Seguramente me has oído muchas veces decir que la iglesia está plantada para moverse con cinco ministerios, y no con uno prevaleciendo sobre los demás. Lo he enseñado hasta el hartazgo, pero siento que debo reiterarlo porque todavía hay mucha estructura inamovible e indestructible en la iglesia. Déjame aportarte hoy Palabra para fundamentar eso que digo, y que no quede como la divagación de uno de los tantos cristianos resentidos que andan por esta vida criticando a los demás y no produciendo nada ellos mismos. (Hechos 15: 6) = Y se reunieron los apóstoles y los ancianos para conocer de este asunto. Estamos hablando, aquí, del Concilio de la iglesia más grande de aquel tiempo, la iglesia de Jerusalén, cuando Pablo tenía una disputa con unas doctrinas muy raras que habían sido enseñadas en algún lugar, y él traía consigo al individuo que estaba enseñando ese tipo de doctrina, para ver qué decidía el liderazgo de su iglesia. La iglesia de Jerusalén. El verso 7, dice:
Y después de mucha discusión, Pedro se levantó (Aquí estamos viendo que Pedro también tiene una función en la iglesia de Jerusalén. Fíjate cómo está entrelazado el cuerpo de Cristo. ¡Es un solo cuerpo! Ya lo vimos en otro lado, pero ahora está aquí, en Jerusalén.) y les dijo: Varones hermanos, vosotros sabéis cómo ya hace algún tiempo que Dios escogió que los gentiles oyesen por mi boca la palabra del evangelio y creyesen. (Verso 14) = Simón ha contado cómo Dios visitó por primera vez a los gentiles, para tomar de ellos pueblo para su nombre. (Simón también tenía parte en el asunto. Estamos viendo cómo se movía el liderazgo de apóstoles y profetas) El verso 13, uno más atrás, dice: Y cuando ellos callaron, Jacobo respondió diciendo: Varones hermanos, oídme. Jacobo aparentemente presidía el Concilio completo. Un apóstol. La iglesia de Jerusalén.) Como se va a hacer eso, no sé, pero mira el verso 19: Por lo cual yo juzgo que no se inquiete a los gentiles que se convierten a Dios, Listo. Él decretó y se acabó. Jacobo.
Verso 22: Entonces pareció bien a los apóstoles y a los ancianos, con toda la iglesia, elegir de entre ellos varones y enviarlos a Antioquía con Pablo y Bernabé: a Judas que tenía por sobrenombre Barsabás, y a Silas, varones principales entre los hermanos; O sea: lo que antes había dicho Jacobo. El pastoreo de la iglesia preminente de Jerusalén, tenía pluralidad de obispado. No se trata de esgrimir credenciales o posiciones, se trata de aunar Espíritu Santo y moverse en la dirección que Dios ordena. Mira Marcos 6:34: Y salió Jesús y vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas que no tenían pastor; y comenzó a enseñarles muchas cosas. (¿Comenzó a hacer qué cosa? A enseñarles. Aquí vemos que el pastor en realidad es un maestro. ¿Quién pastoreó en esta ocasión? La unción del Maestro, no la del Pastor.
1 Corintios 12:28: Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas. ¿Cómo puede Pablo cometer la irreverencia insujeta de omitir al pastor? ¿Por qué no puso pastores? Porque la palabra pastor es una función que puede ser llevada a cabo por estos tres. Obviamente, estoy hablando de cosas que por ahí se llevan quinientos años en poder acomodarlas. Ojo: son ciertas y son bíblicas, y Cristo no vendrá hasta que no lo hagamos. La revelación profética va a traer tanto entendimiento a la iglesia, que lo que no hicimos en doscientos años, por ahí lo hacemos en una década. ¿Habrá oposición? ¡Claro que habrá oposición! ¡Ah! ¿El mundo incrédulo? ¡Ni lo sueñes! A ellos esto les preocupa muy poco y nada. La oposición vendrá de adentro, y creo que ya has discernido desde donde…
Hechos capítulo 13: 1: Había entonces en la iglesia que estaba en Antioquía, profetas y maestros: (¡Otra vez se olvidó del pastor!) Bernabé, Simón el que se llamaba Niger, Lucio de Cirene, Manaén el que se había criado junto con Herodes el tetrarca, y Saulo. (2) Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. (3) Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron. Me parece que tiene que haber estado la cabeza de la iglesia haciendo esto. No puede venir un ministro invitado a ponerle la mano en la cabeza a alguien. Lo que quiero dejar en evidencia es que, en esta iglesia, el liderazgo era de profetas y maestros. Y antes de terminar con esto, déjame decirte que ningún líder puede ser líder si no sabe adorar a Dios. O si no estudia la Palabra. No interesa que la lea y hasta la predique, interesa que la estudie, la conozca, la entienda, la crea y, esencialmente, ¡LA VIVA! Después ponle el nombre que quieras. Con el Número de la Gracia: CINCO EXPRESIONES DE UNA CABEZA