La Justa Retribución

Egipto tiene dos dimensiones de operación que son muy importantes entenderlas. Por un tiempo Egipto, para el pueblo de Dios, es un Edén, una bendición. Recuerden que es Dios quien nos envía a Egipto, en Génesis. Y es en Egipto donde nos alimenta y produce la tierra de Gozén, que fue para el pueblo de Dios un Edén; le dieron la mejor parte de la tierra.

Hay un tiempo en que Dios nos envía a Egipto al igual que a Cristo lo enviaron a Egipto. Lo que te estoy queriendo decir es que Egipto tuvo su parte en el plan de Dios. Egipto es la previa posición espiritual que traíamos, o la previa infraestructura eclesiástica que conocíamos. Egipto es el pasado.

Egipto tuvo un tiempo en que nos dio lo que necesitábamos, pero luego llega el momento en que Dios llama a sus hijos de Egipto y les pide que salga de esa tierra. Egipto también es una condición mental. Egipto es el mundo, dentro del pueblo, de la iglesia.

Egipto es la mentalidad previa del creyente. Yo estoy usando a Egipto, aquí, en este lado del planeta. Si voy a Egipto, no usaría a Egipto. Entonces se entiende, creo, que cuando hablamos de Egipto no hablamos de la nación sino de lo que se interpreta por Egipto.

La gran pregunta que muchos creyentes fieles se hacen hoy día, es: ¿Cuál es mi ministerio? Lo que equivale a decir: ¿Qué tengo que hacer para cooperar con lo que Dios está haciendo? Punto primero: ¿Cuántos saben que Dios va a dar retribución justa a sus enemigos?

¿Cuántos saben que los enemigos de Dios, mayoritariamente, están dentro de la iglesia? ¿Cuántos se dan cuenta, entonces, que cooperar con Dios sería, en algunos casos, enfrentarse con falsos hermanos? Ojo: eso no significa perder la base del amor. Ese enfrentamiento sólo tiene lugar en un tópico específico: la palabra revelada. La piedra angular.

Hay gente que jura estar en el propósito de Dios pero que no se atreve a tocar el aspecto que yo acabo de mencionar. Y en un tiempo de retribución y separación es imposible estar fluyendo con Dios si tu mentalidad no tiene una estructura que sirva de piedra de tropiezo para todo lo que no es de Dios.

Si tu mentalidad es tan amplia que permite que todo se manifieste y nada te contrista, entonces hay algo errado que no estamos haciendo. Si algo está mal y a Dios lo contrista y tú estás caminando con Dios, a ti te tiene que contristar también.

Recuerda, muy especialmente, que los que eran remanente en el previo mensaje primario, eran aquellos a los que la opresión del pueblo se convirtió en su carga. O sea: vivieron una vida angustiada por la condición del pueblo.

Quiero que este mensaje quede claro porque voy a usar muchas palabras para que tú entiendas qué está haciendo Dios en el día de la justa retribución. Ahora: ¿El día de la justa retribución es el día del jubileo?

¿Es el día de la gran siega quizás? ¿Es el día del tabernáculo tal vez? Ojo: el día, ahí, no es cronológico; es un tiempo en Dios. Es una estación, un Kairos de Dios. Y retribución, significa simplemente, que él viene a nivelar sus cuentas. Como corresponde.

Es lo mismo que cuando vino y aquel siervo inútil tenía los talentos en el pañuelito, los había enterrado. Retribución. El día que fue de beneficio para algunos, fue de retribución para otros. El día que hubo gritos, lágrimas, llanto y gran crujir de dientes en Egipto, fue el nacimiento de un nuevo día para Israel. El mismo lugar, la misma hora.

Dice que habrá tinieblas que cubran la tierra, pero sobre de ti, al mismo tiempo, amanecerá una luz. O sea: las tinieblas, por la justa retribución, es lo que produce el jubileo. No son dos días diferentes; el día del juicio del Señor y el día de la gran siega de la iglesia, son el mismo día.

Yo sé que a la mayoría de ustedes les enseñaron que son tiempos separados, pero no lo son. Por eso es que se nos hace tan difícil entender. Pero entendiendo cómo el chacarero (El campesino) levantaba la cosecha, (que para levantarla tenía primero que eliminar la cizaña).

Cuando entendemos eso, pasamos a ver como entendemos que el reino de Dios es como es el sembrador. Entonces, el mismo principio que se aplica en la siembra, se aplica en la siega del ministerio de Dios: primero se siega la cizaña, pero no va para ninguna parte: se quema. Claro; en lo natural se quema; en el espíritu yo no sé lo que significa quemarse, sólo sé que no permanece.

No pretendamos saberlo todo. Entendemos, sí, que hay una separación y queremos entender cómo, cuándo y, además, tener bien claro que el cuchillo, la tijera, la guadaña, la tiene Dios, no el hombre. Dios produce la separación y lo hace a través de su palabra, no de nuestra actitud, o comentarios.

La palabra sola es la que va cortando. Sólo hay que entregarla en su pureza y ella se encarga de cortar. Cuando uno la cubre mucho, entonces ella pierde filo. Entonces, queremos presentar la palabra tal como el libro la da.

Ahora, y para poder fundamentar todo esto y al mismo tiempo brindarte un panorama mucho más claro, quiero llevarte a varias escrituras específicas y concretas, para que veas la separación que acompaña a la justa retribución.

(Isaías 1: 21)= ¿Cómo te has convertido en ramera, oh ciudad fiel?

Nota claramente que la ramera no es algo de afuera de la iglesia, sino una iglesia pervertida. La ramera no es una cosa que está allí y la ciudad fiel una cosa que está acá. La ramera es una ciudad fiel pervertida.

Pero entiende, por favor, que perversión no es necesariamente andar por allí fumando marihuana; perversión no es homosexualidad. No se limita a esos extremos. Perversión es no dar en el blanco. Pecado es la palabra ARMATÍA. Pecado es no estar en el centro del propósito. Pecado es que si sigues el curso que llevas, no vas a terminar.

Pecado, incluso, pueden ser buenas obras que se interponen a las obras correctas. No te espantes de que te dijo perversos. Perverso es estar equivocado. La. palabra es ESKORIOS, algo que no esta derecho, que está desviado.

De allí sale nuestra palabra Eskoriosis denominando a una o más vértebras torcidas. ESKORIOS. No tiene que ver con un extremo. Tomando como bases las palabras bien y mal, mal no es homicidio; mal es una alternativa negativa al bien.

Puede ser tan sencilla como equivocarte en una canción. Ya está mal. No sea que en Dios, es blanco o es negro. Dios no tiene áreas grises.) llena estuvo de justicia, en ella habitó la equidad; pero ahora, los homicidas. (Gente que mata ministerios, gente que mata verdaderas voces de Dios).

(22)        Tu plata (Es ese el dinero de la redención) se ha convertido en escorias, tu vino (la revelación)
está mezclado con agua (revelación mezclada con humanismo).

(23)        Tus príncipes, (Los líderes) prevaricadores (¿Qué es un prevaricador? Una persona que vio la
verdad, la entendió pero hizo caso omiso) y compañeros de ladrones; todos aman el soborno, y van tras
las recompensas; no hacen justicia al huérfano, ni llega
a ellos la causa de la viuda. (Esa es la
condición).

(24)        Por tanto, dice el Señor, (Y acá viene la reforma), Jehová de los ejércitos, el fuerte de Israel; Ea,
tomaré satisfacción de mis enemigos, me vengaré de mis adversarios.
(Están en iglesias; en el mundo
no hay enemigos de Dios; directamente no lo conocen.) (25) y volveré mi mano contra ti; (¿Contra
quién? Contra la iglesia) y limpiaré hasta lo más puro de tus escorias, y quitaré todas tus impurezas.

(26)        Restauraré tus jueces como al principio, y tus consejeros como eran antes (Los ministerios
apostólicos y proféticos) entonces te llamarás ciudad de justicia, ciudad fiel.

(27)        Sión será rescatada con juicio, y los convertidos de ella con justicia.

(28)        Pero los rebeldes y pecadores a una serán quebrantados, y los que dejan a Jehová serán
consumidos.

Dejar a Jehová no es descarriarse; no es dedicarse a pecar alegremente, a consumir droga, adulterar, fornicar, no; simplemente es dejar de hacer lo que Él quiere. Vamos a ver otro verso que tiene que ver con esta separación.

(1 Corintios 3: 13)= La obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará.

(14)        Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa.

(15)        Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así
como por fuego.

Esto nos habla de que el fuego revelará cómo está hecha cada obra, no de qué. Tenga cuidado como edifican, dice la palabra. Durante mucho tiempo, muchos pensaban – y así lo enseñaron – que había que edificar todo con oro, porque había de oro, de paja, de madera, de plata, y decían: todos tenemos que construir de oro.

Hasta que observando con una perspectiva más amplia lo que ocurría en el mundo, cayeron en cuenta de que hay mucha gente que jamás podrá edificar una obra de oro. Nunca lo llegarán a hacer. Van a morir pobres. No digo miserables, digo pobres.

No digo muertos de hambre, digo pobres. Santos, sí, pero pobres. Los habrá, sí señor. Entonces no podía ser la calidad de la casa, sino el cómo la conseguiste. A lo mejor es de paja, pero hecha con los propósitos de Dios y el patrón de Dios.

Y tal vez puede ser de oro, hecha con el mercado técnico. O sea: Babilonia construyó y terminó el edificio. Es la casa construida sobre la arena, pero se terminó. Nadie sabe que está sobre la arena hasta que viene el viento.

O sea: las dos casas se terminan: la buena y la mala. El problema es que no se revela cuál perdura hasta que Dios sopla. Porque cuando Dios se pone a soplar en serio, fuera de todo ensayo o simulacro de ensayo, el viento fuerte comienza a rugir-

Vamos a verlo según nos lo muestra Éxodo 8. Recuerden que cuando Dios tenía su pueblo en Egipto, él mismo lo había mandado allí. Y llegó el momento de salir. Entonces vinieron las primeras tres plagas.

Las primeras tres plagas afectaron tanto a los egipcios como a Israel. Israel fue libre de siete plagas, pero las primeras tres funcionaron tanto en Egipto como en Gozén. ¿Por qué? Como Dios nos mandó a Egipto y por allí nos acomodamos a Egipto, después se nos hace difícil querer salir.

Entonces, aunque era el tiempo de salir, el pueblo no estaba listo para salir. Allí vemos, entonces, que las primeras tres pruebas, vienen para incomodarte. Para que salgas. Las otras vienen para que te dejen salir.

Las primeras tres te incomodan a ti, te tocan bien fuerte. Si no sales a la tercera, entonces mueres adentro. Jonatán murió. Murió con su padre. Pero en Egipto, la tierra de Gozén te protege después de las primeras tres.

Hay una decisión de salir en una sola noche. ¿Te imaginas que alguien hubiera dicho: ¡Ay! No tengo ganas de comer cordero asado. ¿A quién se le puede ocurrir que yo tengo que comer cordero asado, hoy? ¡Y Dios me libre de poner sangre en mi dintel que lo termino de pintar recién junto con toda mi casa!

Son ochenta años de preparación, pero la liberación fue en una sola noche. O sea: no podías pensarlo e irte a ayunar y orar a ver si era de Dios. O creías en estos casi irreverentes bocones de palabra distinta o te fastidiabas y te ofendías.

Y tenías una sola noche para decidirlo y hacerlo o no. Profetizaron a Cristo por mil años. Todos los profetas describieron su venida por mil años. Cristo vino y se fue y muchísimos no lo recibieron. No hay una segunda oportunidad; sólo esa.

Israel, si no salía aquella noche, no salía nunca. ¿Y qué tal cuando entraron a Canaán? Al próximo día: ¡Moisés! ¡Perdónanos! ¡Estamos equivocados! – Vamos a entrar entonces. – Es que hoy no tengo ganas… Mejor mañana, sí?

Al otro día, cuando quieren entrar no pueden porque se enteran que Dios se fue. ¿Cómo que se fue? ¡Claro! ¡Se fue! ¿Es que no lo entiendes? ¡Ya no hay nube durante el sol abrasador del día! ¡Ya no hay zarza ardiendo durante el frío de la noche! ¡Se fue!

¡No es cuando tú tienes ganas, es cuando Dios dice! A muchos les costó creer eso. ¿Corno nos vas a dejar aquí, que muramos en el desierto, cuando sólo veinticuatro horas después estoy de acuerdo contigo? – Silencio. Impresionante. Repítelo para ti mismo: Es cuando Dios dice. No es que la gente transiciona cuando la junta del Sanedrín le da permiso.

(Éxodo 8: 22)= Y aquel día yo apartaré la tierra de Gozén, en la cual habita mi pueblo, para que ninguna clase de moscas haya en ella, a fin de que sepas que yo soy Jehová en medio de la tierra. (23) Y yo pondré redención entre mi pueblo y el tuyo. Mañana será esta señal.

Esta palabra REDENCIÓN es la palabra SEUDER, que significa: distinguir o hacer una diferencia; separar. Nota que va a llegar un momento en que Dios va a decir: oye…voy a hacer una marca entre los que son y los que no son.

Mira Lucas 11. Allí, Jesús, está hablando con las autoridades de la iglesia, no con algunos de sus segundones analfabetos que aún ni siquiera entienden lo básico que Él enseña; habla con lo más importante de la clase religiosa de su tiempo. ¿Y qué les dice?

En el verso 40, necios: en el verso 42 les dice ay de vosotros, fariseos, que amáis las primeras sillas y posiciones en la iglesia, en el verso 46: intérpretes de la lev que cargan a los hombres con cargas que tu no puedes llevar con ellos: verso 47: ay de los que edifican sepulcros de los profetas y los tiran fuera del ministerio; verso 48: sois testigos y consentidores de los hechos de sus padres; verso 49: la Solución: por eso la sabiduría de Dios también dijo: les enviaré profetas y apóstoles.

Nota que cuando la iglesia está cerrada a oír lo que ellos no quieren oír, y lo demuestran por medio de matar los profetas, lo que Dios hace es mandarles más profetas y más apóstoles. Estas palabras, aquí, profetas y apóstoles, se refiere a unos profetas y apóstoles de distinto calibre a los que habían venido antes.

El verso 49 termina diciendo: A unos matarán y a otros perseguirán, (50) para que se demande de esta generación la sangre de todos los profetas que se ha derramado desde la fundación del mundo (51) desde la sangre de Abel hasta la sangre de Zacarías, que murió entre el altar y el templo; si, os digo que será demandada de esta generación.

Aquí vemos que Dios trabaja por plenitud; tiene que llegar todo a cierta medida. Por ejemplo: si la iglesia, en este estado, ha destruido a quinientos ministerios proféticos, pero la plenitud son quinientos uno, Dios te envía a uno más. Para que lo destruyas, porque una vez que destruyas la plenitud, viene el cambio; Dios trabaja así y sacrifica su gente.

Por eso Pablo decía: somos como hombres que son sacados al final, como el espectáculo, la escoria del mundo, los verdaderos. Los falsos son los que están en ropas delicadas, tienen títulos, fama y reconocimiento global. Si todos leyéramos la Biblia atentamente, no tendríamos tantas confusiones ni problemas, no?

Sabemos que el sistema va a ser juzgado por medio de apóstoles y profetas y que es la sabiduría de Dios la que hace eso. Claro: si vamos a ver a apóstoles y profetas los vas a reconocer porque su vida está posicionada en contra de Babilonia.

Un apóstol o un profeta, nunca está de acuerdo con Babilonia. Eso, lamentablemente, quedará para los pastores erigidos por sí mismos en jefes no bíblicos. Sin embargo, anda mucha gente con título de profeta, por ahí, pero no causan cambio en ninguna parte.

(Apocalipsis 14: 14)= Miré, y he aquí una nube blanca; y sobre la nube uno sentado semejante al hijo del hombre, que tenía en la cabeza una corona de oro, y en la mano una hoz aguda (del sistema). (La mano son los cinco ministerios y la hoz, es la Palabra).

(15)        Y del templo salió otro ángel, clamando a gran voz al que estaba sentado sobre la nube: mete
tu hoz, y siega; porque la hora de segar ha llegado, pues la mies de la tierra está madura.

(16)        Y el que estaba sentado sobre la nube metió su hoz en la tierra, y la tierra fue segada.

(17)        Salió otro ángel del templo que está en el cielo, teniendo también una hoz aguda.

(18)        Y salió del altar otro ángel, que tenía poder sobre el fuego, y llamó a gran voz al que tenía la
hoz aguda, diciendo: mete tu hoz aguda, y vendimia los racimos de la tierra, porque sus uvas están
maduras.

(19)        Y el ángel arrojó su hoz en la tierra, y vendimió la viña de la tierra, y echó las uvas en el gran
lagar de la ira de Dios.

Dos siegas. Hay una siega en tu casa y hay una siega en las viñas de la tierra. La gente siempre nos enseñó el juicio para el mundano y nunca nos enseñó que para segar en tu casa, había que separar los malos dentro de la casa. Es algo que está en toda la palabra. Cómo no lo habíamos visto, es simplemente porque no era el tiempo de verlo.

(Mateo 13: 36)= Entonces, despedida la gente, entró Jesús en la casa; y acercándose a él sus discípulos, le dijeron: explícanos la parábola de la cizaña del campo.

(37)        Respondiendo él, les dijo: el que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre.

(38)        El campo es el mundo, la buena semilla son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del
malo.

(39)        El enemigo que la sembró es el diablo; la siega es el fin del siglo, (sistema) y los segadores
son los ángeles.

(40)        De manera que como se arranca la cizaña, y se quema en el fuego, así será en el fin de este
siglo.

O sea que de la misma manera que se recoge, literalmente, la cizaña, el trigo, así también se van a terminar los tiempos de la iglesia. Hay que ser chacarero, campesino, agricultor, para entender esto. Nosotros no lo entendemos pero nos atenemos a los que sí lo estudiaron y nos lo enseñaron,

(41) Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, (Ahora le cambia el nombre y le pone que la cizaña son la gente que sirve de tropiezo. ¿Conoces a alguien así?) ya los que hacen iniquidad, (recuerda que la iniquidad es un misterio.- El que opera en iniquidad está engañado y no lo sabe. Porque es un misterio la iniquidad. Si no fuere un misterio, lo sabría) (42) y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes.

(43) Entonces (Después de la separación) los justos resplandecerán (Antes no podían resplandecer porque estaban rodeados, tapados por la cizaña) como el sol en el reino de su padre.

(Verso 47)= Asimismo el reino de los cielos es semejante a una red, que echada en el mar, recoge de toda clase de peces; (48) y una vez llena, la sacan a la orilla; y sentados, recogen lo bueno en cestas, y lo malo echan fuera.

Es decir que la iglesia, a través de su existencia recoge cualquier tipo de gente, pero en el día de la siega vendrá inevitablemente la separación. Lo bueno quedará y lo malo será echado fuera. La separación está en toda la palabra.

(Mateo 24: 36)= Pero del día y la hora nadie lo sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre.

(37) Mas como en los días de Noé, así será la venida del hijo del Hombre.

Si quieres saber cómo será la venida de Cristo, tienes que entender qué pasó en los días de Noé, no Apocalipsis. No se entiende por que la gente se enreda con esto. ¡Yo quiero saber qué va a pasar cuando él venga! Está bien. Estúdiate lo que pasó en el día de Noé. La Palabra dice que ese día, será igual.

(38) Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando
en casamiento,
(¿Quiénes? ¿Noé o la gente? La gente. Noé estaba construyendo el arca.) hasta el día
en que Noé entró en el arca, (39) y no entendieron
(¿Quiénes no entendieron? La gente. Noé sí
entendió) hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos. (¿A quiénes se llevó el diluvio? ¿A la gente o a
la iglesia? A la gente.) así será también la venida del Hijo del Hombre.

¿Esto qué me está diciendo? Bueno: que cuando Cristo venga, se van a eliminar los malos. – ¿No era que cuando venía nos íbamos nosotros? – No sé lo que te habrán enseñado y de dónde lo habrán sacado. Si no estás de acuerdo, peléate con la Biblia. Ella lo dice, no yo.

(40)        Entonces (¿Qué entonces? El día. ¿Pero qué día? El día igual a los días de Noé) estarán dos
en el campo; el uno será tomado, y el otro será dejado.
(¿Quién va a ser tomado? ¿Con qué lo está
comparando? Con el día de Noé.

¿Quién desapareció el día de Noé? Aja: ¡Pero a mí me enseñaron que era la iglesia! Continuemos para que veas cómo la gramática, nos hizo entrar en un error grave. La
gramática.

Sólo el no ir a la escuela. Justo lo que esa doctrina producía en ese momento, porque mucho
tiempo se consideró que ir a la escuela, era humanismo y que el pueblo de Dios no lo necesitaba.
Satanás tiene que protegerse a sí mismo. Filtró eso para que no descubrieran la verdad. Todavía se oye
por allí: ¡Gloria a Dios! ¡Viva el analfabetismo!)

(41)        Dos mujeres (¿Quiénes son dos mujeres? Dos iglesias.) estarán moliendo en un molino; la una
será tomada, y la otra será dejada.
(¿Quién va a ser tomada? La mala, porque está comparando con el
tiempo de Noé. ¿Qué se hizo? Se sacó esas letras del contexto y se forjó una doctrina para justificar lo
que no se entendía. Como no podemos vencer, no me queda otra que pensar que me vienen a buscar.)

(Lucas 17:26)= Como fue en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del Hombre.

(27) Comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, (¿Quiénes? ¿Los buenos o los
malos?) hasta el día en que entró Noé en el arca, y vino el diluvio y los destruyó a todos. (¿A quiénes
destruyó el diluvio? A los malos.)

(28) Asimismo (¿Cómo así mismo? Como en el día de Noé!) como sucedió en los días de Lot; (¿Se
acuerdan de Lot? Otra analogía) comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban;
(¿Quiénes? ¿Los buenos o los malos?) (29) Mas el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo
fuego y azufre, y los destruyó a todos.
(¿A los buenos o a los malos?)

(30)       Así será el día en que el Hijo del Hombre se manifieste.

(31)       En aquel día, (¿Qué día? El día semejante al de Lot. ¿Qué día? El de Lot, que es igualito al de
Noé. En ese día. ¿Qué día? Hoy. El día próximo a su venida. Hoy.) el que esté en la azotea, y sus
bienes en casa, no descienda a tomarlos; y el que esté en el campo, asimismo no vuelva atrás.

(32)       Acordaos de la mujer de Lot.

(33)       Todo el que procure salvar su vida, la perderá; y todo el que la pierda, la salvará.

¿Cuál es la vida que se procura salvar? Tu reputación, tu dinero, tu status, el reconocimiento social, tu posición en la organización eclesiástica. Entonces, ¿Separación por qué? Porque el que no esté total y verdaderamente rendido a Dios se va a ir arrastrado por el diluvio o se va a quedar sepultado bajo el fuego y el azufre.

No te confundas más, por favor, hermano. Ya te has confundido suficiente. Dios es amor y misericordia, pero también es Dios justo. Y esta, indudablemente, habrá de ser LA JUSTA RETRIBUCIÓN.

(Mateo 13: 47)- Asimismo el reino de los cielos es semejante a una red, que echada en el mar, recoge toda clase de peces; (48) y una vez llena, la sacan a la orilla; y sentados, recogen lo bueno en cestas, y lo mato echan fuera.

(49) Así será al fin del siglo: saldrán los ángeles, y apartarán a los malos de entre los justos, (50) y los echarán en el Homo de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes.

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El Espíritu de Babel

Debemos estudiar lo literal para comprender lo espiritual. El error mayoritariamente cometido es hacer tanto hincapié en lo literal que, de última, escudriñar la Palabra, para mucha gente, jamás ha pasado de ser un estudio sistemático, histórico, social y geopolítico de los relatos bíblicos.

Un ejemplo: Jerusalén y Babilonia. Dos ciudades que funcionaban con características similares, pero con motivaciones diametralmente opuestas. En lo espiritual, el equivalente es el mismo. Babilonia haciendo aquello que se parece a la verdad pero no lo es. Jerusalén siendo la verdad que tiene que emerger y que está en todas partes, igual a Babilonia. Muy difícil de definir si no se tiene discernimiento.

Porque Babilonia se parece a la verdad, pero no lo es. Fíjate que cuando Nimrod accede a un reino, constituye algo bien novedoso: es la primera vez que la autoridad humana es ejercida por los hombres. Hasta ahí, nadie, nunca, había sido gobernado por otro. Sin embargo, el relato de Génesis da cuenta que Nimrod tiene un reino. Y ese reino significa que, por primera vez, que el hombre es gobernado por hombres fuera de la autoridad de Dios.

Hay todo un símbolo trascendental en esto, porque manifiesta al auténtico deseo de Dios, pero de acuerdo con un paralelo humano. Dios quería gobierno, pero comenzó con el gobierno del hombre. Asimismo, vemos paralelos en la tierra de lo que Dios quiere; que se parece al gobierno divino, (gente sometida unos a otros), pero que no lo es; es un sometimiento no divino. Y valdrá la pena recordar que todo sometimiento no divino, termina siendo esclavitud. No fuimos llamados a eso.

Por ejemplo: cuando una persona tiene miedo de tomar una decisión porque creen que esa decisión los puede hacer quedar como traidores delante de otros, esa persona aunque no lo crea o no lo sepa, está siendo controlado, sino manipulado.

Si tú estás allí, ahora, sentado en esa silla y viendo al Dios real., en esta Palabra; si tienes la convicción de lo que la Palabra te está diciendo, es Dios que te está tocando. Eso, inexorablemente te lleva al borde de una decisión que, sabes, tienes que tomar.

Si no te atreves a tomarla porque de hacerlo sientes que estás traicionando a alguien, tú estás controlado. Crees ser dueño de tus actos, pero en realidad, estás sometido a influencias de terceros. Hay que romper ese hechizo.

Si tú sabes que tienes que tomar una decisión para encarar la verdad, pero no te atreves porque eso haría pensar a cierta gente de que los estás traicionando, esa cierta gente te tiene controlado. Porque de momento en que yo sé hacer bien y no lo hago, eso, para mí es pecado.

O peor que pecado: prevaricación. Y si no me atrevo a hacer el bien porque creo estar traicionando a otros, entonces esos otros, no quieren el bien para mí. Es un paralelo de lo que Dios quiere. A través de toda la historia Jerusalén tiene el paralelo deBabilonia.

Por ejemplo: hoy está la filosofía de la globalización. Y todas las empresas se están poniendo en regla. Pero están unidas por la ambición del hombre. Mucha iglesia anda en unidad por las mismas motivaciones. Si estamos reunidos alrededor de un centro abstracto, no definible y teórico llamado Cristo, aunque suena muy bonito y religioso, no funciona. Funciona igual que los miembros de la iglesia de Corinto, que unos eran de Pablo, otros eran de Apolos, otros eran de Cristo.

(Génesis 11:1)= Tenía entonces toda la tierra una sola lengua y unas mismas palabras.

(2)        Y aconteció que cuando salieron de oriente, hallaron una llanura en la tierra de Sinar, y se
establecieron allí.

(3)        Y se dijeron unos a otros: vamos, hagamos ladrillo y cozámoslo con fuego. Y les sirvió el ladrillo
en lugar de piedra,
(subraya esto) y el asfalto en lugar de mezcla.

(4)        y dijeron: vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre, cuya cúspide llegue al cielo; y
hagámonos un nombre, por si fuéramos esparcidos sobre la faz de toda la tierra.

(5)        Y descendió Jehová: he aquí el pueblo es uno, y todos estos tienen un solo lenguaje; y han
comenzado la obra, y nada les hará desistir ahora de lo que han pensado hacer.

(6)        Y dijo Jehová: he aquí el pueblo es uno, y todos estos tienen un solo lenguaje; y han comenzado
la obra, y nada les hará desistir ahora de lo que han pensado hacer.

(7)        Ahora, pues, descendamos y confundamos allí su lengua, para que ninguno entienda el habla de
su compañero.

(8)        Así los esparció Jehová desde allí sobre la faz de toda la tierra, y dejaron de edificar la ciudad.

(9)        Por esto fue llamado el nombre de ella Babel, (Stop aquí. Babel significa mixtura, confusión.
Nota que fue construida en la llanura del Sinar y con ladrillos.)

La palabra Babel pone en evidencia, por su significado, (mixtura, confusión), lo que la raíz del hebreo estaría demostrando: que Dios responde a su construcción con confusión. En realidad, lo que ocurre, es que Dios responde a su construcción confundiendo, porque su mentalidad de construcción ya estaba confundida. Eso es lo que significa Babel.

O sea: a ver si somos claros: Babel no es confusión porque Dios trajo confusión, sino que Dios tuvo que confundir lo que estaban haciendo, porque estaban construyendo sobre una base de confusión.

Estaban haciendo una ciudad, -según ellos-, para Dios, pero totalmente confundidos ya. Estaban unidos en confusión. Estaban unidos en error. De allí que la palabra UNIDAD solamente es válida cuando se refiere a la unidad del Espíritu, porque el Espíritu coordina todo.

Cuando es humana, puede ser unidad para confusión o para error. A Dios no le quedó otro camino que detener esa confusión. ¿Cómo lo hizo? Con más confusión. Gran lío gran. Babel enfatiza más el hecho en que ellos estaban edificando en error, que el que Dios haya confundido.

Durante mucho tiempo yo ignoré esto. Creía, simplemente, que Babel significaba confusión, basándome en que Dios confundió las lenguas. Pero Dios confundió las lenguas porque su mentalidad estaba confundida porque estaban construyendo erróneamente. No estaban construyendo la ciudad de Dios, como creían, sino una de hombres. Y ese, es un clamor contemporáneo.

Así que esto nos habla de cómo opera Babilonia. De cómo es su mentalidad interna. De cómo un espíritu de Babel preside sus construcciones espirituales. Creen estar edificando la nueva Jerusalén y están fortificando a la gran ramera. Ignorancia pura.

Nota, primero, que Babilonia busca pervertir las cosas con mixtura, confundiendo a la verdad con el error. Por ejemplo, cuando tratan de decir que la religión y las razas son compatibles. O sea: que la religión es por raza. Así tenemos iglesias latinas, sajonas, hispanas; por nacionalidad. Es una verdad confundida con error.

Babilonia siempre busca confundir la verdad sacándola fuera de contexto. Por ejemplo: Lealtad. "Tenemos que ser leales a los padres…" De acuerdo, pero depende. "¡Tenemos que tener lealtad a la cobertura!". Más de acuerdo, pero también depende. Porque si te llegan a predicar una verdad pero te la confunden con un error, significa que la gente deberá ser leal a posiciones equivocadas.

Para muchos, ser leal significa que estamos en el mismo patrón pensante, y no lo es. Cuando decimos que somos cristianos, por ejemplo, estamos diciendo generalmente que pertenecemos a una iglesia, o que somos de una denominación, o que somos creyentes o que somos una religión.

Pero cristiandad es un estilo de vida en la tierra! No tiene nada que ver con la iglesia. A la iglesia, esto es: el templo, nuestras reuniones, los inventó el hombre. No fue creada por Dios así. Ojo que no estamos diciendo que no haga falta, eh?

No me entiendas para los tomatales ni leas lo que no he escrito. Porque esto nos da comodidad para congregarnos por ejemplo, y eso es valiosísimo. Siempre será mejor así que debajo de un ombú, no crees? Pero, insisto, así lo hicimos nosotros. Sin embargo, oh paradoja, la gente suele adorar más al templo que al estilo de vida cristiano.

(Jeremías 50:34)= El redentor de ellos es el Fuerte; Jehová de los ejércitos es su nombre; de cierto abogará la causa de ellos para hacer reposar la tierra, y turbara los moradores de Babilonia.

(35) Espada contra los caldeos, dice Jehová, y contra los moradores de Babilonia, contra sus príncipes y contra sus sabios. (Esto te muestra algo: Babilonia es aquella que se incomoda cuando el, reino avanza. Ahora vamos otra vez a Génesis 11).

(Génesis 11: 2)= Y aconteció que cuando salieron de oriente, hallaron una llanura en la tierra de Sinar, y se establecieron allí.

Aquí vemos que Babilonia se establece. No quiere llenar la tierra con sus mandatos, se establece. Tienden a establecerse, a aquietarse, a sedimentarse. Se rehúsan a continuar, a avanzar; ¡Así estamos rebién!

No quieren ni jornadas nuevas ni migración constante. Somos los que somos, nos conocemos bien, confiamos los unos en los otros y no tenemos interés en que se nos agreguen muchos más. Al menos en el área del liderazgo.

Babilonia no quiere seguir más allá con lo que Dios está trayendo ahora. Están cerrándole la puerta a la verdad que está por llegar. Su mentalidad busca y está satisfecha y sedimentada la religión que ya tienen. Se quedaron en la llanura, no tienen elevación. Andan vagueando en la llanura. No vagando, ¡Vagueando! ¡Andan de vagos ahí!

"No nos queremos mover donde hay presiones. Estamos tranquilos donde estamos. La iglesia está creciendo, todo el mundo está contento, no necesitamos ponerle presiones innecesarias a la gente.

No queremos subir a ninguna estatura más alta; estamos bien aquí; estamos tranquilos, estamos contentos; no necesitamos ninguna verdad que nos alborote el gallinero, estamos bien. Vamos a tener una junta y si los pastores están de acuerdo, veremos qué hacemos". Se sedimentan. Recuerda que el sedimento es lo del vino y Jeremías dice que eso es Moab. Y Moab no tiene herencia.

Aunque toda la Palabra dice: ¡Levántate! Que la luz de Dios resplandece sobre ti; todo el mensaje de Dios, permanentemente, es: levántate, levántate, levántate, Babilonia se sedimenta. Todo el mensaje, de Dios, es: hacia delante, muévete que la nube se movió, levántate. Babilonia se establece. Le gusta la seguridad falsa. Porque en transición siempre hay incógnita.

No queremos discernir. No queremos aprender a discernir. Dicho de otro modo, no queremos depender de Dios. Lo queremos ya todo discernido. Yo sé exactamente qué va a pasar la semana que viene. Lo que va a pasar, es exactamente lo que pasó la semana pasada: nada. Babilonia funciona de esa forma.

(Salmo 84: 5)= bienaventurado el hombre que tiene en ti sus fuerzas, en cuyo corazón están tus caminos.

Dice que es bienaventurado el que tiene peregrinaje a su corazón. O sea: que en su corazón está la mentalidad de peregrinar constantemente. Que le gustan las jornadas, las vías amplias. Babilonia te/ ofrece lo que sea para que tú no tengas una jornada hacia el próximo mover de Dios. Te ofrece título, dinero, posición para que no migres a la próxima estación con Dios. Sea lo que sea.

(Génesis 30: 25)= Aconteció cuando Raquel hubo dado a luz a José, que Jacob dijo a Labán: envíame, e iré a mi lugar, y a mi tierra.

(26) Dame mis mujeres y mis hijos, por las cuales he servido contigo, y déjame ir; pues tú sabes los
servicios que te he hecho.

Jacob dice: es tiempo de migrar. Es mi condición presente, no garantizo satisfacer la necesidad que está por venir en mi hijo, así que necesito producir para mí mismo. Bendíceme, me voy a seguir moviendo con Dios.

(27)        Y Labán le respondió: halle yo ahora gracia en tus ojos, y quédate; (Hay un ruego lastimero
aquí) he experimentado que Jehová me ha bendecido por tu causa. (Nunca se lo había dicho antes,
pero ahora que se quiere ir, es el momento).

(28)        Y dijo: señálame tu salario, y yo lo daré. (Si no funciona el plan "A" de inspirar lástima, pasemos
al plan "B" y toquemos el bolsillo).

(29)        Y él respondió: tú sabes cómo te he servido, y cómo ha estado tú ganado conmigo.

(30)         Porque poco tenían antes de mi venida, y ha crecido en gran número, y Jehová te ha
bendecido con mi llegada; y ahora, ¿Cuándo trabajaré también por mi propia casa?

(31)         Y él dijo: ¿Qué te daré? (¿Qué quieres para quedarte, Jacob? Primero te quise manipular y no aflojaste, después te quise comprar y no te vendiste, ¿Qué tengo que hacer para doblegarte? ¿Títulos? ¿Posición? ¿Ministerio? Babilonia hace lo que sea necesario para que no te muevas ni muevas a nadie de donde está. Así opera Babilonia.

(32)         ¿Cuántos están entendiendo el espíritu de Babilonia? Eso puede operar en tu propia mente, en tu propia vida si eso logra no dejarte transicionar a altos niveles con Dios. Si tu deseo por ministerio es más alto que la voluntad de Dios. Porque no hay discernimiento en Babilonia.

Sale alguien con un mensaje sólido, potente, real y mucha gente dice: ¡Herejía! Porque no lo entiende ni lo discierne. Acallan esa voz y se quedan contentos porque le taparon la boca al hereje y lo que han hecho, en realidad, es hacer callar a Dios.)

Babilonia, el espíritu que opera negativamente en una transición, en un cambio, en una reforma,
siempre llega acompañado de cuatro fases: conflicto, persecución, traición y soborno. A veces es obvio,
a veces es más sutil. En toda transición bíblica, antes de cruzar, la gente se ha enfrentado con estas
cuatro características.

Recuerda que Babilonia es un error, pero estaba edificando! Había movimiento, había actividad. Por fuera, estaban en la onda, estaban en el mover; estaban construyendo. No es que Babilonia no construya; construye en desobediencia. Esa es la sutileza. Porque a veces construyen ellos más rápido que nosotros. Los ladrillos se producen más rápido que las piedras.

Sólo que hay una diferencia: estaban construyendo para no moverse. La construcción de Dios es un movimiento hacia el frente; la de Babilonia, es estática. Mucha actividad, pero todos los años en el mismo nivel. Diez años después, el mismo conocimiento, el mismo entendimiento; o gente totalmente nueva y la que estaba ya se fue.

Hay gente que se rehúsa a moverse porque están guardando la sana doctrina. Yo no sé lo que es eso, pero la están guardando. Otros están guardando un evangelio de hace cien años y otros de hace doscientos años. Otros, a lo mejor, de apenas cinco años atrás. Pero todos guardan un mover atrasado.

Esto es lo mismo que cuando Cristo preguntó: ¿De quién dicen los hombres que es este mover? ¡Jeremías! Bien atrasado el muchacho; buen ministerio, pero muerto. – ¡Uno de los profetas! – Ese no tenía ni la identidad, no sabía.

Juan el Bautista – Cerquita, pero también del previo mover. También muerto en el nuevo. Hasta que alguien se eleva por encima de la opinión popular, y dice: Tú eres una cosa de la cual nunca hemos oído antes.

Reforma no deriva de la opinión popular. Reforma es una palabra que no está de acuerdo con la opinión corporal. No puede. Porque la reforma viene, precisamente, a reformar la opinión corporal.

Babilonia: la gente se está moviendo, pero no está llegando a ninguna parte. Toda manifestación de cambio externo, tiene que igualar un cambio interno. La reforma de la iglesia es una migración constante, una profunda transformación del ser.

Dice que se establecen en la llanura en lugar de la montaña. Dios quiere un monte Sión. Sión está diseñada para ver y gobernar. El gobierno produce dominio y la vista revelación. O sea que en Babilonia no hay revelación y tampoco dominio. Porque no tiene estatura en el espíritu.

Dice que se establecieron en la llanura en el desierto, para tener una vida suave y no tener el compromiso de mantener una jornada constante, para no tener que subir al monte. Para no luchar con una cuesta arriba, no trabajar para obtener una revelación.

Habla de una falsa unidad. Si todos estuvieran haciendo lo que Dios quiere, la unidad sería real porque Dios es uno. Pero a la luz de la Biblia vemos que muchas de las cosas que se hacen no provienen de Dios sino de hombre. Son muy pocos los que están haciendo lo que Dios quiere.

Babilonia trabaja por presión del grupo. Ó sea: el que está aislado, haciendo algo diferente, siempre está equivocado. Y todos los demás, por presión del grupo, están obligados a hacer lo mismo porque de última, así lo hacen todas las iglesias y también lo tengo que hacer yo porque no me atrevo a hacerlo diferente. No hay creatividad personal.

(Proverbios 1: 8)= Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, y no desprecies la dirección de tu madre; (9) porque adorno de gracia serán a tu cabeza, y collares a tu cuello.

(10)        Hijo mío, si los pecadores te quisieren engañar, no consientas.

(11)        Si dijeren: ven con nosotros; pongamos asechanzas para derramar sangre, acechemos sin
motivo al inocente; (12) los tragaremos vivos como el
Seol, y enteros como los que caen en un abismo;

(13) hallaremos riquezas de toda clase, llenaremos nuestras casas de despojos; (14) echa tu suerte/ entre nosotros; tengamos todos una bolsa, (15) hijo mío, no andes en camino con ellos.

Aquí vemos la presión de grupo. Una unidad basada en provecho personal. ¿Y a quién se lleva? A los simples. Ahí dice que no consientas que te involucren en el pecado. CONSIENTAS, aquí, es la palabra PAUUTHAUU y significa "no dejar ser engañado, seducido, adulado, elogiado" y tiene que ver con esa mentalidad que sólo opera en el sencillo, el simple, el necio.

En suma: creyentes mediocres que en lugar de pensar por sí mismos, en una errónea interpretación de lo que es autoridad o sujeción, se dejan pensar por otros.

Es normal. Todo el mundo lo hace. Por ejemplo, estar en la televisión. Quiero ser yo. La verdad no es la verdad porque todo el mundo lo hace. Al contrario. Muy probablemente, a la verdad, sea la que menos cantidad de gente está haciendo.

Ellos se establecen en medio del desierto. No solamente en la llanura. La llanura es el Sinar. En el Sinar no llueve. Hay muy poca lluvia en el Sinar. Toda tu revelación llega desde el río. Lluvia tiene que ver con gracia, revelación, con depósitos frescos de Dios, y lo que produce en tierra, que es nuestro corazón. En el Sinar no llueve. En Babilonia no llueve; todo lo que se entiende, viene de otra parte. No produce revelación. Les llega por el río, ya ensuciada por la tierra y manejada por pompas de hombres.

(Deuteronomio 11: 10)= La tierra a la cual entras para tomarla no es como la tierra de Egipto de donde habéis salido, (Egipto es el lugar de tu previo entendimiento en Dios) donde sembrabas tu semilla, y regabas con tu pie, como huerto de hortaliza.

Aquí la mentalidad era: esto es mío, yo lo riego con mi propio pie, con mi propia letra y es MI
hortaliza. Hortaliza era para provecho personal. Tú y tu familia.

(12)    La tierra a la cual pasáis para tomarla es tierra de montes y de vegas, que bebe las aguas de la .lluvia del cielo; (Para donde vamos en Dios es tan grande, que no puede depender de una bombita de agua manejada por un hombrecito con buena voluntad.

Vuelvo al principio: a la torre de Babel. En su construcción encontramos principios muy claros. ¿Qué querían lograr o demostrar los que la proyectaron y construyeron? Querían hacer algo más que lo natural. Deseaban lo sobrenatural, pero lo estaban forzando manualmente. Hay mucho lugar donde hoy se está haciendo lo mismo.

La torre, es obvio, estaba fundada en el orgullo y la ambición humana. Sin embargo, hay dos errores claros a la vista: UNO: perseguían un nombre propio. DOS: Su construcción es a la inversa de la Jerusalén celestial. Babel empieza de abajo hacia arriba y la Jerusalén desciende de arriba hacia abajo/ La diferencia entre la información humanística y la revelación divina. Clarísimo.

Es una forma sutil de hacer algo humanístico cubierto por religión. Esta forma sutil puede hablar de Cristo, pero sigue siendo Babilonia. Siempre y cuando haya una persona que niegue el decreto presente de Dios, lo que se está diciendo, y se continua ministrando en forma religiosa, eso es humanismo.

Porque en esencia lo que estamos diciendo, es: yo puedo continuar con esto sin escuchar a Dios. Tenemos ministerios estancados al lado de los ríos, esperando que las bombas de los hombres les proporcionen agua.

Babel se construye con ladrillos. Ladrillo habla de un mismo molde, donde todos hacen lo mismo y de igual manera. La ciudad de Dios se construye con piedra. La piedra angular es la revelación, el ladrillo apenas un clon, una imitación. Babel y Babilonia: las mismas iniciales, los mismos principios.

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De lo Primero a lo Último

Ahora bien. Vamos a ver lo que sigue con una mentalidad de reforma. Y lo que vamos a ver son los principios de Babilonia que se han removido. No hay guerra contra Babilonia. Pero recuerda que cuando hablamos de Babilonia, no estamos hablando de una ciudad.

La ciudad, lo único que hace, es hablarnos sobre características y condiciones de cómo opera ese espíritu hoy en día. Quiero que recuerdes que estoy hablando contigo y no de ninguna iglesia en especial o en particular.

Tú eres iglesia y esta palabra es para la iglesia, para tu mentalidad, no es para el que justo hoy no está leyendo este estudio. Estamos hablando de qué es lo que tienes que desear que Dios haga en tu vida si de verdad estás conectado con lo que Dios está haciendo. El mensaje se refiere a nosotros. Aunque ya hemos aceptado el cambio, todavía estamos cambiando.

Así que no estamos hablando de una ciudad literal, sino que están escritas las cosas que Dios habla de Babilonia -dice la Palabra-, "para nuestro beneficio". Dice que las cosas que le acontecen a Israel están escritas para nuestro beneficio.

Atención: no habla de "las cosas buenas que le suceden a Israel", habla, evidentemente, de todas las cosas que le ocurren. Por un simple principio que luego encontraremos a lo largo de toda la Biblia: todas las cosas ayudan a bien. Son las crónicas de Dios para nuestro beneficio. Descripciones, fotografías espirituales, de realidades espirituales que se refieren a nosotros.

Déjame ubicarte primero a quién me refiero, porque cuando uno habla de Babilonia, seguramente a ti, enseguida, te vienen nombres de pastores, líderes o iglesias a la mente; o retratos de gente que conoces. Yo no quiero que pierdas tu tiempo, en este día, en cosas naturales.

Levanta tus ojos como las águilas, por encima de todo lo que ves aquí abajo y esto te será de bendición. De otro modo, sólo te fastidiará más. Te voy a enseñar cuál es el área de guerra, dónde es que estamos matando a Babilonia y en qué área la vamos a definir en cuanto a su ubicación.

(2 Corintios 10: 3)= Porque aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; (4) porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, (5) derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo, (6) y estando prontos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia sea perfecta.

Este es el ámbito de nuestra guerra espiritual. Estamos demoliendo argumentos y pensamientos que Babilonia ha edificado en nuestro concepto de Dios. Y la guerra, en la reforma, es remover a Babilonia de nuestros conceptos.

Estamos tratando de desarraigar a Babilonia del concepto que ya tenemos de lo que es la Iglesia. El ámbito de nuestra guerra espiritual son argumentos y pensamientos establecidos como fortalezas en nuestras mentes.

Que eso pueda describir a alguien que conocemos, no es cuestión nuestra; sólo Dios lo sabe sin errores. Lamentablemente, Babilonia describe a mucha gente, empezando por nosotros. Entonces, vamos a trabajar con esto de una manera correcta para que no haya una guerra espiritual entre nosotros. Estamos en el ámbito de pensamientos, argumentos, filosofías y de entendimiento.

Que una nueva iglesia emerja de la tierra, sólo se puede establecer como concepto, si Babilonia se está destruyendo. No podemos edificar una iglesia nueva sin destruir la vieja. El principio en Hebreos es bastante claro y específico: Hay que remover lo primero para establecer lo último.

También dice, en otro texto, que lo segundo no puede ser establecido sí lo primero no es removido. No podemos edificar una iglesia correcta sobre fundamentos falsos. Hay que demoler. ¿Recuerdas la imposibilidad de echar el vino nuevo en odres viejos? Es el mismo principio.

El problema está en que la gente quiere lo nuevo, pero no quiere demoler a nadie. Porque la iglesia es gente, no mampostería. Y a nadie le gusta tomar una decisión que conlleve que alguien tenga que dejar una posición de importancia en la estructura, aunque sea para darle paso a lo que Dios ha decidido levantar.

Si queremos ver una iglesia emergente, sana y victoriosa en el siglo veintiuno, entiende, vamos a ver a gente que tendrá que estar involucrada en el proceso de demolición. Aunque duela. Aunque de pronto te duela porque te obligue a demoler alguna estructura donde está parado alguno de tu familia.

Este es un principio que no va a ser cambiado ni por ti ni por mí. Siempre ha sido así, es así y seguirá siendo así. Cada vez que Dios empieza un mover, pone líderes nuevos; nunca transiciona los viejos. No es cierto en la Biblia, ni será cierto hoy.

Otro principio que es cierto es que todos los Davides, viven debajo de las narices de Saúl. Samuel sale debajo de las narices de Eli. ¿Adonde voy a buscar un líder nuevo sino debajo de las narices de los viejos? Pero Él lo saca y le enseña una cosa diferente a la que le enseñó el viejo.

¿Pero y la experiencia, hermano? No te sirve. Estamos transicionando, cruzando todos juntos el nuevo Jordán; nadie jamás pasó por este lugar en este momento. Nadie tiene experiencia. ¿Pero y lo que el líder viejo sabe, no sirve? No del todo, porque si verdaderamente sirviera a los planes de Dios, entonces no lo sacaría.

Pero la cuestión es que los saca. ¡Sal de Ur de los caldeos! ¡Sal de tu parentela! Los entrena y luego los trae. Saca a Moisés de Egipto, lo entrena y luego lo manda a reformarlo. Siempre lo saca. Saca a Juan el bautista, vuelve y lo mete. Saca a Cristo, vuelve y lo mete. Saca a Samuel, vuelve y lo mete. Saca a David, vuelve y lo mete.

Muchos pretenden que los que desean reformar se entrenen dentro del sistema. Imposible. Dentro del sistema no puede ser entrenado porque es el sistema, precisamente, lo que vamos a reformar. Lo que ocurre, es que los que desean entrenar a los nuevos en el sistema anterior, en el fondo, lo que pretenden es ejercer un control de esa reforma; para que no los afecte.

Si una reforma no afecta los intereses de nadie, no es reforma: es gatopardismo religioso. El gatopardismo, una terminología muy utilizada en la política argentina, significa lisa y llanamente: “establecer un cambio espectacular de formas para que nada cambie en el fondo”.

¿Qué sería si Jonatan hubiera sido tan bueno como David? Tenía las mismas agallas, peleó contra los mismos filisteos, era tan atrevido como David, tenían el mismo corazón, estaban en alianza, tenían la misma edad y era fuerte.

Y es más: era hijo del rey y tenía derecho al trono y David no. Era más fácil para Dios establecer a Jonatan como rey que a David. Pero se hizo toda una trama y toda una persecución de diecisiete años porque Jonatan hubiera heredado el reino y era lo que David venía, precisamente, a cambiar.

Por lo cual, él no iba a ser ni primero ni segundo, tampoco. O sea que su amistad, por muy importante que pareciera ser, no le garantizaba posición. Lamentablemente, no podemos decir lo mismo de nuestros tiempos.

No hay que confundir amistad con alianza. La alianza es superior a la amistad. Amistad es jugar al golf y después ir a comer juntos. Alianza puede determinar que alguien no se vea contigo durante un año, pero que todo lo que está haciendo, te beneficia. La alianza no tiene distancia, es algo más profundo que una amistad. Vamos a ver, ahora, si esto según la Biblia, es cierto.

(Jeremías 50: 1)= Palabra que habló Jehová contra Babilonia, contra la tierra de los caldeos, por medio del profeta Jeremías. (Nota que Babilonia está ahí por medio de la voz profética).

(2)       Anunciad en las naciones, y haced saber; levantad también bandera, publicad y no encubráis;
(Esto quiere decir que es un mensaje que no puede ser encubierto. El mensaje, es: hay que destruir a
Babilonia.) decid: tomada es Babilonia, Bel es confundido, deshecho es Merodac, destruidas son sus
esculturas, quebrados son sus ídolos.

(3)       Porque subió contra ella una nación del norte, la cual pondrá su tierra en asolamiento, y no
habrá ni hombre ni animal que en ella more; huyeron y se fueron.

(4)       En aquellos días y en aquel tiempo, dice Jehová, vendrán los hijos de Israel, ellos y los hijos de
Judá juntamente; e irán andando y llorando, y buscarán a Jehová su Dios.

(5)       Preguntarán por el camino de Sión, (Sión es la iglesia nueva, que aparece una vez que es
destruida Babilonia. Vienen buscando el camino a Sión por medio del decreto de la destrucción de
Babilonia.

Vemos un anuncio de destrucción. Sión, la verdadera iglesia que está en el verso 5, dice: Preguntarán por el camino de Sión, hacia donde volverán sus rostros, diciendo: venid, y juntémonos a Jehová con pacto eterno que jamás se ponga en olvido.

Aquí vemos a la iglesia de los tiempos finales. Gente buscando el camino para la verdadera iglesia, que tiene su enfoque puesto en Sión. Tiene su rostro vuelto hacia Sión. Es decir que el enfoque es

edificar la iglesia. Pero el enfoque de edificar la nueva iglesia incluye el decreto de la destrucción de la previa.

Es imposible anunciar jubileo sin traer venganza. Es imposible llevarse la siega del trigo sin eliminar la cizaña. Tenemos que entender que el crecimiento del último día, significa separación. No se trata de que alguien ande enojado buscando una venganza personal, tratando de desquitársela con una iglesia o con otra iglesia.

Es que estamos en tiempos de siega y no se puede recoger el trigo y la cizaña; ¡Envenena! Es un tiempo que todos estábamos esperando, sólo que no sabíamos que iba a ser así. Y ahora Dios nos está dando más claridad; estamos entendiendo cómo es que se lleva a cabo el tiempo final. Lamentablemente, incluye separación.

Babilonia tiene que ser destruida al mismo tiempo que Sión es construida. Es el mismo decreto que determina la construcción de Sión sobre la destrucción de Babilonia. Recuerda que Babilonia tiene que ser vista conforme al principio de 2° Corintios 10: argumentos y pensamientos.

Babilonia es, primordialmente, religiosa, pero no se detiene en los límites de la religión. Recuerda que conforme a lo que dice Apocalipsis, se divide en tres partes: Economía, política y religión. O sea que cubre toda la tierra, todas las lenguas, todas las tribus; está en toda partes.

No es un papado ni es una denominación; ni es una iglesia en específico; es una mentalidad que está incrustada tanto en la iglesia como en el mundo, así como en la economía y muy especialmente en la política.

Ahora recuerda que para que haya una iglesia nueva, esta infiltración mental que está en todas las facetas sociales tiene que ser desarraigada. Porque sino la iglesia nueva, opera con las mismas raíces.

(Apocalipsis 18: 21)= Y un ángel poderoso tomó una piedra, como una gran piedra de molino, y la arrojó en el mar, diciendo: con el mismo ímpetu será derribada Babilonia, la gran ciudad, y nunca más será hallada.

(22) Y voz de arpistas, de músicos, de flautistas y de trompeteros no se oirá más en ti; (Nota que Babilonia fluye con música, igualita que la iglesia) y ningún artífice de oficio alguno se hallará más en ti, ni ruido de molino se oirá más en ti.

Lo primero que vemos es que se necesita violencia, ímpetu para hacer caer a Babilonia. Si no eres violento Babilonia no cae. Ojo; estoy hablando en términos espirituales, Vas a tener que ser violento contigo mismo, con algunos conceptos mentales.

Violentos con nuestros mensajes atacando ciertas mentalidades establecidas e incrustadas en la mentalidad de la iglesia que tienen que ser extirpadas si el nuevo concepto ha de darse en la iglesia.

N°2)= Vemos que la música y el arte es parte de lo que tiene que ser renovado, tiene que ser reformado.

N°3)= Dice que el artífice de oficio, o sea: habla de la tecnología. La tecnología también está involucrada. Esto no se hallará más en ti, ni ruido de molino se oirá más en ti. Aquí vemos algo que tiene que ver con manufactura. El área tecnológica y el área de manufactura, también son afectadas por Babilonia.

(23) Luz de lámpara no alumbrará más en ti; ni voz de esposo y de esposa se oirá más en ti; (Ahí vemos que se disfraza de iglesia; tiene voz de esposo y esposa) porque tus mercaderes eran los grandes de la tierra; (Mira a Babilonia. Hay violencia, música, tecnología, manufactura, sociedad y marketing -es decir, economía de mercado-, Babilonia está en todo eso.

Ahora: todo eso se puede capitalizar para el reino, pero tenemos que ser dirigidos por el Espíritu. El problema es que Babilonia no sabe hacer eso; entonces la iglesia se convierte en algo humanístico.)

La visión más clara de Babilonia se asemeja a la de un cuerpo humano al corte dejando ver todos sus ramales nerviosos y musculares. Enredada en todos los aspectos de la sociedad. Pretender extirparle sin amputar, prácticamente es imposible. Porque en muchos casos la iglesia misma ha nacido de esos cimientos. Crecimos sobre fundamentos erróneos.

N°4)= A esto quiero que lo veamos a partir de algunos principios que se encuentran en Daniel 3.

(Daniel 3: 1)= El rey Nabucodonosor hizo una estatua de oro cuya altura era de sesenta codos,
(veintisiete metros) y su anchura de seis codos; (dos metros con setenta) la levantó en el campo de
Dura, en la provincia de Babilonia.

(2)        Y envió el rey Nabucodonosor que se reuniesen los sátrapas, los magistrados y capitanes,
oidores, tesoreros, consejeros, jueces, y todos los gobernadores de las provincias, para que viniesen
a
la dedicación de la estatua que el rey Nabucodonosor había levantado.

(3)        Fueron, pues, reunidos los sátrapas, magistrados, capitanes, oidores, tesoreros, consejeros,
jueces, y todos los gobernadores de las provincias, a la dedicación de la estatua que el rey
Nabucodonosor había levantado; y estaban en pie delante de la estatua que había levantado el rey
Nabucodonosor.

(4)        Y el pregonero anunciaba en alta voz: mándase a vosotros, oh pueblos, naciones y lenguas, (5)
que al oír el son de la bocina, de la flauta, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampona y de todo
instrumento de música, os postréis y adoréis la estatua de oro que el rey Nabucodonosor ha levantado;
(6) y cualquiera que no se postre y adore, inmediatamente será echado dentro de un honro de fuego
ardiendo.

Y todo el mundo obedeció. Ustedes conocen el resto de la historia. Babilonia trata de hacer que tú dobles tus rodillas y de conformes a sus valores. Estamos empezando a descubrir quién es Babilonia ahora. Babilonia siempre se presenta como presión de grupo, que quiere que tú seas igual. Que no seas diferente.

¿Por qué no dices lo que dice todo el mundo? ¿Por qué tienes que venir a incomodar a esta gente que después me presenta las quejas a mí? ¿Por qué tienes que predicar un mensaje diferente y no el clásico al que todos están acostumbrados y no trae problemas? ¿Por qué tienes que ser tan extraño y en lugar de predicar algo emotivo y lleno de optimismo, tienes que venir a demandarle cambios a la iglesia?

Nota que el asunto este de las estatuas de Nabucodonosor no era una sugerencia, era un mandato. ¡Te tienes que doblar delante de ellas! Era forzado. Tienes que hacerlo. Básicamente, operan por intimidación; si no lo haces, te lanzan al fuego. Tienes que operar como operan los otros o vas a ser odiado por los otros.

Ustedes conocen el final de esta historia. Los muchachos no obedecieron la orden de adorar la estatua y ahí nomás los echaron al horno para que se achicharrasen. Pero en el verso 26 vemos que después de un rato bien largo el mismísimo rey Nabucodonosor pudo comprobar el poder de Dios viendo salir a Sadrac, Mesac y Abed-Nego ilesos dentro del homo; ni chamuscados los pelos siquiera! Nosotros estamos parados bajo la misma promesa. Babilonia quiere que nos doblemos, pero nuestra actitud debe ser de fidelidad absoluta al que te rescata del horno de fuego.

Aquí la enseñanza es la siguiente: a Babilonia de la única manera que la vences, es haciendo que ella se doblegue a ti. O sea: no la puedes ignorar. O los hebreos se doblaban y adoraban a la bestia y los metían al fuego, o tú, entrando en el fuego de la persecución de Babilonia logras que el rey de Babilonia decrete que tu Dios es el Dios verdadero. No lo puedes ignorar, tienes que ganarle. No es una guerra pasiva. Es ella o tú, sin cuartel ni convivencia o coexistencia.

El mayor aspecto de Babilonia se encuentra dentro de la iglesia. Te invade y se entrelaza entre la mentalidad de los santos. De manera que mucha de la guerra en contra de Babilonia, es una guerra en contra de principios erróneos que hemos aprendido en la iglesia. O mejor dicho: en eso que vemos en la tierra y que, globalmente y sin discernimiento alguno, le llamamos iglesia. Vamos a Génesis 2, a ver donde primero aparece la Palabra reino.

(Génesis 10: 8)= Y Cus engendró a Nímrod, quien llegó a ser el primer poderoso en la tierra,

(9) Este fue vigoroso cazador delante de Jehová; por lo cual se dice: así como Nimrod, vigoroso
cazador delante de Jehová.

(10) Y fue el comienzo de su reino (Esta es la primera vez que aparece la palabra reino en la Biblia)
Babel, Erec, Acady Calne, en la tierra de Sinar.

(11) De esta tierra salió para Asiría, y edificó Níníve, Rehobot, Cala, (12) y Resén, entre Níníve y Cala, la cual es ciudad grande. (Esta es la primera vez que en la Biblia, aparece la palabra REINO, y la segunda que aparece la palabra CIUDAD.

Nota que él es descendiente de Noé (Nimrod) y que tiene en fundamento que tiene que ver con ciudad. La primera vez que se menciona la palabra ciudad está más atrás, en el capítulo 4 y en el versículo 17 refiriéndose a Caín.

(Génesis 4: 17)= Y conoció Caín a su mujer, la cual concibió y dio a luz a Enoc; y edificó una ciudad y llamó el nombre de la ciudad del nombre de su hijo, Enoc.

Aquí vemos a Caín que forma una ciudad por un fundamento religioso, pero en desobediencia. O sea que hay tal cosa como un sistema religioso fundado en desobediencia. Caín fue el que dijo: yo adoro a Dios como me da la gana.

No me vengas a corregir; me voy y lo voy a hacer como a mí me da la gana. Externamente, hizo lo mismo que el otro, una iglesia idéntica; pero en desobediencia. Frutos, pero en desobediencia. Ministra, pero en desobediencia. Fundada en Caín.

Exteriormente religioso. Pero, Caín es el que elimina la voz profética de Abel. Abel era profeta. Lo dice en Mateo. Ahí dice que la sangre será dada desde el profeta Abel hasta hoy Caín es la religión que le cierra la boca a la voz profética. Es la mentalidad que no le da cabida a la voz profética. Cierra la voz de Dios callando al profeta y luego dice: yo lo voy a hacer a mi manera.

Vamos a eliminar aquello que por el simple hecho de existir, me dice que yo estoy mal. Remueve de nuestro ambiente a aquello que trae una palabra que me juzga. No me traigas a Fulano que me trae una palabra que hace ver que mis logros son pequeños.

¡Vete Abel de aquí, porque cuando tú traes tu ofrenda, la mía no es importante. Estamos descubriendo cómo piensa Babilonia. Este es uno de los mensajes más importantes que vas a escuchar.

Mira, mejor ni queremos saber lo que andas diciendo porque así no tenemos que confrontamos. Yo lo quiero a mi manera. Hago iglesia a mi manera y cortaré todo lo que me traiga una palabra que signifique cambio o alteración. Y así muere Abel; el primer adorador.

Por ejemplo: Dios quiere reforma hoy. -bueno, pero nosotros no creemos que haya reforma; y además no nos gusta que haya reforma; así que elimina todas las voces que la traen, y se acabó. Esta es la naturaleza de Caín. Recuerda, él construye la primera ciudad; sistemas de creencias, filosofía, estilo de vida que se desarrolla fuera del ámbito de Dios y en directa rebelión a su mandato.

Dios le dijo a Caín: serás errante; Caín dijo: yo me voy a quedar quieto aquí y no me voy a mover. Dios le dijo: vas a vagar por la tierra; él le dijo: yo voy a hacer una ciudad. No vago nada. O sea que aún después del coscorrón y el reto, sigue rebelándose.

No solamente mató al hermano. Por eso Dios le dijo: serás errante; sigue transicíonando, tu jornada es eterna. El le dio la vuelta al monte y allí hizo una ciudad.

O sea que la primera ciudad fue edificada en total rebelión a Dios. Se edificó dentro de una atmósfera de ausencia de Dios. En una atmósfera que le cierra la puerta a la verdad de Dios. Todas las ciudades del mundo tienen el epicentro en la misma mentalidad. Por eso es más fácil ser sensible a Dios en un monte, en un hijo, en un río, que en una ciudad de concreto.

En el teje y maneje de la vida cotidiana en una ciudad, casi no hay cabida para que Dios esté consciente. Todo es: corre, corre, tengo que hacer, se me hace tarde, apúrate que no llegamos! ¿No te has dado cuenta que Dios ha visitado todas las grandes ciudades, y después que visitó todas las grandes ciudades se tuvo que ir al campo? No es pecado vivir en una ciudad. El pecado es que una ciudad rija en tu estilo de vida.

Ahí fue donde la palabra ciudad fue mencionada por primera vez. Volviendo a Génesis 10, lo oímos entonces por segunda vez. Y es la primera vez que vemos la palabra reino mencionada. El reino de Nimrod. Nimrod, entonces, está familiarizado con la torre de Babel que tiene que ver con Babilonia, la segunda ciudad de los mismos descendientes de Noé.

Así que, principio número uno, ahí, es que Babilonia establece ciudades. Quiero que recuerdes que ciudades, en la Biblia, se refiere a la casa de Dios porque Abraham buscaba una ciudad cuyo arquitecto y hacedor es Dios.

Teniendo en cuenta que él ya estaba en una ciudad literal, así que salvo por lo espiritual no tenía por qué estar buscando otra. O sea que lo que Abraham vio, es que el sistema de la ciudad donde él estaba no era divino, era babilónico.

Babilonia construye por esfuerzos humanos. Nimrod es el> primero. Es un paralelo; algo que parece ser pero que no es. ¿Dios quiere una ciudad? Babilonia le edifica una. Pero con iniciativa y esfuerzo humano, no con guía divina. Es un paralelo a lo que Dios quiere construir. Es la misma ciudad que Dios hará para que Abraham la encuentre, sólo que el hombre se le adelanta y la hace a su manera.

>(Hebreos 11: 8)= Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber dónde iba.

>(9) Por la fe habitó como extranjero en la tierra prometida como en tierra ajena, morando en tiendas con Isaac y Jacob, coherederos de la misma promesa (10) porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios.

Abraham vio la espectacular ciudad y dijo: ¡Huau! Pero diez segundos más tarde, su discernimiento por el Espíritu le mostró que pese a todo lo bonito, no había nada de Dios allí; lo parecía, pero no era. Es lo mismo que hoy día tenemos que tener nosotros: la habilidad para discernir sobre qué fundamentos está edificada la ciudad donde vivimos.

Acuérdate que la ciudad somos nosotros. Somos la ciudad de Dios. La nueva Jerusalén es una ciudad y desciende. La torre de Babel fue algo que ascendió. O sea: lo que produjo la torre vino de abajo. Lo que produce la ciudad viene de arriba.

Nacemos de los principios divinos que utilizan los mecanismos humanos, no a la inversa. DE ARRIBA, significa: Divinos, Celestiales o Superiores. Jerusalén nace de Arriba, piedra por piedra, revelación por revelación se va formando abajo, pero nace de arriba.

Somos la ciudad de Hebreos 12:22 que dice: nos hemos acercado al monte Sión. La ciudad del gran Dios vivo, a la multitud de millares de ángeles, a la iglesia de los primogénitos. No nos hemos acercado al monte Sinaí que se podía palpar, pero no se podía ni tocar porque ardía con fuego. Pero sí hemos llegado al monte Sión. O sea: que es algo no palpable, pero que sí existe.

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¿Estás Dando?

Soy consciente que el tema del que aquí voy a hablar, es muy difícil. Difícil para que lo entienda el mundo y, -seamos más que honestos -, también par que lo entiendan muchos, pero muchísimos de adentro de las congregaciones evangélicas también.

Lo encerraré en una pregunta que es bastante abarcativa, pero que si no la tienes clara, te va a confrontar muy seriamente, quizás al punto de llegar dejar de leer este texto, enviarme de inmediato un correo muy enojado, airarte y, espero, no llegar a pecar.

También puedes llegar al extremo no tan extremista de, sencillamente, no visitar mi página, oír mis audios o leer mis textos nunca más. Partiendo de la base de estar operando dentro de un área bien definida, la pregunta que quiero hacerte, es: ¿Estás dando?

Veamos: ¿Qué le critica el mundo en general a la iglesia en general? Puntos doctrinales: que no creemos en los santos, en las imágenes que para muchísimos compatriotas son sagradas, que no adoramos a la virgen María, que no obedecemos al llamado representante de Cristo en la tierra y varias más.

Puntos emocionales: que somos fanáticos locos apartados de la realidad social, que hacemos demasiado ruido en nuestras reuniones porque se supone que ante Dios hay que estar en silencio, que molestamos y hasta exageramos demasiado con los demonios, siendo que eso – dicen -, fue un ardid que usó Jesús para amedrentar a los de su tiempo.

También dicen que creemos que los milagros son posibles hoy, siendo que muchos eruditos doctores en teología sostienen que sólo fueron parte de una acción para aquel tiempo. Y el punto material o económico: que nos sacan el diezmo. Que se aprovechan económicamente de nuestra inocente credulidad.

Esto dice el mundo, pero cuidado, que también lo cree – y tú lo sabes muy bien -, un nada reducido sector de nuestra propia iglesia. Como toda cosa que proviene del diablo, esta es una sutil mentira que arranca a partir de una verdad.

Hay grupos, congregaciones donde, efectivamente y a contrapié de lo que dice la Biblia, se le saca el diezmo a la gente. Con amenazas de juicio divino, con la manipulación dialéctica y hasta con controles contables de los ingresos de los miembros que la Escritura jamás autorizó a hacer.

Eso es lo cierto., lo visible, lo que – Por lo menos aquí en mi ciudad de residencia -, podríamos comprobar perfectamente en cierto y determinado lugar. Lo demás, una leve tergiversación que ha hecho confundir a muchos y les ha privado – entre otras cosas -, de recibir las bendiciones de prosperidad prometidas.

Un conocido evangelista se reunió en una ocasión con el pastor que era el padre de la chica con la cual se había puesto de novio y pensaba casarse. El hombre e hizo un montón de preguntas y cuando parecía que ya estaba satisfecho con su futuro yerno, le lanzó la pregunta clave:"- Hijo… ¿Tú diezmas? -"

El evangelista se quedó mudo. Ese era un punto no del todo claro en su vida todavía. "-…Bueno… mire… – dijo -, eso es algo entre Dios y yo, ¿Entiende? A veces doy una buena cantidad de dinero, a veces doy otra suma. O sea que doy lo que siento que tengo que dar, me entiende? -"

"- Te entiendo, – dijo el futuro suegro -, ¿Pero tienes deudas, verdad? -""- Y… sí… tengo varias -""- Está bien, no te avergüences; tengo que decirte que si estás endeudado, entre otras causas, es porque no estás dando como Dios quiere, sino como a ti te parece. Eres un dador emocional. -"

Muchos, hoy, son dadores emocionales. Si todo anda bien, dan bastante. Si la mano viene flaca, dan flaco y si un día llega una miseria galopante se enoja con Dios y no dan nada. La ley de dar es una ley fija que nadie puede cambiar.

Dios maldice el dar de acuerdo con nuestras emociones. Pero cuidado: también hay gente que da porque se les ha enseñado, porque se les presiona o porque deben o porque le obligan a dar. Esta gente todavía no ha sido ganada por el Espíritu Santo y no ven resultados por una simple razón: Dios ama al dador alegre, o sea: al que da porque obedece y tiene gozo al hacerlo.

Vamos a ver: tú estás en la iglesia – si es que no vienes de familia creyente -, porque un día te entregaste a Cristo. Pero la entrega no es sólo hablar. No es una afirmación barata, tal como "Está bien Señor; te doy mi vida, pero no mi dinero", o "Te doy mi amor, pero no mi casa ni mi familia".

Esto no es rendición ni entrega, porque no es un compromiso ciento por ciento. Entregarse es decir en oración: "Señor; tú eres el dueño de mi cuerpo; es posesión tuya el trabajo de mis manos; tu posees a mi familia; eres el dueño de mis posesiones. Todo lo que tengo es tuyo. Eres el Señor, en verdad. Y quiero que poseas mi corazón también. Eso es entrega.

Hay un leve detalle que muestra claramente esto. El dar es la única actitud en la iglesia que no se puede fingir. Tú puedes hacer como que oras, tú puedes hacer como que cantas, tú puedes hacer como que estudias la Biblia, tú puedes hacer como que testificas, tú puedes hacer como que tienes comunión, tú puedes hacer como que adoras o como que alabas y tú hasta puedes hacer como que predicas. Pero fíjate que lo único que no puedes hacer es hacer como que das. Ahí tienes que meter la mano en el bolsillo y sacarla con algo, de otro modo no engañas a nadie.

La verdadera prosperidad basada en la Biblia, no se centra en el dinero. En su significado más pleno realmente significa que no falta nada, como prometen1 las Escrituras. Que no falta nada quiere decir que están suplidas TODAS sus necesidades en cada aspecto de su vida.

A los héroes de la fe, en el antiguo pacto, no les faltó nada, sin excepción. Aun cuando a algunos se les consideraba ricos, otros ciertamente no lo fueron. Sin embargo, todos vivieron vidas de bendición sobrenatural y no les faltó nada.

Dios va a bendecir al dador alegre. Y tú no tienes que preocuparte si va a venir la bendición ni cuando vendrá. Es más, EL te bendecirá tanto que vas a decir: "Señor, ya no puedo con más". Como ves, Dios quiere bendecirte mucho más de lo que tú puedes ser bendecido.

Pero las bendiciones de Dios no vienen sin costo. Antes que las bendiciones del Padre empiecen a ser derramadas sobre tu vida, tú debes ponerte en el lugar en donde puedas recibirlas. Ese lugar, es el lugar de la ENTREGA.

Hay tres modos de dar. Tenemos la limosna, que no es un invento de cierta iglesia, es bíblica. La limosna es aquello que damos a los necesitados que golpean a nuestra puerta. "¡Pero es que en estos tiempos si le llego a dar algo a uno, después se me vienen dos mil y no puedo darles a todos!"

Ora, ata y sujeta espíritus malignos, sella tu casa y tu puerta con el aceite de la unción, reclama al Señor que mande sus ángeles para proteger tu propiedad y luego observa: Tocarán tu timbre solamente aquellos que Dios desea que tú le obsequies tu limosna.

Después tenemos la ofrenda. Ofrenda es todo aquello que se da por voluntad, por generosidad y con alegría. Ojo: dije voluntad. Pero voluntad en lo que respecta a la cantidad, no al hecho. La ofrenda no es voluntaria, es mandamiento.

"Pero hermano… yo doy puntualmente mi diezmo". No estoy hablando de diezmo todavía, estoy hablando de ofrenda. Y la ofrenda está por sobre el diezmo. Ah, y es lo que te bendice y te prospera. Porque es la inversión en el reino, en tanto que el diezmo es un simple paso de obediencia.

Y finalmente tenemos a su Majestad: el Diezmo. El diezmo, en principio, es una deuda que es un privilegio tener. Cuando se le entrega al Señor SUS, no MIS diezmos, tú estás expresándole amor y sometimiento.

Diezmo, básicamente, quiere decir Diez por Ciento y representa lo primero y lo mejor de lo que tú tienes, pero también indica que lo demás, lo que tú te quedas, también le pertenece a Él. Pero atención y cuidado con esto que es súper clave: El diezmo se entrega en el lugar donde tú estás siendo verdaderamente alimentado espiritualmente.

No en un sitio institucionalmente religioso; donde tú recibes alimento. En el alfolí. Alfolí significa Granero. Granero es el lugar en donde se guarda el alimento para la casa. Y haya alimento en la casa. Es que el diezmo es de Dios, no de los fariseos que dicen representarlo. Es una decisión en el Espíritu y va donde el Espíritu le muestra que está activo.

Hay mucha gente que dice "El diezmo es parte de la ley del Antiguo Testamento y no un requisito para los creyentes de hoy que vivimos bajo la Gracia" Yo tiemblo cuando escucho eso. Me parece que estas buenas personas experimentan el dar sólo como un requisito o exigencia, siendo que Dios quiere que lo experimentemos como un deleite.

Escucha o lee bien lo que te estoy escribiendo y, por favor, entiéndelo correctamente. Nadie te obliga a darle algo a alguien que amas, (Un hijo, un marido, una esposa, una novia, una madre), lo haces porque amas y con total y absoluta espontaneidad y libertad. Creo que está más que claro, ¿Verdad?

El punto que va a desestructurar a muchos, es que el diezmo no es un asunto de la ley del Antiguo Testamento. Es infinitamente anterior. Dios puso a Adán en el huerto y le concedió todo lo que había en él para que lo disfrutara.

Pero le fijó un diezmo que no le pertenecía a Adán: el árbol de la ciencia del conocimiento del bien y del mal. Eso le pertenecía a Dios y Adán debía obedecer. Era su diezmo. Mientras Adán obedeció, fue feliz y tenía permanente comunión con Dios.

Hasta una mujer le puso Dios para que se regocijara. El día que Adán fue tentado por Satanás, – usando a Eva -, y desobedeció, perdió absolutamente todas las bendiciones. ¿Qué les dijo la serpiente? "No es cierto que si tomas el diezmo para ti morirás; al contrario, serás como Dios".

¿Cómo terminó la historia? Del mismo modo en que terminan tantos hoy cuando alguien oye a la vieja serpiente decirle: "No es cierto que si tomas para ti el diezmo de Dios tendrás necesidades; al contrario, serás mucho más rico."

¿Cómo están esas historias hoy? Obviamente, prefiero, por ética, no hablar tanto de la letra que Satanás pone en el corazón de muchos en relación con la desconfianza hacia sus líderes en esta cuestión del diezmo y tampoco los méritos que hacen algunos líderes en este asunto para que Satanás se salga con la suya.

Abraham le dio los diezmos de todo a Melquisedec, el Espíritu se lo ordenó. Y aun faltaban cuatrocientos años para que se estableciera la ley. Es que hay un sutil error. Dios no necesita dinero, es el dueño de toda la plata y el oro del universo.

Lo demanda para que sus hijos tengan una posibilidad de acceder a sus bendiciones a través de la obediencia. Un hombre muy acaudalado y propietario de enormes plantaciones de maíz, hacía trabajar duramente de sol a sol a sus propios hijos en la cosecha.

Un día, alguien, molesto por lo que consideraba un abuso, le dijo: "¿Por qué hace trabajar tanto a sus hijos en los maizales si usted ya no necesita todo ese maíz que ellos cosechan y que usted vigila tan de cerca?” El hombre le contestó: "Señor, mi objetivo de vida no es ver crecer a mi maíz. Mi objetivo de vida es ver crecer a mis hijos."

(Génesis 14: 18)= Entonces Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, sacó pan y vino; (alimento y revelación) (19) y le bendijo, diciendo: bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra; (20) y bendito sea el Dios Altísimo, que entregó a tus enemigos en tu mano. Y le dio Abram los diezmos de todo.

Pero la gran clave aquí que establece un profundo principio inmutable hoy, está en el siguiente verso:

(21) Entonces el rey de Sodoma dijo a Abram: dame las personas, y toma para ti los bienes.

Fíjate que a simple vista la oferta del rey de Sodoma era mucho más tentadora que la de Melquisedec, ya que mientras Melquisedec le ofrecía solamente sustento, el rey le ofrecía un botín, tesoros, riquezas.

Melquisedec le ofrecía bendición y verdadera prosperidad, el rey de Sodoma le ofrecía cosas, las cuales ni siquiera le pertenecían como para regalarlas, puesto que el poder lo tenía Abraham, no el rey de Sodoma.

Así es como siempre opera Satanás. Pone delante de nosotros algo que a simple vista parece bueno, pero sabemos que nunca cumple lo que promete. Y Satanás no tiene la autoridad: nosotros la tenemos. Abraham esquivó la tentación. Los resultados son bastante conocidos.

Hay cuatro cosas que debemos saber en nuestro camino para imitar la integridad y la fe de Abraham.

1)- Dios es nuestra victoria. Él nos prospera y nos da el poder para prosperar.

2)- Satanás tratará de robar nuestra victoria. Y no sólo tratará una vez. Lo intentará repetidamente.

3)- Lo que Satanás nos ofrece (que casi siempre nos parece que lo pensamos nosotros) puede parecemos mejor de lo que Dios nos ofrece, pero Satanás siempre miente, nunca hace nada a nuestro favor, sólo viene a nosotros para robar, matar, destruir.

4)- El diezmo es nuestra respuesta automática e inmediata cada vez que somos alimentados espiritualmente. Siempre.

Como ves, el diezmo no tiene nada que ver con la ley o con la gracia, con el Antiguo o el Nuevo Testamento; tiene que ver con el amor, la obediencia y la intención del Padre de ver crecer a sus hijos en obediencia.

Como tal, dar y diezmar desde un punto de vista general y particular, son enseñanzas que se enfatizan en la Palabra de Dios desde el principio hasta el fin. Y por si nuestro bolsillo se siguiera empeñando en buscar argumentos bíblicos para no dar, te leo un verso que habla por sí solo.

¿Cuántos saben que la Biblia se interpreta a sí misma y no necesita de hombres "eruditos" que intenten, – por algunos motivos propios -, encontrar ciruelas en una higuera? ¿Cuántos saben que la Biblia siempre dice lo que el Espíritu Santo avala y no lo que los teólogos denominacionales pretenden?

(2 Timoteo 3: 16)= Toda la Escritura (Espera: ¿Te enseñaron en tu escuelita dominical, en tus reuniones de discipulado casero, en tu instituto bíblico, en tu seminario, en tu universidad teológica o mediante la radio o la televisión cristianas, que la palabra Escritura comprende al Antiguo y Nuevo Testamento por igual? ¿Sí? Bueno; entonces presta atención para que no digas después que nadie te lo dijo. Te repito lo que Pablo repite:)

Toda la Escritura es inspirada por Dios, (Dice que toda, no parte), y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, (17) a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, ("Hermano… yo soy humilde… hago lo que puedo… Dios lo sabe… Basta. Perfecto dice.) enteramente preparado para toda buena obra, (sesenta y seis libros, muchos autores, años de diferencia entre sí, un solo gestor e inspirador, un solo objetivo, el reino tal cual es, no tal cual nos gusta o preferimos que sea).

Aparte del hecho de que si todos los cristianos diezmaran se resolverían los problemas financieros de la iglesia, estoy seguro de que llegar a ser diezmador produce un avance concreto en la vida del creyente. Produce la apertura de su mente, de su corazón y de su voluntad. Eso libera. Liberta. Desencadena.

Convertirse en diezmador constituye un hito en la vida de cada cristiano. En otras palabras, lo que intento decirte es que el diezmar hace algo por ti espiritualmente. Cuando lo hagas te preguntarás: ¿Por qué no empecé a diezmar antes?

Está bien, lo entiendo, pero mi duda es: ¿Adonde pongo mi diezmo? La Palabra es clara, dice que en el alfolí. El alfolí es el granero. El granero es el sitio en donde tú atesoras tu alimento, en este caso, espiritual.

¡Pero a mí no me enseñaron eso así, me dijeron otra cosa! No sé lo que te pueden haber enseñado. Yo te digo lo que dice la Biblia. Ese es el patrón de obediencia. Hay tres tipos de diezmo en la Escritura. El primero es el que podríamos llamar, el diezmo general.

(Levítico 27: 30)= Y el diezmo de la tierra, así de la simiente de la tierra como del fruto de los árboles, de Jehová es; es cosa dedicada a Jehová.

(31)        Y si alguno quisiere rescatar algo del diezmo, añadirá la quinta parte de su precio por ello.

(32)        Y todo diezmo de vacas o de ovejas, de todo lo que pasa bajo la vara, el diezmo será
consagrado a Jehová.

(33)        No mirará si es bueno o si es malo, ni lo cambiará; y si lo cambiare, tanto él como el que
se dio en cambio serán cosas sagradas; no podrán ser rescatados.

El segundo diezmo, más personalizado, se describe en la siguiente escritura: (Deuteronomio 14:22)= Indefectiblemente diezmarás, todo el producto del grano que rindiere tu campo cada año.

(23)        Y comerás delante de Jehová tu Dios en el lugar que él escogiere para poner allí su
nombre, (No en un lugar lindo con gente amable; el que él escogiere para ti), el diezmo de tu grano,
de tu vino y de tu aceite, y las primicias de tus manadas y de tus ganados, para que aprendas a
temerá Jehová tu Dios todos los días.

(24)        Y si el camino fuere tan largo que no puedas llevarlo, por estar lejos de ti el lugar que
Jehová tu Dios hubiere escogido para poner es él su nombre, cuando Jehová tu Dios te bendijere.

(25)        Entonces lo venderás y guardarás el dinero en tu mano, y vendrás al lugar que Jehová tu
Dios escogiere.

(26)        Y darás el dinero por todo lo que deseas, por vacas, por ovejas, por vino, por sidra, o por
cualquier cosa que tu deseares; y comerás allí delante de Jehová tu Dios, y te alegrarás tú y tu
familia.

(27)        Y no desampararás al levita que habitare en tus poblaciones; porque no tiene parte ni
heredad contigo.

(28)        A fin de cada tres años sacarás todo el diezmo de tus productos de aquel año, y lo
guardarás en tus ciudades.

(29)        Y vendrá el levita, que no tiene parte ni heredad contigo, y el extranjero, el huérfano y la
viuda que hubiere en tus poblaciones, y comerán y serán saciados; para que Jehová tu Dios te
bendiga en toda obra que tus manos hicieren.

Hay siete puntos muy importantes en la mente de Dios con respecto al diezmo. Todos son válidos por igual, pero el último se destaca notablemente.

1)- Dios quiere lo primero y lo mejor de nosotros.

2)- Dios quiere tu generosidad. El diez por ciento es el piso, no el techo.

3)- Dios quiere que sus verdaderos siervos sean sustentados.

4)- Dios quiere que sus ministros también diezmen. El diezmo es para la obra de Dios, no necesariamente para la manutención de una institución, aunque naturalmente la incluye cuando hace su voluntad y tiene su aprobación.

5)- Dios quiere que nosotros sustentemos al pobre.

6)- Dios quiere que celebremos cuando damos, no que nos lamentemos.

7)- Dios quiere que pidamos una bendición cuando damos. En Deuteronomio 26:12-14, el pueblo da su diezmo, pero mira lo que dice el verso 15: Mira desde tu morada santa, desde el cielo, y bendice a tu pueblo Israel, y a la tierra que nos has dado, como juraste a nuestros padres, tierra que fluye leche y miel.

Sin embargo, la resistencia continúa. Generalmente se trata de personas que han visto muchas cosas oscuras, que han vivido grandes decepciones, que han entrado en la estrategia satánica de la frustración y la desconfianza y que, en algunos casos, hasta han sido víctimas de engaños, manipulación y estafa por parte de supuestos siervos de Dios.

La idea que el diablo pone en la mente de estas personas, es: "No le voy a dar un centavo más a Fulano de Tal. Él no se va a hacer rico con mi dinero". Basta. El diezmo no es tuyo, es de Dios y tú cumples al devolvérselo.

Ahora: si Fulano de Tal se apropia de eso y lo malgasta o lo utiliza en su beneficio, durante un tiempo te hará morder los labios de rabia, pero el principio de Ananías y Safira no está borrado de la Biblia y rige hoy también.

Bajo esta óptica es muy frecuente escuchar decir que el diezmo es una ley del Antiguo Testamento que no tiene validez para los que vivimos en la era de la Gracia y del Nuevo Pacto, ya que este borra y anula al anterior.

Quisiera decir que la Palabra de Dios, toda la Biblia, está vigente en toda su extensión y que en el Nuevo Testamento, si no nos engañamos a nosotros mismos manipulando las palabras, hay pistas claras para entenderlo así.

(Mateo 5:17)= (Está hablando Jesús) A/o penséis que he venido para abrogar (Dejar sin efecto, eludir, derogar), la ley o los profetas; no he venido para abrogar sino para cumplir.

(Mateo 22: 21)= (Ante la consulta de algunos sobre si los hijos de Dios deben pagar los impuestos a las autoridades humanas, Jesús le pide una moneda con la imagen de Cesar y pronuncia sentencia y mandamiento) dad, pues, a Cesar lo que es de Cesar (El impuesto secular, el tributo) y a Dios lo que es de Dios. (El impuesto espiritual, el diezmo).

Yo pregunto: en el terreno de lo material, concretamente del dinero, ¿Qué es lo que la Biblia dice, respecto al dinero, que es pertenencia de Dios? Pues una sola cosa: el diezmo.

(Mateo 23: 23)= ¡Ay de vosotros, escríbas y fariseos, hipócritas! Porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, (Ellos cumplían con el diezmo) y dejáis lo más importante de la ley; la justicia, y la misericordia y la fe. Esto (La justicia, la misericordia y la fe) era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello. (El diezmo)

La ley, amigo mío, te decía lo que tenías que hacer, pero no te daba el poder para hacerlo y cumplir. Pero debido al sacrificio del Señor Jesús, el Espíritu Santo habita en todos los que confiarnos en ÉL. Y ahora tenemos el poder para hacer lo que Él quiere que hagamos, y aun más, porque antes, en todas estas cosas somos más que vencedores, por medio de aquel que nos amó, dice Romanos 8:37.

¿Invento mío para obligarte a hacer lo que no tienes ganas? ¿Hipótesis que comparto para quedar bien y resultar simpático a un determinado liderazgo necesitado de ofrendas? No. Biblia. Biblia pura, sin opinión. Mira:

(Romanos 8: 1)= Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.

(2)       Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la
muerte.

(3)       Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios enviando a
su hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne; (4)
para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu.

Como resultado de todo esto, seguramente ya tienes una pregunta que nace en tu mente, pasa por tu sentir espiritual y termina en tu bolsillo. ¿Es verdad que Dios quiere que yo dé o son sus representantes los que lo necesitan? Y si Dios quiere que dé, ¿Cómo quiere que lo haga? No quiero dar como a los hombres les parece, quiero dar como Dios me lo dice. Tengo seis puntos. Todos respaldados y confirmados por la Palabra.

1)- Dios quiere que nos volvamos dadores. (Mateo 5: 42)= Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo rehúses. (Mateo 10: 8)= Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.

2)- Dios quiere que demos fielmente. (1 Corintios 4: 1)= Así, pues, téngannos los hombres por servidores de Cristo, y administradores de los misterios de Dios.

(2) Ahora bien, se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel.

3)- Dios quiere que demos en secreto. (Mateo 6: 1)= Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos: de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos.

(2) Cuando, pues, des limosna, (Limosna, te recuerdo, no es ni diezmo ni ofrenda, sino lo que podemos darle a los necesitados) no hagas tocar trompeta delante de ti, (Un sobre con el subsidio por una punta y treinta gacetillas a los medios de comunicación por la otra para que se sepa porque, – dicen – "no sólo hay que ser bueno sino también parecerlo", refrán que usamos muy seguido y que no es autoría de Dios, que dice amar a los que son rectos de corazón, no a los que parecen serlo) como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.

(3) Mas cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha, (4) para que sea tu limosna en secreto; y tu padre que ve en lo secreto te recompensará en público.

4)- Dios quiere que demos espontáneamente. (2 Corintios 8: 12)= Porque si primero hay la voluntad dispuesta, será acepta según lo que uno tiene, no según lo que no tiene.

5)- Dios quiere que demos periódicamente. (1 Corintios 16: 1)= En cuanto a la ofrenda para los santos (La ofrenda no es limosna ni tampoco diezmo. Ofrenda es lo que se da por encima del diezmo) haced vosotros también de la manera que ordené en las iglesias de Galacia. (2) cada primer día de la semana, cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas.

6)- Dios quiere que demos alegremente. (2 Corintios 9: 7)= Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.

Y finalmente, lo que la Biblia asegura al que cumple con el gozo y el privilegio de diezmar. Siete bendiciones concretas nacidas de palabra escrita que las respalda, a cada una. Yo no te voy a dar las citas. Te voy a dejar – como maestro que intento ser – una tarea que tendrás que hacer durante este tiempo: buscarlo por tu cuenta.

1)= AVIVAMIENTO: Os abriré las ventanas de los cielos.

2)= ABUNDANCIA: Y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.

3)= REPRENSIÓN AL ENEMIGO: Reprenderé, también, por vosotros, al devorador.

4)= PROTECCIÓN DEL FUTURO: Y no os destruirá el fruto de la tierra.

5)= PROTECCIÓN FAMILIAR: Ni vuestra vid en el campo será estéril.

6)= TESTIMONIO DE LA BONDAD DE DIOS: Y todas las naciones os dirán bienaventurados.

7)= ESCOGIDOS PARA SERVICIO; Seréis tierra deseable.

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El Síndrome de Hananías

Nuestro estudio presente, comienza con la parábola de las diez vírgenes. ¿Cuánto hace que no la lees? Está en el evangelio de Mateo capítulo 25, versos 1 al 3. Yo no la voy a reproducir porque me llevaría mucho espacio y no es ese texto la base de este estudio.

Pero sí es una referencia que vamos a utilizar como punto de partida. En esa parábola, dice que las diez eran vírgenes. La palabra nos muestra que las vírgenes de Sión son la iglesia. Las diez tenían lámpara. Dice un texto por ahí que La palabra de Dios es lámpara a mis pies, o sea que las diez tenían la palabra.

Y las diez, también, tenían aceite, que es la tipología de la unción, del Espíritu. Sólo que algunas habían pagado el precio para tener más aceite, con la intención de que le durara más tiempo. Es decir: unas estaban preparadas para vivir más tiempo en la tierra que las otras.

La parábola nos muestra que Dios llama insensata a la gente no preparada para perdurar en el siglo veintiuno. Gente que no se preparó para épocas de caos y crisis. Gente que vivió preparándose para irse en un gigantesco rapto y no para permanecer.

Lo que te califica como insensato, entonces, es no estar preparado para vivir por largo tiempo. Es ese sentimiento como de estar de paso. Porque una cosa es enseñar a prepararse para irse en las nubes y otra ser práctico y eficiente en este siglo veintiuno.

Porque nunca se nos enseñó cómo vivir en estos tiempos. Porque nunca se pensó en estar vivos y en la tierra en estos tiempos. Y estos tiempos, aunque por aquí se los ve muy difíciles, siguen empeorando.

Y lo seguirán más todavía, porque los reinos del mundo, finalmente van a caerse; todos. Es decir que, si nosotros no avanzamos y determinamos el fin, porque el fin lo determina la iglesia, a nuestros hijos, los que hoy tiene cuatro o cinco años, veinte años después, ¿Adonde tendrán que vivir?

¿En Buenos Aires, la gran capital de Argentina, porque de otro modo no tendrán perspectivas? ¿Y la obra aquí en mi ciudad de residencia, Rosario, y en los demás lugares sin aparente futuro del mismo país del que estamos hablando como ejemplo práctico porque es el mío?

¿Y Dios qué dice? Al mensaje que prepara a la gente para vivir adecuadamente en este tiempo le
llama PRUDENTE y el mensaje que no prepara a la gente para vivir adecuadamente en este tiempo, le
llama INSENSATO.

Es decir que vamos a ver una separación en las distintas iglesias. Algunas iglesias
consideradas insensatas por la mentalidad que tienen y otras consideradas prudentes. O supo negociar
o no supo negociar.

Todas tenían lámpara. Todas estaban esperando al novio. Todas durmieron. Tardó tanto el novio, que se durmieron. Pero sólo una cosa dividía a estas iglesias. Unas reconocieron su venida y fue considerado como sabiduría, mientras que las insensatas fueron descriptas como aquellas que no pudieron aguardar el tiempo completo.

Ya hay un gobierno, en la tierra, que no reconoce la mano de la iglesia; ésta se pone contenta porque tiene un poco de asociación con Fulano y un poco de caída de Mengano, pero no tiene nada que ver. Cuando los reinos de este mundo caigan, y la iglesia esté poderosa, esos reinos van a arrastrar a todo lo que haya hecho pacto con ellos. Hablo de Babilonia, no sé si te queda claro.

Tú no puedes tener un avivamiento en la iglesia que arrastre gente y no asuste al mundo, al gobierno. Porque para ellos, muchedumbre es poder, entonces se verá. Por ahora somos menos, pero el día que seamos más…

Hasta la gente de Egipto se vino con Israel. Dice que salió una multitud mixta. No vamos a traer a Dios lo que no es de Dios. Por eso hay que sentarse a leer un texto y extraer lo bueno para adentro y sacar lo malo para afuera. No estamos preparados para eso. A nosotros nos inculcaron un tipo de amor, en la iglesia, que no es propicio para hacer lo que Dios está por hacer.

El amor que nosotros tenemos, es un amor creado por una doctrina que no permite que al amor de Dios se manifieste. El amor de Dios, lo que quiere, es entresacar gente, sacar lo que no sirve para que se tenga el derecho de seguir así.

Pero nuestra mente, que está programada por la doctrina eclesiástica, no puede entender ni ver a un Dios así. Sin embargo, cuando Cristo vino, empezó a tirar mesas patas para arriba. No nos confundamos. Él era amable con el mundo, precisamente con quien la iglesia no lo es.

Y con todos los de la iglesia: víboras, serpientes, piedras de tropiezo, tercos. La iglesia siempre fue el problema, el mundo no. De tal manera amó Dios al…? Esto es: Dios te salvó a ti para usarte, para ganar al mundo, no por ti.

No te engañes. El engaño más grande es creer que Dios te llamó porque te necesita. Dios te llamó y te está usando para ganarse al mundo. Somos instrumentos en las manos de Dios. Se engaña el hombre que cree que Dios lo llamó para bendecir. Dios no está en ese negocio de bendecir. El te da un talento y te dice: reprodúcelo, después vengo por todo.

Hay mucha gente a la que no le gusta esta palabra, pero está allí. Dice que tanto amó Dios al mundo, no a la iglesia. La iglesia está allí como cámara de representantes de Dios y funciona si cumple lo que Dios dice, si no, no; son piedra de tropiezo.

Es mejor ser mundano que estar en la iglesia y no hacer lo que Dios quiere que se haga. Hay iglesias que están metidas en actividades cristianas que serán separadas entre lo que son creyentes y lo que son miembros. El único factor que determina la separación, es el estar preparados para una vida más allá del velo.

Hay una clave en la parábola de los talentos de Lucas 19. Allí se le dice al siervo fiel que así como fue útil sobre diez ciudades, en el reino se le dará la misma autoridad. Esto quiere decir que de acuerdo a cuál sea tu autoridad aquí y sobre qué bases se afirme, así te será evaluada allá.

Hay líderes que se están manejando en autoridad de una manera aquí que allá, en el mundo del espíritu, no tendrán la más mínima posibilidad de reinar sobre nada. Porque son todo carne, todo hombre. Dios tiene un reino lleno de rangos y definiciones. Que no tiene posiciones tal como se conocen en la tierra.

El dinero, allá, ya no será motivación y las jerarquías de estructuras, tampoco. En el reino, lo único que té motiva, es hacer la parte que te corresponde, ya sea diferente, igual o indiferente a la de tu vecino. Todos corremos una carrera personal. La meta es el propósito de Dios, no andar más adelantado que el de la otra calle.

La competencia, las posiciones, no son válidas en el reino de Dios. Lo único válido son los recursos que Dios te ha dado a ti para ministrar. "Ah, no, hermano; yo tengo el ministerio de evangelismo, lo mío son las almas perdidas…" – Las almas perdidas es una cuestión de toda la iglesia, no de algunos.

Es como si tú tomas un medicamento para una dolencia y la dolencia se te va; se lo quieres hacer tomar a todos. Ahora, si tú sigues con tus dolores, no vas a poder ofrecer nada a nadie por más ingenio, estrategia, estudio, capacitación o técnicas que implementes.

En Jeremías 28 está nuestro texto de hoy. En este pasaje, hay algo que alguien denominó (y a mí me gustó para el título), como El Síndrome de Hananías. Para que te ubiques, no estoy hablando ni del hombre que ministró a Saulo cuando llegó a Damasco ni el que estafó al Espíritu Santo con la herencia conjuntamente con Safira.

Hablo de Hananías, con "hache", un profeta que se atrevió a profetizarle a Jeremías pese a ser muy joven. Los dos están cautivos durante el tiempo de cautiverio en Babilonia. Había sido profetizado años atrás, todo el mundo lo entendía, pero es Hananías el que de repente recibe una palabra; mira:

(Jeremías 28: 1)= Aconteció en el mismo año, en el principio del reinado de Sedequías rey de Judá, en el cuarto año, en el quinto mes, que Hananías hijo de Azur, profeta que era de Gabaón, me habló en la casa de Jehová delante de los sacerdotes y de todo el pueblo, diciendo: (2) así habló Jehová de los ejércitos, Dios de Israel, diciendo: quebranté el yugo del rey de Babilonia. (O sea que Hananías dice: óyeme…Dios me habló y me dijo que se acabó el cautiverio. Quebranté el yugo. Todo el mundo dice: ¡Huau! ¡Buenas noticias, no?)

(3) Dentro de dos años haré volver a este lugar todos los utensilios de la casa de Jehová, que Nabucodonosor rey de Babilonia tomó de este lugar para llevarlos a Babilonia, (4) y yo haré volver a este lugar a Jeconías hijo de Joacim, rey de Judá, y a todos los transportados de Judá que entraron en Babilonia, dice Jehová; porque yo quebrantaré el yugo del rey de Babilonia. (Esa es la profecía. Acuérdate que él le está hablando a Jeremías, que es un profeta sazonado. Hay profetas cualunques y hay profetas sazonados).

(5) Entonces respondió el profeta Jeremías al profeta Hananías, delante de los sacerdotes y delante de todo el pueblo que estaba en la casa de Jehová.

(6)       Y dijo el profeta Jeremías: amén, así lo haga Jehová. Confirme Jehová tus palabras, con las
cuales profetizaste que los utensilios de la casa de Jehová, y todos los transportados, han de ser
devueltos de Babilonia a este lugar.

(7)       Con todo eso, oye ahora esta palabra que yo hablo en tus oídos y en los oídos de todo el pueblo:
(Es decir: si tu palabra va a ser cierta, que lo confirme Dios. De ahí sacamos que si la palabra de un
profeta es cierta, Dios la tiene que confirmar. Jeremías no dice que Dios habla, dice: Yo hablo.
Responsabilidad de profeta, no misticismo clásico.)

(8)       Los profetas que fueron antes de mí y antes de ti en tiempos pasados, profetizaron guerra,
aflicción y pestilencia contra muchas tierras y contra grandes reinos,

Es la palabra de Dios contra la del hombre; no le hace. Es la palabra de Dios según él. Él oyó, según él, a Dios. Pero contradice a todo lo que dice la palabra. Claro, si tú no tienes discernimiento para ver como la parábola lo dice, la puedes contradecir. Quiero que entiendas, porque este es el error que estamos viviendo hoy. Acuérdate: yo no predico historia, todo esto es presente.

(9) El profeta que profetiza de paz, (En medio del verso 8, donde todos los recuentos profetices
históricos te dicen lo contrario. Por ejemplo: la Biblia, en todas partes, nos muestra cómo la iglesia tiene
que diseñar el fin. El que predique que nos vienen a rescatar en una gran fuga en medio de una crisis,
olvida algo: ¿Para qué restaurar, batallar, militar y pelear la buena batalla si finalmente le vamos a dejar
todo servido al anticristo para que se lo devore? No te olvides que la gente de doble ánimo, de doble
mensaje, no recibe nada de Dios.) …cuando se cumpla la palabra del profeta, será conocido como el
profeta que Jehová en verdad envió. (O sea: si se cumple vale, si no, no.)

(10) Entonces el profeta Hananías quitó el yugo del cuello del profeta Jeremías, y lo quebró.

Se encuentran dos líderes. Uno en el mover de Dios y el otro en la antigua rutina eclesiástica. El primero le pregunta al segundo: ¿Cómo andan las cosas? – Bien…bendecido…gracias a Dios. – ¿En qué andas? – ¡Uf! Trabajando un montón con una comisión pro-remodelación del hall del templo y con otra que estudia cambiar los instrumentos de la banda de alabanza… – Ah, ¿Y cuál es tu mensaje en este tiempo?

Ahí es donde el otro se queda mudo. Y de pronto reacciona y dice: ¡Me acaba de decir el Espíritu que debes ordenar un par de cosas importantes delante del Señor! – Así somos. Cuando se nos descubre nuestro juego carnal, entramos en un supuesto mundo del espíritu para defendemos y contraatacar. Hananías hace lo mismo, fíjate.

(11)         Y habló Hananías en presencia de todo el pueblo, diciendo: así ha dicho Jehová (No me
discutas, es Dios es el que habla) de esta manera romperé el yugo de Nabucodonosor rey de Babilonia,
del cuello de todas las naciones, dentro de dos años. Y siguió Jeremías su camino. (Jeremías
simplemente le dio la espalda y se fue; no dijo ni amén ni gloria a Dios.)

(12)         Y después que el profeta Hananías rompió el yugo del cuello del profeta Jeremías, vino palabra
de Jehová a Jeremías, diciendo: (13) ve y habla a Hananías, diciendo: Así ha dicho Jehová: (Este es el
mensaje, no te lo pierdas) yugos de madera quebraste, mas en vez de ellos harás yugos de hierro.

Cuando el mensaje que nos llega nos aliviana de la responsabilidad del día presente, aparenta quitarnos el yugo de madera. Y la iglesia está más contenta y gozosa. Pero en verdad nos ponen un yugo de hierro.

Es mejor llevar un yuguito de madera, ahora, trabajando, negociando, estudiando, aprendiendo mas, produciendo. Es mejor el de madera, por lo menos lo puedes manejar, no es pesado, es ligero. Llegas a la noche cansado, pero lo manejas. El de hierro, en cambio, significa esclavitud sin posibilidades.

(14)   Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: yugo de hierro puse sobre el cuello de todas estas naciones, para que sirvan a Nabucodonosor rey de Babilonia, (¿Para qué lo puso? ¡No! ¡Yo no quiero ese trabajo! ¡Hay mucha gente incrédula allí! ¡Mejor me voy a trabajar a tiempo completo al ministerio!) y han de servirle; y aun también le he dado las bestias del campo.

(15)         Entonces dijo el profeta Jeremías al profeta Hananías: (¿Te acuerdas, en el verso 13, qué le
dijo Dios a Jeremías? Mira: este es un profeta sazonado) ahora oye, Hananías: Jehová no te envió, y tú
has hecho confiar en mentira a este pueblo.

(16)         Por tanto, así ha dicho Jehová: he aquí que yo te quito de sobre la faz de la tierra; morirás en
este año, porque hablaste rebelión contra Jehová.

Dale gracias a Dios que eres espiritual. Porque en el momento en que alguien habla lo que es contrario a lo que Dios está diciendo, eso es rebelión contra Jehová y motivo de empezar a morir en el espíritu.

(17)         Y en el mismo año murió Hananías, en el mes séptimo. (Murió. Dios le dijo que lo mataría. En
el séptimo mes, o sea: en el tiempo pleno).

Date cuenta claramente, entonces, que aquí hay algo muy importante: el predicar una palabra, que te produce descanso hoy, al costo de mañana, es intercambiar yugos de madera por yugos de hierro. Entonces, ¿Qué viene ahora en la palabra de Dios?

(Jeremías 29: 1)= Estas son las palabras de la carta que el profeta Jeremías envió de Jerusalén a los ancianos que habían quedado de los que fueron transportados, y a los sacerdotes y profetas y a todo el pueblo que Nabucodonosor llevó cautivo de Jerusalén a Babilonia ((Es decir que el pone esta carta después que muere el profeta Hananías. Ahora la describe.)

(Verso 4)= Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel, a todos los de la cautividad que hice transportar de Jerusalén a Babilonia: (5) edificad casas y habitadlas; y plantad huertos, y comed del fruto de ellos.

(6)       Casaos, y engendrad hijos e hijas; dad mujeres a vuestros hijos, y dad maridos a vuestras hijas,
para que tengan hijos e hijas; y multiplicaos ahí, y no os disminuyáis.

(7)       Y procurad la paz de la ciudad a la cual os hice transportar, (Rosario) y rogad por ella (por
Rosario) a Jehová; porque en su paz (en la paz de Rosario) tendréis vosotros paz.

Jeremías dice lo siguiente: N°1)= Prepárate para una vida de continuidad; construye casas. Para habitarlas, no para visitarlas. Somos peregrinos de movimiento constante, no de pasividad escapista. Cuando Dios se mueve y tú también.

N°2)= Dice: plantad huertos. Eso significa: proveer para ti mismo en las necesidades de la vida.

N°3)= Multiplíquense. Planificar la familia, pero prepararla para que sea mayor que nosotros.

N°4)= Promueve la prosperidad de la tierra. O sea: no seas un parásito. En lo que está a tu alcance, produce para la tierra.

(1 Timoteo 2: 1-2)= Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad.

(Jeremías 29: 6)= Casaos, y engendrad hijos e hijas; dad mujeres a vuestros hijos, y dad maridos a vuestras hijas, para que tengan hijos e hijas; y multiplicaos ahí, y no os disminuyáis.

La palabra MULTIPLICAOS, aquí, es la palabra RAPAH, en hebreo, y significa AUMENTA. Es la misma palabra que se usa en Multiplicaos y llenad la tierra. No significa que tengas que tener miles de hijos. Significa que continúes, PELIKOS, que te hagas grande. Que levantes tu cabeza, tu autoridad y que crezcas o madures. Que aumentes en éxito, que te nutras. Lo último que dice, es: Lánzate como saeta de un buen arquero.

Luego dice: No disminuyas. La palabra es MAAD y significa no menguar, no ser ineficiente. Es el consejo que nos da Jeremías para con la doctrina del síndrome de Hananías. El espíritu de Hananías reduce a la iglesia a una inefectividad en la eficiencia, mostrándola como una iglesia que tiene muy poco que ofrecerle a la sociedad cuando se compara con lo que ha recibido como recursos.

Algo que es equivalente al siervo que no pudo o no supo o no quiso aumentar las minas, los talentos recibidos y que devuelve a su amo las moneditas adentro de un pañuelito que tenía escondido. Vamos a verlo de una forma más.

En Hebreos capítulo 12, desde el verso 1 hasta el verso.12, habla de la disciplina, de tu unción. Y esto es parte de nuestro texto, porque aquellos conciudadanos no querían que reinara, que no gobernase, no querían someterse al gobierno del Señor.

Entonces, en este texto, nos dice que Dios, a quien ama, disciplina. Siempre que disciplina a alguien, lo hace dentro del contexto de su hijo. Si no es considerado hijo, no es disciplinado. Yo no disciplino a los hijos del vecino; intento hacerlo con los míos. Por eso es muy probable que gente que está haciendo más que usted, ser más disciplinado por Dios.

Es por eso que no nos tenemos que poner celosos de aquellos a los cuales Dios no está podando. Que tiene una vida tan tranquila que ni se entera que Dios existe. Es, probablemente, porque para él, efectivamente, ya no existe.

Porque si estás activamente involucrado con Dios, él te va a estar podando día a día. Eso es contrariamente a lo que la gente cree, que si estás todos los días metido en un problema diferente, es porque estás fuera del propósito de Dios. ¡No! ¡Es al contrario! Mientras más cerca andas del propósito, más peligro y riesgos hay. Es cierto con todos los apóstoles y es cierto con todos los creyentes.

(Hebreos 12: 12)= Por lo cual, (Por causa de este principio de eximición) levantad las manos caídas y las rodillas paralizadas; (En este caso, las manos caídas son los que no aceptan su señorío, la disciplina) y haced sendas derechas para vuestros pies, (La gente que no hace las sendas derechas es la gente que no se somete) para que lo cojo no se salga del camino, (Lo cojo es lo que no anda conforme a los principios, no habla de sanidad divina.) sino que sea sanado. (Es, indudablemente, una sanidad con respecto al propósito de Dios. Por lo cual, y es el resumen de los primeros doce versos)

(14)        Seguid la paz con todos, (Es lo que nos prometió Jeremías: procurar la paz) y la santidad, sin la
cual nadie verá al Señor.
(Aquí, santidad, está dentro del contexto de estar sometido al reino de Dios.)

(15)        Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; (Nota que hay una gracia
accesible, pero hay que alcanzarla) que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, (Cuando no
estamos en el orden divino de Dios, se producen ciertas raíces de amargura que nos estorban) y por ella
muchos sean contaminados; (Y ahora comienza a ponerle otros adjetivos a esto) (16) no sea que haya
algún fornicario, o profano, como Esaú, que poruña sola comida vendió su prímogenitura.

(18)         Porque ya sabéis que aun después, deseando heredar la bendición, fue desechado, y no hubo oportunidad para el arrepentimiento, aunque la procuró con lágrimas.

FORNICARIOS es la palabra PHORNOS, de donde extraemos la palabra PORNOGRAFÍA y significa: "prostitución masculina", no femenina. O sea: uno que se vende a sí mismo por la lujuria de otro. La palabra PROFANO, es SEBÉELOS.

Esta palabra se utilizaba para identificar a los que no estaban iniciados en los ministerios o los misterios de Dios; en las cosas sagradas. Los griegos la usaban para identificar a personas que no estaban consagradas a los dioses. Se les daba el nombre de SEBÉELOS, (PROFANOS) a los burladores de las cosas sagradas de Dios. A los que viendo la operación de Dios, decían: eso no es Dios.

Dice que no sea que por falta de corrección y disciplina nos vaya a salir una lacra que produzca fornicación y profanidad de la misma manera que a Esaú. Ahora: él no nos dice cómo. Simple. Viendo la vida de Esaú, enseguida entendemos lo que es ser profano y fornicario. Claro, según esta historia, una es hablar lo malo y la otra es hacer lo que no debemos en la carne.

Pero eso no fue lo que hizo Esaú. Porque dice que: No sea que algún fornicario o profano, como Esaú, que por una sola comida, vendió su prímogenitura. ¿Sabes cuál fue el error de Esaú? No haberle prestado atención a la realidad de su futuro profetice. Por favor, nota que él tenía primogenitura.

Esto significa que el poseedor de primogenitura iba a ser sacerdote. Se le garantizaba autoridad, se le daban dos terceras partes del reino del padre, autoridad sobre sus hermanos y un involucrarse en el linaje que iba a traer la simiente de Cristo, si es que pertenecía a la simiente de Abraham.

Ahora: acá está el principio, escúchalo: cuando un hombre es conducido a satisfacer sus antojos presentes al costo de su futuro profetico, ha penetrado en ámbitos de profanidad. Cuando hablamos de cosas que no entendemos, perdemos nuestra primogenitura, porque estamos pendientes al hoy, al YA. -¡Dame eso ahora! – Pero mira…tu primogenitura…el futuro…- ¡No, no y no! ¡No me interesa! Tengo hambre; dame de comer ya.

Cuando uno entra en esa condición mental en la que, a .costas del futuro nos gozamos en el hoy, estamos entrando en actividades profanas en la iglesia. Cuando al precio de un futuro incierto nos gozamos hoy al precio de un engaño, de una mentira, estamos entrando en actividades profanas delante de Dios.

Fornicarios. Porque estamos fornicando con el propósito de Dios; prostituidos. La vida, hermanos, tenemos que vivirla con un ojo de larga duración. El problema con Esaú, era que estaba preocupado con el hoy.

Cada actividad presente va a impactar tu futuro, sea positiva o negativamente. Tengamos mucho cuidado con catalogar como herejías o blasfemias lo que no entendemos. Cuando no entendemos algo, lo mejor es callarnos la boca.

Esaú perdió su primogenitura y siempre culpó a Jacob por ello. Noten que el profano nunca acepta tener responsabilidad o culpa por algo que le ocurra o suceda a su alrededor, siempre prefiere echarle la culpa a alguien. Él no lo recibió pero tampoco pudo ver que la culpa no fue de su hermano, la culpa fue de él.

Dos cosas pasan: tú estás llorando y no construyes el perdón. N°1)= El padre nunca vio un lugar en el corazón de Esaú para poder hacer recíproca la bendición. El corazón de Esaú nunca cambió. N°2)= Esaú nunca cambió su mentalidad profana; siguió culpando a su hermano, y no queremos tener a esa gente.

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Buenos, Mansos y Sinceros

Es muy frecuente ver en la televisión programas en que se destaca en su personaje central, la figura de "todo un hombre". En primer lugar y tenga la oposición que tenga, siempre se sale con la suya. Sea luchando, amenazando, maniobrando o manipulando.

Segundo, tiene un concepto de lo moral bastante flexible. Lo recto, depende de sus deseos. Si alguien sufre como resultado de su accionar, dice: "mala suerte amigo, te tocó a ti". Tercero, usa su amabilidad y atractivos personales como un medio para obtener un fin: en estas virtudes, no se excede nunca. Usa lo justo para conseguir lo que quiere.

El modelo que se presenta aquí y que seduce a mucha gente y la mentaliza, es que la mansedumbre o la amabilidad son sustituidas por el método de la mano dura. No hay inconveniente en hacerles a los demás "lo que sea necesario". La humildad no existe.

Es hora de preguntarnos, sin ánimo de juicio, pero con la responsabilidad madura de hijos de Dios: ¿Hay adherentes a este punto de vista en las iglesias? A veces los hay en abundancia. Hay personas – por ejemplo -, que tienen una lengua cortante. Que les muestran muy pronto a los otros el lugar que les corresponde.

 Que con sus sarcasmos despedaza a sus víctimas. A este tipo de personas mientras no se les lleva la contraria, son cariñosas y amables, pero cuando se las pisa, ¡Paf!, Son como una serpiente, contraatacan con la velocidad del rayo.

Hay otros que tienen otra especialidad no menos peligrosa. Se llama chismorreo. Este tipo de personas tan pronto como reciben información sobre alguien, empiezan a distribuirla, generalmente, con propósitos espirituales.

"Mira, no comentes nada, pero parece que el marido de la hermanita Fulana, anda con Mengana. Creo que debemos orar por ella". Quedó bárbara como cristiana compasiva; pero fusiló para toda la cosecha a Fulana y al marido, aunque la historia, después, se descubra que era falsa.

Después están las predicadoras del feminismo. "Ah, sí, hermana; lo de la sujeción al marido es una interpretación machista que ha determinado el abuso y la violencia familiar. No debemos dejar que nos traten como perros. Debemos rebelarnos y hacer lo que nos corresponde y a lo que tenemos nuestros derechos de mujer. Además, si queremos que la iglesia funcione, hay que elegir mujeres para los cargos más importantes."

Pero también hay hombres manejadores. Maniobran y hacen uso de los demás según su antojo. Se aprovechan de las conexiones de la familia para sacar ventajas. Suelen acceder a cargos que le otorgan prestigio dentro de la iglesia. En tanto se salen con la suya no hay problemas, pero si alguien le muestra las cosas como son… En fin.

Hay otros que están sinceramente convencidos de que la única manera de hacer las cosas es exactamente tal como ellos proponen. Para este tipo de hombres estar de acuerdo con el punto de vista de otros, equivale a una derrota, a perder autoridad y a sacar patente de flojo o débil. "- ¡Ah, no! Yo soy un diácono y si cedo a o me pongo de acuerdo con el modo de pensar de los otros voy a perder mi prestigio ministerial. Son ellos los que tienen que cambiar."-

Están los otros cuya especialidad es inhibirse de todo, borrarse de todo lo que implique cierto compromiso de convicción. Cuando ven que hay algo que puede servir, piensan que de ninguna manera puede ser cierto si no salió de su mente, entonces optan por dar media vuelta, darle la espalda y hasta pegar un portazo.

Aunque de pronto te pueda parecer incomprensible y hasta ridículo, en todas estas cosas hay falta de mansedumbre. Y si lo consideras con cuidado, quizás vas a llegar a encontrar esa falta en tu propia vida. Y no te lo digo para molestarte, te lo digo para que reflexiones, ahí, a solas, sin testigos de los que puedas avergonzarte. Algunas veces dejamos de ser amables y mansos sin darnos cuenta de ello. A veces – hay que decirlo -, lo hacemos a propósito.

Los dones espirituales, tan apetecidos dentro de la iglesia, pueden llegar a complicar el problema. Incluso en la Biblia vemos como algunos usaron mal sus dones. Los tenían y eran de Dios, pero los contaminaron con su carnalidad y los usaron para provecho propio. Enseñanza, liderazgo y profecía, han sido usados sin bondad y sin mansedumbre.

Miremos atentamente el don de la enseñanza. Los fariseos del tiempo de Jesús eran maestros famosos. Se pasaban la vida estudiando las leyes y las tradiciones de sus padres. De hecho, cuando Jesús vino a la tierra, estos maestros religiosos habían mezclado trágicamente las leyes de Dios con la tradición de los hombres.

Los fariseos usaban sus enseñanzas como un arma para que otros se conformaran a su modo de vida. Esto hacía que sus corazones se endurecieran. Un incidente de este tipo podemos encontrarlo en el evangelio de Marcos, en el capítulo 3 y versos del uno al seis.

(Marcos 3: 1)= Otra vez entró Jesús en la sinagoga; y había allí un hombre que tenía seca una mano.

(2) Y le acechaban para ver si en el día de reposo le sanaría, a fin de poder acusarle.

(3) Entonces dijo al hombre que tenía la mano seca: levántate y ponte en medio.

(4) Y les dijo: ¿Es lícito en el día de reposo hacer bien, o hacer mal; salvar la vida o quitarla?

Pero ellos callaban.

(5) Entonces, mirándolos alrededor con enojo, entristecido por la dureza de sus corazones, dijo
al hombre: extiende tu mano. Y él la extendió, y la mano fue restaurada sana.

(6) Y salidos los fariseos, tomaron consejo con los herodianos contra él para destruirle.

Es más que evidente que los fariseos no sentían la menor simpatía por las necesidades de aquel hombre. Sólo estaban enojados porque Jesús no se conformaba a sus enseñanzas y a su estilo de vida. Hoy hay también maestros en las iglesias que operan con esas mismas premisas. Enseñan que la lealtad a la iglesia local o a la denominación es lo mismo que la lealtad a Jesucristo. El abandonar "el grupo", a veces, es lo mismo que abandonar la "Fe una vez entregada a los santos".

Algunos grupos proclaman hoy que son los únicos verdaderos discípulos del Nuevo Testamento. Puede que usen el don de la enseñanza para atar a sus seguidores a largas listas de reglas. Los que no obran según las mismas son criticados, echados o humillados públicamente. Es que el don de la enseñanza puede edificar, pero también puede ser usado sin la menor señal de bondad.

En cuanto al don del liderazgo y de la administración, vemos que es usado sin la menor mansedumbre cuando un líder domina o controla a los otros. Una vez dimos un estudio que se llamaba "La Escuela de Demetrio"; en él, hablamos de Diótrefes, que según se interpreta en la Escritura, era un líder así en el Nuevo Testamento. No sabemos exactamente cuál era su cargo, pero el apóstol Juan describe su forma de liderar en su tercera carta.

(3 Juan 9)= Yo he escrito a la iglesia: pero Diótrefes, al cual le gusta tener el primer lugar entre ellos, no nos recibe. (¿Conocemos a alguien que actúe así?)

(10) Por esta causa, si yo fuere, recordaré las obras que hace parloteando con palabras malignas contra nosotros; (Clarísimo: hay predicadores que arman sus mensajes solamente con críticas a sus consiervos. ¿Invitaría uno así, uno como Pablo, para que le diga a la gente con claridad el carácter de esa costumbre?) Y no contento con estas cosas, no recibe a los hermanos, (De acuerdo; hay hermanos mercurio, es decir: más pesados que el plomo, pero también hay muchos genuinamente necesitados que pasan meses esperando que su líder se digne a recibirlos). Y a los que quieren recibirlos (Miembros comunes, anónimos, sin jerarquía eclesiástica alguna, pero llenos de compasión y amor) se lo prohíbe y los expulsa de la iglesia. (Consejo: ata y sujeta al espíritu de Diótrefes si lo llegas a ver cerca de tu iglesia).

Esta descripción, tan cruda y contundente, puede aplicarse tranquilamente a algunos líderes religiosos de hoy que sólo buscan su acrecentamiento, su prestigio, y que aman demasiado el cargo que tienen y el poder que les otorga. Hermano mío amado: cualquier tipo de liderazgo usado así no sólo divide a los creyentes, sino que también deshonra a Dios.

Algo muy singular, mientras tanto, ocurre con el don de la profecía. ¿Te acuerdas de tus lecturas bíblicas, haber encontrado algún profeta que haya hecho uso de su don de mala gana? ¡Sí señor! ¡Exacto! ¡Fue Jonás!

 Desde el principio rehusó llevar el mensaje a Nínive, y aun después de su viaje en ese submarino tan especial provisto por Dios, la panza de una ballena o algo similar, Jonás se sentía amargado. Anduvo por las calles de la ciudad proclamando el juicio que iba a caer sobre la misma dentro de cuarenta días. Pero cuando la gente se arrepintió, ¿Cuál fue la reacción de Jonás? Se quejó; mira como dice:

(Jonás 4: 2)= Y oró a Jehová y dijo: ahora, oh Jehová, ¿No es esto lo que yo decía estando aun en mi tierra? Por eso me apresuré a huir a Tarsis; porque sabía yo que tú eres Dios clemente y piadoso, tardo en enojarte, y de grande misericordia, y que te arrepientes del mal.

¡Qué contraste entre lo amargo de Jonás y la compasión de Dios! Jonás quería hacer uso de su don de profecía para desquitarse de los asirios, a quienes odiaba, y para aterrorizarlos y crear ansiedad en sus vidas. Sus palabras eran amenazas, y hasta el momento en que cayera el golpe.

La manera de proceder en Jonás nos hace recordar a algunos predicadores de hoy que realmente parecen disfrutar manteniendo en vilo a los pecadores sobre el abismo sin fondo, para que vean lo profunda que va a ser su caída.

Algunos pastores usan el pulpito para fustigar a aquellos que los critican a ellos. Otros para eliminar la oposición a sus proposiciones. Otros para denigrar a los que no asisten a todas las reuniones y servicios. En muchas iglesias falta la mansedumbre en el pulpito.

Basta ya. ¿Dónde se halla la solución? ¿Cómo podemos conseguir que la mansedumbre y la amabilidad rijan nuestros dones espirituales? ¿Cómo manifestar, entonces, nuestros dones con mansedumbre y amabilidad?

En principio, colocando las necesidades de los otros delante de nuestros propios intereses. El poner primero a los demás es evidente que requiere la ayuda y el poder del Espíritu Santo. Hemos nacido en un mundo egocéntrico.

 En nuestros primeros años somos el centro de la atención de todo el mundo, y no es natural y espontáneo el poner de lado nuestros intereses para servir a los de otro, especialmente si éste no se halla dentro del círculo de nuestra familia inmediata.

Algunas veces satisfacemos las necesidades de los otros sólo con riesgo de nuestra propia seguridad. Hemos de compartir, sacrificarnos, hacernos vulnerables. El apóstol Pablo describe varias respuestas a estas demandas, cuando escribe a los hermanos de Filipos:

(Filipenses 2:20)= Pues a ninguno tengo del mismo ánimo, (Del mismo ánimo que Timoteo), y que tan sinceramente se interese por vosotros.

(21) Porque todos buscan lo suyo propio, no lo que es de Cristo Jesús.

(Verso 25)= Mas tuve por necesario enviaros a Epafrodito, mi hermano y colaborador y compañero de milicia, vuestro mensajero, y ministrador de mis necesidades; (26) porque él tenía gran deseo de veros a todos vosotros, y gravemente se angustió porque habíais oído que había enfermado.

(27) Pues en verdad estuvo enfermo, a punto de morir; pero Dios tuvo misericordia de él, y no solamente de él, sino también de mí, para que yo no tuviese tristeza sobre tristeza.

(Verso 29)= Recibidle, pues, en el Señor, con todo gozo, y tened en estima a los que son como él; (30) porque por la obra de Cristo estuvo próximo a la muerte, exponiendo su vida para suplir lo que faltaba a vuestro servicio por mí.

Los dones de ayuda y de misericordia se prestan a este tipo de reto. La gente realmente nos necesita cuando a nosotros no nos parece un buen momento para ayudarles. Un vecino muere súbitamente. Un amigo sufre un accidente. Es necesario ayudar en la guardería infantil de la iglesia cuando habíamos decidido ir a casa a descansar. ¿Cuál va a ser tu respuesta?

Es indispensable romper con toda clase de prejuicios carnales, almáticos o religiosos, y ministrar sin reproches a aquellos que han sido rechazados por otros. Fíjate el caso de Bernabé. Era un exhortador dotado. A veces amonestaba. A veces amaba y consolaba. Pero siempre que la Biblia describe a Bernabé usando su capacidad dada por Dios, tenemos la sensación de que lo hace con bondad.

Pablo fue al principio rechazado por los creyentes de Jerusalén, pero Bernabé lo presentó y lo recomendó a la iglesia. Cuando Juan Marcos fue rechazado por Pablo, Bernabé acudió en su ayuda. Hoy hay, en todas las iglesias, individuos que se sienten rechazados. Nadie tiene interés en ellos, o piensa en invitarlos a sus casas para una comida después del culto.

Nunca reciben una invitación personal para asistir a una actividad social de la iglesia. Puede que sean demasiados viejos. O viven solos. O quizás son pobres, o hablan con un acento extranjero. Sus características físicas puede que sean diferentes. Su nivel de instrucción no es muy elevado.

Casi todos hemos desarrollado maneras muy sutiles de rechazar a la gente. No hay necesidad de volver la espalda. Hay formas de lenguaje corporal con las que se puede rechazar a los visitantes: una mirada, la inflexión de la voz, el apretón de manos o una sonrisita.

En vez de mirar a las personas directamente a los ojos, le miramos la barba o el vestido o el cabello. Puede que le demos la mano, pero al mismo tiempo miramos a un amigo, más allá, con el que nos interesa salir.

No hace mucho alguien me comentó de la buena impresión que un miembro de la iglesia había causado en ella la primera vez que asistió. Cuando terminó la reunión, – me cuenta -, esta persona se le acercó y se le presentó.

Dice que al hablar, tuvo la impresión de que esa persona realmente estaba interesada en ella como persona y no como simple visita. Se la veía muy sincera y que tenía verdadero interés en hacerse conocer y conocerla.

Y se dio cuenta, agrega, que si alguna vez tenía un problema y necesitaba ayuda, esta persona podía hacerlo porque tenía con qué. Fundamentalmente, – terminó -, me sentí aceptada, bienvenida e integrada como persona.

Me hizo pensar que nosotros, los que llevamos algunos años en la iglesia, no siempre comprendemos la tremenda incertidumbre, reservas, dudas, desconfianzas y hasta temores con los que llega alguien que viene por primera vez. Generalmente optamos por saludar y tener demostraciones afectuosas con la gente que ya conocemos.

Hay un punto clave, crucial, a la hora de ejercer los dones. Siempre se deberá dirigir el don a edificar el cuerpo, nunca a demostrar el don. Nuestra íntima concepción de la bondad nos hace preguntarnos: ¿Cómo puedo usar mis dones para edificar las vidas de los otros?

Parecería lo habitual, lo corriente, lo debido. Sin embargo no son tantas como deberían las personas que poseen dones que se formulan esta pregunta. En lugar de eso, suelen plantearse: ¿Cómo puedo demostrarle a todo el mundo que soy espiritual?

Esto es lo que vemos en el grupo que hablaba lenguas en Corinto. Algunos elevaban este don por encima de los otros. Algunos lo usaban públicamente cuando no había nadie alrededor para interpretarlo, con lo que el cuerpo no era enriquecido. Pablo los amonestó.

(1 Corintios 14: 2)- Porque el que habla en lenguas no habla a los hombres, sino a Dios; pues nadie le entiende, aunque por el Espíritu habla misterios.

(3) Pero el que profetiza habla a los hombres para edificación, exhortación y consolación.

(4) El que habla en lengua extraña, a sí mismo se edifica; pero el que profetiza, edifica a la
iglesia.

(Verso 12)= Así también vosotros; pues que anheláis dones espirituales, procurad abundar en ellos para edificación de la iglesia.

(Verso 26)= ¿Qué hay, pues, hermanos? Cuando os reunís, cada uno de vosotros tiene salmo, tiene doctrina, tiene lengua, tiene revelación, tiene interpretación. Hágase todo para edificación.

Para algunos el don de la música da lugar a muchas tentaciones para su orgullo. Algunos participan como solistas. Cuando las voces armonizan para la edificación del cuerpo, las vidas de los creyentes son tocadas por el Espíritu.

 La congregación responde con alabanzas a Dios. Pero cuando un solista está decidido a demostrar lo bueno que es, o cuando alguien del coro quiere demostrar que podría ser solista, hay que estar en guardia. Siempre que una persona con un don trata de llamar la atención sobre sí, falla en producir la intención de Dios de suplir a las necesidades de los otros.

Por tanto, siempre que uses tu don, pregúntate: ¿Cómo puedo edificar las vidas de los otros? ¿Será beneficioso para ellos mi canto, mi predicación, mi enseñanza, o será para glorificarme a mí mismo? Nos resulta bastante complejo escuchar al mismo tiempo que hablamos. Alguien dijo alguna vez que Dios trató de decirnos algo cuando nos dio dos oídos y una sola boca. Cuando Pablo estaba delante del gobernador Félix le pidió una muestra de bondad. ¿Qué le dijo?

(Hechos 24: 4)= Pero por no molestarte más largamente, te ruego que nos digas brevemente conforme a tu equidad. (Lo cierto es que Pablo quería que Félix lo escuchara. Sin hablar, sin opinar).

¿Has hablado alguna vez con alguien que no te está prestando atención? ¿Tus padres? ¿Tus hijos? ¿Tu jefe? ¿Un amigo? ¿Tu marido? ¿Tu mujer? Te molesta, no es cierto? Tú tienes algo que decir. Quieres comunicar una idea. Quieres decir lo que piensas. El otro sonríe y, sin contestar, cambia de conversación. Es algo que te pone mal, verdad?

Ahora volvamos la cosa al revés. Un amigo tiene un problema. Tiene grandes deseos de comunicártelo, pero no sabe cómo hacerlo. Apunta la cosa de modo indirecto, pero tú lo desvías. "Todos tenemos problemas", es probable que le digas. Y le aconsejas que lo mejor que puede hacer es orar y que ya verá que todo va a terminar bien.

Quizás es tu marido el que quiere decirte algo sobre el trabajo. Hay problemas en la oficina. O peligra su empleo. O lo han postergado para un ascenso prefiriendo a otro. Su amor propio no le deja decírtelo y apenas si se atreve a insinuarlo. Ahora, tú, ¿Lo estás escuchando? ¿Le das facilidades para que te comunique sus pensamientos que apenas si puede admitirlos para sí mismo?

Con mucha frecuencia damos respuesta antes de escuchar los problemas. El maestro dotado puede caer fácilmente en esta trampa. Puede pasar horas enseñando los hechos bíblicos, pero no pararse a escuchar las dudas y los problemas de los alumnos.

Como dijo alguien: "rasca donde no pica". De la misma manera un consejero puede escuchar hasta que tiene bastante para formular su opinión sobre el problema. Cita unos versículos de las escrituras, hace una corta oración y se levanta para dirigirse hacia la puerta.

La persona que acude a él para recibir el consejo se siente frustrada. No se le ha dado oportunidad parea presentar sus problemas. Dice que nunca más irá a ver a otro consejero. A partir de ahora se resolverá los problemas él mismo, y si no lo consigue, fracasará.

La bondad es diferente. La bondad dice: "Tú eres importante. Necesitas compartir tu gozo y tu pena. Quieres expresar lo que sientes. Quieres poder hacer preguntas. Bueno. Yo te escucho: ábreme tu corazón. ¿No es bíblico aconsejar? No importa. Ahora se necesita eso y, lo mejor que puedes hacer, es ayudar lo mejor que puedas.

(Efesios 4: 31)= Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia.

(32) Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como dios también os perdonó a vosotros en Cristo.

Según el contexto de este pasaje, lo opuesto a la bondad es la ira, la ruindad, las disensiones, el desprecio a los otros. Por tanto, podemos desarrollar la bondad cuando primero consideremos los sentimientos de aquellos con los que hablamos.

 Algunos son burdos para con los demás. Clasifican a la gente de modo estereotipado. Hablan sin conocer los datos y circunstancias. Se precipitan sin importarles si hieren. Hablan antes de pensar. Y dejan un rastro de corazones dolidos, voluntades quebrantadas y mal humor o indignación.

No hay por qué discutir. Como dice un viejo refrán: "Ganas una discusión, pero pierdes un amigo". Incluso aunque tengas razón. ¿Qué ganarías con ello? No te olvides que durante una discusión se pueden decir cosas que luego uno lamenta el resto de su vida. Cuanto más recia es la discusión, mayor control es necesario tener sobre la lengua.

Es muy útil controlar el tono y volumen de voz con que se habla. La persona que grita constantemente o habla con una voz desabrida hace muy pocos amigos. Una mujer, a propósito de esto, comentaba una vez: "Les dije lo que pensaba, aunque no les gustara. Recién allí me quedé bien". Es posible que así haya sido en el caso de esta mujer, pero…¿Qué efecto habrá hecho en los otros lo que dijo?

Lo que decimos es importante, pero también lo es la forma en que lo decimos. Podemos mandar un hijo a la cama dándole la orden como lo haría un sargento en el cuartel. Recuerda: perdonar como nos perdonaron. ¿Cómo te perdonó Dios? Te perdonó en las pequeñas cosas y en las ofensas mayores contra EL mismo y contra los otros. Te ha perdonado tantas veces como hayas necesitado el perdón.

¿Esa es la forma en que tú perdonas o lo haces con condiciones? La bondad se expresa cuando perdonamos tal como Dios nos ha perdonado a nosotros. Dos dichos clásicos dicen: "Dime con quién andas y te diré quién eres", o "Una manzana podrida pudre a todas las demás"  

¿Te has dado cuenta el efecto que tus amigos hacen sobre ti? La presión de los compañeros es más poderosa de lo que nos imaginamos. Algunos les decimos a veces a nuestros hijos: "No me gusta que vayas con esos amigos porque tienen una influencia perniciosa sobre ti" Pero por otra parte: ¿Qué decimos de nuestros propios amigos? – ¡Oh! ¡Pero son todos cristianos! – Aja, pero; ¿Hasta qué punto viven para Cristo? ¿Y cuál es su influencia sobre nosotros?

En la iglesia suele haber grupos de súper espirituales o pseudo intelectuales que se consideran por encima del resto. Pasan gran parte del tiempo haciéndose cumplimientos por haber llegado donde están y viven criticando a los demás.

Las críticas y la ironía se esparcen por una congregación como la gangrena, destruyéndolo todo. Hay que evitar a esta gente. Por el contrario, debes pasar el tiempo con los que están entusiasmados con Cristo. Verás la vida de modo diferente. Recuerda como Pablo influía de modo positivo en otros creyentes.

(Filipenses 1: 14)= Y la mayoría de los hermanos, alentados en el Señor por mis cadenas, se atreven mucho más a hablarla palabra sin temor.

El cuerpo de Cristo ha de operar como una influencia positiva sobre los miembros del mismo.

(Hebreos 10: 24)= Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y las buenas obras; (25) no dejando de congregamos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.

¿Con quiénes nos juntamos? ¿Nos influyen para bien o para mal? ¿Cómo influyes tú en los otros? Desarrollarás tu bondad si pasas el tiempo con los que ya demuestran bondad. La bondad es parte de nuestra nueva naturaleza. No hay por qué no se pueda ser firme y con carácter, no hay por qué no pueda uno arriesgarse. También lo hacía Pablo.

Tienes potencial para ser una persona buena porque tienes al Espíritu Santo de Dios dentro de ti. Pídele que desarrolle esta característica en ti, para que tu reputación sea la bondad. Esto es lo que Dios quiere que seas. Él promete que todo lo que pidamos conforme a su voluntad, nos lo concederá.

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Los Recursos del Reino

Durante muchos años y a través de mensajes al tono, se ha ido forjando en un amplio sector de la iglesia una mentalidad escapista. ¿Para qué me voy a esforzar si por ahí Cristo viene esta noche misma?

Nuestra íntima fragilidad humana, mezclada con la forma de interpretar la palabra "peregrinaje" en la Biblia, ha hecho que nos manejemos en todas las cosas que tienen que ver con esta tierra, como si estuviéramos literalmente de paso. Si tú vas por una ruta, pasas por un pueblo y no paras ni cinco minutos, es imposible que tu paso pueda afectar en algo la vida de ese pueblo. Tu has pasado y punto.

Así nos manejamos los creyentes; pasando, pasando, criamos los hijos, pasando, pasando, vivimos la vida y pasando, pasando, llegamos a tener los niveles sociales que tenemos. Hacemos todo con una mentalidad de estar sólo pasando. Allí es donde nos tenemos que preguntar qué hubiera ocurrido si en lugar de pensar así, hubiéramos pensado que vinimos aquí para quedamos.

Tenemos que ir a la palabra para que la generación presente pueda edificar algo que permanezca más allá de nosotros. Ninguna generación que crea tener la última palabra verá la venida del Señor. La vida se vive en santidad.

Esto no significa un determinado comportamiento externo, sino una posición interna que es estar separado para las cosas de Dios. Tienes que vivir en santidad como si fueras a ser evaluado hoy mismo, no algún día…Y se construye con la mentalidad de que Dios está buscando una morada…ahora, y permanente.

 Hay enormes grupos que se están congregando con el santo objetivo de recibir una visitación de Dios. A mí no me basta con que Dios me visite; quiero que se quede a vivir conmigo. Si estás enamorada/o de tu novio/a no quieres despedirte de él o ella cada día; quieres casarte con él o ella para estar todo el tiempo con él o con  ella.

De esa intimidad te hablo, no de religión. Cuándo en un culto clamamos por la presencia de Dios, la pedimos para que se quede las 24 horas o solamente por las dos o tres que dura un culto dominguero? Ahora vamos a ver cómo pensaba Cristo, porque según su pensamiento yo voy a edificar la casa. El es el patrón. Para comprobar y conformar eso, habrá que ir a la palabra.

(Lucas 19:12)= Dijo, pues: un hombre noble se fue a un país lejano, para recibir un reino y volver.

Toma nota: sea cuando vino o cuando se fue; pero todo dentro de su primer advenimiento. Sea en su nacimiento o en su ascensión; sea como sea, el reino ya comenzó. Eso destruye el dispensacionalismo y que el reino comienza con el milenio. Vino para recibir un reino y volver. Punto: no le busquemos más vueltas que no las tiene.

La pregunta entonces, es: ¿Lo habrá recibido? Imagínate que si Cristo vino a buscar algo lo recibió. Sería ridículo pensar que vino a hacer algo y no pudo. Porque si fuera así, ¿Qué nos haría pensar que va a poder cuando venga de nuevo? Simple. ¿Cuántos saben que sí pudo? Un hombre noble fue a un país lejano, llamado Tierra, a recibir un reino y volver.

(13) Y llamando a diez siervos suyos, les dio diez minas, (Diez es un número de concepto, plenitud, completamiento, y minas, era un sistema de trueque monetario. Pero hoy no vamos a hablar de dinero, lo vamos a reemplazar por recursos. Les dio diez recursos, es decir: los recursos necesarios)…y les dijo: negociad entre tanto que vengo.

(14) Pero sus conciudadanos le aborrecían, y envía ron tras él una embajada, diciendo: no queremos que éste reine sobre nosotros.

(15) Aconteció que vuelto él, después de recibir el reino, mandó llamar ante él a aquellos siervos a los cuales había dado el dinero (los recursos) para saber lo que había negociado (subraya esto) cada uno.

(16) Vino el primero, diciendo: Señor tu mina ha ganado diez minas.

(17) Él le dijo: está bien, buen siervo; por cuanto en lo poco has sido fiel, tendrás autoridad sobre diez ciudades.

(18) Vino otro, diciendo: Señor, tu mina ha producido cinco minas.

(19) Y también a este dijo: tú también sé sobre cinco ciudades. (Esta palabra, SÉ, aquí, habla de autoridad, de posesión, no de saber o ser. Constitúyete sobre cinco ciudades, es lo que le dijo.)

(20) Vino otro, diciendo: Señor, aquí está tu mina, la cual he tenido guardada en un pañuelo; (21) porque tuve miedo de ti, por cuanto eres hombre severo, que tomas lo que no pusiste y siegas lo que no sembraste.

(22) Entonces él le dijo: mal siervo, (MAL, aquí, no tiene nada que ver con errado, sino con malvado) por tu propia boca te juzgo. Sabías que yo era hombre severo, que tomo lo que no puse, y que siego lo que no sembré; (23) ¿Porqué, pues, no pusiste mi dinero en el banco, para que al volver yo, lo hubiera recibido con los intereses? (Fíjate que estas parábolas, años atrás, casi no tenían sentido, porque siempre mirábamos a los malos como "el mundo". Pero el problema es que en este libro, no hay ni una sola palabra para el mundo. Y ahora lo vamos a ver).

(24) Y dijo a los que estaban presentes: quitadle la mina, y dadla al que tiene las diez minas.

(25) Ellos le dijeron: Señor, tiene diez minas.

(26) Pues yo os digo que a todo el que tiene, se le dará: (¿Q quién se le da? ¿Adonde siembra usted? Nosotros le damos a los que son pobres, pero sabemos que quizás son pobres porque no saben administrar lo que tienen. ¿Adonde se siembra, entonces? No hablamos de ofrenda, hablamos de inversión). Mas al que no tiene; aun lo que tiene se le quitará.

(27) Y también a aquellos mis enemigos (¿Quiénes son esos enemigos? El verso 14, dice que son sus conciudadanos. ¿Se da cuenta, ahora, quiénes son los enemigos de dios? Pues los supuestos "creyentes" que no quieren ni permiten que él reine sobre ellos. Nada que ver con el mundo)

Lo primero que se ve, en esta parábola, es que los recursos (dinero, minas), de Dios no son para admiración, sino para transacción, para negociación. Sea lo que sea que venga de Dios. Ahora vamos a descifrar bien las palabras y el principio encerrado aquí para que tú lo entiendas…

En el verso 13, la palabra NEGOCIAD está bien traducida al castellano. La palabra original en todas las otras traducciones es: OCUPAOS. "Ocupaos mientras yo regreso". Ocupaos es un término militar. La palabra NEGOCIAD es la palabra PRAGMATEUOMAI, se pronuncia, en griego, PRAGMATEUOMÍ y significa: "Llevar a cabo repetida y habitualmente".

El lenguaje griego es tan rico…Aquí vemos que si pasamos en limpio esta expresión, nos quedaría algo así como: Ocupa tu tiempo en actividades productivas y, a esto, hazlo habitual y repetidamente.Acuérdate que lo que negociamos son los recursos de Dios para aumentar los valores del reino. Es decir que el crecimiento no es una opción, es una ocupación. No estoy hablando de números, aunque lo incluye; estoy hablando de calidad.

En el verso 15, está NEGOCIADO, que es la palabra DIAPRAGMATEUOMAI y significa el resultado sobre lo que negociaste, la diferencia, la ganancia. Es el resultado de una labor diligente, ferviente a través de ejercicios para producir.

Entonces aquí, hay dos principios: N°1)= Habilidad para producir más el recurso obtenido durante la ausencia del Señor. Pero producir para el reino, no para nosotros. Esa debe ser nuestra ocupación. Actividad para el reino, no para la iglesia local, para la denominación o para el pastor.

N°2)= Que por todos los dones entregados, haya evaluaciones permanentes y constantes. El Padre nunca espera que nosotros le regresemos a él lo que él nos dio con el mismo valor que tenía cuando nos lo dio. Pregunto: ¿Estás negociando? Mas vale que si porque de otro modo, lo poco que se te haya dado, se te sacará. Y ahí será el lloro y el crujir de dientes.

¿A cuántos que han trabajado o trabajan en el comercio, le tiemblan las piernas cuando se les acerca el jefe o el patrón a mirarlos justo el día en que no se ha vendido nada? Y todo por los miserables dos pesos que son nuestros sueldos hoy. Lo que acá está en juego, es mucho más grande.

¿Sabe lo que pasa? Que el creyente, en realidad, no siempre cree lo que predica. No espera el día de la evaluación. Lo que él está haciendo, es peregrinar, está pasando por aquí. Él va camino al cielo, donde se supone que va a reinar.

No tiene ninguna clase de gloria visible, pero dice y cree que va a reinar. Va a gobernar el universo. No dice sólo la ciudad, ¡El universo! ¡No puede gobernar su casa, pero piensa gobernar el mundo, la iglesia, la denominación!

Lo que hay que hacer aquí, es accesible. Lo tendrá que hacer bajo su responsabilidad. Lo que está fuera de sus posibilidades es lo que Dios hará. Pero lo tuyo no se lo dejes porque Dios no está obligado a hacer lo que a ti te toca hacer.

Jesús condena al que regresa las minas tal cual se las dio. Y le dice: óyeme: ¿Por qué no pusiste mi dinero a producir? ¡Dáselo a algún otro! ¡A mí me interesa que produzca! ¡Cuando yo mando algo a la tierra, no quiero que me regrese igual, aunque se lo tenga que dar al vecino!

 Me interesa bien poco lo que tú produzcas, quiero que lo que yo te di produzca. No es para que tú te sientas bien. No me interesa que tú te sientas más o menos bien, feliz y entretenido. Yo te di algo y ni se te ocurra devolvérmelo igual.

Somos demasiado religiosos. Todo lo dividimos entre el mundo y la iglesia. ¿Qué es una canción ungida? ¿Una canción escrita por Marcos Witt y cantada por Charlie García o una escrita por Charlie García y cantada por Marcos Witt?

¿La mosca que se cae en la fuente del agua bendita de los templos católicos romanos profana el agua o el agua santifica la mosca? ¿Qué es un negocio cristiano? ¿Es uno que vende Biblias y lápices que dicen "yo amo a Jesús" y no ofrenda nada o un restaurante de primer nivel que vende vino y wisky pero que la mayor parte de sus utilidades se las da a Dios?

Bien religiosos somos. Y deja ya de decir: "Ah…mundo, mundo". Di "Dios me está hablando a mí. Lo dividimos todo. Esto es el mundo y nosotros somos de primera calidad; ellos no valen nada. ¿Será por eso que somos tan amados?

Prueba: imprime un tratadito de esos que se reparten por las casas con una leyenda que tenga unción apostólica: "¿Está usted cansado de que las iglesias lo mantengan lejos de Dios? Venga a Tal o cual" Le aseguro que va a venir un montón de gente que se va a sentir identificada con lo que dice el tratado, porque lo que dice se puede ver, se puede palpar, es creíble.

 Y además, nos guste o no, nos haga quedar muy bien o nos haga quedar como la mismísima mona, nos duela o nos fastidie, a veces es cierto y lo que es cierto se llama verdad. Y es el conocimiento y aceptación de la verdad lo que te hace verdaderamente libre.

Mete mis recursos en el banco, o donde sea, pero produce. En el verso 23 dice que le ganará algo con intereses. La palabra INTERESES es la palabra TOKOS, y significa: "el nacimiento de algo nuevo". El interés, entonces, es algo que no estaba ahí cuando se puso aquel dinero, aquel recurso. Es algo que está más allá de lo que inviertes.

N° 3)= Desde la partida del rey hasta su regreso, tiene que existir productividad en la iglesia. Estamos definiendo eso, porque productividad no es una de las actividades que llama gente para el Señor. Cuando los recursos se utilizan fielmente, poseen el potencial de dar nacimiento a cosas nuevas. Cuando ese recurso se usa para lo debido, origina algo nuevo, no más de lo mismo. TOKOS.

Esto es importante, porque lo último que quiere la gente que se produzca, es TOKOS, porque todo lo TOKOS, dicen, es del diablo. Queremos lo que nosotros llamamos: sana doctrina. No queremos TOKOS. Nada de intereses; el mismo valor revuelto, pero nada de intereses.

Así que el gatillo de la productividad es la fidelidad. Si trabajas con los recursos, fielmente produces. Ser fiel es estar persuadido, inducido por obra; es un hecho con obediencia basado en una creencia, una acción reflexiva causada por una convicción interna.

La palabra del original que traduce FIEL, (IZO) significa: "uno que responde reflexivamente por una convicción interna y reconstrucción mental". Cuando usted obedece un mandato pero no tiene la convicción de que ese mandato proviene de Dios, ya no es fidelidad, porque produce actividad, pero no TOKOS.

N°4)= Este es bien importante: toda actividad fiel, será bien recompensada. Ahora: esto va en contra de lo que nos han enseñado, que no se debe hacer nada esperando recompensa. Sin embargo, Cristo dijo: por el gozo que hay delante de la cruz, yo voy a la cruz. O sea que si no hubiera habido gozo delante de la cruz, para Cristo hubiera sido mucho más complicado ir a la cruz.

 Es más: aun con el gozo, por poco no va; pidió permiso para escaparse, no? ¿Sí o no? ¡Era un hombre! Dios encamado, es cierto, pero en un hombre tan vulnerable como tú o como yo. Fue tentado en todo, igual que tú y yo. Pero él no pecó; ahí es donde no fue igual que nosotros. Finalmente, Jesús, por el gozo que vio, dijo: vale la pena, por ese gozo, sufriré esto. O sea: fue motivado por recompensa.

N°5)= Toda transacción de esta naturaleza siempre se lleva a cabo donde hay hombres y mujeres rechazando la autoridad de Dios. Donde hay hombres realizando TOKOS, siempre hay hombres rechazando ese poder.

Ahí están, en los versos 14 y 27 dentro de todo el mensaje de producir para Dios, hay conciudadanos que no quieren que nadie venga a darnos órdenes de producir nada. "A mí no me venga a decir lo que hay que hacer; yo estaba lo más tranquilo. Lo único que necesito es que alguien venga y ore por mí.

Ahora: ¿Por qué Cristo dice esta parábola? Recuerda que Cristo enseña por parábolas. Él trae una enseñanza y termina con una parábola, o al revés, pero la parábola es parte de la enseñanza. ¡No está ahí para llenar un espacio en la Biblia!

Dios no es un escritor profesionalizado que trabaja a sueldo de una imposición editorial. Dios es soberano; nadie le dice lo que tiene que hacer ni cómo tiene que hacerlo. ¡Dios es Dios! La razón por la cual él desata esta parábola, está en el verso anterior a esta parábola de las minas.

(Lucas 9: 11)= Oyendo ellos estas cosas, prosiguió Jesús y dijo una parábola, por cuanto estaba cerca de Jerusalén, y ellos pensaban que el reino de Dios se manifestaría inmediatamente.

Es decir que esta gente tenía lo que llamamos "mentalidad escapista". Ellos decían: ¡Cristo viene ya! ¡Se manifiesta el reino ya! Porque para ellos, la manifestación del reino era que el linaje de David se manifestara en Jerusalén, produjera toda una revuelta, una revolución en la ciudad y se destronara a los romanos para los cuales ellos trabajaban.

Claro, no estando los romanos en pie, ellos no iban a tener que trabajar. Ahora todos reinarían en el reino del Señor. Lo mismo que quiere la iglesia. Que Cristo venga ya, de una vez por todas, pero que no tengamos que responsabilizarnos del caos que existe en la tierra, sino que todos podríamos reinar porque su reino ya está establecido. Entonces Cristo tuvo que dar esta parábola para que la gente con esa mentalidad cambie.

Porque en sus mentes, el reino significaba: dominio sin contradicción y total autoridad sobre sus líderes contemporáneos. Ellos estaban buscando una vida sin responsabilidades. Porque en sus mentes, reinar es simplemente dar órdenes.

Que es lo que quiere la iglesia, pregúntele a cualquiera. Cuando reinar es estar a cargo, lo último que significa, precisamente, es dar órdenes. Liderar es ejercer liderazgo, no dar órdenes. Así que Jesús entrega esta parábola para quebrar el comportamiento irresponsable.

Estamos comprando revólveres para proteger nuestra lata de comidas, cuando lo que tenemos que hacer es dársela al que no la tiene. ¡Somos la sal de la tierra! ¡La sal preserva todo lo que toca! Claro; eso no me dice que no habrá caos en la tierra porque Isaías dice que mientras haya tinieblas sobre la tierra, sobre nosotros habrá luz.

Para que la luz funcione, tiene que haber tinieblas, si no, no funciona. ¿Para qué vas a encender la luz al rayo del sol? ¡Ni cuenta te vas a dar que está encendida! El ambiente propicio para que la luz alumbre, es la oscuridad.

Entonces, ¿Cómo es que para muchos, la oscuridad es una excusa para irse? La lógica destruye esta doctrina mental que está tan arraigada en la gente. El problema no es que sea una doctrina eclesiástica, sino que crea una mentalidad que todo lo aborta!

No hay que terminar nada…si total somos peregrinos…estamos de paso y en cualquier momento nos llevan…Lo que me cause problemas lo aborto, total…Cristo viene ya. Llevamos mil años pensando así y Cristo no vino. ¿Cómo recuperamos el tiempo perdido?

¿Me gusta esa mujer? ¡Pues nos vamos a vivir juntos y listo! ¿No puedo terminar mis estudios? ¡Y los dejo así! ¿Para qué matarme estudiando si Cristo viene ya? ¿Arreglar y pintar la casa? ¿Para qué? ¡No se justifica ni el gasto ni el tiempo invertido si Cristo viene ya!

¿Planificar la ciudad? ¡No tiene sentido! ¿Hacer un plan de gobierno para diez años? ¡Cristo vuelve antes! Esa es la mentalidad que todavía está saliendo de mucha iglesia y se incrusta en la sociedad. Y toda la sociedad camina bajo la influencia de un espíritu religioso que no tiene nada que ver con Dios.

"Señor…yo me porté bien estuve en oración y ayuno todo el tiempo que te fuiste. Estuve esperando tu regreso ardientemente…" – ¡Fuera de aquí, siervo malo! Hacedor de iniquidad, dice otra parábola. Fuerte la palabra para una persona que durante toda su vida ha estado en un monasterio espiritual amando a Dios. ¡Pero es que no es un monasterio! ¡Es negociar! Te dejo, en el final, otra visión del mismo espíritu a través de otra óptica:

(Mateo 25: 1)= Entonces el reino de los cielos (Dice DE los cielos y no EN los cielos. DE, indica posesión, EN, indica lugar geográfico. El reino de Dios y de Cristo, es el mismo. Se acercó, llegó, está aquí.) será semejante a diez vírgenes (este es un contexto) que tomando sus lámparas, salieron a recibir al esposo.

(2) Cinco de ellas eran prudentes y cinco insensatas.

(3) Las insensatas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite; (4) mas las prudentes tomaron aceite en sus vasijas, juntamente con sus lámparas. (El original dice: "tomaron más aceite")

(5) Y tardándose el esposo, cabecearon todas y se durmieron.

(6) Y a la medianoche (hora símbolo de la transición) se oyó un clamor; ¡aquí viene el esposo, salid a recibirle!

(7) Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron, y arreglaron sus lámparas.

(8) Y las insensatas dijeron a las prudentes: dadnos de vuestro aceite; porque nuestras lámparas se apagan.

(9) Mas las prudentes respondieron diciendo: para que no nos falte a nosotras, id mas bien a los que venden, y comprad para vosotros mismas. (Esto es: vayan y paguen el precio)

(10) Pero mientras ellas iban a comprar, vino el esposo; y las que estaban preparadas entraron con él a las bodas; y se cerró la puerta.

(11) Después vinieron también las otras vírgenes, diciendo: ¡Señor, Señor, ábrenos!

(12) Mas él respondiendo, dijo: de cierto os digo, que no os conozco. (¿Pero cómo se te ocurre decirnos esto? Llevamos cincuenta años esperándote y ahora nos salís con que no nos conoces? – es verdad, me estaban esperando, pero no negociando como lo mandé).

(13) Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir. (Y va a pedirte los intereses de este negocio).

Estas parábolas, antes, nunca nos molestaban porque, al fin y el cabo, estas insensatas eran el mundo. Primero: la mujer, en la Biblia, es la iglesia. La mujer de Proverbios 31 es la iglesia, no tu esposa.

Aquí te está hablando de las prudentes y las insensatas: son dos tipos de iglesias. Y ambas estaban involucradas en cierta actividad. Tenían cultos de oración, estaban deseosas de ver la venida del Señor, eran creyentes, pero no manejaban de igual modo Los Recursos del Reino. Y no por falta de sabiduría, talentos, dones o ministerios, sino por falta de visión.

Y todos sabemos que falta de visión, es falta de presencia de Dios. Porque donde Dios está, necesariamente hay presencia. Y una iglesia donde Dios no está, no es iglesia, es Babilonia, algo que parece iglesia pero que no lo es. Apenas es un paralelo que imita todo sin lograr nada.

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Recetas de Triunfo

Todo creyente, casi en el momento de tener uso de razón si viene de familia cristiana o de aceptar a Cristo como Salvador personal y Señor de su vida, recibe un talonario completo de recetas médicas llenas de diagnósticos, síntomas, patologías y medicación correspondiente a cada caso.

Sin embargo, luego de cierto tiempo y cuando ya la costumbre o la rutina comienzan a suplantar el gran impacto del primer encuentro con Cristo, ese talonario va quedando de lado, sus prescripciones se olvidan y, finalmente, la gente acude diariamente en búsqueda de su médico para que le vuelva a decir lo que ya le dijo y para que vuelva a medicarlo como ya lo había medicado.

Si tú reemplazas a ese médico por tu líder y a ese talonario de recetas por la Biblia, tienes la estampa de un creyente siglo veintiuno. Hoy vamos a entregar ese recetario. Si no lo necesitas, pásaselo a alguien que lo necesite. Si lo necesitas, guárdatelo y que jamás se te olvide.

(Salmo 133: 1)= ¡Mirad cuan bueno y cuan delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía!

(2) Es como el buen óleo, (la unción) sobre la cabeza, (el líder principal) el cual desciende sobre la barba, la barba de Aarón (el liderazgo de segunda línea, el sacerdocio) y baja hasta el borde de las vestiduras, (tú, yo, el que se convirtió recién).

(3) Como el rocío de Hermon, que desciende sobre los montes de Sión; (la iglesia) porque allí envía Jehová bendición, y vida eterna.

(Juan 17: 20)= Mas no ruego solamente por estos, sino también por los que han de creer en mí, porta palabra de ellos, (21) para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste.

(22) La gloría que me diste, yo les he dado para que sean uno, así como nosotros somos uno.

(23) Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado.

(24) Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy también ellos estén conmigo, para que vean mi gloría que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo.

(25) Padre Justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido, y estos han conocido que tú me enviaste.

(26) Y les he dado a conocer tu nombre, y lo daré a conocer aun, para que el amor con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos.

(Hechos 2:1)= Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. (2) Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados;

(Hechos 4: 32)= Y la multitud de los que habían creído eran de un corazón y un alma; y ninguno decía ser suyo propio nada de lo que poseía, sino que tenían todas las cosas en común.

(Efesios 4: 3)= Solícitos en guardarla unidad del Espíritu en el vínculo de la paz.

Estos cinco pasajes que has leído, encierran cinco hechos, cinco acciones concretas, humanas, tuyas y mías, que dan origen a un resultado, también, de cinco consecuencias, respuestas concretas de Dios para tu vida. Principios elementales para construir una iglesia victoriosa, apasionada en Cristo y crucificada en carne.

El Salmo 133 demanda como bueno y delicioso habitar los hermanos juntos y en armonía. Como resultado de la obediencia de esa demanda, dice que recibiremos bendición y vida eterna. Pregunto: ¿No es uno de sus grandes desalientos cotidianos el no poder ver, palpar y comprobar al menos algunas de esas enormes bendiciones de Dios?

El pasaje de Juan 17, nos ordena que todos seamos uno. ¿Para qué? Nada menos que para que el mundo crea en Jesús. Eso es lo que dice. Pregunto: ¿El mundo, mayoritariamente, ya cree en Jesús? Al margen de las excusas que generalmente ponemos para convencernos que estamos bien y de acuerdo con esta Palabra, ¿Por qué crees que ocurre eso todavía?

En Hechos 2, versos 1 y 2, nos muestra que cuando ocurrió ese fantástico suceso del aposento alto, estaban todos juntos y unánimes, (esto quiere decir que no había ni disensos, ni divisiones, ni enemistades, ni intereses personales), y que por ese motivo, por esa simple razón, fueron TODOS llenos del Espíritu Santo y recibieron dones, manifestaciones y poder. Pregunto: ¿Tiene la iglesia actual abundancia de dones, manifestaciones y poder?

El otro texto de Hechos, (4:32), habla de que los que habían creído eran de un corazón y un alma, y el resultado más notorio radicó en el gran poder que evidenciaban los predicadores. Pregunto: ¿Qué es lo que más vemos hoy? ¿Predicadores con gran poder en su palabra, o mensajes tibios, repetitivos, a veces humanistas, filosóficos, psicológicos y teóricos en cuanto a conocimientos teológicos?

Y finalmente, Efesios 4:3 habla de estar solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz, cosa que ya todos sabemos, no se trata sencillamente de sentar a ocho o diez grandes líderes a compartir un café algún día del mes.

Esto, según la Escritura, redunda en la edificación del cuerpo de Cristo, la iglesia global, no la pequeña, mediana o gran congregación donde tú concurres. Aquí ya no pregunto, sugiero: Observa detenidamente la calidad más que la cantidad de la edificación del cuerpo de Cristo en el siglo veintiuno.

Está bien: la crítica que no arroja ninguna esperanza y produce abatimiento, enojo, contienda y peleas, no es de Dios. Dios no manda a criticar. Dios ordena exhortar. La diferencia entre crítica y exhortación está en que esta última, siempre muestra una vía de salida, de solución, de victoria en Cristo Jesús.

(1 Pedro 4: 8)= Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubriré multitud de pecados.

¿Te das cuenta? ¡Años y años luchando contra el pecado y hasta padeciendo derrotas en ese terreno! ¡Mira que arma que teníamos! Amor… ¿Hay algún pecado? Más amor… ¿Hay mucho pecado? ¡Muchísimo amor! Ese es tu rol.

 El otro, el del juicio, déjaselo a Dios. ÉL es justo. Nosotros no siempre. No te digo permisividad con el pecado; te digo misericordia para la restauración. Y sin amor no hay misericordia. Hay vista gorda, soborno o hipocresía.

(Mateo 28: 18)= Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad (autoridad) me es dada en el cielo (obvio) y en la tierra. (¿Cómo? ¿Aquí también?)

(19) Por tanto, (O sea a consecuencia de que tú eres mi cuerpo), id, y haced discípulos a todas las naciones, (Ojo: no dice EN, dice A todas las naciones. Líderes, presidentes, todo incluido. NO se trata de derrocar como sea a un presidente y poner a un hermano en su lugar; se trata de que aquel presidente viejo se convierta a Cristo) bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, (20) enseñándoles que guarden (que piensen, cuiden, respeten) todas las cosas que os he mandado (los nuevos mandamientos de Jesús, no sólo los diez de Moisés) y he aquí yo estoy con vosotros, todos los días, (no solamente los domingos en el templo) hasta el fin del mundo. (Hasta el fin del Kosmos, es decir: del sistema).

(Marcos 16: 15)= Y les dijo: id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.

(16) El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.

(17) Y estas señales seguirán a los que creen: (te está diciendo que las señales van a seguir a los que creen, es decir que no tienes que viajar a ninguna parte buscando señales y milagros; es para que ocurran como testimonio de todos los que creen), en mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; (18) tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.

(Lucas 24: 46)= Y les dijo: así está escrito y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día; (47) y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén.

(Juan 20: 21)= entonces Jesús les dijo otra vez: paz a vosotros. Como me envió el Padre, así también yo os envío.

(22) Y habiendo dicho esto, sopló, y les dijo: recibid el Espíritu Santo.

(2 Pedro 3: 8)= Mas, oh amados, no ignoréis esto: que para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día.

(9) El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.

El trabajo de evangelización no es un accesorio más a la actividad rutinaria de una congregación, es su máximo objetivo. Solamente con los arrepentidos y vueltos a nacer (esto es conversión genuina. Nosotros hacemos especial hincapié y énfasis en los que hacen decisiones en una campaña. A veces sirven para la gratificación del área evangelística que exhiben sus números pero no siempre se fijan si esa persona volvió alguna vez a alguna iglesia).

Solamente con los arrepentidos y vueltos a nacer se podrá encarar el propósito de Dios: extender el reino. Con los demás, sólo actividades prolijas, loables y dignas de aplauso, pero al margen de la voluntad de Dios.

(1 Timoteo 2: 1)= Exhorto ante todo, (Esto es: ante cada circunstancia, ante cada hecho, ante cada suceso. No dice ante TODOS, dice ante TODO.), a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; (2) por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad.

(3) Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, (4) el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.

Tres puntos importantes se ven aquí: NUMERO UNO: Cultivar la oración intercesora como pilar activo de la iglesia, no como aditamento, accesorio, más allá de todo lo demás que podamos hacer. NUMERO DOS: Dice que tiene que ser por todos los hombres, no sólo por los que amamos, nos caen bien o son meritorios en sus acciones seculares. Presidentes, gobernadores, intendentes, senadores, ministros, diputados, secretarios, concejales, satanistas, brujos, hechiceros, TODOS. NUMERO TRES: dice que Dios quiere que TODOS sean salvos, no sólo los que deciden hacerse religiosos. Ahora bien: ¿Qué es lo que ofrece Dios para que eso pueda conseguirse?

(Hechos 1: 8)= Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaría, y hasta lo último de la tierra. (Primera provisión de dios: Poder.)

En otra parte, también nos dice que las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para destrucción de fortalezas. (Segunda provisión de Dios: Armas poderosas.)

(2 Timoteo 1: 7)= Porque no nos ha dado Dios Espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.

Es curioso: si bien somos gente pacífica y el mundo no nos ve como personas peligrosas, sino más bien como gente llena de paz y bondad, por allí nos extralimitamos. Y allí es donde nos ven como cobardes incapaces de defender ninguna posición.

Esto no es ni debe ser así. El pueblo de Dios no es un pueblo cobarde. ¿Eso quiere decir que debemos dejarnos llevar por nuestros carnales impulsos de ira y agarrarnos a las patadas con todos los que se nos oponen? NO.

 No porque allí es donde debe fluir uno de los frutos del Espíritu Santo que decimos tener, que mora en nosotros, y que se llama Dominio Propio. Pacíficos, sí, pero no idiotas, cobardes, inconscientes y huérfanos de inteligencia, factores que muchos han vinculado con los cristianos y hasta lo han predicado también. Firmes, pero jamás violentos en lo físico. En suma: gente con autoridad divina. ¿Por qué?

(Efesios 6: 10)= Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza.

(11) Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.

(12) Porque no tenemos lucha contra sangre y carne,  sino contra principados,  contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

Creo que no hace falta agregarle nada a este texto. No es contra personas la cosa. No es contra fulanos y menganos nuestra lucha. Es contra "aquello" que influye en las personas cuando éstas están espiritualmente vulnerables. Te guste o no, el título es, lisa y llanamente, una guerra espiritual. Ahora: ¿Esto se puede confirmar? Se puede.

(1 Pedro 5: 6)= Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; (7) echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.

(8) Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar, (9) al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo.

Prioridad absoluta: humillarse delante de Dios. Paso Segundo: echar todas nuestras ansiedades sobre Cristo. Paso Tercero: ser sobrios y velar, bancársela, esperar con toda paciencia. Paso Cuarto: resistir al diablo, que no es un león, dice que anda COMO un león rugiendo y tratando de asustar a los más pequeños en Cristo. El punto clave, entonces, no es andar reprendiendo por ahí todo el tiempo, pero tampoco ignorarlo. El punto clave es NO DARLE LUGAR.

(Efesios 4: 26)= Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, (27) ni deis lugar al diablo.

La Biblia es un manual completo que así como te lo detalla todo, así también te da recursos, señas, pistas para todo. Aquí te está explicando con toda claridad que, una de las formas en que podemos darle lugar al diablo, es dejando que el sol se ponga, (que anochezca, oscurezca) sin solucionar un enojo contra quien quiera que sea. Ahora bien: ¿Cuál es la salida, entonces?

(Santiago 4: 7)= Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.

Uno de los errores más graves que la iglesia del Señor ha cometido en estos últimos años, es haber enseñado esta verdad de manera parcial. En muchas ocasiones escuché predicar, enseñar o aleccionar sobre una parte de este verso.

Resistid al diablo y huirá de vosotros, he oído decir muchas veces. Y está bien, así dice y así es, pero el problema es que muy pocos recordaron la primera parte que dice: Someteos a Dios. Por allí tenemos que comenzar para que lo segundo tenga efecto. Ahora vamos a ver como termina esta historia.

(Apocalipsis 12: 9)= Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él.

(10) Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche.

(11) Y ellos le han vencido por medio de la sangre del cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte.

(12) Por lo cual alegraos, cielos, y los que moráis en ellos. ¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! Porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo.

Este es un pasaje tan pero tan clave que debería leerse cotidianamente a modo de devocional, de inyección de fe diaria. Aquí, en líneas generales, es donde Dios dice que ganamos. Si puedes creer esto, nunca jamás nadie podrá hacerte creer que estás perdiendo.

 Claro que el enemigo también tiene armas que ahora vamos a conocer, pero es indispensable que sepas que esas armas, aun potentes, son infructuosas ante el poder de Jesucristo, rey de reyes, Señor de señores, hijo unigénito del dios Todopoderoso, Majestad de todo el cielo, de toda la tierra, de todo el universo y de todos los tiempos.

(1 Juan 3: 8)= El que practica el pecado es del diablo; (tenemos que hacer una gran diferenciación aquí, ya que esto no siempre se nos ha enseñado bien. Dice El que practica el pecado, esto es: el que vive en pecado, no el santo que por cualquier causa, a veces hasta ajena a su voluntad, puede pecar. Ese tiene abogado, a Jesucristo el justo. El que no lo tiene es el que practica el pecado, al que ha decidido vivir en pecado. Ese es del diablo.) porque el diablo peca desde el principio, para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.

(2 Corintios 4: 3)= Pero si nuestro evangelio está aun encubierto, entre los que se pierden está encubierto; (4) en los cuales el dios de este siglo (de este sistema humanístico) cegó el entendimiento de los incrédulos, (La Biblia está escrita para la iglesia, no para el mundo, por lo que los incrédulos, aquí, son los que viniendo a la iglesia, todavía no han creído sinceramente) para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.

(Juan 8: 44)= Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso; y padre de mentira.

El diablo es mentiroso desde siempre y los que viven esclavos de la mentira, aun con la mayor sinceridad religiosa o ritual, son sus hijos. En Cristo no hay lugar para la mentira.

(Génesis 3: 1)= Pero la serpiente que era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho, la cual dijo a la mujer: ¿conque Dios os ha dicho: no comáis de todo árbol del huerto?

(2) Y la mujer respondió a la serpiente: del fruto de los árboles del huerto podemos comer; (3) pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: no comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis.

(4) Entonces la serpiente dijo a la mujer: no moriréis; (5) si no que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal,

Aquí tenemos una muestra, (se podría decir que la primera), de lo que es la política satánica. Toda una conversación plagada de sutilezas dialécticas, y encaminada a un común denominador histórico: la formulación de promesas engañosas. Pero no es lo único, mira:

(Mateo 4: 5)= Entonces el diablo le llevó a la santa ciudad, y le puso sobre el pináculo del templo, (6) y le dijo: si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está: a sus ángeles mandará acerca de ti, y, en sus manos te sostendrán, para que no tropieces con tu pie en piedra.

Esta metodología no sólo fue utilizada, como vemos, por el mismísimo diablo en contra del mismísimo Jesús, sino que todavía hoy está absolutamente vigente. Se trata de la tergiversación de las Escrituras a favor de un determinado proyecto personal.

Me atrevería a asegurarles que más de una doctrina inspiradora de algunas denominaciones, surgen de una interpretación muy singular, privada y personal de algún determinado texto, que es exactamente lo que el diablo hace aquí, en la punta del pináculo.

El asunto es: ¿Cómo nos defenderemos de estas artimañas? Es simple y la propia Biblia te lo está diciendo en muchas ocasiones: adquiriendo conocimiento de todas las estratagemas de nuestro enemigo. De ese modo, puede interpretarse como realidad concreta lo que dice aquí:

(2 Corintios 2: 10)= Y al que vosotros perdonáis, yo también; porque también yo lo que he perdonado, si algo he perdonado, por vosotros lo he hecho en presencia de Cristo, (11) para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones.

El eje de todo esto es, indiscutiblemente, no ignorar sus maquinaciones. Mucha de la gente que cae en las trampas satánicas, caen porque no se dan cuenta, un minuto antes, que están siguiendo la ruta equivocada y que se han creído una de las mentiras del diablo. El hecho de conocer sus maquinaciones, equivale a tener, al menos, un reaseguro en ese sentido.

Además, en este texto, también queda en evidencia que una de las maneras en que Satanás puede ganar ventaja en nuestras vidas es cuando nosotros no perdonamos las ofensas, las heridas, las agresiones o lo que sea de nuestro prójimo. Pero esa actividad no termina allí.

(Marcos 13: 21)= Entonces si alguno os dijere: mirad, aquí está el Cristo; o, mirad, allí está, no le creáis.

(22) Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y harán señales y prodigios, para engañar, si fuese posible, aun a los escogidos.

(23) Mas vosotros mirad; os lo he dicho todo antes.

Esto te habla de falsos milagros, de falsas señales, de falsas maravillas. Que no provienen de Dios sino de los demonios, que también tienen acceso a ciertos poderes sobrenaturales. El problema es que hay gente que está tan hambrienta de milagros que están dispuestos a aceptarlos hasta de los demonios.

(Santiago 1: 13)= Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie; (14) sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido.

(15) entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte.

Punto principal de esta batalla: resistir a dos espíritus malignos que operan dentro de las iglesias, no afuera. Afuera está el mundo del pecado y todos sabemos por donde podemos y por donde no podemos caminar, pero el problema está con la operación de esos espíritus dentro de las congregaciones: el espíritu de Satanás, que actúa por inhibición (amenazas, presiones, exigencias) y el espíritu de Jezabel, el más difundido y el que más resultados le ha dado al diablo, que es el del cual habla este texto de Santiago. Pero ánimo: mayor es el poder de aquel en quien hemos creído.

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Necios: ¿Adentro o Afuera?

¿Qué es un necio? ¿Nunca te preocupó saberlo? Al igual que yo y tantos otros que desean servir fielmente al Señor y predicar su santa palabra, seguramente, alguna vez, has utilizado este calificativo, pero: ¿Sabes lo que estás diciendo?

 Dios me mostró que debía escudriñarlo, aprenderlo, creerlo, encarnarlo, ponerlo por obra y, finalmente, compartirlo contigo. Hoy cumplo con esa orden. Para bendición de los rectos, para crecimiento de los que lo ignoran y para no cometer errores.

Seamos sintéticos para no aburrir. Necio, es una persona que no está ordenando su vida en el santo temor del Señor. Sus características, son las opuestas al sabio. De allí que el Proverbio 1:7, diga: El principio de la sabiduría es el temor de Jehová: los insensatos desprecian la sabiduría y laenseñanza. Tanto los vocablos hebreos como griegos, dan a entender una actitud contraria a la sabiduría que emana de Dios y que se revela por su palabra.

El necio, en principio, manifiesta cierta perversidad moral. El salmo 107.17 dice: Fueron afligidos los insensatos, a causa del camino de su rebelión y a causa de sus maldades. El Proverbio 13.: 19, agrega: El deseo cumplido regocija el alma: pero apartarse del mal es abominación a los necios.

Es una persona que más que en lo que dice creer, confía en sí mismo. El Proverbio 28:26 es sumamente claro, cuando señala: El que confía en su corazón es necio: (Corazón, en hebreo, siempre es equivalente a alma. En el alma están la voluntad, los sentimientos, las emociones, valores en los cuales se suelen apoyar todos los que no se deciden a confiar en Dios y sí lo hacen con esas pautas personales)

También es uno que desdeña, desconfía y hasta desprecia la revelación divina, (estos están adentro) y otros que fingen ser ateos para poder dejar de lado a Dios en sus decisiones. El Salmo 14:1 cuenta: Dice el necio en su corazón: no hay Dios.

La carta a los Romanos 1:21 y 22 es más específica todavía: Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se hicieron necios.

La palabra ENVANECIERON, aquí, es la palabra MATÁIOO, y significa vaciar, vano, tonto, inútil, confundido. La palabra describe la lógica pervertida y la presunción idólatra de aquellos que no dan honra a Dios, ni le muestran ninguna gratitud por sus bendiciones a la humanidad.

 Dice, también, que eso sucedió aún habiendo conocido a Dios. Toda la gente sabe, en sus corazones, que Dios existe, así como algo de sus requerimientos morales. Esto no quiere decir que la gente puede venir a la fe salvadora observando la naturaleza creada, porque la fe salvadora sólo se alcanza escuchando y creyendo en el mensaje de la Biblia acerca de Cristo.

También dice, en Proverbios 15:2, que La lengua de los sabios adornará la sabiduría: mas la boca de los necios hablará sandeces, en tanto que el verso 14 agrega que la boca de los necios se alimenta de necedades. ¿Nunca escuchaste a gente que habla un montón y no dice nada sustancioso?

 ¿Sabes cómo se le llama en Argentina a eso? Sanata. Sanateros. Es el equivalente a novelesco, monologal, incoherente. ¡Pero hermano! ¿Sanateros en la Iglesia, en el reino de Dios? No. No dije eso. En la iglesia y en el reino de Dios no; en el templo.

Y finalmente, como para completar un muy somero y rápido panorama, tenemos una referencia en el evangelio de Lucas 12:20, donde se le habla a un necio que se pasó toda su vida sin otro objetivo que acumular riquezas. Pero Dios le dijo: necio, esta noche vienen a pedirte tu alma: y lo que has provisto, ¿De quién será?

Esto, más o menos y a grandes rasgos, es un necio. Conviene que lo tengas en cuenta. Es más: también conviene que sepas que dentro del amplio espectro que globalmente llamamos "pueblo de Dios", también los hay. Bajo esta óptica y para conocer adonde estamos parados como creyentes, vamos a estudiar hoy algunos aspectos que tienen que ver con el Proverbio 14.

(Proverbio 14:1)= La mujer sabía edifica su casa; mas la necia con sus manos la derriba.

Desde lo literal, este verso es bastante profundo, pero poco creíble. Es muy poco frecuente ver a una mujer abocada a las tareas de construcción y, mucho más, que con sus propias manos pueda derribar una casa.

Hay un principio espiritual aquí, de eso no hay dudas. En el contexto global de la Biblia, a la mujer siempre se la identifica con la iglesia, en tanto que las manos simbolizan su actitud o su conducta. Unidos ambos simbolismos, no es muy difícil ni osado parafrasear que, lo que se quiere decir, es que una iglesia llena de la sabiduría de Dios, no humana, va edificando y solidificando al cuerpo, en tanto que una con necedad (Recuerda: moralmente perversa, que es torcida, errada, equivocada, confiada en sí misma y de la habilidad o el carisma humano de sus líderes, que desdeña la revelación divina, que habla mucho y no dice nada o que sencillamente se ocupa de incrementar su patrimonio económico) con su actitud y su conducta termina por auto destruirse. Con sabiduría se edificará la casa, (Casa, definitivamente, siempre es iglesia en la Biblia), y con prudencia se afirmará, dice el Proverbio 24.

(2) El que camina en su rectitud teme a Jehová (David: corazón recto, recuerdas?) Mas el de caminos pervertidos (torcidos, fuera de la voluntad de Dios) lo menosprecia. (El menosprecio por la autoridad es un punto clave en la conducta de los necios)

(3)  En la boca del necio está la vara de la soberbia; mas los labios de los sabios los guardarán. (Esto significa que cuando sabes algo que los demás ignoran, debes tener mucha prudencia y cuidado en cómo lo comunicas. Generalmente una verdad lo primero que despierta, es negación, rechazo y rencor).

(4)  Sin bueyes el granero está vacío; mas por la fuerza del buey hay abundancia de pan. Punto fundamental: donde no hay acción, hay problemas. Para tener poder (y eso es lo que

representa el buey aquí), hay que soportar los inconvenientes que vienen con dicho poder. Estamos hablando de la casa. Estamos hablando de la iglesia. Y lo que leemos dice que si no hay poder (poder de Dios, obviamente, no humano).

 El granero está vacío. El granero, también llamado alfolí, era el sitio donde se almacenaba el alimento. Es decir que sin poder no hay verdadero alimento. Lo corrobora señalando que la fuerza de ese poder produce abundancia de pan, bíblicamente vida, alimento, Cristo mismo. Yo Soy el pan de vida.

(5) El testigo verdadero no mentirá; mas el testigo falso hablará mentiras.

En jurisprudencia, esto es habitual y archi sabido. Pero aquí habla de otro tipo de testigos. De los que por haber visto y oído las cosas del reino de Dios, testifican lo que vieron y oyeron y, por lo tanto, jamás mentirán.

 Pero los asalariados, los oportunistas, los falsos profetas, apóstoles, pastores, evangelistas o maestros, como no han visto ni oído nada que provenga del cielo, hablan palabras lindas, suaves, estudiadas, teológicamente fundamentadas y hasta bien intencionadas, pero como no son testigos verdaderos, muchas de las cosas que salen de sus corazones, de sus mentes, son razonamientos humanos e intelectuales que termina por faltar a la verdad. Mienten. Aun con la mayor de las sinceridades, mienten.

(6) Busca el escarnecedor la sabiduría y no la halla; (Por más que obtengas doctorados en teología o hasta master en divinidades, si eres escarnecedor, necio, inmoral en algo, jamás estarás bajo la maravillosa unción y, por ende, jamás hallarás sabiduría divina; apenas información técnica o académica) más al hombre entendido, la sabiduría le es fácil. (Entendimiento es el producto del conocimiento de una verdad. Conocerán la verdad y la verdad os hará libres. Sólo es libre el que teme a Dios y, en el temor a Dios, está el principio de la sabiduría dice Proverbios 1. Por eso les es fácil.)

(7) Vete de delante del hombre necio, porque en él no hallarás labios de ciencia. (Ya conoces al necio, no? ¿Con quien te juntas? ¿De quienes estás esperando algo que no llega?)

(8) La ciencia del prudente está en entender su camino; (Entender, conocer la verdad, Yo Soy el Camino, la Verdad y la Vida) Mas /a indiscreción de los necios es engaño. (La persona o las personas con las que tienes comunión, ¿son discretas o indiscretas? Allí hay una gran clave.)

(9) Los necios se mofan del pecado; mas entre los rectos hay buena voluntad.

(10) El corazón conoce la amargura de su alma; y extraño no se entremeterá en su alegría.

No cabe ninguna duda: tanto el dolor íntimo como la felicidad son cuestiones absolutamente privadas y no siempre se pueden ser comprendidas por terceros. Salvo con discernimiento, palabra de conocimiento o de ciencia, es muy poco probable que un hombre pueda ver lo que hay en el corazón de otro.

De allí que la psicología, como suma de conocimientos técnicos o científicos, puede ser una herramienta eficaz de ayuda, pero todos sabemos y los profesionales en cuestión también, que es posible hasta un determinado punto.

Superarlo, ya no es tarea científica, es resorte espiritual. Sin Cristo, la mente humana tiene sectores que pueden ser explorados, pero quedan otros en la más absoluta oscuridad. Con Cristo hay una espada que penetra separando el alma y el espíritu y las coyunturas y los tuétanos; así de simple.

 Así como hay sectores de la iglesia que respetan tanto a la psicología que terminan sobredimensionándola y haciendo que sus consejerías trabajen con esa metodología y no con el Espíritu Santo, así también hay otros sectores que llegan a sugerir que dicha ciencia es diabólica.

 Yo no tengo autoridad para decir algo contundente y demostrable, pero sí puedo señalar que debemos caminar en un suave y delicado equilibrio entre el conocimiento y la unción y apelar a la ciencia (que también es cosa de Dios) en ciertos casos, pero no olvides que ser creyentes s depender totalmente de Cristo. La Iglesia, Dios mismo, no necesita incorporar psicólogos; la realidad nos muestra que son los psicólogos los que necesitan a Dios. Como toda criatura humana que respira en el planeta.

(11) La casa de impíos será asolada; (Hay impiedad en la casa) pero florecerá la tienda (la casa) cíe los rectos.

(12) Hay camino que al hombre le parece derecho; pero su fin es camino de muerte.

No consultar a Dios antes de programar una actividad evangélica tiene un alto riesgo: equivocar el camino. No se puede pensar una actividad por más cristiana que parezca, y luego pedirle a Dios que la bendiga, cuando ya lo tenemos todo cocinado.

 Lo que se debe hacer es preguntarle a Dios qué hacemos y. Cuando venga su respuesta, (aunque tarde lo suyo), recién movernos. "¡Pero es que así se nos pasa el tiempo!" Aja; ¿Y qué es el tiempo para Dios? Nada.  Un día corno mil años, mil años como un día. ¡A vos te mata el tiempo, no a Dios! El lo va a hacer de todos modos. Si cabe, contigo y sino sin vos. Porque la obra siempre será de él, jamás tuya, entiendes?

(13) Aun en la risa tendrá dolor el corazón; y el término de la alegría es la congoja. (Las apariencias externas no siempre reflejan los verdaderos sentimientos del corazón. No te olvides que el Predicador dice en Eclesiastés 2:2: A la risa dije: enloqueces; y al placer: ¿De qué sirve esto?)

(14) De sus caminos será hastiado el necio de corazón; pero el hombre de bien estará contento de lo suyo. (Podemos llegar a cansarnos de nuestras propias palabras, de nuestra propia filosofía y hasta de nuestros propios consejos. Dice la Palabra que recibiremos el pago conforme a la obra de nuestras manos, que como hemos visto, es decir de nuestras actitudes y de nuestras conductas)

(15) El simple todo lo cree; mas el avisado mira bien sus pasos. (SIMPLE, aquí, es equivalente a IGNORANTE, en tanto que AVISADO, es uno que conoce la verdad. Tenemos que ser creyentes, no crédulos. Los resultados de esa confusión, son bien diferentes. Debemos pasar todo por la Palabra, de otro modo en cualquier momento podemos llegar, por ignorancia, a glorificar demonios.)

(16) El sabio teme y se aparta del mal; (No dice que el mal no le afecta, dice que SE APARTA antes que eso ocurra) mas el insensato, (que es el necio) se muestra confiado e insolente. (¡A mí no me pasa nada porque estoy con Cristo! Eso es bien cierto, pero si estás en su voluntad y su propósito, no en lo que. a ti te parece que está bien.

(17) Ahí es muy probable que el mal sí te pueda tocar; y hasta te pueda herir de cierta gravedad también. No por nada el Proverbio 22 señala que: El avisado ve el mal y se esconde: mas los simples pasan y reciben el daño.

(17)   El que fácilmente se enoja, hará locuras; (Cuidado: no existe la "mostaza" santa) y el hombre perverso será aborrecido.

(18) Los simples (los ignorantes) heredarán necedad; (Esto quiere decir que la necedad, con todos los factores que la componen es, entre otras cosas, un producto de la ignorancia de la palabra y, por consiguiente, de la voluntad de Dios) mas los prudentes se coronarán de sabiduría.

(19)  Los malos se inclinarán delante de los buenos, y los impíos a las puertas del justo.

(20)El pobre es odioso aun a su amigo; (Sobre todo si cae a visitarlo en momentos inoportunos, por ejemplo cuando el otro está atendiendo a gente de más alto status) pero muchos son los que aman al rico (Tanto que a veces hasta se les concede un espacio para que puedan decir lo que quieran, desde lugares de prominencia adonde los más pobres, aunque estén ungidos, les cuesta bastante acceder, para que desde allí prediquen un evangelio personal que da gloria y honra a los espíritus de soberbia y orgullo)

(21) Peca el que menosprecia a su prójimo; mas el que tiene misericordia de los pobres es bienaventurado.

La naturaleza humana hace que se busquen los favores del rico, pero quien se preocupa del pobre será recompensado. No es este el único lugar en donde se nos hace saber esto, en el salmo 41:1 dice Bienaventurado el que piensa en el pobre: en el día malo lo librará Jehová. Y en el Proverbio 11:12: El que carece de entendimiento menosprecia a su prójimo; mas el hombre prudente calla.

(22) ¿No yerran los que piensan el mal? Misericordia y verdad alcanzarán los que piensan el bien.

(23) En toda labor hay fruto; mas las vanas palabras de los labios empobrecen.

Alguien me dijo alguna vez que hay gente eficiente y gente suficiente. El eficiente es aquel que, con muy pocas palabras y sin ninguna clase de grandilocuencia, se dispone a hacer lo que su superior le ordena, en tanto que el suficiente es aquel que a pura lengua, va todos los días a sentarse frente a su superior a aconsejarle lo que tiene que hacer, pero él no hace nada.

 Y cuando tiene que hacer algo, bueh… En la respuesta que haya de ese superior, para uno o para el otro, se vislumbrará la sabiduría. Mayoritariamente tengo que decirte que, el que generalmente sale más beneficiado es el suficiente, porque muy pocos superiores pueden resistir la cuota de obsecuencia con que los suficientes se manejan.

(24) Las riquezas de los sabios son su corona; pero la insensatez de los necios es infatuación.

(25) El testigo verdadero libra las almas; mas el engañoso hablará mentiras.

Esto tiene que ver, como reiteración, con lo expresado en el verso 5. El testigo verdadero es el que habla lo que Dios habla. ¿Cuántos saben que la palabra auténtica de Dios, libera? Ahora: el que habla lo que mejor le parece para la ocasión, puede quedar muy bien socialmente, pero no aporta nada porque, en el mundo del Espíritu, lo que dice es mentira.

(26) En el temor de Jehová está la fuerte confianza; y esperanza tendrán sus hijos.

Quiero recordarte que la confianza es casi sinónimo de certeza, una convicción de lo que no se ve, algo que muy difícilmente se pueda explicar. En cuanto a ESPERANZA, la palabra aquí es MACHSEH y significa: un lugar de refugio, protección, una fortaleza, una expectativa, un sitio para guarecerse del mal tiempo.

Este sustantivo aparece veinte veces en el Antiguo Testamento, más de la mitad de ellos en los salmos. Como ejemplos, se pueden leer el 46, el 61, el 91 y el 142. Pero donde MACHSEH se traduce como CONFIANZA es en el salmo 73:28: Pero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien: He puesto en Jehová el Señor mi esperanza, para contar todas tus obras.

Lo que te está diciendo el salmista aquí, es que ha hecha de Dios su refugio. En Isaías 25:4 se describe a Dios como refugio en medio de la tormenta y "sombra" que- protege del calor, lo cual se relaciona con el concepto de "protección contra los elementos de la naturaleza" contenido en MACHSEH. En este pasaje, alude a una fortaleza.

(27) El temor de Jehová es manantial de vida para apartarse de los lazos de la muerte. (En otro texto dice que la ley del sabio nos mantiene apartados de esos lazos)

(28) En la multitud del pueblo está la gloría del rey; y en la falta de pueblo la debilidad del príncipe. (Esto implica que si no tiene seguidores fieles, un liderazgo no significa nada en el mundo espiritual, aunque sí pudiera tener relevancia en lo natural, en lo institucional, en lo humano).

(28) El que tarda en airarse es grande en entendimiento; Mas el que es impaciente de espíritu enaltece la necedad.  

Hace algunos días, estando en un espectáculo deportivo, pude corroborar la consecuencia de esto. Un hombre mayor, creyó ser empujado por otro de más edad y se enojó, insultándolo.

El otro, en lugar de tomar la cosa con paciencia, tener en claro que no estaba en condiciones de pelearse con nadie y calmarlo, ya que no lo había empujado, reaccionó de la misma manera que el agresor y, pensando que no iba a pasar nada, le devolvió el insulto multiplicado.

Conclusión: el menor se le vino encima desorbitado y le propinó un golpe que lo lastimó. Yo creo que si hubiera seguido este sabio consejo hubiera evitado el mal momento que vivió. No debe haber un hombre al que le agrade que lo utilicen como bola de boxeador sin serlo.

(29) El corazón apacible es vida de la carne; mas la envidia es carcoma de los huesos. (Casi nadie ignora hoy las implicancias de los estados de ánimo en la salud. Corazón apacible, aquí, equivale a una mente ecuánime que, naturalmente, conviene a la salud, mientras que la envidia – y esto ha sido comprobado por muy serios estudios clínicos -, la arruina. Aun en una época tan temprana como esta, se percibió a la salud y las actitudes humanas como relacionadas. Ánimo. No fue, como creías, un invento de la psicología)

(30) El que oprime al pobre afrenta a su hacedor; (En el mundo, esto tiene que ver con gobiernos que esclavizan a los más carenciados. En la iglesia, a los que se aprovechan de los más pobres en espíritu sometiéndolos, – en el nombre de Dios -, a una servidumbre personal) Mas el que tiene misericordia del pobre, lo honra.

(31) Por su maldad será lanzado el impío; mas el justo en su muerte tiene esperanza.

(32) En el corazón del prudente reposa la sabiduría; pero no es conocida en medio de los necios.

(33) La justicia engrandece a la nación; mas el pecado es afrenta de las naciones. (Lo que se denomina como "justicia colectiva" (en nuestro país la conocemos como "justicia social") es una realidad palpable, mucho más allá del uso y hasta del abuso que se le pueda dar en el plano político y, efectivamente, trae consigo un beneficio también colectivo. Una ciudad, una provincia, un país, recibirá de Dios de acuerdo como se maneje esa justicia en su seno. Proverbios 11:11 dice que Por la bendición de los rectos la ciudad será engrandecida; Mas por la boca de los impíos será trastornada.

(34) La benevolencia del rey es para con el servidor entendido; Mas su enojo contra el que lo avergüenza. (¿Nunca te preguntaste por qué la gente incrédula tiene tanta resistencia a venir a la iglesia? Dos respuestas: una espiritual: el espíritu del mal que predomina en el mundo no resiste zonas santas. La otra humana: a causa de muchos falsos siervos que han hecho y hacen sonrojar de vergüenza con sus actos a los propios creyentes y, junto con ellos, al mismo Dios. Lo dice la Biblia en Mateo 24:45: ¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, al cual puso su Señor sobre su casa para que les dé el alimento a tiempo?

Después de todo lo visto, creo que es tiempo de repasar el significado de la necedad. Perversidad moral, excesiva y ensoberbecida confianza en uno mismo, desprecio hacia la revelación divina, recuerdas? Ahora basta; olvídate de esa vecina o de ese vecino tuyo al cual le hablaste y no te quiso escuchar.

La Biblia, este proverbio que hemos estudiado, no hablan de ellos, habla de nosotros, de tú mismo. Porque la Biblia le fue dejada a la Iglesia, no al mundo. El mundo lo que necesita, es la convicción de pecado que da el Espíritu Santo para arrepentirse, pedir perdón, y pasar a ser una nueva criatura en Cristo.

Luego, inmediatamente, llegará la Biblia a nuestras vidas para alimentamos, aleccionarnos, exhortarnos, guiamos y mostrarnos que si nos volvemos necios, habiendo sido antes creyentes fieles, perderemos toda bendición de Dios. Pero eso no corre para el mundano. Porque la necedad del mundo es por causa de la ignorancia y, el más necio, si se entrega a Cristo, puede llegar a ser tu pastor. Pero ahora mira esto:

(Corintios 1: 26)= Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; (27) Si no que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; (28) y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, (29) a fin de que nadie se jacte en su presencia.

¿Cómo es la historia? ¿Ocho mil versículos defenestrando y condenando a los necios para terminar diciéndonos que ÉL los escoge para avergonzar a los sabios? ¿Cómo se entiende esto? ¿Se volvió loco Dios? Calma. Dios está bien cuerdo.

 Dos veces lo dice y nadie lo quiere entender: Lo necio del mundo, no de la iglesia; lo débil del mundo, no de la iglesia. Porque la que está condenada es la necedad de los hijos, que son los que conocen todos los elementos que ÉL les dejó para que no la tengan y si caen en ella es por desobediencia o rebelión.

Los necios del mundo no. Esos serán levantados al punto de convertirse en los futuros ministros. Porque en suma, lo que tanto amó Dios que dio a su hijo unigénito para que todo aquel que cree no se pierda mas tenga vida eterna, es el mundo, no la Iglesia.

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¿En Cristo o en Adán?

Anticristo, no es un término singular, es un término plural, abarcativo, multimiembros te diría. Es igual que cuando hoy hablamos del Hijo de Dios. Todos sabemos que es Cristo, pero como Cristo ascendió y ha dejado en su lugar a su cuerpo, (¡a iglesia), guiada por e! Espíritu Santo que EL ha enviado para eso, concluirnos que, cuando Hijo de Dios, también el calificativo es

multimiembro.

Ustedes son el Hijo de Dios. Y Dios tiene dos de hombres en la tierra: o todos mueren en Adán o todos viven en Cristo. El dice que Adán fue el primer hombre y Cristo el
segundo hombre. Eso quiere decir que entre Adán y Cristo no hubieron hombres; sólo extensión del primer hombre.

El es el último Adán, es el segundo hombre. Sólo hay dos hombres en la tierra, O sea: es Cristo, la simiente y la extensión de él. Estamos EN Cristo o estamos EN Adán. "EN", no te olvides, es "dentro de".

 Literalmente, "el cuerpo de Cristo". La generación cuarenta y dos es la generación de
Cristo, Míralo así, por favor, sin solemnidad religiosa: Cristo no tuvo hijos, de manera su
generación son aquellos que están escondidos  EN EL, Se le llama la generación sin rostro, es precisamente lo que estamos tratando de hacer hoy: sacarle el rostro a la iglesia y esconderla en Cristo.

Porque hasta aquí, mayoritariamente, la ha manifestado lo que ella ha querido en lugar de estar escondida en Cristo.

Entonces, visto y revelado así, el Anticristo, es el cuerpo opuesto a eso. Se manifiesta de diferentes formas. Ahora bien: cuando hablamos del Anticristo, no podemos salir a echar fuera demonios en todo lo que sea adelanto científico, ni tampoco vivir con miedo.

La Biblia dice que  ganamos y, si no creemos eso, no le creemos a la Biblia.

Por eso, cuando hablamos de Apocalipsis, no estamos hablando de calles ensangrentadas y de monstruos, marinos, terrestres o alados. En una época no muy lejana, se usaba   hablar de estas cosas para que a la gente le agarrara miedo y aceptara salvarse.

Cuidado: hoy día todavía ciertas "fórmulas" de evangelismo pregonan mensajes de esa naturaleza. En el efecto material, dan resultado, no cabe ninguna duda. AI tipo le hablan de que se lo van a comer los dragones y, si es un poquito impresionable, está dispuesto a      aceptar a Cristo o a lo que se le cruce con tal de salvarse, ¿Te das cuenta?

 Además hay algo que jamás tuvimos en cuenta: nunca entendimos que si la gente se salva con temor, Satanás entra con ellos al nuevo estado. Porque el temor. Para Satanás, es como a fe para Dios. Es la avenida a través de la cual puede fluir.

Queremos hablar hoy de una posición, de un estilo de vida en el tiempo final. Recuerda que somos mayordomos de las declaraciones proféticas y tarde o temprano tendremos que manifestar algo dentro de esas condiciones.

 Si tu escatología te dice que Cristo viene ya a llevarse con EL a la iglesia tal cual está, (y no está en victoria, precisamente), esto no te llega y no es para ti. Pero si no es así, vamos a prepararnos para ministrar convenientemente dentro de este ambiente que ya está en marcha.

Hay varios conceptos con relación a estos tiempos. Se extraen tanto del Antiguo Testamento corno del Nuevo. En razón del tiempo, no me gustaría apretujarlos de un modo en el que nadie entendiera demasiado o a algunos, que todavía no han profundizado en las Escrituras les pudieran quedar dudas importantes.

De allí que hoy me voy a quedar con la visión de Daniel. Que es amplia, que es abarcativa, que es informativa y. esencialmente, que es reveladora. Vamos a aprender cómo se
ven estos denominados "últimos tiempos" según los ojos de Daniel y, en algún futuro contacto, volveremos sobre este tan apasionante tema desde la óptica de otros ojos más contemporáneos y cercanos.

(Daniel 7:1)- En el primer año de Belsasar rey de Babilonia tuvo Daniel   un sueño, y visiones de su cabezamientras estaba en su lecho; luego escribió el sueño, y relató lo principal del asunto. (Punto primero: esto es para los que hasta hoy creían, – Y hasta criticaban por ahí -, que el asunto este de anotar lo que se sueña es un invento moderno de la psicología secular. Mira dónde nace…)

(2) Daniel dijo: miraba yo en mí visión de noche, y he aquí que los cuatro vientos del cielo combatían en el gran mar.

{3} Y cuatro bestias grandes, diferentes la una de la otra, subían del mar.

(4) La primera, era corno león, y tenía alas de águila. Yo estaba mirando hasta que sus alas fueron arrancadas, y fue levantada del suelo y se puso enhiesta sobre los pies a manera de hombre, y le fue dado corazón de hombre.

(5) Y he aquí otra segunda bestia, semejante a un oso, la cual se alzaba de un costado más que del otro, y tenía en su boca tres costillas entre los dientes; y le fue dicho así; levántate, devora mucha carne.

(6) Después de esto miré, y he aquí otra, semejante a un leopardo, con cuatro alas de ave en sus espaldas, tenia también esta bestia cuatro cabezas; y le fue dado dominio.

(7) Después de esto miraba yo en las visiones de la noche, y he aquí la cuarta bestia, espantosa y terrible y en gran manera fuerte, la cual tenía unos dientes grandes de hierro; devoraba y desmenuzaba, y las sobras hollaba con sus pies, y era muy diferente de todas las bestias que vi antes de ella, y tenía diez cuernos,

Recuerda que en los libros proféticos, (y Daniel, al igual que el Apocalipsis lo es), cada vez que se habla de mar, se está hablando de multitudes y cada vez que se alude a bestias, se está refiriendo a sistemas de poder.

(8) Mientras yo contemplaba los cuernos, (Cuernos siempre había de autoridad), he aquí que otro cuerno pequeño salía entre ellos, y delante de él fueron arrancados tres cuernos de los primeros; y he aquí que este cuerno tenía ojos como de hombre, (Ojos, aquí, tiene que ver con discernimiento) y una boca que hablaba grandes cosas.

(9) Estuve mirando hasta que fueron puestos tronos, y se sentó un Anciano de Días, cuyo vestido era blanco como la nieve, y el pelo de su cabeza como lana limpia; su trono llama de fuego, y las ruedas del mismo, fuego ardiente.

{10} Un río de fuego procedía y salía de delante de él; millares de millares le servían, y millones y millones asistían delante de él; el juez se sentó, y los libros fueron abiertos,

(11)        Yo entonces miraba a causa del sonido de las grandes palabras que hablaba el cuerno, miraba hasta que mataron a la bestia, y su cuerpo fue destrozado y entregado para ser quemado en el fuego.

(12)  Habían también quitado a las otras bestias su dominio, pero les había sido prolongada la vida
hasta cierto tiempo.

(13)  Miraba yo en ¡a visión de la noche, y he aquí con las nubes de! cielo venía uno como un hijo
de hombre, que vino hasta el Anciano de Días, y le hicieron acercarse delante de él

Aquí vemos una fotografía de Cristo. ¿Corno iba? ¿Subiendo o bajando? Dice que venía. ¿Venía adonde? A la tierra. ¡Ya se te enredo!, ¿no? Vamos a verlo de nuevo: Verso 9: Estuve mirando hasta que fueron puestos tronos, y se sentó un Anciano de Días.

¿Quién es el Anciano de Días? Dios. Ese nombre sólo le corresponde a Dios y es el que ha determinado que en muchas escuelas dominicales hayan enseñado a Dios como un viejito bonachón de larga cabellera y barba blanca.

Ahora mira lo que dice el verso 13: Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un Hijo de Hombre. (¿Quién es el Hijo del Hombre? Cristo.) …que vino hasta el Anciano de Días,

¿Hasta dónde fue? Hasta el Anciano de Días, Dios. ¿Y adonde estaba Dios, arriba o abajo? Fíjate como nos indoctrinamos a veces, porque no sabemos leer. Cristo iba subiendo, verdad? Y se acercó al Anciano de Días, en el trono, no es así?

Lo que muy pocos han tenido en cuenta es que Daniel está arrebatado en ese momento, entonces lo ve VÍNÍENDO. ¿Lo puedes ver?¿Te das cuenta?) Se acercó al Anciano de Días… (No dice de ninguna manera que el Anciano de Días esté acá en la tierra, con lo que se cae estrepitosamente la escatología rebuscada de algunos sectores que aguardan que Cristo venga de otro modo del escrito a tocar no sé qué cosa para producir no sé qué cosa. Se acabó.) Vuelve a leer.

(13) Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un Hijo de Hombre, que vino hasta el Anciano de Días, y le hicieron acercarse delante de él.

¿Quién es el Anciano de Días? Dios. ¿Adonde estaba Dios? El verso 9 te dice que estaba sentado en su trono. Los libros fueron abiertos cuando Cristo subió, no cuando regrese. Esto es muy importante, porque esto te cambia todo el libro del Apocalipsis.

Los libros fueron abiertos cuando ÉL subió. Escucha: subió, se acercó al Anciano de Días y le fue dado dominio. ¿Cuándo? ¿Cuando venga o cuando subió? Gloria y reino se te dio. ¿Cuándo? ¿Cuando subió o cuando regrese?

 Paraque todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran: ¿Cuándo? ¿Cuando venga o cuando se fue? Su dominio es dominio eterno. ¿Desde cuándo? ¿Desde que regrese o desde que se fue? ¿Es dominio eterno desde cuándo? Desde que se fue.

Entonces nada nos detiene. Que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido. ¿Cuándo comenzó? ¿Cuando regresa o cuando se fue? Entonces, el reino, ¿Es ahora o es después? Sí no es ahora, no será jamás después. Ahora espiritual, luego literal. Pero es ahora. Todo el dominio opera ahora.

{15} Se me turbó el espíritu a mí, Daniel, en medio de mí cuerpo, y las visiones de mí cabeza me asombraron.

(16) Me acerqué a uno de los que asistían, y le pregunté la verdad acerca de todo esto. Y me habló, y me hizo conocer la interpretación de las cosas.

(17) Estas cuatro grandes bestias son cuatro reyes que se levantarán en la tierra.

{18} Después recibirán el reino los santos del Altísimo, y poseerán el reino hasta el siglo, eternamente y para siempre.

(19) Entonces tuve deseos de saber la verdad acerca de la cuarta bestia, que era tan diferente de todas las otras, espantosa en gran manera, que tenía dientes de hierro y uñas de bronce, que devoraba y desmenuzaba, y las sobras hollaba con sus pies; (20) Asimismo acerca de los diez cuernos que tenía en su cabeza, y de! otro que le había salido, delante del cual habían caído tres; y este mismo cuerno tenía ojos-, y boca que hablaba grandes cosas, y parecía más grande que sus compañeros.

(21} Y veía yo que este cuerno hacía guerra contra los santos, y los vencía, (22) hasta que vino el Anciano de Días, y se dio el juicio a los santos del Altísimo; y llegó el tiempo; y los santos recibieron el reino.

Nota que en medio de esta guerra, (porque yo no sé si alguien te avisó a ti que esto que estamos viviendo, tanto en lo natural como en lo espiritual, es una guerra), siempre hay alguien que dice: ¡Eh! Yo no tengo miedo; me quedo firme donde estoy parado.

 Sé donde estoy parado. En el verso 18, hay guerra, hay guerra, hay guerra; sí, pero nosotros tenemos el reino. En el verso 22, lo mismo: hay guerra, hay guerra, hay guerra. No me importa, nosotros tenemos el reino.

Es decir que, en medio de todo lo que se te está leyendo y diciendo, y en medio de todo lo que la historia contemporánea y secular está escribiendo por su cuenta, Dios quiere que no pierdas visión. Esto es: que en medio de todo esto, la iglesia sigue venciendo.

 Fíjate que a cada rato, hay una especie de pausa y dice: pero vi a los santos, y andaban haciendo de las suyas, como si no se dieran cuenta de nada. Y vi una bestia y vi aquello que vociferaba y tenía cuernos, pero: los hijos de los santos tenían el reino.

 En medio de todo eso, no quiere que te enfoques en el temor de lo feo. Quiere que te enfoques en el poder que vas a tener, Porque es para eso que vinimos aquí, no para pasarla tranquilos, yendo a una iglesia cada domingo, teniendo un trabajito con el cual ganas un dinerillo (esto los que lo tienen, claro), con el cual un día tienes tu casita, otro día tu autito, otro día unas vacacioncitas, hijos, nietos, jubilación y un día un féretro de la obra social.

¿Para esto vinimos aquí? ¿Para esto Dios dio a su unigénito? No. "vinimos para que las naciones, en tiempos de caos, tengan en quien apoyarse. Para establecer una diferencia notoria entre nosotros y ellos.” Ahora; si el caos nos asusta más a nosotros que a ellos, ¿En quiénes se van a apoyar las naciones?

Es simple: aquellos que prefieran o elijan no pasar por esto, tienen que morirse. De ese modo se van derecho al cielo y se evitan todo esto. Pero se tendrían que morir ya, porque dentro de tres meses, en una de esas, ya están Involucrados. Le darnos el arrebatamiento personal, tipo Daniel.

(23) Dijo así: la cuarta bestia será un cuarto reino en la tierra, el cual será diferente de todos los
otrosreinos, y a toda la tierra devorará, trillará y despedazará.

(24) Y los diez cuernos significan que de aquel reino se levantarán diez reyes; y tras ellos se
levantará otro el cual será diferente de
/os primeros, y a tres reyes derribará.

{25} Y hablaré palabras contra el Altísimo, y a /os santos del Altísimo quebrantará, y pensará en cambiar los tiempos y la ley; y serán entregados en su mano hasta tiempo, y tiempos, y medio tiempo.

(26) Pero se sentará el juez, y le quitarán su dominio para que sea destruido y arruinado hasta el fin, (27) y que el reino, y el dominio y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo, sea alpueblo de los santos del Altísimo, cuyo reino es reino eterno, y todos los dominios le servirán y obedecerán.

(28) Aquí fue el fin de sus palabras. En cuanto a mí, Daniel, mis pensamientos me turbaron y mi rostro se demudó: pero guardé el asunto en mí corazón.

No estamos buscando cosas o personas específicas. No es cuestión de un político ni de una computadora. Es asunto de un cierto ambiente que en esos días va a prevalecer. La idea, entonces, es conocerlo para crear un antídoto capaz de derrotarlo y superarlo.

Mira el texto que leímos: desde el verso 5 hasta el verso 7, vemos descripciones físicas de personalidades, aspectos de carácter y formas de operación, Y eso es lo que estamos extrayendo: el aspecto de su carácter, la forma en que opera el espíritu y la personalidad que tiene.

Recuerda que la guerra satánica siempre es espiritual. Claro que también está la manifestación, lo físico que tú sientes de ella, pero si no entiendes contra qué estás peleando es muy difícil que salgas adelante. Pero quiero que veas que en medio de todo ese caos que se ve allí, nosotros poseemos el reino. Así lo dicen los versos 14,18, 22, 26 y 27.

Daniel, lo que vio, fueron bestias con cuernos: la autoridad. Lo que vernos en el verso 8, es que el poder de este cuerno, estaba en su boca. Era un animal feísimo y grande, pero el poder estaba en su boca. El poder era que hablaba blasfemia.

 Su poder radicaba, esencialmente, en lo que podía decir. Sabemos que Satanás, como no puede hacer otra cosa, lo que tiene es una boca muy grande con la que, si lo dejan, engaña a la gente. Si nosotros no sabemos quiénes somos y dónde estamos establecidos, esa boca nos engaña.

Ahora bien: para engañar a los santos, esa boca no se va a disfrazar de mundano. Estamos buscando ver cómo opera Satanás; donde quiera que é! se haya infiltrado. Tú estás bastante crecido como para dejarte llevar por las recetas de la Nueva Era o de la Macumba, no?

 Pero sí te puedes dejar llevar por los dichos de un falso apóstol, de un falso profeta, de un falso evangelista, de un falso maestro o de un falso pastor. Así opera Satanás. Para esto es que hace falta discernimiento. No es para discernir el mundo. El mundo se discierne solo.

Convengamos juntos en que, para caer en una trampa que te tienda el mundo y pecar, tú tienes que estar lo suficientemente tentado o ser bastante más que ignorante, pero si en cambio… ¿Para qué; entonces, el discernimiento? Acertaste: para descubrir lobos vestidos de ovejas.

Y mucho cuidado, porque como ya fue dicho, a eso lo pueden hacer por ignorancia, no necesariamente adrede o por intereses espúreos. El problema es que lo hacen. Y eso, ya te desvía igual.

Hay tres puntos que se pueden rescatar de esta visión de Daniel. Tres puntos que, sin ser tomados a nivel de doctrina transferible, (Esto es: que no es aconsejable que tú repitas como un lorito esto que lees si el Señor no te !o muestra a ti mismo con claridad, porque eso te va a traer problemas y te va a meter en problemas, porque no podrás ni sabrás defender la revelación), conviene tener en cuenta si es que deseamos conocer algo más sobre e! ambiente imperante en !os días de la aparición sobre !a tierra del denominado "anticristo".

NUMERO UNO: Dice que los cuernos operan con orgullo y palabras grandes. Hila fino, ahora: esta es, quizás, la característica más sobresaliente de este espíritu: orgullo, arrogancia, palabras…grandes, una palabra grande puede ser, o bien algo dicho con solemnidad, gran pompa y protocolo o vociferante, algo que se dice prácticamente a los aullidos.

Recuerda que autoridad no es grito; eso es autoritarismo. Autoridad es…autoridad. Tú sabes que el otro sabe que sabe. Bueno: este es nuestro ambiente operativo del siglo veintiuno. Entre otras chauchas, vamos a estar peleando ante un gran espíritu de orgullo.

 ¿Te digo algo concreto y visto en mil ocasiones? El espíritu religioso se esconde detrás del espíritu de orgullo, por eso no se puede sacar fácilmente. Por eso siempre es dado al debate, una persona religiosa, siempre quiere discutir escrituras.

 ¿Un ejemplo? Jesús proclamó las escrituras; jamás las debatió. Los fariseos se pasaban horas haciéndolo. Y cada vez que iban en busca de Jesús, su esperanza era entrar en debate con EL. Él jamás lo hizo. Y lo llamaron soberbio y otras cosas parecidas a las que hoy nos llaman a nosotros. No era soberbia, era certeza y autoridad.

NÚMERO DOS: Dicen los versos 8 y 11 que tienen ojos como de hombre. ¿Qué quiere decir esto? Esto quiere decir que su discernimiento es netamente humanístico. Vamos a estar trabajando en un tiempo de discernimiento humanístico, donde la sabiduría empleada, es humana.

Donde esa sabiduría va a demostrar ser clara, inteligente, ágil y precisa; pero terrenal. No será sencillo. Vas a tener que competir contra posiciones, nominaciones, títulos, prestigios, cargos, jerarquías.

Y no vas a poder demostrar para contrarrestar, nada concreto, palpable, que se pueda tocar. Sólo la guía del Espíritu Santo. La pregunta, es: en la comparación, ¿Cuántos te creerán a ti y cuántos a ellos? Atiende: la lucha será: sabiduría humana versus sabiduría de Dios. ¡Y no afuera, sino dentro de la iglesia!

NÚMERO TRES: El verso 21 dice que hace guerra contra los santos. Es decir: va a haber una persecución fuerte. Pero contra los santos. Cuidado que eso no es toda la iglesia, ¿eh? Los santos son los que no están engañados.

 En el verso 25, mientras tanto, dice que este espíritu va a tratar de cambiar la ley y los tiempos. Esto es muy importante porque la doctrina predominante en la Iglesia, pretende hacer precisamente eso: cambiar los tiempos.

Por ejemplo: habla de que el reino se establece en el milenio, cambiando el tiempo del reino que es hoy. De manera que nunca podemos terminar nada, porque estamos esperando que Cristo venga a terminarlo por nosotros.

Entonces nos encontramos conque hay mucha gente que está fiel y sinceramente esperando que EL venga para hacer lo que en realidad le corresponde hacer a la iglesia. Fieles y sinceros, ¿eh? Pero equivocados. Son dos cosas diferentes. La Biblia nunca dijo que las buenas personas se salvarán. Dijo: "el justo por la fe vivirá". Y el justo es el que está correcto, además de bueno, claro está.

Entonces te cambió el tiempo y perdiste el Kairos del Señor. Al perder el Kairos del Señor, no terminamos nosotros. Tiene que venir otra generación. Cambiando los tiempos y la ley. Hay tiempos específicos de Dios para decretos.

 El diablo, lo que quiere, es mover ese Kairos de nuestro tiempo para que nosotros no podamos fluir en lo correcto con Dios. Si no lo hacernos cuando Dios lo está haciendo, lo vamos a tener que hacer con nuestras fuerzas y entonces nos vamos a caer de cara.

Está persiguiendo a los santos que están en la tierra gobernados por sistemas terrenales. Esto significa que: si se está persiguiendo a los santos para que no cambien la ley y los tiempos sobre la tierra, es porque son los santos los que tienen el poder para cambiar la ley y los tiempos, no  Israel.

Van a haber también diversos grados de intimidación y un arsenal de artimañas. Es decir que van a proliferar cosas tramadas en secreto. Las cosas de Dios jamás se traman en secreto. Tú puedes disfrazar todo esto con los argumentos que quieras, pero si te manejas con tramas secretas, no es Dios.

 Esto significa que la estrategia satánica va a ser operando en cosas que están más allá de nuestra percepción. Mientras nos desvía por acá y nos ocupa en dos o tres cosas, es por allá donde él está trabajando.

Va a estar operando en lugares donde el ojo natural no ve; hay que discernirlo. A eso lo ves en el verso 23. Va a ser diferente que los otros reinos. En suma: va a ser necesario ser profético en el siglo 21. Ojo: no estoy diciendo profetizar; estoy diciendo: ser profético.

Asimismo, también nos muestra que vamos a estar rodeados de un espíritu de iniquidad en la tierra. También el verso 23 habla de eso. La iniquidad trabaja a través de la rebelión, y usa a la gente para expresarse.

Vuelve a Daniel. Él está en el epicentro de Satanás. Está ahí con Nabucodonosor y él ora y consigue el ángel más fuerte de Dios para que le ayude. Es decir: es posible estar en medio del

>sistema satánico y todavía tener precisión operativa.

 Mientras más oscura está la luz ambiente, más brilla la luz que traemos. Allí es donde se desempeña el trabajo de la iglesia. Mientras más caos haya en la tierra, más gente está buscando la luz. Es la condición perfecta para la gran siega del Señor.

Pero tenemos que tener dirección. Tenemos que saber para dónde vamos. No podemos estar soñando con paz o premios hoy o prometiendo cosas para después de la muerte. ¡No! ¡Tranquilo! ¡Dios nos protege y después nos viene a buscar! ¿Sí?

El verso 14, finalmente, dice que le fue dado dominio para que todos los reinos le sirvan. Nota que en medio de todo este caos, el reino trabaja de verdad detrás de la cortina. Mientras que todo el mundo ande engañado con todas estas cosas prevalecientes, hay un reino que está operando en verdad.

Cada vez que habla de poseer el reino, lo habla en un contexto global El reino es global, no es algo que empieza en Rosario, en Santa Fe, en la Argentina o en algún otro lugar concreto. Podrán decir helo allí o helo aquí, pero no vas a ser engañado con eso.

 Lo cierto es que Dios está preparando gente con este entendimiento en toda la tierra; y cuando se desate, se va a desatar en toda la tierra. Dios tiene todo bajo control. Tu única responsabilidad, por fe, es no asustarte; veas lo que veas. Este es el ambiente operativo que se dará de cara con la generación cuarenta y dos.——————————

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Deudas Impagas

En la historia del evangelio, el pueblo de Dios se nos muestra como virtual acreedor. Por la Gracia y la misericordia de Dios, recibimos desde la salvación eterna hasta los dones y ministerios por Gracia, sin mérito alguno de nuestra parte.

Sin embargo, y a través de un viaje por una porción del evangelio de Marcos, también vamos a recibir una serie de cosas que hoy, a más de dos mil años del inicio, todavía no parece que hayamos manifestado y que nos convierte, por imperio de esas circunstancias, en deudores.

Un simple repaso, sin mayores pretensiones teológicas, nos da una visión tan clara que resulta poco menos que insólito que todavía no hayamos tomado nota de sus resultados y mantengamos una porfiada insistencia en conformarnos con simples migajas de lo que es un voluminoso y exquisito manjar.

(Marcos 1: 16)= Andando junto al mar de Galilea, vio a Simón y a Andrés su hermano, que echaban la red en el mar, porque eran pescadores.

(17) Y les dijo Jesús: venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres.

(18) Y dejando luego sus redes, le siguieron.

Todavía no puedo entender, no me entra en la cabeza, cómo hay gente que se aburre leyendo la Biblia porque, – dice -, no le muestra nada nuevo y distinto a lo que por decenas de años le han predicado.

Fíjate que en estos tres versos que hemos examinado, (Porque leerlos como quien lee el diario de hoy no alcanza), hay tres elementos básicos para lo que debe ser el significado del evangelio en la vida de las personas:

1)= Una orden. No un pedido ni una sugerencia tibia: una orden clara, precisa y concreta: VENGAN.

2)= Una promesa. No un cálculo de probabilidades, una conjetura, una posibilidad o una expresión de deseos: una promesa. LOS HARÉ PESCADORES DE HOMBRES.

3)= Una actitud por parte de los discípulos. No un análisis, ni tampoco una evaluación ni posibilidades de opiniones personales, una actitud de obediencia y sujeción a una indiscutible e ineludible autoridad: DEJANDO TODO, LE SIGUIERON.

MODELO N° 1: Ir a Cristo, hacer nuestras sus promesas y seguirlo dejando todo lo que tengamos que dejar, aunque nos duela, ¿a qué nos lleva? A lo mismo que los llevó a ellos y que la Escritura cuenta profusamente.

(21)            Y entraron en Capernaum; y los días de reposo, entrando en la sinagoga, enseñaba.
(Fíjate que somos inmediatamente MAESTROS. Y sin prestar demasiada atención a las reglas o los
estatutos de la religión preestablecida, en este caso, el día de reposo).

(22)            Y se admiraban, (Los líderes religiosos, no los neófitos), de su doctrina; porque les
enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas.

MODELO N° 2: Ser poseedores de una autoridad real, no meramente institucional. Una cosa es enseñar con autoridad y convicción y. Otra muy distinta repitiendo como un loro lo que se debe decir, que es lo que hacían los escribas y que es lo que todavía hace una enorme proporción de escribas modernos.

(23) Pero había en la sinagoga de ellos un hombre con espíritu inmundo, que dio voces.
(Presta atención: te está diciendo que había un endemoniado ADENTRO de la iglesia. Y si se le
permitía estar dentro de la sinagoga, es porque concurría regularmente, era miembro, no extraño)
(24) diciendo: ¡ah! Qué tienes con nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido para destruirnos? Sé
quién eres, el santo de Dios.

MODELO N° 3: Cuando hay verdadera unción del Espíritu y no actitudes fingidas para impresionar a la gente del mundo natural, los demonios lo saben mucho antes que los propios creyentes. Al ungido se lo conoce perfectamente en el cielo, pero también se sabe quién es él en el infierno. En el primer lugar se lo respalda y en el segundo, se lo obedece.

(25) Pero Jesús le reprendió, diciendo: ¡Cállate, y sal de él!

MODELO N° 4: Jesús no reaccionó así para hacerse ver o porque se le ocurrió. El Espíritu Santo de Dios le mostró lo que había en ese hombre. Eso se llama discernimiento y el ir, tomar la promesa y dejarlo todo para cumplirla, lo otorga. Años de asistencia a un templo o cargos jerárquicos dentro de la iglesia, no siempre.

(26)                       Y el Espíritu inmundo, sacudiéndole con violencia, y clamando a gran voz, salió de él.

MODELO N° 5: Poder sobrenatural para echar fuera a un demonio sin darle la menor

posibilidad de desobediencia o triquiñuela o mentira y, esencialmente, sin transformar ese acto en un "ministerio especial" cargado de dramatismo, pompa o "secretos de estado", ni tampoco varias y largas sesiones de terapias liberadoras de muchos meses de duración.

Las cosas que yo hago vosotros haréis y aun mayores. Más allá de lo que digan "los experimentados", o la literatura "especializada". Más allá de lo que digan los manuales denominacionales. La forma, es la forma de Cristo. Punto.

Mucha es la gente, hoy día, que todavía rechaza la idea del demonio, (que no es Satanás en persona, sino une espíritu inmundo que le representa), por considerarla una superstición del mundo antiguo, y sugieren que Jesús simplemente acomodó sus creencias sin intentar cambiarlas, sabiendo que sería un propósito inútil.

Sin embargo, el relato bíblico no permite esta interpretación; haciendo claro que tanto los autores de la Escritura como Jesús aceptaron la realidad de los demonios. De hecho, Jesús usó su autoridad sobre ellos como una señal de que se había acercado el reino de Dios.

Esa es, exactamente, la misma autoridad que Jesús les dio a todos sus seguidores, cosa que, obviamente, no terminó con los primeros doce, porque en ninguna parte lo dice. Un llamado y una promesa; falta nuestra actitud.

(Verso 29)= Al salir de la sinagoga, vinieron a casa de Simón y Andrés con Jacobo y Juan. (Simón Pedro y Andrés, su hermano, vivían en la misma casa).

(30) Y la suegra de Simón estaba acostada con fiebre; (Si Simón Pedro tenía suegra, Simón
Pedro tenía una esposa, estaba casado. La Biblia jamás menciona a la mujer de Pedro, pero la Biblia
sólo menciona a aquellas personas que tuvieron algún tipo de protagonismo evangélico. Pero de lo
leído, extractamos una pintura familiar de Pedro: vivía en su casa con su esposa, no se sabe si tenía
hijos o no, con su suegra y con su hermano Andrés.) y enseguida le hablaron de ella.

(31) Entonces él se acercó, y la tomó de la mano y la levantó, e inmediatamente le dejó la
fiebre, y ella les servía.

En el evangelio de Lucas, dice que Jesús reprendió la fiebre, lo que implica que la suegra de Pedro no tenía una enfermedad infecciosa que le producía fiebre, sino un espíritu que fue discernido instantáneamente por Jesús.

Más allá del chiste preferido en los festivales de humor que se hacen en las iglesias, que dice que Pedro negó a Jesús tres veces en represalia por haberle sanado la suegra, está la evidencia de que esa sanidad fue inmediata y completa. Les servía, dice, y ninguna persona convaleciente está en condiciones de servir a nadie.

(32) Cuando llegó la noche, luego que el sol se puso, le trajeron a todos los que tenían
enfermedades, y a los endemoniados;
(Si esto hubiera pasado hoy, alguien iba preso por
alteración del orden y por ejercicio ¡legal de la medicina. Sin contar a los religiosos que pudieran
haber rotulado el asunto como herejía o fanatismo) (33) y toda la ciudad se agolpó en la puerta.

Punto primero: no critiquemos más a la gente que acude en masa a las denominadas "campañas de milagros" o "campañas de sanidad". Antes fue igual. El único problema, en todo caso, lo constituyen
las campañas falsas, pero ese es otro tema. Punto segundo: dice que se agolpó toda la ciudad, no
los ingenuos, los supersticiosos o religiosos. Algo espectacular y sobrenatural estaba pasando. En
aquel tiempo no existían las radios cristianas, ni los canales, ni los periódicos de "compre en casa
Cristo Vive, 10 por ciento descuento a creyentes con una carta de su pastor", así que la gente se
enteraba por lo que otros comentaban, no por trabajos de marketing promocional cristiano.

(34) Y salvó a muchos que estaban enfermos de diversas enfermedades, y echó fuera muchos demonios; y no dejaba hablara los demonios, porque le conocían.

Atención que aquí no dice que no pudo sanar a todos. Eso lo dice en otra parte. Aquí dice que sanó a muchos. Cuando la Biblia quiere decir que no pudo sanar a todos por causa de la incredulidad de ellos, lo dice sin ningún pudor.

Salvo de Jesús que fue perfecto, la Biblia hace autocrítica de todos los que lo siguieron, destacando lo bueno y no dejando de mencionar lo equivocado. La Biblia se escribió para que nosotros aprendamos de ella a vivir un estilo de vida cristiano.

Hoy, si alguien hace notar algunas cosas que no son como dice la Biblia que deberían ser, lo más probable es que le sugieran amablemente que se vaya a…congregar en otro lado.

(35) Levantándose muy de mañana, (Di: "muy de mañana") siendo aun muy oscuro, salió y
se fue a un lugar desierto, y allí oraba. MODELO N° 6: Oración perseverante. Y en privado, a solas,
no echando mano a espectaculares arpegios poéticos en público que por lo general no llegan a
superar la barrera del cielorraso)

(36)Y le buscó Simón, y los que con él estaban; (37) y hallándole, le dijeron: todos te buscan.

(38)           Él les dijo: vamos a los lugares vecinos, (MODELO N° 7: Este es un modelo Cristo
misionero: prioridad, los lugares vecinos. ¿Y el mundo musulmán? ¡También, por supuesto! Pero por
sí acaso, primero tu barrio.) Para que predique también allí; porque para esto he venido. (MODELO
N° 8: Cristo predicador: dice que para eso vino; lo demás, fue anexo. Recuerda que predicar, es
anunciar con anticipación la caída de las potestades satánicas, no visitar las librerías cristianas
buscando un libro de donde sacar un mensajito. Guerra.)

(39)           Y predicaba en las sinagogas de ellos en toda Galilea, y echaba fuera los demonios.

(MODELO N° 9: Cristo sujeto. ¿Se supone que le pidió permiso oficial al Sanedrín para predicar en sus sinagogas? Cristo se sujetó siempre a la autoridad del Padre, pero jamás a la incredulidad de
líderes humanos)

Aunque Jesús demostró poder sobre los demonios y la enfermedad, habló de la necesidad de la oración para mantener la fortaleza espiritual. La hora en que esto ocurre vincula esta actividad con los acontecimientos del día y la noche anterior. Además, Jesús rechaza que le programen una agenda particular de actividades, sino que claramente afirma su anunciado propósito: predicar en los pueblos cercanos.

(40) Vino a él un leproso, rogándole; e hincada la rodilla (hincar una rodilla era símbolo de
adoración) le dijo: si quieres, puedes limpiarme.

A esto no lo podemos interpretar como: Si quieres, si te parece bien. Si se te da la real gana, o si no tienes otra cosa que hacer. Esto es fe. Simplemente fe. Si quieres, si sencillamente te lo propones, tienes autoridad y poder para sanarme.

¿Qué respondería Jesús? ¿Le preguntaría, antes que nada, si era miembro de la iglesia? ¿Le concedería una entrevista de acuerdo con su agenda? ¿Lo derivaría a alguno de sus discípulos porque él estaría demasiado ocupado para estas pequeñeces?

(41) Y Jesús, teniendo misericordia de él, extendió la mano y le tocó, y le dijo: Quiero; sé
limpio.

Esto muestra tres cosas: N°1: Jesús siempre tuvo misericordia de los que sufrían, jamás indiferencia. Te recuerdo que misericordia y compasión, son expresiones del espíritu, no del alma. El alma sólo puede producir lástima, que no tiene nada que ver con misericordia.

N°2: Cuando vio fe, siempre quiso hacer lo que se le pidiera. Jamás se negó ni le tomó un examen de teología o ética a quien se lo pedía.

N°3: Mostró su propia autoridad para con la ley religiosa de su tiempo que prohibía el contacto físico con leprosos. Dice que lo tocó. Obviamente, el hombre quedó inmediatamente limpio. Quien responda al llamado, tome la promesa y la obedezca, las mismas cosas que él hizo hará, y aún mayores,

Jesús declara su voluntad para sanar a los enfermos. Hay quienes insisten en que siempre debemos acompañar nuestra oración por sanidad con: "Si es tu voluntad…" ¿Cómo puede uno tener una fe positiva si empieza su pedido con un "sí" condicional?

Nosotros no le decimos a Dios: "Padre, si es tu voluntad que yo sea salvo". Basta. Dios quiere que todos seamos salvos, lo que no quiere decir que efectivamente, después, todos lo seamos. Nuestra decisión es básica y clave.

(Marcos 2: 1)= Entró Jesús otra vez en Capernaum después de algunos días; y se oyó que estaba en casa. (Es muy probable que la casa a la que se alude aquí, haya sido la de Pedro.)

(2) E inmediatamente se juntaron muchos, (Aquí prevalece el concepto de "Dios añade"; nada
que ver con publicidad o autobombo, tan abundante hoy.) De manera que ya no cabían ni aún en la
puerta; y les predicaba la Palabra.

(3) Entonces vinieron a él unos trayendo un paralítico, que era cargado por cuatro.

(4) Y como no podían acercarse a él a causa de la multitud, descubrieron el techo de donde
estaba, y haciendo una abertura, bajaron el lecho en que yacía el paralítico.

Las casas de aquel tiempo y en aquella zona, tenían un techo plano, al cual se llegaba por una escalera exterior y era usado como un espacio adicional de la vivienda. La persistencia y determinación de los amigos del paralítico era, en este caso, una prueba de su fe.

(5) Al ver Jesús la fe de ellos, (Cristo siempre va a mirar tu fe) dijo al paralítico: hijo, tus
pecados te son perdonados.

Aquí la respuesta de Jesús refleja el punto de vista judío, que el perdón de los pecados debe preceder a la sanidad física. Haya sido o no esta enfermedad un resultado del pecado, Jesús fue al corazón del asunto.

El pecado y la enfermedad son consecuencias de la maldad y Jesús revela la oposición de Dios al mal, de cualquier manera que éste se manifieste. Su meta es traer completa sanidad a la gente. Jesús, Hijo de Dios en la tierra, tenía la suficiente autoridad del Padre para perdonar los pecados de los genuinamente arrepentidos.

La iglesia genuina, nosotros, su cuerpo actual, hijos de Dios por Jesucristo, ante el arrepentimiento genuino, laicos o no laicos, todos ministros competentes, también la tenemos. No es doctrina denominacional ni tesis teológica: es Biblia.

(6) Estaban allí sentados algunos de los escribas, los cuales cavilaban en sus corazones:
(Conviene tomar debida nota de ese concepto: "en sus corazones". El secreto razonamiento de los
escribas "en sus corazones" contrasta con la franqueza de Jesús. Hoy sigue igual. En la iglesia no
puede haber secretos. Todo secreto esconde algo que no debe ser conocido. La transparencia de los
hijos de Dios está muy lejos de estas posiciones humanas.) (7) ¿Por qué habla este así? Blasfemias
dice. ¿Quién puede perdonar pecados, sino sólo Dios? (Ojo que los escribas tenían razón cuando
decían que sólo Dios puede perdonar pecados. De hecho, también la tenían en la acusación de
blasfemia contra Jesús, a menos que pudiera aportar evidencias visibles de su autoridad y su
capacidad de perdonar. Una jerarquía religiosa de cualquier credo puede caer tranquilamente en
blasfemia si perdona pecados. Un hijo de Dios con la autoridad del nombre de Cristo es otro cantar.)

(8) Y conociendo luego Jesús en su espíritu (esto es lo que se llama discernimiento) que
cavilaban de esta manera dentro de sí mismos, les dijo: ¿Por qué caviláis así en vuestros
corazones?

(9) ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: tus pecados te son perdonados, o decirle: Levántate,
toma tu lecho y anda?

(10) Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar
pecados (dijo al paralítico): (11) A ti te digo: Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa.

(12) Entonces él se levantó enseguida, y tomando su lecho, salió delante de todos, de manera que todos se asombraron, y glorificaron a Dios, diciendo: Nunca hemos visto tal cosa.

La más que evidente sanidad de ese paralítico, establece efectivamente la prerrogativa divina de Jesús para perdonar pecados. La denominación de "Hijo de Hombre", es un título mesiánico que proviene de lo escrito en el libro del profeta Daniel, capítulo 7, verso 13, fue elegida por Jesús para sí mismo, por encima del mucho más popular "Hijo de David", que contenía una tonalidad nacionalista y materialista.

Primero: el mundo, hoy, al igual que antes porque así lo dice la Biblia, espera "anhelante", la manifestación de los hijos de Dios, no el éxito simpático de alguna iglesia local o sus aportes para la justicia social.

Y la manifestación de los hijos de Dios tendrá que estar a la altura de lo que el Padre es: Todopoderoso, Majestad, Espíritu y, esencialmente, Sobrenatural. ¿Qué se conseguiría con esto? Que el mundo glorifique a Dios, como pasa en el verso 12, y que vuelvan a decir: Nunca hemos visto tal cosa. Eso es todo Dios, puro Dios; lo otro, apenas esfuerzos de hombres bien intencionados pero caminando fuera de la cobertura de la nube.

La historia sigue y muestra aspectos que, si respondemos al llamado, creemos firmemente en la promesa y la obedecemos, podremos empezar a pagar esas deudas impagas que la iglesia como cuerpo divino, tiene para con el mundo que la rodea y espera de ella lo mejor, no algo más de lo mismo.

Jesús no tiene pudores en incorporar a un impopular a su grupo selecto (Mateo), da una clase no teórica sino práctica sobre el ayuno, se constituye contrariando todo lo armado por la religión oficial, en Señor del Día de Reposo permitiéndose hasta sanar a un hombre que tenía una mano seca durante un día de reposo, era seguido por multitudes sin que nadie las incentivara ni invitara, dio mandamientos nuevos que se agregan a los diez clásicos y legendarios de Moisés, abrió su boca en parábolas para que solamente lo entendieran los que tenían oídos espirituales aptos par hacerlo y, finalmente, luego de muchos sucesos más, instituyó La Gran Comisión.

Quiero puntualizar que Comisión, tal como nosotros lo utilizamos es un término que significaría algo así como "encargo", "mandado". No es este el espíritu de esta letra. Co-misión. Una misión de más de una persona.

Tú, yo, el vecino, tu pastor, el mío o quien sea, y Él. Nadie que no entregue su vida y sus actos cotidianos a Cristo, puede cumplir con la Gran Comisión. Una misión de dos o más de dos, jamás podrá ser cumplimentada por un Llanero Solitario.

(Marcos 16: 14)= Finalmente se apareció (resucitado, obviamente) a los once mismos, estando ellos sentados a la mesa, y les reprochó su incredulidad y dureza de corazón, porque no habían creído a los que le habían visto resucitado. (Esto para obsequiar a aquellos que, en aras del "Dios es amor", insisten en que exhortar a la iglesia es "azotarla" y que eso desagrada a Dios. Si realmente esa fuera la interpretación, Cristo, aquí, estaría desagradando a Dios porque no está felicitando a sus discípulos, precisamente)

(15) Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. (Toda criatura
significa: toda criatura. Esto incluye al empresario que luego aportará generosamente buenos dineros
a la obra y también al marginal que lo más probable es que tenga que vivir un tiempo de lo que la
iglesia le dé. Toda criatura. El evangelio no es selectivo.

(16) El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.
(Dice que el que creyere y fuere bautizado. Si cree y no es bautizado, está rengo de obediencia, pero
no está condenado, porque Dios mira el corazón. Ahora: si estás bautizado pero no crees, la
conclusión será la que lees al final, porque Dios conoce tu corazón y, sin fe, es imposible agradarle.)

(17) Y estas señales seguirán a los que creen: (Acá es donde quiero decirte que, si amas las
señales y los prodigios sobrenaturales que emanan del poder de Dios, no tienes que pasarte toda tu
vida recorriendo el mundo o la ciudad buscando la iglesia donde sucedan cosas maravillosas, porque
esta palabra dice que esas señales, seguirán, irán detrás, acompañarán, a los que creen) En mi
nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; (18) tomarán en las manos serpientes, y
si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; Sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.

Muchos eruditos cuestionan la autenticidad de estos últimos versículos fundamentalmente porque no aparecen en los manuscritos más antiguos, y porque su estilo es algo diferente al resto de Marcos.

Sin embargo, escritores cristianos del siglo II, como Justino Mártir, Ireneo y Tertuliano, dan testimonio a favor de la inclusión de estos versos; y las más antiguas traducciones, al latín, al siríaco y al cóptico, los incluyen. De todas maneras, el pasaje refleja la experiencia y las expectativas de la iglesia primitiva sobre el empleo de los dones carismáticos, pero la cuestión sobre su autenticidad, debe permanecer abierta.

Deudas impagas: 1)= Ir a Cristo dejando todo.- 2)= Tener autoridad real, no institucional- 3)= Clamar por la unción.- 4)= Orar fervientemente por discernimiento.- 5)= Contar con autoridad y poder para echar fuera demonios.- 6)= Orar perseverantemente. Si Jesús necesitó orar, siendo quien era, qué menos nosotros.- 7)= Tener un corazón misionero, que no significa ansiar viajar por el mundo, sino hablar con tus vecinos aunque te insulten.- 8)= Predicar el evangelio del Reino, que es anunciar la caída de las potestades satánicas, no vivir hablando del amor y el perdón porque comprometen menos.- 9)= Sujeción. Sujeción a la autoridad de Cristo, nuestro Señor y al Padre y al Espíritu Santo. Sujeción a todos aquellos líderes que a su vez estén sujetos a la autoridad divina.

No sujetarse a hombres carnales porque simplemente ostenten un cargo o una jerarquía eclesiástica. Y, finalmente, recordar que sujeción jamás será sinónimo de obsecuencia. Piensa: ¿Qué crees que hubiera hecho Jesús con un alcahuete que le trajera informes no pedidos sobre el comportamiento de todos los demás? Bueno: haz tú lo mismo. Tú eres cristiano. Cristo es el modelo. Paga las deudas impagas.————————

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Pasaporte a la Gloria

Quien haya aceptado a Jesucristo como salvador personal y como Señor de su vida y de esa forma se haya convertido a la auténtica fe cristiana, más allá de como la viva, la manifieste o la desarrolle, no ignora el valor de la palabra GLORIA y cuanta relación tiene con su vida cotidiana.

Esta palabra, que es profusamente utilizada en casi todo el contexto bíblico, es la expresión de la excelencia del carácter y perfección de los atributos de Dios manifestados en toda la creación. Se expresa especialmente en Cristo quien la muestra a los hombres en cinco aspectos: su nacimiento, su transfiguración, su muerte, su resurrección y su ascensión.

Tiene que ver, asimismo, con la alabanza que se le rinde a Dios, ya que en muchas partes de la Biblia se exhorta al pueblo de Dios a dar gloria a su nombre. Nos falta el pasaporte. Vamos a tratar de encontrar al menos una de sus facetas, a través del capítulo 8 de la carta de Pablo a los romanos.

(Romanos 8: 1)= Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.

Según se entiende aquí, los creyentes son liberados del juicio por el simple hecho de estar EN Cristo. No CON ni POR, sino EN, es decir: "adentro de" El hombre en Cristo o Cristo en el hombre. Andar "conforme" significa "formado con".

(2) Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la
muerte.

El término me ha librado es la palabra ELEUTHEROO y significa "libertar, remitir, dejar en libertad". En el Nuevo testamento la palabra se usa exclusivamente para referirse a la obra de Cristo de liberar a los creyentes del pecado.

Es llamativa también la diversidad de nombres que se le dan al Espíritu Santo en el contexto de la Escritura. En este capítulo, solamente, cuatro menciones diferentes: Espíritu de Vida en el verso 2, Espíritu de dios y Espíritu de Cristo en el verso 9 y Espíritu de Adopción en el verso 15.

(3) Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a
su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne;
(Dice que lo condenó "en la carne". Esto quiere decir que si no vivimos en el Espíritu, (Dios es
Espíritu), no estamos EN Cristo, sino que estamos quizás CON Cristo o enamorados POR Cristo, lo
cual es un equivalente a estar en la carne, cosa que está condenada por el propio Cristo) (4) para
que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu.

Pablo presenta dos estilos de vida que son el centro de toda su argumentación. Andar conforme a la carne es seguir los deseos de la vida vieja. Andar conforme al Espíritu, es dejarse guiar por el Espíritu Santo, para vivir de una forma que sea agradable a Dios. El Espíritu Santo siempre habla, pero con una sola condición: que haya quien lo escuche.

(5) Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del
Espíritu, en las cosas del Espíritu.
(Esto es un equivalente de santidad, no sólo en los
comportamientos humanos, sino también en los más íntimos pensamientos).

(6) Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz.

(7) Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la
ley de Dios, ni tampoco pueden. (O sea: andar en el Espíritu no es una opción; Es mandamiento. Lo
contrario te hace perder la amistad de Dios: nada menos.)

(8) Y los que viven según la carne, no pueden agradar a Dios.

(9) Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él.

Vamos por partes: un comentarista se mostraba muy contento porque, decía él, lo dicho en el verso 8 no tiene nada que ver con los creyentes, sino que se refería a los incrédulos. Pero hay un problema: creyente es el que tiene el Espíritu de Dios, el Espíritu de Cristo. El que no lo tiene, puede estar viviendo en la carne, que es como andar en las obras de la carne.

Es muy buen momento para preguntarnos por dónde andamos, ¿No? Como para tomar bases, te repito algunas de las denominadas obras de la carne según lo que se expresa en la carta de Pablo a los Calatas 5:19-21:

Adulterio, Fornicación, Inmundicia, Lascivia, Idolatría, Hechicerías, Enemistades, Pleitos, Celos, Iras, Contiendas, Disensiones, Herejías, Envidias, Borracheras, Orgías y "cosas semejantes a estas". Termina, tú sabes, diciendo que quienes practican estas cosas, no heredan el reino de Dios. No es pavada ni broma, en?

(10) Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, mas
el espíritu vive a causa de la justicia.
(¿Cómo habitará Cristo en nosotros para que nuestros cuerpos
estén realmente muertos al pecado? Efesios 3:17 dice que es por la fe en nuestros corazones, para
arraigamos y cimentamos en amor y acceder de ese modo, a la plenitud de Dios.

(11) Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que
levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu
que mora en vosotros.

(12) Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la
carne; (Esto suena un poco complicado, pero hay que verlo desde esta óptica: Pablo, lo que estima,
es que somos deudores de vivir conforme al Espíritu. No es una opción ni una sugerencia: es una
obligación deudora)

(13) Porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras
de la carne, viviréis.

Punto primero: una persona es esclava de aquello ante lo que se inclina y de lo que reconoce como su dueño. Si obedece el mandato del pecado, éste es entonces su amo y se mueve en dirección hacia la muerte. Si obedece el mandato de la justicia, ésta es a quien se somete, y experimenta la verdadera vida.

Pablo señala dos direcciones en la vida y muestra sus últimas consecuencias. Dice que los cristianos tienen la capacidad para escoger hacer algo que no es característico en ellos, esto es, "andar conforme a la carne"; y se advierte que no lo hagan.

Dice, también: mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne: un buen resumen del proceso de santificación (es decir: crecer en santidad) en la vida cristiana. Debemos trabajar activamente para crecer en santidad y "dar muerte" a cualquier pecado en nuestras mentes, tanto en palabras como en obras. Pero, a pesar de que hagamos todo nuestro esfuerzo, Pablo nos recuerda que solamente alcanzaremos la victoria "por el Espíritu", esto es: por el poder del Espíritu Santo.

(14) Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios. (Un
momento. Dice que TODOS los que son guiados por el Espíritu de Dios, (el Espíritu Santo), ESTOS
son hijos de Dios. O sea que los que no son guiados por el Espíritu Santo sino por sus propias, bien
intencionadas, loables y aplaudibles ideas humanas, NO SON HIJOS DE DIOS. ¿Té queda claro?)

Esto, más allá de lo estrictamente perteneciente al mundo invisible de lo espiritual, también alude necesariamente a un estilo de vida. Es decir que Pablo enseña que vivir por el Espíritu, es hacer morir progresivamente los apetitos pecaminosos de nuestra naturaleza interior.

Esto implica que, aunque todos los cristianos son de alguna manera guiados por el Espíritu de Dios, hay diversos grados en la actitud de aceptar la dirección del Espíritu. Mientras más plenamente sea guiada la gente por el Espíritu, más obedecerán la voluntad de Dios y mejor se conformarán sus estándares santos.

La palabra griega traducida como SON GUIADOS es un participio presente y debe ser entendida como que "muchos son guiados continuamente por él Espíritu de Dios". Esta guía divina no se reduce al conocimiento objetivo de los mandamientos de la Escritura y al esfuerzo consciente por obedecerlos (aunque lo más seguro es que los incluya).

Por el contrario, más bien se refiere al factor subjetivo de ser receptivos a los impulsos del Espíritu Santo a lo largo del día, impulsos que si de verdad vienen del Espíritu Santo nunca nos inducirán a actuar en contra de lo que enseña la Escritura.

Lo que se percibe como la dirección subjetiva del Espíritu Santo, especialmente en las decisiones más importantes, o en los impulsos para hacer algo poco usual, debe ser sometido a la confirmación de varios consejeros para que nos ayuden a protegemos de errores y a mantener una clara visión de las normas objetivas de la Escritura.

(15) Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, (Ojo:
cuando estás en temor, ten en cuenta que se trata de la actividad de un espíritu, que no es el santo,
obviamente. Repetí conmigo: EL MIEDO NO ES DE DIOS. Ningún miedo, estamos?) S/ no que
habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba Padre!

(16) El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.

Esto muestra claramente que es el Espíritu Santo el único que nos puede proporcionar seguridad de que somos hijos de Dios. ABBA, por su parte, es una palabra que tiene una traducción similar a la que la acompaña en este texto.

PADRE, aunque por las derivaciones semánticas del idioma original, encajaría mucho mejor en algo así como PAPI, o PAPITO. Esto va específicamente para aquellos que suelen escandalizarse y hasta enojarse cuando alguien, orando en voz alta, "se atreve" a llamar PAPÁ o PAPITO a Dios. Pura religiosidad que atiende más a las formas que al fondo.

(17) Y sí hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que
padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.

Esto nos dice que el Espíritu Santo, también le garantiza la gloria al creyente. Hay algunos textos que corroboran esto: Gálatas 4:7= Así que ya no eres esclavo, sino hijo: y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo.– 2 Timoteo 2:12= Si sufrimos, también reinaremos con él: Si le negáremos, él también nos negará.-1 Pedro 4:13= sino gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría.

(18) Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la
gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.
(Este término EN NOSOTROS, debe traducirse
correctamente PARA NOSOTROS.)

(19) Porque el anhelo ardiente de la creación es aguardarla manifestación de los hijos de Dios.

Yo creo que puede resultar aclaratorio lo que en el mismo tenor se dice en Colosenses 3:4= Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria. En este caso, la palabra MANIFIESTE es la palabra PHANEROO, y significa poner al descubierto, revelar, hacer visible, hacer conocido lo que había estado escondido, sin conocerse, traer a la luz.

PHANEROO nos habla de la manifestación de Cristo, cuando lo vemos en la plena expresión de su gloriosa naturaleza. Pedro también habla de lo mismo cuando dice, en su primera carta, capítulo 1, verso 7: Para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo.

Estos dos comentarios, fíjate, hablan de la manifestación de Cristo y todos los teólogos, coinciden en que cuando se habla de la manifestación de Cristo se habla de su segunda venida. Puede ser, pero tenemos un problema: aquí no habla, el verso 19, de la manifestación de Cristo sino que el mundo anhela la manifestación de los hijos de Dios. Esto es: de todos aquellos que son guiados por el Espíritu de Dios. En suma: nosotros.

(20) Porque la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del
que la sujetó en esperanza; (21) porque también la creación misma será libertada a la esclavitud de
corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios.
(Aquí hay que entender, aunque se deberá
examinar con mucha mayor profundidad, que en el tiempo de nuestra redención final, la creación
misma será purificada y compartirá nuestra gloria)

(22) Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora; (Quiero que entiendas algo: los dolores de parto no son eternos, no duran para siempre. Se sufren hasta que llega el momento del alumbramiento. Y lo que se alumbra, casi siempre es un fruto del amor, de la pasión y del íntimo conocimiento) (23) y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo.

Mira: así como las primicias de la cosecha son un anticipo de todos los frutos que se pretende recolectar, la dádiva del Espíritu Santo constituye una primicia de lo que recibiremos con plena adopción como hijos de Dios, cuando nuestros cuerpos sean redimidos.

Esa es una teoría, atendible, lógica, creíble. Pero hay otra que sin descartar la expuesta, habla de una manifestación y de una gloria que tiene que ver con el crecimiento de un estilo de vida que proviene del mundo del Espíritu y no del sistema del mundo. El pasaporte a esa gloria, es Cristo. Pero no un Cristo de religión, rito, culto, reunión, lecturas bíblicas, oraciones públicas y liderazgos consensuados; un Cristo producto de un corazón recto y, obviamente, conforme al corazón de Dios.

(24) Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza;
porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo?

Esperanza viene de esperar sin ver nada material o humano que garantice esa espera. Yo creo total y absolutamente en los milagros de Dios, hoy, ahora, siglo veintiuno. Pero también entiendo que los milagros, en el tiempo de Jesús, generalmente fueron hechos para sacudir la incredulidad de los incrédulos, no para regocijo de los creyentes aunque naturalmente los incluyera.

Porque los incrédulos (y adentro de las iglesias hay muchos más de los que suponemos) necesitan ver para creer, pero los creyentes viven en perpetua esperanza, que es creer sin ver, aunque como se dice: si creen, verán la gloria de Dios.

(25) Pero si esperamos lo que no vemos, con paciencia lo aguardamos.

(26) De igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir
como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos
indecibles.

La palabra griega traducida como AYUDA se usa en el evangelio de Lucas 10:40, donde Marta le dice a Jesús que le diga a su hermana María que le AYUDE. Dicen algunos comentaristas que eso no indica que el Espíritu ore en lugar nuestro sino ayudándonos. No se puede descartar que así sea, pero la palabra INTERCEDER es, precisamente, "ponerse en lugar de", no "ponerse con".

La expresión INDECIBLE, que se usa aquí, significa algo así como "imposible de poner en palabras". Pablo está hablando aquí, en términos generales, de la vida de oración de los cristianos y no discute en modo alguno como muchas veces se ha enseñado, el hecho de hablar o no hablar en lenguas.

A esto, Pablo lo deja muy claro en su carta a los Corintios. Él tiene que hablarle de esto a los Corintios porque ellos habían contaminado sus dones, no porque fueran los únicos que los desarrollaban. Se estima como cierto que tanto los Efesios, como los Filipenses y los Gálatas también hablaban lenguas con total naturalidad, así como el mismo Pablo dice que él lo hacía.

(27) Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque
conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos.

El Salmo 139:1 y 2 dicen al respecto: Oh Jehová, tú me has examinado y conocido. Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme: has entendido desde lejos mis pensamientos. , Y en Apocalipsis 2:23 añade que: Y a sus hijos heriré de muerte, y todas las iglesias sabrán que yo soy el que escudriña la mente y el corazón; y os daré a cada uno según vuestras obras.

(28) Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los
que conforme a su propósito son llamados.

Acá hay algo muy importante que no se puede dejar de lado. La palabra PROPÓSITO, aquí, es la palabra PROTHESIS. Viene de PRO, que significa "antes" y TMESIS, que quiere decir "un lugar". Algo así como un lugar determinado desde antes.

Esta palabra sugiere un plan deliberado, una proposición, un plan anticipado, una intención, un designio. De las doce veces que aparece en el Nuevo Testamento, PROTHESIS se usa cuatro veces para referirse al pan levítico de la proposición, (literalmente, "el pan de colocar adelante").

La mayoría de los otros usos señalan los propósitos eternos de Dios en relación con la salvación. Nuestra salvación personal no solamente fue bien planeada, sino que pone de manifiesto la invariable fidelidad de Dios que espera la consumación de su gran plan para la iglesia. Eso por un lado.

Por otro lado, aun en las dificultades y el sufrimiento, aun en la más amarga desilusión, aun cuando maltratados, los cristianos deben saber que Dios obra en medio de esas situaciones; para que se cumplan sus buenos propósitos en sus hijos.

Pero atención: no se puede enseñar de ninguna manera que así, sin más ni más, TODAS LAS COSAS AYUDAN A BIEN y, de ese modo, darle gloria hasta a un cáncer. ¿A quién se le ocurre que Dios, para beneficiar a uno de sus hijos, le va a mandar un cáncer?

El pasaje dice, y esto es muy claro, que a los que aman a Dios todas las cosas ayudan a bien. Y como si esto no fuera suficiente, agrega que se trata de aquellos que son llamados conforme a su propósito.

No estoy en contra de las enseñanzas clásicas, pero quiero que sepas esto. Salvarte del infierno, es el deseo de Dios, pero no su propósito. Su propósito es que, cuando ya eres salvo, operes a favor de su reino y aportes lo que más puedas para extenderlo y recuperarlo de las manos usurpadoras de Satanás. +++

(29) Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos
conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.

(30) Y a los que predestinó, a éstos también llamó, a éstos también justificó; y a los que
justificó, a éstos también glorificó,

Quiero aclararte algo que también ha sido causa de confusión: existe, verdaderamente, la predestinación por parte de Dios. Pero está apuntada a su iglesia, no es algo personal. Aunque se convierte en personal si tú accedes a sujetarte a su divina voluntad y en obediencia absoluta pasas a formar parte de esa iglesia, no de otro modo.

(31) ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿Quién contra nosotros? (Este verso
tiene parentesco con el verso 6 del salmo 118, que dice: Jehová está conmigo: no temeré lo que me
pueda hacer el hombre.

(32) El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que se entregó por todos nosotros, ¿cómo no
nos dará también con él todas las cosas?

(33) ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica.

(34) ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el
que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.

Esto te dice que es Cristo quien actuará como juez sobre todo el mundo, pero no nos condenará; aun ahora. Él intercede por nosotros; es decir: trae las peticiones ante Dios. Pero cuidado; esto no significa que tú puedas vivir tu vida como se te dé la regalada gana y que él, después, interceda por todos tus desaguisados y desobediencias.

No te olvides que Dios es justo, de eso no existe ninguna duda pero no tonto, y de esto tampoco hay dudas. Dios te ama y desea fervientemente que formes parte de su enorme familia, pero no te necesita. Tú le necesitas a él.

(35) ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o
hambre, o desnudez, o peligro, o espada?

(36) Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; somos contados como
ovejas de matadero

(37) Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos
amó.

Esta expresión MAS QUE VENCEDORES, en los originales, es la palabra HUPERNIKAO. Viene de una conjunción formada por HUPER, que quiere decir "sobre y por encima de", y NIKAO, que significa "conquistar".

La expresión, entonces, describe a uno que es victorioso en grado sumo, que gana una victoria que es más que ordinaria, porque está en condiciones de triunfar en forma absoluta. Esto no es lenguaje arrogante, sino de confianza plena. El amor de Cristo conquistó la muerte y, debido a ese amor, nosotros somos HUPERNIKAO.

Dos cosas: Si somos Más que vencedores, es porque hay una batalla donde vencer, sino ¿Más que vencedores de qué cosa, seríamos? La otra: somos más que vencedores, es cierto, pero POR MEDIO de Él, no por las nuestras, eh? Sería catastrófico confundirnos en eso.

(38) Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni
potestades, ni lo presente, ni lo por venir, (39) ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada
nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

Quiero que veas con claridad las cinco preguntas que Pablo hace y nos hace aquí: 1) Si Dios está con nosotros, quién puede estar en contra de nosotros? 2) ¿Cómo Dios no nos va a dar juntamente con su Hijo todas las cosas? 3) ¿Quién puede acusar a los escogidos de Dios? 4) ¿Quién nos puede condenar fuera de la voluntad de Dios? 5) ¿Quién nos puede separar del amor de Cristo?

En la respuesta de cada una de estas cinco preguntas, está el pasaporte a la gloria de Jesucristo que buscábamos. Para cualquier cristiano desalentado este poderoso pasaje ofrece hoy las seguridades del amor de Cristo, presente en cada momento de la vida del creyente.

¿Existirán mayores motivos de descontento que los mencionados por Pablo? Si no, entonces nunca nos separaremos del amor de Cristo en esta vida, y aun en medio de las dificultades, seremos más que vencedores. Esa es la gloria venidera. Este es el pasaporte, el pasaje, el boleto de ida y vuelta a la victoria.

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El Aceite de la Unción

En muchos textos de la Biblia se compara la unción del Espíritu Santo con el aceite. Comenzando por la factibilidad de que los dos pueden ser sentidos y experimentados. Ninguno de los dos son figuras abstractas producto de las mentes afiebradas de ciertos energúmenos fanáticos, sino una realidad palpable, gustable, audible, visible y aromática que sucede en la vida de los que creen en Cristo Jesús y su evangelio victorioso.

Pero algunas observaciones, que vamos a tener muy presentes porque contienen coherencia y sentido común, con respecto a las cualidades y características del aceite, nos pueden ayudar a comprender mejor el obrar del amado Espíritu.

Punto primero: el aceite se evapora, y si no se lo reemplaza regularmente, finalmente desaparece. Eso puede comprobarse, lamentablemente, un día cualquiera en lo espiritual y también en lo material y literal. Echa un poco de aceite dentro de un recipiente, déjalo un tiempo prolongado sin utilizar y verás como, al cabo del tiempo se ha evaporado una porción.

Si pasas más tiempo aun, vas a poder comprobar que el recipiente está absolutamente vacío y que ni siquiera hay una evidencia de que en algún momento haya tenido aceite. Es como si jamás nunca hubiera sucedido nada, como si nunca hubiera existido algo importante allí.

Es verdad, lo tengo que decir antes que alguien me escriba para gritarme ¡Hereje!: El Espíritu Santo no se evapora. Sin embargo, en un momento dado, puedes llegar a pensar que realmente ha sucedido eso.

Debes, constantemente, permitir que el aceite fluya sobre ti, refrescando tu vida espiritual. Esto se hace por medio de la oración, una íntima comunión con Dios (hablo de comunión personal, no de ir a un templo una o dos veces por semana) y la lectura de la Palabra de Dios.

Tú tienes que recordar que la unción va a permanecer en tu vida si tú continúas caminando y hablando CON el Señor, no siempre AL Señor. Cuando te pases largos ratos en su presencia, podrás comprobar que el rico aceite del Espíritu Santo correrá libremente por tu vida, refrescándolo y renovando tu propio espíritu.

Otra característica interesante acerca del aceite es que si en el recipiente en donde se lo coloca hay un pequeño orificio, por microscópico que sea, por ahí se escurre. El hueco puede ser -es cierto – muy pequeño, y si quiere, hasta invisible a simple vista, pero si llega a existir una mancha o una impureza en la composición material de ese recipiente, el aceite a corto o mediano plazo va a encontrar la manera de salirse por ahí.

(Efesios 4: 22)= En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, (23) y renovaos en el espíritu de vuestra mente, (24) y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.

(25) Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos
miembros los unos de los otros.

(26) Airaos, pero no pequéis: no se ponga el sol sobre vuestro enojo, (27) ni deis lugar al
diablo.

Este texto nos advierte de cualquier posible "hueco" en nuestro recipiente cuando nos dice que no demos lugar al diablo. La palabra LUGAR, aquí, deriva de una palabra griega utilizada para AVENIDA o VENTANA.

Es decir que lo que nos está diciendo, es que no debemos dejarle la ventana abierta al diablo. Es la vieja y conocida historia: Si dejas el portón de tu casa abierto y por allí se mete el perro de tu vecino y te muerde, ¿Quién tendrá la culpa? ¿El perro, tu vecino o tú por dejar el portón abierto?

Entonces, atención: no permitas que los huecos de la amargura, el resentimiento, la lástima propia (que es egolatría), y otras cosas semejantes se infiltren en tu vida. Porque es allí, entonces, donde el precioso aceite del Espíritu se saldrá y te sentirás vacío de adentro, que es el peor de los lugares para sentirse vacíos.

Estos huecos que atacan tu recipiente del Espíritu son tan sutiles que al principio son difíciles de detectar. La amargura, por ejemplo, puede introducirse sin que casi nadie se dé cuenta. ¿Y cuántas veces te has encontrado con gente que está perdiendo abundantemente aceite por los huecos de la lástima propia?

Son reconocibles, no hacen más que decir: j Pobre de ! ¿Por qué esto me pasa a mí? O la más pomposa: ¡Oh, yo no me merezco esto! Eso es cierto, no te mereces eso, pero vas a tener que reconocer que tampoco te mereces la salvación, los dones o los ministerios y Dios te los da por Gracia y Misericordia.

Al buscar y andar en la unción, es imperativo que te cuides de esos huecos y te concentres en mantener tu aceite fresco. Y si estás pensando que a todo esto Dios lo hará en tu lugar, estás frito. Hay cosas que son responsabilidad de Dios y hay cosas que son tu y nuestras responsabilidades.

Otra verdad acerca del aceite es que sólo el aceite fresco tiene la debida densidad (o sea el espesor), para ser útil en un motor o una máquina. A ese espesor se le llama viscosidad, y es importante, puesto que esto determina la habilidad del aceite para resistir el calor y la presión y para reducir la fricción y la tensión.

Mientras más baja la viscosidad, menos podrá el aceite proteger bajo ciertos niveles de presión. Fíjate que en el caso del aceite automotor, es indispensable cambiarlo cada una determinada cantidad de kilómetros. Esto es porque, de otra manera, además de ensuciarse, el aceite pierde densidad, espesor, viscosidad, color y puede perjudicar el motor en lugar de protegerlo. ¿Entiendes esta ilustración?

Del mismo modo, tu unción va perdiendo paulatinamente su viscosidad bajo el calor de la guerra espiritual. Por eso DEBES dar atención diaria a la oración y al estudio bíblico. Es la única manera de desarrollar y mantener tu espesor y fortaleza espiritual.

Ahora bien: ¿Cómo está tu aceite? ¿Estás constantemente agregando aceite fresco o sigues operando con una unción vieja? ¿Sientes que se ha envejecido el toque de Dios en tu vida? ¿Te da la impresión que ha comenzado a evaporarse? ¿No está roto en alguna parte tu recipiente?

Sí, ya sé: ni quiero imaginarme lo que está pasando allí, del otro lado de este texto. Alguien en este momento debe estar sintiendo el dolor de que esto le haya pegado en un sitio clave, justo pero doloroso. Bueno; espero que el dolor sea lo suficientemente serio como para que revises ya la frescura, el nivel y el espesor de tu unción.

Además de la oración y el estudio bíblico (que son indispensables) tú necesitas oír a hombres y mujeres de Dios. Además de tu congregación local y el mensaje de quien allí predique, (O, incluso, pese a ella), es importante contar con la palabra de otros siervos ungidos en diferentes escalas: apóstoles, profetas, evangelistas, pastores, maestros.

Yo tengo un arsenal de audio y escritos con mensajes de diferentes hermanos, y otro de libros que, sin caer en el grueso error de utilizarlos como reemplazo de la Biblia, me han ministrado en muchas esferas de necesidad. Y los aprovecho. Lo que hoy se ve en librerías está bastante lejos de la unción.

(2 Timoteo 4: 13)= Trae, cuando vengas, el capote que deje en Troas en casa de Carpo, y los libros, mayormente los pergaminos.

Yo no puedo enfatizar demasiado, por razones más que obvias, la importancia que tiene aprender de cristianos maduros. Esto, en todo caso, es una manera más de asegurarte de que tu aceite espiritual sea renovado con regularidad.

Tratar de existir en la realidad de ayer sólo trae consigo una lenta y muy engañosa muerte espiritual. No hay nada peor que observar a alguien que cree estar vivo espiritualmente cuando en realidad está muerto. La peor muerte es cuando uno muere y no reconoce que su realidad se ha vuelto un ritual de actividad religiosa.

Yo he visto muchas veces a cristianos que se tuercen y se retuercen, que cantan, bailan y gritan cuando adoran a Dios. Sé que en un tiempo Dios se movió en sus vidas de una manera muy poderosa y, es muy probable y natural que ese mover los haya hecho retorcer, temblar, caerse, gritar y bailar de gozo.

Pero con el correr del tiempo la unción divina se apagó y muchos de ellos conservan estas expresiones sólo como una actividad religiosa y tradicional rememorativa de aquellas experiencias gloriosas. Si sólo es religiosidad, es el residuo de una realidad pasada. Tiene forma de espiritualidad, pero al mismo tiempo niega su poder.

(2 Timoteo 3: 5)= que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a estos evita.

Cuando tu aceite es fresco, tiene un aroma fragante y delicioso. Pero no hay cosa más desagradable que el olor del aceite rancio y podrido. ¿Alguna vez sentiste el olor del aceite de oliva podrido? Es repulsivo. Así como el aceite puede tener buen olor en lo natural, también esto sucede en lo espiritual.

La fragancia espiritual está definitivamente asociada con el pueblo de Dios. Si sus vidas están llenas del aceite fresco del Espíritu, podrás detectar una dulce fragancia. Cuando el aceite se ha envejecido y la carne toma las riendas, despide un olor desagradable.

(1 Samuel 10: 6)= Entonces el Espíritu de Jehová vendrá sobre ti con poder, y profetizarás con ellos, y serás mudado en otro hombre.

Examina con cuidado este pasaje. En el primer libro de Samuel, en este capítulo 10, encontramos el relato del ungimiento que hiciera Samuel a Saúl con aceite. Saúl fue transformado. Lo que te está diciendo este verso 6 es que la unción te convierte, necesariamente, en una persona diferente.

La televisión y algunas publicaciones que se ocupan del quehacer cristiano internacional nos han mostrado con total claridad los cimbronazos que el Espíritu Santo ha producido en diferentes lugares y ante razas, nacionalidades y hasta étnicas totalmente disímiles.

La gente que es tocada por esa tremenda unción, de pronto, se vuelve valiente y fuerte. Sus mentes se aclaran. Sus espíritus se vuelven sensibles. Se vuelven conscientes del mundo invisible que existe a su alrededor. Dejan de tener miedos tontos producto de creer las reiterativas mentiras del diablo y sus demonios.

Según estos versículos, Saúl fue ungido y se convirtió en otro hombre. El verso 7 dice que se le aseguró que Dios estaría con él. ¿Cómo tener miedo, entonces? Dios lo usó luego para eliminar a miles de filisteos y, finalmente, se convirtió en el rey de Israel.

"¡Ah, sí! ¡Saúl, qué gracia!" Aja. ¿Me puedes decir, bíblicamente respaldado, cuál es la diferencia ante los ojos de nuestro Dios justo, entre Saúl y usted, entre su unción y la tuya? Claro; aquí la historia no termina bien, es verdad, a Saúl después le comenzaron a salir los defectos y los huecos: mira.

(2 Samuel 1: 21)= Montes de Gilboa, ni rocío ni lluvia caiga sobre vosotros, ni seáis tierras de ofrendas; porque allí fue desechado el escudo de los valientes, el escudo de Saúl, como si no hubiera sido ungido con aceite.

Los guerreros tenían maneras especiales de cuidar sus armas. Por ejemplo, los escudos, hechos de piel, tenían que ser frotados con aceite para preservarlos. Este "frotar con aceite" es símbolo de la unción, pues cuando nuestras vidas son frotadas con la unción del Espíritu santo, se vuelven útiles para el reino de Dios.

Sin embargo, dice la Escritura, Saúl llegó a ser "como si no hubiera sido ungido con aceite". Él había perdido esto a causa del pecado. En el primer libro de Samuel, capítulo 13, versos 11 al 15, se da un informe de Saúl y su ejército en combate con los filisteos.

Samuel, el juez y profeta, había prometido hacer ciertas ofrendas él mismo, así se lo describe en el capítulo 10, verso 8, antes que Israel saliera a la batalla. Cuando no llegó a la hora esperada, Saúl neciamente pensó que él podía mejorar la suerte de Israel contra los filisteos y ofreció él mismo el holocausto. Con esta desobediencia, Saúl vició las normas establecidas por Dios para los oficios de rey y profeta. Él pecó, y Dios le miró como si nunca hubiera sido ungido.

(Samuel 13: 11)= Entonces Samuel dijo: ¿Qué has hecho? Y Saúl respondió: Porque vi que el pueblo se me desertaba, y que tú no venías dentro del plazo señalado, y que los filisteos estaban reunidos en Micmas, (12) me dije: Ahora descenderán los filisteos contra mí a Gilgal, y yo no he implorado el favor de Jehová. Me esforcé, pues, y ofrecí holocausto.

(13) Entonces Samuel dijo a Saúl: Locamente has hecho; no guardaste el mandamiento de
Jehová tu Dios que él te había ordenado; pues ahora Jehová hubiera confirmado tu reino sobre Israel
para siempre.

(14) Mas ahora tu reino no será duradero. Jehová se ha buscado un varón conforme a su
corazón, el cual Jehová ha designado para que sea príncipe sobre su pueblo, por cuanto tú no has
guardado lo que Jehová te mandó.

(15) Y levantándose Samuel, subió de Gilgal a Gabaa de Benjamín.

Tú sabes, porque alguna vez lo enseñamos aquí, lo que es la unción regia. Es la unción del rey, la unción máxima, la última de la simbólica escala por la cual la precede la denominada "unción del leproso", (generalizada) y la del sacerdote.

Bien: después de conocer el poder y la intimidad de esa unción de reyes, si la perdieras, tú también perderías el escudo de protección, el rocío, la lluvia de la bendición de Dios. No puedo probarlo porque no se ve. Es por fe, esto es: a ciegas, o no es.

Fíjate que después de su desobediencia, Saúl luchó contra los filisteos sin la unción y sufrió una derrota humillante. Dios miró este acto de rebelión, y lo comparó al pecado de hechicería. Era asqueroso delante de Dios.

Además, cuando Saúl perdió esa unción regia, un espíritu maligno vino y se posesionó de él. La unción del rey le había dado autoridad sobre Satanás, pero cuando perdió la unción, se cambiaron los papeles y Satanás tuvo dominio sobre Saúl.

Judas, también, recordarás, perdió la unción regia. Jesús le había dicho a él y a los otros once: "Id, yo os doy poder. Echad fuera demonios". Cuando Judas perdió la unción, el diablo se posesionó de él y Judas traicionó a Jesús.

Una vez que al aceite limpiador de la salvación ha sido derramado sobre ti y has experimentado la unción del leproso, (la primera), no te detengas. Sigue hacia delante deja que el aceite fresco de la unción sacerdotal (la segunda), sea derramada sobre ti diariamente, trayéndote a la comunión y a la íntima relación con el Espíritu Santo.

Pasa tiempo en su presencia y permítele llenarte de Sí mismo y con Su poder. Entonces es cuando te moverás a un lugar más alto y entrarás en la unción regia, la máxima, y el imbatible poder sobre Satanás que la acompaña.

(Lucas 12: 47)= Aquel siervo que conociendo la voluntad de su señor, no se preparó, ni hizo conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes.

(48) Mas el que sin conocerla hizo cosas dignas de azotes, será azotado poco; porque a todo aquel a quien se haya dado mucho, mucho se le demandará; y al que mucho se le haya confiado, más se le pedirá.

El consejo resumido del principio básico de este pasaje, es: guarda cuidadosamente la unción.

Recuerda, no puedes operar dependiendo de glorias pasadas, tratando de sobrevivir con el aceite de ayer. Las reservas de Dios nunca se agotan. Así que, no te dejes poner rancio, ni te complazcas conmigo mismo.

Pide que el "aceite" del Espíritu Santo sea derramado sobre ti, renovándote y refrescándote. En hebreo, la palabra UNCIÓN es la palabra MASHACH, que significa "frotar". En griego, mientras tanto, Unción es la palabra CHRISM, que significa "untar". ¿No es maravilloso? Quiero que la unción caiga sobre mí y sea frotada en mí -no sólo sobre mí sino en mí -Quiero esa unción tangible.

Con anterioridad mencioné "frotar con aceite" en conexión con Saúl y la pérdida de la unción. El "frotar", sin embargo, tiene otro significado en las Escrituras. El Salmo 23, uno de los pasajes más amados de la Biblia, encuentra a David cuando él dice: Unges mi cabeza con aceite: mi copa está rebosando.

Teniendo en mente la escena del pastor y sus ovejas, nos ayudará saber que en el Oriente Medio, los pastores regularmente ungían sus ovejas con aceite de oliva para ahuyentar a los insectos que las molestaban.

En la Tierra Santa hay muchos insectos, y la única manera de lograr que éstos dejen en paz a las ovejas es frotándolas con aceite.

Para ti y para mí, esto simboliza ser liberado de las molestias de los demonios, por el poder del Espíritu santo. Y, además, establece que los cristianos tienen el Espíritu Santo en ellos después de la conversión, y no demonios. Es más, tienen la seguridad y la paz de la unción.

La idea de "frotar" también la encontramos en tres claves para mantener y aumentar la unción. En orden, estas tres claves son:

Primero: Dios siempre está mirando para ver si vos estás guardando lo que ya tienes. Piensa en la exhortación del Señor a David después que pecó con Betsabé:

(2 Samuel 12: 8)= y te di la casa de tu señor, y las mujeres de tu señor en tu seno; además te di la casa de Israel y de Judá; y si esto fuera poco, te habría añadido mucho más.

(9) ¿Por qué, pues, tuviste en poco la palabra de Jehová, haciendo lo malo delante de sus ojos? A U rías heteo heriste a espada, y tomaste por mujer a su mujer, y a él lo mataste con la espada de los hijos de Amón.

Desde luego, como después leemos en el Salmo 51, David se arrepintió y fue bendecido con la renovada presencia y poder de Dios. Segundo: Antes de darte más, Dios mira para ver qué has hecho con lo que ya te ha dado.

(Lucas 24: 28)= Llegaron a la aldea donde iban, y él hizo como que iba más lejos.

(29) Mas ellos le obligaron a quedarse, diciendo: Quédate con nosotros, porque se hace tarde,
y el día ya ha declinado. Entró, pues, a quedarse con ello.

(30) Y aconteció que estando sentado con ellos a la mesa, tomó el pan y lo bendijo, lo partió y
les dio.

(31) Entonces le fueron abiertos los ojos, y le reconocieron; mas él se desapareció de su vista.

Este, como has oído, es el relato de dos hombres a quienes Cristo resucitado se apareció camino de Emaús, Guiando llegaron a la aldea adonde iban, Jesús hizo como que iba más lejos. Ellos, dice la palabra, le obligaron a quedarse y él, más tarde, se reveló a sí mismo a ellos en el partimiento del pan. Fíjate que si no lo hubieran obligado a quedarse, habrían perdido esa revelación. ¿Te das cuenta?

Muchas personas hoy pierden la revelación de Jesús simplemente porque no le obligan a quedarse con ellos. Se dan por vencidos muy pronto. Él viene a ellos en la oración y ellos erróneamente piensan que cuando la presencia indica que va a alejarse, es porque Dios ya ha terminado con ellos.

La próxima vez que esto te suceda, quédate un rato más y obliga al Señor a quedarse más tiempo contigo. Encontrarás una revelación justamente después de ese instante.

Tercero, tus asociaciones son importantes. Asóciate con personas ungidas, porque la unción de ellos se "pegará" a tu vida. Ellos te influenciarán, y esto producirá maravillosos efectos. Recuerda cuando una banda de desterrados de la sociedad se unió a David.

(1 Samuel 22: 2)= Y se juntaron con él todos los afligidos, y todo el que estaba endeudado. Y todos los que se hallaban en amargura de espíritu, y fue hecho jefe de ellos; y tuvo consigo como cuatrocientos hombres.

Ellos, también se convirtieron en valientes y matadores de gigantes como resultado de su asociación. La unción en la vida de David los contagió. Lo mismo sucedió con los discípulos. Ellos recibieron la unción como resultado de su asociación con el Señor Jesús.

(Hechos 4: 13)= Entonces viendo el denuedo de Pedro y de Juan, y sabiendo que eran hombres sin letras y del vulgo, se maravillaban; y les reconocían que habían estado con Jesús.

Pregunto: ¿No es maravilloso lo que puede suceder si pasas tu tiempo con hombres y mujeres de Dios?

¿Deseas, mientras lees esto, conocer la gloria de Su presencia y la unción del Espíritu que viene con Su poder? Entonces invítale a venir a tu vida ahora mismo. Aun si eres salvo y bautizado en el Espíritu Santo, di: "Espíritu Santo, ayúdame a vaciarme de mí mismo para poder ser lleno de ti. Lléname de tu presencia para que pueda conocer tu poder…que pueda conocer tu gloria…que pueda conocer la preciosa unción de tu Espíritu".

Cuando aprendas a conocer Su presencia, Su persona, Su gloria, y cuando ÉL llene tu ser, entonces Su poder llenará tu vida y la unción del Espíritu será tuya.

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Usted, ¿Sabe Quien Es?

Es una buena pregunta esta, ¿No es así? – ¡Es muy fácil, hermano! – ¿Ah, sí? ¡No me digas! Hagamos la prueba, entonces. Aunque yo desde mi ordenador, con mis ojos en el monitor y mis manos en el teclado no pueda oírte, tú respóndeme igualmente. Yo te voy a dar respuestas tipo, modelos.

Ahí va la primera: ¿Quién es usted? – Yo soy Juan Pérez. – No, ese es su nombre. Yo le estoy preguntando quién es usted. – ¡Ah!, Está bien; soy un maestro de enseñanza bíblica… – Tampoco; eso es lo que usted hace, pero no quien es.

¡Ah! De acuerdo. Entonces yo soy un argentino más, un rosarino más. – No. Tampoco me sirve eso. Porque eso me indica adonde vive, pero no me dice quien es usted. – Ehhh…soy de las Asambleas de Dios… – Sigue equivocándose. En todo caso, esa es su preferencia denominacional.

Mira; no pierdas más el tiempo. No es tan simple como te parece. Incluso, a todo esto, me podrías agregar: cuanto mides, cuanto pesas y mil datos más y tampoco me dirían quien eres, apenas me estarías suministrando tus dimensiones físicas que, pese a ser importantes, no conforman tu verdadero yo.

Míralo de este modo: si a ti te cortan tus brazos y tus piernas, ¿Dejas de ser tú? ¿No, verdad? Si te sometes a un trasplante de corazón, hígado o riñón, por tener un órgano ajeno, tú ¿Dejas de ser tú? Tampoco. Y así sucesivamente.

Claro está: si continuáramos cortándote en pequeños trozos, en algún momento, encontraríamos al verdadero tú porque, allí dentro, en alguna parte, estás tú. Eso sí; Quien eres tú, es mucho, muchísimo más importante de lo que pueda verse en el exterior. Mira lo que dice Pablo:

(2 Corintios 5: 16)= De manera que nosotros de aquí en adelante a nadie conocemos según la carne; y aún si a Cristo conocimos según la carne, ya no lo conocemos así.

Fíjate que cosa curiosa, porque todos tenemos la tendencia a identificarnos con el resto de las personas por distintos y diversos motivos: desde lo físico (Altos, bajos, gordos, flacos), por la actividad que tenemos (Hay profesiones que hacen de sus reuniones verdaderas cofradías casi sectarias); en lo intelectual, (Hay sectores que se agrupan y comparten, incluso, cierto desprecio por los ignorantes y otros, que por el contrario, sienten un muy particular rechazo por todo aquel que evidencia algún tipo de conocimiento superior.

Muy bien; los creyentes no somos la excepción. Nuestras identificaciones más cotidianas son, notoriamente, las que tienen que ver con posiciones doctrinales; es decir: denominacional. Nos guste regular o mucho la unidad en el Espíritu, creamos verdaderamente en ella y hasta la prediquemos, en lo íntimo, siempre tendremos algún pensamiento que divide a “nosotros de ellos”.

Otras de las identificaciones más visibles son las que tienen que ver con el tipo de actividad o cargo que ocupamos en la congregación. Ujieres con ujieres, diáconos con diáconos, ministros con ministros, el coro con el coro y los músicos con los músicos. Está bien, hay razones interesantes y lógicas para que así sea, pero a veces…

Entonces, es aquí donde te pregunto lo que tiene que ver con la encuesta inicial: ¿Puedes determinar quien eres tú, entonces, por lo que haces? ¿O se determina lo que haces por ser quien eres? Fíjate que esa es una pregunta importante, especialmente con relación ala madurez cristiana.

Yo, particularmente, creo que se determina lo que uno hace por quien es uno. Creo de todo corazón que la esperanza de crecimiento, significado y satisfacción como cristiano está basada en comprender quien es uno específicamente, la identidad de Cristo como hijo de Dios. El entendimiento de quien eres tú es el fundamento crítico para la estructura de tus creencias y los patrones de tu comportamiento como cristiano.

Hay personas que a veces nos despiertan (Y eso porque somos creyentes y no conocemos la envidia), raros sentimientos. Parecen tenerlo todo lo que se necesita para ser casi brillantes. Formación, personalidad, belleza física, estabilidad económica.

Están ahí afuera. Los vemos todos los días en sus tremendos automóviles cuando a nosotros nos cuesta tanto trabajo acceder y luego mantener el humilde que poseemos. Sin embargo, basta que entren en alguna crisis y, de alguna manera, se aparezcan por alguna oficina pastoral, para que nos demos cuenta que lo exterior no manifiesta para nada lo que sucede por dentro.

Miedos, angustias, personas rechazadas, humilladas, violadas, agredidas, resentidas, deprimidas. Toda una gama que, precisamente, no se compatibiliza con su pompa cotidiana.

En una incomprensible simbología de operación matemática, hacemos esta cuenta: buena apariencia, más la admiración que eso trae, igual a persona plena y completa. Actuaciones estelares, más éxitos reconocidos, igual a persona plena y completa.

Status evidente, más aceptación social, igual a persona plena y completa. ¿Sabes que? Te equivocaste. La vida a corto plazo te demuestra que no es así. Porque hay un problema: no podemos hacer nada para merecer el resultado de ser amados voluntariamente, sin condiciones.

Fíjate que si esto fuera así, también hubiera funcionado para el rey Salomón. Tenía poder, posición, riqueza, posesiones y mujeres. Principalmente mujeres. Si la vida fuera lo que una gran mayoría cree que es, salomón hubiera sido el hombre más completo que jamás hubiera existido. Y no sólo eso: encima de ello, Dios le dio sabiduría como para él y todo un ejército. ¿Recuerdas cual era su opinión respecto a eso?

(Eclesiastés 1: 1)= Palabras del Predicador, hijo de David, rey en Jerusalén.

(2) Vanidad de vanidades, dijo el Predicador; vanidad de vanidades, todo es vanidad.

Todo el resto del libro de Eclesiastés, además de este pasaje, describe lo inútil que es buscar un motivo para la vida en el nivel externo. Toma el consejo del rey sabio: la suma de lo material y todo el status que tú puedas adquirir, jamás darán como resultado una persona completa y plena. Millones de personas suben la esclarea del éxito, pero cuando llegan a la cima, ¡Descubren que habían apoyado a esa escalera en la pared equivocada!

Claro está: si imaginamos a una joven mujer, algo gordita, el cabello con feos rulos, con bizquera en sus ojos, de piernas chuecas y escasa o nula preparación cultural, nos preguntamos: ¿Tendrá alguna posibilidad de llegar a ser más o menos feliz?

Es bastante difícil. En el reino mundano, donde las personas viven estrictamente en el nivel externo, el razonamiento de la súper gorda, es lógico. Felicidad, en ese reino, es igual a buen parecer, relaciones con personas importantes, empleo correcto y, si es posible, excelente cuenta bancaria. Otro tipo de vida, en el mundo, es igual a una vida sin esperanzas. Ahora reflexiona y compara: ¿Hasta que punto se ha metido en la iglesia el reino del mundo, por lo que tú puedes entender?

Una persona completa, según el reino de Dios, y tener razón para vivir, no son producto de lo que alguien tiene o no tiene. Tú ya eres una persona completa y posees una vida con razón y propósito infinitos por ser quien eres: un hijo de Dios. La única ecuación de identidad que funciona en el reino de Dios, eres tú, más Cristo, igual a un ser completo y pleno y, como tal, tienes suficiente razón para vivir. El resto es falencia o interferencia extraña.

Entonces, si nuestra identidad en Cristo es más que suficiente para ser y estar completos. ¿Por qué tantos cristianos tienen dificultades con su auto estima, el crecimiento espiritual y su madurez? Porque hemos sido engañados por el diablo.

Nuestra verdadera identidad en Cristo se ha distorsionado por el mismo padre de los engañadores. Por ejemplo: hay muchos que se sienten indignos porque creen ser perversos o sucios. Eres un hijo de Dios que puede equivocarse y hasta puede pecar, es verdad, pero eso no te califica como sucio ni como perverso; eso quiere el diablo que tú creas.

Hay un gran número de cristianos que están atrapados en el mismo problema. Fracasamos, así que nos consideramos fracasados, lo cual sólo hace que fracasemos aún más. Pecamos, así que nos consideramos pecadores, lo cual nos hace pecar aún más.

Hemos sido total y absolutamente absorbidos por esa mentira diabólica elaborada en las oficinas de marketing del infierno. Hemos sido engañados, y creemos que lo que hacemos define lo que somos. Y esa creencia falsa nos lanza en una caída sin fin de desesperación y derrota.

(Génesis 2: 7)= Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.

Ahí empezamos todos. Dios creó a Adán, el primer humano, nuestro primer padre, y todos hemos nacido a semejanza de él. Después vino la otra discusión: ¿Somos una tricotomía, (espíritu, alma y cuerpo), o somos una dicotomía? (Cuerpo y alma o espíritu).

La Biblia es clara, pero esa discusión carece de relieve. Creas lo que creas, lo cierto es que tenemos un hombre exterior, que es el que se relaciona con los demás a través de los sentidos y un hombre interior que fue creado a imagen y semejanza de Dios.

La vida física que heredamos de adán se representa mejor con la palabra neotestamentaria “bios”. Bios describe la unión de nuestro cuerpo físico con el ser inmaterial, la mente, las emociones y la voluntad. Estar físicamente vivo es estar en unión con el cuerpo de uno. Morir físicamente significa estar separado de su cuerpo temporal y el bios termina.

(2 Corintios 5: 6)= Así que vivimos confiados siempre, y sabiendo que entre tanto que estamos en el cuerpo, estamos ausentes del Señor (7) (porque por fe andamos, no por vista); (8) pero confiamos, y más quisiéramos estar ausentes del cuerpo y presentes al Señor.

Mirando este texto, tú reconocerás que la identidad del cristiano tiene que ser algo más que los atributos y habilidades físicas, porque el cuerpo se queda atrás cuando muere, pero el verdadero ser se va con el Señor.

Un ejemplo bien doméstico: tu cerebro físico es como una computadora y tu mente inmaterial es como el programador de computación. Una computadora no puede operar sin un programador y un programador no puede programar sin una computadora.

Necesita su cerebro físico para controlar sus movimientos y reacciones, y necesita su mente inmaterial para razonar y hacer juicios de valor. Uno no funciona sin el otro en esta vida. El espécimen más fino de cerebro humano no puede lograr nada dentro de un cadáver y alguien con su cerebro dañado por alguna enfermedad jamás podrá funcionar bien como persona. En alguna de sus cartas, Pablo se refiere al cuerpo como un tabernáculo, como la morada temporal del alma. También heredamos de Adán la capacidad de la vida espiritual.

(2 Corintios 4: 16)= Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día.

Esto se refiere a que la vida espiritual del creyente no envejece ni se acaba como el cuerpo exterior. Estar espiritualmente vivo, caracterizado con la palabra neotestamentaria ZOE, significa que nuestra alma o espíritu está en unión con Dios. Esa es la condición en la que fue creado Adán, física y espiritualmente vivo, en unión perfecta con Dios.

El problema es que Adán pecó y su unión con Dios, además de la nuestra, se rompió. Es el deseo eterno de Dios traer de nuevo a la creación humana a Sí mismo y restablecer la unión que Él disfrutaba con Adán en la creación. Esta unión restablecida con Dios, que tenemos en Cristo, es la esencia de nuestra identidad.

En la creación original, la humanidad era muy importante. Recibió el dominio de todas las demás criaturas que Dios había hecho. Luego, esa misma humanidad, adoptaría sistemas de vida no pensados por Dios que, en muchos casos, lo subordina a esas criaturas sobre las cuales tiene dominio.

(Génesis 1: 26)= Entonces dijo Dios: hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.

(27) Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.

Primera pregunta: ¿Estaba presente Satanás en la creación? Por supuesto que sí. ¿Era ya el dios de este siglo, entonces? Por supuesto que no. ¿Quién tenía el dominio en el jardín del Edén? Adán lo tenía; hasta que Satanás se lo quitó por medio del engaño.

Entonces Satanás se hizo dios de este mundo. Parte de tu herencia en Cristo, es que aquel dominio que tenía Adán, ha sido restablecido para ti. Satanás ya no tiene autoridad sobre ti, aunque tratará de engañarte y hacerte creer que sí la tiene. Parte de tu identidad, de ese quien soy, es que tenemos autoridad en Cristo sobre el diablo. El único problema es creernos sus mentiras y, por miedo, no usar esa autoridad.

Adán no tenía sólo un papel de autoridad, importante en la creación, sino que también disfrutaba un sentir de estar a salvo y seguro. ¿Por qué razón él podía sentirse así y no lo sientes tú de igual manera? Porque todas sus necesidades estaban satisfechas, pero tú le has agregado caprichos.

(Génesis 1: 29)= Y dijo Dios: he aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla, os serán para comer.

(30) Y a toda bestia de la tierra, y a todas las aves de los cielos, y a todo lo que se arrastra sobre la tierra, en que hay vida, toda planta verde les será par comer. Y fue así.

Como se ve, Adán no tenía necesidades en el jardín. Tenía bastante que comer, y había suficiente alimento para los animales que cuidaba. Podía comer del árbol de la vida y vivir para siempre en la presencia de Dios.

No le faltaba nada. Estar a salvo y seguro es otro aspecto de nuestra herencia en Cristo. Tenemos las riquezas de Su reino a nuestra disposición y Su promesa de suplir todas nuestras necesidades. Eso dice la Biblia y eso es lo que yo creo.

Adán y Eva experimentaban un sentir de pertenecer en ese jardín perfecto. Adán aparentemente disfrutaba la comunión íntima y personal con Dios antes que Eva llegara. Después, Dios le mostró a Adán otra dimensión de pertenecer.

(Génesis 2: 18)= Y dijo Jehová Dios: no es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él. – Entonces Dios le dio a Adán esa ayuda idónea llamada Eva. Pero también le dio a Eva al llamado adán, para enriquecer su experiencia de pertenecer.

El verdadero sentir nuestro de la pertenencia, viene no solamente de saber que pertenecemos a Cristo, sino también de pertenecernos el uno al otro. Cuando Dios creó a Eva, estableció la comunidad humana. No es bueno que estemos solos. Estar solos puede conducirnos a la soledad interior.

Desdichadamente, la escena ideal del jardín del Edén se desvaneció. Génesis 3 nos relata la triste historia de la relación perdida de Adán y Eva con Dios, por medio del pecado. Los efectos de la caída del hombre fueron dramáticos, inmediatos, y de largo alcance, afectando a cada miembro subsiguiente de la raza humana.

¿Qué les pasó a Adán y a Eva espiritualmente, a causa de la caída? Murieron. Su unión con Dios se rompió y quedaron separados de Dios. Dios había dicho específicamente en Génesis 2:17 Mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás. ¿Y que fue lo que pasó? Comieron y murieron.

¿Murieron físicamente? No. El proceso de muerte empezó, pero ellos aún vivieron cientos de años. Mas bien, murieron espiritualmente; su zoe fue destruido. Fueron expulsados de la presencia de Dios.

Tal como heredamos la vida física de nuestros primeros padres, así heredamos la muerte espiritual de ellos. Cada ser humano que nace en este mundo, nace estando físicamente vivo, pero espiritualmente muerto, separado de Dios.

¿Qué efecto produjo la caída en la mente de Adán? Él y Eva perdieron su percepción acertada de la realidad. Leemos en Génesis 3:7 y 8, que trataron de esconderse de Dios. ¿No revela eso un conocimiento erróneo de Dios? ¿A quien se le podría ocurrir esconderse de Dios?

Después de la caída, Adán y Eva no podían pensar con claridad. Su percepción distorsionada de la realidad refleja la descripción de Pablo de los pensamientos vanos de quienes no conocen a Dios: Efesios 4:18 dice: Teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón.

En esencia, cuando adán y Eva pecaron, sus mentes fueron despojadas del verdadero conocimiento de Dios. En el diseño original de Dios, el conocimiento se basaba en una relación. Conocer a alguien insinuaba una relación íntima y personal. Eso se puede apreciar en Génesis 4:1: Conoció Adán a su mujer Eva, la cual concibió. Sin embargo, generalmente no consideramos que conocer a alguien es igual a la intimidad personal.

Antes de la caída, Adán y Eva conocían a Dios. Y no hablamos, obviamente, de una cuestión sexual, aunque sí de intimidad que, incluso, llegamos a asociar y hasta parafrasear con el matrimonio. Conocían a Dios al estar con Dios.

Cuando pecaron y fueron desterrados del jardín, Adán y Eva perdieron su relación con Dios y el conocimiento de Él que era esencia de esa relación. Tú y yo heredamos la mente oscurecida de Adán y Eva. En nuestro estado no regenerado, sabíamos algo acerca de Dios, pero no conocíamos a Dios porque no teníamos relación con él.

La necesidad de tener una relación con Dios para poder conocer a Dios queda muy en claro cuando vemos el anuncio de Juan 1:14: Y aquel Verbo, (Logos en Griego) fue hecho carne. Esa era una declaración sumamente importante en un mundo que estaba bajo mucha influencia de la antigua filosofía griega.

La palabra LOGOS venía desde siglos antes del nacimiento de Cristo. Representaba la forma más alta del conocimiento filosófico. Para los griegos, decir que el Logos se hizo carne, era como decir que el conocimiento máximo se hizo personal y podía relacionarse. La palabra hebrea DABAR, traducida como VERBO, también indicaba la máxima sabiduría de Dios.

El evangelio de Juan une estas dos culturas y conceptos dominantes en Cristo. Dios estaba anunciando al mundo, por medio de Juan, que el verdadero conocimiento de Su Persona sólo podía descubrirse en una relación íntima con Él, y que ahora estaba al alcance del mundo por medio de Dios hecho carne en Jesucristo. En Cristo podemos conocer a Dios personalmente. Nuestra relación con Dios por medio de Cristo es la piedra angular de nuestra identidad.

¿Qué le sucedió a la humanidad emocionalmente como resultado de la caída? En primer lugar, quedamos atemorizados y preocupados. Una de las primeras emociones expresadas por la humanidad caída era el temor (Adán y Eva: nos escondimos porque tuvimos miedo)

Hoy, el temor es una emoción básica en nuestras relaciones y actividades. Alguien me dijo alguna vez: después de haber hablado con muchos pastores me he dado cuenta que una de las mayores motivaciones que tienen, es la del temor al fracaso. Simple: si el temor controla tu vida, entonces la fe no ejerce ningún control.

Otro resultado emocional del pecado es la vergüenza y la culpabilidad. Antes de que adán y Eva desobedecieran a Dios, estaban desnudos, pero no se avergonzaban. Dios los creó como seres sexuales. Sus órganos y actividad sexuales eran santos. Pero cuando pecaron, estaban avergonzados de estar desnudos y tuvieron que cubrirse. Muchas personas tapan sus seres interiores por el temor de que otros los vean como son en realidad.

La humanidad también quedó decaída y enojada después de la caída. Caín trajo su ofrenda a Dios, y por algún motivo, Dios no estaba contento. La Biblia dice que cuando Dios le manifestó su desagrado, el semblante de Caín decayó y que se enojó. Ahora bien: ¿Por qué estaba Caín decaído y enojado? Porque no había hecho lo bueno. Me parece estar escuchando a Dios que le dice: Si tan solo hicieras lo que es bueno, no te sentirías tan mal.

Estoy convencido que Dios estableció aquí un principio que hace eco a través de la Biblia: no hace uno lo bueno porque se siente bien, sino que uno se siente bien por hacer lo bueno. Existen muchas cosas que no queremos hacer, pero que de todos modos terminamos por hacerlas.

El pecado de Adán y Eva también afectó su voluntad. ¿Sabías tú que en el jardín del Edén podían tomar una sola decisión mala? Todo lo que hubieran querido hacer, estaba bien, con la excepción de comer del árbol del conocimiento del bien y del mal. Tenían la posibilidad de tomar infinidad de decisiones buenas, pero sólo una mala. ¡¡Sólo una!!

Sin embargo, a fin de cuentas tomaron esa decisión mala. Como resultado, tú y yo nos vemos enfrentados diariamente con una infinidad de decisiones buenas y malas. Uno puede decidir caminar según la carne, o según el Espíritu. Tú y yo nos enfrentamos a un sinfín de decisiones como estas todos los días, y tarde o temprano tomamos unas decisiones equivocadas.

Otro de los efectos que, a largo plazo, produce el pecado, es que los atributos gloriosos del hombre antes de la caída, se convierten en necesidades urgentes después. Observo esta triste transición en tres áreas. Cada una de estas tres necesidades es continua a través de nuestras vidas.

1.- La Aceptación fue reemplazada con el rechazo, las que tenemos la necesidad de pertenecer. Aún antes de la caída, Adán había tenido necesidad de pertenecerle a alguien. Su necesidad de ser de Dios se cumplió con su compañerismo íntimo con él en el jardín. De todas las cosas buenas en el jardín, la única que no era buena, era que Adán estaba solo. Dios satisfizo esa necesidad al crear a Eva.

Desde que el pecado de Adán y Eva los alejó de Dios e introdujo conflictos en las relaciones humanas, hemos experimentado una profunda necesidad de pertenecer. Aún cuando las personas vienen a Cristo y cumplen sus necesidades de pertenecer a Dios, siguen teniendo la necesidad de pertenecer a otras personas.

Si una iglesia no provee oportunidades para el compañerismo legítimo entre sus miembros, estos lo buscarán en otra parte. Es más; los que se han dedicado a estudiar las tendencias de crecimiento en las iglesias, han descubierto que una iglesia le puede ofrecer a Cristo a las personas, pero si no les da también un amigo, después de unos meses se marcharán. Tremendo.

La unión espiritual de ese compañerismo, – Que se ha dado en llamar “koinonía” en el Nuevo Testamento, no es simplemente algo bonito que la iglesia debe proveer. Nunca nadie comprenderá el poder de las presiones sociales en nuestra cultura, hasta que se comprenda la necesidad legítima de pertenecer y el temor al rechazo que todos compartimos. Esa es la lectura habitual, humana y caso doctrinal que se realiza en las congregaciones.

2.- La inocencia se tornó en vergüenza y culpabilidad, así que tenemos la necesidad de restablecer un sentir de valor propio. Muchos terapeutas concuerdan que las personas de hoy en día sufren en general con un pobre sentir del valor propio.

El psicólogo secular responde al tratar de acariciar el ego humano y animarnos a mejorar nuestras vidas. No me preocupa el diagnóstico; una mala imagen propia ha sido un problema humano desde la caída.

No estoy de acuerdo con esa salida: acariciarle el ego a alguien no soluciona el problema que existe en su interior. Una bella joven no levanta cabeza porque le digan que es hermosa; levanta cabeza cuando sus cosas le funcionan.

El valor propio no es un asunto de las habilidades, de los talentos, de la inteligencia o de la hermosura. El valor propio es un asunto neto de identidad o de falta de ella. Tu sentir de valor personal vendrá del conocimiento de quien eres: un hijo de Dios.

3.- La autoridad se reemplazó por debilidad e impotencia, así que necesitamos fuerza y autocontrol. Probablemente has visto a las personas intentando cumplir la necesidad de controlarse a sí mismas y a otros en muchas maneras distintas.

Los que son suficientemente grandes, simplemente abusan de los demás. Otros controlan su medio ambiente protestando constantemente. Otros se compran unos enormes vehículos muy costosos y andan como si fueran los dueños del planeta.

Todos estos trucos para ejercer control y poder son intentos de comprobar que uno es dueño de su destino. Puede ser que quiera sentir que está en control de la situación, pero en realidad no lo está. Uno nunca será el dueño de su destino. El alma humana no fue diseñada para funcionar como dueña de sí misma. O se dispone a servir al verdadero Dios o servirá al dios de este mundo. Será uno o será el otro. No hay ambigüedad posible.

Nuestro comportamiento pecaminoso es un intento equivocado de satisfacer estas necesidades básicas. En realidad lo que enfrentamos es esto: ¿Vas a permitir tú que el mundo llene sus necesidades, con la carne y el diablo; o vas a permitir que Dios satisfaga todas tus necesidades conforme a las riquezas en Cristo Jesús?

Es un asunto de identidad y madurez. Mientras más comprendas tu identidad en Cristo, más podrás crecer hacia la madurez. Y mientras más maduro seas, más fácil te será tomar las decisiones correctas en cuanto a esta pregunta.

Hay una manera de escapar de este dilema que nace en lo que hemos perdido en la caída. El primer Adán fracasado, fue seguido por el postrer Adán con éxito eminente, Jesucristo. Él ha ganado para nosotros la identidad que se había perdido cuando fuimos expulsados del jardín.

Su triunfo y lo que éste ha ganado para nosotros, tiene que ser el epicentro de nuestras vidas. Pase lo que pase. ¿Quién eres tú? Absolutamente nadie. Pero en Cristo todo lo puedo y soy más, pero mucho más que vencedor. Ese eres tú. O, al menos, deberías serlo.

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¡Sé Libre!

¿Quien no se ha dado cuenta, lo reconozca o no, lo diga o no, que la iglesia del Señor anda hoy chapoteando en un muy picado mar de confusiones? Se predica tanto en una dirección y otra que muchos, a favor de un cierto grado de comodidad y haraganería nuestra, es como que no tienen la certeza, pese al tiempo que llevan en el evangelio, si están andando por el camino correcto.

Súmale a esto la falta de oración y conocimiento de la Palabra y te vas a encontrar con una amplia, (Demasiado amplia, te diría), franja de creyentes derrotados, apáticos, rutinarios y alejados de ser todo lo más que vencedores en Cristo Jesús que asegura la Escritura.

Te diré que la primera llave maestra que abre el acceso al conocimiento de la Verdad, que es lo que verdaderamente nos hace libres, radica en una pequeña preposición. Porque cuando recibimos la Gracia de la Salvación por medio de la Conversión, todos o casi todos sabemos de qué cosa nos hemos salvado, pero lo que no siempre llegamos a tener muy en claro es para que nos hemos salvado.

Durante una larga generación hemos estado manteniendo la letra de la verdad, mientras que al mismo tiempo, nos hemos estado alejando de su espíritu, esto es: del espíritu de esa verdad. Porque nos hemos preocupado más el de que nos hemos salvado que de el para que hemos recibido esa salvación.

Hemos sido salvados de nuestros pecados pasados. Con esos pecados, queda bien en claro, ya no tenemos más nada que ver. Tienen que ser olvidados porque Él se ha olvidado. Hemos sido salvados de la ira venidera.

Esa ira sigue existiendo, pero ya no tiene nada que ver con nosotros. Es decir que, cuando pensamos en el de que nos salvamos, solamente estamos pensando en lo negativo y absorbernos en ello, es vivir negativamente. Y muchos creyentes viven permanentemente en ese estado.

Dentro del camino de la fe es todo un arte saber olvidar. Si no lo logramos, estaremos condenados a no dejar de ser niños en Cristo. Si no podemos confiar en que Dios se haya ocupado adecuadamente de nuestras basuras pasadas, entonces es mejor darnos por vencidos y terminar con todo. Cincuenta años, lamentándonos de nuestros viejos pecados, no nos van a librar de ellos. Si Dios nos perdonó y nos limpió, el asunto está concluido.

Leemos en la Biblia, aunque en lo humano no podamos imaginarlo ni entenderlo, que los que están en el cielo no descansan ni de día ni de noche en su extática adoración de la Deidad. Padre, Hijo y Espíritu Santo: todos recibiendo la permanente adoración de sus hijos.

Ahora bien: si nosotros decimos y aseguramos (Y en muchos casos aún hasta lo cantamos), que vamos caminando hacia ese lugar, ¿Por qué no empezamos, entonces, desde ahora mismo, a adorar en la tierra en la misma forma que vamos a adorar en el cielo?

Estamos viviendo en un tiempo cuando los hombres buscan una cristiandad sin la cruz, y la bendición del reino sin la regla del Rey. Dicho en otras palabras: hay muchísimos dispuestos a ser y a considerarse cristianos, pero que se resisten o evitan pagar el precio espiritual que eso demanda. Son los mismos que evidencian adorar al Rey de reyes, pero no aceptan sujetarse a su autoridad y señorío.

¿Cuántas veces oíste decir a alguien: “Ah, sí, esta iglesia no es mala, pero está muy atada a las leyes; es muy legalista”? Dentro del inocultable despertamiento experimentado en la iglesia de mi país en estos últimos cinco o diez años, y la natural puja entre renovados, renovadores, ortodoxos y ultra-conservadores, yo, muchas veces.

Sigo pensando con total convicción y certeza que vivir la fe de un modo legalista a ultranza, minimizando u omitiendo la gracia, jamás nos podrá llevar a ningún lado, porque elegimos vivir bajo maldición en lugar de recibir la bendición, no menos cierto es que no podemos permitir ni aceptar que ese árbol nos impida ver el bosque.

¿Qué quiero decir? Lo que está sucediendo, ni más ni menos. Así como es inaceptable que muchos, con una Biblia debajo de su brazo, ejecuten sentencia de muerte sin la menor misericordia para con hermanos que han tropezado o han caído, así también tendré que decirte que, avalados por una misericordia que aparentemente daría para todo, muchas congregaciones se han vuelto altamente permisivas y tolerantes con el mismísimo pecado.

Cuidado. Nunca te olvides que Satanás, cuando ya no puede frenarnos, trata de acelerarnos. En suma: es tan grave esa especie de ahorcamiento espiritual al que muchos han sido sometidos en tantas y tantas congregaciones, – Hasta el punto de terminar arrojándolos fuera, a veces, hasta del evangelio -, como la total y absoluta pasividad total y alegre para con aquello que Dios, hoy, al igual que siempre, sigue aborreciendo infinitamente: el pecado.

Entre la abundante cantidad de material que muchos hermanos me hacen llegar, (De paso aprovecho este espacio neutral para agradecerlo sin caer en excesivas demagogias), días atrás tuve la oportunidad de acceder a un mensaje de un hombre de Dios a la antigua usanza; es decir: con el máximo de puntillosidad en el cumplimiento de la ley y hasta con cierta ferocidad santa (O al menos así me pareció verlo a mí), en reemplazo de la compasión.

Sin embargo, y por amor a las almas, al pensar como están viviendo algunos que censuran el legalismo, no me puedo resistir a pensar que, en ciertos casos, ciertos tipos de legalismo no son tan negativos después de todo.

Ayudan, quizás, a mantener una especie de sano equilibrio y juicio dentro del cuerpo de Cristo. Es como el miedo. El miedo es satánico y no tiene comunión con la fe y la confianza en Cristo. Pero el miedo del niño a la electricidad, – Quieras o no -, sirve mientras es pequeño par protegerlo de sus consecuencias.

(1 Tesalonicenses 5: 22)= Absteneos de toda especie de mal.

Si este versículo te suena como demasiado legalista, tendrás que coincidir conmigo que Pablo, entonces, era legalista. No. No te confundas. Pablo lo dice con claridad y justicia: de TODA especie de mal.

La diferencia comienza a surgir cuando nosotros, con dudosa sabiduría y con un incomprensible temor a que ciertas ovejas huyan despavoridas del redil, hemos decidido por allí en alguna reunión de buena voluntad, que “hay males mayores, importantes, y que hay males menores y permisibles”.

Esa es una mentira satánica. El mal es el mal y en Dios no mora el mal, por lo que muy difícil será aceptarlo EN CUALQUIERA de sus manifestaciones en los que andan por allí declarando ser sus hijos.

¡Claro que no estoy hablando de homicidios, adulterios o fornicaciones! Eso es más que visible; hablo, en todo caso, de celos, envidias y fraudes, dentro del cuerpo, tales como pagar trabajos de relación de dependencia con “ofrendas de amor”.

Porque esta sólo será apenas una chicana sutil de mucho pueblo evangélico para pagar salarios en negro y así hacer exactamente lo que el propio Jesús mandó no hacer: evadir impuestos. No sé si este versículo te suena legalista, pero tengo que decirte delante del Señor que sigue siendo vigente.

(1 Juan 2: 15)= No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.

Sé perfectamente que este verso ha sido argumento para marginarse de la sociedad y crear una supuesta santidad de monasterios. Bajo esa interpretación sí, parece que Juan era un legalista. Pero el espíritu del pasaje es muy diferente.

La palabra MUNDO, en este texto, es la palabra KOSMOS, y no te habla de gente, te habla de una especie de espacio o tiempo cósmico que se podría sintetizar en una palabra: SISTEMA. De sistema mundano perverso, en este caso.

¿Sabes cuantos creyentes fieles y sinceros, todavía, eligen vivir de acuerdo con el sistema del mundo, por que no terminan de confiar en el sistema de Dios? Lo que te está diciendo Juan es que no pongas tu sentido o sacrifiques tu vida por algo que: 1) Apela a los apetitos de la carne. 2 Fomenta la codicia o la ambición. 3) Suscita el orgullo o la arrogancia.

A esto se refiere Pablo cuando dice en Romanos 12:2 que debemos renovar nuestro entendimiento porque esa es la única vía que nos permite conocer cual es la voluntad de Dios agradable y perfecta para este tiempo.

Ir a un partido de fútbol o ver un programa de televisión no es pecado, eso es más que obvio. Pero vivir las veinticuatro horas del día y la vida entera misma sin otro objetivo que el seguimiento de los colores de una camiseta o postergar cualquier cosa por un programa de televisión es una suerte de esclavitud permitida que te lleva a un grado de idolatría que, a su vez, te apartará del amor, el poder, la unción y la presencia de Dios.

Es el mismo concepto que desliza Jesús cuando habla, en Mateo 6:24, de la imposibilidad de amar o servir a dos señores: Dios y el dinero. Lo corrobora Santiago 4:4 cuando habla de lo pernicioso que resulta la amistad con el sistema. ¿O no hay congregaciones que han elegido, como método de inserción y prosperidad, establecer vínculos, arreglos o convenios con partidos políticos o gobiernos de turno?

(Lucas 13: 3)= Os digo: antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente.

Esto sí que suena demasiado legalista, ¿No? Bueno: primero tengo que decirte que no lo está diciendo Lucas, lo está diciendo el Señor. Entonces, ¿Jesús era legalista? De ninguna manera. Siempre hay un principio espiritual encerrado en un texto literal.

De otro modo, la letra te mata. ¿Cuántos saben que la Palabra es vida? ¿Será esto una contradicción? La Biblia no se contradice. Cientos de científicos de alta sabiduría humana han dejado sus vidas tratando de demostrar lo contrario Los epitafios que se leen en sus sepulcros, lo atestiguan.

Pese a la literalidad del texto, Jesús transfiere el significado de estos incidentes (En este caso se habían matado dieciocho trabajadores en un accidente), a la esfera espiritual. Él no hace teoría sobre la retribución, sino que habla de las exigencias urgentes del presente.

Visto de ese modo, vas a tener que coincidir conmigo que el término legalista, aquí, es más un cumplido que una crítica. Y tú me conoces bastante bien, ¿No es así? Me pueden bombardear con misiles de todas las clases (Y de hecho lo suelen hacer a menudo), pero con el de ser legalista me parece que no, ¿Entiendes?

El tema es que muchos están esperando que lleguen las doctrinas de demonios de las cuales se habla en Timoteo para los últimos tiempos. Y creen, – Con llamativa ingenuidad -, que un día va a ponerse a predicar un médico en lugar de un pastor y va a asegurar que ya no hace falta por sanidad porque la medicina tiene todo bajo control.

A los que esperan cosas así les tengo que decir, lamentablemente, que a la palabra SUTILIEZA no la han visto ni discernido, (Como se decía en mi país, en una época) ni en caja de fósforos. Entiende esto, hermano, por favor: ¡Ya se está predicando doctrinas de demonios! El problema es que muchos ni siquiera se dieron cuenta. Y otros tantos, con la misma o mayor ignorancia, hasta les ayudan a preparar esos mensajes.

Humanismo, filosofías orientales, cientifismo, psicología secular, intelectualidad prioritaria, soberbia y hasta algún avance del ocultismo bajo el barniz de la medicina mentirosa que difunde Nueva Era, ya están proliferando en forma alarmante en muchos púlpitos usando la ignorancia de pseudo-predicadores que han hecho del materialismo, el individualismo y la teología de la prosperidad personal, una prioridad, tanto en sus vidas como en la de los seguidores (Y sostenedores) de sus “ministerios”.

Cambios engañosos de doctrinas están añadiendo un énfasis erróneo que no es difícil percibir. Muchos llamados “maestros de la Biblia” han ignorado los absolutos de la Palabra de Dios para introducir a la sociedad en una era de supuesta liberación.

Donde quiera que se mire, aunque se mire con superficialidad, se grita, se clama y se aúlla por la libertad académica, por la libertad sexual (Hetero u Homo, da lo mismo, según la conducta elegida), y la libertad económica.

Pero lo más curioso y alarmante es que este mismo grito se puede oír en la iglesia. Son muchos los que vociferan: “¡Yo no estoy bajo las restricciones de la ley! ¡Estoy bajo la bendición de la Gracia! Y como estamos, hermanos míos, en una era de la gracia, permítanme continuar con el pecado para que esa gracia sobreabunde…”, exclaman con una muy dudosa interpretación de Romanos 6:1.

(Romanos 6: 1)= ¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? (¿Cuántos saben que se deglutieron los signos de pregunta y que omitieron ex profeso las tres primeras palabras del versículo que sigue?)…En ninguna manera.

La posición que han tomado aquellos que reaccionan con vigor en contra de esa forma de legalismo que se las toma con el: “No te pintes, no te pongas esa ropa, no sonrías en el templo, no celebres, no hagas ruido, ponte la corbata,” es muy pero muy diferente a la posición de los que han aceptado alegremente una doctrina inspirada por el diablo bajo el barniz de una libertad no en Cristo, aparte de Cristo.

Una supuesta libertad que sutilmente ajusta las Escrituras para darle vía libre a sus deseos carnales: dinero, poder…y hasta sexo libre y promiscuo. ¿Quieres saber que respuestas han esgrimido algunos de los defensores de estas doctrinas? ¡Pero hermano! ¡Lo que hago con la carne no importa! ¡Lo que vale, es lo que hago con el espíritu! ¡Ohh! Ceguera.

Aunque parezca ridículo y de hecho lo es, estos sectores siguen condenando ciertos pecados en el mundo incrédulo, mientras son mucho más tolerantes y permisivos para con los mismos pecados en los santos. Recuerdo un pasaje al respecto:

(2 Pedro 3: 16)= Y tened entendido que la paciencia de nuestro Señor es para salvación; como también nuestro amado hermano Pablo, según la sabiduría que les ha sido dada, os ha escrito, (16) casi en todas sus epístolas, hablando en ellas de esta cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras escrituras, para su propia perdición.

A propósito de esto, el escritor de la carta a los Hebreos, nos dice que un apóstata no es uno que se ha apegado a una doctrina falsa, sino alguien que, ateniéndose a la doctrina recta, se niega a cumplirla en obediencia espiritual.

Es donde también el calificativo de PREVARICADORES toma cuerpo y figura. Muchos son los que suelen ver al prevaricador como una suerte de sinónimo de pecador. Y no es que estén errados, pero lo correcto es que, prevaricar, es oír una verdad y creerla, pero decidir no obedecerla por la causa que sea.

LA iglesia de este tiempo está en un indudable apuro. ¿Por qué razón? Porque está fragmentada. Esta fragmentación también está en la sociedad secular, y aún en nuestros propios hogares.

El problema proviene de los individuos cuyas vidas están fragmentadas. Son personas que quieren perseguir su propio interés personal y sus propias metas privadas, particulares y personales. De esto hay tanto que puedes verlo a la vuelta de tu propia casa.

Estos mencionados, profesan ser cristianos, pero en realidad son gente de doble ánimo, y si predican, (Porque Satanás, si puede, ataca directamente el púlpito, que es lo que le conviene), lo hacen con doble mensaje, porque tienen metas divorciadas de la meta de Dios y corazones deshonestos que han suprimido lo absoluto y están a la deriva en alta mar.

(Santiago 1: 8)= El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos.

Cabe aclarar para que se entienda bien, que un hombre de doble ánimo es una persona arrastrada en dos direcciones opuestas. Sus lealtades están divididas, y a causa de su falta de sinceridad, vacila entre la fe y la incredulidad, pensando algunas veces que Dios le ayudará y renunciando en otras ocasiones a toda esperanza.

Esa persona, por consecuencia, es inconstante en todos sus caminos, no sólo en su vida de oración. La falta de consistencia en el ejercicio de su fe pone al descubierto la esencia de su manera de ser.

Cristo es Rey. Donde hay un rey, hay un reino. Donde hay un reino hay una jurisdicción, un ámbito geográfico o espiritual en el que ese rey tiene autoridad, dominio y mando y donde sus súbditos, habrán de estar sujetos, gobernados y guiados por leyes, obviamente, que provienen del reino.

(Hebreos 1: 3)= El cual (Cristo) siendo el resplandor de su gloria, (La del Padre) y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas.

Hay leyes espirituales de la gracia, hay nuevos mandamientos en Cristo Jesús, y han de ser obedecidos si nosotros hemos de ser usados y bendecidos por Dios.

No tenemos que cundirnos porque, entonces sí, vamos a caer en el legalismo autoritario, sectario y ridículo que el mundo incrédulo no puede entender de modo alguno que venga del Dios de amor o del Cristo de la redención. No estamos bajo la ley de Moisés, sino bajo una ley divinamente dinámica que emana de la Gracia y el amor de Dios.

(Juan 14: 15)= Si me amáis, guardad mis mandamientos.

Yate lo enseñé. Un mandamiento no es ni una sugerencia, ni un consejillo práctico, ni una opinión humana. Es una orden. Y en un ámbito bélico, (Somos soldados de un ejército, recuérdalo), una orden nos deja dos alternativas: se obedece y somos soldados útiles, o se desobedece y nos convertimos en desertores o en traidores.

(Romanos 5: 5)= Y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.

Dice que tener esperanza de ninguna manera puede ser motivo de vergüenza. ¿Nunca intentaron avergonzarte, tanto en privado como en público, por tener esperanza en Dios? En tu reacción ante esta agresión se verá, primero, tu estado de madurez, y segundo, tu grado de libertad en Cristo.

Si dices para tus adentros: “¡No me entienden, mejor no digo más nada!” y te recluyes, te marginas en una burbuja de material plástico llamada “congregación local”, ni estás maduro, ni eres automáticamente libre en Cristo. Si perseveras contra viento y marea, la cosa es diferente.

Quiero aclararte, asimismo, que la palabra AMOR, en este pasaje, es la palabra AGAPE, que es una de las cuatro que se utilizan en la Biblia y es la que define el amor de Dios. AGAPE significa una invencible benevolencia y una irreductible buena voluntad que siempre busca el bien de la otra persona, sin que importe lo que esa persona haga.

Es una palabra a la cual el cristianismo le dio un nuevo significado, ya que muy raramente este término se utiliza en alguno de los manuscritos pertenecientes a esa época. AGAPE es el amor sacrificial que da libremente sin pedir nada a cambio y que no se detiene a considerar el valor de su objeto.

AGAPE es un amor que se ofrece conscientemente, mientras que PHILOS, otra palabra que también significa AMOR, depende de las circunstancias involuntarias; tiene que ver con Voluntad más que con emoción. AGAPE describe el amor incondicional de Dios por el mundo.

Sabemos que la esperanza del amor de Dios. Esto tiene que ver con el sello indeleble de ese Espíritu Santo en el momento de la conversión genuina. En Cristo y solamente en Cristo estamos libres del pecado y de sus consecuencias horrendas, para que sirvamos al Dios vivo.

(Juan 8: 34)= Jesús les respondió: de cierto, de cierto os digo: que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado.

(35) Y el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijo si queda para siempre.

(36) Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.

Esto, en contra de algunas enseñanzas muy particulares, nos demuestra claramente que no es nuestra estirpe étnica o familiar la que nos hace aceptos a Dios, sino el honrarlo a través de la fe y el amor a Jesucristo.

Conviene andar con pies de plomo, entones, en estos días de doctrinas engañosas y destructores, no sea que nuestra libertad nos guíe a nosotros y a nuestros hijos a la esclavitud.

Alguien me dijo alguna vez al pasar: “Mira, hermano…¿Qué quieres que te diga? Yo no salí un glorioso día de la esclavitud del pecado, para caer en la esclavitud de una politiquería religiosa”… Perfecto. ¡Que gran cosa sería si todos tuviéramos la suficiente memoria, – Al meternos en vericuetos políticos internos -, como para recordar de donde nos sacó el Señor.

Claro está que no todos encontraron a Cristo de grandes, de adultos. No todos han vivido años de oscuridad chapaleando el barro mugriento y maloliente del pecado del mundo hasta que el Señor los rescató de allí. Muchos son los que han experimentado la enorme bendición de haber nacido en un hogar cristiano y, por lo tanto, tienen el evangelio una visión muy distinta.

Pero siempre los hijos habrán de tomar los modelos paternos. Una familia de fe, engendrará y dará a luz hijos que al menos sabrán que es la fe. Pero una familia de “operadores políticos religiosos”, engendrará y dará a luz hijos que harán de la política eclesiástica interna una burda sátira del evangelio y de la libertad en Cristo prometida.

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Un Hombre Llamado Caballo

Estamos entrando en un tiempo de productividad. Es un mover mental donde la gente opera en una dimensión fuera de su alcance. La gente se altera porque siente que cada día que pasa puede dominar menos cosas. Estamos caminando pleno siglo veintiuno. Tu propio alcance no lo controla. Tu latita de unción personal ya no lo riega.

¿Qué estas haciendo? – ¡No lo sé! – ¿Por qué lo estás haciendo? – ¡No tengo ni la menor idea! – Pero entonces, ¿Cómo lo vas a controlar? – ¡Ah, no! ¡Tiene que llover del cielo! – Aunque me vacíe yo, no doy abasto.

Tengo que extralimitarme hacia las conexiones divinas y redes apostólicas y buscar nuevas unciones y depósitos de funcionamiento espiritual y hacer algo en unidad global. Esta unción no cabe ni en lugares ni en países; no es una unción cultural, denominacional ni de concilio. Los depósitos tomados para el tiempo de la siega sólo funcionarán en una unción global.

Ministerios aislados e individualistas no van a funcionar allí. Y no hablo de tener o no tener amistad, hablo de tener receptividad de impartición y actualización en tu vida. Que el consejo que nos dan se actualice y se opere como si lo hubiera dicho el Padre. Te sometes a esa dirección; no es solamente un café de confraternidad.

Una unidad más allá de tu iglesia personal. Una vida que se vive más allá del enfoque personal y familiar. No se predica porque todo el mundo está ocupado viendo como se puede hacer para pagar el alquiler del salón; o que no se hace la campaña porque se han agotado las finanzas y hay que incorporar urgente miembros nuevos y predicar una serie de mensajes sobre el diezmo y la ofrenda. Tu unción personal no riega este campo. Tu actividad personal no puede abastecer este terreno. Los pies. Los pies, en la Biblia, siempre hablan de actividad ministerial.

No podrás regar el campamento de este siglo con tu conocimiento, eres sólo una parte en ese terreno. Demanda iglesias gubernamentales. Demanda iglesias con una mentalidad eterna. Entendimiento global para penetrar con victoria. Cualquiera puede penetrar, a eso lo hemos visto. Pero se van cayendo como moscas en el desierto a eso también lo hemos visto.

(Deuteronomio 11: 13-14)= Si obedeciereis cuidadosamente a mis mandamientos que yo os prescribo hoy, amando a Jehová vuestro Dios, y sirviéndole con todo vuestro corazón, y con toda vuestra alma, yo daré la lluvia de vuestra tierra a su tiempo, la temprana y la tardía; y recogerás tu grano, tu vino y tu aceite.

Allí está la receta: amarle de todo corazón, no es adorarle en la iglesia, es interactuar con las responsabilidades de la iglesia local siete días a la semana. Una iglesia donde todos sus miembros se involucren y actúen siete días a la semana, hace en meses lo que otras, muy antiguas y tradicionales, no han hecho en años.

Si todo el mundo diezmara su tiempo, descontando las horas de culto, oración y lectura, cada persona tendría no menos de diez horas por semana para destinarle al reino. Si amamos a Dios de todo corazón, Dios da lluvia. Para donde vamos, si Dios no te da lluvia, se te seca la productividad. Que lindo es que llueva y tú te limites a recoger y disfrutar del fruto. Se acabó el ministerio de Marta, donde regabas con tus propios pies.

Líder: ¿Tienes miedo, ante el avance demoledor de los grandes ministerios, que se te vayan tu diez ovejitas? Cambia tu estructura pensante y Dios te va a dar dirección exacta de que hacer de distinto en este tiempo.

(Verso 15)= Daré también hierba en tu campo para tus ganados; y comerás, y te saciarás, (Es un tiempo de abastecimiento, mira)

:::Guardaos, pues, que vuestro corazón no se infatúe, y os apartéis y sirváis a dioses ajenos, y os inclinéis a ellos.

Te está diciendo que tengas cuidado con el amor propio, con el orgullo, con el ego; que no pierdas el enfoque ministerial. La iglesia no tiene el enfoque de una comisión que riega y pierde fuerza. Comisión y visión no es lo mismo. Una iglesia que entiende la labor que tiene en la mano y corre impetuosamente a cumplirla, tiene fuerza.

Siempre que hay enfoque, viene seducción de gobierno. Gobierno no es simplemente autoridad, sino la influencia de la iglesia. Pero si tú vences la seducción y penetras a la comisión, avanzas. Pero las iglesias que no saben lo que están haciendo, no hacen nada; sólo están asistiendo al templo.

No tienen nada nuevo par contar, nada nuevo para mostrar ni decir. “Gracias Padre, porque hasta aquí me trajiste vivo…” ¡Basta! Eso estaba bien en Egipto, donde estábamos antes, pero en la tierra adonde ahora vamos, no funciona.

(Verso 18)= Por tanto, pondréis estas mis palabras en vuestro corazón y en vuestra alma, y las ataréis como señal en vuestra mano, y serán por frontales entre vuestros ojos.

Y las enseñaréis a vuestros hijos, hablando de ellas cuando te sientes en tu casa, cuando andes por el camino, cuando te acuestes, y cuando te levantes, y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas; para que sean vuestros hijos, tan numerosos sobre la tierra que Jehová juró a vuestros padres que les había de dar, como los días de los cielos sobre la tierra.

Días de cielos sobre la tierra; una mentalidad que produce paz. Una paz que sobrepasa todo entendimiento, una paz que sobrepasa a Cristo.

(Verso 22)= Porque si guardareis cuidadosamente todos estos mandamientos que yo os prescribo para que los cumpláis, y si amareis a Jehová vuestro Dios, andando en todos sus caminos, y siguiéndole a él, Jehová también echará de delante de vosotros a todas estas naciones, y desposeeréis naciones grandes y más poderosas que vosotros.

Todo lugar que pisare la planta de vuestro pie será vuestro; desde el desierto hasta el Líbano, desde el Río Eufrates hasta el mar occidental será vuestro territorio.

Vas a tener entendimiento del perímetro de tu herencia. Hay gente que no sabe la zona geográfica que posee. Por eso, ministran fuera en su zona, de su autoridad y pierden la cabeza.

(Verso 25)= Nadie se sostendrá delante de vosotros; miedo y temor de vosotros pondrá Jehová vuestro Dios sobre toda la tierra que pisareis, como él ha dicho.

Ese es el lugar adonde vamos; donde el mundo va a tenerle temor y respeto a la iglesia. Donde ya no la humillará ni se burlará. Un lugar de autoridad clara y específica que será respetada y conocida. Hoy no ocurre ni lo uno ni lo otro.

Dios nos va a trasladar de una mentalidad hortaliza a una mentalidad más amplia. Dice Isaías 54, para quien quiera leerlo completo y hallar el versículo clave: …Ensancha las tiendas porque es más el fruto que vamos a tener nosotros que el que tuvo la que estaba encinta.

Zacarías 10, versículo 2. Para entenderle versículo dos, un poco enredado, hay que leer primero el versículo tres. ¿Eh? ¿Al revés? – ¡Vamos, no seas religioso! El hombre le ha dado a la redacción una serie de reglas de textos y contextos que se respetan a rajatabla, es verdad, pero…lo siento: Dios es soberano.

Vamos a tener que entender primero el verso tres para que luego, si, podamos ver con claridad el verso dos. Tenemos la habilidad de oír y que Dios nos está hablando a nuestro corazón y decir: ¡Ay! ¡Si el hermanito aquel hubiera estado allí!

¿Sabes que? Siempre el mensaje que oyes, es para ese que justamente hoy no vino. Sobre todo, si llegan aguas tempestuosas de esas que no son de tu gusto personal. Lo que sucede, en verdad, es que la generación que estamos labrando, vive más allá del gusto personal.

(Zacarías 10: 3)= Contra los pastores se ha encendido mi enojo; (Pastores no es un título, es una función. Pastores son todos los que tienen alguna posición que les permite alimentar a la grey. Es decir: el liderazgo de la iglesia. Y eso, llega hasta la escuelita dominical. Él mismo lo explica)

…Y castigaré a los jefes; (¿Qué son los jefes? Líderes. Y dice: Estoy enojado con los poimanos, con la gente que pastorea, que dirige, que enseñorea, que trae dirección a mis ovejas. De manera que voy a ignorar al liderazgo y voy a visitar directamente a la oveja)

…Pero Jehová de los ejércitos visitará su rebaño, la casa de Judá, (Y yo mismo, – Dice -, la voy a convertir en caballo de honor. ¿Cuántos saben que Dios nos está visitando a pesar de la obstinación y el estorbo de muchos líderes? Bien; ahora sí podremos entender el verso dos, que te dice por qué va a ser eso.

(Verso 2)= Porque los terafines, (Cuidado: no te confundas. Está escrito Terafines con “T”, no con “S”. No estamos hablando de ángeles. Esos sí son Serafines. Aquí dice Terafines, es decir: ídolos, pero no de madera o de metal: humanos.

Esto es: a las estrellas, los líderes populares. No va a haber popularidades personales en este siglo de la iglesia. Terafines, dioses familiares, gene conocida, gente famosa; según la traducción: “Gente con vanidad, que no son nada, sólo ego e iniquidad” (ABENN) “Bueno para nada, desperdicio”. (ELIO) “Un ídolo que aterroriza”, esto es: los legalistas (MIOFECED).

Vamos a nivelar la tensión. La Biblia dice que todos somos ministros competentes. Estamos hablando con todos los líderes de la iglesia. Todos los que tenemos ese llamado y algún punto de contacto con la gente. Dios quiere cambiar nuestra mentalidad par que no formemos parte de la remoción que va a acontecer. Que, de hecho, ya está aconteciendo.

Como Zacarías, que se quedó mudo, ¿Recuerdas? De la misma manera en que él quedó sin habla, la voz y la influencia de las iglesias en el mundo del Espíritu es nula cuando Dios retira su rostro de ellas. Nadie puede ministrar Espíritu Santo sin la unción del Espíritu Santo.

Esas iglesias existen, están allí, en cada calle, sobreviviendo. Muestran mucha actividad, es cierto. Tienen cultos a granel, a veces varios en el día. Tienen ritmo, alegría, ruido, prestigio y una ocupación casi tocando el stress. Pero en el cielo no hay registro de ellas.

La iglesia del desierto vivió cuarenta años, pero no existía. Subsistía, pero espiritualmente no tenía vida. En el mundo del Espíritu no se la conocía. Era una congregación de muertos vivos. Dios los cuidó porque los ama, pero no porque estuvieran en su propósito.

La iglesia del desierto fue más bendecida que todas las iglesias de hoy: milagros, señales, prodigios, prosperidad, salud divina. Pero nunca estuvieron en el propósito de Dios. Así hay muchas hoy, que creen estar en el propósito porque andan bendecidas. Bendición no es requisito par andar en el propósito. Te bendice porque te ama, no porque estés bien.

Dice que son vanos oráculos, que su predicación no aprovecha para nada. Que son adivinos. Adivino tiene que ver con soplo humano, porque Dios no adivina. Es decir que la fuente de su revelación y mensaje es humana, no divina.

Fuente equivocada de impartición desde los púlpitos. Su visión es falsa. Han visto y han creído mentira. Su expectativa nunca habrá de ser. Es un espejismo.

Luego dice: su consuelo es vano. Esto es: una falsa expectativa y una falsa garantía de seguridad. “No te preocupes…el Señor viene pronto…¡No te va a pasar nada!” Eso produce en la iglesia una expectativa falsa que no prepara al creyente para prevalecer en medio de la crisis. Entonces tenemos un problema: la crisis llegó y nosotros no sabemos como enfrentarla porque estamos esperando a Cristo. Cristo viene, eso no se discute; pero ates viene la crisis. ¿Y..?

Consuelo carga la connotación de arrepentimiento, y el énfasis que tiene el verso es que su predicación, la de este tipo de ministerios hortalizas, hacen que el corazón de la gente cambie, que la disposición y sus propósitos cambien, para no seguir la transición de Dios.

Todo lo que ministran es sugerencia, no hay orden divino. No hay autoridad, no hay demanda, todo es: si tú quieres…por allí le sobra tiempo y quiere venir el domingo… Dios, cuando habla, jamás sugiere: ordena. Si los frentes estuvieran llenos de Dios, no existirían tantas sugerencias, opiniones, debates y disensos; habría dirección y un solo camino: obediencia.

Es que como nuestros ojos están familiarizados con las unciones aceptadas por la iglesia, las Escrituras siempre nos hablan a nosotros de acuerdo con las unciones que conocemos. El amor pastoral, el amor por las almas, el querer estudiar la Biblia e ir a seminarios por el conocimiento pleno de tres ministerios que llevan con nosotros años, pero a medida que vamos aceptando más lo que es profético y apostólico, nuestro ojo se familiariza más aún con una unción que antes no era revelada, pero que está en la Biblia. Y cuando te das cuenta, es superior y más abundante que las otras.

Cambian el corazón de la gente para que no vayan a la transición. Una tremenda apatía en el cuerpo de Cristo, producida por el soplo humano de adivinos. Dice que por eso es que el pueblo vaga. Vagar, quiero que me entiendas, es peor que andar perdido. Porque el que anda perdido, está buscando la salida, pero el que vaga, ya se acostumbró a no llegar a ninguna parte.

Apostasía creada por falsa doctrina. Vagar es estar fuera del propósito. Habla de cristianos que vacilan, inconstantes. Mira a tu alrededor, los frutos, y ya puedes ir ordenándote con respecto a que ministerio ves.

Vagar habla de deshacer el propósito de Dios. La asamblea, la iglesia, está plantada para activar el propósito de Dios de una manera coordinada, serial, donde cada pieza ajusta perfectamente con la de al lado. Vagar es, precisamente, desarticular ese seriado, desmembrar el propósito.

Por lo tanto, dice el verso tercero de lo que hemos estado viendo, “los voy a remover” Y voy a visitar el rebaño. Independientemente de lo que acontezca, voy a visitar a la oveja. Y nunca dijo que lo mandará a hacer por intermedio de alguien, dijo que lo hará Él.

(Job 39: 19)= ¿Diste tú al caballo la fuerza? (Pregunta Dios: ¿Quién es el que le da la fuerza al caballo, el hombre o Dios?) ¿Vestiste tú su cuello de crines ondulantes? (La palabra CUELLO, en la Biblia, siempre hala de la madurez de la bestia.

El verso que dice el yugo es roto por la unción, habla de un yugo que está puesto en el cuello del animal y se le unta aceite para que no lo lastime. Pero cuando el animal madura y ese cuello se fortalece, un día salta el yugo en pedazos. La madurez del creyente es la que rompe el yugo, no la sesión de aconsejamiento, la imposición de las manos o algunas de esas otras cosas que se ven)

¿Le intimidarás tú como a langosta? (Al caballo. Langosta, en la Biblia, siempre son demonios. Entonces: ¿Se asustará el caballo con demonios? La oveja se asusta de la langosta, el caballo la pisa.) El resoplido de su nariz es formidable.

(Algunas traducciones, aquí, dicen: la majestuosidad de su nariz es terrible. La ovejita, cuando se la saluda por la mañana, resopla corto, breve. ¿Cómo anda, hermano? – Bendecido… El caballo es otra cosa.

¿Cómo anda, hermano? ¡En ayunas! ¡Aún no me he comido ningún demonio, hoy!) …escarba la tierra, se alegra en su fuerza. (La traducción en inglés dice que escarba en el valle, en terreno basto, no en la huerta de hortalizas; allí no cabe)

Hay algunos creyentes que ya se convirtieron en caballos y les están dañando el provecho personal a los ministerios-hortalizas. Les están pisando sus tomates y les están fastidiando sus lechugas personales. Se levantan con revelaciones profundas.

Hay dos clases de personas que se van de las iglesias: los que son rebeldes e inconstantes, réprobos, que nunca van a cambiar; inmaduros, conflictivos, egocéntricos. Y los caballos, que han crecido más allá de sus líderes y no encuentran saciedad o alimento en la comida que ofrece la huerta.

Si no sale por el techo, sale por la ventana. Son árboles frondosos llamados a producir sombra, pero la ausencia de un espíritu paterno, que es el que reconoce cuando un hijo va a ser más alto que él, y le presta los zapatos, impide su manifestación)

…Sale al encuentro de las armas; (El caballo es el único animal capaz de correr, por su propio instinto, enfrentando a un arma con toda naturalidad y sin asustarse) Hace burla del espanto, y no teme (Lo dicho: el caballo enfrenta, la oveja huye)

…No vuelve el rostro delante de la espada. (Tú le pones a un caballo un cuchillo en la frente y, aunque se lo claves, él sigue para adelante) Contra él suena la aljaba, el hierro de la lanza y de la jabalina; (Otra vez: salvo entrenamiento específico, ¿Qué animal puede resistir más herida, castigo o presión que el caballo?)

Y él, con ímpetu y furor, escarba la tierra, (La verdad es que el caballo es majestuoso. Hablamos de caballos de honor, claro está, de auténticos caballos de guerra, no de matungos arruinados y dormidos que viven.

¿Viven? ¡Sobreviven! Con pasto seco porque ni fuerza para escarbar tienen. Imagínate un caballo de hipódromo. Majestuosos, fuertes, parados sobre sus patas como diciendo: “¡Aquí mando yo, nadie me asusta!” Así es el creyente que penetra en este siglo.

Ya te habrás dado cuenta perfectamente que no estoy hablando de caballos literales. A Dios no le preocupan tanto los caballos equinos como para gastar Biblia en sus historias) Sin importarle el sonido de la trompeta; antes como que dice entre los clarines ¡Ea!

Ministerios caballo, de eso estoy hablando. Estos títulos parecen raros, pero los da Dios, no el hombre. Esos títulos bien lindos, que dan status, posición, prestigio y fama, son solamente soplo humano. No son bíblicos. No están en la Biblia y se acabó, no importan lo que digan ciertos respetables doctores.

Y mucho menos por sus opiniones, análisis, evaluaciones y decisiones. Aquí tienes un ministerio hortaliza o un ministerio caballo. Ya puedes ir cambiando tu vocabulario. Es simple: cuando te gradúas, tomas la cucarda, la medalla, el rótulo que más te agrada: eres oveja o eres caballo.

No seas una higuera que no produce fruto en su tiempo; termina maldita por Dios. Pide lluvia en tiempo de lluvia. Pide ser transformado en caballo. Pide no tener espanto de demonios. Pide encarar y atropellar frente a la espada o el dardo, no vacilar y, mucho menos, retroceder.

Pide ser obediente hasta la muerte. Pide que tu mentalidad no sea de provecho personal y puedas entrar en una disposición que vive más allá del enfoque familiar. Que jura hasta la muerte y no cambia. Que jura hasta el dolor personal, pero no cambia.

Que cuando promete, aunque le duela después cumplir, cumple. Esa es la oveja que Dios va a penetrar en este siglo. Va a haber mucha iglesia que, como Zacarías, no tendrá voz. Hasta que Dios de a luz lo que Él quiere dar. Luego les abrirá los ojos, y la boca para que vean y entiendan.

Pero si tú eres de los que no esperan que el agua se mueva por intermedio de otros para ser bendecido, labra tu mente para este siglo. Y comienza a actualizar tu espíritu y a fluir con estos pensamientos. ¡Basta de ministerios hortaliza! Basta de mentalidades egocéntricas. Vivamos más allá de nuestro propio enfoque. Vivamos en ese tercer nivel del que nos habla Apocalipsis 12, no amando nuestra vida hasta la muerte.

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Regando la Huerta

Qué pasa cuando llueve? Dos lecturas de acuerdo al sitio que te encuentres: en el campo, hay agradecimiento, paz y sensación de bienestar, de bendición del cielo. En la ciudad, anegamientos, desbordes, contratiempos, cables caídos, cloacas tapadas y mucho fastidio humano. A nadie le gustan demasiado las incomodidades.

¿Cuál es la actitud del hombre ante la lluvia? También dos lecturas: el hombre de campo, que piensa permanentemente en términos de siembra, riego y cosecha, satisfacción, confianza, gozo. En el hombre de la ciudad, fastidio, contrariedad, molestia.

Dios mandó que el hombre saliera al campo, que sembrara, segara y cosechara. El hombre desobedeció y se aglutinó en ciudades. Conclusión: la lluvia de Dios cae para bendición de los obedientes y para fastidio de los desobedientes que sólo piensan en su comodidad.

(Zacarías 10: 1)= Pedid a Jehová lluvia en la estación tardía. Jehová hará relámpagos, y os dará lluvia abundante, y hierba verde en el campo a cada uno.

Porque los serafines han dado varios oráculos, y los adivinos han visto mentira, han hablado sueños varios, y vano es su consuelo; por lo cual el pueblo vaga como ovejas, y sufre porque no tiene pastor.

Contra los pastores se ha encendido mi enojo, y castigaré a los jefes, pero Jehová de los ejércitos visitará su rebaño, la casa de Judá, y los pondrá como su caballo de honor en la guerra.

De él saldrá la piedra angular, de él la clavija, de él el arco de guerra, de él también todo apremiador.

Y serán como valientes que en la batalla huellan al enemigo en el lodo de las calles; y pelearán, porque Jehová estará con ellos; y los que cabalgan en caballos serán avergonzados.

Porque yo fortaleceré la casa de Judá, y guardaré la casa de José, y los haré volver; porque de ellos tendré piedad, y serán como si no los hubiera desechado; porque yo soy Jehová su Dios, y los oiré.

Y será Efraín como valiente, y se alegrará su corazón como a causa del vino; sus hijos también verán, y se alegrarán; su corazón se gozará en Jehová.

Yo los llamaré con un silbido, y los reuniré, porque los he redimido; y serán multiplicados tanto como fueron antes.

Bien que los esparciré entre los pueblos, aún en lejanos países se acordarán de mí; y vivirán con sus hijos, y volverán.

Porque yo los traeré de la tierra de Egipto, y los recogeré de Asiria; y los traeré a la tierra de Galaad y del Líbano, y no les bastará. (Esta palabra, BASTARÁ, allí, habla de que llegaremos al tiempo de plenitud donde no cabrá otro, porque el número estará completo).

Y la tribulación pasará por el mar (¡Aleluya!) y herirá en el mar las ondas, y se secarán todas las profundidades del río; y la soberbia de Asiria (Es decir: el poder del enemigo), será derribada, y se perderá el cetro de Egipto.

Y yo los fortaleceré en Jehová, y caminarán en su nombre, dice Jehová.

Habíamos visto que Dios nos dice que pidamos lluvia estratégica y que pidamos exactamente lo que Dios está dando. Que estamos viviendo un tiempo caracterizado por lluvia. Y el Padre Demanda que durante el tiempo de lluvia tardía, – Que es la transición del desierto de la prueba a la plenitud -, pidamos precisamente lo que Él nos quiere dar. Partiendo de esta misma lectura desde el verso 1, vamos a esta misma porción en Deuteronomio.

(Deuteronomio 11. 1)= Amarás, pues, a Jehová tu Dios, y guardarás sus ordenanzas, sus estatutos, sus decretos y sus mandamientos todos los días..

Aquí hay cuatro cosas que Dios te receta: tienes que guardar las cuatro, todos los días, dice el verso. Ahora nota claramente lo que dicen los próximos tres versículos:

(Verso 2)= Y comprended hoy, porque no hablo con vuestros hijos que no han sabido ni visto el castigo de Jehová vuestro Dios, su grandeza, su mano poderosa, y su brazo extendido. (No estoy hablando con gente ignorante, estoy hablando con la iglesia del siglo veintiuno).

…Y sus señales y sus obras que hizo en medio de Egipto a Faraón rey de Egipto y a toda su tierra; y lo que hizo al ejército de Egipto, a sus caballos y a sus carros; como precipitó las aguas del mar rojo sobre ellos, cuando venían tras vosotros y Jehová los destruyó hasta hoy; y lo que ha hecho con vosotros en el desierto, hasta que habéis llegado a este lugar. (Hasta que hayamos llegado a este entendimiento geográfico-espiritual. Hasta que hayamos llegado a la sabiduría del día de hoy).

Aquí, cuando vemos a Egipto, o cuando vemos lugares o zonas geográficas, no nos referimos a lo literal. Son símbolos, tipologías, verdaderos depósitos espirituales que se refieren a Egipto que aquí representa al mundo, a la sociedad, al lugar del previo entendimiento. El desierto, mientras, representa al lugar de la transición. Y el lugar a que has llegado, mientras tanto, es el entendimiento que hoy posees.

Dice en el verso 5 que has llegado hasta este lugar y te pregunta que ha hecho contigo hasta que llegaste a este lugar, hasta este nivel de entendimiento. Pero además dice que no está hablando con un pueblo ignorante, está hablando con gente que ha visto la lluvia temprana.

Que ha visto que Dios siempre llegó a tiempo, que vio como destruyó a los fariseos, que vio como destruyó a Faraón, que vio como abrió el Mar Rojo, en suma: que está hablando con gente a la que se le ha dado más y a la que, – Obviamente -, se le requiere más.

Esta palabra, LUGAR, en hebreo, es la palabra MEGOMAL y significa “condición mental”. Es decir que has llegado, con este entendimiento, hasta esta condición mental. Y eso es, precisamente, de lo que estamos hablando: de labrar una estructura pensante para la próxima generación.

La pregunta que se impone, entonces, es: ¿Cómo has llegado hasta esta condición mental, hasta esta localidad, hasta esta estación, hasta este espacio apropiado que hoy tienes? Atravesando un desierto.

Cantares 3:6, dice: …¿Quién es esta que sube del desierto como columna de humo, sahumada de mirra y de incienso y de todo polvo aromático? Es la iglesia. Porque incienso habla de fuerza, alabanza y gozo. Y porque al atravesar el desierto de la prueba y la transición, salimos llenos de fuerza, alabanza y gozo.

Pero también habla de mirra, que es mansedumbre y de la manifestación de los frutos. Atravesar el desierto produce una manifestación de madurez. Recuerda que en el desierto nunca hubo que cambiarle la dedicación al pueblo. Nunca se cambió de ropas, porque nunca hubo ni madurez ni crecimiento.

(Deuteronomio 8: 2 )= Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos.

(Verso 16)= Que te sustentó con maná en el desierto, comida que tus padres no habían conocido, afligiéndote y probándote, para a la postre hacerte bien.

La motivación por la cual atravesamos este desierto, es porque el tiempo es de Dios y decreta que nos va a hacer bien al final.

(Oseas 3: 16)= En aquel tiempo dice Jehová, me llamarás Ishi, y nunca más me llamarás Baali.

Esto te habla del tiempo donde sales del desierto. Ishi significa “marido” y Baali significa “señor”, y aquí tiene la implicación de posesión o dominio personal. Es decir que, durante el desierto conocemos a un juez, alguien que posee dominio sobre la iglesia, pero al atravesar el desierto salimos con una relación nueva, como de marido con Él.

Una relación que tiene que ver con vida y relación, y no con posesión y señorío. Claro que sigue siendo Señor, pero en una relación más íntima, y no de corte exterior, formal, casi protocolar, donde el Señor manda y tú te callas.

(Deuteronomio 11: 5)= Y lo que ha hecho con vosotros en el desierto, hasta que habéis llegado a este lugar; y lo que hizo con Datán y Abiram hijos de Eliab, hijo de Rubén; como abrió su boca la tierra, y los tragó con sus familias, sus tiendas, y todo su ganado, en medio de todo Israel.

Es decir que entendemos lo que a Dios le gusta o no le gusta, porque hemos visto como ha operado. Dios dice, en esencia, “guarda los mandamientos, guarda las ordenanzas, guarda los estatutos y decretos”, esa es la voz profética, porque estoy hablando con un pueblo entendido, un pueblo que ha atravesado varios moveres de Dios y hemos visto la mano de Dios; hemos visto como nos ha mantenido en nuestro transcurrir en el desierto; Él ha estado allí.

(Verso 7)= Mas vuestros ojos han visto todas las grandes obras que Jehová ha hecho.

Y ahora mira el verso 8, muy importante: …guardad, pues, todos los mandamientos que yo os prescribo hoy, Aquí lo que te está diciendo, es: pide lluvia en tiempo de lluvia. El tiempo de Dios es el tiempo recetado por Dios para ti.

Aquí dice: …Guarda el mandamiento que te receto. Esto es: es la receta de Dios. Tienes que tomarla te guste o no te guste, conteniendo la respiración o apretándote la nariz, si es necesario. La generación o la mentalidad que penetra el siglo veintiuno es aquella que puede probar un gusto más allá del gusto personal, y tragárselo.

Guardad, pues, todos los mandamientos que yo os prescribo hoy, para que seáis fortalecidos. Cuando el médico te da una receta y tú sabes que eso te va a hacer bien, tú te tomas el medicamento aunque sea poniendo una carea bien fea, torciendo la boca, arrugando la nariz y hasta sacando la lengua tres metros…pero te la tomas.

Pide lluvia en tiempo de lluvia. Si está lloviendo, no campes, mójate. Hay gente que se esconde durante todo el diluvio y después viene lloriqueando a pedirte agua. No reciben cuando se está dando y después quieren “atención especial”.

No habrá atenciones especiales en el siglo veintiuno. Lo que no sea adulto y maduro, no será iglesia, será montón de gente religiosa. ..Y entréis y poseáis la tierra a la cual pasáis para tomarla; Es decir: lo que te está diciendo, es: Guarda los mandamientos que yo te receto hoy, para que seas fuerte y par que entres y poseas la tierra a la cual cruzas, para tomarla.

La implicación es la siguiente: nunca posees nada que no hayas cruzado, que no hayas superado. Me explico: hay gente que entra a la fe y se acampan allí, no la poseen. La posees cuando la dejas atrás y te mueves con el próximo mover de Dios.

Escucha: Sal del lugar hasta donde has llegado, guarda el mandamiento que te doy para que entres a un nuevo terreno y lo cruces para poseerlo. Es decir: yo entiendo a la fe cuando la utilizo y actualizo mi vida en ella y no la enfatizo más. Mientras la tenga que enfatizar, la estoy aprendiendo todavía.

El movimiento carismático se acabó, aunque a ti no te guste. La generación del siglo veintiuno va más allá del gusto personal. Se acabó. En el mundo del espíritu los factores hermosos para la unción carismática no existen. Guarda las recetas que Dios te da para que puedas entrar y cruzar para poseer.

El que entiende la prosperidad, la cruza. Eso no quiere decir que no se enseñe diezmo, o que no se enseñe ofrenda; pero no se acampa allí. Tienes que cruzar ese terreno y entrar en otro terreno. Hay gente que nunca cruzó la santidad; hay gente que nunca cruzó el Pentecostés.

Dios tiene un principio muy importante. Dios siempre está en una transición. Él tiene perspectiva eterna. Ese principio es subterráneo y eterno. Nadie, ninguna mentalidad lo cambia; y tenemos Vida Eterna para transicionar eternamente.

Así que nunca llegas, porque cuando llegas, hay otro terreno para cruzar. Sería muy aburrido estar en el mismo lugar durante toda la eternidad. Fortalecidos para entrar y cruzar para poseer, significa que hay obstáculos, pero hay que superarlos.

(Verso 9)= Y para que os sean prolongados los días sobre la tierra, (Esto es: dos recetas. Allí están las recetas para fuerza y vidas largas sobre la tierra. Hacer caso a los tiempos de Dios. Es decir que el que no hace caso al tiempo presente de Dios, no cumple con la totalidad del mandato.)

Para que te sean prolongados los días sobre la tierra ¿Qué tienes que hacer? Guardar los mandamientos que Él prescribe. Prescripción es receta, sugerencia, mandato clínico, son los tiempos de Dios los cuales tenemos que entrar y cruzar, indicando que hay más.

Porque si todo se terminara allí, ¿Para que cruzarlos? Cuando tú cruzas una propiedad, ya no estás en la propiedad; ¡La has cruzado! …De la cual juró Jehová a vuestros padres, que había de darlas a ellos y a su descendencia, tierra que fluye leche y miel.

Es decir que la transición está caracterizada con el ejemplo natural de entrar a Canaán, que significa la plenitud y madurez para la cosecha de la cual estamos hablando que identifica este día. Es decir que: seguimos confirmando que estas escrituras sí nos pertenecen hoy.

(Verso 10)= La tierra, Es decir: el lugar mental, la estructura pensante para donde entras, no es como la tierra o la estructura pensante de donde provienes. Por eso se tiene que labrar tu mente para entrar) La tierra a la cual entras para tomarla no es como la tierra de Egipto de donde habéis salido, (Egipto representa el previo entendimiento, el lugar que entraste para poseer pero que no acabas de cruzar. Sea cual sea esa situación en tu vida, es Egipto en esta escritura.)

Y dice: para la tierra que Dios te lleva, no se opera igual que en la tierra de la cual provienes. Hay distintos factores para benevolencia. Hay distintos depósitos espirituales en este nuevo lugar, en esta nueva dimensión.

No se opera igual que de donde vienes. Lo que allí funcionaba aquí no funcionará. Entonces comienza a explicarte el lugar de donde vienes. El lugar es donde tú sembrabas tu propia semilla, la regabas con tus propios pies como a un huerto de hortalizas. De donde tú sembrabas, tú regabas y tú mismo recogías.

¿Qué está haciendo, pastor? – Atendiendo mi obra. – ¿Y ahora, que está haciendo? – Velando que la ovejita no se me vaya. – ¿Y que hace en vigilia? – Estoy regando la huerta con mi pequeña latita de agua. Porque esta es MI hortaliza, esta es MI productividad personal, esto es para provecho egocéntrico, esto es MÍO. Atención: la hortaliza no provee para la sociedad; la hortaliza provee para tu casa.

(Verso 11)= La tierra a la cual pasáis para tomarla es tierra de montes y de vegas, que bebe las aguas de la lluvia del cielo;

De manera que aprende a pedir lluvia, porque para donde vamos, tu latita de unción personal no sirve para nada. Tiene que llover del cielo para ti, o no hay productividad.

(Verso 12)= La tierra de la cual Jehová tu Dios cuida, (No tú, ¿Eh? Él la cuida) siempre están sobre ella los ojos de Jehová tu Dios, desde el principio del año hasta el fin.

Dice que el lugar de pensamiento, el lugar de operación de la iglesia de este siglo, no incluye el interés personal. ¡Se acabó la fama! ¡Se acabó la popularidad! ¡Mentalidades egocéntricas no entran a este siglo! Ministerios que funcionan en la esfera de su propio control no saltan los muros. Mentalidad de seguridad personal; mentalidades hortalizas.

Las hortalizas, en la Biblia, nunca representan una productividad social, amplia, global, abarcativa, siempre representan provecho familiar o personal. ¡Donde tú siembras, donde tú riegas, donde tú vigilas, donde tú oras, donde tú predicas, donde tú tienes que hacerlo todo!

Y esto no está hablando de iglesias chicas o iglesias grandes. Hay iglesias muy grandes con este tipo de mentalidad. De lo que estamos hablando es de estructuras pensantes. Los ministerios hortaliza no entienden lo que significa el espíritu paterno, ese que permite que el hijo crezca y se vaya.

Los ministerios del siglo veintiuno serán centros de edificación de gente madura que ha de ir a las naciones. No podemos tardar diez años en hacerlo. Naces y, a los tres años, como mucho; vaya, salga y venza. Sea más que vencedor.

Estos son enfoques de progreso personal, limitados a su propio entendimiento. Gente que no sabe más de lo que sabe porque es incapaz de saltar sus propios muros. Puede haber algo interesante ocurriendo en su ciudad, pero están tan preocupados con su hortaliza que jamás llegarán a verlo.

Nunca cruzan su propio entendimiento. Viven sin cruzar la tierra que entraron a poseer. Todo el énfasis en MI campaña, MI programa, MI culto. Eso, en el siglo veintiuno, no existe. Sólo las iglesias que se lancen más allá de sus muros de predilección o ideas particulares podrán entrar en la genuina y auténtica voluntad de un Dios despojado y libre de apellidos religiosos.

Este es un lugar de dimensión espiritual donde los depósitos espirituales no son conductos para provecho personal. Lo que funcionaba, ya no va a funcionarte más, no te alarmes ni te desesperes. Lo que cuidas que no se te vaya, se te va a ir y no vas a poder detenerlos.

Gentes y ministerios estancados en un desierto de agendas y compromisos personales. No tienen ni idea de lo que marca la agenda global de Dios. No saben que está haciendo Dios hoy. Lo único que saben es lo que hay en su agenda, en su calendario, en su programa doméstico de actividades para el día, el mes o el año.

Esta es la gente que no ha expandido su mente. Gente que no leyó, – O si lo leyó, no lo entendió; o peor, no obedeció -, a Romanos 12:2. Gente que no puede, no se atreve o sencillamente no quiere renovar su entendimiento para saber cuál es la voluntad de Dios agradable y perfecta para el día.

Sólo piensan: “¿Qué puedo hacer YO para provecho de MI ministerio?” El verso 11, aquí, nos dice que no, que la tierra, la mentalidad hacia donde vamos es montes y vegas, es amplia. Entonces convengamos que una minúscula unción personal no la va a regar.

Para que eso pueda ser real y auténticamente regado, se necesita ayuda del exterior. Allí es donde hay que aprender a encontrar como te llueva del cielo; como pedir lluvia estratégica, para que llueva justo en el tiempo que lo necesitas.

El lugar del mover en el que vamos a entrar, es un lugar donde se necesita una unción divina, superior a la que tiene tu ministerio personal. Por eso tienes que ser cambiado de oveja que sí vive de hortaliza flaca, a caballos, por ejemplo, que como es obvio, no caben en huertas minúsculas de hortalizas.

Por eso hay caballos, – Sin ofender el rostro de nadie -, que están saliendo de distintas iglesias. ¿Sabes cual es el motivo? ¡Babilonia! Sí, pero ese es el fundamento de fondo. El motivo de forma, es que no pueden escarbar en una pequeña huerta privada. Porque los caballos escarban y a veces dañan provechos personales.

Este terreno para donde vamos, nos da productividad de enero a diciembre. Trasciende lluvias tempranas y tardías. Se relaciona con Apocalipsis, un árbol con hojas verdes que durante doce meses alimentan las naciones.

El último capítulo de la Biblia. Ese que dice que ganamos, aunque tú hoy, a lo mejor, no puedes ver esa victoria por ninguna parte, o bien tratando de masticar algo donde no hay casi nada o bien demasiado preocupado en regar esa huerta que te pone muy feliz aunque ya no alimente ni a los de tu propia casa.

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La Condición de la Promesa

(Josué 23: 1-16)= Aconteció, muchos días después que Jehová diera reposo a Israel de todos sus enemigos alrededor, que Josué, siendo ya viejo y avanzado en años, llamó a todo Israel, a sus ancianos, sus príncipes, sus jueces y sus oficiales, y les dijo: yo ya soy viejo y avanzado en años.

Y vosotros habéis visto todo lo que Jehová vuestro Dios ha hecho con todas estas naciones por vuestra causa; porque Jehová vuestro Dios es quien ha peleado por vosotros.

He aquí os he repartido por suerte, en herencia para vuestras tribus, estas naciones, así las destruidas como las que quedan, desde el Jordán hasta el Mar Grande, hacia donde se pone el sol.

Y Jehová vuestro Dios las echará de delante de vosotros, y las arrojará de vuestra presencia; y vosotros poseeréis sus tierras, como Jehová vuestro Dios os ha dicho. Esforzaos, pues, mucho en guardar y hacer todo lo que está escrito en el libro de la ley de Moisés, sin apartarse de ello ni a diestra ni a siniestra; para que no os mezcléis con estas naciones que han quedado con vosotros, ni hagáis mención ni juréis por el nombre de sus dioses, ni los sirváis, ni os inclinéis a ellos.

Mas a Jehová vuestro Dios seguiréis, como habéis hecho hasta hoy.

Pues ha arrojado Jehová delante de vosotros grandes y fuertes naciones, y hasta hoy nadie ha podido resistir delante de vuestro rostro.

Un varón de vosotros perseguirá a mil; porque Jehová vuestro Dios es quien pelea por vosotros, como él os dijo.

Guardad, pues, con diligencia vuestras almas, para que améis a Jehová vuestro Dios.

Porque si os apartareis, y os uniereis a lo que resta de estas naciones que han quedado con vosotros, y si concertareis con ellas matrimonios, mezclándoos con ellas, y ellas con vosotros, sabed que Jehová vuestro Dios no arrojará más a estas naciones delante de vosotros, sino que os serán por lazo, por tropiezo, por azote para vuestros costados y por espinas para vuestros ojos, hasta que perezcáis de esta buena tierra que Jehová vuestro Dios os ha dado.

Y he aquí que yo estoy para entrar por el camino de toda la tierra; reconoced, pues, con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma, que no ha faltado una palabra de todas las buenas palabras que Jehová vuestro Dios había dicho de vosotros; todas os han acontecido, no ha faltado ninguna de ellas.

Pero así como ha venido sobre vosotros toda palabra buena que Jehová vuestro Dios os había dicho, también traerá Jehová sobre vosotros toda palabra mala, hasta destruiros de sobre la buena tierra que Jehová vuestro Dios os ha dado, si traspasareis el pacto de Jehová vuestro Dios que él os ha mandado, yendo y honrando a dioses ajenos, e inclinándose a ellos. Entonces la ira de Jehová se encenderá contra vosotros, y pereceréis prontamente de esta buena tierra que él os ha dado.

El relato de este pasaje del libro de Josué, nos cuenta que en un momento especial para la vida del pueblo de Israel, como para Josué, líder de aquel pueblo, Josué lo convoca y lo guía a confrontarse con lo que tenían por delante.

Era un momento particular. Dios les había dado la tierra prometida, y les había regalado en la conquista de dicha tierra, victorias increíbles, victorias inexplicables desde una perspectiva humana, victorias que sólo podían comprenderse a partir de la intervención maravillosa, extraordinaria de Dios en medio de su pueblo, victorias tremendas sobre todos sus enemigos, sobre todas las naciones enemigas.

El pueblo podía haber estado, en ese momento en que Josué los convoca, viviendo un tiempo de euforia, de gran alegría, por los triunfos alcanzados y por los territorios poseídos.

Era un tiempo especial para aquel pueblo, pero era un tiempo especial también para Josué. Él había sido el líder que Dios había utilizado para conducir al pueblo en la conquista de la tierra prometida. Había sucedido en el liderazgo del pueblo al conductor más importante, al hombre más importante, al siervo de Dios más importante hasta ese momento, en toda la historia de Israel: Moisés.

Y siendo Josué aún joven, a pesar de esa juventud él tomó el desafío de seguir, de suceder a un líder de los kilates de Moisés y el desafío, nada menos, que conducir al pueblo a la conquista de la tierra prometida.

Y Josué toma ese desafío, no sobre la base de sus propias fuerzas, de su capacidad, de sus recursos, sino que toma este desafío sobre la base de la Palabra de Dios. Dios le dijo que le entregaría esa tierra. Dios lo había desafiado a esforzarse y a ser valiente.

Tú debes recordar el primer capítulo del libro de Josué. En el verso 9, Dios le dice: …Esfuérzate y sé valiente. Dios le había prometido allí, en ese pasaje, que ningún enemigo le podría hacer frente en toda su vida. Y sobre todas las cosas Dios le había prometido que su presencia estaría con él siempre. Dios le dijo: …No te dejaré ni te desampararé.

Entonces Josué, ante la palabra de Dios, tomó ese desafío, se puso al frente del pueblo y pudo experimentar que Dios es un Dios fiel, que Dios es un Dios que cumplió con él todas las promesas que le había dado. De la mano de Dios, Josué pudo conducir al pueblo a triunfos extraordinarios. Un ejemplo sobrenatural por excelencia: la caída de los muros de Jericó.

Pero ahora, aquel joven valiente y atrevido, aquel joven que junto con Caleb, cuando volvió de inspeccionar la tierra que Dios les había prometido, para animar al pueblo a tomarla, dijo que Dios podía, que con ellos iba a hacer grandes cosas, que ellos con dios iban a poder vencer a los gigantes y tomar las ciudades fortificadas; aquel joven valiente, atrevido, que había confiado en la palabra de Dios, aquel joven ahora se sentía viejo, se sentía desgastado, sentía que los años le pesaban.

El éxito había sido maravilloso, pero conducir al pueblo y tener la responsabilidad de ser el líder de Dios, de recibir indicación de Dios y transmitirla al pueblo, y de enfrentar a los enemigos, había sido muy duro. No había sido un parque de diversiones, había sido batalla tras batalla, lucha tras lucha, pelea tras pelea.

Josué no sólo estaba cronológicamente avanzado en años, se sentía viejo y eso no tenía nada que ver con la cronología, sino con su alma, con un estado de ánimo. Frente a esa doble situación: la del pueblo disfrutando finalmente de la tierra, la del pueblo disfrutando de la victoria y también la situación propia el líder, la situación de cansancio, de desgaste. Josué, una vez más, confronta al pueblo con lo que venía.

Lo que había pasado era maravilloso. Podían pasarse horas y horas recordando cada uno de los episodios, cada uno de los eventos, cada una de las victorias que Dios les había permitido vivir. Pero Josué tenía la responsabilidad, como líder, de además de elevar acción de gracias a Dios por lo vivido, mostrarles lo que venía.

Es cierto: habían tomado posesión de territorios y habían vencido a muchos enemigos. Pero no menos cierto era lo que dice el verso 4: …He aquí os he repartido por suerte, en herencia para vuestras tribus, estas naciones, así las destruidas como las que quedan, desde el Jordán hasta el Mar grande, hacia donde se pone el sol.

Es decir que había todavía tierras o territorios que conquistar. Dios ya había entregado todo lo que ya habían conquistado, pero también les había entregado las tierras desde el Jordán hasta el Mar Grande, hacia donde se pone el sol y necesitaban ser conquistadas.

Nosotros también nos encontramos, hoy, ante una situación especial. Nos debemos confrontar con lo que viene y para eso, es menester militar en un espíritu como el de Josué. Es natural, hermoso, correcto e indispensable orar con acción de gracias por lo recibido; por todo lo que Dios nos ha cuidado y protegido en este tiempo.

Pero hoy es necesario que hayas despertado con plena conciencia para enfrentarte con lo que está por venir, con lo que queda por vivir, con lo que aún hay por conquistar. Algunos de ustedes encaran este día, o este mes, disfrutando de victorias increíbles, poseyendo los territorios que Dios nos ha permitido conquistar.

Otros encaran este tiempo, conscientes que Dios ha hecho con ellos grandes cosas, pero sin evitar sentirse como Josué: cansados, desgastados, sin fuerzas; fundamentalmente sin fuerzas para enfrentar los enemigos que todavía quedan por delante; para poder conquistar los territorios que todavía quedan por poseer. Tú, hoy, ¿Te sientes así? ¿Agradecido a Dios por todo, pero gastado, cansado, sin fuerzas? Entonces, sigue leyendo. Hoy, aquí y ahora, hay palabra para tu vida.

Hoy hay palabra para todos nosotros: los que se sienten eufóricos por las bendiciones recibidas, pero que todavía saben que queda territorio por poseer, y para los que se sienten cansados de luchar, sin fuerzas, pero que igualmente son conscientes que la pelea no ha terminado, que todavía hay enemigos a derrotar y que la pelea continúa.

Hay una promesa de Dios para tu vida en este tiempo. Pero como toda promesa de Dios viene acompañada de una condición. También viene acompañada de una garantía de cumplimiento y viene acompañada de una advertencia si nosotros no cumplimos con la condición que nos corresponde.

Hay una palabra, hoy, para tu vida. Es cierto, es verdad; todavía hay territorios por conquistar en tu vida personal, todavía hay territorios por conquistar en tu vida familiar; todavía hay territorios por conquistar en medio de nuestra iglesia.

En tu vida personal, hay territorio por conquistar en tu vida espiritual, en tu relación personal con Cristo; hay territorios por conquistar en el plano de tus emociones; hay emociones, hay recuerdos en tu interior, en tu memoria, que necesitan ser moldeadas, trabajadas y sanadas por Dios.

Hay territorios por conquistar en el plano de lo material, de lo laboral. Terrenos que todavía están por poseerse. En tu vida familiar también hay cuestiones que necesitan ser resueltas. En la familia de cada uno de nosotros hay todavía terrenos que falta poseer.

Hay cuestiones dentro de nuestro matrimonio, con relación a nuestros hijos, con relación con nuestros padres, en la formación de tu pareja, que todavía es preciso enfrentar y lograr la victoria. En la vida de nuestra iglesia, hay mucha tierra que fluye leche y miel y que Dios ya nos ha entregado, pero que todavía debemos poseer como iglesia.

Tanto en tu vida personal, como en tu vida familiar, como en la de tu congregación, estos territorios por conquistar no son terrenos baldíos, no son terrenos vacíos: son tierras ocupadas por el enemigo; que nos pertenecen, porque nos han sido entregadas por Dios, pero que primero debemos arrebatar en fe al enemigo de nuestra vida. Y aunque ya es mucho lo que Dios ha hecho con nosotros, siempre quedará algo más por hacer; y eso será respaldar nuestro esfuerzo en la conquista de esos territorios.

Yo quiero que ahora, por un instante, tú pienses en los territorios que debes y puedes conquistar. ¿Cuáles? Los personales, los familiares, los de tu iglesia. ¿Qué es lo que tienes por delante en tu vida espiritual? ¿Qué tienes que conquistar en tu faz laboral, o familiar, o en el campo de lo afectivo, o de lo emocional? Piensa en esos territorios a poseer.

Si ya lo hiciste, ahora recibe la promesa de Dios: …Y Jehová vuestro Dios las echará, (Se refiere a las naciones enemigas), …de delante de vosotros, y las arrojará de vuestra presencia; y vosotros poseeréis sus tierras, como Jehová vuestro Dios os ha dicho.

Esta es palabra de Dios. Esto no es un estímulo entre seres humanos, donde yo ahora escribo esto y quedo muy bien contigo, dándote una buena onda, con una expresión de deseos voluntarista que por un momento te hace sentir bien. Pese a toda la lucha que hoy puedas tener, vas a poseer esos territorios por una simple razón: DIOS LO HA DICHO.

¿Sabes una cosa? Cuando Dios habla, su palabra es Sí y Amén. Cuando Dios dice, cuando Dios pronuncia, su palabra va acompañada del acto, del hecho; Dios tiene cierta poesía en su palabra, a veces, es cierto, pero Dios no conoce el discurso fácil. Cuando Dios te da una palabra y tú la tomas y la crees y la declaras, esa palabra cobra vida propia y se manifiesta. ¿Sabes que?¡¡Funciona!!

Salomón, cuando le dedica su templo, dice: “Señor…gracias porque cumples con tu diestra de poder lo que prometiste con tu boca…” Cuando Dios pronuncia promesa y palabra, Él cumple esa palabra con la diestra de su poder. Mira los territorios esos desde la óptica de las promesas de Dios. Él dice: Yo voy a echar a tus enemigos de delante de ti.

¿Cuántos toman, en este momento, a esta palabra, como palabra de Dios para sus vidas, para sus familias? ¿Sabes que es lo que hay que hacer cuando se recibe palabra de Dios? A la Rema de Dios se la ora. Cuando tú dices: “En el nombre de Jesús, amén”, no es una manera sencillamente de terminar la oración; no es un the end o el Fin de la película.

Cuando tú dices AMÉN, estás diciendo: “Señor…yo pongo toda mi vida de acuerdo contigo, con tu palabra, con tu promesa. “Amén” significa ASI SEA. Estás diciendo: “Señor…yo ahora, en esta oración, pronuncio tu palabra, tu promesa, y digo: Amén, Así Sea. Cúmplase en mí. Estoy de acuerdo. Estoy en armonía con tu palabra. Quiero que tu voluntad expresada aquí en esta promesa, se haga realidad en mi vida.” El Todopoderoso Dios no puede actuar en tu vida si tú no le das autorización.

Si no has tenido una reacción emotiva o impensada y realmente has tomado para tu vida esta palabra, ¿Sabes lo que tienes que seguir haciendo? Orándola todos los días, hasta que se cumpla. Pero hay una condición para que Dios cumpla su promesa en tu vida. Las promesas de Dios son condicionales. Están condicionadas a nuestra respuesta.

Cuando en esta alianza con dios, nosotros no cumplimos con nuestra parte, rompemos el pacto y Dios no puede hacer su parte. La condición de Dios se resume en una palabra: Guardar. Y está sintetizada en el texto que señala: Guardad, pues, con diligencia vuestras almas, para que améis a Jehová vuestro Dios.

¿Sabes una cosa? Nosotros somos muy cuidadosos en guardar muchas cosas, pero somos muy descuidados en guardar nuestra alma. Por eso es que el salmista decía: …Sobre todas las cosas, guarda tu corazón…

La condición es guardar. La condición para que los territorios nos sean entregados, es guardar con diligencia, no de cualquier manera, con diligencia. ¿Qué querrá decir guardar con diligencia mi alma? Seguramente quiere decir muchas cosas y es seguro que en este momento, el Espíritu Santo te está revelando lo que quiere decir, de manera particular, en tu vida. Él es el gran Maestro; Él es el gran docente; Él es el gran predicador.

Pero si la maravillosa promesa de Dios está condicionada a que yo guarde con diligencia mi alma, es importante que nosotros sepamos lo que esto significa. Además de lo que el Espíritu te pueda estar mostrando en este momento, el pasaje nos aclara, nos da algunas pistas. En primer lugar, guardar con diligencia mi alma significa que debo obedecer a la Palabra ya revelada por Dios para mi vida.

Es lo que dice la Palabra: …Esforzaos, pues, mucho, en guardar y hacer todo lo que está escrito en el libro de la ley de Moisés, sin apartarse de ello ni a diestra ni a siniestra.

Mucho de nuestro cansancio, de nuestro desgaste interior, se debe a que no hemos obedecido a Dios y a su Palabra. A que no hemos apartado a diestra y a siniestra. Nos apartamos en función de otras opiniones, siguiendo las opiniones de los demás, las opiniones de este mundo, en lugar de la opinión de Dios en su Palabra.

Nos hemos apartado a diestra y a siniestra, siguiendo nuestra propia inteligencia, nuestra propia manera de comprender la vida, nuestra autosuficiencia, en la búsqueda de un supuesto placer, en la afirmación egocéntrica, etc. etc.

Mucho de mi cansancio, de mi desgaste, de mi falta de fuerzas para luchar, se debe a que he desobedecido la palabra de Dios. Y cuando nos apartamos a diestra o a siniestra de la palabra de Dios, ¿Sabes lo que pasa? Perdemos el rumbo. Y caminamos por la vida inútilmente en dirección equivocada. ¿Sabes lo que pasa? Tenemos que volver a empezar.

Pero claro; después de haber caminado, de haber fracasado, de habernos golpeado, volvemos a empezar, pero con menos energías que antes, con menos fuerzas. Tenemos que tomar un compromiso de obediencia para con Dios.

A no apartarnos de su palabra ni a diestra ni a siniestra, Su palabra es verdad, no tiene error, no pasa. Su dirección nunca es equivocada; debemos comprometernos a seguir la verdad, el camino correcto, que sólo está en su palabra.

De desgastemos inútilmente nuestras energías. No perdamos la fortaleza, el aliento, el ánimo en el camino por andar por senderos que no son los de Dios; por seguir señales equivocadas. Dios, en su palabra, nos dice claramente cual es el camino a transitar, por donde tenemos que encaminarnos, tanto personal como familiarmente.

En segundo lugar, guardar con diligencia mi alma no significa no contaminarnos, está relacionada con lo anterior. En la escritura encontramos que dice: ..:Para que no mezcléis con estas naciones que han quedado con nosotros, ni hagáis mención, ni juréis por el nombre de sus dioses, ni los sirváis, ni os inclinéis a ellos.

¿Cuáles son los dioses de este tiempo? ¿Cuáles son los dioses a quienes la gente de este tiempo reverencian, rinden culto, aclamación, todo lo que quizás con críticas por allí, nosotros hacemos en un culto? ¿A quienes aplauden o les levantan las manos? ¿Frente a quienes se arrodillan simbólica o literalmente? ¿A quienes siguen, a quienes ofrendan sus vidas y otras cosas?

El señor te dice que te guardes, siquiera, de hace mención de ellos. Que ni siquiera te ensucies la boca mencionándolos. Ni siquiera mención de ellos. Que ni se te ocurra servirlos ni inclinarte ante ellos. No te mezcles con la perspectiva pagana de este mundo, con la manera de pensar, con la manera de actuar, con la manera de hablar de este mundo.

¿Qué quiere decir esto de no mezclarse? ¿Significa no estar en contacto con la gente, apartarnos, meternos en un convento todos? ¿Únicamente reunirnos con los creyentes, con los hermanos en Cristo, nada más? ¡¡NO!! Jesús dijo, orando por sus discípulos, …No te pido que los saques del mundo; sino que los guardes del mal.

Dios, lo que quiere, es que no nos contaminemos con la perspectiva pagana e idólatra de este mundo. Muchos cristianos se aíslan del mundo y así no pueden ser ni sal ni luz del mundo. Y Dios nos puso como sal y luz el mundo. No podemos encerrarnos en un gheto evangélico. Estamos puestos para cambiar, para ser la levadura que leuda la masa, para cambiar este mundo contaminado por el pecado, atado por Satanás; no estamos para aislarnos.

No mezclarse no significa perder contacto con las personas. Por eso es que muchos de nosotros no podemos evangelizar a nadie, porque los únicos amigos que tenemos son creyentes. No mezclarse significa lo que dice el profeta Jeremías: …Conviértanse ellos a vosotros y no vosotros a ellos…

¿Sabes que hacen muchos cristianos en el contacto con el mundo y con la gente que no son creyentes? Se convierten a los inconversos. En su manera de hablar, hablan como habla el mundo. Y dice la palabra que de la abundancia de tu corazón, habla tu boca.

Tú puedes tomar en broma el como hablar. Puedes decir: “Y bueno…es una forma de hablar, nada más…es un modismo cultural…” Pero la Palabra no dice que es un modismo cultural, dice que es un modismo cardíaco: de la abundancia de tu corazón, habla la boca. Tienes que estar en contacto con la gente que no tiene a Cristo, pero para que ellos se conviertan a ti y no tú a ellos.

Y cuando nosotros los creyentes comenzamos a ceder terreno, y a aceptar como propias las maneras de pensar y de actuar del mundo en lugar de las de Dios, entonces lo único que podemos esperar es fracasos, derrota en nuestras vidas.

Esto tiene que ver con todos los órdenes de nuestra vida. El pasaje de Josué nos habla de un ámbito específico: el afectivo, el matrimonial. Les dice Dios al pueblo en aquel momento: “No se casen, no celebren matrimonios con estas naciones enemigas”. Porque todo empieza con el beso y el abrazo, pero después dice: “La perspectiva pagana, mundana, va a serles de lazo, de tropiezo, de espinas en los costados.”

Y esta palabra sigue vigente para los adolescentes, los jóvenes y los no tan jóvenes que puedan estar orando por una pareja. Es palabra de Dios también para esto. Hermanita mujer: no ores por un novio, ora por un marido. Total, tú también, hermanito varón, el marido o la esposa, antes serán inexorablemente novios, ¿No es así?

Pero aquí se menciona solamente esto, este ámbito. Cuando nos dejamos pernear por las maneras y concepciones de este mundo, que vive de espaldas a Dios, pues entonces, dice el texto, terminaremos enlazados, entrampados.

De pronto, nuestra mente pierde los recursos de la palabra de Dios y se contamina con las palabras de la filosofía de este mundo, de espaldas a Dios y ya estamos en medio de la trampa. “Os serán por lazo, por tropiezo”.

En tercer lugar, guardar con diligencia mi alma, significa que no sólo debo apartarme de lo malo, sino que debo continuar: …Mas a Jehová vuestro Dios seguiréis. El llamado de Dios no es a apartarnos de lo malo, sino a convocarnos a lo bueno. No es un proyecto, una idea o un plan de “prohibido, prohibido y prohibido”, es un proyecto de todo lo maravilloso y abundante que Dios tiene para ti y, a través tuyo, para los demás.

A Jehová vuestro Dios seguiréis. La magnífica promesa que hoy dios nos da de entregarnos a nuestros enemigos y asegurarnos la conquista de los territorios que todavía están por tomarse en nuestra vida personal, familiar y eclesiástica, está condicionado también a que sigamos al Señor en todo.

Se podrían hablar horas y hasta días enteros de lo que significa seguir al Señor en todo, pero se puede resumir en algo sencillo y corto: para poder seguir a alguien, hay que estar cerca. Los cambios que tu vida y la mía necesitan, no se realizarán sobre la base de nuestras fuerzas y nuestros esfuerzos. Ya lo probamos y no dio resultado, no funcionó. Dice la Palabra que esto viene por gracia de Dios. Por eso dice la Palabra que nos acerquemos al trono de la gracia.

Dios te promete derrotar a tus enemigos y entregarte los territorios que están pendientes. Pero par que esto ocurra, nos pone a nosotros una triple condición: 1) Obedecer su Palabra, no contaminarse.- 2) Vivir una relación estrecha, cercana con Dios.- 3) Guardar con diligencia nuestra alma, como dice en ese texto, para amar a Dios con todo nuestro ser.

Si no vivimos así, al llegar al final habremos cosechado derrotas y fracasos. Así lo dicen los versículos respectivos. ..:Pero así como ha venido sobre vosotros toda palabra buena que Jehová vuestro Dios os había dicho, también traerá Jehová sobre vosotros toda palabra mala, hasta destruirnos de sobre la buena tierra que Jehová vuestro Dios os ha dado.

El territorio ese que hoy le presentaste a Dios en tu vida personal, familiar, cualquiera sea el terreno, va a haber destrucción en esa tierra. …Si traspasareis el pacto de Jehová vuestro Dios que él os ha mandado, yendo y honrando a dioses ajenos, e inclinándose a ellos. Entonces la ira de Jehová se encenderá contra vosotros, y pereceréis prontamente de esta buena tierra que él os ha dado.

Está también escrito esto en el contrato. Y no con letra pequeña, sino con letra bien grande. Le dedica más versículos a la advertencia que a la promesa. Y quiero terminar compartiendo la garantía que Dios pone para con su promesa:

Y he aquí que yo estoy para entrar hoy por el camino de toda la tierra; (Josué sentía que se iba a morir), reconoced, pues, con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma, que no ha faltado una palabra de todas las buenas palabras que Jehová vuestro Dios había dicho de vosotros; todas os han acontecido, no ha faltado ninguna de ellas.

Tal vez, en este día te sientes cansado, desgastado; sin fuerzas para enfrentar a los enemigos que tienes por delante y para conquistar los territorios pendientes. Dios no te pide que luches sobre la base de tus fuerzas; Dios no reclama que tú pongas el pecho ante los enemigos; Dios sólo te pide que le obedezcas en lo que dice su Palabra, que no te contamines con pensamientos y conductas paganas y que tengas una relación estrecha, cercana con Él.

No te preocupes tanto del enemigo y de lo que hay que conquistar en tu vida personal o familiar, preocúpate por estar cerca de Dios; de manera obediente, siendo sumiso y modelado por Él y entonces, el resto lo hará Dios.

Mira otra vez lo que dice este texto: Dice que Jehová, no tú. ¿Quién es el sujeto del verbo, allí? Jehová. Jehová, no tú, Jehová echará a los enemigos. Dice que Jehová, no tú, arrojará a los enemigos de tu presencia.

Y le agrega un comentario más de lo que hará contigo, contigo, que hoy te sientes cansado y sin fuerzas, cansado de luchar, agobiado, agotado, esto es parar ti; mira lo que dice este otro texto: …Un varón de vosotros, perseguirá a mil. ¿Por qué? ¿Por qué tienes mucha fuerza? No. ¿Qué dice? …Porque Jehová vuestro Dios es quien pelea por vosotros como él os dijo…

No depende de tus fuerzas, no depende de tu inteligencia, no depende de tus energías; del señor depende que tú persigas a mil; tú que no das más, tú que estás agotado, tú que estás cansado de luchar, el Señor, si tomas esta promesa de Él, va a darte fuerzas para que tú persigas a mil, porque Dios pelea por ti. Él te dará la tierra en tu vida afectiva, económica, matrimonial, laboral, ministerial, espiritual, etc.

Hay una garantía: Su Fidelidad. Dios jamás dejó de cumplir una promesa. Acaso en este siglo veintiuno, Dios, ¿Dejará de ser el mismo?

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¿En Quién Crees?

El tema que en este estudio quiero compartir, va a ser la base en la cual tu vida, mi vida, LA vida; tu iglesia, mi iglesia, LA iglesia va a reafirmar un rumbo. Va a haber un antes y va a haber un después. Porque esto trae un gran fundamento al ministerio en general. La pregunta es la del título: ¿A quien crees? O mejor dicho, si quieres: ¿A quien le crees?

(2 Crónicas 20: 20)= Y cuando se levantaron por la mañana, salieron al desierto de Tecoa. Y mientras ellos salían, Josafat, estando en pie, dijo: oídme, Judá y moradores de Jerusalén. Creed en Jehová vuestro Dios, y estaréis seguros; creed a sus profetas, y seréis prosperados.

Poner nuestra fe en el Señor, creador de los cielos y de la tierra, nos va a dar una seguridad extraordinaria. Allí dice: …Creed en Jehová, y estaréis seguros. Seguridad es escudo. Seguridad es protección. Seguridad es confianza. Seguridad es refugio, escondite, peña alta, donde yo me escondo. La Biblia dice: …Roca fuerte es el nombre de Jehová y el que acuda a esa roca será levantado.

En toda la Biblia vamos a encontrar que somos exhortados a colocar nuestra confianza en Dios. Desde Génesis hasta Apocalipsis, vas a encontrar permanentemente la palabra PISTI. La palabra PISTI o PISTEU, es estar parado o sentado sobre un fundamento seguro. Tiene que ver con confianza. No existe fe en la fe. Lo importante no es tener fe; lo importante es en que se sustenta esa fe. En este caso, Dios es merecedor de creerle a Él.

El segundo aspecto, es que Dios va a tener uno interlocutores, unos medios por los cuales Él va a hablar. En el Antiguo Testamento, por ejemplo, en Hebreos 1:1 dice: Dios habló en otros tiempos, a los padres, por los profetas.

Piensa: Dios habla a través de los profetas. Dice: …Pero en estos postreros días, nos ha hablado por su Hijo. Es decir: Jesucristo nos va a traer la máxima revelación, pero la revelación de Jesucristo va a llegar a nosotros a través de sus apóstoles.

Y Él, Dios, mediante Efesios 4: 11 nos dice que: …Constituyó a unos apóstoles, a otros profetas, a otros pastores, a otros maestros, a otros evangelistas, para que ellos sean los entrenadores del cuerpo, los edificadores del edificio de Cristo.

Recordemos que Cristo profetiza y le dice a Pedro: Pedro, ¿Qué dicen los hombres que soy yo? Los apóstoles dicen: dicen que tú eres un profeta…dicen que tú eres tal cosa…Ahora bien; me han dicho lo que la gente piensa, pero ahora, a mí, me interesa saber cual es la opinión que ustedes tienen de mí.

En Juan 14: 1 Jesús reclama, además de creer en Dios, creer en Él. Él dice: …Creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo se los hubiera dicho. Pero voy, pues, a preparar lugar para vosotros, y vendré otra vez. Observa: creer en Dios y creer también en mí.

Es importante la fe en Dios, pero también es importante la fe en el profeta, en el medio que Dios va a usar.

Jesús dijo: ¿Qué dicen los hombres? Bueno…los hombres dicen tantas cosas…Pero todas las respuestas que dieron los apóstoles eran equivocadas. Dicen que eres Juan el Bautista, que por eso hay esos poderes en ti.

Dicen que eres el profeta Jeremías que resucitó, dicen que eres un político; dicen tantas cosas…Ahora: ¿Qué piensan ustedes? Pedro se levanta bajo la unción y dice: …Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente, y nosotros lo hemos creído.

Observa: Cristo le dice: …Pedro, hijo de Jonás; tú eres Pedro y sobre esta gran roca; Petra soy yo y tú eres Petros, roca pequeña, y sobre esta gran roca que soy yo, Cristo, vamos a construir, y dice la palabra: EDIFICARÉ MI IGLESIA. No dice edifico mi iglesia; dice edificaré mi iglesia. En tiempo futuro.

La manera en que Cristo iba a edificar su iglesia hasta el día de hoy, era a través de apóstoles, profetas, maestros, pastores y evangelistas. Nunca dijo que fuera posible hacerlo con un solo ministerio eliminando a los otros cuatro para que no fastidien.

A la gente le es muy fácil creer en Dios, porque Dios es el Creador. Pero a la gente le cuesta creer en los hombres que llevamos la Palabra de Dios. Por eso ahora tenemos todos juntos un desafío que nos dice: …Creed en Dios y estaréis seguros; creed en sus profetas y seréis prosperados.

La palabra de Dios te a ayudar a ti, como creyente, a que puedas discernir a los hombres de Dios. Cuando un hombre te quiere manipular, cuando un hombre te quiere sacar provecho, cuando un hombre no tiene la unción de Dios; tú tienes el Espíritu Santo y la Palabra dice que la unción misma te muestra todas las cosas. La iglesia tiene el Espíritu Santo y el Espíritu Santo te va a dar dones de discernimiento, entendimiento y comprensión.

La iglesia tiene la palabra de Dios, de manera que la iglesia puede entender y comprender los ministerios que la ministran.

Dios te ha puesto predicadores que llevan el alimento de la palabra a tus oídos. Lo más importante que debe suceder es que tú puedas creer ese mensaje. Porque si no lo crees, cualquier mensaje, cualquier consejo, cualquier palabra, por más que venga de Dios, por más ungida que esté, no va a tener su efecto en ti porque no estás creyendo en ellos.

Creed en Jehová y estaréis seguros; creed en sus profetas y seréis prosperados. ¡Tienes que creer en los hombres que Dios te ha puesto! …Pero hermano…es que… Basta. Dije en los hombres que Dios te ha puesto, no en los miles que DICEN haber sido puestos por Dios. Discernimiento.

Vamos a revisar rápidamente esto. Vamos a entender como operar en esto. El capítulo 20 del segundo libro de las Crónicas, expresa algunos aspectos que deberemos tocar muy rápidamente. El primero, es que existía una guerra en el plano espiritual. Y hoy, al igual que en aquella época, también hay una guerra en el mundo espiritual.

Hemos llegado al reino de Dios y en el reino de Dios hay ejércitos, hay un gran combate. E nos habla de armas espirituales, se nos habla de guerra y de una batalla de la fe. Hay oposición en el mundo espiritual. Josafat confrontaba con dos enemigos: Moab y Amón.

Segundo aspecto: el pueblo tuvo temor ante la situación, pero ellos buscaron a Dios. El verso 3 dice: Josafat humilló su rostro para consultar a Jehová, e hizo pregonar ayuno a todo Judá. Encontramos que allí, en el ayuno, oraban, confesaban, declaraban, memorizaban, recordaban, demandaban de parte de Dios, su ayuda. Y dice la Escritura que había un muchacho, hijo de Asaf, verso 14, sobre el cual vio el Espíritu de Jehová en la reunión. Cuando vienen las crisis, la única solución es buscar a Dios.

Muchos de ustedes, hoy, siguen en crisis porque no han buscado a Dios. ¿Cuántos están seguros que si de veras oran, si de veras ayunan, si de veras creen la Palabra, la crisis va a ser rota, el cerco satánico se va a caer al suelo? ¿Cuántos saben que eso realmente va a suceder? Busca a Dios. Di: ¡Tengo que buscar a Dios! ¿Te asalta el miedo? Busca a Dios. ¿Te asalta la angustia? Busca a Dios.

Tercer aspecto: Dios tiene una palabra para mí. Puede haber guerra y puede haber angustia, pero si tú buscas a Dios, Dios tiene una palabra para ti. Yo no sé como se las arregla Él, pero para cada uno de los que ahora está leyendo esto, Él tiene una palabra, una solución y una respuesta. Pero la respuesta viene después que tú humillas tu corazón y dispones doblegarte y servir a Dios.

Pero esa palabra que dios tiene para ti, generalmente va a venir a través de sus profetas. Mira lo que dice: Un muchacho, muy joven, que no era sacerdote, era un levita, nada más, recibió al Espíritu de Jehová sobre él y dice: …Oíd Judá todo, y vosotros moradores de Jerusalén, y tú, rey Josafat. Jehová os dice así: no temáis ni os amedrentéis delante de esta multitud tan grande, porque no es vuestra la guerra, sino de Dios.

Esto significa algo que es demasiado claro como para añadirle algo más: ¡¡La guerra es de Dios!! Pero eso vino a través de un profeta. Ellos estaban asustados, pero ese joven se levantó y trajo la palabra profética, y esa palabra transformó la vida de esta gente.

Y no fue solamente en aquella ocasión. También en esta hora Dios dice que el Espíritu Santo nos dice que no nos amedrentemos delante de lo que puede ser algunas de las grandes crisis latinoamericanas.

Que no nos amedrentemos delante de lo que pueden ser algunas grandes crisis económicas o espirituales. Nos dice que como iglesia no debemos tener miedo ante una multitud tan grande que está en oposición, porque la guerra no es tuya ni mía; no somos nosotros los que vamos a construir la obra, es Dios. ¡¡Dios lo va a hacer!!

Hay muchos de ustedes que hoy están leyendo todo esto, que están con sus manos en la cabeza, cargados de angustia y de desesperación, como esperando que algo se venga abajo estrepitosamente en cualquier momento, ¿No es así?

Si ese es tu caso, quiero comunicarte que, mientras tú te muerdes los codos de impaciencia por salir del problema, Dios está con sus brazos cruzados esperando que te quedes quieto. Porque tú crees que lo puedes hacer, entonces Dios dice: “Y bueno…si te parece que lo puedes hacer sin mí, adelante…”

Jesús dijo: …No se turbe vuestro corazón ni tengáis miedo; creed en dios y creed también en mí. Mientras tengas un espíritu turbado y angustiado, vas a impedir que opere la fe. La fe opera cuando traes quietud a tu corazón.

…Mi Dios suplirá mis necesidades conforme a sus riquezas en gloria. Por sus llagas yo he sido curado. MI casa y yo serviremos a Jehová. ¡Oh! ¡Tú vienes contra mí! ¡Pero yo vengo en el nombre de Jehová de los ejércitos!

Creo que lo has entendido correctamente. No hablo de pasividad ni de comodidad. Digo que debes tener quietud en tu corazón, en la palabra. …Oh Judá y Jerusalén, no temáis ni desmayéis; salid mañana contra ellos, porque Jehová estará con vosotros.

(Verso 18)= Entonces Josafat se inclinó rostro a tierra, y asimismo todo Judá y los moradores de Jerusalén se postraron delante de Jehová, y adoraron a Jehová. (19) Y se levantaron los levitas de los hijos de Coat y de los hijos de Coré, para alabar a Jehová Dios de Israel con fuerte y alta voz.

(20) Y cuando se levantaron por la mañana, (Esto es: al día siguiente), …salieron al desierto de Tecoa; y mientras ellos salían, Josafat, estando en pie, dijo: (Él no estaba profetizando, él estaba diciendo lo que el profeta decía)

…Oídme Judá y moradores de Jerusalén. (¿Quieren salir de la crisis, de la guerra que tienen alrededor?) …Creed en Jehová; y creed en el profeta; y seréis prosperados. (Y el pueblo dijo: sí, vamos a creer en Dios y en la palabra de los hombres que Dios nos ha puesto para nuestra edificación)

¿Y que pasó? Porque allí no terminó la historia. Tenemos tres casos que son importantes. El primero es, que después que tenemos el problema viene la guerra, el obstáculo; ante el obstáculo nos humillamos y buscamos a Dios.

Ante esa búsqueda, Dios tiene una respuesta para nosotros. Y luego que tenemos la respuesta de Dios, tenemos que adorar a Dios en esa respuesta. No digas: “Gracias, dios, por la crisis” ¡No! Mejor di: “Gracias Dios, porque por tus llagas yo he sido curado. Ese es el concepto de acción de gracias.

Es lo que dice la Biblia: crees que lo habéis recibido. Aunque no lo disfrutes por ahora, sin embargo estás caminando sobre lo natural, estás caminando en la Palabra. Adora a Dios veas lo que veas y el poder de Dios va a libertarse y va a moverse en tu vida. La Biblia dice que el que adora, conquista reinos.

Satanás se presentó frente a Jesús y le dijo: Si tú te postras ante mí y me adoras, yo te voy a regalar todos los reinos del universo. Ahora bien: ¿Adonde aprendió eso, Satanás, que el que adora conquista reinos?

Él era el músico principal. No tengo tiempo para explayarme en esto, pero Satanás era, – Dice la Biblia -, un “aparato” muy especial y raro. Un “artefacto” extraño. Cuando él caminaba, emitía música. Dice que todo su cuerpo era música; fue creado con música. Dice que tenía joyas por todos lados y que, al moverse, esos cristales entrechocaban entre sí y emitían música. Y toda esa música dirigía las orquestas celestiales.

Pero un día, él dijo: no le sigo más dando la gloria a Dios; esta gloria es tan buena…yo me la voy a quedar para mí. Y él sabía que el que adora conquista reinos. Y él sabía, también, que Jesús venía de allí.

Jesús le dijo: ¡No! Jesús no refutó si era verdad o era mentira; Jesús sabía que el que adora conquista reinos. Lo que sucede es que esta adoración estaba en mala dirección; Jesús la corrige y dice: ¡No! ¡Adora a Dios! ¡A Jehová tu Dios adorarás y a Él sólo servirás! Si adoramos a Dios, conquistaremos los reinos.

Cuando el jugador de tu equipo convierte un tanto, tú lo celebras a los gritos. Te sacas la camisa, la revoleas como si fuera una bandera. Te pregunto: ¿Cómo celebras los goles que Cristo le convierte a Satanás?

Hay mucha gente que cree que la fe cristiana es una fe yoga, una fe budista, metafísica. Olvídate, lee la Biblia. Capítulo 20, versículo 19: …Y se levantaron los levitas de los hijos de Coat y de los hijos de Coré, para alabar a Jehová el Dios de Israel con fuerte y alta voz.

A algunos, en el pasado, les enseñaron mal. Hoy tienen que aprender que es con FUERTE Y ALTA VOZ, no en la letanía quejumbrosa ni el murmullo repetitivo. Allí lo dice.

(Verso 21)= Y habido consejo con el pueblo, puso a algunos que cantasen y alabasen a Jehová, vestidos de ornamentos sagrados, mientras salía la gente armada, y que dijesen: glorificad a Jehová, porque su misericordia es para siempre.

La gente con la espada en la mano iba cantando: glorificad a Jehová porque para siempre es su misericordia. No era la espada de la mano, era la espada de la confesión, la espada de la adoración; iban rompiendo en el mundo del espíritu, los poderes de las tinieblas.

(Verso 22)= Y cuando comenzaron a entonar cantos de alabanza, Jehová puso contra los hijos de Amón, de Moab, y del monte de Seir, las emboscadas de ellos mismos que venían contra Judá, y se mataron los unos a los otros.

Mira: el profeta Isaías vio una vislumbre, nada más, de la gloria de Dios. Y sin embargo, dice: …Y vi a Jehová el Señor, sentado en su santo templo y la falda llenaba todo el santuario, y vi revoloteando sobre él…

Dice la Biblia que alrededor del trono hay unos seres especializados, dice que tienen alas en los brazos alas en las espaldas, alas en los pies, y dicen que ellos revolotean de día y de noche. Dios se mueve y ellos van detrás de él, de día y de noche, tienen ojos por todos lados mientras dicen: santo, santo, santo; Jehová de los ejércitos; ¡Todo el planeta está lleno de tu gloria!

Las iglesias que adoran y alaban, son iglesias que crecen. Y allá hay milagros, allá hay dones, allá hay prodigios, allá hay conversiones, allá hay liberación emocional. Entonces reforzaré al ministerio de alabanza. ¡Basta! Te dije alabanza y adoración, no shows musicales.

Porque allí ha radicado nuestra mayor equivocación: en suponer que alabanza y adoración son sinónimos de música rítmica y lenta, respectivamente. Puede incluirla, si quieres, pero alabanza y adoración son otra cosa muy distinta. Ahora entiende bien: ¿Qué paso?

(Verso 25)= Viniendo entonces Josafat y su pueblo a despojarlos, hallaron entre los cadáveres muchas riquezas, así vestidos como alhajas preciosas, que tomaron para sí, tantos, que no los podían llevar; tres días estuvieron recogiendo el botín, porque era mucho. Ellos actuaron en fe, creyendo “lo que el profeta había dicho”; allí tienes el resultado: fueron prosperados.

Te voy a decir algo que quizás nunca has oído y que a mí me impactó mucho. Mateo capítulo 17 y versículo 24. ¿Cuántos de los que hoy leen esto, necesitan una abundancia de prosperidad en sus vidas? Y no pienso manipularte para que vengas a un inexistente altar y pongas un billete.

Si realmente necesitas ser prosperado, no sólo material o económicamente, sino en todos los sentidos en los que podemos ser prosperados, lo único que necesitas es: un profeta, un pescador, un anzuelo y un pez en donde haya dinero. Cuatro cosas; la primera, obvio, es la básica.

Dice que a Jesús vinieron a cobrarle los impuestos los del Departamento Impositivo. …Cuando llegaron a Capernaum, vinieron a Pedro los que cobraban las dos dracmas, y le dijeron: ¿Vuestro maestro, no paga las dos dracmas?

Pedro no consultó con Jesús. Acostumbrado como estaba a vivir un estilo de abundancia y de fe, dijo: ¡Claro que si! El diablo viene a quitarte cualquier cosa y a decirte ¡Claro que no! ¿No ves que no puedes? Pero tú vas a responder lo que Pedro respondió: ¡Sí! ¡Porque todas las promesas son en Él sí y amén!

Todas las promesas, en la Biblia, son en Él sí y en Él amén. Puedes repetirlo ahora mientras lo lees a modo de declaración. Sí a la sanidad, sí a la prosperidad, que no es patrimonio teológico de ciertos líderes, sí a la abundancia, así a la fuerza, sí al poder.

¿…Vuestro maestro no paga las dos dracmas? ¡Claro que las paga!, dijo Pedro sin consultar con nadie.

Tú necesitas un profeta. Pero profeta, no falso profeta. De eso está lleno. Cristo, como profeta, le daba poder de declaración a Pedro. Hay personas que andan como ranas. Necesitamos la cobertura del Señor, no de supuestos o falsos representantes. Sin Su cobertura, no tenemos techo ni protección.

(Salmo 133: 1-2)= ¡Mirad cuan bueno y cuanto delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía! Es como el buen óleo sobre la cabeza, el cual desciende sobre la barba, la barba de Aarón, y baja hasta el borde de sus vestiduras.

Si tienes una cabeza ungida, de la palabra, de fe, eso es lo que va a bajar a la barba de Aarón. Y es lo que va a bajar hasta el borde de la vestidura. La cabeza es como Aarón, el principal; la barba es el liderazgo. Y dice hasta el borde…El borde es el último, el que se convirtió anoche. Pero tienes que creer en Dios y también en sus profetas.

(Mateo 17: 25)= ¿Qué te parece Simón? Los reyes de la tierra, ¿De quienes cobran los tributos o los impuestos? ¿De sus hijos, o de los extraños? Se supone que de los extraños, ¿No es así? (26) Pedro le respondió: de los extraños. Jesús le dijo: luego, los hijos están exentos. Sin embargo, para no ofenderles, ve al mar. ¿Te das cuenta? Dirección. Pedro no tenía nada en la bola. Él no tenía nada. Pero cuando estás bajo la dirección de tu Padre, de allí desciende la dirección precisa. …Ve al mar…

Dios tiene un anzuelo que es la estrategia. Cristo no le dijo “una red”, Cristo le dijo “un anzuelo”. Dios te va a dar: una idea para tu negocio, una idea para tu familia, una idea para tu hogar; a través, muchas veces, de la predicación de los profetas. Dirección: fundamento.

Cristo le dijo: Ve al mar. Pedro no se fue a la montaña; no se quedó allí parado. No, no. ¡Voy al mar! No se trata de ajustar la predicación a lo que estabas creyendo; se trata de que creas lo que hoy se te predica, si es que eso es lo que está escrito desde el principio, lo digas o no lo digas, lo reconozcas o no lo reconozcas, lo utilice o no lo utilice tu doctrina. Vea al mar. Pedro fue. Pedro creía en Dios. Pedro creía en Jesús. Pedro estaba seguro y, además, era prosperado.

(Verso 27)= El primer pez que saques, tómalo, y al abrirle la boca, hallarás un estatero; tómalo, y dáselo por mí y por ti. Dios sabe adonde está mi bendición financiera. ¿Cuánto peces habría en el mar? Mira, no sabemos como es la historia, realmente; lo que sí sabemos es que cuando Pedro tiró el anzuelo, ese pez fue el que vino y se enganchó. ¿Quién lo trajo? Dios tiene un pez con mi prosperidad, Dios tiene un pez con TU prosperidad. Pero esa prosperidad va a llegar por creerles a sus profetas. …Creed a sus profetas y seréis prosperados.

Cristo está interesado en que tú quedes bien y en que Él quede bien. Págalo por ti y págalo por mí, dijo. Dios no quiere que tú dejes Su nombre en vergüenza; ante el musulmán que te vendió la cama, ante el budista que te vendió la computadora. Dios no quiere que tú tengas deudas que no puedas pagar y que eso traiga vergüenza y que la gente diga: Y eso que es cristiano…Paga por ti y paga por mí…

Los siervos de Dios te predican salvación y tú lo crees. Por eso estás allí, del otro lado, sino estarías en cualquier otro punto del mundo de Internet. Te predican sanidad y tú lo crees, te predican santidad y tú lo crees, te predican escatología, – ¡Cristo viene! -, y tú lo crees; te predican del cielo, del infierno, te predican de todo tipo de mensaje, y tú lo crees. Pero cuando te tocan las finanzas tú dices: “Y bueno…” Esa es la trampa más sutil del diablo para robarte la prosperidad. “Y…sí…lo dice la Biblia, pero…

La Biblia dice: No toquéis a mis ungidos, ni hagáis mal a mis profetas. Si tú honras la unción, la unción te va a honrar a ti también.

El aceite se derrama en la cabeza, baja por la barba y llega hasta el borde de las vestiduras. ¿Quieres saber el resultado de un trabajo pastoral? Mira la congregación. Quejas de un lado o del otro al margen, una congregación siempre es el resultado o la muestra del mensaje que le ha sido predicado. Buen pasto o pasto viejo.

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¿Cuándo Empieza el Mundo Venidero?

Esta enseñanza se fundamenta en un pasaje existente en la carta a los Hebreos, capítulo 2, versículo 5, que dice: Porque no sujetó a los ángeles al mundo venidero, acerca del cual estamos hablando.

El estudio, quizás, nos revele una serie de cosas muy valiosas, pero la pregunta que surge de la lectura de ese texto, es, en síntesis, la base del título de esta enseñanza: hay un mundo venidero que no se sujeta o no se sujetará a los ángeles, tal como lo estuvo el anterior.

El asunto es saber, a ciencia cierta, cuando empieza o quizás si no empezó ya la vigencia plena de ese mundo venidero. Es importante, hasta clave se podría decir. Porque conociendo este punto podemos ingresar en el conocimiento pleno de las cosas que sobrevendrán.

Veamos algunos aspectos que tienen que ver con los ángeles. Cuando el hombre cae, fíjate que lo primero que hace Dios, es establecer un querubín, (Esto es: un ángel con cierta jerarquía), en el huerto. Allí mismo ya vemos a los ángeles tomando dominio inmediatamente que el hombre cae.

(Deuteronomio 32: 8)= Cuando el Altísimo hizo heredar a las naciones, cuando hizo dividir a los hijos de los hombres, (Algunas traducciones, aquí dicen: “a los hijos de Adán”) …estableció los límites de los pueblos según el número de los hijos de Israel. Esto es un problema, porque Israel ni existía ni tampoco había tribus cuando Dios dividió las naciones.

La frase “hijos de Israel”, aquí, es Ángeles. Cuando Dios divide a los hijos de Adán distribuye sus tierras de acuerdo con los Ángeles, no de acuerdo con las tribus, porque no había ninguna. Esto acontece para el tiempo de Noé, para Génesis 11, la Torre de Babel, etc.

Israel todavía no era Israel, porque Israel es un apellido o un adjetivo que se le da a un hombre que se humilla a Dios y prevalece como consecuencia. Es decir: todos los que caen sobre la piedra y son quebrantados, terminan siendo reyes y sacerdotes; ese es el verdadero Israel de Dios.

El Salmo 82: 1 dice: …Dios está en la reunión de los dioses; en medio de los dioses juzga. Aquí la palabra DIOSES, es la palabra ANGELES. El Salmo 29:1 dice: …Tributad a Jehová, oh hijos de los poderosos. Son los ángeles, otra vez, en el hebreo.

En Job 1:6 podemos leer que expresa: …Un día vinieron a presentarse delante de Jehová los hijos de Dios, (Esto es: Ángeles) …entre los cuales vino también Satanás. La misma frase que está usando en Deuteronomio.

(Hechos 17: 26)= Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación; Nota que eran limitados por Él. Es por eso que Daniel dice: “Óyeme; hace veintiún días que estoy orando, ¿Adonde has estado?”

Y Miguel le dice: “¿Qué es lo que te sucede, muchacho? ¡Si yo salí inmediatamente! Pero tuve que encontrarme con el príncipe de Persia y cuando termine aquí, tengo que ver al príncipe de Grecia. Que tienen dominio o jurisdicción de acuerdo con la nación o el estado sobre el cual están asignados.” La mención, aquí, es con respecto a los ángeles caídos. En Daniel 2 podemos ver que Miguel era el príncipe de Israel, quiere decir que había ángeles buenos también operando sobre regiones.

Los ángeles tomaron dominio de la jurisdicción espiritual del mundo presente. Entonces vemos que el mundo era sujeto al gobierno de grupos celestiales; lo que hoy, en muchos lugares, consideramos principados y potestades, en contra de los cuales militamos. Sin embargo, tú puedes cambiar de ciudad en ciudad y ver que el clima espiritual es distinto.

(Hebreos 2: 5)= Porque no sujetó a los ángeles el mundo venidero, acerca del cual estamos hablando:

Llegado a este punto, y sabiendo que el mundo venidero no está sujeto a los ángeles como fue en otro tiempo, tenemos automáticamente una duda en forma de dos preguntas: 1) ¿A quien está sujeto el mundo venidero? 2) ¿Cuándo empieza?

En el primer orden, los ángeles gobiernan hasta que el hombre reina, pero en el segundo orden no será así. Cristo dice: “Yo voy a bajar y voy a hacer la obra del hombre, para que el hombre vuelva a tener el dominio que tenía Adán. ¿Cuando comienza el mundo venidero y quien domina? ¿De quien es la responsabilidad, la jurisdicción de las naciones? ¿A quien le corresponde la mayordomía del planeta?

(Hebreos 1: 5)= Porque ¿A cual de los ángeles dijo Dios jamás: Mi hijo eres tú, yo te he engendrado hoy, y otra vez: yo seré a él Padre, y él me será a mí hijo? Y otra vez, cuando introduce al primogénito en el mundo, dice: adórenle todos los ángeles de Dios. Has amado la justicia, y aborrecido la maldad…

Nota que este es el orden de la predicación: predicar justicia y la maldad que se cae. Predicar lo malo es legalismo y eres tú el que te caes de todas maneras. …Por lo cual te ungió Dios, el Dios tuyo, con óleo de alegría más que a tus compañeros. ¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación? Piensa que los ángeles, ahora mencionados por debajo de los hombres, son ministros o servidores para los hombres, herederos de la salvación.

Dios está sentado. Nada se va a mover de su lugar porque Dios está sentado. Cristo está sentado, completó la obra. La permanencia de Cristo está evidente en los versos 10 y 11 de este texto. …Tú, oh Señor, en el principio fundaste la tierra, y los cielos son obra de tus manos; ellos perecerán, mas tú permaneces. Es lo mismo que dice: …el cielo y la tierra pasarán, mas mi palabra no pasará. Esto asegura que la palabra es eterna, todo lo demás, no.

(12) Y como un vestido los envolverás y serán mudados; pero tú eres el mismo y tus años no acabarán. (Está hablando de la permanencia del ministerio de Cristo ya establecido para siempre. Que esto no se te olvide.

Porque si un día te olvidas que Cristo está en el trono y que controla todo el universo, los reyes perversos, el corazón de los reyes, todo el planeta está en manos de Dios. Si te olvidas de eso, te vuelves loco, tu doctrina comienza a demandarte soluciones impracticables, te empiezas a poner nervioso, a pedir que te saquen pronto de aquí; te sube la presión, recibes ataques y dices: “Y bueno…esta será la voluntad de Dios…”

¡¡No!! La voluntad de Dios es que te sujetes y confíes en su permanencia y la de Su Palabra. Y que cumplas con el trabajo que te ha sido ordenado y no el que a ti te parece más bonito. El que escribió este libro es tremendo. Ni siquiera lo tuvo que firmar: se sabe que es Dios.

Tus años no acabarán; siéntate a mi diestra, le dijo el Padre, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies. Si el cielo es el trono y la tierra es el estrado, metafórica y proféticamente hablando, y nosotros somos el cuerpo y los enemigos van a estar bajo tus pies y Él está sentado, ¿A quien crees que le corresponde poner a los enemigos bajo sus pies? ¿A quien estás sujeto? ¿Al pastor de tu iglesia? ¡¡Levanta tus ojos de lo natural!!

(Hebreos 2: 5)= Porque no sujetó a los ángeles el mundo venidero, acerca del cual estamos hablando; Esto es importante porque estamos hablando de la administración del sistema y el plan de Dios en la tierra. (6) Pero alguien testificó (Refiriéndose a David) …en cierto lugar, diciendo: ¿Qué es el hombre para que te acuerdes de él?

Allí vemos la caída del hombre. Cayó tan bajo que no era merecedor de ser recordado. …O el hijo del hombre para que le visites? Allí vemos a Jesús, un cuerpo provisto por María y a Cristo que lo visita. (7) Le hiciste un poco menor que los ángeles, y esto es otra paradoja, porque la gente, con respecto a que dice “un poco menor”, ha construido dos teorías: una, es que es por treinta y tres años, – Poco tiempo comparado con la eternidad -, pero hay un problema: cuando Cristo anduvo en la tierra resucitaba muertos, abría ojos, secaba las plantas, se calmaban los mares. Yo no sé como lo ves tú, pero par mí no parecía ser menor que ningún ángel, ¿No crees?

Eso le produjo a algunos siervos profetas y escudriñadores de la Palabra, inquietud. Y buscaron la palabra “un poco menor”, la cual es la palabra BRAKUS, en hebreo, su significado tiene que ver con lo que algunas Biblias dan como connotación al respecto: “por poco espacio de tiempo fue menor que los ángeles”, refiriéndose a los tres días que fue sometido a muerte, entierro y resurrección, porque los ángeles no mueren. Por eso fue hecho un poco menor, porque murió. Y fue hecho.

…Le coronaste de gloria y de honra; Aquí vemos la ascensión. Esto es muy importante porque vemos cinco cosas: La caída, La Visitación, La Encarnación de Cristo, La Muerte, El Entierro y La Resurrección, vemos La Ascensión y La Gloria, y después dice: …le pusiste sobre las obras de tus manos; todo los sujetaste bajo sus pies. Vemos la inauguración del mundo venidero. Todo en tres versos.

Pero, dice el escritor, que no lo vemos todo así todavía. Ahora es que tenemos que indagar a ver por que esto está como está. Mira aquí claramente: lo vamos a tomar poco a poco. Dice: ¿…Que es el hombre para que te acuerdes de él? Aquí vemos a Adán en su estado caído. El mundo venidero, habla de un mundo paralelo al mundo natural que está completado y pronto a manifestarse.

Dice aquí: …alguien testificó: ¿Que es el hombre para que te acuerdes de él? Aquí vemos al hombre caído. Pero el Hijo del Hombre, Cristo, preguntaba: ¿Quién dicen los hombres que el Hijo del Hombre es? Refiriéndose a sí mismo. Vemos que María provee un cuerpo y el Hijo de Dios visita; por eso Isaías dice: …Un niño es nacido, pero un hijo fue dado. María tuvo al niño, pero al hijo lo dio Dios.

Dios visita al hombre, por eso se llama Emanuel. Tabernáculo con los hombres. El nombre de Jesús era Jessua, no tenía nada que ver con Cristo; Cristo es el adjetivo que explica que clase de hombre era.

Un hombre nacido por divinidad, nacido del Dios Altísimo. …Le hiciste un poco menor que los ángeles, se sometió al entierro, se sometió a la muerte, se sometió a lo que te correspondía a ti hacer. Y luego dice: …Lo coronaste de gloria.

Eso es muy importante, porque “lo coronaste de gloria”, la Palabra dice en Levítico que los sacerdotes cuando ministraban la expiación, ellos venían con un traje sacerdotal que tenía su efod, sus campanitas, toda una vestimenta de gloria y de honra.

Y él entraba con todas sus campanillas y su gloria hasta el Lugar santo y allí se sacaba la ropa, la dejaba allí y en sus paños menores musulmanes, en su ropa interior, él ministraba la expiación. Entraba hasta el Lugar Santísimo, derramaba la sangre, tenía una soga amarrada a los pies.

Si llenaba el propiciatorio. Él, al ver la gloria, salía muy contento, venía al Lugar Santo, se ponía la ropa de gloria, empezaba a danzar y, el pueblo, al escuchar las campanillas, sabía que la expiación había sido cumplida y salían a alabar y dar gracias, – a su vez -, con campanas de gloria.

Y todo esto, ¿Qué tiene que ver? Muy sencillo. Nuestro señor va a la cruz y se saca la ropa de gloria, va a la cruz, allí se saca toda la ropa, entra hasta el Lugar Santo, el lugar del reposo. Allí Cristo sale de la tumba, deja sus paños doblados, sale de la tumba y se detiene afuera.

María lo va a tocar y Él le dice: ¡¡No me toques!! María dice: ¿Qué pasa? El sacerdocio, dice Levítico, no podía ser tocado hasta que no terminaba con la ministración. ¡No me toques! ¡Aun no he ido al Padre! Entonces sube al Padre, al Lugar Santísimo y derrama la sangre. Vuelve y esa misma noche le dice a Tomás: ¡Ahora sí, tócame! ¡Ahora puedes! ¡¡¡Porque ya terminé, terminé y terminé…!!!

¿Cuándo fue coronado de gloria? En su Ascensión. ¿Cuándo comenzaría el reino? Vamos a comprobarlo.

(Daniel 7: 9)= Estuve mirando hasta que fueron puestos tronos, y se sentó un anciano de días, cuyo vestido era blanco como la nieve, y el pelo de su cabeza como lana limpia; y su trono llama de fuego, y las ruedas del mismo, fuego ardiente.

Daniel, desde la tierra, desde el tiempo, está viviendo la eternidad. Recuerda que Juan, en Apocalipsis 20:4 y 1:14, ve lo mismo, pero desde la eternidad, no desde el tiempo. Por eso Apocalipsis no es cronológico, aunque por allí hayamos creído que sí lo era. La misma visión no ha cambiado.

(Verso 13)= Miraba yo la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre, (¿Para donde iba? ¡Hacia arriba!) …que vino hasta el anciano de días, (¿Adonde estaba el anciano de días? ¡Arriba!) …y le hicieron acercarse delante de él.

Y le fue dado dominio, (¿Cuándo? Cuando subió) …gloria, (¿Cuándo? Cuando subió) …y reino, (¿Cuándo? Cuando subió. ¿Y con que propósito?) …para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; (¿Desde cuando? ¡Desde que subió!) …su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino (La iglesia) …uno que no será destruido.

¿Cómo nos va a enviar a predicar, a introducir un reino dentro de otro, sin primero darnos la autoridad del planeta? Es por eso que antes de irse, Él dice: …toda autoridad me es entregada a mí, en el cielo y en la tierra. Por eso, ¡Id!

Y el cristiano caminando como si un pie tuviera que pedirle permiso al otro, porque después de todo, Satanás es el príncipe de este mundo. Terco, porfiado, ignorante. Satanás es un querubín despojado que no tiene empleo y que solamente trabaja cuando tú le das empleo.

La parte del evangelio que tú no creas, no se te manifiesta. Por eso es que a algunos les va bien y a otros no. En el mismo mundo y en la misma zona geográfica que vives tú; estamos viendo Palabra de Dios para activar tu Espíritu, para hacer la voluntad de Dios.

Comenzó el mundo venidero reinando Él. El reino de Él es a través de Su cuerpo. Recuerda que el reino de Él no tiene principio ni fin, y de lo dilatado de su imperio, no habrá fin.

El Salmo 110: 1 dice: …Siéntate a mi diestra, hasta que tus enemigos sean estrado de tus pies. Hebreos 1:14 dice que: …los ángeles son, ahora, ministradores para la simiente de Abraham. Salmo 103:20 dice: …ellos, los ángeles, son poderosos en fortaleza, que ejecutan su palabra y obedecen su precepto.

Por eso hubo que cambiar las canciones. Muchas de ellas expresaban hermosos conceptos del alma poética que durante años enriquecieron literariamente nuestras doctrinas, pero que no estaban en la Biblia.

Cantábamos y no sucedía absolutamente nada porque los ángeles estaban con sus manos atadas e incapaces de usar sus espadas. ¿Por qué razón? Porque ellos solamente ejecutan la Palabra de Dios, y no lo que interpretó tu doctrina denominacional, ¿Lo entiendes?

Si la jurisdicción del reino está suspendida y no comienza hasta un llamado milenio, entonces el mandato de Noé, ¿Fue ilegal? Porque Noé, una vez limpiados los cielos y la tierra, y a pesar de que perecieron, – dice Pedro -, los cielos y la tierra, no se fueron a ninguna parte.

Sí, porque la palabra “nuevo cielo y nueva tierra” de Apocalipsis, la palabra “nueva”, es la misma palabra “somos nueva creación en Cristo”. Y tú sigues siendo e mismo terco y obcecado de siempre; lo que no son nuevos en ti son tus inquietudes y tus motivaciones, estás purificado de toda iniquidad y de toda maldad, pero sigues siendo la misma persona.

Es más: tú tienes que vestirte del nuevo hombre y tú tienes que renovar tu mente; tu cuerpo sigue siendo el mismo. Al igual que el planeta y el cielo que estaba reservado para ahora con fuego, fue uno que fue destruido cuando Noé, pero no se fue a ninguna parte. ¿De que fue destruido? De iniquidad. Toda la impureza fue limpiada. ¿Y que le dijo Dios a Noé? “Ten dominio sobre la tierra; multiplícate, llena el planeta, expande mi reino”. Y no había ni nacido de nuevo…

Si nuestras doctrinas están correctas, ese mandato a Noé es ilegal. Yo sé que esto es fuerte, pero es necesario que te actives. Veamos Génesis 9:1. Dios bendice la ignorancia cuando no hay luz, pero cuando se hace la luz, la ignorancia no puede pararse delante de Dios.

Ignorancia es ausencia de conocimiento, ¿Está claro? Y no es ninguna bendición ser ignorante, aunque algunos hayan enseñado eso. …Lo hiciste un poco menor que los ángeles…¿Sabes por qué? Porque hemos dependido de otros.

Hemos dicho: no queremos subir al monte, Moisés. Hemos dicho: sube tú y tráeme el mensajito el domingo y yo te doy una propina. Eso es lo que ha dicho el pueblo latino. Nuestros antepasados, muy celosos por Dios; muchos de ellos sin escuela y sin éxito secular, no encontraron que hacer. Entonces se fueron a estudiar teología como herramienta para convertirse en autoridades religiosas. Hoy se los conoce como: asalariados. Por eso no cambian, porque cambiar sería perder su trabajo. Alguien tiene que decir la verdad.

Entonces, en su celo, predicaron su conciencia, su interpretación, su entendimiento. Y nosotros, como los papagayos. Fulano de Tal lo dijo. ¿Por qué estás haciendo esto? Porque mi papá lo hacía. ¿Y por qué lo hacía tu papá? Porque ya lo había hecho el abuelo…Son fortalezas que se han construido en nuestras vidas.

No conocemos otra cosa porque nacemos en esto. Pero hay mucho más que el tiempo de nosotros. La iglesia tiene veinte siglos. Y en el siglo diecisiete no se creía nada de lo que está en nuestras Biblias y en nuestras concordancias hoy. Todo lo que nosotros hemos aprendido, nació hace ciento cincuenta años. En algún parecer, los últimos días: ¿Serán esas las doctrinas de demonios?

Ahora vamos a ver por que es que falta lo que falta y hay lo que hay. Ahora vamos a ver por é es que aún no está todo.

(Hebreos 2: 7)= Le coronaste de gloria y de honra, y le pusiste sobre las obras de tus manos; todo lo sujetaste bajo sus pies. Porque en cuanto le sujetó todas las cosas, nada dejó que no sea sujeto a él; Pero todavía no vemos que todas las cosas le sean sujetas. (¡Que honrado que es el escritor!)

(9) Pero vemos a aquel que fue hecho un poco menor que los ángeles, a Jesús, coronado de gloria y de honra, a causa del padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios gustase la muerte por todos.

(14) Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, y librar a todos los que por el temor (Allí está la causa) de la muerte estaban toda la vida sujetos a servidumbre.

Nota que Él dice “estaban”, porque ellos aunque estaban en persecución, ya no estaban sujetos a servidumbre. Sin embargo, hoy en día, muchos sí…

¿Qué significa eso? ¿Cuántos se acuerdan que los reyes tenían un copero? ¿Cuál era el trabajo del copero? Probar todo lo que el rey iba a tomar con tal de que, si al rey lo iban a matar, el que caía patas hacia arriba en primer término, era el copero.

¿Sabes lo que hizo Cristo? Se convirtió en TU copero. Gustó la muerte por ti. Para que tú vivas como un rey, en plena confianza. Porque ya no vas a conocer muerte. Porque Él ya murió por ti. Entonces, ¿A que le tienes miedo? Si la causa de toda cobardía era el temor a la muerte; si Cristo te trajo con vida y morir es estar presente con Él, ¿A que le tienes miedo?

Lo único que pueden hacer es matarte, pero lo que están destruyendo es una tercera parte, porque las otras dos se van.

Se convirtió en nuestro copero. Por eso, dice, somos reyes y sacerdotes; con derecho a vivir en confianza, porque Cristo fue delante de nosotros, probando muerte por nosotros. Él fue mayor que los ángeles, al igual que Israel cuando salió de Egipto.

El ángel iba delante de Israel abriendo camino y de momento Faraón decide cambiar de opinión y comienza a perseguir a Israel y el ángel dice: “Un momento. ¿Ya no me necesitan aquí? Ahora me voy detrás de Israel”. Y se convirtió en barricada para el enemigo. Tú tienes a todos los ángeles a tu disposición. Déjalos en tu casa, déjalos en tu empleo, mándalos delante de ti, déjalos con los chicos, pon a funcionar el ejército de Dios y no le temas a nadie, porque Cristo va adelante. Los ángeles y toda la jurisdicción de Dios, el reino de Dios siguen estando activos en el día de hoy.

(16) Porque ciertamente no socorrió a los ángeles, sino que socorrió a la descendencia de Abraham.

Es un poco triste la cosa, pero para los ángeles no hay redención. Él no lo hizo por los ángeles, lo hizo por ti. Y aquí sabemos de quien habla, porque dice que socorrió a la descendencia de Abraham. Y Gálatas dice que si tú estás en Cristo, linaje de Abraham eres. Ya o es el tema ser de nacionalidad judío, sino de circuncisión de corazón.

(17) Por lo cual debía ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo.

Cristo es fiel, pero también es misericordioso. Cristo es justo. Y padeció y fue tentado. Muchos de nosotros no hacemos nada porque vivimos una vida condenada, porque caminamos y somos tentados. Cristo fue tentado también. Tentación no es pecado. Lo que haces con la tentación sí lo es. Si la tentación fuera pecado, el sacrificio hubiera sido inválido, porque Cristo fue tentado. Igual que el hombre. Todas sus debilidades Él las conoce porque tuvo que vencer en ese terreno.

Él nació perfecto en inocencia, pero esa inocencia o esa perfección no era calificada o cualificada para librarnos. Eso es lo mismo que si yo te dijera ahora: “Yo tengo aquí esta lapicera que nunca se va a romper”, pero nunca nadie ha podido comprobarlo. Es perfecto en inocencia, pero hay que tratarlo a ver si todavía es perfecto. Adán fue perfecto en inocencia y se quebró, pero Cristo fue tratado sin quebrarse. La perfección no es el resultado de nacer de una virgen; estamos hablando de que su obra fue perfeccionada, fue maduro y, por consecuencia, perfeccionado.

Por eso dice en el capítulo 1 “Hoy lo engendré hijo”. ¡Claro que era hijo cuando nació! Pero la declaración surge cuando lo sienta en los cielos y lo declara heredero de todo. Es por eso que Juan 1:12 dice que a todo aquel que nace de nuevo se le da el derecho de ser hecho hijo. Tú no eres hijo cuando naces de nuevo; eres hijo cuando posees la herencia. Tienes el derecho, pero a veces hay quienes no lo consuman.

Jesús dijo: “Padre…dales una chance. Sé por lo que están pasando…A mí ya me pasó antes…”

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