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Gérmenes del Cambio

Alguna vez usted se ha puesto a pensar que cuando Abraham salió de Ur de Caldea, no era el único que iba por ese camino? Era una ruta muy transitada. Iban cientos, miles quizás, pero el único que tenía destino preciso, visión eterna, mandato concreto, era Abraham. ¿Sabe por qué? Porque era en el único que había un germen llamado “fe”. Bueno; la Biblia es un libro cualquiera para muchos, pero no para el que tiene el Espíritu Santo, porque el que está lleno del Espíritu de Dios, tiene el mismo germen que tenía Abraham, y por lo tanto, tiene el mismo destino, la misma visión, el mismo mandato y, naturalmente, la misma promesa y la misma corona de gloria. Esos gérmenes, son los que en definitiva, le abren la puerta a usted a la dimensión de la verdadera palabra de Dios.

Le ilustro: si quiere reiterar su pacto, el germen está en Esdras; si desea saber como sobrellevar tiempos de transición, el germen está en Nehemías; si necesita tener bases para convivir con Babilonia sin contaminarse, el referente es Daniel; si su interés pasa por saber como se puede ejercer gobierno divino, el germen es José; José de Egipto, se entiende; ahora si lo que quiere, en cambio, es conocer el modo de traspasar de lo antiguo a lo nuevo de Dios, ese germen está en Éxodo. Y allí vamos a estar hoy: en Los gérmenes del cambio.

Pero vamos a ponernos de acuerdo en algo: la Iglesia tiene que andar de acuerdo con los tiempos. Si usted sale de Río de Janeiro, en avión, en pleno enero o febrero, con treinta y cinco grados, vestido con bermudas y musculosa, y dos horas más tarde, que es lo que tarda el vuelo, aterriza en Atlanta, Estados Unidos de América, se queda petrificado de frío con esa vestimenta. Va a tener que cambiar de prendas en pleno vuelo, antes de llegar. No después, ¿Entiende? A veces, la iglesia se resiste a ese cambio; sobre todo cuando aún nadie ha podido ver el futuro cambio de clima. Entonces allí es cuando se ve impotente, inútil y, si se baja con cinco bajo cero de bermudas y musculosa, puede verse hasta ridícula.

La iglesia, – recuerde -, es una escuela donde se prepara la gente para ser standard en la sociedad. Si usted no trabaja, por ejemplo, no puede impartir ningún standard. Porque “vagos”, ya sobran por allí. Si usted quiere liderar para excelencia, tiene que partir de la base de la excelencia de la iglesia. Si no la tiene, no puede impartir excelencia. La iglesia que Cristo va a venir a buscar, no es una iglesia de “vagos” o teóricos; la vida será suministrada por la vida, no por la información o la cultura.

En el libro del Éxodo, en los 51 versículos que conforman el capítulo 12, hay encerrados doce puntos, doce estaciones, doce principios, doce gérmenes que motorizan, dan vida y activan este duro, progresivo y delicado proceso de salir del esquema del viejo Egipto y penetrar en el siglo veintiuno a la tierra de leche y de miel que tenemos prometida para los tiempos finales. ¿Los vemos?

Pero tenga cuidado; vamos a tener que elevarnos por encima de la revelación angosta de la salvación y entrar en un lugar especial. Salir de un lugar donde no conoce a Dios – Aunque usted crea en Él y hasta le crea a Él -, y entrar a uno donde sí lo conoce. No basta con salir, hay que entrar. Muchos salieron, pero sólo dos entraron. Entienda que Josué y Caleb, son dos hombres en la lectura antigua y literal, pero son dos mentalidades en el tiempo presente. Salga de la historia, por favor. Hay una mentalidad que sale y otra que se muere en el desierto.

UN CAMBIO SIEMPRE OCURRE EN MEDIO DE UNA CRISIS

Éxodo 12: 29-30)= Y aconteció que a la medianoche Jehová hirió a todo primogénito en la tierra de Egipto, desde el primogénito de Faraón que se sentaba sobre su trono, hasta el primogénito del cautivo que estaba en la cárcel, y todo primogénito de los animales.

Y se levantó aquella noche Faraón, él y todos sus siervos, y todos los egipcios; y hubo un gran clamor en Egipto, porque no había casa donde no hubiese un muerto.

Primero: medianoche, en la Biblia, no es un tiempo cronológico; es un tiempo donde algo está por morir y algo está por nacer. Es la hora más oscura del día; la hora de la crisis. Pero al mismo tiempo, la hora en que nace el nuevo día. Es el día del gran clamor del antiguo sistema, porque el poder productivo de ese sistema (Eso es el primogénito), acaba de morir.

Ese primogénito, dio un sistema que alguna vez fue bueno, pero que ahora ya no tiene poder reproductivo. El clamor obedece a que la religión ha perdido su reproducción, pero es un nuevo día para el que oyó la voz profética. Levántate y resplandece, dice la Palabra. ¿Cuándo? Cuando las tinieblas cubren la tierra. Allí es donde la iglesia funciona mejor; no es el momento de irse al cielo. Cuando el clamor nos anuncia que la religión se vuelve insuficiente, es tiempo del cambio.

UN CAMBIO TIENE LA DIRECCION DE UNA VOZ PROFETICA Y APOSTOLICA

(Éxodo 12: 1)= Habló Jehová a Moisés y Aarón, (Allí está el ministerio profético y apostólico. No le habló ni al pueblo ni a los líderes de las tribus. No le habló a los padres de las familias ni a los ancianos experimentados. Le habló a dos hombres, sólo a dos, y eso movió a toda una nación.)

No hay mover de Dios que no tenga la cara de un hombre. Si usted reconoce esa voz, bárbaro; pero si no es así, se queda preso en Egipto. Necesitamos tener un mensaje que nos dirija a través del desierto. No se trata de dones, se trata de reforma. Un don no le cambia la mentalidad a un hombre. Un mensaje apostólico destapa las orejas de un pueblo sordo.

Hoy, hay multitud de voces. Usted debe discernir. Si no lo hace, se pierde en el desierto. ¿A quien se parece su oración? ¿Qué vocabulario identifica su mensaje? ¿Cuál es la cultura de su iglesia? ¿Cuál es el Cristo que está forjando? ¿De donde saca los principios que aplica cuando dirige su iglesia? Esos principios vienen de sus verdaderos padres espirituales, aunque usted no los conozca. Padre no es el que engendra; padre es el que cría. Padre no es el que le trae a usted el evangelio; padre es el que lo lleva caminando dentro de él en los momentos más difíciles.

Necesitamos un Moisés, un patrón, un mensaje. Un mensaje que puede ser vestido y revestido de cien formas, pero que mantenga en claro un objetivo: salir, andar y entrar.

EL CAMBIO NO ES CONTINUIDAD: ES UN NUEVO COMIENZO

(Éxodo 12: 2)= Este mes os será principio de los meses; para vosotros será este el primero de los meses del año.

¿Usted se imagina que un día del mes de julio o agosto, que aquí en Argentina son bieeen helados, llegue Dios y diga: “Bueno… Ahora vamos a empezar de nuevo… Hoy es primero de enero, estamos..?” ¿Se imagina los alaridos y los aullidos de incomprensión, indignación y descontento por tamaña sorpresa? ¡Pero Señor! ¡No puede ser! ¡Mira que frío que hace! ¿Cómo va a ser primero de enero? Entonces Dios dice: “No me importa qué día es para ti; yo lo cambio AHORA.”

El cambio, la reforma, es un nuevo comienzo. No puede usted agregar nombres, datos o información a su vieja agenda. ¡Tiene que abrir una agenda nueva! No puede aggiornar su vetusto ministerio; tiene que inaugurar uno nuevo.

Egipto, Asiria o Babilonia edificaban con ladrillos. Usted no puede copiar eso. Su edificación no es con ladrillos porque los ladrillos se fabrican con moldes standard. Dios le ordena a usted que, antes de edificar, fabrique piedra por piedra. La belleza de la edificación de Dios consiste en que, como no se usan moldes, cada piedra de su casa es única, diferente, distinta, original y tiene vida propia. Se le pide ropa, no uniformidad de ropa. Porque cuando la gente ve gran variedad de ropa, se atreve y entra; pero cuando ve uniformidad, piensa que el cupo ya está completo y pasa de largo.

Un nuevo comienzo no tiene en cuenta títulos, posiciones o prestigios. ¡Pero pastor…! ¡Yo llevo veinte años en esto..! No me interesa. Siéntese, aprenda un rato y después salga en una nueva dimensión. Es la única manera en que podrá ser de utilidad y no de estorbo.

¡Ya está! ¡Cambié! Silencio; usted recién ha empezado. La prioridad ya no es su ministerio; la prioridad es Dios. De Él depende usted, no de su entorno. Toda su vida tiene que ser agendaza y controlada por Dios. Son muy pocos los que hacen eso. La mayoría quiere meter a Dios en sus vidas. No funciona. Él no cabe ni en su vida ni en ninguna otra. ¡Es Dios! ¿Nadie se lo dijo?

Cuando comenzó a llover el maná, el primer problema lo tuvieron las mujeres. ¿Qué hacemos con esto? – Dijeron -, ¿Cómo lo cocinamos? ¿Va hervido, al horno o a la parrilla? Eso mismo pasa hoy con los nuevos mensajes. Por eso los rechazan. Todo tiene renovación. No es gatopardismo; cambiar de un modo tal que no cambie nada. El cambio arranca desde cero; ¡No hay experiencia que valga! ¡El que manda es Dios!

UN CAMBIO NECESITA ENTENDIMIENTO DE SACRIFICIO

(Éxodo 12: 3)= Hablad a toda la congregación de Israel, diciendo: en el diez de este mes tómese cada uno un cordero según las familias de los padres, un cordero por familia.

Más si una familia fuere tan pequeña que no baste para comer el cordero, entonces él y su vecino inmediato a su casa tomarán uno según el número de las personas; conforme al comer de cada hombre, haréis la cuenta sobre el cordero.

(Verso 6)= Y lo guardaréis hasta el día catorce de este mes, y lo inmolará toda la congregación del pueblo de Israel entre las dos tardes.

Está muy claro. En un cambio profundo, todos tienen que sacrificar algo al mismo tiempo. “Es que… en mi iglesia…Dios está haciendo otra cosa, entiende? “. “Es que nosotros estamos… en otra onda, en otro sentir…” No. Eso es religión. Entiéndalo. El sacrificio es parejo, repartido y simultáneo.

Otra: hay un tiempo para sacrificar, no es cualquier día. “Es que…todavía no estamos preparados…le estamos dando tiempo al tiempo…estamos observando…” ¡Cuidado! Cuando Dios dice YA, si usted se queda observando, no sale, eh? No puede sacrificar solamente el pastor, su familia y tres o cuatro de los que lo rodean. Toda la congregación tiene que inmolar el cordero.

Un cambio implica desprendimiento. Una reforma trae dolor. Una transición acarrea pena. Si usted no siente nada de esto, usted no está cambiando; está tratando de adaptar sus ideas, sus tesis, sus doctrinas, a ese cambio. No funciona así. Usted va a tener problemas, eso es seguro; Satanás se encarga de arrimárselos. Si no lo hace, es porque lo suyo no le molesta para nada.

Hay un tiempo preciso: Ente las dos tardes. Ni de día ni de noche. Esto implica confusión. No se preocupe; todo cambio trae confusión, crisis, lo vivimos. “Ah, hermano… estoy esperando tener paz…” ¡Basta! ¡Lo que usted está esperando es que Dios le confirme mil veces lo que ya dejó escrito en la Biblia! Oiga: no la va a hacer, ¿Estamos?

EL CAMBIO ES PEREGRINAJE E INCLUYE URGENCIA

(Éxodo 12: 11)= Y lo comeréis así: ceñidos vuestros lomos, vuestro calzado en vuestros pies, y vuestro bordón en vuestra mano; y lo comeréis apresuradamente; es la pascua de Jehová.

Comer vestidos, apresuradamente, denota urgencia. Cuando José recibe el sueño que le ordena salir con el niño a Egipto, el mensaje es confuso. ¿Cómo va a llevar al niño justo al sitio más peligroso? Era sólo un sueño. Obedeció igual. Si no obedecían, morían el niño, él y toda la llamada “Sagrada Familia”, ¿Se da cuenta?

Ceñir los lomos, era levantar las faldas. Porque los hombres usaban faldas muy largas y, si no se las levantaban, no tenían libertad de movimientos para correr. El Nuevo Testamento habla de ceñir los lomos del entendimiento. Esto implica que todo lo que estorbe, sea lo que sea, deberá ser dejado de lado si es que va a cambiar de lugar. Egipto tenía una mentalidad vieja y clamaba angustiado. Israel tenía una nueva mentalidad y se movía.

EL CAMBIO EXIGE PUREZA PERSONAL

(Éxodo 12: 15)= Siete días comeréis panes sin levadura; y así el primer día haréis que no haya levadura en vuestras cosas; porque cualquiera que comiere leudado desde el primer día hasta el séptimo, será cortado de Israel.

(Verso 17)= Y guardaréis la fiesta de los panes sin levadura, porque en este mismo día saqué vuestras huestes de la tierra de Egipto; por tanto, guardaréis este mandamiento en vuestras generaciones por costumbre perpetua.

(Verso 19)= Por siete días no se hallará levadura en vuestras casas; porque cualquiera que comiere leudado, así extranjero como natural del país, será cortado de la congregación de Israel.

Dios permite cualquier equivocación externa, pero juzga fuertemente a los corazones incorrectos. Pureza interna en la casa. Somos la casa de Dios. ¿Cómo se sabía, en una sinagoga, si el que entraba formaba parte del pacto o era un extraño o extranjero? Por la marca; la circuncisión. Había que mostrar, sin escapatoria. Por eso dejaban a las mujeres afuera. Con ellas no había modo. Hoy, bajo otro pacto, cuando usted llega a su templo, el que le recibe no es el portero; es el Espíritu Santo; Él sabe muy bien si usted está circunciso o incircunciso. El portero, puede franquearle el ingreso, aunque no le conozca, con un: “Bienvenido hermano”; cuestión de discernimiento. El Espíritu Santo no se equivoca. Actitud SIN-CERA.

UN CAMBIO IMPLICA UN ESTILO DE VIDA INMUNE A LA CRISIS

(Éxodo 12: 22)= Y tomad un manojo de hisopo, y mojadlo en la sangre que estará en un lebrillo, y untad el dintel y los dos postes con la sangre que estará en el lebrillo; y ninguno de vosotros salga de las puertas de su casa hasta la mañana.

Porque Jehová pasará hiriendo a los egipcios; y cuando vea la sangre en el dintel y en los dos postes, pasará Jehová aquella puerta, y no dejará entrar al heridor en vuestras casas para herir.

Estamos hablando de un estilo de vida donde decimos: no es permitido que el heridor toque mi casa. Mientras todos los reinos del mundo están menguando y se tienen que unir para hacerse fuertes, la iglesia es lo único que, – pese a todo -, sigue creciendo. Aquí habla de que en el momento del juicio, la sangre va a ser la evidencia por la cual su casa no será tocada.

Usamos esto para salvación y está bien, pero Dios dice: “Si no veo la sangre del sacrificio en tu casa, el heridor te va a tocar”. En un cambio, el que no sacrifica, queda vulnerable al enemigo. Entonces usted dice: ¡Señor! ¿Por qué me pasa esto? Porque la nube se movió y usted ya no está debajo. Y cuidado, que el sacrificio puede ser darle un corte a una unidad incorrecta, eh? Fíjese que Abraham, para ver la promesa, tuvo que separarse de Lot. Y Lot era muy cercano a él y él lo quería mucho, ¿Entiende? No es una cuestión del alma, e suna cuestión del Espíritu.

CAMBIO ES UNA NOCHE SOLEMNE

Dice el verso 42 que es noche de guardar para Jehová. Esa palabra, GUARDAR, es la palabra SOLEMNE; una vigilia; velar. Mientras Egipto clamaba, Israel velaba. Hoy, Dios está destruyendo todo lo que se opone al cambio. El pueblo debe velar para que esa destrucción no lo toque. Dios no se goza con la plaga, Dios usa la plaga.

Jesús, en Getsemaní, estaba velando y orando mientras ellos dormían. Él estaba gestando un nuevo día, ¡Y ellos durmiendo! Hoy, Dios está dando a luz un nuevo día. Pregunto: ¿Cuántos están durmiendo y ni se dieron por enterados? ¿Quiere usted que le de una revelación? Estamos en 1998; esa es la revelación. Allí afuera hay una generación que no le tiene miedo a nada.

A esa generación no la podemos limitar dentro de una estructura eclesiástica: ¡Va a estallar el odre! La palabra dice, por ejemplo, que En los últimos días la sabiduría va a aumentar, ¡Y la iglesia se espanta porque interpreta que esa sabiduría será SOLAMENTE satánica! ¿Quién dijo eso? Ejemplo: si la iglesia se mete en Internet, permite que los que viven navegando por ella, no se encuentren solamente con pornografía, Nueva Era, ocultismo disfrazado y pálidas. Por allí se pueden dar de narices con alguna palabra que los lleve a los pies de Cristo. No se olvide que la iglesia sabe discernir. Ahora; si la iglesia sólo tiene información y no tiene discernimiento, no es iglesia; ¡¡Es club!!

NO HAY RELACION SIN CIRCUNCISION

Todos tenemos que tener la marca del pacto. Para eso debemos andar integrados corporalmente. No podemos estar fuera del cuerpo y creer que tenemos revelación para el cuerpo. Si usted se tiene que separar de la iglesia para tener revelación (Y no hablo de congregación, por favor, hablo de LA IGLESIA), no es de Dios. Porque Dios da revelación para su pueblo, no para usted solo. Va a tener problemas, porque toda revelación trae problemas; ofende. Va a tener oposición también. Pero trate de introducir esa revelación en el cuerpo, no haciendo “by-pass” con él. Es muy fácil aislarnos y decir: “Yo tengo la verdad”. Así nacieron cien denominaciones; todo el mundo tiene una verdad.

(Éxodo 12: 43-48)= Y Jehová dijo a Moisés: esta es la ordenanza de la pascua: ningún extraño comerá de ella.

Más todo siervo humano comprado por dinero comerá de ella, después que lo hubieses circuncidado. El extranjero y el jornalero no comerán de ella.

Se comerá en una casa, y no llevarás de aquella carne fuera de ella, ni quebraréis hueso suyo. Toda la congregación de Israel lo hará.

Más si algún extranjero morare contigo, y quisiere celebrar la pascua para Jehová, séale circuncidado todo varón, y entonces la celebrará, y será como uno de vuestra nación; pero ningún incircunciso comerá de ella.

HAY UN FAVOR DE DIOS CONCEDIDO ESPECIALMENTE PARA EL CAMBIO

(Éxodo 12: 35-36 )= E hicieron los hijos de Israel conforme al mandamiento de Moisés, pidiendo de los egipcios alhajas de plata, y de oro y vestidos.

Y Jehová dio gracia al pueblo delante de los egipcios, y les dieron cuanto pedían; así despojaron a los egipcios.

Cuando usted cambia correctamente, Dios está con usted. Usted puede destruir religión, tradición, dogma de hombre, principios erróneos, todo lo que es antibíblico; pero la unción de Dios no se toca.

EN UN CAMBIO DEBEMOS SALIR DE NUESTRO LUGAR

(Josué 3: 3 )= Y mandaron al pueblo, diciendo: cuando veáis el arca del pacto de Jehová vuestro Dios, y los levitas sacerdotes que la llevan, vosotros saldréis de vuestro lugar y marcharéis en pos de ella. (Usted no puede formar parte de un cambio sin aceptar cambiar nada suyo. Lo que cambia es la mentalidad, no las formas. Mire: (Verso 4)= A fin de que sepáis el camino por donde habéis de ir; por cuanto vosotros no habéis pasado antes de ahora por este camino. Pero ente vosotros y ella haya distancia como de dos mil codos; no os acercaréis a ella.

Dos mil codos eran más de novecientos metros. Si los primeros, a esa distancia, la veían pequeña, ¿Se imagina como la verían los últimos? En un proceso transitivo de cambio, hay que moverse con atención, sin distraerse en nada superfluo. Ni programas religiosos, ni espectáculo, ni entretenimiento. Por allí el arca gira y se le pierde. Aunque exista incertidumbre, lo que vale es saber lo que está haciendo. Cuando el arca, el referente, la unción se mueva, salga urgente de su cómodo lugar y sígala.

(Hebreos 10: 35)= No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón; (Es decir: el que tiene confianza, tiene premio. La confianza es superior a la fe. Mucha gente tiene fe en Dios, pero no confía.) Porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, (Aquí viene la tentación… “Y, yo hice, pero Dios no hace… Ya traje el diezmo, pero no prospero… Oran por mí, pero no me sano… Me profetizaron, pero no pasa nada…” Mire: aquí, por falta de confianza, está cometiendo un pecado terrible: se cree más íntegro que Dios.) habiendo hecho la voluntad de Dios (Después) obtengáis la promesa.

(Éxodo 2: 15 )= Oyendo Faraón acerca de este hecho, procuró matar a Moisés; pero Moisés huyó de delante de Faraón, y habitó en la tierra de Madián.

Y estando sentado junto al pozo, siete hijas que tenía el sacerdote de Madián (La iglesia) vinieron a sacar agua para llenar las pilas (Revelación) y dar a beber a las ovejas de su padre. (La congregación)

Más los pastores (Otro liderazgo) vinieron y las echaron de allí; entonces Moisés se levantó y las defendió, y dio de beber a sus ovejas.

¿Usted vio lo que salta de aquí? Alguien lo vio antes, me lo mostró y hoy me toca a mí mostrárselo a usted. Las ovejas no van a poder beber de este vino nuevo si no aparecen algunos Moisés que las defiendan de algunos pastores. Ahora; nadie le da “chapa” a usted, con esto, para irle a discutir nada a nadie. Aunque le parezca que tiene toda la razón. Es más: aunque efectivamente tenga razón. Ore, ayune y busque dirección de Dios. No se crea que va a ser ovacionado o aplaudido; lo más probable es que lo miren torcido. No salga a buscar pelea. Si viene de Dios y la Biblia es coherente como lo es, la pelea lo va a buscar a usted. Sea humilde. Firme en la confianza, pero humilde, dócil y sereno.

LA SALIDA ES EN UN SOLO DIA

(Éxodo 12: 51 )= Y en aquel mismo día sacó Jehová a los hijos de Israel de la tierra de Egipto por sus ejércitos.

La salida, el cambio, este moderno éxodo espiritual, es una trascendente decisión; y se sale en un día. No es de a poco. La jornada es toda una vida, pero la salida es en un momento.

¿Será bueno, en el final, recordarle cada uno de estos doce gérmenes del cambio? Tome nota: 1)= Siempre ocurre en medio de una crisis. 2)= Tiene la dirección de una voz profética y apostólica. 3)= No es más de lo mismo modificado; es un nuevo comienzo. 4)= Necesita entendimiento de sacrificio masivo. 5)= Tiene carácter de urgente. 6)= Exige pureza personal; santidad. 7)= Implica un estilo de vida inmune a las crisis. 8)= Es un movimiento solemne, no festivo. 9)= Tiene que mostrar la garantía del pacto. 10)= Cuenta con un favor especial de Dios. 11)= Nos obliga a salir de nuestro lugar y esquemas. 12)= La salida se produce en un solo día.

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enero 1, 2015 Néstor Martínez