninguno. ¡Que triste es este verso! Muy triste.

(7) Y dijo Jehová: raeré de sobre la faz de la tierra a los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil y las aves del cielo; pues me arrepiento de haberlos hecho.

¡Que tiempo! ¿No? Dios está decidiendo, allí, volver a empezar. ¿Sabes una cosa? ¡Todavía yo creo en el mismo Dios! Lo que sucede, es que nosotros queremos meter a Dios adentro de una caja. Dios es eterno, Él no tiene prisa, Él no tiene urgencias.

Y si tú no haces lo que tienes que hacer, Él se levanta a otra generación par que lo haga. Él no tiene apuros. Él no está destinado a tener que culminarlo todo de acuerdo con los mapas que tú y ciertos teólogos más hayan inventado. ¿Alguna vez pensaste que podría ser de otro modo?

(Verso 13)= Dijo, pues, Dios a Noé: he decidido el fin de todo ser, porque la tierra está llena de violencia a causa de ellos; (Nota que la violencia, en la tierra, y lo que aparenta estar mal en la tierra, no es culpa de la tierra, es culpa de los hombres. La tierra es buena) …y he aquí que los destruiré con la tierra.

Su primera intención fue destruirlo todo. Fíjate si Él tendrá poder o no, que de pronto dijo: Bueno; está bien, vamos a empezar todo de nuevo. Volvamos a Génesis. ¡Que se acabe todo esto! Pero luego vemos que no fue así. Y en el verso 14, comienza a decir a Noé: “Constrúyete un arca”, y le comienza a dar las dimensiones.

Ahora: Él encontró sólo a un justo en el marco de una generación torcida, perversa. Sólo uno. En el tiempo de ahora, al que encontró justo, fue a Cristo. Uno. Él es la justicia de Dios. Uno. Como en los días de Noé, encontró a un justo en medio de una generación perversa.

Noé construyó una embarcación de seiscientos pies de largo, (Eso es aproximadamente unos doscientos metros). Ese era el largo que tenía la embarcación. Dos campos de fútbol juntos. Caben allí unos seis mil camiones grandes, uno al lado del otro; ¿Qué te parece?

No se volvió a construir un barco igual hasta el año 1939. Y lo construyeron en un tiempo y en un lugar adonde no había agua. ¡Insólito! Desde la lógica humana, claro está. Y tú me hablas a mí de tener fe. Me imagino yo, ahora, que si tú o yo estuviéramos viviendo en la casa vecina a la de Noé, cual sería nuestra reacción.

¿Lo consideraríamos un viejo chiflado o le ayudaríamos a martillar? Piénsalo. Después de pensarlo, si todavía quieres, podemos hablar de fe. ¿Verdad que la mayoría hubiéramos dicho que ese viejo estaba total y decididamente loco?

Sin embargo, algunos se quedaron, pero otros fueron tomados. Los que creyeron, fueron guardados. Los otros, los que no creyeron y encima se burlaron, fueron arrasados por algo. El principio es inalterable, sigue intacto. Así es la Biblia.

(Génesis 7: 1)= Dijo luego Jehová a Noé: entra tú y toda tu casa en el arca; porque a ti he visto justo delante de mí en esta generación.

(2) De todo animal limpio tomarás siete parejas, macho y su hembra; mas de los animales que no son limpios, una pareja, el macho y su hembra.

(Verso 8)= De los animales limpios y de los animales que no eran limpios, y de las aves, y de todo lo que se arrastra sobre la tierra.

Aquí es donde se molestó mucho el sector que defiende, difunde, enseña y proclama la evolución. Porque si todos provenimos del mono, como ellos sostienen, no era necesario todo este desfile de animales. Con meter un mono y una mona en el arca, era suficiente.

Es más; no rea necesaria el arca, con una piragua bastaba. Eso es para que aprendan a defenderse de los cientifistas inteligentes. ¿Para que juntaríamos todos los animales si es cierto que todos provenimos del mismo? ¡Con un pequeño barquito y una pareja de monos, alcanzaba!

Le dice que construya esta arca. Y es curioso, porque a nosotros siempre nos han dibujado el arca con una pequeña ventana en la parte superior, porque la Palabra sólo menciona una ventana. Claro, a nadie se le ha ocurrido entender que la Palabra no menciona todo lo que tiene que mencionar, sólo menciona lo que es necesario para el fondo de la cuestión.

El caso es que habla de una sola ventana. Ahora imagínate tú, un barco tan largo como una cancha de fútbol y qué se yo de cuantos metros de altura; con todos loa animales imaginables de la selva amontonados adentro, durante algo más de un año.

Comiendo normalmente y siguiendo con todas las normalidades fisiológicas derivadas de comer normalmente, ¡¡Y con una sola ventana!! ¡No queda nadie vivo allí, hermano! Y para colmo, allá arriba la ventana y todos ellos abajo! ¿Te puedes imaginar eso? Ciertamente, es obvio que tenía que tener más ventanas. Sí, pero… ¡Pero nada! ¡Es que somos tan religiosos!

Lo que sí sabemos, y no por dimensiones, es como él tiene que enviar a una paloma para investigar, a ver si el agua había descendido o no. Entonces, a partir de eso, tenemos que imaginarnos que esa ventana tenía un ángulo diagonal y que era bastante empinada hacia arriba, algo así como en cuarenta y cinco grados, y probablemente también muy ancha, de manera que Noé no podía ver hacia abajo, porque la idea era que Noé no viera el juicio.

Entiende que, de no ser así, ¡No hubiera necesitado a una paloma! Con asomarse y mirar arreglaba todo. Imagínate la inclinación que podría tener esa ventana que, cuando él mira, ni siquiera ve el horizonte, sólo ve el cielo.

Y le dice que todos los animales vengan y los animales vienen. Pero fíjate que él no tuvo que llamar a ningún animal. Sólo se sentó en un banquillo a la puerta de la entrada del arca y, desde ese privilegiado lugar, presenció el que debe haber sido el más imponente desfile de fauna en toda la historia de la humanidad.

Vio pasar a caballos y camellos, especies del lugar, que Noé conocía perfectamente. Pero también se habrá quedado boquiabierto con otras especies provenientes del otro extremo del planeta. Porque nosotros, en nuestras escuelita bíblicas, decimos con toda soltura que vinieron parejas de todos los animales del mundo, pero nos olvidamos olímpicamente de los tiempos y las distancias.

¿Cuánto tiempo antes tuvieron que ponerse en marcha especies como los pingüinos o los osos polares para llegar allí a tiempo? Es más: ¿Qué fue lo que los hizo salir y caminar? Entiende: tardaron más en llegar algunos animales lejanos que Noé en construir el arca.

Como en los días de Noé; así serán los días en que venga el Señor. Hay un clamor profético y espiritual que está llamando ya desde el norte hasta el sur; desde el este y el oeste, a un pueblo que se está acercando a un arca espiritual, una iglesia con entendimiento.

Un pueblo que entienda y que produzca un arca, una tierra de Gozén, un reino dentro de otro reino, una ciudad prototipo. Cuando el justo fue exaltado, cuando Cristo fue elevado, atraería a todo hombre a Él y así como Noé fue levantado y atrajo a todo animal, la tipología de que Cristo fue exaltado y todos los verdaderos creyentes están siendo entrados en una gran arca espiritual y allí serán levantados.

Viene una gran ola que va a remover a todo inicuo de la faz de la tierra. Y, una vez más, volverá a levantar el arca y reinaremos para siempre, y para siempre, y para siempre. Como en los días de Noé, ¡Así será la venida del Hijo del Hombre!

Por esa razón es que no has de temerle a las tinieblas. Porque cuando terminemos de hacer todo lo que nosotros podamos, ya habremos terminado nuestra arca. Y cuando yo termine mi arca, el señor se encarga de guardarme. Y cuando Él me guarde, Él se encargará del inicuo. Y luego yo volveré a la tierra que restauré.

Quiero darte ahora, como broche de oro de todo esto, cuatro o cinco principios que este estudio, que este mensaje o como quieras denominarlo, tiene que dejarte. Cuatro o cinco pautas que tendrás que incorporar a tu vid para que esto pueda llegar a ser de entera y completa bendición.

Número Uno: Esto no es controversia. Esto, lo que debe producir en tu vida, es entendimiento del precio que Cristo pagó. ¿Cuánto nos cuesta ser parte de eso? ¿El diezmo es lo que nos cuesta? ¡No! ¡Te cuesta todo!

Es que Él dio todo y tú tendrás que dar todo, ¿Entiendes? Te cuesta todo. Esto te cuesta todo. A la gente, hermano, no le gusta demasiado el mensaje del Reino, que es el mensaje que dice: Ahora es el día de salvación. No mañana, ahora.

Ahora es cuando hay que hacer algo por tu ciudad, por tu nación, no mañana. Es el mensaje que dice: No esperes que Dios lo haga, ve y pon tus manos en el arado. Es el mensaje que dice: Sal de la barca y pisa en el agua sin miedo.

Es el mensaje que dice: Arriésgate, o no hay ventaja. Es el mensaje que dice: Depende de Dios y no del hombre. Es el mensaje que dice: Sé un ministro y no un asalariado o un “mini-astro”. Es el mensaje que dice: Sé un creyente y no un cristiano nominal.

Es el mensaje que dice: Aviva el don que hay dentro de ti y no dependas de la oración del hermano. Es el mensaje que dice: Yo soy un hijo de Dios y tengo autoridad ahora, mañana y siempre. Te va a costar todo, eso sí. Vas a tener que entregarle el señorío a Dios. El señor va a tener que convertirse en Señor de tu conciencia.

Número Dos: Es preciso que sepas que entender este mensaje, cambiará tu estilo de vida. Tú eres hijo del rey. Tienes que aprender a vivir en excelencia, que no es vivir en opulencias ni ostentaciones, sino haciendo lo mejor, no lo que puedes y como puedes, por una simple razón: tú provienes del mejor, del único, del más grande, del Todopoderoso.

Los hijos del rey van a los mejores colegios, tienen la mejor preparación, siempre. Tú vas a tener que cambiar tus prioridades sin interesarte de qué clase son ni de donde vengas. Yo puedo haber salido del barrio, pero no tengo por qué terminar mis días en el barrio.

Yo ya tengo mis prioridades y están a la vista, tú tendrás que aceptar y ajustar las tuyas. Cuando tú eres un hijo del rey y lo aceptas y lo asumes, tú haces lo necesario como para prepararte en el nivel de un hijo de rey.

Los hijos de reyes son inteligentes, no son ignorantes. Siempre van a la escuela y se preparan secularmente. Estamos en pleno siglo veintiuno. En este siglo, tanto en lo cronológico como en lo bíblico, que es sistema, el poder mayor no va a ser necesariamente el dinero, va a ser la información.

Si tú no te preparas, joven que me lees, no vas a poder tener ninguna gravitación social. No vas a encontrar donde ubicarte y, si te llegaras a ubicar, no vas a poder gravitar demasiado. Y si la iglesia tampoco se prepara, se le cierran las puertas, porque no va a poder desatar las leyes para existir como gobierno eclesiástico.

Es tiempo de preparación secular, es tiempo de preparación académica, es tiempo de ser excelentes. Somos embajadores del Reino de Dios, no tristes o pobres pecadores salvados por gracia. Somos gente con misión, con propósito, con autoridad delegada, somos hijos de un rey que vivió ayer, vive hoy y vivirá para siempre.

Ya basta de vivir como si fuéramos horribles y sucias cucarachas, corriendo despavoridas de la amenaza de un anticristo llamado insecticida. Es tiempo de levantar la cabeza y decir: yo sé reinar en vida. Romanos 5:17 dice que reinaremos en vida, no en muerte.

Número Tres: El mensaje del Reino imparte a tu vida enemistad real. Aprendes a aborrecer todo lo que no es Dios. Tienes que recibir enemistad. “¡Es que el hermano es lindo!” Aborrezco a Satanás a través del hermano y no le permito que se manifieste.

Hoy, es Reino contra Reino. La batalla que estás librando, que estamos librando, va a ser transferida. Porque yo y no estoy pendiente de mis problemas, estoy pendiente del problema de Dios. Por eso es que no nos gusta. No es la escatología, es el trabajo.

Número Cuatro: Afectará tu perspectiva. Dios es eterno, no tiene prisa. Él es el Dios de Abraham, Isaac y Jacob. Se toma tres generaciones en hacer cualquier cosa. Es el Dios de ayer, de hoy y de mañana.

Es el Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo. Siempre en tres dimensiones. Para afectar a una sociedad positivamente tiene que afectarla en tres dimensiones y en tres generaciones. Cambia tu perspectiva, no son pocos los que se van a salvar.

Son tantos que en todas las iglesias del mundo no cabrían. Prepara y ensancha tu mente, ensancha tu tienda y comienza a creer juntamente con Dios para la gran cosecha y no prediques destrucción.

Cuando la gente te pregunta cual es el evangelio, no le digas: sálvate porque se va a destruir todo y te vas a ir al infierno. No. Dile: aprovecha que hay un barco gigante que está llamando a todo aquel que tiene sed y dice que hay esperanza, y vamos a restaurar esta tierra y vamos a tener una bendición eterna. Y luego se une con nosotros el rey de reyes y tendremos un gobierno justo sobre todos nosotros.

Número Cinco: Este mensaje afecta tu conciencia. Desde hoy en adelante, jamás vas a mirar el problema como algo más allá de tu responsabilidad. Desde hoy en adelante, yo soy parte de la solución. Cristo predicaba y nadie le decía nada hasta que Él decía: hoy se cumple esta escritura en tus oídos. Yo soy el que lo va a hacer. A nadie le molesta mi palabra, todos la entienden. Les doy mil escrituras, no la pueden refutar. Lo que sí les molesta es que también les digo: yo te digo que se puede.

De manera que alimenta si eres pastor, si eres ministro, si eres evangelista, si eres maestro. Alimenta al trigo y despreocúpate de la cizaña. Ella va a estar allí aunque tú trates de sacarla. Ella va a estar allí aunque tú trates de cuidarla.

Alimenta el trigo. La cadena siempre se rompe por el eslabón más débil. Es tiempo de quitarle el biberón a la iglesia y comenzar a darle carne. Muchas veces perdemos a los maduros por no querer ahogar a los pequeños.

Se ahogarán el primer día, se ahogarán el segundo día, pero aquel que se mantiene con leche, se levanta cuatro veces en la noche para pedir más leche. Si tú le das lecha a la iglesia, la iglesia necesita no uno, cuatro turnos de consejería para llegar de un domingo a otro sin desmoronarse. Dale carne y vas a ver como duerme toda la noche.

Él dijo: en mi nombre echarás fuera demonios. Te dio dominio sobre el reino satánico para libertad. Hablarás nuevas lenguas. Te dio el reino universal para la unidad de las naciones. Tocarás serpientes y no te harán daño. Te dio dominio sobre el reino animal. Beberás cosa mortífera y no te hará daño. Te dio dominio sobre todos los reinos de la tierra. Sólo manifiéstalo.

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Cerrando la Brecha

Quiero traer, en este estudio, una revelación de principios que cambien la imagen de nuestros pensamientos. La Palabra dice que Pablo oraba para que los ojos de nuestro entendimiento fuesen abiertos.

La iglesia es calificada de manera multifacética. La Biblia, además de iglesia, nos llama: Rama, árboles, hombres, novia, templo, fruto, ovejas, pero una de las principales cosas que nos llama la Biblia, es nación. Pero dice que somos una nación santa.

Toda nación se define por el propósito, la inclinación política, el credo o una zona. Una nación no está limitada a una zona geográfica. Usted es un ciudadano del cielo, pero su dirección postal no es celestial.

Entonces, las variables que nos hacen ser nación tienen que ser, inexorablemente, otras. Y lo son. Las naciones se diferencian de otras naciones en sus costumbres, su sistema económico, su gobierno, sus propósitos, su visión, su lenguaje, su legislación, su ejército, etc.

Cada nación tiene un sistema distinto. Por ejemplo: el Israel de Dios es una nación dentro de otra nación, porque Israel es fruto de Jacob. Pero mucha atención con esto: Israel no era un hombre, no era una nación. Israel era un adjetivo que se le dio a un hombre que se humilló con Dios y prevaleció.

Todo aquel que cae sobre la roca y es humillado ante Dios y es exaltado como príncipe, hoy mismo, en este tiempo, se constituirá en el verdadero Israel de Dios. Aprenda esto por favor: saque ahora mismo los ojos de lo natural, de los mapas geográficos y de la CNN.

Cuando los hijos de Jacob llegan al desierto, Dios les hace una promesa y les dice: Quiero hacer contigo un especial tesoro, una gente santa, que sea concisa sobre todas las demás naciones. Pero hete aquí un punto clave: todas las promesas de Dios tiene sus cláusulas.

La palabra lo dice en el libro del Éxodo 19:5: Si escuchas mi voz y obedeces mi pacto, entonces serás. Ellos no ejecutaron sus ordenanzas. Ellos no entendieron y le dijeron a Moisés: “Mira Moisés, ¿Por qué no subes tú al monte y me traes un mensajito dominguero y yo te doy una propina a la que llamaremos diezmos y ofrendas, siii?”

Dos capítulos más adelante, cuando ellos quiebran la tabla del pacto como demostración externa de lo que ya había ocurrido en lo interno, abortan la promesa. Nadie predica demasiado sobre este punto: que toda promesa de Dios es indefectiblemente condicional.

Porque Dios le profetizó a Israel que iba a entrar, pero no entró. Jonás le dijo a Nínive que iba a ser destruida y no fue destruida. Hebreos la remata cuando dice que por falta de fe, acompañada de la Palabra, no pudieron entrar. Dios revela su destino, el suyo, es cierto, pero no lo determina. Usted elige, usted decide. Empezando por ver en qué lugar pasará su eternidad.

En 1 Pedro se nos dice que hay una nación santa, un linaje escogido, de toda lengua, de toda tribu, de todo pueblo. Se cumplió la promesa que Dios quería: una nación no terrenal, sino de toda lengua, muchos idiomas, de ciudad grande o de ciudad chica. No importa de donde proceden, son nación santa, pueblo adquirido por Dios para anunciar sus virtudes en este tiempo.

La Iglesia se ha conformado notoriamente con ser novia, con amar a Dios. Hay dos posturas clásicas: la primera es carismática: “Yo te amo, tú eres lindo, oh aleluya, que bello es el Señor”. Esa postura es muy importante, es una postura vertical.

Pero si en esa postura vertical usted recibe de Dios y decide no moverse de su postura, esa misma postura pasa a ser pecado. ¿Por qué razón? Porque usted ha recibido de gracia para hacer lo que la Biblia dice: dar de gracia, y no para disfrutarlo a solas, ¿Me entiende?

Comparando la iglesia de Dios con la nación, podemos ver que la nación respeta su bandera y también la de la nación adonde usted se encuentre, tanto viviendo, como turista, o apenas de paso. Esto quiere decir que: nosotros levantamos la bandera de Cristo, amén, pero no podemos dejar la de nuestro propio país debajo.

En esto es en lo que se han equivocado muy feo ciertos muchachos de ciertas organizaciones. Por eso es que nuestro ejército funciona como una nación adentro de otra nación. Si me voy a vivir a Alemania, estaré en Alemania, pero seguiré siendo argentino.

Muy bien: no sé donde vive usted, pero donde quiera que viva, usted es ciudadano del Reino de Dios. Y así como si yo estando en Alemania seguiría pensando con mentalidad de argentino, así también estando en donde quiera que usted viva, deberá pensar con mentalidad del Reino.

Entonces es allí donde comenzamos a mezclarnos todos. Feos, lindos, altos, bajos, negros, blancos, amarillos. Algunos no van a agradarle demasiado, de eso no hay dudas, pero así es como viene este asunto. Así es como usted entra en el campo de entrenamiento de ese ejército.

Es un reino dentro de otro reino, y en un reino que está adentro de otro, siempre hay confrontación. Porque si usted no tiene confrontación con e diablo, es porque usted anda de la manita con él. Tiene que haber confrontación, porque la confrontación es, ni más ni menos, que el estilo del Reino.

¿Alguien que está leyendo esto hizo en su país el servicio militar no profesional? Todavía muchos países lo mantienen. En Argentina fue abolido luego de un enorme escándalo por la muerte dudosa de un soldado y eso, sumado al síndrome Malvinas, determinó que hoy el ejército de mi país sea integrado por profesionales.

En el servicio militar no había precisamente un amor a ultranza por la coherencia y la justicia. Haga memoria. “¿Qué número calzas?” – Cuarenta y uno. – “Toma un cuarenta y tres, no hay otra cosa, ve tranquilo”. – Y allí salía usted, caminando como caminan los payasos que usan esos enormes zapatones y su pie bailando diez tangos adentro del borceguí.

Ejército, ¿No es así? ¡Estoy mintiendo o exagerando demasiado en algo? ¿Estoy novelizando demasiado irrealmente? – “¡Soldado, vaya para allá!” – Perdón, señor sargento, a mí me gustaría que discutamos esta orden… – ¡Já! Tengo la sensación de que usted me está entendiendo lo que quiero decirle, ¿No es así?

Nosotros no. Llegamos a la iglesia y decimos: Y bueno…yo en realidad soy médico, soy el doctor Fulano. Entonces alguien le responde y le dice: “No, perdona; doctor, aquí, no. Aquí eres el hermano Fulano”…

¡¡No!! ¡Usted no me entiende! ¡Yo fui siete años a la Universidad, luché por ese título, por la chapa de bronce en la puerta de mi casa, pasé tres años esperando que todos esos que yo llamaba “doctores”, un día, me tuvieran que llamar doctor a mí, ¿Se da cuenta?

Sí…me doy cuenta, hermano Fulano… – ¡¡Es que además fui a Congresos, Seminarios, di la vuelta al mundo por la medicina!! – Mire, hermano, puede darse otra vuelta al mundo más, si quiere, pero aquí es mi hermano, porque somos parte de un mismo ejército.

No sé si se ha dado cuenta que el campo de entrenamiento es el mismo para usted que para mí. Por tanto, aquí, mi amado hermano, su título vale muy poco. Así es en la iglesia. No, perdone, así debería ser en la iglesia. Me consta que no siempre es así. Y allí es donde el ejército presenta agujeros por los cuales pueden filtrarse las balas enemigas.

(2 Corintios 10: 3)= Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; (4) porque las armas de nuestra milicia no son carnales, (¡Un momento! ¡Alto ahí! Si tenemos armas y estamos militando, debe ser porque hay una guerra, ¿No es así? – ¡Ah! ¡A mí no me interesa eso! ¡Yo solamente me ocupo de Dios! – Ser ignorante en eso, no cancela la verdad de Dios. ¿Y de quien dice que son las armas? ¿De Dios? No, dice que de nuestra milicia. ¿Pero Dios, está? Claro que está, pero las manejamos nosotros) …sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, (5) derribando argumentos (Un argumento es el culto al razonamiento que antecede a una acción. Si usted ve pasar a una linda señorita y, en lugar de seguir con lo suyo, se queda pensando, la próxima acción ya no será de Dios, ¿Lo entiende?) …y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo, (6) y estando prontos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia sea perfecta.) Es decir que, hasta que la palabra no se convierta en un instrumento quirúrgico para usted, no funciona para nada más.)

¿Y que son fortalezas? Vamos a dar una instrucción física. Una fortaleza es un refugio. La palabra original es OKUROM, y significa: fortificar o defender vigorosamente. Es una morada, pero no cualquier casucha, una morada fuerte.

En lo espiritual, una fortaleza también es un refugio, un ancla de pensamiento. Y no se edifica con un solo bloque. Tiene que haber un fundamento y luego varios bloques llamados argumentos para llegar a la fortaleza. No nace de la noche a la mañana.

En un campo de entrenamiento, lo primero que debe hacerse, es destruir la vida “civil” del soldado. Hacerle ver que está en lucha y que se acabó la parranda mundana. Por eso 2 Corintios 2:11 nos dice que no seamos ignorantes, que no vaya a ser que el enemigo nos tome ventaja.

Esto quiere decir que, si somos ignorantes, aunque tengamos todo el dominio, no prevalecemos. En otra parte de Corintios, dice que no quiere que Satanás, con su astucia, así como engañó a Eva, lo engañe a usted. Esto significa que Satanás no perdió su sabiduría, sólo la corrompió. Él no tiene poder contra aquel que tiene la revelación de cómo atacar, pero si usted es ignorante.

Las fortalezas son patrones o ideas que gobiernan la vida de un individuo. Es un patrón de pensamientos, que es controlado por poderes fundamentados en razonamientos, filosofías, creencias, ideas. Si yo pronuncio la palabra perro, usted se imagina un perro. Pero si yo digo perro grande, usted verá a un perro grande.

Y si se había imaginado un caniche o un chihuahua, se le pinchó el globo. Porque el hombre siempre piensa en imágenes. Yo digo “sopa” y usted se imagina un plato, no la palabra o el aroma o el sabor. Imágenes. Ese es el diseño, el principio, el principado, para ejecutarlo, necesita la autoridad, la potestad, ¿Me entiende?

Sin embargo, no todas las fortalezas son negativas como nos enseñaron tantas veces. Las hay positivas. Por ejemplo, Cristo es un principado, un principio, un diseño. Colosenses 1:18 dice que Cristo es el principio, el primogénito entre los muertos.

Apocalipsis 3 cuando le habla a la iglesia de Laodicea, dice que Él es el principio de la creación. No el inicio, EL PRINCIPIO. Cuando dice que por él todas las cosas fueron hechas, pasa a ser el principado de todos los principados.

Hebreos 1 dice: Señor, tú fundaste la tierra y la creación es obra de tus manos. Vemos, entonces, que Cristo es el diseñador de la creación, el ARCHIE, (Que se pronuncia ARQUE), de donde sacamos nuestra palabra ARQUITECTO y, traducido, termina siendo Principado.

(Efesios 3: 10)= Para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales.

Sin tener formación militar académica o técnica, me pregunto: ¿En que guerra de que planeta se le brinda información de nuestra estrategia a nuestro enemigo? Si los principados y las potestades son solamente demonios, como muchos han enseñado, ¿Cómo les vamos a dar a conocer la multiforme sabiduría de Dios?

A mí me parece, (Y no creo ser el único porque no hay súper ilustrados ni superdotados en el evangelio), que esto está hablando de otra cosa. Dice Pedro que las cosas que los profetas profetizaron, eran para nosotros. Y que esas cosas eran anheladas por los ángeles.

(Salmo 103: 20)= Bendecid a Jehová, vosotros sus ángeles, poderosos en fortaleza, que ejecutáis su palabra, obedeciendo a la voz de su precepto.

Las canciones tienen que cambiar. Cuando cantamos “Cansados del Camino”, o “Jerusalén, que bonita eres, calles de oro”, los ángeles nos miran y se preguntan de qué estaremos hablando acá abajo. Ahora si proclamamos con música que Babilonia va a caer, alguien empieza a preocuparse en serio.

Hay principados y potestades que, si bien no son neutrales, (No existe eso), están a su disposición y pueden operar a su favor. Hebreos 1 dice que son ángeles ministradores para los herederos. Entonces cabe la pregunta: ¿Quiénes serán los herederos?

Muy bien; el caso es que allí, en ese campo de entrenamiento al cual arribamos, es donde tenemos que destruir fortalezas. Ahora es cuando las reconocemos, vienen de todos los niveles. Estamos hablando de una morada vigorosamente defendida.

Que es lo que vamos a hacer con ellas? Debemos encarar contra algo que protege ideas, verdades, filosofías, creencias, doctrinas, sentimientos, pensamientos. La fortaleza es lo que protege y defiende lo que usted piensa.

Escuche: una fortaleza produce, lo quiera usted o no, una cobertura. Toda cobertura, como el término lo dice, produce sombra. Y toda sombra, (Esto no es nuevo); produce oscuridad. ¿Y a que no sabe usted a quien le encanta vivir en la oscuridad?

Acertó. Él reina en las tinieblas y su gobierno se hace más fuerte en la ignorancia. Es hasta posible que edifiquemos una tremenda fortaleza, que la defendamos vigorosamente y que nos demos cuenta que estamos defendiendo algo que nos perjudica.

La ceguera es no ver nada. No hay tal cosa como “media ceguera”. Y no ver nada es exactamente eso: no ver NADA. ¿O no se da el caso específico del adicto que defiende y respalda a todo el entorno mafioso que vende la droga que termina matándolo?

Tome, como bien lo ilustró un predicador hace algunos años, el ejemplo de la aguja de la inyección con la cual el odontólogo lo anestesia a usted con el fin de trabajar en su muela. “¡No me gusta esa aguja!” – Primer pensamiento-fundamento.

“¡La aguja es horrible, es tétrica, es tremenda, es feísima!” – Segundo pensamiento. “¡Va a dolerme!” – Primer bloque. – “¡Es que son muy largas!” – Segundo bloque. – “¡Es que justo la clava en el lugar más sensible!” – Tercer bloque.

Pocos años más y el hombre levantará una fortaleza enorme en contra del dentista, no de la aguja. Y permite que se le destruya la boca pero, a menos que se esté muriendo de dolor, no asiste más al odontólogo. Sin embargo, ¡Tanto la aguja como el profesional, son para su sanidad! Sí señor; una fortaleza es capaz hasta de defender aquello que lo está perjudicando.

Allí tiene usted las doctrinas. Cientos de ellas construidas a partir de una sola escritura. Todo el mundo sabe que la Palabra dice que todo sea establecido en la boca de dos o tres testimonios, y en Juan 5:39, añade: Escudriñad las escrituras, porque a vosotros os parece que en ella tenéis vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí.

Entienda esto, por favor: son los testimonios, no las brillantes conclusiones de los inteligentes eruditos de su denominación, que no sólo le erran por un campo, sino que encima se lo plantan con nivel pontificio y de esto no se habla más, es así y se acabó. El testimonio del cual se habla aquí, es la palabra de Dios.

¿No son las doctrinas, precisamente, los factores fundamentales de las divisiones en el cuerpo? Le digo: toda doctrina que no produce unidad, no es de Dios. Todo aquello que no es capaz de introducir poder en la tierra, no es de Dios.

Si no aumenta el amor y la hermandad entre la gente, no es de Dios. Si no produce acercamiento a Dios, sino a instituciones, no es de Dios. Y si carece de esperanzas ante cualquiera de las feas circunstancias que le presenta el mundo, no es de Dios.

Seamos claros: no toda doctrina le cierra a usted ese cielo que tanto ama y que tanto anhela, pero todas, irremediablemente todas, sí, le limitan una vida abundante sobre la tierra. Tiene que tener esto permanentemente claro en su vida: es de tontos discutir o polemizar sobre un Dios que es tremendamente más grande que su entendimiento.

¿Sabe cual es una de las más grandes verdades bíblicas? Está en Corintios, y es donde dice que, donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad. Y a veces, la libertad está en la vereda de enfrente de la que todo el mundo camina. Pero cuidado, eso tiene un tremendo riesgo: si usted no ha madurado, puede caerse en el libertinaje, que obviamente, no tiene nada que ver con Dios.

¿Cuántas discusiones ha presenciado, por ejemplo y sin ir más lejos, sobre el bautismo? “¡Ah, no! ¡No eres salvo hasta que no te bautizas!” – “¡No! ¡Es que primero eres salvo y después te bautizas!” – ¡¡Noo!! ¡Es que te bautizas para confirmar que eres salvo!

Quien lo sabe, ¿No? Lo que sabemos es que Abraham hizo un pacto con Dios y recién se circuncidó diez años después. Es que el bautismo es bíblico. Amén. El bautismo debe ser público. ¿Y se puede saber por qué? Porque el de Jesús lo fue. ¡Ahh!

¿Y el del etíope, entonces? ¿No le sirvió? ¿Se perdió ese negro bueno que leía Isaías en el carro, por el simple hecho de no invitar gente al arroyo donde Felipe lo zambulló? – ¡Es que el único que puede bautizar es el pastor! Amén, pero Felipe…¿No era evangelista? Fortalezas.

¿Qué ocurrió cuando apareció el movimiento de la santidad, allá en el fondo de la historia? Los ortodoxos dijeron: ¡Acá está la verdad! ¡Guardémonos de la contaminación, hermanos! Y se fueron para los monasterios a vivir una vida apartada de toda contaminación humana, carnal y pecaminosa.

Dijeron: ¡Edifiquemos una fortaleza y guardémonos! ¿Cuál fue el resultado? Súper abundante fornicación, homosexualidad y alcoholismo. Cuidado que del otro lado no se quedaron muy atrás, ¿Eh? ¡Hay que ser santo! ¡No te pintes, no te pongas ese color de ropa, no uses pantalones, disfrázate de cadáver, así no provocas..!

¿El resultado? Resentimientos, depresiones, adulterios. Todos tenemos una educación religiosa cultural. Lo que me pregunto, es que hacemos trayéndola a la iglesia moderna. Ejemplo uno: la oración del devocional. ¿De donde ha sacado usted eso?

¿En que Biblia habla de un devocional diario? Con tal de cumplir con eso, eres capaz de intentar orar tremendamente con un sueño que te voltea y no te deja ni hablar. – ¡Pero hermano! ¡Usted publica “la palabra del día” que es una especie de devocional!

Por esa razón no la llamé “devocional diario”, como normalmente lo llaman en otras páginas. Sin embargo, reconozco que no he podido evitar que muchos, muchísimos, demasiados hermanos, la tomen como si fuera una especie de “horóscopo santo”…

Ejemplo dos: la reverencia. ¡”Vamos a orar, hermanos!” Y entonces la gente es como que se pone “en posición de orar”. Arruga la cara, suspira hondo, cierra los ojos y… ¡Y todavía no abrió su boca para decir algo! Fortalezas.

Hay gente, por ejemplo, que se la pasa batallando toda su vida en contra de un espíritu de rechazo, y jamás llega a darse cuenta, por más que camine por todos los ministerios de aconsejamiento habidos y por haber, y así sea atendido por los máximos especialistas cristianos en sanidad interior, que el problema está dentro suyo, ya que la raíz de ese tipo de espíritus, es nuestro propio egoísmo.

Se molestan, por ejemplo, con todo lo que se dice en su contra. Y muchísimo más si ostentan algún tipo de liderazgo. Si estuvieran muertos, crucificados con Cristo, ni se les movería un músculo, hablaran lo que hablaran.

Punto primero: si verdaderamente usted se siente rechazado, saque la cabeza de la tierra. ¿Cómo? Primero, aprese ese pensamiento; segundo, arrepiéntase. Esa no es una mala palabra y no necesariamente tiene que ver acompañada con lágrimas.

Simplemente, lo máximo que debe hacer, es cambiar su manera de pensar y a otra cosa, ya está arrepentido. Arrepentirse es no volver a repetir un error, no derramar lágrimas de culpa. Y tercero, sustituya. Tiene que sustituir ese feo pensamiento por otro que provenga de Cristo. Atención que no es fácil en absoluto, pero es posible.

¿Sabe que es lo que en realidad sucede? Que nos hemos quedado en el campo de entrenamiento. ¿Y en que medida? En la doctrinal, por ejemplo. Una doctrina, lo sienta como lo sienta, es lo que a usted le parece que es Dios, no necesariamente lo que Él es, ¿Entiende?

Y hay doctrinas que usted está creyendo hoy, que llegaron a su vida como información, mucho antes de que usted se convirtiera. Sin embargo, hoy, usted aún les da crédito. Se lo puedo demostrar. Si usted es una persona atea, es decir, que no cree que haya un Dios, esa es su doctrina.

¿Y que tiene que ver con esto? Tiene que ver con que muchos de nosotros, todavía, hoy, estamos creyendo cosas que tienen que ver con las historias sobre Dios que nos contaba el abuelito sentándonos en sus rodillas. Pero conforme a la Biblia, ni por asomo. ¡Viva el abuelito! Pero Dios, es el Dios de la Biblia, no el del abuelito…

De allí que el campo de entrenamiento para reclutas, no le sea suficiente a usted. Va a tener que pasar, indefectiblemente, al otro campo, al de entrenamiento avanzado. Porque aunque sea verdad lo que le dicen sobre destruir todo aquello inservible que usted trae de la calle, no menos cierto es que para vencer, lo indispensable que debe hacer, es equiparse con todo lo necesario.

Muy bien; lo primero que tendrá que ver en el campo de entrenamiento avanzado, es que Dios, (aún en contra de lo que muchos “importantes” le hayan dicho), es mucho más grande de lo que usted pueda imaginarse. Dios es un Dios que abarca todas las generaciones. Hay algunas escrituras que confirman esto:

(Salmo 145: 13)= Tu reino es reino de todos los siglos, y tu señorío en todas las generaciones.

(Salmo 135: 13)= Oh Jehová, eterno es tu nombre, tu memoria, oh Jehová, de generación en generación.

(Salmo 146: 10)= Reinará Jehová para siempre: tu Dios, oh Sión, de generación en generación. Aleluya.

(Salmo 105: 7)= Él es Jehová nuestro Dios, en toda la tierra están tus juicios. (8) Se acordó para siempre de su pacto; de la palabra que mandó para mil generaciones.

Una pregunta: ¿Cuántas generaciones menciona el evangelio de Mateo? Puntualmente, cuarenta y dos. Ah, muy bien; ¿Y el de Lucas? ¡Hummm! Creo que como setenta. ¿Y que hacemos? Súmelas a todas. Todavía faltan muchas para llegar a mil, como dice la palabra.

Es verdad, faltan muchas para llegar a mil como está escrito, pero, ¿Qué me quiere decir con esto? O le quiero decir nada más que lo que ya le estuve diciendo en muchas ocasiones: que Dios establece su pacto con mil generaciones.

(Salmo 112: 1)= Bienaventurado el hombre que teme a Jehová, y en sus mandamientos se deleita en gran manera. (2) su descendencia será poderosa en la tierra; la generación de los rectos será bendita, (3) bienes y riquezas hay en su casa, y su justicia permanece para siempre.

(Salmo 100: 5)= Porque Jehová es bueno; para siempre es su misericordia, y su verdad por todas las generaciones.

Primero: es más que obvio que Dios no tiene apuro. Segundo: tampoco ha suspendido su poder en este tiempo. Tercero: su plan, indudablemente, incluye a más de una generación. Esto último es muy importante, porque es necesario que se mantenga una continuidad entre las generaciones.

Ha sido nefasto para la iglesia, hasta ahora, el hecho de que cada vez que se fue una generación, la siguiente, tuvo que empezar irremediablemente todo de nuevo. Nadie acierta a darse cuenta que necesitamos a más de una generación para impactar a toda una nación, y pretenden hacerlo todo en un solo tiempo.

Pregunto: ¿Es para Dios o es para sus prestigios personales históricos? La unidad entre las generaciones, es la amenaza más grande en un tiempo de transición. Es lo que Astas quiere eliminar, ¿Le caben dudas?

Dios quiere llenar el planeta Tierra con su gloria. ¿Eh? Sí. El propósito de Dios no es bendecidle a usted ni que usted sea muy feliz, ni que prospere hasta la riqueza total. No se incomode ni se fastidie por lo que estoy diciendo.

¡Gloria a Dios por sus bendiciones, por su felicidad y por su prosperidad! Pero eso no es otra cosa sino el resultado de su fidelidad incondicional al auténtico propósito de Dios, que es llenar este planeta con su gloria. ¿Lo puede entender?

¡Pero hermano! ¿De donde saca usted eso de las generaciones? Es simple: lo estoy sacando de Dios mismo. – ¿De Dios mismo? ¡A eso sí que no lo estoy entendiendo! Le pregunto: ¿Cómo se les presentó a los profetas, desde siempre?

También es simple: Se presentó como: el Dios de Abraham (Una generación), el Dios de Isaac, (Dos) y el Dios de Jacob, (Tres generaciones). Es muy duro de aceptar esto. ¿Sabe usted por qué? Porque destruye al egoísmo, a la mentalidad que le dice: ¡Esta es la generación que lo hará!

Destruye a ese antiguo canto eclesiástico y ministerial que dice: ¡Yo soy el elegido! O más modernizada: ¡Esta, la nuestra, es la denominación elegida! O el otro más personal: ¡Este es el ministerio ungido y elegido para eso! Ola más doméstica y casera: ¡Esta es la iglesia correcta!

¿Has oído algunas de estas expresiones en alguna ocasión en tu vida eclesiástica? Yo las he oído. Y mucho me temo que en algún estudio de los más antiguos, quizás hasta yo mismo lo haya aseverado. Así funciona Babilonia, que no es la iglesia de la otra calle, sino una mentalidad que puede estar en cualquiera.

Y cuando digo en cualquiera, estoy hablando de la catedral televisada con sus mensajes que sacuden hasta el mismísimo presidente del país más poderoso del planeta, la otra que cuenta con más de cien mil miembros, la muy pequeña que funciona en un garage de una casa muy pobre vecina a un asentamiento de viviendas irregular o su similar de cualquier punto del planeta. Ah…y también incluye a tu iglesia, esa que hasta hoy estabas viendo perfecta y sin mácula.

¿Nunca se ha preguntado por que, si es que falta tan poco tiempo, Satanás que conoce esos tiempos, incluido el de su caída final, todavía sigue invirtiéndolo con alto esfuerzo en captar a nuestros niños? ¿Por qué haría eso si un día de estos nos vamos todos?

¿No será que él sabe algo que nosotros no sabemos o que quizás hayamos aprendido incorrectamente? Dios necesita, por lo menos, tres generaciones para establecer un pacto. Usted vive, su hijo no muere. Usted comienza y su hijo ya está vivo y, cuando él va creciendo, ya tiene nietos y, antes de morirse, usted experimenta la gracia de ver a las tres generaciones juntas. ¿Amén?

La última: si Satanás, legalmente, es el príncipe de los aires, ¿Cómo es que pensamos que vamos a derribar fortalezas? La verdad, ¿Sabe usted cual es? Que él ya no es ningún príncipe, es un querubín despojado al que sólo le dan trabajo los ignorantes.

“¡Pero hermano! Es que…entonces…¿Hasta cuando cree usted que vamos a estar aquí?” – Si te digo lo que pienso, ¿Me lo creerás? – “Sí hermano, se lo creeré.” – Entonces voy a decirte lo que pienso yo que es la verdad: ¡¡Estaremos aquí hasta que ganemos!!

(Génesis 4: 25)= Y conoció de nuevo adán a su mujer, la cual dio a luz un hijo, y llamó su nombre Set: porque dios (Dijo ella), me ha sustituido otro hijo en lugar de Abel, a quien mató Caín.

(26) Y a Set también le nació un hijo, y llamó su nombre Enos. Entonces los hombres comenzaron a invocar el nombre de Jehová.

Fíjese en este detalle singular: se tardó tres generaciones en establecer la invocación del nombre de Jehová. Desde Abel, pasando por Set y terminando en Enos. Observe ahora.

(Génesis 5: 18)= Vivió Pared ciento sesenta y dos años y engendró a Enoc. (Dice Judas que Enoc es el séptimo de Adán)

(Verso 21)= Vivió Enoc sesenta y cinco años y engendró a Matusalén. (Va uno).

(Verso 25)= Vivió Matusalén ciento ochenta y siete años y engendró a Lamec. (Van dos).

(Verso 28)= Vivió Lamec ciento ochenta y dos años, y engendró un hijo, (29) y llamó su nombre Noé. (Noé también recibe pacto, ¿No es así? Tres generaciones para establecer lo que Dios quiere hacer.)

(Salmo 105: 7)= Él es Jehová nuestro Dios, en toda la tierra están sus juicios.

(8) Se acordó para siempre de su pacto; de la palabra que mandó para mil generaciones.

(9) La cual (Número uno), concertó con Abraham, (Primera generación) y de su juramento a Isaac, (Segunda generación).

(10) Lo estableció a Jacob por decreto. (Fíjese que estableció el pacto en la tercera generación. Establecer significa que allí comienzan a fluir las leyes y los estatutos que demandan sumisión y juicio a la misma.

Hebreos 11 nos habla de que todos los héroes de la fe abrazaron la visión, entregados, completamente convencidos, todavía vivían en fe cuando murieron. Y termina diciendo: que Dios dijo que ellos no iban a terminar sin nosotros).

Es necesario que cambiemos nuestra vetusta mentalidad y comencemos a invertir en nuestro futuro. Hay suspendida en los aires una maldición que es la siguiente: Malaquías dice que antes del día terrible de Jehová, va a levantar el espíritu de Elías.

Una voz profética para hacer unir el corazón de los padres con los hijos y los hijos con los padres. No sea que una maldición hiera la tierra. Ese es nuestro deber: cerrar la brecha entre una generación y otra. No es algo menor. De no ser así, la palabra dice que aquella generación, caerá en cautiverio.

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La Fuente del Poder

Examinando los moveres de Dios en el tiempo, se descubren algunas cosas realmente curiosas. El tiempo de Moisés, por ejemplo, no fue un tiempo sencillo de sobrellevar. Era una época donde había orden y había respeto, pero también es real que era un tiempo donde había muy poca libertad y mucho legalismo.

Entonces Dios se movió y vino el tiempo de David. Este fue mucho menos rígido, sin dudas. No existían limitaciones, pero tampoco había un gobierno demasiado concreto. Es decir que nos fuimos, como generalmente hace el hombre, de un extremo al otro.

Estas dos expresiones constituyen, facetas más o menos, las claves de todos los tiempos y de todos los moveres de Dios. Del legalismo a la permisividad, de la permisividad al libertinaje corrupto y, del libertinaje corrupto otra vez el autoritarismo legalista.

Entonces es cuando llega el tiempo de Salomón. Él es quien le incorpora a la casa, esto quiere decir: a la iglesia, algunas cosas de Moisés y algunas cosas de David. En el segundo libro de las Crónicas, en el capítulo cinco, vamos a leer ahora algunas cosas que tienen que ver con esta pequeña introducción que acabo de hacerle.

(2 Crónicas 5: 1)= Acabada toda la obra que hizo Salomón para la casa de Jehová, metió Salomón las cosas que David su padre había dedicado y puso la plata, y el oro, y todos los utensilios, en los tesoros de la casa de Dios.

(2) Entonces Salomón reunió en Jerusalén a los ancianos de Israel y a todos los príncipes de las tribus, los jefes de las familias de los hijos de Israel, para que trajesen el arca del pacto de Jehová de la ciudad de David, que es Sión.

(3) Y se congregaron con el rey todos los varones de Israel, para la fiesta solemne del mes séptimo.

(4) Vinieron, pues, todos los ancianos de Israel, y los levitas tomaron el arca (5) y llevaron el arca, y el tabernáculo de reunión, y todos los utensilios del santuario que estaban en el tabernáculo: los sacerdotes y los levitas los llevaron.

(6) Y el rey Salomón, y toda la congregación de Israel que se había reunido con él delante del arca, sacrificaron ovejas y bueyes, que por ser tantos no se pudieron contar ni numerar.

(7) Y los sacerdotes metieron el arca del pacto de Jehová en su lugar, en el santuario de la casa, en el lugar santísimo, bajo las alas de los querubines; (8) pues los querubines extendían las alas sobre el lugar del arca, y los querubines cubrían por encima así el arca como sus barras.

(9) E hicieron salir las barras, de modo que se viesen las cabezas de las barras del arca delante del lugar santísimo.

Las barras, debo aclararle, eran lo tubos con los cuales se cargaba el arca. Esto le está diciendo que, cuando llegue el tiempo apostólico que va a producir paz, se sacan las barras. ¿Por qué? Porque ya no es una visitación de Dios, sino que se está construyendo morada para que Dios pueda venir a estar siempre.

…mas no se veían desde fuera; Y allí están hasta hoy.

(10) En el arca no había más que las dos tablas que Moisés había puesto en orbe, con las cuales Jehová había hecho pacto con los hijos de Israel, cuando salieron de Egipto.

Tengo una duda. Tengo una pregunta: ¿Qué le pasó a la vara de Aarón que reverdeció y al maná escondido? ¿Se habrán pasado de largo en alguna curva cerrada y demasiado rápida en el desierto?

Bien; el caso es que no estaban en el arca. Y si no estaban allí, es porque tampoco deben estar aquí y ahora. Entonces, lo que vamos a hacer, es buscar que es lo que tienen que ver estas dos cosas. La vara de Aarón y el maná escondido.

Tengo para mí que estas dos cosas tienen que ver con rebelión. Por alguno de esos milagros teológicos a los que muchos comentaristas cabezones nos tienen acostumbrados, siempre se nos han mostrado estas cosas desde otro ángulo.

Veamos esto que te hago llegar en forma de pregunta pero que ya tiene su indudable respuesta. ¿Cuántos saben que el maná, alimento divino, siempre ha sido tomado como una enorme bendición de Dios para su pueblo? Calma. A mí me enseñaron lo mismo. ¿Y acaso no es así?

La Biblia le cuenta, y sin entrar en ninguna revelación majestuosa, ¿De acuerdo? Desde lo literal le cuenta, que estas dos cosas (La vara y el maná); sucedieron el día que Dios se enojó, ¿No es así? Entonces hoy, si es que Dios no anda enojado con usted y conmigo, no puede haber maná, ¿Me comprende? Y tampoco varas reverdecidas. Lo único que queda en el tiempo presente, es la Palabra. Mire lo que dice aquí:

(Éxodo 16: 1)= Partió luego de elim., toda la congregación de los hijos de Israel, y vino al desierto de Sin, que está entre Elim. Y Sinaí, a los quince días del segundo mes después que salieron de la tierra de Egipto.

(2) Y toda la congregación de los hijos de Israel murmuró (Subraya esto), contra Moisés y Aarón en el desierto; (3) y les decían los hijos de Israel: ojala hubiéramos muerto por mano de Jehová en la tierra de Egipto. (Símbolo del previo entendimiento, de la estructura clásica y conocida), cuando nos sentábamos a la olla de la carne, cuando comíamos pan hasta saciarnos; (¡Mentirosos! ¡Eran unos esclavos muertos de hambre, allá!) ¿Se da cuenta como podemos distorsionar las cosas para fundamentar que lo viejo era mejor?) Pues nos habéis sacado a este desierto para matar de hambre a toda esta multitud.

Aquí vemos casi una postal de estos tiempos: una congregación murmurando, permitiéndose tener un momento decididamente carnal. Sólo un inconveniente: cada vez que Israel tuvo un momento carnal, pensó dos cosas: 1) Vamos a matar al líder. (Equivalente a cambiar de pastor) 2) Regresemos adonde estábamos. (Equivalente a volverse al mundo).

Allí es donde aparece el maná. Lo que le decía: el maná más que una bendición como pudiera parecer, es un resultado de un enojo de Dios. Es la respuesta de Dios ante la murmuración del pueblo. Pero digamos las cosas como son: ellos no fueron a decirle a Moisés que tenían hambre. Ellos quisieron liquidarlo, eliminarlo, borrarlo.

Esto le dice a usted algo muy claro: el problema no era por causa del hambre, el problema real estaba radicado en terminar como fuera con ese liderazgo. Sí señor; los creyentes podemos ser más sutiles que el mismísimo diablo a la hora de justificar nuestras actitudes.

La palabra originaria, aquí, es la palabra MURMURÓ. Es indispensable saber que esto no significa solamente poner una mano junto a la boca y torciéndola, quejarse de algo en voz más o menos alta.

El pueblo maduro, que conoce como son las cosas, ya sabe que la queja es una alabanza implícita al diablo. Esta palabra, MURMURÓ, va mucho más allá de quejarse en voz alta. La misma palabra, en hebreo, es la palabra LUUUN y significa: “detenerse”, “hacer una pausa”, o “no adelantar más”. Es una especie de pausa en la jornada, en el día, una suerte de descanso forzoso. De allí que LUUUN, hoy, en el hebreo moderno, signifique precisamente “hotel”.

Conjuntamente con la murmuración, deviene la rebelión. ¿Y que es la rebelión? Oponerse a algo que Dios quiere hacer de dos maneras: o bien negándose lisa y llanamente a cumplir con lo que Dios manda, o bien insistiendo en hacerlo a la manera en que a cada uno se le ocurre.

Esto tiene una aclaración, un necesario paréntesis para no caer en la misma barbaridad mayúscula en que se ha caído por años y años. Estoy hablando de algo que Dios quiere hacer y no necesariamente en lo que se le puede ocurrir a un hombre que dice representarlo, ¿Se entiende?

Oponerse a algo que Dios quiere hacer y no hacerlo, es rebelión. Oponerse a algo que el pastor de tu iglesia quiere hacer y no hacerlo, es, conforme a los reglamentos de las organizaciones evangélicas, falta de sujeción. Oponerse a lo que un asalariado ocupando la función del pastor quiere hacer, es un acto de justicia, aunque lógicamente se le llamará rebelión o falta de sujeción…

En la época en que Israel quería un rey, esa, era una petición, un deseo legítimo. Porque necesitaban a alguien que los liderara, a alguien a quien poder mostrar, de quien poder sentirse orgullosos.

¿Y Dios? ¿Qué hacia Dios? ¿Es que estaba sordo? Para nada. Él amaba a su pueblo y, conforme a sus necesidades, les estaba preparando a un señor rey: David. Pero, ¿Qué hicieron ellos? Le dijeron ¡¡No!! ¡¡No queremos esperar!! ¡¡Queremos tener nuestro rey, ahora!!

¡Ah, sí?, dijo Dios. ¿Así que lo quieren ahora, eh? ¿Con que están muy ansiosos y no pueden esperar, no es así? Muy bien… ¡Ahí lo tienen! Y le dio a Saúl. Usted sabe como se desarrolló y como terminó esa historia de Saúl. Así terminarán, una por una, todas las historias en que haya rebelión contra dios. Los hombres, quizás, parezcan salirse con la suya, pero el final no será ni victorioso ni perfecto.

Digo esto y muchos de los que leen piensan y recuerdan a muchos que se fueron de la iglesia, enojados con el pastor, para irse a abrir otra iglesia en la otra calle. Está bien, algo así habrá, sin dudas. Pero también deberá recordar a muchos que están en funciones muy importantes y se han estado negando sistemáticamente a hacer lo que Dios quiere que se haga. No importa la fama o el prestigio que puedan tener: rebelión.

Es que tras la queja, hay una fuerza superior a la murmuración, y la palabra no enfatiza en la queja o en la murmuración, así como tampoco en el chisme. Enfatiza en el resultado que esa murmuración produce dentro del panorama global.

Yo quiero que usted entienda muy bien que, el problema básico, no era la murmuración por la murmuración misma, sino cortar la fuerza, el empuje, la inercia de ese panorama. ¿Por qué? Es simple. ¿Nunca ha prestado atención a que, cuando alguien se queja de algo, en su o en cualquier congregación, hay que detener todo lo que se está haciendo para dedicarse a atender esa queja?

Entonces se pierde lo único que no tiene reposición: el tiempo. Y a Dios no le agrada en absoluto perder su tiempo. ¡Y eso que Él es eterno! Pero a Dios no le gustan las pausas innecesarias. Todas aquellas comunidades que, en la historia, vivieron partes grandes de sus existencias haciendo pausas, son las que se quedaron inmersas en la ignorancia y en la noche de los resultados cero.

Porque la noche, la oscuridad, la tiniebla, siempre estará hablando de ignorancia. E ignorancia es carencia de intimidad, que como todos sabemos, en la Biblia se escribe como “conocimiento”. Y el pueblo, dice Oseas, si hay algo por lo cual perece, es por falta de eso. Olvide su seminario y su doctorado, por favor.

Entonces Dios les manda el maná. Les dice: ¡Coman! ¡Hártense! ¡Revienten, si quieren! Pero dice: yo quiero que este maná sea un memorial ante todas las naciones; que todo el mundo entienda que es lo que sucede cada vez que al menos uno de ustedes se queja.

Entonces ha quedado claro: no fue el maná simplemente una provisión de Dios, sino el hecho de lo que el corazón rebelde del pueblo demandaba de Dios, mientras que todo el tiempo dios estaba tratando de traer al pueblo a su destino.

La gente que se empecina en hacer ridículas demandas, mientras el resto deja gotas de sangre en el esfuerzo por llegar a destino, que es el lugar donde Dios quiere que esté y no protestando por tonterías, es gente inútil para el Reino.

Porque esto no es historia, solamente. Hoy suceden cosas muy parecidas. Mientras arrecia la guerra porque la iglesia avanza hacia el final y Satanás trata de que ese final se dilate, el pueblo anda empecinado en armar festivales de celebración vaya uno a saber de qué cosas.

La gente, – Ya lo hemos dicho muchas veces -, quiere fiesta en tiempo de guerra. Mientras Dios gasta ángeles y ángeles enviando directivas y estrategias para terminar la obra, los llamados líderes de la religión dedican todos sus esfuerzos en armar congresos, clínicas y otras expresiones similares, que puedan traerle algunos dólares para recomponer sus finanzas eclesiásticas y personales exhaustas.

Esto sucede, convengamos, tanto en lo que es la iglesia global como en la iglesia local. Ocurre también en cada uno de los más importantes e impactantes ministerios. Y en la mayor parte de las veces, se produce en silencio. ¿Sabe usted como se llama? LUUUN. Murmuración. Rebelión.

(Números 16: 1)= Corre hijo de Izar, hijo de Coat, hijo de Leví, y Datan Abiram hijos de Eliab, y On hijo de Pelet, de los hijos de Rubén, tomaron gente. (Este es un clan que tomó a un grupo de gente y formó una compañía para su propio provecho, eso es lo que dice) (2) y se levantaron contra Moisés con doscientos cincuenta varones de los hijos de Israel, príncipes de la congregación, de los del consejo. (O de la asociación, o de la junta, o del concilio, o del prebisterio, o de la convención) varones de renombre.

(3) Y se juntaron contra Moisés y Aarón y les dijeron: basta ya de vosotros. Porque toda la congregación, todos ellos son santos, y en medio de ellos está Jehová; ¿Por qué, pues, os levantáis vosotros sobre la congregación de Jehová?

(4) Cuando oyó esto Moisés, se postró sobre su rostro; (¡Espectacular Moisés para reaccionar! ¿No cree? ¡Bien carnal!) (5) y habló a Coré y a todo su sequito, diciendo: mañana mostrará Jehová quien es suyo, y quien es santo, y hará que se acerque a él; al que escogiere, él lo acercará a sí. (Aquí el punto no es quien oye o quien no oye a Dios. Aquí el tema central es si pertenece usted a Dios o no pertenece a Él. Saber quien está totalmente gobernado por dios).

(6) Haced esto: tomaos incensarios, Coré y todo su séquito, (7) y poned fuego en ellos, y poned en ellos incienso delante de Jehová mañana; y el varón a quien Jehová escogiere, aquel será el santo, esto os baste, hijos de Leví.

¡Escúchame Moisés! Hace bastante que estás trabajando en esta empresa. ¿No te parece que ya es hora de que nos toque un poquito a nosotros? Coré, aparentemente, quería cambiar la estructura de liderazgo de la iglesia. ¿Y que es lo que le dice Moisés?

Le dice algo así como: “Está bien, de acuerdo, pero vamos a ver a quien de nosotros levantó Dios”. Todo lo que está diciendo Coré es para justificar una especie de golpe de estado, pero es Dios quien dice: ¡Cuidado! ¡Yo voy a determinar quien es mío! ¿Okey?

(8) Dijo más Moisés a Coré: oíd ahora, hijos de Leví; (9) ¿Os es po9co que el Dios de Israel os haya apartado de la congregación de Israel, acercándoos a él para que ministréis en el servicio del tabernáculo de Jehová, y estéis delante de la congregación para ministrarles, (Se lo paso en limpio en idioma nacional: ¿Te parece poco el lugar que tienes en la iglesia, que fue donde Dios te puso, que ahora también quieres tener derecho al liderazgo total?) (10) y que te hizo acercar a ti, y a todos tus hermanos los hijos de Leví contigo? ¿Procuráis también el sacerdocio?

(11) Por tanto tú y todo tu séquito sois los que os juntáis contra Jehová, pues Aarón, ¿Qué es para que contra él murmuréis? (Muy claro. La murmuración contra un líder, puede tener muchos motivos, pero la murmuración contra uno que a lo sumo está encargado de levantar la ofrenda, ¿Qué sentido tendría? ¿Qué es Aarón para que en su contra murmuréis? ¿Envidia? ¿Y en envidia de que? Está muy claro: no es envidia por lo que el hombre es, es envidia por lo que Dios le ha dado a ese hombre y no a otro.)

(12) Y envió Moisés a llamar a Datan y Abiram, hijos de Eliab, (¿Y quienes son estos? Los mismos que se juntaron con Coré en el verso 1. Fíjese que Moisés sigue tratando con ellos. “¡No hagas eso! ¡Serénate! ¡A Dios no le va a gustar!!) Mas ellos respondieron: no iremos allá.

(13) ¿Es poco que nos hayas hecho venir de una tierra que destila leche y miel, para hacernos morir en el desierto, sino que también te enseñorees de nosotros imperiosamente?

(14) Ni tampoco nos has metido tú en tierra que fluye leche y miel, ni nos has dado heredades de tierras y viñas. ¿Sacarás los ojos de estos hombres? No subiremos.

(15) Entonces Moisés se enojó en gran manera, y dijo a Jehová: (Listo. Se acabó el diálogo con ellos. ¿Con quien está hablando ahora? Con Jehová.) no mires a su ofrenda; ni aún un asno he tomado de ellos, ni a ninguno de ellos he hecho mal. (Los mató. Si no se les mira la ofrenda, no son contados en la expiación y se mueren. Los mató.)

¿Qué es lo que le sucede a usted? ¿Acaso es un buen pastor, tiene una iglesia bastante crecida y madura, su familia sirve al Señor y todo parece andar de perlas? ¿Y por qué razón se le ocurre ahora hacerse el apóstol y suponer que todo el mundo quiere oír su mensaje, cuando Dios en realidad lo ha puesto en el lugar en que hasta ahora ha estado trabajando casi de manera impecable?

Mire: en el reino de Dios existe el esfuerzo y la obediencia, pero las ambiciones personales, o bien quedaron en la cruz conjuntamente con Cristo cuando usted fue crucificado, o bien no ha sido usted crucificado y por tanto está fuera, aunque predique bonito y lo escuchen millones.

El ujier que es portero, fue levantado por el señor para ser ujier y portero. Puede, si desea servir más, fundar una escuela de ujieres, pero esperar hacer alguna componenda y un día (Que no sea demasiado lejano, ¿Eh?) reemplazar al pastor, ni por asomo.

Porque esto tiene una figura, se llama rebelión. Es decir que, para justificar una rebeldía, se fabrica un engaño. Esto le dice a usted que el engaño entra cuando hay rebelión. Fíjese que el verso 13, dice: ¿Es poco que nos hayas hecho venir de un a tierra que destila leche y miel?

Pregunto: ¿En Egipto, destilaba leche y miel para ellos? ¡¡Mentirosos!! ¡Estaban a pura sopa de ajo y ensalada de cebollas! Eso es engaño. La rebelión estaba como una raíz en sus corazones. Además, querían acelerar el proceso de Dios. Ni habían visto la promesa, pero querían el cumplimiento ya y ahora.

(16) Después dijo Moisés a Coré: tú y todo tu séquito, poneos mañana delante de Jehová; tú y ellos, y Aarón; (17) y tomad cada uno su incensario y poned incienso en ellos, y acercaos delante de Jehová cada uno con su incensario, doscientos cincuenta incensarios; tú también, y Aarón, cada uno con su incensario.

(18) Y tomó cada uno su incensario, y pusieron en ellos fuego y echaron en ellos incienso, y se pusieron a la puerta del tabernáculo y se reunieron con Moisés y Aarón.

(19) Ya Coré había hecho juntar contra ellos toda la congregación a la puerta del tabernáculo; (Bueno; parece que ya no eran doscientos cincuenta. ¿Cuántos dice que hizo juntar? A toda la congregación.) entonces la gloria de Jehová apareció a toda la congregación.

Note que hay una gloria de Dios que no viene, precisamente, para celebrar nada, sino que viene para separación. Muy bien; esta es la gloria que estamos experimentando en este tiempo. En la gloria de la separación, entra aquello que ES, no aquello que PARECE SER.

Coré le ha perdido respeto al orden divino porque ha perdido revelación de los rangos del mundo del Espíritu. Demanda una igualdad falsa. Aunque somos todos iguales, a la hora de la verdad, no somos todos iguales. Esa es la ley de reciprocidad. Unos meses antes, Aarón y María, mire:

(Números 12: 1)= María y Aarón hablaron contra Moisés a causa de la mujer cusita que había tomado; porque él había tomado mujer cusita.

Vayamos por partes. La cusita, era una mujer trigueña, morena, “morochita”, negrita, bah. Todos hemos aprendido, con mayores o menores diferencias, que todo este asunto surgió, como dicen ellos, simplemente porque a Moisés se le ocurrió engancharse con la morenita. ¿Sería así, verdaderamente? Porque el verso que viene, no habla de esa clase de racismo o discriminación, fíjese.

(2) Y dijeron: ¿Solamente por Moisés ha hablado Jehová? ¿No ha hablado también por nosotros?

¡Allí está el quid de la cuestión! El problema no era la morenita, el problema era la autoridad. Recuerde: reciprocidad. Lo que sembraron tres meses atrás, se les vino sobre la cabeza tres meses después.

María y Aarón estaban reclamando la posición de Moisés tres meses antes que Coré les pidiera la de ellos. Era una demanda de superioridad, disfrazada de igualdad ministerial. ¿No pasó nada? No lo crea. Dios juzgó a María.

(Jueces 1: 6)= Mas Adoni-Bezec huyó. Y le siguieron y le prendieron, y le cortaron los pulgares de las manos y de los pies. (¡Guau! ¿Por qué habrán hecho eso?)

(7) Entonces dijo Adoni-Bezec: setenta reyes, cortados los pulgares de sus manos y de sus pies, recogían las migajas debajo de mi mesa; como yo hice, así me ha pagado Dios. Y le llevaron a Jerusalén donde murió.

Seguimos con la reciprocidad. Seguimos con el viejo y clásico “diente por diente”. Le hicieron a él, lo mismo que él había hecho a setenta reyes. No fue rebelándose contra Saúl que David estableció su reino. Aprenda. Y después, viene el peligro de la familiaridad.

(Éxodo 6: 18)= Y los hijos de Coat: Amram, (Tome nota), Ozhar, (Anótelo también) Hebrón y Uziel. Y los años de la vida de Coat fueron ciento treinta y tres años.

(19) Y los hijos de Merari: Mahli y Musi; estas son las familias de Leví por sus linajes.

(20) Y Amram, (Lo anotó, ¿Verdad?), tomó por mujer a Sucabed su tía, la cual dio a luz a Aarón y a Moisés. Y los años de la vida de Amram, (Padre de Aarón y Moisés), fueron ciento treinta y siete años.

(21) Y los hijos de Izar, (Usted lo debe tener anotado por allí, era el hermano del padre de Moisés.) Coré, Nefeg y Zicri (Ahí lo tiene: primos. Esto tiene una implicancia; cuando hay alta familiaridad o excesiva camaradería, se corrompe o se pervierte la percepción de autoridad. A eso lo vivió hasta Jesús. Para muchos, – Recuerde -, nunca fue más que…el hijo del carpintero…)

Otro principio es que Dios le da todo aquello que usted desea poseer, aunque sea para su propia destrucción. De allí que recibir algo de Dios, no prueba que Él esté contento con nosotros. Fíjese que Israel siempre tuvo todo lo que necesitó, pero jamás estuvo en la voluntad de Dios; siempre rebelde. Me pregunto yo cuantos ministerios andan operando bajo esta licencia.

(Números 16: 5)= Y habló a Coré y a todo su séquito, diciendo: mañana mostrará Jehová quien es suyo y quien es santo, y hará que se acerque a él; al que escogiere, él lo acercará a sí. (Y esto no es todo. Ante la duda de que no lo hayan entendido bien, se los vuelve a explicar de nuevo en el verso 16)

(16) Después dijo Moisés a Coré; tú y todo tu séquito, poneos en marcha mañana delante de Jehová; tú y ellos, y Aarón; (17) y tomad cada uno su incensario, doscientos cincuenta incensarios; tú también, Y Aarón, cada uno con su incensario.

(18) Y tomó cada uno su incensario, y pusieron en ellos fuego, y echaron en ellos incienso, y se pusieron a la puerta del tabernáculo de reunión con Moisés y Aarón.

Es decir que: Dios siempre le dará a usted lo que usted pida, aunque eso que usted pide, termine por destruirle. ¿Y como encaja, entonces, el asunto ese de ser perseverante? Encaja en que es de acuerdo con lo que usted está pidiendo. Son dinámicas diferentes. Yo puedo ser muy bueno en esto y muy malo en aquello. Pese a los tantos que creen que pueden hacerlo todo y todo bien.

Hay mucha gente hoy día predicando reforma. Lindos mensajes que atrapan y entusiasman. Pero una gran mayoría llevan más de cinco años predicando reforma y en todo ese tiempo no han reformado nada.

No se olvide ni por un instante, que eso tan especial que se llama discernimiento, comienza en Dios y no en el conocimiento del hombre. Si usted nunca manejó un incensario de oro, le dan uno de cobre muy bien pintado de amarillo y ni cuenta se da…

Cuando nosotros salimos con cambios tremendos, esto es: danza, ruido, ritmo, coreografía, estábamos expresando algo externamente. Ahora, si expresamos algo externamente y todavía no lo entendimos en lo interno, lo único que habremos hecho es cambiar expresiones externas. No se asombre si no ocurre nada. Es que todo sale de nuestros brazos, pero de nuestros corazón no sale nada.

Cuando de su corazón mana la adoración, la danza es espontánea, no coreográfica. Y cuidado que no se trata de criticar la coreografía, que es algo hermoso y digno de verse. De lo que se trata, es de cuando lo externo sustituye a lo interno.

¿Cómo? Simple; la mayoría de nuestra gente que actúa en coreografía, se la pasan mirándose unos a otros para no equivocar el paso. ¿Los ha visto, verdad? Están haciendo eso, nadie está adorando nada.

Están tratando, (Y es muy comprensible), de quedar bien ante el público; es una especie de show. Bien intencionado, pero show al fin. La adoración se ha transformado en música lenta. Y hay mucha gente que canta algunas canciones de adoración con toda su alma porque está enamorada de la melodía, no porque está enamorada del Señor.

(Verso 26)= Y él habló a la congregación, diciendo: apartaos ahora de las tiendas de estos hombres impíos, (Note que al tratar de hacer esto, usted se convierte en un hombre común), y no toquéis ninguna cosa suya, para que no perezcáis en todos sus pecados.

(Verso 41)= El día siguiente, (Si usted ha seguido la historia, yo quiero que se lo imagine: se acaban de morir doscientos cincuenta y siete hombres, y al otro día, mire:) toda la congregación de los hijos de Israel murmuró contra Moisés. (¡Qué bárbaros!) y Aarón, diciendo: vosotros habéis dado muerte al pueblo de Jehová. (Terminan acusándolo de asesinato, ahora).

(Verso 46)= Y dijo Moisés a Aarón: toma el incensario, y pon en él fuego del altar, y sobre él pon incienso, y ve pronto a la congregación, (¿Qué hizo? Buscar un ministerio verdadero. ¿Para sanar a quien? A todos aquellos que estaban de impostores) y haz expiación por ellos, porque el furor ha salido de la presencia de Jehová; la mortandad ha comenzado.

(47) Entonces tomó Aarón el incensario, como Moisés dijo, y corrió en medio de la congregación; y he aquí que la mortandad había comenzado en el pueblo; y él puso incienso, e hizo expiación por el pueblo, (48) y se puso entre los muertos y los vivos; y cesó la mortandad, (¿Quién los salvó? El mismo que estaba siendo perseguido)

(49) Y los que murieron en aquella mortandad fueron catorce mil setecientos, sin los muertos por la rebelión de Coré. (Si contamos a estos se murieron más de quince mil. Y todo porque a alguien se le ocurrió que debía ser el líder de alabanza en lugar de limitarse a tocar la guitarrita.)

(Números 17: 8)= Y aconteció que el día siguiente vino Moisés al tabernáculo del testimonio; y he aquí que la vara de Aarón de la casa de Leví había reverdecido, y echado flores, y arrojado renuevos, y producido almendras.

Usaron la vara de Aarón para determinar quien quería dios que fueran los líderes. De esa vara sacamos cinco principios que le van a venir bien para su ministerio, su casa, su empresa, su empleo y para que pueda operar en ellos como contexto de lo que nosotros llamamos liderazgo.

1)= El verdadero liderazgo produce vida. Siempre produce vida. La vara produce flores.

2)= Cuando hay líderes presentes, hay un orden en la sociedad. Que la vara reverdeciera, trajo el orden a la congregación. El reverdecer de la vara eliminó la murmuración.

3)= Hay facetas en la unción de cada ministerio. Primero reverdece, después echa flores, después arroja renuevos y, finalmente, produce almendras. Yo pregunto: ¿En que etapa de su ministerio está usted? Si usted discierne que dentro de su llamado, en su vida, no comparándose con las vidas de al lado, porque cada uno es diferente, en que etapa está con relación a su destino, si está en el área de reverdecer, entonces no puede haber condena por haber dado frutos. Pero si debo estar ya dando fruto y apenas estoy reverdeciendo, me voy a tener que poner las pilas. Investigue adonde está usted dentro del ciclo de su llamado y ajústese a eso.

El problema que tiene la iglesia es que se la pasa aprendiendo algo que generalmente jamás llega a enseñar. Pasan veinte años, un día se muere y todos dicen: ¡Qué tremendo el hermano! ¡Cuánto aprendió!

En tres años de facultad, usted se estudia a la fuerza decena de libros. Está bien que la Biblia es la suma de sesenta y seis libros, pero lo cierto es que, comparados con los de la facultad, en el armado, se puede decir que es uno. Ahora bien: en toda una vida de creyente, ¿Usted me quiere decir que no alcanza a saber lo más valioso de UN libro?

4)= El ciclo entero de productividad y de éxito, está dentro de cada llamado. Note que en la vara residía todo lo necesario para producir el ciclo completo de vida. Nacer, crecer, dar fruto.

5)= La naturaleza de un verdadero llamado divino siempre opera en contradicción con la naturaleza del ambiente que le rodea. Todo estaba conectado al suelo, menos la vara. Pero lo que reverdeció, ¿Qué fue? La vara. Así nunca habrá excusas.

Que no sé hablar, que soy tímido, que soy nacido en el campo, que no estudié, que soy pobre. ¡Basta! Dios sabe a quien llama y, cuando llama, imparte y le equipa. Este no es un mensaje par dar en seminarios. Lo siento mucho. ES mensaje. Su búsqueda por autoridad divina debe ser sana.

No es conveniente que usted busque tener autoridad sin vivir proceso. Recuerde que la Biblia dice, en más de un lugar, que la rebelión es hechicería y lujuria por el poder. Y todo eso junto, produce uno de los peores cánceres que tiene la fe: la raíz de amargura.

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La Escuela de Tiranno

Hemos compartido con anterioridad, un estudio fundamentado en una palabra que dice que si Dios no edifica la casa, en vano trabajan los edificadores, y que si Dios edifica la casa, la ciudad está más que protegida.

Ahora, de alguna manera, vamos a trabajar sobre un texto que representa, en la vía del relato bíblico, ese principio. Porque una cosa es hablar Biblia, otra cosa es enseñar, predicar y declamar Biblia y otra muy distinta vivir Biblia. De los dos primeros hay millones. De lo último, muy pocos.

(Hechos 19: 1)= Aconteció que entre tanto que Apolos estaba en Corinto, Pablo después de recorrer las regiones superiores, vino a Efeso, y hallando a ciertos discípulos, (2) les dijo: ¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis? Y ellos le dijeron: ni siquiera hemos oído si hay Espíritu Santo.

(3) Entonces dijo: ¿En qué, pues, fuisteis bautizados? Ellos dijeron: en el bautismo de Juan.

(4) Dijo Pablo: Juan bautizó con bautismo de arrepentimiento, diciendo al pueblo que creyesen en aquel que vendría después de él, esto es, en Jesús el Cristo.

(5) Cuando oyeron esto fueron bautizados en el nombre del señor Jesús.

(6) Y habiéndoles impuesto Pablo las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo; y hablaban en lenguas, y profetizaban.

Vemos que Pablo llega a la ciudad de Efeso, una ciudad de altísimo movimiento comercial. Tenían una diosa llamada Diana. Ese era el demonio, ese era el principado, ese – Pese a ser mujer -, era “el hombre fuerte” del lugar, la fortaleza de la ciudad.

Allí todo tenía que ver con Diana. El mercado, giraba en derredor de Diana, vendían ídolos con su imagen, la mayoría de los hombres se dedicaban a la artesanía fabricando estas estatuillas, otros tallaban y otros eran labradores.

Todo lo que movía la ciudad, en mayor o menor medida, estaba atado a Diana. Es decir que, Efeso, era casi como decir Diana misma, ya que allí regía indiscutiblemente ese demonio. En Argentina tenemos, por lo menos, tres ciudades viviendo exactamente igual a Efeso, aunque con otras estatuas con otros nombres. Pero el demonio es el mismo.

Muy bien; pese a todo lo que se le ocurra pensar a usted, allí es donde, precisamente, cuando el bueno de Pablo se propone ir justamente allí. ¿A qué va a ir Pablo a un lugar como ese? Usted conoce alguno, seguramente, donde usted vive. ¿Iría a predicar allí? Pablo fue, específicamente, a pisar dos o tres “callos” teológicos.

Entonces el apóstol llega a la ciudad y, ¿Qué es lo primero que hace? Visitar la iglesia. ¿Y que es lo que encuentra allí? A ciertos y muy particulares individuos ministrando. Quiero reiterarlo: dentro de la iglesia, no en la calle o en la plaza pública…

 (Hechos 18: 24)= Llegó entonces a Efeso un judío llamado Apolos, (Vayamos por partes. Dice que era un judío, por lo tanto, es notorio que Apolos era uno que sí conocía el libro) natural de Alejandría, varón elocuente, poderoso en las escrituras.

Veamos: ¿Qué es lo que tenemos aquí? Tenemos a un predicador, se nos dice, poderoso en las escrituras. Un hombre de esos que parecen saberse de memoria toda la Biblia. De esos que pueden explicarle a usted, desde el libro de Números, pasando por el Salmo 119, hasta el libro del Apocalipsis, sin inmutarse y con total y absoluta seguridad.

Seguramente que vendía una enorme cantidad de libros, videos, CD y DVD con sus estudios… Aparecía periódicamente en las mejores publicaciones, canales de televisión y páginas Web cristianas evangélicas. Daba reportajes a la prensa cristiana en español e inglés.

Era elocuente. Era bilingüe. Todo un indiscutible e indiscutido ministerio internacional. Poderoso en las escrituras. Esto significa que no sólo se sabía el libro, sino que además era doctor en Teología y seguramente también Master en Divinidad. Pero encima de todo eso, ¡También era un ungido!

(25) Este había sido instruido en el camino del Señor; (Esto significa que no era solamente revelación. No podía, entonces, ser acusado de “místico” o de espiritualoide, argumentando caminar de revelación en revelación. Dice que era un hombre instruido, esto es: un hombre que había sido capacitado). …siendo de espíritu fervoroso, (Eso le está diciendo que este hombre tenía pasión. Que era ferviente (Que significa “hirviente”), elocuente, poderoso y también estudioso.

No era simplemente un teórico de esos que se mueven con una frialdad glacial, con fraseología y posturas académicas. De esos que hablan de las cosas de Dios como si fueran sucesos sin más gravitación que la historia del chocolate o de la aceituna. ¿Nunca ha oído a alguien así?) …hablaba y enseñaba diligentemente (Este término, DILIGENTEMENTE, en el original, se traduce como “Con exactitud”. Que es, dicho sea de paso, de la única manera como puede enseñarse la palabra de Dios por revelación. Esta exactitud, significa que Apolos la tenía) …lo concerniente al Señor, aunque solamente conocía el bautismo de Juan.

(26) Y comenzó a hablar con denuedo en la sinagoga. (Esto quiere decir que este hombre también tenía coraje. No era un individuo de esos que anda por la vida dando lástima o como pidiendo permiso. Con todos estos ingredientes, ¿Cuántos creen que el de Apolos era un buen ministerio?

Ahora regresemos al principio: cuando Pablo llega a Efeso, se encuentra con que éste era el ministerio que estaba establecido. Aquí, entonces, es un buen momento para repetir un concepto: hoy también hay muy buenos ministerios, que venden muchos CD, DVD, videos y libros, que ocupan sitios muy importantes en la televisión cristiana y hasta en la secular, que enseñan cosas buenas, aunque pueden no estar actualizados. ¿Por qué digo esto? Ya lo va a ver.) …pero cuando oyeron a Priscila y Aquila, le tomaron aparte y le expusieron más exactamente el camino de Dios.

¡Aquí lo tiene! ¿Se da cuenta? Esto es la confirmación de lo que hemos venido señalando. Es posible estar muy bien preparado y, sin embargo, no estar actualizado. – ¡Pero hermano! ¿Usted me quiere decir que la palabra de Dios va cambiando y se debe actualizar? – No. La palabra no cambia, pero las formas de revelación sí.

De paso le digo que, lo que estamos viendo aquí, le pondría los cabellos de punta a muchos de esos machistas que pretenden mantener a las mujeres lo más lejos del púlpito que puedan. Porque es precisamente una mujer la que se atreve a actualizar al mejor ministerio de Efeso, a la estrella evangélica de la ciudad…

Dice que lo llevaron aparte y le enseñaron, más exactamente, como ministrar en este tiempo presente. Reitero lo dicho: es posible saber mucho y no estar actualizado. Cuidado si usted se da cuenta que anda así.

Mucho cuidado, líder. Porque Dios seguramente le va a arrimar a alguien al cual, quizás, jamás le ha prestado usted más atención que la que se le puede prestar a una hormiga. Sin embargo esa, exactamente, será la persona indicada para actualizarle en el tiempo presente.

¿Se imagina la cara de Apolos cuando Priscila le dijo que lo felicitaba por su fuerza y su vigor, pero que en realidad andaba un poco fuera de onda? Yo me pregunto qué sucedería, hoy, en algunas de nuestras congregaciones, con un hecho de estas características.

Una mujercita anónima, humilde, vulgar, encarándose con el tremendo pastor, lleno de prestigio y admirado por todos, para decirle que sí, que está todo bien, pero que su mensaje es viejo. ¿Qué piensa usted que haría ese hombre? ¿La escucharía con atención o la haría disciplinar, inmediatamente, por insujeta?

Ahora hay algo claro: esto le demuestra que ese principio, funciona. Es posible estar entendido en la palabra y, sin embargo, necesitar de su hermano para actualizarse. Nos necesitamos los unos a los otros. Todos, sin distinciones. Sin diferencias nicolaítas de laicos y ministros. ¡Oh! ¡Qué difícil es que ellos entiendan esto!

Vemos, entonces, que ese es el mismo problema que tenemos hoy. Anda mucha gente por allí, todavía, enseñando cosas que nadie podría decir que están mal o que no sean bíblicas, pero sí que no están actualizadas y que no tienen nada que ver con el mover presente de Dios.

El máximo problema de todo esto, es que esos muchos de los cuales le hablaba, encima que no están actualizados, no creen de ninguna manera que deban estarlo. “Dios es el mismo ayer, hoy y siempre”, le dicen. Es cierto, pero ese es Dios, no sus movimientos.

¿Lo está entendiendo? Pero hay gracia para la verdad presente a través de ministerios que Dios está levantando. Claro que estos ministerios no se levantan en ciudades religiosas. Nunca los va a encontrar allí. No está en la Biblia, ni hoy tampoco. Veamos ahora qué es lo que hace Pablo cuando llega a la ciudad y encuentra esta situación.

Primero tengo que pintarle cual era la situación. Hay una ciudad entera endemoniada por Diana. Todo el mundo, allí, está en prosperidad, hay mucho comercio y el dinero corre en buena medida. Están en la verdad bíblica; establecidos bíblicamente.

Además, ya lo ha visto, está predicando gente muy elocuente e indiscutida. Allí es donde Pablo llega a la ciudad. Leímos en los versos del 1 al 6, que ellos conocían un solo bautismo. Entonces Pablo comienza a actualizarlos un poco más, ministrando en la sinagoga. Oiga:

(7) Eran por todos unos doce hombres.

(8) Y entrando Pablo en la sinagoga, habló con denuedo por espacio de tres meses, discutiendo y persuadiendo acerca del Reino de Dios.

¿Cuántos se dan cuenta que llegó el mensaje a Efeso? Fíjese y preste atención: todo andaba muy bien hasta que llegó alguien y dijo: El reino de Dios se ha acercado. Porque Pablo llegó precisamente a eso: a predicar el único mensaje que conocía: el Reino de Dios.

Y comienza, dice la palabra, a discutir y persuadir. Esta palabra, DISCUTIENDO, allí, es la palabra RAZONANDO. No es una discusión como las que usted puede ver a menudo entre católicos, evangélicos y Testigos de Jehová.

Tampoco es una discusión como las que puede ver entre evangélicos de distintas denominaciones, donde por poco salen a los golpes santos, aleluya, gloria a Dios y que Dios te bendiga. Pablo, por tres meses, entró al valle y, en el valle, anduvo en la iglesia. Tres meses. Razonando y persuadiendo. ¿Y que pasó? Mire ahora; es clave.

(9) Pero endureciéndose algunos y no creyendo,(Estamos hablando de gente de la iglesia, ¿eh?) maldiciendo el camino delante de la multitud, (Leyó bien. ¡Maldecían el mensaje que les estaban predicando! ¡Y de frente, a la vista de todos, sin pudores ni vergüenzas por “el que dirán”!

¡Que gente tremenda era esa! ¿Cómo podían atreverse a tanto? ¿Cómo podían? Bueno…en fin…Hoy también lo estamos haciendo, aunque un poco más en silencio, desde atrás, murmurando, simulando. Es que somos más…sobrios, ¿No cree? ¿O tendrá otro calificativo?

Mire: Dios ha revelado algo con respecto a la blasfemia. A veces indagamos o buscamos para ver que es o cuál es el pecado de blasfemia. No creo que haya mucho de esto, porque la gracia de Dios es tan grande y tan espesa que cubre a una multitud. Pero sí hay blasfemia.

Blasfemia fue mencionado en la Biblia, cuando Cristo trajo un mover nuevo que fue confundido con algo hereje o satánico. “¡Tú no estás ministrando de parte de Dios!”, le decían. “¡Tú estás ministrando por Belcebú!”.

Cuando Dios le trae a usted un mensaje presente y usted, que es la iglesia, considera que no es de Dios, usted está blasfemando. Y ese, mi hermano, es según la Biblia, el único pecado que no se perdona. Nada que ver con ser divorciado, haber sido prostituta u homosexual en su vida anterior de incrédulo.

Claro está; hay veces que, efectivamente, no es Dios, pero cuando usted se equivocó, blasfemó. Eso nos libera de muchas cosas. ¿Qué es blasfemia? Mire; lo que sí sé es que es el único pecado que no s perdona, así que más bien que nos tiene que preocupar un poco, ¿No le parece?

Puede haber gente, allí, en el punto del planeta que sea, ahora, leyendo esto, que no quiere recibir lo que Dios está haciendo, sólo porque lo que Dios está haciendo no coincide con lo que su denominación le ha enseñado.

Entonces, actúan de un modo bastante alejado a la discreta observación, todo lo contrario. Se enojan tremendamente, se llenan de odios y rencores religiosos (Que son los peores); y salen raudamente al ataque. Blasfemia. Individual y congregacional. ¿Adonde está parado usted? ¿Lo sabe?

Dice que se apartó Pablo de ellos. Rearmemos la escena. Pablo fue a la iglesia, razonando y persuadiendo, Estableciendo, fortificando. La gente no quiso oír su mensaje y Pablo, entonces, decidió apartarse de ellos.

Retiró la gracia de su ministerio de la iglesia. Cuidado: no he dicho “la cobertura”. Usted sabe que no existe tal cosa, aunque esté muy de moda en nuestros ambientes y se enseñe con validez y nivel de verdad bíblica por excelencia aunque no figure en la Biblia.

Retiró la gracia ministerial, que sí existe y es otra cosa. Es aquello que deja impregnado un lugar, (Que puede ser físico o virtual), con lo que esa gracia posee. Ejemplo: si usted, al terminar de leer este estudio u otro, siente enormes deseos de salir a contárselo, a enseñárselo, a mostrárselo a otros, usted ha sido bendecido e impregnado con la gracia del ministerio del maestro, no mía personal. Entienda.

Nosotros, hoy, en  nuestra inmaculada misericordia, que suponemos debe ser mayor que la de Dios mismo, nos hubiéramos quedando orando meses y meses, “para que el Señor los cambie”. ¿Alguna vez oyó o participó en una oración donde se le pedía a Dios que cambiara a alguien? Pida perdón ya mismo, eso es hechicería. Pablo no anduvo con rodeos ni vueltas, se fue y a otra cosa.

Fíjese que en otra ocasión, y está por allí por el capítulo 20, Pablo dijo: “Me voy, simplemente porque no quieren oír”. Aquí es donde Pablo entendió un principio: es imposible echar vino nuevo en odres viejos. Si es imposible, entonces, ¿Para que intentarlo? Recuerde que si Dios no edifica la casa, en vano es  que lo intente por la suya. Si es Dios quien edifica, arrasa con todo lo extraño.

Dice que se apartó Pablo de ellos y separó a los discípulos. ¡Un momento! Entienda bien lo que pasó. Fue a la iglesia, predicó el mensaje del Reino, mil no le creyeron, pero doce sí le creyeron. ¿Qué hizo? Se fue y se llevó a los doce. Dividió la iglesia y se los llevó. ¿Qué se hubiera dicho hoy en las organizaciones evangélicas de la actitud de un hombre así?

…Discutiendo cada día en la escuela de uno llamado Tiranno. Veamos: se llevó a los que entendieron y creyeron y dejó a los otros que se murieran en su propia doctrina. Como ético, podrá parecerle a usted que no lo es demasiado, pero lo lamento mucho, es Biblia pura.

La Biblia no sabe ni habla nada de “respetos” apartados de la voluntad, el propósito y hasta la palabra de Dios. No será muy ético, esto, entre los líderes, pero es Dios y punto. Si dios es el que edifica la casa, demuele y no contiende con el hombre para siempre.

Hay un tiempo para abrazar y abrazarse a lo que Dios está haciendo, la nube continúa moviéndose. Hay una urgencia en el sentido de lo espiritual. En el ámbito espiritual se siente el poder de la voz de Dios.

No es cuestión de: “Y sí…puede ser…habrá que estudiarlo…” ¡¡No!! ¡Se va y se lleva el equipamiento! Pablo se llevó a los doce. Y en la escuela de Tiranno, dice el verso 10, continuó por espacio de dos años. El original dice: “dos años, todos los días, de diez de la mañana a tres de la tarde”. Razonando y persuadiendo. ¡Con doce hombres! Note que el éxito no se mide por números.

Escuche: Pablo, el mejor ministerio del momento, con doce hombres. Y la iglesia constituida llena, abarrotada de gente. Y Pablo en una esquina, con doce hombres. Razonando y persuadiendo. Cinco horas diarias, siete días a la semana.

No acepta invitaciones de otras iglesias, ni de congresos, ni de conferencias. “Ah, no, no puedo; estoy muy ocupado”. Doce hombres. La iglesia de hoy, diría: ¿Ves? ¡No tiene a nadie con él! ¡Un pequeño grupillo que da lástima!

¿Has visto? ¡Te lo dije! ¡No podía ser de Dios! ¿Adonde quedó la gente? ¡Aquí! ¡Estamos bien, no te preocupes! ¡Mira adonde está! ¡Lleva un año allí y no le ha crecido la iglesia! ¿Te das cuenta quien tenía razón? La Biblia es la Biblia, pero tampoco es cuestión de tomarla tan en serio. Ha pasado mucho tiempo desde que fue escrita y muchas cosas, hoy, son diferentes…

No nos engañemos. Para que hoy lo inviten a usted a predicar en las iglesias más grandes, usted debe arrastrar multitudes o tener otra iglesia más grande que la que lo invitó. ¿A quien se le podría ocurrir invitar a un pastorcito de una congregación de doce muertos de hambre?

¿Cómo va a hablar la voz de Dios, si nadie lo está siguiendo? Allí está el punto. Mucha gente, hoy, es mucho más proclive a seguir a gente carismática, supuestamente exitosa, sin importarle si es humanista o materialista, que a verdaderos ungidos, que contrariamente a estos manipuladores de las emociones cristianas, jamás adulan ni envalentonan irresponsablemente a la gente.

Ellos, más bien, la confrontan con sus asignaturas pendientes, en el marco de una exhortación tan necesaria como efectiva, ya que es la auténtica verdad y es la verdad y no un lindo discurso el que lo hará libre a usted. ¿Va a creerle? ¿Va a aceptarlo? Clave para eternidad.

Tengo palabra de Dios…¿Ajá? ¿Y adonde tiene su iglesia? Bueno…mire…yo no tengo iglesia…sólo llevo adelante un ministerio pequeño, sustentado con su palabra. ¡Pero eso es muy pobre! ¿Cómo va a entender mi gente que usted trae palabra de Dios si apenas sobrevive?

La gente no sabe lo que es un alfolí. No sabe que el alfolí es el lugar en donde está el alimento y que es allí donde tiene que diezmar, no en esas iglesias muertas, sin alimento de ninguna clase, sólo porque así se lo enseñaron de pequeños, aunque Malaquías esté diciendo otra cosa.

Este verso, tan utilizado para introducir la mano en bolsillos y billeteras culpables, tiene en su primera expresión, un mensaje para cada sector. Primero para la oveja, luego para su cuidador. …Traed todos los diezmos al alfolí. Para la oveja, para el pueblo, para ti y para mí.

…Y haya alimento en mi casa. Para el predicador, líder, maestro, pastor o lo que sea. Y alimento, que yo sepa, es solamente la Palabra de Dios, no letra bíblica inexpresiva, fría, hueca, académica, teológica y mucho menos humanista o psicológica.

Conocí a un pastor que estaba total y absolutamente convencido que sus sermones eran de singular alimento para su iglesia. Sin embargo, solamente eran alimento informativo, ya que esos mensajes eran verdaderas clases de historia hebrea. Nada que ver con Palabra…

Ahora entienda otra cosa: Pablo lleva dos años en Efeso y nunca ha orado en contra de Diana. Nunca se gastó ni siquiera un segundo en hacer un mapeo espiritual de la ciudad. Nunca se entretuvo en investigar que clase de demonio era el que llevaba más tiempo en Efeso.

Porque el enemigo tiene una manía que es tan vieja como él, pero que no cambia simplemente porque todavía le da excelentes resultados. Arroja una granada de mano allá y ¡Púm!, allá va toda la iglesia a ver como es la explosión.

Y mientras la iglesia anda por el campo viendo los daños que ha producido esa explosión, él se introduce en la ciudad y le hace un enorme estrago en un instante. Recuerde una vez más esto: Si Dios edifica la casa, la ciudad está protegida. Entonces, ¿Qué se supone que podría estar haciendo Pablo allí, con doce individuos, razonando y persuadiendo? Simple: edificando la casa.

Ahora bien: la palabra PERSUADIR significa, en el hebreo, ENDOCTRINAR, inducir o tranquilizar para conseguir una reforma mental. Cinco horas diarias endoctrinando, para producir una reforma mental en el creyente.

Recuerde que los ministerios son para equipar a la gente, no para hacer famosos y ricos a los ministros. Aquí estamos viendo esos principios en plena operación. ¡¡Hermano!! ¡¡Es que tengo un ministerio profético!! ¡Que bueno, hermano! ¿Puedes enseñarme lo que Dios ha hecho contigo?

¡¡Hermano!! ¡Es que hay que pagar un precio! ¡El señor me lo ha dado a mí, porque yo he sido fiel! ¡Tú, si lo quieres, debes orar y ayunar para tenerlo! Pregunto una cosa: ¿Se supone que al proceder así, está usted perfeccionando a los santos y edificando el cuerpo?

Porque Efesios 4:11 dice que para eso Dios le regaló a usted, sin que usted se lo mereciera, ese ministerio. ¡Mucho cuidado con lo que hace con él! Puede regresar y sacarle todo lo que le ha dado. Entonces, después ya sé lo que usted hará. Lo mismo que andan haciendo tantos y tantos por allí: proseguir ese ministerio sin Dios, a pura carne.

Es decir que la guerra espiritual de Pablo, era una guerra mental con la gente, no espiritual. Con mucho cuidado, porque esto no cancela la oración. Tampoco cancela el atar y desatar. Sencillamente es superior.

Porque si no edifica una mente madura, el demonio que usted ata hoy, mañana vuelve a operar en esa mente inmadura que le da lugar y entrada. Hay gente que gasta, no digo pierde, digo gasta, toda su vida tratando de identificar mejor a los demonios para poder batallarlos más específicamente y así tener certeza de derrotarlos y sacarlos fuera de donde quiera que estén.

¿Está mal? No, no está mal. Que lo haga si quiere, pero sería mucho más inteligente y maduro tratar de identificar más al señor en usted que a los demonios fuera. Porque si usted tiene al Señor perfectamente identificado en usted, no hay demonio que se resista aunque usted ni sepa como se llama.

Sin embargo, la verdadera fuerza que aquí tiene esta palabra, PERSUADIR, es que él persuadía por una certeza interna. Esto quiere decir que lo que Pablo ministraba, tenía una convicción, una certeza que hacía imposible no recibirlo. Sencillamente porque toda su ministración evidenciaba que eso venía realmente de Dios.

Había una certidumbre, estaba totalmente convencido. No se olvide que convicción es algo que no se puede explicar en ninguna escuela. Es algo así como: “Yo sé que sé, y no puedo explicarte como es que lo sé”. Convicción. El mundo a través de sus pensadores ha escrito algo que no puede no ser bíblico, pero que sirve para llamarnos la atención: “¿Pecado? Pecado es todo aquello que se hace sin convicción”.

Lo cierto de todo esto es que Pablo estaba total y absolutamente solo, en medio de unas desventajas grandísima, donde cualquiera de sus colegas le hubieran dicho: ¡Tú eres un loco! ¿Cómo se te ocurre tener una iglesia con doce hombres?

¡Tú tienes un ministerio internacional, Pablo! ¡Estás pasando vergüenza con esos zaparrastrosos! ¡Ven con nosotros, que en un mes te ponemos en todos los canales cristianos de televisión!

¡Allí vas a poder predicarle a millones! Tendrás que cambiar algunas cosas muy pequeñas en tus mensajes, claro, pero lo que importa es llegar a las multitudes! ¡No pierdas más el tiempo con esos doce! ¡Tu contrato incluye casa y auto! ¿Cuántos hombres de Dios serán capaces de resistir este ataque que de macabro no tiene nada, al contrario?

Pero Pablo estaba internamente persuadido de su mensaje, aunque nadie en el círculo religioso de Efeso le creyera. Estoy hablando del siglo veintiuno, no del año 30 después de Cristo. ¿Sabe usted que difícil se le hace a alguien andar por allí, hoy, con una palabra que no es la que se predica masivamente en las iglesias, acompañado por gente de esa que nadie quiere ver ni pisar por los templos, y con el descreimiento casi unánime de los más “grandes”, de los que mueven multitudes en su sociedad? Sólo una enorme convicción puede sostener a un hijo de Dios en esas condiciones.

La segunda palabra, DISCUTIR, le recuerdo, era la palabra RAZONAR. En el original es la palabra DIALEGOMIA. DIA, que significa “a través” y LEGOMIA, que es de donde proviene LEGO, de donde vienen los bloques legos.

Pablo endoctrinaba, inducía, reformaba mentes por medio de una certidumbre interior, a través de una conversación constructiva. Y Dios dio apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros, para construir, edificar y capacitar gente.

Aquí es donde vemos otro principio operando. Pablo estaba edificando, no había una palabra ociosa en su ministerio. No estaba pendiente del fútbol o de la política, o de la cultura para “enriquecer” sus mensajes. Y no digo que aquello sea malo, digo que él tenía otras prioridades y todas sus conversaciones eran otras. No perdía su tiempo.

Hubo una revuelta en la ciudad de Efeso. Todos los artesanos se declararon en quiebra. Sencillamente, ¡Quebraron! LA diosa fue destruida y rompieron todos los ídolos. Y Pablo no ministraba en la iglesia.

Tampoco andaba por allí atando y sujetando a Diana y ganándose enemigos innecesariamente. Vamos a confirmar esto. En el capítulo 19 del Libro de los Hechos, en el versículo 37, el procónsul  está hablando de pablo, y dice:

(Verso 37)= Porque habéis traído a estos hombres, sin ser sacrílegos ni blasfemadores de vuestra diosa.

En otras palabras: Pablo no había dicho nunca absolutamente nada en contra de Diana. Fue destruida. Los ídolos, el templo, toda la mercadería fue destruida. Todo lo que tenía que ver con la idolatría, cambió. Y Pablo sólo había ministrado a doce hombres. Si Dios edifica la casa…

¿Se imaginan la escena? La gente pasaba por la puerta de esa mini-iglesia, los miraba y decía: ¿Estos son los culpables? Fíjese que luego, Efeso, fue tremenda. Fue la única iglesia operando en cinco ministerios, y la única que Dios, en Apocalipsis, en su mensaje a las siete iglesias, la reconoce por detectar falsos apóstoles. ¿Sabe usted por qué podían reconocer a falsos apóstoles? Porque tenían a uno genuino.

(Verso 21)= Pasadas estas cosas, Pablo se propuso en espíritu ir a Jerusalén, después de recorrer Macedonia y Acaya, diciendo: después que haya estado allí, me será necesario ver también a Roma.

Esta frase que está allí, “pasadas estas cosas”, en el griego, dice que él premeditó deliberadamente lo que hizo. Esto quiere decir que; cuando cumplió lo que se propuso en su corazón, recién se quedó tranquilo porque eso y no otra cosa es lo que él sabía que tenía que hacer.

Y estuvo muy lejos de evaluar o especular con los riesgos. Lo hizo y se termino la historia. Porque ya se habrá dado cuenta usted, si es algo perspicaz, que tampoco fue ninguna casualidad que fuera a Efeso y operara de la manera en que lo hizo.

Fue con esa estrategia. Y funcionó tan bien, que dice: si esta tecnología espiritual funciona aquí me la llevo para Acaya, me la llevo para Macedonia y si me da tiempo voy a Roma y hago lo mismo allá. Si Dios edifica la casa, la ciudad está protegida.

Ahora bien: hace mucho tiempo y no menos cantidad de estudios, que venimos diciendo la misma cosa. ¿Todavía no se ha hecho usted la pregunta básica? Entonces hágala conmigo ahora, en este mismo momento: ¿Por qué sabemos que está protegida?

(Hechos 20: 25)= Y ahora, he aquí, yo sé que ninguno de todos vosotros, entre quienes he pasado predicando el reino de Dios, verá más mi rostro.

Aquí, como puede verse con total y absoluta claridad, Pablo está comenzando a despedirse de lo que ha sido su “gloriosa” iglesia de nada menos que doce miembros. ¡Todo un pastor exitoso! ¿Hubiera tenido futuro, Pablo, en cualquiera de nuestras organizaciones?

(26) Por tanto, yo os protesto en el día de hoy, que estoy limpio de la sangre de todos.

¿Cómo es posible que si sólo ministró a doce personas, esté libre de toda la gente de Efeso? Por causa de estar operando el principio que hemos venido estudiando: si Dios edifica la casa, la ciudad está protegida.

Porque una ciudad se protege no con mayor cantidad de policías, no con mayor cantidad de controles, sino con creyentes maduros que colaboren con el Señor en la edificación de la casa, no estorbando con sus “excelentes” ideas personales.

Jamás se olvide usted que los cinco ministerios: (Apóstoles, Profetas, Evangelistas, Pastores y Maestros), que es como decir EL ministerio de Dios, sólo existe para madurar gente. Las cosas han cambiado bastante ya, y siguen cambiando, y seguirán y seguirán.

¿Sabe por qué? Porque Dios está edificando la casa. ¡Gloria a Dios por todos los siervos fieles que aportan lo suyo para esa edificación! Y misericordia para los restantes, que solamente están molestando y obstaculizando la edificación por causa de sus cegueras espirituales.

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Claves Para Oír Su Voz

Cuando al estar hablando con algún hermano me ha tocado compartirle alguna experiencia y con toda simpleza le he dicho, por ejemplo, que Dios me habló y me dijo tal o cual cosa, generalmente he visto una expresión en la que se mezclan claramente la duda y la incredulidad.

Es que es tanto lo que se ha inventado al respecto y tanta la manipulación humana utilizando ese argumento que hoy, francamente, no constituyen precisamente la mayoría los creyentes que crean que, efectivamente, Dios está hablando.

Obviamente, y con estos antecedentes, podemos concluir que también son minoría los hermanos que realmente han aprendido a oír la voz de Dios. Una gran mayoría tiene relación con este tema solamente por lo que ha oído de otros en distintos púlpitos de predicación. Y no les consta.

Y no es desatinado que no les conste. Hay mucho engaño en todo esto. Pero una cosa no inhibe la otra, y lo cierto es que Dios quiere hablarle a usted, individualmente, con la máxima garantía de que usted no se quede con ninguna duda y pueda, en efecto, oírle perfectamente.

Me propongo en este trabajo que desde ya le aconsejo no abandonar y tomar muy en serio, estudiar trece pasos, trece verdaderas llaves a partir de las cuales usted, si es fiel y obediente como supongo, puede oír a Dios y hacer su voluntad sin errores. Si no está en obediencia y fidelidad, olvídelo; no estoy hablando con usted.

(Juan 10: 3)= A este abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por su nombre, y las saca.

(4) Y cuando ha sacado afuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz.

(5) Mas al extraño no seguirán, sino huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños.

(Juan 16: 13)= Pero cuando venga el Espíritu de Verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.

Esto le está diciendo a usted con claridad, dos cosas que no siempre son vistas o enseñadas de ese modo: primero: Dios quiere instruirlo a usted y también contestar todas sus preguntas, y que sea un suceso diario y cotidiano el oír su voz.

Segundo: Dios, asimismo, es muy claro con respecto a decirle a usted que no debe, bajo ningún aspecto, depender de otra u otras personas para que escuchen a Dios en su lugar. Porque eso es lo mismo que dice hacer un médium del espiritismo: colocarse en medio, como si tuviera alguna facultad mayor para estar más cerca de Dios que los demás.

¿No es verdad que, directa o subrepticiamente, le han enseñado a usted que existen esa clase de personas adentro de la iglesia? Debo decirle que eso es falso. Todos los creyentes auténticos y fieles, reitero: TODOS, tienen en su oración, ingreso al mismo trono de la Gracia por la misma puerta.

Ahora bien; el escuchar la voz de Dios es un elemento clave para el ministerio de la intercesión, por ejemplo, de allí que es indispensable que usted le permita al Espíritu Santo que le revele fortalezas espirituales, necesidades y cargas específicas; los planes de batalla del enemigo, qué acción tomar en contra de ellos, y la estrategia de oración.

La palabra de Dios, mi estimado amigo, nos está ordenando permanentemente mantenernos en estado de alerta; observando atentamente y esperando ayuda para identificar su voz y también a ser sensible a responder rápidamente cuando Él lo llama a usted a responder.

El pueblo de Dios no debería pensar que escuchar a Dios es algo difícil o solamente para los “espirituales” o los “maduros”. Aún en los primeros meses de la infancia un niño aprende a reconocer la voz de aquel que se preocupa por él.

Lo mismo ocurre con el Señor. Cuanto más tiempo pase usted junto a Él en completa con fianza, al igual que un niño, con mayor claridad reconocerá su voz. Cuanto más madura un niño, mejor puede comunicarse. Usted necesita tomar tiempo para escuchar al Rey de Reyes, concentrándose en lo que Él está diciendo.

Sin embargo, hay aspectos de todo esto que pasan por otro costado. Uno de ellos, es: ¿Cómo habla Dios? Fíjese que una de las frases que más e interpretan mal entre el pueblo de Dios, es la que dice: “Dios me habló”.

Esto puede llegar a crear, incluso, una atmósfera de malos entendidos, confusión, daño, rechazo, celos, orgullo, etc. Tal vez usted se haya encontrado con alguien que sentía que escuchaba a Dios, y que todos debían aceptar lo que esta persona decía.

Entonces, si usted no está familiarizado con la frase: “Dios me dijo”, quizás no comprenda como escuchar la voz de Dios, o tal vez se sienta inferior pensando que Dios nunca le habla. Primero, debe comprender que muy rara vez Dios habla con voz audible.

Esto puede ocurrir, por supuesto, ya que para Dios no hay nada imposible y tampoco tiene metodologías fijas, pero no es la manera corriente por medio de la cual Dios le habla al hombre. Dios es Espíritu y se comunica con usted por intermedio de su Espíritu Santo.

Ese Espíritu Santo, – Le quiero recordar -, es el mismo que está morando en usted si partimos de la base de que usted es un hombre o una mujer que ha aceptado a Cristo como Salvador personal y le ha invitado a convertirse en Señor de su vida.

Pero; si Dios no habla de modo audible, ¿Cómo es que habla? Lo dicho: por medio de su Espíritu Santo, a través de lo que podríamos llamar como “El teatro de su mente”, y naturalmente, de la audición espiritual: la misma manera en que usted usa su mente y su oído natural.

Usted no piensa en palabras, usted piensa en imágenes. Imagínese que un amigo le cuenta esto: “Deberías haber visto a Tomás, tu mejor amigo, en la esquina ayer, con su niña de la mano. Estaban predicando acerca de Jesús y la niña cantaba “Cristo me ama de una manera tan especial”.

Mientras se lo están relatando, usted puede imaginarse a Tomás y a su hijita hablando de Jesús y cantando. Podría hacer una imagen clara en el teatro de su mente y hasta escuchar la canción dentro suyo, porque los conoce muy bien a los dos.

Muy bien, téngalo presente: cuando Dios habla, lo hace de la misma manera. Cuando usted comienza a conocerlo por medio de su palabra, entonces es cuando comienza también a reconocer su carácter, sus caminos y, por ende, también su voz.

Sin embargo, y pese a todo esto, todavía son muchos los hermanos fieles que no pueden o no saben escuchar la voz de Dios. ¿Es usted uno de ellos? Le pregunto: ¿Le gustaría tener una guía, digamos, práctica, para escuchar la voz del Señor?

Calma; la Biblia es la guía, ahora lo vamos a comprobar. Yo tengo, tal cual le anticipé, trece pasos, que podrán parecer una enorme cantidad, pero que sin embargo solamente representan un mínimo modelo.

Seguramente que si usted escudriña con atención, usted mismo hallará muchos más. Pero no deberá bastarle eso; tendrá que escudriñarlos, aceptarlos, creerlos, ponerlos por obra y, obviamente, transitarlos a todos para que se hagan Rema en su vida y pueda enseñarlos.

UNO: Ate siempre la voz del Enemigo antes de hacer nada.-

Cuando usted ora, Satanás tratará de interrumpirle de cualquier manera. Por eso, cuando comience a orar, es muy importante que, antes que ninguna otra cosa, ate usted la voz del enemigo hasta que llegue a conocer con perfección y certeza la voz de Dios, del mismo modo que conoce la voz de su mejor amigo. Haga esto en el nombre de Jesús de Nazaret y confíe firmemente en el Espíritu Santo.

(Mateo 16: 19)= Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra, será desatado en los cielos.

(1 Pedro 5: 8-9)= Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; el cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo.

DOS: Someta su propia Voluntad y Razonamiento al Espíritu Santo.-

Muchas veces su propia voluntad y razonamiento se interpone en el camino de lo que el Espíritu Santo desea compartir con usted o comunicarle. Confíe en el Señor con todo su corazón y no en su propio entendimiento.

Los hombres siempre han sostenido que mientras más estudios teológicos sistemáticos y hasta universitarios tengamos, más conoceremos a Dios. Pero Dios dice que sólo teniendo intimidad con Él sabremos su voluntad y su propósito.

Es asombrosa la facilidad con que la iglesia ha permitido que se le infiltraran los sistemas y modelos del mundo incrédulo, en lugar de hacer lo que Dios manda: invadir ese mondo con la Palabra de Salvación, Redención y Liberación.

(Salmo 119: 104)= De tus mandamientos he adquirido inteligencia; por tanto, he aborrecido todo camino de mentira.

(Verso 125)= Tu siervo soy yo, dame entendimiento para conocer tus testimonios.

(1 Corintios 2: 14-16)= Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. En cambio el espiritual juzga todas las cosas pero él no es juzgado de nadie. Porque, ¿Quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo.

TRES: Tiene que dejar de inmediato de lado sus propios Problemas.-

Cualquiera sabe que, ocurra lo que ocurra, dejar de lado nuestros propios problemas a la hora de estar en comunicación con el Señor, no es sencillo. Sin embargo, es altamente necesario si se desea que esa comunicación sea real y efectiva.

Es mucha la gente que no entiende esto y dice: ¡No puede ser! Dios es bueno y misericordioso y no puede exigirme que me olvide del tremendo problema que tengo y no se comunique conmigo por eso. Error. Él ya ha dicho: “Buscad primeramente el reino de Dios y todo lo demás vendrá por añadidura”, y no va a decir ahora lo contrario.

Usted simplemente debe creerlo. Porque concentrarnos en nuestros problemas domésticos, aparentemente, crea una especie de “corriente eléctrica” que puede interferir notablemente, y al mismo tiempo traer confusión causando una mezcla de interpretaciones.

La voz del Espíritu Santo es suave y gentil y no logra sobresalir o pasar por encima de la voz del YO, que es enérgica y demandante. Confieso que muchas veces me he equivocado creyendo haber oído la voz del Espíritu cuando debí darme cuenta que no lo era, porque sonaba imperativa y autoritaria.

(Isaías 26: 3)= Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado.

(Filipenses 4: 6-7)= Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.

CUATRO: Tiene que Dedicar toda su Atención a la Palabra de Dios.-

No creo que exista un cristiano, por inmaduro que sea, que pueda permitir que alguien, con cualquier excusa, lo lleve a manejar algunas técnicas de control mental. Sin embargo, y como para demostrar que Satanás siempre ha estado pervirtiendo las cosas de Dios y convirtiéndolas en pecaminosas, y en razón de tener dominio propio, un creyente sí puede decidir qué va a pensar y a qué pensamiento no va a ceder.

Esto es, exactamente, lo que se debe hacer porque Dios le está mostrando que escuchar, es una acción pasiva, en tanto que moverse escuchando, es una acción activa. Esto va a requerir bastante atención y cierto esfuerzo, porque Satanás va a pelearle en esa, porque a mayor revelación de la Palabra de Dios, mayor amenaza significa para el reino de las tinieblas.

(1 Corintios 2: 10-12)= Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu, porque el Espíritu too lo escudriña, aún lo profundo de Dios. Porque ¿Quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido.

CINCO: Es Indispensable que Usted Limite su Hablar.-

Esto es bastante simple y concreto: después que le ha pedido algo a Dios, tómese un buen tiempo para estar en silencio y esperar en el Señor su respuesta. ¿Cómo hace usted cuando habla con un amigo muy querido? ¿Habla, habla y habla? ¿No, verdad? Espera un momento a que él le responda algo. Bien; ¿Y por qué no hacer lo mismo con el señor? Recuerde que la comunicación es diálogo, no monólogo.

(Números 9: 8)= Y Moisés le respondió: esperad, y oiré lo que ordena Jehová acerca de vosotros.

(Salmo 37: 5)= Encomienda a Jehová tu camino, y confía en él, y él hará.

SEIS: Tómese el Trabajo de Escribir lo que Oiga.-

Preste mucha atención a sus pensamientos y a sus ideas. El Espíritu Santo, seguramente, le hablará por medio de imágenes o de figuras en su mente. Cuando esto ocurra, tómese su tiempo para escribirlas, porque con el transcurso del tiempo hay una tendencia a olvidarlas.

Y quizás, luego, el Señor, desee agregar algo más. No pasará mucho tiempo hasta que usted comience a darse cuenta de que lo que ha escrito es parte de un todo, de un plan, un patrón. Mientras continúe orando y reciba respuesta a sus oraciones, algunas imágenes o figura comenzarán a tener un significado especial para usted.

(Éxodo 17: 14)= Y Jehová dijo a Moisés: escribe esto para memoria en un libro, y di a Josué que raeré del todo la memoria de Amalec de debajo del cielo.

(1 Corintios 2: 9)= Antes bien, como está escrito: cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman.

(10) Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aún lo profundo de Dios.

(11) Porque, ¿Quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios.

(12) Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido.

(13) Lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual.

(14) Pero el hombre natural n percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.

(15) En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie.

(16) Porque, ¿Quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo.

SIETE: No discuta conmforme a los dictados de su Mente.-

A veces, cuando el Espíritu de Dios habla, tenemos la tendencia de argumentar y cuestionarnos nosotros mismos. “¡Ah, no! ¡Esto es solamente un producto de mi imaginación, de mis propios pensamientos!”

Pero si entonces allí, usted compara con las notas que ha tomado de esas cosas que “le vinieron”, Dios le va a dar la confirmación de otros momentos en que usted estuvo junto a Él, o quizás agregará algo nuevo para el futuro.

(Filipenses 2: 5)= Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús.

OCHO: Espere en Dios para la Interpretación.-

No trate de comprender enseguida todo lo que recibe de Dios. Espere sabiduría y el tiempo del Señor. No quiera ganar tiempo buscando interpretaciones hechas por eruditos o comentaristas de prestigio.

Nadie va a decirle que estén equivocadas o que sean erróneas, por supuesto, quizás todo lo contrario. Pero lo que sí le puedo asegurar es que, en el mejor de los casos, esas interpretaciones eran válidas para el momento en que fueron recibidas, lo que no significa que en esta hora signifiquen o quieran significar lo mismo, ¿Lo está entendiendo?

(Salmo 27: 14)= Aguarda a Jehová; esfuérzate, y aliéntese tu corazón; sí, espera a Jehová.

(Daniel 2: 22-23)= El revela lo profundo y lo escondido; conoce lo que está en tinieblas, y con él mora la luz. A ti, oh Dios de mis padres, te doy gracias y alabo, porque me has dado sabiduría y fuerza, y ahora me has revelado lo que te pedimos; pues nos has dado a conocer el asunto del rey.

Resultaría gracioso, si no fuera algo tan serio, que mucha gente suponga que una revelación de Dios no puede ir más allá de lo que la Biblia dice literalmente y que, para una infinidad de profesores de seminarios o institutos, jamás será modificado ni podrá interpretarse de otra manera.

Aquí dice que Dios revelará lo profundo y lo escondido. Si es profundo, es algo que no se ve a simple vista intelectual o carnal, y si está escondido, obviamente es algo que hasta hoy nadie había viso antes.

¿Alguien, alguna vez, se dará cuenta que más allá de las comparaciones y moralejas de ciertos relatos bíblicos tienen para con esta época, lo que se encierra en ellos es una revelación que, cuando el Espíritu Santo la muestra, altera totalmente nuestras vidas, porque es algo que Dios mantuvo escondido exactamente hasta este preciso momento en que Él ha decidido mostrarlo?

Por favor, te pido que por un momento y aún luchando contra alguna férrea formación teológica que te haya sido dada, hagas un esfuerzo por verlo de este modo. ¿No es cierto que con estos rudimentos la Biblia cobra un sentido totalmente distinto al que tenía para nosotros hasta ahora?

NUEVE: No debe Usted Adelantarse ni tampoco ir detrás del Espíritu Santo.-

Muchas veces, cuando el Señor nos revela algo, estamos tan conmocionados y emocionados, que corremos y se lo contamos a todos, pero resulta ser que el Señor no nos ha dado todo, aún. Dejemos que Él de el crecimiento a los pensamientos que nos ha dado, hasta que los haya terminado por completo.

Espere hasta que esté seguro que ha terminado. Por favor, no haga usted las cosas. No se olvide que lo que Dios reclama de usted es, entendimiento primero, y obediencia después. No pide ayuda ni opiniones suyas. Usted no puede opinar en las cosas de Dios. Él ya opinó y lo dejó escrito en el libro. O lo obedece y sirve, o lo desobedece y arruina todo, no hay términos medios.

(Proverbios 16: 9)= El corazón del hombre piensa su camino; mas Jehová endereza sus pasos.

(2 Pedro 3: 9)= El Señor no retarda su promesa, según algunos tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.

DIEZ: Por Sobre todas las cosas, sea Usted Confiable.-

El Señor va a compartir cosas con usted, del mismo modo en que usted comparte cosas con sus mejores amigos. Él confía en usted del mismo modo en que usted confía en Él. Puede contarle a Él sus más íntimas confidencias, esas que a veces no ha vacilado en comentar con su mejor amigo o amiga.

Es notable como, a la hora de orar, que no es otra cosa que hablar con Dios mano a mano (Eso es lo que les enseñamos a los nuevos o les decimos a los incrédulos cuando les pedimos permiso parar orar), impostamos nuestra personalidad.

Allí es donde utilizamos un idioma que, lejos de significar acercamiento y confianza, nos proyecta a una distancia altamente religiosa donde Dios, naturalmente, jamás podrá manifestarse. Cuanto más confiable sea usted para Dios en todas sus cosas íntimas y profundas, más confiará Él en usted y le compartirá cosas que con muchos otros no comparte.

(Salmo 25: 14)= La comunión íntima de Jehová es con los que le temen, y a ellos hará conocer su pacto.

Esto es muy claro: ser miembro de una congregación, por más que sea la más grande, activa y hasta la mejor de su ciudad, no le habilita automáticamente para ser receptor de las revelaciones de Dios. Sólo Él lo hará si, al escudriñar su corazón, observa en usted temor santo, que es el único temor que agrada al Padre Celestial.

(Génesis 18: 17-19)= Y Jehová dijo: ¿Encubriré yo a Abraham lo que voy a hacer, habiendo de ser Abraham una nación grande y fuerte, y habiendo de ser benditas en él todas las naciones de la tierra? Porque yo sé que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino de Jehová, haciendo justicia y juicio, para que haga venir Jehová sobre Abraham lo que ha hablado acerca de él.

ONCE: El Espíritu Santo también hablará a través de la Música.-

Mucho cuidado, por favor. Esto no significa de ninguna manera que toda la música que se ejecuta en nuestras iglesias sea portadora de presencia, revelación y unción del Espíritu Santo. ¡Ni lo piense! Hoy día hay más comercialización en el mercado discográfico “cristiano” que en el secular.

Sólo será la música verdaderamente ungida, la que ha sido entregada al Señor, la excelente. Pero mucho cuidado también con esto. Música de excelencia divina, no tiene absolutamente nada que ver, necesariamente, con música exquisita y de nivel profesional.

Generalmente, las iglesias o congregaciones que poseen las mejores bandas de alabanza y adoración, (Así es como se les llama), son las más grandes. Como tienen mucha gente, también le sobran músicos de cualquier clase de instrumentos, lo que determina que quienes están al frente en esa actividad, puedan seleccionar a los mejores.

De este modo se conforman grupos (En muchos casos tres y hasta cuatro bandas), de altísimo nivel profesional. Eso es bueno, quien lo duda, pero no es sinónimo de unción. La confusión que ha existido con esta idea es la que ha determinado que pulule cualquier clase de música en los templos.

¿Quién puede dudar que los más prestigiosos artistas del rock pesado no tengan tremendo talento para la música y una capacidad profesional inimitable? Pero eso no los hace ni salvos, ni ungidos ni aptos para comandar la alabanza en una iglesia. ¿Por qué? Entre otras cosas, porque la alabanza y la adoración son un estilo de vida cristiano…que incluye la música, no a la inversa.

(Éxodo 15: 1)= Entonces cantó Moisés y los hijos de Israel este cántico a Jehová, y dijeron: cantaré yo a Jehová, porque se ha magnificado grandemente; ha echado en el mar al caballo y al jinete.

(2 Crónicas 20: 21-22)= Y habido consejo con el pueblo, puso a algunos que cantasen y alabasen a Jehová, vestidos de ornamentos sagrados, mientras salía la gente armada, y que dijesen: glorificad a Jehová, porque su misericordia es para siempre. Y cuando comenzaron a entonar cantos de alabanza, Jehová puso contra los hijos de Amón, de Moab y del monte de Seir, las emboscadas de ellos mismos que venían contra Judá, y se mataron los unos a los otros.

(Salmo 32: 7)= Tú eres mi refugio, me guardarás de la angustia; con cánticos de liberación me rodearás.

DOCE: Preste Mucha Atención a sus Sueños.-

El Señor a veces habla a través de sueños y visiones, que son imágenes de la mente. Se dará cuenta usted después de un tiempo, que algunas imágenes o circunstancias servirán de modelo, lo cual comenzará a significar algo y le ayudará a interpretar lo que ha soñado.

Atención que no todos los sueños son de Dios, ¿Comprende? Los que sí lo son, en realidad dejarán un profundo sentir de paz en usted. Podrá recordarlos aunque pase el tiempo. Recuerde que tiene que escribirlos, porque será la única forma que los recordará con todos los detalles para cuando los necesite.

Aún si no comprende el sueño, escriba aquello que usted cree que significa y todo detalle anexo que le pueda parecer importante. Daniel tuvo revelaciones en sueños, Job lo declara en el capítulo 33 como algo sumamente importante, y dos veces un ángel habló en sueños a José, el marido de María la madre de Jesús.

No me interesa en absoluto si a usted le han enseñado esto o le han enseñado algo completamente opuesto o diferente. Allá los hombres y sus doctrinas denominacionales, plenas en disidencias encontradas. Yo estoy leyendo la Biblia y le cuento lo que ella dice.

TRECE: No tenga temor de estar en Silencio.-

A veces el Señor se mantiene en silencio. Si al orar usted no escucha nada de parte de Dios, no decaiga ni piense que usted es una porquería y por eso Dios no le oye. Eso es, a grandes rasgos, lo que el diablo le ha hecho creer a un ochenta por ciento de los que les ocurre esto.

Muchas veces el Espíritu Santo desea que usted adore al Señor. Si su corazón está limpio delante de Él, todo está bien. Dios sólo desea que usted venga y esté en su presencia porque le ama y quiere tener comunión con usted. Aquí es donde usted debe poner por obra, encarnar esa palabra que dice: …Ven, y conoce que él es Dios…

(Salmo 23: 2)= En lugares de delicados pastos me hará descansar; junto a aguas de reposo me pastoreará.

(Salmo 45: 11)= Y deseará el rey tu hermosura; e inclínate a él, porque él es tu Señor.

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¿Qué es una Reforma?

Es interesante la pregunta del título. ¿Qué es una reforma? Debo confesar que hasta hace algo más de diez años atrás (Esto se escribe en 2006), yo no tenía ni la menor idea de su significado, no me daba para estimar su necesidad, ni mucho menos para imaginarme su implementación o su contenido.

Es más; ni siquiera había pasado por mi cabeza la posibilidad de que fuera necesaria una reforma en la iglesia del Señor. ¿Es que yo estaba conforme, entonces? Para nada. No estaba conforme en absoluto.

Tenía muy claro que lo que mi familia y yo estábamos viviendo, era un modelo de iglesia que se parecía muy poco a lo que Dios mostraba en su Palabra, pero era medio como que me había convencido, (O quizás me habían convencido), que así eran las cosas en este tiempo y que, aspirar a más, era transitar por caminos demasiado líricos, quiméricos o sencillamente exageradamente místicos.

Sin embargo, tuvo que pasar por aquí un entonces profeta del Señor con una palabra clara, pero al mismo tiempo llena de profundidad. Una palabra que, acostumbrados como estábamos a cierta liviandad, facilismo religioso y permanente repetición de muletillas templistas evangélicas, me impactó primero y me abrió un panorama después, mucho más amplio.

Me di cuenta que si el evangelio seguía siendo lo que siempre había sido, y que en lugar de haberse adaptado a los tiempos, como yo suponía, en realidad los que habían cambiado adaptándose al mundo, eran los hombres encargados de hacerlo conocer, algo que todos sabíamos que no era así, pero que soportábamos con resignado ademán de: “Y bueno…que se puede hacer…el mundo está muy difícil…”

Mire; comprobar que el sentir propio y al mismo tiempo de cientos y cientos de hermanos tenía una base escritural tan clara y al mismo tiempo tan concreta, hizo primero que la Biblia resultara algo apasionante para mí, no ya ese libro que llevaba bajo la axila cada domingo al culto.

Produjo después una aceptación de esa Palabra, luego pasé a creerla con toda mi fuerza y, finalmente, a ponerla por obra desde donde yo podía hacerlo inmediatamente. Finalmente, con esos tres pasos dados, me sumé sin invitación y sin ningún otro objetivo que trabajar de verdad para el Reino de Dios, a los tantos mensajeros que, hoy por hoy, comparten esta visión.

Una visión, reitero, totalmente apartada de intereses personales, – Esto ha quedado en evidencia a través de este tiempo -, sectoriales, (No he armado ningún sector detrás de esto, ni he formado grupo alguno), una visión que no tiene otro punto de referencia que producir una reforma sustancial que permita, definitivamente y de una vez por todas, que el propósito y el plan de Dios sean cumplidos.

El salmo 101 dice que la impiedad perecerá en la mañana. Si la impiedad, como sabemos, no es maldad sino carencia de espiritualidad, la impiedad es prácticamente lo que denominamos cizaña, que dicho sea de paso no son personas, (Aunque las incluya) sino alimento falso, palabra adulterada, entonces estamos hablando sin dudas que ese es el tiempo de la siega, donde la cizaña será sacada y quemada.

¿Por qué digo que este es ese tiempo? Porque estamos hablando de un amanecer, de las primeras horas de una mañana, del inicio del Tercer Milenio. ¿Cuántos saben que estamos transitando por el Tercer día de Dios? ¿Y por donde comienza un día? Por la mañana.

Muy bien; esta es la mañana. Este es el momento donde, como uno de los pasos esenciales de la reforma, tenemos la tarea de aportar divinidad para la siega de la cizaña que permitirá, al fin, que los justos puedan resplandecer.

Este, mi hermano, es un tiempo en que la tierra se encuentra en medio de la serie más significativa de cambios que haya experimentado en toda su historia. Está ocurriendo de todo, en todo lugar. Hay un notorio mover de Dios sacudiendo el planeta, hoy. La iglesia misma está siendo zarandeada.

¡¡Es el diablo, hermano!! Basta. El diablo no toca la iglesia genuina del Señor. Las puertas del Hades no prevalecen contra ella. ¿Pero y este ataque? Le pega de rebote a la iglesia, pero está dirigido a la masa informe que la oculta, a la cizaña que tapa la semilla de trigo, y no viene del diablo, viene de Dios.

Este mover no es un mover que se pueda localizar en el marco de una cultura específica, un grupo étnico o racial determinado, así como tampoco a ningún segmento económico, o a alguna organización preconcebida.

Sea cual fuere el grupo, sector o credo que intente adjudicarse la paternidad de este mover, falta a la verdad. Este mover de Dios tiene como epicentro la explosión de límites tradicionales y el obrar fuera de todos los paradigmas antes fijados.

Hasta aquí nos movíamos con figuras centrales y casi estelares, ahora es el tiempo del cuerpo, del conjunto. Pero cuidado: del cuerpo y conjunto de Cristo, no de la suma de miembros formales de una congregación cualquiera.

No es sinónimo. Es como que teníamos una moneda de un peso y la hemos cambiado por veinte monedas de diez centavos. Algo sin valor significativo en lo individual, pero de mayor valor en la suma.

También es el tiempo del adiós a una mentalidad de conjunto arrastrada por años. Es el tiempo en que Dios rompe con esa mentalidad y la transforma. Él ya está haciendo algo no previsto y totalmente nuevo, para gusto de los que se sentían morir y para disgusto de los que estaban muy cómodos viviendo a expensas de una imitación del evangelio de Jesucristo y de una imitación de su iglesia verdadera.

(Isaías 48: 6)= Lo oíste y lo viste todo; ¿Y no lo anunciaréis vosotros? Ahora, pues, te he hecho oír cosas nuevas y ocultas que tú no sabías.

Observe que, para fastidio de alguna que otra ortodoxia legalita y estática, no hay absolutamente nada incierto o peligroso en que Dios le haga oír a usted cosas nuevas, ya que ha sido siempre su rutina de crecimiento.

Ya lo aconseja a través de lo que muchos llaman: “El teléfono privado de Dios”, hablo de Jeremías 33:3, cuando dice: Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas nuevas y ocultas que tú no conoces.

El mismo Isaías también lo anticipaba ya en 42:9: He aquí s cumplieron las cosas primeras; y yo anuncio cosas nuevas, antes que salgan a la luz, yo os las haré notorias. Y es más contundente aún en 43:19 cuando señala:

…He aquí que yo hago cosa nueva, pronto saldrá a luz. ¿No la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto y ríos en la soledad. Un camino de salida a la hora de la prueba, un manantial de vida y alimento del lugar más inesperado, ese es Dios.

(7) Y ahora han sido creadas, no en días pasados. (Entienda: Dios está hablando hoy cosa nueva. Nadie puede decir: “A esta ya me la sé”, o “Yo tengo experiencia”. Ni se lo crea; nadie ha pasado antes, espiritualmente, por este lugar).

…Ni antes de este día las habías oído, para que no digas: He aquí yo lo sabía. (Esto es, exactamente, lo que le termino de decir, el hombre de Dios siempre se caracteriza por su discernimiento, su unción y su visión, nunca por su experiencia. Nosotros, como iglesia, la valoramos. Una vez más, el mundo se las arregla par infiltrar sus teorías en el pueblo).

Lo nuevo, entonces, que Dios está haciendo en la tierra ahora, no se puede catalogar simplemente como una especie de “renacimiento”. Es, de hecho, una reforma completa de la iglesia en toda la tierra. La palabra que respalda esto se encuentra en el Nuevo Testamento y en el contexto del gran cambio estructural de la orden del viejo convenio al del nuevo convenio.

(Hebreos 9: 1)= Ahora bien, aún el primer pacto tenía ordenanzas de culto y un santuario terrenal. (Esto es: el famoso “orden de culto”, no es invento nuestro. Otros religiosos ya lo tenían antes).

(2) Porque el tabernáculo estaba dispuesto así: en la primera parte, llamada el Lugar Santo, estaban el candelabro, la mesa y los panes de la proposición. (¡Por favor, hermano! ¡No me venga con simbolismos! ¡Aquí habla del viejo tabernáculo y punto!)

(3) Tras el segundo velo estaba la parte del tabernáculo llamada el Lugar Santísimo (No me venga ahora con esa teoría de que el velo es la carne y que hay que romperlo para llegar al lugar sagrado de la santidad llamado Lugar Santísimo. Esto es simplemente historia hebrea, sucedió en aquel tiempo y hoy sólo sirve como recuerdo)

(4)…el cual tenía un incensario de oro y el arca del pacto cubierta de oro por todas partes, en la que estaba una urna de oro que contenía el maná, la vara de Aarón que reverdeció y las tablas del pacto.

Hermano, por favor, no me venga con la interpretación simbólica de que el incensario es la adoración y todo lo demás. Estamos hablando de objetos y aquí no caben símbolos. Yo aprendí eso en el seminario y no creo que ellos se hayan equivocado…

(5) …y sobre ella los querubines de gloria que cubrían el propiciatorio; de las cuales cosas no se puede hablar ahora en detalle. (Hermano que no le agradan los símbolos ni las tipologías: ¿Qué hago con la palabra AHORA? Porque AHORA, en la Biblia, siempre significa “tiempo presente”, ¿No es así? . Sí…pero podría ser en aquel tiempo presente, quizás…¿No cree?)

(6) Y así dispuestas estas cosas, en la primera parte del tabernáculo entran los sacerdotes continuamente para cumplir los oficios del culto; (Sí, ya sé; dígame ahora que esto es un símbolo de la unción y el ministerio pastoral. ¿De donde sacan eso, hermano?)

(7)…pero en la segunda parte, sólo el sumo sacerdote una vez al año, no sin sangre, la cual ofrece por sí mismo y por los pecados de ignorancia del pueblo; (¡No me venga ahora con que es símbolo de Cristo! Dice “una vez al año” y está claro que habla de aquello, ¿No es así?)

(8)…dando el Espíritu a entender (¡Un momento! Si no es símbolo, si es historia. ¿Qué está haciendo el Espíritu Santo aquí?) …con esto que aún no se había manifestado el camino al Lugar Santísimo, entre tanto que la primera parte del tabernáculo estuviese en pie. (A mí me parece, hermano, que esto de histórico no tiene nada… – ¿Ah, no? ¿Y como lo puede probar? – No sé, sigamos leyendo…)

(9) Lo cual (Es decir: todo lo dicho hasta ahora) es historia hebrea (¿Dice eso? ¡¡No!! ¡¡No dice eso!! Dice que lo cual…) es símbolo..(¿Ha leído usted bien? Dice SÍMBOLO. ¿Símbolo, entonces, para los antiguos, clásicos y tradicionales tratados de teología? ¿Dice eso? No. Tampoco dice eso. Dice que es símbolo…) …para el tiempo presente, según el cual se practican ofrendas y sacrificios que no pueden hacer perfecto, en cuanto a la conciencia, al que practica ese culto.

Veamos: ¿Qué ofrenda y sacrificio buscando perfección se hacen hoy? Muchas, pero aquí se detallan, como modelo, las que entonces se practicaban, que sin embargo, siguen siendo un símbolo para el tiempo presente.

(10)…que consiste sólo de comidas y bebidas, de diversas abluciones y ordenanzas acerca de la carne.

¿Quiere que le Batlle algunas? Mujer: no te pintes, no uses pantalones, ponte medias si vienes al templo con falda, cierra todos los botones de tu camisa hasta el cuello aunque te mueras de calor, usa faldas bien largas aunque se llenen de polvo o tierra, cierren los ojos, inclinen su rostro… ¿Hasta cuando?

…impuestas hasta el tiempo (¿Qué clase de tiempo? ¿Hasta que punto del tiempo? ¿Hasta el tiempo de que? Impuestas hasta el tiempo…) de reformar las cosas. (Ahora pregunto: ¿Seguirá siendo historia, esto? ¿Ya habrá dejado de ser un símbolo para el tiempo presente?)

La reforma que Dios ya ha puesto en marcha en su iglesia, es una reforma en el plano espiritual, va mucho más allá de cambiar órganos viejos por ruidosas bandas con repertorio de Marcos Witt o alguno más nuevo que haya aparecido.

Es una reforma en las regiones celestes y la mentalidad tradicional, que no necesita, obviamente, del análisis, evaluación y autorización de ningún cuerpo colegiado de cabezones teólogos. La iglesia es propiedad del Señor y Él lo hace con, o pese a sus supuestos servidores si es necesario.

La palabra misma, REFORMA, implica un verdadero ajuste estructural que propende, esencialmente, a enderezar lo torcido, recomponer lo quebrado, realinear lo deforme, ordenar nuevamente lo desordenado.

Esto tiene que ver con el sistema óseo del cuerpo, más precisamente con su columna vertebral enferma. Es la palabra ESKORIOS, de la cual extraemos nuestra científica ESCORIOSIS, y cuya traducción bíblica es PERVERSA.

Esta no habla de maldad, (Aunque a veces puede no estar ausente), sino de algo torcido, quebrado o deformado. Es menester hallar la solución que restaure el esqueleto interno como único modo de cambiar lo externo. Si atacamos solamente lo externo, hacemos un “gatopardismo” religioso que no puede engañar a nadie, y mucho menos al propio Dios y también a Satanás.

Gatopardismo, en ciertos países de Latinoamérica, significa cambiar algo de un modo específico y controlado para que todo siga igual. Y de lo que estamos hablando tiene que ver con reacondicionamiento estructural de una vieja mentalidad. Es distinto.

Lo que intento decir, (Y será bueno que me entienda sin margen de error), es que Dios está reajustando de una manera profunda y total la manifestación externa de la iglesia. (Que somos usted, yo y el cuerpo, no esa mole de mampostería llamada Templo), por medio de un cambio interno profundo también, en todos los funcionamientos del cuerpo de Cristo.

Es decir que estamos en medio de una reforma de la iglesia que es mucho más profunda y de mayor relieve que la que vino con la vida de Martín Lutero en el centro del siglo 16. Esa manifestación de cambio afectará notablemente la visión que el mundo primero, y gran parte de la iglesia después, tienen de Jesucristo y la significación tremenda que eso tendrá par toda la humanidad.

La humanidad está buscando a Dios, pero no viene a la iglesia porque todavía no lo ve manifestado allí. Entonces, en su ignorancia, se mete en sectas, esoterismo, ocultismo, Nueva Era con sus “medicinas alternativas” y toda la variada gama de oferta satánica que, en muchos casos, y como la misma Biblia lo dice, ha conseguido engañar hasta los escogidos. Aquí se lo muestra, mire;

(Isaías 52: 8)= ¡Voz de tus atalayas! (Los atalayas, hoy, son los mensajeros, los hombres y las mujeres con un lenguaje de reforma, un mensaje diferente) alzarán la voz, (¡Que se le oiga, hermano! Nadie podrá argumentar que no le fue anunciado).

…Juntamente darán voces de júbilo, (¡Es irreverente gritar en la iglesia, hermano! ¿De donde sacó eso?) …porque ojo a ojo verán que Jehová vuelve a traer a Sión. (Habla del rescate que Dios hace de su iglesia de la esclavitud y la opresión de la mentalidad babilónica).

(9) Cantad alabanzas, alegraos juntamente, soledades de Jerusalén; (Hay tremenda soledad, hoy, dentro de la iglesia) porque Jehová ha consolado a su pueblo, lo ha redimido. (Si se habla de una redención, es porque se sale del pecado, ¿No cree?)

(10) Jehová desnudó su santo brazo ante los ojos de todas las naciones, y todos sus confines de la tierra verán la salvación del Dios nuestro. (¿Se ha puesto a pensar alguna vez, que esto incluye a musulmanes, budistas, hinduistas y todo credo diferente? Cuidado: dice “verán”, no dice “disfrutarán”. Ese es un término reservado para quienes lo acepten.)

(11) Apartaos, apartaos, (¿Apartarse de donde? Del pecado, de las naciones perversas, de la incredulidad, del humanismo, de la cizaña reinante en la iglesia Babilonia). Salid de allí. (¿Debo irme, hermano, o debo orar proa que las cosas cambien?) Salid de allí.) No toquéis cosa inmunda; salid de en medio de ella. (“Ella” es la iglesia falsa) purificaos los que lleváis los utensilios de Jehová. (Habla de ministerios contaminados).

(12) Porque no saldréis apresurados, (No dice que no hay urgencia, dice que no hay apresuramiento, que es la actitud de moverse sin pensar, ciegamente) ni iréis huyendo (Sólo huye un delincuente) porque Jehová irá delante de vosotros, y os congregará el Dios de Israel (Esto quiere decir que ya no lo va a congregar a usted una iglesia, una denominación, un ministro famoso, y ni siquiera una visión particular tentadora: Dios lo va a congregar.)

(13) He aquí que mi siervo será prosperado, será engrandecido y exaltado, y será puesto muy en alto. (Sí, está hablando de Cristo, pero es una teología que destruye dos de nuestras más prolíficas teologías actuales, la de la prosperidad (Basada en el dinero) y la de la pobreza. (Con ciertos votos incluidos).

En la escasez como en la abundancia, dice Pablo, es espiritualmente prosperado. De eso habla, porque eso es lo que importa verdaderamente. Cualquier otra prosperidad, siempre será insuficiente.

(14) Como se asombraron de ti muchos, de tal manera fue desfigurado de los hombres su parecer, y su hermosura más que la de los hijos de los hombres (Mundanamente no era nadie, no existía, todo lo contrario a algunos siervos prestigiosos contemporáneos)

(15)…así asombrará él a muchas naciones; los reyes cerrarán ante él la boca; (Este es el principio, no que los hijos de Dios, ya sea por temor, por debilidad o por intereses, sean los que cierren sus bocas ante los gobernantes) porque verás lo que nunca fue contado (De esto se trata el evangelio con respecto al mundo: que vean el poder de Dios) y entenderán lo que jamás habían oído.

No nos podemos equivocar. No podemos soslayar las sensaciones y las vivencias. El día de la visitación del Señor, es un día de alegría en la iglesia. LA intención de Dios en este tiempo, no es producir shocks o shows carismáticos para su gente, sino revelarse de una manera fresca a las naciones de la tierra.

Él, en su soberana voluntad, resuelve y decide descubrir su brazo santo a la vista de las naciones. Porque el poder de Dios jamás se limitará a obrar en lugares privados o reuniones selectivas, sino con transparencia límpida para con todos aquellos que decidan recibirlo.

Esta es una palabra profética que funciona encendiendo dos niveles. El nivel de la crucifixión y el nivel de la resurrección. Cuando el hombre entiende lo que verdaderamente ocurrió en la cruz, es cuando todo lo demás comienza a tener sentido.

Mientras eso no sucede, es apenas un conglomerado humano lleno de actitudes, actos, gestos y semblanzas representativas de una religión. Hay un pasaje que quiero que compartamos, que pone una serie de cosas en un mismo nivel y, entre ellas, algunas de las que se habla muy poco.

(2 Corintios 11: 24)= De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno (Con cuarenta azotes, los judíos violaban la ley, entonces le propinaban treinta y nueve y así tranquilizaban sus conciencias legalistas. Ahora; que Pablo haya sido azotado por representantes de la misma iglesia a la que él mucho antes defendía celosamente, es algo que hoy se reitera normalmente y de manera corriente.)

(25) Tres veces he sido azotado con varas (Esta era una forma de castigo adoptada por los romanos) una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio (Atención que no habla del naufragio relatado en el Libro de los Hechos. Ese ocurrió después y no está incluido en este recuento.)

…una noche y un día he estado como naufrago en alta mar (26) en caminos muchas veces; en peligros de ríos (Vaya tomando nota del calibre de los padecimientos) peligro de ladrones (¡Huau!) peligro de los de mi nación (¡Igual que ahora! ¿De que nación son los funcionarios que nos complican y hasta martirizan la vida?)

…peligro de los gentiles (Tiene que ver con el mundo secular) peligros en la ciudad (¿Es segura su ciudad, aldea o pueblo?) peligros en el desierto (Este es el lugar de la prueba) peligros en el mar (Las muchedumbres. Ya sea por presión como por adulación) peligros entre falsos hermanos (¿¿Qué?? ¿Me está diciendo usted, que Pablo coloca en el mismo plano, en el mismo nivel de aquellos padecimientos relatados, el de soportar a falsos creyentes? Si se lo digo. Y además es un calco de lo que sucede hoy. No hay un hermano fiel y sincero que, alguna vez, no haya sido lastimado por algún falso hermano, falso líder o hasta falso pastor)

Ahora bien; esta palabra profética se refiere más exactamente a una simple cuestión de distorsión en los aspectos y la exactitud de la manifestación de Cristo hacia el mundo. Porque el mundo, a partir de las posiciones erráticas e inexactas de la iglesia, ha visto una presentación torcida de Cristo.

Este movimiento de la reforma producida por voluntad de Dios, sacude hoy día no sólo a la iglesia tradicional, ortodoxa y religiosa, sino a muchas naciones que se ven impactadas por un mensaje real, no religioso y no hipócrita como el acostumbrado.

Habla de una realidad impactante, de un nuevo aspecto que viene a las naciones de la tierra, que las hace saltar en el asombro. Dice que los reyes, (Que hoy son los políticos, o los integrantes de los sistemas gubernamentales mundiales), cerrarán sus bocas ante su presencia. LA pregunta, es: ¿Estamos viendo eso, ya? Entonces aún no hemos reformado nada. Y Dios ha dicho que así será.

(27) En el trabajo y fatiga, en muchos desvelos, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez; (28) y demás de otras cosas, lo que sobre mí se agolpa cada día, la preocupación por todas las iglesias.

Aquí me tengo que identificar totalmente con Pablo. Porque mi preocupación, en todo caso, no es como la de una gran mayoría, esto es: por una determinada congregación, sino tal como lo vive Pablo, por todas las iglesias, que es como decir: la Iglesia del Señor, una, la única, la global, la que se escribe con mayúsculas, la que Él vendrá a buscar el gran día.

A esto, todo el mundo lo sabe, pero no sé por qué lo disimula, lo calla, y deja que mucha gente, en ignorancia, se convenza que la Iglesia que Cristo vendrá a buscar es la suya, de su denominación, de su pueblo, de su templo. ¿Quién predicó ese evangelio? Porque mire que es falso, eh?

(29) ¿Quién enferma y yo no enfermo? ¿A quien se le hace tropezar y yo no me indigno?

Fíjese que en lugar de hacer alarde de su fuerza y mirar con menosprecio a quien se enferma o se le hace tropezar, Pablo se identifica con ellos en su infortunio. No es nuevo. Hay una clase de cultura religiosa que asegura que, cuando alguien está enfermo, no hay que condolerse porque, aseguran, estará pagando tributo a algún pecado. Y a continuación de esto, Pablo pronuncia lo que ya sabemos, es un clásico de la humildad.

(30) Si es necesario gloriarse, me gloriaré en lo que es mi debilidad.

A esto, ya Pablo se lo ha dicho a los Corintios, en el 2:3 de su primera carta, cuando señala que estuvo entre ellos con debilidad y mucho temor y temblor. Y además, pone un testigo con respecto a lo que dice.

(31) El Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien es bendito por los siglos, sabe que no miento.

(32) En Damasco, el gobernador de la provincia del rey Aretas guardaba la ciudad de los damascenos para prenderme; (Aretas era un rey de los árabes nabateos, que probablemente tenía control sobre la ciudad de Damasco, y estaba arreglado con los judíos a los fines de detener a Pablo. Tampoco es novedad esto. LA iglesia, si tiene necesidad de silenciar a alguien que, por caminar en la palabra le está complicando su status tradicional o religioso, puede llegar a aliarse con el mismísimo diablo para conseguirlo). (33) y fui descolgado del muro en un canasto por una ventana, y escapé de sus manos.

¿Qué se hubiera dicho y hecho hoy? Se hubiera dicho: “¿Yo, una estrella del evangelio, el gran Pablo de Tarso, voy a demostrar tamaña debilidad escapándome adentro de un sucio canasto? ¡Ah, no! ¡A mí me van a oír!” Vanidad. Arrogancia. Soberbia. Falsa fortaleza. Más fundamentadas en un prestigio humano y personal que en el auténtico poder de Dios.

Ese, es uno de los aspectos fundamentales de la reforma: humillarse de verdad delante del Señor y no sólo con actitudes estéticas, que es lo que más estamos acostumbrados a ver. ¿No tienes como una especie de sensación, que muchos de los que hoy son figuras prestigiosas del evangelio, parecerían decidir y disponer, de antemano, que es lo que Dios va a hacer, en lugar de ponerse a orar y esperar que Él lo decida y limitarse a obedecer sus órdenes?

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El Verdadero Mensaje

Yo no sé si a usted le habrá sucedido lo mismo. Yo recuerdo, cuando hace unos cuantos años estaba congregado en una iglesia sumamente ortodoxa, en la que se hablaba permanentemente de Cristo y de Dios, pero muy poco, poquísimo, del Espíritu santo y absolutamente nada de Satanás.

Yo leía en mi Biblia todos los pasajes donde se refería a Dios como “Jehová de los ejércitos”. Luego leía donde decía que Dios es el mismo ayer, hoy y siempre, y no podía terminar de entender como, si éramos hijos de un Dios de los ejércitos, no nos comportábamos con el carácter de un soldado.

Pensándolo un poco más, avanzaba en la investigación y concluía que si realmente éramos bíblicamente un ejército, tenía que ser indiscutiblemente porque estábamos en guerra con alguien o con algo.

Un día lo pregunté y me dijeron que no, que eso era en aquellos tiempos del Antiguo Testamento, que ahora no había ninguna guerra y que todo se limitaba a predicar el evangelio para que la gente tuviera salvación.

No me convencieron. Me quedaba dando vueltas el otro pasaje, el que está en el Nuevo Testamento y que dice que en Cristo, somos más que vencedores. ¿Cómo podríamos ser más que vencedores sin tener algo en que vencer?

Lo cierto es que yo estaba formando parte de un ejército, tenía armas para utilizar y un enemigo dispuesto a liquidarme y no lo sabía. Así anda nuestro ejército, todavía. Mientras cualquier ejército humano, secular, funciona de un modo donde cualquier soldado, de pronto, da su vida por otro soldado a quien ni siquiera conoce, nosotros, el ejército de Jehová, no sólo no damos la vida por un hermano desconocido, sino que incluso, nos peleamos con los hermanos bien conocidos por ver quien se sienta a la mesa del pastor el día de su cumpleaños…

Y como cualquier ejército que desea triunfar, tenemos la obligación de manejar estrategias de guerra. Ya sé, me vas a decir que la guerra está ganada en la cruz del calvario, que allí ya se obtuvo la victoria. Es cierto, es así, pero no se olvide que esa victoria, hay que salir a hacerla efectiva.

Muy bien; una de las estrategias más valiosas en esta guerra, es destruir fortalezas del enemigo y, par lograrlo, debemos darle prioridad a una de nuestras armas más poderosas: nuestro testimonio. Judas lo tiene bastante claro, mire:

(Judas 3)= Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos.

Cuando él dice “gran solicitud”, lo que está queriendo decirle es que había una fuerza interna que prácticamente lo obligaba a escribir eso. Y le dice que contienda ardientemente por a fe, que se juegue usted por la palabra, aunque para eso tenga que enfrentarse al mismísimo cabezón presidente de alguna denominación que decidió inventar otra cosa.

Porque es indudable que la única unidad posible, es la unidad de la fe sustentada en el Espíritu Santo de Dios. No alcanza con que diez líderes se tomen un café, juntos, un día en la semana, y luego, al momento, salgan con la velocidad de una bala a cuidar sus huertas personales.

Dios, por ejemplo, dice que la iglesia es una. Los hombres, sus hijos, en tanto, insisten en decir que no, que hay más de una y que todas están donde están por decisión de Dios y para bendición. A mí no me produce ninguna bendición no obedecer, no aceptar, no creer y no poner por obra la Palabra de Dios escrita en la Biblia.

¿Y sabe usted por qué dice que debemos contender ardientemente por la fe? Porque ardor es pasión, y sin pasión no hay intimidad. Sin intimidad no hay concepción y sin concepción no hay fruto. Cristo decía: “Somos uno”. La iglesia todavía dice: “¡Es que no se puede!” ¿Estará equivocada la iglesia o Jesús no sabía lo que estaba orando?

(4) Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido destinados para esta condenación, hombres impíos, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios, y niegan a Dios el único soberano, y a nuestro Señor Jesucristo.

Dice que es alguien que llega de una manera encubierta, camuflándose, mimetizándose en otra cosa. ¿Y de qué puede usted disfrazarse en una iglesia para que no lo descubran? Por supuesto que no es un individuo que llega de una secta y le ofrece el oro y el moro para robar el rebaño.

No estamos hablando de Jim Jones, aquel de la masacre, del suicidio en masa de Guyana, recuerda? Tampoco estamos hablando de los Testigos de Jehová, estamos hablando de encubiertos, de embozados, escondidos, disfrazados.

Gente que quizás tiene dones, hace señales y hasta evangeliza con éxito, pero que no tiene un testimonio acorde y trae, en suma, una falsa enseñanza. A veces, eso sucede sin que la persona se de cuenta.

A veces, sí se da cuenta, pero decide que le conviene más así y sigue adelante. No se olvide usted que un predicador no trae un mensaje. Un predicador ES el mensaje caminando. Lo mismo el maestro. No trae una enseñanza. Él tiene que ser la enseñanza viviente.

Es muy complicado el hecho de detectar a la gente que trabaja sabiendo lo que hace. Es mucho más complejo que descubrir gente equivocada por ignorancia. Porque los últimos no esconden nada, pero los primeros tienen tal grado de sutileza que, al mejor cazador, se le puede escapar la tortuga…

El caso es que alguien no tiene un mensaje. ES el mensaje o no es nada. Porque sin testimonio no hay mensaje, sólo hay discurso. Y dice la palabra que esto produce algo llamado Libertinaje de la gracia.

Libertinaje, te aclaro, es el espíritu de liberalismo. De un liberalismo que empezó con Eva, el día que dijo: yo voy a ser liberal y voy a comer la fruta que me dijeron que no debo comer, sencillamente porque se me da la regalada gana. Yo lo voy a hacer así y no me interesa lo que diga Dios; esta es mi iglesia.

Cuando se infiltra el libertinaje en las vidas de los consagrados, el ministerio pierde su integridad. Tal como dice el verso 4, niegan a Dios, el único soberano. ¡Pero hermano! ¿Cómo se le ocurre? ¡Yo no niego a Dios!

¿Ah, no, eh? ¿Y en que quedaron esas obras que iba a hacer este año? – Y…allí quedaron…es imposible realizarlas ahora…la situación económica, ¿Entiende? – ¿Situación económica? ¿Y que es eso? ¡Dios es soberano, señor!

Bueno…a eso ya lo sé, pero las circunstancias actuales, usted lo sabe, no son las mejores. El gobierno, nuestras deudas con el exterior… – ¡¡Basta!! ¡Dios es el Dios de todos los reyes! Negar a Dios, a veces, no es ponernos a adorar un becerro. Negar a Dios es, sencillamente, no creer que somos su imagen y semejanza, es decir que somos un espíritu al cual las cosas materiales no pueden afectarlo.

Dios jamás es limitado por circunstancias mundiales. Cuando el pueblo estaba oprimido, allá en Egipto, Dios levantó a Moisés. Cuando la iglesia iba a ser destruida, Dios levantó a Ester. Cuando los filisteos oprimían al pueblo de Dios y Goliat hacía con ellos lo que se le daba la gana, Dios levantó a David.

Cristo dijo que las puertas del Hades no prevalecerían contra ella. ¿Contra que? Contra la iglesia, naturalmente. ¿Y entonces, para que le voy a enseñar a la gente Guerra Espiritual, si es que el diablo no puede meter sus narices en la iglesia?

Mire; hágalo por las dudas que esto que usted cree que es iglesia, sea todavía, apenas, un grupo alegre de gente reunida para entretenerse. Y la Biblia no dice en ninguna parte que el maligno no puede tocar a un grupo de gente alegre que va a un templo, ¿Entiende?

Si mira usted las circunstancias a través de los ojos de un egipcio, usted ve las plagas, la pestilencia, el SIDA, la recesión, los problemas. Ahora; si usted lo mira a través de los ojos de la simiente, usted ve el Mar Rojo abierto, la tierra de Gosén, el arca de Noé y el maná del cielo. ¿Qué ojos tiene usted? Si surjo le es ocasión de caer…De eso se trata, no de donar un ojo en vida y quedarse tuerto. Dios no lo hizo así a usted.

(5) Mas quiero recordaros, ya que una vez lo habéis sabido, que el Señor habiendo salvado al pueblo sacándolo de Egipto, después destruyó a los que no creyeron.

Mire; yo no sé que significado tiene esto para usted. Es más: no sé como ha sido usted enseñado con respecto a la salvación. No nos olvidemos que hay divisiones antiquísimas basadas en ese punto de la teología. ¿LA salvación se pierde, o no se pierde?

Eso, además de divisiones, ha producido tremendas actitudes que son dignas de análisis por lo incoherentes. Los que simpatizan con “La salvación se puede perder”, han adoptado la costumbre de “convertirse” en cada reunión evangelística.

Mí me ocurrió en una ocasión en que me tocó predicar en una reunión donde se iban a realizar bautismos. Dí el mensaje que llevaba y, al final, apuntando a los familiares no creyentes de aquellos que se bautizaban esa noche, hice el clásico llamado.

Para mi sorpresa, entre los que pasaron al frente a “recibir a Jesucristo y entregarle su vida a Él”, pasó una de las personas que se estaba por bautizar. Me quedé pensando si no habría sido muy confuso mi llamado, o si la persona, verdaderamente, temía haber perdido su salvación a raíz de algún pensamiento no muy santo durante el culto.

Pero también están los simpatizantes de “La salvación no se pierde”. Estos han llegado a cometer verdaderas tropelías dentro de sus iglesias, con total y absoluta tranquilidad porque, dicen, ya fui aceptado, ya soy salvo y nadie puede sacarme eso.

Está bien; yo no voy a polemizar, pero: ¿Cómo podemos compatibilizar estas cosas con este pasaje que leímos? A mí me parece, (Y no lo tome usted con valor doctrinal, es una idea mía, nada más), que no hay salvación por decreto ni tan inconmovible cuando no es genuina.

Porque la misma palabra o cualquiera de sus textos paralelos, dice que a los mismos que primero salvó, porque no creyeron, después destruyó. Este es un pueblo para creyentes, no para miembros de una religión denominada Cristianismo.

La parábola de los talentos habla del Reino de Dios, no del mundo. Y le dice al siervo que enterró el talento: ¡Inútil! ¡Fuera! ¡Al lloro y el crujir de dientes! Ah, muy bien. Le hago una pregunta tonta, entonces: ¿Adonde está el crujir de dientes? Siempre se dijo que se trataba del infierno.

No sé, puede ser, no me voy a poner en contra de todo lo enseñado, pero, y si entendemos que el pueblo que no tiene visión es mejor que ande muerto y no en vida sin visión; ¿No podremos pensar que hay crujir de dientes porque no tienen visión?

El caso testigo es Sansón. ¿Nunca se ha preguntado por que está la historia de Sansón metida en la Biblia? ¿Usted cree que esto no fue más allá del cabello, su fuerza y la reina de Saba? Cuando se queda ciego, comienza a dar vueltas y vueltas por todo su ministerio. Ciego, sin fuerzas, sin saber que está haciendo, dando y dando vueltas porque s ele ha perdido la visión.

Allí hay tinieblas, crujir de dientes, allí se cansa usted porque la carga es muy dura, nadie le ayuda, se le va la gente, siempre hay quejas, siempre hay problemas y, para colmo de males, como usted ha perdido la visión, no tiene ni la menor idea adonde ir.

(6) Y a los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su propia morada, los ha guardado bajo oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio del gran día.

No guardar la dignidad, aquí, significa dejar vacante su autoridad. Porque los líderes nunca dejan vacantes, sólo dejan de hacer. A veces, convengamos, ni hacen ni dejan hacer. Pero de todos modos, mantienen el título y la posición.

¡Sí señor! ¡Yo soy el que manda aquí! O la otra: soy el pastor Fulano. Ah…¿El pastor Fulano? ¡Que bien! ¿Y adonde está su iglesia? – No…no tengo iglesia, estoy buscando… – ¡Ah, que bien! Hermano Fulano, entonces. Poimano. Función, jamás título y mucho menos credencial.

(7) Como Sodoma y Gomorra, las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que aquellos, habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno.

¿Y que culpa podrían tener las pobres ciudades vecinas, que en Sodoma y en Gomorra se fornicara? Miraron y no dijeron nada. ¿Qué culpa tiene el pastor que esa parejita de novios…? Sabía, pero como eran hijos de familias muy poderosas e influyentes, no dijo nada…

¿Será justo Dios extendiendo su juicio a esas ciudades? Sí, es justo, ¿Sabe usted por que? Porque Él no habla de la fornicación que usted cree, habla de fornicación espiritual. Ah, entonces…eso quiere decir que…si en la congregación en donde yo estoy, hay de esa fornicación espiritual…¿Yo también estoy bajo juicio? No sé, no soy yo Dios. Lo que mejor que usted puede hacer si tiene dudas, es orar. Él le dirá que hacer.

¿Qué se dice hoy? ¡Esto está muy mal! ¡A esta juventud no hay quien la corrija! Pero nosotros somos iglesia y vamos a mantenernos santos. Sí, pero mientras tanto estamos cediendo un espíritu que nos rodea y nos controla, cuando lo que tendríamos que hacer, es sacarlo a patadas con la autoridad y las armas que el Señor nos ha dado.

Porque fíjese que ellos sufrieron el castigo al igual que aquellos que estaban fornicando. Eso significa que, una sociedad que, aunque no se involucre en lo malo, no hace nada al respecto, no clama a Dios, se da por vencida, dice “no puedo hacer nada”, o “esto jamás va a cambiar”, terminará igual que Sodoma y Gomorra.

Claro, después la excusa antigua, clásica y tradicional, será: “¡Estamos siendo atacados por el diablo, hermanos!” – No, “hermano”…HAN DADO LUGAR al diablo, que no es lo mismo. ¿Por qué? Porque no obedecieron la Palabra, nada menos.

Mire; le digo algo. Es muy cierto que existen principados, potestades, gobernadores y huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Ellos tienen una jerarquía en la atmósfera, pero no cabe ninguna duda que su trono está en la mente de los seres humanos.

Entonces, por más que usted ate demonios en el cielo, si usted no va y ofrece una alternativa, ellos vuelven a dominar. Entonces usted se encuentra con gente que le dice: ¡Hermano! ¡Más que soluciones, lo que se necesita aquí es mucha oración!

Y sí, es cierto, no se puede menos que estar de acuerdo. ¿Quién le puede negar la autoridad y efectividad a la oración? Pero una vez que oramos buscando dirección y Dios nos responde dándonos la salida al problema, eso no es una solución?

Allí es donde nos tenemos que poner en marcha para obedecer lo que Dios dijo que teníamos que hacer. Entonces mire: si usted quiere seguir orando, puede hacerlo, pero tiene que ser para dar gracias por la respuesta que ha recibido, al mismo tiempo que camina en dirección al lugar donde Dios le dijo que debía ir. Ni tanto ni tan poco.

Un principado, usted lo sabe porque aquí lo hemos enseñado, no es un monstruo de ojos fulgurantes y cuernos que echan humo. Un principado es un demonio que gobierna un principio en forma práctica y eficiente.

Fíjese que no puede haber un gobierno sin que se esté ejerciendo un principio. Hay principios, mi querido hermano, en la tierra, que tienen su fundamento en jerarquías satánicas. Humanismo, cientifismo, aborto, liberalismo.

Principios que tienen su base de operaciones en la mente, no en un lago de azufre y fuego literal. Principios que ellos están tratando de dictarle a la iglesia para que la iglesia se “modernice” y pueda ser aceptada con mayor “simpatía” por la sociedad que la rodea.

¿Se da cuenta? La iglesia ha mordido ese anzuelo varias veces. Se ha llegado al extremo que, desde alguna posición oficial de un gobierno incrédulo, pecador y hasta esotérico, se dictan leyes que le dicen a la iglesia que es lo que puede hacer y que es lo que no puede hacer.

¡Es que debemos sujetarnos a nuestras autoridades, hermano! ¡Lo dice la Biblia! Sí, pero al igual que en todos los otros, el principio de la sujeción siempre será: “A autoridad sujeta a autoridad divina.” Si así no fuera, ni autoridades, ni pastores, ni esposos podrán sujetar a nadie a esclavitudes de hombres, ¿Está claro?

Como será la influencia del humanismo dentro de las iglesias que, de pronto estar en contraposición con lo que dice la televisión, la ciencia y la gente mayoritariamente, puede hacer de usted un “fundamentalista”, un “espiritualista” o algún epíteto peor.

En una escuela cristiana, se le pidió a los alumnos un trabajo en láminas sobre el SIDA. Cada grupo presentó las suyas y los resultados fueron excelentes. Los mejores fueron expuestos en un salón en el que alguna vez me tocó dar clases de escuela bíblica.

Me llamó mucho la atención uno en el que se leía: “Recuerda: ¡Sexo seguro! ¡Usa preservativos!” Claro; en cualquier lugar del planeta, el profesor que evalúa este trabajo, puede calificar con un ocho o un nueve y hace justicia. Pregunto: ¿En una escuela cristiana, también?

¡Pero hermano, no sea legalista, son jóvenes! – Son jóvenes hijos de Dios… – ¡Pero hermano! ¡El profesor da una materia y si lo que se hace es correcto, no puede censurar nada! – De acuerdo. Pero, entonces: ¿Cuál vendría a ser la diferencia entre la enseñanza de una escuela pública y secular con una que pertenece a una iglesia, a una denominación o cosa parecida? Usted, acaso, ¿Envía su hijo a una escuela cristiana para que le enseñen cosas con la misma óptica que las enseña el mundo? ¡Que hermoso problema tenemos!

Atar al malo sin entrar en la casa, es insuficiente. Veamos: nuestra nación tuvo enorme depresión económica, había millones de desocupados, la calidad ambiental sigue siendo deplorable, hay tal inseguridad que, en algunos lugares, la gente vive arrinconada en sus casas, las noticias no relatan todo, cuentan sólo lo que conviene a los sectores de donde provienen.

Eso es el mundo de donde emana la educación global. ¿Pero las escuelas cristianas, estarán sujetas a esa globalidad? Y si es así, ¿Adonde está la diferencia? ¿En hacer una oración formal y preconcebida antes de comenzar las clases?

¡Señor maestro de Biblia, usted ignora que debe enseñarse profilaxis! – De acuerdo; para información no me opongo en absoluto y por el contrario, me parece interesante. Pero a la hora de dar soluciones, la del preservativo para sexo seguro, no me parece apta para nuestros chicos. Ya la oirán ellos desde el mundo secular. ¿Por qué no entregarles algo para que entiendan que son o tienen que ser distintos?

(8) No obstante, de la misma manera también estos, (¿Quiénes son “estos”? De los que miran y no hacen nada en este asunto) soñadores que mancillan la carne (Aquí le está hablando del cuerpo de Cristo) rechazan la autoridad y blasfeman de las potestades superiores. (¿Qué dice? Que son soñadores que envenenan el cuerpo de Cristo y que rechazan la autoridad en una posición de sectarismo.) ¡Pero hermano! ¡Yo soy parte de ese cuerpo! – Sí, pero a veces, recuerde, nuestro testimonio representa lo que no somos…

(9) Pero cuando el arcángel Miguel contendía con el diablo, disputando con él por el cuerpo de Moisés, no se atrevió a proferir juicio de maldición contra él, sino que dijo: el Señor te reprenda.

Aquí es donde nosotros, muy religiosos, hemos usado esto para decir que no tenemos autoridad para encarar esa batalla, en su nombre, cara a cara. Mejor, entonces, nos quedamos con: “…El Señor te reprenda…”, que trae menos riesgo y menos compromiso.

No sé si esto podrá estar muy bien o muy mal, no es mi intención en absoluto ponerme a polemizar sobre doctrinas teológicas, pero una sola cosa puedo decirle: ¿Cómo le ha ido hasta aquí, a la iglesia, en esa batalla? El resultado le va a dar la justa ubicación y realidad.

¿Sabe que es, en realidad, lo que dice este pasaje? Trate de leerlo con su entendimiento y dejando de lado el idioma Reina Valera en el cual hablan miles de cristianos evangélicos. Dice: “Lucifer fue un compañero mío de empleo; Ya sé que está en un estado caído, pero igual yo no tengo derecho a pisotearlo. Estamos en un mismo nivel. Ahora, si yo fuera hombre, ese sería otro cantar. Pero siendo arcángel, el que tiene que hacer justicia es el Señor.” Igualito a la iglesia, que a la hora de pisotear a los líderes de Dios (Y no hablo de los nominales, hablo de los auténtico de Dios), lo hace sin el menor rubor.

¿Sabe cual es la postura de Dios para con el mundo? LA de la reconciliación. Cuando usted aceptó a Cristo, se reconcilió con Dios. Cuando usted nació, como creación divina, hizo una especie de acuerdo espiritual. Después, lo dejó de lado hasta la conversión.

De allí en más, empezó a escribir su propia historia como creyente. Un día, vaya uno a saber por qué motivos, decidió que todo era un fraude, que los hombres decían mucho y vivían poco y se apartó.

Primer, de una congregación local, lo cual no sería tan descabellado, pero en casos, luego, también del Camino mismo, porque Dios para usted, pasó a ser un lindo recuerdo de aquella época en que se podía creer todo. Así le fue.

Cuando volvió a oír esa dulce voz, entendió que Dios realmente estaba preocupado y haciendo todo de su parte para que se reconciliara con Él. Nunca hemos terminado de entender que, esa restauración, es renovar a los que estando adentro, cayeron.

La iglesia, seremos francos, todavía no ha provisto un ambiente propicio para una verdadera restauración. No se olvide: estar en Cristo, nos produce moral. Estar en una iglesia con algo de Cristo, nos produce moralina y pacatería barata. Al resultado usted lo puede evaluar por usted mismo, no me necesita a mí para mirar a su alrededor.

(1 Timoteo 5: 20)== A los que persisten en pecar, repréndelos delante de todos, para que los demás también teman. (Esta palabra usada aquí como REPRÉNDELOS, significa en su traducción literal: “Examínalo en paz y a conciencia”. Nada que ver con agredir a gente desde los púlpitos, ¿De acuerdo?)

(Gálatas 6: 1)= Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado.

¿Hay que restaurar? Hay que restaurar. El Reino de Dios es un reino de reconciliación y restauración. ¡Venga hermano! ¡Ya sabemos que mató a veintitrés personas, pero Dios le ama y le quiere restaurar! ¡No se preocupe! ¡Puede seguir viniendo a la iglesia que no pasa nada! ¡Dios siempre perdona!

No, espere, no es tan así; no se confunda. Para una restauración válida, primero tiene que haber: Nº 1)= Que ese hermanito tenga un arrepentimiento genuino. No que esté “un poquito” arrepentido y otro “poquito” avergonzado.

Yo he visto a algunos llorar en la plataforma y hacer llorar a toda la iglesia, pidiendo perdón por la barrabasada de su vida y, al tiempo, cuando ya todo el mundo se olvidó y está en otra cosa, multiplicar aquel asunto por veinte.

Nº 2)= Él, ese hermanito, es quien tiene que restaurar el área que él mismo haya perjudicado. Es decir que: a quien le haya hecho daño con su comportamiento. Porque ese no se va a conmover tan fácilmente con un par de lágrimas como hace la iglesia emocional, y se verá si acepta el supuesto cambio, arrepentimiento y perdón.

Nº 3)= Tiene que tener, además, contristamiento de Dios. Tiene que ser sumiso. Nadie puede ser restaurado con un ánimo de “Aquí no ha pasado nada”. Tiene que haber un tiempo de separación y otro tiempo de intimidad total con Dios.

Nº 4)= Esta es para la iglesia; tiene que haber total aceptación del restaurado cuando este ha dado los pasos mencionados, sin tomar en cuenta lo pasado. Hay iglesias que disciplinan a un hermano caído, lo muestran públicamente, lo obligan a humillarse y a pedir perdón y lo restauran, pero una vez sucedido todo esto lo dejan a un costado, porque “Con lo que le pasó ya no es confiable”. No. De ninguna manera. Cualquier mecanismo que se repara, va a quedar mucho mejor que lo que estaba antes de repararlo, ¿Se entiende?

(Judas 12)= Estos son manchas en vuestros ágapes, que comiendo impúdicamente con vosotros, se apacientan a sí mismo0s; nubes sin agua, llevadas de acá para allá por los vientos; árboles otoñales, sin fruto, dos veces muertos y desarraigados.

1)= Manchas que manchan nuestro mensaje.

2)= Nubes sin agua; no hay revelación. Se esconden detrás de otros.

3)= Un ministerio irrelevante. Contesta lo que nadie está preguntando.

(Judas 17)= Pero vosotros, amados, tened memoria de las palabras que antes fueron dichas por los apóstoles de nuestro Señor Jesucristo; (18) los que os decían: en el postrer tiempo habrá burladores, que andarán según sus malvados deseos.

(19) Estos son los que causan divisiones; los sensuales que no tienen (Y por lo tanto no entienden) al Espíritu.

Fue profetizado ya; los apóstoles lo dijeron. Es normal lo que está sucediendo. El ataque, es parte de su empleo, no se preocupe. Fue dicho de antemano que iba a suceder. NO se asombre, no se asuste, no se esconda.

Tampoco es cuestión de andar a los alaridos en la iglesia de que el diablo lo está atacando. Nadie va a pensar que usted es muy importante en el mundo del espíritu. Lo más probable, es que alguno diga: “Y…en algo le habrá dado lugar, ¿No cree?”

(20) Pero vosotros, amados, edificándoos sobre vuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo, (21) conservaos en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna.

(22) A algunos que dudan, convencedlos.

(23) A otros salvad, arrebatándolos del fuego; y de otros tened misericordia con temor, aborreciendo aún la ropa contaminada por su carne.

¿Se da cuenta que el gran ministerio de la iglesia es el de la recuperación y nunca el de la discriminación y la marginación? ¿Puede entender que el amor de Dios se derrama sobre un grupo de gente restaurada de las peores inmundicias y decrece considerablemente ante personas que jamás han hecho nada despreciable?

¡Hermano! ¿Usted me quiere decir que hay que pecar sin frenos para tener más gracia? No, en absoluto. ¿Cómo se le ocurre que le diría tamaña barbaridad? Eso quiere decir que hay que amar a los perdidos, a los caídos, a los extraviados, a los endemoniados, a las prostitutas, a los homosexuales, a los drogodependientes, a los alcohólicos, a los que padecen SIDA, a los ladrones, a los divorciados, a los sucios, mugrientos y corruptos en cualquier instancia. Los enfermos necesitan médico, no los sanos. ¿O vamos a seguir gratificándonos con la atención de gente sana y abandonando a su suerte a los enfermos?

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El Fuego de los Elementos

Nunca ha escuchado usted a alguien no creyente hablar sobre lo que él denomina como “El fin del mundo”? Alguna vez sí, ¿Verdad? Muy bien; ¿Sabe usted de donde sacó la sociedad secular la idea del fin del mundo? Pues de la iglesia, sí señor.

¿Y como es que se dice que sería, literalmente, ese fin del mundo? – ¡¡¡Hay señales bíblicas, hermano!!! – ¿Ah, sí? Dígame algunas, por favor. – Ejem…la luna se pone roja como la sangre, las estrellas empiezan a bailar y finalmente a caerse…

…El cielo se enrolla como un pergamino, los elementos del cielo comienzan a caer ardiendo. Y esto, a su vez, hace que se queme todo lo que tocan, haciendo que el mundo se termine esta vez por fuego, y no por agua como fue antes, cuando el arca de Noé, ¿Entiende? Así es como está anunciado, hermano…

¿Ah, sí? ¿Está anunciado? Mire; yo jamás descarto que Dios pueda o no pueda hacer determinada cosa, porque para Él no hay nada imposible. Pero en este trabajo quiero compartir con usted una de esas escrituras, para mostrarle que el simplismo, cuando se trata de la Palabra, puede ser peligroso e irresponsable. Y si de eso llegamos a sacar una doctrina, mucho peor.

(2 Pedro 3: 8)= Mas, oh amados, no ignoréis esto; que para el Señor, un día es como mil años, y mil años como un día.

Este versículo, un calco del que está en el verso 4 del salmo 90, nos muestra un par de cosas. Cuando la Biblia habla de años, es muy complejo saber de qué tipo de años se trata, ya que los de 365 días que conocemos, se han conformado e implementado a partir de un calendario que utilizamos y que, como todos saben, fue producto de la inventiva de un papa romano llamado Gregorio, mucho tiempo después.

De todos modos, si para Dios mil años equivalen a un día, este que hemos empezado a vivir, es el Tercer Día de Jesucristo, que como todos sabemos, es el día de la resurrección y la victoria. Sería atinado, entonces, comenzar a dar gracias a Dios por esa victoria en este tiempo, que es el de las primeras horas de la mañana del tercer día.

(9) El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.

Una de las tantas explicaciones adecuadas y coherentes de por qué aún no se ha producido el gran día del Señor y su retorno, reside en el carácter misericordioso de Dios. Aunque la maldad humana reclame acción inmediata, Dios contiene su justa ira y retarda así el día del juicio.

La iglesia predica infierno para los que rechazan a Cristo. Dios, mientras tanto, jamás habla del infierno; Él tiene paciencia, amor, misericordia y sigue esperando cambio, decisión y arrepentimiento que le posibiliten implementar perdón, redención y salvación a la mayor cantidad de seres humanos.

(10) Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grandes truenos, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas.

Claro; la primera interpretación, la que más resalta en la superficie del entendimiento humano y, por lógica consecuencia la que más frecuentemente y masivamente se nos ha enseñado, tiene que ver con la imagen más rápida y superficial que tenemos de un ladrón en la noche.

¿Cómo llega un ladrón en la noche? Sin previo aviso, con la más absoluta y total sorpresa, sin que nadie lo haya previsto. Cuidado; no es descabellado esto, no, de ninguna manera. Es bueno haberlo aprendido así y es tan bueno haberlo enseñado, también.

Pero es malo, sin embargo, y a esto hay que entenderlo con apertura y amplitud, haberse cristalizado en esa enseñanza, entendiendo, suponiendo y decidiendo que esa escritura con esa revelación, se quedará inamovible y fija allí.

¿Puedo preguntar por qué? ¿Quién dijo, y se tomó como valor de enseñanza cumbre, que un texto tiene una interpretación y esa interpretación ya no cambiará jamás? En principio: esa que hemos visto, ¿Es la única condición que tiene un ladrón en la noche?

No. Hay, por lo menos, otra más. Y esto a despecho que puedan seguir apareciendo otras cuando a Dios así le plazca. Y esta que voy a enseñarle no es menor, créamelo. Un ladrón viene, siempre, a llevarse algo que no le pertenece. ¡¡Wow!!

¿Qué querrá decir esto? Algo que sí es al revés de lo que siempre habíamos aprendido y por allí hasta enseñado. Habrá un arrebatamiento, aclaremos esto, pero en este texto se está hablando de otra escena, de otro momento, quizás previo al arrebatamiento: la siega de la cizaña.

El señor, en ese momento, será como ese simbólico ladrón y aparecerá, en primer término, para sacar del medio a todos los que no son suyos, a los que no le pertenecen. En una palabra y para que se entienda bien: ¡Todo lo que no es de Cristo será conmovido!

¿Cómo tenemos que entender esto? Parece contradictorio con la fe, con la justicia, con el amor. Dice que vamos a producir una remoción de todo lo que no es Cristo, mediante la manifestación de Cristo por nuestro intermedio.

Es el mismo principio de Juan el Bautista: debemos menguar para que Él crezca. ¿Y que sucedió con Juan? Perdió la cabeza. Eso es exactamente lo que debe suceder con cada uno de nosotros.

¡¡No entiendo, hermano!! – Lo que le estoy diciendo es que, si usted no “pierde” su cabeza, la cabeza de Cristo no puede tomar ese lugar. Y entonces, mientras usted no mengue, Él no crece. LA única manera de tener la mente de Cristo, es el cortarnos de raíz la nuestra.

Nuestra confusión más grande es que hemos creído que necesitamos más de Cristo, cosa que no está mal y es así, pero la realidad nos dice que necesitamos menos de nosotros, de nuestra mentalidad, de nuestra sabiduría humana. Lo que no es de Cristo, será removido. La cizaña será segada. Como en los días de Noé…

Después viene la otra parte, la de los elementos ardiendo que caen deshechos. ¿Qué ha aprendido usted? Que se trataban de estrellas, soles, lunas, planetas o quien sabe que cosas. En suma: “El fin del mundo”, ¿No es así?

Sí, yo también aprendí eso- – ¿Es que no va a ser así, hermano? – ¡Ah, no! ¡No lo sé! ¡Quizás sí, que sé yo! Pero al margen de eso, que pertenece pura y exclusivamente a la soberanía de Dios, que puede hacer lo que se le da la gana con su creación, tengo que decirle que el texto no dice exactamente lo que nos dijeron que dice, dice otra cosa. Vamos a verlo, ¿Quiere? Después si quiere entender lo mismo que ya sabía, es un problema y una decisión suya.

Dice que los elementos ardiendo serán deshechos. La Nueva Versión Internacional, que está traducida directamente de los originales al español, sin pasar por el inglés como sucede con la mayoría de las versiones clásicas, dice, en lugar de elementos “deshechos”, elementos destruidos.

Entonces deberemos recalar, necesariamente, en esta palabra que resulta clave: ELEMENTOS. Y allí es donde nos encontramos con que tiene un significado muy diferente al clásico que saltaría a primera lectura. Observe los siguientes textos:

(Colosenses 2. 20)= Pues si habéis muerto con Cristo en cuanto a los rudimentos del mundo, ¿Por qué, como si vivieseis en el mundo, os sometéis a preceptos, (21) tales como no manejes, ni gustes, ni aún toques, (22) (en conformidad a mandamientos y doctrinas de hombres), cosas que todas se destruyen con el uso?

¿Qué le parece? ¿Qué cree usted que puedan ser los rudimentos del mundo? En principio, tengo que decirle que, la palabra RUDIMENTOS, se traduce de una palabra griega que originariamente se refería a un triángulo situado sobre un reloj de sol para determinar la hora por medio de la sombra que ese triángulo proyectaba. Desde allí comenzó a aplicarse a ir ordenadamente, a avanzar poco a poco, a comenzar (Atención; tome nota de esto) por las cosas elementales, a aprender las letras del alfabeto.

En el Nuevo Testamento, a esta palabra se la utiliza (Tome nota otra vez) para referirse a las verdades elementales. Es un término, para redondear la idea, que se aplica a los primeros y más sencillos principios de alguna ciencia, de la literatura o de alguna doctrina religiosa, ¿Entiende?

Esto quiere decir que, RUDIMENTOS, en realidad, son los ELEMENTOS básicos del lenguaje que la ha formado. Muy bien; con esta misma palabra que aquí se traduce como RUDIMENTOS, se escribe ELEMENTOS en Pedro 3:10. Hay otra escritura que amplía y confirma esto.

(Gálatas 4: 3)= Así también nosotros, (Está hablando de nosotros, de usted o de mí, no de mundanos incrédulos, pecadores e impíos, ¿Entiende?) cuando éramos niños, estábamos bajo esclavitud, bajo los rudimentos (Es decir: elementos) del mundo.

(Verso 9)= Mas ahora, conociendo a Dios, o mas bien, siendo conocidos por Dios, ¿Cómo es que os volvéis de nuevo a los débiles y pobres rudimentos (Otra vez: Elementos) a los cuales os queréis volver a esclavizar?

En primer término, tendré que decirle que este texto, parecería haber sido escrito esta mañana, hace sólo un momento, por alguna persona miembro de cualquier congregación más o menos conocida.

Es importante señalar que, los rudimentos de los cuales se habla aquí, o su sinónimo. Elementos, está íntimamente ligado y relacionado con el legalismo. Judío en principio, pero con todos los legalismos ritualistas y fundamentalistas que usted quiera agregarle después.

El culto a las leyes, los estatutos y las ordenanzas humanas, generalmente impuestas por ciertas iglesias para reemplazar una inexistente presencia, unción y poder de Dios, esclaviza, adormece, intoxica y mata. Cizaña. Rudimentos. Elementos.

Yo siempre me pregunté, y creo no haber sido el único, cuando me tocó enfrentarme con hermanos fieles que, en lugar de escudriñar la palabra para encontrar los tesoros escondidos del Señor, se han dedicado a hacerlo para enganchar a otros hermanitos que puedan estar de contramano con alguna escritura, exactamente lo mismo que Pablo se pregunta y le pregunta a los Gálatas.

Prostitutas, homosexuales, drogadictos y divorciados que aceptan a Cristo y se deciden a cambiar totalmente sus vidas, han sido destinatarios de estas perlas de amor por parte de algunas congregaciones que, en el nombre de la santidad y la pureza del evangelio, lo que han conseguido es ahuyentar, correr a mucha gente no sólo de los bancos de un templo, sino también del mismísimo camino del señor. Rudimentos. Elementos.

(Hebreos 5: 12)= Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuales son los primeros rudimentos de las palabras de Dios, y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido.

Esta palabra que figura aquí, RUDIMENTOS, es la palabra STOICHEION, que también se traduce como ELEMENTOS, y es la que utiliza Pedro cuando dice que se van a quemar, que van a arder, que se van a deshacer, a destruir.

Una traducción buena daría como resultado que es: cualquier cosa original o principal de la cual proviene un fruto. El árbol que da la manzana, la madre que pare al hijo. En nuestro idioma, en nuestro vocabulario, el elemento es la letra, porque es la que luego dará origen a las palabras.

Esto le está diciendo a usted que, el origen de todo lo que exprese lo que no es de Dios, va a ser quemado. Se lo amplío: si el vocabulario no sirve, (Y hoy anda suelto muchísimo vocabulario que no sirve), el fuego va a quemar las letras, que son el elemento, los rudimentos, para que no haya vocabulario.

Ahora bien; ¿De qué fue se está hablando? – ¡Ah, no sé, hermano! Lo que siempre han dicho es que esta vez el mundo no terminará en agua, sino en fuego. – No se confunda. Jeremías 23:29 dice: ¿No es mi palabra como fuego? El fuego que quema la letra originaria del falso vocabulario, es la Palabra.

Esto significa algo que no siempre se nos ha enseñado así: por más que el hombre sea horriblemente malo, Él no va a quemar al hombre. En todo caso, sí va a quemar el origen que hizo que ese hombre sea malo.

Los rudimentos, los elementos de la tierra arderán, eso quiere decir. Los personeros de esos rudimentos, ministros, predicadores de falsedades, van a ser quemados por el fuego de la exposición y el derrumbe conceptual.

Cualquiera puede observar y comprobar que las fortalezas mentales están cayendo. Escuche: el milagro más grande del mundo está ocurriendo delante de nuestras narices y no nos hemos dado cuenta. Claro, siempre se nos habló de los milagros como algo espectacular y nos estamos perdiendo este.

Fíjese que este milagro, el de la caía de los elementos ardiendo, es el que soñaban ver tantos y tantos profetas que murieron sin verlo. Ellos tenían muy claro la calidad de lo que esperaban. No aguardaban emocionados y excitados ver levantarse a un paralítico de una silla de ruedas tal como lo hacemos ahora, hasta el punto de publicitar reuniones de sanidad bajo esa óptica.

Ellos aguardaban ver esto: Cristo Jesús formado en nosotros, porque eso es lo que produce el fuego que inflama los elementos. Esperaban ver a una ciudad cuyo fundamento es Dios: la iglesia real, verdadera, alejada quizás de una rutinaria y ritualista congregación religiosa en la cual usted se sumerge todos los domingos de su vida. Rudimentos, son los principios primordiales o fundamentales, de ciencia o disciplina, ese es el significado. Por eso es que vemos que el sistema va a deshacerse.

(2 Pedro 3: 10)= Pero el día del señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay, serán quemadas.

(11) Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas, como no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir. (Es curioso y al mismo tiempo tremendo, el impacto que produce la influencia de la religión cultural.

¿No le da la sensación, al leer esto, que le está hablando de una figura humana con su rostro bondadoso, santo, y las manos juntas, símbolo estético de la piedad? ¡Pero es que esa es la estatua, hermano! ¡Esa es la imagen!

Y sí, esa es la influencia cultural de la que le hablaba. Porque, ¿Sabe usted lo que es la Santidad? Estar apartado, consagrado, dedicado a las cosas de Dios. ¿Y sabe usted lo que es vivir piadosamente? Vivir espiritualmente por el espíritu y no por la carne. Según Cristo, no según Adán)

…(12) esperando y apresurándoos, (Veamos algo importante. Esta palabra que leemos aquí, APRESURÁNDOOS, es la palabra SPEUDO, y significa ACELERAR. Esto quiere decir, ni más ni menos, que nosotros como creyentes debemos tener una conducta con respecto a la venida: ACELERARLA.

“Hermano…¿Usted me está hablando de la venida del Señor? Le estoy hablando de la venida del tiempo de la quema de todo lo que es falso, de todo lo que no es verdadero, de todo lo que no viene de Dios, de todo lo que viene de la sabiduría humana de los hombres.

En suma: de todo lo que es Babilonia. Porque la venida del Señor, dice la Biblia, depende que se madure o no el fruto, pero la quema básica del sistema babilónico, sí depende de nuestra actitud. Una cosa es convivir con Babilonia, otra es soportar a Babilonia, y otra cosa es proteger nuestra pureza y no contaminarnos con Babilonia.

Pero otra cuestión muy distinta es permitir pasivamente, bajo la óptica de ese falso hiper-amor y súper-bondad con que muchas veces nos manejamos, que Babilonia haga barbaridades en el nombre de un Dios que no es el de la Biblia, transformándonos de ese modo, por omisión, en voluntarios cómplices.

En cuanto a Cristo, Él no viene hasta que la iglesia no esté madura. ¿Y qué es lo que tenemos que madurar? Esa madurez.) …para la venida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán deshechos, y los elementos, siendo quemados, se fundirán. (Aquí tiene usted otra vez el incendio de los elementos, de los rudimentos, de los principios falsos a partir de la palabra de autoridad)

¿Tiene usted hoy alguna vaga idea de cuales serían, a su juicio, aquellos rudimentos o elementos que podrían llegar a inflamarse y encenderse en fuego? Mire; yo no estoy aquí fluyendo como profeta, pero por conocimiento de la Palabra, pedio decirle algo.

Simplemente que todo aquel mensaje que, por mejor intencionado, moralista o bondadoso que sea, no tenga la base del evangelio de Jesucristo, (ese que dice que el Reino de los Cielos se ha acercado), será sacudido en este tiempo. Y si algún hombre no sólo lo predica, sino que también vive ese tipo de palabra falsa, se quemará con ella.

(Eclesiastés 1: 4)= Generación va, y generación viene, mas la tierra siempre permanece.

No hace falta demasiada lucidez teológica para entender que esto nos deja más que claro que lo que va a destruir no es el planeta, como pregonan los cultores de “El fin del mundo”, sino otros aspectos.

Los elementos, los rudimentos, los argumentos, serán pasados por fuego y todo aquello que no sea Cristo, será destruido. – Mire hermano…yo a usted lo quiero y lo respeto mucho, pero ¡A eso que dice usted, si no lo veo con claridad, no puedo aceptarlo!

¡Así me gusta, hermano! Ese es un hijo de Dios responsable, que no va a tragarse ningún “sapo” de doctrina falsa o satánica. Todo lo que le dicen, páselo por la Palabra. Yo digo que el fuego no es fuego literal, y que lo que se quema no es el planeta, sino los conceptos falsos, las falsas doctrinas, la cizaña, los rudimentos, los elementos. ¿Sabe por que lo digo? Sígame:

(1 Corintios 3: 11)= Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo. (¿Qué es lo que no puede alterarse? Los fundamentos, los rudimentos, los elementos).

(12) Y si sobre este fundamento alguno edificare oro (Que viene a ser una realeza externa, algo que normalmente llamamos “status”) plata (Que a partir de su utilización como moneda de cambio, pasó a ser símbolo del dinero y factor propiciatorio de las denominadas teologías “de la prosperidad”)…

…piedras preciosas…(Belleza exterior, adorno, lujo, atractivo mediante poderío social) madera (Esto es símbolo de templo hecho por mano de hombre; Salomón) heno (Alimento de baja caloría, de baja nutrición)…

…hojarasca…(Directamente basura, cizaña) (13) las obras de cada uno (Todo lo que le he detallado, que son fundamentos existentes en este tiempo, argumentos, rudimentos, elementos) se hará manifiesta (Es decir que nada quedará en secreto. Un día se sabrá por qué cada uno ha predicado lo que ha predicado, si defendiendo los intereses del Reino de Dios o los propios)…

…porque el día la declarará; (¿Cuál es el símbolo del día? La luz. El Sol de Justicia. Cristo. La palabra real, ungida, verdadera. ¿Y como llegará?) pues por el fuego será revelada (Aquí tiene su fuego. Guarde ya el balde de agua, no llame a los bomberos, generalmente vienen solos…)

…y la obra de cada uno, cual sea, (No habla de planeta, no habla de sociedad secular, incrédula o atea, habla de obras que, según hemos visto, tienen fundamentos, argumentos, rudimentos y elementos) …

El fuego la probará…(Una vez más, Jeremías: tu Palabra es como fuego. El resultado de esa prueba tiene dos aristas; o se aprueba y los fundamentos, esos rudimentos, esos elementos sustentados en Cristo son válidos y aceptables, o esos fundamentos, esos rudimentos, esos elementos toman fuego y caen ardiendo y deshechos. ¿Estamos? ¿He podido probar, confirmar y respaldar lo que dije?)

Quiero que entienda usted que no están juzgando las obras. No interesa aquí si esa obra es de oro es de madera. Tanto es de Dios la madera como el oro. El tema esencial es como fue edificada.

No hay nada de malo con el que tiene menos como con el que tiene más. Si es para Dios, sigue siendo para su gloria. Nos hizo a todos del mismo tamaño. Ahora vayamos al principio de este último texto.

(Verso 10)= Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima; pero cada uno mire como sobreedifica. (Fíjese que no dice “con qué”, dice “como”.)

(2 Pedro 3: 13)= Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia.

¿Quién no se imaginó alguna vez, leyendo este verso, un día singular y particular en el que, no podemos imaginar de que modo, (Bombas atómicas, terremotos, guerra de las galaxias), un cielo haciéndose pedazos. (Aunque sabemos perfectamente que lo que nosotros llamamos Cielo no puede romperse porque no es de material) y un planeta destrozándose.

Luego de eso, los que puedan haberse salvado, (Que se nos enseñó que serían los creyentes, pero si la cosa viene a través de una guerra nuclear, los que se salven serían los personajes más importantes de los países más importantes, que son los que cuentan con refugios atómicos) disfrutarían de esos cielos nuevos y una tierra nueva.

¿Qué lindo, no? ¿Pero no parece apartado de la justicia de Dios? A, no, no importa. Si me lo predicaron, debe ser porque el siervo tuvo la visión. ¿Sí, eh? ¿No sería más coherente que en realidad no tuvo ninguna visión y entonces encaró el asunto por el lado más entendible para la mente carnal y humana?

Y sí, esto es mucho más coherente con la justicia de Dios, no? ¿Y por que no lo vimos antes y jamás lo discutimos cuando se nos enseñó? – La sujeción, hermano… – La sujeción, mi amado hermano, es a autoridad sujeta a autoridad, no a lobos rapaces vestidos de ovejas que vienen o son usados para destruir el rebaño.

Esta palabra que se usa aquí, NUEVOS, tanto en los cielos como en la tierra, es la palabra KAINOS y significa: “Algo nunca visto”, o “Algo que nunca estuvo”. KAINOS tiene la implicación de algo que había, pero que ahora está de otro modo, de un modo mejor.

Si yo cambio hoy mi viejo automóvil, paso a tener un auto nuevo. Lo que no quiere decir que sea un “Cero Kilómetro”. Tampoco quiere decir que antes no había ningún auto, sólo que ahora hay uno mejor. KAINOS. Nuevo.

Esto significa que, cuando se dice cielos nuevos y tierra nueva, se refiere a una nueva condición de lo existente, no a un cambio de planeta. Es decir que, para redondear esto, NUEVO, KAINOS, aquí, sería algo así como “Nuevo en una especie; el mejor de una especie”.

¡Es increíble! ¿Cómo me enseñaron otra cosa? Estoy de acuerdo, a usted le enseñaron otra cosa. A mí también. Pero esa no es una excusa válida ni una prueba de inocencia. La base, aquí, es su desobediencia.

¿Yo? ¿Desobediencia? ¿Y que culpa tengo yo? ¡Yo me sujeté, como correspondía, a los hermanos que me enseñaron! ¿Ah, sí? ¿Y que hago con el mandato aquel de escudriñar la Palabra, que todos tenemos?

¡Ah, no, hermano! ¡Eso es para los líderes! – ¿Y quien le dijo eso a usted? Olvide la división legendaria entre laicos y ministros, entre líderes y liderados, eso es doctrina nicolaita que, dice la Biblia, Dios detesta.

Él dice que somos TODOS ministros competentes, por lo tanto sus directivas son para todos, no para algunos. Si usted hubiera escudriñado, hubiera descubierto que eso no era así. Su comodidad lo hizo errar.

Espero que haya sido la última. Hoy mismo, ahora mismo, tome su Biblia, que es igual a la mía, y escudriñe para ver si esto que le estoy diciendo, verdaderamente es así. Si lo ve con claridad, lo acepta, lo cree y lo pone por obra, usted puede predicarlo calcado.

Nadie es dueño de ningún mensaje, todo es del Espíritu Santo, suya es la gloria. No se confíe de ninguna sabiduría humana. Es maldito el hombre que confía en el hombre. – ¡Pero es que el hombre es su imagen y semejanza!

Sí que lo es, pero no por decreto evangélico. Debemos pesar los espíritus y someternos a lo que verdaderamente es de Dios, no a cualquier cosa que sale de cualquier persona, por importante, conocida o prestigiosa que pueda ser en nuestro ambiente.

Entienda: usted es nuevo. Una especie de nueva raza en la tierra. Una raza divina. No se olvide que, lo único que existe en la tierra que no es de la tierra, hoy día, es la iglesia. Porque somos nacidos de arriba. ¡Iglesia! ¡Reacciona! ¡Estoy diciendo que eres nacida de arriba!

Pero claro; estoy hablando de la Iglesia, no de un grupo de personas reunidas en un templo. A veces suelen ser la misma cosa, pero en muchas mayores ocasiones, para nada. Estoy hablando del remanente santo de Dios. Todos los demás son de aquí abajo, y no en altura, sino en condición.

Porque cuando adán cayó, no se cayó de un planeta a otro. Tampoco cayó de rodillas, llorando, arrepentido. Cayó en naturaleza. Entonces, cuando usted fue levantado, no fue a un lugar geográfico ni físico, sino en condición, en estilo.

Físicamente seguimos aquí, en el mismo planeta que los demás, padeciendo de pronto, algunas de las cosas que todo el mundo padece, porque algunas de las plagas que Dios mandó a Egipto, también sacudieron muy feo al pueblo de Israel.

¡Pero no, hermano! ¡Es que usted no sabe lo que yo era antes! ¡Por eso Dios ahora me castiga! ¡Yo era prostituta! ¡Yo era ladrón! ¡Yo era drogadicto! ¡Yo era homosexual! ¡Yo era alcohólico! – basta. Eso es pura carne de aconsejamiento y sanidad interior, mire;

(Isaías 65: 17)= Porque he aquí yo crearé nuevos cielos y nueva tierra; (LA misma palabra) y de lo primero no habrá memoria, (¿Qué es lo primero? Lo que ocurrió antes de los cielos nuevos y la tierra nueva) ni más vendrá al pensamiento. (Mandamiento. No se atreva usted a desobedecer a Dios y ponerse alegremente a pensar en ese pasado suyo)

Cuando vengan a su mente recuerdos de un pasado no precisamente capaz de ponerlo orgulloso, o como ejemplo para la reunión de jóvenes, no se deprima por eso. En todo caso, si quiere, deprímase por causa de estar desobedeciendo esta palabra que le dice que de lo primero, no habrá más memoria en el cielo ni deberá haber más pensamiento en su mente.

¿Y que más le está diciendo? Que los cielos y la tierra van a pasar. Que su palabra es tan eterna que solamente se la puede comparar con lo más eterno que existe. Porque si se tratara de un problema astronómico o interplanetario, con OVNI incluido, y los cielos y la tierra, efectivamente, dejaran de ser, lo más lógico sería que, desaparecidos los portadores, la palabra también dejara de ser.

Pero sabemos que la palabra perdura para siempre. Y por eso es que la compara con algo que es para siempre, no la puede comparar con algo temporal. Es un lenguaje revertido, son imágenes proféticas. Profecía no es predicción del porvenir, es revelación contemporánea que, como tal, trae segura y enorme bendición, jamás terror.

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Doctrinas Básicas

Hace ya algunos años, aunque a muchos les parece que no ha pasado tanto tiempo, el tema de la unción del Espíritu Santo en nuestras vidas, estuvo a la orden del día en toas las congregaciones.

Donde se la amaba, anhelaba y cultivaba, procurando evitar excesos emocionales o de exagerado misticismo y donde se la cuestionaba, soslayaba y hasta combatía, buscando en la enseñanza de la palabra la sabiduría de Dios para encontrar el punto justo.

La historia no la voy a contar porque usted ha sido protagonista de ella, en cualquiera de los dos ámbitos que termino de mencionar, pero la polémica no siempre santa que esto desató entre ortodoxos y progresistas, entre tradicionales y renovados fue tan áspera que, más que algo proveniente del Reino de Dios, por momentos se llegó a actuar de uno u otro lado, como si fuera algo que emanaba del Reino de las tinieblas.

Sin embargo, aquí lo que interesa es la manifestación de los hijos de Dios, que es lo que la Creación toa anhela y gime, y que para que esa manifestación sea posible, más allá de cualquier teología o doctrina denominacional que usted cultive, la unción del Espíritu Santo es in-dis-pen-sa-ble.

No conveniente, no interesante: indispensable. Sin unción jamás habrá poder de Dios en una congregación, en la iglesia. Sin unción cualquiera de ambas cosas será, apenas, un club social de reunión de buena gente con aptitudes morarles y espirituales loables y respetables, cosa que naturalmente, no es mala, pero que está lejos, muy lejos de la autenticidad de los hijos del Dios viviente.

Quiero hablar hoy de un par de doctrinas que tienen que ver con la unción y que tienen tanta profundidad que pueden, por sí mismas, estremecer a todo el planeta y, me animo a decirlo, el universo entero. Dos espejos donde los hijos de Dios tendrán que mirarse, a la larga o a la corta y que, como no podía ser de otro modo, van unidos, hermanados, de la mano.

(Hechos 2: 38)= Pedro les dijo: arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.

Comencemos por entender que este pasaje, da cuenta de lo que Pedro les dijo a hombres que no estaban allí en calidad de incrédulos desinteresados de las cosas de Dios, sino a personas que habían ido a buscar “lo que hubiera”, precisamente de ese Dios que procuraban conocer más.

Esto nos deja un primer principio, una primera enseñanza: No importa en que nivel espiritual se encuentre usted, no importa si es un analfabeto que aprendió la Biblia “de oídos” o un Master en Divinidades egresado de la mejor universidad teológica del planeta: El primer paso hacia el recibimiento de la unción, es el arrepentimiento.

No sé cuantos ni sé adonde, pero seguramente en este mismo momento, se habrán levantado decenas de voces angustiadas que me reprocharán con una misma expresión: ¡¡Pero es que yo ya me arrepentí!! ¡¡Yo ya nací de nuevo!!

¿Usted ya ha nacido de nuevo? No puedo hacer otra cosa que gritar ¡¡Aleluya!! ¡¡Gloria a Dios!! Por eso. Pero a ese pensamiento de que el arrepentimiento es una cosa del pasado, tendré que decirle que no, que de ninguna manera es así.

Fíjese el sermón que Pedro tiene aquí, justo en el día de Pentecostés. El poder del Espíritu Santo había caído sobre ciento veinte seguidores de Jesús, y este milagro había tenido manifestación práctica y visible de varias maneras, especialmente en el revestimiento de poder en esa predicación de Pedro.

Ahora bien; ¿Por qué les dice eso Pedro a sus oyentes? Se los dice en respuesta a una pregunta que ellos, casi a coro, le hicieron antes: Dice que estaban “compungidos” por la presencia del Espíritu Santo y preguntaron: ¿Qué haremos? Allí fue donde Pedro les dijo: ¡Primero arrepiéntanse y después hablamos de lo demás! ¿Y que sería lo demás? Lo que dice este verso clave en materia de unción:

(Hechos 1: 8)= Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra.

Está bastante claro. Tenemos la promesa de poder después de la venida del Espíritu Santo. Espíritu es unción y poder. Y todos vienen después del arrepentimiento. ¿Y para que dice que es? Para serle de testigo. Esto es importante, porque no recibe usted esa unción para lucirse en público ni para pavonearse entre las hermanitas jóvenes.

Recibe ese poder para hablarle a las personas acerca de Jesucristo. Pero cuidado: ni se le ocurra ir a decirle al mundo como es usted, cuan grande se ha vuelto y cuan miserable pecador era. No es para eso la unción del Santo. Es para que les hable acerca de su Gran Sumo Sacerdote, acerca de su Gran Rey, acerca de su maravilloso Salvador cuyo nombre es Jesús. Les dirá lo que Él puede hacer con una vida que está vacía.

¡Pero hermano! ¡Si en todas las iglesias que conozco pasan a la plataforma personas que cuentan precisamente eso, como son ahora, cuando grandes se sienten y lo miserable que eran antes!

¿No se nos da el poder para hablar acerca de nuestra experiencia de nuestro testimonio? Eso es exactamente lo que se nos ha enseñado por años, pero hay un pequeño inconveniente. El Espíritu Santo no glorifica lo que usted ha experimentado. Él, lo que hace, es traer a Jesucristo al centro de la escena.

Él le mostrará al mundo lo que Jesús ha experimentado para que usted se pueda ir al cielo, no lo que usted haya hecho para llegar allí. Porque dice: “Me seréis testigos”, lo que implica dar testimonio de lo que Él es, no de lo que nosotros éramos o somos. Es decir: Quien es Jesús, que ha hecho Jesús, que ha prometido Jesús, que está habando HOY Jesús.

Todos hemos cometido este tipo de errores. ¿O usted se cree que nacemos sabiéndolo todo? Yo mismo he conocido iglesias donde el ruido y el bullicio eran de tal calibre que todos pensábamos, (No solamente ellos); que eso era poder de Dios.

Además, recuerdo, casi todos tenían una pandereta porque, aseguraban muy serios, el sonido de las panderetas…¡Atraía al Espíritu Santo! Casi ocultismo, créame. En otro lugar, una noche, orando por personas que habían pasado al frente, me tocó lidiar con una pequeña manifestación de demonios.

Cuando estaba reprendiendo, vi a una persona que saltaba a mi alrededor gritando y golpeando las manos. Después pregunté quien era y me dijeron que era “la persona que estaba al frente del “ministerio” de liberación allí.

Cuando le pregunté por qué hacía todas esas piruetas que le había visto, me dijo que le habían enseñado que así, gritando y aplaudiendo, los demonios se asustaban y se iban más rápido. Inocencia total. Ignorancia total. Peligro total.

Le pregunto: ¿Cuántas veces ha pasado al frente y ha llorado, clamado y suplicado al Señor que le de todo ese poder que ha visto prometido en la Biblia? ¿Cuántas veces ha anhelado que viniera alguien nuevo, desconocido, que no fuera ninguno de los hermanos que veía todos los días en la iglesia, para que le impusiera las manos y pudiera, al fin, recibir esa unción, ese poder que tanto anhelaba?

¿Cuántas fórmulas de “auto-unción” ha probado? ¿Cuántos libros sobre la unción ha leído? ¿Cuántos programas radiales, videos o CD sobre el tema se ha escuchado o visto? Porque usted conocía esas promesas de poder y sabía que, independientemente de las formas o los métodos, esas promesas tenían que ser suyas, ¿Verdad?

Muy bien; ahora sabe que sí, que efectivamente son suyas. Y no sólo suyas, sino también de sus hijos. Pero la primera clave, mi querido hermano o hermana, la primera de las dos claves, es el arrepentimiento. Porque es el arrepentimiento el que le pondrá en el camino del gran fuego y le hará llegar al destino que Dios quiere.

¿Y que viene a ser el arrepentimiento? ¿Qué significa el arrepentimiento? Comencemos mejor por mencionar lo que NO significa. No es pasar al altar, hacer muecas de compungido, derramar alguna lágrima, decir “Lo lamento mucho, Señor, perdóname” y después salir y volver a hacer lo mismo por lo cual ha terminado de arrepentirse y pedir perdón.

Primero: el arrepentimiento es una experiencia diaria. Y es una experiencia sobrenatural, no algo que usted puede lograr humanamente por usted mismo. Es un don del Espíritu Santo. El impacto del arrepentimiento se produce cuando no sólo se confiesa el pecado, sino que también se produce un apartamiento de él.

(Proverbios 28: 13)= El que encubre sus pecados no prosperará; mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.

Este es el verdadero significado, confesar los pecados, es cierto, pero también apartarse de ellos, no tener más nada que ver con ellos ya. Es decir que usted se arrodilla y le dice al Señor: “Nunca más”, y no se mueve de allí hasta que el asunto no esté resuelto.

¿Por qué? Porque mientras no lo resuelva, no va a poder recibir la plenitud del Espíritu santo, la unción del Santo, el maravilloso poder de Jesucristo de Nazaret y comenzará a secarse en la vid. No es tontería ni ocurrencia trasnochada, es realidad evidente.

Hay demasiados cristianos sentados en sus santuarios, secándose en la vid por falta de vida y de poder. Dicen: ¡¡Pero es que yo tengo fe!!” ¿Fe? Cuando el regalo de Dios que es el glorioso Espíritu Santo venga, Él y no otro le va a dar vida real a esa fe.

Además, de este asunto de la fe se ha hablado, se ha malentendido, y se ha abusado por mucho tiempo. La gente ha clamado por la fe, fe, fe, hasta que han volado en pedazos. Tanto han usado e interpretado mal la doctrina, que se han trastornado a sí mismos y a miles de otras personas también.

La fe, está escrito en toda la Biblia, es un don de Dios. ¿Y como lo otorga Él? Lo otorga a quien quiere, por su divina soberanía, su inmensa misericordia y con enorme gozo por hacerlo. ¿Y luego, como la mantiene viva, despierta, activa y dinámica a esa fe?

Por medio del Espíritu Santo. Yo no puedo entender, y no voy a hacer la apología del Espíritu Santo porque Él no la necesita, pero no puedo entender como, gente que minimiza la persona del Espíritu Santo, puede pretender posteriormente, vivir con fe, tener unción y poder de Dios manifestado.

En cuanto al arrepentimiento, lo que se constituye en el primer paso camino a la unción del Espíritu, tiene que estar presente y activo sobre cada acción pecaminosa de su vida, hasta en las cosas que en su opinión pueden parecerle como más simples.

Usted tendría que arrepentirse, por ejemplo, de no orar, de no leer la Palabra, de abandonar de alguna manera al Señor, de haber tratado con ligereza y superficialidad el maravilloso regalo de SU presencia en su vida e, incluso, arrepentirse si por alguna causa ha sacado a Jesús de sus conversaciones cotidianas.

¡Pro hermano! ¿Esto no suena un poco legalista? No se crea. Cualquiera de estos, aparentemente “pequeños” pecados, le muestran una realidad bastante concreta: que usted está vacío y muerto.

O por lo menos, si no quiere que seamos tan tremendistas, está usted camino a eso. ¿Por qué? Porque está contristando, entristeciendo, frenando, apagando y en última instancia ofendiendo, al Único que cuenta.

Y después habrá, quizás, pecados mucho peores, de esos que usted conoce tanto como yo. Son más directos, mas bien yo diría que groseros, a veces viles. Y, naturalmente, habrá que batallar con ellos, y rápidamente, ¿Entiende?

No es cuestión de quedarse “abriendo la boca” o “mirando la Luna”, porque en boca abierta entra cualquier cosa que anda volando, y los demonios vuelan también, y los que miran demasiado la Luna, están más cerca de Von Déniken que de Jesucristo.

¿La forma? No hay un método, de hecho, pero hay principios que tiene que ver con la palabra que, llegado el caso, va a ver que funciona. Usted va a Dios y le dice: “Señor, dame un corazón arrepentido”.

O si no, como David, va y le dice: “Crea en mí un corazón limpio, oh Dios”. O de lo contrario, puede decir con convicción: “Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado”, y un corazón contrito.

O puede decir: “Perdóname, Señor, por dejar mi primer amor”. O dice: “Perdóname, Señor, por ser tan tibio”. O, finalmente, la clave: “No quites de mí tu Santo Espíritu”. ¿Se había olvidado de esta última expresión?

¿Sabe por qué es la clave, o al menos una de ellas? Porque es indispensable que reciba poder del Espíritu Santo diario para tener éxito en su batalla con la carne en arrepentimiento. Porque es una batalla diaria, no formal, nominal, conceptual o filosófica.

Es real, auténtica y comienza cada mañana con su día y se suspende, (No se termina, se suspende), cada noche cuando usted se va a la cama, si no es que sigue en sueños o en insomnios. ¿Una técnica? No la hay, pero sirve bastante el decirle no, no y no al enemigo y sí, sí y sí a Dios. ¡Que gracia, hermano, a eso lo sabe cualquiera! Sí, lo sabe cualquiera, pero no se crea que lo viven tantos como parecen, ¿Entiende?

Yo, lo que tendría que hacer, sin prisa pero sin pausa, es decirles cada día a cada amigo, a cada hermano en la fe que toma contacto con esto: ¡Vuélvete! ¡Vuélvete al arrepentimiento con un corazón sincero, por favor!

Tenemos que empezar a vivir una vida crucificada con Cristo a diario. Si lo hacemos, si nos atrevemos a romper todas las estructuras ajenas y propias y lo hacemos, el Espíritu Santo no podrá mantenerse lejos de nosotros.

Es más: ni siquiera tendremos que pedirle que nos llene. Pero hay un punto más que importante y no quiero que quede sin mencionarse: Dios no quiere, en absoluto, ver a su pueblo todo el tiempo llorando.

Él quiere, sí, que seamos sensibles a nuestros pecados, que nos peleemos con ellos inmediatamente, y que continuemos con nuestras vidas de gozo en el poder de Dios. Cinco palabras consecutivas y tremendas. Cinco, número de la gracia. Cinco, como los ministerios que Dio puso para edificación de la iglesia: arrepentimiento, presencia, unción, servicio y gozo.

Ahora bien; al empezar a caminar el sendereo hacia la unción del Espíritu Santo, hay un factor que está detrás de cada cosa de las que hemos estado hablando, especialmente el primer paso del arrepentimiento. En la Biblia y apuntando hacia la primera venida del Mesías, hay un texto en el libro del profeta Zacarías.

(Zacarías 9: 11)= Y tú también por la sangre de tu pacto serás salva; yo he sacado tus presos de la cisterna en que no hay agua.

Presta atención que Dios, hablando acerca de su pueblo, dice que la sangre de Cristo, la sangre del nuevo pacto, los libertará. Y el triste hecho es que muchos no tienen ni idea de cómo aplicar esa sangre a sus vidas y recibir la libertad del arrepentimiento y todas las verdades de la fe.

Hay muchas ataduras dentro del pueblo de Dios. Olvide al mundo pecador e incrédulo, estoy hablando de hermanos con los que usted está sentado compartiendo el culto del domingo, quizás. No tendría por qué ser así. La Biblia nos enseña que la sangre derramada de Jesucristo hace que ocurran seis cosas en nuestras vidas en oposición al torbellino que ataca tanto a la iglesia.

(Efesios 1. 7)= En quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gloria.

Dice que somos redimidos por su sangre, pero; ¿Redimidos de que? Del reino de las tinieblas, el reino de Satanás, a quien por ahora se le permite gobernar el mundo. Cristo, a sabiendas, derramó su sangre, no fue algo “accidental” y nos rescató.

Usted puede mirar a Satanás a los ojos y decirle que no tiene control sobre usted, porque ha sido comprado de nuevo legalmente. Entienda: tanto Dios como Satanás, saben que ha sido usted redimido legalmente, pero: ¿Lo sabe usted?

Cuando sea atacado por el enemigo, no necesita clamar: “¡Oh, Dios, ayúdame!” Puede, legalmente, decir: “¡Diablo; quita tus sucias manos de sobre mí!”. Esto no es un invento pentecostal ni una muletilla de predicadores carismáticos, es verdad.

Después dice que en quien tenemos por su sangre, perdón de pecados. Es decir que fuimos perdonados por la sangre de Cristo. Ahora bien; el perdón no tiene nada que ver con comprar de nuevo algo, pero sí con lo que usted hizo como pecador.

Dios le redime y luego olvida todo lo que usted haya hecho, lo cual significa que le mira y le dice que nunca ha hecho nada malo. Se olvida de sus pecados, que eran las cosas en que pensaba; sus iniquidades, que son las acciones de los pensamientos. Hay suficiente escritura para respaldar esto y hacerlo espiritualmente creíble, aunque para el mundo jamás llegue a serlo si no tiene un encuentro personal con Cristo.

(Isaías 38: 17)= He aquí, amargura grande me sobrevino en la paz, mas a ti agradó librar mi vida del hoyo de corrupción; porque echaste tras tus espaldas todos mis pecados. (¿Se imagina el voluminoso peso de todo ese pecado suyo, que usted conoce muy bien y que ahora, simplemente por misericordia y no por mérito alguno de su parte, está sobre las espaldas de Dios?)

(1 Juan 1: 7)= Pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado. (Por favor; le pido que preste mucha atención al tiempo de verbo que usa en LIMPIA: Presente. Es una experiencia de la realidad, no una historia antigua para niños y ancianitas. El perdón trata con lo que usted hizo, la limpieza trata con lo que está haciendo AHORA.)

(Romanos 5: 9)= Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira. (El caso es que la justificación, que ha sido lograda por su sangre, trata con su futuro, que es la ira que habrá de venir. Esta es una afirmación sorprendente, pero si usted ha sido justificado, cualquier cosa que haga de ahora en adelante, está ya resuelta.)

Sí, ya sé; esto necesita una explicación un poco más clara. Seguramente que en este momento, uno por lo menos puede estar pensando: “Y bueno…si soy justificado, puedo salir mañana y pecar y Dios se ocupará de ello. Entonces, ¿Por qué no vivir como se me da la gana, si totalmente…?”

Calma; el hecho es que, si a sabiendas, y voluntariamente usted decide, (Y esa es la expresión crucial), si a sabiendas y voluntariamente usted decide pecar, a su justificación se la va a llevar el viento, ¿Me está entendiendo?

Porque el pecado voluntario, consciente e intencional, no es de Dios. ¿Pero entonces, la salvación se pierde, hermano? ¡¡Ah, no!! ¡Ni sueñe usted que voy a meterme en esa polémica que, prioritariamente, ha logrado crear dos denominaciones evangélicas tan numerosas como antagónicas!

Yo le estoy diciendo exactamente lo que dice la Biblia, sin interpretaciones personales. La Biblia se interpreta sobradamente a sí misma. Usted haga lo que le parezca con esta palabra y vea si encaja con lo que le han enseñado. Un solo consejo: si debe cambiar algo, que sea lo que le enseñaron, no la palabra escrita…

Lo que dice es que, cuando hay pecado a sabiendas y de manera intencionada, ya no hay lugar para el arrepentimiento. Dicho más simplemente: su continua y permanente justificación, depende de su obediencia, y la obediencia, si recuerda bien lo dicho antes, es el camino más llano a la unción. Ahora bien: si hablamos del pecado cometido en debilidad, por ignorancia o por accidente, ya es otra cosa y no es igual que el intencional.

(Colosenses 1: 20)= Y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz.

Esto es preciso: Dios lo ha reconciliado a usted consigo mismo, y hay paz entre usted y Él. Él le ha traído de retorno y ha restaurado su comunión con el Padre, Hijo y Espíritu Santo. En el sentido más completo, la reconciliación, aquí, significa: “Uno con Dios”.

Está bien; puede que usted me diga: ¡¡Pero es que yo no puedo verlo!! Tengo para decirle algo: sea paciente. La Biblia dice que estamos siendo transformados de gloria en gloria; ya va a llegar allí. Por ahora está ahí por fe, pero llegará por experiencia. Y la fe es sustancia.

(1 Pedro 1: 2)= Elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sean multiplicadas.

Ahora bien; la santificación, está en estrecha relación con la unción. ¿Por qué? Porque la unción jamás vendrá sin santificación. ¿Mas por que? Porque santificación significa, precisamente, “Ser apartado”.

Hay una referencia en Levítico 14, con el leproso que se queda fuera del campamento. Dice que el sacerdote sale fuera del campamento, toma la sangre, moja un hisopo en ella y la rocía sobre el leproso siete veces, y el leproso inmediatamente es limpiado de su lepra.

Después de esto, el leproso entra en el campamento, y el sacerdote toma sangre, la misma que roció sobre él anteriormente, y la aplica a la oreja, el dedo pulgar y el dedo del pie del leproso limpiado.

Esto es importante: la oreja, por su pensamiento; el dedo pulgar, por su trabajo; el dedo del pie por su andar diario. El sacerdote entonces pone aceite en su oreja, su pulgar y su dedo del pie y echa un poco sobre la cabeza del leproso ya limpio. Esta es la culminación de la unción: su pensamiento, su trabajo y su andar.

El significado de esto es que tantos de nosotros, aún después de haber sido limpiados y estar dentro del campamento, no reconocemos la protección extraordinaria que es por toda la vida, que no es solamente “vida eclesiástica”.

El diablo puede, – Y va a hacerlo -, golpear nuestros pensamientos, nuestro trabajo y nuestro andar. Es importante tener en cuenta a nuestras familias en esto. Allí es donde se debe aplicar la sangre. En estos aspectos de la vida, la sangre si se la aplica, protege. El aceite, mientras tanto, lo santifica.

La sangre viene antes que el aceite. El Señor nunca le ungirá a usted con el Espíritu Santo mientras no aplique la sangre a su vida. A toda su vida, ¿Me entiende? ¿Y como se aplica? Romanos 3:25 tiene claves:

…A quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados.

Tres claves: Conocimiento, Fe en lo que conocemos y Declarar por fe lo que conocemos. En cuanto al Conocimiento, debemos saber lo que la sangre ha hecho. Nadie la puede aplicar si ignora su significado.

Debemos estudiarla, aprenderla, conocerla. ¿Qué hizo la sangre y que hará ahora? Fe en lo que conocemos: dejemos que la fe crezca en nuestros corazones sin estorbarla con nuestra lógica humana.

¿Podríamos aplicar la sangre a menos que verdaderamente creamos lo que decimos? Y finalmente, Declarar por fe lo que conocemos. Declarar significa hablar en voz alta. Sí, yo lo sé y lo creo, entonces lo digo. No como magia o cábala, sino por fe en Dios, que nunca miente y que muestra principios que jamás fallan.

Resulta muy sencillo: “Está escrito que por medio de la sangre de Cristo, tengo perdón de pecados. Soy perdonado. Está escrito que he sido redimido por la sangre de Cristo. He sido comprado.

Está escrito que puedo aplicar la sangre de Cristo a mi pensamiento, a mi trabajo y a mi diario andar. Yo aplico la sangre y toda mi vida es protegida. En un solo libro de la Biblia, la carta a los Hebreos, encontramos que la sangre de Cristo ha realizado siete milagros en su y en mi vida.

(Hebreos 2: 14)= Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto mes, al diablo. (Destruyó a Satanás).

(15) Y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre. (Destruyó el temor a la muerte).

(Hebreos 9: 14)= ¿Cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo? (Purgó su conciencia).

(23) Fue, pues, necesario que las figuras de las cosas celestiales fuesen purificadas así; pero las cosas celestiales mismas, con mejores sacrificios que estos. (Limpió los cielos).

(Hebreos 10: 19)= Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo. (Le dio valentía).

Hebreos 13: 20)= Y el Dios de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor de la ovejas, por la sangre del pacto eterno. (Prometió perfección).

(Hebreos 9: 28)= Así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan. (Garantizó su segunda venida).

El arrepentimiento y la sangre. ¿La unción? Parte del acceso a ella. Doctrinas básicas no denominacionales, bíblicas, para tener en cuenta en su vida de fe

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