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Una Nueva Creación

Me ha ocurrido algunas veces, visitando otras congregaciones, un hecho que presumo debe ser muy corriente, – sobre todo para los siervos itinerantes por todo el mundo con ministerios de gran alcance -. He debido interiorizarme de tales o cuales costumbres del lugar para no hacer nada que pudiera molestar u ofender a los allí congregados.

En esos casos, he debido luego pedir perdón a Dios por mi falta de valentía en Cristo, y esencialmente, por dejarme llevar por mi naturaleza humana, buscando agradar a los hombres y dejando de lado lo que agrada a Dios.

Porque si bien todos los creyentes sabemos que así como somos salvos por fe y caminamos por Gracia, no es raro ver que en cada lugar de reunión, en cada congregación, en cada denominación, se cumplen leyes, reglas, estatutos y decretos que tienen que ver mucho más con la ley que con la gracia.

Ahora bien; como he tenido, – y no yo solamente, sino, supongo, miles o millones de siervos iguales que yo en todo el mundo -, la visión, la convicción y la certeza de que el mandato imperativo de Dios para estos tiempos decisivos es el de la consolidación férrea, monolítica y absoluta de la unidad en Espíritu de SU iglesia, bastará hoy extraer algunos conceptos de la carta de Pablo a los Gálatas para dejar, a la luz de la única infalibilidad posible que es la Escritura, una dirección precisa que servirá para  reflexionar, escudriñar, comparar y sopesar con cualquier buena doctrina, a los fines de dejar que el Espíritu nos ministre, nos respalde si estamos bien o nos lleve a producir los cambios que fueran necesarios para alinearnos con la auténtica voluntad de Dios por encima de lo que los hombres hayan decidido implantar, creer y llevar adelante por tradiciones, costumbres u otros errores producto de cierta liviandad y superficialidad en nuestra fe en el evangelio de Jesucristo. Mire como empieza:

(Gálatas 1: 1)= Pablo, apóstol (no de hombres ni por hombres, sino por Jesucristo y por Dios el Padre que lo resucitó de los muertos)

Pablo, de movida, tiene re-claro algo que no siempre es tan claro para todos. Él se sabe Apóstol, (Uno de los cinco ministerios, junto con los del Profeta, Evangelista, Pastor y Maestro), no porque lo haya designado un grupo religioso de notables, sino porque Dios mismo lo puso allí.

El error de concepto en esto, aún se vé en nuestro tiempo: mientras los hombres siguen eligiendo, nombrando y designando, acertando y equivocándose, Dios levanta a los suyos. Y Dios no se equivoca jamás. A veces, hay coincidencias entre una decisión y otra, a veces no; todo depende de la obediencia que manifieste el liderazgo.

Después sigue puntualizando, en el verso siete, que hay quienes andan por allí perturbando y deseando pervertir el evangelio de Cristo; ¡Exactamente igual a hoy!

(Gálatas 1: 8)= Mas si aún nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente al que os hemos anunciado, sea anatema.

Haga memoria. ¿Conoce acaso, usted, alguno de esos activos grupos que dicen ser cristianos como usted; que son, – o por lo menos parecen ser -, buenas personas, serviciales, compasivas, trabajadoras, que recorren calles, aprietan todos los timbres y montan trabajos misioneros de gran alcance, predicando un evangelio “levemente” diferente al que conocemos, producto de la revelación que algún ángel o arcángel le brindara a una determinada persona? ¿Lo conoce, de verdad? Pues entonces…¡ANATEMAS!! Punto.

(Gálatas 1: 10)= Pues, busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres?

Convengamos que lamentablemente y por imperio de una variada gama de circunstancias, tales como personales, sociales, políticas o económicas, se oye mensaje destinado a caer simpáticos, a ser aceptados por la sociedad o a mantener un status tranquilo que no tiene nada que ver con el evangelio de la cruz.¿Qué pasa con ellos? Pablo no se anda con pequeñeces, mire:

…Pues si todavía agradara a los hombres, (Esto es: si le diera prioridad a esto), no sería siervo de Cristo. (Ahora analice esto: en el mundo espiritual no existe el terreno neutral. La Palabra le dice a usted que el que con Cristo no recoge, desparrama. Entonces pregunto: Si usted no es siervo de Cristo, como aquí asegura Pablo, por darle prioridad a lo humano por sobre lo espiritual: ¿Siervo de quien es? ¡Ahhh!)

(Gálatas 1: 11-12)= Mas os hago saber, hermanos, que el evangelio anunciado por mí, no es según hombre; pues yo ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo.

Gloria a Dios por los maestros, teólogos y comentaristas que tanto han aportado a la sabiduría, la experiencia y el conocimiento de Dios, pero hoy, ahora, la convicción de un tiempo cada vez más acelerado, nos lleva a un inexorable mandato: líder, hermano, no prediques conducta, moral, teología básica o comentarios: ¡Predica la Palabra revelada para hoy!

En el resto del capítulo y colocándose él mismo como ejemplo, (Algo que muchos de nosotros no podemos hacer aún por razones obvias), Pablo fundamenta la validez y la victoria de su revelación por sobre toda su alta estructura doctrinal e intelectual que la tenía y mucha, para terminar alertando a Tito, su discípulo, algo que sigue tan vigente como entonces y que nosotros, llevados por una concepción muy mundana de corporativismo religioso, nos resistimos a entender y a ver.

(Gálatas 2: 4)= Y esto a pesar de los falsos hermanos introducidos a escondidas, que entraban para espiar nuestra libertad que tenemos en Cristo Jesús, para reducirnos a esclavitud.

Si usted viera la expresión de asombro primero, de dolor después, de preocupación más adelante y hasta de dignidad herida u ofendida que se puede ver en cualquier congregación cuando un predicador les dice que en ese grupo puede haber falsos hermanos o, sencillamente, que hay cizaña, que como todos sabemos, no crece lejos del trigo, sino conviviendo con él. ¡Muchos le arrojarían con sus biblias si se dejaran llevar por sus reacciones! La Palabra dice que hay falsos hermanos y que el trigo y la cizaña están juntos, lo lamento. No puedo ni quiero cambiar la Palabra.

Completa Pablo esta idea señalando que a él, los ilustres de indiscutida reputación, nada nuevo le aportaron, ya que su sabiduría y unción le había sido dada directamente. Y es aquí donde coloca una conocida expresión: Dios no hace acepción de personas.

¿Usted se imagina disfrutando del mismo cielo que Pablo, Pedro y los otros, o es como que tiene la idea de que hay un cielo “especial” para los de mayor reputación? No piense: Todos son siervos. Aunque muchos hombres, hoy, se manejen mediante otros códigos y estimen privilegiar o ser privilegiados con actitudes, acciones o ubicaciones especiales acorde a su jerarquía eclesiástica. Hay quienes darían lo que no tienen porque hubiera un cielo especial para determinados hombres “especiales”…

De su posterior encuentro con Pedro, descubrimos algo que, dicho como ahora lo diré, suena un tanto gracioso; pero es serio, muy serio: a Pedro le quedaban todavía muy vivos algunos restos de legalismo, ¿No cree? Ahora bien: ¿Supone que eso se quedó allá, en Pedro?

(Gálatas 2: 16)= Sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe DE Jesucristo, nosotros también hemos creído EN Jesucristo, para ser justificados por la fe DE Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley NADIE será justificado.

Si los creyentes conocemos y creemos en esto sin distinción, ¿Por qué en muchos lugares se han dictado reglas, leyes, estatutos y prohibiciones que se deben respetar a rajatabla aún sabiendo que eso nada tiene que ver con la fe de Cristo, con nuestra fe en Cristo y con su Gracia?

Se dice alegremente que eso es sólo por costumbre, que no hay nada pecaminoso sino la intención de respetar formas o tradiciones, pero de momento que ese “fiel” respeto determina una contradicción con la Palabra, las cosas habrán de verse desde otra óptica. O no sucede que así como el cumplimiento y respeto a esas reglas determinan la admisión de alguien, así también el no cumplimiento con algunos de esos estatutos humanos han decretado la separación o expulsión de otros? ¿Eso, no termina pareciéndose demasiado a alguna forma de autojustificación? Por las obras de la ley, – Por mejor intencionadas que sean, dice la Palabra – …nadie será justificado. Nadie.

(Gálatas 2: 20)= Con Cristo estoy (Usted está) juntamente crucificado, y ya no vivo yo, (Y usted tampoco) …mas vive Cristo en mí (Y en usted también) …y lo que ahora vivo en la carne, (Usted lo puede repetir textual) …lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

A usted, que quizás por alguna vieja costumbre, rito o tradición, sigue dando prioridad a ciertas reglas, disposiciones o exigencias internas, le pregunto: ¿No sabe que cuando Cristo fue a la cruz, clavó allí el acta de los decretos que nos acusaba, (Es decir: La Ley), y que la anuló, la borró, la hizo pedazos con su sacrificio, su sangre y su Gracia?

¿Quién se cree usted que es, entonces, para ni siquiera pensar que todo eso no fue suficiente, y que aún tiene que cumplir ciertos requisitos para merecer justificación, o algo que oficie de permiso para militar o congregarse en la iglesia que sea?

(Gálatas 3: 1-5)= ¡Oh gálatas insensatos! (La palabra que Pablo utiliza aquí, en realidad, es bastante más “fuerte” que insensatos) ¿Quién os fascinó? (en el original, dice HECHIZÓ) …para no obedecer a la verdad, a vosotros ante cuyos ojos Jesucristo fue ya claramente presentado entre vosotros como crucificado?

Esto sólo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, o por el oír con fe? (Haga memoria: ¿Cómo fue, lo recuerda?)

¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vas a acabar por la carne? (¿No estará usted tratando de lograr con su esfuerzo humano, lo que en un tiempo lograba por la guía y el poder del Espíritu Santo?)

¿Tantas cosas habéis padecido en vano? Si es que realmente fue en vano, aquel, pues, que os suministra el Espíritu (Cristo) y hace maravillas entre vosotros, lo hace por las obras de la ley, o por el oír con fe?

¿En verdad cree usted, hermana, que va a recibir más de Dios porque no se maquilla, no usa bijouterie o no usa ciertas prendas? ¿De verdad, líder, crees que el poder del Espíritu Santo va a fluir a través suyo, solamente si no se le olvida de vestirse con saco, pantalón y corbata; aunque no sean ni nuevas, ni de calidad, antes de ministrar?

¿De verdad se ha creído eso?  Le digo que, aún cumpliendo con las normas que debo en los lugares donde se deben cumplir, lo vengo repitiendo donde quiera que me toque abrir mi boca: La unción está en la Palabra, no en la ropa que usamos.

(Gálatas 3: 10)= Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está: maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas.

Ahora vuelva a hacer memoria: ¿Puede recordar si alguno, al menos, de los que le han exigido el cumplimiento de esas leyes, reglas o requisitos internos, evidencia alguna vez el verdadero gozo del Señor? No pueden; están bajo maldición, y lo saben.

Es decir: sí que lo saben, pero no pueden creer que esas excelentes intenciones morales que tienen, no puedan estar bendecidas. ¿Sabrá, realmente, Dios, lo que está diciendo en su Palabra? Lo que sucede es que, en el fondo, no terminan de aceptar esta parte de la palabra de Dios, y como suele suceder muya  menudo, han fundado un evangelio particular y privado.

(Gálatas 3: 15)= Hermanos, hablo en términos humanos: un pacto, aunque sea de hombre, una vez ratificado, nadie lo invalida, ni le añade.

Hay muchos, muchísimos grupos evangélicos que, en el afán personal de sus líderes por intentar hacer más de lo que se nos ordena o de hacerlo mejor, han elaborado pactos domésticos que luego imponen para su cumplimiento.

Dos cosas: Primero, un pacto humano, hasta que sea roto, inhibe la Gracia de la cobertura del pacto de Jesucristo. Segundo: cualquier cosa en el pueblo de Dios fruto de una imposición o una prohibición, es sinónimo claro y concreto de infantilismo espiritual.

Porque eso jamás podrá producir, auténticos frutos del Espíritu Santo. Apenas producirá religiosos, una gran cantidad de religiosos más de los tantos que pululan por las diferentes congregaciones aportando alguna cosa fructífera, pero mucho más, estorbando el real trabajo que Dios desea hacer allí.

(Gálatas 3: 16-18)= Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a su simiente. No dice: y a LAS simientes, como si hablare de muchos, sino como de uno: y a TU simiente, la cual es Cristo.

Esto, pues, digo: el pacto previamente ratificado por Dios para con Cristo, la ley que vino cuatrocientos treinta años después, no lo abroga, para invalidar la promesa.

Porque si la herencia es por la ley, ya no es por la promesa; pero Dios la concedió a Abraham mediante la promesa.

Hermano querido que todavía confía más en sus reglas y disposiciones éticas y morales, en la creencia que causan más y mejor efecto que una Gracia que le parece “peligrosa” por lo permisiva, tengo que decirle, a la luz de esta Palabra, que tenga mucho cuidado.

Porque nadie le está diciendo que su celo y su fidelidad no sea tenida en cuenta; nadie le dice que corra algún riesgo la salvación y el gozo de la Vida Eterna; lo que se le dice es que lo que se sujeta a su proceder, es la herencia de la promesa. Ore. Él se lo confirmará para SU gloria y para su liberación personal.

(Gálatas 3: 23-27)= Pero antes que viniese la fe, estábamos confinados bajo la ley, encerrados para aquella fe que iba a ser revelada.

De manera que si la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, (Entienda que la ley es un vehículo o un medio para llegar a Cristo, no un destino o una meta) …a fin de que fuésemos justificados por la fe.

Pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo, pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús; porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo (Y no se refiere solamente al símbolo del bautismo en agua) …de Cristo estáis re-vestidos.

(Gálatas 3: 28)= Ya no hay judío ni griego; (No hay Bautistas ni Pentecostales) ni esclavo ni libre; (No hay Nazarenos, Carismáticos, hermanos Libres ni de sector especial alguno) …no hay varón ni mujer; porque TODOS vosotros sois UNO en Cristo Jesús. Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa.

Es decir: la condición básica para poseer la herencia, es que todos seamos UNO en Cristo. Bárbaro. Ya está. Funciona. Podemos poseer ya la herencia. Ahora: ¿Somos, de verdad, TODOS UNO en Cristo?

(Gálatas 4: 1-2)= Pero también digo: entre tanto que el heredero es niño, en nada difiere del esclavo, aunque es señor de todo; sino que está bajo tutores y curadores hasta el tiempo señalado por el Padre.

Es decir: el creyente inmaduro y el hombre del mundo, suelen parecerse bastante. Siempre están en dependencia de otro hombre porque son incapaces de desenvolverse solos. Es señor, pero se cree esclavo. No puede decidir cuando va a crecer. Si deja obrar el Espíritu, Dios, en SU tiempo, habrá de despertarlo a la pubertad, la adolescencia y la madurez.

(Gálatas 4: 8-9)= Ciertamente, en otro tiempo, no conociendo a Dios, servíais a los que por naturaleza no son dioses; mas ahora, conociendo a Dios, o mas bien, siendo conocidos por Dios, ¿Cómo es que os volvéis de nuevo a los débiles y pobres rudimentos, a los cuales os queréis volver a esclavizar?

Veamos un ejemplo: usted, antes, era un alcohólico, un borracho. Un día se convirtió y ese yugo fue roto. Pero ahora, trabajando en su iglesia, por ahí tiene frustraciones, luchas, oposiciones y hasta peleas. ¿Va a volver usted a buscar una copa para aliviar sus tensiones?

No, ¿Verdad? Muy bien; piense un poco más alto que este grosero ejemplo, entonces. ¿Va a poner un abogado y hacerle juicio al hermano que no le pagó aquella deuda o lo va a confiar a la justicia de Dios? Siga pensando, por allí le viene bien y le hace mejor.

Ahora, en este preciso momento de este estudio y del texto que nos guía, en el nombre de Jesucristo de Nazaret, hago mía una pregunta de Pablo a los Gálatas; y se la hago directamente a usted hermana, hermano, que está leyendo esto con el ceño fruncido y alguna mueca de desconfianza; con una especie de sublevación interna por lo que puede llegar a estimar como arrogancia mía. Yo le pregunto a usted lo mismo que Pablo:

(Gálatas 4: 16)= ¿Me he hecho, pues, vuestro enemigo, por deciros la verdad?

Lo que sigue ahora no lo puedo hacer mío porque entonces sí sería soberbio o arrogante. No me ha sido otorgada ninguna paternidad, tutoría o unción pastoral sobre ninguno de ustedes. Apenas me ha sido delegada autoridad para leer este pasaje y pedirle en el nombre de Jesús que lo lea atentamente y se deje ministrar por Pablo.

(Gálatas 4: 19-20)= Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros, quisiera estar con vosotros ahora mismo y cambiar de tono, pues estoy perplejo en cuanto a vosotros.

Después Pablo recuerda la historia de Abraham. Tuvo dos hijos: uno de la esclava, que no heredará, y uno de la libre, que sí heredará. Crecen juntos, conviven juntos, son bendecidos juntos y juntos reciben todo lo que Dios le otorga al padre en común.

Hoy ocurre todavía. ¿Qué dice la Palabra? ¿Qué aguantemos y soportemos las travesuras del hijo de la esclava sin chistar, sus burlas y hasta su persecución porque somos “buenitos”? No. No dice eso. Dice que echemos fuera a la esclava y a su hijo, porque la herencia es para los hijos de la libre. Eso dice.

(Gálatas 5: 1)= Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.

“Hermano…yo acepté a Cristo…me convertí… Él me levantó al liderazgo y hoy le sirvo con celo y lealtad. Creo que es correcto, en defensa del evangelio, entonces, que en algún momento me haya tocado dictaminar algunas reglas viejas que, si bien es cierto que el Nuevo Pacto deroga, nos siguen ayudando a mejorar nuestra imagen como congregación seria, ganamos el respeto de la sociedad y crecer en simpatía por parte del mundo incrédulo…” ¿Alguna vez ha escuchado un razonamiento así o por el estilo? Ahora preste atención:

(Gálatas 5: 4-5)= De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído, pues nosotros por el Espíritu aguardamos por fe la esperanza de la justicia;

Le dice la Escritura que la Gracia no es compatible con la ley. Le dice que si elige algo de la ley se cae automáticamente de la Gracia. Le dice que confíe en la unción, en el poder y la guía del Espíritu, no en sus reglamentos. ¡De lo contrario un día de estos el Espíritu Santo retira su unción de su congregación y usted sigue funcionando de la misma manera sin enterarse! Reflexione seriamente en lo que sigue:

(Gálatas 5: 10)= Yo confío de vosotros en el Señor, que no pensaréis de otro modo; mas el que os perturba llevará la sentencia. Quien quiera que sea.

(Gálatas 5: 18)= Pero si sois guiados por el Espíritu, no estás bajo la ley.

Y manifiestas son las obras de la carne, que son: (Atención: ahora Pablo no le está escribiendo a un mundo pagano, idólatra e inconverso; le está escribiendo a la iglesia que está en Galacia, ¿De acuerdo? Tome nota debidamente. Primero mire su propia vida dentro de la congregación, dentro de su familia, su matrimonio, su relación con su papá y su mamá, su relación con sus hijos. Después, si le sobra género, reflexione sobre lo que hay o no hay a su alrededor de lo que sigue.)

…Adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, (Esto es: cualquier tipo de manipulación de voluntades) enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, (Esto es: debates o distintas opiniones personales sobre alguna Palabra de Dios) herejías, (Esto es: quitar o poner algo por sobre la Escritura otorgándole valor doctrinal) envidias, homicidios, (Por ejemplo: abortos) borracheras, orgías, – Y concluye diciendo: …Los que practican tales cosas, no heredarán el reino de Dios.

No podemos, aunque por allí queramos “sacarle el cuerpo”, tratar de borrar lo que Dios escribió.

(Gálatas 5: 24)= Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.

Si vivimos por el Espíritu, (Aquel día que usted tomó su decisión por Cristo y se convirtió, ¿Recuerda?) …andemos también en el Espíritu. (¡No tenga miedo! Yo sé que usted es inteligente, recto y con gran integridad moral, y que todo lo que usted va a hacer lo piensa y lo re-piensa muy bien, pero debo decirle que el Espíritu Santo es mucho, muchísimo más que eso. Es Dios.)

…No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros.

(Gálatas 6: 3)= Porque el que cree ser algo, no siendo nada, a sí mismo se engaña.

(Gálatas 6: 7)= No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues TODO lo que el hombre sembrare, eso también segará.

Porque el que siembra para SU carne, de la carne segará CORRUPCIÓN; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará VIDA ETERNA.

Fíjese que es como que el legalismo encerrara, detrás de sus normas, reglas y disposiciones humanas, una falta de confianza en la obra que Jesucristo y el Espíritu Santo pueden hacer hoy, ahora, ¿No le parece?

¿No suena un poco a blasfemia? Dijo una vez un siervo de esos que no rascan la espalda a la estructura, precisamente, que detrás de un gran legalista, generalmente suele haber un gran corrupto.

Ahora bien, pregunto: ¿Será que este buen hombre lo dijo por algún enojo o resentimiento de corte personal, porque no lo dejaron cantar en la plataforma con su guitarrita, por contienda? ¿O acaso lo dijo porque la Palabra de Dios lo está respaldando?

(Gálatas 6: 13)= Porque ni aún los que se circuncidan guardan la ley; pero quieren que vosotros os circuncidéis, para gloriarse en vuestra carne.

Es claro, Pablo; clarísimo. Entonces, ¿Qué hacer? ¿Cómo salir? ¿Cómo atreverse a romper yugos, estructuras, costumbres, reglas, ritos, tradiciones y disposiciones, sin peligro de sentirse pecando al hacerlo?

(Gálatas 6: 14-15)= Pero lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo.

Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale nada, ni la incircuncisión, sino: Una Nueva Creación.

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enero 1, 2015 Néstor Martínez