¿Quién no ha leído con una mezcla de expectativa y temor respecto a la segunda venida de Jesús? ¿Quién no se ha devorado Mateo 24 en búsqueda de respuestas que excedan la imaginación humana y nos cuente realidades divinas? Como un relámpago…como ladrón en la noche…y no sé cuántas expresiones más para darle pintura real a un suceso que, por momentos, te suena hasta novelesco. ¿Pistas? Pocas. ¿Revelación? Algunas, pero insuficientes para que el hombre mental decida creerlo. De todo eso, que he leído con la misma pasión que muchos de ustedes, me quedo con lo que la Reina Valera, en su idioma, dice en Mateo 24:37: Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre.
Claro; yo me dejé llevar solamente por lo dicho en este evangelio y no fui mucho más allá de ese se casaban y se daban en casamiento, dando a entender algo que, si bien todos ya sabemos, de todos modos, nos sigue produciendo un raro cosquilleo en la cervical: que, así como el diluvio sólo se llevó a los impíos, ya que los justos estaban en el arca con Noé, así será también cuando el Señor retorne. Hice, hace algunos años, un trabajo bastante profundo sobre esto y fue factor de enseñanza y de advertencia, al mismo tiempo. Pero me quedé corto. Ese como en los días de Noé, tenía que ser bastante más abarcativo que ese punto al que más adelante llegaremos. Y por esa razón nació este trabajo.
Génesis 6: 1-2 = Aconteció que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la faz de la tierra, y les nacieron hijas, que viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas.
Se han elaborado no menos de diez tesis respecto a esto. Una mayoría se quedó en que, como resultado de una marcada longevidad de vida que existía en ese tiempo, muchos hombres de Dios buscaron y encontraron a hijas de los hombres impíos, y se unieron a ellas, desatando la ira de Dios. No me cierra. Dios es Justo, pero no veo que ese detalle sea suficiente como para que Él decida exterminar a toda una especie por ese motivo. Me gusta más, y también me cierra desde lo espiritual, ver a esos “hijos de Dios”, como a ángeles caídos, (En realidad, demonios), y a las hijas de los hombres como mujeres. De ninguna manera está hablando de descendientes de Set o de Caín. Habla de seres angelicales en unión carnal con mujeres humanas.
Y no estoy especulando, estoy leyendo mi biblia. Ya Judas 6 nos habla de los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su propia morada». Judas continuó, luego, para decirnos que pecaron habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza. Aquí, en Génesis 6, como en Sodoma y Gomorra, había una unión sexual antinatural. De hecho, es inútil especular sobre la naturaleza de esta unión. Si se produjo por algo así como la posesión demoniaca, o si los ángeles tienen el poder de asumir la forma de los hombres, no es revelado. Pero debemos entender que el ocultismo está lleno de asociaciones sexuales con el demonio y, hoy día, son aquellos que persiguen activamente estas asociaciones.
En el mismo Judas 6, también se ve claramente lo que Dios hizo con estos ángeles malos. Ellos están reservados en cadenas de eternas, bajo tinieblas para el juicio del gran día. Al no mantener su lugar, ahora permanecen encadenados. Su pecaminosa búsqueda de la libertad los ha puesto en la esclavitud. Primera de Pedro 3:19-20 nos dice que Jesús fue a estos espíritus desobedientes en su prisión y proclamó su victoria en la cruz sobre ellos. La objeción ofrecida a la anterior interpretación se encuentra en Mateo 22:30, donde Jesús les dijo a los ángeles que ni se casarán ni se darán en casamiento. Pero Jesús nunca dijo que los ángeles eran asexuados y, además, estaba hablando acerca de los ángeles fieles (Los ángeles de Dios en el cielo), no de los rebeldes. Esto es clave, ya que por siglos hemos creído y enseñado otra cosa.
Verso 3 = Y dijo Jehová: No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne; más serán sus días ciento veinte años.
Es notorio que Dios no le permitió a la raza humana permanecer en este lugar de rebeldía para siempre. Esto significa que hay un punto de no retorno en nuestro rechazo a Dios. Dios no nos va a atraer siempre, hay un punto en el que Él va a decir: Basta. No va más. Dios es amor, pero de ninguna manera lo convierte en tonto o incapaz de ver y juzgar la maldad humana. Razón de más, esta, para que podamos decir que HOY es el día en que responderé a Jesús en lugar de esperar a otro día. No tenemos ninguna promesa de que Dios nos va a dar algún otro día, ¿Está claro? Y luego dice que sus días serán ciento veinte años. ¿Sabes qué? Esta es otra que entendimos, aprendimos y enseñamos mal. De ninguna manera se establece que el hombre podrá vivir un máximo de ciento veinte años, como todavía muchos creen. Esto tiene que ver con el tiempo que les quedaba hasta el juicio del diluvio. ¿Pruebas? La inundación ocurrió exactamente ciento veinte años después de este anuncio.
Verso 4 = Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de los hombres, y les engendraron hijos. Estos fueron los valientes que desde la antigüedad fueron varones de renombre.
Cuando dice que había gigantes en la tierra en aquellos días, no son pocos los que pretenden relacionarlo con los dinosaurios y esa clase de fauna prehistórica. Cuidado, no es descabellada la idea, pero no responde en este caso a la realidad. Esto más bien se refiere a la descendencia natural de la unión entre los hijos de Dios y las hijas de los hombres; aunque había gente de tamaño inusual en la tierra, tanto antes como después del diluvio (Y también mucho después). Pero estos fueron los únicos antes del diluvio que eran así debido al elemento demoniaco de su ascendencia. Ellos son los héroes de la antigüedad, hombres de renombre. Eran una amenaza y, al mismo tiempo, un reaseguro de fortaleza e indestructibilidad.
Versos 5-7 = Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón. Y dijo Jehová: Raeré de sobre la faz de la tierra a los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil y las aves del cielo; pues me arrepiento de haberlos hecho.
Dice que Todo designio de los pensamientos de su corazón solo era de continuo el mal: Esto significa mucho. Significa que no hay aspecto de la naturaleza del hombre que no se haya corrompido por el pecado. Una declaración más enfática de la maldad del corazón humano es difícilmente concebible. Jesús dijo, reitero, que como en los días de Noé, así será también la venida del Hijo del Hombre, ¿Verdad? En otras palabras, lo que quiere decirte es que las condiciones del mundo antes de la venida de Jesús serán como eran las condiciones del mundo antes del diluvio: Una desmedida explosión demográfica. Altísima perversión sexual. Gran actividad demoniaca. Constancia del mal en el corazón del hombre. Corrupción generalizada y violencia. Quien me diga que en su lugar de residencia no está viendo esto, lo tendré que considerar como un afortunado y bendecido que vive en un mundo conforme a Dios y no a los hombres que lo dominan.
Entonces dice que se arrepintió Jehová de haber hecho hombre, y le dolió en su corazón. El dolor de Dios por el hombre y el dolor en su corazón, son sorprendentes. Esto no quiere decir que la creación estaba fuera de control, ni tampoco significa que Dios esperaba algo mejor, pero no se pudo lograr. Dios supo todo el tiempo que las cosas saldrían de esa manera, pero nuestro texto nos dice claro y alto que en la medida en que Dios ve su plan desarrollarse en las edades, esto lo afecta a Él. Dios no puede ser insensible ante el pecado humano y su rebelión. Porque, mal que les pese a algunos que no las muestran, Dios tiene emociones. Es capaz de reír, llorar, celebrar, entristecerse y enojarse. Pero tiene dominio propio y nada de eso lo domina. Raro, porque nosotros somos Su imagen y Su semejanza, ¿No te parece?
Y ahora, mucho cuidado con lo que viene. Dios está diciendo que va a raer, lo que equivale decir aniquilar, desaparecer, borrar, a todos los hombres que ha creado. Y no se detiene allí, dice que lo hará partiendo desde el hombre, pero terminando con todas las bestias, también. Y reptiles y aves del cielo. Y luego leemos que Dios “se arrepiente” de haberlos hecho. ¿Dios arrepentido? Sí y no. Porque la palabra que traducimos así, es nakjám, y entre todas sus acepciones, la que cobra mayor relieve es aliento. Y tiene que ver notoriamente con un suspiro de tristeza, con un lamento de parte de Dios al ver lo que está viendo en la tierra. Arre-pentir es, recuerda, volver al ápice de donde has salido. Es como retornar a fojas cero y comenzar de nuevo. Nada que ver con lloros, quejas o iras cargadas de violencia. Así les gusta a los demonios que lo veamos.
Verso 8 = +Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová.
¿Nunca te preguntaste por qué razón, causa o motivo, fue que Noé halló esa gracia de parte de Dios? Al mismo tiempo que Dios le ordenó a toda la tierra ser purificada de esta contaminación, halló a un hombre con quien empezar de nuevo: Noé, que encontró gracia ante los ojos del Señor. Escucha, entiende y aprende: No se puede ganar la gracia. Dice que Noé la encontró. Nadie se gana el favor de Dios, que es lo que conocemos como la gracia, pero todos podemos encontrarla. Es mucha la gente que se dice cristiana que, día tras día, deja por poco el cuerpo en tareas físicas o de otra índole, con la intención o creencia de que, de ese modo, se ganará ese favor divino. Ni lo sueñes, no es por allí. Esto me lleva a recordar lo que Pablo les dice a los Romanos: mas cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia. No te aferres a esto, pero tenlo siempre en cuenta. Y luego lo presenta a Noé en sociedad.
Versos 9-10 = Estas son las generaciones de Noé: Noé, varón justo, era perfecto en sus generaciones; con Dios caminó Noé. Y engendró Noé tres hijos: a Sem, a Cam y a Jafet.
Noé, un hombre justo, era perfecto entre los hombres de su tiempo: Esta descripción de Noé —única para él— no solo se refiere a la vida justa de Noé, sino también al hecho de que todavía su genética no se había contaminado por el intento de Satanás de sembrar algo parecido a un «virus» en la genética de la humanidad. Podríamos traducir «perfecto entre los hombres de su tiempo» como: «fue Noé puro en su perfil genético» ¿Fue la vida de Noé una vida perfecta? No, hablando popularmente; pero como la Escritura con frecuencia habla, podemos decir que el carácter de Noé era justo. Debe de haber habido fallas en él; y, ciertamente, después de este tiempo, hubo una muy triste, de la cual no es necesario hablar particularmente ahora, ya que todos la conocen. Aun así, Dios lo consideró como uno justo.
A mí, a veces, Dios no termina de sorprenderme. Indudablemente, en algunos casos muy puntuales, Dios ve las cosas de un modo que la iglesia tradicional, y esencialmente la más cerrada o legalista, está kilométricamente lejos de verlas. ¿Ejemplos? Dos. La iglesia hubiera fusilado a David por lo de Betsabé. También a Noé por lo de sus hijas. Dios no fusiló a nadie, todo lo contrario. Lo cierto es que Noé tenía la justicia que es por la fe porque, tan pronto como el agua de la inundación se secó, dejó el arca y ofreció sacrificios. Asimismo, dice que engendró tres hijos: Sem, Cam y Jafet: Los tres hijos de Noé figuran en el relato bíblico de una manera significativa. Dios los va a utilizar como fundamento para el resto de la raza humana.
Versos 11-16 = Y se corrompió la tierra delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia. Y miró Dios la tierra, y he aquí que estaba corrompida; porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra. Dijo, pues, Dios a Noé: He decidido el fin de todo ser, porque la tierra está llena de violencia a causa de ellos; y he aquí que yo los destruiré con la tierra. Hazte un arca de madera de gofer; harás aposentos en el arca, y la calafatearás con brea por dentro y por fuera.Y de esta manera la harás: de trescientos codos la longitud del arca, de cincuenta codos su anchura, y de treinta codos su altura. Una ventana harás al arca, y la acabarás a un codo de elevación por la parte de arriba; y pondrás la puerta del arca a su lado; y le harás piso bajo, segundo y tercero.
Aquí, de alguna manera, comienza a esbozarse todo lo que Jesús declara en Mateo 24. Como en los días de Noé. Dice que la tierra se corrompió delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia: Debido a la corrupción extendida y la violencia en la tierra, Dios le dijo a Noé que juzgaría a los malos, junto con la tierra. Yo los destruiré con la tierra, le dijo. Claro, algunos se preguntan si esto es un juicio demasiado severo o si es una muestra de que Dios es cruel o es un monstruo. Sin embargo, desde la caída en Génesis 3, todo ser humano tiene una sentencia de muerte. El método y el momento de la muerte están completamente en las manos de Dios. Te agrade o no te agrade escuchar esto, tendrás que aceptar que es así, sin ninguna duda.
Entonces, pregunto: ¿Sobre qué base le diríamos a Dios que Él puede traer la muerte a millones de personas al final de una duración de vida “normal”, pero que no lo puede hacer de ninguna otra manera? ¿De dónde sacaríamos esa autoridad que esgrimiríamos por encima de la Suya? Además, esto apunta a un problema profundo y serio en el mundo de ese momento, algo que va mucho más allá del problema de los creyentes que se casan con aquellos que no creen. Lo más valioso del punto, es que Dios le dijo todo esto a Noé con la intención de salvarlo a él y a su familia. En medio de tanta corrupción y juicio, también está la gracia. En lugar de acabar con toda la raza, Dios preservó un remanente. Si la venida del Señor será como en los días de Noé, ¿Es posible que algo de esto se repita?
Después le dice hazte un arca: Esto significa que este era el proyecto de Noé; de ninguna manera era para que contratara a alguien más. De esta manera la harás: El arca era tan larga como un edificio de 30 pisos de alto (alrededor de 450 pies o 150 metros) y tenía unos 75 pies (25 metros) de ancho y 45 pies de altura (15 metros). Lo que se describe no es realmente un barco, sino una barcaza bien ventilada, destinada únicamente a flotar y no para navegar en cualquier lugar. Después de todo, un arca es como un baúl, no un barco, lo que se refiere a la forma de caja de zapatos de la embarcación. El arca, más o menos tenía la forma de una caja rectangular, era bastante grande (aproximadamente del tamaño del Titanic), y tenía una abertura de un codo de ancho (18 pulgadas, medio metro) alrededor de la parte superior.
La información nos dice que no fue sino hasta el año 1858 que se construyó un barco más grande que el arca. El arca fue, sin duda, lo suficientemente grande como para cumplir el propósito con el que fue construida. Si el arca llevó a dos de cada familia de los animales, había alrededor de 700 parejas de animales; pero si el arca llevaba dos de cada especie de animales, había alrededor de 35.000 parejas de animales en el arca. El tamaño medio de un animal terrestre es menor que el de una oveja. El arca podría llevar a 136.560 ovejas en la mitad de su capacidad, dejando mucho espacio para la gente, la comida, el agua, y todas las demás disposiciones que eran necesarias. ¿Vas entendiendo el calibre de lo que vivió Noé? Y dice que la venida del Señor, será como en esos días. Construyendo lo que Dios nos manda, por ejemplo, siguiendo puntualmente sus instrucciones. Nada de inventiva humana personal.
Sin embargo, pese a esas directivas, Dios no le había dicho todavía a Noé por qué debía de construir un arca. En este punto, todo lo que Noé sabía era que Dios juzgaría a la tierra y se suponía que debía construir una barca grande. Sin embargo, dado que nunca había llovido en la tierra, es razonable suponer que Noé no sabía aun lo que Dios pretendía hacer. Y Noé lo logró. Más allá de la Biblia, hay una rica evidencia histórica de la realidad del arca de Noé. Berozo, un historiador de Babilonia, escribió: «Pero de este barco encallado en Armenia una parte aún permanece en las montañas […] y hay quienes lograron obtener brea del barco solo raspándolo». Josefo, un muy conocido historiador, dijo que los lugareños coleccionaban restos del arca y se las mostraron en pleno día. También dijo que todos los antiguos historiadores que conocía escribieron sobre el arca.
Teófilo de Antioquía, por su parte, escribió: «los restos [del arca] están hasta el día de hoy para ser vistos en las montañas». Un anciano de Armenia en los Estados Unidos dijo que, de niño, visitó el arca con su padre y tres científicos ateos en 1856. Su objetivo era refutar la existencia del arca, pero la encontraron y se puso tan furioso que trataron de destruirla, pero no pudo porque era demasiado grande y se había petrificado. En 1918 uno de los científicos ateos (un inglés) admitió en su lecho de muerte que toda la historia era verdad. En 1876, un distinguido estadista y escritor británico, el vizconde James Bryce, subió a Ararat y reportó el hallazgo de un trozo largo de cuatro pies de madera hecha a mano a una altitud de más de 13.000 pies (4.300 metros). Seis soldados turcos afirmaron haber visto el arca en el año 1916.
En la primera mitad de este siglo, un aviador ruso llamado Vladimir Rokovitsky reclamó el descubrimiento del arca de Noé. Lo asignaron al sur de Rusia, cerca de la frontera con Turquía y el monte Ararat. Mientras probaban un avión su copiloto y él sobrevolaron sobre el Ararat y descubrieron en el borde de un glaciar como un barco del tamaño de un buque de guerra. Él dijo que estaba parcialmente sumergido en un lago y que podía ver que había una abertura para una puerta de casi 20 pies (7 metros) cuadrados, pero la puerta había desaparecido. Rokovitsky le pidió a su oficial al mando una expedición y fue enviado para encontrar el arca y fotografiarla. El informe fue remitido al zar, quien fue derrocado rápidamente y el reporte pereció. En 1936, un joven arqueólogo británico llamado Hardwicke Knight, subió al Ararat y descubrió maderas interconectadas hechas a mano a una altura de 14.000 pies (4.600 metros). Durante la Segunda Guerra Mundial dos pilotos vieron y fotografiaron algo que ellos creían que era el arca en el monte Ararat. Recientemente, ha habido muchos más intentos de encontrar y documentar el arca, pero se han visto obstaculizados por la política y rodeados de controversia.
La brea es usada para impermeabilizar la madera. Dios le dijo a Noé que cubriera con brea el interior y el exterior, lo que hizo posible que el arca se conservara durante mucho tiempo. Es posible que Dios todavía tenga un propósito con el arca, que la utilice para recordarle al mundo una sentencia del pasado, poco antes de un juicio futuro. Pedro, en 2 Pedro 3:1-7, relaciona el juicio futuro con el juicio del diluvio, cuando dice que los no creyentes «ignoran voluntariamente […] que el mundo que existió entonces pereció inundado en agua». Tal vez, antes del regreso de Jesús, Dios hará que aun sea más necesario que la gente olvide deliberadamente estas cosas. Debido a la mención de la brea (un producto derivado del petróleo) mucha gente cree que, en esta región del Medio Oriente, John D. Rockefeller buscaba (y encontró) petróleo en base de este versículo.
Versos 17-22 = Y he aquí que yo traigo un diluvio de aguas sobre la tierra, para destruir toda carne en que haya espíritu de vida debajo del cielo; todo lo que hay en la tierra morirá. Mas estableceré mi pacto contigo, y entrarás en el arca tú, tus hijos, tu mujer, y las mujeres de tus hijos contigo. Y de todo lo que vive, de toda carne, dos de cada especie meterás en el arca, para que tengan vida contigo; macho y hembra serán. De las aves según su especie, y de las bestias según su especie, de todo reptil de la tierra según su especie, dos de cada especie entrarán contigo, para que tengan vida. Y toma contigo de todo alimento que se come, y almacénalo, y servirá de sustento para ti y para ellos. Y lo hizo así Noé; hizo conforme a todo lo que Dios le mandó.
Todo lo que hay en la tierra morirá: Solo podemos preguntarnos lo que sintió Noé cuando se enteró de este sorprendente anuncio de Dios. Dios llamo a Noé y le dio un papel esencial en el gran juicio —y la gran la salvación— que el mundo vería. A pesar de la sentencia dramática que viene, Dios hará un pacto con Noé y su familia y ellos serán salvos. Dios también usa a Noé a salvar a un remanente de cada animal, por lo que la tierra podía ser poblada con personas y con animales después de la inundación. Toma contigo de todo alimento que se come y almacénalo: Dios también le ordenó a Noé tomar toda la comida que pudiera. Debió haber mucha comida para Noé y todos los animales. Y esto último es lo que me deja pensando. Y muy seriamente.
Porque si todo en derredor de la Segunda Venida del Señor se desarrollará conforme a como eran los días de Noé, (Eso dice Jesús en Mateo 24), déjame que imagine que puede desencadenarse una hecatombe de alimentos, agua u otras necesidades básicas, y que la idea de acumular alimento y agua, es primordial en cualquier tiempo. Pregúntate esto: ¿Qué comían Noé y su familia durante esos cuarenta días de flotación del arca? ¿Qué comían todos esos animales, tan distintos entre sí en sus especies y tan distantes en su alimentación? ¿Había vegetales para un herbívoro? ¿Había carne para un carnívoro? ¿Cómo lograban soportar la indefectible hediondez que una muchedumbre de vida animal y humana, encerrados en un habitáculo hermético? ¿Cómo eludieron infecciones u intoxicaciones por comidas mezcladas con heces? Ya sé que esto suena feo y hasta repugnante, pero…¿Podríamos sacar al arca de Noé de esa historieta para niños que cierta iglesia creó?
El caso es que Noé lo hizo todo así; todo lo hizo conforme a lo que Dios había mandado. Cuando se le dijo que realizara este asombroso trabajo, Noé lo hizo. Nosotros no lo escuchamos quejarse o rebelarse, él simplemente obedeció. Las palabras «todo lo hizo», cubren una gran cantidad de material y de años; sin embargo, Noé no vaciló en lo que Dios le dijo que hiciera. Todo lo hizo conforme a lo que Dios había mandado: La Biblia presenta a Noé como un gran héroe de Dios. Él fue un ejemplo sobresaliente de la justicia, un predicador de la justicia, y condenó al mundo ofreciendo la salvación en el arca que todos rechazaron. Noé era un predicador de la justicia sin embargo, en sus 120 años de ministerio, parece que nadie se salvó. El trabajo de construir el arca era laborioso, costoso, tedioso, peligroso y, aparentemente, absurdo y ridículo; especialmente, cuando todas las cosas continuaron en la misma postura y, seguramente, durante muchos años fue así. Por lo tanto, no es extraño que esto se mencione como un acto heroico de fe.
Génesis 7: 1-5 = Dijo luego Jehová a Noé: Entra tú y toda tu casa en el arca; porque a ti he visto justo delante de mí en esta generación. De todo animal limpio tomarás siete parejas, macho y su hembra; más de los animales que no son limpios, una pareja, el macho y su hembra. También de las aves de los cielos, siete parejas, macho y hembra, para conservar viva la especie sobre la faz de la tierra. Porque pasados aún siete días, yo haré llover sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches; y raeré de sobre la faz de la tierra a todo ser viviente que hice. E hizo Noé conforme a todo lo que le mandó Jehová.
Cuando Dios le dice a Noé que entre, la idea es que Dios estará con él en el arca, por lo que llamó a Noé a entrar en el arca con Él. Nota que en la traducción original, el Señor no le dijo a Noé: “Entra al arca”, sino “Ven”, lo que implica plenamente que Dios mismo estaba en el arca esperando para recibir a Noé y su familia dentro de ese gran barco que esta por convertirse en su lugar de refugio mientras todo el resto de las personas sobre la faz de la tierra se ahogaban. Hay un detalle en la vida del patriarca que no es menor. Noé pasó los años antes de la inundación en obediencia activa. No solo creía que Dios enviaría la inundación, sino que obedeció lo que Dios le dijo que hiciera en la preparación para ello. Como en los días de Noé, así será la venida…Pregunto: ¿Lo creemos? ¿Lo esperamos? No estoy diciendo que nos sacuda la ansiedad y nos lleve a decir que Cristo viene ya, castrando a todos los creyentes en sus futuros con eso. Digo que debemos creerlo como un hecho concreto, real y factible a suceder.
La otra gran incógnita tiene que que ver con la venida de todos los animales. Algunos se preguntan cómo esos animales vinieron a Noé o cómo Noé los obtuvo. Dios les dijo a los animales que «vinieran» a Noé (mediante la migración). En algunos animales, Dios ha creado un instinto migratorio que puede funcionar de una manera increíble. No había ninguna dificultad para que Él pusiera milagrosamente una necesidad de emigrar hacia el arca en cada pareja de animales que planeaba preservar en el arca. Correcto. Posible y factible, pero… ¿Cómo imaginarme a un oso polar, saliendo de su hábitat natural muchísimo tiempo antes, para llegar justo en el tiempo y momento en que fueron habilitados para ingresar al arca? ¡Qué hermoso misterio! ¿Verdad? Como todo lo que el Espíritu Santo de Dios es capaz de hacer con y por los hombres.
Esta, indudablemente, ha sido y seguirá siendo la más grande y más completa colección de animales que jamás se hayan reunido en un mismo lugar. Y no fue reunida por la habilidad humana, sino por el poder divino que es el único que podría haber logrado una tarea como esta. De hecho, Dios nunca tuvo problemas para que los animales entraran en el arca e hicieran lo que Él quería. Solo el hombre suele ser más tonto que los animales. Conforme a eso es que Isaías escribió lo que podemos leer en el primer capítulo de su libro y verso 3: El buey conoce a su dueño, y el asno el pesebre de su Señor; pero Israel no entiende, mi pueblo no tiene conocimiento. Obviamente, no estuve allí y, cualquier cosa que diga, si no está escrita en nuestras biblias, será parte de una imaginación de mayor o menor volumen. Pero, igualmente, salta a la vista que hubo un sometimiento de toda la especie animal a lo que Noé, como líder indiscutido de todo, dijera, ordenara o dispusiera. En realidad, a Dios mismo, a través de Noé en lo visible.
Versos 6-9 = Era Noé de seiscientos años cuando el diluvio de las aguas vino sobre la tierra. Y por causa de las aguas del diluvio entró Noé al arca, y con él sus hijos, su mujer, y las mujeres de sus hijos. De los animales limpios, y de los animales que no eran limpios, y de las aves, y de todo lo que se arrastra sobre la tierra, de dos en dos entraron con Noé en el arca; macho y hembra, como mandó Dios a Noé.
¡Seiscientos años! Hay muchas teorías respecto a cómo se contabilizaban esos años, pero nadie ha dado en la tecla con eso. Indudablemente, al Espíritu Santo todavía no le h a placido revelarlo, que es de la única manera en que podemos saberlo. ¿Vivía más tiempo que nosotros aquella g ente? Sí, pero no se puede asegurar que fuera tan enorme la diferencia. Saber si ese año que aquí se contabiliza era de trescientos sesenta y cinco días de veinticuatro horas cada uno, es clave. No parece que así fuera, y más si tenemos en cuenta cómo va a seguir la historia de este hombre. En lo concerniente a las personas de su familia que entraron al arca, a muchos predicadores les agrada mucho hacer hincapié en aquello de “salvo tú y tu casa”, pero a veces cometiendo el error de presentarlo como un hecho consumado, sin arrepentimiento ni perdón previo. Si fuera así, la crucifixión y muerte de Jesús, hubiera sido innecesaria.
Versos 10-12 = Y sucedió que al séptimo día las aguas del diluvio vinieron sobre la tierra. El año seiscientos de la vida de Noé, en el mes segundo, a los diecisiete días del mes, aquel día fueron rotas todas las fuentes del grande abismo, y las cataratas de los cielos fueron abiertas, y hubo lluvia sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches.
Presta atención. No leas superficialmente tu biblia. Dice que recién al séptimo día de todo esto, las aguas del diluvio vinieron sobre la tierra. Eso me dice a mí y te dice a ti que Noé, los animales y su familia, tuvieron que esperar siete días en el arca a que llegara la lluvia. Ellos nunca habían visto la lluvia hasta este momento. Esta fue una verdadera prueba de fe: esperar una semana después de más de 100 años de preparación. Como en los días de Noé, será la venida del Hijo del Hombre. Paciencia. Espera. Fe. Tranquilidad. Aplomo. Sobriedad. Obediencia. Siete elementos claves para vivir ese tiempo divino. Siete, número divino. Nada que ver con histerias, discursos rimbombantes, ansiedades colectivas y vertiginosidades desatadas. Prepararse para lo que viene, es un mandamiento, no una sugerencia. Dios nunca sugiere. Dios decreta. Tú yo tenemos un solo camino posible: obedecer.
Y luego dice que Fueron rotas todas las fuentes del gran abismo: ¿Qué significa esto que leemos casi como al pasar y, en muchos casos, todavía no hemos terminado de entender? Que las aguas también subieron de debajo de la tierra; sin duda, acompañadas de una gran catástrofe geológica. ¿Recuerdas la creación, cuando Dios divide las aguas de arriba con las aguas de abajo? Esto es. Y se confirma cuando dice que también fueron abiertas las cataratas de los cielos: Esto fue cuando «las aguas que estaban sobre la expansión se disolvieron. Estas aguas formaban un gran «manto» en la parte superior de la atmósfera de la Tierra desde su creación. No sé por qué, pero creo que una gran mayoría de nosotros ha tenido, o sigue teniendo, una idea bastante limitada y distorsionada del diluvio. Y dice que las aguas invadieron todo durante cuarenta días y cuarenta noches: El número 40 se asocia con la prueba y con la purificación, sobre todo, antes de entrar en algo nuevo y significativo.
Esto es visto en el tiempo de Moisés, en lo referente al Monte Sinaí, en el viaje de los espías a Canaán, en el mismísimo tiempo de Israel en el desierto, en el viaje milagroso de Elías al Sinaí y, obviamente, en la fragorosa tentación de Jesús en el desierto, donde Marcos en su evangelio, lo detalla así en el capítulo 1 y verso 13: Y estuvo allí en el desierto cuarenta días, y era tentado por Satanás, y estaba con las fieras; y los ángeles le servían. A nadie le agrada ni tampoco apetece pasar por esta clase de pruebas. Pero cuando a Dios le place permitirlas, (Caso Job, por ejemplo), es porque detrás de esa aparente “crueldad”, como muchos han elegido verla, hay un magistral plan de acción que incluye, necesariamente, este pequeño infierno terrenal a vencer, para luego ser más que vencedor sobre el infierno real EN Cristo.
Versos 13-16 = En este mismo día entraron Noé, y Sem, Cam y Jafet hijos de Noé, la mujer de Noé, y las tres mujeres de sus hijos, con él en el arca; ellos, y todos los animales silvestres según sus especies, y todos los animales domesticados según sus especies, y todo reptil que se arrastra sobre la tierra según su especie, y toda ave según su especie, y todo pájaro de toda especie. Vinieron, pues, con Noé al arca, de dos en dos de toda carne en que había espíritu de vida. Y los que vinieron, macho y hembra de toda carne vinieron, como le había mandado Dios; y Jehová le cerró la puerta.
Esta declaración, en resumen, describe cómo todo se cumplió exactamente como el Señor había hablado. Todas las cosas estaban listas para el diluvio que Dios haría sobre la tierra. Y dice luego que el Señor le cerró la puerta: Noé no tuvo que cerrar la puerta a la salvación de nadie, Dios lo hizo. En el mismo patrón, no es nuestro trabajo descalificar a las personas de la salvación. Dejamos que Dios cierre la puerta. Cuando retorne Jesús, recuerda, las cosas serán como en los días de Noé. Dios mantuvo la puerta abierta hasta el último minuto, pero llegó un momento en que la puerta tenía que cerrarse. Cuando la puerta está abierta, está abierta, pero cuando se cierra, está cerrada. Jesús es el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre. Así lo dice Apocalipsis 3:7: Escribe al ángel de la iglesia en Filadelfia: Esto dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre: El arca, convengamos, era la salvación de Noé y la condena para el mundo.
Eso está muy claro. Y esto nos está dejando en evidencia que no existen segundas oportunidades para los que se quedan al margen. Sí, cuando ciento veinte años habían transcurrido, y el Espíritu de Dios ya no lucharía con los hombres, allí estaba el arca con su vasta y amplia puerta abierta, y aún Noé continuó predicando y declarando que todos los que pasaran dentro de esa puerta abierta al arca de la seguridad serían preservados de la destrucción venidera. Fuera de esa puerta, la muerte reinaría universalmente; pero en su interior, todo sería paz. Si los últimos tiempos serán como en los días de Noé, ten cuidado; ya hay un arca espiritual esperándote. No desestimes entrar. nadie te va a obligar, pero nadie luego podrá ir a rescatarte si te niegas, porque ya será tarde.
Versos 17-23 = Y fue el diluvio cuarenta días sobre la tierra; y las aguas crecieron, y alzaron el arca, y se elevó sobre la tierra. Y subieron las aguas y crecieron en gran manera sobre la tierra; y flotaba el arca sobre la superficie de las aguas. Y las aguas subieron mucho sobre la tierra; y todos los montes altos que había debajo de todos los cielos, fueron cubiertos. Quince codos más alto subieron las aguas, después que fueron cubiertos los montes. Y murió toda carne que se mueve sobre la tierra, así de aves como de ganado y de bestias, y de todo reptil que se arrastra sobre la tierra, y todo hombre. Todo lo que tenía aliento de espíritu de vida en sus narices, todo lo que había en la tierra, murió. Así fue destruido todo ser que vivía sobre la faz de la tierra, desde el hombre hasta la bestia, los reptiles, y las aves del cielo; y fueron raídos de la tierra, y quedó solamente Noé, y los que con él estaban en el arca.
La descripción de la inundación en este pasaje es tan completa y específica que es imposible compararlo con una inundación local, eso no tendría nada que ver con lo que vemos en el registro bíblico. A pesar de las afirmaciones de algunos, se trataba de un diluvio global. Si esto no fuera un diluvio universal, el arca misma sería innecesaria. Si esto fuera solo un diluvio local, entonces la promesa de Dios de no volver a traer una inundación así sería falsa. Si esto fuera solo un diluvio local, la Biblia estaría equivocada cuando rastrea toda la humanidad hacia atrás hasta los hijos de Noé y también en otros pasajes que hablan de un diluvio universal. El Salmo 104:5-9 lo dice así: Él fundó la tierra sobre sus cimientos; No será jamás removida. Con el abismo, como con vestido, la cubriste; Sobre los montes estaban las aguas. A tu reprensión huyeron; Al sonido de tu trueno se apresuraron; Subieron los montes, descendieron los valles, Al lugar que tú les fundaste. Les pusiste término, el cual no traspasarán, Ni volverán a cubrir la tierra.
2 Pedro 3:5-6 también lo menciona cuando expresa: Estos ignoran voluntariamente, que en el tiempo antiguo fueron hechos por la palabra de Dios los cielos, y también la tierra, que proviene del agua y por el agua subsiste, por lo cual el mundo de entonces pereció anegado en agua; Literalmente, cientos de grupos de personas tienen sus propios cuentos y leyendas sobre la inundación. Uno de los más notables es el relato babilónico, que es similar al relato de Génesis de muchas maneras y está claramente sacado de ahí. Dado que toda la humanidad provenía de los hijos de Noé, la humanidad recuerda la inundación.
Se han citado, específicamente, las leyendas de la tribu Samo-Kubo de Nueva Guinea, las leyendas de las lenguas athapaskan de América, los indios pápagos de Arizona, las tribus brasileñas, los indios del Perú, los hotentotes de África, los nativos de Groenlandia, los nativos de Hawái, los hindúes, los chinos, los egipcios, los griegos, los persas, los nativos de Australia, los galeses, los celtas, los druidas, los siberianos y los lituanos. De las más de 200 culturas que tienen su propia historia de la inundación los siguientes aspectos de la historia son comunes: El 88% describe una familia favorecida. El 70% atribuye la supervivencia a un barco. El 95% dice que la única causa de la catástrofe fue una inundación. El 66% dice que el desastre se debe a la maldad del hombre. El 67% registra que los animales también se guardaron. El 57% describe que los sobrevivientes terminan en una montaña.
En muchas de los relatos también se menciona, específicamente, a las aves que se envían, un arcoíris, y ocho personas que son salvadas. Y luego añade que los montes estaban cubiertos: Para esto se requirió una gran cantidad de agua, pero en la tierra hoy día hay agua suficiente como para hacer esto; lo que, debido a la topografía de la tierra, el agua está contenida en los océanos. Si la tierra fuera una esfera perfecta, los océanos cubrirían la tierra de dos y media a tres millas de profundidad. Antes de la catastrófica inundación, la tierra pudo haber sido mucho más cercana a una esfera perfecta. Si Moisés hubiera querido describir un diluvio parcial sobre solo una pequeña parte de la tierra, usó un lenguaje muy engañoso; pero si lo que pretendía enseñar era que el diluvio fue universal, usó las palabras que podríamos haber esperado para ese uso.
Y concluye consignando que Todo lo que tenía aliento de espíritu de vida en sus narices; todo lo que había en la tierra murió: En un juicio, alguien humilló a otro preguntándole si él creía en cada palabra de la Biblia. Cuando el otro dijo que sí, este le preguntó cómo los peces se habían ahogado en la inundación. El otro no sabía la respuesta, dio un gran y confuso discurso y murió al día siguiente. Si tan solo hubiera conocido mejor la Biblia, habría sabido lo que dice acerca del aliento del espíritu de la vida. Los peces no murieron en el diluvio, solo los animales con aliento de vida en ellos murieron, los animales en tierra firme. Dios hizo tal como dijo. Prácticamente todos los contemporáneos de Noé no creían que Dios iba a hacer lo que Él dijo. A pesar de que tomó 120 años, Dios demostró que Él cumple sus promesas y es totalmente fiel.
Verso 24 = Y prevalecieron las aguas sobre la tierra ciento cincuenta días.
Ciento cincuenta días. Algunos sugieren que Dios puso a algunos o a muchos de estos animales en un período de hibernación durante este tiempo, lo que significa que menos alimento, menos espacio, y menos «control de daños» fue necesario. Y es curioso y al mismo tiempo misterioso, porque habrás leído que en el verso 14, dice que eran animales domesticados los que allí había. No sé de dónde sacaron eso los traductores, pero en los originales no hay ninguna palabra que pueda traducirse como domesticados. Si dice según su especie, y varias veces, pero nada más. No sé cómo se habrán comportado los más feroces carnívoros, pero lo que sí sé es que, conforme a lo bíblico, no se produjeron casos de ataques o algo así. Es notorio que Dios condujo a toda su creación conforme a patrones que no serían similares a los que hoy podemos ver.
Asimismo, Dios les proporciona a muchos animales, hoy día, un instinto increíble para la hibernación. No sería difícil para Él impartir milagrosamente un único instinto para estos animales en particular. Seguros en el arca, Dios sustentaría a Noé y a su familia a través de estos tiempos de catástrofe y juicio. Encerrados y protegidos de la tormenta y la inundación, ellos estaban a salvo. Noé sufrió el entierro de todas las cosas viejas para que pudiera salir a un nuevo mundo; así como morimos en Cristo para que podamos vivir con Él. Este es un lindo símbolo, pero que responder a inventiva humana, no divina. Aunque suene coherente con los rudimentos básicos de la salvación. No creo que haya manera humana de imaginar y mucho menos relatar lo que sucedió y no sucedió en esa arca durante esos cuarenta días.
Génesis 8: 1 = Y se acordó Dios de Noé, y de todos los animales, y de todas las bestias que estaban con él en el arca; e hizo pasar Dios un viento sobre la tierra, y disminuyeron las aguas.
Se acordó Dios de Noé: Esto es algo que se denomina antropomorfismo (Podemos entenderlo como una imagen no literal de Dios, pero en términos humanos). Ciertamente, Dios nunca olvidó a Noé, pero en este momento Dios de nuevo volvió su atención activa hacia Noé. Noé había estado encerrado en el arca por muchos días, y en el momento adecuado Dios pensó en él y vino a visitarlo. Querido corazón que hoy sin creer demasiado y casi por casualidad me estás escuchando, tú has estado apartado del mundo por muchos días, pero Dios no se ha olvidado de ti. Dios se acordó de Noé, y se acuerda de ti. Luego dice que Dios hizo pasar un viento sobre la tierra: Dios sabía cómo hacer que se desplomaran las aguas. Incluso, un problema tan grande como este, no era un problema grande para Dios. El Dios que creó los cielos y la tierra también podía hacer esto. ¿O te cabe alguna duda?
Versos 2-5 = Y se cerraron las fuentes del abismo y las cataratas de los cielos; y la lluvia de los cielos fue detenida. Y las aguas decrecían gradualmente de sobre la tierra; y se retiraron las aguas al cabo de ciento cincuenta días. Y reposó el arca en el mes séptimo, a los diecisiete días del mes, sobre los montes de Ararat. Y las aguas fueron decreciendo hasta el mes décimo; en el décimo, al primero del mes, se descubrieron las cimas de los montes.
Se cerraron las fuentes del abismo y la lluvia de los cielos fue detenida: La lluvia que comenzó y estuvo cuarenta días y sus noches cayendo, ahora se detuvo. Dios estaba en control desde que la lluvia y las otras aguas comenzaron hasta que fueron detenidas. De paso esto me da pie para preguntarte: ¿Por qué no terminar de creer que, cuando vemos esos que llamamos “desastres naturales”, Dios también está en control de todo? Y luego te añade que el arca reposó sobre los montes de Ararat: En cierto sentido, el monte Ararat no era un lugar muy «apropiado» para salir del arca. Dejar el arca a esa gran altitud y en ese terreno montañoso significaba una salida difícil para todos y todo en el arca. Sin embargo, si el propósito de Dios era poner el arca en un lugar donde pudiera ser conservada durante miles de años, eligió un lugar excelente para ello. Y luego concluye diciendo que se descubrieron las cimas de los montes: Esta es otra indicación en el relato bíblico de que la inundación fue mundial. Fue tan significativo que por un tiempo las cimas de las montañas estaban cubiertas, y ahora se veía de nuevo como las aguas disminuían continuamente.
Génesis 8: 6-12 = Sucedió que al cabo de cuarenta días abrió Noé la ventana del arca que había hecho, y envió un cuervo, el cual salió, y estuvo yendo y volviendo hasta que las aguas se secaron sobre la tierra. Envió también de sí una paloma, para ver si las aguas se habían retirado de sobre la faz de la tierra. Y no halló la paloma donde sentar la planta de su pie, y volvió a él al arca, porque las aguas estaban aún sobre la faz de toda la tierra. Entonces él extendió su mano, y tomándola, la hizo entrar consigo en el arca. Esperó aún otros siete días, y volvió a enviar la paloma fuera del arca. Y la paloma volvió a él a la hora de la tarde; y he aquí que traía una hoja de olivo en el pico; y entendió Noé que las aguas se habían retirado de sobre la tierra. Y esperó aún otros siete días, y envió la paloma, la cual no volvió ya más a él.
Cuando dice que es al cabo de cuarenta días, esto es contando desde que la lluvia y las otras fuentes de agua comenzaron. Recuerda que Dios le dijo a Noé cuándo debía entrar en el arca, pero no le dijo cuándo debería salir de ella. El Señor le dijo a Noé cuándo entrar, porque era necesario para él saber eso; pero no le dijo cuándo debería salir, porque no era necesario para él saberlo. Dios siempre permite que su pueblo sepa lo que es para su bien. Para lo demás, tiene una mente que le ha sido dada precisamente para que la haga funcionar. El grave dilema humano es que, influido por el infierno, suele utilizar esa mente para idear el mal y no para registrar obediencia al Padre Celestial. Nada de lo que Dios hizo es malo, pero entiende bien esto: todo puede ser torcido por Satanás si el hombre le da lugar y habilitación con pecado.
Luego dice que abrió la ventana. Esa ventana, te recuerdo, había sido construida por el propio Noé en la parte superior del arca. Y seguramente fue hecha con algún tipo de recubrimiento, para que pudiera abrirse y cerrarse. Y porque él creyó en Dios, removió la cubierta del arca, y miró al exterior, esperando poco a poco para ver no solo la cima de las montañas, sino también tierra seca y verde una vez más. La fe verdadera va a menudo a la ventana. Si tu fe vuelve su rostro hacia la pared, y no espera nada, no creo que sea una fe genuina. Envió un cuervo, el cual salió y estuvo yendo y volviendo: Aparentemente, el cuervo no regresó al arca. Quizás esto es porque el cuervo es un carroñero, y podría descansar y alimentarse de los muertos, cadáveres flotantes. Entonces envió una paloma.
La paloma no halló dónde posarse y volvió al arca: Al ser limpia, no un ave carroñera en absoluto, la paloma no podía posarse sobre la tierra hasta que hubo un lugar seco y adecuado para posarse. Cuando la Paloma regresó al arca, Noé supo que las aguas aún no habían drenado lo suficiente para abandonar el arca. Al igual que la paloma, el creyente no encuentra un verdadero lugar de descanso en este mundo. Se dice que el mundo está progresando, avanzando, mejorando; pero no podemos descubrirlo. Del mismo pecado, la misma inmundicia, la misma abundancia universal de incredulidad, de la que se quejaron nuestros padres, estamos obligados a quejarnos todavía; y estamos cansados del mundo, estamos cansados del siglo XXI, y de todo lo que se jacta la civilización. No hay nada debajo de la planta de nuestros pies para poder descansar. Y entonces todo cambió.
Porque La Paloma volvió a él trayendo una hoja de olivo en el pico: El cuervo nunca regresó, pero la paloma retornó con evidencia de que la terrible estación de juicio a través de la inundación había terminado y Dios había comenzado a renovar la vida sobre la tierra. Desde este momento, una paloma con una rama de olivo ha sido un símbolo de paz y bondad. Quizás has visto una imagen de una Paloma llevando una rama de olivo en su pico; la cual, en primer lugar, una paloma no puede arrancar de un árbol; y, en segundo lugar, una paloma no puede llevar una rama de olivo si no puede arrancarla. Era una hoja de olivo, eso era todo. ¿Por qué las personas no pueden permanecer en las palabras de la Escritura? Si la Biblia menciona una hoja, ellos dicen una rama; y si la Biblia dice que es una rama, ellos la hacen una hoja. Y ni hablar de interpretaciones más profundas. Y concluye con La paloma, la cual no volvió ya más a él: La salida de la paloma probó que la tierra era habitable nuevamente.
Versos 13-19 = Y sucedió que en el año seiscientos uno de Noé, en el mes primero, el día primero del mes, las aguas se secaron sobre la tierra; y quitó Noé la cubierta del arca, y miró, y he aquí que la faz de la tierra estaba seca. Y en el mes segundo, a los veintisiete días del mes, se secó la tierra. Entonces habló Dios a Noé, diciendo: Sal del arca tú, y tu mujer, y tus hijos, y las mujeres de tus hijos contigo. Todos los animales que están contigo de toda carne, de aves y de bestias y de todo reptil que se arrastra sobre la tierra, sacarás contigo; y vayan por la tierra, y fructifiquen y multiplíquense sobre la tierra. Entonces salió Noé, y sus hijos, su mujer, y las mujeres de sus hijos con él. Todos los animales, y todo reptil y toda ave, todo lo que se mueve sobre la tierra según sus especies, salieron del arca.
En el año seiscientos uno. Dice que Noé entró al arca a los diecisiete días del mes segundo en el año seiscientos de su vida. Esto es casi un año después, y en el mes segundo de sus seiscientos y un año Noé abandonó el arca. Parece que él estuvo en el arca un año completo del calendario. Sacarás todos los animales que están contigo: Justamente como el arca fue llena con todos los animales antes de la inundación, así fue desocupada. No leemos que ningún animal haya muerto en el año que estuvo en el arca. Vayan por la tierra, fructifiquen y multiplíquense sobre la tierra. Los seres vivientes del arca una vez más repoblarían la tierra. Noé salió del arca, al no estar ya encerrado en sus estrechos límites, caminó al exterior, y el mundo entero estaba ante él para elegir un lugar. ¿No es esto una imagen de la libertad del creyente que ha sido “enterrado con Cristo”, y disfruta las posesiones del Espíritu libre Dios?
Verso 20 = Y edificó Noé un altar a Jehová, y tomó de todo animal limpio y de toda ave limpia, y ofreció holocausto en el altar.
El primer acto de Noé después de salir del arca fue adorar a Dios a través del sacrificio. La gratitud y la admiración de la grandeza de Dios lo llevó a adorarlo. Como es la naturaleza del sacrificio verdadero, se trataba de un ofrecimiento costoso a Dios. Con solo siete de cada animal en el arca, Noé corría el riesgo de la extinción de algunos de estos animales por el sacrificio. Fue un costoso sacrificio agradable a Dios. El sentido común podía haber dicho: “Libéralos”. Pero la gracia dijo: “Mátalos, porque le pertenecen a Dios. Dale a Dios lo que le corresponde”. Los sacrificios que estamos llamados a ofrecer a Dios también nos han costado algo.
Debemos de presentar nuestros cuerpos como sacrificio vivo a Dios, la entrega de nuestros recursos es un sacrificio, y debemos hacer del sacrificio una alabanza a Dios. El sacrificio costoso agrada a Dios, no porque Dios sea ambicioso y quiera obtener todo lo más que pueda de nosotros, sino porque Dios se sacrificó a un gran costo. Dios quiere un sacrificio costoso de nosotros, porque demuestra que estamos llegando a ser semejantes a la imagen de Jesús, que es la mayor muestra de un sacrificio costoso. Como Pablo escribió en, debemos ser como Jesús en este sentido: Y andad en amor, como también Cristo nos amó y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante. Podemos pensar como David, quien dijo que nunca ofrecería a Dios lo que no le cuesta nada.
Versos 21-22 = Y percibió Jehová olor grato; y dijo Jehová en su corazón: No volveré más a maldecir la tierra por causa del hombre; porque el intento del corazón del hombre es malo desde su juventud; ni volveré más a destruir todo ser viviente, como he hecho. Mientras la tierra permanezca, no cesarán la sementera y la siega, el frío y el calor, el verano y el invierno, y el día y la noche.
El costoso sacrificio de Noé agradó a Dios. Era como si Dios oliera el aroma de una gran carne asada (Lo que indica que Dios ama el olor de la carne asada, ¡Me salió el argentino!) y Él entonces hizo esta maravillosa promesa a Noé y al hombre. Por supuesto, la Biblia habla antropomórficamente aquí —usando una analogía humana de una acción o atributo divino. Más agradable a Dios que el olor del sacrificio, era el corazón de Noé en su sacrificio. Entonces, allí fue donde Dios prometió que nunca visitaría la tierra nuevamente con el juicio de una inundación universal, para destruir todo ser viviente. Dios dijo esto sabiendo que el corazón del hombre se inclina al mal desde su juventud. Esto fue una promesa hecha completamente por misericordia.
Podemos observar una extraña combinación de verdades: primero, el corazón del hombre se inclina al mal desde su juventud; y segundo, Dios promete que nunca volverá a destruir la tierra a causa de la maldad del hombre. Se puede ver que la maldad del hombre invitaría la maldición de Dios, no la aleja. Esta extraña combinación es relatada por el altar y sacrificio de Noé, y Dios se complació en el sacrificio (el Señor olió un agradable aroma). El sacrificio es un punto de retorno. Sin un sacrificio, el pecado clama por venganza, y Dios envía una inundación destructiva; pero el sacrificio presentado por Noé, fue tipología del sacrificio venidero del unigénito Hijo de Dios, y de la expiación efectiva allí provista por el pecado del hombre.
Podemos decir que después de la inundación, la historia de Noé ilustra varias cosas relevantes para la vida de los creyentes: Noé mostró la libertad de los creyentes. Noé mostró la fe de los creyentes (en el sacrificio). Noé mostró el corazón de los creyentes (por el sacrificio). Noé mostró el pacto de misericordia de los creyentes (en la luz del sacrificio). Asimismo, Dios prometió que después de la inundación, la tierra tendría establecidas las estaciones. Esto también habla de los profundos cambios climáticos y ecológicos de la tierra desde que el «manto» de vapor de agua que cubría la tierra fue quitado. Ahora hay variaciones estacionales y de temperatura.
Como no debería haber más un diluvio universal, tampoco debería haber más un trastorno grave de las estaciones y de la temperatura. Tiempo de siembra y cosecha, y frío y calor, invierno y verano, día y noche, van a sucederse unos a otros en sus perpetuamente inmutables cambios, mientras dure el presente reinado de tolerancia. El resultado de este cambio se encuentra en que los ciclos de vida disminuyeron rápidamente. Nunca más habría hombres de 900 años de edad después de la inundación. La extinción masiva de los animales que se manifiesta en el registro de fósiles (como los dinosaurios y otras criaturas de este tipo), probablemente, tuvo lugar poco después de la inundación, cuando la tierra había cambiado tan dramáticamente y se sumergió en una edad de hielo. ¡Qué fielmente cumple Dios su pacto con la tierra! ¡Cuán verdaderamente mantendrá su pacto con cada pecador creyente! ¡Oh, confía en Él, porque su promesa permanecerá para siempre!
Ahora bien. Este es el punto, hoy. En Mateo 24:37, Jesús habla sobre la venida del Hijo del Hombre, comparándola con los días de Noé en el Antiguo Testamento. En esta enseñanza, Jesús nos llama a estar preparados y alertas para su regreso, ya que como hemos visto, en los días de Noé, su venida será repentina e inesperada. Por eso, creo que debemos explorar el contexto bíblico de Mateo 24:37, la comparación con los días de Noé, el llamado a estar preparados, las señales de los tiempos, la importancia de vivir con paz íntima, pero también con urgencia y aprovechar el tiempo para servir a Dios. Al final, entenderemos la importancia de estar preparados para la venida del Hijo del Hombre en los días de Noé.
Para entender plenamente el significado de Mateo 24:37, es necesario examinar el contexto bíblico en el que Jesús habla. Este pasaje se encuentra en el discurso conocido como el Discurso del Monte de los Olivos, donde Jesús enseña acerca de los últimos tiempos y su segunda venida. En Mateo 24:3, los discípulos se acercan a Jesús y le preguntan cuáles serán las señales de su venida y del fin de los tiempos. Jesús comienza su respuesta advirtiendo a sus discípulos de falsos mesías y enseñándoles sobre las señales que precederán a su venida. Es en este contexto que Jesús compara su venida con los días de Noé en Mateo 24:37. Y quiero que a lo de “falsos mesías” lo entiendas tal como es y no como parece ser. Un mesías es un ungido del Señor. De eso se habla. No se trata que venga alguien disfrazado de Jesús. Eso no engañaría a nadie. Se trata de la aparición de hombres con prestigio mediático que aseguran ser ungidos cuando, en realidad, son apenas algo menor que delincuentes religiosos.
En Mateo 24:37, Jesús dice: Porque como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre». Esta comparación nos brinda una visión de cómo será la venida de Jesús. En los días de Noé, la humanidad estaba inmersa en la maldad y la corrupción, y vivían despreocupados de las advertencias divinas. Si ves alguna diferencia con este hoy de siglo veintiuno, no es mera coincidencia. No la hay. Del mismo modo, en los días previos a la venida del Hijo del Hombre, Jesús nos advierte que veremos un aumento en la maldad y la corrupción en el mundo. La humanidad estará distraída y vivirá sin prestar atención a las señales de su venida. En ambos casos, la llegada de Dios será inesperada e impactante, tomando por sorpresa a aquellos que no están preparados. No me gusta ser tremendista, súper místico o fantasioso, pero si miras a tu alrededor, creo que estarás viendo señales más que claras.
En Mateo 24:42, Jesús continúa su enseñanza y nos llama a estar preparados para su venida: Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor. Esta exhortación nos recuerda la importancia de vivir en un estado de constante vigilancia y preparación. Jesús nos insta a estar atentos a las señales de los tiempos y a vivir de manera diligente, sabiendo que su regreso puede ocurrir en cualquier momento. Estar preparados implica vivir una vida en comunión con Dios, guardando sus mandamientos y manteniendo nuestros corazones y mentes enfocados en Él. Es crucial recordar que la preparación no se trata solo de conocimiento intelectual o estar al tanto de las señales de los tiempos, sino de un compromiso y una relación personal con Jesús. Es a través de esta relación que seremos capaces de discernir las señales de su venida y vivir en obediencia a su voluntad.
Jesús nos da varias señales que nos indican que su venida está cerca. Algunas de estas señales incluyen guerras y rumores de guerras, terremotos, hambrunas y pestes. Creo que lo del Covid 19, independientemente de lo que políticamente pueda haber existido detrás, es una prueba muy clara de eso. Además, Jesús nos advierte sobre la aparición de falsos mesías y falsos profetas, así como de la persecución de los creyentes. Ya sé, aquí en esta parte del mundo no hay bárbaros persiguiendo y asesinando cristianos, pero eso no es sinónimo de no persecución. Intenta predicar en una esquina de tu ciudad y lo verás con tus propios ojos. Estas señales nos revelan que vivimos en un mundo caído y alejado de Dios. Sin embargo, también nos animan a no desanimarnos, sino a estar firmes en nuestra fe y a mantenernos vigilantes. Las señales de los tiempos nos recuerdan que el regreso de Jesús es inminente y nos instan a estar preparados y a vivir con urgencia.
Jesús deja claro en su enseñanza que no debemos ser negligentes en nuestra vida espiritual ni vivir en la comodidad y la indiferencia. El llamado es a vivir con urgencia, aprovechando cada momento para buscar a Dios, servir a los demás y proclamar el evangelio. Y no estoy hablando de histerias colectivas ni ataques de ansiedades religiosas, estoy hablando de hablar lo que se nos ordena, a quien se nos determina y en el tiempo y momento en que se nos muestra. Vivir con urgencia implica dar prioridad a las cosas eternas sobre las temporales, colocando a Dios en el centro de nuestra vida y confiando en su guía y dirección. Significa estar dispuestos a renunciar a nuestras propias comodidades y deseos para seguir a Jesús y hacer su voluntad.
La venida del Hijo del Hombre en los días de Noé nos recuerda que la vida en este mundo es transitoria y que nuestra verdadera esperanza se encuentra en el Reino de Dios. Por lo tanto, no debemos desperdiciar nuestro tiempo en preocupaciones mundanas, sino invertirlo en actividades que traigan gloria a Dios y promuevan su reino. Y no me refiero a pasar toda nuestra vida dentro de un templo. Estoy hablando de vivir con un estilo de vida que despierte curiosidad primero, interés después e imitación finalmente. Jesús nos anima a aprovechar el tiempo que se nos ha dado para servir a Dios y hacer su voluntad. En Mateo 24:45, Jesús habla de un siervo fiel y prudente que es puesto a cargo de los demás siervos del amo mientras este está ausente. Este siervo es bendecido porque utiliza sabiamente el tiempo y los recursos que le han sido confiados.
De manera similar, como seguidores de Jesús, se nos ha dado una responsabilidad de servir a Dios y a los demás mientras esperamos su venida. Debemos ser buenos administradores de los dones y talentos que Dios nos ha dado y usarlos para su gloria. Esto implica buscar oportunidades para compartir el amor de Dios con los demás, ayudar a los necesitados, predicar el evangelio y hacer discípulos. Debemos aprovechar cada oportunidad que se nos presente para ser luz en medio de la oscuridad y llevar esperanza a un mundo que necesita desesperadamente el amor de Dios. La venida del Hijo del Hombre en los días de Noé es una realidad que no podemos ignorar. Jesús nos advierte que su regreso será tan repentino como lo fue el diluvio en los días de Noé y todas las demás señales que están escritas en esa historia. Por lo tanto, es esencial estar preparados y alertas, viviendo con urgencia y aprovechando el tiempo para servir a Dios y cumplir su voluntad.
Las señales de los tiempos nos recuerdan que el regreso de Jesús está cerca y nos instan a vivir en santidad y consagración a Dios. No debemos ser indiferentes ni descuidados en nuestra vida espiritual, sino estar firmes en nuestra fe y vivir en obediencia a la Palabra de Dios. Que podamos tomar en serio el llamado de Jesús a estar preparados y a vivir con urgencia mientras esperamos su venida. Que podamos aprovechar cada momento, cada oportunidad y cada recurso que Dios nos ha dado para servirle y glorificar su nombre. Recordemos siempre que nuestra esperanza se encuentra en Jesús, el Hijo del Hombre, quien vendrá en gloria y majestad para reunir a su pueblo y establecer su reino eterno. Vivamos, pues, con la certeza de su venida y la confianza de que aquellos que le esperan serán reunidos con Él para siempre. Amén.