La Biblia no es sobre religión, sino sobre un rey, y un Reino, y una familia real. Entender depende de los conceptos. Solamente podrías entender, si tus conceptos están correctos. Si quieres entender la Biblia y entender la mente de Jesús, tienes que tener sus conceptos. Los conceptos correctos. ¿Qué es un concepto? Ideas. Un concepto se arma en función de una serie de ideas. Si tus ideas están incorrectas, tu entendimiento estará incorrecto.
Los componentes más importantes de la vida, son las ideas. Las ideas son más poderosas que la muerte. Tú puedes matar a un hombre, pero tú no puedes matar una idea. Alguien, con mucho poder supo decir alguna vez que esto podía ser cierto, pero que si mataba al hombre que tenia la idea, el asunto estaba concluido. Y no, ¿Tú sabes qué no? Porque quien tiene una idea muy difícilmente se la guarda para él solo, sino que la comparte, la distribuye, la enseña. Así que puedes matar a uno, pero te quedan miles en contra.
Todo lo que gira en tu alrededor proviene de una idea. Las zapatillas que tienes puestas, surgieron de una idea. Hace muchos años atrás, la gente sólo usaba zapatos. La zapatilla estaba mal vista y eran horribles. Pero luego, alguien tuvo una idea y mira en que terminó. La ropa que tienes puesta, cualquiera sea y de la marca o calidad que sea, salió de una idea. El edificio o vivienda en el que me estás escuchando, fue el producto de una idea. En suma: las ideas gobiernan el mundo.
Las ideas duran más que los hombres. Por eso siempre he pensado, casi de manera excéntrica o rara, que el mundo está manejado por gente muerta. Platón, Sócrates, Aristóteles. Las ideas son mas poderosas que la muerte. Tú no puedes matar una idea. ¿Cuál es la palabra bíblica para idea? Logos. Logos es idea. La palabra Logos, se encuentra en Juan capítulo 1. Idea. En el principio, era el logos. Y el logos era Dios. Todas las cosas fueron hechas por logos.
Verso 14. Y el logos se hizo carne. ¿Lo está entendiendo? Jesús, es la idea de Dios, en el cuerpo. Por eso es que pudieron matar a Jesús, pero no pudieron matar el logos. Cuando Jesús habla, está comunicando los conceptos de Dios. En el principio, era el logos. En el principio, originalmente. Y el logos se hizo carne. Y llamamos a esa persona, Jesús. Jesús es la idea original de Dios en el cuerpo. Todo lo demás, es un comentario.
He leído mucho a Pablo. Me gusta mucho Pablo. Pero de ninguna manera se me ocurriría hacerlo más grande que Jesús. Pablo es un comentario. Vuelve atrás y lee Mateo, Marcos, Lucas y Juan durante los próximos siete meses. ¿Nadie se dio cuenta que se predica más de Pablo que lo que se predica de Jesús? Predican a Moisés, a Josué, a Daniel, a Malaquías, a Isaías, ¡Pero no predican a Jesús! Toda profecía es sobre Jesús. Él es la idea original.
Todo lo que Jesús habla, es la idea original de Dios. Así que hoy yo quiero que tú leas su mente. ¿Cómo se supone que tú comunicas una idea? Simple. ¡Palabras! Jesús es la idea de Dios, comunicada. Por eso a él le llaman: La Palabra. Una palabra, es un contenedor de ideas. Cuando tú escuchas a Jesús y escuchas su mensaje, estás escuchando la idea de Dios. Originalmente la idea de Dios. Y Jesús nunca predicó religión. Porque la religión no es idea de Dios.
Dios es Rey. Su Reino es el cielo. Y un día lo quiere extender, entonces crea la tierra y envía a sus hijos a vivir en ella. Y luego quiere lo lógico, que su Reino impere en esa tierra. Entonces crea al hombre a su imagen y semejanza, para que el hombre domine la tierra en Su nombre. Esa es la idea de Dios. ¿Por qué los hombres la complicaron tanto? No hay rituales, no hay sacrificios, no hay incienso, no hay servicio de oración. Simple. Tengan dominio, les ordenó.
Dios te creó a ti, en Adán. Hay siete billones de personas en la tierra, y dios solamente creó uno. NI de la tierra, Él nunca volvió atrás. Eso es poderoso. ¡Siete billones de personas! ¡Y Dios solamente hizo uno! Las mujeres no vinieron de la tierra. Solamente Dios hizo uno. ¿Por qué? Porque todo el mundo estaba en ese cuerpo. ¿Por qué? Porque Dios nunca comienza hasta que termina. Isaías 45:10: que anuncio lo por venir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no era hecho; que digo: Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero;
Dios dice: Yo siempre termino antes de comenzar. Cuando Dios comienza, (Y este verso es evidencia), es porque ya terminó. El hecho de que tú comenzaste, es evidencia de que tú ya terminaste. Por eso es que Dios le dijo a Jeremías: “¡Yo te conocí a ti, antes que tú nacieras, antes que fueras concebido, yo ya había terminado!” Efesios 1:3: Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo,
O sea que si nos bendijo en los lugares celestiales en Cristo, fue cuando todavía no nos habían concebido. ¡Ya estábamos terminados! Dios no habría permitido que fuéramos concebidos, a menos que hubiéramos sido terminados. Así que tu futuro es historia ya en Dios. Por eso a Dios nunca le da pánico. Por eso es que tú sueñas. Por eso es que tú tienes visiones. Solamente puedes ver lo que existe. Visiones, es ver lo terminado.
O sea que tú naciste, para comenzar lo que ya está terminado. Esa es la forma de pensar de Reino. Así que Dios dice que todas las cosas obran para tu bien. ¿Por qué? Porque tú estás terminado. Lo único que es permanente, es tu acción de terminar. Todo lo demás, es temporal. Lo que tú estás pasando hoy, si no está terminado, es sólo temporal. No es tu final. Puedes decir: Si lo que yo estoy pasando ahora no es lo que Dios terminó en mi vida, entonces es temporal.
Por eso es que Jesucristo nunca tuvo miedo. ¿Por qué? Porque Él había terminado. Él resucitó antes de nacer. Él estaba muerto antes de ser concebido. La Biblia dice: He allí el Cordero que fue sacrificado. ¿Cuándo? ¡Antes de la fundación del mundo! Por eso es que no lo podían amenazar con muerte. Tú no puedes asustar a un hombre que ya ha muerto. Él termina antes de comenzar. ¿Te cuesta entenderlo? No te hagas drama. A Dios no se lo entiende, se le obedece. Es el Rey y tú su hijo.
¿Quieres una prueba bíblica de lo que digo? Libro de Apocalipsis. Jamás le hubiera sido posible a Juan escribirlo si Dios no hubiera terminado todo lo que tenía que hacer. ¿Sabes algo tú que me estás escuchando hoy? Tu futuro se ve precioso, así que disfruta tu presente. Así que Dios creó el cielo y la tierra. En el libro de Génesis, quiere decir el principio. Dios nunca comienza, hasta que no termina. Así que la idea de Dios está terminada.
Tú te estás acercando a la idea de Dios. Así que Dios le da a Adán, dominio. La palabra dominio, quiere decir Reino. ¿Qué es un Reino? Un Reino es la autoridad que gobierna de un Rey, sobre un territorio, produciendo una cultura. Eso es un Reino. Un Reino no es una religión. El catolicismo no es el Reino. El cristianismo evangélico no es el Reino. Un Reino es un gobierno, que está dirigido por un Rey, gobernando un territorio y produciendo una cultura.
Dios dice: Adán; gobierna la tierra. Produce mi cultura en la tierra. Que la tierra se vea igual que los cielos. Llena la tierra con mi gloria. Gloria. La palabra gloria no es una palabra religiosa. La palabra gloria es la palabra hebrea kabot. Kabot. Gloria. ¿Qué quiere decir? La naturaleza completa, o la naturaleza real. O el peso de la realidad. Gloria. Dios dice: ¡Llena la tierra de mi gloria! ¡Llena la tierra de mi naturaleza! ¡Muéstrale a la tierra lo que yo soy!
Y la tierra será llena con la gloria del Señor. Kabot. Cultura. Tu patria, como quiera que se llame y donde quiera que se encuentre, tiene que ser llena con la gloria del Señor. Yo quiero eso para Argentina. Adán era el rey de Dios sobre la tierra. Y dentro de Adán, estaba todo el mundo. Todas las instrucciones de Dios, le fueron dadas a Adán. Nunca Dios le dio instrucciones a Eva. ¿Sorprendida, hermana? ¡Ah1 ¡Lee tu Biblia! ¿Por qué? Porque en ese cuerpo, estaba todo el mundo.
Por eso, lo que Dios le dijo a ese cuerpo, se lo estaba diciendo a todo el mundo. Imagina la escena si puedes. Dios se planta frente a Adán, aparentemente una sola persona y le dice: ¡Que ellos tengan dominio! Ellos. ¡Pero le está hablando a una persona! Y le dice ellos. Que ellos tengan dominio. Y cuando Dios tomó al hombre y lo pu.so en el huerto del Edén, le dijo a él, que ellos tengan dominio. ¡No toques ese árbol! Le estaba hablando a todos.
Pero todo el mundo estaba en un solo cuerpo. Lo que un solo cuerpo hizo, todo el mundo hizo. Así que la Biblia dice: por un hombre el pecado, rebelión, entró al mundo. Y el pecado, era parte de nosotros. Porque todo el mundo estaba en un solo cuerpo. Adán. Número uno. Adán. Primero Adán. Se rebeló, así que todo el mundo, se rebeló. Así que Dios dice: ¡Oh! ¡Tengo que corregir esto! Mi primer Adán ha fracasado, así que voy a enviar al último Adán.
El último. La palabra último, en el lenguaje hebreo, quiere decir Original. Así que envía al Adán original, y el Adán original tiene a todo el mundo en él. Así que, por un hombre, todo el mundo se convirtió en pecado. Y por un hombre, todo el mundo se convirtió en justo. O sea que Dios creó a un hombre, y puso a todo el mundo en un cuerpo. Y había terminado, por eso es que Dios no creó más gente. Ellos siguen saliendo.
Génesis, capítulo 2, verso 18: Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él. No es bueno que el hombre esté solo. Solo. En hebreo, “todos en uno”. No es bueno que el hombre, plural, hombre, esté en uno, así que los voy a sacar. Dios lo puso a dormir, entra dentro de Adán, y saca a una mujer. ¡Ella estaba en él! Pero atención con esto: ella no salió de su espalda, de sus pies o de su cabeza. Ella salió de su corazón.
Así que ella está al frente de él. ¿Por qué? Porque el varón es el fundamento del fundador, no el tope. Ese es el diseño de Dios. La mujer nunca está atrás del hombre en el Reino de Dios. ¿Por qué? Porque Dios puso primero al varón. Porque cuando estás edificando un edificio, pones el fundamento primero. Porque el fundamento va a llevar el peso de todo el edificio. Por eso Satanás, ataca siempre a la mujer. Ella está adelante, de allí es de donde salió.
Tú habrás escuchado muchas veces decir ese famoso pensamiento humano que dice que detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer, pero eso no es verdad, Eso no es correcto en el Reino de Dios. Eso no es la cultura del Reino. Frente de cada buen hombre, hay una buena mujer. Jesús es un esposo, y tiene una esposa. Su nombre es eklessia. ¿Y qué es lo que le dice a la esposa? Que ponga toda su carga sobre Él. Ese es un matrimonio de Reino.
Adán es el fundamento. Así que, hombre, vine a corregir tus conceptos. Tú no eres la cabeza de la familia, tú eres el fundamento de la familia. Porque Adán cargó el peso de la familia humana. Dios entró dentro del hombre y sacó otro hombre. Y luego se aclara que formó al hombre, pero luego construyó, edificó a una mujer. Y la mejor prueba que fue así, la tienes en el resultado. Mira el físico de un hombre y verás que está formado. Pero luego recorre todas las curvaturas de una mujer y verás que está construida.
¿Por qué Dios construyó la mujer? Porque Él quería añadir algo. Un vientre. ¿Para qué? Para que en ese vientre se pudiera desatar a todo el mundo. Y luego les dijo a ambos: multiplíquense, comiencen a soltar a todo el mundo. Y eso es por qué, dos hombres, no es la voluntad de Dios. Se ve muy estúpido desde afuera. ¡Ellos no pueden producir! Abominación. Esto no es un problema religioso, es un problema científico. Es biológico. Esto destruye la voluntad de Dios. Dos mujeres, también se ve estúpido. ¡Tampoco pueden producir! Ninguna legislación gubernamental puede modificar esto.
Adán fue el fundamento para la humanidad. Él llevaba a todo el mundo, era el rey de la tierra. Dentro de él había reyes. Por eso es que Dios se llama a Él mismo, Rey de reyes. Ahora escúchame. Una corona no hace a un rey. Un trono tampoco hace a un rey. Mucho menos un palacio hará a un rey. Un rey es nacido rey. Y es el rey el que hace a la corona, corona. Hace de una silla un trono y de un edificio un palacio. Así que, sin importar donde vivas, cuando entras en tu casa, ese es un palacio.
Así que tu automóvil, como quiera que sea él, en realidad es un carruaje real. Además, esa silla vieja que parece desarmarse por el paso del tiempo, cuando tú te sientas en ella, pasa a ser un trono. Nuestro Reino es un Reino de reyes, no un reino de sirvientes. Adán es hijo de un Rey. Y todo el mundo, en Adán, son reyes. Dominio. Gobierno. Eso quiere decir que la caída del hombre, no fue una caída del cielo. Y esto es importante porque la religión quiere poner al hombre en el cielo.
El programa de Dios es llamado Redención. Restauración. Recubrir. Renovar. Revivir. Reconciliación. Re. ¡Todo fue Re! Dios quiere colocar al hombre de donde cayó. Así que si quieres saber tu futuro, comienza donde Dios te colocó. Él no te puso en el cielo. El cielo no es tu destino. ¡Uh! Me imagino la cara que deben haber puesto los pocos religiosos que me están escuchando para tratar de descubrir blasfemias.
Tienes que volver a leer tu Biblia. La Biblia comienza en la tierra. La Biblia, termina en la tierra. El hombre no ha perdido el cielo, ha perdido la tierra, el control sobre la tierra. Y Jesús vino para restaurarte y para que domines la tierra. Pastores, perdón, pero… ¿Qué están predicando? Lee tu Biblia. Deja de predicar denominación, deja de predicar religión, Lee tu Biblia. Deja de estar mintiéndole a la gente. ¡Predica la Biblia! Jesús dijo: Tu voluntad sea hecha en la tierra.
¿Y tú estás apurado por irte para el cielo? Ir al cielo no es restauración. Tú no perdiste el cielo. Tu no caíste del cielo. Bueno, para que la gente religiosa no se asuste, les diré: si tu te mueres ahora, vas a irte al cielo. ¿Amén? ¿Estás satisfecho ahora? Pero no es tu hogar permanente. Los cielos de arriba pertenecen al Señor. Pero la tierra nos la dio a nosotros. ¡Así que gobierna tu país para el Reino de Dios! Jóvenes, no sean como vuestros padres, sean como Jesús.
Dios le dio a Adán, dominio sobre la tierra. ¿Qué es dominio? ¡Reino! Cuando Adán cayó, él no perdió cielo. Así que llegar al cielo o conseguir cielo, no es restauración. ¡Yo no lo entiendo! ¡Los cristianos están todos locos! Ellos se quejan. Que el gobierno está malo. Que los negocios están malos. La economía está mala. Los hombres están malos. El crimen está malo. Quejas, quejas, quejas y quejas. Pero nunca se involucran en gobierno.
Tampoco se involucran en la economía. Todo lo que quieren es irse al cielo. Sin embargo, a mí me llamó mucho la atención leer en mi Biblia que, cuando los justos gobiernan, las naciones se regocijan. Estoy seguro que algunos de ustedes han estado luchando aun con su futuro. Han estado peleando contra su futuro. Harías muchas cosas, pero la religión se encarga de mantenerte fuera. Y si en una de esas logras entrar, la religión y no el Reino, es la que te dará las instrucciones. Imagínate el resultado.
No sería extraño que algunos de ustedes, quizás pastores o ministros, no fueron llamados ni enviados a eso, por esa razón es que sufren tanto para llevarla a cabo. La realidad es que se están escondiendo en el ministerio para evitar hacer lo que realmente es la voluntad de Dios para sus vidas. ¿No dice la Palabra que toda la tierra es del Señor? ¿Y entonces por qué no parece ser nuestra, si somos los que estamos con el Señor? No digas nada, sólo piensa.
La caída del hombre fue la declaración de independencia del Reino de Dios. Adán no perdió una religión. Él perdió un Reino. Tú no puedes perder lo que nunca has tenido. Adán nunca tuvo una religión, él tenía un Reino. Eso es porque tu religión nunca te va a poder satisfacer. Jesús dijo: bendecidos son aquellos que son espiritualmente pobres, porque a ellos les pertenece el Reino. Tu pobreza espiritual nunca se va a llenar por una religión. Por eso la gente se va cambiando de religiones, van y vienen y jamás llegan.
Budismo, islamismo, hinduismo, yoga, cristianismo. ¡Ellos están buscando el Reino predicado! No sé donde vives tú, que hoy me estás escuchando. Voy a tomar un país Cualquiera de los muchos que acceden a estos trabajos. México. México, a ti te digo. Soy un embajador del Reino que ha sido enviado hoy a decirte que te arrepientas de todos tus pecados, porque el Reino de los Cielos h a llegado a México, yo lo represento, soy uno de sus embajadores.
Independencia, requiere que se llame hacia atrás al gobierno, el Espíritu Santo. La meta de redención, es muy simple. En primer lugar, devolver el gobierno. Luego, la restauración de los ciudadanos. En tercer término, reclamar el territorio. Seguidamente, instalar la cultura. En quinto lugar, restablecer la comunidad. Luego, retomar la sociedad. Y por último, darle a la colonia el regalo o recompensa. Por eso Jesús vino a la tierra. Ahí está. ¿Quieres saber por qué Él vino? ¡Por eso!
Él nunca vino a comenzar una religión. Jesús no conoce nada de cristiandad o de cristianismo. ¡Nosotros hemos creado esa cultura! Él no es un hombre religioso. ¡Es un Rey! Por eso Pilato le preguntó: ¿Eres tú un rey? Jesús dijo: Sí, yo soy un Rey, porque por ese propósito yo he nacido. Y mi Reino no es de este mundo, es de mi país, allá en el Cielo. Esta es mi colonia. Y de repente, Pilato lo entendió. ¿Por qué? Porque Pilato era el gobernador de un reino en una colonia.
Él vino a traer el gobernador para atrás. Él vino a traer los ciudadanos para atrás. Y Él vino a devolver territorios para atrás. Jesús vino para traer la cultura de los cielos. Por eso es que ningún país tendrá éxito sin el Reino de Dios. Lo que intento decir es que ningún país tendrá éxito sin la presencia del Rey. El Espíritu Santo. Son ellos los que atraen la cultura de Dios. El propósito de Jesús fue el de ser un Rey que viene a su territorio. La meta de Jesús era restaurarle al hombre lo que había perdido.
El Espíritu Santo, el Gobernador, vino de nuevo a la tierra. El Reino, el gobierno de Dios, lo volvió a traer a la tierra. Él puso a la tierra bajo el control de Dios. Trajo la cultura, el estilo de vida del cielo a la tierra. Y, finalmente, el trajo la comunidad de los cielos nuevamente a la tierra. Ciudadanía. ¡Tú no puedes practicar ciudadanía! Puedes practicar religión. Tú no puedes ser un ciudadano en los fines de semana. Sólo puedes ser un cristiano en los fines de semana.
Por eso es que a mucha gente le gusta más el cristianismo que el Reino, porque lo pueden practicar sólo en los fines de semana. Un Reino, tiene ciudadanos. Y tú no te puedes convertir en un miembro de un país sólo por cada fin de semana. Lo que sí puedes hacer, es convertirte en un miembro de una religión por cada fin de semana. Pero no te puedes convertir en un miembro de un país. Te tienes que convertir en un ciudadano. Y un ciudadano es ciudadano las veinticuatro horas al día.
Se supone que tú vivas la cultura de los cielos, el estilo de vida de los cielos, veinticuatro horas al día. Yo siempre soy un argentino, no sólo en cada fin de semana. ¡Porque soy un ciudadano argentino! Por eso es que, si alguien extranjero me conoce a mí, conocerá cual es nuestra cultura. Por la carne asada, por el mate, por el fútbol, por el tango. Cuatro cosas le bastarán a ese extranjero para saber que soy argentino. Así que, si eres ciudadano del Reino, tienes esa misma oportunidad.
La religión, en tanto, es peligrosa. El Islam es una religión, y dice: mata a tus enemigos. El Reino de los Cielos es una cultura diferente. Dice: ama a tus enemigos. Dios quiere edificar una comunidad, quiere edificar una cultura. Edificar una colonia, en la tierra, como lo es en el cielo. Mateo capítulo 3. Versos 1 y 2. En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea, y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.
Mateo capítulo 4, verso 17. Escuchen esto, es la misión y el mensaje de Jesús: Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado. Mismo capítulo, verso 23: Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. Mateo 5: 3: Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
Mateo 6:33: Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Lucas 4: 43: Pero él les dijo: Es necesario que también a otras ciudades anuncie el evangelio del reino de Dios; porque para esto he sido enviado. Mateo 13:11: Él respondiendo, les dijo: Porque a vosotros os es dado saber los misterios del reino de los cielos; mas a ellos no les es dado. Mismo capítulo, verso 24: Les refirió otra parábola, diciendo: El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo;
Mateo 12:28: Pero si yo por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios. Lucas 9:11: Y cuando la gente lo supo, le siguió; y él les recibió, y les hablaba del reino de Dios, y sanaba a los que necesitaban ser curados. Mismo evangelio, 12:32: No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino. Mismo evangelio, 15:16: La ley y los profetas eran hasta Juan; desde entonces el reino de Dios es anunciado, y todos se esfuerzan por entrar en él.
Mateo 23:13: Mas ¡ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres; pues ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que están entrando. ¿Qué dice que están haciendo los fariseos de su tiempo? Cerrando el Reino para que la gente no lo conozca ni entre. No entran ellos ni dejan que otros lo hagan. ¿Qué hace la religión tradicional, hoy, en este tiempo? ¡Está cerrando el Reino de Dios para que sus miembros no lo conozcan y entren en él! No entran ellos ni dejan entrar a otros.
La última parte de este verso es terrible. Porque Jesús les dice a esos líderes que ellos no van a entrar al Reino ni van a dejar que otros entren. Ellos eran los líderes supremos de la religión de ese tiempo. Hoy, los líderes son otros y la religión también, pero el concepto es el mismo: esos líderes aman más a la religión que al Reino. Ojo: a la gente en mayoría le gusta el Reino, es a los líderes a los que no les agrada. No es novedad. Ya sucedió antes y lo seguirá haciendo hasta que todo llegue a su fin.
Fíjate. La religión no quiere saber nada con el Reino por una razón básica y central: la religión es un buen negocio. Pero Jesús los miró a los de su tiempo y les dijo ¡Ay de Vosotros! ¡Hipócritas! Esa expresión es muy fuerte en el hebreo, y Jesús jamás la utilizó con los pecadores, por ejemplo. Sólo con los religiosos. Te cuento por si no lo escuchaste antes, de mí o de algún otro. La palabra “Ay”, en hebreo, quiere decir maldito seas. ¡Él estaba enojado! Por eso se los dijo. ¿Por qué? ¡Porque no predicaban el Reino!
Quiero dejar algo más que en claro, por si me estás entendiendo torcido. Amo a mis hermanos. Y dentro de ellos hay líderes, ministros, pastores, a los que en el Señor, también amor. Y todo esto que estoy enseñando que, en apariencia, va en contra de sus intereses, lo hago para impedir que un día alguien tenga que decirles ¡Malditos sean! Te voy a dar una última escritura. Mateo 24. Jesús solamente predicó un solo mensaje: el Reino de los Cielos. El gobierno de Dios ha llegado a la tierra.
¿Tú sabes cual es el problema primario del hombre alrededor del mundo? Gobierno. ¿Se han dado cuenta mis compatriotas argentinos cual es el problema más grande que como población hemos tenido desde hace mucho tiempo? Gobierno. Y puedo asegurarte que no somos los únicos. ¿Problemas en Pakistán, en Irán, en Palestina, en los Estados Unidos y en Israel? Gobierno. ¿Por qué crees que ocurre? ¡Porque eso es lo que Adán perdió!
Isaías lo vio. Un niño nos es nacido, un hijo nos es dado. Con su gobierno en sus hombros. Y tú estás buscando por el lado de la religión. Y en el aumento de su gobierno, no tendrá fin. Eso es Isaías, capítulo 9. Ahora sí, Mateo 24. Un capítulo muy importante. Los discípulos le hacen una pregunta a Jesús. Maestro, ¿Cuándo será el fin del mundo? Esa fue la pregunta. Verso 3: Y estando él sentado en el monte de los Olivos, los discípulos se le acercaron aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo?
Él les contesta. Yo sé cuando será el fin del mundo. Y yo también lo sé. Y tu deberías saberlo si leyeras tu Biblia con atención. Hoy se le sigue diciendo a la gente que nadie conoce el tiempo, ni el día, ni la hora. ¡Dejen de mentir, che! Lee tu Biblia. ¡Ey! ¡Yo te amo! Por eso es que te tengo que hablar la verdad. Así que Jesús, contestó la pregunta. Primero les dice cuando el fin NO va a llegar. Los primeros trece versos de este capítulo, nos dicen cuando NO será el final.
¡Es tremendo! Que todo lo que Él dijo que NO va a traer el final, es lo que la mayoría de los ministros predican como que sí va a traer el final. Él dijo: primero, va a haber muchos cristos. Buda, Mahoma, Confucio. Van a haber muchas religiones, les dijo. Van a haber guerras y rumores de guerras. Y entonces muchos salen a espantar a muchos diciendo que estas guerras que hoy estamos viendo van a concluir con el uso de armas nucleares y entonces será el momento en que vendrá el Señor.
¿No has escuchado eso, últimamente? ¡No es verdad! Lee tu Biblia. Reino contra Reino, nación contra nación. Tensiones, crisis. Y ahí los oyes: ¡El Señor viene pronto! ¡El viene pronto! ¡No es verdad! Pestilencias, enfermedades, Covid, Sida. ¡Cuidado hermanos! ¡Miren las epidemias, el fin está cerca! ¡Prepárense para recibir a Jesús! ¡No es verdad! Él siguió diciendo: Hambre, crisis económica. Tremendo. ¡El Señor está viniendo! No es verdad.
Lee tu Biblia. Van a haber plagas, temblores, terremotos. Y cuando la tierra se mueve, salen a gritar biblia en mano que el Señor ya está viniendo. ¡No es verdad! ¿Qué estás predicando? Entonces Jesús dijo: Cuando vean estas cosas, el final no está allí, todavía. Por favor, lee el verso 14, que nos dice cuando sí vendrá el fin. ¿Estás listo? Lee conmigo: Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.
¿Leíste bien? Dice que cuando este evangelio. Este evangelio. Este, no cualquier evangelio, este. Cuando este evangelio, ¿De qué? No del nuevo nacimiento, no de la salvación, no de prosperidad, no de fe, no de liberación, no de bautismo, Lee tu Biblia. Y cuando este evangelio del Reino sea predicado alrededor de todo el mundo, como testimonio a cada nación, ¡Entonces vendrá el fin! Eso me produce enojo, como a Jesús. ¿Por qué, si todos lo han leído a esto con claridad, han resuelto no obedecerlo?
El fin del mundo no está determinado por el armamento nuclear de las naciones potencias. Tampoco por un terremoto, o tsunamis. Tampoco por el Covid, el Sida o lo que aparezca mañana. No está determinado por una o varias guerras. Está determinado por tu mensaje. Y para eso hoy me toca estar aquí y a ti casualmente allí, del otro lado. Para ayudarte a recuperar tu mensaje. Porque ese mundo que llegará a su fin, en realidad es un sistema. Y lo único que podrá acabar con el sistema religioso que hoy tenemos, es un mensaje genuino. Y el único mensaje genuino que existe, es el que vino a predicar primeramente Juan el Bautista y luego Jesús, Dios mismo hecho hombre.