Estudios » Crecimiento

Herederos del Reino

Hay un principio divino irrefutable: hasta que usted no viva en el nivel que Dios quiere que usted viva, no va a tener reposo. Siempre, en una guerra y pese a estar más expuestos, los que pelean son los que van al frente. Si Dios no fuera omnipresente, Él seguramente estaría en las filas del frente. Esa es una mentalidad muy diferente a la de los hombres. Es la mentalidad del Reino de Dios. Es el mensaje que el Reino tiene para el mundo.

(Lucas 11: 1)= Aconteció que estaba Jesús orando en un lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos.
(2) Y les dijo: cuando oréis, decid: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. (Venga tu reino. Venga tu reino) hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.
(3) El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.
(4) Y perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos deben
. (O sea que nuestros pecados son perdonados cuando nosotros perdonamos las ofensas de otros. Hay veces que las personas no quieren perdonar a alguien hasta que ese alguien no venga y se disculpe. No cobre su perdón. Dios no le cobró por perdonarle a usted) y no nos metas en tentación, más líbranos del mal.

Vemos aquí que cuando los apóstoles le preguntan al Señor: ¿Cómo debemos orar? Él les dice que oren de la siguiente manera: pídele al Padre que aquello que opera en el cielo, opere en la tierra. Pídele al Padre que según funciona el reino de Dios en el cielo, queremos verlo en funciones aquí en la tierra. Venga tu reino.

A través de la historia podemos observar que se han levantado grandes controversias en el pueblo de Dios. Cada vez que Dios revela una verdad a la iglesia o a su nación, se levantan extremos. Hay un extremo en ese pueblo, que se opone a la verdad que se revela. Hay otro extremo en ese mismo pueblo que tira a la basura todo lo que había aprendido y hace convertir todo lo que acaba de aprender. No mantiene un fundamento firme. Y el péndulo comienza a balancearse entre los obstinados que dicen: “No puede ser Dios; yo llevo veinte años aquí y siempre se hizo así”, y aquellos que dicen: “Tú eres un anticristo, y nada de lo que tú haces sirve y todo se hace así”. Los dos están mal. Son dos extremos y todos los extremos son malos y es considerado pecado.

Pero entonces allí aparece lo que se puede llamar como un remanente, que es un pueblo que recibe una verdad, la madura y la ejecuta y ya, al ejecutarla se siente en deuda y sigue buscando más verdad. Entonces le llega la próxima verdad; no desecha la que aprendió sino que acrecienta su conocimiento y continúa creciendo de gloria en gloria. Toda la verdad de Dios está presente, pero la revelación es progresiva y debe utilizarse para expandir el reino. Ahora bien: ¿Qué es esto que vamos a expandir, un grupo de religiosos? ¿Un montón de iglesias en cada esquina adorando a Dios? ¿Qué es el reino?

Cuando usted dice “prosperidad”, por ejemplo, alrededor de eso se conglomeran gentes de distintas concepciones doctrinales que ahora creen en la prosperidad y le llaman “El movimiento de la prosperidad”. Son cosas de hombre. No le hace. Es cierto, a pesar de lo falso que haya en ello. El hecho de que eso existe y es falso, sólo indica que tiene que haber algo que es cierto. Porque no puede haber algo falso que no haya sido copiado de algo verdadero. No existe una copia si no hay primero un original de donde sacarla. Nadie puede pervertir ni tergiversar lo que no existe.

Esto nos sirve para no ser engañados por falsas voces. Recuerde algo: cuando hablamos de un falso profeta, no es nada diferente de hablar de un falso pastor o un falso evangelista. Siempre hablamos de falsos profetas como si fueran los únicos. También hay falsos maestros. Y lo que es falsa es la persona, no el don. El que es falso es el profeta. Un falso profeta es un hombre que usa el don con malas motivaciones. Si usted conoce la persona, ya dejó de ser falso lo que sea. Hay falsos mecánicos, hay falsos plomeros. En todo reino hay buenos y malos. Hay falsos maestros en la escuela pública. Hay quien va por recibir un cheque, y hay quien va por amor a la enseñanza y a los estudiantes que la reciben, se es o no se es. Pero no podemos quemar una verdad por temor a los extremos.

La palabra “reino” es la palabra BASILEIA, y significa: “Fundamento de poder” o “Una influencia”. Es un territorio o una jurisdicción. Es el dominio de un rey. Son los súbditos que se someten a un rey. Se constituyen como su reino. Es un ámbito o una dimensión. También puede ser una especie. Usamos la palabra reino para decir “El reino animal”, o “El reino vegetal”, o “El reino mineral”. Y estamos hablando de una especie, de un grupo definido. Cuando hablamos de reino, hablamos de la jurisdicción o del área donde tú tienes dominio. No es un lugar geográfico. Lo incluye, pero no se restringe a él. En suma: el reino de Dios es la jurisdicción en donde Dios tiene influencia. Pregunto: ¿Tiene influencia Dios en su vida? Entonces usted es el reino y puede decir como Jesús al predicar: “El Reino de los Cielos se ha acercado. Arrepiéntanse.”

(Salmo 145: 13)= Tu reino es de todos los siglos, y tu señorío en todas las generaciones.

Muchos hablan con relación a que el reino está suspendido hasta el milenio. Dice aquí que el reino es en todas las generaciones. ¿Es esta una generación? Lo es.

(Salmo 146: 10)= Reinará Jehová para siempre; tu Dios, oh Sión, de generación en generación.

(Hebreos 2: 7)= Le hiciste un poco menor que los ángeles, le coronaste de gloria y de honra, y le pusiste sobre las obras de tus manos; (8) todo lo sujetaste bajo sus pies. (¿Cuándo regrese o cuando subió? Cuando subió; ya pasó.)

(Mateo 28: 18)= Y Jesús se acercó y les habló diciendo: toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. (¿Mañana? No… ¡Ya se le entregó! En el cielo y en la tierra también.)

(Colosenses 1: 13)= El cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, (Potestad, aquí, equivale a derecho legal) y trasladado (Tiempo de verbo pasado) al reino de su amado hijo (Ya llegó. Por eso está usted allí)

Les dijo a los judíos que el reino de Dios les sería quitado y entregado a otra gente. ¿Gentiles? Gentiles. Usted es parte de esa otra gente. Ya les fue quitado y a usted le fue entregado. Son escrituras. Esto ni siquiera podría parecerse a una predicación. Esto es solamente un hombre leyendo la Biblia.

(Lucas 12: 32)= No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino. (¿Manada pequeña? Sí, manada pequeña. ¡Pero aquí somos muchísimos! ¿Sí? Manada pequeña. Remanente si usted quiere. Pero es imposible darle a usted algo que tiene que venir mañana, no? Porque Él dice: Buscad primeramente el reino. ¿Y cuándo va a buscar el reino, mañana cuando se muera? ¡No! Cuando se muera no va a poder buscar nada, ¡Es ahora! Busca primeramente el reino, le dice; de su influencia, de su poder, de su autoridad, de su propósito, de su objetivo, pensar como un rey o un embajador primero, y yo me hago cargo de todos los gastos. Los embajadores no se preocupan por sus gastos, todo lo cubre su nación.)

(Mateo 11: 12)= Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan.

¡Un momento! En las nubes no hay violencia. Porque es el reino DE los cielos, no el reino EN los cielos. En Mateo 13, en los versos 1 y 2, Juan el Bautista viene predicando y dice: arrepentios, porque el reino de los cielos se ha acercado. Claro que se ha acercado, todavía no ha nacido nadie de nuevo, pero está ahí. Cristo dice: Si nacieres de arriba, puedes entrar en el reino. Es decir que usted entra cuando nace, no cuando muere. ¿Nació usted de nuevo? ¡Ya entró en el reino! Ahora sólo le falta manifestarlo. ¿Y cómo no va a poder si está aquí? Cristo decía: Si con el dedo de Dios echo fuera demonios, ciertamente el reino de Dios ha venido sobre ti. El reino no es una nube. Una nube no sale por ningún dedo. El reino es una autoridad delegada.

Yo tengo la certeza, después de leer los evangelios y también de comprobarlo en el libro de los Hechos, que si para la iglesia primitiva, concretamente Jesús y Pablo, el mensaje del reino fue básico y central, hoy debe ser restaurado. Y muchos se han equivocado y no han entendido la restauración, porque el producto de nuevas alabanzas no es la innovación de nuevos instrumentos, sino de una nueva mentalidad.

La razón por la cual hoy por hoy estamos como que no sabemos para donde ir, es porque hemos restaurado todo, menos el mensaje. Entonces empezamos al revés porque es el mensaje el que restaura su manera de pensar. Y al cambiar la forma de pensar cambia su estilo de vida y el de su ministerio. Lo que necesitamos entender, entonces, es cuál es el mensaje del evangelio. Créame o no, el setenta por ciento de la iglesia lo desconoce. Cuando la iglesia predica destrucción en el tiempo final, ese no es el mensaje de las Buenas Nuevas, esa no son buenas noticias. El tema jamás será el ancla para traer a la gente al reino de Dios. Toda palabra que no trae esperanza, no viene de la boca de Dios.

(Marcos 1: 14)= Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios, diciendo: (O sea: de esto consta ese evangelio. Lo predicaba diciendo lo siguiente. Es decir: lo que estoy por decir describe el mensaje. Dice, citando a David:) El tiempo se ha cumplido, (Esto Significa que la esencia del mensaje del reino, es que no tenemos que esperar nada, que lo que tenía que pasar, ya pasó.) El reino de Dios se ha acercado; arrepentios, y creed en el evangelio. (¿Cuál? ¡El evangelio del reino! ¿Y cuál es la noticia del reino? Habrá un rey llamado Satanás y ya no será rey. Va a ser destituido. Yo voy a ser instituido y comienza un nuevo reino: el reino de Dios)

De manera que el reino tiene mucho que ver con un tiempo ya cumplido. Un tiempo que ya está vigente, un tiempo que ya comenzó. Sigue aumentando progresivamente y no cancela manifestaciones literales futuras. Pero Dios es el mismo ayer, hoy, mañana y siempre. El rey tiene súbditos ayer, hoy, mañana y siempre. No tiene principio, no tiene fin; es de generación en generación. No lo puede suspender con su doctrina. Si Dios no tuviera poder hoy, muchos de los que leen esto, todavía estarían chapaleando el barro del pecado y la inmundicia.

Jesús utilizaba parábolas para hablarle a su gente. ¿Qué es una parábola? Un relato literal y físico que encierra un principio espiritual. Entonces nos encontramos con la parábola del sembrador. ¿Qué tiene la parábola del sembrador? Usted la conoce muy bien y por causa del espacio, no la voy a reproducir. Dice que alguna cae junto al camino. O sea: junto al evangelio, no dentro. Otra dice que cae pero que no tiene mucha raíz; habla de la inconstancia. Hay muchos creyentes que tienen mucha inconstancia. Otra dice que se ahoga por las cuestiones del mundo, es decir: la avaricia. Y una cuarta parte de este terreno da fruto, y de esta cuarta parte, sólo una tercera parte produce cien, o sea: en la minoría siempre está el remanente, siempre está el terreno fuerte y bueno. ¿Va a seguir estando orgulloso de pertenecer a la congregación más grande de su ciudad?

Y él comienza a predicar esta parábola. Y luego continúa y le habla de la parábola del trigo y la cizaña en el verso 24. ¿Y por qué le menciono esta palabra? Porque todas le están explicando qué es el reino de Dios.

(Mateo 13: 24)= Les refirió otra parábola, diciendo: el reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo; (25) pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue.
(26) Y cuando salió la hierba y dio fruto, entonces apareció también la cizaña.
(27) Vinieron entonces los siervos del padre de familia y le dijeron: Señor, ¿No sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, tiene cizaña?
(28) El les dijo: no, un enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la arranquemos?
(29) El les dijo: No, no sea que al arrancar la cizaña, arranquen también con ella el trigo.
(30) Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega
; (La cizaña y el trigo crecerán juntos. Eso significa que va a haber guerra hasta el fin. Usted no va a tener nunca una paz total, así que acostúmbrese a ser militante. La cizaña va a estar a nuestro alrededor hasta el fin.) y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: recoged primero la cizaña y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero. (Listo. Ya no busque más comentaristas ni teólogos. Ya no revise tesis ni ponencias. Está claro: la cizaña se va primero.)

Continúa hablando del reino de Dios y dice: es como una semilla de mostaza. Y allí nos habla de la reacción múltiple de tamaño del reino, que comienza insignificante pero termina arrasando con todo, de ningún modo huyendo en una gran fuga. No interesa en donde la siembran, está destinada a quedarse con todo. Esa es la enseñanza de la parábola. Luego comienza a decir la parábola de la levadura, de las tres medidas, que no es otra cosa que el ósmosis del reino de Dios. Empieza por un sector y lo leuda todo, porque es un reino que trasciende. Es más poderoso que todos los reinos de la tierra. Cuando usted lo cree, claro.

Tenemos más fe en destrucción que en restauración. Se nos hace más sencillo creer en catástrofes que en una restauración social. ¿A qué Dios está sirviendo? Y no es teología, eh? Es lógica. Los discípulos se quedan un poco atontados y dicen: este hombre me está dañando mi teología. Explícame bien la palabra esa porque ando medio enredado; yo venía aprendiendo según la ley y según los otros escribas y tú no me enseñas como los escribas, tú enseñas con autoridad. ¿Qué traes? Se queda un grupo pequeño después que se van todos los que han venido por los peces y los panes y preguntan: Maestro: explícame bien este asunto. Y el Maestro comienza a explicar el reino de Dios.

(Verso 36)= Entonces, despedida la gente, entró Jesús en la casa; y acercándose a él sus discípulos, le dijeron: explícanos la parábola de la cizaña del campo.
(37) Respondiendo él, les dijo: El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre
(¿Quién siembra la semilla? El Hijo del Hombre. ¿Y quién es el Hijo del Hombre? Cristo Jesús.)

(38) El campo es el mundo; (¿Quién es el campo? El mundo.) la buena semilla son los hijos del reino, (¿Quiénes son los hijos del reino? Puedes decir: soy una buena semilla.) y la cizaña son los hijos del malo.
(39) El enemigo que la sembró es el diablo. (Recuerde diablo no es uno de los nombres de Satanás. Diablo es la persona usada por Satanás. No es un espíritu, es una persona. Seguimos matando vacas sagradas, verdad?) La siega es el fin del siglo; (De la era, del cosmos, del sistema) los segadores son los ángeles.
(40) De manera que (Igual que; de la misma forma que; si se entiende como se hace uno, se entiende que esto se hace igual) se arranca la cizaña, y se quema en el fuego, así será el fin de este siglo.
(41) Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los que hacen iniquidad.

¿De dónde dice que va a recoger lo malo? De su reino. ¿Y cuál es su reino? La iglesia. Por eso enseño lo que enseño y predico lo que predico. No es por rebeldías personales ni por explotar una veta revolucionaria entre ovejas díscolas, es porque entendemos que el juicio comienza por la casa de Jehová. ¿Cómo vamos a juzgar al mundo si operamos en el mismo espíritu que el mundo?

Va a recoger de entre su reino, dice, a todo lo que parece pero que no es. A la forma de religión que niega el poder de Dios por encima de sus estructuras. Hay un clamor por excelencia espiritual. Es que el mundo… ¡No está hablando del mundo! ¡Está hablando de su iglesia! ¡Y dice que va a limpiar la iglesia primero! Recogerá de SU reino todos los que sirven de tropiezo. A todos los porfiados, los que hacen iniquidad, a los que se aprovechan de la gente, a todos los que no dejan hacer lo que Dios quiere que se haga, etc. ¿Por qué enseño lo que enseño y predico lo que predico? Porque quiero que la mayoría se convierta en trigo antes que la cizaña sea segada. Amo al mundo porque mi Padre ama al mundo, pero mi llamamiento es para hablarle a la iglesia. ¿Sabe por qué? Porque hay muchos en la iglesia que no son iglesia. Alguien los tiene que alcanzar. Alguien los tiene que confrontar.

(42) Y los echarán al horno de fuego; (Yo no puedo entender qué es lo que hace la gente con estas escrituras. No sé si las ponen en el baño o qué es lo que hace) allá será el lloro y el crujir de dientes.

(43) Entonces, (¿Cómo que entonces? ¿Entonces cuando? Está claro. Entonces, cuando ya la cizaña no esté en el medio y no estorbe) los justos resplandecerán (Y claro, antes no podían resplandecer porque, cada vez que se mira la iglesia, se ve doble ánimo, cizaña, doble mensaje. Se ven algunos buenos y otros pésimos. Y eso no atrae a nadie. Pero cuando Dios la limpie y los justos resplandezcan, las naciones van a venir porque van a ver, al fin, la gloria de Dios en la iglesia) como el sol en el reino de su padre. El que tiene oídos para oír, oiga.

(44) Además, (Aquí, en casi todas las Biblias, aparece un título, un subtítulo relacionado con la parábola del tesoro escondido, pero a mí me parece que esto debería ser, todavía, la continuación de lo anterior. Porque cuando uno dice ADEMÁS, es porque todavía no terminó de decir lo que venía diciendo) el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo.

Vimos que el que siembra la semilla, ¿Es quién? Cristo. Dijimos que la semilla son los hijos del reino. Dijimos que la cizaña son los hijos del malo. Dijimos que el enemigo es el diablo y que la siega es el fin del siglo. Mira ahora otra vez el verso 24. Allí dice que el reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró la buena semilla en su campo. Es decir que no salió a sembrar buena semilla en cualquier parte. La sembró en SU campo. Fíjese el verso 31: el reino de los cielos es semejante al grano de mostaza, que un hombre tomó y sembró en su campo; Mire el verso 41: Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles y recogerán de su…reino. Aquí cambió la palabra CAMPO por la palabra REINO. ¿Se ha dado cuenta? Estaba sembrando en su campo, pero después vino a recoger de su reino.

Les dije que reino no es solamente los súbditos, o sea: la iglesia, sino también la jurisdicción donde funciona el poder de Dios. Todas partes. Su jurisdicción. ¿Adónde funciona el nombre de Jesús? En todas partes. En Alemania, en China, en Japón, en el cielo, en la tierra y en el infierno. Toda rodilla se dobla. No hay otro nombre más alto. ¿Estoy en lo correcto? Entonces eso significa que usted es una parte del reino de Dios, pero no es TODO el reino de Dios. Hay miembros, en el reino de Dios, que no son redimidos: los ángeles. Son parte, son compañeros suyos, son ministradores para los herederos de salvación.

Dice que un hombre, Cristo, encontró un tesoro. Y que lo vio pero lo escondió. Por eso Cristo habla en parábolas. Interprételo. Cristo camina y comienza a percibir el verdadero propósito. Recuerde que Cristo fue ungido del Espíritu y nace y tiene que vivir como vive usted, y va madurando en las Escrituras. Comienza a reconocer que Dios tiene un propósito y que hay un tesoro, que son los hijos de Dios, reinando en su creación, en el planeta. Pero no puede divulgarlo, porque dice la Palabra que, si Satanás o cualquiera de los príncipes hubiera sabido que Cristo venía para hacer lo que hizo, nunca lo hubieran crucificado. Tenía que callárselo. Encontró una verdad, encontró un tesoro, encontró una revelación, pero no le pudo tirar las perlas a los cerdos. Tenía que guardarla. Y la esconde de nuevo. Es como si usted se encontrara un especial, un producto que es único en una tienda, pero no llevas encima el dinero para comprarlo. ¿Qué haría? Lo esconde, va y busca el dinero y se viene a comprarlo. ¡No me va a decir que nunca lo hizo!

Cristo encuentra una verdad, la esconde, comienza a hablar en parábolas para que los que son de Dios entiendan, pero los que no son de Dios, siempre salen confundidos. Los fariseos siempre se enojan, pero los sencillos siempre aprenden. Entonces está gozoso y entiende que hay un principio y que Dios quiere que sus hijos reinen, pero se acuerda que Satanás tenía derecho legal de la tierra, que el mayordomo del planeta es Adán. Adán tenía la mayordomía terrenal, pero en desobediencia le había entregado el título de la tierra a Satanás. Entonces, Cristo no podía hacer nada en cuanto a su revelación, porque no le pertenecía la tierra para hacerlo. Entonces, gozoso por lo que encuentra, la entierra de nuevo y, dice Hebreos 12, que por el gozo que había delante de Él fue hasta la cruz, y Filipenses nos dice que dejó toda reputación y que no escatimó ser igual a Dios y se redujo a semejanza a hombre y fue hasta la cruz y compró el campo y compró la tierra.

Por eso la tierra tiembla a media tarde, por eso se avergüenza el sol. Cuando su sangre toca este planeta, redime el título de la propiedad para entregárselo a los verdaderos hijos de Dios. El reino de Dios es ahora. Su ciudad, su provincia, su estado, su continente le pertenece.

Comentarios o consultas a tiempodevictoria@yahoo.com.ar

enero 1, 2015 Néstor Martínez