Hay muy pocos lugares en el mundo donde no se hable de corrupción. Eminentemente, en el ámbito político, pero sin omitir otras áreas de la sociedad. ¿Y la iglesia? Lamentablemente, no está al margen de este cáncer que no es nuevo.
Hay muy pocos lugares en el mundo donde no se hable de corrupción. Eminentemente, en el ámbito político, pero sin omitir otras áreas de la sociedad. ¿Y la iglesia? Lamentablemente, no está al margen de este cáncer que no es nuevo.