Los cristianos en muchas ocasiones, probablemente demasiadas, estamos cometiendo el mismo error. Nos estamos volcando demasiado hacia el pasado, en lugar de mirar hacia adelante y encarar el futuro. Así recalamos en tiempos que estimamos brillantes de la iglesia años atrás, o la criticamos por lo malo que se haya hecho.
¿Y sabes qué? Ninguna de las dos cosas puede aportarnos nada. En lo concerniente a las bellezas pasadas, ya no vamos a poder repetirlas. Y en lo relativo a los errores cometidos, ya no podremos repararlos. Lo que sí podemos, es renovarnos totalmente y volver a las fuentes y dejar de jugar a ese juego religioso llamado eclesiología.
Y para hacer eso posible, deberemos encarar un asunto del cual se ha hablado poco, se ha predicado o enseñado menos, y que sin embargo tiene enorme significación dentro de nuestra vida espiritual: la iniquidad.
Absalón, el hijo de David, de alguna manera va a representar el espíritu de iniquidad, el cual según la Biblia nos adelanta, debe manifestarse antes de la venida del Señor. Entonces, nosotros, lo que queremos es describir qué es esa iniquidad, a través de los principios de Absalón, para saber si estamos viviendo en esos tiempos.
(2 Samuel 15: 1) = Aconteció después de esto, que Absalón se hizo de carros y caballos, (Nota que Dios no lo levantó; él se hizo de caros y caballos), y cincuenta hombres que corriesen delante de él.
(2) Y se levantaba Absalón de mañana, y se ponía a un lado del camino junto a la puerta, (Nota que el espíritu de iniquidad es madrugador; llega temprano al culto. Pero está junto al camino, no en el camino. Junto a la puerta. Siempre está cerca de la autoridad. Porque puerta, es autoridad. Lo eran las puertas de una ciudad. Ahora vemos que iniquidad no es algo que está lejos, ni ese dictador musulmán. Está en la casa de Dios y muy cerca de la autoridad. Y además se levanta bien temprano) y a cualquiera que tenía pleito y venía al rey a juicio, (O sea: a cualquiera que venía a hablar con el pastor) Absalón le llamaba y le decía: ¿De qué ciudad eres? Y él respondía: tu siervo es de una de las tribus de Israel, (soy de una de las iglesias de tu denominación)
(3) Entonces Absalón le decía: mira, tus palabras son buenas y justas, más no tienes quien te oiga de parte del rey. (Esto es: tú tienes toda la razón, pero aquí no hay quien tenga tiempo para atenderte).
(4) Y decía Absalón: ¡Quién me pusiera por juez en la tierra, para que viniesen a mí todos los que tienen pleito o negocio, que yo les haría justicia!
Nota que Absalón busca el trono, busca usurpar la verdadera autoridad. Absalón, o una iniquidad en la tierra, es todo espíritu que busca anular, aniquilar, usurpar o poseer todo verdadero trono. Por ejemplo, espíritu de humanismo. Yo como trono en lugar de Dios, anótalo.
Tienes que aprender a identificar los tiempos. Yo ya me fui de lo personal, en la iglesia, y ahora entro a hablar de la tierra. Absalón es el espíritu que quiere usurpar todo lo que es absoluto. Por ejemplo: los programas de debate.
Los programas de debates parecen ser muy divertidos, nos entretienen a todos, pero no sé si se han dado cuenta que nacieron hace muy poco tiempo, y son los programas que más se han multiplicado en todas las redes televisoras, y están financiados por muchísimo dinero.
Y a eso todo lo hace Satanás. Cosas que son absolutas, que no necesitan de debates. Absolutos, verdades ya establecidas por Dios, que son inamovibles, que no necesitan apoyo social para existir. Porque la verdad se mantiene en ausencia de opinión.
Ponen una verdad y la diluyen en opiniones, y así dividen a la sociedad en recursos humanistas. Esa es una estrategia satánica. Viene un periodista y te pregunta: ¿Eres cristiano? – Sí. – Entonces dime qué opinas sobre el aborto. ¡No interesa lo que tú opinas sobre el aborto! Dios ya opinó y lo dejó escrito en la Biblia. Y la Biblia es clara respecto al aborto.
No me interesa cuál es tu opinión. Entones ponen a cinco viejos cabezones, y le hacen la misma pregunta a los cinco, y cuando uno de los cinco dice algo distinto, todo el debate se centraliza allí y comienza a diluirse lo que hasta ese momento, era una verdad de Dios absoluta.
Y se diluye en la opinión que más te gusta, convirtiendo a una verdad de Dios no en inmoral, sino en amoral. Porque mientras nosotros debatimos escrituras, y queremos saber si Cristo viene o deja de venir, la sociedad se está convirtiendo en una sociedad amoral, y es donde tus hijos tienen que vivir.
Estamos hablando del siglo veintiuno. Todavía seguimos discutiendo si será verdad que nos vamos o si nos vamos mañana, mientras tus hijos están creciendo en lo que resulta ser una sociedad completamente amoral.
O sea: este mensaje no tiene absolutamente nada que ver con doctrina. Tiene que ver con existencia, tiene que ver con vida o muerte. Tiene que ver con el futuro de tus hijos. Es una cosa muy seria lo que está aconteciendo en la tierra. Porque Absalón usurpa lo que es verdaderamente autoridad.
(Verso 5) = Y acontecía que cuando alguno se acercaba para inclinarse a él, él extendía la mano, y lo tomaba, y lo besaba.
Nota que Absalón es un espíritu muy cariñoso. Es un espíritu que aparenta hacer bien a la gente. Pero luego son engañadas. Por eso la gente está saliendo de varias religiones, pero para entrar a otras peores. Porque lo que están buscando no es doctrina, sino alguien que les haga bien.
A ellos no les interesa cuál es tu doctrina; a ellos les interesa que les resuelvas sus problemas. No les interesan las doctrinas, están buscando a alguien que les ayude a vivir en medio de crisis. Y si Buda los ayuda, allá van a parar.
Ahora, como estamos viviendo en un tiempo profético y apostólico, donde Dios está diseñando el futuro por medio de palabras proféticas, tiene que levantarse un paralelo satánico para desacreditar la verdad. Por eso tenemos líneas psíquicas; brindan la verdad. Sólo que en el mundo del espíritu tenemos dos consejos, el de Satanás y el de Dios.
Y por ahí lo que te profetizan, no es Dios. Aunque esas palabras sean precisas. Sigue siendo la voluntad de Satanás, no la de Dios. Son espíritus familiares que estudian tu caso, estudian tu vida, que son los que ellos pueden contactar: espíritu familiar.
Y ellos les dan detalles de tu vida, para que luego ellos te puedan robar tu corazón y guiarte por malos caminos. Esto es el espíritu de Absalón: todo lo que usurpa la verdadera puerta. Cristo dijo que el que no entra por la puerta al mundo del espíritu, es un ladrón.
(Verso 7) = Al cabo de cuatro años, aconteció que Absalón dijo al rey: yo te ruego me permitas que vaya a Hebrón, a pagar mi voto que he prometido a Jehová.
Nota que esto tarda tiempo. No se le roba el corazón a la gente de un día para el otro, sino en cuatro años, y tiene que ver con religión, porque iba a pagar votos.
(8) Porque tu siervo hizo votos cuando estaba en Gesur en Siria, diciendo: si Jehová me hiciere volver a Jerusalén, yo serviré a Jehová.
(9) Y el rey le dijo: ve en paz. Y él se levantó, y fue a Hebrón.
Hebrón tiene que ver con alianza. Y ahora qué es el tiempo en que la iglesia tiene que entrar en ese nivel de pacto y alianza, es donde vemos que todo en la tierra, tiene que ver con unidad en Internet. Quiero que veas los tiempos.
(10) Entonces envió Absalón mensajeros por todas las tribus de Israel, diciendo: cuando oigáis el sonido de la trompeta diréis: Absalón reina en Hebrón.
Vamos a ver algunos principios rápidamente. Nº 1: Absalón cuestiona la autoridad del rey, para establecer la suya propia. El espíritu de iniquidad, es aquel espíritu que cuestiona la verdadera autoridad; ya sea individual en una iglesia, corporal en una nación, o la perversión en tu gobierno.
No importa donde se halle, es el espíritu de Absalón por iniquidad. En el verso 7 vemos que tiene que ver con falsedad religiosa. Nº2: Engaño, expresión del espíritu farisaico. Recuerda que el peor engaño es el más cercano a la verdad.
El peor engaño es el que usa la Biblia para sostenerse. Porque una vez que usas la Biblia, jamás pensarás que estás engañado. Nº 3: Se identifica por falsedad religiosa. En el capítulo 16 y verso 20, vemos el principio.
Dice: Entonces dijo Absalón a Ahitofel: dad vuestro consejo sobre lo que debemos hacer. Ahora escucha: este Ahitofel, era el consejero de David. Y era un hombre tan preciso en sus consejos, que Israel consideraba que hablar con Ahitofel y recibir un consejo de él, era como haber tenido una entrevista con Dios.
Era un hombre imprescindible dentro del reinado de David. Era un hombre que todo reino necesita a su lado, que todo líder necesita a su lado. Representa al ministerio profético, representa la voz precisa de Dios. Todo Israel sabía que hablar con Ahitofel, era tener un consejo preciso de Dios; exacto, no había dudas, no cuestionaban su palabra.
Nunca cuestionaban la palabra de Ahitofel. Él decía: ven, y ellos iban. Él decía: No vayan, y nadie se movía. Así de fácil era. Entonces dijo Absalón a Ahitofel: dad vuestro consejo sobre lo que debemos hacer.
(21) Y Ahitofel dijo a Absalón: llégate a las concubinas de tu padre, (Quiero que veas cómo trabaja la iniquidad) que él dejó para guardar la casa; y todo el pueblo de Israel oirá que te has hecho aborrecible a tu padre, y así se fortalecerán las manos de todos los que están contigo.
(22) Entonces pusieron para Absalón una tienda sobre el terrado, y se llegó Absalón a las concubinas de su padre, ante los ojos de todo Israel.
(23) Y el consejo que daba Ahitofel en aquellos días, era como si se consultase la palabra de Dios.
Escucha: aquí vemos, Nº 4: alianzas demoníacas para expresar maldad a un nivel máximo y superlativo. Me estoy refiriendo a personas célebres, uniéndose con alianzas demoníacas, para darle validez a un espíritu amoral en una sociedad.
Por ejemplo: si en un festival de conocimiento psíquico pongo a una cantante famosa, que ya todo el mundo está acostumbrado a respetar, cualquier cosa que ella diga es bíblica, aunque sea psíquica. Y no es un ejemplo inventado, estuvo ocurriendo, muchos lo saben.
Me tomo un pasaje muy importante e internacional, que ya tiene una fama establecida, y hace alianza con demonios del tiempo presente, para darle validez y robarle el corazón al pueblo. Todo esto es parte del espíritu de Absalón.
Claro, la gente le cree, como le creyó por miles de años, como una persona exitosa, como una persona íntegra. Una persona de prestigio, afluencia e influencia. Pero resulta ser que ahora tiene programa en esto, o está involucrado en esto otro, y se lleva a sus seguidores con él.
Quiero que vayas identificando los tiempos. Recuerda, David regresó, cuando este espíritu murió. Te estoy hablando proféticamente del tiempo de hoy. Y este no es ni un mensaje ni una exposición bíblica, sólo estamos hablando de lo que está pasando en la tierra.
Trasciende Argentina y cualquier país representado por ustedes, es global. Alainzas demoníacas para expresar maldad a un nivel superior. Todo lo que sea necesario, para que las cosas sean exhibidas como debe ser.
O sea: el homosexual, hace cuarenta años atrás, era un cuadrado en la escuela. Era el único que tenía que irse a la parte de atrás, para poder exhibir su forma de ser. Hoy en día tienen ingreso a las diferentes casas de gobiernos de América e, incluso, bancas propias y representativas en los congresos.
Y además, muchas iglesias auto denominadas como cristianas, los casan entre sí. Quiero que identifiquemos los tiempos, porque si los tiempos de Absalón son los tiempos de hoy, entonces hay una compañía dentro de ese tiempo, que está preparándose para cruzar el Jordán, y traer al Rey.
O sea: Nº 5: el propósito de Absalón, es destruir todo estandarte moral en la tierra. Destruir todo. Vamos a ver la aplicación presente. Primero, cuestionar autoridad. O sea: es todo espíritu que dice que Dios no está supliendo las necesidades, así que vamos a tener que mirar a los valores humanísticos. Nos tenemos que levantar, así que vamos a tener que hacer cualquier otra cosa, necesitamos a alguien que nos ayude.
Es que nadie tiene tiempo para mí, la iglesia es muy grande y todo eso que has oído tantas veces. Segundo, falsedad o engaño religioso. Tercero, alianzas satánicas para elevar el nivel de maldad. Ahitofel, preciso, exactitud, famoso, ahora aliado con él.
¡Era el consejero de David! ¿Cómo puede ser que de la noche a la mañana va a profetizar tan perversamente? Por último, destrozar. Ser abierto, no te escondas. ¡Pide derechos! ¡Tienes derechos! ¡Tú tienes derechos en tu propio cuerpo! ¡Aborta si se te da la gana!
Es el espíritu de ir a las concubinas encima del terrado y que toda la sociedad vea lo perverso que eres. Y dice que David huyó y se fue. Ahí vemos la partida de Cristo, Cristo se fe. ¿Cuántos saben que él se fue? Pero cuando David se va, él deja una compañía atrás, deliberadamente.
Me pregunto cuántos estarán siguiendo los vaivenes de la historia. Eso, claro está, entendiendo que la historia habla de tiempos presentes, cada uno podrá ver con mayor o menor nitidez las cosas, ¿No es así? Porque no es historia, es hoy.
(2 Samuel 15: 24) = Y he aquí, también iba Sadoc, (O sea: esto es cuando David se va a ir triste, porque Absalón se ha quedado con la tierra. Nosotros sabemos que Cristo clavó al enemigo en la cruz, pero también entendemos que lo dejó vivo, porque si estuviera muerto tú no tendrías esos problemas que tienes. Y su poder es la decepción y el engaño. Mira lo que dice aquí. Esto es lo que está ocurriendo cuando David se va, cuando Cristo se va, son asuntos paralelos)
(24) Y he aquí, también iba Sadoc, (Este es un ministerio no levítico, sacerdotal) y con él todos los levitas que llevaban el arca del pacto de Dios; y asentaron el arca del pacto de Dios. Y subió Abiatar (Ese era otro sacerdote), después que todo el pueblo hubo acabado de salir de la ciudad.
O sea que cuando David se va, aquí van todos sus ministros detrás de él. Yo me voy con David. Y aquí viene Abiatar, aquí viene Sadoc, vienen los levitas, se llevaron el teclado, la batería, el púlpito. ¡Hombre! ¡Yo me voy con él! ¡Nos vamos!
(25) Pero dijo el rey a Sadoc: vuelve el arca de Dios a la ciudad (No los saques del mundo, déjalos allí) Si yo hallare gracia ante los ojos de Jehová, (¿Para dónde iba Cristo cuando se fue?) él hará que vuelva, (¿Quién es el que se fue?) y me dejará verla, y a su tabernáculo. (La iglesia)
(26) Y si dijere: no me complazco en ti; aquí estoy, haga de mí lo que bien le pareciere. (Eso demuestra la hombría de Cristo)
(27) Dijo además el rey al sacerdote Sadoc: ¿No eres tú el vidente? (¿No eres tú profético? ¿No eres tú ministro? ¿No eres vidente?) Vuelve en paz a la ciudad, con vosotros vuestros dos hijos: Ahimaas tu hijo, y Jonatán hijo de Abiatar.
Y deja instrucciones precisas para que se quede Sadoc, con sus hijos Ahimaas y Jonatán hijo de Abiatar. O sea: está planificando una estrategia, y deja una compañía estratégicamente atrás. Y ahí se vuelve. Le dice: Llévate el arca, pero no te vayas solo; llévate a Jonatán el hijo de Abiatar y Ahimaas, tu hijo.
(28) Mirad, yo me detendré en los vados del desierto, hasta que venga respuesta de vosotros que me dé aviso.
Hagamos una pausa momentánea aquí, y vamos rápidamente a Hechos 3, versos 20 y 21: Y él envíe a Jesucristo, que os fue antes anunciado; a quien dé cierto es necesario que el cielo reciba hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas, de que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde tiempo antiguo.
En otras palabras: Cristo está abrazado y recibido por los cielos. Esta palabra, en griego, significa: detenido, abrazado. O sea que Él está detenido en los cielos hasta la restauración de todo lo que se ha depositado en la boca de los profetas, y no para ellos, sino para nosotros.
(28) Mirad, yo me detendré en los vados del desierto, hasta que venga respuesta de vosotros que me dé aviso.
Dice que se va a quedar en un desierto, (Imagínate ese desierto), hasta que venga un aviso de ellos. Y la esposa y el Espíritu, dicen: ¡Amén! Si no hay aviso, no viene.
(Verso 29) = Entones Sadoc y Abiatar volvieron el arca de Dios a Jerusalén, y se quedaron allá. (Puedes repetir conmigo, ahora: Nos quedamos).
(30) Y David subió la cuesta de los Olivos; (¡Qué paralelo tan hermoso! Tantos años escondido allí y no lo habíamos visto. Es como si Dios, a cada año que pasa, le va corriendo más el velo a la palabra) y la subió llorando, llevando la cabeza cubierta y los pies descalzos. También todo el pueblo que tenía consigo cubrió cada uno su cabeza, e iban llorando mientras subían.
Aquí vemos que David les dice: “Permanezcan en la ciudad, no los necesito aquí arriba”. Es obsoleta la iglesia. ¿Sabían ustedes que el cielo no fue hecho para cuerpos? ¿Y que por eso sabemos que Cristo va a regresar? Porque Él tiene un cuerpo, y los cuerpos no habitan el cielo. Él dijo: no me sigas, te necesito en la ciudad.
(31) Y dieron aviso a David, diciendo: Ahitofel está entre los que conspiraron con Absalón. Entonces dijo David: entorpece ahora, oh Jehová, el consejo de Ahitofel.
Nota rápidamente que, tan pronto le llegó la noticia a David, que Ahitofel se había aliado con Absalón, él no dijo: “Bendito Señor, ten misericordia con el hermano, pobrecito, tantos años que estuvo con nosotros; fundador de la iglesia”
Sin decir “amén” y sin pensarlo dos veces, en el momento preciso, casi inmediatamente, aulló: ¡Dios! ¡Entorpece su consejo! Y ni “amén”, dijo. Y te digo esto porque te voy a mostrar cuando Dios le contesta, sin haber dicho “amén”.
O sea: el corazón de la iglesia de los tiempos finales, es muy distinto al amor ese, casi romántico, que había en el pasado, donde corríamos el riesgo de amar hasta al diablo. Hay una precisión, hay una postura en la última generación, que sólo hace aquello que ve al Padre hacer.
Cristo no ministraba a todo el mundo. Cristo entró al estanque de Bet-el, se levantó uno, ¡Y dejó a los otros allí! Entró por la puerta de la ciudad. Todo su ministerio nunca levantó a un cojo. Se nos ha metido en la cabeza que tenemos que ministrar a todo el mundo, que tenemos que hacerle el bien a todo el mundo.
Y mientras Satanás sepa y vea que esto sigue así, él va a seguir mandando réprobos supuestamente a buscar ayuda, pero sin voluntad alguna de cambio, sólo para desgastar, frustrar y decepcionar a los ministros. Y con ese ánimo ellos jamás podrán hacer la voluntad de Dios.
Estamos hablando de la disposición de la iglesia de los últimos días. Es como una carrera de relevos; hay cuatro competidores, y todos tienen características distintas. El último es el que se arroja de pecho, aunque le falten veinte metros para llegar. El primero, no. Su equipamiento es distinto. Dios está levantando una generación que tiene una sola cosa en mente: vencer. Terminar. Nosotros tenemos que estar en ella, no sé tú por dónde y en qué andas.
(Verso 32) = Cuando David llegó a la cumbre del monte para adorar allí a Dios, he aquí Husai arquita que le salió al encuentro, rasgados sus vestidos, y tierra sobre su cabeza.
Aquí le llegan malas noticias. Cuando tú ves que alguien se ha rasgado el vestido en el Antiguo Testamento, con tierra o ceniza sobre su cabeza, era que venían a darte malas noticias. No eran buenas nuevas, eran malas.
(33) Y le dijo David: si pasares conmigo, me serás carga.
Vamos a recrear esta escena dentro de lo que podamos hacer funcionar nuestra imaginación, a ver si lo entendemos para el día de hoy. Ellos lloran y se desesperan pidiéndole que los lleve con él, que no quieren que se vaya solo. Pero él les responde que si se los lleva, van a serle de carga y obstáculo.
El propósito de David, era dejar atrás a esa compañía. ¿Y sabes qué? El de Cristo, también. Ya no se podía admitir a gente que venía con ánimo de recibir. Se esperaba gente que supiera y pudiera dar. El Reino de Dios se conduce dentro de los parámetros de gente que sabe y desea dar.
El intento no solamente era hacer sobre girar el reino de Absalón. El intento era también el de hacer regresar al rey. O sea: tenía una compañía para hacer dos cosas: poner a los enemigos como estrado de nuestros pies, y hacer regresar al rey.
Esa es nuestra misión. A través de nuestro ministerio, a través de nuestra creatividad. A través de nuestro dinero, de nuestro tiempo, de nuestro talento. Todo lo que somos, tiene que estar canalizado para eso. Cualquier otra cosa es simple eclesiología humana, entretenimiento y pérdida de precioso tiempo.
(2 Samuel 17: 1) = Entonces Ahitofel dijo a Absalón: yo escogeré ahora doce mil hombres, y me levantaré y seguiré a David esta noche.
¿Qué está pasando? Ahitofel está ahora dándole consejos a Absalón, de cómo operar en una guerra contra David. Porque luego, en el capítulo 18, veremos que efectivamente hay una guerra en contra de David. Y recuerden que Ahitofel es un hombre al cual nadie le cuestiona su palabra.
Sólo hay un problema: que David oró. David oró, y dijo: ¡Entorpece su consejo! Deberíamos orar para que Dios entorpezca a la iglesia religiosa, cada día más. Que destruya todo lo que no es Dios. Aunque se vacíe la mitad del salón de tu propio templo.
Porque hasta que no haya la pureza y la transparencia de lo que es la verdadera iglesia, las naciones no vendrán. Las naciones no vienen porque ven la falsedad. Pero cuando la falsedad se sale, la pureza brilla. Es una mentalidad distinta la de los últimos días.
(2) Y caeré sobre él mientras está cansado y débil de manos; lo atemorizaré, y todo el pueblo que está con él huirá, y mataré al rey solo.
Aquí vemos que le da toda la estrategia a Absalón de cómo ganar la guerra contra David. Pero, por primera vez, Absalón no está conforme con su consejo. Y esto resulta más que evidente cuando vemos lo que se nos relata en el verso 5.
(Verso 5) = Y dijo Absalón: llamad también ahora a Husai arquita, para que asimismo oigamos lo que él dirá.
Él pidió otro consejo. Y en este caso a Husai arquita. ¿Lo recuerdas llegando con sus vestidos rasgados y tierra sobre su cabeza en el verso 32 del capítulo 15? Cuando David llegó a la cumbre del monte para adorar allí a Dios, he aquí Husai arquita que le salió al encuentro, rasgados sus vestidos, y tierra sobre su cabeza.
Y parece que Husai se quería ir con él, pero David le dijo que no, que mejor no lo hiciera porque le iba a ser una carga. Que mejor se quedara con el rey. Y ahora, estando al lado del rey, cuando Ahitofel le da el consejo a Absalón, éste de alguna manera lo desestima y hace llamar a Husai y le dice: ¿Y por qué, mejor, no me aconsejas tú?
Ahí está la contestación de la oración de David. Así es hoy. Tenemos que invadir los sistemas de comunicación que determinan que la gente esté convencida sinceramente no de la verdad, sino de lo que ellos desean o necesitan que esté convencida.
Tenemos que invadir el sistema gubernamental, tenemos que invadir el sistema educativo, tenemos que invadir todas las posiciones de autoridad en la ciudad, y tener un representante allí que diga: aquí está el estandarte de Dios.
(Verso 15) 0 Dijo luego Husai a los sacerdotes Sadoc y Abiatar; (Mira ahora toda la conspiración de David, toda funcionando ahora) Así y así aconsejó Ahitofel a Absalón y a los ancianos de Israel; y de esta manera aconsejé yo.
(16) Por tanto, enviad inmediatamente y dad aviso a David, diciendo: no te quedes esta noche en los vados del desierto, sino pasa luego el Jordán, para que no sea destruido el rey y todo el pueblo que con él está.
(17) Y Jonatán y Ahimaas (Estos eran los hijos Sadoc, que eran los mensajeros. Esa era gente que corría muy rápido; y cuando le daban un mensaje atravesaban el desierto y corrían más que nadie. Ese era su trabajo, dar noticias) estaban junto a la fuente de Rogel, y fue una criada y les avisó, porque ellos no podrían mostrarse viniendo a la ciudad, y ellos fueron y se lo hicieron saber al rey David.
Entones vemos aquí que David se entera del plan de Absalón, porque tenía una iglesia que dejó atrás todo en puntos estratégicos. Sujetos, mensajeros, servidores. Todo en puntos estratégicos. Eso nos trae al final, capítulo 18, mira lo que pasa.
2 Samuel 18: 1) = David, pues, pasó revista al pueblo que tenía consigo, y puso sobre ellos jefes de millares y jefes de centenas.
(2) Y envió David al pueblo, una tercera parte bajo el mando de Joab, una tercera parte bajo el mando de Abisaí hijo de Sarvia, hermano de Joab, y una tercera parte al mando de Itaí geteo. Y dijo el rey al pueblo: yo también saldré con vosotros.
(3) Más el pueblo dijo: no saldrás; porque si nosotros huyéremos, no harán caso de nosotros, y aunque la mitad de nosotros muera, no harán caso de nosotros; más tú ahora vales tanto como diez mil de nosotros. Será, pues, mejor que tú nos des ayuda desde la ciudad.
Mira la disposición del corazón de la gente que trae al rey como regreso. Eso es lo que la gente le dirá siempre al que ellos consideren un punto de referencia, un conductor, un guía, un líder, si quieres llamarlo así. Pero a alguien que evidentemente Dios ha puesto allí, no al que cuatro hombres ordenaron. No es lo mismo.
Y le dicen: será mejor que tú nos des ayuda desde la ciudad. Es como decirle a Cristo que no regrese, que nosotros lo vamos a hacer desde acá. Sólo ayúdanos. Sólo ayúdanos por el Espíritu, pero deja que nosotros lo hacemos.
(4) Entonces el rey les dijo: yo haré lo que bien os parezca. Y se puso el rey a la entrada de la puerta mientras salía todo el pueblo de ciento en ciento y de mil en mil.
(5) Y el rey mandó a Joab, a Abisaí y a Itaí, diciendo: tratad benignamente por amor de mí al joven Absalón. Y todo el pueblo oyó cuando dio el rey orden acerca de Absalón a todos los capitanes.
Ahí vemos la misericordia de Dios, tratando que nadie se pierda. Les dice que por lo menos traten bien a Absalón, por amor a él. Y fíjate que el escritor hace una pausa para añadir que todo el pueblo oyó cuando David dio esa orden.
Asimismo, hay una compañía que marcha adelante y que, cuando alguien lo quiere detener para ayudarlo, le dice: no me perturbes, déjame seguir adelante; tengo un objetivo claro y concreto. Una generación determinada a consumar. Me pregunto si será esta. ¿O tendremos que volver a empezar con hijos y nietos? ¿Será esta la iglesia que necesita…Argentina, México, Chile, Colombia, o donde sea, o tendrá Dios que levantar otra?
(Verso 7) = Y allí cayó el pueblo de Israel delante de los siervos de David, y se hizo allí en aquel día una gran matanza de veinte mil hombres.
(8) Y la batalla se extendió por todo el país; y fueron más los que destruyó el bosque aquel día, que los que destruyó la espada.
Vemos aquí un nuevo Armagedón. Dice que los destruyó el bosque. ¿Qué es un bosque para que ande por ahí matando gente? Dios estaba peleando a su favor. Ellos mataban a uno con la espada, y Dios les tumbaba dos. Una guerra donde te matan uno, y por cada uno que te matan, Dios mata a dos. Y dice que más destruyó el bosque que la espada del ejército.
(9) Y se encontró Absalón con los siervos de David; (Aquí se encuentra el espíritu de iniquidad con la iglesia) e iba Absalón sobre un mulo (¿Qué diantres hace Absalón sobre un mulo, con tanto caballo de gloria qué hay? Ese es el espíritu de iniquidad. Mira como andará en los últimos días: sobre un mulo.) Y el mulo entró por debajo de las ramas espesas de una gran encina, y se le enredó la cabeza en la encina, (Se le enredó la autoridad, está diciendo) y Absalón quedó suspendido entre el cielo y la tierra; y el mulo en que iba pasó delante.
No tenía fundamento, no tenía autoridad ni en el cielo ni en la tierra. Estaba suspendido, no tenía representación ni abajo ni arriba. El espíritu de iniquidad totalmente aniquilado bajo los pies de la iglesia. No tenía función terrenal. Estaba suspendido en medio, en lugares celestes, derrotado por el ejército de David.
Suspendido. No tiene sustancia. No tiene pies, no tiene suelo, no tiene cabeza, que es como decir que está sin fundamento, sin discurso, sin autoridad. Viendo a Joab, uno ya sabe la historia. Vino Joab y lo mató. Vamos ahora al capítulo 19.
(2 Samuel 19: 9) = Y todo el pueblo disputaba en todas las tribus de Israel, diciendo: el rey nos ha librado de mano de nuestros enemigos, y nos ha salvado de mano de los filisteos; y ahora ha huido del país por miedo de Absalón.
(10) Y Absalón a quien habíamos ungido sobre nosotros, ha muerto en la batalla. ¿Por qué, pues, estáis callados respecto de hacer volver al rey?
Noten que el tiempo que Dios demanda para hacer volver al rey, es el tiempo que este espíritu está manifestado, y se derrota. O sea que estamos viviendo, ya te di los cuatro puntos de Absalón, que es lo que identifica este tiempo presente.
Y estas cosas que están aconteciendo, tienen que ser dominadas por la iglesia. No pueden tener incidencia positiva en nuestras vidas. No pueden tener una influencia que detenga el propósito de Dios sobre nuestras vidas.
Escúchame con claridad. Tú no vas a limpiar la tierra de iniquidad. Los reinos del mundo perecen, pero no pueden tener lo mismo en su avance en el propósito de Dios. Nada que vaya decayendo puede detener el avance de la iglesia.
Por eso es que se están levantando ministerios íntegros, y ministerios de Reino, todo lo que sea necesario para que la iglesia sea autosuficiente. Porque va a llegar el momento en que nadie la va a respaldar. No solamente el gobierno del país donde se encuentre, digo que nadie la va a respaldar. Y sólo desde adentro se va a sostener. Ese es nuestro trabajo.
(Verso 11) = Y el rey David envió a los sacerdotes Sadoc y Abiatar, diciendo: hablad a los ancianos de Judá, y decidles: ¿Por qué seréis vosotros los postreros en hacer volver al rey a su casa, cuando la palabra de todo Israel ha venido al rey para hacerle volver a su casa?
Aquí vemos el tiempo identificado. Dice: Hablad. Es la primera vez que el sacerdocio habla. El sacerdocio en la iglesia, siempre era ritualista. Pero ahora, en este tiempo donde Absalón muere, está elevado ese ministerio sacerdotal, a un ministerio profético, que es lo que estamos viendo en la tierra.
Es el tiempo de decreto, el tiempo de profecía, el tiempo de sabiduría, el tiempo de exactitud. Pide lluvia en tiempo de lluvia, pide madurez en tiempo de madurez. Es el tiempo en donde los ministerios están siendo elevados de un ritualismo vacío a una implementación, a un decreto gubernamental.
Dile a Abiatar, dile a Sadoc que hablen. Antes no hablaban, sólo encendían velas y todas esas cosas en el tabernáculo. Y noten su mensaje final. Su mensaje final, era: haced volver al rey. Argentina, ¡Haced volver al rey! Naciones de todo el planeta, ¡Haced volver al rey!
Recuerda que Israel se quedó fuera de la voluntad de Dios en este asunto. Luego, el verso 12 habla de pacto. Es un tiempo de pacto. Sois huesos de mis huesos, carne de mi carne. No es sólo un tiempo profético, es un tiempo de alianza y de pacto. Esa es la postura para traer al rey.
Presta atención a lo que estamos diciendo. Nº1: Activación del sacerdocio. Tenemos que ser un sacerdocio vocal, que tenga un decreto en la sociedad, que cuando alguien haga una pregunta, produzca una respuesta que pueda identificarse como un mensaje social.
Que hay un estandarte que puede ser rápidamente percibido por todo lo que nos rodea. LA reactivación del ministerio. La reactivación de un ministerio sacerdotal, donde ya no se trata de un rito de un domingo, sino que es una penetración social con un mensaje.
Nº 2: El despertamiento de alianzas. Hueso de mis huesos, carne de mi carne, tienes que ser. Un solo cuerpo. Por eso dice allí el verso 14: Así inclinó el corazón de todos los varones de Judá. Esa palabra, “inclinó” es muy interesante. Primero, significa: hacer volver, transformar internamente, o sea: cambiar la mentalidad de la gente.
Una reforma mental. Ese es el mensaje que estamos escuchando. Pero la segunda parte de esa palabra, “inclinar”, es más interesante, porque significa: estrechar o ampliar. La palabra, en hebreo, significa expandir, ensanchar tu tienda.
Dios, ahora está engrandeciendo tu visión. Ahora le estamos creyendo a Dios en cosas que antes no podíamos creerle. Estamos viendo más que lo que veíamos antes. La visión se ha ampliado. Antes éramos pequeños, con mentalidad pequeña.
Una iglesita diminuta con dos o tres miembros que esperaban al pastor en la puerta para darle la mando después de haber asistido a un sermón del cual ya no recordaban nada. Todo el mundo se conocía y hasta almorzaban en la casa del más anciano con el pastor de invitado de privilegio.
Esa era la mentalidad de la iglesia. Pero ahora hay un Reino, hay una iglesia gloriosa que no conoce de templos ni organizaciones humanas, que se está levantando, con una mentalidad global y no social. Ya no es Rosario, ni Argentina. ¡Es el planeta entero para la gloria de Dios!
Expande tu mente, expande tu espíritu, porque Dios va a hacer cosas que, si te las contara, no lo podrías creer. Habacuc dice lo mismo. Si te contara lo que voy a hacer en los últimos días… Estas son las posturas que tenemos que tener para que el rey regrese.
En primer lugar, tiene que haber una activación del sacerdocio. En segundo término, tiene que haber alianzas. En tercero, tenemos que expandir el corazón del pueblo, extender la capacidad del corazón para la visión, para la fe, para recibir verdad.
Cambios. Tener suficiente tenacidad como para recibir un mensaje de estos, y desear otro en un par de horas. Y, por último, (Recuerda que te dije que subrayaras la palabra “vado”. Y cruzaron el vado. Vado significa transbordador, en español.
No es un crucero, es una lancha, una embarcación de trasbordo, no de viaje largo. Eso, desde la traducción en inglés. Pero la palabra en hebreo es mucho más interesante, porque se traduce como eslabón, puente o conexión.
Lo que dice, entonces, literalmente, es que Judá construyó un puente para traer al rey. Construyó un puente. Conectó el cielo con la tierra. Es como si la sincronización del cielo y de la tierra hasta aquí no hubieran estado sincronizadas. Tipo radio: una operando en AM y otra en FM.
Pero cuando tú logras funcionar en una misma frecuencia, entonces todo un andamiaje de cosa suelta empieza a tomar sentido. Y allí empieza a acercarse lo divino a lo material. A eso lo dice Efesios 1:10: El propósito de Dios es reunir todas las cosas en Cristo, tanto las que están en los cielos como en la tierra, por medio de la dispensación del cumplimiento de los tiempos.
Los tiempos se administran, aquí puedes verlo. Y nosotros, en este tiempo, conjuntamente con todos los que acepten y crean, estamos diseñando el final. Sincronizando. Hágase tu voluntad, aquí en la tierra, como se hace en el cielo. Porque cuando en la tierra se hace la misma voluntad que opera en el cielo, entonces es cuando se consuman los tiempos.