Es bueno reiterar un concepto ya desarrollado: Jesús fue tentado en tres áreas: 1) Tornar las piedras en pan es la revelación de la tierra. 2) Fue llevado al pináculo del templo; ese es el ámbito religioso y espiritual. Tiene que ser confrontado, destronado. 3) También fue tentado en las áreas de los reinos del mundo. ¿Cuáles fueron los reinos del mundo? Dinero, Sexo, Prostitución, Fama, Poder político, Drogas, Violencia. Jesús tuvo que ministrar dentro de cada reino y liberar a los cautivos. En cada caso específico, Él venció a la tentación legalmente. Dios no puede hacer trampas para vencer.
Entonces aparece en la escena el nombre del Anticristo. ¿Qué es un Anticristo? Uno que toma el lugar de otro. ¿Y dónde vive? Quedó dicho en otro estudio sobre las fortalezas: en medio de tus orejas. ¿Cuál es el templo de Dios al que Satanás quiere entrar para robar gloria y exaltación? Tú. Tú eres ese templo. Cualquier otro no fue pedido por Dios.
Filipenses 3: 10 = A fin de conocerle, y el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a él en su muerte.
Lo primero que deberás confrontar inevitablemente para tomar ciudades, es a la muerte. Es indispensable que no tengas miedo a la muerte. La llave para poder vencer es la Sangre, porque eso significa que has muerto, eso significa que, en ese lugar, ahora, vive Cristo. Reinas. No cuando te vayas al cielo sino cuando mates al YO y te sientes en los lugares celestiales. Un hombre que está muerto no siente nada; no le teme a la muerte porque ya está muerto. Tenemos que morir a todo lo que Cristo murió para poder experimentar la resurrección de Cristo.
Filipenses 3: 11-17 = Si en alguna manera llegase la resurrección de entre los muertos. No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.
Así que, todos los que somos perfectos, esto mismo sintamos; y si otra cosa sentís, esto también os lo revelará Dios. Pero en aquello a que hemos llegado, sigamos una misma regla, sintamos una misma cosa. Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros.
Prosigo hacia delante. Sigo poniendo presión. Nunca vas a obtener lo que Cristo logró para nosotros quedándote sentado en un templo. Lo vas a conseguir poniendo presión. Vas a tener que entrar en el territorio del enemigo…
2 Timoteo 2: 1-3 = Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús. Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros. Tú, pues, sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo.
Dice que tenemos que ser fuertes y esforzados en la gracia. No en la fe, porque la nueva vida que nosotros tenemos es por la fe del Hijo de Dios que nos ama. Su fe no necesita desarrollo. Su fe es perfecta. La fe trata con cosas. La fe cambia las cosas. Pero si vas a tratar con el corazón del hombre, lo que necesitas es Gracia. Lo que necesitas es un cambio de corazón y el único modo es muriendo al YO y sometiéndote a Dios. Convirtiéndonos en nada para nosotros mismos, porque lo único que Él quiere usar de nosotros es precisamente lo más maleable que tenemos: la nada. Es entonces en nuestra profunda debilidad en donde Él se hace fuerte. Esa es la Gracia de Dios.
2 Timoteo 2: 4 y 6 = Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado. El labrador, para participar de los frutos, debe trabajar primero.
Esa es la llave; la forma legal para operar. No con la fe del vecino, no con la oración del hermano, sino con la revelación propia que tú tienes. Tienes que meterte en tu propia revelación. Cuarenta días entró Él hasta que la Palabra se convirtió en Rhema y Él se redujo a nada.
Ya no había nada en Él. Entonces encaró a Satanás fuerte en el Espíritu de Dios y en el poder de Dios. Para apropiarte de algo tienes que caminarle por encima. Jamás vas a obtener algo si no te le acercas. La estrategia de Satanás es sacarte de tu territorio y meterte en la carne; su lo hace, tú pierdes autoridad. Ejemplo: en Deuteronomio 2 hay un principio: para poseer algo, primero hay que despojar algo. Esto significa que tienes que encarar algún tipo de confrontación. Si lo haces, dice el Señor, tu nombre va a ser reconocido en el infierno. ¿Qué te interesa más: ser reconocido por los hombres o ser reconocido en el infierno? La pregunta, es: ¿Conocen tu voz en el infierno?
Hechos 19: 8-13 / 15 = Y entrando Pablo en la sinagoga, habló con denuedo por espacio de tres meses, discutiendo y persuadiendo acerca del reino de Dios. Pero endurecidos algunos y no creyendo, maldiciendo el Camino delante de la multitud, se apartó Pablo de ellos y separó a los discípulos, discutiendo cada día en la escuela de uno llamado Tiranno.
Así continuó por espacio de dos años, de manera que todos los que habitaban en Asia, judíos y griegos, oyeron la palabra del Señor Jesús. Y hacía Dios milagros extraordinarios por mano de Pablo, de tal manera que aún se llevaban a los enfermos los paños o delantales de su cuerpo, y las enfermedades se iban de ellos, y los espíritus malos salían. Pero algunos de los judíos, exorcistas ambulantes, intentaron invocar el nombre del Señor Jesús sobre los que tenían espíritus malos, diciendo: os conjuro por Jesús, el que predica Pablo. //
// Pero respondiendo el espíritu malo, dijo: A Jesús conozco, y sé quién es Pablo; pero vosotros, ¿Quiénes sois?
Vemos como el verdadero Reino de Dios siempre sufre confrontación y violencia. Vemos que él habló con denuedo, coraje, por tres meses y que inmediatamente se levanta la persecución, la confrontación, para tratar de detener a Pablo y parar ese mensaje. Satanás confesó, según se manifiesta claramente en el versículo 15, algo así como: “Tengo experiencia porque he tenido varias confrontaciones con ellos”. Esto quiere decir que tú no puedes obtener territorios si antes no vences a los principados que operan en esos territorios.
Nuestro territorio, hoy, es la ciudad en la que habitamos. La mía se llama Rosario y está en la República Argentina. La tuya quien sabe cómo se llama y donde se encuentra. Tú lo sabes. Esa tiene que ser tu pasión y tu propósito. Ahora vamos a ir a Génesis 22 a enseñarte el propósito. Esto es una tipología de algo que ya está aconteciendo hoy.
Aquí vamos a ver el mismo principio: vemos como Dios le exige o pide a Abraham, cuando Dios dice: “Abraham”, él dice “Heme aquí”. Cuando habló con Moisés, Moisés dijo: “Heme aquí”. Vemos como Dios le pide a Abraham que le entregue su único hijo, el cual amaba. Su posesión preferida, su herencia, era la herencia de Abraham. Él le dijo: “Dámela a mí; sacrifícala”. Vemos que Abraham inmediatamente le dijo: “El muchacho y yo iremos allá y adoraremos a Dios”, y comenzó a subir a la montaña.
Lo que él no sabía es que, del otro lado, el cordero que iba a reemplazar a Isaac ya estaba preparado. Ese cordero, quiero que entiendas esto muy bien, no apareció allí en forma milagrosa o como por arte de magia. Ese cordero fue puesto allí por Jehová desde el mismo momento en que Abraham empezó a obedecer.
Génesis 22: 17-18 = De cierto te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar; y tu descendencia poseerá las puertas de sus enemigos. En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste mi voz.
Vemos que una promesa tiene que ser consumada. Es poseer las puertas del enemigo. Cuando Pedro le contesta a Jesús con total claridad y seguridad que Él es el Cristo de Dios, estaba junto a Jesús que estaba orando, y es durante esa oración en que el Espíritu de Dios le revela a Pedro quien es Jesús. Esto quiere decir que no es como muchos gustan de enseñar, una suerte de mezcla entre algo sobrenatural, divino y hasta esotérico. Es el producto de la obediencia y de seguir las rutinas que Dios estableció. Las puertas del Hades, – dice -, no prevalecerán contra la Iglesia, y todo lo que atáremos en la tierra, en su nombre, será atado en el cielo.
¿Pero tú me dices, querido hermano, que la Biblia expresa que “las puertas del Hades no prevalecerán contra la Iglesia” ?, Pero yo veo un enorme descalabro hecho por el infierno en nuestras congregaciones. Es que dice La Iglesia. No dice “tu congregación”. ¿Y no es la misma cosa? Hay casos en que sí, hay casos en que no…
La forma correcta de orar, mientras tanto y será bueno que lo expliquemos, no es necesariamente por peticiones, no es por tus necesidades, no es por lo que tú quieres. LA forma de orar correcta, es: Venga tu Reino y hágase tu voluntad en mí y a través de mí. El Reino de Dios es el reinado de Dios, su autoridad, trayendo al hombre una voluntad de obediencia al orden de Dios. Es la soberanía absoluta de Dios en todo poder y en todo territorio. No hay nada antes que Dios, nada al lado de Dios, no toma órdenes de nadie, no fue creado por nadie.
Él es vida. Él es existencia. No hay nada en Él que tenga que salir de Él y nada fuera de Él que tenga que estar dentro de Él. Él no se acuerda de nada porque no se olvida de nada. Él no tiene que aprender nada porque no hay nada que no sepa ya. Él es el Dios del eterno Hoy. Él puede mirar a la historia humana desde el principio al fin, o comenzar por el centro, porque todas las cosas son conocidas ante Él. Ha establecido su trono en los cielos y establece su autoridad.
Él es nada más (Y nada menos) que Dios. Él es el Rey del Kosmos, es Rey para siempre, sobre todas las edades y está involucrado en la encarnación humana. Ese Dios está interesado en ti. Todo ese Dios es para ti y para mí. ¿Lo crees? ¿Lo aceptas? ¿Lo ansías? Dios no te da vida eterna, no te da sanidad, no te da milagros. Él ES vida eterna, ES sanidad y ES milagros permanentes. Él ES Dios. Tú no recibes; tú te conviertes EN. Para este propósito son los hijos de Dios manifestados; para destrozar las obras de Satanás.
Cuando Jesús vino al Jordán para ser bautizado, Juan trató de prevenirlo, pero Jesús le dijo: “Deja que toda justicia sea consumada”. Se estaba sometiendo prácticamente a la autoridad terrenal, para que de ese modo Dios pudiera darle autoridad divina. De esta manera abrió la puerta de los cielos y entonces escuchó por primera vez a Dios que habló y declaró: “Este es mi hijo en quien tengo complacencia”. Estar bien con Dios significa estar viviendo bien delante de Dios, haciendo su voluntad y su propósito. La prioridad número uno con Dios, es: Su propósito. Dios es un Dios de propósitos.
Lo primero que nosotros debemos asumir y buscar es su reino, su justicia. Orad así: “Venga tu reino, hágase tu voluntad en mí y a través de mí en la tierra.” El reino de Dios está aquí, en vosotros; su reino, su dominio, su influencia, su territorio, es el lugar sobre el cual ese dominio es ejecutado. Era el propósito original de Dios para Adán, para que él tuviese dominio, autoridad, poder para juzgar y conquistar; multiplicarse y llenar la tierra, con la gloria de Dios. Sabemos que Satanás había sido lanzado a la tierra. La tierra se convierte en una prisión para él, y Adán era el carcelero.
Entonces Adán tenía la llave de la solución para todos los problemas siendo el carcelero. Sabemos que había caos en el planeta, lo vemos en el principio. Entonces vemos que Adán fue puesto para corregir el caos para que esta tierra pudiera ser restaurada. Vemos que el huerto donde fue puesto Adán, fue plantado en medio de fuerzas satánicas y de rebelión a su alrededor. No era entonces un jardín de rosas. Adán estaba puesto para gobernar y legislar conforme a las disposiciones celestiales.
Era finalidad judicial la que él tenía que ejecutar. La sentencia de Satanás. Dios es el juez. Adán no pudo. Hoy se repite el cuadro: Dios dicta sentencia, la iglesia debe ejecutarla. Podemos confirmar esto leyendo completo el Salmo 145, desde el verso uno hasta el veintiuno. Si hay un territorio que hay que poseer, es porque hay un enemigo al cual hay que despojar. Ese es el kosmos, hoy. Es una ejecución de desalojo, como cuando se saca un inquilino en mora o transgresión de una vivienda; se lo saca porque es considerado legalmente como un intruso
Cuando viene el enemigo Dios levanta un estandarte que lo hace correr. No es una cuestión de ver quien aguanta más, es cuestión de ver quien ejecuta más. La revelación progresiva del reino trae inmediata confrontación y persecución, porque es autoridad territorial. No hay pasividad, no hay timidez, tampoco cobardía, no hay lugar para la comodidad en el Reino de Dios. No hay zonas de confort. Cuando Dios nos habla es para darnos acceso, para entrar y poner presión. Para que tú puedas ir al frente y multipliques el Reino de Dios.
Ser un creyente. ¿Cuántos se conforman con ser, simplemente, – dicen -, un creyente? Bien; no es tan simple ni tan poca cosa. Ser un creyente es pensar que vamos a tener el cielo como corona. Ahora bien: ser un discípulo e ir alrededor de todas las naciones, eso es otra cosa.
Salmo 2: 8 = Pídeme, y te daré por herencia las naciones. Y como posesión tuya los confines de la tierra.
Quiero que prestes debida atención a este principio espiritual que considero esencial: las naciones son nuestra herencia. Esta tierra es nuestro trabajo para regresarla y restaurarla para que Cristo pueda ser desatado en los cielos.
Hechos 3: 19-21 = Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos (Está en plural), de refrigerio, y él envíe a Jesucristo, que os fue antes anunciado; a quien de cierto es necesario que el cielo reciba (Y esta palabra, RECIBA, en el original, es DETENER, ABRAZAR), hasta… (Es decir: No viene antes), …los tiempos (Otra vez en plural), de la restauración de todas las cosas, de que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde tiempo (Aquí está en singular, anótalo), antiguo, (Refiriéndose a Génesis).
Está detenido en los cielos y se quedará allí hasta que nosotros ejecutemos lo que debemos hacer. Muchos, todavía, y a favor de aquellas viejas teologías escapistas, suponen que Cristo puede venir YA mismo. Ni se fijaron que, si así sucediera, más de la mitad de la Palabra habría sido falsa. Vemos que somos la simiente de Abraham. No somos judíos, no somos caldeos, tampoco gentiles; pero somos una nueva creación de una simiente incorruptible, que es la iglesia del Dios viviente.
En Efesios 1:3 dice que hemos sido bendecidos con toda bendición espiritual y tenemos ya esta promesa con nosotros. De manera que no tenemos que andar persiguiendo bendiciones; somos bendecidos para ser bendición a las naciones. Y tenemos entonces un enemigo espiritual con el cual luchamos, contendemos, no contra carne y sangre, aunque él opera a través de carne y sangre. El Reino de Dios sufre violencia. Aquel que sufre violencia, califica. Cualifica para tener posteridad. Porque el Reino de Dios es para obtenerlo por la fuerza. No se consigue nada pasivamente, ¡Tienes que correr al diablo de tu mente, fuera de tu tierra, fuera de tu hogar, fuera de tu trabajo y fuera de tu ciudad!
Para poder obtener victoria, recuerda que Cristo dice: “Yo vivo a través de cada palabra que procede (Es decir: que está procediendo ahora) de la boca de Dios.” No debes hablar ni vivir del mensaje de ayer. No puedes vivir del alimento de ayer. Entiende: no puedes vivir con la gloria de ayer o con el movimiento de ayer. Lo que Dios hizo ayer, está hecho. Dios es un Dios de hoy, de ahora. Hoy es el día de salvación. ¿Cuándo vas a ejecutar la sentencia a Satanás? ¿Mañana? ¿Dentro de algunos días? ¿Cuándo? ¡¡¡AHORA!!! Hoy es el día.
Tenemos que creer. Es una seguridad creer. Cuando tú crees, tú puedes poseer, puedes confrontar con Satanás, vértelas con él cara a cara y vencerlo. Cuando Cristo escucha a Dios decir: “Tú eres mi único hijo” toma su propia decisión. Inmediatamente a ello, se ve confrontado con Satanás que llega para decirle: ¿Tú eres el hijo de Dios? Pero Cristo no responde, no trata de probar que sí lo es. Él no tiene nada qué probarle al diablo; lo que tiene que hacer es echarlo fuera.
Entonces vemos que si tú no tienes compromiso, lo que Satanás va a tratar de hacer contigo es lo que hizo con Jesús: ofrecerte un atajo espiritual. Satanás le dijo: “No vayas a la cruz, no mueras; yo te doy las naciones, te doy la gloria, no tienes que preocuparte; ¿Para qué vas a morir? Yo te lo doy sin que te mueras.” Según Santiago 1:12, la forma de obtener promesa es, primero, venciendo la tentación y luego recibiendo la bendición. Textualmente dice: Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que dios ha prometido a los que le aman.
Jesús fue tentado; a solas. En el desierto. En privado. Tú vas a ser tentado en tu intimidad, en privado porque eres Su cuerpo en la tierra. Cuando una generación no toma posesión, la promesa permanecerá hasta la próxima. Ahora si tu pensamiento es verte con las botas espaciales y en medio de un rapto, no tienes nada que impartirle a la próxima generación. Entonces nuestros hijos serán peores que nosotros, por si Cristo tardase en llegar. Cristo viene por una generación más que vencedora; la generación que se encargue de consumar Génesis 22…
Si puedes vencer en lo privado, serás recompensado abiertamente; pero si Satanás te acorrala en lo privado, allí mismo será donde te desafíe en público. Te va a tratar de humillar públicamente; te va a perseguir públicamente; te va a poner presión, tormento.
Hechos 16: 16-18 = Aconteció que mientras íbamos a la oración, nos salió al encuentro una muchacha que tenía espíritu de adivinación, la cual daba gran ganancia a sus amos, adivinando. Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, daba voces, diciendo: Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os anuncian el camino de salvación. Y esto lo hacía por muchos días; más desagradando a Pablo, este se volvió y dijo al espíritu: te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora.
Vemos que cuando Pablo va camino a la oración, inmediatamente es confrontado. Por una imitación de lo divino, por un paralelo satánico. Media verdad es igual a media mentira. Sonaba como Dios, pero era solamente seducción espiritual. La Palabra dice que en los últimos días, Satanás habrá de moverse con doctrinas seductoras, para lograr que el pueblo de Dios opere en contra de la voluntad de Dios. El mayor don deseado y necesitado para los últimos días, es el discernimiento.
Vemos que esta mujer con espíritu de adivinación está elogiando, – Como muchas veces se ha hecho y se sigue haciendo hoy en cualquiera de las congregaciones que tú conozcas -. A los hombres de Dios. Está tratando de conseguir la atención de los hombres por medio de verdades a medias. Vemos que Pablo está agitado en su espíritu, enojado espiritualmente, e inmediatamente procede a ejecutar sentencia y echa al demonio fuera. Entonces es que comienza la guerra.
Hechos 16: 19-23 = Pero viendo sus amos que había salido la esperanza de su ganancia, prendieron a Pablo y a Silas, y los trajeron al foro de las autoridades; y presentándolos a los magistrados, dijeron: Estos hombres, siendo judíos, alborotan nuestra ciudad, y enseñan costumbres que no nos es lícito recibir ni hacer, pues somos romanos.
Y se agolpó el pueblo contra ellos; y los magistrados, rasgándose las ropas, ordenaron azotarles con varas. Después de haberles azotado mucho, los echaron en la cárcel, mandando al carcelero que los guardase con seguridad.
Aunque los espacios no nos permitan compartir esta escritura en su contexto total, podremos ver de todos modos qué es lo que Dios está haciendo a través de esto.
Hechos 16: 33-34 = Y él (Habla del carcelero), tomándolos en aquella misma hora de la noche, les lavó las heridas; y enseguida se bautizó él con todos los suyos. Y llevándolos a su casa, les puso la mesa; y se regocijó con toda su casa de haber creído a Dios.
Se constituyó una nueva iglesia. ¿Sobre estas bases? ¿No parecería constituir la mejor manera, no es así? Ten en cuenta que Santiago 1: 2 dice que debes regocijarte cuando caigas en diversas pruebas y tentaciones, no despotricar ni apelar a la clásica “quejabanza”. Vemos que en medio de esto, a medianoche, Pablo y Silas comienzan a adorar y glorificar a Dios. Y de repente la tierra comienza a temblar. Esta actitud rompió con todo yugo y atadura, y edificó una nueva iglesia. Entiende.
Hechos 13: 2-7 = Ministrando estos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron. Ellos, entonces, enviados por el Espíritu Santo, descendieron a Seleucia, y de allí navegaron a Chipre.
Y llegados a Salamina, anunciaban la palabra de Dios en las sinagogas de los judíos. Tenían también a Juan de ayudante. Y habiendo atravesado toda la isla hasta Pafos, hallaron a cierto mago, falso profeta, judío, llamado Barjesús que estaba con el procónsul , Sergio Paulo, varón prudente. Este, llamando a Bernabé y a Saulo, deseaba oír la palabra de Dios.
Lo mismo que le acontece a Jesús puede acontecerte a ti. Él es el patrón y el ejemplo. Cuando Jesús escucha por primera vez la Palabra de Dios y la pone por obra, la encarna, la activa, es llevado por el Espíritu a ser tentado y confrontado. ¿Con qué intención? Para que pueda vencer. Ellos estaban orando y ayunando, y la Palabra de Dios habló y los activó, y fueron llevados afuera. Entonces, la revelación profética sólo es manifestada para activarte a ti y para impulsarte al sitio al que debes ir, que naturalmente, está afuera y no entre las cuatro paredes de un templo.
2 Crónicas 20: 20 = Y cuando se levantaron por la mañana, salieron al desierto de Tecoa. Y mientras ellos salían, Josafat, estando en pie, dijo: Oídme, Judá y moradores de Jerusalén. Creed en Jehová vuestro Dios, y estaréis seguros; creed a sus profetas, y seréis prosperados.
Esa palabra PROSPERADOS, aquí, significa “impulsados hacia fuera”. Dice que Pablo y Silas predicaron en Salamina y que desde allí se fueron a una isla. ¿Y con qué se encontraron allí? Con un exorcista, nada menos. Y para colmo, llamado Barjesús. En otras palabras: “hijo de Jesús”. Una falsa deidad. En el mismo comité está el procónsul, la alta autoridad de la ciudad. Vemos la cultura de la ciudad, vemos el corazón y el palpitar de la ciudad. Esto, aquí, se llama Hechicería. El espíritu controlador de la ciudad. Nunca vas a acomodar el sistema religioso; tienes que desafiarlo, no unirte a él. Tienes que ir en contra y tener una fe violenta, intrépida, corajuda.
Hechos 13: 8-11 = Pero le resistía Elimas, el mago, (Pues así se traduce su nombre), procurando apartar de la fe al procónsul. Entonces Saulo, que también es Pablo, lleno del Espíritu Santo, fijando en él los ojos, dijo: ¡Oh lleno de todo engaño y de toda maldad, hijo del diablo, enemigo de toda justicia! ¿No cesarás de trastornar los caminos rectos del Señor? Ahora, pues, he aquí la mano del Señor está contra ti, y serás ciego, y no verás el sol por algún tiempo. E inmediatamente cayeron sobre él oscuridad y tinieblas; y andando alrededor, buscaba quien le condujese de la mano.
Cuando hablamos del profeta, no estamos hablando del hombre, estamos hablando del espíritu del profeta, del Espíritu Santo, de la Palabra de Dios activada. Él es el profeta. Él es la Palabra de Dios. Él es el soplo de Dios. Su voz no puede ser manifestada o ejecutada excepto a través de tu aliento. Pablo ya no era Pablo. Estaba lleno del Espíritu de Dios y el Espíritu de Dios era el profeta, era quien declaraba, era un vaso cargando la plenitud de Dios igual que tú cuando tú abres tu boca. Viene del Espíritu, es Dios contra Satanás. Un vocero de Dios.
Estar lleno del Espíritu significa que eres inspirado. Estar lleno no significa estar inmóvil, es como las velas de un velero. Es un viento tempestuoso, el viento y el soplo de Dios en tu vida. No es una paloma sentada en tu hombro. La Palabra le llama, a eso, “Ríos de agua viva corriendo de tu interior”. Y si la Palabra lo llama así, ¿Quiénes somos nosotros para decir otra cosa? Cuando la Palabra sale, arrasa con todo, no hay nada que la detenga; destroza por sí misma toda oposición. Eso es estar lleno.
Ellos estaban viendo cómo se pervertía la obra de Dios, como se esmeraban por mantener a toda una sociedad en la oscuridad. Estaban siendo pervertidos por un don falso, por un paralelo satánico. Pero Dios, a través de Pablo, muestra la verdad y el don mayor. Todo el mundo le teme al falso profeta, al falso maestro, a la adivinación, a la hechicería, pero tenemos algo que es mayor y tenemos que desafiarlos para que ellos puedan ver que hay una demostración, que no es vano palabrerío. Dios tiene al verdadero profeta de Dios.
Hechos 13: 12 = Entonces el procónsul, viendo lo que había sucedido, creyó maravillado de la doctrina del Señor.
Dice que creyó a la doctrina del Señor. Pero fíjate que Pablo nunca predicó ni un versículo ni un capítulo. No existía más que el Antiguo Pacto y estaba en rollos. ¿Cuál fue, entonces, la doctrina que Pablo predicó? ¿Cuál fue la enseñanza aquel día? El puntapié que le dio al diablo fue la enseñanza. Estaban maravillados de la doctrina de Dios. No con palabras; el Reino de Dios no es con palabras; es con demostración del poder del Espíritu Santo. Todos tenemos la capacidad de tenerlo. Lo que hoy prolifera demasiado abundantemente, son palabras.
Dicen: “¡Satanás! ¡Te vamos a destruir, te vamos a resistir, te vamos a atar!” Y todo es hablar, hablar y hablar, pero no hay acción ni demostración. ¿Sabes lo que andan haciendo los demonios por las calles? Andan buscando quien los desafíe. Cuando el procónsul vio los dones del Dios verdadero, creyó. Voy a decirte algo que te hará pensar. ¿Alguna vez viste un rey? ¿Sí? ¿Por la televisión, alguno de Europa o Asia? ¿Has prestado atención a la extraordinaria pompa, protocolo, gala excelsa y multicoloridad? ¿Crees que se lo merecen? Por ser reyes, ¿Verdad? Bien. Tú, aquí, eres Rey. Hijo dilecto del Rey de reyes y Señor de Señores. Allá “arriba”, príncipe, pero aquí, Rey. ¿Necesitas algo más?
Nadie se atreve a tocar a un embajador. Si alguien toca a un embajador, hay guerra. Cuando se toca a un embajador, se toca al gobierno, país o reino al cual él representa. Satanás no puede tocar a un verdadero embajador del Reino si antes no se enfrenta con Cristo.
Lucas 9: 1-2 = Habiendo reunido a sus doce discípulos, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios, y para sanar enfermedades. Y los envió a predicar el reino de Dios, y a sanar a los enfermos.
¿Qué mensaje les mandó a predicar? El Reino de Dios. No predicó denominación, doctrina o teología filosófica abstracta. Predicó: El Reino de Dios está aquí. Según lo hacía Él, así los envió a ellos. En este lugar Él les da autoridad a sus discípulos sobre demonios y enfermedades.
Lucas 9: 37-40 = Al día siguiente, cuando descendieron del monte, una gran multitud les salió al encuentro. Y he aquí, un hombre de la multitud clamó diciendo: Maestro, te ruego que veas a mi hijo, pues es el único que tengo; y sucede que un espíritu le toma, y de repente da voces, y le sacude con violencia, y le hace echar espuma, y estropeándole, a duras penas se aparta de él. Y rogué a tus discípulos que le echasen fuera, y no pudieron.
Vamos por partes concretas y específicas: ¿Tenían o no tenían autoridad para hacerlo? La tenían. ¿Y entonces qué fue lo que pasó? Pasó, sencillamente, que no pudieron vencer a un pequeño demonio fastidioso. ¿Sabes por qué?
Verso 41 = Respondiendo Jesús, dijo: ¡Oh generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuando he de estar con vosotros, y os he de soportar? Trae acá a tu hijo.
Aquí vemos al diablo en aquella ciudad, bajo la influencia de una generación maldita y un espíritu perverso. Un espíritu de incredulidad. Jesús comienza a revelar el problema. Vemos la raíz de la incredulidad. No puedes estar ni operar bajo la influencia de una generación perversa. No puedes estar viviendo conforme a la legislación de un sistema cultural perverso. Escucha: no somos latinos, no somos sajones, no somos ni italianos, ni españoles, ni alemanes, ni chilenos, ni peruanos, ni mexicanos, ni bolivianos ni argentinos. Somos ciudadanos del Reino de Dios. No de abajo, sino de arriba.
Por encima de la generación perversa, por encima de la cultura. Tú no puedes expulsar pecado con pecado. Es una simiente pervertida la de abajo. No eres de abajo. Tienes que saber quién eres. Quien está en ti y a través tuyo. Cuál es el reino que representas y a quien vas a declarar. No eres peregrino, eres pionero. La batalla no es nuestra, es de Dios. Pero la victoria es para nosotros.
Versos 54 al 56 = Viendo esto sus discípulos Jacobo y Juan, dijeron: Señor, ¿Quieres que mandemos que descienda fuego del cielo, como hizo Elías, y los consuma? Entonces volviéndose él, los reprendió, diciendo: vosotros no sabéis de qué espíritu sois; porque el Hijo del Hombre no ha venido para perder las almas de los hombres, sino para salvarlas. Y se fueron a otra aldea.
¿Recuerdas cuando Satanás le ofreció a Jesús todos los reinos del mundo? Los reinos del mundo que atan al pueblo en la tierra. Y no de ellos, el mayor, es la religión. Dinero, prostitución, drogas. Pero entonces él, con mucho éxito, ministró, de cada reino, a una persona: los liberó a todos. Y los trajo al reino de Dios. Entonces vemos que una generación perversa, que es como decir torcida, fuera de objetivo, es la que busca trastornar la dirección y el propósito, sacarte a ti del camino de dios y revocar el propósito por el cual fuiste creado.
No tienes que irte de la iglesia, puedes estar allí, el pecado es no hacer el propósito. La religi8ón pervierte. Tiene una forma, pero no tiene el poder. Hay formas de religión, incluso, que niegan el poder. No que no lo creen, sino que no lo permiten. Te niega el derecho a ejecutar. Y para eso vinimos. Los discípulos le pedían autorización a Jesús para hacer lo que – ellos lo habían leído en los rollos -, había hecho Elías. Es decir: Creían que Jesús iba a efectivizar sus ideas, ya que lo que estaban proponiendo era ciento por ciento bíblico.
Que falta de revelación tenían los discípulos. Así es la religión; te quita hasta las medias sino te portas bien con ella y sus organizaciones. Por eso es que no pueden expulsar demonios. A un espíritu perverso no lo puede echar fuera otro espíritu perverso. ¿Está claro? Por esa misma razón, y ya sin necesidad de hacer otra historia que no sea la de cualquier congregación evangélica del planeta, es que la palabra profética jamás es bien recibida. Ha sido dicho que: A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron.