La Bendición del Espíritu de Inteligencia

La Inteligencia, conforme a las diferentes experiencias probadas y comprobadas en distintas áreas grupales, es el arte de discernir, discriminar, entender y diferenciar las cosas. ¿Discriminar, hermano? Sí, porque en sí misma, esta palabra no es mala ni pecaminosa.

Sí puede serlo cuando la usamos para castigar o marginar personas de cualquier nivel, pero no para elegir, por ejemplo, entre lo malo y lo bueno. Eso, ya es discriminar, y no es negativo en absoluto, créeme. La escritura lo confirma de cabo a rabo, sígueme.

(Éxodo 31: 3) = Y lo he llenado (Habla de Bezaleel) del Espíritu de Dios, en sabiduría y en inteligencia, en ciencia y en todo arte, (4) para inventar diseños, para trabajar en oro, en plata y en bronce, (5) y en artificio de piedras para engastarlas, y en artificio de madera; para trabajar en toda clase de labor.

Indudablemente, la inteligencia es necesaria en cada paso que damos. Y no es un talento “natural” como muchos pretenden creer, sino un don de Dios otorgado a su máxima creación, el hombre, para su beneficio. Sin embargo, y mal que le pese, el hombre la ha utilizado en incontables ocasiones para perjudicar a otros hombres y, en casos, hasta para atacar a la propia creación de Dios, a sus criaturas y a Dios mismo.

(1 Crónicas 22: 12) = Y Jehová te de entendimiento y prudencia, para que cuando gobiernes a Israel, guardes la ley de Jehová tu Dios.

Convengamos que tanto entendimiento de las cosas como prudencia suma para ejecutarlas, tienen que ver con inteligencia. Eso es puntualmente lo que David recibió con la finalidad de ponerlo al servicio de su reinado sobre Israel.

Soplos Divinos

(Job 12: 13) = Con Dios está la sabiduría y el poder; suyo es el consejo y la inteligencia.

(Job 28: 28) = Y dijo al hombre: he aquí que el temor del Señor es la sabiduría, y el apartarse del mal, la inteligencia.

(Job 32: 8) = Ciertamente espíritu hay en el hombre, y el soplo del Omnipotente le hace que entienda.

Queda absolutamente claro que la sabiduría y el poder de Dios, son patrimonios inclaudicables de todos los cristianos; sólo tienen que tomarlo. Asimismo el atinado consejo y la inteligencia para llevar a cabo las distintas estrategias, también son patrimonio del pueblo santo.

Una vez más queda establecido que tanto la sabiduría como la inteligencia tienen su cuna en el temor a Jehová, y su testimonio viviente en apartarse de toda clase de mal. No existe tal cosa como alguien incursionando en lo malo que pretenda ser reconocido como inteligente. La inteligencia no es patrimonio cultural, es soplo de Dios en la vida de los hombres.

Ese Infinito Desconocido

(Salmo 111: 10) = El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; buen entendimiento tienen todos los que practican sus mandamientos; su loor permanece para siempre.

(Salmo 147: 5) = Grande es el Señor nuestro, y de mucho poder; y su entendimiento es infinito.

Es indudable que los cristianos pretendemos conocer al Dios de todo poder que amamos y adoramos, pero no podemos siquiera imaginarnos lo que significa la palabra infinito. Nada para el hombre es infinito, todo tiene una conclusión, incluida su propia vida.

Por lo tanto, un entendimiento infinito, es una clase y calidad de inteligencia desconocida para toda la raza humana, pero a la cual por medio de la unción y plenitud del Espíritu santo, el creyente puede acceder con sólo creerlo posible.

De Su Propia Boca

(Proverbios 2: 6) = Porque Jehová da la sabiduría, y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia.

(Proverbios 3: 19) = Jehová con sabiduría fundó la tierra; afirmó los cielos con inteligencia.

Cuando leemos que de la boca de Dios viene el conocimiento y la inteligencia, debemos entender que se trata de la palabra misma revelada. Porque de la boca de Dios no sale otra cosa que Su palabra, y es de esta palabra que el hombre se nutre y alimenta, engrosando su capacidad ejecutora mediante dones y regalos que Dios le brinda para hacer mejor su trabajo.

Infatigable e Inteligente

(Isaías 40: 28) = ¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance.

Alguna vez alguien me dijo con mucho criterio que Dios era lo que Dios era, y no necesariamente lo que los hombres dicen que es. Porque independientemente de todos los estudios bíblicos que los teólogos quieran sostener, cada hombre o mujer hacen de Dios un personaje acorde a su imaginación.

Con esto estoy diciendo que no es ni casual ni esporádico que cada persona fabrique un Dios a su medida, o a las medidas de sus propias e íntimas necesidades. O que opten por tomar figura de sus padres carnales. Por eso existen formas de un dios severo, permisivo, buenísimo, cruel, castigador y todas aquellas particularidades que los hombres en su rol de padres pueden poseer.

Lo cierto es que estamos hablando de Jehová, creador eterno de todos los confines de la tierra, el que no le ha pedido ayuda a nadie para crear todo lo creado, que no se cansa jamás, y que posee una inteligencia decididamente superior a todo lo conocido. Aquí pregunto: ¿A ese Dios pretenden algunos estudiar, analizar, evaluar y hasta cuestionar? ¡Pobre hombrecillo inepto y vanidoso! El mismo que Jeremías describe así:

(Jeremías 10: 12)=  El que hizo la tierra con su poder, el que puso en orden el mundo con su saber, y extendió los cielos con su sabiduría.

Entre Dones y Talentos

(Daniel 1: 17) = A estos cuatro muchachos (Daniel y sus tres compañeros prisioneros en Babilonia) Dios les dio conocimiento e inteligencia en todas las letras y ciencias; y Daniel tuvo entendimiento en toda visión y sueños.

Tanto que hablamos de la diferencia entre dones y talentos, y hasta hemos enseñado casi con valor doctrinal que una cosa son los talentos naturales y otra muy diferente los dones que Dios regala a sus hijos. No es necesariamente así.

Aquí creo que queda reflejado con absoluta claridad que los llamados talentos naturales, esto es: los que sin ser creyentes traemos casi desde la cuna, tal como el conocimiento intelectual y la inteligencia, también proceden de Dios. Dice aquí que Dios fue quien se los dio a Daniel y los demás.

Pero luego añade, y creo que ya desde el plano estrictamente espiritual, que Dios también le otorga a Daniel la facultad y habilidad de tener diferentes visiones proféticas, interpretar los sueños de otras personas y tener el suficiente entendimiento espiritual, no intelectual, para descifrar sus mensajes.

¿Quién Enseña? ¿Quién Aprende?

(Lucas 2: 47) = Y todos los que le oían.se maravillaban de su inteligencia y de sus respuestas.

La palabra original griega que se traduce aquí como “inteligencia”, es la palabra sunesis.Literalmente significa “poner junto”, por tanto, rapidez de aprehensión, es decir, facultad crítica para una clara aprehensión, para valorar inteligentemente una situación.

El Nuevo Testamento usa dos palabras para entendimiento, phronesis y sunesis. La phronesis actúa, mientras que la sunesis juzga. Phronesis representa el lado práctico de la mente, en tanto sunesis el lado que analiza y discierne.

Convengamos que el Jesús del cual estamos hablando en este texto, es un niño de apenas doce años, que como todos sus congéneres, había sido llevado al templo con la finalidad de presentarlo e iniciar su vida de adulto, tal como era la costumbre tradicional de ese tiempo.

Pero se suponía que él podía sentarse con los maestros de la ley para escuchar atentamente lo que ellos decían y aprender sus primeros rudimentos de la religión. Lo que no se comprendía del todo, y maravillaba a quienes eran testigos, era que en lugar de ser oyente, Jesús ya era exponente, y que los que oían y aprendían de él eran los que supuestamente debían enseñarle. De esto es de lo que Pablo le habla a su discípulo Timoteo.

(2 Timoteo 2: 7) = Considera lo que digo, y el Señor te de entendimiento en todo.

Certezas Verdaderas

(1 Juan 5: 20) = Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido, y nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero; y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero dios, y la vida eterna.

Lo que Juan describe aquí, es lo que normalmente nosotros hemos dado en llamar: “certeza”. Que es un término imposible de explicar de manera técnica o racional. Porque todos los que tenemos o hemos tenido certeza de algo o alguien, coincidiremos en que lo más cercano a una explicación de significado de certeza, sería algo así como: “yo sé, que sé, que sé y que sé, pero no sé explicar cómo y por qué es que lo sé.

De ese entendimiento se está hablando aquí. Porque con un entendimiento humano, secular, intelectual y literal, es imposible determinar que Jesucristo es Dios. Una doctrina probablemente se pueda memorizar y repetir, pero una concepción de vida eterna y la seguridad plena de que eso es así, sólo puede lograrse con la guía y ayuda del Espíritu Santo, y eso es total y absolutamente imposible de reseñar o explicar con concreta expresión humana.

(Colosenses 1: 9) = Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual, (10) para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios; (11) fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, para toda paciencia y longanimidad; (12) con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz; (13) el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, (14) en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.

Regalos del Cielo

De todo este maravilloso compendio de precisión qué Pablo elabora acerca de las bondades del evangelio de Jesucristo, podemos rescatar algo que no siempre se nos ha enseñado, y que sin embargo está a la vista desde siempre: hay una inteligencia de nivel espiritual que está muy por encima de la meramente intelectual que es la que más conocemos y a la que normalmente veneramos. Entre esa inteligencia y los más conocidos dones del Espíritu Santo, hay algunas diferencias que tal vez debamos examinar.

Los dones del Espíritu Santo son como iluminaciones o “toques” especiales que nos da el mismo Espíritu para que podamos penetrar en algunos de los “rincones” esenciales para nuestra santidad. Su cometido fundamental es entender a Jesucristo. No son dones abstractos ni especulativos, ni lejanos… Los dones del Espíritu vienen a enseñarnos quién es Jesucristo y nos llevan a una relación personal con Jesucristo y por Él con el Padre.

Se define este Don de Inteligencia como “un hábito sobrenatural infundido por la gracia, por el cual la inteligencia del hombre, bajo la acción iluminadora del Espíritu Santo, se hace apta para una penetrante intuición de las verdades reveladas especulativas y prácticas y hasta las naturales en orden al fin sobrenatural”.

Un poco más sencillo. Este Don es un don de conocimiento y nos hace conocer a Jesucristo en la línea de la verdad. Nos lo hace conocer “desde adentro”, íntimamente: “El nombre de entendimiento implica un conocimiento íntimo. Entender significa, en efecto, algo como leer dentro”.

Los hombres entendemos las cosas por la inteligencia, pero nuestra inteligencia es racional, o sea que pasa deductivamente de una cosa a la otra: “dos y dos son cuatro, cuatro y dos son seis…” dice la canción de las niñas… Así funciona nuestra razón, por partes, distinguiendo, comparando.

Nuestra razón natural necesita distinguir para entender. El Espíritu Santo cuando viene con el Don de Inteligencia no viene con ese método racional, sino que viene de una manera más parecida al conocimiento del cielo.

Porque en el cielo el conocimiento es intuitivo, se ve directamente a Dios “tal cual es” diría Pablo. Y no veremos por nosotros mismos, sino por “especies divinas” es decir por algo que nos dará Dios. Las cosas nos serán evidentes, sin necesidad de distinguir ni comparar, sino que conoceremos todo intuitivamente -es decir en su conjunto- porque conocernos todo en Dios. En esta vida el Don de Inteligencia funciona de modo semejante y nos hace conocer así, aunque según nuestra capacidad humana, a Dios, a sus misterios y a las creaturas.

Un hermoso ejemplo del Don de Inteligencia es Tomás, el apóstol incrédulo, cuando vio al Resucitado después de no haber creído a los otros discípulos. Cuando vio al Señor sin discurrir ni analizar, sino de golpe, entendió todo, y por eso dijo: “Señor mío y Dios mío” como un signo de que había entendido profundamente en el misterio de Jesucristo.

Este Don nos da una gracia especial para descubrir el sentido oculto de las Escrituras. Muchas veces nos pasa que leyendo la Biblia, especialmente en oración, sentimos algo nuevo en un texto leído muchas veces.

Eso es el Don de Inteligencia que nos da luces para conocer una presencia viva y novedosa de Dios. También puede pasarnos con una canción, con una lectura, una predicación… Cualquier cosa que sintamos que haga que “se nos abren los ojos” como les pasó los discípulos de Emaús que, cuando el Desconocido partió el pan, ahí lo reconocieron por la acción del Don de Inteligencia.

O a la Magdalena que habla con el cuidador de la huerta en el sepulcro de Jesús sin reconocerlo. Pero cuando el Señor le dijo “María” ella recibió en Don de Inteligencia y entendió todo: le respondió “Raboní” y se tiró a los pies del Resucitado.

Muchas veces no tenemos tiempo de ponernos a reflexionar en lo que somos y tenemos, pero es importante hacerlo de vez en cuando, pues si no conocemos los dones que Dios nos ha dado, ¿cómo vamos a poder usarlos, aprovecharlos y, entonces, vivir mejor?

Tenemos que conocer todo lo que Dios nos ha dado como personas, para poder aprovecharlo positivamente. Dios le dio a la persona humana cuatro cualidades que lo hacen semejante a Él y superior al resto de las criaturas:Inteligencia, Voluntad, Libertad y Capacidad de amar.

Estampas de Inteligencia

La inteligencia es la capacidad que tiene el hombre para pensar, para buscar y hallar la verdad a través de la mente y la razón. Gracias a esta capacidad, el hombre puede entender y aprender, imaginar y memorizar, puede hacer grandes descubrimientos e inventar cosas maravillosas, puede mejorar el mundo, pero lo más importante es que, gracias a su inteligencia, el hombre puede llegar a conocer la verdad.

Conocer la verdad significa que aquello que pensamos coincide con lo que realmente es o sucede. Por ejemplo: Si vemos un burro y pensamos: "aquello que veo es un burro", estamos en la verdad. Pero si somos medio miopes y, viendo un burro, pensamos que lo que vemos es un caballo, entonces nuestra miopía engaña a nuestra inteligencia y la aleja de la verdad.

La verdad de si era burro o caballo, puede ser intrascendente en nuestra vida (a nadie van a matar por confundir un burro por un caballo), pero hay verdades que son muy importantes de conocer porque afectan a toda nuestra vida.

Son las verdades que llamamos "trascendentes" y que responden a las preguntas: ¿Por qué estoy vivo? ¿Quién me dio la vida? ¿Por qué me la dio? ¿Qué quiere de mí? ¿Por qué voy a morir si deseo vivir? ¿Por qué existe el mal en el mundo? ¿Por qué existe el sufrimiento, si yo quiero ser feliz?

La inteligencia nos hace capaces de conocer estas verdades trascendentes, pero sólo las descubriremos si empleamos tiempo y nuestra inteligencia en ello: pensando, estudiando, preguntando. En cambio, si nos pasamos la vida pensando en si fue burro o caballo lo que vimos, no descubriremos nada que sea trascendente para nuestra vida.

Con la Mejor Voluntad

El hombre no sólo piensa, sino también "quiere". Es decir, el hombre busca aquello que le atrae. La voluntad es la capacidad que tiene el hombre para "moverse" hacia un bien que desea. La voluntad busca siempre un bien que ha sido pensado y prestando a ella anteriormente por la inteligencia.

La voluntad se mueve para alcanzar la felicidad que la inteligencia piensa que le dará tener el bien deseado. Y así como hay verdades y verdades, también hay quereres y quereres: el "querer comer un chocolate en este momento" es un querer intrascendente, pero el "querer ser feliz eternamente", es un querer que puede afectar todos nuestros pensamientos y acciones.

Sueños de Libertad

La libertad es la capacidad que tiene el hombre para actuar o no actuar, para hacer eso o aquello, de acuerdo con su inteligencia y voluntad. Es la capacidad que tiene el hombre para escoger, para decidir entre dos o más bienes.

Al ser el hombre libre, se convierte en responsable de sus acciones; es decir, él tiene que responder por lo que hace o dice y se le pueden pedir cuentas de lo que hace o dice. A un animal no se le puede exigir lo mismo.

Un lobo, por ejemplo, no se da cuenta de lo que hace cuando mata una oveja, simplemente tiene hambre y actúa. En cambio, el hombre puede tener hambre y escoger libremente comer o no comer. Y volvemos a lo mismo.

Así como hay verdades y Verdades, y así como hay quereres y Quereres, también hay decisiones y Decisiones. Por ejemplo: No me afectará en nada si decidí libremente ponerme la camisa blanca en lugar de la azul para ir a una reunión, pero puedo "dar al traste" toda mi vida si decido libremente casarme con la persona equivocada y puedo estropear toda mi eternidad si decido libremente buscar el mal en lugar del bien.

Una decisión importante tomada "sin pensar", "al aventón", al "a ver qué sale", nos puede acarrear muchos problemas en esta vida y en la futura. Una decisión importante necesita que se piense bien y que sea revisado lo que la voluntad quiere. Podemos hablar de tres áreas en las que actúa la libertad del hombre:

a) Libertad física o de movimiento.Es la libertad para moverse de un lugar a otro. Te puedes cambiar de silla, levantarte e ir y venir por todo el lugar donde te encuentres, puedes rascarte la cabeza o mantener cruzados los brazos. No hay nada ni nadie que te lo impida. Tienes libertad física.

b) Libertad de acción.Es la libertad de querer o elegir cualquier cosa o acto. Puedes, saliendo de donde ahora te encuentras, decidir comprarte un dulce, o puedes ahorrar ese dinero para los útiles de la escuela. Puedes despedirte de quienes estaban contigo o salir en silencio. Puedes.

c) Libertad moral.Es la que elige entre el bien y el mal. Por ejemplo: Decidí no tomar más alcohol porque quiero dejar de sentirme mal y de hacer daño a mi familia.

Pero la libertad no es "hacer lo que uno quiera", porque existen leyes (naturales y humanas) que deben respetarse para poder vivir en paz con nosotros mismos y con todos los demás.Imagínense qué sucedería si tratáramos de no respetar la ley natural de la gravedad (que es la que hace que se caigan los objetos), y decidiéramos lanzarnos desde un quinto piso… ¡Moriríamos estrellados contra el suelo!

De la misma manera, imagínense que no quisiéramos obedecer las leyes humanas del respeto a la propiedad privada… Yo, por lo pronto, agarraría la lapicera de un señor y me quedaría con la camisa de ese otro y con los zapatos de aquél, "porque me gustaron". La vida en comunidad sería un desastre!

Por lo tanto, aunque seamos libres, totalmente libres, esto no nos da el derecho de hacer cuanto nos venga en gana. Alguien de peso dijo alguna vez: "Hagan buen uso de su libertad, para que con base en la verdad, puedan lograr realmente cosas buenas".

Relaciones entre las facultades de la persona humana

La inteligencia, la voluntad y la libertad actúan siempre juntas: La inteligencia hace que el hombre descubra un bien (algo bueno o que parece bueno). La voluntad mueve al hombre para que busque y consiga ese bien descubierto por la inteligencia.

La libertad le permite al hombre decidir si se mueve o no se mueve con su voluntad para alcanzar el bien que ha descubierto la inteligencia, pues hay que tener presente que la voluntad del ser humano, como el libre, puede elegir actuar en contra de algunos datos ofrecidos por la inteligencia.

Así, por ejemplo ¿No hemos bebido agua alguna vez sin la seguridad de que sea potable al estar presionados por una fuerte sed? O ¿No hemos renunciado a un dinero que nos atraía para fines razonables para dárselo a quien lo necesitaba?

Aclaremos la actuación conjunta de esas tres facultades. Imaginemos que uno de ustedes, paseando por la calle, ve a una muchacha muy hermosa. La observa y descubre que parece una chica simpática y decente.

La inteligencia descubre un bien.Al descubrir a esa joven como posible bien, siente deseos de conocerla mejor. La voluntad quiere conseguir ese bien. Duda un momento, pero al final se acerca a ella y la invita a tomar un helado, un café o una gaseosa. La libertad decide alcanzar ese bien. Dios siempre ha respetado la voluntad libre de la persona humana.

Capacidad de Amar

Algo más que nos hace diferentes y superiores al resto de los seres la Creación (animales, aves, etc.) es nuestra capacidad de amar que es debido a nuestra libertad, pues una criatura que no es libre no puede amar, ni pecar (que es falta de amor).

La capacidad de amar es la capacidad inteligente, voluntaria y libre de darse uno mismo al prójimo, de entregarse totalmente a los demás sin poner condiciones. Los animales no pueden amar; sólo se da en ellos la atracción sexual, pero ésta no es amor.

El amor del ser humano puede ser de diferentes tipos: filial (a los padres y a Dios), fraternal (a los amigos o hermanos), esponsal (al cónyuge) o humanitario (a todos los hombres). Cada uno de estos amores tiene diferentes manifestaciones, pero se caracterizan todos por la entrega total y desinteresada de la persona al otro.

El amor no es un sentimiento, sino un acto de la inteligencia, de la voluntad y de la libertad. No se ama porque se siente amor hacia una persona, sino que se ama porque se quiere amar a esa persona.

Amar es desear para el amado lo mejor de todo, no para tu satisfacción personal sino para la de él y ayudarle a conseguirlo. Aquí no acaba el egoísmo sino sólo la generosidad. Amar, pues, es darse al otro sin esperar nada a cambio.

Tomemos como ejemplo el amor de Dios por nosotros: Él se entrega todo por nosotros en cada momento. Nos da la vida, la Creación maravillosa, su vida divina en los sacramentos, hasta a su propio Hijo nos lo entregó por amor. Y no tiene por qué hacerlo, Él es perfecto, infinito, omnipotente… ¿Qué interés puede tener para ti su amor por mí, por cada uno? Él ama a todos con igual amor.

Si alguno de ustedes se siente poco amado por Dios, el problema no está en Dios sino en el. El amor de Dios es como la luz del sol. El sol brilla siempre, pero si yo me volteo de espaldas o cierro la persiana, no entra la luz del sol, pero por mi culpa, no por la del sol (corro la cortina), que siga brillando.

Las Grandes Diferencias

Recuerdo cuando era niño y en la escuela solían elogiarme por algunas cosas que hacía bastante bien, como escribir, recitar poemas o actuar en las obras de teatro infantil. Lo que más escuchaba al respecto (Y obviamente me lo creía) era que era muy inteligente.

Supongo que a muchos les habrá ocurrido algo parecido. Y a eso deberíamos sumarle, por ejemplo, la rotulación de inteligencia para mucha gente que ha llegado a una buena vejez y recoge halagos por su sabiduría.

Debo decir que de todo hay una realidad y una falsedad. Porque si conocemos profundamente el significado de ambas palabras, inteligencia y sabiduría, veremos que hay diferencias sustanciales con respecto a una persona.

Yo puedo decir categóricamente que un hombre sabio, sólo es aquel hombre que depende de Dios. Sin embargo, un hombre inteligente puede ser cualquiera que posea habilidades naturales, también dadas por Dios pero a toda Su Creación, para ejercer una tarea o estudio con destreza y la capacidad para ejecutarla aunque ésta no sea perfecta. Quiero exponerte a continuación, las similitudes y diferencias.

Conozcamos ahora al hombre inteligente, pero sin sabiduría.- Puede tener habilidades extremas en muchas actividades de la vida cotidiana. Puede ser una persona estudiosa con conocimiento adquirido. (Ingeniero, poeta, músico, médico, etc.)

Normalmente una persona inteligente puede funcionar por su razonamiento en todo lo que hace. Es emprendedor y trata de obtener sus metas trazadas de acuerdo con su pensamiento. Su pensamiento está programado en la prosperidad social que ha de alcanzar, y su satisfacción es alcanzarla.

Puede dirigir en su conocimiento si sus características personales lo permiten. Puede aprender métodos y técnicas o todo lo que encuentre a mano para relacionarse con los demás. De los hombres inteligentes hay mucho que hablar. Poseen características especiales, pero la más importante es su personalidad interior. Ahí es donde comenzamos a entrar en el mundo de la sabiduría que veremos más adelante.

Un hombre inteligente puedes ser tú mismo, porque todos somos inteligentes en algún área a las que llamamos capacidades naturales. Tú puedes ser un gran escultor, un gran cantante o un gran chofer de taxi. Todos tenemos destrezas en diferentes áreas del conocimiento humano.

Por ejemplo: un obrero de la construcción que se dedica a este trabajo rudo tendrá mayor destreza en esa área que otra persona que sea escritora. Pero la inteligencia de ambos radica en hacer cada uno su labor.

Aún más, el escritor no se ha dedicado al trabajo rudo, pero lo puede hacer y tener destreza para hacerlo, y el trabajador rudo puede ser un excelente escritor también. Para muchas personas hay confusión en cuanto a tareas que el hombre realiza y su inteligencia. La inteligencia del hombre depende de su naturaleza y no de lo que hace, por lo que concordamos en que todos los hombres son inteligentes,

La inteligencia depende del pensamiento humano y el deseo de ejercer su capacidad al máximo en lo que hace (La capacidad aumenta con su estudio, pero el estudio no hace al hombre ser inteligente): Somos hombres creados por un ser divino. Este nos hizo a imagen y semejanza de Él.

Nuestra inteligencia fue preconcebida desde el principio. Por lo que podemos explicar que el niño nace inteligente y aprende a desarrollar su capacidad. Eso incluye el lenguaje y el estudio futuro. Lo que hace que se desenvuelva mejor en sus años de juventud y para toda la vida. (Bíblicamente, libre albedrío).

Es decir, tiene la capacidad puesta ya en un principio por Dios de escoger nuestro camino y futuro. Por esto el Señor nos encarga a los padres, el encaminar a los niños en sus caminos, para que cuando sean mayores no se aparten de la sabiduría y la inteligencia, que están determinadas por el conocimiento de la Palabra de Dios.

El ejemplo mayor es que todos podemos cantar, pero no todos somos cantantes, porque entran a funcionar capacidades naturales de destreza, pero sí todos poseemos la inteligencia de poder cantar. Si no tienes un don y lo pides a Dios, Él te lo dará. Este don sería un don espiritual y no capacidad natural, porque ha sido dado a través del Espíritu de Dios. Ahí se cumplen las promesas de Dios a sus hijos. Dice el Señor: pedid y se os dará.

(Mateo 7: 7) = Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.

(8) Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.

(9) ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra?

(10) ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente?

(11) Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿Cuánto más vuestro padre que está en los cielos dará buenas cosas  a los que le pidan?

(12) Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas.

Un hombre inteligente reconoce y escoge sus dones y destrezas y los pone a funcionar para alcanzar una prosperidad material de lo que hace. Esto es natural en todas las personas. Esto es constante e invariable, todos hacen lo mismo. Las personas pueden tener frustración por no ejercer el deseo de sus dones naturales, pero siempre tratan de buscarlos y alimentarlos de alguna forma.

El desear tener un don natural que no tenemos es frustrante también, y esto sucede mucho en personas que quieren ser lo que no pueden. Pero para todo hay un remedio y un escape, pero éste no está en el plano natural humano, sino en el plano espiritual. Existe una relación entre la inteligencia y la sabiduría que es lo que expondré seguidamente.

Conozcamos ahora a los hombres sabios que sí poseen inteligencia.- Su sabiduría es proveniente del plano espiritual. No hay frustración en su personalidad. Su vida es más equilibrada. Depende de Dios para todo lo que hace y no ponen la mira en las cosas materiales sino en las espirituales.

Piensan en el bienestar del prójimo y no en el suyo. Aman a Dios sobre todas las cosas. Su familia es lo básico después de Dios. Reconocen sus debilidades y le piden a Dios para que les dé destreza en ellas. Buscan la paz espiritual en ellos y con los hombres. Ayudan y son dignos de reconocimiento y su visión es estar con el Señor en Su venida.

Existen muchas más características del hombre sabio, pero la sabiduría no depende de la edad, depende de Dios Todopoderoso, que es quien puede dárnosla a través de Su palabra. El hombre sabio posee la capacidad de resistir cualquier perturbación y funciona basado en la verdad cristiana, no lo hace en su pensamiento, sino que pone a Dios de escudo y defensor en cualquier batalla.

No importa lo que trabajemos y tengamos, nuestra sabiduría está en buscar de Dios y no de los hombres, porque la inteligencia ya la tenemos. Trabajemos y hagamos todo en unión a Dios. Porque el afán de este mundo es abominación al Señor. El pensamiento del hombre sabio es limpio y sin maquinación, porque está lleno de amor divino. No mira lo terrenal como primario, sino que pone cada cosa en su sitio como Dios manda.

Observa prolijamente si sólo eres inteligente o si también posees sabiduría. Recuerda que esta última está en el plano espiritual y no en el humano, aunque la reflejemos en éste. Si la tienes, bienaventurado eres y si no, yo le pido a Dios para que le creas a Él y puedas poseerla para que las cosas al final sean con la bendición de Dios y no por el reconocimiento de los hombres solamente.

¿De Dónde Viene la Inteligencia?

¿De dónde viene la inteligencia? Porque este tema es la base para poder entender la relación y la ubicación privilegiada que tenemos ante toda la creación. Y para eso primero tenemos que dejar claro lo que es la trinidad del Hombre o Tricotomía, como la llaman algunos estudiosos del tema, Cuerpo, Alma y Espíritu.

Después de escuchar algunas tesis, salió lo que llamamos en el argot cristiano “Alimento Sólido” o  rebanada de carne muy grande para atragantar a cualquiera que trate de asimilarlo al alimentarse de él, para poder digerir este tipo de alimento espiritual, se requiere cierta madurez y cierto nivel de conocimiento, discernimiento o revelación de la palabra de Dios a través del estudio.

Y no digo que yo, ya lo haya alcanzado, como lo dijo Pablo, pero sí puedo asegurar que Dios me ha revelado cosas que se han confirmado en muchas circunstancias de mi vida diaria. Me han motivado a escribir de ellas y compartirlas con aquellos hermanos y hermanas que están dispuestos a escucharlas.

Dios me dio cada palabra para escribirlo, y muchas cosas de las que Dios me dio para plasmarlas se están confirmando. Por eso quiero compartir este estudio con todos ustedes, y el tema de discusión fue después de estar de acuerdo, de que somos cuerpo, alma y espíritu, surgió la pregunta a discusión:

¿En dónde se ubica la inteligencia? Estaremos de acuerdo que en el cuerpo no se encuentra, así que deberemos ver si está en el alma o en el espíritu. Yo doy mi opinión en base a lo que he aprendido y vivido a través de la palabra de Dios, y afirmo que según lo que Dios me ha mostrado sobre la Inteligencia se ubica en el espíritu.

Pero hay otros que entienden que no es así y que tienen para ellos que es en el alma. Pero podemos ponernos de acuerdo que para despejar las dudas que hayan surgido, nos demos a la tarea de escudriñar la palabra pidiendo al Señor me de revelación sobre este tema.

Me quede una vez más impactado de la palabra de nuestro Padre. Nunca trataba de competir o de demostrar quién tiene la razón, de ganar o perder, sino de poder entender y confirmar lo ya visto. Arrendaba este tema para poder ministrar y predicar la palabra de Dios.

Y mi Padre celestial sabe que en mi corazón mi única intención es edificarme y edificar conforme a su palabra. Le doy gracias a Dios porque permite este tipo de situaciones para que seamos edificados y no tratar de imponer mi razón omi voluntad, sino que sea la razón y la voluntad de Dios la que impere.

Este mensaje va encaminado para aquellos que todavía tienen duda o no tienen una visión muy clara de lo que es cuerpo, alma y espíritu, y de que se compone cada parte de la trinidad o tricotomía del hombre, y donde se ubica la inteligencia de estas tres partes de nuestro ser.

Los que hemos estudiado la Biblia sabemos, que en la palabra de Dios que hay dos tipos de palabra, lo que llamamos la palabra Logosy la palabra RemaLa palabra logos es aquella que nos da un mensaje literal de lo que estamos leyendo, y la palabra rema es aquella palabra que nos da una revelación.

Es aquella palabra por medio la cual Dios nos habla en ese momento y esa palabra encaja perfectamente en alguna circunstancia de nuestra vida o nos da revelación para dar solución a alguna aflicción o problema.

Nos da respuesta a cosas que a veces no entendemos. Nos da ánimo o consuelo en el momento preciso en que lo necesitamos. O nos quita la venda de los ojos de cosas que antes no veíamos, en lo terrenal, en lo carnal, y abre nuestros ojos y oídos espirituales para discernir claramente su mensaje, para llevar a la acción de los hechos, a lo tangible de las cosas.

Dice la palabra de Dios que él hace las cosas que se ven de las que no se veían. Hebreos 11:3,  Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía”.

Ahora vayamos al estudio de este tema desde su definición en el mundo secular. Escudriñando algunos diccionarios me quedo con las definiciones que aquí, transcribo textualmente, y posteriormente entraremos de lleno a la palabra de Dios.

La inteligencia: es la capacidad de relacionar habilidades y conocimientos que poseemos para resolver una determinada situación.¿Qué es una inteligencia? Es la capacidad para resolver problemas cotidianos, para generar nuevos problemas, para crear productos o para ofrecer servicios dentro del propio ámbito cultural.

El Psicólogo Howard Gardner de la Universidad de Harvard publicó su teoría de las inteligencias múltiples. El Dr. Howard dividió la inteligencia en ocho tipos de inteligencia las cuales se describen a continuación:

Inteligencia lingüística, La que tienen los escritores, los poetas, los buenos redactores. Utiliza ambos hemisferios.

Inteligencia lógica-matemática,la que se utiliza para resolver problemas de lógica y matemáticas. Es la inteligencia que tienen los científicos. Se corresponde con el modo de pensamiento del hemisferio lógico y con lo que la cultura occidental ha considerado siempre como la única inteligencia.

Inteligencia espacialconsiste en formar un modelo mental del mundo en tres dimensiones; es la inteligencia que tienen los marineros, los pilotos, los ingenieros, los cirujanos, los escultores, los arquitectos o los decoradores.

Inteligencia musical, es aquella que permite desenvolverse adecuadamente a cantantes, compositores, músicos y bailarines.

Inteligencia corporal-cinestésica, o la capacidad de utilizar el propio cuerpo para realizar actividades o resolver problemas. Es la inteligencia de los deportistas, los artesanos, los cirujanos y los bailarines.

Inteligencia intrapersonal, es la que permite entenderse a sí mismo. No está asociada a ninguna actividad concreta.

Inteligencia interpersonal, la que permite entender a los demás; se la suele encontrar en los buenos vendedores, políticos, profesores o terapeutas.

Inteligencia naturalista, es utilizada cuando se observa y estudia la naturaleza, con el motivo de saber organizar, clasificar y ordenar. Es la que demuestran los biólogos o los herbolarios.

Si indagamos un poco en la etimología de la propia palabra encontramos en su origen viene de un vocablo latino: Inteligere, compuesta de INTUS (entre) y LEGERE(escoger). Cuidado: mucha atención en esta parte de la etimología de la palabra (ESCOGER-ENTRE), por lo que podemos deducir que ser inteligente es saber elegir la mejor opción entre las que se nos brinda para resolver un problema. ¿Te dice algo LibreAlbedrío?, más adelante hablare sobre este punto.

Otras Definiciones de Inteligencia

Conjunto de funciones psíquicas superiores o de asociación, que comprende el pensar, conocer y comprender. Conocimiento, comprensión, acto de entender. Sentido en que se puede tomar una sentencia, dicho o expresión. Habilidad, destreza y experiencia. Acuerdo o entendimiento entre dos o más personas, Naciones, etc. Sustancia puramente espiritual. (Esto es de un diccionario secular).

Ahora por otro lado no debemos confundir la palabra Inteligencia, con Intelecto, Memoria, y Sabiduría. A continuación les doy algunas definiciones seculares.

Intelecto: (Del latín intellectus) Entendimiento, potencia cognoscitiva racional del alma humana. (R. A. E.) La palabra intelecto, tiene que ver con el entendimiento y el conocimiento, de preferencia a las ciencias, las artes y letras, un hombre intelectual es una persona que tiene un conocimiento general de estas cosas.

Memoria:Capacidad mental que permite a un individuo registrar, conservar y evocar las experiencias, y es el lugar donde se almacena toda la información que entra por nuestros cinco sentidos. (En términos informáticos es el disco duro de nuestra mente.)

Sabiduría:Grado más alto del conocimiento.- Conocimiento profundo en alguna materia, incluso en ciencias, letras o artes.

La palabra, INTELIGENCIA tiene que ver con la habilidad del hombre, la destreza, la experiencia para enfrentar todos los problemas o adversidades, derivada de su fuerza interior, de su fuerza espiritual sin estar controlada por los sentimientos o las emociones o los sentidos.

Una persona puede ser inteligente desde que nace, de hecho pienso que Dios nos dio inteligencia a todos, con habilidades más desarrolladas que otras y así podemos ser diferentes e individuales para que cada quien sea complemento de la creación, por ejemplo podemos ver personas que son grandes médicos, arquitectos o ingenieros, científicos, líderes sociales, políticos, etc.

Y esto es para que no hagamos lo mismo todos, tanto se requiere del médico como el trabajo de un artesano o un carpintero, no menos importante que la del médico, un Ingeniero o un Arquitecto, se complementan para hacer construcciones que transforman nuestro hábitat en un lugar más agradable vivir, el campesino o el Ingeniero Agrónomo producen los alimentos para que el hombre pueda llevar alimentos naturales a la mesa, el pescador o el biólogo marino.

 Dios nos dio una inteligencia a todos por igual, solo con habilidades más desarrolladas que otras y esto lo confirman los científicos del mundo, pero también podemos ver que hay personas que tienen varias habilidades de inteligencia.

Ahora si agárrate bien de dónde estás para que no te vayas a caer, y si estás parado siéntate porque lo que Dios nos muestra es tan impactante que yo sé que si estás leyendo esto nunca se te van a olvidar estas líneas.

Comencemos en el Principio, ¡Oh!, que inteligente Verdad, bueno es que valga la redundancia, comenzaré por el principio de todo. De la Humanidad, en el Libro de Génesis, (que significa “en el principio”), en el capítulo 2, versículo 15 al 17, (15). Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase. (16). Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; (17). Más del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.

Desde el principio Dios les dio a Adán y Eva la inteligencia para que tuvieran libre albedrío, y pudieran elegir, entre una opción y otra, entre el bien y el mal, entre obedecer y desobedecer. Aquí en esta parte la Biblia da respuesta a todos aquellos que preguntan porque Jehová, les puso esa condición a Adán y Eva de comer de todo el Huerto, pero no del árbol del bien y del mal.

Por qué les puso esa tentación, conociendo la fragilidad del ser humano, aunque sabemos que la palabra dice que Dios no nos tienta, nuestro amado padre celestial, cuando creó al Hombre y a la Mujer, les dio un cuerpo, una alma y un espíritu, en Génesis 2:7.

Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.En el original aliento de vida está escrito como RUACH en hebreo, que sirve para denotar varios conceptos que son sinónimos del espíritu en la Biblia, (VIENTO, ALIENTO, MENTE, ESPIRITU.)

Adán y Eva no podrían ser la creación perfecta de Dios si no fueron creados con una libre voluntad, con un libre albedrio de tener el poder de elegir, y durante mucho tiempo ellos eligieron obedecer, hasta que Eva fue seducida, fue convencida de tomar una mala decisión, y fíjense que no digo engañada, porque el pasaje nos muestra que Eva si sabía que no debía de comer del árbol prohibido, y se lo repitió a la serpiente, chequemos esto en Génesis 3:1-6

Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? (2) Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; (3) pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis. (4) Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; (5) sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal. (6) Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella.

Ella decidió creerle a la serpiente y no a Dios, ¿Y que me dices de Adán?, el decidió dejar sola a Eva, ¿Dónde estaba Adán, cuando la serpiente seducía a su mujer?, y luego que estuvo con ella decidió comer del fruto, que Eva le ofreció.

Y lo hizo sabiendo que no debía de comer del fruto de ese árbol, las instrucciones fueron muy claras y muy precisas, en ese tiempo como en la actualidad las instrucciones de Dios, fueron y son muy claras, los mandamientos que Dios nos dio en su palabra, están muy claros, que parte de ellos no hemos entendido, pero es que es muy difícil, cumplirlos.

¡Ah! ese es otro boleto, mi rey, mi amadísimo hermano nada es fácil, pero de que son más claros que el agua, lo son, sino a las pruebas me remitoNo tendrás dioses ajenos delante de mí, no harás imágenes, no robarás, no matarás, no desearás la mujer de tu prójimo, honrarás a tu padre y a tu madre para que tengas larga vida, no codiciarás, no cometerás adulterio.

En Éxodo 20:1 al 17 puedes leerlos completos y te aseguro que los vas a entender muy bien, yo me pregunto por qué es tan difícil de entender o de interpretar esto, en la lengua o dialecto que lo escribas dicen lo mismo.

Dios, al darnos espíritu, nos dio la inteligencia, y por eso afirmo que la Inteligencia está en el espíritu porque la verdadera inteligencia viene de Dios, por eso ahora voy a compartir los versículos en que Dios me confirma esto, el que le cree a Dios y lleva a la práctica todas sus enseñanzas, recibe la inteligencia que viene de Él.

 Cuántas veces hemos visto a grandes eminencias, de mentes brillantes, siendo manipulados por una hermosa mujer, o por un amigo, el maligno lo tiene atado con el amor al dinero, gente intelectual o genios viviendo en la miseria, y no por su voluntad, un gran matemático, resuelve los problemas más difíciles e impresionantes, pero no es capaz de tener inteligencia para seducir o conquistar a una mujer, o para tener buenas relaciones con su familia, amigos o la misma sociedad.

Pero la Biblia nos dice que la inteligencia viene de Dios y esto lo respaldaremos con versos de la misma Palabra de Dios, en:

Proverbios 9:10, El temor de Jehová es el principio de la sabiduría, Y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia.

Proverbios 2:6,  Porque Jehová da la sabiduría, Y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia.

Isaías 11:2, Y reposará sobre él el Espíritu de Jehová; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor de Jehová.

Isaías 29:24, Y los extraviados de espíritu aprenderán inteligencia, y los murmuradores aprenderán doctrina.

Job 20:3, La reprensión de mi censura he oído, Y me hace responder el espíritu de mi inteligencia.

Pero miren que hermosa revelación, en la Biblia hay un pasaje donde también se hace la pregunta de, ¿Dónde se ubica la inteligencia?, Y también nos da la respuesta, además hay cerca de 53 apariciones de la palabra Inteligencia en la versión Reina-Valera donde nos revela quien da la inteligencia y a quién se la da y a quién, no se la da.

Alguien comento alguna vez, que la Biblia no decía dónde estaba, pero yo creo todo lo contrario, pues aunque no lo dice literalmente o directamente, lo dice de muchas formas, pues al leer todos los versículos donde aparece la palabra inteligencia pongo el pasaje completo para su mejor comprensión.

Job 28:12-28Más ¿dónde se hallará la sabiduría? ¿Dónde está el lugar de la inteligencia? (13) No conoce su valor el hombre, Ni se halla en la tierra de los vivientes. (14) El abismo dice: No está en mí; Y el mar dijo: Ni conmigo. (15) No se dará por oro, Ni su precio será a peso de plata. (16) No puede ser apreciada con oro de Ofir, Ni con ónice precioso, ni con zafiro. 

(17) El oro no se le igualará, ni el diamante, Ni se cambiará por alhajas de oro fino. (18) No se hará mención de coral ni de perlas; La sabiduría es mejor que las piedras preciosas. (19) No se igualará con ella topacio de Etiopía; No se podrá apreciar con oro fino. (20) ¿De dónde, pues, vendrá la sabiduría? ¿Y dónde está el lugar de la inteligencia? 

(21) Porque encubierta está a los ojos de todo viviente, Y a toda ave del cielo es oculta. (22) El Abadón y la muerte dijeron: Su fama hemos oído con nuestros oídos. (23) Dios entiende el camino de ella, Y conoce su lugar. (24) Porque él mira hasta los fines de la tierra, Y ve cuanto hay bajo los cielos. (25) Al dar peso al viento, Y poner las aguas por medida; (26) Cuando él dio ley a la lluvia, Y camino al relámpago de los truenos, (27) Entonces la veía él, y la manifestaba; La preparó y la descubrió también.

Y en el 28 nos da la respuesta, Y dijo al hombre: He aquí que el temor del Señor es la sabiduría, Y el apartarse del mal, la inteligencia.

Job 38:36 ¿Quién puso la sabiduría en el corazón? ¿O quién dio al espíritu inteligencia?

Proverbios 3:19, Jehová con sabiduría fundó la tierra; Afirmó los cielos con inteligencia.

Proverbios 19:8, El que posee entendimiento ama su alma; El que guarda la inteligencia hallará el bien.

Colosenses 1:9-10, Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual, para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios.

Lucas 2:46-47, Y aconteció que tres días después le hallaron en el templo, sentado en medio de los doctores de la ley, oyéndoles y preguntándoles. Y todos los que le oían, se maravillaban de su inteligencia y de sus respuestas.

Conclusión

Para concluir esta aportación, en una ocasión que una persona me decía despectivamente, dándosela de muy inteligente, que había gente con muy poca inteligencia. Yo soy un convencido que Dios nos dio a toda su creación inteligencia, con habilidades diferentes, y esto me recuerda que en oración el Señor me mostró la imagen de un Joven con parálisis cerebral, que se pudiera pensar que en el no hay inteligencia.

Pero me mostró que aún con su parálisis este joven escribía en una computadora con un lápiz en la boca sobre el teclado, y este joven ha escrito libros, me mostró como los Discapacitados desarrollan una inteligencia para suplir o sobrellevar su discapacidad.

Esto lo vemos todos los días, los autistas, los niños con síndrome de Dawn, para mi esas personas que la gente piensa que no son inteligentes. Tienen una inteligencia especial no están desarrollando las habilidades y/o dones que Dios les dio. Nunca menosprecies a una persona que aparentemente no parece ser inteligente, porque si lo es, la inteligencia ahí está, solo que no la ha desarrollado.

Ah si tú me dirás y que dices de los genios que tienen un IQ muy alto, bueno también hay una explicación, ellos nacieron con esa bendición, pero dime de qué te sirve tener un IQ o un nivel de inteligencia (según el Mundo).

Si eres un genio y haces cosas muy impresionantes, pero no tienes control de tus emociones, caes en ira, en golpes, ofendes a tus seres queridos a tu esposa a tus hijos, engañas a tu esposa, engañas a tu jefe, y lo que es peor te engañas a ti mismo.

 Ante la falta de dinero en vez de trabajar más, decides darte una ayuda haciendo una trampa, decides corromperte por necesidad, por ambición o por lo quieras y mandas en lugar de confiar en Dios y pedirle a él la provisión, y hacer la parte que te corresponde.

Crees que eres más inteligente porque te robaste la herramienta del trabajo y nadie se dio cuenta, porque a tu paciente le dijiste que tenías que operarlo para sacarle dinero, porque le afinaste o arreglaste el auto de tu cliente, y le cobraste todas las refacciones nuevas, pero le pusiste las mismas o peor aún, ni si quiera las cambiaste.

 De verdad te crees más inteligente, porque andas con otra mujer que no es tu esposa, y nadie se ha dado cuenta,  crees que tienes mucha suerte y eres muy inteligente, porque te encontraste una cartera con dinero, un celular, o una laptop, y te quedas con ella, total nadie me vio, y además me la encontré.

 Y te crees que eres muy inteligente, porque haces negocios chuecos, o le compras a una persona que está pasando por una apuro de dinero o una necesidad muy grande, y le compras un auto o una propiedad a la mitad o menos de la mitad sabiendo su valor de mercado, contéstate a ti mismo esa pregunta.

El Dr. Howard Gardner hizo una clasificación de la inteligencia muy interesante, pero yo le agregaría, una inteligencia, más, había pensado en más de una pero al reflexionar sobre ellas, todas en las que había pensado, todas vienen de una sola, la Inteligencia de la Fe.

 Porque si tú, siguiendo la definición de la etimología de la palabra escoger-entre, escogiste entre creerle o no creerle a Dios, y tu decisión fue la correcta, claro está en creerle a Dios yo te aseguro que él te dará la Inteligencia y la sabiduría para vencer todas las adversidades que se presenten en tu paso por este mundo, y llegues con él a darle la mejor de la cuentas al está delante de él Cara a Cara.

Sé inteligente y créele a Dios. Apártate del mal, y si te apartas del mal, te apartas para Dios, y si te partas para Dios, recibes la Inteligencia de Dios. Ser inteligente no es ser perfecto, sino buscar la estatura del varón perfecto. Efesios 4:13, Hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo.

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enero 1, 2015 Néstor Martínez