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Todo lo que el Hombre Sembrare…

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     Reflexionando respecto a nuestro rol como creyentes, en un momento dado me encontré preguntándome a mí mismo, algo que ahora extiendo a todos ustedes: ¿Cuantos quieren tener más paz, más compañerismo, que tengan con ellos más misericordia, o paciencia, y más buen trato de parte de los demás? ¿O más amor, y más dinero, o disfrutar de más tiempo para hacer lo que les gusta hacer? Mira este texto que encontré cuando oraba por esto.

     (Hageo 1: 4-7) = ¿Es para vosotros tiempo, para vosotros, de habitar en vuestras casas artesonadas, y esta casa está desierta? Pues así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad bien sobre vuestros caminos. Sembráis mucho, y recogéis poco; coméis, y no os saciáis; bebéis, y no quedáis satisfechos; os vestís, y no os calentáis; y el que trabaja a jornal recibe su jornal en saco roto. Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad sobre vuestros caminos. 

     A renglón seguido y como consecuencia directa de esto, contemplemos un texto muy conocido por todos; el que se encuentra en Mateo 6:33: Buscad primeramente el Reino de Dios y su justicia y todas las demás cosas os serán añadidas   ¿Hemos tomado realmente en cuenta y en serio esta Palabra o simplemente la escuchamos pero no la vivimos, al menos en su plenitud? Hay un concepto entre los educadores que reza lo siguiente: “Las cosas que más sabemos y aprendimos son la que menos ponemos en práctica”.

     Poniendo en claro o traduciendo a lo cotidiano esta palabra podemos decir Hagan de su fe su máxima ocupación.  Las dos palabras claves en este texto son buscad, que en griego es zeteö y primeramente, que es la palabra prötos. La traducción de los conceptos que emanan de las mismas también nos amplía el entendimiento de lo que el Señor nos quiere decir. BUSCAR: Procurar con suma diligencia; querer, anhelar, desear. Pero también tiene otro significado que amplía el concepto: Pidan con desesperación. PRIMERAMENTE: Principalmente; antes que cualquier otra cosa; en primer lugar; prioritariamente. En otras palabras busquen con desesperación, antes que cualquier otra cosa el Reino de Dios y su justicia. Aquí está la clave de conseguir todo lo que pretendemos para nosotros mismos.

Veamos otros dos textos que nos van a ayudar a comprender mejor: 2 Corintios 9:6: Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. Y el siguiente, que es Juan 4:36: Y el que siega recibe salario, y recoge fruto para vida eterna, para que el que siembra goce juntamente con el que siega.  Aquí encontramos una ley aplicable no solamente al dinero como muchos usan para recoger la ofrenda, sino a todos los órdenes de la vida; la llamaremos La Ley de la Acción y la Reacción Espiritual. A una acción de parte nuestra inmediatamente corresponde una reacción en el plano espiritual de parte de Dios, esta reacción equivale a una respuesta a nuestras necesidades, proveyendo al 30, al 60 y al 100 por uno.

     Las preguntas originales a la luz de estos principios nos confrontan con una necesidad de respuesta de nuestra parte. ¿Quieres más paz? Santiago 3:18: Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz. Da tú paz, entonces, a los que te rodean, en tu hogar, en tu trabajo en todos los ámbitos donde se desarrolla tu vida sé un ente de paz, un mensajero de paz y recibirás lo mismo.

     ¿Quieres más compañerismo?: Muchos creen que pueden ser entes separados del cuerpo y cuando pasan por distintas circunstancias se quejan de que los demás lo dejan solo. En el velatorio de un hermano de su iglesia, un pastor escuchó la queja de un familiar del fallecido, donde este le reprochaba que ningún otro miembro lo había acompañado en su trance de dolor. La respuesta de este pastor, fue “Cuando alguno de tus hermanos en Cristo pasaron por pruebas parecidas. ¿Tu estuviste cerca de ellos?”. Es necesario comprender que nos necesitamos unos a otros, tanto en los momentos duros como en los de gozo. Aplicando aquello de: Reír con los que ríen y llorar con los que lloran.

     ¿Quieres más paciencia?  Efesios 4: nos indica claramente: con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor.  ¿Cuánta paciencia se necesita para soportar a los demás, que piensan y actúan como nosotros no lo haríamos? La misma que los otros nos tienen a nosotros. Si en algún momento vas a reclamar paciencia de los demás aprende primero a tenerla con ellos.

     ¿Quieres más misericordia? Proverbios 16:6: Con misericordia y verdad se corrige el pecado, Y con el temor de Jehová los hombres se apartan del mal.  Lamentablemente esta es una de las carencias más grandes en medio de la Iglesia en estos días. Están de moda los dedos acusadores, no la corrección en amor. Esto no significa falta de firmeza y disciplina, significa cubrir con misericordia el pecado de otro para tratar de restaurarlo, corrigiendo en el amor de la verdad (la verdad es la Palabra de Dios, la verdad en Cristo). Pablo decía: el que cree estar firme mire que no caiga. Si alguna vez caes. ¿Cómo te gustaría que te ministraran tus hermanos?  ¿Con dureza, critica, murmuración o con misericordia?… Siembra lo que pretendes para ti.

    ¿Quieres más buen trato?  Inmediatamente me viene a la mente la pregunta ¿Cómo es nuestro trato con los que tenemos más cerca cotidianamente? con nuestros hijos, esposa, esposo, compañeros de trabajo, empleados. Con aquellos que nos conocen en la intimidad. Un esposo se quejaba de la desobediencia y rebeldía de sus hijos. Contemplé por años como los violentaba con sus palabras y mal trato. Sin duda estaba cosechando los espinos que sembró. Trata con dulzura y amor y recibirás lo mismo.

     ¿Quieres más amor? Hace unos años, estando en medio de una crisis, me aparte a buscar poder amar a aquellos que estaban partiendo el cuerpo de Cristo. Comencé a estudiar cada una de las indicaciones del Espíritu en 1 Corintios 13. Grande fue mi sorpresa que al llegar casi al final del capítulo, en el verso 12 dice: Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocidoSiempre creí que el problema eran los demás, me reflejaba en el espejo y creía que yo estaba bien y ellos mal. Le pedía al Señor que me mostrara como me conocía el, como era mi amor para con los demás. Entonces me dispuse a perfeccionar mi amor en el amor del Señor. Nuestro amor siempre es pobre, flaco e interesado. Necesitamos tener la perspectiva del amor de Dios para con los demás y recibiremos en recompensa la misma moneda.

     ¿Quieres más dinero? Seguro que sí. Proverbios 11:24: Hay quienes reparten, y les es añadido más; Y hay quienes retienen más de lo que es justo, pero vienen a pobreza. Lo contrario de justo es injusto, injusto es algo que no agrada a Dios porque Él es justicia. Algunos no progresan a causa de mentirle a Dios en sus negocios o, incluso, en sus diezmos y ofrendas. Si tu fe no te alcanza pídele a Dios más fe, pero no culpes a nadie sino a ti mismo si no eres fiel con Dios.

     ¿Quieres más tiempo? Efesios 5: 15-16: Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. El Apóstol Pablo nos insta en Colosenses 4:5  a redimir el tiempo.  Es interesante que aquellos que son fieles en todo, a veces no tienen el mismo principio con el tiempo. Aprende a diezmar de tu tiempo cada día y verás que a Dios le agrada mucho más eso que tu dinero. Esto último tal vez les agrade a los hombres. Invierte tu tiempo en el Reino, en la comunión con Dios y con tus hermanos, en la lectura, en el trabajo en la obra y veras como Dios te lo multiplicará a tal punto que te sorprenderás.

     Por ultimo compartamos Gálatas 6:9: No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos. Pon tu atención que no dice el bien, dice BIEN.  Hacer bien es hacer todo lo correcto y agradable ante los ojos de Dios. Si no desmayamos sin duda cosecharemos frutos abundantes y apacibles de lo que sembramos. Una pequeña semilla colocada en tierra, regada y cuidada contiene un su interior muchas semillas que se multiplicará cuando de sus frutos. Comienza por ti mismo, da lo que pretendes para tu vida y veras como Dios no es deudor de nadie.

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enero 18, 2019 Néstor Martínez