Los que Cruzan el Río

Todo milagro es el resultado de una sociedad. Dios que da una palabra, un hombre que la cree y que actúa conforme a esa palabra. Todo crecimiento es el resultado de una palabra. Cuando nos reunimos, lo hacemos en torno a Cristo y a una palabra rectora.

Conquista tu mundo. Una conquista no viene simplemente porque tú lo quieres. El crecimiento de la iglesia no viene simplemente porque tú lo anhelas. El crecimiento de la iglesia involucra unos cuantos elementos que debemos conocer.

El Señor, en su palabra, dejó establecidos ciertos principios insoslayables. Él estableció una forma, una mecánica, una metodología si a ti te gusta llamarla así, de crecimiento. Nosotros nos la pasamos hablando de crecimiento en cuanto mensaje, congreso o conferencia se presente y no tenemos en cuenta algo muy importante: el crecimiento de la iglesia no es el final del plan de Dios. El propósito final del plan de Dios, es el funcionamiento. Engendrar, alimentar, crecer, funcionar.

La generación que va a pastorear al mundo, (Y no hablo de títulos inventados por el hombre obtenidos en seminarios inventados por el hombre, sino el pastoreo conforme a lo que Dios plasmó en su palabra), y que es la que va a impulsar a la iglesia en el siglo 21, es una generación de líderes que van a aprender la diferencia que hay entre participación y compromiso.

Hemos confundido la participación de la gente en los programas masivos con el auténtico compromiso con el reino de Dios. Es muy normal para un líder actual pensar y expresar que ha tenido un culto glorioso porque han asistido cinco mil personas, pero no se tiene en cuenta que esa gente, si bien ha participado de un culto, no se ha involucrado ni se ha comprometido con la obra del ministerio. La generación que Dios va a usar para tomar la tierra, es una generación comprometida.

(Génesis 14: 13)= Y vino uno de los que escaparon, y lo anunció a Abram el hebreo (Dice Abram el hebreo) que habitaba en el encinar de Mamre, el amorreo, hermano de Escol y hermano de Aner, los cuales eran aliados de Abram. (Abram el hebreo).

(Éxodo 9:1)= entonces Jehová dijo a Moisés: entra a la presencia de Faraón, y díte: Jehová, el Dios de los hebreos, dice así: deja ir a mi pueblo para que me sirva.

El Dios de los hebreos. La palabra HEBREO, en el idioma hebreo, es la palabra ABIRU. El significado de este término es "Uno que cruzó el río". Uno que ha cruzado el río. Esto es importante, porque todo lo que encontramos en Génesis, tiene significado espiritual.

 Somos hijos de Abraham. Somos de la simiente de Abraham. Un hebreo dice la Biblia. ¿Pero no era de Ur de caldea? Silencio. Esta no es una clase de historia. Deja que Dios te hable, después discute con Él si quieres. Un hebreo, fíjate, es un hombre que, a través de una experiencia, fue tomado por Dios, fue cruzado por un río y entró en otra experiencia, en otra dimensión.

Un hebreo, (Y por favor, toma lo profético de todo esto y olvida los mapas y a palestinos e israelíes) es una persona que vivía en un mundo, que cruzó un río y que apareció en otro mundo. Un hebreo es una persona que vivía en un sistema, en una filosofía de vida, en una estructura ideológica.

 Y a través de una experiencia sobrenatural (Y no estoy hablando de una experiencia intelectual que se pueda medir con la mente), es cruzado a través de una experiencia de muerte. Es llevado a través de una experiencia traumática, extraordinaria, que marca su espíritu. Y cuando sale de esa experiencia, se encuentra en otro mundo.

Dios sacó a Abraham de una cultura sumeria. Dios sacó a Abraham de Ur de los caldeos, una cultura infectada e infestada por demonios. Abraham mismo estaba fuertemente influenciado por esta corriente satánica. Dios lo sacó.

 ¿Tienes tú alguna remota idea de lo que caminó Abraham? Aquí sí es necesario algo de geografía. Abraham viajó desde Ur hasta Aram. ¡Ochocientos kilómetros! Y todavía no cruzaba el Eufrates. Es mucha la gente que anda muy contenta porque salió de Ur. Y porque ya está en Aram, pero todavía no cruza el Eufrates. ¿Sabes una cosa? Vamos a tener que cruzarlo para ser parte de la iglesia del siglo 21.

Dios, en toda la escritura y se puede comprobar, jamás llamó a un hombre para que hiciera algo por Él sin permitirle, primero, pasar por una experiencia sobrenatural. Toma el caso de Moisés. Moisés estuvo cuarenta años lejos de Egipto, Dios lo llama, lo impacta llamándolo desde la zarza ardiendo, le muestra su gloria, le muestra milagros. Y Moisés, luego de esa experiencia, está listo, con un pedazo de leña en la mano, a sacar a su pueblo del yugo de Faraón.

Lo que estoy tratando de decirte es que si las experiencias sobrenaturales que tuvieron Moisés, Abraham, Gedeón y otros, podemos experimentarlas nosotros en el marco de este siglo 21, vamos a poder hacer, como mínimo, lo que Moisés, Abraham y Gedeón hicieron. ¿Cuántos pueden creer eso? Necesitamos una nueva visión de Dios. Necesitamos una nueva concepción de la iglesia, de Dios, de la Biblia, del hombre y del ministerio.

Una nueva visión de la iglesia. No podemos seguir caminando con Dios por donde Él desea, sin cruzar primero el río de la muerte. Estamos en medio de un proceso donde Dios está derrumbando viejas estructuras. Tú vas a sentir como se te desgarra algo, porque quieras o no, tú estás aferrado de alguna parte de esas estructuras.

Pero hay algo histórico en el mover de Dios: jamás te quita algo para dejarte con las manos vacías. Lo que Dios tiene para ti es muchísimo mejor que lo que Él te está pidiendo. Dios ha metido a su iglesia en el siglo 21 a través de una experiencia de muerte.

Dios sacó a Abraham de Ur de Caldea. Dios te va a sacar a ti de tu propio Ur. Noé vivió una experiencia de muerte. Fue un profeta de Dios. Es importante ver que toda la gente que fue usada por Dios no sólo cambió su medio, sino que también afectó su nación.

Tenemos que tener la visión clara y correcta de la grandeza y la majestuosidad de Dios. Hoy, nuestro Dios, todavía se parece demasiado a nuestra visión. Tenemos un Dios muy religioso, muy eclesiástico, muy encerrado dentro de nuestras estructuras. Dios es mundial, abarca todo, pero nosotros lo limitamos a una religión y a una serie de ritos, actos, costumbres y tradiciones.

Dios, aunque a ti te cueste mucho entenderlo, está muy interesado en la ciencia, en el arte, en el deporte, en la política, en la economía de la nación. Pero nuestra teología ha sido históricamente obtusa, con una visión de túnel.

Dios nos va a hacer cruzar el río y nos va a mostrar que Él es más grande que tu denominación, que tu mente, que tu doctrina, que tu cultura, que Rosario, que la provincia de Santa Fe, que la República Argentina y sus tradiciones. ¡Dios es más grande!

Cuando Noé salió del arca, suspiró y dijo: ¡Por fin Dios y yo, solos!  Este es el tiempo donde tienes que salirte de tu estructura, cualquiera que ella sea, suspirar y decir: ¡Por fin Dios y yo, solos! Estamos a favor del mundo, pero no podemos pretender cambiar el sistema si en este tiempo somos parte del sistema.

Tenemos que salirnos del sistema para poder pensar en cambiar el sistema. Dios pasó a Noé por las aguas de la muerte y, cuando él salió del otro lado, el mundo viejo ya no estaba más. Sólo Dios y Noé. Solamente alguien llevado por Dios a través del río de la muerte puede comenzar, cuando lo cruza, una nueva generación

(Gálatas 1: 3)= Gracia y paz sean a vosotros, de Dios el Padre y de nuestro Señor Jesucristo, (4) el cual se dio a sí mismo por nuestros pecados para librarnos del presente siglo malo, (Siglo, aquí también, es sistema, mundo, ideologías articuladas que abarcan todo el quehacer humano. El mundo, el siglo, el Cosmos, sistema. Por eso es que el Señor dice: Mi reino no es de este Cosmos, de este sistema. Él vino a irrumpir el sistema, con otro sistema celestial y poderoso. Por eso estamos aquí: para penetrar en el sistema del mundo con el sistema que proclama y levanta el evangelio.)

El pueblo hebreo fue sacado de Egipto. Durante cuatrocientos años estuvieron en Egipto escuchando cosas como estas: eres una langosta; ustedes sólo son un grupo de adoberos, de ladrilleros; no sirven para nada; son langostas, no sirven para nada.

Jamás en un sistema así pudieron desarrollar sus potenciales y sus capacidades. Entonces, ¿Qué hace Dios? Los saca del sistema faraónico, los cruza el mar Rojo, los lleva a la tierra prometida, los mete del otro lado para que puedan desarrollar su capacidad en el máximo potencial. El siglo 21 está caminando en dirección al Canaán de la iglesia, el sitio y el tiempo donde el pueblo de Dios dejará de ser una ciudadanía de segundo nivel.

¿Qué hizo Noé cuando salió del arca, después de haber vivido su experiencia de muerte? Edificó un altar, adoró a Dios, y dio inicio a una nueva generación. Abraham hizo lo mismo, y todo el que cruza el mismo río, el que vive esa experiencia de muerte que significa el trato con Dios, el morir a todas nuestras metas personales para tomar las de Dios, que son muchísimo mejores, y que tú conoces por revelación del Espíritu, vas a construir un altar en tu corazón y vas a adorar al Dios de toda la Creación. Sólo así podrás dar inicio a una nueva generación.

(Romanos 12:2)= No os conforméis a este siglo, (Esto significa: no se adapten a este sistema) sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, (Esto es: hagan morir la carne, los deseos del corazón, empiecen a vivir por el Espíritu) para que comprobéis cual sea la buena voluntad de Dios agradable y perfecta.

Por lo que vemos, es evidente que existe un costo operativo para acceder al conocimiento de la voluntad de Dios. Un viejo pastor me contaba una vez que alguien le dijo alguna vez: mire pastor, yo creo que Dios nos pide mucho. Dice que él le dijo que no, que Dios no nos pide mucho, que nos pide todo.

Israel cruzó un río, adoró, y fundo una época. Josué cruzó un río, adoró y fundó una generación. Elíseo cruzó el Jordán y, al otro lado, inició un ministerio de doble unción. Jesús, antes de comenzar su ministerio, cruzó un río en forma de desierto.

El ministerio para el siglo 21, es para los cruzadores de ríos. Los ríos de este tiempo son la destrucción de las estructuras. No tener raíces, no tener estacas, no tener anclas. Ir detrás de la bendición, detrás de la nube de Dios junto con todos los que se atreven o en contra de ellos mismos digan, solo, si es necesario.

Vas a ver a mucha gente quedarse a la orilla del camino, no te preocupes. Eso sí, no les permitas que te enseñen teología. Deja que el Espíritu Santo te hable. Ámalos, bendícelos. Tal vez, algunos de ellos son gente preciosa, pero en el proceso operacional de Dios, no son útiles.

 Cuando Moisés bajó del monte, Dios le dijo: ya no tienes un pueblo, ahora tienes un campamento. Saca el tabernáculo fuera. Ellos se apartaron de la palabra y sacaron el tabernáculo fuera del campamento y, cuando la gente quería ir al tabernáculo, tenía que irse más allá de lo estructurado por años.

¿Sabes por qué la gente no quiere a los profetas? Porque un profeta aparece siempre para hacer tambalear algo que ya está armado. Entonces tenemos que ir más allá, ampliar nuestro radio de acción. En Casa de Gobierno y en las oficinas de los ministerios, trabajan muchos creyentes.

Pero ni el presidente, ni alguno de sus ministros ni cualquiera de los que están en eminencia son creyentes. Los que limpian, barren o sirven el café son creyentes. En los sanatorios trabajan muchos creyentes. Pero los directivos, los especialistas, los médicos, el personal de enfermería no son creyentes.

Los que retiran los elementos para las necesidades fisiológicas de los pacientes, son los creyentes. Tú me entiendes. No estoy hablando de trabajos dignos o trabajos no dignos, ni de personas importantes o personas menos importantes. De lo que estoy hablando es de autoridad humana guiada por autoridad divina. ¡Y eso es lo que va a cambiar! Debemos ir más allá del campamento.

Los profetas antiguos decían algo que muy bien puede repetirse hoy. Lo dijo Gedeón: "Si Jehová está con nosotros, ¿Adonde están sus maravillas? Dios le dijo a Nehemías, -que dicho sea de paso no era ningún tonto-, "yo pongo mis palabras en tu boca"

¿Tú estás seguro de tener en tu casa, en tu grupo de estudio bíblico, en tu pulpito, auténtica palabra de Dios para esta coyuntura histórica? ¿Estás seguro de andar caminando bajo la nube? "Yo te tomo, -dice Dios-, y te pongo por sobre las naciones con palabra para derribar, plantar, edificar, destruir".

¿Y qué es nación? Simple: un sistema de poderes. Te pongo por sobre la economía de esta nación, te pongo por sobre la política de esta nación, te pongo por sobre la educación de esta nación. ¿Para qué? Para que arranques.

El mayor negocio, hoy, en el mundo, es el conocimiento. Toda venta de conocimiento es lo más cotizado que anda por allí. Todo lo demás se puede fabricar, menos el conocimiento. Por eso te paga bien la gente, para que le vendas tu conocimiento. Tecnología de punta. Dios le dijo a Jeremías: "Voy a poner en tu boca conocimiento operativo para que las naciones funcionen.

Un ejemplo sencillo: Isaac Newton, no era un creyente precisamente, pero: ¿Sabes qué dijo? Dijo: "El hombre que logre tomar los principios judeo-cristianos e introducirlos en los sistemas públicos de una nación, va a cambiar a esa nación.

 El humanismo no tiene respuestas. Los sistemas humanísticos se quedan sin respuestas ante esta avalancha de corrupción. El humanismo, cuando algo se le escapa de su control, lo legaliza. No te olvides que no todo lo legal, necesariamente es moral. Hay un campo entre una cosa y la otra, aunque parezcan ir unidas. Todos lo saben, nadie se atreve a decirlo. Hay miedo en la iglesia. ¿Miedo? ¡Pero si el miedo es del diablo!

Vamos a venderle al mundo una tecnología de punta que el mundo no conoce. La iglesia que está caminando el mundo del siglo 21, debe ser una iglesia de vanguardia, no esa cosa llena de discursos sin fuerza, solemnidades formales de trajes y corbatas portadas por hombres canosos, bien peinados y con anteojos de fino marco con que se ha identificado a las autoridades religiosas no tradicionales de la cultura latinoamericana.

Las leyes van a salir de esa iglesia de vanguardia para todo el mundo, porque Dios es Señor de todo, y Él ha escrito como debe gobernarse el hombre. La duda, es: ¿El hombre de Dios gobernará como Dios dice o como acostumbran a gobernar los hombres sin Dios? En esta respuesta está el futuro del cumplimiento del propósito de Dios o más de lo mismo que hemos tenido hasta hoy.

Hay tres cosas que Dios creó: familia, iglesia y estado. Líder: ¿Tú deseas funcionar muy bien en este tiempo? Ten en cuenta de que el mundo será cívico-religioso. El mundo que cada líder va a afrontar en este siglo 21, será un mundo urbano, no rural.

El noventa por ciento de la gente del planeta vivirá en centros urbanos. Si tú quieres crecer, vas a tener que levantar un ejército de gente multiplicadora. Por familia. Padres, esposas, hijos, parientes cercanos. Así creció la iglesia primitiva.

Hoy vemos liderazgos muy exitosos que tienen iglesias fracasadas. No funciona así. Si un técnico de fútbol es brillante, sabe mucho de técnica, táctica y estrategia, conoce de conducción de grupos un vagón, habla bien, es carismático, pero su equipo pierde todos los partidos, el técnico no sirve.

Hace muchísimos años, los misioneros se iban al centro de una enmarañada selva a predicarle el evangelio a un grupo de indígenas en una choza de troncos atados entre sí, con un techo de hojas de palmera. Hoy, año dos mil nueve, todavía son muchos los aspirantes a misioneros que tienen esta misma visión romántica de las misiones.

Pero el tema es que ya casi no existen las chozas de troncos y techo de palmeras en una selva virgen para cobijar a feroces indígenas que llegan a buscar a Dios. Hoy tenemos una ciudad con cinco millones de habitantes que no quieren saber nada con las clásicas chozas llamadas iglesias, pero que siguen buscando a Cristo por todos lados sin encontrarlo.

Muchos eruditos, teólogos, estudiosos, especialistas en misionología, hoy, se devanan los sesos preguntándose cómo va a hacer Dios para entrar en China y cambiar lo que ellos tienen, creen y practican desde hace cuatro mil años.

¡Cuatro mil años de cultura no se cambian en un rato! ¿Ah, no, eh? ¿Y cuánto tiempo dice la Biblia que es mil años para Dios? Un día… Y bueno, ¿Por qué vamos a ver tan tremendo e imposible lo que a Dios solamente le puede llevar cuatro días? Para •Dios, China tiene cuatro días de antigüedad y es muy fácil cambiar a una nación de cuatro días.

La gente que va a cruzar el río en este siglo veintiuno, es gente con una mente saturada por los propósitos del reino, saturada por los propósitos divinos. Dentro de las iglesias, normalmente, nosotros tenemos una mente espiritual. Viene un endemoniado y una gran mayoría se da cuenta inmediatamente.

Y se echan fuera a esos demonios como auténticos guerreros del ejército de Jehová. Pero cuando salimos de las puertas de la iglesia hacia fuera, nuestra mente se seculariza. No vemos a los espíritus operando. Es para dar gracias a Dios por tantos siervos fieles que están peleando a nuestro favor en los aires.

Él dijo: Nadie puede entrar en la casa del hombre fuerte y saquear sus bienes, si antes no le ata. ¿Te das cuenta? Entrar. Atar, saquear. Yo creo que estamos caminando recién el segundo paso. Hemos entrado y hemos atado, pero para saquear necesitamos un sistema efectivo.

Tenemos alrededor de seiscientos millones de latinos. Ese es un suculento botín. ¿Sabes como alcanzarlos? Y… Yo no muy bien, pero… Hay mucha gente que ha estudiado esa área del evangelio y se está capacitando para hacerlo. ¿Ah, sí? Yo creía que todos lo sabíamos…

(1 Juan 2: 27)= Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él.

Hemos tomado a la unción y la hemos restringido a la esfera del alma. Nos caemos, saltamos y danzamos bajo la unción. Pero la unción es para enseñarnos todas las cosas. Y la iglesia que va a penetrar el siglo 21 deberá ser una iglesia obediente a la unción.

Cuando Dios habló a Moisés, le dijo: Yo soy el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob. Pero cuando Dios envió a Moisés a Faraón, le dijo: dile que yo soy el Dios de los hebreos. El Dios de Abraham, Isaac y Jacob liga a la familia, pero el Dios de los hebreos separa los sistemas.

A Dios le gusta ponerse nombres. Dice: Yo soy el Dios de los hebreos, el Dios de los que cruzan los ríos, el Dios de los que están dispuestos a terminar con su pasado, el Dios de aquellos que están dispuestos a salir de sus estructuras, el Dios de los que están dispuestos a ir más allá del campamento, el Dios de los que están dispuestos a caminar bajo la nube.

Es necesario cruzar el río y entrar en la nueva tierra. Salir de una estructura anquilosada y entrar en un nuevo tiempo de Dios con palabra, métodos y resultados jamás vistos antes y enteramente efectivos. Dios está levantando a gente desconocida con esta unción especial para cruzar el río.

La unción anterior jamás dejará de ser bendita pero ya no es útil en lo práctico, hoy. Durante cuarenta años hemos predicado la palabra. Bueno, hoy, en el ingreso del siglo 21, hay una generación que va a dar cumplimiento a esa palabra.

(Deuteronomio 29: 29)= Las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios; mas las reveladas son para nosotros y para nuestros hijos para siempre, para que cumplamos todas las palabras de esta ley.

Moisés podía tomar un puñado de tierra en Egipto y convertirlo en piojos. Porque cuatrocientos años antes Dios le habló a Abraham y le dijo: ten por cierto que tu generación saldrá de Egipto. Cuando tenemos una palabra de Dios podemos y debemos actuar en la unción de esa palabra, ser luz del mundo y, como la sal, cambiar el sabor de la tierra.

Lo que ocurre es que el pasado glorioso humilla este presente. Ya los antiguos profetas supieron lo que era enfrentarse con los poderes del Estado en oposición a la iglesia. Ojo: dije que se enfrentaron, no que negociaran.

Dios creó a la familia para la procreación, a la iglesia para la proclamación y al Estado para la protección. Son tres poderes de Dios y qué sencillo sería todo si cada uno cumpliera la parte que le corresponde, ¿No? Si la familia no procrea, no puede pretender que lo haga el Estado en su lugar y, si la iglesia no proclama, no puede permitir que lo haga el Estado en su lugar.

El Estado no puede ser protector y salvador. En Babilonia, ellos dijeron: hagámonos un nombre, y crearon del Estado, un nuevo Mesías. Entonces el Estado, a través de los siglos, ha abusado del poder. Pero Dios tiene profetas para hablarles a los gobiernos.

(Salmo 2: 10)= Ahora, pues, oh reyes, sed prudentes; admitid amonestación, jueces de la tierra.

(11)      Servid a Jehová con temor, y alegraos con temblor.

(12)      Honrad al Hijo, para que no se enoje, y perezcáis en el camino; pues se inflama de pronto
su ira. Bienaventurados todos los que en él confían.

Jeremías fue puesto para hablar a las naciones. Isaías dijo a las naciones: volved a Jehová. David profetizó y dijo: naciones y pueblos todos, alabadle, honradle. Pero hemos dejado, por una teología incompleta, en un analfabetismo profético a los estados.

 Le hemos predicado muy bien a la familia, con seminarios y congresos especializados de gran valor y gran nivel. Le hemos predicado a la iglesia una teología inteligente, profunda y esclarecida, pero: ¿Qué mensaje tenemos para los estados? ¿Qué podemos decirles a los gobiernos, con sabiduría e inteligencia sin que se nos rían en la cara?

Dios, te repito, levantó a Jeremías para llevarle un mensaje a las naciones. Tenemos que empezar a mirar más allá de la puerta de nuestro templo. Jesús dijo: Id y haced discípulos a las naciones. Dios le dice a Jesús: pídeme, y te daré por herencia las naciones. Jesús dice: me fueron entregadas. Ahora ustedes vayan y hagan discípulos allí. Esto dice Dios a Jeremías:

(Jeremías 51: 20)= Martillo me sois, y armas de guerra; Y por medio de ti quebrantaré naciones, y por medio de ti destruiré reinos.

Es como si Cristo le estuviera diciendo a Rosario, a la Argentina, a tu país, al tuyo y al tuyo; a América Latina toda: ¡Cuidado naciones! Toda planta que no plantó mi Padre, en esos lugares, será desarraigada por la palabra de Dios.

La palabra tiene un poder operativo tremendo. El humanismo ya se quedó sin respuestas para los problemas del mundo. Ahora espera esas respuestas del único lugar de donde pueden venir: de Dios, de la iglesia. Puede seguir esperando; la iglesia todavía cree que es muy importante incorporar al humanismo a sus cultos para su mejor credibilidad y simpatía pública.

(21)      Por tu medio quebrantaré caballos y a sus jinetes, y por tu medio quebrantaré carros y los
que en ellos suben.

(22)      Asimismo por tu medio quebrantaré hombres y mujeres, y por medio de ti quebrantaré
viejos y jóvenes, y por tu medio quebrantaré jóvenes y vírgenes.

(23)      También quebrantaré por medio de ti al pastor y a su rebaño, quebrantaré por tu medio a
labradores y a sus yuntas; a jefes y a príncipes quebrantaré por medio de ti.

Somos un arma de guerra de Dios. El mundo se maneja por ideas y nosotros tenemos la mejor, la perfecta, que es la palabra de Dios. Somos, si no tonteamos coqueteando con el mundo, martillo de Dios. Algo que golpea fuerte, que rompe las estructuras más sólidas.

Eso es el mensaje de Dios, no esa mezcla de gelatina, vaselina y queso de untar con que muchos intentan quedar bien con todo el mundo, no ofender a nadie y retener a congregaciones hambrientas de verdadero alimento espiritual.

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Cimientos de Sabiduría

Hay cuatro expresiones que alguna vez oí y que mi corazón de maestro archivó, sabiendo que algún día Dios me diría: Repítelos, para que los que lo hayan oído lo refresquen y, para que los que no lo hayan escuchado, lo sepan.

Esas cuatro expresiones, son, entiendo, un resumen sintético brillante del conocimiento de la grandeza de Dios y del rol del hombre en la tierra: 1)= Dios no habita en la eternidad; la eternidad habita en Él.- 2)= Dios no verá el mañana; el mañana lo verá a ÉL- 3)= Yo, en Cristo, me preparo para el Cielo; Cristo, en mí, me prepara para la tierra.- 4)= Yo, en Cristo, me preparo para el amor del Padre, Cristo, en mí, me prepara para combatir al diablo.

Hoy, en razón de esto, vamos a cimentar el conocimiento, vamos a leer la Palabra y a aprender lo que ella verdaderamente dice, mucho más allá de que tengamos que matar algunas de esas vacas sagradas que, por cómodos y faltos de entendimiento, hemos dejado nacer, crecer, desarrollarse y, a veces, transformarse en una verdadera entidad que llamamos "doctrina".

(Mateo 18: 1)= En aquel tiempo, los discípulos vinieron a Jesús, diciendo: ¿Quién es el mayor ‘en el reino de los cielos? (Esta pregunta que hacen LOS DISCÍPULOS, no algunos del montón, confirma algo que no todos entienden y que no todos creen: si somos salvos por gracia, no por merecimientos o esfuerzos nuestros, es imposible pensar que alguno pueda ser más importante que otro en el cielo, no? Los discípulos sabían muy bien esto y Jesús también: el reino es otra cosa, es el resultado, el por qué, la razón de nuestra salvación. Jesús no les dice que seremos todos iguales, mira:)

(2) Y llamando Jesús a un niño, lo puso en medio de ellos, (La Biblia no dice quién era ese niño, pero: ¡Tremenda distinción tuvo, no?) (3) y dijo: de cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.

Este pasaje es clave. Los que hemos aprendido a ver las cosas importantes dentro de las Escrituras, sabemos que cuando un concepto se reitera varias veces, es porque ese concepto, en principio, es básico, clave, elemental. Y con este texto ocurre así. Salvo en el de Juan, está en todos los evangelios y, por si eso fuera poco, Pedro lo reitera también; mira:

(Mateo 19: 14)= Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis (Maestra: ¿Por qué no le enseñas la Palabra a tus niños en lugar de inventarles juegos para entretenerlos?) Porque de los tales es el reino de los cielos.

(Marcos 10: 15)= De cierto os digo, que el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él (Lucas 18:17 lo repite textualmente).

(1 Pedro 2: 2)= Desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación.

Lo que esto te está diciendo, es que el reino de Dios es sólo para aquellos que vienen a Jesús con sencillez y humildad, valores que sólo tienen los niños antes, claro está, de que sean "madurados por los adultos".

El reino de Dios les pertenece a ellos, no a causa de sus méritos, sino, -entre otras cosas -, por la total carencia de hipocresía y simulación. Ese es patrimonio de los mayores. Además: ¿Quieres algo más insignificante y sin importancia para los grandes teólogos eclesiásticos que la figura de un niño? No se trata de tomar el biberón, andar con pañales o mojarlos. Castos, simples, auténticos, sin valores sociales para promocionar o para lucirse; eso es un niño.

(Verso 4)= Así que, cualquiera que se humille como este niño, ese es el mayor en el reino de los cielos.

El término SE HUMILLE, aquí, es el vocablo TAPEINDO y significa literalmente, "rebajar". En Lucas 3:5 el vocablo se aplica a un monte (Y se bajará todo monte y collado) Metafóricamente, la palabra significa "envilecer", humillar, rebajarse. Describe a una persona que no muestra arrogancia y que no busca auto exaltación. En suma: alguien que somete su voluntad a la voluntad de Dios.

Por consecuencia, el ser como niño, es una expresión de Jesús que confronta la tendencia de la humanidad a asociar la autoridad con un ejercicio de dominio sobre otros. El dominio o autoridad en la vida del reino, que Dios quiere restablecer en nosotros, es para una vida victoriosa y fructífera, para echar fuera los poderes infernales, no para controlar a otros o servir a nuestros propios intereses. Su llamado a ser humildes como un niño y a servir de corazón establece el espíritu y sienta la pauta para que el creyente ejercite su autoridad como un agente del poder del reino de Dios.

(5) Y cualquiera que reciba en mi nombre a un niño como éste, a mí me recibe.

Tenemos que reconocer que la gente del reino es como niños en su fe, en su confianza y en su inocencia, lo que nos indica que debemos buscar ser como un niño (no imitarlo) en todas nuestras relaciones personales. Si somos estafados, justicia hay; ya fue dicho. ¿Lo crees? Bien; ahora Jesús prosigue su relato dentro del mismo tenor, ten bien presente esto, y puntualiza algunos aspectos que tienen que ver con el tema. Sígueme.

(6)      Y cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le
fuera que se colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo profundo del
mar. (Esta expresión está casi textual en Lucas 17:1-2)

(7)      ¡Ay del mundo por los tropiezos! Porque es necesario que vengan tropiezos, (Si Jesús dice
que es necesario, ni te atrevas tú a decir que es castigo) pero ¡Ay de aquel hombre por quien viene el
tropiezo.

(8)      Por tanto, (O sea: por todo lo que venimos diciendo), si tu mano o tu pie te es ocasión de
caer, córtalo y échalo de ti; mejor te es entrar en la vida cojo o manco, que teniendo dos manos o dos
‘pies ser echado en el fuego eterno.

(9)      Y si tu ojo te es ocasión de caer, sácalo y échalo de ti; mejor te es entrar con un solo ojo en
la vida, que teniendo dos ojos ser echado en el infierno de fuego.

Calma. Nadie está inaugurando el Ministerio de la Amputación de manos, piernas y ojos. Lo que te dice, tiene dos niveles de profundidad. El primero, tiene que ver con nuestras excesivas preocupaciones por lo exterior, por lo estético, por lo que utilizamos para mostrarnos, exhibirnos, auto valorarnos y hasta envanecernos, y el segundo, a mayor profundidad, se relaciona con el cuerpo de Cristo y la necesidad de extirpar todo miembro que sea ocasión de caer.

¿De Dónde saco esto? Retrocediendo dentro de este mismo evangelio, en el capítulo 5 y verso 29, donde viene hablando del adulterio y del matrimonio, dos tipologías de la relación Cristo-lglesia; leemos: Por tanto (Iglesia) si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo y échalo de tí; pues mejor es que se pierda uno de tus miembros, (Iglesia) y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.

(10)Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en
los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos.

Jesús vuelve al tema con que inició el capítulo. Esto quiere decir que pese a ir cambiando los puntos y los textos, el contexto general es el mismo y no tiene por qué cambiar más adelante. Luego vas a saber por qué digo esto.

El caso es que no debemos menospreciar a los creyentes que son como niños porque ellos reciben honor en los cielos. Sus ángeles guardianes del más alto rango; ellos, dice, ven siempre el rostro de mi Padre.

El término pequeño está siempre ligado, también, a PERDIDO y a DESCARRIADO, gracias a la conjunción "porque" conque comienza el verso 11 y llama a preocuparse por los miembros de la comunidad que se han alejado de ella.

El salmo 34:7 dice que El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, y los defiende. No es el único caso donde podemos corroborar esto. El apóstol Pedro da fe de la presencia de ángeles en ayuda de los hijos de dios en el capítulo 12 y verso 11 del libro de los Hechos.

Entonces Pedro, volviendo en sí, (Él caminaba como en un sueño detrás de esa figura que lo estaba sacando de la cárcel sin que nadie se diera cuenta) dijo: ahora entiendo verdaderamente que el Señor ha enviado su ángel, y me ha librado de la mano de Herodes, y de todo lo que el pueblo de los judíos esperaba.

(11)Porque el Hijo del Hombre ha venido para salvar lo que se había perdido.

No te confundas. No interesa que te hayan enseñado que este verso habla de tu salvación, de mi salvación, de nuestra salvación. No es así. Lo sería si dijera que el Hijo del Hombre vino para salvar a LOS que se habían perdido, pero no. No dice así. Dice que vino a salvar LO que se había perdido.

 ¿Y qué sería lo que se había perdido? El contexto te lo viene diciendo, tenemos que aprender a leer el conjunto para valorar lo individual. Cuando hacemos esto al revés, generalmente terminamos creando una nueva doctrina alrededor de un solo versículo y, si al pastor de la iglesia no le convence, nos vamos y abrimos en la otra cuadra una iglesia nueva de una nueva denominación llamada con el nombre del versículo que la originó.

 Lo que se había perdido, evidentemente, era la humildad, ya que de eso es de lo que viene hablando cuando dice que si no somos o nos volvemos como niños, no entraremos al reino. En el fondo, es falta de temor a Dios y de falsas obediencias. No me interesa si sigues pensando que lo que se había perdido eran los pecadores de aquel tiempo. Yo no digo que esto esté mal, ni me atrevería hacerlo. No es incoherente para nada pensarlo y verlo de esa manera, pero ¿Qué tendría que ver eso con el resto? 

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(12)     ¿Qué os parece? Si un hombre tiene cien ovejas, y se descarría una de ellas, ¿No deja
las noventa y nueve y va por los montes a buscar la que se había descarriado?

(13)     Y si acontece que la encuentra, de cierto os digo que se regocija más por aquella, que por
las noventa y nueve que no se descarriaron.

(14)     Así, no es la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos, que se pierda uno de estos
pequeños.

El cuidado y la preocupación de un pastor no sólo ilustran el amor de Dios, sino que sirve de ejemplo para el mutuo cuidado y edificación que debemos practicar más unos con otros. Un enfoque moderno de la cosa mostraría el caso de gente que se queja porque el pastor no los visita ni les llama por teléfono.

Está bien que andan bien y no necesitan asistencia, pero son miembros antiguos de la iglesia y correspondería que el pastor les preste más atención, no? No. El pastor no los visita ni los llama porque anda detrás de una oveja descarriada tratando de regresarla al redil para poder curarle las heridas.

Otro enfoque. La misma queja, pero de gente que en este caso sí necesita ayuda y, pese a que piden entrevista, el pastor no parece tener un hueco en sus actividades formales, tanto de la parte administrativa de la iglesia como política de su denominación. Acá el tema es diferente. No hay pastor; hay asalariado. No le interesa el bienestar de la oveja, le interesa su bienestar.

Ahora vamos al punto central de todo esto, de alguna manera, el que ha dado origen a esta enseñanza de este día. Son los últimos versos que vamos a compartir. Versos donde se resumen algunos aspectos que tienen que ver con nuestra realidad y con deficiencias en nuestro aprendizaje.

¿Qué tenemos hasta aquí? Jesús, mostrándoles a sus discípulos que para pretender ser alguien dentro del reino de Dios, es necesario contar con la humildad de un niño con su candor y espontaneidad. Luego advierte que cualquiera que sea responsable del tropiezo de esos humildes y candorosos, tendrá juicio y castigo adecuado y preciso.

Y dentro del mismo contexto en el que venimos leyendo, se encuentra la parábola de la oveja perdida. Te ruego que ahora, lo que sigue, y que tiene que ver con lo relativo a la disciplina, lo puedas ver dentro del mismo contexto, así se da de cara con lo que te puedan haber enseñado. Yo te aseguro que si puedes desprenderte de toda esa estructura tipo gelatina que te ha pegoteado durante tanto tiempo, vas a poder ser bendecido, hoy, con una nueva visión de cosas muy importantes.

(15) Por tanto, (Te lo repito porque estas dos palabras te lo confirman: De acuerdo con todo lo
que hemos visto hasta aquí) s; tu hermano peca contra ti, ve y repréndelo estando tú y él solos; si te
oyere, has ganado a tu hermano.

¿De qué habla? De que si un hermano peca, debes ir y hacérselo notar. No como un monje de la Inquisición, con la serena tranquilidad de que se entienda que te desgarra que pueda sufrir. Si él lo entiende, lo admite, se arrepiente y pide perdón, te lo ganaste.

Levítico 19:17 dice que no tienes que aborrecer (marginar) a tu hermano; que debes razonar con tu prójimo para que no seas partícipe de su pecado. Lucas 17:3 lo simplifica. Jesús dice allí que si un hermano peca, debemos hablar con él y, si se arrepiente, perdonarlo, cosa que no siempre ha hecho la iglesia.

Pablo tiene un vuelo diferente con el mismo asunto; en Gálatas 6:1 dice que si alguno fuere sorprendido en alguna falta nosotros, que somos espirituales, lo restauremos con espíritu de mansedumbre, considerándonos a nosotros mismos, no sea que también seamos tentados.

Y finalmente Santiago, el hermano del Señor, dice en 5:20 de su carta que aquel que haga volver a un pecador (incrédulo o creyente) del error de su camino, salvará de muerte un alma, y cubrirá multitud de pecados. Bárbaro. Todo bien. Pero; ¿Y si no quiere oír? ¿Lo echamos? Me parece que todavía no, eh?

(16) Mas si no te oyere, toma aun contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos
conste toda palabra.

Muchas veces, por ser más misericordiosos que Dios hemos hablado con alguien que está en pecado y, al no escucharnos, no hemos llevado a uno o dos testigos porque no queremos hacerle pasar vergüenza al pecador haciendo que lo suyo se sepa y también porque nos parece que hacerlo, es ser un soplón. Bárbaro. No somos soplones, respetamos ese código del hampa, pero somos cómplices, partícipes de ese pecado.

En el libro de Deuteronomio, en 19:11 para ser más prolijo, dice que no se puede tomar en cuenta a un solo testigo en un caso de delito o pecado, sino que es necesario que sean dos o tres. Juan, en su evangelio, rescata una experiencia de Jesús bien concreta.

En 8:17 dice: Y en vuestra ley (La que te comentaba recién) está escrito que el testimonio de dos hombres es verdadero. Dos hombres. Dos. Anota esto y mantenlo presente. En 1 Corintios 13:1 es Pablo el que recuerda lo mismo al decir que por boca de dos o tres testigos, (Ahora anota: dos o tres; mantenlo en mente) se decidirá todo asunto.

 Esto le pega un poco a esa clase de líderes individualistas y autoritarios. El escritor de Hebreos, en 10:28 dice que el Que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o tres testigos (Otra vez: dos o tres) muere irremisiblemente. ¿Y si no quiere saber nada? Ahora sí lo golpeamos y lo echamos. No. Todavía no, mira:

(17)      Si no los oyere a ellos, (A los dos o tres que te dije que tuvieras en cuenta) dilo a la iglesia.
(¿Qué? ¿Me tengo que parar en la plataforma y tipo anuncio de costumbre, decirle a la gente que
Fulanito, por ejemplo, está saliendo a escondidas de su esposa con la mujer del diácono
Menganito? ¡Pero eso no es de hombres, caramba!

 Buen invento del diablo este también; hasta a mí, en este mismo momento, podría parecerme que es muy de hombres silenciar todas estas cosas. Sólo que hay un problema: Cristo dijo otra cosa. ¿Te pondrías a discutir la hombría del Señor?

Y, algunos hermanitos todavía demasiado… carnales, no alcanzan a ver la hombría de Jesús por el
simple hecho de que nadie le encontró una agenda con nombres de mujer) y si no oyere a la iglesia
‘(Ahora sí; Échalo a patadas santas porque nos está haciendo quedar como la mismísima mona)
tenle por gentil y publicano.

(Gentiles y publícanos no son santos, por lo tanto no forman parte de los
que según 1 Corintios 6:1-7 van a juzgar al mundo y a los ángeles. Pero ahora viene un versículo
que ha sido entendido y enseñado de varias maneras, pero casi nunca de la que realmente es: el
hablar con un pecador y tratar de restaurarlo.)

(18)      De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que
desatéis en la tierra, será desatado en el cielo.

¡Espíritu inmundo! [Te ato en el nombre de Jesús de Nazaret! ¿Nunca oíste esto? Es más: estoy seguro que en más de una ocasión tú mismo lo has usado. Porque te enseñaron que la iglesia, que el creyente, tiene autoridad en Cristo para atar cualquier clase de demonios. Y es así, no se equivocaron. Y te muestran este versículo como aval.

Sólo que se olvidaron que la palabra dice que la iglesia tiene autoridad y poder para atar y desatar TODO, no sólo demonios. En este texto se evidencia que cuando una iglesia está actuando bajo la dirección de Jesús al administrar la disciplina, el cielo mismo aprueba sus decisiones.

A propósito de esto, hay un pasaje en Mateo 16:19 que también tiene lo suyo, que ha generado polémicas, debates, divisiones y hasta ha creado un estado político independiente: Ya ti(Está hablando con Pedro) daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos: y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos.

Te repito que Jesús está hablando con Pedro, pero es un símbolo este diálogo. No te olvides que el verdadero nombre del apóstol era Simón, y que Jesús le puso Pedro, que se decía PETRA, que significaba PIEDRA, que tiene vinculación con ROCA, y que todos sabemos que la Roca es Cristo según Corintios, y que sobre ESA roca se edificará la iglesia, que será a la cual le dará las llaves del reino, y a la cual, también, le dice que todo lo que atare y desatare… ¿Se entiende? Tratar de interpretar otra cosa, es andar en busca de confirmar intenciones, especulaciones o intereses personales.

En Juan, un evangelio escrito para la iglesia, y que por esa razón tiene el estilo de dar por sobreentendido lo elemental porque se supone que quien lo lee lo conoce, aparece un texto que ha determinado que algunos hombres se arroguen el derecho inexistente de cancelar pecados.

Jesús, en Juan 20:23, dice: A quienes remitiereis los pecados, les son remitidos; y a quienes se los retuvieseis, les son retenidos.El grave riesgo de sacar versos fuera de su contexto. Porque ese contexto, aquí, muestra que esto también fue dicho con relación a esos casos de disciplina que venimos viendo.

(19) Otra vez os digo, que si dos de vosotros (Vuelve a anotarte esto: Dos. Son los mismos
que se convocó para intentar hacer reflexionar al equivocado) se pusieren de acuerdo en la tierra
acerca de cualquier cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.

Acepto que, como dice aquí, la cuestión principal es estar de acuerdo, para que Dios haga cualquier cosa que pidamos, pero no me olvido que el caso del cual venimos hablando, es con respecto a un hermano que peca, no lo olvides.

 Ese DE ACUERDO que se lee aquí, es la palabra SUMPHONEO, un vocablo conformado por SUM, que significa JUNTO, y PHONEO, que quiere decir SONAR. SUMPHONEO, entonces, se traduce literalmente como sonar simultáneamente, estar de acuerdo, estar en armonía.

La palabra SINFONÍA viene de SUMPHONEO y metafóricamente, significa ORAR AL UNÍSONO. Respeto que esta promesa que Jesús hace puede aplicarse a la oración en general, pero tiene que ver más específicamente con la guía divina que debe buscarse y recibirse en cuestiones de disciplina.

 Porque en esos casos, esa oración de acuerdo, nos protege contra el espíritu de venganza. Es notorio que más allá de la interpretación individual que podamos darle a lo que se dice, el tema central sigue siendo el mismo: la disciplina. Con esta óptica y no otra debemos encarar el próximo versículo.

(20)      Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.

Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, intentando restaurar a una oveja que ha pecado, allí estoy yo. Eso dice. Al amparo de este verso sacado de su contexto, se han justificado iglesias de cinco miembros.

¡Pero hermano! ¿Qué importa si sólo somos ocho? ¿No dice el Señor que donde hay dos o tres congregados en su nombre allí está él? ¡No necesitamos más! El inconveniente radica en que Jesús dice lo que dice en el mismo contexto que traía, para referirse a los casos de disciplina ante hermanos que pecan.

 Es verdad que la presencia de Jesús también tiene mayores implicaciones prácticas, pero se aplica primordialmente, por respeto a la Escritura, en las decisiones sobre disciplina interna, evitando así que un determinado líder con alta jerarquía, se puede arrogar el derecho de juzgar unilateralmente.

Míralo de esta manera: el día que hiciste tu decisión por Cristo, ¿No lo invitaste a morar en tu corazón, en tu interior? Y si así sucedió, cosa que como creyentes tenemos plena convicción que es, ¿Para qué deberíamos esperar a que haya por lo menos dos o tres congregados para que el se decida brindarnos su presencia?

Es no sólo insólito verlo así sino también incoherente. Es claro, muy claro que Él dice esto con relación a un punto muy específico, el que venimos viendo: la forma de tratar con hermanos que han pecado y tienen que ser restaurados, disciplinados y recuperados, curando sus heridas como lo que son: soldados de un gran ejército heridos en combate. Mírese esta anécdota que Pablo relata en 1 Corintios, que es un ejemplo de lo que estamos diciendo:

(1 Corintios 5: 1)= De cierto se oye que hay entre vosotros fornicación, (Quiero que tengas presente que Pablo le está escribiendo a una iglesia, no a un club nocturno) y tal fornicación cual ni aun se nombra entre los gentiles; (Bárbaro. Les dice que la cosa es más degenerada que en un club nocturno) tanto que alguno tiene la mujer de su padre. (Un momento, no te desmayes, está hablando de una madrastra. De todos modos, esa ofensa violaba, incluso, normas morales del mundo pagano, un claro indicio de que los Corintios poseían una falsa noción de la gracia de Dios o una actitud muy singular en materia de moralidad sexual. Pero tenían todos los dones, mira tú…

(2)      Y vosotros estáis envanecidos. ¿No debierais mas bien haberos lamentado para que fuese
quitado de en medio de vosotros el que cometió tal acción?

(3)      Ciertamente yo, como ausente en el cuerpo, pero presente en Espíritu, ya como presente
he juzgado al que tal cosa ha hecho.

(4)      En el nombre de nuestro Señor Jesucristo, reunidos vosotros y mi espíritu, con el poder de
nuestro Señor Jesucristo.

(5)      El tal sea entregado a Satanás para destrucción de la carne, (¿Me estás diciendo que
Pablo le recomienda o le sugiere a una iglesia que le entregue a uno de sus miembros a Satanás?) A
fin de que el espíritu sea salvo en el día del Señor Jesús.

En este entregarle a alguien a Satanás, más que ostracismo eclesial esto implica una remoción de la protección de Dios, una especie de corrimiento de la cobertura, que es la única posibilidad que puede permitirle obrar a Satanás.

Con respecto a lo que se llama "la destrucción de la carne", se refiere a que la disciplina administrada al ofensor y los sufrimientos consiguientes, traerían consigo un espíritu de humildad y arrepentimiento. El texto no nos dice con exactitud cómo operaba eso de "ser entregado".

Aunque algunas cuestiones no parecen tener respuesta, el resultado al que se aspira es muy claro: que el espíritu sea salvo. Parecería, sin embargo, que algunos tendrán que abandonar la comunidad de creyentes y quedar abandonados a las consecuencias de su persistente desobediencia.

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El Lado Oculto de la Fe

La carta a los Hebreos se escribe treinta años después de la ascensión de Cristo. Era creencia, entonces, que el término HOY, con letra mayúscula, se refería al tiempo que ellos vagaron por el desierto; los treinta y ocho años, más los dos años que habían salido, son cuarenta años, determinaban un período de tiempo llamado HOY.

Por eso Dios, a través de los profetas, dice: si hoy escuchas mi voz, no endurezcáis vuestro corazón. Si HOY, si durante el tiempo que tienes para entrar, oyes la voz de Dios, por favor entra y no te quedes afuera; es lo que está diciendo.

Cuando el escritor de Hebreos escribe esta carta, faltan diez años para que ese término, HOY, se cumpla. Entonces está escribiendo con un sentido de vigencia. No firma la carta porque la está escribiendo a una iglesia que ya está establecida, pero que está operando en un sistema que ya es obsoleto.

Y como todos ustedes se pueden imaginar, hablar en contra de un sistema ya establecido, te puede acarrear un grave problema. Eso ya sucedía anteriormente, durante y después del ministerio terrenal de Jesús.  De aquí vamos a extraer algunos principios para el tiempo de HOY.

(Hebreos 9: 1)= Ahora bien, aun el primer pacto tenía ordenanzas de culto y un santuario terrenal.

(2)        Porque el tabernáculo estaba dispuesto así; en la primera parte, llamada el Lugar Santo,
estaban el candelabro, la mesa y los panes de la proposición.

(3)        Tras el segundo velo estaba la parte del tabernáculo llamada el Lugar Santísimo, (4) el cual
tenía un incensario de oro y el arca del pacto cubierta de oro por todas partes, en la que estaba una
urna de oro que contenía el maná, (Nota que esta urna era de oro, no así en el Antiguo Testamento),
la vara de Aarón que reverdeció, y las tablas del pacto; (5) y sobre ella los querubines de gloria que
cubrían el propiciatorio, de las cuales cosas no se puede ahora hablaren detalle.

Nota que el escritor tiene más revelación que la que se siente en libertad de compartir.

(6) Y así dispuestas estas cosas, en la primera parte del tabernáculo entran los sacerdotes continuamente para cumplirlos oficios del culto; (7) pero en la segunda parte, sólo el sumo sacerdote una vez al año, no sin sangre, la cual ofrece por sí mismo y por los pecados de ignorancia del pueblo; (8) dando el Espíritu Santo a entender, (Nota que todo esto es tipología, analogía, es un ejemplo, una metáfora; Dios nos quiere mostrar algo que es más importante que el rito en sí.

 Quiere proyectar un principio que va más allá de las vidas que tuvieron que manifestarse para lograr el ejemplo. El ejemplo no es lo importante, aunque en su función singular sí tuviera su importancia. Pero cuando miramos para atrás, a la historia de la iglesia, lo importante no es quien lo hizo, cuántos pasos dio, cuántas gotas de sangre se rociaron; lo importante es lo que significa. Es un símbolo, es una metáfora) con esto que aun no se había manifestado el camino al Lugar Santísimo, entre tanto (entre tanto) que la primera parte del tabernáculo estuviese en pie.

O sea: mientras un método de operación está en pie, el segundo no opera. Recuerda que nosotros somos el tabernáculo de Dios, y no estamos hablando de tiendas hechas de metal o de tela de campaña. Por tanto, mientras la primera parte de nosotros está en pie, la segunda no opera libremente.

O uno o el otro. No es una mezcla. Si la anterior sigue en pie, la segunda no funciona. Si todos los cambios visibles que operan hoy día en la iglesia no se incorporan a tu vida, lo nuevo no lo alcanza y no se manifiesta. Aun en el terreno de la amistad. Si tú sigues buscando la misma clase de amistades de cuando eras soltero, jamás podrás disfrutar de tu vida de casado.

(9) Lo cual es símbolo para el tiempo presente, según el cual se presentan ofrendas y sacrificios que no pueden hacer perfecto, (todos los ritos que podamos hacer, en cualquier tipo de reunión, no perfeccionan a nadie) en cuanto a la conciencia, al que practica ese culto, (¿Por qué? Porque tiene que ver con cosas externas que enumera el verso 10) (10) ya que consiste sólo de comidas y bebidas, de diversas abluciones, (En aquel tiempo eran comidas, bebidas y diversas abluciones, hoy no sé. Elige tú cuáles son las cosas externas que hacemos, que no perfeccionan a nadie. Digo, porque si hubieran perfeccionado a alguien, ya hubiéramos terminado la tarea hace mucho tiempo, no?) Y ordenanzas acerca de la carne, impuestas hasta el tiempo de reformar las cosas.

Aquí vemos que el escritor de Hebreos escribe ciertas cosas que no encajan con el sistema que estaba establecido allí. Conocemos el tabernáculo según Éxodo 24. Sabemos que comenzaba con un atrio exterior. Luego venía el lugar llamado Lugar Santo, y también estaba allí el altar del incienso.

 El incienso, lo sabemos, son los sacrificios, las oraciones de los santos, las canciones. Y luego estaba el velo, una cosa gruesa que ni varias yuntas de bueyes podían mover, rasgar ni quebrar. Un predicador, por eso, sostiene la teoría de que el sacerdote era transportado al otro lugar.

O era así, dice, o tenía que pasar arrastrándose por debajo. De otro modo jamás. Al velo, no lo movía nadie. No hay registro bíblico de algún sacerdote muerto a causa de un mal humor de Dios. Sin embargo, las leyes físicas no son invento moderno, ya existían. Y sólo podían quebrantarse como hoy: con algo sobrenatural.

Ahora imagínate tú, año dos mil ocho, nueve o diez, entrando a la iglesia con tu becerro al hombro. ¡Paf! No hay atrio. ¡Ah! ¿Y ahora? ¿Adonde sacrifico yo, esto? ¡Yo que traía un testimonio…! Pero no hay atrio…¡Yo que traía un canto especial!

Los sacerdotes, allí, eran expertos que sabían cómo se hacían las cosas. ¿Y el altar? ¡No hay altar! ¿Pero cómo se les ocurre cambiar eso? ¡Dios lo puso! Pues Dios ahora lo quitó. Hay gente que no entiende que Dios puede quitar hoy lo que puso ayer. ¡Cómo es que aquí no hay ministración de prosperidad y fe? ¡Yo vine a ser bendecido! ¿Cómo puedes ser de bendición si no asistes a un templo?

¿Cómo es que no hay altar? El altar significa todas las cosas que vemos. Danzas, estandartes, orquestas grandísimas y excelentes a las que ahora llamamos "ministerios de alabanza". No hay altar. Está del otro lado del velo. Porque altar es lugar de sacrificio, y el sacrificio ya tuvo lugar en Cristo.

Para que un sacerdote, en el tiempo presente, pueda operar en el paradigma del libro de Hebreos, tiene que abandonar la mentalidad de la Tora. Recuerda que el tabernáculo somos nosotros. Los cambios externos que vemos han ocurrido porque algo está ocurriendo adentro.

 En aquel tiempo no podían ministrar como a ellos les parecía porque tenían que estar pendientes al Tora. Hoy, nosotros no podemos ministrar como nos parece si es que todavía nos quedan elementos tradicionales. A eso le llamamos Tora. Que para nosotros, son las tradiciones de los ancianos, pero que ya no es la palabra fresca y pura.

Entonces ahora, la carta a los hebreos, te pone las dos cosas juntas, diciendo: estamos cambiando de una sesión a otra. El arca es Cristo. Y la vieja caja, era la sombra de Cristo. El arca real es Cristo. La plenitud de Aquel que todo lo llena.

El arca lo representaba. No puedes tener la sombra y la realidad al mismo tiempo. Cuando llega la realidad, la sombra se acaba. Y ese es el problema de la iglesia: que la realidad llegó y nosotros seguimos insistiendo en operar en la sombra.

 Preferimos tener la Santa Cena que partir el pan. No estoy diciendo que la intercambies, sino que la cumplas. Hay una diferencia muy grande entre celebrar la Cena y cumplirla. Nadie se salva por una copita y un trocito de pan. Nadie se salva si no parte el pan con Cristo. ¿Lo estás entendiendo o debo darte golpes en las orejas?

Colosenses nos dice que son días festivos, lunas nuevas, hasta Cristo. Y que de Cristo en adelante, tiene que venir la plenitud de todos los tiempos. Entonces vamos a elegir algunas de estas cosas que han cambiado y vamos a ver qué significan para nosotros.

No existe el atrio exterior y ninguno de sus muebles. En la iglesia del siglo veintiuno, no hay lugar para sacrificios carnales. ¡Pero hermano! ¡Yo he visto miles de veces sacrificios de gente convencida que con eso llega más rápidamente a Dios! Sí, yo también. Pero algunos adonde han llegado, no es adonde vive Dios, precisamente.

(Hebreos 10: 11)= Y ciertamente todo sacerdote está día tras día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados.

Esto se acabó. Veníamos y hacíamos lo mismo. Memorizábamos los ritos. Sabíamos abrir un culto y cerrar un culto, y recoger una ofrenda, y preparar al pueblo para que dé su ofrenda. Basta. Todos los sacrificios camales se acabaron.

La vida se vive de adentro para afuera. Por revelación, no por herencia ni asociación. Esto no le gusta a Babilonia. Porque al igual que su inspirador, Babilonia tiene gran capacidad intelectual para darle a la letra bíblica un sentido que le convenga, pero cuando se habla de revelación se enfurece porque a eso no puede controlarlo.

Esto se hacía repetida, diariamente. Cada vez que nos reuníamos. Pasar frente a una iglesia, todos los días; Oír los mismos cánticos, todos los días; Escuchar los mismos llamados, todos los días. Hasta oír las mismas oraciones, con los mismos pedidos, todos los días.

Nadie puede entender como, si son treinta o cuarenta, todos los días pueden cantar lo mismo, oír el mismo llamado, pasar al frente y hasta nacer de nuevo todos los días. El mismo griterío, el mismo bochinche y el mismo grupo. Gracias a Dios, Él es más grande que un culto.

(12) Pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios.

Aquí vemos que con el sacrificio de Jesús, se acaba la monotonía. Él perfeccionó a todos con un sacrificio, mientras que muchos sacrificios no perfeccionaron a nadie, Y es sólo un verso. Pese a ese verso, es mucha la gente que todavía supone que si no se sacrifica, Dios no se agrada de ellos.

(13) De ahí en adelante esperando hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies; (14) porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados. (Tiempo pasado. Dice que ya lo hizo.)

(15) Y nos atestigua lo mismo el Espíritu Santo; porque después de haber dicho: (16) este es el pacto que haré con ellos después de aquellos días, dice el Señor: pondré mis leyes en sus corazones, (Y no en los sacrificios ni en los ritos).

Hay un pensamiento muy sabio, apto para los enamorados: si amas algo, suéltalo. Si se queda contigo, es tuyo. Pero si no regresa, nunca lo fue. Durante mucho tiempo, una parte del liderazgo, con miedo a que la gente se le fuera, ha inventado cosas que hacen de freno, de barrera que se lo impida y los mantenga en el lugar que conviene para el mejor manejo institucional.

Nadie se da cuenta que, el día que se aflojan esas barreras, la gente se va igual porque nunca fueron de ese lugar. Dios, lo que quiere, es poner su ley dentro, para que tú operes gobernado por su Espíritu Santo. Eso es Romanos 14, que dice que el reino de Dios es Espíritu.

 Si yo soy líder y pongo reglas o estatutos internos, aunque sean bien intencionados, eso no introduce a nadie en el reino de Dios, porque por más que tú los cumplas, tú no eres de la casa. Un líder se puede ver muy bueno con sus cinco mil personas en la casa. El problema está en que ninguna de esas personas es de la casa.

Isaías 54:16 dice que yo levanté al destruidor para destruir. Ese es Satanás, no? Pero aquí dice que en medio de esa semana, ÉL va a cambiar o dar por terminados los sacrificios. ¿Cuándo se dieron por terminados?

Hebreos dice que cuando Cristo vino. Cuando EL vino y anuló el acta de los decretos y la clavó en la cruz y puso la ley en sus corazones. Desde allí y hasta hoy, los reformadores con el mismo clamor que el escritor de hebreos, están señalando que el sistema es otro.

Cambio de sacerdocio, cambio de la ley. Si no lo haces, te vuelves ineficaz. Te ves necesitado de cambiar a otro sacerdocio a otras leyes operativas. Lo que ha ocurrido es que hemos cambiado el sacerdocio, pero seguimos operando bajo los mismos principios. Así no cambia la iglesia.

Puede cambiar la parte externa de un culto, pero la iglesia eres tú, tu forma y estilo de vida, tus principios, tu mentalidad, tus patrones de conducta, tus costumbres, tus prioridades, tu escala de valores. Si eso no ha llegado a cambiar todavía, tengo que decirte que la iglesia no ha sido tocada.

(Jeremías 7 21)= Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel; añadid vuestros holocaustos sobre vuestros sacrificios, y comed la carne.

(22) Porque no hablé yo con vuestros padres, ni nada les mandé acerca de holocaustos y de
víctimas el día que los saqué de la tierra de Egipto.

Pregunto: o Dios se volvió loco y no sabe lo que está diciendo, o no leyó lo que EL mismo hizo escribir en Levítico y Éxodo. Porque ÉL está diciendo que nunca le dijo al pueblo que hiciera nada de eso, pero en esos libros hay ordenanzas muy precisas que nos dicen hasta cómo tenemos que cortar la grasa, qué hacer con ella y etc. Claro. El asunto es que este texto no termina allí; mira como sigue:

(23)        Mas esto les mandé, diciendo: escuchad mi voz, y seré a vosotros por Dios, y vosotros me
seréis por pueblo; y andad en todo camino que os mande, para que os vaya bien.

(24)        Y no oyeron ni inclinaron su oído; antes caminaron en sus propios consejos, en la dureza
de su corazón malvado, y fueron hacia tras y no hacia adelante.

Esta gente nunca vivió el espíritu de la ley. Vivió la ley, pero no el espíritu de la ley. Hicieron los sacrificios, pero no lo que el sacrificio les señalaba. Querían agradar a Dios y, en vez de agradarle, hacían un sacrificio para agradarle.

Todavía se hace esto en la iglesia, hoy, por eso te lo estoy diciendo. Queremos agradar a Dios y le traemos algo con las manos en lugar de darle algo que ya somos. No te puedes olvidar que lo importante para la construcción de la iglesia no es lo que estamos haciendo, sino lo que somos interiormente. Ellos, Israel, no tenían que hacer ningún sacrificio ni holocausto. Dios, lo que les dijo, fue que sólo tenían que portarse bien y no hacer ninguna tontería.

 Ahora, si por alguna causa, alguien no se comportaba como debía, entonces sí tenía a mano el arma del sacrificio a modo de expiación. Pero no tenían una obligación ritual de hacerlo. Solamente si se equivocaban o fallaban.

No era un mandamiento; era una salida de emergencia para caso de incendio. El problema apareció porque ellos decidieron adoptar como ritual y disciplina el sacrificio y el holocausto para tener la libertad de portarse como se les daba la gana. Yo nunca les dije que hicieran eso; lo que yo quería era que me obedecieran!

Vivieron lo extremo y no estaban comprometidos con lo interno. Por eso es que a veces usamos la Santa Cena como ejemplo para hablar de eso. Sabemos que eso pellizca un poco a todos una especie de vaca sagrada. Vemos lo externo, pero muy pocos manifiestan lo interno.

¡Dios no es movido por sacrificios! A Dios no le interesan los sacrificios. Todo sacrificio es un esfuerzo carnal o externo. El mismo ayuno es un esfuerzo carnal, salvo que Dios específicamente e mande a hacerlo. Está muy bien ayunar y se debe hacer.

 Otorga mayor sensibilidad espiritual y, con ello, más acceso al poder de Dios en nuestras vidas. La prueba de la eficacia de esto es que los mismos satanistas ayunan para obtener mayor poder en este caso diabólico.

Y la experiencia nos dice que generalmente son mucho más disciplinados que los cristianos. Pero tengo que decirte una vez más que porque tú te has pasado veinticuatro horas sin comer en un ayuno, Dios no se cae del trono del impacto, el asombro o la impresión.

 El ayuno, preponderantemente, te disciplina a ti. Para Dios vale tu estado interno. Porque lo que verdaderamente mueve a Dios, es tu obediencia y la rectitud y sinceridad de tu corazón, no el rito exterior que lo demuestra.

Esto es peligrosísimo, porque si hay gente inmadura se larga a pecar. A Pablo le hicieron la misma pregunta: ¿Qué, pues, entonces, podemos pecar? Y él dijo: de ninguna manera. Porque si habéis muerto para el pecado, ¿Cómo vas a pecar? Estamos hablando con gente muerta al pecado, ¿No estás muerto al pecado? Si no estás muerto al pecado, no has nacido de nuevo.

Ese verso de Jeremías es impresionante porque acuchilla un tremendo montón de reglas y estatutos que los hombres han inventado para justificarse. Dios no dijo nada en cuanto a sacrificios. ¿Estará loco? No; no está loco. Lo dice para ver si puedes entender lo que está buscando. Dios nos habla con símbolos, nos habla con parábolas, nos habla con imágenes proféticas.

Nos habla de un huerto, en Génesis, pero lo escribe Moisés. Y él no estaba allí. Tiene que darle una historieta a Moisés para que él nos cuente qué pasó, pero él no estaba allí. Porque, piensa, – y a esto muchos no alcanzaron a entenderlo -, Moisés no estuvo allí y, por consiguiente, no puede decirnos: -"¡Yo lo vi! ¡Eso fue así!"- Eso que Dios le habló a Moisés no te lo habló a ti. ¡Y cómo discutimos sobre Génesis, verdad?

En el mover que Dios está produciendo hoy, no hay lugar para sacrificios carnales, así que va a ser conveniente que amarres tu becerro ahí afuera y lo dejes atado hasta que se te muera. Incomprensiblemente, seguimos viendo a mucha gente que, en el nombre de Dios, se flagela, se crucifica, se ata física y emocionalmente a pactos y promesas como si se trataran de canjes. -"Dios; yo hago esto pero vos me das aquello, eh?"- Y entre esos "aquellos", hay hasta billetes de lotería!

 Pero hermano…estas son otras áreas del cristianismo más…nominales, más oficiales. Nosotros conocemos la palabra y no hacemos esas cosas… ¿Ah sí? No tienes idea de cuanta gente que se congrega con nosotros, todavía cree que con el bautismo en agua, la Santa Cena, un devocional diario, una oración por los alimentos, una bulliciosa cantata de coritos pegadizos, el diezmo correspondiente más una buena ofrenda a las misiones y algún que otro reparto de tratados casa por casa un domingo por la tarde antes del culto, tienen todo arreglado.

 No entendieron aun que Dios mira sus corazones, chequea su fe y, si su fe es débil, nominal o humana, no le agrada, eso es lo que dice la Palabra. ¿Cuánto faltará para que la iglesia lo entienda y lo viva? Lo que falte, es lo que faltará para que el propósito y el plan de Dios quede terminado.

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Los Fracasos No Cuentan

(Hebreos 11: 8)= Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber adonde iba.

Y salió sin saber adonde iba… ¿Cómo puedo ir a un lugar que no sé dónde queda? Por fe. Todo cambio está relacionado con lo desconocido. Si tú quieres entrar en la dimensión de Dios; en la herencia, en la simiente, en la nación que estaba dentro de Abraham, en sus bendiciones y hasta en sus riquezas, vas a tener que meterte en lo desconocido. Eso es un reto.

Estamos ingresando en un ámbito desconocido: un nuevo milenio. Y hay algunas cosas que son la evidencia de que algo está sucediendo, en lo espiritual y en lo natural. El mundo ya no está hablando de tendencias, sino de mega-tendencias.

La grandes mega-tendencias que ellos, el mundo, ven como los grandes cambios que se están produciendo y se producirán en un futuro casi inmediato. De naciones-estados, estamos pasando vertiginosamente a naciones-redes.

Hay un concepto de redes. Y porque Nueva Era es llamada "La red de redes", la iglesia no quiere saber nada con la palabra esa: redes. Confieso que a mí tampoco me termina de gustar del todo, pero si es para cambiar lo malo que estamos haciendo, la acepto como herramienta.

(Mateo 13:47)= Asimismo el reino de los cielos es semejante a una red, que echada en el mar, recoge de toda clase de peces.

No habrá una manifestación del reino en la Argentina o en el mundo, hasta que no seamos capaces de tejer la red que Dios nos ha mandado. Claro que a favor de esto, el diablo tiene su estrategia y hace que algún sistema de redes se implemente, que la gente se decepcione y que luego, cuando uno le habla de esto, quiera inmediatamente cambiar de emisora, de iglesia y hasta de ciudad.

¡Animo! No pienso liderar ninguna red. Hasta hoy, tengo convicción de que no fui llamado para eso. Salomón dijo: "El pobre tiene la verdad, pero nadie lo oye." Podemos ser una turba salvaje, pero eso no va a afectar los fundamentos de nuestra nación.

Porque nuestra misión no es llenar un cine, un teatro o un estadio. Nuestra misión es llenar el mundo de la gloria de Dios y cambiar el fundamento de todo su sistema, porque la Escritura dice: Hasta que todo imperio, todo reino, sea suprimido y toda rodilla se doble delante del Señor y toda lengua confiese que Él es el Rey de Reyes y Señor de señores y todo el poder esté bajo sus pies.

¿Cuántos creen que eso realmente se va a producir y va a ocurrir en el mundo? Nosotros los cristianos nos hemos convertido en unos criticones recalcitrantes. Huimos despavoridos de todo lo que se mueve en los ambientes políticos o gubernamentales, porque tenemos terror de quedar pegados.

Entonces decimos y hasta predicamos que todo está mal, que la política está mal, que la economía está mal, que la justicia está corrupta, pero: Si viniera un día el Ministro de Educación a la iglesia y dijera: "Muy bien; ¿Cuál es el plan que ustedes tienen para la Educación en la Argentina," qué le contestaríamos? ¿Tendríamos alguna respuesta como hijos de Dios?

José fue diferente. Él se paró delante del Faraón y le dijo: esto es lo que tú soñaste, esta es la solución. Dios va a derramar la unción de José en esta nueva generación. Vamos a ser respuesta para los grandes males de esta parte del planeta.

 Dios se ha valido de tres comunidades proféticas para llevar a cabo su plan a través de los siglos: La primera, fue el Edén. Puso al hombre allí y le dijo: multiplícate, fructifica, llena la tierra, sojúzgala, señorea en ella. Sabemos que el hombre quebró la palabra de Dios y el plan se abortó.

El hombre falló, pero Dios no canceló su plan. Dios es un Dios de ideas fijas. Lo que él comenzó, lo va a terminar. Dice Isaías que Las naciones son como la gota que cae del cubo y los reyes de la tierra como el menudo polvo sobre las balanzas.

 Los líderes de todas las potencias mundiales son como la nada misma delante de Dios, porque Él está en control de la historia. Tú tienes que tener un Dios grande y un diablo pequeño. Nada es tan grande para Dios que Él no pueda cambiarlo. La segunda comunidad profética, fue el pueblo de Israel.

En el capítulo 11 del libro de Génesis, en los últimos versículos, aparece un hombre llamado Abraham, y Dios se propone, con él, fundar una nación. Y Él dijo: este pueblo he creado para mí, mis alabanzas publicará.

Un pueblo de reyes y sacerdotes, para gobernar, evangelizar y ministrar al mundo. Cuando construyeron el becerro de oro, Dios dejó once tribus afuera y seleccionó a la tribu de Leví para que fueran sus sacerdotes. Y con ellos, Dios se proponía cumplir su propósito.

 Samuel, uno de los grandes sacerdotes, tal vez el más grande, no era levita, era de la tribu de Benjamín, pero él pudo entrar al sacerdocio, porque Dios siempre tiene una puerta abierta. Israel falló. Sabemos que Israel terminó ocupándose más de su aparataje religioso que en sus mandatos.

 En los días de Cristo, estaban embobados en un sistema que no tenía respuestas para nada. Y el Señor sacó doce hombres de la iglesia existente y formó una iglesia nueva y a la vieja, la terminó para siempre. Israel falló, pero Dios no canceló el plan.

 Dios levanta hoy su tercera comunidad profética, que es la iglesia. La iglesia va a consumar la tarea. La iglesia va a terminar la tarea. Dice que es necesario que el juicio comience por la casa. No EN la casa, dice POR la casa. Dios no va a hacer a un lado a la iglesia para juzgar al mundo. Dios va a juzgar al mundo a través de la iglesia.

 Pero la iglesia va a tener que ser lo que Dios quiere. Y lo que Dios quiere de Su iglesia, hoy, está bastante alejado de lo que los hombres que mandan allí pretenden. Dios se ha valido de estas tres comunidades para llevar adelante su plan.

Estamos entrando en un nuevo milenio, en una nueva época, el tramo final. Le dijeron a Jesús: "Heredes te mandó a buscar". Y Jesús dijo: "Díganle a esa zorra que sano hoy y mañana, que echo fuera demonios hoy y mañana y que hago curaciones hoy y mañana. Y, al tercer día, termino mi obra".

Esto es profético. La iglesia ha caminado por espacio de dos mil años con las señales, los prodigios, los milagros, liberaciones de demonios. Durante dos milenios la iglesia se ha movido bajo estas señales, prodigios y milagros. Pero en este tercer milenio, que es el tercer día, dice el Señor: yo voy a terminar mi obra.

 Estamos entrando al tiempo de la conclusión de los propósitos de Dios. Hoy, en América Latina, las empresas transnacionales, el sector privado de cada nación, producen cerca del ochenta por ciento de la riqueza de la nación.

 Quiero que veas esto: hay un tercer poder que se está levantando y que a nadie ya le resulta desconocido, y es el poder económico. A ellos, nadie los elige mediante el voto, pero de alguna manera ejercen un poder que pone en duda el sentido real de las grandes o pequeñas democracias.

 Ciertos políticos de ideologías muy discutibles pero que no eran tontos, dijeron que ellos se conformaban con el poder económico de una nación y que los regalaban a quienes lo quisieran las facultades de redactar las leyes.

Y las cámaras legislativas, son verdaderos timbres de goma facilitadores de estos grandes capitales. Redes. Estamos abandonando el concepto de nación-estado para volvernos, en el tercer milenio, al concepto de naciones-redes.

¿Cómo es posible que el mundo ve con mayor claridad el valor de las redes y la iglesia todavía no puede retener ese concepto? Si no nos manejamos bajo un concepto de unidad verdadero, sin formalismos ni hipocresías, no vamos a poder mantener los frutos y veremos un éxodo de gente hacia iglesias que sí lo posean.

 El individualismo autoritario del liderazgo clásico con su mensaje autocrático terminó cuando las radios cristianas empezaron a ampliarle la palabra al pueblo. Hoy, todavía hay liderazgos que prohíben a sus liderados escuchar otra palabra que no sea sus palabras.

 Me pregunto: ¿Cuándo piensan entrenarlos para el discernimiento y la sabiduría? Dios no hizo robots, hizo hombres. Pero hay líderes que parecen estar más cómodos con robots que no piensan, no oran y no leen la Biblia. Eso no es bíblico, es carnal. Y, lo que no es del Espíritu, es del diablo.  Aunque se vea como religión.

Nosotros pretendemos arreglarlo todo con unción. Elías convocó a todo Israel en el monte Carmelo, hizo caer fuego del cielo, pero no tuvo la estrategia para organizar a siete mil hombres en su nación. Tú necesitas, para hacer un trabajo que afecte a tu nación, no sólo la unción de Dios sino, también, la estrategia de Dios.

La segunda mega tendencia que podemos ver, es un cambio de una economía basada en la exportación, a una economía dirigida al cliente, al individuo. O sea: todos los ojos de las empresas están puestos en ti.

La tercera mega tendencia es pasar de ser controlados por el gobierno, a ser controlados por los grandes mercados. Cuarto: hay un cambio de un mundo rural a un mundo urbano. El noventa por ciento de la población del mundo, en el tercer milenio, va a vivir en las grandes ciudades. La mayoría de ellos, en Asia.

Si tú quieres ser un hombre efectivo en la obra de Dios tendrás que saber cómo tomar ciudades para Dios. Las grandes ciudades van a estar, en su gran mayoría, en Asia. Bueno: este es el mundo al cual nosotros seremos empujados en el tercer milenio.

En los Estados Unidos, hoy, veinticinco millones de americanos trabajan desde su casa. Computadoras. Para el 2015, dicen los entendidos, será el sesenta por ciento el que lo haga. ¿Cómo vamos a ganar a esa gente?

Aquello de: "Estamos de campaña, traiga un amigo inconverso", no va más. Le estoy hablando a gente que para el nuevo milenio quiere estar en la cresta de la ola, no quejándose y lamentándose. Lo pasado ya pasó. Agua pasada no mueve el molino.

El mundo de la música, de la moda, ya se está preparando para la generación de jóvenes del 2005; la iglesia está llegando, siempre, cuando el incendio ya se apagó. Si no aprendemos a desculturizar el reino, si no aprendemos a sacarlo de nuestra cultura evangélica que se murió hace cincuenta años, nos vamos a ir de esta vida sin ser un factor de cambio para un mundo decadente.

 Me estoy acordando del cuento de aquel loco que se creía muerto. Estaba totalmente convencido que estaba muerto. Iba al psiquiatra y le decía: estoy muerto, soy un cadáver. No había forma de convencerlo de que estaba vivo.

Un día, al psiquiatra se le ocurrió una idea. Si le pinchaba un dedo y le salía sangre, lo iba a convencer de que no estaba muerto, porque los muertos no sangran. Cuando llegó este loco, el psiquiatra le dijo: "Te hago una pregunta: ¿Los muertos, sangran?" Y él dijo: No, los muertos no sangran.  – A ver, préstame tu dedo. – Le pinchó el dedo y vio como salía la sangre, y horrorizado exclamó el loco: ¡Oh! ¡Dios mío! ¡Entonces los muertos sí sangran!

Ah, sí; cuesta cambiar. Por eso, si Dios va a usar un hombre, va a tener que atravesar las barreras de su cultura, de sus costumbres, de su formato mental de pensamientos. Va a tener que dará luz una nueva mente, una nueva visión, una nueva estrategia, porque Dios nos va a entregar al mundo en nuestras manos, pero no para que se lo arruinemos, sino para que manifestemos su presencia en él.

Dios ha prometido un nuevo nivel de unción para este tiempo. Es la unción que va a caer sobre la generación de relevo. Cuando Pedro le dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente, Jesús le dijo: Pedro, Satanás te ha pedido para zarandearte como trigo, pero yo he rogado para que tu fe no falte.

 La palabra PEDIDO, es la palabra SUPINA, y significa que tú serás desafiado y probado. Si tú te levantas, en el tercer milenio, para decir que tienes algo mejor que la medicina y algo mejor que el pecado, tu fe será probada en esos días.

Vas a tener que caminar con la evidencia del evangelio, con señales, prodigios y milagros. Pero dice el profeta que la tierra será llena del conocimiento de Jehová, como las aguas cubren el mar. ¿Cómo cubre el mar las aguas? Uniformemente.

Estoy diciendo que tú no vas a tener que alquilar ningún ómnibus ni aviones charter para ir a ningún lugar del mundo o del país a buscar unción, porque la misma unción que está allá estará aquí, porque la tierra será llena uniformemente de la gloria del Señor.

El máximo problema que tenemos los latinoamericanos, es nuestro orgullo. Los japoneses, cuando terminó la segunda guerra, estaban liquidados. Sabían que tenían que tratar de recomponerse y se preguntaron: ¿Y ahora qué hacemos?

 Preguntaron quién era el más grande en la industria automotriz. Le dijeron que los Estados Unidos. Fueron allí y dijeron: "No sé, enséñanos"; y aprendieron. ¿Quiénes son los mejores en relojes? Los suizos. Allá fueron: "No sé, enséñanos". ¿Y en telas? Los italianos. "No se, enséñanos".

Ahora en cámaras fotográficas: los alemanes. "No sé, enséñanos. Entonces ellos se dijeron: un gigante como esos, ve mucho; pero un enano como nosotros, ve poco porque es chiquito. Pero si el enano se sube en los hombros del gigante, verá más que el gigante.

 Si quieres avanzar rápido, búscate un gigante y súbete a sus hombros. No tienes que inventar la pólvora ni la rueda. Súbete a lo que ya está hecho y de allí arranca. Pero ellos dijeron: el cien por cien de los americanos, suizos, italianos y alemanes, es el cero para nosotros.

Todo el conocimiento que aquellos adquirieron durante dos mil años, ellos lo tomaron y, a partir de allí, comenzaron ellos. Hay naciones a las que Dios les ha dado una gracia especial sobre algo y son gigantes. Tenemos que aprender de ellos.

Todavía hay muchos predicadores que se resisten a repetir cierto mensaje porque es del pastor Fulano. Si el mensaje es del pastor Fulano, no bendice a nadie. Bendice a todos si es del Espíritu Santo. Y si el mensaje es del Espíritu Santo, está a disposición de todos los que deseen extenderlo. ¿Clarito, no?

 Dice nuestro texto que Abraham salió sin saber adonde iba. Dios le dijo: Sal de tu tierra, de tu parentela y de la casa de tu padre a un lugar Que yo te mostraré. Las más grandes bendiciones para ti se encuentran en tu futuro, no en el pasado.

No le tengas miedo al futuro; Dios ya está allí esperándote, ¿Nunca lo pensaste así? No le tengas miedo a lo que viene porque Dios ya lo tiene bajo control para ti. El futuro no viene para desordenar tu presente.

Todo lo que tú has soñado y has pensado hacer, está en tu futuro. Dios lo tiene preparado para ti. Pero tienes que cambiar porque, si no cambias tu manera de pensar, no vas a cambiar tu manera de vivir. A veces se tiene la sensación de que no va a haber tiempo material para cambiar la cultura de tanta gente y prepararla para todo lo que Dios quiere hacer con el hombre.

(Salmo 2: 10)= Ahora, pues, oh reyes, sed prudentes; admitid amonestación, jueces de la tierra.

 Necesitamos profetas, hombres de Dios, al lado de los reyes, de los jueces, para asesorarlos para influirlos espiritualmente. Porque los mayores ataques demoníacos están allí. ¿Adonde están los Danieles? ¿Adonde están los Nehemías?

 Este es el tiempo en que deberá levantarse una generación con una visión para discipular a reyes y a gobernadores de las naciones. Nadie quedará protegido por su pasado. No importa qué título tienes. No importa si tienes liderazgo sobre cuatrocientas iglesias en la Argentina o en el planeta.

No importa si has estado más años en la televisión que Madonna, no importa si eres el hombre del momento; nadie quedará protegido por su pasado. El cambio que viene es tan grande que cada día, muchos líderes, estarán al borde del fracaso.

Se levantarán una mañana y verán que su gente se fue. Si no tienes estrategia de conducción, no podrás llegar a ninguna parte. Se nos predicó durante dos décadas, (años sesenta y setenta), que "Cristo viene ya". Es un mensaje correcto, cuidado, pero se lo aplicó mal.

Muchos hombres y mujeres mayores, hoy, son parte de una generación castrada que dijo: ¿Para qué ir a la Universidad si Cristo viene ya? ¿Para qué comprarme una casa, tremendo sacrificio, si Cristo viene ya? Los jóvenes venían y le decían a los pastores: ¡Me quiero casar rápido, antes que el Señor venga! ¿Para qué voy a masacrarme estudiando si Cristo viene ya?

Mira: mejor es que te gastes para Cristo a que te oxides para el diablo. Así era que para la época, eran más espirituales los muchachos que se pasaban todo el día en la iglesia tocando la guitarra con los ojos dados vuelta para arriba, que los que iban a la Facultad a estudiar.

 Y, – Como entonces se decía -, "se llenaban de mundo y de diablo". Es por eso que una gran parte de esa generación no son profesionales. Fueron castrados desde los pulpitos porque les decían: "Cristo viene ya".

Cuidado: yo creo que Cristo viene, de eso ni hay ni tengo la menor duda, pero Él mismo dice: Negociad, entre tanto que regreso. Trabaja, mientras el día dura. Para el tercer milenio el reto, el desafío, es personal. Jean Paúl Getti, uno de los grandes multimillonarios del mundo, dijo que el 80 por ciento de toda la riqueza del planeta, está en manos del 20 por ciento de la humanidad.

 Pero dijo algo más: si un día decidiéramos distribuir esa riqueza, proporcionalmente, entre todos los millones de habitantes de la tierra, en cinco años, ese dinero volvería a las manos del mismo veinte por ciento que la tiene ahora, porque el problema no es la pobreza, es la mentalidad de pobreza que no le permite a mucha gente pensaren grande como lo ha hecho ese veinte por ciento.

La tarea más importante para el liderazgo de la iglesia del siglo veintiuno, es anticiparse a los hechos. Basta de llegar, como iglesia, siempre después de apagado el incendio. Cientos de profetas preanunciaron la caída del muro de Berlín. Algunos le creyeron y otros no les creyeron.

¿Quiénes? No sé, pero cuando el muro se vino abajo, al día siguiente, ya estaban en el ex Berlín oriental la Coca Cola y Mac Donalds. La iglesia entró un año después. No sé si alguien creyó o alguien no creyó al profeta, lo que sí sé, es que al que creyó, le fue contado por justicia.

Anticipación primero, e innovación después. Es un tiempo de permanente innovación dentro del pueblo de Dios. Hay iglesias que hace cincuenta años que tienen el mismo programa y jamás lo cambian. Perpetúan algo que ya no funciona.

Y si alguien pretende cambiarlo hay un montón dispuesto a tratarlo como a un hereje traidor, aunque por dentro se dan cuenta que eso ya no funciona. ¡Si se te murió el caballo, desmóntalo! ¡Súbete a otro! Caballo muerto ya no lleva a ninguna parte.

 Los grandes hombres de la historia, hoy no nos servirían para nada. Sirvieron en su tiempo, pero hoy es otro tiempo. Se necesitará ser más creativo y más excelente. Un líder le preguntó a otro que tenía éxito: Dime, ¿Cómo puedo hacer para ser más creativo? El otro le contestó: ¡Pasa más tiempo con el Creador!

En cuanto a la excelencia, solo es el ticket de la entrada, ni siquiera es el partido. Si no eres excelente, ni siquiera has entrado a la cancha. Hay mucha gente que cree que está jugando y ni siquiera salió del túnel. Excelencia no es un punto de ventaja. Todo en el mundo es excelente.

 ¿Cuántos saben que Dios es excelente? ¿Cuántos saben que hay en nosotros una cultura de hacer las cosas como se pueda porque lo que importa es que es para el Señor? Hágalo todo bien. Dice en Hebreos que Abraham salió sin saber adonde iba. Salió. Esto tiene que ver con una decisión.

 La palabra DECISIÓN, viene del latín DECAEDERE, que significa CORTAR. Cuando usted toma una decisión, usted está cortando algo. Alguien dijo alguna vez que comenzar es más de la mitad del camino. Dios le dijo a Abraham: ¿Quieres todo lo que te estoy ofreciendo, el paquete completo? ¡Sal de tu tierra!

Y no dice que Abraham salió, aunque obedeció. Dice que el Padre lo sacó. Y Génesis 12:1, dice: pero Dios había dicho. Porque lo había hablado veinticinco años antes. Él lo dilató, pero las bendiciones de Dios se soltaron sobre él cuando él salió.

 Porque cuando tú tomas una decisión, tú sueltas una ley de causa y efecto. Cuando tú tomas una decisión, el mundo comienza a girar a tu alrededor. Cuando tú tomas una decisión, comienzas a cambiar tu realidad. Por eso el Señor siempre se dirige a nuestra capacidad de decidir.

Todo lo que tú decidas, dice Job, será firme. Puedes determinar vivir en China, en África, o en cualquier otra parte si lo decides y te lo propones. No hay nada más fuerte que el poder de una decisión. No un anhelo, una decisión. Todo cambio está relacionado con lo desconocido.

¿Has notado que la mayoría de la gente no cambia porque tiene miedo que le pasen cosas? Busca la seguridad. Ahora vamos a matar un mito que hay en nosotros. Si vas a entrar en el tercer milenio con un cambio en tu vida, tienes que entender esto: la seguridad no existe, es un mito.

 Hoy tienes dinero, mañana lo pierdes; hoy tienes prestigio, mañana lo pierdes; hoy tienes poder, mañana lo pierdes, hoy tienes una posición importante, mañana no existes. Ninguno de nosotros tiene control de la seguridad en lo externo.

Si tú quieres moverte con Dios y eres amante de las seguridades, que todo esté en su orden, olvídate de todo esto: no vas a poder cambiar. La única seguridad que tú tienes no está afuera, está dentro de ti, cuando tú sabes que sabes que sabes que Dios va contigo, no importa si es con dinero o sin dinero, tú sabes que Dios está dentro de ti.

 Pablo fue a predicar y terminó en una cárcel. Y él dijo: pero yo sé en quién he creído y Él es poderoso, Él tiene seguridad interior. Necesitaremos una gran seguridad interior en el Tercer Milenio para hacer cosas grandes para Dios. Si Dios te manda al desierto, te va a dar un buen sombrero. Si Dios te manda a hacer algo, aunque no lo tenga, Dios lo proveerá.

Tienes que desarrollar un nivel de fe en Dios que es capaz de cumplir lo que Él promete. Cuando Elías fue a Sarepta, había una viuda que tenía su última tortilla para comerla ella y su hijo y después morir. Y Elías le dijo: dámela.

La enseñanza es esta: suelta lo poco para que tengas lo mucho. Todo tiene que comenzar con un pequeño plan en su mente. Hay un momento donde cada uno de nosotros pierde su brújula y se encuentra dando vueltas en el desierto.

Se hacen cosas, pero no estás lleno; sabes que esas cosas que haces no afectan la vida de nadie. Ese es el exacto momento donde cada hombre y mujer deben pensar y reencontrarse con su Señor. Es lo primero: partir con un objetivo claro en tu vida.

Cuando tú empiezas a hacer algo que no te lleva a ninguna parte, es cuando te empiezas a secar. Tiene que llegar un momento en que vas a decir: ¡Basta ya! ¡No aguanto más! ¡No sé qué hacer! Allí es dónde aparecerá el Señor para llevarte, como dice el salmo, a delicados pastos.

Hubo una vez un joven que se vino del campo a la ciudad para estudiar en el Seminario, para ser pastor. Cuando se recibió, al poco tiempo, se fue a pastorear una iglesia a otra ciudad del interior. Al año volvió, fracasado, y le pidió una entrevista a un viejo pastor lleno de sabiduría.

Pastor, le dijo: ¡Creo que no he sido llamado al ministerio! – Y antes, ¿Por qué pensabas que sí habías sido llamado? – Porque yo estaba en el campo, trabajando en nuestro campo, contento, pero un día, arando la tierra, levanté mis ojos al cielo y vi dos nubes que dibujaban dos letras: S.P. Entendí que Dios me decía: Sé Pastor.  -Ahí fue cuando el viejo pastor le dijo: ¿No habrá sido Siembra Papas?

Tienes que saber por qué estás aquí. No puedes ser una hoja que lleva el viento o que va por el río. No puedes ir para allá ni para acá, con cualquier viento, con cualquier visión, tienes que saber para qué estás aquí, para qué naciste, averiguar cual es tu destino y luego invertir en todo eso.

Toda tu vida, todo tu dinero, todos tus esfuerzos, porque tú vas a ser excelente sólo en aquello a lo que tú fuiste enviado. Quiero que tengas muy presente esto: cuando los americanos rompieron la barrera del sonido con un avión, descubrieron que el sonido nunca tuvo barreras; que la barrera era humana.

 Nada es imposible para Dios. El agua, a los noventa y nueve grados, es sólo agua caliente. Un grado más y es agua hirviendo que puede mover calderas, mover locomotoras y mover el mundo, en suma. ¿Sabes qué? Agrégale al agua de tu vida ese grado de pasión que le falta.

Tienes que tener bien claro para qué fuiste creado, salvado y liberado. No contabilizar los fracasos. Tú no tienes fracasos, tú tienes resultados diferentes. Tú no eres ningún fracasado; en todo caso, sólo es que el éxito te ha tardado en llegar.

Dice el Señor; aprende de las aves del cielo y de la hormiga. Trata de imaginar un gato. Un gato sabe que él nació para cazar ratones. Su destino en la vida, es cazar ratones. ¡Es su ministerio! Él sabe que Dios lo ungió para cazar ratones.

Él sabe que cuando nació, Dios le dijo: Serás un tremendo cazador de ratones. Tú jamás vas a ver a un gato deprimido en la mañana porque perdió su primer ratón. ¿Qué le pasa señor gato? – Es que se me fue un ratón… Vaya a saber si serviré para esto… creo que no tengo ese ministerio… estoy confundido… no sé qué hacer…

 Ojo: tampoco vas a encontrar a la gata diciéndole: ¡Ahí está! ¡Mírenlo! ¡Ese es el gato de Dios! No. Nunca vas a ver esto. ¿Sabes por qué? Porque ellos no contabilizan los ratones perdidos, contabilizan los ratones cazados. Y siempre, siempre, siempre, el gato va a estar allí, esperando el próximo ratón. ¿Aves del Cielo? Sí. ¿Hormigas? Sí. De gatos no dice nada, pero la esencia es la misma.—————–

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La Justa Retribución

Egipto tiene dos dimensiones de operación que son muy importantes entenderlas. Por un tiempo Egipto, para el pueblo de Dios, es un Edén, una bendición. Recuerden que es Dios quien nos envía a Egipto, en Génesis. Y es en Egipto donde nos alimenta y produce la tierra de Gozén, que fue para el pueblo de Dios un Edén; le dieron la mejor parte de la tierra.

Hay un tiempo en que Dios nos envía a Egipto al igual que a Cristo lo enviaron a Egipto. Lo que te estoy queriendo decir es que Egipto tuvo su parte en el plan de Dios. Egipto es la previa posición espiritual que traíamos, o la previa infraestructura eclesiástica que conocíamos. Egipto es el pasado.

Egipto tuvo un tiempo en que nos dio lo que necesitábamos, pero luego llega el momento en que Dios llama a sus hijos de Egipto y les pide que salga de esa tierra. Egipto también es una condición mental. Egipto es el mundo, dentro del pueblo, de la iglesia.

Egipto es la mentalidad previa del creyente. Yo estoy usando a Egipto, aquí, en este lado del planeta. Si voy a Egipto, no usaría a Egipto. Entonces se entiende, creo, que cuando hablamos de Egipto no hablamos de la nación sino de lo que se interpreta por Egipto.

La gran pregunta que muchos creyentes fieles se hacen hoy día, es: ¿Cuál es mi ministerio? Lo que equivale a decir: ¿Qué tengo que hacer para cooperar con lo que Dios está haciendo? Punto primero: ¿Cuántos saben que Dios va a dar retribución justa a sus enemigos?

¿Cuántos saben que los enemigos de Dios, mayoritariamente, están dentro de la iglesia? ¿Cuántos se dan cuenta, entonces, que cooperar con Dios sería, en algunos casos, enfrentarse con falsos hermanos? Ojo: eso no significa perder la base del amor. Ese enfrentamiento sólo tiene lugar en un tópico específico: la palabra revelada. La piedra angular.

Hay gente que jura estar en el propósito de Dios pero que no se atreve a tocar el aspecto que yo acabo de mencionar. Y en un tiempo de retribución y separación es imposible estar fluyendo con Dios si tu mentalidad no tiene una estructura que sirva de piedra de tropiezo para todo lo que no es de Dios.

Si tu mentalidad es tan amplia que permite que todo se manifieste y nada te contrista, entonces hay algo errado que no estamos haciendo. Si algo está mal y a Dios lo contrista y tú estás caminando con Dios, a ti te tiene que contristar también.

Recuerda, muy especialmente, que los que eran remanente en el previo mensaje primario, eran aquellos a los que la opresión del pueblo se convirtió en su carga. O sea: vivieron una vida angustiada por la condición del pueblo.

Quiero que este mensaje quede claro porque voy a usar muchas palabras para que tú entiendas qué está haciendo Dios en el día de la justa retribución. Ahora: ¿El día de la justa retribución es el día del jubileo?

¿Es el día de la gran siega quizás? ¿Es el día del tabernáculo tal vez? Ojo: el día, ahí, no es cronológico; es un tiempo en Dios. Es una estación, un Kairos de Dios. Y retribución, significa simplemente, que él viene a nivelar sus cuentas. Como corresponde.

Es lo mismo que cuando vino y aquel siervo inútil tenía los talentos en el pañuelito, los había enterrado. Retribución. El día que fue de beneficio para algunos, fue de retribución para otros. El día que hubo gritos, lágrimas, llanto y gran crujir de dientes en Egipto, fue el nacimiento de un nuevo día para Israel. El mismo lugar, la misma hora.

Dice que habrá tinieblas que cubran la tierra, pero sobre de ti, al mismo tiempo, amanecerá una luz. O sea: las tinieblas, por la justa retribución, es lo que produce el jubileo. No son dos días diferentes; el día del juicio del Señor y el día de la gran siega de la iglesia, son el mismo día.

Yo sé que a la mayoría de ustedes les enseñaron que son tiempos separados, pero no lo son. Por eso es que se nos hace tan difícil entender. Pero entendiendo cómo el chacarero (El campesino) levantaba la cosecha, (que para levantarla tenía primero que eliminar la cizaña).

Cuando entendemos eso, pasamos a ver como entendemos que el reino de Dios es como es el sembrador. Entonces, el mismo principio que se aplica en la siembra, se aplica en la siega del ministerio de Dios: primero se siega la cizaña, pero no va para ninguna parte: se quema. Claro; en lo natural se quema; en el espíritu yo no sé lo que significa quemarse, sólo sé que no permanece.

No pretendamos saberlo todo. Entendemos, sí, que hay una separación y queremos entender cómo, cuándo y, además, tener bien claro que el cuchillo, la tijera, la guadaña, la tiene Dios, no el hombre. Dios produce la separación y lo hace a través de su palabra, no de nuestra actitud, o comentarios.

La palabra sola es la que va cortando. Sólo hay que entregarla en su pureza y ella se encarga de cortar. Cuando uno la cubre mucho, entonces ella pierde filo. Entonces, queremos presentar la palabra tal como el libro la da.

Ahora, y para poder fundamentar todo esto y al mismo tiempo brindarte un panorama mucho más claro, quiero llevarte a varias escrituras específicas y concretas, para que veas la separación que acompaña a la justa retribución.

(Isaías 1: 21)= ¿Cómo te has convertido en ramera, oh ciudad fiel?

Nota claramente que la ramera no es algo de afuera de la iglesia, sino una iglesia pervertida. La ramera no es una cosa que está allí y la ciudad fiel una cosa que está acá. La ramera es una ciudad fiel pervertida.

Pero entiende, por favor, que perversión no es necesariamente andar por allí fumando marihuana; perversión no es homosexualidad. No se limita a esos extremos. Perversión es no dar en el blanco. Pecado es la palabra ARMATÍA. Pecado es no estar en el centro del propósito. Pecado es que si sigues el curso que llevas, no vas a terminar.

Pecado, incluso, pueden ser buenas obras que se interponen a las obras correctas. No te espantes de que te dijo perversos. Perverso es estar equivocado. La. palabra es ESKORIOS, algo que no esta derecho, que está desviado.

De allí sale nuestra palabra Eskoriosis denominando a una o más vértebras torcidas. ESKORIOS. No tiene que ver con un extremo. Tomando como bases las palabras bien y mal, mal no es homicidio; mal es una alternativa negativa al bien.

Puede ser tan sencilla como equivocarte en una canción. Ya está mal. No sea que en Dios, es blanco o es negro. Dios no tiene áreas grises.) llena estuvo de justicia, en ella habitó la equidad; pero ahora, los homicidas. (Gente que mata ministerios, gente que mata verdaderas voces de Dios).

(22)        Tu plata (Es ese el dinero de la redención) se ha convertido en escorias, tu vino (la revelación)
está mezclado con agua (revelación mezclada con humanismo).

(23)        Tus príncipes, (Los líderes) prevaricadores (¿Qué es un prevaricador? Una persona que vio la
verdad, la entendió pero hizo caso omiso) y compañeros de ladrones; todos aman el soborno, y van tras
las recompensas; no hacen justicia al huérfano, ni llega
a ellos la causa de la viuda. (Esa es la
condición).

(24)        Por tanto, dice el Señor, (Y acá viene la reforma), Jehová de los ejércitos, el fuerte de Israel; Ea,
tomaré satisfacción de mis enemigos, me vengaré de mis adversarios.
(Están en iglesias; en el mundo
no hay enemigos de Dios; directamente no lo conocen.) (25) y volveré mi mano contra ti; (¿Contra
quién? Contra la iglesia) y limpiaré hasta lo más puro de tus escorias, y quitaré todas tus impurezas.

(26)        Restauraré tus jueces como al principio, y tus consejeros como eran antes (Los ministerios
apostólicos y proféticos) entonces te llamarás ciudad de justicia, ciudad fiel.

(27)        Sión será rescatada con juicio, y los convertidos de ella con justicia.

(28)        Pero los rebeldes y pecadores a una serán quebrantados, y los que dejan a Jehová serán
consumidos.

Dejar a Jehová no es descarriarse; no es dedicarse a pecar alegremente, a consumir droga, adulterar, fornicar, no; simplemente es dejar de hacer lo que Él quiere. Vamos a ver otro verso que tiene que ver con esta separación.

(1 Corintios 3: 13)= La obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará.

(14)        Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa.

(15)        Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así
como por fuego.

Esto nos habla de que el fuego revelará cómo está hecha cada obra, no de qué. Tenga cuidado como edifican, dice la palabra. Durante mucho tiempo, muchos pensaban – y así lo enseñaron – que había que edificar todo con oro, porque había de oro, de paja, de madera, de plata, y decían: todos tenemos que construir de oro.

Hasta que observando con una perspectiva más amplia lo que ocurría en el mundo, cayeron en cuenta de que hay mucha gente que jamás podrá edificar una obra de oro. Nunca lo llegarán a hacer. Van a morir pobres. No digo miserables, digo pobres.

No digo muertos de hambre, digo pobres. Santos, sí, pero pobres. Los habrá, sí señor. Entonces no podía ser la calidad de la casa, sino el cómo la conseguiste. A lo mejor es de paja, pero hecha con los propósitos de Dios y el patrón de Dios.

Y tal vez puede ser de oro, hecha con el mercado técnico. O sea: Babilonia construyó y terminó el edificio. Es la casa construida sobre la arena, pero se terminó. Nadie sabe que está sobre la arena hasta que viene el viento.

O sea: las dos casas se terminan: la buena y la mala. El problema es que no se revela cuál perdura hasta que Dios sopla. Porque cuando Dios se pone a soplar en serio, fuera de todo ensayo o simulacro de ensayo, el viento fuerte comienza a rugir-

Vamos a verlo según nos lo muestra Éxodo 8. Recuerden que cuando Dios tenía su pueblo en Egipto, él mismo lo había mandado allí. Y llegó el momento de salir. Entonces vinieron las primeras tres plagas.

Las primeras tres plagas afectaron tanto a los egipcios como a Israel. Israel fue libre de siete plagas, pero las primeras tres funcionaron tanto en Egipto como en Gozén. ¿Por qué? Como Dios nos mandó a Egipto y por allí nos acomodamos a Egipto, después se nos hace difícil querer salir.

Entonces, aunque era el tiempo de salir, el pueblo no estaba listo para salir. Allí vemos, entonces, que las primeras tres pruebas, vienen para incomodarte. Para que salgas. Las otras vienen para que te dejen salir.

Las primeras tres te incomodan a ti, te tocan bien fuerte. Si no sales a la tercera, entonces mueres adentro. Jonatán murió. Murió con su padre. Pero en Egipto, la tierra de Gozén te protege después de las primeras tres.

Hay una decisión de salir en una sola noche. ¿Te imaginas que alguien hubiera dicho: ¡Ay! No tengo ganas de comer cordero asado. ¿A quién se le puede ocurrir que yo tengo que comer cordero asado, hoy? ¡Y Dios me libre de poner sangre en mi dintel que lo termino de pintar recién junto con toda mi casa!

Son ochenta años de preparación, pero la liberación fue en una sola noche. O sea: no podías pensarlo e irte a ayunar y orar a ver si era de Dios. O creías en estos casi irreverentes bocones de palabra distinta o te fastidiabas y te ofendías.

Y tenías una sola noche para decidirlo y hacerlo o no. Profetizaron a Cristo por mil años. Todos los profetas describieron su venida por mil años. Cristo vino y se fue y muchísimos no lo recibieron. No hay una segunda oportunidad; sólo esa.

Israel, si no salía aquella noche, no salía nunca. ¿Y qué tal cuando entraron a Canaán? Al próximo día: ¡Moisés! ¡Perdónanos! ¡Estamos equivocados! – Vamos a entrar entonces. – Es que hoy no tengo ganas… Mejor mañana, sí?

Al otro día, cuando quieren entrar no pueden porque se enteran que Dios se fue. ¿Cómo que se fue? ¡Claro! ¡Se fue! ¿Es que no lo entiendes? ¡Ya no hay nube durante el sol abrasador del día! ¡Ya no hay zarza ardiendo durante el frío de la noche! ¡Se fue!

¡No es cuando tú tienes ganas, es cuando Dios dice! A muchos les costó creer eso. ¿Corno nos vas a dejar aquí, que muramos en el desierto, cuando sólo veinticuatro horas después estoy de acuerdo contigo? – Silencio. Impresionante. Repítelo para ti mismo: Es cuando Dios dice. No es que la gente transiciona cuando la junta del Sanedrín le da permiso.

(Éxodo 8: 22)= Y aquel día yo apartaré la tierra de Gozén, en la cual habita mi pueblo, para que ninguna clase de moscas haya en ella, a fin de que sepas que yo soy Jehová en medio de la tierra. (23) Y yo pondré redención entre mi pueblo y el tuyo. Mañana será esta señal.

Esta palabra REDENCIÓN es la palabra SEUDER, que significa: distinguir o hacer una diferencia; separar. Nota que va a llegar un momento en que Dios va a decir: oye…voy a hacer una marca entre los que son y los que no son.

Mira Lucas 11. Allí, Jesús, está hablando con las autoridades de la iglesia, no con algunos de sus segundones analfabetos que aún ni siquiera entienden lo básico que Él enseña; habla con lo más importante de la clase religiosa de su tiempo. ¿Y qué les dice?

En el verso 40, necios: en el verso 42 les dice ay de vosotros, fariseos, que amáis las primeras sillas y posiciones en la iglesia, en el verso 46: intérpretes de la lev que cargan a los hombres con cargas que tu no puedes llevar con ellos: verso 47: ay de los que edifican sepulcros de los profetas y los tiran fuera del ministerio; verso 48: sois testigos y consentidores de los hechos de sus padres; verso 49: la Solución: por eso la sabiduría de Dios también dijo: les enviaré profetas y apóstoles.

Nota que cuando la iglesia está cerrada a oír lo que ellos no quieren oír, y lo demuestran por medio de matar los profetas, lo que Dios hace es mandarles más profetas y más apóstoles. Estas palabras, aquí, profetas y apóstoles, se refiere a unos profetas y apóstoles de distinto calibre a los que habían venido antes.

El verso 49 termina diciendo: A unos matarán y a otros perseguirán, (50) para que se demande de esta generación la sangre de todos los profetas que se ha derramado desde la fundación del mundo (51) desde la sangre de Abel hasta la sangre de Zacarías, que murió entre el altar y el templo; si, os digo que será demandada de esta generación.

Aquí vemos que Dios trabaja por plenitud; tiene que llegar todo a cierta medida. Por ejemplo: si la iglesia, en este estado, ha destruido a quinientos ministerios proféticos, pero la plenitud son quinientos uno, Dios te envía a uno más. Para que lo destruyas, porque una vez que destruyas la plenitud, viene el cambio; Dios trabaja así y sacrifica su gente.

Por eso Pablo decía: somos como hombres que son sacados al final, como el espectáculo, la escoria del mundo, los verdaderos. Los falsos son los que están en ropas delicadas, tienen títulos, fama y reconocimiento global. Si todos leyéramos la Biblia atentamente, no tendríamos tantas confusiones ni problemas, no?

Sabemos que el sistema va a ser juzgado por medio de apóstoles y profetas y que es la sabiduría de Dios la que hace eso. Claro: si vamos a ver a apóstoles y profetas los vas a reconocer porque su vida está posicionada en contra de Babilonia.

Un apóstol o un profeta, nunca está de acuerdo con Babilonia. Eso, lamentablemente, quedará para los pastores erigidos por sí mismos en jefes no bíblicos. Sin embargo, anda mucha gente con título de profeta, por ahí, pero no causan cambio en ninguna parte.

(Apocalipsis 14: 14)= Miré, y he aquí una nube blanca; y sobre la nube uno sentado semejante al hijo del hombre, que tenía en la cabeza una corona de oro, y en la mano una hoz aguda (del sistema). (La mano son los cinco ministerios y la hoz, es la Palabra).

(15)        Y del templo salió otro ángel, clamando a gran voz al que estaba sentado sobre la nube: mete
tu hoz, y siega; porque la hora de segar ha llegado, pues la mies de la tierra está madura.

(16)        Y el que estaba sentado sobre la nube metió su hoz en la tierra, y la tierra fue segada.

(17)        Salió otro ángel del templo que está en el cielo, teniendo también una hoz aguda.

(18)        Y salió del altar otro ángel, que tenía poder sobre el fuego, y llamó a gran voz al que tenía la
hoz aguda, diciendo: mete tu hoz aguda, y vendimia los racimos de la tierra, porque sus uvas están
maduras.

(19)        Y el ángel arrojó su hoz en la tierra, y vendimió la viña de la tierra, y echó las uvas en el gran
lagar de la ira de Dios.

Dos siegas. Hay una siega en tu casa y hay una siega en las viñas de la tierra. La gente siempre nos enseñó el juicio para el mundano y nunca nos enseñó que para segar en tu casa, había que separar los malos dentro de la casa. Es algo que está en toda la palabra. Cómo no lo habíamos visto, es simplemente porque no era el tiempo de verlo.

(Mateo 13: 36)= Entonces, despedida la gente, entró Jesús en la casa; y acercándose a él sus discípulos, le dijeron: explícanos la parábola de la cizaña del campo.

(37)        Respondiendo él, les dijo: el que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre.

(38)        El campo es el mundo, la buena semilla son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del
malo.

(39)        El enemigo que la sembró es el diablo; la siega es el fin del siglo, (sistema) y los segadores
son los ángeles.

(40)        De manera que como se arranca la cizaña, y se quema en el fuego, así será en el fin de este
siglo.

O sea que de la misma manera que se recoge, literalmente, la cizaña, el trigo, así también se van a terminar los tiempos de la iglesia. Hay que ser chacarero, campesino, agricultor, para entender esto. Nosotros no lo entendemos pero nos atenemos a los que sí lo estudiaron y nos lo enseñaron,

(41) Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, (Ahora le cambia el nombre y le pone que la cizaña son la gente que sirve de tropiezo. ¿Conoces a alguien así?) ya los que hacen iniquidad, (recuerda que la iniquidad es un misterio.- El que opera en iniquidad está engañado y no lo sabe. Porque es un misterio la iniquidad. Si no fuere un misterio, lo sabría) (42) y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes.

(43) Entonces (Después de la separación) los justos resplandecerán (Antes no podían resplandecer porque estaban rodeados, tapados por la cizaña) como el sol en el reino de su padre.

(Verso 47)= Asimismo el reino de los cielos es semejante a una red, que echada en el mar, recoge de toda clase de peces; (48) y una vez llena, la sacan a la orilla; y sentados, recogen lo bueno en cestas, y lo malo echan fuera.

Es decir que la iglesia, a través de su existencia recoge cualquier tipo de gente, pero en el día de la siega vendrá inevitablemente la separación. Lo bueno quedará y lo malo será echado fuera. La separación está en toda la palabra.

(Mateo 24: 36)= Pero del día y la hora nadie lo sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre.

(37) Mas como en los días de Noé, así será la venida del hijo del Hombre.

Si quieres saber cómo será la venida de Cristo, tienes que entender qué pasó en los días de Noé, no Apocalipsis. No se entiende por que la gente se enreda con esto. ¡Yo quiero saber qué va a pasar cuando él venga! Está bien. Estúdiate lo que pasó en el día de Noé. La Palabra dice que ese día, será igual.

(38) Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando
en casamiento,
(¿Quiénes? ¿Noé o la gente? La gente. Noé estaba construyendo el arca.) hasta el día
en que Noé entró en el arca, (39) y no entendieron
(¿Quiénes no entendieron? La gente. Noé sí
entendió) hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos. (¿A quiénes se llevó el diluvio? ¿A la gente o a
la iglesia? A la gente.) así será también la venida del Hijo del Hombre.

¿Esto qué me está diciendo? Bueno: que cuando Cristo venga, se van a eliminar los malos. – ¿No era que cuando venía nos íbamos nosotros? – No sé lo que te habrán enseñado y de dónde lo habrán sacado. Si no estás de acuerdo, peléate con la Biblia. Ella lo dice, no yo.

(40)        Entonces (¿Qué entonces? El día. ¿Pero qué día? El día igual a los días de Noé) estarán dos
en el campo; el uno será tomado, y el otro será dejado.
(¿Quién va a ser tomado? ¿Con qué lo está
comparando? Con el día de Noé.

¿Quién desapareció el día de Noé? Aja: ¡Pero a mí me enseñaron que era la iglesia! Continuemos para que veas cómo la gramática, nos hizo entrar en un error grave. La
gramática.

Sólo el no ir a la escuela. Justo lo que esa doctrina producía en ese momento, porque mucho
tiempo se consideró que ir a la escuela, era humanismo y que el pueblo de Dios no lo necesitaba.
Satanás tiene que protegerse a sí mismo. Filtró eso para que no descubrieran la verdad. Todavía se oye
por allí: ¡Gloria a Dios! ¡Viva el analfabetismo!)

(41)        Dos mujeres (¿Quiénes son dos mujeres? Dos iglesias.) estarán moliendo en un molino; la una
será tomada, y la otra será dejada.
(¿Quién va a ser tomada? La mala, porque está comparando con el
tiempo de Noé. ¿Qué se hizo? Se sacó esas letras del contexto y se forjó una doctrina para justificar lo
que no se entendía. Como no podemos vencer, no me queda otra que pensar que me vienen a buscar.)

(Lucas 17:26)= Como fue en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del Hombre.

(27) Comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, (¿Quiénes? ¿Los buenos o los
malos?) hasta el día en que entró Noé en el arca, y vino el diluvio y los destruyó a todos. (¿A quiénes
destruyó el diluvio? A los malos.)

(28) Asimismo (¿Cómo así mismo? Como en el día de Noé!) como sucedió en los días de Lot; (¿Se
acuerdan de Lot? Otra analogía) comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban;
(¿Quiénes? ¿Los buenos o los malos?) (29) Mas el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo
fuego y azufre, y los destruyó a todos.
(¿A los buenos o a los malos?)

(30)       Así será el día en que el Hijo del Hombre se manifieste.

(31)       En aquel día, (¿Qué día? El día semejante al de Lot. ¿Qué día? El de Lot, que es igualito al de
Noé. En ese día. ¿Qué día? Hoy. El día próximo a su venida. Hoy.) el que esté en la azotea, y sus
bienes en casa, no descienda a tomarlos; y el que esté en el campo, asimismo no vuelva atrás.

(32)       Acordaos de la mujer de Lot.

(33)       Todo el que procure salvar su vida, la perderá; y todo el que la pierda, la salvará.

¿Cuál es la vida que se procura salvar? Tu reputación, tu dinero, tu status, el reconocimiento social, tu posición en la organización eclesiástica. Entonces, ¿Separación por qué? Porque el que no esté total y verdaderamente rendido a Dios se va a ir arrastrado por el diluvio o se va a quedar sepultado bajo el fuego y el azufre.

No te confundas más, por favor, hermano. Ya te has confundido suficiente. Dios es amor y misericordia, pero también es Dios justo. Y esta, indudablemente, habrá de ser LA JUSTA RETRIBUCIÓN.

(Mateo 13: 47)- Asimismo el reino de los cielos es semejante a una red, que echada en el mar, recoge toda clase de peces; (48) y una vez llena, la sacan a la orilla; y sentados, recogen lo bueno en cestas, y lo mato echan fuera.

(49) Así será al fin del siglo: saldrán los ángeles, y apartarán a los malos de entre los justos, (50) y los echarán en el Homo de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes.

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El Espíritu de Babel

Debemos estudiar lo literal para comprender lo espiritual. El error mayoritariamente cometido es hacer tanto hincapié en lo literal que, de última, escudriñar la Palabra, para mucha gente, jamás ha pasado de ser un estudio sistemático, histórico, social y geopolítico de los relatos bíblicos.

Un ejemplo: Jerusalén y Babilonia. Dos ciudades que funcionaban con características similares, pero con motivaciones diametralmente opuestas. En lo espiritual, el equivalente es el mismo. Babilonia haciendo aquello que se parece a la verdad pero no lo es. Jerusalén siendo la verdad que tiene que emerger y que está en todas partes, igual a Babilonia. Muy difícil de definir si no se tiene discernimiento.

Porque Babilonia se parece a la verdad, pero no lo es. Fíjate que cuando Nimrod accede a un reino, constituye algo bien novedoso: es la primera vez que la autoridad humana es ejercida por los hombres. Hasta ahí, nadie, nunca, había sido gobernado por otro. Sin embargo, el relato de Génesis da cuenta que Nimrod tiene un reino. Y ese reino significa que, por primera vez, que el hombre es gobernado por hombres fuera de la autoridad de Dios.

Hay todo un símbolo trascendental en esto, porque manifiesta al auténtico deseo de Dios, pero de acuerdo con un paralelo humano. Dios quería gobierno, pero comenzó con el gobierno del hombre. Asimismo, vemos paralelos en la tierra de lo que Dios quiere; que se parece al gobierno divino, (gente sometida unos a otros), pero que no lo es; es un sometimiento no divino. Y valdrá la pena recordar que todo sometimiento no divino, termina siendo esclavitud. No fuimos llamados a eso.

Por ejemplo: cuando una persona tiene miedo de tomar una decisión porque creen que esa decisión los puede hacer quedar como traidores delante de otros, esa persona aunque no lo crea o no lo sepa, está siendo controlado, sino manipulado.

Si tú estás allí, ahora, sentado en esa silla y viendo al Dios real., en esta Palabra; si tienes la convicción de lo que la Palabra te está diciendo, es Dios que te está tocando. Eso, inexorablemente te lleva al borde de una decisión que, sabes, tienes que tomar.

Si no te atreves a tomarla porque de hacerlo sientes que estás traicionando a alguien, tú estás controlado. Crees ser dueño de tus actos, pero en realidad, estás sometido a influencias de terceros. Hay que romper ese hechizo.

Si tú sabes que tienes que tomar una decisión para encarar la verdad, pero no te atreves porque eso haría pensar a cierta gente de que los estás traicionando, esa cierta gente te tiene controlado. Porque de momento en que yo sé hacer bien y no lo hago, eso, para mí es pecado.

O peor que pecado: prevaricación. Y si no me atrevo a hacer el bien porque creo estar traicionando a otros, entonces esos otros, no quieren el bien para mí. Es un paralelo de lo que Dios quiere. A través de toda la historia Jerusalén tiene el paralelo deBabilonia.

Por ejemplo: hoy está la filosofía de la globalización. Y todas las empresas se están poniendo en regla. Pero están unidas por la ambición del hombre. Mucha iglesia anda en unidad por las mismas motivaciones. Si estamos reunidos alrededor de un centro abstracto, no definible y teórico llamado Cristo, aunque suena muy bonito y religioso, no funciona. Funciona igual que los miembros de la iglesia de Corinto, que unos eran de Pablo, otros eran de Apolos, otros eran de Cristo.

(Génesis 11:1)= Tenía entonces toda la tierra una sola lengua y unas mismas palabras.

(2)        Y aconteció que cuando salieron de oriente, hallaron una llanura en la tierra de Sinar, y se
establecieron allí.

(3)        Y se dijeron unos a otros: vamos, hagamos ladrillo y cozámoslo con fuego. Y les sirvió el ladrillo
en lugar de piedra,
(subraya esto) y el asfalto en lugar de mezcla.

(4)        y dijeron: vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre, cuya cúspide llegue al cielo; y
hagámonos un nombre, por si fuéramos esparcidos sobre la faz de toda la tierra.

(5)        Y descendió Jehová: he aquí el pueblo es uno, y todos estos tienen un solo lenguaje; y han
comenzado la obra, y nada les hará desistir ahora de lo que han pensado hacer.

(6)        Y dijo Jehová: he aquí el pueblo es uno, y todos estos tienen un solo lenguaje; y han comenzado
la obra, y nada les hará desistir ahora de lo que han pensado hacer.

(7)        Ahora, pues, descendamos y confundamos allí su lengua, para que ninguno entienda el habla de
su compañero.

(8)        Así los esparció Jehová desde allí sobre la faz de toda la tierra, y dejaron de edificar la ciudad.

(9)        Por esto fue llamado el nombre de ella Babel, (Stop aquí. Babel significa mixtura, confusión.
Nota que fue construida en la llanura del Sinar y con ladrillos.)

La palabra Babel pone en evidencia, por su significado, (mixtura, confusión), lo que la raíz del hebreo estaría demostrando: que Dios responde a su construcción con confusión. En realidad, lo que ocurre, es que Dios responde a su construcción confundiendo, porque su mentalidad de construcción ya estaba confundida. Eso es lo que significa Babel.

O sea: a ver si somos claros: Babel no es confusión porque Dios trajo confusión, sino que Dios tuvo que confundir lo que estaban haciendo, porque estaban construyendo sobre una base de confusión.

Estaban haciendo una ciudad, -según ellos-, para Dios, pero totalmente confundidos ya. Estaban unidos en confusión. Estaban unidos en error. De allí que la palabra UNIDAD solamente es válida cuando se refiere a la unidad del Espíritu, porque el Espíritu coordina todo.

Cuando es humana, puede ser unidad para confusión o para error. A Dios no le quedó otro camino que detener esa confusión. ¿Cómo lo hizo? Con más confusión. Gran lío gran. Babel enfatiza más el hecho en que ellos estaban edificando en error, que el que Dios haya confundido.

Durante mucho tiempo yo ignoré esto. Creía, simplemente, que Babel significaba confusión, basándome en que Dios confundió las lenguas. Pero Dios confundió las lenguas porque su mentalidad estaba confundida porque estaban construyendo erróneamente. No estaban construyendo la ciudad de Dios, como creían, sino una de hombres. Y ese, es un clamor contemporáneo.

Así que esto nos habla de cómo opera Babilonia. De cómo es su mentalidad interna. De cómo un espíritu de Babel preside sus construcciones espirituales. Creen estar edificando la nueva Jerusalén y están fortificando a la gran ramera. Ignorancia pura.

Nota, primero, que Babilonia busca pervertir las cosas con mixtura, confundiendo a la verdad con el error. Por ejemplo, cuando tratan de decir que la religión y las razas son compatibles. O sea: que la religión es por raza. Así tenemos iglesias latinas, sajonas, hispanas; por nacionalidad. Es una verdad confundida con error.

Babilonia siempre busca confundir la verdad sacándola fuera de contexto. Por ejemplo: Lealtad. "Tenemos que ser leales a los padres…" De acuerdo, pero depende. "¡Tenemos que tener lealtad a la cobertura!". Más de acuerdo, pero también depende. Porque si te llegan a predicar una verdad pero te la confunden con un error, significa que la gente deberá ser leal a posiciones equivocadas.

Para muchos, ser leal significa que estamos en el mismo patrón pensante, y no lo es. Cuando decimos que somos cristianos, por ejemplo, estamos diciendo generalmente que pertenecemos a una iglesia, o que somos de una denominación, o que somos creyentes o que somos una religión.

Pero cristiandad es un estilo de vida en la tierra! No tiene nada que ver con la iglesia. A la iglesia, esto es: el templo, nuestras reuniones, los inventó el hombre. No fue creada por Dios así. Ojo que no estamos diciendo que no haga falta, eh?

No me entiendas para los tomatales ni leas lo que no he escrito. Porque esto nos da comodidad para congregarnos por ejemplo, y eso es valiosísimo. Siempre será mejor así que debajo de un ombú, no crees? Pero, insisto, así lo hicimos nosotros. Sin embargo, oh paradoja, la gente suele adorar más al templo que al estilo de vida cristiano.

(Jeremías 50:34)= El redentor de ellos es el Fuerte; Jehová de los ejércitos es su nombre; de cierto abogará la causa de ellos para hacer reposar la tierra, y turbara los moradores de Babilonia.

(35) Espada contra los caldeos, dice Jehová, y contra los moradores de Babilonia, contra sus príncipes y contra sus sabios. (Esto te muestra algo: Babilonia es aquella que se incomoda cuando el, reino avanza. Ahora vamos otra vez a Génesis 11).

(Génesis 11: 2)= Y aconteció que cuando salieron de oriente, hallaron una llanura en la tierra de Sinar, y se establecieron allí.

Aquí vemos que Babilonia se establece. No quiere llenar la tierra con sus mandatos, se establece. Tienden a establecerse, a aquietarse, a sedimentarse. Se rehúsan a continuar, a avanzar; ¡Así estamos rebién!

No quieren ni jornadas nuevas ni migración constante. Somos los que somos, nos conocemos bien, confiamos los unos en los otros y no tenemos interés en que se nos agreguen muchos más. Al menos en el área del liderazgo.

Babilonia no quiere seguir más allá con lo que Dios está trayendo ahora. Están cerrándole la puerta a la verdad que está por llegar. Su mentalidad busca y está satisfecha y sedimentada la religión que ya tienen. Se quedaron en la llanura, no tienen elevación. Andan vagueando en la llanura. No vagando, ¡Vagueando! ¡Andan de vagos ahí!

"No nos queremos mover donde hay presiones. Estamos tranquilos donde estamos. La iglesia está creciendo, todo el mundo está contento, no necesitamos ponerle presiones innecesarias a la gente.

No queremos subir a ninguna estatura más alta; estamos bien aquí; estamos tranquilos, estamos contentos; no necesitamos ninguna verdad que nos alborote el gallinero, estamos bien. Vamos a tener una junta y si los pastores están de acuerdo, veremos qué hacemos". Se sedimentan. Recuerda que el sedimento es lo del vino y Jeremías dice que eso es Moab. Y Moab no tiene herencia.

Aunque toda la Palabra dice: ¡Levántate! Que la luz de Dios resplandece sobre ti; todo el mensaje de Dios, permanentemente, es: levántate, levántate, levántate, Babilonia se sedimenta. Todo el mensaje, de Dios, es: hacia delante, muévete que la nube se movió, levántate. Babilonia se establece. Le gusta la seguridad falsa. Porque en transición siempre hay incógnita.

No queremos discernir. No queremos aprender a discernir. Dicho de otro modo, no queremos depender de Dios. Lo queremos ya todo discernido. Yo sé exactamente qué va a pasar la semana que viene. Lo que va a pasar, es exactamente lo que pasó la semana pasada: nada. Babilonia funciona de esa forma.

(Salmo 84: 5)= bienaventurado el hombre que tiene en ti sus fuerzas, en cuyo corazón están tus caminos.

Dice que es bienaventurado el que tiene peregrinaje a su corazón. O sea: que en su corazón está la mentalidad de peregrinar constantemente. Que le gustan las jornadas, las vías amplias. Babilonia te/ ofrece lo que sea para que tú no tengas una jornada hacia el próximo mover de Dios. Te ofrece título, dinero, posición para que no migres a la próxima estación con Dios. Sea lo que sea.

(Génesis 30: 25)= Aconteció cuando Raquel hubo dado a luz a José, que Jacob dijo a Labán: envíame, e iré a mi lugar, y a mi tierra.

(26) Dame mis mujeres y mis hijos, por las cuales he servido contigo, y déjame ir; pues tú sabes los
servicios que te he hecho.

Jacob dice: es tiempo de migrar. Es mi condición presente, no garantizo satisfacer la necesidad que está por venir en mi hijo, así que necesito producir para mí mismo. Bendíceme, me voy a seguir moviendo con Dios.

(27)        Y Labán le respondió: halle yo ahora gracia en tus ojos, y quédate; (Hay un ruego lastimero
aquí) he experimentado que Jehová me ha bendecido por tu causa. (Nunca se lo había dicho antes,
pero ahora que se quiere ir, es el momento).

(28)        Y dijo: señálame tu salario, y yo lo daré. (Si no funciona el plan "A" de inspirar lástima, pasemos
al plan "B" y toquemos el bolsillo).

(29)        Y él respondió: tú sabes cómo te he servido, y cómo ha estado tú ganado conmigo.

(30)         Porque poco tenían antes de mi venida, y ha crecido en gran número, y Jehová te ha
bendecido con mi llegada; y ahora, ¿Cuándo trabajaré también por mi propia casa?

(31)         Y él dijo: ¿Qué te daré? (¿Qué quieres para quedarte, Jacob? Primero te quise manipular y no aflojaste, después te quise comprar y no te vendiste, ¿Qué tengo que hacer para doblegarte? ¿Títulos? ¿Posición? ¿Ministerio? Babilonia hace lo que sea necesario para que no te muevas ni muevas a nadie de donde está. Así opera Babilonia.

(32)         ¿Cuántos están entendiendo el espíritu de Babilonia? Eso puede operar en tu propia mente, en tu propia vida si eso logra no dejarte transicionar a altos niveles con Dios. Si tu deseo por ministerio es más alto que la voluntad de Dios. Porque no hay discernimiento en Babilonia.

Sale alguien con un mensaje sólido, potente, real y mucha gente dice: ¡Herejía! Porque no lo entiende ni lo discierne. Acallan esa voz y se quedan contentos porque le taparon la boca al hereje y lo que han hecho, en realidad, es hacer callar a Dios.)

Babilonia, el espíritu que opera negativamente en una transición, en un cambio, en una reforma,
siempre llega acompañado de cuatro fases: conflicto, persecución, traición y soborno. A veces es obvio,
a veces es más sutil. En toda transición bíblica, antes de cruzar, la gente se ha enfrentado con estas
cuatro características.

Recuerda que Babilonia es un error, pero estaba edificando! Había movimiento, había actividad. Por fuera, estaban en la onda, estaban en el mover; estaban construyendo. No es que Babilonia no construya; construye en desobediencia. Esa es la sutileza. Porque a veces construyen ellos más rápido que nosotros. Los ladrillos se producen más rápido que las piedras.

Sólo que hay una diferencia: estaban construyendo para no moverse. La construcción de Dios es un movimiento hacia el frente; la de Babilonia, es estática. Mucha actividad, pero todos los años en el mismo nivel. Diez años después, el mismo conocimiento, el mismo entendimiento; o gente totalmente nueva y la que estaba ya se fue.

Hay gente que se rehúsa a moverse porque están guardando la sana doctrina. Yo no sé lo que es eso, pero la están guardando. Otros están guardando un evangelio de hace cien años y otros de hace doscientos años. Otros, a lo mejor, de apenas cinco años atrás. Pero todos guardan un mover atrasado.

Esto es lo mismo que cuando Cristo preguntó: ¿De quién dicen los hombres que es este mover? ¡Jeremías! Bien atrasado el muchacho; buen ministerio, pero muerto. – ¡Uno de los profetas! – Ese no tenía ni la identidad, no sabía.

Juan el Bautista – Cerquita, pero también del previo mover. También muerto en el nuevo. Hasta que alguien se eleva por encima de la opinión popular, y dice: Tú eres una cosa de la cual nunca hemos oído antes.

Reforma no deriva de la opinión popular. Reforma es una palabra que no está de acuerdo con la opinión corporal. No puede. Porque la reforma viene, precisamente, a reformar la opinión corporal.

Babilonia: la gente se está moviendo, pero no está llegando a ninguna parte. Toda manifestación de cambio externo, tiene que igualar un cambio interno. La reforma de la iglesia es una migración constante, una profunda transformación del ser.

Dice que se establecen en la llanura en lugar de la montaña. Dios quiere un monte Sión. Sión está diseñada para ver y gobernar. El gobierno produce dominio y la vista revelación. O sea que en Babilonia no hay revelación y tampoco dominio. Porque no tiene estatura en el espíritu.

Dice que se establecieron en la llanura en el desierto, para tener una vida suave y no tener el compromiso de mantener una jornada constante, para no tener que subir al monte. Para no luchar con una cuesta arriba, no trabajar para obtener una revelación.

Habla de una falsa unidad. Si todos estuvieran haciendo lo que Dios quiere, la unidad sería real porque Dios es uno. Pero a la luz de la Biblia vemos que muchas de las cosas que se hacen no provienen de Dios sino de hombre. Son muy pocos los que están haciendo lo que Dios quiere.

Babilonia trabaja por presión del grupo. Ó sea: el que está aislado, haciendo algo diferente, siempre está equivocado. Y todos los demás, por presión del grupo, están obligados a hacer lo mismo porque de última, así lo hacen todas las iglesias y también lo tengo que hacer yo porque no me atrevo a hacerlo diferente. No hay creatividad personal.

(Proverbios 1: 8)= Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, y no desprecies la dirección de tu madre; (9) porque adorno de gracia serán a tu cabeza, y collares a tu cuello.

(10)        Hijo mío, si los pecadores te quisieren engañar, no consientas.

(11)        Si dijeren: ven con nosotros; pongamos asechanzas para derramar sangre, acechemos sin
motivo al inocente; (12) los tragaremos vivos como el
Seol, y enteros como los que caen en un abismo;

(13) hallaremos riquezas de toda clase, llenaremos nuestras casas de despojos; (14) echa tu suerte/ entre nosotros; tengamos todos una bolsa, (15) hijo mío, no andes en camino con ellos.

Aquí vemos la presión de grupo. Una unidad basada en provecho personal. ¿Y a quién se lleva? A los simples. Ahí dice que no consientas que te involucren en el pecado. CONSIENTAS, aquí, es la palabra PAUUTHAUU y significa "no dejar ser engañado, seducido, adulado, elogiado" y tiene que ver con esa mentalidad que sólo opera en el sencillo, el simple, el necio.

En suma: creyentes mediocres que en lugar de pensar por sí mismos, en una errónea interpretación de lo que es autoridad o sujeción, se dejan pensar por otros.

Es normal. Todo el mundo lo hace. Por ejemplo, estar en la televisión. Quiero ser yo. La verdad no es la verdad porque todo el mundo lo hace. Al contrario. Muy probablemente, a la verdad, sea la que menos cantidad de gente está haciendo.

Ellos se establecen en medio del desierto. No solamente en la llanura. La llanura es el Sinar. En el Sinar no llueve. Hay muy poca lluvia en el Sinar. Toda tu revelación llega desde el río. Lluvia tiene que ver con gracia, revelación, con depósitos frescos de Dios, y lo que produce en tierra, que es nuestro corazón. En el Sinar no llueve. En Babilonia no llueve; todo lo que se entiende, viene de otra parte. No produce revelación. Les llega por el río, ya ensuciada por la tierra y manejada por pompas de hombres.

(Deuteronomio 11: 10)= La tierra a la cual entras para tomarla no es como la tierra de Egipto de donde habéis salido, (Egipto es el lugar de tu previo entendimiento en Dios) donde sembrabas tu semilla, y regabas con tu pie, como huerto de hortaliza.

Aquí la mentalidad era: esto es mío, yo lo riego con mi propio pie, con mi propia letra y es MI
hortaliza. Hortaliza era para provecho personal. Tú y tu familia.

(12)    La tierra a la cual pasáis para tomarla es tierra de montes y de vegas, que bebe las aguas de la .lluvia del cielo; (Para donde vamos en Dios es tan grande, que no puede depender de una bombita de agua manejada por un hombrecito con buena voluntad.

Vuelvo al principio: a la torre de Babel. En su construcción encontramos principios muy claros. ¿Qué querían lograr o demostrar los que la proyectaron y construyeron? Querían hacer algo más que lo natural. Deseaban lo sobrenatural, pero lo estaban forzando manualmente. Hay mucho lugar donde hoy se está haciendo lo mismo.

La torre, es obvio, estaba fundada en el orgullo y la ambición humana. Sin embargo, hay dos errores claros a la vista: UNO: perseguían un nombre propio. DOS: Su construcción es a la inversa de la Jerusalén celestial. Babel empieza de abajo hacia arriba y la Jerusalén desciende de arriba hacia abajo/ La diferencia entre la información humanística y la revelación divina. Clarísimo.

Es una forma sutil de hacer algo humanístico cubierto por religión. Esta forma sutil puede hablar de Cristo, pero sigue siendo Babilonia. Siempre y cuando haya una persona que niegue el decreto presente de Dios, lo que se está diciendo, y se continua ministrando en forma religiosa, eso es humanismo.

Porque en esencia lo que estamos diciendo, es: yo puedo continuar con esto sin escuchar a Dios. Tenemos ministerios estancados al lado de los ríos, esperando que las bombas de los hombres les proporcionen agua.

Babel se construye con ladrillos. Ladrillo habla de un mismo molde, donde todos hacen lo mismo y de igual manera. La ciudad de Dios se construye con piedra. La piedra angular es la revelación, el ladrillo apenas un clon, una imitación. Babel y Babilonia: las mismas iniciales, los mismos principios.

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De lo Primero a lo Último

Ahora bien. Vamos a ver lo que sigue con una mentalidad de reforma. Y lo que vamos a ver son los principios de Babilonia que se han removido. No hay guerra contra Babilonia. Pero recuerda que cuando hablamos de Babilonia, no estamos hablando de una ciudad.

La ciudad, lo único que hace, es hablarnos sobre características y condiciones de cómo opera ese espíritu hoy en día. Quiero que recuerdes que estoy hablando contigo y no de ninguna iglesia en especial o en particular.

Tú eres iglesia y esta palabra es para la iglesia, para tu mentalidad, no es para el que justo hoy no está leyendo este estudio. Estamos hablando de qué es lo que tienes que desear que Dios haga en tu vida si de verdad estás conectado con lo que Dios está haciendo. El mensaje se refiere a nosotros. Aunque ya hemos aceptado el cambio, todavía estamos cambiando.

Así que no estamos hablando de una ciudad literal, sino que están escritas las cosas que Dios habla de Babilonia -dice la Palabra-, "para nuestro beneficio". Dice que las cosas que le acontecen a Israel están escritas para nuestro beneficio.

Atención: no habla de "las cosas buenas que le suceden a Israel", habla, evidentemente, de todas las cosas que le ocurren. Por un simple principio que luego encontraremos a lo largo de toda la Biblia: todas las cosas ayudan a bien. Son las crónicas de Dios para nuestro beneficio. Descripciones, fotografías espirituales, de realidades espirituales que se refieren a nosotros.

Déjame ubicarte primero a quién me refiero, porque cuando uno habla de Babilonia, seguramente a ti, enseguida, te vienen nombres de pastores, líderes o iglesias a la mente; o retratos de gente que conoces. Yo no quiero que pierdas tu tiempo, en este día, en cosas naturales.

Levanta tus ojos como las águilas, por encima de todo lo que ves aquí abajo y esto te será de bendición. De otro modo, sólo te fastidiará más. Te voy a enseñar cuál es el área de guerra, dónde es que estamos matando a Babilonia y en qué área la vamos a definir en cuanto a su ubicación.

(2 Corintios 10: 3)= Porque aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; (4) porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, (5) derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo, (6) y estando prontos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia sea perfecta.

Este es el ámbito de nuestra guerra espiritual. Estamos demoliendo argumentos y pensamientos que Babilonia ha edificado en nuestro concepto de Dios. Y la guerra, en la reforma, es remover a Babilonia de nuestros conceptos.

Estamos tratando de desarraigar a Babilonia del concepto que ya tenemos de lo que es la Iglesia. El ámbito de nuestra guerra espiritual son argumentos y pensamientos establecidos como fortalezas en nuestras mentes.

Que eso pueda describir a alguien que conocemos, no es cuestión nuestra; sólo Dios lo sabe sin errores. Lamentablemente, Babilonia describe a mucha gente, empezando por nosotros. Entonces, vamos a trabajar con esto de una manera correcta para que no haya una guerra espiritual entre nosotros. Estamos en el ámbito de pensamientos, argumentos, filosofías y de entendimiento.

Que una nueva iglesia emerja de la tierra, sólo se puede establecer como concepto, si Babilonia se está destruyendo. No podemos edificar una iglesia nueva sin destruir la vieja. El principio en Hebreos es bastante claro y específico: Hay que remover lo primero para establecer lo último.

También dice, en otro texto, que lo segundo no puede ser establecido sí lo primero no es removido. No podemos edificar una iglesia correcta sobre fundamentos falsos. Hay que demoler. ¿Recuerdas la imposibilidad de echar el vino nuevo en odres viejos? Es el mismo principio.

El problema está en que la gente quiere lo nuevo, pero no quiere demoler a nadie. Porque la iglesia es gente, no mampostería. Y a nadie le gusta tomar una decisión que conlleve que alguien tenga que dejar una posición de importancia en la estructura, aunque sea para darle paso a lo que Dios ha decidido levantar.

Si queremos ver una iglesia emergente, sana y victoriosa en el siglo veintiuno, entiende, vamos a ver a gente que tendrá que estar involucrada en el proceso de demolición. Aunque duela. Aunque de pronto te duela porque te obligue a demoler alguna estructura donde está parado alguno de tu familia.

Este es un principio que no va a ser cambiado ni por ti ni por mí. Siempre ha sido así, es así y seguirá siendo así. Cada vez que Dios empieza un mover, pone líderes nuevos; nunca transiciona los viejos. No es cierto en la Biblia, ni será cierto hoy.

Otro principio que es cierto es que todos los Davides, viven debajo de las narices de Saúl. Samuel sale debajo de las narices de Eli. ¿Adonde voy a buscar un líder nuevo sino debajo de las narices de los viejos? Pero Él lo saca y le enseña una cosa diferente a la que le enseñó el viejo.

¿Pero y la experiencia, hermano? No te sirve. Estamos transicionando, cruzando todos juntos el nuevo Jordán; nadie jamás pasó por este lugar en este momento. Nadie tiene experiencia. ¿Pero y lo que el líder viejo sabe, no sirve? No del todo, porque si verdaderamente sirviera a los planes de Dios, entonces no lo sacaría.

Pero la cuestión es que los saca. ¡Sal de Ur de los caldeos! ¡Sal de tu parentela! Los entrena y luego los trae. Saca a Moisés de Egipto, lo entrena y luego lo manda a reformarlo. Siempre lo saca. Saca a Juan el bautista, vuelve y lo mete. Saca a Cristo, vuelve y lo mete. Saca a Samuel, vuelve y lo mete. Saca a David, vuelve y lo mete.

Muchos pretenden que los que desean reformar se entrenen dentro del sistema. Imposible. Dentro del sistema no puede ser entrenado porque es el sistema, precisamente, lo que vamos a reformar. Lo que ocurre, es que los que desean entrenar a los nuevos en el sistema anterior, en el fondo, lo que pretenden es ejercer un control de esa reforma; para que no los afecte.

Si una reforma no afecta los intereses de nadie, no es reforma: es gatopardismo religioso. El gatopardismo, una terminología muy utilizada en la política argentina, significa lisa y llanamente: “establecer un cambio espectacular de formas para que nada cambie en el fondo”.

¿Qué sería si Jonatan hubiera sido tan bueno como David? Tenía las mismas agallas, peleó contra los mismos filisteos, era tan atrevido como David, tenían el mismo corazón, estaban en alianza, tenían la misma edad y era fuerte.

Y es más: era hijo del rey y tenía derecho al trono y David no. Era más fácil para Dios establecer a Jonatan como rey que a David. Pero se hizo toda una trama y toda una persecución de diecisiete años porque Jonatan hubiera heredado el reino y era lo que David venía, precisamente, a cambiar.

Por lo cual, él no iba a ser ni primero ni segundo, tampoco. O sea que su amistad, por muy importante que pareciera ser, no le garantizaba posición. Lamentablemente, no podemos decir lo mismo de nuestros tiempos.

No hay que confundir amistad con alianza. La alianza es superior a la amistad. Amistad es jugar al golf y después ir a comer juntos. Alianza puede determinar que alguien no se vea contigo durante un año, pero que todo lo que está haciendo, te beneficia. La alianza no tiene distancia, es algo más profundo que una amistad. Vamos a ver, ahora, si esto según la Biblia, es cierto.

(Jeremías 50: 1)= Palabra que habló Jehová contra Babilonia, contra la tierra de los caldeos, por medio del profeta Jeremías. (Nota que Babilonia está ahí por medio de la voz profética).

(2)       Anunciad en las naciones, y haced saber; levantad también bandera, publicad y no encubráis;
(Esto quiere decir que es un mensaje que no puede ser encubierto. El mensaje, es: hay que destruir a
Babilonia.) decid: tomada es Babilonia, Bel es confundido, deshecho es Merodac, destruidas son sus
esculturas, quebrados son sus ídolos.

(3)       Porque subió contra ella una nación del norte, la cual pondrá su tierra en asolamiento, y no
habrá ni hombre ni animal que en ella more; huyeron y se fueron.

(4)       En aquellos días y en aquel tiempo, dice Jehová, vendrán los hijos de Israel, ellos y los hijos de
Judá juntamente; e irán andando y llorando, y buscarán a Jehová su Dios.

(5)       Preguntarán por el camino de Sión, (Sión es la iglesia nueva, que aparece una vez que es
destruida Babilonia. Vienen buscando el camino a Sión por medio del decreto de la destrucción de
Babilonia.

Vemos un anuncio de destrucción. Sión, la verdadera iglesia que está en el verso 5, dice: Preguntarán por el camino de Sión, hacia donde volverán sus rostros, diciendo: venid, y juntémonos a Jehová con pacto eterno que jamás se ponga en olvido.

Aquí vemos a la iglesia de los tiempos finales. Gente buscando el camino para la verdadera iglesia, que tiene su enfoque puesto en Sión. Tiene su rostro vuelto hacia Sión. Es decir que el enfoque es

edificar la iglesia. Pero el enfoque de edificar la nueva iglesia incluye el decreto de la destrucción de la previa.

Es imposible anunciar jubileo sin traer venganza. Es imposible llevarse la siega del trigo sin eliminar la cizaña. Tenemos que entender que el crecimiento del último día, significa separación. No se trata de que alguien ande enojado buscando una venganza personal, tratando de desquitársela con una iglesia o con otra iglesia.

Es que estamos en tiempos de siega y no se puede recoger el trigo y la cizaña; ¡Envenena! Es un tiempo que todos estábamos esperando, sólo que no sabíamos que iba a ser así. Y ahora Dios nos está dando más claridad; estamos entendiendo cómo es que se lleva a cabo el tiempo final. Lamentablemente, incluye separación.

Babilonia tiene que ser destruida al mismo tiempo que Sión es construida. Es el mismo decreto que determina la construcción de Sión sobre la destrucción de Babilonia. Recuerda que Babilonia tiene que ser vista conforme al principio de 2° Corintios 10: argumentos y pensamientos.

Babilonia es, primordialmente, religiosa, pero no se detiene en los límites de la religión. Recuerda que conforme a lo que dice Apocalipsis, se divide en tres partes: Economía, política y religión. O sea que cubre toda la tierra, todas las lenguas, todas las tribus; está en toda partes.

No es un papado ni es una denominación; ni es una iglesia en específico; es una mentalidad que está incrustada tanto en la iglesia como en el mundo, así como en la economía y muy especialmente en la política.

Ahora recuerda que para que haya una iglesia nueva, esta infiltración mental que está en todas las facetas sociales tiene que ser desarraigada. Porque sino la iglesia nueva, opera con las mismas raíces.

(Apocalipsis 18: 21)= Y un ángel poderoso tomó una piedra, como una gran piedra de molino, y la arrojó en el mar, diciendo: con el mismo ímpetu será derribada Babilonia, la gran ciudad, y nunca más será hallada.

(22) Y voz de arpistas, de músicos, de flautistas y de trompeteros no se oirá más en ti; (Nota que Babilonia fluye con música, igualita que la iglesia) y ningún artífice de oficio alguno se hallará más en ti, ni ruido de molino se oirá más en ti.

Lo primero que vemos es que se necesita violencia, ímpetu para hacer caer a Babilonia. Si no eres violento Babilonia no cae. Ojo; estoy hablando en términos espirituales, Vas a tener que ser violento contigo mismo, con algunos conceptos mentales.

Violentos con nuestros mensajes atacando ciertas mentalidades establecidas e incrustadas en la mentalidad de la iglesia que tienen que ser extirpadas si el nuevo concepto ha de darse en la iglesia.

N°2)= Vemos que la música y el arte es parte de lo que tiene que ser renovado, tiene que ser reformado.

N°3)= Dice que el artífice de oficio, o sea: habla de la tecnología. La tecnología también está involucrada. Esto no se hallará más en ti, ni ruido de molino se oirá más en ti. Aquí vemos algo que tiene que ver con manufactura. El área tecnológica y el área de manufactura, también son afectadas por Babilonia.

(23) Luz de lámpara no alumbrará más en ti; ni voz de esposo y de esposa se oirá más en ti; (Ahí vemos que se disfraza de iglesia; tiene voz de esposo y esposa) porque tus mercaderes eran los grandes de la tierra; (Mira a Babilonia. Hay violencia, música, tecnología, manufactura, sociedad y marketing -es decir, economía de mercado-, Babilonia está en todo eso.

Ahora: todo eso se puede capitalizar para el reino, pero tenemos que ser dirigidos por el Espíritu. El problema es que Babilonia no sabe hacer eso; entonces la iglesia se convierte en algo humanístico.)

La visión más clara de Babilonia se asemeja a la de un cuerpo humano al corte dejando ver todos sus ramales nerviosos y musculares. Enredada en todos los aspectos de la sociedad. Pretender extirparle sin amputar, prácticamente es imposible. Porque en muchos casos la iglesia misma ha nacido de esos cimientos. Crecimos sobre fundamentos erróneos.

N°4)= A esto quiero que lo veamos a partir de algunos principios que se encuentran en Daniel 3.

(Daniel 3: 1)= El rey Nabucodonosor hizo una estatua de oro cuya altura era de sesenta codos,
(veintisiete metros) y su anchura de seis codos; (dos metros con setenta) la levantó en el campo de
Dura, en la provincia de Babilonia.

(2)        Y envió el rey Nabucodonosor que se reuniesen los sátrapas, los magistrados y capitanes,
oidores, tesoreros, consejeros, jueces, y todos los gobernadores de las provincias, para que viniesen
a
la dedicación de la estatua que el rey Nabucodonosor había levantado.

(3)        Fueron, pues, reunidos los sátrapas, magistrados, capitanes, oidores, tesoreros, consejeros,
jueces, y todos los gobernadores de las provincias, a la dedicación de la estatua que el rey
Nabucodonosor había levantado; y estaban en pie delante de la estatua que había levantado el rey
Nabucodonosor.

(4)        Y el pregonero anunciaba en alta voz: mándase a vosotros, oh pueblos, naciones y lenguas, (5)
que al oír el son de la bocina, de la flauta, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampona y de todo
instrumento de música, os postréis y adoréis la estatua de oro que el rey Nabucodonosor ha levantado;
(6) y cualquiera que no se postre y adore, inmediatamente será echado dentro de un honro de fuego
ardiendo.

Y todo el mundo obedeció. Ustedes conocen el resto de la historia. Babilonia trata de hacer que tú dobles tus rodillas y de conformes a sus valores. Estamos empezando a descubrir quién es Babilonia ahora. Babilonia siempre se presenta como presión de grupo, que quiere que tú seas igual. Que no seas diferente.

¿Por qué no dices lo que dice todo el mundo? ¿Por qué tienes que venir a incomodar a esta gente que después me presenta las quejas a mí? ¿Por qué tienes que predicar un mensaje diferente y no el clásico al que todos están acostumbrados y no trae problemas? ¿Por qué tienes que ser tan extraño y en lugar de predicar algo emotivo y lleno de optimismo, tienes que venir a demandarle cambios a la iglesia?

Nota que el asunto este de las estatuas de Nabucodonosor no era una sugerencia, era un mandato. ¡Te tienes que doblar delante de ellas! Era forzado. Tienes que hacerlo. Básicamente, operan por intimidación; si no lo haces, te lanzan al fuego. Tienes que operar como operan los otros o vas a ser odiado por los otros.

Ustedes conocen el final de esta historia. Los muchachos no obedecieron la orden de adorar la estatua y ahí nomás los echaron al horno para que se achicharrasen. Pero en el verso 26 vemos que después de un rato bien largo el mismísimo rey Nabucodonosor pudo comprobar el poder de Dios viendo salir a Sadrac, Mesac y Abed-Nego ilesos dentro del homo; ni chamuscados los pelos siquiera! Nosotros estamos parados bajo la misma promesa. Babilonia quiere que nos doblemos, pero nuestra actitud debe ser de fidelidad absoluta al que te rescata del horno de fuego.

Aquí la enseñanza es la siguiente: a Babilonia de la única manera que la vences, es haciendo que ella se doblegue a ti. O sea: no la puedes ignorar. O los hebreos se doblaban y adoraban a la bestia y los metían al fuego, o tú, entrando en el fuego de la persecución de Babilonia logras que el rey de Babilonia decrete que tu Dios es el Dios verdadero. No lo puedes ignorar, tienes que ganarle. No es una guerra pasiva. Es ella o tú, sin cuartel ni convivencia o coexistencia.

El mayor aspecto de Babilonia se encuentra dentro de la iglesia. Te invade y se entrelaza entre la mentalidad de los santos. De manera que mucha de la guerra en contra de Babilonia, es una guerra en contra de principios erróneos que hemos aprendido en la iglesia. O mejor dicho: en eso que vemos en la tierra y que, globalmente y sin discernimiento alguno, le llamamos iglesia. Vamos a Génesis 2, a ver donde primero aparece la Palabra reino.

(Génesis 10: 8)= Y Cus engendró a Nímrod, quien llegó a ser el primer poderoso en la tierra,

(9) Este fue vigoroso cazador delante de Jehová; por lo cual se dice: así como Nimrod, vigoroso
cazador delante de Jehová.

(10) Y fue el comienzo de su reino (Esta es la primera vez que aparece la palabra reino en la Biblia)
Babel, Erec, Acady Calne, en la tierra de Sinar.

(11) De esta tierra salió para Asiría, y edificó Níníve, Rehobot, Cala, (12) y Resén, entre Níníve y Cala, la cual es ciudad grande. (Esta es la primera vez que en la Biblia, aparece la palabra REINO, y la segunda que aparece la palabra CIUDAD.

Nota que él es descendiente de Noé (Nimrod) y que tiene en fundamento que tiene que ver con ciudad. La primera vez que se menciona la palabra ciudad está más atrás, en el capítulo 4 y en el versículo 17 refiriéndose a Caín.

(Génesis 4: 17)= Y conoció Caín a su mujer, la cual concibió y dio a luz a Enoc; y edificó una ciudad y llamó el nombre de la ciudad del nombre de su hijo, Enoc.

Aquí vemos a Caín que forma una ciudad por un fundamento religioso, pero en desobediencia. O sea que hay tal cosa como un sistema religioso fundado en desobediencia. Caín fue el que dijo: yo adoro a Dios como me da la gana.

No me vengas a corregir; me voy y lo voy a hacer como a mí me da la gana. Externamente, hizo lo mismo que el otro, una iglesia idéntica; pero en desobediencia. Frutos, pero en desobediencia. Ministra, pero en desobediencia. Fundada en Caín.

Exteriormente religioso. Pero, Caín es el que elimina la voz profética de Abel. Abel era profeta. Lo dice en Mateo. Ahí dice que la sangre será dada desde el profeta Abel hasta hoy Caín es la religión que le cierra la boca a la voz profética. Es la mentalidad que no le da cabida a la voz profética. Cierra la voz de Dios callando al profeta y luego dice: yo lo voy a hacer a mi manera.

Vamos a eliminar aquello que por el simple hecho de existir, me dice que yo estoy mal. Remueve de nuestro ambiente a aquello que trae una palabra que me juzga. No me traigas a Fulano que me trae una palabra que hace ver que mis logros son pequeños.

¡Vete Abel de aquí, porque cuando tú traes tu ofrenda, la mía no es importante. Estamos descubriendo cómo piensa Babilonia. Este es uno de los mensajes más importantes que vas a escuchar.

Mira, mejor ni queremos saber lo que andas diciendo porque así no tenemos que confrontamos. Yo lo quiero a mi manera. Hago iglesia a mi manera y cortaré todo lo que me traiga una palabra que signifique cambio o alteración. Y así muere Abel; el primer adorador.

Por ejemplo: Dios quiere reforma hoy. -bueno, pero nosotros no creemos que haya reforma; y además no nos gusta que haya reforma; así que elimina todas las voces que la traen, y se acabó. Esta es la naturaleza de Caín. Recuerda, él construye la primera ciudad; sistemas de creencias, filosofía, estilo de vida que se desarrolla fuera del ámbito de Dios y en directa rebelión a su mandato.

Dios le dijo a Caín: serás errante; Caín dijo: yo me voy a quedar quieto aquí y no me voy a mover. Dios le dijo: vas a vagar por la tierra; él le dijo: yo voy a hacer una ciudad. No vago nada. O sea que aún después del coscorrón y el reto, sigue rebelándose.

No solamente mató al hermano. Por eso Dios le dijo: serás errante; sigue transicíonando, tu jornada es eterna. El le dio la vuelta al monte y allí hizo una ciudad.

O sea que la primera ciudad fue edificada en total rebelión a Dios. Se edificó dentro de una atmósfera de ausencia de Dios. En una atmósfera que le cierra la puerta a la verdad de Dios. Todas las ciudades del mundo tienen el epicentro en la misma mentalidad. Por eso es más fácil ser sensible a Dios en un monte, en un hijo, en un río, que en una ciudad de concreto.

En el teje y maneje de la vida cotidiana en una ciudad, casi no hay cabida para que Dios esté consciente. Todo es: corre, corre, tengo que hacer, se me hace tarde, apúrate que no llegamos! ¿No te has dado cuenta que Dios ha visitado todas las grandes ciudades, y después que visitó todas las grandes ciudades se tuvo que ir al campo? No es pecado vivir en una ciudad. El pecado es que una ciudad rija en tu estilo de vida.

Ahí fue donde la palabra ciudad fue mencionada por primera vez. Volviendo a Génesis 10, lo oímos entonces por segunda vez. Y es la primera vez que vemos la palabra reino mencionada. El reino de Nimrod. Nimrod, entonces, está familiarizado con la torre de Babel que tiene que ver con Babilonia, la segunda ciudad de los mismos descendientes de Noé.

Así que, principio número uno, ahí, es que Babilonia establece ciudades. Quiero que recuerdes que ciudades, en la Biblia, se refiere a la casa de Dios porque Abraham buscaba una ciudad cuyo arquitecto y hacedor es Dios.

Teniendo en cuenta que él ya estaba en una ciudad literal, así que salvo por lo espiritual no tenía por qué estar buscando otra. O sea que lo que Abraham vio, es que el sistema de la ciudad donde él estaba no era divino, era babilónico.

Babilonia construye por esfuerzos humanos. Nimrod es el> primero. Es un paralelo; algo que parece ser pero que no es. ¿Dios quiere una ciudad? Babilonia le edifica una. Pero con iniciativa y esfuerzo humano, no con guía divina. Es un paralelo a lo que Dios quiere construir. Es la misma ciudad que Dios hará para que Abraham la encuentre, sólo que el hombre se le adelanta y la hace a su manera.

>(Hebreos 11: 8)= Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber dónde iba.

>(9) Por la fe habitó como extranjero en la tierra prometida como en tierra ajena, morando en tiendas con Isaac y Jacob, coherederos de la misma promesa (10) porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios.

Abraham vio la espectacular ciudad y dijo: ¡Huau! Pero diez segundos más tarde, su discernimiento por el Espíritu le mostró que pese a todo lo bonito, no había nada de Dios allí; lo parecía, pero no era. Es lo mismo que hoy día tenemos que tener nosotros: la habilidad para discernir sobre qué fundamentos está edificada la ciudad donde vivimos.

Acuérdate que la ciudad somos nosotros. Somos la ciudad de Dios. La nueva Jerusalén es una ciudad y desciende. La torre de Babel fue algo que ascendió. O sea: lo que produjo la torre vino de abajo. Lo que produce la ciudad viene de arriba.

Nacemos de los principios divinos que utilizan los mecanismos humanos, no a la inversa. DE ARRIBA, significa: Divinos, Celestiales o Superiores. Jerusalén nace de Arriba, piedra por piedra, revelación por revelación se va formando abajo, pero nace de arriba.

Somos la ciudad de Hebreos 12:22 que dice: nos hemos acercado al monte Sión. La ciudad del gran Dios vivo, a la multitud de millares de ángeles, a la iglesia de los primogénitos. No nos hemos acercado al monte Sinaí que se podía palpar, pero no se podía ni tocar porque ardía con fuego. Pero sí hemos llegado al monte Sión. O sea: que es algo no palpable, pero que sí existe.

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¿Estás Dando?

Soy consciente que el tema del que aquí voy a hablar, es muy difícil. Difícil para que lo entienda el mundo y, -seamos más que honestos -, también par que lo entiendan muchos, pero muchísimos de adentro de las congregaciones evangélicas también.

Lo encerraré en una pregunta que es bastante abarcativa, pero que si no la tienes clara, te va a confrontar muy seriamente, quizás al punto de llegar dejar de leer este texto, enviarme de inmediato un correo muy enojado, airarte y, espero, no llegar a pecar.

También puedes llegar al extremo no tan extremista de, sencillamente, no visitar mi página, oír mis audios o leer mis textos nunca más. Partiendo de la base de estar operando dentro de un área bien definida, la pregunta que quiero hacerte, es: ¿Estás dando?

Veamos: ¿Qué le critica el mundo en general a la iglesia en general? Puntos doctrinales: que no creemos en los santos, en las imágenes que para muchísimos compatriotas son sagradas, que no adoramos a la virgen María, que no obedecemos al llamado representante de Cristo en la tierra y varias más.

Puntos emocionales: que somos fanáticos locos apartados de la realidad social, que hacemos demasiado ruido en nuestras reuniones porque se supone que ante Dios hay que estar en silencio, que molestamos y hasta exageramos demasiado con los demonios, siendo que eso – dicen -, fue un ardid que usó Jesús para amedrentar a los de su tiempo.

También dicen que creemos que los milagros son posibles hoy, siendo que muchos eruditos doctores en teología sostienen que sólo fueron parte de una acción para aquel tiempo. Y el punto material o económico: que nos sacan el diezmo. Que se aprovechan económicamente de nuestra inocente credulidad.

Esto dice el mundo, pero cuidado, que también lo cree – y tú lo sabes muy bien -, un nada reducido sector de nuestra propia iglesia. Como toda cosa que proviene del diablo, esta es una sutil mentira que arranca a partir de una verdad.

Hay grupos, congregaciones donde, efectivamente y a contrapié de lo que dice la Biblia, se le saca el diezmo a la gente. Con amenazas de juicio divino, con la manipulación dialéctica y hasta con controles contables de los ingresos de los miembros que la Escritura jamás autorizó a hacer.

Eso es lo cierto., lo visible, lo que – Por lo menos aquí en mi ciudad de residencia -, podríamos comprobar perfectamente en cierto y determinado lugar. Lo demás, una leve tergiversación que ha hecho confundir a muchos y les ha privado – entre otras cosas -, de recibir las bendiciones de prosperidad prometidas.

Un conocido evangelista se reunió en una ocasión con el pastor que era el padre de la chica con la cual se había puesto de novio y pensaba casarse. El hombre e hizo un montón de preguntas y cuando parecía que ya estaba satisfecho con su futuro yerno, le lanzó la pregunta clave:"- Hijo… ¿Tú diezmas? -"

El evangelista se quedó mudo. Ese era un punto no del todo claro en su vida todavía. "-…Bueno… mire… – dijo -, eso es algo entre Dios y yo, ¿Entiende? A veces doy una buena cantidad de dinero, a veces doy otra suma. O sea que doy lo que siento que tengo que dar, me entiende? -"

"- Te entiendo, – dijo el futuro suegro -, ¿Pero tienes deudas, verdad? -""- Y… sí… tengo varias -""- Está bien, no te avergüences; tengo que decirte que si estás endeudado, entre otras causas, es porque no estás dando como Dios quiere, sino como a ti te parece. Eres un dador emocional. -"

Muchos, hoy, son dadores emocionales. Si todo anda bien, dan bastante. Si la mano viene flaca, dan flaco y si un día llega una miseria galopante se enoja con Dios y no dan nada. La ley de dar es una ley fija que nadie puede cambiar.

Dios maldice el dar de acuerdo con nuestras emociones. Pero cuidado: también hay gente que da porque se les ha enseñado, porque se les presiona o porque deben o porque le obligan a dar. Esta gente todavía no ha sido ganada por el Espíritu Santo y no ven resultados por una simple razón: Dios ama al dador alegre, o sea: al que da porque obedece y tiene gozo al hacerlo.

Vamos a ver: tú estás en la iglesia – si es que no vienes de familia creyente -, porque un día te entregaste a Cristo. Pero la entrega no es sólo hablar. No es una afirmación barata, tal como "Está bien Señor; te doy mi vida, pero no mi dinero", o "Te doy mi amor, pero no mi casa ni mi familia".

Esto no es rendición ni entrega, porque no es un compromiso ciento por ciento. Entregarse es decir en oración: "Señor; tú eres el dueño de mi cuerpo; es posesión tuya el trabajo de mis manos; tu posees a mi familia; eres el dueño de mis posesiones. Todo lo que tengo es tuyo. Eres el Señor, en verdad. Y quiero que poseas mi corazón también. Eso es entrega.

Hay un leve detalle que muestra claramente esto. El dar es la única actitud en la iglesia que no se puede fingir. Tú puedes hacer como que oras, tú puedes hacer como que cantas, tú puedes hacer como que estudias la Biblia, tú puedes hacer como que testificas, tú puedes hacer como que tienes comunión, tú puedes hacer como que adoras o como que alabas y tú hasta puedes hacer como que predicas. Pero fíjate que lo único que no puedes hacer es hacer como que das. Ahí tienes que meter la mano en el bolsillo y sacarla con algo, de otro modo no engañas a nadie.

La verdadera prosperidad basada en la Biblia, no se centra en el dinero. En su significado más pleno realmente significa que no falta nada, como prometen1 las Escrituras. Que no falta nada quiere decir que están suplidas TODAS sus necesidades en cada aspecto de su vida.

A los héroes de la fe, en el antiguo pacto, no les faltó nada, sin excepción. Aun cuando a algunos se les consideraba ricos, otros ciertamente no lo fueron. Sin embargo, todos vivieron vidas de bendición sobrenatural y no les faltó nada.

Dios va a bendecir al dador alegre. Y tú no tienes que preocuparte si va a venir la bendición ni cuando vendrá. Es más, EL te bendecirá tanto que vas a decir: "Señor, ya no puedo con más". Como ves, Dios quiere bendecirte mucho más de lo que tú puedes ser bendecido.

Pero las bendiciones de Dios no vienen sin costo. Antes que las bendiciones del Padre empiecen a ser derramadas sobre tu vida, tú debes ponerte en el lugar en donde puedas recibirlas. Ese lugar, es el lugar de la ENTREGA.

Hay tres modos de dar. Tenemos la limosna, que no es un invento de cierta iglesia, es bíblica. La limosna es aquello que damos a los necesitados que golpean a nuestra puerta. "¡Pero es que en estos tiempos si le llego a dar algo a uno, después se me vienen dos mil y no puedo darles a todos!"

Ora, ata y sujeta espíritus malignos, sella tu casa y tu puerta con el aceite de la unción, reclama al Señor que mande sus ángeles para proteger tu propiedad y luego observa: Tocarán tu timbre solamente aquellos que Dios desea que tú le obsequies tu limosna.

Después tenemos la ofrenda. Ofrenda es todo aquello que se da por voluntad, por generosidad y con alegría. Ojo: dije voluntad. Pero voluntad en lo que respecta a la cantidad, no al hecho. La ofrenda no es voluntaria, es mandamiento.

"Pero hermano… yo doy puntualmente mi diezmo". No estoy hablando de diezmo todavía, estoy hablando de ofrenda. Y la ofrenda está por sobre el diezmo. Ah, y es lo que te bendice y te prospera. Porque es la inversión en el reino, en tanto que el diezmo es un simple paso de obediencia.

Y finalmente tenemos a su Majestad: el Diezmo. El diezmo, en principio, es una deuda que es un privilegio tener. Cuando se le entrega al Señor SUS, no MIS diezmos, tú estás expresándole amor y sometimiento.

Diezmo, básicamente, quiere decir Diez por Ciento y representa lo primero y lo mejor de lo que tú tienes, pero también indica que lo demás, lo que tú te quedas, también le pertenece a Él. Pero atención y cuidado con esto que es súper clave: El diezmo se entrega en el lugar donde tú estás siendo verdaderamente alimentado espiritualmente.

No en un sitio institucionalmente religioso; donde tú recibes alimento. En el alfolí. Alfolí significa Granero. Granero es el lugar en donde se guarda el alimento para la casa. Y haya alimento en la casa. Es que el diezmo es de Dios, no de los fariseos que dicen representarlo. Es una decisión en el Espíritu y va donde el Espíritu le muestra que está activo.

Hay mucha gente que dice "El diezmo es parte de la ley del Antiguo Testamento y no un requisito para los creyentes de hoy que vivimos bajo la Gracia" Yo tiemblo cuando escucho eso. Me parece que estas buenas personas experimentan el dar sólo como un requisito o exigencia, siendo que Dios quiere que lo experimentemos como un deleite.

Escucha o lee bien lo que te estoy escribiendo y, por favor, entiéndelo correctamente. Nadie te obliga a darle algo a alguien que amas, (Un hijo, un marido, una esposa, una novia, una madre), lo haces porque amas y con total y absoluta espontaneidad y libertad. Creo que está más que claro, ¿Verdad?

El punto que va a desestructurar a muchos, es que el diezmo no es un asunto de la ley del Antiguo Testamento. Es infinitamente anterior. Dios puso a Adán en el huerto y le concedió todo lo que había en él para que lo disfrutara.

Pero le fijó un diezmo que no le pertenecía a Adán: el árbol de la ciencia del conocimiento del bien y del mal. Eso le pertenecía a Dios y Adán debía obedecer. Era su diezmo. Mientras Adán obedeció, fue feliz y tenía permanente comunión con Dios.

Hasta una mujer le puso Dios para que se regocijara. El día que Adán fue tentado por Satanás, – usando a Eva -, y desobedeció, perdió absolutamente todas las bendiciones. ¿Qué les dijo la serpiente? "No es cierto que si tomas el diezmo para ti morirás; al contrario, serás como Dios".

¿Cómo terminó la historia? Del mismo modo en que terminan tantos hoy cuando alguien oye a la vieja serpiente decirle: "No es cierto que si tomas para ti el diezmo de Dios tendrás necesidades; al contrario, serás mucho más rico."

¿Cómo están esas historias hoy? Obviamente, prefiero, por ética, no hablar tanto de la letra que Satanás pone en el corazón de muchos en relación con la desconfianza hacia sus líderes en esta cuestión del diezmo y tampoco los méritos que hacen algunos líderes en este asunto para que Satanás se salga con la suya.

Abraham le dio los diezmos de todo a Melquisedec, el Espíritu se lo ordenó. Y aun faltaban cuatrocientos años para que se estableciera la ley. Es que hay un sutil error. Dios no necesita dinero, es el dueño de toda la plata y el oro del universo.

Lo demanda para que sus hijos tengan una posibilidad de acceder a sus bendiciones a través de la obediencia. Un hombre muy acaudalado y propietario de enormes plantaciones de maíz, hacía trabajar duramente de sol a sol a sus propios hijos en la cosecha.

Un día, alguien, molesto por lo que consideraba un abuso, le dijo: "¿Por qué hace trabajar tanto a sus hijos en los maizales si usted ya no necesita todo ese maíz que ellos cosechan y que usted vigila tan de cerca?” El hombre le contestó: "Señor, mi objetivo de vida no es ver crecer a mi maíz. Mi objetivo de vida es ver crecer a mis hijos."

(Génesis 14: 18)= Entonces Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, sacó pan y vino; (alimento y revelación) (19) y le bendijo, diciendo: bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra; (20) y bendito sea el Dios Altísimo, que entregó a tus enemigos en tu mano. Y le dio Abram los diezmos de todo.

Pero la gran clave aquí que establece un profundo principio inmutable hoy, está en el siguiente verso:

(21) Entonces el rey de Sodoma dijo a Abram: dame las personas, y toma para ti los bienes.

Fíjate que a simple vista la oferta del rey de Sodoma era mucho más tentadora que la de Melquisedec, ya que mientras Melquisedec le ofrecía solamente sustento, el rey le ofrecía un botín, tesoros, riquezas.

Melquisedec le ofrecía bendición y verdadera prosperidad, el rey de Sodoma le ofrecía cosas, las cuales ni siquiera le pertenecían como para regalarlas, puesto que el poder lo tenía Abraham, no el rey de Sodoma.

Así es como siempre opera Satanás. Pone delante de nosotros algo que a simple vista parece bueno, pero sabemos que nunca cumple lo que promete. Y Satanás no tiene la autoridad: nosotros la tenemos. Abraham esquivó la tentación. Los resultados son bastante conocidos.

Hay cuatro cosas que debemos saber en nuestro camino para imitar la integridad y la fe de Abraham.

1)- Dios es nuestra victoria. Él nos prospera y nos da el poder para prosperar.

2)- Satanás tratará de robar nuestra victoria. Y no sólo tratará una vez. Lo intentará repetidamente.

3)- Lo que Satanás nos ofrece (que casi siempre nos parece que lo pensamos nosotros) puede parecemos mejor de lo que Dios nos ofrece, pero Satanás siempre miente, nunca hace nada a nuestro favor, sólo viene a nosotros para robar, matar, destruir.

4)- El diezmo es nuestra respuesta automática e inmediata cada vez que somos alimentados espiritualmente. Siempre.

Como ves, el diezmo no tiene nada que ver con la ley o con la gracia, con el Antiguo o el Nuevo Testamento; tiene que ver con el amor, la obediencia y la intención del Padre de ver crecer a sus hijos en obediencia.

Como tal, dar y diezmar desde un punto de vista general y particular, son enseñanzas que se enfatizan en la Palabra de Dios desde el principio hasta el fin. Y por si nuestro bolsillo se siguiera empeñando en buscar argumentos bíblicos para no dar, te leo un verso que habla por sí solo.

¿Cuántos saben que la Biblia se interpreta a sí misma y no necesita de hombres "eruditos" que intenten, – por algunos motivos propios -, encontrar ciruelas en una higuera? ¿Cuántos saben que la Biblia siempre dice lo que el Espíritu Santo avala y no lo que los teólogos denominacionales pretenden?

(2 Timoteo 3: 16)= Toda la Escritura (Espera: ¿Te enseñaron en tu escuelita dominical, en tus reuniones de discipulado casero, en tu instituto bíblico, en tu seminario, en tu universidad teológica o mediante la radio o la televisión cristianas, que la palabra Escritura comprende al Antiguo y Nuevo Testamento por igual? ¿Sí? Bueno; entonces presta atención para que no digas después que nadie te lo dijo. Te repito lo que Pablo repite:)

Toda la Escritura es inspirada por Dios, (Dice que toda, no parte), y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, (17) a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, ("Hermano… yo soy humilde… hago lo que puedo… Dios lo sabe… Basta. Perfecto dice.) enteramente preparado para toda buena obra, (sesenta y seis libros, muchos autores, años de diferencia entre sí, un solo gestor e inspirador, un solo objetivo, el reino tal cual es, no tal cual nos gusta o preferimos que sea).

Aparte del hecho de que si todos los cristianos diezmaran se resolverían los problemas financieros de la iglesia, estoy seguro de que llegar a ser diezmador produce un avance concreto en la vida del creyente. Produce la apertura de su mente, de su corazón y de su voluntad. Eso libera. Liberta. Desencadena.

Convertirse en diezmador constituye un hito en la vida de cada cristiano. En otras palabras, lo que intento decirte es que el diezmar hace algo por ti espiritualmente. Cuando lo hagas te preguntarás: ¿Por qué no empecé a diezmar antes?

Está bien, lo entiendo, pero mi duda es: ¿Adonde pongo mi diezmo? La Palabra es clara, dice que en el alfolí. El alfolí es el granero. El granero es el sitio en donde tú atesoras tu alimento, en este caso, espiritual.

¡Pero a mí no me enseñaron eso así, me dijeron otra cosa! No sé lo que te pueden haber enseñado. Yo te digo lo que dice la Biblia. Ese es el patrón de obediencia. Hay tres tipos de diezmo en la Escritura. El primero es el que podríamos llamar, el diezmo general.

(Levítico 27: 30)= Y el diezmo de la tierra, así de la simiente de la tierra como del fruto de los árboles, de Jehová es; es cosa dedicada a Jehová.

(31)        Y si alguno quisiere rescatar algo del diezmo, añadirá la quinta parte de su precio por ello.

(32)        Y todo diezmo de vacas o de ovejas, de todo lo que pasa bajo la vara, el diezmo será
consagrado a Jehová.

(33)        No mirará si es bueno o si es malo, ni lo cambiará; y si lo cambiare, tanto él como el que
se dio en cambio serán cosas sagradas; no podrán ser rescatados.

El segundo diezmo, más personalizado, se describe en la siguiente escritura: (Deuteronomio 14:22)= Indefectiblemente diezmarás, todo el producto del grano que rindiere tu campo cada año.

(23)        Y comerás delante de Jehová tu Dios en el lugar que él escogiere para poner allí su
nombre, (No en un lugar lindo con gente amable; el que él escogiere para ti), el diezmo de tu grano,
de tu vino y de tu aceite, y las primicias de tus manadas y de tus ganados, para que aprendas a
temerá Jehová tu Dios todos los días.

(24)        Y si el camino fuere tan largo que no puedas llevarlo, por estar lejos de ti el lugar que
Jehová tu Dios hubiere escogido para poner es él su nombre, cuando Jehová tu Dios te bendijere.

(25)        Entonces lo venderás y guardarás el dinero en tu mano, y vendrás al lugar que Jehová tu
Dios escogiere.

(26)        Y darás el dinero por todo lo que deseas, por vacas, por ovejas, por vino, por sidra, o por
cualquier cosa que tu deseares; y comerás allí delante de Jehová tu Dios, y te alegrarás tú y tu
familia.

(27)        Y no desampararás al levita que habitare en tus poblaciones; porque no tiene parte ni
heredad contigo.

(28)        A fin de cada tres años sacarás todo el diezmo de tus productos de aquel año, y lo
guardarás en tus ciudades.

(29)        Y vendrá el levita, que no tiene parte ni heredad contigo, y el extranjero, el huérfano y la
viuda que hubiere en tus poblaciones, y comerán y serán saciados; para que Jehová tu Dios te
bendiga en toda obra que tus manos hicieren.

Hay siete puntos muy importantes en la mente de Dios con respecto al diezmo. Todos son válidos por igual, pero el último se destaca notablemente.

1)- Dios quiere lo primero y lo mejor de nosotros.

2)- Dios quiere tu generosidad. El diez por ciento es el piso, no el techo.

3)- Dios quiere que sus verdaderos siervos sean sustentados.

4)- Dios quiere que sus ministros también diezmen. El diezmo es para la obra de Dios, no necesariamente para la manutención de una institución, aunque naturalmente la incluye cuando hace su voluntad y tiene su aprobación.

5)- Dios quiere que nosotros sustentemos al pobre.

6)- Dios quiere que celebremos cuando damos, no que nos lamentemos.

7)- Dios quiere que pidamos una bendición cuando damos. En Deuteronomio 26:12-14, el pueblo da su diezmo, pero mira lo que dice el verso 15: Mira desde tu morada santa, desde el cielo, y bendice a tu pueblo Israel, y a la tierra que nos has dado, como juraste a nuestros padres, tierra que fluye leche y miel.

Sin embargo, la resistencia continúa. Generalmente se trata de personas que han visto muchas cosas oscuras, que han vivido grandes decepciones, que han entrado en la estrategia satánica de la frustración y la desconfianza y que, en algunos casos, hasta han sido víctimas de engaños, manipulación y estafa por parte de supuestos siervos de Dios.

La idea que el diablo pone en la mente de estas personas, es: "No le voy a dar un centavo más a Fulano de Tal. Él no se va a hacer rico con mi dinero". Basta. El diezmo no es tuyo, es de Dios y tú cumples al devolvérselo.

Ahora: si Fulano de Tal se apropia de eso y lo malgasta o lo utiliza en su beneficio, durante un tiempo te hará morder los labios de rabia, pero el principio de Ananías y Safira no está borrado de la Biblia y rige hoy también.

Bajo esta óptica es muy frecuente escuchar decir que el diezmo es una ley del Antiguo Testamento que no tiene validez para los que vivimos en la era de la Gracia y del Nuevo Pacto, ya que este borra y anula al anterior.

Quisiera decir que la Palabra de Dios, toda la Biblia, está vigente en toda su extensión y que en el Nuevo Testamento, si no nos engañamos a nosotros mismos manipulando las palabras, hay pistas claras para entenderlo así.

(Mateo 5:17)= (Está hablando Jesús) A/o penséis que he venido para abrogar (Dejar sin efecto, eludir, derogar), la ley o los profetas; no he venido para abrogar sino para cumplir.

(Mateo 22: 21)= (Ante la consulta de algunos sobre si los hijos de Dios deben pagar los impuestos a las autoridades humanas, Jesús le pide una moneda con la imagen de Cesar y pronuncia sentencia y mandamiento) dad, pues, a Cesar lo que es de Cesar (El impuesto secular, el tributo) y a Dios lo que es de Dios. (El impuesto espiritual, el diezmo).

Yo pregunto: en el terreno de lo material, concretamente del dinero, ¿Qué es lo que la Biblia dice, respecto al dinero, que es pertenencia de Dios? Pues una sola cosa: el diezmo.

(Mateo 23: 23)= ¡Ay de vosotros, escríbas y fariseos, hipócritas! Porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, (Ellos cumplían con el diezmo) y dejáis lo más importante de la ley; la justicia, y la misericordia y la fe. Esto (La justicia, la misericordia y la fe) era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello. (El diezmo)

La ley, amigo mío, te decía lo que tenías que hacer, pero no te daba el poder para hacerlo y cumplir. Pero debido al sacrificio del Señor Jesús, el Espíritu Santo habita en todos los que confiarnos en ÉL. Y ahora tenemos el poder para hacer lo que Él quiere que hagamos, y aun más, porque antes, en todas estas cosas somos más que vencedores, por medio de aquel que nos amó, dice Romanos 8:37.

¿Invento mío para obligarte a hacer lo que no tienes ganas? ¿Hipótesis que comparto para quedar bien y resultar simpático a un determinado liderazgo necesitado de ofrendas? No. Biblia. Biblia pura, sin opinión. Mira:

(Romanos 8: 1)= Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.

(2)       Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la
muerte.

(3)       Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios enviando a
su hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne; (4)
para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu.

Como resultado de todo esto, seguramente ya tienes una pregunta que nace en tu mente, pasa por tu sentir espiritual y termina en tu bolsillo. ¿Es verdad que Dios quiere que yo dé o son sus representantes los que lo necesitan? Y si Dios quiere que dé, ¿Cómo quiere que lo haga? No quiero dar como a los hombres les parece, quiero dar como Dios me lo dice. Tengo seis puntos. Todos respaldados y confirmados por la Palabra.

1)- Dios quiere que nos volvamos dadores. (Mateo 5: 42)= Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo rehúses. (Mateo 10: 8)= Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.

2)- Dios quiere que demos fielmente. (1 Corintios 4: 1)= Así, pues, téngannos los hombres por servidores de Cristo, y administradores de los misterios de Dios.

(2) Ahora bien, se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel.

3)- Dios quiere que demos en secreto. (Mateo 6: 1)= Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos: de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos.

(2) Cuando, pues, des limosna, (Limosna, te recuerdo, no es ni diezmo ni ofrenda, sino lo que podemos darle a los necesitados) no hagas tocar trompeta delante de ti, (Un sobre con el subsidio por una punta y treinta gacetillas a los medios de comunicación por la otra para que se sepa porque, – dicen – "no sólo hay que ser bueno sino también parecerlo", refrán que usamos muy seguido y que no es autoría de Dios, que dice amar a los que son rectos de corazón, no a los que parecen serlo) como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.

(3) Mas cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha, (4) para que sea tu limosna en secreto; y tu padre que ve en lo secreto te recompensará en público.

4)- Dios quiere que demos espontáneamente. (2 Corintios 8: 12)= Porque si primero hay la voluntad dispuesta, será acepta según lo que uno tiene, no según lo que no tiene.

5)- Dios quiere que demos periódicamente. (1 Corintios 16: 1)= En cuanto a la ofrenda para los santos (La ofrenda no es limosna ni tampoco diezmo. Ofrenda es lo que se da por encima del diezmo) haced vosotros también de la manera que ordené en las iglesias de Galacia. (2) cada primer día de la semana, cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas.

6)- Dios quiere que demos alegremente. (2 Corintios 9: 7)= Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.

Y finalmente, lo que la Biblia asegura al que cumple con el gozo y el privilegio de diezmar. Siete bendiciones concretas nacidas de palabra escrita que las respalda, a cada una. Yo no te voy a dar las citas. Te voy a dejar – como maestro que intento ser – una tarea que tendrás que hacer durante este tiempo: buscarlo por tu cuenta.

1)= AVIVAMIENTO: Os abriré las ventanas de los cielos.

2)= ABUNDANCIA: Y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.

3)= REPRENSIÓN AL ENEMIGO: Reprenderé, también, por vosotros, al devorador.

4)= PROTECCIÓN DEL FUTURO: Y no os destruirá el fruto de la tierra.

5)= PROTECCIÓN FAMILIAR: Ni vuestra vid en el campo será estéril.

6)= TESTIMONIO DE LA BONDAD DE DIOS: Y todas las naciones os dirán bienaventurados.

7)= ESCOGIDOS PARA SERVICIO; Seréis tierra deseable.

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El Síndrome de Hananías

Nuestro estudio presente, comienza con la parábola de las diez vírgenes. ¿Cuánto hace que no la lees? Está en el evangelio de Mateo capítulo 25, versos 1 al 3. Yo no la voy a reproducir porque me llevaría mucho espacio y no es ese texto la base de este estudio.

Pero sí es una referencia que vamos a utilizar como punto de partida. En esa parábola, dice que las diez eran vírgenes. La palabra nos muestra que las vírgenes de Sión son la iglesia. Las diez tenían lámpara. Dice un texto por ahí que La palabra de Dios es lámpara a mis pies, o sea que las diez tenían la palabra.

Y las diez, también, tenían aceite, que es la tipología de la unción, del Espíritu. Sólo que algunas habían pagado el precio para tener más aceite, con la intención de que le durara más tiempo. Es decir: unas estaban preparadas para vivir más tiempo en la tierra que las otras.

La parábola nos muestra que Dios llama insensata a la gente no preparada para perdurar en el siglo veintiuno. Gente que no se preparó para épocas de caos y crisis. Gente que vivió preparándose para irse en un gigantesco rapto y no para permanecer.

Lo que te califica como insensato, entonces, es no estar preparado para vivir por largo tiempo. Es ese sentimiento como de estar de paso. Porque una cosa es enseñar a prepararse para irse en las nubes y otra ser práctico y eficiente en este siglo veintiuno.

Porque nunca se nos enseñó cómo vivir en estos tiempos. Porque nunca se pensó en estar vivos y en la tierra en estos tiempos. Y estos tiempos, aunque por aquí se los ve muy difíciles, siguen empeorando.

Y lo seguirán más todavía, porque los reinos del mundo, finalmente van a caerse; todos. Es decir que, si nosotros no avanzamos y determinamos el fin, porque el fin lo determina la iglesia, a nuestros hijos, los que hoy tiene cuatro o cinco años, veinte años después, ¿Adonde tendrán que vivir?

¿En Buenos Aires, la gran capital de Argentina, porque de otro modo no tendrán perspectivas? ¿Y la obra aquí en mi ciudad de residencia, Rosario, y en los demás lugares sin aparente futuro del mismo país del que estamos hablando como ejemplo práctico porque es el mío?

¿Y Dios qué dice? Al mensaje que prepara a la gente para vivir adecuadamente en este tiempo le
llama PRUDENTE y el mensaje que no prepara a la gente para vivir adecuadamente en este tiempo, le
llama INSENSATO.

Es decir que vamos a ver una separación en las distintas iglesias. Algunas iglesias
consideradas insensatas por la mentalidad que tienen y otras consideradas prudentes. O supo negociar
o no supo negociar.

Todas tenían lámpara. Todas estaban esperando al novio. Todas durmieron. Tardó tanto el novio, que se durmieron. Pero sólo una cosa dividía a estas iglesias. Unas reconocieron su venida y fue considerado como sabiduría, mientras que las insensatas fueron descriptas como aquellas que no pudieron aguardar el tiempo completo.

Ya hay un gobierno, en la tierra, que no reconoce la mano de la iglesia; ésta se pone contenta porque tiene un poco de asociación con Fulano y un poco de caída de Mengano, pero no tiene nada que ver. Cuando los reinos de este mundo caigan, y la iglesia esté poderosa, esos reinos van a arrastrar a todo lo que haya hecho pacto con ellos. Hablo de Babilonia, no sé si te queda claro.

Tú no puedes tener un avivamiento en la iglesia que arrastre gente y no asuste al mundo, al gobierno. Porque para ellos, muchedumbre es poder, entonces se verá. Por ahora somos menos, pero el día que seamos más…

Hasta la gente de Egipto se vino con Israel. Dice que salió una multitud mixta. No vamos a traer a Dios lo que no es de Dios. Por eso hay que sentarse a leer un texto y extraer lo bueno para adentro y sacar lo malo para afuera. No estamos preparados para eso. A nosotros nos inculcaron un tipo de amor, en la iglesia, que no es propicio para hacer lo que Dios está por hacer.

El amor que nosotros tenemos, es un amor creado por una doctrina que no permite que al amor de Dios se manifieste. El amor de Dios, lo que quiere, es entresacar gente, sacar lo que no sirve para que se tenga el derecho de seguir así.

Pero nuestra mente, que está programada por la doctrina eclesiástica, no puede entender ni ver a un Dios así. Sin embargo, cuando Cristo vino, empezó a tirar mesas patas para arriba. No nos confundamos. Él era amable con el mundo, precisamente con quien la iglesia no lo es.

Y con todos los de la iglesia: víboras, serpientes, piedras de tropiezo, tercos. La iglesia siempre fue el problema, el mundo no. De tal manera amó Dios al…? Esto es: Dios te salvó a ti para usarte, para ganar al mundo, no por ti.

No te engañes. El engaño más grande es creer que Dios te llamó porque te necesita. Dios te llamó y te está usando para ganarse al mundo. Somos instrumentos en las manos de Dios. Se engaña el hombre que cree que Dios lo llamó para bendecir. Dios no está en ese negocio de bendecir. El te da un talento y te dice: reprodúcelo, después vengo por todo.

Hay mucha gente a la que no le gusta esta palabra, pero está allí. Dice que tanto amó Dios al mundo, no a la iglesia. La iglesia está allí como cámara de representantes de Dios y funciona si cumple lo que Dios dice, si no, no; son piedra de tropiezo.

Es mejor ser mundano que estar en la iglesia y no hacer lo que Dios quiere que se haga. Hay iglesias que están metidas en actividades cristianas que serán separadas entre lo que son creyentes y lo que son miembros. El único factor que determina la separación, es el estar preparados para una vida más allá del velo.

Hay una clave en la parábola de los talentos de Lucas 19. Allí se le dice al siervo fiel que así como fue útil sobre diez ciudades, en el reino se le dará la misma autoridad. Esto quiere decir que de acuerdo a cuál sea tu autoridad aquí y sobre qué bases se afirme, así te será evaluada allá.

Hay líderes que se están manejando en autoridad de una manera aquí que allá, en el mundo del espíritu, no tendrán la más mínima posibilidad de reinar sobre nada. Porque son todo carne, todo hombre. Dios tiene un reino lleno de rangos y definiciones. Que no tiene posiciones tal como se conocen en la tierra.

El dinero, allá, ya no será motivación y las jerarquías de estructuras, tampoco. En el reino, lo único que té motiva, es hacer la parte que te corresponde, ya sea diferente, igual o indiferente a la de tu vecino. Todos corremos una carrera personal. La meta es el propósito de Dios, no andar más adelantado que el de la otra calle.

La competencia, las posiciones, no son válidas en el reino de Dios. Lo único válido son los recursos que Dios te ha dado a ti para ministrar. "Ah, no, hermano; yo tengo el ministerio de evangelismo, lo mío son las almas perdidas…" – Las almas perdidas es una cuestión de toda la iglesia, no de algunos.

Es como si tú tomas un medicamento para una dolencia y la dolencia se te va; se lo quieres hacer tomar a todos. Ahora, si tú sigues con tus dolores, no vas a poder ofrecer nada a nadie por más ingenio, estrategia, estudio, capacitación o técnicas que implementes.

En Jeremías 28 está nuestro texto de hoy. En este pasaje, hay algo que alguien denominó (y a mí me gustó para el título), como El Síndrome de Hananías. Para que te ubiques, no estoy hablando ni del hombre que ministró a Saulo cuando llegó a Damasco ni el que estafó al Espíritu Santo con la herencia conjuntamente con Safira.

Hablo de Hananías, con "hache", un profeta que se atrevió a profetizarle a Jeremías pese a ser muy joven. Los dos están cautivos durante el tiempo de cautiverio en Babilonia. Había sido profetizado años atrás, todo el mundo lo entendía, pero es Hananías el que de repente recibe una palabra; mira:

(Jeremías 28: 1)= Aconteció en el mismo año, en el principio del reinado de Sedequías rey de Judá, en el cuarto año, en el quinto mes, que Hananías hijo de Azur, profeta que era de Gabaón, me habló en la casa de Jehová delante de los sacerdotes y de todo el pueblo, diciendo: (2) así habló Jehová de los ejércitos, Dios de Israel, diciendo: quebranté el yugo del rey de Babilonia. (O sea que Hananías dice: óyeme…Dios me habló y me dijo que se acabó el cautiverio. Quebranté el yugo. Todo el mundo dice: ¡Huau! ¡Buenas noticias, no?)

(3) Dentro de dos años haré volver a este lugar todos los utensilios de la casa de Jehová, que Nabucodonosor rey de Babilonia tomó de este lugar para llevarlos a Babilonia, (4) y yo haré volver a este lugar a Jeconías hijo de Joacim, rey de Judá, y a todos los transportados de Judá que entraron en Babilonia, dice Jehová; porque yo quebrantaré el yugo del rey de Babilonia. (Esa es la profecía. Acuérdate que él le está hablando a Jeremías, que es un profeta sazonado. Hay profetas cualunques y hay profetas sazonados).

(5) Entonces respondió el profeta Jeremías al profeta Hananías, delante de los sacerdotes y delante de todo el pueblo que estaba en la casa de Jehová.

(6)       Y dijo el profeta Jeremías: amén, así lo haga Jehová. Confirme Jehová tus palabras, con las
cuales profetizaste que los utensilios de la casa de Jehová, y todos los transportados, han de ser
devueltos de Babilonia a este lugar.

(7)       Con todo eso, oye ahora esta palabra que yo hablo en tus oídos y en los oídos de todo el pueblo:
(Es decir: si tu palabra va a ser cierta, que lo confirme Dios. De ahí sacamos que si la palabra de un
profeta es cierta, Dios la tiene que confirmar. Jeremías no dice que Dios habla, dice: Yo hablo.
Responsabilidad de profeta, no misticismo clásico.)

(8)       Los profetas que fueron antes de mí y antes de ti en tiempos pasados, profetizaron guerra,
aflicción y pestilencia contra muchas tierras y contra grandes reinos,

Es la palabra de Dios contra la del hombre; no le hace. Es la palabra de Dios según él. Él oyó, según él, a Dios. Pero contradice a todo lo que dice la palabra. Claro, si tú no tienes discernimiento para ver como la parábola lo dice, la puedes contradecir. Quiero que entiendas, porque este es el error que estamos viviendo hoy. Acuérdate: yo no predico historia, todo esto es presente.

(9) El profeta que profetiza de paz, (En medio del verso 8, donde todos los recuentos profetices
históricos te dicen lo contrario. Por ejemplo: la Biblia, en todas partes, nos muestra cómo la iglesia tiene
que diseñar el fin. El que predique que nos vienen a rescatar en una gran fuga en medio de una crisis,
olvida algo: ¿Para qué restaurar, batallar, militar y pelear la buena batalla si finalmente le vamos a dejar
todo servido al anticristo para que se lo devore? No te olvides que la gente de doble ánimo, de doble
mensaje, no recibe nada de Dios.) …cuando se cumpla la palabra del profeta, será conocido como el
profeta que Jehová en verdad envió. (O sea: si se cumple vale, si no, no.)

(10) Entonces el profeta Hananías quitó el yugo del cuello del profeta Jeremías, y lo quebró.

Se encuentran dos líderes. Uno en el mover de Dios y el otro en la antigua rutina eclesiástica. El primero le pregunta al segundo: ¿Cómo andan las cosas? – Bien…bendecido…gracias a Dios. – ¿En qué andas? – ¡Uf! Trabajando un montón con una comisión pro-remodelación del hall del templo y con otra que estudia cambiar los instrumentos de la banda de alabanza… – Ah, ¿Y cuál es tu mensaje en este tiempo?

Ahí es donde el otro se queda mudo. Y de pronto reacciona y dice: ¡Me acaba de decir el Espíritu que debes ordenar un par de cosas importantes delante del Señor! – Así somos. Cuando se nos descubre nuestro juego carnal, entramos en un supuesto mundo del espíritu para defendemos y contraatacar. Hananías hace lo mismo, fíjate.

(11)         Y habló Hananías en presencia de todo el pueblo, diciendo: así ha dicho Jehová (No me
discutas, es Dios es el que habla) de esta manera romperé el yugo de Nabucodonosor rey de Babilonia,
del cuello de todas las naciones, dentro de dos años. Y siguió Jeremías su camino. (Jeremías
simplemente le dio la espalda y se fue; no dijo ni amén ni gloria a Dios.)

(12)         Y después que el profeta Hananías rompió el yugo del cuello del profeta Jeremías, vino palabra
de Jehová a Jeremías, diciendo: (13) ve y habla a Hananías, diciendo: Así ha dicho Jehová: (Este es el
mensaje, no te lo pierdas) yugos de madera quebraste, mas en vez de ellos harás yugos de hierro.

Cuando el mensaje que nos llega nos aliviana de la responsabilidad del día presente, aparenta quitarnos el yugo de madera. Y la iglesia está más contenta y gozosa. Pero en verdad nos ponen un yugo de hierro.

Es mejor llevar un yuguito de madera, ahora, trabajando, negociando, estudiando, aprendiendo mas, produciendo. Es mejor el de madera, por lo menos lo puedes manejar, no es pesado, es ligero. Llegas a la noche cansado, pero lo manejas. El de hierro, en cambio, significa esclavitud sin posibilidades.

(14)   Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: yugo de hierro puse sobre el cuello de todas estas naciones, para que sirvan a Nabucodonosor rey de Babilonia, (¿Para qué lo puso? ¡No! ¡Yo no quiero ese trabajo! ¡Hay mucha gente incrédula allí! ¡Mejor me voy a trabajar a tiempo completo al ministerio!) y han de servirle; y aun también le he dado las bestias del campo.

(15)         Entonces dijo el profeta Jeremías al profeta Hananías: (¿Te acuerdas, en el verso 13, qué le
dijo Dios a Jeremías? Mira: este es un profeta sazonado) ahora oye, Hananías: Jehová no te envió, y tú
has hecho confiar en mentira a este pueblo.

(16)         Por tanto, así ha dicho Jehová: he aquí que yo te quito de sobre la faz de la tierra; morirás en
este año, porque hablaste rebelión contra Jehová.

Dale gracias a Dios que eres espiritual. Porque en el momento en que alguien habla lo que es contrario a lo que Dios está diciendo, eso es rebelión contra Jehová y motivo de empezar a morir en el espíritu.

(17)         Y en el mismo año murió Hananías, en el mes séptimo. (Murió. Dios le dijo que lo mataría. En
el séptimo mes, o sea: en el tiempo pleno).

Date cuenta claramente, entonces, que aquí hay algo muy importante: el predicar una palabra, que te produce descanso hoy, al costo de mañana, es intercambiar yugos de madera por yugos de hierro. Entonces, ¿Qué viene ahora en la palabra de Dios?

(Jeremías 29: 1)= Estas son las palabras de la carta que el profeta Jeremías envió de Jerusalén a los ancianos que habían quedado de los que fueron transportados, y a los sacerdotes y profetas y a todo el pueblo que Nabucodonosor llevó cautivo de Jerusalén a Babilonia ((Es decir que el pone esta carta después que muere el profeta Hananías. Ahora la describe.)

(Verso 4)= Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel, a todos los de la cautividad que hice transportar de Jerusalén a Babilonia: (5) edificad casas y habitadlas; y plantad huertos, y comed del fruto de ellos.

(6)       Casaos, y engendrad hijos e hijas; dad mujeres a vuestros hijos, y dad maridos a vuestras hijas,
para que tengan hijos e hijas; y multiplicaos ahí, y no os disminuyáis.

(7)       Y procurad la paz de la ciudad a la cual os hice transportar, (Rosario) y rogad por ella (por
Rosario) a Jehová; porque en su paz (en la paz de Rosario) tendréis vosotros paz.

Jeremías dice lo siguiente: N°1)= Prepárate para una vida de continuidad; construye casas. Para habitarlas, no para visitarlas. Somos peregrinos de movimiento constante, no de pasividad escapista. Cuando Dios se mueve y tú también.

N°2)= Dice: plantad huertos. Eso significa: proveer para ti mismo en las necesidades de la vida.

N°3)= Multiplíquense. Planificar la familia, pero prepararla para que sea mayor que nosotros.

N°4)= Promueve la prosperidad de la tierra. O sea: no seas un parásito. En lo que está a tu alcance, produce para la tierra.

(1 Timoteo 2: 1-2)= Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad.

(Jeremías 29: 6)= Casaos, y engendrad hijos e hijas; dad mujeres a vuestros hijos, y dad maridos a vuestras hijas, para que tengan hijos e hijas; y multiplicaos ahí, y no os disminuyáis.

La palabra MULTIPLICAOS, aquí, es la palabra RAPAH, en hebreo, y significa AUMENTA. Es la misma palabra que se usa en Multiplicaos y llenad la tierra. No significa que tengas que tener miles de hijos. Significa que continúes, PELIKOS, que te hagas grande. Que levantes tu cabeza, tu autoridad y que crezcas o madures. Que aumentes en éxito, que te nutras. Lo último que dice, es: Lánzate como saeta de un buen arquero.

Luego dice: No disminuyas. La palabra es MAAD y significa no menguar, no ser ineficiente. Es el consejo que nos da Jeremías para con la doctrina del síndrome de Hananías. El espíritu de Hananías reduce a la iglesia a una inefectividad en la eficiencia, mostrándola como una iglesia que tiene muy poco que ofrecerle a la sociedad cuando se compara con lo que ha recibido como recursos.

Algo que es equivalente al siervo que no pudo o no supo o no quiso aumentar las minas, los talentos recibidos y que devuelve a su amo las moneditas adentro de un pañuelito que tenía escondido. Vamos a verlo de una forma más.

En Hebreos capítulo 12, desde el verso 1 hasta el verso.12, habla de la disciplina, de tu unción. Y esto es parte de nuestro texto, porque aquellos conciudadanos no querían que reinara, que no gobernase, no querían someterse al gobierno del Señor.

Entonces, en este texto, nos dice que Dios, a quien ama, disciplina. Siempre que disciplina a alguien, lo hace dentro del contexto de su hijo. Si no es considerado hijo, no es disciplinado. Yo no disciplino a los hijos del vecino; intento hacerlo con los míos. Por eso es muy probable que gente que está haciendo más que usted, ser más disciplinado por Dios.

Es por eso que no nos tenemos que poner celosos de aquellos a los cuales Dios no está podando. Que tiene una vida tan tranquila que ni se entera que Dios existe. Es, probablemente, porque para él, efectivamente, ya no existe.

Porque si estás activamente involucrado con Dios, él te va a estar podando día a día. Eso es contrariamente a lo que la gente cree, que si estás todos los días metido en un problema diferente, es porque estás fuera del propósito de Dios. ¡No! ¡Es al contrario! Mientras más cerca andas del propósito, más peligro y riesgos hay. Es cierto con todos los apóstoles y es cierto con todos los creyentes.

(Hebreos 12: 12)= Por lo cual, (Por causa de este principio de eximición) levantad las manos caídas y las rodillas paralizadas; (En este caso, las manos caídas son los que no aceptan su señorío, la disciplina) y haced sendas derechas para vuestros pies, (La gente que no hace las sendas derechas es la gente que no se somete) para que lo cojo no se salga del camino, (Lo cojo es lo que no anda conforme a los principios, no habla de sanidad divina.) sino que sea sanado. (Es, indudablemente, una sanidad con respecto al propósito de Dios. Por lo cual, y es el resumen de los primeros doce versos)

(14)        Seguid la paz con todos, (Es lo que nos prometió Jeremías: procurar la paz) y la santidad, sin la
cual nadie verá al Señor.
(Aquí, santidad, está dentro del contexto de estar sometido al reino de Dios.)

(15)        Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; (Nota que hay una gracia
accesible, pero hay que alcanzarla) que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, (Cuando no
estamos en el orden divino de Dios, se producen ciertas raíces de amargura que nos estorban) y por ella
muchos sean contaminados; (Y ahora comienza a ponerle otros adjetivos a esto) (16) no sea que haya
algún fornicario, o profano, como Esaú, que poruña sola comida vendió su prímogenitura.

(18)         Porque ya sabéis que aun después, deseando heredar la bendición, fue desechado, y no hubo oportunidad para el arrepentimiento, aunque la procuró con lágrimas.

FORNICARIOS es la palabra PHORNOS, de donde extraemos la palabra PORNOGRAFÍA y significa: "prostitución masculina", no femenina. O sea: uno que se vende a sí mismo por la lujuria de otro. La palabra PROFANO, es SEBÉELOS.

Esta palabra se utilizaba para identificar a los que no estaban iniciados en los ministerios o los misterios de Dios; en las cosas sagradas. Los griegos la usaban para identificar a personas que no estaban consagradas a los dioses. Se les daba el nombre de SEBÉELOS, (PROFANOS) a los burladores de las cosas sagradas de Dios. A los que viendo la operación de Dios, decían: eso no es Dios.

Dice que no sea que por falta de corrección y disciplina nos vaya a salir una lacra que produzca fornicación y profanidad de la misma manera que a Esaú. Ahora: él no nos dice cómo. Simple. Viendo la vida de Esaú, enseguida entendemos lo que es ser profano y fornicario. Claro, según esta historia, una es hablar lo malo y la otra es hacer lo que no debemos en la carne.

Pero eso no fue lo que hizo Esaú. Porque dice que: No sea que algún fornicario o profano, como Esaú, que por una sola comida, vendió su prímogenitura. ¿Sabes cuál fue el error de Esaú? No haberle prestado atención a la realidad de su futuro profetice. Por favor, nota que él tenía primogenitura.

Esto significa que el poseedor de primogenitura iba a ser sacerdote. Se le garantizaba autoridad, se le daban dos terceras partes del reino del padre, autoridad sobre sus hermanos y un involucrarse en el linaje que iba a traer la simiente de Cristo, si es que pertenecía a la simiente de Abraham.

Ahora: acá está el principio, escúchalo: cuando un hombre es conducido a satisfacer sus antojos presentes al costo de su futuro profetico, ha penetrado en ámbitos de profanidad. Cuando hablamos de cosas que no entendemos, perdemos nuestra primogenitura, porque estamos pendientes al hoy, al YA. -¡Dame eso ahora! – Pero mira…tu primogenitura…el futuro…- ¡No, no y no! ¡No me interesa! Tengo hambre; dame de comer ya.

Cuando uno entra en esa condición mental en la que, a .costas del futuro nos gozamos en el hoy, estamos entrando en actividades profanas en la iglesia. Cuando al precio de un futuro incierto nos gozamos hoy al precio de un engaño, de una mentira, estamos entrando en actividades profanas delante de Dios.

Fornicarios. Porque estamos fornicando con el propósito de Dios; prostituidos. La vida, hermanos, tenemos que vivirla con un ojo de larga duración. El problema con Esaú, era que estaba preocupado con el hoy.

Cada actividad presente va a impactar tu futuro, sea positiva o negativamente. Tengamos mucho cuidado con catalogar como herejías o blasfemias lo que no entendemos. Cuando no entendemos algo, lo mejor es callarnos la boca.

Esaú perdió su primogenitura y siempre culpó a Jacob por ello. Noten que el profano nunca acepta tener responsabilidad o culpa por algo que le ocurra o suceda a su alrededor, siempre prefiere echarle la culpa a alguien. Él no lo recibió pero tampoco pudo ver que la culpa no fue de su hermano, la culpa fue de él.

Dos cosas pasan: tú estás llorando y no construyes el perdón. N°1)= El padre nunca vio un lugar en el corazón de Esaú para poder hacer recíproca la bendición. El corazón de Esaú nunca cambió. N°2)= Esaú nunca cambió su mentalidad profana; siguió culpando a su hermano, y no queremos tener a esa gente.

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Buenos, Mansos y Sinceros

Es muy frecuente ver en la televisión programas en que se destaca en su personaje central, la figura de "todo un hombre". En primer lugar y tenga la oposición que tenga, siempre se sale con la suya. Sea luchando, amenazando, maniobrando o manipulando.

Segundo, tiene un concepto de lo moral bastante flexible. Lo recto, depende de sus deseos. Si alguien sufre como resultado de su accionar, dice: "mala suerte amigo, te tocó a ti". Tercero, usa su amabilidad y atractivos personales como un medio para obtener un fin: en estas virtudes, no se excede nunca. Usa lo justo para conseguir lo que quiere.

El modelo que se presenta aquí y que seduce a mucha gente y la mentaliza, es que la mansedumbre o la amabilidad son sustituidas por el método de la mano dura. No hay inconveniente en hacerles a los demás "lo que sea necesario". La humildad no existe.

Es hora de preguntarnos, sin ánimo de juicio, pero con la responsabilidad madura de hijos de Dios: ¿Hay adherentes a este punto de vista en las iglesias? A veces los hay en abundancia. Hay personas – por ejemplo -, que tienen una lengua cortante. Que les muestran muy pronto a los otros el lugar que les corresponde.

 Que con sus sarcasmos despedaza a sus víctimas. A este tipo de personas mientras no se les lleva la contraria, son cariñosas y amables, pero cuando se las pisa, ¡Paf!, Son como una serpiente, contraatacan con la velocidad del rayo.

Hay otros que tienen otra especialidad no menos peligrosa. Se llama chismorreo. Este tipo de personas tan pronto como reciben información sobre alguien, empiezan a distribuirla, generalmente, con propósitos espirituales.

"Mira, no comentes nada, pero parece que el marido de la hermanita Fulana, anda con Mengana. Creo que debemos orar por ella". Quedó bárbara como cristiana compasiva; pero fusiló para toda la cosecha a Fulana y al marido, aunque la historia, después, se descubra que era falsa.

Después están las predicadoras del feminismo. "Ah, sí, hermana; lo de la sujeción al marido es una interpretación machista que ha determinado el abuso y la violencia familiar. No debemos dejar que nos traten como perros. Debemos rebelarnos y hacer lo que nos corresponde y a lo que tenemos nuestros derechos de mujer. Además, si queremos que la iglesia funcione, hay que elegir mujeres para los cargos más importantes."

Pero también hay hombres manejadores. Maniobran y hacen uso de los demás según su antojo. Se aprovechan de las conexiones de la familia para sacar ventajas. Suelen acceder a cargos que le otorgan prestigio dentro de la iglesia. En tanto se salen con la suya no hay problemas, pero si alguien le muestra las cosas como son… En fin.

Hay otros que están sinceramente convencidos de que la única manera de hacer las cosas es exactamente tal como ellos proponen. Para este tipo de hombres estar de acuerdo con el punto de vista de otros, equivale a una derrota, a perder autoridad y a sacar patente de flojo o débil. "- ¡Ah, no! Yo soy un diácono y si cedo a o me pongo de acuerdo con el modo de pensar de los otros voy a perder mi prestigio ministerial. Son ellos los que tienen que cambiar."-

Están los otros cuya especialidad es inhibirse de todo, borrarse de todo lo que implique cierto compromiso de convicción. Cuando ven que hay algo que puede servir, piensan que de ninguna manera puede ser cierto si no salió de su mente, entonces optan por dar media vuelta, darle la espalda y hasta pegar un portazo.

Aunque de pronto te pueda parecer incomprensible y hasta ridículo, en todas estas cosas hay falta de mansedumbre. Y si lo consideras con cuidado, quizás vas a llegar a encontrar esa falta en tu propia vida. Y no te lo digo para molestarte, te lo digo para que reflexiones, ahí, a solas, sin testigos de los que puedas avergonzarte. Algunas veces dejamos de ser amables y mansos sin darnos cuenta de ello. A veces – hay que decirlo -, lo hacemos a propósito.

Los dones espirituales, tan apetecidos dentro de la iglesia, pueden llegar a complicar el problema. Incluso en la Biblia vemos como algunos usaron mal sus dones. Los tenían y eran de Dios, pero los contaminaron con su carnalidad y los usaron para provecho propio. Enseñanza, liderazgo y profecía, han sido usados sin bondad y sin mansedumbre.

Miremos atentamente el don de la enseñanza. Los fariseos del tiempo de Jesús eran maestros famosos. Se pasaban la vida estudiando las leyes y las tradiciones de sus padres. De hecho, cuando Jesús vino a la tierra, estos maestros religiosos habían mezclado trágicamente las leyes de Dios con la tradición de los hombres.

Los fariseos usaban sus enseñanzas como un arma para que otros se conformaran a su modo de vida. Esto hacía que sus corazones se endurecieran. Un incidente de este tipo podemos encontrarlo en el evangelio de Marcos, en el capítulo 3 y versos del uno al seis.

(Marcos 3: 1)= Otra vez entró Jesús en la sinagoga; y había allí un hombre que tenía seca una mano.

(2) Y le acechaban para ver si en el día de reposo le sanaría, a fin de poder acusarle.

(3) Entonces dijo al hombre que tenía la mano seca: levántate y ponte en medio.

(4) Y les dijo: ¿Es lícito en el día de reposo hacer bien, o hacer mal; salvar la vida o quitarla?

Pero ellos callaban.

(5) Entonces, mirándolos alrededor con enojo, entristecido por la dureza de sus corazones, dijo
al hombre: extiende tu mano. Y él la extendió, y la mano fue restaurada sana.

(6) Y salidos los fariseos, tomaron consejo con los herodianos contra él para destruirle.

Es más que evidente que los fariseos no sentían la menor simpatía por las necesidades de aquel hombre. Sólo estaban enojados porque Jesús no se conformaba a sus enseñanzas y a su estilo de vida. Hoy hay también maestros en las iglesias que operan con esas mismas premisas. Enseñan que la lealtad a la iglesia local o a la denominación es lo mismo que la lealtad a Jesucristo. El abandonar "el grupo", a veces, es lo mismo que abandonar la "Fe una vez entregada a los santos".

Algunos grupos proclaman hoy que son los únicos verdaderos discípulos del Nuevo Testamento. Puede que usen el don de la enseñanza para atar a sus seguidores a largas listas de reglas. Los que no obran según las mismas son criticados, echados o humillados públicamente. Es que el don de la enseñanza puede edificar, pero también puede ser usado sin la menor señal de bondad.

En cuanto al don del liderazgo y de la administración, vemos que es usado sin la menor mansedumbre cuando un líder domina o controla a los otros. Una vez dimos un estudio que se llamaba "La Escuela de Demetrio"; en él, hablamos de Diótrefes, que según se interpreta en la Escritura, era un líder así en el Nuevo Testamento. No sabemos exactamente cuál era su cargo, pero el apóstol Juan describe su forma de liderar en su tercera carta.

(3 Juan 9)= Yo he escrito a la iglesia: pero Diótrefes, al cual le gusta tener el primer lugar entre ellos, no nos recibe. (¿Conocemos a alguien que actúe así?)

(10) Por esta causa, si yo fuere, recordaré las obras que hace parloteando con palabras malignas contra nosotros; (Clarísimo: hay predicadores que arman sus mensajes solamente con críticas a sus consiervos. ¿Invitaría uno así, uno como Pablo, para que le diga a la gente con claridad el carácter de esa costumbre?) Y no contento con estas cosas, no recibe a los hermanos, (De acuerdo; hay hermanos mercurio, es decir: más pesados que el plomo, pero también hay muchos genuinamente necesitados que pasan meses esperando que su líder se digne a recibirlos). Y a los que quieren recibirlos (Miembros comunes, anónimos, sin jerarquía eclesiástica alguna, pero llenos de compasión y amor) se lo prohíbe y los expulsa de la iglesia. (Consejo: ata y sujeta al espíritu de Diótrefes si lo llegas a ver cerca de tu iglesia).

Esta descripción, tan cruda y contundente, puede aplicarse tranquilamente a algunos líderes religiosos de hoy que sólo buscan su acrecentamiento, su prestigio, y que aman demasiado el cargo que tienen y el poder que les otorga. Hermano mío amado: cualquier tipo de liderazgo usado así no sólo divide a los creyentes, sino que también deshonra a Dios.

Algo muy singular, mientras tanto, ocurre con el don de la profecía. ¿Te acuerdas de tus lecturas bíblicas, haber encontrado algún profeta que haya hecho uso de su don de mala gana? ¡Sí señor! ¡Exacto! ¡Fue Jonás!

 Desde el principio rehusó llevar el mensaje a Nínive, y aun después de su viaje en ese submarino tan especial provisto por Dios, la panza de una ballena o algo similar, Jonás se sentía amargado. Anduvo por las calles de la ciudad proclamando el juicio que iba a caer sobre la misma dentro de cuarenta días. Pero cuando la gente se arrepintió, ¿Cuál fue la reacción de Jonás? Se quejó; mira como dice:

(Jonás 4: 2)= Y oró a Jehová y dijo: ahora, oh Jehová, ¿No es esto lo que yo decía estando aun en mi tierra? Por eso me apresuré a huir a Tarsis; porque sabía yo que tú eres Dios clemente y piadoso, tardo en enojarte, y de grande misericordia, y que te arrepientes del mal.

¡Qué contraste entre lo amargo de Jonás y la compasión de Dios! Jonás quería hacer uso de su don de profecía para desquitarse de los asirios, a quienes odiaba, y para aterrorizarlos y crear ansiedad en sus vidas. Sus palabras eran amenazas, y hasta el momento en que cayera el golpe.

La manera de proceder en Jonás nos hace recordar a algunos predicadores de hoy que realmente parecen disfrutar manteniendo en vilo a los pecadores sobre el abismo sin fondo, para que vean lo profunda que va a ser su caída.

Algunos pastores usan el pulpito para fustigar a aquellos que los critican a ellos. Otros para eliminar la oposición a sus proposiciones. Otros para denigrar a los que no asisten a todas las reuniones y servicios. En muchas iglesias falta la mansedumbre en el pulpito.

Basta ya. ¿Dónde se halla la solución? ¿Cómo podemos conseguir que la mansedumbre y la amabilidad rijan nuestros dones espirituales? ¿Cómo manifestar, entonces, nuestros dones con mansedumbre y amabilidad?

En principio, colocando las necesidades de los otros delante de nuestros propios intereses. El poner primero a los demás es evidente que requiere la ayuda y el poder del Espíritu Santo. Hemos nacido en un mundo egocéntrico.

 En nuestros primeros años somos el centro de la atención de todo el mundo, y no es natural y espontáneo el poner de lado nuestros intereses para servir a los de otro, especialmente si éste no se halla dentro del círculo de nuestra familia inmediata.

Algunas veces satisfacemos las necesidades de los otros sólo con riesgo de nuestra propia seguridad. Hemos de compartir, sacrificarnos, hacernos vulnerables. El apóstol Pablo describe varias respuestas a estas demandas, cuando escribe a los hermanos de Filipos:

(Filipenses 2:20)= Pues a ninguno tengo del mismo ánimo, (Del mismo ánimo que Timoteo), y que tan sinceramente se interese por vosotros.

(21) Porque todos buscan lo suyo propio, no lo que es de Cristo Jesús.

(Verso 25)= Mas tuve por necesario enviaros a Epafrodito, mi hermano y colaborador y compañero de milicia, vuestro mensajero, y ministrador de mis necesidades; (26) porque él tenía gran deseo de veros a todos vosotros, y gravemente se angustió porque habíais oído que había enfermado.

(27) Pues en verdad estuvo enfermo, a punto de morir; pero Dios tuvo misericordia de él, y no solamente de él, sino también de mí, para que yo no tuviese tristeza sobre tristeza.

(Verso 29)= Recibidle, pues, en el Señor, con todo gozo, y tened en estima a los que son como él; (30) porque por la obra de Cristo estuvo próximo a la muerte, exponiendo su vida para suplir lo que faltaba a vuestro servicio por mí.

Los dones de ayuda y de misericordia se prestan a este tipo de reto. La gente realmente nos necesita cuando a nosotros no nos parece un buen momento para ayudarles. Un vecino muere súbitamente. Un amigo sufre un accidente. Es necesario ayudar en la guardería infantil de la iglesia cuando habíamos decidido ir a casa a descansar. ¿Cuál va a ser tu respuesta?

Es indispensable romper con toda clase de prejuicios carnales, almáticos o religiosos, y ministrar sin reproches a aquellos que han sido rechazados por otros. Fíjate el caso de Bernabé. Era un exhortador dotado. A veces amonestaba. A veces amaba y consolaba. Pero siempre que la Biblia describe a Bernabé usando su capacidad dada por Dios, tenemos la sensación de que lo hace con bondad.

Pablo fue al principio rechazado por los creyentes de Jerusalén, pero Bernabé lo presentó y lo recomendó a la iglesia. Cuando Juan Marcos fue rechazado por Pablo, Bernabé acudió en su ayuda. Hoy hay, en todas las iglesias, individuos que se sienten rechazados. Nadie tiene interés en ellos, o piensa en invitarlos a sus casas para una comida después del culto.

Nunca reciben una invitación personal para asistir a una actividad social de la iglesia. Puede que sean demasiados viejos. O viven solos. O quizás son pobres, o hablan con un acento extranjero. Sus características físicas puede que sean diferentes. Su nivel de instrucción no es muy elevado.

Casi todos hemos desarrollado maneras muy sutiles de rechazar a la gente. No hay necesidad de volver la espalda. Hay formas de lenguaje corporal con las que se puede rechazar a los visitantes: una mirada, la inflexión de la voz, el apretón de manos o una sonrisita.

En vez de mirar a las personas directamente a los ojos, le miramos la barba o el vestido o el cabello. Puede que le demos la mano, pero al mismo tiempo miramos a un amigo, más allá, con el que nos interesa salir.

No hace mucho alguien me comentó de la buena impresión que un miembro de la iglesia había causado en ella la primera vez que asistió. Cuando terminó la reunión, – me cuenta -, esta persona se le acercó y se le presentó.

Dice que al hablar, tuvo la impresión de que esa persona realmente estaba interesada en ella como persona y no como simple visita. Se la veía muy sincera y que tenía verdadero interés en hacerse conocer y conocerla.

Y se dio cuenta, agrega, que si alguna vez tenía un problema y necesitaba ayuda, esta persona podía hacerlo porque tenía con qué. Fundamentalmente, – terminó -, me sentí aceptada, bienvenida e integrada como persona.

Me hizo pensar que nosotros, los que llevamos algunos años en la iglesia, no siempre comprendemos la tremenda incertidumbre, reservas, dudas, desconfianzas y hasta temores con los que llega alguien que viene por primera vez. Generalmente optamos por saludar y tener demostraciones afectuosas con la gente que ya conocemos.

Hay un punto clave, crucial, a la hora de ejercer los dones. Siempre se deberá dirigir el don a edificar el cuerpo, nunca a demostrar el don. Nuestra íntima concepción de la bondad nos hace preguntarnos: ¿Cómo puedo usar mis dones para edificar las vidas de los otros?

Parecería lo habitual, lo corriente, lo debido. Sin embargo no son tantas como deberían las personas que poseen dones que se formulan esta pregunta. En lugar de eso, suelen plantearse: ¿Cómo puedo demostrarle a todo el mundo que soy espiritual?

Esto es lo que vemos en el grupo que hablaba lenguas en Corinto. Algunos elevaban este don por encima de los otros. Algunos lo usaban públicamente cuando no había nadie alrededor para interpretarlo, con lo que el cuerpo no era enriquecido. Pablo los amonestó.

(1 Corintios 14: 2)- Porque el que habla en lenguas no habla a los hombres, sino a Dios; pues nadie le entiende, aunque por el Espíritu habla misterios.

(3) Pero el que profetiza habla a los hombres para edificación, exhortación y consolación.

(4) El que habla en lengua extraña, a sí mismo se edifica; pero el que profetiza, edifica a la
iglesia.

(Verso 12)= Así también vosotros; pues que anheláis dones espirituales, procurad abundar en ellos para edificación de la iglesia.

(Verso 26)= ¿Qué hay, pues, hermanos? Cuando os reunís, cada uno de vosotros tiene salmo, tiene doctrina, tiene lengua, tiene revelación, tiene interpretación. Hágase todo para edificación.

Para algunos el don de la música da lugar a muchas tentaciones para su orgullo. Algunos participan como solistas. Cuando las voces armonizan para la edificación del cuerpo, las vidas de los creyentes son tocadas por el Espíritu.

 La congregación responde con alabanzas a Dios. Pero cuando un solista está decidido a demostrar lo bueno que es, o cuando alguien del coro quiere demostrar que podría ser solista, hay que estar en guardia. Siempre que una persona con un don trata de llamar la atención sobre sí, falla en producir la intención de Dios de suplir a las necesidades de los otros.

Por tanto, siempre que uses tu don, pregúntate: ¿Cómo puedo edificar las vidas de los otros? ¿Será beneficioso para ellos mi canto, mi predicación, mi enseñanza, o será para glorificarme a mí mismo? Nos resulta bastante complejo escuchar al mismo tiempo que hablamos. Alguien dijo alguna vez que Dios trató de decirnos algo cuando nos dio dos oídos y una sola boca. Cuando Pablo estaba delante del gobernador Félix le pidió una muestra de bondad. ¿Qué le dijo?

(Hechos 24: 4)= Pero por no molestarte más largamente, te ruego que nos digas brevemente conforme a tu equidad. (Lo cierto es que Pablo quería que Félix lo escuchara. Sin hablar, sin opinar).

¿Has hablado alguna vez con alguien que no te está prestando atención? ¿Tus padres? ¿Tus hijos? ¿Tu jefe? ¿Un amigo? ¿Tu marido? ¿Tu mujer? Te molesta, no es cierto? Tú tienes algo que decir. Quieres comunicar una idea. Quieres decir lo que piensas. El otro sonríe y, sin contestar, cambia de conversación. Es algo que te pone mal, verdad?

Ahora volvamos la cosa al revés. Un amigo tiene un problema. Tiene grandes deseos de comunicártelo, pero no sabe cómo hacerlo. Apunta la cosa de modo indirecto, pero tú lo desvías. "Todos tenemos problemas", es probable que le digas. Y le aconsejas que lo mejor que puede hacer es orar y que ya verá que todo va a terminar bien.

Quizás es tu marido el que quiere decirte algo sobre el trabajo. Hay problemas en la oficina. O peligra su empleo. O lo han postergado para un ascenso prefiriendo a otro. Su amor propio no le deja decírtelo y apenas si se atreve a insinuarlo. Ahora, tú, ¿Lo estás escuchando? ¿Le das facilidades para que te comunique sus pensamientos que apenas si puede admitirlos para sí mismo?

Con mucha frecuencia damos respuesta antes de escuchar los problemas. El maestro dotado puede caer fácilmente en esta trampa. Puede pasar horas enseñando los hechos bíblicos, pero no pararse a escuchar las dudas y los problemas de los alumnos.

Como dijo alguien: "rasca donde no pica". De la misma manera un consejero puede escuchar hasta que tiene bastante para formular su opinión sobre el problema. Cita unos versículos de las escrituras, hace una corta oración y se levanta para dirigirse hacia la puerta.

La persona que acude a él para recibir el consejo se siente frustrada. No se le ha dado oportunidad parea presentar sus problemas. Dice que nunca más irá a ver a otro consejero. A partir de ahora se resolverá los problemas él mismo, y si no lo consigue, fracasará.

La bondad es diferente. La bondad dice: "Tú eres importante. Necesitas compartir tu gozo y tu pena. Quieres expresar lo que sientes. Quieres poder hacer preguntas. Bueno. Yo te escucho: ábreme tu corazón. ¿No es bíblico aconsejar? No importa. Ahora se necesita eso y, lo mejor que puedes hacer, es ayudar lo mejor que puedas.

(Efesios 4: 31)= Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia.

(32) Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como dios también os perdonó a vosotros en Cristo.

Según el contexto de este pasaje, lo opuesto a la bondad es la ira, la ruindad, las disensiones, el desprecio a los otros. Por tanto, podemos desarrollar la bondad cuando primero consideremos los sentimientos de aquellos con los que hablamos.

 Algunos son burdos para con los demás. Clasifican a la gente de modo estereotipado. Hablan sin conocer los datos y circunstancias. Se precipitan sin importarles si hieren. Hablan antes de pensar. Y dejan un rastro de corazones dolidos, voluntades quebrantadas y mal humor o indignación.

No hay por qué discutir. Como dice un viejo refrán: "Ganas una discusión, pero pierdes un amigo". Incluso aunque tengas razón. ¿Qué ganarías con ello? No te olvides que durante una discusión se pueden decir cosas que luego uno lamenta el resto de su vida. Cuanto más recia es la discusión, mayor control es necesario tener sobre la lengua.

Es muy útil controlar el tono y volumen de voz con que se habla. La persona que grita constantemente o habla con una voz desabrida hace muy pocos amigos. Una mujer, a propósito de esto, comentaba una vez: "Les dije lo que pensaba, aunque no les gustara. Recién allí me quedé bien". Es posible que así haya sido en el caso de esta mujer, pero…¿Qué efecto habrá hecho en los otros lo que dijo?

Lo que decimos es importante, pero también lo es la forma en que lo decimos. Podemos mandar un hijo a la cama dándole la orden como lo haría un sargento en el cuartel. Recuerda: perdonar como nos perdonaron. ¿Cómo te perdonó Dios? Te perdonó en las pequeñas cosas y en las ofensas mayores contra EL mismo y contra los otros. Te ha perdonado tantas veces como hayas necesitado el perdón.

¿Esa es la forma en que tú perdonas o lo haces con condiciones? La bondad se expresa cuando perdonamos tal como Dios nos ha perdonado a nosotros. Dos dichos clásicos dicen: "Dime con quién andas y te diré quién eres", o "Una manzana podrida pudre a todas las demás"  

¿Te has dado cuenta el efecto que tus amigos hacen sobre ti? La presión de los compañeros es más poderosa de lo que nos imaginamos. Algunos les decimos a veces a nuestros hijos: "No me gusta que vayas con esos amigos porque tienen una influencia perniciosa sobre ti" Pero por otra parte: ¿Qué decimos de nuestros propios amigos? – ¡Oh! ¡Pero son todos cristianos! – Aja, pero; ¿Hasta qué punto viven para Cristo? ¿Y cuál es su influencia sobre nosotros?

En la iglesia suele haber grupos de súper espirituales o pseudo intelectuales que se consideran por encima del resto. Pasan gran parte del tiempo haciéndose cumplimientos por haber llegado donde están y viven criticando a los demás.

Las críticas y la ironía se esparcen por una congregación como la gangrena, destruyéndolo todo. Hay que evitar a esta gente. Por el contrario, debes pasar el tiempo con los que están entusiasmados con Cristo. Verás la vida de modo diferente. Recuerda como Pablo influía de modo positivo en otros creyentes.

(Filipenses 1: 14)= Y la mayoría de los hermanos, alentados en el Señor por mis cadenas, se atreven mucho más a hablarla palabra sin temor.

El cuerpo de Cristo ha de operar como una influencia positiva sobre los miembros del mismo.

(Hebreos 10: 24)= Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y las buenas obras; (25) no dejando de congregamos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.

¿Con quiénes nos juntamos? ¿Nos influyen para bien o para mal? ¿Cómo influyes tú en los otros? Desarrollarás tu bondad si pasas el tiempo con los que ya demuestran bondad. La bondad es parte de nuestra nueva naturaleza. No hay por qué no se pueda ser firme y con carácter, no hay por qué no pueda uno arriesgarse. También lo hacía Pablo.

Tienes potencial para ser una persona buena porque tienes al Espíritu Santo de Dios dentro de ti. Pídele que desarrolle esta característica en ti, para que tu reputación sea la bondad. Esto es lo que Dios quiere que seas. Él promete que todo lo que pidamos conforme a su voluntad, nos lo concederá.

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Los Recursos del Reino

Durante muchos años y a través de mensajes al tono, se ha ido forjando en un amplio sector de la iglesia una mentalidad escapista. ¿Para qué me voy a esforzar si por ahí Cristo viene esta noche misma?

Nuestra íntima fragilidad humana, mezclada con la forma de interpretar la palabra "peregrinaje" en la Biblia, ha hecho que nos manejemos en todas las cosas que tienen que ver con esta tierra, como si estuviéramos literalmente de paso. Si tú vas por una ruta, pasas por un pueblo y no paras ni cinco minutos, es imposible que tu paso pueda afectar en algo la vida de ese pueblo. Tu has pasado y punto.

Así nos manejamos los creyentes; pasando, pasando, criamos los hijos, pasando, pasando, vivimos la vida y pasando, pasando, llegamos a tener los niveles sociales que tenemos. Hacemos todo con una mentalidad de estar sólo pasando. Allí es donde nos tenemos que preguntar qué hubiera ocurrido si en lugar de pensar así, hubiéramos pensado que vinimos aquí para quedamos.

Tenemos que ir a la palabra para que la generación presente pueda edificar algo que permanezca más allá de nosotros. Ninguna generación que crea tener la última palabra verá la venida del Señor. La vida se vive en santidad.

Esto no significa un determinado comportamiento externo, sino una posición interna que es estar separado para las cosas de Dios. Tienes que vivir en santidad como si fueras a ser evaluado hoy mismo, no algún día…Y se construye con la mentalidad de que Dios está buscando una morada…ahora, y permanente.

 Hay enormes grupos que se están congregando con el santo objetivo de recibir una visitación de Dios. A mí no me basta con que Dios me visite; quiero que se quede a vivir conmigo. Si estás enamorada/o de tu novio/a no quieres despedirte de él o ella cada día; quieres casarte con él o ella para estar todo el tiempo con él o con  ella.

De esa intimidad te hablo, no de religión. Cuándo en un culto clamamos por la presencia de Dios, la pedimos para que se quede las 24 horas o solamente por las dos o tres que dura un culto dominguero? Ahora vamos a ver cómo pensaba Cristo, porque según su pensamiento yo voy a edificar la casa. El es el patrón. Para comprobar y conformar eso, habrá que ir a la palabra.

(Lucas 19:12)= Dijo, pues: un hombre noble se fue a un país lejano, para recibir un reino y volver.

Toma nota: sea cuando vino o cuando se fue; pero todo dentro de su primer advenimiento. Sea en su nacimiento o en su ascensión; sea como sea, el reino ya comenzó. Eso destruye el dispensacionalismo y que el reino comienza con el milenio. Vino para recibir un reino y volver. Punto: no le busquemos más vueltas que no las tiene.

La pregunta entonces, es: ¿Lo habrá recibido? Imagínate que si Cristo vino a buscar algo lo recibió. Sería ridículo pensar que vino a hacer algo y no pudo. Porque si fuera así, ¿Qué nos haría pensar que va a poder cuando venga de nuevo? Simple. ¿Cuántos saben que sí pudo? Un hombre noble fue a un país lejano, llamado Tierra, a recibir un reino y volver.

(13) Y llamando a diez siervos suyos, les dio diez minas, (Diez es un número de concepto, plenitud, completamiento, y minas, era un sistema de trueque monetario. Pero hoy no vamos a hablar de dinero, lo vamos a reemplazar por recursos. Les dio diez recursos, es decir: los recursos necesarios)…y les dijo: negociad entre tanto que vengo.

(14) Pero sus conciudadanos le aborrecían, y envía ron tras él una embajada, diciendo: no queremos que éste reine sobre nosotros.

(15) Aconteció que vuelto él, después de recibir el reino, mandó llamar ante él a aquellos siervos a los cuales había dado el dinero (los recursos) para saber lo que había negociado (subraya esto) cada uno.

(16) Vino el primero, diciendo: Señor tu mina ha ganado diez minas.

(17) Él le dijo: está bien, buen siervo; por cuanto en lo poco has sido fiel, tendrás autoridad sobre diez ciudades.

(18) Vino otro, diciendo: Señor, tu mina ha producido cinco minas.

(19) Y también a este dijo: tú también sé sobre cinco ciudades. (Esta palabra, SÉ, aquí, habla de autoridad, de posesión, no de saber o ser. Constitúyete sobre cinco ciudades, es lo que le dijo.)

(20) Vino otro, diciendo: Señor, aquí está tu mina, la cual he tenido guardada en un pañuelo; (21) porque tuve miedo de ti, por cuanto eres hombre severo, que tomas lo que no pusiste y siegas lo que no sembraste.

(22) Entonces él le dijo: mal siervo, (MAL, aquí, no tiene nada que ver con errado, sino con malvado) por tu propia boca te juzgo. Sabías que yo era hombre severo, que tomo lo que no puse, y que siego lo que no sembré; (23) ¿Porqué, pues, no pusiste mi dinero en el banco, para que al volver yo, lo hubiera recibido con los intereses? (Fíjate que estas parábolas, años atrás, casi no tenían sentido, porque siempre mirábamos a los malos como "el mundo". Pero el problema es que en este libro, no hay ni una sola palabra para el mundo. Y ahora lo vamos a ver).

(24) Y dijo a los que estaban presentes: quitadle la mina, y dadla al que tiene las diez minas.

(25) Ellos le dijeron: Señor, tiene diez minas.

(26) Pues yo os digo que a todo el que tiene, se le dará: (¿Q quién se le da? ¿Adonde siembra usted? Nosotros le damos a los que son pobres, pero sabemos que quizás son pobres porque no saben administrar lo que tienen. ¿Adonde se siembra, entonces? No hablamos de ofrenda, hablamos de inversión). Mas al que no tiene; aun lo que tiene se le quitará.

(27) Y también a aquellos mis enemigos (¿Quiénes son esos enemigos? El verso 14, dice que son sus conciudadanos. ¿Se da cuenta, ahora, quiénes son los enemigos de dios? Pues los supuestos "creyentes" que no quieren ni permiten que él reine sobre ellos. Nada que ver con el mundo)

Lo primero que se ve, en esta parábola, es que los recursos (dinero, minas), de Dios no son para admiración, sino para transacción, para negociación. Sea lo que sea que venga de Dios. Ahora vamos a descifrar bien las palabras y el principio encerrado aquí para que tú lo entiendas…

En el verso 13, la palabra NEGOCIAD está bien traducida al castellano. La palabra original en todas las otras traducciones es: OCUPAOS. "Ocupaos mientras yo regreso". Ocupaos es un término militar. La palabra NEGOCIAD es la palabra PRAGMATEUOMAI, se pronuncia, en griego, PRAGMATEUOMÍ y significa: "Llevar a cabo repetida y habitualmente".

El lenguaje griego es tan rico…Aquí vemos que si pasamos en limpio esta expresión, nos quedaría algo así como: Ocupa tu tiempo en actividades productivas y, a esto, hazlo habitual y repetidamente.Acuérdate que lo que negociamos son los recursos de Dios para aumentar los valores del reino. Es decir que el crecimiento no es una opción, es una ocupación. No estoy hablando de números, aunque lo incluye; estoy hablando de calidad.

En el verso 15, está NEGOCIADO, que es la palabra DIAPRAGMATEUOMAI y significa el resultado sobre lo que negociaste, la diferencia, la ganancia. Es el resultado de una labor diligente, ferviente a través de ejercicios para producir.

Entonces aquí, hay dos principios: N°1)= Habilidad para producir más el recurso obtenido durante la ausencia del Señor. Pero producir para el reino, no para nosotros. Esa debe ser nuestra ocupación. Actividad para el reino, no para la iglesia local, para la denominación o para el pastor.

N°2)= Que por todos los dones entregados, haya evaluaciones permanentes y constantes. El Padre nunca espera que nosotros le regresemos a él lo que él nos dio con el mismo valor que tenía cuando nos lo dio. Pregunto: ¿Estás negociando? Mas vale que si porque de otro modo, lo poco que se te haya dado, se te sacará. Y ahí será el lloro y el crujir de dientes.

¿A cuántos que han trabajado o trabajan en el comercio, le tiemblan las piernas cuando se les acerca el jefe o el patrón a mirarlos justo el día en que no se ha vendido nada? Y todo por los miserables dos pesos que son nuestros sueldos hoy. Lo que acá está en juego, es mucho más grande.

¿Sabe lo que pasa? Que el creyente, en realidad, no siempre cree lo que predica. No espera el día de la evaluación. Lo que él está haciendo, es peregrinar, está pasando por aquí. Él va camino al cielo, donde se supone que va a reinar.

No tiene ninguna clase de gloria visible, pero dice y cree que va a reinar. Va a gobernar el universo. No dice sólo la ciudad, ¡El universo! ¡No puede gobernar su casa, pero piensa gobernar el mundo, la iglesia, la denominación!

Lo que hay que hacer aquí, es accesible. Lo tendrá que hacer bajo su responsabilidad. Lo que está fuera de sus posibilidades es lo que Dios hará. Pero lo tuyo no se lo dejes porque Dios no está obligado a hacer lo que a ti te toca hacer.

Jesús condena al que regresa las minas tal cual se las dio. Y le dice: óyeme: ¿Por qué no pusiste mi dinero a producir? ¡Dáselo a algún otro! ¡A mí me interesa que produzca! ¡Cuando yo mando algo a la tierra, no quiero que me regrese igual, aunque se lo tenga que dar al vecino!

 Me interesa bien poco lo que tú produzcas, quiero que lo que yo te di produzca. No es para que tú te sientas bien. No me interesa que tú te sientas más o menos bien, feliz y entretenido. Yo te di algo y ni se te ocurra devolvérmelo igual.

Somos demasiado religiosos. Todo lo dividimos entre el mundo y la iglesia. ¿Qué es una canción ungida? ¿Una canción escrita por Marcos Witt y cantada por Charlie García o una escrita por Charlie García y cantada por Marcos Witt?

¿La mosca que se cae en la fuente del agua bendita de los templos católicos romanos profana el agua o el agua santifica la mosca? ¿Qué es un negocio cristiano? ¿Es uno que vende Biblias y lápices que dicen "yo amo a Jesús" y no ofrenda nada o un restaurante de primer nivel que vende vino y wisky pero que la mayor parte de sus utilidades se las da a Dios?

Bien religiosos somos. Y deja ya de decir: "Ah…mundo, mundo". Di "Dios me está hablando a mí. Lo dividimos todo. Esto es el mundo y nosotros somos de primera calidad; ellos no valen nada. ¿Será por eso que somos tan amados?

Prueba: imprime un tratadito de esos que se reparten por las casas con una leyenda que tenga unción apostólica: "¿Está usted cansado de que las iglesias lo mantengan lejos de Dios? Venga a Tal o cual" Le aseguro que va a venir un montón de gente que se va a sentir identificada con lo que dice el tratado, porque lo que dice se puede ver, se puede palpar, es creíble.

 Y además, nos guste o no, nos haga quedar muy bien o nos haga quedar como la mismísima mona, nos duela o nos fastidie, a veces es cierto y lo que es cierto se llama verdad. Y es el conocimiento y aceptación de la verdad lo que te hace verdaderamente libre.

Mete mis recursos en el banco, o donde sea, pero produce. En el verso 23 dice que le ganará algo con intereses. La palabra INTERESES es la palabra TOKOS, y significa: "el nacimiento de algo nuevo". El interés, entonces, es algo que no estaba ahí cuando se puso aquel dinero, aquel recurso. Es algo que está más allá de lo que inviertes.

N° 3)= Desde la partida del rey hasta su regreso, tiene que existir productividad en la iglesia. Estamos definiendo eso, porque productividad no es una de las actividades que llama gente para el Señor. Cuando los recursos se utilizan fielmente, poseen el potencial de dar nacimiento a cosas nuevas. Cuando ese recurso se usa para lo debido, origina algo nuevo, no más de lo mismo. TOKOS.

Esto es importante, porque lo último que quiere la gente que se produzca, es TOKOS, porque todo lo TOKOS, dicen, es del diablo. Queremos lo que nosotros llamamos: sana doctrina. No queremos TOKOS. Nada de intereses; el mismo valor revuelto, pero nada de intereses.

Así que el gatillo de la productividad es la fidelidad. Si trabajas con los recursos, fielmente produces. Ser fiel es estar persuadido, inducido por obra; es un hecho con obediencia basado en una creencia, una acción reflexiva causada por una convicción interna.

La palabra del original que traduce FIEL, (IZO) significa: "uno que responde reflexivamente por una convicción interna y reconstrucción mental". Cuando usted obedece un mandato pero no tiene la convicción de que ese mandato proviene de Dios, ya no es fidelidad, porque produce actividad, pero no TOKOS.

N°4)= Este es bien importante: toda actividad fiel, será bien recompensada. Ahora: esto va en contra de lo que nos han enseñado, que no se debe hacer nada esperando recompensa. Sin embargo, Cristo dijo: por el gozo que hay delante de la cruz, yo voy a la cruz. O sea que si no hubiera habido gozo delante de la cruz, para Cristo hubiera sido mucho más complicado ir a la cruz.

 Es más: aun con el gozo, por poco no va; pidió permiso para escaparse, no? ¿Sí o no? ¡Era un hombre! Dios encamado, es cierto, pero en un hombre tan vulnerable como tú o como yo. Fue tentado en todo, igual que tú y yo. Pero él no pecó; ahí es donde no fue igual que nosotros. Finalmente, Jesús, por el gozo que vio, dijo: vale la pena, por ese gozo, sufriré esto. O sea: fue motivado por recompensa.

N°5)= Toda transacción de esta naturaleza siempre se lleva a cabo donde hay hombres y mujeres rechazando la autoridad de Dios. Donde hay hombres realizando TOKOS, siempre hay hombres rechazando ese poder.

Ahí están, en los versos 14 y 27 dentro de todo el mensaje de producir para Dios, hay conciudadanos que no quieren que nadie venga a darnos órdenes de producir nada. "A mí no me venga a decir lo que hay que hacer; yo estaba lo más tranquilo. Lo único que necesito es que alguien venga y ore por mí.

Ahora: ¿Por qué Cristo dice esta parábola? Recuerda que Cristo enseña por parábolas. Él trae una enseñanza y termina con una parábola, o al revés, pero la parábola es parte de la enseñanza. ¡No está ahí para llenar un espacio en la Biblia!

Dios no es un escritor profesionalizado que trabaja a sueldo de una imposición editorial. Dios es soberano; nadie le dice lo que tiene que hacer ni cómo tiene que hacerlo. ¡Dios es Dios! La razón por la cual él desata esta parábola, está en el verso anterior a esta parábola de las minas.

(Lucas 9: 11)= Oyendo ellos estas cosas, prosiguió Jesús y dijo una parábola, por cuanto estaba cerca de Jerusalén, y ellos pensaban que el reino de Dios se manifestaría inmediatamente.

Es decir que esta gente tenía lo que llamamos "mentalidad escapista". Ellos decían: ¡Cristo viene ya! ¡Se manifiesta el reino ya! Porque para ellos, la manifestación del reino era que el linaje de David se manifestara en Jerusalén, produjera toda una revuelta, una revolución en la ciudad y se destronara a los romanos para los cuales ellos trabajaban.

Claro, no estando los romanos en pie, ellos no iban a tener que trabajar. Ahora todos reinarían en el reino del Señor. Lo mismo que quiere la iglesia. Que Cristo venga ya, de una vez por todas, pero que no tengamos que responsabilizarnos del caos que existe en la tierra, sino que todos podríamos reinar porque su reino ya está establecido. Entonces Cristo tuvo que dar esta parábola para que la gente con esa mentalidad cambie.

Porque en sus mentes, el reino significaba: dominio sin contradicción y total autoridad sobre sus líderes contemporáneos. Ellos estaban buscando una vida sin responsabilidades. Porque en sus mentes, reinar es simplemente dar órdenes.

Que es lo que quiere la iglesia, pregúntele a cualquiera. Cuando reinar es estar a cargo, lo último que significa, precisamente, es dar órdenes. Liderar es ejercer liderazgo, no dar órdenes. Así que Jesús entrega esta parábola para quebrar el comportamiento irresponsable.

Estamos comprando revólveres para proteger nuestra lata de comidas, cuando lo que tenemos que hacer es dársela al que no la tiene. ¡Somos la sal de la tierra! ¡La sal preserva todo lo que toca! Claro; eso no me dice que no habrá caos en la tierra porque Isaías dice que mientras haya tinieblas sobre la tierra, sobre nosotros habrá luz.

Para que la luz funcione, tiene que haber tinieblas, si no, no funciona. ¿Para qué vas a encender la luz al rayo del sol? ¡Ni cuenta te vas a dar que está encendida! El ambiente propicio para que la luz alumbre, es la oscuridad.

Entonces, ¿Cómo es que para muchos, la oscuridad es una excusa para irse? La lógica destruye esta doctrina mental que está tan arraigada en la gente. El problema no es que sea una doctrina eclesiástica, sino que crea una mentalidad que todo lo aborta!

No hay que terminar nada…si total somos peregrinos…estamos de paso y en cualquier momento nos llevan…Lo que me cause problemas lo aborto, total…Cristo viene ya. Llevamos mil años pensando así y Cristo no vino. ¿Cómo recuperamos el tiempo perdido?

¿Me gusta esa mujer? ¡Pues nos vamos a vivir juntos y listo! ¿No puedo terminar mis estudios? ¡Y los dejo así! ¿Para qué matarme estudiando si Cristo viene ya? ¿Arreglar y pintar la casa? ¿Para qué? ¡No se justifica ni el gasto ni el tiempo invertido si Cristo viene ya!

¿Planificar la ciudad? ¡No tiene sentido! ¿Hacer un plan de gobierno para diez años? ¡Cristo vuelve antes! Esa es la mentalidad que todavía está saliendo de mucha iglesia y se incrusta en la sociedad. Y toda la sociedad camina bajo la influencia de un espíritu religioso que no tiene nada que ver con Dios.

"Señor…yo me porté bien estuve en oración y ayuno todo el tiempo que te fuiste. Estuve esperando tu regreso ardientemente…" – ¡Fuera de aquí, siervo malo! Hacedor de iniquidad, dice otra parábola. Fuerte la palabra para una persona que durante toda su vida ha estado en un monasterio espiritual amando a Dios. ¡Pero es que no es un monasterio! ¡Es negociar! Te dejo, en el final, otra visión del mismo espíritu a través de otra óptica:

(Mateo 25: 1)= Entonces el reino de los cielos (Dice DE los cielos y no EN los cielos. DE, indica posesión, EN, indica lugar geográfico. El reino de Dios y de Cristo, es el mismo. Se acercó, llegó, está aquí.) será semejante a diez vírgenes (este es un contexto) que tomando sus lámparas, salieron a recibir al esposo.

(2) Cinco de ellas eran prudentes y cinco insensatas.

(3) Las insensatas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite; (4) mas las prudentes tomaron aceite en sus vasijas, juntamente con sus lámparas. (El original dice: "tomaron más aceite")

(5) Y tardándose el esposo, cabecearon todas y se durmieron.

(6) Y a la medianoche (hora símbolo de la transición) se oyó un clamor; ¡aquí viene el esposo, salid a recibirle!

(7) Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron, y arreglaron sus lámparas.

(8) Y las insensatas dijeron a las prudentes: dadnos de vuestro aceite; porque nuestras lámparas se apagan.

(9) Mas las prudentes respondieron diciendo: para que no nos falte a nosotras, id mas bien a los que venden, y comprad para vosotros mismas. (Esto es: vayan y paguen el precio)

(10) Pero mientras ellas iban a comprar, vino el esposo; y las que estaban preparadas entraron con él a las bodas; y se cerró la puerta.

(11) Después vinieron también las otras vírgenes, diciendo: ¡Señor, Señor, ábrenos!

(12) Mas él respondiendo, dijo: de cierto os digo, que no os conozco. (¿Pero cómo se te ocurre decirnos esto? Llevamos cincuenta años esperándote y ahora nos salís con que no nos conoces? – es verdad, me estaban esperando, pero no negociando como lo mandé).

(13) Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir. (Y va a pedirte los intereses de este negocio).

Estas parábolas, antes, nunca nos molestaban porque, al fin y el cabo, estas insensatas eran el mundo. Primero: la mujer, en la Biblia, es la iglesia. La mujer de Proverbios 31 es la iglesia, no tu esposa.

Aquí te está hablando de las prudentes y las insensatas: son dos tipos de iglesias. Y ambas estaban involucradas en cierta actividad. Tenían cultos de oración, estaban deseosas de ver la venida del Señor, eran creyentes, pero no manejaban de igual modo Los Recursos del Reino. Y no por falta de sabiduría, talentos, dones o ministerios, sino por falta de visión.

Y todos sabemos que falta de visión, es falta de presencia de Dios. Porque donde Dios está, necesariamente hay presencia. Y una iglesia donde Dios no está, no es iglesia, es Babilonia, algo que parece iglesia pero que no lo es. Apenas es un paralelo que imita todo sin lograr nada.

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Recetas de Triunfo

Todo creyente, casi en el momento de tener uso de razón si viene de familia cristiana o de aceptar a Cristo como Salvador personal y Señor de su vida, recibe un talonario completo de recetas médicas llenas de diagnósticos, síntomas, patologías y medicación correspondiente a cada caso.

Sin embargo, luego de cierto tiempo y cuando ya la costumbre o la rutina comienzan a suplantar el gran impacto del primer encuentro con Cristo, ese talonario va quedando de lado, sus prescripciones se olvidan y, finalmente, la gente acude diariamente en búsqueda de su médico para que le vuelva a decir lo que ya le dijo y para que vuelva a medicarlo como ya lo había medicado.

Si tú reemplazas a ese médico por tu líder y a ese talonario de recetas por la Biblia, tienes la estampa de un creyente siglo veintiuno. Hoy vamos a entregar ese recetario. Si no lo necesitas, pásaselo a alguien que lo necesite. Si lo necesitas, guárdatelo y que jamás se te olvide.

(Salmo 133: 1)= ¡Mirad cuan bueno y cuan delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía!

(2) Es como el buen óleo, (la unción) sobre la cabeza, (el líder principal) el cual desciende sobre la barba, la barba de Aarón (el liderazgo de segunda línea, el sacerdocio) y baja hasta el borde de las vestiduras, (tú, yo, el que se convirtió recién).

(3) Como el rocío de Hermon, que desciende sobre los montes de Sión; (la iglesia) porque allí envía Jehová bendición, y vida eterna.

(Juan 17: 20)= Mas no ruego solamente por estos, sino también por los que han de creer en mí, porta palabra de ellos, (21) para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste.

(22) La gloría que me diste, yo les he dado para que sean uno, así como nosotros somos uno.

(23) Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado.

(24) Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy también ellos estén conmigo, para que vean mi gloría que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo.

(25) Padre Justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido, y estos han conocido que tú me enviaste.

(26) Y les he dado a conocer tu nombre, y lo daré a conocer aun, para que el amor con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos.

(Hechos 2:1)= Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. (2) Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados;

(Hechos 4: 32)= Y la multitud de los que habían creído eran de un corazón y un alma; y ninguno decía ser suyo propio nada de lo que poseía, sino que tenían todas las cosas en común.

(Efesios 4: 3)= Solícitos en guardarla unidad del Espíritu en el vínculo de la paz.

Estos cinco pasajes que has leído, encierran cinco hechos, cinco acciones concretas, humanas, tuyas y mías, que dan origen a un resultado, también, de cinco consecuencias, respuestas concretas de Dios para tu vida. Principios elementales para construir una iglesia victoriosa, apasionada en Cristo y crucificada en carne.

El Salmo 133 demanda como bueno y delicioso habitar los hermanos juntos y en armonía. Como resultado de la obediencia de esa demanda, dice que recibiremos bendición y vida eterna. Pregunto: ¿No es uno de sus grandes desalientos cotidianos el no poder ver, palpar y comprobar al menos algunas de esas enormes bendiciones de Dios?

El pasaje de Juan 17, nos ordena que todos seamos uno. ¿Para qué? Nada menos que para que el mundo crea en Jesús. Eso es lo que dice. Pregunto: ¿El mundo, mayoritariamente, ya cree en Jesús? Al margen de las excusas que generalmente ponemos para convencernos que estamos bien y de acuerdo con esta Palabra, ¿Por qué crees que ocurre eso todavía?

En Hechos 2, versos 1 y 2, nos muestra que cuando ocurrió ese fantástico suceso del aposento alto, estaban todos juntos y unánimes, (esto quiere decir que no había ni disensos, ni divisiones, ni enemistades, ni intereses personales), y que por ese motivo, por esa simple razón, fueron TODOS llenos del Espíritu Santo y recibieron dones, manifestaciones y poder. Pregunto: ¿Tiene la iglesia actual abundancia de dones, manifestaciones y poder?

El otro texto de Hechos, (4:32), habla de que los que habían creído eran de un corazón y un alma, y el resultado más notorio radicó en el gran poder que evidenciaban los predicadores. Pregunto: ¿Qué es lo que más vemos hoy? ¿Predicadores con gran poder en su palabra, o mensajes tibios, repetitivos, a veces humanistas, filosóficos, psicológicos y teóricos en cuanto a conocimientos teológicos?

Y finalmente, Efesios 4:3 habla de estar solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz, cosa que ya todos sabemos, no se trata sencillamente de sentar a ocho o diez grandes líderes a compartir un café algún día del mes.

Esto, según la Escritura, redunda en la edificación del cuerpo de Cristo, la iglesia global, no la pequeña, mediana o gran congregación donde tú concurres. Aquí ya no pregunto, sugiero: Observa detenidamente la calidad más que la cantidad de la edificación del cuerpo de Cristo en el siglo veintiuno.

Está bien: la crítica que no arroja ninguna esperanza y produce abatimiento, enojo, contienda y peleas, no es de Dios. Dios no manda a criticar. Dios ordena exhortar. La diferencia entre crítica y exhortación está en que esta última, siempre muestra una vía de salida, de solución, de victoria en Cristo Jesús.

(1 Pedro 4: 8)= Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubriré multitud de pecados.

¿Te das cuenta? ¡Años y años luchando contra el pecado y hasta padeciendo derrotas en ese terreno! ¡Mira que arma que teníamos! Amor… ¿Hay algún pecado? Más amor… ¿Hay mucho pecado? ¡Muchísimo amor! Ese es tu rol.

 El otro, el del juicio, déjaselo a Dios. ÉL es justo. Nosotros no siempre. No te digo permisividad con el pecado; te digo misericordia para la restauración. Y sin amor no hay misericordia. Hay vista gorda, soborno o hipocresía.

(Mateo 28: 18)= Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad (autoridad) me es dada en el cielo (obvio) y en la tierra. (¿Cómo? ¿Aquí también?)

(19) Por tanto, (O sea a consecuencia de que tú eres mi cuerpo), id, y haced discípulos a todas las naciones, (Ojo: no dice EN, dice A todas las naciones. Líderes, presidentes, todo incluido. NO se trata de derrocar como sea a un presidente y poner a un hermano en su lugar; se trata de que aquel presidente viejo se convierta a Cristo) bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, (20) enseñándoles que guarden (que piensen, cuiden, respeten) todas las cosas que os he mandado (los nuevos mandamientos de Jesús, no sólo los diez de Moisés) y he aquí yo estoy con vosotros, todos los días, (no solamente los domingos en el templo) hasta el fin del mundo. (Hasta el fin del Kosmos, es decir: del sistema).

(Marcos 16: 15)= Y les dijo: id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.

(16) El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.

(17) Y estas señales seguirán a los que creen: (te está diciendo que las señales van a seguir a los que creen, es decir que no tienes que viajar a ninguna parte buscando señales y milagros; es para que ocurran como testimonio de todos los que creen), en mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; (18) tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.

(Lucas 24: 46)= Y les dijo: así está escrito y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día; (47) y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén.

(Juan 20: 21)= entonces Jesús les dijo otra vez: paz a vosotros. Como me envió el Padre, así también yo os envío.

(22) Y habiendo dicho esto, sopló, y les dijo: recibid el Espíritu Santo.

(2 Pedro 3: 8)= Mas, oh amados, no ignoréis esto: que para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día.

(9) El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.

El trabajo de evangelización no es un accesorio más a la actividad rutinaria de una congregación, es su máximo objetivo. Solamente con los arrepentidos y vueltos a nacer (esto es conversión genuina. Nosotros hacemos especial hincapié y énfasis en los que hacen decisiones en una campaña. A veces sirven para la gratificación del área evangelística que exhiben sus números pero no siempre se fijan si esa persona volvió alguna vez a alguna iglesia).

Solamente con los arrepentidos y vueltos a nacer se podrá encarar el propósito de Dios: extender el reino. Con los demás, sólo actividades prolijas, loables y dignas de aplauso, pero al margen de la voluntad de Dios.

(1 Timoteo 2: 1)= Exhorto ante todo, (Esto es: ante cada circunstancia, ante cada hecho, ante cada suceso. No dice ante TODOS, dice ante TODO.), a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; (2) por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad.

(3) Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, (4) el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.

Tres puntos importantes se ven aquí: NUMERO UNO: Cultivar la oración intercesora como pilar activo de la iglesia, no como aditamento, accesorio, más allá de todo lo demás que podamos hacer. NUMERO DOS: Dice que tiene que ser por todos los hombres, no sólo por los que amamos, nos caen bien o son meritorios en sus acciones seculares. Presidentes, gobernadores, intendentes, senadores, ministros, diputados, secretarios, concejales, satanistas, brujos, hechiceros, TODOS. NUMERO TRES: dice que Dios quiere que TODOS sean salvos, no sólo los que deciden hacerse religiosos. Ahora bien: ¿Qué es lo que ofrece Dios para que eso pueda conseguirse?

(Hechos 1: 8)= Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaría, y hasta lo último de la tierra. (Primera provisión de dios: Poder.)

En otra parte, también nos dice que las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para destrucción de fortalezas. (Segunda provisión de Dios: Armas poderosas.)

(2 Timoteo 1: 7)= Porque no nos ha dado Dios Espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.

Es curioso: si bien somos gente pacífica y el mundo no nos ve como personas peligrosas, sino más bien como gente llena de paz y bondad, por allí nos extralimitamos. Y allí es donde nos ven como cobardes incapaces de defender ninguna posición.

Esto no es ni debe ser así. El pueblo de Dios no es un pueblo cobarde. ¿Eso quiere decir que debemos dejarnos llevar por nuestros carnales impulsos de ira y agarrarnos a las patadas con todos los que se nos oponen? NO.

 No porque allí es donde debe fluir uno de los frutos del Espíritu Santo que decimos tener, que mora en nosotros, y que se llama Dominio Propio. Pacíficos, sí, pero no idiotas, cobardes, inconscientes y huérfanos de inteligencia, factores que muchos han vinculado con los cristianos y hasta lo han predicado también. Firmes, pero jamás violentos en lo físico. En suma: gente con autoridad divina. ¿Por qué?

(Efesios 6: 10)= Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza.

(11) Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.

(12) Porque no tenemos lucha contra sangre y carne,  sino contra principados,  contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

Creo que no hace falta agregarle nada a este texto. No es contra personas la cosa. No es contra fulanos y menganos nuestra lucha. Es contra "aquello" que influye en las personas cuando éstas están espiritualmente vulnerables. Te guste o no, el título es, lisa y llanamente, una guerra espiritual. Ahora: ¿Esto se puede confirmar? Se puede.

(1 Pedro 5: 6)= Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; (7) echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.

(8) Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar, (9) al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo.

Prioridad absoluta: humillarse delante de Dios. Paso Segundo: echar todas nuestras ansiedades sobre Cristo. Paso Tercero: ser sobrios y velar, bancársela, esperar con toda paciencia. Paso Cuarto: resistir al diablo, que no es un león, dice que anda COMO un león rugiendo y tratando de asustar a los más pequeños en Cristo. El punto clave, entonces, no es andar reprendiendo por ahí todo el tiempo, pero tampoco ignorarlo. El punto clave es NO DARLE LUGAR.

(Efesios 4: 26)= Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, (27) ni deis lugar al diablo.

La Biblia es un manual completo que así como te lo detalla todo, así también te da recursos, señas, pistas para todo. Aquí te está explicando con toda claridad que, una de las formas en que podemos darle lugar al diablo, es dejando que el sol se ponga, (que anochezca, oscurezca) sin solucionar un enojo contra quien quiera que sea. Ahora bien: ¿Cuál es la salida, entonces?

(Santiago 4: 7)= Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.

Uno de los errores más graves que la iglesia del Señor ha cometido en estos últimos años, es haber enseñado esta verdad de manera parcial. En muchas ocasiones escuché predicar, enseñar o aleccionar sobre una parte de este verso.

Resistid al diablo y huirá de vosotros, he oído decir muchas veces. Y está bien, así dice y así es, pero el problema es que muy pocos recordaron la primera parte que dice: Someteos a Dios. Por allí tenemos que comenzar para que lo segundo tenga efecto. Ahora vamos a ver como termina esta historia.

(Apocalipsis 12: 9)= Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él.

(10) Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche.

(11) Y ellos le han vencido por medio de la sangre del cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte.

(12) Por lo cual alegraos, cielos, y los que moráis en ellos. ¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! Porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo.

Este es un pasaje tan pero tan clave que debería leerse cotidianamente a modo de devocional, de inyección de fe diaria. Aquí, en líneas generales, es donde Dios dice que ganamos. Si puedes creer esto, nunca jamás nadie podrá hacerte creer que estás perdiendo.

 Claro que el enemigo también tiene armas que ahora vamos a conocer, pero es indispensable que sepas que esas armas, aun potentes, son infructuosas ante el poder de Jesucristo, rey de reyes, Señor de señores, hijo unigénito del dios Todopoderoso, Majestad de todo el cielo, de toda la tierra, de todo el universo y de todos los tiempos.

(1 Juan 3: 8)= El que practica el pecado es del diablo; (tenemos que hacer una gran diferenciación aquí, ya que esto no siempre se nos ha enseñado bien. Dice El que practica el pecado, esto es: el que vive en pecado, no el santo que por cualquier causa, a veces hasta ajena a su voluntad, puede pecar. Ese tiene abogado, a Jesucristo el justo. El que no lo tiene es el que practica el pecado, al que ha decidido vivir en pecado. Ese es del diablo.) porque el diablo peca desde el principio, para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.

(2 Corintios 4: 3)= Pero si nuestro evangelio está aun encubierto, entre los que se pierden está encubierto; (4) en los cuales el dios de este siglo (de este sistema humanístico) cegó el entendimiento de los incrédulos, (La Biblia está escrita para la iglesia, no para el mundo, por lo que los incrédulos, aquí, son los que viniendo a la iglesia, todavía no han creído sinceramente) para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.

(Juan 8: 44)= Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso; y padre de mentira.

El diablo es mentiroso desde siempre y los que viven esclavos de la mentira, aun con la mayor sinceridad religiosa o ritual, son sus hijos. En Cristo no hay lugar para la mentira.

(Génesis 3: 1)= Pero la serpiente que era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho, la cual dijo a la mujer: ¿conque Dios os ha dicho: no comáis de todo árbol del huerto?

(2) Y la mujer respondió a la serpiente: del fruto de los árboles del huerto podemos comer; (3) pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: no comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis.

(4) Entonces la serpiente dijo a la mujer: no moriréis; (5) si no que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal,

Aquí tenemos una muestra, (se podría decir que la primera), de lo que es la política satánica. Toda una conversación plagada de sutilezas dialécticas, y encaminada a un común denominador histórico: la formulación de promesas engañosas. Pero no es lo único, mira:

(Mateo 4: 5)= Entonces el diablo le llevó a la santa ciudad, y le puso sobre el pináculo del templo, (6) y le dijo: si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está: a sus ángeles mandará acerca de ti, y, en sus manos te sostendrán, para que no tropieces con tu pie en piedra.

Esta metodología no sólo fue utilizada, como vemos, por el mismísimo diablo en contra del mismísimo Jesús, sino que todavía hoy está absolutamente vigente. Se trata de la tergiversación de las Escrituras a favor de un determinado proyecto personal.

Me atrevería a asegurarles que más de una doctrina inspiradora de algunas denominaciones, surgen de una interpretación muy singular, privada y personal de algún determinado texto, que es exactamente lo que el diablo hace aquí, en la punta del pináculo.

El asunto es: ¿Cómo nos defenderemos de estas artimañas? Es simple y la propia Biblia te lo está diciendo en muchas ocasiones: adquiriendo conocimiento de todas las estratagemas de nuestro enemigo. De ese modo, puede interpretarse como realidad concreta lo que dice aquí:

(2 Corintios 2: 10)= Y al que vosotros perdonáis, yo también; porque también yo lo que he perdonado, si algo he perdonado, por vosotros lo he hecho en presencia de Cristo, (11) para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones.

El eje de todo esto es, indiscutiblemente, no ignorar sus maquinaciones. Mucha de la gente que cae en las trampas satánicas, caen porque no se dan cuenta, un minuto antes, que están siguiendo la ruta equivocada y que se han creído una de las mentiras del diablo. El hecho de conocer sus maquinaciones, equivale a tener, al menos, un reaseguro en ese sentido.

Además, en este texto, también queda en evidencia que una de las maneras en que Satanás puede ganar ventaja en nuestras vidas es cuando nosotros no perdonamos las ofensas, las heridas, las agresiones o lo que sea de nuestro prójimo. Pero esa actividad no termina allí.

(Marcos 13: 21)= Entonces si alguno os dijere: mirad, aquí está el Cristo; o, mirad, allí está, no le creáis.

(22) Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y harán señales y prodigios, para engañar, si fuese posible, aun a los escogidos.

(23) Mas vosotros mirad; os lo he dicho todo antes.

Esto te habla de falsos milagros, de falsas señales, de falsas maravillas. Que no provienen de Dios sino de los demonios, que también tienen acceso a ciertos poderes sobrenaturales. El problema es que hay gente que está tan hambrienta de milagros que están dispuestos a aceptarlos hasta de los demonios.

(Santiago 1: 13)= Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie; (14) sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido.

(15) entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte.

Punto principal de esta batalla: resistir a dos espíritus malignos que operan dentro de las iglesias, no afuera. Afuera está el mundo del pecado y todos sabemos por donde podemos y por donde no podemos caminar, pero el problema está con la operación de esos espíritus dentro de las congregaciones: el espíritu de Satanás, que actúa por inhibición (amenazas, presiones, exigencias) y el espíritu de Jezabel, el más difundido y el que más resultados le ha dado al diablo, que es el del cual habla este texto de Santiago. Pero ánimo: mayor es el poder de aquel en quien hemos creído.

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Necios: ¿Adentro o Afuera?

¿Qué es un necio? ¿Nunca te preocupó saberlo? Al igual que yo y tantos otros que desean servir fielmente al Señor y predicar su santa palabra, seguramente, alguna vez, has utilizado este calificativo, pero: ¿Sabes lo que estás diciendo?

 Dios me mostró que debía escudriñarlo, aprenderlo, creerlo, encarnarlo, ponerlo por obra y, finalmente, compartirlo contigo. Hoy cumplo con esa orden. Para bendición de los rectos, para crecimiento de los que lo ignoran y para no cometer errores.

Seamos sintéticos para no aburrir. Necio, es una persona que no está ordenando su vida en el santo temor del Señor. Sus características, son las opuestas al sabio. De allí que el Proverbio 1:7, diga: El principio de la sabiduría es el temor de Jehová: los insensatos desprecian la sabiduría y laenseñanza. Tanto los vocablos hebreos como griegos, dan a entender una actitud contraria a la sabiduría que emana de Dios y que se revela por su palabra.

El necio, en principio, manifiesta cierta perversidad moral. El salmo 107.17 dice: Fueron afligidos los insensatos, a causa del camino de su rebelión y a causa de sus maldades. El Proverbio 13.: 19, agrega: El deseo cumplido regocija el alma: pero apartarse del mal es abominación a los necios.

Es una persona que más que en lo que dice creer, confía en sí mismo. El Proverbio 28:26 es sumamente claro, cuando señala: El que confía en su corazón es necio: (Corazón, en hebreo, siempre es equivalente a alma. En el alma están la voluntad, los sentimientos, las emociones, valores en los cuales se suelen apoyar todos los que no se deciden a confiar en Dios y sí lo hacen con esas pautas personales)

También es uno que desdeña, desconfía y hasta desprecia la revelación divina, (estos están adentro) y otros que fingen ser ateos para poder dejar de lado a Dios en sus decisiones. El Salmo 14:1 cuenta: Dice el necio en su corazón: no hay Dios.

La carta a los Romanos 1:21 y 22 es más específica todavía: Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se hicieron necios.

La palabra ENVANECIERON, aquí, es la palabra MATÁIOO, y significa vaciar, vano, tonto, inútil, confundido. La palabra describe la lógica pervertida y la presunción idólatra de aquellos que no dan honra a Dios, ni le muestran ninguna gratitud por sus bendiciones a la humanidad.

 Dice, también, que eso sucedió aún habiendo conocido a Dios. Toda la gente sabe, en sus corazones, que Dios existe, así como algo de sus requerimientos morales. Esto no quiere decir que la gente puede venir a la fe salvadora observando la naturaleza creada, porque la fe salvadora sólo se alcanza escuchando y creyendo en el mensaje de la Biblia acerca de Cristo.

También dice, en Proverbios 15:2, que La lengua de los sabios adornará la sabiduría: mas la boca de los necios hablará sandeces, en tanto que el verso 14 agrega que la boca de los necios se alimenta de necedades. ¿Nunca escuchaste a gente que habla un montón y no dice nada sustancioso?

 ¿Sabes cómo se le llama en Argentina a eso? Sanata. Sanateros. Es el equivalente a novelesco, monologal, incoherente. ¡Pero hermano! ¿Sanateros en la Iglesia, en el reino de Dios? No. No dije eso. En la iglesia y en el reino de Dios no; en el templo.

Y finalmente, como para completar un muy somero y rápido panorama, tenemos una referencia en el evangelio de Lucas 12:20, donde se le habla a un necio que se pasó toda su vida sin otro objetivo que acumular riquezas. Pero Dios le dijo: necio, esta noche vienen a pedirte tu alma: y lo que has provisto, ¿De quién será?

Esto, más o menos y a grandes rasgos, es un necio. Conviene que lo tengas en cuenta. Es más: también conviene que sepas que dentro del amplio espectro que globalmente llamamos "pueblo de Dios", también los hay. Bajo esta óptica y para conocer adonde estamos parados como creyentes, vamos a estudiar hoy algunos aspectos que tienen que ver con el Proverbio 14.

(Proverbio 14:1)= La mujer sabía edifica su casa; mas la necia con sus manos la derriba.

Desde lo literal, este verso es bastante profundo, pero poco creíble. Es muy poco frecuente ver a una mujer abocada a las tareas de construcción y, mucho más, que con sus propias manos pueda derribar una casa.

Hay un principio espiritual aquí, de eso no hay dudas. En el contexto global de la Biblia, a la mujer siempre se la identifica con la iglesia, en tanto que las manos simbolizan su actitud o su conducta. Unidos ambos simbolismos, no es muy difícil ni osado parafrasear que, lo que se quiere decir, es que una iglesia llena de la sabiduría de Dios, no humana, va edificando y solidificando al cuerpo, en tanto que una con necedad (Recuerda: moralmente perversa, que es torcida, errada, equivocada, confiada en sí misma y de la habilidad o el carisma humano de sus líderes, que desdeña la revelación divina, que habla mucho y no dice nada o que sencillamente se ocupa de incrementar su patrimonio económico) con su actitud y su conducta termina por auto destruirse. Con sabiduría se edificará la casa, (Casa, definitivamente, siempre es iglesia en la Biblia), y con prudencia se afirmará, dice el Proverbio 24.

(2) El que camina en su rectitud teme a Jehová (David: corazón recto, recuerdas?) Mas el de caminos pervertidos (torcidos, fuera de la voluntad de Dios) lo menosprecia. (El menosprecio por la autoridad es un punto clave en la conducta de los necios)

(3)  En la boca del necio está la vara de la soberbia; mas los labios de los sabios los guardarán. (Esto significa que cuando sabes algo que los demás ignoran, debes tener mucha prudencia y cuidado en cómo lo comunicas. Generalmente una verdad lo primero que despierta, es negación, rechazo y rencor).

(4)  Sin bueyes el granero está vacío; mas por la fuerza del buey hay abundancia de pan. Punto fundamental: donde no hay acción, hay problemas. Para tener poder (y eso es lo que

representa el buey aquí), hay que soportar los inconvenientes que vienen con dicho poder. Estamos hablando de la casa. Estamos hablando de la iglesia. Y lo que leemos dice que si no hay poder (poder de Dios, obviamente, no humano).

 El granero está vacío. El granero, también llamado alfolí, era el sitio donde se almacenaba el alimento. Es decir que sin poder no hay verdadero alimento. Lo corrobora señalando que la fuerza de ese poder produce abundancia de pan, bíblicamente vida, alimento, Cristo mismo. Yo Soy el pan de vida.

(5) El testigo verdadero no mentirá; mas el testigo falso hablará mentiras.

En jurisprudencia, esto es habitual y archi sabido. Pero aquí habla de otro tipo de testigos. De los que por haber visto y oído las cosas del reino de Dios, testifican lo que vieron y oyeron y, por lo tanto, jamás mentirán.

 Pero los asalariados, los oportunistas, los falsos profetas, apóstoles, pastores, evangelistas o maestros, como no han visto ni oído nada que provenga del cielo, hablan palabras lindas, suaves, estudiadas, teológicamente fundamentadas y hasta bien intencionadas, pero como no son testigos verdaderos, muchas de las cosas que salen de sus corazones, de sus mentes, son razonamientos humanos e intelectuales que termina por faltar a la verdad. Mienten. Aun con la mayor de las sinceridades, mienten.

(6) Busca el escarnecedor la sabiduría y no la halla; (Por más que obtengas doctorados en teología o hasta master en divinidades, si eres escarnecedor, necio, inmoral en algo, jamás estarás bajo la maravillosa unción y, por ende, jamás hallarás sabiduría divina; apenas información técnica o académica) más al hombre entendido, la sabiduría le es fácil. (Entendimiento es el producto del conocimiento de una verdad. Conocerán la verdad y la verdad os hará libres. Sólo es libre el que teme a Dios y, en el temor a Dios, está el principio de la sabiduría dice Proverbios 1. Por eso les es fácil.)

(7) Vete de delante del hombre necio, porque en él no hallarás labios de ciencia. (Ya conoces al necio, no? ¿Con quien te juntas? ¿De quienes estás esperando algo que no llega?)

(8) La ciencia del prudente está en entender su camino; (Entender, conocer la verdad, Yo Soy el Camino, la Verdad y la Vida) Mas /a indiscreción de los necios es engaño. (La persona o las personas con las que tienes comunión, ¿son discretas o indiscretas? Allí hay una gran clave.)

(9) Los necios se mofan del pecado; mas entre los rectos hay buena voluntad.

(10) El corazón conoce la amargura de su alma; y extraño no se entremeterá en su alegría.

No cabe ninguna duda: tanto el dolor íntimo como la felicidad son cuestiones absolutamente privadas y no siempre se pueden ser comprendidas por terceros. Salvo con discernimiento, palabra de conocimiento o de ciencia, es muy poco probable que un hombre pueda ver lo que hay en el corazón de otro.

De allí que la psicología, como suma de conocimientos técnicos o científicos, puede ser una herramienta eficaz de ayuda, pero todos sabemos y los profesionales en cuestión también, que es posible hasta un determinado punto.

Superarlo, ya no es tarea científica, es resorte espiritual. Sin Cristo, la mente humana tiene sectores que pueden ser explorados, pero quedan otros en la más absoluta oscuridad. Con Cristo hay una espada que penetra separando el alma y el espíritu y las coyunturas y los tuétanos; así de simple.

 Así como hay sectores de la iglesia que respetan tanto a la psicología que terminan sobredimensionándola y haciendo que sus consejerías trabajen con esa metodología y no con el Espíritu Santo, así también hay otros sectores que llegan a sugerir que dicha ciencia es diabólica.

 Yo no tengo autoridad para decir algo contundente y demostrable, pero sí puedo señalar que debemos caminar en un suave y delicado equilibrio entre el conocimiento y la unción y apelar a la ciencia (que también es cosa de Dios) en ciertos casos, pero no olvides que ser creyentes s depender totalmente de Cristo. La Iglesia, Dios mismo, no necesita incorporar psicólogos; la realidad nos muestra que son los psicólogos los que necesitan a Dios. Como toda criatura humana que respira en el planeta.

(11) La casa de impíos será asolada; (Hay impiedad en la casa) pero florecerá la tienda (la casa) cíe los rectos.

(12) Hay camino que al hombre le parece derecho; pero su fin es camino de muerte.

No consultar a Dios antes de programar una actividad evangélica tiene un alto riesgo: equivocar el camino. No se puede pensar una actividad por más cristiana que parezca, y luego pedirle a Dios que la bendiga, cuando ya lo tenemos todo cocinado.

 Lo que se debe hacer es preguntarle a Dios qué hacemos y. Cuando venga su respuesta, (aunque tarde lo suyo), recién movernos. "¡Pero es que así se nos pasa el tiempo!" Aja; ¿Y qué es el tiempo para Dios? Nada.  Un día corno mil años, mil años como un día. ¡A vos te mata el tiempo, no a Dios! El lo va a hacer de todos modos. Si cabe, contigo y sino sin vos. Porque la obra siempre será de él, jamás tuya, entiendes?

(13) Aun en la risa tendrá dolor el corazón; y el término de la alegría es la congoja. (Las apariencias externas no siempre reflejan los verdaderos sentimientos del corazón. No te olvides que el Predicador dice en Eclesiastés 2:2: A la risa dije: enloqueces; y al placer: ¿De qué sirve esto?)

(14) De sus caminos será hastiado el necio de corazón; pero el hombre de bien estará contento de lo suyo. (Podemos llegar a cansarnos de nuestras propias palabras, de nuestra propia filosofía y hasta de nuestros propios consejos. Dice la Palabra que recibiremos el pago conforme a la obra de nuestras manos, que como hemos visto, es decir de nuestras actitudes y de nuestras conductas)

(15) El simple todo lo cree; mas el avisado mira bien sus pasos. (SIMPLE, aquí, es equivalente a IGNORANTE, en tanto que AVISADO, es uno que conoce la verdad. Tenemos que ser creyentes, no crédulos. Los resultados de esa confusión, son bien diferentes. Debemos pasar todo por la Palabra, de otro modo en cualquier momento podemos llegar, por ignorancia, a glorificar demonios.)

(16) El sabio teme y se aparta del mal; (No dice que el mal no le afecta, dice que SE APARTA antes que eso ocurra) mas el insensato, (que es el necio) se muestra confiado e insolente. (¡A mí no me pasa nada porque estoy con Cristo! Eso es bien cierto, pero si estás en su voluntad y su propósito, no en lo que. a ti te parece que está bien.

(17) Ahí es muy probable que el mal sí te pueda tocar; y hasta te pueda herir de cierta gravedad también. No por nada el Proverbio 22 señala que: El avisado ve el mal y se esconde: mas los simples pasan y reciben el daño.

(17)   El que fácilmente se enoja, hará locuras; (Cuidado: no existe la "mostaza" santa) y el hombre perverso será aborrecido.

(18) Los simples (los ignorantes) heredarán necedad; (Esto quiere decir que la necedad, con todos los factores que la componen es, entre otras cosas, un producto de la ignorancia de la palabra y, por consiguiente, de la voluntad de Dios) mas los prudentes se coronarán de sabiduría.

(19)  Los malos se inclinarán delante de los buenos, y los impíos a las puertas del justo.

(20)El pobre es odioso aun a su amigo; (Sobre todo si cae a visitarlo en momentos inoportunos, por ejemplo cuando el otro está atendiendo a gente de más alto status) pero muchos son los que aman al rico (Tanto que a veces hasta se les concede un espacio para que puedan decir lo que quieran, desde lugares de prominencia adonde los más pobres, aunque estén ungidos, les cuesta bastante acceder, para que desde allí prediquen un evangelio personal que da gloria y honra a los espíritus de soberbia y orgullo)

(21) Peca el que menosprecia a su prójimo; mas el que tiene misericordia de los pobres es bienaventurado.

La naturaleza humana hace que se busquen los favores del rico, pero quien se preocupa del pobre será recompensado. No es este el único lugar en donde se nos hace saber esto, en el salmo 41:1 dice Bienaventurado el que piensa en el pobre: en el día malo lo librará Jehová. Y en el Proverbio 11:12: El que carece de entendimiento menosprecia a su prójimo; mas el hombre prudente calla.

(22) ¿No yerran los que piensan el mal? Misericordia y verdad alcanzarán los que piensan el bien.

(23) En toda labor hay fruto; mas las vanas palabras de los labios empobrecen.

Alguien me dijo alguna vez que hay gente eficiente y gente suficiente. El eficiente es aquel que, con muy pocas palabras y sin ninguna clase de grandilocuencia, se dispone a hacer lo que su superior le ordena, en tanto que el suficiente es aquel que a pura lengua, va todos los días a sentarse frente a su superior a aconsejarle lo que tiene que hacer, pero él no hace nada.

 Y cuando tiene que hacer algo, bueh… En la respuesta que haya de ese superior, para uno o para el otro, se vislumbrará la sabiduría. Mayoritariamente tengo que decirte que, el que generalmente sale más beneficiado es el suficiente, porque muy pocos superiores pueden resistir la cuota de obsecuencia con que los suficientes se manejan.

(24) Las riquezas de los sabios son su corona; pero la insensatez de los necios es infatuación.

(25) El testigo verdadero libra las almas; mas el engañoso hablará mentiras.

Esto tiene que ver, como reiteración, con lo expresado en el verso 5. El testigo verdadero es el que habla lo que Dios habla. ¿Cuántos saben que la palabra auténtica de Dios, libera? Ahora: el que habla lo que mejor le parece para la ocasión, puede quedar muy bien socialmente, pero no aporta nada porque, en el mundo del Espíritu, lo que dice es mentira.

(26) En el temor de Jehová está la fuerte confianza; y esperanza tendrán sus hijos.

Quiero recordarte que la confianza es casi sinónimo de certeza, una convicción de lo que no se ve, algo que muy difícilmente se pueda explicar. En cuanto a ESPERANZA, la palabra aquí es MACHSEH y significa: un lugar de refugio, protección, una fortaleza, una expectativa, un sitio para guarecerse del mal tiempo.

Este sustantivo aparece veinte veces en el Antiguo Testamento, más de la mitad de ellos en los salmos. Como ejemplos, se pueden leer el 46, el 61, el 91 y el 142. Pero donde MACHSEH se traduce como CONFIANZA es en el salmo 73:28: Pero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien: He puesto en Jehová el Señor mi esperanza, para contar todas tus obras.

Lo que te está diciendo el salmista aquí, es que ha hecha de Dios su refugio. En Isaías 25:4 se describe a Dios como refugio en medio de la tormenta y "sombra" que- protege del calor, lo cual se relaciona con el concepto de "protección contra los elementos de la naturaleza" contenido en MACHSEH. En este pasaje, alude a una fortaleza.

(27) El temor de Jehová es manantial de vida para apartarse de los lazos de la muerte. (En otro texto dice que la ley del sabio nos mantiene apartados de esos lazos)

(28) En la multitud del pueblo está la gloría del rey; y en la falta de pueblo la debilidad del príncipe. (Esto implica que si no tiene seguidores fieles, un liderazgo no significa nada en el mundo espiritual, aunque sí pudiera tener relevancia en lo natural, en lo institucional, en lo humano).

(28) El que tarda en airarse es grande en entendimiento; Mas el que es impaciente de espíritu enaltece la necedad.  

Hace algunos días, estando en un espectáculo deportivo, pude corroborar la consecuencia de esto. Un hombre mayor, creyó ser empujado por otro de más edad y se enojó, insultándolo.

El otro, en lugar de tomar la cosa con paciencia, tener en claro que no estaba en condiciones de pelearse con nadie y calmarlo, ya que no lo había empujado, reaccionó de la misma manera que el agresor y, pensando que no iba a pasar nada, le devolvió el insulto multiplicado.

Conclusión: el menor se le vino encima desorbitado y le propinó un golpe que lo lastimó. Yo creo que si hubiera seguido este sabio consejo hubiera evitado el mal momento que vivió. No debe haber un hombre al que le agrade que lo utilicen como bola de boxeador sin serlo.

(29) El corazón apacible es vida de la carne; mas la envidia es carcoma de los huesos. (Casi nadie ignora hoy las implicancias de los estados de ánimo en la salud. Corazón apacible, aquí, equivale a una mente ecuánime que, naturalmente, conviene a la salud, mientras que la envidia – y esto ha sido comprobado por muy serios estudios clínicos -, la arruina. Aun en una época tan temprana como esta, se percibió a la salud y las actitudes humanas como relacionadas. Ánimo. No fue, como creías, un invento de la psicología)

(30) El que oprime al pobre afrenta a su hacedor; (En el mundo, esto tiene que ver con gobiernos que esclavizan a los más carenciados. En la iglesia, a los que se aprovechan de los más pobres en espíritu sometiéndolos, – en el nombre de Dios -, a una servidumbre personal) Mas el que tiene misericordia del pobre, lo honra.

(31) Por su maldad será lanzado el impío; mas el justo en su muerte tiene esperanza.

(32) En el corazón del prudente reposa la sabiduría; pero no es conocida en medio de los necios.

(33) La justicia engrandece a la nación; mas el pecado es afrenta de las naciones. (Lo que se denomina como "justicia colectiva" (en nuestro país la conocemos como "justicia social") es una realidad palpable, mucho más allá del uso y hasta del abuso que se le pueda dar en el plano político y, efectivamente, trae consigo un beneficio también colectivo. Una ciudad, una provincia, un país, recibirá de Dios de acuerdo como se maneje esa justicia en su seno. Proverbios 11:11 dice que Por la bendición de los rectos la ciudad será engrandecida; Mas por la boca de los impíos será trastornada.

(34) La benevolencia del rey es para con el servidor entendido; Mas su enojo contra el que lo avergüenza. (¿Nunca te preguntaste por qué la gente incrédula tiene tanta resistencia a venir a la iglesia? Dos respuestas: una espiritual: el espíritu del mal que predomina en el mundo no resiste zonas santas. La otra humana: a causa de muchos falsos siervos que han hecho y hacen sonrojar de vergüenza con sus actos a los propios creyentes y, junto con ellos, al mismo Dios. Lo dice la Biblia en Mateo 24:45: ¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, al cual puso su Señor sobre su casa para que les dé el alimento a tiempo?

Después de todo lo visto, creo que es tiempo de repasar el significado de la necedad. Perversidad moral, excesiva y ensoberbecida confianza en uno mismo, desprecio hacia la revelación divina, recuerdas? Ahora basta; olvídate de esa vecina o de ese vecino tuyo al cual le hablaste y no te quiso escuchar.

La Biblia, este proverbio que hemos estudiado, no hablan de ellos, habla de nosotros, de tú mismo. Porque la Biblia le fue dejada a la Iglesia, no al mundo. El mundo lo que necesita, es la convicción de pecado que da el Espíritu Santo para arrepentirse, pedir perdón, y pasar a ser una nueva criatura en Cristo.

Luego, inmediatamente, llegará la Biblia a nuestras vidas para alimentamos, aleccionarnos, exhortarnos, guiamos y mostrarnos que si nos volvemos necios, habiendo sido antes creyentes fieles, perderemos toda bendición de Dios. Pero eso no corre para el mundano. Porque la necedad del mundo es por causa de la ignorancia y, el más necio, si se entrega a Cristo, puede llegar a ser tu pastor. Pero ahora mira esto:

(Corintios 1: 26)= Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; (27) Si no que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; (28) y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, (29) a fin de que nadie se jacte en su presencia.

¿Cómo es la historia? ¿Ocho mil versículos defenestrando y condenando a los necios para terminar diciéndonos que ÉL los escoge para avergonzar a los sabios? ¿Cómo se entiende esto? ¿Se volvió loco Dios? Calma. Dios está bien cuerdo.

 Dos veces lo dice y nadie lo quiere entender: Lo necio del mundo, no de la iglesia; lo débil del mundo, no de la iglesia. Porque la que está condenada es la necedad de los hijos, que son los que conocen todos los elementos que ÉL les dejó para que no la tengan y si caen en ella es por desobediencia o rebelión.

Los necios del mundo no. Esos serán levantados al punto de convertirse en los futuros ministros. Porque en suma, lo que tanto amó Dios que dio a su hijo unigénito para que todo aquel que cree no se pierda mas tenga vida eterna, es el mundo, no la Iglesia.

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¿En Cristo o en Adán?

Anticristo, no es un término singular, es un término plural, abarcativo, multimiembros te diría. Es igual que cuando hoy hablamos del Hijo de Dios. Todos sabemos que es Cristo, pero como Cristo ascendió y ha dejado en su lugar a su cuerpo, (¡a iglesia), guiada por e! Espíritu Santo que EL ha enviado para eso, concluirnos que, cuando Hijo de Dios, también el calificativo es

multimiembro.

Ustedes son el Hijo de Dios. Y Dios tiene dos de hombres en la tierra: o todos mueren en Adán o todos viven en Cristo. El dice que Adán fue el primer hombre y Cristo el
segundo hombre. Eso quiere decir que entre Adán y Cristo no hubieron hombres; sólo extensión del primer hombre.

El es el último Adán, es el segundo hombre. Sólo hay dos hombres en la tierra, O sea: es Cristo, la simiente y la extensión de él. Estamos EN Cristo o estamos EN Adán. "EN", no te olvides, es "dentro de".

 Literalmente, "el cuerpo de Cristo". La generación cuarenta y dos es la generación de
Cristo, Míralo así, por favor, sin solemnidad religiosa: Cristo no tuvo hijos, de manera su
generación son aquellos que están escondidos  EN EL, Se le llama la generación sin rostro, es precisamente lo que estamos tratando de hacer hoy: sacarle el rostro a la iglesia y esconderla en Cristo.

Porque hasta aquí, mayoritariamente, la ha manifestado lo que ella ha querido en lugar de estar escondida en Cristo.

Entonces, visto y revelado así, el Anticristo, es el cuerpo opuesto a eso. Se manifiesta de diferentes formas. Ahora bien: cuando hablamos del Anticristo, no podemos salir a echar fuera demonios en todo lo que sea adelanto científico, ni tampoco vivir con miedo.

La Biblia dice que  ganamos y, si no creemos eso, no le creemos a la Biblia.

Por eso, cuando hablamos de Apocalipsis, no estamos hablando de calles ensangrentadas y de monstruos, marinos, terrestres o alados. En una época no muy lejana, se usaba   hablar de estas cosas para que a la gente le agarrara miedo y aceptara salvarse.

Cuidado: hoy día todavía ciertas "fórmulas" de evangelismo pregonan mensajes de esa naturaleza. En el efecto material, dan resultado, no cabe ninguna duda. AI tipo le hablan de que se lo van a comer los dragones y, si es un poquito impresionable, está dispuesto a      aceptar a Cristo o a lo que se le cruce con tal de salvarse, ¿Te das cuenta?

 Además hay algo que jamás tuvimos en cuenta: nunca entendimos que si la gente se salva con temor, Satanás entra con ellos al nuevo estado. Porque el temor. Para Satanás, es como a fe para Dios. Es la avenida a través de la cual puede fluir.

Queremos hablar hoy de una posición, de un estilo de vida en el tiempo final. Recuerda que somos mayordomos de las declaraciones proféticas y tarde o temprano tendremos que manifestar algo dentro de esas condiciones.

 Si tu escatología te dice que Cristo viene ya a llevarse con EL a la iglesia tal cual está, (y no está en victoria, precisamente), esto no te llega y no es para ti. Pero si no es así, vamos a prepararnos para ministrar convenientemente dentro de este ambiente que ya está en marcha.

Hay varios conceptos con relación a estos tiempos. Se extraen tanto del Antiguo Testamento corno del Nuevo. En razón del tiempo, no me gustaría apretujarlos de un modo en el que nadie entendiera demasiado o a algunos, que todavía no han profundizado en las Escrituras les pudieran quedar dudas importantes.

De allí que hoy me voy a quedar con la visión de Daniel. Que es amplia, que es abarcativa, que es informativa y. esencialmente, que es reveladora. Vamos a aprender cómo se
ven estos denominados "últimos tiempos" según los ojos de Daniel y, en algún futuro contacto, volveremos sobre este tan apasionante tema desde la óptica de otros ojos más contemporáneos y cercanos.

(Daniel 7:1)- En el primer año de Belsasar rey de Babilonia tuvo Daniel   un sueño, y visiones de su cabezamientras estaba en su lecho; luego escribió el sueño, y relató lo principal del asunto. (Punto primero: esto es para los que hasta hoy creían, – Y hasta criticaban por ahí -, que el asunto este de anotar lo que se sueña es un invento moderno de la psicología secular. Mira dónde nace…)

(2) Daniel dijo: miraba yo en mí visión de noche, y he aquí que los cuatro vientos del cielo combatían en el gran mar.

{3} Y cuatro bestias grandes, diferentes la una de la otra, subían del mar.

(4) La primera, era corno león, y tenía alas de águila. Yo estaba mirando hasta que sus alas fueron arrancadas, y fue levantada del suelo y se puso enhiesta sobre los pies a manera de hombre, y le fue dado corazón de hombre.

(5) Y he aquí otra segunda bestia, semejante a un oso, la cual se alzaba de un costado más que del otro, y tenía en su boca tres costillas entre los dientes; y le fue dicho así; levántate, devora mucha carne.

(6) Después de esto miré, y he aquí otra, semejante a un leopardo, con cuatro alas de ave en sus espaldas, tenia también esta bestia cuatro cabezas; y le fue dado dominio.

(7) Después de esto miraba yo en las visiones de la noche, y he aquí la cuarta bestia, espantosa y terrible y en gran manera fuerte, la cual tenía unos dientes grandes de hierro; devoraba y desmenuzaba, y las sobras hollaba con sus pies, y era muy diferente de todas las bestias que vi antes de ella, y tenía diez cuernos,

Recuerda que en los libros proféticos, (y Daniel, al igual que el Apocalipsis lo es), cada vez que se habla de mar, se está hablando de multitudes y cada vez que se alude a bestias, se está refiriendo a sistemas de poder.

(8) Mientras yo contemplaba los cuernos, (Cuernos siempre había de autoridad), he aquí que otro cuerno pequeño salía entre ellos, y delante de él fueron arrancados tres cuernos de los primeros; y he aquí que este cuerno tenía ojos como de hombre, (Ojos, aquí, tiene que ver con discernimiento) y una boca que hablaba grandes cosas.

(9) Estuve mirando hasta que fueron puestos tronos, y se sentó un Anciano de Días, cuyo vestido era blanco como la nieve, y el pelo de su cabeza como lana limpia; su trono llama de fuego, y las ruedas del mismo, fuego ardiente.

{10} Un río de fuego procedía y salía de delante de él; millares de millares le servían, y millones y millones asistían delante de él; el juez se sentó, y los libros fueron abiertos,

(11)        Yo entonces miraba a causa del sonido de las grandes palabras que hablaba el cuerno, miraba hasta que mataron a la bestia, y su cuerpo fue destrozado y entregado para ser quemado en el fuego.

(12)  Habían también quitado a las otras bestias su dominio, pero les había sido prolongada la vida
hasta cierto tiempo.

(13)  Miraba yo en ¡a visión de la noche, y he aquí con las nubes de! cielo venía uno como un hijo
de hombre, que vino hasta el Anciano de Días, y le hicieron acercarse delante de él

Aquí vemos una fotografía de Cristo. ¿Corno iba? ¿Subiendo o bajando? Dice que venía. ¿Venía adonde? A la tierra. ¡Ya se te enredo!, ¿no? Vamos a verlo de nuevo: Verso 9: Estuve mirando hasta que fueron puestos tronos, y se sentó un Anciano de Días.

¿Quién es el Anciano de Días? Dios. Ese nombre sólo le corresponde a Dios y es el que ha determinado que en muchas escuelas dominicales hayan enseñado a Dios como un viejito bonachón de larga cabellera y barba blanca.

Ahora mira lo que dice el verso 13: Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un Hijo de Hombre. (¿Quién es el Hijo del Hombre? Cristo.) …que vino hasta el Anciano de Días,

¿Hasta dónde fue? Hasta el Anciano de Días, Dios. ¿Y adonde estaba Dios, arriba o abajo? Fíjate como nos indoctrinamos a veces, porque no sabemos leer. Cristo iba subiendo, verdad? Y se acercó al Anciano de Días, en el trono, no es así?

Lo que muy pocos han tenido en cuenta es que Daniel está arrebatado en ese momento, entonces lo ve VÍNÍENDO. ¿Lo puedes ver?¿Te das cuenta?) Se acercó al Anciano de Días… (No dice de ninguna manera que el Anciano de Días esté acá en la tierra, con lo que se cae estrepitosamente la escatología rebuscada de algunos sectores que aguardan que Cristo venga de otro modo del escrito a tocar no sé qué cosa para producir no sé qué cosa. Se acabó.) Vuelve a leer.

(13) Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un Hijo de Hombre, que vino hasta el Anciano de Días, y le hicieron acercarse delante de él.

¿Quién es el Anciano de Días? Dios. ¿Adonde estaba Dios? El verso 9 te dice que estaba sentado en su trono. Los libros fueron abiertos cuando Cristo subió, no cuando regrese. Esto es muy importante, porque esto te cambia todo el libro del Apocalipsis.

Los libros fueron abiertos cuando ÉL subió. Escucha: subió, se acercó al Anciano de Días y le fue dado dominio. ¿Cuándo? ¿Cuando venga o cuando subió? Gloria y reino se te dio. ¿Cuándo? ¿Cuando subió o cuando regrese?

 Paraque todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran: ¿Cuándo? ¿Cuando venga o cuando se fue? Su dominio es dominio eterno. ¿Desde cuándo? ¿Desde que regrese o desde que se fue? ¿Es dominio eterno desde cuándo? Desde que se fue.

Entonces nada nos detiene. Que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido. ¿Cuándo comenzó? ¿Cuando regresa o cuando se fue? Entonces, el reino, ¿Es ahora o es después? Sí no es ahora, no será jamás después. Ahora espiritual, luego literal. Pero es ahora. Todo el dominio opera ahora.

{15} Se me turbó el espíritu a mí, Daniel, en medio de mí cuerpo, y las visiones de mí cabeza me asombraron.

(16) Me acerqué a uno de los que asistían, y le pregunté la verdad acerca de todo esto. Y me habló, y me hizo conocer la interpretación de las cosas.

(17) Estas cuatro grandes bestias son cuatro reyes que se levantarán en la tierra.

{18} Después recibirán el reino los santos del Altísimo, y poseerán el reino hasta el siglo, eternamente y para siempre.

(19) Entonces tuve deseos de saber la verdad acerca de la cuarta bestia, que era tan diferente de todas las otras, espantosa en gran manera, que tenía dientes de hierro y uñas de bronce, que devoraba y desmenuzaba, y las sobras hollaba con sus pies; (20) Asimismo acerca de los diez cuernos que tenía en su cabeza, y de! otro que le había salido, delante del cual habían caído tres; y este mismo cuerno tenía ojos-, y boca que hablaba grandes cosas, y parecía más grande que sus compañeros.

(21} Y veía yo que este cuerno hacía guerra contra los santos, y los vencía, (22) hasta que vino el Anciano de Días, y se dio el juicio a los santos del Altísimo; y llegó el tiempo; y los santos recibieron el reino.

Nota que en medio de esta guerra, (porque yo no sé si alguien te avisó a ti que esto que estamos viviendo, tanto en lo natural como en lo espiritual, es una guerra), siempre hay alguien que dice: ¡Eh! Yo no tengo miedo; me quedo firme donde estoy parado.

 Sé donde estoy parado. En el verso 18, hay guerra, hay guerra, hay guerra; sí, pero nosotros tenemos el reino. En el verso 22, lo mismo: hay guerra, hay guerra, hay guerra. No me importa, nosotros tenemos el reino.

Es decir que, en medio de todo lo que se te está leyendo y diciendo, y en medio de todo lo que la historia contemporánea y secular está escribiendo por su cuenta, Dios quiere que no pierdas visión. Esto es: que en medio de todo esto, la iglesia sigue venciendo.

 Fíjate que a cada rato, hay una especie de pausa y dice: pero vi a los santos, y andaban haciendo de las suyas, como si no se dieran cuenta de nada. Y vi una bestia y vi aquello que vociferaba y tenía cuernos, pero: los hijos de los santos tenían el reino.

 En medio de todo eso, no quiere que te enfoques en el temor de lo feo. Quiere que te enfoques en el poder que vas a tener, Porque es para eso que vinimos aquí, no para pasarla tranquilos, yendo a una iglesia cada domingo, teniendo un trabajito con el cual ganas un dinerillo (esto los que lo tienen, claro), con el cual un día tienes tu casita, otro día tu autito, otro día unas vacacioncitas, hijos, nietos, jubilación y un día un féretro de la obra social.

¿Para esto vinimos aquí? ¿Para esto Dios dio a su unigénito? No. "vinimos para que las naciones, en tiempos de caos, tengan en quien apoyarse. Para establecer una diferencia notoria entre nosotros y ellos.” Ahora; si el caos nos asusta más a nosotros que a ellos, ¿En quiénes se van a apoyar las naciones?

Es simple: aquellos que prefieran o elijan no pasar por esto, tienen que morirse. De ese modo se van derecho al cielo y se evitan todo esto. Pero se tendrían que morir ya, porque dentro de tres meses, en una de esas, ya están Involucrados. Le darnos el arrebatamiento personal, tipo Daniel.

(23) Dijo así: la cuarta bestia será un cuarto reino en la tierra, el cual será diferente de todos los
otrosreinos, y a toda la tierra devorará, trillará y despedazará.

(24) Y los diez cuernos significan que de aquel reino se levantarán diez reyes; y tras ellos se
levantará otro el cual será diferente de
/os primeros, y a tres reyes derribará.

{25} Y hablaré palabras contra el Altísimo, y a /os santos del Altísimo quebrantará, y pensará en cambiar los tiempos y la ley; y serán entregados en su mano hasta tiempo, y tiempos, y medio tiempo.

(26) Pero se sentará el juez, y le quitarán su dominio para que sea destruido y arruinado hasta el fin, (27) y que el reino, y el dominio y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo, sea alpueblo de los santos del Altísimo, cuyo reino es reino eterno, y todos los dominios le servirán y obedecerán.

(28) Aquí fue el fin de sus palabras. En cuanto a mí, Daniel, mis pensamientos me turbaron y mi rostro se demudó: pero guardé el asunto en mí corazón.

No estamos buscando cosas o personas específicas. No es cuestión de un político ni de una computadora. Es asunto de un cierto ambiente que en esos días va a prevalecer. La idea, entonces, es conocerlo para crear un antídoto capaz de derrotarlo y superarlo.

Mira el texto que leímos: desde el verso 5 hasta el verso 7, vemos descripciones físicas de personalidades, aspectos de carácter y formas de operación, Y eso es lo que estamos extrayendo: el aspecto de su carácter, la forma en que opera el espíritu y la personalidad que tiene.

Recuerda que la guerra satánica siempre es espiritual. Claro que también está la manifestación, lo físico que tú sientes de ella, pero si no entiendes contra qué estás peleando es muy difícil que salgas adelante. Pero quiero que veas que en medio de todo ese caos que se ve allí, nosotros poseemos el reino. Así lo dicen los versos 14,18, 22, 26 y 27.

Daniel, lo que vio, fueron bestias con cuernos: la autoridad. Lo que vernos en el verso 8, es que el poder de este cuerno, estaba en su boca. Era un animal feísimo y grande, pero el poder estaba en su boca. El poder era que hablaba blasfemia.

 Su poder radicaba, esencialmente, en lo que podía decir. Sabemos que Satanás, como no puede hacer otra cosa, lo que tiene es una boca muy grande con la que, si lo dejan, engaña a la gente. Si nosotros no sabemos quiénes somos y dónde estamos establecidos, esa boca nos engaña.

Ahora bien: para engañar a los santos, esa boca no se va a disfrazar de mundano. Estamos buscando ver cómo opera Satanás; donde quiera que é! se haya infiltrado. Tú estás bastante crecido como para dejarte llevar por las recetas de la Nueva Era o de la Macumba, no?

 Pero sí te puedes dejar llevar por los dichos de un falso apóstol, de un falso profeta, de un falso evangelista, de un falso maestro o de un falso pastor. Así opera Satanás. Para esto es que hace falta discernimiento. No es para discernir el mundo. El mundo se discierne solo.

Convengamos juntos en que, para caer en una trampa que te tienda el mundo y pecar, tú tienes que estar lo suficientemente tentado o ser bastante más que ignorante, pero si en cambio… ¿Para qué; entonces, el discernimiento? Acertaste: para descubrir lobos vestidos de ovejas.

Y mucho cuidado, porque como ya fue dicho, a eso lo pueden hacer por ignorancia, no necesariamente adrede o por intereses espúreos. El problema es que lo hacen. Y eso, ya te desvía igual.

Hay tres puntos que se pueden rescatar de esta visión de Daniel. Tres puntos que, sin ser tomados a nivel de doctrina transferible, (Esto es: que no es aconsejable que tú repitas como un lorito esto que lees si el Señor no te !o muestra a ti mismo con claridad, porque eso te va a traer problemas y te va a meter en problemas, porque no podrás ni sabrás defender la revelación), conviene tener en cuenta si es que deseamos conocer algo más sobre e! ambiente imperante en !os días de la aparición sobre !a tierra del denominado "anticristo".

NUMERO UNO: Dice que los cuernos operan con orgullo y palabras grandes. Hila fino, ahora: esta es, quizás, la característica más sobresaliente de este espíritu: orgullo, arrogancia, palabras…grandes, una palabra grande puede ser, o bien algo dicho con solemnidad, gran pompa y protocolo o vociferante, algo que se dice prácticamente a los aullidos.

Recuerda que autoridad no es grito; eso es autoritarismo. Autoridad es…autoridad. Tú sabes que el otro sabe que sabe. Bueno: este es nuestro ambiente operativo del siglo veintiuno. Entre otras chauchas, vamos a estar peleando ante un gran espíritu de orgullo.

 ¿Te digo algo concreto y visto en mil ocasiones? El espíritu religioso se esconde detrás del espíritu de orgullo, por eso no se puede sacar fácilmente. Por eso siempre es dado al debate, una persona religiosa, siempre quiere discutir escrituras.

 ¿Un ejemplo? Jesús proclamó las escrituras; jamás las debatió. Los fariseos se pasaban horas haciéndolo. Y cada vez que iban en busca de Jesús, su esperanza era entrar en debate con EL. Él jamás lo hizo. Y lo llamaron soberbio y otras cosas parecidas a las que hoy nos llaman a nosotros. No era soberbia, era certeza y autoridad.

NÚMERO DOS: Dicen los versos 8 y 11 que tienen ojos como de hombre. ¿Qué quiere decir esto? Esto quiere decir que su discernimiento es netamente humanístico. Vamos a estar trabajando en un tiempo de discernimiento humanístico, donde la sabiduría empleada, es humana.

Donde esa sabiduría va a demostrar ser clara, inteligente, ágil y precisa; pero terrenal. No será sencillo. Vas a tener que competir contra posiciones, nominaciones, títulos, prestigios, cargos, jerarquías.

Y no vas a poder demostrar para contrarrestar, nada concreto, palpable, que se pueda tocar. Sólo la guía del Espíritu Santo. La pregunta, es: en la comparación, ¿Cuántos te creerán a ti y cuántos a ellos? Atiende: la lucha será: sabiduría humana versus sabiduría de Dios. ¡Y no afuera, sino dentro de la iglesia!

NÚMERO TRES: El verso 21 dice que hace guerra contra los santos. Es decir: va a haber una persecución fuerte. Pero contra los santos. Cuidado que eso no es toda la iglesia, ¿eh? Los santos son los que no están engañados.

 En el verso 25, mientras tanto, dice que este espíritu va a tratar de cambiar la ley y los tiempos. Esto es muy importante porque la doctrina predominante en la Iglesia, pretende hacer precisamente eso: cambiar los tiempos.

Por ejemplo: habla de que el reino se establece en el milenio, cambiando el tiempo del reino que es hoy. De manera que nunca podemos terminar nada, porque estamos esperando que Cristo venga a terminarlo por nosotros.

Entonces nos encontramos conque hay mucha gente que está fiel y sinceramente esperando que EL venga para hacer lo que en realidad le corresponde hacer a la iglesia. Fieles y sinceros, ¿eh? Pero equivocados. Son dos cosas diferentes. La Biblia nunca dijo que las buenas personas se salvarán. Dijo: "el justo por la fe vivirá". Y el justo es el que está correcto, además de bueno, claro está.

Entonces te cambió el tiempo y perdiste el Kairos del Señor. Al perder el Kairos del Señor, no terminamos nosotros. Tiene que venir otra generación. Cambiando los tiempos y la ley. Hay tiempos específicos de Dios para decretos.

 El diablo, lo que quiere, es mover ese Kairos de nuestro tiempo para que nosotros no podamos fluir en lo correcto con Dios. Si no lo hacernos cuando Dios lo está haciendo, lo vamos a tener que hacer con nuestras fuerzas y entonces nos vamos a caer de cara.

Está persiguiendo a los santos que están en la tierra gobernados por sistemas terrenales. Esto significa que: si se está persiguiendo a los santos para que no cambien la ley y los tiempos sobre la tierra, es porque son los santos los que tienen el poder para cambiar la ley y los tiempos, no  Israel.

Van a haber también diversos grados de intimidación y un arsenal de artimañas. Es decir que van a proliferar cosas tramadas en secreto. Las cosas de Dios jamás se traman en secreto. Tú puedes disfrazar todo esto con los argumentos que quieras, pero si te manejas con tramas secretas, no es Dios.

 Esto significa que la estrategia satánica va a ser operando en cosas que están más allá de nuestra percepción. Mientras nos desvía por acá y nos ocupa en dos o tres cosas, es por allá donde él está trabajando.

Va a estar operando en lugares donde el ojo natural no ve; hay que discernirlo. A eso lo ves en el verso 23. Va a ser diferente que los otros reinos. En suma: va a ser necesario ser profético en el siglo 21. Ojo: no estoy diciendo profetizar; estoy diciendo: ser profético.

Asimismo, también nos muestra que vamos a estar rodeados de un espíritu de iniquidad en la tierra. También el verso 23 habla de eso. La iniquidad trabaja a través de la rebelión, y usa a la gente para expresarse.

Vuelve a Daniel. Él está en el epicentro de Satanás. Está ahí con Nabucodonosor y él ora y consigue el ángel más fuerte de Dios para que le ayude. Es decir: es posible estar en medio del

>sistema satánico y todavía tener precisión operativa.

 Mientras más oscura está la luz ambiente, más brilla la luz que traemos. Allí es donde se desempeña el trabajo de la iglesia. Mientras más caos haya en la tierra, más gente está buscando la luz. Es la condición perfecta para la gran siega del Señor.

Pero tenemos que tener dirección. Tenemos que saber para dónde vamos. No podemos estar soñando con paz o premios hoy o prometiendo cosas para después de la muerte. ¡No! ¡Tranquilo! ¡Dios nos protege y después nos viene a buscar! ¿Sí?

El verso 14, finalmente, dice que le fue dado dominio para que todos los reinos le sirvan. Nota que en medio de todo este caos, el reino trabaja de verdad detrás de la cortina. Mientras que todo el mundo ande engañado con todas estas cosas prevalecientes, hay un reino que está operando en verdad.

Cada vez que habla de poseer el reino, lo habla en un contexto global El reino es global, no es algo que empieza en Rosario, en Santa Fe, en la Argentina o en algún otro lugar concreto. Podrán decir helo allí o helo aquí, pero no vas a ser engañado con eso.

 Lo cierto es que Dios está preparando gente con este entendimiento en toda la tierra; y cuando se desate, se va a desatar en toda la tierra. Dios tiene todo bajo control. Tu única responsabilidad, por fe, es no asustarte; veas lo que veas. Este es el ambiente operativo que se dará de cara con la generación cuarenta y dos.——————————

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Deudas Impagas

En la historia del evangelio, el pueblo de Dios se nos muestra como virtual acreedor. Por la Gracia y la misericordia de Dios, recibimos desde la salvación eterna hasta los dones y ministerios por Gracia, sin mérito alguno de nuestra parte.

Sin embargo, y a través de un viaje por una porción del evangelio de Marcos, también vamos a recibir una serie de cosas que hoy, a más de dos mil años del inicio, todavía no parece que hayamos manifestado y que nos convierte, por imperio de esas circunstancias, en deudores.

Un simple repaso, sin mayores pretensiones teológicas, nos da una visión tan clara que resulta poco menos que insólito que todavía no hayamos tomado nota de sus resultados y mantengamos una porfiada insistencia en conformarnos con simples migajas de lo que es un voluminoso y exquisito manjar.

(Marcos 1: 16)= Andando junto al mar de Galilea, vio a Simón y a Andrés su hermano, que echaban la red en el mar, porque eran pescadores.

(17) Y les dijo Jesús: venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres.

(18) Y dejando luego sus redes, le siguieron.

Todavía no puedo entender, no me entra en la cabeza, cómo hay gente que se aburre leyendo la Biblia porque, – dice -, no le muestra nada nuevo y distinto a lo que por decenas de años le han predicado.

Fíjate que en estos tres versos que hemos examinado, (Porque leerlos como quien lee el diario de hoy no alcanza), hay tres elementos básicos para lo que debe ser el significado del evangelio en la vida de las personas:

1)= Una orden. No un pedido ni una sugerencia tibia: una orden clara, precisa y concreta: VENGAN.

2)= Una promesa. No un cálculo de probabilidades, una conjetura, una posibilidad o una expresión de deseos: una promesa. LOS HARÉ PESCADORES DE HOMBRES.

3)= Una actitud por parte de los discípulos. No un análisis, ni tampoco una evaluación ni posibilidades de opiniones personales, una actitud de obediencia y sujeción a una indiscutible e ineludible autoridad: DEJANDO TODO, LE SIGUIERON.

MODELO N° 1: Ir a Cristo, hacer nuestras sus promesas y seguirlo dejando todo lo que tengamos que dejar, aunque nos duela, ¿a qué nos lleva? A lo mismo que los llevó a ellos y que la Escritura cuenta profusamente.

(21)            Y entraron en Capernaum; y los días de reposo, entrando en la sinagoga, enseñaba.
(Fíjate que somos inmediatamente MAESTROS. Y sin prestar demasiada atención a las reglas o los
estatutos de la religión preestablecida, en este caso, el día de reposo).

(22)            Y se admiraban, (Los líderes religiosos, no los neófitos), de su doctrina; porque les
enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas.

MODELO N° 2: Ser poseedores de una autoridad real, no meramente institucional. Una cosa es enseñar con autoridad y convicción y. Otra muy distinta repitiendo como un loro lo que se debe decir, que es lo que hacían los escribas y que es lo que todavía hace una enorme proporción de escribas modernos.

(23) Pero había en la sinagoga de ellos un hombre con espíritu inmundo, que dio voces.
(Presta atención: te está diciendo que había un endemoniado ADENTRO de la iglesia. Y si se le
permitía estar dentro de la sinagoga, es porque concurría regularmente, era miembro, no extraño)
(24) diciendo: ¡ah! Qué tienes con nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido para destruirnos? Sé
quién eres, el santo de Dios.

MODELO N° 3: Cuando hay verdadera unción del Espíritu y no actitudes fingidas para impresionar a la gente del mundo natural, los demonios lo saben mucho antes que los propios creyentes. Al ungido se lo conoce perfectamente en el cielo, pero también se sabe quién es él en el infierno. En el primer lugar se lo respalda y en el segundo, se lo obedece.

(25) Pero Jesús le reprendió, diciendo: ¡Cállate, y sal de él!

MODELO N° 4: Jesús no reaccionó así para hacerse ver o porque se le ocurrió. El Espíritu Santo de Dios le mostró lo que había en ese hombre. Eso se llama discernimiento y el ir, tomar la promesa y dejarlo todo para cumplirla, lo otorga. Años de asistencia a un templo o cargos jerárquicos dentro de la iglesia, no siempre.

(26)                       Y el Espíritu inmundo, sacudiéndole con violencia, y clamando a gran voz, salió de él.

MODELO N° 5: Poder sobrenatural para echar fuera a un demonio sin darle la menor

posibilidad de desobediencia o triquiñuela o mentira y, esencialmente, sin transformar ese acto en un "ministerio especial" cargado de dramatismo, pompa o "secretos de estado", ni tampoco varias y largas sesiones de terapias liberadoras de muchos meses de duración.

Las cosas que yo hago vosotros haréis y aun mayores. Más allá de lo que digan "los experimentados", o la literatura "especializada". Más allá de lo que digan los manuales denominacionales. La forma, es la forma de Cristo. Punto.

Mucha es la gente, hoy día, que todavía rechaza la idea del demonio, (que no es Satanás en persona, sino une espíritu inmundo que le representa), por considerarla una superstición del mundo antiguo, y sugieren que Jesús simplemente acomodó sus creencias sin intentar cambiarlas, sabiendo que sería un propósito inútil.

Sin embargo, el relato bíblico no permite esta interpretación; haciendo claro que tanto los autores de la Escritura como Jesús aceptaron la realidad de los demonios. De hecho, Jesús usó su autoridad sobre ellos como una señal de que se había acercado el reino de Dios.

Esa es, exactamente, la misma autoridad que Jesús les dio a todos sus seguidores, cosa que, obviamente, no terminó con los primeros doce, porque en ninguna parte lo dice. Un llamado y una promesa; falta nuestra actitud.

(Verso 29)= Al salir de la sinagoga, vinieron a casa de Simón y Andrés con Jacobo y Juan. (Simón Pedro y Andrés, su hermano, vivían en la misma casa).

(30) Y la suegra de Simón estaba acostada con fiebre; (Si Simón Pedro tenía suegra, Simón
Pedro tenía una esposa, estaba casado. La Biblia jamás menciona a la mujer de Pedro, pero la Biblia
sólo menciona a aquellas personas que tuvieron algún tipo de protagonismo evangélico. Pero de lo
leído, extractamos una pintura familiar de Pedro: vivía en su casa con su esposa, no se sabe si tenía
hijos o no, con su suegra y con su hermano Andrés.) y enseguida le hablaron de ella.

(31) Entonces él se acercó, y la tomó de la mano y la levantó, e inmediatamente le dejó la
fiebre, y ella les servía.

En el evangelio de Lucas, dice que Jesús reprendió la fiebre, lo que implica que la suegra de Pedro no tenía una enfermedad infecciosa que le producía fiebre, sino un espíritu que fue discernido instantáneamente por Jesús.

Más allá del chiste preferido en los festivales de humor que se hacen en las iglesias, que dice que Pedro negó a Jesús tres veces en represalia por haberle sanado la suegra, está la evidencia de que esa sanidad fue inmediata y completa. Les servía, dice, y ninguna persona convaleciente está en condiciones de servir a nadie.

(32) Cuando llegó la noche, luego que el sol se puso, le trajeron a todos los que tenían
enfermedades, y a los endemoniados;
(Si esto hubiera pasado hoy, alguien iba preso por
alteración del orden y por ejercicio ¡legal de la medicina. Sin contar a los religiosos que pudieran
haber rotulado el asunto como herejía o fanatismo) (33) y toda la ciudad se agolpó en la puerta.

Punto primero: no critiquemos más a la gente que acude en masa a las denominadas "campañas de milagros" o "campañas de sanidad". Antes fue igual. El único problema, en todo caso, lo constituyen
las campañas falsas, pero ese es otro tema. Punto segundo: dice que se agolpó toda la ciudad, no
los ingenuos, los supersticiosos o religiosos. Algo espectacular y sobrenatural estaba pasando. En
aquel tiempo no existían las radios cristianas, ni los canales, ni los periódicos de "compre en casa
Cristo Vive, 10 por ciento descuento a creyentes con una carta de su pastor", así que la gente se
enteraba por lo que otros comentaban, no por trabajos de marketing promocional cristiano.

(34) Y salvó a muchos que estaban enfermos de diversas enfermedades, y echó fuera muchos demonios; y no dejaba hablara los demonios, porque le conocían.

Atención que aquí no dice que no pudo sanar a todos. Eso lo dice en otra parte. Aquí dice que sanó a muchos. Cuando la Biblia quiere decir que no pudo sanar a todos por causa de la incredulidad de ellos, lo dice sin ningún pudor.

Salvo de Jesús que fue perfecto, la Biblia hace autocrítica de todos los que lo siguieron, destacando lo bueno y no dejando de mencionar lo equivocado. La Biblia se escribió para que nosotros aprendamos de ella a vivir un estilo de vida cristiano.

Hoy, si alguien hace notar algunas cosas que no son como dice la Biblia que deberían ser, lo más probable es que le sugieran amablemente que se vaya a…congregar en otro lado.

(35) Levantándose muy de mañana, (Di: "muy de mañana") siendo aun muy oscuro, salió y
se fue a un lugar desierto, y allí oraba. MODELO N° 6: Oración perseverante. Y en privado, a solas,
no echando mano a espectaculares arpegios poéticos en público que por lo general no llegan a
superar la barrera del cielorraso)

(36)Y le buscó Simón, y los que con él estaban; (37) y hallándole, le dijeron: todos te buscan.

(38)           Él les dijo: vamos a los lugares vecinos, (MODELO N° 7: Este es un modelo Cristo
misionero: prioridad, los lugares vecinos. ¿Y el mundo musulmán? ¡También, por supuesto! Pero por
sí acaso, primero tu barrio.) Para que predique también allí; porque para esto he venido. (MODELO
N° 8: Cristo predicador: dice que para eso vino; lo demás, fue anexo. Recuerda que predicar, es
anunciar con anticipación la caída de las potestades satánicas, no visitar las librerías cristianas
buscando un libro de donde sacar un mensajito. Guerra.)

(39)           Y predicaba en las sinagogas de ellos en toda Galilea, y echaba fuera los demonios.

(MODELO N° 9: Cristo sujeto. ¿Se supone que le pidió permiso oficial al Sanedrín para predicar en sus sinagogas? Cristo se sujetó siempre a la autoridad del Padre, pero jamás a la incredulidad de
líderes humanos)

Aunque Jesús demostró poder sobre los demonios y la enfermedad, habló de la necesidad de la oración para mantener la fortaleza espiritual. La hora en que esto ocurre vincula esta actividad con los acontecimientos del día y la noche anterior. Además, Jesús rechaza que le programen una agenda particular de actividades, sino que claramente afirma su anunciado propósito: predicar en los pueblos cercanos.

(40) Vino a él un leproso, rogándole; e hincada la rodilla (hincar una rodilla era símbolo de
adoración) le dijo: si quieres, puedes limpiarme.

A esto no lo podemos interpretar como: Si quieres, si te parece bien. Si se te da la real gana, o si no tienes otra cosa que hacer. Esto es fe. Simplemente fe. Si quieres, si sencillamente te lo propones, tienes autoridad y poder para sanarme.

¿Qué respondería Jesús? ¿Le preguntaría, antes que nada, si era miembro de la iglesia? ¿Le concedería una entrevista de acuerdo con su agenda? ¿Lo derivaría a alguno de sus discípulos porque él estaría demasiado ocupado para estas pequeñeces?

(41) Y Jesús, teniendo misericordia de él, extendió la mano y le tocó, y le dijo: Quiero; sé
limpio.

Esto muestra tres cosas: N°1: Jesús siempre tuvo misericordia de los que sufrían, jamás indiferencia. Te recuerdo que misericordia y compasión, son expresiones del espíritu, no del alma. El alma sólo puede producir lástima, que no tiene nada que ver con misericordia.

N°2: Cuando vio fe, siempre quiso hacer lo que se le pidiera. Jamás se negó ni le tomó un examen de teología o ética a quien se lo pedía.

N°3: Mostró su propia autoridad para con la ley religiosa de su tiempo que prohibía el contacto físico con leprosos. Dice que lo tocó. Obviamente, el hombre quedó inmediatamente limpio. Quien responda al llamado, tome la promesa y la obedezca, las mismas cosas que él hizo hará, y aún mayores,

Jesús declara su voluntad para sanar a los enfermos. Hay quienes insisten en que siempre debemos acompañar nuestra oración por sanidad con: "Si es tu voluntad…" ¿Cómo puede uno tener una fe positiva si empieza su pedido con un "sí" condicional?

Nosotros no le decimos a Dios: "Padre, si es tu voluntad que yo sea salvo". Basta. Dios quiere que todos seamos salvos, lo que no quiere decir que efectivamente, después, todos lo seamos. Nuestra decisión es básica y clave.

(Marcos 2: 1)= Entró Jesús otra vez en Capernaum después de algunos días; y se oyó que estaba en casa. (Es muy probable que la casa a la que se alude aquí, haya sido la de Pedro.)

(2) E inmediatamente se juntaron muchos, (Aquí prevalece el concepto de "Dios añade"; nada
que ver con publicidad o autobombo, tan abundante hoy.) De manera que ya no cabían ni aún en la
puerta; y les predicaba la Palabra.

(3) Entonces vinieron a él unos trayendo un paralítico, que era cargado por cuatro.

(4) Y como no podían acercarse a él a causa de la multitud, descubrieron el techo de donde
estaba, y haciendo una abertura, bajaron el lecho en que yacía el paralítico.

Las casas de aquel tiempo y en aquella zona, tenían un techo plano, al cual se llegaba por una escalera exterior y era usado como un espacio adicional de la vivienda. La persistencia y determinación de los amigos del paralítico era, en este caso, una prueba de su fe.

(5) Al ver Jesús la fe de ellos, (Cristo siempre va a mirar tu fe) dijo al paralítico: hijo, tus
pecados te son perdonados.

Aquí la respuesta de Jesús refleja el punto de vista judío, que el perdón de los pecados debe preceder a la sanidad física. Haya sido o no esta enfermedad un resultado del pecado, Jesús fue al corazón del asunto.

El pecado y la enfermedad son consecuencias de la maldad y Jesús revela la oposición de Dios al mal, de cualquier manera que éste se manifieste. Su meta es traer completa sanidad a la gente. Jesús, Hijo de Dios en la tierra, tenía la suficiente autoridad del Padre para perdonar los pecados de los genuinamente arrepentidos.

La iglesia genuina, nosotros, su cuerpo actual, hijos de Dios por Jesucristo, ante el arrepentimiento genuino, laicos o no laicos, todos ministros competentes, también la tenemos. No es doctrina denominacional ni tesis teológica: es Biblia.

(6) Estaban allí sentados algunos de los escribas, los cuales cavilaban en sus corazones:
(Conviene tomar debida nota de ese concepto: "en sus corazones". El secreto razonamiento de los
escribas "en sus corazones" contrasta con la franqueza de Jesús. Hoy sigue igual. En la iglesia no
puede haber secretos. Todo secreto esconde algo que no debe ser conocido. La transparencia de los
hijos de Dios está muy lejos de estas posiciones humanas.) (7) ¿Por qué habla este así? Blasfemias
dice. ¿Quién puede perdonar pecados, sino sólo Dios? (Ojo que los escribas tenían razón cuando
decían que sólo Dios puede perdonar pecados. De hecho, también la tenían en la acusación de
blasfemia contra Jesús, a menos que pudiera aportar evidencias visibles de su autoridad y su
capacidad de perdonar. Una jerarquía religiosa de cualquier credo puede caer tranquilamente en
blasfemia si perdona pecados. Un hijo de Dios con la autoridad del nombre de Cristo es otro cantar.)

(8) Y conociendo luego Jesús en su espíritu (esto es lo que se llama discernimiento) que
cavilaban de esta manera dentro de sí mismos, les dijo: ¿Por qué caviláis así en vuestros
corazones?

(9) ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: tus pecados te son perdonados, o decirle: Levántate,
toma tu lecho y anda?

(10) Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar
pecados (dijo al paralítico): (11) A ti te digo: Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa.

(12) Entonces él se levantó enseguida, y tomando su lecho, salió delante de todos, de manera que todos se asombraron, y glorificaron a Dios, diciendo: Nunca hemos visto tal cosa.

La más que evidente sanidad de ese paralítico, establece efectivamente la prerrogativa divina de Jesús para perdonar pecados. La denominación de "Hijo de Hombre", es un título mesiánico que proviene de lo escrito en el libro del profeta Daniel, capítulo 7, verso 13, fue elegida por Jesús para sí mismo, por encima del mucho más popular "Hijo de David", que contenía una tonalidad nacionalista y materialista.

Primero: el mundo, hoy, al igual que antes porque así lo dice la Biblia, espera "anhelante", la manifestación de los hijos de Dios, no el éxito simpático de alguna iglesia local o sus aportes para la justicia social.

Y la manifestación de los hijos de Dios tendrá que estar a la altura de lo que el Padre es: Todopoderoso, Majestad, Espíritu y, esencialmente, Sobrenatural. ¿Qué se conseguiría con esto? Que el mundo glorifique a Dios, como pasa en el verso 12, y que vuelvan a decir: Nunca hemos visto tal cosa. Eso es todo Dios, puro Dios; lo otro, apenas esfuerzos de hombres bien intencionados pero caminando fuera de la cobertura de la nube.

La historia sigue y muestra aspectos que, si respondemos al llamado, creemos firmemente en la promesa y la obedecemos, podremos empezar a pagar esas deudas impagas que la iglesia como cuerpo divino, tiene para con el mundo que la rodea y espera de ella lo mejor, no algo más de lo mismo.

Jesús no tiene pudores en incorporar a un impopular a su grupo selecto (Mateo), da una clase no teórica sino práctica sobre el ayuno, se constituye contrariando todo lo armado por la religión oficial, en Señor del Día de Reposo permitiéndose hasta sanar a un hombre que tenía una mano seca durante un día de reposo, era seguido por multitudes sin que nadie las incentivara ni invitara, dio mandamientos nuevos que se agregan a los diez clásicos y legendarios de Moisés, abrió su boca en parábolas para que solamente lo entendieran los que tenían oídos espirituales aptos par hacerlo y, finalmente, luego de muchos sucesos más, instituyó La Gran Comisión.

Quiero puntualizar que Comisión, tal como nosotros lo utilizamos es un término que significaría algo así como "encargo", "mandado". No es este el espíritu de esta letra. Co-misión. Una misión de más de una persona.

Tú, yo, el vecino, tu pastor, el mío o quien sea, y Él. Nadie que no entregue su vida y sus actos cotidianos a Cristo, puede cumplir con la Gran Comisión. Una misión de dos o más de dos, jamás podrá ser cumplimentada por un Llanero Solitario.

(Marcos 16: 14)= Finalmente se apareció (resucitado, obviamente) a los once mismos, estando ellos sentados a la mesa, y les reprochó su incredulidad y dureza de corazón, porque no habían creído a los que le habían visto resucitado. (Esto para obsequiar a aquellos que, en aras del "Dios es amor", insisten en que exhortar a la iglesia es "azotarla" y que eso desagrada a Dios. Si realmente esa fuera la interpretación, Cristo, aquí, estaría desagradando a Dios porque no está felicitando a sus discípulos, precisamente)

(15) Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. (Toda criatura
significa: toda criatura. Esto incluye al empresario que luego aportará generosamente buenos dineros
a la obra y también al marginal que lo más probable es que tenga que vivir un tiempo de lo que la
iglesia le dé. Toda criatura. El evangelio no es selectivo.

(16) El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.
(Dice que el que creyere y fuere bautizado. Si cree y no es bautizado, está rengo de obediencia, pero
no está condenado, porque Dios mira el corazón. Ahora: si estás bautizado pero no crees, la
conclusión será la que lees al final, porque Dios conoce tu corazón y, sin fe, es imposible agradarle.)

(17) Y estas señales seguirán a los que creen: (Acá es donde quiero decirte que, si amas las
señales y los prodigios sobrenaturales que emanan del poder de Dios, no tienes que pasarte toda tu
vida recorriendo el mundo o la ciudad buscando la iglesia donde sucedan cosas maravillosas, porque
esta palabra dice que esas señales, seguirán, irán detrás, acompañarán, a los que creen) En mi
nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; (18) tomarán en las manos serpientes, y
si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; Sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.

Muchos eruditos cuestionan la autenticidad de estos últimos versículos fundamentalmente porque no aparecen en los manuscritos más antiguos, y porque su estilo es algo diferente al resto de Marcos.

Sin embargo, escritores cristianos del siglo II, como Justino Mártir, Ireneo y Tertuliano, dan testimonio a favor de la inclusión de estos versos; y las más antiguas traducciones, al latín, al siríaco y al cóptico, los incluyen. De todas maneras, el pasaje refleja la experiencia y las expectativas de la iglesia primitiva sobre el empleo de los dones carismáticos, pero la cuestión sobre su autenticidad, debe permanecer abierta.

Deudas impagas: 1)= Ir a Cristo dejando todo.- 2)= Tener autoridad real, no institucional- 3)= Clamar por la unción.- 4)= Orar fervientemente por discernimiento.- 5)= Contar con autoridad y poder para echar fuera demonios.- 6)= Orar perseverantemente. Si Jesús necesitó orar, siendo quien era, qué menos nosotros.- 7)= Tener un corazón misionero, que no significa ansiar viajar por el mundo, sino hablar con tus vecinos aunque te insulten.- 8)= Predicar el evangelio del Reino, que es anunciar la caída de las potestades satánicas, no vivir hablando del amor y el perdón porque comprometen menos.- 9)= Sujeción. Sujeción a la autoridad de Cristo, nuestro Señor y al Padre y al Espíritu Santo. Sujeción a todos aquellos líderes que a su vez estén sujetos a la autoridad divina.

No sujetarse a hombres carnales porque simplemente ostenten un cargo o una jerarquía eclesiástica. Y, finalmente, recordar que sujeción jamás será sinónimo de obsecuencia. Piensa: ¿Qué crees que hubiera hecho Jesús con un alcahuete que le trajera informes no pedidos sobre el comportamiento de todos los demás? Bueno: haz tú lo mismo. Tú eres cristiano. Cristo es el modelo. Paga las deudas impagas.————————

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Pasaporte a la Gloria

Quien haya aceptado a Jesucristo como salvador personal y como Señor de su vida y de esa forma se haya convertido a la auténtica fe cristiana, más allá de como la viva, la manifieste o la desarrolle, no ignora el valor de la palabra GLORIA y cuanta relación tiene con su vida cotidiana.

Esta palabra, que es profusamente utilizada en casi todo el contexto bíblico, es la expresión de la excelencia del carácter y perfección de los atributos de Dios manifestados en toda la creación. Se expresa especialmente en Cristo quien la muestra a los hombres en cinco aspectos: su nacimiento, su transfiguración, su muerte, su resurrección y su ascensión.

Tiene que ver, asimismo, con la alabanza que se le rinde a Dios, ya que en muchas partes de la Biblia se exhorta al pueblo de Dios a dar gloria a su nombre. Nos falta el pasaporte. Vamos a tratar de encontrar al menos una de sus facetas, a través del capítulo 8 de la carta de Pablo a los romanos.

(Romanos 8: 1)= Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.

Según se entiende aquí, los creyentes son liberados del juicio por el simple hecho de estar EN Cristo. No CON ni POR, sino EN, es decir: "adentro de" El hombre en Cristo o Cristo en el hombre. Andar "conforme" significa "formado con".

(2) Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la
muerte.

El término me ha librado es la palabra ELEUTHEROO y significa "libertar, remitir, dejar en libertad". En el Nuevo testamento la palabra se usa exclusivamente para referirse a la obra de Cristo de liberar a los creyentes del pecado.

Es llamativa también la diversidad de nombres que se le dan al Espíritu Santo en el contexto de la Escritura. En este capítulo, solamente, cuatro menciones diferentes: Espíritu de Vida en el verso 2, Espíritu de dios y Espíritu de Cristo en el verso 9 y Espíritu de Adopción en el verso 15.

(3) Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a
su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne;
(Dice que lo condenó "en la carne". Esto quiere decir que si no vivimos en el Espíritu, (Dios es
Espíritu), no estamos EN Cristo, sino que estamos quizás CON Cristo o enamorados POR Cristo, lo
cual es un equivalente a estar en la carne, cosa que está condenada por el propio Cristo) (4) para
que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu.

Pablo presenta dos estilos de vida que son el centro de toda su argumentación. Andar conforme a la carne es seguir los deseos de la vida vieja. Andar conforme al Espíritu, es dejarse guiar por el Espíritu Santo, para vivir de una forma que sea agradable a Dios. El Espíritu Santo siempre habla, pero con una sola condición: que haya quien lo escuche.

(5) Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del
Espíritu, en las cosas del Espíritu.
(Esto es un equivalente de santidad, no sólo en los
comportamientos humanos, sino también en los más íntimos pensamientos).

(6) Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz.

(7) Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la
ley de Dios, ni tampoco pueden. (O sea: andar en el Espíritu no es una opción; Es mandamiento. Lo
contrario te hace perder la amistad de Dios: nada menos.)

(8) Y los que viven según la carne, no pueden agradar a Dios.

(9) Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él.

Vamos por partes: un comentarista se mostraba muy contento porque, decía él, lo dicho en el verso 8 no tiene nada que ver con los creyentes, sino que se refería a los incrédulos. Pero hay un problema: creyente es el que tiene el Espíritu de Dios, el Espíritu de Cristo. El que no lo tiene, puede estar viviendo en la carne, que es como andar en las obras de la carne.

Es muy buen momento para preguntarnos por dónde andamos, ¿No? Como para tomar bases, te repito algunas de las denominadas obras de la carne según lo que se expresa en la carta de Pablo a los Calatas 5:19-21:

Adulterio, Fornicación, Inmundicia, Lascivia, Idolatría, Hechicerías, Enemistades, Pleitos, Celos, Iras, Contiendas, Disensiones, Herejías, Envidias, Borracheras, Orgías y "cosas semejantes a estas". Termina, tú sabes, diciendo que quienes practican estas cosas, no heredan el reino de Dios. No es pavada ni broma, en?

(10) Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, mas
el espíritu vive a causa de la justicia.
(¿Cómo habitará Cristo en nosotros para que nuestros cuerpos
estén realmente muertos al pecado? Efesios 3:17 dice que es por la fe en nuestros corazones, para
arraigamos y cimentamos en amor y acceder de ese modo, a la plenitud de Dios.

(11) Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que
levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu
que mora en vosotros.

(12) Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la
carne; (Esto suena un poco complicado, pero hay que verlo desde esta óptica: Pablo, lo que estima,
es que somos deudores de vivir conforme al Espíritu. No es una opción ni una sugerencia: es una
obligación deudora)

(13) Porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras
de la carne, viviréis.

Punto primero: una persona es esclava de aquello ante lo que se inclina y de lo que reconoce como su dueño. Si obedece el mandato del pecado, éste es entonces su amo y se mueve en dirección hacia la muerte. Si obedece el mandato de la justicia, ésta es a quien se somete, y experimenta la verdadera vida.

Pablo señala dos direcciones en la vida y muestra sus últimas consecuencias. Dice que los cristianos tienen la capacidad para escoger hacer algo que no es característico en ellos, esto es, "andar conforme a la carne"; y se advierte que no lo hagan.

Dice, también: mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne: un buen resumen del proceso de santificación (es decir: crecer en santidad) en la vida cristiana. Debemos trabajar activamente para crecer en santidad y "dar muerte" a cualquier pecado en nuestras mentes, tanto en palabras como en obras. Pero, a pesar de que hagamos todo nuestro esfuerzo, Pablo nos recuerda que solamente alcanzaremos la victoria "por el Espíritu", esto es: por el poder del Espíritu Santo.

(14) Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios. (Un
momento. Dice que TODOS los que son guiados por el Espíritu de Dios, (el Espíritu Santo), ESTOS
son hijos de Dios. O sea que los que no son guiados por el Espíritu Santo sino por sus propias, bien
intencionadas, loables y aplaudibles ideas humanas, NO SON HIJOS DE DIOS. ¿Té queda claro?)

Esto, más allá de lo estrictamente perteneciente al mundo invisible de lo espiritual, también alude necesariamente a un estilo de vida. Es decir que Pablo enseña que vivir por el Espíritu, es hacer morir progresivamente los apetitos pecaminosos de nuestra naturaleza interior.

Esto implica que, aunque todos los cristianos son de alguna manera guiados por el Espíritu de Dios, hay diversos grados en la actitud de aceptar la dirección del Espíritu. Mientras más plenamente sea guiada la gente por el Espíritu, más obedecerán la voluntad de Dios y mejor se conformarán sus estándares santos.

La palabra griega traducida como SON GUIADOS es un participio presente y debe ser entendida como que "muchos son guiados continuamente por él Espíritu de Dios". Esta guía divina no se reduce al conocimiento objetivo de los mandamientos de la Escritura y al esfuerzo consciente por obedecerlos (aunque lo más seguro es que los incluya).

Por el contrario, más bien se refiere al factor subjetivo de ser receptivos a los impulsos del Espíritu Santo a lo largo del día, impulsos que si de verdad vienen del Espíritu Santo nunca nos inducirán a actuar en contra de lo que enseña la Escritura.

Lo que se percibe como la dirección subjetiva del Espíritu Santo, especialmente en las decisiones más importantes, o en los impulsos para hacer algo poco usual, debe ser sometido a la confirmación de varios consejeros para que nos ayuden a protegemos de errores y a mantener una clara visión de las normas objetivas de la Escritura.

(15) Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, (Ojo:
cuando estás en temor, ten en cuenta que se trata de la actividad de un espíritu, que no es el santo,
obviamente. Repetí conmigo: EL MIEDO NO ES DE DIOS. Ningún miedo, estamos?) S/ no que
habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba Padre!

(16) El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.

Esto muestra claramente que es el Espíritu Santo el único que nos puede proporcionar seguridad de que somos hijos de Dios. ABBA, por su parte, es una palabra que tiene una traducción similar a la que la acompaña en este texto.

PADRE, aunque por las derivaciones semánticas del idioma original, encajaría mucho mejor en algo así como PAPI, o PAPITO. Esto va específicamente para aquellos que suelen escandalizarse y hasta enojarse cuando alguien, orando en voz alta, "se atreve" a llamar PAPÁ o PAPITO a Dios. Pura religiosidad que atiende más a las formas que al fondo.

(17) Y sí hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que
padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.

Esto nos dice que el Espíritu Santo, también le garantiza la gloria al creyente. Hay algunos textos que corroboran esto: Gálatas 4:7= Así que ya no eres esclavo, sino hijo: y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo.– 2 Timoteo 2:12= Si sufrimos, también reinaremos con él: Si le negáremos, él también nos negará.-1 Pedro 4:13= sino gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría.

(18) Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la
gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.
(Este término EN NOSOTROS, debe traducirse
correctamente PARA NOSOTROS.)

(19) Porque el anhelo ardiente de la creación es aguardarla manifestación de los hijos de Dios.

Yo creo que puede resultar aclaratorio lo que en el mismo tenor se dice en Colosenses 3:4= Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria. En este caso, la palabra MANIFIESTE es la palabra PHANEROO, y significa poner al descubierto, revelar, hacer visible, hacer conocido lo que había estado escondido, sin conocerse, traer a la luz.

PHANEROO nos habla de la manifestación de Cristo, cuando lo vemos en la plena expresión de su gloriosa naturaleza. Pedro también habla de lo mismo cuando dice, en su primera carta, capítulo 1, verso 7: Para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo.

Estos dos comentarios, fíjate, hablan de la manifestación de Cristo y todos los teólogos, coinciden en que cuando se habla de la manifestación de Cristo se habla de su segunda venida. Puede ser, pero tenemos un problema: aquí no habla, el verso 19, de la manifestación de Cristo sino que el mundo anhela la manifestación de los hijos de Dios. Esto es: de todos aquellos que son guiados por el Espíritu de Dios. En suma: nosotros.

(20) Porque la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del
que la sujetó en esperanza; (21) porque también la creación misma será libertada a la esclavitud de
corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios.
(Aquí hay que entender, aunque se deberá
examinar con mucha mayor profundidad, que en el tiempo de nuestra redención final, la creación
misma será purificada y compartirá nuestra gloria)

(22) Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora; (Quiero que entiendas algo: los dolores de parto no son eternos, no duran para siempre. Se sufren hasta que llega el momento del alumbramiento. Y lo que se alumbra, casi siempre es un fruto del amor, de la pasión y del íntimo conocimiento) (23) y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo.

Mira: así como las primicias de la cosecha son un anticipo de todos los frutos que se pretende recolectar, la dádiva del Espíritu Santo constituye una primicia de lo que recibiremos con plena adopción como hijos de Dios, cuando nuestros cuerpos sean redimidos.

Esa es una teoría, atendible, lógica, creíble. Pero hay otra que sin descartar la expuesta, habla de una manifestación y de una gloria que tiene que ver con el crecimiento de un estilo de vida que proviene del mundo del Espíritu y no del sistema del mundo. El pasaporte a esa gloria, es Cristo. Pero no un Cristo de religión, rito, culto, reunión, lecturas bíblicas, oraciones públicas y liderazgos consensuados; un Cristo producto de un corazón recto y, obviamente, conforme al corazón de Dios.

(24) Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza;
porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo?

Esperanza viene de esperar sin ver nada material o humano que garantice esa espera. Yo creo total y absolutamente en los milagros de Dios, hoy, ahora, siglo veintiuno. Pero también entiendo que los milagros, en el tiempo de Jesús, generalmente fueron hechos para sacudir la incredulidad de los incrédulos, no para regocijo de los creyentes aunque naturalmente los incluyera.

Porque los incrédulos (y adentro de las iglesias hay muchos más de los que suponemos) necesitan ver para creer, pero los creyentes viven en perpetua esperanza, que es creer sin ver, aunque como se dice: si creen, verán la gloria de Dios.

(25) Pero si esperamos lo que no vemos, con paciencia lo aguardamos.

(26) De igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir
como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos
indecibles.

La palabra griega traducida como AYUDA se usa en el evangelio de Lucas 10:40, donde Marta le dice a Jesús que le diga a su hermana María que le AYUDE. Dicen algunos comentaristas que eso no indica que el Espíritu ore en lugar nuestro sino ayudándonos. No se puede descartar que así sea, pero la palabra INTERCEDER es, precisamente, "ponerse en lugar de", no "ponerse con".

La expresión INDECIBLE, que se usa aquí, significa algo así como "imposible de poner en palabras". Pablo está hablando aquí, en términos generales, de la vida de oración de los cristianos y no discute en modo alguno como muchas veces se ha enseñado, el hecho de hablar o no hablar en lenguas.

A esto, Pablo lo deja muy claro en su carta a los Corintios. Él tiene que hablarle de esto a los Corintios porque ellos habían contaminado sus dones, no porque fueran los únicos que los desarrollaban. Se estima como cierto que tanto los Efesios, como los Filipenses y los Gálatas también hablaban lenguas con total naturalidad, así como el mismo Pablo dice que él lo hacía.

(27) Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque
conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos.

El Salmo 139:1 y 2 dicen al respecto: Oh Jehová, tú me has examinado y conocido. Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme: has entendido desde lejos mis pensamientos. , Y en Apocalipsis 2:23 añade que: Y a sus hijos heriré de muerte, y todas las iglesias sabrán que yo soy el que escudriña la mente y el corazón; y os daré a cada uno según vuestras obras.

(28) Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los
que conforme a su propósito son llamados.

Acá hay algo muy importante que no se puede dejar de lado. La palabra PROPÓSITO, aquí, es la palabra PROTHESIS. Viene de PRO, que significa "antes" y TMESIS, que quiere decir "un lugar". Algo así como un lugar determinado desde antes.

Esta palabra sugiere un plan deliberado, una proposición, un plan anticipado, una intención, un designio. De las doce veces que aparece en el Nuevo Testamento, PROTHESIS se usa cuatro veces para referirse al pan levítico de la proposición, (literalmente, "el pan de colocar adelante").

La mayoría de los otros usos señalan los propósitos eternos de Dios en relación con la salvación. Nuestra salvación personal no solamente fue bien planeada, sino que pone de manifiesto la invariable fidelidad de Dios que espera la consumación de su gran plan para la iglesia. Eso por un lado.

Por otro lado, aun en las dificultades y el sufrimiento, aun en la más amarga desilusión, aun cuando maltratados, los cristianos deben saber que Dios obra en medio de esas situaciones; para que se cumplan sus buenos propósitos en sus hijos.

Pero atención: no se puede enseñar de ninguna manera que así, sin más ni más, TODAS LAS COSAS AYUDAN A BIEN y, de ese modo, darle gloria hasta a un cáncer. ¿A quién se le ocurre que Dios, para beneficiar a uno de sus hijos, le va a mandar un cáncer?

El pasaje dice, y esto es muy claro, que a los que aman a Dios todas las cosas ayudan a bien. Y como si esto no fuera suficiente, agrega que se trata de aquellos que son llamados conforme a su propósito.

No estoy en contra de las enseñanzas clásicas, pero quiero que sepas esto. Salvarte del infierno, es el deseo de Dios, pero no su propósito. Su propósito es que, cuando ya eres salvo, operes a favor de su reino y aportes lo que más puedas para extenderlo y recuperarlo de las manos usurpadoras de Satanás. +++

(29) Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos
conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.

(30) Y a los que predestinó, a éstos también llamó, a éstos también justificó; y a los que
justificó, a éstos también glorificó,

Quiero aclararte algo que también ha sido causa de confusión: existe, verdaderamente, la predestinación por parte de Dios. Pero está apuntada a su iglesia, no es algo personal. Aunque se convierte en personal si tú accedes a sujetarte a su divina voluntad y en obediencia absoluta pasas a formar parte de esa iglesia, no de otro modo.

(31) ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿Quién contra nosotros? (Este verso
tiene parentesco con el verso 6 del salmo 118, que dice: Jehová está conmigo: no temeré lo que me
pueda hacer el hombre.

(32) El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que se entregó por todos nosotros, ¿cómo no
nos dará también con él todas las cosas?

(33) ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica.

(34) ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el
que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.

Esto te dice que es Cristo quien actuará como juez sobre todo el mundo, pero no nos condenará; aun ahora. Él intercede por nosotros; es decir: trae las peticiones ante Dios. Pero cuidado; esto no significa que tú puedas vivir tu vida como se te dé la regalada gana y que él, después, interceda por todos tus desaguisados y desobediencias.

No te olvides que Dios es justo, de eso no existe ninguna duda pero no tonto, y de esto tampoco hay dudas. Dios te ama y desea fervientemente que formes parte de su enorme familia, pero no te necesita. Tú le necesitas a él.

(35) ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o
hambre, o desnudez, o peligro, o espada?

(36) Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; somos contados como
ovejas de matadero

(37) Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos
amó.

Esta expresión MAS QUE VENCEDORES, en los originales, es la palabra HUPERNIKAO. Viene de una conjunción formada por HUPER, que quiere decir "sobre y por encima de", y NIKAO, que significa "conquistar".

La expresión, entonces, describe a uno que es victorioso en grado sumo, que gana una victoria que es más que ordinaria, porque está en condiciones de triunfar en forma absoluta. Esto no es lenguaje arrogante, sino de confianza plena. El amor de Cristo conquistó la muerte y, debido a ese amor, nosotros somos HUPERNIKAO.

Dos cosas: Si somos Más que vencedores, es porque hay una batalla donde vencer, sino ¿Más que vencedores de qué cosa, seríamos? La otra: somos más que vencedores, es cierto, pero POR MEDIO de Él, no por las nuestras, eh? Sería catastrófico confundirnos en eso.

(38) Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni
potestades, ni lo presente, ni lo por venir, (39) ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada
nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

Quiero que veas con claridad las cinco preguntas que Pablo hace y nos hace aquí: 1) Si Dios está con nosotros, quién puede estar en contra de nosotros? 2) ¿Cómo Dios no nos va a dar juntamente con su Hijo todas las cosas? 3) ¿Quién puede acusar a los escogidos de Dios? 4) ¿Quién nos puede condenar fuera de la voluntad de Dios? 5) ¿Quién nos puede separar del amor de Cristo?

En la respuesta de cada una de estas cinco preguntas, está el pasaporte a la gloria de Jesucristo que buscábamos. Para cualquier cristiano desalentado este poderoso pasaje ofrece hoy las seguridades del amor de Cristo, presente en cada momento de la vida del creyente.

¿Existirán mayores motivos de descontento que los mencionados por Pablo? Si no, entonces nunca nos separaremos del amor de Cristo en esta vida, y aun en medio de las dificultades, seremos más que vencedores. Esa es la gloria venidera. Este es el pasaporte, el pasaje, el boleto de ida y vuelta a la victoria.

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El Aceite de la Unción

En muchos textos de la Biblia se compara la unción del Espíritu Santo con el aceite. Comenzando por la factibilidad de que los dos pueden ser sentidos y experimentados. Ninguno de los dos son figuras abstractas producto de las mentes afiebradas de ciertos energúmenos fanáticos, sino una realidad palpable, gustable, audible, visible y aromática que sucede en la vida de los que creen en Cristo Jesús y su evangelio victorioso.

Pero algunas observaciones, que vamos a tener muy presentes porque contienen coherencia y sentido común, con respecto a las cualidades y características del aceite, nos pueden ayudar a comprender mejor el obrar del amado Espíritu.

Punto primero: el aceite se evapora, y si no se lo reemplaza regularmente, finalmente desaparece. Eso puede comprobarse, lamentablemente, un día cualquiera en lo espiritual y también en lo material y literal. Echa un poco de aceite dentro de un recipiente, déjalo un tiempo prolongado sin utilizar y verás como, al cabo del tiempo se ha evaporado una porción.

Si pasas más tiempo aun, vas a poder comprobar que el recipiente está absolutamente vacío y que ni siquiera hay una evidencia de que en algún momento haya tenido aceite. Es como si jamás nunca hubiera sucedido nada, como si nunca hubiera existido algo importante allí.

Es verdad, lo tengo que decir antes que alguien me escriba para gritarme ¡Hereje!: El Espíritu Santo no se evapora. Sin embargo, en un momento dado, puedes llegar a pensar que realmente ha sucedido eso.

Debes, constantemente, permitir que el aceite fluya sobre ti, refrescando tu vida espiritual. Esto se hace por medio de la oración, una íntima comunión con Dios (hablo de comunión personal, no de ir a un templo una o dos veces por semana) y la lectura de la Palabra de Dios.

Tú tienes que recordar que la unción va a permanecer en tu vida si tú continúas caminando y hablando CON el Señor, no siempre AL Señor. Cuando te pases largos ratos en su presencia, podrás comprobar que el rico aceite del Espíritu Santo correrá libremente por tu vida, refrescándolo y renovando tu propio espíritu.

Otra característica interesante acerca del aceite es que si en el recipiente en donde se lo coloca hay un pequeño orificio, por microscópico que sea, por ahí se escurre. El hueco puede ser -es cierto – muy pequeño, y si quiere, hasta invisible a simple vista, pero si llega a existir una mancha o una impureza en la composición material de ese recipiente, el aceite a corto o mediano plazo va a encontrar la manera de salirse por ahí.

(Efesios 4: 22)= En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, (23) y renovaos en el espíritu de vuestra mente, (24) y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.

(25) Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos
miembros los unos de los otros.

(26) Airaos, pero no pequéis: no se ponga el sol sobre vuestro enojo, (27) ni deis lugar al
diablo.

Este texto nos advierte de cualquier posible "hueco" en nuestro recipiente cuando nos dice que no demos lugar al diablo. La palabra LUGAR, aquí, deriva de una palabra griega utilizada para AVENIDA o VENTANA.

Es decir que lo que nos está diciendo, es que no debemos dejarle la ventana abierta al diablo. Es la vieja y conocida historia: Si dejas el portón de tu casa abierto y por allí se mete el perro de tu vecino y te muerde, ¿Quién tendrá la culpa? ¿El perro, tu vecino o tú por dejar el portón abierto?

Entonces, atención: no permitas que los huecos de la amargura, el resentimiento, la lástima propia (que es egolatría), y otras cosas semejantes se infiltren en tu vida. Porque es allí, entonces, donde el precioso aceite del Espíritu se saldrá y te sentirás vacío de adentro, que es el peor de los lugares para sentirse vacíos.

Estos huecos que atacan tu recipiente del Espíritu son tan sutiles que al principio son difíciles de detectar. La amargura, por ejemplo, puede introducirse sin que casi nadie se dé cuenta. ¿Y cuántas veces te has encontrado con gente que está perdiendo abundantemente aceite por los huecos de la lástima propia?

Son reconocibles, no hacen más que decir: j Pobre de ! ¿Por qué esto me pasa a mí? O la más pomposa: ¡Oh, yo no me merezco esto! Eso es cierto, no te mereces eso, pero vas a tener que reconocer que tampoco te mereces la salvación, los dones o los ministerios y Dios te los da por Gracia y Misericordia.

Al buscar y andar en la unción, es imperativo que te cuides de esos huecos y te concentres en mantener tu aceite fresco. Y si estás pensando que a todo esto Dios lo hará en tu lugar, estás frito. Hay cosas que son responsabilidad de Dios y hay cosas que son tu y nuestras responsabilidades.

Otra verdad acerca del aceite es que sólo el aceite fresco tiene la debida densidad (o sea el espesor), para ser útil en un motor o una máquina. A ese espesor se le llama viscosidad, y es importante, puesto que esto determina la habilidad del aceite para resistir el calor y la presión y para reducir la fricción y la tensión.

Mientras más baja la viscosidad, menos podrá el aceite proteger bajo ciertos niveles de presión. Fíjate que en el caso del aceite automotor, es indispensable cambiarlo cada una determinada cantidad de kilómetros. Esto es porque, de otra manera, además de ensuciarse, el aceite pierde densidad, espesor, viscosidad, color y puede perjudicar el motor en lugar de protegerlo. ¿Entiendes esta ilustración?

Del mismo modo, tu unción va perdiendo paulatinamente su viscosidad bajo el calor de la guerra espiritual. Por eso DEBES dar atención diaria a la oración y al estudio bíblico. Es la única manera de desarrollar y mantener tu espesor y fortaleza espiritual.

Ahora bien: ¿Cómo está tu aceite? ¿Estás constantemente agregando aceite fresco o sigues operando con una unción vieja? ¿Sientes que se ha envejecido el toque de Dios en tu vida? ¿Te da la impresión que ha comenzado a evaporarse? ¿No está roto en alguna parte tu recipiente?

Sí, ya sé: ni quiero imaginarme lo que está pasando allí, del otro lado de este texto. Alguien en este momento debe estar sintiendo el dolor de que esto le haya pegado en un sitio clave, justo pero doloroso. Bueno; espero que el dolor sea lo suficientemente serio como para que revises ya la frescura, el nivel y el espesor de tu unción.

Además de la oración y el estudio bíblico (que son indispensables) tú necesitas oír a hombres y mujeres de Dios. Además de tu congregación local y el mensaje de quien allí predique, (O, incluso, pese a ella), es importante contar con la palabra de otros siervos ungidos en diferentes escalas: apóstoles, profetas, evangelistas, pastores, maestros.

Yo tengo un arsenal de audio y escritos con mensajes de diferentes hermanos, y otro de libros que, sin caer en el grueso error de utilizarlos como reemplazo de la Biblia, me han ministrado en muchas esferas de necesidad. Y los aprovecho. Lo que hoy se ve en librerías está bastante lejos de la unción.

(2 Timoteo 4: 13)= Trae, cuando vengas, el capote que deje en Troas en casa de Carpo, y los libros, mayormente los pergaminos.

Yo no puedo enfatizar demasiado, por razones más que obvias, la importancia que tiene aprender de cristianos maduros. Esto, en todo caso, es una manera más de asegurarte de que tu aceite espiritual sea renovado con regularidad.

Tratar de existir en la realidad de ayer sólo trae consigo una lenta y muy engañosa muerte espiritual. No hay nada peor que observar a alguien que cree estar vivo espiritualmente cuando en realidad está muerto. La peor muerte es cuando uno muere y no reconoce que su realidad se ha vuelto un ritual de actividad religiosa.

Yo he visto muchas veces a cristianos que se tuercen y se retuercen, que cantan, bailan y gritan cuando adoran a Dios. Sé que en un tiempo Dios se movió en sus vidas de una manera muy poderosa y, es muy probable y natural que ese mover los haya hecho retorcer, temblar, caerse, gritar y bailar de gozo.

Pero con el correr del tiempo la unción divina se apagó y muchos de ellos conservan estas expresiones sólo como una actividad religiosa y tradicional rememorativa de aquellas experiencias gloriosas. Si sólo es religiosidad, es el residuo de una realidad pasada. Tiene forma de espiritualidad, pero al mismo tiempo niega su poder.

(2 Timoteo 3: 5)= que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a estos evita.

Cuando tu aceite es fresco, tiene un aroma fragante y delicioso. Pero no hay cosa más desagradable que el olor del aceite rancio y podrido. ¿Alguna vez sentiste el olor del aceite de oliva podrido? Es repulsivo. Así como el aceite puede tener buen olor en lo natural, también esto sucede en lo espiritual.

La fragancia espiritual está definitivamente asociada con el pueblo de Dios. Si sus vidas están llenas del aceite fresco del Espíritu, podrás detectar una dulce fragancia. Cuando el aceite se ha envejecido y la carne toma las riendas, despide un olor desagradable.

(1 Samuel 10: 6)= Entonces el Espíritu de Jehová vendrá sobre ti con poder, y profetizarás con ellos, y serás mudado en otro hombre.

Examina con cuidado este pasaje. En el primer libro de Samuel, en este capítulo 10, encontramos el relato del ungimiento que hiciera Samuel a Saúl con aceite. Saúl fue transformado. Lo que te está diciendo este verso 6 es que la unción te convierte, necesariamente, en una persona diferente.

La televisión y algunas publicaciones que se ocupan del quehacer cristiano internacional nos han mostrado con total claridad los cimbronazos que el Espíritu Santo ha producido en diferentes lugares y ante razas, nacionalidades y hasta étnicas totalmente disímiles.

La gente que es tocada por esa tremenda unción, de pronto, se vuelve valiente y fuerte. Sus mentes se aclaran. Sus espíritus se vuelven sensibles. Se vuelven conscientes del mundo invisible que existe a su alrededor. Dejan de tener miedos tontos producto de creer las reiterativas mentiras del diablo y sus demonios.

Según estos versículos, Saúl fue ungido y se convirtió en otro hombre. El verso 7 dice que se le aseguró que Dios estaría con él. ¿Cómo tener miedo, entonces? Dios lo usó luego para eliminar a miles de filisteos y, finalmente, se convirtió en el rey de Israel.

"¡Ah, sí! ¡Saúl, qué gracia!" Aja. ¿Me puedes decir, bíblicamente respaldado, cuál es la diferencia ante los ojos de nuestro Dios justo, entre Saúl y usted, entre su unción y la tuya? Claro; aquí la historia no termina bien, es verdad, a Saúl después le comenzaron a salir los defectos y los huecos: mira.

(2 Samuel 1: 21)= Montes de Gilboa, ni rocío ni lluvia caiga sobre vosotros, ni seáis tierras de ofrendas; porque allí fue desechado el escudo de los valientes, el escudo de Saúl, como si no hubiera sido ungido con aceite.

Los guerreros tenían maneras especiales de cuidar sus armas. Por ejemplo, los escudos, hechos de piel, tenían que ser frotados con aceite para preservarlos. Este "frotar con aceite" es símbolo de la unción, pues cuando nuestras vidas son frotadas con la unción del Espíritu santo, se vuelven útiles para el reino de Dios.

Sin embargo, dice la Escritura, Saúl llegó a ser "como si no hubiera sido ungido con aceite". Él había perdido esto a causa del pecado. En el primer libro de Samuel, capítulo 13, versos 11 al 15, se da un informe de Saúl y su ejército en combate con los filisteos.

Samuel, el juez y profeta, había prometido hacer ciertas ofrendas él mismo, así se lo describe en el capítulo 10, verso 8, antes que Israel saliera a la batalla. Cuando no llegó a la hora esperada, Saúl neciamente pensó que él podía mejorar la suerte de Israel contra los filisteos y ofreció él mismo el holocausto. Con esta desobediencia, Saúl vició las normas establecidas por Dios para los oficios de rey y profeta. Él pecó, y Dios le miró como si nunca hubiera sido ungido.

(Samuel 13: 11)= Entonces Samuel dijo: ¿Qué has hecho? Y Saúl respondió: Porque vi que el pueblo se me desertaba, y que tú no venías dentro del plazo señalado, y que los filisteos estaban reunidos en Micmas, (12) me dije: Ahora descenderán los filisteos contra mí a Gilgal, y yo no he implorado el favor de Jehová. Me esforcé, pues, y ofrecí holocausto.

(13) Entonces Samuel dijo a Saúl: Locamente has hecho; no guardaste el mandamiento de
Jehová tu Dios que él te había ordenado; pues ahora Jehová hubiera confirmado tu reino sobre Israel
para siempre.

(14) Mas ahora tu reino no será duradero. Jehová se ha buscado un varón conforme a su
corazón, el cual Jehová ha designado para que sea príncipe sobre su pueblo, por cuanto tú no has
guardado lo que Jehová te mandó.

(15) Y levantándose Samuel, subió de Gilgal a Gabaa de Benjamín.

Tú sabes, porque alguna vez lo enseñamos aquí, lo que es la unción regia. Es la unción del rey, la unción máxima, la última de la simbólica escala por la cual la precede la denominada "unción del leproso", (generalizada) y la del sacerdote.

Bien: después de conocer el poder y la intimidad de esa unción de reyes, si la perdieras, tú también perderías el escudo de protección, el rocío, la lluvia de la bendición de Dios. No puedo probarlo porque no se ve. Es por fe, esto es: a ciegas, o no es.

Fíjate que después de su desobediencia, Saúl luchó contra los filisteos sin la unción y sufrió una derrota humillante. Dios miró este acto de rebelión, y lo comparó al pecado de hechicería. Era asqueroso delante de Dios.

Además, cuando Saúl perdió esa unción regia, un espíritu maligno vino y se posesionó de él. La unción del rey le había dado autoridad sobre Satanás, pero cuando perdió la unción, se cambiaron los papeles y Satanás tuvo dominio sobre Saúl.

Judas, también, recordarás, perdió la unción regia. Jesús le había dicho a él y a los otros once: "Id, yo os doy poder. Echad fuera demonios". Cuando Judas perdió la unción, el diablo se posesionó de él y Judas traicionó a Jesús.

Una vez que al aceite limpiador de la salvación ha sido derramado sobre ti y has experimentado la unción del leproso, (la primera), no te detengas. Sigue hacia delante deja que el aceite fresco de la unción sacerdotal (la segunda), sea derramada sobre ti diariamente, trayéndote a la comunión y a la íntima relación con el Espíritu Santo.

Pasa tiempo en su presencia y permítele llenarte de Sí mismo y con Su poder. Entonces es cuando te moverás a un lugar más alto y entrarás en la unción regia, la máxima, y el imbatible poder sobre Satanás que la acompaña.

(Lucas 12: 47)= Aquel siervo que conociendo la voluntad de su señor, no se preparó, ni hizo conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes.

(48) Mas el que sin conocerla hizo cosas dignas de azotes, será azotado poco; porque a todo aquel a quien se haya dado mucho, mucho se le demandará; y al que mucho se le haya confiado, más se le pedirá.

El consejo resumido del principio básico de este pasaje, es: guarda cuidadosamente la unción.

Recuerda, no puedes operar dependiendo de glorias pasadas, tratando de sobrevivir con el aceite de ayer. Las reservas de Dios nunca se agotan. Así que, no te dejes poner rancio, ni te complazcas conmigo mismo.

Pide que el "aceite" del Espíritu Santo sea derramado sobre ti, renovándote y refrescándote. En hebreo, la palabra UNCIÓN es la palabra MASHACH, que significa "frotar". En griego, mientras tanto, Unción es la palabra CHRISM, que significa "untar". ¿No es maravilloso? Quiero que la unción caiga sobre mí y sea frotada en mí -no sólo sobre mí sino en mí -Quiero esa unción tangible.

Con anterioridad mencioné "frotar con aceite" en conexión con Saúl y la pérdida de la unción. El "frotar", sin embargo, tiene otro significado en las Escrituras. El Salmo 23, uno de los pasajes más amados de la Biblia, encuentra a David cuando él dice: Unges mi cabeza con aceite: mi copa está rebosando.

Teniendo en mente la escena del pastor y sus ovejas, nos ayudará saber que en el Oriente Medio, los pastores regularmente ungían sus ovejas con aceite de oliva para ahuyentar a los insectos que las molestaban.

En la Tierra Santa hay muchos insectos, y la única manera de lograr que éstos dejen en paz a las ovejas es frotándolas con aceite.

Para ti y para mí, esto simboliza ser liberado de las molestias de los demonios, por el poder del Espíritu santo. Y, además, establece que los cristianos tienen el Espíritu Santo en ellos después de la conversión, y no demonios. Es más, tienen la seguridad y la paz de la unción.

La idea de "frotar" también la encontramos en tres claves para mantener y aumentar la unción. En orden, estas tres claves son:

Primero: Dios siempre está mirando para ver si vos estás guardando lo que ya tienes. Piensa en la exhortación del Señor a David después que pecó con Betsabé:

(2 Samuel 12: 8)= y te di la casa de tu señor, y las mujeres de tu señor en tu seno; además te di la casa de Israel y de Judá; y si esto fuera poco, te habría añadido mucho más.

(9) ¿Por qué, pues, tuviste en poco la palabra de Jehová, haciendo lo malo delante de sus ojos? A U rías heteo heriste a espada, y tomaste por mujer a su mujer, y a él lo mataste con la espada de los hijos de Amón.

Desde luego, como después leemos en el Salmo 51, David se arrepintió y fue bendecido con la renovada presencia y poder de Dios. Segundo: Antes de darte más, Dios mira para ver qué has hecho con lo que ya te ha dado.

(Lucas 24: 28)= Llegaron a la aldea donde iban, y él hizo como que iba más lejos.

(29) Mas ellos le obligaron a quedarse, diciendo: Quédate con nosotros, porque se hace tarde,
y el día ya ha declinado. Entró, pues, a quedarse con ello.

(30) Y aconteció que estando sentado con ellos a la mesa, tomó el pan y lo bendijo, lo partió y
les dio.

(31) Entonces le fueron abiertos los ojos, y le reconocieron; mas él se desapareció de su vista.

Este, como has oído, es el relato de dos hombres a quienes Cristo resucitado se apareció camino de Emaús, Guiando llegaron a la aldea adonde iban, Jesús hizo como que iba más lejos. Ellos, dice la palabra, le obligaron a quedarse y él, más tarde, se reveló a sí mismo a ellos en el partimiento del pan. Fíjate que si no lo hubieran obligado a quedarse, habrían perdido esa revelación. ¿Te das cuenta?

Muchas personas hoy pierden la revelación de Jesús simplemente porque no le obligan a quedarse con ellos. Se dan por vencidos muy pronto. Él viene a ellos en la oración y ellos erróneamente piensan que cuando la presencia indica que va a alejarse, es porque Dios ya ha terminado con ellos.

La próxima vez que esto te suceda, quédate un rato más y obliga al Señor a quedarse más tiempo contigo. Encontrarás una revelación justamente después de ese instante.

Tercero, tus asociaciones son importantes. Asóciate con personas ungidas, porque la unción de ellos se "pegará" a tu vida. Ellos te influenciarán, y esto producirá maravillosos efectos. Recuerda cuando una banda de desterrados de la sociedad se unió a David.

(1 Samuel 22: 2)= Y se juntaron con él todos los afligidos, y todo el que estaba endeudado. Y todos los que se hallaban en amargura de espíritu, y fue hecho jefe de ellos; y tuvo consigo como cuatrocientos hombres.

Ellos, también se convirtieron en valientes y matadores de gigantes como resultado de su asociación. La unción en la vida de David los contagió. Lo mismo sucedió con los discípulos. Ellos recibieron la unción como resultado de su asociación con el Señor Jesús.

(Hechos 4: 13)= Entonces viendo el denuedo de Pedro y de Juan, y sabiendo que eran hombres sin letras y del vulgo, se maravillaban; y les reconocían que habían estado con Jesús.

Pregunto: ¿No es maravilloso lo que puede suceder si pasas tu tiempo con hombres y mujeres de Dios?

¿Deseas, mientras lees esto, conocer la gloria de Su presencia y la unción del Espíritu que viene con Su poder? Entonces invítale a venir a tu vida ahora mismo. Aun si eres salvo y bautizado en el Espíritu Santo, di: "Espíritu Santo, ayúdame a vaciarme de mí mismo para poder ser lleno de ti. Lléname de tu presencia para que pueda conocer tu poder…que pueda conocer tu gloria…que pueda conocer la preciosa unción de tu Espíritu".

Cuando aprendas a conocer Su presencia, Su persona, Su gloria, y cuando ÉL llene tu ser, entonces Su poder llenará tu vida y la unción del Espíritu será tuya.

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Usted, ¿Sabe Quien Es?

Es una buena pregunta esta, ¿No es así? – ¡Es muy fácil, hermano! – ¿Ah, sí? ¡No me digas! Hagamos la prueba, entonces. Aunque yo desde mi ordenador, con mis ojos en el monitor y mis manos en el teclado no pueda oírte, tú respóndeme igualmente. Yo te voy a dar respuestas tipo, modelos.

Ahí va la primera: ¿Quién es usted? – Yo soy Juan Pérez. – No, ese es su nombre. Yo le estoy preguntando quién es usted. – ¡Ah!, Está bien; soy un maestro de enseñanza bíblica… – Tampoco; eso es lo que usted hace, pero no quien es.

¡Ah! De acuerdo. Entonces yo soy un argentino más, un rosarino más. – No. Tampoco me sirve eso. Porque eso me indica adonde vive, pero no me dice quien es usted. – Ehhh…soy de las Asambleas de Dios… – Sigue equivocándose. En todo caso, esa es su preferencia denominacional.

Mira; no pierdas más el tiempo. No es tan simple como te parece. Incluso, a todo esto, me podrías agregar: cuanto mides, cuanto pesas y mil datos más y tampoco me dirían quien eres, apenas me estarías suministrando tus dimensiones físicas que, pese a ser importantes, no conforman tu verdadero yo.

Míralo de este modo: si a ti te cortan tus brazos y tus piernas, ¿Dejas de ser tú? ¿No, verdad? Si te sometes a un trasplante de corazón, hígado o riñón, por tener un órgano ajeno, tú ¿Dejas de ser tú? Tampoco. Y así sucesivamente.

Claro está: si continuáramos cortándote en pequeños trozos, en algún momento, encontraríamos al verdadero tú porque, allí dentro, en alguna parte, estás tú. Eso sí; Quien eres tú, es mucho, muchísimo más importante de lo que pueda verse en el exterior. Mira lo que dice Pablo:

(2 Corintios 5: 16)= De manera que nosotros de aquí en adelante a nadie conocemos según la carne; y aún si a Cristo conocimos según la carne, ya no lo conocemos así.

Fíjate que cosa curiosa, porque todos tenemos la tendencia a identificarnos con el resto de las personas por distintos y diversos motivos: desde lo físico (Altos, bajos, gordos, flacos), por la actividad que tenemos (Hay profesiones que hacen de sus reuniones verdaderas cofradías casi sectarias); en lo intelectual, (Hay sectores que se agrupan y comparten, incluso, cierto desprecio por los ignorantes y otros, que por el contrario, sienten un muy particular rechazo por todo aquel que evidencia algún tipo de conocimiento superior.

Muy bien; los creyentes no somos la excepción. Nuestras identificaciones más cotidianas son, notoriamente, las que tienen que ver con posiciones doctrinales; es decir: denominacional. Nos guste regular o mucho la unidad en el Espíritu, creamos verdaderamente en ella y hasta la prediquemos, en lo íntimo, siempre tendremos algún pensamiento que divide a “nosotros de ellos”.

Otras de las identificaciones más visibles son las que tienen que ver con el tipo de actividad o cargo que ocupamos en la congregación. Ujieres con ujieres, diáconos con diáconos, ministros con ministros, el coro con el coro y los músicos con los músicos. Está bien, hay razones interesantes y lógicas para que así sea, pero a veces…

Entonces, es aquí donde te pregunto lo que tiene que ver con la encuesta inicial: ¿Puedes determinar quien eres tú, entonces, por lo que haces? ¿O se determina lo que haces por ser quien eres? Fíjate que esa es una pregunta importante, especialmente con relación ala madurez cristiana.

Yo, particularmente, creo que se determina lo que uno hace por quien es uno. Creo de todo corazón que la esperanza de crecimiento, significado y satisfacción como cristiano está basada en comprender quien es uno específicamente, la identidad de Cristo como hijo de Dios. El entendimiento de quien eres tú es el fundamento crítico para la estructura de tus creencias y los patrones de tu comportamiento como cristiano.

Hay personas que a veces nos despiertan (Y eso porque somos creyentes y no conocemos la envidia), raros sentimientos. Parecen tenerlo todo lo que se necesita para ser casi brillantes. Formación, personalidad, belleza física, estabilidad económica.

Están ahí afuera. Los vemos todos los días en sus tremendos automóviles cuando a nosotros nos cuesta tanto trabajo acceder y luego mantener el humilde que poseemos. Sin embargo, basta que entren en alguna crisis y, de alguna manera, se aparezcan por alguna oficina pastoral, para que nos demos cuenta que lo exterior no manifiesta para nada lo que sucede por dentro.

Miedos, angustias, personas rechazadas, humilladas, violadas, agredidas, resentidas, deprimidas. Toda una gama que, precisamente, no se compatibiliza con su pompa cotidiana.

En una incomprensible simbología de operación matemática, hacemos esta cuenta: buena apariencia, más la admiración que eso trae, igual a persona plena y completa. Actuaciones estelares, más éxitos reconocidos, igual a persona plena y completa.

Status evidente, más aceptación social, igual a persona plena y completa. ¿Sabes que? Te equivocaste. La vida a corto plazo te demuestra que no es así. Porque hay un problema: no podemos hacer nada para merecer el resultado de ser amados voluntariamente, sin condiciones.

Fíjate que si esto fuera así, también hubiera funcionado para el rey Salomón. Tenía poder, posición, riqueza, posesiones y mujeres. Principalmente mujeres. Si la vida fuera lo que una gran mayoría cree que es, salomón hubiera sido el hombre más completo que jamás hubiera existido. Y no sólo eso: encima de ello, Dios le dio sabiduría como para él y todo un ejército. ¿Recuerdas cual era su opinión respecto a eso?

(Eclesiastés 1: 1)= Palabras del Predicador, hijo de David, rey en Jerusalén.

(2) Vanidad de vanidades, dijo el Predicador; vanidad de vanidades, todo es vanidad.

Todo el resto del libro de Eclesiastés, además de este pasaje, describe lo inútil que es buscar un motivo para la vida en el nivel externo. Toma el consejo del rey sabio: la suma de lo material y todo el status que tú puedas adquirir, jamás darán como resultado una persona completa y plena. Millones de personas suben la esclarea del éxito, pero cuando llegan a la cima, ¡Descubren que habían apoyado a esa escalera en la pared equivocada!

Claro está: si imaginamos a una joven mujer, algo gordita, el cabello con feos rulos, con bizquera en sus ojos, de piernas chuecas y escasa o nula preparación cultural, nos preguntamos: ¿Tendrá alguna posibilidad de llegar a ser más o menos feliz?

Es bastante difícil. En el reino mundano, donde las personas viven estrictamente en el nivel externo, el razonamiento de la súper gorda, es lógico. Felicidad, en ese reino, es igual a buen parecer, relaciones con personas importantes, empleo correcto y, si es posible, excelente cuenta bancaria. Otro tipo de vida, en el mundo, es igual a una vida sin esperanzas. Ahora reflexiona y compara: ¿Hasta que punto se ha metido en la iglesia el reino del mundo, por lo que tú puedes entender?

Una persona completa, según el reino de Dios, y tener razón para vivir, no son producto de lo que alguien tiene o no tiene. Tú ya eres una persona completa y posees una vida con razón y propósito infinitos por ser quien eres: un hijo de Dios. La única ecuación de identidad que funciona en el reino de Dios, eres tú, más Cristo, igual a un ser completo y pleno y, como tal, tienes suficiente razón para vivir. El resto es falencia o interferencia extraña.

Entonces, si nuestra identidad en Cristo es más que suficiente para ser y estar completos. ¿Por qué tantos cristianos tienen dificultades con su auto estima, el crecimiento espiritual y su madurez? Porque hemos sido engañados por el diablo.

Nuestra verdadera identidad en Cristo se ha distorsionado por el mismo padre de los engañadores. Por ejemplo: hay muchos que se sienten indignos porque creen ser perversos o sucios. Eres un hijo de Dios que puede equivocarse y hasta puede pecar, es verdad, pero eso no te califica como sucio ni como perverso; eso quiere el diablo que tú creas.

Hay un gran número de cristianos que están atrapados en el mismo problema. Fracasamos, así que nos consideramos fracasados, lo cual sólo hace que fracasemos aún más. Pecamos, así que nos consideramos pecadores, lo cual nos hace pecar aún más.

Hemos sido total y absolutamente absorbidos por esa mentira diabólica elaborada en las oficinas de marketing del infierno. Hemos sido engañados, y creemos que lo que hacemos define lo que somos. Y esa creencia falsa nos lanza en una caída sin fin de desesperación y derrota.

(Génesis 2: 7)= Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.

Ahí empezamos todos. Dios creó a Adán, el primer humano, nuestro primer padre, y todos hemos nacido a semejanza de él. Después vino la otra discusión: ¿Somos una tricotomía, (espíritu, alma y cuerpo), o somos una dicotomía? (Cuerpo y alma o espíritu).

La Biblia es clara, pero esa discusión carece de relieve. Creas lo que creas, lo cierto es que tenemos un hombre exterior, que es el que se relaciona con los demás a través de los sentidos y un hombre interior que fue creado a imagen y semejanza de Dios.

La vida física que heredamos de adán se representa mejor con la palabra neotestamentaria “bios”. Bios describe la unión de nuestro cuerpo físico con el ser inmaterial, la mente, las emociones y la voluntad. Estar físicamente vivo es estar en unión con el cuerpo de uno. Morir físicamente significa estar separado de su cuerpo temporal y el bios termina.

(2 Corintios 5: 6)= Así que vivimos confiados siempre, y sabiendo que entre tanto que estamos en el cuerpo, estamos ausentes del Señor (7) (porque por fe andamos, no por vista); (8) pero confiamos, y más quisiéramos estar ausentes del cuerpo y presentes al Señor.

Mirando este texto, tú reconocerás que la identidad del cristiano tiene que ser algo más que los atributos y habilidades físicas, porque el cuerpo se queda atrás cuando muere, pero el verdadero ser se va con el Señor.

Un ejemplo bien doméstico: tu cerebro físico es como una computadora y tu mente inmaterial es como el programador de computación. Una computadora no puede operar sin un programador y un programador no puede programar sin una computadora.

Necesita su cerebro físico para controlar sus movimientos y reacciones, y necesita su mente inmaterial para razonar y hacer juicios de valor. Uno no funciona sin el otro en esta vida. El espécimen más fino de cerebro humano no puede lograr nada dentro de un cadáver y alguien con su cerebro dañado por alguna enfermedad jamás podrá funcionar bien como persona. En alguna de sus cartas, Pablo se refiere al cuerpo como un tabernáculo, como la morada temporal del alma. También heredamos de Adán la capacidad de la vida espiritual.

(2 Corintios 4: 16)= Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día.

Esto se refiere a que la vida espiritual del creyente no envejece ni se acaba como el cuerpo exterior. Estar espiritualmente vivo, caracterizado con la palabra neotestamentaria ZOE, significa que nuestra alma o espíritu está en unión con Dios. Esa es la condición en la que fue creado Adán, física y espiritualmente vivo, en unión perfecta con Dios.

El problema es que Adán pecó y su unión con Dios, además de la nuestra, se rompió. Es el deseo eterno de Dios traer de nuevo a la creación humana a Sí mismo y restablecer la unión que Él disfrutaba con Adán en la creación. Esta unión restablecida con Dios, que tenemos en Cristo, es la esencia de nuestra identidad.

En la creación original, la humanidad era muy importante. Recibió el dominio de todas las demás criaturas que Dios había hecho. Luego, esa misma humanidad, adoptaría sistemas de vida no pensados por Dios que, en muchos casos, lo subordina a esas criaturas sobre las cuales tiene dominio.

(Génesis 1: 26)= Entonces dijo Dios: hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.

(27) Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.

Primera pregunta: ¿Estaba presente Satanás en la creación? Por supuesto que sí. ¿Era ya el dios de este siglo, entonces? Por supuesto que no. ¿Quién tenía el dominio en el jardín del Edén? Adán lo tenía; hasta que Satanás se lo quitó por medio del engaño.

Entonces Satanás se hizo dios de este mundo. Parte de tu herencia en Cristo, es que aquel dominio que tenía Adán, ha sido restablecido para ti. Satanás ya no tiene autoridad sobre ti, aunque tratará de engañarte y hacerte creer que sí la tiene. Parte de tu identidad, de ese quien soy, es que tenemos autoridad en Cristo sobre el diablo. El único problema es creernos sus mentiras y, por miedo, no usar esa autoridad.

Adán no tenía sólo un papel de autoridad, importante en la creación, sino que también disfrutaba un sentir de estar a salvo y seguro. ¿Por qué razón él podía sentirse así y no lo sientes tú de igual manera? Porque todas sus necesidades estaban satisfechas, pero tú le has agregado caprichos.

(Génesis 1: 29)= Y dijo Dios: he aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla, os serán para comer.

(30) Y a toda bestia de la tierra, y a todas las aves de los cielos, y a todo lo que se arrastra sobre la tierra, en que hay vida, toda planta verde les será par comer. Y fue así.

Como se ve, Adán no tenía necesidades en el jardín. Tenía bastante que comer, y había suficiente alimento para los animales que cuidaba. Podía comer del árbol de la vida y vivir para siempre en la presencia de Dios.

No le faltaba nada. Estar a salvo y seguro es otro aspecto de nuestra herencia en Cristo. Tenemos las riquezas de Su reino a nuestra disposición y Su promesa de suplir todas nuestras necesidades. Eso dice la Biblia y eso es lo que yo creo.

Adán y Eva experimentaban un sentir de pertenecer en ese jardín perfecto. Adán aparentemente disfrutaba la comunión íntima y personal con Dios antes que Eva llegara. Después, Dios le mostró a Adán otra dimensión de pertenecer.

(Génesis 2: 18)= Y dijo Jehová Dios: no es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él. – Entonces Dios le dio a Adán esa ayuda idónea llamada Eva. Pero también le dio a Eva al llamado adán, para enriquecer su experiencia de pertenecer.

El verdadero sentir nuestro de la pertenencia, viene no solamente de saber que pertenecemos a Cristo, sino también de pertenecernos el uno al otro. Cuando Dios creó a Eva, estableció la comunidad humana. No es bueno que estemos solos. Estar solos puede conducirnos a la soledad interior.

Desdichadamente, la escena ideal del jardín del Edén se desvaneció. Génesis 3 nos relata la triste historia de la relación perdida de Adán y Eva con Dios, por medio del pecado. Los efectos de la caída del hombre fueron dramáticos, inmediatos, y de largo alcance, afectando a cada miembro subsiguiente de la raza humana.

¿Qué les pasó a Adán y a Eva espiritualmente, a causa de la caída? Murieron. Su unión con Dios se rompió y quedaron separados de Dios. Dios había dicho específicamente en Génesis 2:17 Mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás. ¿Y que fue lo que pasó? Comieron y murieron.

¿Murieron físicamente? No. El proceso de muerte empezó, pero ellos aún vivieron cientos de años. Mas bien, murieron espiritualmente; su zoe fue destruido. Fueron expulsados de la presencia de Dios.

Tal como heredamos la vida física de nuestros primeros padres, así heredamos la muerte espiritual de ellos. Cada ser humano que nace en este mundo, nace estando físicamente vivo, pero espiritualmente muerto, separado de Dios.

¿Qué efecto produjo la caída en la mente de Adán? Él y Eva perdieron su percepción acertada de la realidad. Leemos en Génesis 3:7 y 8, que trataron de esconderse de Dios. ¿No revela eso un conocimiento erróneo de Dios? ¿A quien se le podría ocurrir esconderse de Dios?

Después de la caída, Adán y Eva no podían pensar con claridad. Su percepción distorsionada de la realidad refleja la descripción de Pablo de los pensamientos vanos de quienes no conocen a Dios: Efesios 4:18 dice: Teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón.

En esencia, cuando adán y Eva pecaron, sus mentes fueron despojadas del verdadero conocimiento de Dios. En el diseño original de Dios, el conocimiento se basaba en una relación. Conocer a alguien insinuaba una relación íntima y personal. Eso se puede apreciar en Génesis 4:1: Conoció Adán a su mujer Eva, la cual concibió. Sin embargo, generalmente no consideramos que conocer a alguien es igual a la intimidad personal.

Antes de la caída, Adán y Eva conocían a Dios. Y no hablamos, obviamente, de una cuestión sexual, aunque sí de intimidad que, incluso, llegamos a asociar y hasta parafrasear con el matrimonio. Conocían a Dios al estar con Dios.

Cuando pecaron y fueron desterrados del jardín, Adán y Eva perdieron su relación con Dios y el conocimiento de Él que era esencia de esa relación. Tú y yo heredamos la mente oscurecida de Adán y Eva. En nuestro estado no regenerado, sabíamos algo acerca de Dios, pero no conocíamos a Dios porque no teníamos relación con él.

La necesidad de tener una relación con Dios para poder conocer a Dios queda muy en claro cuando vemos el anuncio de Juan 1:14: Y aquel Verbo, (Logos en Griego) fue hecho carne. Esa era una declaración sumamente importante en un mundo que estaba bajo mucha influencia de la antigua filosofía griega.

La palabra LOGOS venía desde siglos antes del nacimiento de Cristo. Representaba la forma más alta del conocimiento filosófico. Para los griegos, decir que el Logos se hizo carne, era como decir que el conocimiento máximo se hizo personal y podía relacionarse. La palabra hebrea DABAR, traducida como VERBO, también indicaba la máxima sabiduría de Dios.

El evangelio de Juan une estas dos culturas y conceptos dominantes en Cristo. Dios estaba anunciando al mundo, por medio de Juan, que el verdadero conocimiento de Su Persona sólo podía descubrirse en una relación íntima con Él, y que ahora estaba al alcance del mundo por medio de Dios hecho carne en Jesucristo. En Cristo podemos conocer a Dios personalmente. Nuestra relación con Dios por medio de Cristo es la piedra angular de nuestra identidad.

¿Qué le sucedió a la humanidad emocionalmente como resultado de la caída? En primer lugar, quedamos atemorizados y preocupados. Una de las primeras emociones expresadas por la humanidad caída era el temor (Adán y Eva: nos escondimos porque tuvimos miedo)

Hoy, el temor es una emoción básica en nuestras relaciones y actividades. Alguien me dijo alguna vez: después de haber hablado con muchos pastores me he dado cuenta que una de las mayores motivaciones que tienen, es la del temor al fracaso. Simple: si el temor controla tu vida, entonces la fe no ejerce ningún control.

Otro resultado emocional del pecado es la vergüenza y la culpabilidad. Antes de que adán y Eva desobedecieran a Dios, estaban desnudos, pero no se avergonzaban. Dios los creó como seres sexuales. Sus órganos y actividad sexuales eran santos. Pero cuando pecaron, estaban avergonzados de estar desnudos y tuvieron que cubrirse. Muchas personas tapan sus seres interiores por el temor de que otros los vean como son en realidad.

La humanidad también quedó decaída y enojada después de la caída. Caín trajo su ofrenda a Dios, y por algún motivo, Dios no estaba contento. La Biblia dice que cuando Dios le manifestó su desagrado, el semblante de Caín decayó y que se enojó. Ahora bien: ¿Por qué estaba Caín decaído y enojado? Porque no había hecho lo bueno. Me parece estar escuchando a Dios que le dice: Si tan solo hicieras lo que es bueno, no te sentirías tan mal.

Estoy convencido que Dios estableció aquí un principio que hace eco a través de la Biblia: no hace uno lo bueno porque se siente bien, sino que uno se siente bien por hacer lo bueno. Existen muchas cosas que no queremos hacer, pero que de todos modos terminamos por hacerlas.

El pecado de Adán y Eva también afectó su voluntad. ¿Sabías tú que en el jardín del Edén podían tomar una sola decisión mala? Todo lo que hubieran querido hacer, estaba bien, con la excepción de comer del árbol del conocimiento del bien y del mal. Tenían la posibilidad de tomar infinidad de decisiones buenas, pero sólo una mala. ¡¡Sólo una!!

Sin embargo, a fin de cuentas tomaron esa decisión mala. Como resultado, tú y yo nos vemos enfrentados diariamente con una infinidad de decisiones buenas y malas. Uno puede decidir caminar según la carne, o según el Espíritu. Tú y yo nos enfrentamos a un sinfín de decisiones como estas todos los días, y tarde o temprano tomamos unas decisiones equivocadas.

Otro de los efectos que, a largo plazo, produce el pecado, es que los atributos gloriosos del hombre antes de la caída, se convierten en necesidades urgentes después. Observo esta triste transición en tres áreas. Cada una de estas tres necesidades es continua a través de nuestras vidas.

1.- La Aceptación fue reemplazada con el rechazo, las que tenemos la necesidad de pertenecer. Aún antes de la caída, Adán había tenido necesidad de pertenecerle a alguien. Su necesidad de ser de Dios se cumplió con su compañerismo íntimo con él en el jardín. De todas las cosas buenas en el jardín, la única que no era buena, era que Adán estaba solo. Dios satisfizo esa necesidad al crear a Eva.

Desde que el pecado de Adán y Eva los alejó de Dios e introdujo conflictos en las relaciones humanas, hemos experimentado una profunda necesidad de pertenecer. Aún cuando las personas vienen a Cristo y cumplen sus necesidades de pertenecer a Dios, siguen teniendo la necesidad de pertenecer a otras personas.

Si una iglesia no provee oportunidades para el compañerismo legítimo entre sus miembros, estos lo buscarán en otra parte. Es más; los que se han dedicado a estudiar las tendencias de crecimiento en las iglesias, han descubierto que una iglesia le puede ofrecer a Cristo a las personas, pero si no les da también un amigo, después de unos meses se marcharán. Tremendo.

La unión espiritual de ese compañerismo, – Que se ha dado en llamar “koinonía” en el Nuevo Testamento, no es simplemente algo bonito que la iglesia debe proveer. Nunca nadie comprenderá el poder de las presiones sociales en nuestra cultura, hasta que se comprenda la necesidad legítima de pertenecer y el temor al rechazo que todos compartimos. Esa es la lectura habitual, humana y caso doctrinal que se realiza en las congregaciones.

2.- La inocencia se tornó en vergüenza y culpabilidad, así que tenemos la necesidad de restablecer un sentir de valor propio. Muchos terapeutas concuerdan que las personas de hoy en día sufren en general con un pobre sentir del valor propio.

El psicólogo secular responde al tratar de acariciar el ego humano y animarnos a mejorar nuestras vidas. No me preocupa el diagnóstico; una mala imagen propia ha sido un problema humano desde la caída.

No estoy de acuerdo con esa salida: acariciarle el ego a alguien no soluciona el problema que existe en su interior. Una bella joven no levanta cabeza porque le digan que es hermosa; levanta cabeza cuando sus cosas le funcionan.

El valor propio no es un asunto de las habilidades, de los talentos, de la inteligencia o de la hermosura. El valor propio es un asunto neto de identidad o de falta de ella. Tu sentir de valor personal vendrá del conocimiento de quien eres: un hijo de Dios.

3.- La autoridad se reemplazó por debilidad e impotencia, así que necesitamos fuerza y autocontrol. Probablemente has visto a las personas intentando cumplir la necesidad de controlarse a sí mismas y a otros en muchas maneras distintas.

Los que son suficientemente grandes, simplemente abusan de los demás. Otros controlan su medio ambiente protestando constantemente. Otros se compran unos enormes vehículos muy costosos y andan como si fueran los dueños del planeta.

Todos estos trucos para ejercer control y poder son intentos de comprobar que uno es dueño de su destino. Puede ser que quiera sentir que está en control de la situación, pero en realidad no lo está. Uno nunca será el dueño de su destino. El alma humana no fue diseñada para funcionar como dueña de sí misma. O se dispone a servir al verdadero Dios o servirá al dios de este mundo. Será uno o será el otro. No hay ambigüedad posible.

Nuestro comportamiento pecaminoso es un intento equivocado de satisfacer estas necesidades básicas. En realidad lo que enfrentamos es esto: ¿Vas a permitir tú que el mundo llene sus necesidades, con la carne y el diablo; o vas a permitir que Dios satisfaga todas tus necesidades conforme a las riquezas en Cristo Jesús?

Es un asunto de identidad y madurez. Mientras más comprendas tu identidad en Cristo, más podrás crecer hacia la madurez. Y mientras más maduro seas, más fácil te será tomar las decisiones correctas en cuanto a esta pregunta.

Hay una manera de escapar de este dilema que nace en lo que hemos perdido en la caída. El primer Adán fracasado, fue seguido por el postrer Adán con éxito eminente, Jesucristo. Él ha ganado para nosotros la identidad que se había perdido cuando fuimos expulsados del jardín.

Su triunfo y lo que éste ha ganado para nosotros, tiene que ser el epicentro de nuestras vidas. Pase lo que pase. ¿Quién eres tú? Absolutamente nadie. Pero en Cristo todo lo puedo y soy más, pero mucho más que vencedor. Ese eres tú. O, al menos, deberías serlo.

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¡Sé Libre!

¿Quien no se ha dado cuenta, lo reconozca o no, lo diga o no, que la iglesia del Señor anda hoy chapoteando en un muy picado mar de confusiones? Se predica tanto en una dirección y otra que muchos, a favor de un cierto grado de comodidad y haraganería nuestra, es como que no tienen la certeza, pese al tiempo que llevan en el evangelio, si están andando por el camino correcto.

Súmale a esto la falta de oración y conocimiento de la Palabra y te vas a encontrar con una amplia, (Demasiado amplia, te diría), franja de creyentes derrotados, apáticos, rutinarios y alejados de ser todo lo más que vencedores en Cristo Jesús que asegura la Escritura.

Te diré que la primera llave maestra que abre el acceso al conocimiento de la Verdad, que es lo que verdaderamente nos hace libres, radica en una pequeña preposición. Porque cuando recibimos la Gracia de la Salvación por medio de la Conversión, todos o casi todos sabemos de qué cosa nos hemos salvado, pero lo que no siempre llegamos a tener muy en claro es para que nos hemos salvado.

Durante una larga generación hemos estado manteniendo la letra de la verdad, mientras que al mismo tiempo, nos hemos estado alejando de su espíritu, esto es: del espíritu de esa verdad. Porque nos hemos preocupado más el de que nos hemos salvado que de el para que hemos recibido esa salvación.

Hemos sido salvados de nuestros pecados pasados. Con esos pecados, queda bien en claro, ya no tenemos más nada que ver. Tienen que ser olvidados porque Él se ha olvidado. Hemos sido salvados de la ira venidera.

Esa ira sigue existiendo, pero ya no tiene nada que ver con nosotros. Es decir que, cuando pensamos en el de que nos salvamos, solamente estamos pensando en lo negativo y absorbernos en ello, es vivir negativamente. Y muchos creyentes viven permanentemente en ese estado.

Dentro del camino de la fe es todo un arte saber olvidar. Si no lo logramos, estaremos condenados a no dejar de ser niños en Cristo. Si no podemos confiar en que Dios se haya ocupado adecuadamente de nuestras basuras pasadas, entonces es mejor darnos por vencidos y terminar con todo. Cincuenta años, lamentándonos de nuestros viejos pecados, no nos van a librar de ellos. Si Dios nos perdonó y nos limpió, el asunto está concluido.

Leemos en la Biblia, aunque en lo humano no podamos imaginarlo ni entenderlo, que los que están en el cielo no descansan ni de día ni de noche en su extática adoración de la Deidad. Padre, Hijo y Espíritu Santo: todos recibiendo la permanente adoración de sus hijos.

Ahora bien: si nosotros decimos y aseguramos (Y en muchos casos aún hasta lo cantamos), que vamos caminando hacia ese lugar, ¿Por qué no empezamos, entonces, desde ahora mismo, a adorar en la tierra en la misma forma que vamos a adorar en el cielo?

Estamos viviendo en un tiempo cuando los hombres buscan una cristiandad sin la cruz, y la bendición del reino sin la regla del Rey. Dicho en otras palabras: hay muchísimos dispuestos a ser y a considerarse cristianos, pero que se resisten o evitan pagar el precio espiritual que eso demanda. Son los mismos que evidencian adorar al Rey de reyes, pero no aceptan sujetarse a su autoridad y señorío.

¿Cuántas veces oíste decir a alguien: “Ah, sí, esta iglesia no es mala, pero está muy atada a las leyes; es muy legalista”? Dentro del inocultable despertamiento experimentado en la iglesia de mi país en estos últimos cinco o diez años, y la natural puja entre renovados, renovadores, ortodoxos y ultra-conservadores, yo, muchas veces.

Sigo pensando con total convicción y certeza que vivir la fe de un modo legalista a ultranza, minimizando u omitiendo la gracia, jamás nos podrá llevar a ningún lado, porque elegimos vivir bajo maldición en lugar de recibir la bendición, no menos cierto es que no podemos permitir ni aceptar que ese árbol nos impida ver el bosque.

¿Qué quiero decir? Lo que está sucediendo, ni más ni menos. Así como es inaceptable que muchos, con una Biblia debajo de su brazo, ejecuten sentencia de muerte sin la menor misericordia para con hermanos que han tropezado o han caído, así también tendré que decirte que, avalados por una misericordia que aparentemente daría para todo, muchas congregaciones se han vuelto altamente permisivas y tolerantes con el mismísimo pecado.

Cuidado. Nunca te olvides que Satanás, cuando ya no puede frenarnos, trata de acelerarnos. En suma: es tan grave esa especie de ahorcamiento espiritual al que muchos han sido sometidos en tantas y tantas congregaciones, – Hasta el punto de terminar arrojándolos fuera, a veces, hasta del evangelio -, como la total y absoluta pasividad total y alegre para con aquello que Dios, hoy, al igual que siempre, sigue aborreciendo infinitamente: el pecado.

Entre la abundante cantidad de material que muchos hermanos me hacen llegar, (De paso aprovecho este espacio neutral para agradecerlo sin caer en excesivas demagogias), días atrás tuve la oportunidad de acceder a un mensaje de un hombre de Dios a la antigua usanza; es decir: con el máximo de puntillosidad en el cumplimiento de la ley y hasta con cierta ferocidad santa (O al menos así me pareció verlo a mí), en reemplazo de la compasión.

Sin embargo, y por amor a las almas, al pensar como están viviendo algunos que censuran el legalismo, no me puedo resistir a pensar que, en ciertos casos, ciertos tipos de legalismo no son tan negativos después de todo.

Ayudan, quizás, a mantener una especie de sano equilibrio y juicio dentro del cuerpo de Cristo. Es como el miedo. El miedo es satánico y no tiene comunión con la fe y la confianza en Cristo. Pero el miedo del niño a la electricidad, – Quieras o no -, sirve mientras es pequeño par protegerlo de sus consecuencias.

(1 Tesalonicenses 5: 22)= Absteneos de toda especie de mal.

Si este versículo te suena como demasiado legalista, tendrás que coincidir conmigo que Pablo, entonces, era legalista. No. No te confundas. Pablo lo dice con claridad y justicia: de TODA especie de mal.

La diferencia comienza a surgir cuando nosotros, con dudosa sabiduría y con un incomprensible temor a que ciertas ovejas huyan despavoridas del redil, hemos decidido por allí en alguna reunión de buena voluntad, que “hay males mayores, importantes, y que hay males menores y permisibles”.

Esa es una mentira satánica. El mal es el mal y en Dios no mora el mal, por lo que muy difícil será aceptarlo EN CUALQUIERA de sus manifestaciones en los que andan por allí declarando ser sus hijos.

¡Claro que no estoy hablando de homicidios, adulterios o fornicaciones! Eso es más que visible; hablo, en todo caso, de celos, envidias y fraudes, dentro del cuerpo, tales como pagar trabajos de relación de dependencia con “ofrendas de amor”.

Porque esta sólo será apenas una chicana sutil de mucho pueblo evangélico para pagar salarios en negro y así hacer exactamente lo que el propio Jesús mandó no hacer: evadir impuestos. No sé si este versículo te suena legalista, pero tengo que decirte delante del Señor que sigue siendo vigente.

(1 Juan 2: 15)= No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.

Sé perfectamente que este verso ha sido argumento para marginarse de la sociedad y crear una supuesta santidad de monasterios. Bajo esa interpretación sí, parece que Juan era un legalista. Pero el espíritu del pasaje es muy diferente.

La palabra MUNDO, en este texto, es la palabra KOSMOS, y no te habla de gente, te habla de una especie de espacio o tiempo cósmico que se podría sintetizar en una palabra: SISTEMA. De sistema mundano perverso, en este caso.

¿Sabes cuantos creyentes fieles y sinceros, todavía, eligen vivir de acuerdo con el sistema del mundo, por que no terminan de confiar en el sistema de Dios? Lo que te está diciendo Juan es que no pongas tu sentido o sacrifiques tu vida por algo que: 1) Apela a los apetitos de la carne. 2 Fomenta la codicia o la ambición. 3) Suscita el orgullo o la arrogancia.

A esto se refiere Pablo cuando dice en Romanos 12:2 que debemos renovar nuestro entendimiento porque esa es la única vía que nos permite conocer cual es la voluntad de Dios agradable y perfecta para este tiempo.

Ir a un partido de fútbol o ver un programa de televisión no es pecado, eso es más que obvio. Pero vivir las veinticuatro horas del día y la vida entera misma sin otro objetivo que el seguimiento de los colores de una camiseta o postergar cualquier cosa por un programa de televisión es una suerte de esclavitud permitida que te lleva a un grado de idolatría que, a su vez, te apartará del amor, el poder, la unción y la presencia de Dios.

Es el mismo concepto que desliza Jesús cuando habla, en Mateo 6:24, de la imposibilidad de amar o servir a dos señores: Dios y el dinero. Lo corrobora Santiago 4:4 cuando habla de lo pernicioso que resulta la amistad con el sistema. ¿O no hay congregaciones que han elegido, como método de inserción y prosperidad, establecer vínculos, arreglos o convenios con partidos políticos o gobiernos de turno?

(Lucas 13: 3)= Os digo: antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente.

Esto sí que suena demasiado legalista, ¿No? Bueno: primero tengo que decirte que no lo está diciendo Lucas, lo está diciendo el Señor. Entonces, ¿Jesús era legalista? De ninguna manera. Siempre hay un principio espiritual encerrado en un texto literal.

De otro modo, la letra te mata. ¿Cuántos saben que la Palabra es vida? ¿Será esto una contradicción? La Biblia no se contradice. Cientos de científicos de alta sabiduría humana han dejado sus vidas tratando de demostrar lo contrario Los epitafios que se leen en sus sepulcros, lo atestiguan.

Pese a la literalidad del texto, Jesús transfiere el significado de estos incidentes (En este caso se habían matado dieciocho trabajadores en un accidente), a la esfera espiritual. Él no hace teoría sobre la retribución, sino que habla de las exigencias urgentes del presente.

Visto de ese modo, vas a tener que coincidir conmigo que el término legalista, aquí, es más un cumplido que una crítica. Y tú me conoces bastante bien, ¿No es así? Me pueden bombardear con misiles de todas las clases (Y de hecho lo suelen hacer a menudo), pero con el de ser legalista me parece que no, ¿Entiendes?

El tema es que muchos están esperando que lleguen las doctrinas de demonios de las cuales se habla en Timoteo para los últimos tiempos. Y creen, – Con llamativa ingenuidad -, que un día va a ponerse a predicar un médico en lugar de un pastor y va a asegurar que ya no hace falta por sanidad porque la medicina tiene todo bajo control.

A los que esperan cosas así les tengo que decir, lamentablemente, que a la palabra SUTILIEZA no la han visto ni discernido, (Como se decía en mi país, en una época) ni en caja de fósforos. Entiende esto, hermano, por favor: ¡Ya se está predicando doctrinas de demonios! El problema es que muchos ni siquiera se dieron cuenta. Y otros tantos, con la misma o mayor ignorancia, hasta les ayudan a preparar esos mensajes.

Humanismo, filosofías orientales, cientifismo, psicología secular, intelectualidad prioritaria, soberbia y hasta algún avance del ocultismo bajo el barniz de la medicina mentirosa que difunde Nueva Era, ya están proliferando en forma alarmante en muchos púlpitos usando la ignorancia de pseudo-predicadores que han hecho del materialismo, el individualismo y la teología de la prosperidad personal, una prioridad, tanto en sus vidas como en la de los seguidores (Y sostenedores) de sus “ministerios”.

Cambios engañosos de doctrinas están añadiendo un énfasis erróneo que no es difícil percibir. Muchos llamados “maestros de la Biblia” han ignorado los absolutos de la Palabra de Dios para introducir a la sociedad en una era de supuesta liberación.

Donde quiera que se mire, aunque se mire con superficialidad, se grita, se clama y se aúlla por la libertad académica, por la libertad sexual (Hetero u Homo, da lo mismo, según la conducta elegida), y la libertad económica.

Pero lo más curioso y alarmante es que este mismo grito se puede oír en la iglesia. Son muchos los que vociferan: “¡Yo no estoy bajo las restricciones de la ley! ¡Estoy bajo la bendición de la Gracia! Y como estamos, hermanos míos, en una era de la gracia, permítanme continuar con el pecado para que esa gracia sobreabunde…”, exclaman con una muy dudosa interpretación de Romanos 6:1.

(Romanos 6: 1)= ¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? (¿Cuántos saben que se deglutieron los signos de pregunta y que omitieron ex profeso las tres primeras palabras del versículo que sigue?)…En ninguna manera.

La posición que han tomado aquellos que reaccionan con vigor en contra de esa forma de legalismo que se las toma con el: “No te pintes, no te pongas esa ropa, no sonrías en el templo, no celebres, no hagas ruido, ponte la corbata,” es muy pero muy diferente a la posición de los que han aceptado alegremente una doctrina inspirada por el diablo bajo el barniz de una libertad no en Cristo, aparte de Cristo.

Una supuesta libertad que sutilmente ajusta las Escrituras para darle vía libre a sus deseos carnales: dinero, poder…y hasta sexo libre y promiscuo. ¿Quieres saber que respuestas han esgrimido algunos de los defensores de estas doctrinas? ¡Pero hermano! ¡Lo que hago con la carne no importa! ¡Lo que vale, es lo que hago con el espíritu! ¡Ohh! Ceguera.

Aunque parezca ridículo y de hecho lo es, estos sectores siguen condenando ciertos pecados en el mundo incrédulo, mientras son mucho más tolerantes y permisivos para con los mismos pecados en los santos. Recuerdo un pasaje al respecto:

(2 Pedro 3: 16)= Y tened entendido que la paciencia de nuestro Señor es para salvación; como también nuestro amado hermano Pablo, según la sabiduría que les ha sido dada, os ha escrito, (16) casi en todas sus epístolas, hablando en ellas de esta cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras escrituras, para su propia perdición.

A propósito de esto, el escritor de la carta a los Hebreos, nos dice que un apóstata no es uno que se ha apegado a una doctrina falsa, sino alguien que, ateniéndose a la doctrina recta, se niega a cumplirla en obediencia espiritual.

Es donde también el calificativo de PREVARICADORES toma cuerpo y figura. Muchos son los que suelen ver al prevaricador como una suerte de sinónimo de pecador. Y no es que estén errados, pero lo correcto es que, prevaricar, es oír una verdad y creerla, pero decidir no obedecerla por la causa que sea.

LA iglesia de este tiempo está en un indudable apuro. ¿Por qué razón? Porque está fragmentada. Esta fragmentación también está en la sociedad secular, y aún en nuestros propios hogares.

El problema proviene de los individuos cuyas vidas están fragmentadas. Son personas que quieren perseguir su propio interés personal y sus propias metas privadas, particulares y personales. De esto hay tanto que puedes verlo a la vuelta de tu propia casa.

Estos mencionados, profesan ser cristianos, pero en realidad son gente de doble ánimo, y si predican, (Porque Satanás, si puede, ataca directamente el púlpito, que es lo que le conviene), lo hacen con doble mensaje, porque tienen metas divorciadas de la meta de Dios y corazones deshonestos que han suprimido lo absoluto y están a la deriva en alta mar.

(Santiago 1: 8)= El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos.

Cabe aclarar para que se entienda bien, que un hombre de doble ánimo es una persona arrastrada en dos direcciones opuestas. Sus lealtades están divididas, y a causa de su falta de sinceridad, vacila entre la fe y la incredulidad, pensando algunas veces que Dios le ayudará y renunciando en otras ocasiones a toda esperanza.

Esa persona, por consecuencia, es inconstante en todos sus caminos, no sólo en su vida de oración. La falta de consistencia en el ejercicio de su fe pone al descubierto la esencia de su manera de ser.

Cristo es Rey. Donde hay un rey, hay un reino. Donde hay un reino hay una jurisdicción, un ámbito geográfico o espiritual en el que ese rey tiene autoridad, dominio y mando y donde sus súbditos, habrán de estar sujetos, gobernados y guiados por leyes, obviamente, que provienen del reino.

(Hebreos 1: 3)= El cual (Cristo) siendo el resplandor de su gloria, (La del Padre) y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas.

Hay leyes espirituales de la gracia, hay nuevos mandamientos en Cristo Jesús, y han de ser obedecidos si nosotros hemos de ser usados y bendecidos por Dios.

No tenemos que cundirnos porque, entonces sí, vamos a caer en el legalismo autoritario, sectario y ridículo que el mundo incrédulo no puede entender de modo alguno que venga del Dios de amor o del Cristo de la redención. No estamos bajo la ley de Moisés, sino bajo una ley divinamente dinámica que emana de la Gracia y el amor de Dios.

(Juan 14: 15)= Si me amáis, guardad mis mandamientos.

Yate lo enseñé. Un mandamiento no es ni una sugerencia, ni un consejillo práctico, ni una opinión humana. Es una orden. Y en un ámbito bélico, (Somos soldados de un ejército, recuérdalo), una orden nos deja dos alternativas: se obedece y somos soldados útiles, o se desobedece y nos convertimos en desertores o en traidores.

(Romanos 5: 5)= Y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.

Dice que tener esperanza de ninguna manera puede ser motivo de vergüenza. ¿Nunca intentaron avergonzarte, tanto en privado como en público, por tener esperanza en Dios? En tu reacción ante esta agresión se verá, primero, tu estado de madurez, y segundo, tu grado de libertad en Cristo.

Si dices para tus adentros: “¡No me entienden, mejor no digo más nada!” y te recluyes, te marginas en una burbuja de material plástico llamada “congregación local”, ni estás maduro, ni eres automáticamente libre en Cristo. Si perseveras contra viento y marea, la cosa es diferente.

Quiero aclararte, asimismo, que la palabra AMOR, en este pasaje, es la palabra AGAPE, que es una de las cuatro que se utilizan en la Biblia y es la que define el amor de Dios. AGAPE significa una invencible benevolencia y una irreductible buena voluntad que siempre busca el bien de la otra persona, sin que importe lo que esa persona haga.

Es una palabra a la cual el cristianismo le dio un nuevo significado, ya que muy raramente este término se utiliza en alguno de los manuscritos pertenecientes a esa época. AGAPE es el amor sacrificial que da libremente sin pedir nada a cambio y que no se detiene a considerar el valor de su objeto.

AGAPE es un amor que se ofrece conscientemente, mientras que PHILOS, otra palabra que también significa AMOR, depende de las circunstancias involuntarias; tiene que ver con Voluntad más que con emoción. AGAPE describe el amor incondicional de Dios por el mundo.

Sabemos que la esperanza del amor de Dios. Esto tiene que ver con el sello indeleble de ese Espíritu Santo en el momento de la conversión genuina. En Cristo y solamente en Cristo estamos libres del pecado y de sus consecuencias horrendas, para que sirvamos al Dios vivo.

(Juan 8: 34)= Jesús les respondió: de cierto, de cierto os digo: que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado.

(35) Y el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijo si queda para siempre.

(36) Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.

Esto, en contra de algunas enseñanzas muy particulares, nos demuestra claramente que no es nuestra estirpe étnica o familiar la que nos hace aceptos a Dios, sino el honrarlo a través de la fe y el amor a Jesucristo.

Conviene andar con pies de plomo, entones, en estos días de doctrinas engañosas y destructores, no sea que nuestra libertad nos guíe a nosotros y a nuestros hijos a la esclavitud.

Alguien me dijo alguna vez al pasar: “Mira, hermano…¿Qué quieres que te diga? Yo no salí un glorioso día de la esclavitud del pecado, para caer en la esclavitud de una politiquería religiosa”… Perfecto. ¡Que gran cosa sería si todos tuviéramos la suficiente memoria, – Al meternos en vericuetos políticos internos -, como para recordar de donde nos sacó el Señor.

Claro está que no todos encontraron a Cristo de grandes, de adultos. No todos han vivido años de oscuridad chapaleando el barro mugriento y maloliente del pecado del mundo hasta que el Señor los rescató de allí. Muchos son los que han experimentado la enorme bendición de haber nacido en un hogar cristiano y, por lo tanto, tienen el evangelio una visión muy distinta.

Pero siempre los hijos habrán de tomar los modelos paternos. Una familia de fe, engendrará y dará a luz hijos que al menos sabrán que es la fe. Pero una familia de “operadores políticos religiosos”, engendrará y dará a luz hijos que harán de la política eclesiástica interna una burda sátira del evangelio y de la libertad en Cristo prometida.

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Un Hombre Llamado Caballo

Estamos entrando en un tiempo de productividad. Es un mover mental donde la gente opera en una dimensión fuera de su alcance. La gente se altera porque siente que cada día que pasa puede dominar menos cosas. Estamos caminando pleno siglo veintiuno. Tu propio alcance no lo controla. Tu latita de unción personal ya no lo riega.

¿Qué estas haciendo? – ¡No lo sé! – ¿Por qué lo estás haciendo? – ¡No tengo ni la menor idea! – Pero entonces, ¿Cómo lo vas a controlar? – ¡Ah, no! ¡Tiene que llover del cielo! – Aunque me vacíe yo, no doy abasto.

Tengo que extralimitarme hacia las conexiones divinas y redes apostólicas y buscar nuevas unciones y depósitos de funcionamiento espiritual y hacer algo en unidad global. Esta unción no cabe ni en lugares ni en países; no es una unción cultural, denominacional ni de concilio. Los depósitos tomados para el tiempo de la siega sólo funcionarán en una unción global.

Ministerios aislados e individualistas no van a funcionar allí. Y no hablo de tener o no tener amistad, hablo de tener receptividad de impartición y actualización en tu vida. Que el consejo que nos dan se actualice y se opere como si lo hubiera dicho el Padre. Te sometes a esa dirección; no es solamente un café de confraternidad.

Una unidad más allá de tu iglesia personal. Una vida que se vive más allá del enfoque personal y familiar. No se predica porque todo el mundo está ocupado viendo como se puede hacer para pagar el alquiler del salón; o que no se hace la campaña porque se han agotado las finanzas y hay que incorporar urgente miembros nuevos y predicar una serie de mensajes sobre el diezmo y la ofrenda. Tu unción personal no riega este campo. Tu actividad personal no puede abastecer este terreno. Los pies. Los pies, en la Biblia, siempre hablan de actividad ministerial.

No podrás regar el campamento de este siglo con tu conocimiento, eres sólo una parte en ese terreno. Demanda iglesias gubernamentales. Demanda iglesias con una mentalidad eterna. Entendimiento global para penetrar con victoria. Cualquiera puede penetrar, a eso lo hemos visto. Pero se van cayendo como moscas en el desierto a eso también lo hemos visto.

(Deuteronomio 11: 13-14)= Si obedeciereis cuidadosamente a mis mandamientos que yo os prescribo hoy, amando a Jehová vuestro Dios, y sirviéndole con todo vuestro corazón, y con toda vuestra alma, yo daré la lluvia de vuestra tierra a su tiempo, la temprana y la tardía; y recogerás tu grano, tu vino y tu aceite.

Allí está la receta: amarle de todo corazón, no es adorarle en la iglesia, es interactuar con las responsabilidades de la iglesia local siete días a la semana. Una iglesia donde todos sus miembros se involucren y actúen siete días a la semana, hace en meses lo que otras, muy antiguas y tradicionales, no han hecho en años.

Si todo el mundo diezmara su tiempo, descontando las horas de culto, oración y lectura, cada persona tendría no menos de diez horas por semana para destinarle al reino. Si amamos a Dios de todo corazón, Dios da lluvia. Para donde vamos, si Dios no te da lluvia, se te seca la productividad. Que lindo es que llueva y tú te limites a recoger y disfrutar del fruto. Se acabó el ministerio de Marta, donde regabas con tus propios pies.

Líder: ¿Tienes miedo, ante el avance demoledor de los grandes ministerios, que se te vayan tu diez ovejitas? Cambia tu estructura pensante y Dios te va a dar dirección exacta de que hacer de distinto en este tiempo.

(Verso 15)= Daré también hierba en tu campo para tus ganados; y comerás, y te saciarás, (Es un tiempo de abastecimiento, mira)

:::Guardaos, pues, que vuestro corazón no se infatúe, y os apartéis y sirváis a dioses ajenos, y os inclinéis a ellos.

Te está diciendo que tengas cuidado con el amor propio, con el orgullo, con el ego; que no pierdas el enfoque ministerial. La iglesia no tiene el enfoque de una comisión que riega y pierde fuerza. Comisión y visión no es lo mismo. Una iglesia que entiende la labor que tiene en la mano y corre impetuosamente a cumplirla, tiene fuerza.

Siempre que hay enfoque, viene seducción de gobierno. Gobierno no es simplemente autoridad, sino la influencia de la iglesia. Pero si tú vences la seducción y penetras a la comisión, avanzas. Pero las iglesias que no saben lo que están haciendo, no hacen nada; sólo están asistiendo al templo.

No tienen nada nuevo par contar, nada nuevo para mostrar ni decir. “Gracias Padre, porque hasta aquí me trajiste vivo…” ¡Basta! Eso estaba bien en Egipto, donde estábamos antes, pero en la tierra adonde ahora vamos, no funciona.

(Verso 18)= Por tanto, pondréis estas mis palabras en vuestro corazón y en vuestra alma, y las ataréis como señal en vuestra mano, y serán por frontales entre vuestros ojos.

Y las enseñaréis a vuestros hijos, hablando de ellas cuando te sientes en tu casa, cuando andes por el camino, cuando te acuestes, y cuando te levantes, y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas; para que sean vuestros hijos, tan numerosos sobre la tierra que Jehová juró a vuestros padres que les había de dar, como los días de los cielos sobre la tierra.

Días de cielos sobre la tierra; una mentalidad que produce paz. Una paz que sobrepasa todo entendimiento, una paz que sobrepasa a Cristo.

(Verso 22)= Porque si guardareis cuidadosamente todos estos mandamientos que yo os prescribo para que los cumpláis, y si amareis a Jehová vuestro Dios, andando en todos sus caminos, y siguiéndole a él, Jehová también echará de delante de vosotros a todas estas naciones, y desposeeréis naciones grandes y más poderosas que vosotros.

Todo lugar que pisare la planta de vuestro pie será vuestro; desde el desierto hasta el Líbano, desde el Río Eufrates hasta el mar occidental será vuestro territorio.

Vas a tener entendimiento del perímetro de tu herencia. Hay gente que no sabe la zona geográfica que posee. Por eso, ministran fuera en su zona, de su autoridad y pierden la cabeza.

(Verso 25)= Nadie se sostendrá delante de vosotros; miedo y temor de vosotros pondrá Jehová vuestro Dios sobre toda la tierra que pisareis, como él ha dicho.

Ese es el lugar adonde vamos; donde el mundo va a tenerle temor y respeto a la iglesia. Donde ya no la humillará ni se burlará. Un lugar de autoridad clara y específica que será respetada y conocida. Hoy no ocurre ni lo uno ni lo otro.

Dios nos va a trasladar de una mentalidad hortaliza a una mentalidad más amplia. Dice Isaías 54, para quien quiera leerlo completo y hallar el versículo clave: …Ensancha las tiendas porque es más el fruto que vamos a tener nosotros que el que tuvo la que estaba encinta.

Zacarías 10, versículo 2. Para entenderle versículo dos, un poco enredado, hay que leer primero el versículo tres. ¿Eh? ¿Al revés? – ¡Vamos, no seas religioso! El hombre le ha dado a la redacción una serie de reglas de textos y contextos que se respetan a rajatabla, es verdad, pero…lo siento: Dios es soberano.

Vamos a tener que entender primero el verso tres para que luego, si, podamos ver con claridad el verso dos. Tenemos la habilidad de oír y que Dios nos está hablando a nuestro corazón y decir: ¡Ay! ¡Si el hermanito aquel hubiera estado allí!

¿Sabes que? Siempre el mensaje que oyes, es para ese que justamente hoy no vino. Sobre todo, si llegan aguas tempestuosas de esas que no son de tu gusto personal. Lo que sucede, en verdad, es que la generación que estamos labrando, vive más allá del gusto personal.

(Zacarías 10: 3)= Contra los pastores se ha encendido mi enojo; (Pastores no es un título, es una función. Pastores son todos los que tienen alguna posición que les permite alimentar a la grey. Es decir: el liderazgo de la iglesia. Y eso, llega hasta la escuelita dominical. Él mismo lo explica)

…Y castigaré a los jefes; (¿Qué son los jefes? Líderes. Y dice: Estoy enojado con los poimanos, con la gente que pastorea, que dirige, que enseñorea, que trae dirección a mis ovejas. De manera que voy a ignorar al liderazgo y voy a visitar directamente a la oveja)

…Pero Jehová de los ejércitos visitará su rebaño, la casa de Judá, (Y yo mismo, – Dice -, la voy a convertir en caballo de honor. ¿Cuántos saben que Dios nos está visitando a pesar de la obstinación y el estorbo de muchos líderes? Bien; ahora sí podremos entender el verso dos, que te dice por qué va a ser eso.

(Verso 2)= Porque los terafines, (Cuidado: no te confundas. Está escrito Terafines con “T”, no con “S”. No estamos hablando de ángeles. Esos sí son Serafines. Aquí dice Terafines, es decir: ídolos, pero no de madera o de metal: humanos.

Esto es: a las estrellas, los líderes populares. No va a haber popularidades personales en este siglo de la iglesia. Terafines, dioses familiares, gene conocida, gente famosa; según la traducción: “Gente con vanidad, que no son nada, sólo ego e iniquidad” (ABENN) “Bueno para nada, desperdicio”. (ELIO) “Un ídolo que aterroriza”, esto es: los legalistas (MIOFECED).

Vamos a nivelar la tensión. La Biblia dice que todos somos ministros competentes. Estamos hablando con todos los líderes de la iglesia. Todos los que tenemos ese llamado y algún punto de contacto con la gente. Dios quiere cambiar nuestra mentalidad par que no formemos parte de la remoción que va a acontecer. Que, de hecho, ya está aconteciendo.

Como Zacarías, que se quedó mudo, ¿Recuerdas? De la misma manera en que él quedó sin habla, la voz y la influencia de las iglesias en el mundo del Espíritu es nula cuando Dios retira su rostro de ellas. Nadie puede ministrar Espíritu Santo sin la unción del Espíritu Santo.

Esas iglesias existen, están allí, en cada calle, sobreviviendo. Muestran mucha actividad, es cierto. Tienen cultos a granel, a veces varios en el día. Tienen ritmo, alegría, ruido, prestigio y una ocupación casi tocando el stress. Pero en el cielo no hay registro de ellas.

La iglesia del desierto vivió cuarenta años, pero no existía. Subsistía, pero espiritualmente no tenía vida. En el mundo del Espíritu no se la conocía. Era una congregación de muertos vivos. Dios los cuidó porque los ama, pero no porque estuvieran en su propósito.

La iglesia del desierto fue más bendecida que todas las iglesias de hoy: milagros, señales, prodigios, prosperidad, salud divina. Pero nunca estuvieron en el propósito de Dios. Así hay muchas hoy, que creen estar en el propósito porque andan bendecidas. Bendición no es requisito par andar en el propósito. Te bendice porque te ama, no porque estés bien.

Dice que son vanos oráculos, que su predicación no aprovecha para nada. Que son adivinos. Adivino tiene que ver con soplo humano, porque Dios no adivina. Es decir que la fuente de su revelación y mensaje es humana, no divina.

Fuente equivocada de impartición desde los púlpitos. Su visión es falsa. Han visto y han creído mentira. Su expectativa nunca habrá de ser. Es un espejismo.

Luego dice: su consuelo es vano. Esto es: una falsa expectativa y una falsa garantía de seguridad. “No te preocupes…el Señor viene pronto…¡No te va a pasar nada!” Eso produce en la iglesia una expectativa falsa que no prepara al creyente para prevalecer en medio de la crisis. Entonces tenemos un problema: la crisis llegó y nosotros no sabemos como enfrentarla porque estamos esperando a Cristo. Cristo viene, eso no se discute; pero ates viene la crisis. ¿Y..?

Consuelo carga la connotación de arrepentimiento, y el énfasis que tiene el verso es que su predicación, la de este tipo de ministerios hortalizas, hacen que el corazón de la gente cambie, que la disposición y sus propósitos cambien, para no seguir la transición de Dios.

Todo lo que ministran es sugerencia, no hay orden divino. No hay autoridad, no hay demanda, todo es: si tú quieres…por allí le sobra tiempo y quiere venir el domingo… Dios, cuando habla, jamás sugiere: ordena. Si los frentes estuvieran llenos de Dios, no existirían tantas sugerencias, opiniones, debates y disensos; habría dirección y un solo camino: obediencia.

Es que como nuestros ojos están familiarizados con las unciones aceptadas por la iglesia, las Escrituras siempre nos hablan a nosotros de acuerdo con las unciones que conocemos. El amor pastoral, el amor por las almas, el querer estudiar la Biblia e ir a seminarios por el conocimiento pleno de tres ministerios que llevan con nosotros años, pero a medida que vamos aceptando más lo que es profético y apostólico, nuestro ojo se familiariza más aún con una unción que antes no era revelada, pero que está en la Biblia. Y cuando te das cuenta, es superior y más abundante que las otras.

Cambian el corazón de la gente para que no vayan a la transición. Una tremenda apatía en el cuerpo de Cristo, producida por el soplo humano de adivinos. Dice que por eso es que el pueblo vaga. Vagar, quiero que me entiendas, es peor que andar perdido. Porque el que anda perdido, está buscando la salida, pero el que vaga, ya se acostumbró a no llegar a ninguna parte.

Apostasía creada por falsa doctrina. Vagar es estar fuera del propósito. Habla de cristianos que vacilan, inconstantes. Mira a tu alrededor, los frutos, y ya puedes ir ordenándote con respecto a que ministerio ves.

Vagar habla de deshacer el propósito de Dios. La asamblea, la iglesia, está plantada para activar el propósito de Dios de una manera coordinada, serial, donde cada pieza ajusta perfectamente con la de al lado. Vagar es, precisamente, desarticular ese seriado, desmembrar el propósito.

Por lo tanto, dice el verso tercero de lo que hemos estado viendo, “los voy a remover” Y voy a visitar el rebaño. Independientemente de lo que acontezca, voy a visitar a la oveja. Y nunca dijo que lo mandará a hacer por intermedio de alguien, dijo que lo hará Él.

(Job 39: 19)= ¿Diste tú al caballo la fuerza? (Pregunta Dios: ¿Quién es el que le da la fuerza al caballo, el hombre o Dios?) ¿Vestiste tú su cuello de crines ondulantes? (La palabra CUELLO, en la Biblia, siempre hala de la madurez de la bestia.

El verso que dice el yugo es roto por la unción, habla de un yugo que está puesto en el cuello del animal y se le unta aceite para que no lo lastime. Pero cuando el animal madura y ese cuello se fortalece, un día salta el yugo en pedazos. La madurez del creyente es la que rompe el yugo, no la sesión de aconsejamiento, la imposición de las manos o algunas de esas otras cosas que se ven)

¿Le intimidarás tú como a langosta? (Al caballo. Langosta, en la Biblia, siempre son demonios. Entonces: ¿Se asustará el caballo con demonios? La oveja se asusta de la langosta, el caballo la pisa.) El resoplido de su nariz es formidable.

(Algunas traducciones, aquí, dicen: la majestuosidad de su nariz es terrible. La ovejita, cuando se la saluda por la mañana, resopla corto, breve. ¿Cómo anda, hermano? – Bendecido… El caballo es otra cosa.

¿Cómo anda, hermano? ¡En ayunas! ¡Aún no me he comido ningún demonio, hoy!) …escarba la tierra, se alegra en su fuerza. (La traducción en inglés dice que escarba en el valle, en terreno basto, no en la huerta de hortalizas; allí no cabe)

Hay algunos creyentes que ya se convirtieron en caballos y les están dañando el provecho personal a los ministerios-hortalizas. Les están pisando sus tomates y les están fastidiando sus lechugas personales. Se levantan con revelaciones profundas.

Hay dos clases de personas que se van de las iglesias: los que son rebeldes e inconstantes, réprobos, que nunca van a cambiar; inmaduros, conflictivos, egocéntricos. Y los caballos, que han crecido más allá de sus líderes y no encuentran saciedad o alimento en la comida que ofrece la huerta.

Si no sale por el techo, sale por la ventana. Son árboles frondosos llamados a producir sombra, pero la ausencia de un espíritu paterno, que es el que reconoce cuando un hijo va a ser más alto que él, y le presta los zapatos, impide su manifestación)

…Sale al encuentro de las armas; (El caballo es el único animal capaz de correr, por su propio instinto, enfrentando a un arma con toda naturalidad y sin asustarse) Hace burla del espanto, y no teme (Lo dicho: el caballo enfrenta, la oveja huye)

…No vuelve el rostro delante de la espada. (Tú le pones a un caballo un cuchillo en la frente y, aunque se lo claves, él sigue para adelante) Contra él suena la aljaba, el hierro de la lanza y de la jabalina; (Otra vez: salvo entrenamiento específico, ¿Qué animal puede resistir más herida, castigo o presión que el caballo?)

Y él, con ímpetu y furor, escarba la tierra, (La verdad es que el caballo es majestuoso. Hablamos de caballos de honor, claro está, de auténticos caballos de guerra, no de matungos arruinados y dormidos que viven.

¿Viven? ¡Sobreviven! Con pasto seco porque ni fuerza para escarbar tienen. Imagínate un caballo de hipódromo. Majestuosos, fuertes, parados sobre sus patas como diciendo: “¡Aquí mando yo, nadie me asusta!” Así es el creyente que penetra en este siglo.

Ya te habrás dado cuenta perfectamente que no estoy hablando de caballos literales. A Dios no le preocupan tanto los caballos equinos como para gastar Biblia en sus historias) Sin importarle el sonido de la trompeta; antes como que dice entre los clarines ¡Ea!

Ministerios caballo, de eso estoy hablando. Estos títulos parecen raros, pero los da Dios, no el hombre. Esos títulos bien lindos, que dan status, posición, prestigio y fama, son solamente soplo humano. No son bíblicos. No están en la Biblia y se acabó, no importan lo que digan ciertos respetables doctores.

Y mucho menos por sus opiniones, análisis, evaluaciones y decisiones. Aquí tienes un ministerio hortaliza o un ministerio caballo. Ya puedes ir cambiando tu vocabulario. Es simple: cuando te gradúas, tomas la cucarda, la medalla, el rótulo que más te agrada: eres oveja o eres caballo.

No seas una higuera que no produce fruto en su tiempo; termina maldita por Dios. Pide lluvia en tiempo de lluvia. Pide ser transformado en caballo. Pide no tener espanto de demonios. Pide encarar y atropellar frente a la espada o el dardo, no vacilar y, mucho menos, retroceder.

Pide ser obediente hasta la muerte. Pide que tu mentalidad no sea de provecho personal y puedas entrar en una disposición que vive más allá del enfoque familiar. Que jura hasta la muerte y no cambia. Que jura hasta el dolor personal, pero no cambia.

Que cuando promete, aunque le duela después cumplir, cumple. Esa es la oveja que Dios va a penetrar en este siglo. Va a haber mucha iglesia que, como Zacarías, no tendrá voz. Hasta que Dios de a luz lo que Él quiere dar. Luego les abrirá los ojos, y la boca para que vean y entiendan.

Pero si tú eres de los que no esperan que el agua se mueva por intermedio de otros para ser bendecido, labra tu mente para este siglo. Y comienza a actualizar tu espíritu y a fluir con estos pensamientos. ¡Basta de ministerios hortaliza! Basta de mentalidades egocéntricas. Vivamos más allá de nuestro propio enfoque. Vivamos en ese tercer nivel del que nos habla Apocalipsis 12, no amando nuestra vida hasta la muerte.

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