El título, más que a un estudio de características bíblicas, se asemeja mucho más a una de las películas de la serie de Indiana Jones, ¿Verdad? No te preocupes ni te confundas. Indiana Jones, por todo el manejo de hinduismo, budismo y brujería que componen sus argumentos, pertenece a la sinagoga de Satanás. Esto, por la gracia y la misericordia de Dios, a revelaciones al cuerpo de Cristo de parte del Espíritu Santo.
(Apocalipsis 21: 2) = Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, (¿Quién dijimos que era la nueva Jerusalén? Nosotros) descender del cielo, (¿Cómo que descender del cielo? Bueno, tú has nacido de arriba, ¿Verdad? Y cuando naciste de arriba, descendiste).
Cada piedra, una vez hecha, se trae al templo. Porque 1 Reyes 6 dice que las piedras no se traen al templo hasta que no están acabadas. Y eso es más que importante, porque significa que tú ya eres perfecto cuando comienzas.
Y lo que vamos procurando hacer, es entender de una vez por todas cómo hemos obtenido la perfección. O mejor dicho, cómo la estamos obteniendo. Para allá voy. Tú nunca serás más santo que el día que naciste de nuevo.
En Reyes dice que las piedras se acaban, se concluyen, para que una vez que se traen al templo no hagan ruido. Así es que, a través de las experiencias en los moveres de Dios, vamos descubriendo quienes somos. Por eso Cristo decía: considerad los lirios, que no trabajan, ni se esfuerzan, ni se preocupan. ¿Quién de ustedes podrá añadir un centímetro a la estatura de madurez que traes?
Preocupándote, trabajando, sirviendo, o haciendo lo que sea. Nadie. Él dice: considerad los lirios, que tienen más gloria que la de Salomón. Más gloria que la de Salomón, es la última casa. Está hablando de ti. Considerad los lirios. Los lirios son la última casa.
Considerad los lirios que tienen más gloria que Salomón. Los lirios tienen mayor gloria. ¿Y cómo crecen? ¡¡No hacen nada!! Peligrosísimo el mensaje si estás dormido y entiendes otra cosa. Revelador si puedes ver lo que Dios hoy quiere que veas.
¿Cómo le va a decir a la gente que no haga nada? Bueno, si quieres seguir las rutinas, que sigan haciendo lo que quieran hacer. Pero la palabra dice Considerad los lirios, que no se preocupan, sólo absorben los nutrientes de la tierra donde están plantados. ¿Dónde estás tú plantado? En Cristo. El aceite que está en la caña del candelero, es lo que le da la luz al brazo. Y el nutriente que está en el tallo de la planta, es lo que le da vigor a la hoja. (Apocalipsis 21: 1) = Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera atierra pasaron, y el mar ya no existía más.
(3) Y oí una gran voz del cielo que decía: he aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios.
(4) Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.
(5) Y el que estaba sentado en el trono dijo: he aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas.
(6) Y me dijo: hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente dela gua de la vida.
(7) El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo. (Anota otra vez: el que venciere. Esto hace trizas la doctrina del universalismo, que dice que al final todos serán salvos y todos serán herederos porque Dios es buenísimo)
(8) Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda. (A mí me gustaría ser tan permisivo como acostumbramos a ser para que la gente no se nos vaya de los templos, pero a esta palabra no la puedo cambiar: dice que todo esto última será para los: cobardes, incrédulos, abominables, homicidas, fornicarios, hechiceros, idólatras, y todos los mentirosos).
Ahora te lo amplío para adentro. Porque para con el mundo, todos somos sabios y certeros. Cobardes internos son todos los que, viendo cosas que no se ajustan a la Palabra hechas pasar como santas, no se atreven por miedo, a confrontar a quien sea lo esté haciendo sólo porque tiene una determinada jerarquía. Incrédulos son los que, asistiendo a todos los cultos, a todas las reuniones, siendo miembro de todas las comisiones y teniendo alta actividad de lunes a viernes al punto de abandonar sus familias por la iglesia, en realidad están convencidos que deben operar más políticamente que espiritualmente para conseguir buenos resultados.
Abominables son todos aquellos que, pintando de colores religiosos o denominacionales, asuntos que presentan el grisáceo negruzco de lo diabólico, lo introducen en las iglesias con la finalidad de adquirir poder y ejercer dominio. Homicidas dentro de los templos no son personas con armas asesinando al primero que se le cruce por delante, claro está; son todos los que adoptando doctrinas humanistas, llenas de conclusiones científicas, orientalistas y hasta esotéricas, terminan por matar espiritualmente a los hermanos más simples y faltos de entendimiento.
La palabra fornicario tiene dos acepciones muy bíblicas. Una es la clásica, física y natural: hombres y mujeres teniendo relaciones sexuales sin que exista pacto de unión permanente (matrimonio) entre ellos. La otra es espiritual y recuerda lo sucedido con Israel. Venir a la iglesia, decir creer en todo lo que la iglesia cree y, cuando se está fuera, coquetear y flirtear con dioses extraños de cualquier clase. La hechicería, ya lo he explicado en más de un estudio, es la forma de buscar por cualquier método la manera de imponer una voluntad humana por sobre otra. En ocultismo, mediante encantamientos y toda clase de conjuros. En ciertas iglesias, mediante manipulación emocional y abuso de poder.
La idolatría también tiene una lectura clásica para afuera y ora no siempre tan clara hacia adentro. La de afuera es la que tiene que ver con estatuas y toda la parafernalia del catolicismo romano, por ejemplo. La de nuestros ambientes está relacionada con otras cosas mucho más…”cristianas” que, por momentos, se colocan por delante de Dios, tú reflexiona y hallarás unas cuantas. Finalmente, cuando dice todos los mentirosos, quiere decir exactamente eso. Y eso incluye a los miles y miles que hacen de la mentira un medio de vida en el mundo exterior, y algunas exageraciones o verdades no dichas que se convierten en mentiras dichas desde más de uno de nuestros púlpitos.
(9) Vino entonces a mí uno de los siete ángeles que tenían las siete copas llenas de las siete plagas postreras, y habló conmigo, diciendo: ven acá, yo te mostraré la desposada, la esposa del Cordero. (¿Cómo es la cuestión? ¿Es la esposa del Cordero o la ciudad santa, la Jerusalén celestial? No te preocupes, son la misma cosa).
(10) Y me llevó en el Espíritu a un monte alto, y me mostró la gran ciudad santa de Jerusalén, que descendía del cielo, de Dios, (11) teniendo (Número Uno) la gloria de Dios. Y su fulgor era semejante (Y aquí está Juan, el hombre, tratando de ponerle nombres terrenales, a colores y artefactos que en su vida ha visto. Cosas que no son de este mundo que un hombre que sí está en este mundo debe tratar de definir) al de una piedra preciosísima, como piedra de jaspe, (Era semejante a una piedra, pero ahora es como), diáfana como el cristal. (¡Mi madre! ¿Qué clase de piedra será esa?)
(12) Tenía un muro grande y alto con doce puertas; y en las puertas doce ángeles, y nombres inscriptos, que son los de las doce tribus de Israel;
¿Sabes qué? No entendemos nada de esto porque estamos acostumbrados a leer la Biblia de modo muy religioso. Este hombre, Juan, está tratando de ponerle color, forma y título, a algo que él está viendo en el mundo del espíritu. Tú inténtalo. Te llega a pasar de tener una simple y humilde visión y ahí te quedas, casi tartamudeando y tratando de poner en palabras la experiencia que has vivido. Será inútil. Nadie te entenderá y hasta correrás el riesgo de que te llamen loco o algo peor. Entonces él dice, con el vocabulario que él conoce y tiene, que eso que acaba de ver era como piedra preciosísima, como de jaspe y diáfana como el cristal. Más abajo nos da un poco más de detalle.
(Verso 21 = Las doce puertas eran doce perlas; cada una de las puertas era una perla. (¿Cómo se obtiene una perla? Hay que matar el animal para poder capturar la perla, ¿No es así? Eso significa que alguien tiene que dar la vida. La perla en la puerta. Cristo es la puerta) Y la calle de la ciudad (Ahí tienes tu calle. ¿Cuántas calles son? Una. Dice que La calle. ¿Y las canciones que hablan de las calles de oro?) era de oro puro, transparente como vidrio.
¿Has visto tú alguna vez oro puro, transparente como vidrio? Está hablando de una semejanza, nadie puede cometer tal torpeza como sería la de tomarlo de forma literal. ¿Qué se ha estado haciendo así por años en muchos lugares? Torpeza. Vamos a hacer una cosa. Vamos a buscar la calle en Éxodo. ¿Y por qué vamos a buscar una calle? Es que tiene que haber una calle, porque él la vio en la nueva Jerusalén, ¿De acuerdo? Y la nueva Jerusalén está hecha de acuerdo con la tipología de los templos del Antiguo Testamento. Y los templos del Antiguo Testamento se hicieron de acuerdo con el modelo que vio Moisés en el monte. Entonces Moisés tiene que haberlo visto.
(Éxodo 24: 1) = Dijo Jehová a Moisés: sube ante Jehová (Observa que cuando vas a acercarte a Dios tiene que hacer ¿Qué cosa? Subir) tú, y Aarón, Nadab, y Abiú, y setenta de los ancianos de Israel; y os inclinaréis desde lejos. (¿Desde dónde? Desde lejos)
(2) Pero Moisés solo se acercará a Jehová, y ellos no se acerquen, ni suba el pueblo con él. (¿Quiénes debían subir a hablar con Jehová? Solamente Moisés. Todos los demás debían quedarse abajo).
(Verso 9) = Y subieron Moisés y Aarón, Nadab y Abiú, y setenta de los ancianos de Israel; (¡Si serán tercos! ¡Les dijeron que solamente tenía que subir Moisés!) (10) y vieron al Dios de Israel; y había (Antes de seguir, recuerda: aquí hay cuatro mil años de diferencia. Y él no tiene el mismo vocabulario del otro ni tampoco ha visto los edificios que el otro vería para poder comparar lo que ahora estaba viendo. Este, lo que tiene, es un desierto al frente, todos los días. O sea que si él va a expresar lo que vio, va a sacar el vocabulario para explicarlo, ¿De dónde? Del desierto. Estamos buscando la calle. Estamos de acuerdo, no son calles; pero hay una) debajo de sus pies como un embaldosado (Ahí está la calle) de zafiro, semejante al cielo cuando está sereno.
¿Qué está diciendo? No lo sé, pero parecería ser algo como pulido, suave. Éste lo vio pulido y suave, y lo más pulido y suave que Moisés tenía a la vista, era el cielo. Pero vieron lo mismo, un embaldosado, una calle. ¿Nunca has visto calles con baldosas? Yo las he visto. Argentina siglo 19, claro, pero están, existen. La palabra utilizada, aquí, es la palabra en hebreo libnah, y significa transparente, loseta, o un ladrillo, o pavimento. Vamos a ver si se ve más adelante. Sí, se ve más adelante. Ezequiel también lo vio en el templo. Pero este tiene ahora un poco más de vocabulario, y vive en palacio. Pero va a ver lo mismo. Porque está en visión y Dios le está enseñando la misma casa, aunque en este caso más adelantada.
(Ezequiel 40: 17) = Me llevó luego al atrio exterior, y he aquí había cámaras, y estaba enlosado todo en derredor; treinta cámaras había alrededor de aquel atrio. (Había un enlosado, (una calle), que rodeaba toda la ciudad. Aquí la palabra original usada es pahritspah, y tiene que ver con un carbón encendido o piedra que deslumbra o resplandece de manera fluorescente. El otro decía como vidrio, transparente. Este dice “es que es fluorescente la cosa esa”. ¿Vamos a ver adónde más está la calle?)
(Juan 19: 13) = Entonces Pilato, oyendo esto, llevó fuera a Jesús, y se sentó en el tribunal en el lugar llamado (¿Qué? ¿Llamado cómo?) el Enlosado, y en hebreo Gabata.
El Enlosado es una plataforma mosaica. Y concretamente, lo que se está describiendo son pisos de losetas o pequeñas lozas bien pulidas. Eso es lo que está describiendo cuando dice mosaico. Eso es un mosaico. Es un tribunal en una plataforma. Eran dos habitaciones divididas por una línea. Tenía una entrada por el este, una entrada por el oeste; una era la entrada santa, la otra era la entrada gentil. Esta plataforma se llamaba “El Enlosado”, o Gabata. La palabra para Enlosado, allí, es lithostrotos. Y lo que hicieron fue lo siguiente:
La iglesia quería matar al Señor, no Pilatos. Entonces para poderlo lograr, sentaron a Jesús en el lado de los gentiles, para que Pilatos pudiera entrar a la corte. Porque no podía entrar por el lado santo, tenía que entrar por el lado de los gentiles. Entonces, redujeron al Señor a un gentil, para poder matarlo, en la calle de oro. La calle de oro, es la obra redentora del Señor. Es la forma que Dios ha escogido que tú llegues a estar recubierto de oro purísimo siete veces. La calle de oro, eres tú. Así que ahora ya lo sabes: hay calle de oro. La calle de oro es la obra redentora. La forma que Él escogió para que tú fueses purificado como el oro fino, siete veces. Y es transparente, porque lo que se va a ver a través tuyo, es a Él, no a ti.
(Apocalipsis 21: 22) = Y no vi en ella templo; porque el Señor Dios Todopoderoso es el templo de ella, y el Cordero.
Fíjate que en el producto final no hay templo. Entonces, construyan o no, me es indiferente. Porque el producto final no requiere de ninguno. El templo que Él está construyendo es la morada de Dios en el Espíritu, tú y yo. No te olvides: Él no mora en templos hechos por mano de hombre. La ciudad no tiene necesidad de sol, ni de luna que brille.
(23) La ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna que brillen en ella; porque la gloria de Dios la ilumina, y el cordero es su lumbrera. Dios es el nombre de la ciudad, Su gloria es la que la ilumina y el Cordero es su lumbrera).
(24) Y las naciones que hubieren sido salvas andarán a la luz de ella; y los reyes de la tierra traerán su gloria y honor a ella.
Nota claramente que la ciudad de Dios no es todo el cuerpo de Cristo, porque hay naciones santas que van a caminar tras la sabiduría de ellos. Estamos hablando de un remanente, con la plenitud. Ese es el objetivo. Si hay naciones salvas que caminan tras la luz de la ciudad. Por ahí dicen que todo el mundo se va a ir al infierno, y yo les digo que no. ¿Por qué? Porque Él anda en nosotros reconciliando al mundo consigo mismo, no tomando en cuenta sus errores. Ese es el verdadero evangelio. Sal ahora mismo a la calle y dile a la gente que Dios no tiene nada en su contra, que ya los perdonó. Ese es el evangelio. Esas son buenas nuevas. Tenemos más fe para destrucción que para restauración. El verdadero evangelio es ese: Dios en nosotros, reconciliando al mundo consigo mismo, no tomando en cuenta sus errores pasados. Sin hacerles juicio por eso. El único juicio que resta es el final que será por no haber aceptado…la calle de oro. Ahora tienes cómo usarla. Para que no digas que te quité la calle.
Ahora vamos a volver a Ezequiel. Estamos de acuerdo en que lo que vio Ezequiel, sea o no sea físico, o relativo a una construcción física, al otro lado del charco, sí se aplica muy bien a lo que es lo que Dios está construyendo en el mundo del espíritu, nosotros, la casa de Dios, la nueva Jerusalén. Y vimos que en esa casa hay una calle, hay una obra redentora, que termina como oro purísimo, o sea: con la fe tratada siete veces. Porque cuando hablamos de la manifestación de los hijos de Dios, quiero que entiendas que no se trata de manifestar a los hijos, sino de la manifestación que los hijos traen. Es la manifestación DE los hijos. Es lo que los hijos traen. La Biblia dice que traen la gloria de Dios en vasos de tierra. Es Jesucristo, la esperanza de gloria.
Al nosotros ver y entender al acercarnos al Jordán, a la segunda unción, a este día tercero que ha comenzado con este nuevo milenio hace ya más de diez años terrestres, estamos empezando a comprender su muerte y los tesoros escondidos que había en la oscuridad, según Isaías 45:1-3. Fíjate que Uzías también murió de lepra, también fue un rey que murió de lepra. Lepra es tipología de pecado en la Biblia. La lepra le dio en la cabeza. Cuando vemos que la cabeza muere llena de pecado, vemos el templo lleno de sus faldas. Está en toda la Biblia. Tenemos que verlo muerto, y vernos a nosotros muertos en su lugar. Es en la muerte que está todo el poder. Es entender lo que está consumado. Los evangelistas lo proclamaron, nosotros queremos explicar, descifrar, ver que aconteció.
(Mateo 27: 57) = Cuando llegó la noche, (Eso es hoy. La noche no es un tiempo cronológico, es una estación de Dios) vino un hombre rico de Arimatea, (La palabra Arimatea significa: “de arriba”. Nacido de arriba. José de Arimatea es una parábola acerca de ti. Tú eres el hombre rico que nació de arriba) llamado José, que también había sido discípulo de Jesús.
(58) Este fue a Pilato y pidió el cuerpo de Jesús. Entonces Pilato mandó que se le diese el cuerpo.
(59) Y tomando José el cuerpo, lo envolvió en una sábana limpia, (60) y lo puso en su sepulcro nuevo, que había labrado en la peña; y después de hacer rodar una gran piedra a la entrada del sepulcro, se fue.
José de Arimatea eres tú, que fuiste y buscaste al que murió en la cruz y lo pusiste en qué sepulcro. En el tuyo, en el de José de Arimatea. Puso una piedra frente al sepulcro, y se fue. Debes entender que este hombre, José de Arimatea, que en realidad eres tú, ya no está preocupado por ninguna muerte, ya que su sepulcro ya está ocupado. Cristo no murió en tu lugar, murió por ti. Murió como tú. Quien murió en la cruz fuiste tú. Quien fue juzgado en la cruz, fuiste tú; Él no tenía pecado.
Y cuando digo “tú”, me estoy refiriendo al Adán que nos trajo hasta la cruz. Ya no tenemos esa naturaleza, esa murió. Somos una nueva creación. La tumba está llena. Dice Hebreos 2 que Él gustó muerte por nosotros. Se transformó en nuestro copero. El copero gustaba de los vasos de bebida para que el rey, luego, pudiera beber tranquilo. Cristo gustó la muerte por ti, para que tú luego no vivas preocupado por ella. Dichoso el que ha resucitado en esa resurrección.
Mira este ejemplo: hay un asesino a punto de ser sentenciado y ejecutado por sus crímenes. Y es allí donde aparece un hombre que, movido por la compasión a sus semejantes, se ofrece a morir en lugar del condenado. Okey, todo bien, ¡Que buena obra! ¡Que hermoso gesto! ¡Que tremenda valentía! Sólo que tenemos un problema: el verdadero asesino sigue suelto. Parecería ser una buena obra. Tú puedes haber estado en la cruz, y ver la agonía de la cruz. Y esa emoción iba a ser impactante y puedes llorar como cuatro meses. Pero se te pasa. Porque no es la muerte física la que te afecta. Porque tu problema no era físico, era espiritual.
Si Él murió en tu lugar, entonces él murió como un buen hombre, y para eso hay sectas a montones. Ahora, si tú le sacas el problema a ese asesino, se lo echas encima al que está en la cruz y clavas ese decreto en esa cruz, la cosa cambia totalmente. Entonces, tú te has mudado para allá. Parece lo mismo, pero hay un mundo de diferencia. La tumba de José de Arimatea, está llena. Cuando cruzaron el Jordán, ¿Cuánto tiempo se pararon antes de cruzarlo? Tres días. Luego pusieron los pies en el Jordán y las aguas se pararon dónde? Lejos de la ciudad de Adán. En el momento en que pisas el entendimiento de la muerte, las aguas se deslizan hacia Adán.
Adán muere. Adán es el hombre de pecado. El pecado entró al mundo por un hombre. El hombre de pecado es Adán. Eso fue lo que Cristo vino a eliminar. El primer modelo fue cancelado en la cruz, y se construyó el último modelo. El primer Adán, el último Adán. El primer hombre, el segundo hombre. No el último hombre, el segundo. Sí el último Adán.
Entonces nosotros estamos en el primero o en el segundo. Es posible estar en Cristo por fe y caminar en Adán por el entendimiento. Porque adán no es un nombre, es una clasificación. Cada cual a su debido orden. La palabra orden es la palabra dakma, que tiene que ver con clasificación, o batallón, o brigada. Cada cual a su debido orden; los que son de allá, allá, y los que son de acá, acá.
Las personas que le tienen temor a la verdad de la palabra de Dios, se esconden, del mismo modo en que Adán se escondió cuando pecó por desobediencia. Están en Adán. Porque cuando estás en el Gan de Dios, le das la bienvenida a la palabra de Dios, por reveladora o fuerte que sea. Pero cuando no estás en el Gan de Dios, te asusta la verdad de Dios. Volviendo ahora a Ezequiel, mira el capítulo 44. Recuerda: el sacerdocio fue eliminado no por algo que hicieron, sino por algo que no entendían. Lo que los eliminó; lo que los contaminó; lo que los hizo confusos, es algo que no entendían. Era un entendimiento fragmentado. Era falta de entendimiento.
El problema que tienen muchos pastores, es que a veces ellos por sí mismos procuran y tratan de acomodar, de arreglar a la gente. De ministrar a la gente. Y nos quemamos. Por el enseñarle a la gente a actuar diferente, no cambia su comportamiento. Si fuéramos responsables por ministrar la palabra, en lugar de atender a sus necesidades, algo sería distinto. Pero no, estamos muy preocupados por las acciones. Queremos que ellos tengan sus necesidades cubiertas, pero equivocamos el camino. Escucha: si aceptan, asumen, creen y ponen por obra la palabra de Dios, sus necesidades son cumplidas. Si utilizamos más tiempo para ministrar a la gente que para ministrar la palabra, nos pasaremos la vida ministrando gente hasta que nos quememos.
Un hombre siempre va a manifestar lo que él cree que él es. Si le enseñan al pueblo a comportarse de cierta manera, eso nunca va a cambiar la percepción que ellos tienen de ellos mismos. Sí podemos colaborar a que cambien, enseñándoles quien es Cristo, simplemente porque en la Biblia dice que Cristo y nosotros somos uno. Por eso dice que mirando la Biblia como a un espejo, somos cambiados a la imagen que vemos.
Esto significa que, si cuando leo la Biblia, puedo ver y entender que de quien estoy leyendo es de mí, entonces cambio. Si cuando veo la gloria de Dios como si fuera el reflejo de mi rostro, cambio. Si no, no. Cuando me mido con Él, es cuando me siento muy pequeño y muero. Ahora bien; si podemos cambiarle la identidad al pueblo, entonces sus acciones serían correspondientes a la identidad que ellos creen tener.
Es identidad lo que necesitamos. Cuando nosotros nos convertimos en vencedores, no es porque estamos venciendo, sino que es porque nos damos cuenta que vencimos cuando Cristo venció. No es algo que tú haces, es algo que ya estaba hecho y ahora te has dado cuenta que tú lo puedes apropiar. ¡Considerad los lirios! Tú hijo, ¿Qué hace para crecer? ¡Nada! Simplemente se levanta de la cama más grande, cada día. El crecimiento es algo que te sucede, no algo que tú buscas. El crecimiento te ocurre a ti. Nosotros pensábamos que madurez era si memorizo mayor cantidad de escrituras. Eso no te hace maduro. Su aprendes más hermenéutica. Tampoco. Sólo te adoctrina más, y te hace más complicado ser flexible con dios.
¿Entonces no tenemos que estudiar? ¡Sí tenemos que estudiar! Estudiar es una necesidad, depende de tu función. ¡Pero no para lo que la estamos usando! Aprender la Biblia es necesario para vivir, no para enseñar. Pero resulta ser que todo el mundo la quiere aprender para enseñar. Me pregunto y te pregunto: ¿Y quién la vive? No es un libro de doctrinas, es un manual de existencia. Fíjate que tú puedes ser disciplinado por disciplina o por naturaleza.
O sea que te puedes portar bien por naturaleza, o portarte bien por obediencia. ¿Cuál es más difícil? Por obediencia. Conforme es tu naturaleza, es tu comportamiento. Naturaleza divina, comportamiento de autoridad. Que los que andan conduciéndose con falsas modestias, a eso lo vea como arrogancia, es posible. No le hace. Sigue siendo autoridad. Porque es muy distinto levantarte por la mañana pensando que eres parte importante del mover presente de Dios, a levantarte pensando en cómo harás para pagar la renta o el alquiler de tu casa.
Tiene que haber algo mucho más grande que te impulse cada día a levantarte de la cama. Porque si no pasaríamos a ser, de todos los hombres, los más miserables. El principio del verdadero gozo, es el entendimiento. Es descubrir cuál es nuestra naturaleza, de qué madera estamos hechos. Somos participantes de su divina naturaleza. El que se une con Dios, un espíritu es con Él. Somos Su cuerpo. Hemos sido trasladados al Reino del Hijo, estamos sentados en lugares celestiales.
Escucha: mientras para ti el llegar al cielo solamente se obtiene por una partida física de la tierra, entonces, todo el tiempo que tú estés físicamente en la tierra, Satanás estará por sobre ti. Porque lo que pone a Satanás debajo de tus pies, no es el hecho de que tú lo bajas, sino que Cristo te dejó sentado encima de él. Mientas hay gente que mapea una ciudad, hay otros que buscan la voluntad de Dios y la establecen. Y todo lo que exista en el medio, se tiene que ir.
Pablo cambió toda la configuración espiritual de la ciudad de Éfeso, y no tuvo que pelear con Diana ni con nadie. Eso es Biblia, lo lamento. Y estos hombres no fueron sacrílegos ante ninguna diosa ni ante nadie. Ellos implemente persuadieron y razonaron con doce personas. Un predicador con una iglesia de doce miembros. Que se las robó a las iglesias que no quisieron cambiar. Fue y estuvo en las iglesias, ellos no quisieron cambiar y se llevó a doce discípulos de allí a la escuela del llamado Tirano, y allá les enseñó por espacio de siete horas diarias, durante dos años consecutivos, y con esos doce, trajo una reforma en la ciudad.
Nunca hizo guerra espiritual. Porque un principado, es un poder tras un principio. Y por más que tú ores al infinito, si tú no cambias los principios, cuando te levantes tú, el poder vuelve y toma acceso por los credos y principios que hay establecidos en la tierra. Pero claro, es más fácil ser místico que responsable. Así que, hay guerra y hay responsabilidad. Hay un demonio al que hay que detener para que algo cambie, porque si no, cuando tú te detienes, él también.
(Ezequiel 44: 9) = Así ha dicho jehová el Señor: ningún hijo de extranjero, incircunciso de corazón e incircunciso de carne (Fíjate que ya, en ese tiempo, establecían una diferencia muy clara entre ambas condiciones) entrará en mi santuario, de todos los hijos de extranjeros que están entre los hijos de Israel. (Ahí vemos que nadie de afuera, al igual que en Apocalipsis, donde hablaba de inmundos, ni borrachos, etc., entra.)
(10) Y los levitas (Los levitas eran ministerios que trabajaban por ritos) que se apartaron (O sea: se desviaron del propósito) de mí cuando Israel se alejó de mí, yéndose tras sus ídolos, (La palabra ídolos es la palabra eudolón, que significa: imágenes o falsos conceptos de Dios. O sea que la imagen es el falso concepto de Dios. Tus manos tallan lo que tú crees que Dios es. Por lo que podemos entender que la imagen en sí no es el pecado, sino tu falso concepto. Si Babilonia es una ciudad de imágenes labradas, donde la revelación de Dios fluye, y las que están labradas la paran y la echan fuera. Están labradas en nuestra mente, son fortalezas. Y 2 Corintios 10 dice que las fortalezas son pensamientos. Una vez más, la guerra está en medio de nuestras orejas) llevarán su iniquidad.
(11) Y servirán en mi santuario como porteros a las puertas de la casa y sirvientes en la casa; ellos matarán el holocausto y la víctima para el pueblo, y estarán ante él para servirle. (¿Por qué?)
(12) Por cuanto les sirvieron delante de sus ídolos, y fueron a la casa de Israel (Hoy, esto es la iglesia) por tropezadero de maldad; por tanto, he alzado mi mano y jurado, dice Jehová el Señor, que ellos llevarán su iniquidad. (Vamos a ver: ¿Qué hacen ellos llevando su iniquidad, cuando Cristo la llevó por nosotros? O sea que son gente que todavía cree que son simples pecadores salvados por gracia.)
(13) No se acercarán a mí para servirme como sacerdotes, ni se acercarán a ninguna de mis cosas santas, a mis cosas santísimas, (¿Qué dijo Zorobabel allá? Que porque no entendían de donde habían venido; porque no entendían quiénes eran, no podían comer de las cosas santas. En Esdras 2:63, ¿Recuerdas?) sino que llevarán su vergüenza y las abominaciones que hicieron.
(14) Les pondré, pues, por guardas encargados de la custodia de la casa, por todo el servicio de ella, y para todo lo que en ella haya de hacerse. (Nota que allí hay, inmediatamente, dos grupos. Aquí vemos a los levitas que sí son salvos, pero que como estaban confundidos fueron excluidos de ciertas funciones. En Apocalipsis dijo que había gente que era parte de la ciudad y otras que le seguían a la ciudad. Ambas salvas).
(15) Mas los sacerdotes levitas hijos de Sadoc, (Esta era otra orden. La palabra Sadoc significa “justos”. Ellos guardaron su función. Eran del orden de Melquisedec) que guardaron el ordenamiento del santuario cuando los hijos de Israel se apartaron de mí, ellos se acercarán para ministrar ante mí, y delante de mí estarán para ofrecerme la grosura y la sangre, dice Jehová el Señor.(Esto quiere decir que cuando todo el mundo se apartó, ellos se mantuvieron).
(16) Ellos entrarán en mi santuario, y se acercarán a mi mesa para servirme, y guardarán mis ordenanzas.
(17) Y cuando entren por las puertas del atrio interior, se vestirán de vestiduras de lino; no llevarán sobre ellos cosa de lana, cuando ministren en las puertas del atrio interior y dentro de la casa.
Esta es otra orden. Ellos son los ministros conforme al orden de Melquisedec. Ellos caminan desde el reposo. Ellos están en Cristo y entienden cómo. No están tratando de alcanzar, están comenzando a revelar. Es otra orden. Estos no trabajan para ser, trabajan porque son. Están en permanente descanso.
No tienen esa preocupación de que si no lo hago bien, no agrado. O: lo tengo que hacer porque si no quedo mal. No. Quedaste mal y te mataron por ello. Toda nuestra justicia era paño sucio. Toda. Por eso fue que tuvimos que venir a Él. Ya sabes que la ley fue para eso, para traernos a Él. Dos grupos. ¿Estás entendiendo que hay dos grupos?
(Apocalipsis 3: 20) = He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.
(21) Al que venciere, (¿Al que venciere de qué? Porque solemos leer como el papagayo. Dice “al que venciere”. ¿Y qué? La salvación no es porque ya la venció Él. ¿Qué hay que vencer? Bueno; si no lo tienes claro porque nunca te lo enseñaron, vamos a verlo. Vamos a ir más atrás).
(Verso 15) = Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente!
(16) Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.
Yo no sé lo que tú entiende por vomitar de la boca, pero si nosotros somos parte de un cuerpo y alguien nos vomita de su boca, creo que nos está sacando fuera de ese cuerpo, ¿No te parece? Si te parece gloria a Dios y amén. Si no te parece, haz con esta escritura lo que mejor te parezca y gloria a Dios y amén por eso.
(17) Porque tú dices: (Tú dices. Entiende que estamos hablando con gente que está en engaño. Que se cree algo, pero no son. Porque tú dices. No Él, ellos dicen.) yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo. (¡Dios mío! ¿Nada menos? ¿Qué le pasó a Adán cuando cayó? Se dio cuenta que estaba desnudo.)
(18) Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, (Que salgas a la calle) para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; (Eso es la caída) y unge tus ojos con colirio (¿Para qué?) para que veas. (O sea: para que venzas la ceguera y puedas sentarte con Él en el trono).
Fíjate que, en el lugar de concentración de Satanás, uno pensaría que lo peor que vas a encontrar es homicidio, droga y qué sé yo, la mafia y todo eso, sin embargo no es así. Lo que encuentras en el epicentro es algo concreto. Satanás no es omnipresente, ¿No? ¿Cuántos saben eso? Hay un área que la Biblia reconoce que es el epicentro donde está Satanás. Aquí, cuando nos habla de las siete iglesias, nos habla de siete convicciones, no de siete tiempos, ni nada que se parezca. Esto puede estar aconteciendo en cualquier tiempo y en cualquier iglesia.
(Apocalipsis 2: 12) = Y escribe al ángel de la iglesia en Pérgamo: el que tiene la espada aguda der dos filos dice esto: (13) yo conozco tus obras, y donde moras, donde está el trono de Satanás; (Esta gente, en aquel tiempo, moraba, dice, y esto está escrito para que hoy nosotros sepamos dónde estaba el epicentro de Satanás. Porque satanás no tiene un trono. Nunca tuvo, nunca tendrá. Trono, habla de epicentro, o sea: el centro de sus operaciones. Donde está la concentración satánica más fuerte. Igual que el trono de Dios, tampoco es una silla. Dios no se sienta, Él es Espíritu. Pero los teólogos discutimos dónde poner la silla. ¡Dios no se sienta! Gracias a Dios, porque si Él se sienta estamos listos todos. El trono es el epicentro, de donde emana toda su sabiduría, todo el centro de su control. Esta gente vivía en el centro de concentración satánica más fuerte de aquel tiempo) pero retienes mi nombre, y no has negado mi fe (Primero: donde está la fuerza más grande de Satanás, la presión más grande que existe, es la de abortar el nivel de revelación que traes. Eso es lo que ocurre donde Satanás está personalmente. Y eso es en la iglesia. Porque si no puede influenciar desde afuera, se tiene que meter adentro. ¿Qué es lo primero que ocurre donde está el trono?) que retienes mi nombre, pero no has negado mi fe. (O sea: la presión es abortar el nivel de fe que traes) ni aún en los días de Antipas mi testigo fiel fue muerto entre vosotros, (Segunda cuestión: Antipás fue un padre. En el epicentro de Satanás, el espíritu paterno es echado fuera de la iglesia por títulos que nos inventamos en la tierra). donde mora Satanás.
(14) Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que tienes ahí a los que retienen la doctrina de Balaam (¿Qué es? Número tres: ¡Falsa doctrina! Estas son las tres cosas más fuertes que hace Satanás. Y las tres las hace en la iglesia. Y la gente se cree que homicidio es un problema. Esos son resultados, son los síntomas, de no tener la verdadera iglesia edificada ya).
(Verso 20) = Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que toleras que esa mujer Jezabel, que se dice profetisa, enseñe y seduzca a mis siervos a fornicar y a comer cosas sacrificadas a los ídolos.
Ojo, hermano: no es una viuda desconsolada que está en la iglesia, es una cosa mucho más fuerte e importante que seduce a los siervos. Y cuidado con esto: Dios no llama siervo a cualquier cosa que respira dentro de un templo. Lo de fornicar y comer cosas sacrificadas a los ídolos, tiene que ver con falsas interpretaciones.
(21) Y le he dado tiempo para que se arrepienta, pero no quiere arrepentirse de su fornicación.
(Verso 24) = Pero a vosotros y a los demás que están en Tiatira, a cuantos no tienen (¿Esa mujer? No.) doctrina, (Cambió a una mujer por ¿Una? Doctrina. ¿Y entonces? Entonces ya lo sabes: Jezabel es una doctrina. ¿Cuál es? Aquella que tiene el poder pero nunca termina. Alabamos a Dios por mil años, pero como estamos esperando que Él venga y nos interrumpa, nunca terminamos)
Hay algo que tenemos que hacer casi con urgencia. Primer paso, entender quiénes somos en su muerte. Esta es tu calle de oro. No es Indiana Jones, es Jesucristo. Indiana Jones es parte del epicentro de Satanás en la tierra, Jesucristo es quien clavó en su cruz el acta de todos los decretos, incluido el tuyo personal.