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Más Allá de la Apostasía

Todavía en estos tiempos de pandemia, hay un cincuenta por ciento de la iglesia que sigue hablando del gran avivamiento que viene. No sé realmente de donde sacaron eso, pero parecería ser que diciéndolo y creyéndoselo su fe se agranda y su esperanza se despierta. No es eso lo que dice la Palabra. En nuestras biblias encontramos detalles de lo que ahí llaman últimos tiempos, y esos tiempos tienen mucho más que ver con la apostasía profetizada que con un supuesto avivamiento. Entonces allí es cuando cientos de cristianos bien intencionados pero carentes de información, se preguntan: ¿Qué cosa es la apostasía? La apostasía en el cristianismo hace referencia al rechazo de esa fe por parte de una persona anteriormente cristiana. … Engaños: cristianos que encuentran herejías y falsas enseñanzas difundidas por falsos maestros y profetas que amenazaban con seducirlos fuera de su devoción pura a Cristo. Un apóstata es una persona que reniega de su fe genuina con la que ha sido instruido y comienza a emitir afirmaciones que se enrolan directamente en lo opuesto. Justamente. Un avivamiento inexistente, por ejemplo.

2 Tesalonicenses 2: 1-4: Pero con respecto a la venida, (Paroussia) de nuestro Señor Jesucristo, y nuestra reunión con Él os rogamos hermanos, que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar, ni os conturbéis, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera nuestra, en el sentido de que el día del Señor está cerca. (Algunas personas estaban enseñando, aún en aquel entonces, que el Día del Señor ya había venido. Él decía que era imposible. Explicaré por qué, y él sigue diciendo) Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios.

Así que Pablo dice muy claramente que el fin del siglo, que ya sabemos que es Sistema,  no puede venir hasta que se manifieste a lo que llamamos el Anticristo, el hombre de pecado, el hijo de perdición, la Bestia. Tiene cuatro títulos. Te los repito una vez más: Hombre de pecado, Hijo de Perdición, Anticristo y la Bestia. Sin embargo, no pueden manifestarse hasta que haya deserción de la fe. La palabra que se traduce como “el hombre de pecado”, proviene del griego, y significa justamente: Apostasía. No sé cuántos de ustedes saben con claridad desde la revelación, lo que significa la palabra Apostasía, pero para eliminar dudas y apuntar al más bajo nivel de información, te lo reitero: Apostasía significa rechazo deliberado de una verdad revelada. Así es que, entonces, mientras la iglesia permanezca fiel a la verdad y comprometida, la iglesia será una barrera que el anticristo no podrá atravesar. Lo primero que tiene que hacer es romper la fortaleza de la iglesia, y eso le abrirá una brecha. Y la forma de debilitarla, es mediante la apostasía.

Esta palabra se usa una sola vez, en Hechos 21:21, donde Santiago le dice a Pablo que la gente está diciendo que él enseña apostasía contra la ley de Moisés. De eso se desprende que el contexto es siempre religioso. Tiene que haber apostasía, un rechazo deliberado de la verdad revelada al interior de la iglesia, antes de que el anticristo pueda ser revelado. Ya estamos viviendo en el tiempo de esa apostasía. A lo largo de la vida de la iglesia, en todas sus mejores o peores expresiones, han existido malos sacerdotes, papas y líderes de diversos credos, incluidos ministros de los nuestros, que han sido corruptos, inmorales, ambiciosos y con toda clase de maldad. Sin embargo, pese a todas estas duras falencias, y más allá de sus pecaminosidades personales, nunca han negado las verdades básicas. Porque en realidad, esas verdades son las que les han dado el poder. Nunca han negado el nacimiento virginal de Jesús, la deidad de Jesús, su resurrección física y su ascensión al cielo.

Pero, en este siglo y empezando justo en el final del último siglo en Alemania, hubo una negación sistemática de todas las verdades básicas de la fe cristiana. Esta se ha extendido por toda la tierra y ha infectado cada parte de la iglesia. Personalmente, creo que el colapso de la fe bíblica en la iglesia en Alemania, fue lo que le abrió el camino en su momento y su tiempo a Adolfo Hitler. En una escala mayor, el colapso de la fe bíblica en la iglesia, que sería lisa y llanamente la apostasía, podría abrirle el camino a alguien que sería definitivamente mucho peor que Hitler, sin detenernos en especular si será de derecha o de izquierda. Ese será de alguna manera el representativo humano más puntual del anticristo. Hay otro punto más, si es que podemos ir más allá de la apostasía, y son los diversos movimientos denominados de género, donde a partir de argumentos muy sólidos y valederos, se han tergiversado luego para llevarlos al terreno de la apostasía. Y no estoy hablando de movimientos que hayan salido del mundo secular, precisamente.

Es decir que no quedará nada de las verdades centrales de la Biblia, que ellos reconozcan. Los creyentes no tenemos que fastidiarnos ni enojarnos por esto, porque fíjate que termina siendo la evidencia más clara de que la Biblia no miente y que lo que dice es verdad. La Biblia dijo hace mucho tiempo que esto sucedería, y ahora está sucediendo. No debemos perder nuestro tiempo desesperándonos por causa de la apostasía, sino que debemos ser realistas y tratar de entender cuál es el verdadero significado de esto y qué es lo que nos revela que va a pasar. La respuesta es que el anticristo está próximo a manifestarse. Y esto, que suena tan apocalíptico, tan a oscurantismos del siglo pasado es, sin embargo, una prueba contante y sonante de que nada de lo que fuera profetizado dejará de cumplirse. Sólo que no siempre lo hará de ese modo literal y hasta infantil que muchos creyeron ver y así enseñaron, produciendo reacciones en mucha gente que, a partir de algo llamado sentido común, prácticamente abandonaron la fe. Anticristo.

Ahora bien; la palabra “anti”, permíteme explicarte; anticristo, anti-mesías, tiene que ver con el conocimiento de que Cristo, es la forma griega de Mesías. Anti, en griego, tiene dos significados. El primero, “contra”, el segundo, “en lugar de”. Así que, el espíritu del anticristo, opera en dos etapas. Primero, quita al verdadero Cristo de su iglesia, pero no termina ahí, porque luego lo reemplaza por un cristo falso. Esa es la obra completa. Donde quiera que vemos a Jesús siendo sistemáticamente rechazado en su propia iglesia y deshonrado, ese no es el fin, es sólo la primera parte. La segunda parte, es reemplazarlo con otro que es el llamado anticristo. A mi modo de entenderlo, y no creo ser el único, yo creo hay una sola causa que no permitirá que el judaísmo y el islam lleguen a formar una sola religión mundial como muchos creen vislumbrar. Y esa causa es Jesús. Tú y Mi causa.

Si simplemente pudieran deshacerse de esa figura histórica que es Jesús, ellos se unirían, no tengas dudas. En Israel actualmente se habla de las tres grandes religiones monoteístas del mundo, y no creo descubrirle nada a nadie que no tenga cierta capacidad de observación, si les digo que hay ciertas y determinadas fuerzas muy preocupadas y ocupadas en tratar de quitar a Jesús. Ha sido dicho por gente que tiene mucho conocimiento y trayectoria, que en algunos lugares llamados cristianos, se permite hablar de Buda, Platón o Martin Luther King y nadie se fastidia ni se molesta, pero que si se habla acerca de Jesús, todo el mundo se enoja. ¿Cuál vendría a ser ese espíritu? Espíritu de anticristo, sin dudas. Y está allí, no hay que esperar ningún futuro incierto. Mira lo que dice Juan acerca de los anticristos.

(1 Juan 2: 19) = Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros; porque si hubiesen sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros.

Esto nos deja en evidencia que el anticristo, cuando comienza a manifestarse, lo hace en asociación con la iglesia. Se le llama hijo de Perdición. Sólo hay otra persona en el Nuevo Testamento llamada hijo de perdición. ¿Recuerdas quien fue? Judas Iscariote, el también llamado falso apóstol. Fue un apóstol apóstata. Entonces es muy claro en esencia lo que podemos buscar. Miremos otros dos pasajes de esto que tiene a todas luces, origen satánico. 1 Timoteo capítulo 4, que como todos sabemos, se relaciona específicamente con los últimos días.

(1 Timoteo 4: 1) = Pero el Espíritu (Tiene mayúscula, nos habla del Espíritu Santo)  dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, (Perdón: dice que algunos apostatarán de la fe, ¿No es cierto? ¿De cuál fe se supone que habla? De la fe cristiana, sin dudas. Bueno, permíteme decirte que ninguno se puede apartar de la fe cristiana si antes no ha militado en ella) escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios; Es notorio que habrá muchos espíritus engañadores y demonios que se desatarán en la iglesia para hacernos abandonar la fe.

(2 Timoteo 3: 1-13) = También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita.

Porque de éstos son los que se meten en las casas y llevan cautivas a las mujercillas cargadas de pecados, arrastradas por diversas concupiscencias. Estas siempre están aprendiendo, y nunca pueden llegar al conocimiento de la verdad. Y de la manera que Janes y Jambres resistieron a Moisés, así también éstos resisten a la verdad; hombres corruptos de entendimiento, réprobos en cuanto a la fe. Mas no irán más adelante; porque su insensatez será manifiesta a todos, como también lo fue la de aquéllos. Pero tú has seguido mi doctrina, conducta, propósito, fe, longanimidad, amor, paciencia, persecuciones, padecimientos, como los que me sobrevinieron en Antioquía, en Iconio, en Listra; persecuciones que he sufrido, y de todas me ha librado el Señor.

Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución; mas los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados.

En este texto, donde leemos la palabra Engañadores, en griego dice Encantadores. Se ha investigado esto con muchísima seriedad, utilizando más de un diccionario de griego para tratar de no cometer errores. Un encantador, es un mago. Es alguien que practica el ocultismo. Se han usado los encantamientos hasta este mismísimo tiempo para hacer hechizos, una palabra que si bien nos remonta casi con nostalgias a nuestra época infantil de cuentos de hadas y gnomos, hoy sabemos que no tienen nada de romántico ni de infantil, y que han costado derrumbes ministeriales, pecado y hasta muerte física y espiritual.

Así es que, lo oculto y lo manifiestamente satánico van a ir en aumento hacia el final del siglo, de este tiempo, de este sistema. ¿Y cuál se supone que va a ser el resultado? Es un muy estrecho paralelo del derramamiento del Espíritu Santo de Dios, y el resultado, va a ser una iglesia ramera. Que no se le llama así despectivamente, en forma de discriminación o como insulto ofensivo, sino de un modo descriptivo de lo que conlleva la antigua profesión de una ramera: venderse a quien esté dispuesto a pagar su precio. De la misma manera en que el Espíritu de Dios produce la novia, los espíritus satánicos producen la ramera.

(Apocalipsis 17: 1-5) = Vino entonces uno de los siete ángeles que tenían las siete copas, y habló conmigo diciéndome: Ven acá, y te mostraré la sentencia contra la gran ramera, la que está sentada sobre muchas aguas; con la cual han fornicado los reyes de la tierra, y los moradores de la tierra se han embriagado con el vino de su fornicación.

Y me llevó en el Espíritu al desierto; y vi a una mujer sentada sobre una bestia escarlata llena de nombres de blasfemia, que tenía siete cabezas y diez cuernos. Y la mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, y adornada de oro, de piedras preciosas y de perlas, y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación; y en su frente un nombre escrito, un misterio: BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA.

Esto nos está mostrando que ella es la que aparece como la gran ramera, Babilonia, en la dimensión espiritual. Babilonia fue el epicentro de dos cosas: la idolatría y la brujería. Hay muchos pasajes que confirman y reafirman esto. Así es que lo que estamos enfrentando es una falsa iglesia, fortalecida por la brujería y llena de idolatría. Y ahora presta atención a esta declaración, algo que no podemos ignorar y es nuestra obligación conocer. Porque creo que ya no le descubro nada a nadie que esté espiritualmente despierto, que el enemigo más grande que hoy por hoy tiene la iglesia, no son los demonios ni el mismísimo diablo, sino la iglesia falsa.

(Verso 6) = Vi a la mujer ebria de la sangre de los santos, y de la sangre de los mártires de Jesús; y cuando la vi, quedé asombrado con gran asombro.

Yo creo que debemos ser tan sabios como Elías. Porque Elías no tenía ninguna duda de lo que Jezabel haría contra él si le fuera posible. Creo que tenemos que anticipar y ve que tenemos un enemigo al cual le causaría mucho placer vernos destruidos por completo. Y las veintitrés expresiones que voy a compartirte ahora, son la mejor prueba de que lo está logrando en gran medida. Mira estas evidencias que seguramente podrás comprobar sin retirarte demasiado de tu lugar de residencia:

1.- La vida frívola de los llamados a sí mismos, “cristianos”. Sus vidas no difieren en nada a las de sus vecinos que no son creyentes ni jamás pisaron una iglesia.

2.- La manifiesta insensibilidad hacia la santidad de Dios. Se pretende hacer partícipe a ese Dios santo de algunos temas en los que la santidad está ausente.

3.- La naturalidad con la que se practica el pecado. Se lo disfraza de distintas maneras y con diferentes argumentos, todos apuntados a hacer “lo que se siente”, en lugar de lo que lo que se debe como hijos de Dios.

4.- La introducción en la iglesia de cuanto estilo de adoración extravagante y hasta ridículo vaya surgiendo. De esto, los más grandes podemos decir que hemos visto casi de todo.

5.- El desprecio declarado hacia la sana doctrina. Es mucha, pero muchísima la gente que asegura ser cristiana que opta por el bonito discurso del coaching motivador, por sobre lo que la Palabra de Dios nos dice.

6.- Desprecio por la instrucción. Nadie pierde dos minutos de su tiempo en estudiar las Escrituras. Resulta mucho más cómodo oír las enseñanzas por la televisión, las redes o la radio. Entretenimiento.

7.- Una marcada indiferencia hacia la Palabra de Dios. A muchos cristianos les aburre que le recuerden versículos o conceptos. Prefieren quedarse con algunos más…modernos, que esgrimen ciertos comunicadores sociales disfrazados de ministros.

8.- El materialismo de las iglesias, ministros y miembros. Todo tiene un costo, un precio, un valor en moneda. Estudios, libros, mensajes, oraciones, todo está en venta con el artilugio mal interpretado de que el obrero es digno de su salario, lo cual es cierto, pero como desea pagar su patrón, no como pretende percibirlo el obrero.

9.- Las competencias para ver quién tiene la iglesia más grande. Esto es lo más clásico y tradicional dentro de la iglesia cristiana. Y está tan asumido como normal que nadie o casi nadie se preocupa.

10.- El número alarmante de ministros que caen en los más diversos pecados de los más fuertes y graves, mayoritariamente el sexual y que pese a ello siguen inamovibles en sus púlpitos originales.

11.- El concepto tan bajo que el mundo secular tiene de las iglesias, de los ministros y de los cristianos. Esto nos enoja mucho, pero nos enoja mucho más cuando vemos que en gran parte los asiste la razón.

12.- Los estilos de adoración sensuales de parte de músicos, vocalistas y cantantes. En muchos casos, una estrella de la música cristiana desata los mismos gritos histéricos de las jovencitas que un artista secular.

13.- El protagonismo y señorío que muchos líderes tienen sobre las iglesias. Algunos de ellos tienen a hombres o mujeres en una calidad y estilo que nada hace envidiar a la esclavitud total.

14.- El nepotismo que hace de las iglesias una empresa familiar. ¿Nadie se atreverá a preguntarle a esa gente como es que todos sus familiares tienen un llamado claro de Dios para servir donde lo están haciendo?

15.- La facilidad con que las personas se hacen cristianas, se bautizan y se hacen miembros de las iglesias. Son procedimientos preestablecidos que en muchos casos parecen emular a los que se observan en los clubes.

16.- La sustitución de la Biblia por la Psicología. No son pocos los cristianos que, cuando viven problemas emcionales importantes, descartan la sanidad del alma por poder divino para adoptar los recursos de Freud.

17.- La politiquería, (Que no tiene nada que ver con la lógica política institucional, sino que es una copia grotesca) cierto caciquismo pueblerino, que produce en algunos líderes una autoridad sobreevaluada, el apadrinamiento, (Sólo son eficientes los cercanos al líder) y la burocracia (Casi un equivalente a no permitir milagros en el día de reposo) que distinguen a tantas personas que ostentan cargos eclesiásticos.

Diecisiete. Creo que hay muchos más, esto es apenas una muestra. Y lo que también creo, es que quien tenga verdaderamente sensibilidad y discernimiento del Espíritu Santo sabe perfectamente bien que esta es la realidad de la iglesia contemporánea, que camina al filo de la cornisa de la apostasía. Lo que nos corresponde hacer, para enmendar esto y salir otra vez a la superficie de manera renacida en Cristo, es.

1.- Humillarnos. Que no significa exponernos al mundo para que nos avergüence con sus burlas, sino plantar nuestras rodillas mentales y llenas de vanidad ante la presencia del Señor.

2.- Arrepentirnos de todo corazón, que no es justamente sentir remordimiento por actitudes negativas o equivocadas, sino volver a nuestro punto de partida y asegurarnos de no volver a repetir lo malo que hayamos hecho.

3.- Regresar a la Biblia como auténtico reaseguro de no perder el derrotero de nuestra ruta verdadera. Cuando no sepas que hacer o como hacerlo, será la Palabra y la revelación del Espíritu Santo la te dará guía.

4.- Como consecuencia natural de esto, y en contrapartida a lo que hoy por hoy practica una enorme cantidad de iglesia, abandonar definitivamente todo aquello que no se encuentre avalado por la Palabra.

5.- Procurar por todos los medios, ser como la iglesia del Libro de los Hechos. Esto es, en suma, luchar en contra de la apostasía. Cualquier otra cosa, apenas un parche para disimular el agujero satánico producido.

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febrero 25, 2022 Néstor Martínez