Estamos entrando en un tiempo de productividad. Es un mover mental donde la gente opera en una dimensión fuera de su alcance. La gente se altera porque siente que cada día que pasa puede dominar menos cosas. Estamos caminando pleno siglo veintiuno. Tu propio alcance no lo controla. Tu latita de unción personal ya no lo riega.
¿Qué estas haciendo? – ¡No lo sé! – ¿Por qué lo estás haciendo? – ¡No tengo ni la menor idea! – Pero entonces, ¿Cómo lo vas a controlar? – ¡Ah, no! ¡Tiene que llover del cielo! – Aunque me vacíe yo, no doy abasto.
Tengo que extralimitarme hacia las conexiones divinas y redes apostólicas y buscar nuevas unciones y depósitos de funcionamiento espiritual y hacer algo en unidad global. Esta unción no cabe ni en lugares ni en países; no es una unción cultural, denominacional ni de concilio. Los depósitos tomados para el tiempo de la siega sólo funcionarán en una unción global.
Ministerios aislados e individualistas no van a funcionar allí. Y no hablo de tener o no tener amistad, hablo de tener receptividad de impartición y actualización en tu vida. Que el consejo que nos dan se actualice y se opere como si lo hubiera dicho el Padre. Te sometes a esa dirección; no es solamente un café de confraternidad.
Una unidad más allá de tu iglesia personal. Una vida que se vive más allá del enfoque personal y familiar. No se predica porque todo el mundo está ocupado viendo como se puede hacer para pagar el alquiler del salón; o que no se hace la campaña porque se han agotado las finanzas y hay que incorporar urgente miembros nuevos y predicar una serie de mensajes sobre el diezmo y la ofrenda. Tu unción personal no riega este campo. Tu actividad personal no puede abastecer este terreno. Los pies. Los pies, en la Biblia, siempre hablan de actividad ministerial.
No podrás regar el campamento de este siglo con tu conocimiento, eres sólo una parte en ese terreno. Demanda iglesias gubernamentales. Demanda iglesias con una mentalidad eterna. Entendimiento global para penetrar con victoria. Cualquiera puede penetrar, a eso lo hemos visto. Pero se van cayendo como moscas en el desierto a eso también lo hemos visto.
(Deuteronomio 11: 13-14)= Si obedeciereis cuidadosamente a mis mandamientos que yo os prescribo hoy, amando a Jehová vuestro Dios, y sirviéndole con todo vuestro corazón, y con toda vuestra alma, yo daré la lluvia de vuestra tierra a su tiempo, la temprana y la tardía; y recogerás tu grano, tu vino y tu aceite.
Allí está la receta: amarle de todo corazón, no es adorarle en la iglesia, es interactuar con las responsabilidades de la iglesia local siete días a la semana. Una iglesia donde todos sus miembros se involucren y actúen siete días a la semana, hace en meses lo que otras, muy antiguas y tradicionales, no han hecho en años.
Si todo el mundo diezmara su tiempo, descontando las horas de culto, oración y lectura, cada persona tendría no menos de diez horas por semana para destinarle al reino. Si amamos a Dios de todo corazón, Dios da lluvia. Para donde vamos, si Dios no te da lluvia, se te seca la productividad. Que lindo es que llueva y tú te limites a recoger y disfrutar del fruto. Se acabó el ministerio de Marta, donde regabas con tus propios pies.
Líder: ¿Tienes miedo, ante el avance demoledor de los grandes ministerios, que se te vayan tu diez ovejitas? Cambia tu estructura pensante y Dios te va a dar dirección exacta de que hacer de distinto en este tiempo.
(Verso 15)= Daré también hierba en tu campo para tus ganados; y comerás, y te saciarás, (Es un tiempo de abastecimiento, mira)
:::Guardaos, pues, que vuestro corazón no se infatúe, y os apartéis y sirváis a dioses ajenos, y os inclinéis a ellos.
Te está diciendo que tengas cuidado con el amor propio, con el orgullo, con el ego; que no pierdas el enfoque ministerial. La iglesia no tiene el enfoque de una comisión que riega y pierde fuerza. Comisión y visión no es lo mismo. Una iglesia que entiende la labor que tiene en la mano y corre impetuosamente a cumplirla, tiene fuerza.
Siempre que hay enfoque, viene seducción de gobierno. Gobierno no es simplemente autoridad, sino la influencia de la iglesia. Pero si tú vences la seducción y penetras a la comisión, avanzas. Pero las iglesias que no saben lo que están haciendo, no hacen nada; sólo están asistiendo al templo.
No tienen nada nuevo par contar, nada nuevo para mostrar ni decir. “Gracias Padre, porque hasta aquí me trajiste vivo…” ¡Basta! Eso estaba bien en Egipto, donde estábamos antes, pero en la tierra adonde ahora vamos, no funciona.
(Verso 18)= Por tanto, pondréis estas mis palabras en vuestro corazón y en vuestra alma, y las ataréis como señal en vuestra mano, y serán por frontales entre vuestros ojos.
Y las enseñaréis a vuestros hijos, hablando de ellas cuando te sientes en tu casa, cuando andes por el camino, cuando te acuestes, y cuando te levantes, y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas; para que sean vuestros hijos, tan numerosos sobre la tierra que Jehová juró a vuestros padres que les había de dar, como los días de los cielos sobre la tierra.
Días de cielos sobre la tierra; una mentalidad que produce paz. Una paz que sobrepasa todo entendimiento, una paz que sobrepasa a Cristo.
(Verso 22)= Porque si guardareis cuidadosamente todos estos mandamientos que yo os prescribo para que los cumpláis, y si amareis a Jehová vuestro Dios, andando en todos sus caminos, y siguiéndole a él, Jehová también echará de delante de vosotros a todas estas naciones, y desposeeréis naciones grandes y más poderosas que vosotros.
Todo lugar que pisare la planta de vuestro pie será vuestro; desde el desierto hasta el Líbano, desde el Río Eufrates hasta el mar occidental será vuestro territorio.
Vas a tener entendimiento del perímetro de tu herencia. Hay gente que no sabe la zona geográfica que posee. Por eso, ministran fuera en su zona, de su autoridad y pierden la cabeza.
(Verso 25)= Nadie se sostendrá delante de vosotros; miedo y temor de vosotros pondrá Jehová vuestro Dios sobre toda la tierra que pisareis, como él ha dicho.
Ese es el lugar adonde vamos; donde el mundo va a tenerle temor y respeto a la iglesia. Donde ya no la humillará ni se burlará. Un lugar de autoridad clara y específica que será respetada y conocida. Hoy no ocurre ni lo uno ni lo otro.
Dios nos va a trasladar de una mentalidad hortaliza a una mentalidad más amplia. Dice Isaías 54, para quien quiera leerlo completo y hallar el versículo clave: …Ensancha las tiendas porque es más el fruto que vamos a tener nosotros que el que tuvo la que estaba encinta.
Zacarías 10, versículo 2. Para entenderle versículo dos, un poco enredado, hay que leer primero el versículo tres. ¿Eh? ¿Al revés? – ¡Vamos, no seas religioso! El hombre le ha dado a la redacción una serie de reglas de textos y contextos que se respetan a rajatabla, es verdad, pero…lo siento: Dios es soberano.
Vamos a tener que entender primero el verso tres para que luego, si, podamos ver con claridad el verso dos. Tenemos la habilidad de oír y que Dios nos está hablando a nuestro corazón y decir: ¡Ay! ¡Si el hermanito aquel hubiera estado allí!
¿Sabes que? Siempre el mensaje que oyes, es para ese que justamente hoy no vino. Sobre todo, si llegan aguas tempestuosas de esas que no son de tu gusto personal. Lo que sucede, en verdad, es que la generación que estamos labrando, vive más allá del gusto personal.
(Zacarías 10: 3)= Contra los pastores se ha encendido mi enojo; (Pastores no es un título, es una función. Pastores son todos los que tienen alguna posición que les permite alimentar a la grey. Es decir: el liderazgo de la iglesia. Y eso, llega hasta la escuelita dominical. Él mismo lo explica)
…Y castigaré a los jefes; (¿Qué son los jefes? Líderes. Y dice: Estoy enojado con los poimanos, con la gente que pastorea, que dirige, que enseñorea, que trae dirección a mis ovejas. De manera que voy a ignorar al liderazgo y voy a visitar directamente a la oveja)
…Pero Jehová de los ejércitos visitará su rebaño, la casa de Judá, (Y yo mismo, – Dice -, la voy a convertir en caballo de honor. ¿Cuántos saben que Dios nos está visitando a pesar de la obstinación y el estorbo de muchos líderes? Bien; ahora sí podremos entender el verso dos, que te dice por qué va a ser eso.
(Verso 2)= Porque los terafines, (Cuidado: no te confundas. Está escrito Terafines con “T”, no con “S”. No estamos hablando de ángeles. Esos sí son Serafines. Aquí dice Terafines, es decir: ídolos, pero no de madera o de metal: humanos.
Esto es: a las estrellas, los líderes populares. No va a haber popularidades personales en este siglo de la iglesia. Terafines, dioses familiares, gene conocida, gente famosa; según la traducción: “Gente con vanidad, que no son nada, sólo ego e iniquidad” (ABENN) “Bueno para nada, desperdicio”. (ELIO) “Un ídolo que aterroriza”, esto es: los legalistas (MIOFECED).
Vamos a nivelar la tensión. La Biblia dice que todos somos ministros competentes. Estamos hablando con todos los líderes de la iglesia. Todos los que tenemos ese llamado y algún punto de contacto con la gente. Dios quiere cambiar nuestra mentalidad par que no formemos parte de la remoción que va a acontecer. Que, de hecho, ya está aconteciendo.
Como Zacarías, que se quedó mudo, ¿Recuerdas? De la misma manera en que él quedó sin habla, la voz y la influencia de las iglesias en el mundo del Espíritu es nula cuando Dios retira su rostro de ellas. Nadie puede ministrar Espíritu Santo sin la unción del Espíritu Santo.
Esas iglesias existen, están allí, en cada calle, sobreviviendo. Muestran mucha actividad, es cierto. Tienen cultos a granel, a veces varios en el día. Tienen ritmo, alegría, ruido, prestigio y una ocupación casi tocando el stress. Pero en el cielo no hay registro de ellas.
La iglesia del desierto vivió cuarenta años, pero no existía. Subsistía, pero espiritualmente no tenía vida. En el mundo del Espíritu no se la conocía. Era una congregación de muertos vivos. Dios los cuidó porque los ama, pero no porque estuvieran en su propósito.
La iglesia del desierto fue más bendecida que todas las iglesias de hoy: milagros, señales, prodigios, prosperidad, salud divina. Pero nunca estuvieron en el propósito de Dios. Así hay muchas hoy, que creen estar en el propósito porque andan bendecidas. Bendición no es requisito par andar en el propósito. Te bendice porque te ama, no porque estés bien.
Dice que son vanos oráculos, que su predicación no aprovecha para nada. Que son adivinos. Adivino tiene que ver con soplo humano, porque Dios no adivina. Es decir que la fuente de su revelación y mensaje es humana, no divina.
Fuente equivocada de impartición desde los púlpitos. Su visión es falsa. Han visto y han creído mentira. Su expectativa nunca habrá de ser. Es un espejismo.
Luego dice: su consuelo es vano. Esto es: una falsa expectativa y una falsa garantía de seguridad. “No te preocupes…el Señor viene pronto…¡No te va a pasar nada!” Eso produce en la iglesia una expectativa falsa que no prepara al creyente para prevalecer en medio de la crisis. Entonces tenemos un problema: la crisis llegó y nosotros no sabemos como enfrentarla porque estamos esperando a Cristo. Cristo viene, eso no se discute; pero ates viene la crisis. ¿Y..?
Consuelo carga la connotación de arrepentimiento, y el énfasis que tiene el verso es que su predicación, la de este tipo de ministerios hortalizas, hacen que el corazón de la gente cambie, que la disposición y sus propósitos cambien, para no seguir la transición de Dios.
Todo lo que ministran es sugerencia, no hay orden divino. No hay autoridad, no hay demanda, todo es: si tú quieres…por allí le sobra tiempo y quiere venir el domingo… Dios, cuando habla, jamás sugiere: ordena. Si los frentes estuvieran llenos de Dios, no existirían tantas sugerencias, opiniones, debates y disensos; habría dirección y un solo camino: obediencia.
Es que como nuestros ojos están familiarizados con las unciones aceptadas por la iglesia, las Escrituras siempre nos hablan a nosotros de acuerdo con las unciones que conocemos. El amor pastoral, el amor por las almas, el querer estudiar la Biblia e ir a seminarios por el conocimiento pleno de tres ministerios que llevan con nosotros años, pero a medida que vamos aceptando más lo que es profético y apostólico, nuestro ojo se familiariza más aún con una unción que antes no era revelada, pero que está en la Biblia. Y cuando te das cuenta, es superior y más abundante que las otras.
Cambian el corazón de la gente para que no vayan a la transición. Una tremenda apatía en el cuerpo de Cristo, producida por el soplo humano de adivinos. Dice que por eso es que el pueblo vaga. Vagar, quiero que me entiendas, es peor que andar perdido. Porque el que anda perdido, está buscando la salida, pero el que vaga, ya se acostumbró a no llegar a ninguna parte.
Apostasía creada por falsa doctrina. Vagar es estar fuera del propósito. Habla de cristianos que vacilan, inconstantes. Mira a tu alrededor, los frutos, y ya puedes ir ordenándote con respecto a que ministerio ves.
Vagar habla de deshacer el propósito de Dios. La asamblea, la iglesia, está plantada para activar el propósito de Dios de una manera coordinada, serial, donde cada pieza ajusta perfectamente con la de al lado. Vagar es, precisamente, desarticular ese seriado, desmembrar el propósito.
Por lo tanto, dice el verso tercero de lo que hemos estado viendo, “los voy a remover” Y voy a visitar el rebaño. Independientemente de lo que acontezca, voy a visitar a la oveja. Y nunca dijo que lo mandará a hacer por intermedio de alguien, dijo que lo hará Él.
(Job 39: 19)= ¿Diste tú al caballo la fuerza? (Pregunta Dios: ¿Quién es el que le da la fuerza al caballo, el hombre o Dios?) ¿Vestiste tú su cuello de crines ondulantes? (La palabra CUELLO, en la Biblia, siempre hala de la madurez de la bestia.
El verso que dice el yugo es roto por la unción, habla de un yugo que está puesto en el cuello del animal y se le unta aceite para que no lo lastime. Pero cuando el animal madura y ese cuello se fortalece, un día salta el yugo en pedazos. La madurez del creyente es la que rompe el yugo, no la sesión de aconsejamiento, la imposición de las manos o algunas de esas otras cosas que se ven)
¿Le intimidarás tú como a langosta? (Al caballo. Langosta, en la Biblia, siempre son demonios. Entonces: ¿Se asustará el caballo con demonios? La oveja se asusta de la langosta, el caballo la pisa.) El resoplido de su nariz es formidable.
(Algunas traducciones, aquí, dicen: la majestuosidad de su nariz es terrible. La ovejita, cuando se la saluda por la mañana, resopla corto, breve. ¿Cómo anda, hermano? – Bendecido… El caballo es otra cosa.
¿Cómo anda, hermano? ¡En ayunas! ¡Aún no me he comido ningún demonio, hoy!) …escarba la tierra, se alegra en su fuerza. (La traducción en inglés dice que escarba en el valle, en terreno basto, no en la huerta de hortalizas; allí no cabe)
Hay algunos creyentes que ya se convirtieron en caballos y les están dañando el provecho personal a los ministerios-hortalizas. Les están pisando sus tomates y les están fastidiando sus lechugas personales. Se levantan con revelaciones profundas.
Hay dos clases de personas que se van de las iglesias: los que son rebeldes e inconstantes, réprobos, que nunca van a cambiar; inmaduros, conflictivos, egocéntricos. Y los caballos, que han crecido más allá de sus líderes y no encuentran saciedad o alimento en la comida que ofrece la huerta.
Si no sale por el techo, sale por la ventana. Son árboles frondosos llamados a producir sombra, pero la ausencia de un espíritu paterno, que es el que reconoce cuando un hijo va a ser más alto que él, y le presta los zapatos, impide su manifestación)
…Sale al encuentro de las armas; (El caballo es el único animal capaz de correr, por su propio instinto, enfrentando a un arma con toda naturalidad y sin asustarse) Hace burla del espanto, y no teme (Lo dicho: el caballo enfrenta, la oveja huye)
…No vuelve el rostro delante de la espada. (Tú le pones a un caballo un cuchillo en la frente y, aunque se lo claves, él sigue para adelante) Contra él suena la aljaba, el hierro de la lanza y de la jabalina; (Otra vez: salvo entrenamiento específico, ¿Qué animal puede resistir más herida, castigo o presión que el caballo?)
Y él, con ímpetu y furor, escarba la tierra, (La verdad es que el caballo es majestuoso. Hablamos de caballos de honor, claro está, de auténticos caballos de guerra, no de matungos arruinados y dormidos que viven.
¿Viven? ¡Sobreviven! Con pasto seco porque ni fuerza para escarbar tienen. Imagínate un caballo de hipódromo. Majestuosos, fuertes, parados sobre sus patas como diciendo: “¡Aquí mando yo, nadie me asusta!” Así es el creyente que penetra en este siglo.
Ya te habrás dado cuenta perfectamente que no estoy hablando de caballos literales. A Dios no le preocupan tanto los caballos equinos como para gastar Biblia en sus historias) Sin importarle el sonido de la trompeta; antes como que dice entre los clarines ¡Ea!
Ministerios caballo, de eso estoy hablando. Estos títulos parecen raros, pero los da Dios, no el hombre. Esos títulos bien lindos, que dan status, posición, prestigio y fama, son solamente soplo humano. No son bíblicos. No están en la Biblia y se acabó, no importan lo que digan ciertos respetables doctores.
Y mucho menos por sus opiniones, análisis, evaluaciones y decisiones. Aquí tienes un ministerio hortaliza o un ministerio caballo. Ya puedes ir cambiando tu vocabulario. Es simple: cuando te gradúas, tomas la cucarda, la medalla, el rótulo que más te agrada: eres oveja o eres caballo.
No seas una higuera que no produce fruto en su tiempo; termina maldita por Dios. Pide lluvia en tiempo de lluvia. Pide ser transformado en caballo. Pide no tener espanto de demonios. Pide encarar y atropellar frente a la espada o el dardo, no vacilar y, mucho menos, retroceder.
Pide ser obediente hasta la muerte. Pide que tu mentalidad no sea de provecho personal y puedas entrar en una disposición que vive más allá del enfoque familiar. Que jura hasta la muerte y no cambia. Que jura hasta el dolor personal, pero no cambia.
Que cuando promete, aunque le duela después cumplir, cumple. Esa es la oveja que Dios va a penetrar en este siglo. Va a haber mucha iglesia que, como Zacarías, no tendrá voz. Hasta que Dios de a luz lo que Él quiere dar. Luego les abrirá los ojos, y la boca para que vean y entiendan.
Pero si tú eres de los que no esperan que el agua se mueva por intermedio de otros para ser bendecido, labra tu mente para este siglo. Y comienza a actualizar tu espíritu y a fluir con estos pensamientos. ¡Basta de ministerios hortaliza! Basta de mentalidades egocéntricas. Vivamos más allá de nuestro propio enfoque. Vivamos en ese tercer nivel del que nos habla Apocalipsis 12, no amando nuestra vida hasta la muerte.