Estudios » Crecimiento

En el Ámbito de las Simientes

Hasta el día de hoy, creo yo, hemos intentado entender el mensaje del Reino. Algunos más confundidos que otros, pero ahí van. No sé si la palabra confuso es la correcta. Creo que lo más complicado de todo esto es tener la certeza para abortar enseñanzas tradicionales, clásicas y legendarias, a la luz de la revelación presente.

Yo no voy a defender ninguna verdad, porque la verdad no necesita defensa. Tampoco necesita tu opinión para prevalecer. La verdad existe en ausencia de opiniones. Hemos sido fieles en estudiar y respaldar la verdad con más que suficientes escrituras.

Compartimos con ustedes y leímos las escrituras. Vimos con nuestros ojos, que ahí decía lo que se estaba diciendo. Si eso que viste con tus ojos destruye lo que aprendiste, no me llores. Enójate con el Libro, en todo caso, que es el que te está diciendo las cosas como son y no como las han querido pintar o disfrazar.

No hagas cambios drásticos. La transición toma tiempo. Y si hay algo que es difícil, eso es guiar a un pueblo cuando tú también estás transicionando. Creo que es un llamado a concentración de estudio. Creo que tenemos que hacer lo necesario por tener los privilegios que brinda la enseñanza genuina más a menudo.

Tenemos que salir de la vida casual y normal, y pagar el precio por seguir aprendiendo. Creo que tenemos que tener sed y hambre, no por cosas emocionales, sino para verdaderamente escudriñar escrituras. Que el hambre nos consuma de tal manera que, a pesar de trabajar ocho o diez horas, tener que atender tu familia, le robes a tu sueño tres horas más y escudriñes por encima de la enseñanza tradicional.

Estoy hablando de que vamos a tener que pagar el precio si queremos ser parte de lo que está por suceder en el ámbito espiritual, y que la doctrina que hemos tenido hasta ahora, buena en su esencia, no es suficiente para sacar al diablo de tu ciudad, pueblo, aldea, provincia, departamento, condado, región o país.

Así es que vamos a tener que entender, te diría que concienzudamente, que no se trata de una doctrina nueva, no se trata de una nueva enseñanza, sino de una que ha sido oscurecida por ignorancia del pueblo. Siempre estuvo ahí. No fue algo escrito hace poco tiempo.

Esto no fue extraído de una visión, ni tampoco copiado de un libro; simplemente fue leído en la Palabra. Verso por verso. Aprende a leer la Biblia en texto, y abrace el corazón de lo que Dios está diciendo, y no la letra. El corazón de lo que Dios está diciendo.

Hemos interpretado, entonces, lo que es el verdadero evangelio de Dios, y ya hemos visto en otros trabajos, que no podemos separar al Reino del evangelio. Que el evangelio y el Reino es una misma cosa. Porque el evangelio no es otra cosa que las Buena Nuevas.

Por esa razón, debo recordarte una vez más que, todo evangelio que no produce esperanza, no proviene de la boca de Dios. Estamos hablando del corazón de Dios, no de la letra. Es imposible que Dios quiera destruir y quiera arrasar con el planeta, y llamarle a eso Buenas Nuevas!

El reino, aunque es ahora, aguardamos juntamente una manifestación literal futura. Sabemos que el Reino es una dimensión de poder e influencia, es el área, perímetro o jurisdicción sobre la cual opera la influencia de un rey. Y que si el rey opera y tiene influencia en su vida, tú comprendes parte de este Reino.

¿Por qué todo? Porque es necesario entender legalmente, los términos legales de nuestra existencia. Si no tenemos términos legales para operar en la tierra, no vamos a tener éxito tratando de restaurar. Lo que ha de restaurarse, es el Reino de Dios. Y cuando el Reino de Dios fluya a perfección, humanamente hablando, dentro de tinieblas, entonces esto habrá creado un estandarte.

Y cuando hablamos de restaurar, no nos referimos a que las calles van a ser de oro y que no va a haber un pecador en ellas. La Palabra claramente nos dice que los tiempos se pondrán peores. Pero, dentro de ese tiempo, tiene que haber un estandarte, un ejemplo levantado, que pueda juzgar a los reinos del mundo.

Él va a ser un ejemplo, una medida. Esta es la iglesia de Dios, se ha levantado en justicia, en poder, excelencia, en autoridad; su gobierno funciona, es próspera. Tiene sabiduría, no son los desempleados, los desocupados, tienen poder, tienen elocuencia.

Ahora Dios puede decirle al mundo: ¿Has visto a mi siervo Job? No hay nadie como él en la tierra. Por eso te juzgo. Pero, mientras no haya contra qué juzgar, no se puede juzgar lujuria en el mundo, si hay lujuria en la iglesia. No se puede decir que la política es sucia e hipócrita, si existe política religiosa.

No se puede juzgar la pobreza del mundo, si nosotros no somos fieles con todo lo que se nos ha enseñado por la Palabra respecto a los bienes materiales. Esa, de alguna manera, es la restauración de la cual estamos hablando. Lo repito para aclarar todas las dudas.

Eso es lo que está aguardando Cristo para regresar: una iglesia más que vencedora. Entonces, simultáneamente, tú serás incorporado a incorrupción, y los inicuos serán tomados al infierno. Tú serás elevado, y el inicuo rebajado. Simultáneamente.

Sabemos que el Reino funciona. El problema ha sido y sigue siendo: ¿Dónde? ¿Cuándo? ¿Por qué? ¿Qué jurisdicción tiene el Reino? ¿Cuál es nuestra función? ¿Cuál es la objetividad de nuestro ministerio? ¿Qué o cuál, según Dios, es el propósito de nuestra existencia como iglesia?

La palabra iglesia, vale la pena mencionar, -te reitero una vez más-, es la palabra eklessia. Es un grupo de representantes, militantes y políticos. No tiene nada que ver con religión. Nabucodonosor tenía una iglesia. Asiria tenía una iglesia. El diablo tiene una iglesia.

Es un grupo que representa la constitución del gobierno que lo envía. Eso es una iglesia. Los llamados, los elegidos, la cámara de representantes del rey. Cuando el rey hablaba, la iglesia salía a caballo declarando: ¡El rey habló! ¡El rey habló! Esa era la iglesia, muchos lo hemos visto en las películas sobre el tema.

Sólo un problema: hoy el rey habla y nosotros nos quedamos abstraídos mirando al infinito como si el rey no hubiera abierto la boca. Y cuando ellos decían: ¡El rey habló! Eso se convertía en ley, y juzgaba al que no obedecía. Fíjate que la palabra del rey, juzga.

Sólo un problema: para ser rey, hay que ser sacerdote, primero. Si no eres sacerdote para con Dios, la palabra de rey tuya no tiene autoridad. Él lo dijo de esta manera: Si no vences en privado, no tendrás éxito públicamente. Quiero comenzar esto desde la Biblia en 1 Corintios 15. Te voy a dar unas estrategias que te van a dejar atónito.

(1 Corintios 15: 24) = Luego el fin, cuando entregue el reino al Dios y Padre, (A eso viene, a entregarlo), cuando haya suprimido todo dominio, toda autoridad y potencia.

(25) Porque preciso es que él reine (O sea: está reinando, y que continúe reinando) hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies.

Aquí nos da que una de las características de nuestro trabajo es suprimir. La palabra suprimir significa excluir, renovar, descartar, anular efectividad, desplazar, prohibir influencia, controlarlo. Tenemos que anular, desplazar, descartar y controlar todo dominio, toda autoridad, toda potencia.

Tres dimensiones. Dominio, autoridad y potencia. Muy parecido a Efesios 6. Principados, Potestades, Gobernadores, Huestes de Maldad. Estos afectan las tres áreas del cuerpo. Afectan tus costumbres, tu estilo de vida. Los principados le dan la tonalidad a la ciudad. También afecta la filosofía y el alma de la ciudad.

La educación. Pero también afecta el cuerpo las acciones de los hombres, y lo que manifieste en la ciudad. Recuerden que estos principados le dan tonalidad a las naciones, y nuestra lucha no es contra carne ni sangre. Y para que cambien las acciones del hombre, hay que cambia las filosofías que rigen al hombre.

Es imposible vencer un principado sin atacar una filosofía. Porque un principado, es un poder tras un principio. Puedes orar hasta que la cara se te ponga azul, pero si no atacas el principio, el principado sigue teniendo un trono. Esto es verdadera guerra espiritual, no cuatro demonitos revoltosos y bullangueros.

Toda ciudad tiene tres dimensiones, es igual al hombre. Tiene espíritu. La dimensión y ámbito espiritual, la tonalidad religiosa de la ciudad, regiones celestes de la misma. La ciudad tiene alma. El asiento de educación, decisiones burocráticas, filosofías. Y tiene cuerpo, la infraestructura, el estilo hogareño y las acciones de los hombres dentro de la misma.

De manera que para afectar o tomar una ciudad, tendríamos que obedecer a nuestro propósito, el cual es anular todo dominio, principio o potestad. ¿Pero dónde? En la esfera espiritual de la ciudad, en el alma de la ciudad y en el cuerpo de la ciudad. No vas a venceré sin atacar el hombre completo.

Regiones celestes, sistemas religiosos, formas de religión que niegan el poder. ¡No, hermano1 ¡Es que a veces no sé qué hacer! ¿Sabes qué? Es que no tienes coraje. Pero como saber, sí que sabes qué hacer. Si tú sabes lo que tienes que hacer, pero te sientes que no puedes tomar la decisión, tú estás controlado.

Tenemos que poseer las puertas de la ciudad. Y no hablo de jugar a plantar mojones ni inaugurar plaquetas alusivas, hablo de batalla a muerte por ella. Y al mismo tiempo atacar tres generaciones. Jóvenes, adultos y niños. Si sólo afectamos un nivel, eso no sería avivamiento, apenas sería un despertar.

Un avivamiento es un ataque divino en la sociedad, que arrasa con la humanidad, tanto religiosa como secular. Si no podemos impartir el mismo celo en tres generaciones, de aquí en poco tiempo más, tendríamos que volver a comenzar.

Claro está que, si somos egoístas y no podemos ver más allá de los próximos cinco años, y encima confiamos en que Cristo nos va a sacar en una gran fuga, o rapto, este mensaje producto de este estudio, no es para ti. Pero si hemos estado un poquito equivocados en nuestra doctrina, y a través de la palabra hemos visto que tenemos mucho que aprender, y nos hemos equivocado por algunas horas, y le toque a tu hijo crecer en la ciudad, te pregunto dónde irá a vivir. O bajo qué régimen gubernamental tendrá que existir.

Cerrar la brecha entre las generaciones, preparar a la juventud espiritualmente, más o menos creo que lo sabemos hacer. No hagas eso, aquello, lo otro, no te pongas, no te pintes, no toques eso, no mires aquello, y no salgas con. Creemos que eso es espiritual, pero no lo es. Cualquier forma de prohibición denota infantilismo espiritual.

Pero nos falta la educación y la preparación académica para que también puedan ser los líderes sociales del mañana, si acaso Cristo tardare en retornar, podamos estar preparados. Y físicamente, para sobregirar el ataque de la sociedad del mañana.

Significa entonces, que los púlpitos de estos últimos cinco o diez años, tienen que producir mensajes con singularidad de efectividad. Tienen que estar llenos de propósito y dirección. ¿Lo digo en palabras comunes? ¡Tienes que tener algo qué decir!

El mensaje al pueblo de Dios, es independiente de la antigua, clásica y tradicional escuelita dominical. Yo no podía verlo en la Biblia hace algunos años, pero la teníamos. Estudiar la palabra es una bendición, ¡pero dirigir al pueblo es otra cosa!

Por eso hay ministerios de atención dados al cuerpo, que son necesarios como estos estudios y otros similares que seguramente encontrarás en la web. Pero tampoco podemos abortar el cuidado de una unción focalizada en lugares específicos como ciudades, regiones, poblaciones.

Para el estudio diario de la palabra, la educación de cómo vivir en la sociedad, el amor entre los hermanos y sus puntos de referencia humanos y gente que va a orar por ti con tu nombre y apellido como labor cotidiana y carga divina. Yo no fui llamado a hacer eso, aunque en casos lo haga por amor o compasión.

Son distintas dimensiones. Todo mensaje tiene que tener objetividad, y cada grupo, cada congregación se subdivide en tres calidades de personas. Guerreros, Adoradores e Implementadores. Cuando viene un mensaje con dirección y objetividad, el guerrero recibe estrategia para la oración de intercesión.

Recibe la revelación y va en contra del enemigo, con una palabra rhema. Los adoradores, reciben la estrategia y adoptan el espíritu correcto. Se les ha dicho que estamos en tiempo de guerra, y asumen un espíritu militante, y comienzan a adorar en ese sentido y logran abrir una brecha celestial.

Y los implementadores, ya no sugieren o gestionan, sino que implementan, y manifiestan, y toman posesión secular en toda la ciudad. Estudian y se preparan para ir llenando sillas de autoridad e influencia en el marco social en el cual han sido puestos. Porque nadie nació en un tiempo y en un lugar de manera casual. Esta es la estrategia práctica para este siglo veintiuno.

Se convierten en roles modelos y ejemplos, para que la juventud desee ser igual que ellos. Del mismo modo que la iglesia debe ser el rol y modelo para la nación. Cualquiera que esta sea. Aquí es donde yo me pregunto cuánta es la gente que quiere parecerse a mí. ¿Te atreves a preguntártelo tú, ahora? Ya está. Tú y yo ya tenemos nuestras respectivas respuestas.

Lo único que yo puedo decirte es que en muchos casos ni siquiera los hijos quieren parecerse a sus padres teóricamente cristianos. Y los padres dudan muchísimo antes de preguntárselo a sus hijos, porque tienen temor y hasta pavor por lo que ellos puedan decirles.

Sin embargo, tú y yo, que hemos leído lo suficiente la Biblia, sabemos que en ella hay cientos de relatos que nos muestran que eso era lo que sucedía. Gente deseando imitar a alguien modelo. El padre siempre era el ejemplo para el hijo.

De manera que para lograr esto, es imperativo entender, y este será el mensaje central de este trabajo, quién es verdaderamente el enemigo de tu ciudad. Él lo hizo a nivel de ciudad, yo lo voy a hacer a nivel universal. ¿Cuál es la raíz contra la cual tú batallas?

Ya lo dije y lo enseñé de otro modo más rudimentario hace muchos años: es una dura, encarnizada, a veces cruel o despiadada batalla entre simientes. Y con relación al modelo bíblico que vamos a examinar para entenderla, vamos a recurrir al libro de Génesis, en su capítulo1 y verso 26.

(Génesis 1: 26) = Entonces dijo Dios: hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.

(27) Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó, varón y hembra los creó.

(28) Y los bendijo Dios, y les dijo: fructificad y multiplicaos, llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.

Dios nos hace a su semejanza. Elohim, hagamos al hombre a nuestra semejanza, Elohim. Semejanza a Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. En semejanza al Padre, tienes dominio, señorío, autoridad, poder creativo. En semejanza al Hijo, tienes capacidad de sumisión y de sujeción y no rebelarte a su señorío.

Y como Espíritu, administrador y siervo del Reino de Dios. Estás hecho conforme a la deidad, y Dios te ha dado todo lo necesario, para poder cumplir todo lo exigido. Luego, comienza a impartir en las cortes celestiales. Quiere Adán y Eva, varón y varona. Espíritu, un solo género, y los bendice e imparte en su vida, señorío, dominio, poder pionero.

Porque para conquistar, tienes que tener espíritu pionero. Y lo imparte. Porque cuando Dios habla, no sugiere. Él habla y su palabra crea. Cuando Él dice: tened dominio, no te está exigiendo dominio; te acaba de dar dominio. Sojuzgad. Está adentro, imputado. Es como decir tener los ojos celestes. Tened poder sojuzgador.

Es parte de tu naturaleza querer conquistar, es parte de tu naturaleza querer tener dominio. Es parte del núcleo del ser humano querer controlar algo. Dios lo puso allí, no Satanás. Entonces, es muy importante, porque uno llega a la iglesia, y lo primero que quiere que uno haga es que se desprenda de esa característica.

No hubo ni hay cosa que me haya producido y me produzca, todavía, ver a un hombre que llega tan rudo de la calle, y que el Señor lo salve y se convierta en una mariposa en la iglesia. Bien lo dijo el profeta: nos tratamos con gentileza los unos a los otros, pero a Satanás si le pasas la mano por la espalda, te la arranca.

Pone al hombre en el huerto. Le llama al huerto El Edén, y esto es importante. Porque El Edén significa, literalmente, “casa de Adamah”. Adamah en toda su forma teológica de buscar su significado, podemos llegar a las raíz sencilla del idioma español, es “Ser humano”.

Vamos a quitarle toda pomposidad al hebreo: hombre, mujer, varona y varón. Es importante porque, si el Edén que estaba en la tierra es casa de hombre, entonces la tierra es la casa del hombre, y no el cielo. Entonces, el Edén se convierte en la maqueta o el prototipo, el ejemplo, la simiente.

Dios no empieza por el principio, Dios empieza por el final. Dios no experimenta, Él tiene una maqueta ya terminada. Ese es el Edén. Y pone al hombre en el Edén, en su casa. Y le dice: ¡Cuídala! ¡No la dejes dañar! ¡Guardadla! ¡Protege este ambiente! Será el lugar de encuentro entre tú y yo.

¡Pero sal de él y sojuzga! ¡Conquista! ¡Expándelo! ¡Llena la tierra! De manera que el Edén no puede ser todo el planeta, porque si así fuera, no habría nada que sojuzgar. Había caos, dijeron. Alrededor del ejemplo que Dios construye, había caos.

Y puso al hombre allí e incrustó en su ser un espíritu pionero, le dijo: ¡Protege el jardín y sal, conquista, pisa, posee y llena la tierra! De hecho, aquí estamos hablando de propósito, no de doctrina. No sé si te diste cuenta, pero estamos yendo más allá del protestantismo. Al menos, yo no estoy protestando nada.

Nosotros, y creo que esto también podrá darse de narices contra tu fotografía de estudios, tenemos algunas ideas locas respecto al Edén. No sé cómo, ni cuándo, ni quién nos pintó a un hombrecito y a una mujer desnudos, vestidos con taparrabos, con una cara de asombro muy interesante.

Es como si les hubieran hecho una foto en ese momento y, desde esa cara de asombro es como si te estuvieran preguntando por qué les sacaste la foto si ellos no tienen mucha idea respecto a qué están haciendo en ese lugar. Y eso fue lo que aprendimos.

Y eso tal vez estaba bien cuando éramos niños en el cuerpo. Pero hoy ya no somos niños corporalmente hablando. Dios nos está demandando madurar diariamente. Es tiempo de cortar el cordón umbilical y empezar a trabajar. Cuando naciste de nuevo estabas muy bien tomando esa leche tibia. Hoy ya ese desayuno no te satisface.

No sabemos cuánto tiempo estuvieron reinando Adán y Eva en el huerto. Pero sí sabemos que estaban cubiertos de la gloria. Tenían visión, propósito y objetividad, y estaban equipados para vencer. Probablemente estuvieron un tiempo considerable antes de su caída, en contra de todo lo que hemos aprendido.

Pero Dios, aunque no lo escribe, nos lo da a entender. ¿Recuerdan cuando Dios, al contemplar la caída del hombre, empieza a decir el resultado de la caída, tanto a Satanás, como al hombre, como a la mujer, en Génesis 3? Le dice a la mujer: multiplicaré en gran manera tus dolores en tus preñeces.

Escucha: Dios, siendo tan inteligente, esa maldición no tendría ninguna validez si la mujer nunca hubiera estado preñada antes. Porque no entendería lo que se le dijo. ¿Qué importancia podría tener para mí el dolor en mis preñeces cuando eso no existe y yo jamás fui preñada? No sé lo que es, nadie me ha dicho, nunca he dado a luz. ¡Waw!

Es que a mí me dijeron que Adán fue el primero, y que después vinieron Caín y Abel. No me interesa, a mí también me dijeron lo mismo. Y nunca me preocupé antes de profundizar, lo creí y asumí así y listo. Pero ahora leo y no veo lo que mis maestros vieron, veo otra cosa. Mira el verso 20 del capítulo 3 de Génesis.

(Génesis 3: 20) = Y llamó Adán el nombre de su mujer, Eva, por cuanto ella era madre de todos los vivientes.

Escúchame: madre de todos los vivientes, dice. ¡Y Caín no había nacido! ¡Por favor! ¡Es que somos tan religiosos! ¡Ay, Señor1 ¡Perdónanos por leer este libro como si fuera un libro de historia! Aprende y entiende: Dios nunca te escribe todo, siempre deja algo para que tú busques. O escudriñes, si quieres la palabra exacta.

Oye: cuando tú aprendes a leer la Biblia así, te la comes y te pasas despierto toda la noche. ¡No quieres dormir! ¡Encuentras gozo y revelación hasta en las interminables genealogías que nadie lee! Y que conste; no es importante, sólo te lo enseño para que abras los ojos cuando leas.

Porque en definitiva no me interesa si tuvieron mil hijos o si vivieron mil años. Lo importante de verdad, es que fracasan. Caen bajo maldición. Pero a pesar de caer bajo maldición, no pierden su anhelo. O sea: pierden el derecho de, pero no el deseo de.

Ahora no tienen permiso legal para conquistar, pero no pierden el deseo de conquistar, porque lo llevan adentro. Y atiende esto porque es sumamente importante. Tanto que es el principio del humanismo. No te estoy contando una historia vieja, te estoy describiendo un estado actual.

¿Y quién es nuestro enemigo? ¿Cuáles son las filosofías? El hombre pierde el derecho de legislar, pierde la autoridad, pero todo lo que es, sigue siendo. Y es un conquistador, es un pionero, es un controlador. ¡Es señor! Perdió el título de la propiedad, no el deseo de poseerla.

Es como un trueque, un cambio. Fíjate que no están fácil para Dios. Es como cuando tú eres niño y tomas la espada de ejército del abuelo, que vale unos cuantos pesos, y sales a la calle y vas y la cambias en trueque por un soldadito de plomo.

Tú vuelves a tu casa con tu soldadito, y el abuelo anda desesperado buscando su espada. “Adán… ¿Y el dominio? – ¡Ah! ¡Lo cambié, Señor! – ¿Cómo que lo cambiaste? – Aquí traigo una manzana… ¿Se imaginan ustedes a Dios yendo donde está Satanás y diciéndole: Te devuelvo tu manzana, ahora dame mi espada?

Tú no puedes ir donde está el padre del otro niño y decirle: ¡Dame mi espada! Porque él te va a responder: ¡Dame mi soldadito! El problema está en que ese soldadito que se perdió, era un hijo de Dios. Era uno nacido de arriba. Pero dios había delegado la autoridad del planeta al hombre, y no podía entrar a la tierra a producir otra.

Ahora Dios tiene un plan majestuoso, y tiene que buscar una réplica de aquel soldado perdido, para volver a comprar el título de la propiedad. Escuelita Dominical. Por medio de la desobediencia, el hombre le quita a Dios el poder de reinar sobre su vida.

Ahora Dios tiene que tomar una simiente de otro lugar, e introducirla en el planeta, para poder lograr otro cambio legal con Satanás, porque Dios es justo. Te estoy compartiendo una historia que tal vez te entretiene, pero le está dando validez a tu propósito.

Dios dijo entonces: No cabe otra, tengo que dar mi propia vida por la medalla perdida. Porque en la tierra no hay otro. En el Antiguo Testamento, sólo había un hijo de Dios: Adam. Para ser hijo de Dios tienes que nacer no de voluntad de hombre. Todos los otros no eran hijos de Dios, eran la nación de Dios.

Pablo dijo: por ser descendiente de Abraham, no sois hijos de Dios. Tienes que nacer por promesa. Pero, mientras tanto, el hombre quiere seguir sojuzgando, quiere seguir dominando, quiere seguir teniendo señorío. Esto da comienzo a la raíz del humanismo y del liberalismo en el planeta.

No es algo nuevo, es antiquísimo. El hombre en control de la tierra, pero sin Dios. Es el trono del Ego, es el seis, seis, seis. Es el anticristo, o lo opuesto al orden de Cristo, reinando en el espíritu del hombre, reinando en las decisiones del hombre y reinando en las acciones del hombre.

Y mientras nosotros estamos esperando al anticristo, él se está tragando viva a la tierra. ¡Y está sentado en el trono, dentro del templo de Dios! Es por eso que hay hombres que tienden a querer controlar a sus esposas; es por eso que hay hombres que violan propiedades ajenas; es por eso que hay hijos que se rebelan contra sus padres.

La verdad es que, debido a que Dios impartió en el ser humano poder sojuzgador, tarde o temprano el hombre va a dominar algo. Es por eso que hay esposas que no se someten a sus maridos; es por eso que hay maridos que violan sexualmente a sus esposas a diario.

Atiéndeme, esto es serio. Es por eso que existe el legalismo en las iglesias; es por eso que hay pastores o líderes controladores y manipuladores; es por eso que hay división eclesiástica. Es por eso que hay exclusividad en ministerios; es por eso que hay guerra de doctrinas.

Es por eso que denominaciones que se originaron tras una disputa obstinada para darle validez a su propia idea, carecen del poder de Dios. Es por eso que no nacieron para glorificar a Dios, sino sólo para darle validez y decir: ¡Yo tenía razón!

Es por eso que hacemos el papel de tontos divididos y peleándonos entre nosotros ante las naciones. Es por eso que no podemos definir objetividad y propósito en la tierra. Es por eso que en muchos lugares hay un templo en cada esquina y sin embargo todavía no vencemos y Satanás sigue destruyendo la sociedad y la juventud.

Es por eso que Satanás se ríe mientras piensa: son tontos, andan divididos, no tienen tiempo para mí, puedo hacer lo que me da la gana y ninguno me saca porque se están peleando entre sí. Somos sojuzgadores, somos pioneros, lo que falta es propósito y objetividad. ¿Para qué nos fue dada esa arma? No fue para sacudir al hermano, fue para vencer a Satanás.

No reconocemos al enemigo. No tenemos objetividad. No sabemos contra quien estamos batallando. Pero como tarde o temprano vamos a controlar, mientras averiguo con quien pelear, déjame pelear con el hijo. O déjame controlar a la iglesia. O quizás, si no estoy en la iglesia, déjame ir a robar el televisor al vecino. Porque quiero ser pionero hoy, conquistarme algo.

La iglesia es un cuartel general donde deberíamos recibir estrategias modernas para el combate más antiguo. Y no se trata de ofender nuestro confundido corazón. Esto no es controversia. Tampoco es una filiación religiosa ni una persuasión doctrinal. Yo estoy hablando de Dios, su propósito y un enemigo común.

Es tiempo de volver al origen de nuestra existencia. Somos testigos de su resurrección. Él está vivo, y reina hoy a través de ti. Su reinado se extiende, hasta donde tú lo extiendas. Somos sus manos, somos sus pies. Somos su voz, somos sus ojos. Somos tu embajada.

La imagen de Dios en la tierra, es su cuerpo. Y la opinión de Dios ante las naciones, es tu testimonio. Y si al mundo no le gusta la iglesia, es porque tú no le gustas al mundo. Entonces, ¿Contra quién estamos batallando?

(Génesis 3: 1) = Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: (Hago un paréntesis aquí. No es importante si esa viborita andaba reptando o parada sobre su cola como algunos la han dibujado, o si tenía dos patas. No es importante tratar de buscar aquello que no fue explicado.

Pero hay algo que sí está escrito, fue un factor dado: la serpiente es un animal, no un espíritu. Dice que era la más astuta de todos los…animales del campo. ¿Lo dice tu Biblia o no lo dice? ¿Sí? ¡Entonces no cambies tu Biblia! La serpiente, es un animal. Diablo no es un espíritu.

Diablo es cualquier persona que se deja influenciar por un espíritu, sea humano o animal. ¿Sabes una novedad? ¡Hay muchos diablos en la iglesia! O sea que la serpiente se deja usar por la voluntad de Satanás. Vamos a confirmarlo, porque para mí una escritura nunca es suficiente para confirmar algo.

(Verso 9) = Más Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú? (¡Cómo si no lo supiera!)

(10) Y él respondió: oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí.

(11) Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses?

(12) Y el hombre respondió: la mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí. (Le echa la culpa a Dios. La mujer me hizo comer, le dice. O sea que lo que le está diciendo es: si tú no me hubieras dado esa mujer, yo no hubiera comido de ese árbol. No le echó la culpa a la mujer; fue a Dios al que le echó la culpa.)

(13) Entonces Jehová Dios dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: la serpiente me engañó, y comí.

¡Le echó la culpa a la serpiente! De hecho, ella fue honrada, dijo la verdad. Ahora reflexionemos: ¡Eva, no estaba presente cuando Adán recibe las órdenes? El pecado entra al mundo por un hombre, no por una mujer. Adán, como la mayoría de los hombres, es poco comunicativo y no le explica con claridad la doctrina a la mujer.

No te olvides que Eva es la representación de la iglesia, así que estamos igual que hoy. Ministros que no saben predicar el verdadero propósito de la iglesia, así es que Eva mientras tanto, anda engañada. Escucha algo que te diré: a mí no se me va el contexto, lo sigo a full. Buscas mi primer estudio allá por los años noventa y digo lo mismo.

(Verso 14) = Y Jehová Dios dijo a la serpiente: por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas  (¿Los espíritus?) las bestias (Dos escrituras. ¡Era un animal!) y entre todos los animales del campo; (Tres escrituras. No te doy más, es suficiente.) sobre tu pecho andarás, (¿Cómo anda la serpiente? Sobre su pecho) y polvo comerás todos los días de tu vida.

Y aquí viene la profecía mesiánica que le da validez al mensaje del Reino. La razón por la cual Cristo tenía que venir. No era ni por David ni por Israel, era por el propósito original en Génesis. No tenía nada que ver con un reino judaico, el enemigo aquí no es Roma; ¡Era Satanás!

Y la promesa de traer un rey, era para sustituir su reinado. No uno nacional, literal y político. Aquí no hay Israel ninguno. El único que había, acaba de caer. Y trae una palabra, una profecía de doble referencia; algo que habla del hoy literal, físico y, proyecta un principio futurista y espiritual. Dios habla así en la Biblia. Tienes que aprender a separar cuando Él transforma su hablar.

(Verso 15) Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; esta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.

Cabe consignar que aquí la palabra mujer, es la misma palabra que se traduce como varona, ser humano, es decir que lo está proyectando en mujer porque fue la que tuvo el encuentro. ¿Y cuántos saben que hay enemistad entre los hombres y las serpientes? Cualquiera de nosotros ve una serpiente y la primera reacción es dar un salto que ríete de los de salto en largo de las últimas olimpíadas. Y la segunda reacción es aplastarla, como sea y con lo que sea. ¿Es enemistad o no? Hay algunos que las usan de collares, pero eso ya entra en el nivel de perversión.

Repito, dije que es perversión. Tanto en amuletos, como en sandalias, collares, pulseras, pantallas, aros, sortijas, anillos. Perversión. Pero hay enemistad. Le habló al animal. Pero luego dijo: entre ti, y salió de la dimensión natural, y entró al espíritu. Y la simiente de la mujer. Y establece una guerra eterna entre dos reinos.

La simiente de Satanás, Lucifer, y la simiente de la mujer. Por una cuestión de tiempo y tema, no voy a explicarte ahora cómo Jesús se convierte en una semilla de otro lugar, porque no nace de la voluntad de hombre. ¡Pero es simiente de una mujer! Porque María provee un vientre.

Ella provee el niño; Dios nos da el Hijo. El nuevo soldadito, para volver a buscar la espada. Creer cualquier otra cosa judaica, es decir que el soldado no ganó. Creo que ya te has dado cuenta que me estoy yendo por encima de toda doctrina. Sólo estoy yendo atrás, al principio.

Le habla a Lucifer y le dice: la simiente tuya y la simiente de una mujer, tendrán enemistad. Pero, la simiente de una mujer va a herir tu cabeza, tu gobierno, tu autoridad. No es una calavera, son las puertas de la ciudad, que significan el gobierno de un Reino.

Somos simiente de Abraham en Cristo Jesús. Somos hijos de Dios, una extensión de la simiente. Apocalipsis habla de que los hijos de la mujer que guardan el testimonio, tienen guerra contra el antiguo Satanás, el dragón.

De manera que nosotros somos la simiente de la mujer, y creo que me llevaría un rato demasiado extenso hablarte sólo de las simientes. Pero la palabra simiente es la palabra zera, en hebreo, y significa: semilla, grano, linaje y, -escucha-, semen.

Creo que nadie ignora que el semen es una de las partes que produce un hijo en la relación conyugal, ¿No es así? La otra parte sería el óvulo femenino. Semen contiene esperma. O sea: una unidad con potencial procreativo. Dios tiene que introducirlo en la tierra y, en tipología, a través de todo el Antiguo Testamento, comienza a tratar de introducir una simiente de otro lugar, en forma de tipología, de ejemplo.

Porque la tierra no le pertenece para hacerlo, y está intentando introducir su propósito, línea sobre línea, renglón sobre renglón, para que el enemigo no se entere quién es este que le va a arrancar la cabeza. LA palabra nos dice en Corintios que, si Satanás hubiese sabido que Cristo rea quien era, jamás lo hubiera crucificado. Ninguno de los príncipes sabía.

Por eso es que a veces ni la iglesia entiende el Antiguo Testamento. Lo que tiene que entender es a Génesis. Porque cuando entiendes Génesis, el resto pasa a tener sentido. Y comienza a tomar simiente de otro lugar. Caín mató a Abel. Y Abel es sustituido por Set. Set es simiente de otro lugar. Sombra y tipología.

Sara fue estéril. Simiente de otro lugar. Rebeca fue estéril, simiente de otro lugar. Raquel fue estéril, simiente de otro lugar. Eso produce doce tribus llamada Israel. Pero, el profeta dice que Israel trató de dar a luz, pero sólo dio a luz viento. Fue estéril. La simiente no viene de él, viene de otro lugar.

No vino por Leví, vino por Judá. María fue virgen, simiente de otro lugar. No por voluntad de hombre, de sangre ni de carne, nace la iglesia. ¡Simiente incorruptible! ¡Simiente de otro lugar! Nacido de arriba, no nacido de abajo. Somos la simiente destinada a derrotar el gobierno de la simiente de Satanás.

Por eso no puedes ser ni argentino, ni mexicano, ni chileno, ni colombiano ni venezolano, ni la nacionalidad que te quepa, y venir y decirme que en tu país se hace así. ¿Por qué? Porque tú no eres de allí. Y hasta que no te decidas a dejar de ser de allí, no vencerás.

Yo no creo parecerme a ningún ministro argentino, ¿Sabes por qué? Porque si bien nací en argentina y no reniego de ello, ¡No soy argentino! Y mira que me costó trabajo asumirlo, ¿Eh? Nacido no por voluntad de hombre, de carne y de sangre. No nacional ni político judío, ni hebreo ni griego. Por el Espíritu, por fe, y nacido de arriba, no de abajo.

Pero, ¿Y la simiente de Satanás? ¡Qué problema! ¡Los espíritus no se procrean! Entonces, ¿Quién es el enemigo, si el espíritu no tiene semen? Calculo que a esta hora ya estoy empezando a fastidiarte tu teología. ¿Quién es la simiente de Satanás? ¿Cuál es la raíz que en verdad tenemos que derrotar?

Y que entonces nos da victoria contra principados y potestades. Todo lo demás, son demonios. Yo quiero la simiente. Ya no vale la pena pelear con demonios, tú eres simiente, así que ponte a buscar ya mismo dónde está la simiente que fue destinada a pelear contigo. Cuando la derrotamos a ella, los demonios quedan sujetados.

Ellos no tienen que saber que vas a predicar eso. Y cuando apelas a la simiente correcta, regresas  a la iglesia diciendo: hasta los demonios se sujetan en tu nombre. ¿Cuál es? Caín mata a Abel. La simiente de Satanás está en Caín. Comienza la enemistad entre simientes. Abel y Caín no se llevan. Caín lo mata.

Dios sustituye a Abel. Nos trae a Set. Caín es expulsado. Nos dice la Biblia que sale hacia el oriente del Edén. Dios declaró que el que tocara a Caín, sería castigado siete veces. ¿Sabían ustedes, que cuando Caín sale hacia el oriente del Edén, es Caín quien instituye la primera ciudad en toda la Biblia?

Y lo hace en directa rebelión a Dios. Dios dijo: esparcirse. Él los agrupó. Y todavía hoy todo el mundo quiere vivir en la ciudad. Y nos dicen que hay sobre población. Sin embargo, te subes a un avión para volar donde sea, y lo que más ves desde el aire, es tierra que no está habitada.

Edifica una ciudad, centro de pecado, para cercar, sujetar y confinar. Dios había dicho: llenad la tierra. Caín dijo: no, nos quedamos aquí. ¿Sabían ustedes que todas las religiones al este de Mesopotamia, donde estaba el huerto, son religiones anti-cristianas?

La antigua y clásica ventana 10-40, que le llamaban en su momento. Caín salió y dijo: pues yo voy a adorar a Dios como me dé la gana. Y de ahí para allá, todo es anticristo. Todas las religiones de ahí hacia el este, no son creyentes. ¿La raíz? Rebeldía.

Lamec, la genealogía de Caín. Lamec dijo: haré tiendas, y tendré ganados. En otras palabras, no me da la gana de labrar la tierra. Dios le dijo a Caín: vas a labrar la tierra; los hijos de Caín, dijeron: nosotros vamos a criar ganado. Jubal, inventó los instrumentos de música.

Por allí andan algunos que dicen ser salmistas, y dicen que este es el principio de la adoración, pero se equivocaron, era para la astrología. Tubal, Caín, el otro hijo, fue un artífice, inventó las armas para la guerra para violencia.  Todos, simiente de Caín.

Lamec fue homicida y polígamo, comenzó a tener más de una mujer. Y tuvo la osadía de decir: yo también maté. Y si Caín será vengado siete veces, yo seré vengado setenta veces siete. ¡Qué osadía! ¿Sabes por qué Dios no quiso matar a Caín, y lo dejó sellado para que saliera errante, y no prefirió juzgarlo?

Porque Dios nunca quiere juicio. Dios pensaba que quizás con la prueba, produciría arrepentimiento, y así podría volver a administrar gracia. La gracia siempre ha existido. Dios le dice a Caín: ¿Por qué te has ensañado, y por qué ha decaído tu semblante?

Le dice: si bien hicieres. No le dijo: si hubieras hecho bien, Caín trajo una ensalada. Dios quería un churrasco. Dios le habla a Caín, y le dice: ¡No me gusta la ensalada! Pero no lo castiga, como sería la idea de la mayoría de nuestras iglesias, sino que le dice: si hicieres bien en el futuro…

O sea: Mira, Caín; saca delante de mí vista esa ensaladita y vamos a olvidarnos que esto pasó, ¿Sí? Anda y tráeme un churrasquito bien a punto y nos olvidamos los dos del problema, ¿Ok? Fíjate bien como es Dios; eso se llama Gracia, y pese a su aparente pomposo nombre, apenas es favor, amor, una combinación de ambos.

Y luego le dice: y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta, pero aún en tu estado caído, Caín, ¡Tienes dominio sobre el pecado! Estaba imputada una parte del ser, pero una decisión lo cancela. Escucha: cuando tú naces de nuevo, naces de nuevo porque decides nacer de nuevo.

Pero dice: Y dijo Caín a su hermano Abel: salgamos al campo. Este está sentado, Dios le está ministrando gracia, y él está haciendo como la mayoría de nosotros. Cuando termines, Dios, yo voy a hacer de todos modos, lo que ya antes estaba pensando hacer.

Acaba Dios de ministrarle gracia, y sale, va y mata a su hermano. Y Dios le dice: ¿Qué has hecho? Escucha: ¿No sabía Dios lo que había hecho? ¿Quién se acercó a quién? ¿Caín a Dios o Dios a Caín? ¡Dios se acerca! ¿Y qué trata de hacer? ¡De entrar en razón con Caín! Ya ha matado al hermano, y aun así le dice: ¿Qué has hecho?

Es como quien dice: Si me dices la verdad, te perdono. Y Caín le responde: ¿Y qué? ¿Acaso yo soy cuida de mi hermano? Entonces, recién allí es que Dios dice: Por cuanto has hecho esto; y no porque yo te castigo, sino porque tú insistes en hacerlo. Esa es la gracia de todo el principio. Pero la simiente continúa aumentando, porque ni él ni todos sus hijos. Entonces es cuando Satanás tiene la osadía más grande de todas, y va a tratar de pervertir la simiente de Dios.

(Génesis 6: 1) = Aconteció que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la faz de la tierra, y les nacieron hijas, (2) que viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas.

(3) Y dijo Jehová: no contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne; más serán sus días ciento veinte años.

(4) Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de los hombres, y les engendraron hijos. Estos fueron los valientes que desde la antigüedad fueron varones de renombre.

Toda la humanidad estaba pecando tras la simiente de Satanás. El mismo linaje de Set se pervirtió. Era sólo tipología, pero él había nacido de voluntad de hombre, y eso no era perfecto. Ahora; aquí hace una aclaración y menciona a los hijos de Dios teniendo relaciones con las hijas de los hombres.

Esto es un problema, porque hijo de Dios sólo hay uno en el Antiguo Testamento, y es Adán. Para ser hijo de Dios, hay que nacer de arriba. Entonces hace una aclaración y una distinción y menciona a hijos de Dios casándose con hijas de hombres.

Esta relación perversa produce gigantes. Y vale la pena mencionar que eran los gigantes los que mantuvieron al pueblo sin herencia. ¿Por qué yo sé que esto es así? Sólo había un hijo de Dios, Adán. El próximo hijo de Dios, es Cristo, el primogénito, y ahora es popular el término.

Todo el que nace de arriba, es hijo de Dios. El resto, es hijo de hombres. Por eso Cristo decía: ¿Quién dicen los hombres que el Hijo del Hombre es? Porque tenía que llamarse la simiente de una mujer, varona o varón. O sea: era Dios encarnado.

No hay mención de ángeles femeninos en toda la Biblia. Y en los cinco lugares en los que el término “hijo de Dios” es mencionado en el Antiguo Testamento, siempre se refiere a los ángeles. Ahora bien; estos ángeles, son ángeles caídos, son ángeles pervertidos trabajando con Satanás, buscando eliminar la promesa de la simiente.

Y para pervertir todo lo que era hijo, que venía de parte de Dios, co-habitaron, se manifestaron con cuerpo, abandonaron su lugar, nunca volvieron a ser espíritu, se rebelaron a su dimensión, se quedaron en la tierra y tuvieron hijos con hijas de hombre. Una perversión satánica.

Hoy hay personas en el evangelio, extraídas del satanismo, que relatan haber tenido relaciones sexuales con Satanás o con sus demonios. Deberíamos comprobarlo a esto, tú sabes que a mí me gusta que hable la Biblia, no yo.  A ella no la puede descalificar ningún teólogo.

(2 Pedro 2: 2) = Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado, (3) y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme.

Avaricia, mercadería en el evangelio. Ten mucho cuidado con los que hacen mercadería en las iglesias. Quieren venderte con falsas promesas objetos “santos” que trajeron no sé de dónde, o que untes tu cuerpo con preparados o pócimas especiales que van a producirte no sé qué unción o avivamiento.

(4) Porque si Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que arrojándolos al infierno los entregó a prisiones de oscuridad, para ser reservados al juicio; (Aquí nos dice que llegó el tiempo en que Él los juzgó y los aprisionó. Judas nos declara un poco más de esto. Diez páginas en mi Biblia hacia mi derecha.)

(Judas 6) = Y a los ángeles que no guardaron su dignidad, (Esta palabra significa “su función”) sino que abandonaron  su propia morada, (Se manifestaron, y se quedaron ahí) los ha guardado bajo oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio del gran día; (7) como (Igualito que; igual que sucedió en) Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que aquellos (Obviamente, aquellos ángeles) habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, (Esto es: contra su naturaleza) fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno.

Y vemos la osadía de Satanás tratando de producir un semen falso. Pregunto: ¿Cuántas cosas tenemos información que pueden hacerse a partir del semen masculino y el óvulo femenino? Creo que hasta elegir cómo queremos que sean nuestros hijos. Pregunto otra vez: ¿No será perversión de la naturaleza, eso? ¿Sueno demasiado anticuado al pensarlo? ¿Entonces debo borrarlo de mi Biblia o esperar una versión más moderna?

Porque la que yo tengo, dice que es simiente de Satanás. Entonces vemos que, si Satanás no se puede procrear, no tiene poder creativo, pero tiene que producir simiente, de la única manera que lo puede hacer, es tomando a uno que sí tiene poder de procreación; a uno que sí tiene simiente, y pervertirlo.

Causando de esta manera, que la simiente de Dios se pervierta o carezca de propósito. O sea: rebelión. Tu enemigo es el misterio de la iniquidad. Rebelión es la simiente de Satanás. Y está en medio de nuestras orejas. Ese es nuestro llamado: destruir su gobierno de sobre nuestras vidas.

Porque el gobierno de nuestras vidas le corresponde al Rey de reyes y Señor de señores. Ya te lo he dicho en muchas ocasiones y en muchos trabajos: Él tiene que ser Sumo Sacerdote de tu conciencia. Satanás quiere pervertir tu sangre y engrandecer tu carne.

La perversión de Satanás siempre produce carne grande, gigantes. Ego, el Yo. El humanismo produce gigantes en la tierra. La glorificación de la carne, es el centro del humanismo y el liberalismo en la tierra. Es el espíritu de iniquidad que ya opera entre nosotros.

En Tesalónica se les dijo que ya estaba en acción. En 1 Juan 3:8 dice que el que practica pecado, es un diablo. Si tú caes, se te perdona, pero si lo practicas, eres un diablo. En Apocalipsis dice que el dragón, la serpiente antigua, hace guerra contra los que guardan el testimonio.

Pero en Corintios dice que le vamos a entregar el Reino, la autoridad, el dominio de nuestra conciencia. El Reino de Dios tiene que ser entregado a Dios. Lo vemos con otra historia famosa de escuelita bíblica. David es el prototipo. Le trataron de dar la armadura tradicional y religiosa y no funcionó.

Él dijo ¡Al diablo con la tradición! ¡Dame la roca! ¡Dame a Cristo! ¡Los cinco ministerios, las cinco rocas, el Cristo completo! ¡Y lo tumbó! ¡Y le dio en la cabeza! Pregunto: Un gigante tan grande, ¿Por qué no le pegó en otro lugar? Tipología. La simiente de Dios va a herir la simiente de Satanás, en la cabeza.

No pudo hacerlo con la tradición. Eso lo paralizaba, eso no tenía poder, sólo tenía formas estéticas correctas, pero no era útil. ¿Y qué le dijo al gigante? ¿Te voy a matar porque eres malo? No. ¿Te voy a matar porque te lo mereces? No. ¿Te voy a matar porque yo soy mejor que tú? No. Le dijo: te voy a matar porque eres incircunciso, eres corruptible. Yo soy incorruptible. Yo tengo pacto con Dios, y tú no. Si él pudo, es todo lo que tú necesitas. Tirar la roca del Hades, en contra del espíritu de rebelión.

Ahora bien; rebelión no significa que tú andas rompiendo sillas, o que pataleas. Porque la peor rebelión, es la silenciosa. Oír la verdad, y no hacerla. Anticristo. Porque todo lo que se opone a Cristo, es anti-cristo. El que no recoge, desparrama. No hay áreas grises; o estás en el propósito, o estás en pecado.

Porque armatías, que se traduce como pecado, significa no dar en el blanco. No hablamos de fornicación o adulterio. Dios a los adúlteros y a los fornicarios, los ministraba y los amaba, los acariciaba. Pero a  la iglesia estructural y religiosa les decía ¡Víboras! ¡Ladrones!

¿Quieres saber lo que es pecado? Saber qué hacer y no hacerlo, es considerado rebelión. Es nuestro enemigo más grande. La simiente de Satanás, sólo se procrea a través de la simiente de Dios. Es tiempo de cerrarle la puerta a Satanás y darle todo el señorío a Dios.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Comentarios o consultas a tiempodevictoria@yahoo.com.ar

mayo 16, 2017 Néstor Martínez