Lo que Usted Cree Acerca de Dios

Otros orígenes de fortalezas, son: doctrinas erróneas. Mateo 24:4 dice: …Tengan cuidado, miren que nadie los engañe… Todos tenemos doctrinas, pero preste atención, por favor, al significado de la palabra Doctrina: “Lo que usted cree acerca de Dios”

Si usted no cree en Dios, esa es su doctrina. Ahora; ¿Adonde recibió usted su doctrina? Lo estoy llevando al pasado, quizás antes que fuera usted a ninguna iglesia, porque usted ya tenía su idea de Dios antes de llegar a Él.

¿Quién le dibujó a Dios? ¿Fue su abuelito? ¿Fue ese anciano vecino de su casa? ¿Fue la señora gorda que sale a pasar la escoba a la vereda y se pasa horas y horas charlando con cada vecina que pasa? ¿Fue aquel hombre que un día lo encontró a usted haciendo algo malo, se sentó y le contó una historia? ¿Quién diseñó su doctrina?

La mayoría de lo que nosotros creemos acerca de Dios, nos llega por información y a través de otra persona. Y lo medimos de acuerdo con lo que hemos oído. Medimos a Dios, su potencial y su forma de ser, de acuerdo con lo que hemos oído.

Formulamos nuestra imagen de Dios de acuerdo con lo que hemos oído. No todo lo que se oye es cierto, aunque se oiga en la iglesia. Esto formula una fortaleza, bloque a bloque, pensamiento a pensamiento, en nuestra mente. Y a veces nos encontramos defendiendo vigorosamente un error.

1 Corintios dice que: …sea establecido en boca de dos o tres testigos. Y los testigos no son personas, son palabras de la Biblia. Porque Cristo les decía a los fariseos: …Ustedes escudriñan diariamente la Palabra buscando salvación y no saben que ella testifica o dan testimonio de mí.

La primera regla es que no podemos basar ninguna doctrina en una sola escritura. Ni tampoco ninguna en una sola fuente de información. Si no nos une, una doctrina, no es de Dios. Si no introduce en la iglesia al poder de Dios, será buena doctrina, pero no es Dios.

Si no aumenta el amor por Dios, será una indudable sana doctrina, pero no es Dios. Esto es muy importante porque nuestras iglesias están llenas de jóvenes que no quieren saber nada de Dios; algo está mal. Si no produce acercamiento a él, es falsa doctrina. La fortaleza lo limita a usted.

No toda doctrina produce que usted se pierda. Hay falsas doctrinas que usted puede vivir toda la vida con ellas y no perderse, pero siempre se limita de obtener ahora lo que necesita. Porque toda verdad, en extremo, es herejía; y una doctrina es el fundamento de toda división.

Por ejemplo: La Trinidad. “Bueno…es que son tres dioses en uno… ¡No! Es que es uno que se manifiesta en tres personas… ¡¡No!! Es un huevo, con la clara, la cáscara y la yema. ¡¡¡No!!! Son tres personas en una; o una persona con tres manifestaciones; o un Dios que coexiste en tres personas…

Estas elucubraciones produjeron la búsqueda de exclusividad espiritual que trajo división, para defender sus opiniones personales… ¿La verdad? Es tonto. No vale la pena que yo me separe de usted por falta de entendimiento en un Dios que nadie entiende. Porque nadie lo entiende. Él es muy grande. El que diga que ha entendido a Dios, se comienza a caer.

El bautismo. ¿En qué nombre fue bautizado? Fue bautizado en el nombre de Jesús. No, fue bautizado en el hombre del Padre. No, fue bautizado en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. No, a mí me echaron un poco de agua en la cabeza. No, a mí me sumergieron…

Sin embargo, la discusión es tonta; dice …En el nombre del Padre, pero no dice el nombre; …en el nombre del Hijo, pero no le dice a usted cual es el nombre; y en el nombre del Espíritu, pero nunca le dijo el nombre. ¿Cuál es el nombre? En el Nuevo Testamento, el nombre de Dios, es Señor. Se acabó la pelea. No vale la pena dividirme por eso.

¿Qué tal la salvación? Usted es salvo y después se bautiza. No, usted es salvo cuando se bautiza. No, si no se bautiza no es salvo. No, yo me voy para allá y tú te vas para acá. Abraham entró en pacto con Dios y no fue hasta diez años después que fue circuncidado. Yo no sé qué es lo que le dice a usted eso.

Piense en las cosas que nos dividen, que nos hacen ver ridículos ante el mundo. Hay quien escucha o lee esto no tanto para aprender de Dios, sino para saber si esto concuerda o no con su doctrina. Y en el momento en que esto llegue a cruzar su puente, allí nomás usted cierra su corazón y sale más que corriendo.

La verdad, – en este caso -, es que todas sus motivaciones están erradas y no tiene propósito de dios en su vida. Y si no cambia, juicio vendrá a su vida. No tienen interés en aprender. Lo único que les interesa saber es si esto concuerda con lo que piensan. Yo no sé por qué está usted allí, ahora. Yo estoy aquí para aprender de la Biblia. Amén.

La santidad personal. Hay que ser santo, hay que ser igualito a Dios. ¿Por dentro o por fuera? No, a la mitad; por dentro y por fuera. No, la forma de vestir y la forma de actuar. No, como habla y como se viste. No, es que se tiene que ver bien lavado, como si se hubiera bañado con cloro.

Los católicos dijeron: vamos a ser santos. Y construyeron un monasterio. Para separarse del mundo. ¿Qué produjo? Homosexualidad, fornicación y alcoholismo. Fue un deseo sincero de ser santos, pero la sinceridad sola no produce la voluntad de Dios.

La iglesia pentecostal trató de hacer lo mismo con el movimiento de santidad. No te vistas, no te pongas cosméticos, te tienes que parecer a una vela. Mientras más fea, mejor. ¿Qué produjo? Resentimiento, represión y adulterio. Si esto pudiera enojarle a usted lo suficiente como para que usted mismo confronte la verdad, el objetivo de todo esto estaría cumplido.

¿Qué tal la milicia espiritual? Todo el mundo quiere militar en el Espíritu, pero lo que están buscando es liberación personal. Nadie tiene la motivación de libertar la ciudad, sino de liberarse ellos. A muchos no les interesa más nada una vez que se sienten liberados.

La mayor prueba de prosperidad en los últimos años será cuando Dios nos prospere a todos. Allí Él verá quien seguirá militando en su iglesia. Porque mayoritariamente, el que viene a la iglesia, es el necesitado. Todo el mundo buscando las manos de Dios.

Dios está buscando una generación que busque su rostro. Moisés, después de haber visto el poder de Dios: el Mar Rojo abierto, las plagas de Egipto, maná que cae del cielo, el pájaro ese que se comió a todo el mundo, el agua que brota de la roca, todavía decía: ¡Yo quiero ver tu gloria!

El poder de Dios no es la gloria de dios. “…Vino la gloria de Dios y se sanó todo el mundo…” Esa no es la gloria de Dios, ese es el poder de Dios. Una generación que sólo quiere los peces y los panes. Sinceros y con hambre, pero errando el propósito de Dios.

Dios no está hablando de los peces y los panes. Dios no está levantando a evangelistas y siervos con dones de sanidad por los peces y los panes. Conéctese con su llamado y sea libre, no sea cautivo.

El reino de Dios se debe buscar, pero la base no es la búsqueda sino el dar. Recuerde que los peces y los panes se le dieron a los discípulos, y fueron los mismos discípulos los que lo repartieron.

Las tradiciones de los ancianos de los siglos 19 y 20 son distintas a las de los ancianos de los tiempos de Cristo. Códigos de vestimenta, no te pintes, no te pongas, tienes que usar corbata, no puedes venir al púlpito con mangas cortas.

Es que aquí somos “sabatistas”, nos reunimos solamente los sábados: los sabatistas, quizás están hermenéuticametne correctos, pero la Palabra dice que nos reunamos cualquier día de la semana. Podemos ser lunistas, martistas, miercolistas, juevistas, viernistas, sabatistas y dominguistas.

Fíjese algo muy singular: donde ellos erraron; donde ellos cayeron en error, es al quererse justificar con su revelación. Allí la dañaron. No había problemas de reunirse solamente los sábados, al contrario. El problema era justificarse con eso. Justificación es sólo Cristo. No se dividan por eso.

Las visiones de los ancianos, que se convierten en controles y hechicería en la iglesia. Fíjese que Pablo comienza su mensaje diciendo: Gálatas insensatos, ¿Quién los hechizó? Quiero saber esto: después de haber comenzado en el Espíritu y de hacer prodigios…

Una iglesia salva, llena del Espíritu y con milagros, hechizada. Por favor, no me diga nada. Lo escribió Pablo y será mejor que lo discuta con él si cuestiona alguna cosa. ¿Qué es hechicería? Fuerza extraordinaria que obliga a la voluntad de una persona a la voluntad suya. ¿Qué es control y manipulación? Manipulación es la acción que limita a uno a ajustarse a la voluntad de otro. La misma cosa.

Lo que pasa con el legalismo es lo siguiente: Romanos 6:14 dice: …el pecado se enseñorea sobre nosotros… Es decir que el pecado tiene dominio sobre la persona cuando no operamos en gracia y recurrimos a la ley.

Todo legalista vive en pecado, por eso es legalista. Es una fortaleza falsa. Santiago 2:10 dice: …cualquiera que guarde toda la ley pero la ofendiere en un punto, es culpable de toda. Eso significa que por minúscula que parezca su transgresión, es juzgada como tal. Fuera de toda Gracia.

Usted, mujer, jamás se ha pintado. Pero un día cae un maquillaje en sus manos y, a solas, frente al espejo, se le enciende la duda: ¿Qué tal me quedará? CULPABLE. Usted, mujer, jamás usó pantalones, pero un día de enorme frío se puso ese pijama con forma de pantalón. CULPABLE.

Imagínese que un día usted, pastor, está en la playa disfrutando del mar y de la arena con su familia, cuando en un momento dado un niño se cae y se golpea; queda desmayado y los padres se desesperan. Usted los conoce y saben que son creyentes y decide orar. Está muy bien.

Pero, ¿Será que necesita ir a colocarse su corbata para orar por él? ¿Fluirá igual el poder de Dios pese al traje de baños amarillo con maripositas rojas que tiene puesto? Dios se mueve por fe, no por reglamentos de vestimentas.

Dios no quiera que algún día haya una guerra y destruyan todos los templos y tengamos que reunirnos debajo del sótano de la casa del hermanito Pepe. ¿Usted supone que el pastor va a ir allí vestido de impecable traje y corbata?

Lo más probable, por propia seguridad y, de paso, por las de todos sus hermanos, es que vaya allí con los jeans más viejos y gastados; con la camisa más vieja y desteñida que tenga; con las zapatillas más usadas y con agujeros en el dedo gordo y, por unción, va a predicar como nunca. Y Dios se va a mover.

(Romanos 7: 5)= Porque mientras estábamos en la carne, las pasiones pecaminosas que eran por la ley obraban en nuestros miembros llevando fruto para muerte.

Si andamos en la ley, el pecado se va a enseñorear con usted porque tiene dominio. Si andamos en la gracia, en cambio, el pecado no sabe qué hacer con la gracia, no la entiende. Pero el pecado y la ley se llevan, porque para eso fue la ley: para manifestar el pecado.

¿Qué tal la oración? ¿No hay tradiciones en la oración? El famoso devocional. Busque cuantas veces quiera la palabra en la Biblia, no existe. No hay Biblia que la tenga, así que no sé quien le habrá dado a usted esa doctrina. Ahora, ya hay biblias “devocionales”, ahhh…

El que se levanta a las cinco de la mañana para hacer sus devocionales y orar tranquilo. Una hora después descubre que está mal dormido y encima no ha orado nada. Se va de malhumor al trabajo porque no durmió bien y condenado de espíritu porque tampoco ha orado.

Y resulta ser que en ninguna parte dice que usted tiene que orar por la mañana. ¡Y después dicen que ya no tenemos tradiciones! Valen mejor cinco minutos a mediodía, con los ojos abiertos, bien ungido y entrando en la dimensión del Espíritu Santo, que todo su devocional religioso de toda una vida.

Son fortalezas que lo obligan. Usted debe vivir de la vida del Espíritu, no de las reglas de los hombres. Las largas oraciones por los alimentos, sobre todo cuando tenemos visitas. Porque una cos es orar por los alimentos con la familia y otra cuando hay extraños.

Un día invitamos a cenar al pastor y su esposa. Usted toma la oración por los alimentos y, hasta que no ora por el último misionero en África, no cesa. Se enfría toda la comida. Pregunto: ¿Cuándo se levanta por la noche muerto de hambre y arrasa con la heladera, también ora así?

El propósito de orar por los alimentos, es reconocer primero que Dios los ha provisto, agradecérselo y, si hiciera falta, santificarlos. Con todo ese pequeño marco, usted tendrá la convicción que, por estar proveyéndola Él, nada le podrá hacer daño. ¿Cuánto tiempo le puede llevar? ¿Exagero si digo que no más de tres minutos?

¿Y qué tal la oración pública en la iglesia? “Queridísimo y amantísimo Padre celestial que habitas las alturas espirituales”… Allí es donde su hijo la mira a su mujer y con los ojos llenos de asombro, pregunta: “mami…¿Y ese hombre que está orando, quien es?

Protocolos que son fortalezas. Usted no habla así en su casa, entonces; ¿Qué hace aquí hablando así?  Una pregunta algo tonta pero que quizás lo haga reaccionar: ¿Usted cree que Dios va a fluir con un hipócrita? El sistema de Dios es ser transparente con Él.

Por eso es que yo hablo como hablo, y si predico, predico como hablo. Algunos me censuran porque utilizo algunos términos demasiado…vulgares. Lo siento mucho. Son términos que usa mi gente y yo le estoy hablando a mi gente para que mi gente me entienda.

Voy a decirle algo que quizás usted ya sabe, pero por las dudas nunca estará de más reiterarlo. Usted jamás será más poderoso en Cristo que cuando usted sea usted mismo delante del Señor. Cuando se imposte o se disfrace, la gente quizás no sepa quien es usted, pero Él sí.

¿Y qué tal el orden de culto? ¿Donde dice que debemos entrar al templo antes que empiece la reunión, en absoluto silencio, con la cabeza inclinada y por poco, con las manos entrelazadas? En ninguna parte. Es una fortaleza.

¿Sabe de donde viene? De la Iglesia Católica Romana. Y como todos nosotros estábamos allá hace mucho tiempo, nos lo trajimos para acá. Le cambiamos el nombre y lo seguimos haciendo. Porque la fortaleza viene desde antes de ser salvos a través de una imagen que vaya uno a saber quien se la dio, en el año de antaño.

Son fortalezas que nos limitan. ¿Quién dijo que el culto debe abrirse con una escritura? La verdad, nadie le pone ni la más mínima atención a ese texto que se lee. Usted jamás la recuerda, jamás ha visto o ha experimentado que libere a alguien.

Le digo más: no recuerdan el mensaje, mucho menos un texto suelto y perdido cuando todavía se estaba acomodando en su banco o su butaca. O leer en grupo. O leer unos un versículo y otros el siguiente. Estamos tan atentos para cuando nos toque que ni la menor idea tenemos con relación a lo que nosotros mismos estamos leyendo. Sólo la Palabra liberta.

Y siguen las costumbres, tradiciones y demás singularidades. Vigilias y ayunos, llenas de café, galletitas y mucho bullicio. Si en verdad nuestras vigilias tuvieran poder, nosotros tendríamos una victoria tremenda.

Expectaciones falsas en la iglesia; costumbres que están establecidas por nosotros. Tradiciones que están grabadas en nuestra mente, ideas y opiniones que causan que nuestras conductas fluyan de acuerdo con lo que nosotros creemos.

¿Cómo? ¿Qué van a levantar otra ofrenda? ¿¿Pero que se habrá creído este?? Hace dos reuniones que no vengo. Yo, a la iglesia, vengo cuando puedo. Mire; si es congregación se lo entiendo. Pura religiosidad y aburrimiento. Pero si es iglesia, debo decirle que usted no ha tenido todavía la revelación clara de su significado.

Estamos en medio de la adoración y usted está ansioso por terminar y sentarse. Es como si tuviera todo el cuerpo lleno de hormigas. Puesto de pie porque, si se sienta, es un OVNI. También las dos expresiones: si es pura música, usted tiene razón. Si es adoración genuina, usted no tiene revelación de Dios.

Dios, cuando nos vio sucios, pecadores, con trapos sucios, no dignos de nada. Es como ir a visitar al más perro del mundo y quitarse la ropa y toda su gloria y lavarle los pies. Esa es la actitud y la postura de Dios para con nosotros.

Y Dios, en el jardín, puso un árbol llamado árbol de ciencia, para que el hombre tuviera libre albedrío, porque Dios no quería marionetas, ni quería robots. Él quería que el hombre le amara porque quería amarle.

El sacrificio de alabanza, no es el que usted sufra para alabar porque tiene las manos cansadas, o porque hace calor. El sacrificio es la alabanza en sí, no su esfuerzo. La categoría de la adoración.

Si usted entendiera que la iglesia está predestinada a victoria, estaríamos hablando en otro nivel. Caracteres que tienen que ser derribados en la iglesia. “¡No voy a dar ofrenda! ¡Ya di muchísimo! ¡No sé si los hermanitos Pepe y Pancho dan tanto!” Fortalezas.

Son fortalezas o imaginaciones. Imaginaciones falsas de lo que debe o no debe ser. Debido a las fortalezas en los creyentes en áreas financieras, el cuerpo se ha limitado en la tierra. Y los únicos predicadores que tienen algo bueno que decir, o se han ido atrás, o han caído en decepción, o han tenido que manipular sus finanzas para subsistir,. La misma gente suele tumbarlos a pedradas.

¿Y qué tal la ministración? Vienen al altar y, antes de llegar, ya están arrugando la cara; es como un proceso. Empiezan a temblar y a orar en lenguas, en voz baja, antes de llegar. Ni bien los tocan, esa oración se eleva y sueltan los alaridos.

Pregunto, y no sé por qué nadie lo ha preguntado directamente desde un púlpito: ¿Qué hace usted orando si en verdad usted vino a buscar oración? Son fortalezas. Para recibir lo que hay de Dios para usted, abra su corazón de par en par y haga silencio, que es como decir: cierre la bocaza!!

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enero 1, 2015 Néstor Martínez