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¿Cuál es Tu Mentalidad, Hoy?

Yo no sé cuántos de ustedes han podido entender y descubrir que el libro de Zacarías, es un libro de transición, un libro que nos promete principios y nos brinda depósitos espirituales, para lo que será el mover gubernamental en el día de hoy. De ese libro quiero, en este trabajo, rescatar algunos puntos convertidos en perlas brillantes, que examinaremos bajo la lupa del entendimiento y puliremos bajo el horno de la comprensión.

(Zacarías 10: 1) = Pedid a Jehová lluvia en la estación tardía. Jehová hará relámpagos, y os dará lluvia abundante, y hierba verde en el campo a cada uno. 

(2) Porque los terafines han dado vanos oráculos, y los adivinos han visto mentira, han hablado sueños vanos, y vano es su consuelo; por lo cual el pueblo vaga como ovejas, y sufre porque no tiene pastor.

(3) Contra los pastores se ha encendido mi enojo, y castigaré a los jefes; pero Jehová de los ejércitos visitará su rebaño, la casa de Judá, y los pondrá como su caballo de honor en la guerra. 

(4) De él saldrá la piedra angular, de él la clavija, de él el arco de guerra, de él también todo apremiador. 

(5) Y serán como valientes que en la batalla huellan al enemigo en el lodo de las calles; y pelearán, porque Jehová estará con ellos; y los que cabalgan en caballos serán avergonzados. 

(6) Porque yo fortaleceré la casa de Judá, y guardaré la casa de José, y los haré volver; porque de ellos tendré piedad, y serán como si no los hubiera desechado; porque yo soy Jehová su Dios, y los oiré. 

(7) Y será Efraín como valiente, y se alegrará su corazón como a causa del vino; sus hijos también verán, y se alegrarán; su corazón se gozará en Jehová. 

(8) Yo los llamaré con un silbido, y los reuniré, porque los he redimido; y serán multiplicados tanto como fueron antes. 

(9) Bien que los esparciré entre los pueblos, aun en lejanos países se acordarán de mí; y vivirán con sus hijos, y volverán. 

(10) Porque yo los traeré de la tierra de Egipto, y los recogeré de Asiria; y los traeré a la tierra de Galaad y del Líbano, y no les bastará. 

(11) Y la tribulación pasará por el mar, y herirá en el mar las ondas, y se secarán todas las profundidades del río; y la soberbia de Asiria será derribada, y se perderá el cetro de Egipto. 

(12) Y yo los fortaleceré en Jehová, y caminarán en su nombre, dice Jehová.

Lo que vemos, en principio, es que Dios nos dice que pidamos lluvia estratégica, y que pidamos, exactamente, lo que Dios está dando. Que estamos viviendo un tiempo caracterizado por lluvia, y el padre demanda que en el tiempo de lluvia tardía, la transición del desierto a la plenitud, pidamos precisamente lo que Él nos quiere dar. Y como no quisiera quedarme con un solo texto es que, partiendo del verso 1, vamos a ver lo mismo pero desde otra óptica, en el libro de Deuteronomio, capítulo 11.

(Deuteronomio 11: 1) =  Amarás, pues, a Jehová tu Dios, y guardarás sus ordenanzas, sus estatutos, sus decretos y sus mandamientos, todos los días. (Cuatro cosas contiene esta receta, y tienes que guardar las cuatro todos los días, nos dice el verso. Ahora presta suma atención a los siguientes tres versos)

(2) Y comprended hoy, porque no hablo con vuestros hijos que no han sabido ni visto el castigo de Jehová vuestro Dios, su grandeza, su mano poderosa, y su brazo extendido, (O sea: ¡No estoy hablando con gente ignorante! ¡Estoy hablando con la iglesia del siglo veintiuno!) (3) y sus señales, y sus obras que hizo en medio de Egipto a Faraón rey de Egipto, y a toda su tierra; (4) y lo que hizo al ejército de Egipto, a sus caballos y a sus carros; cómo precipitó las aguas del Mar Rojo sobre ellos, cuando venían tras vosotros y Jehová los destruyó hasta hoy;  (5) y lo que ha hecho con vosotros en el desierto, hasta que habéis llegado a este lugar; 

Hasta que hemos llegado hasta este entendimiento geográfico espiritual. Hasta que hemos llegado, hasta la sabiduría del día de hoy. Aquí, cuando vemos a Egipto y vemos lugares o zonas geográficas, no me refiero a lo literal. Son depósitos espirituales que se refieren a Egipto, que aquí representa el lugar de previo entendimiento. El desierto representa al lugar de la transición. Y el lugar hasta dónde has llegado, es el entendimiento que posees. Has llegado hasta este lugar, dice el verso 5. Y qué ha hecho con vosotros, en el desierto, hasta que hemos llegado a este lugar.

Hasta este nivel de entendimiento hemos llegado. Dice que no está hablando con un pueblo ignorante. Habla con gente que ha visto la lluvia temprana. Ha visto que Dios llegó a tiempo, vio como destruyó a los fariseos, vio como destruyó a Faraón, vio cómo abrió el Mar Rojo en el tiempo de Martín Lutero. Vio cómo se oyó la voz profética de Dios. Está hablando con una gente a la que se le ha dado más porque se le requiere más. Esta palabra Lugar, allí, es tremenda, es la palabra megomai en hebreo, y significa condición mental. Eso significa que has llegado con este entendimiento, hasta esta condición mental. Eso es precisamente de lo que estamos hablando, de labrar la estructura pensante de la próxima generación.

Llegaste hasta esta condición mental, hasta esta localidad, hasta este espacio apropiado que hoy posees. ¿Y cómo llegaste? Travesando un desierto. Cantares 3:6, dice: ¿Quién es esta que sube del desierto, como columna de humo, sahumada de mirra y de incienso? Es la iglesia. Incienso habla de fuerza, alabanza y gozo. Al atravesar el desierto es cuando sales lleno de fuerza, alabanza y gozo. Pero mirra habla de mansedumbre, y de la manifestación de los frutos.

Atravesar el desierto produce manifestación de madurez. Recuerda que en el desierto, nunca hubo que cambiarle la cobertura al pueblo. No se mudaron jamás de ropa, porque nunca hubo madurez ni crecimiento. Deuteronomio 8:2 dice: Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos. 

Deuteronomio 8:16, dice: que te sustentó con maná en el desierto, comida que tus padres no habían conocido, afligiéndote y probándote, para a la postre hacerte bien; (O sea que, la motivación por la cual atravesamos este desierto, es porque el tiempo es de Dios y Él es quien decreta, que nos va a hacer bien al final. Oseas dice: En aquel tiempo me llamarás Ishi, y nunca me llamarás Señor. Habla del tiempo cuando sales del desierto. Ishi significa marido. Señor, aquí tiene la implicación de posesión o dominio personal.

O sea que durante el desierto, conocemos a un juez, alguien que posee dominio sobre la iglesia. Pero al atravesar el desierto, salimos con una relación nueva, de marido con Él. Relación que tiene que ver con vida, y no relación con posesión y señorío. Claro que sigue siendo Señor, pero en una relación íntima y no de corte exterior, donde ese señor manda y tú te callas. Eso es Oseas 2:14-16.

Sigamos leyendo: Verso 5: y lo que ha hecho con vosotros en el desierto, hasta que habéis llegado a este lugar; (6) y lo que hizo con Datán y Abiram, hijos de Eliab hijo de Rubén; cómo abrió su boca la tierra, y los tragó con sus familias, sus tiendas, y todo su ganado, en medio de todo Israel. 

O sea: entendemos lo que a Dios le gusta y no le gusta, porque hemos visto cómo ha operado. Dios dice, en esencia: ¡Guarda los mandamientos! ¡Guarda las ordenanzas! ¡Guarda los estatutos y decretos de la voz profética! Porque estoy hablando con un pueblo entendido, un pueblo que ha atravesado varios moveres de Dios y hemos podido ver Su mano. Hemos visto cómo nos ha sostenido en el desierto. ¡Él ha estado allí! Y luego dice:

(7) Mas vuestros ojos han visto todas las grandes obras que Jehová ha hecho. (Verso 8, muy importante)

(8) Guardad, pues, todos los mandamientos que yo os prescribo hoy, para que seáis fortalecidos, y entréis y poseáis la tierra a la cual pasáis para tomarla; 

Lo que te está diciendo, es: ¡Pide lluvia en tiempo de lluvia! El tiempo de Dios, es el tiempo recetado por Dios para ti. Y aquí te dice: guarda el mandamiento que te receto. O sea: es la receta de Dios, ¡Tómala aunque no te guste! ¿Recuerdas? La mentalidad que penetrará el siglo veintiuno, es aquella que puede probar un gusto más allá del gusto personal, y tragárselo.

Dice: guarda los mandamientos que te prescribo hoy, para que seas fortalecido. Cuando el médico te da un medicamento que tiene gusto horrible pero sabes que te va a hacer bien, te lo bebes aunque más no sea apretándote la nariz. Es tiempo profético, pero todavía hay gente, mucha gente, muchísima, para mi gusto, que todavía anda por los templos de todas las denominaciones buscando quien le ponga la mano en la cabeza y le ore. ¡Calvos están de tanta mano impuesta! Ah, y siguen en la misma, sin cambios ni modificaciones. ¡Ya no funciona así!  He orado por gente que se ha ido al suelo, temblando, llorando y riendo. Al rato de ponerse de pie, andan buscando a otro para que les ore más…

Escucha: eso no quiere decir que nunca más pidas oración a nadie. No es de eso de lo que estoy hablando, creo que se entiende, ¿Verdad? Si necesitas oración, pídela, para eso estamos los hermanos. Yo estoy hablando de algo que seguramente tú también sabes muy bien qué es. Pide lluvia, en tiempo de lluvia. Y si está lloviendo, no hagas campamento, ¡Mójate! Hay gente que levanta carpas y se mete a cubierto durante todo el aguacero, y después cuando todo termina y sale el sol, vienen y te piden agua. ¿Soy claro?

Y si no fui lo suficientemente claro, te lo aclaro: son gente que no recibe cuando se está dando, y luego vienen exigiendo atención especial. Tengo una mala noticia: en el siglo veintiuno, ¡No hay atenciones especiales! Guardad, pues, todos los mandamientos que yo os prescribo hoy, para que seáis fortalecidos, y entréis y poseáis la tierra a la cual pasáis para tomarla; Ten calma por un momento y registra bien lo que voy a decirte ahora.

Dice: guarda los mandamientos que yo te prescribo hoy, para que seas fuerte, ¿No? Luego dice: Y para que entréis y poseáis la tierra. Dicho en español más claro: para que entres y poseas la tierra, a la cual cruzas para tomarla. Y la implicación es la siguiente: no poseas nada que no hayas cruzado. ¿Me explico? Hay gente que entra a la fe y van y se acampan allí; no la poseen. La posees cuando la dejas atrás y te mueves con el próximo mover de Dios.

Escucha: Sal del lugar hasta dónde has llegado, guarda el mandamiento que te doy, para que entres a un nuevo terreno, y lo cruces para poseerlo. Es decir: yo entiendo la fe cuando la utilizo y actualizo mi vida en ella y no la enfatizo más. Mientras la tenga que enfatizar, la estoy aprendiendo. Lo siento, pero sigue siendo Biblia. Algunas de las cosas que te sedujeron y encantaron del mover de Dios pasado, se acabaron. El mover del siglo veintiuno, va más allá del gusto personal.

En el mundo del espíritu, los factores hermosos para la unción carismática, no existen. Guarda las recetas que Dios te da, para que puedas entrar y cruzar para poseer. El que entiende la prosperidad, la cruza. Hay gente que nunca cruzó la santidad. Hay gente que nunca cruzó el Pentecostés. Dios tiene un principio muy importante: Él siempre está transicionando. Porque tiene una perspectiva eterna. Ese principio es subterráneo y eterno. Nadie ni ninguna mentalidad lo cambian.

Y tenemos vida eterna para transicionar eternamente. Así es que, nunca llegas, porque cuando llegas, hay otro terreno más para cruzar. Sería muy aburrido estar en un mismo lugar por toda una eternidad. Fortalecidos para entrar y cruzar para poseer, significa que hay obstáculos pero que están allí para cruzarlos, no para dar un rodeo y evadirlos. Esto está tremendo, mira el verso 9.

(9) y para que os sean prolongados los días sobre la tierra, (O sea que aquí están las recetas para vidas sanas y vidas largas sobre la tierra: hacer caso a los tiempos de Dios. Es decir que el que no le hace caso al tiempo de Dios, se muere temprano y se va. Para que te sean prolongados los días sobre la tierra, ¿Qué hay que hacer? Guardar los mandamientos que Él prescribe. Prescripción son los tiempos de Dios, los cuales tenemos que entrar y cruzar, indicando que hay más. Porque, ¿Para qué cruzarlo si llegaran hasta allí? Cuando tú cruzas una propiedad, ya no estás en la propiedad. ¡La cruzaste!) de la cual juró Jehová a vuestros padres, que había de darla a ellos y a su descendencia, tierra que fluye leche y miel. 

Esto quiere decir que la transición está caracterizada con el ejemplo natural de entrar a Canaán, que significa la plenitud y madurez para la cosecha de la cual estamos hablando e identifica este día. O sea que seguimos confirmando que estas escrituras sí nos pertenecen hoy.

(10) La tierra (O sea: el lugar mental, el pensamiento, la estructura pensante) a la cual entras para tomarla no es como la tierra (O la estructura pensante de donde provienes) de Egipto (Egipto representa el previo entendimiento, el lugar que entraste para poseer, pero que no acabas de cruzar. Sea cual sea ese lugar, es Egipto en tu vida, en esta escritura. Lo que intenta decirte es que para la tierra para la cual te lleva, no se opera igual que en la tierra de la cual provienes. Hay distintos depósitos espirituales en este nuevo lugar. Lo que te funcionaba allá, no te va a funcionar acá. Y aquí empieza a explicarte el lugar de donde vienes) de donde habéis salido, donde sembrabas tu semilla, y regabas con tu pie, como huerto de hortaliza. 

Esto significa que plantabas tu propia semilla, la regabas con tu propio pie, como huerto de hortaliza. ¿Qué hace usted, hermano, atendiendo mi obra, dice Dios? ¿Puedes darte el lujo de regar semejante cosa con una pequeña latita de agua? La respuesta, es: ¡Es que esta es mi hortaliza! ¡Esta es mi productividad personal! ¡Esto es para provecho egocéntrico! ¡Esto es mío! Hortaliza no provee para la sociedad, sólo provee para tu casa.

La tierra a la cual pasas para tomarla, es tierra de montes y valles, que beben agua de la lluvia del cielo. De manera que aprende a pedir lluvia, porque para donde vamos, tú latita personal y pequeña de unción, ¡No te alcanza! Tiene que llover del cielo para ti, si es que quieres buena cosecha. Tierra a la cual Jehová Dios cuidad, no tú. Siempre estarán sobre ella los ojos de Jehová, y de principio hasta el fin del año, hay productividad.

Dicen que el lugar de pensamiento, el lugar de operación en la iglesia del siglo veintiuno, no incluye el interés personal. ¡Se acabó la fama! ¡Se acabó la popularidad! Mentalidades egocéntricas, no entran a este siglo. Ministerios que funcionan en la esfera de su propio control, no asaltan los muros. Mentalidad de seguridad personal. Mentalidades hortalizas. Hortalizas, en la Biblia, nunca representan productividad social, siempre muestran provecho familiar o personal.

Donde tú siembras, donde tú riegas, donde tú vigilas, donde tú oras, donde tú predicas, ¡Donde tú todo lo haces! Lo podías sembrar con tu pie, lo podías regar con tu pie, y luego traías tu pequeña latita de unción y volvías a regarla para esperar el fruto en tu hortaliza. Y que conste: esto no está representando a iglesias pequeñas ni grandes. Hay iglesias muy grandes con esta misma mentalidad. De eso hablamos, de una mentalidad, la mentalidad-hortaliza.

Estamos hablando de estructuras pensantes. Los ministerios hortalizas, no entienden lo que es un espíritu paterno, ese que permite que el hijo crezca y se vaya. Es MI iglesia, es MI administrador de finanzas, es MI director de alabanza. Error. No es TU nada, es todo de Dios o no es absolutamente nada. Porque el gozo del Padre es que el hijo crezca y se vaya.

Por eso siempre dije y he dicho a quien quisiera oírme que, los ministerios de este siglo serían centros de edificación para gente madura que ha de ir a las naciones. Centro de almacenamiento de cosas del Reino, no de pequeños provechos de hortalizas. Una productividad constante de gente madura. Y nadie deberá tardar cinco o diez años en hacerlo, tampoco.

Enfoque de progreso personal, limitados a su propio entendimiento. Gente que no sabe más de lo que sabe, porque no asalta sus muros. Puede haber algo sumamente interesante aconteciendo en la ciudad, pero ellos ni se enteran porque andan demasiado preocupados con sus pequeñas hortalizas. Nunca cruzan su propio entendimiento. Viven sin cruzar la tierra que entraron a poseer. Es MI iglesia, Mi campaña, MI culto.

Escucha bien: solamente iglesias que se lanzan más allá de sus propios muros de predilección, podrán entrar en la invisible pero vigente red apostólica de este siglo presente. Es un lugar de dimensión espiritual, donde los depósitos espirituales, no son conductos para provecho personal. Lo que antes funcionaba, ahora no te va a funcionar. Lo que estabas cuidando que no se te vaya, ahora se te va a ir. Gentes y ministerios estancados en un desierto de agendas personales.

No tienen ni la menor idea de la agenda global de Dios. No saben en qué anda hoy Dios; sólo saben qué es lo que les marca su agenda personal para el día de hoy. Gente que no expande su mente, gente que no divisa más allá de su enfoque personal, gente que vive pensando qué hacer para provecho de SU ministerio.

 (11) La tierra a la cual pasáis para tomarla es tierra de montes y de vegas, que bebe las aguas de la lluvia del cielo; 

Dice que esa tierra es tierra de montes y vegas, esto quiere decir que es muy amplio, y que tu latita de unción personal no la va a poder regar. Qué vas a necesitar ayuda desde el exterior. Vas a tener que aprender a encontrar la forma para que te llueva del cielo. Cómo pedir lluvia estratégica, para que llueva en el tiempo en que necesitas. El lugar del mover al que vamos a entrar, es un lugar en donde se necesita una unción divina superior a la que posee tu ministerio personal.

Por eso es que tu condición casi preferida, por años, de pequeña oveja, que sí puede vivir de un pequeño huerto de hortalizas, tiene que ser modificada y cambiada por caballos de honor que ya no caben en un huerto de hortalizas. Por eso es que hay distintos tipo de caballos saliendo de distintos tipos de iglesias. No pueden escarbar buscando más en un huerto pequeño de hortalizas. Los caballos escarban y te dañan tu provecho personal.

Este terreno para el cual vamos, nos da productividad de enero a diciembre. Trasciende lluvias tempranas y tardías. Se relaciona con Apocalipsis, un árbol con hojas verdes que los doce meses alimentan las naciones. El último capítulo de la Biblia. Estamos entrando en un tiempo de productividad, de Efraín doble fructífero. Es un mover mental donde la gente opera en una dimensión fuera de su alcance.

Hay mucho liderazgo desencajado e histérico que anda sumamente alterado porque se ha dado cuenta que ya no puede dominar nada. Tengo una buena y una mala noticia para ellos, juntas: estamos en desarrollo del siglo veintiuno, eso es normal. Tu propio alcance ya no controla nada. Tu pequeña latita personal ya no lo riega. ¡Fuera de tu control! ¡Fuera de tu gusto personal! Una operación que demanda vivir más allá de tu control.

¿Qué estás haciendo? ¡No lo sé! ¿Y cómo lo controlas? ¡No tengo ni la menor idea! ¿Y cómo vas a producir, así? ¡Ah, no lo sé! ¡Tiene que llover del cielo! Aunque yo me quede vacío, no doy abasto. Tengo que extralimitarme hacia las conexiones divinas y buscar nuevas unciones y depósitos de funcionamiento espiritual, y hacer algo en unidad global, no del valle. No cabe en el valle, esto. No cabe en Argentina, no cabe en México, no cabe en Colombia, ni siquiera cabe en los Estados Unidos. ¡No cabe en nacionalidades, esto! No es una unción cultural. No es una unción denominacional ni de concilio.

El agua que funciona hoy, no funcionará en el lugar a dónde Dios nos está llevando. Los depósitos alojados para el tiempo de la siega, demandan una dimensión de operación muy vasta. Una conexión global. Ministerios reconcentrados no funcionan ahí. Y no estamos hablando de tener amistad, sino receptividad de impartición y actualización en tu vida. Que el consejo que nos llega de manera interconectada, se actualiza y se opera como si lo hubiera dicho el Padre mismo en persona. Te somete a esa dirección. Y no es simplemente un audio o un video de confraternización.

Una unidad que va más allá de tu iglesia personal. Una vida que se vive más allá del enfoque familiar, donde no se predica porque hay que pagar una renta. Tampoco se hace una campaña porque se agotaron las finanzas. Es como dijo alguna vez Juan el Bautista: ¿Qué creías que venías a ver y escuchar? Tu unción personal no riega este campo. La latita y los pies hablan de actividad o activismo. Tu activismo personal no puede regar este terreno. Los pies, en la Biblia, siempre hablan de actividad ministerial. No podrás regar el campamento de este siglo veintiuno con tu conocimiento. Eres sólo una parte en ese terreno.

Demanda iglesias gubernamentales. Demanda iglesias con mentalidad eterna, entendimiento global. Una mentalidad distinta, para penetrar con victoria. Porque cualquiera puede penetrar, pero se van cayendo como moscas en el desierto. Porque lo que se entendía, ya no va a ser posible.

(Verso 13) =  Si obedeciereis cuidadosamente a mis mandamientos que yo os prescribo hoy, amando a Jehová vuestro Dios, y sirviéndole con todo vuestro corazón, y con toda vuestra alma, (14) yo daré la lluvia de vuestra tierra a su tiempo, la temprana y la tardía; y recogerás tu grano, tu vino y tu aceite. 

¡Ahí está la receta! ¿Entiendes? Amarle de todo corazón, no es adorarle en un templo. Es involucrarte, interactuando con las responsabilidades en las cosas del Señor, ¡Siete días a la semana! Un grupo que interactúe entre sí los siete días a la semana, puede hacer en esa semana, lo que otros en años no han logrado hacer. Y no te estoy hablando de diezmar tu dinero, si tanto te cuesta o te duele, o temes ser estafado como lo han sido muchos. ¡Te estoy hablando de diezmar tu tiempo!

Esa es la receta. Si amamos a Dios de todo corazón, Dios da lluvia. Y para donde vamos, si Dios no te da la lluvia, se te seca la productividad. A su tiempo, la temprana y la tardía, y tú sólo recoges el fruto, el grano, el vino y el aceite. ¡Qué bueno es que Dios haga llover y tú te lleves el fruto! Se acabó el ministerio hortaliza, donde tú regabas con tu propio pie.

(15) Daré también hierba en tu campo para tus ganados; y comerás, y te saciarás. (Es un tiempo de abastecimiento, mira)

(16) Guardaos, pues, que vuestro corazón no se infatúe, y os apartéis y sirváis a dioses ajenos, y os inclinéis a ellos; 

Eso significa que jamás pierdas el enfoque ministerial. La iglesia o ministerio que no tenga un enfoque de una comisión, se riega y pierde fuerza. Comisión y visión, no es lo mismo. Una iglesia que entiende la labor que tiene en la mano, y corre impetuosamente a cumplir esa misión. Una iglesia así, tiene fuerza. Siempre que hay enfoque, viene seducción de gobierno. Gobierno no es solamente autoridad, sino la influencia de esa autoridad.

Pero, si tú vences la seducción y penetras a la comisión, avanzas. Pero, iglesias que no saben lo que están haciendo, no hacen nada. Sólo están asistiendo al templo. No tienen un momento, no hay un avance. En cada año no hay algo para contar. Tiene que haber algo en forma de botín, que llene de gozo a gente con las gavillas en las manos.

Gracias, Padre, porque hasta aquí me trajiste vivo… ¡Basta! ¡Se acabó ese tiempo! Eso, allá en el anterior Egipto, estaba bien, pero en la tierra para donde vamos, no funciona. Es vasto, no es ministerio de hortaliza.

(Verso 18) =  Por tanto, pondréis estas mis palabras en vuestro corazón y en vuestra alma, y las ataréis como señal en vuestra mano, y serán por frontales entre vuestros ojos. (Dice que pongas esto de manera frontal delante de tus ojos. Y que las enseñes a tus hijos. En la casa, en la cama, en la mesa, donde sea. ¿Para qué?)

(Verso 21) =  para que sean vuestros días, y los días de vuestros hijos, tan numerosos sobre la tierra que Jehová juró a vuestros padres que les había de dar, como los días de los cielos sobre la tierra. (Y no la tierra en los cielos. ¿Qué dijo el Señor? ¡Venga tu reino, así en el cielo como en la tierra! Días de cielos sobre tierra. Una mentalidad que produce paz que sobrepasa a crisis.)

(22) Porque si guardareis cuidadosamente todos estos mandamientos que yo os prescribo para que los cumpláis, y si amareis a Jehová vuestro Dios, andando en todos sus caminos, y siguiéndole a él, (23) Jehová también echará de delante de vosotros a todas estas naciones, y desposeeréis naciones grandes y más poderosas que vosotros. 

(24) Todo lugar que pisare la planta de vuestro pie será vuestro; desde el desierto hasta el Líbano, desde el río Eufrates hasta el mar occidental será vuestro territorio. 

Lo que esto significa, es que vas a tener entendimiento respecto al perímetro de tu herencia. Es mucha, muchísima la gente que no sabe la zona geográfica que posee. Por eso es que, se ponen a ministrar fuera de su zona de autoridad y, a la manera de Juan el Bautista, terminan perdiendo la cabeza. Pierden su autoridad, pierden el poder penetrante. No saben ni qué decir. Hay ministros que ni siquiera tienen un mensaje, apenas son algo así como expositores bíblicos.

Ojo: nadie dice que eso sea malo, está muy bien, pero, por favor: ¡No te hagas pasar como alguien que trae un mensaje! Hay una gran diferencia entre exponer la Biblia y traer un mensaje. Un solo mensaje. A un pueblo, a una nación, a una zona geográfica, en un tiempo que es neto de Dios, no de hombre. Y cuando sale ese tiempo divino de tu vida tú, por favor, ¡Cállate! El Señor nos guarde a todos nosotros de seguir hablando de cualquier cosa cuando la unción se vaya. Porque yo sé que hay más, y también sé que no somos un fin, sino apenas un medio.

(25) Nadie se sostendrá delante de vosotros; (¡Huau! ¿A cuántos les gustaría tener una unción así?) miedo y temor de vosotros pondrá Jehová vuestro Dios sobre toda la tierra que pisareis, como él os ha dicho. 

Ese es el lugar hacia donde vamos, donde el mundo le va a temer a la iglesia. Hoy creo que está más que notorio que no sólo no le teme, sino que encima la combate y hasta la ridiculiza. Estas serían, a mi modesto entender, algunas de las primeras señales de una iglesia gloriosa. ¿Se entiende? Vamos a volver a Zacarías. Vemos que Dios nos va a trasladar, de una mentalidad hortaliza, a una mentalidad amplia. Así lo dice Isaías 54: Ensancha la tienda, porque son más los frutos que tendremos nosotros, que aquellos que tuvo la que estaba encinta. 00000000000000000000

Zacarías 10 vamos a volver. Mira el versículo 2. Ahora; para entender el versículo 2, que nos suena un tanto enredado, y a diferencia de una cronología griega, aquí hay que leer primeramente el versículo 3. Porque nosotros, no digo todos, pero sí quizás una mayoría, tenemos la habilidad de ir a algún sitio, oír la voz de Dios y de inmediato pensar qué bueno hubiera sido que Fulano o Mengano escucharan este mensaje.

Y decimos: ¡Qué mensaje se perdió Fulanito! Eso porque estamos pensando que era él que debía estar ahí y no nosotros, que realmente somos los que Dios puso en ese lugar y ante esa palabra. Eso, porque en casos llegan aguas que no son de nuestro gusto personal. Sin embargo, la generación que hoy estamos labrando, no tiene ni puede tener en cuenta sus gustos personales. ¡Actualiza tu vida! Ya esa parte, la debes tener adentro. Así es que, primeramente, tendremos que leer el verso 3.

(Zacarías 10: 3) = Contra los pastores se ha encendido mi enojo, (¿Con quién está hablando, por favor? Con los pastores. Ahora mucho cuidado: pastores no es un título, es una función. Pastor es todo aquel que tiene posición de alimentar la grey. O sea, lo que nosotros llamamos El liderazgo. Y eso, incluye hasta la escuelita bíblica para niños. Él mismo lo está explicando, y dice:)) y castigaré a los jefes; (¿Qué son los jefes? Líderes. Estoy enojado con el Poimano, con la gente que pastorea, que dirige, que señorea, que trae dirección a mis ovejas. De manera que voy a ignorar el liderazgo y a visitar yo a la oveja.) pero Jehová de los ejércitos visitará su rebaño, la casa de Judá, y los pondrá como su caballo de honor en la guerra. 

¿Cuántos saben que Dios nos está visitando? A pesar de la obstinación de muchos líderes, Dios nos está visitando. Podrán negarlo, podrán soslayarlo, callarlo, que es el método con que los medios de comunicación operan en favor de los oficialismos autoritarios, pero ahí está: Dios está visitando el que es SU rebaño, no el del líder. Entones, ahora sí podemos entender el verso 2, que te dice por qué va a hacer eso.

(Verso 2) =  Porque los terafines (Nadie como Dios para ponerle nombre a la gente. Porque  esto no lo inventamos nosotros, lo inventó Dios. Terafines, es la palabra Ídolos. ¡Y está hablando de los jefes! No existe la popularidad en este siglo. Dice: terafines, dioses familiares, gente conocida, o famosos. Escúchame: cinco palabritas son utilizadas en el hebreo. La primera implica a alguien que hace semejanza de algo que no es.  La segunda, nos habla de que es una imagen. La tercera, gente con vanidad; es nada, sólo es Ego. O sea: mentalidad hortaliza. La cuarta, bueno para nada. Quinta y última, un ídolo que aterroriza. O sea: los legalistas.)  han dado vanos oráculos, y los adivinos han visto mentira, han hablado sueños vanos, y vano es su consuelo; por lo cual el pueblo vaga como ovejas, y sufre porque no tiene pastor.

Es más que notorio que, no se está refiriendo solamente a tu pastor, si es eso lo que se te ocurrió pensar. Se refiere a todos los que de una u otra manera ministramos a la iglesia. Die la Palabra que somos todos ministros competentes. Y él nos quiere cambiar la mentalidad ahora, que todavía hay tiempo, antes que tenga que removernos junto con la cizaña. Porque eso, tú sabes que va a suceder. De hecho, hay muchos lugares en donde ya está ocurriendo.

Como Zacarías se quedó mudo, la voz y la influencia de iglesias en el mundo del espíritu, es nula cuando Dios gira su rostro de ellas. Existen y siguen allí, reuniéndose y armando todo el barullo de tachín tachín de lo que todavía llaman alabanza popular, pero en el cielo no hay registro de ellas. La iglesia del desierto vivió cuarenta años, pero no existía. Era algo así como lo contrario de las películas de zombis, una congregación de vivos muertos. Dios los cuidó por un solo motivo: porque los ama, no porque estuvieran en Su propósito.

La iglesia del desierto fue la más bendecida de todas las iglesias de hoy. Tuvo milagros, tremendas unciones, maravillosos prodigios, monumentales señales. Caminaron en prosperidad, en salud divina, pero nunca estuvieron en el propósito de Dios. Hay mucha iglesia hoy que cree estar en el propósito porque están bendecidas. ¿Sabes qué? Bendición no es requisito para estar en el propósito. Te bendice porque te ama, no porque estás bien.

Después dice que son vanos oráculos, es decir: que su predicación no aprovecha para nada. Que son adivinos. Adivino tiene que ver con soplo humano, porque Dios no adivina. O sea que, la fuente de su revelación y mensaje es humana, no divina. Fuente equivocada de la impartición desde los púlpitos, porque han visto mentira y su visión es falsa. Su expectativa, nunca ha de ser. Es un espejismo. Igual a cuando estás en el desierto, muerto de sed, y empiezas a ver oasis, lagos y arroyos que no existen.

Luego dice que su consuelo es vano. Esto es: falta de expectativa de seguridad. Y andan repitiendo como loros que no te preocupes, que Cristo viene ya y que no te va a pasar nada. Eso produce en la iglesia una expectativa falsa, que no prepara al creyente para prevalecer en medio de crisis. Sólo un problema: la crisis ya llegó y la gente sigue esperando a Cristo. Cristo viene, pero todavía la crisis está aquí. El consuelo contiene la connotación de arrepentimiento, y el énfasis que tiene el verso, es que la predicación de estos ministerios del tipo de hortalizas, hace que el corazón de la gente cambie, y que la disposición y sus propósitos cambien, para no seguir la transición con Dios.

¡No te esfuerces tanto, si al final Dios te ayuda! ¡No milites con tanta fuerza, el diablo es un problema de los pastores! Todo lo que ministran son sugerencias, no orden divino. No hay autoridad, no hay demandas, todo es si tú quieres, si te sobra el tiempo, si no tienes algo más importante que hacer. Escucha: cuando Dios habla; cuando Dios habla, no un hombre por las suyas, jamás sugiere. Siempre da órdenes. Lo que ocurre es que las iglesias han dado a conocer tan pocas unciones, que después nos encontramos con que las escrituras siempre nos hablan solamente de las unciones que conocemos. ¡Pero hay otras!

El amor por las almas, el querer estudiar la Biblia, ir a estudiar a seminarios. Por la exposición de tres ministerios, que llevan con nosotros años. Pero, a medida que vamos aceptando más lo que es apostólico o profético, nuestro ojo se familiariza con una unción que antes no era revelada, y que sí está en la Biblia. Y que cuando te das cuenta, resulta que sale siendo más superior y abundante que las otras. Cambia el corazón de la gente para que no vaya en la transición. Una apatía en el cuerpo de Cristo, producida por soplo humano y no divino.

Y dice que por eso el pueblo vaga. Y vagar es peor que andar perdido. El que anda perdido, está buscando la salida, pero el que vaga da vueltas y vueltas y ya se acostumbró a no ir a ninguna parte. Apostasía creada por falsa doctrina. Falsas declaraciones por falsas y vanas formas de consuelo. Esto habla de estar fuera del propósito, nos habla de cristianos que vacilan, e inconstancia suma en el creyente. Tú puedes ir midiendo y evaluando el fruto de tu iglesia, y ya sabes qué ministerio es.

Te estoy dando todo lo que tengo por dentro, para que nos ubiquemos. Gente que se mueve hacia el exterior, pero con error, porque son seducidas por cualquier viento de doctrina. Vagar habla de deshacer el propósito de Dios. Habla de desasamblear. Cuando lo vi en hebreo y en griego, nos dice que hay una decisión de asamblear, como cuando van a montar algún producto y hay distintas personas haciendo distintas cosas en una sola línea y, en el final, está el producto terminado.

¿Se entendió ese ejemplo? Bueno, vagar sería separar el producto. Separar, hacer trizas el propósito de Dios. Cambio de disposición causado por soplo humano. Dios no llena el templo hasta que Uzías muere. Él representa la carne. Por lo tanto, dice el verso 2 y el verso 3, que los va a remover. Y Él mismo va a visitar el rebaño. Independientemente de lo que acontezca, Él va a visitar a la oveja. Así que ahora vamos a ver de qué habla el asunto este de los caballos. Job 39.

Yo no sé, pero espero que sean todos, cuántos me están entendiendo todo esto. Dios nos está sacudiendo con estas palabras. Y todo esto nos está trayendo unos niveles de entendimiento que, hasta hace algunos años, ni siquiera teníamos la menor idea de que pudiéramos entrar. Porque hasta donde nos habían enseñado en la iglesia, ni siquiera pensábamos estar vivos en estos tiempos.

Cristo ya habría venido y nos habría raptado. Pero, ¿Sabes qué? Aquí estamos, tú y yo. Y lo que nos enseñaron como válido, no lo era. Lo va a ser, sin dudas, pero no ahora, como nos decían. Y ya no se trata de posturas doctrinales, créeme, se trata de sobrevivir. Mira Job 39, para que puedas ver con mayor claridad en lo que Dios quiere convertir a la iglesia.

(Job 39: 19) =  ¿Diste tú al caballo la fuerza? (Ahí pregunta Dios: ¿Quién es el que le dio la fuerza al caballo, el hombre o Dios? ¿Vestiste tú su cuello de crines ondulantes? (La palabra cuello, en la Biblia, siempre habla de la madurez de la bestia. Hay un texto en tu Biblia que dice que el yugo es roto por la unción. Y habla de que el yugo está puesto en el cuello del animal, y que se unta con aceite para que lo lastime. Pero el yugo se rompe, cuando el cuello madura. Porque allí crece, se expande y lo revienta. Esto significa que es la madurez del creyente lo único capaz de romper un yugo)

(20) ¿Le intimidarás tú como a langosta? (Al caballo se está refiriendo. Y langosta, en la Biblia, siempre son demonios. Es decir que lo que realmente aquí dice, es: ¿Se asustará el caballo con demonios? La ovejita sí se asusta, pero el caballo ni por asomo. Por eso, Dios quiere convertirte en caballo.) El resoplido de su nariz es formidable. (La majestuosidad de su nariz es terrible. Nada que ver con ovejitas sin fuerza, a pura debilidad. Caballos que reniegan porque son las diez de la mañana y todavía no se comieron ningún demonio. El caballo escarba en el valle, no cabe en la hortaliza.

(21) Escarba la tierra, se alegra en su fuerza, Sale al encuentro de las armas; (22) Hace burla del espanto, y no teme, Ni vuelve el rostro delante de la espada. 

Aquí, la palabra que leemos como tierra, en realidad es la palabra valle. Escarba en el valle y se goza en su fuerza. La fortaleza es el gozo. Tengo una buena noticia. Hay unos cuantos creyentes que ya se han convertido en caballos, y le están perjudicando a varios ministerios hortaliza. Le están pisando sus zanahorias, sus tomates y les fastidiaron sus lechugas personales. Se levantan con revelaciones profundas.

Hay dos clases de gente que se va de la iglesia. Gente rebelde e inconstante, réprobos que nunca van a cambiar, inmadura. Y los caballos, que han crecido más allá de su cobertura. Y no encuentran sustancia ni satisfacción. Liderazgo, dirección, penetración en el propósito de Dios. Y si no sale por el techo, sale por la ventana. Son árboles frondosos, llamados a producir sombra. Pero en ausencia de un espíritu paterno, y causan conflicto.

Sólo un buen espíritu paterno reconoce cuándo un hijo va a ser más alto y va a llegar mucho más lejos que él. ¿Y entonces sabes qué hace? Se saca sus zapatos y se los presta, para que camine mejor. Eso es tener espíritu paterno, abandonar el yo y cultivar el él, o ellos. Luego dice que sale al encuentro de las armas. ¿Sabías que en las antiguas luchas de caballeros, esas que venían en un caballo cada uno por distinta vía, con una lanza enorme, y que cuando se encontraban, tenían que tratar de ensartarse para vencer? El caballero tendría sus técnicas, pero ninguna hubiera sido posible si el caballo que montaba le hubiera tenido temor a la lanza rival. Pero el caballo no teme, agacha su cabeza y encara.

Ningún otro animal corre a enfrentar un arma, a menos que haya sido entrenado especialmente para hacerlo. Pero por motus propio, por naturaleza, sólo el caballo. Y, naturalmente, al caballo lo puedes matar corriendo, pero llegará igualmente y hará lo que le corresponde. ¡Hay recesión! Sigo corriendo. ¡Aumenta todo! Sigo corriendo. ¡Están echando gente de su trabajo en mi empresa! Sigo corriendo. Caballo. Y no simple caballo. Caballo de honor, lo expresa la Escritura.

¿Y la oveja, esa de la que tanto orgullo tenemos de pertenecer? La oveja no es así, de ninguna manera. Si explota un petardo allá en la esquina, la ovejita sale disparada y, cuando llega la noche, todavía anda corriendo sin acordarse ya de por qué lo hacía. Grita, se desespera, se tira los pelos, (O las lanas), y se lamenta de todo lo que le pasa. Pero ni se le ocurre hacerle frente a lo que le pasa. Es ovejita, no es caballo. El caballo mira la espada rival, la encara y ni se le ocurre torcer el rostro a medida que esa espada se le viene encima. Si alguien le pone la punta de la espada en la frente, el caballo es capaz de lastimarse solo porque sigue empujando sin importarle nada.

(Verso 23) = Contra él suenan la aljaba, El hierro de la lanza y de la jabalina; (La aljaba era lo que también se denominaba carcaj, esto es: un saco que se llevaba en la espalda y donde se guardaban las flechas. El caballo protege la aljaba y además encara el hierro de la lanza o la jabalina. Mira; la gene adora a los perros y nadie discute eso porque son animalitos muy fieles y excelentes compañeros. ¡Pero un perro jamás hará algo así como lo que es capaz de hacer un caballo!) (24) Y él con ímpetu y furor escarba la tierra, Sin importarle el sonido de la trompeta; 

¿Nunca has visto a un caballo resoplando y escarbando en la tierra con una de sus manos o patas delanteras? Y resopla y escarba, y resopla y escarba. Pregunto: ¿No te suena mejor ese resoplido, que el balar de una ovejita? No tengo dudas: el caballo es un animal majestuoso. Ojo: estoy hablando de caballos de honor, de guerra, no de alguno de esos matungos flacos que se caen de debilidad y vejez. Si quieres imaginarlo, imagínalo como uno de esos caballos de hipódromo, con todos sus músculos en movimiento, brillante, majestuoso. ¡Impone respeto! La ovejita apenas llega a inspirar lástima. Ahora evalúalo en el presente a partir de tu iglesia: ¿Inspira respeto o lástima en la sociedad que la rodea?

Al caballo nada lo asusta, y es obediente hasta la muerte. Los antiguos viajeros galopaban sus caballos, si lo necesitaban, hasta reventarlos, literalmente. Jamás se le hubiera ocurrido a un caballo d esos, rebelarse y arrojar al suelo a su jinete para poder detenerse y descansar. Cumplía la orden, obedecía, aunque supiera que le costaría la vida. Ese, amado hermano, es el creyente que penetrará este siglo veintiuno. Y ya no estoy hablando de caballos literales. A Dios le importa un rábano los caballos literales. Cuando dice todas esas cosas, ¡Él está hablando de su gente! Y lo tengo que aclarar porque nunca falta alguno que se enamora de la novela y se le olvida que están hablando de él. ¡Es que está buena la escenografía de la escena! ¡No es una película, es una realidad! Mañana, cuando te pongas a orar, vas a escarbar y resoplar, no a berrear o balar.

(25) Antes como que dice entre los clarines: ¡Ea! Y desde lejos huele la batalla,  El grito de los capitanes, y el vocerío. 

Ministerios caballos. Dios nos indica que hay una transición, y aunque parezcan comparaciones raras, no te olvides que quien las presenta es Dios, no el hombre. ¡Al hombre jamás se le hubiera ocurrido! Y no tienen nada que ver con todos esos títulos pomposos que parecen tan importantes, tales como presidente de la junta, rector y todo eso. Son soplos humanos, nada que ver con el mundo del espíritu. Además, si yo te digo que soy un superintendente, tú quizás me respetes un poco más por eso, porque estás dentro de la organización humana para la cual, decir superintendente es decir algo valioso.

Pero ¿Sabes qué? ¡Ni siquiera es bíblico un superintendente! Y si Dios no lo puso en el Libro, ¿A quién le importa? Sí, ya sé; al superintendente recién nombrado, le importa. Problema de él, no tuyo. Ni de Dios tampoco. Nosotros preferimos seguir leyendo nuestras Biblias y hablar de ministerios hortaliza o ministerios caballo. Así que, será conveniente que empieces a modificar tu vocabulario. O sea que lo que quiero decirte es que, en esta universidad llamada iglesia, cuando tú te gradúas, obtienes un diploma, que puede ser de oveja o de caballo. Pero eres tú el que decide el destino de tu carrera.

No seas una higuera que no produce fruto en su tiempo, porque terminará maldecida por Dios. Pide lluvia en tiempo de lluvia. Pide ser transformado en caballo. Pide no tener temor ni espanto de demonios. Pide poder correr frontalmente contra la espada y no vacilar. Pide ser obediente hasta la muerte. Pide que tu mentalidad no sea solamente de provecho personal, y poder entrar en una disposición que vive más allá del enfoque familiar. Que jura hasta la muerte, y no cambia.

Que jura hasta lo que tiene que ver con el dolor personal, pero que no cambia. Que cuando promete algo, aunque le duela horrores cumplir, va y cumple. Esa es la oveja que Dios va a penetrar en la operación de la iglesia de este siglo. Va a haber mucha iglesia, pero que en el mundo del espíritu, y tal como le pasó a Zacarías, no tendrán voz. Hasta que vea Dios en ti lo que Él quiere darte. Y luego le abrirá la boca para que vea y entiendan que Dios es Dios.

Pero, si tú eres de los que no espera que el agua se mueva por otros para ser bendecido, tienes características de pionero y quieres mover el agua, labra y prepara tu mente para estar y andar acorde a los dictados de este siglo presente. Y comienza a actualizar tu espíritu y a fluir con estos pensamientos. No seas hortaliza. Un ministerio llamado Nabot, que tenía una herencia de una viña, y el rey Acab que se la quería comprar para hacer un huerto de hortalizas.

Eso habla de iglesias grandes que quieren usar a las pequeñas para provecho personal, cuando la pequeña ya tenía herencia para productividad social. ¡Basta de ministerios hortalizas! ¡Basta de mentalidades egocéntricas! Vivamos más allá de nuestros propios recursos. Vivamos en ese tercer nivel del que se habla en Apocalipsis 2, no amando nuestra vida hasta la muerte.

Labra y estructura tu mente, cambia tu forma de pensar. La estructura pensante de la iglesia, tiene que comenzar a operar con los depósitos hermosos en el tiempo de Dios. Para entrar en el fluir de la gente que entra en esto, progresará en un paso más adelantado. Y van a sobresalir tanto como podría sobresalir un caballo por sobre una oveja. Tan mayor como es el caballo por sobre la oveja, así también serán los ministerios que lleven a la iglesia genuina por este camino y en este tiempo divino.

Porque al lugar para donde vamos, no se alcanza a operar con tu unción personal. Tú no la vas a poder regar con tu vieja latita de la unción. Vas a tener que vivir más allá de tu control. Porque cuando hagas las cuentas nunca los números te van a cerrar. Vas a tener que venir fuera de tu control y pedirle al gran banco celestial que te financie todo.

Hay gente que clama por vivir en el mundo de la fe, pero nunca se ha atrevido a dar un paso más allá de su propio control. Vivir en fe o por fe, no es vivir desordenado. Pero vivir en una dimensión donde sólo dios puede regar tu huerta ministerial, duele y no es fácil. Pero es la única que penetrará y sobrevivirá a este siglo. El mundo secular se preparó para entrar en este siglo veintiuno. Armó sus tarjetas, sus maquinarias, sus computadoras brillantes, sus celulares de alta gama.

La gran pregunta, es: ¿La iglesia también se preparó al tono? Porque, de última, ¿De dónde crees que ese hombre secular sacó su sabiduría? Escucha: en tiempo de sabiduría, ¡Pide sabiduría! ¡Pide entendimiento! ¡Pide fluir con todo el conocimiento actual! Porque esta vez la iglesia no va a reaccionar tras el mundos secular, sino que accionará y será pionera en el mundo espiritual al que pertenece.

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enero 2, 2020 Néstor Martínez