Si yo te dijera que la palabra que voy a compartirte conlleva mi intención de bendecirte, no te estaría diciendo la verdad. No al menos como debo decírtela. Yo no tengo intención de bendecirte hoy, lo que yo quiero y espero es que Dios te bendiga ricamente con lo que salga de mi boca. Porque esta palabra no puede ser entendida por el mundo secular, incrédulo, impío y pecador, porque ellos oyen y analizan todo con sus mentes. Y la propia Palabra de Dios dice que la mente natural, no puede ‘percibir las cosas que son del Espíritu. Por esa razón es que hoy quiero pedirte que abraces este trabajo en el mundo del espíritu. Recíbelo sin analizarlo, y deja que la luz de la revelación ilumine tu mente.
Podemos ver claramente que estamos viviendo tiempos difíciles, pero si entendemos lo que Dios está haciendo ahora, podemos también percibir, que estos tiempos son definitivamente estratégicos para la iglesia. Estamos rodeados por una sociedad, que está bautizada por un espíritu humanista, bautizada por un espíritu liberal. Vemos perplejidad, profundas dificultades económicas, inseguridad social, corrupción gubernamental, educación pervertida, desempleo en todos los pueblos, una generación que carece de propósito, una generación que carece de sustancia, una mentalidad que sostiene el tener éxito sin consumación
Estamos viviendo un nuevo día en la historia de Dios, que demanda una representación divina. Escucha bien lo que te digo: el mundo de hoy, demanda una participación divina. Una representación de parte de Dios en medio de la situación presente. Estamos viviendo en una hora donde ya no podemos excusarnos de la demanda presente, identificándola con el problema, o identificando el problema, con nuestro entendimiento escatológico. No podemos excusarnos del problema presente, con teologías escatológicas. No podemos responder a la crisis presente con fraseología religiosa, que las obtenemos por asociación y no por revelación. Cosas que repetimos por herencia y no porque Dios haya hablado con nosotros.
Frases religiosas vacías y místicas, que lanzan a la problemática de hoy a una dimensión fuera de nuestro alcance. No podemos seguir reaccionando al dilema nacional con terminología espiritual. Un nuevo día, demanda un nuevo acercamiento, una nueva ministración. Nuestra teología espiritual, frente al problema de la nación, sólo nos hace ver como tontos divididos, una iglesia confundida, sin dirección, dividida entre sí misma, que trata de justificar su ineficiencia con un arrebatamiento místico. ¡Basta! Dice el Señor. Existe una nueva demanda para un nuevo día.
A medida que el Espíritu de Dios nos está madurando, no podemos olvidar que en el mundo del espíritu, hay más de un espíritu. Y que a medida que la iglesia madura, el cuerpo del anticristo también madura. También Satanás madura a sus súbditos. Hoy tienen un método muy sofisticado. Se ha lanzado en una guerra, que nunca antes se había visto en la historia de la iglesia. Es hora que el cristiano promedio empiece a salir del mundo de la ignorancia. El pueblo perece por ignorancia. Y no tiene que ver con ignorancia escatológica, no tiene que ver con conocimientos bíblicos, no tiene que ver con conocimiento teológico, no tiene que ver con conocimiento hermenéutico, no tiene que ver con repasar exegéticamente el texto, no tiene que ver con nada que tenga que ver con teología.
Lo único que hace perecer al pueblo, es no tener conocimiento de lo que está haciendo Dios en el momento. Muchos, muchísimos se han estudiado a la perfección todo lo que Dios hizo desde la Creación hasta hoy y en el ministerio de Jesús, Pablo Y tantos más. Pero son muy pocos, pero muy pocos los que pueden hablar de lo que Dios está haciendo ahora, ahora mismo. Mateo 24 nos dice una y otra vez que la mayor indicación que nos señala los últimos días, es: ¡Ten cuidado con el engaño! Escúchame, no vamos a andar engañados por el mundo, no vamos a ser engañados por el mundo, no somos tan tontos. Pero entonces bien cale que nos preguntemos: ¿Por qué Dios nos dice que tengamos cuidado con el engaño? Simple: ¡Porque el engaño viene de adentro!
El engaño siempre vino, viene y vendrá de adentro. No se puede engañado sin primero ser religioso. La línea que define el mundo espiritual, es casi transparente. Yo entiendo que hay muchísimos ministros que al igual que yo mismo, somos sinceros. Y por eso es que tú, ministro, estás allí, escuchándome, pese a que no tengo un nombre de alta fama o prestigio. Sin embargo, con ser sinceros no basta, porque la sinceridad no siempre es sinónimo de tener criterio para la verdad. Tú puedes ser definitivamente sincero, pero también puedes estar sinceramente equivocado. Hay una universidad que es la más famosa de los Estados Unidos, comenzó con un lema que dice: vamos a producir predicadores. Hoy es la cuna del satanismo en los Estados Unidos. Centro esotérico internacional.
Otro ejemplo: cuando se fundó o se creó el sistema educativo que hoy existe, fue un ataque directo a la iglesia y quitarle la educación a la casa de Dios. La Palabra de Dios envía a la iglesia a educar a los niños, no al sistema educativo. Porque la educación, tiene que ver con principios morales. Tú puedes ser un tremendo y prestigioso profesional, y sin embargo ser un maleducado. La educación le corresponde a la casa de Dios. Una iglesia que no comprende este principio, sólo existe una generación, y se convierte en algo obsoleto.
Otro ejemplo: matrimonios de iglesias cristianas. Oye y entiende. Muchos buenos candidatos a ser grandes hombres de Dios, entierran la visión en un yugo desigual. Esa es la mejor y mayor estrategia satánica en la iglesia. ¿Y qué hemos hecho la gran mayoría? No solo lo permitimos, sino que hasta lo alimentamos. ¡Abre los ojos! Esto es muy serio, es un asunto de vida o muerte. Es tiempo de discernir en la iglesia de Dios. La mente natural no percibe. Se siente la voz de Dios con un mensaje de urgencia que va directo al ministerio que hoy por hoy rige en la iglesia. Juan 3:3 dice que carne y sangre no comprende, que carne y sangre no hereda, que esta dimensión no hereda tu conocimiento. No se va a poder ver, es como el viento. Nadie sabe cuándo vino y cuando se fue. Solo vemos sus efectos. Es tiempo de discernir lo que Dios quiere que discernamos.
Por ejemplo; la pobreza, el narcotráfico y los miles de adictos que lo sostienen. Familias desunidas. No vemos el espíritu, pero vemos el resultado. A esta dimensión hay que discernirla. Si Satanás fue a vencer la iglesia, lo tendría que hacer de adentro para afuera. La mente religiosa no puede comprender esto que estoy diciendo. Y además se enoja conmigo por decirlo. Se enfurece te diría. no me asombra, no me extraña, no me atemoriza, no me preocupa, sigue siendo Dios. Por ejemplo: Lucas 18 dice que hay un hombre que tiene mucho dinero y viene donde está Jesús y le pregunta que debe hacer para heredar la vida eterna. ¿Recuerdas la respuesta de Jesús? Sintetizando, le dijo: ¡¡Discierne!! Porque Jesús discernió y se dio cuenta que el joven vino con un mal espíritu.
Por consecuencia, lo primero que ese joven manifiesta, es un espíritu falso. La mitad de la iglesia no sabe eso. Y Cristo habla para él. O él habla para Cristo. ¿Qué tengo que hacer para ser salvo? Haz todos los mandamientos. Y él habla para él y dice. ¡A todos los hago y los cumplo yo! Número dos: espíritu mentiroso. Ninguno hace todos los mandamientos, porque si hubiera uno solo que los hiciera, no hubiera sido necesario que Cristo muriera en la cruz. Ninguno sabía eso, tampoco. Es tiempo de discernir las situaciones y ver lo que Dios está viendo. De otro modo, su iglesia será un fracaso. Estoy hablando con gente madura, ¿Verdad?
Y Cristo le dice: De acuerdo, deja todo y sígueme. Porque no solo le dijo vende todo, hay dos cosas que dijo. Ninguno vio eso, tampoco. Vende todo y sígueme. El hombre se fue cabizbajo, se fue deprimido, frustrado, con mucho dolor, porque tenía mucho dinero. Pregunto: ¿Qué has escuchado tú? ¿Qué los ricos no entran? ¿Qué escuchaste? ¿Qué las riquezas son malas? ¿Qué fue lo que entendiste? La importancia no era si las riquezas eran malas o no. Dios no tiene problemas con que tú tengas riquezas. la situación, es: ¿Qué lugar ocupa la riqueza en ti? ¡Ese es el mensaje! Y la iglesia, ¿Qué entendió? No lo sé, pero después de leer esta palabra, hizo un voto de pobreza.
Ahora nos sonreímos, pero hace un tiempo atrás cuando no había prosperidad, todo el mundo era pobre. ¿Dónde estaríamos hoy si hace dos mil años atrás hubiéramos entendido esta parábola? Lo cierto es que el Reino de Dios, necesita riquezas para operar en la tierra. Empresarios, abogados, ingenieros, médicos, diputados, políticos, artistas, todos rendidos al Reino de Dios. Sólo estoy hablando de discernimiento, todavía no he entrado a lo que quiero decir. Romanos 14 dice que el Reino de Dios no tiene nada que ver con comidas ni bebidas, no tiene que ver con rudimentos ritualistas, no tiene nada que ver con tradiciones del sabath, no tiene nada que ver con qué comes o qué bebes, no tiene nada que ver con que tu bebas un vino o no bebas un vino. ¡Escuchaaa! El Reino de Dios no tiene nada que ver con comidas ni bebidas.
Tampoco tiene nada que ver con si fuiste a un teatro a ver una obra o a un cine a ver una película, o no. El Reino de Dios no se discierne así. No lo puedes identificar en el mundo natural. No viene por observación, no viene por escatología, no viene por carne ni sangre, no viene por enseñanzas, no viene por teología. ¿Qué dice Pablo? Que para los maduros no le hay ninguna diferencia en ninguna de esas cosas. Peo que los débiles, los flojos, los inmaduros, los niños espirituales, son los que discuten imagen, teología, escatología, si vino o no vino, comida, sábado y todo eso que seguramente tú ya conoces tan bien o mejor que yo.
El débil, como no sabe lo que Dios está haciendo, se entretiene con el mundo natural. Yo no tengo tiempo para dedicarle al mundo natural, estoy demasiado ocupado con esto. La iglesia genuina no tiene tiempo para dedicarle al mundo natural. El mundo no tiene tiempo para el mundo natural. Dios sí tiene tiempo. Él espera que tú te mueras, y entonces levanta a otro que lo sabe. El tiene para siempre. Todo bajo el sol tiene un tiempo, pero Dios no vive debajo del sol. Ahí se te arruinaron todos tus planes y planificaciones controladas. Porque si tú no haces lo que tienes que hacer, Él levantará a otro que lo haga. Porque Él tiene tiempo para siempre. El que no tiene ese tiempo para siempre, eres tú.
Debatiendo doctrina, teorías, significados, es sólo señal de inmadurez. Lo que necesitamos es una nueva visión para un nuevo tiempo. Una mente orientada por soluciones. Este es un tiempo como el tiempo de Ester. ¿Recuerdan el tiempo de Ester? Había una reina llamada Vasti y ella tenía una agenda privada. El rey representa a las autoridades nacionales. Cuando esas autoridades nacionales necesitaron de la presencia de la reina, que representa a la iglesia, se encontraron con que la iglesia tenía una agenda privada. Vasti, la falsa iglesia. Vasti, la iglesia religiosa. Murió por falta de representación nacional. Escucha bien lo que te digo: murió porque no tenía representación nacional,
En cambio Ester, fue preparada por el espíritu de Mardoqueo. Y cuando estuvo bien preparada, en medio de la crisis, dijo: aunque la ley no me apoye; aunque la ley no me respalde, aquí voy a representar a Dios. Verdadera iglesia. Escucha lo que dijo la iglesia, cuando la ley estaba en contra de la iglesia: si muero, que perezca. Esa fue la palabra de la verdadera iglesia. ¿Qué va a hablar la iglesia hoy? A eso no lo vas a encontrar en tu escuela bíblica, porque eso nace en el corazón. La iglesia Vasti fue destruida, porque no representaba adecuadamente a la nación. Porque tenía agenda privada. Cultos de oración, culto de ayuno, culto de adoración, culto de damas, culto de varones, culto de niños, un café por la mañana. Agenda completa. Si Cristo quisiera cambiar algo debería pedir una cita con el pastor quince días antes.
Una iglesia sin comunión directa con la sociedad en la que se encuentra en recursos espirituales, es solamente un club social y religioso. A esta altura, yo no sé como podría llegar a hablarte verdades más profundas que estas. Espero con toda sinceridad que tú que me escuchas, abraces con todo amor el amor de mi espíritu y el atrevimiento de hablar esto en contra de mis propios beneficios ministeriales. No podemos continuar con nuestra homilética de Spurgeon y los otros antepasados. Fueron muy buenos maestros y referentes, pero están fuera de contacto con la realidad espiritual de hoy. Y te diré algo más. Unirnos tú y yo una vez por semana, compartir un café p un mate argentino y hablar de temas comunes, no es sinónimo de unidad en el cuerpo. Y tampoco resuelve nada.
Es tiempo de discernir y proveer soluciones. Reunirnos para resolver grandes problemáticas. Eso sí puede ser acompañado por café o mate criollo. En honor a la verdad, hay gente a la que tanto el café como el mate le caen mal y le dañan el estómago. Es tiempo, entonces, de depositar una palabra profética en tu vida. Como administradores del Reino de Dios, es imperativo entender el propósito de la iglesia, a la luz del comienzo de la historia de Dios. Si tú no entiendes la perspectiva eterna de Dios, tú tienes un ministerio obsoleto. Si tú no entiendes, de principio a fin, el plan de Dios, (Y no me refiero a que pueda saber cuándo se termina), no podrás conocer la objetividad de ese plan divino. Como consecuencia, tu ministerio no tiene relación con Dios. Puede ser bien intencionado y lleno de cosas buenas, pero no está alineado con el dueño del ministerio.
Yo te garantizo que si a esto que te pregunté aquí se lo peguntamos a cien pastores, con mucha generosidad puedo asegurarte que noventa no lo saben. Porque tenemos un sistema donde enviamos gente a una escuela a estudiar libros que escribieron personas que no estaban llenos del Espíritu. Y a partir de esos libros y esos estudios, produjimos pastores. Más la Biblia dice que sólo Dios hace un pastor. La escuela te educa, te añade un panorama como respaldo y ayuda, pero de ninguna manera hace un pastor, no hace un evangelista, no hace un maestro, no hace un profeta, tampoco hace un apóstol. Pero tenemos un sistema mediante el cual producimos pastores. Y luego los colocamos en la viña…a sufrir.
Ministro que me estás escuchando…detén tus pensamientos y préstame atención. Yo soy parte del cuerpo…y estoy de tu lado, no en tu contra. Si tu ministerio no fluye con Dios, entonces estamos perdiendo el tiempo. Más no podemos fluir con Dios, sino discernimos lo espiritual. Si nos quedamos en lo natural. Isaías 41 dice que cada generación es puesta por Dios en ese tiempo. Creo que en el verso 4 lo dice. Eso significa que hay algo hoy que tú tienes que hacer y por eso Dios te dio nacimiento en este tiempo. Él coloca a cada generación en su tiempo. Y hay algo que tú naciste para consumar. En el plan de Dios hay algo hecho que tú tienes que manifestar. Pero si no entendemos el plan de Dios, manifestamos todo, menos el plan de Dios.
Que triste llegar allá y decir: ¡Señor! ¡En tu nombre profeticé! Y que el Señor te mire y te diga. ¿Si? ¡Mira tú! No te conozco. Es mejor que el líder que es ciego, se cuelgue un fierro en el cuello y se lance al mar, que dirigir una congregación, una parte del cuerpo o un rebaño, a la nada. ¿Qué necesitamos hacer? Lo primero, identificar el mundo. Tienes que identificar qué es el mundo. No sabemos lo que es el mundo. Juan 3:16 dice: De tal manera amó Dios el mundo. Escucha: ¡Dice que amo el mundo! Y esto es importante y sencillo. Dios ama el mundo, pero nuestras doctrinas lo condenaban a estallar. Dios ama al mundo, pero nuestra doctrina enseñaba que iba a explotar.
Salmo 24. ¡Toda la tierra es mía! ¡Todo lo que hay en la tierra, es mío! Porque yo amo al mundo. Salmo 96 dice que Jehová afirmó el mundo y no será removido. Jeremías 10 dice que hizo la tierra con su poder y puso en orden del mundo con su saber. Salmo 104 dice que fundó al mundo sobre sus cimientos y no será jamás removido. Biblia. Sólo Biblia. Salmo 93 dice que afirmó también el mundo, y no se moverá. Ese es el mundo. Mateo 5 dice que la iglesia es la luz del mundo. ¿Y qué has pensado que es eso? ¿Acaso que llevamos una linterna en la cabeza, como llevan los mineros? ¡Somos la luz del mundo! ¡Estamos aquí para iluminar al mundo! Eso no significa que tú brilles, o que tengas una aureola rodeando tu cabeza. ¿Qué entendiste?
Si te quedas en lo natural, ya es obsoleto. Si no lo disciernes en el espíritu, no vas a entender el propósito de Dios. Luz del mundo. La sabiduría del mundo. El entendimiento del mundo. Eso quiere decir que cuando el mundo tiene problemas, la iglesia sabe qué hacer. Hoy no es así, eso es obvio. Si el mundo no sabe qué hacer, la iglesia está en la misma, porque en muchas cosas todavía depende del mundo y su sistema. ¡Sal de la tierra! ¿Y que has visto aquí, un salero? O has visto que eres el agente que preserva la tierra. Preservar la tierra, no condenarla, o celebrar cuando ves que es condenada. Romanos 14.13 dice que la descendencia de Abraham, por fe, heredará el mundo.
¿Y qué es el mundo? Es el orden o arreglo establecido por Dios. El planeta ordenado por Dios. Romanos 13 nos dice que todas las autoridades que existen, sólo existen porque Dios las ordenó. Dios no odia el orden. Al sistema lo estableció Dios. El grave problema radica en que el hombre es quien elige a quien poner al frente del sistema. Al sistema lo colocó Dios, y lo que Dios hace jamás falla. El ama al sistema, pero no al que estamos viendo, porque ese ya fue pervertido por el hombre que Satanás puso allí influyendo en mucha gente para que lo elija. Nuestro entendimiento de qué es el mundo, es el siguiente: los homosexuales, las prostitutas, los drogodependientes y el pobre. Ese es el mundo.
Consecuencia: una iglesia ignorante, una iglesia pobre, una iglesia con complejo de inferioridad. Que conste que quiero ser lo más claro y sencillo que se pueda, pero me doy cuenta que no hay como diluir esta palabra, para que no castigue tan fuerte a tus oídos. El noventa por ciento de la iglesia, es producto de nuestro entendimiento y lo que es el mundo. Como consecuencia, el mundo no ha sido alcanzado por la iglesia. Porque para nosotros, el mundo, son los pecadores y todo eso que llamamos mundanos. Hazme un favor para mí: descarta para siempre esa palabra, mundano. Para cualquier cosa. No la utilices. Mi pregunta, es: ¿Estaremos nosotros, como ministros, preparados para recibir a los samaritanos? Hay mucha gente que sigue orando por avivamiento, pero… ¿Estará pronto para compartir fe y espacio con los samaritanos?
Mateo 13. Los discípulos no entendieron la escatología de Jesús. Y lo hablaron para que les explicara la parábola de la cizaña. Y el comienza a explicarlo a partir del verso 37: Respondiendo él, les dijo: El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre. (Ese es Cristo) 38: El campo es el mundo; (Grábatelo: el campo es el mundo) la buena semilla son los hijos del reino, (O sea: la iglesia) y la cizaña son los hijos del malo. 39. El enemigo que la sembró es el diablo; la siega es el fin del siglo; y los segadores son los ángeles. 40. De manera que como se arranca la cizaña, y se quema en el fuego, así será en el fin de este siglo. 41. Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los que hacen iniquidad, 42. y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes. 43. Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre. El que tiene oídos para oír, oiga.
Normalmente, cuando leemos esta parábola, leemos hasta aquí y nos detenemos. ¿Sabes por qué? Fíjate en tu Biblia. Si se parece a la mía, te detienes en la lectura porque ahí hay un subtítulo. Dice “El Tesoro Escondido”. Y entonces nosotros nos detenemos ahí y mayoritariamente, no entendemos nada. Mira el próximo verso, el 44. ¿Cómo empieza? Dice: Además. ¿Qué te parece que puedo querer decir yo si ahora te digo…además? Simple: que no he terminado. ¿Cómo son las palabras que siguen a este “además”? …el reino de los cielos… O sea que sigue con lo que venía hablando, esto fue solamente un paso de un renglón a otro dentro de un mismo tema, el Reino. O sea que está más que claro que el tema no ha terminado. Sin embargo, ¡Para todo el mundo termina en el 43! Y no es la gente ignorante, somos nosotros los ministros los que nos frenamos allí. No estoy queriendo ofender, solo abrirte los ojos para que veas, para identificar dónde hemos errado y así poder mejorar nuestra tarea.
Entiende mi corazón. Mira lo que dice completo el verso siguiente, el 44: Además, el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo. ¿Qué se supone que has oído que leí? No me respondas nada, te voy a decir lo que yo oí. El Hijo del Hombre, Cristo, sembró la iglesia en la tierra. Juan 17 dice que no quites la tierra, sólo guárdala. Sembró la iglesia en la tierra. Además, el Hijo del Hombre, encontró un tesoro. Hebreos 12, dice que por el gozo que había por delante de él, perduró hasta la cruz. Es decir que la cruz, no era la meta. La cruz no era el objetivo. Era el medio a través del cual se iba a conseguir el objetivo. Cuando él vio el objetivo, la cruz fue fácil. Y gozoso por lo que vio, no escatimó ser igual a Dios. se despojó a sí mismo, y fue hasta la cruz. Pagó el precio, y compró…¡El campo!
¿Qué compró? ¡El campo! No el hombre, ¡El campo! ¿Y que era el campo, recuerdas? ¡La tierra! A las tres horas, toda la tierra tembló. Por eso ahora la tierra gime aguardando, que tú entiendas. Compró…el campo. ¿Y qué habló antes de irse? Dijo: Toda autoridad me es dada en el cielo, en la tierra y debajo de la tierra. Por eso puedes ir. Porque si Él no tuviera esa clase de autoridad aquí y ahora, tú no podrías ir a ninguna parte. Él sabía que para redimir la Creación, tenía que tirar el título de Satanás. Compró el campo. ¿Qué es el mundo? El mundo es todo lo que nos rodea. Y Dios espera que lo alcancemos y lo pongamos en orden.
Ahora bien; ¿Qué es el Reino? El Reino es el método. El Reino son las dispensas. El Reino, son las herramientas que tenemos para hacer la obra. No es un lugar. El Reino, no es una dispensación. El Reino, es la influencia que ejerce el Rey sobre su pueblo. El Rey reina sobre su pueblo. Es el Reino de Dios, en nosotros. Es la administración de la voluntad de Dios a través de la voluntad del hombre. Es el dominio, la influencia, el señorío de Dios, establecido en hombres. ¿Qué dice Lucas 4? El Espíritu de Dios está sobre mí, para traer cura a los quebrantados, para traer libertad a los cautivos, para traer vista a los ciegos, libertad a los oprimidos, y a los pobres, buenas noticias.
Escucha: ¿Qué era lo que necesitaba el ciego? Recobrar la vista, ¿No? ¿Y qué fue lo que recibió? El oprimido, ¿Que necesitaba? Libertad. ¿Y qué recibió? El quebrantado, ¿Qué necesitaba? Consuelo, apoyo. ¿y qué recibió? El pobre, ¿Qué necesita? Dinero, trabajo, oportunidades. ¿Y qué crees que recibirá? Recibirá entendimiento de la palabra de Dios, y eso lo proyectará a tener oportunidades, trabajo y como consecuencia, prosperidad, bienestar económico. ¿Sabes que sucede? Que nos quedamos en el mundo natural. Y además, él dijo: ¡A proclamar el año del jubileo! Y todo el mundo estaba contento. En el verso 15 era glorificado por todo el mundo. En el verso 14, la fama corrió por toda la región. En el verso 22, daban testimonio y estaban maravillados.
De repente, Cristo se levanta y dice: ¡Un momento! ¡Hoy se cumple! ¡No!, dijeron. ¡Ahora no puede ser! ¡Recién en el milenio! ¡Hoy se cumple! ¡No! Mi opinión es distinta. Cristo está hablando. ¡Hoy se cumple! No lo entiendo…No quieres entender, que no es lo mismo. ¿Sabes lo que significa Hoy? Eso, ¡Hoy! Busque evangelio de Juan, capítulo 12 y verso 31. Ahora es el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera. ¡No! ¡Tiene que haber habido un error de imprenta! A mí me enseñaron que el príncipe de este mundo será echado fuera recién en el milenio. ¡Pero dice que será AHORA! Sí, claro, mi Biblia dice que es ahora. ¿Tu Biblia también dice que será ahora? ¿Sí? ¡Que bueno! Pregunto: ¿Nadie leyó eso, antes? Eso fue escrito hace dos mil y pico de años atrás.
¿Qué es el Reino? Es el ahora de la autoridad del Rey, Dios reina ahora. Cristo confirmó un Reino, con señales y prodigios. Y habló en Marcos16 que en Su nombre, echarían fuera demonios, Entregó para ti Autoridad sobre el reino espiritual. En Su nombre hablarán nuevas lenguas. Entregó para ti Autoridad sobre el reino universal. En su nombre aplastarán serpientes. Entregó para ti Autoridad sobre el reino satánico. En Su nombre beberán cosa mortífera y no les hará daño. Entregó para ti Autoridad sobre el reino mineral. En Su nombre pondrán mano sobre los enfermos, y sanarán. Entregó para ti Autoridad sobre el reino físico. Me pregunto: ¿Qué entendieron cuando leyeron esto? ¿Qué nos íbamos a pasar la vida hablando en lenguas y danzando en un templo? Comprendemos, la iglesia se emocionó, pero no es esa la misión.
Tú puedes tener emoción con tu esposa, detrás del velo. Pero delante del velo, lo que tienes es una enorme responsabilidad. El Reino de Dios, en nuestra vida, debe influenciar positivamente y resolver todo desorden que pueda producirse en las artes, comunicaciones, educación, dramas, gobiernos, economía, medicina, sistema judicial. La iglesia de Dios tiene que levantar un estandarte. Buenas Nuevas, significa Buenas noticias. Decirle a la gente que un día va a caminar sobre calles de oro, no le resuelve ningún problema hoy. Y el mundo de hoy, no está pensando tan lejos. ¿Y entonces, qué vamos a hacer? Ministrar buenas noticias. El Evangelio que no tiene buenas noticias, no es Evangelio. Porque Evangelio significa, justamente, ¡Buenas noticias!
La iglesia de Dios. El mundo. El Reino y la iglesia. ¿Y qué cosa es en definitiva la iglesia? Es el instrumento que debe utilizarse para restaurar el orden. Para restaurar lo que se perdió. Para amar al mundo. Es la Cámara de Representantes, es la embajada de Dios. Es el lugar de operación de Dios en la tierra. Para entender la misión de la iglesia, tienes que entender la postura de Dios. Hay tensión entre dos reinos. hay una guerra entre dos reinos. ¡Escucha! El problema no es la economía, ni el gobierno ni tu país cualquiera sea. El problema no es ser miembro del tercer mundo. No existe tal cosa como Tercer Mundo. Eso es palabra de políticos, no es palabra de Dios. No hay tal cosa como tercer mundo. ¡Hay un solo mundo, y es el mundo de Dios!
Pero hay tensión entre dos reinos. Vida y muerte. Luz y tiniebla. Dios y Satanás. Bueno y malo. Puro e impuro. ¡Dos reinos! La hora ha llegado en la cual no vamos a proteger nuestro reino, sino que vamos a buscar primeramente el Reino de Dios y Su Justicia y Él perfeccionará todo lo que a ti te concierne. La iglesia. La misión de la iglesia. Destruir la cabeza de Satanás donde quiera que él levante cabeza. Génesis 3:15 dice que la simiente de una mujer va a destrozar la cabeza de la simiente de Satanás. La iglesia, el cuerpo del anticristo en guerra. Comenzada por Dios. Dios puso enemistad entre las simientes. Hay guerra. Y tu oración no va a anular esa guerra, porque Dios colocó esa guerra. Ahora estamos viviendo en los tiempos de la simiente. la simiente de Cristo, la simiente de iniquidad. Espíritu de anticristo, espíritu de rebelión, espíritu de liberalismo, la estatua de Nabucodonosor representan humanismo.
Humanismo, ciento veinte pies de altura, la perfección de la fuerza del hombre sin Dios. Si te quedas en lo natural, vas a debatir en las Naciones Unidas de Europa. Más el que debate es el inmaduro. Deberíamos ir a Naciones Unidas, pero a representar un Reino unido, hoy. Humanismo. Eso es igual en todas las naciones. Unidad mundial. Un reino contra reino, ahora. Tiene que tener tres cosas. La guerra, es la guerra de edades. La batalla es por el planeta tierra. Todas las sectas del mundo quieren la tierra. Los únicos que no quieren la tierra, son los dueños legítimos de la tierra. Cuando Dios vio caos en el universo, escogió poner el hombre en el centro del cuartel general del caos. Su mentalidad, mi reino progresivamente va a mudar el caos y establecer Reino en su lugar. Exactamente aquí.
Después tenemos la guerra por la economía. Las riquezas del mundo vendrán para el justo. Las iglesias, en el estado anterior, eran el centro de la ciudad. No se construía ciudad sin primero construir templo. Antiguo Testamento. Si tú querías dinero, tenías que ir a la iglesia. Ahora, tenemos una sombra en el centro, pero no es la iglesia gloriosa, es otra iglesia. Después aparece la guerra por la simiente. No seas tibio, los reinos están batallando por los tibios, Poseer una generación produce que tu visión muera. Toda la Biblia nos muestra que después de una generación de Dios, vino otra generación que no conocía a Dios. ¿Sabes cuál es el problema? que como no sabemos para donde vamos, cualquier calle nos queda bonita y nos guía. Pero lo más triste, es que nunca sabemos cuando llegamos.
Entonces, cada generación que existe, adopta una mentalidad egoísta, pensando que ella es la generación que va correcta. Pero Dios, es un Dios multigeneracional. El Dios de Abraham, Jacob, Isaac. Dios promete en una generación y establece en otra generación. Y manifiesta en la próxima. Dios es un Dios de más de una generación. la generación que vea la venida de Cristo, es la generación que entienda que necesita tres generaciones para preparar el camino al mismo tiempo. La palabra dice que tenemos que poseer las puertas de la ciudad. Pero las puertas no es un portón. las puertas, son los lugares de autoridad. Poseer las puertas de la ciudad. La ciudad tiene espíritu. La ciudad tiene alma. La ciudad tiene cuerpo. La ciudad tiene que ser tomada por el espíritu. Tienes que atacar la zona religiosa. Tienes que atacar principados y potestades, pero la ciudad tiene alma. Asientos de educación, asientos de decisiones, asientos gubernamentales. La ciudad tiene cuerpo.
La ecología, la vivienda, la infraestructura. Tienes que poseer la ciudad en tres dimensiones. La iglesia tiene tres dimensiones. Adoradores, guerreros e implementadores. Los adoradores reciben mensaje y consiguen estrategia para abrir brecha espiritual. Los guerreros reciben mensaje, reciben revelación, para atar al hombre fuerte de la ciudad.. Los implementadores son gente de influencia que manifiestan el fruto de la adoración y la guerra. Tienes que atacar la ciudad con tres generaciones: adultos, jóvenes y niños. Si no se hace eso, pasas tú y luego comenzamos todo de nuevo. Porque Dios no tiene prisa. Los que tenemos prisa somos nosotros. Esto te cambia toda tu doctrina, ¿No te parece? Decían que nos íbamos volando en 1948, pero no nos fruimos. Después dijeron lo mismo en 1980, y tampoco pasó. ¿Y ahora? ¿Es que será en el 2022 o 23? ¿En el 2030 para estirarlo más lejos y tener tiempo?
Hay una forma más sutil de guerra, que es la autoridad por la iglesia. Mientras la iglesia esté dividida, no prevalece. Porque un reino dividido, no prevalece. Nunca vamos a tener la misma doctrina. Nunca vamos a orar de la misma manera. Hay diversidad de operaciones. En unidad, hay diversidad. Hay muchas secciones, pero todas hacen algo distinto. Pero operan en un propósito común. Hay iglesias evangelísticas, otras con palabra profunda, otras con buen discipulado, otras con grandes finanzas, otras con influencia en lugares altos, otras con influencia en lugares bajos. Y cuando todas trabajan para una causa, Satanás será derrotado.
La iglesia tiene que levantar el patrón, un estandarte, una guía nacional. Que cuando el mundo no sepa qué hacer, entonces mirará a la iglesia y podrá saber qué hacer. Sin ir más lejos, tenemos que discernir exactamente lo que Dios discierne. En Mateo 16: ¿Quién dicen los hijos de los hombres que el Hijo del Hombre es? Y ahí hablaron. …Ehh…yo digo que tú eres…Elías. ¡No, no, no! Yo creo que eres Juan Bautista. ¡Noo! Yo te veo cualidades de profeta, tú eres un profeta. Ahí fue donde el más burro de todos, que no tenía escuela, un torpe, bruto, pendenciero, ansioso para que cayera fuego del cielo contra aquellos que a él no le agradaban, atrevido, inculto, soltó: ¡No! ¡Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente! Ahí fue donde todos los otros empezaron a revisar sus libros, sus apuntes, sus bosquejos, y descubrieron que sus doctrinas no les decía nada de eso. ¿Dónde leíste tú eso? Nada. Ahí se convirtió en petro, de la petra, o sea: en parte de la Roca.
El mensaje, su conocimiento y su persona, una sola cosa. Cuando el mensaje de la iglesia es por revelación, ninguno compra, ninguno vende, ninguno se dobla. Si no quieres escuchar el mensaje, tienes que matarme, porque el mensaje y yo, somos uno. Tú me puedes decir que en tu iglesia no puedes predicar eso. No me interesa. Yo no estoy en venta, no puedo ser comprado, porque el mensaje y yo, somos una sola y misma cosa. Se lo predico a mis hijos, se lo predico a los jóvenes, se lo predico hasta los árboles, se lo predico a cualquiera, pero no se lo vendo a nadie ni nadie me lo compra, porque el mensaje y yo, somos lo mismo. Si yo sé un mensaje, puedo venderlo. Si yo soy el mensaje, yo lo tengo que entregar, no puedo hacer otra cosa.
Hemos prostituido las llaves. Pedro, discernió por el Espíritu, quien era Cristo. No por carne ni sangre, no por teología, no por escatología, no por estudio; por el Espíritu, y Dios habló para él. Cuando tú disciernas como yo discierno, lo que tú recibas, yo recibo y lo que tú digas, yo digo. Cuando tú veas lo que yo veo; cuando tú oigas, lo que yo oigo, entonces yo respaldaré cualquier cosa que tú hagas. Antes de eso, no. Cuando nuestra percepción de las cosas sea por el Espíritu, no por estudio. Cuando nuestro juicio sea exacto como fue el de Pedro, y discierna lo que Dios discierne. Cuando nuestro juicio sea verdad y veamos lo mismo que Dios ve, que lloremos por lo que Dios llora, que nos alegremos por lo que alegra a Dios, entonces cualquier cosa que tú recibas, Él la recibirá para ti.
Escucha; llevamos años y años sujetando y atando demonios, pero las cosas siguen peor. Cuando no encaramos la realidad, delegamos nuestra victoria a un mundo de imaginaciones. ¿Cómo anda hermano? ¡¡Bendecido!! Diez metros después que lo cruzaste, el “hermano” se saca la sonrisa bondadosa con la que te saludó y se vuelve a poner esa máscara mitad agria y mitad enojada que traía. Mira; hasta que no llamemos lo que es como es, no podemos cambiar nada en el mundo. Si no reconoces la situación presente, nunca vas a poder ver la realidad presente. Tú eres una persona de fe, yo soy una persona de fe, pero déjame decirte que la fe, nunca ignora la verdad. La cambia a tu favor.
Ese es el mejor mensaje que tengo para ti en este día. Levantar un estandarte. la palabra habla en 1 Pedro que el juicio comienza DE la casa de Dios. No EN la casa de Dios. ¡Escucha! Aprendimos mal. ¡Oh, Dios va a comenzar el juicio por su casa! No. El juicio comienza DESDE la casa de Dios, no EN la casa de Dios. Una vez más: el juicio comienza A TRAVES DE la casa de Dios. O sea: las naciones no pueden ser juzgadas si a través de la iglesia no se levanta una medida que muestre y marque el camino. En todo tribunal, hay un libro de leyes. Cuando tú entras a uno con un asunto, se busca ese libro y se mide ese asunto con la ley que le corresponda. Si no tiene la misma estatura, Juicio. Jesús habló: Moisés dijo, más ahora YO digo.
¡Un momento! ¡Moisés es el libro de la ley! Jesús habló: es la gracia, no la ley. Yo Soy la ley, dijo. Y añadió que las cosas que Él hacía nosotros haríamos y aun mayores. Y levantó la ley del mundo natural a un nivel espiritual. Pablo habló de cartas, de epístolas abiertas. Cristo la ley, cumplida. Cristo se sembró a sí mismo para producir a nosotros. Ahora: el juez está sentado en el trono. El abogado ascendió. Sólo falta una cosa: el libro. La iglesia de Dios. La ley saldrá de Sion. Sion es la iglesia. Cuando la iglesia manifieste un estandarte, los reinos del mundo serán juzgados. Dios no va a juzgar adulterio en el mundo, si hay adulterio en la iglesia. Dios no va a juzgar mentira en el mundo, si hay mentira en la iglesia.
Tiempo de Ananías y Safira. Todo el mundo dio. Dinero, casas, carros, con corazón muy puro y de manera totalmente voluntaria. Nadie los obligó ni manipuló con predicaciones pre-ofrenda. Pusieron un estandarte de pureza, de motivación. Vino Ananías con impureza y ahí quedó desparramado en el suelo. ¿Qué fue lo que pasó? Estandarte produce juicio. Dios quiere pedirte algo: que reajustes tu forma de pensar. No seas religioso. No seas fariseo. No seas obstinado. No seas idólatra de tu opinión. Según el hombre piensa, el hombre es. Si no te gusta la condición presente, cambia tu manera de pensar. Si quieres obtener algo que nunca has tenido, tendrás que hacer algo que nunca has hecho. No vas a conseguir avivamiento hoy, con métodos de hombre. Prepárate para el samaritano.
Dios usa a quien quiere usar para hacer lo que Él quiere hacer. Cambia tu mente. Alguien contó que una vez un pastor cayó en adulterio, y para resolver el problema, asesinó al marido de su amante. Dios no le quitó la iglesia, porque Dios hace lo que quiere hacer, a través de quien Él quiera usar. Por ejemplo, David. Otro ejemplo. Hubo una vez doce pastores, cabezas de las doce iglesias de la nación. Y fueron a negociar un terreno. Mas dos pastores, se quedaron en la casa de una prostituta. los otros diez cabezones, hicieron una junta, porque no acreditaban el carácter de esos dos. ¿Sabes que pasó? Pasó que Dios se tragó a los cabezones. Más los dos hombres que se quedaron con la prostituta, entraron en la tierra prometida. Porque Dios usa a quien quiera usar, para hacer lo que Él quiera hacer. ¡Cambia tu manera de pensar!
Hubo una ocasión, cuando Jesús habló con una mujer, había prejuicio social. Él no podía hablar con una mujer y tampoco de esa nacionalidad. la mujer se había acostado, estado, mantenido relaciones, con cinco hombres, y ahora andaba con un hombre que no era de ella. Dios la mandó a predicar. Toda Samaria fue salva, porque Dios usa a quien quiere usar, para hacer lo que Él quiere hacer. ¡Cambia tu manera religiosa de pensar! ¡¡Dios es Dios!! Y no tiene que ajustarse a tu doctrina. Son nuevas perspectivas y colores, para un día distinto y gris que estamos viviendo. Escúchame: tus palabras, son solo expresiones de lo que tú piensas. Yo no sé cómo entender eso de que el corazón piensa, pero así lo dice la Palabra. Tal como el hombre piensa en su corazón, así es él. Significa eso que tú eres lo que son tus pensamientos. Y tus palabras expresan lo que tú eres.
¿Qué estás predicando? ¿Doctrina? ¿Qué estás predicando? ¿Hermenéutica? De la abundancia del corazón habla tu boca. Pero Dios quiere hablar hoy de una sola cosa: soluciones. El que quiera estudiar Biblia, que vaya al seminario, al instituto. Pero en la iglesia, palabra de vida cotidiana para vencer en el mundo de hoy.