Todos ustedes saben lo suficiente de la hipocresía y su contraposición, la sinceridad, como para que se les enseñe algo nuevo. Sólo resta, entonces, evaluar si hoy vivimos en un mundo de verdades o de simulaciones actorales.
Todos ustedes saben lo suficiente de la hipocresía y su contraposición, la sinceridad, como para que se les enseñe algo nuevo. Sólo resta, entonces, evaluar si hoy vivimos en un mundo de verdades o de simulaciones actorales.