Pandemia: El Silencio…

En Argentina estamos sobrellevando una cuarentena y aislamiento obligatorio y, mayoritariamente, mis compatriotas lo están cumpliendo bastante bien. Vivo sobre una calle de una ciudad que tiene normalmente bastante tránsito automotor, y hace cinco días que lo más abrumador que oigo, es el estremecedor sonido del silencio. Pero es muy bueno que así sea, experiencias por no hacerlo o hacer lo contrario, hay de sobra. Y eso sin contabilizar a los infaltables entremezclados de necedad, idiotismo o estupidez, que se lanzaron alegremente a las calles a “celebrar” estas impensadas vacaciones. Si tan solo UNO de ellos llegara a contagiar a un inocente, todos esos adjetivos se convertirían en uno solo: delincuentes. Soberbios y delincuentes.

Pero hoy no vine con el mandato de hablar de esto, sino de la necesidad que cada uno de nosotros tiene en este tiempo, de ser observador, protagonista o portador de un milagro de Dios. Primera pregunta: ¿¿Estará haciendo milagros, Dios, hoy, todavía? De hecho, los está haciendo. Todos los días y en todo el mundo creyente. Ahora bien; la humanidad cristiana, ¿Necesita hoy de esa clase de milagros espirituales? Necesita de Dios, como quiera que Él se mueva a su favor. Pero si me dejas elegir, yo creo que hoy el creyente necesita de Dios un milagro práctico, una solución práctica para su vida, que vaya un poco más allá de capítulos, versículos y oraciones en línea.

Dios seguirá sanando enfermos, liberando endemoniados, dando vista a los ciegos y sonido a los sordos y, esencialmente, Dios seguirá libertando a los cautivos, sea de lo que sea su cautividad. Sin embargo, hoy muy pocos prestan atención a ninguno de estos episodios, porque hay balas que están rebotando muy cerca de sus trincheras y desean que Dios haga algo rápido, concreto y efectivo a su favor. Algo práctico, como cuando Jesús les convirtió aquella agua en vino a los asistentes a esas bodas, o cuando el mismo Jesús, multiplicó aquellos cinco panes y dos peces, sencillamente para darles de comer a los cinco mil hombres y mujeres que lo seguían. Eso no fue teológicamente memorable, ni está inscripto en las letras de oro de los grandes milagros, pero fue muy práctico, muy concreto y, esencialmente, necesario. Tanto como ahora sería terminar con esta pesadilla.

La gran pregunta, es: ¿Debemos los creyentes orar para que termine esta pandemia? Yo, personalmente, y por certeza interior que no puedo ni debo entregar como absoluta, creo que debemos orar cubriéndonos, cada uno de nosotros, nuestras casas, nuestras familias, nuestras posesiones. Cubrirnos con la sangre protectora de Jesús y permitirle a Dios que prosiga, en todo lo demás, moviéndose como sea Su Soberana Voluntad hacerlo o permitir que se haga. Dios es justo, no hará jamás algo que atente contra aquellos que le aman sin una muy buena razón que lo justifique. El pueblo de Israel soportó en Egipto las mismas plagas que ellos, pero la muerte de los primogénitos no los tocó, porque la sangre del Cordero inmolado estaba en los dinteles de sus puertas. Hoy es la sangre de Jesucristo la que nos cubre de toda pandemia, de toda peste y de todo dolor, sólo debemos usarla sin pudores ni dudas. ¡La sangre todavía funciona!

Y si me permites, para aportar a tu vida esa dosis de paz que solamente el Espíritu Santo puede traernos a nuestras vidas, déjame que lo haga desde la propia Palabra, porque ella es la que nunca vuelve vacía, y además es la que, cuando se hace efectiva, nos transforma a todos nosotros en más que vencedores en Dios. Rescata este versículo y pégalo en algún lugar bien visible de tu casa. Él te servirá de respaldo y seguro a futuro.

(Jeremías 33: 6) =  He aquí que yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré, y les revelaré abundancia de paz y de verdad.

 

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Pandemia: La Clave

En estos días tan singulares y críticos que está viviendo el mundo en general, algunos hombres de Dios han hecho oír sus voces. Conforme a sus formas de creer y a sus predilecciones doctrinales o personales, le han otorgado a esta pandemia diferentes características. Los hay que han elegido los vericuetos de la guerra espiritual y han visto a las legiones de demonios convertidos en virus que están infectando y matando a tanta gente. Otros, no menos capacitados y creíbles, han optado por tomar esta pestilencia como la palabra misma lo consigna: un juicio de Dios para con el hombre. Otros, aunque en menor cantidad, han aceptado y coincidido con lo del juicio, aunque lo han apuntado directamente a la iglesia. Un juicio de Dios contra la iglesia, por haber desobedecido sus directivas y por no haber cumplido con todo lo que Él les había demandado. Ese en grandes rasgos, ha sido el común denominador de lo que he podido oír de labios de hombres experimentados y probos en las lides del evangelio de Jesucristo.

No tengo, hasta hoy, y en honor a una verdad que jamás habrá que dejar de mostrar, una palabra del Señor que me diga que lo que está ocurriendo en este planeta sea algo de lo que mis consiervos, a los cuales respeto con toda humildad, están proclamando. Si cada uno de ellos ha recibido la guía del Espíritu Santo para expresar lo que expresan, me temo que algo ha sucedido en el camino y alguien ha oído lo que creyó oír y no lo que el Espíritu estaba diciendo. El Espíritu Santo no tiene dos mensajes, tiene uno. Y en Él hay un grado de unidad que hoy por hoy, de ninguna manera hay entre los hombres. Y eso lleva, en muchos casos, a compartir interpretaciones coherentes, válidas y hasta legítimas, pero no ordenadas por Dios para que su pueblo las tome y las adopte como emanadas de su seno. También podemos aceptar que todas esas interpretaciones, en realidad formen parte unitaria de un todo y que todo lo dicho tenga visos de realidad.

Lo cierto es que tenemos una enorme crisis de supervivencia que nos pondrá a prueba, más que como sociedad, me atrevería a decirte que como humanidad. Porque si tenemos en cuenta todos los recaudos sanitarios que se han tomado en las distintas naciones, y el caudal de infectados que en una u otra han aparecido, deberemos entender que esto tiene un punto que es vital y clave, y que está mucho más allá de la ciencia médica, de la sapiencia gubernamental, o de la política, o de la ideología, o de cualquier factor ordinario y estructural que quieras colocar como legítimo. Esto es, sencilla y directamente, una prueba de carácter para la humanidad, tanto la que vive sin Dios, como la que dice tenerlo como reaseguro de vida abundante actual y eterna en gloria en un futuro.

Si tú eres creyente, tendrás la obligación espiritual y divina de cumplir con uno de los mandamientos a los que los hombres menos atención le hemos prestado: cuidar nuestro cuerpo, como templo del Espíritu Santo que es. ¿Y cómo cuidamos nuestro cuerpo, en una situación como esta? Pues tomando todos los recaudos que escuchas y lees que las autoridades emiten para el conocimiento de sus poblaciones. Ahí es donde alguien se pone de pie y me dice: “¡Pero no, hermano! ¡No debemos preocuparnos, somos hijos del Dios Todopoderoso y Él nos protegerá de cualquier peste! Eso es muy cierto, pero no menos cierto es que no podemos ni debemos tentar a Dios, eso también es mandamiento. ¿Y cómo tentaríamos a Dios en un asunto como este? Pues saliendo despreocupadamente y sin que Él nos lo haya pedido, a desafiar a todos los virus que andan flotando por los aires, para poder demostrarles a los incrédulos que a los hijos de Dios esos virus no nos tocan.

 ¿Suena hermoso, verdad? Sí, pero es un alarde presuntuoso que Dios jamás te ordenaría que hagas. Escuché con mis propios oídos, hace muchos años, a un predicador desafiar al cáncer, diciendo: “¡Ven, cáncer, ven, yo no te tengo miedo!” Y la gente lo aplaudía a rabiar y corría a sus campañas de sanidades y milagros. Murió de cáncer al año y medio de decir eso. ¿Cómo pudo Dios permitirlo si era un buen siervo? Dios jamás lo mandó a desafiar a nadie. Dios lo mandó a cumplir con un trabajo y a cuidar su cuerpo físico y espiritual como correspondía. Yo no sé ni puedo saber, a menos que mi Padre me lo diga, qué permitirá Dios o qué no permitirá de aquí en más, y con quienes lo hará o no lo hará. Mi Padre celestial es Soberano y eso significa que, por las razones que Él quiera, hará siempre lo que quiera, como quiera y con quienes quiera, pero también estoy en certeza que ninguno de sus hijos, deberá salir a las calles a desafiar nada. Dios nos quiere de ayuda, de soporte y de modelo para esta sociedad aterrorizada, pero no de payasos circenses, o discurseros mediáticos.

¿Y qué con la pandemia y su solución? Esto depende de nosotros, los hombres y mujeres que poblamos este mundo creado para nosotros. Si nos unimos y nos protegemos los unos a los otros en amor, sobreviviremos todos. Si en lugar de eso nos despreocupamos y pretendemos seguir con nuestras vidas, vicios, pecados y diversiones, mucho me temo que solo quedará ese remanente santo que Dios permitirá que quede.

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PANDEMIA

Cuando era recién convertido, solía asistir a reuniones a un templo perteneciente a una congregación pentecostal. Ellos hacían mucho hincapié en el “Cristo viene ya” y tenían como versículo de cabecera, el de Mateo 24:7: Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares.  Pestes. Es la palabra de moda, ¿No es así? ¿Qué dice tu diccionario de lengua española al respecto? Que Peste es una enfermedad contagiosa y grave que produce mucha mortandad, también se le llama así a un hedor, un olor intenso y fétido y a cualquier enfermedad mortal. Eso entre otras acepciones que son utilizadas como adjetivos. Pero lo básico es lo que te mencioné.

Como maestro del Señor, yo tengo la obligación ministerial de ir más profundo en el conocimiento, por encima de la palabra profética, pastoral, evangelista y apostólica, que en todo caso es el alerta, el aviso, el mandato de estar en guardia y acatar las órdenes divinas, entonces decido recurrir a otras versiones de la Biblia para ver si encuentro algo que me sirva de indicador. Lo que encuentro, me sorprende. Salvo en la versión más antigua de la Biblia que encontré, que es la llamada Reina Valera Antigua 1602 (Biblia del Cántaro), donde en lugar de Pestes se lee Pestilencia, (Que en su acepción significa más o menos lo mismo), en la mayor parte de las otras más actualizadas, esa palabra Peste, ha sido eliminada, y sólo se menciona al Hambre y los Terremotos.

¿Qué es lo primero que se le ocurriría a un estudioso? Suponer que las versiones antiguas estaban equivocadas o mal traducidas y que las actuales son las que definen correctamente el texto. Sin embargo, mi concordancia muy completa no me estaría diciendo eso. La palabra Peste, está escrita diez veces en todo el texto bíblico. Nueve en el Antiguo Testamento, (Éxodo 5:3 – Deuteronomio 32:24 – 2 Samuel 24:13 y 24:15 – 1 Crónicas 21:12, 21:14 y 21:17 – Salmo 91:3 y Ezequiel 12:16) De hecho, el único versículo del Nuevo Testamento en el que esta palabra está inserta, es el que hemos mencionado, Mateo 24:7. ¿Y qué dice nuestra mejor concordancia? Que la palabra utilizada para Pestes, allí, es la palabra griega Loimós, y su traducción completa señala: De afín incierto; plaga (Literalmente La Enfermedad, o figurativamente Una Peste) Peste, Pestilencia, Plaga. ¿Está claro, verdad?

Mi duda sapiencial, hoy, cuando tanto incrédulos como creyentes vivimos las alternativas de una Pandemia denominada Coronavirus, es: ¿Por qué fue eliminada de las versiones bíblicas modernas? Alguien seguramente con mayor conocimiento que yo, podrá develarme ese misterio. Mientras tanto, y quizás dejándome llevar por mi viejo oficio de periodista de investigación, no puedo evitar pensar que los traductores de esta época supusieron que la ciencia estaba tan avanzada que ya sería imposible preanunciar la existencia de pestes o plagas, ya que cualquier amenaza de ese orden, sería rápidamente eliminada y la Biblia quedaría desactualizada, pero que con el Hambre si se podría continuar porque el Hambre todavía es posible en muchas regiones del planeta, lo mismo que con los imprevisibles Terremotos. ¿Será muy fantasiosa esta suposición?

¿Habrá sido algo así? No lo sé. Lo único que sé, es que hoy hay una Peste de tránsito mundial que va creciendo en cada región donde ingresa mediante un contagio impresionantemente letal y que amenaza con inundar todo el ambiente humano con un virus que, si bien para las edades menores resulta más o menos controlable, no lo es así para las edades adultas y muy adultas, donde en casos se presenta como ingobernable. Eso es lo que brota de cada mensaje televisivo, radial, gráfico o cibernético a través de las redes sociales o todo el bagaje informático que proporciona Internet.

¿Qué debemos hacer los creyentes ante tamaña emergencia? Lo más obvio: orar, batallar en guerra espiritual, pedir perdón por el y los pecados de toda una humanidad viviendo en otra cosa y tratar de brindar ayuda al que la necesite, pero… ¿Con eso alcanza? Desde lo social, humano y asistencial, tal vez sí, pero desde lo espiritual profundo me temo que no. Entonces ahí es donde, una vez más, debemos recalar en el tremendo Salmo 91 y hacerlo definitivamente nuestro para el aquí y el ahora.

  1. El que habita al abrigo del Altísimo Morará bajo la sombra del Omnipotente.
  2. Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; Mi Dios, en quien confiaré.
  3. El te librará del lazo del cazador, De la peste destructora.
  4. Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de sus alas estarás seguro; Escudo y adarga es su verdad.
  5. No temerás el terror nocturno, Ni saeta que vuele de día,
  6. Ni pestilencia que ande en oscuridad, Ni mortandad que en medio del día destruya.
  7. Caerán a tu lado mil, Y diez mil a tu diestra; Mas a ti no llegará.
  8. Ciertamente con tus ojos mirarás Y verás la recompensa de los impíos.
  9. Porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza, Al Altísimo por tu habitación,
  10. No te sobrevendrá mal, Ni plaga tocará tu morada.
  11. Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, Que te guarden en todos tus caminos.
  12. En las manos te llevarán, Para que tu pie no tropiece en piedra.
  13. Sobre el león y el áspid pisarás; Hollarás al cachorro del león y al dragón.
  14. Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré; Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.
  15. Me invocará, y yo le responderé; Con él estaré yo en la angustia; Lo libraré y le glorificaré.
  16. Lo saciaré de larga vida, Y le mostraré mi salvación.

En el nombre del Señor: te sugiero que no lo repitas sin pensarlo como si fuera un abracadabra mágico. Te demando en el nombre del Señor que LO CREAS, LO ACTIVES Y LO PONGAS POR OBRA EN TU VIDA Y LA DE LOS TUYOS. Este será tu mejor barbijo, un barbijo espiritual ¿Amén? ¡¡Amén!!

Esto no concluye aquí. Desde este momento y ante el silencio casi increíble que hay en nuestros ambientes respecto a esto, es mi obligación y la de todos los que han sido bendecidos con un ministerio, ponerse a trabajar en esto para llegar a encontrar el arma espiritual justa para derrotar lo que hoy parece imbatible. Que así sea.

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En El Tiempo De La Manifestación

Indudablemente, es un tiempo en el que el pueblo de Dios se siente conmovido por hechos internos y externos, y por esa causa, sale al exterior a manifestarlo. Eso puedo comprobarlo en los correos que recibo. Ya han quedado atrás aquellos en los que solamente parecía ser un tema importante un problema matrimonial o de noviazgo. Eso sigue siendo importante, de hecho, pero el pueblo de Dios está para otra cosa. Mira este que con la debida autorización de su autora, me remito a publicar.

Néstor, quiero que usted sepa que agradezco a Dios por su vida por todos los audios que sube, que sé que son enseñanzas que el Señor pone en su corazón para hablarnos a nosotros y guiarnos en este camino. Estoy totalmente  segura de eso porque en cada audio que usted sube, es algo que el Señor pone en mi corazón como señal de que Él me está hablando y que confirma su guianza en mi vida.

Estoy feliz por la conexión que el Señor ha hecho entre usted, mi hermano, y mi familia por años, yo sé que no nos conoce físicamente ni nosotros a usted, pero sé de todos modos que en el Señor, somos uno. Es increíble como todo lo que usted enseña es lo mismo que el Señor nos ha enseñado a mi esposo y a mí. No caben dudas que somos del mismo semillero como lo enseño en el audio Hablemos de Cobertura, un trabajo con el que, en particular, estuve asombradísima, por que usted lo explica con semillas y árboles y el Señor a mí me lo enseño con las doce tribus.

Para mi usted y yo somos de la misma tribu, somos familia y estoy segura que por eso el Señor nunca nos dejó afiliarnos a ninguna congregación porque esa cobertura nos hubiera desviado del propósito que el Señor ha grabado en nuestros corazones. Sin embargo usted tiene el mismo ADN que nosotros, y se que el Señor quiere que formemos esa alianza espiritual con usted, porque no hay otro que el Señor haya puesto en nuestro camino, mi hermano solo usted…

 Me da pena no haberme comunicado antes con usted después de escuchar cada audio. Voy a tratar de hacerlo cada que vez escuche uno y comunicarle cada cosa que me confirma o me guía de su enseñanza….Por ejemplo esta de Considerando el Alma y el Espíritu. Esta mañana, cuando desperté, el Señor ponía muy fuerte la palabra mantén irreprochable cuerpo alma y espíritu para mi venida. Y yo sé que Él es el único que me puede ayudar a mantenerlos así irreprochables. Y escuche su enseñanza y fue como complemento de lo que el me está guiando y pues me confirma lo que el ya me a enseñado…. Por todo eso, hoy le quiero compartir una palabra que el Señor me dio en el Día de ayer….

 

El Señor quiere hacer Milagros a través  de su Cuerpo en la Tierra 

 

Quiere que oremos para que la iglesia despierte y escuche lo que el Señor quiere hacer en este tiempo. La tierra Gime por la manifestación de los hijos de Dios. Entonces, es tiempo de la manifestación. 

Es tiempo de dolores y el único que puede sanar esos dolores es el Señor a través de la iglesia. Es tiempo de que la iglesia se manifieste con milagros, el Señor quiere usarnos. Hay que meterse al rio. 

El Río de Dios su mover lo que el está haciendo en este tiempo. Cuál es su voluntad en este tiempo. Estar bien sintonizados con El para saber en qué tiempo estamos. 

Somos el ángel que mueve el estanque.  Somos enviados del Señor. Somos Los Ángeles, simbólicamente, que en este tiempo son los mensajeros. La gente debe meterse al estanque para ser sanada. 

Necesitamos entender, necesitamos mirar. Solo que hoy no es un estanque, es un río, y debemos entrar a ese río.  El río nos conduce hacia su voluntad. Estamos en medio de hambre, pestes, guerras, terremotos, incendios etc….pero que no falte el vino y el aceite. Estar llenos de su espíritu. 

Señor…quítame todo, pero no apartes de mí tu santo Espíritu. 

Por eso el enemigo quiere que creamos que ya no hay manifestación de dones que los dones cesaron y que el Señor ya no habla, cuando toda la tierra está pidiendo eso. 

Es el tiempo de la manifestación. Es el tiempo del vino y del aceite de la voz de Dios hablando más fuerte que antes. Del poder de Dios más fuerte que nunca. Porque siempre el vino del final, es el mejor. De hecho, el Señor lo guardo para el final. 

 

Bueno lo dejo mi hermano; aquí estamos,  mi familia y yo y lo bendecimos y deseamos que el Señor lo llene de la revelación de Su Persona cada día más, para que goce más de su amor por que eso es lo mejor todo lo demás es añadidura.

Rubí

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¡Esto Recién Comienza!

Hace no menos de una quincena de días, uno de nuestros diamantes me envió un correo que –previa autorización de su parte-, decidí publicar por la riqueza de su contenido. Lo titulamos “Doctrinas Nefastas” y tuvo la repercusión que se merecía por causa de su precisión y lectura. Ahora, este buen hermano, ha sentido que le faltaron detalles, que se quedó corto con lo dicho y quiso añadirle más, como para ir completando nuestro entendimiento y el de nuestros lectores. Yo hoy ya solamente lo voy a presentar y darle el ingreso, sin necesidad de cerrar su comentario. Creo que ya no necesita de mi apoyatura porque es notorio que sabe volar solo y bien. Y como creo que va a continuar regalándonos su pensamiento inspirado por el Espíritu Santo, es que me permitiré otorgarle un nombre, un seudónimo, un elemento que les permita a ustedes, de aquí en más identificarlo. Permítanme llamarlo con un nombre legendario que significa Gobierno  y también Vida, porque dos personajes que lo poseían, eso nos regalaron a todos los creyentes de todos los tiempos. De aquí en más, los dejo en la compañía de José. Simplemente…José.

Hola Néstor: Si me permites, quisiera añadir este comentario respecto al correo que te he enviado  anteriormente.

En Babilonia, la política y la economía están gerenciadas por las naciones; y la religión está gerenciada por los Nicolaítas.

Tomando distintas posiciones, cada una de estas «gerencias» religiosas fue creciendo grandemente, tomándose las atribuciones de legislar a los creyentes respecto a, que debes comer, como debes vestirte, que debes escuchar, como alabar, como ofrendar, como bautizar, como tomar la cena, etc, etc, etc. Manipulan estos ritos físicos a su antojo y  no ven (no pueden) lo espiritual que encierran.

Rapiñaron  las cosas del Señor, las transformaron en despojos, y las fueron ofreciendo a quienes las quisieran tomar, causando  de esta manera, la tremenda confusión y división actual entre los creyentes.

Si bien el  paso que han dado los Diamantes es enorme, no deja de ser el primer paso. Algunos se encuentran aún, volando temerosos a baja altura.

! Animo! eleven su vuelo hacia el Espíritu. Debemos escudriñar y entender lo espiritual que  la Biblia encierra, debemos ser diferentes. ¿Qué haremos ahora que estamos fuera, por quien se nos acerque, porque sea llamado, y nos pregunte cómo acercarse al Señor? ¿Qué enseñaremos como padres? ¿O que diremos a nuestros nietos? ¿Acaso que se instruyan en esas «gerencias» ritualistas de las cuales hemos huido? ¡Por cierto que no! Hemos dejado atrás lo físico y manipulado, y debemos con empeño ir hacia lo espiritual y verdadero, conocimiento que nos hará  libres. 

El trabajo por  realizar es inmenso, esto recién comienza, apenas se han librado algunas escaramuzas, la batalla final por la victoria es en el espíritu. Que así sea.

Debemos, como hijos, alcanzar el título de Reyes en lo espiritual, que es el ámbito donde se encuentra el Reino de Dios que nos fue anunciado y que debemos procurar.

El Señor en su infinita misericordia a todos nos ama, a los que creen en Su Nombre salva, pero es Rey de Reyes, y no precisamente de los que gobiernan las naciones del mundo.

Quise compartir  contigo estas cosas que él Espíritu me está dejando ver, y si me lo permites, hacerte llegar algunas otras en un próximo correo.

 Espero se encuentren bien, los saludo a todos, les dejo un fuerte abrazo y el deseo que sean bendecidos.

José

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Con el espíritu del Asna

Hay un relato en tu Biblia que seguramente conoces. Un relato que contiene aristas tan particulares que te dejan reflexionando muy seriamente. Un relato que contiene un elemento clave que, cuando lo puedes ver, me atrevo a asegurarte que más de la mitad de tu batalla diaria en el Reino, estará comenzando a caminar hacia la victoria. Porque como genuino del Señor, como poblador del Reino, como diamante que horada cristales religiosos y abre puertas a libertades genuinas en Cristo, tú sabes que de ninguna manera las cosas extrañas se quedan fuera de nuestra cotidianeidad.

(Números 22: 21) =  Así Balaam se levantó por la mañana, y enalbardó su asna y fue con los príncipes de Moab.

(22) Y la ira de Dios se encendió porque él iba; y el ángel de Jehová se puso en el camino por adversario suyo. Iba, pues, él montado sobre su asna, y con él dos criados suyos.

(23) Y el asna vio al ángel de Jehová, que estaba en el camino con su espada desnuda en su mano; y se apartó el asna del camino, e iba por el campo. Entonces azotó Balaam al asna para hacerla volver al camino.

(24) Pero el ángel de Jehová se puso en una senda de viñas que tenía pared a un lado y pared al otro.

(25) Y viendo el asna al ángel de Jehová, se pegó a la pared, y apretó contra la pared el pie de Balaam; y él volvió a azotarla.

(26) Y el ángel de Jehová pasó más allá, y se puso en una angostura donde no había camino para apartarse ni a derecha ni a izquierda.

(27) Y viendo el asna al ángel de Jehová, se echó debajo de Balaam; y Balaam se enojó y azotó al asna con un palo.

(28) Entonces Jehová abrió la boca al asna, la cual dijo a Balaam: ¿Qué te he hecho, que me has azotado estas tres veces?

(29) Y Balaam respondió al asna: Porque te has burlado de mí. ¡Ojalá tuviera espada en mi mano, que ahora te mataría!

(30) Y el asna dijo a Balaam: ¿No soy yo tu asna? Sobre mí has cabalgado desde que tú me tienes hasta este día; ¿he acostumbrado hacerlo así contigo? Y él respondió: No.

(31) Entonces Jehová abrió los ojos de Balaam, y vio al ángel de Jehová que estaba en el camino, y tenía su espada desnuda en su mano. Y Balaam hizo reverencia, y se inclinó sobre su rostro.

(32) Y el ángel de Jehová le dijo: ¿Por qué has azotado tu asna estas tres veces? He aquí yo he salido para resistirte, porque tu camino es perverso delante de mí.

(33) El asna me ha visto, y se ha apartado luego de delante de mí estas tres veces; y si de mí no se hubiera apartado, yo también ahora te mataría a ti, y a ella dejaría viva.

(34) Entonces Balaam dijo al ángel de Jehová: He pecado, porque no sabía que tú te ponías delante de mí en el camino; mas ahora, si te parece mal, yo me volveré.

Balaam no era un ignorante ni un improvisado. Balaam era un profeta del Señor, alguien que cuando había algo importante para comunicarle al pueblo, recibía una visión, un sueño, una palabra del Padre y sabía con absoluta claridad lo que tenía que hacer y cómo debía hacerlo. Pero en esta ocasión, llega el ángel y Balaam no tiene ni la menor idea de lo que el ángel le trae. Él estaba demasiado preocupado y metido en sus negocios con Balac y no pudo conectar con el Espíritu de Dios para ver la revelación que éste le enviaba para que alterara el rumbo equivocado que llevaba.

Entonces, ¿Dios que hizo? Simple, Puso revelación en el asna de Balaam, y con un gesto simple, casi automático, el animal menos valioso de los que había en el reino, le salvó la vida al profeta. Por favor, toma conciencia de lo que estás leyendo: ¡Dios le dio visión para revelación a una asna! Sabido es que de todos los animales de servicio, el asna era la menos valuada y la más vituperada y degradada. Sin embargo, como lo vil y lo necio levanta Dios para avergonzar a lo sabio, eso fue lo que hizo. ¿Y cual fue la respuesta del beneficiado por la revelación del animal? ¡Castigarlo con un palo!

Diamante…es mi deber advertirte que de ninguna manera serás considerado como un Balaam. No tendrás prestigio alguno en los ambientes de la religiosidad organizada, estructural, tradicionalista y ritualista. Por más que arriesgues hasta tu vida para salvar la del gran profeta, éste no sólo nunca te lo reconocerá, sino que incluso, te castigará con el palo de la injuria, de la degradación, de la humillación y de la vergüenza. No eres nadie, diamante, eres apenas un asna que ha recibido una revelación del cielo y ha obedecido sin pensar en sus beneficios o perjuicios. Pero no te preocupes. Cuando se escriba la historia futura, tendrás tu lugar correcto: el de la asna de Balaam, de la que a pesar de no tener noticias, sabemos que siguió rindiendo su servicio, mientras que el gran profeta de los grandes éxitos, murió sin arrepentirse del error ni de su desobediencia.

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Doctrinas Nefastas

El que tengo para compartir, hoy, no es un testimonio a la usanza de los que ya hemos publicado, sino el correo simple de un hermano mayor, con años de historia dentro de la fe y con años de experiencia en sus vicisitudes. Él estuvo recorriendo los testimonios publicados, no se cree con virtudes como para comentarnos el suyo, pero sí para poder dejarnos, en este breve pero concreto mensaje, lo que a mi juicio representa una verdadera síntesis de todo lo que estamos viviendo.

Hola Néstor:

Leyendo y repasando los testimonios y comentarios de tu blog , observo cuan conmovedoras y tremendas vivencias  han debido pasar estos valientes diamantes antes de  romper el cristal babilónico para huir. Observo también como, luego de esa fuga, se encuentran solos algunos, desorientados otros, muchos tratando de reorganizarse, y también quienes en ese reagruparse ( Y con la mejor intención), desandan un camino que los lleva a intentar formar una prisión parecida, a la que terminan de huir.

Observo como queda al  descubierto y cuán perversa y nefasta es la doctrina de los Nicolaítas, que infiltrada en cada movimiento, denominación o como se llame, en mayor o menor medida responden a esa estructura piramidal  que fija las reglas, gobiernan y pretenden enseñar a creyentes, todas las cosas de Dios menos la libertad de sus hijos.

Es por esta  razón que  cuando estos creyentes se encuentran  afuera,  les cuesta tanto sentirse totalmente libres.

Sabes por qué,  Néstor, el Señor aborrece tanto esta doctrina?  Esta se cuida muy bien de enseñar lo que la perjudica. El Señor quiere que seamos Reyes y Sacerdotes y nos hace Templos. Reyes que decreten creer en su palabra y la pongan por obra, Sacerdotes para ministrar solamente a Él y Templos para que habiten y sucedan estas cosas. Solamente de esta manera te libras de esa doctrina  y puedes sentir que eres completamente libre.

Si bien el Señor ha permitido y usado todo  esto para que lleguemos hasta donde estamos, creo que una vez fuera, nos tocará pelear físicamente solos, aunque no solos en lo espiritual, sino en comunión con El. Nos da estos tres atributos para hacerlo.

Doy gracias el  haberme librado de alguna manera por  lo que han pasado todos estos testimonios, el Señor me ha llevado a su lado por otro camino, que no viene al caso describir ahora.

Néstor, como siempre saludos a todos ustedes, un fuerte abrazo y que los bendiga ricamente.

Le solicité su permiso para publicar este correo. No está modificado en lo más mínimo, sólo le quité aquellos detalles que hacen a un correo personal, pero la esencia de su mensaje quedó intacta. Quiero creer que lo que dice representa a miles que han leído estos testimonios y han experimentado las mismas vivencias que el autor de este. Se trata de un hombre que, al igual que muchos de nosotros, ya ha emprendido el camino de retorno en la vida. Ese retorno que solo te permitirá encontrarte con las mejores cosas y desechar las que sólo interesan a nuestras expectativas materiales. Quiero pensar que no es el único. Quiero pensar que esto de él motivará a expresarse a los tantos silenciosos pero fieles que nos acompañan cada día.

Néstor.-

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Aprendiendo Mansedumbre y Humildad

Un nuevo testimonio. Un nuevo diamante. Llegó en estos días y es publicado como prueba irrefutable de que para cada hombre o mujer que conforman la iglesia genuina, nada es permanente ni cristalizado. Que todo puede cambiar y modificarse para pasar a ser más que vencedor en Cristo Jesús. Este relato así lo dejará en evidencia.

Los hijos de Dios sabemos que el Señor, que nos conoce mejor que nosotros, sabe cómo llevarnos hacia sus caminos, cuando desde antes de la fundación del mundo hemos sido escogidos por él, para andar en ellos. Provengo de una familia católica, pero desde muy niño entre en rebeldía contra varias prácticas que observaba. Peleé contra el catolicismo, pensaba en mi juventud que era ateísmo, para después darme cuenta que mi contrariedad  era contra la religión.

Sin embargo volví a las reuniones dominicales  buscando encontrarme con Dios Y al no encontrarlo allí, estudié, (No practiqué, estudié), varias religiones y leí varios libros de los que cada religión considera sagrados, entre ellos la Biblia: Leí muchas, pero muchas veces Mateo capítulos 5, 6 y 7, y pensaba para mi adentros, y también se lo decía a mi único hijo en ese tiempo y a mi esposa; cumplir con lo que dice Jesucristo dice allí es muy difícil, ¿Será que eso si se puede?, y seguía leyendo. Tengo que decir que el Señor me puso en la tarea de estudiar la historia de los Judíos apoyado en la Biblia, y digo que fue el, porque aunque yo no era aún Hijo de Dios, fue el camino que el utilizo para llevarme a sus pies.

Leyendo la Biblia más como soporte histórico, me fui adentrando en las enseñanzas de Jesucristo, hasta que algún día de aquellos le pregunté, ¿Señor quien tiene la verdad? ¿Cuál es la verdad? Unos dicen que es esta, otros que es esta otra, Pero… ¿Dónde está?. Hace un poco más de siete años, un amigo muy querido que era en ese tiempo cristiano y que en este tiempo se conserva como hijo de Dios, nos hizo una visita para compartir una idea de negocios. Pues no hablamos de negocios, hablamos más de cuatro horas de la Biblia.

Me pasó un tratado de los que hacen en las congregaciones, ellos lo llamaban el plan de salvación y cuando leí “ yo soy el camino, la verdad y la vida y nadie va al Padre si no por mí”, fue inmediatamente palabra revelada a mi vida, literalmente cayeron las vendas de mis ojos, Jesucristo es la verdad, no era una idea, es una persona. A partir de esa revelación, empecé a tener intimidad en las mañanas con esa verdad, la única verdad que todo hombre debería conocer.

El, entonces, nos invitó a la congregación a la cual asistía, al otro día fuimos y estuvimos allí por siete años. Como yo decía antes que el camino de Dios era difícil de llevar y que si uno se metía con él era para no devolverse, pues bien en mis oraciones le dije que yo al conocerlo no quería devolverme, batalle durante un tiempo contra el adulterio, en mi primera época como Hijo de Dios se levantó contra mí una guerra, donde era atacado constantemente en esta área de mi vida, algún día de esos fuertes ataques llame al amigo el cual mencione antes solicitando oraciones de apoyo para mí porque estaba siendo atacado, su respuesta no se me olvida y todavía respondo a algunos hermanos lo mismo;  – yo puedo orar mucho por usted, pero el que decide es usted.

La determinación era mía, me determine por el Señor, buscando material sobre auto  liberación encontré un trabajo en la web que se llama; Soldado que Huye no Sirve para la Guerra, este fue mi inicio en Tiempo de Victoria. Esto sucedió unos seis años atrás, seguíamos asistiendo a la congregación en la cual iniciamos a reunirnos, estudiaba en la semana la Biblia y temas que llegaban a mi cabeza, muchas pero muchas veces esos temas eran comunes con lo que escuchaba los domingos por parte del Pastor, los audios de Tiempo de Victoria y lo que yo había estudiado. Por solicitud del pastor iniciamos a trabajar en las llamadas células, y apoyar al grupo de parejas de la congregación como expositores en cursos para parejas.

Hace tres años pasamos unas circunstancias muy duras en nuestro trabajo. Paralelamente, alguien de un cargo alto en la congregación me llamo y me dijo que tenía una palabra de Dios para mí. Yo quiero recalcar en este punto y a quien me esté leyendo que ponga mucha atención, porque yo al escuchar las palabras y lo que requerían de mi lloré, lloré porque Dios me quería utilizar para algo supuestamente profético, tenía que ver con dinero, en esos momentos, yo estaba viviendo problemas económicos a nivel familiar y empresarial.

Yo tengo una empresa propia, teníamos un contrato que nos estaba llevando a la quiebra, sin embargo esto me acercó más al Señor, mi esposa renunció a su trabajo, yo renuncié a un trabajo de docente, nos dedicamos de lleno al trabajo en la empresa, parecía una locura porque con las deudas que teníamos y los problemas que se nos presentaron, dejar esa estabilidad económica era algo a los ojos de cualquiera, una locura, pero en oración permanente le decíamos a Dios que quitara todo lo que nos estorbara, que limpiara, que él era quien debía tomar las riendas y así fue.

 Mucha gente de confianza se fue de la empresa, y después de dos años podemos decir que el Señor nunca, nunca nos abandonó, siempre estuvo a nuestro lado, nunca nos faltó nada de lo esencial, es más; teníamos un poco más, nuestra vida en la congregación a raíz del supuesto acto profético se fue dañando, yo ahora digo que a uno como hijo de Dios lo pueden engañar muy fácil. Repito, yo lloré porque Dios me utilizaría para algo profético suyo. El Pastor no ataco este problema desde su raíz, varia gente salió afectada y porque no decirlo: estafada.

Cuatro años atrás antes de este suceso, una mañana escuche una voz audible que me dijo: Tiatira, estudie mucho Apocalipsis 2, hace un poco más de un año todo fue revelado y expuesto a la luz en la congregación a la cual asistíamos, hablamos con el pastor, le llevamos lo que Dios había puesto en nuestras mentes y corazones, respecto a cómo Jezabel operaba en la congregación, y ahora lo puedo afirmar opera en muchas congregaciones: Les expuse el caso a algunos hermanos, y alguien me preguntaba que debíamos hacer, a lo cual respondimos con Apocalipsis 2:24 = Pero a vosotros y a los demás que están en Tiatira, a cuantos no tienen esa doctrina, y no han conocido lo que ellos llaman las profundidades de Satanás, yo os digo: No os impondré otra carga; (25). pero lo que tenéis, retenedlo hasta que yo venga. (26)Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las naciones, (27)y las regirá con vara de hierro, y serán quebradas como vaso de alfarero; como yo también la he recibido de mi Padre.

El Espíritu Santo me mostraba en las mañanas cosas de la congregación, yo esperaba y escribía con la guía de él, le llevaba el Pastor en reuniones de el con nosotros, (Cuando hablo de nosotros, me refiero a mi esposa y yo), el en la reunión del domingo desvirtuaba en publico lo que nosotros le decíamos en privado, empezamos a preguntarnos si debíamos permanecer allí.

Entre los temas abordados, fue el tema de la cobertura espiritual,  en este tema yo fui desobediente al Señor, el Espíritu Santo me reveló lo que nosotros mal llamamos cobertura, y como se utiliza esta cobertura para colocar personas debajo de un hombre. Yo en mi mente pensé salir corriendo a contarlo, Dios me dijo aun no es tiempo, sin embargo yo fui y le entregue el escrito que Dios me había entregado al pastor de la congregación, desobedeciendo al Señor. Otra cosa que nos mostró el Señor primero a mi esposa y yo con dudas que fuera cierto; fue el tema del diezmo, no den allí, si usted sabe que lo que usted da a alguien no es utilizado de acuerdo a lo que el Señor requiere, no dé, Dios le está  permitiendo ver a usted que el dinero no es invertido de acuerdo a su propósito, no puede seguir dando por cumplir con el diezmo, nosotros no debemos dar el diezmo, debemos darlo todo donde el diga y como lo diga, él es el dueño no yo, no el líder, no el pastor. Todo es del Señor y el dispone.

Entré en una confrontación muy fuerte, con el tema de la congregación, mi esposa si lo tenía claro, hasta que el Señor me ha venido confirmando que debía salir, yo hago una oración casi todos los días, Señor que toda decisión que yo tomo, que todo camino que emprenda que sea de acuerdo a los propósitos tuyos para con nosotros, no permitas Señor que desvíe mi camino, cuando yo me desvíe te doy permiso Espíritu Santo para que me des un golpe en la cabeza y me muestres, que toda mentira, que todo engaño, que toda manipulación, sea quitada de nuestras vidas. Señor no permitas que nosotros pensemos que estamos haciendo lo tuyo y que estemos haciendo cosas que parecieran tuyas y no sean, danos discernimiento, entendimiento, sabiduría, poder y autoridad, en tus manos estoy Señor.

Como describía anteriormente después de una serie de circunstancias que a nivel personal, familiar y empresarial estamos afrontando ya, desde hace más de tres años, hemos pasado del lloriqueo, el “ore por mí”, o: “Señor, quítame esto”, o: “¿Por qué Señor a nosotros?”, a un estado donde se nos ha mostrado que pese a las circunstancias, a lo que vemos, a lo que oímos, a lo que percibimos, él siempre está allí, él no nos ha abandonado, pero dice, quita tus ojos de la circunstancia, quita los ojos del problema y mírame a mí, no llores, no solloces, no hables, mírame a mí.

 Y así fue, empezamos a mirarlo a él, empezamos a orar en ese sentido, como si fuera hecho, empezamos a declarar en oración, que era el quien abre nuestro camino, quien guarda nuestro sendero, él es quien va adelante, él es quien llevaba nuestras cargas; Señor tu palabra dice que venid a mí los cargados y cansados, que tú los harás descansar, Señor yo estoy cargado y cansado, y sabes que Señor, ahí te entrego mis cargas, estoy cansado de esto de  esto y también de esto y además de esto, todo esto te lo entrego.

Pasaba el tiempo y no pasaba nada todo igual, lloriqueando, amargándome, llamando al Pastor a los hermanos oren por mí, hoy tengo una reunión, pastor, con los que nos deben un dinero y no quieren pagar ore por mí por favor, hoy tengo que pagar el salario y no tengo el dinero, oren por mí, hoy amanecí aburrido, acongojado, oren por mí. Todo eso, hasta que en una madrugada, me fui a la escritura;

Mateo 11: 28Venid á mí todos los que estáis trabajados y cargados, que yo os haré descansar. (29) Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas. (30) Porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.

Señor, Señor, por Dios, y la leí, una, dos, tres, muchas, muchas veces, y otras tantas más, allí dice claramente llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallareis descanso a vuestras almas. Aprended de mi a ser manso y humilde, aprended de mi a ser manso y humilde y después de eso, después de haber aprendido de mí la humildad y la mansedumbre hallareis descanso. ¡Aaaahhhh! ¡Pero además debes llevar mi yugo!

 O sea que primero debo aprender de Jesús a ser manso y humilde y así después hallaré descanso a mi alma. Ojo que dice descanso al alma, no al espíritu, no al cuerpo, porque el alma es la que se deprime, la que lloriquea, la que le da rabia, la que patalea, el espíritu siempre está presto. Listo Señor, si tú quieres que yo aprenda mansedumbre y humildad que así sea, Señor enséñame a ser manso y humilde como tú, para yo poder hallar consuelo a esta alma mía.

Y así fue, empezaron a llegarme actitudes de alguna persona a la que estimo mucho, que, para mí en ese tiempo, eran muy inaceptables, en mi mente. ¡Lo voy a llamar y lo voy a insultar! ¿Cómo es posible que haga eso?, muy dentro de mí – Mansedumbre y humildad.  Seguían llegándome cosas sobre esa persona por muchos medios de sus actividades, – Mansedumbre y humildad. Mi esposa se sulfuraba por cualquier cosa, decía cosas muy hirientes. – Mansedumbre y humildad. Mis quejas al Señor eran en las mañanas, otras veces en el baño, diciéndole Señor de ti aprendo mansedumbre y humildad.

Mi padre terrenal, el que me concibió, gastaba el dinero que había dejado mi madre y yo con necesidades financieras Él decía que no tenía dinero y yo a sabiendo que lo gastaba con una mujer que lo estafaba, y así varias circunstancias. Se cumplió el tiempo, mis cargas fueron quitadas, tenemos los mismos inconvenientes, pasan las mismas cosas por las que antes me preocupaba, ahora le digo Señor, ese problema es tuyo, yo te miro Señor, yo te busco, mi meta eres tú.

Tú eres quien abre caminos, tu eres quien me protege y me cubre. Aquí confieso algo, en mis oraciones matutinas, yo a veces le decía al Dios todopoderoso que no me soltara, porque yo lo soltaba, pero que él no me soltara, entonces me veía como saltando de una mano gigante donde yo estaba y el Dios quien era quien me tenía en su mano, alcanzaba a tomarme de mi brazo con su gigante mano antes que cayera al abismo, en mi mente estaba la imagen de yo colgado con un brazo estirado de donde Dios me agarraba para que yo no cayera, yo bamboleándome en un vacío, pero el agarrándome a mí.

 Ahora le digo Señor tu no me sueltas pero yo Señor tampoco te suelto, yo me aferro a ti, me veo en estos momentos, sobre una mano gigante donde yo reposo, y esa mano tiene su otra mano en forma de coca sobre la otra donde yo reposo, o sea que estoy soportado por una y cubierto por otra, ahora digo: Señor ya no me suelto, Señor yo no me suelto me aferro a ti ante cualquier circunstancia, yo sé que tu no me sueltas, pero yo tampoco te suelto Señor.

Me imagino la mano en un movimiento brusco moviéndose de un lado para el otro y yo pegado como garrapata a los pliegues de sus dedos,    Y O    N O    L O    S U E L T O, remueve Señor lo que tengas que remover, tumba lo que tenga que tumbar, pero yo Señor estoy aquí sustentado por ti, protegido por ti, aferrado a ti, pegado como garrapata a ti y no te suelto.

Después de estas circunstancias tan duras en ese tiempo, pero tan fáciles de sobrepasar ya en este otro tiempo y viéndolas en retrospectiva, hubo otra solicitud expresa del Señor, arreglen con sus hermanos, arreglen con su Pastor, arreglen con su congregación, después de sentarnos y hablar claramente con algunos de nuestros hermanos con los cuales teníamos quejas, contra el mismo Pastor, el Señor nos mostró que nos debíamos ir.

Ahora no asistimos a ningún lugar físico, estamos tratando de organizar junto con mi esposa y nuestros hijos, un  encuentro semanal más abundante que el que hacemos casi a diario como familia, que no sea solo la oración y quizá leer un capítulo de la Biblia, si no impartir en nuestra casa las enseñanzas que el Señor en su infinita misericordia y bondad nos ha impartido por medio de su espíritu, hermanos y circunstancias.

Podría extenderme más, pero lo dejare hasta aquí, dándole infinitas gracias a Dios, y a ustedes hermanos, un agradecimiento especial a Néstor por prestarse a ser instrumento para el Señor.

Puedo ser formal y gentil y dar gracias por esa mención y ese agradecimiento hacia mi persona. Pero antes que formal y gentil, tengo la obligación ministerial y espiritual de ser honesto y transparente. Y en esa convicción es que declaro y proclamo que nada tengo que ver yo con este mover, que sólo soy un vaso más o menos útil que, en este caso, ha sido utilizado como para que hombres como este diamante, puedan expresar sus vivencias sin temor a nada, ya que están poniendo sus vidas a los pies del Trono de la Gracia. Y deben haber más, seguramente, que serán inspirados por este relato.

Néstor.-

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Afectando Generaciones Futuras

A ti te gusta leer los salmos? ¿Extraes de ellos la riqueza de los depósitos espirituales acumulados allí o solamente te regocijas en tu corazón, en tu alma, en tu mente, en tus emociones, con el romanticismo casi poético que los salmos tienen? Porque…si tú llegaras a estar en esta última condición, lo que voy a compartir en este trabajo, quizás te signifique toda una novedad; casi una revelación podría arriesgar. Sí, en cambio, tienes ojos espirituales como para “ver” profundidades, esta enseñanza te va a despertar algunos interrogantes que seguramente te habrás formulado en más de una oportunidad.

(Salmo 110: 1)= Jehová dijo a mi Señor: (Recuerda que el que está hablando es David, que Jehová es Jehová y que su Señor, indudablemente, es su futuro descendiente: Cristo) siéntate a mi diestra, (Sentarse, en el idioma del Reino de los cielos, no es depositar sus glúteos en un sillón, sino tomar una posición más elevada) hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies.

(2) Jehová enviará desde Sión (Desde la Iglesia), la vara de tu poder; (Es decir: la autoridad del poder de Cristo) domina en medio de tus enemigos.

(3) tu pueblo (Esto es: usted, su esposa, su marido, sus hijos, sus padres, sus hermanos) se te ofrecerá voluntariamente en el día de tu poder, (No habla de un día cronológico; habla del día en que el pueblo decrete y active por fe ese poder) en la hermosura de la santidad. Desde el seno de la aurora tienes tú el rocío de tu juventud.

(4) Juró Jehová, (Cuidado que es Dios mismo el que está jurando, no lo olvide) y no se arrepentirá; tú eres sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec.

Aquí está el extremo de este ovillo, de esta madeja. Porque tú, al igual que yo mismo y que muchos otros, hemos leído este texto, nos hemos enterado que el sacerdocio de Cristo es según el orden de Melquisedec, nos hemos dado por informados y satisfechos, y gloria a Dios, y aleluya. Pero ni por asomo se nos ha ocurrido, (O debería decir: se nos ha revelado) a una gran mayoría, preocuparnos por saber: Número Uno: ¿Quién es Melquisedec? Número Dos: ¿Qué significa un sacerdocio según el orden de Melquisedec?

Muy bien: a un hombre de Dios, apóstol de estos tiempos, sí se le reveló y se le ocurrió. Estuve oyéndolo en varias oportunidades cuando, en la unción profética y magisterial más tremenda que yo haya conocido, desgranó por espacio de varios días revelación y enseñanza con relación a este sacerdocio. Recuerdo haber aceptado esa palabra, haberla creído y puesto por obra, por lo tanto asumí el derecho y la libertad de tomar, de aquella enseñanza recibida, tres o cuatro puntos muy primarios a partir de los cuales podré compartir contigo este estudio, este trabajo. Es un fundamento sumamente valioso, porque creo que Dios está haciendo hoy y ahora, y no tiene sentido reducirlo a una mínima proporción cuando su difusión se hace imperiosa.

(Hebreos 6: 13)= Porque cuando Dios hizo la promesa a Abraham, no pudiendo jurar por otro mayor, juró por sí mismo.

Conforme a la ley de Dios, cuando tú juras, haces un pacto inmutable e inamovible. O cumples con el juramento o te deshaces en mil pedazos. Por eso Cristo le ordena al hombre –que Él sabe que es imperfecto e inconstante-, que no jure. Porque no desea que el hombre se autodestruya totalmente por la ligereza de un juramento. Muchos de los que todavía juran, hoy, -incluso por Dios y los Santos Evangelios-, no saben a lo que se exponen. La historia y sus hechos nos muestran que de un modo u otro, la ley de Dios se cumple.

Aquí dice que Dios, no encontrando uno mayor que Él para jurar su promesa a Abraham, juró por sí mismo. Es decir que le dice: “Yo te juro que voy a hacer esto contigo, Abraham. Y si no lo hago, me deshago” Entonces pregunto: ¿A cuántos de los que están leyendo esto les gustaría llevar a Dios a hacer un pacto personal al máximo? ¡No me lo puedo imaginar! Que se acerque a ti, te llame por tu nombre y te diga: “Yo te prometo (Aquí pon tu nombre) que haré contigo tal cosa y si no te la cumplo, yo, Dios me deshago.” ¡¡Aleluya!!

(Verso 14)= Diciendo: de cierto te bendeciré con abundancia y te multiplicaré grandemente.

(15) Y habiendo esperado con paciencia, alcanzó la promesa. (Aquí hay un detalle que vamos a tener muy en cuenta: Abraham alcanzó la promesa)

(16) Porque los hombres ciertamente juran por uno mayor que ellos, y para ellos el fin de toda controversia es el juramento para confirmación.

(17) Por lo cual, queriendo Dios mostrar más abundantemente a los herederos de la promesa la inmutabilidad de su consejo, interpuso juramento;

Fíjate que el juramento que Él hace a Abraham, incluye a los herederos de la promesa. Y nosotros, en Cristo, según Gálatas 3: 28 y 29, somos los herederos de la promesa. O sea que por cuenta suya, Dios jura por sí mismo. Para que tú te sientas seguro y tengas la certeza de que la herencia, efectivamente, viene.

(18) Para que por dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que Dios mienta, tengamos un fortísimo consuelo los que hemos acudido para asirnos de la esperanza puesta delante de nosotros.

(19) La cual tenemos como segura y firme ancla del alma, y que penetra hasta dentro del velo, donde Jesús entró por nosotros como precursor, Lo que aquí vemos es que Jesús atravesó un velo. Pero no lo atravesó porque Él era bueno, o era grande, o mejor que nosotros; lo atravesó como primogénito en esperanza y confianza en cosas inmutables en las cuales Dios no puede mentir. Y esto te dice a ti, -además-, que hay otro grupo de gente que va a poder cruzar el mismo velo. Precursor, tú sabed, quiere decir: uno que va primero, pero que mantiene la puerta abierta para que tú entres después.

Es decir que Cristo es el patrón y nosotros el cumplimiento. Y a pesar que muchos en la iglesia están pensando que Cristo viene a rescatarlos de sus problemas terrenales. Hay gente que está pensando en atravesar el velo. El mismo que atravesó Cristo y que fue ni más ni menos que su propia carne.

Lo que te estoy diciendo es que hay gente que va a atravesar el velo llamado “la carne” y va a entrar en otra dimensión, aquí en la tierra, viviendo más allá de las limitaciones de la carne, aquí en la tierra.

Eso, para que tú lo entiendas definitivamente, sería vivir del otro lado de ese velo, donde la conciencia de la muerte ya no le atribula ni le atemoriza. Porque la muerte, en suma, es una sensación angustiosa que viene de su razón. Para Dios la muerte no existe. Porque estar ausente del cuerpo –equivalente a morirse- es estar presentes en Él, lo entiendes?

Visto desde la perspectiva de Dios, tú nunca te mueres. Porque, -dice su Palabra-, el hombre fue escogido desde antes de la fundación del mundo, no cuando el hombre nace. El hombre tenía vida antes de nacer y tiene vida después que muere. Cuidado con lo que estás entendiendo. ¡No es filosofía oriental, es Biblia! No te estoy hablando de reencarnación, por favor, te estoy hablando de predestinación global que tú, con tu decisión personal, puedes llevar a lo individual.

Sabemos que somos hechos en semejanza a Dios. Lo que no hemos visto, todavía, es hasta qué nivel alcanza esa imagen y semejanza. El día que podamos verlo, ya no le tendremos tanto miedo a la enfermedad y a la muerte.

Ahora: para poder superar este tipo de emociones, hay que vivir del otro lado de la carne, porque si vivimos de este lado del velo, no lo conseguiremos nunca. Un detalle: hasta que no entramos en esa dimensión, no somos amenaza para el enemigo. No podemos hacerle ningún daño a Satanás mientras nos desvivimos guardando este bastión tan débil llamado cuerpo de carne. Por eso es que dice: “El que quiera salvar su vida”…

El verso 19, termina diciendo: …hecho sumo sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec.

Aquí nos volvemos a encontrar otra vez con este hombre: Melquisedec. Cristo es sacerdote según los principios del sacerdocio de Melquisedec. Por eso es que los fariseos tenían problemas con Cristo. Porque Cristo no era de la tribu de Leví y dentro del sacerdocio levítico, dentro de la ley que prevalece en el tiempo de los fariseos; si tú vas a ser sacerdote, las leyes que lo gobernaban eran las leyes levíticas. Tú no podías ser sacerdote de un orden y vivir bajo otro gobierno.

Estamos en tiempos de restauración y reforma. Y cuando hay una reforma, hay un cambio de sacerdocio. Pero cuando hay un cambio de sacerdocio, se impone también un cambio de ley. No se puede cambiar un orden sacerdotal y operar sobre los mismos principios que el orden que se está reformando.

Presta atención que dice: “Hecho Sumo Sacerdote para siempre”, según el orden de Melquisedec. Es decir que lo primero que da a entender, es que este es un orden eterno. No ministra bajo el yugo de las tribulaciones temporales; Vive en un nivel que está más allá del velo de lo temporal; es un ministerio que no está limitado por el tiempo cronológico.

Entonces, no es simplemente otro líder, otro pastor, otro ministro, otro título. Es una naturaleza, una posición espiritual, una sustancia que iguala en título. El orden de Melquisedec es eterno. Es antes que lo levítico y posterior a lo levítico también. Dice Cristo: “Tú, Señor, ministra según estos principios y Él es el primogénito”. Esto es: el orden de Melquisedec es, en suma, un compendio de principios gubernamentales de una ley que gobierna el Nuevo Testamento. El problema es que nosotros, en pleno 2003, todavía andamos en leyes y legalismos del siglo pasado. Aún dentro de la restauración, la reforma y la renovación, no terminamos de entender la gracia.

(Hebreos 7: 1)= Porque este Melquisedec, rey de Salem, sacerdote del Dios Altísimo, que salió a recibir a Abraham que volvía de la derrota de los reyes, y le bendijo.

Lo primero que tenemos que hacer, es notar el tiempo en que aparece Melquisedec y compararlo con el actual para comprobar si este orden está llamado a aparecer una vez más y en qué condiciones.

¿Qué atmósfera, qué cultura, qué incidentes rodean la aparición de Melquisedec? ¿Qué sucedió en la tierra en la que apareció este hombre? Porque pensemos: aquello que hizo que apareciera entonces, es lo que tendrá que volver a suceder para que vuelva a aparecer.

Dice que él salió a recibir a Abraham. Es evidente que Abraham hizo algo más allá de lo levítico; algo más que el entendimiento del hombre. Tan espectacular que Melquisedec dispone ir a darle una mano apareciendo como dos mil años antes de su tiempo.

Abraham conoce a este hombre, quinientos treinta años antes de que hubiera un levítico sobre la tierra. Es decir que Melquisedec es pre-levítico y también es post-levítico. Antes que apareciera la ley, ya Abraham operaba en este orden. Es decir que entró en un orden que en realidad no comenzaría hasta dos mil años después. Una aparición que afectó todas las edades y todas las generaciones de la Biblia.

Esta es la misma gente que Dios está levantando hoy. Gente que está construyendo algo que es eterno, no temporal. Gente que afecta generaciones con lo que hace, no su vida. Ahora bien: ¿Cuáles son las condiciones que prevalecen notoriamente en el marco de la aparición de este personaje?

(Verso 2)= A quien asimismo dio Abraham los diezmos de todo.

Mucha atención con esto, porque es adecuado para aquel al que no le agrada diezmar y busca en la Biblia textos para afirmar su posición y, de paso, tranquilizar su conciencia. Antes que hubiera ley, ya existía el diezmo. Y Abraham le dio los diezmos de todo, (¡De Todo!) A uno que apareció dos mil años antes de lo que se tenía previsto. ¿Quieres que te lo pase en limpio? Por si no lo has terminado de ver con claridad: Había diezmo antes de la ley; había diezmo durante la ley y, bajo diferentes condiciones, eso es cierto, también hay diezmo después de la ley.

Porque después viene Cristo, tras el orden de Melquisedec, que es lo que realmente interesa, no el tiempo cronológico en que se desarrolla lo que vamos a mencionar, para siempre, diezmando también. ¡Oh fariseos, hipócritas! Que diezmáis la menta y el comino, pero olvidáis la misericordia y la justicia; os es necesario hacer esto sin dejar de hacer aquello. ¿Lo recuerdas, verdad?

El diezmo es eterno. Si tú no estás diezmando, sea por la causa o el argumento que sea, es indudable que no estoy hablando contigo. Estoy hablando con la iglesia genuina, no la nominal; ni siquiera la evangélica en su conjunto. Había una ley sobre el diezmo que, efectivamente, fue borrada por la gracia. Pero conjuntamente con la ley, tú lo sabes, había una promesa de Dios para quien la cumpliera. El problema que tenemos, entonces, es que si bien la ley fue caducada por la gracia, la promesa sigue intacta. Tú ya no diezmas por la ley, diezmas para acceder a la promesa.

El caso es que la iglesia da su diezmo. Lo trae, tal cual como lo dice la palabra y no por ley, al Alfolí. Alfolí, ya lo he enseñado en otro estudio, es Granero. Granero es el lugar en el que se guarda el alimento. ¿Quieres tú algo para estudiar, escudriñar y buscar revelación? Estudia el Alfolí. Pero no el diezmo. El diezmo encierra una promesa, se da y funciona, eso es todo. El Alfolí, en cambio, es otra historia muy diferente porque, si un día el Señor te mostrara a tí tal cual Él lo ve, es probable que a tí se te caerían las medias aunque estuviéramos en pleno verano. No es doctrina particular. No es teología revolucionaria. ¡Es Biblia! ¡Siempre estuvo allí!

Dice que Abraham le dio los diezmos de todo. Diezmo de su dinero, de su tiempo, de su inteligencia, de sus dones, de todo.

…Cuyo nombre significa primeramente Rey de Justicia, y también Rey de Salem, esto es, rey de paz; sin padre, sin madre, sin genealogía; que ni tiene principios de días, ni fin de vida, sino hecho semejante al hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre.

(4) Considerad, pues, cuán grande era este, a quien aún Abraham el patriarca dio diezmos del botín.

Quiero recordarte que el escritor escribe esta carta al pueblo judío. Y Abraham era el referente máximo de los judíos. Decir Abraham, con los judíos, era la llave maestra para abrir las puertas de una conversación válida.

Y al escritor de Hebreos les está diciendo a ellos: hay un nuevo orden en la tierra. ¡Y fíjate si será grande que hasta Abraham le llevó sus diezmos! Esto sólo consiguió que los judíos le prestaran atención en serio.

Dice que no tiene genealogía. Y si no tiene genealogía, por el orden levítico, no tiene derecho a ministrar. ¿Pero quién es este individuo que no tiene principio, que no tiene fin, que no tiene padre ni madre? No te olvides que, conforme al orden levítico, el derecho a la herencia, al linaje y a existir, se basaba en el árbol genealógico. Si tú no eras N.N., hijo de…hijo de, e hijo de, tú no existías.

Sin embargo, aquí aparece alguien que no tiene nada de eso y Abraham, el mismísimo Abraham se saca su sombrero, simbólicamente hablando, ante su presencia. En el original del verso 4, donde dice “Cuan grande era este”, se lee “Este hombre”. Y te lo digo porque Melquisedec aparece quinientos treinta años antes que la ley. Hay muchos que creen que es una teofanía, es decir: una aparición etérea. No interesa demasiado lo que se cree: la Biblia dice que es un hombre. Si se manifestó, se dejó de manifestar, si era espíritu, si se encarnó o como a ti se te ocurra, no lo sé. El tema es que, cuando él aparece, la Biblia lo llama HOMBRE. Cuando tú apareces, la Biblia también te llama hombre, y tú existes desde antes que tuvieras un cuerpo.

Otra: Este hombre, Melquisedec, conocía el sacerdocio antes de que el sacerdocio fuera establecido. Y aquí está el escritor de Hebreos, tratando de enseñar la supremacía de Cristo por sobre Moisés, diciendo que hay un nuevo camino por donde acercarse al trono de Dios. Por el velo, el cual viene a ser, mi querido amigo, hermano, tu propia carne.

No sé si te has dado cuenta, a esta altura, que nos está hablando de un sacerdocio que tiene acceso al mundo eterno, y que no funciona sobre las leyes y principios de Aarón. Cuando hay una reforma, siempre hay un nuevo fundamento, una nueva esfera o ámbito de realidades para el sacerdocio.

Ahora: cuando cambia la iglesia por medio de una reforma, el sacerdocio tiene que cambiar para poder estar alineado con la iglesia. El problema de hoy en día es que quieren cambiar la iglesia, pero el sacerdocio no ha cambiado. No estoy hablando de hombres, ni de nombres, ni de títulos; estoy hablando de sustancia, de los principios sobre los cuales operan.

Dice la palabra: “considera cuan grande”. La palabra GRANDE, aquí, es la palabra PELIKOS, y significa: “Alcance de influencia”, “Fortaleza de Carácter Interno”, “Calidad Moral”. Considera qué PELIKOS es este hombre. Considera el principio que tiene. Un principio, al decir de un hombre de Dios que marcó mi vida y este ministerio, “Témpano”, esto es: pequeño en la superficie, voluminoso debajo del agua. Considera la sustancia de su carácter moral, su influencia. Aparece quinientos treinta años antes que la ley describiendo un sacerdocio que no comienza hasta dos mil y tantos años después. Cómo habrá sido de grande que afectó a las generaciones de dos mil años con una sola aparición.

Abraham, cuando le da sus diezmos a este hombre, no está tratando de comprar un oficio, una posición o un título; está invirtiendo en una sustancia, en un carácter, en algo que es eterno. El alfolí del que habla la palabra, es el lugar de la inversión. Tú inviertes, al dar tu diezmo en el alfolí, en el lugar en donde almacenas tu propio alimento. Pero hermano… ¿Qué pasa, entonces, cuando el alfolí que me corresponde está vacío? Ayuda a llenarlo. Pero; ¿Y si no me lo permiten? Cambia de alfolí. Una cosa es un soldado muerto en batalla y, otra muy distinta, una oveja muerta de hambre. Leví invierte en su propia destrucción a través de Abraham.

(Verso 5)= Ciertamente los que entre los hijos de Leví reciben el sacerdocio, tienen mandamiento de tomar del pueblo los diezmos según la ley, es decir de sus hermanos, aunque estos también hayan salido de los lomos de Abraham.

(6) Pero aquel cuya genealogía no es contada de entre ellos, tomó de Abraham los diezmos, y bendijo al que tenía las promesas.

(7) Y sin discusión alguna, el menor es bendecido por el mayor.

Dicho sea muy de paso, este es un principio que hoy, en la iglesia casi no se respeta.

(8) Y aquí ciertamente reciben los diezmos hombres mortales; pero allí uno de quien se da testimonio de que vive.

(9) Y por decirlo así, en Abraham pagó el diezmo también Leví, que recibe los diezmos, porque aún estaba en los lomos de su padre cuando Melquisedec le salió al encuentro.

Melquisedec es el orden del sacerdocio que destruye el orden levítico. Y en Abraham, Leví invierte en su propia destrucción. Fíjate si este hombre será importante, que vale la pena invertir en él aunque viene a sobrellevarse mi ministerio. Repito: equivale a invertir en un nuevo hombre que viene a destruir lo que tú eres. Pero también a introducir un orden superior, aunque eso sea lo que te destruya a ti mismo.

En Abraham, Leví invierte dos mil años antes de la gracia Melquisedec, pero quinientos treinta años antes de la ley. Mire lo que dice el verso 3: Hecho semejante al Hijo de Dios. Eso significa una copia, un duplicado, semejante. Melquisedec es una réplica del original.

Consideremos la grandeza, el PELIKOS de Melquisedec y su habilidad para afectar a las generaciones futuras. Hasta Abraham le da los diezmos y viene tras el orden que en definitiva, es una copia fiel de Cristo. Los diezmos a Cristo.

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A la Sombra de los Becerros de Oro

La palabra Delivery, que significa reparto o entrega, es una actividad parte de la función logística que tiene por finalidad colocar bienes, servicios e información directo en el lugar de consumo, esto es: al cliente final. En el ámbito empresarial, la gestión del delivery se preocupa del diseño, planificación, implementación y mejoramiento de los flujos asociados a la entrega, generalmente sujeta a restricciones de tiempos y costos.

Ahora bien: tú te preguntas a esta altura del tema, qué podría tener que ver una labor como la que describo, con una iglesia cristiana. Mi respuesta respaldada por años de experiencia y contribuciones desinteresadas de gran parte de hermanos diseminados por el planeta, es que sí tiene que ver, y mucho. Hay centenares, quizás miles de congregaciones delivery, que son aquellas que llevan a sus miembros, exacta y puntualmente lo que sus miembros desean y solicitan, y no lo que Dios dice que hay que darles.

(Gálatas 1: 10) = Pues, ¿Busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo.

Esto significa una sola cosa: que aquel ministro de Dios que quiera agradar a los hombres, no es siervo de Cristo. Y Pablo, en este pasaje, nos demuestra con toda claridad, que jamás en su mente, él tuvo la idea de agradar a la gente. Jamás en la mente del apóstol, que predicaba la cruz de Cristo, se instaló la idea de enseñar un evangelio que se adaptara a los gustos o disgustos de la gente a la cual estaba dirigido.

Para Pablo no existía ninguna clase de evangelio a la carta. Para él, el evangelio era menú único, y el que tenía hambre y sed lo tomaba como era, y el que no se iba a comer a la casa del vecino de la acera de enfrente. La iglesia del Señor no puede tener un evangelio a pedido de sus miembros por una sola y simple razón: el evangelio es uno solo y, al igual que con todo lo demás, lo tomas o lo dejas, así de simple.

Tú no puedes pedirle a quienes dirigen una iglesia que te preparen un evangelio light, esto es, fresco, liviano, o diet, de bajas calorías, sin demasiadas complicaciones, profundidades ni obligaciones. Tampoco puedes pedir a ese ministro que te prepare tu plato preferido porque no es un chef, es un ministro.

Entones, a ti te gusta que te hablen de la prosperidad porque todavía andas acariciándole la espalda a Mammon, y le pides eso. Y si es posible que lo prepare sin ese ingrediente tan pesado, que se llama infierno. Otros, son más humildes y piden el plato de la casa, que como todos sabemos, es el de las promesas de bendición.

Y cuando le preguntan si lo desea con todos los ingredientes, pide como especial favor que lo preparen del mejor modo, pero sin añadirle compromiso. ¡Oiga!, le dicen, ¿No desea que le agreguemos una pizca de santidad, como aderezo? – ¡No! ¡Nada! ¡A mí me gusta solo!

Allí es cuando se presenta el grupo especial de alabanza que recorre las mesas, (Digo los bancos), preguntándole a la gente qué canciones quieren oír y cantar. La mayoría, por supuesto, les pedirá que canten lo que está de última moda, lo que oyen a cada momento en las radios cristianas, los canales cristianos y en las casas de música cristianas.

¡Es que me gustan esas canciones nuevas que han dejado de pronunciar la palabra pecado y han empezado con la de libertad y hacer lo que sintamos en nuestros corazones! Como corolario de este ficticio restaurant, hay una especie de buzón de sugerencias, donde se lee: “Aceptamos sus sugerencias porque deseamos brindarle un buen servicio. Sólo le costará veinte dólares”.

“Porque, -van a justificar los responsables de ese lugar-, nuestro deseo es que quienes vienen aquí se sientan cómodo y a gusto.” Escucha mi hermano o amigo que hoy estás allí, del otro lado. Déjame decirte que esto jamás estuvo ni por asomo en la mentalidad del apóstol Pablo.

Eso, convengamos, tampoco estaba en la mentalidad de la iglesia del primer siglo. ¿Te parece que fue promocionalmente acertado, si se pensaba atraer a gente nueva a la iglesia, el juicio público que se le hizo a Safira y Ananías? ¿Te parece que podrían empujarse por entrar todos los que vieron desparramarse a estos dos por el simple hecho de haberle robado a Dios?

He visto gente que a la salida de una reunión se queja con el pastor porque no le gustó la alabanza del día. Y ahí está el pobre hombre tratando de darles explicaciones para que no se enojen y se vayan. ¿Por qué no les dice la verdad, que esa alabanza no era para ellos y por eso les pasó indiferente? ¿O vamos a ser tan egocéntricos que pensamos que un ministerio completo hará algo que nos satisfaga individualmente?

¿Sabías que hay congregaciones que realizan encuestas entre sus miembros, para tener una idea de lo que desean que el pastor predique? ¿O que salen por el barrio donde funciona la iglesia a preguntarle a los vecinos, (¡Vecinos no creyentes!) cómo les gustaría que fuera la iglesia?

Los resultados de esas encuestas dentro y fuera del ambiente eclesiástico han arrojado resultados muy sintomáticos en dos puntos esenciales. 1) Que no canten tanto ni tan fuerte. 2) Que prediquen bien corto. Es como decirles que hagan una especie de pequeña misa de quince o veinte minutos y listo, todos a casa.

A eso le puedes sumar, si quieres, tanta gente que se demora exprofeso en cualquier cosa y termina llegando a la iglesia cuando faltan cinco o diez minutos para concluir el culto. Eso sí; de ninguna manera se van a perder el saludo del pastor que les da la mano a todos los que se van retirando.

Existe en la Biblia una historia bastante conocida, de una iglesia que vivía en el desierto. Quiero examinarla con ustedes. Tenía un nombre esa iglesia. Se llamaba “Iglesia Evangélica El Becerro de Oro”. ¿No la recuerdas? Te lo refresco ya mismo. Éxodo capítulo 32.

De todos modos, y por lo que me ha tocado ver en los templos durante mi estadía en ellos, es que a muchos les gustaría de sobremanera que ese capítulo de ese libro, no existiera en sus Biblias. Sin embargo, Pablo dijo con referencia a él, que esas eran cosas que se habían escrito para nuestra enseñanza, par amonestación, para que nosotros no caigamos en semejante ejemplo de desobediencia.

Antes de leer donde te mandé, te recuerdo que anteriormente, por ahí por el capítulo 20, Moisés baja del monte, y les dice el mensaje que Dios le había dado a Moisés. Diles esto: No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen de ninguna cosa que esté en el cielo, en la tierra o debajo de la tierra. No las honrarás, no te inclinarás a ellas, porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte y celoso, que visito la maldad al que tal hace hasta la tercera y cuarta generación.

Eso fue en el capítulo 20. Después Moisés vuelve a subir al monte donde él tenía encuentros con Dios. Y mientras él estaba allí, llevó al joven Josué junto a él, Josué era una especie de aprendiz en el ministerio. Finalmente, Josué fue el que introdujo a los israelitas a la tierra prometida.

Pero, entretanto que él se fue a buscar a Dios, dejó de encargado a la congregación, o sea a la iglesia evangélica “El Becerro de Oro”, A Aarón su hermano. ¿Quién era Aarón? Aarón era el sacerdote, el que entraba al tabernáculo que Dios había diseñado, ellos lo habían construido, y él era como el puente, el que ligaba a Dios con el pueblo.

Eso es lo que era Aarón. Era un sacerdote, era un líder, era el que de alguna manera dirigía al pueblo de Dios, a la iglesia en el desierto. Y para que tengas una clara visión espiritual de lo que estamos hablando, vamos a ver lo que sucedió en el capítulo 32.

(Éxodo 32: 1) = Viendo el pueblo que Moisés tardaba en descender del monte, (Viendo el pueblo, la iglesia, que Moisés se tardaba en descender del monte) se acercaron entonces a Aarón, y le dijeron: levántate, haznos dioses que vayan delante de nosotros; porque a este Moisés, el varón que nos sacó de la tierra de Egipto, no sabemos qué le haya acontecido.

Este es el pueblo, la gente, que lejos de tener paciencia o confianza o fe, empezó a  murmurar cada vez más fuerte y a pedir más acción, que pasara algo. ¡Oye! ¿Tú eres el ayudante del pastor que anda de viaje? ¡Pues haz algo, no está pasando nada, nos estamos aburriendo, nos vamos a ir a la otra iglesia donde hay milagros por docenas!

Entonces le pidieron dioses para adorar, para no perder tiempo y por las dudas que Moisés, que estaba tardando demasiado, decidiera no regresar. Dice Pedro que algunos tienen por tardanza a la segunda venida de Jesucristo. ¿Entiendes la similitud?

Entonces, como parece ser que Jesús está tardando demasiado y vaya uno a saber si realmente viene, comienzan a inventar recursos, métodos, teologías, doctrinas, en suma: dioses nuevos especialmente preparados para sí mismos. Y como ya se tardó más de dos mil años Jesús en venir, ya han salido algunos predicadores que aseguran que entendimos mal, que en realidad Jesús no va a volver.

Además, observa que ellos fueron donde estaba Aarón, el sacerdote, el hermano del líder principal, y le pidieron que les hiciera dioses. No ellos, no sus conocidos, no los orfebres que allí había, que seguramente no eran pocos. ¡Le pidieron a Aarón que él mismo les hiciera los dioses!

Y no un solo Dios, como el que aparentemente estaban creyendo hasta allí, ¡Muchos! Que los fabricara, que los inventara si no sabía qué hacer o cómo hacerlos. ¿Qué les había dicho Dios en Éxodo 20? No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te inclinarás a ellos ni los honrarás.

Sin embargo el pueblo, diciéndole al pastor cómo querían que fuera su congregación. No se conformaban con Jehová, ni tampoco con Cristo. Querían que se inventaran otras cosas para entretenerse, en tanto Moisés volvía, si es que volvía. Y allí el pueblo vino al líder a informarle que querían una iglesia a gusto de ellos mediante un delivery especial.

¿Y qué hace Aarón? Lo consiente, tal vez por temor a que se le vayan. Seguramente pensó: si se me van, se me van los diezmos, y algunos son grandes. Así que lo mejor es congeniar con ellos y asunto arreglado. ¿Recuerdas lo que dijo Pablo? Si yo agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo.

Los ministros, y hablo de los que han sido levantados por Dios y no por los hombres, han sido levantados para agradarle a Él y no a ustedes. Y el evangelio de moda desde hace unos años es el evangelio de darte lo que tú le pides, no lo que tú verdaderamente necesitas conforme a como Dios lo entiende.

Escuché a alguien decir con bastante criterio, que el evangelio no es como la constitución de ciertos países, que cuando cambian sus gobiernos, sus legislaturas flamantes entran y le cortan, recortan, sacan o añaden artículos a gusto y necesidad presente. De hecho, la palabra de Dios no se parece en nada a la constitución de un país. Nadie puede quitar, añadir no modificar una letra de ella, sin caer en gravísimo pecado.

Entonces aquellos le dijeron: haznos dioses que vayan delante de nosotros, que nos dirijan. ¡No les bastaba con Dios! ¡Querían a alguien a quien pudieran ver y que les dijera lo que tenían que hacer! Hoy podría estar ocurriendo lo mismo en muchos lugares. Y no necesariamente por culpa total de la gente, sino que también tienen gran responsabilidad los ministros participantes.

A mí no es poca la gente que me escribe contándome sus problemas, algunos de ellos tremendamente graves. Y generalmente sus correos terminan todos o casi todos con la misma pregunta: ¿Qué debo hacer? Jamás le digo a nadie lo que deben o no deben hacer.

Me limito a mostrarles algunos conceptos básicos relacionados con el pecado para que no caigan en él, y luego les sugiero que deben buscar respuesta en el Espíritu Santo que seguramente mora en ellos, al igual que en mí, y que es el único autorizado a guiarlos a toda verdad. Si los hombres intentamos tomar su lugar, podemos en cualquier momento convertirnos en guías ciegos llevando al hoyo a todos nuestros guiados. ¿Sabes qué clase de juicio implicará eso?

Y fíjate que en el final de ese versículo dice respecto a Moisés: no sabemos qué le haya acontecido. Ellos estaban impacientes. ¡Cuánto está tardando Moisés! ¡Nosotros no podemos esperar, queremos acción en esta iglesia del desierto! ¡Queremos milagros! ¡Queremos experiencias tremendas!

La gente de mi país, en los años 90, andaba peregrinando de iglesia en iglesia, para ver en cuál de ellas la gente se caía cuando oraban por ella y en cuales no pasaba nada. Cierto es que en las que no pasaba nada, probablemente no estaba el Espíritu Santo presente, pero tan cierto es como que en las que sí aparentemente pasaban cosas, esas cosas a veces eran digitadas por fuera del Espíritu Santo.

Los países que tienen gobernantes que buscan eternizarse en el poder a cualquier costo, generalmente empiezan por desconocer y luego si pueden hasta tergiversar sus propias leyes. Hay iglesias cuyos ministros, ambiciosos de tener un lugar donde pasen cosas tremendas que traigan multitudes, no han vacilado en desconocer a la propia Biblia y a todo lo que en ella se dice. Lo que vale es lo que allí se siente.

A esta altura de nuestras vidas de fe, no podemos permitirnos el lujo de abandonar la palabra de Dios genuina y entrar en doctrinas de dudosa procedencia, sólo porque de cuando en cuando eso produce alguna alternativa sobrenatural. ¿Quién les dijo que todo lo sobrenatural proviene de Dios? ¿Quién inventó eso? ¿Es que ahora me dirán que los demonios son seres naturales?

Muy bien; eso fue lo que hizo Aarón: abandonar la palabra de Dios. La única que se conocía hasta ese momento. Esto nos deja una enseñanza: ¿Podemos los ministros de Dios desviar al pueblo? Si dejamos la Biblia a un lado, ¡Claro que podemos hacerlo! Igualito a como lo hizo Aarón.

Mi pregunta en este día, para ti que eres líder de lo que sea: ¿Qué harás tú en una situación como esa? No me respondas. Una cosa es darme una respuesta allí, cómodamente sentado en tu casa, sin ninguna perspectiva de nada, y otra ante la posibilidad de hacerte de una enorme fortuna o de un tremendo prestigio personal. Sólo piénsalo.

(Verso 2) = Y Aarón les dijo: apartad los zarcillos de oro que están en las orejas de vuestras mujeres, de vuestros hijos y de vuestras hijas, y traédmelos.

(3) Entonces todo el pueblo apartó los zarcillos de oro que tenían en sus orejas, y los trajeron a Aarón; (4) y él los tomó de las manos de ellos, y le dio forma con buril, e hizo de ello un becerro de fundición. Entones dijeron: Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto.

Claro, la Biblia dice que hizo un becerro y todo queda en una nebulosa, ¿Verdad? ¿Sabes lo que es un becerro? Es la cría de una vaca menor de tres años de edad. Aquí en Argentina, país muy rico en vacas, los llamamos terneros, o terneritos. Su carne es muy codiciada y de muy buen precio en la venta para el típico asado criollo. Rebobinamos: Aarón juntó todo el oro de sus paisanos y…¡Les hizo un ternero para que lo adoraran!

Escucha: hay gente que piensa que porque alguien les pide dinero con dudosas promesas, sus problemas se terminarán. Ni lo sueñes. Es muy probable que no sólo no se les terminen sus problemas viejos, sino que con esa actitud ahora se estén añadiendo problemas nuevos.

Cuando a ti te seduzcan desde un púlpito, desde la televisión, desde una página Web o de donde sea, y te aseguren que si envías una ofrenda de amor de, digamos…mil dólares, todos tus problemas serán solucionados por el Dios de todo poder, recuerda esto: esos, al decir de Pablo, son obreros fraudulentos, ni lo dudes. No porque Dios no pueda hacer ese o cualquier otro milagro que tú necesitas, sino porque Dios jamás te cobrará un centavo por hacerlo, si es Su voluntad y si Él quiere. Eso se llama Soberanía.

Por eso Pablo les recordaba a los Corintios algo que hoy sería necesario repetir: Él les decía: Yo no busco lo vuestro, sino a vosotros. En cambio esos obreros fraudulentos de los que te hablaba, son lo opuesto; no te buscan a ti, buscan lo tuyo, lo que tú posees.

Por eso podemos decir sin temor a equivocarnos, que hay mucha gente que va y cree que le está dando a Jehová lo que está dando, cuando en realidad se lo está dando al becerro de oro. ¡Al ternero! Porque todo aquello que es manipulado para sacarle a la gente, es hechicería, y como tal, un becerro de oro moderno.

El que tenga oídos para oír, que oiga. ¡Pero hermano! ¿Entonces usted está en contra de dar ofrendas? ¡Ni por asomo1 ¿Cómo voy a estar en contra de algo que Dios mismo instituyó? De lo que estoy en contra es de utilizar esa palabra, ofrenda, para manipular emociones y lograr donaciones millonarias. Una ofrenda es un acto de generosidad y obediencia voluntaria, jamás una imposición obligatoria.

Pero mira como concluye este último verso. Dice que dijeron: ¡Israel! ¡Desde ahora serás llamada Iglesia del Becerro de Oro! ¡Estos son tus dioses que te sacaron de Egipto! Un momento. ¿Quién los sacó de Egipto? ¿El ternero ese o Dios usando a un hombre llamado Moisés?

Fíjate lo que hizo Israel. Comenzó a atribuirle al becerro de oro, el poder divino de haberlos sacado de la esclavitud de Egipto. Ahora escúchame bien para que luego no andes diciendo que nadie te lo advirtió: cuando nosotros comenzamos a atribuirle a la gente algo que en realidad está haciendo Dios, ya nos hicimos becerros de oro.

¿A quién se le ocurriría promocionar internacionalmente a alguien como ese hombre que ha tocado y sensibilizado a millones con su talento? A un ministro supuestamente cristiano. Mi pregunta, es: ¿Tendrá sustento bíblico claro, eso? Si ese libreto publicitario no salió del cielo porque no coincide con la palabra de Dios, ¿De dónde supones que salió?

Cierto es que andan por el mundo decenas de siervos y siervas de Dios ungidas, desplegando todo su poder en sanidades, milagros y maravillas. ¡Gloria a Dios por eso! Pero de ninguna manera daremos la gloria a esos hombres o a esas mujeres. Ellos sólo han sido instrumentos temporarios.

He oído a miembros de algunas iglesias asegurar muy sueltos de cuerpo que ellos están dispuestos a dar sus vidas por su pastor. Ni te cuento lo que se ha sabido luego del manejo financiero de ese hombre. Pero pregunto: ¿Por qué vas a dar la vida por un hombre, por mejor que este sea, si ya Jesús lo hizo? ¿Estás declarando que el sacrificio llevado a cabo en la cruz no fue suficiente?

¡Israel! ¡Estos son ahora tus dioses! No entiendo hasta qué punto puede encaramarse la idolatría en gente que dice ser cristiana. Y si les llegas a tocar sus becerros de oro, ¡Cómo se te ofenden! Claro, no se ofenden de la misma manera cuando algunos de esos hombres, pagados de sí mismos, se atreven a pisotear con su indiferencia la sangre de Jesucristo.

Ellos se fabricaron esos becerros. Y luego van y los tocan, pero no lo aceptan. Dicen que fue el Espíritu Santo el que los tocó. Yo sé que Dios utiliza hombres y mujeres para bendecir, porque Dios es Espíritu y todo espíritu necesita un cuerpo para operar en la tierra. Tengo una noticia: el cuerpo de Cristo es la iglesia, no una persona suelta. Aunque debería aclarar que la iglesia, claro, es la que Dios acepta como tal, no necesariamente la que está inscripta en los registros de culto de las naciones.

(Verso 5) = Y viendo esto Aarón, (¿Viendo qué cosa? ¡Su iglesia! ¡Tres millones de miembros! Sin embargo, una vez más, habrá que decir que los números jamás son indicadores de algo divino, sólo son números. Un cura sanador de mi ciudad ha reunido a trescientas mil personas en un día. NI todas las iglesias evangélicas juntas de aquí lo han conseguido jamás. Sólo números. Ha dicho alguien por allí que el calvario se ha vuelto un circo de tres pistas. Está bien, lo entiendo, soy un hombre mayor. Pero hace años que me han dejado de gustar los circos. Aunque tengan danza y le llamen profética.) edificó un altar delante del becerro; y pregonó Aarón, y dijo: mañana será fiesta para Jehová. (¿Fiesta para Jehová por el poder de un becerro? Ahí nació el adagio: vox-populi / vox-dei. Voz del pueblo, voz de Dios. ¡Hermosa mentira satánica!)

Esto te demuestra una vez más que, como ministros, hay un poder limitado, pero poder al fin, que le permite a un ministro del Señor caer en tentación, desviarse del camino, desbarrancarse en el agujero de corrupción más negro y hediondo, y llevarse consigo a una multitud que, en casos, es sincera, fiel y honesta en su fe. Pero total y absolutamente carente de discernimiento.

Una vez más tengo que reiterar algo que ya me han escuchado muchas veces: no se crean todo lo que oyen o leen. ¡Ni siquiera lo que me oyen o me leen a mí! Examínenlo todo a la luz de las Escrituras. A mí, personalmente, si lo examinas con cuidado, me haces un favor. Porque si cometo un error y tú me lo marcas, yo lo enmiendo y evito caer en juicio y desgracia. El error puede estar en la mente de cualquier hombre. Por eso sigue y seguirá siendo maldito el hombre que confía en el hombre.

Y dice que edificó un altar. Pregunto: ¿Para qué sirve un altar, lo recuerdas? ¡Para ofrecer sacrificio! ¿Es que vamos a volver a ofrecer sacrificios? ¿Otra vez volveremos a ofrecerte holocaustos? En Apocalipsis 11:1, el Señor le dice a Juan: “Mira, mide el templo a ver si está hecho conforme a mi diseño. Mide el altar, y ve qué sacrificios son los que se están ofreciendo.”

¿Por qué habrá dicho eso? Respuesta simple: porque es mucha la gente, todavía, que cree que le está sacrificando a Dios su alabanza, cuando en realidad se la está sacrificando al becerro de oro. Porque le atribuyen a los seres humanos, a los que sólo son polvo de la tierra, lo que sólo Dios puede hacer. Y creen que les están ofreciendo a Jehová Dios sacrificio de alabanza.

Y es incienso de adoración al becerro, que se regodea y se pavonea allá arriba, y al finalizar la reunión se para en la salida a firmar autógrafos en las Biblias de los asistentes. A mí me gustaría preguntarle a esa gente, para qué quiere el autógrafo de un becerro de oro en su Biblia.

¿Vas a adorar esa firma? ¿Vas a incorporarla a tu colección distinguida de eminencias cristianas? ¿Qué diferencia hay entre eso y lo que conocemos como la farándula artística? Debería decir que ninguna, pero lo cierto es que sí hay una diferencia, y no es a favor nuestro. Ellos, al menos, no son hipócritas.

Y finalmente, Aarón dice que mañana sería fiesta para Jehová. ¿Tú qué crees, sería fiesta para Jehová? ¡Pero ellos creían que era una fiesta para Dios! Hay muchos que creen que están haciendo fiesta para Dios, pero cuando le atribuyen a la gente lo que sólo Dios puede hacer, la realidad es que están danzando y haciendo fiesta con el becerro.

Dijeron: hagamos fiesta para Jehová. Esta palabra, Fiesta, en el hebreo, significa algo así como: ¡Vamos a divertirnos! ¡Vamos a pasarla bien aquí dentro de la iglesia! He oído a supuestos artistas o cantantes cristianos, invitando a la gente a sus conciertos, diciendo que vengan, que nos vamos a divertir mucho.

A mí se me ocurre preguntar: ¿Qué tendrá de divertido, por ejemplo, que caiga el juicio de Dios sobre Safira y Ananías? ¿Qué tendrá de divertido que los falsos profetas se metan en la iglesia? Escucha: ningún lugar habilitado para rendir culto a Dios es para divertirse. Normalmente, cualquier lugar a tal efecto, debe cumplir con dos aspectos sobresalientes.

El primero, es adorar a Dios, sin extender esa adoración absolutamente a nadie más. De ninguna manera esto significa danzar alrededor de un becerro o del talento de un determinado don. Y la segunda es venir a escuchar a ver qué dice Dios en su palabra. Porque su palabra es el pan que alimenta nuestra vida.

Claro está que hay un tercer punto que queda supeditado al cumplimiento de estos dos primeros. Si nosotros cumplimos con estos dos puntos mencionados, aparecerá de manera automática un tercero: habrá milagros, sanidades, liberación y aliento de parte de Dios.

Pero nunca jamás alguien que se diga cristiano podrá decir que va a la iglesia, donde quiera que ella se congregue o reúna, a pasar un buen rato. Porque cuando a uno le dicen que cometer un fraude es producir una afrenta a Dios, eso no tiene nada de divertido.

Por eso es que a tanta y tanta gente no le gusta el mensaje de la cruz. Les es locura. Entonces lo toman y lo modifican, lo alivianan, lo endulzan y hasta lo tergiversan a gusto de los que oyen. Así se llega que en muchos lugares al pastor lo llaman Director y al pecado le dicen Error.

Y después te condicionarán los temas. ¡No digas nada de los homosexuales, es discriminación! ¡No hables de adulterio, hay parejas no del todo claras que pueden ofenderse! De hecho, si llamas a cada cosa por su nombre, ¿Me quieres decir qué tiene de divertido o atractivo, eso?

Hay recursos mucho más atractivos. ¡Venga, Dios lo quiere hacer rico, hoy! ¡Espere su milagro financiero! Traiga su ofrenda, haga una colecta para fabricar su becerro de oro. Escucha de una vez por todas, y entiende: nuestro Dios no es ningún becerro de oro.

Becerros de oro, recuerda, son los dioses que nosotros mismos fabricamos. Y eso es eminentemente vanidad. Y están mudos. Tienen boca, pero no hablan. Tienen oídos, pero no oyen. Ellos son, en todo caso, un reflejo de quienes los hacen.

 (Verso 6) = Y al día siguiente madrugaron, y ofrecieron holocaustos, y presentaron ofrendas de paz; y se sentó el pueblo a comer y a beber, y se levantó a regocijarse.

He visto a mucha gente, (Con muchos cristianos incluidos) ir a ver un espectáculo secular a un auditorio y ahí están, ¡Tres horas antes! En mi tierra, un partido de fútbol medianamente importante, convoca a una multitud que está allí dos o tres horas antes.

Y ves en el lugar a muchos hermanitos, con sus camisetas, sus banderas, sus sombreros, saltando, cantando y gritando porque, -aseguran- es la alegría del folklore. ¿Ahora al fanatismo le llaman folklore? Quisiera que a algunos de ellos los vieras en su vida cristiana. Todo triste, medido, lánguido, aburrido. Al gozo y la alabanza la dejan para el domingo en el estadio.

Sin embargo, a mí me ha tocado asistir a tremendas conferencias de tremendos hombres de Dios que han pasado por mi país, y allí estábamos, dos horas antes para encontrar un buen lugar y disfrutando de las siete u ocho horas que duraba el evento. Pero, ¿Y el domingo siguiente? Daba pena ir a la iglesia de todos los domingos. Hasta parecía que se habían quemado los focos por la oscuridad que se veía. Claro, ¿Es todo responsabilidad de la gente que asiste? No, sólo la mitad. ¿Y la otra? No te lo diré, sólo piensa.

Y dice en el final que el pueblo se sentó a comer y a beber. Ahí lo tienes, ¿Estás viendo? ¡Hicieron fiesta! Ahora, veamos: ¿Tiene algo de malo hacer una fiesta cristiana? Fíjate que no, porque dice que los primeros cristianos, perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en el partimiento del pan y en las oraciones.

Por si no te diste cuenta, el partimiento del pan era que comían juntos, que tenían convivencia entre ellos. ¡Eso es sano! Y eso es plan de Dios para su pueblo, los cristianos tenemos que saber convivir entre nosotros. Pero el centro de nuestras reuniones es uno solo: adorar a Dios y escuchar su palabra.

Y después podemos hacer reuniones donde convivimos y nos divertimos, pero sin sacrificar el mensaje del evangelio. Ese es el meollo de este asunto. Y dice que luego de comer y beber, se levantaron a regocijarse, Ese verbo, regocijar, es una palabra hebrea que significa: reírse a carcajadas. Pero de una manera desaforada.

Sin embargo, la palabra hebrea implica, escucha bien, que hubo un desenfreno de índole sexual entre los que hicieron fiesta a Jehová. En el capítulo 10 de la primera carta a los Corintios, Pablo hace mención de este episodio, y habla de cómo se sentaron a comer, a beber y hacer fiesta para Jehová, pero que se desenfrenaron de tal manera, que cayeron en la lujuria de la carne.

Y ya hemos aprendido que no podemos amar al mundo ni a las cosas que están en el mundo. Y cuando dice las cosas, no está hablando de elementos materiales o físicos. Las cosas son, por ejemplo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, de lo cual alguna vez hemos hablado más extensamente.

Esas son las cosas que no debemos amar. ¿Y qué hizo Israel? Eso. Todos los que se fabrican becerros de oro, caen en inmoralidad sexual. En perversiones que ni siquiera entre los gentiles se nombra. Y las ovejas son desviadas. ¡Pobres de aquellas que les toque un pastor como Aarón!

¡Pero también son responsables! Cierto. Tienen cada una Biblia para examinar si lo que se les dice está allí o no. Si alguien les dice algo que no está en la Biblia o en ella se lo toma a la inversa, pues entonces no tienen ni la menor obligación de obedecer. Sujeción sí, esclavitud no.

(Verso 7) = Entonces Jehová dijo a Moisés: anda, desciende, porque tu pueblo que sacaste de la tierra de Egipto se ha corrompido.

La palabra hebrea que se traduce aquí como corrompido, significa que se depravaron, se envilecieron. Significa violar. Es decir: violaron la palabra de Dios. Violaron los principios de Dios. Violaron lo establecido por Dios. Se hicieron y le atribuyeron a algo que era obra de sus mismas manos, con una ofrenda de oro que ellos hicieron, el poder de haberlos sacado de Egipto.

(8) Pronto se han apartado del camino que yo les mandé; se han hecho un becerro de fundición, y lo han adorado, y le han ofrecido sacrificios, y han dicho: Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto.

Se apartaron, dice. Y es cierto, pero: ¿Por qué fue que se apartaron? Entre otras razones, porque su líder pretendió erigirles una iglesia al gusto de cada uno de ellos. Como si hubieran llamado a un delivery santo. Y dice que se hicieron un becerro de fundición y lo adoraron. ¿Por qué dice que lo adoraron? Porque cuando alguien se hace una estatua de fundición y le atribuye poderes que solamente Dios tiene, eso es adoración. Eso es un ídolo.

(9) Dijo más Jehová a Moisés: yo he visto a este pueblo, que por cierto es pueblo de dura cerviz.

La cerviz, te recuerdo, es la zona que tenemos apenas encima del cuello en la parte trasera, es decir, la nuca. ¿Y qué significa, entonces, ser de dura cerviz? Significa ser alguien de cuello erguido, de alguien que no se inclina ante nada ni ante nadie. Es el absoluto símbolo estético de la soberbia.

Pablo dice que recibamos con mansedumbre la palabra que nos ha sido predicada. Y esa mansedumbre habla de una cerviz inclinada, que habla de humildad delante de Dios. ¡Sí, Señor; lo que tú digas! Porque Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes.

A los que tiemblan ante su palabra. Pero el soberbio, el que tiene dura cerviz, como tenían esos tres millones de miembros de esa iglesia del desierto, eran soberbios. Claro, más adelante se nos da a entender que hubo gente, -los levitas- que no consintió eso. Pero cuando levantaron la voz, la mayoría los hizo callar.

(10) Ahora, pues, déjame que se encienda mi ira en ellos, y los consuma; y de ti yo haré una nación grande.

Fíjate lo que dios le está diciendo a Moisés: Le dice algo así, como: “Escucha Moisés, yo voy a hacer de ti una nación grande, pero ahora hazme el favor, hazte a un lado que los voy a aniquilar a todos.” Y a continuación, viene uno de los pasajes más extraordinarios sobre el tema de la intercesión.

Sobre este tema sobre la oración a favor de otros, para que el juicio de Dios se detenga, y la misericordia de Dios salga por delante. Eso no significa que no llegue el juicio, sino que lo retarda, dándole oportunidad a la gente para que se arrepienta. Y respecto a eso, uno de los padres de la iglesia, dijo una frase que impacta. Ojo: no es palabra de Dios, pero sí tiene sabiduría de Dios.

El que lo dijo fue Agustín de Ipona, más conocido como San Agustín. Él dijo: “La oración, es la fuerza a favor del hombre, pero es la debilidad de Dios”. He visto resultados asombrosos a partir de larguísimas intercesiones. He visto a Dios regocijarse bendiciendo a alguien que parecía no tener salida.

Sin embargo, si bien somos muchos procurando servir a Dios por distintos medios y canales, el problema grave es que hay algunos como Moisés y algunos como Aarón. Y los aarones de este tiempo son cómplices de muchos de los pecados del pueblo, y les dan en sus templos el evangelio que ellos desean: liviano y sin mención de la palabra pecado.

Ahí tienes al evangelio de la súper-gracia, que es el más bienvenido de todos. En él puedes hacer y vivir como te da la gana porque todo tiene a la gracia como corolario obligado. Dios está obligado a cubrirte con su gracia hagas o lo que hagas. ¿De qué Biblia sacaron eso? La mía debe ser muy antigua porque dice lo contrario.

Antes no éramos creyentes, es cierto. Pero ahora estamos justo en el momento en que tú y yo, en nuestro lugar secreto, en el que sea nuestro cuarto de oración, deberemos orar. ¿Por quién o por quienes? Por todos los que hoy siguen siendo miembros de esas iglesias conducidas por becerros de oro. Ah, y deberás orar por los becerros, también.

Te estoy diciendo que deberemos orar por todos aquellos que los mismos cristianos han hecho dioses, y les atribuyen a ellos, ahora, que los toquen, que los bendigan, que los ministren. Orar por eso, duele. Porque sigue doliendo ver como tantas y tantas ovejas son llevadas casi al matadero.

Porque ellas están confiadas, son ingenuas y no se dieron cuenta todavía que lo único que quieren de ellas, es su lana. Tantos falsos apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros. Falsos que sólo quieren abusarlas. Pablo decía que no quería lo de ellos, sino a ellos. Y que si era necesario, él pondría de su bolsillo para bendecirlos a ellos. ¿Has visto mucho así en los liderazgos convencionales? Los capítulos 11 y 12 de la primera carta a los Corintios, habla de eso.

(Verso 11) = Entonces Moisés oró en presencia de Jehová su Dios, y dijo: oh Jehová, ¿Por qué se encenderá tu furor contra tu pueblo, que tú sacaste de la tierra de Egipto con gran poder y con mano fuerte?

(12) ¿Por qué han de hablar los egipcios, diciendo: para mal los sacó, para matarlos en los montes, y para raerlos de sobre la faz de la tierra? Vuélvete del ardor de tu ira, y arrepiéntete de este mal contra tu pueblo.

Escucha, escucha, escucha. Ese arrepentirse de Dios, no es igual al de nosotros. Porque Dios es santo, y él no tiene de qué arrepentirse. El problema está en la traducción. Aquí significa que Dios decidió, al final, por la intercesión de Moisés, no derramar su ira en ese momento. Les dio tiempo para arrepentirse.

(14) Entones Jehová se arrepintió del mal que dijo que había de hacer a su pueblo.

(15) Y volvió Moisés y descendió del monte, trayendo en su mano las dos tablas del testimonio, las tablas escritas por ambos lados; de uno y otro lado estaban escritas.

¿Qué es lo que estaba escrito en esas tablas de piedra? Los diez mandamientos. Los diez mandamientos de la ley de Dios, son inamovibles, no caducaron. Están escritos para que entiendas que no podrás guardarlos sin ayuda de Jesucristo.

(16) Y las tablas eran obra de Dios, y la escritura era escritura de Dios grabada sobre las tablas.

Ahora seguramente me estás siguiendo a mí con un libro en tus manos. Un  libro que te acompaña desde que te convertiste o que decidiste seguir a Jesucristo. Se llama La Biblia, y es escritura divina. Ese libro, es obra de Dios.

(17)  Cuando oyó Josué el clamor del pueblo que gritaba, dijo a Moisés: alarido de pelea hay en el campamento. (Fíjate; era tal el ruido que hacían en la fiesta para Jehová, que Josué creyó que se estaban peleando.)

(18) Y él respondió: no es voz de alaridos de fuertes, ni voz de alaridos de débiles; voz de cantar oigo yo.

Y aquí hay un principio muy importante. Aquí vemos a un Moisés que tipifica y simboliza al líder que ha madurado. Que tiene el discernimiento al ciento por ciento. Que han pasado los años y Dios lo ha tratado, Dios lo ha quebrantado; ha humillado su orgullo y lo ha convertido en simple siervo.

Lo mandó cuarenta años al desierto para formarlo. Y pensar que algunos creen que con un titulito de doctor en Teología ya son los grandes ministros. Al siervo de Dios no lo hace un papel. Y ahí está Moisés. Pero está Josué, que simboliza al aprendiz para el ministerio.

Y se nota claramente, el discernimiento de Josué estaba sumamente pequeño, reducido. Él dice: ¡Se están peleando! Y Moisés dice: ¡No! ¡Están cantando! Es la diferencia entre un muchacho inexperto y un hombre hecho. Sin comunión con Dios, aunque sobren manuales y títulos, no hay ministro.

Si tú quieres ser ministro, deberás esperar que sea Dios mismo quien te formule el llamado y, posteriormente, abra sus puertas para que te levantes. Pero deberás tomar modelo, dirección y punto de referencia en hombres consagrados, y no en astutos que sólo pueden enseñarte las técnicas para conseguir más y mejores ofrendas y todos los diezmos. Eso no es un ministerio del Señor.

Creo que no le descubro nada nuevo a nadie si digo que para muchos pastores la iglesia es un negocio, una empresa a la que hay que atender y manejar como tal. Claro que: si la iglesia es un negocio, ¿Quién o quiénes serían los clientes? ¿Y cuál sería la mercadería que está en venta allí?

(19) Y aconteció que cuando él llegó al campamento, y vio el becerro y las danzas, ardió la ira de Moisés, y arrojó las tablas de sus manos, y las quebró al pie del monte.

Observa bien lo que lees aquí. Dice que vio las danzas. Había música involucrada en el problema. ¡Y supuestamente, era música para Dios! La palabra que se tradujo como Danzas, es una palabra hebrea, que significa “dar vueltas en movimientos corporales alrededor”. Una rueda, un círculo. Esa es una expresión bíblica de alabanza. Y es la misma palabra que se tradujo aquí por danzas,

Dando vueltas alrededor. Cuando es alabanza a Dios, nosotros nos estamos regocijando en Dios. Esa es la expresión genuina de alabanza. Pero ellos estaban danzando alrededor del becerro de oro. De lo que ellos mismos fabricaron y le atribuyeron las cosas.

Y cuando Moisés ve esto, dice: ardió la ira de Moisés. Pregunto: ¿Quién lo entiende a Moisés? Primero lo aplaca a Dios, cuando le dice: no te enojes con tu pueblo.  Y luego cuando baja del monte y se encuentra con la festichola corrida se enoja él. El problema está otra vez en la traducción.

La ira de Moisés significa, ahí en el hebreo, el celo. El celo de Moisés por lo santo. El celo de Moisés, así les había dicho en el capítulo 20. Yo estuve cara a cara con Dios y me dijo: dile a mi pueblo: no tendrás dioses ajenos delante de mí. No te inclinarás a ellos, ni les honrarás. Y esas dos palabras significan: no habrá nada de sombra entre tú y yo.

No pongas en medio entre tú y yo, nada que te quite de la vista, que sólo él merece. Eso significa. Entonces, ardió el celo de Moisés, y Pablo, en la segunda carta a los Corintios, capítulo 11, les dijo a los Corintios: Porque yo los celo con celo de Dios.

Porque yo los h e querido desposar como una esposa virgen, a Cristo. Pero me temo que como la serpiente, con su astucia, engañó a Eva, así vuestros sentidos se han extraviado de la sincera fidelidad a Cristo. ¿La qué? La sincera fidelidad a Cristo. Y ojo, ¿Eh? Porque los que dan alrededor de los becerros, pueden ser sinceros. Pero más ojo, aún: no es sinceridad a Cristo. Esa es muy diferente.

Y ardió la ira de Moisés. El celo de las cosas de Dios lo consumía. Me recuerda la escena de ls cambistas en el templo. ¡Han hecho de la casa de mi Padre una cueva de ladrones! Y los corrió a azotes a todos, porque el celo de su casa lo consumía.

Me pregunto cuántos de ustedes que me está escuchando saldría a darles garrotazos santos en la cabeza a quien quiera que osara ofender a su madre, o a su hermana, a su esposa, a su hija. Eso también se llama celo. ¿Reaccionan de la misma manera cuando escuchan que alguien de adentro de la iglesia se burla del evangelio convirtiéndolo en una cueva de ladrones? No me respondas.

Se nos ha enseñado, y correctamente, que el creyente no debe ser ni agresivo ni vengativo, que más bien tiene que ser pacífico, sereno y contemporizador. De acuerdo, pero permíteme aclararte que eso es cuando las cosas se desarrollan medianamente normales.

Pero, ante una anormalidad tal como sería de encontrarnos con gente que falsifica el evangelio para beneficiarse, lo mínimo sería reaccionar con celo santo y, por lo menos, salir a decirlo con todas las letras. Muy bien; eso estamos haciendo unos cuantos. Lástima que no todos. El celo de Dios guarda lo santo de Dios.

(Verso 20) = Y tomó el becerro que habían hecho, y lo quemó en el fuego, y lo molió hasta reducirlo a polvo, que esparció sobre las aguas, y lo dio a beber a los hijos de Israel.

(21) Y dijo Moisés a Aarón: ¿Qué te ha hecho este pueblo, que has traído sobre él tan gran pecado?

No son muchos los que entienden el significado de la rotura de las tablas por parte de Moisés. Es como si les hubiera dicho, con esa acción: ¿No quisieron nada con Dios? Esto fue lo que hicieron con la palabra de Dios, miren. Y ahí mismo las hizo pedazos.

Después dice que agarró el becerro y lo quemó. ¿Tienes idea lo que pesaba ese becerro? ¡Imposible que lo tomara y lo moviera un hombre solo! Eso quiere decir que Josué y otros más que estaban con Moisés y compartían su ira, su celo, colaboraron para eliminar el becerro.

Porque dice que termina la historia con el becerro reducido a polvo. Es como si les dijera a esa gente: ¡Miren! ¡Esto es en lo que ustedes confiaban! ¿Lo ven? ¡Es sólo polvo, igual que ustedes! Cuando nosotros le atribuimos al hombre lo que sólo Dios puede hacer, estamos confiando en el polvo. Y, una vez más te debo recordar lo dicho por Dios: Maldito el hombre que confía en el hombre.

Porque, ¿Qué es el hombre par que de él tengas memoria? Sólo polvo. No beses más ningún anillo. Y no estoy hablando de otras religiones que por ahí no tienen nada que ver contigo; más bien me estoy refiriendo a actos simbólicos. Besar un anillo es someterse a una autoridad que no tiene de Dios. Pregunto: ¿Puede o no puede una jerarquía eclesiástica conducirse de un modo tal que tuerza el camino de aquellos que lo siguen? Sí, puede; ¡Claro que puede!

La palabra lo confirma en Apocalipsis 19:10 y Apocalipsis capítulo 21. Es cuando a Juan se le aparece el ángel que le estaba revelando las cosas. Y dice Juan que cuando vio al ángel, se postró a sus pies para adorarlo. Pero el ángel le dijo: ¡No hagas eso! ¡Adora a Dios, yo soy consiervo tuyo! ¡Somos iguales tú y yo!

¿Por qué me adoras a mí si soy consiervo tuyo? ¡Adora a Dios! Esa palabra, Adorar, es la palabra griega proskuneo. Y significa postrarse en adoración. Ese es el primer significado, pero otro significado, es: lamer la mano de tu amo como un perro lame la del suyo. Eso es adorar.

O sea que al único que le podemos lamer o besar la mano, es a Dios. De ninguna manera lo harás con un becerro. No nos debemos postrar ante nadie más que no sea Dios mismo. Y a esta altura me pregunto qué tan delgada es la línea que no podemos rebasar.

¿¿De verdad tú no crees que hay muchísima gente adorando a los becerros que ellos mismos se han fabricado? Cuando pedro entró a la casa de Cornelio, dice que Cornelio salió a recibirlo. Y que al verlo, al instante se postró. ¡Se postró para adorar a Pedro!

No sé cuánta ignorancia o pecado hay en el que quiere besar una mano o un anillo. Sí sé que hay mucha vanidad y pecado en el que extiende su mano para que se la besen. Y no creas que sólo es un problema de aquellos, ¿O no has visto a hermanitos desesperados para que una supuesta estrellita cristiana les firme sus biblias?

Yo me pregunto: toda esa gente, ¿Alguna vez los has visto rendirse a al Dios verdadero? Espero que tú hayas tenido mejor fortuna que yo; yo no he visto a ninguno. Y fíjate lo que dice en el verso 20 que leímos. Que no sólo se los redujo a polvo, sino que encima se los dio a beber. ¿Te das cuenta? ¡Se los hizo tragar!

Ahora tengo una duda: ¿Cómo estaba ese oro fundido que les dio a beber? ¡Caliente! ¿Qué crees? ¡Ese era Moisés! ¡Y después se fastidian cuando uno dice tres o cuatro cosas que van en contra de sus becerros de oro! ¡ ira si les hubiera tocad un Moisés! ¡Les hubiera hecho abrir la boca y tragarse hasta la última gota de polvo de oro fundido!

Y en el verso siguiente Moisés, que todavía no puede entender cómo es que Aarón cayó en ese pecado, va y le pregunta: ¿Qué te hicieron, Aarón, que fuiste capaz de permitir esto? ¿Qué te hicieron? ¡No puedo entenderlo si no me lo explicas con claridad! Y mira la respuesta de Aarón.

(Verso 22) = Y respondió Aarón: no se enoje mi señor; tú conoces al pueblo, que es inclinado al mal.

¿Qué no me enoje? ¿Cómo que no me enoje? ¡Claro! ¡Me voy a poner muy contento que les fabricaste dioses falsos para que adoren! ¡Qué escena! ¿Verdad? Yo me la imagino, tal como cuando pablo reprendió públicamente a Pedro, allá en Gálatas capítulo 3, ¿Recuerdas?

Porque como la conducta de Pedro no era digna conforme al evangelio, sino que en su simulación e hipocresía arrastró a los discípulos, yo –dice Pablo- le dije públicamente: Pedro; ¿Por qué haces esto? Esto no va conforme al evangelio.

¿Saben qué hizo? Cometió un error clásico y tradicional: querer congraciarse con toda la gente antes que con Dios. Y Pablo termina diciendo que lo resistió cara a cara, porque era de condenar, porque arrastró con su hipocresía a los discípulos, así dice.

Y ahí vemos a un Pedro para nada soberbio. Él aceptó la reprensión. Y eso que lo resistió cara a cara, y públicamente. Y ahora, cuando viene uno que dice dos o tres cositas pequeñas que salpican un poco la enorme figura del líder del lugar, salen cinco o seis a querer llevárselo puesto santamente.

¿Sabes por qué pasa eso? Porque se asustan cuando alguien les demuestra que lo han descubierto. ¿Sabes qué? Si todas estas cosas te asustan, el evangelio no es para ti. Porque el evangelio es para los valientes. Dice la palabra que el Reino de Dios no es para los cobardes.

¿Sabes cuál es la razón por la cual, muchos ministros que conocen esta verdad no son capaces de decirla en sus iglesias? Porque la gente se asusta primero, se enoja después y hasta puede irse de allí, de última. ¿Y cómo se suponen que debe hablarles, como Aarón? Y bueno…no te enojes, Moisés, ellos son así, ¿Viste?

Ahí tienes: empezó a echarle la culpa al pueblo. Lo cobarde le salió a relucir. Tú conoces al pueblo, -le dijo- y le faltó añadir que al pueblo es conveniente darle lo que es su gusto. Hay que darle una iglesia conforme a su pedido, con un veloz delivery llevándole lo que necesita, no otra cosa. Tú los conoces, Moisés, es un pueblo inclinado al mal… ¿Ah, sí, eh? ¿Y por eso tú les propiciaste más todavía ese mal creándole dioses falsos?

(Verso 23) = Porque me dijeron: haznos dioses que vayan delante de nosotros; porque a este Moisés, el varón que nos sacó de la tierra de Egipto, no sabemos qué le haya acontecido.

(24) Y yo le respondí: ¿Quién tiene oro? Apartadlo. Y me lo dieron, y lo eché en el fuego, y salió este becerro.

Primero, argumentan que Moisés demoraba en retornar, lo cual da a entender que le están echando la culpa a Moisés de sus posteriores decisiones. Luego vemos que Aarón, en lugar de poner las cosas en su lugar, no tiene mejor idea que pedirles una ofrenda. Seguramente para la gloria de Dios y la excelencia en el servicio.

Y después Aarón le da a Moisés un argumento tan ingenuo que por poco Moisés se cree que había magia  allí. Me dieron el oro y a mí se me ocurrió, ya sea como para hacer algo que los entretenga un rato, echarlo en el fuego. ¿Y sabes qué? ¡No me lo vas a poder creer! ¡Al rato salió este becerro!

A mí no me termina de entrar en la cabeza la idea que Aarón pretendiera que Moisés le creyera el asunto ese de que echó un poco de oro en el fuego y como por arte de magia salió un ternero. ¿Cómo podría Moisés creerse esa mentira? Bueno, es que a lo mejor…A lo mejor anda, ¿No leíste en los primeros versículos que decía que Aarón le dio forma con buril?

Indudablemente, no hay ni puede haber otro argumento genuino que el de tomarse todo el tiempo en hacerles ese becerro simplemente porque a la gente le gustaba eso, quería eso. Si la gente quiere un avivamiento, se lo fabricamos de cualquier modo. Si la gente exige sanidades, pues contratemos supuestos enfermos del pueblo vecino. Si quieren caer tocados por el Espíritu, ahí vamos. Y si no se caen, los empujamos y listo.

(25) Y viendo Moisés que el pueblo estaba desenfrenado, porque Aarón lo había permitido, para vergüenza entre sus enemigos, (26) se puso Moisés a la puerta del campamento, y dijo: ¿Quién está por Jehová? Júntense conmigo. Y se juntaron con él todos los hijos de Leví.

La palabra Desenfrenado que leemos aquí, se tradujo del hebreo pará, que significa aflojar, dejar. Es decir, aflojaron en los principios de Dios, y dejaron a Dios y su palabra. Pero la palabra desenfreno también tiene una implicación de promiscuidad sexual.

Ahora bien: ¿Por qué dice que estaban desenfrenados? Porque Aarón lo había permitido. ¡Pobre pueblo el que danza alrededor del becerro, cuando el becerro les permite de todo! Y el final del verso 26 tiene mucha similitud con lo que Jesús dijo, aquello de: el que conmigo no recoge, desparrama.

De hecho, aunque muchos de nosotros no podamos entenderlo, hay muchos que, llamándose cristianos, asumen encarnizadas y hasta feroces defensas a conocidos becerros de oro. Y defienden hasta los que le danzan alrededor. Oye: o estás con Cristo o eres anti-Cristo. O estás en contra del pecado o a favor de él. En esto no puede haber tres posiciones ni posiciones neutras. Es blanco o negro; es frío o caliente.

(Verso 27) = Y él les dijo: así ha dicho Jehová, el Dios de Israel: poned cada uno su espada sobre su muslo; pasad y volved de puerta a puerta por el campamento, y matad cada uno a su hermano, y a su amigo, y a su pariente.

¿Sigues pensando que es muy duro decir algunas verdades que todos conocemos pero que una gran mayoría esconde? ¡Duro es lo que hizo Moisés! ¿Entiendes lo que les dijo? Les dijo que fueran y buscaran a todos esos idólatras que danzaban alrededor del becerro, que sacaran sus espadas y que les cortaran la cabeza. Y sin distinción de parentela. Al amigo, al tío, a la abuelita, al que fuera.

A todos los que diciéndose cristianos no dudan en danzar alrededor de un becerro de oro, vayan y córtenle la cabeza. Claro, hoy no es así en lo literal, aunque en un sentido espiritual sí que es así. Eso se llama disciplina, y fue instituido por Dios, no lo inventó ningún hombre deseoso de sacarse de encima a un molesto.

(28) Y los hijos de Leví lo hicieron conforme al dicho de Moisés; y cayeron del pueblo en aquel día como tres mil hombres.

Este va a ser el destino inexorable de todos los idólatras, tanto de los que adoran muñecos de yeso o madera, como de los que adoran hombres que se auto-titulan como líderes. Dios les va a cortar la cabeza. Y aquí es momento de llevarte un alerta, para todos ustedes.

Cuando veas rodar las cabezas, no te asustes. Cuando veas que sale a la luz un conglomerado de trapisondas que por años estuvieron escondidas detrás de una fachada de dignidad santa, entenderás que es Dios el que está detrás de todo ese asunto, y no el mundo secular envidioso.

Fui testigo de la caída de un pastor por causa de un grosero adulterio. Era un  hombre al que se le conocía esa debilidad, pero nunca nadie había advertido a nadie. Cuando finalmente cayó, vi a mucha gente llorar por eso. ¿Por qué lloraban? ¿Acaso estaban llorando la caída de un becerro de oro? Porque hombre de Dios dudo mucho que haya sido. ¿Valían la pena esas lágrimas de gente sana y honesta?

(29) Entonces Moisés dijo: hoy os habéis consagrado a Jehová, pues cada uno se ha consagrado en su hijo y en su hermano, para que él dé bendición hoy sobre vosotros. (Está más que claro: la bendición es para los que guardan el pacto)

(30) Y aconteció que al día siguiente dijo Moisés al pueblo: vosotros habéis cometido un gran pecado, pero yo subiré ahora a Jehová; quizás le aplacaré acerca de vuestro pecado.

¿Qué hizo anteriormente? Intercedió a su favor, para que la misericordia de Dios se extendiera. Pero no los dejó así. Llegó un momento en que los enfrentó. Les dijo: ustedes han cometido un gravísimo pecado.

(31) Entonces volvió Moisés a Jehová, y dijo: te ruego, pues este pueblo ha cometido un gran pecado, porque se hicieron dioses de oro, (32) que perdones ahora su pecado, y si no, ráeme ahora de tu libro que has escrito.

(33) Y Jehová respondió a Moisés: al que pecare contra mí, a éste raeré yo de mi libro.

(34) Ve, pues, ahora, lleva a este pueblo a donde te he dicho; he aquí mi ángel irá delante de ti; pero en el día del castigo, yo castigaré en ellos su pecado.

(35) Y Jehová hirió al pueblo, porque habían hecho el becerro que formó Aarón.

¿Saben cuál fue el castigo que Dios le propinó al pueblo? Que ninguno de esa generación entró a la tierra prometida. No se quedaron sin castigo. Y no se quedarán sin castigo aquellos que transgreden esa delgada línea de la adoración y se fabrican becerros de oro.

Es necesario, en el final de esta historia, realizar el mismo acto que Moisés intentó luego delante de Jehová. Interceder por todos nuestros hermanos que andan por allí enamorados de sus becerros de oro, y procurar no caer nosotros en el mismo error, tal vez pensando que inventamos una manera nueva de adorar a Dios.

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Todas Las Veces Que Sean Necesarias

Lo que voy a decirte en este trabajo, no es el fruto de una idea personal ni de una reacción ante circunstancias personales. Es el resultado de muchas consultas con empresarios y comerciantes creyentes. Una gran mayoría de ellos, se podría decir que un ochenta y cinco por ciento, ocultan su vergüenza a la hora de decir con toda franqueza que, si no fuera por algunos compromisos eclesiásticos muy fuertes, entre un postulante a un puesto de trabajo que venga recomendado por algún pastor de alguna iglesia y otro no creyente, si tuvieran que tomar una decisión en función de la eficiencia laboral y los réditos laborales para su empresa, optarían por el no creyente. Al preguntarles por qué motivo, la respuesta fue unánime: una gran mayoría de cristianos no tiene ni la menor idea de lo que significa la palabra: Responsabilidad.

A mí mismo, en no pocas ocasiones, hermanos en Cristo, que trabajan como empleados de otros hermanos en Cristo, me han dicho que si tienen que efectuar algún servicio para su iglesia, sus jefes o patrones “tienen que entender” que primero está la obra para el Señor y después sus obligaciones terrenales, y que por lo tanto, ese día no van a trabajar o bien van más tarde o se retiran antes. Aquí hay dos errores muy notorios: Estoy totalmente de acuerdo en que conforme a las costumbre y hasta tradiciones, el templo de una congregación es el lugar de reunión de un grupo llamado Iglesia del Señor, pero servir a Dios no significa literalmente servir al templo. Por lo tanto, si hubiera que ir a orar por un enfermo terminal y no hay quien lo haga, podría ser que cualquier creyente lo entendiera como motivo valedero y justificado. Pero si lo que hay que hacer es pintar una puerta de los sanitarios del templo, el tema ya es muy diferente. En cualquier empleo, cualquier patrón le paga a cualquier empleado para que cumpla con un trabajo. Y ambos tienen derechos y obligaciones. Ser miembros de una congregación evangélica no cambia las cosas.

Por ese motivo y, entre otras cosas muy importantes, es que entrego esta palabra, aquí, para que la iglesia del siglo veintiuno, que eres tú, sepa que hay cosas de las cuales la Biblia habla con suma claridad y, que esa claridad, abarca un espectro muy amplio, que va desde el más anónimo de los creyentes, insignificante en su importancia ministerial, hasta llegar a los más prominentes considerados casi como estrellas rutilantes.

(1 Timoteo 1: 3)= Como te rogué que te quedases en Efeso, cuando fui a Macedonia, para que mandases a algunos que no enseñen diferente doctrina, (4) ni presten atención a fábulas y genealogías interminables, que acarrean disputas más bien que edificación de Dios que es por fe, así te encargo ahora.

Pablo le está dando a Timoteo, en esta carta, pautas muy claras con respecto a sus futuras responsabilidades en el liderazgo de la incipiente iglesia en crecimiento. La Responsabilidad en la Doctrina (1) es el primer punto que elige tocar. Pero cuidado: esto no significa responsabilidad denominacional para sus respectivas doctrinas. La Biblia jamás fue escrita para que cada hombre, conforme a sus opiniones particulares, interpretara cada verso, cada texto, conforme a lo que tradicionalmente se usa en su denominación. La Biblia contiene doctrina. Lo que no contiene es la palabra Denominación. Hay una sola doctrina. Lo entendamos o no lo entendamos, y es la doctrina de los apóstoles. El asunto es ver cuán cerca o cuán lejos de ella estamos transitando. Ah, y si vemos que estamos lejos, retornar donde debemos…

Aquí hay tres puntos que, si los hombres les hubieran prestado atención y los hubieran escudriñado, tal cual es el mandamiento, jamás se hubieran equivocado tan feo. 1) Desde el principio mismo, Satanás empezó a combatir contra la iglesia del Señor a través de la infiltración de “diferentes” doctrinas. Y nosotros seguimos dando gracias a Dios por las denominaciones. ¿Quién nos enseñó a orar así? 2) Ya se contaban desde los púlpitos, fábulas humanistas en reemplazo de la verdadera palabra. Esto sigue sucediendo porque, a un sector no despreciable de autodenominados cristianos, les gusta más un discurso con bases realistas que hablar de un poder de Dios sobrenatural que ni conocen ni jamás han visto ni experimentado. Tristísimo. 3) Dice ya Pablo que estas dos cosas, de ninguna manera puede traer edificación, sino disputas, polémicas, roces, contiendas. Pese a ello, hay grupos que insisten en predicar que en el disenso está en el enriquecimiento de la profundidad del evangelio. La edificación es por fe, no por intelecto y, como tal, es producto de la revelación del Espíritu Santo, no de un mejor o peor seminario bíblico.

(5) Pues el propósito de este mandamiento es el amor nacido de corazón limpio, (En la que llamamos la iglesia del Señor, evidentemente, hay corazones que no están limpios) y de buena conciencia (Esto quiere decir que también hay mala conciencia) y de fe no fingida. (Esto demuestra que la hipocresía de simular una fe que no se tiene, no es un invento de este tiempo. Pablo ya sabía que Satanás daba esa letra, ese libreto) (6) de las cuales cosas desviándose algunos, se apartaron a vana palabrería.

Vana palabrería. ¿Nunca te tocó, en alguna iglesia de Zimbabwe o Etiopía, por supuesto, de ninguna manera allí en donde tú vives, claro está, tener que tragarte un mensaje lleno de vana palabrería? ¿No? ¡Gloria a Dios, hermano! ¡Eres un privilegiado del Señor! ¿Y qué es la vana palabrería? Es una palabra griega, MATAIOLOGIA, conformada por una combinación: Por un lado MATAIOS, que se traduce VANO, y LOGOS, que todos sabemos es una de las acepciones de PALABRA. Es una palabra que indica un hablar fútil, sin valor alguno, vacío, charlatanería sin significado, y parloteo ocioso. Aquí, esta palabra, describe a quienes suponen ser maestros, les gusta oírse a sí mismos hablar, pero no tienen nada sustancioso que decir. Pregunto: ¿En todas las congregaciones del pueblo de Dios, predica la palabra el más ungido, el que la ha recibido del Espíritu o aquel que por jerarquía le corresponde hacerlo? Mira como termina este texto:

(7) queriendo ser doctores de la ley, (Maestros de la palabra, doctores en teología, profesores de seminarios o institutos, master en divinidades) sin entender ni lo que hablan ni lo que afirman. (Atención hermanos que aman predicar: Jesús no trajo un mensaje novedoso; Él era el mensaje viviente. Simple. Sed imitadores de Cristo. Única manera de entender lo que decimos y afirmamos)

(Verso 18)= Este mandamiento, hijo Timoteo, te encargo, para que conforme a las profecías que se hicieron antes en cuanto a ti, milites por ellas la buena milicia, (19) manteniendo la fe y buena conciencia, desechando la cual naufragaron en cuanto a la fe algunos, (20) de los cuales son Himeneo y Alejandro, a quienes entregué a Satanás para que aprendan a no blasfemar.

Aquí nos encontramos con otra cláusula indiscutible: Responsabilidad en la Batalla (2), porque eso es lo que dice en la escritura original donde nosotros leemos milicia. Para poder ser responsables en ese punto, dice aquí, no en una congregación carismática, es que deberemos ser conforme a la palabra profética recibida. De ninguna manera habla de herencia eclesiástica, producto de estudios universitarios o decisiones de alguna junta de notables teólogos. La conciencia de la cual habla Pablo aquí, no es otra cosa que lo que luego será llamado “guía del Espíritu”. Yo me pregunto cuántos hermanos fieles, que buscan más de Dios, están trabados, imposibilitados y asfixiados por decisiones denominacionales y tienen que, -y se dan perfectamente cuenta de ello- tomar la decisión de desobedecer la voz del Señor por tener que sujetarse a la voz de hombres que están jerárquicamente por encima de ellos en sus determinados sectores. Eso es naufragar en la fe por no oír a sus conciencias. Porque el resultado de esa decisión, siempre será el mismo: frustración, resignación, apatía, indiferencia, adormecimiento y muerte espiritual. Así de concreto. ¿Nunca lo has visto?

Y un párrafo final para la cuestión de Himeneo y Alejandro. ¿Quiénes eran? Himeneo, cuyo nombre significa “Perteneciente al dios del matrimonio”, fue un maestro pernicioso de Efeso que se desvió de la verdad tanto en la fe como en la práctica. Entre otras cosas, enseñó que la resurrección ya se había efectuado. Alejandro, mientras tanto, tiene una historia similar compartiendo ese dudoso cometido con Himeneo y Fileto. Pero mira lo que dice Pablo después: a quienes entregué a Satanás para que aprendan a no blasfemar. ¿Usted me está diciendo que un creyente, un hijo de Dios, puede entregar a otro que blasfemó y metió la pata hasta las nalgas a Satanás? ¿Así nomás? ¿Y la misericordia, hermano? Pregunto: ¿Cuántos problemas ha tenido en la vida por tratar de ser más misericordioso y más bueno que Dios mismo? Yo no sé de qué manera fue porque la Biblia no lo dice y no me interesa adherir a hipótesis de seres humanos. Lo que sí sé es que Pablo dice que él los entregó a Satanás “pa’ que aprendan”. Y asunto terminado; de Himeneo, Fileto y Alejandro no hay más noticias bíblicas de allí en adelante. ¡Cuánto nos falta, por Dios, cuánto! Siguiendo la Escritura, ¿Qué tendríamos que hacer hoy con tanto blasfemo que anda suelto por allí jugando al predicador? No me atrevo ni siquiera a pensarlo. Soy demasiado religioso, todavía.

(Capítulo 2: 1)= Exhorto ante todo a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres. (Esto es, ni más ni menos que Responsabilidad en la Oración (3). Y agrégale, si es que lo leíste bien, por TODOS los hombres) (2) por los reyes y por todos los que están en eminencia, (Sí tenemos que orar por los que no hacen las cosas como deberían. Dios va a moverlos cuando el pueblo ore declarando su señorío en una nación. ¡Pero es que me cuesta! ¡Son tan corruptos! ¿De qué me sirve a mí orar por esa mala gente? Mire:) para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. (¿No tienes paz? ¿No puedes vivir de manera piadosa, es decir: espiritual? ¿Te cuesta ser honesto por las necesidades que padeces? No sea que no estés cumpliendo con tu responsabilidad de oración. Aquí lo tienes muy claro. ¿Y por qué debo hacerlo? Lee:)

(3) Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, (4) el cual quiere que TODOS los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad. (¿Suficiente o hay que buscar otro motivo?)

(Verso 8)= Quiero, pues, que los hombres oren en todo lugar, levantando manos santas, sin ira ni contienda.

(9) Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia; no con peinado ostentoso, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos, (10) sino con buenas obras, como corresponde a mujeres que profesan piedad.

Aquí entramos que lo que podríamos determinar como Responsabilidad en el Testimonio (4). Y estoy hablando de testimonio, no de figuración, simulación o el clásico “hacer como qué”. Recuerda, como ejemplo gracioso pero válido, que podemos hacer como que creemos, hacer como que adoramos, hacer como que alabamos, hacer como que oramos y hasta hacer como que predicamos, pero lo que no podemos hacer, es hacer como que ofrendamos. Allí el testimonio es meter la mano al bolsillo y sacar algo concreto. Voy a transcribirte el mismo texto según la Nueva Versión Internacional, que es una traducción al castellano directamente de los originales, sin pasar por otros idiomas, como ha sucedido con la versión clásica de Reina Valera.

Quiero pues, que en todas partes los hombres levanten las manos al cielo con pureza de corazón, sin enojos ni contiendas. En cuanto a las mujeres, quiero que ellas se vistan decorosamente, con modestia y recato, sin peinados ostentosos, ni oro, ni perlas ni vestidos costosos. Que se adornen más bien con buenas obras, como corresponde a mujeres espirituales que profesan servir a Dios.

(Capítulo 3: 1)= Palabra fiel: si alguno anhela obispado, buena obra desea. (Aquí no se refiere al obispado monárquico, que es el que más conocemos y que se desarrolló más tarde. La palabra griega EPISKOPOS, designa a una especie de supervisor del andar local y geográfico de la parte de la iglesia que allí se encuentre. Pablo utiliza, en otros textos dos nominaciones para significar lo mismo: Presbítero y Anciano. Aquí deberemos observarlo desde el ángulo del liderazgo. Por lo tanto, esta parte nos hablará de la Responsabilidad en el Ministerio (5), y cada uno sacará sus propias conclusiones)

(2) Pero es necesario que el obispo sea irreprensible (O sea: que nadie lo pueda acusar de nada raro) marido de una sola mujer (En contra de todo lo que se ha enseñado y practicado, aún hasta la crueldad, Pablo aquí no habla de alguien divorciado y vuelto a casar. Tampoco hace demasiada referencia a una poligamia que ya se estaba extinguiendo como tradición y costumbre de ese tiempo. Habla de que un líder debe ser un marido ejemplar, con una exacta noción espiritual de la fidelidad, ya que él sabía que allí era donde Satanás apuntaría sus dardos para derrotar a cuantos ejercieran algún tipo de liderazgo) sobrio (Íntegro, de palabra, no acartonado o solemne) prudente (No estómago resfriado) decoroso (Ningún loquito suelto podrá ministrar el reino de Dios) hospedador (Exigirle a sus ovejas las cosas que él mismo acostumbra a hacer) apto para enseñar (En el mundo, se enseña lo que se ha aprendido, pero en el reino de Dios, sólo se puede enseñar lo que se ha aprendido, creído y puesto por obra) (3) no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas (Estas cinco Palabras Deberían formar parte de todos los documentos de identidad de quienes ejercemos algún tipo de liderazgo) sino amable, apacible, (La palabra amable sugiere un carácter equitativo, razonable, paciente, moderado, justo y considerado. Es lo opuesto a áspero, hiriente, sarcástico, cruel y contencioso. La persona con un carácter amable no insiste en priorizar la letra de la ley por sobre la misericordia y el amor) (4) que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad (5)(pues quien no sabe gobernar su propia casa, ¿Cómo cuidará de la iglesia de Dios?; (6) no un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo. (Yo soy así hermano. Ese es mi carácter. Y si a usted no le gusta, ya mismo se puede ir a otra iglesia! Cuidadito. Eso puede significar caer en condenación, se da cuenta hermano pastor?)

(7) También es necesario que tenga buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en descrédito y lazo del diablo. (A esto no siempre se le ha prestado la debida atención. Se aprovecha que en nuestra sociedad, existe un respeto formal por cualquier clase de autoridad religiosa, independientemente de la forma o el estilo de vida que tenga. Pero claro, una cosa es ser una autoridad religiosa conocida y respetada y otra, muy distinta, ser el líder de un lugar adonde la gente no creyente acude porque se da cuenta que quiere vivir de la misma manera que ve vivir a los que allí están, ¿Se entiende?

(Capítulo 4: 1)= Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos (Estamos hablando de los postreros tiempos de la iglesia, no de tu vida personal. La iglesia lleva dos mil años. Postreros tiempos podrían ser ciento cincuenta o doscientos años. Es decir que podría haber comenzado hoy. O ayer, entiendes?) Algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios; (2) por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada la conciencia, (3) prohibirán casarse, y mandarán abstenerse de alimentos que Dios creó para que con acción de gracias participasen de ellos los creyentes y los que han conocido la verdad.

Escuche: aquí vamos a hablar de una de las mayores responsabilidades que tenemos como hijos de un Dios que es esencialmente celoso de nosotros: La Responsabilidad de la Fidelidad (6). Y convengamos que si los postreros tiempos pueden haber comenzado ya, la apostasía también puede haber empezado. Pero hay algo mucho más tremendo detrás de esto: Si viniesen espíritus engañadores, usando a hipócritas mentirosos para enseñar doctrinas de demonios, ¿A qué lugar vendrían? ¿Dónde sería probable escucharlos? Acertaste; en cualquier cosa que se dé en denominar iglesia. Y que naturalmente no tenga nada que ver con la Iglesia con mayúsculas, la real y verdadera del Señor. Es notorio que la fidelidad será el punto en que los creyentes verdaderos podrán probar y comprobar la acción de los predicadores, líderes y demás figuras del evangelio.

La Apostasía, es una terminología que tiene implicancias seculares y bíblicas. Secularmente, su traducción es “defección”, o “revuelta”. Por ejemplo, una revuelta militar y la alteración del orden constitucional de una república. ¿Tendrá que ver eso en algo con la condición histórica espiritual de muchos países de Latinoamérica? Bíblicamente, mientras tanto, señala en sentido amplio rebelión contra Dios; la no obediencia a él, ya sea por desviación de la ley o deserción por intereses personales. En la traducción directa de los originales al español que se encuentra en la Nueva Versión Internacional de la Biblia, el término utilizado en lugar de “apostatarán de la fe”, es “abandonarán la fe”. Infidelidad. Ahora bien: ¿Qué dice la palabra con respecto a esas enseñanzas y doctrinas apartadas de Dios?

(4) Porque todo lo que Dios creó es bueno, y nada es de desecharse, si se toma con acción de gracias; (5) porque por la palabra de Dios y por la oración es santificado. (Atención: hay todavía mucho pueblo de Dios que practica determinadas abstinencias rituales. Escudriñad.)

(6) Si esto enseñas a los hermanos, serás buen ministro de Jesucristo (Ahora agrego yo: Si tú no enseñas esto y lo cambias por lo que ha implementado tu doctrina denominacional, no sólo no serás buen ministro, sino que entrarás en el terreno de la rebelión, de la apostasía, de la herejía y de la blasfemia contra el Espíritu Santo que, por si lo has olvidado, es el pecado sin perdón. No juegues con esto, por favor.) Nutrido con las palabras de la fe y de la buena doctrina que has seguido.

(7) desecha las fábulas profanas y de viejas. Ejercítate para la piedad. (Este aspecto de la fidelidad es muy amplio. Incluye la predicación de leyendas, esa es la palabra utilizada en los originales, cuestión muy proliferante en los primeros tiempos de la iglesia. Hoy todavía hay mucha leyenda, mitología y superstición disfrazada con barniz cristiano. Pero también tiene que ver con fábulas contemporáneas, más relacionadas con lo científico. En este tiempo es muy abundante hablar de la sanidad interior o sanidad del alma. No se puede ocultar que es una necesidad en el pueblo de Dios. Pero a favor de todo esto, se ha lanzado la fábula que dice que, más importante que la palabra y la presencia del Señor en la vida de un enfermo, es la presencia de profesionales “especialmente” preparados para esta tarea. Gloria a Dios por los profesionales, pero el evangelio y sus consuelos y sus ayudas, todavía siguen teniendo a la unción del Espíritu Santo como epicentro, jamás la de Freud. La piedad en la que debemos ejercitarnos, es –ya quedó dicho- la espiritualidad. Es imposible tratar de buscar a un creyente no-espiritual. Porque si no es espiritual y Dios es espíritu, no es imagen y semejanza, ¿Se entiende?) (8) porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, (Ojo: no hagas de este texto una doctrina anti-gimnasios) pero la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera. (¿Te queda alguna duda que Piedad es Espiritualidad y no Lástima o Compasión como creías?)

(9) Palabra fiel es esta, y digna de ser recibida por todos. (10) que por esto mismo trabajamos y sufrimos oprobios, porque esperamos en el Dios viviente, que es el Salvador de todos los hombres, mayormente de los que creen. (Aprende: Cristo murió en la cruz por TODOS, pero no todos serán salvos. Porque de una manera coherente y ordenada, donde quiera que leas, la Palabra dice que los que creen serán salvos, en tanto que los que deciden no creer, tendrán toda una eternidad para lamentarlo. Lo lamento, este es el evangelio. Lo otro es universalismo y, en el fondo, incredulidad del sacrificio de Cristo en la cruz. ¿Estás de acuerdo hermano? ¿Tomas en serio tu responsabilidad de ser absolutamente fiel? ¿Eres líder? ¿Eres pastor? ¿Eres maestro? ¿Eres responsable de una célula, racimo, grupo de crecimiento o como quiera que se llamen tus reuniones caseras? Entonces lee las cuatro palabras del próximo versículo, coincidan o no con lo que tu doctrina denominacional enseña:)

(11) Esto manda y enseña. (¡Hermano! Yo soy siervo de un Dios de amor, de un Dios que amó al mundo hasta dar su único hijo, de un Dios misericordioso. Yo no puedo ni debo mandar, yo debo sugerir, recomendar, convencer. ¡¡Basta!! Aquí dice MANDA. Y si usted no lo hace, será infiel pese a su supuesto y sobredimensionado amor, sugerencia, recomendaciones y convencimientos humanistas)

(Capítulo 6: 3)= Si alguno enseña otra cosa y no se conforma a las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo, y a la doctrina qu es conforme a la piedad, (4) está envanecido, nada sabe, y delira acerca de cuestiones y contiendas de palabras, de las cuales nacen envidias, pleitos, blasfemias, malas sospechas, (5) disputas necias de hombres corruptos de entendimiento y privados de la verdad, que toman la piedad como fuente de ganancia; (¿Conoce algunos?) apártate de los tales.

(6) Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento; (7) porque nada hemos traído a este mundo, y sun duda nada podremos sacar.

(8) Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto.

(9) Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición: (10) porque raíz de todos los males es el amor al dinero, al cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.

Aquí está hablando de una de las responsabilidades de mayor gravitación en el pueblo de Dios si es que hemos de entender los problemas testimoniales vividos: La Responsabilidad en la Honestidad (7). Esto parecería ser algo implícito en la vida de un creyente, pero la realidad y los testimonios, precisamente, nos dicen que es una asignatura pendiente todavía en la iglesia del Señor. Sería valiosísimo que cada uno de nosotros tomaran las palabras que siguen, como personales, igual que si Pablo nos las hubiera escrito a nosotros personalmente.

(11) Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre. (Mansedumbre, según las traducciones directas de los originales, implica una disposición pareja, tranquila, equilibrada en espíritu, no pretenciosa, y que mantiene las pasiones bajo control. La palabra, que es PRAOTES, se la traduce mejor al castellano como “mansedumbre”, pero no con el sentido de debilidad, sino de poder y fuerza contenida. La persona que posee esta cualidad perdona las injurias, corrige las faltas y gobierna muy bien su propio espíritu.)

(12) Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos.

(13) Te mando delante de Dios, que da vida a todas las cosas, y de Jesucristo, que dio testimonio de la buena profesión delante de Poncio Pilato, (14) que guardes el mandamiento sin mácula ni reprensión, hasta la aparición de nuestro Señor Jesucristo, (15) la cual a su tiempo mostrará el bienaventurado y sólo Soberano, Rey de reyes y Señor de señores, (16) el único que tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible, a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver, al cual sea la honra y el imperio sempiterno. Amén.

Siete responsabilidades de fondo para el creyente. Siete, no lo olvides, es el número de Dios porque es el número de lo completo. Siete veces perdonar, fue la duda de Pedro. Y el Señor le dijo: siete no, setenta veces siete. ¿Eso quiere decir cuatrocientas noventa veces? En absoluto. Significa “Todas las veces que sea necesario”. Aquí lo vamos a aplicar proféticamente en que, a partir de estas siete responsabilidades, tendremos que tener todas las que sean necesarias para cumplir con el propósito de Dios para: extender su reino, glorificar su nombre y darle victoria a su iglesia.

Nº 1: RESPONSABILIDAD EN LA DOCTRINA
Nº 2: RESPONSABILIDAD EN LA BATALLA
Nº 3: RESPONSABILIDAD EN LA ORACIÓN
Nº 4: RESPONSABILIDAD EN EL TESTIMONIO
Nº 5: RESPONSABILIDAD EN EL MINISTERIO
Nº 6: RESPONSABILIDAD EN LA FIDELIDAD
Nº 7: RESPONSABILIDAD EN LA HONESTIDAD

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Caminando Con el Espíritu

(Mateo 3: 1) =  En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea, (2) y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.

(Mateo 4: 17) =  Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.

(Mateo 3: 2) = Y diciendo: arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.

(Mateo 4: 17) = Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.

(Mateo 6: 9) =  Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.

(10) Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. (Hágase tu voluntad, como en cielo, de igual manera aquí en Rosario, (Yo lo digo mencionando a la ciudad argentina donde vivo, tú puedes hacerlo con la que te corresponde).

Estos tres versículos tienen algo en común y es que hablan del Reino de Dios. Esa palabra, todavía en muchos de nuestros ambientes cristianos, es muy misteriosa a causa de los extremismos. Muchas veces la iglesia aborta la verdad por temor a lo desconocido.

DE allí que, conforme al ministerio que ha sido puesto en mis manos, quiero hoy traer un merismos, una clarificación, una división, una separación de lo que es Dios y lo que no es Dios con respecto a este tema. Y recuerda que estamos hablando de vida en el Espíritu.

La palabra Reino, tú ya lo sabes, es la palabra basileia. Es una palabra que significa lo siguiente: Dominio real, o sea: la influencia o el dominio que ejerce un rey. Es la esfera o la jurisdicción de ese dominio. Donde quiera que el rey ejerza su autoridad, es considerado su Reino. Si yo fuera rey de Rosario, mi reino se extendería hasta las fronteras donde se acaba la ciudad de Rosario. De ahí en adelante, es el reino de otro. El reino tuyo, en tu casa, termina donde empieza la cerca de tu vecino. La jurisdicción o el alcance del dominio de la persona encargada, es el Reino.

Entonces, aquí estamos viendo dos cosas. Una es el dominio de Dios, la influencia de Dios y otra es el alcance que tiene esa influencia, la jurisdicción. La segunda cosa a considerar, es el pueblo, porque un rey que no tiene un pueblo en su reino, no es rey. Un presidente que no tiene nación, no es presidente. Un gobernador que no tiene un pueblo, no tiene sobre quien gobernar. Es decir que el Reino, son aquellos que son sumisos al rey, o que responden a la influencia del dominio del rey.

O sea que un rey tiene un pueblo, un rey tiene una jurisdicción, un rey tiene influencia, y todo esto es considerado, Su Reino. Como consecuencia, nosotros venimos a ser parte del Reino de Dios. Y fíjate que la Palabra habla del Reino DE los cielos y no el Reino EN los cielos. Yo nací en un pequeño poblado del interior de Argentina llamado Rueda, pero hoy estoy viviendo en una enorme ciudad llamada Rosario. Entonces, yo soy DE rueda, pero estoy EN Rosario.

En términos espirituales, no estoy representando mi naturaleza terrenal, sino mi procedencia divina. Romanos 14:17 también nos dice que el Reino de Dios es Justicia, Paz y Gozo, EN el Espíritu. Ahora; la palabra espíritu, es una especie de palabra fantasma en la palabra. Porque la gente cuando piensa en el espíritu, piensa en un fantasma. Inconscientemente, esa es la imagen que tenemos del espíritu, que es un fantasma que posee las personas…

Escucha: el Espíritu de Dios, es Dios. Pero el Espíritu también es una esfera. Es la esfera eterna, es la esfera de donde todo lo natural proviene. Si se pudiera, con un cuchillo, rasgar la esfera natural, detrás de esa cortina, encontraríamos el mundo del espíritu. Yo soy espíritu, y estoy forrado de naturaleza. Yo vivo adentro. La silueta mía existe en el espíritu, aunque yo no tuviera un revestimiento para que tú puedas verme. La iglesia, la calle, todo está en el espíritu. Porque todo lo que se ve, proviene de lo que no se ve.

Ahora bien;: entendiendo entonces el Reino, tenemos que entender que habla de una dimensión, habla de un alcance, habla de un pueblo que responde a Dios, habla de la influencia del rey. La palabra dice: arrepentíos, porque la influencia de Dios; arrepentíos, porque la jurisdicción de Dios; arrepentíos, porque el pueblo de Dios; arrepentíos, porque la esfera de Dios, se ha acercado.

Y dice arrepentios. Y gramaticalmente, la palabra arrepentir, se divide en dos, arre, que es un prefijo, arre, pentir. Pentir es una palabra, arre es un prefijo. ¿Y qué cosa es un prefijo? Algo que se pone delante de una palabra, para expresar en qué tiempo está la palabra. Prefijo, es antes, y arre, significa volver. Es, por ejemplo, de donde sacamos la palabra Re-gresar. Volver atrás. Dar media vuelta y empezar de nuevo. O sea que arre, dice vuelve atrás.

La palabra pentir, significa ápice, topo, lugar alto, o la cima de la intelectualidad. La cima del intelecto. En otras palabras, ¿Qué está diciendo? Vuelve a colocar tu mente en el ápice en el cual fue creada. Vuelve a pensar, de la manera que fuiste creado a pensar. Lo que ocurre es que estamos programados para fluir de acuerdo con el sistema terrenal. Todo lo que aprendemos, viene por información. Pero la información, es dictada por la creación.

Un médico le dice a otro como vivir la vida, pero él tampoco sabe como vivir la suya. Entonces, cuando no sabemos nada, vamos a leer un libro que escribió uno que tiene problemas de lo mismo que escribió, y nadie sabe nada. Sí tu quieres saber qué está mal con el producto, tienes que ir al manufacturador. Si yo quiero saber qué le pasa a mi micrófono, tengo que ir a la casa que lo fabricó. Ellos lo hicieron, ellos lo conocen. Ellos saben.

Ahora, si a mi se me daña el micrófono y voy a preguntar que es lo que tiene a la fábrica de lavarropas, seguramente que no me darán una respuesta convincente. Siempre que tengas problema con un producto, deberás ir al que creó u originó el producto. Eso significa que tenemos que volver al origen. Y Cristo y Juan el Bautista, ambos dijeron: atiéndeme; la influencia de Dios, la dimensión espiritual, la jerarquía de Dios, ¡Está aquí!

¡Y yo quiero que tú fluyas en ella! Pero para ello, tú tienes que reprogramar tu mente. Tienes que pensar como pensaba Adán, antes de la caída. Tienes que pensar de acuerdo a como fuiste creado. Y para comprobar que estamos al revés, a nosotros se nos enseñó que primero están los que llegan primero, mientras que el Reino de Dios dice que los primeros son últimos. A nosotros nos enseñaron que si guardamos dinero en el banco con buenos intereses, nos haremos ricos, pero Cristo dice que si das, recibes.

Nosotros pensamos que el más grande es el que se trepa por encima de todo el mundo para llegar primero, pero Cristo dice que los que más se humillan son los que son exaltados. Es un Reino al revés, estamos programados de una manera al revés. Y ese es un problema, porque de una u otra manera, la influencia llegó, y lo vamos a ver en la palabra.

Llegó, pero todavía no sabemos fluir de acuerdo a lo que se dicta de esa esfera, porque estamos programados en la tierra. Y de ahí depende la victoria de unos y el fracaso de otros. Por eso algunos en diez años andan dando vueltas por el mundo, y otros en cuarenta años todavía no saben a qué fueron llamados.

Arrepentíos, es la palabra metanoneo en griego, y significa: un cambio de corazón hacia Dios. El cambio en la forma de operación mental, producido por un conocimiento revelado, que trae un punto de vista más sabio que el que llevábamos. Y ocasiona una reflexión, seguida por una acción. O sea que tú descubres algo que funciona mejor que lo que hacías, reflexionas en ello, y accionas correspondientemente. Por ejemplo: dos, más dos, más dos, es seis. Durante seis años de tu vida inicial, dos más dos, más dos, es seis.

Y luego te llega una señorita muy bonita, tú tienes como diez años, más o menos, y mientras tú que ya has aprendido a diferenciar entre los nenes y las nenas, miras embobado a tu nueva señorita, ella te dice que dos por tres, es seis. Y ahí es donde tú dices: ¡¡¡Herejía!!! Yo sé matemáticas, llevo seis años en el asunto. Dos, más dos, más dos, más dos, es seis. Dos por tres, no existe. Y así somos nosotros en la Biblia, también. ¡Es que no1 ¡Yo llevo veinte años haciendo esto! ¿Cómo puedes venir a decirme que hay otra cosa mejor? Es que dos por tres, es mejor que dos más dos, más dos, más dos; ¡Se llega más rápido! Y eso no anula a dos, más dos, más dos, sólo lo mejora.

Entonces vemos que, cuando la revelación llega a nuestra mente, decimos: ¡Pero que tontos! ¡Tanto palito que tuve que sumar! Así es que, desde hoy en adelante, cuando necesite llegar a seis, voy a usar la multiplicación. ¿Y qué se supone que he hecho al decir esto? ¡¡Me arrepentí!! No derramé ni una lágrima, ni se me torció la boca en una mueca fea, ni tuve que venir arrastrándome al altar, ni necesité que nadie me pusiera una mano en la cabeza. Por eso es que dice que la palabra liberta. Sólo cuando tù la recibes de esa manera.

Dispuestos a arrepentirnos, constantemente. Arrepentimiento es la forma de fluir con Dios. No es una mala palabra. Es buenísima. Yo todos los días me arrepiento, porque yo todos los días quiero saber más. Si te digo que no deberías ir a acostarte a dormir sin aprender algo nuevo, ¿Te sonaría como muy bueno o como religioso? Ahí tienes tu respuesta.

El dice: arrepentíos, porque el Reino de Dios se ha acercado. La frase “se ha acercado”, es la palabra eggizo, en griego. Y significa referente a espacio, acción ya completada, con resultados continuos. O sea: el Reino de Dios está, y progresivamente se va manifestando. Cuando Cristo dijo Venga Su Reino, la palabra venga, indica: manifiéstese progresivamente.

Tiene la implicación de cuando alguien infla un globo, y sopla, y sopla y el globo se va hinchando con el aire, y parece que va a estallar y se va a ir para el otro lado, bueno, así estaba el Reino de Dios cuando vino Cristo. Y de eso, ya han pasado largamente más de dos mil años.

Ahora bien; la palabra nos dice ahí mismo, en mateo 4 y versículo 23, que Cristo, comenzó a predicar el Reino de Dios, y dice: Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.

A ver, ¿Qué evangelio dice que predicaba? El evangelio del Reino. Noten que Cristo comenzó predicando el evangelio del Reino, y lo último que hizo fue hablar con los discípulos, cuarenta días, acerca del Reino. Y eso es un poco engañoso, porque la revelación siempre ofende. Mira lo que te voy a decir. Cristo nunca predicó nada sobre nacer de nuevo. No está en la Biblia. Sólo un viejo que vino a hacerle una pregunta en una medianoche, y él se la contestó.

Y el viejo vino no porque quería saber qué es nacer de nuevo, sino que vino porque había visto el Reino. Vino porque en el fono de su corazón le gustaban esas manifestaciones. Y su pregunta era cómo era que él podía participar de ellas. Y entones es ahí donde él le dice: ¡Ah! ¡Tienes que nacer de nuevo! Si manifestamos el Reino, los observadores quieren entrar. Pero, si comprometemos o exigimos nacer de nuevo, sin manifestar el fruto de esa relación, nadie va a querer entrar.

Él nos envió a predicar el evangelio del Reino. Peo la palabra predicar, y aquí vuelve nuevamente la gramática a influir en la Biblia, es pre-dicar. Es anunciar de antemano. Él anunciaba de antemano, la caída de espíritus. La palabra dicar, significa: declarar la sustancia, la esencia, de ángeles caídos. Cristo anunció, cuando llegó, desde que comenzó su ministerio, la primera frase que sale de su boca, fue: cambia tu manera de pensar. Vuelve al ápice de tu creación. Comienza a fluir como Dios te creó para fluir, porque yo estoy anunciando que los que tienen dominio ahora, ya no lo van a tener. Está anunciando la caída de las potestades que dominaban.

(Colosenses 1: 13) =  el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, (Ojo; dice trasladado. ¿Cuántos saben que eso es pasado? ¿Cuántos saben que trasladado, está escrito en tiempo pasado? O sea: algo que ya ocurrió. Y nos ha trasladado, dice, al Reino.)

¡Pero no, hermano! ¡Es que yo estaba esperando que un día! ¡Basta! Ya te trasladó, lo dice aquí. ¿Por qué? Porque Reino, es formar parte de la influencia del rey. El Reino, es estar bajo la jurisdicción del rey. El Reino, son aquellos que fluyen de acuerdo con las leyes del Rey. El Reino, es todo aquel que está sometido bajo el Rey. El Reino, es la iglesia de Dios.

Claro está que, una parte del Reino, son ángeles que no son redimidos. O sea que eso me dice que el Reino incluye no solamente a los que son redimidos, sino también a otros seres que también responden a la palabra de Dios. Y mi ciudad tiene límites, la tuya también. ¡Pero la jurisdicción del Reino de Dios, no tiene límites! Todos los sitios geográficos conocidos y por conocerse, tienen límites, pero el Reino de Dios funciona en el cielo, funciona en la tierra, funciona en el infierno y en toda la tierra, donde quiera que tú abres la palabra de Dios, la influencia de Dios, funciona.

De hecho, entonces, no podemos limitar al Reino a una nube flotante. Si viajas en avión, vas a ir permanentemente por encima de todas las nubes, y no vas a ver mansión alguna por ahí. Ahora; ¿Qué significa que nos trasladó de la potestad? La potestad es el dominio o el derecho que tenían esos espíritus. O sea: habían espíritus que tenían derechos y potestad sobre nuestras vidas. Pero Cristo dijo que nos trasladó del derecho, que nos trasladó de ese dominio, y nos insertó en el dominio o en el Reino de su Hijo.

Somos personas naturales, espirituales forrados de naturaleza. Tenemos cuerpos para hacer contacto con la naturaleza. Y que conste, el cuerpo es interesante y muy importante. El cuerpo es tu pasaporte. Escucha bien: sin cuerpo, no tienes licencia para estar en la tierra. Espíritus sin cuerpo, no pueden habitar en la tierra. Es por eso que podemos echar a los demonios fuera. No me confundas carnalidad con carne. A la carne la necesitas. Cuando te dicen que estás en la carne, suena a exhortación fuerte, sin embargo es algo cierto. Si no estamos en la carne no existimos.

La potestad o el dominio de estos espíritus, operaba legalmente sobre nuestra vida, pero él nos trasladó del dominio y nos insertó en el dominio de Dios. La esfera espiritual, es la esfera invisible. La esfera natural, es la esfera visible. Nosotros vivimos en la visible, pero somos influenciados por la invisible. Nosotros estábamos aquí, influenciados por demonios que estaban allá, que tenían derecho a influenciar nuestra vida, porque cuando Adán cayó en el jardín, le cedió la potestad y el gobierno de la tierra a Satanás, lo cual lo convirtió a él en el príncipe de este siglo o sistema. El sistema de la tierra. ¿Te suena familiar esto, no?

Pero ahora, resulta ser que Cristo dice que hay otro sistema, hay otro rey, con otra legislación. Él tiene otra constitución, su sistema es distinto, y si tú cambias la manera de pensar, dice, puedes fluir conmigo. Sólo tenemos un problema: ¡Nos dejó acá! Él trasladó la influencia, pero no la localización. Entonces, al igual que estábamos aquí y Satanás invitaba a que hiciéramos lujuria, ese día lo hacíamos. Fornicación. Ahí mismo, hecho. O sea: bien determinados a manifestar inmediatamente, la dictadura de espíritus caídos.

Lo hacíamos en ignorancia, porque pensábamos que nosotros éramos los dueños de nosotros. Es muy astuto Satanás, porque Satanás habla en tercera persona. Él jamás te va a decir que hagas tal o cual cosa, él usará tu voz y lo que saldrá de tu boca, es: yo hago. Y Satanás usa tu voz, porque tú siempre crees en ti mismo. Satanás nunca te dirá: haz esto. La voz de Dios, es más fuerte que la voz de Satanás. Cuando Dios te dice: haz y tú respondes que no, que no lo harás. Ese “que no”, no eres tú, es Satanás.

Entonces, cuando el mandato de Satanás nos llegaba, ¿Lo manifestábamos el mismo día o nos tomábamos unos cuantos? El mismo día. Entones viene Cristo y te dice: ahora estos demonios no tienen derecho. Adán tenía dominio sobre la tierra. Tenía dominio sobre los peces, tenía dominio sobre las aves, tenía dominio sobre el ganado, sobre todos los cuadrúpedos, tenía dominio sobre las tempestades, sobre todo. Él gobernaba la tierra, porque fue creado para gobernar.

Al caer, el hombre perdió su potestad con Dios, pero no su misión. Quería seguir gobernando. Es por eso que ahora, el mundo sigue siendo gobernado por el hombre, sólo que el hombre, no tiene a Dios. Entonces llega Cristo, y va y le dice a Zaqueo: Yo vine a buscar LO QUE se había perdido. No LOS, LO. Es decir que no estamos hablando de cristianitos ni ovejitas, estamos hablando de dominio, que es lo que en ese momento se perdió. O la excelencia del Reino, la potestad, la sanidad, el ambiente de jardín se perdió.

En Hechos 3:21 dice también que Cristo está retenido en los cielos, hasta la restauración de todas las cosas. No de g ente, ¡De cosas! Y eso, incluye a la gente. Pero Cristo vino, ¿Y qué hizo? Los peces le pagaron impuestos. Restauró eso. Se montó sobre un burro, ¡Lo restauró! Los vientos le obedecieron. ¡Los restauró! La mar se aquieta, ¡La restauró! Resucitan los muertos, ¡Los restauró! Todo lo que Adán perdió, Él lo restauró. Le quitó las llaves y luego le dice a la iglesia: ¡Tengo las llaves!

Toda potestad, todo dominio, todo derecho me es dado a mí en el cielo y en la tierra. Por eso es que luego nos dice a todos: ¡Id! ¿Cómo nos va a enviar a hacer una labor a un determinado lugar, sin que tengamos un mínimo derecho para hacerlo? Es como tener policías sin placas. Nosotros no tenemos que pedir permiso en la tierra para existir. Nos pertenece.

Entonces Cristo te mira y te dice: ¡Escúchame! ¡Ahora, ellos ya no tienen influencia sobre tu vida! Deja entonces de estar obedeciendo lo que ellos te dicen. O sea que, los espíritus caídos, aunque existen, no tienen dominio sobre nosotros. Tras el velo natural de todo lo que se ve, hay una dimensión sobrenatural que se ubica en el espacio, no en el tiempo. El espíritu es eterno, el tiempo es acotado y con límites.

(2 Corintios 4: 18) =  no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.

Escucha; a esto lo predicamos casi todos los días en todos los lugares del mundo, pero ¿Sabes qué? ¡No lo estamos haciendo! ¡Es que…usted no sabe, hermano, cómo es en mi país..! Basta. Tienes los ojos puestos en el reino que no es. Arrepiéntete. Cristo dijo, en una ocasión, que su Reino no era de este mundo. O sea que lo que quiso decir es que Su poder, Su influencia, no provenían de tu sistema. Porque tú no tienes ninguna autoridad, a menos que mi Padre te la otorgue.

Él sabía de dónde provenía su poder. El origen de mi dominio, es emitido desde la dimensión espiritual. Todo lo que yo hago en la esfera natural, proviene de principios dictados desde el mundo espiritual. Sea para bien o para mal. Fíjate; Cristo nos dejó en la tierra, porque Él quiere cambiar y tocar la materia. Él quiere alterar este planeta. Y lo único que puede tocar naturaleza, es naturaleza. O sea que nos dejó para que, a través de nuestra carne, podamos extender la influencia de Dios.

Al igual que Satanás pervierte la tierra, a través de vasos dispuestos a fluir con él, Dios quiere restaurar la tierra, a través de vasos dispuestos a fluir con Él. Es el Cuerpo de Cristo y el cuerpo del anticristo. Satanás es cabeza del anticristo, Cristo es cabeza de la iglesia genuina. Ambos están aquí, ahora. Ninguno tiene su trono, aquí. Pero ambos tienen su influencia, aquí. El problema que estamos experimentando, es que el reino de Satanás está avanzando más que el reino de la iglesia, porque son más obedientes a su sistema, que nosotros al nuestro.

Nuestra mente tiene contacto con la dimensión natural y la información que ella dicta. Y esta tiene que ser arrepentida y renovada, de acuerdo con Romanos 12 1 y 2. Para operar todas sus decisiones, guiados por la otra dimensión: la esfera del espíritu. Ahora bien; hay espíritus caídos ilegales, potestades y principados que rigen en las esferas espirituales. Que continúan engañando al hombre para que coma del árbol del conocimiento.

Ahora; al ellos hacernos ver su sistema, nos hacen creer que la realidad es lo que se ve y se palpa. De manera que hoy se piensa que lo que se ve es la realidad, la que tiene vida y responde a vida. Por eso es que te digo que tenemos que tener algo en el corazón, para poder entender lo que Dios nos ha dado en nuestra mente. Lo espiritual cambia lo natural. Funciona, pero sólo si tú lo crees. La parte del evangelio que tú no creas, jamás se te manifiesta.

Si tú no crees en sanidad, tú jamás serás sano. Si no crees en prosperidad, te quedas pobre. Si no crees que dar es recibir, nunca das y nunca recibes. La parte del evangelio que tú no quieras creer, Dios no te obliga. Pero no recibes nada en esa área.

Ahora escucha esto: vivir en el espíritu, no es necesariamente vivir como un espiritista, ni tampoco tiene que ocurrir un domingo, en una iglesia, cuando hay una intensidad emocional: ¡Es un estilo de vida! Y, aunque te cueste creerlo, es lo más normal que hay. Es tan normal como es para el pez vivir en el agua. ¡Nadie le enseña al pez a vivir en el agua! Tú lo echas al agua, y él vive. Entonces, si somos espíritus, ¿Cómo no va a ser normal vivir en el espíritu?

Es tan normal, que no lo podemos entender de tan sencillo que es, y tenemos que meter teología para tratar de identificar lo que hay con tanta profundidad, que terminamos dañándolo. Y hay tiempos como este, donde nadie termina de saber qué es lo que significa. ¿Será que esa palabra será mía? ¿Será de Dios? ¿Será Satanás? ¿Seré yo?

¡Es que el espíritu está hablando por intermedio de…! Escucha: soy Néstor, y estoy hablando. El espíritu no me visita ni me posee, y entonces toma mi cuerpo, y… ¿Lo usa para predicar? Bueno, hoy me levanté a las cinco de la mañana, medité un rato sobre lo que ustedes deberían oír y luego armé lo que están oyendo. Tan espiritual y profético como si abandonara todo los apuntes que tengo y me pusiera a hablar sólo por el espíritu.

No es un conjunto de leyes; pasos uno, dos y tres, para vivir en el espíritu. Sólo la religión tiene pasos, porque siempre está basada en obras. Vivir guiados por principios del Reino de Dios constantemente, veinticuatro horas, eso es vivir en el espíritu. Vivir guiados por los principios de Dios, veinticuatro horas. O sea que, cada  vez que a mí me toque meter la mano en el bolsillo para tratar con dinero, la ley mía dice: da y recibirás.

Vivir en el espíritu es actuar de acuerdo con los principios que mi constitución dicta. Cuando alguien me ofende, yo tengo dos alternativas: fluir con el reino de Satanás o con el de Dios. Si fluyo con el de Dios, estoy viviendo en el espíritu.

(Hechos 17: 28) =  Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos; como algunos de vuestros propios poetas también han dicho: Porque linaje suyo somos.   

En él vivimos. Constantemente en él vivimos. Somos parte de él. No tenemos que convertirnos en parte de él un domingo en un templo, ¡Somos parte de él! Somos naturaleza. No tiene nada que ver con profetizar, no tiene nada que ver con ayunar cuarenta días. Ser espiritual no tiene nada que ver con verse bien horrible y no usar maquillaje, no tiene nada que ver con vestirse de una manera u otra.

Vida en el espíritu, es una comunión constante. Es permitir que Dios nos llene de tal manera, que gobierne en todas las áreas de nuestras vidas. Todos seremos juzgados por la conciencia, y donde la palabra es silenciosa, la conciencia nos juzgará. Y cuando no sabes qué hacer, apela a la conciencia. Si la palabra no es clara en algo, la conciencia es dominio. Hay niveles de autoridad: Cristo, la palabra y conciencia. En ausencia de la palabra, la conciencia es la que reina.

Seremos juzgados por la conciencia. Entonces estamos en un problema, porque como todos violamos la conciencia, entonces necesitamos a Cristo. Permitir que Dios gobierne en toda nuestra vida, de manera que automáticamente reaccionemos como actuaría él en vez de nosotros. O sea: que cada vez que yo me encuentre con una circunstancia, yo actúe en ella igual que cómo actuaría Dios si estuviera presente ahí. ¡Eso, es caminar en el espíritu! No encuentro cómo expresarlo más sencillo. Caminar en el espíritu, es preguntarte: ¿Qué haría Dios en esta situación? Y hacerlo. No tiene nada que ver con profetizar, ni tener dones, ni ser muy espiritual.

(1 Corintios 15: 45) =  Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante. 

(46) Mas lo espiritual no es primero, sino lo animal; luego lo espiritual. 

(47) El primer hombre es de la tierra, terrenal; el segundo hombre, que es el Señor, es del cielo. 

(48) Cual el terrenal, tales también los terrenales; y cual el celestial, tales también los celestiales. 

Aquí hay un principio, dice que lo espiritual no es primero. O sea: primero lo natural, después lo espiritual. Fíjate; como estamos en el mundo natural, Dios espera que primero manifestemos las cosas naturales, para luego entrar en el mundo espiritual. Es un principio. Si tú no sirves en lo natural, tampoco sirves para Dios. Porque Dios, donde te quiere usar, es en lo natural. Ahí fue donde dañamos todo. Quisimos ser tan espirituales, que abortamos la tierra. De manera que no servimos para nada en el planeta.

Dios dijo que fuéramos testimonio. Testigos, anunciáramos y expresáramos, el Reino de Dios. Es imposible hacer esto, sin afectar en lo natural. Imposible. Entonces, como no entendemos, inventamos los tratados. Como no entendemos, salimos de lo espiritual, a los programas de hombre. Y vamos a pasar trataditos por debajo de las puertas. Dios bendiga todos esos esfuerzos, pero todos sabemos que el fruto es mínimo. Conmigo no funcionó, eso. Me dieron tratados para que tenga y guarde. No funcionó, Y ahí es donde va mayoritariamente el dinero de la iglesia.

Entonces, esa gente que se presupone a sí misma como grandes evangelistas, se te plantaban delante y te decían: ¡Usted tiene que nacer de nuevo! Y a ti te daba ganas de responderle: ¿Para parecerme a ti? ¡Ni lo sueñes! Es un principio. Si tú violas ese principio, jamás manifiestas el Reino de Dios. Y tampoco puedes demostrar que Dios funciona mejor que Satanás. Somos miembros de un Reino, ellos son miembros de otro. Ellos están funcionando de acuerdo con sus layes, nosotros tenemos que funcionar de acuerdo con las nuestras.

Si obedecemos del todo; o sea, si caminamos en el espíritu, es indiscutible que nuestra vida tiene que ser mejor en lo espiritual, en el mañana y en el hoy. Si no es mejor hoy que la del mundo, en algún lado no estás caminando en el espíritu. ¿Por qué? Porque: o somos mentirosos nosotros, o Dios. Igual que Satanás usa vasos para manifestarse en la tierra, Dios quiere usar vasos para manifestarse en la tierra.

La palabra nos dice, en Efesios 2, que el propósito de la iglesia es convertirse en morada de Dios. Dios no te quiere visitar, quiere vivir aquí. Morada de Dios. Morada de Dios, ¿Dónde? En el espíritu. De eso se trata la fiesta de los tabernáculos, que ya estamos por experimentar y algunos todavía no están preparados.

Hechos 8:12; Hechos 20:25; Hechos 28:23. Todos hablan de los apóstoles predicando y testificando, el Reino de Dios. En hechos 17:7, dice la palabra que ellos venían anunciando que había otro rey. Y el alcalde de aquella ciduad, decía: ¿Quiénes son esos que han alborotado la tierra y han virado el mundo, ¿Cómo? Patas arriba. ¿Por qué? Porque los primeros serán últimos y los últimos serán primeros. Porque dar es recibir y recibir es dar. Porque ellos viraron el mundo, operar de acuerdo a un sistema, que era totalmente contrario al que existía.

Era el sistema en el que ellos estaban acostumbrados a moverse, así que no hubiera sido fácil para nada que siguieran nuestro sistema. Un discípulo aprende lo que tú sabes, y lo vive. En ninguna parte se nos envía a predicar Cristo sana o Cristo salva. Manifestando el Reino, el poder de Dios, Cristo decía: si los demonios son expulsados, si un cáncer sale de ti, si tú ves el poder de Dios fluyendo, seguramente, el Reino de Dios ha venido sobre ti.

O sea que hay una parte, en obras, que no hemos entendido. No somos justificados, pero sin obras no hacemos nada, no te me vayas a los extremos. ¿Qué dice este verso? Que primero hubo un Adán, terrenal y luego un Cristo espiritual. Primero, hubo un cuerpo terrenal, y luego hubo un cuerpo, espiritual. Hubo un hombre carnal, ahora hay un hombre espiritual. Primero nació Ismael, después nació Isaac. Primero hubo un Antiguo Testamento, ahora hay un Nuevo Testamento. Primero, vino la ley, después vino la gracia. Primero viene el gobierno en tu casa, luego viene el gobierno en la casa de Dios. Primero lo natural, después lo espiritual.

Las cosas naturales y externas, son importantes, porque ellas constituyen nuestro testimonio al mundo, de que Cristo sana y salva, libera y prospera, una vida humana. Ahora tú sabes por qué el mundo actúa para con la iglesia, como actúa. Muchas veces, nuestro deseo espiritual ahoga nuestras responsabilidades. Y ese, es un error causado por ignorancia. Y te doy un ejemplo bien simple. Un día viene un enorme profeta de enorme prestigio, y te profetiza que vas a tener un gran ministerio. Entonces tú, a partir de ahí, te parece que cortar el césped de tu casa ya no es tarea para ti, un futuro gran ministro. Ese es un error. Si no puedes cortar el césped de tu casa, menos podrás ejercer un gran ministerio para el Señor.

Hay personas a las que se les dicen que van a ser grandes salmistas o líderes de oración y, a partir de allí, ya no quieren ni lavar un plato, quieren pasarse todo el día orando y alabando. ¡Te volviste a equivocar! Primero lo natural, después lo espiritual. Escucha: si tú por cualquier causa que sea, no puedes arreglar tu casa, mucho menos podrás arreglar la casa de Dios. Si tú no puedes llegar a horario a tu trabajo, tú no necesitas una palabra de conocimiento para saber si debes llegar a horario, o no. ¡Tienes que llegar a horario! ¿Por qué? ¡Porque tú trabajas para Cristo, y llegar tarde, habla de los creyentes y habla del Reino de Dios!

¿Qué crees que pasa con estas cosas? Que los empresarios, incluso los que asisten a iglesias, eligen dejar para un segundo término a los aspirantes cristianos, y por ahí te incorporan más rápido a no creyentes que no van a perder su tiempo en otra cosa que no sea el trabajo para el cual les están pagando. ¡Claro que también hay muchísimos que van a trabajar hace años y nadie sabe que son cristianos! Eso es peor. Entonces viene el dueño de la empresa donde tú trabajas, que también es cristiano, y te dice a ti, que eres el jefe de sus contadores, que faltó el muchacho que hace el café. ¿Qué le vas a responder, que esperarás a ver si es la voluntad de Dios que tú vayas a hacer café? ¡Ve y hazlo, cabezón!

¡Es que no me corresponde hacer eso! ¿Ah, no, eh? ¿Y quien te dijo que a Jesús le correspondía ir a colgarse en una cruz por ti? Escucha; cuando tú haces algo que no es lo que te corresponde hacer, y mucho más si es de menor nivel, alguien va a mirarte y se va a sentir tocado, ¿Sabes por qué? Porque tú representas al Rey, y lo que hagas, será como si lo hiciera él. Primero lo natural, después lo espiritual. Muchos quieren atender y proteger a la esposa del Cordero, y no pueden siquiera con la suya…

(1 Pedro 2: 12) =  manteniendo buena vuestra manera de vivir entre los gentiles; para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, glorifiquen a Dios en el día de la visitación, al considerar vuestras buenas obras. 

Escucha lo que te voy a decir, a ti, joven. Si tú no obedeces la voz de tu papá que quiere que no te equivoques y seas un hombre de bien, jamás escucharás la voz del Espíritu Santo. Si haces trampa en la escuela cuando tienes un examen, jamás vas a obedecer los principios de la Biblia. Si no sabes seguir instrucciones en la escuela, no vas a poder seguir instrucciones divinas. Primero lo natural, después lo espiritual.

Dios te entrena en lo natural, para poder fluir con poder espiritual. Dios te está observando. Muchos no saben por qué no se acaba de abrir la puerta. Primero lo natural. Cuando lo natural exprese a Dios, Dios te usa. Dios no quiere ser expresado inadecuadamente. Si eres un irresponsable que no puedes mantener un empleo, tampoco tendrás ministerio.

Hoy en día, muchos ministerios están llenos de gente que no tuvo éxito en el mundo, y como no tenían nada que hacer, se fueron a estudiar para ser tele-predicadores, como si ser predicadores fuera la posición más baja del mundo. Por eso no tienes nada que decir. En la Biblia no hay ni un desempleado que fuera llamado por Dios.

(Tito 2: 7) =  presentándote tú en todo como ejemplo de buenas obras; en la enseñanza mostrando integridad, seriedad, (8) palabra sana e irreprochable, de modo que el adversario se avergüence, y no tenga nada malo que decir de vosotros.

La forma de vestir, tu casa. Si el gobierno fuera tu casa, o alguien importante viniera y tocara la puerta de tu casa, ¿Tú tendrías que pedirles que esperen un momento porque estás haciendo alguna cosa rara o los harías pasar de inmediato? Ahora; si tu vecino fuera a tu casa, ¿El sentiría que conocer a Cristo vale la pena? ¿Es tu casa una que está dentro de las mejor arregladas del barrio? Tu césped en la vereda, ¿Está igual o mejor cortado que el de tu vecino ateo? Si no lo está, ni te gastes en predicarle.

Las paredes de tu casa, ¿Están pintadas o se están descascarando, despellejando? ¡Qué hermosa casa! ¿Quién vive ahí? Ese que anda borracho todas las noches… Ah, ¿Y en esa casa toda destartalada, vive otro igual? No, ahí vive un pastor de una iglesia cristiana…No te extrañe que tu interlocutor te diga algo así, como: ¡Eh! ¡Si ahí vive el líder, ni pienso imaginarme lo que serán sus liderados! Tiene razón… Primero lo natural, después lo espiritual.

Y ni hablar de los autos, de los carros. El motor tose, escupe, se estremece y cada tanto funciona. Los resortes de los asientos lastiman las sentaderas de los pasajeros, suena todo, menos la bocina. Los frenos funcionan siempre y cuando no se los necesite de urgencia. Las puertas están trabadas por el óxido sin limpiar y todos tienen que entrar por la única que funciona. Y, en medio de todo eso, y justo en el vidrio de la única puerta que funciona, hay una calcomanía que dice: “Cristo es mi proveedor”.

Aprende esto que es un principio, y apréndelo con el auto, con el carro. Cuida el que tienes, conviértelo en lo mejor que se pueda. Porque si tu no cuidas el carro que hoy tienes, como sea que fuere, Dios jamás te va a dar uno nuevo. Porque cuando yo pase con ese auto delante de los incrédulos, ellos puedan por lo menos pensar: ¡Mira cómo ha cambiado la vida de ese hombre desde que es cristiano!

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La Verdad Está en el Verso 22

Una de las preguntas más reiteradas que recibo en promedio de tres o cuatro por semana, es referente a cómo se puede hacer para entrar a dimensiones más profundas con el Espíritu Santo. Hay muchísima gene que está consciente de estar caminando demasiado en la carne y quiere saber casi con desesperación que rutinas poner en práctica para, finalmente, poder cumplir con la palabra que demanda andar en el espíritu. Cómo hacer para entrar en un nivel mayor de fertilidad, de fruto, de desempeño, de efectividad, de resultados concretos con el Espíritu Santo.

La verdad siendo dicha en toda su expresión es que, todos nosotros y al pasar los años, cuando venimos al Señor la primera vez, estamos muy llenos de entusiasmo, anhelantes de lo que el Señor va a hacer. Sin embargo, al pasar los años, te decía, es como que tu vida se te cansa, te das cuenta que ya no tienes la misma fuerza que tenías al principio, que ya no haces ninguno de esos tremendos esfuerzos y sacrificios que antes hacías casi habitualmente para ir donde quiera que te dijeran que iba a haber palabra o ministración con poder.

Es así, entonces, que a nadie podría extrañarle que tu vida comience a caer en una rutina. Y que conste que hoy, nosotros, en este tiempo, la llamamos rutina. En los tiempos de Jesús seguramente la llamaban religiosidad. Y es eso, sea rutina, sea religiosidad, lo que de uno u otro modo comienza a ahogar a la verdadera vida espiritual de las personas. Es como que de pronto vas y te sientas a escuchar a un tremendo predicador y te das cuenta que, si bien estás allí, en realidad, espiritualmente, estás muy lejos de estar allí.

Así es que constantemente, los creyentes, tienen que volver a la fuente para ver si están manteniendo cómo deben el espíritu con el cual comenzaron esa carrera. Y será muy bueno que dejes de lado a las personas a las cuales quisieras ayudar y pienses por un momento y relacionado contigo y nadie más, lo que estoy diciendo. Porque no es importante que llegues como llegues, lo realmente importante es que llegues bien. Lo voy a aclarar para que no se te enrede. No es importante sólo llegar, sino cómo llegar.

Entones, cuando la gente se te acerca y te pregunta por qué razón es que el Señor no les habla o no los utiliza, o porque no llegan a poder ver siquiera una vez alguna manifestación poderosa de Su Espíritu. Es gente que quisiera meterse en las aguas profundas y entender verdaderamente los misterios de Dios, o poder provocar cambios en la vida de la gente, y entonces te pregunta qué tiene que hacer, qué necesita para poder lograr eso que desean tan fervientemente.

Hay una respuesta, pero no sé si es la que la gran mayoría espera o supone. Porque la verdad es que, si fuera algo tan difícil, muy poca gente llegaría a la estatura a la que Dios quiere que todos lleguemos. La verdad es que si se llama Gracia el camino que has empezado, es porque es una senda de Gracia, es una senda de Regalo, de Favor, donde Dios te pide muy pocas cosas, aunque ciertamente habrá que decir que son cosas muy importantes.

Pregunto: ¿Cuántos de ustedes quisieran ser gente como Daniel? No sé cuántos dijeron ¡Yo!, pero me sumo, porque. ¿Quién no quisiera ser como ese extraordinario varón del cual no se registra ninguna caída? Por eso creo que será oportuno tomar a la vida de Daniel, dos o tres ejemplos de su vida, para ver si por obediencia el Señor nos lleva a partir de esa palabra, exacta y puntualmente donde Él desea llevarnos a todos en este día.

¿Cuántos de ustedes creen que estamos viviendo tiempos babilónicos? Estamos viviendo tiempos realmente muy confusos. La palabra Babilonia deriva de confusión. Y no sólo eso, la palabra está ligada específicamente a confusión religiosa. Ustedes se darán cuenta que Babilonia aparece en el libro de Génesis capítulo 10, y ya en el 11 se habla de una confusión de lenguas que provoca que ellos se dispersen. Babel es sinónimo de confusión. No sólo eso, si ustedes hablan de Babilonia, Babilonia fue la cuna del ocultismo, fue la cuna de la astrología, de los poderes de la noche, los mágicos, es la cuna del erotismo. O sea: Babilonia no fue simplemente una nación que tuvo una época de oro, sino que también es un espíritu de una era.

Hoy día, entones, aunque estamos en el siglo veintiuno, caminamos todavía por las calles de Babilonia. Es la verdad. Y vamos a ver cumplidos muchos elementos que están profetizados en el libro de Daniel. La clave para los próximos años en el nivel profético, es el libro de Daniel. Daniel habló, precisamente, de lo que vamos a vivir y de lo que ya estamos viviendo. Esto es mucho más profundo que lo que muestro aquí, pero como de lo quiero hablar es de otra cosa, baste con decir que ya estamos viviendo el tiempo de Daniel. Daniel nos habla de etapas muy importantes de la vida de la iglesia, y dice al finalizar casi Daniel, que Los entendidos son como las estrellas que brillan a perpetua eternidad. Y luego dice: Los que enseñan justicia a la multitud.

Yo estoy seguro que la mayor parte de los que nos juntamos en este rincón del aire cibernético, no sólo queremos ser como Daniel, sino que también queremos ser llamados Justos. Queremos ser llamados Entendidos. Vamos a ver: ¿Por qué crees que hay tanto auge hoy día de los que acuden al Tarot, de los que consultan el horóscopo? ¿Por qué razón, cuando aparece alguien que aparenta poder predecir el futuro se llena de dinero? Simple: porque la gente quiere saber qué hacer y cómo hacerlo, para no equivocarse.

Y ahí llegan a todas las consejerías que se conocen, las clásicas y tradicionales preguntas de los hermanos: ¿Por dónde voy? ¿Qué hago? Mira; Daniel se levanta en un momento de la historia tan oscuro, pero tan oscuro. El templo había sido arrasado, él fue tomado preso por el rey babilónico con unos pocos muchachos, estaban lejos de su ciudad, lejos de su fe, lejos de su gente, pero no lejos de Dios.

Y Dios le da la misión a este muchacho, de establecer el gobierno de Dios en una circunstancia que de ninguna manera podría ser más complicada, más difícil. Y dice en el capítulo 4 del libro de Daniel, que es cuando aparece el famoso sueño de Nabucodonosor, y que por sus consecuencias de alguna manera le da la entrada oficial al ministerio de Daniel. Mira como dice.

(Daniel 4: 7) = Y vinieron magos, astrólogos, caldeos y adivinos, (¡Mira qué gente vino a ayudar al rey! Magos, astrólogos, caldeos y adivinos. Cada uno es una tipología diferente de una autoridad espiritual) y les dije el sueño, pero no me pudieron mostrar su interpretación, (Aquí está hablando un rey, desesperado porque sabe que tiene un sueño, él no conoce al Dios verdadero, pero sabe que ese sueño es vital para los futuros años, y nadie de los que tiene a su alcance lo puede ayudar) (8) hasta que entró delante de mí Daniel, cuyo nombre es Beltsasar, como el nombre de mi dios, y en quien mora el espíritu de los dioses santos. Conté delante de él el sueño, diciendo: 

Yo quiero que notes como fue introducido Daniel en este gran escenario. Mira quién es el que describe a Daniel. Es el propio rey. Y mira lo que dice él de Daniel. Entró delante de mí Daniel cuyo nombre es Beltsasar, como el nombre de mi dios. Él le cambió el nombre a Daniel, no te olvides. Cuando él es tomado preso, le cambian el nombre de Daniel por el de Beltsasar. Como el nombre de mi dios, el dios que él supuestamente tenía, y quien mora el espíritu de los dioses santos.

En el libro de Daniel, cinco veces se hace referencia a Daniel como aquel en quien mora el espíritu de los dioses santos. No dice el Espíritu del Dios santo, dice el espíritu de los dioses santos. Yo quiero que por un momento trates de imaginar lo que te estoy diciendo, porque esto es muy poderoso. ¿Cómo puede un rey pagano, que adora al sol y a las estrellas, que tiene un séquito de astrólogos, magos y adivinos, reconocer a un muchacho y describirlo de esta forma? En él mora el espíritu de los dioses santos.

Lo primero que habrá que notar, es que Nabucodonosor no ve un espíritu, ve varios espíritus en él. Dice: El, (Singular) espíritu de Los (Plural) dioses santos. Él ve a Elohim, dioses. Él no recibió una clase de Torá, de Ley Judía, sin embargo ya tiene la capacidad de ver a este hombre, y ve en él el Espíritu de Dios. Ahora; ¿qué rasgo de Dios ve en él? ¿Su poder? ¿Su magnificencia? ¿Su autoridad? ¿Qué es lo que él ve? Su santidad. Lo que distingue a Daniel de su generación, es eso: su santidad.

¿Sabes por qué no se cuenta ni in solo error de Daniel? Porque no lo tuvo. ¿Y saben por qué no lo tuvo? Porque el Espíritu de Dios habitaba en él. Ahora te pregunto: ¿Acaso ese mismo espíritu no habitó, por decirte algo, en Elías? Sí habitó, pero Elías pecó. ¿No habitó ese mismo espíritu en David, el amado? Sí. ¿Y David, pecó o no pecó? Si vas revisando los personajes que Dios nos permite conocer en la Escritura, muy pocos, (Hasta donde yo recuerdo, dos), registran su vida sin que haya abierto en sus vidas una clara actitud de pecado.

Entones es aquí donde te preguntas por qué el señor te lleva a compartir esto. Mira; estimo que lo que tú necesitas para crecer en el Señor, no es conocer más; lo que necesitas desesperadamente, es Santidad. La palabra clave, después de cuatro mil años de Biblia, sigue siendo esta: Santidad. Sin santidad, nadie verá al Señor. Cuando hablo con algunos hermanos muy honestos y fieles, deseosos de servir mejor al Señor, descubro que muy pocos de ellos quieren pagar el precio de vivir en santidad. En el mismo libro de Daniel, si tu ves en el verso 9, vuelve a repetirse.

(9) Beltsasar, jefe de los magos, ya que he entendido que hay en ti espíritu de los dioses santos, (Aquí se lo dice otra vez) y que ningún misterio se te esconde, declárame las visiones de mi sueño que he visto, y su interpretación. (Noten como él, a su modo y con sus raras palabras, de alguna manera está reverenciando al que considera como Dios de Daniel. Más adelante, en el verso 18, miren lo que dice el rey)

(Verso 18) = Yo el rey Nabucodonosor he visto este sueño. Tú, pues, Beltsasar, dirás la interpretación de él, porque todos los sabios de mi reino no han podido mostrarme su interpretación; mas tú puedes, porque mora en ti el espíritu de los dioses santos. (¡Otra vez! Nadie puede, ¡Pero tú si puedes! Porque mora en ti, el espíritu de los dioses santos)

No hay cosa que muestre más, que refleje más a Dios a los demás, que Su Santidad en nuestra vida. No hay poder más grande que va a afectar el corazón de la gente, que la santidad de Dios en nuestras vidas. A la luz de eso, lo que más o menos sucede, para que puedas darte cuenta, es que cuando venimos al Señor, estamos delante de una escalera, pero llega un momento en que llegamos a un techo. Y no subimos más, ahí como que nos quedamos estancados.

Y pueden pasar muchos años, y el hermano no retrocede, pero tampoco crece. Y su vida comienza a convertirse en una rutina, en una religiosidad repetitiva. El Señor no nos ha llamado a que nosotros nos estanquemos. Él nos ha llamado a que en este tiempo seamos más llenos de Él que ayer, y que mañana estemos más llenos de Él que hoy. El punto es que hemos confundido ese ser más llenos, con conocer más.

Si ustedes prestan atención y se fijan con detalle, se darán cuenta que Jesús jamás tuvo la intención de que sus discípulos se convirtieran en gente súper entendida. Es más: muchas cosas Él ni siquiera se las explicó. Y te digo más; cuando ellos un día le pidieron que les siguiera hablando, Él les respondió que no, que ahora a eso no lo iban a poder soportar.

Pero sí puso una línea clara delante de ellos, de lo que significa estar de este lado o estar del otro lado. Se dio el trabajo de enseñar detenidamente Mateo 5, Mateo 6, Mateo 7 por darte un ejemplo, respecto a los principios que rigen una vida de santidad. Él no vino a dar mandamientos, los mandamientos estaban escritos. Seiscientos setenta mandamientos, dados por Dios a través de Moisés. ¿Hizo eso a Israel santo? No.

¿Cuál es el mandamiento más importante? Amaras al Señor con todo tu corazón. ¿Qué era lo que tenía escrito en la frente el Sumo Sacerdote? Santidad a Jehová. ¿El pueblo de Israel era santo? ¡No! Podemos tener una Biblia santa, y no vivir santamente. Podemos tener un Dios santo, y no vivir santamente. Alguna vez hemos tocado el tema de la conciencia. La santidad está muy ligada a la conciencia. Baste decirte que la conciencia es un reflejo de la Justicia de Dios en nosotros. Cómo puede afectar en el espíritu, y a la vez afectar en el alma. Lo explicamos. Ahora bien; en la carta a los Hebreos. Hebreos capítulo 10.

(Hebreos 10: 19) = Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, (20) por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne (21) y teniendo un gran Sacerdote sobre la Casa de Dios (22) acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura.

Todos entendemos que, cuando Cristo murió en la cruz, el velo del templo se rasgó. ¿Y qué significaba que el velo del templo se haya rasgado? Lo que die acá, que tenemos un camino nuevo para poder llegar hasta la presencia misma del Señor. El Lugar Santísimo, era el lugar en donde moraba la dulce Presencia del Señor. Entonces, cuando el velo se rasga, es la señal visible, no subjetiva, visible, de que ya no hay nada que nos pueda separar de una comunión íntima y directa con Dios. Vamos a repasar lo que dice.

Así que, hermanos, teniendo libertad. (Escucha: ¡Tienes libertad! Hoy tienes libertad. El pueblo de Israel no tenía libertad para hacer esto.) para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, (¿Tienes la sangre de Jesucristo a tu disposición? La tenemos.) por el camino nuevo y vivo (El camino nuevo y vivo, ¿Sigue expedito hasta el día de hoy? Sí, sigue) que él nos abrió (Él lo abrió, no lo abriste tú. El abrió ese velo. Ese camino, ¿Sigue abierto, hoy? Sí, sigue abierto.) a través del velo, esto es, de su carne (21) y teniendo un gran Sacerdote sobre la Casa de Dios. (Pregunto: ¿Tenemos ese sacerdote, hoy día?)

Hermano, hasta este momento, de todos los puntos que se mencionan, todo está a nuestro favor. No hay nada de lo que hemos leído, que ponga un freno para que nosotros no podamos llegar más profundamente con Dios. Y fíjate que no estoy hablando de cosas menores, ¿No?

(22) acerquémonos En este caso Dios no se va a acercar, eres tú el que deberá hacerlo. En primer término) con corazón sincero, (En segundo lugar) en plena certidumbre de fe, (Tercero) purificados los corazones de mala conciencia, (Y en cuarto) y lavados los cuerpos con agua pura.

Los versos anteriores, son recursos que Dios ya ha provisto. Es decir: no hay nada que tú puedas haber hecho para abrir el velo. No hay forma en que tú pudieras haber conseguido la sangre de Jesús, si él no te la otorga. No hay manera de que tú te hagas un camino nuevo para llegar a Dios. Yo soy el camino, la verdad y la vida, fue lo que se dijo. Nadie viene al Padre sino por mí. Hay un solo camino. Y ese camino está administrado por el Hijo. Él es el centro de peaje y de control. Tú no pasas si Él no dice que pases.

Ahora bien; es momento de darte una buena noticia: todos los obstáculos e impedimentos que había para que tú transites por ese camino, fueron quitados. Lo único que debes hacer es ponerte en una vía, en una carretera, y apretar el acelerador hasta que te canses. No hay nada que pueda detener tu acercamiento al Señor. Entonces, cuando alguien te pregunta si hay algo o alguien que pueda impedirle tener más de Dios, respóndele que no, que no hay nada.

De parte del cielo, nada. Todo está liberado, todo está libre, todo está abierto. Tú puedes ser, mañana, el próximo Elías de esta nación. El punto es el verso 22. Porque es allí donde nosotros fundimos motores. Lee bien y presta atención. No dice que el Señor se acercará. Tampoco dice que oremos para que Dios se acerque. Dice acerquémonos. Si alguien te pide que te le acerques, está en ti acercarte o no, obedecer a esa persona, o no. Si esa persona es un desconocido y tú eres una mujer, tal vez no te acerques. Pero si es tu marido o tu novio o un amigo conocido, no dudarás en acercarte a ver qué quiere decirte. Dios te dice que te acerques.

Lo que nadie puede hacer, y Dios tampoco, es llegarte donde tú estás y decirte: ¡Ven para acá, ahora mismo! No, eso era lo que hacía la Ley. La palabra es: acerquémonos. Ahora bien; de estas tres o cuatro cosas que acabo de decirte, depende tu futuro. Porque de esto depende lo que mañana ustedes van a poder o no van a poder hacer. Yo no sé cuáles son tus deseos, tus proyectos, tus ilusiones, pero sea cuales fueren, todo depende de ese verso que estamos examinando.

Porque todo lo que el cielo podía hacer, ya lo ha hecho. Ya no hay más nada que el cielo pueda hacer por ti, ya lo hizo Jesús en su momento. Por eso es que Él dijo en un momento dado: Todo está consumado. Todo ha sido hecho. ¿Sabes qué es lo que tú necesitas para desarrollar tu ministerio, o sencillamente para encarrilar convenientemente tu vida? El verso 22.

¿Sabes qué necesitas tú hoy, para mañana ser un profeta a las naciones? El verso 22. ¿Sabes qué necesitas tú, nuevo cantautor cristiano, para que tu música llegue finalmente a todas las naciones? El verso 22. ¿Sabes qué necesitan todas aquellas hermanas que pretenden y están dispuestas por capacidades y conocimientos técnicos valederos, para cambiar la moda en el mundo entero? ¡El verso 22!

Yo creo que muchos de ustedes ya se han dado cuenta, y me sumo como testigo y como ejemplo viviente, si quieres, que Dios no elige necesariamente gente capaz. Cristo se regocija y le dice: ¡Padre, me regocijo en ver que tú has guardado todas estas cosas para los más niños, para los más pequeños! Y te puedo asegurar que de este lado del aparato desde el cual estás oyendo mi voz, ahora, yo puedo saber casi con certeza al menos una parte de tus pensamientos: ¡Yo quiero eso! ¡Yo quiero más!

Yo no sé cuántos de ustedes tienen hijos o nietos que en este momento están cursando los últimos años de la escuela secundaria, que es como llamamos aquí al paso previo a una universidad. O tal vez algunos de los que están escuchándome, pese a que aseguran que los jóvenes no quieren perder tiempo oyendo audios, sean jóvenes en ese nivel escolar. ¿Tienen alguna remota idea de lo que deberían hacer si es que desean, como no dudo que sea, cambiar el país donde habitan y convertirlo en algo mejor y digno de ser vivido? ¿Qué creen que necesitan para lograrlo? ¡El verso 22!

Yo no sé dónde estás tú, hoy. Es probable que te estés congregando en la iglesia más obtusa del planeta, en una que todavía no ha podido creer en nada de lo que la Biblia dice que debemos creer. Y, sin embargo, si logras poner por obra y hacer rhema en tu vida al verso 22, tú puedes sacar a esa iglesia de ese ostracismo mortal en el que anda. Y te lo digo con absoluta autoridad testimonial. No depende del medio ambiente, ¡Depende de ti! Yo sé dónde estaba, cómo estaba, de dónde salí y como estoy hoy. No me lo contaron ni lo leí en ningún librito raro.

La carga que tú tienes en tu corazón, para cambiar un pequeño pueblito, se pone en macha y estalla simplemente poniendo en marcha el verso 22. ¿Qué cosas dice el verso 22? Dice: acerquémonos. Oye; no es importante sólo que te acerques. Aquí hay requisitos y, ¿Sabes qué? El cielo no va a cambiar esto por tu buena cara. Hay principios de Dios.

Mira; si yo estuviera allí, personalmente, delante de ti y no a través de un audio, y preguntara cuántos quieren servir a Dios que levanten su mano, ¿Tú crees que quedaría alguien con su mano sin levantar? Entonces Dios les dice: miren, aquí está este galardón, acérquense. Cuando tú te quieres acercar, hay una barrera invisible que impide que tú llegues. Y esta barrera es, justamente, lo que dice en el verso 22. Esos cuatro requisitos que ya estuvimos repasando. Y sólo llega a tomar el trofeo, el que cubre los cuatro.

Entonces no es que Dios no te quiere. Hay mucha gente que yo he oído decir que Dios lo está desechando, que no lo quiere cerca. ¿Sabes qué? ¡No! ¡Eres tú el que se está desechando! Hay otros que aseguran que no califican para trabajar para el Reino. ¿Sabes qué? Acerquémonos. ¿Cómo? Lo dicho: con un corazón sincero.

A mí me gustaría mucho que todos ustedes, hoy, cuando terminen de escucharme a mí, mediten todo lo más que puedan en este verso. La Biblia dice que no hay nada más engañoso que el corazón. La sinceridad del hombre, no es profunda. La única sinceridad que nace de la verdad, es la que nace del Espíritu de Dios. Escucha: llevo mucho tiempo en el ministerio. Y si bien no es lo mío, me ha tocado lidiar con matrimonios que en algún momento de sus vidas se casaron amándose, y hoy no se pueden ni ver uno al otro. ¿Cómo puede alguien llegar a tener esa actitud? El corazón cambia, y cambia mucho.

Si tú te guías por el corazón, estás en un problema, porque mañana o a más tardar pasado mañana, te vas a dar cuenta que estás a la deriva. Ahí dice: acerquémonos con corazón sincero. A mí me gustaría mucho escuchar de parte de alguien una definición lo más clara posible de lo que es sinceridad. ¡Dímelo! Sinceridad significa esto, esto otro y aquello. ¿Lo hiciste? Ahora voy a leerte algunas otras versiones, para que puedas apreciar esta palabra con mayor amplitud y riqueza.

Está bastante buena la traducción de la Biblia King James, en inglés, respecto a la palabra sincero. Allí dice: Acerquémonos con un corazón verdadero. La palabra en el lenguaje griego, para sincero, es aletinos. ¿Sabes qué significa eso? Verdad. ¿Sabes, entonces, qué es sinceridad? Un corazón en donde hay verdad. No es un sentimiento. Cuando dice: acerquémonos con corazón sincero, te está diciendo: acerquémonos con un corazón lleno de verdad.

Entonces, mucho me temo que es tiempo, hora y momento para hacerte una pregunta con tanto filo como una espada doble: ¿Tú estás viendo verdad en tu corazón? ¿Cuántas veces, de nuestro corazón sólo salen excusas? ¿Cuántas veces, y a partir de los argumentos más raros y hasta pintorescos, les decimos a las personas cosas que no son verdad? Y cuidado; no es que queramos mentir, es que somos muy ligeros para hablar. Y a la larga, esas palabras pesan.

Acerquémonos con un corazón lleno de verdad, un corazón sincero. ¿Qué significa sinceridad? ¡Verdad! Die: acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe. Dicho de otra forma: en absoluta convicción de lo que creemos. Les leo otra versión: Por eso, acerquémonos a Dios con corazón sincero y con una fe completamente segura. Leo otra versión, las estoy comparando. Acerquémonos con corazón sincero, con fe plena.  Mantengamos una amistad sincera con Dios, teniendo la plena seguridad de que podemos confiar en Él.

En plena certidumbre. La palabra certidumbre, se deriva de certeza. Certeza quiere decir que no cambia. Es decir que nuestra fe no puede creer hoy día, y mañana no creer. La fe verdadera, (y ese es el problema, no toda la gente tiene fe real). La fe verdadera no nace de la mente, nace del espíritu. No nace de nuestro corazón. Nuestro corazón un día cree y al otro día no cree. Nuestra mente cree, pero sólo si lo entiende.

La fe de Dios, (Y aquí Pablo nos habla de la fe de Dios en muchas partes de la Palabra), nace del espíritu. Así con minúscula, porque es de nuestro espíritu de donde nace, no del Espíritu Santo. La fe es el idioma que nos permite entendernos con Dios. La fe. Y mucho cuidado; si en algún momento piensas que Dios no te escucha, porque no te respondió a un pedido como querías, o que te ha abandonado, eso no es fe, eso es creencia. La fe es inamovible, te responda Dios, o no te responda, tú crees igual.

La fe no es que hoy crees y mañana no crees. La fe es una roca y te lleva a creer en aquel en el que un día creíste. Y conlleva una seguridad y una certeza que no puedes explicar. Es como decir: yo sé, que sé, que sé y no pienso cambiar mi forma de creer porque esa es la fe que ha vencido al mundo. Cuando el mundo ve a una persona así, convencida de lo que cree pase lo que pase, ¿sabes qué es lo que hace el mundo? Retrocede. Esta es la fe que ha vencido al mundo.

Y tu corazón no tiene nada que ver con esta clase de fe. Tu corazón, en todo caso, hace mucho tiempo que te incentivó para que pusieras un kiosco y vendieras cigarros. Tu mente tampoco tiene nada para aportar, porque no hay manera que ella pueda entender lo que está pasando. Pero tu fe, que nace de tu espíritu, dice: ¡Yo no me muevo! He decidido creer y voy a permanecer creyendo. En el proceso, muchas veces estamos rodeados de creyentes incrédulos.

¡No le creen a Dios! Si el Señor dice que tiene cuidado de ti, descansa, hermano. O no lo crees. Si el Señor dice que lo va a hacer, déjate de buscar caminos alternativos o un plan “B”. ¡Lo va a hacer! El consejo más sabio que puedo darles a los que me escriben con algún problema importante, es: primero, preguntarles si creen que Dios verdaderamente está en control de sus vidas. Si obtengo un sí como respuesta, entonces de inmediato les digo: Ok. Entonces… ¡Relájate!

¿En qué clase o forma de Dios has creído? Las pruebas, lo único que hacen, es determinar el tamaño de tu Dios. Tú respondes a las pruebas, desde el punto de vista del tamaño que tu Dios tenga. Acerquémonos con corazón lleno de verdad. Acerquémonos absolutamente convencidos de lo que creemos, en plena certidumbre de fe. ¿Sabes por qué? Porque sin fe, es imposible agradar a Dios.

En este proceso, generalmente los cristianos están esperando que Dios los use, pero no siempre le creen. Ni lo dudes, hay momentos en que Dios va a probar tu fe. Que para algunos es fácil, pero para otros les cuesta todo. Además, todos lo saben pero nadie lo recuerda, luego. La fe debe ser probada. Fe que no se prueba, es de cartón. ¿Crees en un Dios de imposibles? Lo vas a tener que demostrar.

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El Reino En la Sociedad Moderna

El propósito de este trabajo, es meditar y dar estrategias para tener más precisión en la expresión del Reino de Dios, y terminar la obra que en tu vida tiene que expresarse. Hoy en día cuesta mucho entender cómo operan los sistemas sociales, y su efecto en la vida de las personas. Nosotros como gente de Reino, tenemos que desarrollar habilidades que vayan a la par con los avances sociales, la diferencia es que la implementación de estas habilidades, pueden crear culturas, principios eternos que permanecen, con el objetivo de que el Reino y su Gobierno se expresen en las generaciones que vienen detrás de nosotros.

Y les estoy hablando a ustedes, no como a gente cristiana, si no como a gente de Reino; con gobierno y entendimiento, para establecer implementando la esencia, por lo cual has nacido, no desarrollando patrones de dirección de origen religioso. Como hemos visto, somos innovadores, es decir, somos gente con una creatividad con habilidades para crear dentro de las adversidades, la cultura adecuada a los tiempos que nos rodean.

Entendemos que en el Reino no hay guerra, la única guerra es la mentalidad interna que tiene la persona, al entender que las exigencias de la vida trascienden toda la mentalidad religiosa, y también los programas que carecen de implementación para expresar lo que Dios nos ha confiado. El Reino se vive bajo un entendimiento de lo que se ha cumplido en la palabra.

Ustedes son gente que entiende que estamos más allá de la Biblia, un libro ya consumado, pero que en la actualidad es necesario usar para la gente que no puede ver el Reino de Dios fuera del contexto. Tenemos que vivir en unos de los niveles básicos: Los apóstoles no tenían Biblia, lo único que tenían era la ley, pero entendían que la ley estaba siendo cumplida, y que ellos eran parte del cumplimiento.

Estaban escribiendo una vida más allá de la ley. Igual es hoy, vivir una vida en Reino y Gobierno más allá de la Biblia, tiene que entenderse, ya que el Reino no se limita a un libro que se cumplió. La Biblia solo te habla y te introduce al Reino, entrando en ello solo prevaleces por tu entendimiento. El Reino es antes que un libro, eso lo entendemos a plenitud. Por eso me dirijo a Ustedes como gente de Reino y no como gente religiosa o dogmática.

Y me refiero al: Carácter interno de la persona, el cual es la magnitud y la anchura del dominio y la esencia de sus motivaciones, la perspectiva de sus vidas, la mentalidad y postura que posees ante las circunstancias. La madurez de tu carácter, determina los alcances y el dominio de la expresión de los paradigmas o patrones gubernamentales, por medio de las características de la expresión de tu persona.

También es menester el entender que la obra de Dios y su efecto en la humanidad, implica más allá de gozarte, requiere de una responsabilidad madura de parte de tu persona. Todo está muy bonito entre las cuatro paredes de un templo, salón o lo que sea que estés usando como punto de congregación. El problema real surge cuando te sales a la intemperie, al mundo secular que no conoce ni gusta de capítulos y versículos.

De hecho, cuando no sabemos balancear nuestras emociones y sentimientos, podemos ser movidos por medio de motivaciones sin fundamento. Y no es algo ocurrente, sino recurrente, de lo que pueden dar fe cientos y cientos de hermanos de todas las latitudes que, de un modo u otro, han estado o están hoy sujetos a los vaivenes de estas motivaciones erróneas.

Claro que, todo lo que es parte de nuestra persona nunca será falso, porque es parte de nuestra personalidad. Por ejemplo, cuando uno llega a una cierta edad, tenemos ciertas decisiones que tomar para nuestro desarrollo personal. Cuando tenemos que decidir para trabajar, y es nuestra primera experiencia, hay sentimientos respecto al futuro. Allí es donde surgen preguntas que quizás más de uno de ustedes se haya formulado o se esté formulando hoy mismo.

¿Qué acontecerá? ¿Y si me equivoco? ¿Podré hacerlo? O tal vez es un deseo, porque por fin uno saldrá de casa y tendrá la libertad de tomar decisiones, o será como huida o escape a la realidad que nos rodea, por causa de las experiencias de nuestra niñez o recientemente. Tal vez los efectos del pasado influencien en las decisiones de tu vida en la actualidad. Son sentimientos, que son parte de nuestra persona, pero que tenemos que balancear para que estos sentimientos sean parte del desarrollo del carácter de la persona y no una limitante en nuestra vida.

Claro, que: Los sentimientos varían de acuerdo a la experiencia y situaciones que atravesamos como personas en las diferentes etapas de nuestras vidas. Por eso es que personalmente suelo oponerme a toda metodología cristalizada, que da a entender que para cada cosa Dios tiene una forma y no se mueve de ella. Quienes así piensan, todavía no entendieron del todo el significado de la palabra Soberanía.

Los sentimientos o deseos siempre probarán la manera de pensar que posees, es decir que los deseos no te piden permiso para hacerse sentir en tu persona, pero si son balanceados por los principios y valores de tu carácter y madures personal. Hoy por hoy miles de cristianos en todo el planeta pelean más en contra de deseos que no les agradan, que con los vericuetos de los llamados ministeriales que puedan tener. Es decir: es más lo que se padece por el ataque externo de los demonios que por los imperativos internos del Reino.

De hecho, cuando decidimos trabajar con los sentimientos, acortamos el tiempo del proceso de madurez de nuestra persona. Porque debemos aprender de una vez por todas y de una vez para siempre, que mientras más tiempo le dediquemos a nuestras almas, menos tiempo dispondremos para ministrar nuestro espíritu. Y cuando tú observas las características del final de los tiempos o de la misión encerrada en los diferentes llamados, entenderás que lo primero necesariamente es enviado por el infierno para frenar lo segundo.

No me malinterpretes, no es que sea emocional o sentimental, todo esto es parte de ti, pero es dirigido por el dominio de tu carácter interno (Reino), que hace que no pierdas el sentido por el mismo Reino. Hay sentimientos que son molestos, por causa de las experiencias que pasamos, y no queremos sentir ciertas emociones por temor o por no volver a pasar por la misma experiencia. La mejor prueba es que hay muy pocas personas que no deseen vivir en pareja y formar una familia, pero será suficiente con que se tenga una mala experiencia, (Infidelidad, violencia, fraude, engaño), para que luego cueste muchísimo volver a reincidir.

Por ejemplo: En la familia, hay ciertas tradiciones o costumbres que rodean y forma parte de la cultura familiar. Como padres, tenemos que entender que tenemos ciertos deseos, metas u objetivos para desarrollar y expresar a nuestra pareja, y por ende a nuestros hijos. Estos deseos cuando no lo sabemos balancear y trasmitir a nuestro círculo familiar, pueden ser una limitante al desarrollo familiar. Es decir, si vemos al hijo como medio para lograr metas o cosas que nosotros no logramos, es limitar la identidad del hijo. En mi país, eso se ve a raudales con el fútbol. Padres que no saben qué tiene un balón por dentro, pretenden que sus hijos se conviertan en nuevos Messi…

Entonces los educamos mediante nuestra manera de pensar, pero no entendemos que el hijo tiene en sí una esencia diferente a la nuestra como padres. Queremos lo mejor para ellos, pero no siempre lo mejor es lo que pensamos, y más cuando en ellos, sus metas en la vida trascienden la nuestra. Porque nos olvidamos que cuando decimos que queremos lo mejor, estamos declarando que lo que pensamos y queremos, es lo que a nosotros nos parece lo mejor. Faltará preguntarles a ellos si creen lo mismo. Cuando no entendemos que la madurez del hijo depende de su entendimiento como tal, y nosotros le imponemos o le decimos como actuar, pero el hijo no tiene convicción, obedece para no ser regañado o abusado, y entonces va y lo hace, pero no hay esencia en él.

Por lo tanto, y a partir de ello, hay una crisis interna dentro de la personalidad del hijo, que se refleja en su comportamiento posterior;, relación con personas, su profesión, su matrimonio, etc., pero siempre existirá una limitante en ellos como personas, si no sabemos tatar y educarlos de acuerdo a sus características, me refiero a su carácter, emociones, sentimientos, metas, objetivos, etc. Tengo un caso que por cercano no me presenta ninguna fisura como ejemplo: una joven mujer, que hoy es abogada, termina trabajando en asistencia social, porque esa es su vocación. Abogada fue porque su padre, prestigioso abogado penalista, la obligó a que lo fuera…

(Génesis 6: 1) = Aconteció que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la faz de la tierra, y les nacieron hijas, (2) que viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas. 

(3) Y dijo Jehová: No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne; mas serán sus días ciento veinte años. 

(4) Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de los hombres, y les engendraron hijos. Estos fueron los valientes que desde la antigüedad fueron varones de renombre. 

(5) Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. 

(6) Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón. 

Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón era de continuo solamente el mal. Aquí vemos el tiempo de Noé, obviamente, pero traído al hoy, podemos encontrar algo interesantísimo.

En primer lugar, que la mentalidad que posee la persona, define las circunstancias que le rodean. Muchas de las cosas que le suceden a una persona, sea donde sea, o que ocurra incluso en el entorno de esa persona, tiene que ver con su mentalidad ante determinadas cosas.

Observa que la maldad, por ejemplo, y por hablar de algo muy grosso, no viene por las experiencias o forma de actuar en la vida, viene por la mentalidad que posees. Distintas personas, ante un hecho similar, tienen y demuestran distintas reacciones. Lo que a algunas les mueve a risa, a otras les despierta un furor asesino. ¿Están enfermos, acaso? Puede, pero es su mentalidad la que le está dictando los pasos a seguir.

Ninguna experiencia es dolorosa en la vida, solo que la mentalidad (postura interna o gobierno interno) hace que estas experiencias lo sean. Lo mismo que a algunos les produce una reacción de rechazo y salen vertiginosamente a modificar su error o falla, a otros los deprime de tal modo que hasta llegan al suicidio.

Ahora claro, siempre en la vida habrá situaciones que serán diferentes a la forma de pensar que tenemos, por lo tanto, lo que tenemos que tratar es con nuestra mentalidad y no con la situación. Nunca te olvides que lo más complicado y negativo en nuestras vidas, es comprobar que los demás, sean amigos o familiares cercanos, jamás se comportan como deseamos o esperamos, sino como a ellos les parece bien.

Cuando hablamos de gobierno interno, decimos que esto, es la habilidad de transicionar en la vida y que se expresa mediante tu constante madurez por medio de tu mentalidad y entendimiento. La mayoría de las personas sueña y fantasea, (Y no es malo eso), con ser gobierno de algo importante. No entiende del todo que, si no comienza por hacer prevalecer un gobierno interno en su propia vida, jamás podría ser apto para gobernar a otros.

Cuando nos oponemos al cambio, nos limitamos a nosotros mismos. De hecho, esto que es absolutamente cierto, está siendo utilizado en la política humana con fines egoístas y absolutos como los que generalmente esgrimen las fuerzas políticas cualquiera sea su ideología. Proponerle un cambio a gente que por uno u otro motivo no se siente bien como está, es tentador. El problema radica en que luego, el noventa y cinco por ciento de esos cambios, terminan siendo para peor y no para mejor.

Las emociones o los sentimientos, por su parte, siempre demandarán de nosotros cambios constantes, nunca se estacionan, lo que se requiere es que nuestra madurez sea la apta para expresarse. Por lo tanto, dejemos de pensar que nuestras emociones o sentimientos son el enemigo, y entendamos que son parte de nuestra persona. La diferencia está en que las emociones son balanceadas por la madurez de nuestro carácter.

La maldad, en todas sus expresiones, mayoritariamente viene por causa de la mentalidad que poseemos. Independientemente del uso satánico que todos conocemos respecto a cualquier clase de maldad, ello sólo será posible si existe en la persona que es víctima, una mentalidad que lo posibilite.

El desbalance emocional es por medio de cómo vemos las circunstancias y experiencias que rodean nuestro desarrollo en Dios. Las circunstancias que rodean nuestra vida, nunca serán malas, solo que nuestra percepción de la vida es lo que definirá el proceso de esta misma. Alguien dijo alguna vez y con mucho tino que: No importa cuál sea tu problema, siempre tendrá solución. Lo que sí importa, es tu actitud ante el problema.

Gobierno Interno es la percepción que tenemos de la vida, y es adecuar esta percepción al proceso de nuestra existencia en cada etapa y fase de nuestra madurez en Dios. Gobierno interno es, precisamente, poseer la capacidad y la habilidad de desestimar cualquier clase de gobierno externo, por tentador que resulte, si eso obstaculiza el desarrollo de la extensión del Reino.

Gobierno Interno, es la esencia que gobierna nuestra vida, que no es movible ante las circunstancias que rodean cada fase de la existencia, sino que tiene la habilidad de adecuar cada fase, emociones y sentimientos a la esencia de tu carácter en Dios. Tú ya lo sabes, pero bien la pena reiterarlo una vez más: El conocimiento sin obras, no es válido en la gracia. Y cuando digo obras, obviamente que no me refiero a si asistimos al culto, oramos una hora diaria, o cumplimos una actividad; eso es parte, pero yo me refiero puntualmente a aplicar la palabra a la vida práctica.

De allí que, en función y razón de ello, voy a expresar lo más político que puede contener este mensaje. Y cuando digo político, no me refiero a ideológico, tú ya sabes que el creyente no tiene ni debe tener otra ideología que no sea la divina. Lo que digo es que el conocimiento de las realidades sociales, es una herramienta muy fuerte para la extensión del Reino.

Tú no puedes decirme, como me ha tocado oír, que para ser un buen miembro del Reino de Dios, al menos deberías visitar Israel una vez en tu vida. ¿Visitar Israel? ¿Sabría esa persona que entre los oyentes de su afirmación, había gente que pasaba días sin comer por falta de dinero? Eso no es mirar la extensión del Reino con fe, eso es hacerlo desde la óptica de un buen pasar y un estómago lleno.

Así es que, en amor y honor a estas verdades, te sugiero e invito a recorrer y examinar algunas aplicaciones prácticas, que es lo que el mundo secular nos demanda a gritos. Ellos saben que nosotros, como iglesia del Señor Jesucristo, sabemos muchísimo de capítulos y versículos, pero hete aquí que lo que ellos necesitan ahora, casi desesperadamente, son soluciones prácticas.

La solución a los problemas de nuestra época requiere un abordaje despiadadamente cándido, sin perturbar con discursos inútiles los valores religiosos, morales o culturales de cada lugar o región. Toda ciencia es, esencialmente, un medio hacia un objetivo. El medio (O la estrategia) es el conocimiento. El objetivo es el control. Más allá de ello, queda pendiente una sola pregunta: ¿Quién será el beneficiario?

Estas armas disparan situaciones, en vez de balas; propulsadas por el tratamiento de datos, en vez de reacción química, disparando su origen de bytes de informaciones, en vez de granos de polvo; a partir de un ordenador (computadora) en vez de un fusil, manipulado por un programador de computadoras en vez de un franco-tirador de elite.

No producen ruido de explosión evidente (Serían las llamadas armas silenciosas), no causan daño físico o mentales aparentes, ni interfieren de manera evidente con la vida cotidiana social de cada uno. Produce sin embargo, un infaltable » ruido», causa inevitables daños físicos y mentales, e interfiere de forma visible en la vida social cotidiana, o más bien circunstancias para un observador y gente de discernimiento muy adiestrado, para aquel que sabe que mirar y observar exactamente.

Escucha: Esta estrategia es sutil e inteligente, ya que hace que la gente en nuestra sociedad sea limitada en sus habilidades de solucionar y llegar al punto de partida a su crecimiento, y por consiguiente, un factor vital: La herencia mental o la cultura del Reino (si así lo entiendes) es perpetrada sin piedad y agredida limitando su desarrollo y madurez en el individuo.

Analiza con detenimiento lo que estoy diciendo…La sociedad no puede comprender esta arma, y entonces no puede creer que sea en realidad atacada y sometida por esta esencia silenciosa. Este es el tiempo que enfrentamos y en que nuestros hijos estarán desarrollándose…Si seguimos jugando con los teléfonos celulares, prestándole más atención a lo que dicen las redes sociales, (Escritas por gente a sueldo de organizaciones muy específicas), que a lo que ven nuestros ojos de la realidad palpable, mucho me temo que dentro de algunos años, la situación será similar o peor a la de los tiempos de Noé.

Las personas (hombres, mujeres, niños,… Todo nivel de cultura), pueden sentir instintivamente que algo no va bien, pero en razón de la naturaleza de esta arma silenciosa, ellos no pueden expresar su sentimiento de manera racional, o tomar en mano el problema con inteligencia. En consecuencia, no saben cómo gritar por ayuda, y no saben cómo asociarse con otros para defenderse. Si no manejan alguna clase de información seria y bien intencionada, (Sólo de una iglesia genuina podría salir algo así), terminarán siendo funcionales a los mismos intereses que han creado este caos.

Como fatídica consecuencia, el arma silenciosa de la que hablamos, es un tipo de arma biológica. Ella ataca la vitalidad, las opciones y la movilidad de los individuos de una sociedad; conociendo, manipulando y atacando la fuente espiritual, social y natural de sí mismo, así como sus fuerzas y debilidades físicas, mentales y emocionales. ¿Quieres un ejemplo muy visible del excelente resultado que les ha dado esas maniobras? Hoy por hoy, cualquier religión ocultista, esotérica, orientalista o directamente satanista, tiene mejor prensa en el marco social que cualquier cosa que resuma Biblia.

Dijo alguien que: «Cuando tú asumes la apariencia de poder, las personas te lo dan pronto.» Es una regla de oro mediante la cual han llegado a acceder a tremendos niveles de poder, personajes de la catadura de Hitler o Sadam Hussein. La experiencia, sin embargo, ha mostrado que el método más simple para volver eficaz un arma silenciosa, es ganar el control de las personas y mantenerlas en ignorancia de los principios básicos de los sistemas; por un lado, siempre llevándole a la confusión, desorganización, y distracción con temas sin importancia real.

Esto es obtenido con: 1 -Descomprometiendo sus mentes y espíritus; saboteando sus actividades mentales; Proveyendo programas educativos de baja calidad en matemáticas, lógica, diseño de sistema y economía, y desmotivando la creatividad, entre otros programas.

2 -Comprometiendo sus emociones, aumentando su egocentrismo y su gusto por las actividades emocionales y físicas: multiplicando sus confrontaciones y ataques emocionales (Violación mental y emocional) por medio de un estanque constante de violencia, de guerra, de sexo en los medios de comunicación social – en particular la TV y los periódicos. Y dándole lo que ellos desean – en exceso – para el espíritu, y privándole de lo que realmente necesitan.

3 -Rescribiendo la historia y la ley, y sometiendo a las personas a distracciones, de forma que sea capaz de desplazar sus pensamientos sobre sus necesidades personales hacia prioridades externas altamente fabricadas (artificiales).

Medios de comunicación: Mantener la atención de las personas adultas: distraídos, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivándolos con temas sin importancia real.

Enseñanza: Mantener a las personas en ignorancia de las verdaderas matemáticas, de la verdadera economía, de la verdadera ley, y de la verdadera historia.

Espectáculos: Mantener en entretenimiento a las personas debajo del nivel del sexto año de primaria.

Trabajo: Mantener a las personas ocupadas, ocupadas, ocupadas, sin tiempo para pensar, y llevarlos de vuelta a la granja con los demás animales.

A continuación, te presento una tabla, en la cual ilustro el impacto de esta arma silenciosa y su desarrollo en la vida del individuo y la sociedad. Analiza con tu entendimiento lo que rodea tu entorno, ya que puede ser que seas una presa más de cualquier estrategia de esta arma y si no, ve a tus seres queridos. Y en caso que no, ve a tu sociedad.

De hecho, en caso de no ver nada… no hemos entendido el bombardeo de información actual; en la cual, nuestros hijos están siendo educados y creciendo bajo la presión de esta arma invisible y silenciosa. ¿Has prestado atención respecto a la cantidad de horas que tus hijos pasan con cada uno de los elementos técnicos que, -se nos asegura-, mejorarán su comunicación, y cuántas escatiman a la oración, el estudio de la Palabra y la adoración misma? No me mires con ojos religiosos. Una cosa es jugar a la iglesia y otra muy distinta ser un auténtico hijo de Dios por adopción.

Esta es, a grandes rasgos, una tabla de estrategias del arma silenciosa: Sistema actual: Mantener a las personas en ignorancia. Resultado del Control: Menos organización y estrategias de libertad.

Sistema actual: Crear preocupación e inquietud. Resultado del Control: Menos defensas.

Sistema actual: Atacar el núcleo familiar. Resultado del Control: Controlar la educación de la juventud.

Sistema actual: Reducir la liquidez y dar más créditos o indemnizaciones. Resultado del Control: Mas dejar hacer, dejar pasar y proveerse de más datos de información. Aumentando los niveles de ansiedad.

Sistema actual: Conformismo social. Resultado del Control: Simplicidad en la programación o cultura mental.

Sistema actual: Minimizar las quejas contra los impuestos. Resultado del Control: Máxima cantidad de datos económicos, mínimos problemas restrictivos. Sistema actual: Estabilizar el consentimiento. Resultado del Control: Simplicidad de desarrollo de sus capacidades.

Sistema actual: Establecer condiciones-marco. Resultado del Control: Simplicidad de los problemas, solución limitada de los problemas actuales. Sin discernimiento.

Sistema actual: Apretar las agendas. Resultado del Control: Control total del conocimiento obtenido por esta arma, y sus etapas en el entendimiento del individuo.

Sistema actual: Maximizar el control. Resultado del Control: Resistencia mínima al control.

En la política nada ocurre por casualidad. Cada vez que un acontecimiento surge, se puede estar seguro que fue previsto para llevarse a cabo de esa manera.

El mundo se divide en tres categorías de gentes: Un muy pequeño número que produce acontecimientos, un grupo un poco más grande que asegura la ejecución y mira como acontecen, y por fin una amplia mayoría que no sabe lo que ha ocurrido en realidad.

Entiende, estamos en una guerra permanente, económica, una guerra sin muertos. Una guerra desconocida, una guerra permanente, sin muertes aparentemente, sin embargo una guerra a muerte.

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Cuando Dios Arenga su Ejército

Es indudable que va llegando un tiempo en que vamos a tener que abandonar los eufemismos religiosos y encarar directamente los problemas y asuntos que se produzcan por su nombre, sin minimizar ni disimular nada, cueste lo que cueste. De allí que aquellos que pretendemos haber salido de los rudimentos elementales del evangelio y haber entrado en las jurisdicciones del Reino de Dios, sabemos que es necesario meditar, para poder encontrar y como consecuencia dar estrategias, que serán útiles para tener más precisión en las formas en que expresemos el Reino de Dios, y de ese modo terminar la obra que en tu vida tiene que manifestarse.

Hoy en día cuesta mucho entender cómo opera el ámbito social que te rodea, que te acompaña en este mundo, y que efecto causa en la vida de las personas. Nosotros, como gente de Reino que aseguramos ser, tenemos que desarrollar habilidades que vayan en sintonía con esos avances sociales. En todo caso, la diferencia estará en que la implementación de estas habilidades, puedan crear culturas, principios eternos que permanezcan, con el objetivo de que el Reino y su Gobierno se expresen en las generaciones que vienen detrás de nosotros.

Desde este espacio yo tomo contacto con ustedes, considerándolos no ya como  a simple gente cristiana, si no como a gente de Reino; Esto quiere decir: gente con gobierno y con entendimiento, un entendimiento puesto en vigencia para establecer implementando la esencia, por lo cual cada uno de ustedes ha nacido, y no desarrollando patrones convencionales de dirección de origen religioso.

Como hemos podido comprobar con hechos concretos y visibles, somos precisamente innovadores, es decir, somos gente con una creatividad con habilidades para crear dentro de las adversidades, la cultura adecuada a los tiempos que nos rodean. Y si en tu caso personal, sientes que todavía no eres eso, entonces déjame decirte que de ninguna manera estás desechado ni marginado, sólo te falta crecer, madurar y entrar efectivamente a formar parte del Reino.

Y fíjate que pese a todo lo que se pueda andar diciendo a lo largo y ancho del planeta, somos gente que entendemos que en el Reino no hay guerra, que la única guerra existente es la mentalidad interna que tiene la persona, al presuponer ligeramente, que las exigencias de la vida trascienden toda la mentalidad religiosa, y también todos los programas que carecen de implementación para expresar lo que Dios nos ha confiado.

Yo solamente soy uno, entre muchísimos, de los que está convencido que el Reino se vive bajo un entendimiento de lo que se ha cumplido en la palabra. Ustedes, por ejemplo, que no por casualidad están allí escuchando esto, son gente, que entiende que estamos más allá de la Biblia, un libro ya consumado, pero que en la actualidad es necesario usar para la gente que no puede ver el Reino de Dios fuera del contexto.

Y quiero dejar bien claro esto, blanco sobre negro, para no dar lugar a que nadie deseoso de producir daños, salga a decir que hay un ministerio que pretende militar en el evangelio por fuera de la Biblia. Jamás dije ni diría eso. Amo a la Biblia porque de ella se desprende todo, pero absolutamente todo lo que los creyentes estamos o no estamos en condiciones de hacer en nombre de Jesucristo. Lo que termino de decir, es que en un determinado nivel espiritual, ya la Biblia no te trae nada nuevo. Sólo te va a respaldar lo que el Espíritu Santo te diga hoy mismo, esta mañana, esta tarde, esta noche, ahora.

Tenemos que vivir en unos de los niveles básicos: Fíjate que los apóstoles no tenían Biblia, lo único que tenían era la ley, pero entendían que la ley estaba siendo cumplida, y que ellos eran parte del cumplimiento. O sea que: estaban escribiendo una vida más allá de la ley. Bueno; hoy es igual, vivir una vida en Reino y Gobierno más allá de la Biblia, tiene que entenderse como un avance progresivo y necesario dentro de los lineamientos de la Palabra escrita, esa Palabra que un día conocimos, creímos, amamos y guardamos.

¿Y todo esto por qué? Porque está más que claro y probado que el Reino no se limita a un libro que se cumplió. La Biblia solo te habla y te introduce al Reino, pero cuando consigues entrar allí, solo prevaleces por tu entendimiento. Y no estoy hablando de visiones raras o delirios místicos imposibles de probar; hablo de rudimentos normales para la vida espiritual de aquellos que se cobijan bajo el diseño de Dios y siguen a morir los dictados de Su Palabra.

El Reino es una jurisdicción divina, antes que la riqueza y hasta la unción de un libro, a eso lo entendemos a plenitud. Por eso es que en este trabajo en especial, yo me dirijo a ustedes como a gente de Reino y no como a una gente religiosa o dogmática, que por ahí también forma parte de nuestros lectores u oyentes, pero que sin ninguna duda no alcanzarán a dimensionar lo que aquí estamos hablando. Y no estoy subestimando ni soslayando, sólo estoy describiendo el sentir de mucha gente que hoy está espiritualmente en un lugar en el que yo mismo estuve y no hace tanto tiempo atrás.

Y cuando hablo de gente de Reino, no estoy hablando de seres maravillosos, perfectos e incólumes, me estoy refiriendo al carácter interno de la persona, el cual es la magnitud y la anchura del dominio y la esencia de sus motivaciones, la perspectiva de sus vidas, la mentalidad y postura que posees ante las circunstancias. Por otra parte, la madurez de tu carácter, -Eso de lo que tanto despliegue dialéctico he realizado en estos tiempos-, determina los alcances y el dominio de la expresión de los paradigmas o patrones gubernamentales, por medio de las características de la expresión de tu persona. Nadie es lo que dice ser, a menos que todos los que lo observan, coincidan en que es realmente lo que dice ser.

De hecho, el entender que la obra de Dios y su efecto en la humanidad, implica beneficios que van más allá de gozarte, requiere de una responsabilidad muy madura de parte de tu persona. Porque cuando no sabemos balancear nuestras emociones y nuestros sentimientos, muy fácilmente podemos ser movidos por medio de motivaciones sin fundamento. Qué es lo que a mi muy modesto entender, es lo que ha estado sucediendo y aun ocurre en muchísimas áreas de lo que globalmente llamamos Cristianismo.

Claro está que, todo lo que es parte de nuestra persona nunca será falso, porque es parte de nuestra personalidad. Las implicancias de la hipocresía y la simulación vienen más adelante. Por ejemplo, cuando uno llega a una determinada edad, tenemos ciertas decisiones que tomar para nuestro desarrollo personal; nadie va a hacerlo en nuestro lugar. Entonces, cuando tenemos que decidir prepararnos para trabajar, y es nuestra primera experiencia, nadie puede desconocer ni negar que hay variados sentimientos respecto al futuro.

Y ahí es donde empiezas a preguntarte: ¿Qué acontecerá? ¿Y si me equivoco? ¿Verdaderamente podré hacerlo? O tal vez es un deseo, porque por fin uno saldrá de casa y tendrá la libertad de tomar decisiones, o será como una huida o un escape a la realidad que nos rodea, por causa de las experiencias de nuestra niñez o recientemente. Tal vez sean los efectos del pasado que influencien en algún punto en las decisiones de tu vida en la actualidad. Son sentimientos, obviamente, pero que son parte de nuestra persona, y, como tales, ameritan que los tengamos que balancear correctamente, para que estos sentimientos sean parte del desarrollo del carácter de la persona y no una barrera limitante en nuestra vida.

Claro que deberemos tener en cuenta algunos pormenores muy importantes: El primero de ellos, es que los sentimientos varían de acuerdo a la experiencia y a las situaciones que atravesamos como personas en las diferentes etapas de nuestras vidas. Los sentimientos o deseos siempre probarán la manera de pensar que posees, es decir que los deseos no te piden permiso para hacerse sentir en tu persona, pero si son balanceados por los principios y valores de tu carácter y madurez personal.

De allí que, cuando decidimos trabajar con los sentimientos, acortamos el tiempo del proceso de madurez de nuestra persona. Y te pido por favor y delante del Señor, que no me malinterpretes. No te estoy diciendo que todo sea emocional o sentimental, ya que todo esto es parte de ti. Sí te estoy diciendo que es dirigido por el dominio de tu carácter interno (Esto es, el Reino), que hace que no pierdas el sentido por ese mismo Reino.

Escúchame: tú sabes tan bien como yo y como cualquier ser humano bien nacido, que hay sentimientos que son molestos, por causa de las experiencias que pasamos, así es que por esa misma y estricta razón que no queremos sentir ciertas emociones, ya sea por temor o por no volver a pasar por la misma experiencia.

Y te doy un simple ejemplo: En una familia, hay ciertas tradiciones o costumbres que rodean y forman parte de la cultura familiar. Entonces nosotros, como padres, tenemos que entender que existen ciertos deseos, metas u objetivos para desarrollar y expresar a nuestra pareja, y por consecuencia a nuestros hijos. Estos deseos, cuando no lo sabemos balancear y trasmitir a nuestro círculo familiar, pueden ser una limitante al desarrollo familiar. Es decir, si vemos a nuestro hijo como medio para lograr metas o cosas que nosotros no logramos, eso es definitivamente limitar la identidad del hijo.

Fíjate que los educamos conforme a nuestra manera de pensar, pero no entendemos que un hijo tiene en sí una esencia diferente a la nuestra como padres. Nadie pone en duda que queremos lo mejor para ellos, pero resulta ser que no siempre lo mejor es lo que nosotros pensamos que es mejor, y más cuando en ellos, sus metas en la vida, trascienden la nuestra. ¿Cómo podría yo entender que lo mejor para mi hijo es una buena formación informática, cuando yo no sólo no la tengo, sino que ni siquiera la conocía, hace algunos años?

Cuando no entendemos que la madurez de un hijo depende de su entendimiento como tal, y nosotros le imponemos o le decimos cómo actuar y cómo no actuar, pero ese hijo no tiene convicciones propias, obedece por no ser regañado o reprendido, pero no hay esencia en él y mucho menos entendimiento claro de eso que está incorporando a su vida solamente porque sus padres así se lo demandan. Si ese hijo luego no es feliz o se frustra, no será su culpa, sino la de sus padres. Por eso es tan maravillosa la obediencia a Dios como Padre. Él no se equivoca y obedecer, siempre es acertar.

En cambio en estas circunstancias humanas, cuando ocurren esa clase de errores con sus respectivas decepciones o frustraciones, hay una crisis interna dentro de la personalidad del hijo, que se refleja en su comportamiento, en su relación con las personas, y en una serie no liviana de cuestiones más. Pero siempre existirá una limitante en ellos como personas, si no sabemos tratar y educarlos de acuerdo a sus características, me refiero a su carácter, emociones, sentimientos, metas, objetivos, y no como a nosotros nos parece mejor.

(Génesis 6: 5) = Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. 

Aquí vemos esto que se escribe con relación al tiempo de Noé, pero hay algo interesantísimo por encima de lo ya conocido. Lo primero que se puede observar, es que la mentalidad que posee la persona, es lo que define las circunstancias que le rodean. Fíjate que la maldad no viene por las experiencias o por la forma de actuar en la vida, sino que viene por la mentalidad que posees. Mira como dice lo mismo la Biblia Textual:

Vio entonces YHVH que la maldad del hombre se había multiplicado en la tierra, y que toda forma de pensamiento de su corazón era solamente el mal continuamente.

Ninguna experiencia es dolorosa en la vida, solo que la mentalidad (postura interna o gobierno interno) hace que estas experiencias lo sean. Alguien lo explicó con mayor claridad alguna vez: no es problema el problema, sino tu actitud ante el problema. A similar problema hay diferentes actitudes y reacciones. Por eso hay gente que se sobrepone y gente que se deprime y se apaga.

Ahora, siempre en la vida habrá situaciones que serán diferentes a la forma de pensar que tenemos, por lo tanto, lo que tenemos que tratar es con nuestra mentalidad y no con la situación. No podemos tener la jactancia o la pretensión de adaptar a toda una sociedad a nuestra forma de pensar. Lo que sí podemos hacer es, dentro de esa sociedad, elegir en qué lugar queremos estar y donde no nos agrada estar. Eso es lo que llamaos gobierno interno.

Cuando hablamos de gobierno interno, decimos que eso, es la habilidad de transicionar en la vida y que se expresa mediante tu constante madurez por medio de tu mentalidad y tu entendimiento. Por eso es que la Biblia dice que los cinco ministerios por igual, sin que ninguno le saque ventaja a otro, son para perfeccionar, (Que todos ustedes ya saben que es madurar) a los santos. De hecho, cuando nos oponemos al cambio, nos limitamos a nosotros mismos.

Porque debes entender que las emociones o los sentimientos, siempre demandarán de nosotros cambios constantes; nunca se estacionan, así que lo que se requiere es que nuestra madurez sea la apta y suficiente para expresarse. Por lo tanto, dejemos de pensar que nuestras emociones o sentimientos son el enemigo, entiende, son parte de nuestra persona, la diferencia es que las emociones son balanceadas por la madurez de nuestro carácter. No podemos eliminar a las emociones de nuestras vidas, sólo podemos madurar.

Y eso es lo que nos asegura que la maldad viene por causa de la mentalidad que poseemos. Así como el desbalance emocional es por medio de cómo vemos las circunstancias y experiencias que rodean nuestro desarrollo en Dios. Aprende y recuerda que las circunstancias que rodean nuestra vida, nunca serán malas, solo que nuestra percepción de la vida es lo que definirá el proceso de esta misma.

Gobierno Interno, entonces, es la percepción que tenemos de la vida, y también es adecuar esta percepción al proceso de nuestra existencia en cada etapa y en cada fase de nuestra madurez en Dios. Y no termina allí: gobierno Interno, asimismo, es la esencia que gobierna nuestra vida, que no es movible ante las circunstancias que rodean cada fase de la existencia, sino que tiene la habilidad de adecuar cada fase, emociones y sentimientos a la esencia de tu carácter en Dios.

El conocimiento sin obras, no es válido en la gracia. Pero mucho cuidado con esto: cuando digo “obras”, no me refiero a si asistimos a un culto, oramos una hora diaria, le llevamos comida a una familia que vive en la calle o ayudamos a cruzar la peligrosa avenida a un ciego. Todo eso quizás es parte, pero a lo que me refiero, es a aplicar la palabra a la vida práctica. Lo que normalmente conocemos como “poner por obra la Biblia”. Allí recién, y no antes, es donde la gente de Reino se instala por encima de la Biblia.

Ahora bien: el conocimiento de las distintas realidades sociales que imperan en cada uno de los países que con mayor asiduidad y presencia ingresan a diario en esta página Web, es una herramienta sumamente fuerte para el engrandecimiento y la extensión del Reino. De hecho, no solamente lo vemos en una expresión teórica o académica, sino que tiene una sencilla, clara y directa aplicación práctica que ningún hombre o mujer de Reino deberá desconocer.

La solución a los problemas de nuestra época requiere un abordaje casi despiadadamente contundente, que actúe correctamente, aunque sin perturbar los valores religiosos, morales o culturales de la población a la cual geográficamente se pertenece. Toda clase de ciencia es, esencialmente, un medio hacia un objetivo. El medio, vale aclararlo (Y que es la estrategia) es el conocimiento. El objetivo, como supongo que ya te ha quedado en evidencia, es el control. Más allá de ello, queda pendiente una sola pregunta: ¿Quién será el beneficiario?

Obviamente que estas armas disparan situaciones, en lugar de disparar balas. Situaciones que son propulsadas por el tratamiento de datos, en lugar de reacción química, disparando su origen de bytes de informaciones, en lugar de granos de polvo; a partir de un ordenador (Normalmente llamado computadora) en vez de un fusil, manipulado por un programador de computadoras en lugar de un prolijo y entrenado franco-tirador de elite.

No producen ruido de explosión evidente (Son las armas silenciosas), no causan daño físico o mentales aparentes, ni interfieren de manera evidente con la vida cotidiana social de cada uno. Pero, sin embargo, producen un infaltable » ruido», que es clara causa de infinitos daños físicos y mentales, e interfiere de forma visible en la vida social cotidiana, o más bien en circunstancias claras para un observador y para gente de discernimiento muy adiestrado, o sea, para aquel que sabe mirar y observar exactamente lo que una mayoría ni siquiera ve.

Escucha: esta estrategia es sutil e inteligente, ya que hace que la gente en nuestra sociedad, sea limitada en sus habilidades de solucionar y llegar al punto de partida a su crecimiento, y por consiguiente, un factor que consideramos vital: La herencia mental o la cultura del Reino (Si así lo entiendes) es perpetrada sin piedad y agredida limitando su desarrollo y madurez en cada uno de los que anhelan poseerla.

No lo tomes superficialmente ni lo desestimes como ligero, analiza con detenimiento lo que te estoy diciendo. Creo que ya te has dado cuenta que la sociedad no puede comprender la peligrosidad y la efectividad de esta clase o forma de arma. Así que entonces no puede creer que sea en realidad atacado y sometido por esta esencia tan silenciosa. La gente todavía no registra ni la sutileza ni lo subliminal. No lo ve.

Sin embargo, y por todo lo que está ocurriendo a tu alrededor y que seguramente tú estás viendo con claridad, este es el tiempo que enfrentamos y en el cual nuestros hijos o nietos estarán desarrollándose. Las personas (Ya sean hombres, mujeres, ancianos o niños, (O sea: todo nivel de cultura), pueden sentir instintivamente que algo no anda bien, pero en razón de la naturaleza de esta arma silenciosa, ninguno de ellos podrá expresar su sentimiento de manera racional, o tomar en mano el problema con inteligencia. En consecuencia, nadie acierta a saber cómo gritar por ayuda, o como asociarse con otros para defenderse.

En consecuencia, el arma silenciosa de la que estoy hablando y que está muy lejos de ser una ocurrencia de una imaginación muy fantasiosa, es de alguna manera, un tipo de arma biológica. Porque ella ataca la vitalidad, las opciones y la movilidad de los individuos de una sociedad; conociendo, manipulando y atacando la fuente espiritual, social y natural de sí mismo, así como sus fuerzas y debilidades físicas, mentales y emocionales.

Alguien dijo alguna vez algo que me quedó grabado. No sé por qué razón hoy vino a mi mente y lo recordé completo: «Cuando alguien asume la apariencia de poder, las personas se lo dan pronto.» Tremendamente cierto. Tan cierto como que si una persona rica necesita dinero en un lugar donde es conocido, sobrarán quienes se lo ofrezcan.  Mientras que si quien lo necesita es un pobre, en las mismas condiciones, no logrará recibir un solo centavo. La apariencia es reina y señora de los egocentrismos.

Además, la simple experiencia ha mostrado que el método más sencillo para volver eficaz un arma silenciosa, es ganar el control de las personas y mantenerlas en ignorancia de los principios básicos de todos los sistemas, tanto a los que ellos tienen acceso como a aquellos que por diversas razones se hallan lejos. Por un lado, siempre llevándole a la confusión, a la desorganización, y a la distracción, con temas sin importancia real. El deporte en una gran mayoría de sus disciplinas más populares y los avatares del ambiente artístico, son un claro ejemplo.

Pero, además de estos elementos visibles muy claros y conocidos, esto también es obtenido con: Rutinas, sentencias y muletillas destinadas a eliminar cualquier clase de compromiso de sus mentes y de sus espíritus, saboteando de esa manera sus actividades mentales. Proveyendo programas educativos de baja calidad en materias básicas como matemática, lógica, diseño de sistema y economía, y desmotivando de esa manera cualquier clase y calidad de creatividad, entre otros programas. El gris gana la batalla.

También compromete sus emociones, aumentando su egocentrismo y su gusto por las actividades emocionales y físicas: multiplicando sus confrontaciones y ataques emocionales (violación mental y emocional) por medio de un estanque constante de violencia, de guerra, de sexo en los medios de comunicación social, en particular la televisión y los periódicos. ¿Y cómo lo hacen?  Dándole lo que ellos desean – en exceso – para el espíritu, y privándolos de lo que realmente necesitan. Miras un programa con un enorme predicador y su palabra ungida ocupa no más de un diez por ciento del espacio. ¿El resto? Canciones promocionales de artistas cristianos, muchas sin unción, anuncios, promociones y mucho glamour santo.

También reescribiendo la historia y la ley, y sometiendo a las personas a distracciones, de forma que sean capaces de desplazar sus pensamientos sobre sus necesidades personales, hacia prioridades externas altamente fabricadas y artificiales. Gente con tremendos problemas financieros o de familia, puesta a trabajar en ayuda económica o de sanidad interior para con otros que están iguales o peores que ellos.

En lo que respecta a los medios de comunicación, parecería ser que su tarea prioritaria es la de mantener la atención de las personas adultas a cualquier costo. Esto es: mantenerlos distraídos, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivándolos con temas muy explosivos en la apariencia, pero sin importancia real en lo concreto. Me levanto por la mañana y sintonizo los canales de noticias más importantes de mi país y, conforme a lo que veo, ya sé perfectamente que es lo que me están ocultando con eso. Eso se llama aprender a leer entre líneas, que es mínimamente obligatorio si es que no quieres quieres terminar cautivo de ellos y, a corto o mediano plazo, pensando de todas las cosas exactamente como a ellos les conviene que pienses.

Con relación a la enseñanza, la idea central siempre será la de mantener a las personas en ignorancia de las verdaderas matemáticas, de la verdadera economía, de la verdadera ley, y de la verdadera historia. ¿Por qué? Razonamiento simple: si tú ignoras todas estas cosas, luego te creerás sin cuestionar absolutamente nada todos los números que te arrojen como reales, todos los sistemas económicos que te vendan como genuinos, todas las acusaciones, juicios, sentencias y consecuencias que te muestren como expresión de justicia y todas las implicancias, resultados o errores que te brinden como retazos de una historia mediática.

También el mundo del espectáculo tiene relación directa con los personajes de un lado y del otro de este sainete en tres actos llamado vida nacional o regional. Aquí también lo prioritario es mantener entretenidas a las personas, de ser posible, en un nivel tanto intelectual como moral, (¡Y ni hablemos de espiritual!), por debajo del nivel de un sexto año de escuela primaria, que aquí en Argentina es el ciclo inicial. Esto es: apto para personas con un máximo de doce o trece años de edad. ¿Se entiende? Olvídate de profundidades y riquezas culturales, mejor el bullanguero “chan-chán” de la mediocridad llevada al pseudo-arte.

En lo concerniente al trabajo, al mundo laboral en sí, la idea es mantener a las personas ocupadas, muy ocupadas, si es posible, tremendamente ocupadas, sin tiempo para pensar, y luego llevarlos de vuelta a la granja con los demás animales. Obvio, una metáfora simbólica. ¿O tal vez no?

A continuación, te presento una tabla, en la cual algunos hombres de Dios que también militan en el Reino, han ilustrado el impacto de esta arma silenciosa y su desarrollo en la vida del individuo y la sociedad. Quiero que analices con tu entendimiento lo que te rodea, esto es, tu entorno, ya que puede ser que, aún sin saberlo, seas presa fácil de cualquier estrategia de esta arma. Y si no terminas de creerlo, por favor, observa a tus seres queridos. Y en caso que no alcances a ver nada allí, mira a tu sociedad.

Claro está que, aún en caso de no ver nada, todavía, es porque seguramente no hemos entendido el nivel, la densidad y la calidad del bombardeo informativo actual; en el marco del cual, nuestros hijos están siendo educados, entrenados y, por qué no, creciendo bajo la presión de esta arma invisible y silenciosa.

La tabla que han preparado los especialistas del tema nos habla de: El sistema actual se fundamenta en mantener a las personas en la máxima ignorancia que sea posible respecto a todos los temas de fondo, incluidos los que tienen que ver directamente con ellos. El resultado de ese control, es una menor organización y también menor cantidad de estrategias de libertad. Un prisionero, te diría, casi voluntario y estupidizado.

Una vez más, el actual sistema está aceitado y altamente preparado y hasta entrenado en crear preocupación e inquietud en la población. Es suficiente con una hora de televisión (Y no estoy hablando de canales secundarios, sino de los considerados como “sobrios”), y la desesperanza empieza a hacer estragos en la psiquis de cada espectador. El resultado de esto, es que las personas comienzan a andar por la vida diaria, sea en el ámbito que sea, con menores defensas. Esto es: están mucho más vulnerables a todo.

Otra estrategia, si tú quieres seguir llamando así a lo que yo llamaría trapisonda, que para quien no lo entienda, significa una mezcla de crueldad, delito, fraude y estafa moral, es la de atacar el núcleo familiar. Creo que esto no va a necesitar demasiada ampliación ni aclaraciones por mi parte, vivas donde vivas y en el sector social que vivas, a esto lo estás comprobando a diario. La pedofilia, el abuso laboral infantil, la violencia de género, el feminismo a ultranza, leyes favorecedoras de la homosexualidad y el aborto, en fin; podríamos estar centímetros y horas detallando cada uno de esos casi diabólicos ataques. El resultado de esta estrategia, lo puedes ver a tú alrededor: controlar la educación, la formación, el comportamiento y hasta las conductas de la juventud. Fíjate en que anda, mayoritariamente, la juventud de tu lugar de residencia y ahí tienes tu respuesta.

Después llega la estrategia financiera de reducir al máximo la liquidez y propiciar más créditos e indemnizaciones. El crédito, que en un principio parecería ser la hermosa solución para acceder a valores inalcanzables para determinados estratos sociales, todos lo sabemos, termina siendo la gran espada de Damocles que sentencia y si cabe hasta ejecuta a uno y a cada uno que caiga en sus redes y luego se vea envuelto en esa telaraña de intereses de la cual no puede salir. Esto produce como resultado un dejar hacer, un dejar pasar, esto es: indiferencia para con todo lo que no te toque de cerca, así como intentar proveerte de mayores datos de información aumentando, de esa manera, los niveles ya altos de ansiedad.

Asimismo, los poderes a cargo de esta debilitación general, esgrimirán todos los argumentos y artilugios que sean necesarios para producir un necesario conformismo social. Cuando el común denominador de las personas crea entender que es una bendición tener para comer todos los días son mayores aspiraciones o proyectos, ese día la estrategia que estamos mostrando habrá resultado vencedora, ya que podrá manejarse dentro de una simplicidad en sus programaciones tendientes a establecer una cultura mental acorde.

Y ahí es donde aparece lo impositivo. ¿Qué nación no tiene quejas en su población por la calidad o el elevado costo de sus impuestos? Muy pocas o ninguna. Las grandes diferencias, en todo caso, estarán radicadas en la prestación que cada estado cumple a partir de esas recaudaciones, pero no en su volumen que siempre es alto. La estrategia es minimizar las quejas de los usuarios al mínimo posible, ya que con ello se logrará la máxima cantidad de datos económicos que producirán mínimos problemas restrictivos.

Cuando el poder central consiga estabilizar el consentimiento de cada uno de los pasos que se den, así sea para perjudicar al máximo de la sociedad, ese día se habrá logrado una simplicidad tal en el desarrollo de sus capacidades que absolutamente nada de lo que se diga o haga podrá modificarlo. Al establecer las condiciones inherentes al marco, se logrará la simplicidad de los problemas, la solución ilimitada de los problemas actuales sin poner en vigencia ni en marcha el menor grado de discernimiento.

Finalmente, bregarán para apretar las agendas, que es como decir controlar y articular los movimientos de las grandes concentraciones humanas, con la finalidad de que piensen, actúen, decidan y se muevan conforme a sus planificaciones privadas. Todo esto se logrará sin dudas a partir de esa silenciosa arma comunicacional destinada a lavar cerebros desprevenidos e implantar en ellos la semilla del pensamiento único. De esta manera, lograrán la nada despreciable resultante de maximizar su poder de control y debilitar al máximo, (O mejor dicho al mínimo) cualquier clase de resistencia.

Tenemos que entender de una vez por todas y para siempre, como gente de Reino y no como simples religiosos, que en la política de cualquier nación del planeta, nada ocurre por casualidad. Cada vez que un acontecimiento surge, se puede estar seguro que fue previsto para llevarse a cabo de esa manera. Entonces aparece una izquierda atea, pragmática, déspota y proclive a la homosexualidad y el aborto, que da lugar al nacimiento de una derecha que, como no podría ser de otro modo, suma a la iglesia religiosa, y con la excusa de no darle lugar a aquella izquierda, es capaz de aceptar y asumir los extremos más miserables de la pobreza, la degradación y hasta la prostitución como medio natural de vida. A eso lo logran con la religión, pero jamás lo conseguirán con la gente de Reino. Porque la gente de Reino no tiene otra ideología que no sea la de Jesucristo, que podrás imaginarte, no era ni de izquierda ni de derecha, era Justicia y Amor, nada menos.

Tendrás que saber, si es que todavía lo ignoras, que el mundo se divide en tres categorías de gentes. Un muy pequeño número que produce acontecimientos, un grupo más grande que asegura la ejecución de esos acontecimientos y observa cómo se producen y, por fin, una inmensa mayoría que no sabe ni tiene la menor idea de lo que ha sucedido.

Esto quiere decir, por si todavía no lo h as entendido hermano de Reino, que estamos en medio de una guerra permanente. Una guerra mediática, económica, una guerra sin muertos físicos, una guerra desconocida. Reitero: una guerra aparentemente sin muertes, pero que sin embargo y valga la paradoja, es una guerra a muerte.

Y voy a insistir con algo que te dije al principio. No soy autor total de esto que has escuchado, así que no puedes de ninguna manera pensar que todo se trata de la enfebrecida imaginación de un resentido o un hereje que se lanza por la vida a decir cosas sin sustento. Esto es en su mayor porcentaje, autoría de otros hermanos que están en el mismo sentir, que aguardan órdenes divinas específicas y precisas que, seguramente, no tienen que ver con participar en gobiernos terrenales y, mucho menos, intriga r para derrumbarlos. Eso es politiquería y ya hay demasiado hombres y mujeres ocupados en ella y viviendo de ella.

Nosotros somos gente de Reino y nuestra tarea, mira el descubrimiento que te voy a hacer, es aportar nuestro grano de arena para la extensión de ese Reino. Que no es una jurisdicción geográfica, aunque en algunos casos y en parte, pueda incluirla. Es una jurisdicción espiritual a la que van llegando solamente los que el Señor ha seleccionado y elegido para servir. Los que estamos aquí no estamos por mérito humano alguno. Hay muchos que han sido excelentes personas en sus vidas seculares o religiosas, pero hay otros que han sido verdaderas basuras y ahora han sido restaurados por el tremendo poder de Dios y transformados en puntales de esta reforma.

Tú no has estado hoy allí escuchándome por simple curiosidad o porque no tenías otra cosa que hacer. Tú has estado allí, hoy, porque el Espíritu Santo te puso allí tal cual un día me puso a mí a escuchar lo que un muchacho muy joven me hablaba respecto a un Jesucristo distinto al que las distintas religiones me presentaban. Un Cristo vivo que no colgaba ya de ninguna cruz, un Cristo de amor que de ninguna manera se agradaba de las crueldades legalistas y un Cristo de poder que lo manifestaba sin problemas ni tapujos en función de la extensión de su Reino y de la eliminación de cada uno de los enemigos de ese Reino.

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Tres Niveles Para Servir al Reino

Una noche fui invitado a predicar a una congregación bastante numerosa que estaba celebrando su aniversario, por lo que se debía interpretar que la invitación que me habían efectuado, debía halagarme notablemente. Un instante antes de subir a la plataforma, el hermano que oficiaba de conductor de la reunión, me preguntó cómo deseaba yo que me presentara.

Era norma por aquellos tiempos, que los que conducían los servicios consultaran a los ministros invitados, porque la decisión del estilo de su presentación, era algo que debían decidir ellos mismos. O sea: nosotros. En este caso, yo mismo. Te confieso que por un momento estuve tentado, (no me preguntes por quien), de hacerlo como la gran mayoría que había presenciado: ¡Ahora! ¡El gran siervo de Dios!

Pero de inmediato me arrepentí. No porque estuviera muy iluminado, ya que todavía había mucha oscuridad dando vueltas en mi mente y mi alma. Tuve temor que esa presentación cayera mal y me criticaran por ello. Y al pensar esto, el Espíritu por una milésima de segundo iluminó mi entendimiento. Y entendí que si era un siervo de Dios, de verdad, lo último que podía ser, era grande.

Recuerdo que la vocecita de la tentación me soplaba al oído: “¡Pero si todos lo hacen! ¿Quién eres tú menos que ellos para no hacerlo? ¡Tú también eres grande! Menos mal que no cedí a la seducción. Allá los que usaban esa presentación. Los había visto arder de ira cuando los criticaban por eso, y hasta declarar, a modo de sentencia divina, que, ¡Se las verían con el mismísimo infierno por criticar al siervo!

Así que, un tanto desorientado, recordé algo que había oído decir a un predicador hondureño, y pensé en hacerme presentar como un simple amigo de Dios. De inmediato me imaginé la reacción: ¿Eh? ¿Amigo de Dios, hermano? ¿Usted sabe lo que está diciendo? Perdóneme, pero rotularse así me suena como un poco exagerado en la confianza, casi irrespetuoso, casi irreverente. ¿Cómo va a ser amigo de Dios? En ese pensamiento andaba cuando me decidí y le dije: preséntame como un hijo de Dios, nada más. Y el muchacho respondió al instante lo que no me esperaba: ¿Hijo de Dios? ¡Pero hermano! ¡Ese es solamente Jesús! Así que me quedé en silencio, pensando en cómo debía presentarme para que nadie me criticara.

Fue mi experiencia hace muchos, muchísimos años, cuando todavía bebía biberón con leche adulterada y ya me las daba de hombre que comía asado a la parrilla. ¡Iluso! De ilusos está llena la religión. Y supongo que el infierno, también. Sin embargo, esto que te he contado, seguramente una de las dudas que en algún momento ha embargado a cualquier predicador internacional itinerante, o incluso a algún pastor de alguna congregación de las multitudinarias, o de cualquier cristiano que suponga tener un ministerio también, de supuesto gran alcance. ¿Cómo me presento¿ ¿Cómo Siervo, como Amigo, o como Hijo? La Biblia, claro está, habla de todo, pero la duda siempre está. Es una permanente batalla entre el respeto por la Palabra y la religiosidad de los hombres. Bien; te propongo dejar de lado las pequeñas soberbias miserables de hombres también muy pequeños, y vamos a estudiar, desde la Palabra misma, qué es lo que realmente somos, para poder definir cómo presentarnos en sociedad.

SIERVO

La pregunta, es: ¿Qué es, literalmente, un Siervo? A mí no me gusta demasiado recalar en los hechos históricos o sociales, con el fin de extraer de ellos alguna buena moraleja. No es mi estilo, ni es mi sentir. Creo en el evangelio como una serie inagotable de principios espirituales, fruto de la guía del Espíritu Santo de Dios, que deberán ser develados mediante la revelación que el mismo Espíritu dará. Por lo tanto, baste aclarar que un Siervo, era literalmente un esclavo, un criado, un sirviente de un determinado amo, que era su dueño y señor y sin derecho alguno más allá de obedecer ciegamente y sin saber motivos ni objetivos, lo que ese amo le ordenara. Vamos a ver ahora qué es lo que dice la Biblia.

(1 Samuel 3: 8) = Jehová, pues, llamó la tercera vez a Samuel. Y él se levantó y vino a Elí y dijo: heme aquí; ¿Para qué me has llamado? Entonces entendió Elí que Jehová llamaba al joven.

(9) Y dijo Elí a Samuel: ve y acuéstate; y si te llamare, dirás: habla, Jehová, porque tu siervo oye. Así fue Samuel y se acostó en su lugar.

Fíjate con cuidado quién es, aquí, el que rotula al servidor de Dios como siervo: Elí. Elí era un sacerdote con mucho poder, pero con enorme debilidad. Permitió que sus hijos Ofni y Finés hicieran barbaridades pecaminosas en el templo y, por esa causa, Dios decidió levantar al niño Samuel y entenderse con él. Sin embargo, Elí tenía bien claro el rol del hombre ante su creador. Humildad y un reconocimiento de indiscutible señorío y posesión. Un pagano impío desobediente y corrupto puede, llegado el caso, tener muy en claro que quien desee ser algo dentro del Reino, tendrá que tener un espíritu de siervo.

(Job 1: 7) = Y dijo Jehová a Satanás: ¿De dónde vienes? Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: de rodear la tierra y de andar por ella.

(8) Y Jehová dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal?

Dios mismo declara a Job varón perfecto y recto, y así y todo se le somete a prueba, no a causa de sus pecados, sino a pesar de su rectitud. La prueba perseguía dejar restablecida su rectitud, así como darle una visión más profunda de la naturaleza de Dios y una más clara comprensión de la condición humana. Mientras que Satanás se proponía demostrar que Job era un pecador, la meta de Dios era poner de manifiesto para siempre la sinceridad de la fe de Job. Dios no permite que se nos pruebe para ver si fallamos, sino para fortificar nuestra fe. La prueba es, de hecho, una manifestación de la confianza de Dios en nuestra fidelidad o integridad.

Sin embargo, lo más notorio en este texto, es que a la palabra Siervo como rótulo al hombre o a la mujer de Dios, lo utiliza el propio Dios, avalándolo implícitamente y dejando de lado cualquier subestimación o visión peyorativa. Asimismo deja traslucir, de paso, algunas de las condiciones elementales que un siervo debe tener. 1.- Varón perfecto, que es como decir: Varón Maduro. 2.- Varón Recto, sin dobleces ni dobles mensajes o comportamientos. 3.- Temeroso de Dios, que no es pusilánime, sino valiente hasta la osadía por reverencia. 4.- Apartado del mal. Entonces es buen momento para preguntarse y preguntarte a ti: ¿Quieres ser tú un Siervo de Dios? Te ruego que tengas muy presente estos cuatro aspectos, entre otros no mencionados aquí, pero obvios en su practicidad.

(Romanos 1: 1) = Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios.

Pablo se auto-denomina Siervo a sí mismo. Pero en este texto, la palabra se usa en el sentido de alguien que recibía salario; que a veces tenía notables habilidades y responsabilidades, y que por lo general recibía buen trato y protección legal. Pero no podía renunciar a su trabajo y elegir a su empleador. Entre este tipo de siervos, había quienes eran educados y hábiles, y trabajadores comunes y corrientes.

(Gálatas 1: 10) = Pues, ¿Busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo.

Pablo rechaza aquí la insinuación de que es un oportunista que busca el favor de la gente enseñándoles lo que quieren oír. Y agrega  que si así lo hiciera, no sería siervo de Jesucristo. ¿Qué estás haciendo tú, siervo, desde tu ministerio? ¿Estás agradando a Dios aunque ello redunde en contra hasta de tu reputación, o estás intentando agradar a los hombres? Está en juego tu categoría de Siervo.

(Hebreos 3: 5) = Y Moisés a la verdad fue fiel en toda la asa de Dios, como siervo, para testimonio de lo que se iba a decir.

Lo que se está dando a entender aquí, complementariamente, es que Cristo es indiscutiblemente estimado con mayor gloria que Moisés, porque éste, -aquí lo dice-, era un mero siervo, un miembro de la casa de Dios. En contraste, como Dios, Cristo es tanto constructor como Señor de la casa; es la consumación de todo lo que anticipó Moisés.

Supongo que con estas escrituras resultará más que suficiente como para no tener ninguna duda que el calificativo de “Siervo de Dios” es bíblicamente legítimo y avalado por Dios mismo al referirse Él así, con respecto a determinados personajes. Siendo así, ya no quedaría nada por agregar y ni falta haría que se hiciera ningún estudio esclarecedor, ¿Verdad? Sin embargo, la Biblia misma nos muestra que la posición de Siervo, es meramente transitoria, y además previa para otro estado tan valioso e importante como este.

AMIGO

(Juan 15: 12) = Este es mi mandamiento: que os améis unos a otros, como yo os he amado.

(13) Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.

(14) Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que os mando.

(15) Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor, pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os la he dado a conocer.

La terminología de siervo-maestro y del hijo-padre, describe de una forma vívida la relación íntima que debe existir entre los creyentes, Cristo y el Padre. Pero ninguna tiene un sentido tan profundo como la que utilizó Jesús al llamar a sus discípulos, Amigos, porque ella encierra identificación y amor.

Esto nos lleva, inexorablemente, a indagar más sobre la terminología de Amigo. Porque pese a que algunas de sus acepciones clásicas son las de “compañero”, “conocido” o “hermano”, esta palabra en el devenir de los tiempos, se ha poetizado, subliminado y hasta bastardeado. Es como la palabra “señor”, que siendo en su conformación un calificativo de alto honor, termina siendo utilizada para cualquiera como un simple tratamiento protocolar. Amigo, hoy día, se le llama tanto al adversario político, al que si se lo puede eliminar se lo elimina, como al amante que no tiene ganas de comprometerse demasiado con una relación sentimental más seria. Es notorio que según el concepto de Jesús, Amigo tiene que ser muy otra cosa que las mencionadas.

(Proverbios 17: 17) = En todo tiempo ama el amigo, y es como un hermano en tiempo de angustia.

Es indudable, y a nadie se le puede escapar aunque de pronto lo parezca: la verdadera Amistad se demuestra mejor, no tanto en los buenos tiempos, cuando todo anda a las mil maravillas, sino en los momentos de crisis y dificultades. Un Amigo es una persona familiar. Este sustantivo aparece más de ciento ochenta veces en la Biblia. La palabra que lo identifica es re’a y su raíz es el verbo ra’ah, que quiere decir “asociarse con” y “ser compañero de”. Aquí constituye una receta para una saludable amistad: un Amigo debe amar en todo tiempo. Ahora bien; con todos estos elementos, toma conciencia del significado y valor de una Amistad con Dios.

(Juan 3: 29) = El que tiene la esposa, es el esposo; más el amigo del esposo, que está a su lado y le oye, se goza grandemente de la voz del esposo; así pues, este mi gozo está cumplido.

En lo histórico, lineal y literal, el amigo del esposo, aquí, muy bien puede haber sido Juan el Bautista. Su gran gozo, entonces, se debía al privilegio de haber sido enviado como precursor, a preparar la gente para el esposo divino. En lo espiritual, en cambio, no estará descolocado para nada interpretar que, partiendo de la base de que la esposa es la iglesia y el esposo es Cristo, el amigo en cuestión puedes ser tú mismo, o yo, o cualquiera de los que verdadera y genuinamente le hemos entregado nuestra vida a Cristo.

(Santiago 2: 23) = Y se cumplió la escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios.

Este texto está inserto en un contexto general en el que Santiago viene hablando de la fe y las obras, las prioridades, consecuencias y efectos. Y con referencia a Abraham, la base hay que hallarla en Génesis 15, donde la fe de Abraham le valió precisamente que todo le fuera contado por justicia. Y con respecto a esa Amistad ente Dios y Abraham, la misma no es la consecuencia de una mente imaginativa que concurre a una iglesia. Esto está en 2 Crónicas 20:7, donde leemos: con referencia a las victorias sobre Moab y Amón: Dios nuestro, ¿No echaste tú a los moradores de esta tierra delante de tu pueblo Israel, y la diste en descendencia de Abraham tu amigo para siempre? Esto se confirma y corrobora en Isaías 41:8, cuando el profeta, hablando de la seguridad de Dios para Israel, dice: Pero tú, oh Israel, siervo mío eres; tú, Jacob, a quien yo escogí, descendencia de Abraham mi amigo.

Listo. Lo ha dicho Dios. No se discute más. Abraham fue Amigo de Dios. Todo lo demás que a ti se te ocurra, también. Pero lo que estábamos tratando de confirmar y probar, era esa Amistad. Ha sido probado. ¿Qué queda como remanente de los orígenes y motivos de esa Amistad? Algo muy simple y no tanto: el origen lo pone Abraham al creerle a Dios. Todos lo sabemos: no basta creer EN Dios; los demonios también creen y tiemblan. Es necesario creerle A Dios y, como último y crucial paso: CONFIAR en Dios. Procuremos creerle a Dios, entonces, y también a nosotros nos será contado por justicia. Sigamos luego por ese camino y, como corolario de ese hecho previo, podremos también ser considerados Amigos de Dios, nada menos, aunque a muchos religiosos esto los espante. ¿Y allí termina todo, entonces? En absoluto. Falta un estado que nadie puede ni debe ignorar o desconocer: ser Hijo.

HIJO

(Salmo 2: 7) 0 Yo publicaré el decreto: Jehová me ha dicho: mi hijo eres tú, yo te engendré hoy.

Esto es una palabra profética que, obviamente, tiene que ver con Cristo. Sin embargo, si nosotros, la iglesia, somos el cuerpo de Cristo, su brazo ejecutor en la tierra, esta declaración profética de Dios, también nos cabe perfectamente. Mi hijo eres tú… ¿Y qué es, linealmente, un hijo? Es el símbolo de su casa, es su descendencia, su familia, su linaje, su primogénito y su simiente.

(Isaías 9: 6) = Porque un niño no es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre admirable, consejero, Dios fuerte, Padre eterno, príncipe de paz.

Aquí tenemos varias cosas para ver, pero la primera ubica en su preciso lugar una confusión muy reiterada en el pueblo cristiano. Este texto, obviamente, se refiere al nacimiento y posterior ministerio de Jesucristo, pero tiene un detalle que siempre será necesario tener presente. El niño que nos es nacido, es Jesús, gestado por el Espíritu Santo en estado virginal y parido por María, esa virgen, en un pesebre de Belén con la apoyatura paterna aunque no biológica de José, el carpintero de Nazaret. El hijo que nos es dado, en tanto, es Cristo, la deidad partícipe de la trinidad y Señor de señores. La unidad por encarnación de ambos, origina la figura de Jesucristo, el nombre que está por encima de todo nombre.

Luego vemos que se ofrece el cuádruple nombre y los atributos del Niño, que es el Mesías, quien nacería para reinar por siempre sobre el trono de David. Le dice Admirable, Consejero. Parecen, ambos, nombres que expresan sus cualidades de guía y líder político. Él es la Palabra viva, el guía infalible, la inextinguible sabiduría de la Verdad y el Camino. Sobre él descansará el imperio, que es la autoridad para gobernar, es decir, Dios Fuerte. El niño es Dios encarnado, el Omnipotente. La palabra traducida como “fuerte”, tiene el significado adicional de “héroe”. El Señor es el héroe infinito de su pueblo, el guerrero divino que ha triunfado sobre el pecado y la muerte.

Padre Eterno, mientras expresa el cuidado paternal que viene de Cristo. Este título no entra en conflicto con el de la primera persona de la Trinidad. Jesús dijo a Felipe: El que me ha visto a mí, ha visto al Padre. Eterno, también significa “presente en todas partes”; el Señor posee los atributos de eternidad y Omnipresencia mientras reina sobre el trono de David y dentro de los corazones de los redimidos. Príncipe de paz: su reino está caracterizado por Shalom, bienestar, prosperidad, felicidad y casi de la enemistad. El Nuevo Testamento afirma que el establecimiento del reino estará antecedido por su triunfo sobre Satanás. Reino: no hace falta demasiado: es la jurisdicción espiritual sobre la que tiene gobierno Dios.

(Mateo 3: 17) =Y hubo una voz de los cielos, que decía: este es mi hijo amado, en quien tengo complacencia.

Esta es una reiteración del original. Las palabras de la voz celestial tomadas del Salmo 2:7, un cántico real, y de Isaías 42:1, un cántico del siervo, declaran que Jesús es el mesías Rey que viene a cumplir la misión del siervo del Señor. Lo cierto es que si la iglesia, esto es: nosotros, somos verdadera y genuinamente cuerpo ejecutor  de Cristo en la tierra, esta expresión del padre nos cabe, nos compete y nos pertenece con toda legitimidad.

(Mateo 5: 9) = Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.

Aclaremos: la palabra “bienaventurados” que leemos aquí, en todo este contexto de las bienaventuranzas, es la palabra griega makarios, que viene de la raíz mak, que indica algo grande o de larga duración. Se trata de un adjetivo que denota felicidad, alguien muy bendecido, digno de ser congratulado. Es una palabra de gracia que expresa un regocijo y una satisfacción especiales, concedidos a la persona que experimenta la salvación.

Lo que nos da a entender específicamente este verso, es que si dios es el supremo pacificador, sus hijos deberán seguir inexorablemente su ejemplo. La expresión “pacificadores” que aquí se utiliza, es la palabra eironopolos, que implica a algo o alguien pacificatorio, que practica la paz. Viene de la raíz eiro, que significa unir, prosperar, implica, asimismo, derramar, pronunciar, hablar, hacer, mandar. También abarca mostrar o dar a conocer los pensamientos divinos o afirmar algo. Un pacificador, por lo tanto, no se limita ser una persona que tiene paz o se muestra pacífica, sino que incluye notoriamente a quien lo proclama, lo evidencia y lo enseña.

(Juan 1: 12) = Más a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.

Entendamos, entonces: yo no soy un hijo de Dios porque soy un fantoche (Que es como decir: Payaso), que quiere fantasear o aparentar. Tampoco porque un grupo de notables de la religión lo hayan decidido en alguna reunión de comisión. Soy un hijo de Dios porque ese es mi derecho por recibirle a Él y por creer en su nombre. “Derecho” es la palabra utilizada en otra versión en lugar de “celestial”. Gálatas dice que todos somos hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús.

(Juan 5: 20) = Porque el Padre ama al hijo, y le muestra todas las cosas que él hace; y mayores obras que estas le mostrará, de modo que vosotros os maravilléis.

En ningún sentido Jesús actuó independientemente del Padre. Por el contrario, comprendía que como el padre y Él eran uno, hacía sólo lo que el Padre le mostraba. Entonces, la autoridad de Jesús no es usurpada, sino derivada de la autoridad del Padre. A la inversa, no se puede honrar al Padre sin honrar al Hijo. Entonces, por favor, escucha y entiende. Tú, a lo sumo, lo máximo que puedes hacer, es ver las actitudes y las acciones de las personas. Y eso no alcanza para medir quien ha recibido al Hijo y cree en su nombre, y quién no. Por lo tanto, tú no puedes dejar de honrar a cada hermano, pues corres el riesgo de intentar honrar al Padre sin hacerlo con el Hijo.

(Romanos 8: 14) = Porque todos los que son enviados por el Espíritu de Dios, estos son hijos de Dios.

La frase: Todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, es más que una alusión para designar a los crisitanos. Describe el estilo de vida de aquellos que son hijos de Dios. Pablo está alentando a vivir, no de acuerdo a la carne, sino para hacer morir las obras de la carne. Por lo tanto, ser guiados por el Espíritu de Dios supone hacer morir progresivamente los apetitos pecaminosos de la naturaleza inferior. Esto explica que aunque todos los cristianos son de alguna manera guiados por el Espíritu de Dios, hay diversos grados en la actitud de aceptar la dirección del Espíritu. Mientras más plenamente sea guiada la gente por el Espíritu Santo, más obedecerán la voluntad de Dios y mejor se confirmarán en sus estándares santos.

La palabra griega traducida como “son guiados”, es un participio presente y debe ser entendida como que: “muchos son guiados continuamente por el Espíritu de Dios”. Esta guía divina no se reduce al conocimiento objetivo de los mandamientos de la Escritura y al esfuerzo consciente por obedecerlos (Aunque lo más seguro es que los incluya). Por el contrario más bien se refiere al favor subjetivo de ser receptivos a los impulsos del espíritu Santo a lo largo del día. Impulsos que si de verdad vienen del Espíritu Santo, nunca nos inducirán a actuar en cont5ra de lo que se enseña en la Escritura.

Lo que se percibe como la dirección subjetiva del Espíritu Santo, especialmente en las decisiones más importantes, o en los impulsos para hacer algo poco usual, debe ser sometido a la confirmación de varios consejeros para que nos ayuden a protegernos de errores y a mantener una clara visión de las normas objetivas de la Escritura.

Entonces llegamos a una simple conclusión: si tú ministras y te haces llamar Siervo, está bien. Si, en cambio, adoptas el calificativo de Amigo de Dios, indudablemente que estará mejor. Y si en última instancia comienzas a caminar la vida como Hijo de Dios, va a estar muchísimo mejor, todavía. Porque es una consecuencia transitiva, progresiva y no estados finales, salvo el último. Son distintas plataformas sobre las cuales se apoyan los estados consecutivos siguientes: Es la materia Literatura Uno, que te da la posibilidad de estudiar, rendir y aprobar Literatura Dos.

Esta es una pequeña pero importante asignatura pendiente por parte de los cristianos. Estamos acostumbrados a cristalizarnos en diferentes estados, como si ellos fueran completos y definitivos. Estamos tan impactados y enamorados del Cordero de Dios que no vacilamos en pretender ser lo mismo. Cuidado. No te olvides que el Cordero es un animal de transición y que, Espiritualmente, simboliza la provisión de Dios para el sacrificio, pero la historia no termina allí, en el cordero. Termina en León de Judá. Nos consideramos sencillas ovejas del Señor, cuando la historia no termina en ovejas, sino en caballos de honor. Que no se conforman con lo que comen al ras del piso, sino que escarban y buscan más, más y más.

Tú comienzas siendo Siervo. Le perteneces íntegramente a tu señor por legítimo derecho adquirido, y obedeces toda orden suya sin replicar, con la poca o mucha información que se te haya dado, sin preguntar y en total sumisión. Tú señor simplemente te da una orden y tú la cumples. No es necesario más, con eso alcanza. Después Él dice: ya no eres Siervo, ahora eres mi Amigo. Entonces tú sigues recibiendo directivas, las sigues cumpliendo con obediencia, pero ahora eres informado con mayor alcance y profundidad de todo lo que rodea a la directiva recibida. Propósito, causa, motivaciones. Es decir: tú harás lo mismo, pero mucho más informado que cuando eras Siervo. Y, finalmente, pasarás a la condición de Hijo. Allí repites todo lo anterior pero con dos añadidos: Primero, que ya no cuentas con información sobre algunas cosas, sino que te es permitido saber todo lo que hay que hacer. Y segundo, recibes herencia. Porque las cosas son muy claras y pueden probarse o comprobarse. El Siervo y el Amigo no heredan al señor de la casa, pero el Hijo sí. Y hacia allí vamos.

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¿Cuál es Tu Mentalidad, Hoy?

Yo no sé cuántos de ustedes han podido entender y descubrir que el libro de Zacarías, es un libro de transición, un libro que nos promete principios y nos brinda depósitos espirituales, para lo que será el mover gubernamental en el día de hoy. De ese libro quiero, en este trabajo, rescatar algunos puntos convertidos en perlas brillantes, que examinaremos bajo la lupa del entendimiento y puliremos bajo el horno de la comprensión.

(Zacarías 10: 1) = Pedid a Jehová lluvia en la estación tardía. Jehová hará relámpagos, y os dará lluvia abundante, y hierba verde en el campo a cada uno. 

(2) Porque los terafines han dado vanos oráculos, y los adivinos han visto mentira, han hablado sueños vanos, y vano es su consuelo; por lo cual el pueblo vaga como ovejas, y sufre porque no tiene pastor.

(3) Contra los pastores se ha encendido mi enojo, y castigaré a los jefes; pero Jehová de los ejércitos visitará su rebaño, la casa de Judá, y los pondrá como su caballo de honor en la guerra. 

(4) De él saldrá la piedra angular, de él la clavija, de él el arco de guerra, de él también todo apremiador. 

(5) Y serán como valientes que en la batalla huellan al enemigo en el lodo de las calles; y pelearán, porque Jehová estará con ellos; y los que cabalgan en caballos serán avergonzados. 

(6) Porque yo fortaleceré la casa de Judá, y guardaré la casa de José, y los haré volver; porque de ellos tendré piedad, y serán como si no los hubiera desechado; porque yo soy Jehová su Dios, y los oiré. 

(7) Y será Efraín como valiente, y se alegrará su corazón como a causa del vino; sus hijos también verán, y se alegrarán; su corazón se gozará en Jehová. 

(8) Yo los llamaré con un silbido, y los reuniré, porque los he redimido; y serán multiplicados tanto como fueron antes. 

(9) Bien que los esparciré entre los pueblos, aun en lejanos países se acordarán de mí; y vivirán con sus hijos, y volverán. 

(10) Porque yo los traeré de la tierra de Egipto, y los recogeré de Asiria; y los traeré a la tierra de Galaad y del Líbano, y no les bastará. 

(11) Y la tribulación pasará por el mar, y herirá en el mar las ondas, y se secarán todas las profundidades del río; y la soberbia de Asiria será derribada, y se perderá el cetro de Egipto. 

(12) Y yo los fortaleceré en Jehová, y caminarán en su nombre, dice Jehová.

Lo que vemos, en principio, es que Dios nos dice que pidamos lluvia estratégica, y que pidamos, exactamente, lo que Dios está dando. Que estamos viviendo un tiempo caracterizado por lluvia, y el padre demanda que en el tiempo de lluvia tardía, la transición del desierto a la plenitud, pidamos precisamente lo que Él nos quiere dar. Y como no quisiera quedarme con un solo texto es que, partiendo del verso 1, vamos a ver lo mismo pero desde otra óptica, en el libro de Deuteronomio, capítulo 11.

(Deuteronomio 11: 1) =  Amarás, pues, a Jehová tu Dios, y guardarás sus ordenanzas, sus estatutos, sus decretos y sus mandamientos, todos los días. (Cuatro cosas contiene esta receta, y tienes que guardar las cuatro todos los días, nos dice el verso. Ahora presta suma atención a los siguientes tres versos)

(2) Y comprended hoy, porque no hablo con vuestros hijos que no han sabido ni visto el castigo de Jehová vuestro Dios, su grandeza, su mano poderosa, y su brazo extendido, (O sea: ¡No estoy hablando con gente ignorante! ¡Estoy hablando con la iglesia del siglo veintiuno!) (3) y sus señales, y sus obras que hizo en medio de Egipto a Faraón rey de Egipto, y a toda su tierra; (4) y lo que hizo al ejército de Egipto, a sus caballos y a sus carros; cómo precipitó las aguas del Mar Rojo sobre ellos, cuando venían tras vosotros y Jehová los destruyó hasta hoy;  (5) y lo que ha hecho con vosotros en el desierto, hasta que habéis llegado a este lugar; 

Hasta que hemos llegado hasta este entendimiento geográfico espiritual. Hasta que hemos llegado, hasta la sabiduría del día de hoy. Aquí, cuando vemos a Egipto y vemos lugares o zonas geográficas, no me refiero a lo literal. Son depósitos espirituales que se refieren a Egipto, que aquí representa el lugar de previo entendimiento. El desierto representa al lugar de la transición. Y el lugar hasta dónde has llegado, es el entendimiento que posees. Has llegado hasta este lugar, dice el verso 5. Y qué ha hecho con vosotros, en el desierto, hasta que hemos llegado a este lugar.

Hasta este nivel de entendimiento hemos llegado. Dice que no está hablando con un pueblo ignorante. Habla con gente que ha visto la lluvia temprana. Ha visto que Dios llegó a tiempo, vio como destruyó a los fariseos, vio como destruyó a Faraón, vio cómo abrió el Mar Rojo en el tiempo de Martín Lutero. Vio cómo se oyó la voz profética de Dios. Está hablando con una gente a la que se le ha dado más porque se le requiere más. Esta palabra Lugar, allí, es tremenda, es la palabra megomai en hebreo, y significa condición mental. Eso significa que has llegado con este entendimiento, hasta esta condición mental. Eso es precisamente de lo que estamos hablando, de labrar la estructura pensante de la próxima generación.

Llegaste hasta esta condición mental, hasta esta localidad, hasta este espacio apropiado que hoy posees. ¿Y cómo llegaste? Travesando un desierto. Cantares 3:6, dice: ¿Quién es esta que sube del desierto, como columna de humo, sahumada de mirra y de incienso? Es la iglesia. Incienso habla de fuerza, alabanza y gozo. Al atravesar el desierto es cuando sales lleno de fuerza, alabanza y gozo. Pero mirra habla de mansedumbre, y de la manifestación de los frutos.

Atravesar el desierto produce manifestación de madurez. Recuerda que en el desierto, nunca hubo que cambiarle la cobertura al pueblo. No se mudaron jamás de ropa, porque nunca hubo madurez ni crecimiento. Deuteronomio 8:2 dice: Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos. 

Deuteronomio 8:16, dice: que te sustentó con maná en el desierto, comida que tus padres no habían conocido, afligiéndote y probándote, para a la postre hacerte bien; (O sea que, la motivación por la cual atravesamos este desierto, es porque el tiempo es de Dios y Él es quien decreta, que nos va a hacer bien al final. Oseas dice: En aquel tiempo me llamarás Ishi, y nunca me llamarás Señor. Habla del tiempo cuando sales del desierto. Ishi significa marido. Señor, aquí tiene la implicación de posesión o dominio personal.

O sea que durante el desierto, conocemos a un juez, alguien que posee dominio sobre la iglesia. Pero al atravesar el desierto, salimos con una relación nueva, de marido con Él. Relación que tiene que ver con vida, y no relación con posesión y señorío. Claro que sigue siendo Señor, pero en una relación íntima y no de corte exterior, donde ese señor manda y tú te callas. Eso es Oseas 2:14-16.

Sigamos leyendo: Verso 5: y lo que ha hecho con vosotros en el desierto, hasta que habéis llegado a este lugar; (6) y lo que hizo con Datán y Abiram, hijos de Eliab hijo de Rubén; cómo abrió su boca la tierra, y los tragó con sus familias, sus tiendas, y todo su ganado, en medio de todo Israel. 

O sea: entendemos lo que a Dios le gusta y no le gusta, porque hemos visto cómo ha operado. Dios dice, en esencia: ¡Guarda los mandamientos! ¡Guarda las ordenanzas! ¡Guarda los estatutos y decretos de la voz profética! Porque estoy hablando con un pueblo entendido, un pueblo que ha atravesado varios moveres de Dios y hemos podido ver Su mano. Hemos visto cómo nos ha sostenido en el desierto. ¡Él ha estado allí! Y luego dice:

(7) Mas vuestros ojos han visto todas las grandes obras que Jehová ha hecho. (Verso 8, muy importante)

(8) Guardad, pues, todos los mandamientos que yo os prescribo hoy, para que seáis fortalecidos, y entréis y poseáis la tierra a la cual pasáis para tomarla; 

Lo que te está diciendo, es: ¡Pide lluvia en tiempo de lluvia! El tiempo de Dios, es el tiempo recetado por Dios para ti. Y aquí te dice: guarda el mandamiento que te receto. O sea: es la receta de Dios, ¡Tómala aunque no te guste! ¿Recuerdas? La mentalidad que penetrará el siglo veintiuno, es aquella que puede probar un gusto más allá del gusto personal, y tragárselo.

Dice: guarda los mandamientos que te prescribo hoy, para que seas fortalecido. Cuando el médico te da un medicamento que tiene gusto horrible pero sabes que te va a hacer bien, te lo bebes aunque más no sea apretándote la nariz. Es tiempo profético, pero todavía hay gente, mucha gente, muchísima, para mi gusto, que todavía anda por los templos de todas las denominaciones buscando quien le ponga la mano en la cabeza y le ore. ¡Calvos están de tanta mano impuesta! Ah, y siguen en la misma, sin cambios ni modificaciones. ¡Ya no funciona así!  He orado por gente que se ha ido al suelo, temblando, llorando y riendo. Al rato de ponerse de pie, andan buscando a otro para que les ore más…

Escucha: eso no quiere decir que nunca más pidas oración a nadie. No es de eso de lo que estoy hablando, creo que se entiende, ¿Verdad? Si necesitas oración, pídela, para eso estamos los hermanos. Yo estoy hablando de algo que seguramente tú también sabes muy bien qué es. Pide lluvia, en tiempo de lluvia. Y si está lloviendo, no hagas campamento, ¡Mójate! Hay gente que levanta carpas y se mete a cubierto durante todo el aguacero, y después cuando todo termina y sale el sol, vienen y te piden agua. ¿Soy claro?

Y si no fui lo suficientemente claro, te lo aclaro: son gente que no recibe cuando se está dando, y luego vienen exigiendo atención especial. Tengo una mala noticia: en el siglo veintiuno, ¡No hay atenciones especiales! Guardad, pues, todos los mandamientos que yo os prescribo hoy, para que seáis fortalecidos, y entréis y poseáis la tierra a la cual pasáis para tomarla; Ten calma por un momento y registra bien lo que voy a decirte ahora.

Dice: guarda los mandamientos que yo te prescribo hoy, para que seas fuerte, ¿No? Luego dice: Y para que entréis y poseáis la tierra. Dicho en español más claro: para que entres y poseas la tierra, a la cual cruzas para tomarla. Y la implicación es la siguiente: no poseas nada que no hayas cruzado. ¿Me explico? Hay gente que entra a la fe y van y se acampan allí; no la poseen. La posees cuando la dejas atrás y te mueves con el próximo mover de Dios.

Escucha: Sal del lugar hasta dónde has llegado, guarda el mandamiento que te doy, para que entres a un nuevo terreno, y lo cruces para poseerlo. Es decir: yo entiendo la fe cuando la utilizo y actualizo mi vida en ella y no la enfatizo más. Mientras la tenga que enfatizar, la estoy aprendiendo. Lo siento, pero sigue siendo Biblia. Algunas de las cosas que te sedujeron y encantaron del mover de Dios pasado, se acabaron. El mover del siglo veintiuno, va más allá del gusto personal.

En el mundo del espíritu, los factores hermosos para la unción carismática, no existen. Guarda las recetas que Dios te da, para que puedas entrar y cruzar para poseer. El que entiende la prosperidad, la cruza. Hay gente que nunca cruzó la santidad. Hay gente que nunca cruzó el Pentecostés. Dios tiene un principio muy importante: Él siempre está transicionando. Porque tiene una perspectiva eterna. Ese principio es subterráneo y eterno. Nadie ni ninguna mentalidad lo cambian.

Y tenemos vida eterna para transicionar eternamente. Así es que, nunca llegas, porque cuando llegas, hay otro terreno más para cruzar. Sería muy aburrido estar en un mismo lugar por toda una eternidad. Fortalecidos para entrar y cruzar para poseer, significa que hay obstáculos pero que están allí para cruzarlos, no para dar un rodeo y evadirlos. Esto está tremendo, mira el verso 9.

(9) y para que os sean prolongados los días sobre la tierra, (O sea que aquí están las recetas para vidas sanas y vidas largas sobre la tierra: hacer caso a los tiempos de Dios. Es decir que el que no le hace caso al tiempo de Dios, se muere temprano y se va. Para que te sean prolongados los días sobre la tierra, ¿Qué hay que hacer? Guardar los mandamientos que Él prescribe. Prescripción son los tiempos de Dios, los cuales tenemos que entrar y cruzar, indicando que hay más. Porque, ¿Para qué cruzarlo si llegaran hasta allí? Cuando tú cruzas una propiedad, ya no estás en la propiedad. ¡La cruzaste!) de la cual juró Jehová a vuestros padres, que había de darla a ellos y a su descendencia, tierra que fluye leche y miel. 

Esto quiere decir que la transición está caracterizada con el ejemplo natural de entrar a Canaán, que significa la plenitud y madurez para la cosecha de la cual estamos hablando e identifica este día. O sea que seguimos confirmando que estas escrituras sí nos pertenecen hoy.

(10) La tierra (O sea: el lugar mental, el pensamiento, la estructura pensante) a la cual entras para tomarla no es como la tierra (O la estructura pensante de donde provienes) de Egipto (Egipto representa el previo entendimiento, el lugar que entraste para poseer, pero que no acabas de cruzar. Sea cual sea ese lugar, es Egipto en tu vida, en esta escritura. Lo que intenta decirte es que para la tierra para la cual te lleva, no se opera igual que en la tierra de la cual provienes. Hay distintos depósitos espirituales en este nuevo lugar. Lo que te funcionaba allá, no te va a funcionar acá. Y aquí empieza a explicarte el lugar de donde vienes) de donde habéis salido, donde sembrabas tu semilla, y regabas con tu pie, como huerto de hortaliza. 

Esto significa que plantabas tu propia semilla, la regabas con tu propio pie, como huerto de hortaliza. ¿Qué hace usted, hermano, atendiendo mi obra, dice Dios? ¿Puedes darte el lujo de regar semejante cosa con una pequeña latita de agua? La respuesta, es: ¡Es que esta es mi hortaliza! ¡Esta es mi productividad personal! ¡Esto es para provecho egocéntrico! ¡Esto es mío! Hortaliza no provee para la sociedad, sólo provee para tu casa.

La tierra a la cual pasas para tomarla, es tierra de montes y valles, que beben agua de la lluvia del cielo. De manera que aprende a pedir lluvia, porque para donde vamos, tú latita personal y pequeña de unción, ¡No te alcanza! Tiene que llover del cielo para ti, si es que quieres buena cosecha. Tierra a la cual Jehová Dios cuidad, no tú. Siempre estarán sobre ella los ojos de Jehová, y de principio hasta el fin del año, hay productividad.

Dicen que el lugar de pensamiento, el lugar de operación en la iglesia del siglo veintiuno, no incluye el interés personal. ¡Se acabó la fama! ¡Se acabó la popularidad! Mentalidades egocéntricas, no entran a este siglo. Ministerios que funcionan en la esfera de su propio control, no asaltan los muros. Mentalidad de seguridad personal. Mentalidades hortalizas. Hortalizas, en la Biblia, nunca representan productividad social, siempre muestran provecho familiar o personal.

Donde tú siembras, donde tú riegas, donde tú vigilas, donde tú oras, donde tú predicas, ¡Donde tú todo lo haces! Lo podías sembrar con tu pie, lo podías regar con tu pie, y luego traías tu pequeña latita de unción y volvías a regarla para esperar el fruto en tu hortaliza. Y que conste: esto no está representando a iglesias pequeñas ni grandes. Hay iglesias muy grandes con esta misma mentalidad. De eso hablamos, de una mentalidad, la mentalidad-hortaliza.

Estamos hablando de estructuras pensantes. Los ministerios hortalizas, no entienden lo que es un espíritu paterno, ese que permite que el hijo crezca y se vaya. Es MI iglesia, es MI administrador de finanzas, es MI director de alabanza. Error. No es TU nada, es todo de Dios o no es absolutamente nada. Porque el gozo del Padre es que el hijo crezca y se vaya.

Por eso siempre dije y he dicho a quien quisiera oírme que, los ministerios de este siglo serían centros de edificación para gente madura que ha de ir a las naciones. Centro de almacenamiento de cosas del Reino, no de pequeños provechos de hortalizas. Una productividad constante de gente madura. Y nadie deberá tardar cinco o diez años en hacerlo, tampoco.

Enfoque de progreso personal, limitados a su propio entendimiento. Gente que no sabe más de lo que sabe, porque no asalta sus muros. Puede haber algo sumamente interesante aconteciendo en la ciudad, pero ellos ni se enteran porque andan demasiado preocupados con sus pequeñas hortalizas. Nunca cruzan su propio entendimiento. Viven sin cruzar la tierra que entraron a poseer. Es MI iglesia, Mi campaña, MI culto.

Escucha bien: solamente iglesias que se lanzan más allá de sus propios muros de predilección, podrán entrar en la invisible pero vigente red apostólica de este siglo presente. Es un lugar de dimensión espiritual, donde los depósitos espirituales, no son conductos para provecho personal. Lo que antes funcionaba, ahora no te va a funcionar. Lo que estabas cuidando que no se te vaya, ahora se te va a ir. Gentes y ministerios estancados en un desierto de agendas personales.

No tienen ni la menor idea de la agenda global de Dios. No saben en qué anda hoy Dios; sólo saben qué es lo que les marca su agenda personal para el día de hoy. Gente que no expande su mente, gente que no divisa más allá de su enfoque personal, gente que vive pensando qué hacer para provecho de SU ministerio.

 (11) La tierra a la cual pasáis para tomarla es tierra de montes y de vegas, que bebe las aguas de la lluvia del cielo; 

Dice que esa tierra es tierra de montes y vegas, esto quiere decir que es muy amplio, y que tu latita de unción personal no la va a poder regar. Qué vas a necesitar ayuda desde el exterior. Vas a tener que aprender a encontrar la forma para que te llueva del cielo. Cómo pedir lluvia estratégica, para que llueva en el tiempo en que necesitas. El lugar del mover al que vamos a entrar, es un lugar en donde se necesita una unción divina superior a la que posee tu ministerio personal.

Por eso es que tu condición casi preferida, por años, de pequeña oveja, que sí puede vivir de un pequeño huerto de hortalizas, tiene que ser modificada y cambiada por caballos de honor que ya no caben en un huerto de hortalizas. Por eso es que hay distintos tipo de caballos saliendo de distintos tipos de iglesias. No pueden escarbar buscando más en un huerto pequeño de hortalizas. Los caballos escarban y te dañan tu provecho personal.

Este terreno para el cual vamos, nos da productividad de enero a diciembre. Trasciende lluvias tempranas y tardías. Se relaciona con Apocalipsis, un árbol con hojas verdes que los doce meses alimentan las naciones. El último capítulo de la Biblia. Estamos entrando en un tiempo de productividad, de Efraín doble fructífero. Es un mover mental donde la gente opera en una dimensión fuera de su alcance.

Hay mucho liderazgo desencajado e histérico que anda sumamente alterado porque se ha dado cuenta que ya no puede dominar nada. Tengo una buena y una mala noticia para ellos, juntas: estamos en desarrollo del siglo veintiuno, eso es normal. Tu propio alcance ya no controla nada. Tu pequeña latita personal ya no lo riega. ¡Fuera de tu control! ¡Fuera de tu gusto personal! Una operación que demanda vivir más allá de tu control.

¿Qué estás haciendo? ¡No lo sé! ¿Y cómo lo controlas? ¡No tengo ni la menor idea! ¿Y cómo vas a producir, así? ¡Ah, no lo sé! ¡Tiene que llover del cielo! Aunque yo me quede vacío, no doy abasto. Tengo que extralimitarme hacia las conexiones divinas y buscar nuevas unciones y depósitos de funcionamiento espiritual, y hacer algo en unidad global, no del valle. No cabe en el valle, esto. No cabe en Argentina, no cabe en México, no cabe en Colombia, ni siquiera cabe en los Estados Unidos. ¡No cabe en nacionalidades, esto! No es una unción cultural. No es una unción denominacional ni de concilio.

El agua que funciona hoy, no funcionará en el lugar a dónde Dios nos está llevando. Los depósitos alojados para el tiempo de la siega, demandan una dimensión de operación muy vasta. Una conexión global. Ministerios reconcentrados no funcionan ahí. Y no estamos hablando de tener amistad, sino receptividad de impartición y actualización en tu vida. Que el consejo que nos llega de manera interconectada, se actualiza y se opera como si lo hubiera dicho el Padre mismo en persona. Te somete a esa dirección. Y no es simplemente un audio o un video de confraternización.

Una unidad que va más allá de tu iglesia personal. Una vida que se vive más allá del enfoque familiar, donde no se predica porque hay que pagar una renta. Tampoco se hace una campaña porque se agotaron las finanzas. Es como dijo alguna vez Juan el Bautista: ¿Qué creías que venías a ver y escuchar? Tu unción personal no riega este campo. La latita y los pies hablan de actividad o activismo. Tu activismo personal no puede regar este terreno. Los pies, en la Biblia, siempre hablan de actividad ministerial. No podrás regar el campamento de este siglo veintiuno con tu conocimiento. Eres sólo una parte en ese terreno.

Demanda iglesias gubernamentales. Demanda iglesias con mentalidad eterna, entendimiento global. Una mentalidad distinta, para penetrar con victoria. Porque cualquiera puede penetrar, pero se van cayendo como moscas en el desierto. Porque lo que se entendía, ya no va a ser posible.

(Verso 13) =  Si obedeciereis cuidadosamente a mis mandamientos que yo os prescribo hoy, amando a Jehová vuestro Dios, y sirviéndole con todo vuestro corazón, y con toda vuestra alma, (14) yo daré la lluvia de vuestra tierra a su tiempo, la temprana y la tardía; y recogerás tu grano, tu vino y tu aceite. 

¡Ahí está la receta! ¿Entiendes? Amarle de todo corazón, no es adorarle en un templo. Es involucrarte, interactuando con las responsabilidades en las cosas del Señor, ¡Siete días a la semana! Un grupo que interactúe entre sí los siete días a la semana, puede hacer en esa semana, lo que otros en años no han logrado hacer. Y no te estoy hablando de diezmar tu dinero, si tanto te cuesta o te duele, o temes ser estafado como lo han sido muchos. ¡Te estoy hablando de diezmar tu tiempo!

Esa es la receta. Si amamos a Dios de todo corazón, Dios da lluvia. Y para donde vamos, si Dios no te da la lluvia, se te seca la productividad. A su tiempo, la temprana y la tardía, y tú sólo recoges el fruto, el grano, el vino y el aceite. ¡Qué bueno es que Dios haga llover y tú te lleves el fruto! Se acabó el ministerio hortaliza, donde tú regabas con tu propio pie.

(15) Daré también hierba en tu campo para tus ganados; y comerás, y te saciarás. (Es un tiempo de abastecimiento, mira)

(16) Guardaos, pues, que vuestro corazón no se infatúe, y os apartéis y sirváis a dioses ajenos, y os inclinéis a ellos; 

Eso significa que jamás pierdas el enfoque ministerial. La iglesia o ministerio que no tenga un enfoque de una comisión, se riega y pierde fuerza. Comisión y visión, no es lo mismo. Una iglesia que entiende la labor que tiene en la mano, y corre impetuosamente a cumplir esa misión. Una iglesia así, tiene fuerza. Siempre que hay enfoque, viene seducción de gobierno. Gobierno no es solamente autoridad, sino la influencia de esa autoridad.

Pero, si tú vences la seducción y penetras a la comisión, avanzas. Pero, iglesias que no saben lo que están haciendo, no hacen nada. Sólo están asistiendo al templo. No tienen un momento, no hay un avance. En cada año no hay algo para contar. Tiene que haber algo en forma de botín, que llene de gozo a gente con las gavillas en las manos.

Gracias, Padre, porque hasta aquí me trajiste vivo… ¡Basta! ¡Se acabó ese tiempo! Eso, allá en el anterior Egipto, estaba bien, pero en la tierra para donde vamos, no funciona. Es vasto, no es ministerio de hortaliza.

(Verso 18) =  Por tanto, pondréis estas mis palabras en vuestro corazón y en vuestra alma, y las ataréis como señal en vuestra mano, y serán por frontales entre vuestros ojos. (Dice que pongas esto de manera frontal delante de tus ojos. Y que las enseñes a tus hijos. En la casa, en la cama, en la mesa, donde sea. ¿Para qué?)

(Verso 21) =  para que sean vuestros días, y los días de vuestros hijos, tan numerosos sobre la tierra que Jehová juró a vuestros padres que les había de dar, como los días de los cielos sobre la tierra. (Y no la tierra en los cielos. ¿Qué dijo el Señor? ¡Venga tu reino, así en el cielo como en la tierra! Días de cielos sobre tierra. Una mentalidad que produce paz que sobrepasa a crisis.)

(22) Porque si guardareis cuidadosamente todos estos mandamientos que yo os prescribo para que los cumpláis, y si amareis a Jehová vuestro Dios, andando en todos sus caminos, y siguiéndole a él, (23) Jehová también echará de delante de vosotros a todas estas naciones, y desposeeréis naciones grandes y más poderosas que vosotros. 

(24) Todo lugar que pisare la planta de vuestro pie será vuestro; desde el desierto hasta el Líbano, desde el río Eufrates hasta el mar occidental será vuestro territorio. 

Lo que esto significa, es que vas a tener entendimiento respecto al perímetro de tu herencia. Es mucha, muchísima la gente que no sabe la zona geográfica que posee. Por eso es que, se ponen a ministrar fuera de su zona de autoridad y, a la manera de Juan el Bautista, terminan perdiendo la cabeza. Pierden su autoridad, pierden el poder penetrante. No saben ni qué decir. Hay ministros que ni siquiera tienen un mensaje, apenas son algo así como expositores bíblicos.

Ojo: nadie dice que eso sea malo, está muy bien, pero, por favor: ¡No te hagas pasar como alguien que trae un mensaje! Hay una gran diferencia entre exponer la Biblia y traer un mensaje. Un solo mensaje. A un pueblo, a una nación, a una zona geográfica, en un tiempo que es neto de Dios, no de hombre. Y cuando sale ese tiempo divino de tu vida tú, por favor, ¡Cállate! El Señor nos guarde a todos nosotros de seguir hablando de cualquier cosa cuando la unción se vaya. Porque yo sé que hay más, y también sé que no somos un fin, sino apenas un medio.

(25) Nadie se sostendrá delante de vosotros; (¡Huau! ¿A cuántos les gustaría tener una unción así?) miedo y temor de vosotros pondrá Jehová vuestro Dios sobre toda la tierra que pisareis, como él os ha dicho. 

Ese es el lugar hacia donde vamos, donde el mundo le va a temer a la iglesia. Hoy creo que está más que notorio que no sólo no le teme, sino que encima la combate y hasta la ridiculiza. Estas serían, a mi modesto entender, algunas de las primeras señales de una iglesia gloriosa. ¿Se entiende? Vamos a volver a Zacarías. Vemos que Dios nos va a trasladar, de una mentalidad hortaliza, a una mentalidad amplia. Así lo dice Isaías 54: Ensancha la tienda, porque son más los frutos que tendremos nosotros, que aquellos que tuvo la que estaba encinta. 00000000000000000000

Zacarías 10 vamos a volver. Mira el versículo 2. Ahora; para entender el versículo 2, que nos suena un tanto enredado, y a diferencia de una cronología griega, aquí hay que leer primeramente el versículo 3. Porque nosotros, no digo todos, pero sí quizás una mayoría, tenemos la habilidad de ir a algún sitio, oír la voz de Dios y de inmediato pensar qué bueno hubiera sido que Fulano o Mengano escucharan este mensaje.

Y decimos: ¡Qué mensaje se perdió Fulanito! Eso porque estamos pensando que era él que debía estar ahí y no nosotros, que realmente somos los que Dios puso en ese lugar y ante esa palabra. Eso, porque en casos llegan aguas que no son de nuestro gusto personal. Sin embargo, la generación que hoy estamos labrando, no tiene ni puede tener en cuenta sus gustos personales. ¡Actualiza tu vida! Ya esa parte, la debes tener adentro. Así es que, primeramente, tendremos que leer el verso 3.

(Zacarías 10: 3) = Contra los pastores se ha encendido mi enojo, (¿Con quién está hablando, por favor? Con los pastores. Ahora mucho cuidado: pastores no es un título, es una función. Pastor es todo aquel que tiene posición de alimentar la grey. O sea, lo que nosotros llamamos El liderazgo. Y eso, incluye hasta la escuelita bíblica para niños. Él mismo lo está explicando, y dice:)) y castigaré a los jefes; (¿Qué son los jefes? Líderes. Estoy enojado con el Poimano, con la gente que pastorea, que dirige, que señorea, que trae dirección a mis ovejas. De manera que voy a ignorar el liderazgo y a visitar yo a la oveja.) pero Jehová de los ejércitos visitará su rebaño, la casa de Judá, y los pondrá como su caballo de honor en la guerra. 

¿Cuántos saben que Dios nos está visitando? A pesar de la obstinación de muchos líderes, Dios nos está visitando. Podrán negarlo, podrán soslayarlo, callarlo, que es el método con que los medios de comunicación operan en favor de los oficialismos autoritarios, pero ahí está: Dios está visitando el que es SU rebaño, no el del líder. Entones, ahora sí podemos entender el verso 2, que te dice por qué va a hacer eso.

(Verso 2) =  Porque los terafines (Nadie como Dios para ponerle nombre a la gente. Porque  esto no lo inventamos nosotros, lo inventó Dios. Terafines, es la palabra Ídolos. ¡Y está hablando de los jefes! No existe la popularidad en este siglo. Dice: terafines, dioses familiares, gente conocida, o famosos. Escúchame: cinco palabritas son utilizadas en el hebreo. La primera implica a alguien que hace semejanza de algo que no es.  La segunda, nos habla de que es una imagen. La tercera, gente con vanidad; es nada, sólo es Ego. O sea: mentalidad hortaliza. La cuarta, bueno para nada. Quinta y última, un ídolo que aterroriza. O sea: los legalistas.)  han dado vanos oráculos, y los adivinos han visto mentira, han hablado sueños vanos, y vano es su consuelo; por lo cual el pueblo vaga como ovejas, y sufre porque no tiene pastor.

Es más que notorio que, no se está refiriendo solamente a tu pastor, si es eso lo que se te ocurrió pensar. Se refiere a todos los que de una u otra manera ministramos a la iglesia. Die la Palabra que somos todos ministros competentes. Y él nos quiere cambiar la mentalidad ahora, que todavía hay tiempo, antes que tenga que removernos junto con la cizaña. Porque eso, tú sabes que va a suceder. De hecho, hay muchos lugares en donde ya está ocurriendo.

Como Zacarías se quedó mudo, la voz y la influencia de iglesias en el mundo del espíritu, es nula cuando Dios gira su rostro de ellas. Existen y siguen allí, reuniéndose y armando todo el barullo de tachín tachín de lo que todavía llaman alabanza popular, pero en el cielo no hay registro de ellas. La iglesia del desierto vivió cuarenta años, pero no existía. Era algo así como lo contrario de las películas de zombis, una congregación de vivos muertos. Dios los cuidó por un solo motivo: porque los ama, no porque estuvieran en Su propósito.

La iglesia del desierto fue la más bendecida de todas las iglesias de hoy. Tuvo milagros, tremendas unciones, maravillosos prodigios, monumentales señales. Caminaron en prosperidad, en salud divina, pero nunca estuvieron en el propósito de Dios. Hay mucha iglesia hoy que cree estar en el propósito porque están bendecidas. ¿Sabes qué? Bendición no es requisito para estar en el propósito. Te bendice porque te ama, no porque estás bien.

Después dice que son vanos oráculos, es decir: que su predicación no aprovecha para nada. Que son adivinos. Adivino tiene que ver con soplo humano, porque Dios no adivina. O sea que, la fuente de su revelación y mensaje es humana, no divina. Fuente equivocada de la impartición desde los púlpitos, porque han visto mentira y su visión es falsa. Su expectativa, nunca ha de ser. Es un espejismo. Igual a cuando estás en el desierto, muerto de sed, y empiezas a ver oasis, lagos y arroyos que no existen.

Luego dice que su consuelo es vano. Esto es: falta de expectativa de seguridad. Y andan repitiendo como loros que no te preocupes, que Cristo viene ya y que no te va a pasar nada. Eso produce en la iglesia una expectativa falsa, que no prepara al creyente para prevalecer en medio de crisis. Sólo un problema: la crisis ya llegó y la gente sigue esperando a Cristo. Cristo viene, pero todavía la crisis está aquí. El consuelo contiene la connotación de arrepentimiento, y el énfasis que tiene el verso, es que la predicación de estos ministerios del tipo de hortalizas, hace que el corazón de la gente cambie, y que la disposición y sus propósitos cambien, para no seguir la transición con Dios.

¡No te esfuerces tanto, si al final Dios te ayuda! ¡No milites con tanta fuerza, el diablo es un problema de los pastores! Todo lo que ministran son sugerencias, no orden divino. No hay autoridad, no hay demandas, todo es si tú quieres, si te sobra el tiempo, si no tienes algo más importante que hacer. Escucha: cuando Dios habla; cuando Dios habla, no un hombre por las suyas, jamás sugiere. Siempre da órdenes. Lo que ocurre es que las iglesias han dado a conocer tan pocas unciones, que después nos encontramos con que las escrituras siempre nos hablan solamente de las unciones que conocemos. ¡Pero hay otras!

El amor por las almas, el querer estudiar la Biblia, ir a estudiar a seminarios. Por la exposición de tres ministerios, que llevan con nosotros años. Pero, a medida que vamos aceptando más lo que es apostólico o profético, nuestro ojo se familiariza con una unción que antes no era revelada, y que sí está en la Biblia. Y que cuando te das cuenta, resulta que sale siendo más superior y abundante que las otras. Cambia el corazón de la gente para que no vaya en la transición. Una apatía en el cuerpo de Cristo, producida por soplo humano y no divino.

Y dice que por eso el pueblo vaga. Y vagar es peor que andar perdido. El que anda perdido, está buscando la salida, pero el que vaga da vueltas y vueltas y ya se acostumbró a no ir a ninguna parte. Apostasía creada por falsa doctrina. Falsas declaraciones por falsas y vanas formas de consuelo. Esto habla de estar fuera del propósito, nos habla de cristianos que vacilan, e inconstancia suma en el creyente. Tú puedes ir midiendo y evaluando el fruto de tu iglesia, y ya sabes qué ministerio es.

Te estoy dando todo lo que tengo por dentro, para que nos ubiquemos. Gente que se mueve hacia el exterior, pero con error, porque son seducidas por cualquier viento de doctrina. Vagar habla de deshacer el propósito de Dios. Habla de desasamblear. Cuando lo vi en hebreo y en griego, nos dice que hay una decisión de asamblear, como cuando van a montar algún producto y hay distintas personas haciendo distintas cosas en una sola línea y, en el final, está el producto terminado.

¿Se entendió ese ejemplo? Bueno, vagar sería separar el producto. Separar, hacer trizas el propósito de Dios. Cambio de disposición causado por soplo humano. Dios no llena el templo hasta que Uzías muere. Él representa la carne. Por lo tanto, dice el verso 2 y el verso 3, que los va a remover. Y Él mismo va a visitar el rebaño. Independientemente de lo que acontezca, Él va a visitar a la oveja. Así que ahora vamos a ver de qué habla el asunto este de los caballos. Job 39.

Yo no sé, pero espero que sean todos, cuántos me están entendiendo todo esto. Dios nos está sacudiendo con estas palabras. Y todo esto nos está trayendo unos niveles de entendimiento que, hasta hace algunos años, ni siquiera teníamos la menor idea de que pudiéramos entrar. Porque hasta donde nos habían enseñado en la iglesia, ni siquiera pensábamos estar vivos en estos tiempos.

Cristo ya habría venido y nos habría raptado. Pero, ¿Sabes qué? Aquí estamos, tú y yo. Y lo que nos enseñaron como válido, no lo era. Lo va a ser, sin dudas, pero no ahora, como nos decían. Y ya no se trata de posturas doctrinales, créeme, se trata de sobrevivir. Mira Job 39, para que puedas ver con mayor claridad en lo que Dios quiere convertir a la iglesia.

(Job 39: 19) =  ¿Diste tú al caballo la fuerza? (Ahí pregunta Dios: ¿Quién es el que le dio la fuerza al caballo, el hombre o Dios? ¿Vestiste tú su cuello de crines ondulantes? (La palabra cuello, en la Biblia, siempre habla de la madurez de la bestia. Hay un texto en tu Biblia que dice que el yugo es roto por la unción. Y habla de que el yugo está puesto en el cuello del animal, y que se unta con aceite para que lo lastime. Pero el yugo se rompe, cuando el cuello madura. Porque allí crece, se expande y lo revienta. Esto significa que es la madurez del creyente lo único capaz de romper un yugo)

(20) ¿Le intimidarás tú como a langosta? (Al caballo se está refiriendo. Y langosta, en la Biblia, siempre son demonios. Es decir que lo que realmente aquí dice, es: ¿Se asustará el caballo con demonios? La ovejita sí se asusta, pero el caballo ni por asomo. Por eso, Dios quiere convertirte en caballo.) El resoplido de su nariz es formidable. (La majestuosidad de su nariz es terrible. Nada que ver con ovejitas sin fuerza, a pura debilidad. Caballos que reniegan porque son las diez de la mañana y todavía no se comieron ningún demonio. El caballo escarba en el valle, no cabe en la hortaliza.

(21) Escarba la tierra, se alegra en su fuerza, Sale al encuentro de las armas; (22) Hace burla del espanto, y no teme, Ni vuelve el rostro delante de la espada. 

Aquí, la palabra que leemos como tierra, en realidad es la palabra valle. Escarba en el valle y se goza en su fuerza. La fortaleza es el gozo. Tengo una buena noticia. Hay unos cuantos creyentes que ya se han convertido en caballos, y le están perjudicando a varios ministerios hortaliza. Le están pisando sus zanahorias, sus tomates y les fastidiaron sus lechugas personales. Se levantan con revelaciones profundas.

Hay dos clases de gente que se va de la iglesia. Gente rebelde e inconstante, réprobos que nunca van a cambiar, inmadura. Y los caballos, que han crecido más allá de su cobertura. Y no encuentran sustancia ni satisfacción. Liderazgo, dirección, penetración en el propósito de Dios. Y si no sale por el techo, sale por la ventana. Son árboles frondosos, llamados a producir sombra. Pero en ausencia de un espíritu paterno, y causan conflicto.

Sólo un buen espíritu paterno reconoce cuándo un hijo va a ser más alto y va a llegar mucho más lejos que él. ¿Y entonces sabes qué hace? Se saca sus zapatos y se los presta, para que camine mejor. Eso es tener espíritu paterno, abandonar el yo y cultivar el él, o ellos. Luego dice que sale al encuentro de las armas. ¿Sabías que en las antiguas luchas de caballeros, esas que venían en un caballo cada uno por distinta vía, con una lanza enorme, y que cuando se encontraban, tenían que tratar de ensartarse para vencer? El caballero tendría sus técnicas, pero ninguna hubiera sido posible si el caballo que montaba le hubiera tenido temor a la lanza rival. Pero el caballo no teme, agacha su cabeza y encara.

Ningún otro animal corre a enfrentar un arma, a menos que haya sido entrenado especialmente para hacerlo. Pero por motus propio, por naturaleza, sólo el caballo. Y, naturalmente, al caballo lo puedes matar corriendo, pero llegará igualmente y hará lo que le corresponde. ¡Hay recesión! Sigo corriendo. ¡Aumenta todo! Sigo corriendo. ¡Están echando gente de su trabajo en mi empresa! Sigo corriendo. Caballo. Y no simple caballo. Caballo de honor, lo expresa la Escritura.

¿Y la oveja, esa de la que tanto orgullo tenemos de pertenecer? La oveja no es así, de ninguna manera. Si explota un petardo allá en la esquina, la ovejita sale disparada y, cuando llega la noche, todavía anda corriendo sin acordarse ya de por qué lo hacía. Grita, se desespera, se tira los pelos, (O las lanas), y se lamenta de todo lo que le pasa. Pero ni se le ocurre hacerle frente a lo que le pasa. Es ovejita, no es caballo. El caballo mira la espada rival, la encara y ni se le ocurre torcer el rostro a medida que esa espada se le viene encima. Si alguien le pone la punta de la espada en la frente, el caballo es capaz de lastimarse solo porque sigue empujando sin importarle nada.

(Verso 23) = Contra él suenan la aljaba, El hierro de la lanza y de la jabalina; (La aljaba era lo que también se denominaba carcaj, esto es: un saco que se llevaba en la espalda y donde se guardaban las flechas. El caballo protege la aljaba y además encara el hierro de la lanza o la jabalina. Mira; la gene adora a los perros y nadie discute eso porque son animalitos muy fieles y excelentes compañeros. ¡Pero un perro jamás hará algo así como lo que es capaz de hacer un caballo!) (24) Y él con ímpetu y furor escarba la tierra, Sin importarle el sonido de la trompeta; 

¿Nunca has visto a un caballo resoplando y escarbando en la tierra con una de sus manos o patas delanteras? Y resopla y escarba, y resopla y escarba. Pregunto: ¿No te suena mejor ese resoplido, que el balar de una ovejita? No tengo dudas: el caballo es un animal majestuoso. Ojo: estoy hablando de caballos de honor, de guerra, no de alguno de esos matungos flacos que se caen de debilidad y vejez. Si quieres imaginarlo, imagínalo como uno de esos caballos de hipódromo, con todos sus músculos en movimiento, brillante, majestuoso. ¡Impone respeto! La ovejita apenas llega a inspirar lástima. Ahora evalúalo en el presente a partir de tu iglesia: ¿Inspira respeto o lástima en la sociedad que la rodea?

Al caballo nada lo asusta, y es obediente hasta la muerte. Los antiguos viajeros galopaban sus caballos, si lo necesitaban, hasta reventarlos, literalmente. Jamás se le hubiera ocurrido a un caballo d esos, rebelarse y arrojar al suelo a su jinete para poder detenerse y descansar. Cumplía la orden, obedecía, aunque supiera que le costaría la vida. Ese, amado hermano, es el creyente que penetrará este siglo veintiuno. Y ya no estoy hablando de caballos literales. A Dios le importa un rábano los caballos literales. Cuando dice todas esas cosas, ¡Él está hablando de su gente! Y lo tengo que aclarar porque nunca falta alguno que se enamora de la novela y se le olvida que están hablando de él. ¡Es que está buena la escenografía de la escena! ¡No es una película, es una realidad! Mañana, cuando te pongas a orar, vas a escarbar y resoplar, no a berrear o balar.

(25) Antes como que dice entre los clarines: ¡Ea! Y desde lejos huele la batalla,  El grito de los capitanes, y el vocerío. 

Ministerios caballos. Dios nos indica que hay una transición, y aunque parezcan comparaciones raras, no te olvides que quien las presenta es Dios, no el hombre. ¡Al hombre jamás se le hubiera ocurrido! Y no tienen nada que ver con todos esos títulos pomposos que parecen tan importantes, tales como presidente de la junta, rector y todo eso. Son soplos humanos, nada que ver con el mundo del espíritu. Además, si yo te digo que soy un superintendente, tú quizás me respetes un poco más por eso, porque estás dentro de la organización humana para la cual, decir superintendente es decir algo valioso.

Pero ¿Sabes qué? ¡Ni siquiera es bíblico un superintendente! Y si Dios no lo puso en el Libro, ¿A quién le importa? Sí, ya sé; al superintendente recién nombrado, le importa. Problema de él, no tuyo. Ni de Dios tampoco. Nosotros preferimos seguir leyendo nuestras Biblias y hablar de ministerios hortaliza o ministerios caballo. Así que, será conveniente que empieces a modificar tu vocabulario. O sea que lo que quiero decirte es que, en esta universidad llamada iglesia, cuando tú te gradúas, obtienes un diploma, que puede ser de oveja o de caballo. Pero eres tú el que decide el destino de tu carrera.

No seas una higuera que no produce fruto en su tiempo, porque terminará maldecida por Dios. Pide lluvia en tiempo de lluvia. Pide ser transformado en caballo. Pide no tener temor ni espanto de demonios. Pide poder correr frontalmente contra la espada y no vacilar. Pide ser obediente hasta la muerte. Pide que tu mentalidad no sea solamente de provecho personal, y poder entrar en una disposición que vive más allá del enfoque familiar. Que jura hasta la muerte, y no cambia.

Que jura hasta lo que tiene que ver con el dolor personal, pero que no cambia. Que cuando promete algo, aunque le duela horrores cumplir, va y cumple. Esa es la oveja que Dios va a penetrar en la operación de la iglesia de este siglo. Va a haber mucha iglesia, pero que en el mundo del espíritu, y tal como le pasó a Zacarías, no tendrán voz. Hasta que vea Dios en ti lo que Él quiere darte. Y luego le abrirá la boca para que vea y entiendan que Dios es Dios.

Pero, si tú eres de los que no espera que el agua se mueva por otros para ser bendecido, tienes características de pionero y quieres mover el agua, labra y prepara tu mente para estar y andar acorde a los dictados de este siglo presente. Y comienza a actualizar tu espíritu y a fluir con estos pensamientos. No seas hortaliza. Un ministerio llamado Nabot, que tenía una herencia de una viña, y el rey Acab que se la quería comprar para hacer un huerto de hortalizas.

Eso habla de iglesias grandes que quieren usar a las pequeñas para provecho personal, cuando la pequeña ya tenía herencia para productividad social. ¡Basta de ministerios hortalizas! ¡Basta de mentalidades egocéntricas! Vivamos más allá de nuestros propios recursos. Vivamos en ese tercer nivel del que se habla en Apocalipsis 2, no amando nuestra vida hasta la muerte.

Labra y estructura tu mente, cambia tu forma de pensar. La estructura pensante de la iglesia, tiene que comenzar a operar con los depósitos hermosos en el tiempo de Dios. Para entrar en el fluir de la gente que entra en esto, progresará en un paso más adelantado. Y van a sobresalir tanto como podría sobresalir un caballo por sobre una oveja. Tan mayor como es el caballo por sobre la oveja, así también serán los ministerios que lleven a la iglesia genuina por este camino y en este tiempo divino.

Porque al lugar para donde vamos, no se alcanza a operar con tu unción personal. Tú no la vas a poder regar con tu vieja latita de la unción. Vas a tener que vivir más allá de tu control. Porque cuando hagas las cuentas nunca los números te van a cerrar. Vas a tener que venir fuera de tu control y pedirle al gran banco celestial que te financie todo.

Hay gente que clama por vivir en el mundo de la fe, pero nunca se ha atrevido a dar un paso más allá de su propio control. Vivir en fe o por fe, no es vivir desordenado. Pero vivir en una dimensión donde sólo dios puede regar tu huerta ministerial, duele y no es fácil. Pero es la única que penetrará y sobrevivirá a este siglo. El mundo secular se preparó para entrar en este siglo veintiuno. Armó sus tarjetas, sus maquinarias, sus computadoras brillantes, sus celulares de alta gama.

La gran pregunta, es: ¿La iglesia también se preparó al tono? Porque, de última, ¿De dónde crees que ese hombre secular sacó su sabiduría? Escucha: en tiempo de sabiduría, ¡Pide sabiduría! ¡Pide entendimiento! ¡Pide fluir con todo el conocimiento actual! Porque esta vez la iglesia no va a reaccionar tras el mundos secular, sino que accionará y será pionera en el mundo espiritual al que pertenece.

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El Árbol que no Tapó el Bosque

Un día cualquiera, alguien pronuncia una sentencia popular muy conocida a partir de la definición circunstancial respecto a un tema cualquiera, y algo explota en el ámbito espiritual de quien lo escucha. Una especie de retumbar de tambores y de sonido de trompetas, señalan que esa sentencia popular, esconde mucho más que lo que se escucha. El refrán dice: Que el árbol no te tape el bosque…

Claro; la pregunta, entonces, es: ¿Qué significa eso? ¿Para qué debo escudriñar al respecto? ¿Será realmente una directiva de mi Señor o solamente una idea personal mía? Ni dudarlo. Yo aprendí, a lo largo de todos estos años, que cuando se recibe una palabra de esta categoría, no es para a alguien en especial, aunque lo incluya, sino para un conjunto, para una masa, para todos aquellos que, sea como sea, caminan sus días, ven, andan y piensan con los mismos puntos y objetivos. En suma: gente con un mismo sentir.

Entonces, lo primero que haremos, será examinar qué cosa significaría, en trazos generales, no permitir que el árbol nos tape el bosque. Mira; cuando el árbol nos tapa el bosque, es cuando debemos dar varios pasos hacia atrás o elevarnos lo suficiente para ver el bosque completo; no nos podemos quedar conformes con ver solamente el árbol, porque eso sería como ver una verdad parcial. Para ver la verdad completa debemos ver todo el bosque, porque en él encontraremos la variedad de árboles, plantas y arbustos y un sinnúmero de otras especies botánicas que nos permitan ampliar nuestra capacidad de observación.

Viendo el árbol, solamente observaremos a algunos pájaros que se posan en él, pero hay miles de otros pájaros que habitan en la magnitud del bosque. En nuestras vidas ocurre lo mismo cuando nos encerramos en nuestras ideas y no abrimos nuestra mente para que accedan nuevos conocimientos, que para nosotros, los creyentes genuinos y aspirantes serios a ser considerados como gente de Reino, sabemos que los hay a borbotones por doquier. El Espíritu Santo es testigo de eso

Ya en el mundo secular se ve que la estética ha ocupado el lugar de la ética. Nuestra máxima de cabecera de “amaos los unos a los otros”, se ha trastocado por el “amaos los unos sobre los otros”: En ese mismo mundo, el sexo es rey, único monarca y conductor de los objetivos, fundamentalmente de los más jóvenes, que parecen haber perdido el rumbo, y no por su culpa, seguramente, sino por la falta de orientación limpia y pura que debemos darle los mayores y la sociedad toda en su conjunto.

Claro está que eso será factible y posible, cuando los mayores sepan, como deberían saberlo, que para Dios el mayor pecado que existe es el de la incredulidad y la rebeldía y no el del sexo, como se enseña en lugares auto denominados como cristianos, entonces sí tendremos autoridad para hablar de amor, del verdadero y genuino amor que está por encima de todo lo que esa sociedad hipócrita quiere fabricar como bueno, pero que en su intimidad vacia y hueca, saben perfectamente que sólo es una burda imitación carnal.

Los gobiernos tampoco hacen mucho en marcar alguna línea divisoria entre el bien y el mal. La guerras siguen destruyendo pueblos enteros, utilizando toda la clase de excusas que se te ocurran, sin otro perfil que el de justificar sus propios intereses, sobre todo si se trata de naciones poderosas. Las asimetrías sociales siguen imperando en los países Latinoamericanos y del tercer mundo. Los inescrupulosos narcotraficantes y traficantes de armas, siguen haciendo buenos negocios. Y esto lamentablemente no acaba aquí, porque algunos gobiernos mantienen connivencia con muchos de ellos.

Esto, de alguna manera, es entre otras cosas, no permitir que el árbol nos tape el bosque. Pero no es lo único. Porque si todo se limitara a eso, no diferiría en nada a lo que vive o siente el resto del planeta. Y el resto del planeta puede estar compuesto por gente buena, honesta, trabajadora y excelente, pero no toda esa gente son parte del Reino de Dios. Y aunque alguien nos pueda acusar de sectarios o discriminadores, para mí, todavía mi hermano en Cristo, esto es, el hijo de mi mismo Padre, tiene prioridad. El resto, los amo, pero que hagan fila…

He escuchado, a lo largo de mi vida, que no ha sido breve, gracias a Dios, algunos dichos o refranes populares que tienen a los árboles como protagonistas. Y mira estos tres: “Del árbol enfermizo no esperes fruto rollizo”. “De tal árbol, tal astilla”. “De un mismo árbol, un madero dorado y otro quemado”. Esto habla de una realidad. Los hombres somos como árboles, y el árbol tiene una particularidad que Dios mismo, usando a Mateo, describió para todos nosotros, con meridiana claridad.

(Mateo 7: 17) =  Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos.

(18) No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos.

(19) Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego.

(20) Así que, por sus frutos los conoceréis.

Es más que evidente que a Dios, aún interesándole la botánica, no se le ocurrió inspirar esto con relación específica para con los árboles. Si bien Él sabe perfectamente que alguien que planta árboles, ama a los otros más que a sí mismo, en este texto está dando a entender claramente que considera, por algún punto muy específico, a su máxima creación el hombre, como un árbol. Y que espera de él, que produzca buen fruto, que de ninguna manera será simplemente salvar almas perdidas, aunque lo incluya, sino adquirir con el paso del tiempo un carácter afin al carácter del Hijo de Dios, Jesucristo. Ese es el fruto.

Un árbol es, en esencia, la suma de cuatro elementos concretos: Raíz, tronco, ramas  y hojas, frutos. La raíz de un hombre es su historia de vida, su genética, tanto la natural como la espiritual, la base sobre la cual hará descansar todo lo que haga, diga o viva. El tronco es su conducta, su comportamiento ante las circunstancias que la vida le presente, su andar diario. Las ramas y las hojas serán los resultados visibles de esa conducta cotidiana, su entorno social, laboral, afectivo. Y los frutos, finalmente, el producto terminado de toda la suma de ese árbol: conforme a su raíz, su tronco y sus ramas y hojas, será la calidad del fruto. Pero claro, todo está muy bonito, pero… ¿No es aventurado o fantasioso comparar al hombre de Dios con un árbol? No lo creas, mira…

(Isaías 61: 1) =  El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel; (2) a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los enlutados;(3) a ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya. 

Seremos llamados árboles de justicia. ¡Qué tremendo! ¡Cuantas veces habré leído este texto y nunca antes me dijo lo que hoy puede decirme con tanta claridad! Léelo con cuidado… ¿No es una maravillosa y puntual definición de la tarea de un fruto diamante? Ungidos con aceite del cielo, enviados a predicar buenas nuevas a los quebrantados y angustiados, a liberar a los cautivos de la religión hueca y vacía, a los presos de ella abrirles las puertas para sacarlos a libertad, a proclamar el año de Dios y su venganza de todos los sistemas que han tratado de anularlo, disminuirlo y convertirlo poco menos que en un servidor más de las caprichosas ambiciones de los liderazgos humanos, a consolar a todos los que sufren, a cambiar el ánimo de los que necesitan gloria en lugar de amargura, a llevar alegría sana a los que están con su espíritu angustiado y a ser considerados, como árboles de justicia, nada menos que plantío de Dios. ¿Es que será considerado poca cosa ser un fruto diamante?

Dice la sabiduría popular que en terreno de sequío, no pongas árbol de río, y eso te está enseñando que en lugares en donde la palabra que se predica es humanismo puro e intelectualismo desarrollado teológicamente, un verdadero árbol de justicia, no tiene lugar, se secará irremediablemente. Muy por el contrario, otra sentencia que dice que junto al agua, cuando puedas, pon extensas arboledas, te está mostrando el camino. Donde hay verdadera palabra, allí estarán también los verdaderos árboles. Porque allí también estará representada la vida, ya que quien tiene árbol, seguramente también tendrá pájaros, vida, dinámica. Y, además, será de testimonio viviente, ya que quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija. De todos modos, me quedo con un refrán popular que es quizás el que más me llega hoy. Dice: árboles y amores, mientras tengan raíces, tendrán flores… ¡Qué tremenda verdad! ¡Qué tremenda! Es como decir que árbol sin flor, es como día sin sol.

(Jueces 9: 8) = Fueron una vez los árboles a elegir rey sobre sí, y dijeron al olivo: Reina sobre nosotros. 

(9) Mas el olivo respondió: ¿He de dejar mi aceite, con el cual en mí se honra a Dios y a los hombres, para ir a ser grande sobre los árboles? 

(10) Y dijeron los árboles a la higuera: Anda tú, reina sobre nosotros. 

(11) Y respondió la higuera: ¿He de dejar mi dulzura y mi buen fruto, para ir a ser grande sobre los árboles? 

(12) Dijeron luego los árboles a la vid: Pues ven tú, reina sobre nosotros. 

(13) Y la vid les respondió: ¿He de dejar mi mosto, que alegra a Dios y a los hombres, para ir a ser grande sobre los árboles? 

(14) Dijeron entonces todos los árboles a la zarza: Anda tú, reina sobre nosotros. 

(15) Y la zarza respondió a los árboles: Si en verdad me elegís por rey sobre vosotros, venid, abrigaos bajo de mi sombra; y si no, salga fuego de la zarza y devore a los cedros del Líbano. 

Esto que terminas de leer, es una metáfora que se ejercita en tiempos en que debía ser elegido como rey Abimelec. Y lo curioso y llamativo de todo esto, es la calidad y cantidad de árboles a los que se menciona. ¿Tendrán que ver con los llamados árboles de justicia? Olivo, Higuera, Vid, Zarza y Cedro. Cada uno es un modelo, un prototipo de hombre, hasta de diamante, tal vez. Una pintura colorida de lo que tendrá que ser un impacto a futuro cercano.

El olivo, nombre que deriva del latín óleum, que significa aceite, era originario de la India. Su madera se empleaba en la construcción, y eran sus frutos los que producían ese precioso aceite. Sin embargo, nacían en estado silvestre, por lo que resultaba indispensable injertarlo. De otro modo, el olivo silvestre sería apenas un arbusto con frutos minúsculos y sin valor. Sin embargo, hoy, en términos espirituales, el Espíritu Santo nos lleva a Romanos 11:17, donde Pablo dice: Pues si algunas de las ramas fueron desgajadas, y tú, siendo olivo silvestre, has sido injertado en lugar de ellas, y has sido hecho participante de la raíz y de la rica savia del olivo. Esto es, sin dudas, el pueblo de Dios injertado en el ambiente de las babilonias religiosas.

Este árbol ha venido a ser el símbolo de la paz. Su fruto era el emblema de la prosperidad, de la bendición divina, de la belleza, de la fuerza. El tronco de un olivo viejo está frecuentemente rodeado de vigorosos retoños. Me pregunto cuantos de ustedes aceptarán de buen grado ser alguno de esos olivos con años vividos, que hoy pueden estar rodeados de retoños inexpertos, pero vigorosos en grado sumo, y prestos a cumplir con todo lo que Dios ha determinado para este tiempo y espacio terrenal. Olivo. Puedo ser olivo, puedo serlo.

La Vid y la Higuera, mientras tanto, tienen que ver con la prosecución de la especie. Del mismo modo, árboles vid o higuera, lo hacen con respecto a la incorporación de nuevos árboles al bosque. Evangelismo, que le llaman. Claro está que la vid, que simboliza al pueblo cristiano en general, es fructífera de manera restringida, con limitaciones notorias. Fijate que por cada uva que cosechamos de esa vid, ella contiene no más de dos, tres, a lo sumo cuatro semillas. Esas son las que luego, al ser sembradas, darán lugar a un nuevo árbol. La higuera, en tanto, simboliza al remanente santo, a ese grupo pequeño, minúsculo en alguna medida, que sin embargo es el que está llamado a hacer la gran obra para el Reino. ¿Por qué? Porque su fruto, que es el higo, a diferencia de la uva, no tiene tres o cuatro semillas para reproducirse. ¡El higo es todo semilla! Vid. Higuera. Puedo ser las dos cosas, si.

La Zarza. Es una mata o arbusto que tiene espinas, quizás el cambrón o espino cerval. Alcanzaba una altura de uno a dos metros,  y tenía hojas oblongas siempre verdes, con forma de cuñas, espinas aterciopeladas y flores imperfectas que florecían en marzo y abril. Pero no existe certeza en la identificación de plantas espinosas, como la zarza, pues en la Biblia se usan más de veinte palabras diferentes para referirse a ellas. En su mayor parte, los pasajes en que aparece la palabra zarza se refieren a plantas no identificables fácilmente. Por ejemplo: la palabra traducida por zarzales probablemente signifique vegas o campos de pastoreo. Esta alegoría de la elección de un rey por parte de los árboles, utiliza la zarza en contraste con los gigantes del bosque para simbolizar la débil protección ofrecida a los siquemitas por Abimelec. ¿Puedo ser tan débil como la zarza, también? Sí, puedo serlo.

El Cedro. Generalmente se refiere al cedro del Líbano. En lo pasado estuvo ampliamente difundido en las montañas del Líbano, pero ahora existe sólo en unos pocos lugares. Alcanza más de veinticuatro metros de altura. En sus años tempranos adquiere una forma piramidal, pero más tarde se aplana en la copa. Sus ramas llegan a ser muy gruesas y torcidas. En los tiempos bíblicos, el cedro del Líbano se usaba en la construcción de templos y otros edificios, y servía como símbolo de crecimiento, fortaleza e inmutabilidad. Con su madera se hacían ídolos  y mástiles. Sin embargo, su principal virtud tratándose de una madera altamente utilizable y apta para la construcción, es su estricta rigidez. Cedro. Rígido en sus convicciones. ¿Puedo ser cedro? Hoy no lo sé, pero sí, he sido cedro rígido, y de los buenos.

Ahora bien; hemos visto estos árboles, y hemos tenido en cuenta sus particularidades, sus virtudes y hasta sus defectos. La gran pregunta que surge de inmediato, al prestar atención a este mover de nuevas voluntades y sensaciones espirituales recientes, es: ¿Con esto alcanza? ¿Todo aquel que pueda ser o sentirse un olivo, una higuera, una vid, una zarza o un cedro, estará listo para salir de la religiosidad ambiente y meterse de lleno en las jurisdicciones maravillosas del Reino de Dios. La respuesta es No. Porque a la vista de todo lo considerado, es que podemos ver que nos hace falta un algo que no estamos viendo, un algo que nos tiene que sacar de lo preestablecido y meternos de lleno en lo nuevo que Dios quiera acercarnos. Y con olivos viejos, vides escuálidas, higos escasos, zarzas mediocres y cedros muy rígidos, me temo que no alcanza. No son árboles que no permitan ver el bosque. Algo falta.

Falta EL árbol. Ese que no tiene que ver con todas estas historias, que llegará a dejarse ver más adelante, cuando sea necesario. Que determinará los grandes cambios. El árbol por excelencia, el que debería ser modelo exacto de lo que tendrá que ser un creyente del siglo veintiuno, que mejor podríamos catalogar como un hombre o una mujer de Reino. Oremos buscando dirección. ¿Llegó? Llegó. Dios es bueno.

(Salmo 92: 8) = Mas tú, Jehová, para siempre eres Altísimo.

(9) Porque he aquí tus enemigos, oh Jehová, Porque he aquí, perecerán tus enemigos;
Serán esparcidos todos los que hacen maldad.

(10) Pero tú aumentarás mis fuerzas como las del búfalo; Seré ungido con aceite fresco.

(11) Y mirarán mis ojos sobre mis enemigos; Oirán mis oídos de los que se levantaron contra mí, de los malignos.

(12) El justo florecerá como la palmera; Crecerá como cedro en el Líbano.

(13) Plantados en la casa de Jehová, En los atrios de nuestro Dios florecerán.

(14) Aun en la vejez fructificarán; Estarán vigorosos y verdes, (15) Para anunciar que Jehová mi fortaleza es recto, Y que en él no hay injusticia.

Hay palabra directa arribada por medio indirecto. A mi Padre le encanta ministrarme así. Lo amo por eso. Y, de paso, amaré a todos los que Él utilice para ministrar mi vida. Vigorosos y verdes, lo cual indica dinámica, actividad suma, igualdad con el resto de mayor juventud. Dios es mi fortaleza y en Él no hay injusticia. De acuerdo, pero… ¿Y el árbol..? Verso 12 es la clave, mira: El justo florecerá como la palmera; Crecerá como cedro en el Líbano. La pregunta que nos queda, es: si el justo, que es el obediente, el que sabe que sabe lo que tiene que hacer, cómo, cuando y dónde, crece como cedro, esto es: en rectitud y rigidez total, ese justo algo me dice que se está formando en un lugar del que luego deberá salir. Entonces, la gran verdad está en lo anterior del verso; el justo florecerá como la palmera. ¿Un justo es una palmera? Es el fruto de justicia, evidentemente.

A las palmeras, legendariamente, se las asocia con los oasis, el verde y, de alguna manera, la imagen de la vida misma, ya que presentan una vista alentadora para los que viajan por el desierto, como en el caso de las setenta palmeras que crecían junto a los doce manantiales de agua de Elim, la segunda parada que hicieron los israelitas en su marcha después de cruzar el mar Rojo. Su larga raíz primaria le permite llegar a fuentes de agua que no se encuentran al alcance de muchas plantas, gracias a lo cual puede crecer en condiciones desérticas. En tiempos bíblicos crecían palmas en la costa del mar de Galilea, así como a lo largo de la cuenca baja del caluroso valle del Jordán, y abundaban especialmente alrededor de En-guedí y de Jericó, llamada “la ciudad de las palmeras”. De igual manera, crecían en los alrededores de Jerusalén, como lo prueba el que se usaran sus frondas cuando se celebraba la fiesta de las cabañas y en la ocasión en que Jesús entró en dicha ciudad. Tamar, una de las ciudades de Salomón, recibió su nombre de este árbol. Asimismo, la tierra de Tiro y Sidón recibió más tarde el nombre Fenicia del griego fói·nix, que significa palmera.

La palmera es alta y majestuosa, tiene una silueta grácil y de singular belleza. Su tronco, largo y esbelto, puede alcanzar treinta metros y está coronado con un penacho de largas y robustas frondas. A las muchachas hebreas les tuvo que agradar recibir el nombre Tamar, como se llamaba la nuera de Judá, la hermana de Absalón  y su hija, a quien se describe como “una mujer de apariencia sumamente hermosa”. La disposición en espiral de sus fibras leñosas la convierten en un árbol de flexibilidad y fuerza poco comunes. Alcanza su total desarrollo entre los diez y los quince años; produce fruto por unos cien años y después va decayendo hasta que muere a finales de su segundo siglo.

Entalladuras grabadas de palmeras —con su forma erguida, su belleza y productividad— servían de decoración para los muros interiores y las puertas del templo de Salomón, así como para los laterales de las carretillas usadas en el servicio del templo. De igual manera, Ezequiel pudo observar que en el templo que vio en visión había palmeras que decoraban las columnas laterales de las puertas de los patios, así como los muros y las puertas interiores del templo. Debido a que la palmera es erguida, alta y productiva, también era un símbolo adecuado del ‘hombre justo’ ‘plantado en los patios de Jehová’.  El que la muchedumbre de personas que aclamaron a Jesús como el “rey de Israel” emplearan frondas de palmera probablemente sirvió para simbolizar tanto su alabanza como su sumisión a la posición real de Jesús.

Este es el árbol diamante, sin dudas. Por sobre todos los demás, este se destaca por algunas particularidades que lo hacen diferente. Representa la vida misma, lo cual es como si dijéramos que Cristo vive en ella. Sus raíces encuentran siempre las fuentes de aguas que necesitan, lo cual nos lleva a entender que tiene especial cuidado por la palabra como alimento y no como discurso. Es erguida, lo que nos está hablando de alguien con dignidad, de ninguna manera caminando por la vida como ciudadano de segunda categoría, que es como se empeña el mundo secular en presentar al pueblo de Dios. Y, finalmente, la palmera, lo dice aquí, es la representación cabal del hombre justo, que es como decir del obediente, del que cumple con la voluntad de Dios contra viento y marea. Por eso se convierte en diamante genuino y destructor de cristales de religiosidad.

Ahora bien; todo esto está muy bueno y compromete a cada uno de los que desean ser diamantes, a asemejarse a una palmera. Sin embargo, para que eso sea posible, deberá romper con todas las estructuras internas que la religión ha plantado allí como verdades inexorables e insustituibles. ¿Cómo lograrlo? No es sencillo, es quizás la pelea más ardua que existe entre la salida de la religión y el ingreso al Reino. Sólo es posible lograrlo haciendo honor a las dos cualidades que me quedaron sin mencionar: flexibilidad y fuerza. ¿Has visto lo que hace un huracán de los violentos en tierras caribeñas? Destruye todo lo que encuentra a su paso. Salvo las palmeras. Las hace tocar el suelo, pero la flexibilidad de su tronco le permite resistir y vencer la tormenta. Toda tormenta espiritual, arrasará con la rigidez de una doctrina, pero jamás le hará daño a la flexibilidad suma de poder disponerse a oír lo que el Espíritu Santo quiera decir hoy, aunque lo que diga destroce con todo lo que se haya aprendido y practicado por años. Dios es Soberano. A eso, la mayor parte de los creyentes se lo olvida. Y un Dios Soberano hará lo que le da la gana, el día que le da la gana, usando a los hijos que le da la gana y de las maneras más increíbles e insólitas que le de la gana. Eso es Soberanía.

¿Recuerdas lo que decíamos en la constitución total del árbol? Raíz es base. La palmera tiene unma base más que sólida, ya que no interesa a la distancia que la tenga, ella irá, irá e irá y encontrará agua. Agua es vida, vida es Cristo. Cristo es Verbo, Verbo es palabra. Un diamante fino que pretenda horadar los cristales arcaicos de las religiones teológicas e intachables, pero huecas y vacías de vida y contenidos, tendrá que tener una base sólida y una palabra rhema. De otro modo, no será ni eficiente ni contundente. Su tronco, símbolo de la conducta, tendrá que ser como el de esa palmera, flexible, resistente como para poder ser doblado, pero jamás quebrado. Flexible, para dar acceso a todo viento nuevo que el Espíritu Santo quiera traer, aunque eso determine que tenga que dejar de lado lo que había aprendido como cierto, único e inamovible. Tendrá que darse cuenta que, aquello que los hombres enseñan que es inamovible en Dios, a Dios le place enormemente hacerlo al revés, para mostrarle a esos hombres presuntuosos, que a Él no lo manipula nadie, como ellos hacen con su gente y hasta pretenden hacer con Dios mismo.

Esas son las bases, esos son los rudimentos. Cuando el diamante puro se encuentre con el cristal, tendrá que estar preparado para horadar cualquier clase de argumento, de fortaleza legalista y satánica. Tendrá que demostrar con su propia flexibilidad que nada de lo que Dios pueda hacer hoy mismo, ahora, puede sorprender a ninguno de sus hijos. Suponer que Dios está obligado a hacer todos los días lo mismo, con todas las personas por igual, evidentemente y a favor de una experiencia de vida espiritual que de ninguna manera es transferible, es un error conceptual tan grave que, no sólo no ha permitido cumplir con éxito la tarea de diamantes encomendada, sino que además al propio diamante le ha otorgado una calidad de vida gris, agria, sin contenidos de paz y de sosiego, porque el temor, una de las armas preferidas del infierno, ha terminado enseñoreándose con áreas en donde solamente Dios tenía potestad. ¿Qué pasó? Que no se pudo ser flexible, y en la rigidez de las estructuras, nadie encontrará jamás la paz.

Estas palmeras vivientes serán los árboles llamados a ser epicentros de lo que viene. Estas palmeras que, de alguna manera, serán testimonios netos de todo lo que pueda ocurrir de allí en más, bajo el espectro general de un plan divino que, a poco que haya obediencia mínima en el pueblo, terminará por leudar toda la masa, tal como siempre hizo y seguirá haciendo el Reino donde quiera que siente sus reales. Pero, claro, el tema central no podrá ni deberá ser ese árbol, al cual nadie discute, sino el rol que ese árbol deberá cumplir en todo el contexto de lo que estamos viviendo. Porque así como una palmera resiste al huracán más violento que pueda sobrevenir sin quebrarse, así también un diamante sólido lo hará en cuanto a su propia trascendencia. Nadie que sea llamado a horadar cristales religiosos para sacar cautivos a la luz del día, podrá pretender tener luz propia. Todos reflejarán lo que llega del cielo, así como las palmeras lo hacen con la luz del sol destellando en sus hojas húmedas por el rocío nocturno.

Entonces, cuando alguien venga y te diga que es necesario que el árbol no nos tape el bosque, lo que te estará diciendo es que no interesa que historia, que vida propia, que sufrimientos, que amargura, que tristeza, que desgarro o angustias pueda tener o haber tenido esa palmera aislada, única, individual, ese diamante. Lo que interesa es lo que va a lograr cuando cada uno de los que vayan saliendo de sus prisiones de cristal, conformen ese grupo que finalmente horadará la gran cúpula final. Esa cúpula también formada de cristal, pero que en este caso ya no hablará de vidas individuales separadas, sino de conjuntos predispuestos a luchar por un solo e igual objetivo: establecer un Reino en el que todos los árboles, cualquiera sea su estirpe, su contextura o su imagen, estarán llamados a conformar un conjunto que definitivamente, proclamara el gran Día de la Victoria por sobre todas las potestades que todavía hoy parecerían señorear sobre la tierra en la que viven tus hijos, tus nietos, todos los que vendrán. Ese y no otro será el tiempo de la victoria. Que ningún árbol especial, por bueno que sea, te tape el bosque de la magnitud y de la excelencia. Cuerpo de Cristo en la tierra.

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Revelaciones Para Este Tiempo

(Gálatas 4: 21) = Decidme, los que queréis estar bajo la ley: ¿no habéis oído la ley? 

(22) Porque está escrito que Abraham tuvo dos hijos; uno de la esclava, el otro de la libre.

(23) Pero el de la esclava nació según la carne; mas el de la libre, por la promesa. 

(24) Lo cual es una alegoría, (Todo esto es simbólico; todo esto es una sombra; todo esto es un ejemplo. Todo este recuento es una metáfora, similitud, alegoría. A pesar que fueron vidas literales, la importancia no reside en su vida, sino en lo que su vida señala para el tiempo de hoy. Es una alegoría.) pues estas mujeres son los dos pactos; (Dos testamentos, dos contratos, dos sistemas funcionales. Dos maneras de hacer las cosas) el uno proviene del monte Sinaí, el cual da hijos para esclavitud; éste es Agar. 

(25) Porque Agar (O el sistema Agar) es el monte Sinaí en Arabia, (El monte Sinaí que está en Arabia, es tipología, ejemplo, metáfora o sombra del sistema Agar) y corresponde a la Jerusalén actual, (La que tú puedes ubicar ahora, en un mapa del mundo, en alguna zona geográfica. Jerusalén, Monte Sinaí, Arabia, es un sistema, un pacto que produce frutos para esclavitud. Porque está junto con sus hijos, está en esclavitud) pues ésta, junto con sus hijos, está en esclavitud. 

(26) Mas la Jerusalén de arriba, (La Jerusalén divina, la Jerusalén de otra dimensión, la Jerusalén con una ciudadanía no terrenal, no nacida de carne. La Jerusalén de arriba, no una nube, sino una ciudad que tiene ciudadanía divina. La Jerusalén que es habitada, y sus constituyentes son conciudadanos del cielo, según Efesios 2:19.) la cual es madre de todos nosotros, (O sea: la que nos dio a luz. De donde proviene nuestro sostén, de donde proviene nuestra dependencia y nuestro cuidado, esta) es libre.

(27) Porque está escrito: Regocíjate, oh estéril, tú que no das a luz; Prorrumpe en júbilo y clama, tú que no tienes dolores de parto; (Los gentiles no tenían dolores de parto, porque no eran uno con Dios. Y sin intimidad, no se puede dar a luz. Aquella que era estéril, era aquella que no tenía relación con el Altísimo. Efesios 2, versículo 11 en adelante, dice: nosotros, que estábamos lejos, sin Dios, hemos sido hechos cercanos. Dice) Porque más son los hijos de las desolada, que de la que tiene marido. (La nación de Israel estuvo casada con Dios. Jeremías dice que Dios la divorció)

(28) Así que, hermanos, nosotros, como Isaac, (Tras el método con que nació Isaac, engendrados de la misma manera que fue engendrado Isaac) somos hijos de la promesa. 

(29) Pero como entonces el que había nacido según la carne (Ese se llamaba Ismael. El sistema tras el orden carnal, Ismael. El pacto, o el sistema de leyes terrenales, Ismael. Agar, Sinaí, Arabia, Jerusalén actual, Ismael) perseguía al que había nacido según el Espíritu, (La iglesia, Jerusalén de arriba, ciudadanos del cielo, tras el orden de Isaac) así también ahora. 

(30) Mas ¿qué dice la Escritura? Echa fuera a la esclava y a su hijo, porque no heredará el hijo de la esclava con el hijo de la libre. (En síntesis: echa afuera el fruto del sistema de la esclava, porque no heredará el fruto de la esclava conjuntamente con el fruto de la libre)

(31) De manera, hermanos, que no somos hijos de la esclava, sino de la libre.

No hay nada que hacerle, la Biblia se interpreta a sí misma. Lo que podemos ver a partir de este pasaje, es dos iglesias en formación. El mayor y más importante don que tú necesitas para los próximos tiempos, será el discernimiento. Por eso, te digo que hay dos iglesias en formación, porque todo el Antiguo Testamento es tipología de ello. No estoy hablando de Agar, no estoy hablando de Isaac ni estoy hablando de Ismael, estoy hablando de lo que ellos representan en el día de hoy. La ramera y la verdadera, Babilonia y la iglesia verdadera, la falsa y la real, el remanente y la muchedumbre. Hay dos iglesias en formación en toda la tierra. No me refiero a credos, no me refiero a denominaciones. Me refiero a que dentro de todas nuestras subdivisiones, la cual ninguna es de Dios, hay dos iglesias.

Hay dos sistemas. Uno tras la orden de Ismael y uno tras la orden de Isaac. Un sistema produce esclavitud, ataduras, presión, confusión, falta de libertad, hechicería, produce frutos para esclavitud. El otro sistema que crece juntamente con él, produce frutos libres, constituyen la verdadera iglesia de Dios. Que vale la pena mencionar, tiene repartido sus miembros en todas nuestras subdivisiones.

La verdadera, nace del Espíritu. La que no es verdadera, nace de la carne. Vemos dos tipologías, aquí, en Gálatas. Es igual que las dos tipologías de las dos mujeres moliendo. Y todo el mundo se confunde, y empiezan a decir que si se va uno y se queda el otro. ¡No es así como funciona! Dios no mira individuos, Dios está mirando dos iglesias. Hay dos iglesias, moliendo. Y una de ellas no va para ninguna parte.

A veces, proféticamente, usamos alegorías y metáforas, y tú quieres reducir una verdad tan global a una doctrina personal. ¡No cabe! Va a romper tu molde y e va a estallar. Las dos mujeres son dos iglesias. Una es la novia, Apocalipsis 12, la otra es la Ramera, Apocalipsis 17. La novia siempre será protegida, la ramera siempre será tomada. Y no se refiere al arrebatamiento, sino al juicio de una flas iglesia.

Varias interpretaciones pueden ser extraídas y tú te lo puedes llevar a un nivel personal, si quieres. Yo no estoy hablando, aquí, de tu problema cotidiano. Yo estoy aquí para ministrar a la iglesia de Dios. Dos ciudades: Jerusalén de arriba, Jerusalén de abajo. Babilonia o Jerusalén. Que cría o procrea dos hijos: a Isaac, promesa del Espíritu, y a Ismael, fruto de la ansiedad, fruto de identidad personal, fruto de la carne.

Lo vemos histórica y literalmente, alegórica y metafóricamente; y ahora vamos a ver la aplicación espiritual. Dios nos dice, directamente, en la Palabra, que es una alegoría. ¡Es una alegoría! Es una historia, o un cuento, que sucedió literalmente, con un significado más allá de lo que aconteció literalmente. Hubo un Abraham que tuvo dos hijos, pero lo importante no es que él existió, sino lo que él señala. El principio espiritual que él señala.

Esta es una metáfora sostenida por muchos detalles. Agar, en hebreo, significa La Carne. Sara significa El Espíritu. La carne produce esclavos, el Espíritu produce libertad. Ismael era esclavo. Isaac es promesa. Carne o espíritu. Obra de hombre u obra de fe. El Monte Sinaí es un monte literal y natural. Pero es una aplicación espiritual. En Apocalipsis 11:8 nos habla de dos testigos tendidos en las calles. Y dice que esta es Jerusalén natural, que espiritualmente hablando, es Sodoma y Gomorra.

(Apocalipsis 11: 8) = Y sus cadáveres estarán en la plaza de la grande ciudad que en sentido espiritual se llama Sodoma y Egipto, (Y se está refiriendo a Jerusalén la actual, por la que muchos cristianos gastan su dinero para ir a visitarla) donde también nuestro Señor fue crucificado. (Juan 4, donde está la samaritana. Cristo, en conclusión de su mensaje, repudia la adoración en la Jerusalén natural, diciendo que ya, en ese monte, no se adoraría más. Cuando hablaba de ese monte, estaba señalando al monte de Jerusalén. Sino que iba a haber adoración en espíritu y en verdad).

Hay un monte divino, el Monte Sion, que es la iglesia. Tipología en tiempo de David, sombra en tiempo de David, realeza cuando Cristo exalta al monte a la diestra del Padre, la iglesia de Dios. Hebreos 11:22 te confirma eso. El nuevo nacimiento, somos trasladados. Entonces era, pero ahora también es. Finalizando, dice: Echa fuera Babilonia. Echa fuera el sistema carnal. Echa fuera los frutos de la carne. Echa fuera un sistema que no produce libertad.

¿Cuáles son estas características? En primer término, una iglesia bajo el orden de Ismael, tiene un nacimiento erróneo. Todo ese tipo de sistema lo tiene. Es producto de las obras de la carne. Es esfuerzo personal. Es producido por impaciencia. Dios dijo que tendría una iglesia gloriosa, pero aquellos que ayudan a Dios a limpiarla, entran en legalismo. Es un nacimiento erróneo. Una edificación falsa. No tiene fundamento. No es iglesia verdadera.

Hebreos 6:12 dice que todos los que obtuvieron algo, lo obtuvieron por fe y paciencia. Dios dando el nacimiento. No hay que contestar de qué colegio vienes, la pregunta es: ¿Quién es tu Padre? En segundo lugar, la iglesia conformada según estructura  Ismael, siempre es lo mejor que el hombre puede ofrecer. Es el substituto del hombre. Es lo mejor del hombre. Pero siempre caerá, es carne. La carne siempre envejece y termina pudriéndose. El espíritu nunca envejece, se renueva a diario.

Esta iglesia es la voluntad agradable, nunca la voluntad perfecta. Dios permitió que Abraham tuviera el hijo, pero lo tuvo que mantener Abraham y luego Dios lo rehusó. La voluntad perfecta es la iglesia fundada por el Espíritu de Dios. Dios sacó a Israel de Egipto, pero su voluntad era entrar en Canaán. El desierto es sólo un lugar permisivo, no fue creado para tener eternidad en él. ¡Hay que entrar en la tierra!

De manera que si te quedas en el desierto, en la voluntad permisiva de Dios, terminas en un círculo vicioso, que termina en muerte. Tener bendiciones no comprueba que estás en la voluntad de Dios. Durante el desierto, Dios bendijo al pueblo grandemente, pero luego murió. Tener problemas tampoco comprueba que estás o no estás en la voluntad de Dios. Tienes que ver los patrones divinos, para ver dónde andas metido. Los patrones, son la sombra del Antiguo Testamento. Asimismo, Ismael siempre recibe bendición.

(Génesis 17: 18) =  Y dijo Abraham a Dios: Ojalá Ismael viva delante de ti. 

(19) Respondió Dios: Ciertamente Sara tu mujer te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Isaac; y confirmaré mi pacto con él como pacto perpetuo para sus descendientes después de él. 

(20) Y en cuanto a Ismael, también te he oído; he aquí que le bendeciré, (Esto quiere decir que la iglesia conforme al orden de Ismael, puede ser muy grande y también muy bendecida.) y le haré fructificar y multiplicar mucho en gran manera; doce príncipes engendrará, (Paralelo. Doce tribus, doce príncipes) y haré de él una gran nación. (Aquí te dice que bendecirá a Ismael, pero establece el pacto con Isaac.)

(Génesis 25: 5) = Y Abraham dio todo cuanto tenía a Isaac.

(6) Pero a los hijos de sus concubinas dio Abraham dones, y los envió lejos de Isaac su hijo, mientras él vivía, hacia el oriente, a la tierra oriental.  

Abraham siempre es tipología del Padre, así que no sería de extrañar que la iglesia según el orden de Ismael, también pueda tener mucha fluidez de dones. Discernimiento. Ismael recibe bendición y recibe dones. Pero no hereda con Dios. Además, esta iglesia que estamos denominando como iglesia Ismael, siempre se está burlando de los hechos del Espíritu.

(Génesis 21: 9) =  Y vio Sara que el hijo de Agar la egipcia, el cual ésta le había dado a luz a Abraham, se burlaba de su hijo Isaac. 

Los fariseos también se burlan. Se burlan de como Dios le da crecimiento a alguien que se supone no puede tener victoria. Se burla de los milagros de alguien que no fue a su misma escuela. Hablan barbaridades de todo lo que no entienden. Viven mofándose de las cosas más sagradas. ¡Ese es el verdadero espíritu fariseo! Hablan de la alabanza como si entendieran, pero sólo son profesores de música egresados de escuelas seculares. Cantan hosannas en los tonos más difíciles, pero no adoran a Dios. Hablan en contra de la fe, los milagros y hasta de la prosperidad. En suma: descalifican todo el mover presente de Dios.

Isaac siempre fue burlado por Ismael, pero sigue siendo aquel que va a heredar. Ismael siempre genera cautiverio. El sistema Ismael es el que siempre genera cautiverio. Gálatas 4:24 y 25, leímos, que siempre produce esclavitud. Algo así como: Sométete, o lárgate. Divisiones, sectarismo, legalismo, manipulación. Tú puedes salir de una denominación y entrar a una iglesia que se denomina a sí misma como independiente, y sin embargo seguir estando en una denominación. Hasta que no eres libre, eres esclavo.

Sectarismo y denominación, es lo mismo. Son sinónimos. Sectarismo significa algo así como: no vayas aquí, no vayas allá, no escuches a Fulano, no leas a Mengano. Sólo escucha y lee lo que te damos aquí. Somos exclusivos. Libertad significa que sí, que puedes ir donde quieras, y reconoce de dónde vienes. Estar en cautiverio, es cautiverio. Bajo el diablo o bajo la religión, sigue siendo cautiverio, que es igual a cautiverio. Espíritu no es dones, porque Ismael tiene dones. Y tampoco es una cuestión humana o denominacional. Puede ser carismática, puede ser pentecostal y no ser Isaac. Babilonia, ya te lo he dicho, no es un templo; habita en el corazón de la gente. Ismael es el yo. Programas, ceremonias, tradiciones.

Isaac, su nombre significa Risa. Filipenses 3:3 dice: somos circuncisos los que en el espíritu, servimos a Dios, y no tenemos confianza en la carne. Somos circuncisos los que en espíritu servimos a Dios y no depositamos nuestra confianza en la carne. Salmo 126:1-2 dice: Cuando Jehová volviere la cautividad de Sion, nuestra boca se llenará de risa. Isaac. Y nuestra lengua de alabanza. Por eso el júbilo prorrumpe en nuestras reuniones.

La iglesia Ismael es una mezcla carnal. Es un poquito de lo natural, con un poquito de lo espiritual. Abraham era el conducto, pero agar no era el vientre. Representa fe y simiente de Dios, mezclado con un cuerpo natural. Los fariseos le decían a Cristo: ¡Somos hijos de Abraham! ¿Dónde está el padre tuyo? Hemos oído las circunstancias de tu nacimiento. ¿Qué hay de la incógnita detrás de la cual has aparecido? Nosotros hemos nacido de esta manera. Y Cristo les dijo: ¡Ustedes son de su padre, el diablo!

Si fueran hijos espirituales, hubieran entendido mi nacimiento. Además, Ismael siempre produce oposición y persecución. Ismael persiguió a Isaac. Los judíos persiguieron a Cristo. Iglesias carnales persiguen a la iglesia espiritual. La ramera y la Babilonia siempre quieren matar al profeta y al fruto del Espíritu. Pero no reacciones, no van a heredar. Será tomada.

La iglesia Ismael y la iglesia Isaac, permanecen juntas por una cantidad de tiempo. Siempre permanecen juntas por un tiempo. Voy a revelarle algo históricamente, Caín y Abel andaban juntos por un tiempo. Esaú y Jacob anduvieron juntos por un tiempo. Ismael e Isaac anduvieron juntos por un tiempo. El trigo y la cizaña andarán juntas por un tiempo. Pero se va exponiendo a sí mismo, hasta que la naturaleza revela su intención.

Recuerda: Ismael no tuvo ningún problema con su existencia, hasta que aparece Isaac. Isaac no produce problemas, sólo revela problemas que ya existían. Ismael jamás será removido por los hombres. Dios desatará sus ángeles, y recogerán primero la cizaña. Nuestro trabajo, y gracias a Dios no soy el único, es extraer el trigo de la cizaña. Por lo tanto, no podemos ni debemos callar.

Todavía recuerdo los aplausos de una muchedumbre en una iglesia a un hombre de Dios que denunciaba estas cosas hace más de veinte años. La mayoría de los que aplaudían, estaban haciendo lo que ese siervo denunciaba. Altísima simulación e hipocresía espiritualoide. Dios los vio, quédense tranquilos. Así que mucho me temo que no puedo ni debo pedirle disculpas a nadie por la calidad o cualidad de este mensaje. La verdad es absoluta y existe sin opinión. Ahora un detalle: a todo eso, Dios lo eliminará a Su tiempo, no al tuyo.

(Génesis 21: 10) =  Por tanto, dijo a Abraham: Echa a esta sierva y a su hijo, porque el hijo de esta sierva no ha de heredar con Isaac mi hijo. (¿Cuándo será que Dios desate el poder para eliminar este sistema falso? Aquí está la llave, no la pierdas. Cuando Isaac sea destetado)

(Verso 8) = Y creció el niño, y fue destetado; e hizo Abraham gran banquete el día que fue destetado Isaac. 

(9) Y vio Sara que el hijo de Agar la egipcia, el cual ésta le había dado a luz a Abraham, se burlaba de su hijo Isaac. 

(10) Por tanto, dijo a Abraham: Echa a esta sierva y a su hijo, porque el hijo de esta sierva no ha de heredar con Isaac mi hijo. 

¿Cuándo? Cuando seamos destetados. Cuando dejes de beber leche. ¿Cuándo? Cuando mastiques carne. ¿Cuándo? Cuando dejes el deseo por la leche. ¿Cuándo? Cuando dejes de llorar por problemas personales. ¿Cuándo? Cuando seamos maduros. Eso es, en grandes rasgos, empezar a entender la iglesia. Y a esto sumarle, si quieres, algunos principios muy importantes. Porque son muchos, hoy, los que andan equivocados respecto a lo que es la iglesia.

(Mateo 13: 24) =  Les refirió otra parábola, diciendo: El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo;(25) pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue.

(26) Y cuando salió la hierba y dio fruto, entonces apareció también la cizaña.

(27) Vinieron entonces los siervos del padre de familia y le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, tiene cizaña?

(28) El les dijo: Un enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la arranquemos? (Escucha: no salgas ahora a querer arrancar cizaña, porque en una de esas no te diste cuenta todavía y la cizaña eres tú.)

(29) El les dijo: No, no sea que al arrancar la cizaña, arranquéis también con ella el trigo.

(30) Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero.

La restauración es para la iglesia. La cizaña no puede ser restaurada. Y ese ha sido el gravísimo error de una iglesia que de pronto se creyó más buena que Dios y decidió restaurar lo que Dios había dicho que había que echar al fuego. Hubo tremendos resultados visibles, gente que en apariencia cambió violentamente y pasó de ser delincuente a ministrar en la iglesia como mano derecha del pastor, o como pastor mismo. Y el tiempo se encargó de dejar en evidencia que no había existido ninguna restauración, que seguían siendo cizaña y que los abusos de toda índole, fraudes, engaños y hasta violaciones estuvieron a la orden del día. Nadie podría acusar a esa gente de no haber tenido buenas intenciones, pero sí recriminarles no haber utilizado o adquirido discernimiento.

Está más que claro y evidente, al sistema carnal Dios no lo quiere restaurar; lo quiere destruir. No se puede restaurar el sistema de Agar, va a terminar destrozado. Por eso es que hay que gritarlo desde las montañas. Es tiempo de perseguir la promesa del Espíritu. La iglesia no es una denominación, la iglesia es mucho más grande que eso. Una definición de una denominación, podría ser la siguiente: una relación especial entre iglesias, que incluye algunas y excluye el resto. Eso no es la definición. Un grupo de iglesias amigas entre sí, que incluyen a un grupo y excluyen al resto. Esto, hasta cierto punto llega a ser piedra de tropiezo para el evangelismo. Y pueblo dividido, no prevalece.

En las Escrituras, siempre hay una relación entrelazada entre las diferentes reuniones en la ciudad. De hecho, las principales cartas de las que todavía hoy aprendemos, fueron escritas a nivel de ciudad, nunca a una determinada iglesia local en soledad. Y todas con idioma singular, pero eran todas por igual las que participaban de la misma revelación. Esto es: la iglesia era una, distribuida en muchas fracciones. Hoy, cada fracción tiene autonomía, doctrina e interpretación propia. A Dios se le hace complicado comunicar algo así.

Tenemos que enfatizar en la fuerza de la unidad eclesiástica nacional, si es que vamos a hacer algo por la que sea nuestra patria. No nos dividamos por doctrinas. Las doctrinas básicas, nunca cambiarán. La mayor parte de este sectarismo, que eso es una denominación, son gente que nace o se desarrolla, para darle validez a su opinión o persuasión doctrinal. No fuimos llamados a identificarnos con un mensaje. Fuimos llamados a identificarnos con Cristo. Sin embargo, la iglesia es mucho mayor, es universal. Pero, hay cizaña y hay trigo. Hay Babilonia y hay la verdadera novia. Hay Agar, hay Sara. Hay Ismael, hay Isaac. Sólo el discernimiento los separa.

La iglesia es global, y puede tener células locales. Cualquiera de los templos que conocemos, son una célula de una iglesia global, única. Y me resisto un poco a decir universal como debería, porque no quiero promocionar lo no promocionable. No estoy hablando de títulos, sino de función. La iglesia tampoco es hereditaria. Nadie puede heredar cristiandad. Dios tiene hijos, no tiene nietos. ¡Tienes que nacer de nuevo! Mucha gente está en la iglesia porque durmió debajo de los bancos o las butacas de la iglesia, pero nunca han tenido un encuentro personal con Cristo. Y hoy son ministros.

Recuerda que a aquellos que lo reciben, Dios les da la potestad de ser hechos hijos. Esto significa que no naces hijo, eres hecho hijo. Tú no entras a la iglesia porque te salpican con agua, tienes que nacer de nuevo. Muchos están en estado latente, están convencidos, pero no han sido dados a luz. La iglesia tampoco es una multitud mixta. Lo hemos dicho muchas veces: amamos tanto que por ahí amamos al diablo. Yo no amo al diablo, y si lo veo en un templo no dudo en echarlo fuera, aunque tenga puesta una corbata de quinientos dólares y esté predicando.

La palabra cizaña, en el original es zizanion. Es un falso grano. Es muy parecido al grano de trigo. Los rabíes la llamaban semilla bastarda, o degenerada del trigo. O sea: una mutación, algo que no era real, sino que se había degradado. Era venenosa, para los animales y para los hombres. Quiero que me entiendas bien, estamos hablando de la cizaña, que es la falsa iglesia o el falso sistema dentro de la iglesia. Un método de pensamiento y de operación. Una enseñanza. Un liderazgo.

¡Puede ser muchas cosas! ¡Yo no sé lo que es! Ubícate tú. Es un espíritu de lo que yo estoy hablando. Un día fui a una iglesia y prediqué sobre la cizaña. Cuando terminé vino el pastor y me dijo que el mensaje era real y era bueno, pero que temía que hubiera ofendido a alguien y se fuera. Le contesté que si alguien se iba a ir de la iglesia por ese mensaje, ese alguien era la cizaña. El trigo se iba a quedar, quédate tranquilo, pastor.

Dicen que este grano, el zizanion, era venenoso para animales y hombres, y que al ingerirse, producía nauseas, producía sueño, mareos, convulsiones, y finalmente, muerte. Siempre ceñían el trigo, para buscar este grano. Porque si se colaba en el trigo, podía ser mortal, de acuerdo a la cantidad por volumen. Vamos a ver qué es, entonces, si lo miramos espiritualmente. Dice la parábola que es algo que siembra Satanás.

Lo dice claro: el enemigo hizo esto. No Dios, lo produce Satanás. Y produce cansancio, apatía, sueño, mareo, o poca visión. La mente embotada. ¡Explíquemelo, pastor! ¡No entiendo! -¡Pero es que te lo acabo de leer despacio, milímetro a milímetro! ¡Sí, pero igual no entiendo! – ¡Míralo en tu Biblia! ¡Sí, pero igual no entiendo! Cuidado, que si la dosis es muy grande, produce muerte.

Ahora bien; algunos creen que el campo es la iglesia, y que como el campo es la iglesia y Dios es el que separa, entonces nosotros no tendríamos que preocuparnos en eliminar nada malo que haya en la iglesia. Error. Tú eres responsable por el sector del campo que habitas. Tú debes limpiar ese campo. Dicen: Dios lo va a separar en el último día. No le hace. También justifican tanto el amor que como amamos hasta los demonios, la iglesia está llena de ellos.

(Verso 40) = De manera que como se arranca la cizaña, y se quema en el fuego, así será en el fin de este siglo.

(41) Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los que hacen iniquidad,

Tropiezo, aquí, es la palabra proskoma. Significa un pedazo de tronco que se presta para, en alguna ocasión, apostatar. Produce ofensa. Es la carnada o la trampa en contra de. Pros, dividiendo la palabra, significa cercanía, alguien con respeto, perteneciente o relativo al destino. O sea: este tronco no es extraño, está dentro. Cercanía. Tiene que ver con tu destino, produce respeto, o lo exige. Sólo estoy leyendo un diccionario, tù vete sacando tus propias conclusiones.

La segunda parte es Kopto. Significa Te golpea con dolor, contristamiento, lamento. Termina picando o cortando. Otra de sus raíces es la palabra eskandalon, que es enredadera o trampa. Algo que nos guía, pero termina en una trampa. Cristo les llamó: Ciegos, guía de ciegos. Vamos  categorizar esto. Puede ser Teología liberal o una enseñanza. Pueden ser las sectas u ocultismo. Puede ser el espíritu de humanismo, también llamado ciencia cristiana. Es el veneno dentro de la viña. La iglesia no es una multitud mixta; es o no es.

En los últimos días, será el discernimiento el que va a arrancar la cizaña. Dice que también son hacedores de iniquidad, gene que resiste el gobierno divino. Se rebelan al orden divino. Se rebelan al orden o el patrón de Dios. Saben cómo se debe gobernar, pero no quieren cambiar. No tienen ley, es maldad. Están en el mundo, pero no son la iglesia. Judas 12 y 13 y 1 Pedro 2:1-6, nos hablan de falsas enseñanzas. Mateo 3:12 nos dice que Cristo viene y nos va a bautizar con fuego y va a limpiar su era en la iglesia.

La iglesia no es una institución. La iglesia no produce membresía. Tampoco es una organización que dispensa gracia. No es una institución nacional. No es un centro local para dispensar bendiciones. Tampoco debe estar asociada directamente con política. Constantino trató de hacer eso, y dañó la iglesia y eliminó el nuevo nacimiento. La iglesia tampoco se casa con el gobierno humano de turno ni tiene que hacerle el juego a ninguna potencia, tenga el color que tenga. LA iglesia, mal que les pese a muchos, ES el gobierno de la tierra.

Asimismo, la iglesia de ninguna manera es un servicio social. Dios no puede tenerle misericordia a un corazón no arrepentido. Repito: Dios no desata misericordia a un corazón que no se arrepiente. ¡Hay réprobos que no se quieren arrepentir y le sacan el jugo a la iglesia, y no van a cambiar! Pero no hay discernimiento. Entonces hay que hacer algo para decir que estamos en victoria. En suma: si no hay arrepentimiento, no hay misericordia.

Dios quiere bendecir al mundo, pero no desgasta inútilmente sus esfuerzos en la vida de alguien que le gusta lo que anda haciendo. Si Satanás sabe que tú eres así, te envía un réprobo por día, para que tú emplees todo tu tiempo en mal terreno, y nunca hagas nada por Dios. Esto le pasa mucho a los pastores. Una consejería eterna con gente que nunca cambia.

Hay una diferencia entre arrepentimiento y lástima. Dios no se mueve por lástima, Dios se mueve por fe. Cristo pasaba junto a una muchedumbre de pobres y decía: siempre estarán contigo. Pasó junto a la muchedumbre de los leprosos, y no los sanó. Él hacía, lo que el Padre estaba haciendo. Yo creo que nos hemos convertido en una institución social. Entonces vemos a muchos que llegan muy arrepentidos por causa de su condición social, pero no por su pecado.

Les llegas a dar una moneda porque te dicen que tienen hambre, y con esa moneda van y se compran alcohol. Yo solucioné eso después de mucho tiempo en que, por causa de una falsa bondad de un falso cristianismo, les daba lo que me pedían a todos los que tocaban mi puerta. Un día vi algo como lo que te dije y decidí ordenarle a Satanás que no le iba a permitir que tocara a mi puerta nadie que no fuera enviado por el Señor. Fue tremendo, porque vi a gente viniendo puerta por puerta y, al llegar a la mía, incluso conmigo en la puerta, pasar de largo sin verme. ¡Funciona!

De una vez por todas apréndelo y enséñalo a los que todavía lo ignoran. Nadie va a poder aliviar su condición sin arrepentimiento. Es un esfuerzo nulo. Jamás podrás vencer en su vida, si él no vuelve en sí. Ora para que vuelva en sí, minístralo cuando vuelva. Igualito como si fuera un hijo pródigo. ¿Sabes qué? Pasa en las iglesias continuamente y, te lo aseguro, hasta pasa en nuestro ministerio. Por estar casi acaparado por los más débiles que no se deciden a creer lo mínimo, se abandona la atención a los que están fuertes y necesitan compartir nuevas ideas y posiciones.

Recuerda el antiguo ejemplo: una cadena es tan fuerte como el eslabón más débil. Puedes tener la cadena de hierro más fuerte, pero igualmente se te va a partir por el eslabón más débil. Por eso es que decimos que la iglesia no es ni está llamada a ser una voz política. Es la voz de Dios. Y eso no se debate, no es opinión. Necesitamos el respaldo político y por eso oramos por gobiernos. Pero somos superiores a los gobiernos terrenales. La iglesia ejecuta la voluntad de Dios. Intercede como embajada de Dios y establece su gobierno. Y si las cosas políticas no andan bien, puedes atar y desatar y conseguir veredicto para el gobierno político.

Lo cierto es que la iglesia está por encima de cualquier poder político, aunque por no terminar de verlo o de creerlo, ahí anda tratando de aferrarse a los pantalones de corruptos enquistados en los poderes. Si viene el juicio de Dios para esos corruptos y la iglesia anda aferrada a sus pantalones, ¿Qué crees que podría pasar? Listo. No te equivocaste. Ahora piénsalo. Es como aquel viejo ejemplo del león que se creía gato, y no se había dado cuenta que era león.

Muchos suelen preguntarme adónde apunta mi trabajo, mi mensaje, mis estudios, mis trabajos. Si pudiera resumirlo en muy pocas palabras, diría que el epicentro de mi mensaje es revelar el propósito de Dios en la tierra. Obviamente que va por encima de mensajes denominacionales, sectarios, doctrinales y de movimientos. El fundamento es revelar el patrón, luego el pueblo se ajusta.

Y eso no se da porque yo sea muy importante o infalible, sino porque es Dios el que lo está haciendo, y si no salgo a decirlo yo, por ahí saldrá otro, no lo dudes. La cuestión es que Dios lo va a hacer, sí o sí. Y el propósito no es que tú cambies tu doctrina, salvo que sea cizaña y esté envenenando, produzca mareos y cansancio, apatía, poca visión. El propósito es que aprendas a ceñir el grano.

El que ha entendido lo que estamos haciendo desde este lugar, debe comenzar a ver a Dios desde otro punto de vista. Dios es un Dios bueno. Es un Dios de restauración, es un Dios de victoria. Ese es el Dios que yo conozco. Ese es el Dios que yo predico. Ese es el evangelio que yo aprendí después que me saturé de historietas baratas. Mi evangelio, qué originalidad, son buenas noticias, siempre trae esperanza con él. Nunca produce temor, a menos que no revele lo falso. Nunca produce miedo, siempre produce coraje.

Nunca produce apatía, siempre produce sed y hambre. Nunca manifiesta esclavitud, siempre termina con la presencia de Dios. ¡Son buenas noticias! Dios ha sido observado tras los ojos de Moisés y no los ojos de Cristo. Si Moisés e ha revelado a Dios, necesitas una revelación desde el punto de vista de Jesús. La Gracia y no la Ley.

(Juan 1: 14) = Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.

(15) Juan dio testimonio de él, y clamó diciendo: Este es de quien yo decía: El que viene después de mí, es antes de mí; porque era primero que yo. 

(16) Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia. 

(17) Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. 

(18) A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer.

Si quieres conocer a Dios, tienes que verlo a través de Jesucristo. La ley nunca te revela a Dios, sólo fue dada para hacer recordatorio de tu pecado. Eso es lo que yo quiero que este mensaje produzca. Porque cuando ves a Dios de esta manera, toda la palabra toma una nueva revelación. ¿Sabes cuántas cosas nos han enseñado que nos dejan al final la imagen contundente que nuestro Dios es un Dios malo? Y como sabemos muy bien que no es así, entonces creo que es casi obligatorio seguir buscando y no quedarte con lo que te dice cualquier advenedizo sin conocimiento. Conocimiento es intimidad,  no escuela; te recuerdo.

Y mira cómo termina esto. Aquí dice que el anticristo gana. ¡No puede ser! ¡Mi papá no me va a dejar perder, así que tengo que ver qué hay allí! Y sigues buscando. Lo que estoy tratando de producir hace ya muchos años, es un cambio de mentalidad, no de denominación, no de doctrina, no de credo, no de iglesia o templo. Poder ver el propósito de Dios de principio a fin en un solo párrafo. Poder explicar el propósito de Dios al crear el hombre en un párrafo, y si lo puedes hacer, entiendes por qué Israel, entiendes por qué los levitas, entiendes por qué Jesús, y también llegas a entender por qué razón te fue enseñado algo distinto…

Si podemos entender la visión eterna de Dios, entonces tú como ministro, puedes extraer de ahí la parte que te corresponde como visión de la iglesia. De otro modo, seguirás caminando mareado, confundido, sin tener visión y, sin visión, ya lo sabes, el pueblo siempre perece. Esto nos ayuda a entender en qué tiempos vivimos. Y cuando entendemos en qué tiempo vivimos, entonces ahí es cuando sabemos qué es lo que tenemos que estar haciendo. No es una doctrina. ¿Crees que tiene importancia, entonces, quien se queda contigo y quien se te va a otra parte? El problema es más grande y obedece a un plan eterno de Dios, del cual nosotros somos embajadores.

Dios coloca a cada generación en su tiempo, y si nos trajo aquí, en este tiempo, es porque hay algo en este tiempo, que nosotros tenemos que consumar. Tienes que pararte frente al Padre el día que te corresponda, y poder decirle que terminaste tu carrera. Sin excusas. Sin argumentos religiosos tales como: ¡Es que no me dejaron! ¡No me autorizaron! A Jesús tampoco su iglesia lo autorizó a nada. Y mira donde nos trajo. Por eso dijo: Porque a vosotros os es dado a conocer los misterios del Reino de Dios.

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Sigo Queriendo Más de Ti

Quiero, en el inicio de este trabajo, establecer un decreto de oración profética dirigida al campo público de la congregación invisible, para pedirle al Señor que a cada uno de los que hoy, cualquiera sea el hoy, visiten esta página y escuchan este trabajo, lo hagan con un espíritu de entendimiento que les posibilite recibir las revelaciones y verdades que el Señor tiene preparado para ellos.

Hemos venido hablando en estos últimos tiempos del espíritu apostólico, y de cómo ese mover apostólico, esa unción que no es otra cosa que una manifestación de Cristo trayendo los diseños de Dios a la tierra. Todos sabemos, pero siempre conviene recordarlo que lo apostólico es lo que trae los diseños de Dios a la tierra.

Y una de las cosas que hace la unción apostólica, es traer nuevos niveles de luz, nuevos niveles de entendimiento, para restaurar todas las cosas. Hay muchas cosas que tenemos en la iglesia, que venimos heredando de generación en generación, que no necesariamente tienen la luz del diseño de Dios en su totalidad.

Si tuviésemos ya toda la luz y todo lo que ya sabemos ya, entones estaríamos experimentando una iglesia llena de la gloria de Dios, con los creyentes alrededor del mundo, investidos de esa gloria de Dios de manera tal que el evangelio, habría cubierto ya toda la faz de la tierra. ¿Cuántos de ustedes desean ver una iglesia gloriosa, poderosa y más que vencedora en Cristo Jesús?

Porque hasta ahora hemos visto a grandes hombres, a grandes mujeres, pero resulta ser que Dios quiere ver a todos los hombres, a todas las mujeres que componen su iglesia, moviéndose en el poder y en la gloria de Jesucristo. El mismo Señor dijo: Padre, yo te ruego que la gloria que yo tuve contigo, tú se las des a ellos, para que sean uno.

Entonces, la misma gloria que tuvo Jesucristo cuando estaba con el Padre, es lo que pide el Señor que tengamos nosotros. Él quiere que su gloria venga sobre nosotros. En suma: Él quiere llenarte con su gloria. Sin embargo, resulta más que necesaria una reforma apostólica, para verdades que tenemos a medias, sean traídas en una luz profética y apostólica, y podamos encontrar cimientos, fundamentos de una iglesia gloriosa.

Hoy solamente tenemos fundamentos para tener en pie a una iglesia, pero ahora el Padre quiere que hablemos de otros fundamentos, de nuevos fundamentos que son más poderosos para traer esa gloria. Y una de las cosas que Dios está restaurando sobre la faz de la tierra. Y esto es lo que hemos denominado como el bautismo en el Espíritu Santo. Y cuando hablamos de este tan controvertido bautismo, (Controvertido en esa puja inter doctrinal que todavía sigue intacta), son muchos los que dicen: ¿Y qué me va a decir sobre eso si yo ya lo sé todo? Lo que te voy a decir es que prestes mucha atención, porque a lo mejor todavía no lo sabes todo como creías.

(Hechos 2: 17) =  Y en los postreros días, dice Dios, Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; Vuestros jóvenes verán visiones,  Y vuestros ancianos soñarán sueños; (18)   Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días
Derramaré de mi Espíritu, y profetizarán. (19)   Y daré prodigios arriba en el cielo, Y señales abajo en la tierra, Sangre y fuego y vapor de humo;

La verdad es que, lo que tenemos hoy del Espíritu Santo, está muy lejos de ser lo que la Biblia dice que es el Bautismo en el Espíritu Santo. Ahí es donde entra el famoso y controvertido tema de las lenguas. Cuando recibimos el Bautismo en el Espíritu Santo, hablamos lenguas raras, que llamamos lenguas angélicas, o lenguaje específico, y ese ha sido el único testimonio fehaciente que hace decir a los demás que sin ninguna duda, esa persona ha recibido el bautismo en el Espíritu Santo.

Así se ha enseñado en muchísimos lugares, (Y algunos de cierto nivel no menor, precisamente) hasta que viene realmente el Bautismo en el Espíritu Santo y ahí es donde nos damos cuenta que no teníamos ni el diez por ciento de lo que debíamos tener. De allí que hoy, lo que la voz profética de Dios está haciendo, es abrir nuestro corazón para que busque esa grandeza de ese bautismo, que es de lo que hoy desearía hablarte.

Entonces, primeramente vemos aquí que el bautismo en el Espíritu Santo, cuando este derramamiento viene, todos tienen algo en común, y esto que todos tienen en común, es que todos profetizan. ¿Y qué es profetizar? No es leer un versículo y decir: Bueno, este versículo me parece muy lindo y creo que hoy lo voy a leer en la iglesia porque estoy profetizando la palabra de Dios. No. Tú estás leyendo la palabra, no profetizando.

Profetizar, tiene que ver necesariamente, con lo que el cielo está hablando, en ese momento, sobre ese lugar, sobre esas personas. Si yo no estoy recibiendo del cielo la voz directa de Dios, estoy leyendo la palabra de Dios, pero no estoy profetizando. El Espíritu Santo de Dios es, por excelencia, profético. Donde está el Espíritu Santo, necesariamente, los siervos y las siervas profetizarán y los jóvenes verán visiones y los ancianos soñarán sueños. Hay una ola maravillosa de palabra que está cayendo del cielo que nos instruye, que nos dirige y que nos da una orientación general de muchas cosas, de cómo tenemos que saberlas y resolverlas conforme a los diseños de Dios.

Necesitamos un derramamiento del Espíritu Santo, que nos de esta llenura, de la cual habla aquí la Escritura. Eso nos lleva a una conclusión que, te agrade o no, coincida con tu doctrina denominacional o no, lo creas o no, es genuina: el Espíritu Santo es, necesariamente, profético. Vente conmigo ahora a Apocalipsis capítulo 19. Este es Juan, que está siendo arrebatado a los cielos, que está viendo todo lo que está sucediendo en los cielos.

Donde se le han mostrado ya las bodas del Cordero, y está en un nivel de éxtasis en todo su ser, y tiene que caer postrado, porque mientras mayor es la presencia del cielo en nosotros, más nos sentimos compelidos a un nivel superlativo de adoración. Y Juan está tan compelido con el cielo que tiene la tremenda necesidad de adorar. Entonces, como ya no sabe qué hacer, cae postrado delante del ángel que le está mostrando todas las cosas, mira lo que dice.

(Apocalipsis 19: 10) =  Yo me postré a sus pies para adorarle. Y él me dijo: Mira, no lo hagas; yo soy consiervo tuyo, y de tus hermanos que retienen el testimonio de Jesús. Adora a Dios; porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía.

El testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía. En otras palabras, lo que le está diciendo el ángel a Juan, es que está en los cielos, por si no se dio cuenta todavía. ¿Cuántos saben que si a Dios le da la gana tú puedes estar de pronto en los cielos sin necesidad de morirte? Y le hace ver que todo lo que está viendo, es el testimonio de Jesús. Que está allí por causa del espíritu de la profecía, por eso está viendo lo que está viendo.

Que puedes ver y experimentar los cielos en esta magnitud. El Espíritu Santo, entonces, es necesariamente profético y tiene como misión esencial manifestar el testimonio de Jesús. Él estaba viendo las bodas del Cordero, él estaba viendo la glorificación de Dios, él estaba en un punto tan maravilloso de toda la expresión de lo que es el testimonio de Jesucristo, que el ángel le dice: esto es el espíritu de la profecía.

Es la manifestación, es la interrelación entre Dios y el hombre, a través del cual todo lo que Jesús es y se manifiesta en la tierra, eso es el espíritu profético. La esencia del espíritu profético no es simplemente que unas cuantas personas digan: ¡Así dice el Señor! Y entonces dan una palabra profética, o se hace un presbiterio profético. El espíritu de la profecía abarca una gama poderosa y muy amplia de todo lo que es Jesucristo, hasta el punto mismo de ser arrebatado a los cielos, y experimentar la gloria de Dios a cielo descubierto, en la presencia del Altísimo. Esta es parte de la misión del Espíritu Santo de Dios.

El Espíritu Santo es profético. Donde está el Espíritu Santo, necesariamente, va a haber un fluir de lo profético. Hoy encontramos una gran cantidad de gente que asegura que ya hoy Dios no le habla al hombre. Y no estoy refiriéndome a incrédulos, estoy hablando de miembros de congregaciones de ciertas y determinadas denominaciones. Aseguran que ya tenemos la palabra, que ya vino lo perfecto, y que por lo tanto ya Dios no tiene que hablarnos más. Allá cada uno. Yo no creo eso, no puedo. Mi Biblia dice otra cosa.

¡Es que, hermano! ¡a mí me resulta muy difícil escuchar la voz de Dios! ¿Ah, sí, eh? ¡Pero me parece que a la voz del diablo no te resulta tan difícil escucharla! ¡O la voz de la enfermedad! ¡O la voz del enojo! ¿Cómo haces para escuchar todas esas voces que provienen del mundo espiritual y no escuchas la voz de Dios que también viene del mismo ámbito?

Te voy a hacer una pregunta: ¿Será un diseño de Dios, que todos escuchemos tan nítidamente la voz del diablo y muy pocas personas escuchen la voz de Dios? ¿Será el diseño del Altísimo, como dicen muchos teólogos llenos de títulos, que el pueblo puede escuchar la voz del diablo, pero que Dios ya no habla? Lo apostólico trae diseños, trae reformas. Si tú escuchas la voz del diablo, el diseño de Dios será que tú escuchas con mucha mayor nitidez la voz de Dios, y que cada vez más lo que abunde en tu vida sea el Espíritu Santo hablándote?

Dice la Palabra que los que son nacidos de Dios, son guiados por el Espíritu Santo. Hay diferencias entre creer en Dios a haber nacido de nuevo en Cristo. Entre tener una cultura cristiana y ser un hijo de Dios: Los que son nacidos de Dios, son guiados por el Espíritu Santo de Dios. Porque es un diseño de Dios el que todos seamos guiados. ¿Y qué significa ser guiados por el Espíritu Santo?

Significa lo que Dios le habló de manera tan sencilla a aquel discípulo llamado Ananías, cuando le dijo que se levantara y fuera a la calle que se llama Derecha, y que ahí se iba a encontrar con un hombre de tal y tal forma, al cual le tendría que decir esto, aquello y lo otro. Ananías se asustó. Conocía a ese hombre y sabía que andaba como loco matando o haciendo matar a cristianos. ¿Cómo pretendería Dios que él fuera a poner la cabeza para que se la cortaran?

Y ahí es donde Dios le dice que vaya, porque ese hombre es instrumento escogido. Hay un diálogo entre ellos. ¡Es un diálogo! Y estamos hablando de un sencillo hermanito al que sólo se lo mencionará una vez en la escritura, aquí. Y luego nadie sabrá más nada de él. Instrumento de Dios, nada menos. Bueno; eso es lo mismo que Dios quiere hoy, para simples hermanitos como nosotros.

Es una prueba necesaria, para saber si soy nacido de Dios, el ser guiado por el Espíritu Santo. Hoy en día, por causa de las tinieblas, aprendemos un lenguaje, aprendemos a establecer pequeñas fórmulas, aprendemos a llevar adelante algunas mecánicas para que la iglesia se vea bonita, para que parezca que hay un avivamiento, para que parezca que muchos están viniendo al Reino. Pero Dios no es un Dios de apariencias; Dios es un Dios de realidades.

Aprendemos a decir muchas cosas, y hemos aprendido a llamar inmaduros a los que son sencillamente pecadores. Y la Biblia hace especial diferencia entre un pecador y un inmaduro. Hay una diferencia muy grande, porque hoy le llamamos carnales inmaduros a adúlteros, fornicarios, ladrones, mentirosos, hipócritas, gente de doble ánimo. Hoy le llamamos nacidos de nuevo, llenos del Espíritu Santo. Es un pecador, eso.

En la Biblia podemos desafiar a cualquiera que nos diga dónde dice que cualquiera de los apóstoles o evangelistas, llamó cristianos a algún pecador. Hay una diferencia muy grande entre ser inmaduro y decir luego que pertenecemos a Fulano o Mengano que nos haya predicado y empujado a convertirnos. ¿Gente madura? ¡Era una carnalidad, eso!

¿Cuántos saben que hay una diferencia muy grande entre decir que somos de Apolos o somos de Pablo, y ser un adúltero, un fornicario o alguien que se deleita mirando pornografía por internet? El mismo apóstol que dijo que con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación, es el apóstol a quien le escriben estos hermanitos de Corinto y le dicen: ¡Hermano! ¡No sabemos qué hacer! ¡Tenemos un terrible problema! ¿Y cuál es ese problema? ¡Que hay un pecador en medio nuestro! Hay uno que cometió un pecado inmoral y estamos todos contristados, no sabemos qué hacer. Observa, la primera carta de Pablo está escrita por causa de UN pecador.

Entonces, el mismo que dijo que con el corazón se cree para justicia, dijo: Si alguno llamándose cristiano fuese un fornicario, un adúltero, un mentiroso, un ladrón, el tal no entrará en el Reino de los Cielos, ni con el tal, ni aún comáis. 2002. Segunda carta de Pablo, por causa del mismo pecador. Les escribo esta carta para que no os consumáis en demasiada tristeza. Toda la iglesia estaba consumida en tristeza, por causa de un pecador. ¡De un solo pecador!

Hoy, fíjate, ni siquiera es causa de tristeza. Y no sólo eso, sino que los seguimos llamando cristianos y llenos del Espíritu Santo. No hay una sola vez que esta palabra del cielo llame a un pecador, cristiano. Ese es un invento del siglo veinte. Un evangelio creado por el hombre. Creemos en cosechas hechas por el hombre. Porque lo importante no es cuantos se anoten como cristianos, sino cuantos van a entrar al cielo.

La gente apostólica, gente profética, tiene sus ojos puestos en las cosas de arriba. Tiene sus ojos puestos en trabajar su salvación con temor y temblor. Entonces, el Espíritu Santo es una de esas verdades, que hemos hecho a la usanza del siglo veinte, y lo hemos convertido otra vez en una de esas pequeñas fórmulas que tanto nos gustan.

Hoy puede venir una persona en pecado, y con tal que diga tres o cuatro palabras intelegibles pero muy conocidas dentro del ambiente de las lenguas, ya se la considera llena del Espíritu Santo. La evidencia primera de que alguien es cristiano y nacido de Dios, es que es guiado por el Espíritu Santo de Dios. Jesucristo dijo: Yo me voy, más os enviaré el Espíritu de Verdad. El Espíritu Santo, el Consolador, con tres funciones: 1.- Para convencer al mundo de pecado, por cuanto no creen en mí.

Lo primero que hace la presencia del Espíritu Santo, es convencernos de pecado, por cuanto no creemos en él. El que está en pecado, no ha creído en Jesucristo. Jesucristo vino a libertar al hombre de pecado. La primera obra que el Espíritu Santo va a hacer, es no dejarte en paz, hasta haber tratado con todo tu ser interior. Él o será enviado para convenceros de pecado, por cuanto no creen en mí, de Justicia por cuanto yo voy al Padre,

Y esa es toda la revelación de Cristo como suprema autoridad, como aquel que ha tomado el trono, como aquel a quien nos tenemos que someter. Cuando está presente el Espíritu Santo, hay temor de Dios. Cuando está presente el Espíritu Santo, hay un señorío claro en la vida de esa persona. Tercero: de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido juzgado.

La gente nacida de Dios, guiada por el Espíritu Santo, llena del Espíritu Santo, no le tiene temor al diablo. Hoy tenemos un cristianismo débil que se sobresalta porque en el mismo edificio vive una mujer que es bruja y capaz que le tira un trabajo, un sortilegio o un daño. Y ahí andan todos asustados. Porque no conocen el poder del Espíritu Santo, que viene a dar testimonio de una sangre que es mayor que cualquier sangre utilizada para trabar un sortilegio o un encantamiento.

Hoy hay gene que escribe libros en contra de la guerra espiritual y una gran cantidad de inscriben entre sus adherentes. ¡Esa es la doctrina que a mí me gusta! ¿Qué es esa tontería fantasiosa de andar peleando con el diablo? ¿Somos indígenas ignorantes, acaso? Pablo dijo: Fortaleceos con todo el poder de su fuerza, para que podáis estar firmes en contra de las asechanzas del diablo, porque no tenemos lucha contra carne y sangre. Y lo habló a toda la iglesia.

Los nacidos de Dios, no le tenemos miedo al diablo, sabemos quien es el diablo y lo ponemos en su lugar, porque sabemos que él no tiene parte en nuestras vidas. El Espíritu Santo en nosotros, nos lleva de victoria en victoria. El diablo no tiene por qué dirigir nuestras vidas, ni las obras ni los diseños del diablo tienen por qué dirigir nuestras vidas. El que es nacido de Dios y lleno del Espíritu Santo, aplasta las obras del diablo.

¿Cómo fue dado el Espíritu Santo? Cuando Jesús envió a los doce discípulos, y luego más tarde envió a los setenta, (No sé si recuerdas este pasaje), les dijo: Id y predicad el Reino de Dios se ha acercado. ¡Justamente, si hay algo que todavía hoy me sorprende es que ningún plan de evangelismo conocido está predicando que el Reino de Dios se ha acercado! ¿Te has fijado que no hay ningún plan de evangelismo que empiece por el Reino de Dios?

Es como si hubiéramos dicho: ¡Que importa lo que dijo Jesús, nosotros tenemos mejores ideas! Él dijo: Id por todo el mundo, y predicad el evangelio. Y abriendo la boca decía: el Reino de los Cielos se ha acercado. Sanad a los enfermos, limpiad a los leprosos, echad fuera los demonios, resucitad los muertos. Esto es la Gran Comisión.

Pero, como nosotros al parecer tenemos mejores fórmulas, nos quitamos todo eso. ¿Echar fuera demonios? ¡Ah, no, eso no es para mí, hermano, yo no tengo ese llamado! Sin embargo, este es el llamado esencial de la Gran Comisión. Pero, mejor sepultemos lo que dijo Jesús y saquemos nosotros nuestras propias fórmulas, que son mucho más serias y tranquilas. Pasa que parecería que Jesús no entiende que hoy se viven otros tiempos…

Entonces, en lugar de decir que el Reino de Dios se ha acercado, mejor vamos a decir que Jesús te ama, eso cae mucho mejor en la gente. Y después de algunas alternativas más parecidas a una lotería que a un mensaje de fe, decimos con todo desparpajo que todo te va a salir más bonito cuando vengas a Jesusito. Y oras por el que está ahí sin saber de que se trata y, ni bien terminas de orar le aseguras que ya nació de nuevo. ¿Sabes qué? ¡En ninguna parte dice eso la Escritura! Dime una sola Escritura en la cual se predique que alguien puede venir a hacer una oración de salvación, antes de ser bautizado. Y que por esa acción sea considerado salvo.

¿Y el ladrón que estaba junto a Jesús en la cruz y se arrepintió pero no se pudo bautizar? Nunca ningún apóstol, ningún discípulo predicó sin bautizarlos en ese momento. La predicación de la Biblia, era predicar el evangelio del Reino y bautizarlos. ¿Escuchas, no? No hay una sola escritura que hable de llamados al altar y ese repita conmigo y todo el lío que nosotros inventamos y hacemos hoy. Muy lindo nuestros evangelios, pero aquí hay un evangelio que cambia vidas y trastorna naciones.

Entonces, envió a los discípulos y les dijo: El reino de Dios se ha acercado, resucitad los muertos, sanad los enfermos. La pregunta, es: ¿En qué poder salieron esos doce o esos setenta para hacer semejante obra, si no les impartió en ese momento, el Espíritu Santo? ¿Podrá un hombre de buena voluntad, simplemente, echar fuera un demonio? ¡No, de ninguna manera! Necesitaban una porción del Espíritu Santo. Ellos salieron con una porción del Espíritu Santo.

Cuando Dios llama a alguien a nacer de nuevo, le es impartida una porción del Espíritu Santo, que le permite anunciar el evangelio, sanar a los enfermos, echar fuera demonios y resucitar los muertos. Esa es la porción primera con la que Jesús los envía. Él ya les impartió una parte del Espíritu Santo. Vente conmigo al capítulo 14 del evangelio de Juan.

La idea es llevarte a un nivel mayor, que es el nivel al cual Dios nos está llevando en este tiempo. Pero para eso es necesario entender cosas que no nos están funcionando. Si algo no te funciona, ¡Cámbialo! Si no está funcionando, es porque algo se está haciendo mal en eso y tendremos que buscar en el rostro de Dios, qué es lo que sí funciona. Y por eso estamos aquí, porque hemos descubierto algo que sí funciona, y es la idea compartírtelo, para que tengas una vida llena de la gloria de Dios.

Y si sientes que al oír esto se te sacude todo, dale gloria a Dios, la unción profética siempre sacude todo nuestro ser interior. Para eso mandaba Dios a los profetas, y por eso ellos los mataban, los quemaban, los apedreaban. De todos modos, no los callaron, ellos igualmente dijeron todo lo que Dios estaba diciendo.

(Juan 14: 15) =  Si me amáis, guardad mis mandamientos. 

(16) Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: 

Fíjate en qué condiciones nos dará el Consolador; si lo amamos y guardamos sus mandamientos. Allí será cuando Él rogará al Padre que nos lo envíe. O sea que el antecede a darnos el Consolador, a si me amáis, guardad mis mandamientos. Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre. El espíritu de verdad. El te hablará. ¿Cuántos saben que el espíritu de Verdad ha estado hablando?

Es un espíritu de verdad, y la verdad no tiene muchas formas, la verdad es la verdad. El espíritu de verdad habla y nos da luz para que podamos ver y podamos encaminarnos. La verdad y la misericordia se besaron. No solamente Dios nos da la verdad, sino que con misericordia te dice: ahora esto es el bocado maravilloso que quiero darte.

(17) el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros. 

(18) =  No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros. 

Fíjate que ya tenían una medida del Espíritu Santo, y ahora dice: si me amáis guardad mis mandamientos, y yo os daré otro Consolador que ya mora con ustedes. Puedes decirlo ya mismo: ¡Ya mora en mí! Ya mora en mí, pero me lo va a dar. Rogaré al Padre y os dará otro Consolador, el cual y mora con vosotros. Y ahora vendrá en vosotros. Ya tenían una medida. O sea: Él mora en mí, pero voy a recibir más de Él. Porque el Espíritu Santo, es dado por medida, y esa es la verdad apostólica.

Ellos tenían una medida para predicar el evangelio, para hacer señales, para hacer milagros. Necesitaban otra medida. Y dice: Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: y ya está con vosotros. Y luego dice, en el evangelio de Juan capítulo 20. Ellos ya tenían una medida, hacían los milagros, les promete otra medida. Les dice: ya lo tienen, pero vendrá a vosotros, y dice:

(Juan 20: 21) =  Entonces Jesús les dijo otra vez: Paz a vosotros. Como me envió el Padre, así también yo os envío.

(22) =  Y habiendo dicho esto, sopló, y les dijo: Recibid el Espíritu Santo. 

(23) A quienes remitiereis los pecados, les son remitidos; y a quienes se los retuviereis, les son retenidos.

Fíjate en esto. Ya empezamos a ver que el Espíritu Santo, es esencialmente profético. O sea: cualquiera que tiene al Espíritu Santo, va a moverse en profecía. Es profético. Tienen ya una medida, pueden hacer milagros, pueden sanar, echar fuera demonios, resucitar muertos; tiene ya una medida. Ahora los envía de la misma manera, en que el Padre lo envió. Va a aumentar la medida, y esta medida es una medida sumamente especial y es una medida para remitir pecados.

¡Ah, no, hermano! ¡Eso no está en las doctrinas evangélicas del siglo veintiuno! ¿Cómo vamos a remitir pecados, hermano? ¡Eso es  católico! ¡Momentito! ¿Acaso te estoy leyendo un misal, yo? ¡No! ¡Estoy leyendo la Biblia! Y la Biblia, la mía al menos, dice que sopló el Espíritu Santo, y les dio autoridad para remitir los pecados.

Una de las obras esenciales del Espíritu Santo, es la autoridad para remitir pecados. Por causa de nuestro celo divino y el querernos alienar de todo lo que suene Católico e idólatra. Queremos separarnos tanto de esa clase de doctrina que tanto daño le ha hecho al evangelio, que decidimos quitar de la Biblia algunas cosas que la Biblia dice, para no dar a entender que estamos de acuerdo con prácticas del catolicismo. Eso no ha sido maduro de nuestra parte. Y además motivo de confusión que Dios detesta.

Y el Señor dice: Yo envío el Espíritu Santo, y él restaurará todas las cosas. De cierto, él está siendo retenido hasta la restauración de todas las cosas. El Espíritu Santo es yo os envío y aquí está lo apostólico. Yo los apostellos, para que vayan y remitan el pecado. En la mayor parte de la tierra, los pecados de la iglesia cristiana jamás han sido remitidos.

En su misericordia y su gracia, Dios nos ha perdonado es un hecho irreversible, yo creo que sí lo ha hecho. Y que es necesario que los pecados se remitan, yo creo que lo es. Porque Jesús lo habló, porque Jesús sopló en sus apóstoles, en sus discípulos el espíritu. Y Les dijo: como yo fui enviado, yo los envío a ustedes, y es necesario que remitan el pecado.

Una de las cosas que perdimos en la iglesia cristiana, fue la confesión del pecado. La Biblia habla, y dice: el que confesare su pecado, el Señor es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad. Esa misma palabra que usamos para el que confesare sus pecados, es la misma palabra que usamos para decir que con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa.

Creemos de todo corazón, que el abrir nuestros labios y decir Jesús es mi Señor, nos hace salvos. Yo creo que es un poco más complicado que esto, pero basándonos en nuestras tradicionales teologías, eso es lo que hemos creído. Estoy hablando de la palabra Confesar. Si creemos de todo corazón, que confesar es hablar públicamente, ¿Por qué creeremos que esa misma palabra es hablar en secreto a Dios nuestros pecados? La misma palabra.

La palabra de Dios dice en Santiago capítulo 5, Confesaos vuestros pecados los unos a los otros. La confesión es una de las armas de liberación más poderosa. Por eso la gente que ha pasado por liberación, es gente libre. Gente que vive como perdonada. Tú no ves a nadie que haya pasado por liberación, andar condenándose por causa de sus pecados. ¡Está libre!

Mientras, la gente que jamás ha ido a una liberación y jamás le ha confesado a nadie sus pecados, no pueden caminar a veces por causa de las tremendas cargas que se han echado sobre los hombros. Jesucristo diseñó que confesáramos nuestros pecados, porque confesar los pecados es venir a la luz. Cuando yo confieso mis pecados, estoy exponiendo mis pecados a la luz, que es exactamente lo que hizo Jesucristo en la cruz del Calvario, cuando fue despojado de sus vestiduras.

Cada parte de la cruz del calvario tiene un poder y un por qué. Y Jesús fue despojado de sus vestiduras para exponer el pecado, En cada llaga suya están inscriptos todos nuestros pecados. Jesús no murió, no lo asesinaron en ese huerto, él tuvo que morir públicamente. Es públicamente como se vence el poder del pecado. Jesús lo venció públicamente, y dice que de la misma manera en que él lo hizo, tendremos que andar nosotros. el que quiera seguir a Jesús, tiene que andar como él anduvo. Él es el pionero, es el que abre camino. Él expuso los pecados y dijo: vengo a la luz.

Por eso dice Jesús: confesaos; hay tremendo poder en confesar los pecados. Te quita una carga de encima, y Dios le dio el Espíritu Santo a la iglesia, para remitir los pecados. ¡Qué poder tan grande se desata cuando alguien entiende que todo lo que está escrito en tu Biblia es verdadero, es poderoso, tiene un por qué, y lo tenemos que hacer porque él dijo y yo hago!

Y si él dice que tengo que confesar mis pecados, yo confieso mis pecados. ¿Y a quién? A alguien que sea lleno del Espíritu Santo, ¡Nunca a cualquiera porque te muestre una credencial! ¡No es así como funciona el Reino! Porque es necesario. Tendría que formar parte del mecanismo diario de funcionamiento de cualquier grupo de intercesión, la confesión de pecados permanente y casi cotidiana por parte de sus miembros, los unos con los otros. Sólo así pueden ser remitidos conforme a lo que está escrito.

Hoy queremos vivir con todo el poder, con toda la gloria, pero vivimos escondidos de tal manera que solamente el Padre sabe lo que hiciste, que nadie se entere nada de tu vida. ¡Allí es donde el diablo tiene poder! Todo lo que está escondido, todo lo que está encubierto, es el terreno donde el diablo se mueve. Allí es donde te oprime, donde te roba, donde te llena de culpabilidad y donde te lanza ataque tras ataque. ¡Saca todo a la luz y eso terminará ahí mismo!

Saca tus pecados a la luz y vas a ver cómo le quitas todo su poder al diablo y no te podrá atacar nunca más. ¡No puedes imaginarte la cantidad de fortalezas sólidas que puedes derrumbar con este principio! Tenemos un concepto tan oscuro de las cosas. Este no era el pensamiento apostólico. ¿Tú crees que hubo un gran conflicto cuando pedro negó al Señor, y los evangelistas escribieron de la negación de Pedro? Y que después se encontraron con él, que estaba enfurecido y les dijo: ¿Cómo se les ocurre haber escrito sobre mi pecado? ¡Ahora todas las generaciones sabrán lo que yo hice!

Yo creo que no, que el mismo Pedro fue y les dijo que por favor escribieran eso, para que nunca nadie más cometiera ese mismo pecado, la negación. Pedro no quería que nadie más sufriera el tremendo dolor que él sufrió por haber negado a Jesús. Es otro concepto de la luz que el que tenemos nosotros. La iglesia vive escondida, y ¡Que nadie se entere que hay problemas!

¿Tú viste algún conflicto grave entre David y Samuel? Samuel escribiendo cómo cayó en pecado, y cómo mató a Urías y toda la historia que tú conoces con  Betsabé? ¿Tú ves a David destituyendo a Samuel de su posición por haber escrito eso? Gracias, Samuel, por haber escrito eso. Yo mismo voy a escribir sobre esto en los salmos. En iniquidad he sido formado, mi pecado está todo el día delante de mí. Quiero que el mundo sepa que yo estoy en la luz y que vengo a la luz.

Que las tinieblas que están en mí las saco a la luz, porque un principio apostólico profético es que, todo lo que viene a la luz, en la luz las tinieblas pierden su sustancia. Cuando tú vienes a la luz, el diablo no tiene poder en la luz. El poder de Satanás se desmorona en la luz. ¿Tú quieres vivir en la tiniebla de la mascarita cristiana y que nadie se entere? Ahí es donde el diablo te tiene hecho pedazos. Y no estoy hablando de confesión, estoy hablando del Espíritu Santo.

Los pecados tienen que ser remitidos, y es muy precioso cuando la iglesia empieza a ser limpiada. Que la gente llena del Espíritu Santo te pueda decir: ve en paz, hijo. Hoy, por el poder del Espíritu Santo, tu pecado te es remitido. Y desato sobre ti la gracia, el favor de Dios, para que tengas una vida nueva y todo esto se quede sepultado por el poder del Espíritu Santo. ¡Qué iglesia tan diferente! ¿Verdad?

Entonces, sopla el Espíritu Santo y les dice que permanezcan unánimes. Ya les dio una parte del Espíritu Santo. Y ahora les dice, cuando está ascendiendo a los cielos: ahora permaneced unánimes, porque va a venir sobre vosotros, la promesa del Espíritu Santo. Y recibiréis poder, y me seréis testigos en toda Jerusalén, Judea, Samaria y hasta lo último de la tierra.

Ya tenían el Espíritu Santo, ya lo tenían. Moraba con ellos, pero iba a venir sobre ellos. Fue soplado sobre ellos, pero necesitaban esperarlo otra vez. A lo que quiero llevarte, es a que hay diferentes niveles de la presencia y de la manifestación del Espíritu Santo en nuestras vidas.

Cuando alguien, de una manera genuina, porque hay manifestaciones genuinas y otras que no son genuinas. Sin embargo, cuando decidimos caminar en la verdad, es cuando vamos a ver cosas maravillosas. Es mejor decir que no lo tienes y pedirle al Señor que te lo envíe, a simular que está todo bien cuando en realidad está todo mal.

Tenían una medida del Espíritu Santo. Fue soplado en ellos el Espíritu Santo. Les dijo: esperad la promesa, porque me seréis testigos. Testigo quiere decir: alguien que ha testificado el cielo. Un testigo es alguien que vio y alguien que oyó. Nadie puede ser testigo en una corte si no oyó o vio algo de lo que se está juzgando. «¡Ah, no, es que a mí me dijeron!” Me dijeron, nada; si no viste algo con tus ojos, o lo oíste con tus propios oídos, no puedes ser testigo de nada.

Jesús decía: todo lo que veo hacer al Padre, eso hago. Todo lo que oigo decir al Padre, eso digo. Para ser testigo, necesariamente tengo que ver al Padre lo que está haciendo. Tengo que oír al Padre lo que está haciendo, entonces tengo que decirlo y hacerlo tal como él lo hace. Tenían una medida, sanaban enfermos, echaban fuera demonios, remitían los pecados. Y les dijo: esperad la promesa del Espíritu Santo.

Y, cuando vino la promesa, recibieron el poder para afectar la tierra. No tenían una medida, sino que tenían una desmedida del Espíritu Santo, para llevar y afectar a todo tu alrededor con su tremendo poder. Ahora bien; esto, es tan solo la llenura del Espíritu Santo. ¿Cuántos saben que hay una diferencia entre esto y que el Señor te tome y te sumerja, ya lleno, en el Espíritu? Todo lo que te rodea, todo lo que oyes, todo lo que ves, está impregnado del Espíritu Santo de Dios. ¿Cuántos saben que una persona inmersa se puede mover en él y ser lo que él es. ¿Cuántos saben que una persona así, es imposible que se conecte a uno de esos pecados que tanto abundan dentro del pueblo? ¿Cuántos saben que una persona así, jamás podrá odiar a su hermano?

¿Cuántos saben que esa persona no podrá despreciar a un hijo de Dios? ¿Cuántos saben que esa persona, inmersa en el Espíritu Santo, no puede mentir? Soy de la luz, estoy inmerso en él. Todo en él soy yo, no puedo mentir. No puedo pecar. Y esto no quiere decir que no cometa errores, el que dice que no peca, miente. Cometemos pequeños errores, inmadureces, cada vez menos. Pero es imposible que alguien me convenza y me diga: ve y comete este pecado. Es imposible. Porque he sido inmerso en el Espíritu Santo de Dios.

Por eso dice la Escritura, en otro pasaje que preferimos no predicar de él: Porque aquel que habiendo recibido el don del Espíritu Santo y los dones del siglo venidero pecare voluntariamente, para el tal, Jesucristo no puede volverse a crucificar. Porque en el fondo, no puede pecar. Nadie en esa inmersión, va a ser tentado a pecar en un pecado de muerte. ¿Hay pecado de muerte? Sí, hay pecado de muerte. Juan  habla de pecados de muerte. ¡Pero es que eso dice la iglesia católica! No, eso lo dice el evangelio de Juan.

¡Pero no, hermano! El pecado de muerte, según nuestra teología, solamente es la blasfemia contra el Espíritu Santo. Sin embargo, curiosamente, si tú lees todo el contexto de la carta de Juan, verás que en ningún momento Juan menciona la blasfemia al Espíritu Santo. ¡Ni habla, siquiera, del Espíritu Santo! Pero desde el principio hasta el fin, ahí sí, está hablando de vivir una vida fuera del pecado. Y cuando habla de pecados de muerte, es porque hay pecados de muerte.

¿Y cuál sería el pecado de muerte? Todo lo que tú y yo sabemos que es pecado, hermano. Adulterar es pecado de muerte. Robar, es pecado de muerte. Mentir, es pecado de muerte. Deshonrar a los padres, es pecado de muerte. Fornicar es pecado de muerte. Todo lo que se ha incluido en los diez mandamientos, es pecado de muerte. Sumergidos en el Espíritu Santo.

Ahora bien; ¿Qué es faltaba? Ya podían resucitar hasta los muertos, podían perdonar pecados. ¿Qué les faltaba? ¿Por qué era necesario ser sumergidos en el Espíritu Santo, y cómo se manifestó el Pentecostés? Dice: y todos profetizando, en el idioma de las naciones que estaban reunidas. Vinieron lenguas extranjeras sobre ellos. se sorprendieron y dijeron: ¿Cómo es que estos hablan nuestro idioma? Porque era necesario que hablaran otros idiomas. Porque necesitaban ser testigos hasta lo último de la tierra.

¿Cómo podías salir y ser un evangelista en la India, si solo hablabas hebreo? Necesitabas hablar indio. Si ibas a conquistar Arabia, necesitabas hablar árabe. Si necesitabas, como Pablo, ir a predicar hasta Tarso, en España, necesitó Pablo hablar español, y lo pudo hacer por el Espíritu Santo de Dios. Era necesaria una estatura de poder. ¿Estás viendo como hay diferentes niveles? Y Dios todavía sigue dando idiomas por la llenura de su Espíritu Santo.

Los idiomas son espirituales, y son impartidos por revelación. Todo bebé aprende el idioma por revelación. ¿Habías pensado en eso? ¡Mira un bebé y háblale algo en el idioma que se te ocurra, y vas a ver que el bebé te entiende! ¿Cómo te entiende lo que estás diciendo? ¿Cómo entiende lo que es un verbo? ¿Cómo entiende lo que es un adjetivo? ¿Cómo saben los niños casi sin formación educativa lo que les pedimos o decimos? Porque no todo lo puedes hacer mímico. Cuando pregunta por su papá y tú le dices que está demorado porque tiene una reunión en su trabajo y eso lo va a demorar, ¿Cómo sabe el niño lo que es eso?

¿Sabes cómo lo sabe? ¡Lo recibe por revelación! ¡Todos los idiomas fueron impartidos por revelación! Quiero que ahora abras tu entendimiento, porque Dios estará derramando su Espíritu Santo, y en la medida en que puedas creer las cosas, lo vas a recibir. Todos los idiomas fueron dados por Dios, en un abrir y cerrar de ojos, cuando fueron confundidas las lenguas en Babilonia. O sea: en el Pentecostés, todos recibieron los idiomas en un abrir y cerrar de ojos. Hoy, Dios está impartiendo llenura del Espíritu Santo.

Conozco dos casos fehacientes, por lo menos, en donde el Señor por necesidad de su Reino, les dio a dos personas distintas, en dos lugares distintos del mundo, la habilidad de hablar en sus respectivos idiomas nativos sin que esas personas los hubieran estudiado nunca, antes. Poder de Dios. Aunque lo cierto es que desesperadamente necesitamos los idiomas para ser testigos hasta lo último de la tierra.

Necesitamos cambiar nuestra mentalidad. Y saber que si tenemos unas lenguas, por parte del Espíritu Santo, eso son apenas unas minúsculas migajas que Dios nos ha dado para sobrevivir. En muchos casos, el problema de las lenguas y de los idiomas, es que nos aprendemos los idiomas. Y los idiomas pasan del mundo espiritual al mundo natural. y nos aprendemos las palabras.

Y hay tantas personas que a lo mejor recibieron genuinamente lenguas del Espíritu Santo, pero no vivieron una vida adorando a Dios, ni amando al Espíritu Santo. Y hoy siguen hablando las palabras repetidas que su mente aprendió. Eso es címbalo que retiñe, porque ya el Espíritu Santo ya no está allí. Las lenguas son valiosas si el Espíritu Santo las avala, de otro modo, sonidos que no le dicen nada a nadie y que, en casos, hasta pueden llegar a ofender a Dios. O sea: nos estamos conformando con esas migajas cuando en realidad, Dios tiene hoy un enorme pan para todos nosotros.

Debemos entender la relación que existe para poder ser llegados a bautizar en el Espíritu Santo. Y todavía debemos anhelar cosas mucho mayores que esa. Porque, aunque en muchos de nuestros ambientes todavía no se lo entienda, hay cosas mucho más importantes y valiosas que hablar en lenguas. Parecería ser como que nos conformamos con migajas. Apenas baja una leve presencia, hermosa, del Espíritu Santo y ya no sabemos dónde meternos.

¡Qué hermoso estuvo el culto! ¿Ah, sí, eh? ¿Y qué seguiste haciendo por causa de ese culto glorioso? ¿Cómo valoraste y aprovechaste la hermosa bendición de que el Espíritu Santo viniera y los llenara? Pregunto: ¿Alguna vez te has plantado de rodillas en tu cuarto y le has pedido al Señor que te muestre cuantas veces has contristado al Espíritu Santo? ¿Tienes una vaga idea sobre cuantas veces lo has contristado?

Queremos que el Espíritu Santo nos bautice como a Jesús, pero nos olvidamos que Jesús tenía una relación muy especial con el Espíritu Santo, que muchos de nosotros no tenemos, hoy. ¿Cómo vamos a reclamar lo que no estamos buscando con sinceridad? Jesús se apartaba a orar, todas las noches, porque necesitaba todo su ser humano el permanente contacto con el Espíritu Santo.

Era el Espíritu Santo el que lo vinculaba con el Padre, el que lo hacía una realidad que él pudiera, como ser humano como tú y como yo, hablar con el Padre a cara descubierta. Él amaba al Espíritu Santo. Definitivamente, no podemos tener todo lo que el Espíritu Santo quiere que tengamos, si no tenemos una relación sólida y efectiva con él. Si no entendemos su función primaria y nos doblegamos ante ella.

Si no anhelamos su presencia, todos los días. Sin el Espíritu Santo, nada podemos hacer, nada. Vivimos en una sociedad tan materialista, tan estructurada, tan religiosa, porque lamentablemente, de lo que era la verdad hemos erigido tremendas estructuras religiosas, que nos conformamos viviendo naturalmente. Te lo pasas diciendo que quizás un día Dios te usará. ¡Llevas veinte años en el evangelio y todavía sigues pensando que algún día Dios te usará! ¡Reacciona, hermano!

Algo no anda del todo bien en tu vida si tienes que esperar veinte años para ver si por una de esas grandes casualidades, Dios decide usarte. “¡Es que mi pastor todavía no me ha dicho para qué sirvo! Es que tu pastor nunca te va a poder decir para qué sirves, es tu relación con el Espíritu Santo la que te lo va a decir. Los que son nacidos de Dios, son guiados por el Espíritu Santo de Dios. Dios quiere transformar la tierra.

Él dijo: Yo derramaré de mi Espíritu, sobre toda carne. Y tus hijos y tus hijas profetizarán. Habrá jóvenes que serán llevados a visiones celestiales como ninguna otra generación. Tenemos que entender de una vez por todas quienes somos, y por qué a Dios le ha placido darnos de ese mismo Espíritu que en algún momento se movía sobre la faz de las aguas. ¿Tú crees que habrá sido para te luzcas delante de los hermanos hablando lenguas? ¿Y tu vida? ¿Qué de tu vida diaria? ¿Dónde está el Espíritu Santo en tu vida diaria?

El que ama mis mandamientos, dice, yo y el Padre vendremos y haremos morada en él. A ver aquellos que han tenido alguna experiencia sólida con el Espíritu Santo, los llevo a recordar: una cosa es un toque, otra cosa es un pacto, otra cosa es entrar en la morada, ¿No es verdad? Y aquí, lo que te dice, es que si le amas, él y el padre vendrán y harán morada en ti. No toque, no pacto, ¡Morada!

¡Oh, Señor! ¡Tú has dicho que derramarás de tu Espíritu! Y cuando lo hagas, ¿Cómo me vas a encontrar? Él nos dijo: permanezcan unánimes, hasta que venga sobre vosotros la promesa. ¿Cuándo lo dijo? En el momento en que, en carne, iba ascendiendo hacia los cielos abiertos. ¿Y a quienes se los dijo? A unas quinientas personas que se encontraban allí, viéndolo.

¿Y qué pasó con ellos? ¿Sabes qué? Les importó un comino lo que Jesús dijo mientras ascendía a los cielos. Hoy pregunto: ¿Cómo estamos esperando? ¿Estamos juntos y unánimes? Me pregunto cuántos podrán estar creyendo, ahora, que el Espíritu Santo ha hablado hoy y aquí. Necesitamos ser bautizados en el Espíritu Santo. Y no te estoy diciendo que te pelees con el pastor por cuestiones doctrinarias, te estoy diciendo que la Biblia dice que debes ser bautizado con el Espíritu Santo para poder acceder al poder de Dios, y te pido que lo hagas. Después, congrégate donde quieras y cree en la doctrina que quieras creer. Pero, por un momento, créele a Dios y Dios hará.

Algo necesita que le pase a tu vida para que tu espíritu pueda ir a recalar en la morada del Padre y del Hijo. Algo tiene que ocurrir. Y que todo el mundo pueda percibir que, por donde quiera que tú pases, el Espíritu Santo que ha llenado tu vida, esté tocando y cambiando todo lo que toca. Porque tu vida vale, y lo que tu vida vale, es que otras vidas sean transformadas a partir de la tuya. Tú vales para mi, por ejemplo, lo suficiente, como para que yo me meta todos los días en la presencia de Dios por causa tuya.

Porque esa sería la única manera de poder darte algo a ti que te convertirá en transformador de naciones. Tenemos de una vez por toda que dejar de ser ese hermanito que viene a barrer el templo, o esa hermanita que viene a servirle la taza de té al pastor cuando predica. Más allá de la dignidad que tienen delante de Dios esas dos tareas, tú tienes otra tarea mucho mayor que la de barrer un templo o servir una taza de te. Tu tienes la posibilidad de cambiar vidas, ciudades, naciones.

Yo derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán. Y oirán mi voz con toda claridad. Y cuando oigan mi voz con claridad, hablarán a los montes, hablarán a los cielos, hablarán a los gobiernos, hablarán a las vidas que están muertas y vivirán. Los montes temblarán, los cielos se sacudirán, porque derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, y ellos profetizarán, porque en el Espíritu del Dios viviente, los cielos y la tierra se hicieron uno en Jesucristo, y hoy están esos cielos y esa tierra, uniéndose otra vez.

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