Estudios » Crecimiento

La Confrontación

Hemos estudiado, en muchas ocasiones, que los caracteres de la Biblia son como envases que guardan ‘principìos que trascienden todos los tiempos, y que como si fuera un disco rígido de una computadora celestial, se pueden activar en nuestras vidas hoy mismo.

Esos envases están a disposición de la iglesia en pleno desarrollo de este siglo veintiuno y esa iglesia, a veces, no quiere verlos. Fíjese que el mundo secular ya está preparado para incursionar de la mejor manera en ese siglo veintiuno. Tiene todo su sistema preparado para operar eficientemente en el tercer milenio.

Tenga en cuenta que el mundo natural es sólo un reflejo, una copia o una manifestación de aquello que ya aconteció en el Espíritu. De manera que de donde ellos sacan la sabiduría actual, es del mundo del Espíritu.

Aclaremos ahora que hay dos voces en el mundo del Espíritu: está el consejo satánico y está el consejo del señor. ¡Es tiempo que la iglesia sepa ponerle el marco y diseñar la época que vivimos de acuerdo con el consejo divino y no permitir que sea el mundo secular el que lo haga de acuerdo con el consejo satánico!

Este es un tiempo en el que Dios está cambiando la mentalidad de los ministerios denominados “hortalizas”. Hortaliza, en la Biblia, siempre es algo hecho en beneficio personal, en provecho personal, un patio de legumbres que sirve solamente para alimentar su casa. También es el tiempo de la lluvia tardía, la que antecede a la siega, la que definitivamente madura el fruto.

Por eso es que vemos – Lo entendamos o no -, que Dios está levantando una iglesia desde adentro de la iglesia. Cuando hablamos de cambios de gobiernos no nos referimos a concilios, denominaciones ni a doctrinas específicas. Mas bien se relaciona con una estructura pensante que existe en todos los círculos religiosos y que Dios está ignorando para levantar otra superior.

Partamos de una base: Jacob profetizó para los días postreros, pero depositó la palabra en sus hijos. De allí que cuando decimos gobierno, no nos referimos ni a la estructura de la iglesia, ni a los pastores, ni a los evangelistas, ni a los maestros. Gobierno es una influencia. Es una unción que dirige. Es una unción que muestra o señala un patrón.

Una iglesia de gobierno, afecta a la sociedad en la que está. Las cosas cambian a su alrededor. Gobierno no es la persona, aunque incluye a la persona; gobierno no es un título, aunque incluye el título; gobierno no es una posición, aunque pueda incluirla.

Es igual decir reino que gobierno. El reino de Dios no es un lugar, aunque incluya un lugar. No es un trazado perimetral, aunque lo incluya. El reino de Dios es la influencia que ejerce un rey sobre su pueblo, no sobre el ajeno.

La transgresión a los principios de una iglesia gubernamental se mide por dos actitudes muy humanas, casi humanistas: hacer lo que Dios no está haciendo, o hacer lo que Dios nunca le dijo a  usted que hiciera. Estos principios trascienden a la iglesia; son principios universales, no multiversales.

Las iglesias con entendimiento de una misión específica, tienen gobierno. Las que no lo tienen, pierden gobierno. ¿A que has venido? – Y…no lo sé….supongo que a ministrar….a hacer que la gente esté contenta….que se sienta cómoda…que no se me vaya…a contenerla.

Una iglesia capaz de afectar con su acción las actividades terrenales y que identifica muy bien su área de concentración y sabe hasta donde tiene gobierno y donde no, es interpretada y entendida por sus miembros.

La que denominamos Iglesia Gubernamental, tiene algunas características que la definen con claridad: es un centro de distribución divino; es un centro de recursos del reino; es un centro de actividades parlamentarias; es un centro de concentración de habilidades devaluables para la nación; es u  centro de desarrollo de ministerios tras el espíritu paterno.

No se olvide de esto que ya hemos dicho: Jacob vio una visión de ángeles subiendo y descendiendo por una escalera, ¿No es cierto? Note que la actividad comenzaba en la tierra y no en el cielo. Ascendían y luego volvían con la solución…

Y él dijo: ¡Tremendo lugar es este! No es otra cosa que la casa de Dios. Una iglesia es una puerta divina; una apertura para conseguir soluciones prácticas; una apertura para otra dimensión de facultades más allá de nuestro esfuerzo natural. Es donde se viene a buscar lo que el hombre no puede hacer. Práctico, no teórico; que se lo puede llevar puesto hoy y ahora a su casa, y activarlo.

Es u  centro de concentración de doctrinas, habilidades, revelaciones, soluciones, finanzas, gobierno, cobertura nacional, provisiones, ideas, visiones, entendimiento y dirección. Una iglesia tiene un valor parlamentario, es la asamblea o la cámara de representantes de Dios en la tierra. Esa es la mentalidad que penetrará en este nuevo siglo.

Es un almacén de utilidades divinas. Su presencia afecta la economía de la sociedad. Cuando hay una iglesia dadivosa, Dios, por causa de la justicia, perdona el pecado. Es un principio. La justicia determina el juicio, no el pecado.

Debe afectar la política, la sociedad y causar cambios en las conductas y las estructuras pensantes de la gente. Si nos estamos congregando y no hay cambios constantes, algo anda mal. La iglesia no es un lugar donde venimos a cantar y a oír un mensaje.

 Debe ser el lugar de actividad presente de Dios y debe funcionar las veinticuatro horas del día. En este siglo veintiuno, Dios no va a dar unción para mantener grandes edificios que se usan no más de veinte horas semanales. Se los va a sacar.

(Isaías 9: 6)= Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, – fíjese como establece claramente la diferencia entre niño e hijo. – Y el principado sobre su hombro; – La palabra PRINCIPADO, aquí, equivale a la palabra GOBIERNO – Y se llamará su nombre admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz.

Lo dilatado de su imperio, – Otra vez GOBIERNO -, Y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David – Note donde está establecido el gobierno; sobre los principios que hicieron victorioso a David, no sobre una silla.

El trono de David es el centro que le dio la victoria a él; es la firmeza sobre la cual él reinaba, su influencia tenía base en ciertos principios y el centro de esos principios era el trono de David…- Y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto.

Note, primeramente, que el Hijo es nacido para que el gobierno esté en sus hombros. Para eso vino Cristo. Los hombres los tiene la iglesia, no él; somos su cuerpo. Dice que lo dilatado de su imperio no tiene fin.

Cuando Dios le da a usted gobierno, es siempre para que se incremente. Isaías 22:22 dice: Y pondré la llave de la casa de David sobre su hombro; y abrirá, y nadie cerrará; y cerrará, y nadie abrirá. – Si ese gobierno mengua o declina, es responsabilidad nuestra. Una iglesia que pierde su actividad presente, no es que pasó de moda; perdió el enfoque.

Dice que ese gobierno no tiene límites y que es cimentado sobre los principios de David. ¿Qué principios se encierran en el reinado de David? Toda la vida de David. Cuando hablamos de restaurar toda la casa de David, no es solamente la alabanza; la casa de David es linaje, y en el linaje hay reinado todo el tiempo.

La casa de David también poseía una unción de Gracia; aún bajo la ley, sólo que la ley no lo permitía. La casa de David tiene muchas cosas lindas, no sólo la alabanza. Y Dios dice: voy a levantar esa casa. ¿En que días? En esta generación.

¿Para que viene este gobierno? Para restablecer el Orden Divino. Para afirmar y anclar los principios de Dios. Para juicio, precisamente lo que se nos dice que no hagamos: juzgar. Tiene que ver con la relación apropiada entre lo que decimos y lo que hacemos. Es decir: alinear nuestras actividades con nuestra vocación.

Para justicia; es el fundamento que nos da derecho legal para tener gobierno. El incremento de la unción sobre una iglesia, una vida, un creyente, un ministro, no debe menguar; siempre debe crecer. Tomemos, con esta revelación en la mente de que la unción no debe menguar sino crecer, a Jehú. ¿Por qué Jehú? Porque es rey, y los rey4es tienen principios para gobierno apostólico.

(2 Reyes 9: 1)= Entonces el profeta Eliseo llamó a uno de los hijos de los profetas, y le dijo: ciñe tus lomos, y toma esta redoma de aceite en tu mano, y ve a Ramot de Galaad.

Cuando llegues allá, verás allí a Jehú hijo de Josafat hijo de Nimsi; y entrando, haz que se levante de entre sus hermanos.

La unción gubernamental, cuando viene en camino, lo separa a usted de sus hermanos; lo vimos en Josué. No la ha recibido y ya está separado. Dijo: saca a Jehú de entre sus hermanos. No dijo: “Sácalos del mundo”. De entre sus hermanos. Hay ciertos niveles de unción que requiere mayor separación. Eso se llama pagar el precio.

…Y llévalo a la cámara, – La cámara significa el cuarto interior. Hay unciones que sólo se consiguen en la intimidad. – …toma luego la redoma de aceite, y derrámala sobre su cabeza, y di: así dijo Jehová: yo te he ungido por rey sobre Israel. – Allí vemos una unción apostólica, gubernamental. Pero es genética, es general, no tiene una comisión, no tiene una misión específica, y sin misión específica, se pierde.

Fue, pues, el joven profeta, a Ramot de Galaad.

Cuando él entró, he aquí los príncipes del ejército que estaban sentados. Y él dijo: príncipe, una palabra que decirte: Jehú dijo: ¿A cual de todos nosotros? Y él dijo: a ti, príncipe.

Y él se levantó, y entró en la casa; – Otra vez el cuarto interior -, y el otro derramó el aceite sobre su cabeza, y le dijo: así dijo Jehová Dios de Israel: yo te he ungido por rey sobre Israel, pueblo de Israel, pueblo de Jehová.

Ahí vemos la repetición de la unción de la ordenación por parte de Dios. La entrega de gobierno. La entrega de un llamado apostólico-profético. Pero no tiene misión específica. Sin misión específica, sin enfoque, se pierde la unción. Por eso, inmediatamente, le dan una comisión concreta.

(Verso 7)= Herirás la casa de Acab, tu señor. – La nueva generación que viene, viene para derrotar la estructura pensante que existe. No desaparece sola, hay que derrotarla. “¡Oh! ¡Este es un rebelde!” – Este es ungido por Dios para hacerlo…

Hay principios en este siglo veintiuno, que de ninguna manera operaban antes. Porque antes se trataba simplemente de algo así como: “No se puede hacer eso…¡Eh! ¡Usted! ¡¡Sométase!! Entienda bien; no estamos respaldando rebeldía; escuche bien lo que se dice.

…Para que yo vengue la sangre de mis siervos, los profetas. – Está hablando de que hay una casa que no hizo caso a los profetas. Hay una generación a la cual dios le habló, le habló y le habló, y ellos siguieron con su agenda privada. – …Y la sangre de todos los siervos de Jehová de la mano de Jezabel.

Aquí vemos la misión específica: usted va a herir a la casa de Acab. Y le voy a dar tres advertencias proféticas: (UNO) Si usted pierde su enfoque, pierde su unción. Tiene que saber específicamente qué es lo que vino a hacer.

(DOS) Nunca va a tropezar con el destino por accidente. En el siglo veintiuno, el destino se labra a través de la manifestación de lo que usted entiende hoy. La actualización de cada mensaje que Dios le da, lo dirige al destino. Nunca va a tropezar con un destino en ignorancia.

Dijo un pastor, en cierta ocasión, que hay un verso tan sencillo que señala que según el hombre piensa, el hombre es. ¡Todo el mundo lo sabe! Cuando usted se para frente a Dios, por ejemplo, y le dice: yo deseo ser grande, usted le está diciendo a Dios, realmente, que no se siente grande o que piensa que no es grande.

No está mal el deseo, pero el principio nos dicta que usted va a convertirse en lo que usted cree que es, no en lo que usted desea ser. ¿Se entiende? Mientras usted se crea pequeño, usted sigue siendo pequeño, porque según el hombre cree que es, el hombre es.

(TRES) Una unción fuerte sin un espíritu paterno se convierte en organización. Cuando usted tiene mucho gobierno y no tiene espíritu paterno, usted se cristaliza en organización. Y hay una diferencia: un organismo, tiene vida; una organización, no. Y hay un efecto: Dios unge organismos vivos, no organizaciones administrativas.

Jehú, aquí, representa la estructura pensante nueva que ha sido levantada para destruir la estructura pensante que no hace caso a la voz profética. No es suficiente que se le permita al profeta ocupar un púlpito.

La antítesis: tampoco es cuestión de que alguien que dice tener voz profética manipule la iglesia. Es completo cuando usted decide actualizar su ministerio en función y teniendo muy en cuenta lo que el profeta le dice.

Vemos, entonces, aquí en el verso 16, que Jehú empieza a cabalgar violentamente en pos de su misión. Verso 16: la nueva generación cabalgó y fue a Jezreel. Jezreel es el campamento de la vieja estructura pensante, porque ahí estaba la casa o los principios de Acab, que no hizo caso a la voz profética de Eliseo o Elías. Porque Joram estaba allí enfermo. También estaba Ocozías rey de Judá, que había descendido a visitar a Joram.

(Verso 17)= Y el atalaya, – El atalaya era la persona que se paraba en la entrada de la ciudad para ver que movimiento había o quien venía, una especie de vigía. Dice que el atalaya que estaba en la entrada del lugar del orden viejo, vio la tropa del orden nuevo que venía.

Note que a este orden se le dio una misión específica: anda a destruir la casa de donde provienes. Dice: Y el atalaya que estaba en la torre de Jezreel vio la tropa de Jehú que venía, y dijo: veo una tropa. Y Joram dijo: ordena a un jinete que vaya a reconocer esta nueva generación, a ver si es verdad la palabra que traen. – Y llega y dice: ¿Hay paz?

(Verso 18)= Fue, pues, el jinete a reconocerlos, y dijo: el rey dice así: ¿Hay paz, nueva generación? Y la nueva generación le dijo: ¿Qué tienes tú que ver con la paz? Vuélvete conmigo. – Es decir: arrepiéntete. – El atalaya dio luego aviso, diciendo: mira rey: mandamos un mensajero allí para hacer callar a ese que está en Internet y no regresó.

(Verso 19)= Esto es seducción de gobierno. LA seducción siempre viene en pos de aquel que trae o tiene un enfoque específico. Mientras usted no tiene enfoque específico, no hay molestias, pero cuando usted tiene un objetivo específico, allí es donde se le levanta todo el infierno en su contra.

“Escucha Jehú… ¡No corras tan rápido! ¿Adonde vas? ¡Aquel profeta era muy joven, no sabía lo que estaba hablando! El mismo Eliseo: ¿Por qué no vino él mismo a predicar? Envió a un muchacho, un estudiante; ¿Se da cuenta? – Entonces envió otro jinete, el cual llegando a ellos, dijo: el rey dice así: ¿Hay paz? Y Jehú, el nuevo orden, respondió: ¿Qué tienes tú que ver con la paz? ¡Arrepiéntete!

Y el atalaya dice: ¡Señor! ¡Madre mía! Enviamos a dos y los dos se quedaron. Note que el nuevo orden tiene la habilidad de hacer entrar gente al propósito de Dios. Entonces el atalaya volvió a decir:

(Verso 20)= También este llegó a ellos y no vuelve; y el marchar del que viene es como el marchar de Jehú hijo de Nimsi, porque viene impetuosamente.

Es una unción militante, una misión agresiva, viene con impetuosidad, no viene casualmente. La vida casual no establece el orden de Dios. Usted tiene que penetrar y vencer toda seducción que encuentre por el camino. Cuando usted decida hacer algo, hasta sus propios deseos que nunca se habían confesado, se manifiestan para que usted no haga lo que se levantó a hacer.

Y mire que sucede, eh? Espera durante años y años para ser pastor y no se le da. Un día dice: Y bueno…mejor estudio computación, informática y listo…Allí es donde justo le ofrecen el ministerio. No se confunda; el diablo le hace eso, no Dios.

Si un ministerio importante lo saca a usted del camino que Dios quiere para usted, el diablo se lo ofrece. Cuando usted se decide a hacer algo de peso para el reino, todo lo que no era importante se convierte en obstáculo. Tres iglesias me ofrecieron a mí para sacarme del camino que Dios me había trazado.

Cuando usted decide ser un hombre de misión específica, viene la distracción ministerial, viene la preocupación almática, viene la dependencia de gente que no tiene nada que ver con usted. Si usted es pastor, cuando decide hacer una apuesta fuerte a un enfoque de algo, entonces toda la gente que nunca tenía nada que ver con usted, ahora quiere ser parte. Cualquier cosa capaz de distraerle del enfoque, eso se le va a presentar. Si pierde velocidad, pierde el enfoque.

(Verso 21)= Entonces Joram dijo: unce el carro. Y cuando estaba uncido su carro, salieron Joram rey de Israel y Ocozías rey de Judá, cada uno en su carro, y salieron a encontrar a Jehú, al cual hallaron en la heredad de Nabot de Jezreel.

Y cuando vio Joram a Jehú, dijo: ¿Hay paz Jehú? – Ahora, aquí vemos confrontación de gobiernos. Como ya todos los peones se convirtieron, aquí vienen los dos liderazgos, frente a frente. – Y él dijo: ¿Qué paz? Con las fornicaciones de Jezabel tu madre, y sus muchas hechicerías?

Él dice: tú no eres el problema, el problema es tu madre. Tu madre representa la fuente que te originó. ¡El problema no es la gente! El problema es el sistema que le forjó a usted la estructura pensante! ¡Y eso es lo que vamos a destruir, no la gente! Los principios que forjaron la estructura pensante en Jezreel, no la gente. La casa de Acab, los principios de ese linaje, no sirven para este milenio.

Esto muestra dos cosas: (Primero): El encuentro de dos poderes gubernamentales y los principios que describe una transición. (Segundo): Es un lugar de encuentro entre un odre viejo y un odre nuevo. Dos estructuras pensantes. El problema no es la gente. La Biblia dice que Dios ama a la gente.  

La fuente que forjó su mentalidad no se destruye sola, hay que levantar una generación que la destroce. Pero eso no se hace casualmente, pidiendo disculpas y dando sugerencias. Yo sé que esto le pisa los callos teológicos a mucha gente, pero es allí y no a otro sitio adonde tenemos que ir.

Mire ahora lo primero que le grita la vieja estructura pensante: (Verso 23)= Entonces Joram volvió las riendas y huyó, y dijo a Ocozías: ¡Herejía! ¡Traición! ¡Traidor! – Recuerde que Jehú fue enviado a destruir la estructura pensante del viejo orden, que era de donde él había salido; sólo que por algún motivo su estructura pensante se había modificado y había pasado a formar parte de un nuevo orden. De allí lo de traidor.

(Verso 24)= Pero Jehú entesó su arco, e hirió a Joram entre las espaldas; y la saeta salió por su corazón, y él cayó de su carro. – Es decir: destruyó con la palabra fresca y ungida el gobierno antiguo. – Dijo luego Jehú a Bizcar su capitán: tómalo y échalo a un extremo de la heredad de Nabot de Jezreel. Recuerde que cuando tú y yo íbamos juntos con la gente de Acab. – Mire de donde vienen… – Jehová pronunció esta sentencia.

Es decir que el nuevo liderazgo se levanta de entre la misma gente. Eso significa que hoy en las iglesias hay un nuevo liderazgo en formación, que mucha gente llama y califica de rebeldes. Pero un espíritu paterno reconoce unciones desarrollantes y no hay problemas, las desarrolla. Un pase de estafeta es bendición para todo el mundo.

Pero note que el nuevo orden le da muerte al viejo orden, pero comienza a operar de acuerdo con la palabra de Jehová. Ya había matado al hombre, pero aún así lo levanta y lo tira en tierra de Nabot, porque así decía la profecía que tenía que morir.

En síntesis, la confrontación, pues de esto se trata, se produce entre el orden antiguo, que se resiste a abandonar posiciones nominales de privilegio y el orden nuevo, que se maneja con un principio esencial que hay que grabar a fuego en la mente de cada creyente dispuesto a penetrar con la iglesia del señor en el siglo veintiuno.

Grábate esto último porque no pasará demasiado tiempo sin que puedas verlo iniciarse, desarrollarse y leudar toda la masa: el nuevo orden es una generación que se levanta y hace las cosas bíblicamente, no como se le da la gana o como le “parece” que está bien…

Comentarios o consultas a tiempodevictoria@yahoo.com.ar

enero 1, 2015 Néstor Martínez