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¿Luchas Contra Lo Que Eres?

En nuestra preocupación por conocer más de cerca los entretelones del Reino de Dios, hoy acudimos al Libro de los Hechos. En este libro hay un solo mensaje que Jesús predicó y ese fue el del Reino de Dios. La Biblia toda trata sobre el Reino de Dios. Concretamente la atracción y la expansión del Reino. De eso justamente es lo que trata el capítulo octavo del libro de los Hechos. Eso nos hará descubrir la realidad y la potencia del Reino, incluso su validez, ya que el Reino se valida a sí mismo.

También se puede estudiar aquí su necesidad, su impacto y su autoridad. Pero ahora vamos a ver la expansión y la atracción del Reino. Si miran con atención el primer verso de ese capítulo 8 de Hechos, este verso les dice de qué va a tratar todo el resto del capítulo. Dice: En aquel día hubo una gran persecución contra la iglesia que estaba en Jerusalén; y todos fueron esparcidos por las tierras de Judea y de Samaria, salvo los apóstoles.

Este verso 1 establece prácticamente el tono para esta parte de este libro. Es un libro que habla de la persecución del Reino de Dios. Ahora, permítanme recordarles un par de cosas. Creo que es importante recordar que nos enfocaremos en reconocer la naturaleza imparable del Reino. ¿En qué nos estamos enfocando, entonces? En la naturaleza imparable del Reino. Eso es importante, porque el Reino de Dios no tiene límites, eso es incontrastable.

No puede ser detenido ni cercado. Y esto no es sólo un hecho en la realidad de este libro de los Hechos, sino que podemos ver un par de escrituras de trasfondo, que fueron declaradas anteriormente sobre el Reino de Dios. En primer lugar, el Reino de Dios es eterno y seguro, sin restricciones. Eso es importante, especialmente ahora, cuando tenemos el resurgimiento del islam, el budismo y muchas religiones orientales que están comenzando a expandirse, como el taoísmo.

Por supuesto, tenemos todo tipo de expansiones interesantes del hinduismo, mucha dificultad ocurriendo en Pakistán y en lugares así, donde los musulmanes luchan contra los hindúes. Y ahora, por supuesto, tenemos a los musulmanes y a los cristianos, y las tensiones ente las diferentes sectas de la religión. Les prometo esto: en los próximos diez o veinte años, van a tener que enfrentar persecución. Habrá mezquitas por todas partes. Habrá templos hindúes levantándose por todas partes.

Donde haya una mezquita con un pináculo con un micrófono, a la mañana muy temprano se escuchará una voz en árabe que despertará a todo el vecindario donde esa mezquita se haya construido. Entonces, tenemos una pregunta: ¿Tenemos una ley contra la perturbación pública? ¡Claro que sí! Entonces, ¿Qué haces cuando la gente quiere practicar su religión libremente, y lanzan este fuerte sonido de oración cada mañana a las cinco, sobre este vecindario?

Para eso es ese pináculo. Eso se llama minarete en un templo musulmán, justo aquí en la calle. Ahora bien; no estamos acostumbrados a eso porque es el primero que tenemos. Eso significa que, a las cinco de la mañana, habrá un sonido en tu oído si vives cerca de aquí en cualquier lugar y te despertarán. ¿Qué vas a hacer? ¿Y si intentas quejarte al gobierno? El gobierno tiene un problema, porque el gobierno afirma que la democracia significa libertad de religión.

Así que, cuando te moleste, cuando deberías estar durmiendo, no pueden detenerlo. De lo contrario, sienten que están discriminando. Entonces, la pregunta es: ¿Es eso persecución hacia ti, porque estás siendo molestado por la religión de otra persona? ¿Es persecución para ti pedirles que se callen porque estás tratando de dormir? ¿Qué tal si se construyen diez de esas mezquitas en el vecindario en los próximos diez años, y todo ese sonido comienza a las cinco de la mañana?

No creo que apreciemos la persecución. Por favor, comprendan que la razón por la cual Dios permite que ciertas cosas se registren en su libro, es porque quiere que aprendan algunos principios de estas maravillosas escrituras, para prepararlos para vivir eficazmente en el mundo. ¿No es increíble que una de las primeras cosas que les sucede a los ciudadanos del Reino de Dios, sea la persecución? Pero, lo bueno de esto es que la persecución sobre el Reino de Dios no lo destruye, lo multiplica.

Y ese es el punto que quiero que capten aquí. El Reino no puede ser detenido, no puede ser contenido, no puede ser controlado y no puede ser comprado con dinero. Se puede detener una religión, eso no es difícil de hacer. Se puede contener una religión y evitar que se propague creando leyes en su contra. De hecho, se puede controlar una religión, porque la religión tiene que ver con rituales, actividades y personas lidiando con diferentes tradiciones. Se pueden poner limitaciones a esas cosas.

Incluso se puede sobornar a la religión. Recuerden que los romanos eran paganos. El paganismo es una religión.  Y cuando los soldados romanos que estaban en la tumba de Jesús vieron la resurrección con sus propios ojos, ellos fueron los primeros en ver la resurrección. No las mujeres, sino que los soldados lo vieron primero. Y la Biblia dice que se quedaron como muertos. Estaban tan asustados…Vieron a Jesús caminar junto a ellos, estaban en shock.

Así que los soldados vieron la resurrección y la Biblia dice que cuando regresaron e informaron, ¿Adivinen quien les pagó para que mintieran? No fue el gobierno romano, sino los líderes religiosos. Muy importante. Desde aquel entonces se ve que el enemigo del Reino no es el mundo, porque el mundo está buscando el Reino. Ellos saben lo que buscan, aunque no lo encuentren. Saben que buscan el Reino. Pero la religión, como veremos hoy es el mayor enemigo del Reino de Dios.

Y ellos les pagaron a los soldados y les dijeron que dijeran una mentira. Les dijeron a los soldados que, cuando la gente les preguntara qué pasó, debían decir que sus discípulos vinieron y robaron el cuerpo de Jesús esa noche. Así que estaban usando dinero para detener una religión y funcionó. Los soldados tomaron el dinero, dice la Biblia. Y hasta el día de hoy se cuenta que estos discípulos robaron el cuerpo. Así que sí lograron que su religión de paganismo fuera detenida por el dinero.

El dinero puede ser usado para detener una religión. Hay muchas personas que no pueden predicar la verdad porque las despedirían de sus trabajos como pastores. Así que se les paga para limitar lo que deberían estar haciendo. Pero el Reino no puede ser comprado. Muy importante, Salmo 103:19. Jehová estableció en los cielos su trono, Él tiene su trono dónde; en el cielo y su reino domina todo lo demás. Y su reino domina sobre todos.

Así que la sede del gobierno de Dios no está en la tierra. Por eso no necesitan preocuparse de que el terrorismo ataque nuestro Reino, porque nuestra sede no está aquí. La sede del Reino de Dios, no está en Roma. Está muy claro dónde está la sede. Así que el Papa no vive en la sede de Dios. Incluso en la tierra, la ubicación de donde Jesús estableció la primera sede, fue en Jerusalén, no en Roma. Así que el asiento de la verdadera iglesia de Dios en la tierra en ese caso, sería Jerusalén.

Pero el centro celestial de autoridad es donde Dios está. Entonces, el Reino de Dios está establecido en el cielo. Salmo 145:13: Tu reino es reino de todos los siglos, Y tu señorío en todas las generaciones. Esto es muy importante. En otras palabras, Dios está diciendo: mi Reino vivirá más, durará más y resistirá más que cada gobierno. Cada protesta, cada crítica en su contra, cada tipo de ataque, lo sobrevivirá. Imagina eso. No importa como intenten destruir lo que Jesús comenzó; no funciona.

¿Te das cuenta de que quemaron a los primeros cristianos? Sirvieron para alimentar leones, fueron aserrados por la mitad, pusieron aceite sobre ellos y los quemaron, los sirvieron en grasa caliente. Es decir; hicieron todo lo que pudieron para deshacerse de esto que Jesús comenzó. Y el problema es que Dios ya dijo que perdurará en cada generación. Incluso cuando las generaciones crean que este lugar llamado iglesia debería volverse socialmente aceptable y comenzar a incorporar en él todo tipo de comportamiento que es anti Reino, no podrá destruir la iglesia.

Debemos recordar que ningún sacerdote, ningún obispo, ningún pastor, ningún evangelista está construyendo la iglesia. Jesús dijo: Yo edificaré mi iglesia. Así que hay algunas personas construyendo algunas cosas, pero no es su iglesia. Y, por cierto, permíteme decir algo sobre la iglesia. Es muy importante. La iglesia no es el Reino. La iglesia es la agencia, en la tierra, que representa al gobierno de Dios. Eso es lo que la iglesia es.

Recuerda siempre eso, por favor. Porque cuando lees el libro de Hechos, te vas a confundir si no recuerdas que la iglesia no es el Reino. La iglesia es como la oficina local de la sede del gobierno de Dios en la tierra. ¿Y la sede entonces donde está? En el cielo. Así que el gobierno local en la tierra, es la eklesia, la iglesia. El grupo de personas que son embajadores representantes de ese gobierno en la tierra. Entonces, la iglesia no es el Reino. La iglesia representa al Reino.

Reino significa autoridad gobernante. La iglesia es el consejo de gobierno local en la tierra, para representar al gobierno celestial. Así que cuando hablamos de lo que la Biblia cuenta respecto a la gran persecución que se desató sobre la iglesia, recuerden que eso no es contra el Reino, es contra la agencia que representa al Reino. Intentan detenerla. Ahora, según Dios, Él dice que su Reino es un Reino eterno. Así que, si alguien intenta destruir su Reino, ellos serán destruidos.

Él vivirá más, durará más y resistirá todos los ataques. Muy importante recordar esto. Por eso deben asegurarse de que ya no están siguiendo una religión, sino que deben entrar en el Reino de Dios, porque el Reino de Dios es el único lugar seguro. Mira Isaías 9:6-7, un versículo muy familiar que puede relacionarse con esta persecución: Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.

Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto. Hay una palabra que es clave aquí: Dilatado. Significa expansión. Cuando el Reino viene, el gobierno viene sobre el hombro de Jesús y Él lo establece en la tierra. Dice que se expandirá y nada podrá detenerlo.

Eso me hace sentir bien. Porque el cristianismo podrá ser detenido porque el cristianismo se ha convertido en una religión. Por eso pueden quitar la oración de la escuela, pueden impedir que lean la Biblia en los altos niveles de gobierno. Pueden remover una placa de los diez mandamientos en algún lugar visible. Pueden mover y detener cosas. Pueden impedir que prediquen sobre Jesús si es una religión. Pero te diré algo: ¿Puede impedirme alguien a mí ser argentino? ¿Puede alguien impedirte a ti ser de la nacionalidad que eres?

Tu ciudadanía no es algo que tú haces, porque tú no haces un gobierno. Tú puedes hacer una religión. Puedes hacer cosas, rituales, actos y tradiciones. Pueden impedirte que hagas esas cosas, pero lo que no pueden impedirte, es ser. ¿Estás entendiendo? Así que no se puede terminar aquello que es. Se puede detener lo que hace. Ahora está mi Padre aquí, presente en su Espíritu Santo. Y yo soy su hijo. ¿Alguien puede elaborar una ley que me impida ser su hijo?

Imposible, porque yo soy. Yo no hago de hijo, yo soy hijo. A todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios. Eso significa que tienes que asegurarte de ser hijo y no siervo. Porque los siervos son contratados y puedes despedirlos. Es muy importante, un ciudadano no puede ser anulado. Puedes encerrar a un argentino, pero simplemente es un argentino encerrado. Puedes atar a un argentino, pero simplemente es un argentino atado.

En otras palabras, si atas a un ciudadano del Reino, simplemente has atado a un ciudadano. Él sigue siendo un ciudadano del Reino. Por eso Pablo y Silas, y Pedro y Jacobo, no tenían miedo de ser encarcelados. ¿Por qué? Porque no puedes encarcelar lo que yo soy, Pero, lo que es tan bueno de esto, es que el gobierno vendrá por ti. Yo digo que tu gobierno vendrá a buscarte. Encerraron a Pedro y el gobierno vino por él. Encerraron a Pablo y el gobierno rompió la cárcel. ¿Qué más quieren?

Escucha: el gobierno no viene por la religión, viene por sus ciudadanos. Y eso es lo que hacen los gobiernos, protegen a sus ciudadanos. Si te consideras miembro de una organización religiosa, entonces Dios no está obligado a venir por ti. Pero si afirmas y sabes que eres un ciudadano del Reino de Dios, entonces el gobierno está obligado a venir y proteger a su ciudadano.

Ahora hablemos de la permanencia del Reino de Dios, de cuan permanente es. Porque la persecución es un intento de terminar, de destruir. El Reino no puede ser destruido. Daniel 7:13-14: Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre, que vino hasta el Anciano de días, y le hicieron acercarse delante de él. Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido. 

Esto es tan importante conocerlo, mientras vemos la expansión del terrorismo, de los ataques sobre su propia religión. De los intentos de eliminar nuestras propias convicciones nacionales y de nuestros compromisos constitucionales. Nadie está a salvo. No puedes proteger ninguna religión, pero adivina qué. No tienes que proteger un Reino. Un Reino te protege a ti. Siempre me intriga y estoy seguro que hay musulmanes escuchando esto.

Quiero hacerles una pregunta a los musulmanes que residen en países con gobiernos musulmanes. En esos lugares hay una ley respecto a ganar personas para otras religiones. Hay una ley gubernamental contra eso y ni siquiera te permiten hablar de otras religiones allí. Entonces mi pregunta, es: Si esa religión es tan fuerte como dices, ¿Por qué tienes miedo de las otras? Es decir: si están tan convencidos de que lo que saben es correcto, entiendo que deberían ser capaces de resistir la prueba de oír otra cosa.

Nosotros no escondemos a Jesús de nadie. De hecho, la Biblia dice que venceremos por nuestro testimonio. Lo que creemos, debe ser probado. La persecución es lo mejor que le puede pasar a un ciudadano del Reino, porque la persecución pone a prueba tu Reino. No demuestras quien eres en los buenos tiempos. La fuerza de cualquier afirmación, reside en sus pruebas. Miren esto:

Daniel 7:17-18, versículos poderosos. Acabo de leer el verso 18 que dice: Después recibirán el reino los santos del Altísimo, y poseerán el reino hasta el siglo, eternamente y para siempre. ¿Por qué la Biblia repite esto tres veces? Porque quiere que estos ciudadanos sepan que aquello en lo que han entrado no puede ser destruido por la persecución. Es para siempre. Y luego, después de terminar, continúa para siempre de nuevo y, después de eso, sigue por otro camino.

Dios te está diciendo que no te preocupes por tu futuro en su Reino. No importa cuánto se amotinen las gentes y los pueblos piensen cosas vanas. Dice que el Señor se sentará en los cielos y se reirá. ¿Por qué se ríe? Porque no pueden tocar esto. Él dice que cada persona en la historia, y puedo enumerar mil de esos nombres que se levantaron contra la creencia bíblica en Dios diciendo que está muerta, que todavía esa fe está viva y vigente.

Así que mi sugerencia para ti es: no creas más tarde, cree ahora, porque eventualmente toda lengua confesará. ¿Cuántas lenguas? Toda lengua confesará que Jesucristo es el Señor. El dueño de todas las cosas, y que Jesucristo es el Señor y es Salvador del mundo. Lo confesarán, así que es para siempre. Hechos capítulo 8 es un registro de la durabilidad y la supremacía del Reino de los Cielos en la tierra. Hechos capítulo 8, es el testimonio de la durabilidad y la supremacía del Reino de los Cielos en la tierra.

Prueba cuán duradero es el Reino, puede manejar toda persecución. No quiero ser parte de una fe que tenga miedo de ser probada por otras formas de fe. Así que, lo que realmente tienen, son reinos en conflicto. Permíteme hablar de eso un momento. El Reino expone la verdadera naturaleza de la religión y crea su primer conflicto. No puedes traer el Reino de Dios y no tener conflicto. No puedes estar en el Reino de Dios y que todo sea normal.

Eso es imposible, porque es una cultura diferente. Hay un choque de culturas. Cuando estás en el Reino de Dios, no puedes vivir en el mundo y ser del mundo al mismo tiempo. Porque el Reino expone la verdadera naturaleza de la religión, y me refiero a toda religión, incluida aquella en la que yo mismo he estado a través de mi propia experiencia. Miren Hechos 8:1. Dice que Saulo consentía en su muerte. En aquel día hubo una gran persecución contra la iglesia que estaba en Jerusalén; y todos fueron esparcidos por las tierras de Judea y de Samaria, salvo los apóstoles.

La persecución del Reino, ¿De dónde venía? ¡Léanlo! Viene de la religión. Lo más lógico para pensar era que la persecución del Reino de Dios vendría de los pecadores, vagabundos o apóstatas. Pero no, la mayor persecución que vemos a través de todo el Libro de Hechos, proviene de la religión. Porque el Reino la expone. Es como si alguien muy bien plantado te dijera hoy: mira, para poder entrar al Reino, tuve que dejar mi religión.

Saulo. ¿Recuerdas a Saulo? Era culpable de sangre. Era un hombre muy educado y su nombre fue cambiado a Pablo más tarde. Y escribió la mayor parte del Nuevo Testamento. Pero al principio su nombre era Saulo. Y noten que aquí, en este libro, se les dice que Pablo, quien entonces era Saulo, fue responsable de la muerte de muchas personas, incluyendo a Esteban. Ahora, cuando dice que él estaba allí dando su consentimiento, eso significa que estaba dando señales. Les estaba dando su bendición.

Después que lo mataron, él dijo que eso estaba bien y que ahora buscaran y mataran a otro. O sea que Pablo estaba liderando toda la persecución. Ahora hay pruebas de esto, Pablo dice: yo era el más grande de los pecadores. Él dice: yo era el principal entre los fariseos. ¿Y quienes creen que fueron los mayores perseguidores del Reino? Los fariseos. Él era el principal entre ellos. Es decir que Pablo fue culpable de la muerte de muchas personas.

Ni siquiera sabemos de cuantas. Tenía sangre en sus manos. Sin embargo, la persecución tiene un efecto positivo. Y quiero que entiendan esto: ¿Qué hace la persecución? La Biblia dice que dispersó al Reino representado por toda la región. El Reino de Dios es como el mercurio. ¿Alguna vez has visto el mercurio? Cuando intentas deshacerte del mercurio, se multiplica. Cada vez que golpeas el mercurio, se esparce más. Así es el Reino de Dios. No puedes detener, contener ni destruir el Reino de Dios.

Cuando lo golpeas, se multiplica. Y cuanto más lo persigues, más se extiende. Y esa es la forma en que el Reino de Dios crece. El Reino de Dios crece a través de la persecución. Lo mismo que, se supone, debe destruirlo, lo multiplica. Creo que por eso Dios permite la persecución. Después de un tiempo de pereza, Él se preocupa un poco por la complacencia de los santos, y permite la persecución para agitarlos y multiplicar su impacto y probar su autenticidad.

No me importa cuánto digas conocer la palabra de Dios, mejor ten cuidado, porque la vida tiene que probarlo. Y algunos de ustedes están pasando por la prueba ahora mismo, porque pensaban que todo estaba bien. Y cuando empezaron a afirmar: yo sé esto, aquí viene la prueba para demostrar si lo saben o si lo creen. La persecución es buena para aquello que es autentico. Marcos 7:8: Porque dejando el mandamiento de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres: los lavamientos de los jarros y de los vasos de beber; y hacéis otras muchas cosas semejantes.

Tengan en cuenta esto, y también Mateo 15:1-2: Entonces se acercaron a Jesús ciertos escribas y fariseos de Jerusalén, diciendo: ¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de los ancianos? Porque no se lavan las manos cuando comen pan. Esos discípulos no pueden ser de Dios, han quebrantado nuestras tradiciones. ¿Las tradiciones de quién? Nuestras tradiciones. Esta fue la respuesta de Jesús aquí mismo: Ustedes han dejado el mandamiento de Dios y se aferran a sus tradiciones.

Me gusta el capítulo 15 de Mateo, porque lo dice de una manera muy gráfica. Dice: ustedes han reemplazado los mandamientos de Dios con las tradiciones de los hombres. La religión se considera a sí misma más importante que Dios y que el Reino. Esa es una carga que nadie genuino puede evitar. Creo que estoy hablando por toda la iglesia alrededor del mundo. La religión es tan fuerte que lucha contra el Reino y, para colmo, reemplaza a la verdad con sus tradiciones.

Jesús dijo que ellos habían hecho a las tradiciones de los hombres más importantes que los mandamientos de Dios. Por eso es que la tradición lucha contra el Reino. La religión es poderosa. El Reino debe ser probado para demostrar su autenticidad. Si lo que Jesús dijo es verdad, debe ser probado. Ninguna afirmación debe estar sin pruebas. Entonces, ¿Cómo se prueba el Reino? Hechos 8:3. Dice: Y Saulo asolaba la iglesia, y entrando casa por casa, arrastraba a hombres y a mujeres, y los entregaba en la cárcel. 

Esto está en tu Biblia, mira ese versículo. Saulo estaba a cargo de la persecución y arrastraba tanto a hombres como a mujeres y los metía en la cárcel. Es importante notar que, en primer lugar, el celo religioso es el mayor enemigo del Reino. ¿Qué es el celo religioso? Está en tu Biblia. Pablo dice que él fue el mejor alumno de la escuela de Gamaliel, que era el instituto número uno para estudios farisaicos en aquel día. Era la universidad líder, y Pablo se graduó con todos los honores y las mejores calificaciones.

Él era el mejor, era a quien ellos veneraban. Él tenía un doctorado, no era ningún tonto improvisado. Y su padre era rico. Su padre era tan rico que pudo comprar la ciudadanía romana. Pablo creció en la ciudad, no en la aldea. No era como Pedro, Pablo era educado. Tenía lo mejor de todo. De hecho, tenía un negocio llamado “fabricación de tiendas”. La fabricación de tiendas era la costura del tejido que los fariseos usaban. Y eso podía costar muchísimo dinero cada uno.

Esa fabricación de tiendas no se refiere a construir casas. Él hacía los mantos para los fariseos. Artículos caros hechos de hilo púrpura, que por sí solo valía una fortuna. Pablo era rico, adinerado, de un gran nombre familiar. Nadie podía convertirse en romano a menos que naciera romano. De lo contrario, debía pagar por su ciudadanía. Y Pablo era de la ciudad de Tarso, una gran ciudad comercial donde uno de los más adinerados era justamente su padre.

Pablo era ciudadano romano y ciudadano judío. El hombre tenía la ciudadanía judía, era un hombre poderoso. Pero miren su celo. Su celo religioso lo hizo matar a ciudadanos del Reino. ¿Cuál es mi punto? Tus mayores enemigos en el Reino de Dios, son aquellos que afirman estar en Dios. Pablo estaba convencido de que lo que estaba haciendo, era la voluntad de Dios. La iglesia no puede ser destruida. Sólo la religión puede ser destruida.

Dice que él intentó destruir la iglesia. ¿Adivinen qué le pasó a Pablo? Se convirtió. No intentas matar algo en lo que se supone que debes estar. La voz que le habló a Pablo, cuando lo derribó al suelo, un par de capítulos después, le dijo: ¿Por qué das coces contra el aguijón? Eso significa: ¿Por qué estás luchando contra lo que ya eres? Eres uno de ellos, Pablo, pórtate bien y súbete al barco. Cada ser humano está supuesto a estar en el Reino de Dios. Simplemente es que aún no lo saben.

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septiembre 13, 2026 Néstor Martínez