Cuando los profesores de literatura hablan de caracteres, sus alumnos saben de lo que está hablando: de las letras. Cuando los profesores de matemática hablan de caracteres, sus alumnos saben que, en este caso, se está refiriendo a los números. La pregunta es: ¿Por qué los llaman así caracteres? Porque tanto las letras como los números, muestran carácter. Una “A” es “A” en invierno o verano, en Argentina o en España. Un “1” es un “1” en Italia como en Australia. Siempre. Carácter.
Un buen diccionario te dirá que Carácter es el conjunto de cualidades psíquicas y afectivas que condicionan la conducta de cada individuo o de un pueblo. En el idioma del Reino eso está claro y funciona. Por ejemplo, creo que todos nosotros identificamos al diablo como un adversario y somos unánimes en eso. Pero todos hemos omitido sopesar lo que significa para la estatura del Reino un carácter poco desarrollado. Porque eso, paulatina y progresivamente, va a provocar que el proyecto fracase.
La historia tiene registro de una gran cantidad de hombres y mujeres que hicieron historia viva, da enorme valentía, y que también marcaron tiempos. Porque la misma historia te deja entrever que la unción que todas esas personas tenían, para levantar muertos, para abrir puertas, para predicar el evangelio, sin embargo no les resultaba suficiente para transformar su carácter. Todos ellos cometieron errores muy serios. Incluso algunos de ellos murieron antes de tiempo, porque no supieron desarrollar su carácter.
Cometieron errores infantiles. Y te deja en evidencia las dos caras del ministro de Dios. La cara ministerial, funcional, la que todos ven, la que ayuda, la que empuja. Pero también se ve la otra área: como somos como padres, como esposos, como hijos, como gente que no cuida su salud, como gente que no descansa bien, que camina independientemente, que cae en celos, que tiene problemas de rechazo, que comete errores por ser aceptado.
Eso te confronta con una realidad: así como les pasó a ellos, hoy nos está pasando a nosotros. En la mayor parte de los países hispanos que conozco, hay un espíritu de independencia muy fuerte. En otros, también se le suma un alto espíritu de rechazo. Hay multitudes llenas de profundos y tremendos complejos. En otros lugares les cuesta caminar. Organizan algo, lo estructuran y, cuando llega el momento de comenzar, no arrancan, no tienen fuerzas y se llenan de miedo o prejuicios.
Cada nación, y no existe una que esté libre de esto, tiene áreas débiles. Cuesta mucho entender que si nosotros, cada uno, no trabajamos todo eso, el Espíritu Santo no va a hacerlo. Hay dos áreas claras de desarrollo: la que viene del Espíritu Santo y la que es consecuencia del trato con otros creyentes. Una gran cantidad de líderes cristianos con problemas de carácter, hoy, radica esencialmente en el hecho de no haber tenido buenos ejemplos.
Aprendimos a ministrar viendo ministrar. Quieras o no, cuando comienzas tu camino de fe, indefectiblemente vas a tomar el modelo de la persona que estuvo más cerca de ti en el momento de entregarte a Cristo. Y todo lo que aprendas e incorpores de esa persona, será lo que luego utilizarás cuando llegue el momento de ministrar tú. Si te tocó alguien prolijo y estudioso, ese será tu estilo. Si en cambio tu modelo fue un improvisado y hasta actor de escenario religioso, también serás eso.
Es algo innato que nosotros aprendamos el modelo de lo que sea, viendo a otros. Así aprendemos a cocinar, a reaccionar a lo que es el nivel del amor, del enojo o de la tristeza. Nuestros padres o hermanos mayores si los tuvimos, nos han dado mucho ejemplo. Y no se trata de que pretendan darnos clases, aunque en el proceso familiar sí terminan haciéndolo. Hasta que llegas a los 18 o 20 años, indefectiblemente vas aprendiendo cosas de la gente que te rodea.
Por eso es que es muy probable que la gran mayoría de ministros que hoy todavía están en funciones plenas, implícitamente estén siguiendo patrones de la gente que estaba cerca de ellos cuando empezaron su caminar en el Señor. Si alguien aprendió a ministrar de acuerdo a lo que vio ministrar, los que vienen detrás de ti, aprenderán a ministrar conforme te vean hacerlo a ti. Y allí es donde se genera, justamente, algo llamado tradición.
O sea que, cuando nosotros transmitimos algo que no necesariamente es bueno o no es lo mejor, también estamos transmitiendo errores. Yo siempre me resistí a eso, por eso no era demasiado simpático para el liderazgo convencional. Porque la primera reforma en tu vida se plantea cuando tú dices: ¿Por qué voy a seguir este diseño si no lo veo correcto? Llega un momento en que lo que recibes del Señor ya no puede propagarse por el medio en el cual antes estabas tranquilo.
Hay una gran confusión entre lo que es la capacidad de alguien con el propósito que hay en su vida. Nada que ver. Dios no viene a buscar los capacitados, Dios capacita a los que va a levantar. Yo tenía algunos talentos, es verdad, pero de ninguna manera tenía la capacidad para hacer lo que hoy estoy haciendo y en el nivel que lo estoy haciendo. Y cuando digo nivel no hablo de millones de personas ni de estructuras gigantescas, estoy hablando de llegadas profundas a personas necesitadas.
Y debo aclararte algo. Desde que tus ojos fueron abiertos y abandonaste la vieja religión repetitiva y sin fruto, para pasar a creer en un Reino que produce, avanza y libera, ¿Todo te está resultando más fácil? ¿No? No te preocupes, no eres la única ni el único. Somos varios los que hoy recibimos más golpes y magullones que antes. Cuando todavía estaba en la religión evangélica, recibía aplausos, felicitaciones y adulaciones a granel, pero yo en lo íntimo, estaba vacío. Hoy estoy pleno, pero con hematomas.
Hay una realidad que rige para todos. Por más extraviados que anden hoy en esta vida, si realmente están buscando al Señor, Él va a venir, los va a tomar de la mano y los va a llevar donde realmente tienen que estar, no se preocupen. Y si la religión organizada que conocen les da la espalda o incluso los agrede de alguna manera, tampoco se preocupen. Hubo un tal Jesús de Nazaret que hace más de dos mil años le tocó vivir lo mismo. Y ahí lo tienes, mira donde está.
Con relación a la gente que está congregada en un sitio hace muchos años y de pronto la luz del entendimiento se hace día en su corazón, recibe un impacto tremendo. Porque a partir de eso comienza a ver al lugar donde está con diferente mirada, y no es de extrañarse que al poco o mediano tiempo, proceda de dos modos optativos: o habla con los líderes para compartir lo que ha aprendido o directamente les da las gracias y se va. Lo último cae mal en sus antiguos hermanos, pero lo primero cae peor.
Y si se van se van a sentir muy mal por un tiempo bastante prolongado, porque habían aprendido a amar a esas personas de las que se están separando, pero no podrían continuar con ellos por un simple motivo de compatibilidad. Cuando a mi me tocó salirme de la estructura, no fue porque hubiera encontrado a otra mejor o más simpática. Lo que había recibido del Señor era tan fuerte que no hubiera encontrado manera de evadirlo. En pocas palabras, nos tuvimos que ir con mi familia para no caer en desobediencia.
No puedes tener alineamiento con las que son tus autoridades, si no coincides con ellas en lo esencial. Y mucho más teniendo certeza de que no había manera en que esa gente llegara siquiera a considerar que les estaba faltando algo. Los equivocados y hasta herejes si me apuras un poco, éramos nosotros. Creo que en muchos casos, lo primero que muchas personas pierden es la dependencia al Espíritu Santo, por darle prioridad a la ambición del ministerio.
Lo que sucede es que somos personas que nos gusta planificar. Pero te vas a dar cuenta muy a corto plazo, que Dios no es compatible con la planificación. La gente le pregunta a sus líderes que congresos, clínicas o escuelas habrá el próximo año, porque quieren hacer las reservas pertinentes para asistir. ¡No se lo pueden responder! Si se los responden, no están operando en el Espíritu sino en sus agendas. ES tan normal esto que pasa como parte de sus ministerios, pero la realidad es otra.
La realidad me dice que si yo encuentro un trabajo de otro hombre o mujer de Dios, antes de dar una opinión o tomar una decisión respecto a ese trabajo, yo tengo que leerlo o escucharlo. Después podré decir si es bueno o no es bueno, si se ajusta a la palabra o no. Pero ¿Qué hacen la mayoría de los líderes religiosos hoy? Cuando les llega algo nuevo, esencialmente relacionado con el Reino, les dicen a sus seguidores que no pierdan su tiempo oyendo o leyendo eso, que lo arrojen a la basura. ¡Y ni siquiera saben de qué trata el asunto!
Alguien puede oír o leer algo mío y luego, si entiende que algo no es como yo lo digo, debería decírmelo. Yo no estoy de acuerdo con esto por esto, esto y lo otro, pero no. ¿Sabes que hacen? Se lanzan a criticarme y a prohibirles a todos los que pueden prohibirles cosas que no me escuchen ni me lean porque estoy fuera del evangelio. ¿Fuera del evangelio? ¡Fuera de sus templos, estoy! ¡Fuera de la religión estructural, estoy! ¡Pero de ninguna manera fuera del evangelio!
Retroceden a los rudimentos de la época de la inquisición. Hacen quemar libros de personas que no les agradan como si creyeran estar quemando las ideas de toda esa gente. ¿Sabes qué? Lo único que logran con esas actitudes, es crear rebeldía. Porque siempre hay gene que coincide con eso. Aprende esto: cuando tú satanizas algo de alguien, también estás satanizando a la persona. Escucha, ¿Dios te dio autoridad para hacer eso? ¿De verdad crees tener esa autoridad?
¿Y qué crees que podría pasar si esa persona sí está respaldada por Dios y no es ningún hereje como tú dices¿ ¿Qué supones que haría Dios al respecto? ¿Qué tal si un hombre como Saúl lo estaba, en medio de todo su extravío, y un hombre como David no quiso tocarlo? La gente es atrevida, es burlona, publica cosas en sus redes que ni siquiera tienen ética y, cuando editan algo de alguien, es para mostrar errores. Es gente corrupta, es mala.
No puedes salir por las redes a denunciar a falsos apóstoles o profetas. ¡Habla con ellos! Si no te reciben escríbeles y diles que no estás de acuerdo con lo que están haciendo y por qué. Tirando piedras a todo lo que se mueve no van a edificar el Reino. Si no te recibe, no te responde el correo la comunicación, esa ya no es tu responsabilidad. Pero creo que deberíamos tener mínimamente la madurez para decir que sí te parece correcto por tal o cual razón o que no te parece correcto.
¿Por qué? Porque eso es la gente en orden, eso es todo. Y lo que va a suceder y ya está sucediendo, es que mucha gente nueva no está funcionando de ninguna manera como aprendió a hacerlo de sus antiguos maestros. Han hecho muchos cambios, los vemos, pero tal vez no los suficientes. Mientras te quede una raíz minúscula aferrada a la religión en la que militaste, sigues siendo el mismo religioso de siempre en tu mentalidad.
¿Qué me cuentas de recibir a Cristo en tu corazón y convertirte? ¿Es algo que la iglesia en su conjunto lo tiene claro? No, no lo tiene claro. ¿Quieres algunos temas más en donde medio mundo cristiano anda perdido? ¿Cual es el nombre de Dios? Otro. ¿Cómo debe ser la educación en la iglesia? Entoncdes, en esencia, es más fácil hablar de ángeles o demonios, porque no los puedes convocar para que una mesa especial los examine. Pero al hacer esto, nos corremos de algo que sí podría ser manejable.
¿Qué cosa? El buscar al Señor, el recibir palabra de dirección y presentarla para que sea sopesada. Y recién allí, luego, liberarla. Pero necesariamente tienes que compartirlo, porque es muy importante y necesario recibir confirmación de otras personas sobre algo que el Señor te está mostrando. Además, hay un elemento que nosotros como hijos de Dios y miembros de su Reino debemos recuperar: la educación en las casas.
¿Alguna vez pensaron que en Israel no había colegios? ¿Cómo funcionaba el sistema educativo en Israel? Ojo, no se trata de que copiemos esto, Israel es un borrador, hoy ya tenemos el diseño final. Israel era los planos, hoy ya tenemos el edificio. Pero hay un elemento que es vital en educación. El gran problema de tratar el carácter, es que nosotros hemos concedido eso a otras personas. Te lo digo más sencillo: ¿En qué etapa se desarrolla el carácter de una persona?
Salvo mejor opinión de los psicólogos, que podrían efectuar algunas modificaciones de acuerdo a sus últimas informaciones, entre los cuatro y los catorce años. Hoy, tengo que decirte que esa ventana se ha achicado. Antes era hasta los diecinueve. Ahora se ha achicado. Puede variar, un poco más o un poco menos. Hoy día hay una tonta idea de meter a los niños de lo más pequeñito que se pueda, en los centros educativos. Eso, cuando en la palabra está determinado la edad de destete en algunos casos hasta los seis años.
Conozco casos de niños de un año ubicados en centros de educación en modo guarderías o jardines. Creo que detrás de ese tipo de decisiones hay un tremendo egoísmo materno y paterno, allí. ¿Qué madre que ama a su hijo va a querer tenerlo lejos? Hoy día tenemos a niños llenos de alergia a todo y ese es un tema de rechazo crónico. Que hace apenas cincuenta años, no había. ¿Sabes por qué? Porque los niños pasaban mas tiempo en casa. El incremento de las alergias infantiles radica en que los niños pasan más tiempo afuera.
Ahora bien; en todo ese tiempo que va desde guarderías, jardines y colegio, ¿Cuánto tiempo de calidad pasaron esos niños con sus padres? Pasan un promedio de seis u ocho horas de lunes a viernes en un colegio, haz la suma. La casa es un hotel, solamente va a dormir. Donde hace relaciones, donde descubre al mundo, donde hay una persona absolutamente desconocida con principios y valores que no conocemos, que será la encargada de decirle lo que es verdad y lo que es falso, está fura de la casa.
Cuando un niño termina el colegio, tiene más del mundo que de su familia. Porque allí fue donde por primera vez le mostraron esto, le enseñaron aquello, le forzaron con esto, lo maltrataron y ahí empieza el rechazo y una serie de cosas más. ¿Por qué? Porque la idea básica de la educación es que sea una formadora de cultura. No es posible transmitir conocimiento sin cultura. Tengo un ejemplo en modo retro, recordatorio.
¿Recuerdas esa época bohemia donde estuvo de moda la poesía? La poesía, la música, estoy hablando de muchos años atrás. ¿La escena cual era? Que el poeta, que el artista, tenía un cigarrillo en la mano, siempre. Se iba a dormir muy tarde y se levantaba también muy tarde. Tenía un grupo de acólitos con los que siempre se movía. De tal manera que el que quería escribir, no solamente aprendía a escribir, sino que también aprendía un estilo de vida.
A eso yo lo incorporé a mi tarea secular de periodista. Durante muchos años el combo tenebroso de café y cigarrillo formaban parte de mi vida y de la de todos los que en ese momento eran mis compañeros de redacción. Era “lo normal”. Lo que ocurre es que la idea que existía era que todo lo creativo se hacía relajándose, y se creía ingenua y peligrosamente que el cigarrillo lograba eso. ¿Relajarse con tabaco y café? Tontos o dormidos, únicamente. Todo lo contrario. Cultura.
De hecho, en ese proceso, cualquiera que se metiera allí no iba a poder tomar el conocimiento central sin tomar la cultura anexa. Piensa en diseño de modas. Nadie puede discutir que hay necesidad de diseñadores de modas, hombres y mujeres. Que no sean formados en academias. Porque en el momento que entren a un centro educativo, van a ser afectados por la cultura. No es que quieran, es que no es posible separarlo.
Porque si eres alguien que vive o trata de vivir en base a la costura y buscas modelos de ropa, de vestidos femeninos, vas a consultar todo el material existente que encuentres, tanto en las redes como en algunas revistas que todavía sobreviven. ¿Y que vas a encontrar allí aparte de los modelos que buscas? Chismes, publicidad de energizantes, y todo lo que se te pueda ocurrir relacionado con la llamada sexualidad libre. ¿Y qué vas a hacer? ¿Vas a mirar los modelos y a apartar rápidamente la vista de todo lo demás?
Ahora bien; en esa etapa juvenil donde uno está formándose como profesional, ¿No se retienen imágenes? ¿No eres una esponja que absorbe todo? ¿Tú crees que puedes meterte en una mina de carbón con un vestido blanco y salirte sin una mínima mancha? Puede ser que necesitemos diseñadores de ropa los creyentes, pero sería muy conveniente que no pasen por ese proceso. Que su creatividad venga del cielo. ¿Alguien podría discutirle un diseño en ropa al Espíritu Santo?
Y esto se aplica también a otras áreas. Porque, como padres, ¿Cuál es la idea ingenua que tenemos? ¡No hay problemas! Decimos. ¡Sólo está yendo allí a estudiar, lo demás no le interesa! Error. Eso es imposible. ¡Por favor! El sistema educativo de cualquier nación es impartición de cultura, lo quieras o no. Me pregunto y te pregunto: ¿Qué ambiente más seguro hay que un hogar cuando es realmente hogar? Entonces, algo que debemos recuperar como hijos de Dios es que los hijos se eduquen en la casa.
¡Es que no estamos preparados para eso! No, no estamos preparados. ¿Qué nos va a costar horrores? Sí, nos va a costar horrores. Pero no se trata que saques un Einstein. Se trata de que, con todas tus fuerzas, lo hagas posible. Eso sería cuidar el depósito de Dios en esta vida. Ojo: no es ningún proyecto burbuja, ¿Eh? ¡Es que vamos a tener que enfrentarnos con el mundo! Sí. Pero mínimamente que hayan encontrado a Dios. Mínimamente que sepan lo que tienen adentro para vencer afuera.
¿Quieres mandarlos afuera sin saber lo que tienen dentro? Tú eres absorbido por la cultura del mundo cuando no tienes cultura propia. ¿Qué cultura tenemos los creyentes hoy? La cultura católica ya quedó en evidencia que no sirve, está viciada. La cultura evangélica es fofa, no tiene sabor a nada concreto. Necesitamos una cultura de Reino, pero como no hemos visto al Reino como debemos verlo, ¿Qué cultura podríamos tener?
Para un niño de doce años, es muy triste, pero en su gran mayoría suelen pensar que la que tiene razón en todas las cosas es su maestra, no sus padres. Mi mamá no entiende nada, es mi profe la que está en lo correcto. No sé si llegaré a verlo, pero creo firmemente que los colegios presenciales están destinados a desaparecer. Hoy día, por causa de la violencia, la inseguridad ciudadana o el tráfico de drogas están ayudando sin querer a que los creyentes vuelvan al principio y eduquen a sus hijos en sus casas.
¡Es que se necesita tener a alguien allí! En la mayor parte de los hogares trabajan los dos. Calculo que uno tendrá que dejar de trabajar. ¡Pero es que se van a morir de hambre con un solo trabajo! No. Cuando entras en el diseño de Dios, todo se te acomoda. Créelo. Y no es machismo, porque puede modificarse, es diseño de Dios. ¿Qué mejor tutora que una mamá? ¡Es que estoy en la universidad y tengo que hacer los post grados que me faltan. ¡Entonces todavía no tengas hijos, hermana!
No tiene sentido que un día tu hijo le diga mamá a la niñera que lo cuida mientras tú trabajas. En una ocasión, cuando yo todavía congregaba en una iglesia local, vino un hombre de otro país que trajo un documento que produjo un tremendo revuelo. Porque en sus análisis teológicos y espirituales ese documento demostraba que nunca tuvo en el corazón ni en el diseño de Dios que existieran pastores de jóvenes.
Es más. Creo que no debería haber escuela dominical donde las hay. Eso aparece recién en 1800, pero no para enseñar la Biblia, sino para alfabetizar a los niños. Niños que trabajaban, en la era victoriana, que trabajaban en las fábricas. Los días domingo, que era el único que no trabajaban, los traían para enseñarles a leer y darles comida, y en ese proceso los evangelizaban. Allí surge la escuela dominical. Nada que ver con las que quedan actuales, ¿Verdad?
Repito: nunca fue diseño de Dios que sean otras personas las que enseñen a nuestros hijos. Más adelante y por esa misma causa, aparece el líder de jóvenes. ¿Saben a quien admiran los jóvenes de una congregación muy por encima del líder principal y de sus propios padres? Al pastor de jóvenes. O sea que consciente o inconscientemente, los pastores de jóvenes les están robando a los padres de esos chicos ,ser ellos el emblema principal para ellos.
Los seres humanos somos muy delicados con respecto al respeto por nuestros derechos, ¿Verdad? A mí eso me parece excelente, porque es patrimonio de cada hombre o mujer el tenerlos y usarlos con justicia. Pero hay algo donde no hemos obrado correctamente los creyentes. No tenemos ni el más mínimo derecho a decidir reinventar la iglesia. Dios hizo un diseño que operaba y funcionaba. Nosotros decidimos mejorarlo y modernizarlo y ahí están los resultados.
Es normal que una familia, de lunes a viernes, por causa de la actividad de cada uno de ellos, suponiendo una familia tipo de cuatro, matrimonio y dos hijos, viven toda esa semana separados, viéndose de paso y de cruce, cuando uno sale el otro llega y así. Ni siquiera almuerzan o cenan juntos, a veces. Llega el sábado y los hijos se van a la reunión de jóvenes, no están con sus padres. Llega el domingo y, en el caso de los más pequeños, se los llevan por allá no sé donde, para que no molesten y dejen escuchar el mensaje.
Y no es solamente eso, porque en muchos lugares también se usan reuniones para hombres, culto de mujeres y cuestiones por el estilo. Uno por allá, el otro por acá, y los otros más allá. ¿Eso es unidad familiar? Muy bonita cuando se predica, pero absolutamente falsa cuando se practica. Es como si alguien nos estuviera influenciando para, en lugar de proyectar un modelo de familia unida, nos resultara más sencillo ejecutar otro de familia dividida. Como le llaman ahora, disfuncional.
No tiene caso en estos tiempos dejar afuera de lo que el Señor quiera decirnos a los niños. Lo que sí habría que hacer, supongo, es educar a los padres para que puedan discipular a sus hijos. El gran problema del sistema babilónico, es que anula la función del cuerpo. Convierte a una persona en alguien que solamente debe escuchar. Y esto a un extremo tal que hay una serie de cosas que aparentemente no se hacen que son notables, mira.
Hoy, supuestamente los padres no necesitan educar a sus hijos, no necesitan discipularlos, no necesitan identificar sus áreas débiles o vulnerables, sus fortalezas o llamados ministeriales, ataduras, iniquidades. Total, todo eso hasta hoy lo ha estado haciendo la iglesia. “¡Pastor, no sé qué hacer con mi hijo!” “¿Cuándo va a haber un retiro para jóvenes, quiero que ministren a mi hijo” ¡Terrible! Y hay pastores que hicieron todo eso, ¿Y sabes qué? Terminó siendo el héroe de esos jóvenes. Por sobre sus padres.
SE ha perdido muchísimo la imagen del padre en la iglesia convencional. Casi una mayoría de padres sólo va a la congregación el domingo, escucha el mensaje, levanta un poco las manos en la adoración y la alabanza y punto. Se va y vuelve la semana que viene del mismo mediocre modo que vino esta. ¿Y eso es trabajar para la familia? No, eso es erigirse en propietario de familias enteras con sus hijos, relegando a los padres genuinos a un rol secundario y casi inexistente. ¿Eso es sano? ¿Eso es Dios?
Puedo asegurarte que en el diseño de Dios, no había tal cosa como la creación de ministerios que trabajaran con miembros específicos de una familia. En ese diseño, era la propia familia la que debía encargarse de eso. ¿Quiénes le ayudaron a Noé con el arca? Sus hijos. Por allí está la salida. Eso, obviamente, con excepción a las congregaciones ubicadas en zonas marginales. A padres borrachos, drogadictos, delincuentes o similares no le puedes pedir acción santa. Allí sí debes ejecutar reemplazo.
Pero en lo comunitario normal, no. Si tu hijo tienes pesadillas y no sabes qué hacer, no vayas a pedirle ayuda al pastor porque te enviará a alguna mujer profeta para que ore por tu hijo. ¡No! Pregunta a alguien que sepa qué es lo que debes hacer con ese niño, ¡Tú debes hacerlo! Lo que sucede es que de acuerdo con lo que me ha tocado ver en mi etapa congregacional estructural, uno de los problemas más serios que tiene la iglesia es la ausencia de varones.
Una gran cantidad de seres con cromosomas teóricamente masculinos, son unos verdaderos muñecos de peluche. Los que residen en distintos puntos de América Latina saben que lo que digo es verdad, sin exageración alguna. De allí que quienes toman las riendas en casi todo, son las mujeres. El eje puntal para que la familia siga al Señor, es la mamá. Es el motor. Setenta por ciento de la iglesia convencional de América Latina, son mujeres.
Y son las más fuertes y con mayor empeño o enjundia para conducir a sus familias. ¿Por qué crees que sucede eso? Porque venimos de un modelo equivocado. Venimos de la Iglesia Católica. ¿Quién era el puntal de la familia católica? ¡La abuela! Y esto no es simple estadística o hipótesis. ¡Mi abuela materna me llevaba con ella a la misa, aunque yo quisiera estar a dos mil kilómetros de allí! Por ella tuve que comerme la hostia de la llamada comunión.
Un modelo muy antiguo, pero que ha quedado grabado y marcado y se metió de lleno en la estructura de la iglesia evangélica. Difícilmente vamos a tener una familia de impacto si su cabeza principal lo único que le interesa es ir a jugar a las bochas con sus amigotes. Es muy triste y, al mismo tiempo, muy peligroso todo esto. Porque, entre otras cosas, estoy absolutamente convencido de que las esposas tienen que admirar a sus maridos, no a sus pastores. ¿Sabes qué? Lo que ocurre es que la misma iglesia no lo ayuda al hombre a ser hombre.
Venimos de moldeos distorsionados. A una gran mayoría nos educaron nuestras madres, no nuestros padres. Muchos eran padres que sólo gritaban, insultaban y se emborrachaban como forma de celebrar con sus amigos. Por eso se necesitan creyentes que de una u otra manera se enfoquen en la familia. Moderna, funcional. Sin necesidad de colegios seculares metiendo culturas seculares en espíritus de Reino. Sin liderazgos de jóvenes porque esos jóvenes ya habrán sido discipulados por sus padres.
Estoy seguro que alguna vez la familia lo va a poder hacer. Porque la célula de Dios es la familia. Destruyes la familia, destruyes la iglesia. ¿Qué crees que está haciendo el enemigo hoy? Pero los varones creyentes latinoamericanos tienen que cambiar su mentalidad. Todavía hoy, son muy pasivos. Este es un tiempo en el cual Dios nos está quitando velos. Nos está confrontando con cosas que dábamos por sentadas. En una palabra, nos está incomodando.
Pero también nos está dando diseños. Y si bien no se trata de copiar todo de todos, creo que Dios nos está hablando de varias formas. Primero, es un llamado de atención a todos nosotros respecto a por qué estamos tan seguros que lo que sabemos es lo correcto. Tenemos que tener la honestidad suficiente como para verificar y sostener de dónde hemos sacado los puntos básicos con los cuales conducimos nuestras vidas. Esto es gravísimo de entender y mucho más de poder cambiarlo si así hay que hacerlo.
Debemos subir a la mentalidad de Dios para entender su diseño. Porque si lo miramos desde abajo, desde lo terrenal, siempre le vamos a encontrar a todo, una explicación no espiritual. De hecho, ninguna explicación justifica un desvío. Si nosotros logramos subir a esa dimensión, podremos entender lo que Dios tiene en su corazón. Creo fielmente que todos los que estamos aquí, de este lado, yo mismo y de ese lado, todos ustedes, estamos en un mismo proceso espiritual: seguir buscando.
Yo no conozco a nadie que me pueda decir: ¡¡Yo ya llegué! Entonces es posible que todavía cometamos errores y es posible que nos falten puntos. No interesa, estamos avanzando. Hoy, la iglesia sigue inventando ministerios que lamentablemente han traído más problemas que bendiciones. Es un proceso de crecimiento que obliga a dejar atrás modismos y costumbres que de ninguna manera tienen base bíblia, sólo privada, personal y denominacional.
Yo mismo defendí durante muchos años cosas que hoy ya no defiendo. ¿Por qué? Porque en aquellos años yo defendía lo que mi visión me posibilitaba entender. Pero hoy, cuando a lo mismo me ha sido dada una visión distinta y con mayor respaldo escritura, ya no puedo defenderlo más. No soy prisionero de ninguna estructura que me obligue a decir y enseñar lo que nos conviene, aunque sepa que no es ni la verdad ni lo correcto.