Una vez más, y tal como lo vengo haciendo desde un largo tiempo, quiero comenzar todo esto hablando de nuestro mundo, hoy. Lo primero que podemos ver, si somos observadores y no nos han comido el cerebro con promociones ideológicas o políticas, es que todo está fracasando. Los distintos líderes están fracasando. Las ideologías están fracasando. Las filosofías están fracasando. Los diferentes estados están fallando. Las distintas metodologías de la economía están fracasando. Los sistemas bancarios están fallando. Los sistemas educativos están fallando. Los sistemas religiosos están fallando. El mundo entero parecería estar fracasando.
Y Dios tiene la contestación para el fracaso. Si eres un creyente sólido y maduro, ese fracaso del mundo entero tiene que emocionarte. ¿Por qué? Porque cuando los sistemas de este mundo fallan, el sistema de Dios emerge. Aquí está nuestra convicción. Yo creo que los fracasos de este mundo, son la estrategia de Dios para exponer nuestra debilidad. Yo creo que Dios nos está aduciendo hacia Él. Él está aduciendo a la Tierra para que dependa de Él, de nuevo. Y toda la humanidad está buscando por un nuevo país. Porque nuestros países no están funcionando.
Yo creo que el mundo entero está bajo una enorme confusión y la gente que habita esos países busca desesperadamente soluciones a sus problemas. Por eso es que, en una gran proporción, vemos a gente que deja sus países para irse a probar fortuna en otros que les parecen más convenientes. Esto es muy importante porque lo queramos o no, hoy es un tema de fondo: la gente está migrando. Están buscando una vida mejor. Buscando un mejor futuro para sus hijos. Muchos están abandonando el lugar en donde nacieron, para ir a nuevos países. Para encontrar allí, en ellos, una nueva vida. ¿Por qué?
Todos estamos buscando por un nuevo país, ¿Sabes por qué? Porque en la mayoría de los casos, hemos perdido el nuestro. Cuando desobedecimos a Dios, perdimos por completo a nuestro país. Y desde que el hombre cayó, hemos estado buscando por ese país. Estamos buscando un mundo que trabaje, que funcione. Y aquí encontramos algo muy importante. La contestación de Dios para la Tierra, es un mundo nuevo. Aquí está la respuesta de Dios para los problemas de la Tierra. Se encuentra en Juan 3:16. Es una escritura muy conocida y quiero que hoy la leas conmigo.
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque de tal manera amó Dios al mundo. Repítelo una vez más y escúchate a ti mismo. Porque de tal manera amó Dios al mundo. Fíjate que ninguna Biblia te dice que porque de tal manera amó Dios la tierra. De tal manera amó Dios al mundo, que envió a su único Hijo. Ahora mira el verso siguiente, el 17. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. Sería oportuno que, con lo que tengas a mano, subrayes la palabra Mundo donde quiera que la estés viendo.
El enfoque de Dios, no es la tierra. El enfoque, es el mundo. El mundo no es la tierra. Durante mucho tiempo hemos estado asumiendo que el mundo es la tierra. Son diferentes. En el lenguaje original en hebreo, hay dos palabras diferentes en la Biblia. Para la tierra y el mundo. Dios no envió a su Hijo al mundo, para condenar al mundo, sino para que el mundo, por Él, fuese salvo. Jesús vino a salvar al mundo, porque Dios amó al mundo. No la tierra. Dios no tiene problemas con la tierra. No hay nada en la tierra. La tierra está gimiendo. La tierra está llorando. ¿Por qué? Porque el mundo en la tierra, es el mundo incorrecto. La tierra sabe cómo se supone que el mundo se vea correctamente.
Así que la tierra está llorando, gimiendo. Esto es muy importante. La palabra Tierra, significa el planeta físico. Y en la Biblia, esa es la palabra que se usa. Tierra, el polvo, la tierra. Eso es tierra. Pero mundo es diferente. Esta es la palabra para mundo en la Biblia. Kosmos. Esa es la palabra para mundo en la Biblia. Kosmos. Esa es la palabra que Jesús usó. ¿Y qué significa kosmos? Primero, significa sistemas de gobierno. El mundo, sistemas de gobierno. Número dos: poderes de autoridad. Kosmos, poderes de autoridad. Número tres: sistemas de control. La palabra mundo significa sistemas de control.
Sistemas que controlan la tierra. Sistemas que gobiernan. Poderes de autoridad. Por lo tanto, la palabra mundo, envuelve todos los sistemas que controlan la tierra. Mundo. Así que los sistemas de gobierno, el sistema de banca, el sistema de educación, el sistema económico, el sistema legal, el sistema médico, el sistema religioso, todos conforman lo que se llama mundo. Sistemas del mundo que controlan todo lo que ocurre en la tierra. La Biblia dice que de tal manera amó dios al sistema, que envió a su Hijo hacia los sistemas. Y no para condenar al sistema, sino para salvarlo y traerlo bajo su autoridad. Dios quiere gobernar la tierra. No nuestros sistemas, con los sistemas de Dios, no con los terrenales.
Con los sistemas del cielo. Dios quiere que su gobierno, gobierne la tierra. Así que Jesús vino a la tierra para salvarnos de nuestros propios sistemas. Porque nuestros sistemas no están trabajando. Mira nuestros países. La corrupción, la adicción a drogas, el asesinato, divorcios, abusos, incesto, opresión, pobreza, enfermedades, estos son nuestros sistemas. Religión. ¡Ese es el peor! Jesús vino a salvarnos de nuestros propios sistemas. Y Él vino a restaurar los sistemas del cielo hacia la tierra. Fíjate Juan, capítulo 8, verso 12. Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida. Yo soy la luz del mundo.
No dijo la luz de la tierra, dijo la luz del mundo. El dice: sus sistemas están oscuros. ¿Qué quiere decir, Él, ¿allí? Luz. La palabra luz, en el lenguaje hebreo, significa conocimiento. Significa conocimiento verdadero. Luz. Así que cuando leas tu Biblia de nuevo, ten cuidado como la lees. Porque cuando ves la palabra Luz, no estamos hablando de una bombilla ni de una linterna, estamos hablando acerca de conocimiento. A ver; ¿Qué es lo opuesto de la luz? Tinieblas. Y la palabra para tinieblas, en hebreo, significa ignorancia.
Así que cuando ves la palabra tinieblas, u oscuridad, en la Biblia, no se está hablando acerca de falta de luz, sino de ausencia de conocimiento. Así que Jesús dijo: Yo Soy la Luz de este mundo. Yo soy el conocimiento que a los sistemas le falta. Yo soy el conocimiento para el gobierno. Yo tengo el conocimiento para la educación. Yo tengo el conocimiento para los negocios. Yo tengo el conocimiento para la economía. Yo tengo el conocimiento para los hijos. Yo tengo el conocimiento para el entretenimiento. Y yo quiero tomar todo el mundo.
La Biblia dice que Satanás es el príncipe de las tinieblas. La palabra príncipe, significa gobernante. ¿Qué significa? Jesús dijo: Satanás es el gobernante de las tinieblas. ¿Y qué significa tinieblas? ¡Ignorancia! En otras palabras; Satanás te gobierna, cuando tú eres ignorante. Por eso es que Él no quería que tú hoy estuvieras allí, escuchándome. Por eso es que él siempre atacará a todo lo que lo pone en evidencia. A él no le fastidian doscientos mil cultos cristianos de entretenimiento y discurso, él te va a poner mil obstáculos para que no accedas a nada que te traiga Luz.
Jesús dijo: El mundo estaba en tinieblas, pero ahora ha recibido la gran luz. El mayor enemigo del hombre no es el diablo, es la ignorancia. Porque cuando tienes ignorancia le das poder. Pero cuando recibes conocimiento de revelación, destruyes el control del diablo sobre tu vida. En este momento, si lo aceptas, el va a perder el control de ti, porque vas a recibir la luz sobre tu vida. Busca Juan 8:23, mira lo que dice: Y les dijo: Vosotros sois de abajo, yo soy de arriba; vosotros sois de este mundo, yo no soy de este mundo. Es como si les hubiera dicho que ellos eran de este sistema del mundo, mientras que Él no era de ese sistema.
Él les dijo: yo tengo una manera de resolver tus problemas, que tú nunca soñaste. Yo voy a pagar tus cuentas de una manera que tú nunca pensabas que sería posible. Es otro sistema. Voy a sanarte del otro sistema. Voy a bendecirte con este otro sistema. Voy a hacerte libre del otro sistema. ¿Cuántos de ustedes están listos para abandonar este sistema y pasar al de Cristo? ¡Es otro mundo! Jesús dijo: Tú eres la luz de este mundo. Por lo tanto, ve a todos los sistemas. Ve a todo el mundo, dijo. Él no dijo: ve a toda la tierra. Repito: Jesús dijo: ve a todo el mundo, Él no dijo: ve a toda la tierra.
Él dijo: ve a todos los sistemas. Doctores, abogados, maestros, políticos, hombres de negocios, carpinteros, informáticos, especialistas en inteligencia artificial. Ve a todos los sistemas, dijo. Y toma mi luz. Estamos aquí para traer el mundo de los cielos de vuelta a la tierra. Vivo en Argentina. Argentina es un sistema. Su territorio, es la tierra. Nuestro sistema es un lío bárbaro, pero nuestra tierra es excelente. Así es que, cualquier cosa que Argentina haga, controla su territorio. Así que el país no es la tierra. Es el sistema, o los sistemas. Por eso es que estamos buscando otro país.
Cada ser humano está tratando de encontrar el mundo perfecto. ¿Sabes por qué’ ¡Porque no somos de la tierra! Tú no eres de la tierra. ¡Tú fuiste enviado a la tierra! Ustedes son extranjeros. Y si quieres una mucho más desequilibrante, ¡Extraterrestres! Hace años que las naciones más poderosas gastan millones de dólares buscando extraterrestres, y no se dieron cuenta todavía que ellos mismos son extraterrestres. Está bien, están disculpados porque quizás nadie se los dijo, pero a ti y a mí sí que nos lo dijeron. El asunto, es: ¿Lo creímos? No eres de esta tierra, por eso es que tienes tantos deseos de ir a un lugar que ni siquiera te imaginas o sabes cual o donde es.
Mira; cuando Dios le hizo a Abraham la promesa, en esa promesa no le estaba prometiendo el cielo. Él le prometió una tierra. Un país. Todos los seres humanos están buscando otro país. Deseamos, anhelamos otro país. Quiero léete un verso, ahora, que tiene una connotación especial. Vamos a Hebreos capítulo 11. Ustedes saben que este capítulo ha sido muy abusado. Especialmente por la gente de fe. Concretamente, los denominados movimientos de fe, utilizaban mucho este capítulo. Sin embargo, si lo miras con cuidado, vas a ver que este capítulo no se trata precisamente de la fe, sino más bien de la fidelidad.
Sería muy importante que puedas leerte el capítulo completo. Porque es un capítulo que trata respecto a alguna gente. Se trata de una gente que tiene una creencia. Que sin importar lo que les sucediera, nunca cedieron a su creencia. Vamos a leerlo, el verso 13: Conforme a la fe murieron todos estos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra. O sea que, aunque te suene raro, divertido y hasta irrespetuoso, tranquilamente podemos entender que ellos admitieron que eran extraterrestres.
Ya quedó dicho. Abraham sabía que era un extraterrestre. Josué sabía que era un extraterrestre. Moisés también lo sabía, y también Daniel, que se preocupaba por decir que no era de aquí. No somos de la tierra. ¡Fuimos enviados a la tierra! Se nos dio una asignación consistente en dominar la tierra para nuestro Reino. Mira el verso 14: Porque los que esto dicen, claramente dan a entender que buscan una patria. Este capítulo se trata de una gente, que todos conocimos muy bien. Y ellos estaban buscando una patria. Ellos no estaban buscando casas, ni ropas, ni zapatos, ni dinero. Eso, en todo caso, es lo que busca el llamado movimiento de la fe.
La pregunta, entonces, es: ¿Qué estás buscando tú? ¡Oh, Dios, ¡bendíceme! ¡Dame un auto, un carro nuevo! ¡Bendíceme! Con una casa, con ropa, con zapatos. Ellos nunca pidieron zapatos, o ropa, o dinero; ellos buscaban una patria. Lee el verso 15: pues si hubiesen estado pensando en aquella de donde salieron, ciertamente tenían tiempo de volver. Si hubieran estado pensando en un sitio terrenal, una patria terrenal, hubieran regresado a casa. El verso 16: Pero anhelaban una mejor, esto es, celestial; por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos; porque les ha preparado una ciudad.
Ellos anhelaban una patria celestial. ¡Te lo dije que no eras de aquí! Escucha: tienes que tomar todo esto en tu mente. Ustedes no son de la tierra. Ustedes son del cielo, son celestiales. ¡Uf! ¡Te estoy viendo esos ojos raros! ¡Me parece que no me estás creyendo! Déjame probártelo, ¿Quieres? Jesús vino a la tierra. Así como tú naciste de una mujer, y le preguntaron de donde era. Y el respondió simple: Nací en Belén, crecí en Nazaret y viví en Capernaum. Eso era lo que tenía que decir. Pero, ¿Dijo eso? ¡NO! Él dijo: Yo vine del cielo. ¿Lo entiendes? De donde tú naciste, no es de donde tú vienes. En todo caso, allí fue donde tú caíste.
¿Quieres que te lo diga como yo lo veo para mí? ¡Yo no soy de Argentina! ¡Yo caí del cielo a Argentina! El día que en tu mente tan racional penetre esta verdad sobrenatural, tu vida cambiará y podrás decir, sin miedo a que te tomen por loco: ¡Yo soy del cielo! ¡Ese es mi origen! Fuiste enviado a la tierra, porque Dios quería el mundo del cielo aquí, en la tierra. Salmo 24:1, dice: De Jehová es la tierra y su plenitud; El mundo, y los que en él habitan. ¿Te queda claro o le pedimos a Dios que lo proclame de nuevo? Dios dice: la tierra es mía, los sistemas son míos y la gente del sistema son mías. Por eso es que no tienes que tener temor de nadie más.
Él es dueño del sistema bancario. El es dueño del sistema de bienes raíces. Él es dueño del sistema legal. Él levanta y baja reyes. Él puede despedir a tu jefe. Así que cuando vayas a trabajar, de hoy en adelante, no te intimides por tu jefe. Si quieres puedes decirle que él está allí por causa de tu gobierno. Y que, si no te trata bien, tu gobierno lo va a despedir. ¿Tú no me crees? UN día, Jesús estaba frente de un gobernante. Su nombre era Pilatos. Era miembro del imperio Romano. Pilatos le dijo a Jesús: ¿Tú sabes quien soy yo? Soy el que tiene el poder de quitarte o darte la vida. Y Jesús, que no había dicho ni una palabra durante el juicio en su contra, pero ahí no se quedó callado y respondió.
Con permiso, don Pilatos. En primer lugar, tú no tienes autoridad sobre mí, a menos que se te haya dado a ti de parte de mi Padre en el cielo. Entonces Jesús amenazó a Pilatos explicándole que si quería podía llamar a diez legiones de ángeles que lo liberarían de su mano y destruirían ese palacio donde estaban. Así que le dijo de alguna manera que se callara, que lo crucificara que de cualquier modo el cielo estaba en control de todo, incluida la vida del propio Pilatos. Así que cuando vayas a trabajar, dile a la gente de tu trabajo que sea buena contigo, para que no tengas que molestar tu gobierno. No tengas temor, porque el Señor está contigo. Siempre. Cuando todo te hace parecer que no, también está.
El gobierno del cielo está contigo. Tienes el dominio de la tierra, porque así te fue dado en el principio. Tienes dominio de la tierra porque no eres de la tierra. Eres un extraterrestre. Tu Padre no es de la tierra. Jesús dijo que oráramos así: Padre nuestro, que no estas en la tierra. ¿Cuándo fue que el mundo del cielo vino a la tierra? Jesús contestó esa pregunta. Fíjate en Mateo capítulo 25, verso 34. Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. ¿Cual es tu herencia, entonces? ¡No son cosas! ¿Cuál es tu herencia? Aquí lo dice. ¡El Reino!
Un país completo. Porque un país es un Reino. Un Reino es un país. Él dijo: tu herencia no es un trozo de algo, es una patria completa. Un gobierno, un sistema. La gente religiosa no puede entender este mensaje. La pregunta, es: ¿Cuándo Dios te dio el Reino en heredad? La respuesta la acabas de leer: desde la fundación del mundo. Cuando Dios puso a Adán en la tierra, el cielo llegó. El mundo llegó. El mundo original vino a la tierra. El Reino de los Cielos. Así que, cuando viniste a la tierra, el Reino llegó. Y Jesús dijo en Mateo 10:7: Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado. Las últimas tres palabras, “se ha acercado”, son muy importantes. Ese es el mensaje a predicar. No el mío, no el tuyo, no el de mi denominación, no el de la política de mi país. ¡Este mensaje! El Reino de los Cielos se ha acercado.
¿Y por qué fue que Jesús dijo que predicaran ese mensaje? Este mensaje, dijo. Este mensaje. ¿Por qué? Porque Él sabía que tú tenías tu propio mensaje. Hay muchas universidades y seminarios de excelencia para estudiar teología. Pero ninguno de ellos enseña específicamente sobre el Reino de los Cielos. ¿Cómo vamos a predicar de algo que no nos enseñaron a predicar? Ese es el hombre. Fabrica su prop0io mensaje y lo enseña como si viniera de parte de Dios. Pero resulta ser que el que viene de parte de Dios, aquí no hay donde estudiarlo. Por eso este mensaje es importante, porque si lo entiendes y lo crees, te reconecta con el mensaje de Jesús, nada menos.
Reino, dominio, autoridad. ¡Ese es el mensaje! Tomando la tierra para Dios. Controlando la tierra para Dios, de nuevo. Busca Mateo capítulo 24. Los discípulos le hicieron una pregunta a Jesús. ¿Cuándo será el final? Y Jesús les dijo: Primero, les voy a decir cuando No va a llegar el final. Habrá guerras, habrá pestes, habrá hambre, crisis económica, habrá reino contra reino, nación contra nación. Habrá muchos cristos, budas, mahomas, confucios, habrá terremotos, tsunamis. Entonces dijo: Pero no se confundan. ¿Por qué? Porque todavía el tiempo no ha llegado, todavía. Ada vez que hay un terremoto, o un huracán, o una guerra, la mayoría de los pastores comienzan a predicar que el fin está cerca. ¿No leyeron sus Biblias? ¡Dejen de inventar historias!
Porque Jesús dijo que cuando veas estas cosas, el fin todavía no ha llegado. Lee el capítulo, no es invento mío. Ahora Él nos va a decir cuándo es el fin. Busca el verso 14. Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin. Dice que cuando este evangelio del Reino, no tu evangelio personal o denominacional. ¡Este evangelio! Se predique a todo el mundo, para testimonio de todas las naciones, ¡Entonces vendrá el fin! Cuando este4 evangelio del Reino se predique a todo sistema, gobierno, negocios, leyes, medicina, explotación, deporte, entretenimiento, política. Cuando este evangelio del Reino, o sea del país del cielo, esté metido en cada sistema, entonces el fin va a venir.
Y aquí está el problema, porque mucho me temo que la iglesia no tiene el mensaje, todavía. O sea que entonces, la iglesia está aguantando, dilatando, demorando el regreso de Jesús. Léelo de nuevo: Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin. ¿Está claro? El fin no depende de un evento; depende de un mensaje. Ahora escucha con atención. En tu vida, hoy, está por comenzar una fase nueva, porque la revelación del Reino ha llegado a tu vida, hoy. ¡Predica el Reino!
Si te sientes raro, es porque la luz está llegando a tu vida. Y toda tiniebla que pueda haber habido en tu mente, se está alejando, porque no solo no comprende a la luz, sino que la aterroriza porque la deja en evidencia. Busca en tu Biblia, ahora, el evangelio de Mateo capítulo 6. Verso 33. Este capítulo que trata de la preocupación. Es acerca de tu pasatiempo favorito, el afán. Me gusta este capítulo. Porque la mayoría de las religiones se edifican en cosas. Oramos a Dios por cosas : Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
En el verso 25, dice: Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? No te afanes por lo que vas a comer o a vestir. Tu patria es la que cuida de esas cosas. Tu Padre celestial las cuida o las alimenta. La palabra Padre, en hebreo, es la palabra abba, y significa La Fuente o el que sostiene. Con esto te queda más que claro que Padre no es un nombre, es una función. Tu fuente que está en el cielo, cuida de los pájaros. Mira el verso 27: ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo?
La preocupación o el afán, es la actividad que menos sirve en la tierra. No cambia nada, excepto tu presión sanguínea. Por eso Jesús dijo que no nos afanemos. Verso 31: No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Ok. Esto es muy difícil. En el evangelio de Lucas te dice directamente que no pienses en estas cosas, con respecto a lo que vas a comer, a beber o a vestir. Jesús te dice que ni te preocupes ni pienses en estas cosas. ¿Y sabes qué? Tengo la sensación que, al decir esto, te acaba de destruir tu vida de oración. ¡Sólo los paganos buscan todas esas cosas! Así que cualquiera que ora por el dinero, ropa, comida, agua, casa, auto, según dice Jesús, es un pagano.
No me mires así, con esos ojos torcidos, lee tu Biblia. En muchos lugares, cada día domingo, se producen las reuniones de paganos más grandes del mundo. ¡Uy, Jesús! ¿Y entonces que debo orar? ¡Me acabas de quitar mi lista de oración! ¡Si no puedo orar por comida, bebida, auto o casa, me acabas de destruir mi religión completa! En un Reino, nunca oras por cosas. La gente que ha vivido en colonias no democráticas, sino dependientes de ciertos reinos que las habían conquistado, simplemente esperaban que sus reyes les enviaran lo que necesitaban. Ni se les ocurría pedírselo. Si el rey no enviaba nada se morían de hambre y punto, no había forma de modificar eso. Parece cruel, pero era así. Reino.
Tenemos que entender de una vez por todas, que un Reino es algo absoluta y totalmente opuesto a la democracia. Jesucristo no es un presidente. Ninguno de nosotros tiene que votar por Él. En el Reino no existe el voto. Porque un rey simplemente nace como rey. Y el rey, personalmente, es el dueño del país. NO sé si te diste cuenta de eso, pero en un Reino, los ciudadanos no son dueños de nada. Así cuando nosotros nacemos, todo lo que nos rodea, es propiedad del rey. La tierra donde vives, puede llamarse como “la tierra de la corona”. Todos los árboles podrían denominarse como “el bosque real”. Aún las aves pueden denominarse como pájaros reales. ¡Todo es del rey!
Te voy a dar un principio que te va a dar la respuesta que esperas sobre la oración. Si tú no entiendes el Reino, tú vas a ser religioso. Y siempre vas a estar con estrés, preocupaciones, depresiones, enfermedades y orando y pidiéndole a Dios por cosas. El principio: La reputación del rey se determina por la calidad de vida de los ciudadanos. Esto solamente se encuentra en los reinos. Por eso es que tú no puedes entender a Dios, porque Él es un Rey. Abre tus puertas y que el Rey de gloria entre. Nada es más importante para un rey que su nombre. Y, reitero, su nombre se sustenta públicamente por la calidad de vida que tienen los ciudadanos de su reino. Por eso en la Biblia se usa mucho el término “por causa de Su nombre”, ¿Recuerdas?
Por eso Dios dice: te voy a proteger, te voy a sanar, te voy a alimentar, te voy a liberar, pero no por causa de tu nombre, sino del mío, por mi reputación de rey. Así es que, entonces, no hay nada peor para un rey que tener a un ciudadano pobre, enfermo, deprimido o miserable. Por eso es que Jesús nos mandó a no pensar sobre la comida o la ropa que necesitáramos. ¡Lo avergonzamos si nos preocupamos por eso!