La Antigua Serpiente Activa

El espíritu de la Serpiente, al que algunos denominan espíritu de Pitón, es un espíritu que estrangula la vida de la gente, que la aprieta, la comprime y le succiona la vida, impidiendo de esa manera que pueda ser sensible a la voz de Dios. Ocasiona enfermedades en el área respiratoria, sofoca a la gente introduciéndolos en un espíritu de religión.

También dolores crónicos en la espalda, problemas pulmonares, y a la larga, también, genera un cuadro de depresión. Esto hace que mucha gente confunda el ataque de este espíritu simplemente con estrés o cansancio. O sencillamente con problemas de vejez en el caso que así pueda confundirse.

(Hechos 16: 16) = Aconteció que mientras íbamos a la oración, nos salió al encuentro una muchacha que tenía espíritu de adivinación, la cual daba gran ganancia a sus amos, adivinando.

(17) Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, daba voces, diciendo: estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os anuncian el camino de salvación.

(18) Y esto lo hacía por muchos días; más desagradando a Pablo, éste se volvió y dijo al espíritu: te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora.

(19) Pero viendo sus amos que había salido la esperanza de su ganancia, prendieron a Pablo y a Silas, y los trajeron al foro, ante las autoridades; (20) y presentándolos a los magistrados, dijeron: estos hombres, siendo judíos, alborotan nuestra ciudad, (21) y enseñan costumbres que no nos es lícito recibir ni hacer, pues somos romanos.

(22) Y se agolpó el pueblo contra ellos; y los magistrados, rasgándoles las ropas, ordenaron azotarles con varas.

(23) Después de haberles azotado mucho, los echaron en la cárcel, mandando al carcelero que los guardase con seguridad.

(24) El cual, recibido este mandato, los metió en el calabozo de más adentro, y les aseguró los pies en el cepo.

Es interesante ver toda la reacción que se genera, a partir de una liberación muy particular. Revisemos el pasaje lentamente. Especialmente la primera parte. Los dos hermanos, Pablo y Silas, estaban yendo a la oración, y dic que les sale al encuentro una muchacha con un espíritu de adivinación.

Literalmente, allí dice: “con espíritu de Pitón”. En el griego dice con espíritu de Pitón. La palabra adivinación, en el lenguaje original, aparece con el nombre puthon, que es una región de Delphos. Delphos es muy importante para toda la historia del espíritu de Pitón.

En esta región, que es Delphos, se localizaba el famoso oráculo de Delphos. La mayor parte de nosotros alguna vez tiene que haber escuchado algo respecto a esto, ya sea por historia o diferentes registros. De allí viene el espíritu de Pitón.

¿Qué es adivinación? Si ustedes toman un diccionario, van a ver que básicamente se considera adivinación, como el arte de tener conocimientos secretos, especialmente del futuro. Esa es una definición muy sencilla de diccionario, el arte de obtener conocimientos secretos.

Pero ya viéndolo a la luz del espíritu, es la contraparte, es la imitación pagana de lo que es el don profético. Es lo contrario al don profético. Si nosotros analizamos la palabra con detenimiento, vamos a poder darnos cuenta que la adivinación viene a través de un poder demoníaco, y que muchas vece viene cubierto, viene disfrazado, como una genuina profecía, que no lo es.

La respuesta bíblica contra la adivinación, es hostil. Se condena la adivinación en todas sus formas. Por ejemplo, Deuteronomio 18: 10-12, dice: No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios echa estas naciones de delante de ti.

Es que Dios había establecido que fuesen sus profetas los mediadores en todo lo que fuera el conocimiento y la revelación de lo sobrenatural. Dios había establecido un protocolo al respecto. Hay otro texto, (En realidad hay muchos) en Números 22:7, dice: Fueron los ancianos de Moab y los ancianos de Madián con las dádivas de adivinación en su mano, y llegaron a Balaam y le dijeron las palabras de Balac.

Fíjate que también había entonces un protocolo en el paganismo para conseguir este conocimiento futuro. Y esto es fácil de ver hoy día. Si una persona trata de conseguir información sobre su futuro, o algo respecto a la premonición u otras que tienen que ver con su vida, irá donde está alguna persona que se mueve en esto, y le va a pedir algún tipo de recompensa por ello.

La palabra adivinación, en el hebreo, es kesem. Y kesem significa también “sentencia divina, o brujería”. La palabra kesem, viene de una raíz hebrea que es la palabra kasam, que significa algo así como distribuir o mover un rollo mágico.

En el texto que hemos leído de Deuteronomio 18, dice que no sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero. La palabra también ahí aparece como encantador.

Esta palabra, encantador, en el hebreo es nachaes. Y la palabra nachaes es derivada de una raíz de una palabra que significa siseo. Si siseo, por si no lo recuerdas, es el sonido susurrante que emiten las serpientes.

También significa “soplar un maleficio”. Y por último, también significa pronosticar. En esta palabra encantador tenemos, de una forma muy gráfica, la función del espíritu de Pitón. ¿Qué hace el espíritu de Pitón? Para empezar, vean ustedes, que el espíritu de Pitón es como una fuente de inspiración.

La palabra inspiración en el texto original, tiene que ver con soplar. Por ejemplo: dice que los autores, los escritores de la Biblia, fueron inspirados por Dios. Y el contexto es que fueron soplados por Dios. Como que el aliento de Dios vino sobre ellos, y ellos pudieron escribir.

La palabra más relacionada a esa inspiración divina, pero del lado del ocultismo, del lado de las tinieblas, es encantador, nachaes. Donde aparece el término siseo, o soplar un maleficio. Entonces, técnicamente, el espíritu de Pitón es una inspiración muy parecida a la del Espíritu, pero de una fuente de brujería y adivinación.

Para poder entender un poco más esto, sería interesante poder graficarles sintéticamente cómo es que funcionaba el oráculo de Delphos. El oráculo de Delphos era, realmente, un lugar ceremonial dedicado al dios Apolo.

Muy cerca de donde Pablo ministra en hechos 16:16. Con toda seguridad, cuando pablo llegó a esa región, el espíritu de Pitón se movía libremente por allí. Cuando Pablo predicó en Éfeso, se formó toda una batalla. Recuerden ustedes, (Estoy hablando de Hechos 19), acerca de una discusión respecto a un dios no conocido.

Un dios no conocido y la diosa Diana. ¿Recuerdan ustedes el problema que se produce con Diana de los Efesios? Hay todo un disturbio de todos los adoradores de Diana, o Artemisa, en el que Pablo termina muy afectado, porque casi le cuesta la vida.

Diana, o Artemisa, era la hermana de Apolo. Y lo que ocurre con esta jovencita, con esta niña, con esta esclava, poseída por un espíritu de pitonismo, era básicamente una manifestación en la dimensión natural, de este espíritu que había gobernado en ese lugar por miles de años.

Volvamos al oráculo de Delphos. Es un misterio la historia de Delphos, en sí. En la mitología griega, Pitón era una serpiente que moraba en las cuevas del Monte Parnaso. Era mítica, era sagrada, era muy grande.

Según la mitología griega, esta serpiente fue asesinada por el dios griego Apolos. Quien luego, en ese mismo lugar donde habitaba la serpiente, funda el sagrado oráculo de Delphos, tomando su control a través de los guardianes de Pitón.

El oráculo pagano de Delphos estaba ubicado muy cerca de Atenas, en el mar interior de Corinto, a diez millas al sur del Monte Parnaso. Allí se sostenía un acantilado donde estaba el Monte Parnaso, y cerca de dos mil novecientos pies sobre el nivel del mar, sobre el Golfo de Corinto, estaba todo lo que se llamaba la Castalia, un lugar donde fluía un río, el río Ciprecius, con dos espectaculares peñascos, que resaltaban en la cima.

El templo pagano de Apolos fue localizado en este lugar. Las escaleras de un rincón llegaban al nivel del templo, y se dice que humos de una planta intoxicante muy parecida a una rosa, salían de un hueco en el piso, cerca de la cámara central.

La gente iba ahí y sentía ese olor. Muchos arqueólogos presumen que ese olor era un humo especialmente intoxicante, que llevaba a la gente a entrar en trance. Y no sólo eso, la mitología explicaba que ese olor emanaba específicamente del cadáver de Pitón, ese animal mítico que había sido asesinado por Apolos.

Siglos antes del nacimiento de Jesús, muchos peregrinos se dieron a la tarea de hacer expediciones hacia Delphos, para pedir consejo y dirección al famoso oráculo. La ciudad, como estado, hizo numerosas contribuciones, y algunos también establecieron tesoros en el lugar.

Por más de seis siglos, y esto fue hasta que el emperador Arcadio, en el año 398 destruyó el santuario, Delphos sirvió como un oráculo para cientos de miles de personas que venían constantemente a consultar sobre el futuro de su vida, de su ciudad o de su nación.

Según la tradición, se dice que Delphos fue fundada por Coretas, un niño pastor que descubrió que sus ovejas y cabritos actuaban de maneras extrañas cuando se acercaban al área de Delphos. Este niño comenzó a hacer declaraciones proféticas, imagínate la escena.

El niño iba con sus ovejas, sus ovejas comían ciertas plantas y empezaban a actuar de manera extraña, y él cuando estaba en ese lugar, empezaba a hacer declaraciones proféticas, empezaba a hablar de cosas que iban a suceder.

Y que la gente luego probó que eran verdaderas, se cumplían. Y eso nos muestra que ahí, en ese lugar, habitaba un espíritu territorial que afectaba a los seres vivos del lugar. También a través de la historia de la arqueología o de la mitología, se sabe que las sacerdotisas  de Dafone, vieron sus oráculos en Delphos, dentro del tiempo de los cretenses.

Por lo menos, doscientos años. Y posiblemente cuatrocientos años antes de que se instituya el culto a Apolos. Mucha gente no sabía cuál era la causa por la cual, los que iban allí, fluían en profecía. Obviamente, ellos no entendían cómo funcionaba esto.

Pero muchas sacerdotisas del oráculo de Delphos, se movían en torno a ese lugar, y cada vez que una persona iba a hacerles una consulta, ellos entraban en unos trances místicos y empezaban a profetizar acerca del futuro.

Fuentes cristianas bastante antiguas, aseveran que las sacerdotisas de Delphos, llamadas Pitonisas, eran intoxicadas por los humos que salían por debajo de las cavernas, y que hablaban en un lenguaje que tuvo que ser interpretado por el sacerdote. Hablaban como en lenguas.

Y más allá de esto, ellas estaban tan intoxicadas, que las preguntas de su interrogatorio, normalmente eran hechas de tal manera que ellas tan sólo tenían que decir sí, o no.  Porque no podían hablar más que eso, era muy difícil.

La definición de Pitonisa, básicamente habla de sacerdotisa. Define a cualquier mujer que, supuestamente, está poseída por un espíritu de profecía. O lo que también se llama un espíritu familiar. Se podría decir que la palabra Pitonismo, o Pitonisa, está en relación directa con lo que es agorero, augurio, sortílego, uno que ve la suerte, que ve las cartas, que ve los cristales, que interpreta usando la coca, las ostras de mar, lo que sea.

Tiene que ver con el mover futuro. La gente venía de todas partes del mundo para recibir dirección y revelación. Las sacerdotisas o las Pitonisas podían respirar estos humos que venían del suelo, lo que algunos llamaban: “el espíritu profético de Apolo”, y con ello recibir su conocimiento secreto.

Mujeres sacerdotisas eran poseídas como lo haría un médium hoy en día, y algunos dicen que hablaban sin control en lenguas extrañas, y quedaban en trance, muchas veces, durante días enteros. La gente del lugar y los que iban allí, creían realmente que era el dios Apolo el que hablaba a través del oráculo, y que solamente usaba las cuerdas vocales de las Pitonisas, o las sacerdotisas, para expresar sus deseos.

Nosotros, hoy día, podemos decir investigando todo esto, que la adivinación fue establecida como una forma de adoración a Pitón. Esta serpiente fue adorada por miles de años, antes que Apolo estableciera su famoso oráculo y su templo, y que en realidad Pitón era el verdadero símbolo de esta región.

Y no es extraño que la serpiente haya sido adorada en este lugar de Grecia. En muchos lugares de la tierra la serpiente ha sido adorada. Culturas muy antiguas han dejado rastros rupestres, han dejado señales en cavernas, en escritos, en tallados, etc., que muestran que la serpiente era adorada.

La serpiente era adorada, por ejemplo, por los Incas. También era adorada por los indígenas Aimaras. Era adorada por los Aztecas y los Mayas, allí es donde aparece la famosa serpiente emplumada.

Hablemos algo más de Apolo, porque estamos hablando de la región gobernada por Apolo, pero Apolo se establece en la época posterior a los cretenses. Antes de eso, esa región era conocida como un centro de adoración a un dios antiguo, serpiente llamada Pitón.

Apolos se muestra por la mitología griega, como un dios de batalla, y como un dios famoso en la sanidad de diversas dolencias. Es muy interesante que, hasta el día de hoy, el símbolo natural de la medicina, sea una serpiente enroscada en una vara, tal como describe Números 21.

¿Recuerdan ustedes cuando una enfermedad empieza a azotar a los israelitas, y esta enfermedad vino con las picaduras de las serpientes, y como Dios le da instrucciones precisas a Moisés para remediar esto, utilizando la imagen de una serpiente de bronce levantada sobre un poste.

Ya en el antiguo Egipto y hasta el día de hoy, la serpiente más adorada es la Cobra  Pero ciertamente, (Y escuchen esto porque es muy importante y nos ayuda a entender por qué la gente que es atacada por espíritus de pitonismo, sufre enfermedades).

Hay una conexión directa entre el espíritu de enfermedad y el espíritu de Pitón. Y lo vemos cómo eso coincide a través de Apolos. Apolos no solamente es un dios guerrero, no solamente es el que vence a Pitón, sino también es un lugar donde la gente se sana y también adquiere revelación profética.

No es raro que muchos chamanes, que mucha gente sane a la gente, y también tenga la habilidad de ver el futuro. No es raro. En realidad está operando un espíritu de pitonismo. Hoy día pueden ver ustedes el hambre que tiene la gente buscando lo sobrenatural, buscando entender su futuro, hace que abran la puerta al espíritu de Pitón.

Desde gente que va a los movimientos Nueva Era, a que le adivinen con cristales, con té, con coca o con lo que sea, hasta jóvenes que se introducen con Harry Potter, meditación trascendental, religiones falsas y muchas otras cosas.

Eso, básicamente, es una expresión del hambre que hay en la gente para poder satisfacer el deseo que ellos tienen, por un lado, de ser sanos, allí están la Homeopatía, las Medicinas Alternativas que están en auge, pero por el otro lado también para conocer y tomar decisiones para su futuro.

Esto es tremendo, y nos hace pensar que estamos viviendo como en los tiempos del rey Saúl, cuando no había palabra ni había visión profética en la tierra. Es por eso tan importante entender que la iglesia es una voz profética. O sea: somos una voz que se levanta para poder dirigir a la gente.

La gente no tiene necesidad de llamar a una línea psíquica, por teléfono, ni tiene necesidad de ir a un centro Nueva Era, ni los niños tienen que ir a Harry Potter o a Pockemon. Cuando ellos han sido introducidos a una vida en el Espíritu, todo esto ya no es importante ni necesario.

Hay gente aún dentro de la iglesia, que la van a ver que consulta todo lo que es el horóscopo como si fuera un entretenimiento inofensivo. No entienden lo que en realidad está detrás de eso. Y es muy peligroso.

Veamos ahora algo del espíritu de Pitón, cómo opera el espíritu de Pitón. Ya le hemos explicado un poco de historia, de donde viene la mitología de Pitón, qué era Delphos, dónde estaba Delphos, y cuál es la relación entre Apolos y Pitón.

El espíritu de Pitón, funciona muy relacionado con el espíritu de Jezabel. Esto es muy importante que lo entiendas, también. Jezabel no sólo usa la brujería, sino que también promueve a falsos profetas de Baal, ella los levanta.

¿Para qué? Para que se establezca la brujería en la tierra. Hay una relación entre Pitón y el espíritu de Jezabel, muy estrecha. Jezabel utiliza al espíritu de Pitón, y Pitón normalmente prepara el camino para el espíritu de Jezabel, trabajan juntos.

Por ejemplo, en el pasaje que hemos leído de Hechos 16, el verso 17, dice: Esta, (Hablando de la muchacha) siguiendo a Pablo y a los otros, daba voces, diciendo: estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os anuncian el camino de la salvación.

Fíjate que lo que ella está diciendo, es verdadero. Pablo y Silas, son siervos del Dios Altísimo, y están anunciando el camino de salvación. El asunto es este: ¿Por qué Pablo la hace callar? Porque sólo Dios es la fuente de la profecía y la revelación.

Sólo Dios. Lo que ella estaba diciendo, no era malo. Lo malo era que había un espíritu detrás de lo que ella estaba diciendo. Que la fuente de donde estaba saliendo esta verdad, no era una fuente divina. Este es un punto importante.

Mucha gente es engañada porque el espíritu de pitonismo se presenta diciendo verdades. O sea: no basta que lo que se dice sea verdadero. Es importante que la fuente que lo está diciendo, también lo sea. Que esa fuente sea una fuente correcta.

Ahí es donde la gente es engañada. Imagínate que tú eres parte del grupo de Pablo que está caminando allí, y escuchan a esta muchacha a la que nunca se le predicó el evangelio, diciendo algo que es verdadero, uno pensaría que es maravilloso, se gozaría por cómo Dios está dando testimonio.

Sin embargo, Pablo supo reconocer la fuente de donde salía eso. Discernimiento real, genuino y en estado puro. No todo lo que dice dios, habla de nuestro Dios. Y allí Pablo le ordenó al espíritu callarse la boca y la muchacha ya no pudo adivinar más.

Es fácil reconocer un espíritu de engaño, cuando tú sabes que lo que te está diciendo es anti-bíblico, pero es muy complicado reconocer a un espíritu de Pitón cuando lo que te está diciendo es lo correcto. Por eso, no basta con que alguien te diga lo correcto, siempre hay que probar la fuente.

Para poder entender cómo ataca el espíritu de Pitón, voy a comenzar analizando cómo mata una Pitón. Ustedes saben que la Pitón es una clase de serpiente de gran tamaño, y es interesante entender cómo opera, para poder ver qué hace ese espíritu a los profetas y qué le hace a la iglesia.

En primer lugar, la Pitón no es un animal venenoso. Son serpientes que habitan en Indochina, en México, en Asia, en África, en el Amazonas, en los trópicos. Y las formas en que ellas atacan se concentran en el acecho, esto es: por sorpresa y aplastan a sus víctimas hasta provocarles la muerte.

Las matan por sofocamiento. Hay diferentes tipos de pitones, algunas llegan a tener hasta doce metros de longitud.  En algunos lugares también se las llama Anacondas. Técnicamente tienen algunas diferencias, pero en líneas generales son muy parecidas.

Tienen un peso considerable y se sabe que pueden llegar a tragarse animales muy grandes. Una Pitón ataca a su presa rodeándola con todo su longitud, y empieza a estrangularla, a sofocarla. Aprovecha cada pequeña exhalación de su presa para ajustar más la presión, de modo que la presa ya no pueda incorporar el aire que ha exhalado.

Como puedes imaginarte, el proceso de muerte es lento y horrible. Y la única manera de poder matar a una Pitón, es cortándole la cabeza. No hay otra manera. Una vez que la presa ha quedado inmóvil, viene el ataque final que es sobre su cabeza.

Quiebra sus huesos de modo tal que prácticamente le deshace el cuerpo, lo deshuesa. Y finalmente se traga entera a su víctima. Para ello puede abrir su boca de un modo descomunal, casi imposible. Como no tienen unida sus mandíbulas, pueden extender esa apertura a límites extraordinarios.

Es muy interesante que en la tradición helénica, se decía que Pitón era un espíritu que poseía a ciertas personas, a través del cual ellos podían profetizar, usando sus grandes bocas, como lo haría un ventrílocuo.

Entonces ellos, los helénicos, veían a una persona que profetizaba, como si fuera una marioneta, con un pequeño muñequito que le mueve la boca. Donde en realidad no estaba hablando la persona, sino que estaba hablando el espíritu de adivinación.

La traducción literal de serpiente en el griego y en el hebreo, está ligada a siseo, murmuración, maleficio, pronosticación, adivinación, encantamiento. Y escucha esto: aprender por experiencia. Todo eso se deriva de la palabra Serpiente.

Aprender por experiencia. ¿Por qué esa palabra? Porque fue en el engaño que cayó Adán. El árbol de la vida, fue el árbol del conocimiento, de la experiencia. Este espíritu busca alejarte de lo que Dios quiere que tú hagas. Y la mejor manera de logra resto en tu vida, es logrando que tú padezcas apatía espiritual.

Lo que Pitón quiere hacer, a través de sofocar, es que la vida y el aliento de Dios en tus pulmones, se salgan de ti. Tus esperanzas, tu fe, tus visiones, tus sueños, todo lo que son tus anhelos más profundos, empiecen a abandonarte.

Va sofocando lentamente. Entendemos que el aliento de Dios es lo que nos da vida. No se olviden ustedes que el hombre no solamente es hecho del polvo de la tierra, sino que llega a ser un ser viviente por causa del aliento que Dios sopla en su nariz.

Y lo que Pitón hace, es sacar el aliento de Dios de la vida de alguien. ¿Qué dice en el libro de Proverbios 29:18? Donde no hay visión, el pueblo perece. Pero en otras versiones, dice que el pueblo se vuelve flojo y complaciente.

En otras versiones dice: el pueblo se entristece, el pueblo se atonta. Hay otra versión que dice que donde no hay visión, el pueblo desfallece. Esto quiere decir que se desalienta. Si el diablo puede aplastar tus esperanzas, tus metas, tus sueños y tus visiones, entonces tú no vas a tener el fuego para poder seguir adelante.

Tú debes tener la actitud de Pablo, prosigo a la meta del supremo llamamiento en Dios en Cristo Jesús. Esa es la actitud correcta. Pero si él logra escurrir tus esperanzas, tu fortaleza, muy difícilmente tú puedas llegar a tener esa actitud.

El diablo quiere tomar lo que te impulsa. Y es muy importante entender este otro punto. Nosotros, como tal, no somos importantes para el diablo. Si ustedes se dan cuenta, verán que él mira a la iglesia con mucho desprecio. Él no vio ningún problema en David, ni en José, ni en Elías. Ni siquiera vio un problema en Jesús.

Lo que al diablo sí le complica la cosa, es ver lo que Dios quiere que tú hagas. Cada vez que el diablo te ataca, él no te está atacando a ti porque tú eres quien eres, con tu nombre y apellido terrenal. Él te ataca por lo que estás haciendo, o por lo que vas a hacer.

Lo que él quiere es impedir que lo que Dios ha establecido para ti, se cumpla. En pocas palabras, él busca atacar el propósito de Dios en nuestras vidas. Y es bueno entender esto, porque nuestra lucha con las tinieblas, no es una lucha personal.

Él no te tiene odio a ti porque tú seas alguien importante. Para él tú eres apenas algo más que un pedazo de carne con patas y vida. Pero sí tiene problemas a la hora que Dios te da una visión para llevar adelante, y tú dices que sí, que la vas a hacer. Allí sí él querrá atacarte e impedir que tú cumplas ese propósito.

Ý él logra esto a través de muchas estrategias. Te habla mentira, te acusa, te condena, te da inseguridad, te mete temor. Y todo esto, básicamente es un engaño. Hay un verso interesante respecto a esto. Busquen el Salmo 74.

(Salmo 74: 14) = Magullaste las cabezas de leviatán, y lo diste por comida a los moradores del desierto.

En el original, dice básicamente: magullaste las cabezas de la serpiente del mal. Y con ella alimentaste a la gente en el desierto. Si hacemos una interpretación exacta de este pasaje, en realidad aquí está hablando de como el imperio egipcio fue vencido, y cómo aún con los recursos de Egipto, el pueblo de Israel fue sustentado en un sentido.

O sea: se cortó la cabeza a Leviatán, a esta serpiente, y eso alimentó al pueblo que iba a vivir en el desierto por una cantidad de tiempo. Ahora bien; más allá de lo que significa realmente este pasaje, que no es nuestro motivo explicarles, sí es importante entender qué se hace con la serpiente.

Dice aquí: magullaste las cabezas del leviatán. La palabra magullaste, es destruiste. O sea: el ataque contra el espíritu de Pitón, es un ataque contra su cabeza. Si la gente no confronta el espíritu de pitonismo, vendrá sobre ellos un espíritu de apatía. ¿Entiendes lo que es apatía?

Apatía es, en líneas generales, desinterés. Vendrá un espíritu de desesperación, y todo esto traerá depresión y pesadez para vivir. ¿Y cómo ataca el espíritu de Pitón? Por eso es importante que nosotros vayamos paso por paso.

Hay un ejemplo muy típico de cómo ataca el espíritu de Pitón en Génesis 3. Ubíquense; este fue el instrumento que el diablo utilizó para el primer pecado. Algo muy parecido a un espíritu de Pitón. Una serpiente se introduce en el huerto, ¿Lo recuerdas?

¡Qué interesante, no es un búfalo! Tampoco es un león, es una serpiente. Y la serpiente hace algo muy parecido a lo que hizo esta joven en Hechos 16: toma algo verdadero, pero lo tuerce. ¿Saben cómo empieza diciendo la serpiente en Génesis 3? ¿Así que Dios dijo?

¿Sabes qué es lo que está poniendo acá? Duda. El primer ataque del diablo, acá, no es Adán, no es Eva. El ataque de la serpiente es contra la palabra de Dios. Busca arrojar sospecha o dudas sobre la palabra que Dios había hablado. ¿Así que Dios dijo?

¿Y sabes qué? Si te pones a escucharla por un rato, puedes ser engañado. Y puedes tragarte el anzuelo que te ha puesto el diablo. Lo hizo con Adán y Eva, no creo que seamos muy difíciles nosotros. Considerando que ellos no solamente recibieron instrucción de Dios, sino que ellos caminaban con Dios de una forma que nosotros no tenemos ni la más remota idea.

Cuando la serpiente empieza de esa forma, (¿Así que dijo Dios?) algo interior empieza a moverse dentro de la mujer, porque las vidas de los hijos de Dios, están establecidas sobre la palabra de Dios. Si tú te das cuenta, tu vida, está parada sobre las promesas de Dios.

Ustedes están allí, por una promesa de Dios. Y es esa palabra la que nos hace caminar hacia adelante. Él nos dice: yo te voy a usar. Son los sueños de Dios los que nos dan la fuerza para seguir adelante. Cuando el diablo ataca la palabra de Dios, está atacando el motor generador de vida en nosotros.

Porque en el momento en que nosotros sacamos de nuestras vidas la confianza en la palabra, estamos hechos y maltrechos.  Durante el tiempo del oráculo de Delphos, antiguamente, las sacerdotisas usaban pequeñas porciones de una hoja.

Que en dosis bien pequeñas, les producían alucinaciones. Esta hoja se llama La Hoja de Laurel. Es una hoja que aún se utiliza en la cocina. Las sacerdotisas usaban estas hojas, no se sabe exactamente cómo las ingerían, pero ellas también tenían alucinaciones con las hojas de laurel.

Ahora bien: la raíz para la palabra Medicina, de donde vienen Farmacéuticos, es una palabra ligada a la hechicería, a la brujería. Es pharmakeia. Esta palabra es la raíz de la palabra Farmacia. Pero lo grave de esta palabra pharmakeia, básicamente, es la traducción de la palabra hechicería.

Será interesante comenzar a unir todo lo que se ha explicado. Ya sabes cómo Apolos venció a Pitón, y como apolos era el padre y el dios de la medicina. Y cómo Pitón está ligada a todo lo que es adivinación o profecía.

Quiero que te quede grabado este concepto. Pharmakeia, de donde luego sacaremos Farmacia, farmacéutico, es una palabra que, técnicamente y en el original griego, significa hechicería. Estoy tratando que entiendas que hay una relación entre Medicina y mover ocultista, mover profético.

Por eso no es raro que, cuando alguien quiere tener alucinaciones, utiliza un químico, utiliza una droga, utiliza LSD, utiliza cocaína, utiliza marihuana, lo que sea, y esta persona entra en un proceso alucinatorio.

Pero muchos de estos productos químicos o biológicos, también, porque son plantas, también son utilizados en medicina. Si hay un ejemplo clásico, es la coca. Tú, con la coca, puedes sanar muchas dolencias, pero si tú procesas la coca de cierta forma, lo que vas a conseguir es droga.

Y la persona comienza a tener alucinaciones, empieza a tener visiones, muy parecido a un encantamiento. ¿Puedes ver que hay una relación, verdad? Antiguamente, los médicos de las comunidades, eran los chamanes.

O sea: el poder sanador estaba en el adivino, como también era considerado como un anciano, o sabio de la comunidad. Es decir que volvemos a encontrar en una misma persona, las dos cosas. La capacidad de trabajar sobre la enfermedad, y la capacidad de moverse con maleficios.

Eso se encuentra en muchas culturas. Mucha gente es engañada en estos tiempos, y son llevados a centros de Nueva Era, donde la gente es sanada a través de invocaciones espirituales. Entonces la pregunta ineludible, es: ¿Por qué, gente que se mueve en el ocultismo puede sanar?

Simple: porque hay una relación directa entre la medicina y la hechicería. Ellas utilizan la misma raíz etimológica para definir ambas. De hecho, la gente que trabaja en liberación tendría que saber que cuando se ministra a drogadictos, también cabe echar fuera al espíritu de Pitón.

No se nota, pero el espíritu de Pitón siempre está presente detrás de cualquier forma de adicción. Si se ora reprendiendo eso en una persona, es probable que esa persona comience a sentir que se ahoga. Asfixia. Es el espíritu de Pitón defendiéndose.

No asombra, entonces, que uno de los problemas más frecuentes dentro de la iglesia, hoy, es la apatía. Dios está llamando a su pueblo, hay un mover del Espíritu para acercarnos a Él, para hacer grandes cosas.

Él quiere trabajar con nosotros, y ¿Sabes cuál es la respuesta de gran parte de la iglesia? Desinterés. Apatía. Esto es frecuente en los templos, y muchos predicadores de fondo lo saben. ¿O no han visto que en medio de una tremenda predicación respecto a los diseños de Dios, haya gente que bosteza como si lo que oye fuera mediocre?

Es mucha la gente que sinceramente quisiera formar parte de todo este mover del Espíritu Santo, pero que no puede hacerlo porque está oprimida por un espíritu de pitonismo. Es un espíritu de letargo, es un espíritu de pesadez, la gente no funciona en adoración, no tiene ánimo para seguir al Señor. Y cuando tú le miras los ojos vez cansancio, aburrimiento, desesperación.

Muchos itinerantes han contado que al llegar a una iglesia atacada por el espíritu de Pitón, ellos mismos se han sentido desanimados, cuando jamás lo habían estado antes. No quieren ministrar y se sienten altamente desalentados.

Debemos tener en cuenta que todos estos espíritus que hemos mencionado, Jezabel, Pitón, leviatán, no son entes individuales, sino que forman parte de un sistema. Por eso es que nos equivocamos tanto, mayoritariamente hablando, a la hora de evaluar una liberación.

Nos han enseñado y hemos asumido que cuando se reprende un demonio de una persona y ese demonio visiblemente sale, esa persona ya está liberada. Pero el punto es este. Cuando hablas de Pitón, de Jezabel, de Leviatán, no se trata de personajes aislados, sino miembros de un sistema.

No es tan simple como decir “sal fuera” y se acabó todo. Fíjate que Pablo le saca el espíritu de pitonismo a esa muchacha, y como consecuencia de eso, todo el pueblo se vuelca contra él. ¡Toda la ciudad! Esa es la mejor muestra que era un sistema.

El espíritu de pitonismo controlaba la ciudad, y al agarrar eso, prácticamente aferra a todo el sistema que se le viene contra él. ¿Qué es pesadez? Imagínate por un momento tener un peso de cien kilos sobre tu pecho cuando estás recostado. Eso es pesadez.

Eso es físicamente, claro; espiritualmente, es desesperanza, desesperación, desánimo, depresión. ¿Y sabes cómo se manifiesta esto físicamente? Cansancio. Gente que se siente cansada. Tremendos dolores en la espalda, o en la cabeza, como si tuvieras audífonos pesados.

Además de todo esto, pensamientos de acusación, pensamientos de condenación, de desesperanza, de depresión. Después que tú echas fuera esta presencia demoníaca, no sólo la persona siente un alivio instantáneo, físico, sino que también el gozo de Dios retorna a esas vidas.

Fíjate lo que dice en Isaías 61:3: A ordenar que los afligidos de Sion. ¿Quiénes son los afligidos de Sion? Gente que está sufriendo. …se les de gloria en lugar de ceniza, óleo en lugar de luto. Manto de alegría en lugar de espíritu angustiado.

Y de eso es que estamos hablando, de espíritu angustiado. Muchas veces, este espíritu ataca a personas cercanas al profeta de Dios. No siempre lo ataca a él; muchas veces ataca a las personas cercanas. Por ejemplo: la esposa de un ministro, es frecuentemente atacada por un espíritu de Pitón.

En el libro de Números, capítulo 13, hay una experiencia muy particular del pueblo de Israel. Dice el verso 22: Y subieron al Neguev y vinieron hasta Hebrón; y allí estaban Ahimán, Sesai y Talmai, hijos de Anac. Y ellos dijeron. ¿Recuerdas la amenaza, verdad? Se levantan los gigantes y le dicen un montón de cosas.

Más adelante, en el verso 28, se nota que lo que ellos habían escuchado, las amenazas, les surtió efecto. La gente dice: Más el pueblo que habita en aquella tierra es fuerte, y las ciudades muy grandes y fortificadas; y también vimos allí a los hijos de Anac.

¿Recuerdas eso? El reporte de los espías. Verso 33, más adelante, dice: También vimos allí gigantes, hijos de Anac, raza de los gigantes, y éramos nosotros a nuestro parecer, como langostas; y así les parecíamos a ellos.

Eso es lo que el espíritu de Pitón provoca en la gente. Hace que uno se sienta algo muy insignificante, algo muy pequeño. Ahora bien; Dios había pedido a sus hijos que vayan a reconocer la tierra. Si ves en el mismo capítulo 13, en el verso 2, que dice: Envía tú hombres que reconozcan la tierra de Canaán, la cual yo doy a los hijos de Israel; de cada tribu de sus padres enviaréis un varón, cada uno príncipe entre ellos.

Es decir que esa tierra ya había sido prometida, porque dice que es la tierra que les voy a dar. Pero miren qué es lo que hacen los gigantes. Los amedrentan. No los tocan, sólo los asustan. Posteriormente, el efecto se nota en ellos, porque dicen: no podremos.

Somos como langostas, ¿Notan? Ahora; ¿Qué es lo que básicamente hicieron los hijos de Anac? Anularon la palabra que Dios les había dado en el verso 2.  Esta es la tierra que les daré. ¿Por qué no se acordaron de eso? Se acordaron de las maldiciones de los hijos de Anac, pero no se acordaron de las promesas de Dios.

Exactamente igual con Eva. Si Dios había prometido eso, ¿Por qué tendría que ser importante la perspectiva que tú tengas sobre ello? Ya Dios lo dijo, Dios lo habló. Cuando Dios te da una tarea por hacer, tú puedes tener una respuesta natural: temor, preocupación, desánimo.

O puedes tomar una respuesta espiritual: si Dios me lo dijo, Él lo va a hacer. La incredulidad es algo muy ofensivo para Dios. Y Dios se enojó con Israel. Y no una vez, muchas veces, y por una sola razón: a ellos les costaba mucho recibir las promesas proféticas que Dios tenía para ellos.

Para ellos era más fácil ver la oposición que ver la bendición. Me pregunto cuántos de ustedes deben tener un montón de promesas que Dios les ha dado en estos años. Algunos, incluso, han tenido el privilegio de haber recibido una palabra profética específica de una persona enviada por Dios.

Sin embargo, ¿Cuántas de esas promesas tú has logrado ver cumplidas? Ese es el punto, No sirve de gran cosa tener preciosas promesas, si nosotros no estamos viendo el cumplimiento de ellas. ¿Por qué no hemos podido verlas hasta hoy día? ¿Por qué fallamos en poseer las promesas que Dios nos ha dado?

Muchas veces, porque nuestros ojos se posan en lo circunstancial. Algo que tienes que entender, es esto: una promesa es un veredicto espiritual, porque las palabras en el mundo espiritual, no son solamente emisiones de sonidos. Las palabras son espíritu, las palabras son una persona.

Jesús mismo es el Verbo. Cuando Él dice algo, no es solamente una voz que se escucha, sino que detrás de esa voz hay toda una identidad. Hay un Dios que va a hacer que esa palabra se cumpla. Pero cuando nosotros miramos lo circunstancial, miramos todo lo que rodea a la situación, nosotros podemos esterilizar una promesa divina.

El hecho de que sea una promesa de Dios, no significa que de hecho esa promesa se va a cumplir. Si tú miras lo circunstancial, esa palabra puede quedar anulada. Porque lo que la palabra necesita para poderse cumplir, es fe.

De tal manera que no sólo basta la semilla, sino que también es importante el terreno. La ciencia médica ha descubierto y demostrado algo: que detrás de una enfermedad viene una depresión. Y, normalmente, la depresión es la encargada de hacer que la enfermedad se cumpla.

Se ha probado que la gente que tiene enfermedades que son complicadas, cuando tienen el ánimo bajo, tienen muchas probabilidades de no sobrevivir. De tal forma que hoy día hay muchas clínicas en países desarrollados, que tienen una serie de dinámicas y estrategias para ayudar a la gente a tener un buen estado de ánimo.

Se ha probado que la gente que sobrevive a enfermedades complicadas, son aquellas que mantuvieron, en primer lugar, un buen estado de ánimo, y en segundo término, las que tenían una concreta motivación para seguir viviendo.

Cuando tú recibes una palabra de Dios, tú tienes que estar dispuesto am pelear por esa palabra. Tienes que animar tu corazón para buscar que esa palabra se cumpla en tu vida. Hacer todo el esfuerzo para que esa palabra no vuelva vacía.

La apatía espiritual, normalmente acompaña a gente pasiva, gente no violenta. Y cuando digo violento, no digo peleador, digo gente que esté dispuesta a luchar por lo que quiere. Tal como dice la palabra: los valientes arrebatan los cielos.

Quizás algunas cosas vayan a golpear tu puerta, pero ten en cuenta que una gran mayoría de esas cosas tú tendrás que salir a buscarlas. Y vas a tener que arrebatarlas. La estrategia del espíritu de Pitón, es sofocar el fuego, y la vida de Dios en nosotros.

Para eso usa el estrangulamiento, el estrujamiento de las esperanzas de los corazones de la gente. Pitón quiere ahogar las promesas a través del estrangulamiento, usando la desesperanza, el desánimo, las circunstancias.

Hace un momento hablábamos de la tribu de Anac, ¿Verdad? ¿Quieres saber lo que significa Anac en hebreo? Ahogar con estrangulamiento utilizando un collar. Ellos iban pasando y oyeron las bravatas que, literalmente, le colocaron un collar alrededor de sus cuellos. Iban libres, volvieron encadenados.

Y a medida que sigues leyendo ese capítulo 13, vas viendo como ese collar se va cerrando. ¡No podremos! ¡Somos como langostas! ¡Vamos a morir aquí! ¡Estamos perdidos! ¿Por qué nos trajiste? ¡Ya están rendidos! ¿Y cuál es la respuesta de Dios? Listo, se acabó, no entrarán.

Literalmente, su desesperanza, su falta de fe, anula la promesa que Dios les había dado. Esa es la tierra que les daré. ¡Ninguno de ellos entra! ¿Se dan cuenta qué efectivo es el ataque del espíritu de Pitón? Ataca la promesa de Dios.

Lo vimos en Génesis 3, lo vimos en Hechos, lo vemos ahora aquí, en Números, es impresionante; el ataque siempre es a la promesa de Dios. Cuando la promesa de Dios es esterilizada, la victoria está del otro lado.

Es muy importante que los que están metidos en guerra espiritual, en guerras proféticas, constantemente evalúen sus estados de ánimo. Es muy importante, por eso es bueno caminar de a dos. Por eso es bueno conformar equipos.

Es para que uno se acerque a otro y le diga: “Te veo desanimado, ¿Qué te pasa?” Puede ser el ataque de un espíritu de pitonismo que esté sobre él. ¿Pero puede pasar? ¡Desde luego que puede pasar! ¿Y qué tenemos que hacer? Ya lo veremos, pero algo hay que hacer porque la persona que está bajo ataque, normalmente no puede ayudarse sola.

Es como si ocurriera en el mundo natural, físico, material, literal. Una persona que está siendo atacada por una serpiente Pitón, no puede ayudarse sola. Porque sus brazos son lo primero que se sujetan. No puede luchar. Necesita que alguien lo ayude.

Sin ir más lejos, hace un tiempo un hombre de Dios con una obra evangélica monumental, murió de una manera extraña. El informe oficial dijo que había fallecido por complicaciones diversas, pero lo cierto es que ese hombre se suicidó.

Ahora bien; ¿Cómo se puede entender que un tremendo hombre de Dios tome la decisión de suicidarse, conociendo lo que rodea al acto del suicidio. Mira; debo decirte que la depresión busca que tú te mates. ¿Pero es posible que un hombre de Dios pueda llegar a ese extremo? ¡Claro que sí!

Lo que ocurre es que nuestra capacidad de resistencia, tiene un límite. De allí la importancia de andar siempre con gente que nos conozca, que nos pueda mirar y decir: oye, creo que tú no estás bien. Alguien que pueda decirte: creo que tú necesitas ministración.

El espíritu de enfermedad está muy relacionado con el espíritu de Pitón. Pitón y enfermedad, trabajan juntos. Enfermedad y muerte, también trabajan juntos. Apolos, supuestamente sanaba las enfermedades. Pero esto fue hecho a través de artes mágicas, de hechicería.

Cuando Pitón cae sobre una persona, el objetivo que persigue es tanto la muerte espiritual como la fuerte física. Entonces va atacando primero la parte espiritual; le quita las esperanzas, le quita el aliento, el ánimo, las promesas de Dios las esteriliza. Y lentamente, empiezan a aparecer cuadros de enfermedades.

La persona comienza a sufrir de una cosa, luego de la otra, sus defensas bajan. Se empieza a enfermar de una y otra cosa. ¿Quiénes son susceptibles de ser atacados por Pitón? En primer lugar, personas que tienen un pasado de brujería o de manipulación.

No quiere decir que ellos quizás en el pasado trabajaron con esto, sino que a lo mejor sus padres o sus abuelos manejaban algo de brujería. A eso se le llama un espíritu familiar. Técnicamente, un espíritu familiar es un demonio que ha trabajado en nuestra genética anterior.

O sea: nos conoce bastante bien. Personas que hayan sufrido cosas raras en sus vidas, esto es: accidentes, enfermedades raras, son también susceptibles a ser atacadas por este espíritu. Hay gente que ha pasado cada cosa que uno se pregunta cómo hizo para salir airoso.

Personas que van a consejería, a consulta o sencillamente a terapia por causa de un extremo cansancio, declaran que por las noches, cuando se acuestan, sienten como si alguien o algo los ahorcara, o que un peso extremadamente alto se les depositara en el pecho. Ese es el espíritu de Pitón.

Escucha: Jezabel decide golpear a la iglesia, y el primer golpe que le propina, es enviarlo a Pitón. Y Pitón viene y empieza a golpear a los que tienen conducción, referencia o liderazgo. En tercer lugar, personas que están en el campo misionero.

Muchas veces, ellos, están entrando a territorios gobernados por la brujería y la hechicería. Al poco tiempo de estar en ese trabajo misionero, no extrañará verlos exhaustos, debilitados física y espiritualmente. ¿Por qué es eso? Porque están entrando a territorios que tienen tanta opresión, tanta lucha, que al poco tiempo ellos no se dan cuenta, pero tienen unos ataques terribles.

Normalmente, el que controla ese territorio, es un espíritu de pitonismo, tal como lo vivió Pablo en Hechos 16. Por eso, uno de los grandes engaños es creer que se pueden enviar misioneros que no han sido entrenados en guerra espiritual. Literalmente, se está enviando comida fresca para el diablo.

A veces pensamos que, cuando hablamos de enfermedad, necesariamente tienen que ser las clásicas, conocidas, pero no es así. La enfermedad más frecuente en gente directa o indirectamente relacionada con ministerios, es fatiga crónica.

Y es interesante, porque no tiene una sintomatología muy clara. Te daré algunas pautas para que entiendas de lo que estoy hablando. La fatiga crónica, no parece un cuadro de enfermedad normal. O sea: la persona funciona normal, pero contienen algunos inconvenientes singulares.

Uno: tienen un dolor crónico en la espalda. Dos: despiertan como si no hubieran dormido. Se despiertan más cansados que antes de acostarse. Tres: tienen constantes problemas digestivos. El estómago es muy sensible a los cambios de ánimo.

¿No han experimentado una sensación casi ingobernable de hambre cuando están felices? Por el contrario, cuando están tristes casi te diría que comen porque hay que comer, pero no porque tengan demasiado apetito. El sistema digestivo está presente.

Cuatro: tienen cansancio visual. Esto es que fijas la atención a algo por algunos minutos, y al rato te ves obligado a cerrar los ojos.

Cinco: olvido frecuente de cosas sencillas. Puede pasarle alguna vez a cualquiera, pero si es algo frecuente, eso se llama fatiga crónica.

Seis: Dificultades para respirar en la noche.

Te estoy dando un cuadro que, cuando se analiza individualmente, vemos que quizás cualquiera se cansa de ver una pantalla, o cualquiera puede tener un problema en el estómago porque se puso nervioso en el examen, o lo que fuere.

Pero cuando tú sumas estos diferentes ítems en positivo, es sabio asumir que ese es un cuadro de enfermedad. Y una enfermedad muy particular, porque no parecería ser algo que no identificaría con una sintomatología de enfermedad clara.

Es más; es una falla en el sistema, que parece desarticulado, pero que en el fondo está muy unido por detrás. No estoy queriendo decir que toda persona que tenga ese cuadro, tiene que estar atacada por Pitón, pero es muy probable que así sea.

Tenemos que tener suficiente temor de Dios para no decir que es seguro que sí, porque puede haber otras causas. Puede tener una mala alimentación, por ejemplo. Puede que se esté comiendo a deshoras, que esté comiendo muy mal. Entonces, a la larga, se pueden producir ese tipo de cosas.

Se acuesta tarde, está presionado por mucho stress, puede ser, y no es ninguna Pitón. Pero, si a pesar de que la persona trata de mantener un ritmo ordenado y se alimenta de manera sana, estas cosas siguen persistiendo, entonces será muy sabio buscar al Señor y ver si no hay algo espiritual detrás.

¿Es susceptible de ser atacado un profeta? Sí, ¿Sabes por qué? Porque él se mueve en función de palabras. ¿Y cómo ataca el espíritu de Pitón? ¡Con palabras! ¡Es lógico!  Somos el blanco de tiro del espíritu de Pitón, constantemente.

¿Te has dado cuenta que tú puedes controlar toda una atmósfera de un grupo de gente, con palabras? Puedes intimidar a un grupo de gente sólo usando palabras. Pero también puedes animarlas, mandarlas a la guerra entusiasmadas o, en su defecto, puedes también hacer que se sientan vencidos.

¿Por qué?  Porque de nuestra boca sale tanto poder para mover el mundo espiritual. Dice en el libro de Proverbios 18:21: la muerte y la vida, están en el poder de la lengua. Dentro del proceso de ministración, es muy importante cancelar las palabras que se han liberado contra la gente.

Y voy a decir algo muy duro, pero que es cierto. Y tanto las mujeres como los hombres que están en los ministerios de Dios, van a entender claramente. Una de las razones por las cuales un espíritu de Pitón golpea tanto a las esposas de los ministros, es por la cantidad de juicio que la iglesia levanta contra ellos y contra ellas.

Y las palabras de la misma iglesia causan tanto dolor. Sobre todo con los profetas, no hay ministerio más complejo. Si acierta, son muy pocos los aplausos o reconocimientos, pero si se equivoca, van a llover los palos de todo los colores y tamaños. ¿Puedes lidiar con eso?

Hay que quebrar el poder de las palabras, y luego puede reprenderse el espíritu de Pitón. Al final vas a restaurar el cuerpo de la gente, y allí vas a poder ver que finalmente está libre. Hay una fuerte conexión, en la Biblia misma, entre el espíritu de enfermedad, física, y la depresión.

¿Recuerdas el Salmo 32? Mientras callé, envejecieron mis huesos. No toleres el desánimo, no toleres la depresión. Jóvenes, ¡No toleren la depresión1 ¡Nunca! Reaccionen como fieras cuando sientan que se están deprimiendo. Porque la depresión te incapacita, te entrega como una ofrenda al diablo.

Pongan alabanza, llenen su cuarto de música, empiecen a cantar al Señor, saquen todos los recursos que tengan. Reaccionen como cuando ves que alguien quiere entrar a tu casa a la fuerza. Ciérrale la puerta, mira que todas las ventanas estén bien aseguradas.

Porque el que se deprime, es como que está entrando en un río, y sabe que se va a ahogar.  Y sin embargo sigue entrando. Para cuando quiere salir, ya no puede. La corriente es muy fuerte. Hay momentos para reaccionar. No se olviden que Pitón busca apagar el fuego de Dios y sacar el aire que lo sustenta.

En definitiva, lo que el quiere es llegar a tu corazón. Y Proverbios 4:23 dice: de toda cosa guardada, guarda tu corazón, porque de él mana la vida. Las emociones son muy importantes, porque nosotros debemos servir a Dios con alegría.

El corazón es importante en nuestra vida, porque de él sale la fuerza para levantarnos cada mañana, para aceptar la tarea de Dios con entusiasmo, para ver las naciones con esperanza, para ver a todos nuestros hermanos con los ojos de Dios, no con los nuestros. Así sabremos que Dios sí puede hacer algo con ellos, todavía.

Si nuestro corazón es tocado, toda nuestra vida es afectada y nos amargamos. Nos nublamos y se hace noche en la mitad del día. Y ese no es el deseo de Dios, te lo aseguro. El diablo no quiere tu cuerpo, a él no le interesa tu cuerpo; él quiere quebrar tu espíritu.

Y quiebra tu espíritu a través de la depresión. Necesitamos tener un corazón establecido en Dios y lleno de la paz de Dios. Busca la paz de Dios siempre; la paz de Dios, es tu sustento. No entiendes, te están haciendo mucho daño, pero la paz de Dios está allí.

Estás en una enfermedad, pero la paz de Dios está ahí. Estás sin dinero, pero la paz de Dios está ahí. La paz de Dios es el sello de la presencia de Dios en nuestras vidas. La paz de Dios sobrepasa todo entendimiento. No sabes por qué, pero estás en paz. Estás en un tremendo problema, pero sin embargo hay en ti una paz que sobrepasa todo entendimiento.

Esa es la promesa de Dios para sus hijos, la paz de Dios. Satanás viene a perturbar esa paz, a través de ansiedades, destrucción, problemas financieros.  Peleas en el hogar, murmuración, palabras de condenación, mentiras, desánimo, incredulidad, aplasta nuestras esperanzas, nuestra fe, nuestra visión, nuestros sueños.

Un profeta sin visión, está vencido. La gente se siente vencida, se rinde, y la enfermedad toca a su puerta poco tiempo después. Porque el desánimo afecta las defensas naturales del cuerpo humano. Por eso, si un médico te da una noticia negativa respecto a tu cuerpo, una excelente estrategia, es no aceptarlo.

En muchos casos, créeme que el mayor problema de la gente es que le cree al médico. Y no digo que ellos mientan, por favor, nada más lejos de mi pensamiento. Digo que ellos diagnostican conforme a una realidad física, material, carnal. Y que el creyente vive en otra realidad: la espiritual, donde todo, pero absolutamente todo es posible en Cristo.

Hay una estrecha relación entre el corazón y la enfermedad. Y hablo de corazón no como el músculo que bombea la sangre, sino como el centro de las emociones. Mientras tú estés animado, tus defensas están altas.

Cuando el espíritu es quebrantado, se abre la puerta para que el diablo haga lo que quiera con esa vida. Las enfermedades llegan, las dolencias, la pérdida del sentido espiritual. Mira lo que dice Proverbios 15, te leo los versos 13 y 15.

El corazón alegre, hermosea el rostro; más por el dolor del corazón, el espíritu se abate. Todos los días del afligido son difíciles; más el de corazón contento tiene un banquete continuo. Mira bien lo que dice: los días del afligido, son difíciles. Más el corazón del contento, tiene un banquete continuo.

Jesús ya lo dijo: Oigan, no van a tener demasiadas alegrías en este mundo. Es más; en este mundo, tendrán aflicción. Pero sepan algo: yo he vencido al mundo. Y la paz es el sello de lo que estoy diciendo, van a tener paz sin importar lo que estén pasando.

Mira lo que dice Proverbios 12:25: La congoja en el corazón del hombre, lo abate; más la buena palabra, lo alegra. Proverbios 17:22: El corazón alegre constituye buen remedio; más el espíritu triste seca los huesos.

¿Cómo opera este espíritu? Nº1: Gente que se mete a la adivinación de cualquier forma. ¿Qué necesita hacer alguien que se metió al ocultismo? Se necesita pedir perdón. Necesita arrepentirse.  De cualquier forma de ocultismo.

Nº2: La persona debe renunciar a todo poder o a toda conexión con hechicería. Se han encontrado muchos casos, en los últimos años, en prestigiosas iglesias, de gente que eran profetas reconocidos, pero que en verdad poseían espíritus de adivinación. Y nadie se daba cuenta, ni ellos mismos.

Nº3: Puede que haya brujería generacional en tu familia. Esto tiene que ver con iniquidad

Nº4: Pregúntale al Señor, si estando en el campo misionero, o en otra ciudad, tú has sido expuesto a un ataque de un espíritu de pitonismo.

Si tú te das cuenta que te desanimas con frecuencia, se te pueden recomendar tres cosas: 1 – Ten cuidado de las palabras que escuchas. Es probable que tú te desanimes después de escuchar algunas cosas. Por tal razón, si eres susceptible de escuchar más de lo que debes, ten cuidado de a quienes escuchas.

2 – Arrepiéntete de cualquier derecho legal que le diste al diablo, respecto al hecho de haber creído alguna mentira del diablo. Porque ese es el problema; tú te desanimas porque te creíste una mentira del diablo.

3 – Batalla. Batalla con alabanza y batalla con la palabra. Y para leer la palabra, no es cualquier texto. No te pongas a leer las generaciones de Adán. Busca una palabra que levante tu corazón. Ponte a leer los evangelios, ponte a leer a Pablo. Lee Efesios, que te muestra dónde está la iglesia.

La iglesia está en lugares celestiales, que te posiciones en el lugar correcto. Y no pongas cualquier música. Hay música cristiana que es triste, hay música que es romántica, y es cristiana. Hay CD de intérpretes cristianos que cuesta reconocerlos como tales. No existe en todo el disco una sola mención a Dios, ni a Jesús, ni el Espíritu Santo.

Hay temas que se los puedes dedicar a tu novia y quedan perfectos. Por eso es que a ese tipo de canciones las emisoras de radio seculares las aceptan sin problemas. ¡Forman parte de las canciones románticas de la temporada!

Tú necesitas música genuina del Espíritu, algo que te levante. Música que te hable en lenguas, que ministre tu corazón, que ministre la fortaleza de Dios. Porque Dios no te ha dado tanto como te dio par ahora dejarte tirado a la vera del camino.

Él ha empezado una buena obra en mí y va a terminarla. ¡No seas pasivo! “¡Es que no tengo quien ore por mí!  Bueno, entonces ora para que aparezca quien ore por ti, pero mientras tanto, ¡Pelea! Y no te abras a cualquier palabra profética.

Si alguien quiere darte palabra profética, primero dile: “Oye: la palabra que vas a darme, tú le has preguntado al Señor si puedes dármela o no?”  – ¡Es que sé que es para usted, hermano! – No, esa no es mi pregunta. Mi pregunta, es: ¿Le has preguntado al señor si me la puedes dar o no?

Y eso no se llama rebeldía, se llama prudencia. Si crees que te afecta mucho las palabras que recibe, no tengas temor de hacer esa pregunta. Porque pese a que verdaderamente podría ser una palabra de Dios, no siempre estamos firmes como para recibirla. El espíritu de Pitón es sutil, usa la palabra, engaña a la gente.

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Derrotando Espíritus de Religiosidad

Quiero que recapitulemos algo: cuando aparece Jesús en la escena de la historia del evangelio, ¿Había o no una iglesia organizada? Sí señor, la había. Estaban los fariseos que, acertados o equivocados, eran los únicos que hablaban del Dios único y verdadero. Jesús, en lo terrenal, era el hijo de José el carpintero y de María, dos miembros de esa iglesia. ¿Cuáles serían sus obligaciones, entonces, de acuerdo con las ordenanzas y los estatutos de aquella iglesia, que no son tan diferentes a los de hoy? Que Jesús se sometiera y se sujetara a las autoridades de esa iglesia, como correspondía. ¿Y qué pasaría si él no obedecía? Sería declarado blasfemo, desobediente, hereje y rebelde. ¿Qué hizo Jesús? No se sujetó ni se sometió a esa religiosidad humana. Él traía un mensaje divino y su trabajo se limitó a proclamarlo. No sólo sin buscar la ayuda oficial, sino desafiándola.

Ahora bien: ¿Sería bien visto, esto, en ese tiempo? ¡En absoluto! Ni su propia gente, esa que él amaba, sanaba y liberaba, confiaba demasiado. No lo cuestionaban abiertamente, pero: ¿Cómo iba a ser una autoridad de Dios si estaba enfrentado con sus representantes oficiales? Gracias a Dios por los que sí confiaron. En parte por estos, el cristianismo es hoy lo que es. Un cristianismo que, dicho sea de paso, tiene como fundamento, base y premisa seguir el modelo de Cristo, aquel rebelde, insujeto, blasfemo, hereje y desobediente, y no el de los fariseos, aceptados, reconocidos y jerarcas de la iglesia estructuralmente aceptada. No te asustes. ¡Es que nadie ha dicho eso! Cierto. Nadie leyó la Biblia tampoco; la mayoría se quedó en sus propias leyes y estatutos. ¿Y qué tiene que ver eso, hoy, con nosotros? No sé, vamos a estudiarlo y compararlo, pero tengo la certeza que hay un espíritu religioso que todavía está bien vivo, activo y en franca lucha contra el modelo Cristo. Y vamos a ver qué es lo que sale para combatirlo y derrotarlo.

(Mateo 23: 1)= entonces habló Jesús a la gente y a sus discípulos, diciendo: (2) en la cátedra de Moisés se sientan los escribas y los fariseos.

Esto es lo mismo que si yo dijera hoy, a quien me quisiera oír que: En los seminarios se sientan como profesores los teólogos y líderes. Estoy reconociendo una presencia legal y oficial en los institutos, lo que no significa que esté reconociendo su autoridad espiritual. Dice que era en la cátedra de Moisés, que era el sitio donde se interpretaban los libros. Por eso se lo comparaba con los seminarios, que son los lugares donde, aparentemente, están los eruditos, expertos y profesionales de la teología, encargados de interpretar la Biblia. Esdras, por ejemplo, era un escriba y su tarea era la de enseñar la ley, que llevado al hoy, significaría enseñar la Palabra. En suma: si quieres compararlo, imagínate a profesores o maestros bíblicos de cualquier organización o congregación. ¿Y qué dice de ellos ese rebelde y conflictivo de Jesús?

(3) Así que todo lo que os digan que guardéis, guardadlo y hacedlo; (Esto te muestra, me muestra y nos muestra algo: lo que se está enseñando y predicando en muchos centros eclesiásticos, no es ni antibíblico ni malo. Si hay fidelidad para con la palabra escrita y no se le agrega ningún invento de hombre, no interesa de qué labios emana esa enseñanza o esa predicación. De última, el falso suele ser el profeta y no necesariamente la profecía. Acepta, cree y pon por obra lo bueno que ellos digan. Pero atención: esto tiene un importante agregado, escucha:) mas no hagáis conforme a sus obras, porque dicen, y no hacen.

Dice la historia que los fariseos eran los más reconocidos maestros de la ley de Moisés, aunque fallaban a la hora de observar sus propios preceptos. Muchas de sus enseñanzas eran muy profundas, pero Jesús examinó aquellos aspectos en los cuales su hipocresía anulaba la validez de sus doctrinas. Esto significaba, en todo caso, que los falsos eran los fariseos y no necesariamente la doctrina que ellos enseñaban. Este es un tiempo donde ocurre exactamente lo mismo, casi como como una copia fiel. Si fuéramos a ser espiritualistas podríamos decir que hay como una fuerza invisible y oscura que lleva a muchos de los líderes contemporáneos a comportarse y actuar del mismo modo en que lo hacían aquellos fariseos. Hay mucha, muchísima gente que se pone en contacto conmigo, como con una especie de referente confiable, con la misma pregunta: “¿Por qué en mi iglesia es una cosa lo que se predica y se enseña, y otra totalmente opuesta lo que se hace?” Vamos a suponer que un porcentaje de esa gente es negativa, díscola, conflictiva y rebelde. Supongamos que otro porcentaje pueda haber hecho una mala lectura de las circunstancias. Aún así, el porcentaje que queda como gente fiel que tiene razón, es demasiado alto. Es evidente que en una gran cantidad de nuestras congregaciones hay doble ánimo, doble mensaje, que sus líderes no respaldan con sus vidas lo que enseñan y predican.

(4) Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas.

Jesús se refería, aquí, a las innumerables disposiciones y regulaciones que reducían a la religión a un sistema pesado y confuso de observancias rituales que mantenían a la gente en una servidumbre permanente. También esto se está repitiendo en estos días. Más allá de los credos basados en ritos que no tienen nada que ver con las Escrituras, los cultos que se dicen auténticamente bíblicos y cristianos, también están invadidos por disposiciones humanas que deben respetarse sin ninguna discusión, tal como si fuera palabra escrita. Alrededor de la Santa Cena, sin ir más lejos, un acto que tal como Cristo lo ordenara, se cumple en memoria de él, hay toda una ceremonia ritual que, en muchos casos, ha llevado a que la adoración se deposite en los elementos que se utilizan para servirla, en los servidores y en el acto mismo de hacerlo, cuando la única fuente de adoración es aquel a quien se recuerda con ella.

 (5) Antes hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres. (¡Sí, hermanos! La iglesia ha decidido donar toda esa ropa a los inundados, pero vamos a llamar a los canales de televisión cuando la entreguemos. Primero, para que nadie se piense ninguna cosa rara y, segundo, para que el mundo lo sepa y nos conozca. Y tercero, agregaría yo, aunque nadie lo diga, para mostrarle a los opositores de adentro que estamos haciendo cosas, que no somos unos ineptos) pues ensanchan sus filacterias, y extienden los flecos de sus mantos; (Los fariseos exhibían su piedad, o sea su espiritualidad, en público, para recibir alabanzas de la gente. Las filacterias que aquí dice que se ensanchaban, eran pequeñas bolsitas de cuero que contenían ciertos textos de la Escritura, que los judíos llevaban en sus brazos o sobre sus frentes.

Los flecos, mientras tanto, eran los adornos con que los judíos decoraban los bordes de sus mantos. Hay dos maneras muy diferentes de evaluar el andar de una congregación: con los ojos de los hombres, teniendo en cuenta los éxitos sociales, políticos, numéricos. De nivel, de status, o con los ojos de Dios, esto es: su poder manifestado en respaldo a la palabra auténtica predicada. No te va a costar demasiado ver por dónde anda la tuya. Sólo se honesto y reconócelo) (6) y aman los primeros asientos en las cenas, y las primeras sillas en las sinagogas, (A esto, los que lo conocen mejor que nadie, son los ujieres. Hay gente, de esa que hay que ubicar en las primeras filas reservadas, cuando hay eventos importantes, que siempre llegan bastante tarde, porque el punto allí no está en sentarse allí, sino ser vistos cuando se sientan.

Otra: ¿Recuerda aquellos tiempos en que a los líderes se insistía en ubicarlos en sillas especiales allá, arriba de las plataformas o los escenarios, tal como si estuvieran en exposición? ¡Qué mal se sentían algunos siervos fieles y humildes que conozco! Pero era una disposición que no se podía modificar. Menos mal que esto quedó en la historia, verdad? Bueno, al menos aquí en Argentina, quiero decir. Hay una parábola en Lucas 14:7 que detalla esto a la perfección): (7) y las salutaciones en las plazas, (O sea las puertas de salida de los templos, cuando alguien se ubica tipo portero y la gente, a medida que va pasando, lo saluda. Los hombres, con un apretón de manos o un abrazo, las hermanitas, con un ósculo santo. No es nuevo, viene de la época de la familia Ingalls, aquella vieja pero emblemática serie televisiva. ¿Te das cuenta?) Y que los hombres los llamen: Rabí, Rabí.

La palabra “Rabí” se traduce como “mi maestro”, y era una especie de título honorífico surgido en el siglo 1 antes de Cristo, derivado del verbo Rabat, que significa “ser grande”. Vale aclarar que, si bien Jesús aceptaba ser reconocido como Rabí, desaconsejaba a sus discípulos aceptar el título porque, dice aquí más adelante, “uno es vuestro Maestro”. Por eso es que yo, personalmente, acepto que se entienda que administro lo mejor que puedo y me sale el ministerio del maestro que el Señor ha puesto en mis manos, pero no que se me llame maestro a mí, simplemente porque uno solo es nuestro maestro. Lo dice con claridad el verso 8, mira:

(8) Pero vosotros no queráis que os llamen Rabí; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo, y todos vosotros sois hermanos.

Esto se contrapone con el placer que proporciona a los hombres el recibir tratamientos protocolares cristianos. Si alguien tiene algo de sabiduría, es Maestro, si tiene palabra que se cumple, Profeta, si anda edificando nuevos templos, Apóstol, si predica y se convierten más de dos, Evangelista, y si sabe aconsejar a la gente, aun usando técnicas humanistas, es Pastor. Basta. Jesús dice aquí que el único título –en este caso Maestro-, es suyo y que TODOS nosotros, somos sencillamente HERMANOS, está claro? Por si quedan dudas, mira lo que dice Santiago en 3:1: Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo que recibiremos mayor condenación.

(9) Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra; (¿Escuchaste bien? No interesa lo que digan las acotaciones de comentaristas al pie de cualquier Biblia que lea. Esto es lo que dice: que no llames padre vuestro a nadie en la tierra) porque uno es vuestro padre, el que está en los cielos. (Es curioso. No voy a enseñar sobre esto, pero te lo dejo para que hagas tu propia investigación, para que lo escudriñes, para que no te limites a decir, cómodamente, “un hermano lo publicó en Internet”. ¿No te enseñaron que el día que te mueras te vas a ir al cielo a estar con Dios? Pero resulta que aquí no dice que Dios el Padre está en EL cielo, dice que está en LOS cielos. ¿Qué querrá decir esto? ¿Adónde guardamos la imagen esa que tantos dibujantes han plasmado, de un hombrecito con camisón sentadito en una nube, no haciendo nada y probablemente aburriéndose como una tortuga que tanta gente se ha creído de verdad? ¿Eso puede ser el cielo que espera a los hombres como promesa de un Dios Majestuoso, Creador, Todopoderoso y Dinámico? No me cierra. ¿A ti tampoco, no? Estudia. Tu Biblia es igual a la mía.)

(10) Ni seáis llamados maestros; porque uno es vuestro maestro, el Cristo. (No debe ser ninguna tontería esto, sino no lo hubiera vuelto a repetir, no? Basta. Ya sé que me amas, ya sé que por allí puedo, desde este sitio, haberte sido de bendición a tu vida, pero por favor: no me llames más Maestro, okay?)

(11) El que es el mayor de vosotros, sea vuestro siervo. (En este mismo evangelio, un par de páginas antes, en 20:26, él dice: mas entre vosotros no será así. (Quiere decir así en la sociedad, en la política, en una empresa, en la economía) sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros, será vuestro servidor.)

Yo creo que nadie puede ofenderse ni suponer que agredo a alguien si digo que no es esto, precisamente, lo que mayoritariamente está ocurriendo con nuestro liderazgo. Es una verdad tan visible y palpable que ha llegado, incluso, a irritar a muchos hermanos fieles y sinceros hasta el extremo de convertirlos en escépticos, descreídos y rebeldes. No los puedo justificar por la reacción, pero tampoco puedo ignorar la acción que lo originó.

Charlaba una vez con un joven pastor que estaba al frente de una modesta congregación y, sabiendo que él la había formado luego de irse de una congregación más grande, le pregunté: ¿Por qué te fuiste de tu anterior iglesia? ¿Te peleaste con alguien? ¿Te fuiste mal? – ¡No!, me dijo. – Ni me peleé con nadie ni me fui mal; sólo que un día descubrí que en lugar de estar sirviendo al Señor como yo creía, en realidad estaba sirviendo al pastor y toda su familia. Sucede. Es el no cumplimiento de esta palabra y se alimenta de la obsecuencia humana.

Pero más que no cumplimiento, le diría que es alteración, tergiversación de esta palabra. Sujeción incondicional. Sí, pero a autoridad que está sujeta a autoridad divina, nunca a hombre que tergiversa la Palabra de Dios porque eso es esclavitud humana, y no hemos sido llamados a eso, sino a libertad en Cristo Jesús. Todos sabemos quien, a lo largo de toda la historia bíblica, es el que ha venido permanentemente tomando las cosas de Dios y tergiversándolas. ¿Qué pasará con quienes hacen lo mismo? Yo no lo digo, lo dice la Biblia.

(12) Porque todo el que se enaltece, será humillado; (Este “todo” que leemos aquí, incluye a toda una congregación. Desde el portero, el ujier, el que se acaba de entregar a Cristo, tanto como al más renombrado de los líderes. Dios no hace acepción de personas) y el que se humilla será enaltecido. (Dentro de la tergiversación de la que te hablaba, esto siempre se tomó como el deber que tiene alguien de menor rango eclesiástico de humillarse ante otro de mayor jerarquía. Si esto hubiera sido así, Jesús se hubiera humillado y sometido a los fariseos. Al fin y el cabo ellos tenían una jerarquía reconocida que él no podía discutir. Pero manteniendo una transparente humildad (atención con esto) Jesús los resistió con la Palabra. Él sabía muy bien quién era en el Padre Celestial. ¿Tú sabes quién eres en Cristo? Resiste al humanismo. Pero si todavía no sabes quién eres en Cristo, entonces no te lances a discutir tonterías y a arremeter en contra de toda autoridad. Porque sin unción te puede pasar que de pronto te encuentres resistiendo al mismo Cristo en el que dices creer. Sólo con la Palabra. Sólo en Cristo. Él es el Camino, la Verdad y la vida)

Jesús advierte permanentemente contra la orgullosa búsqueda de la alabanza pública, como sucede cuando se aspira a posiciones prominentes o a títulos que confieren una cierta superioridad. A veces, los títulos se usan como emblemas de respetabilidad, o para indicar determinados deberes o cargas de responsabilidad. Pero es la actitud que inspira la búsqueda de tales reconocimientos lo que Jesús condena. Por algo y partiendo desde Isaías, siguiendo con Santiago y terminando con Pedro, tres veces podemos leer que Dios da gracia a los humildes y resiste a los soberbios. Como creyentes somos todos iguales y debemos reverenciar solamente a Cristo. Y lo que sigue, es una expresión que tiene tremenda actualidad.

(13) Más ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres; pues ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que están entrando.

(14) ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque devoráis las casas de las viudas, y como pretexto hacéis largas oraciones, por esto recibiréis mayor condenación.

¿Por qué diría Jesús algo llamativo para con las oraciones largas, si no fuera, como nos han enseñado a pensar, sinónimo de mayor espiritualidad? Simplemente porque no es así. Quien está acostumbrado a orar, ora muy largo a solas, porque es cuando saca para afuera todo lo que hay en su corazón en lo íntimo de su cuarto. Por eso cuando tiene que hacerlo en público, es breve, conciso y concreto, y ora específicamente por lo que se le ha pedido. No es generalización, es globalmente mayoría.

(15) ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque recorren mar y tierra para hacer un prosélito, y una vez hecho, le hacéis dos veces más hijo del infierno que vosotros.

Imagina una gran campaña evangelística organizada por una iglesia numerosa pero humanista, carnal. Babilonia. ¿Qué sucede con la gente que acepta a Cristo allí? Yo no me animo a dar una respuesta concreta, pero esta última palabra me dice que debemos ser muy cuidadosos y no dar por sentadas cosas que la Biblia no da por sentadas.

(Verso 23)= ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley; la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello.

Es notoria la inconsistencia del espíritu religioso, habiendo perdido por completo el sentido de las proporciones en cuestiones espirituales. Escrupulosamente celosos de las cosas exteriores más triviales, tales como todo lo relacionado con el diezmo de pequeñas semillas y plantas, olvidaban los más importantes principios morales. Cuando Jesús dice que esto era necesario hacer, despeja una de las incógnitas y dudas más notables que hay en muchos bolsillos inconversos. Al decir que esto era necesario hacer, Jesús les muestra a sus discípulos que lo moralmente correcto es que practiquen el diezmo, pero no como una obligación legal, sino como un acto voluntario de disciplina consciente capaz de activar la promesa que hay en Malaquías, de abrir la ventana de las bendiciones celestiales hasta que sobreabunden.

(Verso 25)= ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque limpian lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro estáis llenos de robo y de injusticia.

En lo literal, geográfico y circunstancial, a esto Jesús lo dice porque los fariseos eran meticulosamente escrupulosos en materia de purificación ceremonial, pero ignoraban la demanda de Dios de mantenerse puros en lo interno, además de ser caritativos con los pobres. A la hipocresía siempre le preocupa más la apariencia que la realidad. Esto tiene correlato con muchas cosas que hoy vemos a nuestro alrededor. Son muchísimos los llamados grandes siervos de Dios que muestran una imagen estética y ministerialmente impecable, incuestionable. Observando eso, nadie se atreve a pensar el por qué si todo se está haciendo debidamente, en santidad, bajo la dirección del Espíritu Santo y con un testimonio irreprochable, no se manifiesta poder ni presencia de Dios y los frutos no son conforme a la promesa de la Palabra.

La mayoría lo piensa a esto, pero esa misma mayoría lo calla porque le enseñaron que, hablar algo que tenga que ver con importantes siervos de Dios equivale a la murmuración que, obviamente, es tremendo pecado. Esta tan particular interpretación de las cosas ha mantenido robando, mintiendo y adulterando las cosas del Espíritu a verdaderos hipócritas, lobos rapaces que, disfrazados de ovejas, han ido diezmando sistemáticamente al rebaño. Siempre en mis años de sueño espiritual, me llamó la atención cuánto había en la historia bíblica sobre la hipocresía, la simulación, la apariencia, el “hacer como qué” o fingir. Cuando descubrí -¡Al fin!- que la Biblia no es un libro de historia, recién allí me cerraron muchas cosas que hoy me atrevo a mostrar.

(Verso 27)= ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque sois semejantes a sepulcros blanqueados que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, más por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia.

Yo quisiera saber de qué evangelio han tomado letra aquellos que dicen que no hay que decir cosas fuertes desde el púlpito, que si nos apartamos del amor y la bondad de Jesús estamos predicando un evangelio de garrote, que golpea y hiere a la oveja y termina dañándola. Creo que no hace falta aclarar que esta expresión, -Sepulcros Blanqueados-, Jesús se las dice en la cara a las máximas autoridades jerárquicas de la iglesia estructurada de su tiempo. ¿Qué haría la organización eclesiástica actual con un tipo que tiene la osadía de decirles a los más importantes líderes algo así? Disciplinarlo o quizás expulsarlo de la congregación donde está primeramente, prohibirle ocupar cargos o desarrollar ministerios, suprimir su participación en la Santa Cena y, finalmente, en algún concilio, reunión, junta o consejo de líderes, pasarse la voz para que ninguno de los presentes lo admita en su iglesia local, verdad? No importa, eso no anula la verdad. Todavía hoy, en la zona de Palestina, suelen blanquearse las tumbas. Más que por belleza estética, eso sirve para identificarlas y no tropezar accidentalmente con alguna de ellas, incurriendo de ese modo en profanación. Esta misma historia pero en Lucas 11:44 lo dice así precisamente: sois como sepulcros que no se ven, y los hombres que andan encima, no lo saben. Demasiado coincidente para ser cuestión de léxico, no?

(28) Así también vosotros, por fuera, a la verdad, os mostráis justos a los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad.

(29) ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque edificáis los sepulcros de los profetas, y adornáis los monumentos de los justos, (30) y decís: si hubiésemos vivido en los días de nuestros padres, no hubiéramos sido sus cómplices en la sangre de los profetas.

(31) Así que dais testimonio contra vosotros mismos, de que sois hijos de aquellos que mataron a los profetas.

(32) ¡Vosotros también llenad la medida de vuestros padres!

(33) ¡Serpientes, generación de víboras! ¿Cómo escaparéis de la condenación del infierno?

Ellos se engañaban a sí mismos; reclamaban falsamente superar en rectitud a sus antecesores. Aunque levantaban monumento a los profetas que sus padres habían asesinado, ellos mismos estaban conspirando para matar al hijo de Dios. Por eso sufrirían igual condena. ¡Pero hoy ya no se matan profetas, hermano! Es verdad, físicamente, ya nadie mata profetas. ¿Pero no equivale a matarlos el no dejarlos hablar, anularlos, levantar calumnias contra ellos para que la gente no les crea? Espíritu religioso. Hasta en algunos seminarios se enseña, como materia, los métodos para neutralizar líderes emergentes que puedan socavar o atenuar a los ya establecidos. Tremendo.

(34) Por tanto, he aquí yo os envío profetas y sabios y escribas; (Escucha: está hablando Cristo. Y dice que Él mandará profetas, sabios y escribas. ¿De dónde sacaron que los profetas era patrimonio, únicamente, del Antiguo Testamento?) Y de ellos, a unos mataréis y crucificaréis, y a otros azotaréis en vuestras sinagogas, y perseguiréis de ciudad en ciudad. (¿Quiénes azotan a los profetas en la iglesia y os persiguen? Los influidos por el espíritu religioso. ¿No es real eso, hoy?)

(35) Para que venga sobre vosotros toda la sangre justa que se ha derramado sobre la tierra, desde la sangre de Abel el justo hasta la sangre de Zacarías hijo de Berequías, a quien matasteis entre el templo y el altar.

(36) De cierto os digo que todo esto vendrá sobre esta generación.

Jesús pronuncia aquí una severa advertencia sobre el juicio que pendía sobre la nación. La profecía de Jesús se cumplió con la destrucción de Jerusalén en el año 70 d.C. Toda la sangre de los justos derramada desde las primeras víctimas hasta la última, será reclamada a Israel. Hermano de cualquier nacionalidad: no te desentiendas del monumental lío en el que está metido tú país, porque todo lo que en él suceda, es responsabilidad espiritual de la iglesia. Ahora, si la iglesia insiste en priorizar al espíritu religioso, con ritos, formas, métodos y aspectos externos, el país va a seguir puntillosamente el mismo derrotero. Primero lo espiritual, luego lo natural.

(37) ¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta a sus polluelos debajo de las alas, y no quisiste!

(38) He aquí (A ustedes, religiosos. les habla) vuestra casa (Casa siempre es iglesia, vuestra iglesia, aunque tenga mucho prestigio) os es dejada desierta. (No quiere decir que se vaya la gente, quiere decir que allí no está el Señor y, por lo tanto, todo se limita a religión vacía y hueca)

(39) Porque os digo que desde ahora (Ahora es AHORA, eh?) no me veréis, (No lo verán dentro de los cultos, en las reuniones, en las celebraciones, en los mensajes, en la adoración y la alabanza, en congresos, clínicas y cuanta fiesta de entretenimiento cristiano puedan organizarse) hasta que no digáis (O sea: hasta que no vuelvan a confesar genuinamente con sus bocas y creerlo en sus corazones) bendito el que viene en el nombre del Señor.

Ahora bien: yo, a todo esto, lo conozco desde que me tocó salir de la que fuera mi última congregación. Y a partir de allí, trabajar para preparar a cada hermano o hermana que en un futuro tuviera mi mismo llamado y mandato, a sostener una relación con el Señor sin el ornamento religioso estructurado y dominante. Trabajé años y años en eso. Para algunos lo conseguí, para otros me faltó, seguramente. Sin embargo, mi dilema principal, era: ¿Y esto es todo? ¿No iremos más allá? Y si debemos ir, ¿Dónde queda ese más allá? La respuesta la tuve a partir de ese mismo evangelio que predicó Jesús, el único: El Reino. Allí deberíamos ir. El tema sería cuándo y quién daría la orden de partida. Y un día, hoy, a más de quince años de aquella primaria decisión de fondo que debí tomar, esa respuesta ha llegado. Y en el final de este trabajo, quiero compartirla, como ya lo adelanté desde mi blog.

Esa respuesta tiene que ver con una palabra que recibí del Señor más o menos hace unos cinco meses atrás. Cuando estaba orando en búsqueda de nuevas direcciones u horizontes para este ministerio, Él me dijo simplemente: Busca tus frutos Diamante… Yo aprendí que cuando le pides a Dios que te de una palabra de dirección, generalmente eso es lo que Él hace. Darte UNA palabra. Y a partir de ella, tú debes procurar arreglártelas, ya sea investigando, escudriñando, estudiando, para llegar al punto central que sería el objetivo específico y preciso que esa palabra contiene. En este caso y más allá del fruto, la palabra es Diamante.

En realidad, todos sabemos qué cosa es un diamante, no necesito ahondar en lo concerniente a lo mineral, químico u orgánico. Sí quiero, -porque eso busqué y encontré-, compartirte el significado revelado que eso tiene en lo espiritual. La palabra que define Diamante, en griego, es adamas, y concretamente se puede traducir como Inalterable e Invencible. Ese, es el punto de partida. Cuando se me ocurrió unificar lo recibido en estos últimos tiempos y lo uní a Moisés y Josué, que son de alguna manera los estandartes que simbolizan la capacidad de liberación de espíritus de religiosidad que tiene nuestro trabajo, la conclusión quedó tan clara que no puedo menos que asombrarme, si es que las cosas de Dios pueden seguir asombrándote, todavía.

La religiosidad crea, en torno a un individuo sincero y fiel, una especie de prisión de la que resulta imposible salir sin ayuda externa. Es una prisión muy especial, porque si bien puede verse el afuera, palpitar la libertad que existe en ese afuera, nos resulta imposible salirnos. Es, de alguna manera, una prisión de fino cristal. De buena calidad, a veces; mediocre, otras tantas, pero siempre cristal. Y cuando quise averiguar cómo se puede trabajar ese cristal para derrumbarlo sin demasiado estrépito que pueda producir daño, el trabajo de vidriería, me trajo la respuesta: la única forma de horadar ese cristal y permitir así que lo que está prisionero en su interior pueda salir libremente, es un Diamante. Con un Diamante cortas el cristal, lo marcas, le sacas el hueco cortado y por ahí pasas y sales.

Hermanos. Ustedes que han recibido liberación espiritual, alimento, formación y dirección a partir del trabajo de este ministerio son, por revelación divina, esos frutos-Diamante. O sea: los encargados, de ahora en más, de taladrar cristales religiosos que se encuentran aprisionando a hermanos fieles y hambrientos de lo verdadero. Pude reunirme personalmente con algunos de los primeros. Y lo pude hacer porque son medianamente cercanos. Pero tengo muy en claro que hay muchos más, geográficamente lejos, pero espiritualmente muy cerca. Para todos ellos, va esta palabra que Dios mismo puso en mi entendimiento.

(Ezequiel 3: 1) =  Me dijo: Hijo de hombre, come lo que hallas; come este rollo, (El rollo, aquí, es la Palabra) y ve y habla a la casa de Israel. (La casa de Israel, hoy, es la iglesia global, genuina, única)

(2)Y abrí mi boca, y me hizo comer aquel rollo. 

(3) Y me dijo: Hijo de hombre, alimenta tu vientre, y llena tus entrañas de este rollo que yo te doy. Y lo comí, y fue en mi boca dulce como miel. (La Palabra genuina siempre es dulce y bienvenida. La que rechazas y te adormece o aburre, es la palabra de hombre)

(4) Luego me dijo: Hijo de hombre, ve y entra a la casa de Israel, y habla a ellos con mis palabras. (Es decir que el mandato, aquí, no es para ir al mundo incrédulo, sino al pueblo religioso, supuestamente cristiano.)

(5) Porque no eres enviado a pueblo de habla profunda (Se refiere al humanismo filosófico disfrazado de religión) ni de lengua difícil(Esto es al mundo cristiano ultra intelectual y literalista) sino a la casa de Israel. (Iglesia genuina, no babilónica)

(6) No a muchos pueblos de habla profunda ni de lengua difícil, cuyas palabras no entiendas; y si a ellos te enviara, ellos te oyeran. (Si un día Dios te enviara a ellos, allí sí te oirán. Pero hoy no te está enviando a ellos, sino a Su iglesia.)

(7) Mas la casa de Israel no te querrá oír, (Aquí tienes la causa, el motivo, por el cual son tantos los hermanos que conoces que no les interesa oír lo que tienes para compartirles. ¿Será porque son malos? No, mira…)  porque no me quiere oír a mí; porque toda la casa de Israel es dura de frente y obstinada de corazón. (El mundo religioso no quiere oír la Palabra del Reino porque, en suma, no le interesa oír a Dios. Prefiere seguir con su propia agenda eclesiástica y humana)

(8)He aquí yo he hecho tu rostro fuerte contra los rostros de ellos, y tu frente fuerte contra sus frentes. (Esto te habla del epicentro de la guerra espiritual: mente contra mente. Mente de Dios, contra mente programada por Satanás, dios de este siglo que ciega el entendimiento para que no resplandezca la luz del Evangelio.)

(9) Como diamante, (¡¡Wow!! ¡Aquí apareces tú!) más fuerte que pedernal he hecho tu frente; (Esto es: tu entendimiento) no los temas, ni tengas miedo delante de ellos, (¿Recuerdas qué era lo que impedía que les hablaras? Eso, el miedo. ¿Sabes de dónde viene el miedo, verdad? Obvio, del dueño del imperio del miedo y la muerte, que no es Dios, precisamente. porque son casa rebelde. (Rebelde, sí, pero no imbatible. Todo lo puedes en Cristo que te fortalece.)

Ya está. Eso es. Tú, ahora, desde hoy, acompañas a ese pequeño grupo de hermanos que yo pude conocer y tratar porque viven relativamente cerca de mí, geográficamente. Pero, que en conjunto, ellos y tú, serán los encargados de horadar el cristal de la religiosidad y fabricar el hueco por el cual, van a salir los liberados que conformarán el establecimiento del Reino de los Cielos. Ese es el Reino que hoy ha llegado a tu vida, en cumplimiento de lo que Jesús predicó como único y verdadero evangelio.

Todo lo demás, ha sido invento de hombre, que si bien ha sido usado por Dios para bendecir, igualmente, solo ha determinado demora, dilación y pérdida de tiempo para el logro del único objetivo central de nuestra presencia en la tierra: devolver el Reino usurpado a su legítimo propietario. ¿Quieres acompañarnos? Si no lo hiciste ya a partir de mi publicación en el Blog, házmelo saber de ahora en adelante, y te incluiré en nuestra nómina de trabajo. Te bendigo en Jesucristo y me honro en recibirte como compañero de ruta hacia el objetivo base de este ministerio, acceder a un genuino Tiempo de Victoria…Amén.

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¡SIETE MILLONES!

Siete millones. Hay muchos países, pequeños en su geografía, pero a veces muy importantes en su economía o en su cultura, que tienen no mucho más de esa cantidad de habitantes. Siete millones. Una cifra que en sí misma no significa demasiado, sólo que durante toda esa cantidad acumulada y en cada uno de los casos, alguien, desconocido hasta allí, hizo un clic aquí y nos encontró. Como la persona de Santiago de los Caballeros, de República Dominicana, que fue la que marcó el ingreso Siete Millones.

Se encontró con nuestro material, con nuestro mensaje, con nuestra enseñanza. Y muchos de ellos, me consta, se encontraron también con nuestra esencia, y la adoptaron, la hicieron suya. Tiempo de Victoria ya dejó de ser desde hace mucho tiempo la idea aislada de una especie de Llanero Solitario, un Quijote, o un Kamikaze, para pasar a ser un punto de referencia de una clase de creyentes despojados de toda religiosidad, de todo ritualismo, de toda solemnidad y de todo espectáculo. Un lugar de reunión de fe en el todo, y no en un parcial.

Es obvio que de ninguna manera nos arrogamos ser los únicos,  los mejores, ni los dueños de todas las verdades, ni mucho menos los grandes espirituales del siglo veintiuno. Apenas somos mujeres y hombres detrás de un destino que ya está trazado en un diseño antiguo, el mismo diseño que tantas veces les fue presentado en el Antiguo Testamento y no lo aceptaron, y que hizo que tuviera que entregar nada menos que a su Hijo Unigénito para que, al fin, el hombre le diera su aceptación y su confianza.

Ser creyentes no es un mérito, no es un distintivo social, no es un objetivo político, ni económico. Ser creyentes, para nosotros y para los siete millones de seres que durante estos años nos han visitado y se han nutrido en nuestras páginas, es apenas y nada menos que un estilo de vida diario. Un estilo de vida que, un día, le mostrará al mundo que, efectivamente, vivir como Dios quiere y nos propone, es más que posible y que no sólo tiene valor, sino también victoria.

Una victoria que no necesariamente redundará en mucha gente reunida en un determinado sitio, sino en una suma de mujeres y hombres que irán poblando, lenta pero progresivamente, aquel lugar que Jesús vino a decirnos a todos que se había acercado: El Reino de los Cielos. Ese es el único evangelio predicado. Y ese, recién entonces, será ese Tiempo de Victoria profetizado y activado hace ya tanto tiempo atrás. Hoy, apenas estamos en la ruta. ¡Vamos! Sigamos viajando, con mucho amor, entrega, consagración y cuidado de no dar vueltas en círculos; eso ya nos sucedió hace mucho tiempo, y será oportuno y  conveniente haberlo aprendido y no repetirlo. 

Y por si todo esto no fuera suficiente, déjame añadirte que, para los que gustan de la numerología bíblica, SIETE, siempre fue, es y seguirá siendo, el número divino, el número de Dios, el número de lo completo. Si esto tiene o no tiene que ver con esta celebración tan íntima, no lo sé. Pero mientras tanto, déjame que lo sueñe. Cuando el sueño es de victoria, ese sueño merece ser soñado.

Gracias por estar, acompañar, apoyar, aportar, orar, soportar, tener paciencia, misericordia y amor para con nuestros errores. Ese es tú mérito. El nuestro, el único, haber sido obedientes…SIEMPRE. Dios te bendiga…en todo. @

Néstor.-

 

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La Verdad Diamante

Durante todo este tiempo hemos estado publicando distintos testimonios de los que hemos denominado como Frutos Diamante, esto es, mujeres y hombres, creyentes, que han salido de las jaulas de cristal de la religión vacía y hueca, para entrar de pleno al ámbito espiritual invisible en lo físico, pero enteramente palpable en lo conceptual, que es el ámbito donde todo puede suceder, la jurisdicción de ese Reino de los Cielos que Jesús mismo vino a preanunciar durante su ministerio. Ese fue, -aclaramos- el único Evangelio predicado y a predicar.

Esto no significa, ni mucho menos, que se trate de gente que ha salido de iglesias convencionales o estructurales, mayoritariamente, pertenecientes a la denominada iglesia cristiana evangélica, no. Esto va mucho más allá de eso. Esto tiene que ver con una mentalidad que, en casos, es verdad, está enquistada y operando fuerte y feo, dentro de las congregaciones cristianas evangélicas, pero que en otros casos, que no son pocos, están por fuera de esas organizaciones y sostienen teorías y doctrinas de dudosa procedencia y mucho más desconfiables objetivos. Todos los que tenemos alguna clase de responsabilidad ministerial, deberemos cuidarnos estrictamente de no caer en esa clase de tentaciones o errores sutiles.

El fino cristal opresivo de la religiosidad, está por dentro y por fuera de las estructuras; está en el hombre en su estructura carnal, incluso, hasta por fuera de Dios. Se puede ser religioso sin ser cristiano. Así es que, la intencionalidad ministerial de este trabajo de diamante, no es andar por las congregaciones tratando de sacar a la gente que acude a ellas. De ninguna manera podríamos ninguno de nosotros hacer eso por una sola y simple razón: no somos nosotros los que sacamos a la gente de la religión, es Dios mismo, que por si no te habías enterado, tiene todos los adjetivos que tú quieras brindarle, pero menos el de religioso. Dios, definitivamente, es Espíritu, y de religioso no tiene nada.

En suma: todos estos testimonios publicados, (Y los que aun deseen sumarse y los envíen), tienen una sola y única intención: terminar con esa tan clásica y legendaria mentalidad de “hacer como que”… en lugar de SER auténtica y genuinamente un hijo de Dios por adopción. La Palabra de Dios nos muestra que todo aquel que llegue al Camino, (A menos que realmente el Espíritu Santo lo guíe a otra actitud), deberá quedarse como fue hallado, con la finalidad de aportar a la extensión del Reino desde el lugar donde fue puesto.

Por lo tanto: ¿Eres de los que se fueron y estás fuera de los templos? Trabaja fielmente para la extensión del Reino de los Cielos. ¿Eres de los que no han tenido dirección de irse a ninguna parte y estás dentro de un templo? Quédate allí, sé fiel y obediente a lo que el Espíritu dicte a tu espíritu y aporta lo que sea para la extensión de ese mismo Reino. Porque la religiosidad es una mentalidad, no un lugar ni una serie de actividades. Religiosidad es la suma de actitudes humanas y carnales que, en contra de su propia difusión, sólo consigue cada día fabricar más ateos, escépticos, humanistas o, lo peor, esotéricos o sencillamente ocultistas metidos a cristianos.

Tiempo de Verdad. Tiempo de Transparencia. Tiempo de Fe auténtica. Tiempo de Dependencia al poder y mandato de Dios mismo por Jesucristo. Tiempo de llenura del Espíritu Santo y manifestación de los hijos de Dios por causa del clamor de toda la Creación corrompida por el infierno. Cómo se realice esta tarea y desde qué posición, será responsabilidad de cada hermano conforme a su propia relación personal con Cristo, como debe ser. Como siempre fue, hasta que los hombres inventaron la religiosidad para cautivarlos, manipularlos, someterlos e inducirlos al error. Es la suma de todas estas vertientes, y en cada caso desde el lugar que te haya sido asignado, lo que definitivamente llevará al pueblo santo a su ineludible Tiempo de Victoria.

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¡Te Faltan Cinco Para el Peso!

El diamante de hoy es hombre, adulto, padre y abuelo. No esgrime odios ni rencores, tampoco diatribas tendientes a descalificar lo que otros estén haciendo o no haciendo conforme a sus propios rudimentos o echando mano a los divinos. Esto es como decir que su testimonio no se erige en juicio a otros, sino en un auto examen muy profundo de lo que a él mismo le pueda estar faltando para estar a la altura de los requerimientos divinos. Si lo logra o no, será tu conclusión, lector, cuando llegues al final de su casi confesión.

No hace mucho alguien me dijo algo similar que tiene que ver con este dicho popular en respuesta a mi planteo a modo de conclusión sobre mis fracasos personales que iban desde lo familiar hasta lo espiritual.
En esa respuesta se enumeraban mis supuestas virtudes y aquellos ítems en los que debía  trabajar para  poder llegar teóricamente al entero  que representaría el peso completo .

Esto abrió en mi ser una ventana para poder ver lo que Dios me estaba queriendo mostrar. Una y otra vez volvió a mi mente como un rompecabezas que solamente tenía un título, una imagen, una conclusión que estaba ahí,  y que yo solamente debía plasmar por escrito. Y finalmente comencé a armar el rompecabezas.

Ahora bien, que » falte cinco para el peso» era bueno o malo? A priori lo que se deduce es la representación de una frustración que surge por «casi» tener el TODO y no lograrlo  por muy poco. O sea: aquel sabor amargo a ser derrotado, llegando casi a la meta. ¿Esto solo me pasaba a mí? ¿O habrían más, que como parte de Reino de Dios, estarían pasando algo similar?

Dejando  de lado las situaciones que tienen que ver con mi vida en el campo de lo almático, me he planteado en el mundo espiritual  la alegoría del «peso», o sea lo completo  con la » Plenitud de Cristo»  y entonces dije: ¿Por qué siempre en toda mi vida sentí que cuando estaba a punto de llegar a esa plenitud por muy poquito (Aquí aparecerían los cinco que me faltaban), todo se frustraba? .Y ahí fue que vi el asunto desde otro lugar. Si el peso era la Plenitud de Cristo  y siempre me faltaba » algo» para  completar entonces la pregunta era: ¿Quien ponía esa diferencia? ¿La ponía yo con mi esfuerzo? ¿O la ponía Otro?…

Podría haber comenzado mi testimonio de Fruto Diamante contando mi largo y doloroso paso por  la religión con todas las consecuencias terribles que tuvo en mi vida,  pero es algo que ha sido descripto y plasmado en forma tan impecable por mis compañeros de milicia, que no es más que lo mismo que todos pasamos.

En Babilonia, en el mundo de la religión, sus miembros se «presentan» como portadores del «peso» completo, plenos, como  con sus vidas resueltas mostrándonos lo mejores que son al lado nuestro (Cuando en realidad son sepulcros blanqueados, con un buen marketing pero carentes de esencia divina), y por el contrario todos aquellos que hemos sido apartados para el Reino de Dios nos hemos sentido que » nos faltaban cinco para el peso».

Y ese abismo entre ellos y nosotros es el que nos hacía ver como rebeldes, sediciosos, alborotadores,  cuestionadores, desconformes con lo que veíamos, cuando en nuestro espíritu sentíamos y sabíamos que nos faltaban «cinco para el peso» y nos daba vergüenza, culpa, frustración, angustia, hasta que la libertad de Cristo vino a nuestra vida en distintos envases y momentos…y henos aqui!

Esta no es la página Web de Néstor Martínez !!! Esta es la manifestación de un cambio de Tiempos, una Bisagra que lo tiene a él como instrumento visible de un TODO en donde cada engranaje comenzó a ser acomodado en su lugar, aceitado, reparado, puesto a funcionar, con otras piezas en la estantería para comenzar a ser limpiadas para agregarse al funcionamiento de esta maquinaria  que ya no se puede parar.

Los fariseos o religiosos de este tiempo, o sea los religiosos de siempre, han sido expuestos y su «peso completo» resultó ser FALSO. Aquellos que nos faltan «Cinco para el peso» hemos salido, otros están por salir, otros saliendo y otros van a salir de la religión,  pero esos cinco que nos faltan no los ponemos nosotros, ni nuestro esfuerzo, ni Martínez, ni denominación alguna , esos cinco son  la naturaleza caída del hombre Adán (que nos impide la Plenitud), lo que le faltaba al joven rico y que nos falta a todos.

Esos cinco son la Gracia de Dios por Jesucristo que Él pone para poder llegar a la» Plenitud en Cristo». Entonces: ¡Gloria a Dios por faltarme cinco para el peso! Ahora sé que debo pedirle a El que los ponga, aceptarlos, guardarlos y ya no preocuparme mas!

Este es mi testimonio no muy distinto al de cualquiera de mis compañeros y hermanos que tan bien graficaron su experiencia  como Águilas juntándose al Cuerpo. Los bendigo y me bendicen!

Y así ha quedado dicho, con la expresión cargada de sinceridad y desprovista de necesidades figurativas personales, que tanto abundan en los ambientes relacionados con lo espiritual. Este diamante ha desplegado sus supuestas falencias, y ha evidenciado anhelar las virtudes que según su propia óptica le estarían faltando. El Señor, en su infinita misericordia y justicia será quien defina si es así como lo dice, o se minimiza. Ustedes harán el otro contrapeso de la idea, dejando entrever con lo que gusten expresar, si esto es así o le faltan esos cinco para el peso del título…

Néstor.-

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De Todo Nos Está Librando Dios…

Para el diamante de hoy, que es mujer, adulta, con años girando en derredor del cielo sin encontrar cielo apto para su sentir, tendremos que salir de los parámetros de América, y recalar en Europa. Concretamente en España. De allí proviene este testimonio. Allí es donde también nuestro Dios ha fijado su bendita Presencia y ha podido sacar de sus jaulas doradas a muchos hermanos fieles, y a otros los ha encontrado y capacitado como lo es, en este caso, para seguir con la obra incluso fuera de las fronteras preestablecidas. Diamante muy extraño, pero llegado para sumar con su muy singular historia, una serie compuesta por historias diversas, raras pero coincidentes en su esencia.

Para mí, al igual que para muchos de nosotros , el ver como Dios se ha movido en mi vida me parece todo un milagro.

Nací en una familia normal, la más pequeña de dos hermanos. Cuando tenía cuatro años, mi padre se mató en un camión, junto a su hermano menor. Mi madre quedó destrozada y sin ánimos para vivir. Después de pasar dos años como muerta en vida, dice que levantó sus ojos y nos miró y se le partió el alma al contemplarnos.

La infancia la recuerdo muy vagamente, rodeada de una tristeza infinita. Excepto por algún momento que a solas en mi habitación estuve rodeada de un amor indescriptible. «Yo pensaba que era mi padre, que según mi madre había sido muy amoroso conmigo». Más adelante supe que había sido Dios, que es Padre de huérfanos y defensor de viudas. Cuantas veces escuché decir a mi madre, parece que no voy sola, alguien me ayuda.

Pasé por la infancia rápido y llegué a la adolescencia apáticamente, no tenía interés ni por estudiar ni por trabajar, un desastre, lo único que quería era divertirme. Mi madre intentando que me formase y yo para nada, ella y mi hermano, mientras, trabajando con mucho esfuerzo.

Conocí a mi marido con catorce años y comenzamos nuestra andadura juntos con sus más y sus menos. Él es el menor de una familia numerosa y también había perdido a su madre, pero era buen trabajador en el negocio familiar. 

Y como andábamos solos (Mi madre se había casado de segundas y vivía en otra provincia y yo no me había querido ir con ella), decidimos casarnos, queríamos estar juntos y yo me quedé embarazada. No fue fácil, particularmente por parte de su familia, pero al final lo conseguimos.

Tuvimos a nuestra hija y después sin yo desearlo al muy poco tiempo, me volví a quedar embarazada. Esto me sentó muy mal y lo rechacé, qué pena!

El embarazo llegó a su fin y tuvimos un hijo precioso, el cual enfermó a los pocos días de vida (meningitis). En el hospital nos dijeron que llamásemos a nuestros padres, porque el niño no pasaría de esa noche, le estaba fallando el corazón. Pero entremedias Dios me había preguntado, lo quieres? Y yo le dije que sí, que me perdonase por haberlo rechazado.

Con esto que pasó he entendido que Dios habla y se manifiesta a todo ser humano cuando quiere y como quiera, yo no le había conocido todavía a través de una religión, como ocurrió años después. Nuestro hijo ni murió, ni se quedó tonto, ni cojo, como aseguraban los médicos. Hoy es directivo de una empresa que opera a nivel mundial.

Luchamos por nuestra familia a pesar de nuestras deficiencias. Más tarde le pedí al Señor trabajar, pero me dijo textualmente: Tu trabajo son tus hijos, esto ocurrió después de llegar a la religión a través de una amiga de la infancia, nos reuníamos en casas particulares, católicos y evangélicos. Al final me fui a la iglesia evangélica por considerar que era más fiel a la Palabra de Dios.

Me convertí al Señor en casa, cuando evaluando mi vida, vi lo lejos que estaba de todo el bien que anhelaba y de toda la maldad de la que era presa, me entregué al Señor. Anduve borracha de gozo y de amor por Dios por un tiempo.

Pero la cosa no había hecho nada más que empezar, la frustración que yo arrastraba, que anteriormente había evadido con la lectura de infinidad de libros (novelas) los cuales planté en la calle una noche, cuando me di cuenta de ello. La traspasé a la religión, y asistía a todo evento que se me presentase, de día con mis hijos y de noche sola. Sin la aceptación ni la compañía de mi marido, por mucho que le rogaba.

Esto acarreó graves problemas a mi familia y yo no fui consciente ni conocedora hasta años después, cuando se destapó todo. No entendía nada y lo peor es que hice responsable a Dios de no cuidar mi casa «cuanto desatino, que falta de conocimiento de Dios y sobre todo de mi misma». Si yo pensaba que le servía a Él yendo a todo evento religioso! pero lo hacía para mí, y no significaba que no amara a Dios ni a mi familia, simplemente estaba a oscuras.

Los años que siguieron fueron duros, me aparté de la iglesia y no quise saber nada de Dios, aunque continuamente le decía que si me moría, cosa que anhelaba, tampoco quería irme con Él. Pero el Señor prolongó su misericordia sobre mí, y sin saber cómo me volvió hacia Él. Volví a experimentar como otro nuevo nacimiento y comencé a agarrarme a Dios y a todas las promesas que me daba, una en especial fue y es; la que dice que Él restituiría lo que la oruga y el saltón destruyó.

Pasó el tiempo y yo anhelaba volver a la iglesia, pensaba que ahí estaríamos a salvo del mundo, sobre todo por mi hijo pequeño; que necedad. Después de esperar por tres años, entramos mi marido y yo, esa fue la condición que le puse al Señor para volver a la iglesia. Si este no hubiera querido yo sola no habría vuelto jamás.

En casa, el Señor había desarrollado una relación conmigo, Él me enseñó directamente muchas cosas, disipó mucha oscuridad,  ordenando las prioridades en mi vida y enseñándome  a examinar la intención de mi corazón siempre.

Cuando entramos a la iglesia me sorprendió no ver al Dios que me había acompañado por años, pero pensé que sería culpa mía. Más tarde comprendo que todos andábamos muy deficitarios del amor de Dios en nuestras vidas. una cosa es la que predicábamos y otra la que hacíamos. Un ambiente manipulador revestido de celo santo, donde hablar y decir las cosas tal como eran, era un delito imperdonable. Después de estar ocho años dentro, nos echan por no estar de acuerdo con su gobierno, que no tenía nada que ver con el gobierno de Dios.

Cuando los problemas en la iglesia se agravan, el Señor por medio de un enlace me hace entrar en esta página, Tiempo de Victoria. Escuchándola me doy cuenta de que soy parte de la Iglesia Universal de Cristo, mi temor desaparece.

Para acabar, hemos sido tocados en todos lo flancos, financieramente ha sido duro, pero mucho peor ha sido ver a mi familia enferma, espiritualmente hablando.

Aún así y todo tengo que decir, que de todo nos está librando Dios. Él nos da las puertas de nuestros enemigos internos y externos, no se cansa nunca de prolongar su misericordia y su gran amor sobre nosotros. Él es fiel aunque nosotros no lo seamos.

Combatimos para dejarles una herencia limpia y despejada de enemigos a nuestros hijos, pero sabemos que nuestra santidad es Jesucristo. Él es nuestra Tierra prometida. Y Él es el mejor Padre que hijo alguno haya podido tener.

A mí no termina de asombrarme la unidad que existe en la diversidad. Una unidad en espíritu, en el marco de una diversidad social, cultural y hasta regional y nacional. Ya, a estas alturas de estos trabajos enviados por hermanos frutos diamante, no nos caben dudas que, cuando se dice que Dios no es un Dios nacional, como alguna raza quiso suponer y hasta enseñar, no se nos está diciendo nada que no sea verdad. Dios es Dios y se mueve a su Soberana voluntad en cualquier lugar del planeta, con hombres y mujeres de diversas edades y en circunstancias disímiles una de la otra. Quizás tú tengas tu propio testimonio, similar o con variantes. No necesitas que te lo pidamos, sólo envíalo y el resto del mundo creyente te conocerá.

Néstor.-

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¡Libertad a los Cautivos de Sión!

El diamante que expone hoy, es un varón de Dios y reside en una  población de México. Y su testimonio, como podrán observar, se diferencia bastante de los anteriores. Fue un hermano que en su momento estuvo en las posiciones con las que sueña la gran mayoría de hombres que asisten a un templo cristiano, ser el pastor. La figura convocante, la que lidera todo el espacio y es punto de referencia para el resto. No obstante, de su propio relato se desprende que todo eso que tanto deslumbra a los inmaduros, en realidad termina siendo trapos sucios delante del Señor. Sobre todo cuando él tiene otros planes para esa persona.

Tenía veintiún años, era músico de rock, era mi sueño haciéndose realidad: Mi esposa, en ese tiempo mi novia, diecinueve años, cantante. Era el año 1998; de repente un día, ella me recibe en su casa y me dice: conocí a Jesús!! ¿Que Jesús? le digo, Jesús el hijo de Dios, que si murió por mi.!! Yo no entendía nada, yo era su amor, pero hasta este momento ya no. No puedo estar contigo, me estorbas, la Paz que Dios me dio no la quiero perder, me dijo, y terminó conmigo al poco tiempo. Dejo su canto para el mundo, para vivir para Dios. 

Yo, entonces me quedé con muchas preguntas en mi mente, por lo que estaba viendo. Era algo radical, de verdad. A los nueve meses le entregue mi vida al Señor, ya que me mostró que Él había hecho el cielo y la tierra, así es que pensé: cómo no iba a ser capaz de salvarme y transformarme, si me había hablado de varias maneras en los lugares donde iba a tocar.

Cuando le entregue mi vida, Él comenzó a quitar muchas cosas, ente ellas, el amor por mi banda; entonces deje la música y mis amigos. Me comencé a reunir con unos hermanos que se reunían en casas. A los pocos meses, me casé. Era precioso ese tiempo, aprendimos muchas cosas, había un algo especial que nos hacía creer que nosotros estábamos bien y la iglesia denominacional estaba mal; ahora entiendo que también en las casas las cosas pueden estar muy mal si Dios no gobierna.

Estábamos aprendiendo, aunque a los seis años aproximadamente, solo era el leer estudios, así es que había cierta enajenación con ciertos autores, que no nos estaba gustando ni a mi esposa y ni a mí, era como que faltaba algo. De aquello no quedó nada, al tiempo dejaron a Cristo; unos hermanos se hicieron judíos mesiánicos o algo así, otros de la Nueva Era o algo peor (Lo impresionante es que sabían que eso no estaba bien, hasta lo habían enseñado).

Por el 2005 habíamos dejado la congregación en paz y nos fuimos con una congregación muy pequeña que había dejado una iglesia muy conservadora porque no los dejaban hacer más, quería predicar con obras artísticas en parques, centro de rehabilitación prisiones etc. En esta congregación se había convertido un amigo mío de la banda con la que tocaba, luego mis demás amigos vinieron también. Entonces se comenzó una obra de ayuda (Tipo albergue) donde nos fuimos a vivir algunos, se construyeron unas casas en el lugar, yo pagué la mía: en esa época mis hijos tenian cinco y seis años.

Hacíamos todo lo que podíamos, formamos una banda de rock para el Señor con mis amigos, al tiempo yo enseñaba, entendiendo mi llamado de maestro, mi esposa oraba y atendía a las personas necesitadas, les daba palabra profética, y ánimo, pero esto, como se podrán imaginar, no les gustaba a los líderes que aunque tenían buenas intenciones, no era suficiente nunca. Allí lideraba la pastora, no su esposo, y les faltó sabiduría y madurez, lo que era reemplazado con mucho activismo religioso. Además, allí comenzó la manipulación y cada vez más fuerte, así es que comenzamos a vivir humillaciones y difamaciones por parte de los líderes.

 Muchos lo comenzaron a vivir también igual que nosotros. No obstante, aprendimos mucho allí sobre  perdonar y a amar al prójimo en medio de mucha adversidad. A los tres años, en una crisis muy fuerte de la congregación, recordé un mensaje que había escuchado y por necesidad de aprender busque ese mensaje que me había enseñado mucho, Evangelizando el Alma, se titulaba, y provenía de Tiempo de Victoria, a la que había hallado en una página web de España; era el año 2009.

Comencé a aprender y entender, todo me embonaba tan bien!, algo de lo que aprendía lo enseñaba en la congregación, pero tres años después, con mucha claridad, el Señor nos mostró que era tiempo de salir. Habíamos luchado por una unidad que cada vez era más difícil tener, vivimos mucho rechazo, gracias a Dios, un día antes de irnos, los lideres, la pastora y su esposo nos buscaron para arreglar situaciones. Allí nos pudimos despedir bien de ellos y darles las gracias; nos fuimos exactamente a los seis años, era el 2012. Había dejado mi casa, y entendía que había descuidado mucho a mi familia, tenía que atenderla, ese era el mandato de Dios. No quería que nadie me siguiera así que me fui en silencio.

Luego salieron siete familias aproximadamente, incluidos mis antiguos amigos, con los que por cierto traíamos una relación lastimada, y llegaron con nosotros. Venían heridos, sentidos, les dimos el apoyo que necesitaban, ya que mi esposa y yo nos sentíamos bien, con gusto los atendimos y comenzamos un ministerio nuevo en casa, y pasó lo que no quería, me fui convirtiendo sin darme cuenta y sin querer, en el pastor y mi esposa, en una gran ayuda para eso. Teníamos una palabra que el Señor nos dio cuando habíamos salido, ¡Isaías 61! Libertad a los cautivos de Sion, ¡Y esto significa tanto!! Los servimos con amor y ánimo, pero por falta de sabiduría y madurez, no hice las cosas bien y descuidé a mi familia de nuevo, otros seis años.

 Al principio en esta etapa pensé, ¡De nuevo a las casas! Con gusto, pero el Señor me mostró que no era ni los templos ni las casas el lugar, que el lugar era El MISMO, la comunión de hermanos en unidad verdadera. Mis hermanos no entendían (O no querían entender), ni veían lo que quería trasmitir. Había resistencia, algunos no concordaban, querían una congregación como muchas (Me recuerda cuando el pueblo de Israel quería un rey) todo se había tornado a lo tradicional y paré las reuniones. Para comenzar de nuevo, les ofrecí atenderlos en persona, pero ¡Oh sorpresa! ¡Se fueron a otras congregaciones!

Un profeta americano nos dio palabra increíblemente certera para mi familia y nos habló, sin él saber lo que estábamos viviendo. (Creo que el mismo profeta no la entendía, tanto como nosotros) La palabra que nos dio, nos animó a que continuáramos, porque era lo que él quería y los demás no nos entenderían, el Señor nos decía que resistiéramos, esto nos dio mucho ánimo, nos quedamos solos con una pareja de hermanos casi recién llegados pero con la misma visión que nosotros: buscar al Señor con sencillez de corazón fuera de los formatos protocolares religiosos.  No dejando de congregarnos pero de una manera como muchos dirían, informal, ¡Esas no son reuniones de iglesia!,, dirían otros, así lo veían los que ya no estaban.

Así buscamos al Señor. Ahora llevamos dos años, la pareja de mis hijos, mi esposa y yo, nos ha sido difícil por sentirnos solos en cierta forma, si extrañamos a los demás pero creo que es bueno lo qué pasó.  Hace aproximadamente tres meses, nos comenzaron a ministrar de manera especial los últimos audios de Tiempo de Victoria. Mi esposa, muchas veces que el Señor le mostraba algo, yo lo había visto o aprendido en Tiempo de Victoria, por lo cual Dios confirmaba mucho. Ahora  nos muestra el Señor que somos de esos diamantes, que no somos los únicos con este entendimiento, que con amor del Señor y valor, haremos huecos para que salgan a la verdadera libertad los hermanos presos de la religiosidad.!

Parte de mi familia se fue a una congregación conservadora que creen que el Señor ya no habla como antes, que cesaron algunos dones, y que si no es por la Biblia Dios ya no habla y más cosas. Yo creo que en la Biblia está escondida la palabra de Dios y se revela gloriosamente para quien le busca más allá del razonamiento y el intelecto, con un corazón humilde.  Y que también habla por medio de sus profetas, pero sólo los que se sujetan a Él. Dios es bueno y sigue hablando a su iglesia, su cuerpo, por medio de la cabeza que es Cristo, Gloria a Dios por eso! 

Aquí lo tienes. Quienes estamos en el otro lado del planeta y leemos estas reseñas de vida, no podemos menos que sorprendernos por algo que ya, a esta altura de nuestra supuesta madurez de hijos de Dios, no tendría que sorprendernos más, y es que vemos con total claridad y nitidez que Dios sí se está moviendo a lo largo y ancho del mundo, y lo que está llevando a cabo por encima de todo lo demás, es el recuperar a sus verdaderos hijos, los genuinos, que todavía se encuentran prisioneros en sus jaulas de cristal. No tengo dudas que tú mismo, tú misma, leyendo esto, no habrás podido contener tu emoción, ya que te habrás sentido más que identificado o identificada, casi representada fielmente.

Néstor.-

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Todavía Tengo Cosas Invisibles Preparadas

En esta ocasión, el diamante es mujer. Una mujer adulta, que reside en México. Tiene una historia eclesiástica que, seguramente, será similar a las de tantos y tantos que ahora van a leerla. Quiso compartirla porque pese a todo, eso le dejó una experiencia. Una experiencia que, al ser compartida, se convierte en enseñanza. Una enseñanza que, al ser aprendida, se convierte en punta de lanza. Y una punta de lanza que, a la hora de las definiciones, se convierte en el diamante que horada el cristal y permite la libertad plena.

Mi historia con Dios empieza desde antes de la fundación del mundo… me alcanzo hace veinte años, pero sé que siempre cuido de mí, después que, como muchos, llegamos a sus pies destruidos, al menos fue mi caso, en momentos de desesperación, le pedí a Dios que le diera a mi vida un giro de trescientos sesenta grados y vaya que lo hizo y aún más.  Nos convertimos mi esposo, mis hijos y yo y comenzamos a asistir a una congregación tradicional, con pastor, diezmo y la esposa del pastor. Había muy buena enseñanza, escuelita dominical, estudios, liberación y un mover del Espíritu increíble, pues había lenguas e interpretación de lenguas, ministración y todos los domingos pasaban cosas durante el culto, fue un tiempo hermoso, nadie quería que el culto terminara y mucho amor fraternal.

Un día el pastor de la congregación viajo a Estados Unidos y visito una Iglesia que tenía un culto corporativo, donde todos participaban, donde no había nada preparado, sino como el Espíritu se movía, cada uno se tomaba un tiempo para orar, otro para una alabanza o una enseñanza, etc. sonaba bonito y pues de regreso de su viaje nos dijo que era la mejor manera de reunirnos, que a partir de ese momento el único pastor sería el Señor Jesucristo como la cabeza de la Iglesia y nosotros Su Cuerpo. Cambiamos el orden de las sillas, se puso un micrófono al centro y se acabó la escuelita dominical, cada uno debía enseñar a sus hijos en casa…  

Al principio todo iba bien aunque costo trabajo que los hermanos y hermanas pudieran hablar delante de todos sin estar acostumbrados y sin saber que decir, pero poco a poco muchos fluían y pasaban a compartir algo de edificación, consolación y exhortación como menciona Dios en su palabra… hasta que las mujeres tomaron el control del tiempo y del micrófono por supuesto y lo usaron como desahogo de sus problemas, lo usaron para acusar a sus hijos que estaban portándose mal y también para demostrar a los demás lo usadas que eran por Dios… no solo mujeres, también uno que otro hombre y… pues… se acabó el orden.

 Quería cantar la hermanita que no tenía nada de voz, se hablaba cualquiera cualquier cosa y no había limite, se fueron desvirtuando las cosas, el culto era larguísimo y muchas cosas más… creo que la idea era buena pero no tuvimos la madurez que se necesitaba. Algunos años después dejamos de asistir, pues ese tipo de culto paso también a las casas de familia, una vez por semana, y no se respetaba el tiempo del anfitrión, y la gente nueva que llegaba no entendía muchas cosas que necesita saber pues la enseñanza se daba solo un día a la semana y no en el culto.

Dios nos movió de ahí, después de un tiempo llegamos a una congregación y ahora estamos en el otro extremo, en una congregación contemporánea que parecía que todo estaba bien pero en muy poco tiempo nos hemos dado cuenta de que no compartimos para nada la visión que tienen, como por ejemplo  para la gente nueva que llega usan una serie de evangelización con videos de la iglesia anglicana (Recién me di cuenta), después encuentros, luego pasos de sanidad, encuentro de matrimonios y mil actividades además de depender de una de las mega iglesias del país.

Quiero decirles que si llegamos ahí, fue por el afán de congregarnos en algún lugar y también quiero que sepan que todos estos años he escuchado los audios de Tiempo de Victoria con todo lo que El Señor ha puesto en Néstor  para compartir y que eso me ha abierto los ojos a muchas cosas que también mi esposo comparte, sin embargo en esa como en muchas congregaciones, hay gente que ama a Dios y que está atrapada, y sentimos carga por ellos y por eso como un diamante hay que romper el cristal para que salgan sin ser lastimados. Hemos empezado a hacerlo con la ayuda de Dios pues estamos convencidos que Jesús murió por su esposa, no por una empresa, muchos pastores teniendo su propio reino, su fama, sus redes sociales predicando un evangelio light, pero muchos gritan en silencio por algo mas y no pienso quedarme callada y hablar lo que Dios me ha enseñado a través de este tiempo de preparación.

Por ultimo quiero compartir algo que leí  aplicado a la Iglesia y que anhelo que pase con todo mi corazón:

¡Las necesidades son tan grandes, Señor! ¡Los problemas son tan severos! ¡Tu pueblo se halla en gran angustia! ¡Tú Santo y glorioso Nombre es blasfemado entre las Naciones! Antes descendiste ante los ojos de los hombres e hiciste cosas grandes y maravillosas— ¡incluso cuando no las esperábamos! ¡Pero Señor, las necesidades son mayores ahora de lo que jamás han sido antes! ¡Tus ciudades santas están desiertas! ¡Nuestra casa preciosa en la que adoraron nuestros Padres está quemada a fuego! ¡Todas las cosas agradables son ahora un montón de escombros! ¡Sion es un desierto asolado! ¿Cómo puedes estar en silencio, Oh Señor, cuando Tú sabes que Tu pueblo se halla en gran angustia y aflicción?

La respuesta de Dios es la misma hoy que lo fue a Isaías. Dios dice: Todavía tengo cosas invisibles y preciosas que voy a revelar y dar a conocer. Todavía no he agotado toda Mi sabiduría y Mis riquezas. Tengo pensamientos en Mi corazón que ningún hombre ha imaginado jamás. Y TENGO GRANDES COSAS PREPARADAS PARA LOS QUE ESPERAN EN MÍ.

Pero esperando en Dios, nunca supongamos que es sentarse en ociosidad; porque todo el tiempo que esperamos en Él, debemos fielmente hacer lo que Él dice…trabajando en las labores insignificantes, en la tienda, o en el molino, o recogiendo fruto de los sicómoros, o caminando detrás del arado, o predicando a multitudes en los foros de la tierra y viajando a lo largo y ancho, o sentados en casa, sin palabras qué decir, mudos—cuando Él dice que estemos quietos. Todo el tiempo haciendo Su voluntad, esperando que Dios obre. Y quiero estar ahí, en el camino de Dios, cuando el Cielo se acerque a la tierra.

Que Dios nos bendiga…

No hay mucho más que añadir. En cada testimonio que va llegando, hay retazos de vida de cada uno de nosotros. hay una identificación que nos lleva a pensar que no se trata de un mover local, personal o individual, sino un mover en el que Dios está detrás de todo empujando con su fuerza demoledora todo aquello que necesite ser empujado. Una vez mas y como siempre, cada lector tendrá una opinión, un juicio de valor y una idea que, quizás sí, quizás no, sea volcada al pie de este trabajo.

Néstor.-

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¡Ahora Mis Ojos Te Ven!

El diamante de hoy es varón y reside en Bolivia. Relata pormenores de su historia y, como viene ocurriendo con cada uno de los que el Espíritu está trayendo a este lugar, esa historia suya presenta claros y oscuros. Es muy llamativo e importante que, a la luz de las grandes verdades del verdadero y genuino evangelio del Reino, un testimonio no se convierta en esa pieza casi teatral a la que estamos acostumbrados, sino en una serie de vivencias con las que seguramente muchos coincidirán y otros no. Pero así es cuando se habla con pureza, rectitud y transparencia. Dios es quien conoce nuestros corazones, y suyo es el juicio. Nuestra, la obligación por amor, misericordia y responsabilidad, de darle crédito y oportunidad a cada uno, que es precisamente lo que el propio Dios ha venido haciendo con cada uno de nosotros.

Conocí a Dios cuando tenía veinte años. Fue una bonita joven la  que, con mucha paciencia y amor, me fue hablando de Jesucristo. Al principio me resistía, hasta, que al cabo de mucho tiempo,  acepte a Dios en mi vida. En aquella época tenía muchos problemas psicológicos y los ancianos de la iglesia me aconsejaron hacer un tratamiento psiquiátrico con un profesional cristiano y, si lo veía necesario, apartarme un tiempo de la iglesia para que no influenciase eso en mi curación.

Visto desde ahora, eso no tenía mucho sentido, me refiero a lo de apartarme de la iglesia. Pero lo hice, hice durante muchos años terapia con un psiquiatra cristiano, hasta que me dio el alta. Allí volví a la iglesia, pero por una serie de situaciones que no vienen al caso ahora, me fui. Con el tiempo conseguí entrar en un instituto de teología, pues quería aprender mucho más de Dios. Entré como miembro en una iglesia cercana de donde vivía, y en ella estuve muchos años.

Con el tiempo, hice amistad con hermanos y hermanas solteros y divorciados, pues yo estaba divorciado en aquel entonces. Sucedió algo que empezó a cambiar mi vida. Hacíamos reuniones con algunos hermanos en casa de unos y otros, además de asistir a la iglesia , y nos encontrábamos tan a gusto compartiendo y hablando del Señor libremente, que a veces se nos hacía de madrugada conversando, sobre todo los sábados por la noche. Luego, muchas veces sin dormir, íbamos al culto del domingo sin ningún cansancio y con mucho gozo .

Me paso algo muy raro que no entendía, en aquel momento. Empecé a encontrar los cultos, sobre todo el tiempo de predicación y alabanza como muy aburridos, sin contenido, vacíos, y solo deseaba que llegase el sábado para encontrarnos con los hermanos y seguir con nuestras conversaciones jugosas y amenas sobre el Señor. Con el tiempo fui acusado por el pastor y los diáconos (En esta iglesia se llamaban miembros del consejo, y yo formaba parte de él como tesorero) de una serie de falsedades, se me dijo que acatase la disciplina unos meses y todo volvería a la normalidad. Les dije que no me importaría aceptar cualquier disciplina si hubiese cometido las faltas que me acusaban, pero que no era cierto.

Se hizo público ese problema, se demostró que toda la acusación era falsa y cuando vi que se creaba una fuerte división en la iglesia , resolví irme para no perjudicar a hermanos, que no entendían que era lo que pasaba y sufrían por ese tema. Eso, lo reconozco, me dolió mucho más que cuando me divorcie. Intente asistir a otras iglesias, todas muy  lejanas de donde vivía, pero la realidad era que en todas me sentía como ausente, como que no formaba parte de eso. Conocí a mi esposa actual por internet y resolví, después de ponerlo en oración,  irme a vivir con ella y sus hijos a su pais: Bolivia.

Al cabo de un tiempo de residir en Bolivia, quise asistir a una iglesia evangélica y de ser posible bautista, pues es la que me parecía más fiel a la biblia. Acabé siendo maestro en la escuela dominical de jóvenes, con los que establecí una relación paterno espiritual, pues muchos sus padres residían en el extranjero buscando mejores oportunidades y yo a veces era para ellos como un modelo paternal. Un día, hará cinco años, buscando mensajes nuevos y frescos para darles a mis hijitos espirituales, encontré esta página Tiempo de Victoria y fue como si me hubiesen golpeado en lo más profundo de mi ser.

Era la respuesta a muchas de mis preguntas que me había hecho a lo largo de mi peregrinar en iglesias y a la vez me confrontaba muy profundamente, al nivel que, perdóneme Néstor, ya le pedí perdón a mi Señor en su momento,  me enojaba varias veces con usted.  No quería aceptar en algunas ocasiones lo que Dios me decía a través de usted, aunque en el fondo de mi corazón sabía que tenía razón y era para mi bien. La cuestión es que todo lo que aprendía y aplicaba y encarnaba en mi vida, lo enseñaba, así  también a los jóvenes. Y también a los hermanos, cuando tenía oportunidad.

Eso me creo un problema: la doctrina o la visión del liderazgo de la iglesia iba por un lado y yo con mi jóvenes por otro. Hasta el punto que mi Señor me indicó  claramente que saliese de esa iglesia, pues era pura Babilonia. Fue antes de navidad del año 2014. En una reunión para decidir en votación los cargos que debíamos ejercer en la iglesia, levante la mano y dije que antes de votar, nos pusiéramos de rodillas pidiendo al Señor su dirección. Solo contestó un hermano, diciendo que nos apurásemos en la votación, pues era hora del almuerzo.

Eso me confirmó lo que hacía días me indicaba el Espíritu Santo.  Me dolió mucho por mis jóvenes, pero ellos lo entendieron pues ellos mismos la mayoría  se fueron al cabo de poco tiempo de esa iglesia. Sigo en contacto con algunos de ellos, también con algunos miembros de la iglesia que también se fueron y no asisten a ninguna iglesia porque no ven presencia del Señor en ellas. Mi vida cada día cambia más, cada día mi Señor y Padre Celestial me revela nuevas cosas a través de su Espíritu que mora en mí y me dio la indicación por el mismo Espíritu de publicar lo que El  me revelaba a través de su página o directamente o a través de otros hermanos en algunas redes sociales.

Ansío cada día saber más de Él, conocerlo sin límites, y si El me considera de confianza ministrar cada día mas en su obra, pues eso es lo que me da más gozo y vida en abundancia. Pero lo que más me importa por encima de todo, es estar aprobado por El, pues le agradezco infinito me haya abierto los ojos y los oídos para conocerlo de verdad, siendo el peor de sus discípulos.

Apocalipsis 22:17 = Y el Espí­ritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la VIDA gratuitamente.

Job 42:4-6 = 4 Escúchame te ruego, y hablaré, Te preguntaré, y tú me enseñarás: 5 De oí­das te habí­a oído, Pero ahora que mis ojos te ven, 6 Me aborrezco y me arrepiento, echándome polvo y ceniza!

En estos testimonios simples, pero definitivamente genuinos, porque forman parte activa de las vidas de personas de carne y hueso que viven en alguna parte del planeta, vemos la casi increíble precisión con la que el Señor mueve sus hilos para que aquellos que él estima como Remanente Santo y aspirantes a ingresar a pleno en la jurisdicción divina de Su Reino, se vayan reuniendo en un determinado punto cibernético previamente preparado a ese efecto. Y no puedo dejar de glorificar al Padre por permitirme estar cerca a ese punto de reunión y formar parte de ello. Los lectores, supongo que también tendrán algo para añadir.

Néstor.-

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Te Hablaré, Te preguntaré, y Tú me Enseñarás…

Este nuevo diamante también es mujer, esposa y madre. De mayor edad que la anterior, pero de igual fuego y perseverancia. La primera de habla hispana y procedencia afin viviendo en los Estados Unidos de América. No es sencillo caminar en fe en el gran país del norte. Hay una profusa oferta donde se entremezcla todo y todo parecería estar al alcance del que lo desee. Sin embargo, de este testimonio, se desprende que, cuando el Espíritu Santo se dispone a tocar una vida, esa vida se modifica y cambia. Y cambia para bien, como debe ser dentro del Reino habitado por los hijos de Dios por adopción.
Mi primer encuentro con el evangelio fue cuando yo tenía doce años. En un programa de televisión por intermedio de un pastor joven, que predicaba en una casa. De ahí se fue a una biblioteca de la ciudad y luego a una pequeña bodega cerca de mi casa. Mis padres, no muy apegados a la religión, no me permitían asistir a la iglesia y yo salía a escondidas de mi casa para asistir. Después de un tiempo se dieron por vencidos y me dejaron en libertad para asistir a la iglesia, aunque con muchas restricciones.
En ese tiempo me casé, y pude asistir a las reuniones con libertad: Mi esposo y yo servíamos a la iglesia en la cocina. Éramos los cocineros oficiales, y teníamos bastante trabjo, ya que era una iglesia con muchas actividades y se organizaban cenas, comidas, desayunos, cafecitos para damas, etc. Fue una iglesia que en su momento, para los años 1990 en adelante abrazó el mover del Espíritu Santo que nos envolvió y nos cambio la vida.
Yo recuerdo haber sido sanada de una quebradura que no me permitía sentarme ni caminar bien, fue un milagro a la vista de todos los asistentes a esa reunión. Mi doctor preguntó que cómo había sucedido eso, estaban atónitos. Luego empezamos a trabajar en El Lagar, por dos años fuimos sumergidos en el poder del Espíritu Santo, junto con nuestros dos hijos. Eran experiencias que marcaron no solo nuestras vidas sino las de nuestros hijos, y también nos hicieron querer más de El. 
Creo firmemente que el Señor nos preparó para lo que luego había de venir. Durante el tiempo del Instituto Bíblico recuerdo que empecé a sentir una incomodidad muy grande, porque aunque se decía que el Espíritu Santo tenia toda la libertad, me di cuenta que la manipulación y la religiosidad eran parte importante en ese lugar. Éramos empujados a traer gente a como diera lugar, y de no hacerlo, eras castigado –decían- por no traer fruto.
Aunque la gente en las reuniones en casas empezaba a aprender y a crecer, se dividían para abrir más casas y traer «más gente al reino» y tú solo podías ejercer como un motivador. Se proyectaba un video que contenía las enseñanzas de algún líder y nada más; luego tomabas café y comías galletitas. Las ofrendas especiales eran cosa de cada año, y yo todavía no sé si la gente era generosa o tonta. Yo vi como personas ofrecían dinero mucho más allá de sus posibilidades y luego eran manipulados, diciéndoles que era una promesa al Señor y que se tenía que cumplir porque Dios no puede ser burlado.
Un pariente mío, vendió su casa para pagar la promesa al Señor. Imagínese!!! De ahí salían los hermanos que tenían posibilidades para liderazgo.  Yo, en ese tiempo, empecé a pedir dirección del Espíritu Santo porque sabía que algo no estaba bien. Que fue una iglesia que empezó verdaderamente bien pero que en algún momento se desvió y ahora nos encontrábamos que habíamos caído en esto.
Una vez, en una reunión, el Espíritu Santo me dio una palabra; discretamente se la di al pastor y me dijo, “-Si, si es una palabra de Dios. Escríbemela porque la iglesia no la va a entender, pero yo si-“. Yo no creo que la palabra fuera tan complicada o nosotros tan tontos como para no entenderla, Dios nos amonestaba por desviarnos y por supuesto que la íbamos a entender.
 Nuestro Señor nos abre el entendimiento cuando quiere explicarnos algo. Creo que la ignorancia es el arma más poderosa del infierno y el control más poderoso contra las personas. Enseñé a mis hijos la Palabra, nos la memorizamos en español y algunos versículos en Ingles. Todo iba bien hasta que ellos empezaron a cuestionar porque la Biblia decía algo y la iglesia lo hacía diferente. Causo una revolución porque en una ocasión mi hijo que en aquel tiempo tenia catorce años, le dijo a un líder que porque se les decía a los niños que el Antiguo Testamento eran solo historias lindas pero nada más, si no era así.
 El comenzó a hablar del Espíritu Santo, esto no causo ninguna gracia y mis hijos fueron expulsados de la reunión por rebeldes. Luego empezaron a decirle a mi esposo que yo no era buena para su ministerio, que lo estaba deteniendo de crecer. Que tal vez había cometido un pecado tan grande que Dios nos estaba castigando. Fue cuando desesperada le dije a Dios, como le dijo Job; Oye te ruego, te hablare, te preguntare y tu me ensenaras…
Ahí fue cuando me encontré con esta página de internet. Tiempo de Victoria, pese a que en aquel momento yo sentía que estaba en tiempo de desierto: Cuando empecé a leer, fue Luz entrando en mí. Muchas de las cosas que yo había pensado se estaban escribiendo ahí!!! Yo pensé, estos hermanitos están tan locos como yo!!! Al mismo tiempo que fui aprendiendo, yo misma tenia sueños, y revelaciones al leer su palabra que  luego compartía con la reunión de casa a la que asistía.
Los asistentes regresaban emocionados porque sentían que Dios les estaba hablando y aun traían sus dudas, las que exponíamos, luego orábamos y Dios nos respondía. La dueña de la casa no era parte de los asistentes felices y un día nos corrió. Luego el liderazgo de la iglesia nos consideró “no agraciados a su presencia”, por lo que fuimos relegados a la banca. Otro pastor más opresivo, pregunto si nos íbamos a ayudarle a él, por lo que nuestro pastor, alegremente, nos invitó a ir a ese lugar a bendecir a otros.
No voy a decir que no nos dolió, porque sí que nos dolió; sentimos que nos corrieron de una manera amable, pero nos corrieron… En un abrir y cerrar de ojos nos quedamos sin nada que hacer los domingos, se nos acabaron las actividades obligadas y, desde entonces, nuestro alimento viene del Cielo. Ahora, leemos los trabajos de esta página, luego toda la semana escudriñamos y en ocasiones vienen otras revelaciones que emanan de lo que hemos leído.
Es como si se nos diera una pauta y luego algo más se nos comunicara. Y así, pues, lo tomamos para ponerlo por obra. Hay veces que nos hemos sentido hasta mareados por las revelaciones que recibimos porque la verdad Néstor, usted dice lo que es y cómo debe ser sin temor, Así debe ser y yo lo tomo como ejemplo. Aun me he hecho muy selectiva con la «música» que escucho. En estos tiempos ha cambiado, y creo que los salmistas que están en mi lista para escuchar no son famosos pero si hay unción en lo que cantan. 
Hace unas semanas, mi compañera de trabajo me pidió que le ensenara lo que estaba aprendiendo de la Biblia, yo me preocupe un poco por las experiencias pasadas pero luego le dije, está bien, solo abróchate el cinturón porque esto te va a disparar a donde no te has imaginado antes. Y nada menos que esta semana, unas familias me dijeron, no tenemos dinero, no tenemos iglesia, pero podemos ir al parque y ahí nos enseñas lo que sabes y esa va a ser nuestro iglesia.
Sucede que mi primer idioma es el español, mientras que ellos hablan y leen solo en Ingles. Solo Dios puede ensenarles a esas personas en su idioma. Yo creo que mi única orden hasta el momento es pararme enfrente de ellos y esperar que el Espíritu Santo les hable a través de mi boca. Si alguien recibe alguna otra idea, bienvenida!!!
Isaías 61: 1) = El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel;
Esta confesión pública también tiene retazos de un alma castigada por las distintas inclemencias que se viven a diario bajo los techos de los templos. Sin embargo, ha quedado más que en claro que ninguno de esos avatares fue suficiente para frenar el avance de esta mujer y su familia, la que hoy se encuentra como la gran mayoría de todos nosotros: sabiendo muy bien lo que tiene que hacer en beneficio del Reino, pero en una ostensible soledad física muy distinta a esas enormes congregaciones de personas que, en el fondo, no siempre van detrás del mismo objetivo central, que es la extensión de ese Reino. Los lectores tienen la palabra, a nosotros se nos agotan las nuestras. Dios sigue hablando por medio de sus siervos, amigos e hijos.
 Néstor.-

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La Plenitud de Cristo: Su Iglesia

Otro fruto diamante. Joven, también. Mujer, esposa y madre. De Argentina. Forma parte de esos primeros frutos que sacudieron el árbol de las estructuras y recogieron el elemento maduro que cayó de él. Con una vida que no debe ser ni muy distinta ni muy opuesta a la vida de tantas y tantos que hoy por hoy todavía ocupan las instalaciones de templos, salones o centros cristianos de cualquier parte del planeta. Su testimonio es simple, es claro y es concreto. Y tan contundente que no deja espacio a la más minúscula duda.

Nací y me críe en “cuna cristiana”, como siempre escuché decir en mi familia, era la cuarta generación que mantenía la fe cristiana. Congregábamos en una de las asociaciones de iglesias (así lo llaman) más grande del país. Mis padres eran músicos y siempre trabajaban en el servicio de las reuniones o cultos (así llamábamos a ese momento sagrado) y como toda hija de músicos, me daban un lugarcito para cantar lo que ensayaba con mi papá. Fui creciendo con mis dos hermanos, nuestras únicas amistades eran de “la iglesia”. Terminaba la reunión y nos juntábamos en alguna casa para cenar y cantar, los adultos por un lado y los niños por otro.

Llegando a mi adolescencia mis padres se separan, pero yo sigo “congregando” hasta que se me empezó a dificultar ir a todas las reuniones: martes de oración, jueves ensayo de jóvenes, sábado reunión de jóvenes, domingo reunión general. Así que fui quedando a un lado porque si no iba a los ensayos, no podía cantar, si pasaban varias reuniones y yo no iba, la fe se “enfriaba”. Este es el manejo de la organización, si no cumples con todos los requisitos, no eres un verdadero hijo de Dios, eres un pecador y te vas al infierno.  Fui creciendo con esa carga y culpa, una mochila pesada, muy pesada. Como reniegue y por naturaleza humana, tenía mis amistades fuera de ese ambiente, porque no cuestionaban mis acciones. Pero ese vacío era inmenso, cada vez más grande, así que volvía a intentar “congregarme”, había algo en mí que me decía que eso no era todo, que había algo más, no sabía qué, pero sabía que eso no era vida.

A los 21 años me mudo a ciento sesenta kilómetros de mi ciudad natal, con mi mamá y mis hermanos. Parecía arrancar desde cero, dejando atrás mi pasado, conocer gente nueva. Todo seguía un plan perfecto. Y como tenía que ser, la casa que alquilábamos era de un primo de mi mamá, pastor de una congregación muy pequeña, me invitaron y dije sí, esto sí es empezar de cero. Conozco a quien luego sería mi esposo, tiempo después nos casamos y comenzamos a caminar juntos. Los dos servíamos activamente, yo “a cargo de la alabanza”, él siempre compartiendo una palabra, servir la santa cena, o lo que se necesitara, ya que al ser pocos, hacíamos todo lo que se hace en una “iglesia”. Servía sinceramente a tiempo completo, segura y confiada que esa iglesia era la verdadera, que había palabra de Dios, aunque no voy a negar que me sentía aliviada al faltar algún que otro día, no sentía esa presión de buscar que cantar, esquivaba esos pensamiento porque ¿Cómo una hija de Dios iba a pensar así? ¿Era el enemigo que quería alejarme del camino? Pasaron un par de años y la carga era cada vez más pesada, ¡Que difícil es guardar una apariencia!!!. Dejé de estudiar porque sentía que le quitaba tiempo a Dios, cuando lo hice me felicitaban, pero yo no sentía paz. Y otra vez pensaba que era el enemigo y tenía que luchar. ¡Gracias Dios! Porque todo, absolutamente todo lo que vivíamos fue y es permitido por Dios.

Un día mi esposo me hace escuchar unos programas de radio que estaban colgados en una página, ésta página, Tiempo de Victoria. Me quedé tildada, dije ¿Qué es esto? ¡Nunca escuché algo así en toda mi vida! Ahí empezó a hacer ruido (ruido de cristales rompiéndose) palabras como Babilonia, la Iglesia de Cristo,  la Salvación por gracia. Todos conceptos que había escuchado todos esos años pero que tenían fuerza, vida, causaban ruido en mí. Empezó la luz, el día, una venda estaba cayendo de mis ojos. ¡Gloria al Rey de reyes! No había forma de escapar,  Dios nos estaba llamando a salir de Babilonia y así lo hicimos, o mejor dicho, así lo hizo él, porque es su Espíritu obrando. Al principio intentamos salir a medias, asistir a la reuniones sin obligaciones, sin tener algún cargo, cantar cuando yo quisiera, pero ya no era lo mismo, lo que escuchábamos ya no era palabra verdadera. Obviamente porque una venda cayó de nuestros ojos.

Así fue obrando día a día en nuestras vidas, pero yo sentía que no estaba experimentando una vida victoriosa, sentía que Dios podía usar mejor a otra persona que a mí, porque estaba mirándome a mí misma y no a Cristo, veía obras en mí y cuando más quería dejar de hacerlas peor era. Que maravilloso cómo Cristo fue revelándose, volví a nacer cuando vi que mi condición humana no cuenta porque estoy crucificada junto con él, estoy en Cristo, sentada en lugares celestiales “y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús” Efesios 2:6 y nada puede cambiar eso!!! ¡¡¡Gloria a Dios!!! Ahí es cuando experimentas esa paz que sobrepasa todo entendimiento, cuando miras a Cristo. Tantas veces leí ese versículo, pero no se había hecho vida en mí.

Y como dijo Pablo “Lo tengo todo como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús mi Señor por amor del cual lo he perdido todo y lo tengo por basura” (Fil. 3:8). Esto es lo que está revelando a su Cuerpo, que es Cristo mismo, su Iglesia. Rompiendo cristales, estructuras religiosas, que aun saliendo de lo que llamaba iglesia, Él sigue rompiendo estructuras. Lo que no sea Cristo, es basura, por más bueno que parezca a nuestros ojos. Que su Espíritu Santo siga revelando la plenitud de Cristo.

“Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús, y de vuestro amor para con todos los santos,16 no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones,17 para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él,18 alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos,19 y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza,20 la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales,21 sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero;22 y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia,23 la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo. (Efesios 1:15-23)

¡¡Gloria a Dios!!

Suavidad, ternura, paz, serenidad de agua mansa, es lo que trasunta de la vida de este diamante. No hay rencores, no hay odios, no hay sed de revanchas, no hay posturas enconadas con lo que, al fin y al cabo, dañó una parte importante de su vida. Hace falta contar con mucho amor interno para sentir de esta manera. Y este diamante mujer, esposa y madre, es más que evidente que lo tiene. Y que hoy ha resuelto olvidar esta etapa negra de su Camino con el Señor y dedicarse a servir desde el ángulo en que desde siempre fue elegida: el canto, la música, que es como decir –unción mediante-, con la adoración y la alabanza. Ustedes, lectores, sabrán qué decir, que aportar a esta y a otras tantas vidas como esta, que recorren a diario estas letras.

Néstor

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¡Cristo Es El Todo!

Otro diamante. Otra herramienta precisa y eficaz que el Señor habrá de usar en su momento y circunstancia, para destruir cristales de la religión hueca y vacía. En este caso es un varón, joven, fuerte. También es de Argentina, igual que el anterior, aunque no viven en la misma ciudad ni zona. El Señor en su infinita sabiduría es quien los va reuniendo tal como Jesús en su tiempo y momento lo hiciera con sus discípulos. Y el objetivo, aunque parezca increíble, después de tanto tiempo transcurrido y no aprendido ni aprovechado, predicar el único evangelio posible y existente: El Reino de los Cielos se ha acercado…

En mis escasos años de edad escuche decir una frase que por la forma particular  de hablar de quien la dijo me causo mucha gracia, y quedó grabada en mi mente a través de los años, refiriéndose a lo que interpretaba como religiones, dijo: “lo mismo, es todo lo mismo”.

Cada vez que surgía el tema de las religiones me resultaba gracioso nombrar la frase y recordar a quien la había dicho. Siempre manteniendo la postura de que aquel hombre, por ser incrédulo, estaba equivocado y que la religión evangélica a la cual pertenecía no era una religión, sino una vida. Un día escuche hablar de religiosidad, relacionada con estructuras humanas  y nuevamente recordé la frase pero ya con un poco de sospecha de la posibilidad de acierto, aunque sea en parte. Pero lejos aún de catalogar mi creencia como lo mismo a las otras religiones, sino que lo tomaba para marcar el error de algunos de mis colegas.

La sospecha se profundizó a través de los años y al ser guiado a alimentarme en esta página, escuche nuevos conceptos como espíritu de religiosidad, iglesia falsa, esfuerzo del hombre para agradar a Dios y Babilonia entre otros, me causaron gran asombro e intriga, esto llevó a que recibiera el verdadero evangelio de la gracia, el cual me marcaba claramente lo errado de la religión en general, ya que apuntaba siempre a obras del hombre para con Dios en cambio las buenas nuevas me mostraban lo que Dios hizo por mí.

Fue de mucha liberación y gozo el saber que no dependía de mis obras, sino de quien era, si hijo de Adan por simplemente haber nacido, o Hijo del Dios altísimo por medio de la Fe en su Hijo Jesucristo (Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre les dio potestad de ser hechos hijos de Dios los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.) Juan 1:12 y 13

Me sentía dichoso se haber recibido cierta revelación con claridad y toda mi visión de mi relación con Dios cambió, fui libre de todo lo relacionado con instituciones religiosas y centrado en su gracia comencé a vivir en su amor, sentirme en plena paz y demás experiencias hermosas, yéndose toda carga y esfuerzo cansador por agradarle, la vida surgía naturalmente, conforme a la nueva naturaleza que había recibido. Había sido libre de un tipo de religión, pero una vez más mi Padre ampliaba el significado de esa frase “lo mismo, es todo lo mismo” me mostró que seguía teniendo una mirada religiosa de mi vida, ya no tenía nada que ver con instituciones pero sí con formas de actuar y de evaluar las cosas, a las personas y a mí mismo conforme a estructuras personales que había adquirido y desarrollado a través de los años, incluidas las admiradas y elogiadas por muchas personas de mi entorno, pero no procedían de Dios.

Esta libertad en cuanto a las instituciones religiosas con todas sus formas, estructuras y fundamentos me llevó a asociarme con otros hermanos que estaban en la misma libertad, lo que nos unía era esa sensación de haber sido libres de un monstruo con el cual habíamos convivido, sido formados y dañados por muchos años pero que desde adentro estábamos lejos de verlo como tal, sino todo lo contrario, pero al ser llamados a salir fuera y conocerlo, la guerra o confrontación contra ese monstruo pasó a formar parte total de mi visión de creyente. Pero no pasó mucho tiempo para que acciones de la carne volvieran y destrozaran ese tan grande gozo que sentía, no podía concebir una buena relación con mi Padre celestial porque había acciones en mí que no procedían de Él y por ende contrarias a su voluntad. Aún más terrible era la idea de la posibilidad de no ser su hijo en realidad, porque pensaba que sí lo era, ¿Cómo haría tales actos pecaminosos?.

Fue un tiempo  de altibajos, de remontarme hasta la cumbre más alta del gozo de ser hijo del Dios altísimo y de caer hasta la terrible tristeza de haber roto esa relación por cometer acciones pecaminosas por menores que parecieran a la vista de otros hombres, podía percibir como una voz que me decía “de nuevo lo arruinaste todo” y caer en un gran pozo de desesperación en el cual las supuestas salidas que vislumbraba eran puertas a un pozo aún mayor; lo único que me devolvía a la cumbre era mirar a Cristo y a su obra y saber q estaba en Él, pero al sacar la mirada de Él, las inmensas paredes del pozo cubrían toda mi vista!

No fue hasta que estuve seguro de que no podía lograr escalar esas paredes, ni con todas mis fuerzas, mis capacidades, mis métodos, mis conocimientos sobre la Biblia, mis conocimientos sobre Cristo y sobre mi posición en El, ni con toda la ayuda externa de familiares y profesionales, consejos, aliento y oraciones de hermanos y que todo llego a ser “lo mismo”, (vanidad, corrupción, rebelión) que por su gracia mis ojos fueron abiertos y ¡¡¡Wow!!! ¡¡¡Vi a Cristo!!! y en su resplandor todo el resto perdió valor, toda situación perdió importancia, todo análisis quedo obsoleto, deje de ver al diablo en todo y comencé a ver la mano de Dios obrando en mí, lo cual me llevo a dar gracias por todo, sabiendo que por más fea que pareciera la situación que estaba atravesando, era la mano divina moldeándome, crucificando cada cosa que estimara de valor además de Cristo, aunque doloroso por nuestro orgullo y rígida programación, la sensación de sentir con total certeza sus manos moldeándome a la imagen de Cristo es indescriptible en palabras, por lo cual no puedo más que rogar al padre que conforme a su voluntad, Jesucristo resplandezca más y más en nuestros corazones y así queden expuestas todas las tinieblas que aún quedan disfrazadas de luz, (Gloria a Dios!!! porque esto está sucediendo en todo el mundo!) porque engañoso es el corazón más que todas las cosas.

Pude tocar 1 Corintios 1:30, Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención, Pero ya no en palabras como antes, sino como VIDA!!! ¡¡¡Solo a Él sea la gloria por los siglos de los siglos!!!

Sin que yo hiciera algo, el resplandor de Cristo el Señor me revela que la religiosidad era algo que abarcaba mucho más que meros templos y todo lo que de ellos surge, que el considerado monstruo estaba ahora muy expuesto como para dañarme, pero lo más peligroso y dañino estaba profundamente arraigado en mi interior, como una copia falsa de la vida que recibí en Cristo, una cerca a esa vida para que no pueda experimentarla ni presentarla ante principados y potestades, una cárcel bien confusa, hecha del más fino cristal, invisible a nuestros ojos y razonamientos aun cuando alguien la señale, pero no ante el resplandor de Cristo!, muy mezclada y disimulada con mis mejores deseos de servir a Dios, santidad, amor, devoción, lucha, pasión, agradecimiento, dedicación y demás adjetivos, tan, pero tan imperceptible que es la misma búsqueda de estas cosas enfocado en mí y evaluando mis obras como medida de mi condición ante Dios, en vez de mantener mi mirada en Cristo y mi posición en Él.

La rotura de esos cristales, porque no es uno solo, sino muchas facetas, es la que permite que la vida de Cristo fluya a través de las aberturas y ya no solo sea un sentir interno sino que inunde todo mi ser, espíritu, alma y cuerpo. Estas nuevas revelaciones y experiencias causaron en mí una sensación de privilegio entre los hermanos, lo cual fue otro de los cristales que Cristo hizo pedazos ante mis ojos a la vez que reveló que para cada uno Él tiene el diamante adecuado para cada cristal personal y específico. Maravilloso el día que Dios trajo a mi vida la revelación de que CRISTO ES EL TODO y que el resto “es todo lo mismo” es rebelión, y que mi unión con Él inicio y es sostenida por Cristo y no depende de mí fuerza sino de la suya, no de mis obras sino de su obra ya realizada! que en realidad por medio de Cristo estoy continuamente en Dios siendo más que suficiente como mediador por lo que no necesita nuestra ayuda y las acusaciones de Satanás no tienen poder ante mi victoria que es Cristo ¡Y nada ni nadie me saca de su mano! ¡¡¡Amén!!!

¡¡¡Gloria a Dios!!! Porque esto es parte de lo global y principal que nos ha sido revelado como cuerpo de Cristo y  la plenitud de Cristo, mucho más rica que lo individual. A él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén. Efesios 3:21

Excelente, diamante. Aquí vemos una mezcla de despertamiento, unción, revelación y acción. Todas son actitudes dignas de hijos del Dios viviente. Todas son armas esgrimidas para arrebatarle al infierno lo que el infierno cree poseer, pero en realidad no posee ni lo hará jamás. Porque a los hijos de Dios, que tienen un corazón conforme al suyo, Él los protege, y aunque se equivoquen y fallen una y otra vez, en el final, podrán cantar el único himno vigente: el de la Victoria sobre las potestades de las tinieblas.

Néstor.-

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¡¡¡Esto Es!!!

Quiero, desde hoy y periódicamente, que nuestros frutos diamante tengan voz y expresión. Desde un anonimato que no será por causa de evadir responsabilidades, sino por decisión ministerial de preservarlos de toda clase de guerra que se pretenda levantar contra ellos. Les debemos una cobertura total y genuina, y esta es la mejor forma. Lo que vas a leer a continuación, es el testimonio personal de uno de esos Diamantes, uno que nació de este ministerio rompiendo cristales de la religiosidad. Es una mujer. Pero no una mujer más, una mujer de Reino, autentica. A la que, seguramente, le costó algo más que un esfuerzo literario escribir lo que sigue…

«Dios sea alabado. Agradezco a Dios por el perdón de mis pecados, la salvación de mí alma y la corona de vida eterna que me promete en el cielo si le fuere fiel y firme hasta el fin». 

Así era como debía iniciarse lo que se le conocía como pasar al frente y «dar testimonio«, esto es,  pasar y contar algo que Dios había hecho.  Se hacía en horario de culto y antes de la palabra.. Es decir, antes de la predicación, del mensaje, del sermón o como se le llame a esto en otros lugares del mundo. Esto era parte de la estructura de un servicio de culto típico al que yo asistía hasta hace aproximadamente dos años. Y hoy, con la ayuda de mi Señor y con la certeza de estar sembrando a futuro, eso es lo que haré; voy a dar mi testimonio, y ya no por una enfermedad que el Señor sanó, o un trabajo que Dios me preparó, o el cambio de un vehículo por uno más moderno, sino nada menos que por la obra de liberación y justicia que mi Padre me quiso regalar. 

A la que concurrí, era una denominación de las más tradicionales doctrinalmente, bastante cerrada en sus fundamentos, comparándola con algunas otras. En ella se conocieron mis padres, se casaron, allí fui niña, adolescente y adulta joven. No tengo intención de detallar o puntualizar respecto a su doctrina local, porque al margen de cómo sea esa denominación, podemos ver que todas, de una u otra manera, son parte del sistema religioso.

A la que pertenecí, era a una de esas en las que debías seguir al pie de la letra las formas y doctrina para ser «aprobada por la institución primero, y además por Dios» . Me enseñaron que esas formas eran LA verdad, la única, la verdadera. Internamente poniendo lo máximo de mí, comprendía, pero lo que fue el disparador de una profunda desesperación guardada en lo profundo de mi ser, era que como podía ser que el servir al Señor o estar en Él podía ser tan excluyente.

¿Cómo era eso que, para tener al Señor, solamente era posible cumpliendo toda esa cantidad de formas, normas y leyes que parecían inaplicables muchas veces? ¿Es que Dios entonces era así de exclusivo? Eso me preguntaba. ¿Ese era Dios? Desde luego que había otros factores que se sumaban a mi malestar, como la corrupción, el desamor, la hipocresía, pero el mayor que producía en mi un pedido desesperado rogando luz, fue el que me predicaran continuamente un Dios excluyente: sólo para buenos que sigan las normas. ¿Y cuáles normas? Las que tenía estipulada ese lugar.

Pero…mi Padre celestial es tan bueno y nos conoce tanto, que creo que no con todos trata de la misma manera ni toma el mismo camino. Porque lo mío ha sido un proceso. Pienso que según de quien se trate, cada persona transitará distinto ese proceso según por lo que le haya tocado vivir o experimentar, ya sea dentro o fuera de una institución religiosa. Y cada uno puede o no asumir esas cosas de una u otra manera.

Como el Señor me conocía permitió mi salida mediante un proceso que no se manifestaba en lo externo pero sí interiormente. Y así fue hasta que un día, determinado en el cielo tal vez, llegó aquello que uno, generalmente, identifica diciendo algo así como: «Se me quito la venda de los ojos«. Porque de pronto supe con total certeza que «eso no era la verdad«. Yo no sabía cuál era, ni siquiera si la hallaría pero sabía, que sabía, que esa, o la que se honraba allí, no era. Ese día, todavía lo recuerdo con una mezcla de sensaciones y vivencias, fue como dar un verdadero salto al vacío…una renuncia a la mentira, sin importar cuanto  había invertido en ella. 

Al día siguiente de esa renuncia a esa gran mentira, llegué  a esta página… ¿Casualidad? Jamás. No existe. Sólo escuché, medité y dije: «Esto es» Eso sentí y creí. 

Mentiría si dijera que no pasé por la indignación, el enojo, la desilusión , la bronca, el duelo.. Porque se hace presente una gran pérdida..  Ya nada es igual a partir de allí. Uno jamás puede volver a ser el mismo. Y en esa otra vida, quedan personas que uno creyó que estarían siempre.

Aun así, no se puede evitar sentir una enorme paz y felicidad por ya no ser mas parte de ese sistema que aprisiona, ahoga, consume y desvía, sí uno comienza a lamentarse y condolerse por quienes aún están atrapados. Uno experimenta algo así como una desintoxicación y cada día trae algo nuevo, como si una parte más se iluminara en nuestro ser interior. Es allí que uno comienza a conocer a Dios, el de verdad,  el Real. No ese que me habían enseñado: duro, cruel, Castigador, excluyente, estructurado, insensible. 

Descubrí que Dios sí era y es amor, que sí era y es fiel. Que Dios es bueno y que para siempre es su misericordia. Entonces, ya deja de haber planificaciones de vida, del futuro, de proyectos conforme a nuestra mente humana, intelectual y finita. El Señor se ocupa de que nada quede sin cubrir y que nada puedas querer programar. Todo es HOY, y será el Espíritu Santo el que nos guía a toda Verdad y a todas las cosas. A Cristo no sé lo recita, ni se lo aprende,  a Cristo se lo vive, se vive en Él. No hay recetas ni pasos a seguir, es su guía, es SU GRACIA. 

Finalmente, te recuerdo que todo esto era un testimonio, como lo dije al principio, muy parecido en su contenido a los que acostumbraba a dar, pero ya muy diferente en su esencia, sólo por la gracia de Dios. Gracias doy a mi Padre porque me rompió el cristal de la religiosidad, porque me liberó del espíritu  de religión, porque hoy puedo decir que soy libre. Él está presente en todo y es porque uno entiende, recién allí, quienes somos realmente en Él y no es, precisamente, lo que vemos con estos ojos.

Dios tenga misericordia de los que aún están allí. Dios bendiga a los que han sido despertados y han comenzado a moverse. Dios se glorifique en todos los que como yo, hoy pueden celebrar ser parte de un Reino maravilloso y único. Ya nada volverá a ser como fue, porque no nos trajo hasta aquí para volver a atrás, nos trajo aquí para un Tiempo de Victoria. .

(Lucas 4: 18-19) =   El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos; A predicar el año agradable del Señor.

Tremendo, Diamante. Girones de tu alma dejaste en este texto. Los lectores seguramente tendrán cosas para decir y decirte. Los que publiquen sus comentarios aquí, sabrán que este Diamante los leerá como aliciente y respaldo. Los que elijan enviar correos u otra clase de mensajes, tengan la certeza que yo mismo me encargaré de que les lleguen a la autora. Gracias. Sean bendecidos con toda bendición.

Néstor.-

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Los Primeros Frutos-Diamante…

Quiero compartir hoy, pública y masivamente, una palabra y un testimonio que hace muy pocas horas pude transmitir a un grupo reducido de hermanos muy cercanos. Tiene que ver con una palabra que recibí del Señor más o menos hace unos cinco meses atrás. Cuando estaba orando en búsqueda de nuevas direcciones u horizontes para este ministerio, Él me dijo simplemente: Busca tus frutos Diamante…

Yo aprendí que cuando le pides a Dios que te de una palabra de dirección, generalmente eso es lo que Él hace. Darte UNA palabra. Y a partir de ella, tú debes procurar arreglártelas, ya sea investigando, escudriñando, estudiando, para llegar al punto central que sería el objetivo específico y preciso que esa palabra contiene. En este caso y más allá del fruto, la palabra es Diamante.

En realidad, todos sabemos qué cosa es un diamante, no necesito ahondar en lo concerniente a lo mineral, químico u orgánico. Sí quiero, -porque eso busqué y encontré-, compartirte el significado revelado que eso tiene en lo espiritual. La palabra que define Diamante, en griego, es adamas, y concretamente se puede traducir como Inalterable e Invencible. Ese, es el punto de partida.

Cuando se me ocurrió unificar lo recibido en estos últimos tiempos y lo uní a Moisés y Josué, que son de alguna manera los estandartes que simbolizan la capacidad de liberación de espíritus de religiosidad que tiene nuestro trabajo, la conclusión quedó tan clara que no puedo menos que asombrarme, si es que las cosas de Dios pueden seguir asombrándote, todavía.

La religiosidad crea, en torno a un individuo sincero y fiel, una especie de prisión de la que resulta imposible salir sin ayuda externa. Es una prisión muy especial, porque si bien puede verse el afuera, palpitar la libertad que existe en ese afuera, nos resulta imposible salirnos. Es, de alguna manera, una prisión de fino cristal. De buena calidad, a veces; mediocre, otras tantas, pero siempre cristal.

Y cuando quise averiguar cómo se puede trabajar ese cristal para derrumbarlo sin demasiado estrépito que pueda producir daño, el trabajo de vidriería, me trajo la respuesta: la única forma de horadar ese cristal y permitir así que lo que está prisionero en su interior pueda salir libremente, es un Diamante. Con un Diamante cortas el cristal, lo marcas, le sacas el hueco cortado y por ahí pasas y sales.

Hermanos. Ustedes que han recibido liberación espiritual, alimento, formación y dirección a partir del trabajo de este ministerio son, por revelación divina, esos frutos-Diamante. O sea: los encargados, ahora, de taladrar cristales religiosos que se encuentran aprisionando a hermanos fieles y hambrientos de lo verdadero. Pude reunirme personalmente con los primeros. Y lo pude hacer porque son medianamente cercanos. Pero tengo muy en claro que hay muchos más, geográficamente lejos, pero espiritualmente muy cerca. Para todos ellos, va esta palabra que Dios mismo puso en mi entendimiento.

(Ezequiel 3: 1) =  Me dijo: Hijo de hombre, come lo que hallas; come este rollo, (El rollo, aquí, es la Palabra) y ve y habla a la casa de Israel. (La casa de Israel, hoy, es la iglesia global, genuina, única)

(2)Y abrí mi boca, y me hizo comer aquel rollo. 

(3) Y me dijo: Hijo de hombre, alimenta tu vientre, y llena tus entrañas de este rollo que yo te doy. Y lo comí, y fue en mi boca dulce como miel. (La Palabra genuina siempre es dulce y bienvenida. La que rechazas y te adormece o aburre, es la palabra de hombre)

(4) Luego me dijo: Hijo de hombre, ve y entra a la casa de Israel, y habla a ellos con mis palabras. (Es decir que el mandato, aquí, no es para ir al mundo incrédulo, sino al pueblo religioso, supuestamente cristiano.)

(5) Porque no eres enviado a pueblo de habla profunda (Se refiere al humanismo filosófico disfrazado de religión) ni de lengua difícil, (Esto es al mundo cristiano ultra intelectual y literalista) sino a la casa de Israel. (Iglesia genuina, no babilónica)

(6) No a muchos pueblos de habla profunda ni de lengua difícil, cuyas palabras no entiendas; y si a ellos te enviara, ellos te oyeran. (Si un día Dios te enviara a ellos, allí sí te oirán. Pero hoy no te está enviando a ellos, sino a Su iglesia.)

(7) Mas la casa de Israel no te querrá oír, (Aquí tienes la causa, el motivo, por el cual son tantos los hermanos que conoces que no les interesa oír lo que tienes para compartirles. ¿Será porque son malos? No, mira…)  porque no me quiere oír a mí; porque toda la casa de Israel es dura de frente y obstinada de corazón(El mundo religioso no quiere oír la Palabra del Reino porque, en suma, no le interesa oír a Dios. Prefiere seguir con su propia agenda eclesiástica y humana)

(8)He aquí yo he hecho tu rostro fuerte contra los rostros de ellos, y tu frente fuerte contra sus frentes. (Esto te habla del epicentro de la guerra espiritual: mente contra mente. Mente de Dios, contra mente programada por Satanás, dios de este siglo que ciega el entendimiento para que no resplandezca la luz del Evangelio.)

(9) Como diamante, (¡¡Wow!! ¡Aquí apareces tú!) más fuerte que pedernal he hecho tu frente; (Esto es: tu entendimiento) no los temas, ni tengas miedo delante de ellos, (¿Recuerdas qué era lo que impedía que les hablaras? Eso, el miedo. ¿Sabes de dónde viene el miedo, verdad? Obvio, del dueño del imperio del miedo y la muerte, que no es Dios, precisamente. porque son casa rebelde. (Rebelde, sí, pero no imbatible. Todo lo puedes en Cristo que te fortalece.)

Ya está. Eso es. Tú, ahora, desde hoy, acompañas a ese pequeño grupo de hermanos que yo pude conocer y tratar porque viven relativamente cerca de mí, geográficamente. Pero, que en conjunto, ellos y tú, serán los encargados de horadar el cristal de la religiosidad y fabricar el hueco por el cual, van a salir los liberados que conformarán el establecimiento del Reino de los Cielos. Ese es el Reino que hoy ha llegado a tu vida, en cumplimiento de lo que Jesús predicó como único y verdadero evangelio.

 Todo lo demás, ha sido invento de hombre, que si bien ha sido usado por Dios para bendecir, igualmente, solo ha determinado demora, dilación y pérdida de tiempo para el logro del único objetivo central de nuestra presencia en la tierra: devolver el Reino usurpado a su legítimo propietario. ¿Quieres acompañarnos? Házmelo saber y te incluiré en nuestra nómina de trabajo. Te bendigo en Jesucristo y me honro en recibirte como compañero de ruta hacia el objetivo base de este ministerio, acceder a un genuino Tiempo de Victoria…Amén.

Néstor.-

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Predicándome a mí Mismo

(Romanos 3: 8) =  ¿Y por qué no decir (como se nos calumnia, y como algunos, cuya condenación es justa, afirma que nosotros decimos): Hagamos males para que vengan bienes?

El solo escuchar lo que cada uno quiere oir, se ha convertido en nuestros días en algo común y corriente. El diseminado sustantivo sensacionalismo (tendencia de los medios de comunicación a producir  sensación o emoción en el ánimo de las noticias, sucesos etc.) produce en el asiduo lector o televidente, un someter la voluntad despertando hábitos y costumbres fuera del renglón de la equidad sostenible por conductas sobrias y equilibradas. Televisión, videos en la pantalla chica, juegos electrónicos, Internet y sus diversas aplicaciones, el periodismo escrito en los matutinos como a su vez películas y literaturas de orden efectista, por lo general, predomina como centro de entretenimiento e información. El propósito principal que llevan los patrocinadores de estos medios de comunicación, es cambiar la manera de pensar de las personas para un fín determinado. Si yo me aboco diariamente a oír palabras contrarias a las buenas costumbres y estilos de vida, es indudable que se originan en mí distintos métodos de ver las cosas. La 1mera carta a los Corintios 15:33 respalda esta acotación expresando, «No erren; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres». El anunciar las buenas noticias de la palabra de Dios, contradice a una sociedad que discrimina la fehaciente realidad de un Dios creador y sustentador de la vida misma. Tiempo de apostasía en este tiempo del fín, donde se proclama a Cristo en gran parte del cristianismo como una simple figura de adorno, negando el verdadero sentido y propósito de la instauración del reino de Dios en la tierra. Las registradas profecías de Jesús y sus apóstoles como las de los profetas antiguos, tienen cumplimiento irrefutable en nuestros días. Las incrementadas inclemencias en la naturaleza, los conflictos bélicos de gran envergadura, las sediciones y alborotos, inmoralidad en gran escala y violencias de todo tipo, afligen cada vez más a la humanidad. No obstante, entre todas esas manifestaciones, una de las que más preocupa como señal en el mundo cristiano es el rechazo a la sana doctrina del Señor y el abandono de la genuina fe. Pablo Apóstol y profeta, en la 2da carta a Timoteo 4:3-4 dice lo siguiente: «Porque vendrá tiempo (y ahora es) cuando no soportarán la sana enseñanza, sino que teniendo comezón de oir, se reunirán con maestros que les prediquen lo que quieren oír, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas, (alegorías, rumores, leyendas, ficción, etc). Una de las razones de rechazar las Sagradas Escrituras, bien vale la redundancia, se debe a la verdad que ella encierra. La palabra pecado, que de forma  reiterada se menciona como transgresión, perdió su identidad en la mayoría de las Iglesias que se dicen cristianas, por encontrarla ofensiva e hiriente. Un gran siervo del Señor en una de sus predicas expresó «No suavises el evangelio, si la verdad ofende entonces deja que ofenda, la gente ha estado ofendiendo toda su vida a Dios». ¿Qué está produciendo este rechazar y el taparse los oídos para no escuchar las verdades anunciadas contra el mal? Un sumergirse en aguas profundas de la mentira, buscando las famosas perlas de los placeres y el dinero, a costa de lo que sea y como sea. Diversas finalidades en escala ascendente someten la existencia de la humanidad a una carnalidad sin precedentes, no obstante dejando atrás el pluralismo nos abocaremos a descubrir a través de la luz de la palabra del Señor, una en particular que ha originado en todos los tiempos, serios y graves problemas en el circundante globo terráqueo: LA CALUMNIA. ¿Sabía ud que la calumnia que se levanta contra el prójimo, es uno de los crímenes más graves que existen ante los ojos de Dios? Según la definición léxica de la Real Academia Española, la calumnia significa «Acusación o imputación falsa, hecha maliciosamente para causar daño y perjuicios a un tercero».
Este sentimiento lleva preferencia dentro de las maquinaciones de Satanás, porque a través del mismo, distorsiona y cambia situaciones mintiendo con alevosía, especialmente contra el pueblo del Señor.Tenga su Biblia en mano porque a través de una progresión de testimonios, comprobaremos lo grave de este calamitoso símbolo de la maldad.
Comenzamos con la 2da epístola a Timoteo cap. 3:3, que profetiza sobre el carácter desplegado en la humanidad en los postreros días. El amor fraternal entraría en una face aséptica, ocupando su espacio personas e instituciones ególatras, que son aquellos que se veneran exageradamente a si mismos, llevando un sombrío y solo propósito: «Corromper y utilizar las personas en beneficio propio». El afecto natural, que es el amor hacia la familia y la sociedad, perdería su valor dando lugar a pasiones implacables, intemperantes, crueles, llenas de avaricia y soberbias, blasfemando contra todo lo que se levanta en el nombre de Dios y contra Dios y en medio de ese dislocado accionar, el despliegue de bochornosas injurias y calumnias. A través de la Biblia, el Señor enfatiza y advierte de cuidarse de caer en las garras de ese espíritu inmundo de las acusaciones falsas. Dios es amor y sus propósitos son divinos y eternos para con su pueblo, más su justicia, que también lleva el sello de su amor, es irrevocable.
En el Salmo 101:5, la balanza de la equidad, reprueba de manera tajante, al que deshonra a su prójimo «Al que solapadamente infama (calumnia) a su prójimo, yo lo destruiré; No soportaré al de ojos altaneros y de corazón vanidoso» y en el libro de Levítico cap. 6:2-4, El Señor imparte mandamiento a Moisés, sentenciando la mentira; «Habló Jehová a Moisés, diciendo: Cuando una persona calumniare a su prójimo restituirá (indemnizará) el daño de la calumnia». En el salmo 15:1-3, David siervo del Dios Altísimo, declara: «Jehová, ¿Quién habitara en tu tabernaculo? ¿Quién morará en tu santo monte? El que anda en integridad y hace justicia, y habla verdad en su corazón, Y EL QUE NO CALUMNIA CON SU LENGUA, ni hace mal a su prójimo», y continuando leemos en el salmo 109 vers. 29a, el cual testifica que la calumnia es considerada anatema (maldita), «Sean vestidos de deshonor y descrédito, los que me calumnian y sean cubiertos de confusión». Si existe un siervo del Señor en el antiguo tiempo del pueblo israelita que fue calumniado y perseguido, es el Rey David. En el salmo 31:13, se corrobora el pesar que produce el ser perseguido por causa de las difamaciones, «Porque oigo la calumnia de muchos; El miedo me asalta por todos partes, Mientras consultan contra mí e idean quitarme la vida, Más yo en ti confío, oh Jehová» (este versículo escrito por David lleva en sí un anuncio dual que se refiere a su situación que estaba viviendo como a su vez profetiza sobre la situación del Señor Jesús, antes de ser crusificado)». En los Proverbios de Salomón en el cap.10:18, hace referencia sobre la propagación de la calumnia «El que encubre (simula) el odio, es de labios mentirosos; Y el que esparse calumnia es necio», (ignorante, imprudente, obstinado y poco inteligente). En Lucas cap. 3:14, Juan el Bautista enfrenta a los militares que se acercaban para ser bautizados exhortándolos «A NO CALUMNIAR NI EXTORSIONAR A NADIE». La epístola a los Romanos en el cap. 3 vers. 8, puntualiza a aquellos que inventan mentiras contra los siervos del Señor, donde se les acusan de predicar y enseñar «hagamos males para que vengan bienes», motivo suficiente para despertar la ira de Dios contra los propagadores de semejante engaño. Concluyendo la trayectoria de estos breves pero concisos versículos contra la impiedad de los falsos testimonios, leemos en la 1mera epístola del Apóstol Pedro cap. 3:16, donde, semejante al versículo anterior, este Apóstol del Señor Jesús, condena la acción difamatoria contra los fieles hijos de Dios; «Teniendo buena conciencia, para los que murmuran de vosotros como de malhechores, sean avergonzados (humillados) los que calumnian vuestra buena conducta en Cristo».
Sí, no faltan ni faltaron falsas acusaciones a través de la historia contra el pueblo de Dios. Nunca Satanás abandonó el intento de maltratar a la Iglesia de Cristo a través de personas influyentes en gobiernos idólatras y ateos. Nerón, por ejemplo, emperador romano en el año 64 de la era gregoriana, envió incendiar parte de Roma con nefandos propósitos. Fue un gran incendio que sirvió en este monarca de mente diabólica, para acusar con ignominiosa calumnia, a los cristianos como ejecutores del incendio. Una vez más los mercaderes de la mentira se sirvieron de palabras infructuosas de las tinieblas, para perseguir y asesinar. Miles de cristianos tuvieron que sufrir muertes violentas en el circo romano y bajo indecibles torturas, la crucifixión.
Esta raíz de amargura no solo es reprobada y condenada por Dios, sino también por las leyes humanas, considerándose agravio hacia la persona, bajo juicio de acción penal. Es semejante a herir o suicidar a un semejante, depende del grado que conlleva el oprobio proferido.
El desparramar engaños acusando a alguien, es un fuego extraño que ofende a Dios y devasta la existencia del prójimo. Cuando se levanta una mentira se crea un ambiente creíble y de sospecha difícil de erradicar, por más que la persona afectada niegue semejante deshonra. Aquél que en algún momento de su vida ha defraudado a su prójimo con palabras inciertas dañando su reputación, debe dar un paso adelante con espíritu de arrepentimiento y restituir la credibilidad del injuriado pidiendo perdón personal y público, e indenizarlo por el daño causado. El perjudicado, por otro lado, no se vista de venganza sino actúe como Jesús actuó, perdonando las injurias por más graves que hayan sido, y deje que la justicia del Señor, obre justo juicio. Hemos llegado al fín de este comentario. Dediquemos de nuestro tiempo para reflexionar y pedir al Señor que ese espíritu no se enseñoree de nuestro ánimo y voluntad. Roguemos con corazón contricto y humillado que el Señor nos de su fortaleza para no difamar a nuestro prójimo. Oremos: «Señor, Nuestro Dios y Padre, ante todo te damos gracias por todo lo que tu haces por nosotros suplicando que perdones nuestras faltas que te hayamos cometido. Extiende, oh Señor, tu poderosa mano a nuestro favor, frenando nuestra lengua para no caer en la tentación de proferir palabras, que levanten calumnias y falsos testimonios contra nuestro prójimo. Oramos con toda súplica y reverencia en el santo y precioso nombre de tu amado Hijo Cristo Jesús. Amén.

Dios bendiga su palabra.

        Texto para tener presente
«Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad» Filipenses 4:8.

Nota: Esta acotación ha sido escrita con un solo propósito; descubrir el pecado de acusaciones espurias, esperando que su contenido guíe con sabiduría, a toda hija/o de Dios.

Vaya a la Biblia, una fuente de esperanza en Jesús.

Pedro José Amoroso

pamoruso704@hotmail.com

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El Día de la Justicia

Hay una guerra, actual, dinámica, potente, cruda, cruel y sin tregua. Pero no es algo nuevo ni que nos sorprenda si es que hemos sabido buscarla en nuestro manual de vida, La Biblia. El libro de Daniel nos brinda una mirada profética de como la guerra presente va a terminar. El rey Nabucodonosor tuvo un sueño y Daniel lo interpretó:
(Daniel 2: 31) =  Tú, oh rey, veías, y he aquí una gran imagen. Esta imagen, que era muy grande, y cuya gloria era muy sublime, estaba en pie delante de ti, y su aspecto era terrible. 

(32) La cabeza de esta imagen era de oro fino; su pecho y sus brazos, de plata; su vientre y sus muslos, de bronce; (33) sus piernas, de hierro; sus pies, en parte de hierro y en parte de barro cocido. 

El rey había soñado con una enorme imagen de forma humana, brillante y terrible. Su cuerpo completo estaba hecho en metal resistente, y sin embargo, sus pies estaban hechos de barro. Daniel le señala que esta imagen representaba los reinos del mundo y el barro significaba la debilidad de los últimos poderes del mundo. Estos reinos serian menos brillantes y terribles mientras el fin se acercara. Entonces Daniel continuó:

(34) Estabas mirando, hasta que una piedra fue cortada, no con mano, e hirió a la imagen en sus pies de hierro y de barro cocido, y los desmenuzó. 

(35) Entonces fueron desmenuzados también el hierro, el barro cocido, el bronce, la plata y el oro, y fueron como tamo de las eras del verano, y se los llevó el viento sin que de ellos quedara rastro alguno. Mas la piedra que hirió a la imagen fue hecha un gran monte que llenó toda la tierra. 

La piedra que Daniel describe aquí no es ninguna otra que Jesucristo mismo. Él es la Roca de los siglos y bajará del cielo para aplastar todos los reinos del mundo. Cuando el mundo vea esto ocurrir, la divinidad de nuestro Señor será innegable. Toda rodilla se doblará delante de él y toda lengua confesará que Jesucristo es el Señor. ¿Lo hará en soledad, de manera fantasmagórica y etérea? Esa es la película, la realidad nos dice que tiene un Cuerpo, y que será ese Cuerpo su elemento ejecutor.

No vamos a derribar a los terroristas, los violadores, los narcotraficantes o los violentos con nuestras armas, bombas o misiles. No podemos librar al mundo de tan vil maldad por medio de la fuerza humana. Dios dice que el reino de Su hijo finalmente quebrantará y consumirá todos los imperios malvados. Si, habrá justicia, pero vendrá del Padre Celestial.

Que día será ese cuando todos los viles y despreciables del mundo despertarán delante del trono del juicio de Jesús. Ellos pensaran: “Se nos prometió el paraíso por nuestro sacrificio. Se nos dijo que tendríamos preciosas mujeres, y comida y bebida deliciosa por toda la eternidad.” Pero entonces de repente se darán cuenta que el mismo nombre que trataron de aniquilar completamente ahora está delante de ellos como su Juez.

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El Precio de la Renuncia

Todos somos especiales, diferentes, únicos e irrepetibles, pero si algo tenemos en común es el deseo de ser felices. Para alcanzarlo cada uno maneja sus propias herramientas en forma de creencias, aspiraciones, valores e ilusiones, pero por desgracia seguimos sin saber muy bien qué es lo que en realidad nos acerca o aleja de la ansiada felicidad. Unos piensan que el secreto está en poseer más cosas, otros que en vivir más experiencias, muchos lo sitúan en adquirir prestigio, poder, fama o relevancia, otros lo ponen en manos de las relaciones con familia, pareja o amigos, y otros muchos lo sitúan en el marco de fijarse metas y alcanzar objetivos. Pocos se dan cuenta de que la felicidad es un estado interno que no depende de lo que haces, tienes, consigues o te sucede, sino de la actitud que adoptas al respecto. ¿El resultado?

Tener un buen trabajo, comprar todo lo que deseas, conseguir pareja, tener amigos, ser importante o alcanzar tus objetivos seguramente te va a proporcionar un cierto grado de satisfacción, de eso no tengo dudas, pero tampoco las tengo acerca de que se trata de una satisfacción efímera que se desvanecerá rápidamente con el paso del tiempo si no se procesa desde la actitud adecuada.  Esto no solo va de permanecer encadenados al plan de vida establecido por la sociedad, los agentes económicos y los gobiernos, también va de ser esclavos de una serie interminable de deseos, planes, metas, aspiraciones y sueños que no nos permiten disfrutar de lo conseguido, incapaces de renunciar a nada y deseando constantemente algo más o algo nuevo.

Pero resulta evidente que lo nuevo nunca lo es por demasiado tiempo, y además funciona como una droga que nos convierte en adictos al consumo indefinido de todo tipo de bienes, relaciones y experiencias. Una especie de azúcar emocional del que cuanto más consumes más necesidad tienes. A mi me gusta describirlo como que uno sabe lo que quiere hasta que lo consigue, después sencillamente quiere otra cosa. Y estoy hablando de un tipo de inconformismo patológico que nos conduce hacia una espiral de insatisfacción permanente. Que nos permite disfrutar de fugaces momentos felices de la mano de nuestros logros, pero que nos aleja del verdadero bienestar que desemboca en una vida realmente plena.

En las sociedades modernas la gente feliz no interesa porque no consume demasiado. El verdadero negocio está en la gente insatisfecha que siempre quiere algo más, algo nuevo, y es precisamente ese inconformismo el que se fomenta a través de los valores y la propaganda con la que se nos bombardea a diario. Idolatría, fama, prestigio, posesión, relevancia, poder, comparación, influencia, envidia, ambición…

¿Te suenan de algo? Si no te suena a nada, entonces te felicito por ser ‘un bicho raro’, pero tan solo tienes que bucear un poco en las redes sociales, abrir un periódico o ver un rato la televisión para darte cuenta de lo que estoy hablando.

Está muy bien eso de tener inquietudes, proyectos, objetivos, sueños e ideales. Un inconformismo que nos permite progresar y mejorar en la vida, evolucionar como seres humanos y explotar nuestras capacidades. Pero todo ello visto desde una perspectiva sana y una actitud equilibrada que consiste en que nuestras ansias de más y mejor no nos impidan disfrutar y valorar todo lo que tenemos a nuestra disposición en el momento presente. Porque sentirnos felices y satisfechos, o todo lo contrario, está muy relacionado con la manera en que percibimos nuestra situación actual, con nuestra capacidad de apreciar lo que somos y poseemos aquí y ahora. Algo así como un persigue lo que quieres valorando lo que tienes. Si no eres capaz de sustraerte de la generación constante de necesidades que promueve la sociedad moderna, y de la ambición y el inconformismo patológico que esto genera, estarás condenado a perseguir sin descanso logros cuya satisfacción además de efímera, te convertirá en un drogadependiente desesperado por conseguir su siguiente dosis.

No confundas la satisfacción obtenida por esos logros con la felicidad, no tienen demasiado en común. Pero mientras te aclaras te cuento que aprender a renunciar resulta clave. El poder de la renuncia consiste en darnos cuenta de que no podemos elegir lo que somos ni podemos ser lo que queramos, de que no podemos conseguirlo ni tenerlo todo. El inconformismo y la ambición seguro han contribuido a que la raza humana haya avanzado y prosperado hasta lo que es hoy día, pero actualmente se han convertido en un grave problema psicológico que desemboca en miedo al fracaso, a no darlo todo, a no ser nadie, a ser menos, a no ser perfectos, a no hacer lo que otros hacen, a no conseguir lo que otros consiguen.

Y con este pésimo enfoque lo que obtenemos es frustración, estrés, angustia, depresión y vivir todo el tiempo pendientes de lo que nos falta, desvalorizando lo que ya tenemos en una especie de carrera vital desenfrenada dónde más siempre es mejor y la meta nunca se alcanza.

Debemos aprender que todo tiene un precio, averiguar cual es ese precio, lo que estamos dispuestos a pagar, lo que somos capaces de pagar, y tomar las decisiones consecuentes al respecto. Hemos de averiguar quienes somos, cómo funcionamos, y lo que somos capaces de hacer y soportar. Solo así podremos empezar a obtener certezas acerca de a qué podemos aspirar y a qué debemos renunciar. Todo ello para alcanzar un equilibrio entre lo que tenemos y a lo que aspiramos. Un equilibrio entre un inconformismo sano por lo que deseamos conseguir y una satisfacción igual de sana por lo que ya hemos conseguido. Toca elegir. Y elegir bien implica saber aceptar y saber renunciar, pero también implica pagar un precio.

¿Sabes ya cuál es el tuyo?

(Tito 2: 11) =  Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, (12) enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, (13) aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, (14) quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras. 

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Oscuridades en el Alma

(Éxodo 10: 1) = Jehová dijo a Moisés: Entra a la presencia de Faraón; porque yo he endurecido su corazón, y el corazón de sus siervos, para mostrar entre ellos estas mis señales, (2) y para que cuentes a tus hijos y a tus nietos las cosas que yo hice en Egipto, y mis señales que hice entre ellos; para que sepáis que yo soy Jehová. 

(3) Entonces vinieron Moisés y Aarón a Faraón, y le dijeron: Jehová el Dios de los hebreos ha dicho así: ¿Hasta cuándo no querrás humillarte delante de mí? Deja ir a mi pueblo, para que me sirva. 

(4) Y si aún rehúsas dejarlo ir, he aquí que mañana yo traeré sobre tu territorio la langosta, (5) la cual cubrirá la faz de la tierra, de modo que no pueda verse la tierra; y ella comerá lo que escapó, lo que os quedó del granizo; comerá asimismo todo árbol que os fructifica en el campo. 

(6) Y llenará tus casas, y las casas de todos tus siervos, y las casas de todos los egipcios, cual nunca vieron tus padres ni tus abuelos, desde que ellos fueron sobre la tierra hasta hoy. Y se volvió y salió de delante de Faraón. 

(7) Entonces los siervos de Faraón le dijeron: ¿Hasta cuándo será este hombre un lazo para nosotros? Deja ir a estos hombres, para que sirvan a Jehová su Dios. ¿Acaso no sabes todavía que Egipto está ya destruido? 

En el recuento de la historia de la liberación de Israel de Egipto, nos encontramos con que Egipto representa el sistema de este mundo, el sistema de pecado de este mundo, el sistema de tinieblas de este mundo. Recordemos que, cuando Adán cae en pecado, pierde el dominio de la tierra, y le entrega a Satanás el dominio de todas las cosas. Y en ese momento, nuestro destino es totalmente cambiado, y entra en acción del reino de las tinieblas.

Desde ese momento hasta hoy, el reino de las tinieblas está en acción sobre la tierra, y de la misma manera que Dios tiene misericordia sobre justos e injustos, y hace salir el sol sobre justos e injustos, y los cielos de continuo están derramando las misericordias de Dios cada día, de la misma manera, el mundo espiritual de las tinieblas, el reino del diablo también está en operación sobre la faz de la tierra.

Nosotros somos la Israel espiritual; somos la Judá espiritual. Es decir que, hoy, lo que Dios habla para Israel, hoy lo habla para nosotros, que somos la Israel espiritual por el Espíritu. Y el recuento de la liberación de Israel de su cautividad en Egipto, por espacio de cuatrocientos años, donde eran esclavos de un sistema en el cual ellos tenían que estar sometidos, no tenía libertad alguna, padecían tremendamente. Esto es lo que representa la vida sin el Señor, la vida fuera del Reino de Dios.

Y empieza Dios a hablar a través de Moisés, y empieza Dios, (Conocemos la historia de la zarza ardiente, cuando Dios le habla y le dice: ve a Faraón y dile: deja ir a mi pueblo, para que adore mi nombre) Deja ir a mi pueblo, para que adore mi nombre. Dios quiere ser adorado en toda la tierra. Y entonces conocemos la historia, cómo el corazón de Faraón comienza a endurecerse, y Moisés se acerca una y otra vez a Faraón, para insistirle que deje ir al pueblo, y que la razón de la libertad es para adorar a Dios.

Escucha: el conflicto principal en este mundo, es quién va a ser adorado. ¿Va a ser adorado el diablo o va a ser adorado Dios? Este es el conflicto que inició Satanás. Esta es la razón por la cual el reino de las tinieblas está activo todo el tiempo, porque Satanás está buscando atención. Satanás está buscando tenernos en cautividad, tenernos en una opresión, tenernos en un yugo que impida que lleguemos a la estatura del varón perfecto, que es Cristo Jesús. Que impida que entremos a la plenitud de nuestro destino. Y es Egipto, precisamente, lo que se opone a nuestro destino. Entonces, Moisés empieza a acercarse a Faraón, y aquí hay algo muy interesante.

(Verso 8) = Y Moisés y Aarón volvieron a ser llamados ante Faraón, el cual les dijo: Andad, servid a Jehová vuestro Dios. ¿Quiénes son los que han de ir? 

Faraón empieza a sentir, ya, la opresión de las plagas, empieza a ver qué Moisés tiene un poder que está acabando con Egipto, y dice: bueno, de acuerdo, voy a soltar a algunos, pero no a todos…¿Cuántos quieren ir a servir a Dios? ¿Quiénes han de ir?

(9) Moisés respondió: Hemos de ir con nuestros niños y con nuestros viejos, con nuestros hijos y con nuestras hijas; con nuestras ovejas y con nuestras vacas hemos de ir; porque es nuestra fiesta solemne para Jehová.

(10) Y él les dijo: ¡Así sea Jehová con vosotros! ¿Cómo os voy a dejar ir a vosotros y a vuestros niños? ¡Mirad cómo el mal está delante de vuestro rostro!

(11) No será así; id ahora vosotros los varones, y servid a Jehová, pues esto es lo que vosotros pedisteis. Y los echaron de la presencia de Faraón. 

Faraón empieza ya a sentir la opresión, empieza a ver ya un mover en el mundo espiritual que se está aproximando la liberación de Israel al gran momento en que Dios se va a manifestar en toda su grandeza. Entones dice que bueno, que va a dejarlos ir, pero que solamente va a dejar ir a los varones. Acá se quedan las hijas, acá se quedan los niños y aquí se quedan todos los bienes para el sacrificio.

La iglesia de hoy no ha entendido que la liberación de Dios tiene que ver con todo el pueblo. Porque el diablo tiene una mente sagaz y pensó: si dejo que liberen a las mujeres, los niños y la ofrenda, yo pierdo todo. Entonces, si se tienen que ir, que se vayan los varones. Y la iglesia se ha sometido al espíritu de Egipto y le ha dicho a Faraón que está bien, que se vayan los varones a servir a Jehová y las mujeres que se queden en su cautiverio.

Que los niños se queden en el cautiverio. Hay que entretener a los niños. Que la ofrenda para el sacrificio, se quede en cautiverio. Que se vayan solos los hombres. Esta es la obra del diablo. Desde el principio Dios ha estado lidiando con cautividad. Dios vino, y se manifiesta, y la gran proeza de Dios en el Antiguo Testamento, es la liberación del pueblo de Israel. Como lo saca a libertad, para introducirlos a la tierra prometida.

Hay una tierra prometida, y esa tierra prometida es el destino de Dios para cada uno de nosotros, pero el diablo es un diablo de cautividad. El espíritu de Egipto es un espíritu de cautividad, que va a tratar de retener no solamente una parte del pueblo de Dios, sino que vamos a ver que nosotros, como seres individuales, somos también la Sion celestial. Nosotros somos la ciudad celestial. Nosotros somos la habitación celestial del Dios vivo, y Satanás está muy interesado en que solamente una parte de nosotros entre a adorar a Dios, pero que otra parte no pequeña, quede cautiva, quede en yugo, quede bajo el dominio del príncipe de Egipto.

Egipto va a representar las tinieblas, va a representar el mundo espiritual. Vivimos en dos dimensiones. Vivimos en una dimensión natural y física, pero vivimos también en una dimensión espiritual. El mundo espiritual es real, el Reino de Dios es real, pero el reino de las tinieblas también es real, y está operando todos los días en medio de los seres vivientes, para traer cautividad, no solamente a los que están perdidos, sino también al pueblo de Dios.

¿Por qué razón gobierna el diablo sobre las naciones? El diablo gobierna con la única razón de obtener cautivos. ¿Y para qué quiere el diablo tener gente cautiva? Porque en todas las áreas en donde hay gente cautiva, consciente o inconscientemente, le están dando adoración a él y no a Dios. Con el dinero, con la fama, con el poder, con el sexo, con lo que sea. Pero Satanás es adorado en lugar de Dios.

Ahora bien; Dios no solamente libertó al pueblo de Israel, sino que la obra maravillosa de la cruz del Calvario, se va a manifestar en su plenitud. La obra de la cruz no termina cuando Jesús dice: Consumado es, y entrega el espíritu. La obra de la cruz termina, cuando dice que habiendo entregado el espíritu, descendió a las partes más bajas de la tierra, con el objetivo de llevar cautiva la cautividad.

Ahora; cuando leemos donde dice Llevar cautiva la cautividad, se arma una frase allí que, en el idioma español, no la entiende nadie. Un verdadero des trabalenguas intelectual donde nadie entiende nada. Eso, es hasta que el Espíritu Santo comienza a hablarte en serio respecto a la cautividad. Hay en el infierno toda una organización tendiente a la cautividad de las personas.

Vimos que Jesús descendió a las partes más bajas de la tierra, para llevar cautiva la cautividad. Y sucedieron varias cosas en las regiones bajas de la tierra. Sabemos que Jesús venció al diablo y que le arrebató las llaves de la muerte y del infierno, pero hoy quisiera hablar de una parte de la que nadie habla: llevó cautiva la cautividad. Y dice llevando cautiva la cautividad, ascendió, resucitó y, ascendiendo a los cielos, lo fue llenando todo y le dio dones a los hombres. Fíjate que los dones no vienen, sino hasta que es llevada cautiva la cautividad. Son muchos los que quieren tener y manifestar dones espirituales, pero muchos menos los que han sido liberados de regiones de cautiverio.

(Salmo 74: 1) = ¿Por qué, oh Dios, nos has desechado para siempre? (Dime: ¿No te identificas con esto? Hay centenares de oraciones así en el pueblo de Dios, en un solo día.) ¿Por qué se ha encendido tu furor contra las ovejas de tu prado?

(2) Acuérdate de tu congregación, la que adquiriste desde tiempos antiguos, La que redimiste para hacerla la tribu de tu herencia; Este monte de Sion, donde has habitado.

(3) Dirige tus pasos a los asolamientos eternos, A todo el mal que el enemigo ha hecho en el santuario.

Fíjate qué oración tan tremenda, esta. Pregunto: ¿Qué crees tú que son los asolamientos eternos? Los asolamientos eternos, hasta donde yo puedo ver, son los lugares de eterna perdición. Asolamientos son llamados los lugares desérticos. En resumidas palabras, son los lugares infernales, los que forman parte del llamado reino de las tinieblas. Dice: Dirige tus pasos a los asolamientos eternos. Esto significa que cuando una persona se pierde y se va al infierno, ha sido enviada a los asolamientos eternos.

Aquí en esta oración, entonces, se le está diciendo al Señor que hay una situación que se está alargando y que aparentemente, Dios se ha olvidado de aquel que hace esta oración. ¡Señor! ¡Te has olvidado de mí! ¿Nunca oraste así? Además, es una situación en la que, obviamente, hay una opresión. Entonces se levanta el Espíritu de Dios y dice: ¡Dios! ¡Aquí está la respuesta! ¡Levanta tus pasos y dirígelos hacia los asolamientos eternos! En otras palabras, le está diciendo que se dirija a los lugares infernales, y mira todo el mal que el enemigo ha hecho en el santuario.

(4) Tus enemigos vociferan en medio de tus asambleas; Han puesto sus divisas por señales.

¿Qué dice que han puesto en calidad de señales? Divisas. ¿Sabes lo que es una divisa, verdad? Es una bandera, un estandarte, algo que determina que pueda ser visto a la distancia y que de alguna manera representa o simboliza algo. Y dice que eso ha sido puesto en medio de las asambleas. ¿Recuerdas bien lo que era una asamblea, verdad? Exacto: una eklessia. Traducido a nuestro idioma cotidiano: una iglesia. Divisas por señales en medio de tus iglesias, sería la traducción correcta.

Dios va a dirigirse a los asolamientos eternos. (Ruinas perpetuas se les llama en la versión Biblia Textual) para responder a esta oración. Lo que el Espíritu Santo quiere que entendamos hoy, es cómo funcionan estas regiones llamadas asolamientos eternos o ruinas perpetuas. Y para eso vamos a tener que realizar un pequeño tour bíblico, ya que la Escritura siempre se encarga de explicar con claridad todo aquello que no siempre estamos preparados o dispuestos a aprender.

(Judas 23) = A otros salvad, arrebatándolos del fuego; (¿De qué está hablando, aquí? ¡Del infierno! Obviamente, no se está refiriendo a alguien que ya se murió. Nadie podría ir al infierno a sacar de allí a alguien que ya se murió. ¡Eso es antibíblico! Pero te dice que los arrebates, y eso significa que el fuego del infierno viene y te atrapa cuando estás vivo. Por eso te dice que los arrebates de ese fuego, porque ese fuego está teniendo una tremenda influencia sobre sus vidas) y de otros tened misericordia con temor, aborreciendo aun la ropa contaminada por su carne.

Eso no es todo; vamos a ver ahora como hay gente que es pastoreada por las tinieblas. Así como los creyentes son pastoreados por Dios, así también los personeros de las tinieblas son pastoreados por las tinieblas y por la muerte. Lo interesante de todo esto es conocer cómo logra el diablo cautivar a las almas, como consigue cautivar trozos del interior de las personas.

(Isaías 7: 6) = Vamos contra Judá (Entiende: Judá es la iglesia) y aterroricémosla, y repartámosla entre nosotros, y pongamos en medio de ella por rey al hijo de Tabeel. 

Aterroricémosla y repartámosla. ¿Cómo opera la cautividad de Satanás? Él necesita que tu alma se fragmente. Porque el alma puede ser fragmentada. Y seguramente, tú habrás dicho alguna vez que algo o alguien te hizo pedazos el corazón. ¿Sabes qué? Ahí tu alma fue fragmentada. ¡Es que esta relación sentimental me dejó hecho pedazos! ¡Esa persona (Hombre o mujer, según el caso), me ha roto el alma. Perdón: ¿Cuántos de ustedes saben perfectamente de lo que estoy hablando?

Momentos traumáticos, momentos de los que no podías salir. Porque, entiende una vez más, el diablo es tu enemigo, lo enfrentes o no. Él va a buscar destruir a todo aquel que se quiera acercar a Dios. No interesa si es un adulto que puede defenderse o una criatura o una anciana indefensa. La maldad, es maldad a secas, sin añadidos elegantes.

Por eso dice: Vayamos en contra de Judá. Vayamos en contra de los elegidos de Dios. Aterroricémoslos. Por eso es que satanás está tan interesado en que el amor de Dios no prolifere en la iglesia. Quizás el mayor pecado de la iglesia ha sido, y sigue siendo, desconocer la calidad del verdadero amor de los unos por los otros. Porque el que ha sido perfeccionado en el amor, no tiene temor.

¿Y cómo va a hacerlo? Recuerda que en el salmo leímos que ellos han puesto divisas en medio del santuario. Entonces dice: vayamos, y aterroricémosla, y repartámosla. Por medio de circunstancias que te producen miedo, y si eres mujer mucho más, porque aunque seas muy fuerte espiritualmente, eres tremendamente frágil y por esa razón es que necesitas ser protegida. Ese es el diseño divino.

Y el miedo, cuando ataca, toma muchas y variadas formas. Miedo al desastre financiero, miedo a ser dejados, miedo a ser traicionados, miedos al sufrimiento, miedo a la oscuridad, miedos de todas las formas. Es decir que, cuando el diablo logra fragmentar el alma de alguien, va a tomar ese pedazo del alma y lo va a establecer en regiones de oscuridad. En regiones infernales.

¿Cuántos leyeron que estamos sentados con Cristo en lugares celestiales? Hay lugares celestiales, pero hasta que no te sientes con Cristo en esos lugares celestiales, déjame decirte que estás sentado en otro lugar. Lo que ocurre es que, como estamos muy acostumbrados a tocar teclas mecánicas o digitales y transitar por todo el mundo, tenemos la tendencia a esperar que el evangelio también sea algo automático. ¡Pero el evangelio no es automático!

Estamos sentados, quiere decir que Cristo compró para nosotros la posibilidad de sentarnos en la victoria absoluta en regiones celestiales. Porque cuando estás sentado en regiones celestiales, no puedes ser tocado por el diablo. El problema es que el alma está fragmentada, porque venimos de diversos trasfondos en que el diablo ha tratado de matarte, o ha tratado de fragmentarte, ha destruido las familias, los anhelos y todos tus sueños, y por una causa o por otra, tu alma es llevada cautiva.

¿Cuántas veces habrás visto a gente que un fin de semana prácticamente volaba en las alas del Espíritu Santo, reía, danzaba, oraba en lenguas, ministraba sanidades y milagros y, una semana después, la misma persona por poco se suicida víctima de una tremenda depresión? Entonces la gente lo mira y le dice: ¡No puede ser! ¡Creíamos que habías sido tocado por el Espíritu y que estabas inundado de gozo! Sí, efectivamente, su alma había sido tocada por el gozo, pero hay una parte de su alma que está en cautiverio, y que mientras no sea liberada, Satanás siempre tendrá derechos y posibilidades de absorberte hacia abajo.

Allí es donde el alma pasa a parecerse a una goma de mascar, esa que tú puedes tirar de un lado y se estirará largamente sin romperse, pero tampoco sin recobrar su forma normal. Fragmentada. Entonces Satanás toma ese fragmento del alma, y lo establece en regiones de oscuridad, para poder estar ministrándote miedos, inseguridades, ira, dolor, pecado.

Y hay gente que está, literalmente, atrapada. Gente atrapada en regiones de pobreza, que no pueden salir adelante hagan lo que hagan y se administren como se administren, que así como les ingresa una moneda, por algún lado les salta un problema que les lleva dos. Eso, si se me permite rotularlo, es una atadura. Están en un cautiverio. Cautivos en una región del infierno.

El hecho es que, de la misma manera en que Dios tiene diseños en el cielo, y nosotros cuando oramos decimos: Padre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en los cielos, como en la tierra. Lo que estamos haciendo aquí es tomar los diseños de Dios para que sean establecidos en nuestra vida, en el infierno sucede lo mismo.

Porque aseguran aquellos hermano que tienen mayor conocimiento y experiencia en este terreno, que es una realidad que, así como existen diseños y lugares celestiales, también existen diseños y lugares infernales. En los primeros, te ministra el Señor, en los otros, te ministra Satanás. Uno te lleva a Vida Eterna, el otro al lago de azufre y fuego, forma elegante y hasta poética de denominar a esa horrible tragedia eterna.

La gran pregunta que muchos se hacen cuando toman conocimiento de estas cosas, es: ¿Y cómo hago para salir de eso? El Hijo de Dios fue manifestado para deshacer las obras del diablo, no solamente en la faz de la tierra, sino hasta lo profundo del infierno. Él descendió para llevar cautiva la cautividad y el poder de Dios desciende hasta donde se encuentren los diseños del infierno para desbaratarlos y expulsarlos de las almas que tienen cautivas.

Y fíjate que dice: aterroricémosla. Donde quiera que hay terror, donde quiera que hay miedo extremo, donde quiera que hay un trauma doloroso, vamos a encontrar que hay una opresión demoníaca, y vamos a encontrar que hay cautiverios. En la gran mayoría de la gente hay cautiverios de este tipo. Hay áreas que no pueden salir. Son prisiones de las cuales no pueden salir.

Hay gente que está aprisionada por la comida, por ejemplo. No se trata que coman conforme a alguna dieta o no, sencillamente: ¡No pueden dejar de comer! ¡No pueden dejar de fumar! ¡No pueden dejar de consumir drogas! ¡No pueden dejar la pornografía! Son prisiones. Y después van a liberación, les echan fuera los demonios y, al corto tiempo, siguen igual o peor. ¿Por qué? Porque no tienen nada que ver con espíritus que los están atormentando desde afuera, sino con un cautiverio en el cual, el alma, está encerrada.

Entonces dice: aterroricémosla, y repartámosla entre nosotros, y pongamos en medio de ella por rey al hijo de Tabeel. La gran pregunta que queda en el aire, es: ¿Quién es el hijo de Tabeel? Tabeel significa “bueno para nada”. Y aquí hay algo muy puntual y de alto interés, porque el objetivo del diablo, precisamente, es que la iglesia llegue a ser una “buena para nada”. Te tengo malas noticias, hermano: En un examen rápido alrededor del mundo, podremos ver y comprobar que, la mayoría de las iglesias llamadas cristianas, hoy, están siendo “buenas para nada”.

Sin embargo, Dios no se ha ido de vacaciones al Caribe. Está enviando más y más revelación en este tiempo, y muchos que han podido acceder a ella, están aportando lo que saben con la finalidad de restaurarla. Los peores enemigos, por ahora, son los liderazgos pre-establecidos, que para no perder sus status quo, están empecinados en impedir esa restauración. No le hace. Dios está muy firme en la idea de levantar una iglesia gloriosa, sin mancha ni arruga, que impacte al mundo secular y que refleje de una vez por todas la tremenda gloria de Dios sobre toda la tierra.

Y dice: lo que yo hago, nadie lo va a estorbar. Y si bien durante mucho tiempo la iglesia ha sido, efectivamente, una buena para nada, porque la gran mayoría de la gente vive con el hijo de Tabeel en medio de ellas. Y sale por ahí un hombre poderoso que tiene a todos impactados porque es un gran empresario, pero la realidad nos muestra que en su intimidad espiritual, mora con el hijo de Tabeel.

Entones te dicen: es que no puedo prosperar en las áreas espirituales. Es que no puedo alcanzar la dimensión adecuada para adorar a Dios. ¿Por qué? Porque el príncipe de Egipto, es un cautiverio. Porque el que se encarga de custodiar los cautiverios, es el príncipe de Egipto. Y dice: Yo quiero que salgan los hombres a libertad. Pero las mujeres, los niños y la ofrenda, se quedan aquí, en cautividad.

Y entonces te encuentras con vidas espirituales que no sirven para nada. Son los que te dicen todos los días lo mismo. ¡Quiero salir de este vicio! ¡Quiero disciplinar mi vida! Pero no pueden. Gente atada por depresiones por generaciones y generaciones. Sin motivos valederos que la justifiquen. Y lo mismo con enfermedades raras. Son los que andan deambulando de cruzada de milagros en cruzada de milagros y no obtienen ningún resultado. Siguen enfermos. Son sanos, pero vuelven a caer enfermos. Cautivos en regiones infernales.

(Salmo 49: 14) = Como a rebaños que son conducidos al Seol, La muerte los pastoreará, (¿No has conocido a esa clase de gente que solamente habla muerte? Está ministrada por la muerte, independientemente del hombre o la mujer que pretendan pastorear su vida. Porque si te pastorea el Señor, siempre hablas vida, jamás pesimismo y derrota.) Y los rectos se enseñorearán de ellos por la mañana; Se consumirá su buen parecer, y el Seol será su morada. (Su morada terrestre, es el Seol)

(Salmo 30: 2) = Jehová Dios mío, A ti clamé, y me sanaste.

(3) Oh Jehová, hiciste subir mi alma del Seol; Me diste vida, para que no descendiese a la sepultura.

¿Dónde estaba el alma? Estaba en el Seol. Y fíjate que no estamos hablando aquí de alguien que está perdido. Estamos hablando de David, que era el ungido de Jehová. Sin embargo, por cuanto una parte de su alma estaba atrapada en el Seol, en la sepultura, él empieza a enfermar de muerte. Mi alma estaba en Seol, dice, y tú hiciste subir mi alma del Seol y me sanaste, para que no descendiese a la sepultura.

Hay enfermedades, que tienen claros diseños infernales. Todas las personas, sean creyentes o no, llevan consigo diseños celestiales y diseños infernales. Su fe determina simplemente el porcentaje mayor que rige sus vidas. Hay gente que habla mucho Dios y vive claramente infierno. Hay gente que, sin hablar tanto, muestra frutos de vivir conforme a los diseños de Dios y ha vencido sobre los de Satanás.

Ahora bien; en estos diseños infernales es donde el diablo atrapa el alma. Primero, te aterroriza. Pone al hijo de Tabeel, para que no puedas funcionar correctamente en todas las áreas de tu vida. Jesús quiere rescatarnos completamente, pero vemos en la liberación de Israel, que esa liberación no se logró de un solo golpe, sino que Faraón fue cediendo poco a poco, hasta que se liberó todo el pueblo.

Entonces aquí vemos como David es atrapado por el Seol y esto va a producir una enfermedad de muerte. Hay gente que no puede salir de enfermedades, porque una parte de su alma fue cautiva en el Seol. Hay niños que nacen de un vientre que anteriormente sacrificó una vida mediante aborto. Así es que esa criatura nace con su alma cautiva en las regiones de la muerte, así que por más que se alimente bien y se consuma todas las vitaminas habidas y por haber, su vida transcurrirá de enfermedad en enfermedad, hasta que ese cautiverio sea descubierto y pueda salirse de él. Ocurre lo mismo con tantas y tantas personas que son perseguidas por la muerte y tienen dos por tres accidentes terribles de los que escapan por poco a morir.

(Salmo 74: 20) = Mira al pacto, Porque los lugares tenebrosos de la tierra están llenos de habitaciones de violencia.

Hay varias regiones de cautiverio. El Seol es una de ellas. Aquí hemos visto cómo David quedó atrapado en el Seol y el Señor lo saca. Ahora veremos otra historia, la de Asaf, salmista de Dios, ungido de Dios. ¿Te estás fijando que Dios no le está hablando aquí a ningún inconverso? ¿Qué muy por el contrario, se está refiriendo a ungidos de Dios, a pueblo de Dios?

(Salmo 88: 6) = Me has puesto en el hoyo profundo, En tinieblas, en lugares profundos.

Hoyo profundo es una región de las tinieblas. ¡Es que no puedes salir! ¡Oras, lees la Biblia y nada, no puedes salir! ¡No puedes salir de este problema! Tienes ansiedades de comer todo el tiempo, no puedes salir, estás atrapado. Estás atrapado en lugares profundos, oyes la voz del diablo, eres acosado por pensamientos sexuales todo el tiempo. Es porque estás atrapado en una región espiritual, donde hay acoso sexual.

Porque muchas veces se viene de un trasfondo donde ha habido abusos sexuales, donde ha habido fornicación, adulterio en las líneas ancestrales, y entonces esto produce que desde pequeñitos, el alma quede cautiva, y luego se les añaden tus propios pecados, y entonces el alma vuelve a quedar cautiva, porque estás bajo diseño. Un diseño del infierno. Por eso dice: a unos arrebatarlos del fuego del infierno. ¿Por qué? Porque el fuego está produciendo una acción en sus vidas.

Quizás provienes de una madre o un padre alcohólico, y tú no quieres beber. Sin embargo, empiezas a crecer y vivir una vida de joven común, y un día caes en la cuenta que tú también estás bebiendo más de lo común. ¡Pero tú no querías! ¿Cómo sucedió si de verdad no querías beber? Sucedió porque hay una cautividad infernal que lo está produciendo. El infierno está ministrando ese pecado, para que no puedas salir de él. Y lo mismo pasa con la droga, con el tabaco o, incluso, con cualquier clase de adicciones sexuales.

Hay una enorme cantidad de gente que sinceramente quiere salir de esa urgencia extrema por alguna clase de pecado. Y las ministran, les echan fuera todos los demonios, andan tres o cuatro días en libertad, en las nubes y, de pronto, otra vez al pozo profundo. Eso se llama cautividad en regiones infernales. Y son atormentadas de manera permanente. Porque ellos quieren llevar una vida recta, pero fuera de Dios no hay paz, y sus pecados no les permiten entrar a la Presencia del Padre. ¿Cuántos saben que sin arrepentimiento no hay lugar para el perdón?

Todos sabemos que el Reino de Dios es Justicia, Gozo y Paz en el Espíritu Santo. Jesús dijo: fuera de mí, nada podéis hacer. Y es estricta verdad: fuera de Él hay tormento, hay fracaso, hay ruina. Fuera de Él es el mundo de las tinieblas, que tiene como propósito principal, destruir tu vida. Entonces dice: me has puesto en hoyo profundo. ¿Nunca has oído hablar a tu alma? ¿Nunca has sentido como que verdaderamente estás en un pozo sin salida?

(Verso 8) = Has alejado de mí mis conocidos; Me has puesto por abominación a ellos; Encerrado estoy, y no puedo salir. (Y ahora mira este)

(Salmo 142: 7) = Saca mi alma de la cárcel, para que alabe tu nombre; Me rodearán los justos, Porque tú me serás propicio.

¿Has prestado atención, o te has dado cuenta, que hay gente que no puede alabar? He visto mucha gente saltando, danzando y dando muestras de estar muy alegres y disfrutando, pero: ¿Sabes qué? A la hora de adorar, no pueden adorar. Están como atrapados, como que alguien o algo les retiró la lengua. Si esto no fuera como estoy diciendo, ¿Por qué crees que se inventaron los ministros de alabanza y adoración, (Esos que un pastor amigo denomina como “porristas cristianos”) que son los que se paran al frente para animar a la gente a que cante y alabe, cuando tendría que ser algo natural y consecuencia del clima espiritual ambiente?

La pregunta que habría que hacerles y, de paso, hacerse a sí mismos, es: ¿Por qué no puedes alabar al Dios que te está dando la vida? ¿Por qué no puedes alabar al Dios que te da todas las cosas, que te llena de misericordia? ¿Por qué no puede, un pueblo alabar a un Dios que tiene misericordia de él? Porque está atrapado. Encerrado estoy. Saca mi alma de la cárcel, para que alabe tu nombre…

Fíjate como actuaba Faraón. Él decía: ¡Ah! ¿Quieren salir a alabar? ¡Acá se quedan las mujeres, los niños y la ofrenda! ¡Que se vayan los hombres, si quieren! Atrapados. Y hoy hay miles y miles o millones, que siguen bajo el yugo de Faraón.

(Deuteronomio 4: 20) = Pero a vosotros Jehová os tomó, y os ha sacado del horno de hierro, de Egipto, para que seáis el pueblo de su heredad como en este día. 

Presta atención cómo, el mismo Señor, (Jehová lo llama aquí), habla de estos lugares.. Horno de hierro, dice. Hablar de un horno de hierro es hablar de una tremenda opresión, de tremendo dolor, habla de tremenda esclavitud. Claro, ahí es donde cualquiera de nosotros, que todavía y pese a todo seguimos siendo bastante religiosos, decimos: ¡Ah, no! ¡Yo ya salí de esclavitud! ¡A mí me salvó el Señor!

No te confundas, hermano; hay tantas regiones de esclavitud. Hay algunas cuyo común denominador, y lo corrobora la propia palabra, es la profundidad de sus tinieblas. ¿Sabes qué son las tinieblas? Tinieblas es la oscuridad total, cuando ni siquiera puedes ver lo que tienes delante de tus narices. Cuando te sale de tu interior un lamento y dices algo así, como: ¿Y ahora qué va a ser de mí?

Hay miles y miles de cristianos asustados por el futuro, que no tienen ni la menor idea de lo que les pueda pasar. Que están en ciertas y determinadas circunstancias graves y no ven solución ni salida alguna por ninguna parte. Están atrapados en tinieblas. Tinieblas es no poder ver. Tinieblas es no tener claridad. ¿Tienes una idea, aunque más no sea vaga, sobre cuanta gente hoy está viviendo en tinieblas?

Son los que vienen y te dicen: ¡Oh! ¡Es que ya ni siquiera sé para qué me llamó el Señor! En cuanto llega la voz del diablo y te empieza a oprimir, que no sirves para nada, que los Latinos no son nada fuera de Latinoamérica, que están predestinados a ser siempre pobres y quedarse pobres. Que eres un hombre sin honor porque un día pecaste o una mujer sin honra porque un día fuiste débil y caíste en pecado. ¡Te arrpentiste y fuiste perdonado! ¡No le creas sus mentiras!

Esto, que parece tan simple de resolver, sin embargo, es lo que tiene atrapados a miles y miles de hermanos. ¿Sabes por qué? Porque cuando el diablo les habla, ¡Ellos le creen! Y no sólo que le creen, sino que van y salen y lo repiten como una sentencia cumplida. ¡Soy una porquería! Vociferan. ¿Porquería? ¿Llamarías tú porquería, a lo mismo que Dios dijo que era Su Imagen y Su Semejanza? ¡No te atrevas! Esa es la consecuencia de un alma atrapada en regiones de tinieblas.

Y, lo peor de todo, si es que puede haber algo peor, todavía, es que esas regiones están inundadas de temor. Un temor casi insano, lindante con el terror, con el alto pánico. De todos modos, habrá que decir que es comprensible, porque da mucho miedo estar atrapado en esas regiones. Pero, dice el Señor: Yo no les he dado espíritu de temor, sino de poder, de dominio propio, y donde ha sido perfeccionado el amor, ahí no hay temor. Y el amor se perfeccionó.

Esto es el amor, que Dios nos amó primero. Y Cristo vino a morir en la cruz del calvario, y esa es la mayor manifestación de amor. Porque fue por amor que Él descendió a las partes más bajas de la tierra, para llevarse nuestra cautividad, para sacarnos, para demostrarnos que nunca más la voz del miedo, la voz de la intimidación, la voz del no puedes, la voz del fracaso, te perseguirá.

Hay voces. Cuando el alma está cautiva, empieza a oír voces en las regiones infernales. Dice que los enemigos vociferan en medio de la asamblea. ¿En dónde vociferan? Por eso le dice: Desciende, oh Dios, a los asolamientos eternos. Ahí es donde han puesto divisa. Ahí es donde están vociferando. Ahí es donde oyes la voz de la derrota. Allí es donde oyes la voz de la intimidación, esa voz que te dice: tú no puedes. Esa es la voz de Faraón. Ahí se quedan las mujeres y los niños. Que los hombres se vayan donde quieran. Estos son míos.

(Salmo 88: 11) = ¿Será contada en el sepulcro tu misericordia, o tu verdad en el Abadón?

Sepulcro. ¿Recuerdas como a David le es arrastrada su alma al sepulcro, para empezar a enfermar? El Abadón, mientras, es otra región espiritual. El Abadón. El Abadón es la región de la destrucción. Hay gente que está atrapada en la destrucción. Hay asignaturas demoníacas. Por eso es tan importante entender. El pueblo, con entendimiento, no perecerá. El pueblo, con visión, es el que sabe dónde va. El pueblo con entendimiento, es el que sabe cómo orar. Señor, dirige tus pasos a los asolamientos eternos. Dice: Será predicada tu verdad en el Abadón.

(12) ¿Serán reconocidas en las tinieblas tus maravillas, Y tú justicia en la tierra del olvido?

La tierra del olvido. Escuché alguna vez una tremenda enseñanza de una no menos tremenda figura del Señor respecto a esta tierra del olvido. Jamás lo había entendido así, jamás volví a verlo así por las mías. La tierra del olvido es un lugar en el espíritu en el que un alma está cautiva. Y cuando eso ocurre, el propietario de esa alma, está en el mundo, convive con el mundo, hasta puede estar en una iglesia y ser una figura valiosa, allí. Pero está permanentemente olvidado. Todo el mundo le pregunta su nombre a cada momento, porque nadie logra recordarlo, y eso que tienen nombres fáciles de retener. ¡No es un problema de memoria!

Son esos a los que, cuando alguien decide orar por los problemas o sanidad, ora por todos los que están pero, cuando llega su turno, lo pasa de largo sin verlo. O cuando forman parte de un grupo que ha logrado un lauro importante y se hace acreedor a una ceremonia de honor con entrega de medallas y todo eso. Todo el grupo recibe la suya y los aplausos respectivos, pero a él se lo olvidan, se les ha perdido su identificación y recibirá lo suyo una semana después, en una oficina, a solas con el que se la entrega sin siquiera felicitarlo. Todas estas cosas, y existen muchas más que a lo mejor tú puedes añadir, producen tristeza y hasta depresión. Alma cautiva en la tierra del olvido.

(Salmo 40: 1) = Pacientemente esperé a Jehová, Y se inclinó a mí, y oyó mi clamor.

(2) Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; Puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos.

¿Nunca has pasado por alguna instancia en donde tu alma parecería estar metida en un pozo de desesperación? El lodo cenagoso, aunque sea simbólico, es altamente real. Es como que quieres salir pero resbalas en ese barro maloliente y e vuelves a caer al pozo. Es como que quieres salir y te quedas atascado en el barro apelmazado y pastoso. Aquí habría que incluir a los que supuestamente y científicamente, tienen diagnosticado claustrofobia. ¿Claustrofobia? ¡El alma cautiva en un pozo de desesperación, tienen!

Y todo eso rodeado de lo que aquí llama Lodo cenagoso. ¿Recuerdas lo que significa el lodo en el plano espiritual, verdad? Exactamente, la iniquidad. Es la iniquidad con la que has sido rodeado, en la que has estado inmerso, tal vez por generaciones y generaciones. Sientes que el problema te asfixia, pero estás tan atado que no puedes salir y vas perdiendo el sentido por la asfixia reinante.

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Tiempo de Comer la Miel

Confío en que el Espíritu Santo, hoy, quiere traerte una palabra que indudablemente va a subirte a otro nivel de vida. Sé que los días parecen todos iguales, y que escuchar estos audios o leer estos trabajos, en muchos casos puede no ir más allá de un entretenimiento llevado a cabo con la esperanza de recibir algo más. Sin embargo, si por fin te atreves a creeré en esto que oyes y recibes, y ponerlo por obra con decisión, esto inexorablemente va a cambiar tu vida.

Para que eso sea posible, lo único que se necesita, es que tú, allí donde te encuentras, ahora, abras tus sentidos espirituales, y que haciendo algo que nunca hacemos porque no es mi estilo, hoy se me demanda pedirte, y es que ores conmigo diciendo así: Espíritu Santo, hoy profetizo sobre mí; vengo a declarar que yo soy todo lo que la Palabra dice que soy. Y yo acepto todo diseño dado por el cielo, para mi vida. Yo creo, yo recibo, lo que Dios tiene para mí. Llevo cautivo todo pensamiento, a la presencia de Jesús. Amén.

Busca el Libro de Apocalipsis, capítulo 4. ¿Cuántos de ustedes no anhelan escuchar la voz de Dios audiblemente? Allí donde estás, levanta aunque más no sea de manera imperceptible tu mano, no para que la vea yo, sino para que sea vista en los cielos y también en el infierno. Me pregunto cuántos de ustedes quisieran tener la experiencia que Pablo tuvo un día, de ser llevado al paraíso, estando vivo todavía.

O la experiencia de Ezequiel, y ser transportados y ver. Ahora vamos a buscar revelación en una Palabra que nos muestre que esto es posible. Y te voy a mostrar cómo es que tú puedes empezar a caminar en esa dirección. Así que, convengamos, esta no es una palabra que puedas meter dentro de un biberón. Tienes que comerla con tu espíritu y con todos los dientes que tenga tu espíritu. En el capítulo 4 de Apocalipsis, encontramos un diseño muy particular. Está hablando Juan, y dice:

(Apocalipsis 4: 1) = Después de esto miré, y he aquí una puerta abierta en el cielo; y la primera voz que oí, como de trompeta, hablando conmigo, dijo: Sube acá, y yo te mostraré las cosas que sucederán después de estas.

Siempre hemos tomado este pasaje como algo profético, algo futuro. Sin embargo, este pasaje está mostrando algo más que un evento futuro. El que tiene oídos, oiga. Está mostrando un diseño de revelación. Los misterios de Dios, no descienden al hombre. El que quiera entender los misterios de Dios, tiene que elevarse a la dimensión de Dios y tomarlos allí.

Por eso fue necesario que Pablo sea levantado. ¿Por qué no vino el Espíritu y le enseñó ahí, donde él estaba? Porque hay cosas que se aprenden en este plano natural. A veces, reunidos en algún lugar y simplemente cantando o adorando, estás aprendiendo cosas. Pero hay cosas que no se pueden aprender por medio de una prédica o una enseñanza.

El Espíritu Santo viene, nos llena de toda verdad, nos conduce. Pero hay revelaciones y revelaciones. No toda revelación tiene el mismo nivel espiritual. Hay revelaciones que son trascendentales. Por ejemplo: cuando Daniel ve una visión y le pide al Señor la explicación de esa visión, esa oración lo lleva a ayunar por veintiún días, pidiendo una respuesta, una explicación que no venía.

Ahora bien; luego, Daniel puede entender qué estaba pasando. No era que Dios no le había respondido, sino como dice la Palabra, Desde el primer día que dispusiste tu corazón, yo respondí. El tema era que esa respuesta, estaba ya encontrando oposición. ¿Qué palabra tan tremenda era, la que estaba enviándole Dios a Daniel, que un príncipe territorial tuvo que salir al encuentro de este ángel, para evitar que el mensaje llegue?

O sea que, como ya te dije, hay revelaciones y revelaciones. No todas son iguales, aunque todas son preciosas, valiosas, hermosas y maravillosas para los que la reciben, algunas van a costarte un precio. Hay revelaciones por las que vas a tener que pagar algo, y a veces alto. Hay gente que pretende que todo le sea revelado gratis, y déjame decirte que no es así como funciona esto.

Sólo la salvación es por gracia. Lo demás, te cuesta todo. Pero, aun así, hay revelaciones que Dios no las baja al plano del hombre. Entonces, el que quiera tomar esa revelación, tiene que aprender a escalar posiciones, para llegar al lugar donde la revelación desciende, y es factible traerla al plano natural. Necesito que te quedes pensando en eso. Voy a llevarte a otro lugar.

Hay lugares, físicamente hablando, donde es muy fácil orar. Pero también hay lugares, en donde es tremendamente difícil orar. Hay lugares donde tú simplemente levantas una mano, y los demonios salen. Pero también hay lugares en donde tú gritas, pataleas y los demonios se quedan mirándote. La persona es la misma, la unción es la misma. ¿Cuál es la diferencia?

Todo esto nos hace entender que, tal como está escrito en el versículo 1, que leímos: Después de esto miré, y he aquí una puerta abierta (¿Abierta dónde?) en el cielo; (Una puerta abierta en el cielo. Y mira lo que dice acá.) y la primera voz que oí, como de trompeta, hablando conmigo, dijo: Sube acá, y yo te mostraré las cosas que sucederán después de estas.

¿Has notado que el Espíritu no desciende donde se encuentra Juan? No baja y le dice todo lo que va a suceder, no. Lo primero que hace es decirle: ¡Sube! Sube, y yo te haré entender. Este es otro nivel, de eso ya no tengo ninguna clase de dudas. Esto no tiene nada que ver con un culto dominguero, esto no se enseña en ningún seminario, esto no se comparte en una prédica de veinte minutos.

De lo que estamos hablando, es de una revelación sobrenatural del Altísimo. Que puede transformar una nación, que puede transformar tu vida. En mi Biblia yo tengo sesenta y seis libros escritos en un período de dos mil años por más de cuarenta personas.

Y en este libro, sin importar el trasfondo de las personas que escriben esta Biblia, podemos darnos cuenta que lo que aquí se comparte, es sobrenatural. Hay gente que te habla de ángeles como quien habla de las sillas o las butacas del templo. Con la misma claridad que tú puedes ver esas sillas o esas butacas que hay en tu templo, así esa gente que anda en ese nivel puede ver a los ángeles. Y también a los demonios, claro…

Y entonces, cuando uno de ellos se planta en el frente de tu congregación, no echa mano a su Biblia y te invita a leer tal o cual versículo, directamente comienza diciéndote que vino un ángel y le dijo que te dijera lo que te va a decir ahora. ¿Qué harás? ¿Le creerás o lo harás expulsar por loco? Y si lo hicieras, ¿Qué responderás cuando te pregunte cual fue la última vez que un ángel del cielo vino y te dio un mensaje?

¿Qué es lo que nos hace diferentes a nosotros, de los individuos de los que narra sus historias ese libro? ¿Dónde está la diferencia? La iglesia ha perdido su herencia espiritual. Ha conseguido que la iglesia, como institución, se convierta en algo estrictamente terrenal. ¿Sabes qué? Para que Jesús diera a luz la iglesia, se la pasó en ayuno, oración, quebranto, lágrimas, humillación, cruz. ¡Para que diera a luz la iglesia, tuvo que haber muerte!

Lamentablemente, nuestros sentidos hablan mucho. Tu oído, grita. Tus ojos, gritan. Entonces, mira; una iglesia que ha perdido su herencia espiritual, y por el otro lado, sentidos que nos agarran por todas partes. ¿Qué posibilidad tiene el reino del espíritu, para afectarnos, con tana distracción? Nuestros sentidos, son muy poderosos.

El primer recurso que tú necesitas para poder entrar a la dimensión del espíritu, es el siguiente: tienes que perderle el miedo al error. Yo quiero que tú me hables, pero si el diablo me habla antes de ti, ¿Qué hago? Mira; lo primero que debemos perder, es el miedo al error. ¡Yo quiero que haya palabra profética en mi iglesia, -dice el pastor-, pero me da miedo que venga alguien y diga cualquier cosa!

¿Sabes qué, hermano? ¡No funciona así!  El temor no es compatible con la fe. La primera cosa: ¿Tú quieres desandar el camino andado? Muy bien; ¡Somos una iglesia muy terrenal! Eso es muy triste. Se ha perdido la herencia espiritual. Eso es tremendo. ¿Y entonces, qué hacemos ahora?

Veamos, primer paso: perdamos el temor al error. ¡Pero es que podemos equivocarnos! Sí, pero podemos no equivocarnos, también. Y ahora te voy a decir por qué esto no es compatible con la fe. Busca Mateo capítulo 7. Creo que hoy el Señor te va a iluminar algo en tu entendimiento que hasta hoy, estaba a oscuras.

(Mateo 7: 10) = ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente?

(11) Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?

Hermano…Dios quiere que le pidas. ¿Seguro? ¿No se fastidia si le pido? Si se fastidiara no le hubiera hecho decir a Jesús esto que dice aquí. ¡Pídele! ¿Y qué le puedo pedir? ¡Pídele cosas sobrenaturales! Hay gente que gasta sus oraciones en cosas tontas. Que el trabajo, que el dinero, que la salud. Yo no censuro eso, son necesidades reales, pero…`pregunto: ¿Cuánto hace que tú le has dicho al Señor algo así como: ¡Señor! ¡Dame una visita celestial!

¡Señor, yo quiero visitas angelicales, quiero moverme en el plano del espíritu! Ahora piensa: ¿Qué padre podría darle una piedra a un hijo si este le está pidiendo pan? ¿Tú crees que si tú le pides a tu Padre celestial que te dé una visión, Él te va a mandar a Satanás para que te la responda? Escucha algo que a lo mejor hace mucho que no escuchas: Sin fe, es im-po-si-ble agradar a Dios.

¡Es que: vaya a saber si Él quiere darnos eso! Quita el temor. Si se ponen de acuerdo unos cuantos, confiando y creyendo, Él va a responder. Ese es el primer paso, quita el temor. Busca conmigo la Primera carta a los Corintios, capítulo 2.

(1 Corintios 2: 6) = Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez; y sabiduría, no de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, que perecen.

(7) Más hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria, (8) la que ninguno de los príncipes de este siglo conoció; porque si la hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor de gloria.

(9) Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman.

(10) Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aún lo profundo de Dios.

(11) Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios.

(12) Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido,

¿Sabes cuál es el mejor regalo que puedas tener durante tu vida? Poder escuchar la voz de Dios. Nada se compara con eso. Y cuidado; no estoy hablando de una emoción en el corazón, tampoco hablo de una impresión, algo así como: yo siento que eso…No. Todos tenemos eso. Mucho menos me refiero a una palabra profética que salga al cantar, eso es el jardín de infantes, es la guardería. Yo estoy hablando de mensajeros celestiales; hablo de palabra audible de parte del Espíritu de Dios. ¿Y cómo es que opera eso, hermano? Vete al libro del profeta Joel.

(Joel 2: 28) = Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones.

Escucha lo que te digo, hoy: el Espíritu Santo va a abrir este verso como nunca antes. Hay una serie de asuntos que hemos visto y leído muchísimas veces en este libro, pero puedo asegurarte que nunca jamás va a tornarse tan cierto, tan genuino, tan real y verdadero como en el tiempo que llega. Deja marcado este texto y ven conmigo a Génesis 15. Aquí Dios le había prometido algo a Abraham, ¿Recuerdas? Le había prometido un hijo. Él tenía más de setenta años cuando le promete esto.

(Génesis 15: 5) = Y lo llevó fuera, y le dijo: Mira ahora los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo: Así será tu descendencia.

¿Te das cuenta lo que Dios está haciendo con Abraham, aquí? Lo está suspendiendo en los aires, lo está introduciendo en el mundo del espíritu. ¡Cuentas las estrellas, Abraham! ¡Si tú lo ordenas, yo lo hago, Dios mío, pero no creo que pueda! Así será tu descendencia, Abraham. Le está hablando de algo que va a ser espíritu y verdad, en base a lo que es verdad.

Escucha esto: lo primero que Dios activa en alguien a quien Dios va a levantar, es el área de los sueños. ¿Sabes por qué? Porque nuestros sueños, y no estoy hablando de esos que vives cuando duermes, sino de los que tienes cuando estás bien despierto, son la extensión de nuestra fe. ¿Verdad que ahora entiendes mejor a Joel? Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones.

Esencialmente, dice que nuestros ancianos soñarán sueños. Noten que estos sueños son un fruto del derramamiento del Espíritu Santo sobre toda carne en los postreros días. Ahora bien; ¿Cuántos de ustedes pueden creer que ya estamos en los postreros días? Y Él dice: yo, en los postreros días, derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y dice algo muy claro: vuestros hijos y vuestras hijas, vuestros ancianos, soñarán sueños.

Tener sueños respecto a cosas que necesitas para verdaderamente servir más y mejor al Señor, no es un sinónimo de inmadurez o irresponsabilidad, los sueños son la verdadera plataforma sobre la que luego se deslizará la fe auténtica. Los sueños no son para los tontos, son para los que tienen visión. Por eso, si tú te guardas tus sueños en tu corazón, te vas a ir a la tumba y no vas a ver ninguno realizado.

Lo que no te contaron todavía, es que los sueños que tienes, no son predicciones del futuro, sino imágenes del pasado. Porque eso, ¡Ya estaba en el corazón de Dios! Antes de la fundación del mundo, estaba. Porque los sueños no es soñar lo que va a pasar, es ver lo que Dios ya hizo.

Un ejemplo claro es el asunto de la sanidad física. Me pregunto quién o quiénes de ustedes no habrán sido testigos, al menos una vez en  sus vidas, de una tremenda y milagrosa sanidad de una enfermedad aparentemente sin remedio. Eso es posible, eso es real, yo lo he visto.

Sin embargo, si la sanidad física es algo tan probable y legítimo de esperar dentro del ambiente cristiano sincero, pregunto: ¿Por qué hay gente que no se sana? Quiero que entiendas algo; la sanidad no es un asunto que nace en la mente, pero la mente afecta. ¿Sobre qué derechos nosotros le podemos reclamar sanidad al Señor? Por la sangre de Jesucristo. ¿La muerte de Jesús nos da derecho de reclamar sanidad?

Ahora; ¿Cuándo ocurrió la muerte de Jesús, o va a ocurrir? ¡No! ¡Ya ocurrió! Entones, nosotros vamos a la cruz y tomamos la obra de la cruz para aplicarla sobre nuestra vida. Ahora; ¿Es lógico decir que por Él tú eres sano? ¡No, no es lógico! ¿Qué necesitas para hacer eso? ¡Creer! ¡Fe!

Supongamos que una persona tiene un problema en los huesos. Osteoporosis, reumatismo, lo que sea. Lo que hacemos es llevar la esfera de la fe, a la mente. ¡Es que yo sé que Cristo murió por mis enfermedades! No me interesa que lo sepas, ¡Lo que necesito es que lo creas!

A ver; empieza a imaginarte: ¿Cuándo serías sano? Vete sano de tus huesos. Fíjate cómo tus huesos empiezan a rellenarse de calcio. ¿Qué estás haciendo? Estás entrando al terreno del espíritu. Estás soñando con tu sanidad y declarando que tu sueño es real. Y no es el poder de tu mente, porque tu mente sólo es una plancha, ¿Entiendes? Son tus sueños, que son la extensión de tu fe. No es un asunto mental.

Yo no sé cuántos de ustedes, que están allí del otro lado compartiendo esto, necesitan verdaderamente de alguna clase de milagro de parte de Dios. No lo sé, pero lo que sí sé es que, si no son capaces de soñar como realizado ese milagro, jamás lo van a ver manifestado. Pero si son capaces de soñarlo, seguramente ese milagro los sorprenderá en cualquier momento de cualquier día de los próximos.

¿Pero entonces no tengo que orar? ¡Claro que tienes que orar! ¿Cómo supones que Dios sepa lo que quieres, si no se lo pides? ¡Óralo! Pero, al mismo tiempo, también atrévete a soñarlo como hecho. La palabra dice que los ancianos soñarán sueños. O sea que esos sueños, no son consuelo de tontos, son movidos por el Espíritu Santo, para expresar nuestra fe.

A ver; casi que te estoy viendo ese rostro de cierta incredulidad que no puedes evitar. Supones –con mucha lógica griega-, que esto no puede ser suficiente. Vamos a verlo desde otra óptica. Ven conmigo al Salmo 139. Es un salmo que te habla de la omnisciencia y omnipresencia de Dios.

(Salmo 139: 17) = ¡Cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos! ¡Cuán grande es la suma de ellos!

(18) Si los enumero, se multiplican más que la arena; Despierto, y aún estoy contigo.

Hermano: los deseos y los sueños de Dios son sueños de paz, de bendición; no hay nada malo en el corazón de Dios, para ti. Él no te ha planificado ninguna enfermedad para enseñarte lo que es bueno; Él tiene pensamientos de paz, de bendición, de prosperidad y de grandeza. Él quiere verte dar fruto en todo.

Quiero que veas algo: si es cierto que eso está en el corazón de Dios, la pregunta, es: ¿Por qué no te llega? ¿Hablamos con la verdad? ¡Porque ni tú te lo crees! No me vengas a decir que el diablo te roba todo, porque el diablo está vencido. Él juega tenis con una raqueta agujereada. ¿Pero por qué mi marido no cambia? ¿Tú crees que tu marido pueda cambiar? ¡Qué sé yo, es tan agresivo! Listo; no lo crees, no sucede.

Es que soñar con eso ya no sería un sueño, sería una utopía. Basta; Dios le dio sueños a José, le dio sueños a David antes de ver el templo construido, que no lo vio; él lo vio por dentro de él. Lo que más tardó el Señor de cambiar a los esclavos que salieron de Egipto, fue su capacidad de soñar. Ellos habían perdido su capacidad de soñar porque estuvieron siendo esclavos por cuatrocientos treinta años.

La gente de Reino se maneja soñando con lo que desea ver cumplido y pidiéndole al Señor que se lo baje al mundo natural ya mismo. La iglesia, desde hace mucho tiempo, ha descendido a lo terrenal y, desde allí, pretende gobernar un mundo que lleva kilómetros de ventaja en todo. No podemos adorar o servir al Señor a partir de nuestros cinco sentidos.

Porque, te digo más, estos cinco sentidos, en realidad, no valen demasiado en el ámbito del espíritu. Los sentidos más poderosos, no están precisamente en la esfera de tu cuerpo. La Biblia nos muestra que la gente fue usada por Dios para ver cosas asombrosas. Quiero volver otra vez a Apocalipsis 4.

¿Sabes cuánto odia el diablo esta palabra? Él no se hace mucho problema porque tú vengas a escuchar que Dios te ama. De hecho, tú ya sabes que Dios te ama. Y tampoco el diablo se hace mucho drama por causa de que nosotros vayamos a escuchar todas esas cosas que hemos escuchado siempre. No deben mentir, hermanos. Tampoco adulterar, ni fornicar, ni tener empleados en negro. Ese no es ningún problema para el diablo.

Pero, cuando tú le empiezas a hablar a los espíritus de las personas; cuando tú vas a desencadenar sobre ellos algo que puede cambiar su historia, mira; ¡Hasta la luz se va! Quiero que percibas con tus sentidos espirituales lo que te estoy diciendo.

(Apocalipsis 4: 1) =  Después de esto miré, y he aquí una puerta abierta en el cielo;

Paréntesis. ¿Cuántos de ustedes que me están escuchando, quisieran que allí donde ustedes viven, Dios haga cosas tremendas? Bien; entonces te cuento que decir Avivamiento, es lo mismo que decir: Puerta abierta en el cielo, donde viene Dios y te dice: ¡Sube! Entonces, no se me ocurre algo más coherente y lógico que advertirles que ustedes, todos ustedes, tienen que aprender a abrir esa puerta. Porque a esa puerta, no la abre Dios, la abres tú.

Puedes cantar con las mejores voces de este planeta, los mejores músicos, y ni la cortina del cielo se va a abrir. El objetivo de un adorador, es que la puerta del cielo se abra. Que la ventana aparezca, que las gradas desciendan. En otras palabras: que el Reino de Dios, se conecte con el reino en el que nos movemos. Si puedes lograr eso, ya eres un adorador. Si no logras eso, sólo eres un cantante. Eres músico, pero no eres adorador. ¿Lo estás entendiendo? Mira; acompáñame por un momento, un poco más adelante en este libro de Apocalipsis. Vamos al capítulo 19.

(Apocalipsis 19: 11) = Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea.

Juan dice: Entonces vi el cielo abierto. Dice vi, del verbo ver. Yo veo, tú ves, Juan vio. No se lo contaron, no lo soñó; ¡Lo vio! Yo creo en mi corazón, que la puerta que se abrió frente a Juan, aquí, jamás volvió a cerrarse. Y te doy un ejemplo que probablemente te sacuda.

Dicen que hay un lugar en los Estados Unidos, concretamente en Carolina del Norte, llamado Moravian Falls, que es el lugar exacto en donde un autor llamado Rick Joyner, tuvo la visión que lo llevó a escribir su libro “La Búsqueda Final”, que si no lo has leído, te recomiendo aquí y ahora.

Aseguran los que han estado allí, que Moravian Falls es un lugar en el que tú entras, y puedes tener la visión de un topo espiritual, pero igualmente empiezas a ver ángeles. Todos los profetas de Dios, al menos los que sí saben de qué se trata, realmente, la cualidad de ese ministerio, han acudido o acuden hoy mismo a ese lugar, simplemente a entrenarse.

Y fíjate que ese lugar es un pequeño pueblito, al cual algunos reconocidos profetas aseguran que no pueden acudir, o no se deciden o se atreven a hacerlo, porque aseguran que es demasiada la saturación profética la que existe allí. Se dice que un joven profeta fue allí por primera vez y cayó en trance por espacio de tres días. Entonces, la pregunta es: ¿Qué pasó en Moravian Falls? Moravian Falls, debe su nombre, a los hermanos moravos.

En ese lugar, la iglesia oró por espacio de cien años. A tal punto oró, que quedaron los cielos tan abiertos, que no interesa que el que llega sea un castrado espiritual, igualmente se le abre todo y puede ver lo que jamás habría soñado ver. ¿Por qué supones que pasa eso? Simple: ¡Porque es un pueblo con los cielos abiertos! Porque existieron hermanos, los moravos, que por cien años oraron en ese lugar. Me pregunto ¿Cuántos de ustedes quisieran ir hoy mismo a Moravian Falls?

Estoy seguro que la mayor parte de ustedes, los que me están escuchando, todavía acostumbrados a las rutinas de los templos babilónicos, habrán levantado su mano en señal de asentimiento a la pregunta. A los que lo hicieron, créanme que los entiendo. En otra época, y no hace tanto tiempo de eso, yo hubiera hecho lo mismo. Hoy tengo la obligación de preguntarles, casi con severidad magisterial, ¿Por qué no crean o levantan un Moravian Falls en ese lugar en el que viven?

Díganme la verdad: ¿Qué es lo que impide que cualquiera de nosotros pueda hacer eso mismo donde está viviendo ahora? Hace muchos años, viajé muchos kilómetros, y me mojé hasta los huesos porque era un día de tremenda lluvia, arriesgué a una pulmonía a mi esposa y a mi hijo menor, que en ese tiempo era muy pequeño, simplemente por ir a un estadio de fútbol a ver si recibía algo de la unción que, -aseguraban- traía ese visitante ilustre.

¿Y sabes qué? Me vine como fui, sólo empapado de agua y con un resfrío en ciernes. Porque a la tremenda unción de esa tremenda figura, no la vi ni en panfletos de promoción. Una unción que, sin embargo, y porque Dios es fiel, es paciente, es misericordioso y, esencialmente, porque conoce a fondo nuestros corazones, tuvo la gracia de hacerme llegar algunos meses después, en un lugar común, sin pompa, sin brillos y sin figuras, sólo por la oración de otro hombre de Dios como yo. Los cielos no se abren por las estrellas del evangelio, se abren por los corazones nobles y llenos de integridad.

Lo que trato de mostrarte, es que es imposible entrar a la dimensión del espíritu, sin oración. No importa dónde vayas y qué ungido profeta ponga sus manos sobre ti. En el mejor de los casos, eso te podrá durar algunos días. Pero si quieres ese ingreso de modo fluido, deberás esperar que se abran los cielos. Y los cielos, por mal que les pese a muchos famosos con poco tiempo en sus agendas, sólo se abren con oración sincera, genuina y desprovista de espectacularidades.

Y entiende esto: en la medida que los cielos se abran y la gloria de Dios comience a descender, y todos los presentes comiencen a recibir todo aquello por lo cual están clamando, al mismo tiempo, todos los que allí se encuentren, asimismo serán levantados. Si vamos a implantar de una vez por todas el Reino usurpado, será con una gran cantidad de personas recibiendo lo que deben recibir de manera directa desde esos cielos abiertos.

Que puedan ver el Reino de Dios en la dimensión del Espíritu, que puedan ver sus problemas resueltos, y no porque venta alguien y le ore, no porque vaya a venir un profeta y le profetice, sino porque Dios mismo los estará ministrando a través de los cielos abiertos. Cuando los cielos se abren, los milagros acontecen, la gente es sanada, los muertos son levantados.

Cuando los cielos se abren, la palabra de sabiduría abunda, todos tienen algo nuevo porque Dios les está hablando. Cuando los cielos se abren, la alabanza no puede detenerse, la adoración es sobrenatural. Cuando los cielos se abren, no tienes que hacer campañas de evangelismo, porque la gente vendrá a ti, y vendrá, y vendrá, y vendrá. ¿Por qué? Porque todos quieren ver a Dios, y ellos saben que tú lo tienes.

Entonces, ¿Cuál es tu parte? Abrir los cielos. La tarea que tenemos, es abrir los cielos de cada una de las ciudades, pueblos o aldeas en las que hoy estemos viviendo. Va a ser difícil, claro, pero si lo pudieron hacer los moravos, con la poca luz que tuvieron, ¿Cuánto más nosotros, que hemos entendido los diseños de Dios podremos hacerlo?

Es tiempo de plantar las rodillas y empezar a orar. ¿Por cuánto tiempo? ¡Por todo el que sea necesario para que los cielos se abran! Porque cuando los cielos se abran, llegarán en cada país, en cada nación, en cada cultura, los rudimentos divinos que permitirán ganar esa batalla e implantar el Reino de los Cielos en lugares donde reinaba Satanás. Porque Dios dice que no es con espada ni con ejército, sino que es con su Santo Espíritu. ¡Y yo lo creo! ¿Y tú?

Y en ese proceso, vas a poder ver a la gente por la cual has estado orando, venir corriendo y caer de rodillas ante nuestro Señor. La gente va a venir buscando sanidad, y va a salir sano, salvo, santo y lleno del Espíritu. Cielos abiertos. Hay centenares de ministerios que hoy se autodenominan con este título: Cielos Abiertos. Está muy bueno que así sea, pero… ¿Tienen sus cielos personales abiertos o sólo es marketing? Todos los avivamientos de la historia, fueron precedidos de adoración y oración.

(Apocalipsis 4: 6) = Y delante del trono había como un mar de vidrio semejante al cristal; y junto al trono, y alrededor del trono, cuatro seres vivientes llenos de ojos delante y detrás.

Esto parece un enigma, ¿Verdad? Ese mar de cristal, existe. Hay gente confiable que asegura haber sido llevado por Dios a ese mar de cristal y haberse mojado en él. Sin embargo, ese mar de cristal, es un mar de revelación. Tú te introduces en él, y puedes ver todas las cosas.

Vamos a ver: ¿Dónde tiraban los pecados en el Antiguo Testamento? A lo profundo del mar. ¿Sabías tú que el fondo del mar es el lugar más oscuro de la tierra? Pasados los veinte o veinticinco metros de profundidad, oscuridad. Y mientras más vas descendiendo, mayor oscuridad. Hasta llegar a un lugar en el que la oscuridad, es absoluta. ¡Lo contrario del mar de cristal! Ahí no hay oscuridad.

El mar terrenal, esconde; el mar celestial, revela. Ahora; junto al mar, cerca del trono, hay cuatro seres vivientes. Y la descripción que les da Juan es asombrosamente exacta. Dice, y quiero que tomes nota: llenos de ojos, delante y detrás. Si tú vas a Ezequiel 10, vas a entender que esos ojos, son los espíritus de Dios.

Los querubines, son los seres más elevados en el Reino espiritual. Porque ellos son los que están más pegados a Dios. Ellos tienen ojos por todas partes. En Ezequiel 10, y tendría que leer ahora todo el capítulo, pero no puedo hacerlo por razones de tiempo, luego léelo tú, dice que cuando Dios se movía, estos seres con ojos, lo seguían, lo seguían y lo seguían.

En Ezequiel dice, que la gloria de Dios era la que se movía. Entonces, estos querubines lo que perseguían, era la gloria de Dios. La gente que ve, que tiene visitas angelicales, que ve visiones, es gente que está detrás de la gloria de Dios. Hay gente que quisiera tener una visita angelical, para entender algo, pero Dios no te responde esos caprichos.

Él te va a mandar a un ángel, para que te revele a Jesucristo. Él te va a dar una visión, para revelar parte de Jesucristo. Todo lo que viene del reino del espíritu, está dirigido a que Jesucristo sea exaltado. Así como la iglesia se hizo tan terrenal por mirar, por natural, necesitamos despertar en ellos un hambre por la gloria de Dios. La gloria de Dios debe ser la que dirija nuestra vista.

Porque esa es la gran diferencia de todas las diferencias. ¿Qué vieron los que creyeron? ¡La gloria! ¿Y los que no creyeron? ¡No vieron nada! Eso distingue a los que conocen a Jesús, y a la gente que no conoce a Jesús. Y eso, además, es lo que ha determinado que existan tantos errores en la teología que se enseña. Depende el profesor y su relación con el mundo espiritual, será lo que pretenda enseñarte como verdad.

Un día, Jesús preguntó: ¿Quién soy yo? ¿Quién dice la gente que soy yo? Bueno, unos dicen que eres Elías, otros, Juan el Bautista que recuperó la cabeza. Ajá, ¿Y para ustedes, quién soy yo? Dudaron, porque hasta ese día, Jesús no había dicho en ninguna parte, Yo Soy. El Hijo de Dios, o yo soy el mesías, no. Si alguien lo decía, Jesús decía así es, o así sea, pero Él nunca lo había dicho.

Entonces Pedro, es tomado por el Espíritu Santo y dice: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Y Jesús dice: bienaventurado eres tú, porque esto no te fue revelado por carne ni sangre, sino por mi Padre. Nota que, de los doce discípulos, uno recibe la revelación sobrenatural estando presente Jesús. ¡Uno solo recibe la revelación! La revelación, que para nosotros, hoy, aunque nos impacte, no nos resulta algo desconocido, para ellos era todo un misterio. ¿Quién era ese hombre, que hasta el mar se le sujeta?

¿Será Elías? Decían algunos. ¿Y por qué creían que podía ser Elías? Porque Elías no murió, sino que fue tomado por el Señor. Y estaba profetizado que regresaría. Por eso algunos creían que Él era Elías. Pero, es el Espíritu Santo el que desciende sobre Pedro, sin que sea Pentecostés, y le trae la respuesta.

(1 Samuel 14: 24) =  Pero los hombres de Israel fueron puestos en apuro aquel día; porque Saúl había juramentado al pueblo, diciendo: Cualquiera que coma pan antes de caer la noche, antes que haya tomado venganza de mis enemigos, sea maldito. Y todo el pueblo no había probado pan.

¿Quién va a una guerra en ayuno? Fíjate; Saúl es una tipología exacta de tanto liderazgo ciego que todavía anda por allí queriendo hacerse dueño de la iglesia del Señor. Él había oído que el ayuno era bueno y lo impuso allí, totalmente fuera de contexto. ¿Quién podrá ir a una guerra con el estómago vacío? Y eso no significa estar en contra del ayuno, significa establecerlo en el momento adecuado y guiado por el Espíritu.

(25) Y todo el pueblo llegó a un bosque, donde había miel en la superficie del campo.

(26Entró, pues, el pueblo en el bosque, y he aquí que la miel corría; pero no hubo quien hiciera llegar su mano a su boca, porque el pueblo temía el juramento.

Hermano: ¿Tú conoces alguna clase de abejas que hagan sus panales para la miel a ras de tierra? ¿No, verdad? Entonces coincidirás conmigo que a esto lo puso Dios para que ellos pudieran comer algo antes de entrar en combate. ¡Se parece tanto a esos líderes actuales que, por simple ocurrencia personal, no comen ni permiten comer de esa miel divina a todos los que andan con el hambre afilado en medio de la guerra!

(Verso 28) = Entonces habló uno del pueblo, diciendo: Tu padre ha hecho jurar solemnemente al pueblo, diciendo: Maldito sea el hombre que tome hoy alimento. Y el pueblo desfallecía.

(29) Respondió Jonatán: Mi padre ha turbado el país. Ved ahora cómo han sido aclarados mis ojos, por haber gustado un poco de esta miel.

(30) ¿Cuánto más si el pueblo hubiera comido libremente hoy del botín tomado de sus enemigos? ¿No se habría hecho ahora mayor estrago entre los filisteos?

(31) E hirieron aquel día a los filisteos desde Micmas hasta Ajalón; pero el pueblo estaba muy cansado.

(32) Y se lanzó el pueblo sobre el botín, y tomaron ovejas y vacas y becerros, y los degollaron en el suelo; y el pueblo los comió con sangre.

Noten: Dios les puso miel, y ellos matan animales y se los comen con sangre. ¡Y había maldición por hacer eso! Ustedes lo saben. ¿Pero dónde nació todo? De la ceguera del rey Saúl. Hermanos que han sido capturados por sectas, por el esoterismo, por el cientifismo, por el humanismo, por la psicología secular, por las filosofías griegas, y todo porque en sus iglesias no se les dio pan ni se les dio miel.

Por causa de aquella ceguera de Saúl, que hoy está representada por el espíritu religioso, los hermanos se ven en la necesidad de matar animales, o sea: comerse la basura, la basura que el mundo te da y que la iglesia, lamentablemente, en muchas ocasiones copia al detalle. Si a un joven nadie le muestra un demonio tal cual es, lo está dejando a su merced. Y la miel, como dice Jonatán más abajo, está puesta para que nuestros ojos se aclaren. Y tengo dos buenas noticias para ti: Dios quiere dártelo, sólo necesitas creerlo.

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En Medio de la Milicia

Algunos de los correos que recibo, me hablan de una cierta dependencia a estos trabajos, por causa, me explican, de la carencia de alimento genuino en donde esas personas se congregan. Es decir que, no se sienten en alianza plena con nuestro ministerio porque así se los haya revelado el Espíritu Santo, sino por la simple ausencia de otra cosa que sirva para alimentarlos y propender a su maduración.

Soy consciente, porque me tocó vivirlo antes, que cuando leen o escuchan uno de nuestros trabajos, hay algunas cosas muy interiores que se mueven en cada uno de ustedes, que determinan que al concluir y tener que volver a lo cotidiano, las diferencias que notan sean tremendas. Yo también pasé por eso. Entonces, la pregunta que queda flotando y yo quiero hacer en este tiempo, es: ¿Dónde está la restauración?

Invertimos buenos dineros en elementos técnicos que nos permitan acceder a todo lo que anda en la Web como cristiano, sin saber si al hacerlo, realmente estaremos transitando una senda que va camino a una restauración genuina. ¿Seremos restaurados? ¿Será que de verdad se levanten apóstoles y profetas genuinos en Latinoamérica? ¿Será que entre nosotros exista quien tenga suficiente hambre como para pagar el precio, y conseguir la verdadera palabra de Dios para este tiempo?

El pueblo está sediento. Amós dice que en los últimos días, viene tremendo hambre. Pero no es hambre de comida, es hambre de una palabra que traiga solución práctica para la problemática cotidiana. Hoy he preparado un trabajo que, casi en homenaje a un siervo de Dios de aquellos que en los años noventa sacudió nuestras vidas y las sacó para siempre de la mediocridad rutinaria de una religiosidad hueca y vacía, podría llamar algo así como: Preparación para la Venida del Rey.

(Lucas 1: 5) = Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote llamado Zacarías, (El nombre Zacarías, significa “Dios recuerda”. Dios recuerda) de la clase de Abías; su mujer era de las hijas de Aarón, y se llamaba Elisabet. (El nombre Elisabet significa: “Consagrada a Dios”. Consagrada a Dios.

(6) Ambos eran justos delante de Dios, y andaban irreprensibles en todos los mandamientos y ordenanzas del Señor.

(7) Pero no tenían hijo, porque Elisabet era estéril, y ambos eran ya de edad avanzada. (Aquí estamos viendo una hermosa tipología de Dios, el novio, y de Elisabet, la novia o iglesia de Dios. Sólo que esta iglesia, no tenía fruto.)

(8) Aconteció que ejerciendo Zacarías el sacerdocio delante de Dios según el orden de su clase, (9) conforme a la costumbre del sacerdocio, le tocó en suerte ofrecer el incienso, entrando en el santuario del Señor. 

(10) Y toda la multitud del pueblo estaba fuera orando a la hora del incienso.

(11) Y se le apareció un ángel del Señor puesto en pie a la derecha del altar del incienso. 

(12) Y se turbó Zacarías al verle, y le sobrecogió temor. 

(13) Pero el ángel le dijo: Zacarías, no temas; porque tu oración ha sido oída, y tu mujer Elisabet te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Juan. 

(14) Y tendrás gozo y alegría, y muchos se regocijarán de su nacimiento;
1:15 porque será grande delante de Dios. No beberá vino ni sidra, y será lleno del Espíritu Santo, aun desde el vientre de su madre. 

(16) Y hará que muchos de los hijos de Israel se conviertan al Señor Dios de ellos. 

(17) E irá delante de él con el espíritu y el poder de Elías, para hacer volver los corazones de los padres a los hijos, y de los rebeldes a la prudencia de los justos, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto.  

Aquí vemos que Dios, en los últimos días, en la orden del incienso, cuando está la restauración de la alabanza, va a dar a luz un movimiento profético, que ha de preparar los corazones del pueblo, para recibir al Rey. Yo estoy hablando de un corazón dispuesto para recibir a un Rey, pero no un rey que viene a buscar la iglesia, sino a un Rey que viene a ser Señor de la iglesia.

Todo movimiento profético nace en el altar de adoración. Vemos que el movimiento profético viene para retronar el corazón de los padres a los hijos, y de los hijos a los padres, Viene a buscar la motivación correcta de cada cobertura. Con su pueblo, para que se unan según las coyunturas, y cada miembro aporta la parte que le corresponde, para llegar a la medida del varón perfecto, y no ser llevado por doquiera por cualquier viento de doctrina.

Dice que es un movimiento profético, Muchos debaten teológicamente, debaten escatológicamente; ¿Será Elías que viene? ¿Será Moisés que viene? ¿Quién será el que viene? Ahí dice claramente que no es Elías el que viene, sino uno tras el espíritu de Elías. Viene con el poder que tenía Elías. No viene con las ropas de Elías, no viene en la carne de Elías, viene tras el mismo espíritu, con la misma función, con la misma unción, con el mismo poder, con el mismo propósito. Elías fue levantado para ser el Rey y así volver al pueblo para unir el corazón de los padres con los hijos y de los hijos con los padres.

Malaquías, capítulo 4 versos 5 y 6 dice que el movimiento profético o Elías ha de venir antes del día temible del Señor, para hacer regresar los corazones de los padres a los hijos y de los hijos a los padres, no sea que la tierra sea herida como una maldición. Muchos debaten, debaten y debaten, pero no llegan a entender que todo lo que Dios hace de forma singular en el Antiguo Testamento, se convierte en algo plural en el Nuevo Testamento.

Él comienza con una semilla y termina con un fruto. Él tenía un altar, ahora son muchos altares. Él tenía un templo, ahora es un cuerpo con muchos miembros. Era una vez al año, ahora es a cualquier hora y en cualquier parte que tú levantes las manos. Estamos viviendo en un tiempo de multitud plural en el cuerpo de Cristo.

(Mateo 11: 12) =  Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, (Dice ahora) el reino de los cielos (Nota que dice el Reino de los Cielos, no el Reino en los cielos) sufre violencia, (La violencia existe en la tierra, no en el cielo. ¿Cuántos saben que ese reino del que se habla aquí, está parado aquí al lado tuyo, y no en los aires?) y los violentos lo arrebatan.

(13) Porque todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan.

(14) Y si queréis recibirlo, él es aquel Elías que había de venir.

(15) El que tiene oídos para oír, oiga.

Aquí vemos a Cristo aplicando, espiritualmente hablando, que Juan el Bautista era el Elías que había de venir. Vamos a Mateo capítulo 17. Estoy solo confirmando que lo que viene es un movimiento profético, y que la señal para el movimiento profético, es la señal para la venida del Rey.

(Mateo 17: 11) = Respondiendo Jesús, les dijo: A la verdad, Elías viene primero, (¿En qué quedamos? ¿Viene o ya vino? Acaba de decir que vino en el cuerpo de Juan, pero ahora te dice que viene) y restaurará todas las cosas.

(12) Mas os digo que Elías ya vino, (Sigue confundido. ¿Será que vino, viene o vendrá? Respuesta muy sencilla: Fue, es y siempre será. Es un espíritu profético que siempre prepara al pueblo de Dios para recibir el señorío del Espíritu Santo) y no le conocieron, sino que hicieron con él todo lo que quisieron; así también el Hijo del Hombre padecerá de ellos.

Les quiero mostrar cuatro corazones que Dios restaurará en esta hora. Cuatro corazones. Al igual que hay cuatro tipo de terrenos en donde cae la semilla, hay cuatro corazones que Dios quiere restaurar en este día. Para ir a eso, quiero utilizar la tipología de David. David siendo rey, una vez, cuando Absalón hizo una contienda en su contra, él se separó de su ciudad, y luego tenía que volver a Jerusalén, una vez que Absalón había muerto. Quiero comparar la venida del rey a Jerusalén, con la venida de nuestro rey a nuestra Jerusalén, que es la iglesia. 2 Samuel 19.

(2 Samuel 19: 10) = Y Absalón, a quien habíamos ungido sobre nosotros, ha muerto en la batalla. ¿Por qué, pues, estáis callados respecto de hacer volver al rey?

(11) Y el rey David envió a los sacerdotes Sadoc y Abiatar, diciendo: Hablad a los ancianos de Judá, y decidles: ¿Por qué seréis vosotros los postreros en hacer volver el rey a su casa, cuando la palabra de todo Israel ha venido al rey para hacerle volver a su casa? 

(12) Vosotros sois mis hermanos; mis huesos y mi carne sois. ¿Por qué, pues, seréis vosotros los postreros en hacer volver al rey? 

Noten que la gente quiere hacer volver al Rey, los que lo dificultan, son los que pertenecen al liderazgo. ¿Por qué vamos a ser los últimos en permitir que Cristo venga, con todo su señorío, con todo su poder y con una motivación pura para el evangelio de Dios? ¿Por qué? Alegóricamente, a través de la vida de David, vemos que las trompetas están preparando un pueblo.

Porque el movimiento profético nos habla de unas trompetas futuras, nos habla de las voces como de trompeta, de una iglesia profética que anuncia la pureza del corazón de Dios, y que anuncia el poder de Dios, y lo revela en excelencia, en prosperidad, en salud, en poder. Una iglesia gloriosa que no es intimidada, una iglesia que sabe caminar a nivel de dimensión sobrenatural. Una iglesia que no es movida por espectáculo, una iglesia que produce los frutos del principio del Reino de Dios.

(Verso 8) = Entonces se levantó el rey y se sentó a la puerta, (La puerta siempre es el lugar de autoridad) y fue dado aviso a todo el pueblo, diciendo: He aquí el rey está sentado a la puerta. Y vino todo el pueblo delante del rey; pero Israel había huido, cada uno a su tienda. 

¿Qué es lo que pasa? Por las motivaciones impuras en el cuerpo de Cristo, por la división y la sub-división de la iglesia, cada uno anda en su propia casa, cada uno anda buscando su propia solución, porque no hay unidad en el cuerpo de Dios. División, contienda, sectarismo, nacionalismo ideológico, todo eso es lo que se está levantando contra el poder de Dios en este tiempo.

Muchos de nosotros no entendemos el verdadero propósito de Dios. Somos insensibles al Espíritu de Dios. Podemos estar ministrando en el Espíritu durante media hora continuada, y en un momento dejar caer el Espíritu y seguir ministrando igual, en la carne, sin darnos cuenta. La destrucción siempre viene de adentro, ya lo vamos a ver. Son las manifestaciones de la carne. Absalón significa carne.

Ellos dijeron: nosotros hemos preferido a Absalón, hemos preferido la carne, hemos preferido el espectáculo, hemos preferido las estrellas en el cuerpo de Cristo, hemos preferido los letreros de neón y los grandes títulos, en suma: hemos preferido todo el folklore del evangelio. Pero, hay un poder que todavía falta de ser manifestado, un poder que es el poder eterno, que siempre ha sido igual, que es el mismo ayer, hoy, mañana y siempre, es el poder del evangelio de Dios.

Dice ahí, en ese verso, que hemos ungido a Absalón sobre nosotros. Dios no lo puso, ellos lo ungieron. Basta. No podemos seguir con este tipo de espíritu en la iglesia. Es tiempo que todos lleguemos a un nivel de madurez. Fíjate que el hombre es idólatra por naturaleza. Abandonamos la adoración a estatuas y las cambiamos por hombres probos. Pero no nos damos cuenta que con esa idolatría, causamos que los ministros se infatúen y terminen por caerse. Estrategia satánica con excelentes resultados.

Si tú haces una compulsa bien intencionada y sin direccionamiento alguno, te vas a dar cuenta que mayoritariamente, la iglesia anda corriendo detrás del espectáculo. Mientras más impactante sea desde lo visual, mucho mejor. No interesa si deja algo espiritual o no, lo importante es que cautive, atrape, traiga y consolide a la gente en sus lugares. Lo voy a repetir una vez más aunque ya lo haya hecho diez, cien, mil veces, no lo sé: No te pierdas lo divino buscando lo espectacular. A veces, Dios no está en el fuego; a veces Dios no está en el terremoto. Cuatro tipo de terrenos.

(2 Samuel 18: 19) = Entonces Ahimaas (Y esto sucede después que Absalón muere) hijo de Sadoc dijo: ¿Correré ahora, y daré al rey las nuevas de que Jehová ha defendido su causa de la mano de sus enemigos? (Noten que Dios está haciendo, es derrotando al espíritu de Absalón. Dos conclusiones. Absalón, va hacia abajo. Babilonia, va a caer)

(20) Respondió Joab: Hoy no llevarás las nuevas; las llevarás otro día; no darás hoy la nueva, porque el hijo del rey ha muerto. (Aquí vemos a un individuo que quiere correr a dar las buenas nuevas, quiere correr con el evangelio, quiere correr a predicar la palabra de Dios, él quiere correr a anunciar el movimiento presente. Peo, resulta ser que hay un primer corazón que está bien errado. Noten el corazón del liderazgo de aquella ciudad, tal como se lee en el verso 5)

(Verso 5) = Y el rey mandó a Joab, a Abisai y a Itai, diciendo: Tratad benignamente por amor de mí al joven Absalón. Y todo el pueblo oyó cuando dio el rey orden acerca de Absalón a todos los capitanes. 

Aquí vemos favoritismo, aquí vemos a alguien pasándole la mano a la carne. No importa de dónde provenga, venga de su propia familia, venga de su propio linaje, venga de su propia iglesia, donde quiera que haya carne en estos días, hay que darle con la maza porque la carne tiene que caer en esta hora. ¡Basta de poner a gente que ni está llamada ni está ungida a hacer las cosas de Dios, sólo porque es obediente, fiel, no cuestiona nada y lo hace más o menos bien! ¡Basta!

A mí no me interesa lo que tú sepas hacer o no hacer; si no tienes el llamado o la unción de Dios para hacerlo, ¡Siéntate y déjale lugar a uno que haya sido enviado! Y aquí hay uno de los predicadores que quiere correr. ¡Yo voy a correr! Dice el verso 19. ¡Yo voy a correr y le voy a dar las noticias al rey! Joab le dice: oye, no vayas para allá. ¿Cómo vas a ir si acabamos de matar al hijo del rey? ¡No tienen nada que decir!

(Verso 21) = Y Joab dijo a un etíope: Ve tú, y di al rey lo que has visto. (Hay algo que está sumamente claro: el etíope, había visto) Y el etíope hizo reverencia ante Joab, y corrió. 

(22) Entonces Ahimaas hijo de Sadoc volvió a decir a Joab: Sea como fuere, yo correré ahora tras el etíope. (¡Eh! ¡Yo tengo veinte años en la iglesia! ¡Yo voy a correr!) Y Joab dijo: Hijo mío, ¿para qué has de correr tú, si no recibirás premio por las nuevas? 

(23) Mas él respondió: Sea como fuere, yo correré. Entonces le dijo: Corre. Corrió, pues, Ahimaas por el camino de la llanura, y pasó delante del etíope. (Es decir que corrió y se llevó por delante al que llevaba el mensaje. ¿Cuántos han visto de estos, por allí?)

(Verso 29) = Y el rey dijo: ¿El joven Absalón está bien? Y Ahimaas respondió: Vi yo un gran alboroto cuando envió Joab al siervo del rey y a mí tu siervo; mas no sé qué era. (¡No tenía nada que decir! Hay muchos que están hablando, el púlpito ha sido profanado, porque hay miles y miles de voces que hablan todos los días a pesar que no tienen nada qué decir. Por eso los corazones están gimiendo y los clamores están subiendo, diciendo: ¡Pon más material en tu página, porque no hay palabra en mi tierra!)

(30) Y el rey dijo: Pasa, y ponte allí. Y él pasó, y se quedó de pie. (Lo tomaron de la manita, le tocaron la campanita y le ordenaron: ¡Siéntate! ¿Sabes qué? Es tiempo de que se vuelva a tocar la campanita. Pero, en la iglesia restaurada, hay muchos que necesitan campanitas.)

Restaurando el primer tipo de corazón, que es el tipo de liderazgo, ese que se cree que lo sabe todo, pero curiosamente no tiene nada para decir. Es aquel que le pasa la mano a la carne porque quiere el folklore eclesiástico, todo eso que tanta gente trae a los templos, aunque luego nadie sepa muy bien a qué los trajo.  Número uno: tenemos que darle muerte a Absalón. Muerte a Absalón. Número dos: tenemos que ir a la puerta, como hizo el Rey. La puerta significa la alabanza y la adoración.

(2 Samuel 19: 11) = Y el rey David envió a los sacerdotes Sadoc y Abiatar, diciendo: Hablad a los ancianos de Judá, y decidles: ¿Por qué seréis vosotros los postreros en hacer volver el rey a su casa, cuando la palabra de todo Israel ha venido al rey para hacerle volver a su casa? (Vemos que el pueblo quiere, el pueblo está deseoso de la verdad. Y muchos cubren esa verdad)

(Verso 14) =  Así inclinó el corazón de todos los varones de Judá, como el de un solo hombre, para que enviasen a decir al rey: Vuelve tú, y todos tus siervos. 

Aquí vemos que él y sus siervos se convierten en un solo hombre. Estamos viendo la manifestación de los cinco ministerios, para unificar el esfuerzo del cuerpo de Cristo. Para canalizar el potencial que tenemos. El énfasis de la iglesia “A”, con el énfasis de la iglesia “B”, con el énfasis de la iglesia “C”, son tres énfasis tras una sola causa. La unidad va mucho más allá de una taza de café compartida un día cada quince. ¿Cuántos saben que el salmo 133 dice que donde hay unidad, Dios bendice?

(Verso 18) =  Y cruzaron el vado para pasar a la familia del rey, y para hacer lo que a él le pareciera. Entonces Simei hijo de Gera se postró delante del rey cuando él hubo pasado el Jordán,

Aquí vemos el segundo corazón, el corazón de Simei. Esto significa: mi propia fama. Este es el corazón rebelde. Mira lo que dice aquí. Simei fue el hombre que maldijo a David el día que salió de Jerusalén por primera vez, por causa de la contienda de Absalón. Él fue el que se paró y le arrojaba piedras al rey, en clara rebeldía.

Quizás tú estás hoy allí, casi de manera casual, escuchando esto porque no tenías algo mejor para hacer, pero has sido rebelde ante Dios porque nunca quisiste aceptar el evangelio cuando te lo presentaban, tu corazón siempre ha cerrado las puertas, le arrojas piedras con tus propias palabras, maldices lo que Dios está haciendo.

A veces, lo hacemos con nuestro testimonio, a veces lo hacemos con nuestras doctrinas. Negamos el Dios Todopoderoso y Soberano, por causa de nuestras doctrinas. A veces no lo conocemos, pero tampoco lo queremos conocer. No queremos pagar el precio para llegar a esa intimidad. El corazón de Simei era un corazón rebelde.

(Verso 16) = Y Simei hijo de Gera, hijo de Benjamín, que era de Bahurim, se dio prisa y descendió con los hombres de Judá a recibir al rey David. 

Dios quiere tocar tu corazón. Hay un gran mover profético que está aquí para restaurar tu corazón. Pero tienes que darte prisa y descender, tienes que darte prisa y humillarte ante Dios. No importa si eres rebelde, no importa si nunca diste la cara, no importa cuánto ofendiste, no importa cuál fue tu error. Si es un corazón rebelde que se encuentra allí, escuchando o leyendo esto, Dios quiere restaurarlo para recibir al Rey hoy mismo, ¡Ahora!

(19) y dijo al rey: No me culpe mi señor de iniquidad, ni tengas memoria de los males que tu siervo hizo el día en que mi señor el rey salió de Jerusalén; no los guarde el rey en su corazón. 

Él dice: ¡Por favor! ¡No tomes en cuenta mis pecados! Él dice: ¡No te apures, yo lo escribí en mi palabra! En 2 Corintios dice que yo voy a amar al pecador, no tomando en cuenta sus errores, no tomando en cuenta su pecado, no tomando en cuenta su pasado. ¿Fuiste homicida? ¿Fuiste un asesino? ¿Fuiste un adúltero? ¡No interesa lo que hayas hecho1 ¡Dios dice: yo no voy a tomar en cuenta tu pasado! ¡Yo voy a perdonar todo tu pecado!

Él dice: según está el este retirado del oeste, así los arrojó yo al mar del olvido. No guarde su rey en su corazón. Porque yo, tu siervo, reconozco haber pecado. Pero tú debes reconocer que eres pecador. Adentro o afuera. Recuerda que pecado, es errar en el propósito de Dios. Hay tantos afuera como adentro.

De acuerdo, pero a esta altura tú te preguntas y me preguntarías por qué te estoy diciendo esto a ti, ¿Verdad? Quédate donde estás y sigue escuchándome; te estoy hablando de cuatro tipo de corazones. Corazones que no están en el propósito. Corazones que tiran piedras con el pensamiento. Que están en resistencia al poder de Dios. Para descender a recibir mi Señor. Número tres: tienes que humillarte y reconocer que hay uno que es más Señor que tú. Aquí vemos una tipología del que está perdido y estaba a ser restaurado. Estaba perdido, pero va a ser restaurado.

(Verso 23) = Y dijo el rey a Simei: No morirás. Y el rey se lo juró. (Vemos aquí el tercer tipo de corazón, vemos el verso 24)

(24) También Mefi-boset hijo de Saúl descendió a recibir al rey; no había lavado sus pies, ni había cortado su barba, ni tampoco había lavado sus vestidos, desde el día en que el rey salió hasta el día en que volvió en paz. 

Presta atención: el nombre Mefi-boset, significa “vergüenza destructora”. Aquí vemos una tipología de aquel que está descarriado. Dice, número uno, no había lavado sus pies. En Efesios dice: ponte el calzado de los pies con el Evangelio de la paz. No había predicado más el evangelio, se había enfriado en las cosas de Dios. No se había cortado la barba, había perdido el apetito por la Palabra de Dios, y sus ropas ya no estaban limpias. Porque se había alejado de la Gracia de Dios.

Es como aquella parábola que nos muestra que la semilla que cae entre las piedras, vienen las aves y se la llevan. Los problemas que te presenta esta sociedad, a diario, es como que de pronto te enfrían en el Señor. No sabes lo que va a suceder, no encuentras ninguna solución y, por eso, te has enfriado. Dice aquí el verso que él fue engañado por su siervo.

(Verso 26) = Y él respondió: Rey señor mío, mi siervo me engañó; pues tu siervo había dicho: Enalbárdame un asno, y montaré en él, e iré al rey; porque tu siervo es cojo. 

Nota que fuiste engañado. Quizás te fuiste detrás de una doctrina falsa. O tal vez te enrolaste en algún extremismo, no importa de qué parte venga. Hay mucha gente que anda buscando la verdadera palabra de Dios, el verdadero maná del cielo. Y entre ellos, hay muchos corazones descarriados, y Dios dice: Yo quiero restaurar tu corazón.

Nos había lavado los pies, no tenía zapatos, no había predicado la palabra desde que el Rey se fue. No se cortó la barba, perdió el apetito, y sus ropas andaban sucias. Pero, hay otro corazón en este día, que es muy importante. El cuarto tipo de corazón, va a conmoverte de una manera tremenda.

(Verso 31) = También Barzilai (Barzilai significa “Fuerte” o “Hecho de hierro”) galaadita descendió de Rogelim, y pasó el Jordán con el rey, para acompañarle al otro lado del Jordán. 

(32) Era Barzilai muy anciano, de ochenta años, y él había dado provisiones al rey cuando estaba en Mahanaim, porque era hombre muy rico. 

Aquí vemos una tipología de aquellos que cargaron la estafeta en el primer movimiento. Aquí vemos a aquellos que están un poco ancianos, hoy. Aquí vemos a aquellos Caleb Y Josué, que permitieron que nosotros empezáramos a entrar. Aquí vemos a aquellos que son de ochenta años, que cargaron el bastón en la primera vuelta.

El rey le dice, a esa gente: ¡Pasa conmigo, yo te voy a sustentar! ¡Pasa conmigo, vente para la ciudad! ¡Yo te voy a mantener! Eran aquellos que proveyeron toda su vida para el Evangelio. Por causa de la ignorancia, o por causa de lo que fuese. Por causa de la falta de utensilios económicos, por causa de venas suficientes para recibir la revelación del día, hicieron todo lo que pudieron para pasarnos la estafeta en el día de hoy, a una nueva generación. Y el rey te está diciendo: ¡Cruza el Jordán conmigo, no te quedes atrás! ¡Cruza el Jordán! Yo sé que te sientes indiferente, pero cruza conmigo. ¡Te voy a ayudar! Noten que interesante que está esto.

(33) Y el rey dijo a Barzilai: Pasa conmigo, y yo te sustentaré conmigo en Jerusalén. 

(34) Mas Barzilai dijo al rey: ¿Cuántos años más habré de vivir, para que yo suba con el rey a Jerusalén? 

Lo primero que dice, es: ¡Mira! ¡Yo no estoy muy fuerte, yo no puedo hacer eso que están haciendo ustedes! Quizás hoy mismo, ahora mismo, tu corazón está diciendo: Yo ya estoy cansado, no aguanto más todo esto. Pero Dios te dice: ¡No, hijo, todavía no! ¡Aún no se ha terminado la carrera! ¡Y tú no la terminas sin nosotros! ¡Tienes que venirte con nosotros, no te quedes atrás!

(35) De edad de ochenta años soy este día. ¿Podré distinguir entre lo que es agradable y lo que no lo es? (Dice: ojo, yo ya no tengo ni discernimiento, no estoy entendiendo esa palabra que ustedes tienen. Yo no puedo discernir ahora si esa alabanza es o no es de Dios. Yo ya no sé qué está pasando, yo ya no tengo discernimiento! ¿Para qué voy a cruzar contigo?) ¿Tomará gusto ahora tu siervo en lo que coma o beba? (¡No tengo apetito, no sé! ¡Esa palabra que tú predicas es demasiado profunda, no la entiendo! ¡Nunca la había visto así! ¡Esa palabra es distinta, en mis tiempos no se hablaba de esto1 ¡Sólo se hablaba del amor de Cristo! ¡Pero ahora tú me hablas de guerra, me hablas de varón de guerra, me hablas de milicia espiritual! ¡No entiendo, no sé distinguir lo que está pasando!) ¿Oiré más la voz de los cantores y de las cantoras? (¡No puedo concentrarme con esa alabanza! ¡Es muy exuberante, es muy violenta, es muy fuerte! ¡A mí todavía me gustan aquellos himnos antiguos! ¡A estos nuevos salmistas, no los entiendo!) ¿Para qué, pues, ha de ser tu siervo una carga para mi señor el rey? 

¿Te sientes una carga? ¿Te sientes que quisieras participar pero no te atreves? ¿Quisieras estar allá, al frente, compartiendo todo con los que traen lo nuevo, pero sientes que no puedes y te sabes una carga para ellos? Si inclinas tu oído, percibirás la voz del Señor que te dice: Cruza conmigo, que yo te voy a mantener. Hay otra posición para ti, olvídate de los títulos, olvídate de las luces de neón, olvídate de las estrellas, ellas sólo existen en el cielo!

¡Hijo! ¡Te necesitamos como parte indispensable del cuerpo! Necesitamos tu sabiduría, necesitamos tu experiencia, necesitamos tus años, necesitamos tu presencia. ¡Quiero que cruces el Jordán conmigo, dice el Señor! ¡Tú, que estás descarriado, no te quedes atrás! Vamos a preparar un corazón para recibir al Rey, para que Él sea Señor en nuestro corazón. Para que luego pueda venir por la iglesia. Primero tiene que ser Rey EN la iglesia, para luego venir SOBRE la iglesia y llevársela. Nadie verá al Padre si no entramos por un mismo Espíritu, sin el señorío del Espíritu. Tiene que convertirse en Señor de tu vida, en Señor de tu matrimonio, en Señor de tu ministerio.

Veo cuatro corazones, motivaciones impuras en el liderazgo de la iglesia de Dios. Veo los rebeldes que arrojan piedras con resistencia espiritual en medio de su pueblo. Veo el descarriado que ya cree que no hay solución. Entonces ya no predica, ya no habla, no evangelizas, ni siquiera te lavas los zapatos, tus vestimentas andan sucias porque te enfriaste, porque pensaste que ya no valía la pena.

Y por último tú, que me entregaste la estafeta, ¡No te quedes atrás! Te vamos a ayudar a discernir. Vamos a impactarte con la milicia, también. Tú, que nos entregaste todo lo que fue fundamento para nosotros, hoy, te vamos a sostener. Dios está diciendo: ¡Escuchad mis trompetas! ¡Y preparad un corazón conforme a la venida del Rey! Que el corazón del pueblo, vuelva a unirse con el corazón del Padre. Que palpite uno con él.

Que veamos la causa. Que veamos las viudas, las madres solteras. Que veamos la causa de la humanidad. Que paguemos el precio por buscar la solución para la problemática. Que produzcamos un evangelio que tenga sentido. Que sea relevante con la necesidad nacional. Una iglesia que pueda identificarse en todas aquellas áreas en que se necesite que esté identificada. Sin medias tintas ni medias aguas. Fría o caliente, jamás tibia.

Caminemos con el Rey. ¿Y por qué me ha de dar el Rey, tan grande recompensa? Hay una iglesia que cojea ostensiblemente. Lleva treinta y ocho años atravesando el desierto. Dos años para llegar a restauración y cuarenta vagando en medio del desierto. Desde que nació la iglesia hasta el día de hoy, van cuarenta jubileos, demostrando que se está acabando el tiempo del desierto, y Dios está diciendo: ¡Levántate! ¡Levántate!

Es que tengo mi cama preparada, ya tengo mi lecho listo para irme a dormir. Esto es lo que me enseñaron, esto es lo que aprendí. ¡Levántate! ¡Toma tu lecho y sígueme! ¡Levántate y resplandece en esta hora1 ¡Y prepara tu corazón para que el señorío de Cristo sea el todo en tu vida! ¡El todo en tu matrimonio! ¡El todo sobre tus hijos! ¡El todo, en todo!

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