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Nuevos Principios de Familia

Otra de las vertientes que los historiadores rescataron porque los asombró y mucho, fue que en el cristianismo los hombres debían amar a sus esposas como a sí mismos. ¡Eso era casi increíble para esa cultura! Mira hoy mismo el Islam, ciertas tribus sin acceso a la civilización, u otros pueblos antiguos. ¡Las mujeres eran poco menos que objetos! Los romanos, obviamente que se reían de esa perspectiva cristiana tan curiosa e inadmisible, de que los hombres debían amar a sus esposas e hijos. Los hijos estaban considerados como una propiedad, y cada padre podía hacer lo que quisiera con su propiedad. Incluso, y si lo estimaban conveniente o necesario, podían llegar a matar a sus hijos sin que eso les trajera ninguna consecuencia legal.

Entonces, cuando ellos empezaron a ver gente que amaba a sus esposas como a sí mismos, a sus hijos con un amor impresionante, imagínate cuántas estructuras comienzan a desmoronarse. En una sociedad en la que el matrimonio cada vez está siendo más minimizado y hasta destruido, ¡Qué buena propaganda harán parejas que se aman, que se respetan, que siempre están juntos! Además, los cristianos –sostienen estos historiadores- rechazaban la práctica del aborto y del infanticidio, los cuales eran prácticas comunes en Roma. Se cuenta que un soldado le escribió a su esposa embarazada desde el campo de batalla: “Si das a luz antes que yo regrese a casa, si es varón, quédate con él; si es una niña, deséchala.” Desechar-quiere decir-matar.

Para quienes todavía no terminen de entenderlo, sea en lo que sea, tengo que decirle que los cristianos tenemos mucho respeto por la vida humana, porque partimos del criterio de que Dios es el Padre de todos los espíritus. Que es Él quien nos suelta un niño, o una niña. Pero hay algo más: Dios nos creó para ser fértiles. Aquellos que se casan y deciden no tener hijos para poder servir mejor al Señor, podrán estar muy bien intencionados, pero no tienen un pensamiento alineado con el pensamiento de Dios. Entonces, ¿Dios quiere que tengamos hijos? Sí, Dios quiere extender Su nombre en la tierra. Además, los cristianos aman a otros a pesar de los riesgos personales que eso pueda acarrearles. Incluso, deberían amar del mismo modo a los que están por el momento, fuera de su fe. ¿Y cuantos hijos debería tener cada matrimonio? Todos los que con lo que reciben por sus trabajos puedan mantener. Obvio de toda obviedad, ¿Verdad?

La vida diaria, en Roma, era dura. Cuando las enfermedades severas llegaban a estos barrios sucios y repletos de gente, se esparcían rápidamente. ¡Oh! ¡Cuánto desearía que esto hubiera cambiado para siempre en el mundo! ¡Ese sería un claro síntoma de crecimiento! Pero ellos mostraban misericordia y caridad en tiempos de violentas epidemias. ¿Y cómo lo hacían? ¡Cuidando a los enfermos! Aún a riesgo de contagiarse. Y a eso no lo podían entender los romanos. ¡Ellos jamás harían eso! ¿Cómo cambió la iglesia a la antigua Roma? De ser un porcentaje tan ínfimo en el año 40, para el año 300 habían crecido hasta ser cerca de siete millones de cristianos. Perseguidos. Después de diez persecuciones tremendas. Lutero enseñó que había dos reinos, el Reino de Dios y el reino de este mundo. Juan Calvino visualizaba la iglesia como una pequeña sociedad dentro de una sociedad más grande, como un embrión de lo que representaba un orden nuevo y total del mundo.

Cuando a comienzos de 1550 sesenta mil refugiados inundaron Ginebra, desde Francia, Calvino fundó un ministerio privado, con bases en la iglesia, que se convirtió en un modelo a través de toda Europa. Este ministerio atendía un amplio rango de necesidades, sirviendo al enfermo, al huérfano, al anciano, los incapacitados, los viajeros, los discapacitados y los enfermos terminales. Dios lo hizo por medio de Calvino. Calvino administró Ginebra por más de veinte años. Se dice que en Ginebra el porcentaje de no creyentes no pasaba del tres por ciento. ¿Y sabes cuál es la ciudad base o asiento de las organizaciones mundiales más importantes en todas las áreas en este momento? En Suiza. ¡Es Ginebra! Dios utilizó a Calvino para poner una plataforma en ese lugar que, hasta el día de hoy, la gente reconoce que hay algo allí que es señal de seguridad, de estabilidad, de compromiso, de imparcialidad, de justicia. Fíjate todas las organizaciones importantísimas a nivel mundial que tienen su cabecera allí. ¿Casualidad? ¿Moda? No. Identidad conforme a diseño. Y eso no incluye a la política humana. Es pese a ella.

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noviembre 5, 2022 Néstor Martínez