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Abandonando la Pirámide

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     Hoy quiero, además de enseñarte si puedo, confrontarte con un tema que verbalmente se agita demasiado, pero que no son muchos los que pueden dar una respuesta concreta y puntual. Si yo te pregunto qué cosa es Babilonia, ¿Qué me responderías? Yo ya tengo la respuesta desde hace mucho tiempo, pero me parece que una gran mayoría, todavía no. Y entonces suponen que decir Babilonia, es referirse a la congregación de la que salió o, en el mejor de los casos, a la denominación a la que esa congregación pertenecía. Y Babilonia, mi estimado hermano, no es un lugar ni un sector, es una mentalidad. Para ser más claro, te lo digo así: Babilonia es un sistema espiritual. Mira esto:

     (Ezequiel 28: 14) = Tú, querubín grande, protector, yo te puse en el santo monte de Dios, allí estuviste; en medio de las piedras de fuego te paseabas. 

     ¿De qué monte está hablando aquí? De un monte que era, nada menos, que el asiento de la gloria de Dios, donde también se encontraba este hermoso querubín llamado Lucero. (¡Hermano! ¿Así lo califica nada menos que a Satanás? Yo no, la Biblia, la Palabra, el propio Dios lo califica así) Entonces tú me dices: de acuerdo, es un monte con la gloria de Dios y con Lucero. ¿Y qué tiene que ver con Babilonia, o se olvidó que estábamos hablando de ella? No, no me olvidé.

     (15) Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste creado, hasta que se halló en ti maldad. 

    (16) A causa de la multitud de tus contrataciones fuiste lleno de iniquidad, y pecaste; por lo que yo te eché del monte de Dios, y te arrojé de entre las piedras del fuego, oh querubín protector. 

     Dice: a causa de la multitud de tus contrataciones, de tus contratos, de tu venta como minorista, de tus transacciones con otros. ¡Muy bien! ¡Transacciones con otros! ¿Con otros? ¿Cómo que con otros, si el hombre no había sido creado, todavía? Misterio. Lo que no es ningún misterio es que Dios echa fuera a Lucero en este episodio, eso está más que claro. Y cómo habrá sido su caída de tremenda e impactante, que Jesús mismo se va a referir a esto y va a decir en un momento dado: Yo veía a Satanás caer del cielo, como un rayo, por allí por Lucas 10:18. ¿Y cuándo fue que cayó? Respuesta a la vista: cuando Dios lo expulsó de ese monte. Mira Jeremías capítulo 51. En mi Biblia, en los subtítulos de estos capítulos de Jeremías, el 50 y el 51, dice: Juicios Contra Babilonia. Escucha esto:

     (Jeremías 51: 25) = He aquí yo estoy contra ti, oh monte destruidor, dice Jehová, que destruiste toda la tierra; y extenderé mi mano contra ti, y te haré rodar de las peñas, y te reduciré a monte quemado. 

     Monte destruidor. Destructor, dice en otras versiones. ¿Qué es Babilonia, espiritualmente hablando, entonces? Es un monte. Eso, si tu imaginación necesita darle una forma a Babilonia. Si lo necesitas, ahí lo tienes, es un monte. Es un monte que quiere llenar toda la tierra. Pero, ¿Qué monte es este? Es el mismo que veíamos en Ezequiel, pero no el que Dios hizo. Porque aquel monte era el monte de la Presencia de Dios. Ese monte también se llamaba Sion.

    Es el monte de donde Daniel extrae un pedazo que arroja a los pies de la imagen del sueño de Nabucodonosor. Y cuando la piedra pequeña, que es Cristo, le golpea los pies, toda la imagen se destruye. Cuando Lucero cae, él roba y copia el diseño del monte de Dios. Las pirámides, Babel, la Torre de Babel, es un prototipo del monte. ¿Por qué todos los pueblos de la tierra hicieron pirámides escalonadas? Porque todos tienen el diseño del monte. Toda estructura piramidal, es un monte. Toda estructura piramidal, es Babilonia. Toda. Es el diseño que Lucero copió.

     Babilonia, entonces, es un diseño espiritual que copia el monte de Dios en la tierra. Y un hombre, cualquiera, al que otros hombres deciden elevarlo a la categoría de ministro, puede respaldar ese sistema construyendo su pequeño monte. Por lo tanto, todos aquellos que han salido de una congregación grande para armar otra más pequeña y llevarla adelante mediante los rudimentos y sistemas con que se manejan las demás, jamás abandonó Babilonia, sólo la ha cambiado de lugar y de nombre.

     Babilonia es un sistema espiritual, que también cuenta con áreas de economía y política para hacerse fuerte en la tierra. Y no te olvides que es una estructura piramidal, como todas las que adjudicamos a las redes satánicas enraizadas en religiones ocultistas. ¿Sabes qué? Si en un lugar hay un hombre en la punta de la pirámide y todos los demás, absolutamente todos, dependen de él, esa también es una estructura piramidal y, por lo tanto, también es Babilonia. ¡Aunque se derrita de buenas intenciones! Son cinco los ministerios puestos para gobernar la iglesia, no uno solo. La mayoría lo sabe, lo predica, lo enseña y lo declama. Pero no lo abandona porque, en su interior, hay un espíritu babilónico influyendo en grande.

     En ese lugar se realizaban contrataciones, intercambios. De hecho, hoy, si un apóstol ordenado, le otorga una posición de evangelista o profeta a alguien por causa de su esfuerzo o participación financiera en el proyecto, está haciendo una contratación. Lo que quiero decir es que, cualquier posición que se otorgue en la iglesia por una causa que no sea el genuino llamado de Dios para ello, es una contratación. Es como una especie de intercambio de unción por salario. ¡Eso es Babilonia! Es duro lo que digo, pero lamentablemente es así. La iglesia en mayoría, hoy, está haciendo lo mismo que hizo Lucero y le costó su expulsión y su caída.

     La gran pregunta, es: ¿Cómo rompemos eso? Quisiera tener una respuesta más concreta y contundente que esta, pero no la encuentro. El sistema del monte se basa en siervos. El sistema del Reino se basa en hijos. Tú, que me estás leyendo o escuchando hoy, ¿Tienes hijos? ¿Sí? Entonces pregunto: ¿Tienen algún escalafón de importancia tus hijos en su familia? No. ¿Uno es más valioso que el otro por la causa que sea? No, ninguno. ¿Y entonces por qué en lo que llamamos la iglesia, sí? Sólo reflexiona. Tienes una maravillosa mente que Dios puso allí, en tu cabeza,para que la utilices en favor de Su Reino. Sólo hazlo.

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septiembre 28, 2018 Néstor Martínez