Dos preguntas concretas sobre un asunto concreto: ¿Cuántas veces has escuchado una predicación sobre ángeles? Yo, muy pocas. Tan pocas que en realidad, no recuerdo si alguna vez oí alguna. Sin embargo no puedo acusar ni censurar a nadie por una simple razón: yo tampoco lo hice.
Y si nunca lo hice no fue porque no quisiera, sino porque jamás tomé una decisión de estudiar algo al respecto. Pero hubo gente (Y no poca); que sí lo hizo. Y de ahí tomaré hoy información, sabiduría y eminencia para compartir este informe contigo. Mientras lo hago, aprenderemos los dos, tú y yo. Y por consecuencia, todos los demás que compartan este espacio cibernético.
No es necesario que en este trabajo yo haga una consulta a diccionarios seculares o bíblicos para definir lo que es un ángel, creo que todos más o menos lo sabemos. Lo que deseo compartir es una recopilación de excelentes trabajos al respecto, que seguramente te darán un panorama más amplio.
En principio, cabe consignar que los ángeles no son el producto de una leyenda o de cierta mitología cristiana. Son seres vivientes de los cuales la Biblia habla mucho más de lo que tú y yo imaginamos y que presentan distintas características que ahora vamos a detallar profunda y concisamente.
Lo primero que veremos, es que poseen una identidad. Si los seres vivientes (hayoth) de Ezequiel 1 son querubines, qué son los cuatro seres vivientes? Existen ciertas semejanzas entre ambas apariciones. Se hace referencia a caras como de león, becerro, hombre y águila, a cierto número de alas y a un gran número de ojos.
Y, sin embargo, las diferencias son notables. En Ezequiel, cada ser viviente tiene cuatro caras, mientras que en Apocalipsis tiene sólo una. En Ezequiel, cada ser tiene cuatro alas; y en Apocalipsis cada uno tiene seis.
En Ezequiel, los ojos se nos describen como parte de las ruedas que aparecen con los seres vivientes; en Apocalipsis, por el contrario, las criaturas poseen ojos alrededor y por dentro. No estamos del todo seguros respecto a su identidad. Puede que los seres del Apocalipsis sean serafines, que también tienen seis alas y también claman, como los seres vivientes, "Santo, santo, santo"
(Isaías 6: 1) = En el año que murió el rey Uzías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas llenaban el templo.
(2) Por encima de él había serafines; cada uno tenía seis alas; con dos cubrían sus rostros, con dos cubrían sus pies, y con dos volaban.
(3) Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria.
Asimismo, cuando se habla respecto a las ocupaciones que los ángeles tienen en el contexto que conocemos, saltan a la vista algunas percepciones extraídas de la misma Biblia. Por ejemplo: Cuáles son las funciones de los seres vivientes de Apocalipsis?
Vemos como adoran a Dios en los capítulos 4, 5,7 y 19 y cómo dan testimonio de la adoración a Dios por los hombres redimidos en el capítulo 14. También contemplamos cómo dirigen los juicios de Dios durante el período de la tribulación, al pedir en el capítulo 6, uno detrás de otro, el cumplimiento de los juicios contenidos en los primeros cuatro sellos del libro; y al dar en el capítulo 15 uno de ellos las siete copas a otros ángeles para que las viertan sobre la tierra.
Si admitimos que la purificación de Isaías por el fuego y el castigo de la tierra a través de los juicios son ambos expresiones de un ministerio de purificación por parte del Dios santo, tendremos argumentos adicionales para reconocer a estos seres vivientes como serafines.
¿Tienen estos seres nombres especiales o es el hombre en su mitología el que los ha inventado? Una vez más, deberemos dejar que sea la Biblia misma quien responda el interrogante. Es interesante darse cuenta de que, de todos los ángeles, únicamente se alude a dos por su nombre en los libros canónicos; y ello no ocurre hasta después de la cautividad de Israel en Babilonia.
A Miguel y a Gabriel se les ha dado puestos de gran importancia en los ministerios de Dios entre los ángeles, y ambos se mencionan tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento. En cuanto a su importancia, la de Miguel parece ser mayor. Se le podría caracterizar como líder militar, mientras que Gabriel sería el más importante de los mensajeros…
El nombre de Miguel es significante. Existe la duda entre algunos acerca del posible significado del nombre, pero es probable que deba tomarse como una pregunta: "Quién como Dios?". Un nombre así pondría humildemente de relieve la incompatibilidad de Dios.
Porque indudablemente, también reflejaría la inocultable devoción de Miguel a Dios y a su voluntad, y sería a la vez un duro y muy notorio contraste con Satanás, quien, en su orgullo, declaró: "Seré semejante al Altísimo"
(Isaías 14: 13) = Tú que decías en tu corazón: subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte; (14) sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo.
Otros, sin embargo, consideran el nombre como una afirmación y una declaración de que aquél que lo ostenta es el mismo Dios, y creen que debería ser interpretado como: "Quién es como yo, que soy Dios" Oehler ha escrito:
"Es muy cierto que la antigua teología judía identificaba a Miguel como Shekhina…, mientras que teólogos modernos, como Hengstenberg, lo identifican como Logos." Sin embargo, parece claro que Miguel fue un ángel creado y no Dios mismo.
Su nombre aparece con relativa frecuencia en el Antiguo Testamento como nombre de hombre desde Números 13:13 hasta Esdras 8:8. Además, se le considera un arcángel y se le clasifica como "uno de los principales príncipes", como si éstos existiesen también entre los ángeles y Miguel fuese uno de ellos.
(Daniel 10: 13) = Más el príncipe del reino de Persia se me opuso durante veintiún días; pero he aquí Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme, y quedé allí con los reyes de Persia. (Más adelante se encarga de las batallas del pueblo de Israel, de la misma manera que Dios, o Satanás, asignan tareas similares a otros.
(Daniel 10: 20) = Él me dijo: ¿Sabes por qué he venido a ti? Pues ahora tengo que volver para pelear contra el príncipe de Persia; y al terminar con él, el príncipe de Grecia vendrá.
(21) Pero yo te declararé lo que está escrito en el libro de la verdad; y ninguno me ayuda contra ellos, sino Miguel vuestro príncipe. (Por el contrario, al Logos (denominación de Cristo previa a su encarnación) se le llama monogenes (único, unigénito), y es el creador de todos los ángeles y el Señor de todas las naciones.
(Colosenses 1: 16) =Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él.
(Apocalipsis 19: 13) = Estaba vestido de una ropa teñida en sangre; y su nombre es: EL VERBO DE DIOS.
(14) Y los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, le seguían en caballos blancos.
(15) De su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso.
(16) Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES. (Posteriormente se identifica a Miguel como "el arcángel").
(Judas 9) = Pero cuando el arcángel Miguel contendía con el diablo, disputando con él por el cuerpo de Moisés, no se atrevió a proferir juicio de maldición contra él, sino que dijo: El Señor te reprenda. (Este título le sitúa inmediatamente por encima de otros ángeles y hace que le consideremos, sin ninguna duda, como líder militar del ejército de ángeles que lucha contra Satanás.
(Apocalipsis 12: 7) = Después hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles;
El artículo definido junto a arcángel no limita necesariamente el conjunto de los arcángeles a Miguel. Puede que el artículo identifique a Miguel como un arcángel bien conocido en vez de restringir la clase a su persona.
Es posible que haya otros de la misma categoría o rango, ya que a Miguel, como hemos visto, se le describe como a uno de los "principales príncipes"". Posiblemente, Miguel sea el arcángel entre los líderes angélicos mandatarios de Dios.
Es muy posible que sea parte del conjunto de querubines, como Satanás, contra quien contiende y lucha. En caso de que esto fuese verdad. Miguel sería el único que parte de la presencia de Jehová para llevar a cabo misiones.
Concluimos, pues, diciendo que Miguel es un ser angélico creado con rango de arcángel y que, posiblemente, pertenece a la clase de los querubines. Sin embargo, sólo a Él se le denomina específicamente arcángel. Entonces la pregunta consecuente, es: ¿Cuáles son susresponsabilidades?
En la Biblia contemplamos a un Miguel investido de la autoridad de Dios que lucha junto al pueblo de Israel y presenta batalla a los enemigos de Dios. En la misteriosa espera angélica se está llevando a cabo, incluso ahora mismo, una batalla entre los ángeles de Dios y los de Satanás.
(2 Corintios 11: 13) = Porque estos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo.
(14) Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz.
(15) Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras.
(Efesios 6: 10) = Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza.
(11) Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.
(12) Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.
También sucedía así en los días de Daniel. Un ángel, al parecer de un rango y poder inferiores a los de Miguel, habla del "príncipe del reino de Persia", quien se le oponía. En estas circunstancias, Miguel fue a ayudar al ángel. Miguel fue enviado a ayudar al ángel. Fue enviado por Dios para que fuese al pueblo de Daniel, a la nación de Israel. Es por eso que se le llama "Miguel vuestro príncipe".
(Daniel 10: 21) = Pero yo te declararé lo que está escrito en el libro de la verdad; y ninguno me ayuda contra ellos, sino Miguel vuestro príncipe.
Puede que otras naciones tengan príncipes, de Dios o malignos; sin embargo, Miguel es el defensor de Israel. Leemos de él en las escrituras que es "el gran príncipe que está de parte de los hijos de tu pueblo" durante la gran tribulación.
(Mateo 24: 15) = Por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel (el que lee, entienda),
(Verso 21) = porque habrá entonces gran tribulación, cual no ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá.
(22) Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo; más por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados.
Como guardián especialmente nombrado de Israel, Miguel defenderá al pueblo de Dios durante el "tiempo de angustia para Jacob", cuando Israel será perseguido por los reinos del mundo y por el ejército de Satanás, en el período sin precedentes de pruebas y de ira que sobrevendrá a toda la tierra justo antes de la segunda venida de Cristo.
(Apocalipsis 12: 3) = También apareció otra señal en el cielo: he aquí un gran dragón escarlata, que tenía siete cabezas y diez cuernos, y en sus cabezas siete diademas; (4) y su cola arrastraba la tercera parte de las estrellas del cielo, y las arrojó sobre la tierra. Y el dragón se paró frente a la mujer que estaba para dar a luz, a fin de devorar a su hijo tan pronto como naciese.
(5) Y ella dio a luz un hijo varón, que regirá con vara de hierro a todas las naciones; y su hijo fue arrebatado para Dios y para su trono.
(6) Y la mujer huyó al desierto, donde tiene lugar preparado por Dios, para que allí la sustenten por mil doscientos sesenta días.
(7) Después hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles; (8) pero no prevalecieron, ni se halló ya lugar para ellos en el cielo.
(9) Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él.
(10) Entonces oí una gran voz del cielo, que decía: ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fura el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche.
(11) Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte.
(12) Por lo cual alegraos, cielos, y los que moráis en ellos. ¡Ay de los moradores de la tierra y del mar porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo.
(13) Y cuando vio el dragón que había sido arrojado a la tierra, persiguió a la mujer que había dado a luz al hijo varón.
(14) Y se le dieron a la mujer las dos alas de la gran águila, para que volase de delante de la serpiente al desierto, a su lugar, donde es sustentada por un tiempo, y tiempos, y la mitad de un tiempo.
(15) Y la serpiente arrojó de su boca, tras la mujer, agua como un río, para que fuese arrastrada por el río.
(16) Pero la tierra ayudó a la mujer, pues la tierra abrió su boca y tragó el río que el dragón había echado de su boca.
(17) Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer, y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo.
Miguel, a pesar de su grandeza y poder, cuando disputó con Satanás por el cuerpo de Moisés, no se atrevió a blasfemar en contra de Satanás, sino que, sometiéndose a Dios, dijo: "El Señor te reprenda". Si alguien tan grande como Miguel cabeza de todas las fuerzas Angélicas de Dios, no confía en su propia fuerza al enfrentarse a Satanás sino que respeta su maligno poder, cuánto más debemos nosotros confiar en Dios
Después nos encontramos con Gabriel.El nombre de Gabriel significa "el poderoso de Dios", y expresa su gran fuerza, concebida por Dios. El hecho de que fuera a Daniel "volando con presteza" revela su gran poder, puesto de manifiesto por la inusitada velocidad.
También se le denomina "el varón Gabriel", como reflejo de su forma; y "el ángel Gabriel", lo que pone de relieve su naturaleza angélica. Gabriel se describe a sí mismo diciendo: "Yo soy Gabriel, que estoy delante de Dios" (Lucas 1:19). He aquí un importante y especial mensajero de Dios, que tiene acceso permanente a la presencia divina.
Como ya hemos visto, Gabriel es, naturalmente un ser angélico que se presenta ocasionalmente en forma humana. Daniel ha descrito que "aquél que tenía semejanza de hombre me tocó otra vez" (10:18). El ser que visitó a Daniel hablaba con voz de hombre (10:17,18) y tenía una capacidad de tocar parecida a la de los hombres (8:18; 10:18).
También era capaz de permanecer en un lugar concreto, como cuando se presentó a Zacarías, y su aparición causó en este sobrecogimiento y gran temor (Lucas 1:11,12) = Y se le apareció un ángel del Señor puesto en pie a la derecha del altar del incienso. Y se turbó Zacarías al verle, y le sobrecogió temor.
Cuando María lo vio, en cambio, no pareció estar tan asustada por la aparición del ángel como por lo que éste dijo del fruto sobrenatural de su vientre, de Jesús (Lucas 1:26-29 = Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David; y el nombre de la virgen era María. Y entrando el ángel en donde ella estaba, dijo: ¡Salve, muy favorecida! El Señor es contigo; bendita tú entre las mujeres. Más ella, cuando le vio, se turbó por sus palabras, y pensaba qué salutación sería esa.
Si bien Miguel es el campeón escogido por Dios para las batallas de Israel, Gabriel parece ser el enviado especial de Dios en sus planes de reino en cada una de las cuatro ocasiones en que aparece en la Biblia.
Se encuentra delante de la presencia de Dios preparado para cumplir sus órdenes y obedece rápidamente para llevar a término los planes de Dios. Gabriel revela e interpreta el propósito y los planes de Dios en relación al Mesías y su reino a los profetas y al pueblo de Israel.
También vino a Daniel con una interpretación de la visión del carnero y del macho cabrío. Le reveló que el carnero de los dos cuernos representaba el imperio de Media y de Persia y que el gran macho cabrío que tenía un cuerno era el imperio griego bajo el poder de Alejandro, cuyo reino se dividió posteriormente en cuatro.
Gabriel fue también el mensajero que interpretó la profecía de las "setenta semanas", de un año cada una, que Dios había planeado para Israel bajo la dominación mundial de los poderes gentiles. Está sorprendente predicción determinaba con gran precisión la fecha de la primera venida del Mesías en 483 años (69 semanas) tras el decreto de la reconstrucción del muro y de la ciudad de Jerusalén.
La semana tratada por separado, la septuagésima, se refiere a otro auténtico período de siete años que ha de venir tras el paréntesis del plan de Dios con la iglesia. Esta última semana implicará el período de tribulación planeado para Israel que precede inmediatamente la Segunda Venida de Cristo.
Gabriel es también el mensajero que se apareció a Zacarías para anunciarle el nacimiento de Juan el Bautista, anunciador oficial del rey, de Jesucristo. Se aparece una vez más a María, virgen y madre de la naturaleza humana de Cristo, a quien anuncia la necesidad del nacimiento virginal de su seno para traer al Hijo eterno de Dios a la raza humana, para que éste se convierta en el Dios – hombre prometido que habrá de reinar por encima de todas las naciones del mundo desde el trono de David. Su reino se establecerá cuando vuelva por segunda vez.
Está bastante claro, pues, que cualquiera que sea el lugar en que aparece Gabriel en las Escrituras lo hace como mensajero de Dios, para comunicar la revelación y la interpretación en relación al plan teocrático del reino de Dios, y, en particular, en lo que respecta a Israel y al Mesías, Gabriel nos sirve de ejemplo a nosotros, que estamos delante de Dios por la gracia de Cristo (Ro.5:1-2), como aquél presto a transmitir los mensaje de Dios a su pueblo.
Además de estos dos mencionados que son indudablemente los más conocidos de la historia bíblica conjunta, existen algunos ángeles más cuyo nombre no nos es conocido, pero que han sido descritos a partir de ciertas características relacionadas con su servicio.
En Apocalipsis 1:20, Cristo expone que "las siete estrellas son los ángeles de las siete iglesias", a las que Juan debía escribir. La palabra ángel significa "mensajero", y se puede usar, en las escrituras, tanto como mensajeros humanos como con sobrenaturales.
Se usó de Juan el Bautista, en Marcos 1:2, cuando dice: He aquí yo envío mi mensajero delante de tu faz, y también de los mensajeros de Juan, en Lucas 7:24: Cuando se fueron los mensajeros de Juan…, para con los mensajeros de Jesús, en Lucas 9:52: Y envió mensajeros delante de él…, y de los espías que se escondieron en casa de Rahab, En Santiago 2:25: Asimismo también Rahab la ramera, ¿No fue justificada por obras, cuando recibió a los mensajeros y los envió por otro camino?.
Sin embargo, en su significado más normal, la palabra suele referirse a los ángeles, a los seres sobrenaturales. Los libros de Daniel y de Apocalipsis, en especial, utilizan el término ángel en éste último sentido. Á excepción de los capítulos 2 y 3 de Apocalipsis, el mencionado término únicamente se emplea con el segundo significado.
No tenemos evidencia suficiente para concluir si los mensajeros de las siete iglesias eran hombres o ángeles. (Que son los pastores es un santo invento de la iglesia estructural contemporánea) A favor del punto de vista de que eran ángeles tenemos el uso habitual del Nuevo Testamento, y en particular en Apocalipsis y Daniel.
Algunos han señalado que las responsabilidades puestas sobre los ángeles eran demasiado grandes para un nombre y que el liderazgo humano aún no había alcanzado el punto en aquella época de considerar a un hombre líder de una iglesia. Por otro lado, a favor de los mensajeros o líderes humanos podría decirse que a Juan se le encomendó escribir a los mensajeros unas cartas que trataban de los problemas concretos por los que los hombres estaban pasando.
La idea de escribir a un ángel no parece la vía más directa para enfrentarse a un problema. Además, en ángel o el mensajero al que se dirigía cada una de las siete cartas parecía estar involucrado en la vida y las dificultades de la iglesia; como si se encontrase en problemas humanos reales. Si tuviésemos que decantarnos hacia una u otra postura, la consideración de que estos "ángeles" eran mensajeros humanos que dirigían y velaban por las iglesias nos parecería más adecuada al contexto. (Obviamente, de esta conclusión nació aquella rotulación).
Asimismo, el libro de Apocalipsis hace referencia a algunos grupos de ángeles que vale la pena tener en cuenta. En este apartado, consideraremos algunos de ellos. 1. Cuatro ángeles sobre los cuatro ángulos de la tierra que detenían los cuatro vientos de la tierra. No deberíamos interpretar este versículo de Apocalipsis1:7 como si la tierra fuese cuadrada; la idea que da es que el control angélico (que Dios usa, pero que no necesita) es, en este caso, completo y llega a tener poder por encima de los elementos.
2. "Los siete ángeles que estaban en pie ante Dios". A estos ángeles se les dio siete trompetas para traer juicios sobre la tierra, tal como se lee en Apocalipsis 8:2. Se trata de mensajeros del juicio de Dios durante el período de la tribulación inmediatamente anterior a la segunda Venida de Cristo. Grandes plagas se ciernen sobre la tierra cada vez que uno de los ángeles hace sonar su trompeta.
3. Los siete ángeles que tienen las siete plagas postreras. Estas plagas completan el derramamiento de la ira de Dios en la gran tribulación. Se entregaron a los ángeles "siete copas de oro, llenas de la ira de Dios" (Apocalipsis 15:7). Los ángeles, como los anteriores, derramaron las copas de la ira de Dios de forma sucesiva y ocasionaron gran destrucción sobre la tierra. Estos seres angélicos provenían del templo, el lugar simbólico donde Dios tiene su morada. No contamos con suficientes pruebas para poder concluir si se trata de los mismos ángeles mencionados en las series de juicios previas o de otros diferentes.
4. Los veinticuatro ancianos del Apocalipsis 4 y 5. Existen dos interpretaciones de este pasaje. Hay quien dice que los ancianos representan la verdadera iglesia de Cristo al aparecer en el cielo durante el período de la tribulación. Para apoyar esta visión, citan el uso de ancianos en el Nuevo Testamento que se refiere a ellos como funcionarios y representantes de la iglesia, y también utilizan la alusión a coronas y a dirigentes o tronos como referencia a las recompensas y privilegios de los creyentes.
Otros mantienen que los veinticuatro ancianos son seres angélicos que se ocupan, a manera de sacerdotes, del trono de Dios junto a los "seres vivientes", quienes parecen ser, sin lugar a duda, ángeles. Los que están a favor de este punto de vista ponen de relieve que los veinticuatro ancianos se unen a los cuatro seres vivientes para alabar a Dios por la redención de los hombres, y lo hacen de una manera que parece excluirles a ellos. Muchos e importantes manuscritos bíblicos omiten el "nos" en Apocalipsis 5:9 y escriben "los" y la tercera persona del plural en vez del "nos" y la primera persona del plural en Apocalipsis 5:10.
Esto daría como posibilidad el que los veinticuatro ancianos fuesen ángeles que a veces aparecen con vestiduras blancas y que pueden actuar como representantes de Dios, nombrados directamente por Él, para pueblo redimido de la tierra. Puede que el número veinticuatro se corresponda con las veinticuatro suertes del sacerdote establecidas por el rey David y con la suma de las doce tribus y los doce sacerdotes. No tenemos suficiente certeza para determinar si los veinticuatro ancianos eran hombres o ángeles.
A algunos ángeles se les designa por la actividad que realizan. Está el "ángel que tenía poder sobre el fuego" (Apocalipsis14:18). A otro se le llama el "ángel de las aguas" (Apocalipsis16:5). A un ángel enigmático se le conoce por el "ángel del abismo" (Apocalipsis9:11). También se le denomina específicamente Abadón en hebreo y Apolión en griego.
Ambos significan actividad destructiva. También hay otro llamado "estrella que cayó del cielo a la tierra" (Apocalipsis 9:1); y a éste se le dio la llave del pozo del abismo. Al haber previamente caído y tener autoridad – indicada por la llave – sobre el abismo y llamarse el Destructor, hay quien considera a este ángel como el mismo Satanás. Al último ángel se le describe como el "que descendía del cielo, con la llave del abismo, y una gran cadena en la mano" (Apocalipsis 20:1), el cual atará a Satanás durante el reino milenario de Cristo.
Toda la impresionante e invisible actividad angélica que está a nuestro alrededor en estos momentos y también la programada para el futuro se encuentra bajo el control de nuestro Salvador, quien determina todas las cosas para que su buen y perfecto propósito para su pueblo y para la gloria de Dios se lleve a cabo.
Hasta aquí hemos hecho mención de los ángeles que están dentro de los límites de las Escrituras, la única fuente de verdad acerca del mundo espiritual invisible en que podemos confiar. Sin embargo, en los escritos apócrifos, se menciona tres ángeles que no aparecen en la palabra: Rafael, Uriel y Eremiel. No podemos, no obstante, dar fe de su existencia, como tampoco podemos darla de la existencia de los muchos ángeles de las mitologías. Los ángeles fueron creados, en su totalidad, en estado santo antes de la creación física
(Job 38: 4) = ¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra? Házmelo saber, si tienes inteligencia.
(5) ¿Quién ordenó sus medidas, si lo sabes? ¿O quién extendió sobre ella cordel?
(6) ¿Sobre qué estaban fundadas sus bases? ¿O quién puso su piedra angular, (7) cuando alababan todas las estrellas del alba, y se regocijaban todos los hijos de Dios?
De esto se deduce, lógicamente, que el lugar donde habitaban en un principio era en el cielo, junto a Dios. Sin embargo, desde la caída de algunos ángeles, la cuestión de su morada se ha convertido en algo un poco más complicado.
Las opiniones acerca del lugar donde habitan los ángeles en la actualidad discrepan. Algunos dicen que se hallan en el cielo, lugar donde mora Dios; mientras que otros prefieren el segundo cielo. Es posible que haya ángeles en los dos lugares.
Algunos ángeles aparecen claramente en la presencia de Dios de una manera bastante permanente. Así parece suceder con los serafines, con los seres vivientes y con el ángel Gabriel, que está "delante de Dios", según Lucas 1:19. Parecen estar de acuerdo con esto, al parecer, las referencias de los ángeles en el cielo de Mateo 22:30 y Marcos 12:25 y la de "un ángel del cielo", de Gálatas 1:8. Parece ser que los ángeles se regocijan en la presencia de Dios cuando un pecador se arrepiente.
Ahora bien; las razones por las que es posible que el segundo cielo sea la morada de al menos una parte de los ángeles son las siguientes: (1) existe un mínimo de un cielo y un máximo de tres (2 Corintios 12:2), que se supone son la atmósfera, el firmamento y la presencia de Dios.
(2) Jesús atravesó los cielos (en plural) para ir a la presencia de Dios. (3) Jesús está sentado por encima de principados y potestades angélicos. (4) Por lo tanto, los ángeles no moran en el tercer cielo. Se encuentran según este punto de vista, en el segundo cielo, y es posible que tengan acceso al tercero. Esta explicación también concuerda con Satanás y su deseo de alcanzar el cielo, es decir, el lugar de Dios.
Probablemente algunos ángeles habiten en la presencia de Dios mientras que otros lo hagan en el segundo cielo con la posibilidad de acceder al tercero, presencia de Dios. Se podría discutir el significado del "por encima" como referencia a la posición de Cristo respecto de los ángeles. Los pasajes parecen poner más de relieve la autoridad de Cristo que sus emplazamientos.
Sin embargo, tampoco debemos dejar de considerar la localización. La relación entre los ángeles y las estrellas y la expresión "ejercito de los cielos" indican, al parecer, que los ángeles moran en el segundo cielo, o cielo estelar.
Los lugares celestiales se refieren, según parece, a la esfera espiritual, posicional y de actuación que incluye a Cristo y al creyente, a los ángeles santos, y a los ángeles malignos y Satanás. No sabemos con seguridad si se trata de la morada donde habitan los ángeles o si es simplemente el lugar donde se actúa a favor y en contra de Dios y los suyos. En caso de ser un lugar en el sentido espacial, y como que incluye a creyentes que están en la tierra, debe referirse a algún área dentro del primer cielo atmosférico.
Sin embargo, es posible que se refiera más a una esfera espiritual que, lógicamente, debe comprender también la atmósfera terrestre. Lo que sí es cierto es que tanto los ángeles escogidos como los malignos han invadido nuestro es mundo espacial y nuestros sentidos, lugar donde afectan y son afectados por los hombres.
Desde la caída, los ángeles han sido expulsados del cielo, por lo que ahora se encuentran en diferentes lugares En los lugares celestiales. Tal como hemos dicho anteriormente, los creyentes luchan contra los seres espirituales malignos en los lugares celestiales Lo más seguro es que se trate de demonios, secuaces de Satanás que intentan poner en dificultades el propósito y el pueblo de Dios en la tierra. También pueden vivir y desplazarse en el firmamento.
En el abismo. Apocalipsis 9:1-11 describe cómo una estrella cae sobre la tierra proveniente del cielo, la cual tenía la llave del pozo del abismo. Cuando abrió el abismo, de éste salieron unas criaturas monstruosas con un rey – ángel sobre ellas.
Las criaturas parecen ser demonios o seres angélicos malvados que llevaban encerrados cierto tiempo. Es posible que se trate del abismo al cual rogaron no ser enviados algunos demonios durante el ministerio de Jesús en la tierra. El abismo es una prisión temporal para algunos ángeles perversos y para Satanás durante el reino de los 1.000 años.
En la tierra, atados. Cuatro ángeles, al menos, están atados o serán atados junto al río Éufrates. Ellos serán quienes estarán a la cabeza del gran ejército angélico que participará en la destrucción de una tercera parte de los seres humanos. Es posible que esas hordas angélicas estén también atadas junto a los cuatro grandes ángeles.
El lugar donde se retiene a los grandes ángeles parece ser otro emplazamiento diferente del abismo. En prisiones eternas, bajo la oscuridad. Judas versículo 6 describe a algunos ángeles como los "que no guardaron su dignidad sino que abandonaron su propia morada".
A estos, Dios "los ha guardado bajo oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio del gran día". Sólo serán librados de sus ataduras para ser echados al lago de fuego"… Estas palabras coinciden con las de 2 Pedro 2:4, donde se dice que los ángeles que pecaron de esa manera han sido arrojados al tartarus ("infierno"), extraño lugar donde se les retendrá.
Los contextos más amplios de Judas verso 6 y 2 Pedro 2 indican que se trata de los mismos ángeles y del mismo lugar. El pecado aquí mencionado no parece ser el de la rebelión primera, ya que todos los que participaron en ella fueron encarcelados, lo que no permitiría a ningún ángel caído estar libre o presente en otros lugares.