A veces me sucede, no sé a ti, que sé perfectamente en el espíritu lo que quiero y debo decir, pero no termino de estar perfectamente organizado para hacerlo. De todos modos, tendré que confiar una vez más en el que nunca te falla y esperar que lo que diga, llegue a tu corazón como alimento sólido.
En Mateo 16, allá por el versículo 13, la palabra dice que cuando Jesús llegó a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre.
Y muchos comenzaron a mencionar ministerios que habían presenciado o de los que habían tenido noticias como históricos. Entonces le dijeron algo así como: Y bueno, te parece a uno de los profetas, eres el Elías que había de venir. Todos fueron buenos ministerios, ellos mencionaron buenos ministerios, allí.
Elías fue un buen ministerio, los profetas fueron hombres apasionados. Buenas respuestas, pero resulta ser que Jesús les estaba preguntando: ¿Cuál es el mover de Dios presente? ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre, hoy?
O sea: ¿Qué está pasando? ¿Cómo reconoces lo que Dios está haciendo, hoy? Ellos mencionaron todos buenos ministerios, pero todos muertos en el momento de la pregunta. O sea, tenían una mentalidad atrasada. Otros se quedaron más cerca, y le dijeron que se parecía a Juan el Bautista, también muy buen ministerio, pero también muerto en el momento en que la pregunta se está haciendo.
Lo que yo quiero extraer de allí es la calidad de la pregunta que Jesús hace. Él tuvo que volver a preguntar, ¿Quién dices tú que el hijo del Hombre es? Olvídate de lo que la gente dice. Y dime tú que estás conmigo hace casi ya tres años, qué es lo que está pasando. ¿Quién soy yo, cuál es el mover que hay en tu medio?
¿Quién dices tú, que yo soy? Pedro se eleva por encima de la opinión popular, por encima de las opiniones establecidas, y dice: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Yo, lo que quiero que veas es que es posible estar asociado con algo, o con alguien; llevar mucho tiempo involucrado en el ministerio, y aún no saber de qué se trata.
Ellos llevaban tres años con él, y aún no le conocían. Pedro tuvo que elevarse por encima de la revelación de carne y sangre, o sea: todo lo que se estudia y se aprende por información que generalmente te transfiere un hombre, y tuvo que adquirir una revelación que sólo el Padre da, para saber quién era Él.
Hay veces que necesitamos que Dios nos revele qué está sucediendo en nuestro medio, porque nuestras asociaciones humanas no nos proveen ese entendimiento. Y nosotros estamos migrando, estamos transicionando. La palabra Bet-El, en la Biblia, se refiere a la casa de Dios.
Yo quiero hacer una comparación de la casa Bet-el, para que tú te ubiques dentro de ella. Hay dos Bet-el en la Biblia. Una es verdadera y una es falsa. Y queremos ver cuáles son las características de estas casas, de estas iglesias, para nosotros ir ajustando nuestra infraestructura y administración eclesiástico, si es que así puedo denominar a establecer el Reino de Dios sobre la tierra.
Cristo dijo que sobre esta roca, sobre este principio, sobre esta tecnología es que yo voy a edificar mi iglesia. Voy a edificar un grupo gubernamental. En Génesis 28, hemos estudiado anteriormente, la historia de Jacob, y hemos visto algunos principios a través de esa enseñanza.
Dice: Salió, pues, Jacob de Beerseba, y fue a Harán. (11) Y llegó a un cierto lugar, (A un cierto lugar). Y durmió allí, porque ya el sol se había puesto. (Nota que esto es a los albores de un nuevo amanecer, que uno llega a este cierto lugar. Ese es el lugar que estamos buscando llegar. Está amaneciendo un nuevo día, y queremos llegar a un cierto lugar llamado Bet-el).
Y tomó de las piedras de aquel paraje y puso a su cabecera, y se acostó en aquel lugar. (12) Y soñó; y he aquí una escalera que estaba apoyada en la tierra, (¿Dónde estaba apoyada? En la tierra. No estaba colgando del cielo, estaba apoyada en la tierra) y su extremo tocaba en el cielo; (No colgaba del cielo, sino que lo tocaba) y he aquí ángeles de Dios que subían y descendían por ella.
¿Qué orden? Subían y luego descendían. O sea que, aparentemente estaban abajo. ¡Qué importante es leer la Biblia correctamente! (13) Y he aquí, Jehová estaba en lo alto de ella, el cual dijo: yo soy Jehová, el Dios de Abraham tu padre, y el Dios de Isaac; la tierra en que está sentado te la daré a ti y a tu descendencia.
(14) Será tu descendencia como el polvo de la tierra, y te extenderás al occidente, al oriente, al norte y al sur; y todas las familias de la tierra serán benditas en ti y en tu simiente.
(15) He aquí, yo estoy contigo, y te guardaré por dondequiera que fueres, y volveré a traerte a esta tierra; no te dejaré hasta que haya hecho lo que te he dicho.
(16) Y despertó Jacob de su sueño, y dijo: ciertamente Jehová está en este lugar, y yo no lo sabía. ¡Uia! Dios estaba aquí y yo ni enterado…)
Y así también estaban los discípulos. Estaban con Jesús, estaban con el Cristo, y no lo sabían. Podemos estar en el mover presente de Dios y no entenderlo, o podemos creer que estamos y no estar en nada. (17) Y tuvo miedo, y dijo: ¡Cuán terrible es este lugar! No es otra cosa que casa de Dios, y puerta del cielo. (Lee y entiende: No dice puerta AL cielo, dice puerta DEL cielo)
(18) Y se levantó Jacob de mañana, y tomó la piedra que había puesto de cabecera, y la alzó por señal, y derramó aceite encima de ella.
(19) Y llamó el nombre de aquel lugar Bet-el, aunque Luz era el nombre de la ciudad primero.
(20) E hizo Jacob voto, diciendo: si fuere Dios conmigo, y me guardare en este viaje en que voy, y me diere pan para comer y vestido para vestir, (21) y si volviere en paz a casa de mi padre, Jehová será mi Dios.
(22) Y esta piedra que he puesto por señal, será casa de Dios; y de todo lo que me dieres, el diezmo apartaré para ti.
Nota que todo esto está aconteciendo en los albores de un nuevo día. Ese es el día de hoy. Vemos que en el verso 11, dice que llega a cierto lugar. En el verso 16 dice que aunque estaba en el lugar, no lo sabía. En el verso 17, le llama al lugar, La Casa de Dios.
Y ahora recuerda y ten muy en cuenta: no hay púlpitos, no hay canciones, no hay bancos. No hay infraestructura, no hay templo. No hay un pastor ni una junta de diáconos. Sin embargo le llama al lugar, La Casa de Dios.
Y eso es muy importante, porque si eso es la casa de Dios, entonces mucho de lo que nosotros llamamos la iglesia, no lo es. La palabra nos dice en Hebreos 3, versículos 3 al 6, que nosotros somos la casa de Dios. La verdadera iglesia es una persona. La iglesia son personas.
Los lugares donde la mayoría de los cristianos van a reunirse hoy, sólo son salones de estudio. Pudo haber sido un teatro o un salón de convenciones de un hotel, da lo mismo. Es exactamente igual a lo que tan pomposamente le llamamos templo, y a veces hasta el ridículo templo santo.
Y que conste que tampoco es un templo, porque el único templo del que la Biblia hace referencia, es tu cuerpo. Han construido las plataformas bien alas para dar la imagen de estar más cerca de Dios, pero sólo han servido para que los de abajo tengan mejor visibilidad. Todo lo demás, no existe.
Y no hay ningún altar allá en el frente. No existen altares en el Nuevo Testamento. Todos los altares son lugares altos, y hay que destrozarlos. Una vez que Dios encontró un lugar para edificar su templo, mandó a destruir todos los lugares altos.
Y hoy ya nosotros tenemos el lugar correcto para edificar la casa de Dios. Ese eres tú, así que todo lo demás que sea lugar alto, debe ser derribado de nuestra mentalidad. Porque los lugares altos no son sino altiveces que se levantan en contra de la palabra de Dios.
Verso 17 dice: esta es la casa de Dios. No hay un orden eclesiástico, no hay un púlpito, no hay un mensaje. Sin embargo le llaman: la casa de Dios. Recuerda, tú eres la casa de Dios. Así que la forma en que debe estar edificado, debe estar ilustrado en este pasaje y no en las iglesias del tiempo presente.
En el verso 19 nos dice que aquel lugar se llamaba Bet-el, pero que la ciudad se llamaba Luz. Nota que Bet -el es un lugar dentro de la ciudad. Nota que la iglesia no es toda la ciudad, sino una parte de esa ciudad. Yo vengo diciendo desde hace mucho tiempo que la iglesia es un grupo de gente dentro de la iglesia.
Todo lo que se llama cristianismo, no es iglesia. Dentro del cristianismo sí hay una iglesia. Dentro de cada casa hay una iglesia. La iglesia es la cámara de representantes, el grupo gubernamental a través del cual la ley de Dios se declara y se establece.
El resto son oyentes cristianos, gente que gracias a Dios es salva, pero que no alcanzan a ser iglesia. Y ese es un problema, porque como utilizamos la palabra iglesia para identificar a todo el que es salvo, después cuando uno dice una verdad, aparenta ser una mentira o una herejía.
La iglesia es el grupo gubernamental del cuerpo. Nabucodonosor tenía una iglesia, César tenía una iglesia. Y cuando pedro descubre que Cristo es rey, Cristo dice: “Yo también voy a tener ahora una cámara de representantes en la tierra.” Iglesia.
Y nota que Él trabajó con doce personas, no con multitudes. Nota que todas las bienaventuranzas Él se las dijo a doce muchachos, no a multitudes. Fíjate que cuando Él dice las bienaventuranzas, venía siendo seguido por las multitudes, pero entonces Él para hablar lo que iba a hablar, subió al monte.
Y las multitudes no subieron al monte, se quedaron abajo. ¿Por qué? Porque las multitudes no quieren subir; las multitudes están buscando los panes y los peces. Entonces, Él subió con doce, y a esas doce personas les dio los tres capítulos de las bienaventuranzas.
En el capítulo 8 dice que Él descendió del monte, y las multitudes llegaron. Teníamos en la mente una falsa imagen de que Él le había dicho eso a todo el mundo, pero no fue así. Él trabajó con doce hombres, el resto sólo venía por los peces y los panes.
Así que la verdadera casa de Dios, nunca son multitudes. La verdadera casa de Dios, la verdadera Bet-el en la iglesia, nunca es multitudes. Y nuestro ministerio, como muchos otros que andan gracias a Dios por esas calles de la vida, se dedica a edificar la iglesia.
Para que el cuerpo y las multitudes sean bendecidas por gente que está establecida en la verdad, son dos cosas diferentes. Tú tienes que identificar tu tribu, si eres de Benjamín o eres de Judá. Porque aunque Israel era una sola nación, tenía doce tribus.
Cada tribu tiene su bandera. Hay gente que no entiende el lenguaje de esta nuestra tribu. Lo que sucede es que a lo mejor no es de esta tribu. Eso no cancela tu salvación, sólo te cambia de tribu. Nosotros queremos meter a todo el mundo en un solo paquete y decir que queremos unidad.
Unidad no es estar en el mismo lugar. Israel tenía doce banderas, y era una nación. Tenemos una falsa imagen de lo que es la unidad. Jamás vamos a ser uno en el concepto que nosotros deseamos que seamos uno. Son distintas tribus, hasta hay distintos lenguajes.
A Judá le gusta cantar, y a Benjamín le gusta pelear. No se llevan. Benjamín es peleador y a Judá le gusta estar cantando. Son dos tribus diferentes. Una sola nación. Es la diversidad, la multiforme sabiduría de Dios similar a un diamante, que tiene varias facetas para resaltar su belleza.
Vamos a extraer algunos principios de aquí. Los ángeles están ascendiendo y están descendiendo. Hay un mensaje. Sobre la escalera Dios está diciendo que Jacob va a ser bendecido. Esto lo está diciendo a pesar que acaba de robar a su hermano la primogenitura, viene huyendo en el desierto, coloca esa piedra, sueña y ve esa escalera, se abren los cielos y la voz comienza a comunicar bendiciones.
Lo primero que quiero resaltar, es que el verdadero liderazgo demanda interacción con lo divino y requiere que haya interacción con lo espiritual. O sea: nuestra casa, o la casa de Dios, debe tener acceso a dos dimensiones todo el tiempo.
La escalera está en la tierra, pero constantemente toca el cielo. No necesitamos venir a un culto par que la otra dimensión se comunique a través de nosotros. La casa de Dios es una gente que camina en el mundo literal y práctico, pero que en el otro lado de su espíritu, tiene contacto con el cielo en todo el tiempo.
O sea: siempre somos profundos. No es un mensaje, es un estilo de vida. Así dice Jehová, es un prefijo que la gente usa para darle autoridad a lo que probablemente Dios no ha dicho. Porque cuando Dios habla, aunque tú no lo introduzcas, todo el mundo lo sabe.
La casa de Dios es como una bisagra entre dos dimensiones. Estamos aquí, pero no te engañes. Cuando yo abro la boca, el cielo se desata. Tengo mi escalera en el trabajo. Tengo mi escalera en mi casa. Tengo mi escalera en mi negocio.
La escalera está en la tierra, pero tiene acceso a otra dimensión, las veinticuatro horas del día. Y hay actividad, subiendo y descendiendo. Y una voz que está hablando, también, durante las veinticuatro horas del día.
Esa es la verdadera Bet-el. La que viene a oír la palabra de Dios a la iglesia, esa no lo es. Estamos hablando de la casa de Dios. Recuerda, es un lugar dentro de la ciudad. Aquí está la ciudad de Dios, pero dentro de ese lugar hay un cierto lugar llamado Bet-el.
Dentro de Luz, hay un lugar llamado Bet-el. Entonces, Bet-el, es una región dentro de la ciudad de Dios. Entonces, ¿Qué es la casa de Dios? En primer término, interacción divina. Gente que tiene constante interacción divina.
Donde el cielo y la tierra se hacen uno. Puedes leer cuando quiera Efesios 1:10, donde el propósito de Dios es unir todas las cosas en Cristo, tanto las que están en el cielo como en la tierra. Donde el cielo y la tierra, se hacen uno.
Constantemente interactuando con el ámbito divino. ¿Y cómo puedes comunicarte, y qué vocabulario tienes que utilizar, para crear el ambiente necesario para que la iglesia, o la casa de Dios, sea viable para que esto acontezca.
Recuerda que las palabras canalizan las energías de tu vida. Conocemos donde andas y qué tal eres, y qué nivel de éxito tienes, y qué conocimiento tienes, por el vocabulario que usas. Cualquiera puede reconocer calidad de liderazgo de acuerdo con la profundidad de las palabras que se usan.
De allí que, los ministerios que verdaderamente están respaldados por el Señor, no escogen participantes por amistades o adulaciones, sino por mandatos espirituales nacidos de un mismo sentir irrenunciable a inocultable.
Es importante como te comunicas, que tienes, como lo utilizas. Si tienes un vocabulario atrasado, cada mover de Dios tiene su propio vocabulario. El vocabulario del mover de Dios presente, canaliza la fuerza de Dios de hoy.
Cuando tú usas uno que ya está obsoleto, ya la gente no te entiende. Por eso hace ya un tiempo que usamos en esto palabras como tecnología. Porque la mayor parte de la gente hoy entiende lo que significa la tecnología, desde que son niños.
Estamos viviendo un mundo electrónico, de eso nadie puede dudar. Entonces, para decirte cómo funciona Dios en el mundo espiritual, hablamos de la tecnología de Dios. y si tú estás en la casa de Dios desde hace más de veinticinco años, seguramente no tienes una pepa de lo que estoy hablando.
Pero no estamos tratando de traer la fuerza de hace veinticinco años atrás, estamos tratando de resolver los problemas de hoy. Y Dios sí tiene una tecnología, es decir, un patrón operativo. Los caminos de Dios es su tecnología.
Y no son senderos, son formas de operar. Queremos conocer los caminos. Esa palabra, caminos, significa el modo en que Él opera. Mucha gente quería conocer sus manos, pero Moisés dijo: yo quiero conocer tus caminos.
Porque si entiendo cómo operas, voy trabajando al unísono contigo. Los caminos, su tecnología. Así que la gente, cuando se topa contigo como casa Bet-el, tiene que ser confrontada por Dios. Si tú eres Bet-el, cuando alguien se topa contigo, inmediatamente es confrontado por Dios.
Y no es porque tú le caigas a Bibliazos por la cabeza, como todavía acostumbran a hace tantos y tantos supuestos cristianos. Pero no es por capítulos y versículos, sino porque tu conversación, tu postura, tu vida le demanda que la vida de él te eleve al standard de Dios que se manifiesta en tu vida.
Estamos viendo a la verdadera Bet-el, no sé si entiendes. O sea, cuando la gente se topa contigo, debe ser afectado por el poder de la iglesia. No tiene que venir a lo que se llama culto para ser afectado por el poder de la iglesia.
Porque para nosotros el poder de Dios, no se limita a una actividad o manifestación espiritual, en un lugar que no existe llamado altar. El poder de Dios se puede manifestar en estrategia y sabiduría, para comunicarle a una persona, cómo salir de los conflictos que la vida cotidiana de hoy presenta a diario.
Poder de Dios, sabiduría. En segundo lugar, la casa de Dios, Bet-el, es un lugar donde la tiniebla de la realidad humana, es opacada por el poder de lo divino. Y con la palabra tiniebla, en este caso, me refiero a intimidación o temor. Recuerda que Jacob viene huyendo.
Él viene todo temeroso, viene lleno de temor porque ha hecho algo incorrecto en lo natural, aunque en el espíritu sí estaba correcto. Hay veces que lo que está correcto en el espíritu, requiere romper las reglas naturales.
Si tú haces un estudio de primogenitura en la Biblia, te vas a dar cuenta que todos los verdaderos primogénitos fueron segundos, no primeros. Todos. Porque lo primero es lo natural, y después lo espiritual.
Así Israel fue primero, pero la iglesia es primogénita. Así que, quien tiene los derechos y a quien Dios le debe no es a Israel, sino a Israel. Sólo estudiando las primogenituras se nos quitan las fábulas judaicas.
Entender esto requiere que tú entiendas algunos de estos pasajes bíblicos, porque no los quiero leer todos. Pero creo que sí lo entienden y sí lo saben, ¿No es así? Él estaba yendo para un lugar llamado Padam-aram. Esta es una prisión, es un plató espiritual del cual tú no tienes salida.
Es un lugar donde el éxito presente, está ahogando su potencial futurista. Donde tú tienes un éxito, pero no puedes ver una salida hacia la próxima fase de Dios. Hay muchas iglesias detenidas allí, que han logrado migrar de Egipto, y han logrado tener ciertos niveles de éxito, y andan ahogados en ese nivel de éxito, y no encuentran dónde está la escalera para la próxima fase.
Están en Padam-aram, están buscando salida. Cuando Jacob andaba trabajando para Labán, y tenía toda la prosperidad que había producido para Labán, y se había casado ya con sus dos hijas, la bonita y la bizca. ¡Era bizca! La palabra dice “ojos delicados”, pero el original dice que miraba para los dos lados a la vez.
Así que si te vas a casar, cásate de día y que no haya velo que cubra, por favor. Asegúrate que te estás casando con la verdadera. Y se le fue a quejar a Labán, pero éste le respondió que no lo había visto quejarse durante la noche de bodas, así que…
Así que se casó con la bizca y luego con la bonita, eran dos. Tenía todo este éxito, pero ahora la mujer que él amaba le iba a dar a luz un hijo. Él no consideraba a Lea, la mujer que él estaba deseando, era Raquel.
Y cuando le fue a dar el hijo, él dijo: ¿Sabes qué? Tengo todo esto y no tengo nada, porque no le puedo ofrecer a este muchacho lo que no es mío. Todo lo que tenía, le pertenecía a otro. Y como el primogénito tiene el derecho de recibir el doble de la herencia del padre, él se encuentra de repente en Padam-aram.
Tengo todo esto, y no tengo nada que heredar. Así hay muchos pastores hoy. No tengo nada qué darle a mis hijos. Muchos pastores que nunca fueron padres. Padres son aquellos que quieren que sus hijos sean mayores que ellos.
Es muy importante que adoptemos ese espíritu en la casa de Dios, para tener una jornada y una migración constante, y que cada época de la iglesia sea mejor y superior, y que en toda época no haya que volver a restaurar y comenzar de cero.
Estamos corrigiendo los errores del pasado, eso es todo. Así que no se me agite nadie. Son errores, hemos estudiado la historia, y hemos dado por sentado que la historia pasó. Y ahora uno se puede sentar y mirar a la historia desde acá, y ver cuáles fueron los errores.
Y ahora los estamos tratando de corregir. Aunque eso no quita que también haya errores hoy. El de mañana será quien los vea, pero por lo menos podemos corregir los que ya hayamos visto. Tenemos que cerrar la brecha entre generaciones, dejar herencia a los que vienen atrás.
Y en este caso, aunque es muy importante dejar herencias naturales para nuestros hijos, aunque las estadísticas son muy tristes en América Latina, ya que dicen que sólo el siete por ciento de los latinos dejan herencia a sus hijos. Siete por ciento, pésimo.
Pero en este caso me refiero a herencia espiritual. Tenemos que dejar una plataforma operativa ya edificada, algo que continúe existiendo, más allá de nuestra partida. La iglesia. La iglesia es una apertura, es una cultura que uno deja edificada, en la cual la gente sigue trabajando.
No es un ministerio con bancos y púlpitos. Jacob dijo: Esto es la casa de Dios. Y no había ningún banco ni ningún púlpito. Entonces, se encuentra en una posición en Dios, que al mismo tiempo niega las condiciones de la realidad que le rodeaba.
Está rodeado de el desierto, está rodeado de animales salvajes, está rodeado de persecución, está rodeado del temor que lo alcance su hermano, y en medio de eso, él se encuentra en una burbuja llamada Gozén, se encuentra en una realidad diferente, que ahogan las tinieblas que lo rodean.
Eso es la Casa de Dios. Una gente que vive dentro de una dimensión donde ve cada circunstancia, cada realidad, cada problema, cada cosa que te acosa, como algo que no tiene el poder para derrumbarte, sino que apenas llega a perturbarte un instante y luego sigues adelante con toda tu potencia.
Somos la Casa de Dios. No cristianos, la casa de Dios. Hoy en día todo el mundo es cristiano. La g ente tiene que encontrarse con Dios cuando se encuentra contigo. Si la gente entra a un templo y se va sin haberse topado con una realidad mayor que ellos, entonces no entraron en la iglesia.
Si alguien viene a Su presencia y se va con la misma frivolidad que llegó, no se topó con la iglesia. Cuando uno se topa con la iglesia, algo pasa. Una conversación con Bet-el, cambia la forma en que tú piensas. Es un resultado de.
En tercer término, es un lugar dentro de la ciudad, no es un lugar geográfico. Lo importante es entender que Luz después se convirtió en Bet-el, y eso significa que el poder de Bet-el impacta la ciudad entera. El poder de Bet-el, leuda la ciudad entera.
Cualquier cosa que nosotros edifiquemos o cualquier cosa en la que nosotros nos transformemos, debe poseer el poder de transformar todo lo que toquemos. Si alguien se encuentra contigo, debe transicionar de Luz a Bet-el al tocarte.
Eso es similar a cómo se van enganchando unas a otras las células y se van haciendo más grandes. Ese es el verdadero evangelismo. Nada de técnicas humanas para evangelizar. Es simple cuestión de que tú te encuentras con alguien, y ese alguien desea ser como tú.
Cuando tú crees tener un ministerio importante y cada día te sientes más y más inflado por la adulación de los hermanitos que giran en tu derredor, pregúntate con total y absoluta seriedad cuántas personas verdaderamente desean tener una vida similar a la tuya en todos los terrenos. Hazlo.
La falsa Bet-el no tiene este principio, por eso todo el mundo se anda peleando entre sí por escalar posiciones, cargos y jerarquías. Aquí no necesitamos posiciones. Aquí la única posición la otorga el resultado de un estilo de vida.
Porque una confirmación o una ordenación de un ministro delante de una congregación, debería ser únicamente la confirmación de algo que ya existe. Porque si hasta allí no existía, entonces por más que le otorguen títulos y credenciales, a lo sumo será jefe, pero jamás líder.
Es lo mismo que ese anillo de oro que llamamos alianza. Está confirmando que ya me casé, pero el anillo no me casa. El voto está en mi corazón. Esto es para que tú sepas que yo ya hice el voto. No es para mí. Cuando se ordena a alguien, no es para que tú recibas, es para que se sepa lo que Dios ya hizo. Por ese motivo es que anda mucha gente poniendo manos vacías sobre cabezas vacías.
En cuarto lugar, es precisamente, un lugar terrible. Él dijo: ¡Cuán terrible es este lugar! La palabra terrible es la palabra yare. Significa reverente, respeto, temor divino, digno de honor, un lugar que deja a la gente atónita. O sea: la verdadera Bet-el, es un lugar que produce cambio.
Cuando alguien se encuentra contigo se le quema el corazón con tus palabras. Si eliges las conversaciones correctas y aprovechas y redimes el tiempo, y estás consciente de Dios veinticuatro horas al día, cada conversación imparte y transforma gente.
Claro que en muchas culturas los temas preferidos de conversación son otros. En mi país es el fútbol, por ejemplo. Tema obligado de cada reunión de semana en la iglesia, luego que se ha disputado la fecha del domingo. Somos tan dispersos y casuales que sin querer o queriendo frenamos el propósito de Dios en nuestro medio.
Cientos de hermanos se regodean con lo que hacen o dicen otros hermanos más crecidos, y se comportan como si estos fueran de una raza especial o superior. Oye: todos hemos sido hechos a imagen y semejanza de Dios. Lo que tú desarrolles será lo que te haga diferente.
Aquí no había edificio, pero es la casa de Dios. Nadie se sentía cómodo, el lugar era terrible. La iglesia no es un lugar cómodo, es terrible. Es terrible estar parado en la presencia de Dios. Límpiame aquí, bórrame allá, corrígeme acá. Si estás parado en la presencia de Dios, la palabra que más te sale es “me arrepiento”.
En la iglesia de hoy todo el mundo llega de lo más tranquilo y nadie siente jamás la necesidad de arrepentirse de algo. Eso no es iglesia. Y no estoy hablando de mensajes que produzcan temor, porque d eso también ya tengo bastante y tampoco es iglesia.
Tiene que haber algo en el aire que dice: Esto es terrible, cambia. No soporto, ya. Él dijo: ¡Cuan terrible es este lugar! La palabra terrible tiene tantos significados que no tiene una intención directa. Honor, respeto, sentir a Dios enorme y verse uno muy pequeñito.
La casa de Dios produce ese sentir. La gente tiene que darse cuenta de alguna manera que, crea o no crea, lo que va a escuchar en ese lugar es verdad, no sugerencias. Esa es la casa de Dios, es lo que estamos tratando de edificar.
Tiene que haber una cohibición espiritual. No legalismo; algo espiritual e invisible que te cohíbe de ser frívolo en la presencia de la persona. No necesitas que te digan que te portes bien; es algo en el aire que te dice: “Es mejor que te portes bien”.
Que cuando entras, ya sabes, que sabes, que sabes, que allí tú no puedes hacer lo que te da la gana. Hay iglesias por allí que la gente que entra, la define. Aquí no. Tú entras y eres tú el que va a ser definido. Y no estoy hablando de un aquí geográfico, sino de un ambiente que se desata y cubre todo.
Porque el ambiente hace la diferencia. Hay ambientes en donde un gloria a Dios, es pecado. ¡Gloria a Dios! ¡Cállese hermano, estoy hablando! Hay otros que no has terminado tú de decir algo cuando ya están gritando ¡Amén! ¿Amén qué, si no sabes de qué estoy hablando?
O sea: no hay restricción espiritual en el ambiente. Entonces se levantan uno acá, el otro para allá y el orden no existe. Y Dios es un Dios de orden, aunque eso no tiene nada que ver con solemnidades ni programas de actividades o cultos con programas previos de mensajes armados.
Imagínate que yo, a esto, lo puedo hablar aquí, en mi página Web y sin compromiso estructural alguno. Si lo llego a hacer desde un púlpito cualquiera, lo más probable es que me saquen a patadas. Porque ese ambiente se crea y se edifica, no viene por naturaleza.
Eso se construye por medio de nuestra palabra. Cómo predicamos, qué se predica, el porte del liderazgo, la gente con la cual tejemos alianzas. En quinto término, es un orificio, es una apertura espiritual. Dice que es la puerta del cielo.
Es el lugar donde la eternidad interactúa con la ilusión humana. Puerta del cielo. Luego de esto, él va donde está el tío, y cuando sale de la casa del tío, porque va a nacer el hijo y le pide, tú sabes ya las trampas que él hizo, y los veinte años que tuvo que trabajar para casarse con la bizca y con la otra
Ahora viene de regreso a Bet-el, y ocurre el asunto con Dina, su hermana. La hermana de Leví, cuando un hombre la viola, en el capítulo 34, verso 2, dice: Y la vio Siquem hijo de Hamor heveo, príncipe de aquella tierra, y la tomó, y se acostó con ella, y la deshonró.
(3) Pero su alma se apegó a Dina la hija de Lea, y se enamoró de la joven, y habló al corazón de ella.
Pero era la hija de Lea, y a los hijos de Jacob no les gustó para nada el asunto. Me deshonraron la hermana, ¿Y ahora vienes con el chiste de que estás enamorado? Verso 5, dice: Pero oyó Jacob que Siquem había amancillado a Dina su hija; y estando sus hijos con su ganado en el campo, calló Jacob hasta que ellos viniesen.
Parece que Jacob conocía bastante bien a sus hijos. Por eso dice, “Mejor ni les digo”. Verso 7: Y los hijos de Jacob vinieron del campo cuando lo supieron; y se entristecieron los varones, y se enojaron mucho, porque hizo vileza en Israel acostándose con la hija de Jacob, lo que no se debía haber hecho.
¿Qué acontece? En el versículo 30 y 31: Entonces dijo Jacob a Simeón y a Leví: me habéis turbado con hacerme abominable a los moradores de esta tierra, el cananeo y el ferezeo; y teniendo yo pocos hombres, se juntarán contra mí y me atacarán, y seré destruido yo y mi casa. Pero ellos respondieron: ¿Había él de tratar a nuestra hermana como a una ramera?
O sea que Jacob va a encontrarse una vez más, huyendo. Venía de allá para acá huyendo de su hermano, estuvo trabajando en vano para Labán, y ahora sale huyendo otra vez. Huyendo otra vez, ese es el principio que quiero que veas.
Ahora, en el capítulo 35, versículo 1, dice: Dijo Dios a Jacob: levántate y sube a Bet-el, (Bet-el es una casa de refugio, cada vez que hay problemas la solución es encontrarse con Bet-el. Ahora viene huyendo una vez más y, el mandato de Dios es: necesitas encontrarte con Bet-el) y haz allí un altar al Dios que te apareció cuando huías de tu hermano Esaú.
Nota que cuando estás huyendo de las persecuciones del desierto, o cuando estás huyendo de los hermanos cristianos, tu única solución es encontrarte con Bet-el. En esta ocasión huye del desierto, pero en la otra ocasión huía de su hermano.
Hasta cuando la iglesia te persigue la única solución es, la iglesia. No la que se hace llamar iglesia, digo: la iglesia. La que tiene un vientre para restaurar. Esto se debería predicar a todas las naciones del mundo. A todos los pastores decirles esto. Aunque me apedrearan en la puerta.
Aquí vemos que hermanos, que estando en la misma entidad religiosa pero no en Bet-el, no son la iglesia. ¿Por qué? Porque andan persiguiendo a este hombre que, ahora, Dios le dice: “¿Sabes qué? Si tus hermanos cristianos te están persiguiendo, métete den Bet-el.”
O sea: el hermano no está en Bet-el, pero sí es hermano. No deja de ser hermano, pero no está en Bet-el. Hay hermanos que no son Bet-el. Versículo 5: Y salieron, y el terror de Dios estuvo sobre las ciudades que había en sus alrededores, y no persiguieron a los hijos de Jacob.
Todas las ciudades tienen que estar en terror. Nota claramente que cuando Bet-el, o cuando el hombre Bet-el, o cuando la verdadera iglesia es respetada por la ciudad, ella no se atreve a ponerle el dedo. Es como Cristo. La gente cree que es un buen profeta. Y si es un buen profeta, estamos fastidiados, y si es el Hijo de Dios, también.
O sea que, aunque no les agrades y anden enojados contigo, no te pueden poner la mano encima, porque hay terror. Bet-el está en la tierra de Canaán, mira el verso 15. Y llamó Jacob el nombre de aquel lugar donde Dios había hablado con él, Bet-el.
En el capítulo 32, está el asunto de Peniel, donde él habló cara a cara con Dios, en el verso 22 en adelante. Y ahí vemos el principio del cambio de carácter. Bet-el produce un cambio de carácter. Ahí es donde el nombre es cambiado de Jacob a Israel.
Un cambio de carácter. Dice que él luchó con un ángel toda la noche. ¿Cuántas horas tiene la noche? Quién sabe; depende el lugar y la hora en que allí oscurece y amanece. Pero supongamos que lo más tarde que puede comenzar una noche, es la medianoche.
Lo más tarde. Y que lo más temprano que podría salir el sol, serían las cinco de la mañana, ¿Sí? Cinco horas, o cinco horas y media, más o menos. ¿Has luchado tú con alguien o con algo, durante cinco horas o cinco horas y media?
¿Te imaginas una pelea física de cinco horas? Cayéndose, levantándose, golpeando, recibiendo. Porfiado Jacob. Terco. Tanto que el ángel se cansó de no poder derrotarlo con armas convencionales que, de improviso sacó el dedo de Dios y le sacó la cadera de lugar. ¡Si serás tramposo!, dijo Jacob.
Cinco horas y media peleando. O sea que lo que te quiero demostrar es que la lucha por cambiar el carácter, es fuerte. Por último el ángel le dice: ¿Quién eres? Tú no tienes que dar un nombre y mucho menos un cargo. Tú tienes que reconocer que no eres nadie. Ahí ha cambiado tu carácter.
Me llamó Jacob y soy un tramposo, le robé la primogenitura a mi hermano. La realidad, es que no valgo nada. Ahora eres príncipe con Dios. Ahí se acaba la pelea. Cuando reconoces que en verdad, no eres nada. ¿Cómo te llamas? Jacob. Usurpador, pillo, ladrón, tramposo.
Siempre me salía con la mía, siempre estoy buscando atajos, no me gusta la responsabilidad. Por eso quería posición para crear una imagen que no poseo, ese soy yo. – ¿Ah, sí, eh? Ahora puedo trabajar contigo. Ahora serás príncipe con Dios.
Hasta que tú no reconoces quién eres, no comienzan los cambios. Recuerda, revelación es entrada de luz. Y la luz entra cuando tú reconoces las tinieblas que posees. Revelación es para función, no es para información.
La palabra está llena de dramas, pero el problema es que leemos tan religiosamente que no lo vemos. ¿Cuántas veces tú has leído esto y nunca hiciste un drama? Leemos que un tipo pelea toda una noche con un ángel y decimos amén y gloria a Dios. ¡Son cinco horas!
Es cuesta arriba la pelea por cambiar nuestro carácter. Cuando empecemos a ver esto, entonces, comenzamos a entender cuál es el funcionamiento apropiado de la gente de Reino. Jacob dijo: Esto es la casa de Dios.
No un culto con una infraestructura pre-determinada. La Biblia es el manual de nuestra existencia, es la constitución que nos da los parámetros de cómo debemos vivir en el planeta. Es decir: cómo se vive correctamente en la Creación de Dios en el rol de corona de esa Creación.
Y lo que la iglesia ha hecho en tiempos pasados, es tratar de tomar una vida y conformarla a una letra, robando en dicho proceso, la singularidad de expresión que cada día la posee. Culpamos a la ciencia de clonizar, y el principio nació en la iglesia.
Hicimos clones, no sé si los has visto. Se visten igual, se peinan igual, se comportan igual, y dicen amén todos los mismos días de la semana en los mismos lugares de la semana anterior. ¿Cómo estás, hermano? Amén. ¿Y cómo te sientes? ¡Gloria a Dios!
La vida no es una máquina, es una expresión de un espíritu. Tú no puedes encarcelar vida. La vida necesita expresión. Tiene parámetros, pero conformarla a algo, es perder la diversidad que se requiere para ver a Dios. Porque Dios no es un modelo. Tiene multiforme sabiduría.
Entonces, la unidad es alrededor de una causa y no de una doctrina. Somos uno, no en forma de vestir, ni en la forma de maquillarnos. Somos uno no en nuestra expresión singular, ni nuestro deseo de expresar a Dios. Cada cual expresa a Dios de acuerdo a la forma en que él está creado.
Eso es lo que nos hace entender que Dios existe; es un creador. Si fuera todo el mundo igual, seríamos una máquina, seríamos robots. Entonces, lo que hizo la religión fue crear robots. Que no toman decisiones, y como no toman decisiones, no maduran.
Porque sólo se madura tomando decisiones y asumiendo las consecuencias. Es normal dentro de las iglesias estas preguntas: ¿Me puedo casar? ¿Me puedo mudar? ¿Puedo hablar? ¿No puedo hablar? No toman decisiones propias. Entonces al fin de la vida, tampoco somos responsables por el resultado.
Y nos conformamos con esa muletilla clásica de: “somos siervos de Dios y así lo quiso Dios”. Mentiras, Él no lo quiso así. El sistema que creamos te forjó así. Por eso muchos no cambian, porque se les hace tan pesada la lucha con el ángel, No pelean las cinco horas y media. Y lo último que quieren confesar, es que no saben nada.
Entonces Dios nos está ilustrando a la verdadera Bet-el. Todo esto permitido por Dios en un tiempo como tutor, para traer a los niños a una realidad que se llama Cristo, que es una expresión de Dios en un cuerpo multiforme, multi-miembro cuerpo de Cristo, donde hay desde abogados, hasta amas de casa.
Los hay negros y amarillos, no hay ni judío ni griego, ni hembra ni varón. Multi-miembro cuerpo de Cristo. O alejarlos del mundo, que es peor. La verdadera iglesia está en el mundo. No es del mundo, pero ahí debe estar.
Y te voy a decir otra cosa que te va a espantar: no queremos salvar a todo el mundo. Queremos afectar a la gente positivamente. Hay gente que jamás pisará una iglesia, pero que tal vez las necesitaremos donde están.
Pero tienen que ser afectados positivamente, tenemos que ser luz, tenemos que ser sal, preservar. No convertir a todo el mundo, porque si todo el mundo es iglesia, ¿En qué mundo vamos a vivir? ¡Es que a veces no pensamos!
Por eso es que la Biblia siempre dice que las naciones vendrán a ti. ¿Qué naciones van a venir si las salvas a todas? Necesitamos infraestructura global. Tenemos que afectar positivamente a cierta gente en la tierra, para que la tierra funcione.
La iglesia no funciona y queremos a todo el mundo dentro de la iglesia. Tremendo disparate. Somos luz, guías para sacar a la gente de un sistema que está corrompido. Y somos sal para un planeta que se está auto destruyendo.
O sea: somos el agente del poder redentivo dentro de la tierra. La sal le cambia el sabor a la cosa, no cambia las cosa. Dios habla con parábolas y analogías para que tú entiendas. Debió haber sido muy sencillo entender lo que hace la sal, la usamos a diario.
Si le pones mucha sal, lo matas. ¿Te crees que Dios elige las palabras por casualidad? ¡No! Dios es inteligente. Qué bueno, ¿Verdad? Porque creíamos que Él era sabio, pero inteligencia ninguna, ¿No es cierto? Es que nadie sabe lo que hace Dios, porque Dios hace las cosas misteriosas.
¡Y lo que Dios hace no tiene sentido! ¿Cómo que no tiene sentido? ¡Tiene todo el sentido del mundo lo que Dios hace, siempre! Estos conceptos son lugares altos que se tienen que venir abajo. Cuando vuelve a Bet-el, él reafirma el pacto con Dios.
Bet-el es un lugar en donde los pactos y las alianzas se reafirman. Es un lugar de alianza fuerte. Cuando él regresa a Bet-el, el construye un altar o un memorial. Entonces, Bet-el es un lugar de memoriales espirituales.
Nosotros debemos tener la habilidad de poder compartir con la iglesia los momentos históricos de los procesos de Dios en nuestro medio. Todos nosotros debemos tener la habilidad de vocalizar o articular la historia espiritual de nuestros memoriales, en nuestra jornada con Cristo.
Cuando uno puede comunicarle eso a la iglesia, es cuando la iglesia entiende para donde va, porque ve de donde viene. Cada profecía que tiene que ver con la iglesia, se archiva. Las que son de Dios, claro, todas las demás las tiras a la basura.
Cada momento clave que produjo una bisagra en el camino, cada vez que hubo un ceda el paso para el otro lado, ahí se construyó un memorial. Que nunca se te olvide un principio básico que está allí para quien quiera tomarlo: predicarle a doce, siempre será más importante que predicarle a cinco mil.
Es un lugar donde se recopilan los memoriales. Son momentos históricos que proveen la inercia de tu futuro. Es un catálogo de momentos espirituales que definen la cultura de la congregación, le dan sentido a tus canciones, están llenas de principios, son íconos que abren anécdotas.
Haces clic con el cursor en ese memorial y saltan series de mensajes que nacieron por esa experiencia. Eso tiene que ser constantemente traído frente al pueblo. Esta es la próxima fase que yo veo para la iglesia. Estamos al borde de una nueva fase en la iglesia.
Cómo Dios entra, cómo Dios sale, cómo Dios trata con nosotros, cuál es el carácter de Dios sobre el liderazgo, cómo nos habla, qué brecha nos da, hasta dónde nos extiende gracia, qué es pecado para nosotros, que no es pecado para nosotros. Todo eso define la cultura de la casa y produce el impacto que transforma a la gente que entra.
Cuando tú ves una persona que entra a tu negocio, el porte que luce y la vestimenta que lo recubre ya te dicen de dónde viene. Hay una cultura que es asociada con el vendedor; uno sabe. ¿Cuál es la cultura nuestra? ¿Será la argentina? No, no puede ser.
Descubrir la tecnología de Dios. ¿Cómo opera Dios con nosotros? Sí, sí, sí, pero aquí nunca fue así. Entonces este es el Dios de esta casa. ¿Tú tienes hijos? ¿Cuántos saben que a un hijo hay que gritarle para que se mueva, y al otro con sólo mirarlo ya llora?
Así es Dios con su gente. Si eres alguien impetuoso y de alta auto estima, quizás algún día Dios deba darte con la puerta en las narices para frenarte. Es necesario el ímpetu, pero también la pausa que alguien puede ayudarte a colocar para no estrellarte contra nada.
Hay otros que se manejan con un espíritu de teflón. ¿Espíritu de teflón? Sí, todo les resbala. Para ellos sería indispensable reflotar aquellos viejos mensajes respecto a cómo prevalecer en medio de las diversas crisis.
La mayor parte de lo que conocemos como consejería pastoral, es producto de la actitud de gente que no obedece los principios que han recibido. Principio témpano, ¿Recuerdas? Sé más grande por dentro o por debajo del agua que por fuera. No busques posiciones ni títulos. Ocúpate en ser, no en hacer. Son pequeñas frases o conceptos que definen al Dios de la casa.
(Génesis 35: 9) = Apareció otra vez Dios a Jacob, cuando había vuelto de Padam-aram, y lo bendijo.
La palabra aparecer, allí, es la palabra ra-ah. Significa hacerse conocido, tener una fotografía clara, habilidad de discernir o distinguir, o ver claramente. No estamos hablando de una aparición en una manifestación, sino de que Dios sea evidente en la casa.
Que la gente entre y diga: Esto no puede ser obra de hombre. Que un día, una gente argentina haya cambiado tanto las características de sus vidas dentro de Argentina, que den la sensación de pertenecer a otra cultura. Esto es obra de Dios.
Ese es el Dios manifestado. Es un lugar también de sacrificios espirituales. Mira el verso 3: Y levantémonos, y subamos a Bet-el, y haré (Subraya haré) allí altar al Dios que me respondió en el día de mi angustia, y ha estado conmigo en el camino que he andado.
Haré, la palabra es asah. Significa un hecho o acto deliberado. Con certidumbre. Significa hacer con intento. O tratar con la intención de producir. O sea: todo el énfasis de trabajar deliberadamente. Hacer un altar, el altar se hace.
¿Qué es un altar? Un lugar que atrae la presencia de Dios. O sea que la verdadera Bet-el se construye a martillazos. Dice Jeremías que su palabra es como martillo. La casa es el candelero, el cual es una sola pieza de oro labrado a martillo.
Dice Apocalipsis 1:20 que el candelero es la iglesia. Es una pieza de oro sólido, no es hueca. La luz de la iglesia depende de sus extensiones. Las ramas del candelero, la cual son una sola pieza, con la caña. No están soldadas con remaches.
Es decir que la luz de tu alcance, depende de con quién te unes. Y esa unidad no puede ser política ni en amistad; tiene que ser alianza, una sola pieza. Requisitos para construir apropiadamente esta Bet-el.
(Verso 2) = Entonces Jacob dijo a su familia y a todos los que con él estaban: quitad los dioses ajenos que hay entre vosotros, y limpiaos, y mudad vuestros vestidos.
Vemos varias cosas aquí que son interesantes. En principio, echar fuera los dioses foráneos. Luego, cambiar tus mantos, tus vestimentas. Seguidamente, purificaos. Acto seguido, levantémonos. Finalmente, subamos.
Él le dijo: echa fuera todos los dioses extraños, es decir: ídolos. La palabra ídolos, en su definición más sencilla, significa: falsos conceptos de Dios. Transición en tu alianza espiritual. Enamórate de un concepto diferente de Dios.
Porque todos los conceptos anteriores, se han desmoronado. Antes decíamos iglesia, y veíamos un gato. Ahora decimos iglesia, y vemos un perro. Es otro concepto. No es mejorarlo, es todo un cambio. No es el Dios de nuestra infancia, es el dios de nuestra vida de adulto.
No es el papá que nos cargaba en su falda, es el papá que nos exige responsabilidad con el automóvil. Son dos padres diferentes. Es una relación diferente con la divinidad. Echa fuera todo lo que es vanidad. Todos los dioses ajenos. Todo falso concepto. Luego dice: cambia tus vestimentas, o tus mantos. En la escritura, vestimenta y manto siempre tiene que ver con la gracia o la unción que te cubre.
(Zacarías 3: 1) = Me mostró al sumo sacerdote Josué, el cual estaba delante del ángel de Jehová, Y satanás estaba a su mano derecha para acusarle.
Nota que en un momento de transición, Satanás siempre trata de acusarte. Zacarías es un libro de transición, que habla de un cambio de sacerdocio, cuando hay un cambio de liderazgo en la iglesia. Cuando hay una reforma.
Y en medio de toda reforma, Satanás está pronto para acusarte, para intimidarte, para desasociarte con ese cambio, para amenazarte. Recuerda que en todas las construcciones que Israel tuvo, siempre tuvo una pelea con Sambalat, con Tobías, con la gente cuando estaban trabajando en el muro, que tenían que trabajar con una mano y pelear con la otra.
Cuando habían de reconstruir el templo, las otras naciones le venían con ejércitos a intimidarlos o a tratar de infiltrarse con la excusa de querer trabajar para ellos. En algunos casos necesitaban cartas de los reyes para tener permiso para edificar.
Entonces los reyes buscaban en los archivos de las crónicas, a ver quién había dado licencia para edificar, y ahí aparecían todas las voces que decían que no se puede. Son diálogos demoníacos, del mundo espiritual, que nos explican que cada vez que hay una nueva construcción, estamos rodeados de oposición.
Escucha: no tienes que hablar de la iglesia. Si tú quieres ser un buen ciudadano, y quieres establecer algo que es real, la ciudad se te viene encima. Si quieres ser buen presidente y no ser político, te matan. Eso no es nada nuevo.
O sea: el mundo lleva un curso, si no estás de acuerdo, te limpiamos. La iglesia también tiene un curso. Si no estamos de acuerdo, ¡Herejes! No es nuevo, siempre fue así. Por eso tenemos historia, y la historia está llena de muertos. Físicos para lo secular, espirituales para lo espiritual. Pero muertos. Todo por la iglesia. Las guerras más sangrientas del mundo, han sido guerras religiosas. Qué triste, ¿No? Las más fuertes. Ni Corea ni Vietnam se le acercan.
(Verso 2) = Y dijo Jehová a Satanás: Jehová te reprenda, oh Satanás; Jehová que ha escogido a Jerusalén te reprenda. ¿No es este un tizón arrebatado del incendio?
(3) Y Josué estaba vestido (Aquí está la palabrita que estoy buscando) de vestiduras viles, y estaba delante del ángel. (¿Estaban cómo las vestiduras? Viles. Lo que quiero que entiendas, es que Josué es el sumo sacerdote y sus vestimentas son sagradas. Entonces, ¿Cómo es que Dios le dice que son viles? Vamos a ver por qué)
(4) Y habló el ángel, y mandó a los que estaban delante de él, diciendo: quitadle esas vestiduras viles. Y a él le dijo: mira que he quitado de ti tu pecado, y te he hecho vestir ropas de gala.
La palabra pecado, es la palabra armatías. Es decir: ya tu ministerio no está dando en el blanco. Armatías significa: errar al blanco. Pecado no es ser alcohólico, lo incluye. Pecado es no dar en el blanco. La iglesia está llena de pecadores.
Gente que está sinceramente trabajando para Dios, pero también sinceramente equivocados. Y por ende, están pecando, están errando al blanco. Están contestando lo que nadie está preguntando. No tienen relatividad presente.
Al rehusarse a migrar, a la generación a la cual están ministrando, no le alcanza lo que ellos tienen para dar. Porque están fuera de la relatividad presente con la generación presente. No comprenden la estructura mental de la generación de hoy, porque se quedaron en infraestructuras antiguas. Recuerda: con cada palabra de Dios, hace falta una infraestructura que exprese lo que Él está diciendo.
(5) Después dijo: pongan mitra limpia sobre su cabeza. Y pusieron una mitra limpia sobre su cabeza, y le vistieron las ropas. Y el ángel de Jehová estaba en pie.
(6) Y el ángel de Jehová amonestó a Josué, diciendo: (7) así dice Jehová de los ejércitos: si anduvieres por mis caminos, y si guardares mi ordenanza, también tú gobernarás mi casa, también guardarás mis atrios, y entre estos que están aquí te daré lugar.
Nota que lo vistieron de gala. Le quitaron las ropas de sacerdote y le pusieron ropa de rey. Combinadas con mitras, que también son de sacerdotes. Y luego ves que le ponen coronas. O sea: cambió de un sacerdocio levítico, a uno del orden de Melquisedec, que es sacerdote y rey.
Que incluye gobierno y misericordia, incluye autoridad por medio de sacrificio, incluye servicio, pero con orden. Amor gubernamental. No son dos oficios, es una nueva creación. Es una raza de gente diferente.
Tú no puedes ni pensar en ministrar para esta nueva creación si no te cambias las ropas que ya son viles. Hoy hay mucha gente usando ropa sucia. Cambio de vestimenta, os sea: una reposición, un cambio de posición espiritual. Mientras tu fe esté superándose y tu fe esté migrando hacia algo más alto, tus mantos constantemente estarán cambiando.
El principio es universal: todo lo que tiene vida, cambia constantemente. En el momento en que dejas de cambiar, es porque no tienes vida. ¡Qué raro, la iglesia es la única que no quiere cambiar! Todo lo que tiene vida, se animal o vegetal, cambia constantemente.
Sin embargo, la iglesia se quiere atener a lo que ellos llaman “sana doctrina”, cuando esa palabra está sacada del contexto. Y la palabra “sana” significa que hables palabras saludables a tu vecino. O sea: que edifiques, no que destruyas.
Sin embargo, su sana doctrina destruye matrimonios, destruye el futuro de los jóvenes, los saca de las universidades para ponerlos a tocar el teclado en la iglesia y cosas por el estilo. Si te haces profesional, eres un humanista y no sirves en la iglesia.
Eres un pecador porque vistes más o menos bien y con buen gusto, ya que la onda suele ser adefesios colorinches que son el hazmerreír del mundo y piedras básicas de un ridículo en el que, con total ignorancia, los incrédulos del mundo secular incluyen a Dios.
Si tienes y usas un anillo, eres un materialista. En fin; todo lo que hace esa supuesta sana doctrina, es destruir. ¿Puede ser Dios eso? Sana doctrina, cuando la palabra “sana” significa “te bendigo con salud”. Después dice levantémonos. Allí la palabra traducida es kuun, que significa erigir, edificar, constituir o establecer.
Eso nos muestra que cuando dice levantémonos, lo que está diciendo es: edifiquémonos. No estamos hablando del acto de ponernos de pie, sino de levantar nuestras vidas. Construirlas conforme al modelo divino, y no al humano.
Estos son los requisitos para construir a Bet-el. Recuerda: esto es la casa de Dios. Después nos dice: subamos. La palabra es alah. Significa ascender, extender tus perímetros de alcance. Tus fronteras. Hacerte superior, engrandecerte.
Asciende en tu vida. Estos son algunos de los principios que nos ayudan a entender cómo estamos edificando a la verdadera Bet-el. Ahora bien; en los días de Jeroboam, también hay una Bet-el. Supuestamente la misma. Sólo que ya no es la misma.
La mayoría del pueblo cristiano no conoce a la Bet-el de Jacob. La que conoce, es la Bet-el de Jeroboam. Cuando piensa en iglesia, ven los principios que están inertes en la Bet-el del tiempo de Jeroboam. Desconocen todo esto que estamos compartiendo ahora. Esta es la revelación, la Bet-el nueva.
(1 Reyes 12: 25) = Entonces reedificó Jeroboam a Siquem en el monte de Efraín, y habitó en ella; y saliendo de allí, reedificó a Penuel. (Nota que todo esto es una reedificación)
(2) Y dijo Jeroboam en su corazón; (¿Dónde lo dijo? En su corazón. No fue Dios, ¿Quién lo dijo? Jeroboam) Ahora se volverá el reino a la casa de David.
Recuerden que esto es cuando hubo la división entre los diez y las doce tribus. Y diez se fueron con un rey y dos se fueron con el otro. Y aunque tenía todo eso, él pensó que si continuaba el orden correcto, la gente se iba a ir con el otro rey.
(27) Si este pueblo subiere a ofrecer sacrificios en la casa de Jehová en Jerusalén; (¿Qué dijimos que había que hacer para edificar a Bet-el? ¿Y qué está diciendo Jeroboam? Si este pueblo… Eso mismo está diciendo mucha gente. “¡Es que si le doy todo lo que tiene, después va y me quita mi posición!” Entonces te dan de a cucharaditas. Un mensajito con versículo y no mucho más. “Y esto es para nosotros, un grupo elitista, tú no puedes participar. Porque si te lo doy, tú creces más que yo y vas y puedes más que yo.” Se carece de espíritu paterno. Que es ese que dice: “Mira, yo soy albañil, pero tú, hijo mío, ve y sé astronauta”.) Porque el corazón de este pueblo se volverá a su señor Roboam rey de Judá, y me matarán a mí, y se volverán a Roboam rey de Judá.
Nota que todo esto es algo que él piensa que va a acontecer, pero nadie lo está diciendo. O sea que está operando en intimidación. Es intimidado por la autoridad de otros. Eso es algo que hemos visto que sucede a menudo, y no sólo en la historia.
(28) Y habiendo tenido consejo, hizo el rey dos becerros de oro, y dijo al pueblo: bastante habéis subido a Jerusalén, he aquí tus dioses, oh Israel, los cuales te hicieron subir de la tierra de Egipto.
(29) Y puso uno en Bet-el, y el otro en Dan.
(30) Y esta fue la causa de pecado, porque el pueblo iba a adorar delante de uno hasta Dan.
(31) Hizo también casas sobre los lugares altos, e hizo sacerdotes de entre el pueblo, que no eran de los hijos de Leví. (Míster diezmo uno, míster diezmo dos, míster fundador de la iglesia que me compró los bancos y también es líder, y mejor me callo y lo dejamos allí.)
(32) Entonces instituyó Jeroboam fiesta solemne en el mes octavo, (¿En el mes ocho? ¿Cómo, no era en el siete? O sea que esta gente pospuso la gran siega, que es la fiesta solemne, para el milenio. ¿Te parece familiar la doctrina? Ocho es nuevos comienzos. Comienza la doctrina del rapto. O sea: escapismo. Ojo: no estoy hablando de la venida de Cristo, estoy hablando de la mentalidad de escapismo. Es decir: todo va a ser mejor después que te mueras. En el mes ocho. Si siete es el final, ocho es nuevos comienzos) conforme a la fiesta solemne que se celebraba en Judá; y sacrificó sobre un altar. Así hizo en Bet-el, ofreciendo sacrificios a los becerros que había hecho. Ordenó también en Bet-el sacerdotes para los lugares altos que él había fabricado.
(33) Sacrificó, pues, sobre el alar que él había hecho en Bet-el, a los quince días del mes octavo, el mes que él había inventado de su propio corazón, e hizo fiesta a los hijos de Israel, y subió al altar para quemar incienso.
Esta es la Bet-el que conoce la mayoría de la gente que piensa en la palabra iglesia. Y esta también es la Bet-el que el mundo conoce, y por eso es que no quiere saber absolutamente nada con la iglesia. Y nuestro trabajo es manifestar la otra, para que la mentira caiga.
Ahora bien; hemos visto todo lo que hizo Jeroboam. ¿Y cuál fue el problema de Jeroboam? Él sintió la necesidad de asegurar su liderazgo sobre Israel, por medio de fortalecer su posición como rey, por causa de su inseguridad, con una póliza mundana.
También por la posición de su corazón. Él se sintió amedrentado por la migración frecuente al lugar de adoración. O sea: mientras más iba la gente a Jerusalén, más temor sentía él de que se quedaran con el otro. Así hay pastores en este tiempo. ¿Conoces alguno? ¿No serás tú uno de ellos?
Si se me va uno, se me va otro, se me fueron tres, se me fueron cuatro, entonces yo tengo que instituir algo que fortalezca mi posición en la iglesia, para que no se me vaya la gente. Aunque no sea Dios.
¿Es este un clamor contemporáneo, o no? Pastores pierden su gente a patrones más exactos y relativos al kairos presente de Dios. Esas son señales de que tú te estás quedando atrás. No son momentos para que nadie pretenda manipular a una congregación.
Porque si en casa hay buena comida, no hay necesidad de ir a comer a la casa del vecino. Estas dos razones ocasionaron que este hombre produjera un kairos que ya es obsoleto por Dios. La tierra está llena de gente de inseguridad personal.
Gente que porque son producto de una escuela bíblica y que en su gran mayoría no tienen llamado de parte de Dios, de modo que no tienen otra cosa que hacer que mantener lo poco que tienen porque, si lo llegan a perder, se le termina el ministerio ahí no más y para siempre.
No me gusta hablar de mí porque no soy digno de que se hable de mí ninguna maravilla, créelo. Pero a mí me levantó el Señor para enseñar lo que todavía estoy enseñando en la que fuera mi antigua iglesia. Y duró hasta que me tuve que ir de allí.
Sin embargo, lejos de concluir ese ministerio allí, Dios me abrió las puertas de las emisoras de radio cristianas de la época, donde pude ministrar lo que debía por espacio de más de quince años. Cuando también allí llegó la espada opositora de la religión, apareció internet y sus posibilidades.
Si esto no hubiera estado respaldado por mi Padre celestial, allí mismo se hubiera acabado, porque yo empecé esta Web con la idea de no hacer promoción alguna. ¿Por qué no se quedó allí con tres o cuatro visitas y punto? ¿Por qué creció, creció y creció hasta el día presente en que sigue creciendo? Ah, no lo sé, pregúntenle a mi Señor, yo no tengo mérito alguno.
Ahora entiende esto que no es la primera vez que lo digo: Dios nunca llamó a un desocupado, un desempleado, en la Biblia. Anota eso, por favor. No hay ningún desempleado en la Biblia al cual Dios haya llamado al ministerio.
Ese era el problema de Jeroboam, la intimidación, la inseguridad personal. Gente que no es segura de sí misma, tiende a rebajar al prójimo para ellos sentirse seguros. La Bet-el falsa, opera en conveniencia espiritual.
Cuando vemos el verso 28: Y habiendo tenido consejo, hizo el rey dos becerros de oro, y dijo al pueblo: bastante habéis subido a Jerusalén; he aquí tus dioses, oh Israel, los cuales te hicieron subir de la tierra de Egipto.
Sea que Jeroboam intenta establecer posiciones que sean más fáciles, para que el pueblo se pueda relacionar con Dios, de las que ya estaban establecidas. Es más fácil hacerle el camino más fácil a la gente. Olvídate del griego, olvídate del hebreo, no estudies mucho. Yo te doy un mensaje más livianito, ¡No estudies! ¡No subas! ¡No pienses mucho! ¡No te voy a predicar largo! ¡Cuarenta y cinco minutos y nos vamos! Le puso la cosa fácil al pueblo.
No trabajes duro al ir a la exactitud que Dios ha escogido. He aquí un pequeño becerro, vamos a hacerlo así. No te arrepientas, sólo repite lo que yo digo. “Padre amado, ven a mi corazón…” ¿Sigo? La mitad de la iglesia ni salva es.
Vienen al frente todos compungidos y se quedan mirando fijo al ministro como si fuera un enorme ángel descendido del cielo. “¡Repite conmigo!” – Amén, como tú digas. Me conviene que tu Dios sea también mi Dios, te sigo para donde me digas.
¿Qué te hace pensar a ti que eso sea salvación? Sin arrepentimiento, no hay salvación. Y el arrepentimiento comienza con redargüir, no te tienen que traer. Entonces el muchacho sale tratando de vivir una vida que no tiene.
Y sube y baja; y baja y sube, y entonces le añadimos más ministerio falso. ¡El alma! ¡Los demonios! Posiciones más fáciles para que el pueblo se relacione con Dios. Un sistema modificado para proveer conveniencia al pueblo.
He aquí tus dioses. Gente muy hueca. Hay otro principio dentro de esa conveniencia espiritual que nos muestra que posiciones como las de Jeroboam, en esta situación, son nacidas o fueron dadas a luz por las querellas del mismo pueblo.
Porque la vida cristiana es tan fuerte de vivir, entonces tenemos que producir transigencia o alguna forma más fácil, para que no se nos vaya la gente, y usemos la medida que sabemos usar que las valorizamos con el mundo, y tengamos números para poder presenciar o aparentar que tenemos éxito.
Entonces, siempre y cuando no se vaya la gente, yo me ajusto a la querella del pueblo. Ese es el corazón de Jeroboam, la Bet-el falsa. ¿Cuántos pueden ver con toda estas cosas la necesidad verdadera y genuina de una reforma, casi, te digo, a nivel de mártires?
(31) Hizo también casas sobre los lugares altos, e hizo sacerdotes de entre el pueblo, que no eran de los hijos de Leví.
Hizo sacerdotes de entre el pueblo. Es evidente: hay un nuevo orden religioso o un nuevo sacerdocio redefinido. Y que no eran de la casa de Leví, es decir que cometió transigencia. Una vez que el standard de adoración ha sido establecido y uno se compromete con transigencia, por medio de edificar estas plataformas falsas llamadas lugares altos, entonces, automáticamente, esto incluye a cualquier persona que sea posicionada en lugar de liderazgo, cuando no debe ser. Porque como todo el orden es falso, entonces todo lo falso entra.
En cambio, cuando el orden es correcto, sólo lo correcto puede entrar. Es un patrón de migración de los estándares que ya están puestos por Dios. Dios dice es así y nosotros, poco a poco, nos hemos ido alejando de lo que Dios dijo.
Es muy sutil. Recuerda que llevamos más de dos mil años, y en el momento en que llegamos a este tiempo presente, la verdad ha quedado tan lejana que de improviso parece que es una mentira, por causa de habernos acostumbrado a las tergiversaciones.
Y como no nos gusta demasiado estudiar, nadie la descubre. Este patrón fue el mismo que aconteció de aquello que Dios estableció por medio de los apóstoles, y que luego se fue deslizando hasta que se convirtió en un sistema conocido como la fe católica romana.
¿Cómo pudo ocurrir que aquello que vino en la forma que vino de los apóstoles, pudo convertirse en ese asunto? ¿Cómo llegó a eso? Porque no fue de la noche a la mañana. O sea: ya, cuando dieron el último paso de perdonar pecados ellos mismos, era sólo un paso más pequeño de lo otro mucho más atroz que terminaban de hacer. Es que si lo hacían desde el principio los molían a palos.
Pero algunas áreas de las nuestras no han hecho las cosas del todo bien, tampoco. Hay iglesias que lo que quieren eminentemente, es producir enormes cantidades de miembros de sus iglesias, sin importarles demasiado si son o no son genuinos hijos de Dios.
¡No me interesa, la cuestión es que sean muchos! Que nunca me conozcan, no le hace. Pero que sean muchos. Y entonces nosotros, impresionados por esas mega-iglesias, andamos detrás de esos principios, a ver si también logramos tener una mega iglesia.
Y no es que a Dios no le gusten las multitudes. Estamos hablando de altares falsos. Estamos hablando de motivaciones. Entonces se producen nuevos accesos a Dios instituidos, que eventualmente nos llevan a la condenación y al juicio de Dios sobre el pueblo.
Prácticas religiosas que deniegan el poder de culminar. Es resultado y consecuencia de este tipo de manipulación. 2 Crónicas capítulo 11, míralo claramente aquí, mira el verso 13: Y los sacerdotes y levitas que estaban en todo Israel, (Escucha, estas son las consecuencias de ese principio de la iglesia falsa de Bet-el) se juntaron a él desde todos los lugares donde vivían.
(14) Porque los levitas dejaban sus ejidos y sus posesiones, y venían a Judá y a Jerusalén; pues Jeroboam y sus hijos los excluyeron del ministerio de Jehová.
¿Qué es lo que pasa? Que toda la gente fuerte se te va y migra. Porque como tienes todos los líderes incorrectos, los que son verdaderos se van. Clamor contemporáneo. Entonces, hacemos como el profeta viejo: ¡Es que es un rebelde!
(15) Y él designó sus propios sacerdotes para los lugares altos, y para los demonios, y para los becerros que él había hecho. (Nota claramente que en el momento que tú colocas lo que es incorrecto, según Dios, estás haciendo servicios a demonios).
(2 Crónicas 13: 9) = ¿No habéis arrojado vosotros a los sacerdotes de Jehová, a los hijos de Aarón y a los levitas, y os habéis designado sacerdotes a la manera de los pueblos de otras tierras, para que cualquiera venga a consagrarse con un becerro y siete carneros, y así sea sacerdote de los que no son dioses?
Si no son dioses, son demonios. Es decir que, si sacaste a los buenos y andas por ahí metiendo a los malos, necesitas a los malos, porque el altar que tienes no es de Dios, el becerro que está ahí no es Dios, así que el sacerdote que vas a tener tampoco es de Dios.
O sea que todo el sistema tiene que irse construyendo de acuerdo con el fundamento que estableciste en falso. Comenzaste con un corazón inseguro, así que vas a tener un ministerio fundado en esa inseguridad. Siempre vas a estar manipulando y controlando. Falsa Bet-el.
Eso nos lleva necesariamente a la evaluación de una falsa doctrina paralela. Bet-el es la casa de una falsa doctrina paralela. Él, Jeroboam, hizo una fiesta en el mes octavo. Esa fecha del mes octavo es una imitación. Él quería hacer un paralelo a lo que es la fiesta solemne, que es la fiesta de los tabernáculos, que es el tiempo en el que Dios nos está ministrando a nosotros.
Que comienza con la fiesta de las trompetas, que significa un mensaje claro, que es continuado por la aflicción del alma, que es lo que produce el arrepentimiento, y luego tabernáculo es la plenitud de Cristo en nosotros. Estamos atravesando eso.
Pero eso, según la ley, es en el mes séptimo, que significa la plenitud del tiempo. Claro, eso comenzó desde la cruz, pero está bien, lo estamos experimentando espiritualmente hablando. La plenitud. El mes ocho en la numerología, siempre es un concepto de nuevos comienzos.
Es por eso que Noé tenía a ocho personas en el arca. Es nuevos comienzos. Nuevos comienzos, en la doctrina que también está llena de huecos, la que está establecida en la iglesia, es el milenio. LA idea es que la fiesta es en el mes siete, no en el ocho.
O sea que es una iglesia que delega para mañana, la bendición que sólo puedes obtener si las haces hoy. Si sigues esperando que Él venga para hacerla por ti, ni la recibes ni lo ves. Bet-el pospone la autoridad del creyente para un llamado milenio después de la venida de Cristo, en vez de traer a Cristo en plenitud en nosotros por medio de celebrarla en el tiempo en que estamos presentes.
Esto lo vemos en una iglesia que cambia el contexto de la reunión corporal, y se ajusta a servir los propósitos personales de la gente, en lugar de formar un acceso, (Puerta del cielo); para recibir un depósito de Dios.
En casos así, normalmente nos la pasamos apagando fuegos. Porque de acuerdo con lo que yo aprendí en la consejería de toda la semana, de allí saco un mensaje para el domingo, y manipulo ese mensaje para atacar los problemas que se me presentaron en privado.
Suena familiar esto, ¿Verdad? Es tiempo de decir la verdad. Es la única vía para arribar a un tiempo de victoria. No queremos que en esta casa haya nada que tenga que ver con Jeroboam. Congregaciones que tienen cultos o servicios que están ordenados para el pueblo en lugar de serlo para Dios.
Entonces, lo hicieron en el lugar incorrecto, lo hicieron en el tiempo incorrecto, lo que significa que Dios no estaba presente. Porque si Dios escogió aquí y en un tiempo, ahí es donde te ve Él. Pero él lo hizo después que ya Dios no estaba, y en un lugar que Dios no visitó.
Y asimismo tenemos formas tan cristalizadas en la iglesia, que podemos seguir teniendo servicios y Dios no estar presente y, lo peor y más triste del caso, nadie darse cuenta. Asimismo, como Israel todavía mata animales y cree que tras el velo, anda Dios, cuando tú eres quien lo trae contigo.
Hay gente tan ritualista que no necesita a Dios para efectuar su culto. ¿Por qué? Porque lo aprendieron en la escuela, ellos saben hacer un culto. Además, en ese contexto, determinamos que él reduce la actividad a lo que se llama adoración de demonios.
Así lo hemos visto en 2 Crónicas 11:15. O sea, un sustituto es provisto como poder de salvación. Mira 1 Reyes 12:28: Y habiendo tenido consejo, hizo el rey dos becerros de oro, y dijo al pueblo: bastante habéis subido a Jerusalén; he aquí tus dioses, oh Israel, los cuales te hicieron subir de la tierra de Egipto.
Nosotros hemos construido paralelos. Sin ir más lejos, la cristiandad en la televisión. Te dicen: “no levantes las manos, sólo cierra los ojos. Es más; mete la cabeza entre tus piernas, nadie te va a ver. Ni lo digas, ni lo señales; sólo en tu corazón.
Es más; para que no te sientas solo, repita todo el mundo conmigo.” Y te ofrecen un atajo a lo que es salvación. He aquí tus dioses. Tengo un sistema a través del cual tú no tienes que identificarte con Dios. Te puedes esconder debajo del banco, y para que nadie sepa que eres tú, mejor hacemos la oración todos juntos.
Ese fue el problema de los Gálatas. Empezaron por el Espíritu y terminaron en la carne. ¿Y qué dijo Pablo? ¿Quién te hechizó? Dice en Samuel que hechicería y rebeldía no es lo mismo. Está basada en posiciones mundanas, donde el hombre cree que puede proveerse salvación a sí mismo por medio de sus propias obras.
Es que no lo vemos así hasta que alguien no los explica. . Por eso lo que estamos haciendo. Es que está enmascarado con terminología religiosa. Pero el principio es mundano y está revestido dentro de un rito. Y a lo mejor nacimos dentro del rito y no conocemos otra cosa.
Pero cuando te desenmascaran el rito, lo que queda adentro es un principio de los paganos. Es una doctrina de humanismo secular, que primero fue expresado por Aarón, cuando en el medio del desierto, le ofreció al pueblo un becerro de oro.
En otras palabras: nuestras propias manos te van a proveer la salvación del cruce del desierto. Humanismo en la iglesia. Apenas estamos desnudando lo que aparenta ser, para que le veas el fundamento. Nadie quiere esa mentalidad en ti.
¿Y qué más hizo? Eliminó la provisión del sumo sacerdote. El sumo sacerdote era el que proveía la expiación para el pueblo. Él erradicó el acceso al Lugar Santísimo. En Levítico 16:32-34, nos dice la palabra que sólo el sumo sacerdote puede entrar al Lugar Santísimo para proveer la expiación.
Él, como cambió todos los sacerdotes y puso gente que no eran sacerdotes, anuló la bendición que se nos consigue por medio de la entrada al Lugar Santísimo. Acuérdate que la meta es llegar a ese lugar en plenitud. Pero si la iglesia nos cancela a la persona adecuada, es una forma de religión que nunca termina.
Nos negaron el acceso a la presencia total de Dios. Por eso siempre necesitamos oración, o un toque de ministración personal. Porque no somos la casa donde Dios está presente. Eliminó la entrada al Lugar Santísimo.
¿Recuerdas cuando la rebelión de Coré, que querían la posición de Aarón? ¿Qué hizo Dios? Le avisó a Moisés que se hiciera a un lado porque los iba a barrera toditos ellos. Hermoso Dios, y muy delicado y elegante, como ciertos cristianitos de sonrisita hipócrita y eterna dibujada en sus labios.
Y así fue, la tierra se los tragó y arrancaron corriendo a buscar un incensario y hacer lo que debían, para proveer la expiación para que cese la mortandad. ¿Cuántos se están dando cuenta lo que eliminó este hombre, a que sin esa cosa el pueblo moriría el próximo año?
Porque sólo iban año tras año, porque había expiación. Pero al cambiar él al sumo sacerdote, va a caer patas para arriba cuando entre ahí, y si entra en el templo Dios lo mata, o sale leproso como salió Uzías. O sea: no había ninguna manera de que el pueblo se acercara a Dios. ¡Y eso es lo que sigue haciendo hoy mismo la religión!
Te empuja cada vez más lejos y distante de Dios, y te ves obligado a andar por la vida buscando un mediador para que te arregle los problemas o para recibir algo. Escucha. Entiende. Anota. El hombre no fue hecho para ser gobernado por el hombre.
Ahora bien; con eso en mente, quiero que vayas a Hebreos 9:3. Tras el segundo velo estaba la parte del tabernáculo llamada el Lugar Santísimo.
El Lugar Santísimo, es decir: el lugar máximo de la posición del creyente. Ese es el corazón de Dios. Eso es lo que Dios quiere. Que tú estés parado allí. Por eso rasgó el velo, ¿Entiendes? Esa es nuestra posición. Desde allí es que comienza el nuevo nacimiento.
Cristo Jesús en nosotros. Nosotros el templo, el Lugar Santísimo de Dios. Eso es lo que Dios quiere, esa es la meta. Es la máxima esperanza de la fe cristiana. La plenitud. Esa es la posición espiritual que Dios quería para el pueblo. Con Dios mismo.
Desde Moisés que Él quería hablarles personalmente al pueblo, y el pueblo fue quien mandó a Moisés. Él nunca quiso un mediador. El pueblo fue quien pidió uno. Antes de eso, era un hombre, una piedra, un sacrificio en una pequeña tienda y Dios y el hombre, ahí. No había mediadores ningunos.
Y ahora tenemos todo un sistema que nos aleja de Dios. He visto trataditos con ese título: “¿Está usted cansado que la iglesia lo aleje de Dios?” Los autores se ganaron la simpatía de todo el mundo, pero los de la iglesia casi los asesinaron.
(Hebreos 9: 6) = Y así dispuestas estas cosas, en la primera parte del tabernáculo entran los sacerdotes continuamente para cumplir con los oficios del culto; (7) pero en la segunda parte, sólo el sumo sacerdote una vez al año, no sin sangre, la cual ofrece por sí mismo y por los pecados de ignorancia del pueblo; (8) dando el Espíritu Santo a entender con esto que aún no se había manifestado el camino al Lugar Santísimo, entre tanto que la primera parte del tabernáculo estuviese en pie.
Ahora bien; la primera y la segunda parte, según el verso 8, son símbolos de la experiencia humana. Los dos ámbitos, las dos esferas de experiencia. Una es representada por lo natural, o la esfera carnal, y la otra el ámbito espiritual o la dimensión del Espíritu.
El primer aposento carnal, ritual, dos pasos a la derecha, pan de proposición, tres testimonios, dos cantos, una adoración. Todo es carnal y físico. Al otro lado representa plenitud espiritual. El Lugar Santo el físico y tangible. Jeroboam canceló la meta.
De manera que la falsa Bet-el, nunca perfecciona a nadie. Porque, a los que tienen instituido, no te pueden llevar allá. Triste es todo esto. ¿Te das cuenta ahora por qué tenemos que trabajar y avanzar? Cuando los lugares altos son construidos, la experiencia es erradicada de Israel, porque Dios quería que adoraran en el templo, y no en los lugares altos.
Esta lucha es desde el huerto, donde Adán y Dios eran uno. Y desde que Adán se cayó, Dios ha venido transicionando de templo en templo, tratando de llevar al hombre al huerto donde él y Dios vuelvan a ser uno. El Lugar Santísimo.
La religión evita, precisamente, nuestro destino. ¿Te das cuenta ahora por qué somos todos opuestos? El problema es que, el engaño más grande, es el más cercano a la verdad, y nos cuesta trabajo llamarle diablo a un hermano. Y sin embargo sí, porque el espíritu del anticristo salió de nosotros, no del mundo. Y tú puedes tener todas las teorías que tú quieras, pero la Biblia dice eso.
(Hebreos 8: 1) = Ahora bien, el punto principal de lo que venimos diciendo es que tenemos tal sumo sacerdote, el cual se sentó a la diestra del trono de la Majestad en los cielos, (2) ministro del santuario, y de aquel verdadero tabernáculo que levantó el Señor, y no el hombre. (Santuario es un sistema de realidades de operaciones humanas que siempre existían dentro de los templos. Los santuarios estaban dentro del templo)
(Hebreos 10: 15) = Y nos atestigua lo mismo el Espíritu Santo; porque después de haber dicho: (16) este es el pacto que haré con ellos después de aquellos días, dice el Señor: pondré mis leyes en sus corazones, y en sus mentes las escribiré, (17) añade: y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones.
(18) Pues donde hay remisión de éstos, no hay más ofrenda por el pecado.
(19) Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo, (Que es precisamente el lugar al que la religión te prohíbe entrar) por la sangre de Jesucristo,
¿Estás viendo? Ese es el lugar que la religión prohíbe. Sí que esos son algunos principios. Hay principios que identifican a la Bet-el falsa. En primer lugar, donde los ministerios presentes son reducidos por ministerios de activados.
“¡Pero no, hermano! ¡No es necesario que sea tan duro con la religión! ¡Al fin y al cabo siguen siendo sus hermanos, no puede ofenderlos y molestarlos así! ¡Después no se queje si no lo invitan! ¡Usted mismo se cierra la puerta! ¡No hables de ese líder que es muy influyente, trátalo bien!”
Hay sabiduría en la experiencia. Pero esa sabiduría es relativa a la situación. Si tiene que ver con dirección de la jornada presente de Dios, las probabilidades dicen que no te pueden ayudar. Sí te pueden ayudar a otras cosas. A balancear tu vida, a la conducta, a otras cosas que no pierden valor con el tiempo.
Todo lo que no pierde valor con el tiempo, sí necesita un anciano en tu vida. Pero imagínate que tú te dejes llevar por los temores de tu padre o de tu madre. No serías quien eres hoy. Ninguno de nosotros lo sería. “¡Hijo, ten cuidado!” ¿Nunca te lo dijeron?
¡No tengas miedo, mamá, no me voy a caer! – ¡Hijo, ten cuidado! – ¡Suéltame papá! – Suéltame. Así nos sentimos a veces en la iglesia, suéltame por favor. ¡Está bien, no me voy a ir, dame libertad para trabajar!
Mira 2 Reyes capítulo 17. Mira lo que acontece en esos lugares, la falsa Bet-el, obsérvalo claramente. Versículo 24: Y trajo el rey de Asiria gente de Babilonia, de Cuta, de Ava, de Hamat y de Sefarvaim, y los puso en las ciudades de Samaria, en lugar de los hijos de Israel; (en lugar de los hijos de Israel. En lugar de. El mismo principio de Jeroboam; sustituyó. ¿Estás viendo?) y poseyeron a Samaria, y habitaron en sus ciudades.
(25) Y aconteció al principio, cuando comenzaron a habitar allí, que no temiendo ellos a Jehová, envió Jehová contra ellos leones que los mataban. (Nota que lo mismo que mató al profeta, ahora está matando a esta gente.)
(26) Dijeron, pues, el rey de Asiria: las gentes que tú trasladaste y pusiste en las ciudades de Samaria, no conocen la ley del Dios de aquella tierra, y él ha echado leones en medio de ellos, y he aquí que los leones los matan, porque no conocen la ley del Dios de la tierra. (¿Solución? ¡No hay problema! Cuatro células y tres clases de escuelita dominical.)
(27) Y el rey de Asiria mandó, diciendo: llevad allí a algunos de los sacerdotes que trajiste de allá, (Lleven alguno, cualquiera, al que encuentren primero) y vaya y habite allí, y les enseñe la ley del Dios del país.
(28) Y vino uno de los sacerdotes que habían llevado cautivo de Samaria, y habitó en Bet-el, y les enseñó cómo habían de temer a Jehová.
Aparentemente, todo solucionado. Pero un solo problema: cada nación seguía siendo como le daba la gana. Él enseñando y la gente no cambiando. Él enseña, y la gente igual. Y él sigue enseñando, y la gente sigue adorando sus conceptos. Y él enseña, y cada cultura haciendo su grupo étnico.
(Verso 34) = Hasta hoy hacen como antes; ni temen a Jehová, ni guardan sus estatutos ni sus ordenanzas, ni hacen según la ley y los mandamientos que prescribió Jehová a los hijos de Jacob, al cual puso el nombre de Israel. (Es decir: tuvo ministros, pero no hubo cambios).
Tiene un sacerdocio que comunica la ley sin el poder de impartición. Es casi un ministerio imaginario, no tiene el poder de transformar a la gente. Te enseñan sólo información que no llega a cambiar tu estilo de vida.
Te adoctrinan, te enseñan Biblia, pero no te dan principios para vivir en la tierra. De manera que no cambias, apenas te ponen más bíblicamente inteligente, si es que podemos denominarlo así a una simple enunciación de escrituras.
O sea que lo que hemos hecho es un buenísimo y muy cristiano, pero pésimo ciudadano. Sin poder de impartición. Sin poder para posicionar al pueblo, en una posición diferente. Entiende que esto es lo que hizo él en Bet-el.
(Amós 7: 10) = Entonces el sacerdote Amasías de Bet-el (¿De dónde era?) envió a decir a Jeroboam rey de Israel: Amós se ha levantado contra ti en medio de la casa de Israel; la tierra no puede sufrir todas sus palabras.
Así mismo pueden decir ahora. ¡Allí han salido algunos a dar nueva palabra y es muy pesada, el pueblo no la aguanta! ¡Jeroboam! ¡Llegó la voz profética otra vez al pueblo! ¡La gente no aguanta, andan desnudos ante la palabra! Y el profeta le dijo a Jeroboam: ¿Solución de la iglesia Bet-el falsa? Muy sencillo.
(Verso 12) = Y Amasías dijo a Amós: vidente, vete, huye a tierra de Judá, y come allá tú pan, y profetiza allá; (13) y no profetices más en Bet-el, porque es santuario del rey, y capital del reino.
Es decir que no es santuario de Dios, es ¿Santuario de quién? Del rey. No profetices más en Bet-el. O sea que la Bet-el falsa es el lugar donde se rechaza la verdad de Dios. Y ese sí es un problema, porque 1 Timoteo 3:15 dice que la casa de Dios es columna y baluarte de la verdad.
Ahora bien; la verdad, requiere continuidad con Dios. ¿Por qué? Porque si permaneces conmigo, conoceréis. Si no permaneces, no conoceréis. En el momento en que él se mueve y tú no, no conoceréis. La verdad siempre está al frente.
Una vez que la verdad se establece, se convierte en enseñanza o en información. La Verdad es una persona, es lo que es vigente de Dios, es la revelación presente de Dios. ¿Quién dicen los hijos de los hombres que Yo Soy, no quien yo fui en Juan Bautista? No quien yo fui en Elías, ¿Quién Yo Soy?
Yo Soy la Verdad. Si permaneces en Dios, conoceréis (en futuro) la verdad. Conocer la verdad requiere continuidad en Dios. En el momento en que la casa rechaza verdad, según Dios, ya no es casa. Porque la casa es columna y baluarte de la verdad. Es donde la gente viene a conseguir la verdad del día. Es como ir a la panadería a buscar el pan fresco, el pan de hoy. Recuerda que el maná se pudre de un día para el otro. Bet-el rechaza la verdad.
Vamos a Efesios 1:15 para terminar. Última escritura. Espero que esto te ayude a diferenciar las iglesias, y sobre todo a entender y solucionar de una vez por todas en tu espíritu, la necesidad imperiosa de este cambio vigente.
(Efesios 1: 15) = Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús, y de vuestro amor para con todos los santos, (16) no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones, (17) para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, (18) alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, (19) y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza, (20) la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, (21) sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero (Que es el que hoy estamos viviendo), (22) y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, (23) la cual es su cuerpo, (La palabra es Soma, su naturaleza física en la tierra), la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.
Entiende, por favor: la iglesia es la expresión. Cuando alguien te dice que tú eres el cuerpo de Él, significa que sin ti, no hay forma de verlo. Es eso lo que la religión obstaculiza. La manifestación genuina de los hijos de Dios genuinos en la tierra.
Por eso te dicen que no, que tienes que morir primeramente, y que luego, cuando Él venga por allá, en una calle de oro, por allá arriba, vas a tener todo lo que aquí no tuviste. Pero el gancho es, como no lo tienes aquí, lo que aquí es pecado, allá es bendición.
Onoma: La naturaleza de Dios en forma física. Esa es la meta, señores, hermanos, amigos, gente. Religión es una palabrita que supuestamente debería ser nuestra, pero ya está identificada con todo lo que es falso. Y por eso ahora hablamos de la religión como si nada tuviera que ver con nosotros.
Sí somos religiosos, porque religión tiene que ver con seguir a Dios y todo eso, pero cuando hablamos de religión, siempre me refiero al sistema Jeroboam, que instituye gente que no debe instituir. Que cambia los tiempos.
¡Qué raro! ¡Cambió los tiempos de las fiestas! ¿Quién más hizo eso en la Biblia? Búscalo en Daniel 7; en la profecía de Daniel dice que llegarán tiempos donde el inicuo, el cuerno, el anticristo, intentará cambiar los tiempos de la iglesia.
Por eso debo advertirte una vez más que estamos viviendo en una clase de tiempos en donde el discernimiento es imperativo. Y la mejor forma de discernir es estudiando ese libro de una manera profunda, tal como normalmente tratamos de hacerlo aquí.
Y eso para que podamos tener un concepto bíblico de Dios, y poco a poco echemos abajo todo argumento, toda ilusión, todo falso concepto, toda altivez y a todo pensamiento que se opone a la revelación del conocimiento de Cristo, llevando cautivo todo pensamiento, cuando nuestra obediencia sea perfecta. Eso funciona. ¿Requisito? Ser obediente. Cuando eres obediente, tus armas funcionan. Siempre dejamos el último verso fuera. Cuando vuestra obediencia sea perfecta. ¿Amén? Amén.
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