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Cuando Dios Arenga su Ejército

Es indudable que va llegando un tiempo en que vamos a tener que abandonar los eufemismos religiosos y encarar directamente los problemas y asuntos que se produzcan por su nombre, sin minimizar ni disimular nada, cueste lo que cueste. De allí que aquellos que pretendemos haber salido de los rudimentos elementales del evangelio y haber entrado en las jurisdicciones del Reino de Dios, sabemos que es necesario meditar, para poder encontrar y como consecuencia dar estrategias, que serán útiles para tener más precisión en las formas en que expresemos el Reino de Dios, y de ese modo terminar la obra que en tu vida tiene que manifestarse.

Hoy en día cuesta mucho entender cómo opera el ámbito social que te rodea, que te acompaña en este mundo, y que efecto causa en la vida de las personas. Nosotros, como gente de Reino que aseguramos ser, tenemos que desarrollar habilidades que vayan en sintonía con esos avances sociales. En todo caso, la diferencia estará en que la implementación de estas habilidades, puedan crear culturas, principios eternos que permanezcan, con el objetivo de que el Reino y su Gobierno se expresen en las generaciones que vienen detrás de nosotros.

Desde este espacio yo tomo contacto con ustedes, considerándolos no ya como  a simple gente cristiana, si no como a gente de Reino; Esto quiere decir: gente con gobierno y con entendimiento, un entendimiento puesto en vigencia para establecer implementando la esencia, por lo cual cada uno de ustedes ha nacido, y no desarrollando patrones convencionales de dirección de origen religioso.

Como hemos podido comprobar con hechos concretos y visibles, somos precisamente innovadores, es decir, somos gente con una creatividad con habilidades para crear dentro de las adversidades, la cultura adecuada a los tiempos que nos rodean. Y si en tu caso personal, sientes que todavía no eres eso, entonces déjame decirte que de ninguna manera estás desechado ni marginado, sólo te falta crecer, madurar y entrar efectivamente a formar parte del Reino.

Y fíjate que pese a todo lo que se pueda andar diciendo a lo largo y ancho del planeta, somos gente que entendemos que en el Reino no hay guerra, que la única guerra existente es la mentalidad interna que tiene la persona, al presuponer ligeramente, que las exigencias de la vida trascienden toda la mentalidad religiosa, y también todos los programas que carecen de implementación para expresar lo que Dios nos ha confiado.

Yo solamente soy uno, entre muchísimos, de los que está convencido que el Reino se vive bajo un entendimiento de lo que se ha cumplido en la palabra. Ustedes, por ejemplo, que no por casualidad están allí escuchando esto, son gente, que entiende que estamos más allá de la Biblia, un libro ya consumado, pero que en la actualidad es necesario usar para la gente que no puede ver el Reino de Dios fuera del contexto.

Y quiero dejar bien claro esto, blanco sobre negro, para no dar lugar a que nadie deseoso de producir daños, salga a decir que hay un ministerio que pretende militar en el evangelio por fuera de la Biblia. Jamás dije ni diría eso. Amo a la Biblia porque de ella se desprende todo, pero absolutamente todo lo que los creyentes estamos o no estamos en condiciones de hacer en nombre de Jesucristo. Lo que termino de decir, es que en un determinado nivel espiritual, ya la Biblia no te trae nada nuevo. Sólo te va a respaldar lo que el Espíritu Santo te diga hoy mismo, esta mañana, esta tarde, esta noche, ahora.

Tenemos que vivir en unos de los niveles básicos: Fíjate que los apóstoles no tenían Biblia, lo único que tenían era la ley, pero entendían que la ley estaba siendo cumplida, y que ellos eran parte del cumplimiento. O sea que: estaban escribiendo una vida más allá de la ley. Bueno; hoy es igual, vivir una vida en Reino y Gobierno más allá de la Biblia, tiene que entenderse como un avance progresivo y necesario dentro de los lineamientos de la Palabra escrita, esa Palabra que un día conocimos, creímos, amamos y guardamos.

¿Y todo esto por qué? Porque está más que claro y probado que el Reino no se limita a un libro que se cumplió. La Biblia solo te habla y te introduce al Reino, pero cuando consigues entrar allí, solo prevaleces por tu entendimiento. Y no estoy hablando de visiones raras o delirios místicos imposibles de probar; hablo de rudimentos normales para la vida espiritual de aquellos que se cobijan bajo el diseño de Dios y siguen a morir los dictados de Su Palabra.

El Reino es una jurisdicción divina, antes que la riqueza y hasta la unción de un libro, a eso lo entendemos a plenitud. Por eso es que en este trabajo en especial, yo me dirijo a ustedes como a gente de Reino y no como a una gente religiosa o dogmática, que por ahí también forma parte de nuestros lectores u oyentes, pero que sin ninguna duda no alcanzarán a dimensionar lo que aquí estamos hablando. Y no estoy subestimando ni soslayando, sólo estoy describiendo el sentir de mucha gente que hoy está espiritualmente en un lugar en el que yo mismo estuve y no hace tanto tiempo atrás.

Y cuando hablo de gente de Reino, no estoy hablando de seres maravillosos, perfectos e incólumes, me estoy refiriendo al carácter interno de la persona, el cual es la magnitud y la anchura del dominio y la esencia de sus motivaciones, la perspectiva de sus vidas, la mentalidad y postura que posees ante las circunstancias. Por otra parte, la madurez de tu carácter, -Eso de lo que tanto despliegue dialéctico he realizado en estos tiempos-, determina los alcances y el dominio de la expresión de los paradigmas o patrones gubernamentales, por medio de las características de la expresión de tu persona. Nadie es lo que dice ser, a menos que todos los que lo observan, coincidan en que es realmente lo que dice ser.

De hecho, el entender que la obra de Dios y su efecto en la humanidad, implica beneficios que van más allá de gozarte, requiere de una responsabilidad muy madura de parte de tu persona. Porque cuando no sabemos balancear nuestras emociones y nuestros sentimientos, muy fácilmente podemos ser movidos por medio de motivaciones sin fundamento. Qué es lo que a mi muy modesto entender, es lo que ha estado sucediendo y aun ocurre en muchísimas áreas de lo que globalmente llamamos Cristianismo.

Claro está que, todo lo que es parte de nuestra persona nunca será falso, porque es parte de nuestra personalidad. Las implicancias de la hipocresía y la simulación vienen más adelante. Por ejemplo, cuando uno llega a una determinada edad, tenemos ciertas decisiones que tomar para nuestro desarrollo personal; nadie va a hacerlo en nuestro lugar. Entonces, cuando tenemos que decidir prepararnos para trabajar, y es nuestra primera experiencia, nadie puede desconocer ni negar que hay variados sentimientos respecto al futuro.

Y ahí es donde empiezas a preguntarte: ¿Qué acontecerá? ¿Y si me equivoco? ¿Verdaderamente podré hacerlo? O tal vez es un deseo, porque por fin uno saldrá de casa y tendrá la libertad de tomar decisiones, o será como una huida o un escape a la realidad que nos rodea, por causa de las experiencias de nuestra niñez o recientemente. Tal vez sean los efectos del pasado que influencien en algún punto en las decisiones de tu vida en la actualidad. Son sentimientos, obviamente, pero que son parte de nuestra persona, y, como tales, ameritan que los tengamos que balancear correctamente, para que estos sentimientos sean parte del desarrollo del carácter de la persona y no una barrera limitante en nuestra vida.

Claro que deberemos tener en cuenta algunos pormenores muy importantes: El primero de ellos, es que los sentimientos varían de acuerdo a la experiencia y a las situaciones que atravesamos como personas en las diferentes etapas de nuestras vidas. Los sentimientos o deseos siempre probarán la manera de pensar que posees, es decir que los deseos no te piden permiso para hacerse sentir en tu persona, pero si son balanceados por los principios y valores de tu carácter y madurez personal.

De allí que, cuando decidimos trabajar con los sentimientos, acortamos el tiempo del proceso de madurez de nuestra persona. Y te pido por favor y delante del Señor, que no me malinterpretes. No te estoy diciendo que todo sea emocional o sentimental, ya que todo esto es parte de ti. Sí te estoy diciendo que es dirigido por el dominio de tu carácter interno (Esto es, el Reino), que hace que no pierdas el sentido por ese mismo Reino.

Escúchame: tú sabes tan bien como yo y como cualquier ser humano bien nacido, que hay sentimientos que son molestos, por causa de las experiencias que pasamos, así es que por esa misma y estricta razón que no queremos sentir ciertas emociones, ya sea por temor o por no volver a pasar por la misma experiencia.

Y te doy un simple ejemplo: En una familia, hay ciertas tradiciones o costumbres que rodean y forman parte de la cultura familiar. Entonces nosotros, como padres, tenemos que entender que existen ciertos deseos, metas u objetivos para desarrollar y expresar a nuestra pareja, y por consecuencia a nuestros hijos. Estos deseos, cuando no lo sabemos balancear y trasmitir a nuestro círculo familiar, pueden ser una limitante al desarrollo familiar. Es decir, si vemos a nuestro hijo como medio para lograr metas o cosas que nosotros no logramos, eso es definitivamente limitar la identidad del hijo.

Fíjate que los educamos conforme a nuestra manera de pensar, pero no entendemos que un hijo tiene en sí una esencia diferente a la nuestra como padres. Nadie pone en duda que queremos lo mejor para ellos, pero resulta ser que no siempre lo mejor es lo que nosotros pensamos que es mejor, y más cuando en ellos, sus metas en la vida, trascienden la nuestra. ¿Cómo podría yo entender que lo mejor para mi hijo es una buena formación informática, cuando yo no sólo no la tengo, sino que ni siquiera la conocía, hace algunos años?

Cuando no entendemos que la madurez de un hijo depende de su entendimiento como tal, y nosotros le imponemos o le decimos cómo actuar y cómo no actuar, pero ese hijo no tiene convicciones propias, obedece por no ser regañado o reprendido, pero no hay esencia en él y mucho menos entendimiento claro de eso que está incorporando a su vida solamente porque sus padres así se lo demandan. Si ese hijo luego no es feliz o se frustra, no será su culpa, sino la de sus padres. Por eso es tan maravillosa la obediencia a Dios como Padre. Él no se equivoca y obedecer, siempre es acertar.

En cambio en estas circunstancias humanas, cuando ocurren esa clase de errores con sus respectivas decepciones o frustraciones, hay una crisis interna dentro de la personalidad del hijo, que se refleja en su comportamiento, en su relación con las personas, y en una serie no liviana de cuestiones más. Pero siempre existirá una limitante en ellos como personas, si no sabemos tratar y educarlos de acuerdo a sus características, me refiero a su carácter, emociones, sentimientos, metas, objetivos, y no como a nosotros nos parece mejor.

(Génesis 6: 5) = Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. 

Aquí vemos esto que se escribe con relación al tiempo de Noé, pero hay algo interesantísimo por encima de lo ya conocido. Lo primero que se puede observar, es que la mentalidad que posee la persona, es lo que define las circunstancias que le rodean. Fíjate que la maldad no viene por las experiencias o por la forma de actuar en la vida, sino que viene por la mentalidad que posees. Mira como dice lo mismo la Biblia Textual:

Vio entonces YHVH que la maldad del hombre se había multiplicado en la tierra, y que toda forma de pensamiento de su corazón era solamente el mal continuamente.

Ninguna experiencia es dolorosa en la vida, solo que la mentalidad (postura interna o gobierno interno) hace que estas experiencias lo sean. Alguien lo explicó con mayor claridad alguna vez: no es problema el problema, sino tu actitud ante el problema. A similar problema hay diferentes actitudes y reacciones. Por eso hay gente que se sobrepone y gente que se deprime y se apaga.

Ahora, siempre en la vida habrá situaciones que serán diferentes a la forma de pensar que tenemos, por lo tanto, lo que tenemos que tratar es con nuestra mentalidad y no con la situación. No podemos tener la jactancia o la pretensión de adaptar a toda una sociedad a nuestra forma de pensar. Lo que sí podemos hacer es, dentro de esa sociedad, elegir en qué lugar queremos estar y donde no nos agrada estar. Eso es lo que llamaos gobierno interno.

Cuando hablamos de gobierno interno, decimos que eso, es la habilidad de transicionar en la vida y que se expresa mediante tu constante madurez por medio de tu mentalidad y tu entendimiento. Por eso es que la Biblia dice que los cinco ministerios por igual, sin que ninguno le saque ventaja a otro, son para perfeccionar, (Que todos ustedes ya saben que es madurar) a los santos. De hecho, cuando nos oponemos al cambio, nos limitamos a nosotros mismos.

Porque debes entender que las emociones o los sentimientos, siempre demandarán de nosotros cambios constantes; nunca se estacionan, así que lo que se requiere es que nuestra madurez sea la apta y suficiente para expresarse. Por lo tanto, dejemos de pensar que nuestras emociones o sentimientos son el enemigo, entiende, son parte de nuestra persona, la diferencia es que las emociones son balanceadas por la madurez de nuestro carácter. No podemos eliminar a las emociones de nuestras vidas, sólo podemos madurar.

Y eso es lo que nos asegura que la maldad viene por causa de la mentalidad que poseemos. Así como el desbalance emocional es por medio de cómo vemos las circunstancias y experiencias que rodean nuestro desarrollo en Dios. Aprende y recuerda que las circunstancias que rodean nuestra vida, nunca serán malas, solo que nuestra percepción de la vida es lo que definirá el proceso de esta misma.

Gobierno Interno, entonces, es la percepción que tenemos de la vida, y también es adecuar esta percepción al proceso de nuestra existencia en cada etapa y en cada fase de nuestra madurez en Dios. Y no termina allí: gobierno Interno, asimismo, es la esencia que gobierna nuestra vida, que no es movible ante las circunstancias que rodean cada fase de la existencia, sino que tiene la habilidad de adecuar cada fase, emociones y sentimientos a la esencia de tu carácter en Dios.

El conocimiento sin obras, no es válido en la gracia. Pero mucho cuidado con esto: cuando digo “obras”, no me refiero a si asistimos a un culto, oramos una hora diaria, le llevamos comida a una familia que vive en la calle o ayudamos a cruzar la peligrosa avenida a un ciego. Todo eso quizás es parte, pero a lo que me refiero, es a aplicar la palabra a la vida práctica. Lo que normalmente conocemos como “poner por obra la Biblia”. Allí recién, y no antes, es donde la gente de Reino se instala por encima de la Biblia.

Ahora bien: el conocimiento de las distintas realidades sociales que imperan en cada uno de los países que con mayor asiduidad y presencia ingresan a diario en esta página Web, es una herramienta sumamente fuerte para el engrandecimiento y la extensión del Reino. De hecho, no solamente lo vemos en una expresión teórica o académica, sino que tiene una sencilla, clara y directa aplicación práctica que ningún hombre o mujer de Reino deberá desconocer.

La solución a los problemas de nuestra época requiere un abordaje casi despiadadamente contundente, que actúe correctamente, aunque sin perturbar los valores religiosos, morales o culturales de la población a la cual geográficamente se pertenece. Toda clase de ciencia es, esencialmente, un medio hacia un objetivo. El medio, vale aclararlo (Y que es la estrategia) es el conocimiento. El objetivo, como supongo que ya te ha quedado en evidencia, es el control. Más allá de ello, queda pendiente una sola pregunta: ¿Quién será el beneficiario?

Obviamente que estas armas disparan situaciones, en lugar de disparar balas. Situaciones que son propulsadas por el tratamiento de datos, en lugar de reacción química, disparando su origen de bytes de informaciones, en lugar de granos de polvo; a partir de un ordenador (Normalmente llamado computadora) en vez de un fusil, manipulado por un programador de computadoras en lugar de un prolijo y entrenado franco-tirador de elite.

No producen ruido de explosión evidente (Son las armas silenciosas), no causan daño físico o mentales aparentes, ni interfieren de manera evidente con la vida cotidiana social de cada uno. Pero, sin embargo, producen un infaltable » ruido», que es clara causa de infinitos daños físicos y mentales, e interfiere de forma visible en la vida social cotidiana, o más bien en circunstancias claras para un observador y para gente de discernimiento muy adiestrado, o sea, para aquel que sabe mirar y observar exactamente lo que una mayoría ni siquiera ve.

Escucha: esta estrategia es sutil e inteligente, ya que hace que la gente en nuestra sociedad, sea limitada en sus habilidades de solucionar y llegar al punto de partida a su crecimiento, y por consiguiente, un factor que consideramos vital: La herencia mental o la cultura del Reino (Si así lo entiendes) es perpetrada sin piedad y agredida limitando su desarrollo y madurez en cada uno de los que anhelan poseerla.

No lo tomes superficialmente ni lo desestimes como ligero, analiza con detenimiento lo que te estoy diciendo. Creo que ya te has dado cuenta que la sociedad no puede comprender la peligrosidad y la efectividad de esta clase o forma de arma. Así que entonces no puede creer que sea en realidad atacado y sometido por esta esencia tan silenciosa. La gente todavía no registra ni la sutileza ni lo subliminal. No lo ve.

Sin embargo, y por todo lo que está ocurriendo a tu alrededor y que seguramente tú estás viendo con claridad, este es el tiempo que enfrentamos y en el cual nuestros hijos o nietos estarán desarrollándose. Las personas (Ya sean hombres, mujeres, ancianos o niños, (O sea: todo nivel de cultura), pueden sentir instintivamente que algo no anda bien, pero en razón de la naturaleza de esta arma silenciosa, ninguno de ellos podrá expresar su sentimiento de manera racional, o tomar en mano el problema con inteligencia. En consecuencia, nadie acierta a saber cómo gritar por ayuda, o como asociarse con otros para defenderse.

En consecuencia, el arma silenciosa de la que estoy hablando y que está muy lejos de ser una ocurrencia de una imaginación muy fantasiosa, es de alguna manera, un tipo de arma biológica. Porque ella ataca la vitalidad, las opciones y la movilidad de los individuos de una sociedad; conociendo, manipulando y atacando la fuente espiritual, social y natural de sí mismo, así como sus fuerzas y debilidades físicas, mentales y emocionales.

Alguien dijo alguna vez algo que me quedó grabado. No sé por qué razón hoy vino a mi mente y lo recordé completo: «Cuando alguien asume la apariencia de poder, las personas se lo dan pronto.» Tremendamente cierto. Tan cierto como que si una persona rica necesita dinero en un lugar donde es conocido, sobrarán quienes se lo ofrezcan.  Mientras que si quien lo necesita es un pobre, en las mismas condiciones, no logrará recibir un solo centavo. La apariencia es reina y señora de los egocentrismos.

Además, la simple experiencia ha mostrado que el método más sencillo para volver eficaz un arma silenciosa, es ganar el control de las personas y mantenerlas en ignorancia de los principios básicos de todos los sistemas, tanto a los que ellos tienen acceso como a aquellos que por diversas razones se hallan lejos. Por un lado, siempre llevándole a la confusión, a la desorganización, y a la distracción, con temas sin importancia real. El deporte en una gran mayoría de sus disciplinas más populares y los avatares del ambiente artístico, son un claro ejemplo.

Pero, además de estos elementos visibles muy claros y conocidos, esto también es obtenido con: Rutinas, sentencias y muletillas destinadas a eliminar cualquier clase de compromiso de sus mentes y de sus espíritus, saboteando de esa manera sus actividades mentales. Proveyendo programas educativos de baja calidad en materias básicas como matemática, lógica, diseño de sistema y economía, y desmotivando de esa manera cualquier clase y calidad de creatividad, entre otros programas. El gris gana la batalla.

También compromete sus emociones, aumentando su egocentrismo y su gusto por las actividades emocionales y físicas: multiplicando sus confrontaciones y ataques emocionales (violación mental y emocional) por medio de un estanque constante de violencia, de guerra, de sexo en los medios de comunicación social, en particular la televisión y los periódicos. ¿Y cómo lo hacen?  Dándole lo que ellos desean – en exceso – para el espíritu, y privándolos de lo que realmente necesitan. Miras un programa con un enorme predicador y su palabra ungida ocupa no más de un diez por ciento del espacio. ¿El resto? Canciones promocionales de artistas cristianos, muchas sin unción, anuncios, promociones y mucho glamour santo.

También reescribiendo la historia y la ley, y sometiendo a las personas a distracciones, de forma que sean capaces de desplazar sus pensamientos sobre sus necesidades personales, hacia prioridades externas altamente fabricadas y artificiales. Gente con tremendos problemas financieros o de familia, puesta a trabajar en ayuda económica o de sanidad interior para con otros que están iguales o peores que ellos.

En lo que respecta a los medios de comunicación, parecería ser que su tarea prioritaria es la de mantener la atención de las personas adultas a cualquier costo. Esto es: mantenerlos distraídos, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivándolos con temas muy explosivos en la apariencia, pero sin importancia real en lo concreto. Me levanto por la mañana y sintonizo los canales de noticias más importantes de mi país y, conforme a lo que veo, ya sé perfectamente que es lo que me están ocultando con eso. Eso se llama aprender a leer entre líneas, que es mínimamente obligatorio si es que no quieres quieres terminar cautivo de ellos y, a corto o mediano plazo, pensando de todas las cosas exactamente como a ellos les conviene que pienses.

Con relación a la enseñanza, la idea central siempre será la de mantener a las personas en ignorancia de las verdaderas matemáticas, de la verdadera economía, de la verdadera ley, y de la verdadera historia. ¿Por qué? Razonamiento simple: si tú ignoras todas estas cosas, luego te creerás sin cuestionar absolutamente nada todos los números que te arrojen como reales, todos los sistemas económicos que te vendan como genuinos, todas las acusaciones, juicios, sentencias y consecuencias que te muestren como expresión de justicia y todas las implicancias, resultados o errores que te brinden como retazos de una historia mediática.

También el mundo del espectáculo tiene relación directa con los personajes de un lado y del otro de este sainete en tres actos llamado vida nacional o regional. Aquí también lo prioritario es mantener entretenidas a las personas, de ser posible, en un nivel tanto intelectual como moral, (¡Y ni hablemos de espiritual!), por debajo del nivel de un sexto año de escuela primaria, que aquí en Argentina es el ciclo inicial. Esto es: apto para personas con un máximo de doce o trece años de edad. ¿Se entiende? Olvídate de profundidades y riquezas culturales, mejor el bullanguero “chan-chán” de la mediocridad llevada al pseudo-arte.

En lo concerniente al trabajo, al mundo laboral en sí, la idea es mantener a las personas ocupadas, muy ocupadas, si es posible, tremendamente ocupadas, sin tiempo para pensar, y luego llevarlos de vuelta a la granja con los demás animales. Obvio, una metáfora simbólica. ¿O tal vez no?

A continuación, te presento una tabla, en la cual algunos hombres de Dios que también militan en el Reino, han ilustrado el impacto de esta arma silenciosa y su desarrollo en la vida del individuo y la sociedad. Quiero que analices con tu entendimiento lo que te rodea, esto es, tu entorno, ya que puede ser que, aún sin saberlo, seas presa fácil de cualquier estrategia de esta arma. Y si no terminas de creerlo, por favor, observa a tus seres queridos. Y en caso que no alcances a ver nada allí, mira a tu sociedad.

Claro está que, aún en caso de no ver nada, todavía, es porque seguramente no hemos entendido el nivel, la densidad y la calidad del bombardeo informativo actual; en el marco del cual, nuestros hijos están siendo educados, entrenados y, por qué no, creciendo bajo la presión de esta arma invisible y silenciosa.

La tabla que han preparado los especialistas del tema nos habla de: El sistema actual se fundamenta en mantener a las personas en la máxima ignorancia que sea posible respecto a todos los temas de fondo, incluidos los que tienen que ver directamente con ellos. El resultado de ese control, es una menor organización y también menor cantidad de estrategias de libertad. Un prisionero, te diría, casi voluntario y estupidizado.

Una vez más, el actual sistema está aceitado y altamente preparado y hasta entrenado en crear preocupación e inquietud en la población. Es suficiente con una hora de televisión (Y no estoy hablando de canales secundarios, sino de los considerados como “sobrios”), y la desesperanza empieza a hacer estragos en la psiquis de cada espectador. El resultado de esto, es que las personas comienzan a andar por la vida diaria, sea en el ámbito que sea, con menores defensas. Esto es: están mucho más vulnerables a todo.

Otra estrategia, si tú quieres seguir llamando así a lo que yo llamaría trapisonda, que para quien no lo entienda, significa una mezcla de crueldad, delito, fraude y estafa moral, es la de atacar el núcleo familiar. Creo que esto no va a necesitar demasiada ampliación ni aclaraciones por mi parte, vivas donde vivas y en el sector social que vivas, a esto lo estás comprobando a diario. La pedofilia, el abuso laboral infantil, la violencia de género, el feminismo a ultranza, leyes favorecedoras de la homosexualidad y el aborto, en fin; podríamos estar centímetros y horas detallando cada uno de esos casi diabólicos ataques. El resultado de esta estrategia, lo puedes ver a tú alrededor: controlar la educación, la formación, el comportamiento y hasta las conductas de la juventud. Fíjate en que anda, mayoritariamente, la juventud de tu lugar de residencia y ahí tienes tu respuesta.

Después llega la estrategia financiera de reducir al máximo la liquidez y propiciar más créditos e indemnizaciones. El crédito, que en un principio parecería ser la hermosa solución para acceder a valores inalcanzables para determinados estratos sociales, todos lo sabemos, termina siendo la gran espada de Damocles que sentencia y si cabe hasta ejecuta a uno y a cada uno que caiga en sus redes y luego se vea envuelto en esa telaraña de intereses de la cual no puede salir. Esto produce como resultado un dejar hacer, un dejar pasar, esto es: indiferencia para con todo lo que no te toque de cerca, así como intentar proveerte de mayores datos de información aumentando, de esa manera, los niveles ya altos de ansiedad.

Asimismo, los poderes a cargo de esta debilitación general, esgrimirán todos los argumentos y artilugios que sean necesarios para producir un necesario conformismo social. Cuando el común denominador de las personas crea entender que es una bendición tener para comer todos los días son mayores aspiraciones o proyectos, ese día la estrategia que estamos mostrando habrá resultado vencedora, ya que podrá manejarse dentro de una simplicidad en sus programaciones tendientes a establecer una cultura mental acorde.

Y ahí es donde aparece lo impositivo. ¿Qué nación no tiene quejas en su población por la calidad o el elevado costo de sus impuestos? Muy pocas o ninguna. Las grandes diferencias, en todo caso, estarán radicadas en la prestación que cada estado cumple a partir de esas recaudaciones, pero no en su volumen que siempre es alto. La estrategia es minimizar las quejas de los usuarios al mínimo posible, ya que con ello se logrará la máxima cantidad de datos económicos que producirán mínimos problemas restrictivos.

Cuando el poder central consiga estabilizar el consentimiento de cada uno de los pasos que se den, así sea para perjudicar al máximo de la sociedad, ese día se habrá logrado una simplicidad tal en el desarrollo de sus capacidades que absolutamente nada de lo que se diga o haga podrá modificarlo. Al establecer las condiciones inherentes al marco, se logrará la simplicidad de los problemas, la solución ilimitada de los problemas actuales sin poner en vigencia ni en marcha el menor grado de discernimiento.

Finalmente, bregarán para apretar las agendas, que es como decir controlar y articular los movimientos de las grandes concentraciones humanas, con la finalidad de que piensen, actúen, decidan y se muevan conforme a sus planificaciones privadas. Todo esto se logrará sin dudas a partir de esa silenciosa arma comunicacional destinada a lavar cerebros desprevenidos e implantar en ellos la semilla del pensamiento único. De esta manera, lograrán la nada despreciable resultante de maximizar su poder de control y debilitar al máximo, (O mejor dicho al mínimo) cualquier clase de resistencia.

Tenemos que entender de una vez por todas y para siempre, como gente de Reino y no como simples religiosos, que en la política de cualquier nación del planeta, nada ocurre por casualidad. Cada vez que un acontecimiento surge, se puede estar seguro que fue previsto para llevarse a cabo de esa manera. Entonces aparece una izquierda atea, pragmática, déspota y proclive a la homosexualidad y el aborto, que da lugar al nacimiento de una derecha que, como no podría ser de otro modo, suma a la iglesia religiosa, y con la excusa de no darle lugar a aquella izquierda, es capaz de aceptar y asumir los extremos más miserables de la pobreza, la degradación y hasta la prostitución como medio natural de vida. A eso lo logran con la religión, pero jamás lo conseguirán con la gente de Reino. Porque la gente de Reino no tiene otra ideología que no sea la de Jesucristo, que podrás imaginarte, no era ni de izquierda ni de derecha, era Justicia y Amor, nada menos.

Tendrás que saber, si es que todavía lo ignoras, que el mundo se divide en tres categorías de gentes. Un muy pequeño número que produce acontecimientos, un grupo más grande que asegura la ejecución de esos acontecimientos y observa cómo se producen y, por fin, una inmensa mayoría que no sabe ni tiene la menor idea de lo que ha sucedido.

Esto quiere decir, por si todavía no lo h as entendido hermano de Reino, que estamos en medio de una guerra permanente. Una guerra mediática, económica, una guerra sin muertos físicos, una guerra desconocida. Reitero: una guerra aparentemente sin muertes, pero que sin embargo y valga la paradoja, es una guerra a muerte.

Y voy a insistir con algo que te dije al principio. No soy autor total de esto que has escuchado, así que no puedes de ninguna manera pensar que todo se trata de la enfebrecida imaginación de un resentido o un hereje que se lanza por la vida a decir cosas sin sustento. Esto es en su mayor porcentaje, autoría de otros hermanos que están en el mismo sentir, que aguardan órdenes divinas específicas y precisas que, seguramente, no tienen que ver con participar en gobiernos terrenales y, mucho menos, intriga r para derrumbarlos. Eso es politiquería y ya hay demasiado hombres y mujeres ocupados en ella y viviendo de ella.

Nosotros somos gente de Reino y nuestra tarea, mira el descubrimiento que te voy a hacer, es aportar nuestro grano de arena para la extensión de ese Reino. Que no es una jurisdicción geográfica, aunque en algunos casos y en parte, pueda incluirla. Es una jurisdicción espiritual a la que van llegando solamente los que el Señor ha seleccionado y elegido para servir. Los que estamos aquí no estamos por mérito humano alguno. Hay muchos que han sido excelentes personas en sus vidas seculares o religiosas, pero hay otros que han sido verdaderas basuras y ahora han sido restaurados por el tremendo poder de Dios y transformados en puntales de esta reforma.

Tú no has estado hoy allí escuchándome por simple curiosidad o porque no tenías otra cosa que hacer. Tú has estado allí, hoy, porque el Espíritu Santo te puso allí tal cual un día me puso a mí a escuchar lo que un muchacho muy joven me hablaba respecto a un Jesucristo distinto al que las distintas religiones me presentaban. Un Cristo vivo que no colgaba ya de ninguna cruz, un Cristo de amor que de ninguna manera se agradaba de las crueldades legalistas y un Cristo de poder que lo manifestaba sin problemas ni tapujos en función de la extensión de su Reino y de la eliminación de cada uno de los enemigos de ese Reino.

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enero 2, 2020 Néstor Martínez