Principios Básicos de Tu Guerra Diaria

En mi país, (Ignoro si tiene alcance internacional), hay un dicho popular que dice con total claridad que: Soldado que huye sirve para otra guerra”. Alude en parte a la clásica y muy difundida “viveza criolla” que sugiere, en este caso, abandonar un campo de batalla si vemos que las cosas no nos serán favorables para, como puedes imaginarte, regresar en otra ocasión a pelear otra guerra que se nos muestre más proclive al éxito.

El espíritu de orgullo que por años ha influido grandemente en nuestro pueblo, no ha dejado ver la auténtica realidad y, por consecuencia, la enorme mentira escondida en este refrán popular. Porque yo estoy total y absolutamente convencido que, en cualquier ejército que se precie de tener orden y valor, un soldado que huye es un desertor, que jamás podría ser útil para ninguna guerra, ya que si huyó de una, nadie me asegurará a mí que no huirá de todas las que vengan.

Creo que ya te has dado cuenta que los cristianos estamos en guerra. Desde el momento mismo de nuestra conversión, y sin que nadie nos pida opinión, pasamos a pertenecer automáticamente a la formación bélica de Jehová de los ejércitos. Se nos coloca un uniforme de combate, se nos brindan todas las armas y las estrategias que necesita un soldado y se nos coloca en un sitio clave del campo de batalla. Sólo un problema: algunos de nosotros lo sabemos y lo creemos; otros lo saben, pero no terminan de convencerse que sea cierto y otros más directamente no lo creen.

No le hace. El enemigo sí lo cree y lo pone en práctica. Por lo tanto, cuando ve soldados con este uniforme que identifica a los santos, abre fuego contra ellos. Si los soldados están prevenidos, evitarán ser alcanzados por los proyectiles y, al mismo tiempo, responderán al fuego. Si no están del todo prevenidos y caminan de entretenimiento en entretenimiento sin tomar conciencia que están en guerra, pueden ser heridos y quedar temporariamente fuera de combate. Si no creen que están en guerra, sencillamente serán muertos. Espiritualmente muertos, que es mucho peor que la muerte física.

Este trabajo tiene la intención de mostrar que hay una guerra, conocer sus pormenores, adelantar algunas de sus escaramuzas y delinear algunas de las estrategias del enemigo. No es un tratado de Guerra Espiritual para colocar en nuestras bibliotecas para que quizás sólo sea leído por ancianos venerables de cabellos blancos y anteojos gruesos, pero es un ayuda memoria que por allí te servirá para que no quedes fuera de combate antes del tiempo que Dios te ha otorgado.

Todo conflicto bélico que se precie de serlo, tiene connotaciones concretas y precisas: contendientes bien definidos, distintas áreas de conflicto, objetivos definidos, tipos de luchas conforme a los sitios donde se libren las batallas, climas ambientes en los entornos, calidad bélica de los ejércitos, capacidad operativa de los mismos y personalidad de cada uno.

Sin embargo, pese a todo este aparente “tecnicismo”, una guerra siempre tiene imponderables y, en razón de ello, en muchas ocasiones esos imponderables tienen directa relación con sus resultados parciales e, incluso, con el resultado final. En la guerra que estamos tratando, hay una diferencia: el resultado final ya está anticipado: ganamos.

Entonces nos encontramos con la gran pregunta clave que nos abre las puertas del entendimiento:  ¿Qué Significado tiene la Guerra Espiritual? Tengo mi Biblia y ella dice lo siguiente:  Hechos 26: 16 = Pero levántate, y ponte sobre tus pies; porque para esto he aparecido a ti, para ponerte por ministro y testigo de las cosas que has visto, y de aquellas en que me apareceré a ti, (17) librándote de tu pueblo, y de los gentiles, a quienes ahora te envío, (18) para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios, para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados.

Hay algo que es quizás lo más importante que, en principio, todos los cristianos tenemos que saber y tener muy en claro: antes de nuestra conversión a Jesucristo, no estábamos (Como muchos creen) en un lugar neutro, una especie de zona gris; éramos de las tinieblas.

Lo que queda en evidencia en segundo lugar en este texto, es que lo que ahora hemos dado en denominar como “Guerra Espiritual”, es una lucha constante y a muerte entre el reino de las tinieblas contra el Reino de la Luz. La siguiente escritura, (También de Pablo), confirma esto.

Colosenses 1: 9 = Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual, (10) para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo así en el conocimiento de Dios; (11) fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, para toda paciencia y longanimidad; (12) con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz; (13) el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo.

Dice que hemos sido fortalecidos con todo poder. Esta palabra utilizada, es en los originales la palabra griega DUNAMOO, y significa: “Hacer fuerte, confirmar, capacitar.” Existe toda una familia de palabras “Duna-Poder”. DUNAMAI (Poder hacer), DUNAMIS (Poder, usualmente sobrenatural), DUNAMOO, (Fortalecer), DUNASTES (Soberano o que gobierna), DUNATEO, (Ser poderoso) y DUNATOS (Poderoso).

Podemos comparar este término con los más conocidos por nosotros, tales como “Dinastía”, que implica una línea de poder generacional y familiar, “Dinámico”, que tiene que ver con una de las características básicas de Dios y “Dinamita”, que es el nombre dado a uno de los primeros tremendos explosivos fabricados por el hombre.

Dice que nos hizo aptos para participar de la herencia. Eso significa hacer a alguien competente o suficiente y, en segundo lugar, encargar, autorizar o acreditar. Así como Dios honró a Israel dándole a Canaán como su asentamiento terrenal, así ha honrado a cada miembro de la iglesia con la posibilidad de recibir la herencia del Canaán espiritual, que es Cristo.

Tal como se lo puede leer en la clásica escritura de Efesios 6, esta batalla “No es contra sangre y carne”, sino que es de tipo espiritual, produciéndose las veinticuatro horas del día, todos los días de la semana.

Esto, nada más que esto, constituye la friolera de un conflicto que nos lleva cincuenta y dos semanas al año. No cesa por cansancio, no cesa por tristeza, no cesa por enfermedad ni por ningún motivo similar. Comenzó con fiereza entre la simiente de la serpiente y la simiente de la mujer, allá en el principio de todos los principios.

Génesis 3: 15 = Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.

Esta palabra que se utiliza aquí como cabezaes la palabra ROSH y tiene que ver con la cabeza del cuerpo humano, la cabeza de una fila, lo que es principal o supremo; primero, tope, príncipe, la parte más alta, cúspide, comienzo, líder primordial o jefe.

Así como la “cabeza” de una compañía se referiría a su ejecutivo principal, ROSH se usa para mostrar liderazgo. En el texto de Génesis, la promesa es que la “simiente de la mujer” algún día aplastaría la “cabeza de la serpiente”.

Esa mujer en particular tendría parte en el acto de deshacer los efectos de la caída. En su sentido más específico, el Señor Jesús aplastó a Satanás en la cruz. En su sentido más amplio, la raza humana llegará a triunfar completamente sobre el Maligno.

Se ha dicho en muchas oportunidades que, desde el nacimiento espiritual mismo, pertenecemos al ejército de Dios. Es decir que “nacemos para el combate”, mientras que muchos creen que nacemos en un campo de juego. Pero esto, tú lo vas a ver: no es un juego.

Para combatir y ganar, debemos entender y conocer al enemigo: cómo opera, qué hace, que armas usa. Caso contrario desperdiciaremos nuestra artillería a cualquier lado y menos al objetivo, al blanco donde debería producir su impacto.

Si me dejas opinar a mí, aunque sea mi humilde idea personal, yo creo que Nadie Huye de esta Guerra… Esto que le voy a decir aquí, es altamente importante. Y no porque lo diga yo o porque tú lo leas en esta página. Es importante porque es: 1) Real. 2) Actual. 3) Visible. Tiene que ver con nuestro título, tiene que ver con nuestro dicho popular.

Podemos negar esta guerra. Podemos cerrar los ojos y no tener conciencia de lo que ocurre. Podemos huir de la línea de combate e irnos lo más lejos posible en la retaguardia. Aún podemos minimizarla. Pero todo eso no impide que estemos en ella, siempre en la mira del enemigo que, cuando lo ve oportuno, dispara certeros impactos.

Sin embargo, hay algo que se debe destacar porque no es menor, y son Los Enormes riesgos de la Negación El hecho de decir y decirnos a nosotros mismos: “No pienso en eso, no existe”, tiene un notable riesgo: no estar en guardia. Al no estar en guardia permanente, nos resultará imposible defendernos ante un ataque. ¿Cuántas veces Jesús nos indicó “velad”, “velad”?

Nuestra peligrosa pasividad (Que nada tiene que ver con el pacifismo), permite el enemigo un libre actuar con el resultado de que nos roba: El gozo, La paz, El servicio, Los frutos y cientos de bendiciones más. Además, nos lastima y, de ser posible, nos mata. Los dos relatos siguientes, confirman esto que le estoy diciendo.

Lucas 13: 10 = Enseñaba Jesús en una sinagoga en el día de reposo; (11) y había allí una mujer que desde hacía dieciocho años tenía espíritu de enfermedad, y andaba encorvada, y en ninguna manera se podía enderezar (12) Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: Mujer, eres libre de tu enfermedad. (13) Y puso las manos sobre ella; y ella se enderezó luego, y glorificaba a Dios. (14) Pero el principal de la sinagoga, enojado de que Jesús hubiese sanado en el día de reposo, dijo a la gente: seis días hay en que se debe trabajar, en estos, pues, venid y sed sanados, y no en día de reposo.

(15) Entonces el Señor le respondió y dijo: Hipócrita, cada uno de vosotros, ¿No desata en el día de reposo su buey o su asno del pesebre y lo lleva a beber? (16) Y a esta hija de Abraham, que Satanás había atado durante dieciocho años, ¿No se le debía desatar de esta ligadura en el día de reposo?

Más allá de todas las especulaciones teológicas que deseemos hacer para probar una cosa o la otra, acá hay algo bíblicamente muy claro: esta mujer no tenía una enfermedad orgánica clásica; esta mujer tenía un demonio llamado “espíritu de enfermedad”.

Marcos 14 = Cuando llegó a donde estaban los discípulos, vio una gran multitud alrededor de ellos, y escribas que disputaban con ellos. (15) Y en seguida toda la gente, viéndole, se asombró, y corriendo a él, le saludaron. (16) Él les preguntó: ¿Qué disputáis con ellos? (17) Y respondiendo uno de la multitud, dijo: maestro, traje a ti mi hijo, que tiene un espíritu mudo, (18) el cual, dondequiera que le toma, le sacude; y echa espumarajos, y cruje los dientes, y se va secando; y dije a tus discípulos que lo echasen fuera, y no pudieron.

(19) Y respondiendo él, les dijo: ¡Oh generación incrédula! ¿Hasta cuando he de estar con vosotros? ¿Hasta cuando os he de soportar? Traédmelo. (20) Y se lo trajeron; y cuando el espíritu vio a Jesús, sacudió con violencia al muchacho, quien cayendo en tierra se revolcaba, echando espumarajos. (21) Jesús preguntó al padre: ¿Cuánto tiempo hace que le sucede esto? Y él dijo: desde niño. (22) Y muchas veces le echa en el fuego y en el agua, para matarle; pero si puedes hacer algo, ten misericordia de nosotros, y ayúdanos.

(23) Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible. (24) E inmediatamente el padre del muchacho clamó y dijo: Creo; ayuda mi incredulidad. (25) Y cuando Jesús vio que la multitud se agolpaba, reprendió al espíritu inmundo, diciéndole: espíritu mudo y sordo, yo te mando, sal de él, y no entres más en él. (26) Entonces el espíritu, clamando y sacudiéndole con violencia, salió; y él quedó como muerto, de modo que muchos decían: está muerto. (27) Pero Jesús, tomándole de la mano, le enderezó y le levantó. (28) Cuando él entró en casa, sus discípulos le preguntaron aparte: ¿Por qué nosotros no pudimos echarle fuera? (29) Y les dijo: Este género con nada puede salir sino con oración y ayuno.

Dos elementos fundamentales: el primero, que este caso del muchacho endemoniado, (Que muchos creen poder comparar con los ataques llamados “de epilepsia”) era el producto del trabajo de un demonio llamado “espíritu mudo y sordo”.

En segundo lugar, cuando Jesús les dice que ese “genero” sólo sale con oración y ayuno, la enseñanza clásica siempre dijo que se trataba indudablemente de un género especial de demonios. Sin embargo, Jesús nunca habló de eso; apenas se refirió a ese género de incredulidad.

Es simple: si tú encaras una batalla contra el enemigo sin fe, es más que claro que resultarás vencido aún por el demonio más insignificante. Pero si, por el contrario, crees que nada resistirá el poder de Dios, aún los máximos Principados sucumbirán ante Jesucristo manifestado.

Es indiscutible que todas estas pequeñas y grandes incredulidades nuestras, traban y obstaculizan nuestro crecimiento como cuerpo de Cristo. Porque, por ejemplo, ignoramos que, para poder presentar el evangelio sin trabas, primero deberemos atar al “hombre fuerte”.

Cabe aclarar que, en algunos sectores casi enamorados del demonismo, esta práctica de atar al hombre fuerte se ha constituido en una verdadera doctrina, lo cual es un error y un desviarse del objetivo, del blanco al cual deberá ir nuestro ataque. La Palabra habla de eso, pero en un sentido que se puede ver con nitidez al leerla.

Mateo 12: 22 = Entonces fue traído a él un endemoniado, ciego y mudo; y le sanó, de tal manera que el ciego mudo veía y hablaba.

Esto nos deja en principio, una conclusión clara pero, al mismo tiempo, peligrosa si no se tiene la necesaria cautela: alguna clase de ceguera y alguna clase de mudez, pueden provenir de demonios que operan en una persona.

Sin embargo, aquí dice que Jesús lo sanó. Y esta palabra, en los originales griegos es la palabra THERAPEUO. De ella derivan nuestros términos de medicina TERAPIA y TERAPÉUTICO. Originalmente, era servir de una manera sencilla, tal como lo hacen los sirvientes domésticos que atienden a los miembros de una familia.

En vista de que sus deberes incluían al cuidado de los miembros enfermos de la familia, la palabra tomó una connotación médica, en el sentido de atender, cuidar y proveer para la persona enferma. De ahí que, la palabra llegó a significar SANAR, restaurar la salud, curar.

Como conclusión podemos decir que entonces, sanar a un enfermo, no necesariamente será producto de la participación médica, tal como lo habíamos interpretado hasta aquí, sino que además puede producirse por métodos netamente espirituales.

(23) Y toda la gente estaba atónita, y decía: ¿Será este aquel hijo de David? (24) Más los fariseos, al oírlo, decían: Este no echa fuera los demonios sino por Beelzebú, príncipe de los demonios.

Una cosa nos tiene que quedar en claro: los fariseos, aún en la máxima de las incredulidades, no dudaban que lo que Jesús estaba echando fuera, eran, efectivamente, demonios. Las otras conclusiones tienen que ver con su intención de desacreditar a Jesús.

(25) Sabiendo Jesús los pensamientos de ellos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo, es asolado, y toda ciudad o casa dividida contra sí misma, no permanecerá. (26) Y si Satanás echa fuera a Satanás, contra sí mismo está dividido; ¿Cómo, pues, permanecerá su reino?

Está bien; el texto de la casa dividida que no prevalece, está en un contexto que tiene que ver con Satanás y sus demonios. Pero nótese que en el verso 25, Jesús no dice que si “el reino de las tinieblas” está dividido no permanece; dice que TODO reino dividido tiene ese problema. Entonces será bueno pensar: La iglesia del Señor, hoy, ¿Está unida o dividida?

(27) Y si yo echo fuera los demonios por Beelzebú, ¿Por quien los echan vuestros hijos? Por tanto, ellos serán vuestros jueces. (28) Pero si yo por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios, ciertamente  ha llegado a vosotros el reino de Dios. (29) Porque ¿Cómo puede alguno entrar en la casa del hombre fuerte, y saquear sus bienes, si primero no le ata? Y entonces podrá saquear su casa. (30) El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama.

Hay dos cosas que resulta importante destacar además de lo del “hombre fuerte”, que fue el motivo de este texto. En primer término, el hecho de que la manifestación de poder liberador, es claro síntoma de que “El Reino de los cielos” se ha acercado, esto es: El Evangelio. Porque no interesa lo que tú estés predicando como bueno; el evangelio genuino y único, es este.

Y, en segundo lugar, la confirmación, una vez más y por si realmente fuera necesario, que nadie se puede, en el ámbito espiritual, quedarse en un plano neutro. No existen grises ni rosas. O estás en el Reino de Dios o estás en el reino de las tinieblas. Así de simple…

Esto del hombre fuerte no es una novedad moderna. Tiene que ver con la siguiente historia que se encuentra en el Libro de Daniel y que habla de la oposición de un príncipe a que le llegara a Daniel una bendición requerida por él.

Daniel 10: 12 = Entonces me dijo: Daniel, no temas; porque desde el primer día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras; y a causa de tus palabras yo he venido. (13) Más el príncipe del reino de Persia se me opuso durante veintiún días; pero he aquí Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme, y quedé allí con los reyes de Persia.

Un autor cristiano llamado Dean Sherman, en un trabajo respecto a la guerra espiritual, contó la siguiente anécdota: dice que un soldado va y le pregunta al coronel: “Coronel: ¿Contra quién peleamos? ¿Cuántos son nuestros enemigos? ¿Cuáles son sus objetivos? ¿Qué municiones usan? ¿Dónde están?”

Me pregunto: Qué conclusiones sacaríamos si se le respondiese: “Bueno…no nos preocupamos mucho del enemigo…no sabemos bien donde está ni que hace, porque no nos gusta mucho hablar de él. Sólo disparamos nuestras armas. Hoy mismo hemos efectuado 17.000 disparos, ¿No es emocionante?”

De todos modos, hay algo que es una realidad no opcional: Adquirir Conocimiento es nuestra Obligación La misma Palabra de Dios nos dice, en Juan 8:32, que conocer la Verdad, nos hará libres. En 2 Corintios 2:11, que no ignorar las maquinaciones de Satanás determinará que él no tenga ventajas sobre nosotros. Y en 2 Corintios 11:13-15 que tenemos el poder para descubrirlo cuando se disfraza de “ángel de luz”.

¿Qué significa todo esto? Que conocer al menos determinados aspectos de esta guerra es una obligación de todos los cristianos y no – como muchos suponen – sólo de aquellos que trabajan en el “ministerio de liberación”.

De más está que le diga que, bíblicamente, tal “ministerio” no existe. Sí existe una autoridad dada por Jesucristo a TODOS sus hijos para que, llegado el momento de la necesidad, tengan el suficiente poder como para echar fuera demonios, etc. etc.

Todo lo que se ha elaborado por encima de esto, es cosa de hombre. Cosas que Dios, en muchos casos, ha bendecido y otorgado éxito, lo que no quiere decir que se agrade de ellas. Yo aprendí que no importa cuánto Dios te use, lo que importa es si Dios te aprueba o no.

De todos modos, esto es algo que podemos mecanizar tranquilamente bajo la dirección de Dios, pero corremos altos riesgos fuera de ella. No se olvide que ya fue dicho en el libro de Oseas que el pueblo, por una de las causas que perece, es por falta de conocimiento. Y el conocimiento forma parte de la guerra y también es intimidad con el Señor.  

El engaño, como veremos más adelante, es una de las armas favoritas de Satanás. Siempre estuvo presente. Aún en el Edén, pero se nos indica que en los postreros tiempos seremos invadidos por espíritus engañadores y tenemos que estar preparados para reconocerlos y actuar en consecuencia.

Quiero recordarte, por si no lo has visto aún, que cualquier engaño jamás produciría efecto en fieles y sinceros hijos de Dios, si no fuera que llegan desde dentro mismo de lo que nosotros globalmente llamamos “la iglesia”. Una falsa doctrina tiene un solo lugar en el que puede ser creída: un púlpito de una iglesia.

1 Timoteo 4: 1 = Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios.

2 Timoteo 3: 1 = También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos.

Vale aclarar aquí que este término traducido como PELIGROSO, es la palabra griega CHALEPOS, y quiere decir: “Ásperos, Salvajes, Difíciles, Dolorosos, Fieros, Dañinos, Duros de tratar. La palabra describe a una sociedad desprovista de virtud, pero que abunda en vicios. ¿Está muy lejos de nuestra sociedad secular actual?

(2) Porque habrá hombres amadores de sí mismos, (Son los que promocionan sus propios ministerios por encima de la exaltación y glorificación del nombre de Jesucristo) avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, (3) sin afecto natural, implacables, (¿No has visto por allí, en estos últimos tiempos, a creyentes profundamente lastimados por estos implacables?) calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, (4) traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella: a estos evita.

Oye: no seas religioso ni intentes ser más bueno que Dios. Aquí no dice que debemos soportarlos, ni que debemos orar por ellos “para que cambien”, lo cual es manipulación. Dice que debemos EVITARLOS, esto es: no compartir NADA con ellos.

1 Tesalonicenses 5: 1 = Pero acerca de los tiempos y de las ocasiones, no tenéis necesidad, hermanos, de que yo os escriba. (2) Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche; (3) que cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán. (4) Más vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sorprenda como ladrón. (5) Porque todos vosotros sois hijos de luz e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas.

Es decir que, estar engañados, es creer una mentira, pero esa creencia nos hace obrar como si ella fuera verdad, quedando así esclavos de la mentira. No te olvides que el mismo Saulo de Tarso, (Luego Pablo) perseguía a la iglesia creyendo sinceramente estar cumpliendo un servicio a Dios.

Es muy normal en la gente tener problemas. Es muy normal acudir a otro ministerio inexistente en la Biblia, el de “aconsejamiento”, cuando se los experimenta. Pero lo cierto es que, si tomáramos resoluciones basándonos en estas enseñanzas, no necesitaríamos palabras “autorizadas” de guía. Con el Espíritu Santo morando en nosotros, bastaría.

Porque si yo tengo un problema, sea de la índole que sea, y creo fielmente que mi problema NO tiene solución, mi reacción ante la vida y aún ante lo espiritual, será muy diferente a que si creo que SI tiene solución. Por todas estas consideraciones, es absolutamente lícito entender que la nuestra, es Una Guerra Personalizada

¿Pero no dijimos que la guerra es patrimonio del ejército de Dios? Sí, pero ese ejército está conformado por soldados. Y cualquier mediano estratega sabe que, si vamos desactivando el potencial de cada soldado, uno por uno, en muy poco tiempo no habrá más ejército.

Por lo tanto esta guerra es personal y se da mayoritariamente en tres muy claros niveles. Tiene que ver con el Incrédulo, tiene que ver con el llamado “creyente carnal” y tiene que ver, finalmente, con el también denominado como “creyente espiritual”.

Al incrédulo, (Así como a otros que luego veremos, no es el único) el diablo le ha cegado el entendimiento para que no pueda resplandecer sobre él la luz del evangelio. Lo mantiene cautivo y lo usa de acuerdo con sus intereses.

El creyente carnal, es alguien que ha nacido de nuevo, pero que por algún motivo no ha crecido. Sufre permanentes derrotas, vive en la carne, en SU carne. A Satanás no le causa problemas, ya que, a lo sumo, es un cristiano tratando de defenderse de los efectos del pecado, pero sin intención de abandonar la causa del mismo.

En este nivel, que lamentablemente es sumamente abundante en la viña, el enemigo usa preferentemente como medio de ataque, las propias debilidades carnales de la persona afectada. Parece algo tan simple de vencer, pero sin embargo ni quiera saber usted cuantas víctimas se ha cobrado en cuestiones que resulta imposible creer que se caiga en ellas.

Gálatas 5: 19 = Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, (20) idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, (21) envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas, acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.

Las evaluaciones de los actos de los creyentes carnales, en las congregaciones, no se han estado produciendo conforme a la justicia de Dios, sino de acuerdo con lo que el ojo humano y natural evalúa de sus acciones.

¿Son, acaso, palmeados en la espalda y recibidos de buen grado aquellos que han cometido adulterio, fornicación, homicidio, herejías u orgías? No, ¿Verdad? Y entonces, ¿Por qué nos permitimos ser más permisivos con la idolatría, las enemistades, los celos, los pleitos o las envidias si tienen – aquí lo describe -, el mismo nivel de las otras?

¿Como se supone que podemos salir de esto? ¿Cómo dejar de lado cuestiones que, a lo mejor, nos han acompañado durante tanto tiempo de incredulidad? No hay recetas “mágicas”, sólo se trata de sacudirnos de encima, despojarnos de ese viejo hombre que aún desea manifestarse en nosotros.

Efesios 4: 22 = En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, (23) y renovaos en el espíritu de vuestra mente, (24) y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y la santidad de la verdad.

Esto parece muy teórico, muy técnico, muy académico pero poco real, ¿No es cierto? Sin embargo, si lo leemos como debe leerse la Biblia, con lentitud y atención, veremos algo muy claro: renovar el espíritu de nuestra mente es, lisa y llanamente, cambiar nuestra manera de pensar en lo que hasta aquí no nos haya dado resultado bueno. Tal el hombre piensa, el hombre es…

Colosenses 3: 8 = Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca. (9) No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, (10) y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno, (11) donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo, y en todos.

(12) Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; (13) soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. (14) Y sobre todas estas cosas, vestíos de amor, que es el vínculo perfecto.

No son pocos los cristianos que no tienen demasiado en claro el significado de “palabras deshonestas”. Esto tiene diferente significado acorde a cada cultura, ya que estas palabras no son otras que las que nosotros llamamos “malas palabras”.

La Biblia dice que cuando nuestra boca se abre, tiene que ser para bendición. Bendecir, le recuerdo, es “ben-decir”, esto es: “decir bien” Y, decir bien, es netamente hablar con palabras no ofensivas. Hay cristianos que son sinceros y fieles, pero que sus bocas todavía andan por debajo de la tierra, donde generalmente funcionan los desagotes cloacales. Carnalidad.

Con respecto al perdón, se nos dice que debemos otorgarlo a quienes puedan habernos ofendido en algo, de la misma manera que Cristo nos lo otorgó a nosotros, esto es: sin condicionamientos, sin cobrarnos ningún “peaje” por ello.

Esta palabra utilizada aquí, PERDONÁNDOOS, es la palabra CHARIZOMAI, y tiene que ver con hacer un favor, mostrar bondad incondicionalmente, dar con liberalidad, conceder el perdón, perdonar generosamente. La palabra procede de la misma raíz que CHARIS, que se traduce como “Gracia.

Sin embargo, el epicentro de este último texto tiene que ver con el inquilino que todavía habita en este cuerpo redimido. Es lo que solemos llamar “viejo hombre”, del cual se nos dice que debemos despojarnos si es que deseamos servir con éxito. Hay otra escritura al respecto mucho más contundente.

Romanos 6: 5 = Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección, (6) sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado.

Nuestro viejo hombre, obviamente, es nuestra vida antes de la conversión, lo que éramos antes de ser cristianos bajo el dominio irrestricto de la carne. Eso es lo que se nos dice, ya ha sido crucificado conjuntamente con Cristo. Por lo tanto, si estás “vivo”, no sirves para el Reino.

Y, finalmente, tenemos al creyente espiritual. Este es un cristiano combativo; se defiende, pero también ataca. Es capaz de introducirse en campo enemigo y arrebatarle sus prisioneros, derriba fortalezas y tiene autoridad para hacer retroceder al enemigo en el nombre de Jesús.

Contra él, Satanás urdirá lazos mucho más sutiles para poder neutralizarlo. Como este cristiano anda conforme al Espíritu, tratará de engañarlo en el plano espiritual. De allí que hay un par de escrituras que nos consigna que debemos tener la mente de Cristo y renovarla.

1 Corintios 2: 16 = Porque ¿Quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Más nosotros tenemos la mente de Cristo.

Romanos 12: 2 = No os conforméis a este siglo, sino que transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cual sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

Pese a que ha quedado dicho que esta guerra es personalizada, es una clase de lucha donde no es posible apoyarse en las propias capacidades, sino afirmándose en la guía del Espíritu Santo y fundamentalmente, en Su Palabra. Esto, de alguna manera es la demostración más nítida de que, verdaderamente, Hay Guerra Contra la Iglesia

Mateo 16: 18 = Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.

Si hay un versículo bíblico que ha sido utilizado en contra de los intereses del Reino de Dios y sus integrantes, ese versículo ha sido este. Porque a favor de lo que se lee, se ha enseñado que, con el simple hecho de ser miembro de una iglesia evangélica, ya Satanás no puede tocarnos. Y créame mi amigo y hermano, no es así. Todos lo sabemos, aunque callemos “por respeto”…o temor.

¿Entonces este verso dice algo falso? ¡No! La Biblia no dice nada que no sea estricta verdad. ¿Y entonces? Entonces, lo que dice el versículo, es que las puertas del Hades, que es abismo, que es infierno, no prevalecen en contra de la iglesia, no de cualquier congregación que dice llamarse “iglesia” y por allí anda en cualquier cosa, esoterismo u ocultismo incluidos.

Satanás nunca cambió su doctrina ni tampoco se ha contradicho, pero siempre tuvo la habilidad de variar sus métodos para lograr su fin. Lo que sucede es que se ha difundido tanto la tesis de no hablar del diablo “para no hacerle propaganda”, que la mayor parte de los cristianos ignora esos métodos.

El diablo atacó la iglesia, primeramente, desde afuera, con una feroz persecución del mundo secular. Pero no logró su objetivo, pues la doctrina de Jesucristo se extendía más y más. Optó entonces por luchar desde adentro y el cristianismo pasó a convertirse en religión de estado, perdiendo así mucha de su fuerza.

En esta situación usa otra arma sumamente eficaz: romper la unidad. Va creando más y más divisiones y hasta consigue, oh paradoja, que muchos cristianos le den gracias y gloria a Dios por esas divisiones, más conocidas con el nombre de “denominaciones”. Hoy muestra una nueva estrategia: meter a los cristianos en las políticas terrenales. Todo con el argumento de “sanear lo corrupto”. ¿Resultado? SE está corrompiendo lo sano…

También ha utilizado con bastante éxito otro método que, le diría, hoy está en la cima de su actividad: infiltrar en la iglesia falsas doctrinas. ¡Pero hermano! ¿Usted cree que le será posible? Perdón: ya le ha sido posible. ¿O no hay congregaciones que operan con la Psicología como bandera y algunas recetas alternativas de la legendaria Nueva Era como reaseguros?

Ahora bien; aquel o aquellos que supongan que Satanás es un diablillo rojo con cuernos, cola y tridente que anda solitario por allí llevándose a la gente a un infierno donde arden dos pequeñas llamas de fuego, se equivoca de cabo a rabo. El posee un ejército ejemplar, organizado en jerarquías y que no se divide. Hay escritura al respecto.

Por eso es que Jesús nos indica que debemos mantenernos en estricta unidad si es que pretendemos invadir territorio enemigo y despojarlo. No podemos en constante división tener la pretensión de deshacer sus maquinaciones por un simple motivo: hemos caído en una de ellas.

En Apocalipsis, en las cartas que Jesucristo escribe a las siete iglesias, se pueden observar con nitidez los resultados del ataque del enemigo. Tengo tres ejemplos, tres casos, tres específicos resultados de ese accionar que hoy muy bien podría estar operando en tu mismo banco. Hay conquistas satánicas que no siempre deseamos difundir por temor a que se convierta en promoción gratuita, pero no por eso deja de ser real.

 Y tiene correlato con lo antiguo: En Efeso, logró se dejara el primer amor. Apocalipsis 2: 4 = Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor.

A Esmirna le mandó pruebas y tribulaciones. Apocalipsis 2: 10 = No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida.

La palabra PROBADOS que usa en este texto, es la palabra PEIRAZO, y se puede comparar con nuestras conocidas “empírico” y “peirástico”, de ensayo. Es Explorar, probar, Tratar, Ensayar, Examinar, Tantear, Intentar, Tentar.

La palabra describe la prueba de la lealtad, la fuerza, las opiniones, la disposición, la condición, la fe, la paciencia, o el carácter del creyente. PEIRAZO determina en que dirección vamos y cual es nuestra condición.

En Pérgamo infiltró doctrinas falsas. Apocalipsis 2: 15, 16 = Y también tienes a los que retienen la doctrina de los nicolaítas, la que yo aborrezco. Por tanto, arrepiéntete; pues si no, vendré a ti pronto, y pelearé contra ellos con la espada de mi boca.

Otra cosa importante en estas cartas es la utilización del verbo Vencer. Este verbo viene del griego NIKAO, que significa “conquista” y es indudablemente, una palabra de guerra. Siempre. Y casi siempre se usa para indicar el conflicto entre Dios y las fuerzas demoníacas.

Juan 16: 33 = Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.

1 Juan 4: 4 = Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido, porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo.

Lucas 11: 20 = Más si por el dedo de Dios echo yo fuera los demonios, ciertamente el reino de Dios ha llegado a vosotros. (21) Cuando el hombre fuerte armado guarda su palacio, en paz está lo que posee. (22) Pero cuando viene otro más fuerte que él y le vence, le quita todas sus armas en que confiaba, y reparte el botín.

Como corolario de todo esto, hay que destacar que en el Libro del Apocalipsis, cada vez que este verbo (Vencer) aparece, está indefectiblemente unido a una promesa de bendición. Esto no concluye en Apocalipsis, está vigente cada día de nuestra vida, HOY.

Hay una realidad que no por poco difundida, deja de ser genuina, y es que de una u otra manera, Ya Conocemos el Resultado final de la Guerra Es necesario, para entender esto, recordar que Dios ya nos ha dado la victoria. Ahora será nuestra responsabilidad concretarla. No sólo como iglesia, sino también cada uno de nosotros en su vida. La conquista de Jericó que leemos en el capítulo 6 del Libro de los Jueces, es una prueba de que, en Él, se puede.

Colosenses 2: 13 = Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, (14) anulando el acta de los decretos que había para nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, (15) y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.

Oye: Jesús no realizó todo esto en la oscura reserva de una habitación detrás de la plataforma. Él anuló esa acta de los decretos, la quitó de en medio y la clavó en la cruz, públicamente.

Romanos 8: 37 = En todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.

Si hay un versículo repetido y recitado en el nivel de papagayos por miles y miles de cristianos en el mundo, ese es este versículo. La vida cotidiana nos muestra, lamentablemente, que sólo se trata de un pueblo que honra de labios a su Dios, pero que su corazón no siempre está junto a Él.

Esta expresión, MAS QUE VENCEDORES, es sintetizada por la palabra griega HUPERNIKAO. Proviene de HUPER, que significa “sobre y por encima de”, y de NIKAO, que se traduce generalmente como “conquistar”.

La palabra describe a uno que es victorioso en grado sumo, que gana una victoria más que ordinaria, porque está en condiciones de triunfar de forma absoluta. Este no es un lenguaje arrogante sino de confianza. El amor de Cristo conquistó la muerte, y debido a ese amor – su amor -, somos HUPERNIKAO.

1 Juan 4: 4 = Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo.

Es necesario que, si deseas aprovechar este trabajo para acceder a una victoria permanente en tu vida, tengas en cuenta esta Palabra que terminas de leer y que yo he enfatizado con negritas por mi cuenta. Nadie va a vencer a Satanás. YA está vencido.

Nadie va a discutir la formidable potencia de nuestro adversario, Satanás. Hacerlo, sería exponerse a una subestimación no aconsejable. Pero Satanás, formidable oponente, es un oponente vencido, derrotado.

Entonces es donde nos llega a nuestra mente la pregunta clave de todo esto: ¿Y para qué nos Sirve este Conocimiento? Vamos a ver sólo algunos puntos. Convengamos en que la guerra espiritual nunca debe ser un fin en sí misma, sino un medio para lograr un fin. Nadie debe intentar conseguir “lucimiento congregacional” con ella, sino dos concretos hechos.

1)= Esta, la primera conclusión es, sin dudas, la más importante de todas: la liberación total de una persona oprimida, atormentada o poseída. 2)= Esto que he mencionado, determina la segunda: un crecimiento y fortalecimiento de la iglesia.

Las iglesias se han convertido muy a su pesar en Centros de Autoayuda para la gente, y no es esa su función principal. Es importante ver las necesidades de las personas, pero mucho más es el saber cuáles son las prioridades desde el punto de vista de Dios.

Y por favor, congregaciones ortodoxas, tradicionalistas, conservadoras: no se opongan más a la enseñanza de rudimentos de la Guerra Espiritual. Aprender sobre este tema no significa necesariamente ver demonios en todos lados; sólo implica saber dónde están y qué hacen.

La Biblia, en contra de lo que mucha gente ha pretendido enseñar, jamás ha dicho que debamos tenerle miedo al diablo; o que quedemos a su merced cuando lo desafiamos. La Biblia siempre ha dicho lo contrario: no temas.

Salmo 23: 4 = Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento.

Esta palabra que aquí se traduce como ALIENTO, es la palabra griega NACHAM, y significa: Confortar, Consolar, Extender compasión, Lamentarse con alguien que sufre, Arrepentirse. Originalmente, NACHAM pudo haberse referido a “respirar profundamente debido a una intensa emoción”.

En algunas referencias esta palabra se traduce  o encierra la idea del arrepentimiento, ya que la pena da lugar a desgarradores lamentos. En su sentido de consolación, NACHAM no describe la simpatía casual, sino más bien una empatía profunda.

Sería que como decir que “se llora con los que lloran”, o “Se lamenta con aquellos que se lamentan”. De NACHAM se derivan los nombres NAHUM (Consolador) y NEHEMÍAS (Consuelo de Jehová).

Para ser eficientes necesitamos un equilibrio: ser muy conscientes del enemigo por un lado, y del otro estar impresionados, anonadados, “embobados” de Dios, de su Poder, de su Gracia, de lo que él es. Aprender más de Satanás, nos obliga a aprender mucho más de Dios, de la Verdad.

Se nos hace más consciente qué significa ser hijos del Dios viviente y de las cosas que nos son dadas por dicha condición. Saber quiénes somos nos hace entender la autoridad que tenemos y ejercerla; nos hace aceptar la voluntad del Señor pudiendo rechazar las mentiras de Lucifer.

Tampoco implica que debamos “enloquecernos” por pelear todo el tiempo, sino que debemos estar conscientes de esa lucha que se produce en cada minuto de nuestras vidas. Ver demonios por todas partes, puede ser misticismo; pero no verlos por ningún lado, sin dudas, es incredulidad.

Nos damos cuenta que debemos ser constantes en nuestro crecimiento espiritual, en nuestra santificación, en nuestra dependencia del Señor, porque cuando bajamos la guardia, el enemigo siempre se da cuenta y siempre está preparado para el ataque. El consejo, es: no tengas miedo, ten cuidado.

Salimos de un engaño común: que Dios es Dios del bien y que Satanás es dios del mal, tal como el Ying y el Yang de los orientales. Es una mentira diabólica, lo que Satanás desea, porque sólo existe un Dios creador y soberano de todo. Por ende, Satanás incluido, todo es obra de sus manos.

¿Entonces Dios creó el mal? De ninguna manera. Míralo así: ¿Existe la oscuridad? ¡Por supuesto! Me dirás. Sin embargo, la oscuridad no existe, ya que nadie puede estudiar la oscuridad. Lo que hay, en realidad, es ausencia de luz. La luz sí puede estudiarse.

¿Existe el frío? ¡Claro que existe el frío! ¡Mira los desastres que produce cuando llega el invierno en tantos sitios! Sin embargo, e, frío no puede estudiarse. Lo que ocurre es simplemente ausencia de calor. Porque el calor sí puede estudiarse.

¿Y esto que tiene que ver con lo que estamos hablando? Todo. Porque el mal, en sí mismo, tampoco existe. Sencillamente se trata de ausencia de Dios. Cuando Dios no está, se presenta inexorablemente el mal. Aprende, tú que siempre pensaste estar en un lugar espiritual “neutro”…

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07 – ¡Derriba las Fortalezas!

Todo lo que proviene de un mismo lugar se junta o se agrupa y se le llama “un reino”. La dimensión del Espíritu es un reino y la dimensión natural es un reino. En lo natural, todo está forrado por materia; tú eres espíritu, yo soy espíritu; ahora me introduzco en uno cuantos kilos (Algunos con demasiados) y recién allí me puedes ver. Es otra dimensión. La ciencia te dice que la materia sólida son moléculas que se mueven con tanta rapidez que al juntarse se compactan, y forman un bloque sólido. Pero para que esa molécula se mueva, tiene que haber vida. Si no hay vida, no hay movimiento.

Por ese motivo es que hasta las plantas respondían a la Palabra de Dios. Por eso podemos cambiar lo que se ve, siguiendo lo que no se ve. Cambiar la materia conectados en el Espíritu. No es caminar como un espiritista, o como un fantasma de película. Caminar en el Espíritu es caminar en plena obediencia a la Palabra. Cada vez que tomas una decisión, consideras el Reino de Dios o el reino en el cual vives. Una vez que te decides por el Reino de Dios, decides de acuerdo con el Espíritu. Porque el Reino de Dios es justicia, paz y gozo en el Espíritu, pero funciona en lo natural. Cambia lo natural. Todo lo que se ve, proviene de allí.

Estamos aquí en la tierra y hay dos influencias. En el reino espiritual está el príncipe del aire, Satanás. Cristo viene, entra a esta dimensión, lo destrona, le quita su dominio. Pero no lo saca de ahí. Sólo le sacó el dominio. Estamos en la misma dimensión y Cristo, que se rige desde el Espíritu nos respalda contra Satanás, que caminando alrededor tuyo, anda viendo a quien puede devorar. Él pasa, ve la luz apagada y se mete. Si no hay luz, él entra, si la luz está encendida no puede pasar. Satanás sólo reina en tinieblas y gobierna en ignorancia.

Cuando éramos seres humanos que no sabíamos, que ignorábamos que Satanás era real, nunca hubiéramos pensado que él podría usar nuestras manos o nuestros cuerpos para manifestarse aquí en la tierra. Ahora estamos en el mismo lugar, pero sabemos que aunque Satanás no tiene un trono en la tierra, se manifiesta en ella. Cristo no tiene un trono en la tierra, pero no alcanza a manifestarse en ella a causa de nuestra desobediencia e incredulidad.

Satanás no tiene ningún derecho legal a manifestarse en la tierra, pero todo lo que puedes ver desde la ventana de tu casa para afuera, está lleno de manifestaciones satánicas. Y la iglesia, mientras tanto, perdiendo el tiempo en discusiones por palabras, métodos, modos, formas, nombres, apellidos, libros, tratados, política interna o externa y posiciones. Somos vasos influenciados positiva o negativamente para que nuestros cuerpos manifiesten esa influencia aquí, en la tierra. Y cuando te conectas con la obediencia de la Palabra, trastornas los principios terrenales. Porque la Palabra es más poderosa que los principios de los reyes de la tierra.

Ellos dicen “¡Hay recesión!” y tú dices: “¡Yo no creo en la recesión!” Y en todo tu alrededor hay recesión y a ti no le da la gana de participar de ella. Porque tu dinero no está en ese banco, tú tienes otro. Cuando firmas un cheque, tiene que funcionar. No vayas a pedirle a Dios dinero que no tienes guardado. Esto es una transformación. ARREPIÉNTETE.  Es como el pequeño gusano que camina y no avanza mucho. Siempre se tiene que estar cuidando porque está en permanente peligro de que aquel lo aplaste o este otro lo pise. Un día, como está cansado de que cada vez que sale lo pisen, va y se esconde en una larva y se queda balanceándose escondido, pegado a una hoja. Y no avanza nada, se quedó allí.

Muy interesante porque Efesios 5 dice: …Yo quiero una iglesia gloriosa que no tenga manchas ni arrugas. Yo me pregunto: ¿Qué es una mancha? ¿Será que tenemos que lavarnos con cloro? ¿Será que esas personas que tienen decoloración en su piel no entran? Y las arrugas, ¿Qué son? ¿Acaso es tu abuelita que está toda arrugada por el paso de los años? ¿Será que ella no va a entrar por eso? Leemos como el papagayo y no entendemos lo que leemos y, encima, vamos y lo predicamos. ¡Dios no quiere una iglesia con mancha y con arruga!

¿Qué sucede si alguien levanta su mano y dice: “Con permiso; ¿Qué significa arrugas? En la escuela levantamos la mano, no dejamos que nos engañen. En las escuelas bíblicas, por respeto al ministerio del hermano, por reverencia obligatoria dentro de “la casa de Dios”, no. Efesios 5:25 dice: Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa.

La palabra “gloriosa” significa: Honorable, Espléndida, Noble. Denota una posición de Dignidad. Gloriosa, que viene de la palabra “Gloria”, significa exacta representación de rey. Es decir que podemos expresar lo mismo que dijo Cristo…Si nos has visto a nosotros, has visto al Padre. Y dice: …Y que no tenga mancha. Pedro Y Judas nos hablan que las manchas son algunos ministros con motivaciones impuras. Eso, en todo caso, es exclusivamente para lo que nosotros denominamos como “liderazgo”.

Pero la palabra “mancha”, aquí, en el texto, significa: “Sin Culpa, Sin Falta, Sin Fallas, Cabal, Sincera, Sin Desgracias, Plena, Integra. Me gustaría hacer un relevamiento en los bares y restaurantes cercanos a las iglesias para ver quien deja más propina, si la iglesia o el mundo. Y después queremos hablarle al camarero, acerca de la prosperidad y generosidad del Señor. También me gustaría ir a los comercios para ver quien saca más mercadería sin pagar al contado. Y si vamos al banco, preguntarle al gerente a quienes prefieren ellos no dar préstamos. ¿Representantes de Dios? ¡Oh, no! Nuestra imagen de Dios es la de hombres religiosos.

Llena de verdad…Plena… Es decir que, si necesita un mueble, va a la cuenta del banco, saca el dinero y lo compra. Porque como el sistema de Dios funciona, y Dios no es más bruto que el sistema del mundo, Él tiene un sistema financiero que funciona, y que, si todos obedeciéramos, nunca nos faltaría nada de lo esencial. En el mundo tienen el suyo: los impuestos. No le piden ni permiso, se lo quitan y si no se los da, lo meten preso. Por eso nunca les falta nada. Y Dios tiene un sistema mejor y mucho más liviano. El mundo le saca a usted alrededor del 23 por ciento. Dios pide sólo el diez.

Pero Dios dijo: …Yo no soy mago, pero sé que si todos dan el diez por ciento, nos sobrará para bendecir a las naciones. Y siempre andamos pidiendo. ¿Será que el sistema de Dios no funciona o que hay un montón de desobedientes? ¿Alguien se quedará con el vuelto? Esta es una iglesia sin manchas. Luego dice: …Sin arrugas. Y arrugas significa “dobleces”; ocasionadas por un movimiento introvertido. ¿Cuántos han visto un acordeón? Arrugas. Cada movimiento interno es una arruga. “¡Pero hermano! ¿Qué tiene que ver la arruga con la iglesia?”

Simple; ¿Sabes lo que tiene que ver? Que Dios quiere una iglesia gloriosa, que da la cara, que no se cohíbe, que no le da pena, que no se esconde, que no anda en timidez, sino que es plena, activa, que funciona y se expresa en la tierra. Lo bueno del caso es que Él dice: …Yo me santifiqué a mí mismo, para presentármela a mí mismo, una iglesia gloriosa. Aquí hay otra fortaleza que hay que destruir. Si yo le quiero decir al mundo que te di una Biblia, la Biblia tiene que ser Biblia cuando te la doy.

Si te doy un trozo de cuero de vaca, un pedazo de madera, un frasco de tinta y un pequeño disco de computación, te di los materiales, pero no puedo decirle al mundo que te he dado una Biblia. Porque no te di una Biblia. Porque quizás lo que te di, nunca llegue a convertirse en Biblia porque eso depende de ti para que ocurra. Yo te di los materiales. Para decir que te di una Biblia, la Biblia tiene que estar terminada. La palabra “presentar”, aquí, viene de la palabra “presente”. Cuando das un presente, que es un obsequio, ya lo das con un envoltorio adecuado, con moño y todo. Solamente si estás muy ocupado o apurado le das el dinero a la persona y le dices: “Ve y cómprate algo”.

Ahora Él dice: Yo pagué el precio para presentármela a mí mismo, una iglesia gloriosaEsto es: cuando Él la venga a buscar, es porque ya estará como Él lo ordenó. Él pagó el precio para un Rolls Royce; no vendrá a buscar un utilitario. Pagó al contado, en efectivo, cash, no quedó debiendo nada, no se va a conformar con un “cachivache”, con un “cascajo” por mejor pintado que esté. ¡Él quiere su Rolls Royce! Él sabe que funciona, está en el plan del Padre. Él ya pagó el precio, de acuerdo con el patrón y ahora está esperando que la fábrica le entregue el producto que compró. Y no viene hasta que no lo vea.

Cuando te llega un pensamiento negativo, tienes que reponerlo por uno positivo. Una fortaleza no se destruye ignorándola. La naturaleza, aborrece vacíos. Somos espíritu y no sabemos tolerar vacíos. Cuando surge un vacío en nuestras vidas, tiene que ser llenado por algo. Tú sufres pérdidas y se produce un vacío. Si no lo llenas con algo positivo, con algo de Dios, ¡¡Satanás se encarga de llenarlo como se le ocurre a él!! No podemos tener vacíos. Sed llenos del Espíritu, ha sido dicho. Pero eso no significa que andes volando en la nube, sino que estés lleno de las cosas que le interesan al Espíritu. Restauración, por ejemplo. +++++

Construye una fortaleza positiva. No esperes estar enfermo para declarar, en el nombre de Jesús, sanidad divina. No esperes que te rematen la casa por no pagar los impuestos, o que te desalojen por no pagar la renta, el alquiler, para declarar prosperidad económica. Sería un poco tarde, ya no necesitas justicia, ahora lo que necesitas es misericordia. Esto es como muchas de esas iglesias que anuncian un evangelio incompleto. “Eres salvo por gracia, ¡Gloria a Dios!” Y te sacan de Egipto, pero no te llenan de nada. No hay plenitud, no hay llenura, no hay poder del Espíritu, no hay cobertura apostólica, no hay palabra madura, entonces el creyente está todo vacío.

Listo para Satanás. Joven, cuando la fotografía o el recuerdo de una mujer comience a excitarte, saca la fotografía de tu madre y ponla delante de tu cara. Va a ser muy difícil que te excites con la foto de tu mamá cerca. Ya sé: los jóvenes que leen esto, deben estar pensando: ¡Este tipo debe estar rematadamente loco! Tú tienes que cambiar la foto, porque las fortalezas son pensamientos que son imágenes. Un hábito tarda veintiún días en formarse. Los hábitos los tienes porque los hiciste en más de una oportunidad. No creas que con confesar una vez “¡Estoy sano!”, ya estás sano. Tienes que masticarlo y masticarlo; subirlo y bajarlo como la vaca hasta que por fin lo llegas a creer tú mismo.

Introduce lo de Dios en lugar de lo que edificaste. Hábitos son patrones de pensamientos, tallados en el cerebro por repetición. La ciencia te dice que los hábitos o lo que el hombre hace, está tallado en las grietas del cerebro por repetición. Mateo 12: 43-44 = Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, (¿De dónde salió? Para salir, obvio, tenía que estar adentro…) ..anda por lugares secos, buscando reposo, y no lo halla. Entonces dice: volveré a mi casa, (¿Qué casa?) de donde salí; y cuando llega, la halla desocupada, barrida y adornada.

Cuando el espíritu inmundo sale del hombre es liberación, salvación, llámalo como quieras. Ahora eres libre. Ese espíritu sale y no encuentra donde descansar, es decir: no encuentra un cuerpo. Por eso es que aquellos espíritus prefirieron los cerdos a no tener donde estar. Porque espíritus sin cuerpos no pueden estar en esta dimensión. Entonces dice: voy a volver a mi casa, al mismo hombre. Esto es un principio. No estoy hablando de si un cristiano lo puede tener en la carne, en el oído, en la piel, en el espíritu, en el alma.

Hermano querido: si está en el patio de tu casa, échalo. Si está en el balcón de tu apartamento, échalo. La cuestión es que no tenía demonios, estaba libre, estaba salvo y volvió a entrar. La palabra ADORNADA, aquí, significa “decorada”. Y en espera de visitas… No te puedes quedar vacío cuando destruyes una fortaleza, tienes que construir otra en su lugar. Eso es una guerra espiritual. Porque la que tienes construida, vive contigo toda tu vida. Yo las llamo “mascotas satánicas”. Como son mascotas, las queremos y, aunque son satánicas, no las echamos. Preferimos morirnos, pero no lastimar a la mascota…

Sal del sistema de abajo, intercambia y llénate del poder del Espíritu. La Palabra dice que cuando tú te llenas del Espíritu, él se convierte en el sello. Nosotros somos un vaso y el sello mantiene la pureza del contenido. Porque nos está guardando en la separación del mundo. Llénate del Espíritu y Él lo sellará y lo protegerá. Protegerá el contenido de tu vaso. Estoy hablando lisa y llanamente de protección divina. ¿Lo puedes creer? El sello marca el producto y te identifica con Dios. Tienes que ser lleno, no es una opción.

Pregunta: ¿Qué tendrá que ver el amor con destruir fortalezas? En 1 Juan 4:18 dice que: …el perfecto amor, eche afuera el temor. El temor es producto de la falta de amor. Por ejemplo: una mujer, en esta sociedad, vive sola; y hay mucho bandolerismo suelto. Enciende el televisor, escucha las estadísticas y comienza la fortaleza: ¡Dios mío! ¡Cuánto peligro hay! Y yo, una mujer sola… Dicen que ocho de cada diez mujeres son atacadas. Yo puedo ser la próxima. Voy a comprar un cerrojo más grande. Voy a poner ese mueble delante de la puerta.

Ahora voy a poner una silla debajo del mueble. Y luego voy a poner el sofá detrás de la silla. ¿Cuántos se dieron cuenta que ella ya está un poquito atemorizada? Voy a poner una alarma en la entrada. Por último, esa noche, en lugar de adorar y amar a Dios, está orando para que el Señor la libre de ese “castigo”. ¿Qué castigo si lo construyó ella misma, por su cuenta y en su imaginación? Ahora bien: ¿Cómo es que el amor tiene que ver con esto?

1)= No le pongas atención a las estadísticas. Escúchalas, sabes que están allí, que dicen lo que dicen, y punto.

2)= Recibe el amor que Dios tiene para ti. Isaías 26:3 dice: Tú guardas en perfecta paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera, porque en ti está confiado. Cambia esa fortaleza. Díle a las estadísticas: “Todos los ángeles acampan a mi alrededor y son ángeles ministradores para los herederos de salvación y no habrá mal que aceche mi tienda; caerán a diestra y a siniestra y a mí no me tocarán.”

Pero claro, eso no va a funcionar el día que estés aterrorizado. Eso tiene que ser un estilo de vida; par que camines con confianza. Una mujer segura es muy posible que no sea atacada, porque las que son atacadas son las que están inseguras. Toma el simple ejemplo del perro. ¿Sabes cuál es el ejemplo del perro? Indefectiblemente, el perro suele atacar con mayor asiduidad al que le teme que al que le hace frente sin temor. No me preguntes como lo sabe; lo sabe. Lo huele, quien sabe.

Romanos 16:20 dice que: El Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros pies; la gracia de vuestro Señor Jesucristo sea con vosotros.

1)= ¿Quién dice que lo va a aplastar? Dios.

2)= ¿Cuándo dice que lo hará? En Breve.

3)= ¿Cómo se supone que lo hará? Con Paz. El Dios de Paz. Paz mental. Tiene que saber usted que si edifica una fortaleza y se mantiene tranquilo y camina de acuerdo con el propósito de Dios, nada puede tocarle.

4)= ¿Adónde dice que lo hará? Bajo tus Pies. Es decir que te va a usar a ti para hacerlo. Él lo va a hacer con paz y en breve; contigo, bajo tus pies. Tus pies lo van a aplastar. Tú vas a derribar la fortaleza. Fortalezas de temor, fortalezas de fracaso, fortalezas que vienen de tiempo atrás. Por ejemplo, matrimonios que no funcionan bien porque hay fortalezas. Pero esa es otra historia. Y la escribiremos cuando derrotemos las más notorias. ¿Se atreverá a hacerlo HOY?

En suma y para concluir con todo esto: Una fortaleza espiritual negativa es una forma de pensamiento persistente y contraria a la verdad de Dios, que domina la mente o el corazón de una persona y le impide vivir en libertad, paz o plenitud espiritual. Te recuerdo las características.

Están profundamente arraigadas Se forman a lo largo del tiempo, muchas veces por traumas, enseñanzas erróneas o hábitos pecaminosos. Distorsionan la verdad Hacen que una persona vea a Dios, a los demás o a sí misma de una manera falsa. Producen esclavitud espiritual o emocional Pueden llevar a la culpa, el miedo, la ansiedad, el orgullo, la depresión o la incredulidad. Son alimentadas por mentiras o pecados no confesados Su raíz suele estar en alguna mentira que la persona ha creído. Dificultan o impiden la acción del Espíritu Santo Mantienen áreas de la vida cerradas a la transformación divina.

Los ejemplos más comunes que se encuentran, para que tengas una base, son esencialmente a través de pensamientos negativos. “Dios no me va a proteger”. Las personas que tienen esta mentalidad, muy difícilmente saldrán de una medianía y hasta de una mediocridad, tanto en su vida secular, su trabajo, su matrimonio y amistades, como en su vida espiritual.

“Nadie me ama, ni siquiera Dios”. Esta es muy triste y, al mismo tiempo, peligrosa. Porque esa sensación de no ser nadie, como si no se existiera, incluso ante Dios mismo, puede llevar a ser injusto con los demás y hasta agresivo.

“Yo no necesito ayuda, puedo solo”.  Esta es una fortaleza sumamente abundante por una sencilla razón: el que la tiene, no se da cuenta que es una fortaleza. Muy por el contrario, se puede ver a sí mismo como una mezcla de Robocop y Súperman, cuando la realidad muestra que de ninguna manera es eso.

“Nunca perdonaré lo que me hicieron”. Esto, en el plano secular, es más que abundante. El problema radica cuando este tipo de fortaleza se mete en la iglesia. Es tremendo como la ceguera espiritual que produce este resentimiento profundo puede determinar que la persona no entienda que si una vez fue perdonado por Dios sin merecerlo, su deber es hacer exactamente lo mismo con quienes lo ofenden.

“Soy un fracaso, Dios no me puede usar”. Esto también es bastante proliferante dentro de los ambientes cristianos. Creo que la base de este pensamiento es el establecimiento de una fortaleza que nace en la tibieza de fe que se tenga. Olvidarse de que lo vil y lo necio levanta Dios para avergonzar a lo sabio, directamente es una muestra de que el Ego está jugando un rol importante y ejecutivo.

Queda para el final, la duda respecto a como romperlas a estas fortalezas visibles y de alta proliferación. En primer lugar, reconociéndolas. Ejerciendo una prolija auto evaluación personal y sometiéndonos a la guía del Espíritu Santo, accederemos a ese conocimiento que es básico para comenzar nuestra batalla personal.

En segundo término, renovando nuestra mente con la palabra de Dios. Y no se trata de leer la Biblia de manera automática y con un funcionamiento robótico. Se trata de acceder a la Verdad, que es Cristo, para que, de su mano, se puedan reemplazar todas las mentiras existentes.

Seguidamente, realizando una confesión amplia, abarcativa y ultra sincera, para de ese modo tener la autoridad interna para soltar toda raíz de pecado o de herida. A esto, inexorablemente le debe seguir un arrepentimiento genuino sobre todo el mal cometido. No estoy hablando de pasar al frente de un templo entre una inundación de lágrimas, estoy hablando de arre-pentirse, que es el equivalente a volver al punto de inicio de algo y recomenzarlo de otra manera. Arrepentimiento no implica vivir llorando por lo malo que se ha hecho, sino tomar una decisión sincera, transparente y genuina de no volver a hacerlo.

Orar. Pero no con esas viejas y casi tradicionales oraciones que tantas veces hemos oído de otros y también efectuado nosotros. “Señor, bendice a mi familia, mi perro y mi gato”. Eso es correcto y está bien que se haga, pero orar por el tema fortalezas es orar con oración de guerra. Si la conoces, ya sabes de qué te estoy hablando. Si no la conoces, con todos los adelantos técnicos e informáticos que existen hoy, puedes acceder a toda la información básica que necesitas. Sólo un detalle: ni se te ocurra orar en guerra si no tienes tus ropas espirituales limpias y blancas.

No hay más secretos que develar. Este es un tema que parece terrible e ingobernable. Y lo es, pero desde el punto de vista humano e intelectual. Cuando te refugias verdaderamente en el Señor y acudes a Su Espíritu Santo en búsqueda de una guía a toda verdad, en lo que sea, lo hallarás, esa verdad llegará a tu vida y, después de todos estos pormenores que te he relatado, serás libre. Y no es poca cosa, créeme.

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En Babilonia Sin Contaminarnos

A lo largo de toda una vida dedicada al evangelio, hemos recibido pinturas, recreaciones y simbolismos disímiles respecto al significado genuino de lo que llamamos La Iglesia del Señor, que como ya saben muy bien quienes nos acompañan en esta tarea ministerial, dista bastante de ser la que Dios dijo que sería, convirtiéndose en un arma más de los sistemas mundanos corruptos y perversos. Uno de los diseños que más me agradan respecto a ella, porque creo que marca cabalmente cada uno de sus puntos estructurales tal como deben ser, tal como Dios lo diseñó y no como al hombre le place o le conviene, es el del gran ejército dispuesto a cruzar un moderno Jordán con todos sus estamentos preparados para la que será la gran batalla final. La iglesia genuina es un ejército comandado por sus Generales, que son los Apóstoles, y son aquellos que trazan en la mesa de los diseños, las estrategias a cumplimentar para lograr los objetivos previstos.

A cargo de esas estrategias, están los componentes de la Plana Mayor, esto es: los Profetas, sabios y capaces para recibir y decodificar rápidamente las órdenes superiores y ponerlas por obra al mayor éxito posible. Luego están los Evangelistas, que son los que forman parte del Centro de Reclutamiento, y los encargados de ir incorporando nuevos soldados al ejército, en cada territorio por el que se transita en ese recorrido. Los acompañan los encargados de la Enfermería, que son los Pastores. Encargados de proteger a cada uno de los soldados, limpiarlos de sus suciedades diarias y sanarlos de sus heridas de combate. Y, finalmente, para que la tropa llegue a destino bien alimentada, están los encargados de la cocina móvil, esto es: Los Maestros. Cinco funciones, todas de primer nivel, ninguna por sobre la otra y todas estrictamente necesarias para que el ejército no solamente llegue a destino, cruzando ese río peligroso e incierto, sino que además lo haga en victoria, gloria sobre gloria y renglón sobre renglón.

(Josué 3: 8) = Tú, pues, mandarás a los sacerdotes que llevan el arca del pacto, diciendo: Cuando hayáis entrado hasta el borde del agua del Jordán, pararéis en el Jordán. (9) Y Josué dijo a los hijos de Israel: Acercaos, y escuchad las palabras de Jehová vuestro Dios. (10) Y añadió Josué: En esto conoceréis que el Dios viviente está en medio de vosotros, y que él echará de delante de vosotros al cananeo, al heteo, al heveo, al ferezeo, al gergeseo, al amorreo y al jebuseo. (11) He aquí, el arca del pacto del Señor de toda la tierra pasará delante de vosotros en medio del Jordán. 

He oído a muchos predicadores utilizar la tipología del Río Jordán para graficar lo que simplemente es un nuevo lugar en Dios. Porque tiene que ver con el cruce que hace Israel para llegar a Canaán, con el bautismo de Jesús por parte de Juan el Bautista y porque es allí mismo donde recibe el impacto del Santo Espíritu y comienza su ministerio de poder. Yo no sé (Al menos hasta este momento de publicar esto), quienes o cuáles serán los designados o elegidos para guiar al pueblo genuino de Dios a su objetivo divino. De hecho, no me estoy refiriendo al liderazgo convencional y tradicional, porque si bien es cierto que en algunos casos servirá para esos fines, en otros, créeme, sólo serán alto obstáculo. (Hebreos 11: 1) = Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. El raciocinio griego se ha dado de narices en forma casi violenta con esta concepción básica de la fe.

El mundo intelectual, tan pagado de sí mismo por causa de su sabiduría, sus conocimientos y su volumen operativo dentro de la sociedad secular, ha quedado inexorablemente fuera de cualquier posibilidad cierta de ejercitar fe. La fe de ninguna manera es racional, no puede analizarse y, por lógica consecuencia, (La lógica también es de origen griego), la rechaza, la minimiza, la ridiculiza y la exonera de cualquier ambiente propio. La palabra nos habla de lo difícil que es que un rico entre al Reino de los Cielos. Muy bien; habría que añadirles a los intelectuales. Lo cierto es que, la persona que ha descubierto una nueva perspectiva espiritual, hay una realidad que está por encima de las cosas materiales. El mundo espiritual, o sea el mundo donde vive Dios, es tan o más real que el mundo físico. No te olvides que este mundo del Espíritu fue creado mucho antes que el mundo natural. Cuando las cosas naturales que hoy vemos comenzaron a tomar forma, el mundo espiritual ya existía. De hecho, desde allí venía el mandato y el poder creativo posterior.

De allí que, la pregunta que el hombre se ha formulado durante toda su vida, es: ¿Cómo hago para penetrar a ese mundo espiritual? ¿Acaso existe una puerta que nos permite el ingreso? Es más: ¿Hay una llave que abre esa puerta? Sí, esa llave y esa puerta se llaman Fe. Es la misma fe que recibimos cuando nacimos de nuevo al Reino de Dios. La fe es la sustancia básica de todas las cosas que conforman el mundo espiritual de Dios. Podemos decir que la fe nos revela la solidez de las realidades del mundo espiritual. Por medio de la fe puedes creer que las cosas que hay en el mundo espiritual, vendrán a ti. Y mientras todas esas cosas llegan, tienes a la fe como sustancia principal de todo lo que tú esperas. Una vez que por medio de la Palabra de Dios tú has recibido esa sustancia espiritual de todo lo que Dios tiene para ti, puedes esperar con confianza que lo que tú crees te será hecho. Nada hay más simple que ejercer la fe. Nada hay más complicado para la mente racional, que ejercer la fe. Tú eliges. Lo que tú intentas, Dios respalda. Lo que tú soslayas, Dios olvida.

Es más que innegable que la mente natural siempre estará pidiendo evidencia antes de poder creer en algo. Por esto es que la fe natural de la gente, está basada siempre en lo que esa gente puede ver. Sucede que la verdadera fe es la evidencia de las cosas que no se ven, ¿No es así? Ahí es donde tú te preguntas: ¿Dónde está la evidencia de lo que yo creo? Simple respuesta: la evidencia está en la Palabra de Dios. Concluimos en que la Palabra de Dios te da tanto la sustancia como la evidencia de las cosas del mundo espiritual. La misma Palabra que es la sustancia de las cosas que se esperan, es la evidencia de las cosas que no se ven. Entonces, la Palabra le da la sustancia y evidencia a mi salvación, a mi sanidad, a mi prosperidad y a todo lo que rodea lo que el evangelio me proporciona sí o sí. A partir de este principio básico, deberás buscar esa sustancia de la Palabra de Dios para que tengas la fe para aquello que tú esperas, y para que tengas la evidencia sin aún verlo.

Será de ese modo y bajo esas perspectivas cuando, a partir de lo que tú crees y confías, podrás establecer el decreto central de lo que será tu vida espiritual futura. Podrás decir: Padre: revélame hoy por medio de tu Espíritu Santo que hay un mundo superior y mejor que el que percibo con mis cinco sentidos. Que yo deje de depender de la información de lo de afuera y empiece a creer en todo aquello que viene de arriba. Por eso te pido que me des la sustancia de la fe que hay en Tu Palabra. Amén. La demanda de los tiempos presentes, que por ser de neto contenido divino y no humano, no podemos rotular como cronos, sino como kairos, se ha estado estableciendo en nuevos fundamentos, sobre los cuales nosotros estamos viviendo en constante aumento. Algunos totalmente desconectados de aquellos que nos guiarán en nuestro previo curso de acción. Otros en mayor sintonía, pero todos enfocados en una misma dirección espiritual. Los eventos naturales hoy nos dan afirmación de esta verdad.

El nuevo milenio está en marcha, y tal como lo hemos venido enseñando, no está definido por agendas ni por calendarios, sino por la expresión de la plenitud de Su voluntad. Un fuerte cambio de paradigma ha estado teniendo lugar en el consciente de la iglesia conjunta, y eso nos traerá a un nuevo entendimiento que nos habilitará definitivamente para traernos a una revelación que nos marcará los caminos fundamentales que nos guiarán con precisión como el pueblo de Dios que somos. Eso ocurrirá durante la jornada correspondiente durante el paso de nuestra vida. La reforma ha estado alcanzando de una manera eficaz nuestra estructura como iglesia, y hoy está introduciendo cambios en el orden de los distintos servicios, reuniones y metamorfosis de las visiones en el Cuerpo. En esta ocasión, la reforma se ahondará más todavía y producirá un éxodo de la Babilonia espiritual, disipando así la nube de confusión a medida que hoy sean confrontados por el entendimiento de la obra de Cristo ya consumada como las doctrinas de conceptos hoy es confrontada por la comprensión del trabajo cumplido de Cristo.

Durante muchos años esta verdad se ha enterrado muy debajo de tradiciones y las doctrinas de hombres, en constituciones falsas, encuartelados por la política, legislatura y los poderes religiosos. Hasta el día de hoy, esta verdad ha estado pasando de generación en generación como un privilegio clandestino. Que trae consigo un gran dolor y soledad profunda; pero saldrán a la luz en las mentes de aquellos que se dispusieron a cambiar la dirección, hablarán con fuerza y denuedo en la boca de aquellos que fluyan en la gracia destinada para estos tiempos que nos asegurará su impacto y la comunicación precisa del Reino. Ya no se tolerarán el agua dulce y amarga fluyendo en un mismo entendimiento, un marismo, una demarcación, una palabra que hoy se está liberando, revelando y alcanzando, permitiendo así que algunos de los que corren en un paradigma paralelo, puedan cruzarla.

Y digo algunos, porque muchos observan una alianza fuerte con intereses personales, y posiciones dignificadas, ellos no podrán elevar su discernimiento a un nivel capaz de desafiar sus rígidos fundamentos, pero muchos otros que han estado esperando, ellos se prepararán, muchos de los que han estado buscando a Dios y no a las doctrinas, Dios y ninguna-religión, muchos que buscaban una fe que no entorpeciera la expresión de dios para la humanidad, estos sí verán. Estos cruzarán y ellos manifestarán la expresión de la obra terminada por Él. Hoy nosotros vemos y nosotros entendemos en los recuerdos de la historia, que nunca ha existido un pueblo que sea oprimido por tiempo indefinido, que no sea levantado para cruzar el Mar Rojo. De la misma manera, estas sus palabras se soltarán de las manos del “ismos2 de la iglesia y de todos aquellos que debido a sus conceptos políticos, tienen la espada desenvainada para enterrarla en la tierra de las tradiciones, guiándonos así a vagar durante tanto tiempo.

Sí, esta palabra subirá y producirá una distinción clara entre el trigo y la cizaña como lo hizo hace muchos años. Produjo libertad para la apropiación de un entendimiento fundamental que nos impulsara a una plena manifestación de nuestra parte en nuestro kairos ministerial. Permitámonos tener fe y mucha sabiduría y discernimiento, porque esta palabra no se vendrá de una manera convencional como lo hemos hecho en otros tiempos, y sus corrientes no serán aquellas que estamos acostumbrados a ver. Esta palabra se revelará y se establecerá como un fundamento legítimo durante esta fresca conciencia, y aquellos que se están moviendo con Él en esta próxima fase, ellos operarán en una esfera más alta y ancha. Serán bendecidos para ver este renaceré, pero ellos también probarán una nueva milicia, una nueva guerra relativa en estos tiempos. Esta lucha traerá la estructura de la iglesia presente a su fin, cumpliendo así Su propósito.

Los tiempos que estamos viviendo declaran el mensaje que Dios nos ha dado desde el tiempo que comenzamos a estudiar la reforma global. El tema de la globalización, así como el tiempo del fin, hoy se entienden mediante el desglose de eventos repentinos a lo largo de todo el planeta. Guerras, hambre, violencia, protestas, terrorismo, cambios gubernamentales, fenómenos naturales, desempleo; naciones envetas levantándose en unidad en contra del terrorismo y la perversión política. Otros, aprovechan el desequilibrio social para manifestar su postura de ignorancia con el vandalismo el saqueo, el abuso, la traición y la falta de valorización al don de vida. Terremotos, sismos, inundaciones, tormentas, degradación ecológica, la falta de agua potable; todo esto es evidencia de que estamos atravesando un cambio cósmico, y universal. Hasta las estaciones del año desobedecen nuestro calendario humano.

En su efecto individual se presentan casos de inestabilidad económica, emociones desequilibradas, depresión, angustia, temor, incertidumbre y polarización de grupos. La visión en muchos se disipa o se nubla, los principios establecidos en otros vacilan de un extremo al otro, la confianza se pierde, y peor aún, en otros se va opacando la fe. ¿Dónde está Dios en todo esto? ¿Estaremos en error? ¿Estoy siendo probado o tratado por Dios? ¿Por qué Dios permite esto si le he sido fiel?  En este trabajo, y tal como lo he venido haciendo en anteriores, y seguramente lo seguiré haciendo en futuros, quisiera intentar responder a estas preguntas mediante mi participación y convicción personal en el tiempo en que vivimos, así como el conocimiento adquirido por medio de mi relación personal con Dios y el entendimiento actual acerca del plan eterno de Dios adquirido durante todos mis años caminando con Él. Trataré de ser todo lo breve y conciso que se necesita para no convertir un alimento puro y fresco en algo con gusto a plomo y viejo.

Lo primero que debemos evitar, es el limitar lo aprendido a un contexto de reunión eclesiástica. La reforma global no se trata de cambios de cánticos, doctrinas o credos en las reuniones de la iglesia cristiana convencional. Tampoco de la formación de nuevos estilos de asociaciones, tales como iglesias independientes, redes o grupos familiares. No es tampoco un mover de la restauración de títulos, dones o manifestaciones o revelaciones enterradas en tradiciones de ancianos o dogmas de hombres. La reforma global o; la globalización, (Que es el término secular), afecta exactamente eso que dice: el globo terráqueo.  Es el nacimiento de un nuevo mundo, al que también podemos denominar como Cosmos, sobre la tierra. Afecta todo el arreglo de vida sobre el planeta y, como consecuencia, nuestra perspectiva de la vida, nuestros valores y dependencias en ella. Al igual que las leyes del antiguo convenio, con el pueblo de Israel gobernaban todos los aspectos sociales, religiosos, políticos y económicos de la nación, así también hoy somos afectados por estos mismos cambios.

La primera iglesia tuvo que prevalecer todo el tiempo en que estos cambios producían un desgarre social, político, económico y religioso en su generación contemporánea. El sagrado templo fue destruido, hubo cambio de sacerdocio y de leyes; y como consecuencia todo un nuevo mundo, aquí llamado Eón, una forma totalmente diferente de vivir sobre la tierra con un nuevo sistema humanitario. ¿Cuánto tiempo duró el desgarre, entonces? Un milenio, el tiempo necesario. Muchos que en un pasado se familiarizaron con nuestros estudios, tomaron su libertad de aplicar los valores y principios del mensaje a los cambios eclesiásticos que ellos creyeron pertinentes en el tiempo, el problema es que cambios, y mover dentro de una iglesia tienden a cristalizarse con el tiempo, sedimentándose nuevamente en estructuras rígidas que posteriormente pierden relatividad y sentido de pertenencia en el nuevo mundo que constantemente está emergiendo. La iglesia local y sus estudios nos deben preparar para entender cómo vivir sobre el planeta y no como conducir un buen club ritualista.

Si no lo hace, indefectiblemente será Babilonia. Una más. Irónicamente, aún dentro de nuestros círculos, (Quizás producido por tanta doctrina aún latente en el subconsciente) existe la fe futurista que promete una mejor vida, pero sólo después de la muerte, cancelando de esta forma la habilidad de aplicar la fe a nuestro futuro inmediato durante el tiempo actual. Si hay algo que es seguro como promesa en la Biblia es que a todos nos llegará la muerte. La muerte es una parte vital del ciclo de la vida. Nada nace sin que algo muera. Adán no sufrió muerte biológica a causa del pecado, la consecuencia fue muerte espiritual, no física. Su muerte física le llega a raíz de que nació del polvo (Y esto antes del pecado).  Cuando Dios le habla después de su desobediencia le indica que tendrá que ganarse la vida con el sudor de su frente hasta que regrese al polvo. El término “Hasta que regrese al polvo”, nos indica el período de tiempo en que tendrá que sufrir las consecuencias de su pecado, no revela que el volver al polvo es parte de la caída.

Sabemos que, en advertencia, Dios le dijo que el día en que comiera del árbol moriría, sin embargo, vivió físicamente muchísimos años después de hacerlo. Su muerte fue espiritual. Entendiendo esto debemos comprender que la obra de Cristo nos prometía una resurrección igual a la caída y no física-biológica; lo cual en Cristo y su resurrección ya hemos obtenida como soberana vocación y herencia. El ciclo de una vida es una ley universal. Toda ley universal trasciende el tiempo. La semilla muere y produce vida vegetal; el día muere en la noche y viceversa. Las estaciones de los años, la vida humana y animal. Es natural y necesario para la existencia y el desarrollo del plan de Dios. Nuestras células se renuevan cada cierto tiempo, por eso cicatrizamos cuando es necesario. Todo el universo coopera con esta ley. Las generaciones se desvanecen y otras toman su lugar.

Un ejemplo en el mundo del empleo es que, a finales del siglo pasado, estuvimos viendo el nacimiento de una nueva era agrícola, y que luego ésta murió dando lugar a la era industrial, y que en los últimos tiempos hemos presenciado la transición de esa era industrial dando paso a la era tecnológica, con la tremenda incorporación de la cibernética y la informática como bienes de uso globales. Si nosotros no transicionamos juntamente con el avance del mundo, o Cosmos, o sea, el arreglo de vida sobre la tierra, nos veremos afectados por consecuencias tales como las que hoy muchos experimentan en el ámbito individual. La vida en Cristo es como el seguimiento de la antigua nube por parte del pueblo hebreo. Si te quedas, la nube se te va, se te pierde de vista y, deja de llover, secándote en todo y, cuando sale el sol, no hay modo que sus rayos no te quemen. Dios en su sabiduría colocó esta ley en efecto desde la creación. Cuando algo llega a su plenitud, clímax, o ápice, cede a un nuevo comienzo. Cuando se llena cada copa, se vierte y se comienza.

Cristo hablando con los fariseos comentó que Dios les enviaría más apóstoles y profetas para que pudiesen llenar la copa del pecado de sus padres. Esto dio lugar al fin del viejo Eón y el comienzo del Reino del Mesías. Cada tiempo, cada generación, cada etapa de nuestras vidas individuales, alcanzarán sus particulares, ya sea por obra de Dios, error personal o consecuencias de la vida. A la verdad no es importante como llegamos al lugar en el cual nos encontramos, si entendemos que es un puente al lugar donde vamos. Lo importante es nuestra actitud mientras cruzamos el puente. No olvidemos que los héroes de la fe del capítulo 11 de Hebreos, fueron encomendados por Dios y nombrados como íconos de la fe, sin haber obtenido el objetivo deseado durante sus días. José no pudo ver la tierra. Moisés, no fue autorizado a entrar. David no pudo construir el deseo de su corazón. Pablo no alcanzó la soberana vocación durante su vida terrestre, sin embargo, todos obtuvieron gloria, fueron participantes de cada etapa del plan de Dios.

Y cada uno fue fiel a su parte confiando que el cumplimiento corporal y eterno es obra de Dios y no nuestra. Hoy poco a poco vemos el mal dando lugar a la remoción de cosas hechas para que las inconmovibles se puedan reconocer sin ser ocultas por la cizaña. Todos los cambios que hemos visto, hemos sido testigos directos o indirectos, depende donde residamos, en las distintas naciones de Latinoamérica, nos muestran las distintas formas de operación que tienen esas fuerzas. Y cómo muchos de nosotros podríamos caer en el error de creer fiel y sinceramente estar ayudando al sector que defiende el bien, cuando hemos sido sutilmente engañados y estamos operando exactamente para lo opuesto. El clímax del bien se encuentra en las palabras de Cristo; Amar a Dios por sobre todas las cosas y a tu prójimo como a ti mismo. Lo opuesto sería: terrorismo al inocente, gobiernos dictatoriales a la vieja o a la nueva usanza. Antes utilizando la fuerza bruta, ahora ligándose con poderes legislativos comprados, justicia sobornada y medios de comunicación socios.

En medio de esto vemos una generación que simultáneamente emerge de entre los escombros de una humanidad degenerante uniéndose para dar la vida por el cambio, donadores de finanzas para las víctimas de las diferentes clases de terrorismo, pasajeros de los aviones que detienen los atentados por amor al prójimo. Gente reunida protegiendo la ecología global, miles de grupos asistiendo en la reconstrucción de sociedades, unidad en marchas no violentas opuestas al viejo régimen y una humanidad que cada día se acerca más a Dios en búsqueda de respuestas en cuanto al verdadero propósito de su existencia. Un mundo que se está muriendo y debajo de este, uno que emerge. Nosotros, privilegiados de ser parte de ambos, podemos convertir nuestros fracasos y circunstancias amargas del pasado en la fuerza y la sabiduría de nuestro futuro. Los ojos deben permanecer en el objetivo, y no en el proceso. Cristo dijo que levantáramos los ojos para ver. A Abraham se le dijo que levantara los ojos y contara su descendencia.

Es imposible entender el producto si sólo analizamos un paso de la ensambladura. El proceso nos introduce el dolor del desgarre, a la incertidumbre del momento, a la inestabilidad actual, pero la firmeza es producida por el entendimiento de la obra, por el objetivo común, por una causa mayor a nosotros mismos. Al igual que Dios creó a un solo Adán individual y de él toda una humanidad destituida de Dios por causa del pecado, (En adán todos mueren), su plan es crear un Adán a su imagen progresivamente. La semilla del último Adán es Cristo el cual para producir vida murió y luego resucitó y a nosotros juntamente con Él, para formar un nuevo hombre corporal en semejanza a Dios del cual tú y yo formamos parte. (En Cristo todos serán vivificados). A medida que la humanidad en medio de cambios constantes y caos social busca dentro de sí a su Creador, nace una generación cada día más cercana a sus valores y principios que entienden que son portadores de la gracia que abunda en medio del pecado. Nada detiene el plan de Dios. Él es Soberano.

La habilidad de entender a Dios en medio de estos tiempos nos permite disfrutar de la vida en medio de cada una de nuestras circunstancias particulares. Nuestro acercamiento a Él es interno y no en posturas religiosas llenas de ritos y tradiciones que niegan su obra ya consumada. Tenemos vida hoy, y no sabemos cuánto tiempo durará el milenio de nuestra transición global. ¿Qué harás? ¿Esperar a que todo se calme? Ah, ¿Y si tarda otros cincuenta años? ¿Vas a esperar solamente la recompensa de una vida después de la muerte? Obviamente que no. Es ahora cuando somos como libro abierto ante las naciones mostrando que nuestra estabilidad no proviene de sistemas sino de nuestra unión con Dios. Enfrentamos cada situación con disciplina e inteligencia, y de lo demás, a descansar en Dios. Cada día trae su afán. Disfrutemos de nuestras familias, amistades y oportunidades diarias. Y trabajemos arduamente por un futuro mejor.

Cuando los postes y ejes de seguridad externos están siendo conmovidos; (Sistema gubernamental, educacional, económico, judicial, empresarial, religioso, arte y entretenimiento) sólo podemos mantener firmeza por medio de nuestro gobierno interno. Los principios y las leyes universales que trascienden el tiempo y que son establecidas por el Creador. Adentro de lo profundo de ti, existe una fuente inagotable de fe, no la pierdas. Es la fe de Tu Creador. Esto es tesoro en vaso de barro, palabra de Dios por medio de un vaso humano, frágil, y rodeado de debilidades como ustedes. Partícipe de la misma situación. Sean fuertes y levanten los ojos… Mientras yo enfrento los desafíos que Dios trae a mi camino, me doy cuenta que dentro de nosotros, están las llaves del Reino. Muchos tiempos nos limitamos de nuestras actividades espirituales y nuestros talentos para las reuniones públicas y nuestros ministerios personales. Hoy yo sé más que nunca, que son las herramientas y armas para militar una guerra digna de tiempos de hostilidad y aflicción.

Los talentos del Espíritu nos tomarán al nivel siguiente, si nosotros lo aprendemos que tú los usas de una manera práctica y fortalece nuestras almas para enfrentarlas circunstancias que parecen presentar grandes dificultades porque nosotros llevamos a cabo nuestro destino. Nosotros debemos cruzar el proceso con fortaleza y honra, los sentimientos traen dolor y felicidad, la visión produce esperanza y migración, nuestros principios traen estabilidad y equilibran, pero, nosotros, como constructores sabios del Reino debemos crear y debemos trabajar y debemos usar cada talento que hay dentro de nosotros. Cristo dentro de nosotros debe ser descubierto diariamente como la revelación práctica de la sabiduría del multiforme poder de Dios, en cada uno de nuestros desafíos diarios. A cada tráfico para caminos del Reino, más yo me doy cuenta que Dios y nosotros no estamos lejanos, nosotros nos convertimos en una sola cosa, acciones y mentalidad, mientras nosotros permitimos hacernos realidad de las ideas preconcebidas y de los formatos y estructuras de la iglesia, y nosotros empezamos viéndonos como la manifestación del testamento de Dios en la tierra.

Hoy está impresionado por el Espíritu del Señor en la relación con Él, en la dimensión de la comunicación y activación de talentos, llamado, propósitos y destinos. Como cada automóvil constantemente necesita combustible, montajes y cambios de aceite, cada santo también necesita ser vivificado en el fuego del Señor y para liberar los ríos de Dios para crear un nuevo destino valiente. (Salmo 18: 28) = Tú encenderás mi lámpara; Jehová mi Dios alumbrará mis tinieblas.  (Salmo 46: 4) =  Del río sus corrientes alegran la ciudad de Dios, El santuario de las moradas del Altísimo. (Salmo 65: 9) = Visitas la tierra, y la riegas; En gran manera la enriqueces; Con el río de Dios, lleno de aguas, Preparas el grano de ellos, cuando así la dispones. Continuando, nosotros presentamos una lista con algunos principios importantes con las escrituras respectivas, para ayudar a convencer, comunicar y activar la sustancia de Dios en ti, para una nueva liberación audaz, dentro de la gloria limitada del Señor…

Dentro de ti, hay una inmensa y profunda corriente y fuente de vida que fluye fuera, queriendo traer otros a los ríos de Dios. Dentro de ti está el fuego de Dios para establecer una nueva pasión por Su presencia. Dentro de ti existen dimensiones profundas de la gloria del Padre y se convierten en un presente de realidad, mismos niveles del Espíritu serán descubiertos, pero prepara para fluir y exteriorizarlo en gracia gloriosa. Sí, hay compuertas, pozos y dimensiones ocultas de la gloria del Padre que espera por nosotros. Esta esfera que revela el Dios en la plenitud. Este lugar de gloria, no es nada más que la tercera dimensión de nuestra madurez, manifestando la ternura de Cristo, la consumación de los santos que cruzan el Jordán, para la realidad de la tierra prometida, el humano hecho para la inmortalidad, el arca de oro en la tercera dimensión. Sí, este es el clamor del Espíritu. Esto pertenece dentro del hombre al hombre, la nación dentro de la nación, a las personas en medio de las personas, una rueda en el medio de una rueda. Dentro de nuestro ser, está el profeta, el sacerdote y el rey, que es el Señor. Jesucristo. Cristo en ti. (Colosenses 1: 27) = a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria, (Juan 7: 38) =  El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva.

 (Ezequiel 47: 1) =  Me hizo volver luego a la entrada de la casa; y he aquí aguas que salían de debajo del umbral de la casa hacia el oriente; porque la fachada de la casa estaba al oriente, y las aguas descendían de debajo, hacia el lado derecho de la casa, al sur del altar.  (2) Y me sacó por el camino de la puerta del norte, y me hizo dar la vuelta por el camino exterior, fuera de la puerta, al camino de la que mira al oriente; y vi que las aguas salían del lado derecho.  (3) Y salió el varón hacia el oriente, llevando un cordel en su mano; y midió mil codos, y me hizo pasar por las aguas hasta los tobillos.  (4) Midió otros mil, y me hizo pasar por las aguas hasta las rodillas. Midió luego otros mil, y me hizo pasar por las aguas hasta los lomos.  (5) Midió otros mil, y era ya un río que yo no podía pasar, porque las aguas habían crecido de manera que el río no se podía pasar sino a nado.  (6) Y me dijo: ¿Has visto, hijo de hombre? Después me llevó, y me hizo volver por la ribera del río.  (7) Y volviendo yo, vi que en la ribera del río había muchísimos árboles a uno y otro lado.  (8) Y me dijo: Estas aguas salen a la región del oriente, y descenderán al Arabá, y entrarán en el mar; y entradas en el mar, recibirán sanidad las aguas.  (9) Y toda alma viviente que nadare por dondequiera que entraren estos dos ríos, vivirá; y habrá muchísimos peces por haber entrado allá estas aguas, y recibirán sanidad; y vivirá todo lo que entrare en este río. 

(Apocalipsis 22: 1) =  Después me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero. Dentro de nuestro ser, Dios es Soberano, se lo dice Pablo a Timoteo en su primera carta. A eso hay que sumarle el potencial de Dios que es un potencial descubierto, latente y expectante relacionado con Su Espíritu Santo. En el Salmo 42: 7, leemos: Un abismo llama a otro a la voz de tus cascadas; Todas tus ondas y tus olas han pasado sobre mí. Hay una profundidad oculta al punto de surgir de adentro, la aparición que se ha designado y se ha destinado para hacerse realidad totalmente. Es la aparición, sale la manifestación de Jacob en Israel, de Abram en Abraham, de Sarai para Sara. Aun el nacimiento de una nación en el útero de Rebeca, la llamada lucha interna. Porque nosotros debemos movernos y nosotros estamos moviéndonos. (2 Corintios 3: 18) = Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.

Ahora, cuando tú caminas en condenación, eres testimonio débil y, por último, juicio. Ninguna vida fluye de ti, y ninguna vida fluye dentro de la condenación. La condenación es la ruina, como una represa que se coloca para impedir el flujo de agua. Las condenaciones son solamente muerte, pero el nuevo hombre en Cristo nos exalta su ministrar a la vida eterna.  (Romanos 8: 1) = Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.  (2) Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.  Es necesario que te liberes de cualquier condenación y cualquier última experiencia que pueda sitiarte y puedas empezar a reafirmar a Cristo dentro de ti, que tú eres su trabajo, creado en él de nuevo. Reconoce la fuente de tu vida y vive, moviendo y esparciendo nuestro ser en él. Permítenos vernos como Cristo, nosotros en él completos, él es la cabeza de los principados y potestades. Admitiendo nuestra posición presente en Cristo que se sienta sobre todos los principados y potestades. Para verlo como Él es.

(1 Juan 3: 1) =  Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él. (2) Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es. (3) Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro. (1 Juan 4: 17) = En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es, así somos nosotros en este mundo. (Hebreos 8: 6) = Pero ahora tanto mejor ministerio es el suyo, cuanto es mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas. (Gálatas 2: 20) = Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí. 

(Efesios 1: 17) = para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, (18) alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, Todavía tienes una ventaja. Hay un Naba y un Nabiy dentro de ti. El Naba, en realidad la palabra es nawbaw, que es profetizar, hablar o contar para inspiración. Es el Espíritu de Dios que se anima para profetizar los depósitos eternos del Padre. Nada que tú no sepas, ya. Pero la realidad nos muestra que no es lo que tú vives. Aunque lo sepas… (Amós 3: 8) =  Si el león ruge, ¿quién no temerá? Si habla Jehová el Señor, ¿quién no profetizará?

Como un hijo contesta a la voz de sus amados padres, debemos de manera similar contestar a la voz del Señor de nuestras vidas. Mientras Dios habla, nosotros contestamos de acuerdo a eso. Sin ningún miedo, frustración, o confusión. Porque el papá está hablando y es normal contestar Su voz, así como haría a sus amados padres, un niño. Por consiguiente, en este tiempo el Señor habla a tu vida, permitiéndose hacerlo a través tuyo. Conviértete en su voz en la tierra, un vehículo de expresión y un instrumento de su propósito. Porque nosotros siempre escuchamos la voz de nuestro Padre. (Juan 10: 3) =  A éste abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por nombre, y las saca.  Deberás tener en mente que la profecía necesariamente no está en el futuro, pero también, son las palabras de los profetas, consejeros de Dios. Cuando el profeta se da para mejorar a los santos, él o ella poseen la gracia de activarte a ti y a mí en la dimensión profética. Así como a un apóstol se da para mejorar a las personas, él o ella tienen la gracia para activarlos en su llamado. Y el apóstol, aún la misma naturaleza de Dios, de Su Hijo.

Su Espíritu para ti, Porque los apóstoles comunican una medida del Espíritu que trae al cuerpo la mentalidad apostólica, un sentido de la misión y movimiento, un espíritu de aventura para ir valientemente donde ningún hombre ha ido antes. Es el quien tiene a los planetas en los cielos, porque él da a los hombres un sentido de expectación, un sentido de la anticipación, para ir más allá de lo normal y de las barreras. Alienta a los hombres para ser astronautas, para explorar al más allá de. Potencia los intensos deseos de los hombres para ir más allá de los llamados límites. Porque en esto, lo apostólico es evidente, todavía la idea que hay actividad en nuestro circuito, no a la vista de los ojos naturales, pero que vale la pena para investigar. El apóstol y el profeta nos elevan y activan para ir a las profundidades, seguir más allá, e ir más allá de los límites y fronteras del pensamiento. Es una dimensión guiada al destino depositado por la unción y ordenanza de Dios. Es la manera de Dios de tomarnos al nivel siguiente de las cosas. Aquí está la confirmación bíblica de todo…

(Romanos 1: 11) =  Porque deseo veros, para comunicaros algún don espiritual, a fin de que seáis confirmados; (1 Corintios 1: 7) = de tal manera que nada os falta en ningún don, esperando la manifestación de nuestro Señor Jesucristo;  (Romanos 11: 29) =  Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios.  (1 Timoteo 4: 14) =  No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía con la imposición de las manos del presbiterio. (Ten presente el orden: 1.- La Profecía. 2.- La Imposición de Las Manos. 3.- El Presbiterio.) (2 Timoteo 1: 6) =  Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.  (Gálatas 4: 19) =  Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros,  (Isaías 66: 7) =  Antes que estuviese de parto, dio a luz; antes que le viniesen dolores, dio a luz hijo. (8) ¿Quién oyó cosa semejante? ¿Quién vio tal cosa? ¿Concebirá la tierra en un día? ¿Nacerá una nación de una vez? Pues en cuanto Sion estuvo de parto, dio a luz sus hijos. 

(9) Yo que hago dar a luz, ¿no haré nacer? dijo Jehová. Yo que hago engendrar, ¿impediré el nacimiento? dice tu Dios. (Aquí también nos queda un ordenamiento. 1.- Nos Encontró. 2.- Santificó. 3.- Nos Predestinó…Todo antes del nacimiento) (Romanos 8: 30) =  Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó. (Ahora el orden es: 1.- Llamados. 2.- Justificados. 3.- Ya nos Glorificó.) (Salmo 118: 17) = No moriré, sino que viviré, Y contaré las obras de JAH. Cuando me detengo y reconozco que la verdad es progresiva. Para ver la revelación y trabajo del Espíritu de Cristo en manifestación. Para ver lo que nos dijeron y nos dieron, un destino audaz y electrizante. Nota que Dios equipa a quien llama. Por tanto, lo regocija que tú tienes un propósito importante y, un alto llamado, talentos gloriosos del Espíritu y un destino conmovedor ante ti. Habiendo sido pedido por los hombres eclesiásticos o no, y Dios exige fortaleza, nos destinó y posicionó en la tierra porque debes darlo a conocer a él. Porque Jesús no vino a la tierra para hablar no solo del Padre sino para revelarlo. La iglesia no está aquí para hablar de Cristo, sino para revelarlo. Tenemos que dar a luz el nombre de Jesús.

Le doy gracias a Dios porque cada uno de los que de una u otra manera han sido bendecidos o instruidos por este ministerio, manifestarán la gloria ilimitada del Señor y para caminar libre, en una nueva dimensión. Yo declaro que cada uno de ustedes tiene un propósito diferente, un llamado definido, talentos poderosos que residen en el Espíritu Santo, y un destino enfrente, glorioso y gratificante. Yo declaro que se convertirán en la pura más expresión del Señor en la tierra, manifestando su presencia de una manera personal para bendecir a muchos, activando y convenciéndolos para que ellos vengan a la alineación divina, y ayudarán a que ellos sean libre instrumento en guiar a otros a los ríos de vida y los fuegos de Dios. Yo declaro que una nueva fuerza en el espíritu del hombre será manifestada y enriquecerá dentro tuyo, y que no sólo cumple tu destino durante el tiempo cronológico, sino para la eternidad, viviendo para que él sea visto.

Porque te comprometes con nuestro destino y que una nueva y conmovedora alegría viene y surge de dentro, y que se convierte en una alegría indecible, lleno de gloria, de vida radiante en cualquier dirección que sale. Yo tomo deleite con todos aquellos están vendiendo para cumplir su propósito y destino con autoridad próxima de lo alto. Esta es la hora donde nosotros tomamos lo que se destina para nosotros como personas. Esta es la hora donde nosotros debemos manifestar al Señor de la tercera dimensión de nuestra madurez. Los bendigo en el nombre del Señor. Para que seamos encontrados en Cristo, es necesario que estemos fundados sobre la verdad, porque él es la verdad. Todo lo que no está en Cristo, está en error. Como consecuencia, estar en error es no estar en Cristo. Dios en Cristo, por medio de su Espíritu, es el verdadero profeta. Satanás en el anticristo, por medio de su espíritu, es el falso profeta. En acuerdo con estas dos voces, es posible construir dos casas, esto es, iglesias. Una en la roca y la otra en la arena. El proceso por el cual Dios revela a Cristo, que es Su Verdad, al hombre, es el principio en el cual Él dijo que eso construiría Su iglesia.

(Mateo 16: 13) = Viniendo Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre? (14) Ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías, o alguno de los profetas. (15) El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? (16) Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. (17) Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos.  (18) Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. 

Resumiendo. En otras palabras. En definitiva: la verdad viene por la revelación. De igual forma se descubre el error. Satanás, por medio del falso profeta, que en realidad es un espíritu, progresivamente revela las operaciones del anticristo. Esta casa que se construye en arena, que es la iglesia, se encuentra en error. Continuamente Satanás revela su idea de Dios al hombre y forma doctrinariamente a los seguidores de la prostituta, un sistema compuesto por falsos profetas. Lo que alguna vez denominamos y hoy ratificamos: Babilonia. El resultado de eso, es hombres quedando atrapados en este sistema, llamado aión, que lo terminan adorando a una imagen o la idea de Dios que es producido por un espíritu de error. A veces se dedica una vida entera al servicio de un concepto de la iglesia falsa y su propósito, debido a la influencia de este espíritu homicida, más conocido por anticristo. Y es homicida porque destruye el llamado en hombres de Dios.

Y también destruye el futuro de nuestras juventudes que trae la idea que estudiar y prepararse y estar listo en una carrera profesional, según su muy particular doctrina, eso es algo mundano. Destruye la expresión natural que Dios da a nuestras bonitas esposas, con lazos de legalismo que su expresión del prohibido. Destruye la expresión de la felicidad divina y fortaleza que habita latente en todos nosotros, por medio de la limitación causada por tradiciones humanas. Sí, este espíritu está igual que el que destruye miles de matrimonios que, aunque ellos nunca se disuelven (Debido a las opiniones públicas), ellos viven una relación llena de resentimientos y sueños rotos, que cada vez desaparecen más en la imaginación de las esposas, mientras ellos continúan una vida pública que esconde detrás de una sonrisa política, por el compromiso. Este es el mismo sistema que se produce miles de hombres que abandonan sus posiciones de proveedores de familia, en busca de un tal llamado Dios a tiempo completo, supuestamente global.

Los tales hombres son los mismos que terminan haciendo y llevando nuestras mentes con un mensaje falso que produce la misma búsqueda y aspiración que en las jóvenes, y aseguran un futuro lleno de ignorancia, pobreza e incertidumbres, sin el propósito y totalmente negativo en lo que a nuestro testimonio ante el mundo se refiere. Esta es la razón por la que el Evangelio tiene el respeto perdido ante las naciones. Ha terminado este mismo sistema donde se producen ministerios egocéntricos e introvertidos, que se encierran dentro de cuatro paredes, o lo que se llama iglesia, que celebrando cultos llenos de híper-pentecostalismo que nos hace parecer como personas dadas a la mistificación y ausencia de un verdadero contacto con la realidad. Hoy en día, este espíritu es tan sofisticado que opera a través de lo que ellos llaman “La restauración y la visita de Dios”. Su expresión es ilimitada y sólo se puede discernir por la revelación de la verdad.  Jesús es la expresión del Padre, esta es la verdad en su realidad espiritual, o la verdad absoluta.

Satanás sólo puede operar en la dimensión natural, en la esfera de la mente carnal misma, porque él mismo opera en oscuridad, que es decir en medio de la existencia de ignorancia o ausencia de luz (Revelación de la verdad). Jesús dijo que el día llegará en que los verdaderos adoradores adorarán en espíritu y en verdad. Muy bien, con el error de seguir una idea de Dios en lugar del propio Dios, nosotros tenemos la opción de varios propósitos que luchan entre sí. Así como Dios propuso, (Efesios 1 :9) = dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismoen sí mismo Satanás también tiene su propósito alternativo y lleno de error, a fin de conseguir la devoción del hombre para él. A los reyes mundiales les ofrece principios humanistas y de educación, de engaño que promete un futuro nacional mejor. Mientras a las personas de Dios les ofrece una vida del futuro y tan distante, en una utopía divina y celestial, en una nube de la atmósfera.

¡Escucha! No se trata de eliminar la realidad de la dimensión en que Dios origina su plan. Más sí de tirar de la mente del pueblo de Dios y el error. Esta dimensión en que Dios tiene sólo un plan para el hombre que no será alterado por cualquier doctrina humana. Su intención es sólo una y se manifiesta en el hombre Jesús. Que el hombre cambie la expresión de una terrenal a la imagen de una expresión celestial. Nuestro mundo es como es y muy difícilmente los cristianos lleguemos a cambiarlo. Simple y sencillamente porque no hemos venido a eso. Quien así lo crea, debería incursionar en la política y ver, con la mayor de las quiméricas ideologías terrenales, la posibilidad de realizar ese cambio. No te olvides que Dios creó un paraíso y se le dañó cuando puso al hombre en él. Eso es lo que inevitablemente sucederá cuando un hombre sea instalado para administrar cualquier clase de genuino o supuesto paraíso que otros hombres puedan haber construido a partir de sus ideologías.

(1 Crónicas 12: 32) = De los hijos de Isacar, doscientos principales, entendidos en los tiempos, y que sabían lo que Israel debía hacer, cuyo dicho seguían todos sus hermanos. Vamos a darle un vistazo superficial y somero al mundo moderno. Las máquinas y las fábricas con sus cinturones transportadores para la producción en masa, lo que normalmente se llama manufactura, pueden caracterizar al mundo moderno de entonces. Fue la era de la industrialización. Y trajo un incremento casi dramático a la producción por captura, (Ellos ven usinas de bastón de azúcar). Los trajeron cambios al mundo y la forma de vida humana. Trajo lo bueno y lo malo. Transformó las culturas tradicionales en sociedades modernas. Las consecuencias de la revolución industrial fueron sentidas en cada área de la actividad humana. Su impacto social principal fue del cambio de la sociedad agraria a la sociedad industrial. Dentro de los efectos sociales, la revolución industrial hizo conque muchas habilidades se tornasen obsoletas y muchos de los obreros eran dependientes de las flotaciones del mercado.

Las personas, muchas veces, sentían que tenían menos control sobre sus vidas, mientras las máquinas, aunque creadas por los hombres, parecían haberse convertido en sus dueñas. Las ciudades se convirtieron en lugares de oportunidades y el desarrollo personal, en una forma nunca concebida antes en las calles de las sociedades, que eran estáticas y cerradas. La industrialización desarrolló conciencia social y política en los obreros. Encontrando fuerza a través de la experiencia diaria, los obreros fundaron las uniones y las organizaciones políticas, para proteger sus intereses y tener acceso a una proporción más grande de las ganancias de la industria.  A pesar de todo su efecto adverso, la revolución industrial ganó la trampa de la pobreza del siglo 18. Había un crecimiento importante de la riqueza, aparecían los problemas económicos sobre la producción, debido a la mala planificación, el desempleo atribuido a la excedente mano de obra, y al ciclo del negocio; expansión, explotación, derrumbamiento y depresión y una distribución desigual de la riqueza.

Con este fenómeno las nuevas formas de colonización global vinieron. El cambio de progresos tecnológicos el mundo y la vida humana. Se introducen al período de transición. No es demasiado lo que hay para decir del mundo post moderno, ya que como lo estamos transitando, día a día nos ofrece diferentes coyunturas, perspectivas, diseños y sorpresas que, en muchos casos, todavía no han alcanzado a digerirse. La tecnología de las computadoras, por ejemplo, y la aparición del tremendo impacto intercomunicacional mundial llamado Internet, caracteriza a este mundo post moderno de hoy. Es la era de la información; (Aunque yo tengo mis grandes reservas al respecto), revolucionó, revoluciona y seguramente seguirá revolucionando al mundo. Ha estado trayendo consigo lo bueno y lo malo casi en cantidades similares. Y todo ha sido puesto a decisión del hombre, que como en casi todos los demás ítems, ha cometido similar cantidad de errores que de aciertos, produciendo lo que hoy vemos como resultado general.

Las personas que viven la post modernidad están bajo una verdadera avalancha de información. Una edición de fin de semana de uno de los grandes medios escritos que todavía circulan en una de las más grandes ciudades del planeta, incluye más información que la que tenía una persona durante su vida en medio del siglo 17. Se tiene estimado que se generó más información en los últimos treinta años que en los últimos cinco mil años. El consumidor verá u oirá un millón de mensajes de publicidad en un año, a razón de la estrepitosa cantidad de tres mil por día. Nuestros tiempos post modernos se caracterizan por caos, complejidad, riesgos, incertidumbres, inestabilidades y peligros. El pasado siempre es familiar y el futuro siempre es incierto. La cultura post moderna es un mundo que te dice: “muévete o te moverán”. La velocidad de los cambios hace algo del futuro más incierto. Las personas tienen miedo del futuro y, por esta razón, ellos quieren aferrarse al pasado. Nosotros vemos esto en la moda compulsiva de nuevos diseños del pasado.

Los sistemas políticos, económicos y sociales, están perturbándose debido al paso rápido y constante del cambio. Están debilitándose los centros viejos del poder gradualmente y los sistemas de autoridad viejos están desafiándose. ¡La vida es una gran confusión! El mundo está en un estado fluido, de cambio constante y transición. El cambio en Internet es tan rápido que dice que el año en el ciber-espacio debe contarse como el año del perro: un año de vida de un perro es igual a siete años de la vida humana. Entonces el año de la Web es paralelo a siete años de nuestras vidas. La sabiduría del pasado no está trabajando como ocurría en el pasado. Los análisis pasados tienen poco que ofrecer en nuestros intentos por entender el presente y el futuro. El mundo siempre está listo para la revolución y la reforma, mientras está en busca de la sabiduría del futuro. El horario de trabajo no está más de las 9.00 a las 17.00, durante cinco días a la semana. Esperan que los empleados puedan hacer cualquier cosa durante las veinticuatro horas de un día, siete días a la semana y trescientos sesenta y cinco días un año.

Tenemos una iglesia que proviene del mes de julio del año 365 después de Cristo. La tecnología electrónica puede convertirse en una nueva forma de esclavitud. Un trabajo de “cuando no se puede” y de “donde no se puede”, rápidamente él se vuelve en “donde es y cuándo es”. El tiempo, y no el dinero, es la nueva moneda. La nueva pobreza es hambre de tiempo. Ya no somos personas con profesión, ahora nosotros debemos ser capaces de tener varios trabajos para tener varias fuentes de ingreso. El post modernismo significa muchas cosas. En lo absoluto no hay ninguna razón por consiguiente para aferrarse a una definición en algo. Es un mundo que tiene una aspiradora moral. Ejemplo: ¿Qué significa ser hombre o mujer, o qué significa ser un cristiano o pagano? La vida puede parecer desconcertada y desconcertante, mucho más allá de la comprensión. (Hechos 2: 40) = Y con otras muchas palabras testificaba y les exhortaba, diciendo: Sed salvos de esta perversa generación. 

(Juan 17: 15) =  No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal. En el mundo del campo, los padres enseñaron a los niños los valores que compartieron con el resto de la comunidad. En el mundo global, los padres tienen que enseñar a sus niños a no sucumbir a los valores del resto de la comunidad. Los padres hoy no diseñan y no construyen sus lugares para permitir el mundo entrar, pero sí para mantenerlo fuera. Obviamente no estamos viviendo en el mismo mundo en el que nuestros padres crecieron. La iniquidad de la información es una consecuencia dolorosa de la era de la información. Nunca antes en nuestra historia una línea ha estado dividiendo claramente la población a lo largo de las líneas de generaciones. El uso de computadoras y la tecnología es dominado fuertemente por jóvenes, el adulto y la generación más vieja no es muy representada en lo llamado mundo digital. La brecha de conocimiento se puso más crucial que la brecha de la riqueza, mientras los conectados están separados del no conectados.

La cristiandad está en este momento separada de la sociedad religiosamente. El verificador de ortografía de nuestras computadoras es una prueba de esto. Windows no suele reconocer en algunas de las versiones los libros de la Biblia y los nombres bíblicos. El nuevo mundo no comparte esta herencia. Muchos hoy no tienen idea de terminologías bíblicas, La cristiandad se volvió irrelevante para el mundo post moderno. Las personas que viven la post modernidad no están familiarizadas con nuestros lenguajes, rituales y fe. La mayoría de los americanos y sudamericanos ignora los fundamentos de auténtica fe cristiana. Sin embargo, muchos piensan el hecho de entender la cristiandad y por consiguiente ellos se sienten con autoridad para rechazarlo. Pero, en el nuevo contexto global tiene desenfocado perspectiva única. La ciencia y la informática se han puesto en el lugar de la religión como base moral de la sociedad.

La pluralidad religiosa ha estado eliminando cosas como satanás, infierno, solamente acusa y se agracia a sí misma. La iglesia ha estado trabajando más que antes y está obteniendo menos resultados que entonces. La presencia en las iglesias o el estar presente en unas de las actividades relacionadas con ella, está en decadencia en los últimos veinte años. Los hombres en general muchos de ellos no participan en la iglesia. La opinión pública respecto al cristianismo suele ser irónica o directamente negativa. El mundo se puso cínico con la cristiandad y, esencialmente, con la iglesia. Nosotros podemos esperar un aumento de la hostilidad en general a la cristiandad y en particular y todavía más contra la religión organizada. El movimiento de la llamada Nueva Era, estuvo mucho tiempo haciendo efecto a las personas que se sienten sabias en sus propios ojos. Ellos tienen sus propias posiciones espirituales y ellos sienten que la cristiandad es demasiado estricta. La iglesia es institucionalizada en demasía para ellos.

Si nosotros decimos que nosotros somos cristianos es un punto contra nosotros. si nosotros decimos que nosotros somos un seguidor de Jesucristo, ellos quieren saber más al respecto. Entonces nosotros debemos enfocar y conectar a las personas a Cristo vivo. El Evangelismo que en una cultura que esta transición anda de la cristiandad para la cristiandad post moderna, y diferente. El evangelismo post moderno está reconociendo que el trabajo de Dios ya estaba presente en la vida de las personas antes que nosotros llegáramos a la escena, y que nuestro papel es que ayudemos a que ellos vean cómo Dios está presente y activo en sus vidas. (Juan 3: 17) =  Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.  (Lucas 5: 30) =  Y los escribas y los fariseos murmuraban contra los discípulos, diciendo: ¿Por qué coméis y bebéis con publicanos y pecadores? (31) Respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos.  (32) No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento.

Se tiene un nuevo mundo, ¡Entonces necesitamos una nueva iglesia o un nuevo tipo de cristiano! Necesitamos re considerar una cristiandad que nos arrastró a la cultura de la cristiandad en la iglesia del mundo pasado. La iglesia debe prepararse para anticipar los cambios y estar delante de la cultura, en lugar de siempre estar reactiva. ¿Estará La Iglesia en el Mundo Futuro? En la era de la información, una sociedad de conocimiento, como podría ser denominado el caudal informativo actual, requiere asimismo un ministerio de conocimiento. Pide de una iglesia que siempre está en formación. Siempre aprendiendo y adelantando a…una iglesia aprendiz. Las iglesias deben ser centros de conocimiento. Un simple repaso a nuestra historia más clásica, nos muestra que esa historia suele repetirse en sí misma. (Eclesiastés 1: 9) =  ¿Qué es lo que fue? Lo mismo que será. ¿Qué es lo que ha sido hecho? Lo mismo que se hará; y nada hay nuevo debajo del sol.  (10) ¿Hay algo de que se puede decir: He aquí esto es nuevo? Ya fue en los siglos que nos han precedido.  (11) No hay memoria de lo que precedió, ni tampoco de lo que sucederá habrá memoria en los que serán después. 

(Deuteronomio 7: 18) =  no tengas temor de ellas; acuérdate bien de lo que hizo Jehová tu Dios con Faraón y con todo Egipto;  (Deuteronomio 8: 2) =  Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos.  (Deuteronomio 32: 7) = Acuérdate de los tiempos antiguos, Considera los años de muchas generaciones; Pregunta a tu padre, y él te declarará; A tus ancianos, y ellos te dirán. (1 Crónicas 16: 12) = Haced memoria de las maravillas que ha hecho, De sus prodigios, y de los juicios de su boca,  (Isaías 46: 9) =  Acordaos de las cosas pasadas desde los tiempos antiguos; porque yo soy Dios, y no hay otro Dios, y nada hay semejante a mí,  (Salmo 78: 2) = Abriré mi boca en proverbios; Hablaré cosas escondidas desde tiempos antiguos,

(Jeremías 16: 14) =  No obstante, he aquí vienen días, dice Jehová, en que no se dirá más: Vive Jehová, que hizo subir a los hijos de Israel de tierra de Egipto; (15) sino: Vive Jehová, que hizo subir a los hijos de Israel de la tierra del norte, y de todas las tierras adonde los había arrojado; y los volveré a su tierra, la cual di a sus padres.  (Jeremías 46: 26) = Y los entregaré en mano de los que buscan su vida, en mano de Nabucodonosor rey de Babilonia y en mano de sus siervos; pero después será habitado como en los días pasados, dice Jehová (Oseas 12: 9) = Pero yo soy Jehová tu Dios desde la tierra de Egipto; aún te haré morar en tiendas, como en los días de la fiesta. (Isaías 51: 9) =  Despiértate, despiértate, vístete de poder, oh brazo de Jehová; despiértate como en el tiempo antiguo, en los siglos pasados. ¿No eres tú el que cortó a Rahab, y el que hirió al dragón? . (Amós 9: 11) = En aquel día yo levantaré el tabernáculo caído de David, y cerraré sus portillos y levantaré sus ruinas, y lo edificaré como en el tiempo pasado; 

¿Cómo navegaremos en caminos adecuados en un futuro incierto? ¡De la misma manera como se navegaba de noche, en la máxima y más cerrada oscuridad! Solo hay que remontarse a las estrellas. Las escrituras describen santos fieles como estrellas. La estrella más grande es Jesucristo, entonces lo primero que deberemos hacer y lograr, es parecernos a Él. (Lucas 2: 51) = Y descendió con ellos, y volvió a Nazaret, y estaba sujeto a ellos. Y su madre guardaba todas estas cosas en su corazón.  (52) Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres. Estos dieciocho años representaron el tiempo en el cual Jesús estaba preparándose para un propósito mayor. Todo este tiempo Él estaba sujeto a las esferas naturales de la vida, mientras él se tornaba más consciente de quién era y cuál era su propósito. No se rebeló. Continuó creciendo en sabiduría y estatura, creciendo en la gracia de Dios. En su tiempo debido fue dado al cumplimiento de Su propósito.

Como Jesús, nosotros vivimos en tiempos en donde gran parte del mundo religioso es corrupto y los hombres saben mucho sobre eso. Nosotros tenemos que establecer una reputación en el mundo real y en el tiempo real. Como Él obtuvo el favor de los hombres y de Dios, en su trabajo y ocupación.  Fue en este momento que el mundo supo de Él por primera vez y fue complacido. Es este tipo de la plataforma que Él puede mover hasta un ministerio de pesca de hombres. No empezó como un líder religioso. En su mundo había mucho cinismo sobre esto. Jesús nació por un tiempo de dos transiciones culturales. Uno en el campo de las comunicaciones y otro en el campo de la construcción. La construcción de concreto empezó en el tiempo de Jesús. Este proceso tecnológico llevó la civilización hasta la llegada del metal, en principios de 1800. La otra transición fue de la cultura oral a la escritura, los rollos de los códigos o libros manuscritos. La cultura del primer siglo era oral. La mayoría de los discípulos de Jesús eran analfabetos. Los niveles de analfabetismo eran muchas solemnidades.

Sin embargo, Jesús era un letrado, (Él leía las escrituras en las sinagogas). Jesús era parte de un grupo de la élite en Galilea que podía leer y escribir, tanto en griego y hebreo como en arameo. Fue adelantado en general más que la población, en lo que toca a conocimiento, el lenguaje y letras. Las escrituras judías eran revelación escrita, pero fueron oralmente transmitidas. Los discípulos de Jesús y sobre todo Pablo, ellos cambiaron esto. En el Nuevo Testamento, era más abundante, en la forma del código que cualquier otro libro. La cristiandad imprimió sus tradiciones, por escrito, ganando título de personas del libro dado por el profeta Mahoma. La forma escrita no era más santa que la forma oral, pero era más apropiada para ese tiempo y, por consiguiente, más eficaz en el mundo. En aquellos días los judíos tenían los códigos y ellos se aferraron al rollo y la forma oral para pasar sus tradiciones. Más adelante en la historia del código, se transformó en páginas impresas, imprimieron las páginas.

La reforma protestante usó la página impresa para los tiempos, en esos tiempos en que muchos temían y se apegaron al código, y como resultado la reforma protestante de Martín Lutero fue victoriosa en sus días con un propósito. Hoy, otro movimiento que ha elevado la página escrita a la pantalla del teléfono. Muchos en la iglesia aún le temen, pero aquellos que dominan este medio, ellos serán eficaces para nuestro tiempo. El teléfono móvil y su pantalla, con todo lo que eso implica, es la tecnología esencial del tiempo post moderno. Una iglesia vigente hoy, debe estar en Internet. La tecnología del microprocesador es el combustible de la reforma post moderna, y el producto es una red. Internet, y obviamente, la IA, son es los medios número uno para mover información sobre el mundo. Daniel es otro santo. Vivió un período y atmósfera hostil donde él era minoritario. Nos da patrones acertados para vivir en nuestro mundo post moderno. Hay una serie de escrituras que confirman lo dicho, pero el extenso texto que sigue es el mejor ejemplo gráfico. No es bueno ni aconsejable interpretar la Biblia. Deja mejor que la Biblia se interprete a sí misma. Ella no fallará.

(Daniel 1: 1) = En el año tercero del reinado de Joacim rey de Judá, vino Nabucodonosor rey de Babilonia a Jerusalén, y la sitió. (2) Y el Señor entregó en sus manos a Joacim rey de Judá, y parte de los utensilios de la casa de Dios; y los trajo a tierra de Sinar, a la casa de su dios, y colocó los utensilios en la casa del tesoro de su dios.  (3) Y dijo el rey a Aspenaz, jefe de sus eunucos, que trajese de los hijos de Israel, del linaje real de los príncipes, (4) muchachos en quienes no hubiese tacha alguna, de buen parecer, enseñados en toda sabiduría, sabios en ciencia y de buen entendimiento, e idóneos para estar en el palacio del rey; y que les enseñase las letras y la lengua de los caldeos. Babilonia siempre está buscando el mejor. Tú ya debes estar en una posición de nobleza cuando entras en Babilonia, si es que quieres ser escogido. La iglesia tradicional no puede ver sentido a la apariencia, pero Babilonia sí. (Ester se convirtió en reina de Persia por su belleza física, aparte de sus calidades espirituales)

La iglesia tradicional no puede ver sentido en la belleza y la educación, pero Babilonia sí. Es Dios que usará esto para servir a los propósitos de su Reino. Babilonia gastará sólo sus recursos para entrenar al mejor. No invertirá en el mediocre. Babilonia no promueve ni premia la mediocridad. Babilonia siempre está en busca de recursos humanos de calidad. La calidad o la excelencia implican la seguridad de trabajo en Babilonia. Ser escogido por Babilonia y, por consiguiente, tiene importancia ser posicionado bien dentro de ella y valorado para el Reino de Dios. Por consiguiente, ser saludable, tener buena apariencia, educado, y operar en excelencia, ellos están a favor de valores estratégicos por el Reino de Dios.  Nada se pone dentro del epicentro, (El palacio del rey) de Babilonia, sin estas calidades. Por esta razón es tiempo de dar valor a tu preparación y te somete igual a la esfera espiritual, a la disciplina del estudio, a destacar en los deportes, en las artes o académicamente.

Estos son los años formativos de crecimiento y desarrollo que lo posicionarán en el epicentro de los asuntos de Babilonia, manifestar la multiforme sabiduría de Dios y dar a conocer Su nombre entre los gentiles. Babilonia quiere el mejor y Dios quiere desarrollar al mejor para plantarlos estratégicamente en el sistema.  (Verso 5) = Y les señaló el rey ración para cada día, de la provisión de la comida del rey, y del vino que él bebía; y que los criase tres años, para que al fin de ellos se presentasen delante del rey.  Babilonia llega con alto entrenamiento para el mejor. Para eso le va a añadir su cultura y su propio idioma. Tú tendrás que aprender a honrar su cultura sin ser desleal a Dios. Eso es lo que se te dice y se te impone como regla de oro para servir. Hay modelos. (Daniel 2: 4) = Entonces hablaron los caldeos al rey en lengua aramea: Rey, para siempre vive; di el sueño a tus siervos, y te mostraremos la interpretación. 

(Daniel 3: 8) = Por esto en aquel tiempo algunos varones caldeos vinieron y acusaron maliciosamente a los judíos. (9) Hablaron y dijeron al rey Nabucodonosor: Rey, para siempre vive.  (Daniel 5: 10) =  La reina, por las palabras del rey y de sus príncipes, entró a la sala del banquete, y dijo: Rey, vive para siempre; no te turben tus pensamientos, ni palidezca tu rostro. (Daniel 6: 6) =  Entonces estos gobernadores y sátrapas se juntaron delante del rey, y le dijeron así: ¡Rey Darío, para siempre vive!  (Daniel 6: 21) = Entonces Daniel respondió al rey: Oh rey, vive para siempre(Daniel 1: 6) = Entre éstos estaban Daniel, Ananías, Misael y Azarías, de los hijos de Judá.  (7) A éstos el jefe de los eunucos puso nombres: puso a Daniel, Beltsasar; a Ananías, Sadrac; a Misael, Mesac; y a Azarías, Abed-nego. (Ser posicionado tan profundamente dentro de Babilonia, te dará una identidad externa hedonista que no debes internalizar. No debes cambiar la manera en que tú te ves a ti mismo en Dios.)

(8) Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino que él bebía; pidió, por tanto, al jefe de los eunucos que no se le obligase a contaminarse.  Tendrás que discernir los elementos, con los que Babilonia hace que tu espíritu se adultere. Es que tu equipamiento en la iglesia es importante. Tú debes madurar, tú debes ser fuerte en espíritu. Tú debes estar lleno de sabiduría, tú debes crecer en gracia. En caso que tú no lo hagas, tú no puedes discernir la contaminación de Babilonia y tú te engañarás y te seducirá. Tú perderás tu autoridad espiritual para ser embajador de Dios. (9) Y puso Dios a Daniel en gracia y en buena voluntad con el jefe de los eunucos; (10) y dijo el jefe de los eunucos a Daniel: Temo a mi señor el rey, que señaló vuestra comida y vuestra bebida; pues luego que él vea vuestros rostros más pálidos que los de los muchachos que son semejantes a vosotros, condenaréis para con el rey mi cabeza. 

(11) Entonces dijo Daniel a Melsar, que estaba puesto por el jefe de los eunucos sobre Daniel, Ananías, Misael y Azarías: (12) Te ruego que hagas la prueba con tus siervos por diez días, y nos den legumbres a comer, y agua a beber.  (13) Compara luego nuestros rostros con los rostros de los muchachos que comen de la ración de la comida del rey, y haz después con tus siervos según veas.  Daniel operará con sabiduría práctica que puede demostrarse en la esfera natural. Se relaciona con el mundo en que se encuentra. Está vigente. Se somete a los procesos naturales del sistema del mundo para revelar la sabiduría superior de Dios por el cual vive. No tiene miedo a ser vencido por la sabiduría del mundo. La sabiduría que posee es superior que puede ponerse a prueba, para ser probado y aprobó. Daniel da cuenta de las necesidades mundiales que quiere ver resultados y no sólo para escuchar poderosos decretos. Ellos no operan en la misma fe en la que nosotros operamos.

(14) Consintió, pues, con ellos en esto, y probó con ellos diez días.  (15) Y al cabo de los diez días pareció el rostro de ellos mejor y más robusto que el de los otros muchachos que comían de la porción de la comida del rey.  (16) Así, pues, Melsar se llevaba la porción de la comida de ellos y el vino que habían de beber, y les daba legumbres.  Dentro del espacio corto de diez días, Babilonia ya se había beneficiado de la sabiduría de Daniel. También Daniel en tiempo angustioso demostró ser un valioso recurso para el Reino. Babilonia debe vernos como recursos de los cuales se favorecerá. (17) A estos cuatro muchachos Dios les dio conocimiento e inteligencia en todas las letras y ciencias; y Daniel tuvo entendimiento en toda visión y sueños. Dios les dio su gracia para entender lo que estaba estudiando. Aunque ellos hicieron un esfuerzo, la gracia de Dios demostró ser eficaz y los hizo destacar con otro entendimiento. Dios le dio una ventaja adicional, la gracia de visión es comprensivas y sueños.

(18) Pasados, pues, los días al fin de los cuales había dicho el rey que los trajesen, el jefe de los eunucos los trajo delante de Nabucodonosor. (19) Y el rey habló con ellos, y no fueron hallados entre todos ellos otros como Daniel, Ananías, Misael y Azarías; así, pues, estuvieron delante del rey. (20) En todo asunto de sabiduría e inteligencia que el rey les consultó, los halló diez veces mejores que todos los magos y astrólogos que había en todo su reino.  (21) Y continuó Daniel hasta el año primero del rey Ciro. Babilonia tiene que probar las cosas. En el epicentro de Babilonia, no hay favores inmerecidos. Las personas tienen que probar su valor. Que la gracia de Dios hizo la diferencia para que Daniel y sus compañeros fueran diez veces mejores que cualquiera en el reino. Nosotros podemos ser diez veces mejores bajo la gracia de Dios. Pero, su gracia trabaja cuando nosotros trabajamos y nos esforzamos. Primeramente él fue escogido para servir en el palacio del rey. Entones manda a los magos. Por consiguiente, uno de los tres gobernantes del reino. El rey todavía quiso promoverlo como el gobernador principal.

(Daniel 2: 48) =  Entonces el rey engrandeció a Daniel, y le dio muchos honores y grandes dones, y le hizo gobernador de toda la provincia de Babilonia, y jefe supremo de todos los sabios de Babilonia.  (Daniel 4: 8) =  hasta que entró delante de mí Daniel, cuyo nombre es Beltsasar, como el nombre de mi dios, y en quien mora el espíritu de los dioses santos. Conté delante de él el sueño, diciendo:  (Verso 12) = Su follaje era hermoso y su fruto abundante, y había en él alimento para todos. Debajo de él se ponían a la sombra las bestias del campo, y en sus ramas hacían morada las aves del cielo, y se mantenía de él toda carne.  (Daniel 5: 11) =  En tu reino hay un hombre en el cual mora el espíritu de los dioses santos, y en los días de tu padre se halló en él luz e inteligencia y sabiduría, como sabiduría de los dioses; al que el rey Nabucodonosor tu padre, oh rey, constituyó jefe sobre todos los magos, astrólogos, caldeos y adivinos, 

(Daniel 6: 1) = Pareció bien a Darío constituir sobre el reino ciento veinte sátrapas, que gobernasen en todo el reino.  (2) Y sobre ellos tres gobernadores, de los cuales Daniel era uno, a quienes estos sátrapas diesen cuenta, para que el rey no fuese perjudicado.  La promoción dentro de Babilonia viene por la excelencia del espíritu, donde tú eres deliberadamente distinguido de otros de tu categoría. Jesús, los apóstoles y Daniel, ellos son patrones y guías para vivir apropiadamente y poderosamente en el mundo. Primero debemos apegarnos al evangelio a través de nuestras vidas con una posición de madurez, fortaleza, excelencia del espíritu, sabiduría y gracia. El propósito de la iglesia es equipar a los santos para que ellos puedan trabajar dentro de una posición excelente del mundo de Babilonia. Este mundo no puede encontrar en nosotros corrupción mientras nosotros administramos su negocio.

(Daniel 6: 4) = Entonces los gobernadores y sátrapas buscaban ocasión para acusar a Daniel en lo relacionado al reino; mas no podían hallar ocasión alguna o falta, porque él era fiel, y ningún vicio ni falta fue hallado en él. (El carácter se forja a través de la tribulación y se aprueba a través de servir de dirección) (Romanos 5: 3) = Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; (4) y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza;  En otra versión dice: La tribulación produce perseverancia; y la perseverancia, carácter, y el carácter, esperanza. Servir de dirección en el evangelio, es la preparación para desarrollar un espíritu excelente, adecuado en Babilonia. (Filipenses 2: 19) = Espero en el Señor Jesús enviaros pronto a Timoteo, para que yo también esté de buen ánimo al saber de vuestro estado; (20) pues a ninguno tengo del mismo ánimo, y que tan sinceramente se interese por vosotros. 

(21) Porque todos buscan lo suyo propio, no lo que es de Cristo Jesús.  (22) Pero ya conocéis los méritos de él, que como hijo a padre ha servido conmigo en el evangelio. (Nuestra generación solamente tiene el tiempo, para terminar el trabajo que Dios nos ha dado.) (Hechos 13: 36) =  Porque a la verdad David, habiendo servido a su propia generación según la voluntad de Dios, durmió, y fue reunido con sus padres, y vio corrupción.  (1 Pedro 2: 11) =  Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma, (12) manteniendo buena vuestra manera de vivir entre los gentiles; para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, glorifiquen a Dios en el día de la visitación, al considerar vuestras buenas obras. 

(13) Por causa del Señor someteos a toda institución humana, ya sea al rey, como a superior, (14) ya a los gobernadores, como por él enviados para castigo de los malhechores y alabanza de los que hacen bien.  (15) Porque esta es la voluntad de Dios: que haciendo bien, hagáis callar la ignorancia de los hombres insensatos;  (Filipenses 2: 14) = Haced todo sin murmuraciones y contiendas, (15) para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo; (Esto significa que no debemos tener temor al cambio ni a las circunstancias que se avecinan, sólo son señales de algo grande que está por venir a nuestras vidas.) Es importante el precio que nosotros debemos pagar para ser una expresión adaptada por medio de redes que hay algo de valor por ganar.

Por tanto, debes comprometerte e involucrarte con las relaciones de red, como si nosotros hubiéramos invertido grandes cantidades de dinero en lo natural. Nosotros constantemente debemos hacer un esfuerzo por ser una expresión más clara del ministerio. Es la estructura del ministerio y la mente de las personas que asegurará esa comunicación de valor que viene a nosotros, a través de dones divinos.  Motivaciones. Niveles de sumisión internos, el entendimiento de la visión, el resultado de una migración constante y nivel de pacto entre nosotros. Las personas constantemente deben ir más allá del punto donde no hay ningún retorno. Nosotros debemos venir a un lugar donde ninguna información recibida nos desmotivará para continuar en las filas. Nosotros debemos usar palabras que reflejan la profundidad de nuestra comprensión y son creadas de una única manera de dar una imagen mental apropiada para que la frecuencia en la que dios habla a la red sea una norma entre nosotros. Nosotros debemos oír a Dios en un mismo nivel.

Estas son cosas que no se dicen, pero, reconocidas. Movidos o inspirados por fe y obediencia hacia delante de la esfera de lo absoluto. Algunas cosas no se entenderán hasta que haya obediencia. Eso es indispensable trascender a un más allá del reconocimiento hacia la luz verdadera. Para transicionar con éxito para las nuevas esferas en Dios, debes disponerte para abandonar heridas de los niveles anteriores y ataduras del alma que nos une a ella. El punto principal es el eje en el que las verdaderas transiciones se negocian, con base en principios de la palabra de Dios y no en una realidad emocional. Nosotros debemos mostrar fe en su palabra. Nosotros damos una prioridad extrema a la pureza individual de cada uno de quienes nos visitan y comparten. Eso es completamente esencial para hacer todo lo que Dios ha estado demandando para nosotros como red y para terminar nuestra tarea. Por consiguiente, la pureza no es una opción, sino un requisito y es responsabilidad de cada miembro. Cada ministerio debe respetarse en su singularidad de expresión. Esta diferencia debe respetarse y no ser ninguna razón de competición. Debes tener un espíritu de libertad en la red y entender que la verdadera libertad es un producto inherente del reconocimiento gubernamental de nuestros valores esenciales.

Nosotros operamos bajo el mandato divino de construir, no andamos por allí esperando a que Cristo regrese ya. Nuestro énfasis es la construcción de lo interno y no en lo externo, (El Reino de Dios está en el interior), nuestra tarea es que debemos satisfacer la necesidad de los verdaderos padres en el mundo de la iglesia y llevar los ministerios a la madurez y nosotros nos aseguramos que cumplan los propósitos dados por Dios. Deberemos exportar patrones, filosofía, cultura y todo lo que se desprende de esa construcción en la medida que abarque la adoración y las diferentes dimensiones en la oración. Una de las tecnologías importantes para la presente reforma es la presencia de una habilidad de comunicación fuerte en cada uno que la comparta y forme parte de ella. Como miembros de ese mover, nosotros debemos buscar poseer esta cualidad para habilitar una tecnología relativamente fácil y permitir que cualquier nuevo miembro entienda la frecuencia, cultura y valores de todo esto, que sólo pueden transformarse en una realidad cuando nuestras motivaciones están de acuerdo con nuestro propósito y nuestra relación con la fuente apostólica, el epicentro, es adecuada y de pacto.

(Lucas 18: 1) =  También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar, (2) diciendo: Había en una ciudad un juez, que ni temía a Dios, ni respetaba a hombre.  (3) Había también en aquella ciudad una viuda, la cual venía a él, diciendo: Hazme justicia de mi adversario.  (4) Y él no quiso por algún tiempo; pero después de esto dijo dentro de sí: Aunque ni temo a Dios, ni tengo respeto a hombre, (5) sin embargo, porque esta viuda me es molesta, le haré justicia, no sea que viniendo de continuo, me agote la paciencia.  (6) Y dijo el Señor: Oíd lo que dijo el juez injusto.  (7) ¿Y acaso Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se tardará en responderles?  (8) Os digo que pronto les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra?

Jesús habló a sus propias personas y relacionado en su propio momento. Era el mensajero de Dios para Israel y aunque estemos ciertos que sus palabras son verdad para todos los hombres de todos los tiempos, su propósito primordial tenía correlación con su propia generación. Y no por darse cuenta de este hecho, muchos expositores han estado pasando por alto el verdadero y único sentido de esta parábola. Ellos voltean a un mensaje indefinido y vago de la vindicación divina del justo que  tiene lugar en un período remoto, sin cualquier relación especial con las personas o en el momento nuestro Señor, el tiempo en que ocurrió, pero la realidad es que la parábola tenía relación con los discípulos, a quien fue dirigida. El Señor estaba presto para dejar a los alumnos “como ovejas en medio de lobos”, serían perseguidos y afligidos, odiados por todos y probablemente el valor y sus corazones desanimarían.

En esta parábola, el Salvador los anima a que oren siempre y no desfallecer, el caso de la situación de la viuda pudiera reprender al juez sin los principios hacer el bien, cuanto más el Juez Justo, Dios, por las oraciones de sus propios hijos y él harán justicia por el mal que nos hicieran. La moraleja de la parábola, es esta: Los hijos de Dios serán vindicados y seguramente. Dios ciertamente. Dios los premiará personalmente. ¿Pero, cuando? El tiempo especificado en la parábola no es definido; pero bien será cuando venga el hijo del Hombre. Parousia sería la hora de la destrucción, el empeoró para librar al pueblo sufrido. Al terminar el verso 8, nosotros encontramos una pregunta: ¿Cuándo venga el Hijo del Hombre, habrá fe en la tierra? Recuerda el mensaje de Juan el Bautista. Juan pintó un cuadro oscuro. Él era el precursor del día terrible del Señor, el segundo Elías piden para proclamar la llegada de quien castigaría la tierra con una maldición.

Ahora, nuestro Señor ve, de antemano, el arrepentimiento, lo único que podía evitar el castigo para la nación de Israel, no se esperaba. No encontró fe en Dios, en sus promesas, o en sus advertencias. El día, entonces, que vendría, sería uno de venganza, tal como lo leemos en Lucas 21:22, donde según la versión RVA dice: Porque estos son días de venganza: para que se cumplan todas las cosas que están escritas. La intención del Señor era inculcar en sus discípulos esta gran verdad, sin importar qué fuera su condición, ellos siempre deben orar y perseverar y no descorazonar con las pruebas. Y aquellos que escucharon el Señor pronunciar esas profecías serían testigos del evento del que él estaba hablando, es decir, de su venida en gloria. La inferencia es, entonces, que la parousía, la venida gloriosa de Cristo, que fue declarado por él mismo, eso pasaría dentro de los límites de la generación existente. Una conclusión que nosotros hemos estado encontrando en nuestros estudios.

Uno de los impedimentos para entender el asunto del cuerpo que resucita, ellos son los credos históricos. Un credo es una declaración de la doctrina hecha por cierta iglesia o para una asociación de iglesias. Las iglesias adoptan los credos y sus seguidores tienen que conformar estas declaraciones bajo la pena de excomulgarlos. Les gustaría notar aquí, que al rechazar un credo es la misma cosa que negar las Sagradas Escrituras. Pero las iglesias que adoptan los credos como ley, ellos creen que el credo es una expresión que las Escrituras dicen y que no contiene equivocaciones.  Aun cuando no se dice, presupone la inspiración del credo por obra divina. El credo más famoso es el “de los apóstoles”. Muchos suponen que los doce apóstoles escribieron, pero no hay pruebas que esto sea verdad. En este estudio yo pondero que si el creyente, independientemente reconoce que el credo no se alinea correctamente con las Escrituras, entonces deberá rechazarse. También me gustaría que notaran que la expresión «la resurrección del cuerpo” no aparece en las escrituras. Lo que enseña en 1 Corintios 15.

(1 Corintios 15: 50) = Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción hereda la incorrupción.  (51) He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, (52) en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados. (53) Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad.  (54) Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria. (55) ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria? (56) ya que el aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado, la ley.  (57) Más gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.  (58) Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.

Hay dos observaciones de fondo para hacer alrededor de este texto. La primera de ellas, es que está haciendo referencia a una resurrección espiritual, no necesariamente física. Y segundo, que está redactado de forma que se entiende que esta resurrección, ya ocurrió. Es de suma importancia entender el sentido de esta resurrección. Pablo usa el pronombre “nosotros”, cuando dice que nosotros no dormiremos, nosotros nos transformaremos. Los futuristas piensan que el apóstol hace referencia a las personas que estarían vivas cuando esta transformación se produzca. Lógicamente, no pensaron en generaciones futuras, porque consideró que esa parousía era inminente. Algunos comentaristas notan que la palabra “el cuerpo” hace referencia a la “forma”. Así como todos los lectores de Pablo ellos tenían una forma (un cuerpo) en este mundo físico en que ellos vivieron, igualmente ellos tendrían una forma (o cuerpo), en la esfera espiritual y la vida venidera no sería sin forma alguna. A los que se levantaron fue dada una forma.

Así, porque el término “el cuerpo” no siempre se refiere al cuerpo físico. A veces los cristianos confunden lo “literal con lo “físico”. Muchos piensan que la palabra espiritual está opuesta al concepto de literal, pero no es así. Por ejemplo: los ángeles son reales y literales, pero ellos no son criaturas físicas. Otro ejemplo: el rey David vive ahora en la esfera espiritual, pero más en sentido real y literal. Entonces, lo que está diciendo que es: es posible una resurrección literal para ser en tanto un levantamiento físico. Alguien dijo que, sobre la resurrección de los muertos, debe tomarse en cuenta lo poco que sabe sobre sus condiciones y características. ¿Tenían que venir con observación? ¿Debe reconocerse por los órganos físicos, esto es, los ojos? ¿Se levantan en un cuerpo espiritual? ¿Ahora puede verse un cuerpo espiritual, puede palparse o puede tocarse? No se convence que el ojo puede ver el espiritual, o la mano para tocar el inmaterial. Al contrario, lo más probable es que no es posible.

La resurrección de los muertos y la transmutación de los vivos, tenga lugar el área espiritual a la que los espectadores terrestres no pueden entrar, y puede que ellos no verían nada. Nosotros mantenemos que la resurrección de la que Pablo habló, pasaría durante esa generación. Eso es obvio en varios textos. Por los días cuando pablo escribió este texto, la resurrección que todavía no había pasado, por eso Pablo habla de la victoria final de Cristo, ya había ocurrido, los futuristas presuponen que estamos viviendo en el mismo período que el apóstol vivió y naturalmente la resurrección aún espera, aunque no lejos en el futuro. Esta manera nosotros todavía no obtuvimos victoria, la redención todavía no es ninguna realidad integral. Yo reconozco que la resurrección ya pasó. Es un hecho, así como la victoria final, también.

Lo cierto es que Dios, en este tiempo, está moviéndose hacia una dirección donde jamás el hombre ha entrado, a lo que muchos por ignorancia y por ego, dirían que es error o fuera de la gracia, pero dejemos que el Espíritu mismo de Dios, sea quien tome esas decisiones y nos guíe a través de la nueva aventura que nos espera en Dios, ha existido siempre gente en contra de la gente que se levanta y decreta una verdad, podríamos mencionar infinidades de ellos desde el comienzo de los tiempos, aunque por el momento deberemos conformarnos con recibir esta parte de la verdad, que algunos han recibido de lo alto, y seguir el acceso de Dios para crecer juntos en el Reino y Su Justicia. Estamos inmersos en la mentalidad y el sistema de Babilonia. No comas de su alimento. No te sometas a sus dictados. No cultives su religión. Sé fiel al invisible, aunque no encuentres con quien alinearte en esta tierra. Con que lo estés en el cielo, saldrás en victoria como Daniel. Y eso no es poco en estos tiempos.

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¿Dios Me Conoce? ¿Sabe Quién Soy?

Durante mucho tiempo he escuchado una palabra, referida al hombre, que no siempre he podido entender con claridad. A veces por falta de tiempo para investigarlo, a veces por simple apatía o pereza. Esa palabra es POTENCIAL. ¿Qué cosa es el potencial? El potencial humano, si lo quieres preguntar con mayor precisión. La respuesta es tan simple y estaba tan visible que parece una tontería decirla, pero la diré: el potencial humano es, sencillamente, el poder desaprovechado.

Es también la habilidad no utilizada, o la fuerza dormida, si lo quieres más poético. O con una frase más misteriosa, como poder oculto. O más abstracto. El potencial es todo lo que podrías ser, pero todavía no lo eres. Es, asimismo, hasta donde podrías llegar en la vida, pero aún no has llegado. El potencial es quién eres realmente, pero aun no te hemos visto. El potencial es todo lo que podrías ser, pero todavía no lo has alcanzado.

El potencial es todo lo que podrías hacer, pero todavía no lo has hecho. Cada vez que hayas hecho algo, ya no es tu potencial. Por lo tanto, el potencial es todo lo que todavía no has usado, pero que sigue dentro de ti. Estoy seguro que Dios ha enterrado en cada uno de nosotros, todos los habitantes del planeta, un tesoro que todavía no se ha aprovechado. Entonces, si lo que has hecho no es tu potencial, sino lo que todavía no has hecho, jamás deberías impresionarte demasiado por lo que hayas podido hacer.

Porque si te impresionas mucho por lo que has hecho, eso te va a detener la posibilidad de hacer lo que podrías hacer y todavía no has hecho. El peor enemigo del progreso, es tu último éxito. La mayor amenaza para seguir avanzando, es emocionarse demasiado por el lugar en el que estás ahora. Siempre que sientas que lo que has hecho es lo mejor que podrías hacer, ya estás muerto. No importa lo que hayas hecho, si no te mató, aún queda más dentro de ti.

Mientras estés respirando, Dios tiene más dentro de ti. Hasta que te vayas, sigues embarazado de propósito. Porque Dios te envió aquí y ningún ser humano llegó a este planeta, vacío. Llegaste aquí cargado. Llegaste aquí para ser un depósito. Y un depósito harás. Si no lo haces, eres un ladrón generacional. Porque le robaste a la próxima generación. Se supone que la próxima generación debe vivir de lo que le viniste a entregar.

Y si te conformas con lo que has hecho y no haces lo que podrías hacer, entonces los estás privando de lo que viniste a dejarles para que lo disfruten. Por eso nunca debes permitir que lo que has hecho te impida hacer lo que podrías hacer. No importa cuán grandioso sea lo que has hecho. No te sientas satisfecho. De todos modos, hay algo más alrededor de todo esto. Un algo que, de tan bien guardado que está, muy pocos conocen.

Se trata de algo muy extraño, porque sólo una persona lo tiene y ese algo es sobre ti. Lo que intento decirte es que hay un elemento sobre ti que nadie conoce, salvo aquel que te creó. Hay información sobre ti que ha sido mantenida oculta. Porque si se la dieran a alguien más, no la creería. Antes que nada, deberías saber cómo debes ser liberado para que puedas conocer esa información. La clave de la libertad, es el conocimiento. Y la clave del conocimiento, es la verdad. La clave de la verdad, es el Creador.

El peor enemigo del hombre no es el pecado. Tampoco es Satanás. El peor enemigo del hombre, es la ignorancia. Dios dice: Porque has rechazado el conocimiento, debo rechazarte. Es imposible rechazar algo que no estaba disponible. Por lo tanto, tu ignorancia fue una decisión. En este momento, el noventa por ciento del conocimiento que necesitas, está justo en tu casa.Es probable que se encuentre en un libro que nunca lees. Más en tiempos donde la gente más joven cada vez está leyendo menos.

Cada vez que pasas por una biblioteca o por archivos históricos o los ignoras, el conocimiento te incrimina. Dios dice que estás pereciendo porque te falta conocimiento. Y si bien en lo máximo sabemos que eso se trata de falta de intimidad con Dios, también incluye saber quién es, como es y cuál es su voluntad. Así que, en esto, no le eches la culpa al diablo, no culpes a tus padres, no culpes a tu maestro, no culpes al sistema escolar, no necesitas un maestro para aprender.

No necesitas que un profesor te diga que tienes que leer un libro o buscar archivos sobre todo lo que importa en la tierra. Jesús dijo que lo que puede liberarte no es solo el conocimiento, sino el conocimiento de la verdad. Es peligroso aprender lo incorrecto. Algunas personas son expertas en el error. Así es que, el conocimiento no significa que seas inteligente, porque lo que hayas aprendido puede no ser verdad. Lo más peligroso que una persona puede tener, es conocimiento erróneo. O que cree que es verdad.

La persona más peligrosa que existe es la que vive apasionada por el error. Que muestra inflexibilidad y celo por lo equivocado. Eso ha causado una gran tragedia en la humanidad y a lo largo de la historia. La mayoría de los problemas de nuestro pasado son el resultado de personas erróneas. Personas apasionadas por enseñar y que estaban erradas, pero que estaban convencidas que estaban correctas. Hitler, por ejemplo, creía que su raza era la única verdadera y que todas las demás eran sub humanas.

Ese error fue lo que lo llevó a masacrar a millones de personas. Yo recuerdo que en una iglesia muy rígida en su doctrina, en una época les reprendían demonios a los que hablaban en lenguas, porque las consideraban satánicas. Con el tiempo, después, fueron modificando sus ideas y hoy son una catarata de lenguas sus reuniones. Es asombroso lo que podemos hacer con el error con tal de no aceptar que estamos equivocados. Lo defendemos con vehemencia y hasta cierta violencia si cabe.

Por eso fue que Jesús dijo que el conocimiento de la verdad nos haría libres. No sólo el conocimiento, como ya hemos enseñado, sino también la verdad. ¿Sabes cuál es la clave de la verdad? ¡El fabricante! El fabricante de todo lo que vemos y somos. Porque es el único que conoce la verdad sobre su producto. Todos los demás están experimentando, adivinando o simplemente tienen opiniones. El fabricante es el que conoce la verdad sobre su producto. Por eso no deberías obtener información de nadie más, excepto del fabricante.

Ni siquiera creas en el minorista, porque está en el negocio de vender. Por eso no confío en los humanos para que me digan quien soy. No dependas de la experiencia del cliente para determinar el valor de un producto. Porque hay algunos clientes que no saben cómo usarlo. A eso hay que decirlo. Muchos de nosotros, literalmente, hemos permitido que las personas nos convenzan de rechazar buenos productos porque a ellos los abusaron y no les funcionaron.

Y te doy un ejemplo de esos que duelen feo. El hecho de que tu matrimonio no haya funcionado, no significa que el matrimonio no funcione. Simplemente no sabías como mantenerte casado. No seguiste el manual del fabricante, no seguiste las especificaciones. La verdad sobre un producto sólo está oculta en la mente del fabricante. Por eso a los fabricantes les encanta que tengas su dirección. Cuando compras un producto y abres la caja, no ves el producto, primero, primero ves un libro.

Y ese libro tiene escrito en letras grandes, No toques este producto hasta que hayas leído este manual completamente. La mayoría de las personas no lo leen, y creo saber por qué no lo hacen. No lo hacen porque creen que son inteligentes. No tienes idea de la cantidad de gente que tiene en su casa un elemento determinado capaz de cumplir treinta funciones, pero sólo son capaces de usar una, la más sencilla, porque de las demás no tienen idea. ¡Y en el manual está el cómo usarlas!

Subestimaron sus equipos porque pensaron que eran inteligentes, Tiraron el manual porque les molestaba para guardarlo y ahora no saben qué hacer con lo que ignoran. Tu falta de conocimiento se sustenta en la falta de lectura del manual del fabricante. Así que pregúntate: ¿Qué es un manual? La palabra manual tiene como raíz la palabra manu, que proviene del latín y significa hacer.

A ver; si colocas la palabra manu junto a cualquier otra, por ejemplo, factor, te va a quedar manufactura, que significa el que hace el producto. Nuestro fabricante es el Creador. Los manuales nunca son producidos por mayoristas. Los manuales nunca son impresos por clientes. Se llama manual porque proviene del fabricante. Eso significa que el manual es la mente del Creador. Lo que hizo el Creador fue tomar su mente, ponerla en papel y enviarla con su producto, para que cuando leas el manual, estés leyendo su mente sobre su producto. Eso es tu Biblia.

Y Él te está diciendo que no intentes operar su producto hasta que no hayas leído completamente su mente. Porque es el único que conoce ese producto. Y eso es porque Él lo hizo, lo diseñó, diseñó todos sus circuitos y porque conoce el potencial de su producto. Si ignoras el manual, en tanto, estarás ignorando la mente del Creador. Y si ignoras la mente del Creador, entonces estás experimentando. Las personas que han leído el manual no experimentan, saben qué hacer.

Saben cómo sacar del producto lo que hay dentro, porque conocen la mente del fabricante respecto a su producto. Así que, con todo esto en mente, habrá que considerar de dónde vienes. Qué empresa te produjo. Cada empresa le da un nombre a su producto, generalmente el nombre de la empresa. Nosotros somos producto de una empresa llamada Dios. Y esta empresa, a diferencia de todas las demás, es eterna.

Y la empresa que nos produjo, es la única que tiene el derecho de decirnos la verdad sobre nosotros mismos. Cuando el fabricante nos produjo, tenía en su mente un propósito. Todo fabricante crea productos para propósitos específicos. Y el propósito para el producto se concreta en su diseño y su capacidad. O sea que no es tu opinión sobre un producto lo que lo define. Una vida vale lo que su capacidad de diseño indica, no lo que su experiencia le haga opinar.

Si tú tienes un vehículo que, según el fabricante, puede correr hasta doscientos kilómetros la hora, deberás buscar un circuito especial y probar esa velocidad, ya que en las rutas muy difícilmente lo tengas permitido. Pero no puedes dudar que, en efecto, esa sea una velocidad posible. Si no te gusta su diseño estético, su comodidad o su color, eso no impide que cuando pises el acelerador, llegue a los doscientos kilómetros anunciados. Nada impide su potencial.

Las opiniones no modifican el potencial de nadie. Si Dios te puso en esta tierra para cumplir con una misión y te dio las capacidades y los dones para lograrlo, tú ya tienes un potencial que nadie puede modificar. El problema existe cuando nosotros, en lugar de creerle al fabricante sobre lo que podemos dar, elegimos creerles a las opiniones de los extraños. Y, a partir de eso, nos conducimos con temores, dudas e incredulidades por una ruta a la que sólo se accede por fe.

Observa que una enorme mayoría de los que habitualmente son nuestros críticos más acérrimos, son gente a la que Dios les proporcionó muchas capacidades importantes, pero que eligieron no utilizarlas y vivir en la comodidad de esperar que todo lo hagan los demás. Sólo que, ni bien ven a uno que sale al frente de combate con las armas espirituales listas, en lugar de acompañarlo, aunque más no sea en oración, eligen pararse frente a ellos y estorbarlos con críticas a veces incomprensibles.

Algo es más que claro. Dios no está satisfecho con tus logros actuales. Así que no permitas que las opiniones de la gente interfieran con tu potencial. Si tus maestros tal vez te llamaron tonto, sólo respóndeles que se ocupen de sus asuntos. Después de todo, en la mayoría de las veces, no son los estudiantes los que no pueden aprender, sino que son los maestros los que no aciertan a enseñar como corresponde. Pero no permitas que nadie opine sobre tu potencial. Nadie lo conoce, salvo Dios y tú.

De hecho, Dios seguramente ha enterrado dentro de ti un tesoro sin explotar. La sociedad es una norma peligrosa. Dicen que aman ser normales, y por eso se oponen, atacan y hasta agreden a los que son diferentes. Me han hecho sentir diferente por pensar diferente y no sumarme a esa masa que, mayoritariamente, queda muy en claro que piensa muy poco o directamente nada. Durante mucho tiempo me resistí a eso, hoy ya no. Es más: ¡Quiero seguir siendo diferente! Dios me hizo así para ser así.

También un día descubrí que no quiero ser como nadie más que como yo mismo. Que dicho así suena casi egocéntrico, pero que, si lo examinas con cuidado y delante del Señor, vas a ver qué es eso exactamente lo que Él pretende de nosotros. Que seamos nosotros mismos, no una impostación de otros a los que admiramos porque les va bien y tienen éxito. Sabiendo que el mejor imitador de la historia es Satanás, no puedo entender cómo es que tantos cristianos eligen ser imitadores de otros cristianos famosos.

¿Has entendido? Bien; entonces ahora vamos al manual del fabricante, porque quiero compartir algo que está escrito allí que tiene que ver contigo. Se encuentra en el Salmo 139:13-14 = Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre. Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; Estoy maravillado, Y mi alma lo sabe muy bien. Esto es lo que el fabricante dice sobre el producto. Y recuerda que solamente el fabricante conoce a la perfección el producto.

En una etapa de mi vida, cuando todavía no era creyente, me ascendieron en una empresa a una posición de alto nivel. Hasta tenía gente a mi cargo. Yo daba una directiva y ellos la obedecían. Yo estaba muy orgulloso de esa función, de esa posición. Un día la empresa decidió cambiar todas sus estructuras y fui despedido conjuntamente con miles de empleados más, de todos los niveles y posiciones. Mi orgullo entendió que ser supuestamente importante, no era nada, que solamente el dueño podía sentirse orgulloso, no nosotros, los que apenas éramos empleados. Importantes, pero sólo empleados. Fabricante.

Si pudiéramos entender que como fuimos hechos, es exactamente como Dios planificó que fuéramos, porque eso encaja perfectamente con lo que cada uno de nosotros debía hacer en esta tierra. Luego, el hombre en su independencia respecto al Reino, comenzó a mostrarse disconforme con algunas de sus particularidades y decidió emplear distintas técnicas para modificarlas. Tinturas, cirugías, prótesis, etc. Recordaba aquel pasaje de Isaías donde se pregunta cómo el barro le enseñará al alfarero como debe amasarlo.

Oye: no te atrevas nunca a preguntarle al fabricante por qué te hizo como te hizo, porque Él sabe muchas cosas que tú ignoras, y que tienen que ver con todas las particularidades y formas que tú tienes en esta tierra. Una cosa es lo que el Rey del Reino al que perteneces espera de ti y, a veces, otra muy distinta la que a ti se te antoja para vivir en esta vida terrenal. Como Dios jamás censurará tu voluntad, si el que vence es tu ego bien vivo en su carnalidad, tu fin será camino de muerte espiritual.

Cuando Él te diseñó, dice que te creó en lo más profundo del ser. Y te formó en el vientre de tu madre. Eso significa que cuando te quiso, incluso fue cuidadoso con el vientre en el que estabas. ¿Eres blanco? Él quería que fueras blanco. ¿Eres negro? ¡Él quería que fueras negro! ¿Eres amarillo? Él quería que fueras amarillo. Y si no estás seguro de lo que eres, eso es exactamente lo que Él quería. Cada vez que Dios quiere una combinación, Él lo hace.

Escucha: si el fabricante dice que eres maravillosamente hecho, es porque eres maravillosamente hecho según los parámetros de Dios. Si los hombres usan otros parámetros, allá ellos, pero eso no los autoriza a disponer quien es mejor que quien. ¿Quieres un ejemplo? Ser alto, blanco, rubio y de ojos claros vende y paga mucho mejor que ser de cualquier otro componente físico, pero: Perdón… ¿Alguien puede decirme quien dispuso eso? Dios no fue, seguro. De otro modo, Jesús hubiera nacido alto, rubio, blanco y de ojos claros.

Déjame que te diga algo más que claro. Mitad orden del Espíritu Santo, la otra mitad, camino recorrido y asuntos observados. Hay mucha, pero muchísima gente en las iglesias evangélicas que desean ser como otros para poder tener más éxito en sus vidas. Mi pregunta es para ti, si es que en algún momento lo pensaste. ¿Por qué querrías ser como otro si eres un original sin comparaciones ni clones con vida? ¿No te parece aburrido ser como otras personas o vestirte como otras personas?

Y ya que hablamos de ropa, te puedo dar este ejemplo. ¿Has visto que en los lugares donde venden ropa bien barata, tú miras las que tienen en sus perchas y todas se parecen entre sí? ¡Son casi iguales las unas de las otras! Pero cuando vas a uno de esos lugares que venden ropa de altas marcas y ves una prenda que tiene un terrible costo en dólares, hay algo que justifica esa diferencia. Cuando te pones esta prenda de alto valor, estás seguro que eres la única o el único que la luce. No hay otra similar. Exclusividad.

Por eso en ese verso de ese salmo que leímos, David le dice a Dios que son maravillosas sus obras. Esto es cierto y nadie lo pondría en duda. Pero dice algo más en el final. Dice Y mi alma lo sabe muy bien. ¿Estás entendiendo lo que quiere decir David? Que su alma sabe lo que él es. No necesita que ninguna revista o expertos en marketing se lo digan. Él es maravilloso porque Dios lo creó así, maravilloso. Que tú hoy pienses que eso puede o no puede ser David, pero no tu, es un problema tuyo, no de Dios ni de David.

Lo que estoy tratando de hacerte entender, porque creo que alguien te lo tiene que decir, es que no necesitas que venga un psicólogo o psiquiatra a poner en práctica lo que han aprendido en las universidades del mundo, para tratar de que entiendas que eres una persona magnífica y que tu auto estima tiene que estar más elevada porque así es como debes vivir. Tú, si decides creerle al fabricante de este pintoresco producto llamado hombre, ya sabes que eres una maravilla. Mujer u hombre, único en su especie. Nadie tiene clones.

Cuando no logras saber esto por ti mismo, es cuando acudes a otras personas en busca de afirmación. Y créeme, si vas a otras personas para descubrir quién eres, jamás te harán más de lo que ellos mismos son, ¿Te das cuenta? Es muy humano, eso. El problema es que tú ya no eres un humano, tú eres de procedencia divina. Por eso es que a todo esto debes descubrirlo por ti mismo. ¿O no has leído que es el Espíritu Santo de Dios quien nos guía a toda verdad? ¿Y esto que se supone que es?

Muy bien. Los versículos que vienen ahora sí que son difíciles de comprender. Me llevaría semanas o meses profundizar sobre ellos. Él dice en los versos 15 y 16: No fue encubierto de ti mi cuerpo, Bien que en oculto fui formado, Y entretejido en lo más profundo de la tierra. Mi embrión vieron tus ojos, Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas Que fueron luego formadas, Sin faltar una de ellas. O sea que Dios dice que cuando el esperma y el óvulo se unieron y comenzó la gestación de tu vida, sus ojos estaban sobre eso.

Esto significa que hay algo que Dios siempre está observando, y eso es a una mujer embarazada. Así que cuando alguien decida ir a hacer un aborto en secreto, todo el cielo la estará observando. Dios estará observando personalmente el increíble potencial que estás interfiriendo con esa decisión. ¿Nunca te preguntaste qué hubiera sucedido si María, en lugar de darle curso a ese tan raro embarazo que le cayó en su vida, hubiera decidido por miedo o lo que fuera, abortar a ese niño?  000000000000000000000

Debemos estar infinitamente agradecidos, sin caer en los excesos de idolatría del catolicismo, que esa jovencita decidiera creerle al ángel y continuar gestando esa vida. ¿O no sientes la misma sensación de agradecimiento para con la mamá de Moisés, cuando decidió meterlo en esa canasta para salvarle la vida? Hoy, con todos los hechos vividos, podemos decirlo con seguridad, pero ¿Tú crees que la madre de Moisés pudo ver que salvaba a Génesis, Éxodo, Números, Levítico y Deuteronomio?

En esa canasta, asimismo, también estaban nada menos que ¡Los Diez Mandamientos! Ese hijo que parece estar tan perdido ahora. Esa hija que parece estar tan en contra de todo. Esa que parece tan rebelde, no los deseches. Porque, Quién podría imaginarse que detrás de un feroz asesino en serie de cristianos, se escondían a futuro, Corintios, Romanos, Fiipenses, Gálatas, Efesios ¿Y todo lo que el enorme Pablo pudo ser cuando no le aniquilaron al horrible Saulo anterior?

¡Tres cuartas partes de nuestro amado y sagrado Nuevo Testamento, estaba escondido durante años en un asesino en serie! Por eso siento como siento y pienso como pienso sobre el aborto, no por anciano gruñón, religioso y sin experiencia de vida. ¿Sabes por qué ese médico que se especializa en practicar abortos puede hacerlo? ¡¡Porque su madre decidió no abortarlo a él!! Cuando cualquiera de nosotros que hoy estamos aquí compartiendo esto, todavía estaba en el vientre de mamá sin tener todavía forma humana, Dios ya nos había anotado en su Libro de la Vida.

Aquí es donde nos sumergimos más profundo, porque no sólo dice que te formó en el vientre de tu madre, sino que dice que todos los días de toda tu vida, ya estaban ordenados para ti. Ordenados y programados, y fueron escritos en el libro de la vida antes que esos días comenzaran. Sintéticamente, antes de nacer, había un libro sobre tu vida que ya estaba terminado. Eso me dice a mí y te tiene que decir a ti, que de ninguna manera eres un error. Eres un libro esperando ser escrito. Y estoy hablando de Palabra de Dios, no de teología de la predestinación, tenlo en cuenta.

Todos tus días ya estaban registrados en tu libro y estaban allí, terminados, antes que fueras liberado del vientre de tu madre. Eso significa que Dios tiene un libro sobre tu vida. Y cuando Dios escribe, es un libro digno de ser considerado un éxito incomparable. Aunque las personas fallen, Dios nunca ha producido un fracaso. Esto significa que Dios, en ese libro, ha escrito todo lo que se supone que debes ser y hacer. Por eso el verso siguiente, el 17, dice: ¡Cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos! ¡Cuán grande es la suma de ellos! (18) Si los enumero, se multiplican más que la arena; Despierto, y aún estoy contigo.

Espero que entiendas esto. Dice que el libro sobre tu vida tiene pensamientos que Dios tiene sobre ti. Y los pensamientos que Él tiene sobre ti son tan asombrosos, que, si intento entenderlos, sería como intentar hacer lo imposible, tal como contar los granos de la arena del mar. Lo que estoy queriendo decirte es que, lo que Dios ha escrito sobre ti, dejará a mucha gente boquiabierta. Lo que se supone que debes hacer en este planeta antes de morir, es tan asombroso que, si Dios te lo dijera, pensarías que miente.

Lo que quiero decirte, sin que suene fantasioso o a puro voluntarismo, es que hay un libro sobre tu vida ya escrito, así que no tienes por qué creerle más al boletín de la escuela que cursabas de niño. No puedes conformarte con la libreta de calificaciones que te dieron, porque ese no es el libro sobre tu vida. Ahora, la pregunta es. ¿Cuáles son estos pensamientos? Por favor, lee nuevamente el 17 y 18. ¿Entiendes el espíritu de lo que Él está diciendo?

Está diciendo que el libro sobre tu vida tiene una información que, de conocerse, asombraría a todo el mundo. Si intentaras entender lo que Dios piensa de ti, lo que Él escribió para que hicieras y lo que Él planeó para que lograras, tú mismo tendrías dificultad para creerlo. Porque tu condicionamiento social y mental, te limita para aceptar la visión de Dios. ¿Cuáles son estos pensamientos que Dios tiene sobre ti? Hay algo en la carta a los Efesios que tal vez nos dé una pista.

Pablo recogió esos pensamientos. Y continuo con todo esto donde David lo dejó. Efesios 1:3 = Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, Primero quiero que prestes mucha atención a la palabra bendijo. Indudablemente, es una palabra en tiempo pasado, lo que quiere decir que Dios ya ha provisto todo lo que necesitas para cumplir tu propósito, pero está bloqueado en los lugares celestiales.

Está en la tierra, desde lo físico, pero se activa desde lo espiritual. Esto significa que todo lo que naciste para ser, todos los recursos, ya están disponibles. Sin embargo, estos recursos no se mueven hacia ti hasta que no empieces a activar tu propósito. Y si no lo haces, no se activan nunca y te mueres sin saber que los tenías. O sea que, si no comienzas a hacer lo que naciste para hacer, todo lo que fue provisto para ti desde que naciste, no viene hacia ti. Él ya ha provisto todo lo que necesitas, para lo que necesitas.

El siguiente verso te dice por qué hizo eso. Lo hizo porque te escogió en Él antes de la fundación del mundo. Está claro que Dios no te escogió ayer, o antes de ayer o hace diez, veinte o treinta años como das testimonio en la iglesia, ¿No es verdad? Te escogió desde antes de la fundación del mundo. O sea que no fuiste elegido cuando tus padres se acostaron. De hecho, tus padres se acostaron porque fuiste elegido. Él te eligió mucho antes de que tu madre te conociera.

Te eligió porque Él te predestinó. Verso 5, dice: en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad. Predestinado, para que no me malentiendas, significa que Él dijo el destino antes de comenzar el viaje. Pero el viaje lo haces tú. Él te terminó antes de comenzar. Él completó todo antes de comenzar tu vida. Eso significa que no eres un experimento; eres un aventurero. Las personas que descubren su propósito en la vida, aman vivir.

Cuando se levantan por la mañana, no pueden esperar a que el sol se levante. Cuando sabes para qué naciste, llegas a odiar las noches y los descansos, porque no quieres ni dormir ni descansar, quieres hacer aquello a lo que fuiste enviado. Señoras; no es fácil convivir con alguien así. Una esposa o esposo que pueda hacerlo, toma carácter de monumento, de fundamento básico de lo que se haga. Viene algo del Espíritu a tu corazón y te levantas a las tres de la madrugada a escribirlo para no olvidarlo por la mañana.

Si, por el contrario, haciendo lo que haces te aburres, entonces eso es porque no sabes para qué naciste. Te sugiero que descubras tu destino y te aseguro que el viaje no sólo será movido, sino también hasta divertido. Incluso los baches que tengas, serán experiencias del camino hacia tu destino. Y, además, nunca te desanimarás por los desvíos, si sabes tu destino. ¿Puede ser posible que Él haya establecido mi fin antes de comenzar mi camino? Eso se llama predestinación. Pero el camino por el sí o por el no, lo eliges tú. Él sólo sabe el principio y el final, pero no manipulará tu voluntad jamás. Eso es hechicería.

Por lo tanto, reitero, no eres de ninguna manera un error. No eres un experimento. Dios no está jugando juegos con tu vida. Señor, señora, amigo, amiga, hermano, hermana, naciste y fuiste enviado a esta tierra, porque hay algo específico que debes comenzar, que ya está terminado. El día que puedes ver tu destino, eso se llama visión. Y cada persona que me escucha, alguna vez debe haber tenido alguna, aunque luego lo hayan convencido que era una fantasía mística.

El problema más grave radica en que, cuando ves la visión, lo que ves es tan impactante que terminas pensando que eso no puede ser para ti. ¿Sabes por qué dices eso? Porque te has condicionado por tu sociedad, por tus padres, por tu familia, por tus amigos, por tu entorno y, en muchísimos casos, por la que crees que es tu iglesia, de que eso no es posible para ti. Por eso los pensamientos hacia ti, son tan asombrosos.

David dice que, si Dios te los mostrara, creerías que es imposible. Efesios 1:11 = En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad. Él tiene un propósito para tu vida. Y Él obra todo para conformarlo a su propósito para tu vida. Eso significa que lo que sea que Él te dio para ser y hacer, sin importar los errores que cometiste, Él los obrará y los convertirá en un testimonio.

Así que no te preocupes por tus errores, porque tus errores no cancelan tu destino. Deshazte de tu pasado, cada dolor, cada decepción, cada matrimonio fallido, cada sueño frustrado, cada mala decisión, cada idea muerta. Él lo usará para conformarte a la imagen que ya ha terminado. Y esa imagen es su plan para tu vida. No eres un error, tu fracaso no es el final. Es un proceso que está trabajando para un destino glorioso que ya estaba terminado antes que nacieras. Sólo se cancela todo con una negativa tuya absoluta.

Dios tiene un propósito para tu vida y no eres un accidente. Cuando estás en el vientre de tu madre, si por alguna razón que incluso parezca conveniente, ella decidiera abortarte, deberás levantar tu pequeña voz y decir lo más alto que puedas: ¡No! ¡Fui elegido o elegida desde antes de estar aquí en tu vientre, mamá! ¡No tienes ningún derecho ni autoridad para sacarme de aquí antes del tiempo de Dios!

El tiene preparada obras para ti antes que nazcas. ¿Cuáles serán esas obras preparadas? Vamos a 1 Corintios 2:7 = Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria, Pablo dice que lo que está diciendo es una información privada, única y exclusiva, porque añade en el verso siguiente: la que ninguno de los príncipes de este siglo conoció; porque si la hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor de gloria.

O sea que esto, según Pablo, es una especie de secreto que Dios tiene. Es la sabiduría secreta de Dios. Es Dios quien tiene la sabiduría. Pero; ¿Cuál es esa sabiduría secreta que Dios tiene? Es una sabiduría que ha estado oculta en Dios. Ha estado allí durante mucho tiempo, antes de que comenzara el mundo. Estaba destinada para nuestra gloria, no para la suya. ¿De quién es el secreto? De mi. ¿Quién lo tiene? Dios. ¿Dónde está? En Dios. ¿De quién se trata? De mí. ¿Qué es este secreto que Él tiene?

Son los pensamientos sobre mí que están en el libro. Su libro sobre mí. ¿Por qué no lo sé? Porque antes de que Él pudiera darme estos pensamientos, caí. Habla de la caída del hombre en el jardín. Así que Él los guardó, porque Él es el fabricante. Y Él es el único que conoce el secreto sobre el producto. Él dice que este secreto fue guardado en Dios antes de que comenzara la tierra. Y el secreto estaba destinado para ti.

Es tu destino lo que Él está guardando. El versículo 8, dice: la que ninguno de los príncipes de este siglo conoció; porque si la hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor de gloria, ¿Entiendes? Él dice que el secreto sobre ti que Él tiene, ninguno de los gobernantes, los expertos o los líderes en los campos de la psicología, la biología, las ciencias del comportamiento o la educación, han llegado a conocerlo. ¡No saben de qué se trata!

Él te dice que no creas demasiado en tu psicólogo o el ministerio de aconsejamiento de tu iglesia, o del comportamiento que te diga que no tienes capacidad para las artes. No dejes que ningún maestro que necesita enseñar te diga que no eres bueno en matemáticas. Él te dice que dejes de permitir que estos gobernantes de la era pretendan decirte lo que no puedes hacer.

Él dice que la verdad sobre ti, Él la entiende y está guardada dentro de Él. Por eso es que no creo en la opinión de nadie sobre mí. Y no es ni arrogancia, ni presuntuosidad, ni soberbia. ¿Cómo puedes permitir que tu vida dependa de un examen de dos horas? No importa si fuiste a la Facultad de Medicina y fallaste el examen final. Todavía tienes el potencial para ser médico. Ve a otra Facultad, no dejes que un solo examen determine tu futuro.

Algunos de ustedes, a pesar del tiempo transcurrido, todavía son víctimas de algún profesor del secundario. Te dijeron que eras mediocre, y todavía estás viviendo con ello. Tienes cuarenta años y todavía sigues pensando que eres mediocre. Así que aprieta el acelerador y sigue adelante. Él dice que ni los gobernantes de este tiempo conocían esa información que Él tiene sobre ti en su libro. Dice que, si la gente importante hubiera entendido esto, no hubieran crucificado a Cristo.

¿De qué está hablando? Él dice que no sabían quién era Él. Después de todo lo que hizo, todavía no pudieron descifrarlo. ¡No dejen que te juzguen! Pero me encanta el siguiente versículo de nuestro manual, el 9; dice: Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman. ¿Estás escuchando a Dios? Dios dice: todas esas cosas que dijeron de ti, no son ciertas.

Lo que sea que hayan escuchado de ti, está equivocado. Lo que sea que hiciste hasta ahora, Él dice que no dejes que te juzguen. Por eso, porque los ojos no han visto aun lo que voy a hacer con tu vida, y los medios de comunicación todavía no han oído nada sobre lo que tengo planeado para tu vida. No eres demasiado viejo, así que deja ya mismo de planear tu retiro. Dios dice: hay algunas cosas que tengo para ti para que hagas cuando seas mayor…

Creo que no ha entrado en el corazón del hombre lo que Dios ha preparado escondido para ti. Justo cuando pensaban que te habían descifrado y pensaban que eso era todo lo que podías hacer, Él dice: hagamos algo más. Él dice: todo esto Dios lo ha revelado a ti, por su Espíritu. Aquí es donde quiero que entiendas esto: Él dice: la única manera en que puedes conocer la verdad sobre ti mismo, es si se te revela por el Espíritu del fabricante.

Eso significa que la única persona que puede decirte la verdad real y genuina sobre quién eres, es el que te creó. Y para que lo sepas, tiene que ser una revelación. Jesús les dijo a los discípulos: ¿Quién dicen los hombres que yo soy? Y comenzaron a escucharse todas estas respuestas. Ahora; si haces la misma pregunta, no te gustarán las respuestas. Y dijeron: eres Elías, eres Juan el Bautista, eres el profeta.

Dieron todas estas opiniones y todas fueron incorrectas. Entonces, ¿Puedo sugerir que toda opinión humana sobre ti, es incorrecta? Jesús lo probó. Ellos tenían opiniones sobre Él. Luego Él se volvió hacia sus amigos cercanos, y dijo: Ahora, ¿Quién decís vosotros que yo soy? La pregunta no era para descubrir quién era Él. La pregunta era para descubrir qué pensaban ellos que Él era. Porque Él sabía quién era.

Él no necesitaba sus opiniones para ser alguien. Él ya era alguien antes de que sus cuerpos vinieran. Él estaba tratando de demostrarles lo equivocadas que pueden ser nuestras opiniones sobre las personas. Todos lo miraron y tuvieron miedo de responder. Pero uno de ellos decidió arriesgarse. Pedro dijo: yo creo que eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Jesús se negó a darle crédito por la respuesta. Porque Jesús sencillamente dijo:

Pedro; la opinión humana y el análisis no podrían haberte dado esa conclusión. Carne y sangre no te lo revelaron. Aquí está el punto. La verdad sobre un ser humano no puede ser conocida por otro ser humano a menos que el fabricante les de información secreta. Él dijo: mi Padre es el único que tiene información sobre mí y tú no lo habrías sabido a menos que Él te dijera el secreto. Eres tan profundo, hermano, que se necesitaría una revelación para descubrir la verdad sobre ti.

Joven, a ti te hablo. No me importa donde has estado. Lo que has hecho, o lo lejos que hayas caído, hay algo sobre ti que el vecindario no sabe. Sólo Dios lo sabe, y todas las opiniones que alguna vez te dijeron están equivocadas, porque ellos no conocen la verdad divina sobre ti. Esa verdad sobre ti, está escondida en el fabricante. ¿Y cómo descubres eso? Él dice que el Espíritu, con una “E” mayúscula en el principio, examina todas las cosas, incluso las cosas profundas de Dios.

La verdad sobre ti es tan secreta que, la única persona que podría obtener la información, es la que puede sumergirse en Dios. Y cuando Él va a lo profundo de Dios, está buscando encontrar todas las cosas sobre ti. O sea que la historia sobre ti es tan pesada, que está profundamente en Dios. Y el Espíritu Santo tiene que ir aun a buscarla. Él va a buscarla, y cuando la encuentra dice aquí: ¿Porque quien entre los hombres conoce los pensamientos del hombre, sino el espíritu del hombre?

Igualmente, nadie conoce los pensamientos de Dios, sino el Espíritu de Dios. Así que sólo el Espíritu de Dios puede ir profundamente dentro de Dios y encontrar sus pensamientos sobre ti, regresarlos y revelártelos. Por eso dice, en el verso 10: Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios. Por eso no debes permitir que las personas digan sobre ti lo que ellos creen sobre ti. Sospecho de toda opinión así porque tengo claro que Dios no haría eso.

Reitero que esto a muchos puede sonarle lleno de arrogancia o incluso irrespetuosidad, pero créeme cuando te digo que la autoridad divina, a la gente religiosa le suena de ese modo, sin duda. Y no lo sé porque me lo contaron, lo sé porque fui religioso durante mucho tiempo, hasta que el Espíritu Santo me reveló otra cosa. Deberás saber algo importante: Él no revela cosas sobre ti a las personas, porque si supieran quién eres, tratarían de detenerte. Por eso Él guarda el secreto.

Los ángeles anunciaron el nacimiento de Jesús. Los sabios vinieron a buscarlo. Pero Él les dijo: algo está pasando. Descubrió un poco del secreto, y dijo: ahora, cuando encuentres al bebé, planeo ir a verle. El plan era ir a adorarlo con un cuchillo. Cuando José vio su secreto, se lo contó a su familia y a sus hermanos. Entonces tramaron matarlo, antes que su secreto pudiera convertirse en realidad. Dice que el Espíritu Santo, de la misma manera, conoce los pensamientos de Dios.

Por lo tanto, no hemos recibido el espíritu del mundo. No dejes ni permitas que el mundo te diga quién eres, sino que hemos recibido el Espíritu que es del fabricante. Esta es la razón por la que podemos comprender y entender lo que Dios nos ha dado libremente. Último verso, el 11: Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios.

Es una pregunta asombrosa, esa, porque: ¿Quién conoce el secreto que anida en el corazón de Dios? Él dice que ningún hombre puede aconsejar a Dios. Dios dice: ningún hombre sabe lo que yo sé sobre ti, y ningún hombre puede aconsejarme sobre ti. Hay personas que irían a Dios y dirían: ¡Dios! ¡No lo uses! Gente aconsejando a Dios. ¿Por qué lo dices? Dios dice simplemente: yo soy el único que conoce el secreto sobre ti. ¿Y quién conoce mis pensamientos? Nadie.

Pero leamos juntos la última línea de este capítulo, en el verso 16: Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo. ¿Escuchaste bien? Tú tienes la mente de Cristo. Entonces puedes saber lo que necesites saber sobre ti, porque aquel en el que vives, EN Cristo, puede sumergirse en Dios y saberlo todo al instante. ¿Y qué duda existe de que te lo dirá de inmediato si se lo preguntas?

En conclusión, independientemente de como haya sido tu vida hasta este momento, o incluso como pueda seguir siendo ahora, mientras me estás escuchando. No importa la opinión sobre ti que tengan las personas que componen tu entorno. Dios te conoce, y desde antes que estuvieras en el vientre de tu mamá. Y sabe muy bien quien eres. Y lo que eres según su diseño, tiene todas las herramientas para ser más que vencedor.

Sólo necesita, como cuerpo en el que Él desea habitar con su Espíritu, que tú lo aceptes, lo creas y lo pongas por obra, que es como decir que actives tu propio tiempo de victoria. Como pude activarlo yo cuando fue mi tiempo. Usó a un moreno de un lejano país para profetizármelo. Luego a una estructura religiosa con sus corrupciones, para ayudarme a salirme de ella y hasta un familiar no creyente para empujarme a lograr y mecanizar todo esto que hoy escuchas.

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06 – ¿Existe un Protocolo Cristiano?

El protocolo del cristiano. “Dios te bendiga”. Los abrazos. Entre hombres, suelen ser calurosos, auténticos; con las mujeres casi desde lejos. Hipócrita. “¡Es que ella es mujer…!” Para el que es puro, todo es puro. Otros dicen: “Ah, no, yo no permito que mi esposa pase al frente a recibir oración. Es que, si se llega a caer tocada por el Espíritu, no sé quién es el que la va a sostener y la pueden tocar…” Oye esto: nadie va a tocar a tu mujer. Ya tienen suficiente trabajo con la propia.

Reverencia. Según quien sea el que opina, determinada cosa es reverencia y otra cosa no. Dios es expresivo, hasta le gusta hablar en voz alta por allí. No digo que lo tenga como costumbre, digo que suele hacerlo. ¿Y entonces? ¿Quién dijo que había que cerrar los ojos para orar? Nos pasamos toda una vida orando por un milagro, ¿No es así? ¿Y tú supones que vamos a seguir orando con los ojos cerrados, corriendo el riesgo de que un día se produce ese milagro esperando y por estar con los ojos cerrados no lo vemos?

A un predicador joven, una vez, casi lo echan de una iglesia por hacer una demostración práctica sobre la religiosidad. Se sacó un zapato y lo colocó sobre el púlpito. ¿Sobre el púlpito? ¿Cómo se le ocurre hacer eso con el santo púlpito? Santo púlpito. Hermano; un púlpito es fórmica, madera, acrílico. Un zapato es cuero de vaca, tinta y madera. ¿Santidad? Por sí mismas, ninguna de las dos cosas. Si el hombre es santo su zapato también. Si el hombre es santo, el púlpito también. Pero por sí misma, la madera de un púlpito es tan santa como la de la puerta de los sanitarios.

Otro casi corrió la misma suerte cuando en un mensaje sobre idolatría, arrojó su Biblia al piso y se paró sobre ella. Dos venerables ancianos casi se infartaron. Una Biblia es cartón, papel y tinta. Ni tiene vida ni es santa. Santa es la Palabra escrita en su interior. Una Biblia se convierte en santidad plena cuando comienza a fluir en su contenido en su vida. Es más: si tú tienes manos bien rústicas por causa de tu trabajo rústico y usas tu Biblia como debe, vas a tener que cambiar una por año.

Pero en lo material es solamente un libro. No tiene vida por sí mismo. Solamente cuando tú obedeces lo que dice, produce vida. ¿De dónde traemos ese cuidado reverencial por la Biblia como objeto? De la iglesia Católica. ¿Otra vez? Sí, otra vez, y es peligroso. Con la Biblia no se juega. Son fortalezas. El temor y el fracaso. El temor y el fracaso producen inseguridades. Las inseguridades siempre vienen por opiniones, estadísticas o consideraciones de otras personas. El temor siempre detiene su avance, y causa que tú no te arriesgues.

Es mi deseo que tú no seas afectado por las opiniones de los hombres. Al final del día, los hombres no cuentan. Claro que los hombres son importantes para Dios, pero la opinión que ellos tengan de ti, no afecta el propósito de Dios en tu vida. Sólo si tú aceptas esas opiniones te ves afectado negativamente en tu vida. Triste, pero hay mucha gente así… Isaías 53 decía: ¿Quién ha creído nuestro anuncio? NadiePero seguía siendo cierto. Familias, personas religiosas, amistades, jamás van a determinar quién eres tú o quien vas a ser. El temor, entonces, producirá en ti un estilo de vida defensivo.

Tú construyes una fortaleza para que nadie ingrese a ese sitio en el que fuiste… herido o que fuiste tocado una vez más que otra. ¿Y qué es lo que tenemos que hacer en esta situación? Si esa fortaleza se relaciona con una persona, perdónala inmediatamente. ¿Perdonar? Sí, perdonar. “¡Es que usted no sabe lo que me hizo…!” Perdónala. Y no le cobres nada por el perdón. A ti no te cobraron nada por el tuyo. Dale perdón y gratis. A ti te perdonaron gratuitamente…

Que sean ellos los que vengan a ti. Eso estaría muy bueno, pero mucho me temo que no pueden porque están atados. ¿Atados? Sí, atados, por eso es que te hicieron lo que te hicieron. Ah, te hicieron esa barbaridad porque estaban atados; ¡¡Pues desátalos ya mismo!! Fracasos en tu vida. “…Es que no puedo hacerlo… Ya lo intenté una vez y fracasé…” Otra: “…Es que yo no sé hacer bien eso. Lo intenté una vez y me salió horrible”. Otra: “Es que yo me atreví a amar…y me engañaron!!” Pregunto: ¿No vas a intentarlo de nuevo? ¿No? Fortalezas.

Tenemos que destruir esa fortaleza. Apresa ese pensamiento y cámbialo. Mucha es la gente que tiene una muy pobre opinión sobre sí mismo. Cuando Satanás te venga a perturbar con algunos de esos asuntos turbios, recítale de memoria el Salmo 139. Allí dice para quien quiera leer: Formidable fui construido en el vientre de mi madre por las manos de Dios y maravillosas son sus obras. A partir de esta declaración de fe bien bíblica, comienza a construir algo positivo, que te separe de ese tipo de problema en tu vida.

Todas estas son raíces que producen fortalezas en nuestra vida, que limitan nuestro avance y nuestro crecimiento cristiano y secular. Nos afecta en nuestros trabajos. Nos afecta en nuestros matrimonios. Nos afecta en la relación con nuestros hijos. Nos afecta en las relaciones sexuales en el matrimonio. Nos afecta en el avance ministerial y como nación de Dios. Pero muy por encima de todas estas cosas que son realmente valiosas e importantes, nos afecta como el ejemplo de Dios que damos en la tierra. Lo que el mundo cree de la iglesia, siempre será exactamente lo que la iglesia ha hecho ver con respecto a su representación de Dios. Gracias a Dios por su promesa. Antes que todo termine, será una iglesia gloriosa. Pero presta atención: la iglesia eres tú, no el templo.

Vivir nuestra vida de aquí. Orar, sí, nadie dice que no ores, pero ora de verdad. No que te levantes a las cinco de la mañana, sino que te levantes y estés despierto. No que no hagas tu devocional, sino que estudies la Palabra y dejes que ella se revele nítida y potente en tu vida. Si tú decides vivir con convicción, tú no serás un religioso. Si tú decides vivir conforme a tus convicciones basadas en la Palabra, tú no asustarás a los jóvenes, el mundo te aceptará y, lo que es mejor, prosperarás en medio de todos.

El mundo no está cansado de la Palabra de Dios, está cansado de la fraseología religiosa. Porque la verdadera Palabra de Dios trae solución, y uno la demuestra en su propia vida. Eso es lo que Dios quiere: que tú le muestres al mundo que, estando “enchufado” con Él, funciona mejor que estando “enchufado” con Satanás. Ese es el verdadero mensaje de prosperidad. Dentro de tu nivel social, no que vayas a tener un automóvil de cien mil euros en el desierto de Sahara, aunque decirlo así ya sé que es redundar. Pero dentro de tu nivel social, el que vive para Satanás, no tiene que estar mejor que tú.

Ni en lo espiritual, ni en lo emocional, del alma, ni en salud, física, económica y materialmente. Porque el Reino de Dios funciona, y ya está aquí, en nuestro corazón. Lo que falta es oír la voz de Dios y destruir fortalezas que han sido formuladas por ideas e informaciones negativas de los ancianos del silgo 19 y 20.

2 Corintios 10: 3 = Porque aunque andamos según la carne, no militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia (Refiriéndose a la Iglesia) no son carnales…

Aquí, – cabe consignar -, la palabra original utilizada es ARKIKOS. No operan de acuerdo con este sistema de la Jerusalén de abajo; no opera de acuerdo con el sistema presente, pero sí operan y son poderosas en Dios y son para destruir fortalezas. De la manera que se hace, es: derribando los argumentos que se exaltan o levantan contra el conocimiento de la Palabra de Dios. Todo lo que choca con la libertad que Dios quiere traer a nuestras vidas, tiene que ser cautivado y puesto bajo nuestros pies.

No desciende solo, y Dios no lo hace. Tenemos que derribarlos. ¿Y qué son los argumentos? Argumentos son: Imaginaciones, razonamientos, reflexiones que determinan una acción pronta a ser manifiesta. Dice que llevemos cautivo TODO pensamiento; los que ya hemos edificado, los que nos entorpecen hoy y los que quieran introducirse mañana. No podemos edificar fortalezas positivas sobre fortalezas negativas, porque no podemos edificar sobre otro fundamento que no sea la Palabra. Podemos extraer buenas moralejas de algunos relatos bíblicos, pero; ¿Sabes cómo se le llama a eso? Fábulas. ¿Te dice algo esta palabra?

1 Corintios 10: 6 = Y estando prontos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia sea perfecta.

¿Qué significa esto? Que estamos hablando de obedecer. Tenemos que escuchar la Palabra con la intención de ver qué hay en mí que tenga que cambiar, y no es para que tú te vayas luego a orar por allí y digas: “Señor, cámbiame”. El que cambia eres tú. Él dice: Vístete del hombre nuevoY eso implica que tú te humilles. Dios no te va a humillar. Él hace que tú desees humillarte, pero no te humilla. Tú tienes que humillarte. Es un acto personal. Dios no participa. Cristo está sentado. Sacerdocio sentado, es sacerdocio que terminó.

La pregunta que surge aquí, entonces, es: ¿Cómo se destruyen esas fortalezas? En primer lugar, con entendimiento. Si una fortaleza produce sombra y la sombra produce oscuridad; y en ella se atrae las obras de las tinieblas, entonces la luz sería lo primero que necesitaríamos. La verdad nos hace libres. Dice: Conoceréis la verdad; y la verdad os hará libres… ¿Qué es lo que te liberta? La Verdad. ¡¡No!! No es la Verdad, Es tu conocimiento de la verdad. La verdad puede estar en tu regazo toda tu vida y tú ni verla. Conoceréis la verdad, y la parte que conozcas de esa verdad, te hará libre. ¿Sabes que tesoro casi desconocido es este?

¿Y qué ocurre si tú oyes a diario la verdad, pero no la conoces íntimamente? Pues pasa que tú no eres libre. Y nosotros hemos limitado conocer la verdad, diciendo: “Yo conozco a Cristo”. Si verdaderamente  conocieras a Cristo, serías un adorador total. Tú conoces acerca de Cristo, que no es lo mismo. Tenemos que entender. Colosenses 1:13 dice que …fuimos liberados de la potestad del reino de Satanás… Se ha dicho que potestad era el permiso o el derecho. Satanás no tiene derecho a regir patrones en su vida. Lo puede hacer, pero no es legal; para hacerlo, necesita su autorización.

Ahora bien; haga su inventario de su vida y sea honesto con usted mismo y dígame si le ha dado o no permiso a Satanás. Ese permiso que le da, son fortalezas que tiene que destruir. Efesios 1:4 dice que estamos predestinados desde antes de la fundación del mundo para ser santos… ¿Y qué quiere decir eso? Que no somos una segunda opción; no somos ciudadanos de segunda clase; no estamos aquí porque Israel insistió con darle la espalda a Cristo. La verdad es que Israel sólo existió para traer a Cristo, y Cristo vino a buscarte a ti.

2 Timoteo 1:9 dice: …Fuimos llamados desde antes de los tiempos, según su propósito. Esto quiere decir que el tiempo comienza en la creación del planeta, pero note que dice EN el principio, no dice AL principio. AL principio, denota tiempo. EN el principio, denota lugar. Dios no es parte del principio. Él ES el principio. Y nosotros estábamos en Él, antes del principio. Creó el planeta adecuado para que tú pudieras vivir. Fíjate qué casualidad que todo lo que tú necesitas para vivir, se encuentra en este planeta. Así, entonces, ¿Quién sería primero? ¿El hombre o el planeta?

Efesios 1:11 dice que: …Somos herederos predestinados conforme al propósito… Esta es otra batalla en la iglesia: ¿Somos predestinados o no? Unos que sí, otros que no. Los que sí, no se mueven para nada, total nada se puede cambiar. Los que no, quieren hacerlo todo de nuevo. No te gastes más, no discutas más, no elabores tesis, ponencias, debates ni polémicas. Y mucho menos te dividas o te separes por ello. La predestinación es para la iglesia. La iglesia está predestinada. Lo que Dios tiene previsto es lo que la iglesia va a hacer al final.

El problema tuyo, entonces, es ser parte o no de ese final. La iglesia está predestinada, pero tú determinas o decides si formas parte de esa iglesia o te le opones. Dios te señala el destino, pero jamás lo determina para ti. Libre albedrío, decisión voluntaria. Tú no eres un autómata. Tú eres quien elige. Él siempre pone dos caminos: vida o muerte. Dios te profetiza y tú te sientas, gozoso, a celebrar: “¡Aleluya! ¡Dios me dijo que voy a dar la vuelta al mundo! ¡¡Aleluya!! ¡¡¡Gloria a Dios!!!” El año que viene, tú está en el mismo sitio. ¿Qué ocurrió?

“Y…no sé… hermano… Dios me dijo que yo iba a dar la vuelta al mundo y todavía estoy aquí, no sé lo que puede haber pasado, no lo entiendo…” Mira: tú vas a quedarte allí hasta que te salgan callos si no te mueves. Dios te revela su propósito para animarte a moverte, pero eres tú quien determina si llegas o no. “¡Ah, no, hermano! ¡Si Dios habla, se cumple! No sé, puede ser, pero Dios le habló a Israel e Israel murió en el desierto. ¿Por qué habrá sido eso? Porque, – dice -, no añadieron fe a lo que escucharon y murieron en el desierto.

Dios le dijo a Nínive que iba a ser destruida, ¿Verdad? ¿Recuerdas lo que sucedió después? Sucedió que Nínive no fue destruida nada. ¿Sería entonces Dios un falso profeta? No. La verdad es que el carácter de Dios es el que tenemos que entender. Cuando Dios profetisa, asusta. Es como cuando tú le dices a un niño, o a tu hijo: “Si no traes buenas calificaciones en la escuela, voy a castigarte toda la semana”. Una buena pregunta, entonces, es: ¿Qué hay en tu corazón, el castigo o una buena nota?

Tú, lo que deseas producir es la buena nota; anuncias el juicio esperando que haya arrepentimiento y produzca la buena nota. En tu corazón nunca debió haber estado el deseo de castigarlo, yo creo que tú no tenías el deseo de castigarlo y que sólo lo dijiste para cambiar su manera de pensar. Así hace Dios. ¿Por qué el entendimiento es lo número uno? Porque Satanás sólo reina en tinieblas. Satanás domina donde hay ignorancia. Si hay entendimiento, hay luz. Escudriña la Palabra. Pídele a Dios sabiduría. Capacítate. Medita.

Hablemos de la Revelación. Déjame decirte lo que NO ES la Revelación. No es un rayo misterioso que viene por oración, ni por ayuno, aunque ambas cosas sean buenas. Revelación, para usar un término bien entendible, es lógica espiritual, si es que existe tal cosa. Es buscarle la quinta pata a un gato que todos dicen que tiene cuatro. Revelación no es un rayo espiritual. Revelación es un alumbramiento a tu mente. Y eso se produce en búsqueda. “¡Ah, qué bueno, que privilegio, el hermano tiene don de revelación!” Oiga; el hermano se quema las cejas toda una noche mientras muchos de ustedes están viendo televisión.

El hermano está buscándole la quinta pata a ese gato, otra vez, al minuto siguiente después de haber dado a conocer algo nuevo de Dios. Buscando permanentemente el porqué de las cosas del Señor. ¿Por qué has dicho eso, Señor? ¿Cuál es el sentido? ¡¡No entiendo!! Entonces no me muevo hasta que entienda. Busca un diccionario, búscalo en inglés, en español, en griego, en hebreo. Hay veces que Dios dice: “Oye; ponlo en un cajón, esto no es para ahora.” Pero hay veces que puede decirte: “¡Eh! ¡Vete a Génesis!” ¡¡Revelación!!

Y no fue porque el hermano era santo y Dios, de pronto, casi mágicamente lo iluminó. No fue tampoco porque Dios arrojó una pluma con revelación y ésta descendió y descendió hasta caer en su cabeza. Lo busco, lo buscó y lo buscó hasta que, finalmente, Dios dijo “okay” y lo encontró. De religioso no tengo nada. Cuando tú vas donde tu papá, ¿Tú le dices: “Divino Padre, vengo delante de tu presencia…”? ¡¡No!! Tu hijo viene, se sienta en tu falda, ni pide permiso para entrar donde tú estás, no tiene cita previa ni le interesa ninguna.

Entra, interrumpe lo que sea, le pasa por encima, se te arroja encima y, entre caricia y caricia, te mete la mano en un bolsillo y, si lo encuentra, le saca un billete o una moneda. Y antes de irse te grita: “¡¡Te quiero, pa’!!” ¿Sabes por qué hace eso? Porque es tu hijo. ¿Qué dice la Palabra? …Entra con denuedo, con confianza al trono y obtiene lo que necesitas… Dios es Padre antes que Juez. Lo que pasa es que la mayoría de nosotros proviene de familias en las que había hombres, no padres. ¡Pero es lo mismo! No. No es lo mismo…

¿Cuándo fue la última vez que te sentaste en la falda de tu papá? Con respeto, con reverencia, casi, ¿Pero con CONFIANZA? Por algo Él dice que cuantas veces nos ha querido cobijar como la gallina a sus polluelos. Pero nosotros tenemos patrones que dicen: “No, un ayunito de cuarenta días y después Dios va a confirmar mi deseo.” No, mentiras. Si Dios dice que no antes de tu ayuno, y te sigue diciendo que no durante el ayuno, después de los cuarenta días, cuando desfallezcas de hambre, lo vas a buscar y ¡Te vuelve a decir que no! ¿No te das cuenta que de otro modo es hechicería?

Porque las obras de la carne no mueven a Dios. La victoria del ayuno es entrar con fe para aceptar la voluntad de Dios y cambiar la tuya. El ayuno no mueve a Dios, te mueve a ti. Guárdate muy bien de usar el ayuno como un acto de manipulación. ¿Usted ayuna, hermano? ¡¡Claro que necesitamos ayunar!! Para cambiar nosotros. Dios no va a caerse del trono del asombro porque tú no comas. El que se beneficia eres tú. ¿Por qué? Porque de ese modo tú te alineas con la voluntad de Dios.

Para destruir una fortaleza tenemos que arrepentirnos al escuchar el entendimiento que nos llega. Arrepentimiento no es una mala palabra. Nosotros pensamos que arrepentimiento es una mala palabra, y lo digo porque cuando alguien llama al arrepentimiento, todo el mundo se pone a mirar a ver a quién llamó y ni piensa que pueda ser algo para sí mismo. ¿A ver a quien llamó? ¡Mira! ¡Es a ella! ¡¡Te lo dije!! ¡Tiene que estar llena de pecado! ¿Llena de pecado, eh? El que esté libre de pecado que arroje la primera piedra. ¡Pero no se puede comparar! El pecado, para Dios, es pecado. Sea una mentirilla o un adulterio. ¿Entiendes?

Arrepentimiento no es venir llorando. Ni tampoco llorar tus penas en el frente hasta que se te corre todo el maquillaje y te dañe la camisa. El cabello todo desgreñado. Y entonces te vas sintiendo mejor. Pues claro; si tú lloras, siempre después va a sentirte mejor. Si lo que tú deseabas era llorar, ¡Pues haberlo dicho! Una bofetada y ¡Paf! Llora todo lo que quieras. Un buen llanto desata no sé qué tipo de hormona de no sé qué glándula y te hace sentir mucho mejor. Pero en la esfera de las emociones no tiene nada que ver con el Espíritu. Por eso el domingo que viene necesitará otra vez oración.

La palabra ARREPENTIMIENTO viene de la palabra METANOIA y significa un cambio de corazón hacia Dios. Es un cambio en la forma de operación mental que es producido por la revelación de un conocimiento que nos llega y que señala un punto de vista más sabio que aquel que llevábamos. Es decir: estábamos acostumbrados a hacer esto de esta manera, y entonces llega alguien que se ubica aquí y te enseña un modo mejor para hacer lo mismo. Tú te convences que el nuevo método es mejor, cambias y jamás vuelves a hacerlo como lo hacías anteriormente.

A eso, tú lo puedes hacer cómodamente sentado, sin necesidad de andar por allí haciendo piruetas raras. Lo puedes hacer tranquilamente, mientras escuchas la Palabra con una sonrisa de confianza y no con esa expresión hosca de desconfianza y prejuicio. Hay gente que le gusta tanto pasar al frente y que alguien se ocupe “de orarle” que andan por la vida semi calvos, ya que su cabeza ha perdido cabello de tanta mano que se le ha impuesto. Y pese a todo, siguen igual. “Ora por mí… Ora por mí…” Inmadurez. Fortalezas.

Es una reflexión seguida por una acción. ARRE-PENTI-MIENTO.ARRE es un prefijo que significa regresar o volver atrás. PENTIR, mientras tanto, es un verbo cuya traducción implica Ápice, Topo o Lugar Alto. De allí proviene nuestra expresión “Pent-House”. La habitación más alta de un hotel se llama “Pent-House”. Es una morada alta, un lugar alto. Entonces, “Arre-Pentir”, es “Volver a un lugar más alto”. Y noten que no es para adelante, es para atrás.

Porque la gente se cree que el progreso es sabiduría, cuando habíamos comenzado al cien por cien y nos caímos. Adán ya tenía la sabiduría de Dios, pero al comer del árbol de ciencia tuvo que comenzar desde primer grado. Nosotros, para tener el ápice, deberíamos volver al método o a las formas en las que fuimos creados. Para atrás, no para adelante. El progreso, a veces, nos aleja del origen. Y en el origen está la gran llave, la enorme llave, la que abre las puertas que usted necesita abrir.

Por eso Juan el Bautista, cuando llega, dice: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado. Al margen de lo que estamos viendo sobre el arrepentimiento observe, ya que está, que dice “el reino DE los cielos, y no EN los cielos como tantos han enseñado y aprendido. Sin embargo, el concepto más sobresaliente de este texto es que, para participar de lo que estaba por llegar, lo primero que debía hacerse, era arrepentirse. Porque con la mentalidad presente, usted no iba a poder fluir.

Y eso tiene sentido, porque nosotros creíamos que los más rápidos llegaban primero, pero Dios dice que los últimos serán los primeros. Nosotros pensábamos que el más inteligente y el más alto es el mayor, y Él dice que …el menor será el mayor… Nosotros pensábamos que mientras más recibimos y trabajamos y prosperamos, más vamos a tener. Y Él dice que no, que …el que da es quien recibe… Hacemos todo al revés. Porque encaramos el mundo del reino con los sistemas del mundo secular y el problema está en que el reino de Dios funciona y opera exactamente al revés del sistema del mundo natural.

Él dice: Traigo mi reino, traigo mi influencia (BASILEIAmi poder, mi jurisdicción, mi reinado ha llegado. Vengo para comenzar a reinar en esta esfera. Y yo quiero que tú fluyas conmigo, pero para fluir conmigo, vas a tener que RE-GRESAR al ápice con el cual fuiste creado. A caminar por fe, no por vista. Dando, no recibiendo. Humillándose, no exaltándose. Cambia tu manera de pensar para que fluyas en mi reino.

Llegó Cristo y dijo: …Mira, vengo a hacer un cambio de jerarquía. Por ahí hay uno que se llama Satanás, que es príncipe del aire. Pero yo vine a derrotarlo, y vine para librarlos a ustedes. Cristo va a la cruz, toma a Satanás y hace un espectáculo con él, nos libera a nosotros de toda la potestad de las tinieblas y nos traslada al reino de luz. Pero, sin embargo hay un problema: nos dejó aquí. Es decir que si bien nos trasladó, la realidad es que nos dejó. Es decir: el mundo natural es una dimensión, el mundo espiritual existe detrás del mundo natural; es otra dimensión. No te desmayes, no es Nueva Era: es Biblia.

Son distintas dimensiones, porque el Reino es, también, algo que se agrupa porque tiene algo en común. Por ejemplo: está el reino animal, el reino vegetal. Noten que el Reino no es un lugar, les estoy desbaratando la palabrita. La usamos en todo y cuando la metemos en la iglesia todo el mundo la acepta de un modo que no tiene nada que ver con lo demás.

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05 – Lo que Tú Crees Acerca de Dios

Estamos desarrollando en distintos trabajos, lo que en realidad se conoce como fortalezas. Es frecuente dentro de los ambientes cristianos, si existe alguna información respecto a guerra espiritual, que alguien salga a orar y batallar rompiendo fortalezas. Lo que no es tan frecuente, es que muchos de esos hermanos que oran y reprenden, sepan realmente lo que son esas fortalezas. Ya te he compartido algunos puntos y hoy voy a continuar con ello. Otros orígenes de fortalezas, son: doctrinas erróneas. Mateo 24:4 dice: Tengan cuidado, miren que nadie los engañe… Todos tenemos doctrinas, pero presta atención, por favor, al significado de la palabra Doctrina: “Lo que tú crees acerca de Dios”

Si tú no crees en Dios, esa es tu doctrina. Ahora; ¿Dónde recibiste tu doctrina? Te estoy llevando al pasado, quizás antes que fueras ninguna congregación, lo que comúnmente llamamos, ir a la iglesia, porque tú ya tenías tu idea de Dios antes de llegar a Él. ¿Quién te dibujó a Dios? ¿Fue tu abuelito? ¿Fue ese anciano vecino de tu casa? ¿Fue la señora gorda que sale a pasar la escoba a la vereda y se pasa horas y horas charlando con cada vecina que pasa? ¿Fue aquel hombre que un día te encontró haciendo algo malo, se sentó y te contó una historia? ¿Quién diseñó tu doctrina?

La mayoría de lo que nosotros creemos acerca de Dios, nos llega por información y a través de otra persona. Y lo medimos de acuerdo con lo que hemos oído. Medimos a Dios, su potencial y su forma de ser, de acuerdo con lo que hemos oído. Formulamos nuestra imagen de Dios de acuerdo con lo que hemos oído. No todo lo que se oye es cierto, aunque se oiga en la iglesia. Esto formula una fortaleza, bloque a bloque, pensamiento a pensamiento, en nuestra mente. Y a veces nos encontramos defendiendo vigorosamente un error.

1 Corintios dice que: …sea establecido en boca de dos o tres testigos. Y los testigos no son personas, son palabras de la Biblia. Porque Cristo les decía a los fariseos: …Ustedes escudriñan diariamente la Palabra buscando salvación y no saben que ella testifica o dan testimonio de mí. La primera regla es que no podemos basar ninguna doctrina en una sola escritura. Ni tampoco ninguna en una sola fuente de información. Si no nos une, una doctrina, no es de Dios. Si no introduce en la iglesia al poder de Dios, será buena doctrina, pero no es Dios.

Si no aumenta el amor por Dios, será una indudable sana doctrina, pero no es Dios. Esto es muy importante porque nuestras iglesias están llenas de jóvenes que no quieren saber nada de Dios; algo está mal. Si no produce acercamiento a él, es falsa doctrina. La fortaleza te limita. No toda doctrina produce que tú te pierdas. Hay falsas doctrinas que tú puedes vivir toda la vida con ellas y no perderte, pero siempre te limita de obtener ahora lo que necesitas. Porque toda verdad, en extremo, es herejía; y una doctrina es el fundamento de toda división.

Por ejemplo: La Trinidad. “Bueno…es que son tres dioses en uno… ¡No! Es que es uno que se manifiesta en tres personas… ¡¡No!! Es un huevo, con la clara, la cáscara y la yema. ¡¡¡No!!! Son tres personas en una; o una persona con tres manifestaciones; o un Dios que coexiste en tres personas… Estas elucubraciones produjeron la búsqueda de exclusividad espiritual que trajo división, para defender sus opiniones personales… ¿La verdad? Es tonto. No vale la pena que yo me separe de ti por falta de entendimiento en un Dios que nadie entiende. Porque nadie lo entiende. Él es muy grande. El que diga que ha entendido a Dios, se comienza a caer.

El bautismo. ¿En qué nombre fue bautizado? Fue bautizado en el nombre de Jesús. No, fue bautizado en el hombre del Padre. No, fue bautizado en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. No, a mí me echaron un poco de agua en la cabeza. No, a mí me sumergieron… Sin embargo, la discusión es tonta; dice …En el nombre del Padre, pero no dice el nombre; …en el nombre del Hijopero no te dice cual es el nombre; y en el nombre del Espíritu, pero nunca te dijo el nombre. ¿Cuál es el nombre? En el Nuevo Testamento, el nombre de Dios, es Señor. Se acabó la pelea. No vale la pena dividirme por eso.

¿Qué tal la salvación? Tú eres salvo y después te bautizas. No, tú eres salvo cuando te bautizas. No, si no te bautizas no eres salvo. No, yo me voy para allá y tú te vas para acá. Abraham entró en pacto con Dios y no fue hasta diez años después que fue circuncidado. Yo no sé qué es lo que te dice a ti eso. Piensa en las cosas que nos dividen, que nos hacen ver ridículos ante el mundo. Hay quien escucha o lee esto no tanto para aprender de Dios, sino para saber si esto concuerda o no con su doctrina. Y en el momento en que esto llegue a cruzar su puente, allí nomás tú cierras tu corazón y sales más que corriendo.

La verdad, – en este caso -, es que todas tus motivaciones están erradas y no tienes propósito de Dios en tu vida. Y si no cambias, juicio vendrá a tu vida. No tienen interés en aprender. Lo único que les interesa saber es si esto concuerda con lo que piensan. Yo no sé por qué estás tú allí, ahora. Yo estoy aquí para aprender de la Biblia. Amén. La santidad personal. Hay que ser santo, hay que ser igualito a Dios. ¿Por dentro o por fuera? No, a la mitad; por dentro y por fuera. No, la forma de vestir y la forma de actuar. No, como hablas y como te vistes. No, es que se tiene que ver bien lavado, como si se hubiera bañado con cloro.

Los católicos dijeron: vamos a ser santos. Y construyeron un monasterio. Para separarse del mundo. ¿Qué produjo? Homosexualidad, fornicación y alcoholismo. Fue un deseo sincero de ser santos, pero la sinceridad sola no produce la voluntad de Dios. La iglesia pentecostal trató de hacer lo mismo con el movimiento de santidad. No te vistas, no te pongas cosméticos, te tienes que parecer a una vela. Mientras más fea, mejor. ¿Qué produjo? Resentimiento, represión y adulterio. Si esto pudiera enojarte lo suficiente como para que tú mismo confrontes la verdad, el objetivo de todo esto estaría cumplido.

¿Qué tal la milicia espiritual? Todo el mundo quiere militar en el Espíritu, pero lo que están buscando es liberación personal. Nadie tiene la motivación de libertar la ciudad, sino de liberarse ellos. A muchos no les interesa más nada una vez que se sienten liberados. La mayor prueba de prosperidad en los últimos años será cuando Dios nos prospere a todos. Allí Él verá quien seguirá militando en su iglesia. Porque mayoritariamente, el que viene a la iglesia, es el necesitado. Todo el mundo buscando las manos de Dios.

Dios está buscando una generación que busque su rostro. Moisés, después de haber visto el poder de Dios: el Mar Rojo abierto, las plagas de Egipto, maná que cae del cielo, el pájaro ese que se comió a todo el mundo, el agua que brota de la roca, todavía decía: ¡Yo quiero ver tu gloria! El poder de Dios no es la gloria de dios. “…Vino la gloria de Dios y se sanó todo el mundo…” Esa no es la gloria de Dios, ese es el poder de Dios. Una generación que sólo quiere los peces y los panes. Sinceros y con hambre, pero errando el propósito de Dios.

Dios no está hablando de los peces y los panes. Dios no está levantando a evangelistas y siervos con dones de sanidad por los peces y los panes. Conéctate con tu llamado y se libre, no seas cautivo. El Reino de Dios se debe buscar, pero la base no es la búsqueda sino el dar. Recuerda que los peces y los panes se le dieron a los discípulos, y fueron los mismos discípulos los que lo repartieron. Las tradiciones de los ancianos de los siglos 19 y 20 son distintas a las de los ancianos de los tiempos de Cristo. Códigos de vestimenta, no te pintes, no te pongas, tienes que usar corbata, no puedes venir al púlpito con mangas cortas.

Es que aquí somos “sabatistas”, nos reunimos solamente los sábados: los sabatistas, quizás están hermenéuticamente correctos, pero la Palabra dice que nos reunamos cualquier día de la semana. Podemos ser lunistas, martistas, miercolistas, juevistas, viernistas, sabatistas y dominguistas. Fíjate algo muy singular: donde ellos erraron; donde ellos cayeron en error, es al quererse justificar con su revelación. Allí la dañaron. No había problemas de reunirse solamente los sábados, al contrario. El problema era justificarse con eso. Justificación es sólo Cristo. No se dividan por eso.

Las visiones de los ancianos, que se convierten en controles y hechicería en la iglesia. Fíjate que Pablo comienza su mensaje diciendo: Gálatas insensatos, ¿Quién los hechizó? Quiero saber esto: después de haber comenzado en el Espíritu y de hacer prodigios… Una iglesia salva, llena del Espíritu y con milagros, hechizada. Por favor, no me digas nada. Lo escribió Pablo y será mejor que lo discutas con él cuando lo veas, si cuestionas alguna cosa. ¿Qué es hechicería? Fuerza extraordinaria que obliga a la voluntad de una persona a la voluntad tuya. ¿Qué es control y manipulación? Manipulación es la acción que limita a uno a ajustarse a la voluntad de otro. La misma cosa.

Lo que pasa con el legalismo es lo siguiente: Romanos 6:14 dice: …el pecado se enseñorea sobre nosotros… Es decir que el pecado tiene dominio sobre la persona cuando no operamos en gracia y recurrimos a la ley. Todo legalista vive en pecado, por eso es legalista. Es una fortaleza falsa. Santiago 2:10 dice: …cualquiera que guarde toda la ley pero la ofendiere en un punto, es culpable de toda. Eso significa que por minúscula que parezca su transgresión, es juzgada como tal. Fuera de toda Gracia.

Tú, por ejemplo, mujer, jamás te has pintado. Pero un día cae un maquillaje en tus manos y, a solas, frente al espejo, se te enciende la duda: ¿Qué tal me quedará? CULPABLE. Tú, mujer, jamás has usado pantalones, pero un día de enorme frío te pusiste ese pijama con forma de pantalón. CULPABLE. Imagínate que un día tú, pastor, estás en la playa disfrutando del mar y de la arena con tu familia, cuando en un momento dado un niño se cae y se golpea; queda desmayado y los padres se desesperan. Tú los conoces y sabes que son creyentes y decides orar. Está muy bien.

Pero, ¿Será que necesitas ir a colocarte tu traje y tu corbata para orar por él? ¿Fluirá igual el poder de Dios pese al traje de baños amarillo con maripositas rojas que tienes puesto? Dios se mueve por fe, no por reglamentos de vestimentas. Dios no quiera que algún día haya una guerra y destruyan todos los templos y tengamos que reunirnos debajo del sótano de la casa del hermanito Pepe. ¿Tú supones que el pastor va a ir allí vestido de impecable traje y corbata? Ya lo percibimos durante la pandemia, a eso.

Lo más probable, por propia seguridad y, de paso, por las de todos sus hermanos, es que vaya allí con los jeans más viejos y gastados; con la camisa más vieja y desteñida que tenga; con las zapatillas más usadas y con agujeros en el dedo gordo y, por unción, va a predicar como nunca. Y Dios se va a mover.

Romanos 7: 5 = Porque mientras estábamos en la carne, las pasiones pecaminosas que eran por la ley obraban en nuestros miembros llevando fruto para muerte.

Si andamos en la ley, el pecado se va a enseñorear contigo porque tiene dominio. Si andamos en la gracia, en cambio, el pecado no sabe qué hacer con la gracia, no la entiende. Pero el pecado y la ley se llevan, porque para eso fue la ley: para manifestar el pecado.¿Qué tal la oración? ¿No hay tradiciones en la oración? El famoso devocional. Busca cuantas veces quieras la palabra Devocional en la Biblia, no existe. No hay Biblia que la tenga, así que no sé quién te habrá dado esa doctrina. Ahora, por causa de esas tradiciones y porque podían venderse bien, aparecieron las biblias “devocionales”, ahhh…

El que se levanta a las cinco de la mañana para hacer sus devocionales y orar tranquilo. Una hora después descubre que está mal dormido y encima no ha orado nada. Se va de malhumor al trabajo porque no durmió bien y condenado de espíritu porque tampoco ha orado. Y resulta ser que en ninguna parte dice que tú tienes que orar por la mañana. ¡Y después dicen que ya no tenemos tradiciones! Valen mejor cinco minutos a mediodía, con los ojos abiertos, bien ungido y entrando en la dimensión del Espíritu Santo, que todo tu devocional religioso de toda una vida.

Son fortalezas que te obligan. Tú debes vivir de la vida del Espíritu, no de las reglas de los hombres. Las largas oraciones por los alimentos, sobre todo cuando tenemos visitas. Porque una cosa es orar por los alimentos con la familia y otra cuando hay extraños. Un día invitamos a cenar al pastor y su esposa. Tú, como dueño de casa y cabeza de la familia, tomas la oración por los alimentos y, hasta que no ora por el último misionero en África, no cesas. Se enfría toda la comida. Pregunto: ¿Cuándo te levantas por la noche muerto de hambre y arrasas con el refrigerador, con la heladera, también oras así?

El propósito de orar por los alimentos, es reconocer primero que Dios los ha provisto, agradecérselo y, si hiciera falta, santificarlos. Con todo ese pequeño marco, tú tendrás la convicción que, por estar proveyéndola Él, nada te podrá hacer daño. ¿Cuánto tiempo te puede llevar? ¿Exagero si digo que no más de tres minutos? ¿Y qué tal la oración pública en la iglesia? “Queridísimo y amantísimo Padre celestial que habitas las alturas espirituales” … Allí es donde tu hijo la mira a tu mujer y con los ojos llenos de asombro, pregunta: “mami…¿Y ese hombre que está orando, quien es?

Protocolos que son fortalezas. Tú no hablas así en su casa, entonces; ¿Qué haces aquí hablando así?  Una pregunta algo tonta pero que quizás te haga reaccionar: ¿Tú crees que Dios va a fluir con un hipócrita? El sistema de Dios es ser transparente con Él. Por eso es que yo hablo como hablo, y si predico, predico como hablo. Algunos me censuran porque utilizo algunos términos demasiado…vulgares, o argentinismos populares. Lo siento mucho. Son términos que usa mi gente y yo le estoy hablando a mi gente para que mi gente me entienda. Tú, que no eres argentino quizás los conoces, te causan gracia, pero, sonriendo, te adaptas y de igual manera eres bendecido. Me sigue sucediendo lo mismo, hoy, con estos trabajos. Sé que debería hablar idioma latinoamericano, eso me impone mi profesionalismo, peo ¿Sabes qué? Mientras sienta que el Señor fluye a través de mí, el idioma será el suyo, no el mío.

Voy a decirte algo que quizás tú ya sabes, pero por las dudas nunca estará de más reiterarlo. Tú jamás serás más poderoso en Cristo que cuando seas tú mismo delante del Señor. Cuando te impostes o te disfraces, la gente quizás no sepa quién eres, pero Él sí. ¿Y qué tal el orden de culto? ¿Dónde dice que debemos entrar al templo antes que empiece la reunión, en absoluto silencio, con la cabeza inclinada y por poco, con las manos entrelazadas? En ninguna parte. Es una fortaleza.

¿Sabes de dónde viene? De la Iglesia Católica Romana. Y como todos nosotros estábamos allá hace mucho tiempo, nos lo trajimos para acá. Le cambiamos el nombre y lo seguimos haciendo. Porque la fortaleza viene desde antes de ser salvos a través de una imagen que vaya uno a saber quién te la dio, en el año de antaño. Son fortalezas que nos limitan. ¿Quién dijo que el culto debe abrirse con una escritura? La verdad, nadie le pone ni la más mínima atención a ese texto que se lee. Tú jamás la recuerdas, jamás has visto o has experimentado que libere a alguien.

Te digo más: la mayoría no recuerdan el mensaje, mucho menos un texto suelto y perdido cuando todavía se estaban acomodando en su banco o su butaca. Me gustaría saber, con la mayor sinceridad que quepa, cuantos mensajes del que sea o fuera tu pastor recuerdas. ¿Era mal predicador? ¡No! ¡Si lo invitaban a todas partes! ¿Y entonces? Unción o no unción, eso es. Ola otra; leer en grupo. O leer unos un versículo y otros el siguiente. Estamos tan atentos para cuando nos toque que ni la menor idea tenemos con relación a lo que nosotros mismos estamos leyendo. Sólo la Palabra liberta.

Y siguen las costumbres, tradiciones y demás singularidades. Vigilias y ayunos, llenas de café, galletitas y mucho bullicio. Si en verdad nuestras vigilias tuvieran poder, nosotros tendríamos una victoria tremenda. En la congregación a la que asistimos con mi familia hasta que el Señor nos sacó, costaba mucho que los jóvenes entendieran que una vigilia era para honrar al Señor o clamar por alguna necesidad importante. Nada que ver con aprovecharlas para ponerse de novios con las hermanitas solteras y en edad de merecer.

Expectaciones falsas en la iglesia; costumbres que están establecidas por nosotros. Tradiciones que están grabadas en nuestra mente, ideas y opiniones que causan que nuestras conductas fluyan de acuerdo con lo que nosotros creemos. ¿Cómo? ¿Qué van a levantar otra ofrenda? ¿¿Pero que se habrá creído este?? Hace dos reuniones que no vengo. Yo, a la iglesia, vengo cuando puedo. Mira; si es congregación te lo entiendo. Pura religiosidad y aburrimiento. Pero si es iglesia, debo decirte que tú no has tenido todavía la revelación clara de su significado.

Estamos en medio de la adoración y tú estás ansioso por terminar y sentarte. Es como si tuvieras todo el cuerpo lleno de hormigas. Puesto de pie porque, si te sientas, eres un OVNI. También las dos expresiones: si es pura música, tú tienes razón. Si es adoración genuina, tú no tienes revelación de Dios. Dios, cuando nos vio, nos vio sucios, pecadores, con trapos sucios, no dignos de nada. Es como ir a visitar al más perro del mundo y quitarse la ropa y toda su gloria y lavarle los pies. Esa es la actitud y la postura de Dios para con nosotros.

Y Dios, en el jardín, puso un árbol llamado árbol de ciencia, para que el hombre tuviera libre albedrío, porque Dios no quería marionetas, ni quería robots. Él quería que el hombre le amara porque quería amarle. Él creó al hombre para que, influido por su Espíritu, tomara decisiones importantes para engrandecer Su Reino. Dios jamás creó entidades que no saben qué hacer si no tienen a un “papá” local que se los diga.

El sacrificio de alabanza, no es el que tú sufras para alabar porque tienes las manos cansadas, o porque hace calor. El sacrificio es la alabanza en sí, no tu esfuerzo. La categoría de la adoración. Si tú entendieras que la iglesia está predestinada a victoria, estaríamos hablando en otro nivel. Caracteres que tienen que ser derribados en la iglesia. “¡No voy a dar ofrenda! ¡Ya di muchísimo! ¡No sé si los hermanitos Pepe y Pancho dan tanto!” Fortalezas.

Son fortalezas o imaginaciones. Imaginaciones falsas de lo que debe o no debe ser. Debido a las fortalezas en los creyentes en áreas financieras, el cuerpo se ha limitado en la tierra. Y los únicos predicadores que tienen algo bueno que decir, o se han ido atrás, o han caído en decepción, o han tenido que manipular sus finanzas para subsistir, La misma gente suele tumbarlos a pedradas.

¿Y qué tal la ministración? Vienen al altar y, antes de llegar, ya están arrugando la cara; es como un proceso. Empiezan a temblar y a orar en lenguas, en voz baja, antes de llegar. Ni bien los tocan, esa oración se eleva y sueltan los alaridos.

Pregunto, y no sé por qué nadie lo ha preguntado directamente desde un púlpito: ¿Qué haces orando si en verdad has venido a buscar oración? Son fortalezas. Para recibir lo que hay de Dios para ti, abre tu corazón de par en par y haz silencio, que es como decir: ¡¡Cierra la bocaza!!

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¡Cuánto Cuesta Obedecer!

La obediencia, visto desde el ángulo global, es sencillamente el cumplimiento de lo que se nos manda, ordena o solicita, según el tema. Es la actitud normal, corriente y natural a toda directiva emanada de aquellos que para cada uno de nosotros represente autoridad. Tiene correlato en lo familiar, en lo social, en lo laboral y en lo educacional. Hijos que deben obedecer a sus padres, residentes de un lugar que deben obedecer a sus autoridades por ellos mismos elegidas, en los niveles democráticos. Empleados u obreros que deben obedecer a sus jefes, supervisores o patrones, porque es lo que corresponde para acceder a sus salarios y alumnos que deben obedecer a sus maestros y profesores. ¿Y en lo espiritual? Obediencia a Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo. ¿Y en lo eclesiástico estructural? Obediencia a los líderes de una congregación o ministerio. ¿Y si no estás de acuerdo porque lo que se te ordena es negativo, inconveniente o directamente pecaminoso? Pues entonces te retiras de allí y te buscas otra cosa que creas mejor. Pero rebelión, no. Las leyes castigan eso y, aunque que asista la razón, no vas a pasarlo bien. Pablo es muy claro en esto.

Efesios 6: 1-3 = Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra. Presta mucha atención a lo que dice la primera frase, porque ha habido muchos errores y hasta abusos de autoridad por causa de no haberlo entendido completo, sino parcialmente. Les dice a los hijos que obedezcan a sus padres, en el Señor. O sea que esto deja sin efecto para esa obediencia, cualquier mandato que no esté alineado con la voluntad y el propósito del Señor. Si un padre le ordena a un hijo que salga a robar, a matar, a vender droga o a prostituirse, por ejemplo, ese hijo no está de ninguna manera obligado a cumplir con esa orden. Lo mismo opera y funciona a la hora de honrar a tus padres. Porque generalmente hemos dedicado mayor atención a hijos que, ni bien consiguen un trabajo que los sostenga, no sólo se independizan de sus padres, lo cual sería más que correcto, sino que directamente se olvidan de ellos, aunque llegue un tiempo donde estén muy ancianos y los necesiten como apoyo. El mismo apoyo y contención que ellos le dieron a ese hijo cuando era pequeño. ¿Recompensa por cumplir con todo esto? Larga vida, nada menos. Y bendecida, no a como salga.

Verso 4 = Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor. Si yo soy padre y reconvengo a un hijo porque ha cometido un error o, directamente, está en algún pecado, no lo estoy provocando a ira, aunque monte en ira como respuesta. De h echo, debo buscar la manera de mayor misericordia y amor para decirle lo que deba, pero sin callármelo. Es lo mejor que puedo dejarle. Ahora, si en lugar de eso, pretendo sacarlo de su momento de estudio para el colegio para que vaya a comprarme alcohol o tabaco, entonces supongo que tiene todo el derecho del mundo a enojarse y pensar que soy yo el que no hace o correcto, y no se equivoca. De eso te está hablando aquí. Disciplina y amonestación es el trazar líneas de comportamiento en mi casa, (Mi esposa y yo somos las autoridades de esta casa), que ellos deberán respetar. Si ya son adultos y mayores de edad, tienen toda la libertad para independizarse e irse a vivir donde quieran, pero mientras habitan la casa de sus padres, ellos son la autoridad en ese lugar. Eso, no obstante, no da lugar de ninguna manera a ninguna forma de abuso, cosa tan deleznable como la desobediencia.

Versos 5.8 = Siervos, obedeced a vuestros amos terrenales con temor y temblor, con sencillez de vuestro corazón, como a Cristo; no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino como siervos de Cristo, de corazón haciendo la voluntad de Dios; sirviendo de buena voluntad, como al Señor y no a los hombres, sabiendo que el bien que cada uno hiciere, ese recibirá del Señor, sea siervo o sea libre. En la época en que recién me había convertido, trabajaba en una empresa de gran volumen, por lo que mi amo terrenal, en realidad, no iba mucho más allá de un supervisor de zona, un jefe de sección, otro jefe superior de división y un gerente de departamento. Si bien yo tenía una tarea sumamente personal, obviamente debía rendir cuentas a esa pirámide directiva respetando cada rango. Siempre lo hice, pero mi cambio en el tiempo de mi conversión fue que entendí perfectamente lo que Pablo dice aquí, gracias a Dios, y eso me permitió cumplir correctamente con mi trabajo, pero sin buscar agradar a ninguna de estas jerarquías establecidas, sino a ese Dios mío, al que recién había conocido en profundidad, y que a partir de allí era el único de quien realmente me interesaba tener aprobación.

Asimismo, y un tiempo después, ya instalado yo mismo en algunos lugares de jefatura, me tocó ver desde otro lugar el mismo tema, y pude entender el por qué o la razón por la que Pablo nos recomienda esto. Me tocó tener a mi cargo a empleados cristianos evangélicos. Y me referiré a ellos, porque si bien jamás he discriminado a los simpatizantes del catolicismo romano, para esto que estamos viendo no los contabilizo porque sus sistemas de vida conforme a sus entendimientos, son distintos. Pero el cristiano evangélico sí conoce todo esto porque ha leído esto mismo que nosotros estamos leyendo hoy. ¿Y sabes qué? Había algunos de ellos que te dabas cuenta que trabajaban duro en lo que fuera sin prestarme a mí más atención que la necesaria a la hora de recibir las directivas. Pero que había otros, que, escudándose de su cristianismo similar al mío, intentaban por todos los medios acceder a todos los beneficios posibles, aunque rindiendo en sus tareas muchísimo menos que los demás. Y a esos, añádeles los que, en busca de ascensos o mejoras, no dudaban en venir a censurar, criticar o directamente acusar a otros también cristianos, en la intención de hacerme ver que ellos eran mejores. Esos tienen un nombre, que, por respeto al oyente, no mencionaré. Pero todos lo conocen.

Verso 9 = Y vosotros, amos, haced con ellos lo mismo, dejando las amenazas, sabiendo que el Señor de ellos y vuestro está en los cielos, y que para él no hay acepción de personas. Esto, he podido observarlo y comprobarlo, ocurre muy a menudo en comercios, negocios, empresas o industrias cuyos propietarios son creyentes, con todos aquellos empleados cristianos que hayan contratado. He podido ver de todo, y de ida y vuelta. No se puede caer en ninguno de los extremos ideológicos que adoctrinan respecto a que los buenos son los amos y los malos sus empleados, o en la viceversa, Si existen buenos y malos, no hay cristianos genuinos, sólo hay religiosos viviendo en Adán. Porque él implantó eso de lo bueno y lo malo, al comer del árbol que tenía prohibido, el del conocimiento del bien y el mal, es decir, de lo bueno y lo malo. De hecho, también me ha tocado conocer a cristianos empresarios que, con sus empleados, eran verdaderos déspotas, tiranos, pretendiendo tener esclavos, más que empleados. Y también he visto lo contrario, donde empleados cristianos se abusaban de mil y unas maneras de un empresario bueno y crédulo de sus mañas. Conclusión, no son pocos los empresarios cristianos que han decidido no contratar a nadie que asista a una iglesia cristiana, para ahorrarse problemas que con incrédulos no tienen.

Ahora bien; luego de todas estas consideraciones, en las que la obediencia toma un rol más que preponderante, a muchos que todavía no han tomado amistad o confianza con sus biblias, les resulta un poco complejo y hasta confuso y contradictorio, el tema de la obediencia a un Dios que no pueden ver con sus ojos. Cuestionan otras obediencias terrenales y, como adhesivo, la que concierne a Dios mismo. Entonces bien vale auto formularse la pregunta del millón: ¿Por qué es importante obedecer a Dios?  Primero, la base para la obediencia debe ser el amor al Señor y lo que hizo por nosotros, porque Él nos amó primero, aunque nosotros somos pecadores. 1 Juan 4:19: Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero. – Romanos 5: 8: Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Desde el momento en que empezamos a obedecer a Dios, empezaremos a ver un cambio significativo en nuestra vida, como por ejemplo tener éxito al tener una conciencia clara y limpia.

Perfecto. Entendido. ¿Y cuáles serían los resultados de ser obediente a Dios, según lo que dice la Biblia? En primer lugar, ser obedientes nos hace más prudentes y fuertes. Mateo 7:24; Jesús dice: Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Además de esto, nos permite dejar un legado. Pablo les dice a los Romanos 16:19: Porque vuestra obediencia ha venido a ser notoria a todos, así que me gozo de vosotros; pero quiero que seáis sabios para el bien, e ingenuos para el mal. La obediencia a Dios también nos hace diferentes en la actuación y en el ser. Por eso Pablo les escribe esto a los Filipenses 2: 12-15: Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor, porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad. Haced todo sin murmuraciones y contiendas, para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo; 

Asimismo, y ya yendo a la historia de nuestra fe, nos encontramos conque somos bendecidos por la obediencia de Abraham hacia Dios, tal como lo leemos en Génesis 22:18: En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz. Además de todo esto, cuando leemos la Palabra con detenimiento, interés y ansias de encontrar revelación, nos enteramos que tiene una promesa para aquellos que obedecen a Dios. Isaías, desde su libro, nos da una idea clara sobre esto en 1:19: Tiene una promesa para aquellos que obedecen a Dios (Isaías 1:19-20). Si quisiereis y oyereis, comeréis el bien de la tierra; si no quisiereis y fuereis rebeldes, seréis consumidos a espada; porque la boca de Jehová lo ha dicho. Y, finalmente, aunque quedan muchas otras vertientes para examinar, me quedaré conque la obediencia a Dios, en sí misma, trae incontables bendiciones a nuestras vidas. De eso le habla a Moisés en Deuteronomio 11:13-14: Si obedeciereis cuidadosamente a mis mandamientos que yo os prescribo hoy, amando a Jehová vuestro Dios, y sirviéndole con todo vuestro corazón, y con toda vuestra alma, yo daré la lluvia de vuestra tierra a su tiempo, la temprana y la tardía; y recogerás tu grano, tu vino y tu aceite.

Clarísimo. Como para que a nadie le queden ni siquiera milímetros de duda. Aunque sabemos, por experiencia, que hay mucha gente que se dice cristiana que, sabiendo todo esto, aun así eligen seguir desobedeciendo en aquellas cosas que no pueden o simplemente no quieren cortar. No entienden que desobedecer a Dios trae consecuencias y tiene un precio. Desde un principio la Biblia nos enseña las consecuencias de desobedecer, tal como vemos con la historia de Adán y Eva en los capítulos de Génesis 3: 1-3. Nos damos cuenta de que nuestra desobediencia no agrada a Dios y que, además, es algo muy serio. Escucharon la voz de la serpiente que los engañó. Aquí vemos la primera consecuencia de la desobediencia a Dios: perdieron la intimidad con Dios, tuvieron vergüenza y les dio miedo. Además de que fueron echados fuera del huerto del edén. Me gusta recurrir a mi Biblia para confirmar o respaldar ideas, y cuando lo encuentro, me place compartirlo para bendición de quien sea que me escuche. Según la Palabra, desobedecer a Dios tiene sus consecuencias.

Por ejemplo: Dios rechazó a Saúl después de desobedecer. Lo vemos en 1 Samuel 16:14: El Espíritu de Jehová se apartó de Saúl, y le atormentaba un espíritu malo de parte de Jehová. Después aparece nuestro benemérito Pablo, pero en este caso escribiéndoles a los tesalonicenses, en su segunda carta 3:14: Si alguno no obedece a lo que decimos por medio de esta carta, a ese señaladlo, y no os juntéis con él, para que se avergüence. Y no es lo único que el apóstol les dijo a estos hombres y mujeres de Tesalónica, porque en esa misma carta, en el inicio, capítulo 1 y versos 6 al 8, leemos: Porque es justo delante de Dios pagar con tribulación a los que os atribulan, y a vosotros que sois atribulados, daros reposo con nosotros, cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder, en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo;

En el Antiguo Testamento, el tema es tocado por igual. En 1 Reyes 20:36 hay una historia de dos profetas. Uno le pide al otro que lo hiera por mandato de Jehová y el otro no le obedece. Entonces el primer profeta le dice: Él le dijo: Por cuanto no has obedecido a la palabra de Jehová, he aquí que cuando te apartes de mí, te herirá un león. Y cuando se apartó de él, le encontró un león, y le mató. No es el único caso. No es desconocida por nosotros la ignorancia que Israel misma manifestó hacia Dios en más de una ocasión. A propósito de esto, en Deuteronomio 8:20, Dios mismo dice: Como las naciones que Jehová destruirá delante de vosotros, así pereceréis, por cuanto no habréis atendido a la voz de Jehová vuestro Dios. Finalmente, nos encontramos con el libro de Jonás, capítulo 1 y versos 3 y 4, cuando luego de desobedecer a Dios, él intenta escapar. Y Jonás se levantó para huir de la presencia de Jehová a Tarsis, y descendió a Jope, y halló una nave que partía para Tarsis; y pagando su pasaje, entró en ella para irse con ellos a Tarsis, lejos de la presencia de Jehová. Pero Jehová hizo levantar un gran viento en el mar, y hubo en el mar una tempestad tan grande que se pensó que se partiría la nave.

Lo que realmente agrada al Señor es nuestra obediencia. Obedece Su Palabra, obedece Su voz. Todo esto nos hace tener una relación íntima con Él. Obedecer es la mayor prueba de amor que podemos dar al Señor. Obedecer a Dios es amarlo y amarlo es obedecer. La Biblia tiene mucho que decir sobre la obediencia. De hecho, la obediencia es parte esencial en la fe cristiana. Jesús mismo fue obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Para los cristianos, el hecho de tomar nuestra cruz y seguir a Cristo significa obediencia. La Biblia dice que debemos mostrar nuestro amor a Jesús obedeciéndole en todo: Si me amáis, guardad mis mandamientos, dijo. A un cristiano que no obedece los mandatos de Cristo podemos preguntarle con toda razón: Por qué lo llamáis, Señor, Señor, ¿Y no hacéis lo que Él dice?

La obediencia, reitero, se puede definir como el cumplimiento obediente o sumiso de los mandatos de quien tiene autoridad. Con esta definición, observamos los elementos de la obediencia bíblica. «Obediente» significa que nuestra obligación es obedecer a Dios, así como Jesús cumplió Su deber con el Padre al morir en la cruz por nuestro pecado. «Sumiso» indica que cedemos nuestra voluntad a la de Dios. «Mandatos» habla de las Escrituras en las que Dios ha delineado claramente Sus instrucciones. La «autoridad» es Dios mismo, cuya autoridad es total a la vez es inequívoca. Para el cristiano, la obediencia significa cumplir con todo lo que Dios ha ordenado. Es nuestro deber hacerlo. Habiendo dicho esto, es importante recordar que nuestra obediencia a Dios no es únicamente un asunto de deber. Le obedecemos porque le amamos. También entendemos que el espíritu de obediencia es tan importante como el acto de obediencia. Servimos al Señor con humildad, sencillez de corazón y amor.

Asimismo, tenemos que cuidarnos de enmascarar un corazón pecaminoso con un velo de obediencia. Vivir la vida cristiana no consiste en cumplir reglas. Los fariseos de la época de Jesús perseguían incansablemente los actos de obediencia a la Ley, pero se convirtieron en santurrones, creyendo que merecían el cielo por lo que habían hecho. Hoy todavía quedan unos cuantos que piensan lo mismo. Se consideraban dignos ante Dios, quien les debía una recompensa; sin embargo, la Biblia nos dice que, sin Cristo, incluso nuestras mejores y más justas obras son como «trapos de inmundicia”. A la obediencia externa de los fariseos todavía le faltaba algo, y Jesús desenmascaró la actitud de su corazón. Sus vidas se caracterizaban por su hipocresía al obedecer la «letra de la ley» al tiempo que violaban el espíritu de la misma, y Jesús los reprendió duramente: «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, mas por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia.

Así también vosotros por fuera, a la verdad, os mostráis justos a los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad». Los fariseos eran obedientes en algunos aspectos, pero «descuidaban los asuntos más importantes de la ley». Hoy no estamos llamados a obedecer la ley de Moisés. Eso se ha cumplido en Cristo. Debemos obedecer la «ley de Cristo», la cual es una ley de amor. Jesús declaró el mayor mandamiento de todos: «Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas” Si amamos a Dios, le obedeceremos. No seremos perfectos en nuestra obediencia, pero nuestro deseo es someternos al Señor y mostrar buenas obras. Cuando amamos a Dios y le obedecemos, naturalmente tenemos amor por los demás. Cuando obedecemos los mandatos de Dios, nos convertimos en luz y sal en un mundo oscuro e insípido.

¿Alguna vez has pensado en la conexión entre la fe y la obediencia? Cuando tú confías en alguien, haces lo que ellos dicen. Si no haces lo que otra persona te dice que hagas, significa que tú no confías en ellos. Esto se ve o no se ve en la relación padres e hijos.  En la Biblia, Dios conecta la fe y la obediencia una y otra vez. Las promesas de Dios están condicionadas a que sigas las instrucciones que Él te da. Obediencia es la premisa detrás de todas las promesas. Dios te da sus promesas por gracia. Pero tú puedes disfrutar de sus promesas cuando sigues sus instrucciones. Algunas veces comprendes las instrucciones de Dios. Pero otras veces no. Y tú necesitas obedecer ya sea que entiendas o que no entiendas. Algunos de los mandatos de Dios pueden sonar confusos. Algunos pueden parecer injustos. Por ejemplo, la Biblia dice que tomes primero el 10 por ciento de tu ingreso y se lo devuelvas a Él.

Dice que cuando las personas te hagan mal, les debes devolver con bien. Estas cosas no siempre hacen sentido desde el punto de vista humano. Pero las cosas que no nos hacen sentido a nosotros son aquellas cosas que Dios nos pide que hagamos por fe. Él desea que confiemos en Él y le obedezcamos siempre. Yo deseo que disfrutes de todas las promesas de Dios. La obediencia es la llave que las desata. Escoge seguir sus direcciones hoy en fe. Él promete recompensarte por tu obediencia. Con todo esto, creo que tienen respuesta algunos interrogantes previos, tales como es que la fe, la obediencia y las promesas de Dios dependen unas de otras. O tal vez cuáles de los mandatos de Dios no has estado obedeciendo, porque no entiendes porque debes obedecer ¿Te comprometerías a obedecer en fe, aun cuando no entiendas? Lee sobre la lista de promesas de Dios nuevamente. ¿Cuál sobresale para ti? Toma unos minutos para orar, dándole gracias a Dios por esa promesa y pidiéndole que te ayude a obedecer sus direcciones.

Soy padre, con enormes defectos y seguramente no pocos errores en esa tarea. Sin embargo, una de las cosas que siempre me produjo una enorme gratificación como padre, fue el contar con la fe, la confianza y, por ende, la obediencia de parte de mis hijos. Me cuidé de sobremanera de no darles directivas, sugerencias, consejos o pedidos conforme a mi opinión, sino acorde con lo que había visto en panorámica y sabía, por testimonios de otras personas, que eran cosas perjudiciales. Si con todas mis imperfecciones y errores, fui y soy feliz porque mis hijos fueron obedientes, no me da la mente finita para llegar a estimar qué es lo que siente Dios cuando cualquiera de nosotros, sus hijos, obedecemos sin dudar ni cuestionar sus mandamientos. Creo que con eso que sienta mi Padre celestial, a mí me alcanza y me sobra para este y todos los universos con todas sus galaxias y planetas.

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Cielo, Tierra, Agua. ¿Y el Aire?

No hay nada en la tierra tan poderoso como la voluntad humana. Como será de poderosa que ni siquiera Dios la controla. ¿Por qué? Porque la naturaleza misma de la voluntad, implica auto control. Dominio propio, ¿Te suena? Dios te dio el poder de la voluntad. Para entender todas estas cosas, en primer lugar, debemos entender todo lo que se relaciona con el reino del aire, su poder y su propósito.

Creo que hoy podrás llegar a entender por qué los medios de comunicación cuestan tanto dinero y por qué nosotros debemos involucrarnos en ellos. También podrás entender por qué hay personas que pueden llegar a gastar ciento veinte millones de dólares en una película de dos horas y al mismo tiempo ganar doscientos millones de dólares con ella. Y por qué hay artistas y cantantes que ganan entre doscientos y trescientos millones de dólares al año por regalías y conciertos.

También creo que vas a entender, después de escuchar esto, por qué la televisión y las redes sociales son tan peligrosas y poderosas y, al mismo tiempo, tan efectivas. Hoy voy a hablar, entre otras cosas, y parte por revelación, parte por información y parte por experiencia personal, de los medios de comunicación. En primer lugar, será conveniente referirme a la naturaleza de los medios. Lo que hoy aprendas, será importante para ti, para tus hijos y para tus nietos.

Lo primero que quiero que sepas, es que no hay nada tan poderoso en la tierra como la voluntad humana. Recuerda que te dije que ni siquiera Dios la controla. En segundo término, deberás saber que la voluntad controla el destino del hombre. Tu voluntad es el centro de administración del Reino de Dios. Cuando Dios estableció su Reino en la tierra, quiso que se administrara a través de tu voluntad.

El problema radica en que tu voluntad te pertenece a ti. El regalo más peligroso que Dios le dio al hombre, fue una voluntad. Pero también fue el regalo más valioso. Tiene dos “P” de iniciales: Peligrosa y Preciosa. Es preciosa, porque Dios te dio el mismo poder que Él posee, pero también es peligrosa, porque tienes la posibilidad de utilizar esa voluntad en contra de Dios.

Dios quiso usar la voluntad del hombre, para cumplir su voluntad en la tierra. Entonces, Dios quiso que usaras tu voluntad para Su voluntad. El único problema es que una voluntad te da el poder de elegir incluso en contra de la voluntad del Dios que te la dio. La sede de la voluntad, es la mente consciente y subconsciente. Ahí es donde vive la voluntad. Vive en el corazón. Tu corazón es tu mente subconsciente.

Y tu mente subconsciente, es el asiento de control de tu vida. En caso de que no lo sepas, te estoy diciendo que tú tienes dos mentes. Tienes una mente consciente y una mente subconsciente. Y aunque parezca idioma de psicología, es absolutamente bíblico. Alma es Psuche o psiquis en griego. El tema central no está en el estudio o tratamiento de tu mente, sino desde las bases que se efectúa. La Biblia enseña eso.

Sub, significa debajo. Así que tienes una mente que siempre está consciente, pero también tienes una mente por debajo de esa, que no siempre está consciente, pero que es más profunda y más importante que tu mente consciente. Tu mente consciente, alimenta a tu mente subconsciente con información. Y cuanto más tu mente consciente escucha algo, lo alimenta a la mente subconsciente.

Por eso la repetición es peligrosa. La repetición entra constantemente en tu mente consciente. Pero cuanto más tu mente consciente escucha algo, comienza a depositarlo o, usando un término técnico, lo descarga en tu mente subconsciente. Debo decirte que estás a salvo mientras algo esté en tu mente consciente. Y estás a salvo porque puedes olvidar lo que está en tu mente consciente.

Pero, la clave está en que llegue a tu mente subconsciente. Una vez que llega allí, entonces estás en problemas. ¿Por qué? Porque la mente es el centro del pensamiento y tiene la llave de la vida. Todos conocemos aquella frase que dice que tal cual el hombre piensa, el hombre es. Decirla correctamente, sería: Como el hombre piensa en su corazón, así es él.

Hay dos tipos de pensamiento. Hay un pensamiento y hay un pensamiento del corazón. La palabra Corazón, aquí, es una palabra hebrea, que se refiere a la mente subconsciente. Esa es la que está debajo. Salomón dice: Tú eres lo que hay en tu mente subconsciente, es decir, en tu corazón. Entonces, quien controle tu corazón, controla tu vida. Quien logre introducir suficiente información en tu mente subconsciente, te controlará.

Porque, como el hombre piensa en su corazón, así es él. Entonces, si quieres controlar al hombre, todo lo que tienes que hacer, es controlar su corazón. ¿Y cómo controlas su corazón? Primero, trabajas en la mente consciente, y sigues repitiendo, repitiendo y repitiendo algo, hasta que la mente consciente lo deposita en el corazón. Y ahora, estás en problemas. Por eso es que, algunos de ustedes, pueden estar teniendo problemas con batallas internas.

Con cosas que estás tratando de cambiar y no puedes cambiar. Hábitos antiguos, por ejemplo, que has venido manteniendo por años y ahora quieres cambiarlos. Y es difícil cambiar. Por eso Dios dice, especialmente a los más jóvenes, que se mantengan alejados de las cosas malas. Si sigues viendo pornografía o leyendo libros sucios; si sigues escuchando historias inmorales y humor obsceno, la primera vez que lo oyes o lo ves, no te molesta.

Pero si sigues viéndolo, se convierte en una descarga a tu mente subconsciente. Y una vez que algo está descargado en tu disco rígido, ese que tienen las computadoras, ¿Qué sucede? Incluso cuando no eres consciente de ello, sigue funcionando. Y todo lo que tienes que hacer es presionar el botón correcto y verás todas las imágenes en color. Por eso la Biblia dice que prestes mucha atención a lo que ves y oyes.

¿Por qué? Porque si no controlas lo que entra en tu mente consciente, pronto se convertirá en parte de tu mente subconsciente. Y está en tu corazón. Y la Biblia dice que del corazón habla la boca. Del corazón vienen los asuntos de la vida. Y Jesús dijo: ¿De dónde vienen los homicidios, la lujuria y el adulterio? Él dijo: vienen del corazón. La mente se define como el corazón y define el destino de una persona.

Tú, lo quieras o no, eres la suma total de las decisiones que tomas cada día. Y todo lo que decidas escuchar, atender, ver constantemente, se convertirá en tu futuro. Te conviertes en lo que escuchas constantemente. Te conviertes en lo que ves constantemente. Así de simple es la vida. Muchos de ustedes todavía, tal vez, pueden estar plagados de hábitos que han estado tratando de romper.

Conozco personas que dicen que han nacido de nuevo hace más de veinte años y todavía están luchando. Y la respuesta, es: Has descargado cosas que aún están allí. Ahora bien: ¿Cómo se limpia un disco duro? Ese es el asunto. Para los que son expertos en informática, ¿Cómo limpias un disco rígido de cosas que han sido descargadas? Eso es difícil de hacer. A veces tienes que comprar un equipo nuevo, entero.

Porque no puedes eliminar todo. A lo sumo, podrías comprar otro programa que lo limpie todo. Ese es el Espíritu Santo. El Espíritu Santo es el software de Dios. Y el material es la palabra de Dios. Y el software, el Espíritu Santo. Toma ese material y se supone que tú debes seguir escuchando, escuchando y escuchando la palabra de Dios, hasta que ahogue aquello que estuvo allí por tantos años, a veces toda una vida.

Esa es la única manera de hacerlo. En realidad, esta es una batalla por el alma. Porque la mente, es el centro del alma. ¿Qué es el alma? El alma es una integración de tres partes, que son la mente, la voluntad y las emociones. Esos tres elementos componen tu alma. ¿Qué es tu alma, entonces? Es la suma de tu mente, tu voluntad y tus emociones. Todas juntas componen tu alma. Tus sentimientos también están en tu alma.

Tu poder de decisión está en tu alma. Y tu mente, tu almacén de pensamientos, están en tu alma. Eso hace del alma, la parte más importante de tu vida. La batalla en la vida, es por el alma del hombre. La Biblia dice que el que gana almas, es sabio. ¿Por qué dijo Jesús eso? Es que ganar un cuerpo, no es problema. Incluso, ganar un espíritu es fácil. Nacer de nuevo, sucede en segundos. Pero ganar el alma, es un trabajo difícil.

Mi trabajo como maestro del Señor y comunicador, es trabajar con tu alma. Voy tras tu alma. Quiero ganar tu alma. Ya gané tu cuerpo, porque estás allí, oyéndome. Ya gané tu espíritu, porque quieres encontrar a Dios tal como debes encontrarlo. Pero ganar tu alma para el Reino de los Cielos, es un trabajo más duro. Toma mucho más tiempo que ganar tu cuerpo y tu espíritu. Tratar de convertirte es un trabajo duro.

Entonces la batalla es por tu alma. El alma del pueblo. El alma de la nación. El alma de tus hijos. El alma de tu cónyuge. El alma de tu trabajo entero. Tu alma está en problemas. El ataque siempre es contra tu alma. El alma, es el primer componente de los medios creados por Dios. ¿Por qué el alma es el primer componente de los medios? Porque el alma es un medio, es un mediador entre el espíritu y el cuerpo.

El alma, entonces, es la parte más peligrosa de tu vida. De hecho, tu espíritu no es tu problema, porque tú mismo eres un espíritu. Pero tu alma es tu problema. Porque tu alma es la que dicta lo que tu espíritu recibe. No te pierdas esto. Satanás querrá sacártelo de tu mente, con seguridad. Usará cualquier pretexto. Porque el diablo no anda detrás de tu cuerpo, porque tu cuerpo sólo es un montón de tierra, de polvo.

Tampoco va detrás de tu espíritu, porque tu espíritu ya está lleno de alguien. Pero, hay un componente clave que todavía puede manipular, que es tu alma. Tu mente, tu voluntad, tus emociones. Y el alma, es el medio entre el espíritu y el cuerpo. El alma recibe de los sentidos y deposita en el espíritu. ¿Qué es recibir de los sentidos? Oí, ver, saborear, tocar, oler. Todo esto viene de los sentidos.

Pero todos llegan al alma. Llegan a tu mente, a tu voluntad y a tus emociones. O sea que, sea lo que sea que toques, saborees, sientas o escuches, va a tu alma. Si tu alma lo toma y lo deposita en ti, que eres un espíritu, entonces debes asegurarte de regular lo que el alma está recogiendo de los sentidos. Por eso Jesús dijo: presta atención a lo que oyes. Prestar atención significa que seas selectivo, que regules tu audición y que elijas lo que quieres escuchar.

¿Por qué? Porque eso leudará toda la masa. Arruinará toda tu vida. Tu alma recibe de los sentidos y lo deposita en tu espíritu. Pero ahora viene el otro lado. Y es un poco más difícil. El espíritu se revela a través del alma, al cuerpo. Y ahí está el problema. Digamos que tu alma está en el medio, entre tu cuerpo y tu espíritu. El espíritu está adentro, y el cuerpo está afuera. El alma está en el medio. Estoy ilustrando.

Hay una batalla que enfrentas cada día, en cada momento del día. Este es tu espíritu, este es tu cuerpo, esta es tu alma. Ahora, tu cuerpo está recibiendo información de lo que ve, de lo que oye, de lo que saborea. De lo que toca, de lo que siente, y toma esa información y la transmite al alma. El alma la toma y se la entrega al espíritu. Y cuando el espíritu recibe esa información del alma, que a su vez la recibió del cuerpo, el espíritu tiene que lidiar ahora con ese problema de información.

Una vez que el espíritu recibe toda esta información dentro de él, cuando el espíritu quiere que el cuerpo haga algo, ¿Con quién hablará? Con el alma. Entonces, el espíritu da la dirección al alma y el alma le dice al cuerpo qué es lo que debe o no debe hacer. Ahora tienes un par de problemas, aquí. A veces, el cuerpo no quiere hacer lo que el espíritu quiere que haga. Así que el alma está en una batalla. Es lo que se llama una batalla mental.

Entonces el espíritu dice: la información que recibí del cuerpo, no es justa. Y el alma responde: ¡Pero es todo lo que el cuerpo me dio! El alma no puede darle al espíritu, lo que el cuerpo no recibió. La fe viene por el oír, ¿Verdad? Y se oye ¿A través de qué? Del cuerpo. Entonces el cuerpo oye algo, el alma lo toma, lo cree y se lo da al espíritu. Ahora el espíritu lo recibe y lo concibe. Si tu espíritu tiene al Espíritu de Dios en él, no es un espíritu vacío.

Ese, el Espíritu de Dios que está en ti, no está de acuerdo con lo que el espíritu del hombre acaba de recibir. Y el Espíritu de Dios, dice: esto no es información justa. Entonces, el espíritu del hombre le dice al alma del hombre: dile al cuerpo que eso no es justo. Dile al cuerpo que cambie su fuente de información. Y el cuerpo responde: ¡No! ¡Me gusta cómo se siente! El cuerpo le dice al alma: ¿Vamos! ¡Siéntelo!

Entonces, el alma lo siente proveniente del cuerpo y dice: ¡Se siente bien! Pero el espíritu dice: ¡Pero no es correcto! Entonces el espíritu dice: Alma, dile al cuerpo que se detenga. El cuerpo responde: ¡Pero se siente sensualmente bien! ¿No te gusta, alma? Y el alma dice: sé que está mal, pero se siente emocionalmente bien. Entonces el espíritu pierde. Y ahora el espíritu está descargando basura que lo está matando de hambre.

¿Y quién es la parte más importante de toda esa Trinidad? Es esa alma, porque el alma puede decidir aceptar o rechazar; ese es el poder del alma. Entonces el alma toma del cuerpo y lo da al espíritu. Pero el espíritu también toma del Espíritu de Dios y lo da al alma, para que el alma se lo dé al cuerpo. El cuerpo sólo puede hacer lo que el alma le ordena hacer. Y el alma sólo puede actuar conforme a lo que acepta del espíritu.

Por eso la Biblia dice: no andéis según la carne, sino según el espíritu y no satisfagáis los deseos de la carne. El alma alimenta al espíritu y recibe del espíritu. Esto es un misterio. El alma alimenta al espíritu, pero también alimenta al cuerpo a través del espíritu por medio del alma. Y es muy importante que tengas cuidado con lo que escuchas, con lo que ves y con lo que permites entrar a través de tus sentidos.

Por ejemplo, como en el caso del gusto. De eso se tratan las drogas. Las drogas tienen que ver con saborear, sentir y experimentar algo que tu alma comienza a disfrutar emocionalmente, aunque tu espíritu lo rechace. Pero si lo haces suficientes veces, lo descargas. Y ahora, cuando quieres dejar las drogas, tu problema es que ya está atrapado en tu disco duro. Entonces te salvas, y te vuelves a salvar, pero nunca limpias tu disco duro.

La única forma de ser completamente libre de cualquier tipo de hábito, es reemplazar esos hábitos. Tienes que descargar nueva información. ¿Cuál es el propósito de Dios en todo esto? En primer lugar, el hombre es un espíritu, vive en un cuerpo, posee un alma. Eso es lo que es el hombre. Esa es la unidad tri unitaria del hombre. Quien controla el alma, gobierna al hombre. Eso es todo, ese es el punto.

El propósito original de Dios, por lo tanto, era gobernar el mundo visible, desde el mundo invisible. A través del hombre invisible que vive en un cuerpo visible, sobre la tierra visible. En otras palabras, Dios quería gobernar el mundo a través de ti. Pero, quería hacerlo desde el mundo invisible. Y quería hacerlo a través de tu espíritu invisible, viviendo en tu cuerpo físico visible. Y quería hacerlo sobre la tierra visible.

Todo esto para que Su voluntad que es invisible, pudiera ser vista en la tierra de manera visible. Todo a través de tus acciones. Y a través de tu ejecución, Dios quería gobernar el mundo a través de ti. Sin tener que venir Él al mundo, a través de ti. El alma es el medio de Dios para el gobierno del Reino. Es muy importante entender esto. Dios quiere gobernar el mundo a través de tu alma.

Por eso la Biblia dice: amado, deseo que seas prosperado sobre todas las cosas, así como prospera tu alma. Fíjate en el enfoque. A diferencia de muchos hombres, Dios pone a la prosperidad en el alma. Si tu alma no prospera, no prospera ninguna otra área de tu cuerpo. Y no estoy hablando de dinero, aunque puedo incluirlo si proviene de fuentes legales. Trabajo, negocios limpios, etc. Hablo de afectos, sentimientos, victorias, felicidad terrenal.

Así es que, si no estás recibiendo la información correcta, estás destruyendo tu vida. El Reino de Dios, es el Reino del alma, el Reino del corazón. Si el Reino no entra en tu alma, el Reino no puede llegar a la tierra. Si no puede entrar en tu corazón, la tierra nunca verá el gobierno de Dios. El gobierno comienza en el corazón, allí es donde está. Y hasta que no llegue allí, no habrá manifestación del Reino en la tierra.

La primera predicación de Jesús, recogida por Mateo, dice Arrepentíos. La palabra arrepentirse, significa cambiar tu mente. ¿Y dónde está tu mente? En tu alma. Su primera atención fue dirigida al alma. Él dijo: si puedo cambiar tu alma, entonces el Reino puede venir del cielo a la tierra. Sin embargo, hay algo que también es muy importante y hay que decirlo. El reino de las tinieblas, también es el reino del alma.

Dios está luchando por tu alma, lo mismo que Satanás. Ninguno de las dos, lucha por tu cuerpo, aunque eso sea importante para la tierra. Realmente, tanto Dios como Satanás, están tras tu alma. Porque, quien controla tu alma, te controla a ti. Creo que nos hemos vuelto tan espiritualmente sensibles, que hemos olvidado donde está la batalla. Hasta hemos inventado demonios que no existen y a veces luchamos contra cosas que no están allí. Tu batalla sigue estando en medio de tus orejas.

Mientras tanto, es más que evidente que a la batalla real, la estamos perdiendo. El mundo que te rodea es una prueba de eso. Algo es muy claro. Jesús siempre iba tras la mente. Él dijo: si escuchas mi enseñanza, si sigues mis palabras. También dijo: mis palabras son espíritu y ellas te dan vida. Él está tratando de llegar a algo, a través de tu alma. Él dijo: si puedo cambiar tu mente, serás santificado.

Es una batalla por la mente. Así que tenemos dos reinos y ambos están tras tu alma. Recuerda que tu alma es tu mente, tu voluntad, tus emociones. Por eso es que muchos de ustedes todavía están perdiendo algunas batallas. Piénsalo. Tomemos una de estas cosas, las emociones. ¿Qué hace que vuelvas a esas cosas que sabes que están mal? Tus emociones. Satanás te atrapó, amigo. Una llamada telefónica y tus rodillas se debilitan.

Las emociones. Has vuelto a esa relación impía. La batalla termina en el instante en que sientes debilidad en las rodillas. Sales de tu casa y estás conduciendo. El Espíritu Santo te está gritando: ¡Para! ¡Date la vuelta! ¡No regreses allí! Él no te ama. Ella no tiene que parar. Esto va a romper tu matrimonio. ¡Detente! ¿Aun conduces? Es una batalla. Tienes que vencer a tu cuerpo.

¿Vas a la reunión de oración o vas a tu casa a comer? Son tus emociones. Ya dijimos que el alma es el medio de Dios. Hablemos de los medios. La palabra medio proviene de la palabra médium. Cuidado. Tienes un televisor en tu casa con más de doscientos canales. Cada uno de ellos tiene un número y, detrás de cada uno de esos números, está tu alma. Debes comprender lo que están haciendo.

Cada canal de televisión está tras tu alma. Esto no es entretenimiento, esto es contención. Quieren contenerte, quieren controlarte. Y de eso se trata todo, de los medios. Y la palabra media, medios, viene de médium, que significa estar entre. En otras palabras, el medio es lo que está entre la fuente y el objeto. Ejemplo. Vimos el espíritu del hombre y el cuerpo del hombre. El medio es el que está al medio, el que decide quien recibe qué.

Eso es lo que significa medio; mediar. Jesucristo ha sido llamado el mediador entre Dios y el hombre. La Biblia dice: Porque hay un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre. Eso significa que, si obtienes información de cualquier otra persona, Señor, ten piedad para salvar tu alma si no recibes el mensaje correcto. Cristo no es uno más de los profetas entre Dios y el hombre.

La Biblia dice que sólo hay un mediador, y ese es el hombre Cristo Jesús. Eso significa que, cualquier otra persona te dará una comunicación distorsionada. Medio, significa interpretar. Es casi lo mismo que la tarea de un traductor. Decir lo que la persona central dice sin distorsionar nada ni añadirle nada. Y, además, entender lo que esa persona dice, aunque no se tenga ni la menor formación de la especialidad que sea. Si yo voy a un lugar donde se habla otro idioma, alguien traducirá lo que digo, pero deberá ser preciso con eso.

¿Qué quiero decir con esto? Que eso significa que las posibilidades de que recibas el mensaje incorrecto son muy altas. Cuando el mediador, el que me traduce lo que digo no es eficiente, tenemos un grave problema. Si yo predico en China y tengo un traductor, ¿Quién es la persona más importante en esa plataforma? El intérprete, sin dudas. Yo puedo esmerarme en dar la más grande revelación conocida, pero si el traductor no lo entiende, nadie del público recibirá nada.

Los medios de comunicación son mediadores entre los hechos reales y la gente que los sintoniza. Si mienten o inventan noticias para favorecer o perjudicar a alguien, estarán dando la información incorrecta y muchísima gente la archivará en su mente subconsciente. Vivirán años en el error sin saber y sin siquiera dudar que están equivocados porque fueron víctimas de una operación psicológica para obtener un fin específico.

Por esa razón es que hemos sido tan confusos leyendo la Biblia. Porque nosotros somos los mediadores entre nuestra comprensión y debemos depender de nuestros conceptos y esperar que otros los escriban de forma correcta. Los medios controlan el mensaje. Y por lo tanto la calidad, el significado y la esencia de la comunicación. Por eso es tan peligroso depender de monopolios de medios. Sólo bajará el mensaje que a sus intereses les conviene. Verdad o mentira, da igual. Y será UN solo mensaje. Nadie podrá enterarse de otros, si es que existen.

La fuente no es la que controla el mensaje. La fuente sólo sabe lo que quiere decir. Pero debe depender totalmente del medio para transmitirlo correctamente. Y si el medio lo transmite mal, la persona, el objeto del mensaje, recibirá el mensaje equivocado. Por eso es que no podemos permitir que cualquiera le predique al mundo. Es inapelable la necesidad de disponer del máximo discernimiento, único modo de no caer en engaños.

Lo he dicho en otras ocasiones, pero volveré a hacerlo. Predicar el Reino y decir todo aquello que el Espíritu Santo te ordene decir, no te traerá éxito en el mundo, ni demasiado reconocimiento en la estructura eclesiástica. Siempre será más bienvenido aquel que prepara un mensaje con todas las palabras lindas que los egos de mucha gente desean escuchar. No revelará nada, pero te dará la tranquilidad de decirte que Dios no te hará nada por tu pecado.

Como periodista retirado puedo decirte que no se trata de criticar el medio, sino de examinar y chequear con diversas fuentes el mensaje que estás recibiendo. Aunque suene bonito y coincida con lo que te agrada, corres el riesgo de estar siendo partícipe y cómplice de engaños dialécticos destinados a favorecer intereses ocultos con los cuales no tienes absolutamente nada que ver. En suma: los medios pueden corromper, clarificar, pervertir o proteger la integridad de un mensaje.

Pueden hacer todas esas cosas. El medio es lo más poderoso en la comunicación. Si no es santo, es profano, no hay terrenos intermedios. Los medios controlan lo que el receptor oye. Piensa y entiende. En el área que sea, si amas profundamente u odias terriblemente a personas que no conoces, presta mucha atención: alguien te ha comido el cerebro con mucha calidad y te ha convertido en amigo o enemigo de quien les conviene a ellos que seas amigo o enemigo. Tú no figuras para nada más que ser un objeto.

Así es que tenemos que preocuparnos y ocuparnos en que el medio que usamos, comunique el mensaje correcto a quienes lo escuchan, porque ellos absorberán lo que el medio les dé. No quiero aparecer como un áspero anciano malhumorado al que todo le cae mal, pero un programa de la televisión con dos hombres o dos mujeres besándose delante de la mirada de tus hijos, es para reflexionarlo seriamente.

Me pregunto qué sucedería, si a continuación de ese programa que te he mencionado, viene uno donde hay un predicador del evangelio. ¿Qué debería hacer o decir este hombre después de lo visto? Probablemente nada, porque quizás el predicador grabó su mensaje antes de todo lo otro, pero si por una casualidad fuera en vivo, ¿Se atrevería a decir en voz alta que para Dios la homosexualidad sigue siendo abominación? Está muy mal visto, hoy, decir eso. 0000000000000000000000000000000

Y ya sabes más que bien que de ninguna manera se trata de discriminar a personas con sus nombres y sus apellidos por causa de sus predilecciones sexuales. No, eso sí sería cavernícola. El tema es mucho más profundo y serio que andar cazando brujas como divertimento santo. Pero si un niño ve ambas cosas, ¿Puedes asegurarme que su cerebro no recibirá ninguna información espiritualmente distorsionada de nada?

La Biblia nos dice que entremos al mundo y estemos allí, pero que de ninguna manera seamos parte de él. Creo que no voy a descubrirte nada nuevo si te digo que hay muchos y diversos intereses a los que no les conviene en absoluto que tú estés allí, sencillamente explicando verdades. Entonces te bloquean de la manera que puedan. Financieramente, técnicamente, socialmente, políticamente. Babilonia es una mentalidad que incluye todas esas cosas.

¿Es un secreto que el diablo procura mantener a la iglesia genuina pobre en dinero, para que no pueda competir con los medios seculares? Que Babilonia se enriquezca no le preocupa, porque ella no lo molesta. A veces, todo lo contrario, hasta puede llegar a operar para él. Lo cierto es que Dios considera a los medios de comunicación como peligrosos y por eso nos advirtió sobre sus usos y abusos.

Cuando lees las escrituras puede sorprenderte comprobar que Dios es muy sensible a los medios y a los médiums. Porque Él sabe que lo que está en medio, es peligroso. Trazó una línea muy dura sobre ellos. Hay textos muy claros y concretos al respecto. Levítico 20:27 = Y el hombre o la mujer que evocare espíritus de muertos o se entregare a la adivinación, ha de morir; serán apedreados; su sangre será sobre ellos.

Un hombre o una mujer que sea espiritista entre ustedes deberá ser condenado. Eso dice allí. Porque si median sin representar a Dios, debes eliminarlos. Es una ley muy dura, esa. Si profetizan y Dios no les habló, sácalos del mundo. Así de peligroso es el medio para Dios. Lisa y llanamente, es sentencia de muerte. De acuerdo, hay otras leyes hoy, pero eliminar es indispensable, aunque conforme a nuestras leyes. El segundo es mucho más serio, todavía. Mira, lee, entiende, cree y aplica.

Deuteronomio: 18: 10-11 = No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Concretamente, lo que Dios dice es que eres abominación si intentas obtener información mediante alguien o algo que Él no haya designado. Gravísimo y muy actual, aunque parezca legalista y anticuado.

Dios dice: Yo establecí apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros y a nadie más. No me mezcles con los que no he designado. Por eso abomina la astrología, porque te hace colocar estrellas entre tú y Dios. Dios no envió ninguna estrella para hablar contigo. Observa esto, 1 Samuel 28. Mira el resultado de un medio equivocado. Verso 7: Entonces Saúl dijo a sus criados: Buscadme una mujer que tenga espíritu de adivinación, para que yo vaya a ella y por medio de ella pregunte. Y sus criados le respondieron: He aquí hay una mujer en Endor que tiene espíritu de adivinación.

Saúl había consultado a Dios respecto a lo que él necesitaba saber y Dios no le había respondido, entonces decidió buscar información por el lado opuesto. ¿Sabes qué? Conozco a miles de compatriotas argentinos que en este tiempo están haciendo exactamente lo mismo. Disculpo a los no creyentes por causa de su ignorancia, pero no puedo hacer lo mismo con gente que asiste a una iglesia semanalmente y está en la misma.

Más adelante se nos dirá que Saúl murió porque fue infiel a la palabra del Señor. Fue un error a sabiendas y lo pagó terrenalmente caro. Supongo que espiritualmente también le debe haber costado algo. Dios no se enojó con él, simplemente lo desechó. La pregunta de este tiempo, es: ¿Qué haces tú con tu teléfono o tu computadora en la madrugada silenciosa? ¿A quién consultas? ¿Dónde navegas para obtener información sobre la vida?

Dios dijo que Saúl murió porque eligió el medio equivocado. ¿Qué libros compras y lees? ¿Qué programas de televisión te seducen? ¿Qué redes sociales utilizas y con qué fines? ¿Qué mensajes permites que se implanten en tu mente consciente y luego en tu corazón? ¿Sobre qué temas consultas a la Inteligencia Artificial? Ese es el poder de los medios. El diablo va por tu alma. Saúl la perdió porque escuchó el medio equivocado y luego Dios entregó el reino a David.

Mira sus vidas. David tenía un medio poderoso, el libro de canciones más grande de la Biblia. El libro de los salmos, puedes leer sus éxitos. El Señor es mi fortaleza y mi cántico. El Señor es mi pastor. Nada me faltará. David causó que los medios resonaran en los arbustos, haciendo danzar montañas. Si no encuentras buen medio, escribe el tuyo. Tuve un medio escrito propio durante mucho tiempo. Sentó escuela de honestidad, pero no sobrevivió a lo económico. Eso es Mundo.

Creo fielmente que uno de los trabajos de la iglesia genuina del Rey de reyes, es trabajar con su gente respecto a los medios de comunicación. Debes advertir y alertar sobre sus estrategias y técnicas de control de tu mente. No puedes limitarte a enojarte por sus mentiras y quedarte sentado sin hacer nada. No es contra carne y sangre, pero es contra principados y potestades de las tinieblas, en este caso, sentados frente a cámaras y monitores vendiendo basura.

Míralo desde esta óptica. Antes de que existiera cualquier cosa, ¿Qué usó Dios como medio? Básico. El primer medio fue simplemente la palabra. Todas son personas de palabras, Las palabras son importantes. La palabra es el medio que Dios usó para comunicar su voluntad. Y eso dio como resultado la creación del mundo. En otras palabras, Dios tenía una idea en su mente. Usó el medio de la palabra para expresarla.

Y la palabra, entonces, produjo la creación. O sea que la mediación entre Dios y la creación, es la palabra. Así que el primero en introducir los medios, fue Dios mismo. Y la palabra, fu e su primer medio. Y todavía hoy sigue siendo el medio más poderoso. Lo que escuches, te matará o te salvará. Y Génesis 1, dice: Y dijo Dios, versículo 3, y dijo Dios, versículo 6, y dijo Dios, versículo 9, y dijo Dios, versículo 11, y dijo Dios, versículo 14, y dijo Dios, versículo 20, y dijo Dios, versículo 24 y dijo Dios, versículo 26

Dios hizo todo usando este medio, la palabra. Juan 1:1-3 = En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. El Verbo, sabemos que es Cristo, es la palabra, y dice que estaba con Dios desde el principio. O sea que la palabra ES Dios. Y déjame explicarte por qué esta palabra, verbo, es importante.

Es la palabra Logos. Tanto en hebreo como en griego, Logos significa expresión de un pensamiento. Entonces, si leyeras ese versículo usando su significado literal, sonaría así: En el principio, era la expresión del pensamiento de Dios y el pensamiento de Dios, era Dios y Dios era su pensamiento. Todas las cosas fueron hechas por el pensamiento expresado de Dios. Verso 14. Y el pensamiento de Dios se hizo carne y habitó entre nosotros.

¿Por qué es esto importante? Entendamos esto: las palabras son contenedores de pensamiento. Cuando hablas una palabra, sacas tus pensamientos de tu mente. Y le das un vehículo para transmitirlos. Por eso es el medio más poderoso en la tierra. Cuando te doy una palabra, te acabo de dar uno de mis pensamientos. Los pensamientos son invisibles, pero cuando hablas, se hacen audibles.

Por tanto, no puedo saber lo que piensas hasta que hables. ¿Qué es un pensamiento? Un pensamiento es una palabra silenciosa. ¿Y qué es una palabra? Es un pensamiento expresado. Tu pensamiento, es tu idea, tu concepto. Así es que, cuando me hablas, me estás dando lo que hay en tu corazón. Las palabras controlan los pensamientos y crean vida. Así que tienes que tener cuidado a quien escuchas.

Porque cada persona a la que escuchas, te está dando su mente. De hecho, lo que estoy tratando de mostrarte es que, cuando alguien te habla, te está dando un pedazo de su mente. Y si lo escuchas y lo recibes, acabas de añadir ese pedazo de su mente a la tuya. Así que ten cuidado con lo que escuchas y, esencialmente, a los frutos y detalle de quien escuchas. Por eso, y como dije, los medios son la fuerza más poderosa en la tierra.

Porque transmiten ideas. Hebreos 1:3 dice que el Hijo es el resplandor de la gloria de Dios y la imagen misma de su sustancia. Y sostiene todas las cosas por la palabra de su poder. No sólo que la palabra lo creó todo, sino que también lo sostiene todo. Juan 1:3 dice que todas las cosas por Él fueron hechas y sin Él, nada de lo que ha sido hecho fue hecho. La palabra produjo todo. Dios envió el medio de la palabra para salvar al mundo.

Tenemos a un mundo yéndose al infierno y a Dios, en el medio, queriendo salvarlo. ¿Qué hizo? Envió a alguien en el medio. ¿Quién es la parte más importante de la salvación? El medio, que es Cristo. Dios nos ama. Y nosotros, seres humanos, lo decepcionamos. ¿Cómo comunica su amor? Envía un medio. Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su medio. Jesucristo es el medio de Dios. Jesús dijo: Mira, yo sólo soy el medio, yo sólo digo lo que escucho decir a mi Padre.

¿Lo entiendes? No, no creo que lo entiendas aún. Jesús repitió: Mira, yo podría decir lo que se me antoje decir, pero sólo digo lo que escucho al Padre decir. Así que cuando enciendes el televisor, la radio o te conectas con cualquier red social, tendrás que asegurarte que sólo estén diciendo lo que dice el Padre. Si dicen algo diferente, estás recibiendo medios corruptos. ¿Te das cuenta, cuan serio es todo esto?

Las palabras determinan lo que el alma y la mente reciben. Y por tanto, determinan tu destino. Las palabras, son la parte más importante de tu vida. Ya sean escritas, habladas, leídas, escuchadas o vistas. Esas palabras, están tras tu alma. Y por eso debemos monitorear constantemente nuestros medios. Además, cometemos errores que normalmente harían enrojecer de vergüenza a gente de la más alta alcurnia.

Te doy un ejemplo con una palabra que en mi etapa periodística aborrecí: censura. Y que hoy, a la luz de todo lo que conozco, me suena con otra melodía. Y te doy un ejemplo. ¿Te das cuenta que censuramos la marihuana, la cocaína y todo lo que hace afectar el cuerpo? Las ilegalizamos, porque destruyen el cuerpo. Se te va la cabeza a cualquier parte, porque las células físicas se dañan.

No es tu mente, es lo que las drogas les hacen a las células que activan tu mente. Pero hicimos eso ilegal, y está bien, pero aun así no tenemos ninguna ley oficial que regule la obscenidad. Decimos que sí, pero después nos ponemos permisivos con ciertos sujetos diciendo que no se los cuestione porque si no sonamos muy legalistas. Así es que, si vamos a hablar de censura, enfrentemos el daño real. Si te hago daño o te destruyo mentalmente, ya te tengo a mi merced.

No podemos como hijos de Dios limitarnos a hablar de la censura. Tenemos que tener más que en claro que es lo que vamos a permitir que ingrese en la mente consciente de nuestra nación. El trabajo del gobierno es preservar la nación y nadie debería sentirse intimidado por decir que algo no es bueno para nuestra psiquis nacional. Me encantaría ser conocido en el mundo como habitante de la nación que rechazó algo profano.

¡Es que eso es discriminación! Ah, ¿Sí? ¿Y si te digo que en la mayor parte del planeta no hay naciones santas porque jamás se atrevieron a discriminar lo profano? El asunto es que nosotros sí vamos a discriminar lo que entra en nuestras almas. Y obviamente no estoy hablando de razas, etnias, color de pieles o preparación intelectual. El día en que Dios decidió que quien cree en Él se va al cielo y el que no cree se va al infierno, te guste o no te guste, discriminó. Y fue bueno que lo haga. ¿O no?

Tenemos que decidir qué queremos oír, qué queremos ver. Es asombroso que muchos padres no saben lo que sus hijos están viendo en internet en sus cuartos. ¡Es que no puedo coartarles su libertad! Dicen. Ah, ¿Y cuándo Dios habla de que al que tiene por hijo y ama es al que disciplina si se lo merece? Cada padre o madre tiene total y absoluto derecho a saber qué oyen y que ven sus hijos. Y luego hablarlo con ellos para enseñar lo que haya que enseñar. Límites de amor, no tiranías despóticas.

La clave de los medios, es el uso de las ondas. El aire o la atmósfera, es la fuente de todas las ondas. Y ahora agárrate fuerte de donde puedas porque viene la base central de todo esto. Hay cinco tipos de ondas. Ondas aéreas, ondas de radio, ondas televisivas, ondas cerebrales, ondas gamma, porque las ondas gamma también son ondas. Y el sol las usa a través de los electrones en el aire. Entiende esto: las ondas son la clave de la influencia. Quien controla las ondas, controla la nación.

Aquellos que saben algo de historia y de golpes de estado, saben perfectamente que, cuando en una nación hay un golpe de estado y asume el gobierno de facto o un nuevo poder, lo primero que quieren controlar son los medios de comunicación. ¿Por qué? Porque saben que quien controla las ondas, controla la nación. La calidad de cómo los utilicen luego, redundará en el sostén o no de ese nuevo aparato de gobierno.

El adoctrinamiento ideológico o moral a través de los medios no es algo que se me está ocurriendo a mí, ahora, para ser fastidioso con mis ex colegas. Es una verdad a gritos que se ve desde muy lejos. Toma una de las plataformas de películas o series y verás que, salvo muy honrosas pero escasas excepciones, en la mayoría del material ofrecido, hay personajes que mantienen relaciones homosexuales con absoluta transparencia. En casi todas las series o películas los hay. No es casual, es parte de una agenda.

Ondas. Las ondas poseen el poder suficiente para transportar mensajes. Qué mensajes llevan, ya es un asunto aparte que todavía el pueblo de Dios no ha sabido manejar con inteligencia y estrategia. A los programas religiosos no los ve nadie más que los religiosos. Y se sienten orgullosos y conmovidos por verlos. Pero no entienden que si no cambian las estrategias jamás van a llegar a los ojos corrompidos y el mensaje se perderá entre gente del mismo ejército.

Las ondas también tienen el poder de la mediación, por eso son peligrosas. Quien controla el aire, anota esto, controla las ondas. Y quien controla las ondas, controla lo que el hombre oye, lo que ve y, por lo tanto, lo que el hombre entiende. Quien controla las ondas, controla los pensamientos de la nación. Quien controla las ondas, controla tu futuro y el de tus hijos. Soy hijo de Dios y estuve en los medios. Pero era uno solo y no los pude cambiar. Tuve que irme de ellos antes que ellos me cambiaran a mí. Es muy duro, eso.

No te olvides lo que te he dicho: quien controla las ondas, controla la mente de las personas. El verdadero poder está en el aire. El aire es más poderoso que la tierra. Si hay algo que ha cambiado mi perspectiva sobre los medios, es saber esto. Yo, al igual que muchos hombres y mujeres de Dios, pensaba que la tierra tenía mucho poder, pero resulta ser que la tierra no tiene ningún poder.

El poder, en todo caso, está en el aire, alrededor de la tierra. De hecho, cuando Satanás fue expulsado del cielo, él se negó a vivir en la tierra. No son pocos hoy que todavía creen que él vive en la tierra. El diablo no vive en la tierra. ¿Por qué? Porque la tierra no tiene poder. Cuando fue expulsado del cielo, Satanás decidió residir donde estaba el poder. Quería controlar el poder, así que tomó residencia en el aire.

Quien controla el aire, controla toda la tierra. ¿Lo estás entendiendo? Él quiere gobernar el aire. No hay poder en la tierra. El poder está en el aire que rodea la tierra. Y por eso el aire controla la tierra. Efesios 2, dice: En cuanto a ustedes, estaban muertos en sus transgresiones y pecados, los cuales vivían en el pasado, cuando seguían las costumbres de este mundo y del gobernante del reino del aire.

Allí está, en tu Biblia, él es el gobernante del reino del aire. Por eso se le llama el príncipe de la potestad del aire. Efesios 2:14, dice: En los cuales anduvieron ellos en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire. ¿Dónde está la potestad del aire? Ojo: no dice que es el príncipe del aire. El aire tiene poder. ¿Cuál es el poder en el aire? Son las ondas. Cuando enciendes tu televisor, hay un transmisor que puede tomar el aire y convertirlo en imágenes.

Así que alguien está controlando el aire. Potestad es autoridad. El diablo tiene autoridad sobre el aire, por eso es el príncipe de la potestad del aire. Dice tu Biblia: El espíritu que ahora actúa en los hijos de desobediencia, entre los cuales también nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos. Éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.

En otras palabras, todo ese desorden, dice esto: porque él es el príncipe de la potestad del aire, toda la lujuria, toda la corrupción, dice, porque él está gobernando las ondas, está corrompiendo a toda la nación, haciendo que toda la nación sea lujuriosa. ¿Contra qué luchamos, entonces? Dice: Pónganse toda la armadura de Dios. Hay gente que suele ponerse muy espiritual y muy rara con esto, pero dice que esto es muy práctico.

Dice que no están luchando contra carne y sangre. Pónganse toda la armadura de Dios para que puedan oponerse ¿A qué? A las maquinaciones del diablo. ¿Cuáles son las maquinaciones? Sus maquinaciones son para hacerte mentir, engañar y todo eso. Él tiene una maquinación más profunda que esa. Leamos la maquinación. El siguiente versículo dice:

Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este mundo. Contra huestes espirituales de maldad en la atmósfera. Él dijo: Miren, la lucha es por las ondas. Ahora noten que la lucha es ¿Contra qué? Contra principados. La palabra principado, en realidad, significa preceptos, significa principios, significa leyes e ideas.

Satanás es el príncipe de la potestad del aire y su trabajo es producir principados a través de los espíritus malignos en la atmósfera. Su objetivo es dejar que te sientes en tu casa, que enciendas tu televisor o te metas en las redes para dejar que trabaje en tu mente, preceptos y principios que no son de Dios y se convierten en leyes por las cuales luego vas a vivir, aunque, como en muchísimos casos, ni siquiera llegues nunca a enterarte por qué sientes como sientes o vives como vives.

Eso es lo que es el principio, una luz guía. Todos los días, algunos de ustedes, tienen citas con estas cosas. Tratar de llegar a casa muy rápido desde tu trabajo porque tienes que ver ese programa que te enseña como vivir. Aunque lo que te enseñan, muy bien vestido, casi de gala, sea exactamente lo opuesto a lo que dice una Biblia que te acompaña desde siempre y que lees muy de vez en cuando y casi sin entenderla demasiado.

Hay muchas cosas que desde los medios te venden como principios de vida, y que cuando los examinas mejor, si estás espiritualmente lúcido, te das cuenta que sólo son mensajes o guías de principados. Cuando en un programa de televisión te muestran a varios jóvenes gay hablando de cosas de la vida, te están tirando un principio que se introduce en tu mente consciente: es como que te muestran que son muchos y por lo tanto los asiste la razón y tú no eres más que un retrógrada anticuado e ignorante.

¿Cómo hago, entonces? ¿Me siento frente a mi televisor y permito que el príncipe del aire me gobierne mis pensamientos? ¿O elaboro una estrategia y salgo a la pelea a demostrarle al mundo que hay formas de vida diseñadas por Dios que no pueden ser alteradas? Y no se trata de personas, porque es muy probable que se trate todo un problema entre buenas personas, sin maldad. Pero Dios no te pide que seas bueno, te pide que seas bueno y además correcto. Y obediente.

Nuestra principal batalla, entonces, es una batalla mediática. Es una batalla por la mente. Las fortalezas están en la mente. 2 Corintios 10, dice: Pues aunque vivimos en el mundo, no libramos la guerra como el mundo. Las armas con las que luchamos, no son las del mundo. Al contrario, tienen el poder divino para demoler fortalezas. ¿Cuáles son las fortalezas que estamos demoliendo? Argumentos, y toda precisión que se alza contra el conocimiento de Dios.

Y llevamos cautivo todo pensamiento, para que se someta a Cristo. Él dice que nuestra lucha es por los pensamientos, por las ideas. No queremos estar gritando y bailando, mientras nuestros hijos se van al infierno creyendo ser salvos por la religión que respetan sus padres. Tenemos que entrar y cambiar las ideas, por eso estamos en el aire, con voces e imágenes, distintos hombres y mujeres, todos los días, cumpliendo con un trabajo que el Espíritu Santo nos ha entregado desde el principio: recuperar el Reino usurpado.

Tenemos que llevar a todos esos pensamientos confundidos a la mente de Cristo, pero para eso necesitamos cubrir las ondas del aire, ya que es allí donde se libra esta guerra. Tenemos que hacer que el mundo escuche lo que Dios dice. No lo que dice tal o cual famoso predicador. ¡Lo que Dios dice! Ahora lo que el mundo está escuchando, es el pensamiento de Satanás. Y quien controla los pensamientos de una nación, termina controlando a la nación toda. ¿Cabe alguna duda?

¿Qué necesitamos nosotros, para cumplir con todo eso? Necesitamos en primer término, logos en la palabra. Dice que la palabra viene por el oír y el oír por la palabra de Dios. Juan 6 dice que el Espíritu da vida, la carne no sirve de nada. Las palabras que les he hablado, son Espíritu y les dan vida. Juan 17:8 dice: Porque yo les he dado las palabras que tú me diste y ellos las han aceptado. Jesús hablando: Yo era un buen medio, les di la palabra que tú me diste. Lo que sea que me diste, se los comuniqué correctamente.

¿Qué tenemos que hacer? El objetivo de Satanás es controlar las ondas para controlar las mentes. La fortaleza de Satanás, es el aire. Cualquier intento de controlar el aire, es un ataque directo al reino de Satanás. Nunca lo olvides, por eso estamos en una lucha. Satanás no le teme a la pequeña iglesia que se construyó en la esquina, por los que van a juntarse allí a cantar coitos y entretenerse un poco. Pero si sales al aire a decir las verdades que el Reino te ordena decir, entonces medio planeta se te viene encima.

Que quede claro y nos quede claro a todos. Cuando atacas el aire, atacas el territorio de Satanás. ¿O no dicen nuestras biblias que él es el príncipe de la potestad del aire? Ese es su territorio. El domina eso. Mira las películas, las series, el contenido de las redes y la televisión toda y reconoce quien tiene poderío de ideas allí. Por cada mensaje del Reino de Dios, hay en los aires no menos de mil que provienen del reino de las tinieblas.

Romanos 12:2 es nuestra escritura favorita. No se adapten a este mundo, sino transfórmense conforme a la renovación de sus mentes. En otras palabras, el objetivo es cambiar el pensamiento, volver al original. Enseñar los caminos de Dios a través de las redes. Se nos ordena ocuparnos en eso hasta que Él venga. Él no dice que esperemos ser arrebatados. Muy por el contrario, Él nos dice que tomemos el control.

Yo hace mucho tiempo que estoy en el aire, en las ondas de las redes y en lo que internet me facilita. Cúbranme en oración. No soy el único, conocerán otros que pelea en los mismos aires que yo. Cúbrannos. Si un día no estamos, tendrán que elegir entre las alternativas que conocen y me temo que no será sencillo encontrar la misma clase de gente. Termino con un texto que te profetiza donde y como será tu final de recorrido, conjuntamente al nuestro si todavía estamos en esta tierra.

1 Tesalonicenses 4:17 = Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. ¿Lo leíste bien? Si te aclaro que donde dice nube, dice gente con testimonio, testigos, sólo me falta aclarar te hacia donde vamos al encuentro con Cristo. ¿Lo estás viendo? ¡¡¡En el aire!!!

Hazte dueño del aire en el nombre de Jesús. Toma cada uno de estos mensajes que oyes aquí o en sitios en el mismo sentir y hazlos tuyos. Créelos, acéptalos, ponlos por obra en tu vida y luego, sin el menor temor porque el Rey de reyes está a tu favor, proclámalo por el aire y las ondas que tengas a tu disposición. No le estarás copiando nada a ningún hombre, porque todo esto tiene un solo autor: el Espíritu Santo. Y a Él le basta y sobra con que lo creas.

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04 – Desenredando las Raíces

Allí donde tú resides, donde me estás escuchando ahora, ¿Tienes árboles? ¿Te agradan? A mí también, pero en una ocasión que había uno en la vereda frente a mi casa, tuvo un problema con sus raíces y me rompió algunos caños subterráneos. Estuve varios días sin agua, gas, electricidad y con problemas en los desagotes habituales de las viviendas, ¿Sabes por qué? Porque las raíces de ese árbol, que era hermoso a la vista externa, se habían enredado. Y como nadie las podía ver porque eran subterráneas, cuando produjeron el descalabro, ya era tarde para acomodarlas. Hubo que cortarlas y, con eso, el árbol hermoso perdió sustento. Así es nuestra vida espiritual.

Gálatas 4: 22-26 = Porque está escrito que Abraham tuvo dos hijos: uno de la esclava, el otro de la libre. Pero el de la esclava nació según la carne; mas el de la libre por la promesa. Lo cual es una alegoría. (No estamos hablando de Sara o Abraham. No estamos hablando de ella ni nos interesa su hijo en este momento. Estamos usando la historia para revelar un principio. Es una alegoría, una metáfora, una similitud, es un ejemplo.

Te estoy hablando en forma de parábolas. Quita los ojos del pasado y atiende, estoy hablando contigo, a solas, y estoy tratando de explicarte, a través de esta situación, que es lo que ocurrió)…pues estas mujeres son los dos pactos; el uno proviene del monte Sinaí, (Un monte literal que hay en Arabia), el cual da hijos para esclavitud; (Esto es muy importante porque ahora dice que en aquel lado lo que hay es esclavitud)

…este es Agar. (No lo compara con Sara aunque aquello es Jerusalén, la compara con Agar. Esto es deprimente para la mente de algunos) …porque Agar es el monte Sinaí en Arabia, y corresponde a la Jerusalén actual… (Ahora dice que la Jerusalén actual, con todos los judíos, es comparada con Agar y no con Sara. Con carne y no con espíritu; con esclavitud y no con libertad) …pues esta, junto con sus hijos, está en esclavitud. Más la Jerusalén de arriba, la cual es madre de todos nosotros, es libre.

Gálatas 4: 28 = Así que hermanos, nosotros como Isaac, somos hijos de la promesa. (Aquí vuelve a comparar. “De la misma manea que”. ¿Qué quiere decir? ¿A qué se refiere? Isaac es hijo de promesa, nacido por espíritu, nosotros hijos de promesa, engendrados por el Espíritu. Una analogía.

Gálatas 4: 29 = Pero como entonces el que había nacido según la carne perseguía al que había nacido según el Espíritu, así también ahora. (Noten que la guerra sigue igual, las cosas espirituales, una vez que se ejercen, automáticamente, producen una milicia contra las cosas carnales. Fíjate que no había problemas con Ismael, hasta que nació Isaac. Era maravilloso, hasta que nació el propósito de Dios, no había problemas en la iglesia, hasta que se reveló el propósito. Cuando se reveló el propósito, entonces comenzó la guerra.)

Gálatas 4: 30 = Mas, ¿Qué dice la Escritura? Echa fuera la esclava y a su hijo, porque no heredará el hijo de la esclava con el hijo de la libre.

Aquí vemos a dos mujeres, dos hijos, dos montes, dos ciudades. La primera raíz es el sistema del mundo; referido a todos los canales que influyen en nuestra mente: televisión, patrones, imágenes, ídolos, ambientes, la cantidad de amor que recibimos en nuestra vida, la falta de amor, la información, el periódico, la educación, la música. Todas las fuentes de entrada se identifican con el sistema del mundo, o el sistema carnal.

Agar es el sistema de la carne, natural o terrenal. Estamos viviendo en una hora donde si provees para la carne, la vas a tener que mantener. Dios no tuvo problemas en que Ismael naciera, pero Abraham tuvo que cuidar de él. Es tiempo de cortar todas las experiencias naturales, no depender del ritualismo y no desviarse del pacto de la promesa. Nada que tú hagas en esta hora debe ser hecho fuera del pacto de la promesa de Dios.

Porque para conseguir alivio de la tormenta que viene sobre la tierra, el soplo de Dios que va a conmover todos los reinos hechos por hombres, lo único que le va a hacer sobrevivir esta circunstancia, es el arca de Dios. No es tiempo de buscar fuera de los principios bíblicos para aliviar nuestras circunstancias. Es tiempo de duplicar nuestro conocimiento y entrar en él. No hay nada mal – por ejemplo -, en la psicología como herramienta de ayuda en la iglesia. Sí lo hay cuando reemplaza al Espíritu Santo.

Recuerden que la tormenta que viene sobre la tierra la trae Dios, no Satanás. Satanás no tiene poder para zamarrear a la iglesia. Ya él dijo en Mateo 16:19 quelas puertas del infierno no prevalecen contra la iglesia. Entiende bien; nadie puede saber si en el infierno hay puertas o se ingresa por una ventana. Aquí, como en toda la Biblia, puertas es el equivalente a autoridad. Cuando pecamos, dejamos puertas abiertas al infierno. O sea, le damos autoridad legal para destruirnos.

Entiéndase bien, por favor, ya que no hacerlo podrá ser motivo se frustraciones y amarguras. Satanás no prevalece contra la iglesia. Contra un gran caudal de congregaciones evangélicas, evidentemente que sí prevalece, a veces. Dios es quien se está moviendo, y el juicio comienza por la casa de Dios. Luego habla de dos ciudades; habla de la ciudad de abajo, (Jerusalén actual) y la Jerusalén de arriba. La de abajo, es muy interesante como fue habitada. Cuando los hijos de Dios fueron a Jerusalén, la primera tribu que entra es Benjamín y decidió no despojar la tierra de todos los gigantes.

Así algunos creyentes, que con la garantía de que no van al infierno ya se conforman y se dan por satisfechos. Pero el resto de los gigantes nos acosan toda la vida y ellos no quieren despojar la tierra. Viven en depresión, viven en batalla, siempre están luchando, y claman que tienen victoria, pero sólo de boca. La tribu de Benjamín, entonces, cohabitó con los jebuseos que estaban en la tierra, por no librar a la tierra de sus enemigos. Esto produce una mezcla de lo santo y lo profano, de lo bueno y de lo malo, de victoria y de derrota, de hierro y de barro.

Cuando la iglesia cohabita con el sistema del mundo, tiene un fundamento falso. Esa es la historia de la Jerusalén de abajo: produce personas de doble ánimo. A veces estamos bien, a veces estamos mal. De pronto el cenit, de pronto el abismo. Quizás voy, quizás no voy nada. A lo mejor doy algo, a lo mejor no doy nada. De doble ánimo, no tienen convicción personal. ¿Sabe cuánta gente lee la Biblia? Millones. ¿Sabes cuanta de esa gente cree que la Biblia es la Palabra de Dios? Menos del diez por ciento.

¿Sabes cuánta gente cristiana predica con pulcritud, eficiencia y sin apartarse una coma de lo que está escrito en la Biblia? Miles. ¿Sabes cuánta gente que predica todo eso, en el fondo de su corazón, todavía no han terminado de creer en la realidad de lo que predican? Cientos. Hacen y hacen lo que está correcto, pero no le colocan el máximo ingrediente que el mundo incrédulo está esperando ver para poder atreverse a creer: convicción. Todo lo que hacen lo hacen sin convicción. Es como el vendedor que no usa el producto que vende. ¿Sabes qué? No vende nada…

Si tú eres vendedor y pasas por mi casa y tocas a mi puerta, y cuando yo te atiendo me doy cuenta que no utilizas en absoluto lo que estás ofreciéndome, conmigo no comes. Un par de preguntas y me doy cuenta en el acto si lo que vende es bueno porque lo ha comprobado, o es un MP3 que le pusieron en la cabeza. Bien; asimismo, hay predicadores que predican lo que no entienden; no pueden tener autoridad en el púlpito. No lo entienden, no lo viven y no funciona para ellos, pero quieren metérselo por los ojos a los demás. Tampoco funciona. Los demás serán impíos, incrédulos y hasta muy pecadores, pero no son idiotas.

Entonces habla de la Jerusalén de arriba. La de abajo produce atadura, limitación cautiverio. Estar influenciado por la Jerusalén de abajo, esto es: el sistema de abajo, es vivir bajo el dominio de otro; es ser esclavo de la vida. Yo vivo la vida, no soy esclavo de ella. En mi vida hay lucha, pero no lucho por vida; tengo vida en abundancia. No comenzó así, tuve que destruir dos o tres fortalezas también para llegar a eso.

Todo el clamor del que está influenciado por la Jerusalén de abajo, gira en derredor de la libertad de ellos. “Señor, ten misericordia de MI!! LIBRAME de este problema!! Mira MIS hijos!!! ¡¡Señor!! ¡No puedo pagar MIS deudas!! Señor ¡¡AYUDAME!! Es un mundo egoísta. Bien lo dijo el Señor cuando dijo: …El que busca salvar su vida, ese la va a perder. Pero el que acaba de perderla, ese gana todo. Bien sencillo, pero es la raíz del Reino que todavía no entendemos.

Dice en el libro de Eclesiastés, en el capítulo 9 y versos 11 y 12, que estamos atrapados en una red. En una mala red. En una detestable y horrible red. Como cuando un pez cae en una red y está luchando por zafarse de esa prisión. Ahora, la Jerusalén de arriba, es muy interesante. El de abajo es un hombre de doble ánimo; ese no consigue nada de Dios, dice Santiago. Estamos viviendo en una hora donde no se puede esconder ninguna iniquidad.

Nada debe ni puede quedar fuera de la vista de Dios. Porque, de todos modos, el fuego de la revelación va a destapar toda la obra del hombre y va a quemar con la Palabra todo lo que no es de Dios y va a ser expuesta toda obstinación y toda rebeldía en esta hora. Motivaciones y ambiciones personales, por ejemplo. Muchos se pasan discutiendo puntos de vista escatológicos. ¿Sabes cual es la raíz de tu motivación? Todo el mundo quiere saber qué tan lejos de la verdad puedes caminar. ¿Te parece que no? Examínate.

Que tanto puedo yo inmiscuirme en las cosas de este mundo sin perderme. Qué puedo y qué no puedo hacer para no perder el bus que va yo no sé dónde, pero es ese bus que vuela. Como me puedo comportar y aún no perder mi entrada. Como puedo hablar de la problemática política de mi país, como aporte imparcial para mis hermanos, sin correr el riesgo de que alguien piense, por alguna que otra opinión., que alguien de alguna determinada fuerza política me está pagando para que opere a su favor.

Entonces la pregunta es: ¿Tengo tiempo o no tengo tiempo? ¿Me quedo y atravieso o me voy antes? Es muy interesante ver que la Palabra dice que los cobardes no entran, hay cosas que no necesitan interpretación: Co-bar-de. Y para salir corriendo no hay que ser valiente. He visto atisbos de cobardía masculina en las congregaciones. Hombres que tienen una mala impresión de otro hombre y, en lugar de enfrentarlo y confrontarlo, ya sea con la palabra o sencillamente con el amor de querer ayudarlo, eligen murmurar a sus espaldas o, si siguen la doctrina del lugar fielmente, denunciarlo con el pastor.

Esos son los que pretenden caminar por la cuerda floja y, pese a ello, vivir. No es tiempo de apelar a tus conocimientos de natación. Es tiempo de sumergirse en las aguas de Dios y dejar que Dios te lleve. Porque es solamente en las aguas bien profundas en donde hay buena pesca. La Palabra nos está diciendo con meridiana claridad que estas dos ciudades simbólicas, producen dos hijos, dos frutos, dos tipos de sistemas; el uno de esclavitud y el otro de libertad. Tú vas a tener la opción porque nadie pasa la eternidad donde no quiere. Un hijo hereda, el otro no hereda.

Ahora, está hablando de la Jerusalén de arriba, y noten que dice “de arriba”, es decir, el término comparativo, habla de que es un grado alto. Denota la fuente de su origen, no su posición. Muy importante, porque estamos hablando de ser influenciados de un sistema distinto, de una nueva ciudad. Somos nacidos de arriba. Somos conciudadanos de la familia de Dios. Entonces nuestro estilo de vida, – y no hablo de santidad -, quiten esa fortaleza de allí. Se supone que tú seas santo. No podemos ni siquiera hablar contigo si no lo eres.

Ese es el principio, primer grado, se acabó: gradúate. La Palabra dice:Fueron predestinados desde antes de la fundación del mundo para que fueran santos… Dios no se asombra de tu santidad!! Él dice: ¡Era hora! ¡Ahora puedo hacer algo contigo! Cuando tú decides ser santo, Dios mira hacia abajo, se rasca su venerable nuca y dice: ¡Qué bien! ¡Ya era tiempo! Ahora sí podemos comenzar. La santidad no es un lugar cumbre al que hay que llegar, es la base de todas nuestras operaciones. Y no haremos una doctrina de ella.

Estamos hablando de ser influenciados por un sistema, una legislación, un conjunto de principios que provienen de otra ciudad que tiene otro rey, pero que funciona aquí. Si no funcionaría aquí, ¿Para qué nos salvó y nos dejó aquí? Debemos predicar con lógica para quebrar también la mente. ¿Cuál es la implicación? Que en verdad Cristo no es bien bueno, sino que Él es medio juguetón, medio tramposo. Porque parece que Él nos engañó; dijo que venía ya mismo, y lleva dos mil años y no llega. Si yo te hago eso, tú no me hablas más.

La Jerusalén de arriba: la referencia Isaías 2:2 nos dice que En los últimos días, la casa de Jehová será establecida como cabeza, arriba de las demás. Ahora también dice que esa ciudad es madre. Y la madre da a luz. Esto significa que, somos nacidos de arriba. Entonces la madre es la que cuida. Moramos bajo la sombra del Altísimo, ¿No es así? Entonces estamos dispuestos a ser protegidos o cuidados por la Jerusalén de arriba. ¿Tan complicado es esto que no se puede entender y creer?

La madre es la que nutre y alimenta, es decir: toda la fuente que entra a un ser, viene de la madre. Y la madre nuestra está arriba, no abajo. Sólo que estamos llenos de la porquería de abajo. Algunos, cuando se les dice “Leamos el pasaje Tal de Tal libro” tardan tanto en ubicarlo que, cuando lo hacen, el predicador ya terminó su lectura. Se delató: nunca había visto ese libro en su vida. La madre es la que protege, pero la madre, también, es la que prepara para el futuro. Esto es, la madre, cuando el padre comunica la visión, es la responsable de impartir la misma visión en la próxima generación.

Esto es importante porque del padre a la madre, (Hablamos del padre a la iglesia, o de Cristo y la iglesia, o de Adán y Eva, que es la misma tipología) pasa la orden de la dirección que se debe implementar, nosotros recibimos la visión de Dios con respecto a la dirección que debemos comunicarle al mundo, pero ocurre que dentro del mundo, a veces, los más perdidos somos nosotros.

Porque dice que somos sal de la tierra  y la sal preserva, pero nosotros no estamos preservando nada, al contrario, lo tenemos condenado a estallar. Y luziluminación, sabiduría del mundo o del sistema, es decir: tener la respuesta a la problemática. Si yo te preguntara qué tienes para ofrecerle al mundo, tú me dirías “A Cristo”. Pero la Biblia no te dice que le ofrezcas a Cristo a nadie en ninguna parte. El mundo quiere soluciones prácticas.

De la única manera que nosotros podemos traer al mundo soluciones prácticas, es siendo testigos o testimonios vivientes, es decir: demostrando que dentro de este planeta, hay un sistema de principios que funciona mejor que el de ellos. Sólo que el nuestro, siempre anda detrás. Cristo, en una ocasión, cuando fue enjuiciado, le dijo a  la autoridad: …Mi reino no es de este mundo…y en la escritura original dice: “Ahora”. Esto es: la influencia y mi poder no provienen de este sistema, así que haz lo que tienes que hacer, pero ya; va a ser de arriba, de abajo y de todas partes.

Ahora, recuerden, estamos hablando del sistema de abajo, de la Jerusalén de abajo. Educación, los valores, las presiones que tienes en tu vida, el ambiente, toda la influencia que afecta tu estilo de vida. Sin embargo, tu voluntad no puede ser quebrada por nada ni nadie. “¡Es que fui obligado!” Mentira. Nadie puede obligar su voluntad. Tú la sometes o no.

Sí, en cambio, desarrollamos seguridades e inseguridades y somos sensibles a comentarios. Pregúntate por qué. Porque nacemos dentro de este sistema. Somos sensibles a las cosas que nos pasan dentro de este sistema y, por medio de ellas, como resultado de esa sensibilidad, diseñamos o vamos formulando ideas que producen patrones de estilo de nuestra vida. Ahora: tenemos ciertos niveles de flexibilidad. Por ejemplo, una persona anciana, no va a aprender lo mismo que un joven. Es más; un niño, en dos años de escuela, aprende más que en el resto de su vida.

A veces somos muy fuertes con ellos creyendo que no han aprendido nada y en esos dos años aprendieron más que tú en los últimos diez. Aprenden a hablar, vocabulario, números, cosas ajenas a su cerebro que nunca habían visto antes. Tú llevas mil años en la iglesia leyendo el mismo libro y todavía no lo sabes. Tu mente asume una identidad de acuerdo con la información que obtiene. Por ejemplo: personas que fueron abusadas de niños, sexualmente molestados, sean mujer u hombre, lo más normal es que formulen una opinión propia de hombres o mujeres de acuerdo con esas experiencias.

Eso produce una fortaleza en sus vidas que a lo mejor hoy, todavía, está distorsionando gravemente sus matrimonios. Aunque tú seas salvo, esto puede suceder. O quizás un acto de violencia en tu vida ha producido un shock que hoy te imposibilita obrar en un caso de emergencia. 2 Corintios 5 dice que somos nuevas criaturas. También se nos dice, en el mismo lugar, (Y en otros se repite y amplía), que nuestros sentimientos y nuestras emociones deben ser renovados. Entiende. Dios te saca de Egipto para introducirte a un lugar, no para dejarte en medio de la intemperie.

Otra de las raíces son las experiencias de la vida. Son, ni más ni menos que nuestras conclusiones personales, a las cuales nosotros llamamos “realidad”. Es decir: basados en ciertas experiencias, determinamos lo que es o lo que no es real. Por ejemplo, yo podría decirte que la llenura del Espíritu Santo es real en mi vida. ¿Por qué? Porque yo lo experimenté. Pero si jamás lo hubiera experimentado, nunca podría decirte que es real. ¿Entiendes lo que quiero decirte?

Tú puedes ir a una persona y decirle: “Quiero que vayas a la iglesia”. Y esa persona, aunque quiera algo de Dios, no va. ¿Por qué? Porque tiene una construcción, una fortaleza levantada contra la iglesia a raíz de una experiencia negativa, legalista, donde encontró gente que le prohibía o demandaba cosas sin darle la menor alternativa. Otros, en el peor de los casos, y ante la misma invitación se te quedarán mirando unos segundos y luego te dirán: ¿Para parecerme a ti? ¡Ni loco!

Para él, (O ella), esa es la realidad, aunque para ti, que estás en la misma congregación, la experiencia pueda haber sido totalmente distinta. O a lo mejor es la misma, aunque por hipocresía no lo muestra y se la pasa proclamando una victoria que en verdad no vive. No te gastes. El mundo discierne eso. Para extraer los principios de la Jerusalén de arriba y meterlos a este mundo, debemos estimar las palabras de la Biblia como puertas de entrada al reino, no como: “¡¡Qué bonito tu mensaje, Dios te bendiga!!” ¡¡¡No son mensajes!!!

Entiende: no son mensajes, son principios para tener victoria hoy, si los aplicas en tu vida. La oratoria, el discurso o el meollo de quien predica el Reino es de todo menos bonitos mensajes. La predicación del Reino incomoda a la gente. Todo es teoría y doctrina hasta que tú lo experimentas. Hay un Reino que en verdad es real y une al cielo y la tierra ahora. Es otro asunto, luego, si tú estás dispuesto a creerlo o a no creerlo. Por eso Él dijo: Venga tu reino.

Para derribar la realidad de este mundo, tenemos que operar, tenemos que apropiar en nuestra vidas a Romanos 3:4, que dice que …todo hombre no sea un mentiroso y que la Palabra de Dios sea SÍ y AMÉN.Tú tienes que entender que nadie va a determinar de hoy en adelante su estilo de vida. La opinión de ningún hombre te va a afectar. Quizás un día, en la escuela secundaria, en un examen, un profesor te calificó como mediocre.

Entonces te otorgaron un promedio mediocre, te vas de la escuela como un estudiante mediocre, vas a la universidad y te gradúas como mediocre, después accedes a un trabajo mediocre, a un noviazgo y a un matrimonio mediocre y termina teniendo un sepelio, también, mediocre. Es decir que has tenido toda una vida de mediocridad porque, un día, un cualquiera te calificó con una nota mediocre. ¿Quién era ese para determinar tu potencial? A tu potencial lo determina Dios porque Dios lo creó. Y el potencial es fuente de origen, no de la educación.

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03 – En Medio de sus Orejas

¿Qué hay en medio de tus orejas? Todo el rostro, pero conforme a su ubicación, está tu frente, ese más o menos amplio sector donde lo único que rompe la monotonía estética, son tus cejas. Eso, lo visto desde el exterior. ¿Y por dentro? ¿Qué hay detrás de tu frente? Está tu cerebro. Ese maravilloso mecanismo que todavía supera cualquier avance tecnológico que se considere brillante y que es, en suma, lo que mueve o no mueve al hombre. Pero, en ese cerebro, hay algo invisible que opera por mandato de otra entidad invisible. Es la mente, gobernada por el alma. Eso es lo que hay en medio de tus orejas y de eso es de lo que ahora vamos a hablar desde la misma palabra de Dios.

2 Corintios 10: 4 = Porque las armas de nuestra milicia no son carnales, (Esto significa que no funcionan de acuerdo con este siglo, que como ya bien sabes, es el equivalente a sistema), sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas.

Presta mucha atención a este elemento básico que figura aquí. Dice que tenemos lo necesario para destruirlas. Lo único que resta ahora, es que tú entiendas que sí se puede, que no estamos hablando de utopías; sólo que la batalla se está librando entre medio de tus orejas. Observa y a riesgo de ser repetitivo, pregúntate: ¿Qué hay en medio de mis orejas?

A esto, con la metodología y el ritmo verbal que se te ocurra, hay que predicarlo hasta que se derrumbe. Tú, a lo mejor, edificas una fortaleza por espacio de veinte años, y con esta información no se va a derrumbar. A esto hay que seguir dándolo y dándolo hasta que se derribe. En lugar de utilizar ese tiempo precioso que tanta gente le otorga a buenos predicadores, para que estos lo usen hablando de sí mismos y de sus grandes logros, hablar de esta batalla aportará y mucho para que mucha gente abandone un cautiverio de años y al fin de sienta y sea genuinamente libre en Cristo Jesús.

¿Alguna vez has tenido la oportunidad de ver un trabajo de demolición de una casa por parte de un equipo de gente especializada? Hace ya algunos años que en mi ciudad, que es bastante antigua en cuanto a la construcción, eso se viene realizando con viejas casonas arrumbadas por el paso del tiempo. Pero, ¿Has visto como se hace ese trabajo?  ¡Tremendo! ¿Has visto alguna demolición que se haya conseguido con un solo golpe? No. Nunca. Es golpe tras golpe, pedazo tras pedazo. Finalmente tendrá que caerse.

Cuando el enemigo vino a Cristo, Cristo dijo: “No tiene nada en mí”. Lo que dijo, en el idioma original, es: “No tiene lugar en mí”. No había mucha fortaleza construida en Cristo para darle morada a principios satánicos. Todo en Cristo estaba lleno de luz. Y es por ese mismo motivo, que bien vale la pena reiterarlo hasta el cansancio, que no había lugar para que Satanás hablara. Porque él solamente habita en tinieblas. Si en su mente hay tinieblas, eso es campo fértil para demonios. Porque las obras de la carne buscan la oscuridad para poderse manifestar. Eso sólo es ignorancia.

Ahora recapacita un momento y no te sientas mal, porque lo que te diré no es para derrumbarte el ánimo ni para que te deprimas por frustración. Si Cristo dijo eso, ¿Por qué no puedes decirlo tú? Allí es donde me respondes: ¡Ah, no! ¡Él era el Hijo de Dios encarnado! ¿Ah, ¿sí? ¿Y tú qué eres, hoy? ¿Un familiar lejano y sin derecho a repetir aquello? Esa baja auto estima espiritual es el resultado de un trabajo satánico de socavamiento que, reconozcamos, todavía le rinde excelentes frutos. Tú eres parte del cuerpo de Cristo en la tierra y, como tal, también debes estar en condiciones de decir que Satanás y sus demonios nada tienen en ti.

Hubo una generación de creyentes muy fieles que todo lo quería hacer por el Espíritu y no escudriñaba, no investigaba las escrituras, no estudiaba. ¿Cuál fue el producto de todo esto? La consolidación a veces hasta incomprensibles de tremendas fortalezas mentales. Algunos todavía las padecen en estos tiempos. He visto bastante de eso. Si bien no congregué en mis años jóvenes en iglesias progresistas, me tocó visitarlas cuando mi trabajo en las emisoras de radio me posibilitó ser invitado por muchas. Eso es estrictamente cierto. Gente que te aseguraba andar en el espíritu, pero que como no leía su Biblia, era muchas veces engañada por otros espíritus no santos que los llevaban a golpearse feo.

En Cristo, mientras tanto, eso no era factible que sucediera por una simple razón: todo su terreno mental estaba invadido por luz. Muy bien; ¿Somos cristianos? Somos imitadores de Cristo. Por lo tanto, así debe estar el nuestro. Por eso se nos dice que debemos tener la mente de Cristo. La obvia pregunta que surge luego de decir esto, es: ¿Y cómo accedo a tener nada menos que la mente de Cristo? Simple: escudriñando las escrituras por que ellas hablan de Él y de sus formas de hacer las cosas. Y luego orando para que el Espíritu Santo te complete todo aquello que no hayas visto escrito.

La filosofía anti cristiana, que es como decir el espíritu del anticristo, habita donde no hay luz. Es posible, entonces, defender vigorosamente lo que nos perjudica o hiere, en tanto estamos plenamente convencidos que hacemos un buen servicio. Esa es la raíz del problema. Porque si tú sabes que está mal, no hay problemas; pero cuando crees que está bien lo que no está bien, es fortaleza es – valga la redundancia – fortísima. La peor mentira que existe es la más cercana a la verdad. Por eso, la peor secta del mundo es la que usa la Biblia para justificarse.

Porque si tú crees que ya está bien, ¿Para que vas a cambiar? La prostituta, por ejemplo, sabe que necesita cambiar. El religioso, en cambio, no cree que necesite cambiar. Te recuerdo que a Cristo lo mataron los religiosos, no las prostitutas. ¿Entiendes ahora, a partir de esto, como se han tergiversado los valores al punto de caer en lo más burdo y mediocre, que es la discriminación sin bases? Lo he contado en otros trabajos, pero todavía siento indignación por la actitud de la que fuera mi última congregación, al rechazar a una prostituta que se había convertido y deseaba cambiar su vida, prácticamente expulsándola, y sostener a tantos religiosos que tanto daño producían a los demás.

¿Cuántos se acuerdan de Saulo? De Pablo sí, de él hablamos a cada rato. Pero ¿Cuántos se acuerdan de Saulo de Tarso? Todo el mundo habla de Saulo como si fuera un malhechor porque fue malo. Sin embargo…pregúntese algo: ¿Cuándo fue que Saulo fue llamado? Era el mismo hombre, pero regenerado y nacido de nuevo. Claro está que en él se produjo algo que no se produce en ninguno de nosotros porque carecemos de contacto fluido con la dimensión del Espíritu. Le fue cambiado su nombre, que según lo escrito, será lo mismo que ocurrirá con cada uno de nosotros cuando traspasemos de esta dimensión a la otra, en el día que nuestro Dios decida.

Gálatas 1:15 dice: Pero cuando agradó a Dios que me apartó desde el vientre de mi madre y me llamó por su Gracia… Fíjate: Pablo era un religioso y trabajaba para la iglesia cuando se llamaba Saulo. Estaba ejerciendo su llamado divino. Y creía y estaba plenamente convencido que estaba haciendo el bien. Era celoso y disciplinado. Un poco antes, en el verso 13, dice: Porque ya habéis oído de mi conducta en otro tiempo… En el judaísmo que perseguía de sobremanera a la iglesia de Dios y la asolaba, en ese judaísmo, él aventajaba a muchos.

Saulo era más celoso de las tradiciones que de la Palabra de Dios. Así estamos nosotros a veces. “Es que mi padre me enseñó así…”; “¿Sabías que mi abuelito puso el primer banco en la iglesia?” No me interesa. Dios bendiga a tu abuelito que puso el primer banco, pero no te subas arriba de ese banco, ¡¡¡Dios sigue para adelante!!! No tengo ni la menor duda de esto que diré. A la iglesia, si hay algo que la perjudicó y atacó mucho más que Satanás y sus demonios, ha sido su apego a las tradiciones, a veces hasta reemplazando la propia palabra de Dios.

1 Timoteo 1: 13 = Habiendo sido yo antes blasfemo, perseguidor e injuriador; más fui recibido a misericordia porque lo hice por ignorancia, en incredulidad.

Tú estás en tinieblas y Satanás aprovecha. Saulo. Un asesino. Hay muchos, – simbólicamente hablando -, hoy día en la iglesia. Asesinos de la voluntad de Dios, asesinos de sus hermanos. Se ha podido ver en algunos lugares a espíritus religiosos haciendo que algunos pastores se queden en la calle de un día para el otro con su esposa y sus hijos, por el simple hecho de no concordar con determinadas leyes o reglamentos que de última suelen ir en contra de la propia Palabra de Dios. También se ha dado a la inversa, donde ha sido un líder déspota quien ha dejado fuera de la congregación a alguien que, quizás, no le quiso sacar a pasear su perro.

Hechos 26: 9-12 = Yo ciertamente había creído mi deber hacer muchas cosas contra el nombre de Jesús de Nazaret; lo cual también hice en Jerusalén. Yo encerré en cárceles a muchos de los santos, habiendo recibido poderes de los principales sacerdotes. (Cabe señalar que aquí, Principales, equivale a Principados): y cuando los mataron, yo di mi voto. Y muchas veces, castigándolos en todas las sinagogas, los forcé a blasfemar; y enfurecido sobremanera contra ellos, los perseguí hasta en las ciudades extranjeras. Ocupado en esto iba yo a Damasco… (Pablo estaba ocupado. Más que ocupado, ¡Ocupadísimo! No podía ver en qué clase de ocupaciones andaba. Este tiempo es similar para muchos “saulos”.

Tú estás empezando a nacer de nuevo. Y así hay muchas personas. Veinte años en un ministerio y creían estar cumpliendo con su deber. En la iglesia hay diseñadores y no de la Palabra de Dios. Porque si hubiera sido Palabra de Dios, Pablo no tendría que hacer sido azotado contra el suelo camino a Damasco; ¡Si él estaba cumpliendo con una orden superior y se sujetaba a ella! Pero no sólo fue azotado, sino que le costó su regio tiempo volver a ser y sentirse normal. Esto que le sucedió a alguien como él, ¿No alcanza para abrir los ojos espirituales de tanta gente que sigue pensando que Dios es incapaz de permitir cosas así?

Con respecto a los principales de las sinagogas, la palabra es RAZZA en griego, y significa “La Posición más Alta”. Es decir que él era el encargado de la ministración diaria en la iglesia. ¿Qué pretendo demostrar con esto? Que la idea corporativa de que “todo lo que está dentro de un templo es santo”, es falsa. Conozco un templo muy antiguo que está lleno de murciélagos…Con respecto a que Pablo iba “muy ocupado”, esto te da a entender que activismo o actividad no es garantía del cumplimiento o la obediencia al propósito de Dios. Hay mucha gente ocupada haciendo nada.

Todo en la tierra tiene tres raíces. La primera de ellas, es el deseo de la carne que pesa lo suficiente como para fastidiar. La segunda, el deseo de los ojos, que viene a ser casi lo mismo pero un segundo antes. Y finalmente, la vanagloria de la vida. Es el Ego. Un hombre muerto no puede ser molestado ni rechazado. ¿Y qué tal la falta de estima propia? ¿Cuándo es que no te sientes bien contigo mismo? Tú eres salvo y todo el mundo te dice que eres algo así como la personificación de la justicia de Dios y que eres más que victorioso y entonces sales del templo más contento que si te hubieran regalado mil dólares.

En un momento dado viene Satanás y te dice: “Tú no eres salvo nada”. Entonces tu mente comienza a darle cabida a ese pensamiento. La mente vuela con lo que Satanás dice. Satanás te acusa otra vez y dice: “¿No ves que eres un pecador? ¡Mira lo que has pensado!” Y tú sigues dándole cabida. ¿Sabes lo que tienes que hacer? ¡Ponte de acuerdo con Satanás y verás como él se confunde enseguida! Porque él está esperando que tú te enojes y le discutas, y te pelees. “¡Tienes razón! ¡Yo no puedo, pero Él sí puede! ¡Y yo estoy tomado de su mano! ¡Y tú no puedes con Cristo!

Eso, de alguna manera, es llevar cautivo todo pensamiento a Cristo. ¿Verdad que es bueno saberlo? Porque vivimos repitiendo eso como si fuera una muletilla, esperando que se haga cierta en nuestras vidas, pero ejecutarlo ya es otra cosa. Porque muchas veces, luego de una gran conferencia o campaña, con muchas victorias, con sanidades y con enormes manifestaciones del poder de Dios, es cuando llega el tiempo de mayor vulnerabilidad y depresión. Satanás utiliza esa área para atacar la carne del hombre. Dios no tiene pacto con carne.

Cuando Dios creó a Adán y lo hizo en todo su esplendor y su gloria, y lo coronó y lo puso como corona de la Creación. Cuando Adán cayó, en Génesis 3, Dios le dijo algo que tiene que haber sido deprimente para la autoestima de Adán: “Polvo eres…” Primero le había dicho que era embajador y después: “Tú eres tierra…” Entonces, cuando comenzó a tratar con Satanás, Dios le dijo: “Tú vas a andar sobre tu pecho”. Es más que evidente que eso se ha cumplido hasta hoy. Luego le dijo que, como animal, sería maldita para siempre. Nadie ama a una serpiente por bonísima que se vea.

Pero también le dice: Pero vas a comer polvo…” Es decir que le dio autoridad en la dimensión de la carne. Dios no tiene pacto con carne. Satanás sólo tiene dominio sobre la región carnal. Si puedes entrar en la dimensión del Espíritu, él no te puede tocar. Es por eso que Cristo en el desierto no recurre a lo que él le presentaba, sino que se mantiene en una dimensión superior. No deja participar la carne. Porque si hubiera dejado participar a la carne, lo hubiera derrotado. Porque tenía derecho legal a comer polvo…

Romanos 8: 1-8 = Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte. Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne; para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.

Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.

Satanás no juega limpio. El día que tú ya no tienes fuerzas para crear fortalezas en contra de él, él entra. No importa si tú ya eres viejo. Si abusa de la abuelita de noventa años, cuánto más debe estar esperando que tú bajes la guardia. No seamos ignorantes a las maquinaciones de Satanás… Una fortaleza es una casa de justicia propia que provee una cobertura falsa. Es defender lo malo y a eso llamarle bueno. ¡Imposible! Sí, desde lo racional, es imposible. Pero no olvide que esto es guerra espiritual y que no se trata de carne y sangre. Isaías 5:20 dice que eso va a suceder…

Es tiempo de comenzar a destruir fortalezas del pasado, las que están en el presente, y de comenzar a fortalecer fortalezas positivas para evitar y contrarrestar a las negativas. Parece sencillo y, decirlo, de hecho, lo es. El problema viene cuando hay que ponerlo en marcha. Sigue siendo guerra.

2 Corintios 10: 3-6 = Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo, y estando prontos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia sea perfecta.

El lugar donde se encuentran las fortalezas, – ya quedó dicho -, es entre medio de nuestras orejas. Que a pesar que hay principados y potestades, ellos diseñan, las potestades ejercen, pero es el hombre el que las manifiesta. Los principados y las potestades no tendrían como existir o como funcionar o afectar a este planeta, sino un cuerpo. En la tierra, solamente espíritus con cuerpo tienen dominio. Es por eso que Satanás y sus secuaces siempre están buscando poseer un cuerpo. Sea como sea, quieren buscar expresión en esta dimensión. Cuidado con esto, Cristo también. Tú eres Su cuerpo. ¿Lo eres? Más nos vale que si, de otro modo, pura religión vacía, hueca e hipócrita.

Un principado es el principio de algo. Principio por comienzo y principio por patrón. El que diseña algo. Para destruir fortalezas, es notorio que lo primero que tendremos que hacer es identificarlas. Al igual que en lo físico, el Arquitecto es el primero que diseña y luego, en ese lugar que él diseña, se edifica una fortaleza, un edificio, una casa; de igual manera funcionan los principados en nuestra vida. Ellos influencian nuestras vidas con una imagen, un diseño, una filosofía, un pensamiento, una idea, una tradición, una costumbre, una cultura. Y sobre ello, bloque a bloque, ladrillo sobre ladrillo, pensamiento sobre pensamiento, comenzamos a construir una fortaleza.

A pesar que esto funciona en tres dimensiones: positivo, negativo y neutro, una fortaleza provee sombra porque es una cobertura, y una cobertura que provee sombra produce oscuridad y Satanás habita en oscuridad y tiniebla. Oscuridad es falta de luz, que es mejor traducido como ignorancia. Por eso 2 Corintios 2:11 nos dice que no seamos ignorantes a las maquinaciones o al estilo con que opera Satanás, para que él no vaya a tomar ventaja.

Lo que quiere decir es que él no tiene ninguna ventaja, a menos que apaguemos la luz o seamos ignorantes. Sólo que las fortalezas que a veces construimos, mantienen la luz  fuera de nuestro alcance, porque bloqueamos lo que es verídico, defendiendo un error. Inconscientemente, porque en ignorancia no hay discernimiento. Tenemos que hacer un inventario de nuestros pensamientos. Y cualquier área de pensamiento, creencia, doctrina, ambición, entendimiento o filosofía que se oponga al conocimiento de la Palabra, debe ser destruido.

Esta es la diferencia por la cual algunos prosperan en el Reino de Dios en todas sus dimensiones, y otros no. Porque sólo con luz se avanza; a ciegas no llegamos a ninguna parte. No hablo de éxitos ministeriales, de gente apiñada en un templo; hablo de vida en el Reino. Aquello que carece de esperanza, no es Dios. Esto es muy importante y muy profundo, pese a que es sencillo. Cualquier pensamiento, cualquier doctrina, cualquier enseñanza, cualquier filosofía, que niega la posibilidad de victoria, no es Dios. Por eso el concepto de “la gran fuga” no puede ser, porque Dios no es cobarde; se va en gloria, no en fuga.

Cualquier sistema de pensamiento que no incluye esperanza en Dios, no es Dios. Es imposible vivir en fe y desesperanzado al mismo tiempo. Porque esperanza es el fundamento de la fe. Las mismas palabras “buenas nuevas” (Evangelio), significa que son buenas noticias, no malas. Significa esperanza en todo tipo de situación; sea pésima o que aparente ser imposible. Dios es el Dios de la imposibilidad. Vamos a ver los orígenes, las raíces de estas fortalezas. Va a ser muy divertido y revelador porque nos vamos a identificar con esto muy positivamente. Te voy a pedir que no construyas una fortaleza, ahora, a partir de las próximas entregas, para no recibir la luz que le permita destruir la que ya tenía antes.

“Seguro que esos dos están hablando mal de mí”. “Creo que aquellos se están riendo de mí”. Etc. Entiende que no somos tan importantes como para que el mundo viva pendiente de nosotros. Despierta. Nadie se pasa la vida pensando en ti. ¡Oh! ¿Qué pensará él de mí? Hermano; tú no eres tan importante como para que la gente se lo pase pensando en ti. El mundo no se pasa meditando en ti. Eso es muy importante porque es un espíritu de rechazo y, si tú no lo destruyes, él lo destruye a ti. Y la raíz del espíritu de rechazo, es el yo. Y a partir de la tarea egocéntrica personal, comienza el teatro antiguo conocido:

“¿Por qué no me saludó a ?”  “Es que usted no se imagina lo que me dijo…” “Porque nadie me quiere”. ”¿Por qué yo no soy importante para nadie?” “¡Es que yo soy un fracaso!” “¡Fíjate! ¡Nadie me llama por teléfono!” YOMEMISi el YO estuviera muerto, no me estaría doliendo. Es difícil porque en estas circunstancias de rechazo, la mayoría de las veces tenemos razón. Pero; ¿Qué pasa? Que en toda circunstancia tú la puedes justificar si quieres, tienes derecho. Las circunstancias de la vida nos dan el derecho a decir: “Estuvo mal; no me merezco esto”. ¡Tienes razón! Pero también tienes el derecho a perdonar.

No tienes que justificar las circunstancias. Se sabe que cuando nos acosan las circunstancias, algo es injusto. Porque indefectiblemente toda circunstancia trae injusticia. Entonces no te quejes. Todos tenemos circunstancias. Pero a aquel que está muy vivo, siempre va a dolerle mucho más que a aquel que está más muerto. Si te enojas, estás vivo. Si te ofendes, estás vivo. Si reaccionas, estás vivo. La raíz del espíritu de rechazo, es el YO. Por eso es que ahora, en próximas entregas, veremos las raíces de estas fortalezas.

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Encendiendo Ese Fuego Consumidor

Quiero creer que todos nosotros, de una u otra manera, con apoyo de teólogos o sin más guía que la del Espíritu Santo, alguna vez hemos leído el famoso capítulo 11 de la carta a los Hebreos. Un capítulo completo que ha sido rotulado como el capítulo de la fe. Un texto que no por conocido deja de estar en cierto misterio y oscuridad en algunos de sus conceptos. Como lo es, por ejemplo, el de su primer verso, el que resume y sintetiza de alguna manera qué cosa es la fe. Certeza de lo que se espera, convicción de lo que no se ve, nos dice. Para los defensores del literalismo bíblico y la racionalidad para con sus textos, una verdadera fiesta. Certeza, seguridad de algo que estás esperando y absoluta convicción de lo que todavía no estás viendo. Fe. Es imposible razonar eso.

Abel, Enoc, Noé, Abraham, Isaac, Jacob, Sara, Esaú, José, Moisés, la ramera Rahab, Gedeón, Barac, Sansón, Jefté, David, Samuel y todos los profetas, desfilan por ese texto que deshila, contagia e inspira fe en todas sus letras. Cada uno de ellos con su historia de fe, pero también de valentía, de batalla, de hechos. Sin embargo, a mí siempre me impactó y lo sigue haciendo, que entre esos hombres adalides de la fe, se encuentre Enoc. Fue el único humano que, se nos relata, no conoció la muerte, ya que Dios decidió traspasarlo de esta dimensión terrenal a la suya, la espiritual, sin pasar por degradación de su cuerpo. Porque mi primer pensamiento cuando leí esto, fue: ¿Y qué cosa tremenda hizo este hombre para merecer tamaño premio? Nada. No hizo absolutamente nada que la Biblia relate como hecho crucial. Sólo tuvo alta fe y alta intimidad con Dios. Nada más. O nada menos. Algo no estamos entendiendo bien, me parece, ¿No?

El caso es que, con todo esto en mente, me puse a leer una vez más el capítulo siguiente al 11. El 12 de Hebreos del que muy pocos hablan o predican. Porque en una primera lectura, les suena como a algo que es muy sabido y que no parecería necesario reiterar. Sin embargo…la Palabra de Dios siempre tiene o tendrá algo para enseñarnos. Aunque tengamos doctorados o master en teología, siempre seremos ignorantes de lo que el Espíritu está revelando hoy y ahora. Porque si así no fuera, la Biblia diría que debemos andar en la carne y seguir la guía de la teología. Pero me temo que no dice eso, sino que andemos en el espíritu y sigamos la guía del Espíritu Santo. Hebreos 12. Mira el primer verso. Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante,

No sé tú, pero yo puedo quedarme a vivir en este texto parcial con todo lo que su contenido encierra. Porque de entrada me dice teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, y en principio, a fueros de ser sincero, no sé de qué testigos me está hablando. Porque si el autor está refiriéndose a estos antiguos campeones de la fe del capítulo anterior, como entusiasmados espectadores desde el cielo para con nuestros devenires en Cristo, creo que estamos ante un misterio mucho más grande que la fe misma. Comencemos por aclarar que la palabra griega que se traducía como nube, indicaba necesariamente un grupo grande, y no sería incoherente interpretar que también debería incluir a todos los hombres y mujeres que, viviendo en el espíritu, cimentaron una fe sólida y sin mancha.

De todos modos, si nos detenemos un momento en lo que Pablo escribe a los Efesios en el capítulo 3 y versos 10 y 11 de su carta, vemos que expresa: para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales, conforme al propósito eterno que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor Y eso a mí me indica que también estamos bajo observación muy atenta de los ángeles, y que al mismo tiempo, el mundo secular no se pierde detalle de lo que es nuestra forma y calidad de fe, y cuanto tiene que ver eso con nuestra conducta diaria. Esos también podrían ser parte de esa grande nube de testigos, del mismo modo que, en un enorme estadio de fútbol, miles y miles de espectadores presencian un cotejo entre los equipos de su simpatía.

Esa interpretación que dejaría ver a esos héroes de la fe del pasado siendo privilegiados espectadores de las inclemencias que cada uno de nosotros vive para ejercitar la fe, hoy, ha determinado que no pocos lleguen a suponer que la gente, en el cielo, luego de su muerte física, puede observar tranquilamente todo lo que sucede en la tierra. Es más que obvio que este pasaje podría llegar a sugerir algo así, pero también es notorio que no alcanza de ninguna manera para dar por probado que eso sea posible. ¿Por qué digo esto último? No es ninguna revelación ni novedad, es muy simple de entender. Si el cielo es ese lugar donde todos los creyentes pensamos que se está siempre feliz y sin preocupaciones de ninguna clase, hay que pensar que es muy difícil que algunas personas pudieran ser felices en ese cielo si pasan su tiempo observando las crisis y tribulaciones que nosotros experimentamos en la tierra.

Otros eruditos consideran que estos testigos de los que aquí se habla, no son testigos respecto a cómo nos conducimos en nuestras vidas de fe, sino que son testigos, pero a modo de testimonio. Ese testimonio debería recalar hondo en cada uno de nosotros y darnos la inspiración, la instrucción y la hoja de ruta para una vida de fe auténtica y perseverancia en ella. Lo que intento decir es que tienen un espíritu de mártires, que es la antigua palabra griega que se traducía como testigos. Y, tanto los griegos como los latinos, a menudo usan el término nube para expresar un gran número de personas o cosas. Yo respeto todas y cada una de estas opiniones de los más afamados teólogos, pero tengo certeza interna que todo está muy por encima de lo que imaginamos. Sólo un detalle: esa palabra traducida como nube, es la misma que luego veremos cuando se nos dice que el Señor retornará en una nube…

Luego dice Despojémonos de todo peso y del pecado. Creo que no invento nada si te digo que cualquier forma de pecado será un duro obstáculo para que avancemos, eso creo que a nadie se le escapa. Sin embargo, existen otras cosas que no son precisamente pecado, y que aquí se las describe como todo peso, sino simples estorbos que pueden impedir que sigamos compitiendo con potencia en la carrera que Dios tiene para nosotros. Porque nuestras decisiones no siempre son entre lo que es correcto o incorrecto, sino más bien entre lo que puede estorbarnos o no. De allí que cabe la pregunta que debo dejarte para tu reflexión: ¿Existe hoy algún peso en tu vida del cual necesites despojarte? Si solucionas eso, puedes pasar a lo que sigue. Porque dice que es por el pecado que nos asedia.

Y fíjate que la palabra asedia, es la traducción de una palabra griega antigua muy difícil de pronunciar: eupeirstaton, que puede ser traducida nada menos que de cuatro maneras diferentes. Fácil de Evitar, Admirado, Asediar o Peligroso. El consejo, entonces, es que nos despojemos de todos estos vericuetos de un mismo color, el pecado. De hecho, algunos pecados podrían ser fácilmente evitados, pero no lo son. Otros, son admirados, pero en realidad deberían ser evadidos. Algunos pecados es verdad que nos asedian, y son especialmente dañinos en todo. Y, finalmente, hay pecados que son mucho más peligrosos que otros. Conclusión: Si estos pecados que nos asedian fueran el resultado de una posesión demoníaca, ¿No sería este el mejor momento para que el Espíritu Santo tratara el tema?

De todos modos, y esto no es algo menor, nunca se nos da una razón contundente por la cual podamos culpar a los demonios de nuestro pecado. El llamado, en todo caso, es simplemente para que, en el poder del Espíritu Santo, nos despojemos de todo peso y del pecado que nos asedia. Así de claro, simple y preciso. No es un curso de demonología, es un llamado a cuidarse de nuestra carnalidad. Como si alguien se asomara entre las nubes y te dijera: ¡Después no salgas a decir que nadie te avisó! Y, por último, en ese primer renglón tan fructífero, se nos dice que corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante. Y esto no es un simple palabrerío para llenar un hueco literario, esto es clave. Porque si algo necesitamos para terminar victoriosamente lo que hemos comenzado en Cristo Jesús, ese algo es justamente, paciencia.

A ver, que nos quede bien claro para conocer una faceta más de nuestro amado Pablo. Él está con nosotros justo en el punto de partida de esta carrera que nosotros somos los que debemos correr. Sin embargo, con su tremendo corazón a cielo abierto, fíjate que no te dice que corras tu carrera con paciencia, sino que dice corramos. Eso habla no sólo de apoyo y respaldo, sino de empatía espiritual, algo que hoy es tremendamente difícil de encontrar. Sabemos que, con distintos matices, Dios ha puesto ante cada uno de nosotros una carrera que inexorablemente debemos correr. Eso va a requerir no solamente esfuerzo, sino también compromiso. Ser pasivo jamás te hará ganador de nada. Dios quiere que compitas con lo mejor que tengas y que llegues a la meta si es posible, como más que vencedor.

Te lo dije antes y ahora voy a confirmártelo. La paciencia es necesaria para correr esa carrera. Paciencia traduce la palabra del griego antiguo hupomone, Este término no habla de esa paciencia que se sienta y acepta las cosas, sino de la que, con serenidad y certeza, domina las cosas. Es una determinación, que no te empuja a apresurarte en algo, sino no retrasarte y avanzar firmemente, negándote a ser desviado. De hecho, en ese capítulo 20 del libro de Hechos, Pablo se ve a sí mismo como a un corredor que tiene una carrera por terminar. Y no sólo eso, sino que es evidente que nada ni nadie podría impedir que él la termine con gozo. Pablo habla de mi carrera, lo que nos lleva a entender que mientras él tenía su propia carrera por disputar, nosotros tenemos la nuestra.

Verso 2 = puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. Esto me dice a mí y te dice a ti que nos es posible correr esa carrera y tener éxito, siempre y cuanto nuestros ojos estén puestos en Jesús y no en otras cosas tentadoras que el mundo secular nos ofrece. (3)  Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar. Esto te enseña que aun en las peores dificultades, considerando a Jesús, puedes ser animado en lugar de caer en desánimo, sabiendo que estamos siguiendo sus pasos. Así lo definió Pablo en Romanos 8:17 cuando dice: Si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.

¿Alguna vez te detuviste a pensar en el grado y nivel de hostilidad que recibió Jesús por parte de los pecadores? Cuando iba a la sinagoga, como judío que era, ¡había gente que quería matarlo! De hecho, los líderes de allí siempre intentaron atraparlo y avergonzarlo. Además, mintieron acerca de Él, diciendo que era un borracho y un glotón. Por si esto fuera poco, fue traicionado por uno de sus propios discípulos. Muchos se burlaron de Él y, cuando pudieron, lo golpearon. Y para completar su panorama de Hijo de Dios en la tierra, su propia gente, esa a la que Él había sanado, liberado y hasta dado de comer, en el momento de la opción, decidió quedarse con un subversivo y gritó a Pilatos que lo crucificara.

Dijo alguna vez Charles Spurgeon: “Si en la escuela dominical una clase parece ingobernable; si no se puede enseñar a los niños; si las niñas parecen tan alegres; si en la pequeña estación del pueblo los oyentes parecen tan aburridos, tan distraídos, tan descuidados y tan olvidadizos; si en cualquier otra esfera del trabajo no pareces ser apreciado, pero rechazado, no importa. Estas no son nada comparadas con las contradicciones que el Salvador soportó y, sin embargo, nunca se desvió y, por lo tanto, no te desvíes” Creo que ninguno de nosotros, personas bien intencionadas y con deseos de ser útiles para el Reino y trabajar en las cosas del Señor, ha logrado percibir y entender la calidad del ministerio que Jesús tuvo en esta tierra. Siempre nos referimos a él como el ideal en lo impactante, pero sin tener en cuenta todo esto que te detallo. (4) Porque aún no habéis resistido hasta la sangre, combatiendo contra el pecado; (5) y habéis ya olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige, diciendo: Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor, Ni desmayes cuando eres reprendido por él; (6) Porque el Señor al que ama, disciplina, Y azota a todo el que recibe por hijo. 

Un gran motivo para el desánimo entre estos judíos ya cristianos era que ellos no entendían o no veían la razón por la cual Dios estaba permitiendo que se les presentaran tiempos difíciles. Tal como sigue sucediendo hoy mismo en cualquiera de los ambientes cristianos, parecían haber olvidado los principios acerca de la disciplina del Señor. Lo sabemos, porque seguramente alguien nos lo predicó o enseñó alguna vez, pero igualmente somos muy duros para aceptarlo porque, aun en contra de lo aquí escrito, seguimos teniendo en nuestras mentes esa imagen de un Dios frágil, permisivo y hasta tonto al cual se lo puede burlar fácilmente. Muchas de las dificultades en la vida cristiana pueden remontarse a estas tres palabras: habéis ya olvidado.

Tal vez sea un principio que recordamos en la mente, pero que hemos olvidado en el corazón, y debemos recordarlo nuevamente. En tiempos de prueba o estrés, muchos cristianos olvidan algunos conceptos básicos. Se preguntan si Dios todavía tiene el control o si todavía los ama. Debemos admitir que Dios sí permite todo lo que sucede; así que Él debe al menos aprobarlo pasivamente, porque definitivamente tiene el poder de detener las cosas malas que suceden. Por supuesto, Dios nunca puede ser el autor de la maldad. Pero sí permite que otros elijan el mal, y puede usar esa mala decisión que otro hace para lograr sus buenos propósitos, aunque solo sea para demostrar Su justicia y rectitud en contraste con el mal. Lo confirma Salomón cuando en su proverbio 3:11-12 expresa: No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, Ni te fatigues de su corrección; Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere. 

Esto nos dice que la disciplina de Dios nunca debe tomarse como una señal de rechazo, sino como una de que nos trata como sus hijos. Sólo un cristiano demasiado orgulloso (Que los hay) afirmaría que nunca tiene necesidad de la disciplina de Dios. Oye; nadie está por encima de este tipo de entrenamiento.  Cuando viene la disciplina, es una ofensa para Dios cuando la despreciamos. La disciplines su amorosa herramienta de corrección y debemos recibirla con gratitud. Este es el entrenamiento que necesitamos para correr la carrera que debemos correr con paciencia A menudo hemos escuchado a un padre decir: “Hijo, si lloras por eso, tendrás algo por lo que llorar pronto”. Entonces, es absolutamente lícito que, si murmuramos por poco, Dios nos dará algo que nos hará llorar. Si gemimos por nada, Él nos dará algo nos hará gemir.

La disciplina debe ser tomada como la única razón por la que Dios permite tiempos difíciles, pero si es una razón importante. Por ejemplo, sabemos que Dios permite tiempos difíciles para que podamos, más adelante, ser de apoyo para alguien más, así como Dios nos confortó a nosotros en momentos de crisis. 2 Corintios 1:3-7 lo respalda: Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios. Porque de la manera que abundan en nosotros las aflicciones de Cristo, así abunda también por el mismo Cristo nuestra consolación. Pero si somos atribulados, es para vuestra consolación y salvación; o si somos consolados, es para vuestra consolación y salvación, la cual se opera en el sufrir las mismas aflicciones que nosotros también padecemos. Y nuestra esperanza respecto de vosotros es firme, pues sabemos que así como sois compañeros en las aflicciones, también lo sois en la consolación.

Es por eso que Santiago nos recomienda que hagamos una oración por sabiduría en el contexto de soportar las pruebas. Necesitamos saber cómo reaccionar de diferentes formas cuando Dios hace diferentes cosas. Así lo dice Santiago 1:2-5 : Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna. Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. Atención con esto: no siempre que tenemos problemas será como parte de una disciplina divina. Es muy probable que en algunos casos puntuales sea parte de un ataque satánico, así como que en otros momentos, se deba a imperfecciones o errores de nuestra carnalidad.

Versos 7- 10 = Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina? Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos. Por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, y los venerábamos. ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos? Y aquellos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero este para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad

Deberíamos ser más sumisos y respetuosos con la corrección de nuestro Padre celestial que con la corrección de nuestro padre terrenal. Por lo tanto, nunca debemos despreciar a Dios por su disciplina, aunque sea desagradable por un momento. Cuando nos resentimos, nos consideramos virtualmente iguales a Dios en vez de vernos como Sus hijos. Puede ser humillante y causar amargura ser disciplinado por un igual, pero no es igual ser disciplinado por alguien que es legítimamente nuestro superior. El resentimiento contra la disciplina muestra cómo vemos a Dios y cómo nos vemos a nosotros. Los padres humanos, incluso con la mejor intención, sólo pueden disciplinar imperfectamente porque carecen de un conocimiento perfecto. El Dios que todo lo sabe puede disciplinarnos perfectamente, con resultados mejores y más duraderos que los que pueda lograr incluso el mejor padre terrenal. La fe ve que en su peor dolor no hay nada penal; no hay ni una gota de la ira de Dios en él; todo es enviado con amor.

Verso 11 = Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados.

Las pruebas son pruebas y la disciplina es disciplina. Si no nos duele o nos pesan, entonces no sirven su propósito. A menudo queremos pruebas que no son pruebas y disciplina que no es disciplina. La tierra no parece moverse ni parece ser redonda; el sol parece ser más grande al atardecer, y así sucesivamente. Ahora bien, si hasta en las cosas naturales lo que parece ser no es la verdad, y la apariencia es muy a menudo falsa, podemos estar seguros de que, aunque la aflicción parece ser una cosa, en realidad no es lo que parecer ser.  Si la aflicción pareciera ser gozosa, ¿Sería disciplina en absoluto? Te pregunto, ¿No sería ridículo si un padre disciplinara a un niño y el niño bajara las escaleras riendo y sonriendo y regocijándose por la disciplina? ¿Jubiloso? En lugar de ser útil en absoluto, ¿no sería completamente inútil?

¿Qué bien podría haber hecho un castigo si no se hubiera sentido? ¡Seguramente ningún beneficio!) Luego habla del fruto apacible de justicia: Este fruto debe ser evidente en la vida del cristiano. La razón por la que muchos viven una vida de crisis tras crisis es porque se ciegan a la disciplina de Dios o porque la resisten. No han sido ejercitados, por lo que el fruto apacible de justicia no es evidente. Ejercitados, en el idioma griego antiguo es una palabra del mundo del atletismo. Así como el atleta es ejercitado por algo de agonía, también lo somos nosotros como “atletas espirituales” de Dios. Dios tiene un propósito para ejercitarlo a usted. Piense en David después de haber sido atacado por un león cuando solo era un joven que apacentaba ovejas. Él se pudo haber desesperado y preguntado: “¿Por qué permitió Dios que me sucediera algo tan terrible? ¡Apenas escapé!

Pero si tan solo David pudiera ver más adelante, vería que Dios tenía un gigante llamado Goliat al que estaba destinado a enfrentarse y que la batalla con el león lo preparó con anticipación. Dios siempre tiene un propósito. Podemos confiar en Él. La corrección de Dios es inteligente, pero debemos mirar más allá del proceso hacia el resultado. El resultado no llega inmediatamente, sino después. Muchos creyentes son afligidos porque no sienten de inmediato que se han beneficiado de sus aflicciones. Bueno, no espera ver manzanas o ciruelas en un árbol que ha plantado hace una semana. Solo los niños pequeños ponen sus semillas en el jardín de flores y esperan verlas crecer y convertirse en plantas en una hora. Notamos que en esta sección sobre la disciplina, el autor no mencionó a Jesús como ejemplo. Esto es porque Jesús nunca tuvo que ser disciplinado por su Padre. Jesús sufrió, pero no porque fue disciplinado.

Versos 12-13 = Por lo cual, levantad las manos caídas y las rodillas paralizadas; y haced sendas derechas para vuestros pies, para que lo cojo no se salga del camino, sino que sea sanado. 

Casi como un entrenador o un oficial militar, el autor les dice a sus compañeros seguidores de Jesús que se animen y se mantengan activos. Les había dado muchas razones para ser fortalecidos en el Señor y deshacerse del desánimo, había llegado el tiempo de hacerlo. Las imágenes aquí (Manos y rodillas levantadas, pies “hacia adelante”) hablan de la disposición para trabajar y moverse por Jesús y su reino. Esta disposición es la primera en irse cuando uno se rinde ante el desánimo. Llevo treinta años desandando este ministerio, de los cuales los últimos veintitrés han sido los que hemos podido compartir a través de las distintas expresiones de las redes que hemos ido incorporando. ¿Y sabes qué? Si una mañana, (¡Una mañana, tan solo!) me levantara sin deseos de sentarme frente al monitor a escribir, a estudiar, a grabar o sencillamente a meditar sobre lo que ha sido o lo que vaya a ser, ese día marcaría el final de toda esta historia. Trabajar para el Reino no puede ser una carga, tiene que ser un privilegio.

Versos 14-17 = Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor. Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados; no sea que haya algún fornicario, o profano, como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura. Porque ya sabéis que aun después, deseando heredar la bendición, fue desechado, y no hubo oportunidad para el arrepentimiento, aunque la procuró con lágrimas. 

Esto significa arreglarse tanto con los hombres (Por eso dice: seguid la paz con todos) como con Dios (Y la santidad). El desánimo nos hace descuidados y despreocupados por la santidad y las relaciones personales. En cuanto a la santidad, se nos dice que sin la cual nadie verá al Señor. La falta de santidad es un obstáculo crítico para una relación íntima con Dios. Los cristianos impíos son la plaga de la iglesia. Son verdaderas manchas que lamentablemente salpican a los genuinos. Como piedras escondidas, son el terror de los navegantes. Es difícil mantenerse alejado de ellos: y no se sabe qué accidentes pueden causar. Al mismo tiempo, Esta santidad es cosa de crecimiento. Puede estar en el alma como un grano de mostaza, no desarrollado; puede estar en el corazón como un deseo, en lugar de algo que se haya realizado plenamente, un gemido, un jadeo, un anhelo, un esfuerzo.

Fueron descriptos cuatro tipos de personas que tratan de vivir sin santidad. El fariseo: Confiado en ceremonias externas en vez de verdadera santidad. El moralista: No siente necesidad de santidad porque su vida es muy buena. El experimentador: Toda su vida cristiana se vive hacia adentro, nunca mirando hacia la conducta externa, sino solo hacia los sentimientos. El opinólogo: Su vida cristiana se trata de creer en las doctrinas correctas y no se preocupa por la forma en que la vive. Debemos vivir correctamente con respecto a la gracia de Dios. Esto significa buscar diligentemente el cuidarnos tanto a nosotros mismos como a los demás de regresar al legalismo, ya sea en una forma externa o en una actitud interna que nos impida alcanzar la gracia de Dios, que, brotando alguna raíz de amargura, os estorbe.

Una raíz de amargura es una raíz que da fruto amargo… Así que es posible que una semilla de amargura sea sembrada en una comunidad y, aunque no haya fruto inmediato aparente, con el tiempo aparece. La amargura corrompe a muchos, arraigada en un sentido de dolor personal, y muchos se aferran a esa amargura con una increíble terquedad. Lo que deben hacer es recordar la gracia que Dios les extendió y empezar a extender esa gracia a otros: amando a los que no lo merecen. Alguien alguna vez escribió que la frase deje de alcanzar la gracia de Dios también puede traducirse como quedarse atrás de la gracia de Dios. La idea es que la gracia de Dios sigue adelante, más allá del dolor y el sufrir del pasado. Nosotros también debemos seguir adelante.

En cuanto a la palabra profano: Proviene de las palabras latinas pro-fanum. Fuera de cada templo (‘Fanum’) había un área de tierra abierta a todos, donde la gente se reunía, un lugar abierto sin cercos. En contraste con esto estaba el recinto sagrado del templo. Esaú no tuvo un recinto sagrado en su vida, y en este sentido era un hombre puramente secular. Como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura: Muchos cristianos hoy en día venden su derecho a la intimidad con Dios tan barata como Esaú vendió su primogenitura. Ustedes recuerdan la historia. La pueden leer en Génesis 25 y 27. Y no hubo oportunidad para el arrepentimiento: No es cuestión de perdón. El perdón de Dios siempre existe para el arrepentido. Esaú pudo haber regresado a Dios. Pero no pudo deshacer su acción.  Luego cuando Esaú buscó la bendición, fue desechado por su padre Isaac. La primogenitura de Esaú no fue restaurada solo porque deseó recuperarla. Nunca podría ser recuperada porque la menospreció.

Versos 18-21 = Porque no os habéis acercado al monte que se podía palpar, y que ardía en fuego, a la oscuridad, a las tinieblas y a la tempestad, al sonido de la trompeta, y a la voz que hablaba, la cual los que la oyeron rogaron que no se les hablase más, porque no podían soportar lo que se ordenaba: Si aun una bestia tocare el monte, será apedreada, o pasada con dardo; y tan terrible era lo que se veía, que Moisés dijo: Estoy espantado y temblando; 

Esto que dice aquí en el principio, ya fue explicado en el libro del Éxodo, capítulo 19 y verso 10, que te muestra cómo fue cuando Israel llegó al monte Sinaí. La montaña estaba cercada; no se podía pasar bajo pena de muerte. Se les ordenaba lavar sus ropas y abstenerse de tener relaciones sexuales. Hubo truenos, relámpagos y una densa nube. Hubo un sonido de trompeta, que llamaba a la nación a encontrarse con Dios. Había más humo, como un horno, y terremotos. Entonces la trompeta hacía un sonido prolongado hasta que Moisés habló y Dios mismo respondió. Dios habló a Israel desde Sinaí, pero les advertía de todas las formas posibles que se mantuvieran lejos. La reacción de Israel fue comprensible; ellos estaban aterrorizados. Ellos querían que la experiencia terminara, no que continuara. Aun Moisés estaba asustado: Moisés dijo: Estoy espantado y temblando. Todo este temor no logró promover la santidad entre el pueblo de Israel. No logró cambiar el corazón de Israel. 40 días después, adoraron a un becerro de oro diciendo que había sido él quien los sacó de Egipto.

Versos 22-24 = sino que os habéis acercado al monte de Sion, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles, a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios el Juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos, a Jesús el Mediador del nuevo pacto, y a la sangre rociada que habla mejor que la de Abel. 

Estamos en un lugar diferente. Nuestra relación con Dios no se basa en la experiencia de Israel en el monte Sinaí. Nosotros llegamos al otro monte de Dios: Sion, el nombre de la colina donde se encuentra Jerusalén. La ley llegó al Sinaí; la cruz estaba en Sion. No había ciudad en el monte Sinaí; estaba en el desierto. Sinaí está asociada con Egipto; Sion se asocia con lo celestial. Varios ángeles entregaron la ley a Moisés en el monte Sinaí; pero el monte de Sion tiene la compañía de muchos millares de ángeles. Lo que Dios dio en el monte Sinaí fue principalmente para Israel; lo que Dios dio en el monte de Sion es para todos y cubre a todos los redimidos. El monte de Sion no elimina a Dios como el Juez de todos, para nada. Más bien, la obra que hizo Jesús en el monte Sion satisface la justicia de Dios, resultando en los espíritus de los justos hechos perfectos.

El monte Sinaí se trataba de un antiguo pacto basado en ganar y merecer. El monte de Sion se basa en un nuevo pacto con Jesús el Mediador basado en creer y recibir. La sangre… de Abel no se refiere a la sangre que derramó cuando fue martirizado. Más bien habla de la sangre del sacrificio que hizo, el primer sacrificio del hombre para Dios registrado en la Biblia. La sangre de Jesús habla mejor que la sangre de los sacrificios animales, la sangre de Abel. Sin embargo, es cierto que la sangre de Jesús el Mesías habla mejor que la sangre de Abel el mártir. La sangre de Abel proclamó: la justicia debe ser satisfecha, trae venganza. La sangre de Jesús proclamó: la justicia ha sido satisfecha, trae misericordia.

La lección es clara. No deberíamos venir al monte Sion como si fuéramos al monte Sinaí. Así que ya no dudes, anímate y se valiente al acercarte a Dios. Considera los contrastes entre el monte Sinaí y el monte de Sion. El monte Sinaí fue marcado por el miedo y el terror. El monte de Sion es un lugar de amor y perdón. El monte Sinaí está en el desierto. El monte de Sion es la ciudad del Dios viviente. El monte Sinaí habló de cosas terrenales. El monte de Sion habla de cosas celestiales. En el monte Sinaí, sólo a Moisés le era permitido acercarse a Dios. En el monte de Sion, una compañía de muchos millares, una congregación, es invitada a acercarse. El monte Sinaí fue caracterizado por hombres culpables con miedo.

El monte de Sion cuenta con justos hechos perfectos. En el monte Sinaí, Moisés era el mediador. En el monte de Sion, Jesús es el mediador. El monte Sinaí trajo el Antiguo Pacto, el cual era ratificado con sangre de animales. El monte de Sion trae un Nuevo Pacto, el cual es ratificado con la sangre del precioso Hijo de Dios. En el monte Sinaí se trataba de exclusión, manteniendo a la gente alejada de la montaña. En el monte de Sion se trata de invitación. En el monte Sinaí todo es sobre la ley. En el monte de Sion todo es sobre la gracia. Por supuesto, la idea de la superioridad del Nuevo Pacto se repite. Muestra que estos cristianos judíos ni siquiera deberían considerar regresar y preferir la religión del monte Sinaí sobre la relación del monte de Sion.

Versos 25-26 = Mirad que no desechéis al que habla. Porque si no escaparon aquellos que desecharon al que los amonestaba en la tierra, mucho menos nosotros, si desecháremos al que amonesta desde los cielos. La voz del cual conmovió entonces la tierra, pero ahora ha prometido, diciendo: Aún una vez, y conmoveré no solamente la tierra, sino también el cielo. 

Como fue descripto en los versículos anteriores, Dios tiene ante nosotros la bondad y la gloria del monte de Sion: la obra perfecta y completa de Jesús y el Nuevo Pacto a través de Él. Si rechazamos esto de Dios, no podemos ignorar las consecuencias. Hubo consecuencias por rebelarse en el monte Sinaí. Hay y debería haber consecuencias aún mayores por resistir la obra superior de Dios en Sion. Dios conmovió la tierra con su voz en el monte Sinaí. El Nuevo Pacto conmueve aún. Es fácil, y peligroso, pensar que Dios era un Dios malo y severo en el Antiguo Testamento y de alguna manera se hizo bueno en el Nuevo Testamento. Esto es tan engañoso, hay más misericordia en el Antiguo Testamento de lo que muchos imaginan. Al igual, hay más juicio en el Nuevo Testamento de lo que muchos imaginan. Cuando todo es conmovido, la pregunta será: ¿Dónde estás parado? ¿Estás sobre algo seguro? ¿Estás protegido?

Verso 27 =  Y esta frase: Aún una vez, indica la remoción de las cosas movibles, como cosas hechas, para que queden las inconmovibles.

Dios promete conmover las cosas nuevamente para quitar (Eso sería la remoción) la dependencia en lo material, como en las cosas materiales, el materialismo. Lo que intento decirte es que Dios conmueve las cosas para probarlas, y luego para remover las que no pueden soportar la prueba. La gran pregunta que muchos al conocer esto se han formulado, es: ¿Con nosotros estaría haciendo lo mismo? No hay una respuesta contundente, sólo Él lo sabe. Pero si nos detenemos a leer lo que hemos visto respecto a la disciplina de los hijos amados, yo arriesgaría pensamiento a decirte que sí, que en los casos que Él lo estime como necesario, si es para salvar la vida espiritual de uno de sus hijos o sencillamente entrenarlo para algo fuerte y grande que deba hacer para extensión del Reino. ¿Ves a eso como algo cruel o desconsiderado? Yo no. Es como cuando la mamá águila empuja a sus pichoncitos para que se caigan del nido. La primera vez los aguanta con su cuerpo, y la segunda y la tercera. Para la cuarta, ya probaron sus alas y se dieron cuenta que son capaces de volar solos. ¿Se entiende lo que digo?

Versos 28-29 = Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia; porque nuestro Dios es fuego consumidor.

El Reino inconmovible. ¿Podemos con nuestras mentes finitas y llenas de programaciones griegas por intelecto, llegar a imaginarnos lo que significa ser parte de un Reino al que nada de este mundo ni de ningún otro puede conmoverlo? Eso, nada menos, es lo que se nos dice que hemos recibido. Cuidado: no te dice que vas a recibirlo un día de estos, si te comportas bien y diezmas y ofrendas, no. Dice que ya lo has recibido, aunque en tu bolsillo derecho llevas un veterinario para que te cuide al cocodrilo que tienes en el izquierdo. O sea que en contraste con la inestabilidad del mundo que nos rodea, el Reino de Jesús es inconmovible, y lo estamos recibiendo. Tengo una buena noticia: Esta es nuestra estabilidad en un mundo tan inestable. Aún no tenemos este Reino por completo; Sin embargo, lo estamos recibiendo. Dicho en términos gramaticales: Estamos recibiendo constante y perpetuamente (original griego) un Reino que es incapaz de ser movible.

Muy bien: ¿Y cuales se supone que son las maneras en las que ya hemos recibido el Reino? Lo hemos recibido como promesa; una promesa de un hombre de confianza es igual de segura como tener la cosa en sí. Lo tenemos como principio y vemos los principios del Reino de Dios obrando en el mundo. Lo hemos recibido en poder, y vemos el poder milagroso y transformador de Dios obrando en el mundo de hoy. Hemos recibido parte de la provisión y protección del Reino, porque nuestro Rey nos provee y protege. Lo hemos recibido en comunidad, porque cuando nos reunimos con hermanos en un mismo sentir, somos una comunidad del Reino. El Reino nunca será movible. Así que debemos aprovechar la aprobación inmerecida de Dios en Jesús, ayudándonos a servir a Dios agradándole con temor y reverencia.

Alguien lo ilustró con estas palabras: ¡Gloria a Dios, nuestro Reino es inconmovible! Ni siquiera la dinamita puede tocar nuestro dominio: ningún poder del mundo, y ningún poder en el infierno, puede sacudir el Reino que el Señor ha dado a sus santos. Con Jesús como nuestro monarca no tememos ninguna revolución ni anarquía: pues el Señor ha establecido este reino sobre una roca, y no puede ser movido ni removido. Sirvamos a Dios agradándole: Estas palabras describen cómo se puede hacer esto. Nuestro servicio agradable comienza con nuestro ser receptores. Nuestro servicio agradable es ofrecido por la obra de la gracia de Dios en nosotros. Nuestro servicio agradable está marcado por la reverencia. Nuestro servicio agradable está marcado por un sentido profundo de santidad divina. Porque nuestro Dios es fuego consumidor.

Muchos sostienen erróneamente la idea que “demasiada” gracia nos da permiso y provoca falta de respeto hacia Dios. En realidad, la gracia nos da temor y reverencia. Tal vez aquellos que piensan que la gracia les da permiso para pecar en realidad no viven en gracia. Puesto que Dios es de hecho un fuego consumidor, lo mejor es que nos acerquemos a Él en sus términos. Estos son los términos de la aprobación inmerecida en Jesús. Él consumirá todo lo que esté fuera de este ámbito. Elías sabía que Dios era fuego consumidor; Consumió el sacrifico en el altar del monte Carmelo. Salomón sabía que Dios era fuego consumidor; Consumió el sacrificio en el altar en la dedicación del templo. El hecho de que Dios es fuego consumidor es un consuelo para el creyente. Se dan cuenta de que el Padre derramó Su fuego consumidor de juicio sobre el Hijo en nuestro lugar. Cuando lo hizo, consumió por completo la culpa del pecado en todos los que creen. La pena del pecado fue consumida en Jesús en la cruz.

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¡Hay Huesos Vivos!

La Unción profética está descendiendo de la misma forma en que la manifestación del Espíritu divino cayó sobre Elías. En el libro de los Hechos, (Hechos 3: 22-25) después de hablar del tiempo de la restauración de todas las cosas en los últimos tiempos a través del cumplimiento profético, dice lo siguiente: Porque Moisés dijo a los padres: El Señor vuestro Dios os levantará profeta de entre vuestros hermanos, como a mí; a él oiréis en todas las cosas que os hable; y toda alma que no oiga a aquel profeta, será desarraigada del pueblo. Y todos los profetas desde Samuel en adelante, cuantos han hablado, también han anunciado estos días. Vosotros sois los hijos de los profetas, y del pacto que Dios hizo con nuestros padres, diciendo a Abraham: En tu simiente serán benditas todas las familias de la tierra.

Aquí el Espíritu está profetizando que, cuando llegase el tiempo de la restauración de todas las cosas, sería derramado un espíritu profético como jamás en la historia fue hecho. Esta será la voz de Jesucristo, vivificada por el Espíritu Santo, trayendo el cumplimiento de todo lo que fue hablado desde el tiempo antiguo. Será la trompeta de Dios que alistará al ejército escogido; la voz del Espíritu de Dios despertando al espíritu de la profecía que, como lo describe el ángel en Apocalipsis 19:10: Es la sustancia, la esencia de toda verdad revelada por Jesús, es el espíritu de la profecía, el aliento vital de todo mensaje inspirado y la interpretación de la voluntad y los propósitos divinos. Esta manifestación del Espíritu Santo será lo que le dé contenido y significado al pacto de Dios con sus hijos, para ser puestos como cabeza sobre los impíos; como luminarias en medio de las tinieblas; como antorchas de fuego que incendian otros fuegos.

Será la unción divina la que nos levantará para ser bendición a todas las familias de la tierra. Nos estamos refiriendo a la misma manifestación del Espíritu de Dios que vino sobre Elías y del cual profetizó el Jesús, diciendo lo que se lee en Mateo 17:11-13: A la verdad, Elías viene primero, y restaurará todas las cosas. Mas os digo que Elías ya vino, y no le conocieron, sino que hicieron con él todo lo que quisieron; así también el Hijo del Hombre padecerá de ellos. Entonces los discípulos comprendieron que les había hablado de Juan el Bautista. Esta es, como vemos, una aparición del Espíritu de Dios enviado con un motivo específico en estos momentos tan determinantes de la historia. Una aparición fundamental para preparar la tierra, tanto para la primera como para la segunda venida del Señor. Malaquías profetiza el advenimiento del Señor precedida de la misma manifestación de su Espíritu:

Malaquías 4:1-6, expresa: Porque he aquí, viene el día ardiente como un horno, y todos los soberbios y todos los que hacen maldad serán estopa; aquel día que vendrá los abrasará, ha dicho Jehová de los ejércitos, y no les dejará ni raíz ni rama. Mas a vosotros los que teméis ni nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salvación; y saldréis, y saltaréis como becerros de la manada. Hollaréis a los malos, los cuales serán ceniza bajo las plantas de vuestros pies, en el día en que yo actúe, ha dicho Jehová de los ejércitos. Acordaos de la ley de Moisés mi siervo, al cual encargué en Horeb ordenanzas y leyes para todo Israel. He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día de Jehová, grande y terrible. Él hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con maldición (Una reconciliación producida por el arrepentimiento de los impíos).

El manto profético que estaba sobre Elías y que después viniera sobre Juan el Bautista traerá consigo una presencia del Espíritu de Dios para redargüir y convencer al mundo de pecado, de justicia y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ya ha sido desmenuzado. Es imprescindible que cada cristiano entienda la suma importancia de la santidad, sin la cual, como afirma la Palabra, nadie verá al Señor. Dios está hablando y produciendo, a través del Espíritu Santo, un desbordante fruto de arrepentimiento y entendimiento de la posición preeminente de la Iglesia que está preparando el camino del Señor. Esto lo vemos reflejado en el ministerio de Juan el Bautista: Dice Lucas 3:7-10: Y decía a las multitudes que salían para ser bautizadas por él: ¡Oh generación de víboras! ¿Quién os enseño a huir de la ira venidera? Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento, y no comencéis a decir dentro de vosotros mismos: Tenemos a Abraham por padre; porque os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras. Y ya también el hacha está puesta a la raíz de los árboles; por tanto, todo árbol que no da buen fruto se corta y se echa en el fuego. Y la gente le preguntaba, diciendo: Entonces ¿qué haremos?

Hoy la Iglesia en su pereza, hoy el pueblo de Dios en su tibieza y su conformismo está diciendo delante del Espíritu que está siendo derramado: «Yo puedo seguir caminando tranquila, coqueteando con el mundo, porque Dios es Dios de misericordia. ¡Que la obra la hagan los pastores; para eso los puso Dios ahí! Para que Dios traiga la manifestación de su gloria más grande debe traer un avivamiento de arrepentimiento sobre su Iglesia. Si estamos hablando de guerra espiritual y la guerra ya ha sido declarada por Dios, la primera batalla a ser librada es contra las fortalezas de pecado y de indolencia en nosotros mismos. Una guerra de fe, de esperanza contra esperanza que nos doblegue, hasta llegar a la cruz a morir a nuestra carnalidad y a nuestros deseos pecaminosos. El poder ha sido desatado, el Espíritu todopoderoso del Dios viviente mora en ti y está sobre ti para deshacer las obras del Diablo.

¡Cristo en nosotros la esperanza de gloria! No hay poder, no hay fortaleza, no hay ataque demoníaco que el Espíritu de Dios, viviendo en ti, no pueda destruir. ¡Cualquier otro argumento es mentiroso! ¡Procede del padre de mentira que es Satanás, porque las armas de nuestra milicia no son carnales sino poderosas en Dios para demoler fortalezas, llevando cautivo todo pensamiento, toda argucia y toda imaginación a la obediencia de Cristo! Dios está desplegando el espíritu de Elías para traer confrontación con el pecado, y para desafiar el poder del diablo. Antes del avivamiento, antes de la gran cosecha de los últimos tiempos, debe venir un mover de arrepentimiento y de intercesión tan poderoso que veamos, en forma categórica, un ejército lleno de la unción y de la autoridad de Dios, arrebatándole con violencia espiritual las almas al diablo.

El manto profético que está siendo desplegado en la manifestación del espíritu de Elías, es la voz del cielo que está hablando y está diciendo: Todo espíritu que no pueda ser transformado, todo ministerio que no pueda ser cambiado por el poder de mi Espíritu está muerto; el hacha está ya puesta a la raíz y será cortado. Dios está diciéndote, hoy: ¡Clama! ¡Clama por mi pueblo, porque el rostro de muchos de los que has visto será cortado! Yo he estado intercediendo por ellos, pero ellos no quieren atender la voz de mi Espíritu. Vaya enviar el fuego que levantará a mi ejército. Él levantará a mi Iglesia gloriosa, en la cual voy a manifestar los grandes prodigios que ojo no vio ni oído oyó; pero ese fuego también va a consumir a los rebeldes. Era una tristeza divina que hacía que todo mi ser agonizara. Una tristeza como la que sintió Jesús en el jardín de Getsemaní, cuando nos tenía presentes a cada uno de nosotros y su alma se derramaba, diciendo: Me consume la tristeza hasta la muerte.

Él ya estaba viendo los que rechazarían su sangre, los que nunca habrían de producir fruto, los que habiendo conocido la Palabra se volverían al mundo, los que iban a ser cortados de la rama del olivo. Él estaba clamando y deshaciéndose de amor por ellos. Lucas 3:16-17, dice: Respondió Juan, diciendo a todos: Yo a la verdad os bautizo en agua; pero viene uno más poderoso que yo, de quien no soy digno de desatar la correa de su calzado: él os bautizará en Espíritu Santo y fuego. La palabra bautizar significa sumergir, hundir, teñir (cambiar de color). El bautismo con Espíritu Santo y fuego es la revelación del fuego de Dios que está descendiendo sobre la Iglesia, y que trae una convicción tan fuerte al corazón del hombre que este cae postrado de arrepentimiento delante de Dios, y dice: «¿Qué haré Señor? … Heme aquí»

El Espíritu del Señor ha sido enviado para preparar la segunda venida de Cristo, por medio de una gloriosa visitación del fuego divino destinada a convertir y limpiar el alma de su pueblo y enderezar los caminos.  Todo el que no oyere la voz del Espíritu tocando la trompeta para alistarse, ciñendo los lomos de su entendimiento y aprestándose para la guerra de Dios, todo aquel que no oiga, que se haya ensordecido por el ruido del pecado, de la soberbia y de la inmundicia de este siglo… ¡será cortado! El hacha está puesta, dice el Señor. Malaquías 3:1-3, leemos: He aquí, yo envío mi mensajero, el cual preparará el camino delante de mí; y vendrá súbitamente a su templo el Señor a quien vosotros buscáis, y el ángel del pacto, a quién deseáis vosotros. He aquí viene, ha dicho Jehová de los ejércitos. ¿Y quién podrá soportar el tiempo de su venida? ¿O quién podrá estar en pie cuando él se manifieste? Porque él es como fuego purificador, y como jabón de lavadores. Y se sentará para afinar y limpiar la plata; porque limpiará a los hijos de Leví, los afinará como a oro v como a plata, y traerán a Jehová ofrenda en justicia.

¡Él os bautizará en Espíritu Santo y fuego! ¡Él es como fuego purificador! Mucho se ha predicado acerca de que el bautismo en fuego son generalmente las pruebas. Sin embargo, vemos a mucha gente pasar y pasar por pruebas y jamás tener una experiencia con el fuego de Dios. Hay que hacer una importante distinción entre las pruebas: 1- Las que vienen como consecuencia del pecado. 2- Las enviadas directamente desde el Cielo, para nuestro crecimiento. 3- Ese tipo especial y único, que son las que nos llevan al encuentro con el fuego divino. Es ese fuego del cual nos habla el apóstol Pedro, que hace que el glorioso Espíritu de Dios repose sobre nosotros. 1 Pedro 4:12-13: Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese, sino gozaos por El manto de Elías y la unción del fuego cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría.

La primera de ellas -la mayoría de las pruebas por las que pasa el pueblo cristiano- es, desgraciadamente, el resultado de sus transgresiones y desobediencias o porque hay puertas abiertas en sus vidas por las que el diablo se mete a robar, a matar y a destruir. Ese tipo de tribulaciones, que más bien son reprensiones del Padre Celestial, nunca podrán traer el fuego de Dios. El segundo tipo está constituido por las instrucciones del Señor en sus caminos inescrutables, las cuales nos llevan a la madurez. Pero la tercera es cuando la mano del Altísimo lo toma para introducirlo «al valle de sombra de muerte» donde su vara y su cayado infunden aliento. Este es el lugar del quebrantamiento, donde se pasan las fronteras de lo natural para encontrarse con Dios, cara a cara.

Es el subir escabroso de «nuestro Sinaí», para penetrar en el fuego de Dios. Es cuando al final del valle se escucha la voz del Espíritu, diciendo: Unjo tu cabeza con aceite, tu copa esta rebosando. Es el momento sublime después del holocausto, en el que el olor de la grosura sube como aroma fragante hasta el Lugar Santísimo, en las alturas. El fuego es algo muy profundo; es la manifestación de un poder irresistible, porque este tipo de fuego es de origen divino. El fuego es una manifestación gloriosa de la presencia de Dios que consume y quema la escoria del hombre, que refina la plata y el oro. Es una lluvia del fuego celestial que cae y consume con arrepentimiento e inviste de poder el espíritu del hombre que ha llegado a la cima. Es la gloria de Dios que fue manifestada en aquel día de la pesca milagrosa y produjo que Pedro cayera postrado, diciendo: aléjate de mí Señor porque soy hombre pecador.

Es el mismo fuego que brilló en «la zarza». No era ninguna prueba, no era ningún escarnio para Moisés, sino la manifestación gloriosa que lo iba a levantar como libertador de Israel; era la revelación del Dios vivo que lo llevaría delante de Faraón; era la fuerza, el dunamis del Dios Todopoderoso con el cual confrontaría el imperio de las tinieblas. Era la llenura del Espíritu en toda su plenitud, que lo haría pararse delante del soberano y temido imperio egipcio, y decir: ¡Faraón: Así dice Jehová: «¡Deja ir a mi pueblo! Ese mismo fuego está descendiendo hoy sobre la Iglesia, levantando hombres y mujeres ungidos en la autoridad de Dios que se pararán delante del diablo, que se convertirán en verdaderos guerreros de oración.

Soldados del ejército de Dios, capacitados para soltar la palabra, para arremeter contra las puertas del infierno y ordenar a los principados y a las potestades, diciendo: «¡En el nombre de Jesús, dejen ir al pueblo de Dios!» La unción, el manto profético, está invistiendo labios con fuego, con carbón encendido, creando gargantas que suelten la voz como saetas, que saldrán como la saeta ungida por Eliseo, decretando lo que se lee en 2 Reyes 13:17: Saeta de salvación de Jehová, y saeta de salvación. contra Siria; porque herirás a los sirios en Afec hasta consumirlos. Es la voz incendiada por la misma llama de fuego de los profetas de Dios la que sacudirá nuestras naciones, la que con su poder derribará las fortalezas del mal y asolará el imperio del diablo. Es la palabra decretada por el apóstol Pablo en Efesios 3:10: Para que la multiforme sabiduría de Dios, sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales.

Es el mismo fuego que descendió cuando Elías, lleno de celo divino, de la inmersión en la potencia del Espíritu de Dios, se paró delante del rey Acab y decretó, diciendo: Vive Jehová Dios de Israel, en cuya presencia estoy. ¡Cuánto necesita la iglesia actual de hombres y mujeres cimentados y plantados en la presencia de Dios! No vemos autoridad porque la mayoría busca métodos ya utilizados para echar fuera demonios; porque es más fácil preguntar cómo lo hizo este, o cómo lo hizo aquel que humillarse, que negarse uno mismo hasta encontrarse cara a cara con el fuego, hasta escuchar la voz de Dios resonando en nuestro espíritu. Entonces es cuando «sabes que sabes» que Dios está contigo. Entonces te puedes parar delante del opresor de tu nación, del angustiador y torturador de tu ciudad y de tu familia, y decirle con la total certeza del Espíritu de Dios: «Satanás: ¡Vive Jehová en cuya presencia estoy, y, en el nombre de Jesús, sal fuera!» El infierno sabe quién es Jesús, sabe quién es Pablo y sabe quiénes son los ungidos de Dios. La unción de fuego que está descendiendo a través del manto profético que estuvo sobre Elías es una unción de violencia espiritual.

Dice Mateo 11:12: Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de Dios sufre violencia, y los violentos lo arrebatan. Es el nombre de Cristo Jesús, unido a la palabra ungida, la que produce un poder tan grande que hace temblar los cimientos del imperio del diablo, y ni los poderes ni los principados ni los gobernadores de las tinieblas lo pueden resistir. Es una unción militante para confrontar las fuerzas del diablo, para sacudir los pensamientos endebles por los que el pueblo claudica entre el amor de Dios y el amar al mundo (lo cual es enemistad contra Dios). Es una unción guerrera y de agresividad divina que arrebata las promesas de Dios, que nos llena de la revelación y el conocimiento de quiénes somos como hijos del Omnipotente. Efesios 1:18-20: De cuales son las riquezas en gloria que son la herencia de los santos. De cual es esa supereminente grandeza del poder de Dios que opera a través de los que creen, según la operación de la potencia de su fuerza que levantó a Cristo de los muertos.

En nuestros días está viniendo una manifestación del poder de Dios que apartará y santificará a la Iglesia. Es el tiempo de rescatar lo que pueda ser rescatado y de restaurar todo lo que pueda ser restaurado.   Dios está enviando una unción de fortaleza interior. Es una unción que revela, en forma viva y eficaz, las armas de nuestra milicia. Porque Dios está demostrando al mundo el poder de su verdadera Iglesia. Eso dice Miqueas 4:6-13: En aquel día, dice Jehová. juntaré la que cojea, y recogeré la descarriada, y a la que afligí; y pondré a la coja como remanente, y a la descarriada como nación robusta; y Jehová reinará sobre ellos en el monte de Sion desde ahora y para siempre. Y tu, oh torre del rebaño, fortaleza de la hija de Sion, hasta ti vendrá el señorío primero. el reino de la hija de Jerusalén Levántate y trilla. hija de Sion, porque haré tu cuerno como de hierro, y tus uñas de bronce. Y desmenuzarás a muchos pueblos, y consagrarás a Jehová su botín, y sus riquezas al Señor de toda la tierra.

La trompeta está siendo tocada. Gózate, oh hija de Sion, porque el tiempo de tus desolaciones han terminado!¡Dios está haciendo llover en el desierto!» El fuego tiene que ser derramado para enderezar el camino del Señor.  Satanás, como ya lo mencioné, está desplegando el ataque más grande de la historia sobre la Iglesia de Cristo Jesús. Pero antes de que pueda dañarla, el Señor viene como fuego purificador a quemar toda escoria de los que son suyos. Los cimientos están siendo sacudidos para que cada uno vea si, ciertamente, está fundamentado en la Roca, que es Cristo. 1 Corintios 3:11 y 12, dice: Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo. Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca, la obra de cada uno se haba manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cual sea, el fuego la probará.

¿Cuándo será este día, que traerá a la luz todas las cosas? Romanos 13.12 dice: La noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos, pues. las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz. La guerra ha sido declarada y ya nos han sido dadas las armas para destruir el imperio del diablo. El fuego viene para quemar lo que no sirve y revestirnos de la invencibilidad de Cristo Jesús. El manto profético en la unción de Elías es un poder divino que abre los ojos espirituales para ver en las cámaras secretas del diablo, para ver las estrategias del enemigo antes de que sean lanzadas y ahí, en su propio cuartel, deshacer sus planes. La fortaleza del diablo puede ser asaltada por sorpresa; los muros de su reino son expugnables; sus murallas son franqueables. Porque Satanás ha sido destruido, su imperio expuesto a vituperio y aplastado en la cruz por la sangre del que ascendió al trono, el Rey de reyes.

El espíritu de Elías es también el que se para delante de las fuerzas del infierno y les dice: «¡Vive Jehová en cuya presencia estoy, que no habrá lluvia!» Decreta el juicio sobre el imperio de Satanás y trae asolamiento en el terreno enemigo. Es también un profundo espíritu de oración que penetra las dimensiones celestiales; un espíritu de sabiduría divina, de dirección sobrenatural de Dios. Es un espíritu que nos sumerge en la presencia de Dios; que nos lleva a depender de tal manera del mover del Omnipotente, tal como los querubines en la visión de Ezequiel, quienes se movían al unísono con la gloria de Dios. Esto es lo que hablaba el Señor acerca de los que son nacidos del Espíritu, que son como el viento, que sopla de donde quiere y oyes su sonido, pero no sabes ni de dónde viene ni a dónde va.

 Es el Espíritu mismo de Dios revelando las profundidades de Cristo; llevándonos hasta ese viento, ese silbo apacible que vino sobre el profeta Elías para ungir reyes, profetas y ver emerger los 7000 que no habían doblado sus rodillas ante Baal. Es una manifestación del Espíritu que levanta nuestra oración y la hace llegar delante del arca de gloria en el tabernáculo celestial.  Una oración como la que describe el apóstol Juan en la visión del Apocalipsis (capítulo 8), que sale del altar de oro que está delante de Dios. El lugar donde el ángel descendió y le añadió incienso a las oraciones de los santos, para después tomar en su mano el humo que salía del incienso y traerlo a la presencia de Dios.

El Espíritu está produciendo una oración expectante; una oración que sabe que algo va a suceder, porque está respaldada por la palabra de fe, que es la sustancia, la certeza y la convicción de que no se ve.

Una oración desprendida de aquel que por el Espíritu puede mirar las cosas que no se ven y saber que Satanás, confiado durante siglos ante un cristianismo temeroso, y acostumbrado a atacar sin encontrar casi pasarán de lo invisible a lo visible. Elías vio la lluvia que azotaba los cielos en las regiones invisibles del Espíritu y no cesó. Soltó la palabra creyendo con convicción de que era Dios el que lo respaldaba. La proclamó una y otra vez hasta que el criado volvió, gritando: ¡Del mar ha subido una nube del tamaño de la palma de una mano!

Entonces el profeta corrió a Acab, el rey, y le dijo: Unce tu carro y desciende para que la lluvia no te ataje. Dios está hablando a la Iglesia y le está diciendo: Lo que has visto hasta ahora del mover de mi Espíritu es tan solo la nube del tamaño de la palma de una mano, porque una lluvia grande en extremo está por venir sobre mi pueblo, la cual sacudirá con el poder de mi diestra las potencias de los cielos y de la tierra. Como dice Isaías 2:2: Porque acontecerá en lo postrero de los tiempos, que será confirmado el monte de la casa de Jehová como cabeza de los montes, y será exaltado sobre los collados, y correrán a él todas las naciones. ¡El Dios que responda por fuego, ese sea Dios! –    El Dios que nos bautiza en fuego, ese sea Dios! –  ¡El Dios que transforma el corazón del hombre, ese sea Dios! –  ¡El Dios que dispersa nuestros enemigos, ese sea Dios! – ¡El Dios que sana a los desahuciados y resucita a los muertos, ese sea Dios!

Ha llegado el tiempo en que Dios se manifieste y sean avergonzados los dioses paganos y los que los sirven. Es hora de que, investidos del poder de Dios, digamos como Elías: Por demasiado tiempo la Iglesia aletargada e indolente ha dejado que Satanás haya ido ganando el territorio que nos fue. dado por precio de sangre. Ha llegado la hora de despertar. Ha llegado la hora de parar la obra del infierno y derribar sus puertas. Y llegará el Señor de señores, ante el cual toda rodilla se tendrá que doblar. jGloria a Cristo, que vive y reina para siempre! Y después vemos los huesos secos, pero aún no entendemos. Pero una cosa es cierta: jamás sabremos qué son los tendones y cómo sube la carne (es decir, la esencia y la revelación de Cristo en su infinita profundidad) hasta que los huesos estén juntos.

Es necesario que sean levantados hombres y mujeres escogidos, afines y extremadamente sensibles a la voz de Dios, quienes, conociendo los tiempos y la voluntad del Señor, profeticen al Espíritu: Espíritu, ven de los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos y vivirán. Y como lo vio Ezequiel, ellos verán a la Iglesia revivir y levantarse firme sobre sus pies, formando «un ejército grande en extremo. Es primordial que la Iglesia reciba la revelación de que somos un ejército levantado por Dios para someter a todos los enemigos por estrado de los pies de Cristo. Son enemigos que Dios ya los entregó en nuestras manos, pero tenemos la enorme responsabilidad de establecer esta victoria hasta el último rincón de la tierra, para su honra y su gloria.

Dios ya lo está haciendo. Por todo el mundo hay un ejército que está arrebatando de los cielos la unción y tomando el mandato de Dios para declararle al diablo una guerra sin precedentes. Resistencia real pero inútil, de los que antes no habían aprendido a defenderse porque nunca habían sido atacados hasta hoy por un ejército organizado en la sabiduría y el poder de Dios. Hoy Dios le ordena a su pueblo tal como lo leemos en Isaías 60:1: ¡Levántate de la depresión y de la postración en que te habían tenido atado las circunstancias hasta ahora! ¡Amanece a una nueva vida! ¡Brilla! ¡Resplandece y que tu ser irradie la luz cegadora de la gloria de Jehová! Porque ha venido tu luz y la gloria de Jehová se ha alzado sobre ti, como el sol se levanta en el horizonte.

Este es el tiempo para que los profetas de Dios suelten la palabra y el fuego descienda. El momento en que la doble unción será desatada, porque mayor será la gloria de la casa postrera que la de la casa primera; la que logrará traer libertad a los cautivos, a los presos apertura de la cárcel, a los enfermos sanidad y óleo de gozo en lugar de espíritu abatido. Por demasiado tiempo la Iglesia ha permitido espíritus opositores. Es hora de decir como dice Ezequiel 37:4-6: Profetiza sobre estos huesos, y diles: Huesos secos, oíd la palabra de Jehová. Así ha dicho Jehová el Señor a estos huesos: He aquí, yo hago entrar espíritu en vosotros, y viviréis. Y pondré tendones sobre vosotros, y haré subir sobre vosotros carne, y os cubriré de piel, y pondré en vosotros espíritu, y viviréis; y sabréis que yo soy Jehová.

Es necesario que el mismo Dios intervenga para que podamos ver una unidad real de la Iglesia. Y esa es una de las razones por las que está haciendo descender su manto profético. Son los profetas de Dios los que, llenos de la unción, podrán profetizar y ver cómo el Espíritu empieza a juntar hueso con hueso. Esto no será obra de ningún hombre sino del Espíritu Santo de Dios. Quizás, aún en medio de la división imperante, hemos empezado a ver huesos vivos; porque hay huesos vivos

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02 – ¿Qué Pasa Cuando no lo Vemos?

Hay aún algo muy importante que no siempre hemos visto, que también es una clara maquinación de Satanás. No te olvides que él siempre trabaja a partir de las puertas abiertas que nosotros dejamos, principalmente por nuestra ignorancia y naturaleza corrupta y pecaminosa en lo carnal. Por ejemplo, actúa sin problemas cuando ignoramos el siguiente principio: Efesios 3: 9 = (Viene hablando del propósito de la iglesia; o de Pablo y su mensaje, donde él incluye uno de los propósitos de la iglesia y, hablando de su ministerio, dice:) …y de aclarar a todos cual sea la dispensación (Distribución, mayordomía)del misterio escondido desde los siglos en Dios, que creó todas las cosas; para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestes.

Lo primero que nos salta a la vista y nos impele a escrudriñar más y mejor las escrituras, es que se nos dice que la sabiduría de Dios, es multiforme. Donde quiera o sea que residas, decir multiforme, es decir de muchas y variadas formas o maneras. Esto, que valga como aclaración y hasta advertencia para tantos y tantos cristianos que siguen pensando y creyendo que Dios siempre dice las mismas cosas y de una misma forma. Un creyente, veterano de guerra, decía que este versículo le preocupaba porque a él le habían enseñado, en el ejército, que al enemigo jamás se le puede anunciar nuestra estrategia. El verso dice que la Iglesia le ha dado a conocer todo lo que Dios sabe, a Principados y Potestades. Es que hay Principados que son neutrales y están a su disposición. No todos son satánicos. Eso es lo que no siempre se conoce.

En Hebreos 1:14 dice que todos los ángeles son espíritus ministradores para los herederos de salvación. Es decir: toda la jerarquía de Dios está a disposición de la iglesia. En ellos hay Principados y Potestades. Y cuando digo que está a disposición de la iglesia, estoy hablando de la iglesia genuina, de esa que Dios sabe perfectamente que son hijos suyos y, por consecuencia sus herederos. De ninguna manera esto incluye a todos los que cada fin de semana asisten a un templo a cantar cuatro canciones, orar un ratito y escuchar un sermón que casi nunca entienden y mucho menos recuerdan al retirarse. En el mejor de los casos, esos serán siervos, pero no hijos. El punto está en que quienes heredan a un padre, son los hijos, no los siervos.

1 Pedro 3:22 dice que Cristo, está sentado a la diestra de Dios, (Siempre que leas esto de “la diestra de Dios”, ten en cuenta que está hablando del poder de Dios; olvídate de la silla pequeña que habías imaginado, y mira a Cristo sentado en poder), y a Él están sujetos ángeles, autoridades y potestades. Todo el ejército. Te recuerdo que como Sumo Sacerdote que es, si Cristo está sentado, eso me dice a mí y te dice a ti que lo que Él tenía que ejecutar, como sacerdote, ya lo hizo y ha terminado su misión. Ahora la que ha recibido la posta y debe continuarla, es Su cuerpo en la tierra. O sea, tú y yo, si es que vivimos EN Cristo como debemos hacerlo luego de crucificarnos conjuntamente con Él en Su cruz.

En la siguiente escritura que ahora vamos a compartir, se descubre por qué ellos necesitan ser informados sobre la sabiduría de Dios. Muy sencillo: no saben lo que Dios está por hacer. Y se sientan al lado tuyo cuando alguien predica estas cosas y hasta deben tomar anotaciones y apuntes para no olvidarlo, cosa que no siempre hace la iglesia. Ahora haz un paréntesis, ponte una mano en tu corazón como señal de honestidad absoluta y dime: ¿Has podido creer con facilidad, sin la menor duda o algo parecido, el hecho de que haya ángeles sentados a tu lado cuando alguien predica palabra genuina, tomando apuntes para su propio crecimiento y maduración? ¿No se contrapone eso con la idea que la mayoría de nosotros tiene de los ángeles? La duda, es: ¿Estará hablando de esos seres voladores de ropas blancas o de hombres que ostentan la calidad de mensajeros, que es lo que significa la palabra ángel?

Lo cierto es que ellos, los ángeles, necesitan saber cómo están las cosas en la agencia del cielo. Porque ellos están en la categoría de siervos, que no es la máxima como muchos suponen, sino la mínima. Nosotros estamos en la máxima, que es la de Hijos. Somos mayores que los ángeles, por eso ellos ministran para ti y no tú para ellos. Reflexiona una vez más y dime luego si no estamos absolutamente mal ilustrados con respecto a estos seres, al punto de que, de la misma manera que lo hicieron muchos hombres antiguos de la Biblia, podemos llegar a cometer la herejía de desear adorarlos. No puedes adorar a nadie que no sea Dios, y ellos son siervos de Dios, no dioses. ¿Te queda claro?

1 Pedro 1: 12 = A estos (Se refiere a los profetas del Antiguo Testamento), se les reveló que no para sí mismos, sino para nosotros, administraban las cosas que ahora os son anunciadas por los que os han predicado el evangelio por el Espíritu Santo enviado del cielo; cosas en las cuales anhelan mirar los ángeles.

Reitero la pregunta porque creo ubicarme en el sitio del que ha leído esta palabra. ¿Te imaginas a los ángeles mirando por sobre tu hombro cuando tomas apuntes durante una predicación? Tú, quizás, tomas esos apuntes y luego los arroja al cesto de los residuos. Y ellos allí, anhelando ver qué es lo que está aconteciendo para ponerse a disposición de nosotros. No sé por qué me viene a la mente esa palabra que nos advierte que todo aquel que crea saberlo todo, en realidad no sabe absolutamente nada. Y eso, nos agrade como suena o no, es lo que nos sucede como iglesia desde hace muchísimo tiempo y en muchos lugares del mundo cristiano.

1 Corintios 2: 7 = Más hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria, la que ninguno de los príncipes de este siglo conoció; porque si la hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor de gloria.

¿Has entendido bien lo que te dice Pablo? TE asegura que Dios lo hizo para nosotros. Que no quiso revelárselo a nadie, para que el enemigo no tomara ventaja. Esperó que tú nacieras de nuevo, que fueras lleno del Espíritu Santo, para que por medio del Espíritu poder revelártelo, para que seas tú el que tome ventaja. En toda guerra, cuando se presenta una forma de tomar ventaja ante el enemigo, esa ventaja puede llevar a la victoria en una batalla que, en la sumatoria, implica comenzar a ganar una guerra. Y la que tenemos con el reino de las tinieblas, es una guerra. Y mal que les pese a muchos conservadores, si se vieran en la dimensión invisible, se podrían ver vestidos con la ropa militar del ejército de Dios, aunque ellos decidan no pelear. El problema es que el enemigo del infierno, también los ve con ese uniforme. Y si puede, los mata.

Lo que ninguno de los ARCHES de este sistema conoció. Porque si la hubieran conocido, nunca hubieran crucificado al Señor. Antes bien, como está escrito: …como el ojo no lo vio, ni el oído lo oyó… Es decir: con los cinco sentidos tú no lo vas a ver tampoco. Es espiritual. Y no me digas que es sencillo y que es el ABC del evangelio. Para el hombre, pretender ver algo que en lo terrenal le es invisible, es todo un tema. Que va mucho más allá de lo orgánico. Sólo puedo darte un ejemplo casi grosero para que lo tengas en cuenta. A una bacteria letal tampoco la vemos porque es invisible al ojo humano, pero si se te mete en el organismo, te mata, aunque jamás la hayas visto. Cambia bacteria por demonio y ahí lo tienes claro.

1 Corintios 2: 10 = Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aún lo profundo de Dios. (11) Porque ¿Quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. (12)Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido,

(13) lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual. (14) Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. (15) En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie. (16) Porque, ¿Quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Más nosotros tenemos la mente de Cristo.

En primer término lo que conceptualmente, es altamente valioso: la misma multiforme sabiduría. Los ángeles están a nuestra disposición para operar. ¿Entonces podemos darles órdenes o directivas? En absoluto. Son, – lo reitero -, ministradores de Dios a su favor. Pero Dios los manda. Puedes, si cabe, pedirle al Padre que los envíe a algo determinado. Pero ten en cuenta que Él lo hará sólo si en su propia voluntad, propósito y sabiduría, entiende que eso es de bendición para tu vida y forma parte de lo que se necesita para tu maduración como hijo.

El salmo 103:20 en adelante, observa que habla de los ángeles. Dice que ellos son poderosos en fortaleza, que ejecutan su Palabra y que obedecen la voz de su precepto. Es por eso que nuestras canciones, nuestros mensajes, nuestras confesiones, tienen que cambiar. Es imposible construir canciones de adoración o alabanza con rudimentos dirigidos hacia lo comercial y pretender que eso agrade a Dios como adoración o alabanza genuina. Pero me fui del camino, porque el tema son los ángeles.

Porque los ángeles que están a nuestra disposición sólo pueden operar cuando a través de ti (Es decir: a través de la iglesia, que eres tú), la multiforme sabiduría de Dios es decretada a través de la Palabra. Y ellos obedecen el precepto que hay en la Palabra de Dios, no en la tuya. Ni en tu doctrina, ni en tu imaginación, ni en tus ideas, ni en tus circunstancias, ni en tus problemas. El ejército de Dios no se mueve por emociones. Y tampoco por lástima. Dios no obra por lástima. No trates de inspirarle lástima, no funciona así. La Palabra que ellos obedecen, la tenemos nosotros. Dios se mueve por fe, siempre.

Entonces los ángeles vienen a convertirse en las potestades que ejercen el diseño de Dios en la tierra cuando es trazado por los Arquitectos, o los sacerdotes, la gloriosa iglesia, o los hijos de Dios. Tú estás aquí para diseñar el propósito de Dios y ejercerlo con la jerarquía de Dios, aquí. Para ellos tenemos que cambiar nuestra mente, porque la imaginación y los diseños, nuestras ideas, ninguna suele representar victoria en esta dimensión. Hay algo que todavía mucha iglesia no ha visto: Satanás y sus demonios son los mismos ayer, hoy y mañana, pero la pelea que te dan siempre la hacen disponiendo de los últimos recursos del siglo veintiuno. Hoy ya no te rompen el bolígrafo para que no puedas escribir una carta. Hoy te rompen la Tablet o el teléfono móvil y logran lo mismo.

Me gustaría saber si a esta altura de este trabajo, tú ya has descubierto algunas fortalezas que llevan muchos años de construidas y que es necesario destruir. No es necesario que te devanes los sesos en demasía; si las hay, ya tienen que haber aparecido en tu cerebro. No hagas como si no sucediera nada. Entiende que el Señor me está usando, como vaso endeble e imperfecto, pero obediente en este caso, para advertirte y darte información de valor.

También hay principados y potestades negativos o satánicos, pero no es necesario alarmarse por ello; Efesios 1:18 dice que Cristo es la cabeza y que es quien está por encima de todo Principado o Potestad negativa, esto es: de las tinieblas. Lo único que deberás hacer tú, como resultado de todo esto, es no permitir que nadie te influya con rudimentos que tienen que ver con doctrinas humanas o denominacionales. Si conservas la certeza de que Cristo es la única cabeza de tu vida, saldrás victorioso y bendecido.

Efesios 6:12, por su parte, es un clásico; dice que militamos contra ellos, y si Dios nos manda como nos manda a militar contra ellos; ¿No será porque tenemos el potencial más que suficiente como para hacerlo y resultar vencedores de ello? El día que el cincuenta por ciento de los cristianos del planeta entiendan, crean y pongan por obra esto, alcanzará y sobrará para derrotar a las huestes del infierno completamente. Al día de hoy, si tengo que ser sincero con lo que vemos, todavía eso no está ocurriendo.

Ahora bien; Colosenses 2:14-15, dice que Cristo despojó a los principados y las Potestades y que los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz. Entonces resulta que lo único que queda ahora es el diseño de esos principados. Ah, y muchos tercos cabezones que todavía le siguen abriendo las puertas. Colosenses 1:13 dice que nos ha librado de la Potestad, el derecho o el permiso, y que nos trasladó (Otra vez utiliza tiempo pasado), el reino de su hijo. Ahora; todos estos siguen tomando ventaja. ¿Por qué? Cuando hay ignorancia. Trabajan más o menos así:

Formulan Patrones en Individuos: El estilo de vida de un individuo, identifica las fortalezas que trae en su cabeza, sean positivas, sean de fe, sean de prosperidad, sean de sanidad, sean de miseria, o de la famosa llamada: humildad.

Operan sobre Familias: El lazo familiar tiene mucha fuerza asmática. Deuteronomio 5:9-10 nos habla de que las bendiciones y las maldiciones familiares son hereditarias hasta la cuarta generación. Cuando hay un pecado habitual en una persona, puede ser pasado a la próxima generación. Proverbios 14:34 habla que el pecado es afrenta a una nación.

Operan sobre Iglesias o Geográficamente: Por eso es que hay conductos para bendición, así como también hay climas muy singulares donde no se puede sanar ni un miserable dolor de cabeza. Hay iglesias enteras que operan por intimidación. Eso no es Dios. La falta de unidad, por ejemplo, tiene que ver con principados y potestades. Porque unidad es un arma poderosa que la iglesia aún no conoce completamente. Las tradiciones son dictadas por Arquitectos espirituales y ejercidas por hombres en ignorancia.

Operan sobre Ciudades: Una de las estrategias de Satanás es transmitir el espíritu de la ciudad a la iglesia. Cuando en verdad, la iglesia es la que está para transmitir el espíritu de Dios a la ciudad. Tú lo puedes ver todos los días: hay congregaciones enteras que se conforman al espíritu de prestigio. La Palabra nos dice que ciudades vecinas cedieron al mismo espíritu que Sodoma y Gomorra. Vieron y no hicieron nada. Dios las juzgó igual. Complicidad. Tú eres cómplice de lo que pasa en tu ciudad si no haces nada al respecto, porque tú representas a Dios en la ciudad. Es muy difícil ser ciudadano del cielo y mantener una identidad nacional. Ese es un grave problema, porque Dios no es un Dios nacionalista. Si uno pierde su identidad nacional para identificarse con el estilo de vida de la ciudad celestial, jamás podrá tomar herencia de esa ciudad.

Gobiernan sobre Naciones: Son los principados y potestades los que se encargan de la tonalidad de una cultura. Ellos la establecen. Por eso, nosotros no podemos ir a las naciones y someternos a espíritus culturales, ¿Entiendes? Ya sé que la mayoría de los Movimientos Misioneros enseñan otra cosa, pero es su problema; la Biblia es clara. Pregunto: ¿Si no ha sido Dios el que inventó a la cultura, qué es lo que haces tú sometiéndote a ella? Y si quieres comprobarlo, busca pistas en tu propia patria. La mayoría de nuestros países latinoamericanos, tienen su origen en algo satánico. O en algún brujo o en algún santo.

¿Y cómo se supone que yo voy a respetar esa cultura? ¡No se puede! Entonces, si Dios no establece la cultura, Dios la puede cambiar. ¿Tú quieres saber si tu cultura es establecida por Dios? Házte esta pregunta: ¿Reina la justicia en mi nación? ¿Glorifica a Dios mi cultura? El estilo de vida de mi pueblo, ¿Glorifica a Dios? Las palabras y las acciones de los ciudadanos de la que es tu tierra, ¿Glorifican a Dios? Si la respuesta es no, la decisión es básica: hay que atacar espiritualmente a ese sistema.

Yo ya sé perfectamente que tanto culturalmente como científicamente, está muy bien vista la independencia del hombre. Se le cantas loas a esa independencia. Pero escucha esto por favor: Dios te extrajo de un lugar para introducirte en otro. Dios no te extrajo para que fueras independiente. Fuiste comprado por precio.

En la República Argentina, lugar donde vivo, hay orgullo. Vanidad, soberbia y orgullo. En Brasil, mucha idolatría. En Venezuela hay violencia. Hasta los pastores venezolanos dicen que van a poseer la tierra aunque sea a los puñetazos! En México hay apatía y un espíritu de pena. Algo así como estar diciendo a cada momento: “Y…yo soy así…”. Conformismo. Hay excepciones, por supuesto, gracias a Dios; siempre las hay. Pero eso es un espíritu que ha sido moldeado por principados y potestades, porque el hombre no fue creado así…

Se manifiestan a través de las actividades naturales del hombre: Los principados y las potestades se manifiestan a través de los gobiernos y sus legislaciones. También se manifiestan a través de una iglesia pasiva. Una iglesia pasiva tiende a moldearse al espíritu presente. Ahora presta mucha atención y observa con cuidado cómo se mueve el gobierno de tu país. Y cómo ha reaccionado la iglesia, (Al menos la que se puede ver), a ese gobierno. ¿Lo aprueba? ¿Lo combate? O, lo más peligroso y negativo: ¿Forma parte activa y política de él?

El estilo de vida del reino de Dios es de presión, porque siempre vas a fastidiar a alguien cuando nades en contra de la corriente. Si el diablo no te ataca, es porque anda de su mano. Son las que nunca tienen batalla espiritual. Si estás haciendo las cosas de Dios, tendrás por lo menos, una batalla diaria. Cuando una iglesia no está dispuesta a militar en el espíritu y a enfrentarse a los poderes de las tinieblas, se comienzan a edificar fortalezas. Es que Dios está levantando una generación de guerreros ungidos, para hacer batalla espiritual, confrontando e introduciendo el reino de Dios en toda la tierra.

Convengamos en que las fortalezas no son necesariamente negativas. Tú puedes levantar, por ejemplo, una fortaleza de sanidad. Esto significa que no hay que esperar enfermarse. Hay que edificar esta fortaleza antes, de manera que la enfermedad no pueda entrar. ¿Nunca escuchaste algo así? Perdón…¿Dónde te congregabas o te congregas? ¿Qué Biblia utilizan allí?  En síntesis, tú caminas – por la Palabra de Dios -, en este caso, en salud divina, y no hay ni habrá quien te robe ese pensamiento. Tú caminas en prosperidad divina, y no hay ni habrá quien te robe ese pensamiento. ¿Será tan complicado?

Pero vamos a convenir algo muy importante: cualquier pequeña vivienda, cualquier casita, no es una fortaleza. Dios es torre fuerte. Tenemos que edificar una morada fuerte. Pero haciendo eso, que de alguna manera es manipular fortalezas, corremos el riesgo de también edificamos las negativas. Otro significado de fortaleza, es: “una morada vigorosamente defendida”. Profesionalmente defendida. Pronta para justificar su defensa en cualquier momento. Y nosotros protegemos ideas, convicciones, verdades, doctrinas, creencias, sentimientos, pensamientos.

Toda morada produce cobertura. Toda cobertura produce sombra. Toda sombra produce oscuridad. Y oscuridad trae los frutos de la carne. ¿Qué significa esto? Que cobertura sólo puede darte el Señor. No hay en la Biblia registro alguno de cobertura humana. Es posible construir una fortaleza de pensamientos, negativa, que termine convirtiéndose en morada para filosofías de demonios. Es posible vivir con el tormento permanente de esa fortaleza actuando en nuestras vidas y quitándonos hasta el oxígeno que necesitamos, y no darnos cuenta de ello. Es por eso que tanta gente padece y no sale. No es terca ni obcecada: ¡No lo está viendo!

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01 – La Batalla es en Tu Mente

Cuando apareció en el seno de las congregaciones cristianas, una práctica que reemplazaba el aconsejamiento pastoral tradicional, se levantaron voces a favor y en oposición. La denominada “Sanidad Interior”, contenía algunos aspectos que, para sorpresa de muchos, figuraban en todas las Biblias, aunque más de un anciano cabezón quisiera negarlo. Porque, como ya lo dije, convengamos, que esa supuesta “sanidad” no dejó de tener detractores. Algunos, con llamativa furia, no dudaron en catalogarla como “una expresión diabólica”. Y así lo hicieron saber públicamente desatando, obviamente, duras y enconadas polémicas y debates.

Mi opinión personal, que obviamente no interesará demasiado, ya que lo único que realmente bendice tu vida es la opinión de Dios escrita en la Biblia, me da para considerar que es válido dejar una pequeña reflexión emparentada con esa llamada “Sanidad Interior”, que es como decir: Sanidad del Alma. Una especie de reparación del viejo hombre. Aunque ya hemos enseñado que eso no existe. De todos modos, y yendo a lo práctico, pregunto: ¿Es necesaria, en este siglo veintiuno, la sanidad del alma herida? En un marco global y sin entremezclarlo con doctrina, creo que lamentablemente si, que lo es. Las congregaciones están repletas de gente lastimada, herida y hasta destruida por causa de hechos vividos en algún momento de sus vidas que aún no han podido resolver.

¿Es bíblica la sanidad del alma? En apariencia primaria y conforme a lo hecho por Jesús durante su ministerio terrenal, parecería que no. Sin embargo, los que apuestan a que sí, lo hacen desde la interpretación del texto que habla de dones de sanidades. Dicen que, si son “dones” y no un don, y habla de “sanidades” y no de sanidad, es porque hay más enfermedades que las físicas. Podría erigirme en biblista ciento por ciento y cuestionar el concepto, pero me detiene una realidad palpable: hay mucha gente en las iglesias que verdaderamente está enferma, y no físicamente, sino emocionalmente.

De todos modos, reitero, en ninguna parte de la Biblia se lo encuentra a Jesús practicando lo que nosotros denominamos como “El Ministerio de Aconsejamiento”, dando a entender con eso que, a Él, el alma no le preocupaba ni le quitaba el sueño en absoluto. Él apuntaba al espíritu del hombre. ¿Entonces deberíamos entender que Jesús era un desalmado para con el dolor ajeno? En absoluto. Lo que Jesús sabía, (Y eso era exactamente lo que enseñaba), era que, si el hombre entregaba totalmente su vida a Dios, Él se ocupaba de todos sus problemas. Así funcionó entonces, así funciona todavía ahora. ¿Entonces qué? Entonces los llamados cristianos de este siglo veintiuno, todavía no se han decidido a obedecer al Señor y escatiman su vida. La entregan parcialmente sin darse cuenta que, de ese modo, sólo pueden ser bendecidos parcialmente. ¿Alguien tiene alguna duda sobre esto, o puede acusarme de ser demasiado exagerado o tremendista?

Vamos a un hecho incontrolable pero cierto: si el hombre es lleno del Espíritu Santo, el hombre no necesita sanidad del alma, ya que su alma está sujeta al Espíritu Santo que mora en el espíritu del hombre. Si el hombre es pleno en el Espíritu, el alma ha sido crucificada. Y lo que está muerto no necesita sanidad. Lo mismo que el viejo hombre. El viejo hombre está para morir en la cruz y resucitar con Cristo, no para ser reparado. Pero resulta ser que el hombre, hoy, en gran mayoría, no está lleno del Espíritu, entonces el hombre necesita de ese “ministerio”. Y dentro de lo que ese “ministerio” realiza, encontramos un elemento de batalla que sí es bíblico: las fortalezas. Qué cosa son y como vencerlas o destruirlas, es lo que deseo compartir en este trabajo.

2 Corintios 10: 1-2 = Yo, Pablo, os ruego por la mansedumbre y ternura de Cristo, yo que estando presente ciertamente soy humilde entre vosotros, más ausente soy osado para con vosotros; ruego, pues, que cuando esté presente, no tenga que usar aquella osadía con que estoy dispuesto a proceder resueltamente contra algunos que nos tienen como si anduviésemos según la carne.

Quiero que entiendas que estamos hablando del apóstol Pablo. Y quiero que no olvides en ningún momento la calidad espiritual que emanaba de Pablo. Con esos elementos en tu mano, ahora entiende que Pablo dice aquí que algunos lo consideraban como a alguien que andaba según la carne. Entonces, comienza no a defenderse, sino a dar explicaciones. ¿Me has leído correctamente? ¡¡Pablo en la carne!! Eso le dijeron. ¿Y yo creeré que tengo derecho a ofenderme cuando me dicen lo mismo? ¡Por favor!

Verso 3 = Pues, aunque andamos en la carne, no militamos según la carne;

Es valiosa esta aclaración, ya que, a pesar de todos los tiempos transcurridos, esto forma parte de una confusión global que todavía desvela a mucha gente. Una cosa es estar viviendo conforme a rutinas de carnalidad y otra, muy distinta, no reconocer que, para vivir, debemos hacerlo en la carne. De no hacerlo, nadie podría vernos. Podemos, en la dimensión espiritual, andar en el espíritu, pero aquí en la tierra, para alternar con el resto de la población, en la carne, de otro modo no existes. Ahora bien; tan cierto como que andamos en un cuerpo compuesto de carne, es que no necesariamente militaremos según la influencia carnal o conforme al espíritu del mundo, que en suma es a lo que le llamamos carnalidad. No obstante, sí es verdad total que andamos dentro de un cuerpo de carne. Todos en la carne. Y Pablo no está diciendo que no milita; él dice que su estilo de milicia no se desarrolla según los principios terrenales. Sin embargo, no deja de decir que sí, que efectivamente, hay milicia.

Versos 4-6 = Porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia de Cristo, y estando prontos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia sea perfecta.

Vamos a ver; la Palabra nos dice, en Efesios capítulo 8 y versículo 12, que nuestra lucha no es contra carne y sangre, sino contra principados, potestades, gobernadores y huestes en lugares celestiales. Te aclaro que son tres niveles distintos y graduales de entidades espirituales. Pero vamos a ver, primero, por qué Pablo escribe esta carta. En 1 Corintios y en el primer capítulo, en los versos 11 y 12, se relata la historia de una división entre los hermanos de la iglesia de Corinto. El tema de la discusión, era lo que nosotros interpretaríamos hoy como falta de cobertura; quien iba a cubrir a quien. En realidad, de lo que se trataba allí era de una santa lucha de poderes personales. Unos decían que eran de Pablo, otros decían que pertenecían a Apolo, otros que seguían a Cefas y otros no querían pertenecer a nadie y decían que pertenecían a Cristo. ¿Puedo llamarlo control? Eso era.

Nada distinto a lo que hoy podría estar sucediendo en cualquier congregación evangélica de cualquier lugar de la tierra. Se sobreentiende que cuando accedes a una membresía eclesiástica, con las diferencias que cada denominación pueda establecer para tu ingreso, automáticamente quedas bajo la cobertura del líder del lugar, ya sea pastor, obispo, anciano o como se le llame. Si un día te trasladas de una congregación a otra, ya sea por razones de cercanía o de trabajo, pasas a tener la cobertura del nuevo líder de la nueva congregación. Esto, te advierto, no sólo no tiene base bíblica clara, sino que, por el contrario, es una manera de ejercer un control sobre tu persona por parte de ese líder. No puedes hacer nada, ni siquiera en lo privado, sin pedir autorización a esa jerarquía humana.

El tema central, de hecho, es ver quien se hace cargo de la gente. Allí ya estaba empezando, la concepción humana, a tomar terreno por sobre la idea primaria de Dios para su iglesia. Todos sabemos muy bien que esto que hoy vemos como “iglesia”, dista mucho de serlo tal cual Dios lo pensó. En este capítulo que estamos leyendo de la segunda carta a los Corintios, son precisamente aquellos individuos que no querían relacionarse con nadie y que decían que su jefe era Cristo y que no necesitaban a otro, los que estaban causando problemas. Eso es lo que todavía hoy, mueve a desconfianza a la gente con respecto a los que sí están realmente tomados de la mano del Señor. Puede ocurrir, es verdad, pero también habrá que consignar que, como quiera que ellos sean, lo que dicen es cierto. Mucho más que lo que dice el liderazgo.

Verso 7 = Miráis las cosas según la apariencia. Si alguno está persuadido en sí mismo que es de Cristo, esto también piense por sí mismo, que como él es de Cristo, así también nosotros somos de Cristo.

Pablo tenía a todos este en este asunto total y absolutamente claro. Si había un líder que decía ser sólo responsable ante Cristo y no ante hombre alguno, de acuerdo. Pero a la hora de tomar acción, ese hombre tenía que pensar que cualquiera de aquellos sobre los cuales aspiraba a influir, también responderían solamente ante Cristo. Esa es una falencia absolutamente actual. Control. Y todo control de un hombre para con otro, es manipulación. Y toda manipulación, se lleve a cabo por la vía que se lleve a cabo, es hechicería. El control no es otra cosa que un espíritu inmundo proveniente del reino de las tinieblas. El diseño de Dios es para que seas un hombre o una mujer absolutamente libre, dando cuentas de tus actos solamente ante el Dios de todo poder, ante su Hijo Jesucristo y ante su Espíritu Santo. Nadie más. Pero absoluta y definitivamente, nadie más. 

Nota que los que están causando el problema y divulgando que Pablo andaba en la carne y que era menos atrevido en presencia que en ausencia, eran los que decían responder ante Cristo, pero que al mismo tiempo aspiraban a liderar a otros hombres que no tendrían ese derecho. Sin caer en ninguna maliciosa intencionalidad, ¿No te suena familiar eso? Vamos a confirmarlo un poco más adelante, mira el verso 12: Porque no nos atrevemos a contarnos ni a compararnos con algunos que se alaban a sí mismos… Nota que una de las condiciones que poseen aquellos que pretenden depender de Cristo y no se lo permiten a los demás, es alabarse a sí mismos. Algo así como ¡No soy ególatra, lo juro por mí!

Sigue diciendo: Pero ellos, midiéndose a sí mismos por sí mismos, y comparándose consigo mismos, no son juiciosos. Pero nosotros (Hablando de los apóstoles), no nos gloriaremos desmedidamente… Atención: dice “desmedidamente”. Eso significa que si pueden gloriarse en la medida que Dios les ha dado. Gloriarme por algo que Dios ha hecho por mi intermedio, es no parar de reír o de llorar de emoción y gozo. Gloriarme desmedidamente sería omitir el resto del mensaje y ponerme a hablar de todas mis experiencias exitosas, callando proverbialmente todas en las que hice el ridículo o cosas parecidas.

…sino conforme a la regla que Dios nos ha dado por medida, – Esto significa que ellos tenían una regla, autoridad o dominio delegado. Tenían una medida de autoridad delegada por Dios en ciertos perímetros o ciertos lugares que muy bien podrían haber sido, incluso, iglesias. Pese a que todavía son muchos los que oyen lo que voy a decir con no disimulado escepticismo, lo cierto es que muchos siervos que ministran, incluso, tienen unción y autoridad geográfica donde pueden fluir, en ciertas naciones y en otras no. ¿Por qué? Simple: porque Dios no les ha dado autoridad en esas áreas. En una ocasión, conociendo algunas cosas hermosas que habían sucedido en reuniones conducidas por mí, me invitaron a una iglesia de las más ortodoxas y conservadoras. No ocurrió absolutamente nada. ¿Es que perdí la unción? No, me moví por mi cuenta; Dios jamás me envió a ese lugar helado y lleno de incredulidad.

Verso 14 = Porque no nos hemos extralimitado, como si no llegásemos hasta vosotros, pues fuimos los primeros en llegar hasta vosotros con el evangelio de Cristo.

¿Qué significado podría tener, si tenemos en cuenta que Pablo lo escribe a los Corintios en su segunda carta, el hecho de que hubieran sido los primeros en llegar allí con el evangelio? Solo uno: que tenían derecho a ejercer alguna clase de autoridad sobre esa iglesia. ¡Como no vamos a tener problemas hoy si ya los había en ese entonces!

Versos 15-16 = No nos gloriamos desmedidamente en trabajos ajenos, sino que esperamos que conforme crezca vuestra fe seremos muy engrandecidos entre vosotros, conforme a nuestra regla; y que anunciaremos el evangelio en los lugares más allá de vosotros, sin entrar en la obra de otro para gloriarnos en lo que ya estaba preparado.

Ellos tenían muy en claro que existían perímetros muy determinados que Dios otorgaba a cada hombre que era llamado al servicio. De allí que es más que evidente en este párrafo que ellos tenían mucho cuidado con no violar ese perímetro de su dominio espiritual otorgado por Dios. A esta altura de mi vida, tengo absoluta certeza que el Señor puso en mis manos la responsabilidad de llevar palabra genuina, en primer término, a mis hermanos de Argentina, y luego por la vía del audio y las redes, al resto del planeta hispano. Pero eso no me habilita a vivir arriba de aviones viajando a todo el mundo sin otra motivación que ser muy halagado, muy respetado y muy remunerado.

Un ministro (No me gusta llamarlos “líderes”, creo que ya sabes por qué), tiene la autoridad espiritual delegada por Dios, ya sea sobre una obra, ya sea en un mensaje y no tenerla en otro mensaje. Hay predicadores de un mensaje. Hay predicadores enviados a una nación donde quiera que se encuentre. Nación en el concepto de pueblo específico. Hay también, y netamente en el ámbito espiritual, autoridades geográficas, donde operan y funcionan ciertos hombres en una unción mayor que la que pueden desarrollar en otras partes. De allí que gente exitosa en la batalla en ciertos lugares, resulte inoperante en otros.

Entonces, la carta fue escrita corrigiendo el tema de su misión y su gestión. El tema de la destrucción de fortalezas está dirigido al razonamiento de estos individuos. Estamos leyendo el texto, porque no queremos hacer injusticia en la palabra de Dios, sin extraer una porción para irnos a un extremo. Porque toda verdad, si es en extremo, para a ser herejía. El tema de la destrucción de las fortalezas está dirigido a este razonamiento, a este tipo de disposición mental, a esta suerte de filosofía. En suma; a esta opinión que tiende a exaltarse sobre los mismísimos principios establecidos en la Biblia.

Verso 4 = Porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para destrucción de fortalezas.

Noten que estas son palabras de combate: “Poderosas para destrucción”. En los originales, dice: Para demoler, cautivar, apresar o desmenuzar… Hay una honesta preocupación en muchos ungidos siervos del Señor con respecto a la guerra o batalla espiritual, en lo concerniente al énfasis que se le otorga. Se observa más inefectividad que triunfo, pese a que sabemos cuál es la voz de Dios al respecto. Pero una vez más, el cuerpo de Cristo como un péndulo, se extiende a ambos extremos: unos que se resisten a recibir la verdad establecida, y otros que abortan todo lo conocido para correr con la verdad que acaba de llegar, produciendo de esta manera dos extremos, que, a pesar de ser incorrectos, no invalidan la verdad.

Canciones militantes dirigiendo nuestros puños hacia el cielo; sin embargo, el avance satánico continúa en nuestra sociedad. Algo está aconteciendo. Pablo decía: No quiero que vayan a golpear el aire; quiero que sepan lo que están haciendo cuando lo hacen; el porqué de las cosas Vamos a hacer un estudio, aunque no demasiado extenso,  profundo. Al mismo tiempo deberá ser sencillo y se basará en el fundamento de esto que hay que destruir, para localizarlo y, si está a nuestro alcance, entonces eliminarlo. Vamos primero a una ilustración física y concreta: la palabra fortaleza, es la palabra OCUROMA. Significa: “Fortificar, Defender vigorosamente”. Entonces tenemos que, ahora, fortaleza, es un lugar fuerte.

En 1 Samuel, capítulo 22, versículo 4, vemos lo que se conoce como La Cueva de Adulam. Es el sitio en donde David fue refugiado y se le llegan a él una congregación de Endeudados, Afligidos y todos destrozados. La Cueva de Adulam significa “El refugio o el Ancla para el Alma”. Cueva o fortaleza es algo que sitia, que rodea, que cubre, positiva o negativamente algo. Otras definiciones son la palabra: Edificación. Es una morada fuerte. Es una fortaleza. Tiene que ser una casa fuerte. Está muy relacionado con aquel viejo castillo medieval con murallas de nuestros cuentos infantiles.

Si trajéramos esta explicación a la esfera del espíritu, estaríamos hablando de una morada espiritual, de un refugio o de un ancla para el alma o para los pensamientos. Ahora bien: ninguna casa se edifica con un solo bloque. A esto se lo puede confirmar cualquier mediano constructor. Hace falta más de un ladrillo para edificar una casa. Y si la casa va a ser fuerte, vamos a tener que hacer un cimiento sólido, un fundamento muy concreto y muchos ladrillos para edificarla. Toda casa tiene un fundamento. De manera que podemos asumir que toda fortaleza también tiene su fundamento.

Aquí, en esta porción bíblica, como nos habla de que derribamos argumentos, todo pensamiento que se levanta contra el conocimiento de Cristo, podríamos decir entonces, que para construir una fortaleza, vamos a necesitar dos cosas: 1)= Localizarla. Porque no está en el cielo, está en la mente de una persona. 2)= Para edificar una fortaleza en tu mente, primero tendrás que echar un fundamento. Fortaleza, no siempre es una aseveración negativa. Hay fortalezas positivas o negativas.

Verso 4 = Porque las armas de nuestra milicia, (Atención; está hablando de nosotros), no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos. (La palabra “argumento” significa: “reflexiones que preceden a una próxima acción. Un razonamiento es una reflexión que antecede a una acción)y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo. Se dice que se derriban fortalezas, derribando primero las imaginaciones de nuestra propia mente carnal, o nuestras propias reflexiones que, en corto lapso, se convierten en acciones. Primero imaginamos algo, luego reflexionamos sobre su validez y, finalmente, lo hacemos.

Y toda altivez, u orgullo, u obstinación, o rebeldía, o imaginación o pensamiento que se levanta en contra del conocimiento de Dios. ¿Y qué hacer con todo este verdadero paquete de problemas? “Llevar cautivo todo pensamiento a la obediencia de Cristo”.

Verso 11 = Para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones.

Por favor, ten en cuenta lo que sigue, porque en ello te va la vida espiritual. Dice que, si ignoramos o desconocemos las maquinaciones, esto es: la manera que Satanás opera, entonces él consigue ventaja sobre nosotros. ¿Podemos asumir que, si no somos ignorantes, él no tendrá ninguna ventaja?

2 Corintios 11: 3 = Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo.

Aquí vemos que la serpiente, más conocida como Satanás, sí que tiene astucia. No tiene dominio ni potestad; fuimos liberados de la potestad, pero él no perdió su sabiduría, sólo la corrompió. Entonces Pablo dice aquí que teme que con la astucia de Satanás podamos ser engañados y él tome ventaja. Es decir que: si no somos ignorantes del modo en que él opera, jamás tendría ventaja, de modo que no habría fortalezas para derribar. ¿Comprendes ahora por qué gastamos algunos espacios de Web y otras redes para hablar del diablo? No porque lo publicitemos, sino para informarte de sus maquinaciones y métodos.

Y es precisamente sobre esta parte de este texto en que vamos a movernos. Vamos a identificar a partir de todo esto, precisamente el modo en que él opera. Y para poder efectuar eso, vamos a traer ciertas definiciones. ¿Qué son las Fortalezas? En primer término, son patrones o ideas que gobiernan a un individuo. Escucha bien y con sumo cuidado porque esto es muy importante para nuestra vida personal. En segundo lugar, vemos que son patrones de pensamientos que son regidos o controlados por poderes edificados en tu mente. Son especulaciones, razonamientos, filosofías, creencias, ideas. Cualquier orden de pensamiento que te dicta tu estilo de vida.

En Efesios 6, donde se dan a conocer las jerarquías del reino de Satanás, dice que luchamos contra principados y potestades. La palabra principado, en griego, es la palabra ARCHE, (Que se pronuncia “arque”) y significa “principio” o “diseño”. Esto es muy importante porque el principado, no siempre es un demonio, de allí que Pablo tiene que aclarar “…de las tinieblas”. De esta palabra nace la nuestra conocida arquitecto o arquitectura.

Por ejemplo, en Colosenses 1:18, dice: El, (Hablando de Cristo), es la cabeza del cuerpo que es la Iglesia, él que es el principio (Esta palabra es “principado”), el primogénito de entre los muertos. (Y usa, obviamente, en griego, la palabra ARCHE). En la carta a la iglesia de Laodicea, en el capítulo 3 y versículo 14 del libro del Apocalipsis, dice: He aquí, (Hablando de sí mismo), el amén, el testigo fiel y verdadero, el principio (O el ARCHEde la creación de Dios.

Apocalipsis 1:8, cuando se introduce Cristo en el libro del Apocalipsis, dice: Cristo se llama el Alfa y la Omega, el principio (Es ARCHE. Él se llama, entonces, el Principio o el ARCHE, porque Él es el fundamento, el diseño, el origen eficiente de toda la creación. Estoy hablando de principados con la intención de ilustrar hasta donde se pueda, cual es el fundamento de una fortaleza. Y Cristo es el fundamento de toda la creación. Ahí estamos entendiendo entonces que no todo principado es negativo. El Arcángel, por ejemplo, es un príncipe o principado de Dios.

Juan 1:3, dice: Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. Muchos grupos cristianos enseñan sobre Cristo a partir del nacimiento de Jesús. Jesús nació de María, en Belén, correcto, pero Cristo estaba desde el principio. Hebreos 1:10, diceTú Señor fundaste la tierra y los cielos; son obra de tus manos. Vemos indiscutiblemente que el principio o el fundamento; la piedra de ángulo de toda materia que existe, es Cristo Jesús, el hijo del Dios viviente. Vale la pena mencionar que todo sigue existiendo por el poder de su Palabra.

ARCHE significa “El extremo”, “el dominio” o “el primer dominio”. El que inicia o la raíz de toda actividad. ARCHE es, -reitero-, de donde derivamos nuestra más conocida palabra Arquitecto. Porque el arquitecto es el que traza el primer diseño, que se convierte luego en una fortaleza. El principado, o el ARCHE diseña – Y esto es muy importante porque el hombre piensa en diseños -. Tu no ves palabras en tu mente; tú ves figuras, diseños, que luego expresarás con palabras. Tú dices “sopa” y, lo que ves, es un plato humeante, no la palabra “sopa”. ¿Entiendes?

Esto es muy importante porque, para construir una fortaleza en tu mente, todo tendrá que comenzar con un diseño, con una especie de boceto producido por un Arquitecto, sin interesar que sea negativo o positivo. Es el mismo principio de la levadura. Ahora bien: siempre que en la Biblia aparecen Principados, hay un amiguito que anda con él: Potestades. Principados nunca anda solo. Al igual que un Arquitecto, necesita un Ingeniero. El Arquitecto no hace la construcción por sí mismo ni trabaja jamás solo.

La palabra Potestad es la palabra EKOUSIA, en griego, y significa “El Permiso”, “La Autoridad” o “El Derecho”. La libertad, – Y esto tiene sentido -, porque sin el Ingeniero, el Arquitecto no tiene derecho a implementar su diseño. Tiene que ser aprobado. Es el poder que ejerce el diseño. Este poder, en funcionamiento, siempre niega la presencia de obstáculos. Es decir que: una vez sellado, se establece. Es la capacidad. La potestad es la habilidad, el potencial o el derecho a ejercer una acción.

La potestad es la combinación de derecho y autoridad que produce una fuerza que ejerce. Esto es muy importante también. Allí donde dice que Cristo nos libertó de las Potestades, noten que no nos libertó de los principados. La Biblia no se equivoca. Nos liberto, – dice -, de las Potestades, “de las tinieblas”, (Tiempo pasado), al reino, (Algunos están esperando llegar algún día lejano), de su Hijo. ¿Nos libertó de qué? Del permiso o del derecho. Satanás no tiene derechos, pero es porfiado y usurpa su derecho si le abres la puerta.

EXOUSIA o Potestades, denota al Poder Ejecutivo. Es aquel que ejerce el patrón de pensamiento. Mientras que el ARCHE es el fundamento o autoridad que permite que el Poder Ejecutivo fluya. Es como el dueño de una Empresa derivando determinadas funciones en sus Gerentes Ejecutivos. Estos, (Principados y Potestades), existen en más de una dimensión y en más de una esfera. Y tienen responsabilidades distintas y no siempre son satánicos. Ya vimos que Cristo es Príncipe. Es más: tú eres un príncipe.

Ejemplo: vimos que Cristo es un Principado. Por eso Pablo oraba y decía: “…Que los ojos del entendimiento del Pueblo de Dios fuesen alumbrados…” No sabíamos que el entendimiento tuviera ojos. Mucho menos orar para que fueran abiertos, ¿No crees? Piensa por un momento si, por alguna de esas grandes “casualidades” que tiene la vida, no estaremos demasiado pobres en oración. Son muchas las ocasiones en que ni siquiera sabemos por qué orar. Son mayoría las veces que no salimos de: “…Señor…bendíceme a mí, a mi esposa, a mi hijo, a mi perro y mi gato…”

Pablo no se preocupaba por nada de eso. Él oraba para que fueran abiertos los ojos del entendimiento. Todavía gran parte del Pueblo de Dios no sabe que la cabeza tiene ojos. Y él ya andaba orando por la visión de la cabeza. El entendimiento debe ser alumbrado porque en las tinieblas habitan los demonios. “Bueno, hermano, está bien, pero…una vez que uno es salvo…” No interesa tu teología. No interesa la doctrina denominacional que te hayan enseñado. No interesan las tradiciones y costumbres de tu iglesia: en las tinieblas habita y gobierna Satanás.

Lucas 2:35 habla de que Cristo sería una espada, para que los pensamientos de los corazones, (¿Desde cuándo los corazones piensan?), fuesen revelados. Piensa en la importancia de la venida de Cristo y de las oraciones de Pablo comparadas con nuestras preocupaciones actuales. Otro ejemplo: hay Principados naturales, en la dimensión terrenal y natural. En Tito 3:1 habla de “estar sujetos y obedecer a gobernantes y autoridades”. Y en griego dice ARCHE y EXOUSIA. Los gobernantes diseñan, las autoridades ejercen.

Romanos 13:1, dice: ”…Someteos a las autoridades superiores…” Aquí vuelve y usa las dos palabras en esos tres primeros versos de romanos 13. ¿Qué es someterse a las autoridades superiores? Eso: someterse a quienes van a ejercer lo diseñado por los Principados. ¿Títulos? Para nada: autoridad divina. No hay otra. Quien quiera que se arrogue una autoridad que no responde a la autoridad de Cristo, es falso. El mandato de Pablo es válido para toda autoridad sujeta a autoridad, ya que, de otro modo, pasará a ser esclavitud, y Dios no creó al hombre para que sea esclavo de otro hombre.

Válido también para todo lo que un creyente viva o haga en el plano del mundo secular. ¿Eres empleado de una empresa? Sé responsable en tu trabajo, cumple con tus horarios y con todo aquello que, desde el principio del contrato, te ha sido dado como obligación laboral. Eso sería someterse a autoridades superiores. Sólo un detalle: si un día tu jefe o tu patrón, te ordena hacer o decir algo que es a todas luces un pecado ante Dios, tu obediencia llega a su fin. El Señor respaldará tu fidelidad, así seas despedido. Y si tienes temores o dudas, recuerda el título: la batalla contra el reino de las tinieblas, está en tu mente. Allí es donde comienzas a vencer o a tener derrota.

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¡Esto es el Reino!

Hace más de veinte años que vengo hablando del Reino. Y todavía hay mucha, pero muchísima gente de la que me escucha, que no ha entendido lo que es el Reino y lo que significa. Yo podría hacer la más fácil y decir que eso es culpa de toda esa gente, por no escudriñar y ser ignorante, pero la verdad es otra. Somos una generación nacida en un sistema de gobierno llamado Democracia. Con todos los claros y oscuros que cada democracia tiene en cada país, pero democracia al fin. Lo poco que conoces sobre reinos, tiene que ver con los pocos que todavía existen, pero sólo figurativamente.

Sus reyes son reyes, pero no gobiernan. Generalmente en esos países que te menciono, hay democracias que operan bajo el sistema de legislaturas. Primeros ministros son los que gobiernan, los reyes sólo están para ir a fiestas y celebraciones. Nuestro Reino no es eso, y cuando te de las pautas que lo sostienen, por momentos se te van a caer las medias del impacto. Y algunas cosas no te van a gustar, como no me gustaron a mí al principio, cuando conocí esta verdad. Pero es mi deber transferirte lo que he aprendido, aceptado, creído y puesto por obra. Es mi oración que al final, tú vayas y hagas lo mismo.

Escucha. Jamás le hablo a mis oyentes de manera directa, pero hoy tengo mandato y dirección de hacerlo. Y es para decirte que no me sorprende que justamente hoy y justamente tú, estés allí dispuesto o dispuesta a escucharme. Con una paz y una expectativa distinta a las de otras veces. ¿Sabes por qué no me sorprende? Porque lo que estoy a punto de enseñarte, es el mensaje más importante que existe sobre la tierra. Pero cuidado, porque también es el más peligroso. Es el único mensaje al que Satanás le teme. Cuando oye que alguien lo enseña, se hace presente en persona para procurar borrarlo de la mente de quien lo reciba. Toma toda tu autoridad en Cristo, ahora, y no se lo permitas.

Y a eso supongo que deberemos probarlo. Vayan con sus biblias a Mateo capítulo 13. Quiero explicar por qué esto está pasando ahora. En este capítulo, Jesús cuenta una historia, acerca de un agricultor, un sembrador. Mucha gente ha predicado sobre esta historia. Y lamentablemente debo decirte que, en muchos casos, lo que han predicado no ha sido verdad. No, al menos, la verdad completa. ¿Cómo se supone que yo sé esto? Porque yo mismo decía las mismas cosas que esos que te estoy mencionando, decían. Era lo que había aprendido. Así que, para evitar errores, yo quiero que tú leas lo que Jesús dijo de esta historia.

Él cuenta la historia de un sembrador que sembraba semillas. Y todos ustedes conocen de esta historia. Así que ni siquiera la voy a leer. De todos modos, lo que sí quiero es que leas una parte de lo que acaba de suceder aquí. Son muchos los que han usado de esta parábola, resaltando la importancia del perdón. Y no son pocos los que usan este pasaje para incentivar una mayor ofrenda. Porque dicen que, si siembras dinero, cosecharás dinero. Prosperidad le llaman. ¡Y eso no es verdad! ¡Eso no es lo que Jesús dijo aquí! ¿De qué trata, entonces, esta parábola? Hay muchas parábolas que Jesús no explicó.

Pero en esta, no hace falta preguntarse qué es lo que Él quiso decir. Es una de las pocas parábolas que Él sí explicó. Observa el verso 10. Entonces, acercándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas por parábolas? Y Él explica por qué. Alguna vez me llegará la orden de explicar lo que Él explicó, porque me llevaría una enorme cantidad de tiempo hacerlo. Pero vayamos al verso 16. Pero bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen. (17) Porque de cierto os digo, que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis, y no lo vieron; y oír lo que oís, y no lo oyeron. 

¡Wow! ¿Sabes lo que les acaba de decir? Lo que te estoy enseñando, la mayoría no lo entendió. Amós no lo entendió. Isaías no lo entendió. Jeremías no lo entendió. Ezequiel no lo entendió. Pero ustedes sí lo están entendiendo. ¿De qué estaba hablando, Él? Él está a punto de explicar la parábola. Verso 18. Oíd, pues, vosotros la parábola del sembrador: O sea que a esto no hay que adivinarlo, hay que entenderlo. Te lo explicaré. Así que, leamos. Verso 19. Él dice: esto es lo que significa esta parábola. Cuando alguno oye la palabra del reino Subraya eso, por favor. Porque tú puedes oír muchos mensajes; fe, sanidad, bautismo, unción, poder, prosperidad.

Pero esto no tiene nada que ver con todo eso, esto es diferente. El Reino. Cuando alguno oye el mensaje, del Reino, y a la palabra del Reino no la entiende, viene el malo. Cuando estás a punto de predicar el Reino. Cuando se toca este tema, Satanás no envía demonios. Jesús dijo: Él viene en persona. Cuando alguien oye el mensaje del Reino, el mismo Satanás viene. Muchos predicadores vendrán y predicarán buenos mensajes. De unción, prosperidad, poder, sanidad, milagros. Pero Él dice que cuando empiezas a predicar el Reino, Satanás no envía demonios para interferir, viene él mismo, en persona.

¿Y por qué viene? …y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. ¡Viene para arrebatarlo! Para volverte incrédulo. Para destruir el momento ungido que estás viviendo. Para apagarte la luz del entendimiento. Por eso es que no me sorprende que hoy estés casualmente allí, oyéndome. Porque seguramente Satanás también hoy anda por allí, rodeándote y procurando que no entiendas nada. ¿Por qué? Porque el mensaje del Reino es el único que predicó Jesús. Jesús nunca predicó sanidad. ¡Sanaba a la gente! Nunca predicó resurrección. ¡Resucitaba a la gente! Nunca predicó liberación. ¡Liberaba a la gente! ¡Sólo predicó el Reino!

Así que ahora quiero que tomes tu biblia, porque vamos a hablar del Reino, del poder y de la gloria. Es un paso tendiente a establecer el Reino, el poder y la gloria de Dios en la tierra. Porque eso es exactamente de lo que trata el Reino. Es el establecimiento de la gloria y el gobierno del Reino de Dios en la tierra. La pregunta que cabe, es: ¿Por qué necesita la tierra el Reino de Dios? 1.- El más grande problema en la tierra es, el mundo. Es una declaración bien importante, esta. El mundo entero se está desmoronando. Las economías están colapsando. El mundo, con todo su aparente esplendor, en realidad se está desintegrando.

Las economías se están desmoronando. ¿Por qué? Porque el mundo está colapsando. Dios creó la tierra, con un mundo. Y ahora escúchame con cuidado. Porque si no logras entender esto, nunca entenderás a Dios. Dios hizo una tierra, y sobre esa tierra, puso un mundo. Y hoy tenemos dos mundos, en una sola tierra. Dios creó una tierra, con un mundo. Pero hoy, tenemos una tierra con dos mundos. Si no comprendes esto, nunca entenderás la biblia. ¿Qué es mundo? ¿Cuál es la diferencia entre el mundo y la tierra? La palabra tierra, en la biblia, es una palabra hebrea en la que tierra, significa polvo de la tierra.

Tierra física. La palabra mundo, es diferente. Así que el mundo y la tierra, son diferentes. La tierra, es el planeta físico. El polvo, los montes, los árboles, los ríos, las plantas, los animales. Esa es la tierra. Es el planeta físico. Es la mayor tierra. Pero el mundo es diferente. La palabra mundo, en la Biblia, es la palabra kosmos. Así que al leer tú la Biblia debes ser muy cuidadoso. Cuando tú lees estas dos palabras: Mundo y Tierra. Hay una diferencia. ¿Qué significa la palabra Kosmos? 1.- Significa poderes de autoridades. 2.- sistemas que controlan. 3.- Sistemas de control. 4.- Pilares o columnas de influencia.

Ahora te doy la más importante. Mundo en la tierra, Kosmos en la tierra, significa influencia de gobierno. Así que la palabra Mundo, Kosmos, significa, Sistema de gobierno. La tierra, entonces, es el planeta. Pero el mundo, entonces, es el sistema que produce influencia en el planeta. No hay nada malo con la tierra. ¡La tierra es inocente! La tierra es perfecta. ¿Qué anda mal con la tierra? El mundo. No hay miseria en la tierra. ¿Dónde está la miseria, entonces? En los sistemas del hombre. No hay criminalidad en la tierra. Las plantas jamás atacarán a los animales. Los árboles, jamás atacarán a los océanos.

Entonces, ¿De dónde viene el crimen? De los sistemas del hombre. El mundo. Dios creó a la tierra para ser regida por el cielo. Nunca fue la intención de Dios que la tierra fuese regida o gobernada por la tierra. Dios creó la tierra para ser regida por el Reino de los Cielos. Dios quiso regir o gobernar lo visto, desde lo no visto. Él quiso regir lo natural, desde lo no natural. Su plan fue dominar lo visible, desde lo invisible. El Reino de Dios, es invisible. Y es más real que la tierra. ¿Por qué? Porque la tierra fue creada por el Cielo. Y la tierra necesita, el mundo del Cielo.

El Cielo necesita que la tierra funcione. Sin el Cielo, la tierra no tiene propósito. Y el primer país que existió, no fue sobre la tierra. Escucha con cuidado. El primer país que haya existido, fue un país llamado El Cielo. El Cielo es un país. Es invisible. Es sobrenatural. Pero es más real que la tierra. Y el país del cielo, produjo la tierra. Por eso es que el cielo es más real que la tierra. ¿Por qué creó los cielos a la tierra? ¿Por qué el Reino de Dios creó la tierra? Tengo la respuesta. La tierra fue creada para ser una colonia del cielo. El Reino de los Cielos, es el primer Reino que haya existido.

Pero el Reino de los Cielos, es invisible. Es espiritual. La tierra es física. Lo visible es temporal. Más lo invisible, es eterno. Lo visible fue creado por lo invisible. Lo visible fue creado y fue diseñado para ser regido por lo invisible. Lo natural fue creado para ser gobernado por lo sobrenatural. El cielo fue creado para gobernar la tierra. Esto es básico, fundamental. Nunca fue la intención de Dios que la tierra estuviese sola. Nunca fue intención de Dios que la tierra fuese gobernada por un gobierno terrenal. ¿Por qué creó Dios la Tierra? Busca en tu Biblia, en Isaías capítulo 45 y mira el verso 18. Allí nos dice Dios por qué creó la tierra.

Dice: Porque así dijo Jehová, que creó los cielos; él es Dios, el que formó la tierra, el que la hizo y la compuso; no la creó en vano, para que fuese habitada la creó: Yo soy Jehová, y no hay otro. Él no creó la tierra para que estuviese vacía. Él la formó para que estuviese habitada. ¿De qué estamos hablando? ¡Estamos hablando de gobierno! Dios dijo: Yo hice los cielos; ese es mi territorio. Ese es mi país. Ahí es donde vivo. Es invisible, es sobrenatural, es perfecto, es poderoso, todo está en orden. No hay crimen, no hay depresión, no hay pecado, no hay enfermedad, no hay dolencia, no hay temor, no hay guerra. ¡Cielo! Es donde vivo.

Los cielos. El cielo es mi país, así que yo soy el Rey del Cielo. Así que el Cielo es el Reino de Dios. Y Dios decidió: Voy a crear un planeta, y lo formaré. No para que esté vacío. La Tierra, es el único planeta, dice Dios, que sería habitado. Así que el hombre, que anda enviando cohetes y naves espaciales por todo el espacio, están buscando vida. Viajan a la Luna, a Marte, a Venus, a Júpiter buscando vida. Y siempre regresan con el mismo reporte: no hay señales de vida. ¿Por qué? Porque están invirtiendo millones de dólares tratando de probar que es Dios el que está equivocado.

La Tierra, dijo Dios, será habitada. ¿Por qué? La Tierra será mi colonia. Hoy vivimos bajo gobiernos democráticos y estamos acostumbrados a ellos. Pero tengo que advertirte que las democracias no colonizan. Ninguna democracia coloniza. Sólo los Reinos colonizan. Y el primer Reino que existió, es el Reino de los Cielos. Y el Rey del Cielo, dijo: quiero colonizar. Así que creó un planeta llamado La Tierra. Luego dijo: habitaré este planeta. Cuando quieres colonizar un país o un territorio, tienes que enviar allí a tus conciudadanos. Así que años atrás, hubo un reino, en Europa, España. Un reino poderoso. Entonces el Rey Fernando, dijo: Quiero colonizar. Y lo mismo, en alguna medida, dijeron los reyes de Gran Bretaña, Portugal y Francia. La gran pregunta, entonces, es: ¿Por qué colonizan los reyes? Porque la gloria del rey es territorial. Mientras más territorio tenga un rey, más gloria tiene. Por eso es que todos los reinos, se expanden. Colonizan.

Así que los portugueses, un día llegaron a lo que hoy día es Brasil. El reino de España, vino a Argentina, Colombia, México y varios lugares más. El reino británico vino a lo que hoy son los Estados Unidos. Así que mi Argentina, es un resultado de la colonización. Ahora, la otra pregunta: ¿Cómo colonizaron? Miren; nunca se coloniza con las personas que ya viven en ese territorio. Envías ciudadanos de tu propio reino para vivir en el territorio a colonizar. Así que Dios dijo: ¡Quiero colonizar la tierra! ¡Necesito ciudadanos de mi Reino, allí! Que sean iguales a mí.

Pero tuvo un problema. El problema de Dios fue que no había ninguno como Él en el Cielo para enviar a colonizar la tierra. Había ángeles, Serafines, Querubines, pero ninguno como Él. Y Dios dijo: para que yo pueda colonizar al planeta Tierra, necesito ciudadanos tales como yo. La vida ya había sido creada. Génesis capítulo 1. En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Ahora Dios necesita ciudadanos. ¿Por qué? Quiere colonizar. No tiene ciudadanos. Así que Dios dice, en Génesis capítulo 1, verso 26: El planeta está listo, hay vida en el planeta, hay plantas, animales, oxígeno, todo está listo, ¡Pero ahora necesito ciudadanos!

¡Quiero que mi Reino se expanda! Verso 26. Entonces dijo Dios. hagamos al hombre a nuestra imagen y conforme a nuestra semejanza. Tal como nosotros. ¿Por qué? ¿Para qué? Para que señoree en la tierra. ¿Por qué creó Dios al hombre? No lo creó para que viva un tiempito, se tome un par de cervezas. se muera y se vaya al cielo. A los religiosos les fascina ir al cielo. ¡Aman irse al cielo! Pero la gente de Reino, ama sojuzgar la tierra. Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza. Ningún ángel, en la Biblia, tiene la imagen de Dios ni tampoco su semejanza. Nosotros, ¡Ustedes que me están escuchando ahora! Son las únicas criaturas en existencia que tienen la imagen y la semejanza de Dios.

Ustedes son igualitos a su Padre, Dios. Tú no viniste de la tierra. Tú fuiste enviado a la tierra. Tal como aquel rey de España envió a miles de ciudadanos españoles a Sudamérica. Y ellos sojuzgaron, que es como decir que dominaron a Sudamérica. Así Dios te envía a ti a la tierra, a dominar la tierra. Porque tú existías antes de la tierra. La Biblia dice que tú estabas en Él, antes que empezara la tierra. Tú estabas en Él. Tú estabas dentro de Dios. Él estaba embarazado con la raza humana, antes que Él hiciera la Tierra. Tú existías antes que la Tierra. Porque la Tierra fue hecha para ti. Salmo 90. Versos 1 y 2, dice: Señor, tú nos has sido refugio De generación en generación. Antes que naciesen los montes Y formases la tierra y el mundo, Desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios.

Ahora escúchame con mucho cuidado. Dios te produjo a ti, antes de haber creado la Tierra. Y creó la Tierra, para que tú la tengas. Para que Él pudiera colonizar la tierra. Con sus propios hijos, sus propios ciudadanos. Todos habitantes del Reino de los Cielos. ¿Por qué es esto importante? Porque tú y yo hemos estado buscando extraterrestres. Y el problema es que tienes a varios cerca de ti allí donde estás. ¡Porque tú no eres de la Tierra! Tu viniste a la tierra, desde el cielo. Tú estabas dentro de Dios y Dios te puso en la tierra para colonizarla, para dominarla. Para los cielos.

Escucha, por favor. ¿Cuál es el propósito de la colonización? Sencillo. Transferir tu cultura. Tu gobierno. Tu idioma. Tu comida. Tu forma de vestir. Tu estilo de vida. Todo eso a un territorio lejano. Colonización. Dios dijo: quiero colonizar la tierra con el Reino de los Cielos. Así que tendré unos cuantos hijos. Los llamaré hombres. Como especie, no como género. Y los pondré en el planeta. Eres un extraterrestre. No eres de aquí. Fuiste enviado acá. Para hacer que la tierra sea exactamente como es el Cielo. Permíteme ahora darte diez componentes de lo que es un Reino. Anótalos, porque esta es tu tarea. La mía la estoy cumpliendo ahora.

Así es como tú traes el gobierno de Dios a tu país. 1.- Todos los reinos tienen territorio. 2.- Lenguaje. 3.- Leyes. 4.- Símbolos. 5.- Constitución. 6.- Códigos morales. 7.- Valores compartidos. 8.- Costumbres. 9.- Normas sociales. 10.- Cultura. Cada país consiste en estas diez cosas. De manera que, si tú quieres definir un país, primero debes reconocerlo como un territorio. El cielo tiene territorio. Se llama el cielo. El cielo tiene un idioma, se llama lenguas. Si tengo el don de lenguas, salvo que haya alguien con el don de interpretación, no me puedes entender. ¿Por qué? Porque es el lenguaje nativo.

Cuando el hombre cayó, perdió su idioma. Perdió su tierra. Perdió sus leyes, su constitución, perdió sus valores, sus códigos morales. Perdió todos sus valores sociales. Perdió su cultura. El Reino de Dios no es una religión. Es un país. Tiene un rey, tiene territorio, tiene leyes, tiene una constitución, tiene una cultura. Dónde el Reino colonice, se habla el mismo idioma, se come la misma comida, de la misma cultura. Por eso a quien lo cree, lo acepta y se lo pide, Dios le da el don de lenguas. ¡Forma parte de la colonización, eso! Pero no todos lo creen, no todos lo aceptan y muy pocos lo piden. Ese es el hombre por fuera del Reino.

Y esto es lo mismo que nos sucede aquí en Sudamérica o incluso en Norteamérica. No necesitas decirme de dónde eres. Cuando te oiga hablar y escuche en qué idioma lo haces, sabré de qué reino eres consecuencia. Mis antepasados, puedes darte cuenta por mi apellido, vinieron de España. Yo nací hace muchos años en Argentina, igual que mis padres y abuelos, pero hablo el idioma de aquellos parientes lejanos que vinieron de lo que aquí solíamos llamar “La Madre Patria”, España. Soy un producto de aquella colonización. Así que Jesús dijo: Id por todo el mundo, predicad el evangelio del Reino y todo aquel que creyere, será salvo. Hablarán nuevas lenguas.

¿Y por qué nuevas lenguas? Porque cuando vuelves al Reino de los Cielos, cuando vuelves recibes al Espíritu Santo, y Él te devuelve tu idioma original. Por eso es que, al hablar yo en lenguas, no necesitas preguntarme de donde soy. Cuando hablas en lenguas, tú dejas expuesto el país de donde eres. Si ahora me pusiera a hablar en lenguas, salvo que exista alguien que tenga el don de interpretarlas, ninguno de ustedes sabría lo que estoy diciendo. ¿Sabes por qué? Porque ustedes (Y yo también, obvio) hablamos normalmente en un idioma foráneo llamado español.

El español es un idioma nuevo para el cielo. Porque tu idioma original, son las lenguas. Por eso Pablo dijo: le doy gracias a Dios que hablo en lenguas más que todos ustedes. Porque cuando hablo en lenguas, mi mente queda sin fruto. Pero le hablo directo a Dios. Y el me entiende al toque, mucho antes que yo mismo sepa de qué estoy hablando. Y ahora déjame ir diciendo esto. La expresión más poderosa de un país, es su cultura. ¿Y qué es cultura? Jesús dijo: cuando oren, no oren para ir al cielo. La religión dice que cuando oren, oren para irse al cielo. Jesús dijo: cuando oréis, no oréis para ir al cielo.

Es por eso que, a veces, tus oraciones no tienen respuesta. ¡Señor! ¡Ya no aguanto más todo lo que está pasando aquí! ¡Por favor! ¡Sácame de aquí y llévame contigo al cielo! ¿Te suena conocida esa oración? Es la oración de todos los religiosos. Hinduismo, budismo, islam y cristianismo. ¡Esa no es la oración de Jesús! Los discípulos se acercaron a Jesús. Ellos eran religiosos. Dijeron: Maestro, enséñanos a orar. Y enséñanos por qué hay que orar. ¿Por qué cosas debemos orar? Jesús dijo: Está bien, les enseñaré. He aquí como deben orar.

Padre nuestro. ¿Padre? Nuestro padre. Primero dijo: nunca vengas a orar nada más que por ti mismo. ¿Sabes como ora la mayoría? ¡Padre MIO! ¡Tengo problemas! YO necesito MI sanidad y que ME arregles todos MIS desaguisados. ¡No ores así! Dijo Él. Padre Nuestro. Cuando entres a orar, trae a toda la comunidad que conoces contigo. Eso es tan incorrecto como los movimientos carismáticos o de la prosperidad. Oran por bendiciones privadas. Oran por prosperidad personal. En el Reino, no oras por ti mismo. Oras para que todos prosperen. Que todos crean, que todos sean bendecidos. Cuando oréis, orad así: Padre Nuestro.

Padre. Es una palabra hebrea que se pronuncia Abba. ¿Sabes lo que significa? Fuente. ¿Y quieres algo más impactante, todavía? Abba no es una persona, es una función. Dios es tu fuente. Padre Nuestro. Que estás en los cielos. No en la tierra. Él está en su país. Él está en nuestro país de origen. Santo es tu nombre. Venga a nos tu Reino. Hágase tu voluntad. Venga a nos (A nosotros) tu Reino. Él dice: oren, no para irse al cielo ustedes, sino para que venga su Reino y se haga su voluntad. ¿Dónde? En la tierra, así como se hace en los cielos. Él dijo: oren, para que lo que está sucediendo en los cielos, comience a suceder aquí también en la tierra.

Venga a nos tu Reino. Venga a nos tus leyes. Venga a nos tu idioma. Venga a nos tu constitución. Venga a nos tus valores morales. Venga a nos tus normas sociales. Venga a nos tu cultura. En la tierra, así como es en el cielo. En el cielo no hay enfermedad, no hay dolencia, no hay pecado, no hay hogares rotos, no hay depresión, no hay crisis económica, no hay miseria, no hay temor. A la tierra. Por eso es que Jesús nunca predicó sanidad. Por eso es que Jesús nunca predicó prosperidad. Por esta razón es que Jesús nunca predicó liberación.

Si. tú tienes hambre y yo te doy una manzana, tú te la comes, pero dentro de un rato vuelves a tener hambre. Pero si yo te doy un manzano, o sea: una planta llena de manzanas, eso es otra cosa. Pedirle a Dios sanidad, es pedirle UNA manzana. Pedirle a Dios que venga a nosotros su cultura, es salud. Pedirle a Dios dinero, es una manzana. Pedirle a Dios que venga la cultura del cielo, es riqueza. Jesús nunca sanó y luego predicó el Reino. Primero predicó el Reino, y luego sanó. Eso significa Poder. Si el Reino de Dios ha vuelto a la tierra, entonces la cultura del Reino volvió a la tierra, y en esa cultura, no hay enfermedad. Eso significa que un milagro, es una sencilla evidencia de que la cultura está presente.

Ya fue dicho y enseñado: Dios creó una especie llamada Hombre. La palabra hombre, en ese verso, es plural. Eso significa que Dios no estaba haciendo una sola persona, estaba creando toda una especie. Hombre. Y decidió crearla a Su imagen. Y la palabra imagen, no significa verse igual, sino que significa tener el mismo carácter. Características. La misma naturaleza. Eso quiere decir que todo lo que Dios posee, esta criatura creada lo poseerá. Dios tomó partes de Él mismo para crearlo. Eso significa que lo que hay en Dios, está en nosotros. Misma naturaleza, características. Y luego dijo que sería a Su semejanza. Y semejanza no quiere decir que nos parecemos a Dios. La palabra del original da a entender que funcionará como Dios.

Así que tenemos la naturaleza de Dios, el carácter de Dios, sus características y funcionamos al igual que Dios. ¿Por qué? Porque de Dios salimos. ¿Cómo funciona Dios? Él funciona por fe. ¿Y qué es fe? Fe es creer algo que no estás viendo, hasta que lo veas manifestarse. Tú fuiste diseñado para vivir por fe. Cuando tú no funcionas en fe, funcionas en temor. Y la biblia dice que en Dios no hay ningún temor. Así que, al temer, estas luchando en contra de tu propia naturaleza. Luego dijo Dios: ¿Para qué he creado esta especie llamada Hombre? Y esta es la gran pregunta. ¿Por qué Dios te creó a ti? No tienes que preguntarte el por qué. Él nos dice por qué.

Aquí es donde la religión te juega una mala pasada. Porque si le preguntas a un religioso por qué cree que fue creado, te va a responder lo que medio mundo religioso suele responder: “¡Para adorar a Dios!” ¡Eso no es lo que Dios dice! Suena bonito, pero no es verdad. ¿Por qué Dios te creó a ti? Leamos lo que dice: Y señoree, (O sea que tenga dominio) sobre los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. ¡Aquí te está diciendo por qué te creó! ¡Para tener dominio, multiplicación, procreación, autoridad y gobierno sobre la tierra!

Entonces, si tú quieres saber por qué y para qué existes, vas a tener que descubrir qué cosa es dominio. Si tú no sabes qué es dominio, no vas a poder saber por qué fuiste creado. Ahí te lo explico. En el Antiguo Testamento y en este verso, te daré la palabra original usada por Dios. Señorear, en hebreo, es Rada. O sea que lo que Dios dijo, es que el hombre tenga rada. ¿Y qué es rada? Te la daré en español. La palabra rada, es en español, la palabra Reino. Que tengan Reino, eso dijo. Que también significa, Gobierno Soberano.

Y te diré algo. El gobierno de Argentina, no es un gobierno soberano. Porque sólo un Reino tiene un gobierno soberano. ¿Dónde está la diferencia? En que una democracia, es un gobierno del pueblo, eso significa el término griego demos-cracia. Pero en un reino, no hay democracia alguna. Es el gobierno del rey. Eso quiere decir que en democracia, el pueblo es soberano. El pueblo hace las leyes. Pero en un reino, el rey es soberano. Y el rey hace las leyes. Muy diferente. Así que Dios dice que el hombre tenga rada, Reino, gobierno soberano sobre la tierra.

Ahora míralo desde esta óptica. Dios te hizo a ti, un rey. Pero, atención, porque un rey no puede ser rey sin territorio. No se puede ser un rey de la nada. Dios es llamado el Rey del Cielo, ¿Verdad? O sea que el cielo es un lugar real, de realeza. Es un territorio, es invisible, es sobrenatural, pero es real. Y Él es el Rey del Cielo, por eso es que el suyo es llamado el Reino de los Cielos. Luego, Dios tuvo hijos. Y los llamó Hombre. Y seguramente tienes alguno allí cerca para saludar como parte de tu familia real. Tengo un principio de Reino para darte. Bien importante.

Cuando leo la Biblia, trato de leerla desde la óptica de un Reino, no desde una democracia. Jesús no es un presidente ni tampoco un primer ministro. Jesús, Jesucristo, ¡Es Rey! Y Jesús no tiene democracia. Jesús tiene un Reino. Y un Reino no es una religión, es un país. Así que cuando leo la Biblia, veo que la Biblia trata acerca de un Rey. Y de un Reino. Y de una familia real. No de una democracia. No tratamos a Jesús como a un presidente. A Jesús no hay que votarlo para que acceda a gobierno y autoridad. Un Rey nace como rey.

Y algo tan importante como esto. Cuando un rey tiene hijos, se les llama príncipes o princesas. ¿Sabes por qué un rey llama príncipe o princesa a un hijo o hija? Príncipe, en hebreo, significa primero. Así que cuando un rey tiene un hijo, es llamado Primero. Suena medio extraño, ¿Verdad? ¿Y qué quiere decir esto? Que es primero o primera en línea para el trono. El primero en la línea para asumir el trono. ¿Y cuándo un príncipe llega a ser rey? Al momento en que el rey muere. Ahora tenemos un problema. Dios es rey, y tiene hijos que son príncipes. Pero no pueden llegar a ser reyes si Dios no se muere. ¡¡Y Dios no se morirá nunca porque es eterno!

Entonces nos encontramos con otro principio. He aquí como es que operan los reinos. Si un rey quiere que su hijo llegue a ser rey mientras él está con vida, tiene una sola manera: tiene que remover al hijo de su territorio y ponerlo en un territorio distante. Y al estar en el territorio distante, puede llegar a ser rey sobre ese territorio distante. Entonces ahora, el rey se encuentra con que, siendo todavía rey en su territorio, en otro territorio también tendrá un hijo que sea rey. Mientras ese hijo se mantenga alejado del territorio del rey, puede ser rey.

Y entonces Dios, que es un Dios tan bueno, dice que quiere que sus hijos sean reyes tal como lo es Él. Pero como el cielo es su territorio, tiene que sacarlos de allí. ¡Fuera del cielo! Así que ahora ha creado un planeta llamado Tierra y allí los enviará, a que sean reyes de esa tierra. Y así Dios no sólo será el rey del cielo, sino también será el Rey de reyes y Señor de señores. Él en los cielos, nosotros sus hijos reinando en la tierra. Esta es la razón por la cual Dios se llama a sí mismo Rey de reyes y Señor de señores. Y que ellos señoreen, rada, dominio, Reino. Gobierno sobre la tierra, no el cielo.

Sólo un problema. Esto pasa. Alguien dio un ejemplo muy claro respecto a esto. El rey de Portugal no permitía que ninguno de sus hijos fuera rey porque él todavía estaba con vida. Pero ellos querían ser reyes. Entonces envió a uno de sus hijos a Sudamérica, concretamente a lo que hoy es Brasil. Y allí fue rey. Y su padre, allá en Portugal, era llamado rey de reyes. El único problema que tenía ese hijo suyo era que, cuando volvía a Portugal de paseo, ni bien llegaba allí, volvía a ser príncipe, porque el Rey allí era su padre. Eso quiere decir que en Sudamérica ese joven tenía poder, autoridad, control, era rey. Pero cuando viajaba a Portugal abandonaba todo eso y estaba sometido a su padre, el único rey válido en ese lugar.

Dios dijo: que señoreen, que tengan dominio, poder, autoridad, gobierno, sobre la tierra. Así que, cuando vayas al cielo, no tienes poder. Hay dos títulos que Dios te da. Reyes y príncipes en la tierra. Eso está en Apocalipsis. ¿Y eso qué quiere decir? Que, si estás en la tierra, eres un rey, pero si estás en el cielo, eres un príncipe. ¿Qué prefieres, sumisión o poder? Jesús dijo: Padre, no te pido que los saques del mundo, sino que los guardes del mal. Muchos cristianos, hoy, aquí y ahora, están orando al revés. Están tan abrumados por todo lo malo que ven en derredor que piden a Dios que se los lleve de aquí.

Mi pregunta, es: ¿Cuál de estas dos oraciones será respondida por el Padre, la de Jesús o la de esos cristianos? Basta. Déjate de hacer planes para irte de esta tierra, mejor haz esos planes para cambiar esta tierra. El Reino de Dios es la entrada del gobierno de Dios en la tierra. Así que su plan fue extender el cielo a la tierra. Colonizar a la tierra con el cielo. Llenar la tierra con la gloria del cielo. Eso dice el salmo 115:16: Los cielos son los cielos de Jehová; Y ha dado la tierra a los hijos de los hombres. Dios dijo: el cielo es mi territorio. La tierra, es territorio de los hombres.

¿Cuándo vino el Reino de Dios a la tierra? Jesús nos dice cuando vino. Mateo 25.:34: Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. No una mansión. No ropa de primeras marcas. No autos de última generación. ¿Qué dice Jesús que has heredado desde la fundación del mundo? ¡El Reino! Y nota esto; no usó la palabra tierra. Usó la palabra mundo. Sistema. Cuando Dios puso a Adán en el jardín, el Reino estaba allí. Luego, en el tercer capítulo de Génesis, lo perdimos. ¿Cómo?

Con una declaración de Independencia. La colonia, declaró su independencia del Reino. Adán le dijo a Dios: “Quiero ser independiente”. Y eso es, exactamente, lo que todas las colonias hicieron en Sudamérica. 9 de julio de 1816, Argentina declara su independencia del reino de España. Hasta hubo enfrentamientos armados, guerras por esa causa. ¿Sabes tú como se le llama a eso en idioma real? Rebelión. ¿Sabes tú lo que significa esta palabra, rebelión, en el hebreo? Pecado. Dios, entonces dijo: Adán, has pecado contra mí. Pecado. Rebelión.

Cuando la colonia hace su declaración de independencia del Reino, se le llama rebelión. Eso es lo que le hizo lo que hoy es Argentina, a España en 1816. Cuando se independizó, entonces creó su propio gobierno. Reitero para que se entienda: cuando tú resuelves independizarte del Reino, creas tu propio gobierno. Adán le dijo a Dios: “Ya no te quiero más para gobernar sobre mí”. Pecado. Así que, de allí en más, la tierra desarrolló un nuevo sistema de gobierno. Creado por el hombre. Y el primer acto del nuevo gobierno, fue violencia doméstica.

El esposo atacó a su esposa. Y la culpó a ella por lo que él había hecho.  Y eso mismo sigue sucediendo hoy en muchísimos lugares, incluida mi Argentina. Cuando un hombre comete adulterio, culpa a la esposa. Cuando un hombre no puede pagar las cuentas, culpa a la esposa. Cuando un hombre no puede proveer para sus hijos, culpa a la esposa. Adán; violencia doméstica. El segundo acto de aquel nuevo gobierno, crimen de hermano contra hermano. Nuevo gobierno; un hermano asesino a su propio hermano. Caín a Abel. ¿En cuantos lugares de Latinoamérica se están matando entre hermanos por causa de supuestas ideologías que en realidad, todos sabemos, esconden otros intereses?

Cuando el hombre se gobierna a sí mismo, se destruye a sí mismo. Así que Dios dijo: todos ustedes se han ido como ovejas. Cada uno por su propio camino. Independencia. Hay camino que al hombre le parece derecho en su propia opinión, pero su fin es camino de muerte. Su fin es destrucción. Eso porque, al pecar Adán y romper su relación con el cielo, Dios hizo una promesa. En el capítulo 3 de Génesis, Dios no entró en pánico. Tenía un plan. Dios le dijo a Adán: ¿Dónde estás tú? ¿Qué pasó? ¿Por qué te independizaste del cielo? Y Adán dijo: ¡Esta mujer que me diste, fue la causante de todo!

Y la mujer dijo: ¡El diablo! ¡La serpiente! Ahí fue cuando la serpiente miró para un costado y no encontró a nadie más a quien culpar. Y luego Dios hizo una promesa. Dios le habló al diablo. Y le dijo: Satanás; te hago una promesa. La misma mujer que tú usaste para destruir mi colonia, yo la usaré para mi gloria. Entraré al vientre de ella y vendré al planeta tierra, legalmente y te pisotearé la cabeza, legalmente. Y voy a retomar la autoridad y el gobierno, y se lo voy a devolver a los hijos. Cuatro mil años después, llegó un ángel a una mujer y le dijo: María, necesito prestado tu vientre.

Necesito que incubes un cuerpo para mí. Isaías dice: Porque un hijo nos es dado, un niño nos es nacido. El niño, es el cuerpo, el hijo es el Espíritu. El niño es Jesús, pero el Hijo es el Mesías. El niño es el humano, pero el hijo es Cristo. Isaías 9:6 Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz. No dice que viene como una religión. Tampoco que viene como UN gobierno, sino que dice que viene EL gobierno.

¿Por qué es tan importante esto último? Porque Dios siempre tiene un solo gobierno. El que perdió Adán. Y cuando el Mesías llega, trae con Él el gobierno que Adán perdió. Y concluye el verso 7: Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto. De lo dilatado de su gobierno, no habrá fin. Y Él reinará, sobre el trono de David y, sobre su Reino, sosteniéndolo con justicia. ¡Es la promesa! ¡Justicia!

Cuatro mil años después, aquí viene Jesús. Su primo, Juan el Bautista, que le dice: He aquí el cordero de Dios, que quita el pecado del mundo, no de la tierra. Del sistema. No le dice LOS pecados, le dice EL pecado. ¿Cuál pecado? Él viene para destruir la rebelión y volver a unir el cielo con la tierra. Mateo 3:1-2: En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea, y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado. Mateo 4:17; Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado. 

Jesús dijo: han esperado durante cuatro mil años. Antes de venir, yo envié profetas, jueces, patriarcas, y ninguno pudo hacer el trabajo. Así que he descendido a la tierra por mí mismo. Y he venido para restaurar mi colonia hacia el Reino de los Cielos. Porque la colonia ha sido salvada. El gobierno está otra vez en la tierra. Por eso es la gran pregunta que nos resta: ¿Qué fue lo que Jesús vino a restaurar? ¿Por qué Él siempre habló de Reino y no de religión? De hecho, eso te tiene que dejar como alguien que vino aquí para gobernar, no para sobrevivir. Estás aquí nada menos que como un embajador del cielo.

Han llegado a decirme que predicar sobre el Reino, hoy, es estar a la moda, porque es lo que se usa en la iglesia. ¿Ah, si? ¿Quién inventó esa barbaridad? Hace veintitrés años que, de una u otra manera, con menor o mayor volumen de conocimiento, estoy predicando sobre el Reino porque eso fue exactamente lo que hizo Jesús durante su ministerio en la tierra. Y si voy a imitar a alguien que admiro y amo, no será a ningún hombre por brillante que sea, será a Jesús. Y eso es lo que trato de hacer cada día, es mi trabajo, es mi visión y mi misión.

¿Y sabes qué? A mí nadie me predicó el Reino cuando me convertí. Me hablaban de la fe, de la sanidad, de la familia, del amor y de todo eso que la religión tiene altas credenciales para hablar, incluido liberación, ya cuando eres un poco más maduro. Pero del Reino, nadie. No te digo poco o escaso: te digo NADIE. Por mi antigua profesión pude entrevistar a famosos teólogos y ellos me confesaron que no existía seminario ni universidad teológica que enseñara sobre el Reino. Increíble. Tanto como que tampoco hay ninguna enseñanza sistemática respecto a la revelación del Espíritu Santo. ¡No puede haberla! Hasta que un día, allá por los años noventa, apareció alguien hablando del Reino. Fue novedad, impacto y guía.

Y fue revelación. Revelación es darte cuenta un día que estás en este planeta como embajador del Reino de los Cielos. Si soy embajador, solamente respondo ante mi autoridad territorial. Un rey es alguien que tiene dominio sobre un territorio. Hay que aclarar, aunque no creo que haya alguien que no lo sepa, que un Reino no tiene nada que ver con una democracia. Es más; un reino es algo opuesto a una democracia. Un reino no es una república. Y Jesús vino predicando un reino, no una república ni una democracia. En una democracia, con tu voto, eliges a tu líder. En un reino, es el líder quien elige a sus ciudadanos.

En una democracia, su constitución, (todos los países la tienen), es el resultado de los pensamientos del pueblo. En un reino, en cambio, es la palabra del rey la que se convierte en su constitución. En una democracia, el pueblo crea la ley, por eso pueden cambiarla. En un reino, la palabra del rey define la ley, y nadie puede cambiarla. En un reino, la autoridad no está en un gabinete ministerial, está en una persona. En democracia, un referéndum puede cambiar una ley. En un reino, el rey define la ley y nadie puede cambiarlo. Por eso Dios dice en mi biblia que su palabra permanece para siempre.

Hoy vemos que la religión, matices más o menos, se ha convertido en una democracia. No es esto lo que Jesús quería. De hecho, el cristianismo se ha convertido desde hace mucho tiempo en una religión. Y es más que claro y notorio, desde los propios hechos, que eso jamás estuvo pensado así. Cuando un rey dice algo, ese algo no puede ser cambiado. Si Jesús dijo que la fornicación es un pecado, tú como iglesia no puedes votar para cambiar ese decreto, no tienes autoridad alguna para hacerlo. La palabra de Dios dice que la homosexualidad es abominación. No puedes juntar a setenta líderes y votar en contra de eso. Será democrático, pero no es propio de Reino.

El que cambia las leyes del Reino es un cristianismo convertido en una institución religiosa. Y hasta se pueden dar el lujo de aclarar que lo hacen porque Dios no está actualizado y lo que dice en su Palabra ya quedó anticuado. Que no está al tanto de todos los cambios que están ocurriendo en la sociedad. Es como decir que, porque en nuestra sociedad tenemos problemas culturales, o problemas emocionales, u hormonales, entonces lo correcto es actualizar nuestras biblias, ya que como están escritas, desentonan con todos los cambios modernos. Y es como si un grupo de teólogos se reunieran con Dios y le dijeran que no están de acuerdo con lo que Él dijo hace dos mil años y van a proceder a modificarlo. Lo hemos sometido a votación y una mayoría decidió el cambio. Es lo que nos exige nuestra gente y a ellos nos debemos.

Dale, de acuerdo, no tengo dudas que como quiera que lo mires, esos teólogos están diciéndole a Dios una verdad, pero eso no es un Reino, eso es una absoluta manipulación ejercida por hombres que han hecho de ella, su metodología cotidiana de operaciones. Así que no tenemos que enojarnos ni atacar o injuriar a liderazgos que construyen iglesias de las más distintas modalidades. Ellas funcionan dentro de una religión llamada cristianismo, pero no tienen absolutamente nada que ver con el Reino de los Cielos. El problema más grande de los hijos de Dios en la tierra, hoy, es como se ha perdido y bastardeado el concepto de Reino.

Fíjate que toda civilización y todo reino que surgió desde la caída de Adán, nunca tuvo el prototipo del Reino de los Cielos en su interior. Todo gobierno, desde la caída de Adán, nunca tuvo el programa que Dios había planeado para el hombre. Y te doy un ejemplo. Cada vez que los Asirios, los Babilonios, los Griegos o los Caldeos y todos los demás reinos que siguieron tras la caída de Adán, invadían un territorio, sometían a la gente, luego los desarraigaban y se los llevaban a sus países para convertirlos en esclavos. Ese era el estilo de guerra y el estilo de los reinos humanos. Todos los reinos hicieron esto, con excepción del Imperio Romano.

El Imperio Romano fue el primer reino que, cuando sometía a un pueblo, nunca se llevaba a la gente de su país. Los dejaban en sus tierras, pero enviaban a un gobernador desde Roma a ese lugar, para que trabajara logrando que ese país fuera como Roma. Pilatos era eso. Por eso fue que el Imperio Romano se convirtió en el imperio más exitoso de la historia. Porque su sistema de gobierno era una imitación al del Reino de Dios. Mantenían su sede en Italia, en Roma, y enviaban a sus gobernadores a todos los territorios, para hacer que esos territorios fueran como Roma. Y lo consiguieron. Entrabas a ciertos territorios dominados por los romanos, y era como si entraras en Roma. España, Inglaterra, fueron reinos que procedieron de la misma manera. Imitaciones humanas de algo divino.

Entonces nos encontramos con la escritura que dice que, en la plenitud de los tiempos, Dios envió a su Hijo. De hecho, la plenitud del tiempo, no significa un tiempo en un reloj, significa establecer. Todo está colocado en su lugar. Así que lo que Dios vio, fue un prototipo del Reino de los Cielos en la tierra, donde tienes a un rey gobernando en la tierra a través de gobernadores, no elevando al pueblo. El Imperio Romano se construyó sobre ese concepto. Lo que fuera que se manifestaba en Roma, debía manifestarse en cada lugar donde ellos gobernaban. Y así gobernaron el mundo entero por doscientos años. Era un sistema perverso, pero les funcionó porque era una imitación del sistema de Dios.

La intención de Dios no era realmente venir a la tierra. Su intención era que lo que sucediera en el cielo, sucediera en la tierra. Él quería colonizar la tierra como el cielo a través de sus hijos. Es decir que, lo que sea que sea el reino que coloniza, esa colonia se convierte en un calco del reino padre. Cuando le preguntaron a Jesús como debíamos orar, Él respondió: oren así: Padre nuestro que NO estás en la tierra, santo es tu nombre. Venga tu reino y hágase tu voluntad en la tierra, así como se hace en el cielo. Un reino no es una religión, un reino es la influencia de un rey sobre un territorio, interactuando con su voluntad, su intención, su propósito.

Por eso es que hoy hay tanta impotencia en la iglesia. En muchos casos, por el simple hecho de ser miembros de una religión cristiana, nos volvemos soberbios. ¿Recuerdas a quien puso como modelo de fe, Jesús, cuando estuvo en la tierra? No fue a un israelita, precisamente. Era un hombre que representaba a un reino, un romano. Porque un reino no es una religión. Este centurión que Jesús conoció, tenía un problema. Y vino a Jesús, no porque fuera un hombre religioso. Vino a Cristo, porque sabía que era un hombre de Reino.

Por eso le dijo que no era necesario que fuera a su casa, porque en los reinos, de la misma manera que su Pilato tenía el pulgar de César, podía dar la vida o podía quitarla, porque cuando representas a un reino, la autoridad de ese rey se distribuye a través de sus siervos. Así es que no necesitas ir a la sede central para que las cosas se hagan. Conque digas la palabra, conque des la orden, mi siervo estará sano. Eso dijo el centurión que impactó a Jesús, que lo colocó como modelo de una fe que sus paisanos todavía no evidenciaban poseer.

Para ser sanado o liberado, no necesitas ir al Cielo a entrevistarte con Dios. Eres un embajador del cielo en la tierra. Y un embajador no es una persona religiosa. El de embajador es un nombramiento político. Todos ustedes que me escuchan hoy, son embajadores de Cristo. La Biblia, que es la constitución del Reino de los Cielos, dice eso, que somos embajadores de Cristo. Eso significa que hemos sido nombrados por el gobierno del cielo, para representar al Reino de los Cielos en la tierra.

Un embajador no es una persona, un embajador es la encarnación de un país. El no lleva consigo a un país, el ES el país. Y esto es muy importante conocerlo, porque te ayuda a ver cuan grande es tu poder. Si eres un legislador o un ministro de un país, no eres tan grande. Un embajador es más grande que tú. Yo elegiría ser embajador, si se me permitiera. Porque cuando nombras a un embajador, conviertes a esa persona en un país andante. Tomas control total de sus vidas. Un embajador no paga ninguna factura. En el momento en el que un gobierno te nombra embajador, se hace responsable de tu comida, ropa, transporte, autos, casas y hasta la matrícula del colegio de tus hijos.

Dicho de otro modo, tu vida se convierte en propiedad del gobierno. ¿Recuerdas cuando Jesús dijo por qué nos preocupábamos por lo que íbamos a comer o a vestir? De eso hablaba. La última. Si soy un ciudadano de un país y alguien me da una bofetada, eso se considera como una agresión o un insulto. Pero si soy embajador de ese país y alguien me da una bofetada, eso se entiende como un incidente internacional. ¿Te das cuenta lo que es ser un embajador del Reino de los Cielos en la tierra? Eso soy. Eso eres. Eso somos. ¿Has podido entenderlo? ¿Fui lo suficientemente claro como para mostrarte que esto es el Reino?

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3 – Cuando La Obra es de Dios

Efesios 6:18 = Orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos;

Ezequiel 36:37 = Así ha dicho Jehová el Señor: Aún seré solicitado por la casa de Israel, para hacerles esto; multiplicaré los hombres como se multiplican los rebaños.

Isaías 62:6-7 = Sobre tus muros, oh Jerusalén, he puesto guardas; todo el día y toda la noche no callarán jamás. Los que os acordáis de Jehová, no reposéis, ni le deis tregua, hasta que restablezca a Jerusalén, y la ponga por alabanza en la tierra.

Cuando Dios obra, lo hace siguiendo una ley precisa y un principio definido. Aunque Él podría hacer lo que quisiera, con todo nunca obra descuidadamente. Todo lo que Él hace está siempre de acuerdo a una determinada ley y principio establecidos por Él. Sin duda alguna, Él puede trascender todas estas leyes y principios, porque es dios y es muy capaz de actuar conforme a lo que le plazca. Sin embargo, descubrimos en la Biblia un hecho maravilloso que a pesar de su infinita grandeza y de su habilidad para obrar de acuerdo a su voluntad, Dios siempre actúa siguiendo la línea de la ley o del principio que Él ha establecido. Parece como si Dios, de manera deliberada, se haya sometido a la ley para ser controlado por su propia ley. Así pues, ¿Cuál es el principio que regula la obra de Dios? La obra de Dios se ajusta a un principio básico: Él quiere que el hombre ore; desea que el hombre coopere con Él por medio de la oración.

En cierta ocasión un cristiano que sabía orar muy bien, declaró esto; que todas las obras espirituales incluyen cuatro escalones, El primer escalón es que Dios concibe un pensamiento, el cual es su voluntad. El segundo escalón es que Dios revela su voluntad a sus hijos por medio del Espíritu Santo, haciéndoles saber que Él tiene una voluntad, un plan, una demanda y una expectación. El tercer escalón es que los hijos de Dios devuelven la voluntad de Dios ofreciéndole oraciones, pues la oración es la manera como respondemos a la voluntad de Dios. Si nuestro corazón es uno con su corazón, nosotros expondremos naturalmente en nuestra oración lo que Dios intenta hacer. El cuarto escalón es que Dios llevará cabo esta misma cosa.

Aquí nosotros vamos a poner nuestra atención no en el primer escalón ni en el segundo, sino en el tercero: cómo tenemos que devolver la voluntad de Dios ofreciéndole oraciones. Fijémonos bien en la palabra “devolver”. Todas las oraciones de valor contienen en ellas este elemento de “devolver”. Si nuestra oración tiene solamente el propósito de lograr nuestro plan y nuestras expectaciones, en el terreno espiritual no podemos decir que esta oración valga mucho. La oración debe tener su origen en Dios, y a nosotros nos toca contestarla. Esta es la oración efectiva, pues es la oración que controla la obra de Dios. Cuántas son las cosas que el Señor desea hacer y, sin embargo no las lleva a cabo porque su pueblo no ora. Dios esperará hasta que los hombres se pongan de acuerdo con Él, y entonces obrará. Este es un gran principio de la forma como Dios obra, y constituye uno de los principios más importantes de todos los que se encuentran en la Biblia.

Lo que se dice en Ezequiel 36:37 que leímos en el inicio, es sorprendente. El Señor dice que tiene un propósito y es que Él multiplicará los hombres de la casa de Israel como se multiplican los rebaños. Esta es la determinada voluntad de Dios. Lo que Dios ha ordenado, Dios lo hace. Sin embargo, Dios no lo va a realizar instantáneamente, sino que esperará un plazo. ¿Cuál es la razón de la espera?  El Señor dice: Aún seré solicitado por la casa de Israel, para hacerles esto; Él ha decidido aumentar los hombres de la casa de Israel, pero debe esperar hasta que los hijos de Israel se lo soliciten. Vemos que aunque Él ha resuelto llevar a cabo ciertas cosas, no las realizará inmediatamente. Esperará hasta que los hombres muestren su acuerdo antes de que Él obre. Cada vez que Dios obra, nunca procede inmediatamente sólo por el hecho de que eso es su voluntad; no, esperará, si es necesario, para que su pueblo exprese su acuerdo en oración antes de que Él obre. Ciertamente que esto es un fenómeno sorprendente.

Tengamos siempre presente esta verdad: que todas las obras espirituales son decididas por Dios y deseadas por sus hijos. Todas son comenzadas por Dios y aprobadas por sus hijos. Este es un gran principio en las obras espirituales. Aun seré solicitado por la casa de Israel, dice el Señor. La obra de Dios espera la petición de los hijos de Israel. Y un día los israelitas en efecto pidieron y sin tardanza Dios procedió a hacerlo para ellos. ¿Nos damos cuenta de este principio en todas las obras de Dios? Después que Dios ha comenzado algo, se detiene en la ejecución hasta que nosotros oremos. Desde el día de la fundación de la iglesia, no hay nada que Dios haga en la tierra sin la oración de sus hijos. Desde el momento que Dios tiene sus hijos, todo lo hace de acuerdo a la oración de los suyos. Todo lo sujeta a las oraciones de ellos. No sabemos por qué obra de esta manera, pero sabemos que esto es un hecho. Dios ha querido descender a la posición de deleitarse en cumplir su voluntad a través de sus hijos.

Hay otra ilustración de esto en Isaías 62, que también leímos. Sobre tus muros, oh Jerusalén, he puesto guardas; todo el día y toda la noche no callarán jamás. Los que os acordáis de Jehová, no reposéis, ni le deis tregua, hasta que restablezca a Jerusalén, y la ponga por alabanza en la tierra. Dios intenta poner a Jerusalén por alabanza en la tierra. ¿Cómo va a hacerlo? Pone guardas sobre los muros para que clamen a Él. ¿Cómo tienen que clamar? No reposéis, ni le deis tregua. Tenemos que clamar a Él incesantemente y no darle reposo. Hemos de seguir orando hasta que Dios realice su obra. Aunque el Señor ya ha deseado poner a Jerusalén por alabanza en la tierra, sin embargo, Él pone guardas en los muros. De acuerdo a las oraciones de ellos obrará Dios. Los urge a que oren no una sola vez, sino que oren sin cesar. Sigamos orando hasta que se haga la voluntad de Dios. En otras palabras, la voluntad de Dios es gobernada por las oraciones del hombre.

El Señor espera a que nosotros oremos. Ente4ndamos claramente que por lo que se refiere al contenido de la voluntad de Dios, es Dios mismo quien lo decide; nosotros no hacemos la decisión, ni siquiera tomamos parte en ella. Sin embargo, por lo que se refiere a hacer la voluntad de Dios, eso está gobernado por nuestra oración. Y aquí recordaba a ese hermano que dijo que la voluntad de Dios es como un tren y nuestras oraciones como las vías para que ese tren funcione. Un tren puede viajar a cualquier lugar, pero siempre y cuando haya vías para que transite. El Sobre tus muros, oh Jerusalén, he puesto guardas; todo el día y toda la noche no callarán jamás. Los que os acordáis de Jehová, no reposéis, ni le deis tregua, hasta que restablezca a Jerusalén, y la ponga por alabanza en la tierra. El tren tiene una fuerza tremenda para ir hacia el este, el oeste, el sur y el norte, pero sólo puede ir a los lugares donde las vías están colocadas.

Y esto es así no porque Dios no tenga poder, (Dios, como el tren, tiene poder, gran poder) pero como Dios elige ser gobernado por la oración del hombre, por lo tanto, todas las oraciones válidas, (Como las vías para ese tren), abren el camino a Dios. Consecuentemente, si nosotros no tomamos la responsabilidad de la oración, estamos impidiendo el cumplimiento de la voluntad de Dios. Cuando Dios creó al hombre, le dio una voluntad libre. Así es que en el universo existen tres voluntades diferentes, a saber: la voluntad de Dios, la voluntad de Satanás, el enemigo, t la voluntad del hombre. La gente podrá preguntarse por qué el Señor no destruye a Satanás en un momento. El Señor podría, pero no lo ha hecho. ¿Y por qué? Porque Dios quiere que el hombre coopere con Él en enfrentarse a Satanás. Así resulta que Dios tiene su voluntad, Satanás la suya, y el hombre también tiene la suya. Dios busca tener la voluntad del hombre unida a la suya. Dios no destruirá a Satanás por sí mismo. Nosotros no sabemos enteramente por qué Dios ha escogido esa manera, es decir, el que Dios no actuará independientemente; Dios busca la cooperación del hombre. Y esta es la responsabilidad de la iglesia en la tierra.

Cuando el Señor quiere hacer una cosa, primero pone su pensamiento en nosotros por medio del Espíritu Santo. Y solamente después que nosotros hayamos convertido ese pensamiento en oración, el Señor lo pondrá por obra. Así es como se hacen las obras de Dios; Dios no hará nada de otra forma. Él necesita de la cooperación de nosotros los hombres. Él necesita una voluntad que sea una con la suya y que esté de acuerdo con Él. Si Dios hiciera las cosas sin involucrarnos a nosotros los hombres, entonces no hay en absoluto ninguna necesidad de que nosotros estemos aquí en la tierra, ni necesitamos saber cuál es la voluntad de Dios. Sin embargo, toda voluntad de Dios debe ser hecha por nosotros, puesto que Él exige que nuestra voluntad sea una con la suya propia. Por lo tanto, el primer paso al hacer nosotros la voluntad de Dios es que expresemos su voluntad en oración. La voluntad de Dios será expresada por medio de nuestra oración.

Aquí podemos ver que la oración es realmente un trabajo. No hay ningún trabajo que sea más importante que la oración, porque la oración cumple y al mismo tiempo expresa la voluntad de Dios. Por esto, toda oración que viene de nuestra propia voluntad es inútil. Las oraciones que están de acuerdo con la voluntad de Dios, se originan en Dios, se nos revelan a nosotros por el Espíritu Santo, y vuelven a Dios por medio de oraciones. Cualquier oración que está de acuerdo con la voluntad de Dios debe empezar con la voluntad de Dios, los hombres simplemente responden y transmiten esa voluntad. Todas las que comienzan con nosotros, son oraciones sin ningún valor espiritual. Al leer la historia de la iglesia, podemos notar que todos los grandes avivamientos han venido siempre de la oración. Esto demuestra cómo la oración capacita al Señor para hacer lo que Él quiere hacer. Nosotros no podemos pedirle que haga lo que no quiere hacer, aunque ciertamente podemos retrasar lo que Él quiere hacer. Con todo, cuando somos llamados a ser canales de su voluntad, podemos sin duda bloquear la obra de Dios si no cooperamos con Él.

Por esta razón nuestra oración nunca debe ser pedir al Señor que haga lo que Él no tiene deseo de hacer o tratar de cambiar su voluntad. Debe ser simplemente una oración según su voluntad, que por tanto lo capacita para hacer lo que Él desea hacer. En el caso de que pidamos insistentemente con la esperanza de forzarlo a hacer lo que Él no tiene intención de hacer, estaremos desperdiciando nuestros esfuerzos, pues nuestra oración no servirá para nada. Si Dios no quiere actuar, ¿Quién podrá hacerlo actuar? Una cosa solamente podemos hacer, y esa es el orar por lo que Dios ha deseado. Entonces Dios nos llevará a cabo su obra porque nosotros somos uno con Él. Tomemos como ejemplo la venida del Espíritu Santo el día de Pentecostés. Cientos de años antes del día de Pentecostés, en el tiempo de Joel, Dios ya había mencionado esta venida. Pero el Espíritu Santo vino solamente después que muchos discípulos se habían reunido y habían orado.

Aunque el advenimiento del Espíritu había sido determinado por Dios mucho antes, no se hizo realidad hasta que los hombres hubieron orado. El Señor es capaz de hacer muchas cosas; sin embargo, le gusta hacerlas después que los hombres han orado. Dios espera nuestro consentimiento. Dios mismo ya quiere, pero desea que nosotros también queramos. Cuantas son las cosas que él ha decidido hacer, y sin embargo espera, porque nosotros no le hemos expresado nuestro acuerdo. Debemos darnos cuenta que aunque no podemos forzar a Dios a hacer lo que no quiere hacer, sin embargo sí podemos pedirle que haga lo que sin duda alguna Él quiere hacer. Con frecuencia perdemos bendiciones espirituales porque fallamos en expresar en la oración la voluntad de Dios.

Si surge alguien y se dedica exclusivamente a la obra de la oración, qué cosa tan excelente será. Dios está esperando a estas personas para que trabajen unidas a Él y así lo capaciten para terminar su obra. Algunos cristianos podrán preguntarse por qué el Señor no salva a más pecadores, por qué no hace que los creyentes sean vencedores. Yo creo sinceramente que Dios, sin duda alguna, haría tales obras, con la sola condición de que el pueblo orase. Dios no está opuesto a llevar a cabo la obra, simplemente desea obtener primero personas que trabajen junto a Él. Siempre que esas personas comienzan a trabajar con Él, Dios inmediatamente actúa. En todas las obras espirituales, el Señor está esperando siempre una expresión del deseo de sus hijos. El que la obra se haga o no se haga depende de cómo sus hijos oren. Por lo tanto, nosotros debemos declarar nuestra cooperación con Él. Dios está esperando para bendecirnos. La cuestión ahora es: ¿Oraremos nosotros?

Los que no conocen a Dios podrán replicar de esta forma: Si Dios quiere hacer algo, ¿Por qué no lo hace? ¿Por qué ha de desear que los hombres oren? ¿No lo sabe Dios todo? La mucha oración, ¿No llegará a molestar a Dios? Tengamos presente, sin embargo, que nosotros los humanos somos seres con una voluntad libre. Así como el Señor no puede negar su propia voluntad, tampoco forzará la nuestra. Dios nos esperará si nosotros no oramos según su voluntad, Con todo, ¿No desea Dios que su voluntad se haga en la tierra como se hace en el cielo? Entonces, ¿Por qué no sigue adelante Dios y la realiza? ¿Por qué pide el Señor a sus discípulos que oren? Padre nuestro que estás en el cielo…que se haga tu voluntad, como en el cielo, así en la tierra Si Dios quiere que su Reino venga, ¿Por qué no viene de manera automática? ¿Por qué los discípulos tienen que orar que venga tu Reino?

¿Por qué, si Dios sin duda desea que su nombre sea santificado por todos los hombres, no hace Él mismo que sea santificado en vez de requerir que los discípulos oren? Santificado sea tu nombre. Todo esto no tiene más razón de ser que el hecho de que Dios no desea hacer nada independientemente, porque Dios elige que los hombres cooperen con Él. Dios tiene el poder, pero necesita que nuestras oraciones pongan la vía para que corra ese tren de su voluntad. Cuantas más vías pongamos, más abundantes serán las obras de Dios. Por lo tanto, nuestras oraciones deben servir el propósito de poner una inmensa red de vías espirituales, Y cuantas más sean, mucho mejor.

¿Cómo debemos nosotros poner las vías para la voluntad de Dios? La respuesta está en Efesios 6:18: Orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu. Nuestra oración debe tocar en muchas direcciones. Debemos orar constantemente. Hagamos oraciones específicas y precisas, y también oraciones generales. Muchas de nuestras oraciones, por abarcar mucho, son demasiado imprecisas; presentan demasiados agujeros por los que Satanás puede entrar con toda facilidad. Si nuestras oraciones fueran completas y bien protegidas, Satanás no tendría ninguna oportunidad de hacer estragos. Por ejemplo, cuando un hermano sale a predicar, debemos poner la vía para que la voluntad de Dios se cumpla en él. Si solamente oramos unas pocas palabras en una oración general, pidiendo al Señor que lo bendiga, que lo proteja, y supla sus necesidades, esa red de oración es demasiado delgada. Si queremos orar por una persona en particular, debemos extender una red muy cerrada para que Satanás no encuentre ningún agujero por donde colarse.

Entonces, ¿Cómo debemos orar? Cuando ese hermano se prepara para salir, debemos orar por su salud, por su equipaje, por el tren o el avión en el que viajará, hasta por el horario de su viaje o su vuelo, por su descanso y por la comida que le brinden durante ese viaje, además de por toda la gente con la que comparta ese viaje. Debemos orar también por todo lo que se relacione con él cuando haya llegado a su destino: orar por el lugar en que se quedará, orar por los vecinos, incluso por las cosas que él leerá o verá en las redes o la televisión, orar también por su trabajo: por el tiempo que le tenga que dedicar y por todas las otras cosas que se relacionan con el trabajo. Si oramos por él así de extensamente, será muy difícil que Satanás encuentre una abertura por la que pueda atacarlo. El trabajo de la oración es por lo tanto un verdadero trabajo. Los que son perezosos, necios y descuidados no pueden hacer este trabajo. Con todo, cuán a menudo vemos que, cuando hay personas que oran por una determinada cosa con seriedad y por extenso, la cosa se cumple.

Hay otra lección que debemos aprender aquí. Satanás está tan lleno de engaños, que para nosotros es realmente difícil defendernos de sus tretas. Nosotros somos incapaces de orar hasta por el último detalle y, por lo tanto, solamente podemos orar de esta manera: “Oh Señor, que tu preciosa sangre responda a lo que venga de Satanás.” Démonos cuenta que la preciosa sangre de Cristo es la contestación a todas las obras del enemigo. Esta es la mejor oración que podemos presentar contra él, para que no pueda colarse por esta red para asaltar a los hijos de Dios. Cada vez que oramos, necesitamos ver tres aspectos: primero, debemos ver a quien estamos orando; segundo, debemos conocer a aquel por quién ramos; y tercero, debemos darnos cuenta de quién es contra el que oramos. Frecuentemente sólo nos acordamos de dos aspectos de la oración: el que se refiere a Dios, (A quien oramos), y a los hombres, (Por quienes oramos).

Y así hemos pasado por alto el aspecto a que se refiere el enemigo. En este asunto de la oración debemos conocer no solamente a quién oramos, sino también contra quien oramos. Debemos conocer por quien oramos, pero debemos también conocer que hay un enemigo que está al acecho para herirnos. Nuestra oración se dirige a Dios, por los hombres y contra Satanás. Si tenemos en cuenta estos tres aspectos, es seguro que Dios obrará a nuestro favor. Todos los que verdaderamente trabajan para el Señor deben extender la red de la oración de tal manera que Dios pueda obrar por medio de esa persona. Dios no está en absoluto opuesto a obrar: simplemente está esperando que las personas oren. Que ansiosamente espera el Señor que los hombres tengan una vida de oración, como la voluntad divina espera las oraciones de los hombres. Muchas veces, sin que de antemano hayamos destinado un tiempo para la oración, sentimos una urgencia para orar. Esto indica que hay un asunto en la voluntad de Dios que requiere nuestra oración.

Oremos cuando sintamos la urgencia de la oración; esto es orar de acuerdo a la voluntad de Dios. Es el espíritu Santo quien nos constriñe a presentar la oración que está de acuerdo con la voluntad de Dios. Cuando el Espíritu Santo nos urja a orar, debemos orar. Si no oramos, sentiremos un ahogo interno, como si hubiéramos dejado de hacer algo. Y si a pesar de todo no oramos, nos sentiremos todavía más oprimidos. Por fin, si decidimos no orar, el espíritu de la oración y la urgencia de la oración quedarán tan embotados, que nos será difícil recobrar este sentimiento y hacer después la oración de acuerdo a la voluntad de Dios.  Cada vez que Dios pone un pensamiento de oración en nosotros, su Espíritu Santo primero nos mueve a tener una urgencia de orar por ese asunto en particular. Tan pronto como recibamos ese sentimiento, inmediatamente debemos entregarnos a la oración. Debemos pagar el precio de orar bien por ese asunto.

Cuando el Espíritu Santo nos mueve, nuestro propio espíritu al instante siente una urgencia como si nos hubieran puesto un peso en el corazón. Después de haber orado, nos sentimos aliviados, como si nos hubieran quitado de encima una pesada piedra. Pero en el caso de que no hagamos la oración, experimentaremos el sentimiento de que hemos dejado de hacer algo. Si no hacemos la oración, no estamos en armonía con el corazón de Dios. Si somos fieles a la oración, es decir, si oramos tan pronto sintamos la urgencia de hacerlo, la oración no se convertirá en un peso, sino que en vez de ser así, se convertirá en algo suave y gustoso. ¡Qué lástima que sean tantos los que en este punto apagan el Espíritu Santo! Ahogan la sensación de que el Espíritu Santo da para moverlos a orar. Después, serán muy pocas las veces que vuelvan a experimentar esa sensación. Porque ante el Señor, ya no son vasos útiles.

El Señor no puede lograr nada por medio de ellos, porque ellos ya no pueden expresar en la oración la voluntad de Dios. Si caemos en el estado de ya no sentir la urgencia de la oración, nos habremos hundido en una situación muy peligrosa, porque habremos perdido la comunión con Dios y Él ya no puede usarnos en su trabajo. Por esta razón hemos de ser extremadamente cuidadosos al tratar los sentimientos que nos da el Espíritu Santo. Cuando sintamos una urgencia en la oración, inmediatamente debemos preguntarle al Señor: Dios mío, ¿Por qué cosa quieres que ore? ¿Qué quieres llevar a cabo que necesita que yo ore? Y si nosotros oramos por eso, la vez siguiente, Dios volverá a confiar en nuestra oración. Pero si no obedecemos la primera urgencia, seremos incapaces de recibir la segunda llamada. Piramos al Señor que nos haga fieles en cooperar con Él en la oración. Tan pronto como sintamos el peso, descarguémoslo en la oración.

Si la carga se hace demasiado pesada y no podemos aliviarla con la oración, entonces debemos ayunar. Cuando la oración no puede aliviar la carga, debe ser seguida por el ayuno. Por medio del ayuno, la carga de la oración puede aliviarse rápidamente, puesto que el ayuno puede ayudarnos a descargara la más pesada de las cargas. El que continúe haciendo el trabajo de la oración, se convertirá en un canal de la voluntad de Dios. Cuando el Señor tenga algo que hacer, buscará a esta persona. Deseo decir esto: que la voluntad de Dios está siempre buscando una salida. El Señor está siempre a la búsqueda de alguien o de algunas personas que sean la expresión de su voluntad. Si son muchos los que se adelantan a hacer este trabajo, Dios hará muchas cosas a causa de sus oraciones.

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Una Palabra Confirmada Actual

Hace muchos años, publiqué en mi web una enseñanza profunda, no convencional y crítica sobre la diferencia entre el espíritu, el alma y el cuerpo en el ser humano, haciendo hincapié en la relevancia del alma y en cómo su poder ha sido mal comprendido, manipulado o incluso suprimido tanto dentro como fuera de la Iglesia. En tiempos donde la lectura ha mermado por carencia de tiempo o de posibilidades de concentración, creo necesario compartir una síntesis de ese trabajo tan valioso, en momentos en que se ha vuelto estrictamente necesario.

La diferencia entre el espíritu, el alma y el cuerpo es conocida por la mayor parte de los creyentes. El espíritu nos conecta con Dios, a partir de lo que llamaríamos conciencia divina. El alma nos da auto conciencia, que es como decir identidad, voluntad y emociones. El cuerpo, en tanto, nos conecta con el mundo físico a través de los cinco sentidos. Salvo las excepciones determinadas por patologías inherentes a cada uno de esos cinco sentidos, la vista, el olfato, el gusto, el tacto y el oído son los elementos básicos para la vida normal de cualquier ser humano.

El problema mayor que afronta la iglesia de este siglo veintiuno, es la tremenda confusión en la que muchos de sus miembros han caído. No son pocos, puedo asegurarte, los cristianos que no terminan de distinguir entre lo que es el alma y el espíritu. Eso, obviamente, ha permitido y sigue facultando diversos engaños espirituales, falsificaciones de la figura del Espíritu Santo y distintas manifestaciones sobrenaturales que, en realidad, provienen del alma o, incluso, como sucede en la mayoría de los casos, de fuerzas malignas que siempre están atentas para aprovechar estas ignorancias. Mira este texto:

Apocalipsis 18: 2-3 = Y clamó con voz potente, diciendo: Ha caído, ha caído la gran Babilonia, y se ha hecho habitación de demonios y guarida de todo espíritu inmundo, y albergue de toda ave inmunda y aborrecible. Porque todas las naciones han bebido del vino del furor de su fornicación; y los reyes de la tierra han fornicado con ella, y los mercaderes de la tierra se han enriquecido de la potencia de sus deleites. 

Versos 11 al 13 = Y los mercaderes de la tierra lloran y hacen lamentación sobre ella, porque ninguno compra más sus mercaderías; mercadería de oro, de plata, de piedras preciosas, de perlas, de lino fino, de púrpura, de seda, de escarlata, de toda madera olorosa, de todo objeto de marfil, de todo objeto de madera preciosa, de cobre, de hierro y de mármol; y canela, especias aromáticas, incienso, mirra, olíbano, vino, aceite, flor de harina, trigo, bestias, ovejas, caballos y carros, y esclavos, almas de hombres.

Lo que aquí la visión de Juan nos muestra es que las almas de los hombres han llegado a ser mercancía comprada o vendida al mejor postor. De hecho, esto tiene parentesco directo con lo que en muchas congregaciones se realiza hoy, donde se comercia con las almas de sus miembros ignorando el verdadero propósito espiritual. Ante la proverbial pregunta de cómo salirse de todo este andamiaje satánico, bien vale reproducirte el verso 4 de este mismo capítulo 18 e este libro, que dice: Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas; 

Sabemos, porque así ha sido escrito, que Adán fue creado con capacidades extraordinarias, tanto en lo intelectual, como en lo espiritual y físico. Basten dos ejemplos para confirmarlo. Se le ordenó darles nombre a cada uno de los animales creados y así lo hizo. Obviamente, no eran dos o tres, eran miles y miles. Luego, él podría recordarlos a uno por uno sin errores. Memoria sobrenatural. Se le ordeno labrar la tierra del Edén, a él solo. Si el Edén estaba conformado por esos cuatro ríos mencionados, el Edén no era un pequeño parque ni una placita de pueblo, eran miles de hectáreas. Lo hizo. Enorme capacidad física y mental. Todo esto estaba en su alma. Al producirse su caída, toda esta capacidad quedó congelada, confinada. Pero ese poder no desapareció, sino que quedó latente en toda la humanidad posterior.

Aquí es donde caemos necesariamente en la realidad del título que Nee otorgó a su trabajo. Porque, indefectiblemente, el alma humana contiene un poder tremendo que proviene de Adán. Un poder que si bien es de corte original, sin embargo, no es necesariamente divino, pero si “sobrenaturalmente natural”. ¿Qué hace Satanás al respecto? Busca liberar ese poder para respaldar sus fines, utilizando imitaciones espirituales y emociones muy intensas, desviando de ese modo a los creyentes y llevándolos a depender de todas estas sensaciones anímicas y corporales, abandonando de manera automática lo espiritual, que es la base de lo que Dios nos dejó para manejarnos en esta tierra con la guía de su Espíritu Santo. Tremendo.

La advertencia es más que clara. Muchas de las manifestaciones aparentemente espirituales que se experimentan en las modernas congregaciones evangélicas, podrían tranquilamente provenir del alma, mediante el manejo consciente o inconsciente de las emociones, la sugestión y aún de ciertas manipulaciones que todos hemos podido observar. A veces, con la sana intención de motivar a creer más y mejor, pero no en dependencia a la guía del Espíritu Santo. Esto, obviamente, eleva al carácter de urgencia utilizar el discernimiento que nos ha sido entregado, para determinar el verdadero origen del poder manifestado.

Por eso es que casi de manera permanente, en la mayoría de nuestros ambientes cristianos, se llame a todos los creyentes a no vivir conforme a sus emociones, sus razonamientos intelectuales, De sobremanera si se trata de sitios conformados por profesionales) o voluntad propia. Se les enseña o advierte de procurar vivir conforme al espíritu, en permanente comunión, (Que es comunicación directa) con Dios y recuperando el diseño original que tenía Adán antes de la caída. La gran pregunta que surge de inmediato y que me ha tocado escuchar y responder muy a menudo, es: ¿Es factible fácilmente eso? La respuesta, es que no, que no es fácil ni sencillo porque forma parte de una guerra espiritual, pero que es posible, ya que de otro modo Dios no nos hubiera ordenado hacerlo.

Todo esto es un llamado a reevaluar profundamente la teología cristiana tradicional sobre la naturaleza humana. Plantear que en el alma reside un poder inmenso que, si no está sometido al espíritu y el espíritu no está sometido al Espíritu de Dios, puede ser sin dudas una terrible fuente de engaño espiritual, especialmente en estos tiempos finales. La restauración del hombre pasa por entender esta dinámica y caminar en el espíritu, no en la carne ni en lo meramente almático. ¿Te cabe alguna duda que esto, que fue pensado y escrito hace muchísimos años es, exacta y puntualmente lo que hoy se vive en la mayor parte d lo que denominamos como iglesias cristianas?

Lo cierto y evidente es que existe un poder latente en el alma humana, heredado desde Adán, que quedó confinado tras la caída. Muchas religiones y prácticas espirituales (Por ejemplo el budismo, hinduismo, taoísmo, algunas técnicas de la psicología, parapsicología, etc.) buscan liberar este poder a través de medios ascéticos o mentales. Sin embargo, este poder no proviene de Dios, y su activación puede llevar a manifestaciones sobrenaturales engañosas que son instrumentos de Satanás. El tema central de todas las religiones del mundo, (Y es mi deber de honestidad incluir algunas estructuras evangélicas sencillamente sectarias), buscan subyugar el cuerpo para liberar el alma y su poder. Reitero: no es exclusivo del cristianismo, pero en ciertos y puntuales casos, lo incluye.

Lo que ocurre, hay que decirlo con franqueza, es que las multitudes se impactan cuando ven manifestaciones de poder genuinas y no armadas tipo comedia dramática. Porque, -también a esto hay que decirlo-, el poder que esas multitudes ven, es real, pero ignoran que es engañoso. Las manifestaciones tales como milagros, sanidades, predicciones, pueden ser reales, no lo dudo, pero no provienen del Espíritu Santo, como se nos dice, sino de almas humanas influenciadas por espíritus malignos, eso que conocemos vulgarmente como demonios. Son muchos los cristianos, (Me resisto a decir creyentes), que confunden estos poderes con dones espirituales genuinos. La falta de discernimiento permite el engaño y, la infiltración de prácticas ocultistas, además de psíquicas en las iglesias teóricamente cristianas.

La ciencia, a través de la psicología, propone estudiar la psique, que es el alma, pero su enfoque es natural, no espiritual, y pueden tranquilamente abrir la puerta al uso indebido del alma. Y ni hablar de terrenos espinosos como el de la propia parapsicología. Lo cierto es que Jesús, desde su vida misma, y no tanto en lo que dijo, no vi9no a potenciar el alma caída, sino a reemplazarla con vida espiritual nueva a través del Espíritu Santo. Mateo 10:28 es, de alguna manera, una muestra de eso cuando dice: Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno. Jesús vivía hablando del Espíritu. Si aquí es capaz de separar al alma del cuerpo físico, entonces el respaldo a esta enseñanza es notorio y válido.

Si te detienes a observar con absoluto criterio bíblico y despojado de toda antinomia que puedas guardar, vas a comprobar que una enorme mayoría de congregaciones evangélicas, hoy, están operando con directa vinculación con el alma y no con el espíritu. Los temas que se hablan, mayoritariamente tienen que ver con las distintas necesidades que cada hombre o mujer puedan estar padeciendo. Cosa que no estaría mal, sino fuera que desde hace ya mucho tiempo ha reemplazado a lo que la iglesia del Señor debería ser: una propagadora del evangelio del Reino y de sus bases escriturales para vivirlo. Esto, pone a todas esas congregaciones en estado de vulnerabilidad al engaño y, por tal motivo, sencillamente se han apartado del diseño divino.

A todas luces, quien quiera que se esmere un poco podrá ver cómo Satanás se las ha ingeniado para promover el uso de este poder con la simple idea de suplantar el evangelio. Para eso, él te presenta una falsa espiritualidad por fuera de la cruz, sin tener en cuenta a la sangre y, esencialmente, sin dependencia al Espíritu Santo. ¿Y sabes qué? Hasta ahora le está dando buenos resultados. Si instalo una carpa donde alguien va a enseñar el significado del evangelio del Reino, y a su lado otra donde un solo hombre orará        y tal vez en algunos casos sanará a los enfermos, es muy probable que la primera esté casi vacía y la segunda sobrecargada de gente. Y, como puedes suponer, no estoy hablando de gente incrédula, esto dicho desde una óptica eclesiástica, aunque en el fondo, tengo mis dudas que no lo sean, aunque ocupen bancos en un templo.

Creo que no te descubro nada nuevo si te digo que estamos en una guerra espiritual entre la fuerza del alma, también denominada psiquis, y la del espíritu, al que ahora conocemos como pneuma. La única defensa es una unión real y vivencial con Cristo, no un conocimiento superficial como dejan en evidencia poseer una innumerable cantidad de cristianos. Es indudable que debemos hacer un urgente llamado al discernimiento, a renunciar al uso del poder del alma y a vivir guiados por el Espíritu Santo. Solamente así la iglesia genuina podrá resistir la gran apostasía que ya se h a puesto en marcha y el engaño que prepara el camino para la manifestación del anticristo. Lo quieras creer o no, lo hayas podido ver o no, ya comenzamos a caminar en esa dirección equivocada. Y no hablo de ti o de mí, que muy probablemente estamos viendo la realidad de la verdad, me estoy refiriendo a Babilonia, que hoy por hoy tiene más miembros de la iglesia genuina.

Una vez más, te recuerdo que esas capacidades extraordinarias que le fueron dadas a Adán, no se perdieron tras la caída, sino que quedaron latentes y aprisionadas en su carne. Este poder psíquico, si me dejas llamarlo así, porque psiquis es alma, te recuerdo, ha sido ocasionalmente manifestado a lo largo de la historia, incluso por gente no creyente, y ha sido objeto de estudio por esa dudosa ciencia denominada parapsicología. Es obvio que Satanás, absolutamente consciente de ese poder en el alma humana, desea fervientemente controlarlo para sus propios fines. Piensa en magias, hechicerías y brujerías varias y dime si no lo ha estado logrando. La caída del hombre fue su intento inicial de lograrlo, pero ese poder quedó inactivo bajo el dominio de la carne, frustrando su plan. Desde entonces, Satanás ha estado trabajando para liberar ese poder latente, especialmente al final de los tiempos, usándolo para engañar, confundir milagros, y oponerse al plan de Dios.

Convengamos en que el Espíritu Santo obra a través del espíritu regenerado del hombre, tras el nuevo nacimiento en Cristo. Satanás, en cambio, obra a través del alma no regenerada o del poder psíquico, que aún pertenece a la vieja creación. Es vital discernir entre lo espiritual y lo psíquico, pues muchos fenómenos religiosos aparentemente «milagrosos» pueden proceder del alma y no del Espíritu Santo. Las oraciones psíquicas (Enviadas no a Dios, sino a otras personas) pueden tener efectos reales, pero no son de Dios, y se asemejan más a hechicería o manipulación. Muchos cristianos bien intencionados podrían estar usando este poder sin saberlo, influenciando, oprimiendo o dañando a otros creyendo que están “ministrando”. Ejemplos incluyen: orar con un deseo egoísta, predicar usando técnicas emocionales repetidas, o hacer campañas evangelísticas buscando resultados numéricos como métrica de éxito. ¿Habrás visto algo así en tus cercanías, últimamente? ¿Sugerencias prácticas? No le pidas oración quien no conoces. No ores por quien no conoces si no tienes dirección clara del Espíritu para hacerlo.

El verdadero poder del Espíritu Santo, entiende, regenera al creyente, re – genera, esto es: vuelve a generar algo que estaba degenerado. Todo a partir del nuevo nacimiento sin el cual no puede haber regeneración. Además, habita en el espíritu del hombre para producir fruto espiritual y viene sobre él para darle el poder del testimonio, de ninguna manera para manipularlo. Este poder, quiero que lo sepas, es incontrolable, mientras que el poder del alma sí puede ser manipulado, que es lo que lo hace espiritualmente peligroso si se lo confunde con lo espiritual. Por todo lo expuesto, existe una línea muy sutil pero al mismo tiempo crucial entre el uso del alma y el uso del espíritu. El alma caída puede ser fuente de milagros, señales y emociones falsas, que desvían al creyente de la obra verdadera de Dios.  El mensaje llama a los creyentes a examinarse con honestidad, discernir con claridad y no ser engañados por lo “espectacular”, lo “emocional” o lo “milagroso” si no procede del Espíritu de Dios. Cuidado: no sea que por buscar lo espectacular te pierdas lo divino.

Quien haya pasado por alguna experiencia personal de sentirse espiritualmente débil, ha entendido que el verdadero poder espiritual no se siente ni se basa en emociones. Obedecer a Dios sin sentir nada especial, es más importante que buscar sensaciones o poderes invisibles. Conocí a muchos “hermanos” que, en el final de cada culto, servicio o reunión, la evaluaba conforme a lo que le hubiera hecho sentir. NO sé si te puede servir mi testimonio, pero puedo asegurarte que cuando mas me ha tocado recibir del Señor, ha sido cuando menos he sentido en lo corporal o emocional. Asimismo, he conocido gente que en un culto experimentaba ataques de risa, temblores, caídas al suelo donde permanecían largo tiempo que, en la semana siguiente, estaban exactamente igual que en la anterior a todo eso. Dios nos creó con emociones, pero nos ordenó no vivir conforme a ellas, sino a su Espíritu.

Y, precisamente, es a partir de eso que muchos predicadores utilizan recursos psicológicos o emocionales, tales como gritos, cánticos o historias conmovedoras, para manipular a sus oyentes. Tengo una experiencia personal que quiero compartirte. Cuando me ha tocado dar una tremenda revelación que el Espíritu Santo me trajo en el momento en que estaba hablando en público, generalmente no ha sucedido nada en lo visible. Aquellos que tuvieron oídos espirituales para oír y la recibieron, apenas quedaron en silencio, conmovidos por lo que estaban viendo por primera vez. Cuando he utilizado algún recurso de oratoria, tal como hacer énfasis en determinadas palabras, generalmente he recibido aplausos y aclamaciones de mis receptores. Muy bonito, pero mi calidad de vocero de Dios estuvo en lo primero, mientras que en lo segundo sólo se movió mi carnalidad al ritmo de mi alma con influencia adámica.

De ninguna manera se deberá confundir el poder del Espíritu Santo con el poder del alma o el poder psíquico. Porque esto es muy similar al poder de la sugestión o, lo peor, al del hipnotismo. Me conmueve mucho más una multitud en silencio, abrumada por el peso de la gloria de Dios descendiendo sobre ellos, que otra que grita, aclama y se convierte en un desorden tal como el que podría suceder en las gradas de un estadio deportivo ante una anotación del equipo local. Eso es emocionalismo. No es censurable, Dios nos creó con eso. Pero eso no es sinónimo de presencia de Dios en un lugar, que se entienda. Y esto de ninguna manera niega que existan milagros verdaderos, pero sí se cuestiona el origen de muchos fenómenos que se presentan como divinos. Todos sabemos que hay prácticas dentro de ciertas iglesias que, aunque generen resultados tales como sanidad, emociones fuertes o incluso lenguas, no provienen de Dios sino del poder humano mal canalizado.

Para que te queden claras las enormes diferencias entre una auténtica fe cristiana y ciertas prácticas psicológicas. Meditar largo rato pero sin referencia bíblica, así como buscar sentirse bien o experimentar fenómenos corporales, no garantiza de ninguna manera una verdadera experiencia con Dios. Y ni hablar de obedecer algún mandato de “no pensar en nada o dejar tu mente en blanco”. ¡NI se te ocurra hacerlo! Estarás invitando cordialmente a una legión de demonios para que entre en tu mente y te destruya. Un cristianismo auténtico se basa en la fe, en la Palabra de Dios y en una vida interior dada por el Espíritu Santo. De ninguna manera en sentimientos o manifestaciones externas. Y mucho menos en la calidad o no del templo al que asistas cada semana. ¡Por favor! ¡No me confundas ser creyente con ser miembro de una religión cristiana!

Es que, si se caen en estos usos tan singulares de orden psíquico, el cristianismo tradicional que conocemos no se diferenciará en nada con otras religiones que lo practican, tales como el Islam, el hinduismo o diversas sectas tales como la llamada Ciencia Cristiana. Estas similitudes alertan sobre la posibilidad de que algunos cristianos estén operando bajo fuerzas que no vienen de Dios, aunque ellos crean lo contrario. Lo que sucede es que hay tantos cristianos necesitados de milagros y sensaciones que aceptan cualquier experiencia espiritual sin discernir su fuente. Se insiste en que el verdadero sentir de un creyente radica en perder el ego y unirse a Dios, no en buscar experiencias o señales externas. El mensaje central de todo esto es una llamada de carácter urgente al discernimiento espiritual, advirtiendo que no todo lo que parece milagroso o poderoso viene de Dios. Se enfatiza la necesidad de vivir por fe, obediencia y comunión con Dios, y no dejarse llevar por emociones o manifestaciones superficiales.

Los puntos considerados como claves en todo este trabajo son: Ataques espirituales y opresión psíquica. Muchos creyentes experimentan opresión espiritual durante reuniones, oraciones o lecturas bíblicas. Esta opresión, según el texto estudiado, proviene de Satanás y no debe confundirse con la presencia de Dios. Luego viene el discernimiento entre lo espiritual y lo psíquico. Existe la necesidad de diferenciar entre el poder que proviene del Espíritu Santo t el que proviene del alma humana, especialmente en ambientes religiosos donde se manipula la emoción o la multitud para generar una experiencia supuestamente espiritual. A eso se le suman los milagros y señales falsas. Hay suficiente en nuestra Biblia respecto a advertencias sobre prodigios mentirosos realizados por el anticristo y sus agentes. Estos milagros son reales, pero su origen es satánico y buscan engañar.

Contar con una multitud no es sinónimo de tener victoria espiritual. Hay grandísimas congregaciones en donde no sucede absolutamente nada desde lo espiritual y, por contrapartida, vemos que tanto el propio Jesús como luego también Pablo, trabajaban con grupos muy reducidos en momentos claves. De todos modos, me parece muy atinado compartirte algunos ejemplos prácticos de lo que es el poder psíquico disfrazado de espiritual. En primer término, en lo que tiene que ver con el evangelismo personal. Es muy frecuente que, cuando se usan estos rudimentos, alguien pueda directamente leer los pensamientos de otra persona o usar intuiciones naturales en lugar de depender del Espíritu Santo de Dios. Otro tanto ocurre en las llamadas reuniones de avivamiento. Allí nos solemos encontrar con ambientes cargados de emoción colectiva, que suele confundirse muy fácilmente con poder del Espíritu Santo.

Se suma a todo esto algunos cánticos y músicas especiales. Hay que convenir que el excesivo uso de la música para inducir el fervor emocional, produce resultados aparentemente muy bulliciosos, pero absolutamente carentes de un verdadero impacto espiritual. Los frutos de toda esa gente nos permite reconocerlos. No hay que perder de vista a los estudios bíblicos basados en interpretaciones de la palabra sustentadas en el intelecto o, en otros casos, en diversas necesidades humanas, pero sin fruto alguno de carácter espiritual. Y finalmente, también es clave la alegría forzada. Un ejemplo, la conocida risa santa. Son manifestaciones emocionales sobre enfatizadas y exageradas que, muy fácilmente, se confunden con la obra del Espíritu Santo. El autor llama a la sobriedad y al discernimiento espiritual. Los creyentes deben buscar equilibrio en su crecimiento: conocer la Biblia, avanzar espiritualmente, evangelizar y confiar en Dios con fe viva. No se condena lo sobrenatural, sino su falsificación a través del alma humana manipulada por Satanás.

En resumen, el texto de Nee es una advertencia contra el engaño espiritual moderno, que mezcla emociones, manipulaciones humanas y aparentes milagros, sin verdadera obra del Espíritu Santo. Llama a los cristianos a vivir en dependencia de Dios y discernimiento espiritual profundo. Te deja en evidencia pequeñas desviaciones que luego traerán grandes consecuencias. Comienza citando una metáfora: dos líneas apenas separadas al principio, pueden estar a kilómetros de distancia si se prolongan. Esto ilustra como un error pequeño en el inicio espiritual puede terminar en un gran desvío con el tiempo. Sería muy extraño si no hubieras visto algo así en tu vida de creyente. De hecho, el problema no es la emoción, sino el enfoque equivocado del corazón al buscar sensaciones y no al Espíritu Santo en sí mismo. Muchos han confundido liberación emocional del alma con una obra del Espíritu. Y no lo fue.

Hay además muy serias advertencias para con distintos sueños o visiones. Está probado que muchas de estas experiencias no vienen de Dios, sino de una mente debilitada y una voluntad pasiva. Se diferencia entre una visión espiritual, que las hay y existen, con una creada por la imaginación o el alma. Conozco matrimonios entre cristianos formalizados en base a estas últimas formas. Fracasaron rotundamente hasta el grado de divorcio. Habría que preguntar, tanto a un hombre como especialmente a una mujer, por serlo, cuando dicen “ver” a Jesús, ¿Qué rostro están viendo? En lo personal, he tenido respuestas que, si no representaran el riesgo que tienen, habrían sonado hasta graciosas. Recuerden que el alma puede estar viva, tener emociones y también fortaleza, pero no puede dar vida. El Espíritu, en cambio, sí que transmite y vivifica la vida verdadera de Dios. Muchas son las obras de la iglesia que están basadas en el alma. Emocionan, conmueven, pero no transforman. El quebrantamiento de espíritu, tan necesario para nacer de nuevo, no tiene nada que ver con una fuerte emoción del alma, aunque externamente se parezcan.

En cuanto a las técnicas evangélicas para sus reuniones, algunas suelen estar llenas de estrategias humanas. Atmósfera emotiva, coritos, historias conmovedoras, de esas que hacen llorar a los más sensibles, o sea: manipulación emocional apta para asumir e involucrarse con todo lo que se les dé. Pero atención, estos métodos producen efectos pasajeros, pero de ninguna manera generan vida espiritual verdadera. Es como una especie de morfina espiritual, alivia temporalmente, pero no sana. Porque la verdadera vida espiritual nace de la resurrección de Cristo, no sólo de su nacimiento. La regeneración es recibir la vida que no muere, o sea, la vida que vence a la muerte. Vendría a ser algo así como un roble que rompe un sepulcro de mármol, porque tiene vida.

Recuerda que Jesús dijo que quien aborrece su vida, (que es como decir su alma), la guardará para vida eterna. Usar nuestras propias habilidades humanas, nuestros talentos o nuestras emociones, no sólo que no aporta nada de bendición, sino que en casos puede llegar a bloquear la acción de Dios. Para que haya fruto espiritual, acuérdate, el grano de trigo, que es justamente el alma, debe caer e y morir. El que dice es obrero de Dios debe renunciar a su propia fuerza y depender completamente del Espíritu. Es mucho más valioso morir al Yo que usar elocuencia, carisma o conocimiento humanos como herramientas espirituales. Sólo se consigue hacer gente religiosa. Todo este antiguo trabajo es una fuerte advertencia contra el engaño espiritual que proviene de operar desde el alma en lugar del espíritu. Exhorta a buscar a Dios con un corazón puro, sin buscar experiencias emocionales, discernir el origen de los fenómenos espirituales, morir a uno mismo para que el Espíritu Santo pueda obrar y rechazar cualquier método humano y depender totalmente de Dios.

El poder debe ser obtenido en base a la resurrección. Resurrección es vivir más allá de la muerte. Lo que necesitamos no es de mayor poder sino de muerte más profunda. Precisamos resistir a todo poder natural. Aquel que no pierde su vida del alma, no conoce nada de poder. Sin embargo, aquel que pasó por la muerte, se halla en poder de la vida. Cualquiera que pierde su vida del alma, a semejanza del grano de trigo que cae en tierra y muere, crecerá en la vida de Dios y producirá mucho fruto. Creo que muchas personas son tan ricas y fuertes que no dan oportunidad para que Dios obre. Frecuentemente recuerdo las palabras “desamparado y desesperanzado”. Debo decirle a Dios: “Todo lo que tengo eres Tú; yo mismo nada tengo. Fuera de Ti estoy verdaderamente desamparado y desesperanzado”. Debemos tener una actitud de dependencia para con el Señor, como si no pudiésemos inhalar y exhalar sin Él. Cualquier cosa que tenemos viene de Él. ¡Cómo se deleita Dios viéndonos llegar a Él desamparados y desesperanzados!

Hace pocos días un hermano me preguntó: “¿Cuál es la condición para que obre el Espíritu Santo?” A lo que le respondí: “El Espíritu Santo nunca se enreda en ayudar el poder del alma. El Espíritu Santo necesita llevarnos primero al lugar donde no podemos hacer nada por nosotros mismos”. Aprendamos a rehusar todo aquello que viene de nuestros egos naturales. Sea milagroso o común, debemos rehusar todo aquello que no viene de Dios. Él entonces demostrará Su poder para realizar aquello que pretendió hacer. Habrás oído y visto, al igual que yo, decenas de reuniones multitudinarias donde se hace énfasis en el poder del Espíritu Santo manifestado allí. Mientras, se le rinden honores, aplausos, glorias y aleluyas al predicador que ha desatado todo eso. Lamento decepcionarte. Allí no está, ni estuvo, ni muy probablemente estará presente el Espíritu Santo de Dios, sino el poder que tan bien describe W. Nee en este trabajo. Porque el Espíritu Santo se manifiesta, solamente, para glorificar a Cristo, y no a hombre alguno.

El Ejemplo del Señor: Juan 5:19: Respondió entonces Jesús, y les dijo: De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente. El Hijo no puede hacer nada por Sí mismo. En otras palabras, de todas las cosas que el Señor realizó, ninguna de ellas Él hizo por Sí mismo. Esta es la actitud continua del Señor. Él nada hace por Su propio poder o según Su propia idea. Él rehúsa cualquier cosa que pueda venir de Él mismo. Sin embargo, ¿existe algo errado con Su alma? ¿Su poder del alma no es bastante utilizable? Siendo que Él no tiene el menor indicio de pecado, para Él no sería pecaminoso usar Su poder del alma. Aun así, Él afirma que el Hijo nada puede hacer por Sí mismo. Si un Señor tan santo y perfecto como Él se rehúsa a usar Su propio poder, ¿qué en cuanto a nosotros? El Señor es tan perfecto, y aun así en toda Su vida Él demostró ser desamparado y desesperanzado en Sí mismo, dependiendo sólo de Dios. Él vino al mundo para hacer la voluntad del Padre en todas las cosas.

Nosotros, que somos apenas una partícula de polvo, en verdad no somos nada. Debemos poner a un lado la fuerza psíquica y rehusar cualquier cosa que venga del poder del alma, antes que podamos trabajar con fuerza espiritual y producir mucho fruto. Que Dios nos bendiga. Muy bien; reacomoda tu cerebro, que seguramente ha quedado desparramado por la validez y contundencia de esta enseñanza. Eres libre de tomarla, aceptarla, creerla y ponerla por obra, o de dejarla a un costado y ser, uno más, de los que consideraron a Watchman Nee como un hereje. No es mi intención alterar tu doctrina ni mucho menos, crear alguna nueva. Lo que sí quiero, es que tengas suficiente serenidad de discernimiento para cumplir con el consejo paulino: examinarlo todo y rescatar lo bueno. Eso es válido para este trabajo. Al llegar a este punto, quiero sugerirte que lo leas completo, está en mi Web, es el número 5 de la ventana de “Palabra Confirmada”. Sólo una cosa puedo añadirle después que lo leas: Ahora ya lo sabes. Ahora ya no puedes hacerte el distraído y decir que lo ignorabas.

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El Punto Clave de la Creación

Alguien me dijo hace muchos años que tratara de leer y escudriñar el Génesis. Que, si un día lograba entenderlo de verdad, todo el resto de mi Biblia tomaría un sentido que todavía no le estaba viendo. No llegué todavía a ese nivel, pero maduré mucho desde ese tiempo hasta hoy, y por eso me atrevo, aun estando a mitad de camino, a asegurarte que lo que me dijeron, es absoluta verdad. Porque, veamos, ¿Qué es lo que sabemos con cierta profundidad sobre el Génesis? No me repitas lo que dicen los comentaristas o historiadores bíblicos, dime lo que te dijo hoy o a lo sumo ayer, el Espíritu Santo. ¿Lo estás viendo?

Te enseñaron, como a mí, que Dios creó todo lo que vemos en seis días y al séptimo descansó. Y eso es verdad, pero parcialmente. Es una gran verdad, pero no toda la verdad. Y te lo explico. ¿Qué dice el verso 1 del capítulo 1? En el principio creó Dios los cielos y la tierra. ¿De qué principio habla? Del modelo, del patrón, del croquis, del diseño. Nada que ver con inicio o comienzo. Y luego te va detallando una por una las cosas que Dios creó. Y cuando digo Creó, estoy diciendo el original bara, que significa algo producido de la nada. Creación sobrenatural y espiritual. Invisible, todavía.

¿Estás de acuerdo conmigo que producir algo de la nada es crear? Eso es estrictamente espiritual, todavía no había nada físico y material. Eso vendría después, y te lo voy a demostrar. Cuando llegamos a los versos 26 y 27, llega la base central de todo este trabajo. Allí dijo: Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.

¿Me estás siguiendo? ¿Recuerdas que dijimos que esto que Dios está creando es todo lo que conocemos pero no vemos porque todavía es espiritual? En ese tenor es que Dios dice: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; ¿Eso significa que allí crea a un hombre con vello, barba, bigote, gran musculatura y ganas de salir a tomarse una cerveza? No. Porque la palabra Hombre, aquí, es la palabra Adam, que, si bien se parece al que luego será un nombre propio, su significado es concretamente Humanidad, Especie. Dios está creando un espíritu con el rótulo de Hombre, que unifica toda una especie destinada a gobernar el planeta en Su Nombre. Ese fue el diseño.

Y hay algo muy importante que se debe decir de inicio: los espíritus no tienen género. En ningún lugar de nuestras Biblias encontraremos alguna referencia a un espíritu masculino o femenino. Eso no existe. Recorran sus biblias de principio a fin y nunca encontrarán una referencia a un espíritu masculino o femenino. Reitero, no existe, porque los espíritus no tienen género. Por eso es que los espíritus no se casan. ¿ es que alguien leyó en su Biblia algo parecido a una boda entre espíritus invisibles?

Una vez le hicieron una pregunta a Jesús. Los saduceos estaban tristes porque no creían en la resurrección. Entonces, un día, Jesús estaba hablando sobre la resurrección y ellos se acercaron y le dijeron: Maestro, disculpa, tú crees en la resurrección. Y discutieron y le hicieron una pregunta. Dijeron: hay una ley en nuestra cultura, que dice que si una mujer se casa con un hombre y él muere, entonces debe casarse con su hermano. Y luego, si él muere, se casaría con el otro hermano. Y si él tuviera siete hermanos, se casaría con todos ellos y ellos morirían. No sabemos si esta mujer mató a todos esos hombres, pero ellos se murieron, todos. La pregunta que le hicieron a Jesús, fue: ¿Con quien de ellos estaría casada ella en la resurrección?

¿Recuerdan esa pregunta que le hicieron? Y su respuesta fue importante. Él dijo: ¡Qué ignorantes son! ¡Qué tontos son! ¿No leyeron las escrituras? Dijo: miren, en el mundo espiritual no hay matrimonio ni se dan en matrimonio. ¿Por qué? Porque son como los ángeles, no hay género. Tú eres hombre. Por eso, cuando la Biblia te habla, Dios no le habla a varón o hembra. Lean la Biblia con atención. Él le habla a los hombres. Si algún hombre quiere venir tras de mí. Si algún hombre escucha mi voz. Si algún hombre se aparta. Si algún hombre viene. Hombre. Humanidad. Especie.

Le está hablando a toda la especie. Esto es muy importante. Hombre es el nombre que Dios le dio a la especie y la especie no tiene género. La asignación física que Dios dio, se la dio a un ser espiritual. ¿Cuál es la asignación física? Que tengan dominio sobre la tierra. El problema es que la tierra es física. ¿A quién le está hablando? Al hombre. El hombre es un espíritu. Porque estamos hablando del primer capítulo del Génesis, y ese nos habla de la creación espiritual, no de la física. Le está dando a un espíritu una asignación física. Ahora, aquí está el problema. Un espíritu está en un reino diferente al mundo físico. De hecho, un espíritu no puede apreciar las cosas físicas.

Puedo probarlo. Nosotros corremos físicamente tras el oro, pero Dios pavimenta las calles con él oro. Científicamente sabemos que el oro y la plata se extraen de la tierra, pero no proviene de la tierra, viene de algo exterior. Tú mueres por un diamante, Dios lo usa como alfombra alrededor de su trono. ¿Estás viendo? Dos conceptos diferentes. Así es que Dios le dio a un ser espiritual una asignación física. Aquí está el problema. El hombre no puede llevar a cabo la asignación porque está en el reino sobrenatural con Dios. Entonces, ¿Qué hace Dios? Dios, ahora, realiza un segundo proceso creativo que se encuentra en el capítulo 2 de Génesis.

En los primeros tres versos de este segundo capítulo, se le da el cierre a todo lo creado en el mundo espiritual en el anterior. Pero lee con atención el verso 4 y vas a ver algo que seguramente no siempre has tenido en cuenta: Dice: Estos son los orígenes de los cielos y de la tierra cuando fueron creados, el día que Jehová Dios hizo la tierra y los cielos. Aquí vemos que, en referencia a lo anterior, lo denomina como orígenes, pero que luego habla de lo que viene y ya no dice que fueron seis días, sino uno. El día en que Dios hizo (Ya no dice creó) los cielos y la tierra. Por eso vemos muchas repeticiones. Primero fue lo espiritual, ahora es lo físico. Lo primero se creó, lo segundo se hizo, se formó y se construyó.

Te explico desde lo que vemos en el primer capítulo. Dice: Así que Dios creó al hombre a su imagen y semejanza y los hizo varón y hembra. Así que ahora está haciendo algo diferente. Miren las primeras palabras en el versículo 26. Y dijo: hagamos al hombre. Miren el versículo 27. Y creó Dios al hombre. Anoten esas dos palabras. Hacer y crear. Dos palabras diferentes. Dos palabras completamente diferentes en la Biblia y muy importantes. La primera palabra, Hacer, es la palabra hebrea Asa y significa formar algo que ya está presente. Significa formar algo a partir de algo que ya existe. Asa significa hacer.

La segunda palabra, Crear, es una palabra diferente en el hebreo, es la palabra bara. ¿Qué significa esa palabra, crear? Significa formar algo a partir de la nada. Así que la Biblia dice que Dios te creó y te hizo, Él hizo dos cosas diferentes. Se usaron dos palabras hebreas diferentes. ¿Por qué una parte de ti vino de algo y una parte de ti vino de la nada? ¿Qué parte vino de la nada? Es la parte en la que Él se habló a sí mismo. No usó material a su alrededor para crear el espíritu del hombre. Fue dentro de su propio espíritu y sacó una parte de su propio espíritu. Y la llamó Hombre. Aprende: cuando Dios dice que somos imagen y semejanza suya, no utiliza una licencia poética, ¡Dice una verdad! Aunque cueste creerla.

¿Se entiende? Esto es demasiado serio. En otras palabras, Dios te creó. No usó ningún material a su alrededor. Dios te habló y dijo: ¡Hombre, sal! Por eso dijo hagamos que éste salga. Así que saliste de Dios, por eso tienes la misma esencia de su naturaleza. No tienes un espíritu, eres un espíritu. Y eres exactamente como la naturaleza de aquel de quien saliste. Por eso, cuando Cristo murió por ti, el precio por ti no fue realmente para mejorar tu valor. El precio que Él pagó por ti fue el precio exacto de lo que valías. Cristo no murió por ti para mejorar tu valor. Murió por ti porque eso es lo que vales.

Él te creó de su propio espíritu, no usó ningún material. Pero ahora te dice que hagas un trabajo relacionado con gobernar un planeta que es físico. Así que ahora tiene que hacer algo, con algo que ya está allí. Entonces, en el capítulo 2 y versículo 7, dice que el Señor Dios va al suelo y forma del polvo un traje de tierra. Llama al traje de tierra Varón y pone al Hombre creado dentro del Varón formado. Por eso tuvo que hacer esto. Y entonces, la tierra se llenó con el hombre. Pero el hombre es plural. Quiero que entiendas esto. No serás jamás el mismo, o la misma, si entiendes esto. Dios hizo un solo traje de tierra del suelo, nunca regresó a hacer otro.

Hoy hay millones y millones de trajes de tierra y cada uno de quienes me escucha ahora está sentado sobre uno de esos trajes. O de pie apoyado en sus extremidades. Él sólo hizo uno. Aquí está el por qué. Porque Dios hizo un traje de tierra del suelo y luego sopló al hombre. El espíritu que Dios sopla en su nariz, es el espíritu llamado Hombre, Humanidad, Especie. La especie dentro de un traje de tierra. Así que teníamos un cuerpo con todos dentro. Así que Dios tomó a todos, los puso en un cuerpo y llamó a ese cuerpo, varón. Así que tenemos al varón con el hombre. Todo hombre está en ese cuerpo. Ahora, ¿Cuál es el problema?

Lo que el cuerpo hace, todos lo hacen. Así que Dios tiene ese cuerpo con todos y empieza a hablarle a ese cuerpo. Si leen sus biblias, saben que Dios le dice a un cuerpo. El tomó el cuerpo con todos y lo primero que hizo fue lo que vemos en el capítulo 2 y versículo 15. Dice que el Señor Dios tomó. Miren el verso 8, primero. Y Jehová Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y puso allí al hombre que había formado. Verso 15: Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase. Tomó al varón que tiene a todo hombre dentro y lo primero que hizo fue ponerlo en este jardín. Así que el primer lugar donde Dios puso al varón, fue en el jardín del Edén. En otras palabras, Edén significa momento o presencia.

Por eso no pueden encontrar el Edén hoy en día. Edén no es un lugar, es un entorno de la presencia de Dios. El primer lugar al que Dios llevó el cuerpo del varón con cada hombre dentro, fue a su presencia. Eso significa que el primer lugar en donde un varón necesita estar no es en la presencia de una mujer como muchos piensan. Si dejas la presencia de Dios para ir a buscar un varón o una mujer, has descubierto un varón o a una mujer que no funcionan correctamente. Eso significa que un varón o una mujer a los que no les gusta adorar, son varones o mujeres peligrosas. Ahora miren el versículo 15, y la ley de Dios empezó a hablarle a ese cuerpo.

Le está hablando al cuerpo con todos. Lo que le dice al cuerpo, se lo está diciendo a todos. Ahora, Dios le da a este cuerpo todas estas instrucciones. Lo pone en el jardín del Edén. Verso 15, la primera declaración es Trabaja. La primera cosa que Dios le dijo a este hombre, es que trabajara. Eso significa que un varón necesita trabajo, antes que una mujer. Luego le dijo que cultivara. La palabra cultivar significa hacer fructífero, sacar lo mejor y poner orden. Eso significa que la primera responsabilidad de un varón es la presencia de Dios. La segunda, es conseguir un trabajo y la tercera es desarrollar todas sus habilidades para el desarrollo de todo lo que toque.

Dios le dice al varón que guarde el jardín, que lo proteja. Eso significa que el varón fue instruido por Dios con cada hombre dentro. Y ese varón lo hizo. Miles de hectáreas. Tienes que ser un protector. Dios hizo a este varón con todos dentro. Y Dios le está diciendo a este varón cuales su rol conforme a las instrucciones. Le está diciendo al varón: Aquí está tu propósito. Tu propósito es permanecer en mi presencia. Proteger mi presencia. Cultivar mi presencia. Y debe ser el que, constantemente, traiga a otros ante mi presencia. Esa es la primea asignación del varón. Si un hombre ama la presencia de Dios, jamás podrá insultar, golpear, ni maldecir a nadie.

De allí que esa primera tarea para un hombre, es mantener la presencia de Dios en la casa. Ahora, aquí está mi punto. Todo esto queda claro antes que Dios haga la siguiente declaración. Entonces Dios dice; No toques el árbol. Dios le dio al varón el mandato. La mujer ni siquiera estaba aquí, todavía. O sea que le dio al varón su palabra, muy importante. No hay lugar en las escrituras donde encontremos que Dios le haya dicho alguna vez a Eva sobre el árbol. Y eso es porque la intención de Dios, su propósito, era que el varón fuera el que transmitiría y enseñaría a su familia la palabra y las leyes de Dios.

Pablo dijo a los hombres que amaran a sus esposas como Cristo ama a su esposa, que es la iglesia. Y les dice como Cristo ama la iglesia y luego les añade que de ese mismo modo cada uno de ellos deberá amar a su esposa. Él ama a su esposa lavándola con el agua de la palabra. Así que, se esperaba que un varón amara a su esposa lavándola cada día con el agua fresca y pura de la Palabra. Ahora, tenemos a este varón con todos adentro y todas sus instrucciones. Ahora miremos el versículo 18. Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él. Entonces Dios dijo: no es bueno que este varón hombre, el hombre en el varón, esté solo. Anota esta palabra, “solo”. Su significado real es todo en uno. Entonces, ahora no es bueno que el hombre esté todo en un cuerpo.

Dios dice que tiene a todos esos hombres dentro y eso ahora no es bueno. Pero están atrapados, están atrapados en un cuerpo. Así que Dios dice: le haré a él alguien que lo ayude a salir. No es bueno que el hombre esté todo adentro, así que le haré algo. Ahora no le está hablando al espíritu, le está hablando al cuerpo. Le haré una ayuda que le ayude a llenar la tierra con los cuerpos de los hombres con los que está atrapado. Ambos serán el medio por el cual yo domine el planeta. Ambos serán dominadores, socios en el señorío.

Así que Dios hizo dormir al varón. Lo que te estoy diciendo es que Dios fue dentro del varón y sacó de él, una parte. La palabra original hebrea que se lee allí, no significa costilla. La a veces incomprensible simpleza de los traductores nos llevaron a llamarla costilla, pero lo que dice es simplemente eso: una parte. Sin lugar para conjeturas humanas. Permítanme contarles un misterio de Dios. Aunque en realidad no es un misterio, porque es científicamente sólido. ¿Ustedes sabían que cada célula de sus cuerpos tiene otro tú, dentro? Los cromosomas y el código de ADN en cada célula, codifican una réplica exacta de ti.

Por eso se habla tanto de la clonación. Porque cada célula de tu cuerpo, tiene un código genérico completo para obtener otro tú. De lo que tienes que ser capaz, es de dividir los átomos en los cromosomas, para que puedan comenzar una multiplicación por fusión nuclear, para producir una célula completamente duplicada, que comience a multiplicarse hasta que se convierta en un embrión. Así que lo que Dios hizo, fue entrar y sacar un pedazo y Dios dividió los átomos. Lo que significa que Eva era un clon exacto de Adán. Si leen el capítulo, el capítulo dice que Dios formó al hombre.

Esto es, capítulo 2, versículo 7 y versículo 15. Pero cuando lees los versículos 23, 24 y 25, dice que Dios hizo, o sea: construyó. El varón fue formado, pero la mujer no fue formada, fue construida. La palabra hebrea es diferente, son dos palabras diferentes. Al varón Dios simplemente lo formó y terminó. Pero, cuando se trataba de esta otra criatura, Dios la construyó. Esa es la palabra hebrea; Él construyó una hembra. ¿Y por qué construyó esto? Fue porque tuvo que hacer algunos ajustes. Ella era una réplica completa de él pero, debido a su propósito, tuvo que hacer algunos ajustes mientras la construía.

Así que tuvo que hacer algunos de esos ajustes que no es necesario mencionar, para que ella pudiera, por ejemplo, suministrar nutrientes, y luego hace algunos ajustes en los genitales, para que ella pueda llevar y tener un útero. Es decir que, por fuera de todos estos ajustes que te estoy detallando, ella era exactamente como Adán. Pero me gustaría añadirle algo que no es menor. Dado el lugar de donde fue sacada para construirla, la mujer está destinada a estar siempre al frente del hombre, no a sus espaldas, algunos pasos más atrás como algunas culturas lo han determinado. No fue sacada de allí, fue sacada de su frente.

Así que Dios la construyó y luego se la trajo a él, lo despertó y miren el versículo que dice que Él, Dios, se la presentó. La palabra presentar, es importante. Dios nunca le dijo “te casarás con ella”. Dios no elige a tu cónyuge. Lo que Dios hace, es permitir que haya un desfile de prospectos ante ti. Así que salir a decir que Dios ha dicho que alguien debe casarse con alguien por tal o cual motivo, es espiritualmente una falsedad, aunque suene muy religioso. Los frutos de esos supuestos mandatos proféticos, están a la vista. Yo, en lo personal, conozco tres divorcios como consecuencia de esta clase de matrimonios. Supongo que tú también habrás visto alguno. Deseo de todo corazón que no sea el tuyo, uno de ellos.

¿Nadie se detuvo a pensar, (Y hablo de serios liderazgos, no de cristianitos inconscientes) que si algo saliera mal en un matrimonio supuestamente ordenado por Dios, sería Él el responsable mayor de ese fracaso? La palabra dice que Él la presentó al hombre. Y si lees el verso siguiente, verás que fue el hombre el que empezó a hablar, no Dios. Dios dice: la presenté para que la tomaras. Adán dijo: esto es hueso de mis huesos, justo como mi hueso, clon perfecto. Y carne de mi carne, justo como mi carne. Clon perfecto. Cuando la miró mejor y vio las diferencias, dijo que como ella tenía un útero, la llamaría mujer-hombre. Eso es Varona.

Y luego dice: Por esta causa, ¿Qué causa? Que ella es un hombre, una especie, con útero. Por esta causa, ya que ella no es como yo, el varón debe dejar a su madre y a su padre y unirse a esta mujer y ser una sola carne con ella. Porque ella no es como yo. Está diciendo que la única razón por la que debes dejar tu casa, es porque has encontrado a alguien que no es como tú. A ella no le dijo eso. ¡A él se lo dijo! Y no pretendo meterme en los asuntos de nadie, pero si alguien es como tú, no puedes dejar tu casa. Dile esto a toda esa gente que conoces, amas y deseas que sean felices, tú sabes de lo que te hablo. Se unirá a ella, y serán una sola carne.

Si no pueden consumar, no pueden cohabitar. El varón necesita a la hembra, para que el hombre se manifieste. Dios hizo al varón y a la hembra. Hombre y mujer, son lo mismo. Pero varón y hembra son diferentes. Lo repito: Hombre y mujer son lo mismo, porque son espíritus. Pero en varón y hembra, las casas son diferentes. Por eso es importante entender a la hembra. El varón y la hembra, son iguales. Peo son diferentes. El varón y la hembra son trajes de tierra para el hombre y la mujer. ¿Está claro? O sea que tu esposa y tú, son lo mismo espiritualmente, pero físicamente son completamente diferentes.

Por eso es importante entender la diferencia. Varón y hembra son iguales, pero diferentes. Varón y hembra, se complementan. El varón y la hembra son ambos líderes, pero lideran de manera diferente. Y el varón y la hembra responden diferente a la vida, porque son diferentes. Una hembra responde emocionalmente, un varón responde lógicamente. Cuando una hembra oye palabras, tiene una experiencia emocional con ellas. Cuando un varón oye palabras, sólo escucha información. Son diferentes. Así que cuando le hablas a un varón, todo lo que oye es información. Pero cuando le hablas a una hembra, ella está sintiendo las palabras que dices.

¡Ni se te ocurra que a partir de esto me voy a poner en consejero espiritual sobre la unión matrimonial! Creo que, de eso, en las iglesias evangélicas ya hemos visto demasiado. Así como anteriormente lo vimos en la iglesia católica, donde sacerdotes célibes daban consejos para la relación de pareja que teóricamente no conocían, en la iglesia evangélica, luego, también había líderes que hasta daban conferencias exclusivas para matrimonios, siendo que, en muchos casos, los suyos propios eran un desastre total. Lo mismo ha sucedido y sigue sucediendo con la crianza de los hijos. Hay un solo manual apto para que cada hijo de Dios tenga un matrimonio y una paternidad positiva: leer atentamente lo que dicen nuestras biblias al respecto.

Esto de hoy no tenía esa intención. Tal como te lo dije en el principio, recibí dirección para dejarte este aporte que, seguramente, te posibilitó conocer algo más sobre el libro del Génesis. Si te sucede lo mismo que me sucedió a mí cuando pude ver esto tal como lo muestro, volverlo a leer, sobre todo en lo que tiene que ver con el hombre como creación fundamental, te va a dar nuevas visiones y panoramas respecto a todo lo que implica ser un hijo de Dios y parte de una especie llamada hombre, divididos en dos casas llamadas cuerpos, que son los encargados de poblar el planeta y dirigirlo conforme al mandato hacia su destino final de Reino.

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2 – En Su Misma Voluntad

1 Juan 5:14 = Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye.

Salmo 119:147-148 = Me anticipé al alba, y clamé; Esperé en tu palabra. Se anticiparon mis ojos a las vigilias de la noche, Para meditar en tus mandatos.

Daniel 10:1-21 = En el año tercero de Ciro rey de Persia fue revelada palabra a Daniel, llamado Beltsasar; y la palabra era verdadera, y el conflicto grande; pero él comprendió la palabra, y tuvo inteligencia en la visión. En aquellos días yo Daniel estuve afligido por espacio de tres semanas. No comí manjar delicado, ni entró en mi boca carne ni vino, ni me ungí con ungüento, hasta que se cumplieron las tres semanas. Y el día veinticuatro del mes primero estaba yo a la orilla del gran río Hidekel. Y alcé mis ojos y miré, y he aquí un varón vestido de lino, y ceñidos sus lomos de oro de Ufaz.   Su cuerpo era como de berilo, y su rostro parecía un relámpago, y sus ojos como antorchas de fuego, y sus brazos y sus pies como de color de bronce bruñido, y el sonido de sus palabras como el estruendo de una multitud.

 Y sólo yo, Daniel, vi aquella visión, y no la vieron los hombres que estaban conmigo, sino que se apoderó de ellos un gran temor, y huyeron y se escondieron. Quedé, pues, yo solo, y vi esta gran visión, y no quedó fuerza en mí, antes mi fuerza se cambió en desfallecimiento, y no tuve vigor alguno. Pero oí el sonido de sus palabras; y al oír el sonido de sus palabras, caí sobre mi rostro en un profundo sueño, con mi rostro en tierra. Y he aquí una mano me tocó, e hizo que me pusiese sobre mis rodillas y sobre las palmas de mis manos. Y me dijo: Daniel, varón muy amado, está atento a las palabras que te hablaré, y ponte en pie; porque a ti he sido enviado ahora. Mientras hablaba esto conmigo, me puse en pie temblando.

 Entonces me dijo: Daniel, no temas; porque desde el primer día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras; y a causa de tus palabras yo he venido. Mas el príncipe del reino de Persia se me opuso durante veintiún días; pero he aquí Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme, y quedé allí con los reyes de Persia. He venido para hacerte saber lo que ha de venir a tu pueblo en los postreros días; porque la visión es para esos días. Mientras me decía estas palabras, estaba yo con los ojos puestos en tierra, y enmudecido. Pero he aquí, uno con semejanza de hijo de hombre tocó mis labios. Entonces abrí mi boca y hablé, y dije al que estaba delante de mí: Señor mío, con la visión me han sobrevenido dolores, y no me queda fuerza.

¿Cómo, pues, podrá el siervo de mi señor hablar con mi señor? Porque al instante me faltó la fuerza, y no me quedó aliento. Y aquel que tenía semejanza de hombre me tocó otra vez, y me fortaleció, y me dijo: Muy amado, no temas; la paz sea contigo; esfuérzate y aliéntate. Y mientras él me hablaba, recobré las fuerzas, y dije: Hable mi señor, porque me has fortalecido. Él me dijo: ¿Sabes por qué he venido a ti? Pues ahora tengo que volver para pelear contra el príncipe de Persia; y al terminar con él, el príncipe de Grecia vendrá. Pero yo te declararé lo que está escrito en el libro de la verdad; y ninguno me ayuda contra ellos, sino Miguel vuestro príncipe.

Esta última escritura nos muestra de qué manera oraba Daniel. Y que, a partir de esa oración, nosotros, hoy, podemos desarrollar dos puntos esenciales en ella que serán de enorme ayuda para tu vida de fe hoy y ahora. El Primer Punto que se debe notar es que todo aquel que verdaderamente ora es una persona que no solamente acude a Dios con frecuencia, sino que también pone muchas veces su voluntad en la voluntad de Dios; es decir, su pensamiento muchas veces penetra en el pensamiento de Dios. Este es un principio importantísimo de la oración. Hay una clase de oración que se origina totalmente de nuestra necesidad. Aunque a veces el Señor escucha estas oraciones, sin embargo, Él obtiene de ellas poco o nada. Mira lo que dice el Salmo 106:15 al respecto: Y él les dio lo que pidieron; Mas envió mortandad sobre ellos. ¿Qué significa este pasaje? Cuando Israel clamó a Dios con el deseo de colmar su avidez, el Señor le contestó dándoles lo que pedían, sin embargo, el resultado fue que ellos se debilitaron ante el Señor.

Efectivamente, algunas veces Dios escuchará nuestras oraciones y las contestará solamente para satisfacer nuestras necesidades, aunque su divina voluntad no se haga. Podemos ver que esta clase de oración no tiene mucho valor. Pero hay otra clase de oración que nace de la necesidad de Dios. Es de Dios y es iniciada por Dios. Y esta oración es valiosísima. Para tener esta oración, el que ora no solamente tiene que aparecer con frecuencia personalmente ante Dios, sino que también tiene que permitir que su voluntad penetre en la voluntad de Dios, y que su pensamiento penetre en el pensamiento de Dios. Puesto que esta persona vive habitualmente en la presencia del Señor, le es dado a conocer la voluntad y los pensamientos de Dios. La voluntad y los pensamientos divinos se convierten en forma natural en sus propios deseos y, entonces, él los expresa en su oración.

¡Cuánto deberíamos aprender de esta segunda clase de oración! Aunque somos inmaduros y débiles, con todo, podemos acercarnos a Dios y dejar que su Espíritu haga que nuestra voluntad penetre en la voluntad de Dios y nuestro pensamiento en el suyo. Al apropiarnos un poco de la voluntad y del pensamiento divinos, llegamos a entender un poco más cómo obra el Señor y lo que pide de nosotros. Así, en forma gradual, la voluntad y el pensamiento de Dios que hemos conocido y en los cuales hemos penetrado, se convierten en nuestra oración. Y esta oración es de gran valor. Daniel, habiendo penetrado en el pensamiento de Dios y habiendo palpado su voluntad y su propósito, encontró en el propio corazón de él el mismo deseo de Dios. El anhelo de Dios se reprodujo en Daniel y se convirtió en el deseo de Daniel. Por esto, cuando con gritos y gemidos él expresaba este deseo en la oración, lo que hacía era presentar el deseo de Dios. Esta clase de oración es la que necesitamos, pues ella toca verdaderamente el corazón divino. No necesitamos más palabras; lo que necesitamos es palpar más la mente del Señor. Que el Espíritu de Dios nos haga penetrar los planes del corazón de Dios.

Por supuesto que aprender esta clase de oración requiere tiempo. Al comienzo de este proceso de aprendizaje no busquemos más palabras ni más pensamientos. Nuestro espíritu debe estar descansado y en calma. Podemos traer ante el señor nuestra situación presente y considerarla a la luz de su presencia, o podemos olvidar nuestro estado presente y simplemente meditar ante Dios en su Palabra. O podemos simplemente vivir ante Él y tratar de tocarlo con nuestro espíritu. En realidad, no somos nosotros los que nos adelantamos al encuentro de Dios, sino que es Dios el que está ahí esperándonos. Y ahí, en su presencia, percibimos algo y tocamos la voluntad de Dios. La verdadera sabiduría viene en realidad de esta fuente. Mediante esto, nuestra voluntad penetra dentro de su voluntad y nuestro pensamiento penetra en su corazón. Y desde ahí, nuestra oración se levantará hacia Él.

Cuando traemos nuestra voluntad y nuestro pensamiento a Dios, la voluntad y el pensamiento divinos comienzan a reproducirse en nosotros, y luego se convierten en nuestra voluntad y nuestro pensamiento. Esta clase de oración es valiosísima y de mucha autoridad. Recordemos lo que Jesús dijo de la oración tal como lo relata Mateo 6:9-10 = Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Estas no son solamente tres peticiones para que las repitamos. Estas palabras, que descubren la voluntad y el pensamiento de Dios, tienen que ser reproducidas en nosotros cuando el Espíritu de Dios lleva nuestra mente a Dios. Y cuando se convierten en nuestra voluntad y en nuestro pensamiento, la oración que luego elevamos es valiosísima y de mucha autoridad.

Es posible hacer dos clases diferentes de oración sobre exactamente el mismo asunto. Una clase tiene su origen en nuestra propia voluntad. Se basa en nuestros propios pensamientos y en nuestras esperanzas. El Señor puede escuchar y responder nuestra oración, pero esta oración, por sí misma, tiene muy poco valor. En cambio, si ponemos el mismo asunto ante Dios y dejamos que Su Espíritu una nuestra voluntad con la de Él y nuestro pensamiento con el Suyo, descubriremos en nosotros un deseo vehemente que es en realidad una reproducción de la voluntad y el pensamiento divinos. Supongamos que el Señor está triste y apesadumbrado por la muerte de los hombres. También nosotros sentiremos paulatinamente la urgencia de desear que ni siquiera una sola alma perezca. Y esto es una reproducción del corazón de Dios que nos hace capaces de orar con suspiros interiores.

O si el Señor está ansioso y herido a causa del fracaso de sus hijos, esta misma carga se reproducirá en nosotros, con el resultado de que sentiremos las mismas ansias de no querer ver que un hijo de Dios caiga en el pecado y en las tinieblas. Entonces brotarán de nuestro interior la oración y la intercesión. Entonces confesaremos, abogaremos por el perdón y pediremos a Dios que purifique a sus hijos. Por lo tanto, una clase de oración es presentada de acuerdo a nuestra propia voluntad; la otra clase la formulamos como la voluntad de Dios que ha sido reproducida en nosotros y se ha convertido en nuestra voluntad. Qué diferentes son estas dos clases de oración. En el segundo caso, cuando cualquiera creyente se presente ante Dios, la voluntad de Dios se reproducirá en él. Se convertirá en su aliento y en su suspiro. Y la oración que se hace de acuerdo a esta voluntad, tiene valor y autoridad.

Dios tiene que hacer muchas cosas en la tierra, tocante a muchas áreas. ¿Cómo, entonces, podremos orar siguiendo nuestro propio sentir y pensamiento? Debemos acercarnos a Dios y dejarle que imprima en nosotros lo que Él desea hacer, para que así podamos interceder con gemidos. A veces, cuando nos acercamos a Dios, Él pone en nosotros su voluntad de propagar el evangelio; esto, pronto se convertirá en nosotros en una urgencia. Y cuando oremos de acuerdo a esta urgencia, experimentaremos como si nuestro propio aliento estuviera divulgando la voluntad de Dios. El Señor puede poner en nosotros muchos de sus deseos o reproducir muchas de sus cargas. Pero cualquiera que sea el deseo o la carga, cuando se reproduce en el corazón de una persona, esa persona puede hacer de la voluntad del Señor su propia voluntad y orar en consecuencia. Cuando, en el caso de Daniel, él vino ante Dios, presentó cierto asunto; y entonces vimos que oró por eso con hondos gemidos. Qué preciosa y sustancial es esta clase de oración. Puede santificar el nombre de Dios, traer el Reino de Dios, y hacer que la voluntad de Dios se haga en la tierra como en el cielo.

El Segundo Punto que hay que notar es, que cuando hacemos esta clase de oración, ésta revolverá el infierno y afectará a Satanás. Por esta razón, justamente Satanás se levantará para impedir esta oración. Todas las oraciones que vienen de Dios tocan a los poderes de las tinieblas. Aquí se plantea un combate espiritual. Satanás nos atacará, quizás en el cuerpo físico, en la familia, o en cualquier cosa que te pertenezca. Siempre que surge esta oración, viene el ataque satánico. El enemigo ataca con la intención de que nuestra oración cese. Incluso es posible que trate de lanzar al aire algún obstáculo que retrase la respuesta a la oración. Esa oración debe recibir una rápida respuesta; sin embargo, la respuesta parece estar suspendida en el aire. De este mismo modo, la respuesta a la oración de Daniel se retrasó durante veintiún días, aunque Dios lo escuchó el día que él comenzó a orar. En esta situación, ¿Qué hizo Daniel? Se arrodilló ante Dios y esperó hasta que la respuesta a la oración llegó.

Consideremos esto: ¿Nos preguntamos alguna vez por qué nuestra oración queda sin respuesta? Quizás está suspendida en alguna parte, ¡Todavía dentro del plazo de los veintiún días! Es posible que la respuesta ya haya salido del trono, pero que haya encontrado oposición y, por lo tanto, esté suspendida en el aire. ¿Por qué? Espera más oraciones en la tierra: necesita personas que paciente y humildemente esperen ante Dios. Acerquémonos a la presencia de Dios, tengamos calma ante Él, apartemos nuestros propios pensamientos y entremos en su pensamiento. Entonces nos daremos cuenta del significado de la oración y veremos en cuantos asuntos está Dios esperando a que nosotros oremos. Hay cosas alrededor del mundo entero que han de ser motivo de nuestras oraciones, y asuntos de toda clase han de recibir nuestras oraciones.

No oremos de acuerdo a nuestros propios sentimientos; en vez de eso, traigamos el deseo de nuestro corazón al deseo del corazón de Dios, y dejemos que su voluntad sea nuestra voluntad, nuestro gemir y nuestra esperanza en el universo. Nada procede de la voluntad de Dios que no pase por el hombre, y nada de la voluntad de Dios que haya pasado por el hombre se ve libre de un ataque del poder de Satanás. Para que se cumpla la voluntad de Dios se necesita de la oración, para vencer la oposición de Satanás se requiere oración. Ejercitemos la autoridad de la oración desatando lo que haya que desatar y atando lo que haya que atar. No oremos según nuestra propia voluntad. Acerquémonos a Dios y oremos de acuerdo a la voluntad que Él h a reproducido en nosotros. Cuando Dios dice que hay que hacer una cosa, también nosotros decimos que hay que hacerla. Cuando Dios dice que algo no debe existir, también nosotros decimos que no debe existir. Debemos olvidarnos de nosotros mismos, tocar la voluntad de Dios y expresar su voluntad actual por medio de la oración.

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1 – ¿Qué es La Oración?

La oración es el acto más maravilloso del plano espiritual y también algo que encierra un gran misterio. La oración es un misterio, y después que hayamos considerado unas cuantas preguntas referentes a este asunto, creo que apreciaremos todavía más el carácter misterioso que rodea a la oración, pues son preguntas muy difíciles de contestar. Con todo, esta observación no se hace para sugerir que el misterio de la oración es incomprensible, o que los varios problemas envueltos en la oración son inexplicables. Es sólo para indicar el hecho de que son muy pocos los que realmente saben mucho acerca de estos problemas. Como consecuencia, son muy pocos los que en oración pueden realizar mucho para Dios. El poder de la oración está, no en lo mucho que oremos, sino en el grado que nuestras oraciones sean conformes con el principio fundamental de la oración. Solamente las oraciones de esta clase son de verdadero valor.

Las preguntas principales que se hacen son: ¿Por qué orar? ¿Cuál es la utilidad de orar? ¿No es Dios omnisciente y omnipotente? ¿Por qué tiene Dios que esperar hasta que nosotros oremos antes de comenzar a obrar? Puesto que Dios ya lo sabe, ¿Por qué tenemos que decírselo todo? Puesto que Dios es todopoderoso, ¿Por qué no obra directamente? ¿Qué necesidad tiene Dios de nuestras oraciones? ¿Por qué solamente los que piden, reciben; solamente los que buscan, encuentran y solamente a los que llaman, se les abre? ¿Por qué dice Dios que no tenemos porque no pedimos? Hay tres textos a tener muy en cuenta para consolidar esto que hemos dicho. Filipenses 4:6 = Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Mateo 7:7 = Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Y Santiago 4:2 = Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís.

Después de haber hecho estas preguntas debemos continuar la reflexión del modo siguiente: ¿Es la oración contraria a la voluntad de Dios? ¿Cuál es la relación entre la oración y la justicia? Sabemos que Dios nunca hace nada contra su propia voluntad. Si la voluntad de Dios es abrir puertas, ¿Por qué tiene que esperar a que nosotros llamemos para abrirlas? ¿Por qué no las abre, sencillamente, tal como es su voluntad, sin exigirnos que llamemos? Puesto que Dios es omnisciente, sabe que necesitamos tener las puertas abiertas; entonces, ¿Por qué tiene que esperar a que llamemos para abrírnoslas? Si es necesario que la puerta se abra, y si el abrir puertas está de conformidad con la voluntad de Dios y, además, Él sabe que necesitamos que esa puerta se abra, ¿Por qué espera a que llamemos? ¿Por qué no la abre directamente? ¿Qué ventaja obtiene Dios de que nosotros tengamos que llamar?

Además, tenemos que hacer todavía estas preguntas: Ya que la voluntad de Dios es abrir la puerta, y ya que el abrir la puerta está dentro de lo justo, con todo, ¿Abrirá Dios la puerta si nosotros no llamamos? ¿Preferirá Dios que su voluntad y la justicia se retrasen y no se cumplan, a fin de esperar nuestras oraciones? En realidad, ¿Permitirá Dios que su voluntad de abrir puertas quede restringida porque nosotros no llamamos? De ser así, ¿No estaríamos nosotros limitando la voluntad de Dios? ¿Es Dios realmente todopoderoso? Si es todopoderoso, ¿Por qué no puede abrir la puerta por sí mismo? ¿Por qué, en vez de ser así, tiene Dios que esperar que llamemos? ¿Puede Dios realmente cumplir su propia voluntad? Pero si en realidad puede, entonces, ¿Por qué el hecho de que Dios abra las puertas, (Tal como es su voluntad), depende de que nosotros llamemos con oraciones de hombres?

Al hacer todas estas preguntas nos damos cuenta que la oración es un gran misterio. Pues aquí vemos un principio del modo en que Dios obra, y es el siguiente: que el pueblo de Dios tiene que orar antes de que el mismo Dios se mueva y obre. Su voluntad se realizará solamente a través de las oraciones de los que le pertenecen. Las oraciones de los creyentes hacen que se cumpla la voluntad de Dios. Dios no cumplirá su voluntad solo; la cumplirá solamente cuando sus fieles le demuestren su apoyo por medio de las oraciones. Siendo la realidad así, puede decirse que la oración no es sino un acto del creyente que trabaja junto con Dios. La oración es la unión del pensamiento del creyente con la voluntad del Señor en el cielo. La oración no es expresar nuestra súplica para que Dios nos conceda lo que pedimos y satisfaga nuestro deseo egoísta. No es forzar al Señor a cambiar su voluntad y que haga lo que no quería hacer, No, la oración es simplemente expresar la voluntad de Dios por medio de la boca del creyente. Ante Dios, el creyente pide en la oración que se cumpla la voluntad del Señor.

La oración no cambia lo que Dios ha determinado. La oración nunca cambia nada; simplemente logra lo que Dios ya ha determinado de antemano. Sin embargo, la falta de oración sí que produce un cambio, porque Dios permitirá que muchas de sus resoluciones se suspendan, debido a la falta de cooperación de parte de su pueblo en cuanto a la oración. Mateo 18:18 = De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo. Conocemos muy bien estas palabras del Señor. Sin embargo, debemos darnos cuenta que estas palabras se refieren a la oración. Y van seguidas inmediatamente por esta afirmación de Cristo: Verso 19 = Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.

Aquí se muestra claramente la relación entre la oración y la obra de Dios. Dios en el cielo atará y desatará solamente lo que sus hijos en la tierra hayan atado y desatado. Muchas cosas hay que necesitan atarse, pero Dios nos las atará por sí solo. El quiere que su pueblo las ate en la tierra primero, y entonces Él las atará en el cielo. Muchas cosas hay también que deben desatarse; pero de nuevo, Dios no quiere desatarlas por sí solo: Él espera hasta que su pueblo las desate en la tierra y entonces Él las desatará en el cielo. ¡Pensemos en esto! ¡Todas las acciones del cielo están gobernadas por las acciones de la tierra! Y de la misma forma, ¡Todos los movimientos del cielo están limitados por los movimientos en la tierra! Dios se recrea grandemente poniendo todas sus obras bajo el control de su pueblo. Sin embargo, hay que señalar que estas palabras en Mateo no están dirigidas a hombres carnales, ya que estos no están capacitados para entenderlas.

Aquí debemos llevar mucho cuidado para que no intervenga la carne, porque de suceder así, ofenderíamos a Dios en muchos aspectos. Hay un pasaje en Isaías en el que hallamos el mismo pensamiento que encontramos en el de Mateo. Isaías 45:11 = Así dice Jehová, el Santo de Israel, y su Formador: Preguntadme de las cosas por venir; mandadme acerca de mis hijos, y acerca de la obra de mis manos. Al considerar estas palabras debemos ser verdaderamente piadosos, no permitiendo que la carne intervenga furtivamente. ¡Dios desea que hombres humildes como nosotros le den órdenes a Él! ¡A nuestro mandato, Él comienza a hacer su obra! Cualquier acción que Dios tome en el cielo, sea para atar o desatar, todo lo hace siguiendo las órdenes que nosotros damos en la tierra.

Antes que el cielo ate, la tierra debe atar primero; antes que el cielo desate, primero tiene que desatar la tierra. Dios nunca hace nada contra su voluntad. No es que, porque la tierra haya atado algo, entonces el Señor esté forzado a atar lo que se quería atar. Eso nunca sucederá. Él ata en el cielo lo que ha sido atado en la tierra, simplemente porque la voluntad de Dios siempre ha sido atar lo que la tierra por fin ha atado. Él espera hasta que su pueblo en la tierra ate lo que el cielo ha aspirado atar, y entonces Él escucha la orden de sus hijos y ata para ellos lo que le han pedido. El mismo hecho de que Dios quiera escuchar el mandato de su pueblo y atar lo que ellos han atado, es evidencia de que Él ya quería atar, pues todos los deseos de Dios son eternos. ¿Por qué no ata Dios antes? Puesto que su voluntad es atar y su voluntad es eterna, ¿Por qué no ata antes lo que debe atarse de acuerdo a su propia voluntad?

¿Por qué tiene Dios que esperar que la tierra ate antes de que Él ate en el cielo?  ¿Es verdad que lo que no se ata en la tierra no puede atarse en el cielo? Si hubiera retraso en atar en la tierra, ¿También habrá retraso en el cielo? ¿Por qué tiene Dios que esperar a que la tierra ate, antes de atar lo que desde hace una eternidad ha querido atar? Deseo decir que, al responder estas preguntas, el creyente puede hacerse más útil en las manos de Dios. Ya sabemos la razón por la que el hombre fue creado. Dios crea al hombre para que éste se una a Él para derrotar a Satanás y sus obras. Como el hombre es creado con libre voluntad, se espera que use su voluntad para unirse a la voluntad de Dios y oponerse a la voluntad de Satanás. Este es el propósito de la creación y también el propósito de la redención. La vida entera de Jesús demuestra este principio. Aunque no sabemos la razón ni el por qué, sin embargo, sí sabemos que Dios no obrará independientemente.

Si el pueblo de Dios falla en mostrase concorde con Él sometiendo su voluntad a Dios y expresando con sus oraciones que desean lo mismo que Él, Dios preferirá esperar y retrasará su obra. Dios no quiere obrar solo. El Señor exalta a su pueblo pidiéndole que obre con Él. Aunque Él es todopoderoso, se recrea en tener su omnipotencia limitada por sus hijos. Por muy celoso que Dios sea de su propia voluntad permitirá por un tiempo que Satanás esté a la ofensiva, si el pueblo de Dios se olvida de la voluntad divina y falla en mostrar su acuerdo cooperando con el Señor. ¡Oh! ¡Si los hijos de Dios no fueran hoy tan fríos como evidentemente son, si estuvieran más dispuestos a negarse a sí mismos y a someterse a la voluntad de Dios, teniendo más interés en la gloria divina y guardando la palabra del Señor! Entonces se realizaría rápidamente lo que Dios ha deseado eternamente con referencia a esta época.

 La iglesia no estaría en la confusión en la que está, los pecadores no se endurecerían tanto, la venida del Señor y de su Reino se apresuraría, Satanás y sus fuerzas serían arrojados mucho antes al abismo sin fondo, y el conocimiento del Señor se extendería más rápidamente sobre sobre toda la tierra. Debido a que los creyentes se ocupan demasiado de sus propios asuntos y fallan en trabajar unidos a Dios, muchos enemigos y mucho crimen continúan sin ser vencidos, muchos pecadores permanecen en su esclavitud y muchas gracias dejan de concederse. ¡En qué medida tan grande la tierra impone restricciones al cielo! Ya que Dios nos respeta tanto, ¿No podemos nosotros confiar en Él en la misma forma? ¿Cómo atamos nosotros lo que Dios intenta atar? ¿Y como desatamos lo que Dios intenta desatar? La respuesta de Jesús, es esta: Pónganse de acuerdo en la tierra acerca de cualquier cosa que pidan. Esto es oración; la oración del cuerpo de Cristo.

El punto culminante de nuestro trabajo en unión con Dios está en pedir, todos de común acuerdo, que Dios haga lo que Él desea hacer. Para el que ora, el verdadero significado de la oración es orar por el cumplimiento de la voluntad de Aquel a quien él ora. La oración es la ocasión en que expresamos nuestro deseo por la voluntad de Dios. La oración significa que nuestra voluntad está de acuerdo con la de Dios. De no suceder así, no hay verdadera oración. ¿Cuántas oraciones, hoy día, expresan la voluntad de Dios? En nuestras oraciones, ¿En qué medida nos olvidamos completamente de nosotros mismos y buscamos solamente la voluntad del Señor? ¿Cuántos creyentes trabajan realmente en unión con Dios en la oración? ¿Cuántos de nosotros declaramos diariamente ante Dios su voluntad y derramamos nuestro corazón en la oración para que Él haga su voluntad, cualquiera que sea, tal como Él nos la ha dado a conocer?

¡Reconozcamos claramente que el egoísmo es tan evidente en la oración como en las demás áreas! ¡Qué numerosas son las peticiones para nosotros mismos! ¡Qué fuertes son nuestras opiniones, deseos, planes y propósitos! Estando tan llenos de nosotros mismos, ¿Cómo podemos esperar poder olvidarnos completamente de nosotros y buscar la voluntad de Dios en la oración? La negación de uno mismo hay que ponerla en práctica en todas partes. En la oración es tan esencial como en la acción. Nosotros los redimidos, debemos saber que nuestro deber es vivir para el Señor, para Él, que murió por nosotros y ahora vive para nosotros. Debemos vivir enteramente para Él y no buscar nada para nosotros mismos. En nuestra vida de consagración, la oración es una de las cosas que tenemos que consagrar.

Con referencia a la oración, en nuestro normal modo de entender prevalece un serio error, que es el de que con frecuencia pensamos en la oración como en una oportunidad para expresar lo que nosotros necesitamos, que es nuestro grito a Dios pidiendo ayuda. No vemos que la oración es el pedir a Dios que llene sus necesidades. Debemos entender que el plan de Dios no es el de permitir a los creyentes que logren sus propios fines por medio de la oración, sino que es Dios el que debe lograr sus propósitos por medio de las oraciones de los creyentes. Con esto no se quiere decir que los cristianos nunca deben pedir al Señor que supla sus necesidades. Sólo quiere indicar lo importante que es que primero entendamos el significado y los principios de la oración.

Siempre que un creyente tenga una necesidad, en primer lugar debe preguntar: ¿Afecta a Dios mi necesidad? ¿Quiere el Señor que yo esté en necesidad? ¿O es su voluntad suplir mi necesidad? Cuando veamos que la voluntad de Dios es suplir nuestra necesidad, entonces podemos pedirle que cumpla su voluntad supliendo lo que necesitamos. Tan pronto como conozcamos su voluntad, ya podemos orar de acuerdo a la voluntad de Dios que ya conocemos. Entonces oramos para que Él haga su voluntad. Ahora la cuestión ya no es que nuestra necesidad sea satisfecha, sino que la voluntad de Dios se haga. Aunque ahora nuestra oración no sea muy diferente de la del pasado, sin embargo lo que ahora buscamos es que la voluntad del Señor en este asunto personal nuestro se haga, y no que nuestra propia necesidad se supla. ¡Cuantos errores hay aquí! Los creyentes con frecuencia dan prioridad a sus propias necesidades y aunque saben que la voluntad del Señor es suplirlas, con todo, en sus oraciones, no pueden olvidarse de mencionar primero sus propias necesidades.

No debemos orar solamente por nuestras necesidades. En el cielo y en la tierra sólo hay una oración que es legítima y aceptable a Dios: la de pedir al Señor que cumpla su voluntad. Nuestras necesidades deben desaparecer en la voluntad de Dios. En cuanto veamos cuál es la voluntad de Dios con referencia a nuestra necesidad, inmediatamente debemos dejar a un lado la necesidad y pedirle que haga su voluntad. Pedir directamente al Señor que supla nuestras necesidades, cualesquiera que sean, no puede considerarse oración del nivel más alto. La oración por las necesidades personales se debe hacer indirectamente, pidiendo primero que se haga la voluntad del Señor. Este es el secreto de la oración, la llave de la victoria en la oración. El propósito de Dios es que estemos tan llenos de su voluntad que olvidemos nuestros propios intereses. Él nos llama a que trabajemos junto con Él en el cumplimiento de su voluntad.

Por esta razón Dios quiere que sepamos cuál es su voluntad con referencia a todas las cosas, para que así podamos orar de acuerdo con su voluntad. La verdadera oración es realmente un trabajo. Orar de acuerdo con la voluntad de Dios y orar sólo por su voluntad es verdaderamente un trabajo en el que nos negamos a nosotros mismos. A menos que estemos completamente vacíos de nosotros mismos, sin ningún interés propio, viviendo completamente para el Señor y buscando solamente su gloria, no querremos lo que el Señor quiere, ni buscaremos lo que Él busca, ni oraremos por lo que Él quiere que oremos. Ciertamente que el trabajar para Dios sin ningún interés propio, es muy difícil; pero orar para Él sin ningún interés propio, es todavía más difícil. Pero, aún así, todos los que viven para Dios, deben hacer esto.

En las generaciones pasadas el Señor no hizo muchas cosas que puede y quiere hacer, por la falta de cooperación de sus hijos. El error no está en Dios, sino en su pueblo. Si revisamos nuestra historia personal, veremos el mismo triste estado. Si hubiéramos tenido más fe y más oración, nuestra vida no habría sido tan ineficiente. Lo que el Señor busca ahora es que sus hijos estén dispuestos a unirse a su voluntad y a declarar esta unión por medio de la oración. Ningún creyente ha experimentado nunca completamente la grandeza de lo que se puede lograr por medio de la unión con la voluntad de Dios. Un siervo del Señor ha dicho muy bien: “La oración es la vía para la obra de Dios” En efecto; la oración es para la voluntad de Dios lo que la vía es para el tren. La locomotora es una máquina de gran potencia, puede recorrer miles de kilómetros por día. Pero si no hay vía, no puede avanzar ni un metro. Si trata de ponerse en marcha sin vía, se descarrila y se atasca en la tierra.

Tiene la capacidad de recorrer grandes distancias, pero con todo, no puede ir a ninguna parte si primero no le han puesto la vía. Y así es la relación entre la oración y la obra de Dios. No creo que sea necesaria una explicación más detallada, porque espero que todos hayan podido darse cuenta del significado de esta comparación. Sin duda alguna Dios es todopoderoso y obra poderosamente, pero no puede obrar y no obrará si tú y yo no nos esforzamos mano a mano con Él en oración, si no preparamos el camino para su voluntad y si no oramos con toda oración y súplica, como les recomienda Pablo a los efesios, con el fin de lograr para el Señor la condición necesaria para obrar. Son muchas las cosas que Dios quiere hacer y le gustaría hacer, pero a veces tiene las manos atadas porque sus hijos no le dan apoyo y no han orado para prepararle el camino. Permíteme decir a todos los que se han entregado completamente a Dios: examínense a sí mismos para ver si en este asunto han estado limitando al Señor día tras día.

Por lo tanto, nuestra labor más importante es preparar el camino del Señor. No hay ningún trabajo que pueda compararse a este trabajo. Para Dios hay muchas posibilidades; pero se convertirán en imposibilidades si los creyentes no abren caminos al Señor. Así pues, nuestras oraciones acordes con la voluntad de Dios deben aumentar considerablemente. Oremos exhaustivamente, es decir, oremos hasta la certeza de la respuesta, hasta el fondo, en todas direcciones, para que la voluntad de Dios prospere en todos los aspectos. Aunque nuestras actividades entre los hombres son importantes, el que trabajemos con el Señor por medio de las oraciones que le ofrecemos, es mucho más importante. La oración no es un intento de restaurar los designios del cielo. Es una idea muy equivocada la de creer que como Dios es inflexible, necesitamos, por medio de la oración entrar con Él en combate para subyugarlo y hacerle cambiar de decisión.

Cualquier oración que no esté de acuerdo con la voluntad de Dios carece de toda fuerza. Hemos de contender ante Dios como si estuviéramos en desacuerdo, sólo porque su voluntad está bloqueada por hombres o por el diablo y, por lo tanto, deseamos ardientemente que Él ejecute su voluntad para que los designios divinos no se retrasen por causa de la oposición. Deseando así que se cumplan los designios divinos y orando, sí, y hasta luchando contra todo lo que se opone a su voluntad, preparamos el camino para que Él lleve a cabo sus designios, sin permitir que nada que venga del hombre o del diablo prevalezca temporalmente. Es cierto, parece que estamos luchando contra Dios, pero en realidad la lucha no es contra Dios, como si lo obligáramos a cambiar su voluntad para acoplarse a nuestros deseos; en realidad la lucha es contra todo lo que se opone a Dios, para que Él haga su voluntad. Por lo tanto, debemos darnos cuenta que no podremos orar como colaboradores de Dios a menos que sepamos realmente cuál sea su voluntad.

Habiendo entendido algo el verdadero significado de la oración, seamos doblemente cautos no sea que la carne entre subrepticiamente. Démonos cuenta que si Dios enviara por sí mismo a los trabajadores, entonces ¡Cristo no nos habría ordenado orar al Señor de la mies que enviara trabajadores! Si el nombre de Dios fuera santificado espontáneamente, si su Reino viniera sin necesidad de nuestra cooperación, y si su voluntad se hiciera en la tierra en forma automática, el Señor nunca nos habría enseñado a orar de la manera que nos enseñó. Si Él mismo fuera a volver sin necesidad de que su iglesia lo pidiera, el Espíritu del Señor no habría movido al apóstol Juan a reclamar a gritos su pronta vuelta. Si Dios Padre fuera a hacer que todos los creyentes fuesen uno en forma espontánea, ¿Habría orado nuestro Señor a su Padre para que esto se realizara? Si trabajar de acuerdo con Dios no fuera esencial, ¿Cuál sería la utilidad de la continua intercesión de nuestro Señor en el cielo?

¡Oh! ¡Comprendamos que la oración acorde con la voluntad de Dios es más vital que ninguna otra cosa! Porque Dios puede obrar solamente en los asuntos en que sus hijos le han dado apoyo. Dios rehúsa obrar en aquellas áreas en que no hay oración y donde la voluntad de su pueblo no está unida a su voluntad. La oración con unidad de voluntades es verdadera oración. El motivo más alto de la oración no es obtener la respuesta. Es unir la voluntad del hombre con la de Dios para que el Señor pueda obrar. Puede que algunas veces pidamos en forma incorrecta, y por eso nuestra oración quede sin contestar; más con todo, si nuestra voluntad está unida a la de Dios, el Señor aún ganará, pues aprovechando  nuestro acuerdo con Él, todavía podrá el Señor llevar a cabo su voluntad.

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