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Hablemos de Tradiciones

Durante muchos años congregamos en una iglesia donde las tradiciones tenían un peso específico que, en casos, andaba muy por encima de la propia palabra escrita. Y ni hablar de la revelada. Claro, que un extremo es el liberalismo donde todo vale y el otro extremo es aquel donde nada vale nada.

Creo que como en todas las cosas relacionadas con el evangelio, la Biblia tendrá la palabra justa y apartada de cualquier interpretación personal, privada y humana, que como todos sabemos, siempre están al servicio de intereses sectoriales o, incluso, hasta personales.

(Mateo 15: 1) = Entonces se acercaron a Jesús ciertos escribas y fariseos de Jerusalén, diciendo: (2) ¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de los ancianos? Porque no se lavan las manos cuando comen pan.

(3) Respondiendo él, les dijo: ¿Por qué también vosotros quebrantáis el mandamiento de Dios por vuestra tradición?

El diccionario de la Real Academia Española define tradición como la transmisión oral de costumbres, de instrucciones, de noticias, de doctrinas, de ritos y de todo lo que se te ocurra al respecto. Que se va haciendo de generación en generación, y se vuelve ya una práctica en las culturas.

Entonces es el momento de hacer una pregunta. ¿Son malas, por ese motivo, las tradiciones? Mira; si tu respuesta es sí, debería re-preguntarte cuán malas son. Si me respondes que no todas, mi re-pregunta sería hasta dónde está el límite.

Vamos a ver. Primera pregunta: ¿Jesús condenó todas las tradiciones? La respuesta es no. Jesús condenó las tradiciones que suplantaban la palabra de Dios, que se anteponían a ella. Para tener un equilibrio al respecto, entonces, dejemos que la Biblia nos enseñe.

La palabra griega que se traduce como tradición en el texto que leímos, es la palabra paradosis, y significa transmitir de una manera oral preceptos, enseñanzas, instrucciones o doctrinas. Si nosotros vemos la definición de la Real Academia Española con la palabra griega, veremos que hay una similitud muy clara.

Eso nos permite comprobar que es, efectivamente, ese el significado de tradición. Las tradiciones en los tiempos de Jesús, tenían en algunos casos, aspectos totalmente negativos. Vamos a seguir leyendo Mateo 15, y ahí veremos cuándo son malas las tradiciones.

Las tradiciones son malas cuando no sólo invalidan la palabra de Dios, sino que incluso se ponen por encima de ella. Que se les da más poder espiritual a ciertas prácticas, costumbres, instrucciones o enseñanzas, que a la mismísima palabra de Dios.

(Mateo 15: 1) = Entonces se acercaron a Jesús, ciertos escribas y fariseos (Que eran los religiosos de ese tiempo) de Jerusalén, diciendo: (2) ¿Por qué (Empiezan a cuestionar a Jesús) tus discípulos quebrantan la tradición de los ancianos? (¿Por qué violentan nuestras tradiciones? Estaban enojados.) Porque no se lavan las manos cuando comen pan.

Por elemental higiene, las personas nos lavamos las manos antes de comer, para no correr el riesgo de contaminarnos o contagiarnos de alguna enfermedad a través de una ingesta de alimentos. El problema con los fariseos y los religiosos, es que al rito o al acto de lavarse las manos, le atribuían poder espiritual. Poder de limpieza espiritual. Ellos se lavaban las manos, comían y se purificaban por dentro. Imagínate.

(3) Respondiendo él, les dijo: ¿Por qué también vosotros quebrantáis el mandamiento de Dios por vuestra tradición?

Fíjate que Él les responde a su pregunta con una pregunta igual. ¿Por qué ustedes también quebrantan los mandamientos de Dios por seguir sus tradiciones? ¿Están muy ofendidos porque sus tradiciones están siendo violentadas por mis discípulos?

Pues yo estoy muy molesto porque sus tradiciones están quebrantando el mandamiento de mi Padre. Ahora les voy a hacer una pregunta. ¿Habrá algo más poderoso que la palabra de Dios? A veces parecería que sí, las tradiciones.

(4) Porque Dios mandó diciendo: honra a tu padre y a tu madre; y el que maldiga al padre o a la madre, muera irremisiblemente. (Esto está en Éxodo 20:12. Es uno de los diez mandamientos de la ley. Pero ellos le habían cambiado el significado; le dieron otro significado. Lo torcieron).

(5) Pero vosotros decís: cualquiera que diga a su padre o a su madre: es mi ofrenda a Dios todo aquello con que pudiera ayudarte, (6) ya no ha de honrar a su padre o a su madre. Así habéis invalidado el mandamiento de Dios por vuestra tradición.

Estos eran de los que le daban más importancia a sus tradiciones, a sus creencias, que a la misma palabra de Dios. Y tenían más poder las tradiciones en las vidas de esos fariseos, que la mismísima palabra de Dios.

Porque la ley decía: debes honrar a tu padre y a tu madre. Pero ellos decían que no, que si tenías una ofrenda para dársela a Dios, pero veías a tus padres tener necesidades, igualmente debías traerle ese dinero al Señor, y dejar que Dios se encargara de cuidar a los padres.

O sea que el amor se expresa conforme al trato para con nuestros padres. Honrar a nuestros padres habla de amor y respeto, pero también de respaldo o apoyo económico cuando son ancianos y por cualquier causa lo necesitan.

Ellos habían torcido ese mandamiento, y pasó a convertirse en una tradición que respetaban a rajatabla. Y estaban ellos enojadísimos por esas razones tan superficiales. Y miren cómo los va a tratar Jesús en el texto siguiente.

(7) Hipócritas, (Ese era un término bien fuerte para la época), bien profetizó de vosotros Isaías, cuando dijo: (8) este pueblo de labios me honra; más su corazón está lejos de mí. (9) Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas, (Es decir: como algo que Dios hubiera ordenado), mandamientos de hombres.

(10) Y llamando a sí a la multitud, les dijo: oíd y entended. (Y este es el mismo mensaje que Jesús tiene hoy para todos nosotros)

(11) No lo que entra en la boca contamina al hombre; (Está hablando desde el punto de vista espiritual, de hecho; porque del higiénico sí. Porque aquí el asunto era espiritual.) Más lo que sale de la boca, eso contamina al hombre.

En otros evangelios dice que es lo que sale del corazón lo que contamina. Porque del corazón salen los malos pensamientos, los adulterios, los robos, los homicidios. ¡Eso es lo que contamina al hombre! Les dijo. No comer sin lavarse las manos.

(12) Entonces acercándose sus discípulos, le dijeron: ¿Sabes que los fariseos se ofendieron cuando oyeron esta palabra?

¿Sabes por qué se ofendieron? Porque entendieron lo que Jesús les estaba diciendo. ¡Claro que lo entendieron! Pero no quisieron cambiar. Eran legalistas recalcitrantes. Y da la casualidad que hoy se está dando mucho el mismo legalismo.

El legalismo es aquello que te dice que tal cosa es así y se acabó, aunque Dios jamás lo haya dicho. Porque está tan arraigado por la tradición que a muchos les parece mandamiento bíblico aunque no lo sea.

Hay una tendencia en el cristianismo de hoy, de paganizar todo. ¡Todo es pagano! Ven una luz roja en un recital de música cristiana y dicen: ¡No! ¡Ese es el ojo del diablo! Todo lo paganizan. ¡No compres esa crema dental porque trae un seis-seis-seis!

Ellos habían invalidado la palabra de Dios por sus tradiciones, fundamentadas en creencias que ellos mismos se habían inventado. Y convertían a esas tradiciones, en algo más poderoso que la propia palabra de Dios.

Pablo, en Colosenses 2:8,  nos advierte acerca de que no seamos engañados por tradiciones, y huecas sutilezas. Dice Colosenses 2:8: mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme los rudimentos del mundo, y no según Cristo.

Y aquí aparece otra vez la palabra tradiciones. Estos versículos nos muestran el lado negativo de las tradiciones. Pero hay una pregunta que surge aquí. ¿Absolutamente todas las tradiciones son malas en sí mismas? Bueno, eso es lo que vamos a analizar.

Debemos notar que la palabra paradosis, que se tradujo como tradición, en el Nuevo Testamento se usa solamente trece veces. Hay trece versículos que usan la palabra paradosis, que significa tradición. Pero en nuestra versión Reina-Valera, que es la que nosotros usamos y que lleva ese rótulo porque Reina y Valera son los apellidos de los traductores, nos encontramos que de esos trece, los autores tradujeron como tradición a solamente diez.

Eso ha sido motivo de mucha intriga entre los estudiosos. ¿Por qué en diez versículos pusieron la palabra tradición y en los restantes no? En esos diez versículos, la palabra tradiciones tenía que ver con reproches de Jesús hacia los religiosos por causa de invalidar la palabra de Dios por seguir tradiciones.

Pero en los otros tres versículos, que ahora vamos a ver, utilizaron otras palabras que son sinónimos, que están bien traducidos, pero la duda nuestra era el por qué no pusieron tradiciones, como en los otros.

(1 Corintios 11: 2) = Os alabo, hermanos, porque en todo os acordáis de mí, y retenéis las instrucciones tal como os las entregué. (Si vamos al original griego, nos vamos a encontrar que donde se ha traducido como instrucciones, la palabra es paradosis. Sin embargo, la pregunta es: ¿Por qué no pusieron tradiciones?)

Escucha; poner instrucciones está bien, la traducción no se aparta de la esencia, pero ¿Por qué no pusieron tradiciones? Porque una tradición, en todo caso, son instrucciones orales. Son costumbres orales. Son enseñanzas, son ritos que se van transmitiendo oralmente. O sea que está bien traducida, pero la pregunta es: ¿Por qué no pusieron tradiciones? ¿Es que habrá existido algún prejuicio de hacerlo? Efectivamente, lo había.

(2 Tesalonicenses 2: 15) = Así que, hermanos, estad firmes, y retened la doctrina que habéis aprendido, sea por palabra, o por carta nuestra.

La palabra que aquí se ha traducido como doctrina, es la palabra paradosis. Dos preguntas: ¿Está bien traducido poner doctrina? Sí, está bien traducido, pero: ¿Por qué no pusieron tradiciones, si ese es el término primario de traducción?

La intriga continuaba, así que tendríamos que examinar cuál fue la razón. Este versículo se debería leer así: Así que, hermanos, estad firmes, y retened las tradiciones que habéis aprendido, sea por palabra, o por carta nuestra.

Recuerden que en esos tiempos apostólicos no estaba terminado de escribirse el Nuevo Testamento. Entonces, ¿Cómo supones que transmitían las enseñanzas, las doctrinas y fundamentos de Cristo? ¿Por medio de qué? Vía oral. Y eso, es tradición.

(2 tesalonicenses 3: 6) = Pero os ordenamos, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que os apartéis de todo hermano que ande desordenadamente, y no según la enseñanza que recibisteis de nosotros.

Y como podrás suponer, aquí la palabra enseñanza, es la palabra paradosis. Su traducción más exacta, sería: no según las tradiciones que recibisteis de nosotros. Ahora bien; ¿Cuáles tradiciones? ¿Cuáles enseñanzas? ¿Cuáles instrucciones? ¿Cuál doctrina? La doctrina de Cristo.

Entonces la pregunta es esta: ¿Por qué esa variante en nuestra versión Reina-Valera? Es muy posible que algunos encuentren otras versiones que traigan bien traducidos esos textos como tradiciones porque las hay, están a disposición de todos.

¿Sabes cuál es la razón que la Reina-Valera las traduce así? Porque Reina-Valera eran del movimiento Protestante, y el movimiento Protestante surgió de su discordancia con Roma, con la Iglesia Católica, acerca de todas las tradiciones que ellos habían acumulado a través de los años y que invalidaban la palabra de Dios.

Entonces, cuando los reformadores se levantan rescatando las verdades de la Biblia, ellos dijeron: sola fe, sola gracia, sola escritura. Y sólo escritura significa que los cristianos del movimiento protestante, decimos que nuestra regla de conducta, de fe y moral, son las escrituras.

Yo soy de esa convicción. Yo no tengo por qué aceptar nada como regla de fe, que no venga en las escrituras. Hay muchas enseñanzas que no agreden la salvación, que no agreden las doctrinas básicas de la Biblia; que tienen que ver, básicamente, con la salvación, la redención, la deidad de Jesucristo, el Espíritu Santo, etc.

Todas esas doctrinas, tienen consenso mayoritario entre los cristianos. La mayoría de nosotros está de acuerdo con ellas. Pero hay un montón de enseñanzas que están por allí, que la Biblia no da instrucción, pero que ya forman parte de las tradiciones de la iglesia protestante.

Entonces, lo que sucedió con Reina-Valera, es que la palabra tradiciones les pegaba duro en sus mentes, porque la Iglesia Católica sigue manteniendo su posición respecto a que es la Escritura, más las tradiciones.

Si ustedes prestan atención cuando habla un sacerdote católico, verán que ellos se refieren mucho a la tradición de la iglesia. Para ellos, la tradición de la iglesia es igual, o equivale, a la palabra de Dios. El problema es que muchas de esas tradiciones, violentan la palabra de Dios.

Se anteponen a lo que dice la Biblia. Entonces, esas tradiciones ya se volvieron nocivas. Esta conclusión a la que se llegó. O mejor dicho: en base a esta discordancia que había, se ha concluido para los cristianos protestantes, de que todas las tradiciones son malas. Ese es un error.

Quiero poner algunos ejemplos de la Biblia al respecto. Les voy a preguntar una cosa. ¿Jesús, condenó las tradiciones? Sí. Sin embargo, ¿Ustedes sabían que guardó otras? ¡Esa se te chispoteó! Vamos a verlo. Vamos a comprobar y a probar, que no todas las tradiciones son necesariamente malas.

(Lucas 4: 16) = Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo (Que era el sábado), entró en la sinagoga. (¿Dónde entró? En la sinagoga) conforme a su costumbre, (Uno de los sinónimos de tradiciones, es costumbres) y se levantó a leer.

O sea que Jesús tenía por costumbre, por tradición, ir a la sinagoga y levantarse a leer en la sinagoga. No existe un solo mandato dado por Dios, para hacer sinagogas. Por más que los busquen, no existen. No hay una sola instrucción al respecto.

Entonces, por un lado vemos que Jesús no condenó el ir a una sinagoga. ¿Por qué? Porque no hay ninguna violencia en contra de la palabra de Dios, el ir a una sinagoga. ¿Dónde se originaron las sinagogas? Se originaron en el siglo sexto antes de Cristo, durante el exilio de Israel en Babilonia.

Y se juntaban los judíos en grupos y allí leían la palabra de Dios. Y le llamaban sinagoga. La palabra sinagoga, viene del hebreo bet-ha-heneset, que significa lugar de reunión. Significa asamblea. Jesús tenía por tradición, por costumbre, ir a una sinagoga.

Hoy también hay muchos cristianos que tienen como tradición, ir a templos. ¿Es antibíblico? Quizás no. ¿Es negativa esa tradición? Tal vez no. Lo que sí es negativo es lo que en muchos lugares como esos se dice y se enseña. Eso lo hace negativo, no la mera asistencia.

(Juan 10: 22) = Celebrábase en Jerusalén la fiesta de la dedicación. Era invierno. (La fiesta de la dedicación. Era una festividad que ellos hacían. Se reunían, y comían, y entraban al templo, se regocijaban, etc.)

(23) Y Jesús andaba en el templo por el pórtico de Salomón.

Esto es curioso, porque nos encontramos con que Jesús estaba participando de una fiesta de la cual la Biblia no dice absolutamente nada que debiera celebrarse. No era un mandamiento. No era como otras, por ejemplo la de los Tabernáculos.

Esta era una fiesta que databa del año 165 antes de Cristo. Cierto hombre malo un día profanó el templo de los judíos. Y se levantaron en armas un grupo de judíos, que contaba como uno de sus líderes a un tal Judas Macabeo. Y Judas Macabeo tomó las armas y entró e hizo guerra, y limpió y purificó el templo que Antíoco Epifanes, (Ese era el hombre) había profanado.

Ellos vencieron y, en recordatorio de esa limpieza que hicieron del templo, lo volvieron a dedicar a Dios, y allí nació esa Fiesta de la Dedicación. Y esta fiesta, se hizo una tradición dentro del judaísmo. Una costumbre. Y aquí estamos viendo que Jesús fue y participó de esa tradición, y no la rechazó.

¿Por qué? Porque no agredía la palabra de Dios. Sólo era una celebración. Ellos festejaban y se gozaban que habían limpiado el templo. Esta fiesta duraba ocho días según lo leemos en las Crónicas. Y comenzaba en lo que hoy sería nuestro mes de diciembre, en el día veinticinco. Y Jesús participó y no la rechazó, porque era una tradición.

Esto nos comprueba que no todas las celebraciones tradicionales son necesariamente malas. Esto nos lleva a una reflexión muy importante: que las tradiciones que no violentan la palabra de Dios, no necesariamente son malas. No deberían ser obligatorias, aunque tampoco prohibidas. Libertad.

Ahora; si una tradición violenta la palabra de Dios y trata de sustituirla, y además otorgarle poderes espirituales, entonces sí indefectiblemente Dios las rechaza. En los pueblos hay algunas costumbres que son satánicas, demoníacas, paganas y nocivas. Pero también hay otras que no son necesariamente malas y suelen ser combatidas juntamente con las otras por la iglesia.

Cierto es que hay tradiciones que no tienen nada de malo en sí mismas, pero también las hay que tienen implicaciones con los demonios, la astrología y cuestiones similares, allí sí nos encontramos con que una tradición está violentando la palabra de Dios.

La iglesia cristiana protestante, por llamarla de esa manera, tiene muchísimas tradiciones. Una de ella es la de llevar a cabo sus reuniones el día domingo. ¿Sabías que en el Nuevo Testamento no existe ni una línea o mandamiento respecto a que los cristianos deban reunirse los días domingos?

Lo que sucedió fue que Jesús resucitó en un día domingo. Entonces los cristianos, en recordatorio de la resurrección de Jesús, empezaron a reunirse los domingos. Hay algunos cristianos a los que les falta un poco de información, que aseguran que la reunión del domingo es de origen pagano.

Quiero decirte algo. Desde la caída de Adán y Eva hacia adelante, todo lo que surge es pagano. Porque allí fue donde se empezó a desvirtuar todo. Sin embargo, lo del domingo –pese a no ser de mandato divino- no es tampoco de origen pagano. Mira esto.

(1 Corintios 16: 2) = Cada primer día de la semana (¿Recuerdas cuál es el determinado como séptimo día en este tiempo? ¿El determinado como día de reposo? Correcto, el sábado. Por lo tanto, ¿Cuál vendría a ser el primer día de la semana bajo esa misma óptica? El domingo, obviamente.) cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas.

Esto significa que aquellos cristianos primitivos se reunían, ¿Cuándo? El domingo. Pero no hay mandamiento específico que digan: “tienen que reunirse el domingo”, sino una simple idea de un líder. Sin embargo, para unos es de origen pagano, mientras que para otros, no ir a la iglesia un domingo es el gran pecado. Cuando esto es solamente una antigua tradición de la iglesia cristiana.

¡No es un mandamiento de que debamos reunirnos el domingo! Yo he sido testigo, y eso que congregué en una iglesia medianamente abierta, no tan legalista, aunque sumamente tradicionalista, de personas que en épocas de crisis laborales, llegaba a rechazar trabajos que le imponían trabajar los días domingos, suponiendo que al hacerlo cometían un gran pecado. ¿Quién les enseñó eso?

¡Pero no, hermano! ¡A mí me enseñaron que debemos concurrir a la iglesia el domingo porque, de no hacerlo, estamos transgrediendo las leyes de Dios, que dicen que el domingo es el día del Señor! ¿Y tú te has creído eso, verdad? El día del Señor, son todos los días, no solamente uno. Y si quisieras tomar como día del Señor aquel en el que Él descansó, pues en ese caso sería un sábado, no un domingo.

Eso simplemente se ha hecho una tradición hasta llegar al hoy, donde una parte dice que eso es de origen pagano y deciden reunirse cualquier otro día, y los otros que sostienen que es el día del Señor. ¿Sabes qué? Ni lo uno ni lo otro, sólo una tradición que no es mala en sí misma, salvo que le otorgues carácter de mandamiento divino que no tiene.

Y no sólo eso, sino que incluso se ha llegado al extremo muy grave de otorgarles a esas reuniones exclusivas de los días domingos, poderes de sanación, liberación u otros milagros, por el simple hecho de ser realizados un día domingo. Esa es una total falacia.

Y se cuelan el mosquito y se tragan el camello. Le ponen énfasis a las cosas que son sin importancia, que no tienen ese poder. Pero los cristianos que se embarcan solamente en ese énfasis, lo único que hacen es irse a un extremo.

Y de ese modo le están otorgando un desmesurado poder a esos: “ponte esta ropa”, “no te pongas aquello”, “no hagas esto”, “debes hacer aquello” y todos esos no toques, no gustes y no pruebes que son, en suma, simples mandamientos de hombres.

Y dice Pablo que no tienen poder alguno en contra de los apetitos de la carne. Así se confunde lo que es la esencia del cristianismo con ciertas tradiciones. Que algunas, como quedó dicho, tal vez no sean malas en sí mismas, pero que se convierten en muy malas cuando se quieren imponer como mandamientos de Dios.

Tengo otro ejemplo del cual ya han hablado otros hermanos: el orden de culto. Esa es una pregunta constante dentro de los ambientes eclesiásticos de las diferentes denominaciones. ¿Cómo debe ser el orden de culto en una iglesia?

Algunos tienen por costumbre o tradición, al principio, leer un salmo. Otros comienzan directamente con la alabanza, sin preámbulo alguno. La pregunta, es: ¿Qué enseña la Biblia al respecto? Absolutamente nada. No dice nada al respecto.

¿Y eso es un problema? Todavía no. El problema se va a dar, seguro, cuando el que se congrega en una iglesia donde se lee el salmo, venga a otra que arranca directamente con la alabanza y, con cara de pocos amigos, se confronte con algunos hermanos preguntando por qué razón no se lee el salmo, como se debe hacer. ¿Cómo “se debe” hacer? ¿Quién dijo eso? La tradición, no la Biblia.

Porque la gran verdad no siempre enseñada es que la Biblia no dice nada acerca de algo llamado “el culto”. Entonces por allí saltan algunos hermanitos diciendo que han decidido hacer un servicio, un culto, verdaderamente cristiano. ¿Ah, sí? ¿Y se puede saber cómo es? ¿Dónde está escrito?

Yo siempre me pregunto qué pasaría en una iglesia tipo si un domingo el pastor sube a la plataforma y directamente, sin ninguna preparación previa de nada, comienza a leer un texto y dice que ese será su predicación. ¿No te parece que habrá gente que se desmaye porque no hay alabanza ni adoración previa? Está bueno eso, pero: ¿Dónde dice que debemos hacerlo así? Son tradiciones.

Tradiciones que, en la mayoría de los casos, responden mucho más al gusto de los pastores del lugar que a un orden establecido por estudios espirituales al respecto. Si el pastor es músico, puedo asegurarte que la predicación va a tardar un buen rato en llegar. Y no está ni malo ni bueno que se haga o no se haga a así. Lo que no se debe hacer es criticar o criticarse por ello.

Yo pregunto, conforme al contexto de lo que venimos hablando: ¿En qué se viola la palabra de Dios si aquí se empieza cantando, allá leyendo un salmo y más allá directamente predicando? ¿Dónde está ese tremendo pecado que algunos quieren encontrar?

Después tenemos el clásico, tradicional, antiguo y muy publicitado ejemplo de la llamada Escuela Dominical. Esa es una tradición arraigada en la iglesia cristiana, de la reforma para acá. Se originó con Juan Calvino.

Porque él era un sacerdote católico que entró en la reforma protestante. Entonces él sabía que la grey católica no recibía ninguna enseñanza especial, tal como todavía sucede allí. Y él dijo que no, que había que enseñarle a la gente más de lo usual. Así empezó ¡Fui maestro de Escuela Dominical!

Calvino, asimismo, fue el primero que organizó en una iglesia un coro de niños. Pero a él se le debe la creación, puesta en marcha e instauración de las escuelas dominicales o escuelas bíblicas. Pregunto: las congregaciones que no tienen esa actividad, ¿Estarán violentando la palabra de Dios?

Los que guardan por tradición la escuela Dominical, pero le dan una absoluta prioridad dando a entender que si no se dicta se comete pecado, están en transgresión, porque están poniendo una tradición de la iglesia protestante por encima de la palabra de Dios.

Otro ejemplo muy singular que seguramente hará sonreír a más de uno, es el de la celebración de la Navidad. ¿Qué es la Navidad? La palabra Navidad, viene del latín natividad, y significa nacimiento. Cuando oímos el significado nacimiento, las mentes de algunos van a la representación de esa figura de San José y la virgen María, el niñito Jesús; el burrito, la vaquita, el angelito y los pastores.

Entonces decimos: ¡Ah, ese es el nacimiento! ¿Eso será la Navidad? No. Nacimiento se refiere al nacimiento ¿De quién? De Jesús. Navidad, que nos habla del nacimiento de Jesús, nos habla de Cristo, es decir, de la encarnación del Hijo de Dios.

Nos habla dela humillación del Hijo de Dios y del amor mostrado por Dios el Padre para con todos nosotros. Eso significa Navidad, esa es la esencia de la Navidad. Y hay algunos que dicen que la celebración navideña es de origen pagano.

¿De verdad crees eso? Sí, porque Jesús no nació el 25 de diciembre. Ese día se celebraba el día del dios sol, allá en los antepasados en Europa. De acuerdo, pero fíjate esto. Si el día de Halloween, por la noche, nosotros los cristianos nos reunimos, ¿Deberá considerarse esa reunión como una reunión de brujas?

Es el mismo razonamiento. Yo sé que Jesús no nació el 25 de diciembre, pero si me reúno ese día por amor a mis familiares incrédulos que creen que fue así, estoy siguiendo una tradición no bíblica, pero con una intención final que sí es bíblica: amor incondicional por el prójimo.

Creo que por allí se tuerce el sentido de las cosas. Fíjate el asunto del diezmo. ¿Sabías que el diezmo se practicaba muchísimo antes de Abraham? Muchísimo antes de la ley. No sólo eso; el diezmo era una práctica que algunos pueblos paganos hacían.

Ellos daban su diezmo a las deidades, a los dioses. Los fenicios, los asirios, entre otros. Entonces, cuando Dios llama a un caldeo llamado Abram, todavía así, sin hache al medio, en un momento dado Abram tiene una victoria en una batalla, y va y le entrega los diezmos a Dios.

¿Habrá rechazado Dios los diezmos de Abram? No. ¿Qué quiero demostrar con esto? Que los diezmos, si vamos a tomarlo tal como lo sabemos, tendrían entonces origen pagano. Ahora pregunto: Por el simple hecho de haber nacido esto como ofrenda dada a dioses paganos, será motivo suficiente para que nosotros no se lo demos al Dios verdadero?

Esa sería una definición necia, falta de sabiduría. Porque la palabra es más que clara cuando habla de dar. Y no especifica cuando sí o cuando no. Y no es lo único, ¿Han oído de la gracia de Dios? Nosotros somos perdonados ¿Por qué? Por gracia.

¿Saben que el concepto de gracia tiene su origen dentro del imperio romano? Los césares decían: “Vamos a hacer la bondad del César. El César es bondadoso, y de gracia va a perdonar a algunos condenados a muerte”.

O sea que él elegía a los que él quería salvar y decía: por la bondad del César, por su gracia, son absueltos y salvos de ser ejecutados. Y si alguno le quería explicar al César que el condenado era culpable, el emperador hacía valer su jerarquía y simplemente decía que a él se le ocurría salvarlo por bondad y gracia y así era.

O sea que a todas luces vemos que era un favor que el emperador le hacía a ese condenado. Un favor inmerecido para el culpable. Entonces, cuando viene Cristo al mundo, el concepto de dar como regalo la salvación por la fe ya estaba desde Abraham.

Creyó Abraham a Dios y fue justificado, dice la palabra. Lo que hace Pablo y lo inscribe en su carta a los Romanos y en todo el Nuevo Testamento es establecer el concepto de la gracia, y él adapta ese concepto romano de la gracia. Eso puede estudiarse sin riesgo de herejía.

Pablo toma la palabra charis, que es gracia, para explicarles lo que es la Gracia de Dios. Todos somos culpables, todos merecemos la muerte, la pena de muerte, pero por gracia somos salvos por medio de la fe.

Ahora bien; para los que se quieren poner recalcitrantes diciendo que eso es pagano, mucho me temo que deberán decidir no recibir a la gracia, porque su origen y su concepto, es de origen pagano. El hecho de que una bondad del César haya aplicado la gracia, y el Señor tomó ese concepto, y Pablo lo aplicó de esa manera, ¿Eso hace que la gracia sea pagana? ¡Por el amor de Dios!

Y allí es donde algunos cristianos patinan bien feo, porque todo lo paganizan, y ese es un error gravísimo. Otra: ¿Sabías que la circuncisión también era practicada antes de que Dios se lo dijera a Abraham? Los pueblos paganos practicaban la circuncisión.

Dios tomó como señal del pacto esa práctica y le dijo a Abraham: circuncidarás. Y a él lo circuncidaron. Pero resulta ser que ya era una práctica que ya hacían los pueblos paganos. ¿Y entonces qué? ¿Acaso se paganizó Dios?

Ahora escúchame bien, porque esta enseñanza tiene tremendo riesgo si no se equilibra bien. Porque seguramente van a salir algunos a decir que se puede cristianizar todo. ¡Ni se te ocurra! ¿Cómo vas a cristianizar una práctica de brujería?

No se puede, son dos cosas totalmente diferentes. Estamos hablando de tradiciones que no son en sí malas, pero que a la larga, se anteponen a la palabra de Dios y resultan para mal. Porque se le dan más poder de redención a las tradiciones, prácticas, costumbres, creencias o rituales que a la palabra de Dios. Eso es lo que la Biblia condena.

Ahora te hago una pregunta: ¿En qué se viola la palabra de Dios si algunos cristianos celebran la Navidad? Si algunos de ustedes, el 24 de diciembre a la noche se junta con la familia y se come una buena comida, sin atragantarse ni emborracharse, ¿Estará violentando la palabra de Dios en algo?

Usted ya sabe que Jesús no nació el 25 de diciembre, efectivamente, no nació en esa fecha, pero: ¿Cuál será la diferencia entre esa fecha y otra que sea la real y genuina? ¿Cuál es la diferencia? ¿Es que será más santo un día que otro? ¿Tendrá más poder espiritual un lunes que un domingo, o viceversa?

Si tú tienes el verdadero sentido de la Navidad y te reúnes, ¿Dónde está la violación de los principios de Dios? Claro que el mundo tiene un concepto bien diferente de la Navidad, pero tú no eres del mundo. He oído a gente con una vida espantosa en pecado y excesos, hablar loas de la Navidad. Y eso me ha llevado a pensar: ¿Qué piensa esa persona de la Navidad?

¿Cuál será el concepto que tendrá ese personaje de lo que es la Navidad? Indudablemente que para él y muchos otros más, la Navidad es reunirse, juntarse, celebrar a full. No interesa lo que hagas al instante siguiente, pero en Navidad reúnete y celebra.

Ahora bien; el hecho de que esa clase de gente tuerza el sentido de la Navidad, no la convierte en pagana. Ya sucedió eso con la danza. La danza nació en la iglesia, pero luego vino el diablo y la pervirtió, la sensualizó y la sexualizó, entonces la iglesia comenzó a decir que la danza era pecado.

Lo cierto es que no hay registro de por qué Navidad es celebrada el 25 de diciembre. Obvio que esa no es la fecha. Obvio que alguien la implantó para contrarrestar al solsticio. Pero lo hizo del mismo modo que algunos cristianos se juntan a orar en Halloween para contrarrestar el festival satánico. Y después se transformó en una tradición. Lo mismo que la celebración de Semana Santa.

¿En qué violenta la palabra de Dios celebrar el jueves y viernes santo, sábado de gloria y domingo de resurrección? ¿Pero es que fue así? No lo sé, pero no le hace. ¿No es lo mismo ese jueves que otro, aquel viernes que otro o ese domingo que otro cualquiera? ¡Es una tradición! Cierto, pero no anula la verdad bíblica. Apenas la sobre enfatiza en lo que no es de fondo.

Ahora vamos a la inversa. Si yo no observo ni celebro la Semana Santa, ¿Qué? ¿Violento la palabra de Dios por no hacerlo? ¡No! Porque la Biblia no nos enseña a guardar la Semana Santa, como tampoco nos dice que no debamos hacerlo.

Lo mismo sucede con la Navidad. Con el nacimiento de Jesús. Es el mismo principio. Entonces, esa tendencia de paganizar todo no es lo más indicado. Te doy otro ejemplo: ¿Qué tendrían que hacer los cristianos que tienen un nombre de origen pagano?

¿Qué haremos con las cristianas que se llaman María en argentina o Guadalupe en México, por ejemplo? ¿O los varones que como yo, pueden llamarse Antonio, por el señor ese, todo vestido de color marrón, originario de la italiana Padua?

¿Acaso tendremos que cambiarnos el nombre? ¿Tú sabías que hay cristianos que se lo han cambiado y han tenido cien problemas legales por ello? Es simple. Oras, cortas toda ligadura de tu nombre con la idolatría o la brujería y se acabó, libre eres. ¿Lo crees? ¡Funciona! ¿No lo crees? Te aguantas.

Está bueno elegir nombres bíblicos para los niños cristianos, es cierto, pero… ¿Saúl? ¿Salomón? ¿Mara? ¿Estás seguro? ¿Le pondrías a tu niñita María Magdalena? ¡Sí! ¡Se lo han puesto! También tienen que orar cortando, créemelo.

Y algunos nombres son habituales en Latinoamérica, pero no siempre en los Estados Unidos. Es normal que en pueblos de habla hispana la gente bautice a sus niños varones con el nombre de Jesús, pero es muy difícil hallar norteamericanos cristianos llamar a sus hijos con ese nombre.

Algo parecido sucede con las bodas. ¡No quiero una boda como la de los católicos, eso es pagano! ¿Ah, sí, eh? ¿Y cómo es una boda cristiana? – Pues… ¡Como está escrito! ¿Ah, sí? ¿Y dónde está escrito lo que tú dices que está escrito? No lo busques, no hay nada. Pura tradición. ¿Mala? Si no violenta la palabra de Dios, no.

Otro punto dentro de la continua paganización de las cosas: los siete días de la semana. Hace miles de años atrás, los siete días de la semana fueron dedicados a siete dioses diferentes. Pero a esos siete días de la semana se le pusieron nombres en honor de astros que están en el universo, pero con una connotación netamente de astrología.

El lunes, fue instituido en honor a la Luna. Ya ves que dicen que la Luna nos produce influencia. Que de acuerdo a cómo se mueve es cómo te irá a ti esta semana, este mes, este año. El martes, en honor a Marte, el miércoles a Mercurio; el jueves a Júpiter, el viernes a Venus, el sábado a Saturno.

¿Será que si naciste un día lunes has sido dedicado a la Luna? ¿Vas a inventar tus propios días? ¿Recuerdas cuando a Jesús le preguntaron si era lícito pagar impuestos? ¿Qué hizo Él? Dijo que le dieran una moneda. La agarró y preguntó de quién era esa imagen que tenía la moneda. Le respondieron que del César.

¿Y qué dijo Él? Pues que le dieran al César lo que era del César y a Dios lo que era de Dios. ¿Condenó la moneda porque tenía la imagen de un dios falso que era el César? No. Si eres tan delicado con estas cosas, ¿Dejarás de cobrar tu salario porque los billetes de la moneda que sean, traen imágenes a veces paganas o de grandes pecadores de la historia?

Y no sólo eso, cuando después de pelearte un buen rato con tu esposa decides al fin traer una ofrenda a la iglesia, ¿Desechas los billetes paganos o le traes a Dios los mismos billetes con esas imágenes feas y paganas?

La gran pregunta que nos surge luego de examinar breve y casi superficialmente todas esas cosas, es: ¿Cómo tenemos que ubicarnos, entonces, para comportarnos como Dios verdaderamente quiere? Es fácil, la Biblia trae las respuestas necesarias.

(Romanos 14: 1) = Recibid al débil en la fe, (¿Qué es un débil en la fe? Es alguien que sus convicciones, respecto a lo secundario, no son muy sólidas. No para lo esencial, sino para lo secundario. Aquí él trata el asunto de la comida, pero es un principio que se puede aplicar a todo.) pero no para contender sobre opiniones.

(2) Porque uno cree que se ha de comer de todo; otro, que es débil, come legumbres.

(3) El que come, (O sea: el que tiene la libertad de comer lo que quiera) no menosprecie al que no come, y el que no come, no juzgue al que come; porque Dios le ha recibido.

Es decir que este tipo de cristianos son los que le atribuyen a la comida poderes espirituales sobre enfatizados. Ciertamente, hay alimentos que nos hacen daño, pero otros deciden cuidar al templo del Espíritu Santo comiendo solamente verduras. Y no está mal. Lo que sí puede estarlo es criticar ácidamente lo que el otro hace. Y no se me ocurre a mí, está escrito aquí.

Pero cuando se trata de comida y se critica lo de la comida chatarra y todo eso que hoy, incluso, es una moda, hasta se llega a decir que si tú destruyes el templo del Espíritu Santo, el Señor te destruirá a ti. Pero resulta ser que cuando dice eso, no se refiere a la comida, se refiere a la fornicación.

Este tipo de cristianos tiene su propia convicción, lo cual es absolutamente legítimo y no está mal en lo más mínimo. Salvo que traten de imponérsela a los demás, que es lo que mayoritariamente hacen. Entonces dicen: no comas, no bebas, no disfrutes, no te pongas, no te pintes, etc.

Escucha: la Biblia dice que todo lo que Dios creó, es limpio y es bueno si se toma con acción de gracias. Y Pablo le dice a Timoteo que por la oración es santificado todo. Dice Pablo a los romanos: yo confío y sé que nada es inmundo en sí mismo, pero para el que piensa que lo es, para él lo es. Entonces, ¿Cómo manejar esta situación? Muy sencillo. Si para ti algo es pagano, tú no lo hagas y punto. Estarás bien con lo que tú has entendido. Pero no trates de forzar a nadie.

(5) Uno hace diferencia entre día y día; otro juzga iguales todos los días. Cada uno esté plenamente convencido en su propia mente.

(6) El que hace caso del día, lo hace para el Señor; y el que no hace caso del día, para el Señor no lo hace. El que come, para el Señor come, porque da gracias a Dios; y el que no come, para el Señor no come, y da gracias a Dios.

(1 Corintios 10: 23) = Todo me es lícito, pero no todo conviene; (¿Pero entonces puedo comer carne de cerdo o morcilla? ¡Claro, pero no todos los días, a menos que tengas un hígado de oso! Te es lícito, pero no del todo conveniente.) todo me es lícito, pero no todo edifica. (¿Puedo ir a un estadio a ver fútbol de vez en cuando? Claro que puedes, siempre y cuando no hagas idolatría. Te es lícito, pero no te edifica demasiado. – ¡Ah, no, hermano! ¡Yo allí no voy ni atado! Me parece bien, no vayas. ¡Pero es que a mí me gusta ir cada tanto! Pues ve cada tanto, eres libre en Cristo.)

(Verso 25) = De todo lo que se vende en la carnicería, comed, sin preguntar nada por motivos de conciencia; (26) porque del Señor es la tierra y su plenitud.

(27) Si algún incrédulo os invita, y queréis ir, (Fíjate como lo deja a nuestro libre albedrío) de todo lo que se os ponga delante, comed, sin preguntar nada por motivos de conciencia.

(28) Más si alguien os dijere: esto fue sacrificado a los ídolos, no lo comáis, por causa de aquel que lo declaró, y por motivos de conciencia; porque del Señor es la tierra y su plenitud.

(29) La conciencia, digo, no la tuya, sino la del otro. Pues ¿Por qué se ha de juzgar mi libertad por la conciencia de otro?

(30) Y si yo con agradecimiento participo, ¿Por qué he de ser censurado por aquello de que doy gracias?

(31) Sí, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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junio 3, 2015 Néstor Martínez